<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://repoedum.ismm.edu.cu/items/browse/css/compass/reset/6/03/2019?page=2&amp;sort_field=Dublin+Core%2CTitle&amp;output=omeka-xml" accessDate="2019-11-28T11:51:56+00:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>2</pageNumber>
      <perPage>10</perPage>
      <totalResults>113</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="26" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="26">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/ceb9658fc317daa71261f4a29d1f8ad5.pdf</src>
        <authentication>88a85166093b1ddbe6324729cc3acf12</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="158">
                    <text>Tesis doctoral

CRITERIOS PARA EL DISEñO DE VOLADURAS EN EL LABOREO
DE EXCAVACIONES SUBTERRÁNEAS

Gilberto Sargentón Romero

�Tesis Doctoral
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

CRITERIOS PARA EL DISEÑO DE VOLADURAS EN EL LABOREO DE
EXCAVACIONES SUBTERRÁNEAS

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

GILBERTO SARGENTÓN ROMERO

MOA, 2008

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

1

�Tesis Doctoral
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

CRITERIOS PARA EL DISEÑO DE VOLADURAS EN EL LABOREO DE
EXCAVACIONES SUBTERRÁNEAS

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

Autor: MSc. GILBERTO SARGENTÓN ROMERO
Tutor: Pof. Tit., Ing. José A. Otaño Noguel, Dr.C.

MOA, 2008

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

2

�Tesis Doctoral

AGRADECIMIENTOS

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

3

�Tesis Doctoral

El trabajo presentado en esta disertación no hubiera sido posible sin el apoyo

y la

interacción con numerosas personas.
Deseo expresar mi agradecimiento al tutor José Otaño Noguel por su paciente guía y
sugerencias útiles en estos cinco años, durante ese tiempo supo intercambiar sus vastos
conocimientos de la mecánica de fragmentación de las rocas por voladura y participar
conjuntamente en las investigaciones lo que constituyó para mí un alto honor.
Deseo también agradecer a Israel Sierra Cruz por las recomendaciones y por el apoyo
continuo en la aplicación de los resultados de estas investigaciones en el laboreo de los
túneles del Trasvase Caney-Gilbert.
Se debe resaltar el sostenido apoyo concedido por Emilio Vidal Pérez Hernández y
Ricardo Macdonal Bron, los cuales depositaron plena confianza en mi al aceptar la
aplicación de los resultados de esta tesis, me dieron la oportunidad de realizar los
experimentos en los tramos de túneles de Yagrumal-Guaro y Manacal –Castellanos y me
asignaron la tarea de emboquillar los mismos empleando los criterios que se proponen.
Mis sinceros reconocimientos a todo el personal del Dpto. de Minas del Instituto Superior
Minero-Metalúrgico de Moa “Dr.Antonio Nuñez Jiménez”
Ha sido un honor disponer de las oponencias de Juan Rams Veranes y Roberto
Watson Quesada por lo que deseo expresar mi gratitud por sus críticas y
recomendaciones.
Considero imprescindible expresar además que la realización de esta tesis no hubiera sido
posible sin el constante apoyo de Arturo Leyva, Ileana Abesada Lobaina, Elsy Pérez
M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

4

�Tesis Doctoral
Serrano y los técnicos Lisandra Guerrero y Karel Negreira Fuentes, todos ellos
trabajadores de la Vice-Rectoria de Investigación y Postgrado, de los profesores Arenas
y Alkaid Benitez Pérez del Dpto de Ingeniería Civil y el decano William Paneque de la
Universidad de Holguín.
Deseo expresar gratitud a mis amigos: Maria Josefa Zamora Quiala, Orlando Belete
Fuentes, Ricardo Acosta Betancourt, Gilberto Palacios, Ricardo Ricardo Avila, Eloy
Marrero Concepción, por todo el apoyo brindado y por alentarme en todo estos años de
arduo y difícil bregar científico.
Mis agradecimientos a todos los doctorantes de los gabinetes doctorales de la
Universidad de Holguìn y del ISMM de Moa por sus opiniones y debates críticos y por
el intercambio de sus experiencias durante la preparación de la tesis doctoral.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

5

�Tesis Doctoral

DEDICATORIA

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

6

�Tesis Doctoral

En memoria de mis eternos e imprescindibles gigantes:
Virgemina Guzmán de Sargentón
Pierre Sargenton Despagne
Arcadio Romero Prometa.
A Nery Romero Legrá y Gilberto Sargentón Guzmán adalides de mis ideas y de mis
convicciones
A Marlon Sargentón Soffi, Maikel Sargentón Novoa y Mayelín Sargentón Novoa por
los cuales tengo fe y creo en la vida
A mi tia Edith Sargentón Guzmán
A todos mis hermanos y familiares
A los mineros y tuneleros del mundo que día a día entregan todo lo de mejor de sí por un
mundo mejor y constituyen la savia imprescindible del conocimiento minero.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

7

�Tesis Doctoral

SÍNTESIS

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

8

�Tesis Doctoral

SÍNTESIS
En el presente trabajo de investigación, se proponen nuevos criterios para el diseño y la
ejecución de las voladuras en el laboreo de excavaciones subterráneas de mediana y
pequeña sección transversal, los mismos consideran las propiedades de las rocas, las
características mecánico-estructurales del macizo, las propiedades de las sustancias
explosivas y la acción de la explosión de éstas sobre el medio rocoso.
Para validar los criterios que se proponen, se realizó la modelación y la determinación del
campo tenso-deformacional utilizando cargas compactas y desacopladas con espacio radial
de aire en las litologías por las que se laborean las excavaciones subterráneas en las minas
y trasvases en investigación.
Debido a que en estas minas y trasvases en investigación no se alcanzaban los indicadores
de efectividad de las voladuras previstos en los proyectos, se realizaron investigaciones de
las propiedades másicas ,las características de resistencia ,las propiedades acústicas y
elásticas de las rocas y del agrietamiento del macizo con el objetivo de proponer nuevos
criterios para diseñar los pasaportes de voladuras y así disminuir la sobreexcavación ,
obtener contornos menos rugosos y más regulares al igual

que elevar el coeficiente de

aprovechamiento de los barrenos.
A partir de estas investigaciones y los resultados de los trabajos experimentales se
elaboraron los criterios para el diseño más racional de las voladuras, se calcularon los
parámetros principales de las mismas y se diseñaron los pasaportes de perforación y
voladura los cuales se comprobaron experimentalmente.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

9

�Tesis Doctoral

INDICE

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

10

�Tesis Doctoral
INDICE

Pág.
INTRODUCCIÓN

1

CAPITULO I. ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD DEL PROBLEMA

7

I.1

7

Antecedentes y actualidad del problema

I.1.1 Desarrollo histórico.

8

I.1.2 Modelos de cálculo de los investigadores franceses (siglos XVII-XVIII)

8

I.1.3 Modelos de los investigadores rusos (siglo XIX)

10

I.1.4 Modelos de los investigadores del siglo XX

10

I.1.5 Modelos de la teoría de la explosión

22

I.1.6

23

Investigaciones relacionadas con la clasificación de las rocas

I.1.7 Modelos para la determinación de la onda refractada

25

I.1.8

27

Modelación de la onda de tensiones

I.1.9 Resumen del contenido del capítulo I

31

CAPITULO II. CONDICIONES INGENIERO-GEOLÓGICAS Y

33

TECNOLÓGICAS DE LOS MACIZOS OBJETO DE ESTUDIO
II.1

Condiciones ingeniero-geológicas de los macizos rocosos objeto de

33

investigación.
II.1.1 Mina Mercedita

35

II.1.2 Mina Amores

37

II.1.3 Mina El Cobre

38

II.1.4 Trasvase Caney-Gilbert

39

II. 1.5 Trasvase Este-Oeste.

41

II 1.6 Trasvase Sabanalamar – Pozo Azul.

44

II.2 Condiciones ingeniero-tecnológicas de laboreo de las excavaciones subterráneas

45

II.2.1 Comportamiento de los principales indicadores de efectividad de los trabajos de

46

perforación y voladura.
II.3

Resumen del capítulo II.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

47

11

�Tesis Doctoral
48

CAPITULO III. ESTADO TENSO-DEFORMACIONAL DE LAS ROCAS
ALREDEDOR

DE

LA

CÁMARA

DE

CARGA

INMEDIATAMENTE DESPUÉS DE LA VOLADURA.
III.1

Investigación teórica.

48

III.2

Descripción del modelo matemático

49

III.2.1

Descripción del campo tensional

49

III.2.1.1 .Parámetros de la onda de choque en cargas aisladas compactas

49

III.2.1.2 Parámetro de la onda de tensiones

50

III.2.1.3 Parámetros de la onda de tensiones por la acción de cargas aisladas

51

desacopladas con espacio anular de aire.
III.2.1.4 Parámetros de la onda de tensiones con cargas desacopladas

54

III.3

Descripción del campo deformacional

54

III.3.1

Condiciones de fragmentación con cargas aisladas

54

III.3.1.1 Criterio de trituración

55

III.3.1.2 Criterio de agrietamiento para una carga aislada

55

III.3.1.3 Criterio de descostramiento

55

III.4

Criterio de fragmentación para las cargas que se explosionan al unísono

56

III.4.1

Criterio de trituración

56

III.4.2

Criterio de agrietamiento

56

III.4.3

Criterio de descostramiento

56

III.5

Mecanismos de rotura de las rocas en los cueles

58

III.5.1 Cueles rectos cilíndricos

59

III.6

63

Mecanismo de rotura de las rocas por la acción de cargas que actúan al
unísono.

III.6.1

Mecanismo de rotura de los cueles rectos en ranura

64

III.7

Modelación de las discontinuidades del macizo rocoso

64

III.8

Criterios para el diseño y el cálculo de las voladuras en el laboreo de

67

excavaciones subterráneas.
III.8.1

Principios generales

67

III.8.2

Criterios para el diseño y el cálculo de los barrenos de cuele

68

III.8.2.1 Criterios para el cálculo de los principales parámetros de la estructura de los

69

cueles rectos o triturantes

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

12

�Tesis Doctoral
III.8.2.2 Cuele recto cilíndrico con dos taladros vacíos de compensación

71

III.8.2.3 Cuele en ranura o de cremallera

72

III.8.2.4 Criterios para el cálculo de los parámetros de la estructura del cuele en cuña

72

vertical.
III.8.4

Criterios para el diseño de los barrenos de arranque

74

III.8.5

Criterios para el diseño de los barrenos de contorno

74

III.9

Resumen del capítulo III

76
77

CAPITULO IV. VALIDACIÓN DE LOS CRITERIOS PROPUESTOS DE
DISEÑO , CÁLCULO Y EJECUCIÓN DE LAS VOLADURAS.
IV.1

Trabajos de laboratorio.

77

IV.2

Trabajos de campo

77

IV.3

Muestreo de rocas

78

IV.4

Trabajos de medición de la sección transversal de las excavaciones

78

IV.5

Voladuras experimentales

81

IV.5.1

Planificación de las voladuras experimentales

82

IV.5.1.1 Diseño de los experimentos.

82

IV.5.2 Metodología para el diseño y planificación de los experimentos

83

IV.5.2.1 Diseño de los experimentos en los barrenos de cuele

83

IV.5.2.2 Diseño de las voladuras experimentales de los barrenos de contorno

85

IV.5.2.3 Diseño de las voladuras experimentales de los barrenos de arranque

86

IV.5.3

87

Análisis estadístico de los resultados de las voladuras experimentales

IV.5.3.1 Modelo matemático de la ecuación de enlace

87

IV.5.4

Evaluación de los impactos producidos por la investigación.

89

IV.6

Resumen del capítulo IV.

90

CONCLUSIONES.

91

RECOMENDACIONES.

92

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR ASOCIADO AL TEMA DE

93

TESIS.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
ANEXOS.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

13

�Tesis Doctoral

INTRODUCCIÓN

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

14

�Tesis Doctoral

Introducción.
El Estado cubano ha establecido como su principal estrategia lograr la invulnerabilidad
económica en los próximos años, lo que le permitirá al país salir del período especial y
alcanzar niveles de desarrollo en lo social, económico, político y cultural, superiores a los
obtenidos en períodos precedentes.
Para ello se ha previsto un volumen considerable de inversiones en las ramas energética,
minera, de construcción industrial, turística, en la vivienda, en el transporte, en obras
hidrotécnicas, las que están estrechamente vinculadas al desarrollo de la industria
extractiva de recursos minerales.
Se prevé también un considerable impulso a la construcción de obras hidráulicas con el
propósito de encontrarle solución a corto, mediano y largo plazo a los efectos de las
intensas sequías que han afectado y afectan a la economía con mayor intensidad en la
región oriental del país.
Se reinicia la construcción del Trasvase Este-Oeste , obra de ingeniería iniciada en los años
90 y propuesta en aquel entonces como obra más importante de la ingeniería cubana del
siglo XX , que contempla la construcción de gran cantidad de canales y presas , el laboreo
de túneles con el objetivo de trasvasar el agua existente en la zona noreste de la región
oriental ,donde son mas abundantes las precipitaciones y los ríos presentan un balance
hídrico más favorable , hacia

el oeste , zona afectada por la sequía más intensa de los

últimos 100 años.
Con esos mismos propósitos fue construido ya en los años 90 en la zona sureste de la
región oriental el Trasvase Caney –Gilbert, de menores dimensiones pero de gran valor
económico, pues permitió enfrentar con éxito la sequía que en ese período afectaba a la
ciudad de Santiago de Cuba.
Fueron laboreadas excavaciones subterráneas en la minería, principalmente en las
empresas minero-extractivas de cromo y cobre, aunque ya estas minas no están en
explotación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

15

�Tesis Doctoral
La explotación de minerales de cromo se realizó durante un siglo en la región oriental,
período en el que se acumuló experiencias y es posible generalizar y consolidar los
conocimientos alcanzados.
La explotación en la mina El Cobre comenzó en el siglo XVI y se extendió, alternando con
períodos de inactividad, hasta hace una década cuando su explotación coincide con la etapa
más difícil del período especial, y la escasez de recursos y el precio del cobre en el
mercado internacional determinaron el cierre de la mina.
Vinculado a la situación de la sequía, en este caso en la provincia Guantánamo fue
realizada la investigación elaborado el Proyecto del Trasvase Sabanalamar – Pozo Azul,
que permitirá el abastecimiento de agua más efectivo al Valle de Caujerí, zona que reporta
elevados rendimientos agrícolas debido a las particularidades del microclima que allí se
presenta y a la fertilidad de sus suelos.
El proyecto en cuestión incluye el laboreo de dos túneles hidrotécnicos para el
abastecimiento de agua y permite una mayor racionalidad energética ya que el agua se
suministrará por gravedad al Valle de Caujerí, eliminando los elevados consumos
energéticos que actualmente se producen por el rebombeo hacia la presa Pozo Azul desde
la presa Sabanalamar.
Se prevé pero a más largo plazo la construcción del Trasvase Toa –Yateras para enfrentar
las afectaciones de la sequía en el Valle de Guantánamo.
La situación existente plantea ante la construcción subterránea, como rama de las ciencias
mineras, una de las tareas más importantes que consiste en asegurar tanto la racionalidad
del arranque de las rocas como la estabilidad de las excavaciones subterráneas.
Determinación del problema, objeto y objetivos.
Diversos autores han propuesto metodologías para el diseño y la ejecución de las voladuras
en el laboreo de obras subterráneas.
Langefors y Kilstrem (1976) y Gustafsson (1977) plantean expresiones obtenidas por vía
experimental y a partir de la generalización de la práctica , las cuales son válidas cuando
son utilizadas en condiciones análogas a las condiciones en que fueron obtenidas, razón
por lo cual no se ajustan a las condiciones ingeniero-geológicas y minero-tecnológicas de
los macizos rocosos cubanos.
Investigadores rusos como, Pokrovsky (1957,1980 ), Mindely (1974), Kutusov
(1967,1972,1973,1980,1981,1983,1994) , Mosiniets (1976), Matveichuk et al (2002) ,
Paramonov et al (2004a,2004b), también han propuesto metodologías para el diseño de
voladuras en el laboreo de excavaciones subterráneas , pero adolecen al igual que la

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

16

�Tesis Doctoral
metodología de Langefors de la modelación matemática de la acción de la explosión sobre
el medio para la determinación de los parámetros fundamentales de diseño de estos
trabajos.
Esa misma tendencia se aprecia en la propuesta de López Jimeno et al (1986,1994,
2000,2003), que aunque plantea la existencia de al menos ocho mecanismos de rotura de
las rocas en la voladura, sólo realiza una breve descripción cualitativa de cada uno de ellos
y las expresiones de cálculo que señala no permiten un diseño científicamente
fundamentado y más racional de las voladuras en el laboreo de las excavaciones
subterráneas.
En Cuba Otaño (1984,1998) inició las investigaciones relacionadas con la temática
aplicadas al corte del mármol por voladura y bajo su tutoría se ha extendido a las canteras
de la industria de materiales de la construcción (Palacios, 1997; Pedro Alexandre ,2006;
Seidu ,2007) y al laboreo de excavaciones subterráneas (Sargentón, 1997).
Problema Científico:
Necesidad de elaborar criterios que se fundamenten en la modelación de la acción de la
explosión sobre el medio rocoso y que permitan el diseño más racional de las voladuras en
el laboreo de excavaciones subterráneas.
Objeto de estudio
La voladura como fenómeno físico de la acción de la explosión del conjunto de barrenos
sobre el macizo de rocas en el frente de laboreo de las excavaciones subterráneas.
Campo de acción.
La acción física de la explosión de las cargas de sustancia explosiva de cada grupo del
conjunto de barrenos sobre el medio rocoso.
Hipótesis:
Si se conocen las propiedades de las rocas y las características mecánico-estructurales de
los macizos por los que se laborean las excavaciones subterráneas, las propiedades de las
sustancias explosivas y la acción física de la explosión del conjunto de barrenos sobre el
medio rocoso, es posible la elaboración de criterios para el diseño más racional de las
voladuras en el laboreo de excavaciones subterráneas.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

17

�Tesis Doctoral
Objetivo general:
Elaborar criterios para el diseño y la ejecución de las voladuras en el laboreo de
excavaciones subterráneas que se fundamenten en la modelación de la acción de la
explosión sobre el medio rocoso.
Objetivos específicos:
•

Determinar las propiedades másicas y mecánicas y los parámetros minerotecnológicos especiales de las rocas e investigar las características mecánicoestructurales de los macizos rocosos donde se realizan las investigaciones.

•

Investigar analíticamente el campo tenso-deformacional alrededor de la cámara de
carga para cada grupo del conjunto de barrenos.

•

Diseñar y realizar voladuras experimentales a escala de polígono e industriales para
investigar la acción de las cargas en el macizo rocoso de los tres grupos del
conjunto de barrenos.

•

Elaborar criterios para el diseño y la ejecución de las voladuras en el laboreo de
excavaciones subterráneas que se fundamenten en la modelación de la acción de la
explosión sobre el medio rocoso.

Estructura de la tesis.
La tesis presenta la siguiente estructura: introducción, cuatro capítulos, conclusiones,
recomendaciones, referencias bibliográficas y anexos.
En la introducción se establece el problema, el objeto de estudio, la hipótesis y los
objetivos generales y específicos y se señalan la novedad científica y el flujograma de las
investigaciones.
En el primer capítulo se realiza el análisis de los antecedentes y la actualidad del
problema tanto en Cuba como a nivel internacional.
En el segundo capítulo se realiza una evaluación de las condiciones ingeniero-geológicas y
minero-tecnológicas de laboreo de las excavaciones subterráneas en las minas y trasvases
donde se realizaron las investigaciones y la determinación de las propiedades másicas, las
características de resistencia, las propiedades acústicas y elásticas y los parámetros minerotecnológicos de las rocas en los macizos que se investigan.
En el tercer capítulo se realiza la modelación teórica de los campos tenso-deformacionales
que surgen en el barreno y en el medio rocoso alrededor de la carga explosiva
inmediatamente después de la voladura, en sus dos variantes compacta y desacoplada y se
argumentan y exponen nuevos criterios para el diseño de las voladuras en el laboreo de
excavaciones subterráneas.
M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

18

�Tesis Doctoral
En el cuarto capítulo se realiza el diseño, la planificación y se exponen los resultados de las
voladuras experimentales y su análisis estadístico de varianza, correlación y regresión.
Además se realiza una evaluación de los impactos tecnológicos, económicos, sociales y
medioambientales de la investigación.
Novedad científica.
•

Se elaboran nuevos criterios para el diseño y la ejecución de voladuras en el
laboreo de excavaciones subterráneas que se fundamentan en la acción de la
explosión de cada grupo del conjunto de barrenos sobre el medio rocoso.

•

Se elabora una metodología para el diseño, la planificación y realización de
voladuras experimentales y de ajuste de los pasaportes de perforación y voladura.

PROCESO DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA.
Para cumplimentar la investigación se establece el proceso de investigación científica que
consta de trabajos analíticos y experimentales, de gabinete, de laboratorio y de campo.
Todos estos trabajos se realizan en una determinada secuencia la cual constituye el
procedimiento para la realización de la investigación. Este procedimiento se refleja en el
flujograma del proceso de investigación que se muestra en la figura 1.
El proceso de investigación comprende cinco etapas, que son las siguientes:
Primera Etapa:
Comprende el diseño de la investigación y la investigación bibliográfica del tema
Segunda Etapa:
En la misma se realizan trabajos en los laboratorios de Mecánica de Rocas y de Física de
las rocas del ISMM “Dr. Antonio Núñez Jiménez” y de la empresa de Investigación y
Proyectos de Obras Hidráulicas “Raudales“de Holguín. Estos trabajos incluyen las
siguientes tareas:
•

Determinación de las propiedades másicas de las rocas en los macizos donde se
realizaron las investigaciones.

•

Determinación de las propiedades acústicas de las litologías presentes en los
macizos rocosos de las minas y trasvases donde se realizaron las investigaciones.

•

Determinación de las características de resistencia de las rocas.

•

Determinación de las propiedades elásticas de las rocas (se determinan en el
laboratorio o por cálculo a partir de las propiedades acústicas y másicas).

Los trabajos de campo se realizaron en los Trasvases

Este-Oeste, Caney –Gilbert,

Sabanalamar –Pozo Azul y las minas Mercedita, Amores y El Cobre.
Los mismos consistieron en:

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

19

�Tesis Doctoral
•

La descripción petrográfica de las rocas presentes en los macizos rocosos.

•

Análisis de la tectónica.

•

El estudio del agrietamiento.

El estudio del agrietamiento comprendió las etapas siguientes:

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

20

�Tesis Doctoral
FLUJOGRAMA DEL PROCESO DE INVESTIGACIÓN CIENTIFICA

1ª Etapa

2aEtapa

a

{

3 Etapa

Trabajos de campo

Condiciones
ingenierogeológicas de los macizos

Revisión bibliográfica , recopilación
y procesamiento de la información

Trabajos de Laboratorio

Condiciones minerotecnológicas de las
xcavaciones

Propiedades de las rocas
Estudio del
agrietamiento

acústica

másicas

elástic

de resistencia

Modelación del campo tenso-deformacional

{
a

4 Etapa

5aEtapa

{

Diseño de la Investigación

{

Parámetros de la
onda refractada

{
Criterios para el
diseño de las
voladuras

Parámetros de la
onda de tensiones

Radios de trituración ,
agrietamiento y
descostramiento

Voladuras Experimentales

Elaboración del modelo teórico

Trabajos experimentales

Análisis estadístico de los
experimentos
Criterios para
elevar la efectividad
de las voladuras

Elaboración de las normas
de consumo de la sustancia
explosiva y los medios de
explosión

Elaboración del
modelo
de
cálculo

Propuesta
de
metodología para el
ajuste de los pasaportes

Figura 1 FLUJOGRAMA DEL PROCESO DE INVESTIGACIÓN CIENTIFICA.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

1

�Tesis Doctoral
I. Análisis de la documentación geológica e ingeniero-técnica de la región donde
están enclavados los túneles ó del yacimiento mineral por donde se laborean las
excavaciones mineras.
II. Mediciones de campo de los parámetros de agrietamiento de los macizos de rocas.
III. Elaboración en el gabinete de los resultados de las mediciones y su análisis; el
procesamiento de esta información se realizó con el software DIPS Versión 5.103
(RockScience,2004), que permite elaborar la rosa de agrietamiento y establecer los
sistemas de grietas.
Tercera Etapa:
En la misma se realizan trabajos de gabinete que incluyen las siguientes tareas:
•

Cálculo de los parámetros de la onda refractada.

•

Cálculo de los parámetros de la onda de tensiones.

•

Determinación del campo de deformación (radios de trituración, agrietamiento y
descostramiento).

•

Elaboración del modelo teórico.

•

Diseño y planificación de los experimentos.

Cuarta Etapa:
Es la etapa experimental, y comprende la realización de las voladuras experimentales en
los trasvases y minas donde se realizaron las investigaciones. Fueron realizadas voladuras
de polígono (semindustriales) e industriales y después de realizadas las voladuras
experimentales se procedió al análisis estadístico de los resultados de las mismas.
Quinta Etapa:
Es una etapa que se realiza en gabinete e incluye las siguientes tareas:
•

Elaboración de los criterios para el diseño y la ejecución de los trabajos de
perforación y voladura en el laboreo de excavaciones subterráneas.

•

Elaboración de criterios para elevar la efectividad de estas voladuras.

•

Elaboración del modelo de cálculo.

•

Elaboración de la propuesta de procedimiento de cálculo.

•

Elaboración de las normas de consumo de sustancia explosiva y los medios de
explosión en las minas y obras donde se realizan las investigaciones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

1

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO I

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

2

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO I ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD DEL PROBLEMA
I.1Antecedentes y actualidad del problema a nivel mundial
Como se señaló en la introducción ante el laboreo de excavaciones subterránea como rama
de las ciencias mineras surge una de las tareas más importantes a resolver tanto a nivel
nacional como internacional la cual consiste en asegurar la racionalidad del arranque de
las rocas y la estabilidad de las excavaciones subterráneas. Esto sólo es posible si se
utilizan métodos de diseño y ejecución tanto de las voladuras como de laboreo de
excavaciones subterráneas perfeccionados y científicamente fundamentados que permitan
un uso más racional de los recursos utilizados.
Actualmente, a los proyectistas y constructores, no les satisface la utilización del método
de la analogía para realizar el proyecto de excavaciones subterráneas, pues los problemas
existentes no se resuelven por la vía de aplicar solamente la experiencia adquirida en
excavaciones laboreadas acertadamente con anterioridad.
Además las condiciones cada vez más complicadas en las que se laborean las excavaciones
subterráneas (efecto sísmico, elevado agrietamiento tectónico y no tectónico, etc.) y el
laboreo de excavaciones únicas por su tipo dejan cada vez menos posibilidades al diseño
de proyectos por analogía.
Al mismo tiempo se elevan sustancialmente las exigencias que se la plantean a los métodos
de cálculo de las voladuras subterráneas, respecto al basamento

científico y

correspondencia de estos con la representación física de los fenómenos.
En opinión de autores como: Hamdi (2003); Karpienko et al (2004); Rouabhi
(2004);Krising y Novinsky (2006);Semeniak (2006), Vinogradof (2006) y Sargentón
(2005 , 2007) es más racional la utilización de los métodos analíticos y numéricos de la
mecánica de los medios continuos y del cuerpo sólido deformable y los principios y
regularidades de la mecánica de la fragmentación de rocas, en comparación con las
expresiones empíricas, al resolver tareas concretas de diseño de voladuras en ingeniería .
La amplia difusión de la técnica moderna de computación y de las nuevas técnicas de la
información ha traído consigo que la práctica ya no sea impotente ante un aparato
matemático complejo.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

3

�Tesis Doctoral
I.1.1 Desarrollo histórico.
La teoría de la voladura comienza en el siglo XVII como resultado de la generalización de
las voladuras experimentales y las observaciones elaboradas por investigadores de la
ciencia militar. De esta forma aparecen los primeros modelos matemáticos, expresiones de
cálculo sencillas obtenidas netamente por vía experimental.
Son los ingenieros investigadores militares

franceses, los primeros en establecer las

ecuaciones de cálculo de las cargas de pólvora para el minado de los muros de las
fortalezas en asedio, pero además la información acumulada permite a estos investigadores
formular en su tiempo toda una teoría relacionada con la acción de la explosión sobre el
medio.
I.1.2 Modelos de cálculo de los ingenieros investigadores militares franceses
(siglos XVII-XVIII).
En 1628 Deuville, citado por Arsentiev (2004), Ivolguin (1975) y Bobk (1979) , enuncia
la hipótesis de que la magnitud de la carga Q debe de ser linealmente proporcional a su
profundidad de colocación W por lo que establece para la mina normal la expresión
siguiente:

Q = mW

(1)

El modelo de Deuville presenta como limitación principal la dependencia lineal entre el
peso de la carga y la fragmentación producida. Posteriormente Vauban, citado por
Langefors (1976) y Arcentiev (2004), formula en 1669 la hipótesis, de que el peso de
las cargas, es proporcional al volumen, y por consiguiente, también al peso del terreno,
expulsado por la voladura del cráter de la explosión y la expresión cúbica:
Qm = W 3

ó

Q=

1 3
W
m

(2)

El modelo de Vauban supera la dependencia lineal del modelo de Deuville, pero sólo
reconocía la carga normal, la formación de un cono geométricamente regular y una única
resistencia a vencer: la fuerza de gravedad.
Belidor, citado por Ivolguín(1975) y Vobk (1979) plantea un modelo que se deduce en

base a la hipótesis principal siguiente : el peso de las cargas es proporcional al cubo de los
radios de fragmentación.
El modelo de Belidor tiene como limitación su elevado empirismo y no considera las
particularidades del terreno a volar, las propiedades de la sustancia explosiva y los valores
reales del índice de acción de la explosión.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

4

�Tesis Doctoral
Fueron también aportes significativos de este autor el planteamiento y demostración de la
existencia de las esferas de acción de la explosión (compresión, fragmentación
(o rotura) y vibración) y la deducción de la primera dependencia entre los elementos del
cráter de la mina de lanzamiento normal y la introducción de un nuevo concepto: el índice
de acción de la explosión (n).
Por ello introdujo en su modelo de cálculo este nuevo concepto y estableció los valores de
este índice para el lanzamiento reforzado ( n〉1 ), normal ( n = 1 ) y disminuido ( n〈1 ).
Así en los siglos XVII y XVIII comenzó la elaboración científica de la teoría de la
voladura prácticamente sobre la base de un fuerte componente experimental y de la
observación científica, métodos sobre los que se apoya en la actualidad en gran medida el
trabajo experimental en la Física de la Explosión y en la Fragmentación de rocas por
voladura.
Sin embargo en la segunda , que es una dirección mas profunda y que consiste en la
creación de los fundamentos físicos de la teoría de la explosión , aún no se habían
descubierto ni la química ni la esencia física de la explosión y los investigadores no
sobrepasaron el nivel de razonamiento de los alquimistas de la Edad Media.
En el siglo XIX con la consolidación e intensificación de la Revolución Industrial, las dos
direcciones fundamentales de la Teoría de la Explosión continuaron su desarrollo.
El auge de la industria química y de la química como ciencia, posibilitó a su vez el
descubrimiento de un gran surtido de sustancias explosivas, con características energéticas
superiores a la pólvora, en 1845 el químico ruso Fadiev descubrió la piroxilina, un año
más tarde en 1846, el químico italiano Sobrero, la nitroglicerina. Estos nitrocompuestos
permitieron la aparición de otras sustancias explosivas con mayor poder rompedor como:
el trotil , o TNT, que fue descubierto por Belbrand en 1863, la dinamita patentada por
Alfred Nobel en 1867, las amonitas descubiertas por los noruegos Olson y Norvin en

1867 , el TEN (1891) , el nitruro de plomo (1890) y el exógeno (1898).
Simultáneamente en el siglo XIX se realizaron numerosos experimentos para la
determinación de la función del índice de acción de la explosión.
I.1.3 Modelos de los ingenieros investigadores rusos (siglo XIX).

El siguiente aporte en el desarrollo de la teoría y la práctica del minado pertenece a los
ingenieros investigadores militares rusos Frolov y Borieskov.
A partir del ulterior desarrollo del modelo de Belidor se llegó a la expresión de cálculo
siguiente:
Q = f (n )qW 3

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

(3)

5

�Tesis Doctoral
Posteriormente continuaron las investigaciones con el objetivo de determinar la función del
índice de acción de la explosión f (n ) .
Frolov en 1868 enunció la siguiente hipótesis :“..la resistencia total , que presentan los

medios sólidos debe de ser expresada no por el cubo de la línea de la explosión sino por
dos miembros , el primero que consiste en el cubo , y el segundo el cuadrado de la línea de
la explosión” (citado por Mielnikov , 1962). Frolov plantea determinar la carga de la
mina normal por la ecuación:
Q = aW 3 + bW 2

(4)

En esta expresión los coeficientes a y b para diferentes rocas se determinan por vía
experimental.
Al explicar el mecanismo de fragmentación de los medios en la voladura Frolov
distinguió las siguientes fuerzas de resistencia : el peso de la masa que es expulsada, las
fuerzas de inercia, las fuerzas de cohesión de las partículas dentro de esta masa

y las

fuerzas de cohesión en la superficie del cráter.
Aunque el modelo de Frolov valora más integralmente las fuerzas de resistencia en el
medio que se oponen a la voladura no tiene en cuenta las propiedades de los explosivos y
la del medio que se pretende volar.
Borieskov, en 1876 planteó la expresión para el cálculo de una carga de sustancia

explosiva de la forma siguiente:
Q = qW 3 (0,4 + 0,6n 3 )
La fórmula de Borieskov

(5)

tiene como limitación que no sobrepasa el principio de

semejanza geométrica en el cálculo de la magnitud de las cargas para rocas resistentes y
no analiza la naturaleza de las fuerzas que surgen al formarse el cráter (en particular la
influencia de la fuerza de gravedad de la roca lanzada).
I.1.4 Modelos de los Investigadores del siglo XX.

La idea de Frolov fue desarrollada en la URSS en la década 1940-1950 por el profesor
Sujanov y en la década de 1960-1970 por el investigador sueco Langefors.
Sujanov (1958,1967), plantea en su modelo la hipótesis de que el peso total de la carga de

mullido se determina por una expresión, que considera los gastos de energía en superar las
fuerzas de gravedad, las fuerzas de cohesión en la superficie lateral y en la fragmentación
de la roca.
Q = f (d )[q1 S c + q 2V ]

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

(6)

6

�Tesis Doctoral
Donde f (d ) – es un coeficiente que considera el grado de fragmentación de la roca en
dependencia del índice de acción de la explosión
q1 - gasto de sustancia explosiva por m2 de área de ruptura de la roca del

macizo, kg/m2
S c – área de la superficie lateral del cráter de explosión, m2
q 2 – consumo de sustancia explosiva para superar las fuerzas de gravedad

(inercia) por m3 de volumen a fragmentar de roca, kg/m3
V - volumen de roca a fragmentar, m3

La limitación de este modelo reside en la dificultad para determinar los factores
f (d ), q1 y q 2 .

Langefors (1968,1973) propuso ecuación algo diferente
Q = aW

2

+ bW

3

+ cW

4

(7)

,

donde W – Línea de menor resistencia (LMR),
a, b, c – coeficientes obtenidos por vía empírica
Los coeficientes a y b dependen de las propiedades elástico-plásticas de las rocas y c del
peso de esta.
Indica la expresión para las rocas de Suecia:
Q = 0,10 W 2 + 0,40 W 3 + 0,004 W 4

(8)

Este investigador considera, que esta fórmula “resulta fundamental en la mecánica de
fragmentación de las rocas y su aplicabilidad fue verificada en amplias investigaciones
con variación de la magnitud W en el rango desde 0,01 hasta 10 m , y además la magnitud
de las cargas varió en la relación desde 1 hasta 50 000 000”.
Langefors investigó el mecanismo de fragmentación de las rocas en los cueles rectos

cilíndricos y a partir del análisis de las voladuras realizadas en el laboreo de excavaciones
subterráneas con diversos destinos plantea expresiones para el diseño de las voladuras en
estas excavaciones.
Expone las siguientes ecuaciones para el cálculo de las cargas (condición de rotura) de los
cueles rectos:
Con salida a un orificio circular:
Con salida a un orificio rectangular:

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

lc

D tal ⎞
⎛
0 , 55 ⎜ A −
⎟
2 ⎠
⎝
=
(sen υ )3 / 2

lr =

0,35V

(senυ )3 / 2

(9)

(10)

7

�Tesis Doctoral
Además la condición de expulsión o limpieza del cuele:
Voladura limpia

A〈1,5 D tal

(11)

Rotura

1,5 Dtal ≤ A〈 2,1 Dtal

(12)

Deformación

plástica A〉 2,1 Dtal

(13)

Donde: A-distancia entre los centros del barreno cargado y el taladro vacío, m
Dtal – diámetro del taladro vacío, m
V- distancia a la cara libre, m

lc - carga por metro para una salida estrecha circular, kg/m

lr - carga por metro para una salida rectangular, kg/m
υ - mitad del ángulo de salida, grados
Este propio autor cita a Steidle (1960) que plantea a su vez una dependencia entre la
distancia más adecuada entre los centros A y la clase de rocas.
A pesar de sustentar su teoría tanto en trabajos experimentales de campo (voladuras de
polígono, semindustriales e industriales) , como en la descripción cualitativa del modelo
que explica los mecanismos de fragmentación de las rocas y que se fundamenta en gran
medida en la mecánica de los medios sólidos continuos, presenta como

principal

limitación el mismo empirismo que la sustenta.
La expresión para el cálculo de la distancia entre el barreno cargado y el taladro vacío no
tiene en cuenta ni las características de las rocas voladas ni del explosivo utilizado y por
tanto el campo tenso-deformacional que se crea alrededor de la carga explosiva.
Sus aportes en la voladura de rocas en túneles y en particular de la voladura de contorno
han sido tomados como soporte teórico en estas investigaciones.
De las expresiones de cálculo de Florov, Sujanov y Langefors se deduce que el valor del
consumo específico de sustancia explosiva (SE) no se mantiene constante al variar la línea
de menor resistencia (LMR), es decir resulta variable.
Pokrovsky (1957,1977 ,1980), citado por, Egorov et al (2000) , en su teoría asume a los

procesos ondulatorios como agentes determinantes de la fragmentación y señala que el
volumen principal de fragmentación está condicionado por la acción de las ondas
reflejadas (fenómenos de descostramiento en la superficie libre).
En su modelo plantea las expresiones de cálculo del consumo específico de sustancia
explosiva ( qSE ) y de la cantidad de barrenos (N) siguientes:
q SE = q1 f1v1e

(14)

q1 = 0,1 f

(15)

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

8

�Tesis Doctoral
Para una superficie libre :

v1 =

v1 = 1,2 − 1,5 ;

Para dos superficies libres :
e1 =
N=

380
CTSE

(16)

6 ,5
Sp

;

1,27 q SE S p
k ll ρ SE d c2

(17)
;

(18)

Donde: q1- es el coeficiente de volabilidad de las rocas
f1- coeficiente de estructura de las rocas;
v1-coeficiente de confinamiento que considera la profundidad de los
barrenos lb y el área de proyecto de la excavación Sp.
e – coeficiente de capacidad de trabajo;
q SE - consumo específico de sustancia explosiva (SE), kg/m3
CTSE – capacidad de trabajo de la sustancia explosiva, cm3
Kll- coeficiente de llenado de los barrenos;
dc – diámetro de la carga de sustancia explosiva, m.

ρ SE – densidad de la sustancia explosiva, kg/m3
f – índice de fortaleza de las rocas
Aunque estas expresiones son utilizadas hoy en día, por que representan el mayor
acercamiento

a

los

resultados

de

la

práctica

,

autores

como

Matbeichuk

(2004),Paramonov (2004a,2004b.),Lukianov(1999) ,Egorov et al (2000) y Sargentón
(1997,2005,2007a,2007d ) consideran que los resultados que se obtienen con ellas tanto

en el laboreo de excavaciones de pequeña como de mediana sección transversal, aún no
permiten el diseño más racional de los trabajos de voladura.
El autor de esta tesis doctoral considera que no es precisa la determinación de los
coeficientes de estructura de las rocas (f1) y de llenado de los barrenos (kll), la misma en el
primer caso es muy ambigua y solo limitan su valor a un número reducido de litologías
(tres) y en el segundo se determina a partir de valores tabulados en función de la fortaleza
de las rocas y del diámetro de las cargas en rangos de valores muy amplios.
Las expresiones propuestas para determinar la influencia del confinamiento no dan
respuesta a esta problemática.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

9

�Tesis Doctoral
Los valores obtenidos al calcular por las fórmulas para determinar el consumo de sustancia
explosiva ( q SE ) y la cantidad de barrenos (N), son muy elevados en el primer caso e
insuficientes en el segundo.
Taranov (1964) plantea correcciones a la expresión propuesta por Pokrovsky (1957)

para

determinar la influencia del confinamiento

e incluye un segundo factor, la

profundidad de los barrenos lb :
v1 =

3lb
Sp

(19)

Esta expresión supera en parte las limitaciones de la ecuación propuesta por Pokrovsky,
pero aún no da respuesta a las interrogantes relacionadas con el confinamiento de las
cargas en el laboreo de excavaciones subterráneas. Al valorar el método de determinación
de la magnitud del gasto específico de sustancia explosiva, considera que las expresiones
existentes no tienen en cuenta toda la diversidad de condiciones naturales y de factores de
orden técnico, que influyen sobre su magnitud, por lo que a partir de ella se obtienen
valores lo suficientemente precisos en unos casos y en otros valores que se desvían
considerablemente de la magnitud necesaria.
Es por ello que recomienda asumirlos como valores de orientación que luego deben de ser
precisados con voladuras experimentales en los frentes de laboreo de las excavaciones
subterráneas.
Dolgy y Silantiev (2003) y Lukianov y Gromov (1999) confirman el planteamiento de
Pokrovsky (1980) de que el cálculo del consumo específico por fórmulas empíricas da

resultados muy poco precisos y recomiendan establecer este importante indicador por vía
experimental o asumir su valor a partir de valores tabulados en base a voladuras
experimentales realizadas en las condiciones minero-geológicas concretas de laboreo de las
excavaciones. Al pronunciarse respecto al coeficiente de utilización de los barrenos
señalan que este indicador depende de las propiedades físico-mecánicas de las rocas, del
esquema de disposición de los barrenos, del consumo de sustancia explosiva y del
coeficiente de llenado de los barrenos, pero destacan que la influencia de estos factores ha
sido estudiada aún insuficientemente.
Mielnikov (1974) demuestra mediante el tratamiento estadístico de datos obtenidos de

más de 200 frentes de excavación (Sp&gt;20 m2) la dependencia entre el consumo específico
de sustancia explosiva y el área de la sección transversal.
La dependencia q SE = f ( S p ) es no lineal y fue obtenida de la práctica de los trabajos de

voladura en Rusia, EEUU y Suecia. Además introduce en la fórmula de Pokrovsky, la
M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

10

�Tesis Doctoral
densidad de carga promedio en el frente, a partir de considerar que la densidad de carga de
los barrenos de contorno sea inferior a la densidad de carga de los barrenos de cuele y de
arranque.
Basándose en la relación de la cantidad de barrenos de contorno Ncont respecto a la
cantidad total de barrenos obtenida en el laboreo de excavaciones subterráneas en la central
hidroeléctrica de Chirskeisk
N cont = 0,34 N

(20)

Obtuvo la expresión para el cálculo de la densidad media de carga:

γ = 0,34γ 1 + 0,66γ 2

(21)

Donde: γ 1 - es la densidad de carga de los barrenos de contorno

γ 2 - densidad de carga de los barrenos de cuele y de arranque.
Según este investigador el coeficiente de carga influye sobre el coeficiente de
aprovechamiento de los barrenos (CAB) solamente hasta la magnitud 0,75 y añade que un
aumento posterior de la longitud de carga solo mejora la fragmentación de las rocas, es por
ello que introduce k=0,7 en la fórmula de Pokrovsky que quedaría en la siguiente forma:
N = 1,75

qS p

d (0,34γ 1 + 0,66γ 2 )
2

(22)

Los resultados obtenidos con esta fórmula, a pesar de las correcciones introducidas, den
con la práctica y no ha tenido amplia utilización.
Mostkov (1963,1974) propone determinar la línea de menor resistencia (LMR), W de la

ecuación cúbica siguiente:

W 3 + a1W 2 + a 2W = a3

(23)

donde: a1 , a 2 , a3 - son coeficientes, que consideran el gasto específico de SE, la
profundidad de los barrenos, el tipo de sustancia explosiva, el diámetro de los
barrenos:

a1 =

0,07
+ 0,835 l m
qo

(24)

ho
;
qo

(25)

a 2 = b ´ `+0,583

a3 = l m b´
eo Δ ⎛ d ⎞
b =
⎜ ⎟
0,6q o m ⎝ 32 ⎠
´

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

(26)
2

(27)

11

�Tesis Doctoral
donde:

q o - índice de volabilidad , kg/m3
eo - coeficiente que considera el tipo de sustancia explosiva (SE);
m - distancia relativa entre barrenos;

l m - profundidad promedio de los barrenos en el conjunto, m;
d - diámetro del cartucho de Sustancia explosiva, mm

Plantea además una dependencia no lineal entre N y la sección transversal de la excavación
Sp y una ecuación para el cálculo preliminar (con una exactitud de hasta el 10%) de la
cantidad de barrenos:

N=

Sp

(kWc )

2

+

Pe
0,8 Wc

(28)

donde : Pe - perímetro de la excavación ,m;
Wc - línea de menor resistencia (LMR) de cálculo, m
k - coeficiente de corrección, determinado por datos del tratamiento estadístico

de los parámetros de los trabajos de perforación y voladura en la práctica.
Ziber, citado por Mostkov (1974) plantea una ecuación que considera la volabilidad de las

rocas para determinar la cantidad de barrenos (N)
N = α1 + α 2 S p

(29)

donde: α1,α 2 - son coeficientes , determinados en dependencia de la
volabilidad de las rocas.
Mindely (1960,1966, 1974) considera que el consumo específico de sustancia explosiva

(qSE) es función de los siguientes parámetros:
qSE = ϕ ( S p , f , lb , d , Δ, H ,η )

(30)

En sus investigaciones obtuvo las siguientes ecuaciones de correlación de algunos de estos
factores:
q SE = 0,48 l b + 0,096 l b2

(31)

q SE = 0,00008H + 0,0000003H 2

(32)

Y la ecuación final de correlación múltiple
5,4
⎛
⎞
− 0,004d − 2,22η − 0,48lb + 0,096lb2 + 0,00008H + 0,0000003H 2 ⎟
qSE = e⎜ 2,92 + 0,135f +
S
⎝
⎠

(33)

Noskov et al (1982) recomienda un criterio para el cálculo del espesor del tabique entre el

barreno cargado y el taladro vacío:
A ≈ 1,8Dtal

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

(34)

12

�Tesis Doctoral
Y la concentración lineal de carga de sustancia explosiva por metro de barreno por la
expresión:
q o = 130 Dtal * d b , kg/m

(35)

En el caso de rocas blandas recomienda aumentar el espesor del tabique a 2-3 veces el
diámetro del taladro vacío.
Bubok (1981) recomienda que la distancia entre los centros del taladro vacío y el barreno

cargado A sea igual a:
A = (2 ÷ 3) Dtal

(36)

Doronin (1983) recomienda seleccionar la cantidad de barrenos (mediante valores

tabulados) y la distancia entre los centros del taladro vacío y el barreno cargado (A) en
función del coeficiente de fortaleza (f) por las expresiones:
Para f ≥ 10 ; A = 2 Dtal

(37)

Para f 〈 10 ;

(38)

La expresión

A = 3Dtal

A ≤ 1,5 Dtal

propuesta por Langefors es explicada por Gredeniuk et al

(1983) a partir del criterio de que el volumen de la cavidad de cuele formada después de la

voladura sobrepase el volumen volado en 1,25 veces y más, es decir:
kcomp =

Vvolado + Vcavcomp
Vvolado

≥ 1,25

(39)

donde: kcomp – es el coeficiente de compensación ;
Vvolado - volumen volado, m 3
Vcavidad

comp.

- volumen de la cavidad de compensación, m3

Y la expresión para determinar la distancia A entre los centros del barreno cargado y el
taladro vacío de la forma siguiente:
A=

(k comp + 1) D 2 + (k comp − 1) d 2
0,758
(k comp − 1)(D + d )

(40)

Este autor parte desde la misma óptica que Langefors para plantear su criterio, es decir,
permitir el desplazamiento de las rocas trituradas en el cuele, pero no contempla la acción
de la explosión sobre las rocas

a partir de las propiedades de estas últimas y las

características del explosivo.
Boev y Shapiro (1980) establecen los siguientes criterios para el diseño de los cueles

cilíndricos:

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

13

�Tesis Doctoral
⎛ η lb ⎞
⎜
⎟
⎝ A ⎠
No =
V0

3

(41)

N o - cantidad de barrenos de compensación

donde :

A- coeficiente de escala que se obtiene por vía experimental , A=9,35
Vo – volumen del barreno vacío, cm3
Y conociendo No se asume la estructura correspondiente del cuele (cantidad de barrenos
cargados y total)
Shejurdin (1985) recomienda las siguientes expresiones para calcular los parámetros

principales de las voladuras en el laboreo de excavaciones:
W=

donde :

p
q SE m

,

a = mW ;

p=

π d 2 ρ SE
4

(42)

p- es la cantidad de carga de sustancia explosiva por metro de barreno, kg/m.
d- diámetro del cartucho de sustancia explosiva ó diámetro del barreno para
sustancias explosivas no encartuchadas, m.

Xanukaev (1963,1974) estudió la influencia de las condiciones del medio sobre el

mecanismo de rotura de las rocas y formuló la hipótesis, de que este mecanismo ocurre
bajo la acción de ondas elásticas y depende de la rigidez acústica (resistencia acústica) de
las rocas. La clasificación de las rocas según la rigidez acústica en tres grandes grupos,
propuesta por Xanukaev, tiene valor en el orden metodológico, pero limitaciones en su
aplicación práctica ya que señala ese solo factor como determinante en la formación del
campo tenso-deformacional producido por una carga en el macizo rocoso alrededor del
barreno.
Mielnikov y Marchenko (1963,1964) presentaron la hipótesis de la posibilidad de

aumentar la zona de fragmentación y mejorar su calidad mediante la redistribución de la
energía de la explosión de forma tal, que cerca de la carga no ocurriera la fuerte
sobretrituración y recalentamiento de la roca, a cambio de que a lugares más alejados
llegará mayor energía de la onda de choque para lo cual proponen la utilización de cargas
desacopladas con espacios de aire axiales y radiales. Este método de regulación de los
parámetros de las ondas de choque, que surgen por la acción de la explosión, da la
posibilidad de resolver una serie de problemas tecnológicos entre los que se destacan las
voladuras de contorno de precorte y recorte.
Ivanov y Miloradov (1980) plantean las siguientes expresiones de cálculo para la

proyección de las voladuras en las excavaciones subterráneas:

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

14

�Tesis Doctoral
N = N int + N cont

(43)

La cantidad de barrenos interiores
N int = n S int

(44)

donde : n - es la cantidad de barrenos interiores , que corresponden a 1 m2 de área del
frente de avance, unid/m2
n=

qint

γ SE

;

(45)

S int - área del frente de avance, fragmentada por los barrenos interiores, m2.
qint − consumo de sustancia explosiva en los barrenos interiores( cantidad en

peso de sustancia explosiva ,necesaria para el mullido y el lanzamiento de 1
m3 de roca en las condiciones planteadas).
qint = qo K ag vconf eSE K c , kg/m3

(46)

qo − consumo específico de una sustancia explosiva con una capacidad de

trabajo de 420 cm3 ,cuyo valor numérico se determina por la
expresión:
3

q o = 0,1 f ,kg/m

(47)

Kag – coeficiente que considera el agrietamiento y el carácter de la
estratificación de las rocas (valor tabulado).
vconf - coeficiente de confinamiento , que considera el área del frente de

avance (S), la longitud del barreno (lb) , la cantidad de superficies
denudadas y el lugar de ubicación del cuele.
e SE − coeficiente de capacidad de trabajo de la sustancia explosiva,

eSE =

420
;
CTSE

(48)

K c - coeficiente que considera la influencia del diámetro del cartucho de la

sustancia explosiva utilizada (valor tabulado)
Y para determinar la masa de sustancia explosiva, que se coloca en 1m lineal de barreno la
expresión:

γ SE = 0,08 d c2 ρ SE K comp K ll
donde:

(49)

dc – diámetro del cartucho de la sustancia explosiva, cm;
ρ SE − densidad de la sustancia explosiva, g/cm3

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

15

�Tesis Doctoral
Kcomp – coeficiente de compactación de la sustancia explosiva

en el

proceso de carga, se toma igual a 1,1 para las encartuchadas y 1,0
para las no encartuchadas.
Kll – coeficiente de llenado del barreno, valor tabulado que se

toma en

función de índice de fortaleza ( f ) y del diámetro del cartucho (dc).
Estos autores consideran para calcular el consumo específico de explosivo otros factores
(agrietamiento y diámetro de los cartuchos) además de los propuestos por Pokrovsky.
Y el área del frente de excavación ( S int ), fragmentado por los barrenos interiores
2

S int = S − S K , m

Donde:

(50)

S - área total del frente de avance de la excavación, m2
Sk – área del frente, fragmentada por los barrenos de contorno, m2
S cont = Pexc (Wcont + C ) , m

2

Donde:

(51)

Pexc - perímetro del contorno de la excavación, m
Wcont - longitud de la línea de menor resistencia (LMR) de los barrenos de

contorno, m.
Kutusov (1973,1974, 2000) realiza un análisis de los principios de cálculo de los

parámetros de la voladura para el laboreo de excavaciones subterráneas y señala que el
consumo específico de cálculo de la sustancia explosiva es la información inicial
fundamental.
En opinión de este autor este indicador depende de muchos factores (las propiedades
físico-mecánicas de las rocas, la sección transversal, la profundidad y el diámetro de los
barrenos, el tipo de explosivo, etc.) lo que hace compleja su determinación, por el hecho
de que los factores señalados influyen de forma conjunta y diferente sobre la magnitud de
la carga, por lo que concluye que no es posible su determinación por vía teórica.
Recomienda su determinación a partir de tablas especiales, confeccionadas sobre la base
del procesamiento de una gran cantidad de voladuras de producción.
Cuando se utilizan otras sustancias explosivas propone introducir

coeficientes de

corrección que son inversamente proporcionales a las características energéticas de las
mismas. Los restantes parámetros de los trabajos de voladura recomienda calcularlos por
las siguientes expresiones:
Q = q SE lb S p
Qc =

2 π d2
ρ SE
lb
3
4

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

(52)
(53)

16

�Tesis Doctoral
N=

Q
Qc

(54)

q c = 1,2 Qc ; q a = (0,8 − 0,9) Qc

(55)

Mielnikov (1988) considera que tanto el consumo total como el específico varían en

amplios rangos y que ambos dependen de muchos factores (propiedades de la sustancia
explosiva, propiedades físico-mecánicas de las rocas , sección transversal , calidad de la
carga y el atraque de los barrenos , existencia de superficies libres complementarias en el
frente de avance, profundidad de la pega ,entre otros),estima también que no es posible
determinar el valor de la magnitud de la carga hasta ese momento por la vía teórica.
Por ello recomienda que el valor del consumo específico de cálculo de la sustancia
explosiva sea asumido en base al análisis y la generalización de una gran cantidad de datos
de la práctica y de observaciones y experimentos para diferentes sustancias explosivas y
fortaleza de las rocas. Al valorar la ecuación de Pokrovsky, le da gran significado a la
selección correcta del coeficiente de

llenado en la determinación de la cantidad de

barrenos.
Los criterios de Langefors y Kihlström (1976),Bubok (1981),Noskov et al
(1982),Doronin (1983) y Gredeniuk et al (1983) para el diseño de los cueles rectos son

reanalizados , perfeccionados y relanzados por Lukianov y Gromov (1999) ,Egorov et al
(2000),Dolgy y Silantiev (2003),López Jimeno (1994,2000,2003) bajo el mismo principio

geométrico y sin considerar la acción de la explosión sobre el medio.
I.1.5 Modelos de la Teoría de la Explosión.

El siglo XIX no solo implicó un avance tecnológico y científico en relación a las sustancias
explosivas, los medios de explosión y los modelos de cálculo. Se produjeron significativos
avances también en la creación de los fundamentos físicos de la explosión como
consecuencia del impetuoso desarrollo promovido por la primera y luego por la segunda
Revolución Industrial, se desarrolló también la teoría de las ondas de choque, en una
primera aproximación, en la segunda mitad de este siglo.
El desarrollo de la teoría de la explosión comienza con la introducción del concepto de
ondas de choques planas por Riman en 1860. Más tarde Rankan en 1870 y Hugoniot en
1887 deducen la ecuación de las ondas de choque (adiabática de Hugoniot).
Estos adelantos conjuntamente con los aportes de Berto en 1883 sobre el poder de las
sustancias explosivas y el concepto de la onda de detonación sentaron las bases para que
Mijelson en 1883 elaborara los principales aspectos de la teoría matemática de la

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

17

�Tesis Doctoral
detonación. Este a su vez de conjunto con D.L.Chapman en 1899 y E Jouguet en 1904 es
considerado también el fundador de la teoría termodinámica de la detonación.
Sobre la base de esta teoría se han desarrollado las teorías modernas de la fragmentación
de rocas a partir de las cuales es posible modelar el campo tenso-deformacional que se
forma en el macizo rocoso alrededor de la cámara de carga después de la voladura de la
misma.
I.1.6 Investigaciones relacionadas con la clasificación de las rocas Otro aspecto medular

en este marco teórico, se relaciona con la evolución de la clasificación de las rocas
vinculado al método de arranque por voladura.
Izatis en 1843, citado por Arsentiev (2004), plantea una de las primeras clasificaciones de

las rocas, (a su vez antecedido por Agrícola en 1550) según el grado de extracción, para
ello dividió a las rocas en 5 grupos: Sueltas o mullidas, blandas ,quebradizas(o
frágiles),cohesivas (o resistentes) y muy cohesivas.
A partir de esta clasificación dividió a los trabajos mineros (aplicable a cada grupo) en los
siguientes tipos: a pala, a pico, a cincel, a cuña, mediante fuego y por voladura. Esta
clasificación es el primer intento de agrupar los métodos de arranque de las rocas tanto
para la explotación minera como para la excavación de obras subterráneas y en ella ya
aparece el método de voladura como tecnología, todo ello a consecuencia de la
introducción de los explosivos en la minería y la aplicación de los conocimientos de la
fragmentación de rocas por voladura existentes hasta ese momento. Por las razones
expuestas en este siglo se produce una intensificación inusitada de las investigaciones en
las tres direcciones expuestas en este trabajo: los métodos de cálculo de las voladuras, las
teorías de acción de la explosión sobre el medio, la tecnología de los explosivos y los
medios de explosión y en general el desarrollo de la minería como ciencia.
A comienzos del siglo XX se produce un aporte importante, relacionado con la
clasificación de las rocas, principalmente por su relevancia práctica en la ejecución de los
trabajos mineros desde el punto de vista de la selección del equipamiento de perforación,
los métodos de los trabajos de voladura , en la determinación de las normas de laboreo y el
gasto de instrumentos y materiales.
M.M.Protodiaconov en 1911, propone una nueva clasificación de las rocas, basado en la

hipótesis de que cualquier resistencia a la voladura de la roca es proporcional a su
resistencia a la compresión. Este criterio simplificó los cálculos y redujo en cierta medida
la cantidad de voladuras de prueba.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

18

�Tesis Doctoral
Es importante significar, que hasta ese momento se utilizaba el método de voladuras de
prueba para determinar el aumento necesario de la carga al pasar a otros terrenos o rocas,
pero con el tiempo esta metodología resultaba ser cada vez más engorrosa, pesada,
abrumadora.
Protodiaconov, además en 1908 introdujo el concepto de fortaleza de las rocas en las

ciencias mineras, y define este concepto “como su resistencia a los esfuerzos externos, que
depende en cada caso concreto de las combinaciones de las resistencias elementales de las
rocas a la tracción, compresión, al cizallamiento”.
Su principal aporte se centra en el coeficiente de fortaleza, que propone

como la

centésima parte de la resistencia de un testigo de roca a la compresión axial expresado en
kg/cm2:
f =
donde:

σc

(56)

100

σ c - es la resistencia del testigo a la compresión axial, kg/cm2

Protodiaconov consideraba que el valor del coeficiente de fortaleza caracterizaba a la roca

en todos los procesos productivos, a partir de la hipótesis señalada anteriormente.
La clasificación de las rocas de Protodiaconov presenta como ventajas su basamento
científico, carácter lógico, sencillez en su utilización práctica y amplio alcance (contempla
una gran gama de litologías); pero su principal limitación radica en que la hipótesis
fundamental asumida por el autor, no siempre se cumple. Debido a ello su utilización en
el diseño de las voladuras ya no es lo suficientemente racional en la etapa actual de
desarrollo de la teoría de la fragmentación de rocas. Además de los aportes señalados y a
partir de trabajos experimentales y la generalización de la práctica Protodiaconov plantea
para el cálculo del consumo específico de sustancia explosiva ( qSE ) y la cantidad de
barrenos (N) en las voladuras de rocas en excavaciones subterráneas las expresiones
siguientes:

⎛
q = 0,4 * ⎜
⎝
n = 2 ,7

donde:

1 ⎞
0,2 f +
⎟
S ⎠

2

f
; N = nS
S

(57)
(58)

q – es el consumo específico de sustancia explosiva (SE),kg/m3;
f – coeficiente de fortaleza de las rocas según M.M.Protodiaconov
S – sección trasversal de proyecto de la excavación, m2
n – cantidad de barrenos por m2 de área del frente de laboreo;

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

19

�Tesis Doctoral
N – cantidad total de los barrenos en el frente de laboreo.
La utilización práctica de estas expresiones , realizadas tanto por el autor de esta tesis en
Cuba (Sargentón,1993, 1994,1997,2005), así como las referencias que hacen autores
rusos (Matveichuk y Chursalov,2002 y Paramonov et al , 2004) , sólo ha permitido un
cálculo muy aproximado de estos dos parámetros , pues en el caso del indicador consumo
específico de sustancia explosiva (q) , se obtienen valores muy elevados y los valores del
parámetro cantidad de barrenos (N) no son los suficientes para lograr los objetivos de la
voladura. Como recomiendan los autores a los que se hace referencia, los valores que se
obtienen solo sirven como orientación

y deben ser precisados con voladuras

experimentales.
I.1.6 Modelos para la determinación de la onda refractada.

Pero si importante fue la modelación de la onda de detonación y su aplicación con fines
pacíficos, en particular en la minería para el arranque (separación y fragmentación) de las
rocas, se necesitaba modelar la presión que se refractaba a la roca desde una cámara de
carga (barreno, taladro).
S.V.Ismailov (1965) dio solución a este problema de reflexión –refracción de una onda de

choque con frente plano desde un obstáculo plano.
Los parámetros de la onda de choque en el limite carga –roca se determinan de la
condición de refracción de las ondas de detonación a la roca a través de la pared de la
cámara de carga, considerando la adiabática de las rocas propuesta por Gogoliev (1965).
Pr

ρ o (V po )2

1 ⎡⎛ ρ
= ⎢⎜⎜ r
A ⎢⎝ ρ o
⎣

m
⎤
⎞
⎟⎟ − 1⎥
⎥⎦
⎠

(59)

A y m – son constantes.
Y son necesarias las inecuaciones de enlace siguientes:
Si

Pr

ρ o (VLO )2

Si 0,1 ≤

〈 0,1

entonces A=3 y m= 3

Pr
≤ 35 entonces A= 5,5 y m = 5
ρ o (VLD )

(60)
(61)

En el caso de cargas compactas, la máxima presión en la onda refractada Pr se calcula en
dependencia de la relación entre la impedancia de la sustancia explosiva, y la resistencia de
onda de la roca (acople de impedancias) a partir de dos condiciones cuando

ρ oVLD ≥ ρ SEVd y cuando ρ oVLD 〈 ρ SEVd .
De las ecuaciones (67) y (68) se obtiene

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

20

�Tesis Doctoral
Si ρ oVLD ≥ ρ SEVd
⎧
⎫
⎪
⎪
⎪
⎪
⎪
1
2k (Pr − P1 )
Pr ⎪
= V1 −
⎨1 −
1
1 ⎬
ρo ⎪ ⎛
{[ρ SE (k + 1)] [Pr (k + 1) − P1 (k − 1)]}2
⎜ APr
⎞m ⎪
⎪ ⎜
+ 1⎟⎟ ⎪
2
⎪ ⎜ ρ oVLD ⎠ ⎪
⎭
⎩ ⎝

( )

(62)

Si ρ oVLD 〈 ρ SEVd .

⎧
⎫
⎪
⎪
k −1
⎡
⎤
⎪
⎪
Pr ⎪
1
2kVd ⎢ ⎛ Pr ⎞ k ⎥
⎪
⎜
⎟
= V1 + 2
1−
⎨1 −
1 ⎬
k − 1 ⎢ ⎜⎝ P1 ⎟⎠ ⎥
ρo ⎪
⎪
⎢⎣
⎥⎦
⎞m
⎛ APr
⎟
⎪ ⎜
⎪
1
+
2
⎟ ⎪
⎪⎩ ⎜⎝ ρ oVLD
⎠ ⎭

(63)

donde:
k –es el índice de la adiabática de los productos de la explosión
Vd – velocidad de detonación de la sustancia explosiva (SE). m/s
VLD – velocidad de propagación de las ondas longitudinales en las rocas, m/s
ρo – densidad de las rocas, kg/m3
P1- presión en el frente de la onda de detonación de la sustancia explosiva, Pa
La solución de estas ecuaciones se puede obtener por alguno de los métodos matemáticos
de aproximación o gráficamente.
De esta forma se obtiene Pr, la presión refractada a la roca.
Al refractarse la onda de presión surge la onda de choque en las rocas, que se manifiesta en
una zona de pequeñas dimensiones, en la que se disipa gran cantidad de energía y se
transforma en una onda de tensión. La disipación de la energía en esta onda no solo está
determinada por la magnitud de la rigidez del medio sino además por las características de
resistencia de la roca que generalmente son tres ordenes menores que dicha magnitud.
I.1.8 Modelación de la onda de tensiones

Para analizar el estado tenso-deformacional de las rocas alrededor de la cámara de carga se
precisa también la modelación matemática de las tensiones y las deformaciones que se
producen en las tres zonas: la cercana, la media y la lejana.
Para la modelación de la onda de tensiones era necesario el descubrimiento, en la teoría de
la física del campo ondulatorio, de una de las principales leyes para la modelación de estas

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

21

�Tesis Doctoral
ondas, realizado por los científicos soviéticos Sadovsky (1945, 1952,1974) ,Sedov(1976),
Staniukovich (1975) y el inglés J.Taylor .

Estos investigadores lograron establecer que la sobrepresión en el frente de las ondas de
choque obedece a la ley de semejanza, y señalaron que su magnitud depende solamente
de la relación de la distancia desde el frente hasta el centro de la carga respecto al radio de
esta (la distancia relativa) , la energía específica de la explosión y la presión del aire.
Sadovsky (1945,1952) plantea la hipótesis de que cualquier volumen del medio bajo la

acción de una carga explosiva experimenta deformaciones que dependen de la distancia a
la fuente de la explosión y su energía., y a partir de ella la relación de dependencia entre la
magnitud de las tensiones que surgen a una distancia R de una carga de sustancia explosiva
con un radio ro a la que denominó ley de semejanza geométrica:
⎛ ro ⎞
⎟
⎝R⎠

σR = f ⎜

(64)

donde f - es una función que se determina experimentalmente.
Esta ley de semejanza geométrica presenta como limitación que solo se cumple para cargas
de sustancias explosivas de igual densidad.
En el caso general de una carga de forma esférica ro = 3 Q al sustituir en la expresión
anterior, se obtiene la ley generalizada de semejanza.

R1 3 Q1
=
R2 3 Q2
Esta ley no contempla la dependencia entre el trabajo mecánico

(65)
y la energía en la

transformación explosiva.
Para superar esta limitación los académicos Sedov (1976) y Sadovsky (1974) elaboraron la
variante más general de la ley de semejanza, la ley de la semejanza energética de la
explosión, en la cual la masa de la carga Q es reemplazada por la energía total:

⎛3 E ⎞

⎟
σ R = f ⎜⎜
⎟
R
⎝
⎠

(66)

Con posterioridad a la formulación y generalización de la ley de semejanza se han
publicado una gran cantidad de dependencias empíricas que se refieren a la zona elástica.
Las dependencias existentes en la actualidad se fundamentan en el principio de la
semejanza o en las leyes de la dispersión de la energía y su absorción a cuenta de los
procesos inelásticos. Debido a la complejidad y a la configuración no simétrica de las
cargas o del sistema de cargas y también a la complejidad de las superficies libres en el

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

22

�Tesis Doctoral
macizo la función de dispersión geométrica de la energía se selecciona con bastante
aproximación. A pesar de esto la función de extinción seleccionada de esta forma a cuenta
de la dispersión geométrica satisface completamente las exigencias de la práctica. La
mayor dificultad se presenta en la búsqueda de los índices de extinción a cuenta de la
absorción de la energía.
La ecuación de cálculo de las tensiones plantea una proporcionalidad entre éstas y las
distancias relativas lo que se expresa de forma general por la expresión:
n

⎛r⎞
σ V = K σ ,v ⎜ ⎟ ,
⎝ x⎠

(67)

Donde : K σ ,v - coeficiente de proporcionalidad ;

r - radio de carga;
x - distancia;

σ - tensión;
n - índice.

Sadovsky (1974) plantea para distancia cercanas n =2, para lejanas n =1,5.
Shemiakin (1963,2006) plantea un modelo para la rotura de las rocas con fricción interna

que permite el cálculo de las componentes radiales y tangenciales del tensor de tensiones:

σr =

σo
r

n1

, σ θ = ασ r ,

α=

μ

(1 − μ )

(68)

Donde σ r , σ θ - son las componentes radiales y tangenciales del tensor de tensiones.

σ o - presión inicial en la cámara de carga.
n1 - coeficiente de extinción

r - distancia relativa.

μ − coeficiente de Poisson.
Y le asigna un valor a n1 de 1,5 en la zona de trituración y de 1 − α 2 en la zona de
agrietamiento. El modelo de Shemiakin tiene como limitación que el cálculo de las
componentes tangenciales se realiza en función sólo del coeficiente de Poisson, es decir
que depende solo de esta propiedad elástica de las rocas.
Borovikov y Vaniagin (1970,1974,1975,1985,1995) plantean expresiones diferentes para

cada una de las tres zonas:
Para la zona cercana r ≤ 12

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

σ r max =

Pr
r 1, 4

(69)

23

�Tesis Doctoral

σ r max =

Para la zona mediana 12 ≤ r ≤ 100

σ r max =

Para la zona lejana 100〈r ≤ 200

Pr
r 1,1

(70)

Pr
r 1,5

(71)

Donde r es la distancia relativa desde el eje de la carga, y es igual a la relación entre la
distancia absoluta r y el radio de carga Rce , equivalente por su energía a la explosión a una
carga de pentrita con densidad 1500 kg/m3 y calor de la explosión 5950 kj/kg, es decir:
r
Rce

r=

(72)

El radio de carga equivalente es:

⎛ρ Q
R = Rc ⎜⎜ se se
⎝ ρ pQp
e
c

Donde:

λ=

⎞
⎟
⎟
⎠

λ

(73)

1
- para cargas cilíndricas, y λ = 1 para cargas
2
3

esféricas.

QSE - es el calor de la explosión de la sustancia explosiva utilizada

ρ pentrita , Q pentrita - es la densidad y el calor de la explosión de la pentrita.
La onda de compresión que se forma en la roca como resultado de la refracción de la onda
de detonación y la acción de los productos de la explosión en su difusión posterior desde el
eje (centro de la carga) por la roca, se extingue fuertemente debido a las pérdidas intensas
por disipación en las zonas cercanas a la carga. En dichas zonas la amplitud máxima de la
onda, en su inicio cae aproximadamente según una ley exponencial , y tiende
asintóticamente a un valor a distancias aproximadamente iguales a 12 Rc (radio de carga).
Otros autores,(citado por Otaño,1998) consideran que en el caso de las cargas compactas
la diferencia en la difusión de las ondas de tensión entre cargas esféricas y cilíndricas se da
solo en la zona cercana a la carga y que en lo adelante la máxima amplitud de las tensiones
decrece según la dependencia:

σ r max =

Pr

(74)

(r )

1, 08

Ahora bien, la máxima amplitud de la componente tangencial de las ondas de tensión será:
Para cargas esféricas (concentradas):

σ t max

⎡
⎛v
⎢
⎜
= ⎢1− 2⎜ t
⎢
⎜v
⎝ L
⎢⎣

⎞
⎟
⎟
⎟
⎠

2⎤

⎥
⎥σ
⎥ r max
⎥⎦

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

=

μ
σ
1− μ r max

(75)

24

�Tesis Doctoral
Para cargas cilíndricas:

σ t max = ⎛⎜ C1 + C2 r ⎞⎟σ r max
⎝

2

(76)

⎠

C1 ,C 2 - son magnitudes adimensionales que dependen de la resistencia acústica de las

rocas
C 1 = 0 ,09 + 0 , 228 * 10 − 7 ρ o v L

(

)

C 2 = 0 ,07 − 0 , 224 * 10 − 7 ρ o v L * 10 − 2

(77)

El modelo de Borovikov se ajusta con suficiente exactitud a los macizos rocosos
investigados en esta tesis y constituye uno de sus soportes teóricos.
I.1.9 Resumen del contenido del capítulo I.
¾ Los modelos y las metodologías analizadas propuestas por los diferentes autores se

fundamentan en los siguientes principios:
•

La proporcionalidad entre la energía de la explosión y el volumen de roca a
fragmentar;

•

La consideración de diferentes tipos de resistencia del medio (rocas) a la acción de
la explosión (al aplastamiento, a la tracción, al cortante, al descostramiento).

•

La proporcionalidad entre las dimensiones de la zona de fragmentación y las
dimensiones de la carga;

•

La consideración de los parámetros de las ondas de tensiones como principal factor
de fragmentación en la voladura de rocas que poseen considerable rigidez acústica ;

•

La proporcionalidad entre el trabajo específico de rotura (considerando el grado de
fragmentación) y la energía de las sustancias explosivas (SE).

¾

Según autores como Mielnikov (1988) y Matveichuk (2002), no es posible el

cálculo analítico del consumo especifico de sustancia explosiva, ya que es
extremadamente compleja la descripción matemática de las características anisótropas y
físico-técnicas de las rocas, que influyen sobre la resistencia de éstas a la voladura.
¾

Conjuntamente con esto, numerosas observaciones y la experiencia productiva

señalan la posibilidad de la valoración relativa de la resistencia de las rocas a la
voladura.
¾

Por lo general los modelos

del mecanismo de fragmentación de las rocas son

cualitativos.
¾

El cálculo, el diseño y la proyección de las voladuras se realiza sobre la base de la

generalización de datos prácticos obtenidos en la ejecución de voladuras en condiciones

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

25

�Tesis Doctoral
de producción, que luego son tabulados y por analogía se extienden a las condiciones en
que se proyecta.
¾

Los datos prácticos obtenidos en voladuras experimentales y de producción en países

como Suecia se refieren a macizos monolíticos, relativamente homogéneos y mucho más
antiguos que los cubanos.
¾

Las características de las litologías presentes en el archipiélago cubano, mucho más
jóvenes y con tectónica y agrietamiento más complicados obligan a considerar estos
factores en la proyección de estas voladuras.

¾ Los principales parámetros de las voladuras para el laboreo de excavaciones

subterráneas se seleccionan fundamentalmente en función del índice o coeficiente de
fortaleza de las rocas (f) que a su vez sólo depende de la resistencia a compresión.
¾

Por lo general se hace limitada referencia a las demás características de resistencia y

a las propiedades elásticas y acústicas de las rocas.
¾

Un indicador clave como el coeficiente de llenado de los barrenos se selecciona en

función del índice de fortaleza de las rocas y el diámetro de los barrenos, pero sin un
adecuado basamento científico.
¾ No existen modelos cuantitativos de representación del mecanismo de rotura de las rocas

del conjunto de barrenos a partir de la valoración de la acción de la explosión sobre el
medio.
¾

Existen contradicciones entre los resultados que se obtienen por vía experimental y

los teóricos.
¾

Es necesaria la elaboración de nuevos criterios de diseño y ejecución de las voladuras

en el laboreo de excavaciones subterráneas que consideren tanto las características
mecánico-estructurales de los macizos rocosos, sus propiedades másicas, las
características de resistencia, sus propiedades acústicas y elásticas, así como las
características de los explosivos y la acción de la explosión sobre el medio.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

26

�Tesis Doctoral

CAPITULO II

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

27

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO

II

CONDICIONES

INGENIERO

–

GEOLÓGICAS

Y

TECNOLÓGICAS DE LOS MACIZOS OBJETO DE ESTUDIO

Introducción.
Debido a que la efectividad del arranque de las rocas y de su fragmentación depende de las
condiciones ingeniero-geológicas e ingeniero- tecnológicas de los macizos rocosos dónde
se laborean las excavaciones subterráneas es preciso como primera etapa de las
investigaciones el estudio de dichas condiciones.
Las investigaciones para el estudio del mecanismo de fragmentación de las rocas fueron
realizadas en las excavaciones subterráneas de los macizos rocosos de los yacimientos
mineros Mercedita, Amores y El Cobre y de los macizos rocosos de los Trasvases EsteOeste, Caney –Gilbert y Sabanalamar – Pozo Azul. La distribución geográfica de estos
macizos se aprecia en el mapa de la figura 2.
En este capitulo se realiza una valoración de dichas condiciones teniendo en cuenta su
diversidad con el propósito de comprobar la aplicabilidad de los diferentes criterios para el
diseño de las voladuras que se proponen como novedad en esta tesis.
II.1 Condiciones ingeniero-geológicas de los macizos rocosos donde se realizaron las
investigaciones

La evaluación de las condiciones ingeniero-geológicas comprende el estudio de los
siguientes aspectos:
-Características petrográficas, tectónica y agrietamiento
-Propiedades de las rocas :


Másicas : densidad , masa volumétrica y porosidad



Características de resistencia : resistencia a compresión , tracción y al cizallamiento

•

Elásticas: módulo de Young, coeficiente de Poisoon y módulo de

•

Acústicas : velocidad de las ondas longitudinales y transversales



Parámetros tecnológicos especiales de las rocas: fragilidad, triturabilidad, fortaleza,

cizallamiento.

volabilidad.
En el Laboratorio de Física de las Rocas del ISMMM “Dr. Antonio Núñez Jiménez” se
determinó por el método de ultrasonido la velocidad de propagación de las ondas

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

28

�Tesis Doctoral

Este -Oeste

Mercedita
Amores

Caney-Gilbert
El Cobre

Sabanalamar –Pozo Azul

Figura 2 Mapa con la distribución geográfica de los macizos rocosos en investigación

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

1

�Tesis Doctoral
longitudinales tanto en testigos regulares cilíndricos (diámetro:32 y 55 mm, altura: 90 y
165mm ) como en varillas finas de rocas.
Se determinó también por el método directo la masa volumétrica de las rocas.
Los resultados del estudio de las propiedades y de los parámetros tecnológicos especiales
de las litologías donde se realizaron las investigaciones en los tramos de túneles del
Trasvase Este – Oste se muestran en las tablas 1,2, 3 y 4. y en el ANEXO 1 ( tablas 1,2,3 y
4), se muestran los valores de estas propiedades en las otras litologías principales de las
minas y trasvases en investigación.
Para que la descripción de las litologías que se investigan sea lógica, precisa y acorde con
el objetivo que se necesita alcanzar se describen al menos las características siguientes:
color, composición mineralógica, estructura, textura.(Dolibo-Dobrovolsky,2003)
El estudio del agrietamiento se realizó a partir de las etapas propuestas por
(Kazikaev,1981 y Hoek,2007a,2007b,2007c;2008). La elaboración de las mediciones y su

análisis, que incluye su tratamiento y representación se realizó mediante el programa
informático profesional DIP versión V.103 ( Rockscience , 2004).
Como resultado del estudio de agrietamiento se establecen las características de la fractura
estructural de las rocas, que son necesarias posteriormente en la investigación del
mecanismo de fragmentación de las rocas por voladura, siguientes: orientación de las
grietas en el espacio (ángulo de buzamiento y azimut del buzamiento);intensidad del
agrietamiento: incluye abertura y distancia entre las grietas en los sistemas (fractura del
macizo) y extensión de las grietas (su persistencia);indicadores de calidad del
agrietamiento: material de relleno, carácter de la superficie de las grietas (ondulada o recta,
rugosa o lisa), presencia de agua (seca, húmeda, inundada en forma de goteo o en chorro) ,
etc.);tipo de red de grietas (sistémica, continua o discontinua , caótica , poligonal) y
volumen total de la cavidad de las grietas.(Bukrinsky,1985 y Kalinchenko et al, 2000).
En el anexo 2 se muestran los diagramas con los principales planos de agrietamiento, la
rosa de agrietamiento y los histogramas del comportamiento de los principales parámetros
de las grietas en los macizos rocosos de las minas Mercedita, Amores y El Cobre y del
Trasvase Caney –Gilbert..
Yacimientos cromíferos de la región Moa – Baracoa.

En esta región se realizaron trabajos investigativos de campo, experimentales y de gabinete
en las minas de cromo Mercedita y Amores.
II.1.1Mina Mercedita.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

1

�Tesis Doctoral

Valores de las propiedades de las litologías objeto de estudio en el Trasvase

Este-Oeste.

Tabla 1 Propiedades másicas
Nº

Litología
1 Gabro (Ojo de Agua)
2 Basalto (Manacal)
3 Caliza Masiva
4 Caliza , blanco crema masiva
5 Serpentinita pardo –verdosa
6 Aleurolitas

Densidad,kg/m³ Masa volumétrica,kg/m³
Valor A.%
Valor
A,%

2830
2830
2710
2700
2860
1950

10,70

3,89

7,93

12,30

4,24

5,98

4,95

2720
2710
2590

5,41

4,43

6,53

6,02

2460

6,33

8,89

8,90

13,16

2815

10,70

1,57

5,98

4,73

1900

6,93

2,56

9,50

11,04
13,16

Tabla 2 Características de resistencia
Características de resistencia estática
σ ec ,MPa
σ et ,MPa
σ ecor ,MPa
Nº Litología
1 Gabro (Ojo de Agua)
2 Basalto (Manacal)
3 Caliza Masiva
4 Caliza , blanco crema masiva
5 Serpentinita pardo –verdosa
6 Aleurolitas

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

Porosidad Total,%
Valor
A,%

[ ]

[ ]

[ ]

Características de resistencia dinámica
σ dc ,MPa
σ dt ,MPa
σ dcor ,MPa

Valor A.%

Valor A,%

Valor A,%

Valor

97,40
81,94
60,92
50,14
23,40

23,30

[ ]

A.%

[ ]

[ ]

Valor A,%

Valor

3,84 24,50 11,17 23,90 1543,22 23,30 12,75 24,50

A,%

Dinamicidad
Comp Tracción

k dc

k dt

78,16 23,90 15,84

3,32

21,50 10,04 22,32 16,56 21,91 1298,54 21,50 22,67 22,32 115,92 21,91 15,85

2,26

17,95

3,94 23,03

8,95 20,49

944,68 17,95

5,91 23,03

62,63 20,49 15,51

1,50

21,30

4,77 23,96

8,93 22,63

784,37 21,30

8,62 23,96

62,50 22,63 15,64

1,81

21,50
18,18 14,71

2,85 24,50
1,80 19,51

4,71 23,00
3,30 17,11

374,91 21,50
292,34 14,71

7,54 24,50
4,99 19,51

33,00 23,00 16,02
23,12 17,11 16,08

2,64
2,77

1

�Tesis Doctoral

Tabla 3 Propiedades acústicas
Litología
Nº
1 Gabro
2 Basalto
3 Caliza Masiva
4 Caliza , blanco crema masiva
5 Serpentinita pardo –verdosa
6 Aleurolitas

Velocidad de las ondas,m/s Rigidez Acústica
Vl
A.% Vt
A,%
J, m/s kg/m3 A,%
4587 15,6 3700
15,6
1,298.107
15,6
4570 14,8 3560
14,8
1,293.107
14,8
5983 15,0 3700
15,0
1,621.107
15,0
5500 12,0 3940
12,0
1,485.107
12,0
7
3730 12,6 2190
12,6
1,067.10
12,6
4134 12,3 2100
12,3
8,060.106
12,3

Tabla 4 Parámetros minero-tecnológicos
Fortaleza, f
Nº
Litología
fB**
fP*
1 Gabro (Ojo de Agua)
2 Basalto (Manacal)
3 Caliza Masiva
4 Caliza , blanco crema masiva
5 Serpentinita pardo –verdosa

10
8
6
5
2
2

6 Aleurolitas
Nota:
fP*- índice de fortaleza según Protodiaconov
fB**-índice de fortaleza según Barón
qP***-volabilidad según Pokrovsky
Datos de Triturabilidad :Fuente Noa (2003)

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

E,MPa
μ
Valor A,%
Valor A,%
92600
15,6 0,25
15,6
70000
14,8 0,27
14,8
73100
15,0 0,30
15,0
70000
12,0 0,33
12,0
10800
12,6 0,29
12,6
33319
12,3 0,25
12,3

G,MPa
Valor A,%
38743
15,6
35866
14,8
37100
15,0
41914
12,0
13717
12,6
8600
12,3

Triturabilidad,Vmax Volabilidad,qP***,kg/m³ Fragilidad
Valor
A,%
Valor
A,%
Valor A.%
9

1,70

21,07

0,97

23,30 25,36 23,90

8

0,90

20,20

0,82

21,50

7

4,00

18,54

0,61

17,95 15,45 20,49

6

3,20

21,32

0,50

21,30 10,51 22,63

4

2,00

19,18

0,23

21,50

3

3,10

21,32

0,18

14,71 10,10 17,11

8,16 21,91

8,21 23,00

2

�Tesis Doctoral
-Localización del macizo rocoso
El macizo rocoso del yacimiento cromífero Mecedita se encuentra ubicado dentro de lo
límites del gran macizo de ultrabasitas de Cuba Oriental, el cual está formado por
rocas del complejo ofiolítico, fundamentalmente. Los macizos rocosos de ofiolitas
presentan

una gran variabilidad de sus propiedades ingeniero-geológicas y minero-

técnicas (Marinos et al,2006).
-Composición petrográfica
El

estudio

de

la

columna

litológica

(Iturralde-Vinent

,1990;

Colectivo,

1996;Colectivo,2006a) permite señalar de forma general los tipos de rocas de la

asociación estudiada , particularmente , en la zona de estudio donde se presentan : dunitas
, peridotitas (harzburgitas) , peridotitas serpentinizadas , gabros y cromitas , como rocas
más importantes ; por las que se han excavado las diferentes obras mineras subterráneas.
Dunitas: son las que, por lo general le sirven de envoltura a los cuerpos minerales además
aparecen de forma aislada en forma de vetas que cruzan los cuerpos minerales o en forma
de nidos, su color varia desde verde hasta pardo rojizo, microscópicamente los granos son
compactos y finos uniformes, la textura es masiva, con grietas rellenas de kerolita y/o
serpofita o carbonatos y por lo general con alto grado de serpentinización (Cartaya,2000).
Serpentinitas: se observan a lo largo del contacto de las rocas ultrabásicas y los gabros ,
tienen color verde oscuro y raras veces gris, el brillo es resinoso mate , graso o céreo.
Estructura concoide, compacta, masiva.
Peridotitas: en el macizo en su mayoría del grupo de las harzburgitas .Microscópicamente
de color oscuro, a veces con matiz verdoso, generalmente su estructura es de grano medio,
textura masiva. Su estructura más típica es la paquiolítica, condicionada por la inclusión de
granos de olivino en los cristales de piroxeno.
Gabros: en estado fresco de color gris oscuro o casi negro, como resultado de alteraciones
secundarias adquieren un color gris claro y gris verdoso. Su estructura característica es la
granular uniforme, de grano medio y de grano grande. La textura es masiva
Cromitas: de color negro oscuro, fractura concoidea y textura compacta.
-Tectónica.
Las dislocaciones , que presenta la región son muy complejas y en las secuencias más
antiguas se hace imposible el desciframiento de las mesoestructuras plegadas, dada la
monotonía litológica que presenta ; no obstante los estudios realizados permiten afirmar
que en las secuencias antiguas (rocas metamórficas y volcánicas) existen tres direcciones
principales de plegamiento: noroeste –sureste, noroeste-sureste, sureste-noreste.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

1

�Tesis Doctoral
El yacimiento Mercedita se encuentra en una zona de gran actividad tectónica postmineral
y las dislocaciones están representadas por zonas de fragmentación y agrietamiento abierto,
tanto en las rocas de caja , como en el cuerpo mineral.
-Agrietamiento.
La valoración del agrietamiento se realizó mediante datos obtenidos por mediciones de
grietas realizadas por diferentes autores Noa (2003), Cartaya (2001) ,Modejar (2001) ;
Ugalde (2000) ; González (1995).

De esta valoración se puede concluir que existe un alto grado de afectación del macizo por
este factor, y la existencia de grietas en todas las direcciones, predominando las
direcciones : ángulo de buzamiento/dirección del buzamiento: 26º/315-320º y 40º/40-45º.
La caracterización general del agrietamiento se puede resumir de la forma siguiente:
El espaciamiento mínimo entre grietas y sistemas de grietas oscila entre 0,20-0,25m. y el
máximo desde 0,4-0,5m, con predominio porcentual del espaciamiento en los rangos 0,250,30 y 0,35-0,40m.Además son más frecuentes las grietas onduladas rugosas y planas
lisas, con una abertura que oscila en el rango 1-10 mm , con predominio del intervalo 3,54,5mm y prevalecen las grietas con paredes sanas y alteradas.
En las grietas es más abundante el relleno de gabro y gabropegmatita. La presencia de
agua en las grietas, por lo general es poca , logrando solo humedecer las paredes de estas ,
y aumenta en época de lluvia , en la que se puede producir un goteo constante.
-Propiedades de las rocas.

Para el estudio de las propiedades además de las determinaciones realizadas por el autor se
utilizó información de investigaciones realizadas por los autores Noa (2003) y Cartaya
(2001).
II.1.2 Mina Amores.

-Localización del macizo rocoso
El área de estudio de la mina de cromo Amores, se encuentra en el municipio Baracoa a
seis kilómetros del litoral del Océano Atlántico en el curso superior del río Báez y a 50 km
del poblado de Punta Gorda, municipio Moa.
-Composición petrográfica del macizo.
Particularmente, en la zona de estudio se encuentran: harzburgitas, dunitas, peridotitas y
cromitas , como rocas más importantes ; por las que se han excavado las diferentes obras
mineras subterráneas.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

2

�Tesis Doctoral
En el yacimiento predominan fundamentalmente tres tipos de rocas:, harzburgitas, dunitas
y peridotitas , clasificadas éstas como rocas resistentes y semiresistentes, agrietadas y
suficientemente estables.
Las cromitas se presentan en forma masiva pero con bajo contenido de Cr2 O 3
Dunitas: presentan de color verde oscuro, casi negro, su estructura es de grano fino
uniforme y la textura es masiva.
Peridotitas: presentan color negro, a veces con matiz verdoso con estructura de grano
medio su textura al igual que las dunitas es masiva, se distinguen claramente los cristales
de piroxeno.
-Tectónica.
La zona donde se realizan los trabajos mineros, presenta poco grado de actividad tectónica
, el cual se manifiesta en las características del agrietamiento y el grado de fragmentación
de las rocas y de los cuerpos minerales.
Dentro de los límites del yacimiento se observan dislocaciones tectónicas que provocan
desplazamiento de las menas y rocas de caja y la división del yacimiento en bloques.
-Agrietamiento.
Para el estudio del agrietamiento fueron utilizados informes de mediciones de otros
investigadores: Noa (2003). Mondejar (2001),Cartaya (2001) y Falero (1996).
Además de estas mediciones en esta investigación se realizaron mediciones en la boca del
Socavón A-2 situado a nivel del río Báez y en el Socavón A– 1, que confirmaron y
ampliaron las conclusiones de los investigadores precedentes.
En Amores predominan tres sistemas de grietas con direcciones N 15 E, N 50 E y N 50 W
y respectivamente ángulos de buzamiento de 18º,48º y 18º.
El espaciamiento oscila en el rango 0,1-0,35m con predominio del intervalo 0,22-0,25.m
La abertura de las grietas fluctúa entre 1 y 10mm, con mayor frecuencia del intervalo 46mm.Son más frecuentes las grietas planas lisas y onduladas lisas y paredes sanas y
algunos casos alteradas. Es más abundante el relleno de las grietas con gabro y
gabropegmatitas.
II.1.3 Mina El Cobre.

-Ubicación del macizo rocoso.
La Mina El Cobre se encuentra ubicada al oeste del municipio de Santiago de Cuba a una
distancia de 23 km de la Ciudad de Santiago de Cuba, a 0,5 km del poblado de ese mismo
nombre. En esta mina la explotación se realizó en por tres sectores diferentes: Mina

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

3

�Tesis Doctoral
Grande, Gitanilla y Mina Blanca. Las investigaciones relacionadas con esta tesis se
realizaron en el sector Mina Grande.
-Composición petrográfica del macizo.(Colectivo de autores,2006a).
Las litologías más comunes son: tobas de composición andesíticas y andesíto - dacíticas,
porfiritas andesíticas y areniscas tobáceas.
Tobas: presentan granulometrías diversas predominando las gruesas y medias y
composición andesíticas y andesíto – dacíticas y aglomerática ( Barrabí, 1994.).Las tobas
andesíticas presentan color gris verdoso y tienen granos medios.
Porfiritas andesíticas: presentan un color gris , gris oscuro o gris amarillento. Su estructura
es porfirítica y la textura es masiva.
Areniscas tobáceas: se presentan de color gris o gris oscuro, con granos de granulometría
media y textura estratificada.
-Tectónica (Barrabí,1994;Colectivo de autores,2006a).
Geográficamente el campo metalífero El Cobre, está situado en la Sierra Maestra y
pertenece a una zona de tensiones tectónicas, que se encuentra entre la plataforma de las
Bahamas al Norte y las grandes fosas del mar Caribe al Sur. El yacimiento está relacionado
con la falla regional El Cobre, la cual se extiende en dirección latitudinal y se limita al sur
y norte por dos fajas de fractura de rocas.
El yacimiento también está atravesado por fallas de segundo orden y dirección
submeridional, que desarrollan complementariamente la estructura de una serie de bloques.
El propio macizo de rocas de caja tiene una serie de fallas pequeñas, producto de las
cuales, en él se forma una red de grietas y pliegues con direcciones caóticas.
Otro sistema importante, son las fallas secundarias que se pueden identificar como fallas
preminerales, con direcciones bien definidas (de 55 - 65 grados) al norte del yacimiento.
El tercer sistema, son las fallas transversales al nordeste que presenta buzamiento abrupto
de 60 a 70 grados, que afectan y deforman las estructuras minerales. Estos sistemas están
muy desarrollados en todo el yacimiento, lo mismo en Gitanilla que hacia la zona de la
cantera.
-Agrietamiento
Para el análisis de este macizo rocoso fue estudiado todo el sector de la mina El Cobre, a
partir de las mediciones realizadas por otros autores Mondejar (2001); Cartaya (2001) y
Joao (1998) y mediciones realizadas por el autor de esta tesis en la galería principal y en

galerías de subnivel y de ventilación del nivel +30.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

4

�Tesis Doctoral
En estas excavaciones predominan tres sistemas de grietas con las direcciones: N 25 E; N
75º E y N 80º W y ángulos de buzamientos respectivos de 59º,24º y 53º.
El espaciamiento entre grietas oscila entre 0,1 y 0,35m con predomino del intervalo 0,200,25 m, las grietas con más frecuencia son continuas, planas y rugosas y sus paredes en la
mayoría de los casos son sanas o alteradas, la abertura de las grietas está en el rango de 2 a
5 mm y las mismas están rellenas con material arcilloso poco consolidado, la humedad es
baja y sólo logra humedecer las paredes, aunque en algunos tramos aislados se manifiesta
en forma de goteo constante.
II.1.4 Trasvase Caney –Gilbert.

-Ubicación del macizo rocoso.
El Trasvase Caney –Gilbert incluye diferentes obras hidrotécnicas , conductoras , canales
y túneles que se construyeron con el objetivo de trasvasar agua desde la presa Carlos
Manuel de Céspedes hacia la presa Gilbert y está situado aproximadamente a 3 km al norte
del poblado de Ramón de Guaninao, en Palma Soriano.
Las obras hidrotécnicas subterráneas del Trasvase Caney –Gilbert la conforman tres
túneles: el túnel principal y dos túneles inclinados (rampas).
-Litología.
En el perfil geológico se presentan las siguientes cuatro capas: material aluvial, areniscas,
tobas y aglomerados
Capa 1. Corteza de intemperismo a partir de la alteración de las areniscas, tobas y
aglomerados incluido en esta el material aluvial, con una coloración generalmente pardo
crema, deleznable y una potencia que oscila entre 1 y 15 metros predominando espesores
de 8-10 metros, sin textura definida.
Capa 2. Se corresponde con las intercalaciones de areniscas, tobas y aglomerados con
diferentes grado de alteración que subyace a la corteza de intemperismo

con una

coloración desde pardo crema hasta gris oscuro, su yacencia es suave dispuesta en forma
de estratos monoclinales presentando generalmente una textura estratificada, su
granulometría es de fina a media, la potencia oscila desde 3-40 m, predominan los
espesores desde 0 – 20m en la capa más agrietada.
La Capa 3. Se corresponde con los aglomerados con mayor o menor grado de conservación
-Composición petrográfica del macizo.
Tobas: se presentan en una amplia gama de colores que varían desde el gris, gris verdoso,
gris azul, pardo, pardo grisáceo hasta el gris amarillento. Se encuentran estratificadas en
capas de 5-10 m, en ocasiones se presentan masivas, los ángulos de buzamiento son suaves

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

5

�Tesis Doctoral
hasta 150 pudiendo llegar a 300, la granulometría es de fina a media, por lo general están
muy tectonizadas e intemperizadas, con diferentes grados de meteorización y
agrietamiento, aunque se mantienen generalmente compactas cuando no han sido
meteorizadas o afectadas por el agua.
Areniscas tobáceas: son de color gris carmelita - parduzco, estratificadas en capas de 2-6
cm. La granulometría es de media a fina. Por lo general se presentan formando
interestratificación con las tobas y más bien pudieran hasta considerarse como un producto
de la meteorización de éstas.
Aglomerados: en los mismos predominan los colores gris parduzco - carmelita a gris
verdoso, los clástos tienen diámetros de 3-12 cm. y más, lo constituyen rocas andesíticas,
andesito - basálticas, riolíticas, dioríticas y hasta tobas, aparecen dos tipos fundamentales,
los aglomerados de granos finos, con tamaño de 2 – 5 cm. que se encuentran generalmente
en capas gruesas de hasta 1,5 m y los aglomerados de grano grueso con fragmentos
mayores de 5cm.En ellos se destaca claramente un agrietamiento casi perpendicular en dos
direcciones.
-Agrietamiento.(Cartaya,2003)
El intenso agrietamiento de las rocas en la zona, fundamentalmente en la secuencia de las
tobas, está asociado a las fallas presentes en la zona. Tanto en los aglomerados como en las
tobas, juega un papel importante la fractura que coincide con la estratificación. Al analizar
los histogramas de distribución porcentual de las características de grietas se aprecia que
en los aglomerados predominan las grietas onduladas – rugosas, con ligera alteración, con
un espaciamiento promedio entre grietas de 0,2 a 0,6 m, generalmente abiertas, mientras
que en las tobas predominan las grietas onduladas – lisas, con ligera alteración y en
ocasiones con alteración arcillosa. La afluencia de agua varía de media con lavado de
algunas grietas a afluencia importante por grietas limpias.
II.1.5 Trasvase Este-Oeste. Primera etapa: Melones –Sabanilla.

-Ubicación del macizo rocoso.
El Trasvase Melones – Sabanilla se encuentra ubicado en la Sierra de Nipe – Cristal, desde
el río Mayarí hasta la Presa Sabanilla y constituye la primera etapa del Trasvase EsteOeste.
-Litología.
El macizo esta constituido por dos grandes complejos bien diferenciados: el complejo
clástico – carbonatado y el ultramáfico - serpentinizado.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

6

�Tesis Doctoral
El primero constituido por calizas, margas , conglomerados , brecha basal , etc. ; se
extiende hacia el norte y oeste del macizo. En las partes más elevadas y en contacto con el
complejo ultramáfico , ocupa la parte superior. La base esta constituida por conglomerado
y brecha, compuesto por clástos de rocas ígneas y sedimentarias con cemento calcáreo.
El complejo de rocas ultramáfico - serpentinizado esta representado por las serpentinitas
brechosas y los gabroides.
Estas rocas debido a los grandes esfuerzos a que se han visto sometidas están muy
alteradas y meteorizadas.
Estos continuos eventos tectónicos han provocado un agrietamiento muy intenso en todas
direcciones, reconociéndose hasta cinco sistemas e incluso con grietas acompañantes, estas
generalmente se encuentran rellenas con carbonatos y serpofitas.
Los trabajos experimentales a escala productiva y de polígono fueron realizados en los
tramos: Esperanza-Enmedio, túnel de Toma y Yagrumal –Guaro donde las rocas presentan
las siguientes características petrográficas, litológicas y de agrietamiento.
Túnel Yagrumal –Guaro.

Constituye el quinto tramo de túnel a partir de la presa Seboruquito de los siete que existen
hasta la presa Sabanilla, debido al relieve topográfico existente en su trazado se hace
necesario subdividir al mismo en la intersección con la cañada de Serones y en Ojo de
Agua , quedando dividido en tres tramos : tramo “Yagrumal – Ojo de Agua” , tramo “Ojo
de Agua – Serones” y tramo “Serones –Guaro”.
Mediante las calicatas intermedias se realizó la ejecución del túnel por seis frentes de
trabajo.
-Litología.

En la zona de estudio, desde el punto de vista geológico-estratigráfico , se definieron dos
complejos de rocas bien diferenciados: el complejo carbonatado y el complejo de gabros y
basaltos.
El complejo carbonatado esta compuesto por las formaciones Charco –Redondo, Sagua de
Tánamo , Bitirí y Camazán. En todos predominan las rocas carbonatadas.
El complejo de gabro-basaltos se compone de rocas de granos gruesos (gabros) y de granos
finos (basaltos), así como las brechas con clástos de ambos tipos y cemento carbonatado.
El macizo de rocas carbonatadas tiene forma tabular en su primera parte (formación Bitirí)
y masiva en la segunda (formación Camazán).Los gabros se presentan en forma maciza , y
forman un conjunto de diques paralelos. En general todas las rocas clasifican como
agrietadas.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

7

�Tesis Doctoral
Desde el punto de vista ingeniero-geológico, el macizo se dividió en dos complejos que
coinciden con los litológicos. A su vez estos complejos se subdividieron en los cinco tipos
siguientes: arcillas , arenas y gravas, calizas, aleurolitas calcáreas, brechas y gabros.
La excavación del túnel se realizó

por los dos complejos, casi en su totalidad en

condiciones desfavorables, incluso en las rocas clasificadas como buenas. Los gabros se
caracterizaron por una elevada abrasividad y un alto grado de fractura.
En las calizas masivas se presentó el carso desarrollado, y las calizas y aleurolitas
presentaron una estratificación poco inclinada de los estratos.
El tramo se encuentra altamente tectonizado y esta cruzado por 32 fallas de las cuales 29
inciden directamente sobre el trazado del túnel. (Trincado et al, 2005).
Los ensayos de las propiedades másicas y las de resistencias a la compresión y tracción de
las de las rocas fueron realizadas en el laboratorio de la Empresa de Investigación y
Proyectos Hidráulicos de Holguín (Trincado et al ,2005).
-Tectónica.

El macizo ha sido afectado por grandes movimientos tectónicos. Para su estudio se
dividió en los siguientes megabloques:
Bloque I .Compuesto por serpentinitas, brechas serpentiníticas con tabloides de gabros de
contenido variable. En el se incluyen el túnel de Toma y parte del de Seboruquito Esperanza.
Bloque II. Compuesto por serpentinitas con tabloides de gabro encajados, con dirección
SE – SO. En el se incluyen el túnel de Desvío y Levisa - Melones.
Bloque III. Lo conforman gabros con casquetes de calizas, discordantemente emplazadas
sobre éstos. En el se incluyen parte del tramo Yagrumal - Guaro y Guaro - Manacal.
Bloque IV. Secuencia de carbonatado - terrígeno terminando en el conglomerado basal y
en ocasiones en la brecha serpentinítica. En el se incluyen el mayor volumen de túneles,
son ellos: parte del túnel Seboruquito - Esperanza, Esperanza - Enmedio, Enmedio Guayabo y Guayabo - Pontezuelo. (Colectivo, 1991 y Colectivo, 1992).
-Agrietamiento.

Para el estudio del agrietamiento se utilizó la información recopilada por otros autores Noa
(2003) ,Cartaya (2001) , y además de las mediciones complementarias realizadas por el

autor de esta tesis en los frentes de excavación Ojo de Agua –Serones, Serones-Ojo de
Agua, Ojo de Agua –Yagrumal y Serones –Guaro que precisaron y ampliaron dicha
información.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

8

�Tesis Doctoral
En los frentes Ojo de Agua –Serones y Serones-Ojo de Agua se realizaron 42 mediciones
de los elementos de yacencia de las grietas, con ellos se construyeron los diagramas de los
planos principales, las rosas de agrietamiento y los histogramas de las parámetros
principales de las grietas. (Figuras 3, 4, 5,6, 7 y 8).
La representación gráfica de los resultados de las investigaciones del agrietamiento en las
minas y trasvases restantes aparece en los ANEXOS 2.1-2.4...
En el tramo se presentan 4 sistemas de grietas con las orientaciones siguientes:
( ángulo de buzamiento/azimut del buzamiento): 69/221;58/240;63/076 y 59/163.
-Características de las grietas.

Mayormente son grietas onduladas rugosas y planas lisas con paredes sanas y con relleno
carbonatado y serpentinítico que presentan una abertura de 5mm y espaciamiento de
0,25m.
Túnel Esperanza-En medio.

La excavación del túnel se realiza por el complejo de ultramafitas serpentinizadas,
cuyas rocas fundamentales son: serpentinitas, brechas de serpentinitas y gabro – basalto,
estas ultimas en forma de diques y de bloques.
El tramo se encuentra altamente tectonizado y esta cruzado por once fallas, nueve de ellas
inciden de forma directa sobre el trazado del túnel. Asociados a estas fallas aparecen los
diques de gabro.
Mayormente son grietas planas lisas y onduladas lisas con una abertura entre 0-6 mm y
predominio del espaciamiento en el rango 0,22-0,25 m con relleno predominantemente
carbonatado aunque aparece pero con menos frecuencia también el arcilloso y paredes sanas
o ligeramente alteradas.
II.1.6 Trasvase Sabanalamar-Pozo Azul

-Ubicación del macizo rocoso
La zona objeto de estudio se encuentra situada a unos 15.5 km, al Norte de San Antonio
del Sur y a 3 km. aproximadamente, al Sur del poblado de Puriales de Caujerí.
-Litología. (Leyva ,2005).
En el trazado de los túneles se presentan las seis capas ingeniero- geológicas siguientes:
eluvio-deluvio de esquisto, esquisto meteorizado, brecha de esquisto, esquisto fresco poco
meteorizado, caliza arcillosa y argilita carbonatada.
-Descripción de las capas.
Capa 1. Compuesta por eluvio de esquisto clorítico, de color pardo amarillento.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

9

�Tesis Doctoral

Figura 3 Principales planos de agrietamiento en el tramo Serones-Ojo de Agua.

Figura 4 Rosa de agrietamiento de las rocas en el tramo Ojo de Agua-Serones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

10

�Tesis Doctoral

Figura 5 Distribución porcentual de las grietas según su abertura en el tramo Agua de
Agua-Serones.

Figura 6 Comportamiento del espaciamiento entre grietas
Tramo Ojo de Agua- Serones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

.

11

�Tesis Doctoral

Figura 7 .Distribución estadística del tipo de relleno de las grietas en el tramo Ojo de
Agua-Serones.

Figura 8 Distribución estadística del tipo de grietas en el tramo Ojo de AguaSerones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

12

�Tesis Doctoral

Figura 9 Comportamiento estadístico de la alteración de las paredes de las grietas en el
tramo Ojo de Agua- Serones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

13

�Tesis Doctoral
Capa 2. Representada por esquisto clorítico algo meteorizado y agrietado, de color pardoamarillento, con tonalidades grisáceas y verdosas.
Capa 3.- Constituida por la variedad fresca del esquisto clorítico, de color verde a verde
grisáceo, posee planos de esquistosidad o exfoliación muy visibles.
Capa 4.- Esta capa está constituida por brechas de esquisto.
Capa 5 Esta está compuesta por caliza arcillosa estratificada compacta, de colores blanco a
blanco grisáceo.
Capa 6 Está representada por argilita carbonatada estratificada, de color gris oscuro.
-Agrietamiento. (Sargentón ,2005).

El agrietamiento afecta moderadamente a toda la litología presente en el tramo
investigado, siendo más intenso en las capas 3, 4 y 8.
La capa 4 de esquisto fresco presenta tres planos de agrietamiento con los siguientes
elementos de yacencia: 9º/113º; 79º/103º y 9º/ 196º.
Son mayoritariamente grietas planas lisas y onduladas lisas con paredes sanas y a veces
alteradas con relleno cuarcífero o cerradas, con rango predominante de abertura 3-5mm y
de espaciamiento 0,25-0,35m y 0,15-0,25m.
Las calizas de la capa 8 presentan grietas abiertas y selladas, generalmente abruptas. El
sello de las mismas es de composición carbonatado-terrígeno (argilítico).Los sistemas de
grietas presentes en esta litología tienen los siguientes elementos de yacencia: 90º/130145º; 90º/90-110º y 90º/70-75º.
II.2 .Condiciones ingeniero-tecnológicas de laboreo de las excavaciones subterráneas.

Además de las condiciones ingeniero-geológicas fueron valorados los factores tecnológico
siguientes : el destino o utilización de las excavaciones , sus características técnicas
(dimensiones , área de la sección transversal : útil , de proyecto y de excavación, longitud
(extensión) , formas de la sección transversal , profundidad de ubicación , carácter del
frente (homogéneo, heterogéneo, por estéril , por mineral (por la mena) , velocidad de
excavación , orientación de los ejes longitudinales respecto a las fallas y sistemas de
grietas , plazo de servicio.
-Características de las excavaciones investigadas.
Los tipos de excavaciones, su denominación así como las dimensiones principales de
proyecto, útiles y de laboreo, sus formas y parámetros geométricos así como sus
principales parámetros minero-tecnológicos se resumen en las tablas 1, 2,3 y 4 del
ANEXO 3.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

14

�Tesis Doctoral
II.2.1 Comportamiento de los principales indicadores de efectividad de los trabajos de
perforación y voladura.

El objetivo de este acápite de la tesis es realizar una valoración de los indicadores
principales de los trabajos de perforación y voladura de las voladuras base (de producción)
para comparar los mismos con los resultados de las voladuras experimentales.
En estas investigaciones, se tomaron como indicadores fundamentales para valorar la
tecnología de arranque por voladura los siguientes: avance del frente en un ciclo de
excavación, aprovechamiento de los barrenos, sub o sobre excavación, rugosidad del
contorneado, velocidad mensual de avance, productividad del trabajo, consumo de
sustancia explosiva y de medios de explosión y el metraje de perforación.
Se comparó el comportamiento de los indicadores de efectividad de los trabajos de
perforación y voladura tanto en las voladuras de producción (base) en cada una de las
minas y trasvases como los de las voladuras experimentales con el objetivo de validar los
criterios que se defienden.
En las minas y trasvases se valoró el comportamiento de

estos indicadores en las

investigaciones siguientes: Sargentón, Martínez y Soffí (1985); Sargentón y Batista
(1988); Sargentón y López (1988); Sargentón y Jiménez (1989); Sargentón, Tesfaye y
Alemahu (1990); Cruz (1990) y Hernández (1990);
Sargentón y Cabrera (1991); Sargentón

et al (1987,1994); Sargentón (1994);

Sargentón y Quiroga (1994).

El comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción en el tramo Ojo de
Agua-Serones se aprecia en la tablas 5 ,en ese propio anexo se muestra también el
comportamiento de estos mismos indicadores en las restantes minas y trasvases (tablas
1,2,3y 4).A partir de los datos contenidos en dichas tablas se elaboraron los diagramas de
distribución estadística que se muestran en las figuras 1,2,3,4,5,6 y 7 del anexo 6.3.
Además en la tabla 6 del anexo 5 se resume el comportamiento los principales indicadores
técnico-económicos del laboreo de las excavaciones en las que se realizaron las
investigaciones...
El comportamiento de las velocidades mensuales de avance se muestra en las figuras 1, 2,
3, 4,5 y 6 del ANEXO 7.

II.3 Resumen del contenido del Capítulo II.

•

El análisis de las condiciones ingeniero-geológicas y minero-tecnológicas de
laboreo de las excavaciones comprende dos regiones mineras: la región cromífera

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

15

�Tesis Doctoral
Moa-Baracoa situada al noreste de la región oriental en rocas del complejo
ofiolítico y la región cuprífera El Cobre donde prevalecen rocas vulcanógenosedimentarias, ello significa cierta diversidad litológica y de las propiedades físicomecánicas de las rocas.
•

En ambas regiones las condiciones minero-tecnológicas de laboreo presentan
similitud.

De igual modo ocurre en el caso de los Trasvases. Los túneles del trasvase Caney –Gilbert
se laborearon por rocas vulcanógeno-sedimentarias de la formación El Cobre al suroeste
de la provincia y el trasvase Este-Oeste por rocas del complejo ofiolítico y

rocas

sedimentarias con un gran contraste de propiedades. Sin embargo los túneles del trasvase
Sabanalamar –Pozo Azul se laborean por rocas sedimentarias y metamórficas, con la
particularidad que presentan los esquistos cloríticos respecto a la tecnología de
fragmentación y voladura, al mismo tiempo se aprecia similitud en las condiciones minerotecnológicas de laboreo de estos túneles.
Es obligado el análisis de la influencia del agrietamiento sobre la tecnología de laboreo de
las excavaciones y en particular sobre la de fragmentación de las rocas, factor que debe de
considerarse en la modelación del campo tenso- deformacional.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero

16

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO III

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO

III ESTADO TENSO-DEFORMACIONAL DE LAS ROCAS

ALREDEDOR DE LA CÁMARA DE CARGA INMEDIATAMENTE
DESPUÉS DE LA EXPLOSIÓN

Introducción.
El análisis del campo tenso – deformacional de las rocas alrededor de la cámara de
carga inmediatamente después de la voladura considera tanto la valoración en
estrecha interrelación de los campos tensional y deformacional como el análisis de
los mecanismos de rotura por voladura de las rocas de los diferentes grupos que
integran el conjunto de barrenos para el laboreo de excavaciones subterráneas.
El objetivo de este capitulo es la modelación teórica del proceso de fragmentación
de las rocas por voladura en la

excavación de obras subterráneas y mediante

voladuras experimentales realizar las correcciones pertinentes, descubrir las
regularidades que rigen el mecanismo de rotura de las rocas en los diferentes grupos
que integran el conjunto de barrenos y establecer las ecuaciones teóricas, empíricas
o semiempíricas para el diseño y la ejecución de las mismas.
Para la investigación del campo tenso-deformacional se utilizaron métodos teóricos y
experimentales.
III.1 Investigación teórica.

El primer paso en la investigación teórica de los campos tensional y deformacional es
la elección del modelo de comportamiento del macizo rocoso.
En la investigación se estudian macizos de rocas resistentes y semiresistentes con
modelos de comportamiento frágil o seudo-frágil.
Los macizos con comportamiento plástico no son objeto de estudio en estas
investigaciones.
El estudio del mecanismo de rotura de las rocas no es posible sin la modelación de
este campo tenso – deformacional, con comportamiento ondulatorio que tiene un
carácter dinámico principalmente en la cercanía a la cámara de carga.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Este campo que no es uniforme, ni espacialmente, ni en el tiempo, cerca de la cámara
de carga es una onda de choque, que se transforma en una onda elástico-plástica con
un frente relativamente más suave que la primera y luego pasa a una onda elástica.
De todo lo antes expuesto se desprende la necesidad de determinar la presión dentro
de la cámara de carga y la presión refractada a la roca.
La determinación de la onda refractada se realiza a partir del principio de refracción
de ondas y depende del acople de la impedancia de la sustancia explosiva con la
rigidez acústica de la roca.
En la investigación realizada se efectúa la valoración del estado tenso-deformacional
alrededor de la cámara de carga de los diferentes tipos de barrenos presentes en el
frente de avance de las excavaciones subterráneas, es decir los barrenos de cuele o
corte en los que se utilizan cargas compactas al igual que en los barrenos ayudantes
de cuele, de arranque y de piso.
En los barrenos de contorno se realiza la determinación del estado tensodeformacional considerando la utilización de cargas desacopladas con espacio radial
de aire.
En los barrenos de cuele en cuña para el análisis del estado tenso –deformacional se
parte de la condición de que se explosionan al unísono, lo que presupone la
cooperación de las cargas de los barrenos de cuele situados en una misma fila, esta
misma condición se establece en los barrenos de contorno, que se explosionan al
mismo tiempo.
III.2 Descripción del modelo matemático.

La descripción cualitativo- cuantitativa del modelo matemático se ha realizado a
partir de la descripción de los campos tensional y deformacional
III.2.1 Descripción del campo tensional.
III.2.1.1Parámetros de la onda de choque en cargas aisladas compactas.

El análisis del campo tensional a partir de los modelos de comportamiento de los
macizos señalados comprende inicialmente la determinación de los parámetros de la
onda de choque en el limite carga – roca que se determinan de la condición de
refracción de las ondas de detonación a la roca a través de una pared plana, es decir
de la condición de correspondencia dinámica en los frentes de las ondas reflejadas y
refractadas y considerando la adiabática de las rocas propuesta por Gogoliev (1965)

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

46

�Tesis Doctoral

mediante las expresiones (59),(60),(61),(62) y (63) ya analizadas y valoradas en el
capítulo I.
Los restantes parámetros de la onda refractada densidad, velocidad de las partículas
y velocidad del frente se calculan por las expresiones:
⎡
APr ⎤
ρ f = ρ o ⎢1 +
2 ⎥
⎣ ρ 0VLD ⎦

⎛ 1

1/ m

,

(78)

1 ⎞

υ 2f = Pr ⎜⎜ − ⎟⎟
⎝ ρo ρ f ⎠

(79)

⎛
⎜
Pf
Pr ⎜ 1
=
Nf =
ρ oυ f ρ o ⎜ 1 − ρ o
⎜
⎝ ρf

⎞
⎟
⎟,
⎟
⎟
⎠

(80)

III.2.1.2 Parámetros de la onda de tensiones

Para la modelación físico – matemática de los campos de tensión y de deformación
se valoró el modelo de Shemiakin (1963,2006) propuesto para la rotura de rocas
con fricción interna y que permite el cálculo de las componentes radiales y
tangenciales del tensor de tensiones:

σr =

σo
r

n1

, σ θ = ασ r , α =

μ

(1 − μ )

(81)

Donde σ r , σ θ - son las componentes radiales y tangenciales del tensor de tensiones.

σ o - presión inicial en la cámara de carga.
n1 - coeficiente de extinción

r - distancia relativa.
r=

r
Rce

⎛ ρ Q
Rce = Rc ⎜⎜ SE SE
⎝ ρ TEN QTEN

(82)

⎞
⎟⎟
⎠

1/ 2

(83)

donde : QSE - Calor de explosión del explosivo utilizado; KJ/kg
QTEN - Calor de explosión del TEN, KJ/kg

ρTEN - densidad del TEN, kg/m3
Rc - radio de carga utilizado, m

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

47

�Tesis Doctoral

r - distancia desde el punto analizado al centro de la carga, m
Shemiakin asigna los siguientes valores a n1 :
n 1 = 1,5

para la zona de trituración

n1 = 1 −

α
para la zona de agrietamiento.
2

Este modelo tiene como limitación que solo considera el coeficiente de Poisson
como factor determinante en el cálculo de la componente tangencial del tensor de
tensiones y del índice de extinción de las tensiones,

Borovikov y Vaniagin

(1970,1976, 1995) plantean una propuesta que excluye esta limitación.

En su modelo perfeccionado plantea tres expresiones diferentes para el cálculo de la
componente radial del tensor de tensiones (69), (70) y (71).
Las componentes tangenciales de la onda de tensiones fueron determinadas por la
expresión (76) y las constantes C1 y C2 por la expresión (77).
Los esfuerzos al cortante se determinan por la expresión

σ cort max =

σ r max − σ y max
2

(84)

La determinación de cada uno de los componentes del tensor de tensiones, es decir

σ r max , σ τ max y σ cort max permite el análisis y la evaluación del campo tensional y a su
vez condiciona conjuntamente con la acción de burbuja de los gases de la explosión
el campo deformacional de las rocas alrededor de la cámara de carga.
El modelo de Borovikov se adecua más a las condiciones de los macizos rocosos de
la región donde se realizaron las investigaciones.
III.2.1.3 Parámetros de la onda de choque por la acción de cargas aisladas
desacopladas con espacio radial de aire.

La presión en el frente de la onda aérea de una carga desacoplada alargada se
determina por la dependencia experimental (Borovikov y Vaniaguin,1974, 1975)

⎛ 0,812 ⎞⎛ 6588 326 ⎞
ΔPmax = ⎜1 −
+ 3/ 4 ⎟
⎟⎜
R ⎠⎝ R 2
R ⎠
⎝

(85)

La cual se cumple para R ≥ 1,8
Donde: R - es la distancia relativa del centro de la carga a la pared del barreno
R=

Rb
Rc

;

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

(86)

48

�Tesis Doctoral

Expresando la distancia en número de radios de carga
Rb - radio del barreno
Rc - radio de la carga
La expresión empírica (85) se obtiene por la vía experimental con carga de trotil
.Por ello cuando se utilizan otros explosivos hay que afectar la expresión por un
coeficiente de recálculo:
⎛
0 , 812
Δ Pmax = k recal ⎜⎜ 1 −
Re
⎝

⎞ ⎛ 6588
326
⎟⎟ ⎜
⎜ R 2 + R 3/4
⎠⎝
e
e

⎞
⎟ . 1, 01 . 10
⎟
⎠

ρ eVd2
=
;
ρ T VdT2

k recal

5

;

(87)

(88)

Donde : ρ e - densidad del explosivo utilizado , kg/m3
Vd - Velocidad de detonación del explosivo utilizado, m/s

ρ T - densidad del trotil fundido, kg/m3
VdT - Velocidad de detonación del trotil fundido, m/s
Re =

Rb
;
Rce

⎛ρ Q
Rce = Rc ⎜⎜ e e
⎝ ρ T QT

(89)

⎞
⎟⎟
⎠

1/ 2

;

(90)

donde : Qe - Calor de explosión del explosivo utilizado; KJ/kg
QT - Calor de explosión del trotil, KJ/kg

Rc - radio de carga utilizado, m
La presión máxima en la onda reflejada se determina de la condición de reflexión de
la onda aérea sobre un obstáculo rígido, es decir por la conocida ecuación de
Ismailov (Gurin et al,1983):

χ +1 2
ΔP
χ − 1 max
;
Pf = ΔPref = 2Δ +
2χ
ΔPmax +
P
χ −1 o

(91)

Donde : χ = 1,41 – es el índice de la adiabática del aire , en el gas diatómico más
representativo;
Po - es la presión atmosférica (1,01.105 Pa.)

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

49

�Tesis Doctoral

La expresión anterior fue obtenida al investigar la presión que ejerce la onda área
cuando se desplaza por excavaciones mineras subterráneas e impacta obstáculos
planos.
Las expresiones planteadas por Ismailov para la onda refractada se fundamentan en
la suposición de que la pared del barreno (cámara de carga) es rígida, es decir no se
deforma, cuestión que no concuerda con la experiencia práctica.
Además no considera las características del medio rocoso en la refracción de la onda
y los valores que se obtienen de la presión refractada al modelar distintas litologías
difieren muy poco unos de otros.
Por ello se modeló utilizando las expresiones de cálculo propuestas inicialmente por
Azarcovich

et al (1984) y Azarkovich (1996,1997) y perfeccionadas

posteriormente por Matveichuk y Chursalov (2002).
La presión en el frente de la onda de detonación según la teoría hidrodinámica:
Ponda det

⎛ Vd2 ρ SE
= ⎜⎜
⎝ n +1

⎞
⎟⎟ , Pa
⎠

(92)

La presión promedio de los productos de la detonación:
Pprod det =

Ponda det
, Pa
2

(93)

Conocidas las magnitudes de estas presiones, la presión en la cámara de carga:
γ

Pcamarac arg a

⎛ d2 ⎞
= ⎜⎜ c2 ⎟⎟ Pprod det , Pa
⎝ db ⎠

(94)

donde: γ − es el índice de la adiabática (isentrópica) de los gases de la
explosión.
Shuifer y Azarcovich (1982,1997) asignan valores al índice de la isentrópica en

función de la presión de los productos de la explosión, cuando dicha presión es
mayor de 200 MPa recomiendan un valor de este índice igual a 3, cuando es menor
entonces el valor de dicho índice será igual a 1,25.Estos autores utilizan en su
investigación de la voladura de contorno con taladros un valor del índice de la
isentrópica igual a 1,5.
Y la presión refractada a la roca a partir de la presión en la cámara de carga:
Prefract = Pcamac arg a k ref , Pa

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

(95)

50

�Tesis Doctoral

donde : k ref - coeficiente de refracción de la onda de presión de los productos de la
explosión desde la cámara de carga a la roca.
k ref =

2 C LD ρ roca
(C LD ρ roca + V pd ρ pd )

(96)

Los restantes parámetros de la onda refractada, se determinan por las expresiones
(78),(79) y (80) anteriormente señaladas, a partir de las cuales se obtienen los
valores de las magnitudes Pf , Vr y ρ r .
III.2.1.4 Parámetros de la onda de tensiones con cargas desacopladas.

Para el cálculo de la onda de tensiones con cargas con espacio anular de aire se
utilizan las siguientes expresiones:
Las componentes radiales de la onda de tensiones se determinan por la expresión:

σ r max
R⋅ =

⎛ R ⋅⎞
= Pf ⎜⎜ ⎟⎟
⎝ r ⎠

(97)

Rb
Rce

⎛ρQ
Rce = Rc ⎜⎜ e e
⎝ ρT QT
r=

1,1

(98)
1/ 2

⎞
⎟⎟
⎠

r
Rce

(99)
(100)

Las componentes tangenciales se calculan por las expresiones (76) y (77).
Los esfuerzos al cortante de determinan por la expresión (84).
III.3 Descripción del campo deformacional.

A consecuencia de la acción del campo tensional y del efecto de burbuja de los gases
se producen deformaciones en el macizo de rocas que rodea a la carga tanto en la
zona cercana, como en la media y la lejana.
En esta investigación solo son objeto de estudio las deformaciones destructivas, es
decir aquellas que están relacionadas directamente con la fragmentación de las rocas,
las deformaciones que solo producen deformaciones elásticas o plásticas no
destructivas no se analizan en esta investigación.
La modelación de las deformaciones destructivas se realiza a partir de los valores
obtenidos del campo tensional.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

51

�Tesis Doctoral

II.3.1 Condiciones de fragmentación para cargas aisladas.

En la zona cercana a la cámara de carga, en el caso de cargas compactas aisladas,
debido a las elevadas presiones refractadas a la roca se produce la trituración o el
aplastamiento y la trituración en dependencia del modelo de comportamiento del
macizo rocoso.
En macizos con modelos de comportamiento elástico-rígido o frágil prevalece la
trituración de las rocas, en modelos elástico-plásticos tanto la trituración como el
aplastamiento. Esta zona surge a consecuencia de los esfuerzos al cortante (figura 10)
Y se determina a partir del siguiente criterio:
III.3.1.1 Criterio de trituración:

σ cirt max =

σ r max − σ τ max
2

[ ]

d
≥ σ cort

(101)

donde : [σ dcort ]- es el límite de resistencia dinámico al cortante ,MPa
El

[σ ]se
d
cort

obtiene de forma indirecta por cálculo o a partir de ensayos en

laboratorios especializados, además existen diferentes fórmulas de correlación a
partir de los límites de resistencia a la compresión y tracción estáticos, como las
siguientes (Nurmujamedov, 1973):
e
⎡⎣σ cort
⎤⎦ =

⎡σ e
⎤ ⎡σ e ⎤
⎣⎢ comp ⎦⎥ ⎣ trac ⎦
3

[σ ] ≈ 7σ
d
cort

(102)
(103)

e
cort

En la zona media se extiende la zona de agrietamiento cuyo límite se puede
determinar a partir del criterio o condición de resistencia siguiente:
III.3.1.2 Criterio Agrietamiento para una carga aislada.
d
]
σ τ max ≥ [σ tracción

(104)

A partir de esta condición se determina el radio de agrietamiento.
El campo deformacional destructivo para la onda directa se extiende hasta el límite
de esta zona pero cuando la onda directa encuentra una superficie libre tiene lugar la
refracción – reflexión de la misma, la onda directa de compresión se transforma en
onda reflejada de tracción y se pueden producir fenómenos de descostramiento.
Este criterio es posible enunciarlo de la forma siguiente:
III.3.1.3 Criterio de descostramiento.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

σ r max ≥ [σ dtracción ]

(105)

52

�Tesis Doctoral

º

Figura 10.Esfuerzos al cortante en la zona cercana a la cámara de carga que determinan la zona de trituración.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

En la investigación realizada se efectúa la valoración del estado tenso-deformacional
en los diferentes grupos del conjunto de barrenos presentes en el frente de avance de
las excavaciones subterráneas, es decir los barrenos de cuele o corte en los que se
utilizan cargas compactas al igual que en los barrenos ayudantes de cuele , de
arranque y de piso.
En los barrenos de contorno se realiza la determinación del estado tensodeformacional considerando la utilización de cargas con espacio radial de aire.
En los barrenos de cuele en cuña para el análisis del estado tenso –deformacional se
parte de la condición de que se explosionan al unísono, lo que presupone la
cooperación de las cargas de los barrenos de cuele situados en una misma fila , esta
misma condición se establece en los barrenos de contorno , que se explosionan al
mismo tiempo.
El estado deformacional se calcula a partir de los siguientes criterios de
fragmentación.
III.4 Criterios de fragmentación para las cargas que se explosionan al unísono

De los barrenos de cuele con barrenos de compensación
III.4.1. Criterio de trituración:

σ r max − σ τ max

[ ]

d
≥ σ cort

2

(106)

Este criterio permite determinar el radio de trituración Rtrit de la carga compacta en el
barreno de cuele cargado y con él la distancia entre el centro de este propio barreno y
el centro del taladro de compensación , como se explica más adelante en este propio
capítulo.
III.4.2 Criterio Agrietamiento
σ τ max ≥

[σ

d
tracción

]

2

(107)

A partir de este criterio se determina el radio de agrietamiento para el diseño de los
cueles en cuña y la distancia entre los barrenos de contorno.
Se considera la acción cooperadas de las cargas que se explosionan al unísono, razón
por la cual la tensión tangencial en la distancia media entre las cargas es igual a la
suma de las magnitudes de estas tensiones.
III.4.3 Criterio de Descostramiento.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral
σ r max ≥ [σ dtracción ]

(108)

Este criterio se plantea a partir de la acción de la onda reflejada en la superficie libre
, en la que la onda directa de compresión se transforma en onda reflejada de tracción.
En este caso el radio de descostramiento representa el radio de la carga virtual
(figura 11).
El cual sería igual a : Rdes cos t + Ragrietam = 2W
W =

Por lo que

Rdes cos t + Ragriet

(110)

2
Ragrietam + b = W

Además:

(111)

b = W − Ragrietam

Por lo que:

(109)

(112)

A partir de estos criterios de resistencia se elaboran los criterios para la proyección
de los trabajos de perforación y voladura en la excavación de obras subterráneas. En
los cálculos se emplean las características de resistencia dinámica de las rocas , es
decir, [σ dtracción ] y [σ dcort ] .
Estas características pueden ser determinadas mediante ensayos de laboratorio o
determinadas por cálculo a partir de las de las ecuaciones propuestas por Ionov
(1975) , citado por (Vorobikov y Vaniaguin,1985,1995):

[σ

d
tracción

]= K

d
tracción

[σ

e
tracción

]

d
2
K tracción
= 4,81 − 0,97.10 −11 ρ oV LD

(113)
(114)

Fueron modeladas las litologías presentes en los tramos investigados de los
Trasvases: Este-Oeste , Caney –Gilbert y en el Proyecto del Trasvase Sabanalamar –
Pozo Azul y en las minas Mercedita y Amores y El Cobre.
Para la determinación de la presión de las ondas de choque tanto con cargas
compactas como desacopladas con espacio anular de aire , así como de los restantes
parámetro de esta onda en las litologías señaladas , fueron elaborados los programas
informáticos OnchoCompacta y OnchoDesacoplada en Excel sobre Windows XP
Professional (Sargentón ,2007b).
Los parámetros principales de la onda de choque refractada en las litologías
presentes en los macizos rocosos de las minas y trasvases en investigación utilizando
cargas compactas se muestran en la tabla 5.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Figura 11. Representación de la acción de la onda reflejada en la superficie libre.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Tabla 5 Parámetros de la onda de choque ,en una carga compacta ,refractada en las diferentes litologías en investigación.
Parámetros de la onda refractada a la roca
Litologías
Obra,Mina
Tramo,excavación
Pb, MPa. Pr, MPa. Kref ρr,kg/m3 Vroca,m/s Vfrente,m/s
Cromita
Mercedita
Galeria de corte
5577
8819 1,58
4084
1523
5781
Serpentinita.
Mercedita
Socavón M-1
6491
8819 1,58
2984
1806
1815
Peridotita.
Mercedita
Socavón M-1
6101
8176 1,34
2871
1801
5149
Dunita
Mercedita
Galería nivel principal
6101
8226 1,39
2966
1762
5395
Gabro
Mercedita
Galería nivel principal
5757
8306 1,44
3178
1701
5468
Dunitas
Amores
Socavón A-1
6757
8328 1,23
2900
1853
4581
Harzburgita
Amores
Socavón A-1
6596
8357 1,27
3161
1773
4451
Serpentinita
Amores
Socavón A-1
5945
8292 1,39
3224
1703
5063
Cromita
Amores
Socavón A-1
5558
8916 1,60
4222
1502
5918
Porfirita andesiticas
El Cobre
Galería principal nivel +30
5840
8206 1,41
4337
1790
2797
Tobas andesíticas
El Cobre
Galería principal nivel +30
5826
8225 1,41
4381
1779
2790
Areniscas tobaceas
El Cobre
Galería principal nivel +30
5754
8464 1,44
4362
1755
2834
Tobas
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
3852
5820 1,51
3177
1414
4874
Aglomerados
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
4080
5635 1,38
3284
1409
3830
Gabro
Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
5903
8274 1,40
3129
1722
5229
Basalto
Trasvase Este-Oeste
Manacal-Castellanos
5894
8288 1,41
3173
1711
5206
Caliza masiva
Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
5636
8432 1,50
2928
1764
6470
Caliza blanco crema masiva Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
5695
8327 1,46
2951
1756
6020
Serpentinita pardo-verdosa
Trasvase Este-Oeste
Guaro-Manacal
6300
8334 1,32
3334
1707
4528
Aleurolitas
Trasvase Este-Oeste
Castellanos –Monacal
6613
7883 1,19
2332
2011
4970
Aleurolitas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Tunel 2
6606
8188 1,24
3363
1729
3181
Esquistos verdes
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
5649
8366 1,48
2944
1757
4017
Calizas arcillosas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
6166
8254 1,34
3115
1745
4838

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

De manera análoga se muestran en la tabla 6 los principales parámetros de la onda
de presión refractada en las litologías en investigación utilizando cargas
desacopladas con espacio radial de aire.
Obtenidos los parámetros principales de la onda refractada a la roca se realizó la
modelación del campo tenso-deformacional producido por la voladura de la carga
(compacta y desacoplada) en el macizo rocoso alrededor del barreno para todas las
litologías en estudio. Para ello también se elaboraron los programas informáticos
CamTensCompacta y CamTensDesacoplada en Excel sobre Windows XP
(Sargentón , 2007c).
En las tabla 7 se presentan los valores de los esfuerzos de comprensión ,tracción y al
cortante obtenidos mediante la modelación del campo tenso-deformacional en gabro
con cargas compactas de

tectron 100 de 42 mm de diámetro a partir de las

características de esta sustancia explosiva (ULAEX S.A.,1999 y ULAEX S.A.,2003)
y en el ANEXO 9A, tablas 1,2,3 y 4, se exponen los resultados de los cálculos de la
modelación de dicho campo con cargas compactas en las otras litologías que se
investigan. En las figuras 12 y 13 se muestran los gráficos de las curvas de
extinción de las tensiones radiales, al cortante y tangenciales para el caso de cargas
compactas

en los gabros y las calizas masivas del tramo de túnel Ojo de Agua-

Serones .
En la tabla 1 del ANEXO 10 aparecen los parámetros del

campo tenso-

deformacional (radio de trituración Rt , radio de agrietamiento R g y radio de
descostramiento Rd , línea de menor resistencia W ) generado por cargas compactas
en barrenos de 42 mm de diámetro en todas las litologías en estudio.
Además se modeló el campo tenso-deformacional producido por cargas desacopladas
de tectron 100 de 32 mm en gabro, los valores de los esfuerzos a compresión,
tracción y al cortante se muestran en la tabla 8 , y en el ANEXO 9B, tablas 1,2,3,4 y
5 los resultados de los cálculos de la modelación de dicho campo con cargas
desacopladas en las otras litologías que se investigan, la representación de las
curvas de extinción de las tensiones radiales, al cortante y tangenciales con cargas
desacopladas en los gabros y las calizas masivas se muestran en las figuras 14 y15.
En las figuras 1 y 2 del ANEXO 9 se muestran los gráficos de las curvas de
extinción de las tensiones radiales, al cortante y tangenciales para el caso de cargas

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

bla 6 Parámetros de la onda de presión, producida por una carga desacoplada en las diferentes litologías presentes en las minas y trasvases en investigación
Parámetros de la onda refractada a la roca
Tramo,excavación
Mina, Trasvase
Litologías
Nº
3
Pb, MPa.
Pr, MPa.
Kref ρr,kg/m
Vroca,m/s
Vfrente,m/s
I.1

Cromita

Mercedita

Galeria de corte

415

672

1,62

3832

44

5242

I.2

Serpentinita.

Mercedita

Socavón M-1

415

543

1,31

2583

76

3721

I.3

Peridotito

Mercedita

Socavón M-1

415

592

1,43

2903

63

4293

I.4

Dunita

Mercedita

Galería nivel principal

415

672

1,62

2687

63

4622

I.5

Gabro

Mercedita

Galería nivel principal

415

611

1,47

2905

58

4788

II.1

Dunitas

Amores

Socavón A-1

415

588

1,45

2827

61

4619

II.2

Harzburgita

Amores

Socavón A-1

415

553

1,33

2848

73

3559

II.3

Serpentinita

Amores

Socavón A-1

415

592

1,43

2903

63

4293

II.4

Cromita

Amores

Socavón A-1

415

675

1,63

3981

42

5406

III.1

Porfirita andesiticas

El Cobre

Galería principal nivel +30

415

809

1,50

2779

56

5346

III.2

Tobas andesíticas

El Cobre

Galería principal nivel +30

415

598

1,46

2723

60

4896

III.3

Areniscas tobaceas

El Cobre

Galería principal nivel +30

415

622

1,47

2722

59

5065

IV.1

Tobas

Trasvase Caney –Gilbert

Frente 1

415

614

1,48

2947

59

4665

IV.2

Aglomerados

Trasvase Caney –Gilbert

Frente 1

415

639

1,30

2908

76

3261

V.1

Gabro

Trasvase Este-Oeste

Yagrumal –Guaro

415

830

2,00

2870

62

4467

V.2

Basalto

Trasvase Este-Oeste

Manacal-Castellanos

415

596

1,44

2870

62

4451

V.3

Caliza masiva

Trasvase Este-Oeste

Yagrumal –Guaro

415

830

2,00

2735

53

5784

V.4

Caliza blanco crema masiva

Trasvase Este-Oeste

Yagrumal –Guaro

415

619

1,49

2726

54

5612

V.5

Serpentinita pardo-verdosa

Trasvase Este-Oeste

Guaro-Manacal

415

830

2,00

2916

71

3662

V.6

Aleurolitas

Trasvase Este-Oeste

Castellanos -Manacal

415

510

1,23

1991

84

4068

VI.1

Aleurolitas

Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl

Tunel 2

415

530

1,28

2819

79

3217

VI.2

Esquistos cloríticos

Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl

Túnel 1

415

626

1,51

2737

55

5564

VI.3

Calizas arcillosas

Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl

Túnel 1

415

569

1,37

2758

69

3992

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Tabla 7 Modelación de los campos tenso-deformacional
Cargas compactas de tectron 100.Compactada a un diámetro de 42 mm
Trasvase Este –Oeste. Primera Etapa :Melones-Sabanilla
Túnel :Yagrumal _Guaro
Frente: Ojo de Agua –Serones
Datos iniciales
Litologia
Gabro
3
ρo
2830 Kg/m
Kdt
3,32
VLD

[σ ]
[σ ]
e
comp

e
trac

4587 m/s
97,4 MPa

[σ ]
[σ ]
[σ ]
d
tracc

12,75 MPa

e
cort

11,17 MPa

d
cort

3,84 MPa
78,16
1150 Kg/m3
Campo deformacional
4400 m/s
Rtrit
0,1603
740 Kcal/kg
0,8270
Rg
Rdesc
0,042 m.
2,0133
0,042 m.
W
1,4202
1650 Kg/m3
1360 Kcal/kg
8270,03 MPa
RCE
0,01293
C1
0,38597
C2
-0,00221
Cálculo del campo-tenso deformacional
σcmax,MPa
σtmax,MPa
σcortmax,MPa
r,m
r
0,1035
8,00
450
166
142
0,1164
9,00
382
140
121
0,1244
9,62
348
127
110
0,1293
10,00
329
120
105
0,1603
12,40
244
87
78,16
0,2586
20,00
125
43
41
0,3880
30,00
71
23
24
0,5173
40,00
47
14
17
0,5481
42,38
44
12,75
15
0,8270
63,95
40
10
15
0,9053
70,00
37
8
14
1,0346
80,00
32
7
13
1,1639
90,00
28
5
11
1,2932
100,00
25
4
10
1,5519
120,00
19
2
8
1,8105
140,00
15
1
7
2,0133
155,68
12,75
1
6
ρSE
Vd
QSE
dc
db
ρTEN
QTEN
Pr

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

MPa
m.
m.
m.
m.

44

�Tesis Doctoral

Curvas de extinción de las componentes radiales,tangenciales y al cortante del campo
tensional
240

1- Tensión radial
2- Tensión tangencial
3- Tensión al cortante
4- Límite de resistencia dinámica al cortante
5- Límite de resistencia dinámica a la tracción

220
200

Tensión,MPa

180
160
140

1

2

4

120
100
80

3

60
40

5

20
0

0

15

30

45

60

75

90

Distancia relativa,r
Curvas de extinción de las componentes radiales y tangenciales del campo de
tensiones
150

1 Tensión radial
2 Tensión tangencial
3 Límite de resistencia dinámica a la tracción

135

Tensión,MPa

120
105
90

1

75
60

2

45
30

3

15
0

0

20

40

60

80

100

Distancia relativa,r

Curvas de extinción de las componentes radiales y al cortante del campo de tensiones
1 Tensión radial
2 Tensión al cortante
3 Límite de resistencia dinámica al cortante

160
140

Tensión,MPa

120
100
80
60
40
20
0

0

20

40

60

80

100

120

140

Distancia relativa,r

Figura 12 Curvas de extinción del campo tensional producido por una carga
compacta de tectrón 100.Litología: Gabro. Frente: Ojo de Agua-Serones.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Curvas de extinción de las componentes radiales y al cortante.
300
270
240

1- Tensión radial
2- Tensión al cortante
3- Límite de resistencia dinámica al cortante

Tensión,MPa

210
180
150
120
90

1

60
30
0

3

2
0

15

30

45

60

75

90

105

120

135

Distancia relativ a

Curv as de extinción de las componentes radial y tangencial del campo de tensiones
195
180
165

1- Tensión radial
2- Tensión tangencial
3- Límite de resistencia dinámica a la tracción

Tensión,MPa

150
135
120
105
90
75
60
45

3

15
0

1

2

30

0

20

40

60

80

100

120

140

160

Distancia relativa
Curv as de extinción de las componentes del campo tensional
250

1
2
3
4
5

225
200
175
150

Tensión radial
Tensión tangencial
Tensión al cortante
Límite de resistencia dinámica al cortante
Límite de resistencia dinámica a la tracción

125
100

3

1
2

75

4

50
25
0

5
0

10

20

30

40

50

60

70

80

Distancia relativ a

Figura 13 Curvas de extinción del campo tensional producido por una carga compacta de
tectrón 100. Litología: caliza masiva. Frente: Ojo de Agua-Yagrumal.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Tabla 8 Modelación del campo tenso-deformacional
Trasvase Este –Oeste
Sustancia explosiva :Tectron 100 Ǿ 32 mm
Tramo :
Yagrumal – Guaro
Datos
Cargas desacopladas con espacio radial de aire
Litologia
Gabro
ρo
2830 Kg/m3
Kdt
3,32
VLD

4587 m/s

[σ ]
[σ ]
e
comp

97,40 MPa

e
trac

3,84
1150
4400
740
0,032
0,042
1500
1010
6700
0,149
3
2,00
0,386
-0,0022
0,016
0,012
0,021
1,75
5566
2783
415
830

ρSE
Vd
QSE
dc
db
ρTrotil
QTrotil
VTrotil
(Vc/Vb)γ
N
Kref
C1
C2
Rc
Rce
Rb

R⋅
Pfrente onda
Pprod explos
Pcamcarg
Pr
r, m

r
0,024
0,043
0,048
0,063
0,072
0,084
0,096
0,108
0,120
0,180
0,240
0,336
0,388
0,480
0,558
0,600
0,935

2,0
3,6
4,0
5,2
6,0
7,0
8,0
9,0
10,0
15,0
20,0
28,0
32,3
40,0
46,5
50,0
78,0

MPa
Kg/m3
m/s
Kcal/kg
m.
m.
Kg/m3
Kcal/kg
m/s

[σ ]
[σ ]
[σ ]
d
trac

12,75 MPa

e
cort

11,17 MPa

d
cort

78,16 MPa

Rtrit
Rgu
Rga
Rd
Wcalc
Γ

0,063
0,558
0,336
0,935
0,746

m.
m.
m.
m.
m.

3,5

m.
m.
MPa
MPa
MPa
MPa

Ρr
Vr
Vf

2872 Kg/m3
66 m/s
4472 m/s

σrmax,MPa
σtmax,MPa
σcortmax,MPa
717
273
222
377
143
117
334
126
104
250
94
78,16
214
80
67
181
67
57
156
57
49
137
50
43
122
44
39
78
28
25
57
19
19
39
13
13
34
10,57
12
27
6
8
23
6,38
8
21
5,73
8
12,75
3
5

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

46

�Tesis Doctoral

Curvas de extinción de las componentes radiales, al cortante y tangenciales del
campo de tensiones
200
1
2
3
4
5

180
160
140
120
100

Tensión radial,MPa
Tensión tangencial,MPa
Tensión al cortante,MPa
Límite de resistencia dinámica al cortante,MPa
Límite de resistencia dinámica a la tracción,MPa

1

80

4

60

2

40

3

20
0

5
0

10

20

30

40

50

60

Distancia relativ a, r

Curvas de extinción de las componentes radiales y tangenciales del campo de
tensiones
120
1 Tensión radial,MPa
2 Tensión tangencial,MPa
3 Límite de resistencia dinámica a la tracción,MPa

100
80

1

60

2

40
20

3
0

0

10

20

30

40

50

60

Distancia relativ a, r

Curvas de extinción de las componentes radiales y al cortante del campo de
tensiones
200
1 Tensión radial,MPa
3 Tensión al cortante,MPa
4 Límite de resistencia dinámica al cortante,MPa

180
160
140
120
100

1

3

80
60

2

40
20
0

0

10

20

30

40

50

60

Distancia relativ a, r

Figura 14 Curvas de extinción del campo tensional producido por una carga desacoplada de
tectrón 100. Litología: gabro. Frente: Ojo de Agua-Serones.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

47

�Tesis Doctoral

Curvas de extinciaón de las componentes radiales ,tangenciales y al cortante del
campo de tensiones
150
135

Tensión , MPa

120

2

105

1

90

1
2
3
4
5

Tensión radial,MPa
Tensión tangencial,MPa
Tensión al cortante,MPa
Límite de resistencia dinámica al cortante ,MPa
Límite de resistencia dinámica a la tracción,MPa

75

4

60
45

3

30
15
0

5
0

10

20

30

40

50

60

70

Distancia relativa,r

Curvas de extinciaón de las componentes radiales ,tangenciales y al cortante del
campo de tensiones
150
135

1 Tensión radial,MPa
2 Tensión al cortante,MPa

120

3 Límite de resistencia dinámica al cortante ,MPa

Tensión , MPa

105

1

90
75

3

60
45

2

30
15
0

0

10

20

30

40

50

60

70

Distancia relativa,r

Curvas de extinciaón de las componentes radiales ,tangenciales y al cortante del
campo de tensiones
1 Tensión radial
2 Tensión tangencial
3 Límite de resistencia dinámica a la tracción

90

Tensión , MPa

75

2

1

60
45
30

3

15
0

0

10

20

30

40

50

60

70

Distancia relativa,r

Figura 15 Curvas de extinción del campo tensional producido por una carga desacoplada de
tectron 100. Litología: Caliza masiva. Frente: Ojo de Agua-Yagrumal.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

48

�Tesis Doctoral

compactas en basaltos , serpentinitas pardo-verdosa y calizas masivas del tramo de
túnel Manacal-Castellanos.
En la tabla 2 del ANEXO 10 se presentan los parámetros del campo tensodeformacional al modelar este tipo de cargas en las litologías en estudio.
III.5 Mecanismo de rotura de las rocas en los cueles.
Análisis teórico.

Los criterios utilizados para el diseño y la ejecución de estos cueles se han basado
fundamentalmente en la generalización de la experiencia práctica, en los métodos de
analogía y en diferentes clasificaciones, entre las que cabe destacar la clasificación
del profesor M.M.Protodiaconov.
Sin embargo, dada la complejidad de las excavaciones subterráneas y las condiciones
ingeniero-geológicas en que se laborean las mismas en la actualidad no es posible la
elaboración de proyectos utilizando solamente los métodos y criterios señalados.
La efectividad alcanzada actualmente en el diseño y ejecución de los trabajos de
perforación y voladura puede ser mejorada por la vía de la aplicación de otros
métodos que se fundamenten más en la teoría de la física de la fragmentación de
rocas por voladura y en la modelación de los fenómenos y procesos que en la misma
se producen.
A partir de estas premisas en este acápite se exponen criterios más avanzados para el
diseño, el cálculo y la ejecución de las voladuras en el laboreo de excavaciones
subterráneas de sección transversal pequeña y mediana.
La investigación realizada parte de la concepción de modelar teóricamente el proceso
de arranque de las rocas para el laboreo de excavaciones subterráneas con las
secciones señaladas y mediante voladuras experimentales realizar las correcciones
pertinentes, descubrir las regularidades que rigen el mecanismos de rotura de las
rocas en los cueles rectos triturantes con barrenos de compensación y establecer las
ecuaciones teóricas , empíricas o semiempíricas para el diseño y la ejecución de
estas voladuras.
III.5.1 Cueles rectos cilíndricos.

Diferentes autores han investigado el proceso de rotura de las rocas mediante
voladura en los cueles rectos o triturantes (Janukaev,1962;

Shemiakin,

1963,2006;Drukovany et al,1964; Lijin et al, 1973; Mindely, 1974; Langefors et

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

49

�Tesis Doctoral

al ,1976; Shapiro ,1985,1987,1988,1989; Lukianov y Gromov 1999; Egorov et al,
2000 ;Hoek y Brown, 1980;Hoek, 2007a entre otros).

Sin embargo aun no existe una metodología que describa este proceso, lo cual se
confirma con el hecho de que no se considera posible la modelación de los macizos
agrietados por el incipiente desarrollo de la teoría de la física de los medios
discontinuos o discretos y por ello se estima que ninguna de las teorías existentes es
capaz de dar el tratamiento adecuado a la rotura de las rocas en el cuele recto o
triturante con barreno de compensación.
Es evidente que el incremento de la efectividad de los trabajos de voladura se
relaciona en gran medida con el fundamento teórico - experimental del mecanismo
de rotura de las rocas en este tipo de cuele.
Sin embargo, las expresiones de cálculo existentes son empíricas o semiempíricas
por lo que dependen mucho de las condiciones en que fueron deducidas.
Los criterios existentes elaborados en base a la generalización de los resultados de la
práctica productiva y de experimentos de polígono y a escala productiva se sintetizan
a continuación.
Lijin et al (1973) señala que la distancia entre los centros de los ejes del barreno y el

taladro no debe ser mayor de
a = (0,7 ÷ 0,8)Dtaladro

(115)

Pero nunca debe de ser mayor que el diámetro del taladro Dtaladro
Langefors et al (1973) al explicar el mecanismo de rotura de las rocas en los cueles

paralelos (rectos o triturantes) expone las condiciones generales de ejecución de estos
cueles, pero además señala que la apertura del cuele es realizada de tal forma, que
cuando las cargas del primero, segundo y siguientes barrenos detonan, la roca
arrancada sea lanzada fuera del cuele.
Como se aprecia este investigador plantea al menos dos condiciones necesarias y
suficientes: la rotura de los tabiques que separan a los barrenos cargados del taladro
vacío de forma progresiva y la limpieza de la cavidad de cuele y como condición
fundamental la expresión (11) señalada en el capítulo I.
Cuando se cumple esta condición se produce una voladura limpia, cuando no se
cumple la misma o se produce sólo rotura o deformación plástica.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

50

�Tesis Doctoral

La otra condición que establece es la magnitud de la carga para una rotura completa
expresión (9).
Noskov et al (1982) al explicar el papel que cumple el espacio de compensación para

el desplazamiento de la roca triturada por la voladura de la carga de sustancia
explosiva en el barreno contiguo señala que el espesor del tabique de roca depende
de la fortaleza de esta y su magnitud debe ser igual al diámetro del taladro o barreno
vacío, si este es un taladro la distancia entre los ejes se determina por la expresión
(34)
Y la concentración de sustancia explosiva por metro de barreno se determina por la
expresión (35). En rocas blandas recomienda además aumentar el espesor del tabique
hasta 2-3 diámetros de la perforación vacía.
Kutuzov et al (1988,2000) considera que la principal desventaja del cuele recto

cilíndrico es que se alcanza una expulsión de la roca de la cavidad de cuele en el
rango del (40-60)% y recomienda una distancia entre los barrenos de cuele igual a
10-20 cm.
Bubok et al (1981) distingue como una de las desventajas del cuele recto cilíndrico

la limpieza incompleta de la cavidad de cuele recomienda asumir la distancia entre
los barrenos igual a dos o tres diámetros de los mismos. Además plantea como
criterio para determinar la cantidad de barrenos el coeficiente de fortaleza de
Protodiáconov .
Doronin (1983) realiza las siguientes recomendaciones: seleccionar la cantidad de

barrenos de cuele en función de la fortaleza de las rocas y a partir de este coeficiente
plantea asumir la distancia entre el barreno cargado y el taladro vacío en dependencia
las condiciones (37) y (38).
Gredeniuk et al (1983) al explicar la voladura de taladros en el laboreo de

contrapozos señala que el trabajo de la primera carga ocurre en condiciones muy
difíciles, y que la distancia entre los centros del barreno de cuele y el taladro vacío
depende de sus diámetros respectivos.
Considera que con la voladura del primer barreno de cuele una gran parte de la roca
fragmentada de la cavidad de cuele se desplaza en dirección al taladro de
compensación y es recomprimida y que después de la voladura de la carga del
segundo barreno de cuele el aplastamiento (recompresión) no es eliminado, e incluso
aumenta algo, llenando toda la cavidad que se formó con la voladura del primer

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

51

�Tesis Doctoral

barreno de cuele. La cavidad de cuele creada después de la voladura del segundo
barreno adquiere la forma claramente definida de un triángulo.
La voladura del tercer barreno de cuele, aumenta el área y el volumen de rocas
fragmentada pero tampoco elimina el aplastamiento.
En opinión de este autor la redescompresión de la masa rocosa comienza con la
voladura de la carga del cuarto barreno de cuele. El paso del arranque con
aplastamiento a la voladura limpia con un aumento de la distancia entre los barrenos
ocurre en forma de salto. Los recortes ocurren solamente cuando el volumen de la
cavidad que se forma después de la voladura sobrepasa el volumen volado en 1,25 y
más veces y se determinan a partir de la condición (39).
Señala que la distancias entre los primeros barrenos de cuele sea determinada por la
expresión (40).
El análisis de las consideraciones de los diferentes autores permite plantear que no se
efectúa hasta el nivel de ingeniería la determinación de los parámetros de las
voladuras en los frentes de avance, a partir de la valoración físico-matemática del
estado tenso-deformacional de las rocas alrededor de la cámara de la carga.
Las

investigaciones

realizadas

por

el

autor

de

esta

tesis

(Sargentón,

1994,1997,2004) , permitieron la determinación, a partir de la esencia física de la

acción de la explosión sobre el medio y la modelación físico – matemática de los
parámetros de la onda de choque y de los campos de tensiones y de deformaciones
que ella genera en el macizo rocoso y utilizando diferentes explosivos , de los
parámetros principales para el diseño del cuele en cuña: distancia entre los pares de
barrenos de cuele ac , la línea de menor resistencia (LMR) W y la distancia mínima
entre los extremos de los barrenos por el fondo bc .
Las mismas sirvieron de premisas para las investigaciones relacionadas con los
cueles paralelos o rectos, a los que se denomina en este trabajo cueles triturantes, en
virtud de que se toma como criterio fundamental de diseño, la acción de trituración
que realizan sobre el tabique de rocas situado entre los barrenos cargados y el taladro
vacío, que prácticamente coincide con la zona o cilindro de trituración.
Lo señalado se relaciona estrechamente con las principales peculiaridades de la
voladura de estos cueles al laborear excavaciones subterráneas: la perpendicularidad
de los barrenos respecto

al frente de excavación, el

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

paralelismo tanto de los

52

�Tesis Doctoral

barrenos cargados del cuele entre sí como respecto al taladro de compensación vacío
y la proximidad entre ellos.
El mecanismo de rotura de este tipo de cuele se explica al menos a partir de los
principios de utilizar el taladro vacío cercano como cara o cavidad libre y triturar el
tabique de separación entre este y el barreno cargado.
Pero los principios señalados en el párrafo anterior representan la condición
necesaria pero no suficiente, se precisa de una segunda condición, que la roca
triturada sea expulsada, es decir los gases de la explosión limpien el cuele.
Por lo tanto son necesarios los dos agentes fundamentales: la onda de tensiones de
compresión –tracción y al cortante y la acción de burbuja de los gases.
Las dimensiones geométricas del área de trituración de los cueles rectos cilíndricos
con un taladro de compensación se muestran en la figura 16. y el tabique de rocas a
triturar se representa en la figura 17.
Para el caso del cuele cilíndrico con dos taladros de compensación la representación
geométrica del mecanismo de rotura se muestra en la figura 18.
La descripción de su mecanismo se asemeja al del cuele cilíndrico con un taladro de
compensación, pero también presenta sus particularidades.
En este caso no solo se precisa de la rotura del tabique de rocas que se encuentra
entre el barreno cargado y los taladros vacíos, si no también de la rotura del tabique
entre los taladros vacíos. Y se dispone de mayor área para el desplazamiento de la
roca triturada hacia la cavidad de compensación.
III.6 Mecanismo de rotura de las rocas por la acción de cargas que actúan al
unísono.

El valor optimo de la distancia entre los ejes de las cargas contiguas en una fila de
cargas a op se determina de la condición de obtención de un corte continuo entre las
cargas vecinas en las filas como resultado de la superposición de las componentes
tangenciales de las ondas de tensión , provocadas por la explosión de estas cargas.
Aquí el límite de resistencia dinámica a la tracción debe ser superado por el valor
suma de las amplitudes de las componentes tangenciales de las ondas en toda la
longitud entre los ejes de las cargas vecinas:
2

∑σ

ti

[ ]

= σ t 1 (r , t ) + σ t 2 (a − r , t ) ≥ σ td

(116)

i =1

Donde t – tiempo transcurrido desde el momento de la explosión.
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

53

�Tesis Doctoral

Figura 16 Representación geométrica del área de trituración de las rocas en el cuele recto o de trituración.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Figura17. Tabique de rocas a triturar entre el barreno cargado y el taladro de compensación.
Caso : Litología – gabro. Sustancia explosiva Tectron 100.Túnel Ojo de Agua –Serones

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Figura 18 Representación del mecanismo de fragmentación de las rocas en el cuele
cilíndrico con dos taladros de compensación.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

El máximo valor de la distancia entre los ejes de las cargas vecinas se obtiene de la

[ ]

condición de igualdad entre el límite de resistencia dinámica a tracción σ td y la
magnitud suma de la máxima amplitud de las componentes tangenciales de las ondas
de tensión que se encuentran en el centro entre las cargas vecinas
2

∑σ
i =1

t max

[ ]

⎛a ⎞
= 2σ t max ⎜ max ⎟ = σ td
⎝ 2 ⎠

(117)

Con ello se supone que la explosión de las cargas en la fila ocurre al unísono y no se
tiene en cuenta la influencia de otras ondas que puedan actuar.
El cálculo de la distancia racional ap se realiza por uno de los métodos de
aproximaciones

sucesivas

o

grafoanalíticamente

tomando

como

primera

[1]
= amax , por la fórmula (120). Para este valor a [ap1] = a max se
aproximación aap

comprueba la condición de corte entre las cargas vecinas (121) para una distancia
a
r* ( ≤ r* &lt; a) por la línea de cargas, a la cual el valor suma
2

2

∑σ

t

es mínimo, pero

i =1

sobrepasa el límite de resistencia a tracción dinámica (Otaño,1983) (figuras 19 y
20), es decir:

[ ]

⎞
⎛ 2
⎜ ∑ σ t ⎟ ≥ σ td
⎝ i =1 ⎠ min

(118)

Con esta condición se logra el corte por la línea de unión de las cargas de tal forma
que el contorno obtenido sea lo más cercano posible al proyectado y se obtenga un
mínimo de sobre excavación.
III.6.1 Mecanismo de rotura de los cueles rectos en ranura (cremallera)

Un caso particular de mecanismo de rotura de cargas que actúan simultáneamente
son los cueles rectos en ranura, los cuales pueden presentarse en dos variantes: con
taladros vacíos de compensación y con barrenos vacíos de compensación.
En la primera variante la ranura se forma mediante la rotura (trituración) del tabique
entre el barreno cargado y los taladros vacíos contiguos, el desplazamiento de las
rocas hacia las cavidades de compensación (taladros vacíos) y su expulsión de la
cavidad de cuele por el empuje de los gases de la explosión.(figura 21).
En el segundo caso , es decir con barrenos de compensación , la cavidad de
compensación de estos es muy limitada y por lo tanto la roca triturada en su totalidad
no se puede desplazar hacia la cavidad de compensación ,es por ello que el criterio

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Figura 19. Determinación de la distancia racional entre cargas en la voladura de contorno

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Figura 20a Gráfico esquemático para determinar la distancia r*
Campo tensional generado por dos cargas aisladas y la accióon conjunta de ellas.trasv ase esteOeste.Túnel Ojo de Agua-Serones.Litología:Gabro.
160
1- Tensión generada por la carga 1
2- Tensión generada por la carga 2
140
3- Campo tensional generado por ambas cargas,MPa
4- Límite de resistencia dinámica a la tracción,MPa
120
100
80
60
40
20

3

2

0
0,0

d

4

st
1

0,2

0,4

0,6

0,8

1,0

1,2

Distancia al centro de la carga,m

Figura 20b Gráfico para determinar la distancia r* en el caso de la litología gabro

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

95

�Tesis Doctoral

que considera el desplazamiento de las rocas hacia esta cavidad no se cumple , es
por ello que los barrenos de compensación solo cumplen la función de barrenos
guías en la formación de la ranura de corte que se crea por la línea de unión de los
centros de los mismos.
La distancia entre los centros de los barrenos cargados y vacíos está determinada por
el radio de trituración.(figura 22).
III.7 Modelación de las discontinuidades del macizo rocoso (agrietamiento)

Las expresiones para modelar el campo tensional alrededor de la carga explosiva se
conciben a partir de considerar al medio rocoso como homogéneo, isótropo y
continuo.
Sin embargo hay que tener en cuenta las características geo-estructurales del macizo
rocoso, en particular el agrietamiento.
Las investigaciones realizadas al respecto por Seinov (1964,1974) establecen la
influencia de la dimensión de las gritas y las propiedades de su relleno sobre el grado
de fragmentación del medio rocoso detrás del plano de grietas.
En el caso de grietas abiertas cuya abertura sobrepase el valor de la amplitud de
desplazamiento del medio la onda prácticamente se refleja en su totalidad desde la
superficie libre , en este caso desde la grieta.
En aquellos casos en que la abertura de las grietas es menor que la amplitud de
desplazamiento del medio ocurre una caída de la energía de la onda a consecuencia
de la perdida en la reflexión y la dispersión, la que está determinada

por los

parámetros de las grietas, y la orientación de éstas respecto a la dirección de la
explosión.
Seinov establece un modelo lineal de dependencia entre la abertura de las grietas y la

perdida de energía.
Turuta et al (1974) investigó las particularidades de la transmisión de la energía de

la explosión en rocas agrietadas y estableció que al pasar a través de una grieta la
velocidad de desplazamiento en la onda de tensiones pasante varía según la
dependencia:
r
i
V pasante
= V2 K l

Donde:

(119)

V2- velocidad de desplazamiento en un medio monolítico;
r- distancia recorrida por la onda;

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

96

�Tesis Doctoral

Figura 21. Mecanismo de rotura del cuele de ranura con taladros de compensación.

Figura 22. Mecanismo de rotura del cuele de ranura con barrenos de compensación.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

97

�Tesis Doctoral

l- tamaño del bloque (disyunción);
K- coeficiente, que considera la caída de tensión a consecuencia de la
diferencia de rigidez acústica del material del bloque y del relleno de la
grieta, se determina por la fórmula:

Vrelleno ρ relleno
VLD ρ o
K=
⎛V
⎞
ρ
1 + ⎜⎜ relleno relleno ⎟⎟
⎝ VLD ρ o ⎠
4

donde : Vrelleno , ρ relleno y VLD , ρ o -

(120)

representan la rigidez acústica respectivamente

del relleno de las grietas y del material del bloque
Por otro lado, Azarkovich et al (1984), plantean ciertas insuficiencias de las
clasificaciones de los macizos rocosos según su agrietamiento, la principal de ellas
es que no considera la abertura de las grietas, de cuyo parámetro depende la
extensión de los esfuerzos generados por la voladura y la resistencia del macizo a los
esfuerzos externos, además de que no considera la orientación del sistema de grietas
predominante respecto a la orientación de los esfuerzos generados por la voladura.
Respecto a esta problemática Riats y Chernishev (1970) proponen una clasificación
de los macizos por el grado de agrietamiento, que considera simultáneamente la
densidad de la red de grietas (blocosidad) y la oquedad de las grietas en el macizo,
que evidentemente

da un enfoque equivalente a considerar simultáneamente la

distancia entre grietas y su abertura.
Shuifer y Azarkovich (1982) proponen una dependencia entre la velocidad de

propagación de las ondas elásticas en el macizo (Cm) y en testigos (CLt) y la oquedad
de las grietas en el macizo
Cm
=
C Lt

1

(1 − nl )

;

(121)

n
1 + 400 l
1 − nl

donde : nl – oquedad lineal de grietas en el macizo
La magnitud del coeficiente nl puede ser determinada por la expresión
nl =

Δe

(122)

de

donde : Δe – abertura de la grieta
de – distancia media entre grietas

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Baron y Kliuchnikov (1967) para modelar el agrietamiento proponen el coeficiente

monolítico relativo Kmon , que para las rocas monolíticas toma el valor de 1 , para las
fuertemente agrietadas el valor de 0 y para el valor intermedio 0,5, a partir de este
coeficiente y el espaciamiento entre grietas clasifican a las rocas en tres grupos.
Esta clasificación establece rangos de variación del espaciamiento muy amplios por
lo que también el valor del coeficiente está restringido a estos valores.
Además proponen tres casos de disposición relativa de la superficie libre, la
superficie de las grietas y la dirección de la onda de tensiones , es decir cuando γ = 020º; γ = 20º-70º y cuando γ = 70º-90º.Las mejores condiciones para el contorneado se
producen en el último caso y las peores en el segundo. Esta clasificación también es
muy restringida.
En ambos casos y a partir de los estudios de agrietamiento y de la valoración de las
características mecánico-estructurales de los macizos rocosos cubanos más jóvenes
que los europeos, con tectónica más compleja y agrietamiento más intenso, se
propone ampliar la cantidad de rangos y establecer coeficientes que tengan en cuenta
tanto el espaciamiento de las grietas como la dirección de la onda de choque respecto
a la superficie libre. Ambas clasificaciones de establecen en las tablas 15 y 16 del
subacápite III.8.5 y se representan en la figura 23.
III.8 Criterios para el diseño, el cálculo y la ejecución de las voladuras en el
laboreo de excavaciones subterráneas.

Introducción.
En este acápite se exponen los criterios para el diseño, el cálculo y la ejecución de los
trabajos de perforación y voladura en el laboreo de excavaciones subterráneas
mineras e hidrotécnicas de pequeña y mediana sección transversal.
Los mismos fueron elaborados a partir de los resultados alcanzados tanto por la
modelación matemática del proceso físico de la fragmentación de las rocas por
voladura y de su validación mediante trabajos experimentales en diferentes
excavaciones subterráneas, y también mediante la generalización de la experiencia
acumulada en el laboreo de este tipo de excavaciones.
Los criterios se establecen para el conjunto de barrenos en el frente, que incluye los
tipos de barrenos por sus funciones: de cuele, ayudantes de cuele, de arranque,
ayudantes de contorno y contorno.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Tabla 9 Coeficiente de agrietamiento relativo del macizo Kg
Nº

Clasificación

Espaciamiento,m Kg

1

Muy poco agrietado

1-1,5

1,0

2

Poco agrietado

0,8 -1,0

0,95

3

Agrietamiento medio

0,6-0,8

0,90

4

Muy agrietado

0,4-0,6

0,85

5

Fuertemente agrietado

0,2-0,4

0,80

6

Extraordinariamente agrietado

0,1-0,2

0,70

Tabla 10 Coeficiente de influencia de la orientación del sistema de agrietamiento
principal respecto a la superficie libre y a la dirección de la onda de
choque.(Koch).
Nº

Ángulo γ

Koch

1

0-10

0,45

2

10-25

0,55

3

25-50

0,70

4

50-75

0,85

5

75-90

1,00

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Figura 23 Casos de disposición relativa de la superficie libre (S.L.) , la superficie de las grietas (S.G.)y la dirección de la onda de presión (D.O.P.)
a) 0 ≤ γ 〈10 b) 10 ≤ γ 〈 25 c) 25 ≤ γ 〈50 d) 50 ≤ γ 〈75 y e) 75 ≤ γ ≤ 90

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Debido a la amplia utilización de los cueles rectos cilíndricos con barrenos de
compensación se plantean los principios de cálculo de este cuele en sus dos
variantes: con uno y dos taladros de compensación, además se describe el mecanismo
de rotura de las rocas en ese tipo de cuele tomando como base teórica la acción de la
explosión sobre el medio rocoso.
III.8.1 Principios generales.

El primer principio es concebir el diseño de cada grupo del conjunto de barrenos en
dependencia de su función y de las condiciones en la que se producirá la acción de la
explosión sobre el medio rocoso.
En base a ello se puede señalar que la función de cada grupo de barrenos es decisiva.
Si con la voladura de los barrenos de cuele se alcanzan las dimensiones adecuadas de
la cavidad de cuele se crearán las condiciones suficientes y necesarias para lograr el
máximo avance dada la incidencia directa de este grupo de barrenos sobre este
indicador.
Por sus particularidades la caracterización del mecanismo de fragmentación de las
rocas en el cuele tiene connotación fundamental.
A diferencia de los criterios existentes para el diseño de los trabajos de perforación y
voladura en el laboreo de excavaciones subterráneas de sección transversal pequeña
y media, que se han fundamentado en la generalización de los resultados obtenidos
de la práctica y de voladuras experimentales, la nueva concepción que se expone en
esta tesis consiste en el diseño de los parámetros de los grupos del conjunto de
barrenos sobre la base de la acción de la explosión sobre el medio rocoso.
III.8.2 Criterios para el diseño y el cálculo de los parámetros de los barrenos de
cuele.

Debido a la particularidad de este grupo de barrenos, como se señaló anteriormente,
es necesario antes de presentar los criterios para el diseño de los mismos precisar los
aspectos fundamentales de su mecanismo de rotura.
A partir de la clasificación general principal de los cueles reconocida por los
diferentes investigadores de la temática: cueles inclinados, cueles rectos y cueles
combinados, el autor de esta tesis doctoral plantea una nueva clasificación de los
cueles en base a la acción de la explosión sobre el medio rocoso.
Es por ello que se plantea que los cueles inclinados, en el que se toma como caso
clásico el cuele en cuña vertical, se diseña a partir de considerarlo como un cuele

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

101

�Tesis Doctoral

separante o fragmentante, por lo que su mecanismo de rotura se fundamenta
principalmente en la fragmentación de las rocas que se encuentran en la cavidad de
cuele.
En los cueles rectos, en los cuales se presentan como casos clásicos los cueles
cilíndricos, el mecanismo de rotura tiene como fundamento la trituración del tabique
que está situado entre el barreno cargado y el taladro vacío o de compensación, por
lo que se consideran cueles triturantes.
En los cueles combinados, como su nombre lo indica se combina tanto la acción
fragmentante como triturante, por lo que se puede señalar que son cueles triturantefragmentantes.
Para el cálculo de la estructura de los cueles se utilizó un enfoque metodológico
único, en correspondencia con el cual el cuele es un esquema tecnológico tal de
disposición de los barrenos y taladros, que con un desarrollo sucesivo de la voladura
se garantiza la formación de una segunda superficie libre con una dimensión no
menor de 1m, necesaria y suficiente para el posterior trabajo de los barrenos de
arranque con línea de menor resistencia (LMR) constante (Wo). El esquema de
desarrollo de la cavidad de cuele al aumentar el denudamiento desde una dimensión
inicial H1 hasta la dimensión final Hk ≥1m, se ofrece en la figura 24a.
Se observa que el coeficiente de proporcionalidad n entre la superficie libre Hi y el
valor de la línea de menor resistencia (LMR) Wi caracteriza la volabilidad de las
rocas, debido a que para la condición Hk = 1m es igual numéricamente a la línea de
menor resistencia de los barrenos de arranque, por cuya magnitud, respecto al
diámetro del barreno d, se valora la resistencia real del macizo a la acción de
fragmentación de la explosión.
En las figuras 24 b y 24c se muestran respectivamente el desarrollo del cuele recto
triturante (cilíndrico) y el desarrollo del cuele en cuña, los cuales fueron diseñados
y experimentados en gabros y tobas.
III.8.2.1 Criterios para el cálculo de los principales parámetros de la estructura
de los cueles rectos o triturantes.

Los resultados de las investigaciones plantean al menos tres principios para el diseño
de estos cueles, los cuales son los siguientes:

•

La trituración del tabique rocoso entre el barreno cargado y el taladro vacío o
de compensación;

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

102

�Tesis Doctoral

24a- Desarrollo teórico

24b- Desarrollo del cuele cilíndrico

24 c.-Desarrollo del cuele en cuña

Litología :gabro

Litología :tobas

Sustancia explosiva tectron 100 .

Sustancia explosiva amonal.

Figura 24 Desarrollo de la cavidad de cuele.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

103

�Tesis Doctoral

•

El desplazamiento de la roca triturada hacía el taladro de compensación;

•

La limpieza o expulsión de las rocas trituradas fuera de la cavidad de cuele.

En la primera fase juega un papel fundamental la onda de tensiones, que es la
encargada de la trituración del tabique rocoso.
En las fases restantes el rol fundamental lo realiza el efecto de burbuja de la
explosión, es decir la presión de los gases que permiten la evacuación de la roca
triturada.
Esta descripción cualitativa del mecanismo de rotura, permite establecer el primer
criterio de proyección de las dimensiones de estos cueles que es el siguiente:
Primer Criterio.

B = Rtriturac +

Dtaladro
2

(123)

Esta expresión se expresa geométricamente en las figuras 16 y 17.
Segundo Criterio.

El volumen de la cavidad de cuele a formar debe de ser tal, que quepa en ella la roca
triturada mullida. Es decir, la relación entre el volumen de la cavidad de cuele y el
volumen de roca triturado sea igual al coeficiente de compensación, que a su vez
puede ser considerado al coeficiente de esponjamiento de las rocas pero con cierto
nivel de compactación, la mayoría de los investigadores sitúa el valor de este
coeficiente en 1,25 a partir de la condición (39).
En el caso del cuele recto con un barreno de compensación el volumen de trituración
se determina según la figura 25.
A partir de los parámetros: d b , Dtaladro y B por las expresiones siguientes

Cos β =

Rtaladro − Rb
B

h = B senβ ; α = 180 − β
⎡⎛ R
+ Rb ⎞
πR 2 β πR 2α ⎤
Atrituración = 2 ⎢⎜ taladro
⎟h − taladro − b ⎥
2
360
360 ⎦
⎠
⎣⎝

Vtrituracion = Atrituraciónlbη
2
Vtaladro = πRtaladro
l taladro

(124)
(125)
(126)

(127)
(128)

Entonces el volumen necesario de la cavidad de compensación será:

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Figura 25 Determinación del volumen del área de trituración

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Vcavcomp = (K mullido − 1)Vtrituración

(129)

Con este principio se garantiza el desplazamiento de las rocas trituradas hacia la
cavidad de cuele formada por la voladura de este primer barreno cargado.
Tercer Criterio.

Consiste en garantizar la expulsión de la roca triturada y aplastada dentro de la
cavidad de cuele.
En este tipo de cuele la cavidad de cuele final se alcanza con el ensanchamiento
paulatino de esta cavidad mediante la voladura consecutiva de los restantes barrenos
de cuele con el retardo adecuado.
Los parámetros principales que caracterizan el cuele recto con un taladro de
compensación vacío son: la dimensión necesaria de la cavidad de cuele H, la
cantidad de barrenos cargados N c arg ados , la cantidad de barrenos de compensación

N comp y el volumen de la cavidad de cuele Vcuele.
La cantidad de taladros de compensación en el cuele recto se determina por la
expresión:

⎛ Vcavcomp ⎞
recto
Ncomp
= ENT ⎜
⎟ +1
2
⎝ 0,785Dtaladrol ⎠

(130)

(Donde ENT- es la parte entera de la relación calculada
La relación de iteración para los cueles rectos y las dependencias

para la

determinación de sus parámetros son las siguientes:

H i +1 = 2

N

recto
c arg

(N

recto
comp −1

)/ 2

B(1 + 2n )

i

recto
⎧⎪4(k + 1), N comp
= 1 ,2 ⎫⎪
=⎨
⎬
recto
⎪⎩2(2k + 3), N comp = 3 ⎪⎭

recto
Vcavcuele
= H k2 .l.η

(131)
(132)
(133)

donde: i = 1,2,......, k
k − es el paso final de la iteración
n - es el índice de acción de la explosión

El ciclo se repite hasta que H i +1 ≥1m

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

III.8.2.2 Cuele recto cilíndrico con dos taladros vacíos de compensación

Se mantienen los mismos principios que se enunciaron para el cuele cilíndrico con un
taladro vacío de compensación, pero la existencia de dos taladros vacíos de
compensación facilita el desplazamiento de las rocas trituradas hacia la cavidad de
compensación.
La distancia desde el centro del barreno cargado hasta el centro de uno de los
taladros vacíos se determina por la expresión (123).
Sin embargo es necesario determinar también el otro parámetro decisivo que es la
distancia entre los centros de los taladros vacíos htal , lo que significa el
reconocimiento de la necesidad de triturar el segundo tabique de rocas el cual
se encuentra entre los taladros vacíos. Es por ello que aquí además del criterio
enunciado para el cuele cilíndrico con un taladro de compensación son necesarios
otros criterios adicionales. Es decir la distancia entre el eje del barreno cargado y el
eje de unión de los centros de los taladros vacíos será:
Rtrit = ht

(134)

Y la distancia entre los centros de los taladros vacíos:
htal = 2

2
Dtal
− 4 Rtrit Dtal
2
= Dtal
− 4 Rtrit Dtal
4

(135)

Con ello se garantiza la trituración del tabique existente entre los taladros vacíos
(figura 18), además se debe de cumplir el principio del desplazamiento de la roca
triturada hacia las cavidades de compensación es decir según la expresión (39) y la
expulsión por los gases de la roca triturada y comprimida dentro de la cavidad de
cuele formada.
III.8.2.3 Cueles en ranura o de cremallera

Se puede presentar en dos variantes con taladros o barrenos de compensación
En la primera variante la distancia entre los centros del barreno cargado y el taladro
vacío se determinará por la expresión (123) (figura 21).Expresión similar a la que se
propone para proyectar distancia entre el centro del barreno cargado y el taladro
vacío en el cuele cilíndrico. En la segunda variante la cavidad de compensación no es
suficiente para permitir el desplazamiento de la roca triturada hacia ella y se requiere
de un esfuerzo adicional para lograr el desplazamiento de las paredes de la ranura
creada con el cuele, cavidad adicional que favorece este desplazamiento (figura 22).

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Hi =

2
Rtrit
+ 4B 2

(136)

III.8.3 Criterios para el cálculo de los principales parámetros de la estructura
del cuele en cuña vertical.

A partir de la generalización de investigaciones experimentales sobre el mecanismo
de rotura de las rocas en los cueles en cuña (figura 26) en diferentes condiciones
ingeniero-geológicas y de investigaciones realizadas por el autor (Sargentón,1997,
2005) se pueden plantear los principios de diseño de este cuele siguientes :

•

Se debe lograr la rotura de las rocas por el fondo de los barrenos (del cuele)

•

Debe lograrse el corte por la línea de unión de los pares de barrenos , de
forma tal que se conformen las superficies laterales del cuele

•

Se debe fragmentar la masa rocosa dentro del cuele , con la granulometría
adecuada que permita su expulsión de la cavidad del mismo

•

La limpieza de la cavidad de cuele, es decir que quede la cavidad de cuele lo
más limpia posible, con lo cual quedaría formada la segunda superficie libre.

Las dimensiones de este cuele son las siguientes:
•

Distancia entre fila de los pares de barrenos, a cuña

•

Distancia por el fondo entre los barrenos en la fila , bcuña

•

Distancia entre las bocas de los barrenos en la fila, Wcuña

Las mismas se representan en la figura 27
Y se determinan por las expresiones:

bcuña = 2rtrituración KagrietKsolape

(137)

a cuña = 2ragrietamiento K agriet K solape

(138)

Wcuña =

2(acuña − bcuña )
+ bcuña
kll

α cuña = arccos

(Wcuña − bcuña )
2l b

(139)
(140)

Donde: K agriet − Coeficiente que tiene en cuenta el agrietamiento del macizo rocoso
K solape − el mismo tiene en cuenta el solape de las zonas de trituración y
de agrietamiento del par de barrenos en el primer caso y de los
barrenos situados en dos filas contiguas en el segundo caso ( ver

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

46

�Tesis Doctoral

Figura 26 Mecanismo de rotura del cuele en cuña por la acción de la explosión.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Figura27 Esquema de disposición de los barrenos en el cuele en cuña.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

figura 26). Se asume para la zona de trituración igual a 0,9 y para la zona de
agrietamiento igual a 0,5
k ll - coeficiente de llenado del barreno de cuele

lbarreno - longitud del barreno de cuele, m
Los parámetros principales que caracterizan la estructura del cuele son:
•

La dimensión necesaria de la cavidad de cuele según el principio del
desarrollo de la cavidad de cuele y la figura anteriormente planteada se
determina mediante la relación de iteración:
H i = acuña .i

(141)

Donde : i – es el paso de iteración.
El paso final de iteración se determina de la condición
i = k ; H k = a cuña .k ≥ 1

(142)

Y el sistema de ecuaciones para la determinación de los restantes parámetros de la
estructura del cuele en cuña sería:
N c arg ados = 2k
N comp. = 0

(143)

⎛W + b ⎞
Vcuele = ⎜ cuña cuña ⎟acuña (k − 1).lηsenα cuña
2
⎝
⎠

En la tabla 1 del ANEXO 13 aparecen los parámetros teóricos y prácticos del cuele
en cuña vertical para todas las litologías en estudio.
III.8.4 Criterios para el diseño de los parámetros de los barrenos de arranque.

Como se señaló en los epígrafes anteriores, a consecuencia de la voladura de los
barrenos de cuele, se debe crear una cavidad suficiente y necesaria, que permita la
formación de la segunda superficie libre, además una dimensión lineal de esta
cavidad no menor de 1m, creadas estas condiciones, el diseño y el cálculo de los
parámetros de los barrenos de arranque se realiza considerando la existencia de esa
superficie libre y a semejanza con la voladura en un banco. En el caso de las
excavaciones de sección transversal media y pequeña la voladura de los barrenos de
arranque puede producirse con fondo libre y con fondo cerrado. La experiencia
acumulada en la excavación de excavaciones subterráneas con frente adelantado
confirma la obtención de ángulos de rotura del cráter de voladura de 90 grados y de
135 grados en la parte inferior (ver figura 28).

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Figura28 Mecanismo de rotura de los barrenos de arranque con fondo libre.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

46

�Tesis Doctoral

Diversos autores señalan la necesidad de que los barrenos de arranque sean al menos
un 10% menor que los de cuele, pero no argumentan el fundamento teórico de este
criterio.
En este trabajo se fundamenta teóricamente el principio, en virtud del cual se logra
aumentar la efectividad del arranque de estos barrenos si se explosionan con fondo
libre y consecuentemente se alcanza un mayor aprovechamiento de los mismos.
La línea de menor resistencia se determina a partir de la expresión (110) mediante el
término:
Warr = Wmax K g K oc

(144)

III.8.5 Criterios para el diseño de los parámetros de los barrenos de contorno.

El desarrollo alcanzado por la tecnología de los trabajos de perforación y voladura en
la actualidad obliga a la utilización de la voladura de contorno o lisa.
Por ello el diseño de los parámetros de este grupo del conjunto de barrenos se debe
realizar sobre la base de utilizar cargas desacopladas con espacios radiales de aire ,
esta tecnología es imprescindible para lograr contornos rocosos más lisos y menos
agrietados , con los cuales es mayor la estabilidad de las excavaciones , disminuyen
los riesgos de accidentes y las superficies denudadas de las excavaciones ofrecen
menos resistencia aerodinámica al paso del aire y del agua por la excavación.
En este caso los parámetros principales son : la distancia entre los barrenos de
contorno a , la línea de menor resistencia (LMR), la distancia del eje del barreno de
contorno al contorno proyectado de la excavación y el coeficiente de aproximación
de las cargas m.
La determinación de la distancia entre los barrenos de contorno se realiza bajo el
principio de que los esfuerzos de tracción producidos por el campo tensional
favorezcan el corte por la línea de unión de los barrenos, por lo que el parámetro a se
calcula por la expresión:

acontorno = 2 rg k g k och

(145)

Donde: rg - radio de agrietamiento que se produce entre dos cargas que explosionan
al unísono.
k g − coeficiente de agrietamiento que tiene en cuenta el grado de
agrietamiento de las rocas;

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

k och - coeficiente que tiene en cuenta la orientación de las grietas respecto a
la dirección de la onda de tensiones.
El coeficiente de agrietamiento se establece como se explicó en el acápite III.7 a
partir del perfeccionamiento de la clasificación de las rocas propuesta por Barón et
al (1967), los valores del mismo se muestran en la tabla 9 .De igual forma el

coeficiente que tiene en cuenta la dirección de la onda de choque respecto a la
superficie libre se pueden apreciar en la tabla 10. La línea de menor resistencia
(LMR) W, se determina para la voladura de recorte a partir del coeficiente de
aproximación de las cargas ( m ) mediante la relación m =

a
= (0,8 ÷ 1,2) (Baron y
W

Kliuchnikov, 1967).Aunque Wolf (1999) y Walter (2001) proponen un rango de

variación de este coeficiente algo más estrecho m = 1 ÷ 1,5 pero cercano al valor
anterior, en las condiciones de la investigación el valor más adecuado es:
W=

a
a
=
m (0,8 ÷ 1,2)

(146)

La distancia del eje del barreno de contorno al contorno proyectado de la excavación
(figura 29 ) se determina por la expresión:
c ≥ Rtrit

(147)

Con los criterios que se señalan se logra alcanzar un contorno lo más cercano
posible al contorno proyectado con una sobre excavación mínima , pero además de
este objetivo la voladura de contorno permite la obtención de superficies estables en
los lados y el techo de la excavación.
La estabilidad del contorno obtenido después de la voladura se alcanza con la
condición (Shuifer et al ,1982 y Azarcovich et al,1984,1996,1997 ):
⎛d ⎞
h=⎜ b ⎟
⎝ 6 ⎠

(148)

Donde : h – dimensión promedio (altura) de la irregularidad del contorno.
db- tamaño del bloque natural de rocas en el macizo.
Esta condición se fundamenta en considerar la existencia de bloques de diferentes
tamaños en dependencia del agrietamiento en los macizos rocosos y en que la
estabilidad de los contornos obtenidos, extiéndase lados y techos, está relacionada
con el grado de confinamiento de los bloques en los mismos – cuanto menos
sobresalgan los bloques del contorno de la pared esta será más estable. Por ello para
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Figura 29.Representación de la distancia del centro del barreno de contorno al contorno de proyecto de la excavación
1.Línea de ubicación de los barrenos de contorno. 2.Barreno de contorno. 3 Contorno de proyecto.
H p - altura de proyecto de la excavación Ap -Ancho de proyecto de la excavación. l p - profundidad de los barrenos
Rc -Radio de curvatura de la bóveda. Rtrit radio de trituración producido por la carga desacoplada de SE.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

prevenir la caída de los bloques de la pared, estos no deben sobresalir más de la
mitad o con cierta reserva un tercio de su tamaño.
III.9 Resumen del capítulo.

Se realiza la modelación de la onda de detonación, de la onda de choque y de la onda
de presión a partir del modelo matemático propuesto por Ismailov (Gogoliev,1965
y Staniukovich ,1971) y del campo tenso-deformacional mediante el modelo de
Borovikov y Vaniagin (1995) para cargas compactas sobre la base de la acción de la

explosión sobre el medio rocoso. De igual forma se modeló la onda de presión
mediante el modelo de Azarcovich et al (1997) y Matveichuk y Chursalov (2002)
y el campo tenso deformacional por el modelo de Bovovikov y Vaniagin (1995).
Después de esta modelación y a partir de los criterios de fragmentación se explican
los mecanismos de rotura de las rocas en los diferentes grupos del conjunto de
barrenos y se presentan los criterios para el diseño y la ejecución de las voladuras en
el laboreo de excavaciones subterráneas.
Además se analizan los principios para la modelación matemática del agrietamiento
y se adecuan los valores del coeficiente monolítico relativo propuesto por Barón et
al (1987) para modelar el agrietamiento a los macizos rocosos cubanos.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO IV

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

CAPÍTULO IV VALIDACIÓN DE LOS CRITERIOS PROPUESTOS DE
DISEÑO Y EJECUCIÓN DE LAS VOLADURAS

Introducción.
La validación de los criterios que se proponen se realizó mediante trabajos
experimentales orientados en tres vertientes:
•

Trabajos de laboratorio.

•

Trabajos de campo

•

Voladuras experimentales

IV.1Trabajos de laboratorio.

Estos trabajos fueron realizados en los laboratorios de Mecánica de rocas y de
Física de las rocas del ISMM “Dr. Antonio Núñez Jiménez” y de las empresas de
Investigación y Proyectos de Recursos Hidráulicos de Holguín.
Los tipos de ensayos y de determinaciones ya fueron explicados en el capítulo II.
IV.2 Trabajos de campo.

Los trabajos de campo fueron realizados en los trasvases y las minas donde se
realizaron las investigaciones:
•

Los Trasvases: Este-Oeste, Caney –Gilbert y Sabanalamar –Pozo Azul

•

Las minas Mercedita, Amores y El Cobre.

Los trabajos de campo consistieron en:
a. El estudio de las características estructurales y tectónicas de los macizos
investigados e incluye la descripción petrográfica (tratadas en el capítulo II).
b. El estudio del agrietamiento. (desarrollado en el Capítulo II).
c. La toma de muestras para la determinación de las propiedades másicas, de
resistencia y acústica fundamentalmente.
d. La medición de las dimensiones de la excavación, su sección trasversal y la
calidad del contorneado de las excavaciones.
e. La medición y determinación de los indicadores de efectividad de las
voladuras en la excavación de las obras subterráneas siguientes: avance del
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

46

�Tesis Doctoral

frente de excavación en la voladura, coeficiente de aprovechamiento de los
barrenos, dimensiones de la excavación, determinación de la

sobre o

subexcavación, consumo de sustancia explosivas y de medios de explosión,
metraje de barrenación y calidad del contorneado.
f. Observación científica de los resultados de las voladuras.
a. Influencia del agrietamiento en el mecanismo de rotura de las rocas en
el cuele.
b. Influencia del agrietamiento en la calidad del contorneado y en la
sobre excavación.
c. Granulometría de la roca volada.
IV.3 Muestreo de rocas.

La toma de muestra comprendió tanto muestras regulares (cilíndricas con 42 y 56
mm de diámetro) como irregulares (monolitos) de rocas en las obras y minas
investigadas para la determinación de las propiedades anteriormente señaladas.
IV.4 Trabajos de medición de la sección transversal.

Se realizó la medición de las dimensiones de las excavaciones subterráneas (ancho,
alto, perímetro activo y área de la sección transversal) y el cálculo de las
características del contorneado (rugosidad y sobreexcavación) tanto en las voladuras
experimentales como de producción.
Fueron medidos los principales parámetros de los trabajos de perforación y
voladura: distancia entre los barrenos de cuele, contorno y arranque, profundidad de
los barrenos; línea de menor resistencia y avance del frente de excavación.
Para el levantamiento de la sección transversal se utilizó el método topográfico,
mediante coordenadas polares, es decir, la medición del ángulo ϕ i y los radios
vectores ρ i .
A partir de los mismos se determinó el área de la sección transversal como la
sumatoria de los triángulos que se forman por la expresión:

[(

)(

)(

)(

)(

)(

)]

1
S = x −x
y + y + x −x
y +y
+ x −x y + y
i 2 i i +1 i i +1 i +1 i +2 i +1 i +2 i +2 i −1 i +2 i −1
n −1

S p = ∑ Si

(149)
(150)

i

donde:

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

47

�Tesis Doctoral

xi = ρ i cos ϕ i

(151)

y i = ρ i senϕ i

(152)

El perímetro activo como la sumatoria de los segmentos de recta que se obtienen al
trazar el contorno
n −1

Pa = ∑ Pai
1

(153)

(

) (

)

2
2
Pai = ⎛⎜ xi +1 − xi + yi +1 − yi
⎝
a=

Pa
2(n − 1)

(154)
(155)

Las coordenadas de los puntos de la línea media serían:
x mi =
y mi =

( xi + xi +1 )
2

( yi + yi +1 )
2

(156)
(157)

La longitud de la línea media
n−2

Lmedia = ∑ l mi
1
l mi =
l=

(x

i
m

− x mi +1 ) 2 + ( y mi − y mi +1 ) 2

Lmedia
n−2

(158)
(159)
(160)

Estos elementos se pueden apreciar en la figura 30.
A partir de la medición de la sección de laboreo de la excavación en coordenadas
polares, se determinó también el perímetro activo específico p ′ (Barón y
Kliuchnikov, 1967) mediante la relación:

p′ =

Pa
,ml/m3
Sp

(161)

Para valorar la calidad del contorneado se realizó un estudio de la rugosidad del
contorno de la excavación, por lo cual se determinó también la longitud total de la
línea media Pm.
La medición de las irregularidades a partir de la línea media del perfil rugoso es
posible ya que un aumento de la longitud de la línea media trae consigo un aumento
de la rugosidad.
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

48

�Tesis Doctoral

Figura 30. Elementos de la rugosidad
h-altura ; l – base; a-lado; α-ángulo de inclinación; H-amplitud de la rugosidad; λ- paso de la rugosidad;
L.M. -línea media; C.R.-contorno Real.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

Para todas las superficies rugosas se cumple la desigualdad:
Pr 〉 Pm

(162)

Cuando Pr = Pm la superficie es lisa
La diferencia Pr − Pm = ΔP , muestra el aumento de la longitud de la línea del
contorno real en comparación con la longitud de la línea media.
El índice de rugosidad se determina mediante la expresión:

ρ=

ΔP Pr
=
−1
Pm Pm

(163)

Los demás parámetros de la rugosidad se determinan por las expresiones siguientes.
La altura de la rugosidad:
⎛l⎞
h = a−⎜ ⎟
⎝2⎠

2

(164)

El paso de la rugosidad
(165)

λ = 2l

La amplitud de la rugosidad
(166)

H = 2h

Bondarenko (1981), propone otra expresión para determinar la sobreexcavación

lineal promedio
h=

(S l − S p )

(167)

Pl

Expresión que es válida en caso de que no haya subexcavación.
En la tesis se propone una expresión que perfecciona la propuesta de Bondarenko
h=

(S l − S p ) 2(S l − S p )
(Pl + Pp ) = (Pl + Pp )

(168)

2

La que puede ser aplicada en los casos de sobre y sub excavación.
Para el cálculo de las dimensiones de la sección transversal de las excavaciones y las
características de su contorneado se utilizó el programa informático en Excel sobre
Windows XT CalSecTranv (Sargentón,2007c) . Los resultados de las mediciones
del área de las secciones transversales alcanzadas con las voladuras de producción
en el frente Ojo de Agua –Serones

y Ojo de Agua- Yagrumal se muestran

respectivamente en las tablas 11 y 13 y los de las voladuras experimentales en los
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

44

�Tesis Doctoral

tramos Ojo de Agua-Yagrumal y Ojo de Agua-Serones se muestran en las tablas 12
y 14. respectivamente.
Registro fotográfico de los experimentos.

Se tomaron fotografías de los experimentos realizados las mismas tenían los
objetivos de:
•

Registrar la cavidad de cuele obtenida por la voladura del cuele cilíndrico
con un taladro de compensación.

•

Registrar el contorneado de las paredes y el techo obtenido con la voladura de
contorno a partir de la proyección mediante los criterios de cálculo
propuestos.

•

Registrar las grietas inducidas por la voladura de una carga compacta en las
litologías objeto de estudio.

IV.5 Voladuras experimentales.

Las voladuras experimentales se realizaron en tres modalidades: voladuras de
polígono, voladuras semindustriales y voladuras industriales.
Las voladuras de polígono fueron realizadas en monolitos de rocas, en paramentos o
en las paredes y los frentes de avances para estudiar los campos deformacionales
destructivos (formación de grietas en barrenos aislados, entre dos o más barrenos,
formación de la zona de trituración, la rotura del tabique en los cueles rectos
cilíndricos con uno o dos taladros vacíos, conformación de la superficie entre dos
barrenos con carga con espacio anular de aire entre otros).
Las voladuras semindustriales comprendieron principalmente la voladura de forma
independiente de los cueles rectos cilíndricos y de cuña tanto en los frentes de
excavación como en los paramentos de los taludes.
Las voladuras industriales se realizaron directamente en los frentes en condiciones de
producción y en dos variantes explosionando todas las cargas con el retardo
establecido y explosionando las cargas de forma secuencial para poder estudiar el
efecto de los diferentes grupos de barrenos. Se realizaron voladuras experimentales
en las minas: Mercedita, Amores, El Cobre y en los Trasvases: Caney-Gilbert y EsteOeste.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

45

�Tesis Doctoral

Tabla 11 Levantamiento de la Sección transversal de la Excavación. Voladuras de Producción. Trasvase Este-Oeste. Tramo:Yagrumal –Guaro. Ojo de Agua-Serones
Seccion
Ancho,m Altura,m Sl ,m2
Sp,m2 Kse Pexc Proy. Llmedia a
L
λ
h
H
ρ
tang
Grados
I
7,40
6,45
36,21
30,89 1,17 16,27 14,91
15,14
0,45
0,89 1,78 0,08 0,15
0,0745
0,3932
21
II
7,10
6,50
35,68
30,89 1,15 16,28 14,91
15,13
0,45
0,89 1,78 0,08 0,16
0,0766
0,3987
22
III
7,70
6,55
36,71
30,89 1,19 16,35 14,91
15,22
0,45
0,90 1,79 0,08 0,15
0,0741
0,3921
21
IV
7,85
6,65
37,31
30,89 1,21 17,20 14,91
15,94
0,48
0,94 1,87 0,09 0,19
0,0794
0,4063
22
V
7,20
6,50
35,42
30,89 1,15 16,52 14,91
15,14
0,46
0,89 1,78 0,11 0,22
0,0906
0,4352
24
VI
7,70
6,50
36,41
30,89 1,18 16,36 14,91
15,19
0,45
0,89 1,79 0,08 0,17
0,0769
0,3997
22
VII
7,50
6,64
35,42
30,89 1,15 17,10 14,91
15,61
0,48
0,92 1,84 0,12 0,24
0,0952
0,4466
24
VIII
7,50
6,50
36,49
30,89 1,18 16,38 14,91
15,22
0,45
0,90 1,79 0,08 0,16
0,0763
0,3979
22
IX
7,66
6,61
37,01
30,89 1,20 16,82 14,91
15,34
0,47
0,90 1,80 0,12 0,24
0,0963
0,4492
24
X
7,60
6,60
36,33
30,89 1,18 17,09 14,91
15,73
0,47
0,93 1,85 0,11 0,21
0,0864
0,4246
23
XI
6,95
6,54
37,24
30,89 1,21 18,74 14,91
16,19
0,52
0,95 1,90 0,21 0,42
0,1575
0,5830
30
XII
7,70
6,15
35,71
30,89 1,16 16,07 14,91
14,92
0,45
0,88 1,76 0,08 0,16
0,0770
0,3999
22
Promedio
7,49
6,52
36,33
30,89 1,18 16,77 14,91
15,40
0,47
0,91 1,81 0,10 0,21
0,09
0,43
23,09
Tabla 12 Levantamiento de la sección transversal. Voladuras Experimentales. Tramo Yagrumal –GuaroFrenteOjo de Agua-Serones
Sección Ancho ,m Altura,m Sl ,m2 Sp,m2 Kse Pexc,m Proy.,m Llmedia,m a, m L, m λ,m
H ,m H , m ρ
I
6,75
6,00 32,34 30,89 1,05
15,18
14,91
14,28 0,42 0,84
1,68 0,04 0,08 0,0634
II
7,20
6,05 33,21 30,89 1,08
15,55
14,91
14,46 0,43 0,85
1,70 0,82 1,65 0,0756
III
6,94
6,10 33,00 30,89 1,07
15,41
14,91
14,47 0,43 0,85
1,70 0,82 1,65 0,0650
IV
6,75
6,15 33,36 30,89 1,08
15,90
14,91
14,57 0,44 0,86
1,71 0,83 1,66 0,0911
V
6,94
6,00 33,41 30,89 1,08
15,56
14,91
14,50 0,43 0,85
1,71 0,83 1,65 0,0730
VI
7,30
6,05 33,23 30,89 1,08
15,46
14,91
14,50 0,43 0,85
1,71 0,83 1,65 0,0662
VII
7,18
6,08 33,21 30,89 1,08
15,87
14,91
14,67 0,44 0,86
1,73 0,83 1,67 0,0817
VIII
6,91
5,99 32,08 30,89 1,04
15,19
14,91
14,27 0,42 0,84
1,68 0,81 1,62 0,0648
IX
7,24
6,14 32,51 30,89 1,05
15,50
14,91
14,45 0,43 0,85
1,70 0,82 1,64 0,0728
X
7,19
5,97 31,96 30,89 1,03
15,31
14,91
14,31 0,43 0,84
1,68 0,81 1,63 0,0696
XI
7,26
6,03 33,19 30,89 1,07
15,34
14,91
14,53 0,43 0,85
1,71 0,83 1,65 0,0559
XII
6,04 33,48 30,89 1,08
15,53
14,91
14,53 0,43 0,85
1,71 0,83 1,65 0,0683
Prom
7,09
6,05 32,92 30,89 1,07
15,48
14,91
14,46 0,43 0,85
1,70 0,76 1,52 0,0706

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

Tang Grados hcalc,m
0,3618
20
0,10
0,3961
22
0,15
0,3663
20
0,14
0,4365
24
0,16
0,3889
21
0,16
0,3699
20
0,15
0,4124
22
0,15
0,3657
20
0,08
0,3883
21
0,10
0,3794
21
0,07
0,3392
19
0,15
0,3760
21
0,17
0,3817
21
0,13

46

�Tesis Doctoral

Tabla 13 Levantamiento de la sección transversal. Voladuras de producción .Tramo: Yagrumal-Guaro. Frente: Ojo de Agua-Yagrumal.
Sección Ancho ,m Altura,m Sl ,m2 Sp,m2 Kse Pécs,m Pproy.,m Llmedia,m a, m l, m λ,m H ,m H , m ρ
tang
Grados Hcalc,m
I
6,85
6,35 36,05 30,89 1,17 16,60
14,91
15,31 0,46 0,90 1,80 0,10 0,20 0,084 0,419
23
0,31
II
7,45
6,30 35,96 30,89 1,16 23,54
14,91
18,12 0,65 1,07 2,13 0,38 0,76 0,299 0,830
40
0,22
III
7,05
6,20 36,08 30,89 1,17 16,95
14,91
15,29 0,47 0,90 1,80 0,14 0,28 0,109 0,479
26
0,31
IV
7,00
6,28 36,34 30,89 1,18 16,68
14,91
15,26 0,46 0,90 1,80 0,12 0,23 0,093 0,441
24
0,33
V
7,52
6,28 37,16 30,89 1,20 17,62
14,91
15,49 0,49 0,91 1,82 0,18 0,36 0,137 0,541
28
0,36
VI
6,85
6,20 35,45 30,89 1,15 17,92
14,91
15,65 0,50 0,92 1,84 0,19 0,38 0,145 0,558
29
0,25
VII
7,40
6,25 36,71 30,89 1,19 17,55
14,91
15,42 0,49 0,91 1,81 0,18 0,36 0,138 0,543
28
0,33
VIII
7,47
6,25 36,90 30,89 1,19 17,52
14,91
15,44 0,49 0,91 1,82 0,17 0,35 0,134 0,536
28
0,34
IX
7,37
6,25 36,91 30,89 1,19 17,62
14,91
15,49 0,49 0,91 1,82 0,18 0,36 0,138 0,543
29
0,34
X
7,41
6,25 36,79 30,89 1,19 17,51
14,91
15,42 0,49 0,91 1,81 0,18 0,35 0,135 0,537
28
0,34
XI
7,37
6,25 36,93 30,89 1,20 17,67
14,91
15,48 0,49 0,91 1,82 0,18 0,37 0,141 0,550
29
0,34
XII
7,40
6,25 36,71 30,89 1,19 17,55
14,91
15,42 0,49 0,91 1,81 0,18 0,36 0,138 0,543
28
0,33
Promedio
7,26
6,26 36,50 30,89 1,18 17,89
14,91
15,65 0,50 0,92 1,84 0,18 0,36 0,141
0,54
28
0,32
Tabla 14 Levantamiento de la sección transversal. Voladuras Experimentales. Tramo Yagrumal –GuaroFrenteOjo de Agua-Yagrumal
Sección Ancho ,m Altura,m Sl ,m2 Sp,m2 Kse
Pexc,m Proy.,m Llmedia,m a, m L, m λ,m
H ,m H , m ρ
I
6,80
6,10 32,57 30,89 1,05 15,37
14,91
14,37 0,43 0,85
1,69 0,06 0,12 0,069
II
5,05
6,10 31,56 30,89 1,02 17,58
14,91
15,83 0,88 1,76
3,52 1,70 3,41 0,111
III
4,80
6,00 31,74 30,89 1,03 17,76
14,91
15,71 0,89 1,75
3,49 1,69 3,38 0,131
IV
4,75
6,30 32,00 30,89 1,04 17,92
14,91
15,75 0,90 1,75
3,50 1,69 3,38 0,138
V
5,20
6,00 31,84 30,89 1,03 17,63
14,91
15,90 0,88 1,77
3,53 1,71 3,42 0,109
VI
5,35
6,05 32,27 30,89 1,04 17,74
14,91
15,82 0,89 1,76
3,51 1,70 3,40 0,122
VII
5,10
6,25 33,29 30,89 1,08 18,17
14,91
16,07 0,91 1,79
3,57 1,73 3,45 0,131
VIII
5,05
6,25 31,93 30,89 1,03 18,11
14,91
15,98 0,91 1,78
3,55 1,72 3,43 0,133
IX
5,35
6,20 32,36 30,89 1,05 17,93
14,91
15,94 0,90 1,77
3,54 1,71 3,43 0,125
X
4,85
6,10 31,72 30,89 1,03 17,87
14,91
15,82 0,89 1,76
3,54 1,70 3,40 0,130
XI
4,95
6,35 32,05 30,89 1,04 17,90
14,91
15,93 0,89 1,77
3,54 1,71 3,43 0,123
XII
4,90
6,15 32,46 30,89 1,05 18,01
14,91
15,87 0,90 1,76
3,53 1,70 3,41 0,135
Prom
5,18
6,15 32,15 30,89 1,04 17,67
14,91
15,75 0,85 1,69
3,38 1,57 3,14 0,121

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

Tang Grados hcalc,m
0,378
21
0,11
0,483
26
0,04
0,527
28
0,05
0,544
29
0,06
0,478
26
0,05
0,508
27
0,08
0,528
28
0,13
0,533
28
0,06
0,515
27
0,08
0,526
28
0,05
0,512
27
0,06
0,537
28
0,09
0,506
27
0,07

47

�Tesis Doctoral

IV.5.1 Planificación de las voladuras experimentales.

Introducción.
En el marco teórico de esta tesis se ha expuesto el basamento experimental que ha
caracterizado a la ciencia de la fragmentación de rocas, su desarrollo actual se orienta a
sostener esta tendencia, por lo cual fue preciso emprender acciones en esta dirección no
solo con el objetivo único de validar el modelo teórico que se expone, sino como una
herramienta fundamental para enriquecer el propio modelo teórico.
El fundamento científico del diseño y de la planificación experimental es la teoría
matemática del experimento tratada por diversos autores de las ciencias mineras
Mindely (1974), Mitrofanov et al (1982),Gusiev y Sheremiet (2005), Porotov (2006)

y de las ciencias matemáticas, Blaisdell,(1993); Guerra Bustillo

et al (2003)

y

Skobelina ,Liubek y Katisheva (2005).

El diseño y la planificación experimental que se exponen en la tesis se fundamentan en
los principios que exponen estos autores y los principios surgidos en el proceso mismo
de los experimentos realizados que se adecuan a las particularidades de las voladuras
experimentales en el laboreo de excavaciones subterráneas.
Los experimentos se realizaron con los objetivos siguientes:
•

Confirmar la validez de los cálculos de las cargas con espacio anular de aire
en la voladura de contorno y conjuntamente con ello establecer la relación
adecuada del índice de aproximación de las cargas como parámetro
fundamental de este método de voladura en las condiciones de investigación.

•

Corroborar el modelo teórico de calculo de los parámetros de los cueles de
cuña y recto, este último en sus dos versiones con uno o dos taladros de
compensación.

•

Precisar el cálculo de la línea de menor resistencia como parámetro clave de
los barrenos de arranque.

IV.5.1.1 Diseño de los experimentos.

Para el cumplimiento de los tres principios fundamentales del diseño de la
experimentación (repetición, aleatoriedad y control local) (Guerra Bustillo et al ,2003)

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

48

�Tesis Doctoral

se replicó al menos una vez los experimentos con el objetivo de realizar una correcta
evaluación de la varianza.
Para lograr voladuras aleatorias las mismas se realizaron en los siguientes frentes: Ojo
de Agua – Yagrumal, Ojo de Agua – Serones, Serones – Ojo de Agua y Guaro-Serones.
La valoración de la información planteada por los autores más arriba señalados permitió
seleccionar el método más adecuado de diseño, dentro del propio método estadístico que
consistió en la experimentación factorial.
Se planificaron, diseñaron y realizaron voladuras experimentales para el conjunto de
barrenos (cuele y ayudantes de cuele, arranque y contorno), y especialmente los cueles
en cuña y cueles rectos cilíndricos con uno y dos taladros de compensación.
IV.5.2 Metodología para el diseño y planificación de los experimentos.

La metodología para el diseño y la planificación de las voladuras experimentales de
cada grupo del conjunto de barrenos es la siguiente:
IV.5.2.1 Diseño de los experimentos en los barrenos de cuele.
Cuele cilíndrico con un taladro de compensación.

El experimento se planifica para validar la distancia racional entre los centros del
barreno cargado y el taladro vacío B con un coeficiente de llenado del mismo kll que
permita el máximo aprovechamiento del barreno.
Es por ello que la función de respuesta es el aprovechamiento de los barrenos η y
reformula una tarea de optimización.
Los dos factores de los que depende la función de respuesta son:
X1- distancia entre el barreno y el taladro de compensación, B en m
X2 – coeficiente de llenado del barreno, kll.
La zona de definición de los factores
El factor X1 tiene dos niveles de variación: , X 1i , X 1s
Nivel principal: se establece a partir del valor teórico de este parámetro que se determina
según el modelo matemático de cálculo en este caso se determina por la expresión
(127).
Para el gabro presente en el tramo Yagrumal –Guaro: Rtrit = 124 mm
Por lo que B=175 mm.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

49

�Tesis Doctoral

El intervalo de variación de este factor es ΔX 1 =

d barreno
= 21 mm
2

Nivel Superior: X 1s = X 10 + ΔX 1 = 175 + 21 ≈ 195 mm
Nivel Inferior : X 1i = X 10 − ΔX 1 = 175 − 21 ≈ 155 mm.
El factor X2 tiene también dos niveles de variación: X 2s , X 2i
Por la particularidad de este factor fue establecido a partir del criterio del resultado de
una voladura normal con los siguientes valores:
Nivel principal: X 20 = 0,85 ; Nivel superior: X 2s = 0,90 ;Nivel inferior: X 2i = 0,80
La cantidad de ensayos o pruebas se determinó por la expresión (Mitrofanov et al,1974;
Mindely,1974; Blaisdell (1993); Gusiev y Sheremiet (2005) y Porotov (2006):

N = nP k

(169)

Donde: N- es la cantidad de ensayos o pruebas
n – es la cantidad de réplicas
P – es la cantidad de niveles de variación
K – es la cantidad de factores
Para esta planificación se obtiene: N=8
En las tablas 15 y 16 se muestra la matriz de planificación y codificación de los
experimentos del cuele cilíndrico con un taladro de compensación.
Cuele cilíndrico con dos taladros de compensación.

El experimento se planifica para validar la distancia racional entre los centros del
barreno cargado y el taladro vacío B y la distancia entre los centros de los taladros de
compensación htaladro a partir de un coeficiente de llenado del barreno kll que permita el
máximo aprovechamiento del mismo.
Es por ello que la función de respuesta es el aprovechamiento de los barrenos η y
plantea la tarea de optimización de maximizar este indicador.
Los tres factores de los que depende la función de respuesta son:
X1- distancia entre el barreno y el taladro de compensación, B en mm
X2 – coeficiente de llenado del barreno, kll.
X3 - distancia entre los centros de los taladros de compensación, htaladro, mm
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

50

�Tesis Doctoral

Matriz de planificación y codificación de los experimentos
Diseño de la experimentación del cuele recto con un taladro de compensación
Tabla 15 Descripción de los factores y sus intervalos de variación.
Factor

Denominación

Unidad de Nivel
medida
principal

Intervalo Nivel
de
Superior
variación (+1)

Distancia entre X1
mm
175
21
el barrenos y el
taladro , B
Coeficiente
de X2
_
0,90
0,05
carga
del
barreno, kll
Tabla 16 Niveles de los factores e intervalos de variación.
Niveles de factores y número de ensayos
X1
X2
Nivel principal Xi = 0
Intervalo de variación ΔX
Nivel superior (Xi =+1)
Nivel inferior (Xi =-1)
Nº del ensayo
1
2
3
4
5
6
7
8

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

175
21
195
155

0,85
0,05
0,90
0,80

-1
-1
+1
+1
-1
-1
+1
+1

-1
+1
-1
+1
-1
+1
-1
+1

Nivel
Inferior
(-1)

195

154

0,95

0,85

51

�Tesis Doctoral

La zona de definición de los factores
El factor X1 tiene dos niveles de variación: , X 1i , X 1s
Nivel principal: se establece a partir del valor teórico de este parámetro que se determina
según el modelo matemático de cálculo en este caso se determina por la expresión
(127).
Para las calizas masivas del tramo Yagrumal –Guaro, frente Ojo de Agua-Yagrumal:
Rtrit = 177 mm y entonces B=228 mm
El intervalo de variación de este factor es ΔX 1 =

d barreno
= 21 mm
2

Nivel Superior: X 1s = X 10 + ΔX 1 = 228 + 21 ≈ 250 mm
Nivel Inferior: X 1i = X 10 − ΔX 1 = 228 − 21 ≈ 205 mm.
El factor X2 tiene también dos niveles de variación: X 2s , X 2i
Por la particularidad de este factor fue establecido a partir del criterio del resultado de
una voladura normal con los siguientes valores:
Nivel principal: X 20 = 0,85 ;Nivel superior: X 2s = 0,90 ;Nivel inferior: X 2i = 0,80
El factor X3 tiene también dos niveles de variación: X 3s , X 3i
Por la particularidad de este factor fue establecido a partir del criterio la rotura del
tabique central entre los taladros de compensación con los siguientes valores:
Nivel principal: X 30 = 145 ;Nivel superior: X 3s = 165 ;Nivel inferior: X 3i = 125
La cantidad de ensayos o pruebas será: N = 2.3 2 = 16
En la tablas 17 y 18 se muestra la matriz de planificación del experimento del cuele
recto con dos taladro de compensación.
IV.5.2.2 Diseño de las voladuras experimentales de los barrenos de contorno.

El experimento se planifica para validar la distancia racional entre los centros de los
barrenos de contorno acontorno, para lo cual se concibe la carga de los barrenos de
contorno como una carga con espacio anular de aire, con un coeficiente de llenado del
mismo kll que permita obtener la sobreexcavación y rugosidad permisibles y alcanzar la
condición de estabilidad del contorno por desprendimiento de pedazos.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

52

�Tesis Doctoral

Diseño de los experimentos del cuele recto con dos taladros de compensación.
Tabla 17 Descripción de los factores y sus intervalos de variación.
Factor

Denominación Unidad Nivel
de
principal
medida
Distancia entre el X1
mm. 175
barreno y el taladro de
compensación , B
Coeficiente de llenado X2
0,85
del barreno ,kll
Distancia entre los X3
mm. 145
taladros
de
compensación , htaladro
Tabla 18 Niveles de los factores e intervalos de variación.
X1
X2
Nivel principal Xi = 0
Intervalo de variación ΔX
Nivel superior (Xi =+1)
Nivel inferior (Xi =-1)
Nº del ensayo
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16

175
20
195
155

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

0,85
0,05
0,90
0,80
+
+
+
+
+
+
+

Intervalo
de
variación
20

Nivel
superior
(+)
195

Nivel
Inferior
(-)
155

0,05

0,90

0,80

20

165

125

X3
145
20
165
125

+
+
+
+
+
+
+
+

+
+
+
+
+
+
+
+
-

53

�Tesis Doctoral

Es por ello que la función de respuesta es la sobreexcavación μ
Los dos factores de los que depende la función son:
X1- distancia entre barrenos, acontorno.
X2 – coeficiente de aproximación de las cargas
La zona de definición de los factores
El factor X1 tiene dos niveles de variación: X 1s , X 1i
Diseño de los experimentos del cuele recto con dos taladros de compensación.
Nivel principal: se establece a partir del valor teórico de este parámetro que se determina
según el modelo matemático de cálculo en este caso se determina por la expresión
(145).
Para los gabros del tramo Yagrumal –Guaro, frente Ojo de Agua –Serones este valor es
X 10 = 620 mm
El intervalo de variación de este factor es ΔX 1 = d c arg a = 32 mm
Nivel Superior: X 1s = X 10 + ΔX 1 = 620 + 32 ≈ 650 mm
Nivel superior: X 1i = X 10 − ΔX 1 = 620 − 32 ≈ 590 mm.
El factor X2 tiene también dos niveles de variación: X 21 , X 2−1
Por la particularidad de este factor fue establecido a partir de valores de la práctica de las
voladuras de contorno con los siguientes valores:
Nivel principal: X 20 = 1,0 ;Nivel superior: X 2s = 1,2 ;Nivel inferior: X 2i = 0,80
Y la cantidad de ensayos o pruebas es N = 2.2 2 = 8 .
En las tablas 19 y 20 se ofrece la matriz de planificación y codificación de los
experimentos en los barrenos de contorno.
IV.5.2.3 Diseño de las voladuras experimentales de los barrenos de arranque

El experimento se planifica para validar la distancia racional entre el centro del barreno
de arranque y la superficie libre creada por los barrenos de cuele W0 , se utiliza carga
compacta en estos barrenos, con un coeficiente de llenado del mismo kll que permita
obtener el cráter de lanzamiento normal (n = 1) .
Es por ello que la función de respuesta es el coeficiente de aprovechamiento de los
barrenos.
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

54

�Tesis Doctoral

Diseño de los experimentos de los barrenos de contorno.
Tabla 19 Descripción de los factores y sus intervalos de variación.
Factor

Código

Unidad
de
medida
mm.

Nivel
principal

Intervalo
de
variación
32

Distancia
entre
los X1
620
centros de los barrenos
de contorno , a contorno
Coeficiente
de X2
--1
0,2
aproximación de las
cargas
mcontorno
Tabla 20 Matriz de planificación y codificación de los ensayos.
X1
X2
Nivel principal Xi = 0
Intervalo de variación ΔX
Nivel superior (Xi =+1)
Nivel inferior (Xi =-1)
Nº del ensayo
1
2
3
4
5
6
7
8

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

620
32
650
590

Nivel
superior
(+)
650

Nivel
inferior
(-)
590

1,2

0,8

1
0,2
0,80
1,20
-1
-1
+1
+1
-1
-1
+1
+1

-1
+1
-1
+1
-1
+1
-1
+1

55

�Tesis Doctoral

Los dos factores de los que depende la función son:
El factor X1 tiene dos niveles de variación: X 1s , X 1i
Nivel principal: se establece a partir del valor teórico de este parámetro que se determina
según el modelo matemático de cálculo en este caso se determina por las expresiones
(116) y (147).
X1- línea de menor resistencia de los barrenos de arranque, Wo
X2 – coeficiente de llenado del barreno, k llenado
La zona de definición de los factores:
Para los gabros este valor es X 10 = 950 mm
El intervalo de variación de este factor es ΔX 1 = 2d barreno = 80 mm
Nivel Superior: X 1s = X 10 + ΔX 1 = 950 + 80 = 1030 mm
Nivel superior: X 1i = X 10 − ΔX 1 = 950 − 80 = 870 mm.
El factor X2 tiene también dos niveles de variación: X 2s , X 2i
Por la particularidad de este factor fue establecido a priori con los siguientes valores:
Nivel principal: X 20 = 0,85 ;Nivel superior: X 2s = 0,90 ;Nivel inferior: X 2i = 0,80 .
Para lo que la cantidad de ensayos o pruebas es: N = 2.2 2 = 8
En las tablas 21 y 22 se muestra la matriz de planificación de las voladuras
experimentales realizadas en los barrenos de arranque.
Las matrices de planificación y codificación de los restantes experimentos aparecen en
el anexo
IV.5.3 Análisis estadístico de los resultados de las voladuras experimentales.

Los resultados de los principales indicadores de las voladuras experimentales realizadas
en los tramos de túneles Ojo de Agua-Serones y Ojo de Agua –Yagrumal del trasvase
Este-Oeste fueron tabulados y se presentan en las tablas 23 y 24.
Los resultados de estos cálculos para todas las voladuras experimentales realizadas en
las restantes excavaciones en investigación en las minas y trasvases restantes se
muestran en las tablas 1, 2, 3,4 y 5 del ANEXO 11.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

56

�Tesis Doctoral

Tabla 21 Matriz de planificación y codificación de los experimentos de los barrenos de
arranque con cargas compactas.
Factor

Código

Unidad Nivel
de
principal
medida
mm
950

Intervalo Nivel
de
superior
variación (+)
80
1030

Línea
de
menor X1
resistencia
de
los
barrenos de arranque,
Warr
Coeficiente de llenado X2
--0,85
0,05
del barreno k ll
Tabla 22 Matriz de planificación y codificación de los ensayos.
X1
X2
Nivel principal Xi = 0
Intervalo de variación ΔX
Nivel superior (Xi =+1)
Nivel inferior (Xi =-1)
Nº del ensayo
1
2
3
4
5
6
7
8

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

950
80
1030
870

0,90

Nivel
inferior
(-)
870

0.80

0,85
0,05
0,90
0,80
-1
-1
+1
+1
-1
-1
+1
+1

-1
+1
-1
+1
-1
+1
-1
+1

57

�Tesis Doctoral

Tabla 23 Principales indicadores de las voladuras experimentales
Trasvase
Este-Oeste.
Nº Parámetros Principales
1 Avance del frente
Longitud de los barrenos
Cantidad Total de Barrenos
De cuele
Ayudantes de cuele
De cuele vacío (taladro de 102mm de Ø)
De arranque
De contorno
De piso
Carga barrenos de cuele
Carga barrenos ayudantes de cuele
Carga barrenos de arranque
Carga barrenos de contorno
Carga barrenos de piso
2 Extensión del montón de rocas
3 Gasto de SE
Gasto específco volumétrico de SE
4 Volumen de roca arrancada in situ
5 Coefic. Aprovechamiento de los barrenos
6 Area de laboreo de la excavación
Area de proyecto de la excavación
7 Coeficiente de sobreexcavación
8 Metraje de barrenación
Metraje específico de barrenación
9 Gasto de detonadores
Gasto específco de detonadores

Símbolo UM
La
m
Lb
m
Nb
Unid
Nc
Unid
Nac
Unid
Ncv
Unid
Na
Unid
Ncont
Unid
Np
Unid
Qbc
Kg
Qbac
Kg
Qba
Kg
Qbco
Kg
Qbp
Kg
Lm
m
Qse
Kg
Qvse
Kg/m3
Vr
m3
CAB
%
Sl
m2
Sp
m2
Ks
Mba
m
Mbev
m/m3
Qdet
Unid
Qdetl
Unid/m

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

1
2,80
3,35
67
6
9
2
20
21
9
3
3
2,5
1,5
3
9
153,5
1,68
54,82
91,20
0,84
32,57
30,89
1,05
224,5
80,16
2,46

Tramo :Yagrumal –Guaro
Voladuras Experimentales
2
3
4
5
2,70 2,75 2,85 2,84
3,35 3,35 3,35 3,35
67
67
68
68
6
6
6
6
9
9
9
9
2
2
2
2
20
20
20
20
21
21
22
22
9
9
9
9
3
3
3
3
3
3
3
3
2,5
2,5
3
3
1,5
1,5
2
2
3
3
3
3
6,4
7,5
10
8,2
153,5 153,5
176
176
1,80 1,76 1,93 1,95
56,85 55,82 61,75 61,97
85,21 87,29 91,21 90,42
0,81 0,82 0,85 0,85
31,56 31,74 32,00 31,84
30,89 30,89 30,89 30,89
1,02 1,03 1,04 1,03
224,5 224,5
228 227,8
83,13 81,62 79,93 80,21
2,63 2,57 2,50 2,52

Frente:Ojo de Agua -Yagrumal
6
2,73
3,35
68
6
9
2
20
22
9
3
3
3
2
3
9
176
2,00
64,47
88,10
0,81
32,27
30,89
1,04
227,8
83,44
2,59

7
2,83
3,35
66
6
9
2
20
20
9
4
3
3
2
3
8,4
178
1,89
62,90
94,20
0,84
33,29
30,89
1,08
221
78,13
2,35

8
2,87
3,35
66
6
9
2
20
20
9
4
3
3
2
3
9,2
178
1,94
62,02
91,63
0,86
31,93
30,89
1,03
221,1
77,04
2,41

9
10
11
2,90 2,89 2,91
3,35 3,35 3,35
66
68
68
6
6
6
9
9
9
2
2
2
20
20
20
20
22
22
9
9
9
4
4
4
3
3
3
3
3
3
2
2
2
3
3,5
3,5
9,4
9,7
9,5
178 186,0 186,5
1,90 2,03 2,00
61,38 64,5 64,09
93,85 91,6 93,26
0,87 0,86 0,87
32,36 31,7 32,05
30,89 30,8 30,89
1,05 1,03 1,04
221,1 227,8 227,8
76,24 78,82 78,28
2,36 2,49 2,44

12
2,9
3,35
68
6
9
2
20
22
9
4
3
3
2
3,5
10
186,5
2,01
64,31
92,94
0,87
32,05
30,89
1,04
227,8
78,55
2,45

58

�Tesis Doctoral

Tabla 24 Principales indicadores de las voladuras experimentales
Trasvase
Este-Oeste.
Nº
1

2
4
5
6
7
8
9

Tramo :Yagrumal –Guaro
Frente:Ojo de Agua –Serones
Voladuras Experimentales
Parámetros Principales
Símbolo UM
1
2
3
4
5
6
7
8
9
Avance del frente
la
m
2,85 2,75 2,87 2,89 2,90
2,91
2,94
2,89
2,95
Longitud de los barrenos
lb
m
3,35 3,35 3,35 3,35 3,35
3,35
3,35
3,35
3,35
Cantidad Total de Barrenos
Nb
Unid
71
71
71
71
71
71
71
71
71
De cuele
Nc
Unid
6
6
6
6
6
6
6
6
6
Ayudantes de cuele
Nac
Unid
9
9
9
9
9
9
9
9
9
De cuele vacío (taladro de 102mm de Ø) Ncv
Unid
2
2
2
2
2
2
2
2
2
De arranque
Na
Unid
24
24
24
24
24
24
24
24
24
De contorno
Ncont
Unid
23
23
23
23
23
23
23
23
23
De piso
Np
Unid
7
7
7
7
7
7
7
7
7
Carga barrenos de cuele
Qbc
Kg
3
3
3
3
3
3
4
4
4
Carga barrenos ayudantes de cuele
Qbac
Kg
3
3
3
3
3
3
3
3
3
Carga barrenos de arranque
Qba
Kg
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
Carga barrenos de contorno
Qbco
Kg
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
Carga barrenos de piso
Qbp
Kg
3
3
3
3
3
3
3
3
3
Gasto de Sustancia Explosiva
Qse
Kg
9,0
6,4
7,5 10,0
8,2
9,0
8,4
9,2
9,4
Gasto específco de sustancia explosiva
Qvse
Kg/m3 160,5 160,5 160,5
161
161 160,5 166,5 166,5 166,5
Volumen de roca arrancada in situ
Vr
m3
1,74 1,76 1,69 1,66 1,66
1,66
1,71
1,80
1,74
Coefic. Aprovechamiento de los barrenos CAB
%
56,32 58,36 55,92 55,54 55,34 55,15 56,63 57,61 56,44
Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
92,17 91,33 94,71 96,41 96,89 96,70 97,64 92,71 95,90
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
0,85 0,82 0,86 0,86 0,87
0,87
0,88
0,86
0,88
Coeficiente de sobreexcavación
Ks
32,34 33,21 33,00 33,36 33,41 33,23 33,21 32,08 32,51
Metraje de barrenación
Mb
m
30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89
Metraje específico de barrenación
Mbe
m/m3
1,05 1,08 1,07 1,08 1,08
1,08
1,08
1,04
1,05
Gasto de detonadores
Qdet
Unid
237,9 237,9 237,9
238
238 237,85 237,85 237,85 237,85
Gasto específco de detonadores
Qdete
Unid/m 83,46 86,49 82,87 82,30 82,02 81,74 80,90 82,30 80,63

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

10
2,96
3,35
71
6
9
2
24
23
7
4
3
2,5
1,5
3
9,7
166,5
1,76
56,25
94,60
0,88
31,96
30,89
1,03
237,9
80,35

11
12
2,94
2,95
3,35
3,35
71
71
6
6
9
9
2
2
24
24
23
23
7
7
4
4
3
3
2,5
2,5
1,5
1,5
3
3
9,5
10,0
166,5 166,5
1,71
1,69
56,63 56,44
97,58 98,77
0,88
0,88
33,19 33,48
30,89 30,89
1,07
1,08
237,9 237,85
80,90 80,63

59

�Tesis Doctoral

La representación gráfica de los histogramas que muestran el comportamiento de los
principales indicadores de las voladuras experimentales se muestra en las figuras 1, 2, 3,
4,5 y 6 del ANEXO 12.
En las figuras 31 y 32 se muestran los registros fotográficos del contorneado obtenido
con voladuras experimentales en brechas de calizas y brechas de gabro respectivamente
en los frentes Ojo de Agua-Yagrumal y Ojo de Agua –Serones. Y en las figuras 1,2 y 3
del ANEXO 13 el registro del contorneado obtenido en las voladuras experimentales en
los emboquilles de los frentes Serones-Ojo de Agua y Serones-Guaro en brechas de
gabro y Manacal-Castellanos en serpentinitas pardo verdosas.
En la figura 33 se expone el plano del pasaporte de las voladuras experimentales
realizadas en el frente Ojo de Agua-Serones y en el ANEXO 14 en las figuras 1,2,3 y 4
los demás planos de los pasaportes de las voladuras experimentales en las minas y
trasvases en investigación.
IV.5.3.1 Modelo matemático de la ecuación de enlace

Se plantea la condición de obtener un modelo lineal de la ecuación de enlace
multidimensional o función de respuesta. . (Porotov, 2006).
La función desconocida de respuesta se representa como un polinomio de primer grado
de la forma: y = bo + b1 x1 + b2 x 2 + .......... + b j x j

(170)

Esta ecuación para los problemas que se resuelven en cada conjunto de barrenos
adquiere la forma específica siguiente:
En el cuele recto con un barreno de compensación: η = bo + b1 B + b2 k ll

(171)

En el cuele recto con dos taladros de compensación: η = bo + b1 htaladro + b2 k ll

(172)

En los barrenos de contorno: μ = b0 + b1 a cont + b2 mcont

(173)

En los barrenos de arranque: n = bo + b1Warr + b2 k ll

(174)

La determinación de los coeficientes se realiza por las ecuaciones:
N

bi =

∑y a
i =1
N

∑a
i =1

donde:

N-

i

ij

(175)

2
ij

es

la

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

cantidad

de

experimentos

60

�Tesis Doctoral

Figura 31 Registro fotográfico del contorneado obtenido con voladuras experimentales en brechas de calizas.
Frente:Ojo de Agua-Yagrumal.Túnel Yagrumal-Guaro.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

61

�Tesis Doctoral

Figura 32 Registro fotográfico del contorneado obtenido con voladuras experimentales en brechas de gabro.
Frente:Ojo de Agua-Serones.Túnel Yagrumal-Guaro.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

62

�Tesis Doctoral

yi – valor de la función objetivo
aji – valor del nivel del factor j en el experimento i; j = 0, 1,2,….., k.
Para el término libre boj = 0 y entonces:
N

bo =

∑y

i

i =0

(176)

N

En las tablas 25, 26,27 y 28 aparecen los resultados de los experimentos para cada
grupo del conjunto de barrenos, el tratamiento estadístico para obtener la ecuación de
regresión y la propia ecuación de regresión. En las figuras 30a, 30b, 30c y 30d se
muestran respectivamente los campos y las curvas de correlación entre la variable
objetivo y cada uno de los factores del cuele recto con dos taladros de compensación, el
cuele recto con un taladro de compensación, los barrenos de arranque y de contorno.
Para verificar la adecuación del modelo asumido se utiliza el criterio de Fisher (F)
(Mindely, 1975 y Gusiev y Sheremiet, 2005)) que se determina por la expresión:
F=

Sad2
S(2y )

(177)

donde: Sad2 - es la dispersión de la adecuación
N

S ad2 =
N

∑ Δq
i =1

(178)

f

∑ Δq

2
i

i =1

2
i

(179)

= Δq12 + Δq22 + .......... + ΔqN2 ;

donde:

N

∑ Δq - es la suma residual de cuadrados
i =1

2
i

(180)

Δqi2 = (qi − qˆï );

donde: qi - son los valores experimentales de la función de respuesta;
qˆï

- son los valores de cálculo de la función de respuesta según las
ecuaciones (171-174).

f
S(2y )

- es el número de grados de libertad para Sad2
-

es

la

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

dispersión

de

la

reproducibilidad;

63

�Tesis Doctoral

Tabla 25 Resultados del experimento y correlación
Diseño de la experimentación del cuele recto con dos taladros de compensación
Matriz de planificación y resultados de los experimentos
Factor
Parámetro de optimización
X1
Nivel principal Xi=0
Intervalo de variación ,ΔX
Nivel superior Xi = +1
Nivel inferior Xi = - 1
Nº del ensayo
1
2
3
4
5
6
7
8

X2

X3

0,175
0,02
0,195
0,155

0,85
0,05
0,90
0,80

0,145
0,02
0,165
0,125

-1
-1
1
1
-1
-1
1
1

-1
1
-1
1
-1
1
-1
1

-1
1
-1
1
-1
1
-1
1

Denominación
Y111
Y121
Y211
Y222
Y111
Y122
Y211
Y222

Valor

0,84
0,81
0,82
0,85
0,85
0,81
0,84
0,86

Ecuación de respuesta
y = 0,8350 + 0,0075B − 0,0025K ll − 0,0025htal
Litología :Caliza masivaFrente:Ojo de Agua-Yagrumal
Tabla 26 Resultados de los experimentos y correlación.
Diseño de la experimentación del cuele recto con un taladro de compensación
Matriz de planificación y resultados de los experimentos
Factor
Parámetro de optimización
X1
X2
Denominación
Valor
Nivel principal Xi=0
0,175
0,85
Intervalo de variación ,ΔX
0,02
0,05
Nivel superior Xi = +1
0,195
0,90
Nivel inferior Xi = - 1
0,155
0,80
Nº del ensayo
1
-1
-1
Y11
0,85
2
-1
1
Y12
0,82
3
1
-1
Y21
0,86
4
1
1
Y22
0,86
5
-1
-1
Y11
0,87
6
-1
1
Y12
0,87
7
1
-1
Y21
0,88
8
1
1
Y22
0,86

Ecuación de respuesta
y = 0,8588 + 0,00635B − 0,00125K ll

Litología :Gabro

Frente:Ojo de Agua –Serones.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

64

�Tesis Doctoral

Tabla 27.Resultados de los experimentos y correlación en la experimentación de los
barrenos de arranque.
Diseño de la experimentación de los barrenos de arranque
Matriz de planificación y resultados de los experimentos
Factor
X1
X2
Nivel principal Xi=0
0,950
Intervalo de variación ,ΔX
0,08
Nivel superior Xi = +1
1,030
Nivel inferior Xi = - 1
0,870
Nº del ensayo
1
-1
2
-1
3
1
4
1
5
-1
6
-1
7
1
8
1

1,00
0,2
1,20
0,80
-1
1
-1
1
-1
1
-1
1

Parámetro de optimización
Denominación
Valor
Y11
Y12
Y21
Y22
Y11
Y12
Y21
Y22

0,85
0,82
0,86
0,86
0,87
0,87
0,88
0,86

Ecuación de respuesta
y = 0,8588 + 0,00625Warr − 0,00625marr
Litología :Gabro
Frente:Ojo de Agua –Serones.
Tabla 28 Resultados de los experimentos y correlación de los barrenos de contorno.
Diseño de la experimentación de los barrenos de contorno
Matriz de planificación y resultados de los experimentos
Factor
X1
X2
Nivel principal Xi=0
0,620
Intervalo de variación ,ΔX
0,030
Nivel superior Xi = +1
0,650
Nivel inferior Xi = - 1
0,590
Nº del ensayo
1
-1
2
-1
3
1
4
1
5
-1
6
-1
7
1
8
1

1,00
0,20
1,20
0,80
-1
1
-1
1
-1
1
-1
1

Parámetro de optimización
Denominación
Valor
Y11
Y12
Y21
Y22
Y11
Y12
Y21
Y22

1,05
1,02
1,03
1,04
1,03
1,04
1,08
1,03

Ecuación de respuesta
y = 1,04 + 0,0050a cont − 0,0075marr Litología :Gabro.
Frente:Ojo de Agua –Yagrumal.
M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

65

�Tesis Doctoral

Experimentos cuele recto con dos taladros de compensación
Correlación entre el aprovechamiento y el coeficiente de llenado del barreno
Aprovechamiento de los barrenos = -0,1882+2,4513*x-1,4583*x^2

Experimentos en cuele recto con dos taladros de compensación
Correlación entre aprovechamiento de los barrenos y distancia entre el barreno y el taladro de compensación

0,845

Aprovechamiento de los barrenos = 0,5666+3,2023*x-9,2938*x^2
0,845

0,844

Aprovechamiento de los barrenos

0,844

Aprovechamiento de los barrenos

0,843
0,842
0,841
0,840
0,839
0,838

0,843
0,842
0,841
0,840
0,839
0,838
0,837

0,837

0,836
0,836
0,835
0,150

0,835
0,78
0,155

0,160

0,165

0,170

0,175

0,180

0,185

0,190

0,195

0,80

0,82

0,84

0,86

0,88

0,90

0,92

Coeficiente de llenado del barreno,Kll

0,200

Distancia entre el barreno y el taladro de compensación B,m

Gráfico

1

Gráfico 2

Experimentos en cuele con dos taladros de compensación.
Correlación entre el aprovechamiento de los barrenos y la distancia entre los taladros de
compensación
Aprov echamiento de los barrenos = 0,65+2,7248*x-9,6445*x^2

Aprovechamiento de los
barrenos

0,845
0,844
0,843
0,842
0,841
0,840
0,839
0,838
0,837
0,836
0,835
0,120

0,125

0,130

0,135

0,140

0,145

0,150

0,155

0,160

0,165

0,170

Distancia entre los taladros de compensación htaladro,m

Gráfico 3

Figura 34a. Campos y curvas de correlación de los experimentos en el cuele recto con dos taladros de compçensación.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

66

�Tesis Doctoral

0,861
0,860

Experimentos en cuele con un taladro de compensación.
Correlación entre el aprov echamiento del barreno y el coef iciente
de llenado.Túnel :Ojo de Agua-Serones.
Aprov echamiento de los barrenos = 1,1358-0,6321*x+0,3546*x^2
0,862
Aprovechamiento de los barrenos

Aprovechamiento de los barrenos

Experimentos en cuele recto con un taladro de compensación
Correlación entre el aprov echamiento del barreno y la distancia entre
barreno y el taladro de compensación Túnel Ojo de Agua-Serones
0,862

0,859
0,858
0,857
0,856
0,855
0,854
0,853
0,150

0,160
0,155

0,170
0,165

0,180
0,175

0,190
0,185

0,200
0,195

Distancia entre el barreno y el taladro de compensación B,m

Gráfico 4

0,861
0,860
0,859
0,858
0,857
0,856
0,855
0,854
0,853
0,78

0,80

0,82

0,84

0,86

0,88

0,90

0,92

1

Coef iciente de llenado de los barrenos Kll

Gráfico 5

Figura 34.b. Campo y curvas de correlación de los experimentos en el cuele recto con un taladro de compensación.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

67

�Tesis Doctoral

Experimentos en barrenos de arranque con carga compacta.Correlación: Aprov echamiento de
los barrenos v s Coef iciente de aproximación de las cargas.Túnel Ojo de Agua-Serones
0,8598

0,8596

0,8596

0,8594

0,8594

Aprovechamiento de los barrenos

Aprovechamiento de los barrenos

Experimentos en barrenos de arranque con carga compacta .Correlación aprov echamiento de los
barrrenos v ersus Linea de menor resistencia.Túnel Ojo de Agua-Serones
0,8598

0,8592
0,8590
0,8588
0,8586
0,8584
0,8582
0,8580
0,8578
0,8576
0,84

C AB v s W a:

0,86

0,88

y = 0,86268261 - 0,00421760391*x

0,90

0,92

0,94

0,96

0,8590
0,8588
0,8586
0,8584
0,8582
0,8580
0,8578

0,98

1,00

1,02

Linea de menor resistencia de los barrenos de arranque,W a

Gráfico 1 Correlación linea de menor resistencia versus
aprovechamiento del barreno

0,8592

1,04

0,8576
0,75

Correlación C AB v s m arr y = 0,862730913 - 0,0041991018*x
0,80

0,85

0,90

0,95

1,00

1,05

1,10

1,15

1,20

1,25

Coef iciente de aproximación de las cargas,m arr

Gráfico 2 Correlación aprovechamiento de los barrenos versus
coeficiente de aproximación de las cargas.

Figura 34.c. Campo y curvas de correlación de los experimentos en los barrenos de arranque.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

68

�Tesis Doctoral

Experimentos en barrrenos de contorno con cargas desacopladas.
Correlación entre el coef iciente de sobreexcav ación y el coef iciente de aproximación de las
cargas de los barrenos de contorno m cont
1,044
Correlación: μ v s m arr :

r = -0,4120; y = 1,04506353 - 0,00859022556*x

1,042

Coeficiente de Sobreexcavación

Coeficiente de Sobreexcavación

1,042

1,040

1,038

1,036

1,034

1,032
0,75

Experimentos en barrrenos de contorno con cargas desacopladas.
Correlación entre el coef iciente de sobreexcav ación y el coef iciente de aproximación de las
cargas de los barrenos de contorno m cont
1,044
Correlación: μ v s m arr :

r = -0,4120; y = 1,04506353 - 0,00859022556*x

1,040

1,038

1,036

1,034

0,80

0,85

0,90

0,95

1,00

1,05

1,10

1,15

1,20

Coef iciente de aproximación de las cargas

Gráfico 1 Correlación coeficiente de sobreexcavación versus
distancia entre barrenos de contorno

1,25

1,032
0,75

0,80

0,85

0,90

0,95

1,00

1,05

1,10

1,15

1,20

1,25

Coef iciente de aproximación de las cargas

Gráfico 2.Correlación coeficiente de sobreexcavación versus
coeficiente de aproximación de las cargas.

Figura 34 d. Campo y curvas de correlación del experimento de los barrenos de contorno.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

69

�Tesis Doctoral

N

S

2
( y)

=

∑S
i =1
N

2
i

∑f
i =1

(181)

i

Si2

- es la dispersión del valor de la función de respuesta en el experimento i

Si2 = (qi − qm ) 2

(182)

fi - es el número de grados de libertad en la voladura experimental i
f i = ni − 1

(183)

ni - cantidad de ensayos paralelos en la voladura experimental i

Al aplicar el criterio de Fisher se comprobó la adecuación del modelo con probabilidad
de confianza correspondiente por lo que no se rechaza la hipótesis estadística.
IV.5.4 Evaluación de los impactos producidos por la investigación
Tecnológicos: el diseño más racional de la voladura de contorno a partir de los criterios

que se proponen permite alcanzar contornos más estables debido a la reducción de las
deformaciones producidas por la voladura, además de reducir la sobreexcavación y los
consumos de hormigón lanzado y lograr una mejor aplicación de esta tecnología. Se
reduce la operación de saneo o perfilado del contorno al obtener contornos más regulares
(con menos entrantes y salientes) y techos y lados menos fisurados y fracturados.
Económicos: la evaluación del impacto económico producido por la aplicación de los

nuevos criterios de diseño de las voladuras que se proponen, se realizó considerando los
criterios de Lijin et al (1973),Utkina (2003),Fedchenko et al (2004),Iseeva(2003) y de
Mossakovsky (2004a,2004b), los cuales permitieron elaborar el procedimiento para

evaluar el impacto económico (ver anexo) que se adecua más a las condiciones de
Cuba. Los cálculos se realizaron con el programa informático EvalImpacEco en Excel
sobre Windows XP (Sargentón ,2007d) y se muestran en el procedimiento de cálculo
(tablas 1, 2, 3,4 y 5 del ANEXO 14), en total el impacto significa un ahorro económico
anual de $2 189 885 pesos, la distribución del mismo por las minas y trasvases se
muestra en las tablas 29,30 y 31 y se representa gráficamente en las figuras 31 y 32.
Sociales: mayor seguridad de los trabajadores al disminuir la probabilidad de accidentes

por desprendimientos de pedazos de rocas del techo y los lados de las excavaciones y
mayores niveles de higiene y seguridad en los frentes de avance de las excavaciones.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

70

�Tesis Doctoral

Tabla 29 Ahorros por reducción de la sobreexcavación y de los costos de sostenimiento con hormigón lanzado y con bulones
Ahorros por reducción de:
Costo en el
sostenimiento
Nº Mina,Trasvase
sobreexcavación
sobregasto en el
Total por obras
Avance anual Efecto anual
con hormigón
bulonado
%
Pesos/m
%
Pesos/m
%
Pesos/m
%
Pesos/m
m
Pesos
1 Mercedita
3,84
6,46 0,00
0,00
0,00
0,00
3,84
6,46
1368
8834
2 Amores
0,24
0,50 0,00
0,00
0,00
0,00
0,24
0,50
228
113
3 El Cobre
3,89
9,34 0,00
0,00
0,00
0,00
3,89
9,34
576
5379
4 Caney- Gilbert
4,54
31,32 4,61
31,79
2,86
19,71
12,00
82,82
1656
137149
5 Ojo de Agua-Yagrumal
4,45
41,18 4,31
39,91
2,56
23,70
11,32
104,79
540
56589
6 Ojo de Agua-Serones
3,97
36,75 3,69
34,14
1,94
17,93
9,59
88,82
720
63948
7 Esperanza-En medio
4,19
38,79 4,33
40,11
2,58
23,91
11,10
102,81
468
48116
8 Túnel de Toma
10,45
71,76 8,71
59,81
6,96
47,79
26,11
179,36
708
126984
Total
35,57
236,09 25,64
205,76 16,89
133,04
78,10
574,89
6264
447112

Tabla 30 Ahorros por incremento de avance.
Nº

Mina,Trasvase
1
2
3
4
5
6
7
8

Mercedita
Amores
El Cobre
Caney- Gilbert
Ojo de Agua-Yagrumal
Ojo de Agua-Serones
Esperanza-En medio
Túnel de Toma
Total

Ahorro por
Incremento de avance,m Efecto anual
por ciclo
Anual
Pesos
0,27
154
25951
0,20
113
29286
0,18
101
24294
1,05
603
416409
0,50
286
264466
0,54
309
286245
0,91
524
359768
0,85
490
336355
4,48
2580
1742773

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

71

�Tesis Doctoral

Tabla 31. Ahorros por reducción de la sobreexcavación , de los costos de sostenimiento y por el incremento del avance.

Nº

Mina,Trasvase

1
2
3
4
5
6
7
8

Mercedita
Amores
El Cobre
Caney- Gilbert
Ojo de Agua-Yagrumal
Ojo de Agua-Serones
Esperanza-En medio
Túnel de Toma
Total

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

Ahorro que se produce por la aplicación de los resultados de la investigación, pesos
Por reducción de
Sobregasto en
Sobreexcavación
Por incremento de avance
Hormigón lanzado
Bulonado
8834
0,00
0,00
25951
113
0,00
0,00
29286
5379
0,00
0,00
24294
51860
52643
32647
416409
22239
21550
12800
264466
26457
24579
12912
286245
18154
18773
11189
359768
50805
42345
33833
336355
183 841
159 890
103 380
1 742 773

Total
34785
29400
29672
553558
321054
350193
407884
463339
2 189 885

72

�Tesis Doctoral

Efecto económico por reducción de la sobreexcavación y de costos en el sostenimiento

160000

140000

Efecto económico,Pesos

120000

100000

80000

60000

40000

20000

0
Mercedita

Amores

El Cobre

Caney- Gilbert

Ojo de AguaYagrumal

Ojo de AguaSerones

Esperanza-En
medio

Túnel de Toma

Minas y trasvases

Figura 35 Ahorro anual por reducción de la sobre excavación y de los costos de sostenimiento.

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

73

�Tesis Doctoral

Ahorro económico anual por incremento del avance

Ahorro económico,pesos

450000
400000
350000
300000
250000
200000
150000
100000
50000
0
Mercedita

Amores

El Cobre

Caney- Gilbert

Ojo de AguaYagrumal

Ojo de AguaSerones

Esperanza-En
medio

Túnel de Toma

Minas y Trasvases

Figura 36 Ahorro anual por incremento del avance en los frentes de excavación

M.Sc. Gilberto Sargentón Romero

74

�Anexos

Tesis Doctoral

Medioambientales: La introducción de los nuevos criterios de diseño de las voladuras

implica: la reducción de las fisuras en el macizo rocoso que rodea a la excavación y la dism
instalaciones, viviendas y en general sobre la superficie terrestre y niveles más bajosinución de
los efectos sísmicos de las voladuras sobre edificaciones
contaminación de la atmósfera subterránea por gases tóxicos debido a menores gastos de
sustancias explosivas y de medios de explosión. [Sargentón y Terrero,2003; Sargentón ,
Hinojosa y Rigñack ,2004); Sargentón y Salazar (2005),Colectivo de autores ,2006a ;
Colectivo de autores ,2006 b , Rodríguez Córdoba , 2002).
IV.6 Conclusiones del capítulo.

Se realizaron trabajos de laboratorio para la determinación de las propiedades másicas y
mecánicas de las rocas, trabajos de campo que permitieron el estudio del agrietamiento de
estos macizos y su caracterización petrográfica y la medición de las dimensiones principales
de las excavaciones subterráneas en las minas y trasvases donde se realizaron las
investigaciones. El levantamiento de la sección transversal de las excavaciones subterráneas
permitió también la evaluación de la sobreexcavación y la rugosidad del contorno. Se
diseñaron voladuras experimentales tomando como basamento la teoría matemática del
experimento, estas voladuras se realizaron para cada grupo del conjunto de barrenos que
integran la voladura en el frente de avance de las excavaciones subterráneas. Los resultados de
las voladuras experimentales fueron sometidos a análisis estadístico y verificadas las hipótesis
estadísticas de Fisher, Kolmogorov y
producidos por la investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Pearson. Por último, se explican los impactos

�Anexos

Tesis Doctoral

CONCLUSIONES

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

CONCLUSIONES.

1. A partir del estudio de las propiedades másicas y mecánicas de las rocas, las
características mecánico-estructurales de los macizos rocosos, la modelación del
campo tenso-deformacional y el diseño y la ejecución de voladuras experimentales a
escala de polígono e industriales se elaboran los criterios para el diseño de voladuras
en el laboreo de excavaciones subterráneas que se fundamentan en la modelación de la
acción de la explosión sobre el medio rocoso.
2. Tomando como base el diseño y la realización de las voladuras experimentales para
investigar la acción de las cargas de sustancia explosiva de los tres grupos del conjunto
de barrenos sobre el medio rocoso, se realizó la propuesta de una metodología para el
ajuste de los pasaportes de perforación y voladura en el laboreo de excavaciones
subterráneas de sección transversal media y pequeña.
3. Los resultados alcanzados con las voladuras experimentales, diseñadas y ejecutadas
según los criterios propuestos, permitieron comprobar que se ahorra un total de 2 189
885 pesos por reducción de la sobreexcavación, por reducción de los costos de
sostenimiento y por el incremento del avance.
4. La introducción de los nuevos criterios para el diseño de voladuras en el laboreo de
excavaciones subterráneas implica la reducción de las fisuras en el macizo rocoso que
rodea a la excavación y la disminución de los efectos sísmicos de las voladuras sobre
edificaciones ,instalaciones , viviendas y en general sobre la superficie terrestre y
niveles más bajos de la contaminación de la atmósfera subterránea por gases tóxicos
debido a menores gastos de sustancias explosivas y de medios de explosión.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

RECOMENDACIONES

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

RECOMENDACIONES.

1. Generalizar el empleo de los nuevos criterios para el diseño y la ejecución de
voladuras en el laboreo de excavaciones subterráneas con área de la sección transversal
pequeña y mediana y las metodologías que se proponen para el ajuste de los pasaportes
de perforación y voladura y la realización de las voladuras experimentales.
2. Es preciso continuar las investigaciones para determinar los consumos específicos
racionales de sustancia explosiva

en la construcción de obras subterráneas y la

influencia de las características del agrietamiento en la efectividad de las voladuras.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR ASOCIADO AL TEMA DE TESIS.
Publicaciones sobre la temática:

1.

Algunas cuestiones sobre la construcción de depósitos de combustibles bajo tierra.
Coautor. Revista Minería y Geología. 1-86.

2.

Valoración de las características de resistencia de las rocas con el tiempo y bajo la
acción de diferentes líquidos. Coautor. Revista Minería y Geología 3-86.

2.

Manual de Proyecto de Excavaciones

Subterráneas Horizontales. MES. Ciudad

Habana.1990.Coautor.
3.

Manual de Proyecto de Excavaciones Subterráneas Verticales. MES. Ciudad
Habana.1991.Coautor.

4.

Sargentón,R.G. y López ,P.O.: Sistema computadorizado para el cálculo de las
fortificaciones de las excavaciones mineras subterráneas.Revista Minería y Geología.392.

5.

Sargentón, R.G. ,Martinez,G.F., Soffí,M.P.: Perfeccionamiento de la tecnología de los
trabajos de perforación y voladura en la Mina Mercedita. Revista Minería y Geología
.2- 1993.

6.

Sargentón, R.G. , Quiroga S. V. Selección efectiva de cueles al excavar túneles.
Memorias II Congreso Cubano de Geología y Minería .1994.

7.

Sargentón ,R.G., López P.O.: Producción de explosivos granulados a pie de obra.
Memorias X Forum de Ciencia y Técnica.1995.

8. Sargentón, RG., Batista,L.J.:Mecanismo de rotura de las rocas en el cuele en cuña.
Revista Minería y Geología ,V.21 n.4, 2005.ISNN 0258 5979.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos
9.

Tesis Doctoral

Sargentón,R.G.:Proyecto de Construcción de los túneles del Trasvase SabanalamarPozo Azul. Empresa de Investigación y Proyectos Hidráulicos de Holguín
“Raudales”.Holguín.2005.

10. Sargentón,R.G.:Criterios para la proyección de voladuras en la excavación de obras
subterráneas.CD-ROOM. ISBN:978 959 1605436. III Conferencia Científica
Internacional de la Universidad de Holguín.2007.
11. Sargentón,R.G. y Otaño,N.J.:Criterios para la proyección , el cálculo y la ejecución de
los cueles rectos o triturantes con taladros de compensación. Minería y Geología V.23
n.4., 2007.ISSN 1993 8012.
Presentación de los principales resultados de las investigaciones en eventos y ponencias
presentadas en los mismos:
Eventos Internacionales.

• Primera Conferencia Internacional de Ingeniería Geológica y Minería. Moa.1990.
Ponencia: Perfeccionamiento de la tecnología de construcción de excavaciones horizontales

en las minas de cromo del nordeste de Holguín.
• XIII Congreso Mundial de Minería..Pekin.República Popular China.1990.
Ponencia; Study for the use of Exhausted Mines for Other Economic Objectives.

• II Simposio Internacional de Minería y Metalurgia. Ciudad Habana.1991.
Ponencia: Perfeccionamiento de la tecnología de construcción de las excavaciones

subterráneas en la mina “Mercedita”
• Segundo Congreso Cubano de Geología y Minería. Santiago de Cuba.1994.
Ponencia: Utilización de cueles combinados en la excavación de túneles de sección media.
Ponencia: Perfeccionamiento de la tecnología de construcción de las excavaciones de las

minas y obras subterráneas de Cuba.
• Conferencia Internacional de Ingeniería. CIIMEC-97.Universidad de

Holguín.1997.

Ponencia : Sistema automatizado para la proyección de obras subterráneas.(SAPOS)

• VI Conferencia Internacional de Software para Ingeniería. Universidad de Holguín.1997.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Ponencia: Sistema automatizado para el cálculo de los procesos tecnológicos de construcción

de obras subterráneas.
• Tercera Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Minerales. CINAREM.
Moa.2002.
Ponencia : Fundamentación teórico-experimental del mecanismo de rotura de las rocas en

el cuele en cuña.
• III Conferencia Científica Internacional de la Universidad de Holguín “Oscar Lucero Moya”
Holguín.2007.
Ponencia: Criterios para la proyección de voladuras en la excavación de obras subterráneas.
Eventos Nacionales:

Primer Encuentro de técnicos mineros y salineros. Nuevitas, Camagüey.1974.
Ponencia : Optimización de los pasaportes de perforación y voladura en las minas Cromita y

Cayoguan.
Primer Forum Científico-Técnico del Níquel. ISMM. Moa.1981.
Ponencia: Perfeccionamiento de los pasaportes de perforación y voladura de las minas

Cromita y Cayoguan.
Segundo Fórum Científico-Técnico del Níquel.ISMM.Moa.1985.
III Conferencia Científico-Metodológica del ISMM.Moa.1983.
V Conferencia Científico-Metodológica del ISMM.Moa.1984.
Ponencia: Enfoque filosófico de la enseñanza de la construcción subterránea.

Primer Evento Provincial Científico-Técnico de la UNAICC.Holguín.1985.
• I Conferencia Científico-Técnica del CIPIMM. Ciudad Habana.1986.
Ponencia: Utilización de las minas abandonadas de región oriental en otros fines de la

economía nacional.
• VII Conferencia Científico-Metodológica del ISMM. Moa.1986.
Ponencia: Proyecto de ubicación de un frigorífico en la mina Cromita.

• VIII Conferencia Científico-Metodológica del ISMM. Moa.1987.
Ponencia: Proyecto de ubicación de un socavón docente en el ISMM como vía para

desarrollar la base material de estudio.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos
Primer

Tesis Doctoral
Encuentro

Científico-Técnico

“

La

Geología

y

la

Minería

en

la

Construcción”.Moa.1987.
Ponencia : Estudio de las minas abandonadas del nordeste de la provincia de Holguín para su

utilización en otros fines de la Economía Nacional.
Forum Nacional Estudiantil de Ciencias Técnicas. Cienfuegos.1989.
Ponencia: Sistema computadorizado para el cálculo de las fortificaciones de las excavaciones

mineras subterráneas.
IX Conferencia Científico-Metodológica del ISMM. Moa.1990.
Ponencia: Caracterización de la irregularidad de las excavaciones subterráneas en las

microcomputadoras.
II Conferencia Científico-Metodológica de Computación del ISMM. Moa.1990.
Ponencia: Software para la caracterización de la irregularidad de las excavaciones

subterráneas en las microcomputadoras.
Activo de Calidad de las Construcciones en la Región Oriental. UCM.1992.
Ponencia: Calidad de los trabajos de voladura en la excavación de túneles.

IX Forum de Ciencia y Técnica .ECM Nº2. Holguín.1994.
Ponencia : Selección efectiva de cueles en la excavación de túneles

IX Forum de Ciencia y Técnica. UCM. Ciudad Habana.1994.
Ponencia : Selección efectiva de cueles en la excavación de túneles

X Forum de Ciencia y Técnica .Estado Mayor Provincial. Holguín.1995.
Ponencia: Producción de explosivos granulados a pie de obra.

X Forum de Ciencia y Técnica. Ejército Oriental.1995.
Ponencia: Producción de explosivos granulados a pie de obra.

III Taller de Túneles y Construcción Subterránea. ISMM. Moa.1996.
Ponencia : Utilización del atraque en la excavación de túneles.

Jornada Científico-Técnica de la Región Oriental.UCM. Mayarí.2007.
Ponencia: Criterios para la proyección de voladuras en la excavación de obras subterráneas.

XVI Forum de Ciencia y Técnica. Universidad de Holguín. Abril 2008.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Ponencia: Nuevos criterios para la proyección de voladuras en la excavación de túneles

hidrotécnicos.
Tesis de Maestría en Voladura

Para la culminación de la Maestría en Voladura realizada en el Instituto Superior MineroMetalúrgico “Dr. Antonio Núñez Jiménez” el autor presentó y defendió la siguiente tesis:
Perfeccionamiento de los trabajos de perforación y voladura en la excavación de túneles en
Cuba Oriental. Moa. 1997.
Trabajos premiados:

1. Investigación de la Explotación Subterránea de yacimientos minerales pequeños
cubanos. Premio al Mérito Científico –Técnico que otorga el ministro del MES.1985.
2. Sistema computadorizado para el cálculo de las fortificaciones de las excavaciones
mineras subterráneas. Premio especial del MINBAS.1989.
3. Selección efectiva de cueles al excavar túneles. XIV Forum de Ciencia y Técnica
1994.Unión de Construcciones Militares. Premio Destacado.
4. Propuesta de Tecnología de producción de explosivos granulados a pie de obra.
Empresa de Construcciones Militares Nº2. 1995.Premio Relevante.
5. Aplicación de una tecnología para la producción de explosivos granulados a pie de
obra. Unión de Construcciones Militares.1995.Premio Destacado.
6. Producción de explosivos granulados a pie de obra. XV Forum de Ciencia

y

Técnica.1995. Premio Relevante. Ejercito Oriental.
7. Criterios para la proyección de voladuras en la excavación de túneles hidortécnicos.
Premio Relevante Jornada Científico-Técnica de la Región Oriental. UCM.
Mayarí.2007.
8. Nuevos criterios para la proyección de voladuras en la excavación de obras
subterráneas. XVI Forum de Ciencia y Técnica. Universidad de Holguín 2008.Premio
Relevante.
Trabajos realizados a la producción y los servicios

1. Diseño, proyección y ejecución de voladuras especiales en los tanques de derretido de
la Planta de Azufre y Secadero. Fábrica de Níquel Pedro Sotto Alba. Moa. 1992.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

2. Perforación por voladura de las losas de hormigón de la sección T -26.Empresa de
Construcciones Militares.1993.
3. Propuesta de tecnología de excavación de túneles populares mediante voladura en el
municipio Moa.1992.
4. Consultoría sobre ejecución de voladura en roca caliza para la toma de muestra
tecnológica a la Empresa Cubana de Minería del Este.1997.
Tutor de Tesis de Maestría

Tema de tesis: Perfeccionamiento de la tecnología de perforación y voladura en la excavación
de túneles de sección media.2002.
Cursos de Postgrados impartidos.

Problemas actuales de la Mecánica de rocas y la Construcción Subterránea.1987.
Modelación con materiales equivalentes.1988.
Trabajos de laboratorio para la investigación de las propiedades físico-mecánicas de las
rocas.1989.
Tecnología de Construcción de Empresas Mineras.1989.
Fragmentación de rocas por voladura.2006.
Elaboración de Programas Informáticos.

Sistema Computadorizado para el cálculo de las fortificaciones de las obras subterráneas.
Moa.1987.
Programa informático para el cálculo de la rugosidad del contorno de las excavaciones
subterráneas laboreadas por voladura. ISMM.1988
Sistema Automatizado para la Proyección de Obras Subterráneas (SAPOS).Holguín.1998.
Paquete de programas informáticos para el cálculo de voladuras en obras subterráneas.
(PPIVOS).Universidad de Holguín.2007
Tutoría de Trabajos de Diplomas.
1. Experimentación de la voladura de contorno en le laboreo de excavaciones en la mina

Mercedita.ISMM. Moa.1986.
2. Estudio de la organización del trabajo del laboreo de excavaciones subterráneas
horizontales en las minas de cromo refractario del nordeste de la provincia de Holguín.
. ISMMM. Moa.1987.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

3. Estudio de la acción de diferentes líquidos y el tiempo sobre las características de
resistencia de las rocas en las minas de cromo de la región Moa-Baracoa.ISMM.
Moa.1988.
4. Elección del esquema

tecnológico más racional para el laboreo de excavaciones

horizontales de las minas de cromo refractario del norte de la provincia de Holguín.
ISMMM. Moa.1988.
5. Vías para aumentar la efectividad de la tecnología de laboreo de las excavaciones en la
mina Mercedita. ISMMM. Moa.1988.
6. Elaboración de los esquemas tecnológicos racionales de laboreo de las excavaciones
mineras horizontales de la mina El Cobre.ISMMM. Moa.1989.
7. Sistema computadorizado para el cálculo de las fortificaciones de las excavaciones
subterráneas horizontales. ISMM. Moa.1989.
8. Estudio de la tecnología de laboreo de contrapozos en la mina Mercedita. ISMM.
Moa.1991.
9. Perfeccionamiento de los trabajos de perforación y voladura en la construcción de
excavaciones horizontales en la mina “El Cobre”.ISMM. Moa.1990.
10. Propuesta de los esquemas tecnológicos de construcción de excavaciones horizontales
en la mina Mercedita. ISMMM. Moa.1991
11. Aplicación de la explosión lisa en los túneles del

Trasvase Este - Oeste. ISMM.

Moa.1992.
12. Perfeccionamiento de los trabajos de perforación y voladura

en los túneles del

Trasvase Melones - Sabanilla. ISMMM. Moa.1992.
13. Aplicación del hormigón lanzado mediante voladura en túneles de sección media.
ISPJAM. Santiago de Cuba.1994.
14. Perfeccionamiento de la tecnología de perforación y voladura en el emboquille de
túneles. ISMM. Moa.1998.
15. Repercusión de los impactos en el medio socioeconómico en la mina Mercedita.
Universidad de Holguín.2003.
16. Repercusión e impactos ambientales en mina Amores. Universidad de Holguín.2004.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Proyectos de Investigación.

Estudio de la estabilidad de las excavaciones subterráneas de las minas en Explotación del
nordeste de la provincia de Holguín.1986.
Perfeccionamiento de la Tecnología de Laboreo de excavaciones subterráneas de la mina
Mercedita.1990.
Evaluación de la efectividad del arranque de las rocas y del sostenimiento de los túneles en el
Trasvase este-Oeste. Empresa de Construcción de Obras Hidráulicas. UCM.2005.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

1.Arsentiev,A.I.: Diálogo sobre la ciencia minera. Segunda Edición. Edición CientíficoPopular. ISBN -5- 94211-147-2. Centro de Redacción y Edición. Instituto Estatal de Minas
de San Petersburgo.2004.
12. Azarkovich,A.E.;Shuifer, M.I. y Tijomirov, A.P.: Trabajos de voladura cerca de
objetos a proteger. Nedra. Moscú. 1984.
13. Azarkovich,A.V.:Characteristics of drilling and blasting operations when constructions
hydroelectric stations on rock foundations. Power technology and Engineering (formerly
Hidrotechnical Construction),Volume 30,Number 8/agosto de 1996.
14. Azarkovich, A.E. and Shuifer,M.I.:Evaluating the relative blasting efficiency of
different rock explosive. Journal of Mining Science.Volume 3, number 2.1997
15. Barrabí, D. H.: Informe para la exploración detallada de las reservas subterráneas del
yacimiento El Cobre. Empresa Minera de Cobre, Santiago de Cuba. Julio.1994.
16. Baron,L.I. y Kliuchnikov,A.V.:Explosión de contorno para el laboreo de excavaciones.
Nauka. Leningrado 1967.
17. Batista,P.J.:Elección del esquema

tecnológico más racional para el laboreo de

excavaciones horizontales de las minas de cromo refractario del norte de la provincia de
Holguín. Trabajo de diploma.ISMMM.1988.
18. Blaisdell, E.A.: Statistics in Practice. Saunders Collage Publishing. Orlando-Florida,
1993.
19. Blasov, O.E y Smirnov,C.A.: Fundamentos del cálculo de la fragmentación de las
rocas por la explosión. Editorial Academia de Ciencias de la URSS, 1962.
20. Bobk ,A.A.:La Conquista de la explosión.Naukova Dimka.Kiev,1979.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

21. Boev,A.B. y Shapiro,B.Y.:Perfeccionamiento de los cueles rectos al laborear
excavaciones utilizando equipamiento autopropulsado.Gorniy Journal.1980, Nº9.
22. Bondarenko,M.D.:Calidad del contorneado de las excavaciones en el laboreo de las obras
subterráneas de la Central hidroeléctrica de Nuresk. Construcción Hidrotécnica,1981.Nº6
.M.Nedra.
23. Borovikov ,V.A. y Biezmaternij, V.A.:Influencia del área de contacto de la carga

de SE

sobre la efectividad de la fragmentación de los pedazos fuera de tamaño. Trabajos de la
VIII Sesión de la utilización de la energía de la explosión en la economía nacional. Parte
2.Kiev.Naukova Dumka.1970.
24. Borovikov, V.A. y Vaniagin, I.F.: Física de la fragmentación explosiva. IML, 1974.
25. Borovikov, V.A. y otros.: Elección de la distancia entre los barrenos vecinos en la
explosión de contorno. TSNIEI UGUL No.3, 1975.
26. Borovikov, V.A.y Vaniagin, I.F.: Técnica y tecnología de los trabajos con explosivos.
Leningrado, 1985.
27. Borovikov, V.A. and Vanyagin, I.F.:Modellling the effects ob blasting on rock breakage.
Rotterdam.A.A.Balkema.1995.ISBN 90-541-0222-5.
28. Bubok, V.K.; Misnik, V.M. y Yurmanov, V.A.: Proyección de los Trabajos de Perforación
y Voladura

en la Explotación Subterránea de los Yacimientos Minerales. Material

Didáctico. Instituto de Minas de Leningrado “ G.P. Plejanov ”. Leningrado 1981.
29. Bukrinsky,V.A.:Geometría del subsuelo.M.Nedra.1985.
30. Cabrera,C.O.:Propuesta de los esquemas tecnológicos de construcción de excavaciones
horizontales en la mina Mercedita. Trabajo Diploma.ISMMM.1991.
31. Cartaya ,P.M.:Caracterización geomecánica de macizos rocosos de la Región Oriental de
Cuba. Tesis Doctoral .ISMMANJ.2001.
32. Colectivo de autores.:Informe ingeniero - geológico, Trasvase Este – oeste (Melones Sabanilla): Túnel Seboruquito – Esperanza. ENIA – Holguín, Junio, 1991.
33. Colectivo de autores.:Informe ingeniero - geológico, Trasvase Este – oeste (Melones Sabanilla): Túnel Guaro – Manacal. Empresa de Proyectos e Investigaciones del MINFAR
(E. C. M. No. 2). Holguín, 1992.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

34. Colectivo de autores.:Informe Ingeniero - Geológico. mina Las Merceditas. Moa. Cuba,
1996.
35. Colectivo de autores.:Ingeotúneles. Entorno Gráfico, Madrid, 1999.
36. Colectivo de autores.: Fundamentos de la ciencia moderna. Universidad para todos.
Academia.2004.
37. Colectivo de autores.: Nuevas tecnologías. Universidad para todos. Academia 2005.
38. Colectivo de autores.:Curso de Naturaleza Geológica de Cuba. Universidad para todos
ISBN 978 -959-270-096.Academia.2006a.
39. Colectivo de autores.:Protección Ambiental y producción + limpia. Academia
.2006b.ISBN 978-959-270-098-7.
40. Cruz ,R.I.: Perfeccionamiento de los trabajos de perforación y voladura en los túneles del
Trasvase Melones - Sabanilla. ISMMM. Trabajo de Diploma .1992.
41. Dolgy, I.E. y Silantiev,A.A.:Fundamentos de la producción minera. Instituto Estatal de
Minas “G.I.Plejanov”.Centro de Redacción y Edición. San Petersburgo, 2003.ISBN 594211-186-3.
42. Dolivo-Dobrovolsky,V.V.:Métodos de investigaciones petrográficas. Instituto Estatal de
Minas “G.I.Plejanov”.Centro de Redacción y Edición. San Petersburgo ,2003. ISBN 594211-176-6.
43. Doronin,V.I. y Miloradov,A.M.:Proyección del pasaporte de los trabajos de perforación y
voladura.LVVISKU,Leningrado,1983.
44. Egorov,P.V.;Bober,E.A.;Kustnietsov,Y.N.;Kosminov,E.A.;Reshemov,C.E.y
Krasiuk,N.N.:Fundamentos de Minería. Editorial de la Universidad Estatal de Minas de
Moscú.2000.,pp. 408.(En soporte digital).ISBN 5-7418-0158-7.
45. Falero, S. F.:Geometría del agrietamiento del macizo rocoso de mina Las Merceditas y su
estabilidad. Tesis de Maestría. ISMMANJ.1996.
46. Fedchenko,A.A.,Iseeva,L.I. y Lobov,N.M.:Economía de Empresa. Colección de
problemas. Instituto Estatal de Minas de San Petersburgo.2004.ISBN 5-94211-242-8.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

47. Gelvez Albarracin, W. y Acevedo,O.A.:Valoración del macizo rocoso y diseño de
pasaporte de voladura en la mina Merceditas. Trabajo de Diploma, ISMMANJ, 2003.
48. Gogoliev, V.M. y otros.: Acerca de la zona cercana a la explosión de una carga
concentrada, Editorial Elim, Frunze, 1965.
49. Gogoliev, V.M. y otros.: Ecuaciones de estado aproximadas de los cuerpos sólidos. PMTF,
Nº.5, 1968.
50. González., N.: Caracterización del agrietamiento en la Mina Las Merceditas. Trabajo de
Diploma. Cuba. 1995.
51. González ,L.G.:Estudio de la organización del trabajo del laboreo de excavaciones
subterráneas horizontales en las minas de cromo refractario del nordeste de la provincia de
Holguín. Trabajo de diploma. ISMMM.1987.
52. González Pérez, A.: Perfeccionamiento de la tecnología de voladura en el laboreo de
excavaciones en mina Merceditas. Tesis de Maestría, ISMMANJ, 1996.
53. Gurin ,A.A.;Maliy,P.S.y Savienko,S.K.:Ondas de choque aéreas en las excavaciones
mineras .M.Nedra.1982.
54. Gusiev,V.N. y Sheremiet, A.N.:Elaboración matemática de la información topográfica por
métodos estadísticos.Centro de Redacción y Edición del Instituto Estatal de Minas
“G.I.Plejanov”.San Petersburgo.2005.En soporte digital. Descargado de: www.spmi.ru.
55. Gustafsson, R.: Técnica Sueca de voladura. Editorial Nora, Suecia, 1977.
56. Gredeniuk ,V.A.;Pizhianov, V.S.y Erofiev, I.E.: Manual de Minería. Nedra. Moscú. 1983.
57. Gurin,A.A.;Maliy;P.S.y Savienko,S.K.:Las ondas de choque áreas en las excavaciones
mineras.M, Nedra,1983.Tomado de :Movimientos no estacionarios del medio continuo. M,
Nauka,1971.
58. Hamdi,E. : Contribution à l'étude de l'interaction énergie explosive-massif rocheux en vue
de la maîtrise de la fragmentation liée aux tirs.Thesis Doctoral.(en soporte digital)
Descargado de:http://pastel.paristech.org/ Enero,2008.Escuela Nacional de Minas de
Paris.Paris,2003.
59. Hernández, M. P.:Aplicación de la explosión lisa en los túneles del Trasvase Este - Oeste.
ISMM. Trabajo de Diploma.1992.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

60. Hoek, E. and Brown,E.:Underground excavations in rock. Institution of

mining and

metallurgy. London, 1980.
61. Hoek, E.:Blasting damage in rock.En :Practical Rock

Engineering.New 2007a.

edition,complete,24MB.(En soporte digital) Descargado de: www.rocscience.com. Mayo
2007.
62. Hoek, E.:Structurally controlled stability in tunnels.En :Practical Rock

Engineering.New

2007b.edition,complete,24MB.(En soporte digital) Descargado de: www.rocscience.com.
Mayo 2007.
63. Hoek, E.:Shear strength of rock discontinuities. En :Practical Rock

Engineering. New

2007c.edition,complete,24MB.(En soporte digital) Descargado de: www.rocscience.com.
Mayo 2007.
64. Hoek,E.;Carranza-Torres,C.;Dierichs,M.S. and Corkum,B.: Integration of geotechnical
and structural design in tunnelling. Proceedings University of Minnesota 56 th Annual
Geotechnical Engineering Conference, Minneapolis ,29 february 2008,1-53.(En soporte
digital).Descargado de :www.rocscience.com. Marzo 2008.
65. Ibolguin , A.I.:Voladuras Constructivas.M.Nedra,1975.
66. Ibraev ,S.I.:Cálculo de los principales parámetros de los trabajos de perforación y voladura
para el laboreo de de excavaciones mineras, Alma – Atá ,1960 (Trabajos del Instituto de
Minería de la AC de Kazastán.).
67. Ionov,V.N. y Ogivalov,P.M.:Tensiones en los cuerpos con cargas impulsivas.M.,Bishaya
Skola,1975.
68. Iseeva,L.I.:Economía de empresa y de la rama. Instituto Estatal de Minas de san
Petersburgo.2003.ISBN 5-94211-221-5.
69. Iturralde - Vinent, M.: Las ofiolitas en la constitución geológica de Cuba. Revista Ciencia
de la Tierra y El Espacio. (17) 8 – 26. 1990.
70. Jaramillo, R. J.: Perfeccionamiento de los trabajos de voladura en el yacimiento XX
Aniversario. Tesis de Maestría. ISMMANJ, 1999.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

71. Joao, P. A.: Caracterización mecánico – estructural del macizo rocoso de la mina
subterránea “El Cobre”, Santiago de Cuba. Trabajo de Diploma. ISMMANJ, 1998.
72. Jimenez,C.V.:Elaboración de los esquemas tecnológicos racionales de laboreo de las
excavaciones

mineras

horizontales

de

la

mina

El

Cobre.

Trabajo

de

Diploma.ISMMM.1989.
73. Kalinchenko,V.M.;Stiepin,N.I.;Tupiklin,I.I.

y

Ushakov,I.N.:Geometría

del

subsuelo.(Geometría minera).Novocherkask.YRGTU.2000.
74. Karpienko,V.V., Karpienko , A.V. y Kolton,G.A.:Modelación matemática de la acción de
las ondas explosivas de tensiones sobre las excavaciones mineras. En : Problemas actuales
de la geomecánica . la geotecnología , la topografía y la geodesia. Memorias del Instituto
Estatal de Minas de San Peterburgo.T 164. Redactor V.S.Litvinienko.Editorial
SPMI,2005.
75. Kazikaev,D.M.:Procesos geomecánicos en la explotación conjunta y ulterior de las menas
M.Nedra.1981
76. Krising ,R.S. y Novinsky,V.V.:Modelos de fragmentación por voladura de las rocas.ARTPRESS. Dniepopetrovsk, 2006.ISBN 966-348-056-4.
77. Kucheriaviy, F.I.;Drukovanny,M.F. y Gaek, Y.B.: Explosiones brevemente retardadas en
las canteras. Gosgortexizdat, 1962.
78. Kutusov ,B.N.:Fragmentación mecánica por voladura de las rocas .M.Nedra,1973.
79. Kutusov,B.N.:Trabajos de voladuras.M.,Nedra.1974.
80. Kutusov ,B.N.:Trabajos de voladura .M.,Nedra.1980.
81. Kutusov,B.N.;Komashenko,V.I.,Noskov,V.F.;Bobrishev,A.A.;Kriukov,V.P.;Tarasenko,
V.P.;Gavdrajmanov, S.B.;Gorbonos, M.G.: Trabajos práctico y de laboratorio de
fragmentación de rocas por voladura. Nedra,1981.
82. Kutusov,B.N.;Valujin, Y.K.;Davidov,S.A.y

otros.:Proyección de

los

trabajos

de

voladura.Nedra,1983.
83. Kutusov,B.N.;Skorovatov,V.M.;Erofiev,
Artillero.M.,Nedra,1988.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

V.N.;Misiniest,V.N.

y

otros.:Manual

del

�Anexos

Tesis Doctoral

84. Kutusov ,B.N. y Graievtsky, M.M.:Comparación tecnico-económica de los sistemas no
electricos y eléctricos de iniciación de cargas. Gorniy Journal 2000. Nº5.
85. Landau, L.D.y Livshits, E.M.:Mecánica de los medios contínuos.Gostexizdat,1962.
86. Langefors, U. y Kihlstrom, B.: Voladuras de rocas. Editorial Urmo, 1976.
87. Leyva, R.V.:Informe ingeniero-geológico del Trasvase Sabanalamar-Pozo Azul. Empresa
de Investigación y Proyectos Hidráulicos de Holguín “Raudales”.2005.
88. Lijin ,P.A.;Zilbersmith,V.G. y Pravin ,A.B.:El conjunto de barrenos en el laboreo de
excavaciones mineras.Nedra, Moscú.1973.
89. López, H.Z.:Vías para aumentar la efectividad de la tecnología de laboreo de las
excavaciones en la mina Mercedita. Trabajo de diploma. ISMMM.1988.
90. López Jimeno, E.: Implantación de un método de cálculo y diseño de voladuras en banco.
Tesis Doctoral ETS de ingenieros de minas de Madrid, 1986.
91. López Jimeno,E et al.: Manual de perforación y voladuras de rocas. Instituto tecnológico
geominero de España. Serie: tecnología y seguridad minera, Madrid, 1994.
92. López Jimeno,E et al.: Manual de perforación y voladuras de rocas. Instituto tecnológico
geominero de España. Serie: tecnología y seguridad minera, Madrid, 2000.
93. López Jimeno,E et al.: Manual de perforación y voladuras de rocas. Instituto tecnológico
geominero de España. Serie: tecnología y seguridad minera, Madrid, 2003.
94. Lukianov,V.G.

y

Gromov,A.D.:Laboreo

de

excavaciones

mineras

de

exploración.,M.Nedra.1999.(En soporte digital).ISBN 5-247-03837-1.
95. Marinos,P.;Hoek,E. y Marinos,V.:Variability of the ingineering properties of rock masses
quantified by the geological strength:the case of ophiolites with special emphasis on
tunnelling.Bull.Geol.Env.,65/2,129-142.2006.
96. Martínez ,T.F.y Soffí, M. P.: Experimentación de la explosión de contorno en la Mina
Mercedita. ISMM. Trabajo de Diploma .1987.
97. Matveichuk,V.V. y Chursalov,V.P.:Trabajos de voladura. Akademichesky Proyect. Serie
“Gaudeamus.”2002. En soporte digital. ISBN 5-8291-0261-7.
98. Mielnikov,N.V.:Manual

de

construcción.M.GSI,1962.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

los

trabajos

de

perforación

y

voladura

en

la

�Anexos

Tesis Doctoral

99. Mielnikov, N.V y Marchenko, L.N.:Estructura racional de la carga como

método de

aumentar el trabajo útil de la explosión. Gorny Journal,1963,Nº1.
100.

Mielnikov, N.V. y Marchenko L.N.:Estructura de la carga y energía de la

explosión.Nedra,1964.
101.

Mielnikov, L.L.:Construcción de obras subterráneas de gran sección en rocas

resistentes.M.,Nedra ,1974.
102.

Mielnikov,N.I.:Laboreo y fortificación de excavaciones mineras. M.Nedra.1988.

103.

Mindely ,E.O.:Trabajos de perforación y voladura en el laboreo de excavaciones

mineras.M.,Gosgortiejisdat,1954.
104.

Mindely,E.O.:Fragmentación de rocas.Nedra,1974.

105.

Mondejar, O. O.: Propuesta de sostenimiento para excavaciones subterráneas bajo la

influencia sísmica en la región Oriental de Cuba. Tesis Doctoral. ISMMMANJ. 2001.
106.

Mossakovsky,Y.V.:Valoración económica de las inversiones en la industria minera.

Editorial de la Universidad Estatal de Minería de Moscú. Moscú .2004a.ISBN 5-74180321-0.
107.

Mossakovsky,Y.V.:Economía de la industria minera. Editorial de la Universidad

Estatal de Minería de Moscú. Moscú .2004b. ISBN 5-7418-0292-3.
108.

Mosiniets,V.N.:Acción

fragmentante

y

sísmica

de

las

voladuras

en

las

rocas.M.,Nedra,1976.
109.

Noa ,M.R.:Indicaciones metodológicas para la elección del método de arranque de las

rocas durante el laboreo de excavaciones subterráneas horizontales de pequeña y mediana
sección en Cuba Oriental.Tesis Doctoral.ISMMANJ.2003.
110. Noskov, V.F.; Komashenko, V.I.y Zhabin, N.I.: Trabajos de perforación y voladura en
las labores subterráneas y a cielo abierto. Nedra. Moscú. 1982. 320 Pag.
111. Nurmujamedov ,V.K.: Ejemplos y problemas de tecnología de la producción minera.
Nedra. Moscú. 1973. 292 Pag.
112. Oksanich, I.F.y Mironov, P.S.:Regularidades de la fragmentación de rocas con la
explosión y pronostico de la composición granulometrica. Nedra. Moscú. 1982.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

113. Otaño Noguel, J.: Elementos de física de las rocas. Editorial Pueblo y Educación, La
Habana, 1981.
114. Otaño Noguel,J.:Estado tensional del macizo de rocas por la líneas de cargas al cortar
bloques de marmol con mecha detonante en barrenos rellenos de agua.Revista Minería y
Geología.1-1983.
115. Otaño Noguel, J.: El corte de monolitos y bloques de mármol por el método
hidroexplosivo. Tesis de Grado Científico, ISMMANJ, 1984.
116. Otaño Noguel, J.: Fragmentación de rocas con explosivos. Editorial Félix Varela, La
Habana, 1998.
117. Otaño Noguel, J.: Acción de la explosión en las rocas ligadas. Diplomado de voladuras,
módulo 3, UNL, Loja, Ecuador, 1998.
118. Olofsson, S.O.: Applied explosives technology for construction and mining. Applex,
1990.
119. Palacios, G.: Perfeccionamiento de los trabajos de voladura en el yacimiento XX
Aniversario. Tesis de Maestría. ISMMANJ, 1997.
120. Palacios Greco, L.: Proyecto de actualización minera del yacimiento de calizas

para

áridos “La Inagua”, Santiago de Cuba, 2001.
121. Paramonov,G.P.;Artiomov,V.A.;Kovalievsky,V.N.y

Vinogradov,Y.I.:Tecnologías

especiales de voladura en la geología, la minería y la extracción de gas y petróleo.
Instituto Estatal de Minas “G.V. Plejanov” .San Petersburgo.2004.ISBN 5-94211 -232-0.
122. Paramonov,G.P.;Vinogradov,

Y.I.;Artiomov,V.A.

y

Kovalievsky,V.N.:Teoría

de

detonación de las sustancias explosivas industriales.Instituto Estatal de Minas
“G.V.Plejanov”.San Petersburgo.2004.ISBN 5-94211-173-1.
123. Pedro Alexandre, A. M.: Metodología para el diseño de las voladuras en las canteras de
áridos. Tesis Doctoral. ISMMANJ,2006
124. Pokrosky , G.I. y Fedorov,F.S.:Acción del golpe y la explosión en los medios
deformables. Prometroizdat, 1957.
125. Pokrovsky , G.I.: La Explosión.M.Nedra,1980

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos
126. Pokrovsky,

Tesis Doctoral
G.I.:

Tecnología

de

Construcción

de

obras

subterráneas

y

minas.M.,Nedra,1977.
127. Porotov,G.S.:Métodos matemáticos de modelación en Geología. Instituto Estatal de
Minas “G.I.Plejanov”.San Petersburgo, 2006.ISBN 5-94211-140-5.
128. Riats , M.V. y Chernishev, S.N.:Agrietamiento y propiedades de las rocas
agrietadas.M.,Nedra,1970.
129. Rigñack ,S.W.y Hinojosa ,M.R.:Repercusión e impactos ambientales en mina Amores.
Trabajo de Diploma. Universidad de Holguín.2004.
130. Rocscience Inc.:DIPS versión 5.103.Ontario.Canadá.2004.
131. Rodríguez Córdova, R.: Economía y recursos naturales. Editorial de la Universidad
Autónoma de Barcelona.2002.
132. Rouabhi,A. :Comportememnt et fragmentation dynamiques des matériaux quasi-fragiles.
Fontainebleau.

Escuela

Nacional

Superior

de

Minas

de

Paris.

Thesis

Doctoral.2004.Descargado de:http://pastel.paristech.org/ Enero,2008.
133. Sadovsky ,M.A.: Investigaciones experimentales de la acción mecánica de la onda de
choque de la explosión..M.Editorial A.C. URSS.1945
134. Sadovsky, M.A.:Acción mecánica de las ondas de choque aéreas según los datos de las
investigaciones experimentales.”Física de la explosión”,Nº1.1952.
135. Salazar,P.Y.:Estrategia de Gestión ambiental en la Planta de Beneficio de concentrados
de cromo “Rafael Orejón Forment”.Trabajo de Diploma.Universidad de Holguín .2005.
136. Sargentón, R.G. ;Martinez,G.F.y Soffí,M.P.: Perfeccionamiento de la tecnología de los
trabajos de perforación y voladura en la Mina Mercedita. Revista Minería y Geología
.ISMM. 1993.
137. Sargentón, R.G. y Quiroga, S. V.: Selección efectiva de cueles al excavar túneles.
Memorias II Congreso Cubano de Geología y Minería .1994.
138. Sargentón ,R.G. y López ,P.O.: Producción de explosivos granulados a pie de obra.
Memorias XV Forum de Ciencia y Técnica.1995.
139. Sargentón, R. G.: Perfeccionamiento de los trabajos de perforación y voladura en la
excavación de túneles en Cuba Oriental. Tesis de Maestría, ISMMM, 1997.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

140. Sargentón, R.G.y Batista,L.J.:Mecanismo de rotura de las rocas en el cuele en cuña.
Revista Minería y Geología ,V.21 n.4, 2005.ISNN 0258 5979.
141. Sargentón,R.G.:Proyecto de Construcción de los túneles del Trasvase Sabanalamar-Pozo
Azúl.

Empresa

de

Investigación

y

Proyectos

Hidráulicos

de

Holguín

“Raudales”.Holguín.2005.
142. Sargentón,R.G.:Criterios para la proyección de voladuras en la excavación de obras
subterráneas.CD-ROOM.

ISBN:978

959

1605436.

III

Conferencia

Científica

Internacional de la Universidad de Holguín.2007a.
143. Sargentón ,R.G.:Programa informático en EXCEL sobre WINDOWS XP para el cálculo
de la onda de choque con cargas compactas (onchococompacta) y de la onda de presión
con cargas desacopladas (onchocodesacopladas).En soporte digital. Universidad de
Holguín.2007b.
144. Sargentón ,R.G.:Programa informático en EXCEL sobre WINDOWS para el cálculo del
campo tensional con cargas compactas (camtenscompacta) y con cargas desacopladas
(camtensdesacopladas).En soporte digital.Universidad de Holguín.2007c.
145. Sargentón ,R.G.:Programa informático en EXCEL sobre WINDOWS para el cálculo del
impacto económic.En soporte digital.Universidad de Holguín.2007d.
146. Sargentón,R.G.:Criterio de triturabilidad para la proyección de los cueles rectos
triturantes con taladros de compensación. Revista Minería y Geología ,V.23 n.4,
2007d.ISNN 1993 8012.
147. Sedov, L.I.: Mecánica del medio continuo. Tomo 1.M.Nauka.1976.
148. Seidu Amadu, J..: Influencia de la construcción de cargas de sustancias explosivas sobre
el estado tensional del macizo y los parámetros de la explosión en las canteras de áridos.
Tesis Doctoral.ISMMMANJ.2007.
149. Seinov,N.P.;Zharikov,B.S.;Beliaev,N.V. y otros.:Sobre la efectividad de la utilización
del atraque activo. Tomado de: Voladura .Nº71/28.M.Nedra.1972.
150. Seinov,N.P.:Sobre las vías para elevar el trabajo mecánico de la explosión. Voladura
Selección 73/30.Trabajos de perforación y voladura en la economía. Nedra.
M..1974.Pag. 80-84.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

151. Semeniak,S.Y.:Aumento de la efectividad del arranque de las rocas en base a la
utilización de cargas con propiedades preestablecidas. Resumen de la disertación en
opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas (en soporte digital).Instituto
Estatal de Minas de San Peterburgo (SPMI) “G.I.Plejanov”.Centro de Redacción y
Edición. San Petersburgo,2006.
152. Shapiro,V.F.;Boev,A.V. y Litvinobich,N.V.: Perfeccionamiento de los parámetros de
los trabajos de perforación y voladura al laborear excavaciones mineras. Gorniy Journal.
1985. No.2.
153. Shapiro,V.F. y Pozdniakov, B.V. Método estadístico de calculo de los parámetros de los
trabajos de perforación y voladura al laborear excavaciones mineras. FTPRPI. Abril.
1987. Nauka. Novosibirsk. 1987.
154. Shapiro, V.F.: Clasificación de las rocas según su explosionabilidad al laborear
excavaciones. FTPRPI. Marzo 1988. Nauka. Novosibirsk . 1988.
155. Shapiro,V.F.:Valoración de la efectividad de la estructura de los cueles al laborear
excavaciones con la utilización de un conjunto de barrenos profundos. Problemas físico técnicos de la explotación de componentes útiles. (FTPRPI). Abril 1989. Pag 95 - 103.
Nauka .Novosibirsk . 1989.
156. Shejurdin ,B.K.: Cuaderno de trabajos mineros ,de laboreo y fortificación de
excavaciones.M,Nedra,1985.
157. Shemiakin, E.I.:Sobre las ondas de tensiones en rocas resistentes. Problemas físicotécnicos de la explotación de yacimientos útiles.1963.Nº5.
158. Shemiakin, E.I.:Tecnología y seguridad de los trabajos de voladura. MVK de Voladura
,2006.(Voladura , ISNN 0372-7009;ejemplar 96/53).
159. Shuifer, M.I. y Azarkovich, A.E.:Sobre criterios cuantitativos para determinar el límite
del laboreo por voladura de los fosos de las obras de envergadura. Hidroproyecto.
Numero 83.M,1982.
160. Skobelina,V.P.;Liubek,Y.V. y Katisheva, E.G.:Estadística. Centro de Redacción y
Edición del Instituto Estatal de Minas “G.I.Plejanov”.San Petersburgo , 2005.ISBN 594211-154-5.En soporte digital. Descargado de:www.spmi.ru.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

161. Slaughter, S.: Efecto de la perforación en los resultados de una voladura.
Concretonline, Madrid, 2005.
162. Staniukovich, K.P.: Movimientos no estacionarios del medio contínuo. M.Nauka,1971.
163. Sujanov,A.F.:Premisas de la teoría de la fragmentación de las rocas por
voladura.”Cuestiones de la teoría de fragmentación de las rocas por la acción de la
explosión”.Editorial Academia de Ciencias de la URSS.1958.
164. Sujanov ,A.F. y Kutuzov,B.N.: Fragmentación de rocas. Editorial Nedra, Moscú, 1967.
165. Taranov, P.Y.:Trabajos de perforación y voladura.M.,Nedra,1964.
166. Terrero ,S.K.:Repercusión de los impactos en el medio socioeconómico en la mina
Mercedita.Trabajo de diploma.Universidad de Holguín.2003.
167. Tesfaye,W. y Alemahu,W.:Perfeccionamiento de los trabajos de perforación y voladura
en la construcción de excavaciones horizontales en la mina “El Cobre”.Trabajo de
Diploma. ISMMM.1990.
168. Trincado,C.C.;Pérez ,D.A.;Almenares ,P.R.y Cobo,C.J.:Proyecto del Trasvase EsteOeste. Túneles del tramo Melones-Sabanilla. Túnel Yagrumal-Guaro. Empresa de
Investigación y proyectos hidraúlicos de Holguín.2005.
169. Turuta,N.U.;Blagadorenko,Y.L.y Karspinsky,A.V.:Sobre algunas particularidades de la
transmisión de la energía de la explosión en rocas agrietadas. Tomado de :Voladura.
Selección 73/30.Trabajos de voladura en la Economía Nacional.M.Nedra.1974.
170. Ugalde, Y. A.: Estudio geomecánico de la mina Merceditas. (Trabajo de Diploma).
ISMMANJ. 2000.
171. ULAEX S.A. Unión Latinoamericana de Explosivos, S.A. Editorial SI-MAR

S.A,

Sevilla, 1999.
172. ULAEX S.A. Exposición para Expocaribe, 2003.
173. Unión Química. Ministerio de la Industria Básica, 2004.
174. Utkina,S.I.:Economía de la empresa minera. Editorial de la Universidad Estatal Minera
de Moscú.2003.ISBN 5-7418-0226-5.
175. Vinogradov,E.Y.:Investigación de la efectividad de la ranura de corte para disminuir la
acción sísmica en la construcción de túneles. En: Los componentes útiles de Rusia y su

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

asimilación (en soporte digital).Memorias del Instituto Estatal de Minas de San
Peterburgo.T 167,Parte I. Redactor V.S.Litvinienko.Editorial SPMI,2006.
176. Voss, B.: Blasting technology. The big picture. World Mining Equipment. Vol. 25, No.3,
39-40 p, 2001.
177. Walker, S.: Blasting technology. Cutting down to size. World Mining Equipment. Vol.
25, No.3, 42 p, 2001.
178. Wolf, M.: Blasting technology. Going with a bang. World Mining Equipment. Vol. 2,
No.2, 12-14 p, 1999.
179. Xanukaev,A.N.: Energía de las ondas de tensión en la fragmentación de rocas por la
explosión. Gosgortexizdat, 1962.
180. Xanukaev, A.: Procesos físicos en el arranque de rocas con explosivos. Editorial Nedra,
1974.
Directorio de Internet

181. http://www.unam.mx/terracerias/tema5b.html.17/06/2005.pág.6
182. http://www.iimp.org.pe/tratec/minería/4/2-3html.20/01/2006.pág.1
183. http://www.mineranet.com.ar/loscarbonatos.asp 21/01/2006 pág.1
184. http://www.editec.cl/mchilena/abri2003/articulo/tecnicas.htm.5/07/05.pág.2
185. http://www.editec.cl/mchilena/abri2003/articulo/tronaduras.htm.3/08/05.pág.1
186. http://www.osso.org.co/doc/tesis/2003/vibracion/b.pdf.13/06/05.pág.2
187. http://www.concretonline.com/jsp/explosivos.jsp.16/06/05.pág.3
188. http://www.european-patent-office.org
189. http://rocks.ensmp.fr
190. www.sbras.ru
191. www.misd.nsc.ru
192. www.probertencyclopaedia.com/rocks.htm
193. www.rocscience.com
194. www.ismm.edu.cu
195. www.rusimet.ru/minjournal
196. www.spmi.ru

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos
197. www.ensmp.fr
198. www.minas.upm.es
199. http://rocks.ensmp.fr/
200. http://pastel.paristech.org/
201. www.imprimerie.polytechnique.fr
202. www.sciencedirect.com

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXOS

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla de Anexos
Anexo 1

Valores de las características de resistencia y de las propiedades másicas, acústicas y elásticas
y de los parámetros minero-tecnológicos de las litologías objeto de estudio en los macizos
rocosos de las minas y trasvases objeto de investigación.
Anexo 2

Características del agrietamiento en los macizos objeto de estudio en las minas y trasvases
objeto de investigación.
Anexo 3

Características de las excavaciones objeto de estudio.
Anexo 4
Levantamiento de la sección transversal de las excavaciones subterráneas objeto de estudio
Anexo 5
Comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción (base) en las minas y
trasvases objeto de investigación.
Anexo 6
Gráficos del comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción (base) en las
minas y trasvases objeto de investigación.
Anexo 7
Gráfico del comportamiento de la velocidad mensual de avance.
Anexo 8
Parámetros principales de las ondas de choque y de presión en las litologías objeto de estudio
en los macizos en investigación.
Anexo 9.
Gráficos de los campos tensionales producidos por una carga compacta de tectrón en las
litologías donde están enclavadas las obras en investigación.
Anexo 9A
Determinación del campo tenso-deformacional con cargas compactas de sustancia explosiva
en las litologías objeto de estudio en las minas y trasvases.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Anexo 9B
Determinación

del campo tenso-deformacional

con cargas

desacopladas de sustancia

explosiva en las litologías objeto de estudio en las minas y trasvases.
Anexo 10
Parámetros del campo tenso-deformacional con cargas de sustancias explosivas compactas y
desacopladas en las litologías objeto de estudio y los macizos objeto de investigación
Anexo 11
Comportamiento de los principales indicadores de las voladuras experimentales
Anexo 12
Distribución estadística de los indicadores de las voladuras experimentales.
Anexo 13
Registro fotográfico de los contorneados de las excavaciones en los emboquilles.
Anexo 14
Pasaportes de las voladuras experimentales.
Anexo 15
Parámetros de los cueles
Anexo 16
Procedimiento de cálculo de los impactos económicos de la investigación

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 1
Valores de las características de resistencia y de las propiedades másicas, acústicas y elásticas y de los
parámetros minero-tecnológicos de las litologías presentes en los macizos rocosos de las minas y trasvases
en investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Valores de las propiedades másicas.
Nº
Litología
Densidad ,kg/m³
Masa volumétrica,kg/m³
Porosidad Total,%
Valor
A.%
Valor
A,%
Valor
A,%
Mina:Mercedita
1 Dunitas
2770
10,39
2660
4,70
3,97
2 Cromitas
3980
11,83
3920
4,02
1,51
3 Serpentinita.
2530
9,90
2460
1,98
2,77
4 Peridotita
2860
10,71
2830
10,95
1,05
5 Gabro
2870
9,65
2540
8,51
11,50
Mina :Amores
1 Dunitas
2790
11,45
2700
11,11
3,23
2 Harzburgitas
2790
10,71
2700
11,50
3,23
3 Serpentinitas
2860
10,82
2830
10,70
1,05
4 Cromitas
3950
10,57
3850
10,62
2,53
Mina:El Cobre
1 Porfirita andesiticas
2750
10,72
2560
10,87
6,91
2 Tobas andesíticas
2690
5,54
2570
10,54
4,46
3 Areniscas tobaceas
2910
9,68
2490
8,80
14,43
Trasvase :Caney-Gilbert
2910
10,8
2300
4,20
20,96
1 Tobas
2840
9,6
2210
3,90
22,18
2 Aglomerados
Trasvase:Sabanalamar-Pozo Azul
1 Aleurolitas
2750
11,8
2080
4,05
24,36
2 Esquistos verdes
2710
10,4
2600
3,90
4,06
3 Calizas arcillosas
2710
9,9
2330
4,20
14,02

Fuente: Noa (2003)
M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

6,50
7,90
6,90
10,50
9,30
4,17
8,03
4,50
4,17
7,50
7,20
9,50
8,60
7,80

8,3
7,8
8,5

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Valores de las características de resistencia de las litologías presentes en las minas y trasvases en investigación.
Características de resistencia estática
Nº Litología

Características de resistencia dinámica

[σ ], MPa

[σ ],MPa

[σ ] ,MPa [σ ] ,MPa

[σ ],MPa

Valor

Valor. A,%

Valor A,%

Valor . A,%

e
c

A.%

e
t

e
cor

d
c

Valor

d
t

A.%

[σ ] ,MPa
d
cor

Valor. A,%

Dinamicidad
Comp Tracción

k dc

k dt

Mina:Cromita
1
2
3
4
5

Dunitas
Cromitas
Serpentinita.
Peridotita
Gabro

43,34
67,70
29,43
31,25
43,22

27,25
23,63
23,96
26,76
29,73

4,65
7,00
4,14
4,51
4,57

24,20 8,20 25,50 687,26 27,25
26,82 12,57 24,52 1037,45 23,63
21,58 6,37 22,23 472,48 23,96
23,41 6,85 25,43 496,28 26,76
25,58 8,11 27,31 680,81 29,73

15,46
22,44
13,94
15,01
15,08

24,20
26,82
21,58
23,41
25,58

57,37
87,98
44,61
47,98
56,80

25,50
24,52
22,23
25,43
27,31

15,86
15,32
16,05
15,88
15,75

3,32
3,21
3,37
3,33
3,30

72,9
73,9
31,25
67,7

23,90
21,61
20,45
19,60

4,86
4,14
4,51
6,87

22,58 10,87 23,24 1156,29
25,20 10,10 23,41 1172,76
21,18 6,85 20,82 496,28
20,41 12,45 20,01 1066,43

16,19
13,94
15,01
21,93

22,58
25,20
21,18
20,41

76,07
70,69
47,98
87,16

23,24
23,41
20,82
20,01

15,86
15,87
15,88
15,75

3,33
3,37
3,33
3,19

18,30 19,29 46,98 17,265 15,63
62,43 21,43 146,36 22,98 15,77
12,76 14,52 71,77 15,19 15,67

3,44
3,44
3,44

20,98 19,65
10,94 18,93

Mina:Amores
1
2
3
4

Dunitas
Harzburgitas
Serpentinitas
Cromitas

23,90
21,61
20,45
19,60

Mina:El Cobre
1 Porfirita andesiticas
2 Tobas andesíticas
3 Areniscas tobaceas

25,40 15,24 5,32 19,29 6,71 17,27 396,90 15,24
72,26 24,53 18,15 21,43 20,91 22,98 1139,18 24,53
85,00 15,86 3,71 14,52 10,25 15,19 1331,64 15,86

Trasvase:Caney-Gilbert
1 Tobas
2 Aglomerados

25,60 24,45
40,00 20,05

6,10 19,65
3,18 18,93

7,21 22,05
6,51 19,49

419,33 24,45
655,20 20,05

50,50
45,58

24,45 16,38
20,05 16,38

3,44
3,44

25,5 22,39
24,3 107,23
22,6 34,20

24,05 16,12
23,1 15,57
21,6 15,97

2,86
1,65
2,54

Trasvase: Sabanalamar-Pozo Azul
1 Aleurolitas
2 Esquistos verdes
3 Calizas arcillosas

11,80
176,00
21,70

22,6
21,9
20,6

2,60
4,00
3,30

25,5 3,20 24,05 190,20
24,3 15,32 23,1 2740,95
22,6 4,89 21,6 346,64

22,6
21,9
20,6

7,43
6,59
8,38

Observación: Datos de las Características de resistencia estática de las rocas. Fuente: Noa (2003)

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 3 Valores de las propiedades acústicas de las rocas
Nº
Litología
Velocidad de las ondas,m/s
Rigidez Acústica
E,MPa
3
Vl
A.% Vt
A,%
J, m/s kg/m A,%
Valor
A,%
Mina:Mercedita
1 Dunitas
4578
9,8
2616
9,7
1,27.107
9,8 23841
9,7
7
2 Cromitas
5429 10,1
3016
9,9
2,16.10
10,1 46228
9,9
3 Serpentinita.
3783 12,3
2225
11,9
9,57.106
12,3 15475
11,9
4 Peridotita
4403
9,6
2380
9,4
1,26.107
9,6 20954
9,4
7
5 Gabro
4930
9,8
2595
9,2
1,41.10
9,8 25281
9,2
Mina:Amores
1 Dunitas
4411
12
2595
11,8
1,23.107
12 23206
12,0
7
2 Harzburgitas
3618 11,9
2067
11
1,01.10
11,9 14995
11,9
3 Serpentinitas
4403 10,6
2446
10,6
1,26.107
10,6 21847
10,6
4 Cromitas
5604
9,9
3029
9,5
2,21.107
9,9 46881
9,9
Mina:El Cobre
1 Porfirita andesititas
5520 15,5
2950
16,1
1,52.107
15,5 33600
12
2 Tobas andesíticas
5040 14,7
2800
15,9
1,36.107
14,7 68330
12,5
3 Areniscas tobaceas
5220 13,9
2900
14,7
1,52.107
13,9 32700
12,3
Trasvase:Caney-Gilbert
1 Tobas
4954
9,9
2477
12,5
1,44.107
9,9 23806
9,9
2 Aglomerados
3300 10,1
1810
13,1
9,37.106
10,1 11955
10,1
Trasvase:Sabanalamar-Pozo Azul
1 Aleurolitas
3250 12,3
1083
13,2
8,94.106
12,3 60000
15,3
2 Esquistos verdes
5750 11,8
3194
12,6
1,56.107
11,8 76000
12,8
7
3 Calizas arcillosas
4078 10,8
1359
13,2
1,11.10
10,8 73000
11,9

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

μ
Valor A,%

G,MPa
Valor
A,%

0,258
0,277
0,235
0,294
0,308

9,7
9,9
11,9
9,4
9,2

18958
36207
12526
16199
19322

9,7
9,9
11,9
9,4
9,2

0,24
0,26
0,28
0,29

11,9
11,5
10,6
9,7

18784
11923
17111
36240

23,90
21,61
20,45
19,60

0,30
0,28
0,28

11
11,9
12

23932
21090
24473

16,1
15,9
14,7

0,33
0,28

9,9
10,1

13103 21,61
8840 20,45

0,24
0,28
0,30

12,1 3,23.103
11,0 2,77.104
10,6 5,0.103

12,3
11,8
10,8

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Valores de los parámetros minero-tecnológicos de las rocas
Nº

Índice de Fortaleza,

Litología

f

*
P

f

Triturabilidad, Vmax***

f

**
B

Valor

A,%

Volabilidad,q****,kg/m³
Valor

A,%

0,43

27,25

Índice de Fragilidad
Valor

A,%

Mina:Mercedita
1 Dunitas
2 Cromitas
3 Serpentinita.
4 Peridotita
5 Gabro

4
7
3
3
4

5

7,0

10,33

9,32

25,725

7

6,4

6,51

0,68

23,63

9,67

25,225

4

6,2

11,01

0,29

23,96

7,11

22,77

4

8,0

10,5

0,31

26,76

6,93

25,085

5

7,77

9,42

0,43

29,73

9,46

27,655

7
7
3
7

7

6,30

21,31

0,73

11,45

15,00

23,24

7

4,27

19,10

0,74

10,71

17,85

23,41

4

5,26

19,90

0,31

10,82

6,93

20,82

7

6,00

20,80

0,68

10,57

9,85

20,01

3
7
9

4

2,5

20,25

0,25

15,24

4,77

17,27

7

7,01

24,70

0,72

24,53

3,98

22,98

8

7,10

14,58

0,85

15,86

22,91

15,19

3
4

4

3,59

24,45

0,26

24,45

4,20

22,05

5

5,17

20,05

0,40

20,05

12,58

19,49

2

-

-

0,12

22,6

4,54

24,05

14

-

-

1,76

21,9

44,00

23,1

3

-

-

0,22

20,6

6,58

21,6

Mina:Amores
1 Dunitas
2 Harzburgitas
3 Serpentinitas
4 Cromitas
Mina : El Cobre
1 Porfirita andesiticas
2 Tobas andesíticas
3 Areniscas tobaceas
Trasvase:Caney-Gilbert
1 Tobas
2 Aglomerados

Trasvase:Sabanalamar-Pozo Azul
1 Aleurolitas
2 Esquistos verdes
3 Calizas arcillosas
Observación:

1
18
2

*
P - índice de fortaleza según
**
B -índice de fortaleza según

f
f

Protodiaconov:
Barón . Datos de Triturabilidad

q****-volabilidad según Pokrovsky.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

***
Vmax
:Fuente Noa (2003).

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 2
Características del agrietamiento en los macizos de las minas y trasvases donde se realizaron las investigaciones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

ANEXO 2.1
Características del agrietamiento en mina Mercedita

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

�Anexos

Gráfico 1 Principales planos de agrietamiento

Tesis Doctoral

Gráfico 2 Rosa de agrietamiento

Gráfico 3 Histograma de frecuencia de la abertura de las grietas.

Gráfico 4 Histograma de frecuencia del espaciamiento entre grietas. Gráfico 5 Histograma de frecuencia del tipo de grieta. Gráfico 6 Histograma de frecuencia del tipo de relleno.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

ANEXO 2.2
Estudio del agrietamiento en la mina Amores

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

�Anexos

Gráfico 1 Principales planos de agrietamiento

Gráfico 5 Histograma de frecuencia del tipo de grieta.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

Gráfico 2 Rosa de agrietamiento

Gráfico 3 Histograma de frecuencia de la abertura de las grietas.

Gráfico 4 Histograma de frecuencia del espaciamiento.

Gráfico 6 Histograma e frecuencia del tipo de relleno.

�Anexos

ANEXO 2.3
Estudio del agrietamiento en la mina El Cobre

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

�Anexos

Tesis Doctoral

Gráfico 2 Rosa de agrietamiento

Gráfico 1 Principales planos de agrietamiento

Gráfico 4 Histograma de frecuencia del espaciamiento

Gráfico 3 Histograma de frecuencia de la abertura de las grietas.

Gráfico 6 Histograma e frecuencia del tipo de relleno.
.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Gráfico 5 Histograma de frecuencia del tipo de grieta

�Anexos

ANEXO .2.4.
Estudio del Agrietamiento en el Trasvase Caney - Gilbert

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

�Anexos

Gráfico 1 Planos principales de agrietamiento Trasvase Caney-Gilbert

Gráfico 4Histograma de frecuencia del espaciamiento de las grietas

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

Gráfico 2 Rosa de agrietamiento Caney-Gilbert.

Gráfico 3 Histograma de freucnecia de la Abertura de las grietas

Gráfico 5 Histograma de frecuencia del tipo de relleno de las grietas.

Gráfico 6 Histograma e frecuencia del tipo de grietas.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 2.5
Estudio del agrietamiento en el Trasvase Este-Oeste. Etapa Melones-Sabanilla.
Túnel : Esperanza-En medio

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Gráfico 2 Rosa de agrietamiento

Gráfico 1 Principales planos de agrietamiento

Gráfico 3 Histograma de frecuencia de la abertura de las grietas.

Gráfico 4 Histograma de frecuencia del espaciamiento.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Gráfico 5 Histograma de frecuencia del tipo de grieta.

Gráfico 6 Histograma e frecuencia del tipo de relleno.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 3
Características de las excavaciones en las minas y trasvases donde se realizaron las investigaciones.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Dimensiones útiles, de proyecto y de laboreo de las excavaciones en investigación
Nº Obra subterránea

Dimensiones de proyecto
Sp, m2 Bp ,m Hp ,m Pp ,m

Dimensiones Útiles
Su , m2 Bu ,m Hu,m Pu,m

Dimensiones de laboreo
Sl,m2 Bl,m
Hl,m Pl,m

4,72
4,72

2,2
2,2

2,30
2,30

5,85
5,85

4,72
4,72

2,2
2,2

2,3
2,3

5,85
5,85

5,70

2,12

2,46

6,78

5,27

2,09

2,28

6,30

4,72
4,72

2,2
2,2

2,30
2,30

5,85
5,85

4,72
4,72

2,2
2,2

2,3
2,3

5,85
5,85

5,30

5,25

2,11
2,09

2,30
2,24

6,32
6,26

5,42
5,42

2,5
2,5

2,70
2,70

6,56
6,56

5,42
5,42

2,5
2,5

2,7
2,7

6,56
6,56

6,53
6,41

2,41
2,59

2,69
2,55

7,45
7,28

16,33 4,2
16,33 4,2
16,33 4,2

4,70
4,70
4,70

11,25
11,25
11,25

13,93
13,93
13,93

3,8
3,8
3,8

4,3
4,3
4,3

13,33 19,15 4,91
13,33 19,25 4,95
13,33 19,30 4,95

5,29
5,35
5,40

12,60
12,70
12,75

20,57
34,80
30,89
30,89

4,80
6,06
5,95
5,95

12,34
16,77
14,91
14,91

18,10
31,45
27,91
27,91

4,60
6,6
5,90
5,90

4,40
5,86
5,75
5,75

11,84
15,57
13,61
13,61

27,74
40,36
36,50
36,29

5,55
5,66
7,26
7,58

5,4
6,14
6,26
6,51

14,25
18,05
17,89
16,07

3,6
3,6

8,91
8,91

8,66
8,66

3,40
3,40

3,50
3,50

8,31
8,31

-

-

-

Mina:Mercedita
1
2
1
2
1
2
1
2
3
1
2
3
4

Socavón principal M-1
Galería principal de nivel
Mina: Amores
Socavón principal A-1
Galería de nivel E-1
Mina:Grande El Cobre
Galeria longitudinal nivel +0,0
Galería transversal nivel +30,0
Tasvase:Caney-Gilbert
Túnel principal
Túnel inclinado I
Túnel inclinado II
Trasvase:Melones –Sabanilla
Túnel toma
Túnel Esperanza-En medio
Túnel Ojo de Agua-Yagrumal
Túnel Ojo de Agua-Serones
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl
Túnel 1
Túnel 2

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

4,8
6,9
6,30
6,30

10,83 3,6
10,83 3,6

-

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Principales parámetros minero-tecnológicos de las excavaciones en investigación.
Nº Obra subterránea
Extensión, m Pendiente Dirección,Grados
H ,m

γ*

Carácter del frente

Mina Mercedita
1
2

Socavón principal M-1
Galería principal de nivel

600
200-300

0,008
0,008

285
250

120-350
120-350

75
69

Homogéneo
Homogéneo

1
2
1
2

Socavón principal A-1
Galería de nivel E-1
Mina Grande El Cobre
Galeria longitudinal nivel +0
Galería transversal nivel +30

300
150

0,008
0,008

290
265

120-250
120-200

15
29

Homogéneo

860
250

0,008
0,008

200-400
200-400

82
4

Homogéneo
Homogéneo

1
2

Tasvase:Caney-Gilbert
Túnel principal
Túnel inclinado I

1915
240

140/160
160

100-200
100-200

50
-

Heterogéneo
Heterogéneo

3

Túnel inclinado II

280

0,0003
0,1760,212
0,1760,212

100-200

-

0,003
0,003
0,003
0,003

180
180
180
180

0,0006
0,0006

90
90

Mina Amores

1
2
3
4
1
2

Trasvase:Melones –Sabanilla
Túnel toma
358
Túnel Esperanza-En medio 707
Túnel Ojo de Agua-Yagrumal 1383
Túnel Ojo de Agua-Serones
330
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl
Túnel 1
1200
Túnel 2
200

30-50
30-90
30-84
30-84
155
30

31
35
27

Homogéneo
Idem
Idem

17
-

Homogéneo
Idem

Observación: γ * - ángulo de intersección entre el sistema de grietas principal y el eje de la excavación subterránea
H- profundidad de ubicación de la excavación subterránea

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Idem

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla.3. Forma y parámetros geométricos de la sección transversal de las excavaciones
Nº

Obra subterránea

Forma sección transversal

Parámetros geométricos de la sección transversal

R,m

r,m

hp,m

hb,m

α

Β

B/H

Bóveda reducida, paredes verticales
Bóveda reducida,paredes verticales

1,52
1,52

0,58
0,58

1,47
1,47

0,73
0,73

35
35

55
55

0,86
0,92

Bóveda reducida,paredes verticales
Bóveda reducida,paredes verticales

1,52
1,52

0,58
0,58

1,47
1,47

0,73
0,73

35
35

55
55

0,92
0,93

Bóveda reducida,paredes verticales
Bóveda reducida,paredes verticales

1,59
1,59

0,60
0,60

1,73
1,73

0,77
0,77

35
35

55
55

0,90
1,02

Bóveda ovoidal,paredes verticales
Bóveda ovoidal,paredes verticales
Bóveda ovoidal,paredes verticales

4,20
4,20
4,20

1,17
1,17
1,17

1,35
1,35
1,35

-

46
46
46

44
44
44

1,12
1,12
1,12

Bóveda semicircular,paredes verticales
Herradura ,paredes circulares
Bóveda ovoidal,paredes verticales
Bóveda ovoidal, paredes verticales

2,4
3,45
6,3
6,3

2,3
2,3

2,4
1,2
1,2

2,4
-

38
38

180
52
52

1,03
0,92
1,16
1,16

3,60
3,60

1,117 0,92
1,117 0,92

-

35
35

54
54

1,0
1,0

Mina Mercedita
1
2

Socavón principal M-1
Galería principal de nivel

Mina Amores
1
2

Socavón principal A-1
Galería de nivel E-1
Mina Grande El Cobre

1
2
1
2
3

Galeria longitudinal nivel +0
Galería transversal nivel +30

Trasvase Caney-Gilbert
Túnel principal
Túnel inclinado I
Túnel inclinado II
Trasvase:Melones –Sabanilla
Túnel toma
Túnel Esperanza-En medio

1
2
3
4

Túnel Ojo de Agua-Yagrumal
Túnel Ojo de Agua-Serones

1
2

Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl
Túnel 1
Bóveda ovoidal, paredes verticales
Túnel 2
Bóveda ovoidal, paredes verticales

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Tipos de excavaciones y su sostenimiento.
Nº

Excavación

Destino

Laboreada por

Sostenimiento

Dirección

Plazo de
servicio,años

Apertura
Apertura y exploración

Peridotita
Peridotita

Arcos metálicos
Sin fortificación

285º
112º

20
10

Mina Mercedita
1
2

Socavón M-1
Galería principal de nivel
Amores

3

Socavón A-1

Apertura

harzburgitas

Cuadros metálicos

295

15

4

Galería E-1

Preparación y exploración

Dunitas

Sin sostenimiento

112º

10

5

Galería E-2

Preparación y exploración

Dunitas

Sin sostenimiento

112º

10

El Cobre
6

Galerias transversales

Preparación

Porfiritas andesititas

Sin sostenimiento

315º

10

7

Galerías longitudinales

Preparación

Tobas andesíticas

Madera

45º

10

Trasvase Caney-Gilbert
8

Túnel principal

Hidrotécnico sin presión

Tobas

Hormigón gunitado

140º y 160º

Más de 20 años

9

Túnel I

Servicio

Tobas

Idem

220º

Idem

10

Túnel II

Servicio

Tobas

Idem

340º

Idem

Trasvase Este –Oeste
11

Yagrumal –Ojo de Agua

Hidrotécnico sin presión

Calizas y aleurolitas

Idem

275º

Idem

12

Ojo de Agua-Serones

Idem

gabrodiabasas

Idem

275º

Idem

13
14

Túnel de toma
Túnel Esperanza-Enmedio

Hidrotécnico a presión
hidrotécncio sin presión

Serpentinitas
Serpentinitas

Hormigón gunitado
Idem

275º
275º

Sabanalamar –Pozo Azúl
17

Túnel 1

hidrotécnico sin presión

Esquistos cloríticos

Idem

275º

18

Túnel 2

Idem

aleurolitas

Idem

275º

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 4
Levantamiento de la sección transversal de las excavaciones subterráneas en investigación en las minas y trasvases.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Levantamiento de la sección transversal de la excavación en mina Mercedita. Voladuras de Producción.Socavón Principal
Seccion Ancho,m Altura,m
Sl,m2 Sp,m2 Kse Pexc,m Pproy, m Llmedia,m a,m
l, m λ, m
h ,m
H,m ρ
I
2,34
2,50 5,79 4,50 1,29
6,81
5,85
6,21 0,200 0,39
0,78
0,05 0,10 0,096
II
2,61
2,63 5,70 4,50 1,27
6,74
5,85
6,18 0,198 0,39
0,77
0,04 0,09 0,091
III
2,06
2,53 5,57 4,50 1,24
6,85
5,85
6,40 0,214 0,43
0,85
0,02 0,03 0,069
IV
2,07
2,36 6,14 4,50 1,36
7,90
5,85
7,16 0,198 0,38
0,75
0,06 0,12 0,104
V
2,11
2,24 5,31 4,50 1,18
6,23
5,85
5,92 0,156 0,31
0,62
0,00 0,01 0,052
VI
2,04
2,42 5,16 4,50 1,15
6,30
5,85
5,95 0,158 0,31
0,63
0,02 0,04 0,059
VII
1,94
2,48 6,74 4,50 1,50
6,74
5,85
6,36 0,211 0,42
0,85
0,02 0,05 0,060
VIII
1,94
2,48 5,37 4,50 1,19
6,71
5,85
6,33 0,210 0,42
0,84
0,02 0,05 0,060
IX
1,96
2,51 5,54 4,50 1,23
6,75
5,85
6,40 0,211 0,43
0,85
0,03 0,06 0,055
X
1,94
2,49 5,53 4,50 1,23
6,76
5,85
6,40 0,211 0,43
0,85
0,03 0,06 0,057
XI
2,00
2,53 5,76 4,50 1,28
6,87
5,85
6,51 0,215 0,43
0,87
0,03 0,06 0,056
XII
2,00
2,63 5,83 4,50 1,29
6,87
5,85
6,54 0,215 0,44
0,87
0,04 0,08 0,050
XIII
2,03
2,60 5,95 4,50 1,32
6,99
5,85
6,63 0,219 0,44
0,88
0,03 0,07 0,054
XIV
1,91
2,42 5,24 4,50 1,16
6,56
5,85
6,22 0,205 0,41
0,83
0,03 0,06 0,055
XV
1,99
2,57 5,91 4,50 1,31
6,98
5,85
6,62 0,218 0,44
0,88
0,03 0,07 0,054
Promedio
2,12
2,46 5,70 4,50 1,27
6,78
5,85
6,324 0,195 0,39
0,77
0,03 0,06 0,07

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tang ρ Grados
0,4485
24
0,4358
24
0,3790
21
0,4669
25
0,3282
18
0,3497
19
0,3514
19
0,3509
19
0,3374
19
0,3411
19
0,3400
19
0,3187
18
0,3345
18
0,3361
19
0,3345
18
0,38
20,92

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Levantamiento de la sección transversal de la excavación en mina Amores. Voladuras de Producción.Socavón A-1
Sección Ancho,m Altura,m
Sl, m2
Sp,m2 Kse Pexc,m Pproy,m Llmedia,m a,m
l, m
λ ,m h, m H,m
I
2,49
2,45
5,52
4,50 1,23
6,53
5,85
5,97 0,192 0,373 0,37 0,05 0,09
II
2,55
2,41
5,32
4,50 1,18
6,40
5,85
5,88 0,188 0,367 0,73 0,04 0,08
III
1,93
2,46
5,40
4,50 1,20
6,57
5,85
6,22 0,205 0,414 0,83 0,03 0,05
IV
1,99
2,31
5,84
4,50 1,30
7,63
5,85
6,99 0,191 0,368 0,74 0,05 0,10
V
2,04
2,24
4,99
4,50 1,11
6,01
5,85
5,74 0,150 0,302 0,58 0,01 0,03
VI
2,07
2,24
5,06
4,50 1,12
6,05
5,85
5,77 0,15 0,30 0,61 0,01 0,03
VII
2,02
2,24
5,18
4,50 1,15
6,04
5,85
5,78 0,15 0,30 0,61 0,02 0,04
VIII
2,01
2,23
5,18
4,50 1,15
6,03
5,85
5,77 0,15 0,30 0,61 0,02 0,04
IX
2,05
2,24
5,29
4,50 1,18
6,11
5,85
5,81 0,15 0,31 0,61 0,01 0,02
X
2,03
2,27
5,21
4,50 1,16
6,05
5,85
5,80 0,15 0,31 0,61 0,02 0,04
XI
2,05
2,24
5,29
4,50 1,18
6,11
5,85
5,81 0,15 0,31 0,61 0,01 0,02
Promedio
2,11
2,30
5,30
4,50 1,18
6,32
5,85
5,96 0,17 0,33 0,63 0,02 0,05

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

ρ
0,0937
0,0899
0,0573
0,0913
0,0485
0,0479
0,0450
0,0448
0,0506
0,0440
0,0506
0,0603

tang
Grados
0,4430
24
0,4334
23
0,3435
19
0,4369
24
0,3152
17
0,3132
17
0,3034
17
0,3027
17
0,3221
18
0,3000
17
0,3221
18
0,3487 19,17

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 3 Levantamiento de la sección transversal de las excavaciones. Mina El Cobre Voladuras de Producción .Mediciones realizadas en el nivel +0
Seccion Ancho,m Altura,m Sl,m2 Sp,m2 Kse Plab,m Proy.,m Llmedia,m a,m l ,m λ ,m h ,m H,m ρ ,m
tang ρ Grados
I
2,73
2,81 7,09
5,42 1,31
7,38
5,22
7,06 0,18 0,35 0,71 0,01 0,03 0,0464 0,3081
17
II
2,45
2,69 6,73
5,42 1,24
8,15
5,22
7,00 0,27 0,50 1,00 0,11 0,21 0,1644 0,5964
31
III
2,57
3,03 6,55
5,42 1,21
7,77
5,22
7,07 0,19 0,35 0,71 0,05 0,11 0,0994 0,4568
25
IV
1,68
1,12 5,06
5,42 0,93
6,82
5,22
5,82 0,15 0,28 0,56 0,05 0,09 0,1734 0,6139
32
V
2,44
2,49 6,01
5,42 1,11
6,94
5,22
6,15 0,15 0,29 0,58 0,04 0,08 0,1284 0,5227
28
VI
2,21
2,63 5,29
5,42 0,97
6,81
5,22
6,32 0,14 0,26 0,53 0,03 0,07 0,0768 0,3995
22
VII
2,60
3,00 6,52
5,42 1,20
7,22
5,22
6,79 0,16 0,32 0,65 0,03 0,06 0,0639 0,3633
20
VIII
2,92
2,74 7,45
5,42 1,37
8,03
5,22
7,38 0,18 0,35 0,70 0,05 0,10 0,0882 0,4291
23
IX
3,04
2,48 6,17
5,42 1,14
6,89
5,22
6,09 0,16 0,30 0,61 0,06 0,12 0,1314 0,5292
28
X
2,58
2,69 6,36
5,42 1,17
7,41
5,22
6,09 0,18 0,30 0,61 0,09 0,18 0,2160 0,6919
35
XI
2,43
2,49 5,64
5,42 1,04
7,06
5,22
6,62 0,16 0,33 0,66 0,17 0,34 0,0663 0,3701
20
XII
2,48
2,73 6,72
5,42 1,24
7,34
5,22
6,58 0,18 0,29 0,59 0,11 0,22 0,1156 0,4946
26
XIII
2,13
2,49 5,50
5,42 1,01
6,45
5,22
6,22 0,15 0,30 0,59 0,02 0,04 0,0379 0,2780
16
XIV
2,24
2,69 5,42
5,42 1,00
6,84
5,22
6,25 0,15 0,28 0,57 0,04 0,09 0,0943 0,4443
24
XV
2,35
2,47 6,18
5,42 1,14
7,80
5,22
6,93 0,19 0,35 0,69 0,07 0,13 0,1254 0,5162
27
XVI
2,04
2,32 4,70
5,42 0,87
6,56
5,22
5,58 0,16 0,29 0,59 0,07 0,15 0,1747 0,6164
32
XVII
2,99
3,10 6,95
5,42 1,28
7,57
5,22
7,18 0,18 0,36 0,72 0,02 0,04 0,0556 0,3380
19
XVIII
2,77
3,17 7,29
5,42 1,35
8,33
5,22
8,30 0,20 0,41 0,83 0,22 0,43 0,0042 0,0917
5
XIX
2,31
2,65 6,85
5,42 1,26
7,63
5,22
7,07 0,20 0,34 0,67 0,11 0,21 0,0795 0,4065
22
XX
2,00
2,77 7,11
5,42 1,31
8,08
5,22
7,56 0,19 0,36 0,72 0,07 0,14 0,0696 0,3795
21
XXI
2,42
2,98 8,38
5,42 1,54
7,99
5,22
7,84 0,19 0,37 0,75 0,04 0,07 0,0195 0,1983
11
XXII
2,14
2,68 5,54
5,42 1,02
7,07
5,22
6,47 0,17 0,31 0,62 0,07 0,60 0,0935 0,5955
31
XXIII
2,25
2,46 5,16
5,42 0,95
5,85
5,22
4,71 0,15 0,25 0,50 0,08 0,48 0,2433 0,4780
26
XXIV
2,23
2,53 6,30
5,42 1,16
8,07
5,22
7,24 0,18 0,34 0,69 0,06 0,67 0,1148 0,6665
34
XXV
2,34
3,04 9,94
5,42 1,83
9,59
5,22
9,13 0,23 0,46 0,91 0,23 0,88 0,0500 0,8766
41
XXVI
2,00
3,22 8,29
5,42 1,53
8,07
5,22
7,15 0,19 0,36 0,72 0,07 0,69 0,1283 0,6918
35
XXVII
2,52
2,72 6,38
5,42 1,18
7,32
5,22
6,72 0,17 0,34 0,67 0,05 0,65 0,0882 0,6507
33
XXVIII
2,37
2,97 6,52
5,42 1,20
7,40
5,22
6,35 0,17 0,30 0,60 0,07 0,59 0,1655 0,5844
30
XXIX
2,62
2,75 7,38
5,42 1,36
7,57
5,22
7,18 0,18 0,36 0,72 0,02 0,69 0,0556 0,6947
35
Prom
2,41
2,69 6,53
1,20
7,45
6,79 0,18 0,34 0,67 0,07 0,28
0,2791
16

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Levantamiento de la Sección transversal de la Excavación.Trasvase Caney-Gilbert. Lugar de medición Frente Nº1. Voladuras de Producción
Seccion Ancho,m Altura,m Sl,m2
I
4,25
5,20 19,06
II
4,30
5,20 19,05
III
4,80
5,29 19,08
IV
4,91
5,35 19,49
V
4,88
5,05 18,87
VI
4,89
5,30 19,24
VII
4,86
5,38 19,07
VIII
4,90
5,35 19,54
IX
4,97
5,09 19,04
X
4,91
5,30 19,25
XI
5,01
5,38 19,27
XII
4,88
5,05 18,98
XIII
4,99
5,33 18,95
XIV
5,05
5,35 19,03
XV
5,16
5,33 19,06
XVI
5,05
5,38 19,36
XVII
5,06
5,35 19,10
XVIII
5,07
5,33 19,27
XIX
5,01
5,38 19,27
XX
4,99
5,33 18,95
XXI
5,01
5,38 19,27
XXII
5,10
5,38 19,15
Promedio
4,91
5,29 19,15

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Sp,m2 Kse Pexc,m Proy.,m Llmedia,m a,m l, m λ, m
h, m
H,m ρ
Tang ρ Grados
16,33 1,17
11,99
11,25
10,95 0,33 0,64
1,29
0,09
0,17 0,0952 0,4465
24
16,33 1,17
11,98
11,25
11,22 0,33 0,64
1,28
0,09
0,19 0,0679 0,3747
21
16,33 1,17
12,64
11,25
11,42 0,35 0,67
1,34
0,10
0,20 0,1067 0,4740
25
16,33 1,19
12,79
11,25
11,57 0,36 0,68
1,36
0,10
0,21 0,1059 0,4722
25
16,33 1,16
12,62
11,25
11,29 0,35 0,66
1,33
0,11
0,22 0,1179 0,4996
27
16,33 1,18
12,66
11,25
11,41 0,35 0,67
1,34
0,10
0,21 0,1089 0,4793
26
16,33 1,17
12,74
11,25
11,43 0,35 0,67
1,34
0,11
0,22 0,1150 0,4931
26
16,33 1,20
12,79
11,25
11,56 0,36 0,68
1,36
0,10
0,21 0,1059 0,4723
25
16,33 1,17
12,70
11,25
11,35 0,35 0,67
1,34
0,11
0,23 0,1187 0,5016
27
16,33 1,18
12,67
11,25
11,42 0,35 0,67
1,34
0,11
0,21 0,1093 0,4802
26
16,33 1,18
12,74
11,25
11,43 0,35 0,67
1,34
0,11
0,22 0,1153 0,4938
26
16,33 1,16
12,67
11,25
11,32 0,35 0,67
1,33
0,11
0,23 0,1188 0,5018
27
16,33 1,16
12,53
11,25
11,36 0,35 0,67
1,34
0,10
0,19 0,1025 0,4642
25
16,33 1,17
12,62
11,25
11,38 0,35 0,67
1,34
0,10
0,21 0,1092 0,4799
26
16,33 1,17
12,53
11,25
11,35 0,35 0,67
1,34
0,10
0,20 0,1041 0,4679
25
16,33 1,19
12,78
11,25
11,43 0,35 0,67
1,35
0,11
0,23 0,1176 0,4989
27
16,33 1,17
12,56
11,25
11,39 0,35 0,67
1,34
0,10
0,20 0,1029 0,4651
25
16,33 1,18
12,52
11,25
11,38 0,35 0,67
1,34
0,09
0,19 0,1000 0,4582
25
16,33 1,18
12,74
11,25
11,43 0,35 0,67
1,34
0,11
0,22 0,1153 0,4938
26
16,33 1,16
12,53
11,25
11,36 0,35 0,67
1,34
0,10
0,19 0,1025 0,4642
25
16,33 1,18
12,74
11,25
11,43 0,35 0,67
1,34
0,11
0,22 0,1153 0,4938
26
16,33 1,17
12,61
11,25
11,39 0,35 0,67
1,34
0,10
0,20 0,1068 0,4743
25
16,33 1,17
12,60
11,25
11,38 0,35 0,67
1,34
0,10
0,21
0,11
0,47 25,39

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 5
Comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción (base) para el avance de excavaciones subterránea en las minas y
trasvases en investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Comportamiento de los Indicadores de las voladuras de producción en la mina Mercedita
Orden consecutivo de las voladuras
Nº
Parámetros Principales
Símbolo
UM
1
2
3
4
5
6
7
1 Avance del frente
la
m
1,01 0,98 0,95
1 1,05 1,03 0,99
Longitud de los barrenos
lb
m
1,65 1,65 1,65 1,65 1,65 1,65 1,65
Cantidad de Barrenos
Nb
Unid
12
12
12
12
12
12
12
De cuele
Nc
Unid
4
4
4
4
4
4
4
De arranque
Na
Unid
0
0
0
0
0
0
0
De contorno
Nco
Unid
5
5
5
5
5
5
5
De piso
Npiso
Unid
3
3
3
3
3
3
3
Carga barrenos de cuele
qc
Kg
1,4
1,4
1,4
1,4
1,4
1,4
1,4
Carga barrenos arranque
qa
Kg
0
0
0
0
0
0
0
Carga barrenos de piso
qpiso
Kg
1,4
1,4
1,4
1,4
1,4
1,4
1,4
Carga barrenos de contorno
qco
Kg
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
2 Extensión del montón de rocas
Lm
m
6
6
5 6,75
5,9
6
4
3 Gasto de SE
QSE
Kg
15,80 15,80 15,80 15,80 15,80 15,80 15,80
Gasto específco de SE
qSE
Kg/m3 2,70 2,83 2,98 2,57 2,83 2,97 2,37
4 Volumen de roca arrancada
Vr
m3
5,85 5,59 5,30 6,14 5,57 5,32 6,68
5 Aprovechamiento de los barrenos
CAB
%
0,61 0,59 0,58 0,61 0,64 0,62 0,60
6 Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
5,79 5,70 5,57 6,14 5,31 5,16 6,74
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
4,50 4,50 4,50 4,50 4,50 4,50 4,50
7 Coeficiente de sobreexcavación
KS
1,29 1,27 1,24 1,36 1,18 1,15 1,50
8 Metraje de barrenación
Mb
m
19,8 19,8 19,8 19,8 19,8 19,8 19,8
Metraje específico de barrenación
Mel
m/m 19,60 20,20 20,84 19,80 18,86 19,22 20,00
Metraje específico de barrenación
Mev
m/m3
3,39 3,54 3,74 3,22 3,55 3,72 2,97
9 Gasto de detonadores
Qdet
Unid
12
12
12
12
12
12
12
Gasto específco de detonadores
qdet
unid/m 11,88 12,24 12,63 12,00 11,43 11,65 12,12

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

8
9
0,98 0,96
1,65 1,65
12
12
4
4
0
0
5
5
3
3
1,4
1,4
0
0
1,4
1,4
1,2
1,2
4,5
7
15,80 15,80
3,00 2,97
5,26 5,32
0,59 0,58
5,37 5,54
4,50 4,50
1,19 1,23
19,8 19,8
20,20 20,63
3,76 3,72
12
12
12,24 12,5

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción en mina Amores.
Nº Parámetros Principales
Simbolo UM
Orden consecutivo de las voladuras.
1
2
3
4
5
6
7
8
1 Avance del frente
la
m
1,04 0,95 0,99 1,02 1,08
1,1 1,03 0,92
Longitud de los barrenos
lb
m
1,5 1,50
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
Cantidad de Barrenos
Nb
Unid
14
14
14
14
14
14
14
14
De cuele
Nc
Unid
4
4
4
4
4
4
4
4
De arranque
Na
Unid
0
0
0
0
0
0
0
0
De contorno
Nco
Unid
7
7
7
7
7
7
7
7
De piso
Npiso
Unid
3
3
3
3
3
3
3
3
Carga barrenos de cuele
qc
Kg
1,25 1,25 1,25 1,25 1,25 1,25 1,25 1,25
Carga barrenos arranque
qa
Kg
0
0
0
0
0
0
0
0
Carga barrenos de piso
qpiso
Kg
1
1
1
1
1
1
1
1
Carga barrenos de contorno
qco
Kg
0,75 0,75 0,75 0,75 0,75 0,75 0,75 0,75
2 Extensión del montón de rocas
Lm
m
9
7
5 6,75
5,9
6
4
4,5
3 Gasto de SE
QSE
Kg
13,25 13,25 13,25 13,25 13,25 13,25 13,25 13,25
Gasto específco de SE
qSE
Kg/m3 2,38 2,78 2,71 2,22 2,46 2,38 2,48 2,78
4 Volumen de roca arrancada
Vr
m3
5,56 4,76 4,88 5,96 5,39 5,57 5,34 4,77
5 Aprovechamiento de los barrenos
CAB
%
0,69 0,63 0,66 0,68 0,72 0,73 0,69 0,61
2
6 Area de laboreo de la excavación
Sl
m
5,35 5,01 4,93 5,84 4,99 5,06 5,18 5,18
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
4,50 4,50 4,50 4,50 4,50 4,50 4,50 4,50
7 Coeficiente de sobreexcavación
KS
1,19 1,11 1,10 1,30 1,11 1,12 1,15 1,15
8 Metraje de barrenación
Mb
m
21,00
21 21,00 21,00 21,00 21,00 21,00 21,00
Metraje específico de barrenación
Mel
m/m 20,19 22,11 21,21 20,59 19,44 19,09 20,39 22,83
Metraje específico de barrenación
Mev
m/m3
3,77 4,41 4,30 3,53 3,90 3,77 3,94 4,41
9 Gasto de detonadores
Qdet
Unid
14
14
14
14
14
14
14
14
Gasto específco de detonadores
qdet
unid/m 13,46 14,74 14,14 13,73 12,96 12,73 13,59 15,22

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

9
1,01
1,5
14
4
0
7
3
1,25
0
1
0,75
7
13,25
2,48
5,34
0,67
5,29
4,50
1,18
21,00
20,79
3,93
14
13,86

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 3 Comportamiento de los Indicadores de las voladuras de producción en mina El Cobre
Voladuras de Producción (Base)
Nº Parámetros Principales
Símbolo
UM
1
2
3
4
5
6
7
1 Avance del frente
la
m
1,30 1,10 1,20 1,20 1,35 1,12 1,00
Longitud de los barrenos
lb
m
1,5 1,50
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
Cantidad Total de Barrenos
Nb
unid
20
20
21
24
21
22
21
De cuele
Nc
unid
6
5
6
7
6
6
5
De arranque
Na
unid
0
2
0
0
0
0
0
De contorno
Nco
unid
11
10
12
14
12
13
13
De piso
Npiso
unid
3
3
3
3
3
3
3
Carga barrenos de cuele
qc
Kg
1
1
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
Carga barrenos arranque
qa
Kg
0
1,2
0
0
0
0
0
Carga barrenos de piso
qpiso
Kg
0,6
1
0,6
0,6
0,6
0,6
0,8
Carga barrenos de contorno
qco
Kg
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,8
2 Extensión del montón de rocas
Lm
m
4,6
2,9
3
3,2
8,6
6,1
8
3 Gasto de SE.
QSE
Kg
14,40 16,40 13,80 15,80 13,80 14,40 16,80
Gasto específico de SE.
qSE
kg/m3 1,43 2,01 1,54 1,55 1,33 1,75 3,70
4 Volumen de roca arrancada
Vr
m3
10,06 8,16 8,99 10,22 10,41 8,24 4,54
5 Aprovechamiento de los barrenos
CAB
0,87 0,73 0,80 0,80 0,90 0,75 0,67
6 Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
7,74 7,42 7,49 8,52 7,71 7,36 4,54
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
6,34 6,34 6,34 6,34 6,34 6,34 6,34
7 Coeficiente de sobreexcavación
KS
1,22 1,17 1,18 1,34 1,22 1,16 0,72
9 Metraje de barrenación
Mb
m
30,00 30,00 31,50 36,00 31,50 33,00 31,50
Metraje específico de barrenación
Mel
m/m 23,08 27,27 26,25 30,00 23,33 29,46 31,50
Metraje específico de barrenación
Mev
m/m3
2,98 3,68 3,50 3,52 3,03 4,00 6,93
10 Gasto de detonadores
Qdet
unid
20
20
21
24
21
22
21
Gasto específco de detonadores
qdet
unid/m 15,38 18,18 17,5 20,00 15,6 19,64 21,00

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

8
1,30
1,5
20
5
0
12
3
1
0
0,8
0,8
4,7
17,00
2,16
7,88
0,87
6,06
6,34
0,96
30,00
23,08
3,81
20
15,38

9
1,30
1,5
18
5
0
10
3
1
0
1
0,6
5,2
14,00
1,78
7,88
0,87
6,06
6,34
0,96
27,00
20,77
3,42
18
13,85

10
1,10
1,5
20
4
0
13
3
1,2
0
1,2
0,6
7,3
16,20
2,38
6,81
0,73
6,19
6,34
0,98
30,00
27,27
4,40
20
18,18

11
1,30
1,5
19
5
0
11
3
1
0
1,2
0,6
4,5
15,20
1,83
8,29
0,87
6,37
6,34
1,01
28,50
21,92
3,44
19
14,62

12
1,00
1,5
19
5
0
11
3
1,2
0
1,2
0,6
5,5
16,20
2,54
6,37
0,67
6,37
6,34
1,01
28,50
28,50
4,47
19
19,00

13
1,00
1,5
20
5
0
12
3
1,2
0
1,2
0,6
6,9
16,80
2,59
6,49
0,67
6,49
6,34
1,02
30,00
30,00
4,62
20
20,00

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción en el trasvase Caney-Gilbert
Orden consecutivo de las voladuras
Nº
Parámetros Principales
Simbolo
UM
1
2
3
4
5
6
7
8
1 Avance del frente
la
m
2,3 2,00
1,80
2,00
1,5
1,0
1,6
1,5
Longitud de los barrenos
lb
m
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
2,5
3,75
Cantidad de Barrenos
Nb
Unid
56
56
56
56
56
56
56
56
De cuele
Nc
Unid
6
6
6
6
6
6
6
6
ayudantes de cuele
Nac
Unid
6
6
6
6
6
6
6
6
De arranque
Na
Unid
15
15
15
15
15
15
15
15
De contorno
Nco
Unid
22
22
22
22
22
22
22
22
De piso
Npiso
Unid
7
7
7
7
7
7
7
7
Carga en barrenos de cuele
qc
Kg
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
Carga en barrenos ayudantes de cuele
qac
Kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
Carga en barrenos de arranque
qa
Kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
Carga en barrenos de contorno
qco
Kg
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
Carga en barrenos de piso
qpiso
Kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
2 Gasto de SE
QSE
Kg
91,2 91,2
91,2
10,4
8,8
10,4
12
9,6
Gasto específco de SE
qSE
kg/m3
2,17 2,58
2,75
0,28
0,32
0,56
0,43
0,34
3 Volumen de roca arrancada in situ
Vr
m3
41,95 35,30 33,14
37,11 27,78 18,56
27,76 27,95
4 Coefic. aprovechamiento de los barrenos
CAB
%
0,92 0,80
0,72
0,80
0,60
0,40
0,64
0,40
2
5 Area de laboreo de la excavación
Sl
m
18,24 17,65 18,41
18,55 18,52 18,56
17,35 18,63
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
16,33 16,33 16,33
16,33 16,33 16,33
16,33 16,33
6 Coeficiente de sobreexcavación
Ks
1,12 1,08
1,13
1,136
1,13
1,14
1,06
1,14
7 Metraje de barrenación
Mb
m
140
140
140
140
140
140
140
210
Metraje específico de barrenación
Mel
m/m
60,87
70
77,8
70
93,3 140,0
87,5 140,0
Metraje específico de barrenación
Mev
m/m3
3,34 3,97
4,22
3,77
5,04
7,54
5,04
7,51
8 Gasto de detonadores
Qdet
Unid
56
56
56
56
56
56
56
56
Gasto específco de detonadores
Qdet
unid/m
24,35 28,00 31,11
28,00 37,33 56,00
35,00 37,33
9 Gasto de cordón detonante
Qcd
m
66
66
66
66
66
66
66
93,5
Gasto especifico de cordón detonante
qcd
m/m
28,7 33,00 36,67
33,00 44,00 66,00
41,25 62,33

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

9
2,4
3,75
56
6
6
15
22
7
2,4
1,8
1,8
1,2
1,8
12
0,27
44,45
0,64
18,52
16,33
1,13
210
87,5
4,72
56
23,33
93,5
38,96

10
1,95
3,7
56
6
11
13
19
7
2,4
1,8
1,8
1,2
1,8
93
2,55
36,46
0,53
18,70
16,33
1,15
207,2
106,3
5,68
56
28,72
79,8
40,92

11
2,00
3,7
56
6
11
13
19
7
2,4
1,8
1,8
1,2
1,8
93
2,45
37,89
0,54
18,95
16,33
1,16
207,2
103,6
5,47
56
28,00
79,8
39,90

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 5 Comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción .Trasvase Este-Oeste. Túnel :Yagrumal –Guaro.Frente:Ojo de Agua-Serones
Trasvase Melones – Sabanilla
Tramo Yagrumal -Guaro
Frente:Ojo de Agua -Serones
Orden consecutivo de las voladuras .
Nº Parámetros Principales
Símbolo
UM
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11 12
Prom
1 Avance del frente
la
m
2,35
2,55 2,30 2,38 2,35 2,45 2,32 2,28 2,34 2,35 2,29
2,4 2,36
Longitud de los barrenos
lb
m
3,35
3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35 3,35
Cantidad Total de Barrenos
Nb
Unid
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61
De cuele
nc
Unid
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
ayudantes de cuele
nac
Unid
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
De cuele vacío (taladro de 102mm de Ø)
ncv
Unid
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
De arranque
Na
Unid
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
De contorno
ncont
Unid
16
16
16
16
16
16
16
16
16
16
16
16
16
De piso
np
Unid
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
9
Carga barrenos de cuele
qbc
Kg
2,73
2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73
Carga barrenos ayudantes de cuele
qbac
Kg
2,73
2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73
Carga barrenos de arranque
qba
Kg
2,28
2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28 2,28
Carga barrenos de contorno
qbcont
Kg
1,82
1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82 1,82
Carga barrenos de piso
qbp
Kg
2,73
2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73 2,73
2 Extensión del montón de rocas
Lm
m
9
6,4
7,5
10
8,2
9
8,4
9,2
9,4
9,7
9,5
10
8,9
3 Gasto de SE
Qse
Kg
137,9 137,9 137,9 137,9 137,9 137,9 137,9 137,9
138 137,9 137,9 137,9 137,9
Gasto específco volumétrico de SE
qsev
Kg/m3 1,62
1,52 1,63 1,55 1,66 1,55 1,68 1,66 1,59 1,61 1,62 1,61 1,61
Gasto específco lineal de SE
qsel
Kg/m 58,67 54,06 59,94 57,93 58,67 56,27 59,42 60,47 58,92 58,67 60,20 57,44 58,39
4 Volumen de roca arrancada in situ
Vr
m3
85,09 90,98 84,43 88,80 83,24 89,20 82,17 83,20 86,60 85,38 85,28 85,70 85,84
5 Coefic. aprovechamiento de los barrenos
CAB
%
0,70
0,76 0,69 0,71 0,70 0,73 0,69 0,68 0,70 0,70 0,68 0,72 0,71
6 Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
36,21 35,68 36,71 37,31 35,42 36,41 35,42 36,49 37,01 36,33 37,24 35,71 36,33
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89
7 Coeficiente de sobreexcavación
Ks
1,17
1,16 1,19 1,21 1,15 1,18 1,15 1,18 1,20 1,18 1,21 1,16 1,18
8 Metraje de barrenación
Mb
m
204,4 204,4 204,4 204,4 204,4 204,4 204,4 204,4
204 204,4 204,4 204,4 204,4
Metraje específico de barrenación
Mbe
m/m3 86,96 80,14 88,85 85,86 86,96 83,41 88,08 89,63 87,33 86,96 89,24 85,15 86,55
9 Gasto de detonadores
Qdet
Unid
2,40
2,25 2,42 2,30 2,46 2,29 2,49 2,46 2,36 2,39 2,40 2,38 2,38
Gasto específco lineal de detonadores
qdet
Unid/m
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61
61 61,00

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 6 Comportamiento de los principales indicadores técnico-económicos del laboreo de las excavaciones.
Nº

Mina,Trasvase

1
2

Mercedita
Amores

1989-1990
2004-2005

3
4

El Cobre
Trasvase Caney-Gilbert
Frente I
Frente II
Frente III
Frente IV
Trasvase Este-Oeste
Túnel de toma
Túnel Esperanza-En medio
Túnel Ojo de Agua-Yagrumal
Túnel Ojo de Agua-Serones

1989-1990
1993-1994
Idem
Idem
Idem
Idem

40,5-55,5
138
42
43
54
19

1,13
2,12

0,30
0,18

1990
1990
2006
2006

39
59
45
60

1,89
1,88
2,34
2,36

0,15
0,23
0,19
0,20

5

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Período

Velocidad de avance
Productividad
Mensual,m/mes
Por ciclo
m/h-turno
124,6-114
1,01
0,24
18,9-19,9
1,02
0,15

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 6.
Gráficos del comportamiento de los indicadores de las voladuras de producción (base) en las minas y trasvases en investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Anexo 6.1 Mina Mercedita
Histograma de comportamiento de la longitud de av ance.Voladuras de
producción.Mina Mercedita
5

Histograma de comportamiento de la sección de laboreo.
Voladuras de Producción.Mina Mercedita
5

4
Nº de observaciones,N

Nº deObservaciones,n

4

3

2

1

0

5,16

5,39

5,61

5,84

6,06

6,29

6,51

3

2

1

0

6,74

0,95

0,97

1,00

Sección transv ersal de laboreo,m2

1,07

1,10

1,12

Histograma del comportamiento del aprov echamiento de los barrenos.
Voladuras de producción.Mina Mercedita
5

5
N º de observaciones,N

4

4
No of obs

1,05

Longitud de av ance la ,m

Histograma de comportamiento de la rugosidad del contorno de la
excav ación.Voladuras de producción.Mina Mercedita
6

3
2
1
0

1,02

3

2

1

0,01

0,02

0,04

0,05

0,07

0,09

Rugosidad del contorno,m

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

0,10

0,12

0

0,63

0,65

0,67

0,68

0,70

0,71

Coef iciente de aprov echamiento de los barrenos

0,73

0,75

�Anexos

Tesis Doctoral

Histograma de f recuencia del coef iciente de sobreexcav ación Ks.Mina
Mercedita
5

Histograma de comportamiento del consumo específico de explosivo.
Voladuras de producción.Mina Mercedita
6
5
Nº de Observaciones,N

No of obs

4

3

2

1

0

4
3
2
1

1,15

1,20

1,25

1,30

1,35

1,40

1,45

0

1,50

Ks

Consumo específ ico de SE qse,kg/m3

Histograma del comportamiento del metraje específ ico de barrenación.
Voladuras de producción.Mina Mercedita
5

Nº de observaciones,N

4

3

2

1

0

15,5

16,0

16,5

2,3669 2,4579 2,5490 2,6400 2,7311 2,8221 2,9131 3,0042

17,0

17,5

18,0

18,5

Metraje específ ico de barrenación,m/m

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

19,0

19,5

�Anexos

Tesis Doctoral

Anexo 6.2 Trasvase Caney-Gilbert
Histograma del comportamiento de la sobreexcav ación.
Voladuras de producción.Trasv ase Caney -Gilbert.

Histograma del comportamiento del área de excav ación.
Voladuras de producción.Trasv aseCaney -Gilbert
9

8

8

7

7

Nº de observaciones,N

9

No of obs

6
5
4
3
2
1
0

6
5
4
3
2
1

1,150

1,160
1,155

1,170
1,165

1,180
1,175

1,190
1,185

1,200
1,195

0

1,205

18,7 18,8 18,9 19,0 19,1 19,2 19,3 19,4 19,5 19,6 19,7
Área de laboreo,m 2

Coef iciente de sobreexcav ación,Ks

Figura 1

Figura 2
Histograma del comportamiento de la longitud de av ance.
Voladuras de producción.Trasv ase Caney -Gilbert

9

8

8

7

7

Nº de observaciones,N

Nº de observaciones ,N

Histograma del comportamiento de la rugosidad del contorno.
Voladuras de producción.Trasv ase Caney -Gilbert.

6
5
4
3
2

5
4
3
2
1

1
0

6

0

0,16

0,17

0,18

0,19

0,20

0,21

0,22

0,23

0,24

0,80 1,00 1,20 1,40 1,60 1,80 2,00 2,20 2,40 2,60 2,80 3,00

Rugosidad del contorno,m

Figura 3

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Longitud de av ance,m

Figura 4

�Anexos

Tesis Doctoral

Histograma del comportamiento del consumo específ ico de SE.
Voladuras de producción.Trasv ase Caney -Gilbert.
10

8

9

7

8
Nº de observaciones,N

Nº de observaciones,N

Histograma de comportamiento del aprov echamiento del barreno.
Voladuras de producción.Trasv ase Caney -Gilbert.
9

6
5
4
3
2
1
0

7
6
5
4
3
2
1

0,30

0,40

0,50

0,60

0,70

0,80

0,90

0

1,00

Figura 5

Figura 6

Histograma del comportamiento del metraje específ ico de barrenación.
Voladuras de producción.Trasv ase Caney -Gilbert.
7

Nº de observaciones ,N

6
5
4
3
2
1
0

50

60

70

80

90

100

110

120

130

140

150

Metraje específ ico de barrenación,m/m

Figura 7
Anexo 6.3 Trasvase Este Oeste.Tramo Ojo de Agua-Yagrumal

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

1,00

1,50

2,00

2,50

3,00

3,50

4,00

4,50

Consumo específ ico de SE qSE, kg/m 3

Coef iciente de prov echamiento del barreno,Ks

5,00

5,50

�Anexos

Tesis Doctoral

Histograma del comportamiento del área de laboreo de la excav ación.
Voladuras de producción.Trasv ase Melones-Sabanilla.Tramo Ojo de Agua Y agrumal
8

Histograma de comportamiento de la rugosidad del contorno.
Voladuras de producción.Trasv ase Melones-Sabanilla.Tramo Ojo de AguaY agrumal.
6
5
Nº de observaciones,N

Nº de observaciones,N

7
6
5
4
3
2

4
3
2
1

1
0

0
35,71

35,82

35,93

36,04

36,16

36,27

36,38

36,49

0,154

0,164

Área de laboreo Sl, m 2

0,174

0,184

0,194

0,204

0,214

0,224

Rugosidad del contorno,m

Figura 1

Figura 2

Histograma del comportamiento de la sobreexcav ación.
Voladuras de producción.Trasv ase Melones-Sabanilla.Tramo Ojo de AguaY agrumal
8

Histograma del comportamiento de la longitud de av ance.
Voladuras de producción.Trasv ase Melones-Sabanilla.Tramo Ojo de AguaY agrumal.
4

Nº de observaciones,N

7

No of obs

6
5
4
3
2

3

2

1

1
0

0
1,156

1,160

1,163

1,167

1,170

1,174

1,178

1,181

2,21

Coef iciente de sobreexcav ación,Ks

Figura 3

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

2,25

2,29

2,33

2,36

Longitud de av ance la, m

Figura 4

2,40

2,44

�Anexos

Tesis Doctoral

3

2

1

0

Histograma del comportamiento del consumo específ ico de SE.
Voladuras de producción.Trasv ase Melones-Sabanilla.Tramo Ojo de AguaY agrumal.
5

Nº de observaciones,N

Nº de observaciones,N

Histograma del comportamiento del aprov echamiento del barreno.
Voladuras de producción.Trasv ase Melones -Sabanilla.Tramo Ojo de AguaY agrumal.
4

0,66

0,67

0,68

0,69

0,70

0,71

0,72

0,73

4

3

2

1

0

1,65

Figura 5

Figura 6

Nº de observaciones,N

Histograma del comportamiento del metraje específ ico de barrenación.
Voladuras de produccción.Trasv ase Melones-Sabanilla.Tramo Ojo de AguaY agrumal.
4

3

2

1

0

83,75

85,00

86,24

87,49

88,73

89,98

91,22

Metraje específ ico de barrenación,m/m

Figura 7

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

1,70

1,75

1,80

1,84

1,89

1,94

Consumo específ ico de SE qSE , Kg/m 3

Coef iciente de aprov echamiento del barreno

92,47

1,99

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 7. Gráficos del comportamiento de la velocidad mensual de avance

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Comportamiento de la velocidad mensual de avance.Mina Amores.Año 2004
Velocidad de avance,m/mes

30,00
25,00
20,00
15,00
10,00
5,00
0,00
Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Setiembre

Octubre

Noviembre Diciembre

Meses

Figura 1
Comportamiento de la velocidad mensual de avance.Mina Amores.Año 2005

Velocidad mensual de avance.m/mes

30,00

25,00

20,00

15,00

10,00

5,00

0,00
Enero

Febrero

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Meses

Figura 2

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Agosto

Setiembre

Octubre

Noviembre Diciembre

�Tesis Doctoral

Comportamiento de la velocidad mensual de avance.Trasvase CaneyGilbert.Frente Nº2

Com portam iento de la velocidad m ensual de avance. Trasvase
Caney-Gilbert.Frente Nº1
90,00
80,00
70,00
60,00
50,00
40,00
30,00
20,00
10,00
0,00
mar- abr- may- jun93
93
93
93

jul93

ago- sep- oct - nov- dic93 93
93
93
93

ene- feb- mar- abr- may- jun94
94 94
94
94
94

Velocidad mensual de
avance.m/mes

Velocidad mensual de
avance,m/mes

Anexos

jul94

100,00
90,00
80,00
70,00
60,00
50,00
40,00
30,00
20,00
10,00
0,00
mar-93

abr-93

may-93

jun-93

jul-93

ago-93

sep-93

oct-93

nov-93

Meses

Meses

Figura 3

Figura 4
Com portam iento de la velocidad m ensual de
avance.Trasvase Caney-Gilbert.Frente Nº3

Com portam iento de la velocidad m ensual de avance.Trasvase
Caney-Gilbert.Frente Nº4.

120,00

120,00

Velocidad mensual,
m/mes

100,00

Velocidad
mensual,m/mes

100,00

80,00

80,00
60,00

60,00

40,00

40,00

20,00

20,00
0,00
mar - abr93

93

may- jun- jul- 93 ago93

93

93

sep-

oct -

nov-

dic-

93

93

93

93

ene- f eb- mar - abr 94

94

94

94

may- jun- jul- 94
94

94

0,00
mar- abr- may- jun93
93 93
93

Meses

Figura 5

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

jul- ago- sep- oct- nov- dic- ene- feb- mar- abr93 93
93
93 93 93
94
94 94
94

Meses

Figura 6

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 8
Parámetros principales de las ondas de choque y de presión en las litologías objeto de estudio en los macizos en investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Parámetros de la onda de choque producida por una carga compacta en las litologías presentes en las minas y trasvases en investigación.
Parámetros de la onda refractada a la roca
Nº Litologías
Obra,Mina
Tramo,excavación
Pb, MPa. Pr, MPa. Kref ρr,kg/m3 Vroca,m/s Vfrente,m/s
I.1
Cromita
Mercedita
Galeria de corte
5577
8819 1,58
4084
1523
5781
I.2 Serpentinita.
Mercedita
Socavón M-1
6491
8819 1,58
2984
1806
1815
I.3 Peridotita
Mercedita
Socavón M-1
6101
8176 1,34
2871
1801
5149
I.4 Dunita
Mercedita
Galería nivel principal
6101
8226 1,39
2966
1762
5395
I.5 Gabro
Mercedita
Galería nivel principal
5757
8306 1,44
3178
1701
5468
II.1 Dunitas
Amores
Socavón A-1
6757
8328 1,23
2900
1853
4581
II.2 Harzburgita
Amores
Socavón A-1
6596
8357 1,27
3161
1773
4451
II.3 Serpentinita
Amores
Socavón A-1
5945
8292 1,39
3224
1703
5063
II.4 Cromita
Amores
Socavón A-1
5558
8916 1,60
4222
1502
5918
III.1 Porfirita andesiticas
El Cobre
Galería principal nivel +30
5840
8206 1,41
4337
1790
2797
III.2 Tobas andesíticas
El Cobre
Galería principal nivel +30
5826
8225 1,41
4381
1779
2790
III.3 Areniscas tobaceas
El Cobre
Galería principal nivel +30
5754
8464 1,44
4362
1755
2834
IV.1 Tobas
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
3852
5820 1,51
3177
1414
4874
IV.2 Aglomerados
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
4080
5635 1,38
3284
1409
3830
V.1 Gabro
Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
5903
8274 1,40
3129
1722
5229
V.2 Basalto
Trasvase Este-Oeste
Manacal-Castellanos
5894
8288 1,41
3173
1711
5206
V.3 Caliza masiva
Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
5636
8432 1,50
2928
1764
6470
V.4 Caliza blanco crema masiva Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
5695
8327 1,46
2951
1756
6020
V.5 Serpentinita pardo-verdosa Trasvase Este-Oeste
Guaro-Manacal
6300
8334 1,32
3334
1707
4528
V.6 Aleurolitas
Trasvase Este-Oeste
Castellanos –Manacal
6613
7883 1,19
2332
2011
4970
VI.1 Aleurolitas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Tunel 2
6606
8188 1,24
3363
1729
3181
VI.2 Esquistos verdes
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
5649
8366 1,48
2944
1757
4017
VI.3 Calizas arcillosas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
6166
8254 1,34
3115
1745
4838

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Parámetros de la onda de presión producida por una carga desacoplada en las litologías de las minas y trasvases en investigación..
Nº
Parámetros de la onda refractada a la roca
Litologías
Mina, Trasvase
Tramo,excavación
I.1
I.2
I.3
I.4
I.5
II.1
II.2
II.3
II.4
III.1
III.2
III.3
IV.1
IV.2
V.1
V.2
V.3
V.4
V.5
V.6
VI.1
VI.2
VI.3

3
Pb, MPa. Pr, MPa. Kref ρr,kg/m Vroca,m/s Vfrente,m/s
Cromita
Mercedita
Galeria de corte
415
672 1,62
3832
44
5242
Serpentinita.
Mercedita
Socavón M-1
415
543 1,31
2583
76
3721
Peridotita
Mercedita
Socavón M-1
415
592 1,43
2903
63
4293
Dunita
Mercedita
Galería nivel principal
415
672 1,62
2687
63
4622
Gabrodiabasa
Mercedita
Galería nivel principal
415
611 1,47
2905
58
4788
Dunitas
Amores
Socavón A-1
415
588 1,45
2827
61
4619
Harzburgita
Amores
Socavón A-1
415
553 1,33
2848
73
3559
Serpentinita
Amores
Socavón A-1
415
592 1,43
2903
63
4293
Cromita
Amores
Socavón A-1
415
675 1,63
3981
42
5406
Porfirita andesiticas
El Cobre
Galería principal nivel +30
415
809 1,50
2779
56
5346
Tobas andesíticas
El Cobre
Galería principal nivel +30
415
598 1,46
2723
60
4896
Areniscas tobaceas
El Cobre
Galería principal nivel +30
415
622 1,47
2722
59
5065
Tobas
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
415
614 1,48
2947
59
4665
Aglomerados
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
415
639 1,30
2908
76
3261
Gabro-diabasa
Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
415
830 2,00
2870
62
4467
Diabasa
Trasvase Este-Oeste
Manacal-Castellanos
415
596 1,44
2870
62
4451
Caliza masiva
Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
415
830 2,00
2735
53
5784
Caliza blanco crema masiva Trasvase Este-Oeste
Yagrumal –Guaro
415
619 1,49
2726
54
5612
Serpentinita pardo-verdosa Trasvase Este-Oeste
Guaro-Manacal
415
830 2,00
2916
71
3662
Aleurolitas
Trasvase Este-Oeste
Castellanos -Manacal
415
510 1,23
1991
84
4068
Aleurolitas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Tunel 2
415
530 1,28
2819
79
3217
Esquistos cloríticos
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
415
626 1,51
2737
55
5564
Calizas arcillosas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
415
569 1,37
2758
69
3992

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 9
Gráficos de los campos tensionales producidos por una carga compacta de tectrón en las litologías objeto de estudio de los macizos
investigados.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral
Curvas de extinsión del campo de tensiones generado por una carga
compacta de tectron 100 en serpentinitas pardo-verdosas.
Trasvase Este-Oeste.Túnel Manacal-Castellanos

Extinción de las curvas del campo tenso-deformacional generado por
cargas compactas de tectron 100 en diabasa.Trasvase Este-Oeste.
Túnel :Manacal -Castellanos.
200

Tensión ,MPa

160
140
4

100
2

80
60

1

40
0

2- Tensión al cortante
3- Tensión tangencial
4- Límite de resistencia dinámica al cortante
5- Límite de resistencia dinámica a la tracción

80
60
40

1

5

3

0
0

0

15

30

45

4

2

20

5

20

1- T ensión radial

100

Tensión,MPa

180

120

120

1-Tensión radial
2- Tensión tangencial
3- Tensión al cortante
4- Límite de resistencia dinámica al cortante
5- Límite de resistencia dinámica a la tracción

60

75

90

105

120

20

40

60

80

100

3

120

140

160

180

Distancia relativ a

Distancia relativa

Figura 1 Cargas compactas.Llitología: basalto

Figura 2

Curv as de extinción de las componentes del campo tensional
250

1
2
3
4
5

225
200
175
150

Tensión radial
Tensión tangencial
Tensión al cortante
Límite de resistencia dinámica al cortante
Límite de resistencia dinámica a la tracción

125
100

3

1
2

75

4

50
25
0

5
0

10

20

30

40

50

60

70

Distancia relativ a

Figura 3 Cargas compactas.Llitología: caliza masiva

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

80

Cargas compactas.Llitología: serpentinita

200

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 9A
Determinación del campo tenso-deformacional con cargas compactas de sustancia explosiva en las litologías donde están
enclavadas las minas y trasvases en investigación..

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Modelación del campo tenso-deformacional
Mina Mercedita
Datos
Litologia
Serpentinita
Tipo de carga : compacta
ρo
2530 kg/m3
Kdt
VLD

[σ ]
[σ ]
e
comp

e
trac

3783 m/s
29,43 MPa

MPa
kg/m3
m/s
Kcal/kg
M
M
kg/m3
Kcal/kg
MPa
RCE
0,0129
C1
0,3082
C2
-0,0014
Cálculo del campo tensional
σrmax,MPa
r,m
r
0,0210
1,62412
4195
0,0259
2,00
3135
0,0388
3,00
1777
0,0517
4,00
1188
0,0647
5,00
869
0,0776
6,00
673
0,0905
7,00
543
0,1035
8,00
450
0,1164
9,00
382
0,1241
9,60
349
0,1293
10,00
329
0,1423
11,00
288
0,1552
12,00
255
0,1940
15,00
200
0,2586
20,00
145
0,3013
23,30
123
0,3880
30,00
93
0,5173
40,00
68
0,6466
50,00
53
0,7759
60,00
43
0,9053
70,00
37
0,9548
73,83
35
1,0346
80,00
32
1,1639
90,00
28
1,2932
100,00
25
1,5519
120,00
19
1,6812
130,00
17
1,8972
146,70
13,94
ρSE
Vd
QSE
dc
db
ρTEN
QTEN
Pr

4,14
1150
4400
740
0,042
0,042
1650
1360
8272

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

[σ ]
[σ ]
[σ ]

13,94 MPa

e
cort

6,37 MPa

d
cort

44,61 MPa

Rtrit
Rg
Rdesc
W

3,37

d
trac

0,3013
0,9548
1,8972
1,4260

στmax,MPa.
σcortmax,MPa.
1283
1456
957
1089
540
618
359
414
262
304
202
236
162
190
134
158
113
134
103
123
97
116
84
102
74
90
57
71
41
52
34
44,61
25
34
17
25
13
20
10
17
8
15
6,97
14
6
13
5
11
4
10
3
8
2
7
1
6

m
m
m
m

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Modelación del campo tenso-deformacional
Cargas compactas
Trasvase
Caney-Gilbert Frente Nº 1
Datos Iniciales
Litologia
Tobas
ρo
2910 kg/m3
Kdt
VLD

[σ ]
[σ ]
e
comp

e
trac

2954 m/s
25,60 MPa

MPa
kg/m3
m/s
Kcal/kg
m
m
kg/m3
Kcal/kg
MPa
RCE
0,012932
C1
0,285992
C2
-0,001226
Cálculo del campo tensional
R,m
Ř
σrmax,MPa
0,0647
5,00
611
0,0776
6,00
474
0,0905
7,00
382
0,1002
7,75
331
0,1164
9,00
269
0,1293
10,00
232
0,1423
11,00
203
0,1552
12,00
180
0,1811
14,00
145
0,1973
15,26
138
0,2069
16,00
131
0,2328
18,00
115
0,2586
20,00
102
0,3205
24,78
81
0,3880
30,00
66
0,5173
40,00
48
0,5740
44,39
42,58
0,6466
50,00
37
0,7113
55,00
34
0,7759
60,00
31
0,9053
70,00
26
0,9699
75,00
24
1,1070
85,60
20,67
1,1510
89,00
20
1,2932 100,00
17
ρSE
Vd
QSE
dc
db
ρTEN
QTEN
Pr

6,10
1150
4400
740
0,042
0,042
1650
1360
5820

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

[σ ]
[σ ]
[σ ]

20,67 MPa.

e
cort

7,21 MPa.

d
cort

50,50 MPa.

Rtrit
Rg
Rdesc
W

3,39

d
trac

0,1973
0,3205
1,1070
0,7137

στmax,MPa
σcortmax,MPa
171
220
132
171
106
138
92
120
74
97
63
84
55
74
49
65
39
53
37
50,50
35
48
30
42
27
38
20,67
30
16
25
11
18
10
16
8
14
7
13
6
12
5
10
5
10
4
8
4
8
3
7

m
m
m
m

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 3 Modelación de los campos tenso-deformacional
Cargas compactas de tectrón
Trasvase Este –Oeste
Túnel
Yagrumal – Guaro
Frente
Ojo de Agua-Yagrumal
Datos
Litologia Caliza masiva
Resistencia dinámica de las rocas
ρo
2710 kg/m3
Kdt
3,25
VLD

[σ ]
[σ ]
e
comp

5983 m/s
60,92 Mpa

e
trac

[σ ]
[σ ]
[σ ]
d
trac

12,79 MPa

e
cort

8,94 MPa

d
cort

3,94 MPa
62,61
ρSE
1150 kg/m3
Campo deformacional
Vd
4400 m/s
Rtrit
0,1774
QSE
740 Kcal/kg
0,7678
Rg
Rdesc
dc
0,042 Mm
2,0349
db
0,042 Mm
W
1,4013
ρTEN
1650 kg/m3
QTEN
1360 Kcal/kg
Pr
8432,00 MPa
RCE
0,01293
C1
0,45968
C2
-0,00293
Cálculo del campo-tenso deformacional
R,m
Ř
Σcmax,MPa
Σtmax,MPa
σcortmax,MPa
0,1035
8,00
459
200
129
0,1164
9,00
389
169
110
0,1202
9,29
372
161
106
0,1293
10,00
336
144
96
0,1774
13,72
216
90
62,61
0,2586
20,00
127
51
38
0,3028
23,42
102
40
31
0,5173
40,00
48
17
16
0,5481
42,38
44
15
15
0,7678
59,37
45
12,79
16
0,9053
70,00
37
10
14
0,9812
75,87
34
8
13
1,1639
90,00
28
6
11
1,2932
100,00
25
4
11
1,5519
120,00
19
2
9
1,8105
140,00
15
1
7
2,0349
157,35
12,79
0
6

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

MPa
m
m
m
m

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Modelación de los campos tenso-deformacional
Trasvase Este –Oeste
Tramo
Yagrumal-Guaro
Frente
Ojo de Agua-Yagrumal
Datos
Litologia Caliza blanco,crema masiva
Cargas compactas de tectrón
Resistencia dinámica de las rocas
ρo
2700 kg/m3
Kdt
3,28
VLD

[σ ]
[σ ]
e
comp

5500 m/s
50,14 Mpa

e
trac

[σ ]
[σ ]
[σ ]
d
trac

15,63 MPa

e
cort

8,93 MPa

d
cort

4,77 MPa
62,50
ρSE
1150 kg/m3
Campo deformacional
Vd
4400 m/s
Rtrit
0,1820
QSE
740 Kcal/kg
0,5128
Rg
Rdesc
dc
0,042 Mm
1,7655
db
0,042 Mm
W
1,1391
ρTEN
1650 kg/m3
QTEN
1360 Kcal/kg
Pr
8327,00 MPa
RCE
0,01293
C1
0,42858
C2
-0,00263
Cálculo del campo-tenso deformacional
r,m
Ř
σcmax,MPa
Σtmax,MPa
σcortmax,MPa
0,1035
8,00
453
185
134
0,1164
9,00
384
156
114
0,1202
9,29
367
148
109
0,1293
10,00
332
133
99
0,1820
14,07
205
80
62,50
0,2586
20,00
126
47
39
0,3028
23,42
101
37
32
0,5128
39,65
48
15,63
16
0,5481
42,38
44
14
15
0,7591
58,70
45
12
16
0,9053
70,00
37
9
14
0,9812
75,87
34
8
13
1,1639
90,00
28
5
11
1,2932
100,00
25
4
10
1,5519
120,00
19
2
8
1,7655
136,52
15,63
1
7
2,0084
155,30
13
0
6

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

MPa
m
m
m
m

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 9B
Determinación del campo tenso-deformacional con cargas desacopladas de sustancia
explosiva en las litologías en estudio en las minas y trasvases en investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tabla 1 Modelación del campo tenso-deformacional
Cargas desacopladas con espacio anular de aire
Mina Amores
Datos
Litologia :Harzburgitas
ρo
2790 kg/m3
Kdt
3,37
VLD
3618 m/s
[σdt]
13,94
[σec]
73,9 MPa
[σecort]
10,10
e
d
[σ t]
4,14 MPa
[σ cort]
70,69
ρSE
1150 kg/m3
Vd
4400 m/s
Rtrit
0,0661
QSE
740 Kcal/kg
Rgunis
0,4277
dc
0,032 m
Rgais
0,246
db
0,042 m
Rdesc
0,7627
ρtrotil
1500 kg/m3
0,50
W
Qtrotil
1010 Kcal/kg
Vtrotil
6700 m/s
Vc/Vb
0,1956
N
3
Kref
1,33
Χ
1,41
C1
0,3201
C2
-0,0016
Rc
0,016 m
Rce
0,0120 m
Rb
0,021 m
Ř.
1,7512
Pprodexplos
2783 MPa
ρr
2848
Pcamcarga
544 MPa
Vr
73
Prefractada
725 MPa
Vf
3559
Cálculo del campo tensional
r,m
Ř
σrmax,MPa σtmax,MPa
σcortmax,MPa
0,021
1,8
725
230
248
0,030
2,5
482
152
165
0,048
4,0
292
92
100
0,066
5,5
205
64
70,69
0,072
6,0
187
58
64
0,084
7,0
158
49
55
0,096
8,0
136
42
47
0,108
9,0
120
37
42
0,120
10,0
107
32
37
0,246
20,5
48
13,94
17
0,360
30,0
32
9
12
0,428
35,7
26
6,97
10
0,600
50,0
18
4
7
0,763
63,6
13,94
3
5

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

MPa
MPa
MPa
M
M
M
M
M

Kg/m3
m/s
m/s

�Anexos

Tabla 2 Modelación del campo tenso-deformacional
Trasvase
Caney –Gilbert
Tramo:Frente 1
Datos
Litologia: Tobas
Cargas
Desacopladas con espacio anular de aire
ρo
2910 kg/m3
Kdt
3,29716
VLD
4954 m/s
[σdt]
20,11
e
e
[σ c]
25,60 MPa
[σ cort]
7,21
[σet]
6,10 MPa
[σdcort]
50,50
ρSE
1150 kg/m3
Vd
4400 m/s
Rtrit
QSE
740 Kcal/kg
Rgunis
0,0872
dc
0,032 M
Rgais
0,4137
db
0,042 M
Rdesc
0,2422
ρtrotil
1500 kg/m3
0,6017
W
Qtrotil
1010 Kcal/kg
Vtrotil
6700 m/s
Vc/Vb
0,1956 n
3
Kref
1,48
C1
0,4187
C2
-0,0025
Rc
0,016 m
Rce
0,0120 M
Rb
0,021 M
Ř.
1,7512
Pfrenteonda
5566 MPa
ρr
2945
Pprodexplos
2783 MPa
Vr
58
Pcamcarga
544 MPa
Vf
3953
Prefractada
806 MPa
Cálculo del campo tensional
r,m
ř
σrmax,MPa
σtmax,MPa
σcortmax,MPa
0,021
1,8
798
331
234
0,034
2,8
478
197
141
0,044
3,7
357
146
105
0,060
5,0
254
103
75
0,072
6,0
208
84
62
0,087
7,3
168
67
50,50
0,096
8,0
152
60
46
0,108
9,0
133
53
40
0,120
10,0
119
47
36
0,180
15,0
76
29
24
0,242
20,2
55
20,11
17
0,300
25,0
43
15
14
0,360
30,0
35
12
12
0,414
34,5
30
10,06
10
0,481
40,1
26
8
9
0,540
45,0
23
7
8
0,602
50,2
20,11
6
7

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

MPa
MPa
MPa

m
m
m
m

Kg/m3
m/s
m/s

�Anexos

Tabla 3 Modelación del campo tenso-deformacional
Trasvase Este –Oeste Tramo:Yagrumal _Guaro
Datos
Litologia:Serpentinita pardo verdosa
Cargas:Desacopladas con espacio anular de aire
ρo
2860 kg/m3
Kdt
3,3604
VLD
3730 m/s
[σdt]
9,58
e
e
[σ c]
23,40 MPa
[σ cort]
4,71
[σet]
2,85 MPa
[σdcort]
33,00
ρSE
1150 kg/m3
Vd
4400 m/s
Rtrit
0,1339
QSE
740 Kcal/kg
Rgunis
0,5828
dc
0,032 M
Rgais
0,3475
db
0,042 M
Rdesc
1,9100
ρtrotil
1500 kg/m3
1,2464
W
Qtrotil
1010 Kcal/kg
Vtrotil
6700 m/s
Vc/Vb
0,1956
Kref
1,36 n
3
C1
0,3332
C2
-0,00169
Rc
0,016 m
Rce
0,0120 m
Rb
0,021 m
Ř.
1,7512
Pfrenteonda
324 MPa
ρr
2916
Pprodexplos
5566 MPa
Vr
71
Pcamcarga
2783 MPa
Vf
3662
Prefractada
544 MPa
Prefractada
739 MPa
R,m
Ř
σrmax,MPa
σtmax,MPa
σcortmax,MPa
0,0210
1,8
739
244
247
0,0360
3,0
409
134
137
0,0480
4,0
298
97
100
0,0959
8,0
139
44
47
0,1079
9,0
122
39
42
0,1199
10,0
109
34
37
0,1339
11,2
96
30
33,00
0,2398
20,0
51
15
18
0,3475
29,0
34
9,58
12
0,4797
40,0
24
6
9
0,5828
48,6
19
4,79
7
1,0500
50,0
18
5
7
1,2600
60,0
15
4
6
1,6800
80,0
11
2
4
1,9100
91,0
9,58
2
4

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

MPa
MPa
MPa
m
m
m
m
m

Kg/m3
m/s
m/s

�Anexos

Tabla 4 Modelación del campo tenso-deformacional
Trasvase Este –Oeste
Tramo:Yagrumal _Guaro
Datos
Litologia:Caliza masiva
Cargas desacopladas con espacio anular de aire
ρo
2710 Kg/m3
Kdt
3,25
VLD
5983 m/s
[σdt]
12,80
[σec]
60,92 MPa
[σecort]
8,95
e
[σ t]
3,942 MPa
[σdcort]
62,63
ρSE
1150 kg/m3
Vd
4400 m/s
Rtrit
0,0688
QSE
740 Kcal/kg
Rgunis
0,6061
dc
0,032 M
Rgais
0,3753
db
0,042 M
Rdesc
0,9315
ρtrotil
1500 kg/m3
W
Qtrotil
1010 Kcal/kg
Vtrotil
6700 m/s
Vc/Vb
0,1956 N
3
Kref
1,52
Χ
1,41
C1
0,4597
C2
-0,0029
Rc
0,016 M
Rce
0,0120 M
Rb
0,021 M
Ř.
1,75
Pfrenteonda
5566 MPa
ρr
2735
Pprodexplos
2783 MPa
Vr
53
Pcamcarga
544 MPa
Vf
5784
Prefractada
830 MPa
r,m
Ř
σrmax,MPa σtmax,MPa
σcortmax,MPa
0,021
1,8
830
377
226
0,030
2,5
558
253
153
0,036
3,0
459
207
126
0,048
4,0
335
150
92
0,060
5,0
262
116
73
0,069
5,7
225
100
62,63
0,084
7,0
181
79
51
0,096
8,0
156
68
44
0,108
9,0
137
59
39
0,120
10,0
122
53
35
0,180
15,0
78
32
23
0,240
20,0
57
23
17
0,375
31,3
35
12,80
11
0,480
40,0
27
9
9
0,606
50,5
21
6,40
7
0,719
60,0
17
5
6
0,932
77,7
12,80
16
-2

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

MPa
MPa
MPa
m
m
m
m

Kg/m3
m/s
m/s

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 5 Modelación del campo tenso-deformacional
Cargas desacopladas con espacio radial de aire
Obra:Trasvase
Sabanalamar-Pozo Azúl.Túnel1
Datos Iniciales
Litologia
Esquistos cloríticos
Resistencia dinámica de las rocas
ρo
2710 kg/m3
Kdt
3,26
VLD
5750 m/s
[σdt]
13,04 MPa
[σec]
176,00 MPa
[σecort]
15,32 MPa
[σet]

4,00 MPa

[σdcort]

107,23 MPa

Rtrit
Rgunis
Rgais
Rdesc

0,0424
0,5864
0,3601
0,9080
0,7472

3

ρSE
1150 kg/m
Vd
4400 m/s
QSE
740 Kcal/kg
dc
0,032 M
db
0,042 M
ρtrotil
1500 kg/m3
Qtrotil
1010 Kcal/kg
Vtrotil
6700 m/s
Vc/Vb
0,1956
N
3
Kref
1,51
Χ
1,41
C1
0,4453
C2
-0,0028
Rc
0,016 M
Rce
0,0120 M
Rb
0,021 M
Ř.
1,7512
Pfrenteonda
5566 MPa
Pprodexplos
2783 MPa
Pcamcarga
544 MPa
Prefractada
822 MPa
Cálculo del campo tensional
R,m
Ř
σrmax,MPa
0,021
1,8
814
0,024
2,0
710
0,033
2,8
497
0,042
3,5
380
0,058
4,8
271
0,072
6,0
212
0,096
8,0
155
0,108
9,0
136
0,240
20,0
56
0,360
30,0
36
0,586
48,9
21
0,719
60,0
17
0,908
75,7
13,04

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

W

ρr
Vr
Vf

m
m
m
m
m

2737 Kg/m3
55 m/s
4528 m/s

σtmax,MPa
σcortmax,MPa
358
228
312
199
218
140
165
107,23
117
77
91
61
65
45
57
39
22
17
13,04
12
6,52
7
5
6
3
5

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 10
Parámetros del campo tenso-deformacional generado por cargas de sustancias explosivas compactas y desacopladas en las litologías donde
estaban enclavadas las obras en investigación.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Parámetros del campo deformacional producido por la voladura de una carga compacta en las diferentes litologías objeto de estudio
Parámetros del campo deformacional
Nº
Litología
Trasvase , Mina
Tramo
Rt,m
Rgu,m Rga,m Rd,m
W,m
I.1
Dunitas
Mercedita
Socavón apertura
0,2223 0,9548 0,6217 1,7871 1,2044
I.2
Cromitas
Mercedita
Galería de corte
0,1219 0,9188 0,6298 1,4519 1,0408
I.3
Serpentinita.
Mercedita
Socavón de apertura
0,3013 0,9548 0,5990 1,8972 1,2481
I.4
Peridotito
Mercedita
Socavón de apertura
0,3091 1,0929 0,7219 2,1636 1,4427
I.5
Gabrodiabasa
Mercedita
Galería nivel principal
0,2396 0,9854 0,6443 1,8627 1,2535
II.1
Dunitas
Amores
Socavón A-1
0,1628 0,9373 0,6113 1,7243 1,1678
II.2
Cromitas
Amores
Socavón A-1
0,1655 1,0149 0,6943 1,8150 1,2547
II.3
Harzburgitas
Amores
Socavón A-1
0,1809 0,8531 0,5238 1,6891 1,1064
II.4
Serpentinita
Amores
Socavón A-1
0,2611 0,9634 0,6292 1,8078 1,2185
III.1
Porfirita andesiticas
El Cobre
Galeria principal nivel +30
0,1561 0,7065 0,4350 1,2599 0,8474
III.2
Tobas andesíticas
El Cobre
Galeria principal nivel +30
0,1002 0,3850 0,2213 0,5740 0,3977
III.3
Areniscas tobaceas
El Cobre
Galeria principal nivel +31
0,1628 1,0346 0,7624 2,0653 1,4138
IV.1 Tobas
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
0,1682 0,6778 0,4173 1,8752 1,1462
IV.2 Aglomerados
Trasvase Caney –Gilbert
Frente 1
0,2066 0,8800 0,5426 1,7471 1,3136
V.1
Gabrodiabasa
Trasvase Este –Oeste
Yagrumal –Guaro
0,1244 0,8057 0,5076 1,5062 1,1559
V.2
Dibasa
Trasvase Este-Oeste
Manacal -Castellanos
0,1202 0,5735 0,3431 0,9491 0,7613
V.3
Caliza Masiva
Trasvase Este –Oeste
Ojo de Agua - Yagrumal
0,1774 1,0957 0,7678 2,0342 1,5650
V.4
Caliza , blanco crema masiva Trasvase Este –Oeste
Castellanos- Manacal
0,1792 0,9925 0,6714 1,7793 1,3859
V.5
Serpentinita pardo -verdosa Trasvase Este –Oeste
Guaro-Manacal
0,3952 1,1991 0,8052 2,4481 1,8236
V.6
Aleurolitas
Trasvase Este-Oeste
Ojo de Agua - Yagrumal
0,6191 1,6190 0,8639 3,2447 2,4318
VI:1 Aleurolitas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Tunel 2
0,4273 1,01259 0,63303 2,0540 1,5333
VI.2 Esquistos cloríticos
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
0,1201 1,0767 0,7462 1,9980 1,5374
VI.3 Calizas arcillosas
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl Túnel 1
0,2706 0,9195 0,5843 1,7640 1,3417

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

b,m
0,2496
0,1220
0,2933
0,3498
0,2681
0,2305
0,2398
0,2533
0,2550
0,1410
0,0127
0,3792
0,4685
0,4336
0,3503
0,1878
0,4692
0,3934
0,6245
0,8129
0,5207
0,4606
0,4222

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Parámetros del campo deformacional de una carga desacoplada en las diferentes litologías objeto de estudio
Nº
Litología
Trasvase ,Mina
Tramo, excavación
Rt,m
Rgu,m
I.1 Dunitas
Mercedita
Galería Principal Nivel
0,0792 0,4608
I.2 tas
Mercedita
Galería Nivel Principal
0,0424 0,4955
I.3 Serpentinitas
Mercedita
Galería Nivel Principal
0,1009 0,4123
I.4 Peridotitos
Mercedita
Galería Nivel Principal
0,0936 0,4684
I.5 Gabrodiabasa
Mercedita
Galería Nivel Principal
0,0784 0,5024
II.1 Dunitas
Amores
Socavón A-2
0,0612 0,4365
II.2 Cromitas
Amores
Socavón A-2
0,0419 0,5102
II.3 Harzburgitas
Amores
Socavón A-2
0,0661 0,4277
II.4 Serpentinita
Amores
Socavón A-2
0,0936 0,4686
III.1 Porfiritas andesíticas
El Cobre
Galería Principal Nivel +30
0,0920 0,4749
III.2 Tobas andesíticas
El Cobre
Galería Principal Nivel +30
0,0333 0,1608
III.3 Areniscas tobaceas
El Cobre
Galería principal nivel+30
0,0619 0,6044
IV.1 Tobas
Caney –Gilbert
Frente Nº1
0,0872 0,4137
VI.2 Aglomerados
Caney –Gilbert
Frente Nº1
0,0988 0,4953
V.I Gabrodiabasa
Este –Oeste
Yagrumal -Guaro
0,0593 0,5360
V.2 Diabasa
Este –Oeste
Manacal-Castellanos
0,0413 0,2587
V.3 Caliza Masiva
Este –Oeste
Ojo de Agua - Yagrumal
0,0688 0,6061
V.4 Caliza , blanco crema masiva
Este –Oeste
Castellanos- Manacal
0,0709 0,5052
V.5 Aleurolitas
Este –Oeste
Castellanos -Manacal
0,1819 0,6871
V.6 Serpentinita pardo -verdosa
Este –Oeste
Tramo Guaro-Manacal
0,1339 0,5828
VI.1 Esquistos cloríticos
Sabanalamar-Pozo Azul
Túnel 1
0,0424 0,5864
VI.2 Aleurolitas
Sabanalamar-Pozo Azul
Túnel 2
0,1901 0,5576
VI.3 Calizas arcillosas
Sabanalamar-Pozo Azul
Túnel 1
0,12945 0,5381

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Parámetros
Rga,m Rd,m
W,m
b,m
0,2708 0,7402 0,6005 0,1397
0,3024 0,5912 0,5433 0,0478
0,2358 0,7503 0,5813 0,1690
0,2758 0,7591 0,6137 0,1453
0,3003 0,7783 0,6404 0,1379
0,2422 0,6017 0,5191 0,0826
0,3131 0,6063 0,5583 0,0480
0,2461 0,7627 0,5952 0,1675
0,2758 0,7591 0,6139 0,1452
0,2829 0,6941 0,5845 0,1096
0,0886 0,2175 0,1891 0,0283
0,3726 0,9611 0,7828 0,1784
0,2422 0,6017 0,5077 0,0940
0,2876 0,9445 0,7199 0,2246
0,3210 0,8875 0,7118 0,1757
0,1455 0,6944 0,4765 0,2179
0,3753 0,9315 0,7688 0,1627
0,3027 0,7617 0,6335 0,1283
0,4064 1,5097 1,0984 0,4113
0,3475 1,9100 1,2464 0,6636
0,3601 0,9080 0,7472 0,1608
0,3263 1,1164 0,8370 0,2794
0,3187 0,9677 0,7529 0,2148

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 11
Comportamiento de los principales indicadores de las voladuras experimentales

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Voladuras Experimentales en la mina Mercedita
Nº

Parámetros Principales
1 Avance del frente
Longitud de los barrenos
Cantidad de Barrenos
de cuele
de arranque
de contorno
de piso
Carga barrenos de cuele
Carga barrenos arranque
Carga barrenos de piso
Carga barrenos de contorno
2 Extensión del montón de rocas
3 Gasto de SE
Gasto específco de SE
4 Volumen de roca arrancada
5 Coefic. aprovechamiento de los barrenos
6 Area de laboreo de la excavación
Area de proyecto de la excavación
7 Coeficiente de sobreexcavación
8 Metraje de barrenación
Metraje específico de barrenación
Metraje específico de barrenación
9 Gasto de detonadores
Gasto específco de detonadores

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Orden consecutivo de las voladuras
1
2
3
4
5
6
7
8
9
la
m
1,16 1,18 1,23 1,26 1,32
1,41
1,4 1,43 1,12
lb
m
1,65 1,65 1,65 1,65 1,65
1,65 1,65 1,65 1,65
Nb
Unid
16
16
16
16
16
16
16
16
16
nc
Unid
4
4
4
4
4
4
4
4
4
na
Unid
0
0
0
0
0
0
0
0
0
ncont
Unid
8
8
8
8
8
8
8
8
8
npiso
Unid
4
4
4
4
4
4
4
4
4
qbc
Kg
1
1
1
1
1
1
1
1
1
qbac
Kg
0
0
0
0
0
0
0
0
0
qba
Kg
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
qbco
Kg
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
Lm
M
6
6
5 6,75
5,9
6
4
4,5
7
Qse
Kg
12,00 12,00 12,00 12,00 12,00 12,00 12,00 12,00 12,00
qse
kg/m3
2,22 2,16 2,09 2,04 1,93
1,80 1,82 1,80 2,28
Vr
m3
5,42 5,55 5,73 5,88 6,23
6,67 6,61 6,65 5,26
CAB
%
0,7 0,72 0,75 0,76 0,80
0,85 0,85 0,87 0,68
Sl
m2
4,67 4,70 4,66 4,67 4,72
4,73 4,72 4,65 4,70
Sp
m2
4,50 4,50 4,50 4,50 4,50
4,50 4,50 4,50 4,50
Ks
1,04 1,04 1,04 1,04 1,05
1,05 1,05 1,03 1,04
Mbarrenac
m
26,4 26,4 26,4 26,4 26,4
26,4 26,4 26,4 26,4
Mbespl
m/m 22,76 22,37 21,46 20,95 20,00 18,72 18,86 18,46 23,57
Mbespvol m/m3
4,87 4,76 4,61 4,49 4,24
3,96 4,00 3,97 5,02
Qdet
Unid
16
16
16
16
16
16
16
16
16
qdet
unid/m 13,79 13,56 13,01 12,70 12,12 11,35 11,43 11,19 14,29
Símbolo

UM

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Principales indicadores de los trabajos de perforación y voladura. Voladuras Experimentales .Mina Amores. Frente: Socavón A-2
Orden consecutivo de las voladuras.
Nº
Parámetros Principales
Simbolo
UM
1
2
3
4
5
6
7
8
1 Avance del frente
la
M
1,04
0,95
0,99
1,02
1,08
1,1
1,03
0,92
Longitud de los barrenos
lb
M
1,5
1,50
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
Cantidad de Barrenos
N
Unid
14
14
14
14
14
14
14
14
De cuele
nc
Unid
4
4
4
4
4
4
4
4
De arranque
na
Unid
0
0
0
0
0
0
0
0
De contorno
ncont
Unid
7
7
7
7
7
7
7
7
De piso
npiso
Unid
3
3
3
3
3
3
3
3
Carga barrenos de cuele
qbc
Kg
1,25
1,25
1,25
1,25
1,25
1,25
1,25
1,25
Carga barrenos arranque
qa
Kg
0
0
0
0
0
0
0
0
Carga barrenos de piso
qbp
Kg
1
1
1
1
1
1
1
1
Carga barrenos de contorno
qbco
Kg
0,75
0,75
0,75
0,75
0,75
0,75
0,75
0,75
2 Extensión del montón de rocas
Lm
M
9
7
5
6,75
5,9
6
4
4,5
3 Gasto de SE
QSE
Kg
13,25 13,25 13,25 13,25
13,25
10,4
12
9,6
Gasto específco de SE
qSE
Kg/m3
2,38
2,78
2,71
2,22
2,46
1,87
2,25
2,01
4 Volumen de roca arrancada
Vr
M3
5,56
4,76
4,88
5,96
5,39
5,57
5,34
4,77
5 Coefic. aprovechamiento de los barrenos CAB
%
0,69
0,63
0,66
0,68
0,72
0,73
0,69
0,61
6 Area de laboreo de la excavación
Sl
M2
5,35
5,01
4,93
5,84
4,99
5,06
5,18
5,18
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
4,50
4,50
4,50
4,50
4,50
4,50
4,50
4,50
7 Coeficiente de sobreexcavación
Ks
1,19
1,11
1,10
1,30
1,11
1,12
1,15
1,15
8 Metraje de barrenación
Mbar
M
21,00
21 21,00 21,00
21,00 21,00
21,00
21,00
Metraje específico de barrenación por m
Mbe
m/m3
20,19 22,11 21,21 20,59
19,44 19,09
20,39
22,83
Metraje específico de barrenación por m3 Qdet
Unid
3,77
4,41
4,30
3,53
3,90
3,77
3,94
4,41
9 Gasto de detonadores
qdet
unid/m
14
14
14
14
14
14
14
14
Gasto específco de detonadores
qdet
unid/m 13,46 14,74 14,14 13,73
12,96 12,73
13,59
15,22

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

9
1,01
1,5
14
4
0
7
3
1,25
0
1
0,75
7
12
2,25
5,34
0,67
5,29
4,50
1,18
21,00
20,79
3,93
14
13,86

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 3 Principales indicadores de los trabajos de perforación y voladura. Voladuras experimentales. Mina: El Cobre. Galería principal nivel +30
Parámetros Principales
Nº
Símbolo
Voladuras Experimentales
UM
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
1 Avance del frente
la
m
1,25 1,40 1,30
1,30 1,35 1,40 1,25 1,40 1,30 1,30 1,35
Longitud de los barrenos
lb
m
1,5 1,50
1,5
1,5 1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
1,5
Cantidad Total de Barrenos
N
unid
22
22
22
22
22
22
22
22
22
22
22
De cuele
nc
unid
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
De arranque
na
unid
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
De piso
ncont
unid
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
3
De contorno
npiso
unid
13
13
13
13
13
13
13
13
13
13
13
Carga barrenos de cuele
qbc
kg
0,8 0,8
0,8
0,8 0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
Carga barrenos arranque
qa
kg
0,6 0,6
0,6
0,6 0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
Carga barrenos de piso
qbp
kg
0,8 0,8
0,8
0,8 0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
0,8
Carga barrenos de contorno
qbco
kg
0,6 0,6
0,6
0,6 0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
0,6
2 Extensión del montón de rocas
Lm
m
4,6 2,9
3
3,2
11
7
8
5
5
8
9
4 Gasto de SE
QSE
kg
15 12,6 12,6
12,6 12,6 12,6 12,6 12,6 12,6 12,6 12,6
Gasto específco de SE
qSE
kg/m3 2,01 1,50 1,64
1,65 1,66 1,53 1,70 1,51 1,65 1,65 1,59
5 Volumen de roca arrancada
Vr
m3
7,46 8,38 7,69
7,62 7,60 8,23 7,40 8,36 7,62 7,62 7,91
6 Coefic. aprovechamiento de los barrenos
CAB
%
0,83 0,93 0,87
0,87 0,90 0,93 0,83 0,93 0,87 0,87 0,90
7 Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
5,97 5,98 5,92
5,86 5,63 5,88 5,92 5,97 5,86 5,86 5,86
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
5,42 5,42 5,42
5,42 5,42 5,42 5,42 5,42 5,42 5,42 5,42
8 Coeficiente de sobreexcavación
Ks
1,10 1,10 1,09
1,08 1,04 1,08 1,09 1,10 1,08 1,08 1,08
9 Metraje de barrenación
Mbar
m
33
33
33
33
33
33
33
33
33
33
33
Metraje específico de barrenación
Mbe
m/m3 26,4 23,6 25,38 25,385 24,4 23,57 26,40 23,57 25,38 25,38 24,44
Metraje específico de barrenación
Qdet
Unid 4,42 3,94 4,29
4,33 4,34 4,01 4,46 3,95 4,33 4,33 4,17
10 Gasto de detonadores
qdet
unid/m
22
22
22
22
22
22
22
22
22
22
22
Gasto específco de detonadores
Qdet
unid/m 17,6 15,7 16,92 16,923 16,3 15,71 17,6 15,71 16,92 16,92 16,3

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Principales indicadores de los trabajos de perforación y voladura. Voladuras experimentales. Trasvase:Caney-Gilbert. Frente Nº1
Nº Parámetros Principales
Símbolo UM
Orden consecutivo de las voladuras
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
1 Avance del frente
la
m
3,40 3,50 3,30 3,20 2,70 2,80 3,50 3,20 2,95 3,30
Longitud de los barrenos
lb
m
3,75 3,75 3,75 3,75 3,75 3,75 3,75 3,75 3,75 3,75
Cantidad de Barrenos
N
unid
56
56
56
56
56
56
56
56
56
56
De cuele
nc
unid
6
6
6
6
6
6
6
6
6
6
ayudantes de cuele
nac
unid
6
11
11
11
11
11
11
11
11
11
De arranque
na
unid
15
13
13
13
13
13
13
13
13
13
De contorno
ncont
unid
22
19
19
19
19
19
19
19
19
19
De piso
npiso
Unid
7
7
7
7
7
7
7
7
7
7
Carga en barrenos de cuele
qbc
kg
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
2,4
Carga en barrenos ayudantes de cuele
qbac
kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
Carga en barrenos de arranque
qba
kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
Carga en barrenos de contorno
qbco
kg
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
1,2
Carga en barrenos de piso
qbp
kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
2 Extensión del montón de rocas
Lm
M
6
6
5
7
6
6
4
5
7
8
4 Gasto de SE
QSE
Kg
91,2
93
93
93
93
93
93
93
93
93
Gasto específco de SE
QSE
Kg/m3
1,59 1,63 1,69 1,73 2,07 1,96 1,45 1,65 1,78 1,57
3
5 Volumen de roca arrancada in situ
Vr
m
57,52 57,23 54,87 53,80 44,90 47,41 64,16 56,41 52,39 59,07
6 Coefic. aprovechamiento de los barrenos
CAB
0,91 0,93 0,88 0,85 0,72 0,75 0,93 0,85 0,79 0,88
7 Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
16,92 16,35 16,63 16,81 16,63 16,93 18,33 17,63 17,76 17,90
Area de proyecto de la excavación
Sp
m3
16,33 16,33 16,33 16,33 16,33 16,33 16,33 16,33 16,33 16,33
8 Coeficiente de sobreexcavación
Ks
1,04 1,00 1,02 1,03 1,02 1,04 1,12 1,08 1,09 1,10
9 Metraje de barrenación
Mb
m
210
210
210
210
210
210
210
210
210
210
Metraje específico de barrenación
Mbe
m/m3
3,65 3,67 3,83 3,90 4,68 4,43 3,27 3,72 2,95 3,30
10 Gasto de detonadores
Qdet
unid
56
56
56
56
56
56
56
56
56
56
Gasto específco de detonadores
qdet
unid/m 16,47 16,00 16,97 17,50 20,74 20,00 16,00 17,50 18,98 16,97

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

11
3,00
3,75
56
6
11
13
19
7
2,4
1,8
1,8
1,2
1,8
9
93
1,75
53,27
0,80
17,76
16,33
1,09
210
3,00
56
18,67

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 5. Principales indicadores de los trabajos de perforación y voladur Voladuras experimentales. Trasvase Este-Oeste.Tramo: Esperanza -Enmedio a.
Nº Parámetros Principales
Símbolo UM
Voladuras Experimentales
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
1 Avance del frente
la
m
2,70
2,75
2,78
2,82
2,83 2,84 2,78 2,85 2,80 2,82 2,79 2,75
Longitud de los barrenos
lb
m
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
3,2
Cantidad total de barrenos
N
unid
55
55
55
55
55
55
55
55
55
55
55
55
De cuele
nc
unid
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
4
De cuele vacío (taladro) 102mm
ncv
unid
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
ayudantes de cuele
nac
unid
8
8
8
8
8
8
8
8
8
8
8
8
de arranque
na
unid
18
18
18
18
18
18
18
18
18
18
18
18
de contorno
ncont
unid
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
19
De piso
npiso
unid
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
5
Carga barrenos de cuele
qbc
kg
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
2,2
Carga barrenos ayudantes de cuele
qbac
kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
Carga barrenos de arranque
qa
kg
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
1,8
Carga barrenos de contorno
qbco
kg
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
Carga barrenos de piso
qbp
kg
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
2
3 Gasto de SE
QSE
kg
84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60 84,60
Gasto específco SE
qSE
kg/m3
0,83
0,81
0,81
0,79
0,80 0,77 0,77 0,75 0,77 0,78 0,78 0,79
3
4 Volumen de roca arrancada
Vr
m
102,2 104,9 104,3 107,6 105,6 109,7 109,8 113,2 110,6 108,5 108,8 107,3
5 Coefic. aprovechamiento de los barrenos CAB
%
0,84
0,86
0,87
0,88
0,88 0,89 0,87 0,89 0,88 0,88 0,87 0,86
6 Area de laboreo de la excavación
Sl
m2
37,87 38,17 37,55 38,17 37,31 38,61 39,51 39,73 39,48 38,47 39,00 39,00
Area de proyecto de la excavación
Sp
m2
30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 30,89 31,89
7 Coeficiente de sobreexcavación
Ks
1,23
1,24
1,22
1,24
1,21 1,25 1,28 1,29 1,28 1,25 1,26 1,22
8 Metraje de barrenación
Mb
m
176
176
176
176
176
176
176
176
176
176
176
176
3
Metraje específico de barrenación
Mbe
m/m
1,72
1,68
1,69
1,64
1,67 1,61 1,60 1,55 1,59 1,62 1,62 1,64
9 Gasto de detonadores
Qdet
Unid
55
55
55
55
55
55
55
55
55
55
55
55
Gasto específco de detonadores
qdet
unid/m 20,37 20,00 19,78 19,50 19,43 19,37 19,78 19,30 19,64 19,50 19,71 20,00

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 12
Comportamiento estadístico de los indicadores de las voladuras experimentales.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Histograma de frecuencia del aprovechamiento del barreno.
Voladuras experimentales en el frente Ojo de Agua-Yagrumal
Aprovechamiento de los barrenos = 12*0,012*normal(x; 0,8458;
0,0223)

Histograma de frecuencia del área de laboreo

Histograma de frecuencia del coeficiente de sobreexcavación

Ärea de laboreo dela excavación = 12*0,346*normal(x; 32,115;
0,4679)

Coeficiente de sobreexcavación,Ks = 12*0,012*normal(x; 1,04;
0,0154)

4
3
2
1
0

0,810

0,822

0,834

0,846

0,858

3
2
1
0

0,870

5

4

Nº de observaciones

Nº de observaciones

Nº de observaciones

6
5

31,560

32,252

32,598

32,944

4

4
Nº de observaciones

5

3
2
1

1,89

1,96

2,03

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

1,04

1,06

1,07

Figura 3
Histograma de frecuencia de la longitud de avance
Longitud de avance = 12*0,042*normal(x; 2,8308; 0,0714)

5

3
2
1
0

1,03

6

4
3
2
1
0

0,0843

Consumo específico de SE

Figura 4

1,02

Coeficiente de sobreexcavación,Ks

Histograma de frecuencia de la rugosidad del contorno
Rugosidad del contorno,m = 12*0,0262*normal(x; 0,1503; 0,0505)

5

1,82

2

0

33,290

Nº de observaciones

Histograma de frecuencia del consumo específico de SE
Consumo específico de SE = 12*0,07*normal(x; 1,9075; 0,1093)

Nº de observaciones

31,906

Figura 2

1,75

3

Ärea de laboreo de la excavación,m2

Figura 1

1,68

4

1

Aprovechamiento de los barrenos

0

6

5

0,1105

0,1367

0,1628

0,1890

0,2152

2,700

2,784

2,826

2,868

Longitud de avance l a , m

Rugosidad del contorno,m

Figura 5

2,742

Figura 6

2,910

1,08

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 13
Registros fotográficos de los contorneados obtenidos con las voladuras en los emboquilles de los túneles.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Emboquille Serones-Ojo de Agua.

Figura 1. Registro fotográfico del contorneado con las voladuras experimentales en el
emboquille Serones –Ojo de Agua.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Emboquille Serones-Guaro.

Figura 2. Registro fotográfico del contorneado del túnel obtenido por voladuras
experimentales en el emboquille Serones-Guaro.

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Emboquille Manacal –Castellanos.

Figura 3.Registro fotográfico del contorneado alcanzado con voladuras experimentales
en emboquille Manacal-Castellanos

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 15
Parámetros de los cueles

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Parámetros del cuele en cuña vertical para todas las litologias objeto de estudio
Nº
Litología
Trasvase , Mina
I.1
I.2
I.3
I.4
I.5
II.1
II.2
II.3
II.4
III.1
III.2
III.3
IV.1
IV.2
V.1
V.2
V.3
V.4
V.5
V.6
VI:1
VI.2
VI.3

Dunitas
Cromitas
Serpentinita.
Peridotito
Gabrodiabasa
Dunitas
Cromitas
Harzburgitas
Serpentinita
Porfirita andesititas
Tobas andesíticas
Areniscas tobáceas
Tobas
Aglomerados
Gabrodiabasa
Dibasa
Caliza Masiva
Caliza , blanco crema masiva
Serpentinita pardo -verdosa
Aleurolitas
Aleurolitas
Esquistos cloríticos
Calizas arcillosas

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Mercedita
Mercedita
Mercedita
Mercedita
Mercedita
Amores
Amores
Amores
Amores
El Cobre
El Cobre
El Cobre
Trasvase Caney –Gilbert
Trasvase Caney –Gilbert
Trasvase Este –Oeste
Trasvase Este-Oeste
Trasvase Este –Oeste
Trasvase Este –Oeste
Trasvase Este –Oeste
Trasvase Este-Oeste
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl
Trasvase Sabanalamar-Pozo Azúl

Parámetros del cuele en cuña
Teóricos
0,44
1,9096
3,8917
0,24
1,8377
4,3239
0,60
1,9096
4,4933
0,62
2,1858
5,1431
0,48
1,9709
4,6373
0,33
1,8747
4,4109
0,33
2,0298
4,7761
0,36
1,7063
4,0148
0,52
1,9269
4,5339
0,31
1,4130
3,3246
0,20
0,7700
1,8117
0,33
2,0692
4,8686
0,34
1,3556
3,1895
0,41
1,7600
4,1412
0,25
1,6114
3,7914
0,24
1,1471
2,6990
0,35
2,1915
5,1565
0,36
1,9851
4,6708
0,79
2,3981
5,6427
1,24
3,2380
7,6187
0,85
2,0252
4,7651
0,24
2,1535
5,0670
0,54
1,8390
4,3270

Prácticos
0,3202
0,1755
0,4338
0,4729
0,3450
0,2344
0,2383
0,2768
0,3760
0,2248
0,1443
0,2344
0,2573
0,3161
0,1791
0,1731
0,2555
0,2581
0,5691
0,8915
0,6153
0,1730
0,3897

�Anexos

Tesis Doctoral

ANEXO 16.
Procedimiento de cálculo de los impactos económicos de la investigación

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 1 Evaluación del impacto económico de la investigación por reducción de la sobreexcavación y
el sobrecosto en el sostenimiento de las excavaciones subterráneas.
Datos Iniciales
Mina
Amores
Datos iniciales
Símbolo
Valor UM
1.Cantidad total de barrenos
N
16 Unid
2.Cantidad de barrenos de contorno
N cont
8 Unid
3.Cantidad complementaria de barrenos de contorno

3 Unid
0,19
-204 Pesos
0,18
-

N contcomp

4.Relación cantidad complementaria /cantidad total
5.Costo de laboreo de 1m de excavación
6.Sobreexcavación
Expresiones de cálculo

Pb
Clab
P

Clab = Gbarr + Gc arg roc + Gc arg vol + Gvent + Gsost + Goop , pesos

Costo de laboreo en pesos

100 = Cbarr + Cc arg roc + Ccarvol + Cvent + Csost + Cotop

Costo de laboreo en %

Cbarr = (Gbarr / Clab ) *100 ; Cbarr = (Gc arg aroc / Clab ) *100

Costo de laboreo por operaciones en %

ΔCbarr = Cb * P, %

Incremento del costo de barrenación ,%

Cálculo del ahorro

ΔCahorro = Cc arg roc P + K 2Cs P − Cbarr Pb − K1Cc ar vol Pb ,%
Estructura de los costos de laboreo de la excavación por procesos tecnológicos.
Valor ,%
Procesos tecnológicos
Denominación
Rocas resistentes Amores
1.Barrenación
2.Carga y voladura

Cbarr
C c ar vo l

26
1,5

36
2

3.Carga de las rocas

Cc arg roc

25

40

4.Sostenimiento

Csost
Cotop

25

0

22,5
100

22
100

5.Otras operaciones

Total

Valor ,%
Coeficiente

K1
K2
ΔCbarr
Cbarr + ΔCbarr

Denominación
Costos en salario de carga y voladura de los barrenos
Costos en colocación de relleno del sostenimiento
Incremento del costo de barrenación

Rocas
resistentes

Amores

50-55

55

25

25

4,88

6,75

Costos de barrenación incrementados

30,88

42,75

Costo alcanzado en la carga de la roca
Ahorro por metro de excavación

18,25

32,80

Ccalcanzado
arg roc

ΔCahorro
ΔCahorro

%

Pesos
Costo de laboreo de 1m de excavación alcanzado,peso/m
Sostenimiento con Hormigón monolítico
Ahorro por la disminución de los costos de hormigón
Sostenimiento con Hormigón Gunitado
P1 P
Sostenimiento con bulones (anclas)

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

1,72

3,84

2,89

6,46
161,54
ΔChorm ,pesos

ΔChorm ,%

0,04

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 2 Evaluación del impacto económico de la investigación por reducción de la sobreexcavación y el
sobrecosto en el sostenimiento de las excavaciones subterráneas.
Trasvase Caney-Gilbert
Nº Datos iniciales
Símbolo
Valor
UM
1 Cantidad total de barrenos
N
56 Unid
2 Cantidad de barrenos de contorno
Nco
22 Unid
3 Cantidad complementaria de barrenos de contorno
Ncoc
3 Unid
4 Relación cantidad complementaria /cantidad total
Pb
0,05
-5 Costo de laboreo de 1m de excavación
Clab
690 pesos
6 Sobreexcavación
P
0,17
Expresiones de cálculo
Clab = Gbarr + Gc arg roc + Gc arg vol + Gvent + Gsost + Goop , pesos
Costo de laboreo en pesos

100 = Cbarr + Cc arg roc + Ccarvol + Cvent + Csost + Cotop

Costo de laboreo en %

Cbarr = (Gbarr / Clab ) *100 ; Cbarr = (Gc arg aroc / Clab ) *100

Costo de laboreo por operaciones en %

ΔCbarr = Cb * P, %

Incremento del costo de barrenación ,%

Ahoro

ΔCahorro = Cc arg roc P + K 2Cs P − Cbarr Pb − K1Cc ar vol Pb ,%
Estructura de los costos de laboreo de la excavación por procesos tecnológicos.
Valor ,%
Nº Procesos tecnológicos Denominación
Rocas resistentes Caney-Gilbert
1 Barrenación
Cbp
26
20
2 Carga y voladura
Ccvp
1,5
2
3 Carga de las rocas
Ccp
25
33
4 Sostenimiento
Csp
25
20
5 Otras operaciones
Coop
22,5
25
Total
100
100
Valor,%
Coeficientes de gastos
Denominación
Rocas resistentes Caney-Gilbert
K1
Gastos en salario de carga y voladura
50-55
55
K2
Gastos en relleno
25
25
Δcb
Gastos adicionales en barrenación
1,42
1,09
Cbp+ΔCb
Gastos de barrenación incrementados
27,42
21,09
Δccargap
21,00
27,72
Ahoro por metro de excavación
ΔC, en por ciento
2,54
4,54
Δc, en pesos
23,49
31,32
Costo de laboreo de 1m de excavación alcanzado,peso/m
658,68
Sostenimiento con Hormigón monolítico
Ahorro por la disminución de los gastos de hormigón
Δchorm,%
Δchorm,pesos
Sostenimiento con Hormigón Gunitado
P1
0,07
Δchormgunitado,%
4,07
Δchormgunitado,pesos/m
26,44
Sostenimiento con bulones (anclas)
ΔC Bulones,%
2,32
ΔC Bulones,pesos
15,06

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 3 Evaluación del impacto económico de la investigación por reducción de la sobreexcavación y el
sobrecosto en el sostenimiento de las excavaciones subterráneas.
Trasvase Este-Oeste.Tramo:Esperanza –En medio
Nº Datos iniciales
Símbolo
Valor
UM
1 Cantidad total de barrenos
N
55 Unid
2 Cantidad de barrenos de contorno
Nco
19 Unid
3 Cantidad complementaria de barrenos de contorno
Ncoc
3 Unid
4 Relación cantidad complementaria /cantidad total
Pb
0,05
-5 Costo de laboreo de 1m de excavación
Clab
926 pesos
6 Sobreexcavación
P
0,16
Expresiones de cálculo
Clab = Gbarr + Gc arg roc + Gc arg vol + Gvent + Gsost + Goop , pesos
Costo de laboreo en pesos

100 = Cbarr + Cc arg roc + Ccarvol + Cvent + Csost + Cotop

Costo de laboreo en %

Cbarr = (Gbarr / Clab ) *100 ; Cbarr = (Gc arg aroc / Clab ) *100

Costo de laboreo por operaciones en %

ΔCbarr = Cb * P, %

Incremento del costo de barrenación ,%

Ahoro

ΔCahorro = Cc arg roc P + K 2 Cs P − Cbarr Pb − K1Cc ar vol Pb ,%
Estructura de los costos de laboreo de la excavación por procesos tecnológicos.
Valor ,%
Nº Procesos tecnológicos Denominación
Rocas resistentes Esperanza –En medio
1 Barrenación
Cbp
26
20
2 Carga y voladura
Ccvp
1,5
2
3 Carga de las rocas
Ccp
25
33
4 Sostenimiento
Csp
25
20
5 Otras operaciones
Coop
22,5
25
Total
100
100
Valor,%
Coeficientes de gastos
Denominación
Rocas resistentes Esperanza –Enmedio
K1
Gastos en salario de carga y voladura
50-55
55
K2
Gastos en relleno
25
25
Δcb
Gastos adicionales en barrenación
1,42
1,09
Cbp+ΔCb
Gastos de barrenación incrementados
27,42
21,09
Δccargap
21,00
27,72
Ahoro por metro de excavación
ΔC, en por ciento
2,54
4,19
Δc, en pesos
23,49
38,79
Costo de laboreo de 1m de excavación alcanzado,peso/m
887,21
Sostenimiento con Hormigón monolítico
Ahorro por la disminución de los gastos de hormigón
Δchorm,%
Δchorm,pesos
Sostenimiento con Hormigón Gunitado
P1
0,07
Δchormgunitado,%
4,33
Δchormgunitado,pesos/m
40,11
Sostenimiento con bulones (anclas)
ΔC Bulones,%
2,58
ΔC Bulones,pesos
23,91

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 4 Evaluación del impacto económico de la investigación por reducción de la sobreexcavación y el
sobrecosto en el sostenimiento de las excavaciones subterráneas.
Trasvase Este-OesteTramo:Ojo de Agua-Serones
Nº Datos iniciales
Símbolo
Valor
UM
1 Cantidad total de barrenos
N
71 unid
2 Cantidad de barrenos de contorno
Nco
23 unid
3 Cantidad complementaria de barrenos de contorno
Ncoc
7 unid
4 Relación cantidad complementaria /cantidad total
Pb
0,10
-5 Costo de laboreo de 1m de excavación
Clab
926 pesos
6 Sobreexcavación
P
0,18
-

Clab = Gbarr + Gc arg roc + Gc arg vol + Gvent + Gsost + Goop , pesos

Costo de laboreo en pesos

100 = Cbarr + Cc arg roc + Ccarvol + Cvent + Csost + Cotop

Costo de laboreo en %

Cbarr = (Gbarr / Clab ) *100 ; Cbarr = (Gc arg aroc / Clab ) *100

Costo de laboreo por operaciones en %

ΔCbarr = Cb * P, %

Incremento del costo de barrenación ,%

ΔCahorro = Cc arg roc P + K 2Cs P − Cbarr Pb − K1Cc ar vol Pb ,%
Valor ,%
Nº Procesos tecnológicos Denominación Rocas resistentes
1 Barrenación
Cbp
2 Carga y voladura
Ccvp
3 Carga de las rocas
Ccp
4 Sostenimiento
Csp
5 Otras operaciones
Coop
Total
Coeficientes de gastos
Denominación
K1
Gastos en salario de carga y voladura
K2
Gastos en relleno
Δcb
Gastos adicionales en barrenación
Cbp+ΔCb
Gastos de barrenación incrementados
Δccargap
Ahoro por metro de excavación
ΔC, en por ciento
Δc, en pesos
Costo de laboreo de 1m de excavación alcanzado,peso/m
Sostenimiento con Hormigón monolítico
Ahorro por la disminución de los gastos de hormigón
Δchorm,%
Δchorm,pesos
Sostenimiento con Hormigón Gunitado
P1
Δchormgunitado,%
Δchormgunitado,pesos/m
Sostenimiento con bulones (anclas)
ΔC Bulones,%
ΔC Bulones,pesos

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Ojo de Agua-Serones
26
20
1,5
2
25
33
25
20
22,5
25
100
100
Valor,%
Ojo de Agua-Serones
50-55
25
2,56
28,56
20,50
1,86
17,18

0,55
0,25
1,97
21,97
27,06
3,97
36,75
889,25

0,07
3,69
34,14
1,94
17,93

�Anexos

Tesis Doctoral

Tabla 5 Evaluación del impacto económico de la investigación por reducción de la sobreexcavación y
el sobrecosto en el sostenimiento de las excavaciones subterráneas.
Trasvase Este-OesteTramo:Ojo de Agua-Yagrumal
Nº Datos iniciales
Símbolo
Valor
UM
1 Cantidad total de barrenos
N
67 unid
2 Cantidad de barrenos de contorno
Nco
21 unid
3 Cantidad complementaria de barrenos de contorno
Ncoc
5 unid
4 Relación cantidad complementaria /cantidad total
Pb
0,07
-5 Costo de laboreo de 1m de excavación
Clab
926 pesos
6 Sobreexcavación
P
0,18
-

Clab = Gbarr + Gc arg roc + Gc arg vol + Gvent + Gsost + Goop , pesos

Costo de laboreo en pesos

100 = Cbarr + Cc arg roc + Ccarvol + Cvent + Csost + Cotop

Costo de laboreo en %

Cbarr = (Gbarr / Clab ) *100 ; Cbarr = (Gc arg aroc / Clab ) *100

Costo de laboreo por operaciones en %

ΔCbarr = Cb * P, %

Incremento del costo de barrenación ,%

ΔCahorro = Cc arg roc P + K 2Cs P − Cbarr Pb − K1Cc ar vol Pb ,%
Nº Procesos tecnológicos
1
2
3
4
5

Barrenación
Carga y voladura
Carga de las rocas
Sostenimiento
Otras operaciones

Denominación

Valor ,%
Rocas resistentes

Ojo de Agua-Yagrumal.
26
20
1,5
2
25
33
25
20
22,5
25
100
100
Valor,%
Ojo de Agua-Yagrumal

Coeficientes de gastos

Cbp
Ccvp
Ccp
Csp
Coop
Total
Denominación

K1
K2
Δcb

Gastos en salario de carga y voladura
Gastos en relleno
Gastos adicionales en barrenación

50-55
25
2,56

0,55
0,25
1,49

Cbp+ΔCb
Gastos de barrenación incrementados
Δccargap
Ahoro por metro de excavación
ΔC, en por ciento
Δc, en pesos
Costo de laboreo de 1m de excavación alcanzado,peso/m
Sostenimiento con Hormigón monolítico
Ahorro por la disminución de los gastos de hormigón
Δchorm,%
Δchorm,pesos
Sostenimiento con Hormigón Gunitado
P1
Δchormgunitado,%
Δchormgunitado,pesos/m
Sostenimiento con bulones (anclas)
ΔC Bulones,%
ΔC Bulones,pesos

28,56
20,50

21,49
27,06

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

1,86
17,18

3,97
36,75
889,25

0,07
4,31
39,91
2,56
23,70

�Anexos

M.Sc.Gilberto Sargentón Romero.

Tesis Doctoral

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="159">
                <text>Criterios para el diseño de voladuras en el laboreo de excavaciones subterráneas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="160">
                <text>Gilberto Sargentón Romero</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="161">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="162">
                <text>2008</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="163">
                <text>Tesis doctoral</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="25" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="25">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/0d67b08a5bb2911ca86bfc366e50e6f5.pdf</src>
        <authentication>1084d203280ab35304f32f822949bb66</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="152">
                    <text>Tesis doctoral

DESARROLLO DE HERRAMIENTAS PARA LA CREACIÓN,
MODELACIÓN Y COMPROBACIÓN DE PROTECCIONES
ELÉCTRICAS

Orlys Ernesto Torres Breffe

�Resumen de la Tesis

1

MINI STER IO DE EDUCACI ÓN SUPE RIOR
INSTITU TO SUP ERIO R MINE RO MET ALÚR GICO “DR. ANTO NIO NÚÑE Z JIMÉNEZ ”
FACU LTAD DE MET ALUR GIA Y ELECTRO MEC ÁNIC A
DEP ARTAM ENTO DE EL ÉCTRI CA

TESI S PRES ENT ADA EN OPCI ÓN AL TÍTU LO ACAD ÉMICO DE DOC TOR EN
CIEN CIAS TÉCNI CAS

TÍ TULO: Desar roll o de herra mientas para la crea ción, model ación y comp roba ción de
prot ecci ones eléc tri cas

Auto r: MSc. Orl ys Ern esto Torr es Bre ffe
Tuto re s: Dr. Anto nio Martínez García
Dra. Mir iam Vilarag ut Llan es

2005
Año de la Alte rna tiva Boli vari ana par a las Amér icas

De sar ro ll o de he rr am ien ta s pa ra la cre ac ión ,
mo de la ci ón y com pr ob ac ión de Pr ot ec cio ne s Elé ct ri cas

M.Sc . Orlys Ernesto To rres Breffe

In st it ut o Sup er ior Mi ne ro Me ta lú rg ico de Mo a Dr. Ant on io Núñ ez Jim én ez

�Introducción General

	 2

Introducción General
La ciencia de las protecciones eléctricas tiene poco más de un siglo de existencia. Los
primeros dispositivos de protección surgen, por necesidad, al unísono con el primer
Sistema Eléctrico de Potencia a finales del siglo XIX. A lo largo del siglo XX, se desarrollan
sorprendentemente tanto los conceptos teóricos como la tecnología utilizada en los
dispositivos de protección. El siglo XXI augura cambios aún más sorprendentes con
modificaciones conceptuales y filosóficas para esta ciencia.
Los conceptos desarrollados a principios del siglo pasado, basados fundamentalmente en
el empleo de la lógica booleana (protecciones convencionales), aún son la base de la
filosofía empleada en la comprensión y el trabajo de los dispositivos digitales que se
emplean en la actualidad. La introducción de los Métodos de Inteligencia Artificial amenaza
con transformar radicalmente estos conceptos (protecciones inteligentes).
A finales del siglo XX tanto la modelación matemática y la simulación de los dispositivos de
protección comenzaron a ser una necesidad. Los dispositivos digitales, basados en
microprocesadores, han incorporado funciones de protección que evolucionaron en
numerosas y necesarias combinaciones lógicas, si se comparan con los clásicos
dispositivos de principios de siglo, aumentando las probabilidades de una selección y/o
ajuste incorrectos.
En la actualidad, un Relé Digital Multifunción, además de constituir la protección integral de
un elemento cualquiera del Sistema Eléctrico de Potencia, incluye los instrumentos de
medición y control necesarios. Esto ofrece numerosas ventajas en cuanto a la reducción
del tamaño de las instalaciones y el costo del mantenimiento, entre otras.

�Introducción General

	 3

Situación problémica
Los fabricantes de Relés Digitales modernos precisan de verificar adecuadamente el
correcto funcionamiento de cada una de las funciones de protección, medición y control, así
como sus combinaciones, antes de introducirlos al mercado.
Constantemente se están publicando nuevas versiones del software de bajo nivel de estos
dispositivos, ya sea para corregir determinado error encontrado, hacer determinada
modificación o mejorar una u otra función de protección, medición o control.
Los técnicos que proyectan y/o instalan los sistemas de protecciones digitales, necesitan
asegurar o garantizar la correcta selección de las funciones de protección y sus ajustes. De
la misma forma, en caso de que se presenten incorrectas operaciones, el problema radica
en determinar rápidamente las causas que las provocan.
Las numerosas combinaciones lógicas de las funciones de protección incluidas en los
Relés Multifunción, así como la complejidad de las mismas, hacen de este proceso de
selección, ajuste y búsqueda de las causas de operaciones incorrectas, un proceso lento y
costoso.
Este problema, tanto desde el punto de vista del fabricante como de los técnicos y
proyectistas, se incrementará con el empleo de los Métodos de Inteligencia Artificial en los
dispositivos de protección. Estos métodos sencillamente no pueden ser analizados sin la
ayuda de una computadora digital potente.
Problemas no resueltos
A finales del siglo XX las grandes compañías fabricantes de Relés comenzaron con la
aplicación de Simuladores Digitales en Tiempo Real que les permitieron verificar el

�Introducción General

	 4

comportamiento de sus Relés antes de introducirlos en el mercado, pero estos simuladores
no están al alcance de los técnicos y proyectistas en los países subdesarrollados. Estos
simuladores son de dos tipos: en un caso realizan la simulación del Sistema Eléctrico de
Potencia para verificar en la práctica los Relés Digitales simulados y en el otro caso, hacen
la simulación de las funciones del Relé Digital, utilizando modelos detallados del hardware,
el cual comprueban con parámetros de averías generadas en Simuladores Analógicos.
Por otra parte, hasta el momento los software que permiten hacer una simulación del
Sistema Eléctrico de Potencia y sus Protecciones (EMTP®) no incluyen las Técnicas de
Inteligencia Artificial, para estos análisis se emplean otras herramientas informáticas por
parte de los investigadores.
En nuestro país existe poco desarrollo en la modelación y simulación de protecciones
eléctricas. En escasas ocasiones prácticas se utilizan software con modelos fasoriales y
estos modelos no permiten hacer un análisis dinámico o transitorio de las instalaciones, el
resto no utiliza la simulación. Escasos investigadores han estudiado la modelación y
simulación transitoria de algunos dispositivos de protección, pero separando la operación
del sistema de potencia y las protecciones eléctricas. No se reportan trabajos de aplicación
de las Técnicas de Inteligencia Artificial en las protecciones eléctricas, por tanto no se
pueden hacer valoraciones técnicas profundas de las investigaciones realizadas por otros
autores. No se fabrican Relés de Protección ni se cuenta con las herramientas adecuadas
para hacerlo.

�Introducción General

	 5

Objetivo General
Crear una herramienta que permita simular el comportamiento de las funciones de
protección de un sistema convencional o inteligente, que esté instalado o se pretenda
instalar, a partir de los datos de averías simuladas (al unísono) en el propio Sistema
Eléctrico de Potencia, que permita predecir las operaciones incorrectas en las protecciones
y buscar sus soluciones.
Hipótesis
Si se crea una herramienta computacional que involucre no sólo la modelación y simulación
de los dispositivos de protección sino incluso, de los elementos del Sistema Eléctrico de
Potencia, se podrá facilitar el proceso de verificación del comportamiento de los sistemas
de protección instalados o que estén en proyección.
Adicionalmente, esta herramienta virtual ayudará a investigadores relacionados con las
protecciones eléctricas en la búsqueda de nuevas soluciones, tanto con la tecnología
convencional como con la aplicación de los Métodos de Inteligencia Artificial.
La herramienta a crear debe ser capaz de conectarse, mediante tarjetas interfases, a
señales eléctricas provenientes de simuladores analógicos o de instalaciones reales, para
así verificar el comportamiento de los métodos de medición utilizados en las nuevas
funciones de protección creadas.
Novedades del trabajo
1. La creación de una Biblioteca en el SIMULINK del MATLAB que incluya los
dispositivos de protección

más utilizados en la práctica, así como soportar los

dispositivos basados en técnicas de inteligencia artificial y que permita predecir el

�Introducción General

	 6

comportamiento ante fenómenos transitorios de los sistemas de protecciones
completos a partir de la simulación del sistema eléctrico de potencia y sus
protecciones eléctricas como una unidad.
2. Obtener los patrones de entrenamiento, entrenar una Red de Neuronas Artificiales
para ser utilizada en específico en la protección de Transformadores de Potencia y
que opere correctamente, para aquellos regímenes más difíciles de identificar,
incluso con determinados defectos en los instrumentos de medición como la apertura
de un conductor en el circuito secundario de los transformadores de corriente.
Tareas de la investigación:
Para hacer esta investigación el autor se propuso las siguientes etapas:
1. Investigar el desarrollo tecnológico y científico de las protecciones eléctricas desde
su surgimiento, para lograr una fundamentación coherente del por qué del empleo
de los simuladores digitales de protección, así como para hacer una valoración de
los trabajos anteriores relacionados con la modelación de dispositivos de protección.
2. Investigar el desarrollo y las aplicaciones de las Técnicas de Inteligencia Artificial en
las Protecciones Eléctricas.
3. Seleccionar la herramienta matemática o plataforma de programación y crear sobre
ella la Biblioteca Virtual de Protecciones Eléctricas que permita simular al unísono un
Sistema de Potencia cualquiera y sus protecciones.
4. Hacer la modelación matemática de los dispositivos secundarios convencionales
mayormente utilizados en la práctica nacional.

�Introducción General

	 7

5. Validar en tiempo real los modelos matemáticos creados, empleando tarjetas
interfases, comparando su funcionamiento con el de los Relés reales.
6. Simular, con la herramienta creada, instalaciones importantes de protecciones
eléctricas reales del país y verificar sus comportamientos. En caso de encontrar
deficiencias concretas, verificar las soluciones antes de proponerlas, utilizando la
propia herramienta.
7. Proponer un Relé Inteligente basado en Redes de Neuronas Artificiales y comprobar
su funcionamiento comparándolo con una aplicación real de protecciones
convencionales.
El documento se divide en 4 capítulos en los cuales se resuelven las tareas anteriormente
enumeradas. El capítulo inicial se dedica a describir el estado actual de la modelación,
simulación y comprobación de protecciones eléctricas en el ámbito internacional. En el
segundo capítulo se desarrollan y comprueban los modelos de los dispositivos de
protecciones creándose una Biblioteca Virtual de Protecciones Eléctricas. Estos modelos se
emplean en la simulación de las protecciones eléctricas de instalaciones industriales reales
del territorio de MOA (Cuba), lo cual se encuentra en el tercer capítulo. El último capítulo se
dedica a la creación, entrenamiento y verificación de un Relé basado en Redes de
Neuronas Artificiales para la protección de un transformador de potencia, mostrando sus
ventajas con respecto a los Relés convencionales simulados y estudiados en el tercer
capítulo.

�Resumen de la Tesis

	 8

Capítulo I. Actualidad en la Modelación y Simulación de Protecciones
Se presenta una panorámica del desarrollo actual de la modelación matemática de las
protecciones eléctricas en la que se destaca el desarrollo de software tales como EMTP® y
MATLAB®, para la simulación de Sistemas Eléctricos de Potencias con sus protecciones.
Se reconoce como modelo matemático de Relés de Protección al conjunto de ecuaciones
que describen las características de operación de los mismos. Estas características pueden
ser disímiles: corrientes versus tiempo, corriente diferencial versus corriente de retención,
resistencia versus reactancia, entre otras.
Hoy día, los fabricantes de Relés simulan sus diseños y nuevos métodos de protección en
las computadoras. Los modelos empleados en estos casos son modelos detallados del
hardware, que resultarían inadecuados para la simulación del comportamiento de un
Sistema Eléctrico de Potencia y sus protecciones.
Los modelos genéricos resultan suficientes para el análisis y prevención de las operaciones
incorrectas en sistemas de protecciones eléctricas instalados o que se pretendan instalar
en un Sistema Eléctrico de Potencia cualquiera. Estos modelos son mucho más
representativos que los modelos fasoriales que utilizan los valores eficaces calculados
mediante métodos matriciales.
En la modelación genérica de los dispositivos de protección se está empleando el método
de caja negra, donde se relacionan matemáticamente las entradas y salidas de un
dispositivo determinado. Esta variante, aunque es la más utilizada, presenta inconveniente

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Capítulo I. Actualidad en la Modelación y Simulación de Protecciones Eléctricas

	 9

en la modelación de los Relés Electromecánicos; dado que en estos, influyen otras
variables en su funcionamiento.
Los dispositivos basados en técnicas de inteligencia artificial, ampliamente investigados en
la actualidad, pero de muy poca aplicación real o comercial, no pueden ser puestos en
funcionamiento sin el uso de simuladores. Muchos de estos dispositivos aprenden o
precisan de reglas de conocimientos, es decir, no necesitan de ser ajustados, por lo que el
empleo de simuladores que brinden los datos necesarios para el aprendizaje, son
imprescindibles.
Los actuales estudios de protecciones, basadas en Redes de Neuronas Artificiales (RNA),
emplean el simulador EMTP® y crean, entrenan y comprueban la RNA utilizando
MATLAB® u otras herramientas matemáticas.

�Resumen de la Tesis

	 10

Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de
Protección
Se construyeron los modelos matemáticos de varios dispositivos de protección y se
simularon utilizando el software MATLAB/Simulink. En la Biblioteca Power System Blockset
de Simulink existen varios modelos de los elementos del Sistema Eléctrico de Potencia
(transformadores, generadores, líneas, motores, entre otros) así como algunos dispositivos
de protección tales como los descargadores valvulares, interruptores de potencia, entre
otros que se utilizan en la modelación matemática de un sistema de protecciones.
En este capítulo se construyeron modelos para Transformadores de Corriente dado que no
existen en MATLAB, así como el modelo genérico de varios Relés de Protección de mayor
utilización en la práctica nacional.
Modelación y simulación de Transformadores de corriente
El conjunto de ecuaciones utilizadas para la modelación matemática de los transformadores
de corriente se muestra a continuación:
i' P =

iP
K TC

i0 = i ' P − iS
ψ = f (i0 )
I S (s) =

(RH

s
ψ (s)
+ s ⋅ LH )

Donde:
Ip:

corriente del devanado primario

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 11

I’p:

corriente del primario referida al secundario

Is:

corriente del devanado secundario

KTC:

relación de transformación de corriente

Io:

corriente de magnetización

ψ:

concatenaciones totales de Flujo

RH:

resistencia equivalente calculada a partir de la suma de la resistencia interna del devanado
secundario y la carga.

XH:

reactancia equivalente calculada a partir de la suma de la reactancia interna del devanado secundario
y la carga.

s:

operador de Laplace

Figura 1.0. Modelo en Simulink para la simulación de un TC monofásico considerando la saturación a través de
una sola curva de histéresis y la máscara dinámica para identificar el modelo con el TC que se
desea estudiar.

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 12

Estas ecuaciones se obtuvieron con la aplicación de las Leyes de Kirchhoff al circuito
equivalente

del

Transformador

de

Corriente.

Son

fundamentalmente

ecuaciones

diferenciales de primer orden, pero la relación entre las concatenaciones totales de flujo (ψ)
y la corriente de magnetización es una relación no lineal, que representa los fenómenos de
histéresis del núcleo.
Se construyó un modelo en Simulink (figura 1.0) para la simulación de los Transformadores
de Corriente el cual utiliza una sola curva para simular la histéresis del núcleo, mediante
una tabla de búsqueda (look up table). También se muestra la máscara dinámica creada
para que el usuario introduzca los datos que identifican el Transformador de Corriente que
se desea simular.
120
100

Corriente secundaria (A)

80
60
40
20
0
-20
-40
-60
-80

0

0.01

0.02

0.03

0.04

0.05

0.06

0.07

0.08

0.09

0.1

Tiempo(s)
Figura 2.0. Corriente ideal (línea discontinua) y real (línea continua), simuladas
con el modelo del TC de 100/5, R = 1.58 y X = 4.52 utilizando la
función tangencial hiperbólica para simular la alinealidad del núcleo.
Devanado secundario en cortocircuito. La corriente simulada es de
10 veces la nominal.

También se creó un modelo de transformador de corriente trifásico, construido a partir de la
unión de tres transformadores de corriente monofásicos, en el que adicionalmente a la

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 13

curva de saturación del núcleo se permite cambiar la conexión de los devanados del
secundario. En la figura 2.0 se muestra los resultados de la simulación de un TC
monofásico con corriente mayores a 10 veces la nominal y con componentes de directa,
muy frecuentes en los cortocircuito de los sistemas eléctricos de potencia.
En la figura 3.0 se muestra la dependencia de la deformación de la onda de la corriente en
el

secundario con relación a la componente resistiva o reactiva de la impedancia

80

80

60

60

40

40

20

20

Corriente (A)

Corriente (A)

equivalente del circuito secundario del Transformador de Corriente.

0
-20
-40

-20
-40
-60

-60
-80

0

0

0.01

0.02

0.03

0.04

0.05

0.06

0.07

Tiempo(s)
a)
Figura 3.0.

0.08

0.09

0.1

-80

0

0.01

0.02

0.03

0.04

0.05

0.06

0.07

0.08

0.09

0.1

Tiempo(s)
b)

Corrientes secundarias, ideal y real simulada, de un TC, con una intensidad de 10 veces el valor nominal. Cargas
a) resistiva pura b) mayormente inductiva. El TC simulado posee los mismos datos que el utilizado en la figura 2.0

Cuando la componente resistiva es mayor (figura 3.0 a), la deformación es visualmente
menor y dura mucho menos ciclos si se compara con la corriente cuando la impedancia es
mayormente inductiva (figura 3.0 b). Adicionalmente se comprobó la validez de los modelos
comparándolos con los resultados de dos ensayos a Transformadores de Corriente reales y
las formas de onda son muy similares. Como curva de excitación se utilizó la función
tangencial hiperbólica.

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 14

Modelación y Simulación de Relés de protección
Los modelos de los Relés de Protección se realizaron según el método de caja negra,
tomando como señal de entrada los parámetros eléctricos que utilizan en su funcionamiento
y como señal de salida, el estado del contacto de disparo. La salida “0” significa que el
dispositivo virtual (modelo) ha operado.

Figura 4.0. Modelo en Simulink para un Relé de Porcentaje Diferencial de
doble rampa, pero representa la generalidad de los modelos
creados.

En la figura 4.0 se muestra el modelo de un Relé Porcentaje Diferencial donde se pueden
observar las características fundamentales de la modelación empleada en Simulink para
cualquier Relé. Las salidas del modelo son controladas por el estado de la variable A, la
cual es modificada por el usuario en las máscaras dinámicas que se crearon para este fin.
En este caso, el modelo utiliza tres señales de corriente y una salida. El bloque Trip Color
permite cambiar el color del modelo durante la modelación, si el dispositivo modelado ha
operado.
Se modelaron los siguientes dispositivos, que se enumerarán en forma general utilizando la
numeración ANSI/IEEE:

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

•

	 15

Relés de Magnitud
o Relés de Sobrecorriente (50 y 51)
o Relés de Baja y Alta Tensión (27 y 59)
o Relés de Baja y Alta Frecuencia (81 U/O)

•

Relés Direccionales (67 y 32)

•

Relés de Distancia (21)

•

Relés Diferenciales (87)

Los Relés de magnitud son aquellos que utilizan una sola variable o parámetro eléctrico
para su funcionamiento. Dentro de estos se modelaron varios tipos de Relés de
Sobrecorriente, Relés de Sobrecorriente de Tiempo Inverso y Tiempo Definido. Los Relés
de tiempo definido con tiempo cero, imitan los Relés de Sobrecorriente instantáneos.
Se crearon los siguientes modelos de Relés de Sobrecorriente:
•

Relés de fase de Tiempo Definido e Inverso.

•

Relés de Secuencia Cero de Tiempo Definido e Inverso.

•

Relés de Secuencia Negativa de Tiempo Definido e Inverso.

•

Relés con Restricción por Tensión.

Estos Relés pueden ser seleccionados en la biblioteca y ser instalados en un modelo de
Power System Blockset de Simulink, para ser una simulación de una instalación real
cualquiera. Todos los Relés de Sobrecorriente modelados son de amplia utilización en la
práctica nacional e internacional. Las curvas de tiempo contra corriente modeladas
responden a los estándares ANSI, IAC, IEC.

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 16

Se construyeron los modelos de varios Relés Direccionales, tanto los Relés Direccionales
de comparación de fase, como los Relés Direccionales de potencia. Adicionalmente se
incluyen los Relés Direccionales de Sobrecorriente (67). En sus variantes monofásicas y
trifásicas, así como los Relés Direccionales de Secuencia Cero. Las ecuaciones que
permitieron modelar estos Relés son las siguientes:

Cos (ϕ sm − ϕ r ) = Cos (ϕ sm − (ϕ u − ϕ i )) &gt; 0
Pr = Ur ⋅ Ir ⋅ Cos (ϕ sm − ϕ r )
donde:
ϕ r:

ángulo de desfase entre las señales de tensión y corriente medidas por el Relé Direccional.

ϕu :

ángulo de desfase de la tensión medido por el Relé Direccional.

ϕi :

ángulo de desfase de la corriente medida por el Relé Direccional

ϕsm:

ángulo de máxima sensibilidad ajustado en el Relé Direccional o característico del mismo.

Ur:

valor eficaz de la tensión medida por el Relé Direccional.

Ir:

valor eficaz de la corriente medida por el Relé Direccional.

Pr:

potencia medida por el Relé Direccional.

Modelos de Relés de Distancia también fueron incluidos en la biblioteca creada. Se pueden
simular dos tipos fundamentales de Relés de Distancia, basado en un modelo de
comparación de fase, los del tipo MHO y los Elípticos. Las ecuaciones son las siguientes:

Z2 =

Ur
Ir

Z op = Z 2 − Z 1
Z pol = Z 2
Donde:
Ur:

valor complejo de la tensión medida en el Relé de Distancia.

Ir:

valor complejo de la corriente medida en el Relé de Distancia.

Z1:

valor complejo de la impedancia ajustada en el Relé de Distancia.

Z2:

valor complejo de la impedancia medida en el Relé de Distancia.

Zop:

impedancia de operación calculada en el Relé de Distancia.

Zpol:

impedancia de polarización calculada en el Relé de Distancia.

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 17

Igualmente se simularon varios tipos de Relés Diferenciales. Los Relés Diferenciales de
Sobrecorriente, así como los de Porcentaje Diferencial de una y dos rampas, con diferentes
comportamiento en dependencia de las corrientes de retensión.

Las ecuaciones para

modelar un Relé Diferencial de 2 rampas es la siguiente:
Iop = I 1 − I 2
Iret = máximo( I 1 , I 2 )
Si

Iret ≤ 1 pu

y Iop &gt; Is1

entonces opera

Si

1 pu &lt; Iret &lt; Is 2

y Iop &gt; K 1 ⋅ Iret

entonces opera

Si

Iret ≥ Is 2

y

Iop &gt; K 2 ⋅ Iret

entonces opera

Donde:
Iop:

valor eficaz de la corriente diferencial calculada en el Relé Diferencial.

Iaj:

valor eficaz de la corriente preestablecida en el Relé Diferencial por encima de la cual opera.

I1:

valor complejo de la corriente medida por el Relé Diferencial en un terminal del elemento protegido.

I2:

valor complejo de la corriente medida por el Relé Diferencial en el otro terminal del elemento protegido.

Iret:

valor eficaz de la corriente de retención del Relé.

K1:

coeficiente de retención ajustable en el Relé.

Is1:

corriente ajustable que establece el mínimo valor de corriente de operación del Relé.

Is2:

corriente de retención del Relé Diferencial por encima de la cual se cambia a la segunda rampa

K2:

coeficiente de retención de la segunda rampa

Validación práctica los modelos de Relés de Protección
Para validar el funcionamiento de los Relés de Protección creados, se utilizó la posibilidad
de MATLAB para el trabajo en tiempo real a través del equipo dSPACE, que es una
interfase para la adquisición de datos. En la figura 6.0 se muestra un diagrama monolineal
de la instalación utilizada.

�Capítulo II. Modelación Matemática, Simulación y Comprobación de Dispositivos de Protecciones Eléctricas

	 18

a)
b)
Figura 6.0. a) Esquema simplificado del experimento para la protección digital de un motor de inducción. b) Vista frontal del dSPACE

Se experimentó con varios tipos de defectos y averías en el motor: cortocircuitos
multifásicos y monofásicos a tierra en el motor, sobrecargas simétricas y asimétricas, baja y
sobre tensión, entre otros, los cuales se repitieron más de 20 veces cada uno.

Los

resultados de la operación de la protección computarizada mostraron que los modelos
simulados en MATLAB responden como lo hacen sus homólogos en la práctica. En la figura
7.0 se muestra la forma de onda de la corriente del estator durante el proceso de arranque y
durante un cortocircuito bifásico en el terminal del motor que es desconectado.

a)

b)

Figura 7.0. Imagen capturada desde el osciloscopio digital, que presenta las corrientes en la fase A del motor referida al secundario del
TC a) durante el arranque b) durante un fallo bifásico a tierra que involucró las fases A y C.

�Resumen de la Tesis

	 19

Capítulo III. Simulación de las Protecciones Convencionales para Transformadores de
Potencia
En este capítulo se simulan las protecciones instaladas en dos transformadores de potencia
diferentes correspondientes a subestaciones industriales reales. Los casos de estudios
corresponden con los Transformadores de Potencia de las empresas niquelíferas
Comandante Pedro Soto Alba y Comandante Ernesto Che Guevara.
En ambos Transformadores de Potencia, que tienen características diferentes en cuanto a
la potencia nominal, la conexión del neutro, entre otros aspectos, están siendo protegidos
por Relés basados en microprocesadores de la firma General Electric Power Management.
Los Relés SR-745 (protección integral de transformadores) y SR-750 (protección integral de
alimentadores) están interconectados para proteger a los transformadores contra todos los
defectos tanto interno como externos a los mismos.
Caso de estudio I. Protección del Transformador de Potencia perteneciente a la Empresa
Comandante Pedro Soto Alba (PSA).
En la figura 8.0 se muestra un diagrama monolineal de las funciones de protección
instaladas en los Relés SR-745 y SR-750. Este diagrama se construyó a partir de los
ficheros de ajustes extraídos de los Relés Digitales,

los planos de instalación y las

entrevistas con los técnicos y especialistas de la empresa.
A partir de los niveles de corrientes de cortocircuitos y los datos generales de la instalación,
se modeló el Sistema Eléctrico de Potencia y sus protecciones. Utilizando los modelos de
Relés de la Biblioteca Virtual de Protecciones Eléctricas creada en MATLAB/Simulink, se

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Capítulo IIII. Simulación de las Protecciones Convencionales para Transformadores de Potencia

	 20

modelaron las funciones de protección de los Relés Digitales Multifunción SR-745 y SR750.

Figura

8.0.

Esquema

simplificado

del

sistema

de

protección

del

Transformador de la Subestación en la empresa Comandante
Pedro Soto Alba, utilizando la simbología ANSI.

En la figura 9.0 se muestra el modelo creado en Simulink para la simulación de las
protecciones eléctricas en el transformador de potencia de la PSA. Se simularon muchas
averías tanto internas como externas, se simuló la magnetización durante las condiciones
más severas, tanto por el primario como por el secundario, entre otros muchos regímenes
para verificar el comportamiento de las protecciones instaladas.
Luego de realizada la simulación, se detectaron las siguientes dificultades:
1. Ajustes incorrectos en la función de Porcentaje Diferencial
2. Ajustes incorrectos en la función Diferencial Instantánea
3. Demoras excesivas para la acción contra cortocircuitos externos en el secundario

�Capítulo IIII. Simulación de las Protecciones Convencionales para Transformadores de Potencia

	 21

4. No existe protección contra Sobretensiones
A

A

A

B

B

B

C

C

C

No Fault

No Fault

3-Phase Fault5

A

A
N

B

3-Phase Fault1

A

A1

B

B1

C
com

C

C1

3-Phase Breaker

C

NOT

Out

In

C1

n

Scope1

A

B1

B
C

C

C1

I3f

Scope2

I3f

TC wye
1600/1

A
B
C

A

A

A

B

C

A

B

B
C

C

Vabc

com

Iabc

B
C

3-Phase Breaker1

Three-Phase
V-I Measurement

Iabc

1.048e-012
PQ

3-phase
Instantaneous
Active &amp; Reactive Power

TP

Display1

Controlled Timer

A1

A

Vabc
If

Ground
Resistor
25.4 Ohm

1

NOT

Fault
ABC

3-Phase Fault6

A

TC wye
1600/5

Three-phase
T ransformer

Locker 1 (86)1

Timer2

B1

TC 1
A
200/5

Out

C

B

b
c

C

B

C

A1

a

B

A

B

3-Phase Fault3

I3f

TC wye
200/5

Start
Reset

A

B

A

No Fault

3-Phase Fault2

A

B

C

No Fault

u
O

u
O

u
O

1.434e-017
Display

A B C
c
b
a
U

A

B

C

3-Phase
Series RLC Load

0
Display2
NOT

In

NOT

Out

Start
Reset

Controlled Timer1

Out

Locker 2 (86)
Open wires

Timer1

Iabc_P

Out

Out

In

Iabc_S

AND
Uph

em
SR-745

Iabc
Out
In

SR-750

Figura 9.0. Esquema en Simulink para el análisis del comportamiento del transformador de la Empresa Comandante Pedro Soto Alba.

Las dificultades en la función de Porcentaje Diferencial se refieren a tres aspectos
relacionados con la corriente mínima, el nivel (%) de la segunda rampa y el mecanismo de
bloqueo por armónicos. La corriente mínima está ajustada a un valor muy pequeño y se
demuestra que este ajuste provoca la activación de esta función cuando un conductor del
secundario de uno de los TCs está abierto y la carga aumenta por encima del 30% de la
nominal. El ajuste relacionado con la segunda rampa es igualmente elevado y se
demuestra que provoca la insensibilidad de la función de protección para cortocircuitos
internos, si el interruptor del secundario está abierto. También se propone activar el
mecanismo de bloqueo por segundos armónicos solo durante la magnetización, evitando
con esto demoras de las protecciones si los cortocircuitos internos saturaran a los TCs.

�Capítulo IIII. Simulación de las Protecciones Convencionales para Transformadores de Potencia

	 22

Todas las deficiencias encontradas fueron demostradas utilizando regímenes de máximas y
mínima sensibilidad a través de la simulación. Las recomendaciones no solo se limitaron al
reajuste de algunas funciones de protección sino incluso a la selección de otras funciones
que evitaran los retardos de tiempos. De la misma forma se ofrecieron otras sugerencias en
aspectos relacionados con el trabajo y la función de los Relés de la familia SR.
Caso de estudio II. Protección del Transformador de Potencia perteneciente a la Empresa
Comandante Ernesto Che Guevara (ECG).
El esquema de protecciones instalado en el Transformador de Potencia de esta empresa
fue facilitado por los técnicos (especialistas) de la misma. Las conexiones del neutro en
este caso son diferentes, así como existen

más funciones activadas en cada Relé

Multifunción. Se hicieron simulaciones a diferentes regímenes de los que se conocen que
pueden afectar el correcto funcionamiento de las funciones de protección activadas.
Luego de simulado el sistema y sus protecciones, se descubrieron las siguientes
dificultades:
1. No existe protección contra fallas a tierra en el devanado primario si el neutro está
desconectado.
2. Incorrecta selección de las funciones de protección contra fallas a tierra
devanado secundario.
3. Ajustes incorrectos en la función de Porcentaje Diferencial.
4. Ajustes incorrectos en la función Diferencial instantánea
5. No existe protección contra fallas multifásicas externas en el secundario
6. No existe protección contra Sobretensiones.

en el

�Capítulo IIII. Simulación de las Protecciones Convencionales para Transformadores de Potencia

	 23

De la misma forma en que se realizó para el caso de estudio 1, todas las dificultades fueron
demostradas a través de la simulación y se ofrecieron variantes para cada una de ellas.
Igualmente cada una de las variantes fue verificada en las condiciones más severas de
operación. En cada caso se ofrecieron los valores de ajustes correspondientes.
En este capítulo se evidenció la necesidad del empleo de la simulación adecuada para
determinar las causas de las incorrectas operaciones de los sistemas de protecciones que
ya están instalados, así como para proponer mejoras de forma rápida y eficaz evitando que
se repitan en el futuro. Adicionalmente se muestra la eficacia del empleo de la Biblioteca
Virtual de Protecciones Eléctricas creada sobre MATLAB/Simulink para la validación y
comprobación de sistemas complejos de protecciones eléctricas, aún con la utilización de
Relés Multifunción.

�Resumen de la Tesis

	 24

Capítulo IV. Protección de un Transformador de Potencia utilizando Redes de Neuronas
Artificiales
En este capítulo se muestra la propuesta de un Relé basado en Redes de Neuronas
Artificiales para la protección de un Transformador de Potencia, que no tiene las dificultades
que aún muestran las protecciones convencionales basadas en la lógica booleana.

Figura 10.0. Diagrama en bloques de los componentes del Relé basado en RNA

Se escoge un Relé para la protección del transformador de potencia considerado en el caso
de estudio II del capítulo III, que tiene el devanado del primario conectado en estrella y el
secundario está conectado en delta. El Relé propuesto se muestra en la figura 10.0, el cual
está conectado a los transformadores de corriente de las fases de ambos devanados y el
neutro. Como se observa, la RNA es solo un bloque dentro del Relé.

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Capítulo IV. Simulación de la protección de un Transformador de Potencia utilizando Redes Neuronales Artificiales

	 25

Estructura de la RNA
En este trabajo se hizo énfasis fundamentalmente en los últimos 3 bloques, lográndose a
través de subrutinas apropiadamente escritas en MATLAB. El bloque RNA está
representado por una RNA de 2 capas ocultas, con 35 neuronas en la capa de entrada y 3
neuronas en la capa de salida, con la que se puede diferenciar entre un régimen normal
(RN) un fallo interno (FI) o un fallo externo (FE). La primera capa oculta se construyó con
18 neuronas con función tangencial sigmoidal, al igual que la segunda capa oculta con 10
neuronas, pero en la capa de salida se utilizó la función logarítmica sigmoidal. Se empleo
una Red multicapa con propagación hacia delante (MFNN). Se empleó una ventana de
datos de 5 muestras para conformar la entrada de la RNA, a una frecuencia de muestreo de
960 Hz (16 muestras por ciclos)
Entrenamiento de la RNA
El entrenamiento se realizó a través de regímenes simulados en un modelo en
MATLAB/Simulink, utilizando el método de entrenamiento supervisado con propagación del
error hacia atrás. Las simulaciones fueron ejecutadas mediante el método ode23tb (stiff/TRBDF2) con intervalos de temporización variables, pero que lograban un muestreo mucho
más rápido que 6µs. Cada régimen fue almacenado en ficheros con nombres codificados y
almacenados en listas (celdas) de variables.
Se utilizaron 2652 regímenes entre cortocircuitos externos e internos que involucraron todas
las fases, procesos de magnetización, regímenes normales, con ambos interruptores
conectados o solo uno de ellos, el neutro desconectado o conectado y diferentes

�Capítulo IV. Simulación de la protección de un Transformador de Potencia utilizando Redes Neuronales Artificiales

	 26

conductores del secundario de los TCs en estado abierto. Esto generó un entrenamiento de
678912 patrones.
Luego de entrenada la RNA se comprobó su operación para regímenes diferentes a los
que fue entrenada y su comportamiento fue satisfactorio. En ningún caso la red mostró
resultados inadecuados o diferentes a la condición comprobada.
En la figura 11.0 se muestra el comportamiento de la RNA para el caso de un cortocircuito
interno en el transformador que provoca la saturación profunda (errores de hasta el 20%)
del TC del primario. Este caso puede provocar demoras excesivas en las protecciones
convencionales dado que la onda deformada de la corriente del secundario, puede ser
fuente de armónicos de segundo orden que puedan bloquear la operación de la función de
Porcentaje Diferencial. En este caso, la RNA muestra claramente una salida indicando un
cortocircuito interno sin demoras, después de leer 5 muestras de las señales de corriente
de cada fase.
Azul (…) (FASE A)
Rojo ( - ) (FASE B)
Verde (- -) (FASE C)

Corrientes de fase (A)

60

1
0.9

40

0.8
0.7

20

Verde (ο) (RN)
Rojo (x) (FI)
Azul (∆) (FE)

0.6
0.5

0

0.4

-20

0.3
0.2

-40

0.1
-60
0.15

0.16

0.17

0.18

0.19

0.2

0.21

0.22

0.23

0.24

0.25

0
140

Tiempo (s)

150

160

170

180

190

200

210

220

230

240

250

Ventanas de medición

Figura 11.0. Ensayo de la RNA para un régimen normal seguido por cortocircuito trifásico interno, en condiciones de
máxima generación que provocó la saturación profunda de los TCs del primario. a) Corrientes en las fases
del primario, b) Salidas de la RNA para este ensayo.

�Capítulo IV. Simulación de la protección de un Transformador de Potencia utilizando Redes Neuronales Artificiales

	 27

En la figura 12.0 se muestra el comportamiento de la RNA para otro caso típico que puede
provocar el incorrecto funcionamiento de las protecciones convencionales, un cortocircuito
monofásico en el primario justo en el momento de la magnetización. En el proceso de
magnetización se genera una cantidad de armónicos que puede demorar la operación de la
protección de Porcentaje Diferencial. En este caso la RNA muestra claramente una salida
indicando Fallo Interno (x FI).
Azul (…) (FASE A)
Rojo ( - ) (FASE B)
Verde (- -) (FASE C)

1

15

0.9

Salidas de la RNA

Corrientes de fase (A)

20

10

5

0

-5

0.8
0.7
0.6

Verde (ο) (RN)
Rojo (x) (FI)
Azul (∆) (FE)

0.5
0.4
0.3
0.2

-10
0.1

-15

0

0.05

0.1

Tiempo (s)

0.15

0.2

0.25

0

0

5

10

15

Ventanas de medición

Figura 12.0 Ensayo de la RNA para un fallo monofásico en fase A, interno en el devanado primario, con el neutro
conectado a tierra justo en el momento de la energización para las condiciones de mayor generación
de armónicos. a) Corrientes referidas al secundario de los TC, b) Salidas de la RNA.

Un caso seguro de operación incorrecta de las protecciones convencionales son las
sobrecorrientes si existe un conductor en el devanado secundario de los transformadores
de corriente abierto. En la figura 13.0 se muestra la operación de la RNA para el caso de un
cortocircuito externo a máxima generación, pero la fase A del secundario de los
transformadores de corrientes está abierta. La salida de la RNA muestra claramente un
cortocircuito externo.
Muchos fueron los casos complejos en los que fue comprobada la RNA y en todos los
casos se comportó correctamente indicando el tipo de régimen que se estaba

�Capítulo IV. Simulación de la protección de un Transformador de Potencia utilizando Redes Neuronales Artificiales

	 28

comprobando. Incluyendo los casos de apertura de conductores en el secundario de los
TCs que provoca inevitablemente disparos incorrectos en las funciones diferenciales.
30

1

0.8

Salidas de la RNA

Corrientes de fase (A)

0.9

Azul (…) (FASE A)
Rojo ( - ) (FASE B)
Verde (- -) (FASE C)

20

10

0

-10

0.7
0.6
0.5
0.4

Verde (ο) (RN)
Rojo (x) (FI)
Azul (∆) (FE)

0.3
0.2

-20

0.1

-30

0

0.05

0.1

0.15

0.2

0.25

0.3

0
100

120

140

160

180

Tiempo (s)

Ventanas de medición

a)

b)

200

220

Figura 13.0. Ensayo de la RNA para una un cortocircuito trifásico externo en el secundario a 10 ciclos después de energizado el
transformador de potencia, con la fase A del secundario de los TC, abierta. a) Corrientes en las fases, la fase A está solo
mostrada virtualmente (línea de puntos). b) Salidas de la RNA para este ensayo.

En este capítulo se demuestra que los Relés basados en RNA son superiores a los
convencionales, dado que son más eficaces y pueden ser entrenados para las condiciones
más complejas y severas que pudieran provocar incorrectas operaciones en los dispositivos
convencionales. Adicionalmente se corrobora que MATLAB es una herramienta adecuada
para la implementación de la Biblioteca Virtual de Protecciones Eléctricas, dado que posee
herramientas para el tratamiento de protecciones que utilizan las técnicas de Inteligencia
Artificial.

�Resumen de la Tesis

	 29

Conclusiones Generales
•

De los programas simuladores digitales analizados, MATLAB\Simulink fue
seleccionado y demostró ser un programa informático adecuado para la simulación
de modelos matemáticos de los dispositivos de protecciones tanto primarios como
secundarios más empleados en la práctica nacional y además permite crear
dispositivos virtuales basados en las Técnicas de Inteligencia Artificial.

•

Los modelos matemáticos creados que conforman la Biblioteca Virtual de
Protecciones en MATLAB\Simulink, demostraron operar iguales a sus homólogos
prácticos, utilizando para ello las tarjetas interfases del sistema dSPACE en la
protección computarizada de un motor de inducción.

•

La aplicación de la Biblioteca Virtual creada por el autor permitió detectar numerosas
deficiencias en las instalaciones de protección de los Transformadores de Potencia
de las Empresas Comandante Pedro Soto Alba y Comandante Ernesto Che
Guevara, así como proponer variantes de soluciones para cada deficiencia
encontrada.

•

Se confeccionó un Relé Inteligente para la protección del Transformador de Potencia
de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara. El Relé basado en una Red de
Neuronas Artificiales con ventana de tiempo, con un total de 35 neuronas en la capa
de entrada, 18 en la primera capa oculta, 10 en la segunda y con 3 neuronas de
salida. Este Relé demostró la capacidad de diferenciar entre los regímenes
normales, fallos internos y externos, incluyendo la apertura de un conductor en el
circuito diferencial secundario, cuestión no analizada con anterioridad por otro autor.

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Resumen de la Tesis

	 30

Recomendaciones
Finalmente se recomienda lo siguiente:
•

Continuar las investigaciones para introducir otros modelos en la Biblioteca Virtual
representativos de nuevas funciones de protección como las Distancias dinámicas y
las Direccionales con memoria, así como modelos de Relés basados en Redes de
Neuronas Artificiales para la protección de redes y generadores eléctricos contra
fallas monofásicas en sistemas aislados, entre otros.

•

Continuar trabajando

y perfeccionando

la

modelación matemática de los

Transformadores de Corriente de tal forma que se pueda añadir a la Biblioteca
Virtual, un modelo de Transformador de Corriente genérico con un proceso de
histéresis que permita representar todos los fenómenos que ocurren en la realidad.
•

Lograr una modelación matemática menos rigurosa de los elementos del Sistema
Eléctrico de Potencia con el fin de ganar en velocidad de modelación y reducir las
exigencias del hardware de la PC que se utilice.

•

Adquirir un sistema dSPACE para fomentar la creación en el país de nuevos Relés
Digitales con novedosas funciones de protección e iniciar la producción nacional de
Relés Digitales Inteligentes.

•

Utilizar la herramienta creada en la verificación de los sistemas de protección
digitales multifunción, instalados en el Sistema Eléctrico de Potencia del país.

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Resumen de la Tesis

	 31

Bibliografía del autor:
1. TORRES, O. E. Et al. Simulación de Transformadores de Corrientes en MATLAB/
SIMULINK. Ingeniería Energética. 1(3), 2004.
2. TORRES , O. E. Protección Computarizada de un motor de inducción utilizando el
Sistema dSPACE y una biblioteca de

protecciones eléctricas hecha en

MATLAB/SIMULINK. Ingeniería Energética. 1(3), 2004.
3. DÍAZ, R. Y. Relé para la protección de un Transformador de Potencia basado en
Redes Neuronales Artificiales. Orlys E. Torres Breffe (Tutor). Trabajo de Diploma.

ISMM. Dr Antonio Núñez Jiménez, 2004._69h.
4. TORRES, O. E. TURSCHNER, D. Protección Computarizada de Motores.

IV

Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales y el
Desarrollo Sostenible: ELECMEC’2004._MOA, 2004.
5. MULET, C. Relé para la Protección de Transformadores de Potencia basado en
Lógica Difusa. Orlys E. Torres Breffe (Tutor). Trabajo de Diploma. Instituto

Superior Minero Metalúrgico, 2004. 67p.
6. ORDÓÑEZ, J. G.

Simulación de Transformadores de Corriente. Orlys Ernesto

Torres Breffe (Tutor). Trabajo de Diploma. Instituto Minero Metalúrgico, 2004.
113p.
7. TORRES, O. E. Protección de Generadores Eléctricos. Conferencia para ingenieros
electricistas. Instituto Superior Minero Metalúrgico, 2003. 13p.
8. TORRES, O. E. Protección de Motores Eléctricos. Conferencia para ingenieros
electricistas. Instituto Superior Minero Metalúrgico, 2003. 15p.

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Bibliografía del Autor

	 32

9. TORRES, O. E. Protección de Transformadores Eléctricos. Conferencia para
ingenieros electricistas. Instituto Superior Minero Metalúrgico, 2003. 13p.
10. TORRES, O. E. Dispositivos Virtuales, Alternativa para los costosos Laboratorios de
Protecciones Eléctricas. I Taller sobre la utilización de las tecnologías de la

información y las comunicaciones (TIC) en la enseñanza de la Ingeniería Eléctrica
_La Habana. jun. 2003.
11. HERRERA, J. Librería Virtual de Protecciones Eléctricas en MATLAB. Orlys E.
Torres Breffe (Tutor). Trabajo de Diploma. Instituto Superior Minero Metalúrgico,
2001. 70p.
12. TORRES, O. E. CORDOVÉZ, A. R. Selección y ajuste de la protección especial para
las barras colectoras principales de la Che Guevara. X Simposio del Centro de

Investigaciones de la Literitas_ MOA, 2001.
13. TORRES, O. E. Librería Virtual de Protecciones Eléctricas en “Power System
Blockset” de MATLAB 5.2 (Simulink). Conferencia Científica Internacional FIE

2000_ Santiago de Cuba, 2000.
14. TORRES, O. E. LUCOBA, C. Relés Virtuales vs Relés Reales. IX Simposio de

Ingeniería Eléctrica: SIE’99_ Santa Clara, 1999.
15. TORRES, O. E. Laboratorio Virtual de Protecciones Eléctricas en LabView. XIV

Conferencia Científico Metodológica del ISMM _Moa, 1999.

�Resumen de la Tesis

	 33

Bibliografía:
1. KEZUNOVIC, M. GOU, Y. Modeling and Simulation of Power Transformer Faults and
Related Relay Behavior. IEEE Transactions on Power Delivery, 2000,15(1):44-50
2. KEZUNOVIC, M. et al. Bibliography of Relay Literature 1996. IEEE Transaction on

Power Delivery, 13(1).pp. 78-84, Jan. 1998.
3. KEZUNOVIC, M. KASZTENNY, B. GALIJASEVIC, Z. User-Friendly, Open–System
software for teaching protective relaying application and design concepts. IEEE

Transaction on Power System, 18(3), agt. 2003, pp. 886-992.
4. KEZUNOVIC, M. Fundamentals of Power System Protection. Academic Press, The
Electrical Engineering Handbook, Chapter on Electric Power Systems, Wai-Kai
Chen, pp. 787-804, Academic Press, 2005.
5. DEMETRIOUS, A. et al Mathematical Models for Current, Voltage and Coupling
Capacitor Voltage Transformers. IEEE Transaction on Power Delivery. 15(1) jan.
2000.
6. CHERNOBROVOV, N. Protective Relaying._ Moscow. Mir, 1974 _1789p.
7. FEDOSEEV, A. M. Protección por Relés de los Sistemas Eléctricos._Moscow. [sn],
1984_743p.
8. ALTUVE, F. Héctor. Protección de Redes Eléctricas_ Santa Clara: Universidad de
las Villas_1990, 254p.
9. FABRICANT, V. L. Protección de Distancia_ Moscow. [sn], 1986_249p.
10. MASSON, C Rusell. The Art and Science of Protective Relaying_ La Habana: Pueblo
y Educación_ 1975, 585p.

Desarrollo de herramientas para la creación,
modelación y comprobación de Protecciones Eléctricas

M.Sc. Orlys Ernesto Torres Breffe

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez

�Bibliografía

	 34

11. L &amp; K International VideoTraining. Introducción a Relés Estáticos. Ontario_ 1991.
12. GILEREST, G.B. ROCKEFELLER, G.D. UDREN, E.A. High-Speed Distance
Relaying Using a Digital Computer. I – System Description. IEEE Summer Meeting

and International Symposium on High Power Testing, Portland, July 18-23_ 1971.
pp. 1235 -1243.
13. ROCKEFELLER, G.D. High-Speed Distance Relaying Using A Digital Computer. II –
Test Results. IEEE Summer Meeting and International Symposium on High Power

Testing, Portland, July 18-23_1971, pp. 1244 -1258.
14. KEZUNOVIC, M. FROWEN, C. W. Microprocessor - Based Overcurrent Relays. IEEE

Transaction on Industrial Electronics, 1E-33(1), feb. 1986.
15. MURTY, Y. V., FULLER J. F.

Multiple Overcurrent Relays Using a Single

Microprocessor. IEEE Transaction on Industrial Electronics, 37(4), agt. 1990.
16. NOVELL, Jeff. GE: A history of progress in protection, control and substation
automation. GE Publication.
Disponible en: http://www.geindustrial.com/pm/pr/history.pdf.
17. GE Power management (Canada)_ SR-750 Feeder Management Relay _2004.
18. GE Power management (Canada)_ SR-745 Transformer Management Relay _2004.
19. GE Power management (Canada)_ SR-489 Generator Management Relay _2004.
20. GE Power management (Canada)_ SR-469 Motor Management Relay _2004.
21. ABB (USA) SPAD 346 Stabilized Differential Relay_2004
22. SCHNEIDER (España)_ SEPAM 2000 Relé Multifunción _ 2004.
23. SIEMENZ (Alemania)_Catálogo de Relé Multifunción SIEMENZ_ 2004.

�Bibliografía

	 35

24. LI, H. Y. SOUTHERN, E. P. CROSSLEY, P. A. A New Type of Differential Feeder
Protection Relay. Using the Global Positioning System for Data Synchronization.

IEEE Transaction on Power Delivery, 12(3). July 1997.
25. SAHA, M. M. ROSOLOWSKI, E. IZYKOWSKI, J. Artificial Intelligent Application to
Power System Protection. Power Engineering Journal. 2000
26. SONG, Y. H. ALLAN, T. J. Applications of Fuzzy logic in power systems. Part 3
Example applications. Power Engineering Journal. 1998.
27. KEZUNOVIC, M. A survey of neural net applications to protective relaying and fault
analysis. Engineering Intelligent Systems, 5(4): 185-192, dic., 1997.
28. GE POWER MANAGEMENT (Canada)_ UR-T60 Transformer Management Relay
_2004.
29. KEZUNOVIC, M. Artificial Neural Network Based Protection And Newer Design
Philosophies. Disponible en: http://eent1.tamu.edu/ee679/handouts.htm
30. ALTUVE, F. H. BRAVO, de las Casas M. González, R. E. Relés Estáticos De
Protecciones De Líneas Y Motores Eléctricos _ Santa Clara, Octubre 1986.
31. SINGH, M.S. et al. Digital IDTM Overcurrent Relays”. Proceeding of IEE 1980 DPSP

Conference, IEE Publication no. 185, pp. 84-87.
32. SCHWEITZER, E.O. Aliaga, A. Digital Programmable Time-Parameter Relay Offers
Versatility and Accuracy. IEEE Transactions on Power Apparatus and System.
89(I), Jan./Feb. 1980, pp. 152-157.
33. MCLAREN, P.G. et al. Software Models for Relays. IEEE Transaction on Power

Delivery, 16(2), pp. 238-246, Apr 2001.

�Bibliografía

	 36

34. PENG, Z. Li, et al A Dynamic State Space Model of a MHO Distance Relay. IEEE

Transaction on Power Apparatus and System, 104(12), 1985. pp. 3558-3564.
35. ANDRICHAK J. G., ALEXANDER G. E. Distance Relay Fundamentals. General

Electric Publication / (New York), GER - 3966.
36. CAVERO, L.P. Computer Aided Evaluation and Application of Distance Relay. IEE

DPSP 93 Proceeding, IEE Conference Publication No. 368.
37. IEEE Committee Report “Relay Performance Testing. IEEE Special publication,
No.96 TP 115-0, pp. 1-25.
38. LUCAS, J.R. MCLAREN, P.G. Some Problems in Relaying Series Compensated
Lines. Proceedings of IEEE CCECE Conference, Sep. 1990, p. 1.1.1
39. SACHDEV, M.S. NAGPAL, M. Adu, T. Interactive Software for Evaluation and
Testing Digital Relaying Algorithms. IEEE Transaction on Power System, 5(1),
Feb. 1990, pp. 346-352.
40. MCLAREN, P. G. et al. Using a Real Time Digital Simulator to Develop an Accurate
of a Digital Relay. Proceedings of ICDS’95, College Station, Texas, U.S.A
41. WOOD, H.C. SACHDEV, M.S. SIDHU, T.S. Tools for Computer Aided Development
of Microprocessor Based Power System Relays. Proceedings of the IEEE IAS

1987, Publication No. 87CH2499-2, Part-II, 1987, pp. 1733-37.
42. ALEXANDER G. E., ANDRICHAK J. G. Comparative Testing Using Analog Model
Power Systems, Digital Model Power Systems and Portable Test Sets. General

Electric Publication / (New York), GER - 3678.
43. BERDY, J. Loss of Excitation for Modern Synchronous Generators. General Electric

Publication_ (New York), GER - 3183.

�Bibliografía

	 37

44. BERDY, J. Out - Of - Step Protection for Generators. General Electric Publication _
(New York), GER - 3179.
45. EMTP Home Site. Disponible en: http://www.emtp96.com/history.htm, 2003.
46. MATLAB Reference Guide. Natick, M.A: The Mathworks, 2004.
47. KEZUNOVIC, M. CHEN, Q. A Novel Approach for Interacting Protection System
Simulation. IEEE Transaction on Power Delivery, 12(2), pp.668-675, Apr. 1997.
48. KEZUNOVIC, M. et al. Neural Network Applications to Real –Time and Off-Line Fault

Analysis. Disponible en: http://eent1.tamu.edu/ee679/handouts.htm
49. MEGAHED, A. I. MALIK, O.P. An Artificial Neural Network Based Digital Differential
Protection Scheme For Synchronous Generator Stator Winding Protection. IEEE

Transactions on Power Delivery 4(1): ene., 1999.
50. DSPACE (Germany). Modular System Based on DS1005. Installation and
Configuration Guide for DS1005 PPC Boards and I/O Boards. 2003.
51. REYES, S. L. RABILERO, M. Electricidad y Magnetismo _La habana: Ciencia y
Técnica, 1980._523p.
52. FANDIÑO, E. A. Fundamentos de la Teoría de Circuitos Eléctricos II_ La Habana:
ISPJAE, 1984._317p.
53. FONTI, P. Transformadores de Intensidad: como determinar sus especificaciones.

Biblioteca Técnica Schneider Electric No. 194._España, agt. 2000. 36p.
54. FONTI, P. Transformadores de Intensidad: errores de especificaciones y soluciones.

Biblioteca Técnica Schneider Electric No. 195._España, Dic. 2001. 21p.
55. MARTÍNEZ, A. Simulación de Transformadores de corriente en MATLAB. Ingeniería

Energética, XI(2), 2001.

�Bibliografía

	 38

56. NC 62-13: 1983. Generadores que operan directamente en las barras: Protecciones
por Relés.
57. BERTRAND,

P.

Protecciones

Direccionales.

Biblioteca

Técnica

Schneider

Electric._España, ene. 2000. 23p.
58. GE Multilin (Canada)_ UR-D60 Distance Relay _2004.
59. De la Incera N. Carlos, Padilla C. Miguel. Protección de Máquinas Eléctricas de Bajo
Voltaje._Facultad de Ingeniería Eléctrica. ISPJAE, 1990_104p.
60. LINE MATERIAL Company. Distribution System Protection and Apparatus
Coordination. USA, 1962. 89p.
61. NC 62-11: 1983. Transformadores con devanado de alto voltaje de 2 kV y mayores:
Protección por Relés.
62. FULCHIRON, D. Sobretensiones y Coordinación del Aislamiento. Biblioteca Técnica

Schneider Electric No. 151._ España. Feb. 1994. 29p.
63. FERRACCI, P. La ferroresonancia. Biblioteca Técnica Schneider Electric No. 190._
España. Oct. 2000. 31p.
64. ESPINOSA, R. Origen de las Sobretensiones y método de protección. ESPINOSA,
R. Sistemas de Distribución. Noriega. México: Limusa, [sa]. pp. 553-636.
65. VASILIEV, A. A. et al. Parte Eléctrica de las centrales y Sub-centrales eléctricas.
2da. Moscú: Vneshtorgizdat, 1986. 995 p.
66. KUNIAKI YABE. Power Differential Method for Discrimination between Fault and
Magnetizing Inrush Current in Transformers. IEEE Transaction on Power Delivery,
12(3), July 1997.

�Bibliografía

	 39

67. ZAMAN, M. R. RAHMAN, M.A. Experimental testing of the Artificial Neural Network
Based Protection of Power Transformer. IEEE Transactions on Power Delivery,
13(2), apr. 1998, pp. 510-517
68. EMPRESA PEDRO SOTO ALBA (Cuba). Catálogo del Transformador de la
Subestación de Entrada. 2002.
69. KOSTENKO, M. PIOTROVSKY Y. L. Máquinas Eléctricas Tomo I. La Habana:
Pueblo y Educación, 1982. 522p.
70. EMPRESA ERNESTO CHE GUEVARA (Cuba). Catálogo del Transformador 1T de la
subestación de 110 kV. 1985.
71. SAHA, M. M. ROSOLOWSKI, E. IZYKOWSKI, J. Artificial Intelligent Application to
Power System Protection.
72. SONG, Y. ALLAN, H. JOHNS, T. Applications of Fuzzy logic in power systems. Part 2
Comparison and integrations with expert system, neural networks and genetic
algorithms. Power Engineering Journal. 1998.
73. VASILIC, S. KEZUNOVIC, M. Fuzzy ART Neural Network Algorithm for Classifying
the Power System Faults. IEEE Transaction on Power Delivery, apr. 2005.
74. KEZUNOVIC, M. et al. Neural Network Applications to Real –Time and Off-Line Fault
Analysis. Disponible en: http://eent1.tamu.edu/ee679/handouts.htm
75. ALTUVE, F. Héctor. et al. Aplicación de Redes de Neuronas Artificiales en
Protección de Sistemas Eléctricos de Potencia. (México) Universidad Autónoma

de Nuevo León. p. 14
76. KEZUNOVIC, M. Artificial Neural Network Based Protection and Newer Design
Philosophies. Disponible en: http://eent1.tamu.edu/ee679/handouts.htm

�Bibliografía

	 40

77. SONG, Y.H. Neural Network Based Adaptive Protection Scheme for Power
Transformers”. Proceedings of International Conference on Developments in

Power Systems Protection and Local Control (Beijing, China), pp. 110-120, may.,
1994.
78. MEGAHED, A. I. MALIK, O.P. An Artificial Neural Network Based Digital Differential
Protection Scheme For Synchronous Generator Stator Winding Protection. IEEE

Transactions on Power Delivery 4(1): ene. 1999.
79. VILARAGUT, M Llanes. Curso de postgrado sobre Redes Neuronales._ La Habana.
2000.
80. THE MATHWORK, Inc. (USA) _ Neural Network Toolbook. 2003.
81. KASZTENNY, B. KEZUNOVIC, M. Digital Relay Improve Protection of Large Power
Transformer. IEEE Computer Applications in Power, 11(4), pp.39-45. Oct. 1998.
82. GE Power Management (Canada). Substation Automation UR Application 1 Course.
2000.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="153">
                <text>Desarrollo de herramientas para la creación, modelación y comprobación de protecciones eléctricas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="154">
                <text>Orlys Ernesto Torres Breffe</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="155">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="156">
                <text>2005</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="157">
                <text>Tesis doctoral</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="101" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="112">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/01e69238b33bdf41f83bf23a17ec2ba6.pdf</src>
        <authentication>fbdc48ebb60c964633537ff891e11c04</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="777">
                    <text>��������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="2">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="22">
                  <text>Libros</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="666">
                <text>Desarrollo Sustentable en la Actividad Minero Metalúrgica: Compilación Bibliográfica&#13;
&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="667">
                <text>Flor Reyes Hernández&#13;
Niurka de la Vara Garrido&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="668">
                <text>Tania Bess Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="669">
                <text>Libro</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="670">
                <text>2018</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="671">
                <text> Minería</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="672">
                <text>Compilación que muestra materiales bibliográficos útiles para estudiantes que cursan la maestría en Desarrollo sustentable en la actividad minero metalúrgica.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="47">
            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="673">
                <text>ISMMM: " Antonio Núñez Jiménez"</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="674">
                <text>PDF</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="675">
                <text>Español</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="30" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="30">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/ba49dfdcdd18bea4f630452a4dbdc15c.pdf</src>
        <authentication>899012f4197db862dc083d41b325b458</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="182">
                    <text>Tesis de maestría

DIAGNÓSTICO ENERGÉTICO-AMBIENTAL EN HOSPITALES.

¨

ESTUDIO DE CASO HOSPITAL GUILLERMO LUIS FERNÁNDEZ
HERNÁNDEZ-BAQUERO

¨

Ramón Alberto Martija Herrera

�Diagnóstico energético ambiental en Hospitales. Estudio de
caso hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Pensamiento:

“La mayoría de las ideas fundamentales de la ciencia son
esencialmente sencillas y, por regla general pueden ser expresadas
en un lenguaje comprensible para todos”.

Albert Einstein

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

�Diagnóstico energético ambiental en Hospitales. Estudio de
caso hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Dedicatoria:
Dedico este trabajo a mi madre, a mis hijos para que les sirva de ejemplo
en el afán de la superación constante, a mis hermanos, en especial a
Lizbel por el apoyo brindado, a mis padres, al que me crio y al biológico,
aunque ya no esté presente.
A mi esposa por la comprensión de privarse de mi presencia en tantas
ocasiones.
A todos aquellos que me han apoyado y han confiado en mí.
A La Revolución y a nuestros héroes y mártires que hicieron posible la
materialización de sueños como este.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Agradecimientos:
A todos los profesores del CEETAM y de la maestría que con su
entrega diaria me prepararon en este afán.
A los directivos y trabajadores del hospital Guillermo Luis
Fernández Hernández-Baquero, que de una forma u otra
contribuyeron con el resultado exitoso de la investigación.
A mis tutores, el MSc. Gabriel Hernández Ramírez y los Doctores
Allán Pierra Conde y Secundino Marrero Ramírez y a mi
consultante el MSc. Reineris Montero, quienes me guiaron en este
bregar.

A todos, muchas GRACIAS

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

RESUMEN:
El hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero, está entre las
entidades máximas consumidoras de portadores energéticos en el territorio
fuera de las entidades del níquel, fundamentalmente energía eléctrica.
Es por ello que en la presente investigación se parte de las insuficiencias
detectadas en el sistema de gestión energética y ambiental de esta institución,
por lo que a través de la revisión

de las informaciones y documentos

disponibles, la observación práctica detallada y participativa de y con los
elementos del campo de acción, así como entrevistas a expertos sobre el
comportamiento histórico de las principales variables, se realiza un análisis
sintético para la determinación de las características, potencialidades y
elementos adversos, que a la postre permitieron decidir la estrategia a seguir.
En nuestro caso valoramos la Gestión Energética y el comportamiento de los
portadores energéticos, así como la Gestión Ambiental y el tratamiento de
residuales en esta institución, como estudio de caso para realizar un
diagnóstico integral Energético-Ambiental para instalaciones hospitalarias, que
incluyó la determinación de los puestos claves, los operarios y directivos
primarios involucrados en los mismo, características del sistema de suministro
eléctrico, reservas energéticas, posibilidades de redimensionamiento de las
estrategias, tratamiento de los residuales, emanaciones contaminantes y
posibles inversiones, entre otros, elementos con los cuales realizamos nuestra
propuesta.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Summary:
The hospital Guillermo Luis Fernández Hernández Baquero is mainly among
the maximum consumers of electric power at the territory out of the entities of
the nickel, fundamentally.
The current investigation hence deports from the insufficiencies detected in this
institution's system of energetic and environmental steps, for that through the
revision of the reports and available documents, the practical detailed and
communicative observation of and with the elements of area of responsibility, as
well as interviews to experts on the historic behavior of principal variables, a
synthetic analysis for the determination of characteristics, potentialities and
adverse elements are

accomplished, than to humble her they permitted

deciding strategy to follow.
In our case we appraise the Energy Management and the energetic bearer’s
behavior, as well as the Ambient Management and the treatment of residual at
this institution, as a study of case to realize one integral Energetic Ambient
diagnosis for hospitable facilities, the fact that the determination of jobs included
keys, the laborers and primary executives implicated in the same, characteristic
of supplying electric system, you reserve energetic, redimensionamiento's
possibilities of strategies, treatment of residual, contaminating emanations and
possible investments, among others, elements that we accomplished our
proposal with.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

INDICE

1.1
1.2
1.3
1.4
1.5

2.1
2.2
2.3
2.3.1
2.3.2
2.3.3
2.3.4
2.3.5
2.3.6
2.4
2.5
2.5.1
2.5.2
2.6

Introducción

1

Capítulo I Fundamentos teóricos para el Diagnóstico
Energético Ambiental en Hospitales
Introducción
Estado del arte
Generalidades del Sistema de Gestión Energética y Ambiental
Características de los problemas detectados en la institución
Conclusiones del capítulo

7
8
16
23
29

Capítulo
II
Sistema
de
Gestión
Energética
y
particularidades del sistema de suministro eléctrico
Introducción
Caracterización general de la institución objeto de estudio
Generalidades del Sistema de Gestión Energética en la entidad
Áreas y equipos claves y personal que decide en el consumo
de energía
Banco de problemas energéticos
Elementos generales de la insuficiente Gestión Energética
Comportamiento del consumo de portadores energéticos
Generalidades del sistema de suministro eléctrico
Resultados de la aplicación de las herramientas del SGTEE
Plan de medidas cuantificado para la solución al Banco de
Problemas Energéticos
SGTEE en la entidad
Propuesta de inversión para la institución
Valoración económica
Conclusiones del capítulo
Capítulo

3.1
3.2
3.2.1
3.2.2
3.2.3
3.2.4
3.3
3.4

30
30
31
33
33
34
39
41
52
59
60
61
65
67

III
Sistema
de
Gestión
Ambiental
y
particularidades del tratamiento de residuales

Introducción
Generalidades del Sistema de Gestión Ambiental
Prioridades ambientales y personas que deciden en las
mismas.
Aspectos ambientales a resolver
Elementos generales de la insuficiente Gestión Ambiental
SGA y tratamiento de residuales
Plan de medidas para dar solución a los aspectos ambientales
a resolver
Conclusiones del capítulo
Conclusiones Generales
Recomendaciones
Bibliografía
Anexos

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

69
69
74
75
77
79
84
85
87
88

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

INTRODUCCIÓN:
Hasta el día de hoy y desafortunadamente, de un futuro no tan lejano, el 80 %
de las necesidades energéticas de nuestro planeta se satisfacen con la
utilización de combustibles fósiles (Petróleo, Gas, Carbón). Todos ellos
extinguibles, fuertemente contaminantes y utilizados en forma ineficiente, por el
interés predominante de la producción de energía sobre su efecto ecológico.
Gran cantidad de los problemas del uso ineficiente de la energía en la industria
y los servicios se deben a la gestión inadecuada en la administración de los
mismos y no a la capacidad o actualización de la tecnología productiva o de
servicios existentes. La gestión energética generalmente se hace tan cíclica
como lo son los aumentos y caídas de los precios de los recursos energéticos
primarios que se consumen. Sin embargo, en los últimos tiempos el crecimiento
de los costos energéticos ha pasado a ser parte preocupante y creciente dentro
de los costos de producción y los métodos tradicionales de administración de
los recursos energéticos, los cuales no logran bajarlos sin realizar grandes
inversiones en cambios tecnológicos.
La importancia de reducir el consumo de estas fuentes primarias se ha
transformado de un problema económico a un problema vital, y de un problema
vital del futuro a uno de los mayores accidentes que ya padecemos en el
desarrollo de la humanidad. Las lluvias ácidas, las catástrofes naturales, las
consecuencias del efecto invernadero y de la disminución de la capa de ozono,
son secuelas que debemos curar con una nueva vía de producción energética
que recorre desde el control de los procesos actuales, el incremento de su
eficiencia y nuevos hábitos de consumo, hasta el cambio de estructuras a una
utilización descentralizada de las fuentes renovables, inagotables y de bajo
impacto ambiental.
Cuba, con pobres reservas de combustibles fósiles, está obligada a trabajar de
forma sistemática al lado de la demanda para lograr disminuir los consumos
totales de energía y en este caso la eficiencia energética tiene un potencial alto
de ahorro y es considerado por muchos especialistas como una fuente
renovable de energía sin costo ambiental.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

1

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Es por ello que se han trazado estrategias para disminuir los consumos de
combustibles, lo que posibilitó que a partir de los años 90 del siglo XX, la economía
cubana comenzara un proceso de reanimación económica anual consumiendo
prácticamente la mitad y menos del combustible que se consumía en los años 80.
El hospital Guillermo Luís Fernández Hernández Baquero se encuentra ubicado en la
ciudad de Moa de la provincia de Holguín, es de carácter general y cuenta con más
de 400 camas, su campo de acción comprende a los municipios de Moa, Sagua de
Tánamo y Frank País. Es una institución pública que presta servicios tanto de
consultas como de hospitalización en todas las áreas de la medicina. Atiende un
promedio de 7 800 pacientes al mes entre consultados y hospitalizados.
Este se comenzó a construir en el año 1984 siendo su costo valorado en 10 millones
de pesos aproximadamente, su construcción total duró 7 años, aumentando su costo
total en 18 millones de pesos, de ellos tres corresponden a construcción y montaje,
cinco a equipamientos, de estos últimos cuatro corresponden a equipamiento médico
y uno a equipamiento no médico.
En esta institución se han realizado varios estudios energéticos anteriores, así como
algunos acercamientos aislados a la problemática ambiental, sin embargo, nunca se
ha realizado un estudio combinado de estos dos elementos, donde se introduzca la
Gestión Ambiental como un componente importante dentro de la Gestión Energética,
donde se aprovechan técnicas de esta última para fundamentar la primera.
En concordancia con lo anterior, el presente estudio parte del análisis de otros
trabajos anteriores realizados en este centro asistencial, que tienen estrecha relación
con las características específicas del consumo de portadores energéticos del mismo.
Se abordan problemas no resueltos en este sentido y los problemas ambientales
existentes, que influyen en el desconocimiento de las características particulares del
sistema de consumo, aparejado a la descripción de los portadores energéticos y
demás informaciones que apoyan una futura implementación de un sistema de
gestión integral para una mejor explotación de la instalación.
Es por ello que para identificar claramente la situación se valoró la realización de un
diagnóstico preliminar o de recorrido lo cual permitió conocer la situación que
presenta el centro en materia de Gestión Energética y Gestión Ambiental,
centrándose el estudio en la recolección de información y su análisis, con énfasis
fundamental en la identificación en las fuentes de posible mejoramiento en ambos
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

2

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

casos, dejando a la entidad el diagnóstico profundo o de monitoreo, lo cual le va a
permitir controlar de forma permanente el Sistema de Gestión Energética (SGE) y el
Sistema de Gestión Ambiental (SGA), para lo que definimos como:

Problema científico:
Incorrecta valoración del consumo de portadores energéticos y deterioro de los
indicadores ambientales por deficiente diagnóstico energético y ambiental.

Objetivo General
Implementar el diagnóstico energético y ambiental en el hospital Guillermo Luis
Fernández Hernández Baquero del municipio Moa, como caso de estudio para
instalaciones hospitalarias, para valorar el consumo de los portadores energéticos y
su desempeño ambiental.

Objetivos específicos:
1. Caracterizar el estado actual y perspectivo de la gestión energética y ambiental
en hospitales, utilizando como caso de estudio el hospital Guillermo Luis
Fernández Hernández Baquero de Moa.
2. Diagnosticar el comportamiento del consumo de portadores energéticos y la
proyección ambiental en este centro asistencial.
3. Valorar dentro de las variantes para instalaciones hospitalarias las que pueden
ser aplicadas a esta institución desde el punto de vista energético y ambiental.
4. Proponer un sistema de acciones que propicien la realización del diagnóstico
energético y ambiental para mejorar los índices de consumo de portadores
energéticos y la proyección ambiental en instalaciones hospitalarias, utilizando
la experiencia en el hospital caso de estudio.

Hipótesis de trabajo:
El diagnóstico energético y ambiental del hospital Guillermo Luis Fernández
Hernández Baquero, contribuirá a determinar las herramientas más apropiadas para

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

3

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

estos fines en instalaciones hospitalarias y así lograr el ahorro de portadores
energéticos y la proyección ambiental de estas instituciones.
Objeto de estudio:
Diagnóstico energético y ambiental en instalaciones hospitalarias
Campo de acción:
Gestión energética y ambiental en el Hospital Guillermo Luis Fernández HernándezBaquero.

Métodos teóricos:
Histórico- Lógico,

se aplica atendiendo a la necesidad de revisar toda la

información disponible, obteniéndose primeramente la descripción del objeto
estudiado y partiendo de esta base, extraer los rasgos más sobresalientes que
marcan la tendencia sobre el conocimiento en el campo de acción.
Análisis y síntesis, se emplea para el análisis de los documentos, experiencias y
elementos que sustentan el trabajo en materia de gestión energética y ambiental.
Hipotético- Deductivo, nos permite observar las características, potencialidades y
elementos adversos en el campo de acción de forma general, para sobre esa base
decidir la estrategia a seguir.
Métodos empíricos:
Observación: Se emplea para obtener una percepción práctica detallada y
participativa de y con los elementos del campo de acción y el objeto de estudio, así
como de los factores a tener en cuenta para la elaboración de la estrategia a seguir.
Entrevistas a expertos: Se

utiliza para profundizar en el conocimiento de las

potencialidades reales de accionar sobre el campo de acción, así como en el dominio
que estos poseen del objeto de estudio y posibles propuestas.
Estadísticos: Se utilizan para el cálculo y cómputo de los resultados del estudio
realizado, valorando fundamentalmente las medidas de tendencia central.
Como podemos observar, dentro de esta investigación hemos utilizado técnicas tanto
cuantitativas como cualitativas, el uso tanto de unas como de otras ha sido necesario
porque nos han brindado una panorámica sobre las causas que generan el
fenómeno.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

4

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Procedimientos:
Revisión bibliográfica: Se consultan los principales estudios realizados en la
institución en materia de Gestión Energética y proyección ambiental.
Determinación de la información necesaria: Se determinan las informaciones que
son necesarias para la realización del diagnóstico.
Selección de las unidades, áreas y equipos: Se realiza la selección de las
unidades, áreas y equipos donde se realizará el diagnóstico.
Planificación de los recursos y el tiempo: Se dosifica el tiempo y los recursos y
materiales necesarios para la realización del diagnóstico.
Revisión metodológica en los lugares claves: Se valora la metodología a aplicar
en cada uno de los lugares claves a diagnosticar, de acuerdo a las particularidades
de cada uno.
Recopilación de la información: Se realiza la recogida de información sobre las
características del diagnóstico a realizar y los lugares claves.
Elaboración del plan de mediciones: Se determinan las mediciones necesarias en
cada unidad, área y equipo para la realización del diagnóstico.
Mediciones de campo: Se realizan las mediciones que se planificaron para cada
unidad, área y equipo objeto del diagnóstico.
Recopilación y filtrado de los datos: Se recopilan los datos obtenidos durante las
mediciones de campo y se seleccionan los de interés para el diagnóstico.
Procesamiento de los datos y análisis de los resultados: Se procesan los datos
obtenidos y se valoran los resultados que estos arrojan.
Determinación de posibles medidas: Se valora, desde la perspectiva que arrojan
los resultados, las posibles medidas a aplicar para solucionar los problemas
detectados.
Estimación de los potenciales de ahorro energético y gestión ambiental: Se
valora hacia donde debe encaminarse la gestión, de forma que se genere un ahorro

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

5

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

energético con su implicación económica y las potencialidades para mejorar la
gestión ambiental.
Definición de las medidas de ahorro y mejora de la eficiencia energética y la
gestión ambiental: Se definen las medidas más adecuadas para lograr el ahorro de
los portadores energéticos, la mejora de la eficiencia energética y la gestión
ambiental.
Elaboración y presentación del informe final: Se elabora el informe final con los
resultados que arroja el diagnóstico y se presenta a los directivos que definen en la
puesta en vigor de las recomendaciones de la investigación.
Estructuración de la investigación:

La presente investigación está estructurada en resumen, introducción y tres
capítulos, así como las conclusiones, recomendaciones, bibliografía y anexos.
En

la

introducción

se

definen,

entre

otros,

los

elementos

técnico-

metodológicos de la investigación; en el primer capítulo se abordan los
fundamentos teóricos que sustentan la misma, en el segundo el sistema de
gestión energética y particularidades del sistema de suministro eléctrico y en el
tercero el sistema de gestión ambiental y particularidades del tratamiento de
residuales.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

6

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

CAPITULO I: Fundamentos teóricos para el Diagnóstico Energético Ambiental
en Hospitales
1.1 Introducción:
El uso por el hombre de la energía en cualquiera de sus formas, ha marcado el
desarrollo de la sociedad humana en cada una de sus etapas evolutivas, desde el
dominio del fuego hasta el uso de la energía nuclear en nuestros días. La humanidad,
a lo largo de los años, ha perfeccionado su utilización, pasando por los métodos más
rudimentarios de manejo a los más complejos aplicados en la actualidad, siempre con
la finalidad de satisfacer sus necesidades. En los momentos actuales se ha recurrido
al uso de la energía eólica y solar por dos razones fundamentales, lo barato de su
costo y la no contaminación del ambiente, pudiera pensarse que es un
descubrimiento de nuestros días, sin embargo el hombre de por siempre ha utilizado
el calor del sol para disímiles fines y los molinos de viento son utilizados desde
tiempos inmemoriales.
Toda técnica desarrollada por el hombre implica el uso de la energía, es por ello que
resulta necesario valorar la importancia de su uso racional, siempre evitando los
efectos contaminantes al medio. Por estas y otras razones, velar por el manejo
eficiente y racional de los portadores energéticos, sin afectar los procesos
productivos, es una urgencia del momento, en tal sentido, además de fuentes de
energía ya mencionadas, se valoran otras no agotables, que a su vez mitiguen los
impactos ambientales, como el uso del hidrógeno y las fuerzas hídricas como
portadores energéticos en sustitución de los combustibles fósiles.
Actualmente se realizan numerosos trabajos de implantación del sistema de gestión
energética y ambiental en todo el planeta. En nuestro caso dedicaremos este capítulo
a abordar las teorías que a nuestra consideración fundamentan nuestro estudio.
Por ser la energía eléctrica, el portador que más incide en el consumo de portadores
en el hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero de nuestro territorio,
centraremos el análisis en algunos elementos determinantes de la misma como redes
eléctricas, aprovechamiento eléctrico, factor de potencia, caída de tensión y energía
reactiva, entre otros para la parte energética, así como en los elementos de la
Gestión Ambiental y el tratamiento de residuales en esta institución, que nos permita

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

7

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

contar con las herramientas teóricas que fundamenten el diagnóstico energético y
ambiental en instalaciones hospitalarias.
Para ello debemos partir de qué es un diagnóstico, sus particularidades y el tipo de
diagnóstico a realizar.
El diagnóstico constituye una etapa básica, de máxima importancia dentro de todas
las actividades incluidas en la organización, seguimiento y evaluación de un
programa determinado, el que a su vez constituye la pieza fundamental en un sistema
de gestión, ya sea energético, ambiental o de otra índole.
Para el diagnóstico energético se emplean distintas técnicas para evaluar el grado de
eficiencia con que se produce, transforma y usa la energía, en el caso del ambiental
para evaluar el impacto que provocan las diferentes fuentes contaminantes, así como
el tratamiento dado a las mismas, de forma que minimicen los efectos nocivos, en
ambos casos definiéndose dos tipos de diagnósticos fundamentales: el de nivel 1,
también denominado preliminar o de recorrido y el de nivel 2 (diagnóstico
profundo o de monitoreo) (COLECTIVO DE AUTORES CEEMA 2006) (11). En
nuestro caso se realizó un diagnóstico de nivel 1.
1.2 Estado del arte
El diagnóstico energético constituye la herramienta básica para saber cuánto, có
mo, dónde y por qué se consume la energía dentro de una empresa, para
establecer el grado de eficiencia en su utilización, para identificar los principales
potenciales de ahorro energético y económico, y para definir los posibles proyectos
de mejora de la eficiencia energética. Sus objetivos son: Evaluar cualitativa y
cuantitativamente el consumo de energía, determinar la eficiencia energética,
pérdidas y despilfarro de energía en equipos y procesos, identificar potenciales de
ahorro energético y económico, establecer indicadores energéticos de control y
estrategias de operación y mantenimiento, así como definir posibles medidas y
proyectos para ahorrar energía y reducir costos energéticos, evaluados técnica y
económicamente. (COLECTIVO DE AUTORES CEEMA 2006) (11), aspectos en los
que coinciden HERNÁNDEZ Y MONTERO, 2011 (34)
Valorado para el diagnóstico ambiental, constituye la herramienta básica para saber
cuánto, cómo, dónde y por qué se generan los elementos contaminantes dentro de
la entidad, para establecer el grado de eficiencia en su control, para identificar las
potencialidades de minimización del impacto ambiental y definir posibles proyectos de
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

8

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

mejoras de la gestión ambiental. Sus objetivos son: Evaluar cualitativa y
cuantitativamente las fuentes contaminantes, determinar la eficiencia en la gestión
ambiental y el tratamiento de residuales, identificar potenciales de implementación
de un SGA más eficiente, establecer los indicadores ambientales de control definidos
en las normas internacionales y cubanas, con estrategias ajustadas a nuestro
contexto, así como definir posibles medidas y proyectos para mejorar la imagen de la
entidad

y

reducir

los

costos

por

penalizaciones,

evaluados

técnica

y

económicamente. (VALORACIÓN DEL AUTOR).
La eficiencia energética y el uso racional de los portadores energéticos presentan en
estos momentos una necesidad de desarrollo sostenible, donde la industria, los
servicios y el sector residencial realizan importantes esfuerzos. El Proyecto de
Gestión Eficiente de Energía (PGEE) es un sistema

de gestión de la eficiencia

energética a nivel empresarial que sirve para elevar la capacidad técnicoorganizativa y para lograr una administración eficiente de la energía y su impacto
ambiental en las empresas mayores consumidoras de energía. La calidad de la
gestión energética depende de los resultados obtenidos en cuanto al rendimiento
energético. El motor principal para la adopción de una medida o una práctica concreta
es su impacto en el rendimiento energético. Unos resultados energéticos mediocres
indican la existencia de puntos débiles o carencias en la gestión energética, además,
la evaluación de la gestión energética se basa en el sistema de comparaciones
benchmarking. (COLECTIVO DE AUTORES, CEEMA 2006) (12). La eficiencia
energética es una de las alternativas menos costosa y menos contaminante de todas
y se convierte en una fuente no agotable y aplicable a todo tipo de entidades.
En Cuba (BORROTO NORDELO, 2006) (7) la Comisión Internacional de Energía
consideró que, con inversiones menores y de rápida recuperación (menores de 1,5
años) se logrará un ahorro anual del 5 % del consumo del país.
Más del 45 % de este ahorro se obtendría en el sector residencial y de servicios, y
casi un 10 % en el transporte. Por una parte se aprende a obtener la energía de
forma económica y respetuosa con el medio ambiente, y por otra es un deber
elemental de justicia.
Usar eficientemente la energía significa no emplearla en actividades innecesarias,
conseguir hacer las tareas con el mínimo consumo de energía posible. Desarrollar
tecnologías, sistemas de vida y de trabajo que ahorren energía, es lo más importante
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

9

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

para lograr un auténtico desarrollo que se pueda llamar sostenible. (VIEGO FELIPE,
2007) (60).
En la actualidad otras entidades han sido objeto de estudios en materia de eficiencia
energética, arrojando resultados relevantes en el ahorro de portadores energéticos,
implementando medidas para lograr el aumento de la eficiencia y la productividad,
ejemplo de ello lo constituye el estudio de eficiencia energética realizado en el
Hospital Guillermo Luis Fernández Hernández Baquero, en el cual se abordan
temáticas como propuestas de cogeneración de energía eléctrica mediante fuentes
alternativas, que proporcionan considerables ahorros en materia de portadores
energéticos.
El contexto actual de la Gestión Energética no puede verse divorciado de una actitud
responsable hacia el medio ambiente. En el plano combinado de la Gestión
Energética-Ambiental también existen experiencias en instalaciones similares, entre
las que destaca la aplicada en el Hospital Isidro Ayora de Loja en Ecuador
(MARRERO, PIERRA y ALEAGA, 2004) (43).
En 1991 y dentro de la organización ISO, se constituyó un grupo llamado SAGE
(Asesor estratégico sobre el medio ambiente) con el objetivo de comenzar a
estudiar la forma de normalizar medidas cuyo fin era proteger el medio ambiente
para garantizar el futuro, ya no de la empresa, como pretende la familia ISO 9000,
sino de la humanidad.
La constitución de este comité era la respuesta a la inquietud creciente en distintos
sectores sobre denuncias que algunos grupos venían haciendo sobre
nucleares,

contaminación

atmosférica

o

deterioro

de

residuos

la naturaleza en su

conjunto. Lo curioso es que en un principio se vio a estos grupos llamados
verdes como desestabilizadores de la democracia o de los sistemas económicopolíticos ya que las denuncias afectaban muchas veces a los grandes capitales.
En 1992 se celebró en Río de Janeiro una conferencia de las Naciones Unidas
llamada

La

Cumbre

de

la

Tierra

en

la

cual

se

trataron

los

temas

medioambientales poniéndose al día la información sobre el deterioro de los medios
naturales y su efecto sobre la vida humana. Se esperaba mucho de esta
conferencia pero los intereses creados de algunos grupos impidieron tomar
medidas drásticas a favor de cambios para preservar el medio ambiente.
Por su parte, la serie 14000 cuenta con la 14001 que es la que contiene
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

10

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

especificaciones y guías de uso a la vez que explicita un sistema de
administración y supervisión para la gestión medioambiental y la 14004 que es la guía
general y soporte técnico para el sistema de gestión medioambiental.
En septiembre de 1996 se publicaron las normas ISO 14001 y 14004
comprometiéndose los países asociados a acogerla como norma nacional en
sustitución de las que hubiera anteriormente, de tal forma que ahora los países de la
Unión se encuentran con dos reglamentaciones: ISO y EMAS. El EMAS aplica sólo
al sector industrial y la normativa ISO 14000 es más amplia, a la vez que se
ensambla perfectamente con la serie 9000 por la cual un gran número de empresas
están ya certificadas.
En la actualidad la gran mayoría de los estados del mundo se han asociado de una
manera u otra a los tratados internacionales que se han suscrito en materia de
protección ambiental, adecuándolos a sus contextos particulares, así por ejemplo, en
Cuba el Programa Nacional de Medio Ambiente es una adecuación a la Agenda 21.
RAMIREZ, PIERRA y ALEAGA (2004) (43) sostienen que: “El riesgo potencial
presentado por los residuos sólidos hospitalarios, constituye un problema en términos
de

salud

pública,

saneamiento

ambiental,

enfermedades

nozocomiales

y

epidemiológicos. Es responsabilidad de las instituciones prestadoras de servicios de
salud prevenir y contribuir a minimizar este riesgo ambiental. Los residuos
hospitalarios son considerados potencialmente peligrosos tanto por la contaminación
biológica (microorganismos patógenos) como por sustancias químicas (drogas,
sustancias carcinogénicas, teratogénicas y materiales radiactivos)”.
El deterioro ambiental afecta el bienestar y la calidad de vida de la población, limita
sus posibilidades de desarrollo y compromete gravemente el de las generaciones
futuras. Aunque las causas del deterioro ambiental son numerosas, entre estas se
destaca el generado por las basuras y su disposición final.
El manejo inadecuado de los residuos sólidos hospitalarios presenta diversos
impactos ambientales negativos que se evidencian en diferentes etapas como la
segregación, el almacenamiento, el tratamiento, la recolección, el transporte y la
disposición final. Las consecuencias de estos impactos no sólo afectan a la salud
humana sino también a la atmósfera, el suelo y las aguas superficies y subterráneas.
A todo esto se suma el deterioro del paisaje natural y de los centros urbanos.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

11

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Debido a que tradicionalmente la prioridad de las instituciones de salud ha sido la
atención al paciente, por mucho tiempo se ha restado importancia a los problemas
ambientales, pudiendo crearse en muchos casos un círculo vicioso de enfermedades
derivadas del manejo inadecuado de los residuos.
Otros estudios realizados en nuestra área geográfica también demuestran la
peligrosidad de un mal manejo de los residuales, solo por citar un ejemplo, en
Colombia se ha estimado se generan al año en los hospitales de nivel 1, 2 y 3, sin
contar las instituciones privadas 8500 toneladas de residuos sólidos, que siendo
estos, agentes causantes de enfermedades vírales como hepatitis B o C, entre otras,
generan riesgo para los trabajadores de la salud y para quienes manejan los residuos
dentro y fuera del establecimiento generador.
EL manejo integral de los residuos hospitalarios se ha convertido en una de las
prioridades de los Programas de Calidad de Vida Urbana y de los Planes Nacionales
para el impulso de la Política de Tratamiento de Residuos de los Ministerios
encargados del monitoreo del Medio Ambiente en todo el mundo y en particular en
nuestro continente, dirigido a formular Programas de Gestión Integral de los Residuos
hospitalarios, con el propósito de prevenir, mitigar y compensar los impactos
ambientales y sanitarios, para minimizar los factores de riesgo a la salud del hombre.
Actualmente un porcentaje significativo de los residuos generados en los servicios de
salud y similares, especialmente en las salas de atención de enfermedades
infectocontagiosas, salas de emergencia, laboratorios clínicos, bancos de sangre,
salas de maternidad, cirugía, morgues, radiología, entre otros, son peligrosos por su
carácter infeccioso, reactivo, radioactivo inflamable.
De acuerdo con estudios realizados, aproximadamente el 40 % de los residuales
generados en hospitales y clínicas presenta características infecciosas, pero debido a
su inadecuado manejo, el 60 % restante se contamina, incrementando los costos de
tratamiento, los impactos y los riesgos sanitarios y ambientales.
La factibilidad técnica y económica de dar adecuado tratamiento y disposición final a
los desechos peligrosos hospitalarios está directamente relacionada con la posibilidad
de implementar la efectiva separación en el origen de las fracciones peligrosas. El
mezclar los desechos infecciosos con el resto de los desechos obliga a tratarlos con
los mismos procedimientos y precauciones, encareciendo y dificultando la operación
del sistema. Por el contrario, una buena separación en origen permite derivar la
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

12

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

mayor parte de los desechos sólidos producidos en un hospital a la recolección
municipal y reservar los procedimientos especiales y de alto costo sólo para los
desechos peligrosos.
En tal sentido además de las Normas Cubanas (NC) establecidas al efecto de mitigar
los impactos ambientales de las diferentes actividades como la NC ISO 14 001, las
133-200; 133-200-1; 134-200 y la 135-200 para el tratamiento de los residuales
sólidos, la 93-02-202, modificada por la 39/1999 para la protección atmosférica y
calidad del aire, en la actualidad es prudente la aplicación de la Norma Internacional
ISO/FDIS 50 001, pues entre sus ventajas se destaca la unificación de criterios
internacionales en cuanto a la implantación de un Sistemas de Gestión de la Energía
(SGE) para mejorar su desempeño energético, incluyendo la eficiencia energética y el
uso y consumo de la energía. Su implementación está destinada a conducir la
reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, de los costos de la
energía y de otros impactos ambientales relacionados. La misma es aplicable a
organizaciones de todo tipo y tamaño, con un elevado grado de flexibilidad para su
aplicación, independientemente de sus condiciones geográficas, culturales o sociales.
La misma se basa en el principio de la mejora continua Planificar-Hacer-VerificarActuar (PHVA) e incorpora la gestión de la energía a las prácticas habituales de la
organización.
En los últimos años, la temática de compensación de la potencia reactiva en las
redes de suministro eléctrico industriales ha sido trabajada ampliamente, debido a los
problemas causados por un bajo factor de potencia en los sistemas eléctricos,
asociados al funcionamiento inadecuado de las máquinas y el aumento de las
pérdidas, lo que se traduce en la reducción de la eficiencia del sistema. La solución
más utilizada ha sido la instalación de bancos de condensadores para la
compensación de la potencia reactiva, en dependencia del reactivo necesario que
garantice pérdidas mínimas en los sistemas eléctricos.
En el presente trabajo se parte de la general aceptación de condensadores como
elementos correctores en la compensación de la demanda de potencia reactiva de las
cargas y el mejoramiento del perfil de voltaje del sistema. Por otro lado, si la
ubicación y dimensionamiento de los bancos de condensadores no se realiza de

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

13

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

forma apropiada en los nodos de la red,

puede traer como consecuencia un

incremento de las pérdidas de energía.
Algunos autores refiriéndose a la calidad de energía, indistintamente hacen énfasis
en los parámetros anteriormente mencionados, entre los consultados tenemos:
HERNÁNDEZ, (2000) (33) realiza la compensación de la potencia reactiva para una
red industrial con la utilización de la programación lineal, utilizando en la función
objetivo los costos de compensación y como restricciones la variación de la potencia
y la cantidad de reactivo necesario a instalar en cada nodo. En el trabajo no se
consideraron las cargas no lineales ni el carácter discreto del problema de
compensación de potencia reactiva.
“Manual del analizador de redes de NORTHWOOD DATA LOGRES LTD”. (40). En
este manual se pudo conocer la técnica para las mediciones en el cual venía de una
forma clara y comprensible para el operador, en nuestro caso fue la primera medición
con un equipo analizador de redes y con la inconveniencia de que hay que utilizar
una PC con WINDOWS 98 para poder descargar la información.
“Manual de Aplicaciones de las Tarifas Eléctricas. Cuba”. 2002. (41). A través de este
manual se conoció la tarifa que se aplica en los diferentes sectores del país, así como
una serie de cálculos para determinar las pérdidas en los transformadores, el factor
de potencia y algunos conceptos.
FEODOROV A.A y RODRÍGEZ LÓPEZ, E. Suministro eléctrico de empresas
industriales La Habana. 1980 (14) .En esta obra se utilizó todo lo relacionado con las
cuestiones fundamentales del sistema de suministro eléctrico de empresas
industriales, tales como: cargas eléctricas, selección de los parámetros de los
sistemas de suministro eléctrico industrial, compensación de la potencia reactiva,
localización de las subestaciones de alimentación y otras cuestiones fundamentales
de los sistemas de suministro eléctrico.
En el trabajo de GONZÁLEZ I, (2004) (25) se establece un procedimiento para la
compensación de la potencia reactiva, a través de un acomodo de carga en una red
industrial, con un análisis de las principales medidas organizativas que pueden ser
implementadas por etapas y solo después de ser valorado el efecto de las mismas,
se procede a la introducción de medidas que conllevan a la realización de inversiones
en el sistema. La autora en otros trabajos en el 2006 y 2007 (27) (28), aborda la
optimización de la potencia reactiva con el uso de la programación dinámica,
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

14

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

utilizando en la función objetivo una función de gasto, donde analiza diferentes
niveles de tensión y fuentes de energía reactiva a instalar. Además permite hallar un
intervalo óptimo de n soluciones para los nodos del sistema. Se formula la tarea de
optimización y la ubicación de los dispositivos de compensación para un modelo en el
que interviene un conjunto de ecuaciones diferenciales, considerándose el carácter
dinámico del problema. El planteamiento contrasta con los problemas de optimización
estática, en los cuales se busca un punto óptimo en un espacio de n dimensiones,
donde se maximiza o minimiza el valor de una función objetivo conocida.
MALIUK S. (1980) (38), profundiza de forma muy acertada en la influencia del factor
de potencia en la industria. Analiza la compensación del reactivo a través de
condenadores y la utilización de los motores sincrónicos sobreexcitados para la
entrega de reactivo, disminuyendo considerablemente las pérdidas en el sistema.
YING-YI HONG, y SAW-YU HO (2005) (61) muestran un método basado en los
algoritmos genéticos para determinar la configuración de la red que garantice
mínimas pérdidas de potencia. En el método propuesto, formularon el problema de
forma multicriterial, para condiciones normales y de contingencias. Las configuración
del sistema para las soluciones esperadas, fueron logradas en redes de 16 y 33
nodos, lográndose eficazmente la minimización de las pérdidas.
ZHANG Y, (2005) (62) presenta un modelo que ajusta los costos de los dispositivos
correctores (de la potencia reactiva) con el objetivo de disminuir las pérdidas de
energía para un estado determinado de la carga. Se presenta la simulación para
demostrar que el modelo propuesto refleja el principio de maximización de ganancia,
donde se puede disminuir las pérdidas de potencia activa.
FERNÃO PIRES D., GOMES MARTINS A., y HENGGELER ANTUNES C. (2005)
(16), presentan un modelo multicriterial con la utilización de una técnica heurística
basada en Búsqueda Tabú para proporcionar la ubicación de condensadores en
redes de distribución radiales. Esta formulación tiene en cuenta dos funciones
objetivo: minimizar las pérdidas de la línea y minimizar los costos del banco de
condensadores. La metodología presentada lleva la búsqueda potencialmente hacia
una región de las soluciones con las características buenas, permitiendo al
investigador escoger la solución que mayormente lo satisfaga tomando en
consideraciones sus preferencias.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

15

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

El método resultó ser eficaz y se desarrolló fundamentalmente para sistemas radiales
de distribución, comprobándose la efectividad del método para resolver este
problema de optimización.
PRECONS II, Sistema de Precios de la Construcción, Habana 2006. (50). El libro
presenta un conjunto de instrucciones Precons que no es más que el documento
metodológico para la aplicación del sistema de precios. Este manual de precios
incluye documentos referidos al prontuario sobre el proyecto de organizaciones de
obras y alas normativas de la ficha de gastos en pesos convertibles (CUC) a través
de los cuales se confeccionará la ficha de gastos en pesos convertibles del proyecto.
GÓMEZ (2010) (22). Realizando los cambios en las capacidades de algunos equipos
de climatización, adecuándolos a las áreas a las que corresponden, regulando las
horas de funcionamiento de dichos equipos y de algunas de las luminarias y
artefactos, asegurando los niveles de confort

en dichas áreas, se obtuvo una

reducción de un 14 % en consumo de luminarias y artefactos y un 37 % en equipo de
climatización y refrigeración.
Con respecto a los estudios híbridos de Gestión Energética y Ambiental, nuestro
principal patrón lo constituyó “Diagnóstico Energético-Ambiental Hospital Isidro
Ayora”. MARRERO, PIERRA y ALEGA (2004) (43), partiendo del precepto de
optimizar los costos relacionados con el uso de portadores energéticos, manteniendo
una actitud responsable con el medio ambiente comunitario.
En todos los casos se han tenido en cuenta las NC 133-202 (44); NC 133-202-1(45);
NC 134-202 (46); NC 135-202 (47); NC 39/99 e ISO 14001 (48), así como la Norma
Internacional ISO/FDIS 50001 (49).
1.3 Generalidades del Sistema de Gestión Energética y Ambiental
La red eléctrica es un complejo conjunto de fuentes, gran número de distintas cargas
conectadas, corrientes de muy diversas formas que circulan a distintas frecuencias
por las líneas, distintas potencias, caídas de tensión, etc… Los grandes avances
tecnológicos de las últimas décadas han supuesto un giro importante en la potencia
que consumen los usuarios de la energía eléctrica, tanto en su cantidad como en su
calidad, debido básicamente al propio carácter de las cargas que consumen dicha
energía.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

16

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Hoy en día se lucha por el adecuado aprovechamiento de la energía llevándose
acabo métodos y soluciones que influyan directamente en la explotación eficiente de
las instalaciones logrando así disminuir los altos consumos y las grandes pérdidas. La
racional utilización de la energía es en estos momentos un objetivo de primer orden,
porque incide directamente en los indicadores técnico-económicos de un país.
Observando que el uso eficiente de la energía, disminuye paulatinamente la
contaminación ambiental y permite la utilización racional de los recursos energéticos
no renovables.
Por último, la combinación de los elementos pasivos (resistencias, bobinas y
condensadores) con los elementos semiconductores (diodos, triodos, tiristores…) que
controlan hoy en día la mayoría de la energía eléctrica en la red,

supone una

problemática más a añadir a la hora de optimizar el rendimiento de líneas,
instalaciones y equipamientos.
Por lo tanto es de obligado cumplimiento observar y analizar todos los parámetros de
calidad de onda a la hora de seleccionar el sistema de compensación reactiva más
adecuado en cada caso.
Esta instalación, que ya tiene a su haber 20 años de explotación, soportó los embates
del denominado “Período Especial”, durante el cual, tanto la edificación como tal y su
equipamiento han sufrido un franco deterioro que ha mellado en la calidad de los
servicios, la misma además de ser una institución de primer orden por su importancia
social, también constituye un importante consumidor de energía dentro del municipio
Moa, por lo que se debe velar porque en el mismo exista un plan de medidas
técnicamente fundamentadas que contribuya al uso racional del portador electricidad
y a la disminución de los costos de la entidad por concepto de pago de electricidad.
Con el transcurso de los años se han realizado varios trabajos relacionados con la
eficiencia energética en la institución, vinculados fundamentalmente con la
implementación de metodologías, así como el diagnósticos energéticos y control de
las cargas en los diferentes horarios del sistema eléctrico, los que de forma muy
superficial han abordado el tema de las pérdidas y consumos excesivos de energía,
así como el del bajo factor de potencia al cual se le ha hecho énfasis por ser la
entidad mensualmente penalizada.
Es por ello, que al presente trabajo estar encaminado a realizar una propuesta para
el diagnóstico energético y ambiental en instalaciones hospitalarias, tomando como
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

17

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

estudio de caso esta institución, partamos en el estudio de las investigaciones
anteriores a las que hemos tenido acceso, también fueron consultados diferentes
bibliografías, trabajos y documentos, orientados en cinco líneas fundamentales:
 Trabajos teóricos y prácticos que se han desarrollado en los sistemas de
suministro eléctrico para el estudio de la compensación de la potencia
reactiva y la mejora de otros parámetros de calidad de energía.
 Procedimientos para establecer el conjunto de soluciones del Problema
General de Optimización Discreta.
 Experiencias en la aplicación de los Sistemas de Gestión Total de
Eficiencia Energética (GTEE) en centros hospitalarios y otros similares.
 Experiencias en la aplicación de la Gestión Ambiental y Producciones Más
Limpias (PML) en instalaciones con características similares al objeto de
estudio.
 Bibliografías actualizadas basadas en la GTEE, así como con la Gestión
Ambiental y PML, fundamentalmente en instalaciones industriales,
hospitalarias y otras similares al objeto de estudio.

1.3. 1 Nociones generales de la gestión energética
La Gestión Energética es un procedimiento organizado de previsiones y control del
consumo de energía con el fin de obtener el mayor rendimiento posible sin disminuir
el nivel de prestaciones. (BORROTO, 2006) (7). El sector industrial es un candidato
ideal para aplicar un programa de medidas de ahorro debido a su importancia como
sector económico y consumidor de energía. Entendiendo por eficiencia energética el
logro de los requisitos establecidos por el cliente con menos gastos energéticos
posible y la menor contaminación ambiental por este concepto. Un Sistema de
Gestión Energética se compone de la estructura organizacional, los procedimientos,
los procesos y los recursos necesarios para su implementación.
El objetivo fundamental de la Gestión Energética como subsistema de la gestión
empresarial es sacar el mayor rendimiento posible a todos los portadores energéticos
que son necesarios para una actividad empresarial. Dentro de esta idea el sistema de
gestión habrá de responder a determinadas funciones, que tendrán que
implementarse

en relación con los servicios de la empresa. En un sentido más

amplio puede ser la comprensión de la elección de las fuentes de energía, las
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

18

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

negociaciones

con

los

suministradores

y

el

control

de

los

suministros,

almacenamiento y distribución lo cual comprende:
¾ Optimizar la calidad de los portadores energéticos disponibles y su suministro.
¾ Disminuir el consumo de energía manteniendo e incluso aumentando los niveles
de producción o servicios.
¾ Obtener de modo inmediato ahorros que no requieran inversiones apreciables.
¾ Lograr ahorros con inversiones rentables.
¾ Demostrar la posibilidad del ahorro energético de la entidad.
¾ Disminuir la contaminación ambiental y preservar los recursos energéticos.
¾ Diseñar y aplicar un programa integral para el ahorro.
¾ Establecer un sistema metódico de contabilidad analítica energética en la
empresa. (Colectivo de Autores, SA) (12).
Funciones de un Sistema de Gestión Energética
Un Sistema de Gestión Energética ha de cumplir determinadas funciones que deben
implementarse en relación con los servicios de la empresa para alcanzar los
objetivos.
¾ Aprovisionamiento: Este aspecto comprende la elección de los portadores
energéticos. Las negociaciones con los suministradores, el control de los
suministros y su almacenamiento así como su distribución.
¾

Análisis Energéticos: En este punto es necesario establecer dos tipos de
análisis Energéticos, uno de auditoría o diagnóstico y el otro de consumo de
portadores. (COLECTIVO DE AUTORES, SA), (FERNÁNDEZ, PUERTA JUAN F,
SA) (15).

Etapas en la implantación de un Sistema de Gestión Energética
En general, en todos los sistemas de gestión energética o de administración de
energía se pueden identificar tres etapas fundamentales:
1. Análisis preliminar de los consumos energéticos.
1. Formulación de un programa de ahorro y uso racional de la energía (Planes de
Acción).
2. Establecimiento de un sistema de monitoreo y control energético.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

19

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Errores que se cometen en la Gestión Energética
¾ Se atacan los efectos y no las causas de los problemas.
¾ Los esfuerzos son aislados, no hay mejora integral en todo el sistema.
¾ No se atacan los puntos vitales.
¾ No se detectan y cuantifican adecuadamente los potenciales de ahorro.
¾ Se consideran las soluciones como definitivas.
¾ Se conforman creencias erróneas sobre cómo resolver los problemas.
Gestión total eficiente de la energía
Es un conjunto de acciones técnico- organizativas para administrar eficientemente
la energía, que aplicadas de forma continua, con la filosofía de gestión total de la
calidad, permiten establecer nuevos hábitos de dirección, de control y de evaluación
del uso de la energía, dirigidos al aprovechamiento de todas las oportunidades de
conservación de la energía y de la reducción de sus costos.
El sistema es capaz de identificar un número muy superior de medidas triviales y de
baja inversión para la reducción de los costos energéticos; entrena, capacita y
organiza los recursos humanos que deciden la reducción de los consumos y gastos
energéticos, creando una nueva cultura energética; instala en la empresa
procedimientos, herramientas y capacidades para su uso continuo y se compromete
con su consolidación.
En la implementación de una gestión energética suele presentarse una serie de
dificultades

que pueden ser en general, la insuficiente especialización del personal

técnico y la falta de conciencia de ahorro. Es de vital importancia y necesario que
técnicos y operarios desarrollen un nivel de pertenencia del trabajo a realizar y
aptitudes encaminadas a la búsqueda y puesta en práctica de nuevas soluciones, así
como un buen nivel de conocimiento de estos para una satisfactoria asimilación de la
tecnología. (BABÓN GONZALEZ) (6).
La Tecnología de Gestión Total Eficiente de la Energía (TGTEE)
La TGTEE es un paquete de procedimientos, de herramientas técnico-organizativas y
software especializado, que aplicado de forma continua y con la filosofía de la gestión
total de la calidad, permite establecer nuevos hábitos de dirección, control,
diagnóstico y uso de la energía. Su objetivo no es sólo diagnosticar y dejar un plan de
medidas, sino esencialmente elevar las capacidades técnico-organizativas de la

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

20

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

empresa, de forma tal que esta sea capaz de desarrollar un proceso de mejora
continua de la eficiencia energética.
Dentro de la tecnología incluye:
¾ La capacitación al Consejo de Dirección y especialistas en el uso de la energía.
¾ Establece un nuevo sistema de monitoreo, de evaluación, de control y de mejora
continua del manejo de la energía.
¾ Identifica las oportunidades de conservación y el uso eficiente de la energía en la
empresa.
¾ Propone, en orden de factibilidad, las medidas para el aprovechamiento de las
oportunidades identificadas.
¾ Organiza y capacita a los trabajadores vinculados al consumo energético en
hábitos de uso eficiente.
¾ Prepara a la empresa para autodiagnosticarse en eficiencia energética.
¾ Establece en la empresa las herramientas necesarias para el desarrollo y el
perfeccionamiento continuo de la Tecnología.
La TGTEE permite, a diferencia de las medidas aisladas, abordar el problema en su
máxima profundidad, con concepto de sistema, de forma ininterrumpida y creando
una cultura técnica que permite el auto desarrollo de la competencia alcanzada por la
empresa y sus recursos humanos. (COLECTIVO DE AUTORES, SA), (12).
Conceptos básicos para una buena comprensión de la eficiencia energética
Eficiencia: es el cociente resultante del consumo real entre el planificado que refleja
la optimización de los recursos utilizados para la obtención de los resultados u
objetivos previstos.
Eficacia: es la contribución de los resultados obtenidos al cumplimiento de los
objetivos trazados.
Efectividad: es la generación sistemática de resultados consistentes, integrando
eficacia y eficiencia.
Eficiencia energética: es la optimización de los recursos energéticos para alcanzar
los objetivos económicos de la Empresa. Se mide a través de indicadores de
eficiencia energética.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

21

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Herramientas que se utilizan para establecer un Sistema de Gestión
Energética
Diagramas de Pareto
El Diagrama de Pareto es una gráfica en forma de barras que clasifica en forma
descendente factores que se analizan en función de su frecuencia, importancia
absoluta o relativa. Adicionalmente permite observar en forma acumulada la
incidencia total del factor en estudio.
Es muy útil para aplicar la Ley de Pareto o Ley 80 – 20, que identifica el 20 % de las
causas que provoca el 80 % de los efectos de cualquier fenómeno estudiado.
Intensidad energética
A nivel de Empresa este indicador puede determinarse como la relación entre el
consumo total de energía y el valor de la producción mercantil total. Nos refleja la
tendencia de la variación de los consumos energéticos respecto al incremento de la
producción. Todos los indicadores de eficiencia y de consumo energético dependen
de condiciones de la producción y los servicios de la empresa como: factor de carga
(es la relación de la producción real respecto de la capacidad productiva nominal de
la Empresa), calidad de la materia prima, estado técnico del equipamiento, etc.
Diagrama de dispersión
Es un gráfico que muestra la relación entre dos parámetros. Su objetivo es mostrar en
un gráfico x, y si existe correlación entre dos variables, y en caso de que exista,
determinar su carácter. La observación del diagrama de dispersión nos indica, que
existe una tendencia a que los valores altos de nivel ocupacional están asociados a
los valores altos de consumo.
Gráfico de control
Los gráficos de control son diagramas lineales que permiten observar el
comportamiento de una variable en función de ciertos límites establecidos.
Generalmente se usan como instrumento de autocontrol por los círculos y grupos de
calidad y resultan muy útiles como apoyo a los diagramas causa y efecto, cuando
logramos aplicarlos a cada fase del proceso y detectar en cuales fases se producen
las alteraciones. Su importancia consiste en que la mayor parte de

los procesos

productivos tienen un comportamiento denominado normal, es decir existe un valor
medio (M) del parámetro de salida muy probable de obtener, mientras que a medida
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

22

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

que nos alejamos de este valor medio la probabilidad de aparición de otros valores de
este parámetro cae bruscamente, si no aparecen causas externas que alteren el
proceso, hasta hacerse prácticamente cero para desviaciones superiores a tres veces
la desviación estándar (3S) del valor medio.
Utilidad del Gráfico de Control
¾ Conocer si las variables evaluadas están bajo control o no.
¾ Conocer los límites en que se puede considerar la variable bajo control.
¾ Identificar los comportamientos que requieren explicación e identificar las causas
no aleatorias que influyen en el comportamiento de los consumos.
¾ Conocer la influencia de las acciones correctivas sobre los consumos o costos
energéticos.
Gráfico de Consumo y Producción
Consiste en un gráfico que muestra la variación simultánea del consumo energético
con la producción realizada. Muestran períodos en que se producen comportamientos
anormales de la variación del consumo energético con respecto a la variación de la
producción. Permiten identificar causas o factores que producen variaciones
significativas de los consumos.
Diagramas de Dispersión y Correlación
En un gráfico que muestra la relación entre 2 parámetros. Su objetivo es mostrar en
un gráfico (x, y) si existe correlación entre dos variables, y en caso de que exista, qué
carácter tiene esta. Muestra con claridad si los componentes de un indicador de
control están correlacionados entre sí y por tanto si el indicador es válido o no.
Permite establecer nuevos indicadores de control. Permite determinar la influencia de
factores productivos de la Empresa sobre las variables en cuestión y establecer
nuevas variables de control.

1.4 Caracterización de los problemas detectados en la institución
Factor de Potencia
Operar, con un bajo factor de potencia, una instalación eléctrica, además del impacto
en el pago de electricidad, tiene otras implantaciones de igual o mayor significación,
particularmente en relación con la capacidad de los equipos de transformación y
distribución de la energía eléctrica y con el uso eficiente de las máquinas y aparatos
que funcionan con electricidad.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

23

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

El concepto del factor de potencia, los efectos que se presentan cuando su valor es
reducido y los métodos para corregirlo, no son temas nuevos. Sin embargo, su
análisis es un problema permanente y de obligada importancia para todos aquellos
cuya actividad se relaciona con la operación eficiente de las instalaciones eléctricas
industriales y el ahorro de energía. La mayoría de las cargas industriales son de
naturaleza inductiva. Precisamente las cargas inductivas son de origen del bajo factor
de potencia, con los inconvenientes que esto ocasionan.

Inconvenientes de un bajo factor de potencia:
¾ Una disminución de la capacidad de los equipos de generación, distribución y
maniobra de la energía eléctrica.
¾ Un incremento en las pérdidas de cobre.
¾ Una deficiente regulación de voltaje.
¾ Un incremento en la facturación de energía eléctrica
Esta potencia reactiva ha sido tradicionalmente suministrada por las empresas de
electricidad, aunque puede ser suministrada por las propias industrias. Al ser
suministradas por las empresas de electricidad deberá ser producida y transportada
por las redes, ocasionando necesidades de inversión en capacidades mayores de los
equipos y redes de transmisión y distribución. Todas estas cargas industriales
necesitan de corrientes reactivas para su operación. El factor de potencia es el
cociente entre la potencia activa y la potencia aparente, consumida por una carga o
instalación determinada:
Tradicionalmente siempre se ha denominado “coseno de φ” (cos φ) dado que
trigonométricamente coincide con el coseno del ángulo que forman ambos vectores
de potencia, siendo φ el ángulo de desfase entre tensión y corriente.
fp =

P
= cosφ
S

Ecuación 1.1. Factor de Potencia
Causas que provocan un bajo factor de potencia en el circuito de distribución
de una entidad
Cuando la cantidad de equipos es apreciable los requerimientos de potencia reactiva
también se hacen significativos, lo cual produce una disminución
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

exagerada del
24

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

factor de potencia. Un alto consumo de energía reactiva puede producirse como
consecuencia principalmente de:
¾ Un gran número de motores.
¾ Presencia de equipos de refrigeración y aire acondicionado.
¾ Una subutilización de la capacidad instalada en equipos electromecánicos, por
una mala planificación y operación en el sistema eléctrico de distribución.
¾ Un mal estado físico de la red eléctrica y de los equipos de la industria.
Las cargas puramente resistivas, tales como alumbrado incandescente, resistencias
de calentamiento, etc. no causan este tipo de problema ya que no necesitan de la
corriente reactiva, sin embargo, como podemos comprobar con la presencia de
armónicos en las redes, estos también suponen pérdidas en las mismas, las cuales
contribuyen a elevar más aún la energía aparente necesaria.
Esto nos lleva, por tanto, a las siguientes conclusiones:
Un bajo factor de potencia es, por tanto, el resultado de un alto contenido de cargas
inductivas como de cargas no lineales, consumidoras de corrientes no senoidales.
El coseno de φ representa las pérdidas de carácter puramente inductivo dentro de la
instalación, a las cuales debemos añadir (en menor proporción) las pérdidas a
frecuencias armónicas.
Ventajas de mejorar el factor de potencia
¾ Reducción de la factura eléctrica: Por lo general, para tomar plena ventaja de la
bonificación, se acostumbra a compensar hasta un factor de potencia cercano al
96 % (que es el máximo posible a bonificar) aunque siempre una decisión final
debe estar acompañada de un adecuado análisis económico.
¾ Liberación de capacidad en el sistema: Cuando los capacitares o motores
sincrónicos están operando, ellos suministran los requerimientos de potencia
reactiva de las cargas y reducen la corriente circulante, desde la fuente hasta el
punto de ubicación de los compensadores. Los medios compensadores pueden
utilizarse para reducir la sobrecarga de los circuitos; si estos no están
sobrecargados, puedan permitir el incremento de su capacidad de carga.
¾ Reducción de

las pérdidas: La mayoría de las instalaciones, las pérdidas de

energía en el sistema de distribución representan entre (2.5-7.5 %) de la energía
consumida por las cargas. Esto depende de la variabilidad de las cargas, el calibre
y la longitud de los circuitos.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

25

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Pérdidas de Energía
Pérdidas de energía eléctrica en los transformadores
Los transformadores son equipos indispensables en los sistemas industriales debido
a que son máquinas estáticas, cuya misión es transmitir energía eléctrica desde un
sistema con una tensión dada a otro sistema con una tensión deseada .Tiene una
importancia capital dentro de los sistemas de generación, transporte y distribución de
energía eléctrica. Pues han permitido la preponderancia de la corriente alterna y la
capacidad de utilizar

en cada sector los niveles de tensión más apropiados y

económicos, atendiendo a factores tales como: potencia a transmitir, seguridad de
utilización, longitud de líneas.

Análisis de las Pérdidas de un transformador
¾ Pérdidas en el circuito magnético (Po) denominadas también pérdidas en el hierro
o pérdidas en vacío, ya que se determinan mediante el ensayo de vacío del
transformador; son independientes de la carga a que

esté sometido el

transformador y prácticamente invariables a tensión y frecuencia constante.
¾ Pérdidas por efecto Joule en los devanados (Pcu).Se deben a las pérdidas en los
embobinados del transformador debido a las resistencias existentes en estos
(efecto Joule). Se denominan también pérdidas en el cobre, ya

que

los

devanados suelen fabricarse en cobre, aunque a veces se realizan en aluminio.
Varían proporcionalmente con el cuadrado de la corriente, si se conocen las
pérdidas producidas por este concepto en régimen nominal Pcc, cuando el
transformador funcione con un índice de carga “c”.
Pcu = Po + C 2.Pcc

Ecuación 1.2. Pérdidas en el Cobre
Las Pérdidas de un transformador Pp, que trabaje con un índice de carga “c” serán:

Pp = Po + Pcu = Po + C 2.Pcc
Ecuación 1.3 Pérdida de un transformador Pp que trabaje c/ índice de carga “c”.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

26

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Facturación Eléctrica
Control de la Demanda Máxima
El control de la demanda máxima y del consumo de energía eléctrica, consiste en la
administración y el control de las cargas eléctricas para reducir cargos por demanda
máxima de potencia y por consumo de energía, durante ciertos períodos de tiempo
de acuerdo con la tarifa eléctrica que se aplica.
Ventajas
¾ Reducir los pagos por demanda máxima.
¾ Reducir el costo de la energía consumida, a partir fundamentalmente de la
reducción de las cargas y de que las operaciones sean desplazadas en el tiempo
hacia horarios en los cuales el costo de los kWh sea más reducido.
¾ Disminuir las pérdidas en líneas y transformadores y su costo asociado.
¾ Reducir la capacidad necesaria de los conductores, transformadores y equipos de
distribución y maniobra de la energía eléctrica, así como de generación, si
existen.
¾ Mejorar la regulación de voltaje.
Generalmente el consumo del portador energético electricidad es el que incide en el
costo total de los portadores de una empresa. La facturación por este motivo tiene
determinadas implicaciones que se reflejan en la estructura de la ecuación general de
la tarifa eléctrica:
⎡ Fp
⎤
$ = CD ⋅ Dc + (Pp ⋅ kWh pico + Pm kWhmad + Pd kWhd ) ⋅ K + I ∆ptransf ⋅ ⎢ normado − 1⎥
⎣ Fp real
⎦

[

]

Ecuación 1.4. Ecuación general de la tarifa eléctrica
Donde:
$: Costo total del consumo de energía eléctrica
CD: Costo del kW para la demanda contratada
Dc: Demanda contratada
Pp: Precio del kWh en horario pico
Pm: Precio del kWh en horarios de la madrugada
Pd: Precio del kWh en horario del día
K: Factor del Combustible
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

27

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

I ∆Ptransf

: Pérdidas por transformación:

Fp normado
−1
Fp real
:

Factor que tiene en cuenta el aprovechamiento de la energía a

través del comportamiento del factor de potencia de la instalación
El costo por demanda contratada representa entre el 30 y el 40 % de los costos
totales de la factura. Algunas empresas por temor a pasarse de lo contratado tienen
un cargo fijo adicional que le pesa en su economía, y en el peor de los casos
desconocen que se puede contratar hasta dos veces la demanda en el año.
El costo por energía consumida, independientemente del horario y del tipo de tarifa
que se tenga, es el más importante, en el cual se puede trabajar en reducirlo a partir
del conocimiento de las características del consumo. Por tanto un reconocimiento
detallado del sistema de suministro eléctrico de cualquier instalación permite realizar
mejoras encaminadas a mejorar el balance de las cargas, la disminución de
perturbaciones en la onda de tensión (calidad de la energía).
Las pérdidas por transformación, pasan a la factura en caso que las mediciones de la
energía se realicen por la parte de baja del transformador de fuerza. Si las
mediciones se realizan por alta estas no se tienen en cuenta. Pero se destaca que el
empleo eficiente de la potencia instalada de transformación

permite reducir los

costos por este motivo. En ocasiones se cuentan con transformadores que en el
transcurso de los años se mantienen con un coeficiente de utilización muy bajo, si
este mismo transformador fuera de una potencia menor las pérdidas serían menores
a partir de que son menores las pérdidas en el cobre y en el hierro.
El factor de potencia, es el indicador del grado de aprovechamiento de la energía en
un sistema de suministro eléctrico. Los costos por penalización por el bajo factor de
potencia oscilan entre el 3 y el 15 %, sin embargo existen empresas que pueden
adoptar medidas al respecto con pequeñas inversiones.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

28

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Índice de Consumo:
Unidades de producto terminado por unidad de energía consumida:
Puede ser calculado por tipo de producto o como índice de consumo general en el
caso que el tipo de producción lo permita (si son varios productos diferentes pero de
un mismo material el índice puede reducirse a toneladas de ese material etc.). Si se
consumen diferentes tipos de energía para un mismo producto debe determinarse el
consumo equivalente haciendo compatibles los diferentes tipos. Permite su
comparación con las normas de consumo establecidas para Empresas.

1.5 Conclusiones del capítulo:
¾

La eficiencia energética y el uso racional de los portadores energéticos
presentan en estos momentos una necesidad de desarrollo sostenible, donde la
industria, los servicios y el sector residencial realizan importantes esfuerzos.

¾

La Gestión Energética es un procedimiento organizado de previsiones y control
del consumo de energía con el fin de obtener el mayor rendimiento posible sin
disminuir el nivel de prestaciones.

¾

La realización de este tipo de estudio en entidades similares, ha permitido
detectar los problemas existentes en las empresas y la prestación de servicios,
posibilitando la aplicación de medidas que han logrado notables avances con
respecto del ahorro de energía.

¾

La Gestión Energética no puede verse desvinculada de una correcta Gestión
Ambiental, que posibilite el logro de los objetivos propuestos, sin comprometer el
futuro.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

29

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

CAPITULO II: Sistema de Gestión Energética y particularidades del sistema
de suministro eléctrico
2.1 Introducción
En el presente capítulo se abordan los temas fundamentales relacionados con el
diagnóstico en el sistema de gestión energética y las particularidades del sistema
de suministro eléctrico en la institución. Se parte de una

caracterización de la

estructura física y asistencial del hospital y posteriormente se destacan las
fortalezas y debilidades en el proceso de gestión energética. Se presenta el análisis
del banco de problema energético y la determinación de los puestos claves, así
como el comportamiento del consumo de los portadores energéticos y

los

resultados de la aplicación de las herramientas de la Gestión Energética.

2.2 Caracterización general del Hospital Guillermo Luis FernándezHernández Baquero
El Hospital Guillermo Luis se encuentra Ubicado en el Reparto Caribe a 2 Km del
centro de la ciudad de Moa, en la provincia Holguín, es de carácter general
docente, su campo de acción en el servicio hospitalario comprende los municipios
Moa, Sagua de Tánamo, Frank país y otros aledaños. Su Objeto Social es brindar
servicios de salud a los ciudadanos cubanos en las especialidades y modalidades
que caracterizan a la entidad, efectuar el control higiénico epidemiológico del
medio intra-hospitalario, realizar actividades de investigación y desarrollo en las
actividades que le son afines y actividades de educación para la salud a la
población, brindar atención integral de promoción, prevención, diagnóstico,
tratamiento y rehabilitación de la salud en la población.
La instalación diseñada para 400 camas (en estos momentos cuenta solamente
con 284), está compuesta por una edificación distribuida en dos bloques

de

cuatro y tres plantas respectivamente entrelazados entre sí; en el primer bloque se
ubican en el nivel 00 los almacenes, en la primera planta fundamentalmente se
localizan los locales administrativos, docencia, farmacia, cafetería, departamentos
auxiliares, morgue y anatomía patológica , en las otras tres restantes plantas se
ubican las salas especializadas para hospitalizados. En el otro bloque en el nivel
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

30

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

00 se ubican los servicios de urgencias, talleres de mantenimiento, comedores,
cocina y los servicios de rehabilitación y tomografía axial, así como un local para
el sistema de clima central, el cual está en franco deterioro. En la primera planta
se encuentran las consultas especializadas, laboratorios, banco de sangre y los
departamentos estadísticos, así como el área de policlínica (en la actualidad en
adecuación para la inserción de un área pediátrica dentro del inmueble), en la
segunda planta se encuentran los salones quirúrgicos y de parto.
En el pasillo que une ambos bloques se ubican los ascensores, en la parte
anterior los de evacuación y en la parte posterior los de servicio (estos últimos
fuera de funcionamiento).
Dentro del perímetro de la institución, pero fuera de la edificación central se
encuentran la lavandería, casa de calderas, grupos electrógenos, sistemas de
almacenamiento de combustible y el incinerador.
Esta institución presta 17 servicios de hospitalizados; 24 de consultas externas y 8
servicios complementarios entre los que destacan los de tomografía axial,
ultrasonido, RX, anatomía patológica y rehabilitación, entre otros. Para un total de
49 servicios. Para ello cuenta con 1000 trabajadores 716 entre personal médico y
paramédico y 284 de servicio, apoyados por 416 estudiantes (185 de medicina,
113 de enfermería y 118 tecnólogos de la salud).

2.3 Generalidades del Sistema de Gestión Energética
La gestión energética contempla la eficiencia como la fuente de energía más
barata, teniendo en cuenta que los equipos e instalaciones se encuentran en
explotación y solo hay que investigar donde se producen las pérdidas. Según la
OLADE con el uso eficiente de la energía podría reducirse el consumo específico
de portadores entre el 10 y el 20 % a corto y mediano plazo.
Los principales portadores energéticos en esta instalación son: electricidad,
constituye el 94,02 % del consumo de portadores energéticos en la instalación,
para su distribución cuenta con un transformador primario de 1000 kV y 15
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

31

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

transformadores secundarios distribuidos por diferentes áreas de la misma. Las
mediciones de su consumo se hacen de forma general a través del único metro
contador que mide el consumo general de la instalación, con una frecuencia
diaria.
En el caso del portador GLP (gas licuado de petróleo), cuenta con dos balas de
5000 Lts para su almacenamiento, el consumo en 24 horas oscila entre los 100 y
120 Lts, su destino es para la cocina, pantry y en los mecheros de prótesis y
laboratorios. No cuenta con instrumentación para su medición y el consumo se
calcula a través de un promedio por agotamiento, teniendo en cuenta los
consumos históricos.
Para el Diesel, se cuenta con una capacidad de almacenamiento de 6500 Lts. Se
emplea en los grupos electrógenos los cuales consumen 14 Lts/h en vacío y 54
Lts/h con 300 KW de carga y en el incinerador el cual consume entre 50 y 80 Lts/h
en dependencia del material a quemar. Para la medición del consumo en ambos
casos se valoran los datos técnicos del fabricante, teniéndose en cuenta los
consumos reales históricos.
El portador Fuel Oil se cuenta con una capacidad de almacenamiento es de 3000
Lts. Se destina a las calderas cuyo consumo es de 90 a 130 Lts/h y trabajan entre
3 y 6 horas diarias para alimentar la lavandería, cocina central, esterilización y el
banco de leche. Para medir su consumo se utiliza la misma variante que para el
diesel.
El Agua, aunque el agua no constituye un portador energético, sí implica un
consumo importante de electricidad, el plan mensual es de 10058 M3 y el
consumo real oscila en este rango, el bombeo se realiza con 2 bombas de 50 HP
de potencia, 3540 RPM, una tensión de 230 – 460 V y una intensidad de 58 – 106
A. El cálculo del consumo se realiza por aproximación atendiendo al vaciado del
tanque elevado.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

32

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

2.3.1 Áreas y equipos claves y personal que decide en el consumo de
energía
El estudio minucioso de las áreas donde se concentra el mayor consumo de los
portadores energéticos en esta institución arrojó los siguientes resultados:
Tabla 2.1. Puestos claves
PUESTO CLAVE
Casa de Calderas
Grupos Electrógenos
Incinerador
Banco de Transformadores
Ascensores
Sistema de Bombeo
Cocina Comedor
Taller de mantenimiento

AREA
Energética
Energética
Servicios
Energética
Servicios
Servicios
Servicios
Servicios

OPERTARIO
Operadores (3)
Operadores (2)
Operador (1)
Electricistas (3)
Operadores (6)
Operadores (2)
Cocineros (4)
Gpo. Mant. (8)

JEFE INMEDIATO
J´ Servicios
Energético Principal
J´ Servicios
Energético Principal
J´ Servicios
J´ Servicios
J´ Turno
J´ Mantenim.

De la tabla anterior se desprende que se cuenta con 8 puestos claves, definidos
dentro de 3 áreas, donde se involucran 29 operarios y 4 jefes inmediatos, sobre
los cuales debe centrarse la atención, pues en ellos se concentran las reservas
energéticas de la institución.
Diagnóstico socio-ambiental al personal que inciden en los Puestos Claves
¾ Bajo nivel escolar de los operarios.
¾ Insuficiente preparación en lo referido a eficiencia energética de los equipos
que operan.
¾ No existe motivación ni compromiso con el ahorro de energía.
¾ No tienen conciencia del liderazgo del Consejo Energético
¾ Presenta dominio de la actividad que realizan por experiencia laboral
¾ No existe atención priorizada ni a operarios, ni jefes inmediatos.

2.3.2 Banco de problemas energéticos:
En este sentido debemos destacar que la institución cuenta con un Banco de
Problemas General y un Banco de Problemas Energético independiente del
primero, en ambos casos recogen la generalidad de toda la entidad, sin embargo,
en las áreas no están definidos los mismos, por lo que los trabajadores no tienen
conciencia de los problemas puntuales en sus puestos de trabajo, por lo que no
son capaces de actuar sobre los mismos.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

33

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 2.2 Banco de Problemas Energético
OBJETIVO

PROBLEMA

1. Calderas ineficientes
2. Falta de insulación en las conductoras de vapor
3. Poco control del vapor producido
4. Insuficiencias en el uso y manejo de
los grupos electrógenos
5. Transformador principal sobredimensionado
6. Deficiente distribución de cargas por
transformadores
1. Incrementar la eficiencia

7. Uso inadecuado de los ascensores

energética en la instalación.

8. Sistema de bombeo carente de cierres
automáticos
9. Salideros en los sistemas hidrosanitarios
10. Deterioro de tuberías conductoras
11. Uso indiscriminado de las hornillas y marmitas
12. Falta de hermeticidad en locales climatizados
13. Deficiente sistema de Gestión Energética
14. Poca funcionabilidad del Consejo Energético
15. Falta de capacitación de los operarios de
los puestos claves

La tabla 2.2 nos muestra que en la entidad en su conjunto existen 15 problemas
energéticos fundamentales referidos al objetivo de incrementar la eficiencia
energética en la instalación, los que se hacen necesarios desglosar, de forma tal
se tenga el control de los mismos en las áreas afectadas.

2.3.3 Elementos generales de la insuficiente Gestión Energética
Después de realizar un recorrido exhaustivo por toda la instalación e intercambiar
con personal médico, paramédico y de servicio se pudo determinar que las
principales irregularidades que limitan el mejor funcionamiento de la Gestión
Energética en el Hospital están centradas en los siguientes aspectos.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

34

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Deficiente gestión administrativa:
Dentro de la gestión de la administración se detectaron como principales
dificultades la incorrecta contratación de la Máxima Demanda del servicio eléctrico
ya que la contratada es de 300 kW y la real promedio mensual es de 123 kW
durante el año 2010, solo en el mes de abril, alcanzó 133 kW, en mayo y
septiembre alcanzó 131 kW, quedando en un 41 % por debajo de la contratada,
insuficiente análisis de los indicadores energéticos del centro y seguimiento a
las deficiencias detectadas en los Consejos de Dirección. No existe evidencia de
la aplicación de métodos de estimulación individual para el uso racional de los
portadores energéticos ni la aplicación de medidas disciplinarias, administrativas
o de otra índole ante violaciones de lo establecido en el Programa Energético.

Deficiente contabilidad energética:
La contabilidad energética no está sustentada en una herramienta informática que
facilite el control de los consumos y la demanda de los diferentes portadores
energéticos, el acceso a los datos relacionados con la energía es a través del
energético principal del centro, las informaciones se realizan con cierta
periodicidad, pero no son sistemáticas, los registros de la contabilidad y los gastos
energéticos son muy generales, pues solo se contabiliza el plan y el consumo real
general sin delimitar por áreas.
No existe cultura del detalle, lo que implica que los análisis estadísticos y posibles
pronósticos no tengan la profundidad y veracidad necesaria.
Existe una inadecuada preparación y concienzación de los que manejan los
recursos humanos y del estudiantado en materia de eficiencia energética.
No se cuenta con un programa de formación y actualización continua para el
personal de dirección y los operadores de los puestos claves que garantice la
optimización en la operación de los equipos y tecnologías para mantener un nivel
adecuado en los indicadores de consumo, lo que demuestra que se hace
necesario gestionar la preparación de los mismos, pues en el caso de los
directivos los conocimientos sobre gestión energética son muy pobres y solo se
nutren de las informaciones dadas por el energético, careciendo de herramientas
propias para realizar la supervisión.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

35

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Las insuficiencias anteriores pudieran superarse mediante la gestión de
preparación del personal y directivos mediante convenios con otras entidades
como el CEETAM del ISMM.
Otro elemento a tener en cuenta en este sentido es la incorrecta utilización de los
Índices de Consumos Físicos en la Planificación del Consumo de Energía
Eléctrica, pues se llevan de forma global y se incumplen los índices de consumos
reales en relación con los planificados, por lo que el comportamiento de la
intensidad energética es en ascenso.

Deficiente instrumentación:
El centro solo cuenta con un metro contador que contabiliza el consumo general
de la institución, pero no se mide por áreas, lo que hace aún más difícil detectar
los principales derroches energéticos.
En el caso de los portadores Fuil Oil, Diesel y vapor, así como el agua no existen
flujómetros, o metros contadores que puedan actualizar los indicadores de
consumo.
Problemas de mantenimiento a equipos y sistemas:
De forma general no se sistematiza el mantenimiento a los equipos y sistemas,
(sistemas de distribución eléctrica, de vapor e hidráulica, equipos electromédicos,
de refrigeración, clima, etc.) ni al parque de transportes por falta de recursos
materiales, necesidad del uso excesivo y en algunos casos el personal que debe
realizar la labor no posee todos los conocimientos necesarios (fluctuación del
personal de mantenimiento).

Deterioro de las estructuras físicas y tecnológicas:
A los casi 20 años de explotación de la instalación se suma el que la institución
sufrió los embates del denominado “período especial”, lo que ha implicado que la
estructura civil haya sufrido un acelerado deterioro, trayendo consigo la aparición
de filtraciones de agua que en muchas ocasiones favorecen el deterioro de la
redes

internas

de

electricidad

provocando

sobreconsumos

y

algunas

interrupciones del servicio eléctrico, además de los salideros en las redes
hidráulicas, tanto por deterioro de las mismas, como por falta de sellaje en las
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

36

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

válvulas y terminales en los hidrosanitarios, lo que provoca un sobreconsumo de
agua y con ello la necesidad de rebombeo en muchas ocasiones.
En el caso de la electricidad, existe deterioro

en las redes de alimentación

eléctrica, interruptores (principales y secundarios) y tomacorrientes.
En el caso de la generación de vapor, las calderas llevan en explotación el mismo
tiempo de existencia de la instalación y no han sido beneficiadas con mejoras o
sustituciones, falta de insulación en válvulas (8) del sistema de distribución de
vapor (6 en área de lavandería, 1 en la reductora de vapor, 1 en casa caldera),
falta de insulación en 28 m de tubería de 2” en las redes del sistema de
distribución de vapor (alrededor de 6 m en la reductora de vapor, 10 m en el área
de lavandería, 2 m en el área casa caldera y alrededor de 10 m en el área de
secado), lo que genera una alta transferencia de calor con el medio, además de
escapes por deterioro de las tuberías y en ocasiones por las propias válvulas de
escape, además existen salideros en las redes del sistema de distribución de
vapor, (válvula de seguridad de la caldera, unión universal, salidero de vapor en
uniones y válvulas del área de lavandería, salidero de vapor en manguera que
alimenta la plancha # 2 en el área de secado, válvula en la reductora de vapor),
estas últimas fueron solucionadas durante el período de supervisión.
Por su parte en el caso de la climatización existe falta de hermeticidad en locales
climatizados, (huecos en paredes, filtraciones por las orillas donde están
instalados los aires, ventanas) (sala de quemados, cuerpo de guardia, terapia
intensiva e intermedia, cuidados intensivos), que provocan el funcionamiento
ineficiente del equipo e ineficiente operación de los sistemas climatización
destinados a refrigerar aire para climatizar el ambiente en zonas de trabajo.
Y en la producción de aire comprimido o de vacío se utiliza una correa inadecuada
en el sistema de transmisión del motor que alimenta el compresor de aire, lo que
provoca ineficiencia en el motor e incremento de consumo en el

área de la

lavandería.

Insuficiencias en el trabajo del consejo energético:
Unido a la no existencia de una conformación objetiva del mismo, está la no
sistematicidad de sus reuniones, así como la no participación de todos sus
miembros en las mismas, provocando deficiencias en el sistema de información y
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

37

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

divulgación de la situación del consumo de los portadores energéticos en el
centro, lo que trae consigo la no participación de los trabajadores en la toma de
decisiones para fortalecer una adecuada cultura y conciencia de ahorro, algo que
no puede obviarse en este punto es el factor de potencia (Cosφ.) del Servicio
Eléctrico que se comportan por debajo de 0.9, el promedio en el año es de 0.83, lo
que ha provocado que por concepto de penalización por bajo Factor de Potencia
han efectuado un pago total en el año de $ 12.888.00, siendo el promedio en el
servicio de $ 1.074.00, además existe un insuficiente chequeo en el cumplimiento
de las medidas contenidas en el Programa Energético como la suciedad en los
filtros de los aires acondicionados, falta de hermeticidad en locales climatizados y
el control del uso de la energía, por otra parte es significativo que aún persistan
ineficiencias en el empleo de la iluminación artificial (existen 839 lámpara
ineficiente de 40W), no se

seccionalizan de circuitos de alumbrado y se

mantengan luces y equipos innecesarios operando en la hora pico.

Deficiente
mantenimiento
tecnológico

Capacitación
energética

Falta de
instrumentación

Insuficiente
Gestión
Energética

Deterioro de
las estructuras
físicas y
tecnológicas

Deficiente
contabilidad
energética

Insuficiencias
en el trabajo
del Consejo
Energético

Deficiente
Gestión
Administrativa

Figura 2.1 Gráfico causa y efecto de la insuficiente gestión energética

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

38

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

En la figura 2.1 (gráfico de espina de pescado o gráfico causa y efecto) se pueden
apreciar los diferentes elementos básicos que provocan la insuficiente gestión
energética.
2.3.4 Comportamiento del consumo de los portadores energéticos
Para analizar el consumo de los portadores en la entidad se obtuvo la información
en la oficina del energético principal de la entidad, Departamentos de
Contabilidad, Estadística y Recursos Humanos, así como datos de trabajos
realizados anteriormente.
La utilización racional de la energía requiere de métodos racionales que enfoquen
la

solución del sobreconsumo, el exceso de pérdidas, la explotación de las

instalaciones, desde el punto de vista técnico-económico y ambiental. Por otra
parte las diferentes soluciones y medidas a implantar

están basadas en un

análisis integral que se corresponda con las características específicas del
consumidor.
Consumo anual de portadores energéticos
Para el análisis de los portadores energéticos de la entidad, en la Tabla 2.2 se
partió de los datos recogidos de la facturas de los consumos de los diferentes
portadores en los departamentos de economía y mantenimiento, dicha
información está actualizada pudiendo comprobar que existe un control continuo
en el consumo de los portadores, en el centro se consumen los siguientes datos.
Con diferentes informaciones y mediciones (Año 2010) se pudo realizar el
siguiente gráfico de Pareto

donde se llevaron los portadores a toneladas de

petróleo equivalente (TEP), se observa que la electricidad es el portador más
significativo con un 64.30 %, el fuel oil un 27.10 %, el diesel 8.00 % y la gasolina
es la menos significativa con un 0,60 %.Esto nos ayuda a centrar nuestro estudio
de eficiencia en la electricidad siendo estos los más explotados.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

39

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

%

tcc
200,00

102,00

175,00

100,00 100,00

99,83

99,61

150,00

98,00

93,92

100,00

96,00
94,00

93,92

50,00

10,60 5,69

0,00
E. Elect.

0,41 0,22

0,31 0,17

GPL

Diesel

Fuel Oil

92,00
90,00
tcc

Portadores

%
% Acumulado

Figura 2.2. Gráfico de Pareto de los portadores energéticos
Composición de los costos por portadores
El gráfico 2.3 corresponde a los costos por portadores de la instalación.
Observando que la electricidad con un consumo de 130972.8 (MP) en el año
2010 es el más significativo de todos, representando en la misma el 73 % de la
energía total consumida en la entidad, el consumo de la misma está determinado
por los niveles de servicios de cada mes.

% Acumalado
140000,00 130972,80

120,00

120000,00

100,00 100,00
80,00

73,55

60,00

60000,00
40000,00

0,00

40,00

27718,97
13874,37

20000,00
73,55
Electricidad

15,57
Gas licuado

%

MP

100000,00
80000,00

96,91

89,12

7,79
Fuel oíl

Portadores

5495,38
3,09
Diesel

20,00
0,00
Costo (MP)
%
% Acumulado

Figura.2.3 Estructura de los costos de los portadores energéticos

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

40

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Es significativo señalar que de los 10,9 MMP que es el presupuesto anual de la
institución, al sector energético se destinan 128,6 MP, que representan el 1,18 %
de los gastos
2.3.5 Generalidades del sistema de suministro eléctrico
El Hospital “Guillermo L Fernández Hernández-Baquero por las características de
su equipamiento y los servicios que presta está considerado un consumidor de
primera categoría, este consta de un número considerable de nodos con cargas
de diferente naturaleza y niveles de tensión. Esto hace que los análisis de flujo de
carga sean muy complejos y requieran del apoyo de la modelación y de las
mediciones de los parámetros del sistema para poder realizar una evaluación y
efectuar mejoras en los índices de calidad y eficiencia de la red.
A la entidad se le suministra la energía eléctrica a través de los circuitos 21 de las
Coloradas o expreso y 2 del Caribe, ambos líneas de media tensión (13.8 kV).
Tiene una subestación con un transformador en aceite que tiene una potencia de
1000 kVA y reduce el voltaje a 480 V. Este cuenta además con dos sistemas de
generación diesel de 600 kVA = 480 kW. Cada uno para caso de emergencia.
Según el esquema monolineal (Anexo 4), de dicha subestación salen dos circuitos
principales: Uno que alimenta aproximadamente el 77 % de la carga nominal del
hospital y el otro que alimenta aproximadamente el 23 % de la carga nominal,
estos circuitos van a las pizarras de distribución (PGD), las cuales poseen
breakers automáticos de donde se manipula el suministro de energía eléctrica a
los transformadores ubicados en las diferentes áreas del hospital, los mismos son
del tipo seco con conexión ∆/Υ aterrada. Dichos transformadores reducen el
voltaje de 440 V a 220 V y 127 V con el neutro según el servicio que interese
brindar, voltaje apto para la utilización de los equipos eléctricos (médicos y no
médicos).
Áreas o Sistemas más representativos en el consumo de portadores energéticos
Los procesos más consumidores de energía eléctrica en la entidad son:
¾

Climatización y refrigeración (81 %)

¾

Sistema de Bombeo de agua (3 %)

¾

Tomógrafo (4 %)

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

41

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Comportamiento del consumo de energía eléctrica anual:
El gráfico 2.4.1 muestra el comportamiento del plan y el consumo de energía
eléctrica durante el año 2010, lo que comparamos con un período de 12 meses
comprendido entre junio 2010- mayo 2011 (figura 2.4.2), por lo significativo del
comportamiento. El mismo se obtuvo luego de analizar las diferentes facturas por
meses para ver cuál ha sido el comportamiento de toda la energía eléctrica que se
consumió.

80,00

MW

70,00
60,00
50,00
40,00
30,00
20,00

DI
C

V.

T.

NO

O
C

B.
AR
ZO
AB
R
IL
M
AY
O
JU
NI
O
JU
LI
O
AG
O
.
SE
PT
.
M

FE

EN
ER
O

10,00
0,00

REAL

.Figura 2.4.1 Consumo de Energía Eléctrica Año 2010

80,00

MW

70,00
60,00
50,00
40,00
30,00
20,00

DI
EN C
ER
O
FE
B.
M
AR
ZO
AB
R
IL
M
AY
O

V.

NO

T.

O
C

JU
NI
O
JU
LI
O
AG
O
.
SE
PT
.

10,00
0,00

REAL

.Figura 2.4.1 Comportamiento del Consumo de Energía Eléctrica junio 2010mayo 2011
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

42

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Estos gráficos corresponden al consumo total que se le ha facturado a la
instalación, percatándonos que los meses de mayor gasto de energía en los
diferentes años son los meses comprendidos desde mayo hasta octubre, a partir
de estos meses comienza a estabilizarse el consumo de energía. Esto se debe a
la situación que presenta el clima de nuestro país en los meses de verano, en los
cuales la temperatura aumenta drásticamente y para mantener las condiciones
óptimas de trabajo de los equipos de electromedicina

se requiere un mayor

trabajo del equipamiento de climatización, sin embargo, de acuerdo con las
lecturas existe una aparente disminución en el consumo de este portador entre los
meses de febrero- abril de 2011, lo que no es real, pues las lecturas estuvieron
afectadas por fallas del metro contador que no fueron detectadas en el momento
oportuno, ni por la contabilidad interna, ni por la OBE.
Índice de consumo de electricidad:
Registros históricos de servicios contra energía eléctrica
En el grafico 2.5.1 se puede conocer el registro histórico de la producción y la
energía consumida anual en el último quinquenio, para poder tener una breve
idea del comportamiento de los portadores de estos últimos años, observándose
un decrecimiento de los servicios prestados a la población en relación con la
energía consumida en kWh.

1000000
900000
800000
700000
600000
500000
400000
300000
200000
100000
0

905098
813103

72021
2006

816023

71823
2007

71817
2008

Consumo (kWH)

830503

73133
2009

827792

73772

2010

838503,8

72513,2
Promedio

Servicios Prestados

Figura 2.5.1 Registro histórico de Servicios contra Energía Eléctrica 20062010
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

43

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Para realizar el análisis de la electricidad primeramente se analizó la base de
datos disponible del año 2010. En la siguiente figura el índice de consumo de
electricidad se recuerda que el mismo está definido como la cantidad de MWh
contra los servicios prestados, es decir MWh/SP. Para mostrar más claramente se
muestra el gráfico del índice de consumo teniendo en cuenta la energía eléctrica
consumida (Fig. 2.5.2)
0,014
0,012
MWh/SP

0,010
0,008
0,006
0,004
0,002

Fe
b.
M
ar
zo
Ab
ril
M
ay
o
Ju
ni
o
Ju
l io
Ag
os
Se
pt
.
O
ct
.
No
v.
Di
c.

En
er
o

0,000

Indice de Consumo (MWh/SP)

Figura 2.5.2 Índices de Consumo año 2010
En el gráfico 2.6 refleja el comportamiento entre el consumo de energía (MWh)
contra los servicios prestados por la entidad durante el año 2010. Podemos
observar que durante los meses de julio a septiembre no hay correspondencia
entre los servicios prestados y el consumo de energía eléctrica, existen dos
factores que justifican la disminución en la prestación de servicios, primeramente
en estos meses los planes de servicios prestados son menores por vacaciones
masivas del personal de la entidad y por las características de la población del
territorio, que por ser mayoritariamente de otras partes del país vacacionan en sus
territorios de origen. El elevado consumo energético pudiera justificarse con las
altas temperaturas del verano y la necesidad de mantener el clima para la
conservación y condiciones óptimas de trabajo del equipamiento electromédico
que requiere un mayor consumo por

climatización, sin embargo, el estudio

demuestra que aún no se toman todas las medidas necesarias para lograr la
correspondencia entre estos elementos, que deben ser los indicadores para medir
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

44

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

el índice de eficiencia de la institución, valorando que el IC promedio es de 0,0110
MWh/SP y en esos meses oscila entre los 0,0119 y 0,0133 MW/h/SP, al igual que

8000

90
80
70
60
50
40
30
20
10
0

7000
6000
S/P

5000
4000
3000
2000
1000

Fe
b.
M
ar
zo
Ab
ril
M
ay
o
Ju
ni
o
Ju
l io
Ag
os
Se
pt
.
O
ct
.
No
v.
Di
c.

En
er
o

0

MWh

en diciembre que se dispara hasta los 0,0147 MWh/SP (ver fig. 2.5.2)

S. Prest.

E. C.(MWh)

Figura 2.6. Energía Eléctrica contra Servicios prestados
Cuando se analiza en forma de gráfico de dispersión con coeficiente de
correlación R2 ≥ 0,75, el índice de consumo de electricidad, se obtienen gráficos
que demuestran la no correlación entre la cantidad de pacientes atendidos y los
kWh. En el gráfico 2.6 se observa que no existe correlación con un coeficiente R²
= 0.4416, además de que el valor de la pendiente es negativo.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

45

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Figura 2.7. Gráfico de Dispersión
Mediante el gráfico de la figura 2.5 podemos ver que en los primeros meses del
año 2010 el índice de consumo alcanza su mayor valor, debido a que
históricamente se ha estudiado que en este período el plan de servicios se eleva
producto a las actividades del hospital (cirugías partos, ingresos etc.) Los meses
de menor índice son los de verano producto al poco personal en la entidad.
Análisis de la facturación eléctrica
Mediante el Acuerdo No. 3944, del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros,
fueron aprobados, con carácter provisional hasta tanto sea adoptada la nueva
legislación sobre la organización de La Administración Central del Estado, el
objetivo y las funciones y atribuciones específicas de este ministerio, entre las que
se encuentra la de dirigir, ejecutar y controlar la aplicación de la política de precios
del Estado.
Se aplicará a los servicios de consumidores clasificados como de Media Tensión
con instalaciones de cogeneración u otras que generen energía eléctrica, cuya
demanda máxima del SEN sea igual o inferior a su capacidad de generación (en
kW) en explotación activa o mantenimientos planificados, cuya extensión sea
inferior a un mes completo de la facturación de electricidad. En caso que la
industria cese su explotación activa por tiempo continuo, superior a un mes
completo de facturación, se aplicará en toda su envergadura la tarifa
correspondiente a este nivel de voltaje.
La tarifa eléctrica aplicada al Hospital Guillermo Luis Fernández

Hernández-

Baquero es la siguiente:
Tarifa de media tensión (M-1.A) ,20h o más de servicios, $5,00 mensuales x cada
kW contratado en horario pico (17:00-21:00).
¾ $ 0.083 por cada kWh consumido en el horario pico.
¾ $ 0.042 por cada kWh consumido en el horario del día.
¾ $ 0.028 por cada kWh consumido en horario de madrugada.
Las industrias contratarán la máxima demanda para el control de la penalización,
sobre la base de la capacidad real necesaria (capacidad real de todas las
instalaciones eléctricas deducidas las capacidades de su instalación de
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

46

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

generación disponible), más la capacidad de su mayor instalación de generación
propia, pero nunca mayor del 90 % de la capacidad instalada de transformación.
Si la demanda máxima registrada en el horario de día y pico es mayor que la
contratada, se facturará el exceso al triple del valor de la demanda de la tarifa
de media tensión M-1.A., o sea $ 15,00 por kW en exceso.
Se aplica la cláusula del factor de potencia.
Se aplica la cláusula de ajuste por variación del precio del combustible.
Se penalizará con un factor de potencia menor de 0.90.
Entre 0.90 y 0.92, no habrá penalización ni bonificación, quedando la factura sin
variación.
Se bonificará con un factor de potencia de 0.92 hasta 0.96.
Cuando el factor de potencia sea mayor de 0.96, la bonificación se calculará
utilizando el valor de 0.96.
En el gráfico 2.7 se muestra el análisis de la tarifa eléctrica en los años del 2008
hasta abril del 2011, donde se puede percatar que el 2011 lleva un 20% del total
de los gastos de facturación.

Figura 2.8. Análisis de la tarifa eléctrica por año

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

47

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Figura 2.9. Estructura de gasto de la facturación eléctrica
En el gráfico 2.8 se aprecia que el consumo durante el día es el que más aporta a
la facturación eléctrica con un 84 %, seguido por las penalizaciones con un 13 %,
debido al bajo factor de potencia existente en la instalación.

Levantamiento de cargas instaladas
Para tener una idea general de las cargas instaladas en la entidad se realizó un
levantamiento cuyo resultado aparece en la tabla correspondiente (Anexo 1).
Como resultado del análisis realizado se tiene que, la potencia instalada es
1307.76kW. Con toda la información recuperada, es posible conocer la estructura
de esta carga instalada, con la cual se tiene una idea del peso que representa
cada familia de equipos en la composición global de los consumidores
mostrándose estos resultados en el gráfico 2.10.
Los equipos de climatización y la refrigeración son los que definen el consumo de
energía eléctrica en el hospital.
Como se observa en este gráfico, el mayor peso de consumo en la carga
instalada en la entidad recae sobre la climatización, la cual representa un 81 %,
seguida por los equipos de lavandería los cuales suman un 4 %, continúan la
iluminación general con un 3 %, al igual que los equipos de electromedicina con
un 2 % y por último los equipos de cocina y esterilización que son los menores
consumidores del hospital.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

48

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Estratificando el consumo de potencia activa a partir de cálculos estimados del
tiempo de trabajo de todas las cargas del hospital se pudo realizar un gráfico de
Pareto. Se tomó como base la misma estructura de la potencia instalada pero en
este caso el gráfico de barra y el de por ciento acumulativo indican que entre la
climatización, tomógrafo y la iluminación general se consume aproximadamente
el 90 % de la energía eléctrica (Ver gráfico 2.10.).

Figura 2.10. Estructura de las cargas instaladas

Figura 2.11. Gráfico de Pareto del pronóstico de la demanda tomando como
referencia la estructura de la carga instalada
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera
49

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Figura 2.12. Comportamiento de las potencias Activa, Reactiva y Aparente
El gráfico 2.11 representa el comportamiento de las potencias trifásicas P, Q, y S
de la entidad. Con este gráfico se llegó a la conclusión de que el mismo está
subcargado, donde el mayor valor de la potencia aparente en ese año es de 250
kVA lo que equivale a un coeficiente de carga del transformador de un 25 %
aproximadamente, por debajo de la capacidad nominal del transformador que es
de 1000 kVA. Además se puede observar en la figura que la diferencia entre el
consumo de potencia activa y aparente es muy pequeña a consecuencia del bajo
consumo de reactivos de manera general, lo cual se manifiesta en un factor de
potencia que oscila entre 0.83 y 0.87.

Análisis del comportamiento del factor de potencia en el Hospital en el
transcurso del año 2010
El factor de potencia energéticamente hablando es la relación entre la potencia
activa y la potencia aparente del circuito, es una medida del grado de
aprovechamiento de la energía eléctrica; como se muestra en el gráfico 2.12 el
factor de potencia en el del hospital se encuentra fuera de los parámetros
establecidos para un óptimo funcionamiento, por lo que se concluye que existe
una descompensación del factor de potencia que requiere una atención inmediata.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

50

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Para el análisis del comportamiento del factor de potencia en el sistema se puede
ver en la figura donde existe un bajo factor de potencia incluso con valores muy
pequeños como 0.50, esto es debido a la falta de instalación de banco de
condensadores que regulen el cosφ del centro. En las lecturas dio un promedio
de 0.83

lo que demuestra la falta de instrumentos y de tecnología para la

regulación del mismo.

Figura 2.13. Historial del Factor de Potencia (Ver Anexo 1)

Figura 2.14. Importe por penalización del Fp. (Anexo 1)
Como se ha podido observar en el gráfico 2.13 los años que más han afectado la
economía del hospital producto de las penalizaciones del bajo factor de potencia
ha sido el año 2010, la cifra estaba valorada en más de 8000 CUP, con respecto
al 2011 el estudio se realizó hasta abril y lleva más de $2000 CUP, por eso es
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

51

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

preciso la reducción en el costo de la electricidad para mantener un el nivel de
consumo de potencia reactiva por debajo del valor penalizable, según el sistema
tarifario en vigor. Ya que un factor de potencia alto permite la optimización de los
diferentes componentes de una instalación. Se evita el sobredimensionamiento de
algunos equipos, sin embargo, para lograr los mejores resultados a nivel técnico,
la corrección debe llevarse a cabo lo más cerca posible de los receptores.

2.3.6 Resultados de la aplicación de las herramientas de la Gestión
Energética
Cálculos de beneficios económicos en la institución
Cálculos de beneficios potenciales para mejorar el factor de potencia
Si se conecta al hospital un banco de condensadores, se podrá ahorrar
anualmente una suma de dinero considerable, pudiendo realizar de esta forma
otras inversiones en beneficio de la entidad.
Tabla 2.3 Beneficios potenciales

Factor de Potencia
Mejora del Factor de Potencia en HGLFHB

Beneficios potenciales
kWh/año

$ /año

-

1274.4

Método de cálculo estimado empleado
Los beneficios económicos se pueden obtener empleando los siguientes datos y
ecuaciones:
Tabla 2.4 Datos para el cálculo estimado
(FPD) Factor de potencia deseado (0.94)

200.4

(FPB) Factor de potencia base (0.92)

9419.33

(Ippa)Importe por penalización anual

1074

(Itpa) Importe total promedio anual

10493.33

Ecuación para determinar el Importe por FP = 0.9 anual (IFP=0.90)
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

52

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

IFP(0.90 ) = Itpa − Ippa

Ecuación 2.1 Importe por Factor de Potencia
Ecuación para determinar el Importe por Bonificación por elevar el FP a 0.94
(IFP=0.94):
IFP

( 0 . 94 ) =

⎡ ⎛ 0 . 92
⎢ ⎜ 0 . 94
⎣⎝

⎤
⎞
⎟ − 1 ⎥ xIFP
⎠
⎦

( 0 . 90 )

Ecuación 2.2 Importe por Bonificación
Ecuación para determinar el Importe Ahorrado Anualmente (IAA)
IAA = IFP (0.90 ) + IFP(0.94 )

Ecuación 2.3 Importe horrado anualmente
Beneficios potenciales para mejorar la demanda contratada
Tabla 2.5 Demanda contratada

Demanda Contratada

Beneficios potenciales
kWh/año

Demanda contratada mayor a la real registrada

$ /año
3975.00

Tabla 2.6 Datos para el cálculo estimado
Los beneficios económicos se pueden determinar empleando los siguientes datos
y ecuaciones:

(DMC) demanda máxima contratada:

220

(DMRP) demanda máxima real promedio:

123

(DMR) demanda máxima registrada:

133

(PKDC) precio por cada kW de demanda contratada:

5

Ecuación para el cálculo de la demanda máxima contratada propuesta:
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

53

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

MDP =

DMRP.100%
80%

Ecuación 2.4 Demanda máxima contratada

Ecuación para el cálculo del beneficio potencial ($/año):
BP = (DMC − MDP ).PKDCx12

Ecuación 2.5 Beneficio Potencia
En el

análisis de iluminación se hizo un levantamiento de la cantidad de

lámparas, cuyo resultado se recogen, donde se pudo comprobar que existen aún
un número considerables de lámparas que podrían ser sustituidas, de 40 W por
32 W. Esto le traería a la entidad grandes beneficios debido a que si se hacen
estos cambios se podrá ahorrar anualmente una suma de dinero considerable.

Método de cálculo empleado
La Energía Eléctrica Ahorrada se puede determinar empleando los siguientes
datos y ecuaciones:
Tabla 2.7 Beneficios por cambios de lámparas ineficientes

Fuente de Luz propia
Cambio de 839 lámparas fluorescentes ineficientes
(40W) x lámparas fluorescentes eficientes (32 W).

Beneficios potenciales
kWh/año

$ /año

73730

11059.5

Tabla 2.8 Datos para el cálculo estimado
(PLNE) Potencia instalada de las lámparas no eficientes existentes (kW) 33.6
(PLE) Potencia instalada de las lámparas eficientes (kW)

13.4

(Tal) Tiempo de trabajo anual del alumbrado

3650

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

54

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Ecuación

para el cálculo de (CLNE), consumo de lámparas no eficientes

existentes (kWh)
CNLE = PLNE .Tal

Ecuación 2.6 Consumo de lámparas no eficientes
Ecuación para el cálculo de (CLE), consumo de las lámparas eficientes (kWh)
CLE = PLE.Tal

Ecuación 2.7 Consumo de lámparas eficientes
Ecuación para el cálculo de la Energía Eléctrica Ahorrada (Ea):
Ea = CLNE − CLE

Ecuación 2.8 Energía Eléctrica Ahorrada
Nota: En la realización del cálculo se tuvo en consideración como promedio el
factor de uso de las luminarias en los diferentes locales alrededor de 10h.
Falta de insulación en las redes de vapor:
Tabla 2.9 Insulación en las redes de vapor

Insulaciones en las redes de Vapor
Insulación de 28m de tuberías de 2” y de 8 válvulas de las redes
distribución de vapor

Beneficios potenciales
kWh/año

$ /año

1 715.5

248.75

Método de cálculo empleado
Se tuvo en cuenta para el cálculo la diferencia de temperatura de trabajo del vapor
con el medio ambiente (125 grados C) y la presión del vapor (8.5 atm), el diámetro
(2”) y longitud del cada tramo de tubería sin insular (28m) y por tablas se
determinó las pérdidas de energía en k Cal/metros lineales * hora; se empleó la
siguiente fórmula para el cálculo de las pérdidas en ton * hora fuel oíl.
Se asumió que cada válvula sin insulación representa 1 m de tubería sin insular (8
válvulas = 8 m).
Pérdidas (ton * hora) = (# metros x k Cal/metros lineales * hora) / (9 600 k Cal/Kg.
x 1 000 Kg. / ton)
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

55

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 2.10 Datos de beneficio de las tuberías de vapor
Diámetro

Longitud

Pérdidas

Ton / hora

(Inch)

(m)

(kcal/metros lineales*hora)

2

28

399

0.0012

Se llevó este total x hora a 4 horas diarias de trabajo de la caldera = 0.028 ton *
día, se convirtió la ton de Fuel oíl a TCC utilizando el factor de conversión 0.9903
=0.028,

este resultado

se

divide

por

el factor

de conversión de TCC a

Electricidad (0.340) = 0.082 MWh * día x 1000 = 82 kWh*día x 365 días al año =
29930 kWh/año.

Falta de hermeticidad en locales climatizados
Tabla 2.11 Beneficios potenciales en los locales climatizados
Locales Climatizados

Lograr la hermeticidad en paredes, evitar filtraciones donde están instalados
los aires (Terapia intermedia, Cardiología, Cuerpo de guardia, etc.).

Beneficios potenciales

kWh/año

$ /año

3532.032

529.8048,00

Método de cálculo
Potencia instalada 18 aires acondicionados (kW): (18 aires acondicionados x 560
W)/1000 = 10.08kW
Se le aplica el 4 % de pérdidas x Falta de Hermeticidad = 0.4032 kW
Tiempo de trabajo: 8 h/día
Potencia ahorrada anual (kWh/año) = (Potencia Instaladas x pérdidas)/100 x
Tiempo de trabajo x 365 días= 0.4032 kW x 24 h x 365 días = 3532.032 kWh/año

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

56

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Principales oportunidades de beneficios potenciales detectadas
Tabla 2.12 Beneficios potenciales
Benef. Potenciales

Descripción
1
2
3
4
5

Cambio de 839 lámparas fluorescentes ineficientes
(40W) x lámparas fluorescentes eficientes (32 W)
Logrando la hermeticidad en Locales Climatizados
Insulación de 28m de tuberías de 2” y de
8 válvulas de las redes de distribución de vapor
Demanda contratada mayor a la real registrada
Mejora del Factor de Potencia en Hospital Guillermo
Luis

kWh/año

$ /año

73730

11059.5

3 532.032

529.80

1 715.5

248.7

215 865

3975.0

168298

1274.4

-

-

-

-

463 140.5

17087.4

Aplicación de métodos de estimulación para el uso
6

racional de portadores energéticos que se vinculen
directamente con el desempeño de cada trabajador
en el centro.
Aplicación de medidas disciplinarias, administrativas

7

o de otra índole ante violaciones de lo establecido
en el Programa Energético.
Total

Implementación del Sistema de Gestión Energética
¾ Mantener el máximo de eficiencia en el almacenamiento, distribución,
consumo y utilización de la energía y sus residuales, con el propósito de
seguir la disminución sistemática de los índices de consumo e influir de
forma decisiva en la mejoría de los servicios prestados por el Hospital.
¾ Mantener una adecuada organización y control de la contabilidad de los
portadores energéticos.
¾ Desarrollar una ética de la conservación de la energía, favoreciendo la
protección del Medio Ambiente.
¾ Tomando como guía el Capítulo 8 del Manual para la organización de la
dirección técnica en la producción, referido a la Gestión Energética, como un
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

57

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

instrumento didáctico y

práctico, mantener un trabajo dinámico, que nos

permita una labor más eficiente en todo lo concerniente a los portadores
energéticos.
¾ Perfeccionar la metodología y ejecución de las Inspecciones y Auditorías
Energéticas, de forma que quede en cada una de ellas bien definido dónde
están las dificultades, cuantificando las pérdidas y dictando las medidas
concretas y necesarias para su erradicación.
¾ Determinar dónde están las potencialidades de ahorro de portadores
energéticos y confeccionar los programas para su explotación.
¾ Confeccionar el Programa de Ahorro de Electricidad en Cuba (PAEC), Plan y
Programa de Economía Energética con mejor calidad, compatibilizado con el
Plan

de

Negocios y

el

aseguramiento de los presupuestos para

la

ejecución de las inversiones, de ser estas necesarias.
¾ Preparar un personal capacitado para integrar el Grupo de Economía
Energética, que sea capaz de enfrentar cualquier reto técnico que se le
presente.
¾ Mejorar la vinculación que existe entre el comportamiento de los indicadores
energéticos y los resultados económicos.
¾ Establecer dentro del sistema de estimulación la bonificación por ahorros de
portadores energéticos, en especial al personal que influye directamente en
esos ahorros.
¾ Integrar la preparación, la divulgación y la información energética, a fin de
aumentar la educación hacia el control y el uso racional de la energía.
¾ El Sistema de Gestión Energética elaborado para implantarlo en el Hospital
debe estar confeccionado a partir de la integración de diez elementos
fundamentales:
Estructura y organización del Grupo de Economía Energética:
¾ Auditoría Energética
¾ Programa de Economía Energética
¾ Reglamentación Técnica de Equipos y Sistemas, para asegurar el Uso
Racional de la Energía
¾ Planificación Energética
¾ Inspección Energética
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

58

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

¾ Investigación e Innovación Tecnológica
¾ Preparación del Personal y Divulgación Energética
¾ Evaluación de resultados

2.4 Plan de medidas cuantificado para dar solución al banco de problemas
energéticos
Para la mejor utilización de los equipos y así lograr un incremento de la eficiencia
energética, se trazaron un grupo de medidas:

Energía Eléctrica
¾ Garantizar la lectura diaria del metro contador del hospital en general.
¾ Realizar mensualmente auditorías energéticas en toda el área del hospital.
¾ Se hará uso racional de los elevadores, solo se moverá en ellos el personal
que realmente lo necesite. (de 3 solo se quedará 1 trabajando después de las
5pm.Se ahorra 22kWh).
¾ Se desplazará el funcionamiento del horario pico (5pm-9pm.22kW) el uso
racional de todos los motores eléctricos, motobombas para agua, etc.
¾ Mantener limpios los bombillos ahorradores y luminarias fluorescentes, así
como los acrílicos que protegen las lámparas para no disminuir el nivel de
iluminación del hospital.
¾ Desconectar los trasformadores de lámparas que no se usen, ya que están
deterioradas y tratar de recuperarlos en mantenimiento (ahorro 1.1kWh).
¾ Garantizar el mantenimiento de todos los motores, incluyendo el alineamiento
y engrase de los puntos móviles de apoyo, para así brindar una operación
segura y con buena eficiencia energética (ahorra 140kWh diario).
¾ Evitar que el tanque de agua elevado y los dos de reserva de nefrología se
desborden y así se logrará ahorrar agua y electricidad (ahorra 11kWh).
¾ Instalar banco de condensadores para así mejorar el factor de potencia y
evitar las penalizaciones de la OBE (ahorra $300.00 mensual promedio).
¾ Seccionalizar los circuitos eléctricos de iluminación (ahorra hasta un 30%).

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

59

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Refrigeración
¾ Asegurarse

que

las

puertas

cierren

herméticamente,

revisando

periódicamente las juntas para que sellen correctamente (ahorra 400kWh
diario).
¾ No introducir productos calientes en las cámaras de refrigeración (ahorra
2220kWh diario).
¾ No sobrecargar de productos los refrigeradores ni las cámaras, solamente
mantenerlas a su capacidad normal. (ahorra 400kWh).
Climatización
¾ No utilizar los acondicionadores de aire no tecnológicos en los horarios picos,
instalar brazos hidráulicos y bisagras de vaivén en las puertas de los locales
climatizados, no abrir estas puertas frecuentemente ya que así se pierde
energía (en 5 horas 16.8 kWh).
¾ Limpiar cada 15 días los filtros de los acondicionadores de aire y los Split para
evitar sobre consumo. Fijar el termostato de los equipos a 24 grados
centígrados (4.5 kWh).
¾ Revisar los salideros de aire por ventanas y puertas (ahorra hasta un 20%, 18
kWh).
¾ Plantas Eléctricas Auxiliares (Grupo Electrógenos) Volvo - Penta 600kVA.
¾ Maximizar la utilización de las plantas en horarios picos, se alimentará un 73
% de todo el hospital y no de la red nacional. Se ejecutará esta acción en
cuanto la OBE lo solicite. Hasta 250 kWh cuando se necesite.
¾ Controlar el consumo de diesel y el tiempo de trabajo de las Plantas
Eléctricas.
¾ Evitar que las mismas trabajen por debajo de su carga nominal ya que son en
estos casos ineficientes.
2.5 Sistema de Gestión Total Eficiente de Energía en la entidad
La utilización racional de la energía requiere de métodos racionales que enfoquen
la

solución del sobre-consumo, el exceso de pérdidas, la explotación de las

instalaciones, desde el punto de vista técnico-económico y ambiental. Por otra
parte las diferentes soluciones y medidas a implantar están basadas en un
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

60

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

análisis integral que se corresponda con las características específicas del
consumidor.
Para lograr la eficiencia energética de forma sistemática es necesaria la aplicación
apropiada de un conjunto de conocimientos y métodos que garanticen esta
práctica. Ellos deben ser aplicados a los medios de trabajo, los recursos humanos,
los procesos, la organización del trabajo, los métodos de dirección, control y
planificación. A tal efecto, se ha desarrollado una tecnología para la Gestión
Energética en las entidades, que sintetiza la experiencia, procedimientos y
herramientas obtenidas en la labor por elevar la eficiencia y reducir los costos
energéticos en la industria y los servicios.

Acciones para implementar Sistema de Gestión Total Eficiente de la Energía
¾ Capacitación al Consejo de Dirección y especialistas en el uso de la energía.
¾ Establecimiento de un nuevo sistema de monitoreo, evaluación, control y
mejora continua del manejo de la energía.
¾ Identificación de las oportunidades de conservación y uso eficiente de la
energía en el hospital.
¾ Proposición,

en

orden

de

factibilidad,

de

los

proyectos

para

el

aprovechamiento de las oportunidades identificadas.
¾ Organización y capacitación del personal que decide en la eficiencia
energética.
¾ Establecimiento de un programa efectivo de concienzación y motivación de los
recursos humanos del hospital hacia la eficiencia energética.
¾ Preparación de la entidad para auto diagnosticarse en eficiencia energética.

2.5.1 Propuestas de inversión para la institución
El Hospital ha sido penalizado por bajo Factor de Potencia en estos últimos años,
por lo que proponemos mejorarlo mediante la instalación de un banco de
condensadores que logre disminuir el consumo de reactivo con la consecuente
mejora del factor de potencia, lo que permite la disminución de las pérdidas en
todo el sistema y podemos liberar capacidades en los equipos, reduciendo las
caídas de tensión, así como lograr que la instalación en su conjunto tenga un
factor de potencia superior. Esto reduce el costo de electricidad, cuando la tarifa
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

61

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

incluye recargos por bajo factor de potencia y bonificaciones por valores elevados,
lo cual suele ser la mayor ventaja económica de esta propuesta.
La potencia reactiva no puede ser anulada debido a que muchos equipos la
utilizan para su funcionamiento, sin embargo su circulación por transformadores y
líneas de las instalaciones produce pérdidas de energía, lo que hace necesario
llevar de la mano estos elementos inversamente proporcionales para solucionar
satisfactoriamente el problema. Tenemos que el factor de potencia actual en la
instalación es de 0.83 por lo que es necesario instalar

un banco de

condensadores, para que este sea elevado a 0.94 y de esta forma la instalación
sería bonificada.

Cálculo del banco de condensadores para el mejoramiento del Factor de
Potencia

Datos:
Pn= Potencia Aparente nominal
cos ϕ (real ) = 0,83
cos ϕ (deseado ) = 0,94

Pa= Potencia Activa demandada
Qc= Cantidad de reactivo necesario para compensar
Q= Potencia reactiva
Sn=1000kVA
Cálculos:
Ecuación 2.9 Potencia activa
Pa = Sn ⋅ cos ϕ (0,83)
Pa = 830kW

Mejora del Factor de Potencia:
Ecuación 2.10
Qc = Pa.(0,309 )

Qc = 257ckVAr
Se necesitan 0.309 kVAr por cada kW de la carga para mejorar el factor de
potencia (Ver Anexo 1).
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

62

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Para una carga de 830 kW se necesitan 256.47kVAr de compensación de
reactivo.
Compensación en los terminales del transformador:
Ecuación 2.11. Potencia reactiva
Q = Sn 2 − Pa 2
Q = 557,76kVAr
Ecuación 2.12. Potencia reactiva del sistema
Qsist = Q − Qc
Qsist = 301,29kVAr

Ecuación 2.13. Potencia aparente

S1 = Pa 2 + Qsist 2
S1 = 882,9kVA
Comprobación del cos ϕ

cos ϕ =

Pa
S1

cos ϕ = 0,94
Compensación para incrementar la potencia activa disponible
Para una carga de 100kW y un factor de potencia de 0.83 inductivo, la potencia
aparente de la carga adicional es de:
Ecuación 2.14. Potencia aparente para una carga adicional

S2 =

P(c arg aadicional )
fp (inductivo )

S 2 = 125kVA

La potencia reactiva para la carga adicional sería
Ecuación 2.15 Potencia reactiva para una carga adicional

Q2 = S 2 2 − P2 2
Q 2 = 75kVAr
La potencia total a alimentar será:
Ecuación 2.16 Potencia total
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

63

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Pt = P1 + P 2

Pt = 930kW

La máxima capacidad reactiva de un trasformador de 1000 kVA cuando entrega
930 kW sería:

Q2 = S 2 2 − P2 2
Q 2 = 367 kVAr
La potencia total demandada por la instalación después de conectada la carga
adicional sería:

Ecuación 2.17 Potencia reactiva total

Qt = Q1 + Q 2

Qt = 632,7kVA
El banco mínimo de capacitores a instalar es:

Qc = 265,76kVAr
Cálculos de las pérdidas por transformación antes de la compensación
Datos:

Pfe = Pérdidasenelhierro2,594kW

T 1 = T 3 = Tiempo det rabajodeltransformadorenhoras ⋅ 720h
Pcu = Pérdidasenelcobre ⋅ 11,115kW
Ecuación 2.18. Pérdidas por transformación antes de la compensación:
2

⎛ kVAr ⎞
Pt (ac ) = Pfe ⋅ T 1 + ⎜
⎟ ⋅ Pcu ⋅ T 3
⎝ kVAn ⎠
Pt (ac ) = 110282,90 / año

Pérdidas después de la compensación:
Ecuación 2.19 Pérdidas por transformación después de la compensación:
2

⎛ S1 ⎞
Pt (dc ) = Pfe ⋅ T 1 + ⎜
⎟ Pcu ⋅ T 3
⎝ kVAn ⎠
Pt (dc ) = 96350,03kW / año

Ahorro en pérdidas después de la compensación:
Ecuación 2.20 Ahorro en pérdidas después de la compensación:
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

64

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

∆Pt = Pt (ac ) − Pt (dc )

∆Pt = 168298,44kW / año
Capacidad Liberada:
Ecuación 2.21. Capacidad liberada:

kVA1 =

Pa
cos ϕ1

kVA1 = 954

Ecuación 2.22. Pérdidas:
kVA2 = kVA1 ⋅ (cos ϕ1 − cos ϕ 2 )

kVA2 = 882,95
kVA2 = kVA1 − kVA2

kVA2 = 71,05
2.5.2 Valoración Económica
A continuación se presenta un estudio del impacto que produce la compensación
de la potencia reactiva en los sistemas eléctricos, para ello se han cuantificado las
pérdidas actuales que se tienen en el sistema, el costo que representa la
implementación de las inversiones necesarias y el tiempo de recuperación.
Los indicadores dinámicos para la evaluación de las inversiones, parten del
desarrollo de un modelo, en el que se consideran las entradas (ingresos) y las
salidas (gastos) de efectivo a causa de realizar el proyecto, calculando el flujo
resultante en varios años.
Costo de los Bancos de condensadores
El costo estimado de los bancos de condensadores se valora según la oferta de la
firma suministradora, en el caso que se ocupa la firma suministradora es la
Corporación COPEXTEL, S.A., esta firma ya incluye el costo de los bancos de
condensadores.
Bancos de capacitores automáticos 230 y 440 V, 3Ø, 60 Hz, compuestos de
condensadores VARPLUS2 con membrana de supresión, resistencia de descarga
y fusible de protección incluidos. Construidos con materiales compatibles con el
ambiente, Regulador Automático / Manual NR-6 con microprocesador y
protecciones (desconexión y reconexión automática) por regulación inestable, baja
tensión, sobretensión, sobretemperatura, sobrecargas armónicas, Disyuntor
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

65

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

General interbloqueado con la puerta. MARCA MERLIN GERIN. Contactores
TELEMECANIQUE tipo LC1.
Tabla 2.13 Costos de transformadores
No.

Descripción

Costo Total
(CUC)

1.

Banco de Condensadores de 260 kVAr 3120

Ahorro en pérdidas eléctricas
Cuando se realiza la compensación en cualquier entidad, se reduce en gran
medida las pérdidas, permitiendo un ahorro monetario.

Tabla 2.14. Ahorro en pérdidas eléctricas
Pérdidas AC

Pérdidas DC

Ahorro pérdidas

110282.90 kW/año

96358.03 kW/año

168298 kW/año

Tiempo de recuperación de la inversión

Ta = Inversióntotal / penalizaciones + ahorroenpérdidas

Ta = 0,013
La inversión se recupera en menos de un mes aproximadamente.
Resultados de la inclusión en el sistema eléctrico del Banco de
Condensadores:
¾ Ahorro por pérdidas de energía eléctrica 168298 kW/año.
¾ Ahorro por concepto de penalización en el orden de $ 58983.24 MN al año.
¾ Pago por concepto de bonificación que equivale $ 14880.27 MN al año.
Otro aspecto a tener en cuenta es la disminución de la demanda contratada desde
valores de (300 kW hasta 220 kW), representa una disminución en cuanto al pago
por demanda contratada de $ 3975.
Facturación:
Importe Cargo Variable (ICV) = [(Prp * Cp) + (Prd * Cd)] * K
Cargo Variable = [(0.083*108874) + (0.04*449273)] * 1.486 = 40133.089
Importe Cargo Fijo (ICF) = Prcf * Dc
Cargo Fijo = 5.00 * 250 = 1250
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

66

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Importe de pérdidas
IPerd =168298
Importe Facturación Normal (IFN) = ICF + ICV + IPERD
(IFN) =58281.089
Importe Factor de Potencia (IFP) = IFN * [(fp normal / fp real) – 1]

Penalizaciones:
Caso 1 Penalización: IFP = 58281.089*[(0.90/0.83) – 1]
IFP = 4915.27*12=58983.24

Bonificación:
IFP = 58281.089* [(0.92/0.94)-1]
IFP = -1240.023*12 = -14880.27 al año
2.6 Conclusiones del capítulo:
En el capítulo fueron objeto de análisis los consumos históricos de portadores
energéticos, mediante los cuales se pudo constatar que los mayores consumos
de la empresa recaen en la Electricidad con un 94.02 %. Dentro del análisis se
observó que existe un factor de potencia de 0.83 y se establecieron los Índices de
consumo del Hospital. Mediante la supervisión energética realizada se conocieron
los problemas existentes con respecto al nivel de conocimiento de los
trabajadores sobre gestión y eficiencia energética, el estado del equipamiento y
las instalaciones, los cuales afectan la operatividad y fiabilidad del sistema.
Las principales dificultades detectadas están referidas fundamentalmente a:
¾ Insuficiente análisis de los índices de eficiencia energética
¾ Desconocimiento de la incidencia de cada portador energético en el consumo
total
¾ La instrumentación es insuficiente para el control de la eficiencia energética
¾ No existen mecanismos efectivos para lograr la motivación por el ahorro de
energía.
¾ Sistema de información y planificación energética poco efectivos
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

67

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

¾ Desconocimiento por los trabajadores de la tarifa aplicada a la empresa
¾ Los equipos más consumidores no cuentan con metas de consumo
¾ No existe un sistema de divulgación interno de las experiencias en materia de
ahorro de energía.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

68

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

CAPÍTULO III: Sistema de Gestión Ambiental y particularidades del
tratamiento de residuales

3.1 Introducción
En el presente capítulo se abordan los temas fundamentales relacionados con el
diagnóstico de las prioridades ambientales y las particularidades del sistema de
tratamiento de residuales en este centro asistencial. Se parte de un análisis del
Sistema de Gestión Ambiental y posteriormente se destacan las fortalezas y
debilidades en este sentido. Se realiza un análisis de las principales deficiencias
en el SGA y se determinan los aspectos ambientales a resolver, así como el
comportamiento al tratamiento de residuales y los resultados de la aplicación de
las herramientas de la Gestión Ambiental, basadas en las normas cubanas e
internacionales establecidas a tal efecto.

3.2 Generalidades del Sistema de Gestión Ambiental:
Existen muchas formas de definir un SGA, pero evidentemente todas ellas se
refieren al mismo concepto. Por ello, podemos tomar a modo de primera
definición, la recogida en la ISO 14001:
Un Sistema de Gestión Ambiental, “ es la parte del sistema general de
gestión que incluye la estructura organizativa, la planificación de las actividades,
las prácticas, las responsabilidades, los procedimientos, los procesos y los
recursos para desarrollar, implantar, llevar a efecto, revisar, y mantener al día la
política medioambiental.”
No obstante, existen otras formas de definir un SGA, que son más fácil de
interpretar para todos como la siguiente:
Un Sistema de Gestión Ambiental, “ es un conjunto de procedimientos,
técnicas y elementos organizativos y de control, sencillos, que adaptados a las
particularidades de una empresa, tienden a conseguir tres objetivos claves:
1. El cumplimiento de la legislación ambiental
2. La mejora del comportamiento ambiental
3. La comunicación externa de estos hechos

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

69

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Objetivos de la implantación de un SGA
Este tipo de sistema tiene como principales objetivos los siguientes:
1. Conocer el nivel del cumplimiento de la normativa medioambiental de la
organización donde se implanta.
2. Evaluar y reducir los posibles impactos ambientales actuales y futuros de
actividades y servicios.
3. Mejorar la relación con las administraciones competentes y la imagen externa
de actividades y productos.
4. Aumentar la competitividad mediante la racionalización de aquellos procesos
que generen residuos y emisiones.
5. Anticipar los requerimientos de sus propios clientes.
6. Mejora de la imagen para evitar posibles conflictos de la organización con la
comunidad donde se integra la organización.
Metodología a seguir en la creación de un SGA:
Si se quiere ahorrar tiempo y recursos al implantar un Sistema de Gestión
Ambiental, es importante seguir un plan de acción sencillo y efectivo. Los pasos
a seguir podrían ser los siguientes:
1. Obtención del compromiso de la dirección, que ha de apoyar el SGA y
comunicar este compromiso a toda la organización.
2. Escoger un equipo responsable para la creación e implantación del SGA
con suficiente formación medioambiental y conocimiento de la estructura y
funcionamiento de la organización.
3. Preparar un esquema con las tareas a realizar y un presupuesto que incluya
los gastos de personal, de formación, de consultores externos, y de
los materiales y equipos necesarios.
4. Formación de un equipo de coordinación de la implantación, con presencia
de representantes de todas las áreas de la organización.
5. Involucrar a los trabajadores que son los mejores conocedores de la
actividad que se desarrolla en la empresa.
6. Evaluación

inicial

para

conocer

el

estado

actual

de

la

empresa,

observar las prácticas ambientales que se llevan a cabo y determinar las
posibles áreas donde es posible mejorar.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

70

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

7. Modificación de la planificación en función de los resultados de la etapa
anterior, y establecer los recursos necesarios para ello.
8. Preparación de los procedimientos de actuación necesarios y de la
documentación necesaria.
9. Verificar un plan de acción flexible que permita adaptarse a los
cambios que se puedan presentar en el futuro.
10.

Formación de los empleados, principalmente se debe informar a

éstos de los impactos de las actividades que llevan a cabo y de los nuevos
procedimientos para minimizar los mismos.
11.

Asegurar las mejoras continuas mediante auditorias y controles

periódicos.
Política Ambiental

Revisión por la Dirección

Planificación

Comprobación y acción correcta

- Aspectos ambientales
- Requisitos legales
- Objetivos y metas
- Programas

- Seguimiento y medición
- No conformidades y acciones
correctoras y preventivas
- Registros identificables
- Auditorias del SGA

Implantación y
funcionamiento
- Estructuras y responsabilidades
- Formación, sensibilización y
competencia
- Comunicación
- Documentación y control
- Planes de emergencia

Fig. 3.1 Elementos que integran un Sistema de Gestión Ambiental
Según directrices propias
Reconocimiento interno

Según normativa
Reconocimiento externo

NC-ISO-14001

Requerimientos
Adicionales

Automáticamente

R/135-2006 del
CITMA

Figura 3.2. Opciones de implantación de un SGA
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

71

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

MOTIVACIONES Y VENTAJAS DE LA IMPLANTACIÓN DE LOS SGA
La implementación de un Sistema de Gestión Medioambiental es una práctica
voluntaria de una empresa. A pesar de ello, comienza a considerarse necesaria por
muchas razones:

-Creciente rechazo hacia las empresas que degradan el medio
ambiente.

-Aumento

del

interés

de

los

ciudadanos

por

aquellas

organizaciones y productos con algún tipo de distintivo ambiental.

-Gran incremento de la normativa ambiental que dificulta que se
garantice su cumplimiento.

-Demanda de las empresas a sus proveedores de una garantía de
un buen nivel de gestión ambiental.

-Posibilidad de aprovechar mejor los recursos y reducir el
volumen de residuos y emisiones generados.

Presión Social

Presión
Legislativa

Implantación
del SGA

Ventajas
Competitivas

Presión de
Mercado

Mayor
Rendimiento

Figura 3.3. Motivaciones para la implantación de un SGA
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

72

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Aparte de las motivaciones anteriores, el éxito de la implantación de un SGA
también radica en la gran cantidad de ventajas directas e indirectas y que en la
totalidad de los casos se pueden traducir en beneficios económicos.
Los beneficios potenciales de la implantación de un SGMA podrían ser los siguientes:
1. Ahorro de costos a medio y largo plazo
-

Gracias a la revisión del sistema productivo se consigue disminuir el consumo

de materias primas, agua y energía. A la vez que ello comportará una
optimización de los costes derivados de la gestión de los residuos y emisiones que se
generan.
-

La disminución del riesgo de accidentes, con el correspondiente ahorro

costes

-

derivados

(indemnizaciones,

trabajos

en

de descontaminación, etc.).

Supone reducir considerablemente la probabilidad de recibir una sanción por

incumplimiento de la normativa ambiental y sus costes asociados.
2. Mejora de la imagen
-

Acredita frente a terceros, clientes, administración, empleados y público en

general su correcta gestión ambiental, de forma que mejora sustancialmente la
imagen corporativa de la organización.
3. Cumplimiento de la legislación y mejora de las relaciones con la
Administración Ambiental
A tal efecto basamos el estudio a partir de lo dispuesto en las Normas Cubanas
establecidas a tal efecto (NC 133-202; NC 133-202-1; NC 134-202; NC 135-202; NC
39/99 e ISO 14001), así como la Norma Internacional ISO/FDIS 50001, con el
cumplimiento de las mismas garantizamos:
- Asegura el cumplimiento de la legislación ambiental.
- Permite adoptar una política activa frente a futuras regulaciones.
- Evita posibles sanciones e infracciones mediante su prevención.
- Facilita la concesión o renovación de permisos o licencias, así como la obtención
de ayudas públicas para llevar a cabo actuaciones medioambientales.
4. Aumento de la motivación de los empleados
-

Un punto importante a considerar en los SGA es la implicación de todo el
personal en el cumplimiento de los objetivos fijados, así como en la necesidad
de que el personal reciba la formación adecuada para el correcto

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

73

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

desarrollo del sistema.
Las principales ventajas de implementar un SGA en una organización se refieren a
los siguientes aspectos:

•

Tiende al cumplimiento de la legislación ambiental vigente

•

Reduce los gastos innecesarios

•

Mejora la imagen corporativa

•

Aumenta la competitividad

•

Mayor motivación de los empleados

3.2.1 Prioridades Ambientales y personas que deciden en las mismas
El estudio minucioso de las áreas donde se genera el mayor volumen de los
residuales, tanto sólidos como líquidos y emanaciones gaseosas al ambiente
(peligrosos o no) en esta institución, arrojó los siguientes resultados:

Tabla 3.1 Prioridades ambientales
PRIORIDAD
Morgue
Laboratorio
Patológica

AREA

OPERTARIO

Anatomía
Patológica
Anatomía Anatomía
Patológica

Biseladores (2)
Auxiliares (3)
Técnicos (3)
Auxiliares (3)

JEFE
INMEDIATO
J´ Dpto. y J´
Servicios
J´ Dpto. y J´
Servicios
J´ Dpto. y J´
Servicios
J´ Dpto. y J´
Servicios
J´ Dpto. y J´
Servicios
J´ Dpto. y J´
Servicios
J´ Dpto. y J´
Servicios

Incinerador

Servicios

Operador (1)

Banco de Sangre

Lab. Clínicos

Auxiliares (3)

Cuidados Intensivos

C. Intensivos

Auxiliares (3)

Salones quirúrgicos (2)

Cirugía

Auxiliares (2)

Salón de Parto

Ginecología

Auxiliares (4)

Enfermería (18)

Salas
de
hospitalizados
Auxiliares (21)
y Cuerpo de
Guardia

J´ Dpto. (18) y
J´ Servicios

Servicios

J´ Servicios

Evacuación
residuales

de

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

Obreros (2)

74

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

De la tabla anterior se desprende que se cuenta con 26 prioridades que generan la
mayor cantidad de residuales, definidos dentro de 8 áreas, donde se involucran 45
operarios y 25 jefes inmediatos, sobre los cuales debe centrarse la atención, pues en
ellos se concentra la responsabilidad del manejo y evacuación de estos residuales.
Diagnóstico socio-ambiental al personal que incide en las prioridades ambientales de
la institución:
¾ Bajo nivel escolar de los operarios.
¾ Insuficiente preparación en lo referido a Gestión Ambiental y salud del trabajo
de los operarios y J´ inmediatos.
¾ No existe motivación ni compromiso con la Gestión Ambiental en los operarios,
J´ inmediatos y directivos.
¾ No tienen conciencia del papel que juegan en la Gestión Ambiental de la
institución y el entorno ni los operarios, J´ inmediatos ni directivos.
¾ Realizan mecánicamente sus labores atendiendo a la rutina, sin que exista
una preparación previa para ocupar los puestos.
¾ No existe atención priorizada ni a operarios, ni jefes inmediatos.
¾ No cuentan con los medios de protección necesarios ni con los insumos para
la clasificación de los residuales.
3.2.2

Aspectos Ambientales a resolver

En este sentido debemos destacar

que la institución cuenta con un Banco de

Problemas General en el cual se recogen los aspectos ambientales fundamentales a
resolver, dentro de los objetivos planteados para la gestión ambiental, sin embargo
no se encuentran desglosados por áreas, por lo que los trabajadores no tienen
conciencia de los problemas puntuales de sus puestos de trabajo, debido a lo cual
que no son capaces de actuar sobre los mismos.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

75

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 3.2. Aspectos ambientales a resolver
OBJETIVO

ASPECTOS AMBIENTALES A RESOLVER
1. Insuficiente preparación del personal en Gestión Ambiental
2. Falta de motivación y compromiso de trabajadores y
directivos con la Gestión Ambiental

4. Incrementar
la eficiencia en
la

Gestión

Ambiental de la
institución

3. Desconocimiento

y

desinformación

por

parte

de

los

trabajadores y directivos de efectos nocivos de su gestión
4. Falta de atención priorizada al personal que decide en la
Gestión Ambiental
5. Carencia de medios de protección
6. Incinerador ineficiente
7. Carencia de transporte adecuado para la transportación de
los residuales peligrosos
8. Traslado de la alimentación de hospitalizados por los mismos
ascensores de personal y otros servicios
1. Insuficiente preparación del personal para la clasificación de
los residuales
2. No existe control en la clasificación de los residuales
3. Carencia de monitoreo en la clasificación y tratamiento de los
residuales
4. Carencia de los insumos necesarios para la clasificación de

5. Lograr un
correcto
tratamiento de
los residuales

los residuales
5. Carencia de medios de protección para la clasificación de los
residuales
6. No está determinado adecuadamente el destino final de
algunos residuales peligrosos
7. Vertimiento de residuales peligrosos en el vertedero municipal
y redes de alcantarillado
8. Carencia de instrumentos y equipos que para la correcta
determinación del volumen de residuales generado y vertidos
9. Carencia de transporte adecuado para traslado de los
residuales hacia el vertedero municipal

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

76

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

10. Tratamiento inadecuado a los residuales en el vertedero
municipal
11. No existe chequeo y control por parte de Servicios
Comunales de lo que se vierte en el vertedero municipal
La tabla 2.2 nos muestra que en la entidad en su conjunto existen 18 aspectos
ambientales fundamentales a resolver, en lo relacionado con la Gestión Ambiental y
tratamiento de residuales, referidos a los objetivos de incrementar la eficiencia en la
Gestión Ambiental de la institución y lograr un correcto tratamiento de los residuales
en la misma, pues el No. 11 del último objetivo, realmente compete a la Dirección
Municipal de Servicios Comunales, además se hace necesario desglosar los
problemas por áreas, de forma tal se tenga el control de estos en las áreas
afectadas.
3.2.3 Elementos generales de la insuficiente Gestión Ambiental
Después de realizar un recorrido exhaustivo por toda la instalación e intercambiar con
personal médico, paramédico y de servicio, así como monitorear el traslado y
depósito de los residuales en el vertedero municipal (Ver anexos 3), se pudo
determinar que las principales irregularidades que limitan adecuada Gestión
Ambiental y el correcto tratamiento de los residuales en el Hospital están centradas
en los siguientes aspectos.
Deficiente gestión administrativa:
Dentro de la gestión de la administración se detectaron como principales dificultades
el que no se analizan los problemas de Gestión Ambiental y tratamiento de residuales
en los Consejos de Dirección ni se le da seguimiento a las deficiencias que por azar
se detectan. No se aplica el tratamiento diferenciado individual ni colectivo al
personal que decide en la Gestión Ambiental y el tratamiento de residuales, ni existe
evidencia de la aplicación de medidas disciplinarias, administrativas o de otra índole
ante violaciones de lo establecido en los Programas de Gestión Ambiental y
tratamiento de residuales.
Deficiente control de los residuales que se generan:
El control de los residuales que se generan no está sustentado en una herramienta
que facilite el control de los mismos, el control se hace por unidades físicas (No. de

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

77

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

bloques viscerales, placentas y amputaciones) independientemente del volumen o
masa que generen.
No existe cultura del detalle en el sentido del control, lo que implica que los análisis
estadísticos y posibles pronósticos no tengan la profundidad y veracidad necesaria.
Existe una inadecuada preparación y concienzación de los recursos humanos y del
estudiantado en materia de Gestión Ambiental.
No se cuenta con un programa de preparación y actualización continua para el
personal de dirección y los operadores de los puestos claves que garantice la
optimización y eficiencia en la Gestión Ambiental y tratamiento de residuales para
mantener un nivel adecuado en los indicadores estipulados, lo que demuestra que se
hace necesario gestionar la preparación de los mismos, pues en el caso de los
directivos los conocimientos sobre gestión Ambiental es muy pobre, careciendo de
herramientas propias para realizar la supervisión.
Las insuficiencias anteriores pudieran superarse mediante la gestión de preparación
del personal y directivos mediante convenios con otras entidades como el ISMM y la
Oficina Municipal del CITMA.
Deficiente instrumentación:
El centro no cuenta con ninguna herramienta para medir el volumen o masa de
residuales generados y vertidos (básculas y otros similares).
Carencia de insumos para el tratamiento de residuales:
En este sentido se carece de las bolsas plásticas adecuadas para la recolección,
clasificación, traslado y tratamiento de los residuales, así como cestos adecuados
para su envase, pues no son suministrados por los organismos superiores, ni se
asigna presupuesto para su adquisición, esto último queda en el epígrafe del
presupuesto del terreno de nadie, es decir insumos, sin desglosar para esta
actividad.
Carencia de medios de transporte para los residuales:
La institución carece de los medios de transporte de residuales, tanto internos como
externos, pues los carros especializados para el movimiento interno de los mismos
no existen y mucho menos para el transporte externo hacia los destinos finales.
Carencia de medios de protección individual:
El personal encargado de la limpieza, recolección, clasificación y tratamiento de los
residuales carece de los medios mínimos necesarios, como guantes, calzado,
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

78

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

vestuario y filtros respiratorios. Las auxiliares trabajan con guantes quirúrgicos de
goma desechados de esta actividad y los obreros que atienden el saneamiento de la
institución lo hacen con guantes agrícolas, el calzado que usan son chancletas las
auxiliares y los obreros el que tengan, el vestuario con el que se les antoje, pues no
lo tienen asignados, no cuentan con tapaboca u otro filtro respiratorio.

Carencia de
medios de
transporte

Deficiente
Gestión
Administrativa

Deficiente
instrumentación

Insuficiente
Gestión
Ambiental

Carencia de
medios de
protección

Carencia de
insumos

Deficiente control
de residuales

Figura 3.1 Gráfico causa y efecto de la insuficiente Gestión Ambiental
3.2.4 SGA y tratamiento de residuales
Enfoque de gestión respeto al medio ambiente
La institución debe basar su gestión en los siguientes pilares:
Sistema de Gestión Ambiental que permita conocer y gestionar la repercusión que la
actividad sanitaria desarrollada produce en el medio ambiente así como la
realización de cambios en las instalaciones y operativas existentes, minimizando el
impacto en el medio, al tiempo que se asegura el cumplimiento de la reglamentación
ambiental e industrial aplicable.
El seguimiento al cumplimiento de objetivos y metas mediante los indicadores de
desempeño ambiental, y de los resultados de la evaluación del cumplimiento de la
legislación y requisitos aplicables, para marcar las pautas de comportamiento en el
proceso de mejora.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

79

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

En el hospital debe realizarse la identificación, evaluación y determinación de cuáles
de sus aspectos ambientales derivados de las actividades, productos y servicios
prestados (tanto en situaciones de funcionamiento normal como en situaciones
anormales

o

de

emergencia)

puedan

resultar

en

impactos

(repercusión)

significativos en el medio ambiente de forma que la organización pueda dirigir hacia
ellos todos sus esfuerzos de mejora.
Dichas actuaciones se pueden realizar mediante la determinación de:
Gravedad (Gr): Grado de peligrosidad / incidencia
Magnitud (Mg): Cuantificación del aspecto
Frecuencia (Fr): Probabilidad de Ocurrencia
Cada una de ellos puede alcanzar un valor que oscila de 1 a 5 utilizando para el
cálculo de la Significancia la expresión (3Gr + 2Mg) x Fr. Los aspectos cuya
importancia sea superior a 45 (derivado de sustituir en la anterior fórmula el valor
medio (3) de cada una de las características evaluadas), serán considerados
significativos.
Siempre que sea necesario y al menos anualmente se debe revisar la valoración de
los aspectos ambientales, a la luz de los resultados del seguimiento de los
indicadores del desempeño ambiental.
Al objeto de facilitar la asimilación de lo anterior, se analiza la interacción de las
actividades del hospital con el medio ambiente mediante una doble vertiente:
Aspectos Ambientales de la Actividad Asistencial;
Aspectos derivados de las Actividades No Asistenciales o de Soporte.
Entre los elementos más preocupantes a tener en cuenta tenemos:
1º. Evaluar, al menos cualitativamente el grado de contaminación atmosférica
utilizando técnicas específicas como la de “Escala y Peso” empleada en el campo de
Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), cuyos métodos tienen como objetivo propiciar
el análisis material de los proyectos de desarrollo para lograr que la toma de
decisiones sea lo más lógica y racional posible y puede ser aplicable a diagnósticos
ambientales específicos. Para ello se pueden realizar varias acciones que arrojen la
información necesaria, como son:

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

80

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

1.

Mediciones de contaminantes del aire disponible como CO, CO2, SO2, NO2,
Pb, polvo sedimentable y en suspensión, hollín e hidrocarburos, entre otros.

2.

Cálculos de dispersión del SO2 expulsados por chimeneas

3.

Cálculos del radio de protección sanitaria

4.

Control del flujo de los vientos

5.

Localización de otras fuentes fijas de contaminación atmosférica

En esta institución se hace necesario estas mediciones, pues además de las
chimeneas de los grupos electrógenos, cuenta con un incinerador que además de
ser ineficiente en su combustión y contar con una sola cámara que en estos
momentos está afectando a los asentamientos poblacionales que les quedan al
suroeste.
En estudios realizados a escala mundial se ha comprobado que los gases
emanados por los incineradores de centros hospitalarios tienen entre otras las
siguientes características:
La emisión de bacterias o virases.
La emisión de moléculas orgánicas de bajo peso molecular (como el tricloroetileno y
el tetracloroetileno).
La emisión de moléculas orgánicas de alto peso molecular (también llamados
"productos de combustión incompleta", como los benzopirenos, los policloruros de
bifenilo, los hidrocarburos aromáticos polinucleares y otros orgánicos policíclicos,
muchos de estos cancerígenos)
La emisión de partículas tóxicas suficientemente pequeñas para ser aspiradas a lo
profundo de los pulmones.
Las pequeñas partículas respirables están cargadas de metales pesados
Los incineradores son un excelente generador de dioxinas y furanos (de la familia de
las dibenzodioxinas y dibenzofuranos, comúnmente aglutinadas bajo la denominación
de "dioxinas" y que son de las sustancias más cancerígenas que existen).
Atendiendo a lo antes expuesto para el caso del incinerador proponemos:
Modelación de las emisiones
El incinerador perteneciente al Hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero,
por su ubicación actual no cumple con lo establecido en cuanto a los requisitos higiénicos
sanitarios establecidos para este tipo de instalación. Ya que sus emisiones afectan de
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

81

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

forma

directa

a

los

pobladores

del

Reparto

Caribe,

los

cuales

se

quejan

fundamentalmente del mal olor de estas, pues los humos por la dirección predominante
de los vientos en el territorio se dirigen directamente hacia las viviendas ubicadas a partir
de la calle Carlos J. Finlay hasta el edificio 49, así como en las instalaciones de los
Combinados Lácteo y Cárnico, Acopio, CUBIZA y almacenes de la Unión de Empresas
del Níquel, por su cercanía a dicha fuente contaminante. En ocasiones al variar la
dirección del viento afecta las demás áreas del mencionado reparto.
La construcción de este incinerador se llevó a cabo por el centro de proyectos del níquel
(CEPRONI) en conjunto con la empresa de la construcción ECI # 3, el cual cuenta con
un área de aproximadamente 40 m2 y su principio de funcionamiento está basado en una
sola cámara para la quema de residuales hospitalarios (En la actualidad para estos
menesteres se utilizan incineradores de doble cámara).
En dicho incinerador desde su construcción hasta la fecha se han quemado los
residuales provenientes de diferentes áreas de la instalación hospitalaria. Por lo que
existe una gran variedad en los desperdicios que en él se incineran, generalmente de
origen orgánico.
Los principales materiales que en él se queman fueron obtenidos por entrevista con los
responsables de las áreas que tributan los residuales y el operador de dicha instalación y
están caracterizados fundamentalmente por: desechos provenientes de la morgue,
salones quirúrgicos, salón de parto, banco de sangre y laboratorios.
El estado técnico del equipamiento del incinerador es de forma general bueno, pero vale
destacar que no cuenta con un control de la temperatura para la quema de los residuales,
el mismo trabaja a una temperatura constante de alrededor de los 850 0C, lo que trae
consigo que no se tenga un control riguroso de la temperatura a la cual se queman los
diferentes materiales que se incineran en esta instalación, lo que pudiera traer consigo
que se emitan a la atmósfera diferentes contaminantes como consecuencia de una
quema incompleta.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

82

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Para tratar de mitigar el efecto del incinerador se propone, como una posible solución, el
cambio en la localización del mismo tratando por esta vía que las emisiones no afecten
de forma tan directa a la población del reparto Caribe y las instituciones antes
mencionadas, así como valorar la posibilidad de mejorar sus características técnicas.
Con el objetivo de validar la propuesta para una nueva localización del incinerador en el
presente trabajo se propone realizar un estudio del cálculo de la zona de protección
sanitaria para la nueva micro localización, partiendo del radio mínimo admisible de
protección sanitaria para esta clase de instalación y los parámetros meteorológicos de la
zona de estudio los cuales se pueden obtener por mediciones realizadas en la estaciones
meteorológicas ubicadas en el territorio (EPM y Aeropuerto Orestes Acosta).
También realizar el cálculo de la altura mínima admisible de la chimenea para la
expulsión de los diferentes contaminantes que son emitidos al aire, según la norma
vigente para tales efectos.

Cálculo de la zona de protección sanitaria
Para darle respuesta a la factibilidad de la nueva micro localización del incinerador, se
propone emplear una metodología de acuerdo con lo establecido en la norma cubana NC
93-02-202 ¨Requisitos Higiénicos Sanitarios: Concentraciones máximas admisibles,
alturas mínimas de expulsión y zonas de protección sanitarias.¨ (Modificada por la NC
39/1999)
Para el cálculo de la zona de protección sanitaria del incinerador o fuente contaminante
del aire se determina en su micro localización por la fórmula siguiente:

l = 0.5l0 (

p Ur
+ )
p0 Us

Donde:
Ur: Velocidad media anual del viento en el rumbo dado
Us: Velocidad media anual del viento en la región
L: Radio de protección sanitaria por rumbo
Lo: Radio mínimo admisible de protección sanitaria dependiente de la clase de industria
P: Frecuencia promedio anual del viento en el rumbo dado
Po: Frecuencia promedio de referencia del los vientos imaginaria circular
(Ver valores en anexo 2.3 y esquema en anexo 2.4)
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

83

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Cada radio de protección sanitaria calculado se traza desde el centro de la fuente
emisora en el sentido del viento. El contorno obtenido definirá la zona de protección
sanitaria de dicha fuente, siendo en este caso el mayor radio obtenido de 754 m.
Dentro de los límites de la zona de protección sanitaria se prohíbe la construcción de
viviendas, centros y áreas de recreación y descanso de la población, centros de estudio,
hospitalarios e instalaciones de carácter social o de similares características.

2º. El tratamiento de los residuales, fundamentalmente sólidos, aunque no debemos
descuidar el caso específico de la sangre, la cual en su mayoría en estos momentos
se está drenando por la mesa de preparación de cadáveres de la morgue diluida con
cloro, pues el incinerador no cumple con los requisitos para la quema de los
materiales plásticos (combustión incompleta), dejando una gran cantidad de residuos
sólidos y emanando gran cantidad de partículas de carbón y CO.
En el caso de los residuales sólidos no son clasificados y separados para darles el
destino final adecuado y se vierten en el vertedero municipal (ver fotos de anexo 3).

3.3 Plan de medidas para dar solución a los aspectos ambientales a resolver:
Para garantizar una adecuada Gestión Ambiental y el correcto tratamiento de los
residuales, se propone el siguiente plan de medidas:
Gestión Ambiental:
¾ Gestionar y garantizar la preparación de directivos y trabajadores en los aspectos
básicos de la Gestión Ambiental, para lo cual se cuenta con personal altamente
capacitado en el territorio, fundamentalmente en el ISMM.
¾ Incrementar la motivación y compromiso de directivos y trabajadores con la Gestión
Ambiental con acciones concretas de concientización y pertenencia.
¾ Realizar acciones de divulgación de los efectos nocivos que puede generar la
actividad asistencial hospitalaria y sus consecuencias.
¾ Crear un sistema de atención priorizada y personificada con los obreros y directivos
que deciden en la Gestión Ambiental y tratamiento de residuales que incluya la
alimentación, vestuario y los medios de protección mínimos adecuados.
¾ Independizar el traslado a través de los ascensores de los alimentos a las salas de
hospitalizados de el traslado de personal y otros servicios.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

84

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

¾ Realizar inversión en la adquisición de un nuevo incinerador de doble cámara y fijar
su ubicación fuera de los perímetros del hospital de forma tal que no afecte
comunidad alguna o realizar reformas sustanciales en el existente que mitigue la
situación actual, así como en los medios de transporte e instrumentos de medida
para cuantificar los residuales producidos y vertidos que si urge su adquisición.
¾ Implementar el sistema de control y monitoreo de la recolección, clasificación,
transporte y tratamiento final de los residuales producidos.
¾ Gestionar se garanticen los medios de protección e insumos necesarios para la
recolección, clasificación transporte y tratamiento final de los residuales producidos.
¾ Crear las condiciones necesarias para el tratamiento final de los residuales peligrosos
y eliminar de inmediato su depósito en el vertedero municipal.
¾ Crear una comisión conjunta de la institución, la Dirección Municipal de Salud,
Higiene y Epidemiología y la Dirección Municipal de Servicios comunales para el
monitoreo y control del vertimiento y tratamiento de los residuales en el vertedero
municipal.
3.4 Conclusiones del capítulo
En el presente capítulo fueron objeto de análisis las principales deficiencias desde el
punto de vista de la Gestión Ambiental y el tratamiento de residuales, mediante lo cual se
pudo constatar que las mayores dificultades están centradas en aspectos organizativos y
de gestión administrativa. Mediante la observación y contactos con los trabajadores y
directivos realizados se conocieron los problemas existentes con respecto al nivel de
conocimiento de los trabajadores sobre gestión energética y tratamiento de residuales, el
estado del equipamiento y las instalaciones, los cuales afectan la operatividad y fiabilidad
del sistema.
Las principales dificultades detectadas están referidas en lo fundamental a:
¾ Insuficiente dominio por trabajadores y directivos del SGE y tratamiento de
residuales.
¾ Falta de motivación y compromiso de estos con la GE en la institución.
¾ Carencia de divulgación del SGE y la implicación ambiental de la institución
¾ No existe atención priorizada a los trabajadores y directivos que deciden en la GA y
tratamiento de residuales.
¾ Carencia de ascensores para servicios especializados.
¾ Tecnología inadecuada para la incineración y el transporte de residuales.
Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

85

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

¾ No existe control y monitoreo en la recolección, clasificación, transporte y tratamiento
final de los residuales producidos.
¾ Carencia de insumos y medios de protección.
¾ .Desconocimiento y condiciones para el tratamiento final de residuales peligrosos.
¾ Vertimiento de residuales peligrosos en lugares inadecuados.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

86

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Conclusiones Generales:
Luego del análisis de las condiciones actuales, los resultados expuestos, las
medidas adoptadas y la realización del diagnóstico Energético y Ambiental en
el Hospital Guillermo Luis Fernández-Hernández Baquero, se llegó a las
siguientes conclusiones:
1. El diagnóstico energético y ambiental realizado, constituye una base
para su realización en instalaciones hospitalarias con características
similares, con el fin de valorar el consumo de los portadores energéticos
y su proyección ambiental.
2. Queda demostrado que aún existe un gran número de insuficiencias por
resolver, tanto en el control del consumo de los portadores energéticos,
como en la proyección ambiental de la institución.
3. Se evidencia que existe una reserva importante para el ahorro de estos
portadores y la necesidad apremiante de aplicar un sistema de gestión
ambiental que mejore la imagen de la institución, las que se resuelven
en su mayoría, aplicando el sistema de medidas propuesto en la
presente investigación, siendo aplicables a otras instalaciones con
características similares.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

87

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Recomendaciones:
1. Dar seguimiento por la institución de forma sistemática al diagnóstico
preliminar realizado, a través de un diagnóstico en profundidad,
evaluando como una prioridad de la administración, la solución a las
insuficiencias detectadas en el consumo de portadores energéticos y la
proyección ambiental de la institución y socializar la experiencia en el
sector, como vía de aplicación en otras instalaciones con características
similares.
2. Aprovechar las reservas de ahorro detectadas para mejorar los índices
económicos en la gestión energética, comenzando de forma inmediata
la aplicación del sistema de mejoras derivado de la presente
investigación, así como utilizar las herramientas del Sistema de Gestión
Ambiental propuestas para mejorar la proyección ambiental de la
institución.
3. Dejar abierto el horizonte a futuras investigaciones que puedan
profundizar en la aplicación consciente de los Sistemas Integrados de
Gestión Energética y Gestión ambiental.

Autor: Lic. Ramón Alberto Martija Herrera

88

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

BIBLIOGRAFÍA
1. ACOSTA MARRERO, GUSTAVO. Sicrometría práctica del aire exterior.
Editorial científico – técnica, 1999.
2. ALEMÁN LÓPEZ, J. F.; H. ECHEMENDÍA MOURE. Gestión empresarial
con vistas a disminuir la demanda máxima de la Red en la empresa de
Alcoholes Finos de Caña SA. (ALFICSA). Cienfuegos: Fórum de Ciencia y
Técnica, 2006.
3. ÁLVAREZ., Y. B.Tesis: Compensación de la energía reactiva en el Hospital
Guillermo Luis Fernández – Hernández Baquero. Moa. 2009.
4. ARZOLA R. J. ″Sistemas de Ingeniería″. La Habana: Editorial “Felix
Varela”, 2000.
5. AYDOGAN O., YUN L., y SINGH C. ″Post-Outage Reactive Power Flow
Calculations by Genetic Algorithms: Constrained Optimization Approach″.
IEEE Transactions on Power Systems, vol. 20, no. 3, august 2005.
6. BABÓN, GONZÁLEZ. J. El ahorro energético como ayuda a la
competitividad de las empresas. [s.I]. [s.n], [s.a].
7. BORROTO NORDELO, A.E; et. Al. Libro de Gestión Energética en el
sector Productivo y los Servicios. Cienfuegos: Centro de estudios de
energía y medio ambiente (CEEMA), 2006
8. CAMPOS J. C. La eficiencia energética en la competitividad de las
empresas, Cienfuegos, 2000
9. CARRILLO GILBERTO; ORDONES CAICEDO GABRIEL. Metodología
integral para la compensación de la potencia ficticia en sistemas de
distribución de energía. Simposio Internacional sobre Calidad de Energía
Eléctrica. Colombia, 2001.
10. COELLO C. A. ″Introducción a la computación Evolutiva″. Departamento
de Ingeniería Eléctrica. Sección de Computación. Instituto Politécnico
Nacional. México, 2004.
11. COLECTIVO DE AUTORES CEEMA. Gestión y Economía Energética.
Universidad de Cienfuegos: Centro de estudios de energía y medio
ambiente, Cienfuegos, 2006.

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

12. COLECTIVO DE AUTORES CEEMA. Temas especiales de sistemas
eléctricos industriales. Universidad de Cienfuegos: Centro de estudios de
energía y medio ambiente, Cienfuegos, 2006.
13. CORDOVES A. ″Diseño optimo multiobjetivo y preparación CAD/CAPP de
redes de conducto y climatización″. Tesis Doctoral. Holguín, 1999.
14. FEODOROV A.A; RODRIGEZ LOPEZ, E. Suministro Eléctrico de
Empresas Industriales. Editorial Pueblo y Educación. La Habana, 1980.
15. FERNÁNDEZ PUERTA, J. F. La problemática del consumo de agua en la
industria azucarera. [s.l]. [s.n], [s.a].
16. FERNAO PIRES D, GOMES MARTINS A. and HENGGELER ANTUNES
C.A ″Multiobjective Model for VAR Planning in Radial Distribution
Networks Based on Tabu Search″. IEEE Transactions On Power Systems,
Vol. 20, No. 2, May 2005.
17. GARCÍA, ADRIANO, y colectivo de autores, diagnostico de la economía
energético nacional y la estrategia desde la óptica del uso racional de la
energía, Cuba, 2000
18. GARCIA MARTINEZ, SANTIAGO CARLOS. Estudio del Sistema de
Suministro Eléctrico del Hospital Guillermo Luis Fernández Hernández
Baquero. Tesis en opción al titulo de Ingeniero Eléctrico. Moa, 2003.
19. Gestión

Energética

y

competitividad

Empresarial.

Universidad

de

Cienfuegos, 2002.
20. Gestión

Energética

Empresarial:

Eficiencia

energética

en

Cuba.

Cienfuegos: Universidad de Cienfuegos, 2002.
21. Gestión Energética en el Sector Productivo y los

Servicios. Cienfuegos:

Universidad de Cienfuegos, 2006.
22. GOMEZ, MARILENIS. “Sistemas eléctricos en el Hospital Hugo Parra
León del Municipio Miranda, Zulia, Venezuela”. VI Taller de Energía 2010.
Cienfuegos, Cuba.
23. GONZALEZ P.I, LEGRA L A, RAMIREZ M. S. ″Diseño y desarrollo del
software
Villa Clara.

DYCSE Versión 1.0″. Simposio Internacional Eléctrica 2003.

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

24. _____________, RAMIREZ. M S. ″Compensación de la potencia reactiva
en sistemas eléctricos″. Revista Geología y Minería, 1999.
25. _____________,

MARRERO

R.S.

″Optimización

y

control

de

la

compensación de potencia reactiva con el uso de la programación
dinámica″. Revista Energética, Vol. XXV, No. 2-2004.
26. _____________, ARZOLA R., MARRERO R.S, LEGRA L.A. ″Operación
bajo criterios múltiples de redes de suministro eléctrico industrial″.
SELASI, Perú. Marzo, 2005.
27. _____________, LEGRA L. A., MARRERO R. S, ARZOLA R. J.

″Optimización de la Compensación de la Potencia Reactiva en Redes de
Suministro Eléctrico Industriales con el empleo de un algoritmo de criterios
múltiples″. Parte I. Revista Energética, Volumen XXVII, No. 2/2006
28. ___________________________________________________________

″Optimización de la Compensación de la Potencia Reactiva en Redes de
Suministro Eléctrico Industriales con el empleo de un algoritmo de criterios
múltiples″. Parte II. Revista Energética, Volumen XXVIII No. 1/2007.
29. GONZALEZ PALAU, ILIANA. “Compensación de potencia reactiva bajo
criterios múltiples”, 2008.
30. GRAINGER JOHN, STEVENSON Jr, WILLIAM D. Análisis de sistemas de
potencia. Programas educativos. SA. México, 1995.
31. GRUPO DE EFICIENCIA ENERGÉTICA DE MOA. Diagnóstico Energético
en el Hotel LTI Costa Verde Beach Resort, 2001.
32. HERNÁNDEZ BATISTA, O. E. Gestión Energética en el Hotel Miraflores.
Moa, 2008.
33. HERNANDEZ G. ″Eficiencia en el suministro eléctrico de baja tensión″.
Tesis de Maestría, 2000.
34. HERNÁNDEZ RAMÍREZ, GABRIEL; MONTERO LAURENCIO REINERIS.
Diagnóstico y Auditoria Energética. Moa, 2011.
35. HERNANDEZ SAMPIERI, R. FERNANDEZ COLLADO, C. Y BAPTISTA
LUCIO, MARÍA DEL PILAR. Metodología de la Investigación. Quinta

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Edición. México 2010. Mc GRAW-HILL/INTERAMERICANA EDITORES,
S.A. De C.V.
36. HOLLAND J. H. ″Adaptation in Natural and Artificial Systems″. University
of Michigan Press, AnnArbor, 1976.
37. LABORDE BROWN, REYNALDO. Estudio del sistema de distribución de
energía eléctrica del Hospital Guillermo Luis Fernández Hernández
Baquero. Moa. Septiembre, 2003.
38. MALIUK S. ″Compensación de potencia reactiva en la producción″. Stgo
de Cuba. Edit.Oriente, 1980.
39. MIMBAS, Unión Eléctrica. Manual de Consumidores: Tarifas Eléctricas y
su Aplicación, 2007.
40. Manual del Analizador de Redes de NORTHWOOD DATA LOGRES LTD.
41. Manual de Aplicaciones de las Tarifas Eléctricas. Cuba, 2002.
42. MARRERO R. S. GONZALEZ PALAU, I. Evaluación del flujo armónico en
redes industriales durante la corrección del factor de potencia. [en
línea].Disponible en: http://www.bibliociencias.cu.
43. MARRERO R. S. PIERRA CONDE, A. ALEGA F. “Diagnóstico EnergéticoAmbiental Hospital Isidro Ayora, 2004. Loja, Ecuador.
44. NORMA

CUBANA,

NC133-200.

Residuos

sólidos

urbanos.

Almacenamiento, recolección y transportación. Requisitos higiénicos,
sanitarios y ambientales. Oficina Nacional de Normalización. La Habana,
2002.
45. NORMA

CUBANA,

NC133-200-1.

Residuos

sólidos

urbanos.

Almacenamiento, recolección y transportación. Requisitos higiénicos,
sanitarios y ambientales. Oficina Nacional de Normalización. La Habana,
2002.
46. NORMA CUBANA, NC134-200. Residuos sólidos urbanos. Tratamiento.
Requisitos higiénicos, sanitarios y ambientales. Oficina Nacional de
Normalización. La Habana, 2002.
47. NORMA CUBANA, NC135-200. Residuos sólidos urbanos. Disposición.
Requisitos higiénicos, sanitarios y ambientales. Oficina Nacional de
Normalización. La Habana, 2002.

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

48. NORMA CUBANA, NC1401:2004. Sistema de Gestión Ambientalrequisitos con orientación para el uso. Oficina Nacional de Normalización.
La Habana, 2005.
49. NORMA INTERNACIONAL ISO/FDIS 50001.Sistema de Gestión de la
Energía. Requisitos con orientaciones para su uso. Organización
Internacional de Normalización, 2011.
50. PRECONS II, Sistema de Precios de la Construcción, Editorial Obras.
Centro de Ingeniería de la Construcción. Habana, 2006.
51. PEREZ ABRIL I. GONZALEZ QUINTERO J. A. Compensación de
Potencia Reactiva por Programación Cuadrática Secuencial. Conferencia
científica internacional. Las Villas, 2002.
52. PERCY VIEGO FELIPE. DR. Temas especiales de sistemas eléctricos
industriales. Centro de estudios de energía y medio ambiente. (CEEMA).
53. REGLAMENTO DE BAJA TENSIÓN, XX – Compensación de la energía
reactiva. [en línea]. N.3 / C XX – Marzo 2000. Disponible en:
http://www.conatel.com.
54. RESTREPO, V. HERNÁN, Á. Memorias del diplomado Gestión Total
Eficiente de la Energía. Cienfuegos: [s.n], 1999.
55. RODRIGES VASQUEZ J. L. Seminario latinoamericano y del caribe de
eficiencia

energética.

[en

línea].Lima,

2008.

Disponible

en:

http://www.olade.org
56. SAINZ S.L. ″Formulación de flujo de carga armónico″. Universidad de
Cataluña. Tesis doctoral, 1995.
57. SAN JOSÉ ALONSO, J. F. ALVAREZ GUERRA P. M. GALLEGO M.
“Estudio de los Centros de Aprovisionamiento Energético de Hospitales
del Servicio de Sanidad de Castilla y León, España”. VI Taller de Energía
2010. Cienfuegos, Cuba.
58. SCHNEIDER ELECTRIC. Compensación de energía reactiva y filtrado de
armónico. Catálogo, 2003.
59. STVENSON W.D. ″Análisis de Sistemas de Potencia″, 1977.
60. VIEGO, FELIPE. Uso Eficiencia de la Energía Eléctrica. [en línea]. Perú:
Procobre. Disponible en: http://www.procobreperu.org., 2007.

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

61. YING-YI HONG, and SAW –YU HO. ″Determination of Network
Configuration Considering Multiobjective in Distribution Systems. Using
Genetic Algorithms″. IEEE Transactions On Power Systems, Vol. 20, No.
2, May 2005.
62. ZHANG Y. ″Optimal Reactive Power Dispatch Considering Costs of
Adjusting the Control Devices″. IEEE Transactions on Power Systems,
Vol. 20, No. 3. August, 2005.

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

ANEXO A
TABLA 1
Consumo eléctrico hospital Guillermo Luís junio/2010-mayo/2011
Mes
Junio/2010

Plan (MW) Real (MW)
72,00
71,88

Julio/2010

75,00

68,68

Agosto/2010
Septiembre/2010
Octubre/2010

73,00
72,00
72,00

73,04
74,10
74,45

Noviembre/2010

72,00

61,52

Diciembre/2010

63,00

53,32

Enero/2011
Febrero/2011
Marzo/2011
Abril/2011
Mayo/2011
Promedio

55,46
55,02
56,07
62,19
65,10
66,07

60,14
38,83
42,42
46,74
68,47
61,13

Observaciones
Equipos de esterilización fuera de
servicio

Equipos de esterilización fuera de
servicio
Equipos de esterilización fuera de
servicio
Problemas con el contador
Problemas con el contador
Problemas con el contador

TABLA 2
Incremento de la demanda con las nuevas instalaciones de pediatría

Sistemas
Alumbrado
Tomacorrientes
Tomacorrientes
Climatización
Equipamiento
Totales

Potencia
instalada
(Kw)
12,50
35,25
2,25
5,36
0,00
55,36

Voltaje (V)

No. De
fases

127
127
220
220
127 y 220

1
1
2
2
2

Incremento
potencia
demandada
(Kw)
8,75
7,75
0,50
5,36
16,08
38,44

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo B

Esquema metodológico para la implementación del Sistema de GTEE

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo C

Representación gráfica de la implementación del Sistema de GTEE

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 1.1
Tabla 1.1 Índice de consumo.

MESES
Enero
Feb.
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agos
Sept.
Oct.
Nov.
Dic.

Total E. C.
Serv. (MWh)
Prest.
6913
6627
6415
6647
6160
5811
5782
5484
5859
6518
6187
5369

5495.
de
Cons
MWh/SP

55,171
53,405
59,514
61,718
67,671
71,878
68,683
73,039
74,101
65,389
67,58
78,952

0,0080
0,0081
0,0093
0,0093
0,0110
0,0124
0,0119
0,0133
0,0126
0,0100
0,0109
0,0147

PROMEDIO 73772 797,101

0,0110

Tabla 1.2 Energía Consumida contra Servicios Prestados 2010
SERVICIOS PRESTADOS
MESES

Enero
Feb.
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agos
Sept.
Oct.
Nov.
Dic.

P.
Cons.
C.
Total
Cama Ext. Guard.
907
762
817
732
745
692
709
752
796
808
791
689

768
789
838
1195
866
645
814
747
808
923
843
646

5238
5076
4760
4720
4549
4474
4259
3985
4255
4787
4553
4034

6913
6627
6415
6647
6160
5811
5782
5484
5859
6518
6187
5369

ENERGIA
Dif.
Serv. / CONSUMIDA
(MWh)
P.
Cama
6006
55,171
5865
53,405
5598
59,514
5915
61,718
5415
67,671
5119
71,878
5073
68,683
4732
73,039
5063
74,101
5710
65,389
5396
67,58
4680
78,952

PROMEDIO 766,7 823,5 4557,5 6147,7 5381,0

66,425

5496.
de
Cons
MWh
0,0080
0,0081
0,0093
0,0093
0,0110
0,0124
0,0119
0,0133
0,0126
0,0100
0,0109
0,0147
0,0110

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 1.2 Levantamiento de la carga instalada.
Familia de equipos

Consumo (kW)

Climatización y Refrigeración 1058,8
Caldera y Cocina

36,80

Somatón

60,00

Iluminación general

39,76

Electromedicina

26,00

Lavandería

26,00

Ascensores

24,00

Turbina y Esterilización

36,00

Tabla 1.3. Consumo de energía activa y reactiva en todo el año.

Pot. Act (kWh)
Meses

Pot. React ( va.)
Día

Día

Enero

30585

192.94

Febrero

30979

194.74

Marzo

35238

196.84

Abril

35721

187.65

Mayo

39409

200.90

Junio

40406

214.67

Julio

37675

189.96

Agosto

40660

197.71

Septiembre 40362

192.43

Octubre

40251

205.06

Noviembre 34269

187.28

Diciembre

177.03

28973

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 1.4. Importe por penalización del Factor de Potencia
Meses

Importe por Penalización
de Factor de Potencia.
Enero
549,22
Febrero
442,58
Marzo
396,11
Abril
277,42
Mayo
98,13
Junio
210,20
Julio
100,94
Agosto
107,02
Septiembre
589,81
Octubre
905,40
Noviembre
1223,82
Diciembre
1.427,90
Total
6328,55

Tabla 1.5. Análisis de la tarifa eléctrica por año
Año

Consumo
2008 99954,15
2009 130972,8
2010 109829,98
2011 48587,88

Tabla 1.6 Estructura de gasto de la facturación eléctrica.
Año
Demanda Contratada Día
Pérdida Penalizaciones
2008
450 643689
23098
4221,1
2009
300 491732
24068
3541,24
2010
300 449273
23724
6328,55
2011
250 107851
7709
9531,12

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 1.7. Historial del factor de Potencia
Año

2008

2009

2010

2011

Enero

0,84

0,84

0,84

0,75

Febrero

0,84

0,82

0,85

0,69

Marzo

0,86

0,82

0,86

0,67

Abril

0,86

0,50

0,87

0,78

Mayo

0,87

0,86

0,89

Junio

0,87

0,86

0,88

Julio

0,88

0,88

0,89

Agosto

0,88

0,88

0,89

Septiembre

0,92

0,88

0,85

Octubre

0,83

0,88

0,82

Noviembre

0,86

0,86

0,79

Diciembre

0,84

0,85

0,75

Tabla 1.8. Comportamiento de las potencias del sistema.

Comportamiento del consumo de energía en el 2010
Meses
P(kWh)
Q(kVArh)
S( va.)
Enero
54441
35165,41
38896,15
Febrero
52570
32579,96
70927,62
Marzo
60996
36192,9
67081,6
Abril
58361
33074,7
76583,14
Mayo
68159
34918,89
44831,42
Junio
71599
38645,05
78578,65
Julio
69935
35828,76
81538,2
Agosto
72569
37178,2
90669,76
Septiembre 77101
47782,91
83400,3
Octubre
68355
49479,27
80702,5
Noviembre 63755
44002,37
66588,29
Diciembre
49977
177.03
47871,6

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla 1.9. Importe por penalización del Factor de Potencia
Año

2008

2009

2010

2011

Enero

523,83

733,54

549,22

2402,55

Febrero

549,47

911,50

442,58

2.643,78

Marzo

392,37

912,15

396,11

3.020,35

Abril

380,16

8.218,12

277,42

1.464,44

Mayo

315,59

493,18

98,13

Junio

285,68

413,24

210,20

Julio

214,10

226,83

100,94

Agosto

209,79

233,56

107,02

248,10

589,81

947,40

222,72

905,40

Noviembre 402,71

434,33

1.223,82

493,97

1.427,90

Septiembre
Octubre

Diciembre

-

-

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 1.2:
Tabla 1.2.1 Tabla de buscar el Factor K para el Cálculo de los Bancos de
Condensadores.
FACTOR
DE
POTENCIA

Factor de potencia que se desea (cosϕ2)

ORIGINAL
(cosϕ1)
1.00

0.99

0.98

0.97

0.96

0.95

0.94

0.93

0.92

0.91

0.90

0.65

1.169

1.027

0.966

0.919

0.877

0.840

0.806

0.774

0.743

0.714

0.685

0.66

1.138

0.996

0.935

0.888

0.847

0.810

0.775

0.743

0.712

0.683

0.654

0.67

1.108

0.966

0.905

0.857

0.816

0.779

0.745

0.713

0.682

0.652

0.624

0.68

1.078

0.936

0.875

0.828

0.787

0.750

0.715

0.683

0.652

0.623

0.594

0.69

1.049

0.907

0.846

0.798

0.757

0.720

0.686

0.654

0.623

0.593

0.565

0.70

1.020

0.878

0.817

0.770

0.729

0.692

0.657

0.625

0.594

0.565

0.536

0.71

0.992

0.849

0.789

0.741

0.700

0.663

0.629

0.597

0.566

0.536

0.508

0.72

0.964

0.821

0.761

0.713

0.672

0.635

0.601

0.569

0.538

0.508

0.480

0.73

0.936

0.794

0.733

0.686

0.645

0.608

0.573

0.541

0.510

0.481

0.452

0.74

0.909

0.766

0.706

0.658

0.617

0.580

0.546

0.514

0.483

0.453

0.425

0.75

0.882

0.739

0.679

0.631

0.590

0.553

0.519

0.487

0.456

0.426

0.398

0.76

0.855

0.713

0.652

0.605

0.563

0.526

0.492

0.460

0.429

0.400

0.371

0.77

0.829

0.686

0.626

0.578

0.537

0.500

0.466

0.433

0.403

0.373

0.344

0.78

0.802

0.660

0.599

0.552

0.511

0.474

0.439

0.407

0.376

0.347

0.318

0.79

0.776

0.634

0.573

0.525

0.484

0.447

0.413

0.381

0.350

0.320

0.292

0.80

0.750

0.608

0.547

0.499

0.458

0.421

0.387

0.355

0.324

0.294

0.266

0.81

0.724

0.581

0.521

0.473

0.432

0.395

0.361

0.329

0.298

0.268

0.240

0.82

0.698

0.556

0.495

0.447

0.406

0.369

0.335

0.303

0.272

0.242

0.214

0.83

0.672

0.530

0.469

0.421

0.380

0.343

0.309

0.277

0.246

0.216

0.188

0.84

0.646

0.503

0.443

0.395

0.354

0.317

0.283

0.251

0.220

0.190

0.162

0.85

0.620

0.477

0.417

0.369

0.328

0.291

0.257

0.225

0.194

0.164

0.135

0.86

0.593

0.451

0.390

0.343

0.302

0.265

0.230

0.198

0.167

0.138

0.109

0.87

0.567

0.424

0.364

0.316

0.275

0.238

0.204

0.172

0.141

0.111

0.082

0.88

0.540

0.397

0.337

0.289

0.248

0.211

0.177

0.145

0.114

0.084

0.055

0.89

0.512

0.370

0.309

0.262

0.221

0.184

0.149

0.117

0.086

0.057

0.028

0.90

0.484

0.342

0.281

0.234

0.193

0.156

0.121

0.089

0.058

0.029

-

0.91

0.456

0.313

0.253

0.205

0.164

0.127

0.093

0.060

0.030

-

-

0.92

0.426

0.284

0.223

0.175

0.134

0.097

0.063

0.031

-

-

-

0.93

0.395

0.253

0.192

0.145

0.104

0.067

0.032

-

-

-

-

0.94

0.363

0.220

0.160

0.112

0.071

0.034

-

-

-

-

-

0.95

0.329

0.186

0.126

0.078

0.037

-

-

-

-

-

-

0.96

0.292

0.149

0.089

0.041

-

-

-

-

-

-

-

0.97

0.251

0.108

0.048

-

-

-

-

-

-

-

-

0.98

0.203

0.061

-

-

-

-

-

-

-

-

-

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Tabla1. 2.2. Composición de portadores (tcc).

Portadores

tcc

%

% Acumulado

Energía Eléctrica

175

94.02

94.02

Fuel oíl

10.6

5.69

99.71

LPG

0.41

0.22

99.93

Diesel

0.13

0.07

100

Total

186.14

100

393.66

Tabla1. 2.3. Costos por Portadores.

Portadores

Costo (MP)

Electricidad

130972.8

Fuel oíl

13874.37

Gas licuado

27718.97

Diesel

5495.38

Tabla1. 2.4 Registro Histórico de Servicios contra Energía Eléctrica

Año
2006
2007
2008
2009
2010
Promedio

Consumo
(kWH)
813103
816023
905098
830503
827792
838503,8

Servicios
Prestados
72021
71823
71817
73133
73772
72513,2

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 1.3: Ubicación de los transformadores en el Hospital.
No

S, KVA

Up, V

Us, V

Is, A Conexión

Piso Ubicación
T
1

1000

13800

460

1250

∆/Υ

1

2

37

440

220/127

97

∆/Υ

1

3

15

440

220/127

39

∆/Υ

1

4

75

440

220/127

160

∆/Υ

1

5

16

440

220/127

42

∆/Υ

1

Cuarto subestación
Entrada
a
las
plantas
eléctricas
Al
lado
del
baño
de
mantenimiento
Al lado del taller de los
eléctricos “C”.
Al lado del taller de los
eléctricos “C”.

6

50

440

220/127

131

∆/Υ

1

7

45

440

220/127

118

∆/Υ

1

8

37

440

220/127

42

∆/Υ

3

Banco de la
Ortopedia. No 1

sala

de

9

16

440

220/127

42

∆/Υ

3

Banco de la
Ortopedia. No 2

sala

de

10

16

440

220/127

42

∆/Υ

3

Banco de
prematuros.

sala

de

11

16

440

220/127

42

∆/Υ

3

Banco de nefrología

12

10

440

220/127

26

∆/Υ

3

Banco al lado del salón de
operaciones.

13

150

440

220/127

131

∆/Υ

3

14

27

440

220/127

71

∆/Υ

3

Banco al lado del salón de
operaciones.

15

50

440

220/127

396

∆/Υ

3

Salón de operaciones

16

16

440

220/127

42

∆/Υ

4

Sala de obstetricia.

17

50

440

220/127

131

∆/Υ

4

Sala de puerperio.

la

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 1. 4: Monolineal Hospital

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 2. 1: Problemas fundamentales en la Gestión Ambiental del Hospital:
1. Los alimentos a las salas de hospitalizados se realizan por los mismos ascensores
por donde circula el personal, pues los ascensores de servicios están fuera de
funcionamiento.
2. No existe un sistema de control efectivo de los residuales patológicos y no
patológicos, pues no se carece de básculas, flujómetros u otros instrumentos para
su control. En este sentido los residuales generados en los salones quirúrgicos
como papel, gasa, algodón y otros son entregados a comunales para su posterior
procesamiento, sin existir un sistema de control adecuado de lo que se genera y
entrega, solo en el área de anatomía patológica se cuenta con un control de los
elementos físicos que se entregan para incinerar, los que se contabilizan de la
siguiente manera:
o De 10 a 15 unidades (bloques visearles) mensuales.
o De 90 a 100 placentas en dependencia del número de partos.
o Alrededor de 10 000 ml de sangre (por aproximación)
o Elementos de amputaciones (de acuerdo a las practicadas)
o Alrededor de 24 kg de residuos de biopsias mensuales. Al alcohol utilizado en
estas prácticas se les da otros usos y no se le da el tratamiento debido.
3. No todos los residuales generados en la instalación que deben ser incinerados se
incineran, pues el incinerador instalado no responde a las condiciones de quemado
de los mismos.
4. No existe la recirculación del aire en los salones quirúrgicos, pues no existe el
sistema de clima central.

5. Se ha creado una situación de insatisfacción en la población aledaña a la institución
por la contaminación atmosférica producida por el incinerador.

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 2. 2: Características técnicas del incinerador:
Características:
Marca: WEISKAUPT
Tipo: LIZ-B
Nacionalidad: Alemania
Año de fabricación: 2008
Potencia eléctrica: 1,64 Kw
Cámaras de combustión: 1
Potencia llama del quemador: 415 Kw
Control de temperatura: 0 a 800 oC
Capacidad de quemado: 10 bloques visearles (*)
(*) Es necesario señalar que con 10 bloques visearles o al introducirse los residuales de los
salones como papel, gasa, algodón u otros la incineración se hace incompleta.

Chimenea:
Altura (h): 25 m
Diámetro: 1 m en la base y 0,75 m en el cuerpo
Ventilador de la chimenea:
Potencia: 4,3 Kw
Voltaje: 220 V
Intensidad: 8,3 A
RPM): 1736

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 2.3: Datos para el cálculo del radio de la zona de protección sanitaria

(Aportados por el Departamento de Gestión Ambiental Industrial)
Zona de protección sanitaria
Radio mínimo admisible Lo para
Instalación de clase (3 )

 
Factores eólicos calculados por
 rumbos:
Rumbo

Fact. eólico

N

0,73

L
300

NNE

0,62

300

NE

1,04

312

ENE

1,72

516

E

2,58

774

ESE

1,34

SE

0,94

402
300

SSE

0,48

300

S

0,47

300

SSW

300

SW

&lt; 1,0
&lt; 1,0

WSW

&lt; 1,0

300

W

&lt; 1,0

300

WNW

&lt; 1,0

300

NW

&lt; 1,0

300

NNW

&lt; 1,0

300

300

Zona de protección sanitaria 
1

N

16

NNE

15

NE

14

ENE

13

E

12

ESE

11

SE

10

SSE

9

S

8

SSW

7

SW

6

WSW

5

W

4

WNW

3

NW

2

NNW

300 
300 
300 
300 
300 
300 
300 
300 
300 
300 
402 
774 
516 
312 
300 
300 

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 2.4
Color
Colo
Colo
Colo
Color
Colo

0

150

metros

300

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Anexo 3: Testimonio Gráfico:

Medio de transporte para el traslado de los residuales sólidos

Estado del vertedero antes de la descarga del Hospital (28/09/2011)

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Procedimiento para la descarga de los residuales en el vertedero

Muestra de residuales vertidos

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Muestra de residuales vertidos

Muestra de residuales vertidos

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Muestra de residuales vertidos

Muestra de residuales vertidos

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Muestra de residuales vertidos

Muestra de residuales vertidos

�Diagnóstico energético - ambiental en Hospitales. Estudio de caso
hospital Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero

Muestra de residuales vertidos

Estado del vertedero posterior a la descarga del Hospital (28/09/2011)

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="183">
                <text>Diagnóstico energético-ambiental en hospitales. Estudio de caso hospital "Guillermo Luis Fernández Hernández-Baquero"</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="184">
                <text>Ramón Alberto Martija Herrera</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="185">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="186">
                <text>Tesis maestría</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="187">
                <text>2013</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="2" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="1">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/2701bffc87ba898b0625a985db5957c9.pdf</src>
        <authentication>5416ad5f5504226b18d8d6b7a95986d3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="33">
                    <text>Tesis doctoral

El desarrollo compensado
como alternativa a la sustentabilidad
en la minería(aprehensión ético- cultural)

Juan Manuel Montero Peña

�1

REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACI ÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD DE LA HABANA
FACULTAD DE FILOSOFÍA
DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA

El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la
minería (aprehensión ético – cultural)

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS FILOSÓFICAS

Juan Manuel Montero Peña

La Habana - 2006

�2

REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACI ÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD DE LA HABANA
FACULTAD DE FILOSOFÍA
DEPARTAMENTO DE FILOSOFÍA

El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la
minería (aprehensión ético – cultural)

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS FILOSÓFICAS

AUTOR: M.Sc. Juan Manuel Montero Peña

Tutores:
Dr. C. Jorge Núñez Jover
Dr. C. Eulicer Fernández Maresma
Dr. C. José Otaño Noguel

La Habana – 2006

�3

SÍNTESIS
La Tesis, tiene como objetivo Analizar la concepción filosófica del desarrollo sustentable
y su concreción en la actividad minera, elaborando un concepto que sirva de referencia a
una minería que contribuya al logro de la sustentabilidad.
Se valora la relación hombre – naturaleza – sociedad desde diferentes concepciones
filosóficas, desde el planteamiento de las limitaciones en el abordaje del problema
ambiental durante toda la modernidad y la crítica a la razón instrumental hasta la
consideración del holismo ambiental como un enfoque imprescindible en la superación de
las limitaciones existentes y un acercamiento a la historia de la ética y la ética ambiental.
Se realiza un análisis crítico de la sustentabilidad, sus dimensiones y los aspectos
metodológicos involucrados en los resultados que se esperan obtener al final de la tesis.
Se profundiza en las singularidades de esta elaboración y se propone a partir de la
herencia del pensamiento social cubano una nueva forma de plantear el desarrollo
sustentable.
Se plantea una nueva forma de analizar la sustentabilidad, el desarrollo compensado y se
proponen indicadores de desarrollo compensado.
Como resultados esperados la elaboración de un concepto alternativo de desarrollo
para la industria minera y la determinación de un sistema de indicadores de desarrollo
compensado.

�4

ÍNDICE:
Materias:
Páginas:
Introducción.
5
Capítulo I

Esencia de la relación hombre – naturaleza – sociedad

15
1.1

La relación hombre – naturaleza – sociedad como fundamento de la
existencia humana
15

1.2

La relación hombre - naturaleza – sociedad en la modernidad.

19
1.3

El problema ambiental

20
1.4

El holismo ambiental

24
1.5

La ética medio ambiental y el medio ambiente

28
Capítulo II

El concepto desarrollo sustentable

34
2.1

Surgimiento del concepto desarrollo sustentable

34
2.2

Limitaciones y aciertos del concepto desarrollo sustentable

34
2.3

Las dimensiones de la sustentabilidad

51
2.4

Lo singular, lo particular y lo universal en el concepto
desarrollo sustentable

58
2.5

Los grados de sustentabilidad

60
2.6
66

Características de los indicadores de sustentabilidad

�5
Capítulo III El desarrollo compensado en la minería y sus indicadores
72
3.1

La minería como actividad económica

72
3.2

Realidad minera y ética del minero

76
3.3

La sustentabilidad en la minería

82
3.4

El desarrollo compensado

85
3.5

Indicadores de desarrollo compensado

93
3.6

Actividades alternativas para la sustentabilidad de la minería

112
Conclusiones
118
Recomendaciones
120
Bibliografía
121
Publicaciones y eventos del autor
148

�6

Introducción:
El pasado siglo XX puede ser calificado como el de mayor avance en la conquista del
hombre sobre la naturaleza. La actividad humana, utilizando las más diversas
tecnologías, ha penetrado prácticamente todos los dominios del mundo, desde la
manipulación genética hasta la exploración minera a través del uso de satélites
artificiales. Indudablemente, en este recién iniciado siglo XXI, podemos hablar de la
construcción de un nuevo entorno, el “[...] tecnocultural que vamos interponiendo entre
nosotros y la naturaleza y al que nos hemos adaptado progresivamente conforme nos
hemos alejado de la naturaleza” (Sanmartin, 2001:79-80). La ciencia y la tecnología se
han convertido en aliados naturales del hombre en su enfrentamiento milenario a las
“fuerzas ciegas” de la naturaleza.
La búsqueda de un modelo de desarrollo, en que se armonicen los intereses de la
naturaleza y la sociedad, se ha convertido en un imperativo de nuestra época. La toma
de conciencia mundial sobre el carácter finito de los recursos naturales, ha situado en la
mesa de los más diversos actores sociales la necesidad de encontrar una vía de
desarrollo que permita perpetuar la especie humana, para lo cual se exige un medio
ambiente donde sea posible la vida del hombre y las demás especies. La humanidad
parece coincidir en que el tipo de modelo que debe imponerse es el de la sustentabilidad,
el cual, en sus dimensiones, incluye lo ecológico, lo ambiental, lo político y lo social.
Precisamente, en este campo de investigación se inserta la tesis de doctorado, en
empeño de contribuir a precisar, dentro del proyecto social cubano, teóricamente, cómo
la minería puede contribuir al desarrollo nacional.
Un hito significativo en esta búsqueda lo representan los verdes, ellos “[…] centran su
análisis de los problemas medioambientales en una crítica de la política y la economía
actuales […]” (Dobson, 1999:12).

Por eso es imprescindible el conocimiento de este

movimiento que tiene en el Club de Roma (1970) y en su informe “Los límites del
crecimiento” su inicio fundacional, a pesar de que estas ideas existen desde mucho
antes. El mensaje sobre lo imposible de crecer más allá de los límites impuestos por la
tierra (Meadows, 1999) identifica a los verdes y en ello reside su importancia. Ellos
(Schumacher, 1999) tenían un criterio diferente con respecto a los que poseían la ilusión
de pensar que en la era moderna, gracias a la ciencia y la tecnología, se puede continuar
consumiendo y produciendo de forma ilimitada.
Autores notables de esta línea de pensamiento ven al hombre como parte inseparable del
medio ambiente (Owen, 1999) reclamando soluciones integrales del problema ambiental
y el análisis holístico de las relaciones del hombre con la naturaleza. Tal es el caso del
físico norteamericano F. Capra en el “Punto Crucial” en que cuestiona la razón
instrumental dominante, en la modernidad, en nuestro modo de acercarnos a la

�7
naturaleza y plantea la necesidad del análisis “[…] orgánico, holístico y ecológico” (Capra,
1999:52). De ahí que en la tesis se profundice en estos pensadores.
En este mismo sentido se encuentra el emblemático trabajo de (Carson, 1999) “La
Primavera Silenciosa” publicado en el 1962 y de extraordinaria relevancia en el
movimiento ambiental posterior. El reto al análisis integral de los fenómenos ambientales
se une al cuestionamiento al industrialismo como filosofía que pone en “[…] duda el
crecimiento económico […]” (Porrit, 1999:43). Todos estos autores ofrecen un
incuestionable aporte al pensamiento crítico de la época actual, por ello su imprescindible
conocimiento y referencia.
El ecofeminismo es otro hito en la historia del movimiento ambiental, referencia obligada
en la construcción de un nuevo paradigma ambiental diferente al actual, que tiene en el
patriarcado la causa común de la dominación de la mujer y de la naturaleza (Plant,
1999), (Shiva,1999), y busca desentrañar los verdaderos mecanismos de dominación de
las mujeres en un intento de alcanzar “[…] la verdadera liberación de las relaciones
humanas con la naturaleza” (Valdés, 2005:80). Su herencia teórica es valiosa en los
planteamientos que sostiene esta investigación, a pesar de no abordar el análisis clasista
en el planteo de las verdaderas causas de la explotación de la mujer.
La ecología social, por su parte, aparece como una búsqueda de las causas de la
dominación del medio ambiente a partir de la explotación del hombre por el hombre
(Bookchin, 1999) sin llegar a ver en las relaciones de propiedad las causas de este
fenómeno.
La sustentabilidad “[…] emerge en el contexto de la globalización como la marca de un
límite y el signo que reorienta el proceso civilizatorio de la humanidad” (Leff, 1998:15)
“[…] ante la ausencia de acuerdos sobre un proceso que para casi todo el mundo es
deseable. Sin embargo, la simplicidad de este enfoque oscurece la complejidad y las
contradicciones fundamentales” (Redclift &amp; Woodgate, 2002). Es imprescindible encontrar
una forma adecuada de hacer viable el desarrollo sustentable a pesar de ahora
trasladarse el “[…] locus de la sostenibilidad […] de la naturaleza al desarrollo […]”
(Sachs, 2002:65). Esta manera de expresar las relaciones hombre – naturaleza –
sociedad complejizan la elaboración de estrategias medio ambientales al no quedar bien
establecidas las diferencias entre crecimiento y desarrollo (Baker, 2002). Por ello es
imprescindible dedicar parte de la tesis a reflexionar sobre esto si se aspira a plantear
una alternativa que contribuya a elucidar las contradicciones socio –clasistas existentes
en la formulación del concepto.
Ante una realidad bien conocida diversos autores consultados, (Khor, 2005), (Fernández,
2005), (Romano, 2005), (Hurd, 2005), (Corbatta, 2005), (Harribey, 2005), (Godelier,
2005), (Salazar, 2005) realizan una crítica al concepto “desarrollo sustentable” sin llegar
a plantear las verdaderas causas de las crisis ambientales, tema en el cual es necesario

�8
trabajar. Por caminos similares se mueve el pensamiento de la CEPAL en la década de los
noventa.
“La Comisión Sur” asume el desarrollo a partir del logro de una alta espiritualidad, de
liberar a los hombres del temor a las carencias materiales y a la desaparición de la
opresión económica y política (Comisión Sur, 1991). Por su parte (Valdés &amp; Chassagnes,
1997) incluyen en su forma de analizar el desarrollo sustentable desafíos que los
gobiernos deben enfrentar dirigidos a lograr crecimiento económico, equidad y
sustentabilidad ambiental. (Pronk &amp; Nabub, 1992) consideran que el desarrollo no puede
crear deudas sociales y ecológicas. En (Herrero, 1989) aparecen ideas referidas a un
desarrollo en el que se incluya todo lo relacionado con las limitaciones que imponen la
organización social, la capacidad de la biosfera de absorber los residuos de las
actividades humanas y la tecnología. (Guimaraes, 1994) define con precisión teórica los
contenidos de las dimensiones de la sustentabilidad, sin embargo, quedan importantes
vacíos teóricos por precisar.
La relación tecnología – valores aparece como un punto de referencia obligado en el
análisis de los posibles nichos de sustentabilidad. Es obligada la valoración porque el “[…]
impacto de las tecnologías industriales y de las nuevas tecnologías sobre la naturaleza ha
suscitado una profunda reflexión sobre los rasgos de las innovaciones tecnocientíficas,
con la consiguiente aparición de nuevos valores, a los que genéricamente podemos
llamar ecológicos” (Echeverría, 2002:226). Esto es muy importante para el abordaje que
se propone en el planteamiento de un nuevo concepto para la sustentabilidad de la
minería pues “[…] la tecnología […] tenía ciertas cualidades

entre las que se podían

enumerar un tipo particular de racionalidad – racionalidad instrumental, la búsqueda de
la eficiencia – […]” (Winner, 2001:57). Esta racionalidad es socialmente construida y se
produce dentro de un sistema sociotécnico concreto donde “[…] un valor no se satisface
aisladamente […] sino que esa satisfacción sólo es factible en un marco plural en el que
está involucrado un sistema […] de valores” (Echeverría, 2001:26). De ahí la necesidad
de una reflexión sobre la cuestión de los valores desde la visión de la relación entre
ciencia, tecnología y sociedad (CTS) que es medular para concretar una visión amplia de
la sustentabilidad.
(Cerezo &amp; Méndez, 2005) y (Dürr, 1999) cuestionan la posibilidad de la existencia del
desarrollo sustentable y se plantean interrogantes sobre su viabilidad dentro de la
sociedad capitalista. La existencia de un pensamiento crítico en este sentido nos señala la
necesidad de reflexionar sobre la importancia metodológica de este concepto.
Todo ello sugiere la idea de que el tema del desarrollo sustentable es un campo aún por
definir (Barreto, 2001), en constante construcción, sobre el cual existen innumerables
dudas epistemológicas que se abordarán en diferentes momentos. Especialmente se
dedica un espacio al análisis de las limitaciones que la modernidad ha impuesto en el

�9
estudio de las relaciones naturaleza – sociedad, pues, como resultado de un enfoque
dicotómico han aparecido líneas de pensamiento que se alejan de la esencia del problema
dando una visión errónea.
El capítulo inicial de la tesis aborda las cuestiones filosóficas vinculadas con la temática,
especialmente, todo lo relacionado con la necesidad de revelar la esencia del problema
ambiental. Para ello se realiza una profunda búsqueda del pensamiento filosófico cubano
actual que incluye autores imprescindibles, los primeros agrupados en torno a un clásico
como “Cuba Verde” entre los que aparecen (Delgado, 1999), (Fung, 1999), (Limia,
1999), (Fabelo, 1999) entre otros. Las idea sobre la necesidad de que para alcanzar la
sustentabilidad es imprescindible “[…] dar solución a las contradicciones Norte - Sur […]”
(Delgado, 1999:83), “[…] diseñar y poner en práctica políticas nacionales bien definidas
[…]” (Delgado, 1999:83), “[…] conocimientos científicos […]” y “[…] dotar a la tecnología
de una nueva eticidad […]” (Delgado, 1999:83) constituyen hilos conductores de la
presente investigación.
En “Cuba Verde” aparecen importantes trabajos que aportan una visión más universal de
la problemática de la sustentabilidad, tal es el caso de (Lane, 1999) quien realiza una
concienzuda crítica a la utilización errónea del concepto desarrollo sustentable. El trabajo
de (Dürr, 1999) aporta claridad en la crítica consecuente al modo dominante del hombre
relacionarse con la naturaleza y la separación que interpone entre “[…] hombre y medio
ambiente, entre cultura y naturaleza […]”

(Dürr, 1999:32). En esta compilación otros

autores presentan interesantes contribuciones a la problemática que se aborda a pesar
de que algunos tópicos no coincidan con las posiciones teóricas que sustenta el autor de
la tesis. Vale citar los trabajos de (McLaughlin, 1999), (Schumacher, 1999), (Gale, 1999)
y (Novel, 1999), en ellos se realizan reflexiones de profundidad sobre cómo llegar a la
sustentabilidad, que sirven de base para su reelaboración desde la óptica que se defiende
en la tesis.
En un segundo grupo de autores se agrupan trabajos referenciales para la investigación,
entre estos las obras de (Delgado, 2005) “Hacia un nuevo saber ético: La Bioética en la
revolución contemporánea del saber” y “Efectos del desarrollo científico – técnico:
sensibilidad pública conocimiento y riesgo”. Entre estos especialistas se encuentran obras
clásicas del tema de (Leff, 2005), “¿De quién es la naturaleza? “Sobre la reapropiación
social de los recursos naturales” y “Ecología y Capital”. En la valiosa compilación
“Ecología y Sociedad”, es posible encontrar otros trabajos que constituyen obligada
referencia en el planteamiento teórico de la tesis, entre ellos los numerosos artículos de
(Valdés, 2005) y (López, 2005) con un reconocido aporte en el campo de la ética que
constituye uno de los espacios de reflexión que se propone en la tesis. Los trabajos de
(Castells, 2005), (Alier, 2005), (Folch, 2005) y (Ferry, 2005) representan un momento

�10
importante del pensamiento ambiental reconocido por el autor como una contribución
valiosa en la construcción de su marco teórico.
Al plantearnos que el problema ambiental es el resultado de un contexto social matizado
por la problematización de las interconexiones existentes entre la naturaleza y la
sociedad, subjetivizado por las ideas dominantes, se intenta, además, desentrañar la
razón instrumental que le subyace al concepto desarrollo sustentable.
La tesis titulada “El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la
minería

(aprehensión

ético-cultural)”

plantea

que

la

minería

como

actividad

independiente no es sustentable, tomando como referencia la del níquel en Moa.
En la propuesta teórica de esta tesis se busca superar estas limitaciones en el
tratamiento de la relación hombre – naturaleza – sociedad para lo cual se realiza un
enfoque integrador del problema ambiental, con especial énfasis en la participación en el
debate, surgido en torno a este tema, de expertos de la minería, científicos, estudiantes,
directivos y trabajadores de las empresas mineras y de los centros de investigación.
Los minerales desempeñan un rol privilegiado en el desarrollo de la civilización humana,
tanto, que sin ellos no sería posible el vertiginoso ritmo de crecimiento actual. Por eso, a
pesar de resultar la minería una actividad particularmente agresora del medio ambiente,
las generaciones actuales no pueden aún prescindir de los minerales (Espí, 1999).
Pero esta actividad, es mucho más que un proceso productivo mediante el cual el hombre
obtiene valiosos recursos de la naturaleza, es cultura, identidad, arraigo, desarraigo,
alienación. Por ello es imprescindible para esta investigación y otras “[…] saber los
valores compartidos por la población, cómo han evolucionado los valores tradicionales
con la explotación minera, cuáles han sido los cambios, cuál es el sentido de pertenencia
de la zona […] qué ha cambiado con la actividad minera […]” (Vargas, 2002:174)
En la literatura consultada no se encuentran estudios anteriores que permitan establecer
una referencia sobre cómo desarrollar una minería sustentable en el níquel, ni cuáles
serían los indicadores para medirla.
Es notorio que en el transcurso de la investigación no se conocieron estudios precedentes
que trataran la temática de la ética minera. En esta misma dirección se constató la
inexistencia en Cuba de un Código de ética del minero a pesar de los esfuerzos por
validar un pensamiento dirigido al logro de una minería que aporte a la sustentabilidad
del proyecto social cubano.
La temática sobre la ética y la determinación de principios para la elaboración de un
Código de ética del minero y el establecimiento de un pensamiento ético en las ciencias
mineras, constituye una necesidad teórico – práctica de la comunidad minera cubana.
En los análisis bibliográficos realizados se encontró que en Cuba aún no se han
determinado indicadores de sustentabilidad para la industria minera donde se incluya
todas las dimensiones. Han existido investigaciones que llegan hasta el planteamiento de

�11
aspectos muy específicos de la minería, la mayoría de los cuales quedan en lo ambiental
y lo ecológico. (Valdés, 2002) analiza la materialización de los principios de

la

sustentabilidad en Cuba sin proponer indicadores.
(Guerrero &amp;

Blanco, 2002) presentan un trabajo en el cual se analizan criterios

generales de sustentabilidad ambiental. En este trabajo no se proponen indicadores de
sustentabilidad. (Guardado, 2002) propone un Sistema geoambientales dentro del
modelo clásico PER (presión-estado-respuesta) en el que no se incluyen las variables
económicas y socioculturales. (Guardado &amp; Vallejo, 2002) proponen indicadores
ambientales sectoriales para el territorio de Moa. En estos trabajos no aparecen
indicadores de sustentabilidad para la minería.
(Guerrero, 2003) propone y operacionaliza un sistema de indicadores para medir la
sustentabilidad de la minería, tomando como referencia sus investigaciones en
numerosas minas cubanas. Por primera vez se lleva a la práctica una medición de la
sustentabilidad en la Empresa Comandante “Ernesto Che Guevara” y la mina de cromo
“Las Merceditas”. Este sistema se corresponde a la lógica PER (presión-estadorespuesta).
En Iberoamérica existen trabajos importantes con aportes valiosos sobre el tema. En
particular, (González &amp; Carvajal, 2002) proponen una metodología sencilla de evaluar
indicadores cualitativos de sustentabilidad a partir de las repuestas sí/no y la utilización
de una fórmula para llegar a un Índice de Sostenibilidad Global (ISG). (Vale, 2002),
(Álvarez, 2002), (Molina &amp; Cardona, 2002) y (Cornejo &amp; Carrión, 2002) en sus
propuestas identifican variables que se deben tener en cuenta en los indicadores de
sustentabilidad para la minería.
Es posible encontrar otros trabajos de interés entre los cuales: (Forero, 2002) propone
un interesante sistema de indicadores, difíciles de medir a través de complicadas
fórmulas matemáticas. Por su parte (Valencia, 2002) presenta un sistema de indicadores
que constituye una versión ampliada del modelo PER (presión-estado-respuesta) para la
minería del oro colombiana que constituye una referencia en la comparación de los
indicadores de diferentes tipos de minería. Otras experiencias en Venezuela (Castillo et
all., 2002), en la Comunidad Económica Europea (CEE), (Martins, 2002), en Perú
(Gordillo, 2002)

y de (Betancurth, 2002) en la minería del carbón colombiana sirven,

ante todo, para comprender la necesidad de la elaboración de indicadores que respondan
al contexto nacional, elaborados desde el territorio, teniendo en cuenta las singularidades
de cada comunidad.
Como se aprecia existe una preocupación académica por el problema del desarrollo
sustentable en la minería que aún no tiene solución definitiva, pues, las limitaciones
fundamentales de los sistemas de indicadores analizados están, precisamente, en no
ofrecer una metodología que permita medir la sustentabilidad. No contienen una visión

�12
sistémica que incluya las dimensiones socioculturales y no aparecen variables para medir
la sustentabilidad política.
En medio de este panorama se acomete una investigación que tiene una sensible
relevancia en Cuba, donde la minería representa un importante peso dentro del Producto
Interno Bruto (PIB) y en una etapa histórica decisiva de avance en las inversiones dentro
del sector cada día más estratégico para el desarrollo nacional. Su concreción,
evidentemente, contribuirá a convertir a la comunidad minera cubana en una zona de
mayores perspectivas económicas y socioculturales.
El problema científico, en correspondencia con todo lo planteado anteriormente es el
siguiente: La concepción filosófica actual de desarrollo sustentable, basada en la razón
instrumental prevaleciente en la modernida, no permite comprender la esencia del
problema ambiental en la minería e impide identificar las presumibles contribuciones de
esta a la sustentabilidad.
Continuando con esta lógica de análisis el objeto de estudio de esta investigación es la
actividad minera.
El objetivo general es el siguiente: Analizar la concepción filosófica del desarrollo
sustentable y su concreción en la actividad minera, elaborando un concepto que sirva de
referencia a una minería que contribuya al logro de la sustentabilidad.
Como se puede apreciar el cumplimiento de este objetivo exige una profunda
caracterización de la minería, la cual serviría al autor para demostrar con rigor las tesis
que se defenderán aquí.
Los objetivos específicos, que se muestran a continuación, responden a la lógica
planteada anteriormente:
9 Valorar la relación naturaleza – sociedad, los antecedentes del concepto desarrollo
sustentable, la crítica a la racionalidad instrumental que le subyace y la necesidad
de un enfoque holístico al problema ambiental.
9

Analizar las dimensiones de la sustentabilidad en su vínculo con la realidad
minera

y

las

características

de

los

indicadores

que

se

emplean

para

caracterizarla.
9

Identificar niveles de concreción de la sustentabilidad dentro de los marcos del
concepto desarrollo sustentable e indicadores de compensación para la actividad
minera y la propuesta de un nuevo paradigma.

Ante esta situación problemática se propone
nuevo

enfoque

filosófico

del

problema

la siguiente hipótesis: Si se plantea un

ambiental

y

se

determinan

niveles

de

sustentabilidad, se pueden resolver las dificultades teórico – metodológicas presentes en
la elaboración de estrategias de desarrollo para las comunidades mineras y proponer un
nuevo paradigma para el logro de la sustentabilidad a escala macrosocial en la minería.

�13
Los resultados esperados se corresponden con los objetivos y están relacionados con
la elaboración de un

concepto alternativo al desarrollo sustentable para la actividad

minera, que promueva sociedades sustentables a partir del aporte de la minería, y la
fundamentación de los indicadores. Además, se plantean los principios que deben servir
de referencia en la formación de una ética ambiental y un Código de ética del minero
como punto de partida en la formación de una conciencia y un comportamiento ambiental
socialmente responsable hacia la naturaleza.
En la tesis se considera que el conocimiento empírico ofrecido por estos indicadores
constituye un hito de relevancia para el conocimiento filosófico en la medida en que está
indicando la urgencia de reformular el concepto desarrollo sustentable, a partir de una
práctica social que cuestiona los presupuestos teóricos considerados, por ciertos círculos
de científicos, como concluyentes para fundamentar estrategias de desarrollo social. En
tal sentido, se asume la propuesta de los CTS que supone como válida la naturalización
del conocimiento filosófico al considerar que

“[…] incluir factores no epistémicos de

carácter social y técnico-instrumental en el estudio del cambio científico-tecnológico… no
solo tiene interés histórico y sociológico sino también filosófico, pues, su consideración es
necesaria para explicar la dinámica de las controversias en ciencia-tecnología […]”
(López, 1999:327).
La tesis presenta como aporte teórico: la formulación de un nuevo concepto para la
minería que supere las limitaciones presentes en la modernidad en el planteamiento del
problema ambiental, visto dentro de la proposición de fases para alcanzar la
sustentabilidad a través de las cuales se concretan los objetivos del desarrollo:
crecimiento económico, compensaciones y desarrollo.
Además, desde el punto de vista de la enseñanza de la Minería y la Metalurgia la tesis
promueve un enriquecimiento en la búsqueda de valores en la formación de los
profesionales de estas especialidades que tienen una responsabilidad directa con el
desarrollo de la minería en el país. Todo ello conduce a que sea necesario introducir
cambios metodológicos en la enseñanza, lo cual promueve un enriquecimiento teórico de
los contenidos que se imparten en la actualidad.
El aporte práctico se revela en la proposición de indicadores para lograr las
compensaciones que, dentro de la lógica de los niveles o fases de la sustentabilidad que
reproponen,, contribuye al desarrollo sustentable en las comunidades mineras.
La novedad científica de la Tesis que se propone consiste en la propuesta de un nuevo
paradigma social para la minería, de niveles de sustentabilidad, con énfasis en el
establecimiento de las diferencias entre crecimiento y desarrollo y la fundamentación de
la necesidad de una ética ambiental minera. Estos elementos constituyen importantes
referentes metodológicos para evaluar la actividad minera en cualquier parte del planeta
y, muy especialmente, en los países subdesarrollados. Hasta el momento no se ha

�14
encontrado en toda la literatura consultada materiales con metodologías instrumentales,
y las tentativas existentes, en su mayoría, no incluyen las dimensiones social y política.
La investigación está construida a partir del paradigma cualitativo por las características
presentes en todo el proceso investigativo. En primer lugar; se analiza
forma holística, los actores sociales que participan, la mina, su

la minería de

entorno inmediato y

mediato son considerados como un todo. En segundo lugar, se efectúa un prolongado
contacto con las diferentes actividades de la minería del níquel en Moa. En tercer lugar,
las informaciones recogidas parten de actores implicados en actividades de la minería del
níquel. En cuarto lugar, los presupuestos teóricos generales novedosos surgen de las
interpretaciones que el autor realiza a partir de las informaciones recibidas e interpretar
los materiales a los cuales tuvo acceso. Y en quinto lugar; la mayoría de los análisis que
se realizan son teóricos, sin el apoyo de modelos estandarizados de investigación, a
través de la vía inductiva.
Para los estudios sociales de la ciencia o estudios CTS, el abordaje de la relación hombre
– mundo en la actividad minera es muy importante por constituir este uno de los campos
menos abordados por estas perspectivas. Reflexionar sobre esta problemática desde los
CTS es vital para los objetivos propuestos por ser este un problema de naturaleza
interdisciplinar en el cual el investigador social está obligado a utilizar, para fundamentar
su propuestas, los conocimientos aportados por otras ciencias, partiendo de considerar
que “[…] toda tarea sustancial de generación de conocimiento, no puede dejar de lado un
cúmulo de presupuestos, los cuales incluyen conocimientos previamente generados y de
hechos aceptados , así como, valores, normas y reglas metodológicas” (Olivé, 1992:42).
En este sentido cabe recordar la importancia de los progresos alcanzados por la geología,
la minería y la metalurgia en la caracterización de todos los procesos vinculados con la
evolución de la tierra, la formación de los yacimientos y su importancia en la definición
de los diferentes procesos mineros y metalúrgicos.
La tesis se apoya en los Estudios CTS, estrechamente relacionados con lo que algunos
autores (Ambrogi, 1999), (Echeverría, 1999) han denominado “giro naturalista” en
Filosofía de la Ciencia, perspectiva que enfatiza la necesidad de respaldar las
consideraciones teóricas con estudios empíricos, con frecuencia, estudios de caso, que
permitan enlazar las consideraciones normativas con hechos y realidades que la
investigación empírica puede ayudar a captar. Es propio también de los Estudios CTS el
abordaje

interdisciplinario

que

permita

las

dimensiones

económicas,

políticas,

ambientales, asociadas a los fenómenos sometidos a investigación. Respaldo empírico y
perspectiva interdisciplinaria favorecen el contacto con la práctica que la Filosofía
Marxista asume como esencia del proyecto filosófico que defiende.
A nuestro juicio tales enfoques son coherentes y fortalecen la perspectiva dialécticomaterialista en la que descansa la presente investigación.

�15

CAPÍTULO I. ESENCIA DE LA RELACIÓN HOMBRE – NATURALEZA – SOCIEDAD

La relación hombre – naturaleza – sociedad como fundamento de la existencia
humana.
La relación del hombre con la naturaleza desde el comienzo mismo de las meditaciones
humanas ha constituido un problema permanente de atención filosófica, que ha influido
en cada época en la manera en que el hombre ha construido una cognición determinada
para fundamentarla. La forma en que esta ha reflejado la postura del hombre con
respecto a la Naturaleza ha delineado en el horizonte de la Filosofía diferentes visiones
que tienen su reflejo en la subjetivización de las relaciones humanas a través de
numerosas “expresiones ideológicas” que encuentran su máxima expresión en la Cultura.
Existen tres formas de relacionarse el hombre con la naturaleza, vinculadas directamente
con su naturaleza psico – biológica social y que identifican, en diferentes niveles, las
formas del intercambio de este con la naturaleza. Nos referimos a las relaciones
biológicas, prácticas y cognoscitivas.
Para el marxismo existen tres tesis básicas para enfocar la relación del hombre con la
naturaleza y que de alguna u otra manera han constituido los ejes temáticos para
conformar una determinada teoría en este campo.
Esta corriente, en primer lugar, considera que el medio geográfico y la población
constituyen condiciones naturales – materiales imprescindibles para la vida social, pero
no determinantes. Sin embargo, nota con interés particular la impronta que dejan en la
cultura de cada grupo humano los factores mencionados, tanto, que es imposible escribir
la historia de cada uno de ellos sin tener en cuenta la influencia de estas condiciones en
su desarrollo ulterior.
En segundo lugar, hace hincapié en significar que si bien estas condiciones influyen sobre
el ritmo de desarrollo de la sociedad, la división social del trabajo y sus fuerzas
productivas, el carácter de estas influencias está determinado por el desarrollo social
alcanzado por cada pueblo en las diferentes etapas de su historia.
En tercer lugar, reconoce la influencia de la sociedad sobre la naturaleza, la cual puede
tener consecuencias positivas o negativas para esta y para el desarrollo de toda la
sociedad.
Estas tesis son especialmente consideradas por C. Marx y F. Engels en la Ideología
Alemana donde dejan bien claro – lo que constituye un punto de partida para
comprender la relación del hombre con la naturaleza: “La primera premisa de toda la
historia humana es naturalmente la existencia de individuos humanos vivientes. El primer
estado [...] es por tanto, la organización corpórea de estos individuos y [...] su
comportamiento hacia el resto de la naturaleza” (Marx &amp; Engels, 1979:19).

�16
La relación del hombre con la naturaleza se puede dividir en tres grandes etapas, que
encierran dos tipos de relaciones, una primera; caracterizada por el dominio de la
naturaleza sobre el hombre y una segunda - a decir del L. Hernández de la Universidad
de la Habana-, “[...] más breve y que llega hasta la actualidad, se caracteriza por el
dominio creciente del hombre sobre el entorno natural” (Hernández, 2005:36).
Se asume como válida la periodización que ofrecen los filósofos rusos V. Kelle y M.
Kovalzon por considerar que se adecua al desarrollo lógico de la historia. Para estos
autores la primera etapa “[…] abarca el período desde la aparición de la especie “Homo
Sapiens” hasta el surgimiento de la agricultura y la ganadería” (Kelle &amp; Kovalzon,
1985:255-256).
Una segunda etapa, es caracterizada por el dominio de la agricultura como forma de
producción. “Esta etapa comienza en el momento que surge la agricultura y la ganadería,
o sea, desde el paso de la economía apropiadora a la productora” (Kelle &amp; Kovalzon,
1985:256).
En estas dos primeras etapas, indudablemente, no se puede hablar de un dominio del
hombre sobre la naturaleza, a pesar de que comienzan el proceso de transformación
activa de esta última por parte de las actividades humanas, aunque aún no tienen un
carácter irreversible, y se producen en localidades muy limitadas. Todo ello facilita que la
propia naturaleza a través de los procesos de autorregulación recomponga los daños
ocasionados, siempre que estos no rebasen esa capacidad de autorregulación.
La llegada de la revolución industrial del siglo XVIII es el inicio de la tercera etapa y con
ella comienza la carrera desenfrenada de dominio del hombre sobre la naturaleza, que
será mayor en la misma medida en que aumenta el conocimiento científico y las
sucesivas revoluciones industriales - que más tarde adquieren la denominación de
revolución científico-técnica resultante de la interacción del binomio ciencia-tecnología -,
que ponen en manos del hombre medios de producción capaces de someter a los
intereses humanos a la naturaleza en un espacio de tiempo increíblemente inferior.
La ciencia y la tecnología al servicio del hombre, en un modelo histórico de sociedad
dominante, han dotado a este de un poder que parece indetenible, dentro de sociedades
marcadas por un egoísmo sin par, donde la obtención de ganancias, sin importar límites
humanos o naturales, se ha convertido en el imperio de la razón.
La revolución industrial, como afirmamos anteriormente, pero, especialmente, la
revolución científico - técnica han cambiado radicalmente todos los paradigmas del
mundo del hombre, en tres direcciones fundamentales. Inicialmente el conocimiento
humano, la vida cotidiana como proceso material de vida, y la vida cotidiana como
proceso espiritual de vida. Para este análisis se asumirán los presupuestos teóricos del
Dr. Carlos Jesús Delgado de la Facultad de Filosofía de la Universidad de la Habana y que
servirán como referencia metodológica para caracterizar la minería.

�17
“El conocimiento humano generado desde la ciencia [...] ha dejado de ser un saber
estrechamente unido a las formas comunitarias de vida, para erigirse en un nuevo...
instrumento de dominación de lo humano y lo natural por el hombre o... por algunos
hombres”. (Delgado, 2004:10).
Es muy valiosa esta referencia del Dr. Carlos J. Delgado para comprender cómo los
grupos de poder, en los países centrales,

los que dominan el desarrollo científico

tecnológico, a su vez, controlan la economía mundial y las formas de construir una
cognición puesta al servicio de las transnacionales que saquean a un mundo cada día
más dependiente de la ciencia y la tecnología. Además, sirve de punto de partida para
entender innumerables manifestaciones asociadas al desarrollo, aparecidas con la
modernidad, donde además el desarrollo científico tecnológico ejerce una influencia
decisiva en los métodos y las formas de hacer ciencia. Un desarrollo que solo está al
alcance de los países más desarrollados (Delgado, 2005:318-319).
Pero la visión tradicional de la ciencia, que había generado la creencia de que todo se
podía resolver con la aplicación de los adelantos científicos y tecnológicos ha comenzado
a quebrarse. Este optimismo llegó a su máxima expresión en la consideración de que la
ciencia y la tecnología tenían un desarrollo autónomo con respecto al control social y a la
interferencia de los gobiernos (Osorio, 2005:3).
Este optimismo inmediatamente comienza a ser cuestionado, situación directamente
relacionada con una serie de desastres vinculados con la ciencia y la tecnología que
provocan la eclosión del movimiento ambientalista en la década de los 60 del siglo XX. La
ciencia pierde su escudo de benefactor incondicional de la humanidad, con la certeza de
que se va haciendo cada día más notoria, la necesidad del control público en ciencia y
tecnología.
Entre los problemas que ocasiona el desarrollo científico tecnológico, a pesar de que este
no es ni remotamente la única causa del mismo, se encuentra el problema ambiental,
análisis a lo cual se dedicará buena parte de esta Tesis doctoral.
“Como proceso material, la vida cotidiana ha sido dotada por la ciencia, de nuevos
instrumentos que potencian las capacidades humanas, cambian la vida de las personas, a
la vez que la hacen dependiente del conocimiento y de los nuevos productos del saber
[...]” (Delgado, 2004:11-12).
Evidentemente,

estos

nuevos

instrumentos

producen

una

percepción

totalmente

diferente de la vida. Se trata no solamente de un cambio en el modo de producir, en la
manera en que el hombre extrae las riquezas a la naturaleza, sino en el cambio de
percepción que significa una relación totalmente dominadora del hombre con relación a
su entorno natural.
Este proceso que día a día va destruyendo las “formas ancestrales del hacer la vida” – a
decir del Dr. Carlos J. Delgado – deja a las comunidades más apegadas a estos saberes

�18
milenarios, muy vinculados a un conocimiento empírico de la naturaleza, en desventaja
ante el empuje homogeneizador de la cultura occidental, que no reconoce otra cultura
más allá de los límites establecidos por sus ideólogos.
En América latina, por ejemplo, estos procesos han desaparecido del continente a
culturas aborígenes con saberes bien arraigados en costumbres ancestrales, primero ante
el conquistador español y portugués y ahora ante los nuevos colonizadores económicos
con sus poderosos medios tecnológicos y su “única cultura”, llevada por los medios de
información y comunicación e impuesta a través de los valores de una monocultura que
impone estilos de vida, espiritualidad y hasta un intelecto que responden a intereses
moldeados a través de una industria cultural apoyada en los grandes medios de
dominación tecnológica que impone la modernidad.
Continuando con la lógica de análisis de los paradigmas impuestos en la modernidad
como consecuencia de la revolución científica – técnica veamos la subversión del mundo
del hombre como proceso espiritual. En este caso “[…] la vida cotidiana se subvierte
mediante la destrucción de las costumbres y la instrumentación de un modo ideológico
único de realización de la vida” (Delgado, 2004:11-12).
A todo ello sería necesario agregar que a partir de la Segunda Guerra Mundial en el
desarrollo científico tecnológico aparece, como resultado del desarrollo de la ciencia, la
técnica y la tecnología, la tecnociencia, un proceso en el cual se imbrican dialécticamente
la ciencia y la tecnología de forma tal que no se puede hablar de avances científicos sin
progresos tecnológicos y viceversa.
Lo interesante en la tecnociencia, es cómo esta actividad modifica los valores científicos
existentes, aunque mantiene otros e incorpora nuevos sistemas de valores. Estos
procesos están conformando una nueva relación del hombre con la naturaleza y consigo
mismo que es imprescindible analizar si realmente deseamos conformar un nuevo saber
ambiental.
El análisis de los valores de la tecnociencia nos lleva a dos importantes trabajos de Javier
Echeverría en los que se exponen criterios coincidentes con el punto de vista e intereses
investigativos del autor de esta tesis. Queda claro, por un lado, que los valores
epistémicos siguen siendo imprescindibles porque las innovaciones y propuestas de la
tecnociencia continúan apoyadas en el conocimiento científico previo. Además, se puede
observar cómo entre los valores de la actividad tecnocientífica se constatan los típicos de
la técnica y la tecnología. Por lo regular son los valores propios de los sistemas
tecnológicos tales como eficiencia, eficacia, aplicabilidad y otros (Echeverría, 2001b:224225).
Pero el desarrollo tecnocientífico ha suscitado la aparición de sistemas de valores
asociados a la tecnociencia como resultado del impacto de las nuevas tecnologías en la
vida cotidiana. Estas han provocado una seria reflexión sobre los riesgos asociados a los

�19
nuevos sistemas tecnológicos. Si en la modernidad existía la creencia que el desarrollo
científico crearía herramientas suficientes para predecir el curso del desarrollo de las
tecnologías sobre la sociedad, hoy, este paradigma ha sido quebrado ante la
imposibilidad total de predicción de tales desarrollos y la ocurrencia de catástrofes que
fueron imposibles de predecir.
De mucha importancia para comprender en su totalidad la relación hombre – naturaleza
– sociedad es analizar cómo la tecnociencia esta subvirtiendo, a su vez, los valores
tradicionales de las comunidades y creando otros que rompen las formas tradicionales
del hombre relacionarse con la naturaleza, con otros hombres y consigo mismo. Nos
estamos refiriendo a cómo se han subvertido los valores de la intimidad, la privacidad,
las relaciones familiares y comunitarias entre otros valores que provocan profundas
contradicciones éticas en el seno de la sociedad (Echeverría, 2001b:225-226).
Comprender estos procesos es vital para llegar a un planteamiento más acorde con la
verdad histórica acerca del carácter del problema ambiental como manifestación de una
relación entre una determinada cultura y la naturaleza.
1.2. La relación hombre - naturaleza – sociedad en la modernidad.
La comprensión del problema ambiental parte de la necesidad de reconocer la visión
reductora que sobre la naturaleza poseía la racionalidad clásica y la urgencia de superarla
como una vía para producir un nuevo saber ambiental. En primer lugar, la naturaleza
era vista por el hombre como un objeto de apropiación de bienes, como la fuente inicial
de todas las riquezas humanas que adquiría valor únicamente en su intercambio con el
hombre y como fruto del trabajo humano. La naturaleza estaba ahí para ser utilizada,
siempre que se necesitara por parte de los hombres, como una fuente inagotable de
riquezas.
En segundo lugar, en la modernidad - a diferencia de los antiguos que consideraban que
el hombre era capaz de aprender de la naturaleza -, la naturaleza es simplemente un
objeto del conocimiento humano que el hombre somete a través de los instrumentos
proporcionados por el conocimiento.
Con la modernidad “surge la ciencia moderna y se institucionaliza una racionalidad
económica dominadora, que implica el incremento de la eficiencia productiva y sustituye
los procesos mecánicos por la cientificidad de los procesos productivos”. (Valdés,
2004a:234). La ciencia tiene como función dotar al hombre de todo lo que necesita para
vivir, de proporcionarle un conocimiento que genere todos los recursos que se necesitan
para extraer de la naturaleza las riquezas imprescindibles para producir y reproducir su
vida.
“Desde Bacón – afirma F. Capra – el objetivo de la ciencia ha sido el conocimiento de lo
que puede usarse para dominar y controlar la naturaleza, y hoy tanto la ciencia como la

�20
tecnología son utilizadas predominantemente para propósitos que son profundamente
antiecológicos” (Capra, 1999:51).
En tercer lugar, uno de los rasgos más distintivos de la modernidad es la imposición de
un desarrollo científico – técnico creador de tecnologías, en el que por encima de
cualquier cualidad que se le pueda atribuir, se impone una: la posesión de una
racionalidad instrumental que tiene como único fin la búsqueda de la eficiencia en sí
misma. Por cierto, un indicador elemental de competitividad en la modernidad, en el cual
sólo triunfan aquellas tecnologías que demuestran un alto nivel de eficiencia, por encima
de indicadores históricos sociales y culturales, tales como el enfrentamiento a tecnologías
tradicionales o considerables niveles de contaminación ambiental, especialmente, cuando
son transferidas o impuestas por transnacionales en países donde existen legislaciones
ambientales permisivas de prácticas agresoras del medio ambiente que saquean fuentes
de valiosos recursos nacionales.
Este desarrollo, como se señaló anteriormente, después de la Segunda Guerra Mundial
adquiere una nueva connotación, al ser el resultado de una imbricación entre ciencia y
tecnología que trae como consecuencia que este desarrollo pase a conocerse, por las
características propias de los procesos tecnológicos que origina, como tecnociencia.
La visión de la naturaleza, de la racionalidad clásica, se formó a partir de la idea de un
conocimiento dicotómico entre la naturaleza y el conocimiento humano, donde el
primero, como ya analizamos con anterioridad tiene la obligación de conocer a la
segunda con la finalidad práctica de dominarla.
La naturaleza estaba privada de valor en sí misma, esta solamente adquiría sentido de
valor en su interacción con el hombre, como objeto de satisfacción de necesidades
humanas. En la racionalidad clásica existía una delimitación, en su relación con la
naturaleza, entre el mundo cognitivo y el valorativo del sujeto, entre la cognición y la
moral.
Lamentablemente esta concepción estuvo influida por el positivismo lógico que es el
responsable de la existencia de una visión que separa a la ciencia del contexto político,
social y moral donde ella tiene lugar y que es superada con posterioridad por otras
corrientes de pensamiento entre la cual se encuentran los estudios en Ciencia, Tecnología
y Sociedad (CTS). Esta tradición ve el desarrollo de la ciencia y la tecnología como
procesos sociales, asignándoles valores particulares a las condicionantes socio políticas
en la cuales se desarrolla.
De tal forma la modernidad completa un “[…] concepto empobrecido de la naturaleza
como un mundo de relaciones simples comprensibles para el hombre y asimilables en sus
sistemas productivos” (Delgado, 2004:52-53).
Esta visión de la naturaleza ha primado en toda la modernidad y es, en buena medida, la
responsable del surgimiento de corrientes de pensamiento que parten de la idea de que

�21
el hombre es capaz de reparar cualquier daño ocasionado a la naturaleza, a través del
uso de la ciencia y la tecnología. La ciencia con su capacidad sin límites de revelar todos
los secretos de la naturaleza y la tecnología con el poder de resolver cualquier
“desequilibrio” ocurrido en el curso totalmente predecible de las acciones humanas.
Así existen numerosas formas de evaluaciones de impacto ambiental (EIA), en sus
variantes de antes o después de ocurrir el daño ambiental, que se basan en esta
concepción dicotómica de la naturaleza y la sociedad, las que al parecer son dos
entidades que no tienen ninguna relación la una con la otra. El hombre con sus
poderosos medios tecnológicos posee la capacidad absoluta, amén de su poder de
expresar los impactos ambientales en categorías, de “parchear” a la naturaleza de la
misma manera en que puede corregir los desniveles que se producen en las autopistas
de las ciudades.
1.3. El problema ambiental.
Con la aparición de las ideas marxistas la mayoría de estas limitaciones encuentran una
respuesta lógica. Los fundadores de esta doctrina, ven en las relaciones entre clases
sociales las motivaciones fundacionales de una actitud determinada del hombre hacia la
naturaleza. A través del análisis sistémico, el marxismo fundamenta la interacción entre
los

elementos

naturales

y

sociales

que

concretan

relaciones

medioambientales

específicas. Es el lugar que ocupa una clase social en un sistema de producción concreto
y su relación con los medios de producción lo que determina una actitud racional o
irracional ante el uso de los recursos naturales, es decir, se trata de intereses clasistas
los que están detrás de dichas relaciones.
El descubrimiento de la concepción materialista de la historia, la cual tiene como tesis
“[...] que la producción, y con ella el intercambio de productos, es la base de todo orden
social; de que en todas las sociedades que desfilan por la historia, la distribución de los
productos, [...] la división social en clases o estamentos se rige por lo que se produce y
cómo se produce y por el modo de intercambiar lo producido” (Engels, 1978:325). Esta
producción y reproducción se produce en dos sentidos diferentes, como producción y
reproducción de las condiciones materiales en que se produce la vida humana y los
instrumentos de producción con que esta se realiza y como producción del hombre
mismo, es decir la continuidad de la especie humana y lo que ello significa para la
producción de bienes materiales. Esta explicación la ofrece el marxismo de forma genial
en sus obras más selectas entre las que podemos citar, “El Capital”, “Dialéctica de la
Naturaleza” y “El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre”.
Un elemento notorio aportado por el marxismo fue el poder conjugar todos los aportes
anteriores en una explicación materialista de la influencia de los factores naturales en el
desarrollo de la sociedad y la relación de esta con la naturaleza, ofreciendo una visión

�22
sistémica de la relación dialéctica entre la producción de bienes materiales y las
condiciones naturales.
En “El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre” aparecen ideas
sustantivas de la concepción marxista de la relación del hombre con la naturaleza que
resultan útiles para poder fundamentar los presupuestos teóricos que se defienden. En
primer lugar el reconocimiento de que el “trabajo es la fuente de toda riqueza” (Engels,
1975b:213), la que reconoce como la “condición básica y fundamental de toda la vida
humana” (Engels, 1975b:213).
Para el marxismo esta bien claro que el trabajo es un proceso de intercambio entre el
hombre y la naturaleza, en que el primero a través de la utilización de instrumentos de
trabajo obtiene de la segunda las riquezas que necesita para producir y reproducir las
condiciones de la producción de bienes materiales y su propia vida. Mediante dichas
acciones el hombre media, regula y controla el metabolismo entre él y la naturaleza.
En el capítulo V de “El Capital”, Carlos Marx aporta una idea genial a la comprensión de
esta problemática al dejar definido que “El trabajo es, en primer término, un proceso
entre la naturaleza y el hombre, proceso en que éste realiza, regula y controla mediante
su propia acción su intercambio de materias primas con la naturaleza” (Marx,
1973b:139). Esta constituye una idea de gran valor para la explicación científica de la
relación del hombre con la naturaleza, especialmente para comprender la influencia de
los factores naturales en el proceso de producción.
En esta misma dirección el marxismo aporta una perspectiva dialéctico – materialista de
la comprensión de las relaciones entre el hombre y la naturaleza, con frecuencia olvidada
en los trabajos actuales o presentados bajo otra terminología. “En la naturaleza nada
ocurre de forma aislada. Cada fenómeno afecta a otro y es, a su vez, influenciado por
éste” (Engels, 1975b:223), premisa que es muy útil para analizar la interacción entre los
factores naturales y sociales en el medio ambiente y entre los diferentes ecosistemas que
se encuentran en una región específica y la actuación de los hombres ante las agresiones
que los desequilibran. Esta visión es orientadora en el análisis de la sustentabilidad.
Una premisa que constituye la base del análisis de la relación dialéctica del hombre con
la naturaleza, consiste en comprender la interrelación entre los impactos que producen
las actividades humanas en la naturaleza y las consecuencias de estas para el ulterior
desarrollo de la sociedad. La idea presente en F. Engels acerca de que el hombre “[…]
modifica la naturaleza y la obliga a servirle, la domina […]” (Engels, 1975b:225), y que
“[…] después de cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza […]”
(Engels, 1975b:225), da una interpretación del tipo de relación que prima entre ambos
elementos del medio ambiente.
Algo muy notable en este análisis nos lo recuerda el propio Engels en la obra citada y que
debe constituir la base metodológica de solución del problema científico que se plantea

�23
en esta tesis, y es el hecho de ver al hombre dentro de la naturaleza, como un elemento
que no se encuentra separado de ella, en tanto que él no es “alguien situado fuera de la
naturaleza, sino que nosotros, por nuestra carne, nuestra sangre y nuestro cerebro,
pertenecemos a la naturaleza, nos encontramos en su seno” (Engels, 1975b:226). Este
planteamiento teórico del marxismo a la luz de la concepción materialista de la historia
rompe, con toda intención, el intento de separar en el análisis de los acontecimientos
históricos los elementos sociales de los naturales, cualquier punto de reflexión fuera de
esta perspectiva entra dentro de los paradigmas del pensamiento lineal, que con
frecuencia es posible encontrar en la literatura sobre el tema.
El marxismo al descubrir las causas materiales del desarrollo social demuestra que la
vida es una de las formas del movimiento de la materia, cualitativamente superior y que
el hombre, como se ha dicho con anterioridad es una parte de la naturaleza, resultado
del desarrollo de esta y de sus relaciones sociales. Esta tesis tiene como hilo conductor la
unidad material del mundo, principio que une en torno a lo natural y lo social en la
comprensión materialista de la historia la explicación de la relación hombre – naturaleza
– sociedad.
Estos aportes del marxismo al esclarecimiento de la relación dialéctica entre el hombre y
la naturaleza constituyen el punto de partida para comprender todo lo relacionado con la
aparición de modelos de desarrollo, su orientación socio – clasista y la lógica de lo que
se conoce como problema ambiental.
Llegado a este nivel de análisis nos encontramos con la necesidad de buscar una nueva
imagen de la explicación de la relación naturaleza –sociedad cuestionadora de los
modelos de desarrollo apoyados en la visión impuesta por la racionalidad clásica.
En dicho contexto adquiere relevancia teórica el planteamiento del Dr. Carlos J. Delgado
cuando define el problema ambiental “a partir de la interacción de dos elementos –
“Cultura” y “Naturaleza” -, que al ponerse en contacto práctico forman una unidad. La
transformación resultante, - no deseada en sus consecuencias a largo plazo -, es lo que
llamamos problema ambiental” (Delgado, 2004:124-125).
La explicación de la naturaleza del problema ambiental, punto de partida para
comprender la esencia del mismo y referencia para encontrar una solución a las
contradicciones surgidas como consecuencia de la aparición de tecnologías y prácticas
productivas

destructoras

de

la

naturaleza

la

encontramos

en

los

presupuestos

metodológicos del holismo ambiental.
1.4. El holismo ambiental.
El término holismo fue introducido por Jan Smuts en su obra “Holism and Evolution”
publicada en Londres en 1926. Esta concepción parte de la idea de que el todo y las
partes se influyen y determinan recíprocamente.

�24
En esencia, el planteamiento del análisis holístico considera que “La idea del todo y la
totalidad no debería por lo tanto limitarse al dominio biológico, abarca las sustancias
inorgánicas y las más elevadas manifestaciones del espíritu humano” (Smuts, 1999:281).
El holismo es el resultado de la quiebra del sistema de valores que constituye la base de
nuestra cultura, el cual se formula en sus líneas generales en los siglos XVI y XVII. Entre
1500 y 1700 hubo un cambio radical en la forma en que los humanos se representaban
el mundo circundante y en su manera global de pensar. La nueva mentalidad y la nueva
percepción del cosmos otorgaron a la civilización occidental los productos característicos
de la era moderna.
Antes del 1500 el criterio dominante en Europa y en otras civilizaciones era orgánico. Ello
era el resultado de la forma de vivir de las personas en pequeñas comunidades unidas
experimentando a la naturaleza en términos de relaciones orgánicas, caracterizadas por
la dependencia de fenómenos materiales y espirituales de subordinación de las
necesidades individuales a las de la comunidad. El marco científico de este criterio
universal descansaba sobre dos autoridades: Aristóteles y la Iglesia.
En el siglo XVII Tomás de Aquino combinó el sistema global aristotélico de la naturaleza
con la teología y la ética cristianas y de esta forma, estableció el marco conceptual que
sería incuestionable a lo largo de la Edad Media.
El punto de vista medieval sufre un cambio radical en los siglos XVI y XVII. Se sustituye
la noción del universo orgánico, vivo, espiritual por la del mundo como máquina y la
máquina universal se erigió como paradigma dominante en la era moderna. Dicha
evolución tiene su base en los nuevos descubrimientos revolucionarios en la física y la
astronomía que tienen su máxima expresión en los logros de Copérnico, Galileo y
Newton.
La ciencia del siglo XVII institucionaliza un nuevo método de investigación, defendido con
toda fuerza por Francis Bacón, que implicaba la descripción matemática de la naturaleza
y el método analítico de razonamiento ideado por Descartes.
El espíritu baconiano que puso en marcha el método empírico tenía como fin someter a la
naturaleza a través de la ciencia, que debía ofrecer al hombre un tipo de conocimiento
que le permitiera el dominio absoluto de los secretos de esta.
El antiguo concepto de la tierra como madre nutriente fue totalmente transformado en
los escritos de Francis Bacón, y desapareció completamente cuando la revolución
científica procedió a reemplazar la concepción orgánica de la naturaleza con el paradigma
del mundo como máquina.
A diferencia de la concepción cartesiana maquinista del mundo, el criterio universal que
emerge de la física moderna puede caracterizarse como orgánico, holístico y ecológico.
También, por la forma en que analiza las interrelaciones entre el mundo orgánico e

�25
inorgánico; el humano y no humano, podría denominarse concepción de sistemas, en el
sentido de la teoría general de los sistemas.
El holismo viene a constituir una metodología para explicar las interrelaciones existentes
entre los diferentes componentes del universo, en la misma medida que rechaza
cualquier explicación mecanicista en el funcionamiento del mismo. Esta concepción parte
de la explicación de la relación existente entre el todo y las partes, en la cual el todo no
es una mera suma de sus partes, sino que en su interior se produce una interacción
entre los componentes internos de la estructura de ese todo, que además, son
dinámicos, evolutivos y creativos.
En la visión holística del universo la acción externa entre los cuerpos, es decir la
influencia que ejercen unas entidades sobre otras encuentra su explicación lógica a partir
del análisis de esas influencias sobre los todos internos de cada objeto o fenómeno. De
esta forma cada uno de ellos se representa por las interacciones creativas que se
producen entre los componentes internos y la acción externa.
El holismo ambientalista viene a dar respuesta a un sinnúmero de interrogantes que
hasta entonces no permitían la comprensión del problema ambiental, de gran
complejidad, tanto en su definición, como en la explicación del cambio ambiental.
Esta complejidad se puede apreciar a través de varios momentos, en primer lugar, en la
interacción de las variables sociales y biofísicas en el problema ambiental. En segundo
lugar, la cuestión de la definición del medio ambiente y el cambio medioambiental
presupone el dilema de conceptuar el entorno biofísico en términos socio-psicológicos,
simbólicos, social-construccionista o perceptivos frente a un concepto altamente material
u objetivista del entorno como fuente de recursos, como un conjunto de sistemas que
proporcionan al ecosistema servicios y lugares para el desarrollo de la vida humana.
Este planteamiento nos lleva directamente a la valoración de la conciencia y el
comportamiento ambiental que son el resultado de la interacción de numerosas variables
entre las cuales podemos mencionar: conocimiento, valores relacionados con el medio
ambiente, estados jerarquizados de la conciencia medioambiental y los intereses
económicos y políticos.
El problema ambiental es, además, no solamente un estado no deseado de cosas, es el
resultado de una determinada percepción de lo ambiental a partir de construcciones
preestablecidas por las comunidades humanas, de ahí que este no se pueda conceptuar
como

un

problema

homogéneo,

sino,

todo

lo

contrario,

el

comportamiento

medioambiental es totalmente heterogéneo tanto individualmente como colectivamente.
En ello influyen numerosos factores que se revelan en la vida cotidiana entre los cuales
un papel esencial le corresponde a los factores culturales y a los valores tradicionales de
las comunidades y los individuos.

�26
Las variables conocimiento y valores tienen una gran importancia en la explicación del
problema ambiental. Entender la relación existente entre lo cognitivo y lo valorativo
permite,

en

primer

“comportamiento

lugar,

explicar

medioambiental”,

la

relación

“conciencia

existente

entre

medioambiental”

y

las

variables

“conocimiento

medioambiental”. Este asunto, que a primera vista nos parece sencillo si se asume como
válido el presupuesto de que un mayor conocimiento medioambiental produce mayor
conciencia ambiental y lógicamente esto es a su vez el principio de un comportamiento
medioambiental racional o positivo hacia la naturaleza, es mucho más complejo cuando
en

la

práctica

otras

variables

políticas,

económicas

o

culturales

producen

un

comportamiento que no se corresponde con lo esperado.
Este es otro momento de la complejidad del problema ambiental. Por esto se considera
absolutamente válida la consideración del Dr. C Carlos J. Delgado cuando afirma
textualmente: “[...] es un problema que no puede estudiarse al margen del hombre y de
espaldas a la sociedad humana, a la cultura. Sin la acción subjetiva del hombre este
problema

no

comprender

existiría”

(Delgado,

comportamientos

2004:125).

medioambientales

Esta
que

perspectiva
desde

la

es

valiosa

para

homogeneización

dominadora de la cultura occidental presenta como antiecológicas prácticas productivas
milenarias de culturas autóctonas aborígenes, sencillamente, porque no entran en sus
patrones culturales.
¿Cómo definir entonces el problema ambiental? Para hacerlo retomaremos la lógica de
análisis de este autor en otra obra cuando dice: “La médula del asunto no está en que el
hombre dañe a la Naturaleza. Ella radica en que el hombre, desde sus valores —entre los
que está incluido el conocimiento—, se ha enfrascado desde hace mucho tiempo en un
modelo cultural de producción de entorno, destructivo” (Delgado, 2005:325). Para esta
perspectiva de análisis el conocimiento medioambiental tiene un carácter profundamente
social, pues, teniendo en cuenta que los valores son el resultado de relaciones sociales
que tienen lugar en un entorno, a su vez, donde influyen diferentes variables entre las
cuales se puede hacer notar la ciencia, la cultura, la ideología, la política, la tecnología y
otras de tipo material y espiritual que configuran un problema que no puede ser
conceptuado de forma lineal.
Las ciencias sociales, por la misma complejidad del problema ambiental y la necesidad de
producir una nueva racionalidad social ambiental que se construye a partir “[...] de un
conjunto de reglas, normas, teorías, conceptos, intereses, valores, instrumentos,
métodos y técnicas de producción dentro de la relación naturaleza-sociedad [...]”
(Valdés, 2004a:237), tienen un lugar preponderante. En la formación de esa racionalidad
social ambiental, la ética ambiental representa un momento de primer orden que
terminaría por producir un tipo de conocimiento que identificará el lugar del hombre en el

�27
medio ambiente a partir del análisis de los valores que rigen su comportamiento
medioambiental, dentro de una comunidad moral concreta.
Por otra parte, el problema del desarrollo sustentable y la asunción de cualquier
paradigma de desarrollo socioeconómico pasan por la óptica de las relaciones inter e
intrageneracionales, lo cual constituye un campo de acción de la ética y es precisamente
uno de los objetivos de esta tesis, el análisis de la sustentabilidad.

1.5. La ética medio ambiental y el medio ambiente.
La existencia del problema ambiental y su manifestación más sensible: la crisis ecológica,
han planteado diferentes vías de solución a las ciencias que se han empeñado, entre
estas, las sociales, en proponer diferentes caminos. Existen numerosos presupuestos
teóricos para enfrentar este problema, entre los cuales nos encontramos con la difundida
y poco creíble idea de que más ciencia y más tecnología producirán definitivamente la
salida de la crisis. Están otras consideraciones que giran alrededor de la inevitabilidad de
estas como una manifestación natural de la relación del hombre con la naturaleza.
Lo real, sin embargo, aún esta por resolverse y al considerar como válido el presupuesto
de que el problema ambiental es la manifestación de una relación, resultado de un tipo
específico de intercambio del hombre con la naturaleza, de una subjetividad concreta:
una de sus vías de solución, evidentemente, gira alrededor de la actitud del hombre ante
la naturaleza. En este sentido la reflexión nos lleva directamente al planteamiento de una
determinada ética ecológica que se convierta en el punto de partida para el surgimiento
de una conciencia medioambiental que sirva de referencia cognitiva – valorativa para la
formación de un comportamiento medioambiental socialmente responsable.
En la historia del tratamiento de los problemas medioambientales existen numerosos
hitos que conducen al surgimiento de una ética ecológica a los cuales nos referiremos por
su importancia seminal en la formación de esta y por sus aportes en la comprensión del
problema ambiental.
Los argumentos para la preservación del mundo natural no humano, que se convierte en
el aparente sujeto de la ética ambiental han adoptado diferentes formas como se afirmó
anteriormente. Estos argumentos, en sentido general, se pueden dividir en dos grandes
grupos,

en lo que parece coinciden la mayoría de los especialistas: están los que

defienden la preservación por razones centradas en lo humano, es decir, preservar el
mundo natural no humano por sus cualidades para el mantenimiento de la vida
propiamente humana, y los que defienden el derecho de la existencia del mundo natural
no humano independientemente de sus valores para el mantenimiento de las
comunidades humanas.

�28
Esta división corresponde a la que existe entre la ecología superficial y la ecología
profunda o ecolatría planteada por primera vez por el filosofo noruego Arne Naess en una
conferencia celebrada en 1972 en Bucarest y que se ha convertido en uno de los debates
más interesantes entre los filósofos que se dedican al análisis de las relaciones sociales
surgidas como consecuencia del problema ambiental y la crisis ecológica contemporánea.
Arne Naess ha sido el primero en plantearse las diferencias existentes entre el
movimiento ecológico superficial que tiene como objetivos centrales la lucha contra la
contaminación y el agotamiento de los recursos y el movimiento ecológico profundo que
tiene como base el cuestionamiento a los principios ontológicos que rigen la relación del
hombre con la naturaleza. De este proceso surgen nuevos principios que tienen un
mensaje de metateoría en su intento de producir una nueva mentalidad en el
comportamiento medioambiental del hombre.
Lo más interesante de estos principios ( Negación de la imagen del hombre en el entorno
a favor de la imagen relacional de ámbito global, igualitarismo biosférico, diversidad y
simbiosis, postura anticlasista, lucha contra la contaminación y el agotamiento de los
recursos, complejidad no complicación,

autonomía local y descentralización) es que

plantean un sistema de valores diferentes para los movimientos ecológicos, los
trabajadores ecológicos y todos los actores sociales implicados en la relación del hombre
con la naturaleza. Todo parece indicar que la solución definitiva, no emergente al
problema ambiental, es de tipo axiológica.
Lo más importante de la ecología profunda es, sin embargo, su cuestionamiento al
industrialismo, el cual consideran que no puede existir por mucho tiempo y la necesidad
de desarrollar un modelo de vida en comunidad con la naturaleza.
Pero no es Arne Naess sino Aldo Leopold, un naturalista y director de un coto americano,
el primero en plantearse una ética para el medio ambiente. El núcleo duro de su
planteamiento consiste en la necesidad de lo que él llama ética de la tierra que va mucho
más allá de plantearse una ética para los animales – que también produjo interesantes
reflexiones filosóficas en torno al derecho de los animales que tienen su máxima
expresión en la obra de Tom Reagan “The Case for Animal Right” - y las plantas, para
incluir también el medio ambiente no viviente.
El planteamiento de Leopold que se convierte en una inspiración para todo el movimiento
verde se fundamenta en el hecho de que “[…] hasta ahora no existe una ética que tenga
que ver con la relación del hombre con la tierra y los animales y las plantas que crecen
en ella” (Leopold, 1999:262).
En su obra “A Sand County Almanac” Leopold no busca prevenir el actual uso de los
recursos naturales por el hombre como tampoco pretende detener la devastación de los
suelos y el proceso progresivo de destrucción del hábitat de las especies que viven en la
tierra, su intención es reclamar el “derecho a seguir existiendo en su estado natural”

�29
(Leopold,

1999:262).

La

ética

de

la

tierra

que

esta

buscando

el

naturalista

norteamericano tiene como propósito fundamentar una nueva relación del hombre con la
naturaleza de conquistador “a sencillo miembro y ciudadano suyo” (Leopold, 1999:262).
Nuevamente aparece el tema de la necesidad de formar un sistema de valores que
fundamente una relación que reconozca los valores intrínsecos de la naturaleza, más allá
de su canonizada función utilitaria como eterna fuente de riquezas para el reino humano,
la visión clásica de la modernidad. Esta visión se puede considerar como fundacional para
los intentos posteriores de fundamentar una ética ambiental.
Un hito en este camino hacia la definición de una ética ambiental lo constituye, a pesar
de ser una propuesta que parece ingenua por su escasa fundamentación teórica, la obra
de Tom Reagan “The Case for Animal Right”, en la que defiende el derecho de los
animales. Para Reagan los animales tienen “[…] percepción, memoria, deseo, creencia,
conciencia de sí mismo, intención, sentimiento del futuro” (Reagan, 1999:258). Estos
constituyen “atributos de la vida mental de los animales mamíferos normales a partir de
un año” (Reagan, 1999:258) que los convierte en tributarios de derechos morales entre
los que este autor reclama el derecho a ser tratados con respeto, a partir de los valores
innatos que ellos poseen. Evidentemente el asunto se trata en el reconocimiento de
valores más allá de las propiedades utilitarias que estos animales mamíferos puedan
tener para la vida humana.
Por su parte, el ecofeminismo como parte del movimiento ambiental ofrece una visión del
problema desde la óptica de la participación de la mujer como grupo social
independiente, que sólo persigue el legítimo reconocimiento de la sociedad, con un punto
de vista que parte de identificar las causas de la explotación de la mujer con las que
ocasionan la degradación de la naturaleza. Por muchos años, por las funciones que le ha
otorgado la sociedad, las mujeres se han visto asociadas a la naturaleza. Las mujeres
desarrollan un “[…] trabajo natural, que se centra en las necesidades físicas humanas
[...] Nos hemos hecho cargo de lo cotidiano para que el hombre pudiera salir a
“adentrarse en el mundo”, a crear y decretar formas de explotar a la naturaleza […]”
(Plant, 1999:113).
El ecofeminismo no es un movimiento por la liberación de la mujer, como muchos
pretenden plantear, su importancia va más allá de llevar a las mujeres a su justo lugar
en la sociedad, al llamar la atención sobre cuestiones cardinales del movimiento
medioambiental. Y es que “Los medioambientalistas, advirtiéndonos de las consecuencias
irreversibles de la continua explotación ambiental, están desarrollando un ética ambiental
resaltando las interconexiones entre las personas y la naturaleza” (Merchant, 1999:285).
Se trata, en sí, de un movimiento de lucha porque los valores de los hombre y las
mujeres se consideren por igual; sin alineaciones ni prejuicios de ningún tipo, con el que
no se persigue “[…] que las mujeres sigan conservando el monopolio sobre sus valores,

�30
sino de que ambos participen en los valores que, tradicionalmente, se distribuían en
función del sexo, es la participación real de todos los miembros de la sociedad en todos
los aspectos del entorno social” (Valdés, 2005b:75).
La ecología social, surgida al calor del movimiento medioambiental es una referencia
obligada en esta reseña de los hitos que condujeron la filosofía a la necesaria y urgente
ética ambiental.
La ecología social, a diferencia de las demás formas adquiridas por los movimientos
medioambientales intenta ir a las bases de la dominación del hombre sobre la naturaleza
con la convicción de que las mismas causas que provocan la dominación del hombre por
el hombre y de otras formas de dominación actúan como causas de la degradación
ambiental.
Para los ecólogos sociales el problema consiste en buscar “[…] la libertad no solo en la
fábrica, sino también en la familia, no sólo en los aspectos materiales de la vida, sino
también en los espirituales” (Bookchin, 1999:71). Además de existir conciencia de la
necesidad de cambios profundos en el movimiento ecologista dirigidos a formar “[…] una
sensibilidad, una estructura y una estrategia para el cambio social antijerárquicas y de no
dominación, podrá conservar su misma identidad como voz para un nuevo equilibrio
entre la humanidad y la naturaleza y su objetivo de una sociedad verdaderamente
ecológica” (Bookchin, 1999:71).
La importancia de esta variante del movimiento ambiental consiste en el llamado que
realiza a diferenciar los objetivos de la ecología social y el movimiento ambientalista con
los de un medioambientalismo que continúa reflejando la lógica instrumental de la
modernidad promoviendo nuevas técnicas, tecnología y prácticas productivas que
solamente persiguen convertir a la naturaleza en un lugar más habitable, garantizando
un tipo de sociedad que mantendrá el desarrollo por otras vías. Es, sencillamente - en
palabras de Murray Bookchin – un tipo de ingeniería ambiental que, ni remotamente, se
cuestiona los modos actuales de dominación del hombre sobre la naturaleza.
Evidentemente, tanto la ética de la tierra, la ecología profunda, el ecofeminismo, el
reclamo del derecho de los animales, y la ecología social promueven un nuevo tipo de
saber ambiental y una ética ecológica que ponga énfasis en el respeto al mundo no
humano en una sociedad donde sea posible establecer formas de convivencia que no
generen alienación para ninguno de los grupos sociales que participan y los demás
elementos del medio ambiente. La eliminación de prácticas enajenantes será la condición
para la formación de un nuevo comportamiento medioambiental.
Existen diferentes conceptos de lo que se entiende por ética ambiental los cuales fueron
analizados por la Dra. C. Célida Valdés Menocal de la Universidad de la Habana que
resume un acercamiento bastante exacto a la temática. Su panorámica va desde Aldo
Leopold (1887 - 1948), el Premio Nóbel de la Paz, Albert Scheweitzer (1875 - 1965),

�31
varios autores latinoamericanos entre los que se incluye al mexicano Enrique Leff para,
finalmente, ofrecer su propia definición (Valdés, 2005c).
Por ética ambiental define la Profesora de la Universidad de la Habana a “[…] una rama
de la Ética Aplicada que conduce autocríticamente a la formación de normas, principios y
valores dirigidos a respetar, conservar y proteger la naturaleza” (Valdés, 2005c:101). Se
asume como válida tal definición porque se considera que permite reflejar el mundo
espiritual del sujeto y objetiviza su intercambio con la naturaleza y la sociedad.
La creación de una ética ambiental es importante en la misma medida que necesitamos
fundamentar la relación del hombre con la naturaleza a partir de valores que deben ser
formados desde las más tempranas edades y por diferentes vías en todos los ciudadanos
que habitan el planeta. Estos valores tienen, lógicamente, que tener en cuenta las
actividades que desarrollan los individuos en un espacio histórico concreto. Ellos tienen,
en las circunstancias de la crisis ecológica actual, una importancia sin precedentes si se
convierten en normas y principios del comportamiento ambiental que respete los valores
intrínsecos del mundo no humano con el cual interactúa el hombre.
En este proceso adquieren una importancia, los códigos de ética de las diferentes
profesiones, ellos establecen una ética en la actuación del sujeto con otros sujetos de su
grupo, con la sociedad y la naturaleza. La ética del profesional implica: la actitud ante su
actividad laboral, las cualidades propias de su personalidad, función social (influencia y
resultados de su actividad), respuestas ante las exigencias sociales, relaciones con su
colectivo laboral; con otros profesionales y con los usuarios, la asunción de normas,
valores y principios de su tiempo y clase (Miranda &amp; Ruiz, 1999:299).
Estos códigos son un momento de la concreción de una cultura ambiental que tiene como
objetivo la formación de una racionalidad ambiental que incluye los siguientes procesos
definidos por el ecólogo mexicano Enrique Leff y que por su importancia para las
proposiciones abordadas más adelante se citan textualmente.
Primeramente, se habla de el “establecimiento del marco axiológico de una “ética
ambiental” donde se forjan los principios morales que legitiman las conductas
individuales y el comportamiento social frente a la naturaleza, el ambiente y el uso de los
recursos naturales” (Leff, 2005b:86).
En segundo lugar, “La construcción de una teoría ambiental, por medio de la
transformación de los conceptos, técnicas e instrumentos para conducir los procesos
socioeconómicos hacia estilos de desarrollo sustentables” (Leff, 2005b:86).
Y en tercer lugar, “La movilización de diferentes grupos sociales y la puesta en práctica
de proyectos de gestión ambiental participativa, fundados en los principios y objetivos
del ambientalismo” (Leff, 2005b:87).
Todo el análisis que realizaremos en el siguiente epígrafe y la lógica de la tesis esta
dirigida a la construcción de una racionalidad ambiental para la minería que tiene en

�32
cuenta los pasos anteriores y que la considera como “[…] el resultado de un conjunto de
reglas, normas, teorías, conceptos, intereses, valores, instrumentos, métodos y técnicas
de producción dentro de la relación naturaleza – sociedad [...]” (Valdés, 2004a:237).
Resumiendo, se puede afirmar que la lógica instrumental impuesta por la modernidad
condicionó un modo dicotómico de entender la relación del hombre con la naturaleza, a
partir de un concepto estrecho de esta última, que reclama de un nuevo saber ambiental
si realmente se desea construir un paradigma donde la naturaleza no sea únicamente un
objeto de conocimiento y satisfacción de las necesidades humanas.
Este nuevo saber tiene que construirse desde un modo sistémico de ver las relaciones
ambientales que, en este caso, se propone como vía de comprensión de dicho proceso el
holismo ambientalista que facilita ver la relación hombre – naturaleza – sociedad como
un todo único que supera la visión mecanicista y orgánica que impuso la razón clásica.
Además facilita la comprensión del problema ambiental “[…] a partir de la interacción de
dos elementos – “Cultura” y “Naturaleza” -, que al ponerse en contacto práctico forman
una unidad. La transformación resultante – no deseada en sus consecuencias a largo
plazo -, es lo que llamamos problema ambiental” (Delgado, 2005:125). Esta es una
relación que servirá de referencia metodológica para comprender, en su esencia, las
relaciones causales del desarrollo sustentable.
Relaciones que transitan por la actuación de hombres concretos que en su accionar
individual ponen de manifiesto una ética determinada resultante de complejas relaciones
sociales que constituyen, en última instancia, expresión de relaciones socio clasitas y de
un accionar que determinará un comportamiento ambientalmente responsable o no ante
la naturaleza, contenido medular del concepto desarrollo sustentable.

CAPÍTULO II. EL CONCEPTO DESARROLLO SUSTENTABLE
2.1. Surgimiento del concepto desarrollo sustentable.
La gran mayoría de los científicos y la

opinión pública especializada,

en general,

considera como una referencia en el despegue de las preocupaciones por el tema de los
estilos de desarrollo la aparición del libro de R. Carson “Primavera silenciosa”, en el año
1962, en el que la autora realiza un profundo análisis de los efectos de las sustancias
químicas sobre los organismos vivos. Especialmente, se

analizan los

efectos de los

insecticidas y pesticidas sintéticos, sobre todo los ecosistemas de la tierra y sobre el
propio hombre. Este es un texto que marca un hito en el análisis de los problemas de la
relación del hombre con su entorno.
Las primeras reflexiones colectivas sobre estos temas, concretamente, la de los vínculos
del crecimiento global y la escasez de recursos naturales, aparecen en el verano de 1970

�33
cuando un grupo de científicos, investigadores e industriales de las más diversas esferas
de la producción y la ciencia se reunieron para analizar el futuro del planeta y de sus
habitantes. Este grupo conocido como el “Club de Roma” elaboró el informe “Límites al
crecimiento” en 1972. El informe se concentró en cinco factores que limitaban el
crecimiento en el planeta: la población, la producción agrícola, los recursos naturales, la
producción industrial y la contaminación. Aquí no aparece ninguna referencia al análisis
de los sistemas socioeconómicos que soportan estas actividades. Este Informe genera un
importante impacto en los círculos políticos y académicos al emitirse en los albores de la
llamada crisis del petróleo y de los problemas de precios y suministros internacionales de
materias primas.
Un momento importante en la evolución hacia el término desarrollo sustentable lo ocupa
el libro “Una sola tierra” de Bárbara Ward y Rene Dubos en el que se analizan los
vínculos entre ambiente y desarrollo, publicado en 1972. En este libro se describen los
intereses que llevaron a la “Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente” de
Estocolmo del año 1972. Es uno de los primeros libros en los que se insiste en que las
necesidades humanas no se pueden satisfacer en detrimento del capital natural y de los
intereses de las generaciones futuras.
En 1972 en Estocolmo, Suecia, se celebró la primera gran Conferencia mundial sobre
problemas

ambientales

(“Medio

Ambiente

Humano”)

presidida

por

el

industrial

canadiense Maurice Strong quien realizó grandes esfuerzos porque la Conferencia
estuviese marcada por planteamientos ya habituales en los Estados Unidos relacionados
como la “necesidad de la protección del medio ambiente”.
Esta Conferencia como era de esperar, no se detuvo en las verdaderas causas de la
contaminación ambiental y en sus vías de solución. Sin embargo, llamó la atención del
mundo sobre la necesidad de revertir los costos ecológicos de los patrones de producción
y consumo existentes hasta ese momento. Su mayor importancia es su reconocimiento
sobre la crisis ecológica y la necesidad de abordar los problemas ecológicos de forma
prioritaria, sin embargo, continuaba la lógica instrumental en el análisis de la relación
naturaleza - sociedad.
En el año 1974, en Cocoyoc, México, se celebra la Conferencia sobre Medio Ambiente y
Desarrollo, Naciones Unidas. Esta Conferencia acuña el término “desarrollo sustentable”,
aún cuando este concepto se ha estado utilizando desde los años sesenta, especialmente
por economistas. La utilización del mismo reemplaza al término “ecodesarrollo” utilizado
hasta el momento, aunque algunos autores lo continúen utilizando en sus producciones
científicas sobre el tema.
Como consecuencia de la Conferencia de Estocolmo se decidió celebrar en 1976 la
“Conferencia de Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos”. Esta

contribuyó a

llamar la atención sobre el lugar que debe ocupar la satisfacción de las necesidades

�34
básicas del desarrollo, las referidas al saneamiento, a la atención primaria de salud, a la
cobertura de agua potable y otras necesidades de este tipo. Esta Conferencia tampoco
ofreció soluciones para los problemas que enfrentaba la humanidad, principalmente para
los países subdesarrollados.
En 1980, en la “Estrategia Mundial

para

la

Conservación” editada

por varias

organizaciones entre las que se encontraban la “Unión Internacional para la Conservación
de la Naturaleza” (UICN), el “Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo” (PNUMA)
y el “Fondo Mundial para la Vida Silvestre” (WWF-World Fund), utiliza por primera vez el
concepto “desarrollo sustentable” como un elemento integral que incluye las dimensiones
económica, social y ambiental. Su importancia para la definición de la sustentabilidad
consiste en aportarle un enfoque ecológico a la misma, a través de la definición de los
objetivos considerados imprescindibles para la conservación de los recursos vivos, el
mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y de los sistemas que dan sostén a
la vida, la preservación de la diversidad genética y el aprovechamiento sustentable de las
especies y los ecosistemas.
En 1982 aparece la Carta de la Tierra. El 28 de octubre de 1982, la asamblea general de
las Naciones Unidas, en su Resolución 37/7, proclamó la “Carta Mundial de la
naturaleza”, que en 24 puntos plantea principios generales, delimita funciones y aspectos
de aplicación para el respeto universal a la naturaleza. La importancia de este suceso es
que aceleró la creación de la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo y sus
debates posteriores en torno al concepto desarrollo sustentable.
Es en 1987 cuando, por primera vez, la llamada “Comisión Brundtland” - que debe su
nombre a la Primer Ministro de Noruega, la señora Gro Harlem Brundtland que encabezó
la “Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo” - en el Informe “Nuestro Futuro
Común” utiliza el concepto desarrollo duradero, también reconocido como desarrollo
sostenible o viable. Si en Estocolmo (1972) se establecen los cimientos para la
elaboración de políticas de crecimiento económico sustentable, el informe “Nuestro
Futuro Común” dejaba bien claro que el desarrollo solamente perduraría si las actuales
generaciones desarrollaban patrones de producción y consumo que no comprometieran la
vida de las generaciones venideras.
En Río de Janeiro, en Junio de 1992, en la “Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y

Desarrollo” (CNUMAD) es cuando se plantea el imperativo inmediato del

desarrollo sustentable, si se quiere conservar el planeta en condiciones biohabitables
para las futuras generaciones. Éste se convierte en el primer mandato de la “Agenda 21”
y a partir de este año llega incluso a ser incluido en las cartas magnas de varios países
del mundo, entre ellos, en la cubana, que lo hace en las modificaciones introducidas en
1992, en su artículo 27.

�35
La llamada “Cumbre de la Tierra” es el momento de la sacralización del concepto
desarrollo sustentable. Lo más importante de esta Cumbre es el llamado a tener en
cuenta la relación entre el medio ambiente y el desarrollo. Su mayor importancia consiste
en que “...convirtió a la crisis ambiental en uno de los puntos principales de la agenda
internacional y estableció un vínculo entre los conceptos de ambiente y desarrollo,
generando el nuevo paradigma del desarrollo sustentable” (Khor, 2005:1).
Ante esta realidad, es necesario ponerse de acuerdo acerca de qué

entender por

sustentabilidad, un debate que surge precisamente ante la ausencia de consenso en el
planeta sobre cómo enfrentar los problemas asociados al desarrollo, de tal forma que no
sería exagerado afirmar que la CNUMAD “[...] propuso el concepto de desarrollo
sustentable para responder a la crisis ambiental y de desarrollo que enfrentaba el
planeta” (Khor, 2005:1). Todos los autores que tratan sobre el tema, y se puede decir
que existen en la actualidad cerca de 80 definiciones diferentes sobre qué entender por
sustentabilidad, coinciden en que el “[…] término desarrollo sustentable reúne dos líneas
de pensamiento en torno a la gestión de las actividades humanas: una de ellas
concentrada en las metas de desarrollo y la otra en el control de los impactos dañinos de
las actividades humanas sobre el ambiente” (Fernández, 2005:1), (Romano, 2005).
Todas las interpretaciones aparecidas sobre el tema, de una u otra forma, contienen los
elementos referidos anteriormente.
En este mismo sentido, se refiere J. Hurd cuando dice que el concepto desarrollo
sustentable surge para resolver los conflictos existentes entre “La legítima necesidad que
tienen las regiones del mundo, con un alto porcentaje de pobreza y desempleo de lograr
el desarrollo económico, en particular en el Sur y en ciudades del interior del Norte”
(Hurd, 2005a:1). Aquí se precisan los términos “fronterizos” de los llamados “cinturones
de pobreza”, con una breve referencia a la pobreza hacia el interior de las ciudades del
poderoso norte industrializado.
Es urgente plantearse la necesidad de resolver los conflictos entre “La legítima necesidad
de proteger el medioambiente de los impactos adversos del desarrollo industrial, más
palmarios en el Norte, y en las industrias extractivas y áreas industrializadas del Sur”
(Hurd, 2005a:2). A partir de estas líneas de pensamiento se elaboran los documentos
más trascendentales que fundamentan el desarrollo sustentable como política.
Entre los documentos más importantes de la “Cumbre de la Tierra” se encuentra la
“Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo”, la cual en sus 27 principios
pretende “[...] establecer una alianza mundial nueva y equitativa mediante la creación de
nuevos niveles de cooperación entre los Estados, los sectores claves de las sociedades y
las personas [...]” (Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, 2005:1).
Esta Declaración, a pesar de su importancia para la comunidad internacional, se
convierte en documento sin posibilidad real de concretarse.

�36
Otro documento de trascendencia, resultado de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo
Sustentable (CNUMAD) es el Plan de Implementación, en el cual se dice cómo actuará la
comunidad internacional para materializar el desarrollo sustentable, concretamente, las
acciones que se desarrollarán por parte de los gobiernos, las instituciones y la sociedad
civil. Este documento en toda su extensión no contiene una propuesta concreta sobre
cómo lograr “La erradicación de la pobreza y la modificación de las modalidades
insustentables de producción y consumo, así como, la protección y gestión de los
recursos naturales básicos que forman la base del desarrollo económico y social [...]”
(CNUMAD, 2005:1). Se declara que: “La buena gobernabilidad de los asuntos públicos
en cada país y en el plano internacional es fundamental para el desarrollo sustentable.”
(CNUMAD, 2005:1), pero no se dedica ningún párrafo para analizar la relación entre la
gobernabilidad y la pobreza.
En general, se puede asegurar que este constituye un documento que nada ofrece desde
el punto de vista metodológico al análisis de políticas para lograr encaminar el desarrollo
en los llamados “países con economías en transición” (CNUMAD, 2005:8). La elaboración
del texto, totalmente utópico deja, por encima del imprescindible análisis socio – clasista
que el marxismo propone para comprender la naturaleza de los problemas ambientales,
la solución de los problemas que enfrenta el mundo para construir sociedades
sustentables a la evolución de los actuales proyectos sociales, apelando como en la más
ortodoxa tradición utópica a la voluntad de los países desarrollados y los organismos
internacionales.
2.2. Limitaciones y aciertos del concepto desarrollo sustentable.
En el Informe de la Comisión Brundtland se plantea la urgente necesidad de promover
un desarrollo de tipo sustentable, entendido éste, no como un estado de estática
armonía, sino como todo un proceso de cambio, en el cual, la explotación de los
recursos, la dirección de las inversiones, la orientación del desarrollo tecnológico y los
cambios institucionales deberían tomar en cuenta, no sólo las necesidades actuales,
presentes, sino también las venideras, aquellas que se relacionan con las generaciones
futuras (Gileni, 1994:132)1. Dicho de esta forma era algo realmente esperanzador, sin
embargo, no se tenían en cuenta varios momentos, tales como: cuantificar los daños
(cuantitativa y cualitativamente) que el hombre le ocasiona a la naturaleza sin indicar
cómo conocer, ante la magnitud del daño actual, cuáles serían las necesidades de las
generaciones venideras. Y lo más importante, no se indicaba cuál sería el modelo de

1

“urgente necesidad de promover un desarrollo de tipo sustentable, entendido éste, no como un estado de estática armonía,
sino como todo un proceso de cambio en el cual, la explotación de los recursos, la dirección de las inversiones, la orientación
del desarrollo tecnológico y los cambios institucionales deberían tomar en cuenta, no sólo las necesidades actuales, presentes,
sino también las venideras, aquellas que competirían a las generaciones futuras”.

�37
sociedad en que primaría, por encima del consumo y la ganancia, el interés de preservar
condiciones a las futuras generaciones para satisfacer sus necesidades.
En este sentido coincidimos con el análisis realizado por (Redclift &amp; Woodgate, 2002)
cuando se pregunta: Cómo entra la cuestión del desarrollo dentro de la definición
propuesta, si tenemos en cuenta que el nivel de desarrollo alcanzado por cada sociedad
en un momento determinado, origina necesidades diferentes en cada cultura y en cada
generación, y lo más importante, cómo definir las necesidades en cada una de ellas.
En el presente, es muy difícil poderlas determinar, en primer lugar, por su carácter
creciente y la imposibilidad de poder, desde aquí, precisar el tipo de tecnología y de
recursos que se necesitarían para satisfacerlas y, en segundo lugar, hoy, con exactitud,
el hombre no conoce la magnitud de los valores que ha extraído a la naturaleza en
recursos no renovables, las ganancias que se dejan de percibir como consecuencia de la
lenta reposición de los mismos y cómo esta situación afectará a las generaciones
venideras.
En este sentido, es importante tener en cuenta que “[…] la sociedad humana es un
sistema histórico, en el que la actividad actual de los elementos que componen el
sistema deja trazas que condicionan -pero no determinan- los estados posteriores del
mismo, la pretensión de dejar intactas las opciones del futuro resulta en exceso
ambiciosa” (García, 2005:1).
En la actualidad, en la literatura especializada podemos encontrar cientos de definiciones
sobre este problema y búsquedas incesantes de alternativas racionales para lograr la
sustentabilidad. La mayoría coincide en plantear la necesidad de lograr la armonía entre
los conceptos crecimiento económico y desarrollo humano, el mayor problema consiste
en identificar crecimiento con desarrollo. A continuación se hará referencia a algunos de
estos enfoques con el propósito de valorar los elementos positivos de los mismos para un
análisis de la sustentabilidad en el subdesarrollo.
En la revista Ciencia y Sociedad No 1 de 1994 del Instituto Tecnológico de Santo
Domingo se encuentra una propuesta que llama al logro del desarrollo sostenible a través
de las variables: población, necesidades, consumo, recursos, tecnología, producción,
productividad, capacidad de carga (relacionada con la dotación de recursos de un
ecosistema), distribución, acceso a los recursos, rentabilidad, las instituciones, las
variables sociales (calidad de vida, el nivel de ingreso, la aceptabilidad social de los
sistemas, su persistencia en el tiempo) y el tiempo.
Otra propuesta más simplificada es la planteada por autores del Instituto Superior
Politécnico “José Antonio Echeverría” de Cuba que las proponen como los desafíos de los
gobiernos nacionales en el diseño de políticas de gestión encaminadas al logro de los
objetivos, es decir, el logro de crecimiento económico, equidad, y sustentabilidad
ambiental (Valdés &amp; Chassagnes, 1997). Como se aprecia, el enfoque anterior, en

�38
esencia, no se aleja del tratamiento clásico del problema propuesto por la Comisión
Brundtland. No ofrece ninguna pauta metodológica para indicar cómo lograr la
sustentabilidad.
En la revista de la CEPAL, No. 47 de 1992 se plantea el problema del desarrollo
sustentable a través del análisis de dimensiones, en este caso la dimensión económica
que incluye: estabilización, ajuste estructural, crecimiento, solvencia, dimensión nivel de
vida, dimensión política y dimensión medio ambiente. Lo importante lo constituye el
hecho de referirse al problema del crecimiento económico y la estabilización económica.
Un elemento novedoso lo es, el considerarse la política como una variable independiente,
sin llegar a plantearse absolutamente cómo las sociedades actuales garantizarían la
democracia y los derechos políticos para llegar a la sustentabilidad.
En este sentido J. Corbatta puntualiza en su análisis sobre cómo llegar a la
sustentabilidad, para lo cual propone objetivos críticos, la cuestión de revitalizar el
crecimiento porque “[…] la pobreza disminuye la capacidad de las gentes para utilizar con
juicio los recursos e intensifica las presiones de que es objeto el medio ambiente”
(Corbatta, 2005:2). Puntualizando que es necesario “[…] hacer que el crecimiento
económico resulte menos consumidor de energía y más equitativo en sus repercusiones
sociales” (Corbatta, 2005:2). Según esta visión es imposible lograr un desarrollo
sustentable sin crecimiento, especialmente, en las condiciones de extrema pobreza de los
países subdesarrollados. Su punto de vista nos lleva directamente a las diferencias que
es necesario tener en cuenta para establecer una relación dialéctica entre crecimiento y
desarrollo, cuando afirma categóricamente que es imprescindible analizar detenidamente
la filosofía de desarrollo sustentable del Informe Nuestro Futuro Común

para evitar

llegar “[…] así al erróneo concepto de desarrollo económico como el del crecimiento de
un país, pero este crecimiento no incluye la degradación de los recursos naturales, ni del
medio ambiente en general” (Corbatta, 2005:7).
J. Harribey que analiza el tema se cuestiona el llamado del Informe Nuestro Futuro
Común acerca de la necesidad de un nuevo tipo de crecimiento que garantice la
satisfacción de las necesidades cuando afirma “[…] el crecimiento económico sería capaz
de reducir la pobreza y las desigualdades y de reforzar la cohesión social. Pero el
crecimiento capitalista es necesariamente desigual, tan destructor como creador, y se
alimenta de las desigualdades para suscitar permanentes frustraciones y nuevas
necesidades” (Harribey, 2005:2). Esta afirmación lleva directamente a la crítica al modo
capitalista de producción como sociedad donde no se puede lograr un desarrollo de tipo
sustentable. Es importante, el llamado a la lógica de visualizar como, dentro del
capitalismo, se aprovechan las desigualdades para promover nuevas necesidades.
Lo

verdaderamente importante sería poder contar con un tratamiento de la

sustentabilidad en el que se tenga en cuenta una perspectiva científica de la relación

�39
entre la política y la economía. Este es un enfoque del que carecen la mayoría de los
tratados que aparecen en los diferentes medios de divulgación científica, especialmente,
el enfoque que heredamos de la Comisión Brundtland. El desarrollo aparece como una
variable independiente de la política, lo cual es algo absolutamente impensable en un
enfoque serio sobre el tema. Es una situación que no pasan por alto algunos autores
consultados que declaran el problema, pero no llegan a las relaciones causales que
conforman la esencia de esta relación. M. Romano, uno de estos autores considera que
los limites existentes para enfrentar el desarrollo sustentable “[…] no están basados
exclusivamente en la limitación de los recursos. La […] aplicación de políticas para que
más de 2 000 millones de pobres en el mundo puedan tener agua potable, vivienda,
salud, educación y medios de vida adecuados, no necesariamente implica el uso
irracional de los recursos renovables o no” (Romano, 2005:3). A pesar de adelantar un
problema de reconocida complejidad, este autor no llega, por limitaciones socio clasistas
al esclarecimiento de la relación política – desarrollo.
En el Informe Meadows presentado en el libro “Más allá de los límites del crecimiento” de
1993 se asume la sustentabilidad como “[...] la sociedad [...] que puede persistir a
través de generaciones, que es capaz de mirar hacia el futuro con la suficiente
flexibilidad y sabiduría como para no minar su sistema físico o social de apoyo”
(Meadows, 1993:248). Su limitación fundamental consiste en que no indica que la
flexibilidad y sabiduría necesarias para que las sociedades actuales no minen sus
sistemas sociales y físicos de apoyo se encuentran mediatizadas por el tipo de propiedad
sobre los medios de producción que gobierna sobre todos esos elementos.
Existen autores para los cuales “[…] sustentabilidad contiene la visión filosófica referida
al derecho de las generaciones siguientes a disfrutar por lo menos del mismo bienestar
actual. Generalmente, se piensa que la sustentabilidad es nada más preservación y
renovación de los recursos naturales. Pero ése es sólo un aspecto del desarrollo
sustentable” (Godelier, 2005:5). Es particularmente importante el hecho de hacer notar
que más allá de lo ecológico y lo ambiental es imprescindible incluir otras dimensiones
para el logro de la sustentabilidad, es decir, que la cuestión no está sólo en la protección
de los recursos naturales.
En este sentido, encontramos puntos de vista muy radicales que reclaman la existencia
de una nueva forma de concebir la relación hombre – naturaleza – sociedad porque “[...]
en la concepción de la Comisión Brundtland, hablar de la sustentabilidad física implica
considerar la necesidad de implantar prácticas de transformación material y de relaciones
con la naturaleza radicalmente diferentes a las que se han venido sedimentando en los
distintos sistemas sociales y económicos [...]” (Salazar, 2005a:2). Esta visión considera
la necesidad de un cambio radical en los patrones socio - económicos que soportan las
prácticas materiales hasta el momento, lo cual no es posible dentro de la lógica de los

�40
modelos dominantes hasta finales del siglo XX y los años iniciales del XXI. Porque en las
mismas palabras de este autor “[...] hablar de igualdad social [...] de cambios
democratizadores en el acceso a los recursos y en la distribución de costos y beneficios,
es hablar de cambios drásticos en las concepciones, filosóficas, económicas y políticas
dominantes [...]” (Salazar, 2005b:2).
Lo más significativo del tratamiento que estamos valorando, a partir de una toma de
conciencia mundial sobre la crisis ambiental global, lo constituye el hecho de estar muy
clara la existencia de un límite para la dotación de recursos naturales disponibles para su
explotación y de barreras sociales y políticas para concretar proyectos sociales
sustentables.
Un interesante análisis del problema del desarrollo sustentable lo encontramos en el
artículo de Roberto P. Guimaraes, especialista de la CEPAL, aparecido en la revista EURE
de Santiago de Chile, “El desarrollo sustentable:) propuesta alternativa o retórica
neoliberal?, en 1994.
La sustentabilidad ecológica, - según este autor - se refiere a la base física del proceso de
crecimiento y promueve la necesidad de mantener un

stock de recursos naturales

incorporados a las actividades productivas. La sustentabilidad en el caso de los recursos
naturales renovables, existe si la tasa de utilización es equivalente a la tasa de
recomposición del recurso en los procesos naturales que tienen lugar en la naturaleza. En
el caso de los recursos naturales no renovables, la tasa de utilización

debe ser

equivalente a la tasa de sustitución del recurso en el proceso productivo por el período
de tiempo previsto para su agotamiento (medido por las reservas naturales y la tasa de
utilización). Partiendo del hecho de que su propio carácter de “no - renovable” impide un
uso indefinidamente sustentable, hay que limitar su ritmo de utilización al ritmo de
desarrollo o de descubrimiento de nuevos

sustitutos. Esto demanda, entre otros

aspectos, que las inversiones realizadas para la explotación de recursos naturales

no

renovables deben ser proporcionales a las inversiones asignadas para la búsqueda de
sustitutos en los procesos productivos (Guimaraes, 1994:51).
Como se puede apreciar, a pesar de su interesante elaboración teórica, ésta es una
propuesta para naciones con un alto nivel de desarrollo económico, pues, los países
subdesarrollados no pueden detener la explotación de los recursos que poseen, aún
cuando deterioren, en mayor o menor grado el medio ambiente.
En un segundo momento la sustentabilidad ambiental habla de mantener la capacidad de
sustento de los ecosistemas, es decir, la capacidad de la naturaleza para absorber y
recomponerse de las agresiones antrópicas. Haciendo uso del razonamiento utilizado en
el análisis de la sustentabilidad ecológica, el de ilustrar formas de operacionalización del
concepto, dos criterios sobresalen por lógica. En primer lugar, las tasas de emisión de
desechos como resultado de la actividad económica

deben equivaler a las tasas de

�41
regeneración, las cuales son determinadas por la capacidad de recuperación

del

ecosistema. Un segundo criterio de sustentabilidad ambiental, sería la reconversión
industrial con énfasis en la reducción de la entropía, es decir, privilegiando la
conservación de la energía y las fuentes renovables. (Guimaraes, 1994:51).
La sustentabilidad ambiental de la que habla el especialista de la CEPAL, es, además,
muy difícil de precisar, porque la naturaleza posee una real capacidad de defenderse de
las agresiones antrópicas, creando, incluso, mecanismos de defensa. ¿Cómo lograr en
estos casos cuantificar los daños ambientales si los mismos pueden afectar a un
ecosistema por varias generaciones?
Esto no significa que no se puedan cuantificar los impactos ecológicos y ambientales
sobre un ecosistema determinado. La mayor complejidad radica en que, no se trata de
medir los impactos de una actividad en lo ecológico y lo ambiental, el problema es cómo
estos impactos influyen en los sistemas sociales y políticos que los soportan. Para ello se
precisan indicadores que incluyan tanto las relaciones que tienen lugar en la naturaleza
como las sociales, en todas sus manifestaciones y no de forma aislada.
Otro elemento de interés, lo constituye la referencia a la capacidad

de absorción de

desechos por los sumideros, se tienen en cuenta aquellos en los que se respeta el tiempo
en que las diferentes sustancias son reconvertidas. En ningún momento se refiere a
ecosistemas saturados como sucede en la gran mayoría de las actividades humanas.
La reconversión industrial, como un elemento de equilibrio ambiental, no es una opción
para los subdesarrollados, esta es una variante de alto valor agregado tecnológico que
requiere de transferencia de tecnologías a las cuales, estos países no pueden acceder en
las condiciones de la globalización neoliberal.
La sustentabilidad social, persigue como objetivo el mejoramiento de la calidad de vida
de la población, en los que se haría efectiva la distribución equitativa de las riquezas de
que dispone la sociedad dispone, a partir de la equidad y la justicia social. Los criterios
básicos tienen que ser los de justicia distributiva, para el caso de la distribución de
bienes y servicios y de la universalización de la cobertura de educación, salud, vivienda
y seguridad social. Estos criterios sientan las bases para un desarrollo sustentable que
incluye los intereses de las presentes y las futuras generaciones (Guimaraes, 1994:52).
Evidentemente, sin sustentabilidad social no podrá existir la sustentabilidad. En primer
lugar, se precisan políticas sociales que garanticen la satisfacción de las necesidades
básicas de toda la población.
Para concluir con el análisis de los contenidos sectoriales que propone R. Guimaraes se
hará referencia a la denominada sustentabilidad política, la cual

se encuentra

estrechamente vinculada al proceso de construcción de la ciudadanía, y busca garantizar
la incorporación plena de las personas al proceso de desarrollo. Ésta se resume a nivel
micro, en la democratización de la sociedad, y a nivel macro, a la democratización del

�42
estado. No se indica en qué tipo de sociedad pretende el autor lograr el desarrollo
sustentable.
El

primer

objetivo

supone

el

fortalecimiento

de

las

organizaciones

sociales

y

comunitarias, la redistribución de los recursos y de la información hacia los sectores
subordinados, el incremento de la capacidad de análisis de sus organizaciones, y la
capacitación para la toma de decisiones. En tanto el segundo objetivo se logra a través
de la apertura del aparato estatal al control ciudadano, la reactualización de los partidos
políticos y de los procesos electorales, y por la incorporación del concepto de
responsabilidad en la actividad pública (Guimaraes, 1994:53).
La sustentabilidad política solamente se puede lograr, si se realiza una profunda
transformación estructural de la sociedad y esto no se puede alcanzar

donde la

distribución de las riquezas se realice de forma tan desigual.
En el análisis que realiza el Arquitecto mexicano José Ramón González Barrón el
desarrollo sustentable se divide en dos partes, relación de la cual, se logran proyectos
sustentables. Una primera parte que se denomina desarrollo sustentable micro.

Se

entiende por desarrollo sustentable micro al “[...] que se lleva a cabo en casas, en un
grupo de vecinos [...] Es decir esta sustentabilidad es de una escala pequeña, en la que
un pequeño grupo de personas contribuye, según sus alcance, para poder hacer
sustentable su medio cotidiano” (González, 2005:2). Lo verdaderamente valioso de este
punto de vista es el llamado de atención sobre el papel de las comunidades y de los
grupos pequeños como células de partida para la sustentabilidad.
La segunda parte denominada desarrollo sustentable macro “[...] es específico de
industrias, fábricas, en el tratamiento a gran escala de aguas residuales, grandes
soluciones urbanas, etc. Esta sustentabilidad se puede llevar a cabo por grandes
organismos, los cuales tengan los recursos para dar solución a estos problemas”
(González, 2005:2). Como se aprecia, este análisis no tiene en cuenta la participación del
estado en la solución de los problemas del desarrollo, independientemente, de que en un
momento de su análisis tenga claro que el desarrollo sustentable “[...] tiene que tomar
en cuenta los factores políticos, sociales, económicos y culturales, de una sociedad [...]”
(González, 2005:2). Sin embargo, obvia totalmente el análisis clasista, no tiene en
cuenta el carácter grupal de las instituciones que elaboran estrategias de desarrollo y
manejo ambiental.
En el tratamiento de la “Comisión del Sur” es posible encontrar un enfoque más
totalizador del desarrollo, más cercano a las posiciones del tercer mundo donde se
integran valores materiales y espirituales. Este enfoque caracteriza el desarrollo como
“[...] un proceso que permite a los seres humanos utilizar su potencial, adquirir confianza
en sí mismos y llevar una vida de dignidad y realización [...] Es una evolución que trae
consigo la desaparición de la opresión política, económica y social” (Comisión Sur,

�43
1991:20). Este enfoque no le llama a este modelo desarrollo sustentable, pero,
evidentemente, sus fundamentos teóricos, coinciden con los atribuidos a este modelo, al
menos, con la intención que se plantea en el Informe Brundtland.
Este tratamiento tiene varios puntos de contacto con los anteriores, pero se

hace

particular énfasis en la desaparición de la opresión económica, política y social y en el
logro de una confianza del individuo en sí mismo, lo cual, lógicamente se hace extensivo
hacia las comunidades de las cuales es miembro, pasando por las diferentes formas de
organización social que las mismas poseen.
Por su parte, la definición que sobre desarrollo sostenible propone la FAO, la cual dice
textualmente: “El desarrollo sostenible es el manejo y la conservación de la base de
recursos naturales y la orientación del cambio tecnológico e institucional de tal manera
que asegure la continua satisfacción de las necesidades humanas para las generaciones
presentes y futuras” (Milian, 1996:53).
Lo más interesante en esta definición es que analiza la variable tecnológica como clave
para el manejo y conservación de los recursos naturales. Si no existe una nueva
orientación hacia el cambio tecnológico, en el sentido del empleo de tecnologías
apropiadas, no se podrá aspirar al logro de un desarrollo sustentable.
Otra visión sobre el problema que toma como base la definición clásica ofrecida en el
Informe “Nuestro Futuro Común” de la “Comisión Brundtland” la ofrece Luis Herrero en
su libro “Medio ambiente y desarrollo alternativo”. Este autor en el desarrollo sustentable
incluye dos conceptos fundamentales “[...] a) el de necesidades, en particular las
esenciales de los pobres, a los que se debía otorgar prioridad preponderante, y b) la idea
de las limitaciones que imponen los recursos del medio ambiente, el estado actual de la
tecnología y de la organización social [...]” (Herrero, 1989:37-38). Aquí están presentes
elementos analizados en definiciones anteriores, sin embargo, llama la atención el
vínculo que el autor establece entre las necesidades de los sectores más desfavorecidos
en los diferentes países y la relación recursos naturales - tecnología.
Por su parte, The Hague Report ofrece una definición que si bien tiene puntos de
contacto con todas las anteriores aparecidas a partir del “Informe Nuestro Futuro
Común”, en esta se encuentran elementos novedosos. El desarrollo sostenible es un
modelo para edificar un tipo de sociedad en la cual “[...] deben efectuarse inversiones
suficientes en la educación y en la salud de la presente población, de forma tal, que no
se creen deudas sociales para las futuras generaciones. Y que los recursos naturales
deben ser utilizados de forma tal que no creen deudas ecológicas al superexplotarse las
capacidades productivas y de soporte de la tierra [...]” (Pronk &amp; Nabub, 1992:6).
La introducción en esta definición por primera vez del término deudas sociales, crea una
perspectiva más objetiva para enfocar desde la visión de este trabajo, el problema del
modelo económico que consideramos se adecua a las condiciones de la minería.

�44
Las deudas sociales se pueden originar directamente a partir de proyectos de desarrollo
que no tengan en cuenta las dimensiones del desarrollo sustentable de forma inmediata.
Es decir, aquellos proyectos donde no exista equidad en la distribución de las riquezas y
aparezcan sectores excluidos del desarrollo como consecuencia de no existir justicia
intrageneracional.
La creación de deudas sociales como consecuencia de la utilización de patrones
irracionales de desarrollo provoca consecuencias mediatas que se producen al agotarse
todos los recursos naturales que respaldaban determinadas infraestructuras socio
productivas.
Para el caso de la minería, este tratamiento se acerca al problema del cierre de minas en
la que tanto las deudas sociales, como las deudas ecológicas, de lo cual trataremos más
adelante, son elementos claves que se tienen en cuenta en el momento de analizar la
sustentabilidad de un Proyecto.
Estas deudas sociales se pueden cuantificar y expresar en modelos que darían una idea
más exacta de la relación recursos naturales - desarrollo, un elemento que ayudaría a
comprender la esencia del desarrollo sustentable y que no se encuentra presente en las
definiciones que aparecen en la literatura científica.
Este debe ser el objetivo de los modelos económicos que privilegian la protección de la
naturaleza en la misma medida en que las deudas sociales poseen una estrecha relación
con las deudas ecológicas.
El razonamiento realizado para el caso de las deudas sociales es válido para las deudas
ecológicas. Estas se crean como consecuencia del uso indiscriminado de un recurso por
encima de su capacidad de recomposición de forma inmediata o de forma mediata,
derivada del desequilibrio originado por la desaparición de los ecosistemas asociados a
los recursos agotados. Todo lo cual origina que no se puedan encontrar alternativas de
compensación

por los daños que aparecen como consecuencia de la alteración en el

funcionamiento de los ecosistemas y los sociosistemas de una zona determinada.
José Mateo Rodríguez y Carmen Suárez Gómez, dos autores cubanos, definen este
modelo de desarrollo utilizando el término “sostenible”, sin establecerse precisiones entre
“sustentable” y “sostenible”. Para ellos, “[…] por sostenibilidad se entiende la durabilidad
y la persistencia de un sistema, la capacidad de reproducir material y simbólicamente un
sistema como resultado de las interacciones estructurales, funcionales, dinámicas y
evolutivas. La sostenibilidad ambiental sería así el balance entre varios niveles o tipos de
sostenibilidad: la geoecológica, la social, la económica” (Mateo &amp; Suárez, 2000:732).
Esta definición ofrece una visión de la sustentabilidad como proceso, como interacción de
diferentes

elementos

del

tejido

social.

Es

una

forma

abierta

de

entender

la

sustentabilidad que se corresponde con la manera en que estos autores definen el medio
ambiente, como interacción de elementos ecológicos, ambientales y sociales. Es un

�45
enfoque más integrador de la sustentabilidad que tiene como punto de partida el análisis
de los fenómenos ambientales en sistema, en interacción dialéctica.
Una definición que presenta una mayor similitud con las que toman como referencia la de
la “Comisión Brundtland”, la ofrece el propio José Mateo Rodríguez en una publicación en
idioma portugués, en la que utiliza la palabra sustentable para definir el modelo que se
está analizando. En esta ocasión afirma: “O desenvolvimento sustentavel é aquele que:
-

utiliza os recursos e serviços ambientais abaixo de sua capacidade de renovação;

-

distribui atividades no territorio de acordo com seu potencial;

-

pratica atividades de tal maneira que a emissão de contaminantes seja inferior a
capacidade de assimilação” (Mateo, 1997:55)2.

Lo valioso de esta definición lo constituye la importancia que se le atribuye a la necesidad
de promover el desarrollo sustentable acorde con el potencial del territorio, es decir, con
sus capacidades.
Una óptica coincidente con la perspectiva del primer mundo es la de Herman Daly, un
conocido teórico del desarrollo sustentable, defensor de las posiciones del Banco Mundial,
quien define el modelo de la sustentabilidad de la siguiente forma: “[...] sustainable
development is qualitative improvement without quantitative increase beyond some scale
that does not exceed carrying capacity - - i.e., the capacity of the environment to
regenerate raw material inputs and absorb waste outputs” (Daly, 1990:195)3.
Este punto de vista concretamente, privilegia el desarrollo, entendido este como
crecimiento cualitativo, sin adición de materiales, es decir, se promueve un desarrollo
intensivo, más completo, sin extraer mayores cantidades de materias primas.
Este tipo de modelo, en otras palabras, como dice Herman Daly, es el mejoramiento
cualitativo sin el aumento cuantitativo, que no exceda la capacidad de la naturaleza de
generar materias primas y de absorber los desechos de la producción.
Visto desde esta óptica, la mayoría de los países subdesarrollados no tienen posibilidades
de acceder al desarrollo sustentable por esta vía por no disponer de las tecnologías
necesarias para acometer modelos intensivos en la producción.
Una visión importante, para el tipo de concepto que se defiende, aparece en un artículo
del chileno Juan Carlos Guajardo, de la Comisión Chilena del Cobre (COCHILCO) y que se
suscribe por coincidir con los puntos de vista defendidos por el autor, de esta Tesis de

2

El desarrollo sustentable es aquel que: utiliza los recursos y servicios ambientales por debajo de su capacidad de
renovación, distribuye los recursos en el territorio de acuerdo con su potencial y desarrolla actividades de forma tal que la
emisión de contaminantes resulte inferior a la capacidad de asimilación de la naturaleza.
3

Desarrollo sustentable es desarrollo sin crecimiento donde: a- Crecimiento significa incremento en tamaño por la adición de
material a través de la asimilación o acrecentamiento (por ejemplo, el incremento cuantitativo). b- Desarrollo significa
expansión o realización de las potencialidades: trayendo gradualmente un estado mayor y mejor (es decir mejoramiento
cualitativo).
En otras palabras el desarrollo sustentable es mejoramiento cualitativo sin aumento cuantitativo más allá de varias escalas que
no exceden la capacidad de carga, es decir la capacidad del medio ambiente para generar entradas de materias primas y
absorber las emisiones de los desechos.

�46
Doctorado, desde septiembre del 2001 (Montero, 2001), en la defensa de su Tesis de
Master; en la Universidad de la Habana, y en un artículo publicado en el Vol. XIX, Nos. 12, del 2003 de la revista “Minería y Geología”. El chileno plantea: “La necesidad de
compensar los deterioros de la naturaleza, de reparar las injusticias sociales del presente
y de considerar las necesidades e intereses de las generaciones futuras, responden a una
visión normativa, de un “deber ser” de la sociedad [...]” (Guajardo, 2003:221). Como se
puede apreciar, se refiere aquí a los elementos éticos que introduce el concepto
desarrollo sustentable en las relaciones inter e intrageneracionales.
Las referencias a la necesidad de compensar los desequilibrios que se producen en la
relación hombre – naturaleza – sociedad quedan más claramente cuando afirma: “El gran
principio del Desarrollo Sustentable es el principio general de la compensación, ya sea
desde una perspectiva actual o intergeneracional. Cualquier costo... debe ser reparado
[...]” (Guajardo, 2003:221). Esta es realmente la perspectiva que se considera valedera
como principio general en las relaciones sujeto – objeto y sujeto – sujeto en el medio
ambiente.
Por su parte, Verónica Alvarez Campillay, también de COCHILCO, plantea analizando las
visiones existentes de sustentabilidad, que existen dos formas de conceptualizarla,
dentro de la corriente económica. Los “[...] optimistas denominados Antropocéntricos y
los pesimistas denominados Ecocéntricos” (Alvarez, 2003:256). Estas corrientes teóricas
de pensamiento, según esta autora, que refiere en su artículo al Sr. Juan Carlos
Guajardo, presentan “[...] el centro de ambos enfoques... la Sustentabilidad Débil
(corriente Antropocéntrica) que dio origen a la Economía Ambiental y la Sustentabilidad
Fuerte (corriente Ecocéntrica) en la cual se basa la Economía Ecológica” (Alvarez,
2003:256).
La sustentabilidad débil “[...] postula que a través de la economía y la tecnología es
posible resolver los problemas que la acción del hombre provoca en el medio ambiente”
(Alvarez, 2003:256). Esta es precisamente la visión totalmente errónea de la
racionalidad instrumental de la modernidad que pretende hacer creer que la tecnología
resolverá los problemas creados por las propias tecnologías a través de la aplicación de
más ciencia y más tecnología.
La sustentabilidad fuerte, hace hincapié en el carácter irreparable de los impactos que
producen sobre el medio ambiente las actividades productivas, y, especialmente,
respecto a la disponibilidad energética para las futuras generaciones. Por todo ello “Su
postulado es respetar los equilibrios de la naturaleza y alcanzar la sustentabilidad
manteniendo el capital natural constante. En un extremo, este enfoque podría implicar la
prohibición de la explotación del recurso” (Alvarez, 2003:257). Este enfoque, carece de
consistencia teórica, pues, es imposible dejar a las futuras generaciones un stock de
capital natural constante para sus necesidades, limitando la satisfacción de las

�47
necesidades de las presentes. No tiene en cuenta, esta visión, que la clave consiste en
crear un capital social, sobre la base de la justicia, la equidad y la participación
verdaderas, capaz de crear alternativas de generar nuevas riquezas a partir de los
procesos socio – productivos actuales.
Además, la idea de limitar la explotación del recurso responde, en las condiciones de la
economía globalizada, a una lógica neoliberal que tiene como objetivo privar a las
naciones más necesitadas, del sur subdesarrollado de recursos que son imprescindibles
para su crecimiento económico. Tal es el caso de los intentos de las organizaciones
financieras internacionales de prohibir la explotación de los recursos minerales en
América Latina porque “[...] adoptar la sustentabilidad fuerte implica mantener el capital
natural para las futuras generaciones, es decir, prohibir la extracción de minerales”
(Alvarez, 2003:282).
Para continuar es oportuno traer al análisis algunas ideas

aparecidas en dos artículos

publicados por H. Dürr en 1999 y por J. L. López Cerezo y J. Méndez que resumen de
forma general nuestro modo de enfocar la cuestión de la sustentabilidad.
En el caso del primer artículo se considera que el logro de una sociedad sustentable, como asegura el autor alemán -, exige la existencia de la sustentabilidad ecológica (Dürr,
2005:29)4, que se refiere al respeto a la capacidad de carga de los ecosistemas, como
principio del mantenimiento de la vitalidad, productividad y flexibilidad de la biosfera.
Se necesita, además, - continuando con el análisis de H. Dürr – de la sustentabilidad
social (Dürr, 2005:29)5 que habla de la justicia social distributiva en el sentido de la
garantía de cobertura de servicios sociales para los ciudadanos y un desarrollo equitativo
a nivel internacional.
En este mismo análisis introduce un término nuevo, Sustentabilidad individual del
hombre, que, en buena medida, coincide con los planteamientos de la Comisión Sur y
que se considera imprescindible en el logro de la sustentabilidad, al ser, precisamente, el
hombre el portador de los modelos socioeconómicos y ser esta necesaria “[…] para
apoyar plenamente lo que según nuestras aspiraciones es humano en él, proporcionada
por una suficiente base económica y condiciones apropiadas en favor de una vida de
autodeterminación suficiente, digna, significativa y feliz para todos” (Dürr, 2005:29).

4

“Sustentabilidad ecológica, relacionada con una adecuada moderación de la intromisión humana en el medio ambiente y

una apropiada incorporación de las actividades del hombre en el finito ecosistema, para que no se exceda la capacidad de
carga de la Tierra y no disminuya la vitalidad, productividad y flexibilidad de la biosfera en la cual se basa también la
productividad”.
5

Sustentabilidad social, para mantener a la humanidad como una especie sobre el planeta, garantizada por una distribución

justa de los recursos de la Tierra y de los bienes y servicios producidos por el hombre entre los países y sus pueblos, y una
participación equitativa y activa de todas las personas en la organización de la sociedad en que viven.

�48
Se puede afirmar que detrás del concepto desarrollo sustentable se esconde la misma
lógica instrumental defendida por la modernidad que lo conduce a una concepción
dicotómica de la relación naturaleza sociedad en la que él aparece como “[…] amo de la
naturaleza, para esclavizarla, para considerarla simplemente como una gran cantera para
su propio miope beneficio, más que como —lo que realmente es— una base y el apoyo
nutricional de su propia existencia” (Dürr, 2005:31-32). Los sustentos del modelo no van
más allá de producir un tipo de “mejoras ambientales” para garantizar las condiciones
óptimas de un desarrollo mantenido de forma sostenida.
El desarrollo sustentable, como paradigma socioeconómico encierra elementos positivos
para la humanidad, sin embargo, para los países subdesarrollados no ofrece opciones
reales de aplicación al convertirse en un instrumento más de dominación de las grandes
potencias desarrolladas que, bajo el sello de la sustentabilidad, imponen condiciones
leoninas a las economías de estas naciones para acceder al mercado mundial, dígase
sellos verdes, producciones ecológicas, o aranceles prioritarios a producciones más
competitivas que los productos que ellos exportan.
El concepto mantiene una forma de actuar y producir desarrollista “[…] mientras no
convirtamos en insostenible la actividad económica, es decir, se trata de mantener el
crecimiento económico ajustándolo técnicamente a las limitaciones del capital natural”
(López &amp; Méndez, 2005:138).
La sustentabilidad es un discurso eminentemente político que pone de “[…] relieve su
carácter ideológico, desorientador y, en muchos casos, ante situaciones ya "sostenibles",
potencialmente perturbador” (López &amp; Méndez, 2005:138).
Considera la propuesta que se realiza que el desarrollo sustentable no es la única vía
para el logro de la sustentabilidad, en la misma medida se pretende desconocer que “[…]
existen sociosistemas ecológicamente integrados que no obedecen al imperativo
desarrollista del crecimiento económico, y en los que, además, no tiene sentido conciliar
tal crecimiento con los objetivos de proteger la naturaleza y atender las necesidades
sociales” (López &amp; Méndez, 2005:138). En virtud de esta lógica se hace imprescindible
determinar qué es lo que realmente se debe sustentar en cada cultura, en cada actividad
y en cada proceso socioeconómico.
La sustentabilidad como proceso es alcanzable en sociedades donde la propiedad sobre
los medios de producción promueva relaciones justas entre los diferentes grupos
sociales, jamás será alcanzable en los países donde existan modos de producción
asentados sobre la base de la injusticia y la inequidad en el desarrollo.
El

desarrollo

sustentable

es

un

proceso

que

exige

una

nueva

conciencia

y

comportamiento ambientales basados en una ética que solamente se puede construir
sobre la base de la responsabilidad ante todos los elementos del medio ambiente y la
solidaridad entre todos los grupos sociales que participan en el desarrollo.

�49
La sustentabilidad, como meta es un avance en el pensamiento creador del hombre hacia
sociedades

más

justas,

su

concreción

como

ideal

exige

profundos

cambios

revolucionarios en las sociedades del mundo actual.
2.3. Las dimensiones de la sustentabilidad
La sustentabilidad posee, al menos tres, dimensiones, una primera, directamente
relacionada con la protección de las funciones básicas esenciales de la naturaleza, una
segunda, con los factores culturales y socio - políticos que modelan la relación del
hombre con su medio ambiente y una dimensión tecnológica en la cual se integran
elementos de las anteriores.
Siguiendo la lógica del análisis de R. P. Guimaraes, para su mejor comprensión, teniendo
en cuenta los intereses de la presente investigación, en lo referido a la elaboración de
indicadores de sustentabilidad, se considerará que estos deben incluir las siguientes
dimensiones: ambiental, en la que se incluye la ecológica,

social, donde incluimos la

política y la dimensión tecnológica.
Entre los elementos generales del concepto desarrollo sustentable se encuentra la
dimensión ambiental. Esta se refiere

a la explotación de los recursos naturales de

acuerdo con las características del medio ambiente, a sus funciones ecológicas y
ambientales esenciales. Se trata de desarrollar modelos productivos que creen
condiciones para garantizar la estabilidad de los sistemas sociales, como una vía para
procurar la estabilidad de la naturaleza, en los que se tengan en cuenta las principales
funciones de la misma como fuente de materias primas, sumidero de desechos y sostén
de la vida, lo cual facilitaría la aparición de actividades alternativas.
Las categorías de esta dimensión serían, continuando el razonamiento de Roberto P.
Guimaraes, las de mantener, en el caso de los recursos renovables un ritmo de
explotación equivalente al ritmo de recomposición del recurso en sus ciclos naturales.
Para el caso de los recursos no – renovables el ritmo de explotación tiene que ser
equivalente a la aparición de actividades alternativas en los procesos productivos.
Se considera imprescindible mantener estas categorías que deben constituir la base para
la formulación de las variables de operacionalización de los indicadores, tasa de emisión
de residuales y tasa de absorción de estos, según los diferentes sumideros naturales.
En esta dimensión se precisa tener en cuenta, además, las categorías que están las
relacionadas con el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales y de los
sistemas que dan sostén a la vida, como, por ejemplo, la preservación de la diversidad
genética,

la

cual

constituye

una

condición

indispensable

para

el

logro

de

la

sustentabilidad.
Este es un tipo de desarrollo que le permitirá a las generaciones futuras disponer de
tecnologías y espacios donde desarrollar sus

actividades

socioeconómicas, tomando

�50
como referencia, para su protección, indicadores ambientales

de contaminación

permisibles para las especies de la flora, la fauna y los recursos naturales.
Estos espacios pueden ser naturales o artificiales y en ellos se alcanzaría la
sustentabilidad sobre la base del empleo de tecnologías respetuosas del entorno y del
mantenimiento de la cultura de las comunidades implicadas en la explotación de los
recursos. Se

trata de no destruir toda posibilidad de regeneración de estos o del

surgimiento de otros sobre la base de los existentes, que en muchos casos, no se logra
como consecuencia de su despiadada utilización. Es decir, lo importante es evitar las
deudas ecológicas que limiten a las generaciones futuras para la solución de los
problemas ambientales que, como consecuencia de la utilización de sistemas socioproductivos irracionales y de tecnologías inapropiadas en la actualidad, tendrán que
enfrentar para desarrollarse.
La dimensión social

del desarrollo sustentable se refiere a los elementos sociales y

políticos existentes detrás de la relación del hombre con la naturaleza y que se concretan
en los modelos económicos, en los que es necesario incluir, además de los factores de
índole económica y

política, la cultura, las costumbres, las tradiciones y las creencias

religiosas, entre otros elementos. Además, en términos genéricos, es la capacidad real de
una sociedad de organizarse según sus intereses para garantizar justicia social para
todos sus miembros, a través del desarrollo de proyectos en los que, sobre la base de la
participación de todos, se garantice el acceso a los servicios básicos de salud, educación,
cultura, deporte, utilización del tiempo libre y recreación, de acuerdo con sus
necesidades, y respetando la identidad de cada grupo.
En esta dimensión es imprescindible tener en cuenta, como se ha expresado
anteriormente, los elementos socio–clasistas que intervienen en la organización política
de la sociedad y en la relación del hombre con la naturaleza. En el enfoque clásico a la
problemática del logro de sociedades sustentables se obvia, en la mayoría de los casos,
el análisis clasista.
Para lograr la sustentabilidad tienen que existir instituciones que garanticen el acceso de
los actores sociales a los servicios básicos referidos anteriormente, y vías para llegar a
ellas como participantes reales de su propio proyecto. En ambos casos, estas constituyen
la garantía de la existencia de compensaciones sociales ante la desaparición de
actividades como consecuencia del agotamiento de los recursos naturales que explotan.
Tanto en actividades que utilizan recursos no–renovables como en los renovables las
compensaciones son el resultado de la interacción entre los mecanismos sociales
existentes en la superestructura de la sociedad. Si estos mecanismos fallan, aparecen
grupos marginados que desarrollarán prácticas agresoras del medio ambiente como
formas de subsistencia. Por ello, uno de los principales retos de una sociedad sustentable
es la eliminación de las deudas sociales.

�51
La sustentabilidad social presupone la existencia de una sociedad donde existan
mecanismos de participación pública validados socialmente. Es necesaria la búsqueda de
fórmulas que tengan en cuenta, en el momento de tomar una decisión relacionada con
determinadas acciones ambientales, los intereses, no solamente de los grupos que
llevarán a la práctica esas acciones, sino de los implicados en las mismas. Pero esta tiene
que ser una participación real, con vías de retroalimentación para conocer el efecto de
sus decisiones en las instituciones y decisores ambientales en todos los niveles políticos y
administrativos.
La existencia de instituciones capaces de contribuir al desarrollo sustentable exige
estructuras sencillas y flexibles en la toma de decisiones ambientales si se tiene en
cuenta que, por su carácter dinámico y sus consecuencias impredecibles, una necesidad
ecológica no puede transitar a través de las frecuentes estructuras burocráticas de poder
existentes en el mundo. En cualquier caso, la demora en adoptar una decisión puede
comprometer para siempre el destino de uno o varios ecosistemas o de comunidades
humanas asociadas a estos.
Para que un sistema logre la sustentabilidad, además, se requiere de niveles de acceso a
la cultura, solamente alcanzables con la aplicación de políticas racionales en el manejo de
los recursos humanos y la distribución de las riquezas sociales.
Las categorías de esta dimensión estarían, en lo político, relacionadas con la participación
de la población en los órganos de poder, entonces estas serían: población con derecho al
voto, participación en las elecciones, abstencionismo, boletas en blanco, diputados por
habitantes en el parlamento y mujeres en los órganos de poder (Montero, 2001:74).
Para completar esta dimensión son necesarias otras categorías que frecuentemente no
aparecen en la literatura y que se considera son imprescindibles para analizar la
sustentabilidad social. Tal es el caso de los llamados servicios básicos a los que también
ha hecho referencia Roberto P. Guimaraes, como cobertura de salud y educación. Para
poder incluir las categorías de esta dimensión en los indicadores es imprescindible darles
un contenido más exacto. Se incluirían en ese caso las categorías seguridad social,
esperanza

de

vida,

mortalidad infantil, escolarización,

calidad de

la

educación,

electrificación, cobertura de agua por sistemas autónomos, instituciones culturales,
centros promotores de la cultura, científicos por habitantes e instituciones científicas.
Estas categorías pueden variar de acuerdo con el entorno donde actúen teniendo en
cuenta que su expresión en indicadores tiene en cuenta lo local como unidad de
concreción de la sustentabilidad.
Para los intereses de la presente investigación, de acuerdo con el problema científico
planteado, los objetivos y las ideas a defender se considera necesario analizar la
tecnología como una dimensión en la que es posible expresar todas las relaciones
sociales que se involucran en el desarrollo social.

�52
La dimensión tecnológica se enfoca, en este trabajo, desde la perspectiva de los
estudios sociales de la ciencia y la tecnología, o estudios CTS, como se conocen. Es decir,
ver la problemática del modelo de desarrollo sustentable como una relación entre las
tecnologías con las cuales el hombre actúa sobre la naturaleza, que constituyen un
producto de la actividad humana, y sus impactos sobre esta y la sociedad. Analizando
esta relación como un problema social, pretendemos que la tecnología sea vista como
algo más que un artefacto para entenderla como sistemas, como procesos, como un
valor que modifica los valores existentes y crea nuevos valores.
Esta cuestión va mucho más allá que una simple disquisición filosófica para convertirse
en un problema de esencia en las relaciones sociales. El problema es saber cómo una
tecnología modifica la cultura de una comunidad. Hasta dónde se pueden modificar las
costumbres, los hábitos y las tradiciones comunitarias, cambiando la forma de relación
del hombre con la naturaleza y con los demás miembros de la comunidad. Esta idea es
posible comprenderla únicamente si se parte del hecho de que “La tecnología no es un
artefacto inocuo [...] no hay duda de que está sujeta a un cierto determinismo social. La
evidencia de que ella es movida por intereses sociales parece un argumento sólido para
apoyar la idea de que la tecnología está socialmente moldeada” (Núñez, 1999b:43).
Es importante que la tecnología se comprenda, “[...] como una práctica social [...]”
(Núñez, 1999b:61) y dentro de los intereses del concepto desarrollo sustentable como un
conjunto de sistemas diseñados para cumplir una función determinada.
Esto nos facilita asimilar las relaciones tecnológicas como intercambios entre individuos y
entre estos y los diferentes grupos sociales que participan en los procesos de desarrollo.
Para ello es de gran utilidad valorar las dimensiones de la tecnología según A. Pacey,
referidas por J. Núñez en el artículo citado anteriormente. Como una primera dimensión
considera la técnica en la que se incluyen “[…] conocimientos, capacidades, destrezas
técnicas, instrumentos, herramientas y maquinarias, recursos humanos y materiales,
materias primas, productos obtenidos, desechos y residuos” (Núñez, 1999b:61). Estos
elementos constituyen un referente importante para evaluar, dentro de los indicadores
que se elaboren, el papel de las tecnologías mineras en la consecución del desarrollo
sustentable.
La dimensión organizativa, en la que se incluye la “[…] política administrativa y de
gestión, aspectos de mercado, economía e industria; agentes sociales: empresarios,
sindicatos, cuestiones relacionadas con la actividad profesional productiva, la distribución
de productos, usuarios y consumidores entre otras” (Núñez, 1999b:61), nos permite que
tengamos una idea exacta de la complejidad de la tecnología y su carácter
profundamente social.
Una tercera dimensión, la ideológico-cultural, en la que se incluyen las “[…] finalidades y
objetivos, sistemas de valores y códigos éticos; creencias en el progreso [...]” (Núñez,

�53
1999b:61) terminan por completar un cuadro que revela relaciones sociales complejas
que pueden ofrecer una idea de cómo las tecnologías se insertan en un contexto social
donde confluyen los intereses y valores de diferentes grupos sociales que apuntan, en
ocasiones, en sentido inverso a la racionalidad tecnológica que ellas propugnan.
Al hablar de grupos sociales se está haciendo referencia desde las clases sociales hasta
los productores, consumidores y agentes del intercambio. Los materiales implicados en
los procesos socioeconómicos, los medios disponibles y los fines a desarrollar pueden ser
analizados a partir de comprender las tecnologías como sistemas.
Esta visión lleva a concebir las tecnologías como procesos sociales en los que se verifican
los valores que ellas portan, en interacción dialéctica con los valores de las comunidades
receptoras. Es decir, los valores de una tecnología tienen un carácter histórico - concreto,
depende de los valores propios y de las comunidades. Es por ello importante comprender
que: “La actividad tecnológica está profundamente influida por una pluralidad de valores
que son satisfechos en mayor o menor grado por las acciones tecnológicas y por sus
resultados” (Echeverría, 2001a:25).
El desarrollo sustentable tiene que promover el respeto a las diferentes identidades
nacionales. Lo que resulta sustentable en una determinada región

no tiene que ser

sustentable en otra al ser transferida. Este es uno de los argumentos más sólidos para
afirmar que concepto propuesto por la Comisión Brundtland no distingue los diferentes
niveles de los países, tomando como referencia las identidades nacionales, que abarcan
desde el nivel de desarrollo económico

hasta las diferentes formas de la conciencia

social: religión, arte, cultura, entre otros.
Enfocar el intercambio del hombre con la naturaleza como una relación mediada por
tecnologías que actúan en contextos sociales concretos da la posibilidad, para los
intereses de esta tesis, de centrar la atención en las relaciones medio ambientales.
Partiendo de considerar las mismas como socioentornos donde interactúan relaciones
políticas, jurídicas, económicas, sociales, sociopsicológicas y ambientales.
La tecnología debe ser comprendida como prácticas sociales que involucran formas de
organización social, empleo de artefactos y sistemas de gestión de recursos, integrados
en sociosistemas, dentro de los cuales se producen interrelaciones, que condicionan la
naturaleza de las relaciones sociales. En el caso de los complejos mineros se trata de
relaciones entre los propietarios de los medios de producción, productores, comunidades
residentes, gestores comunitarios, y procesos que aparecen como consecuencia de las
actividades fundamentales. Tal es el caso de la gestión integrada de los derivados que
compromete toda la actividad de los complejos mineros. Esto, a partir de considerar que
es la continuidad de nuevas relaciones que llamaremos prácticas tecnológicas (Núñez,
1999b).

�54
Esto presupone la idea de ver el desarrollo sustentable como un sistema de interacción
socio cultural que se desarrolla en un entorno, donde las prácticas tecnológicas sirven
como un medio de intercambio entre sociosistemas.

“El concepto práctica tecnológica

muestra con claridad el carácter de la tecnología como sistema o sociosistema. El sistema
permite intercambios y comunicaciones permanentes de los diversos aspectos de la
operación técnica [...] pero también de su administración, mediante el tejido de
relaciones

y de sus sistemas subyacentes implicados, además, el sistema envuelve el

marco de representaciones

y valores de los agentes del proceso. Todo esto permite

reconocer que los sistemas no son autónomos, puesto que están envueltos en la
vigilancia de la razón teórica y en el control de la razón práctica” (García, E., González, J.
et al., 2001: 44).
Por su importancia hemos citado íntegramente este fragmento del libro “Ciencia,
Tecnología y Sociedad: una aproximación conceptual” de los autores citados porque el
concepto desarrollo sustentable no puede desconocer las dimensiones que abarca la
práctica tecnológica y en los indicadores que se proponen para la minería deben tenerse
en cuenta.
Analizar la tecnología de la forma que se propone en esta dimensión y a través de la
óptica de la práctica tecnológica deja muy claro lo siguiente:
-

La tecnología no es un hecho aislado, lo cual significa que las soluciones que se
presentan a los problemas del desarrollo y a los provocados por los usos irracionales
de las tecnologías no son tecnológicas sino sociales.

-

En los sociosistemas ocurre un intercambio permanente entre sus elementos, donde
no solamente se encuentran las tecnologías, sino que además se incluyen
instituciones, mercados, asociaciones de productores y algo más que eso, grupos
interesados en los impactos de las tecnologías y que deben tenerse en cuenta en el
momento de tomar decisiones ambientales.

Las decisiones tecnológicas están mediadas por relaciones axiológicas, es decir, por los
valores de los diferentes grupos inmersos en los sociosistemas donde tienen lugar las
prácticas tecnológicas. El aspecto cultural e ideológico entra

a

ser considerado como

una dimensión decisiva de la práctica tecnológica y consecuentemente de los modelos de
proyectos sustentables.
El análisis de la minería permitirá evaluar estas concepciones de manera directa en el
objeto de estudio de nuestra investigación.

�55
2.4. Lo singular, lo particular y lo universal en el concepto desarrollo sustentable.
El concepto desarrollo sustentable, visto de forma clásica, como se ha afirmado hasta el
momento, es insuficiente para determinar la sustentabilidad en sectores productivos
concretos como es el uso de los recursos mineros. De ahí la necesidad de poseer un
concepto que sirva de guía metodológica para este tipo de actividad.
Lo sustentable se diluye, en los conceptos que, sobre el particular, existen en todo el
conjunto de actividades socio - económicas de un país, sujeto a los intereses del
evaluador y enmascarado en un número poco comprensible de cifras macroeconómicas.
Los valores

ambientales, comprendidos en la dimensión ambiental, no aparecen con

facilidad en ese complejo entramado social, en el todo se expresa siguiendo intereses
sectoriales. Estos

valores son, generalmente, categorizados por criterios biológicos

desde el punto de vista de su importancia para mantener el equilibrio de las especies
asociadas a un determinado ecosistema y no a partir de indicadores.
Para evaluar una rama económica específica, el concepto, metodológicamente, no ofrece
las perspectivas exigidas por ambientalistas, economistas y políticos. Una actividad de
cualquier índole no se puede analizar aisladamente, es imprescindible verla en sus
interconexiones de acuerdo con los
determinado,

ha

validado.

Esas

indicadores que la sociedad, en un momento

interrelaciones

no

son

únicamente

económicas,

tecnológicas, ambientales o ecológicas, sino que, además, abarcan los valores,

las

tradiciones, los sentimientos religiosos, etc. En este sentido el concepto desarrollo
sustentable no ofrece posibilidad alguna de evaluar el grado de sustentabilidad de un
proceso económico aislado.
Lo anterior, no significa que no existan generalidades del concepto, útiles para analizar
hasta dónde una actividad económica es sustentable o no. En este sentido es preciso
comprender la relación dialéctica que existe entre lo singular, lo particular y lo universal
en la elaboración de indicadores de sustentabilidad lo cual da una visión más exacta de
por qué se deben poseer indicadores específicos para la minería y qué relación guardan
estos con los indicadores de otras actividades y los generales que existen en la sociedad.
En primer lugar, digamos que existe un conjunto determinado de indicadores para medir
la sustentabilidad a escala macrosocial que sirven para evaluar actividades en las cuales
participan indistintamente todos los sectores de la sociedad de forma individual, pero no
en la misma proporción ni en la misma magnitud.
Lo singular en esta relación estaría, en poder determinar cómo una actividad concreta
tributa al logro de la sustentabilidad a partir de sus singularidades. Estos indicadores son
únicos para esta actividad, pero pueden servir de base metodológica para otras
actividades económicas similares en las que se exploten los mismos recursos, en otras
regiones, incluso actividades diferentes. Lo que sí tiene que quedar bien definido es el
objeto a medir y las vías para realizarlo es diferente en cada una de ellas.

�56
Los indicadores de actividades económicas concretas expresan las relaciones que tienen
lugar entre los sujetos económicos y sociales que intervienen en los procesos
productivos, entre los eslabones que lo componen y el impacto que estos ocasionan en la
sociedad y la naturaleza, específicamente, en los ecosistemas que componen el entorno
inmediato del proyecto. Este impacto se puede medir de forma cuantitativa o cualitativa
y es expresión de las relaciones fundamentales que se dan al interior de las actividades
económicas y su interrelación con otras actividades y los eventos e instituciones sociales
creadas por el hombre y la naturaleza.
Lo particular es el elemento de contacto existente entre lo singular y lo universal, es
decir, cómo cada una de las actividades tributa al logro de la sustentabilidad a escala
macrosocial, digamos la forma en que cada proceso socioproductivo, ecológico, ambiental
o político contribuye al mantenimiento de los indicadores que participan en los procesos
globales que determinan que una actividad o entidad independiente sea sustentable o no,
por ejemplo, cómo las actividades que desarrollan las comunidades contribuyen a la
conservación de la estabilidad genética del planeta. Es decir, lo particular es el elemento
de enlace entre lo singular y lo universal, por eso se puede afirmar que hay indicadores
que son universales, que se utilizan en todas las actividades, pero que se manifiestan a
través de lo particular en la singularidad de cada actividad.
Para los intereses de la presente investigación se debe precisar que los indicadores que
se proponen están dirigidos a medir cómo la misma tributa al logro de la sustentabilidad
en la localidad, a partir de compensaciones que facilitan el surgimiento de actividades
económicas alternativas.
Estos indicadores constituyen una expresión de la relación del hombre con la naturaleza,
es decir, la acción tecnogénica de las comunidades humanas sobre la naturaleza a través
de la utilización de tecnologías en su sentido más amplio. La problemática va mucho más
allá de

conocer el nivel de afectación sobre los ecosistemas que rodean al objeto

económico, es, según los intereses de los que elaboran los indicadores, una búsqueda de
información que facilite la generación de estrategias ambientales.
La

sustentabilidad no es un proceso que pueda medirse aisladamente, esto se logra

únicamente, como se analizó antes, en su intercambio con la sociedad, proceso en el cual
debemos tener en cuenta la relación entre lo singular, lo particular y lo general. Para
comprender en sus especificidades todo lo anterior se comenzará por ver las
singularidades de la aplicación de este concepto en la minería, para lo cual se cree
necesario realizar algunas precisiones con relación a cómo se considera que se debe
conceptualizar la sustentabilidad para lo cual se propone verlo a través de grados o fases
de desarrollo.

�57
2.5. Los grados de la sustentabilidad y su concreción en actividades económicas
El desarrollo sustentable para reflejar los niveles o grados de progreso de un país tiene
que tener en cuenta el nivel alcanzado por este en sus fuerzas productivas y satisfacción
de las necesidades de los diferentes grupos sociales implicados en un proyecto social de
cualquier índole. Los retos que plantea, como modelo de desarrollo, no son alcanzables
para cualquier país, sin embargo, sus principios teóricos deben ser la meta a lograr por
todas las naciones que realmente estén interesadas en promover una relación racional
con la naturaleza.
Todo lo anterior nos lleva a plantear que el desarrollo sustentable es un proceso que
transita por diferentes etapas o grados de desarrollo, este es precisamente uno de los
elementos novedosos de la Tesis, a partir de afirmar que desarrollo y crecimiento son dos
conceptos diferentes, que es imprescindible diferenciar para poder comprender la forma
en que los países pueden concretar la sustentabilidad. Existe una primera etapa, la del
crecimiento, en la que los países están obligados a crecer cuantitativa y cualitativamente
en actividades verdaderamente generadoras de riquezas, a pesar de que puedan
ocasionar impactos negativos sobre el medio ambiente. Estas actividades estarían,
fundamentalmente, dirigidas a crear una infraestructura económica a partir de un capital
social que beneficie a toda la sociedad en función de utilizar racionalmente los recursos
naturales del país y de crear alternativas que permitan la introducción de cambios
transformadores en la interacción hombre – naturaleza –sociedad.
En este sentido sería muy importante introducir las ideas seminales de Carlos Rafael
Rodríguez, quien fue el primero en establecer las diferencias entre desarrollo y
crecimiento económico. Sobre el particular afirma: “Hace algunos años he defendido la
idea de que existen diferencias entre el crecimiento (growing) y el desarrollo
(development)” (Rodríguez, 1983a:77). Esta es una idea que pude contribuir a esclarecer
las vías en que los países subdesarrollados lleguen al desarrollo y especialmente a
comprender la necesidad de continuar explotando los recursos minerales en las naciones
pobres a las que ahora se le quiere impedir el crecimiento de sus economías a costa de
las fuentes de ingresos que aporta la minería por considerarla una actividad devastadora
del medio ambiente.
“Una economía puede crecer sin que avance hacia su real desarrollo. El desarrollo es una
clase especial de crecimiento que asegura a un país crecer constantemente y a través de
la autoimpulsión de su economía” (Rodríguez, 1983a:77). El destacado economista
cubano deja bien sentado que crecer no es sinónimo de desarrollo, que los crecimientos
económicos tienen que estar acompañados de cambios estructurales que permitan un
verdadero desarrollo integral de la economía. El compañero Fidel Castro Ruz en una
reflexión similar afirmaba: “No siempre el crecimiento industrial estadístico y de las

�58
exportaciones de manufactura, indican que se transite por el camino del desarrollo”
(Castro, 1983:135).
En la primera etapa es imprescindible crecer para desarrollar una economía que sea
capaz de generar riquezas, pero con la absoluta certeza de que el crecimiento económico
es una condición necesaria para el desarrollo; pero por si sola insuficiente, que en un
segundo nivel permita compensar a la naturaleza por los niveles de deterioro ocasionado
por lo que hemos llamado etapa del crecimiento. Aquí es imprescindible crear condiciones
para la industrialización por la que transitan la mayoría de los países que abogan por un
desarrollo sustentable, porque evidentemente “[...] el desarrollo no es posible sin una
cierta medida de industrialización [...]” (Rodríguez, 1983a:77). Este proceso debe estar
precedido por una elección tecnológica adecuada que responde a las características de
cada país en el cual desempeña un rol decisivo la transferencia de tecnología. Estas
estrategias tienen que estar dirigidas a promover un desarrollo endógeno, en niveles
superiores, como vía de garantizar la sustentabilidad.
Desde esta etapa es imprescindible trabajar por desarrollar una cultura de la
sustentabilidad, que en sus presupuestos teóricos coincide en los que el Dr. Antonio
Núñez Jiménez ha definido como cultura de la naturaleza, y que asume como válido para
sustentar este análisis. “Por cultura de la naturaleza entendemos que allí donde lo
permite el desarrollo económico se deberá mantener la menor destrucción de sus
factores naturales” (Núñez, 1998:10). Nótese la acotación en la cita que deja bien
definido que el desarrollo económico se producirá manteniendo la menor destrucción de
las condiciones naturales, donde sea posible. Es decir, en ningún momento se renuncia al
desarrollo económico, en detrimento del bienestar de la sociedad, siguiendo criterios
proteccionistas a ultranza que perjudicarían a los países más pobres.
La acumulación de cambios cuantitativos, que conduzcan a una nueva

cualidad, se

produce a partir de la utilización de recursos naturales renovables y no - renovables en
actividades económicas, que pueden ser sustentables o no, pero que son imprescindibles
para aportar los cambios necesarios que produzcan un salto hacia una cualidad superior
en la relación del hombre con la naturaleza. De no producirse el crecimiento económico,
al que se está haciendo referencia, se originan desigualdades entre las diferentes clases
sociales y países situados en una misma región lo que se convierte en una barrera para
el desarrollo.
Para Carlos Rafael Rodríguez quedaba bien claro que el desarrollo era un proceso que se
producía como resultado de transformaciones de índole cuantitativa y cualitativa. En un
interesante análisis que tiene que servir como referencia para comprender los niveles de
sustentabilidad que se están proponiendo decía: “Países desarrollados son aquellos que
tienen un mayor ingreso real per cápita porque tienen una estructura económica
determinada, basada en cierto grado, mayor o menor de industrialización. Por eso el

�59
desarrollo económico de un país hay que definirlo como un proceso que lo conduce desde
su

posición

económica

subalterna

hacia

esa

posición

desarrollada”

(Rodríguez,

1983b:57).
Obsérvese cómo, constantemente, está presente la idea de promover una “estructura
económica determinada” lo cual habla de los fundamentos estructurales que es
imprescindible poseer para poder considerar que una economía es desarrollada. Entre los
factores de tipo cuantitativo la industrialización es un factor al cual se le otorga un valor
preponderante, de los que sientan las bases para promover el desarrollo. Para los
economistas “... que amamos el desarrollo – dice el economista cubano – desarrollar es,
en primer término, crecer armónicamente: crecer en una forma que permita el desarrollo
autosostenido de la economía” (Rodríguez, 1983c:481).
El término “desarrollo autosostenido” se puede identificar con “desarrollo endógeno”,
visto en su esencia más profunda como la capacidad de impulsar la economía a partir de
potenciar los nichos económicos de las localidades.
En otro interesante artículo sobre el tema esboza una idea muy esclarecedora en las
condiciones actuales de la globalización neoliberal de enconada lucha ideológica y que
posee una importancia extraordinaria para los pueblos subdesarrollados. Plantea que no
siempre el aumento de la productividad, del consumo, el ahorro nacional y el ingreso
constituyen

desarrollo

económico.

Son,

simplemente,

acumulación

de

cambios

cuantitativos que por sí solos no producen una nueva cualidad. Para que estos
“desarrollos” se conviertan en fuentes del desarrollo necesitan estar acompañados de una
voluntad política a favor de todos los sectores del país y eso solamente se puede lograr
en sistemas sociales donde la propiedad no se convierta en una barrera. Considera que la
“[...] economía cubana de los primeros años de República creció [...] pero no se
desarrolló. Todo lo contrario si el crecimiento económico cubano hubiera continuado en la
misma dirección y al mismo ritmo después de los años veinte, estaríamos hoy en una
fase más crítica [...]” (Rodríguez, 1983d:42). En estas afirmaciones se aprecia una
aplicación creadora de la dialéctica al análisis de los acontecimientos sociales.
Una idea puntualizada en otro momento deja bien claro que “[…] el desarrollo tiene que
ser doble: en la conciencia y en las formas de distribución” (Rodríguez, 1983e:459). Este
llamado es bien claro, se necesita de un desarrollo de la conciencia, de todos los
implicados en los proyectos sociales, para que estos se desarrollen, en dos sentidos; en
la comprensión del papel del factor subjetivo, de la importancia del hombre como factor
fundamental del cambio y en la formación de una nueva espiritualidad, en la misma
medida que el desarrollo tiene que producirse en la economía y en los hombres. La otra
arista del problema radica en “las formas de distribución”, referido al tema de que sin
una distribución justa y equitativa de los bienes que la sociedad produce jamás existirá
desarrollo económico en los términos que entendemos los marxistas y en los que

�60
utópicamente consideran los defensores de la sustentabilidad que es posible alcanzar
dentro de la sociedad capitalista.
Es muy importante para comprender la dialéctica de la interrelación entre las etapas que
se considera que posee el desarrollo sustentable, plantear que este es impensable, en las
condiciones actuales, sin un desarrollo de la ciencia y la tecnología que facilite lo que
numerosos especialista han llamado una nueva organización de la materia “[…] la
tecnosfera o mundo de los bienes materiales y los ingenios tecnológicos, es decir el
mundo sustitutorio” (Goldsmith, 1999:63).
Una segunda etapa para alcanzar el desarrollo sustentable se produce a partir de que el
crecimiento económico facilita la utilización de los recursos naturales y humanos
existentes dirigida a compensar a la naturaleza por los daños que ocasionan con sus
acciones sobre el medio ambiente. Este nivel es el de las compensaciones, en esencia,
consiste en la capacidad de introducir transformaciones de índole positiva en los procesos
naturales y sociales que tienen lugar en el medio ambiente en que el hombre vive y que
como consecuencia de sus acciones ocasiona cambios que pueden ser irreversibles.
Estas compensaciones pueden ser ecológicas y sociales, partiendo de la idea de que la
relación del hombre con la naturaleza tiene como primer acto la propia condición
corpórea de este y la necesidad de satisfacer necesidades de carácter propiamente
biológico. Sin embargo, estas relaciones están condicionadas a su vez por otras
relaciones de tipo social que se deciden en contextos sociales bien determinados por la
relación que guarda cada individuo con respecto a los medios de producción.
Las compensaciones se producen como resultado de un grado de desarrollo de las
fuerzas productivas y de una voluntad política que permiten que se puedan introducir
cambios en los procesos productivos y sociales, por la flexibilidad de los diferentes
esquemas de producción, la capacidad de los recursos humanos de asumir los cambios y
de la existencia de organismos sociales con madurez que tengan las condiciones
suficientes para generar estrategias sociales dirigidas a compensar a los grupos
afectados como consecuencia del uso de los recursos naturales en la región.
Los cambios cuantitativos en la evolución de los países en el proceso de alcanzar la
sustentabilidad, como etapa superior de la relación del hombre con la naturaleza, tienen
lugar en todas las dimensiones del desarrollo. Es decir, las comunidades, como
organismos sociales, necesitan, para poder compensar los impactos que ocasionan las
actividades económicas instituciones que pongan en práctica las políticas dirigidas a
concretar las compensaciones. Los cambios cuantitativos, en este sentido, se refieren a
la formación de una ciudadanía con capacidad real para participar en el desarrollo, y a la
construcción de instituciones y vías representativas del ejercicio de la justicia social,
concretada en la equidad, igualdad de oportunidades para todos los miembros de la
sociedad y posibilidades de realizarse como individualidad.

�61
Todo ello obliga a los países que construyen sociedades realmente sustentables, que
tanto en la primera como en la segunda etapas realicen cambios cuantitativos que
conduzcan a nuevas cualidades. La garantía del logro de la sustentabilidad reside,
precisamente, en que se acumulen cambios cuantitativos y cualitativos en la dimensión
sociopolítica que faciliten la elaboración de proyectos sociales que privilegien la aparición
de cualidades superiores en la dimensión ambiental, que, lógicamente, está soportada
por la existencia de una Estrategia de desarrollo social y político acorde con los principios
de la sustentabilidad.
Esta lógica de pensamiento conduce, a encontrar compensaciones a través de actividades
alternativas de tipo socio económico con una alta

participación de la ciencia y la

tecnología, sin desconocer, en este tipo de desarrollo, los valores nacionales de los
grupos participantes. Cuando en un país se produce el agotamiento de un recurso no
renovable, fuente de riqueza para muchas personas aparecen contradicciones sociales
causadas por la pérdida de cientos de puestos laborales generadores de recursos para los
trabajadores directamente empleados y sus familias.
Estas contradicciones se pueden resolver únicamente si existen sistemas sociales con la
capacidad suficiente de reorientar las infraestructuras existentes en las instalaciones
cerradas hacia nuevas actividades económicas, evitando así que ocurran afectaciones en
el medio ambiente como consecuencia de la aparición de modos de subsistencia que,
generalmente, se producen sin arreglo a planes de gestión socialmente concertados. De
ahí

la

importancia

de

poseer

instituciones

comunitarias

que

garanticen

las

compensaciones sociales cuando ocurren tales eventos.
Pero estas compensaciones se producen, solamente, cuando se han creado condiciones
para un “[...] proceso armónico de crecimiento, crecimiento con desarrollo y, además,
crecimiento con desarrollo para el pueblo [...]” (Rodríguez, 1983c:481). Esto significa, en
primer lugar, como se ha dicho anteriormente, crecimiento en el sentido de crear una
estructura diversificada de la economía hacia todas las ramas y sectores que garantice
las materias primas y los recursos

financieros necesarios para enfrentar los retos del

desarrollo nacional, en las condiciones de una economía abierta que no puede prescindir
de las relaciones con otros países para desarrollarse. “Lo que se necesita [...] es la
inversión en ciertas ramas productivas que, al menos durante un cierto período, serán
difícilmente rentables, así como en otras obras de alta rentabilidad social, pero que
quedan fuera del campo de la iniciativa privada” (Rodríguez, 1983a:77-78).
Estas “ramas productivas” que inmediatamente no serán rentable son las encargadas de
fomentar los sectores estratégicos de la economía nacional, aquellos que garantizarán el
acceso a las tecnologías que requieren los procesos productivos en un mundo cada día
más integrado en la “Economía del Conocimiento” que genera “[...] productos novedosos
con un alto contenido de conocimiento en el precio, en los que el acceso al conocimiento

�62
es el determinante principal de la competitividad y en los que la competencia tiende a ser
por diferenciación de productos, más que por escala y costo” (Lage, 2004:4). Estas son
las llamadas “obras de alta rentabilidad social” que en el caso de Cuba y naciones que
emprendan esta vía de desarrollo pueden acometer como una forma de compensación
social ante la desaparición de miles de puestos laborales al cierre de operaciones basadas
en recursos no renovables o la quiebra de sectores económicos no competitivos.
Para naciones de escasos recursos naturales las ramas en las que el conocimiento se
convierta en el “[...] insumo principal del proceso de reproducción ampliada de la
producción y los servicios [...]” (Lage, 2004:13) poseen una importancia vital para su
desarrollo. Tal es el caso de Cuba que al heredar una economía deformada tuvo
necesidad de invertir inicialmente en ramas que no fueron rentables en el corto plazo, sin
embargo, hoy se han convertido en pivotes de su economía. Estas son las que permiten
las compensaciones de tipo ambientales y sociales a partir de la “economía del
conocimiento” que es “[...] una transformación que puede y debe penetrar en todos los
sectores de la producción y los servicios, en todos los territorios del país” (Lage,
2004:13).
Pero la existencia de tales proyectos se puede considerar, solamente si se garantiza
independencia nacional, si todos los recursos materiales y humanos del país se ponen en
función del desarrollo de la nación, en este aspecto la vinculación economía – desarrollo
en el justo sentido político que encierra su interrelación dialéctica es puntualizada una
vez más por Carlos Rafael Rodríguez cuando dice: “[...] un prerrequisito indispensable
para el desarrollo es la independencia nacional. Es decir, tomar en sus manos los
resortes económicos, y la independencia nacional no significa tener simplemente el
derecho al himno y a la bandera sino [...] asumir los controles de la economía nacional
[...]” (Rodríguez, 1983f:493).
El análisis en sistema permite que se pueda asegurar, una vez más, que este paradigma
se logra únicamente en la interacción de las actividades económicas que tributan al
desarrollo de una región o un país, a partir de una política comprometida con el progreso
de todas las clases y capas sociales participantes en los proyectos sociales, a nivel local,
regional o nacional. El ver la sustentabilidad en una actividad independiente, es posible
solamente por no considerar todas sus dimensiones y por la existencia de un
pensamiento lineal donde no se tiene en cuenta al hombre como parte activa de todos los
procesos que tienen lugar en la naturaleza.
La tercera etapa es la del desarrollo sustentable a la cual no es posible llegar, desde
nuestro punto de vista, si no se ha transitado por las anteriores y en la que tienen lugar
tanto, elementos de la primera como de la segunda etapas, pero sobre la base de la
existencia de elementos que garantizan el logro de la sustentabilidad en todas sus
dimensiones. Este epígrafe no se detiene en el análisis de los presupuestos teóricos que

�63
fundamentan la etapa, por ser precisamente a lo que se ha dedicado la Tesis, evitando
repeticiones innecesarias en el texto. Sin embargo, se considera útil dejar bien definido
que crecimiento económico y compensaciones son pilares fundamentales para lograr la
sustentabilidad en cualquier país o región. Este tipo de desarrollo para convertirse en tal,
tiene, obligatoriamente, que tener en cuenta todos los atributos analizados a partir del
pensamiento de Carlos Rafael Rodríguez.
2.6. Características de los indicadores de sustentabilidad
En esta dirección se plantean las principales características de un indicador de
sustentabilidad, cuál es su diferencia con otros indicadores que actúan en las esferas
ambientales y a partir de estas premisas asumir una posición metodológica acerca de la
posibilidad de establecerlos. La sustentabilidad, entendida como conocimiento de los
daños, que desde el punto de vista ecológico y ambiental, el hombre ocasiona al medio
ambiente es imposible medirla si se entiende por ello la incapacidad de un sistema de
recomponerse ante las agresiones antrópicas, a partir de la recomposición natural o la
artificial para los recursos renovables y los no – renovables respectivamente. Sin
embargo, sí se le valora de forma holística, como interacción de las dimensiones
ambientales, sociales y tecnológicas, sin dicotomías entre cada una de ellas, entonces
podemos decir que sí es posible establecer indicadores.
Todo esto conduce a la idea de que se puede hablar de indicadores de sustentabilidad,
para definir estados de los sistemas, campo de acción y alcance de las decisiones
ambientales que afectan a las presentes y las futuras generaciones.
Se

entiende

por

indicadores

de

sustentabilidad,

estadísticas

o

parámetros

que

proporcionan información y tendencias de las condiciones de desarrollo de las diferentes
actividades económicas y su influencia en el medio ambiente y en el desenvolvimiento de
acciones para el mantenimiento de las condiciones ambientales, sociales y tecnológicas
que participan en el desarrollo de las actuales generaciones. Su significado se dirige a la
concreción de acciones económicas por las generaciones actuales, su propósito tiene un
mayor alcance buscando proveer información que permita tener una medida de las
estrategias que se desarrollen en el presente, que permitan a las futuras generaciones
vivir a partir de los recursos que les faciliten las generaciones actuales.
Todo esto es cierto y de gran utilidad para las comunidades científicas que se dedican a
estas investigaciones, para los empresarios, los políticos y los administradores de
proyectos; sin embargo, frecuentemente, quienes trabajan en estas ramas de la ciencia
ignoran que los llamados indicadores de sustentabilidad se dirigen a un contexto político.
Es decir, ellos actúan en un ambiente donde existen relaciones socioeconómicas que
están bien determinadas y amparadas por instituciones que poseen un reconocimiento
social y legal. Se está diciendo, concretamente, que se precisa de decisiones políticas

�64
para que estos indicadores puedan servir de base metodológica para la elaboración de
estrategias de manejo sustentable de los recursos, es decir, que existan instituciones
gubernamentales, capaces de poner en práctica las soluciones que de ellos surjan.
El establecer indicadores de sustentabilidad, que impliquen a su vez la aparición de
objetivos en las políticas de manejo ecológica, ambiental, política, social o tecnológica,
implica cambios no sólo en lo que se mide o en cómo se mide, sino también en qué es lo
que se busca conseguir con los indicadores. Como dice Jorge Núñez Jover “La
construcción de nuevos indicadores debe cuidar mucho las bases epistemológicas,
sociales y axiológicas en que se sustentan. Los indicadores deben ayudarnos a
evaluar/criticar/orientar las estrategias sociales en materias de conocimientos de cara a
los problemas del desarrollo” (Núñez, 2003:3)
No se puede perder de vista que la generación de indicadores está muy vinculada con los
grupos sociales que los promueven, las instituciones que los validan y los contextos
donde ellos serán utilizados. Por ello se considera que es esencial “[…] contextualizar los
indicadores permitiéndoles que nos hablen de la diversidad, de las diferencias. No basta
con indicadores nacionales promedios sino regionales, locales, que se refieran a espacios
diferenciados” (Núñez, 2003:3). Es decir, los indicadores tienen que reflejar las
singularidades de los procesos concretos a los que se dirigen, esto significa que tienen
que estar construidos de acuerdo a las características socio - históricas y espaciales
donde se aplicarán. Existe la tendencia a utilizar indicadores diseñados para actividades
similares e, incluso, para otras en contextos diferentes y en la práctica las informaciones
que arrojan no resultan útiles para elaborar estrategias de trabajo.
En esta misma dirección es importante insistir en numerosos errores que se cometen
frecuentemente cuando se elaboran los llamados indicadores de sustentabilidad, uno de
los más comunes es la utilización de “[…] indicadores promedios que ocultan las
profundas diferencias de carácter regional, entre grupos sociales […]” (Núñez, 2003:3).
Esta perspectiva es vital en el caso de la minería, digamos que existen diferencias socio culturales y económicas que pueden hacer totalmente inoperante un indicador de
sustentabilidad que se utilice en una mina de cobre en Chile o de hierro en Brasil a la
realidad cubana de una planta beneficiadora de níquel. Muy relacionado con lo anterior
esta el caso de la utilización de “[…] indicadores cuantitativos […]” (Núñez, 2003:4). Este
tipo de indicador facilita las comparaciones entre países y procesos similares, pero son
incapaces de ofrecer informaciones fiables porque no tienen cómo incluir dentro de sus
formulaciones, frecuentemente complejas formulas y matrices, la riqueza de las variables
sociales (Núñez, 2003).
Además, resulta no menos importante tener en cuenta que en los indicadores actúan en
escenarios socio – económicos muy concretos, no tiene el mismo carácter la aplicación de
un indicador en una mina de un país desarrollado, como puede ser España, que la

�65
aplicación de este en Bolivia. Tampoco arrojaría los mismos resultados la utilización de
estos en economías con formas de propiedad diferentes. Por ello la recurrencia
imprescindible de tener en cuenta la función axiológica de los indicadores (Núñez, 2003).
El uso de indicadores constituye la base para generar nuevas políticas, a partir de una
realidad concreta y un futuro deseable. Ellos ofrecen informaciones a los decisores
ambientales, que permiten concretar elecciones políticas, que es finalmente el objetivo
de estos.
Es importante definir, que el autor considera las tentativas de utilizar otros términos para
medir los impactos ambientales carentes de consistencia teórica, porque enfocan el
problema de forma lineal, proponen un conjunto de variables que son utilizables en
cualquier contexto y actividad sin tener en cuenta la complejidad del problema
ambiental. No se dice con esto que se rechacen los modelos matemáticos que se apoyan
en fórmulas y otros métodos de evaluación, sino que se llama a la búsqueda de
indicadores que evalúen las relaciones entre las dimensiones propuestas de forma
holística.
En este sentido, se intentará demostrar que el término adecuado en las condiciones
actuales, es indicador sustentabilidad visto como se planteó al inicio de este epígrafe y
cuyas características se analizarán más adelante.
Se prefiere la utilización de dicho término porque se considera que lo que es mensurable
en cifras son las ganancias que reporta una actividad concreta, las acciones que facilitan
su realización, pero no la sustentabilidad, en los marcos del concepto clásico
popularizado en el “Informe Nuestro Futuro Común”. Como proceso, su medición no
podría señalar la cadena de impactos que ocasiona a los ecosistemas donde se encuentra
el objeto económico o los situados en su misma cadena.
La utilización de indicadores sin tener en cuenta todas las dimensiones de la
sustentabilidad, no da la idea de lo qué es realmente sustentable. Una actividad
económica de forma independiente, sin las interacciones con los demás elementos del
medio ambiente, puede ser sustentable considerando indicadores tecnológicos y de
eficiencia económica e industrial a lo interno e, incluso, algunos factores externos como
es el caso del mercado, pero sería necesario entrar a considerar todas las relaciones
socioculturales en las que se desarrollan las actividades que se miden, su impacto
comunitario y su alcance para las presentes y futuras generaciones.
Sin embargo, sí resulta posible medir cómo una actividad contribuye a crear condiciones
para que se generen alternativas económicas para sustituir los procesos productivos
actuales que se basan en materias primas no renovables. Precisamente se utiliza este
principio como base para proponer una serie de indicadores para la actividad minera.
La situación a la que se hizo anteriormente ha creado un interés cada vez mayor en la
formulación de indicadores de sustentabilidad que sirvan para medir los impactos de las

�66
actividades humanas y para elaborar políticas de desarrollo socioeconómico.
El desarrollo de indicadores de desempeño ambiental se inició en 1988, cuando el “Grupo
de los Siete” solicitó

a la “Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico”

identificar indicadores ambientales para apoyar la toma de decisiones, tomando en
consideración para ello tanto factores ambientales como económicos.
Así tenemos que se han desarrollado indicadores que pretenden medir el progreso
económico como es el Sistema de Cuentas Nacionales de las Naciones Unidas sobre la
competitividad internacional del World Economic Forum; el Índice de Libertad Económica
del Fraser Institute. Del mismo modo se ha trabajado en la generación de indicadores
sociales en lo que se destaca el Human Development Index del Programa de Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD). Con respecto a los indicadores del medio ambiente,
éstos tienen una historia más reciente, sobresalen los trabajos de la Organización para el
Desarrollo y la Cooperación Económica (OCDE), de los gobiernos de Canadá y Holanda.
En América Latina se destacan Costa Rica y Venezuela; pero gran parte del trabajo se ha
concentrado en la presión ejercida por el hombre sobre el medio ambiente, como en las
emisiones de contaminantes a la atmósfera. Estos indicadores no logran medir el
desarrollo de las actividades económicas como procesos en los que interactúan relaciones
más amplias que las ecológicas y las ambientales.
La elaboración de indicadores de sustentabilidad, al tener en cuenta las dimensiones del
desarrollo sustentable, tienen que incluir tres aspectos esenciales: la economía, la
equidad y la ecología. Estos aspectos no se pueden analizar aisladamente, ellos dan la
visión más concreta de la relación hombre – mundo que se aspira en la misma medida
que incluye todos los elementos de la definición amplia de medio ambiente, como
interacción de elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos.
Estos indicadores deben reunir las siguientes características:
¾

Limitados en número y manejables, que recojan información sencilla.

¾

Deben respetar los diferentes contextos culturales privilegiando la participación
pública en la búsqueda de información.

¾

Proporcionar una visión holística de las condiciones ambientales, presiones
ambientales o respuestas de la sociedad.

¾

Deben ser multisectoriales, abarcadores, que tengan en cuenta todas las
dimensiones del problema ambiental, evitando los tecnicismos.

¾

Ofrecer informaciones de los contextos nacionales o regionales.

¾

Proporcionar una base para las comparaciones internacionales y que puedan ser
validados por instituciones, a ese nivel.

¾

Deben ser lo suficientemente flexibles como para que puedan actualizarse
regularmente.

�67
¾

Debe existir un valor de referencia contra el cual se pueda comparar el valor del
indicador, facilitando así su interpretación en términos relativos.

¾

Para ser comprensibles y que contribuyan al análisis en sistema de los fenómenos
medio ambientales, deben relacionarse con modelos económicos.

La primera conclusión de este capítulo esta relacionada con los elementos positivos del
concepto desarrollo sustentable en tanto se convierte en un llamado a detener el uso
ilimitado de los recursos naturales del planeta en la misma medida que reconoce el
carácter finito de los mismos. En segundo lugar, por la importancia en la creación de una
conciencia mundial acerca de la necesidad de revertir los patrones de producción y
consumo destructores de la naturaleza. Sin embargo es una elaboración teórica que se
queda en el plano de la retórica al indicar las verdaderas causas de la existencia de los
males que se denunciaban y en buscar a través del mantenimiento de las condiciones
naturales óptimas de capital un consumo sostenido de bienes naturales y de servicios
creados.
Sin embargo, el autor defiende la idea de que este concepto no se adecua a las
condiciones de los países subdesarrollados, que impone una lógica que limita el
crecimiento económico de las naciones que aún no lograron desarrollarse tomando como
argumento un proteccionismo a ultranza que deja la concreción de la sustentabilidad en
las dimensiones ambientales y ecológicas sin llegar a plantearse las vías que realmente
llevarían a la concreción de las categorías fundamentales de la sustentabilidad en el plano
de la justicia intra e intergeneracional, la equidad y la cobertura de bienes primarios de
educación y salud dentro de regimenes sociales basados en la inequidad.
La superación de estas limitaciones conduce al planteamiento de una reconceptualización
del concepto y su concreción a través de fases o niveles sí realmente se desea convertir en
un nuevo modelo de relaciones

ambientales locales y globales y una referencia

metodológica en la elaboración de estrategias ambientales.
En esta dirección va la propuesta del próximo capítulo, donde a partir del análisis de una
actividad económica concreta se busca exponer una nueva forma de ver la sustentabilidad
y una reconceptualización dentro del concepto desarrollo sustentable, en aras de mantener
todo lo que la humanidad avanzó con la aparición de una alternativa que, a pesar de su
ambigüedad contiene elementos positivos que no podemos desconocer.

�68

CAPÍTULO III. EL DESARROLLO COMPENSADO Y LOS INDICADORES DE
SUSTENTABILIDAD EN LA MINERÍA
3.1. La minería como actividad económica
Antes de iniciar el análisis de las características de la actividad minera es importante
conocer la definición de minerales. El Dr. José Otaño Noguel dice textualmente: “Se
llama minerales útiles a las sustancias minerales naturales que para un determinado
nivel de la técnica pueden ser utilizados en la economía en su forma natural o después de
ser elaborados” (Otaño, 1984:6-7).
En esta definición se establece una estrecha relación entre lo que se ha dado en llamar
minerales y la técnica. En este sentido, es importante afirmar que un determinado nivel
de utilización de una técnica o tecnología minera es decisivo para explicar las
características de la minería desde su exploración hasta sus impactos y utilización de los
diferentes productos portadores de elementos útiles.
La minería del níquel es a cielo abierto, es muy productiva, se desarrolla en un ambiente
de seguridad, lo cual acrecienta las posibilidades para el mantenimiento de buenas
condiciones higiénico - sanitarias para el trabajador. La construcción de los caminos
mineros es de bajo costo y se produce en un tiempo razonablemente corto. Todo esto
abarata los costos finales de la actividad minera. Un aspecto importante lo constituye el
hecho de que se pueden introducir con más facilidad nuevas tecnologías de producción y,
además, se facilitan las labores de mantenimiento de los equipos.
Esta minería es particularmente más agresiva con relación a la explotación de
yacimientos minerales subterráneos. Se desarrolla en un espacio mayor de terreno y
puede ocasionar afectaciones al manto freático en una región más amplia. “Los
yacimientos metalíferos, en general, forman la mayor parte de los recursos no
renovables de valor elevado, ocupan poco volumen y sin embargo poseen las
características de producir en el medio ambiente residuos tóxicos [...]” (Espí, 2002:348).
Estos residuos pueden ser controlados a niveles aceptables.
Los impactos sobre el medio ambiente varían de acuerdo con el tipo de mineral que se va
a extraer. Independientemente de esto, hay un elemento común: le es propia una
profunda e inevitable actividad destructiva sobre los recursos no renovables directos y los
indirectos, además, ocasiona impactos de importancia sobre recursos renovables.
La minería provoca una presión al espacio, por cuanto lo utiliza como proveedor de
recursos no renovables y en la mayoría de los casos lo inhabilita para otras actividades
económicas y sociales, de no tenerse en cuenta el uso futuro, antes de iniciarse las
explotaciones. A medida que se desarrollan las operaciones, interfieren en las demás

�69
posibilidades de aprovechamiento del espacio,

en especial, cuando la mina o las

instalaciones de beneficio se encuentran próximas a centros urbanos.
La

opinión

pública,

en

general,

percibe

a

la

minería

como

una

actividad

irremediablemente depredadora del medio ambiente, sin embargo, se considera que el
problema no está en la minería como proceso, sino en la forma en que se produce su
explotación, específicamente, en la tecnología con la que se explotan las diferentes
menas.
Este asunto se analizará con mayor objetividad, para lo cual es necesario apoyarse en los
criterios del Dr. José Mateo Rodríguez, un estudioso del tema. “Una primera respuesta
estaría dirigida a explicar las “anomalías”, con las cuales la tecnología degrada el medio
natural, y en este sentido podrían definirse tres posibilidades:

¾

Cuando la tecnología es ecológicamente ineficiente, conduce al surgimiento de
procesos degradantes de todo tipo: los energéticamente deficientes, los generadores
de residuos, los destructores de los sistemas ambientales;

¾

Cuando se instalan dispositivos técnicos que no corresponden a la estructura y
funcionamiento de los sistemas ambientales; así ocurre con sistemas técnicos
gigantes – el llamado “gigantismo” -, con las estructuras tecnológicas que tampoco se
ajustan a las estructuras de los eco o geosistemas, todo lo cual conduce a procesos
de degradación ambiental y productiva;

¾

Cuando el manejo de los sistemas técnicos es incorrecto o desarticulado, dando lugar
a procesos de degradación; por ejemplo, las normas de introducción de energía y de
substancias que no pueden ser absorbidas por los sistemas naturales, o aquellos
sistemas de explotación que no permiten la regeneración de los recursos” (Mateo &amp;
Suárez, 2000:729).

Estas tres posibilidades a las que se refiere el especialista cubano contribuyen al
desarrollo de un análisis de la actividad minera que puede sugerir hacia dónde dirigir la
formación de indicadores y en qué sentido analizar los impactos que esta

actividad

ocasiona.
En primer lugar, es preciso tener en cuenta los recursos energéticos, lo cual constituye
una referencia obligada para valorar la posibilidad de la existencia de la sustentabilidad
sin importar el tipo de recurso que se explote. No se puede obviar, en este análisis, la
generación de residuos, especialmente, en una actividad que los genera

de alta

agresividad. Esto sugiere que sin complicaciones técnicas se conozcan los niveles de
emanaciones que las diferentes empresas producen.
Llama la atención en este enfoque la relación directa entre los tres elementos
mencionados y las tecnologías que se emplean en los diferentes procesos. Es decir, que

�70
un análisis histórico del problema llevaría a comprender cómo en cada etapa, tanto los
recursos energéticos como los residuales generados por la industria y su tipo dependen
del empleo de una de tecnología específica. Además esta visión lleva directamente a la
valoración del marco tecnológico y el contexto en que se produjeron las decisiones
ambientales y el por qué de cada una de ellas de acuerdo con un tipo de racionalidad
económica.
En segundo lugar, las tecnologías que se emplean pueden sugerir a los especialistas, en
correspondencia con las características de los sistemas ambientales, las estructuras
tecnológicas que se deben emplear en cada uno de los procesos productivos. Esto se
puede lograr únicamente a partir de una profunda caracterización de la zona donde se
desarrollan las actividades económicas. Es decir, los especialistas deben conocer el
modelo tecnológico adecuado para los diferentes sistemas ambientales y esto es
alcanzable solamente si se conocen las características de las tecnologías mineras, los
ecosistemas y los sociosistemas donde se aplicarán. Esto es de gran importancia en la
elaboración de indicadores.
En tercer lugar, al valorar la última de las posibilidades referidas por el Dr. Mateo
Rodríguez; se puede llegar a la conclusión de que a partir de un profundo conocimiento
de la zona donde se desarrollan los procesos mineros es posible conocer cómo reintegrar
los residuales al medio o cómo poseer sumideros capaces de reciclarlos adecuadamente.
La minería, como la mayoría de las actividades antrópicas, provoca importantes cambios
de tipo ambiental y social que es preciso tener en cuenta en el momento de diseñar
políticas ambientales y, concretamente, en la elaboración de los indicadores. En primer
lugar, provoca cambios drásticos en el paisaje de las zonas donde se asientan los
complejos y las comunidades mineras. Estos cambios están asociados a la necesidad de
la existencia de una infraestructura minera que facilite la explotación de los yacimientos,
que obliga a la construcción de objetos mineros, administrativos, sociales y de otra índole
que ocupan espacios vitales que no pueden ser utilizados en otras actividades. Los
paisajes degradados se pierden sin que lleguen a formar parte del patrimonio que la
minería deje como alternativa de surgimiento de nuevas actividades a las presentes y
futuras generaciones.
Esta situación, en el caso concreto de Moa, es muy compleja al estar situados estos
yacimientos en una zona costera que se ve directamente impactada por toda la actividad
socio productiva vinculada con la minería y el núcleo poblacional que genera
considerables desechos domésticos. Esto ocasiona daños directos a los recursos
renovables, como consecuencia de la explotación de los no renovables, del cual no
podrán disponer las futuras generaciones y en otros casos, como en la pesca, es
prácticamente un recurso agotado por la desaparición de las condiciones naturales que
facilitaban su existencia.

�71
En segundo lugar, ha provocado importantes cambios ambientales y ecológicos que
afectan la diversidad de la flora y la fauna autóctonas en las áreas directa e
indirectamente impactadas. Es muy importante este grupo de impactos porque Moa es
un sitio de un alto índice de endemismo con una extraordinaria riqueza en diversas
especies que constituyen valores ecológicos inestimables para Cuba.
En tercer lugar, los cambios que se producen en la economía del lugar resultado de la
infraestructura minera y la paraminera. En este sentido, podemos hablar de los aportes
al PIB, la creación de empleos directos e indirectos y de servicios para la industria que
promueven un desarrollo local que se convierte en una fuente directa de sustentabilidad
comunitaria.
Como consecuencia de estos cambios aparecen importantes centros de desarrollo social
comunitario, como son los centros de investigación y las universidades, promotores de
un desarrollo científico que se convierte en una fuente permanente para el crecimiento
de la economía. Este es precisamente el núcleo de la percepción de la sustentabilidad
defendida para la minería, cómo ella contribuye al desarrollo de la comunidad, cuáles son
sus aportes en la creación de una infraestructura socio – productiva a partir de los
recursos que genera.
Sin embargo, un fenómeno de relevancia para el logro de la sustentabilidad lo constituye
la homogeneización de la minería como actividad y que se convierte en una amenaza
para el logro de un desarrollo sustentable. Este proceso produce un efecto negativo en la
medida en que toda la comunidad se pone en función de la minería a la vez que
desaparecen renglones económicos tradicionales que constituían el fundamento de un
tipo de diversidad cultural que, indudablemente, debe constituir un nicho para el
surgimiento de actividades alternativas ante el agotamiento de los recursos minerales en
los yacimientos actuales.
Además, la homogeneización de un tipo de formación de recursos humanos, dirigidos a
oficios y profesiones típicamente mineras, constituye una barrera para que las
comunidades lleguen a ser sustentables.
En Moa, antes de convertirse la minería en la actividad rectora, existían otras que
constituían fuentes de empleo de numerosas personas. Tal es el caso de la explotación
maderera

y

la

pesca,

hoy,

prácticamente

inexistentes,

como

se

ha

valorado

anteriormente. Desaparecieron, incluso, las instalaciones de un aserrío que era la
primera industria del territorio y que hoy no existe ni como patrimonio para las actuales
y futuras generaciones.
A la situación descripta anteriormente se une el hecho, en el caso de Moa, de la
desaparición de una comunidad campesina para construir la presa de Nuevo Mundo. Esta
es una obra que sirve de abasto de agua para las actividades mineras y la población. Su
construcción desplazó a los habitantes del lugar hacia el núcleo urbano donde se vieron

�72
obligados a reinsertarse en un medio socio-económico totalmente ajeno al de su
procedencia, espacio donde compartían una sociodiversidad diferente que los identificaba
a

través

de

prácticas

laborales

y

tradiciones

culturales

amparadas

por

varias

generaciones. En este sentido, se asume como válido el análisis que ha realizado el Dr.
Carlos Delgado, en la obra citada en el epígrafe 1.1, por considerar que refleja en su
totalidad la realidad minera: “Formas ancestrales del hacer la vida humana desaparecen,
envueltas en un constante proceso de homogeneización y creación de dependencias. La
vida cotidiana se subvierte mediante la destrucción de las formas de vida y la
instrumentación de un modo único de realización de la vida” (Delgado, 2004:11-12)
Es evidente que esta situación constituye una agresión a la diversidad cultural en todas
sus manifestaciones, un fenómeno que es apreciable en América latina, especialmente en
países de la región andina donde la pequeña y gran minería ha destruido prácticamente
culturas milenarias que constituían un importante acervo cultural de nuestra rica historia.
De esta forma, se llega a la conclusión de que la realidad minera es verdaderamente
controversial por sus características y por los actores involucrados en ella lo que provoca
percepciones totalmente diferentes en cada uno de estos. En este sentido, se continuará
el análisis de las características generales de la minería reflexionando sobre estas y la
ética del minero, lo cual constituye, evidentemente, un punto de inflexión en la búsqueda
de la sustentabilidad de la minería.
3.2. Realidad minera y ética del minero
La minería, como se ha planteado, es una actividad que, por la forma de realizarse,
ocasiona impactos significativos sobre el medio ambiente, pero necesaria para la
humanidad, especialmente, para aquellos países subdesarrollados que ante el reto de
cualquier modelo de desarrollo, su primera urgencia es desarrollarse. Sin embargo, en
este empeño por obtener su merecido reconocimiento como una actividad imprescindible
para cualquier comunidad, no se ha encontrado un análisis sobre la ética del minero, lo
cual contribuiría a definir el compromiso de estos con el medio ambiente dentro de una
determinada racionalidad socio - económica, a partir de la existencia real de una
comunidad moral.
En primer lugar, es notorio el hecho de que no exista en Cuba un Código del minero, a
pesar de existir un compromiso social e institucional con la protección del medio
ambiente en el entorno de la comunidad, que pudiera sistematizar la formación de una
conducta de responsabilidad ante la naturaleza que estaría fundamentada en los valores
del profesional y el trabajador de la minería.
En segundo lugar, la formación de profesionales de la minería adolece de un enfoque
holístico en la temática de la Ética ambiental. No existe una asignatura independiente en
la que se formen valores acerca de la actitud del profesional de esta especialidad hacia el

�73
medio ambiente. Los estudiantes reciben en las diferentes asignaturas elementos sobre
la historia de la ciencia y temas relacionados con el medio ambiente, pero no de forma
integrada, lo cual no permite que se pueda sistematizar un conocimiento ambiental.
Además, no tienen un conocimiento pertinente de la propia historia de la Ética ambiental,
lo cual contribuiría a la formación de valores a partir de conocer las diferentes corrientes
existentes y cómo cada de ella ha realizado aportes a la fundamentación de un
pensamiento ético de la relación del hombre con la naturaleza.
En tercer lugar, en el currículo del minero tampoco aparece una asignatura independiente
en la que se formen valores sobre el tema del desarrollo sustentable, que permita, que
una vez que este profesional se encuentre en la producción, adopte una conducta de
acuerdo con el contexto donde toma decisiones ambientales.

Especialmente, en la

comunidad científica minera aún no existe un acuerdo sobre qué entender por desarrollo
sustentable en la minería.
La asignatura que existe en el Programa actual no contribuye a la formación de un
pensamiento holístico de lo ambiental como problema que sustenta la relación entre el
hombre y la naturaleza. Además, no incluye el problema de la ética ambiental en
general, y de la ética del minero en particular y la relación de estos conceptos con el
desarrollo sustentable.
En cuarto lugar, la actividad minera por su forma de realizarse, ocasiona interesantes
conflictos éticos que solamente se pueden resolver a través de una adecuada formación
de los profesionales de esta rama y a través de planes de educación ambiental para los
trabajadores directos en la producción y de la población. El trabajador que labora
directamente en las minas se desvincula de las consecuencias que sobre el medio
ambiente ocasiona el beneficio de los minerales que ocurre en plantas diferentes. Esta es
una situación mucho más compleja porque en sus valores las minas son simplemente
formaciones donde él tiene el derecho de mover todas las toneladas de mineral que sean
necesarias para enviar a la plantas de beneficio. Mientras, que por su parte, el
beneficiador no tiene relación directa con lo ocurrido en las minas, creándose la visión de
dos actividades diferentes, cuando en realidad son partes integrantes de un mismo
proceso.
Como resultado de la situación actual y teniendo en cuenta los resultados de las
entrevistas realizadas a los estudiantes y profesores del Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez”, y a trabajadores y profesionales de la
minería de las plantas beneficiadoras de níquel, se reconoce la necesidad de la existencia
de un Código de ética del minero que debe elaborarse sobre la base de la participación
de todos los sectores vinculados con la minería.
La situación analizada permite formular, teniendo en cuenta los resultados de las técnicas
de investigación utilizadas, que los principios por los cuales se estructuraría un Código de

�74
ética del minero y las asignaturas que consideramos se deben introducir en los planes de
estudio estarían basados en las propias características de la actividad y de los actores
participantes.
Principios para la elaboración de un Código de ética del minero:
9

La conciencia de estar en presencia de una actividad económica que se desarrolla
a partir de recursos no – renovables que consecuentemente no estarían
físicamente al alcance de la generación siguiente, lo cual condiciona la necesidad
de un comportamiento ambiental ético que permita dejar alternativas a las futuras
generaciones en consecuencia con las oportunidades que dejarán de tener por el
agotamiento de los yacimientos minerales.

9

El desarrollo de una conciencia ambiental consecuente con un tipo de actividad
que

genera

impactos

ambientales

destructores

de

ecosistemas

situados

directamente en las minas, pero que, además, afecta a los situados en la misma
cadena lo cual exige de un conocimiento ambiental certificado que permita una
actuación responsable ante la posibilidad de afectar riquezas de flora y fauna
situadas en zonas que no se benefician con los resultados directos de la actividad
minera.
9

La necesidad de una permanente vigilancia tecnológica ante la existencias de
riesgos para la salud humana, para “la preservación de la diversidad biológica y
de la pluralidad cultural” (Leff, 2005b:88) que están dentro del límite de la
comunidad minera.

9

La obligación moral de rehabilitar las zonas degradadas por las exploraciones y la
explotación minera, teniendo como premisa un conocimiento riguroso previo de
las características existentes en los terrenos minados antes del inicio de las
mismas.

9

La protección del patrimonio geólogo – minero como un bien para las presentes y
futuras generaciones con el cual adquieren un compromiso moral los actores
mineros vinculados a los activos ambientales.

9

La conservación de los residuales mineros como fuentes de materias primas para
las futuras generaciones, para lo cual las generaciones actuales tienen el
compromiso moral de encontrar tecnologías de manejo adecuado en las
escombreras y las presas de colas.

9

El compromiso moral de encontrar formas de considerar la participación pública
en la toma de decisiones ambientales en que se tenga en cuenta el conocimiento
popular como una forma de enriquecer el patrimonio cultural de las comunidades
y los valores ambientales individuales y colectivos.

�75
9

La obligación de tomar decisiones con el mayor nivel de conocimiento posible, con
la convicción de que, a pesar del desarrollo de la ciencia, tomamos decisiones
tecnológicas con un determinado grado de incertidumbre y en muchos casos sin
tener la capacidad suficiente de predecir lo que sucederá en el futuro.

La problemática de la participación pública en la minería ocupa un lugar central en la
conformación de la realidad minera en la misma medida que es imprescindible encontrar
vías para hacer de la participación en la toma de decisiones un proceso real, mediante el
cual las urgencias ambientales encuentren las respuestas dinámicas que estas precisan
en las instituciones y en los decisores.
La participación pública, en el caso de la minería en Cuba, es posible por la existencia de
una ciudadanía con un nivel de educación lo suficientemente elevado, y una cultura
general que le facilita la comprensión de temas científico – tecnológicos a partir de poder
procesar las informaciones que reciben sobre los procesos tecnológicos mineros y los
impactos de la contaminación ambiental de esta industria.
En Cuba, la existencia de relaciones socialistas de producción genera un ambiente de
permanente interés por parte de la población en la toma de decisiones ambientales
conocedores de que su voluntad se tendrá en cuenta por parte de las instituciones que
dirigen la política, tanto en las científicas como en las políticas gubernamentales. Por
instituciones, se entiende, a los efectos de la presente investigación “[…] un conjunto
especial de normas y relaciones que canalizan la conducta para cubrir alguna necesidad
humana de tipo social, psicológico o físico como el consumo, el gobierno o protección, las
vinculaciones primordiales y el significado humano, la fe humana, la socialización y el
aprendizaje” (Buttel, 1997:27).
Se pueden considerar en nuestro medio la existencia de diversas formas de participación
ciudadana, relacionadas con el tipo de gobierno que existe en Cuba, totalmente al
servicio de los intereses de las clases trabajadoras y los diferentes sectores de la
sociedad cubana. Se pueden identificar las siguientes vías de participación pública:

-

Consultas con las organizaciones de masas: es un medio mediante el cual el Estado
cubano discute con los ciudadanos diferentes decisiones relacionadas con asuntos de
la cotidianeidad en los cuales se precisa la participación de todos los miembros de la
comunidad en su doble condición de consumidores de bienes materiales y
copropietarios de los medios de producción como integrantes de una socialidad de
orientación socialista.

-

Eventos científicos y comunitarios: foros mediante los cuales los científicos y los
ciudadanos discuten sobre temas de interés de la comunidad en presencia de
representantes de instituciones gubernamentales en los que se adoptan sugerencias

�76
para los diferentes niveles de decisión del país. Estos eventos son convocados por la
comunidad, por organizaciones no – gubernamentales, por universidades y centros de
investigación o por el Estado.
Los dos instrumentos principales de gestión ambiental en Cuba y de participación del
Estado en el control de la actividad industrial y en la toma de decisiones ambientales lo
constituyen la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) y las Auditorías Ambientales.
Además existe la Inspección Ambiental, con una visión más integral que las Auditorías
Ambientales.

-

Evaluación de impacto Ambiental: es un instrumento que se aplica con carácter
previo a la aprobación de un proyecto minero con el objetivo de prevenir los impactos
ambientales que estos ocasionarán. Este tipo de instrumento considera de forma
prioritaria el conocimiento de la percepción pública del proyecto en los diferentes
actores de la comunidad donde se insertará determinando, en caso de ser necesario,
las formas de compensación que se adoptarán si existieran grupos de ciudadanos
afectados por las diferentes etapas de la minería.

-

Auditorías ambientales: están dirigidas

a asegurar el control interno de la

organización empresarial, entendiéndose como eficiencia de las operaciones, la
fiabilidad de la información, cumplimiento de las normas internas, cumplimiento de la
legislación adoptada, análisis del conocimiento de tareas por el personal con el fin de
asegurar la racionalidad de la gestión y la eficiencia de la empresa.
-

Inspección ambiental: se utiliza según los intereses de diferentes sectores, entre
estos, teniendo en cuenta la percepción pública de la actividad minera, previa
aplicación de métodos de búsqueda de información entre la ciudadanía, generando
acciones y medidas correctoras preferiblemente de ajuste, regulación y modificación
de procesos, así como mejoras en la organización y en la calidad ambiental.

En el caso concreto de los minerales existen vías mucho más específicas de intervención
estatal en el control de la actividad minera, de carácter general y de obligatorio
cumplimiento para todas las empresas asentadas en el territorio nacional y que por el
carácter del estado cubano responden a los intereses de los ciudadanos:

-

La ley No. 76, conocida como Ley de Minas que tiene como objetivo establecer la
política minera y las regulaciones jurídicas de dicha actividad, de manera que
garanticen la protección, el desarrollo y el aprovechamiento racional de los recursos
minerales en función de los intereses de la nación, trazando directivas obligatorias
controladas por funcionarios del gobierno vinculados con la actividad.

�77
-

El Reglamento de la Ley de Minas acordado por el Comité Ejecutivo del Consejo de
Ministros que regula toda la actividad relacionada con los permisos y concesiones
mineras dentro del territorio nacional. Este instrumento tiene como institución estatal
que lo respalda para su puesta en práctica a la Oficina Nacional de Recursos
Minerales creada por la Ley de Minas y que tiene como objetivos fiscalizar y controlar
la actividad minera y el uso racional de los recursos minerales.

-

La ley 81, o Ley del Medio Ambiente, a pesar de no regular los recursos minerales de
forma directa crea un marco jurídico integrador y coherente para la protección del
medio ambiente en el país. Dentro de este sistema regulatorio se incorpora la
dimensión ambiental en todos los proyectos sociales y económicos del país, que a
través de la educación ambiental incorpora a todo el Sistema Nacional de Educación
del país y a la población a la toma de decisiones ambientales como la vía más
concreta de participación pública en materia ambiental y de control de los recursos
naturales.

En este contexto es importante tener en cuenta que la realidad minera esta conformada
por diferentes actores sociales para los cuales la minería produce percepciones
diferentes. Esta comunidad esta formada por dos grupos con objetivos y propósitos
diferenciados.
En primer lugar, existe una comunidad laboral minera la cual definimos como el grupo
poblacional directamente relacionado con la explotación de los yacimientos minerales y
sus infraestructuras de apoyo, es decir, los que dependen económicamente de esta
actividad y su bienestar socioeconómico es directamente proporcional, aunque no de
forma absoluta, al desarrollo de esta industria. Este grupo se identifica, además, por
poseer características particulares tales como enfermedades profesionales comunes,
sistemas de formación de recursos humanos específicos para las actividades que
desarrollan, prácticas socio – productivas propias que se diferencian de otras existentes
en el territorio y una singularidad que puede ser identificada como una comunidad de
intereses con un determinado grado de pertenencia grupal. Es decir, se pueden describir
determinadas prácticas socio – productivas que los identifican como miembros de una
comunidad singular. Aquí se desarrollan formas particulares de participación en la
minería y percepciones también singulares.
En segundo lugar, nos encontraremos con una comunidad minera residencial que se
puede definir como

aquellos grupos sociales que se asientan sobre el territorio donde

existen los objetos mineros, pero que no trabajan en sus instalaciones. No dependen
económicamente de la minería, sin embargo, están expuestos, en sus residencias, al
mismo nivel de contaminación ambiental que los que pertenecen a la comunidad minera.
Participan de forma directa e indirecta de los beneficios que trae aparejado el desarrollo

�78
de la minería, es decir, son beneficiarios de las instalaciones sociales que se edifican en
los asentamientos mineros, de los planes de desarrollo integrales y se comprometen
directamente con los fines sociales de la comunidad.
En estas comunidades se pueden encontrar formas de participación pública, conciencia y
comportamiento ambientales diferentes de acuerdo con el nivel de identificación de cada
grupo con la minería y que es necesario tener en cuenta al proponer formas de
operacionalizar los diferentes indicadores.
3.3. La sustentabilidad en la minería
La temática del desarrollo sustentable en la minería posee espacios muy importantes en
la literatura mundial, especialmente en las que producen organizaciones internacionales
vinculadas a la industria minera y que se dedican a promover la sustentabilidad en el
sector, además de ser un problema muy relacionado con la esencia misma del
surgimiento de la sustentabilidad como paradigma en el mundo. En el conocido Plan de
Implementación de la CNUMAD se dedica una especial atención a la minería porque “[...]
los minerales y los metales son importantes para el desarrollo económico y social de
muchos países. Los minerales son esenciales para la vida moderna” (CNUMAD, 2005:25).
Se plantean importantes medidas para contribuir al desarrollo sustentable de la minería,
sin embargo, todos quedan en el plano de la retórica porque en la práctica la realidad es
la de naciones subdesarrolladas cada día más empobrecidas como consecuencia de
prácticas mineras basadas en tecnologías altamente contaminantes y un alto nivel de
inequidad e injusticias sociales. En estas naciones es una utopía pensar en “[...] estudiar
los efectos y beneficios ambientales, económicos, de la salud y sociales, incluida la salud
y la seguridad de los trabajadores de la minería, los minerales y los metales a lo largo de
todo su ciclo de vida útil [...]” (CNUMAD, 2005:25) porque estos países no disponen de
los recursos imprescindibles para realizar los estudios de impacto ambiental que
requieren los diferentes emprendimientos mineros que poseen. Especialmente existen
condiciones de vida insustentables, por decirlo al estilo de los documentos de la
CNUMAD, en aquellas zonas donde se practica la pequeña y mediana minería artesanal.
En estas regiones es impensable el logro de una minería sustentable porque
precisamente como resultado del saqueo de los recursos minerales es imposible recibir
apoyo, de los que se apropian estas riquezas, “[...] en los ámbitos financiero, técnico y
de fomento de la capacidad a los países en desarrollo y a los países con economías en
transición para optimizar la explotación minera y la elaboración de minerales” (CNUMAD,
2005:25). La lógica sobre la que se ha diseñado el modelo capitalista neoliberal es
contraria, en todos los sentidos, a la existencia de una minería sustentable para los
países que viven en dicha Formación Económica Social. Nos encontramos, una vez más,
ante la necesidad de replantearnos el concepto desarrollo sustentable para la minería.

�79
Existen instituciones que dedican grandes esfuerzos a la búsqueda de alternativas para
una minería sustentable, entre estas un lugar de privilegio lo ocupa El Proyecto Global
MMSD (Minería, Minerales y Desarrollo Sustentable). Lo más importante es que parte de
la necesidad de “[…] identificar cuales son los elementos principales que implica el
desarrollo sustentable de países y localidades de América del Sur” (MMSD, 2002:25). Es
decir, no acepta la idea de partir de una definición preconcebida del desarrollo
sustentable.
El Proyecto Global MMSD aporta valiosos elementos a tener en cuenta en las
investigaciones sobre el tema que deben constituir puntos de referencia en la presente
tesis. En primer lugar, el análisis parte de ver cómo la minería puede aportar al
desarrollo sustentable y no a la sustentabilidad de la minería como actividad
independiente. En segundo lugar, se conoció que en la región “la evaluación de riesgo no
se realiza, salvo en casos especiales, y no parece ser un instrumento ambiental
importante en las legislaciones de los países analizados” (MMSD, 2002:51). En tercer
lugar, se reconoce el cierre de minas y la rehabilitación de los terrenos como uno de los
principales retos ambientales en numerosos países de la región (Orche, 2003:61). En
cuarto lugar; se identificó el acceso a los recursos financieros para modernizar las
tecnologías como un elemento que no solo afectaba la responsabilidad ambiental de las
empresas, sino su viabilidad económica (MMSD, 2002:58), (Orche, 2003:63). Otros
autores analizan la problemática a partir de la necesidad de las transferencias de
tecnologías en el sector (Vargas, 2003:85).
El problema de la elección entre el uso de tecnologías de punta o apropiadas en la
minería es uno de los temas más recurrentes en esta actividad, especialmente, en la
Pequeña Minería y la Minería Artesanal que produce un fuerte impacto en la región,
especialmente por las zonas geográficas donde tiene lugar y por los actores involucrados,
fundamentalmente, la presencia del trabajo infantil y la incursión en los terrenos
pertenecientes a los aborígenes. Numerosos autores, entre estos; Mauricio Cornejo
Martínez, Miguel Peralta Sánchez, Paúl Carrión Mero, Miguel González Bonilla, Edgar
Pillajo González, Eugenio Huayhua consideran que la existencia de tecnologías obsoletas,
limitados conocimientos técnicos, falta de información y ausencia de una cultura
tecnológica constituyen debilidades que no permiten a la Pequeña Minería ser
sustentable.
Un elemento considerado por la mayoría de los autores como una barrera para alcanzar
la sustentabilidad en el sector es la carencia de mecanismos de participación e
información pertinentes para que los diferentes actores sociales puedan participar de
forma real en los procesos, como participantes directos en la toma de decisiones de sus
proyectos socio – productivos (MMSD, 2002). De ahí, que se considere como un desafío
para avanzar hacia el desarrollo sustentable el fortalecimiento de la participación

�80
ciudadana, el acceso a la información y la capacitación para poder comprender la
información que brindan las instituciones especializadas y las pertenecientes a los
diferentes esquemas de participación democrática diseñados en los países, en virtud de
que lo fundamental para hacer viable este proceso es la existencia de una voluntad
política en los gobiernos.
Una limitante en los diferentes enfoques analizados en la fundamentación de la
sustentabilidad en la minería lo constituye el no referirse al problema de la identidad
minera,

como

elemento

esencial

del

desarrollo

sustentable.

El

tema

aparece

aisladamente en algunos autores que lo presentan como “aculturación, y pérdida de
identidad” (Ayala, 2003:155). Este autor parte de la idea de recuperar la relación
respetuosa que mantenían los nativos con la naturaleza, pero lo hace sin analizar nada
sobre la relación dialéctica del hombre con la naturaleza y la acción de reconocimiento
del hombre como miembro de una identidad concreta.
Esta problemática de alguna forma ha entrado dentro del campo del ordenamiento
territorial de la actividad minera en la cual se han realizado valiosas contribuciones,
especialmente dentro del Programa Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED XIII)
dirigido por el Dr. Roberto C. Villas Boas.
La identidad entra en la ordenación del territorio porque este incluye en la proyección del
espacio las políticas sociales, culturales, ambientales y económicas de una sociedad
(Beatriz E. Ordóñez Gómez, Daniela Marchionni, Horacio Echeveste, Rafael Fernández
Rubio, Juan Carlos Perucca, Mónica S. Ramírez, Leonor I. Salinas, Jorge M. Molina,
Cristina Echeverría, Domingo Carvajal Gómez, Arsenio González Martínez entre otros).
La idea de la identidad minera es prácticamente nula a pesar del uso de términos tales
como “conciencia de su identidad”, “sobrevivir con identidad”, “identidad étnica y
cultural”, “interculturalidad de las articulaciones” que expresan la necesidad de abordar el
problema de la identidad como un pilar de la sustentabilidad.
No se puede dejar de mencionar que la existencia de legislaciones ambientales donde no
se condena con la severidad necesaria el delito ambiental, a pesar de que en muchos
países no existe esta figura delictiva, constituye una barrera institucional para el logro de
la sustentabilidad. Lamentablemente, para muchas naciones el poseer esta debilidad se
convierte en una fortaleza para atraer capitales extranjeros.
3.4. El desarrollo compensado
La demanda de minerales ha crecido sostenidamente

desde el descubrimiento de los

metales hasta la actualidad, a pesar de haber descendido la producción mundial en
algunos períodos históricos. Esto ha llevado a que hoy se hable del agotamiento de los
recursos no renovables donde se encuentran los minerales y de una sobreexplotación de
los renovables que los convierte en no – renovables. Sobre el particular Paskang &amp;

�81
Rodsievich en su libro Protección y transformación de la naturaleza afirman: “Ha surgido
una amenaza real de consumo total no solo de recursos no renovables, sino de los
renovables. En la demanda total de recursos renovables se eliminan las posibilidades
para su autorrestablecimiento. Por eso, para mantener inagotables las fuentes de
materias primas, es necesaria una reproducción ampliada y compleja de recursos
renovables. Esto se logra con la transformación de la naturaleza.” (Paskang &amp; Rodsievich,
1983:2).
En este proceso, es preciso tener en cuenta que se han producido cambios a nivel
internacional como consecuencia de la introducción de nuevas tecnologías en la
producción, de la necesidad de nuevos materiales como soporte a la aparición de esas
tecnologías y de otras, especialmente, las aparecidas en el sector de la información y las
comunicaciones. Además de la importancia que va adquiriendo a nivel internacional el
reciclaje, como una vía de consideración como fuente de metales para la industria,
además, de constituir una importante salida para el logro de la sustentabilidad.
Aquí se introduce un concepto que es clave para la conformación de la tesis que se
defiende para la explotación de los recursos minerales, se hará referencia al término
transformación de la naturaleza. Para comprender este concepto es necesario acudir a la
dialéctica, que plantea con claridad que cualquier transformación de la naturaleza implica
un cambio en ésta, pero no siempre cualquier cambio es una transformación. Las
transformaciones suponen cambios en las cualidades de la naturaleza en el sentido
positivo, es decir, presupone un salto progresivo en el desarrollo de la misma. Estos
autores lo definen de la siguiente forma: “Solo los cambios orientados, como resultado
de los cuales ocurre un mejoramiento de las cualidades ecológicas de los geosistemas
naturales y el aumento de su productividad, pertenecen a los transformadores” (Paskang
&amp; Rodsievich, 1983:2). Éstos constituyen cambios en los que el hombre a través de su
actividad creadora realiza aportes a los geosistemas como una forma de transformación
positiva.
Por geosistema entendemos “un sistema espacio – temporal, una organización espacial
compleja y abierta, formada por la interacción entre componentes o elementos físicos...
que pueden en diferentes grados ser transformados o modificados por la actividad
humana” (Mateo &amp; Suárez, 2000:722-723).
Como se aprecia, este tipo de enfoque forma parte de la visión que se propone desde el
holismo ambientalista que debe existir en el análisis de las interacciones entre el hombre
y la naturaleza, en las que cualquier cambio en uno de los elementos que la integran
afecta la dinámica general del sistema.
La protección de la naturaleza debe regirse por este principio que supone la toma de
decisiones apropiadas para protegerla de los impactos negativos que la actividad humana
le ocasiona. Entre las medidas

que se toman para proteger la naturaleza, un lugar

�82
importante lo ocupa el principio de la concepción de la naturaleza como geoequivalentes.
En el proceso de actividad socioeconómica, el hombre extrae las sustancias y utiliza la
energía distribuyéndola entre los diferentes geosistemas naturales, no siempre de forma
racional para el intercambio biológico y la rotación de las sustancias. Con regularidad,
esta distribución no tiene en cuenta los ciclos naturales de los diferentes complejos de la
naturaleza por lo que ocasiona su degradación y extinción.
Para proteger los complejos naturales de la destrucción es necesario llevar a cabo un
retorno equivalente de las sustancias y la energía hacia la naturaleza. Es decir, si no se
encuentran los medios necesarios para restituir la energía que se utiliza en los diferentes
procesos socio – económicos, sencillamente se estará condenando a la naturaleza a su
destrucción en la misma medida que altera los procesos normales de intercambio de
energía. “Cualquier transformación de la naturaleza y explotación económica de sus
riquezas, debe estructurarse teniendo en cuenta los geoequivalentes, para determinar las
dimensiones y los métodos de compensación de aquellos elementos que serán tomados
de los geosistemas naturales en calidad de recursos” (Paskang &amp; Rodsievich, 1983:3).
La lógica expuesta a partir de la mencionada obra de los científicos rusos contradice
cualquier pretensión de alcanzar el desarrollo sustentable más allá de una compensación
a la naturaleza por las irregularidades en el proceso de intercambio de energía entre los
diferentes geosistemas. En la relación hombre – naturaleza - sociedad lo que puede
hacer el hombre es compensar a la naturaleza por el intercambio irracional que se
produce entre esta y la sociedad introduciendo transformaciones positivas que permitan
una compensación por las pérdidas de energía que se producen como resultado de las
actividades humanas. Lo que debe quedar bien claro es que esta es solamente una
compensación en el sentido más estricto, es decir, el hombre no puede devolver toda la
energía que utiliza en los diferentes procesos socioeconómicos.
El desarrollo sustentable, en sus tesis, privilegia la satisfacción de las necesidades
humanas y el mantenimiento de un nivel de recursos naturales para las necesidades de
las generaciones futuras. Pero en este caso concreto, se pueden hacer algunas preguntas
que ayudarían a conducir esta investigación: ¿Cómo pueden los proyectos mineros
actuales mantener un nivel de recursos para las

futuras generaciones?, ¿Qué

necesidades precisan satisfacer las futuras generaciones que vivirán en las comunidades
mineras una vez agotados los recursos minerales?, ¿Serán necesidades relacionadas con
la reubicación de los residuos mineros, con la reconversión de las instalaciones mineras o
con la capacitación de los obreros para que enfrenten otros empleos?.
Si se concibe a la sociedad, a partir del criterio marxista, en forma de sistema, es
perfectamente comprensible que un organismo como el medio ambiente ha de ser
estudiado como un todo, en el cual, cada una de sus partes es, en virtud de la
concatenación universal, condición indispensable para la existencia de la otra.

�83
Desde este punto de vista y teniendo en cuenta los elementos analizados, se propone,
como otro de los aspectos novedosos de la Tesis de Doctorado que se defiende, la idea
de un nuevo concepto de desarrollo, a partir del análisis de los niveles para alcanzar la
sustentabilidad expuestos en el capítulo anterior, que se adecue más a las condiciones
específicas de cada actividad y, en el caso concreto de la minería, sugiere una
conceptualización que refleje los elementos propios de una actividad en la que los
impactos que se le ocasionan a la naturaleza cambian en un alto porcentaje las
condiciones físicas de la región donde se ubican los yacimientos y aún en otras áreas
situadas más allá de sus límites. Teniendo en cuenta estos argumentos, objetivamente,
la minería en la forma clásica de analizar el concepto recursos naturales, inhabilita a las
zonas donde se ubican las minas para desarrollar nuevos renglones de la economía sobre
la base de las infraestructuras disponibles. Lógicamente diseñadas para un solo tipo de
recurso, demandaría de inversiones para ser reconvertidas y poderlas utilizar en
actividades alternativas.
Es interesante hacer notar cómo se refleja en la legislación ambiental cubana la actividad
minera a fin de que se pueda comprender que, desde el punto de vista legal, en las
actuales condiciones socioeconómicas del país resulta más idóneo repensar el concepto
desarrollo sustentable, en la misma medida que para este, la minería constituye una
fuente permanente de recursos financieros que garantizan un mantenimiento sostenido
de un crecimiento económico que a través de compensaciones contribuirá al desarrollo
sustentable de la nación.
En la Ley de Minas, su Sección Segunda, referida a las obligaciones generales de los
concesionarios, en su artículo 41, inciso c, se plantea que es obligación “preservar el
medio ambiente... elaborando estudios de impacto ambiental y planes para prevenir,
mitigar controlar, rehabilitar y compensar dicho impacto derivado de sus actividades;
tanto en dicha área como en las áreas y ecosistemas vinculados a aquellos que pueden
ser afectados” (Ley de Minas, 1995:38).
En la Ley del Medio Ambiente en el Capítulo VIII, en el artículo 120, inciso b, cuando se
refiere al aprovechamiento de los recursos minerales dispone lo siguiente: “La actividad
minera deberá causar la menor alteración posible, directa o indirecta, al Sistema Nacional
de Áreas protegidas, las aguas terrestres y marítimas, la capa vegetal, la flora y la fauna
silvestre, el paisaje y el medio ambiente en general” (Ley 81, 1997:63). Nótese que no
se menciona el desarrollo sustentable.
En el Decreto 194 sobre la formación de la Empresa Mixta Moa Nickel S. A, de capital
canadiense y cubano en la Sección 9.0, Medio Ambiente y Reforestación se plantea, en el
9.1, que “Moa Nickel continuará desarrollando sus planes y adoptando medidas para
minimizar el impacto causado al medio ambiente por efecto de la operación de la planta,
y de la actividad minera” (Decreto 194, 1994:313). Obsérvese que tampoco en este caso

�84
se dispone que la empresa alcance el desarrollo sustentable en la minería o en las
llamadas operaciones de la planta.
En todo momento se privilegia el derecho de minar por encima de otros derechos, lo cual
es totalmente lógico en el caso de un país que está necesitado de crecer en actividades
económicas que generen riquezas que se conviertan en fuentes de un desarrollo
sustentable en mediano o largo plazos. Tal es el caso de Cuba, donde existe una clara
política de desarrollo nacional a partir de estos recursos, que, a pesar de que impactan
en alguna medida de forma negativa el medio ambiente, constituyen una vía para
acceder al desarrollo. En este mismo Decreto en el 9.2 se deja estipulado con absoluta
claridad que “El derecho a minar será siempre prioritario sobre los derechos forestales”
(Decreto 194, 1994:313).
Todo lo anterior no significa que no existan regulaciones dirigidas a lograr el desarrollo
sustentable del país, derecho este reflejado en las leyes fundamentales y en la voluntad
del Estado cubano. En la Constitución, en su artículo 27 se expresa claramente “El Estado
protege el medio ambiente y los recursos naturales del país. Reconoce su estrecha
vinculación con el desarrollo económico y social sostenible [...]” (Constitución de la
República, 1992:36). La inversión extranjera está obligada a desarrollarse dentro de este
mismo principio, en nuestro país esta “[...] se concibe y estimula en el contexto del
desarrollo sostenible [...] lo que implica que durante su ejecución se atenderá [...] la
conservación del medio ambiente y el uso racional de los recursos naturales” (Ley 77,
1995:12).
Por todo lo anterior, ante la lógica de encontrar una elaboración teórica que se adecue a
la minería se propone el concepto desarrollo compensado, el cual puede dar una visión
más clara de qué tipo de relación se establece entre el hombre, la naturaleza y la
sociedad en dicha actividad. Además, éste es precisamente el aspecto de mayor novedad
científica en la Tesis.
El desarrollo compensado es una etapa en el movimiento de las comunidades
mineras hacia la sustentabilidad donde se busca compensar de forma racional
los impactos que la minería ocasiona sobre el medio ambiente, sin menguar la
posibilidad del hombre actual de satisfacer sus necesidades. Es una etapa donde
se pretende privilegiar la capacidad de satisfacer las necesidades materiales y
espirituales de la sociedad, creando las condiciones necesarias para que las
futuras generaciones satisfagan las suyas a partir de toda la experiencia, que en
materia de formación de recursos humanos y de tecnología creen las actuales
generaciones y los procesos productivos alternativos que puedan surgir a partir
de las nuevas tecnologías que se produzcan.
Este tipo de desarrollo llama al análisis de las condiciones materiales, culturales y
políticas en que se produce la explotación del recurso, dando prioridad a los factores

�85
políticos y culturales. De ahí la necesidad de formar una cultura minera que tenga en
cuenta la participación de todos los actores comunitarios y que considere la tecnología
como un hecho cultural, lo cual facilitaría tener en cuenta, en el futuro; cuando se agoten
los recursos de un yacimiento, el patrimonio geológico - minero como cultura. Para ello
se tendría que sostener la idea de ver las tecnologías mineras presentes en las
comunidades, donde se cierran las minas, como cultura patrimonial de estos grupos.
Los minerales son recursos no renovables que producen ganancias considerables a corto
plazo. Pero a largo plazo, cuando se agotan, el país productor se queda solamente con
las instalaciones y trabajadores que hasta entonces laboraban en las mismas. Las
compensaciones por las pérdidas de los recursos para las generaciones futuras estarán
orientadas al mantenimiento del patrimonio geológico - minero y el desarrollo de una
cultura minera en el sentido amplio, que considere la tecnología como cultura.
Por sus características naturales y por su forma de explotación y comercialización, el país
que posee el recurso, una vez comercializado, solamente se queda con los beneficios
financieros de no haber creado condiciones para la protección del patrimonio geológico minero, de ahí que se vea obligado a repetir el ciclo productivo para volver a obtener
ganancias directas. Se pierden los activos ambientales independientemente de que
permanezcan las instalaciones, que si bien forman parte de su capital, una vez agotado
el recurso, para utilizarlas en otros procesos productivos se precisa de la reconversión
industrial. Por ello se defienda la idea de la utilización del patrimonio geológico - minero
como una actividad económica alternativa al agotamiento de los recursos principales.
Estas singularidades de la explotación de los minerales precisa que para lograr una
compensación en el proceso productivo se genere un margen de ganancias que permita
dedicar parte de la producción a crear actividades productivas alternativas que solamente
compensarían los daños que se les ocasiona a la naturaleza, jamás se llegarían a
restablecer las condiciones naturales existentes en el momento de iniciarse la
explotación.
Es evidente que en la dimensión ambiental, la explotación minera, entendida ésta como
“conjunto de operaciones, obras, trabajos y labores mineras destinado a la preparación y
desarrollo del yacimiento y a la extracción y transportación de los minerales” (Ley de
Minas, 1995:34), es no sustentable. Es impensable, en una actividad como la minería
esperar a que la tasa de utilización del recurso sea equivalente a la tasa de
recomposición del mismo en el proceso productivo. Por otra parte, la relación tasa de
emisión de desechos – tasa de regeneración, es, sencillamente, inoperante en el caso de
la minería y no existen indicadores fiables para medirla.
Pero esto es solamente una parte del problema, lo verdaderamente importante es ver la
minería como una actividad insertada dentro de una comunidad, donde realiza aportes al
logro de la sustentabilidad a escala macrosocial, por los recursos que aporta para generar

�86
actividades que contribuyen al desarrollo y por la forma en que las prácticas mineras van
creando condiciones para ello. En esta dirección se considera que el concepto medio
ambiente que aparece en la Ley del Medio Ambiente de la República de Cuba da la
percepción del tipo de desarrollo compensado a que se está refiriendo en el presente
epígrafe. Por medio ambiente se entiende, en la mencionada Ley al “sistema de
elementos abióticos, bióticos y socioeconómicos con que interactúa el hombre, a la vez
que se adapta al mismo, lo transforma y lo utiliza para satisfacer sus necesidades” (Ley
81, 1997:47).
La utilización del medio ambiente se subordina a la satisfacción de las necesidades
humanas por parte del hombre actual, ser social concreto que forma parte de un sistema
en el cual interactúa con otros elementos que se condicionan mutuamente.
El desarrollo compensado, va dirigido a compensar los impactos que ocasione cualquiera
de los elementos del medio ambiente sobre otro. Esta compensación significa aporte por
parte del hombre a los ecosistemas que degrada con su accionar económico, conociendo
que no podrá devolverle a los mismos, con los geoequivalentes, sus características
iniciales, ni se podrán conocer, con las tecnologías actuales, los niveles necesarios para
compensar los sistemas con los cuales interactúan los impactados directamente. Este
proceso tiene como premisa principal, la satisfacción de las necesidades de las
generaciones actuales.
Como se aprecia en este epígrafe, existen diferencias entre el desarrollo compensado y el
desarrollo sustentable. El desarrollo sustentable privilegia la capacidad de la naturaleza
de recomponerse por sí sola de las agresiones antrópicas, el desarrollo compensado
llama a la introducción de cambios positivos en la esta como una vía para compensar los
impactos que ocasionan las actividades económicas.
El desarrollo sustentable habla de garantizar recursos a las futuras generaciones para
satisfacer sus necesidades, sin que se limite el consumo por parte de las generaciones
actuales, es decir, su llamado es a garantizar un tipo de consumo ambientalmente
responsable, sin limitarlo en el tiempo.
El desarrollo compensado en cambio promueve la creación de condiciones para la
aparición de actividades alternativas para que las futuras generaciones compensen la
falta de recursos, que como consecuencia de las prácticas económicas actuales,
enfrentarán para desarrollarse. Aquí no se trata de mantener un determinado stock de
recursos materiales para las futuras generaciones, si no de crear recursos humanos
capacitados para enfrentar los nichos económicos, que, como consecuencia del
surgimiento de actividades alternativas, surjan.
El desarrollo sustentable trata el problema de la satisfacción de las necesidades de las
generaciones actuales y futuras a partir de la existencia de un determinado stock de
recursos naturales, imprescindibles desde el punto de vista físico para desarrollar

�87
actividades económicas y el mantenimiento de niveles de consumo socialmente
aceptables, la calidad de vida se mide a partir de indicadores de consumo de bienes
tangibles que sitúan a un país en una determinada escala teniendo en cuenta lo que
consumen sus ciudadanos.
El desarrollo compensado no desconoce la necesidad de poseer un volumen de materias
primas para los procesos productivos, considera que la minería tiene que crear
condiciones para el surgimiento de actividades económicas alternativas a partir de la
explotación de los recursos actuales. Especialmente considera la obligatoriedad de
generar un conocimiento minero – geológico que permita que los minerales no
principales asociados al mineral principal, se puedan explotar en el futuro con las
tecnologías que como consecuencia de los desarrollos actuales se creen. Además, hace
énfasis en la creación de un sistema de valores ambientales que reconozca como válidos
los servicios intangibles que el medio ambiente ofrece y

desarrolle en el hombre la

capacidad de disfrutar su lugar en el mismo, no a partir de la existencia de bienes
materiales, sino de una espiritualidad que permita compensar la falta de estos con otras
actividades.
El desarrollo sustentable se lograría si las generaciones futuras dispusieran de recursos
para sus actividades y un indicador para ello sería la reconversión industrial que
facilitaría la introducción de tecnologías de punta en las actividades económicas que
permitirían la reducción de la entropía privilegiando la conservación de la energía y las
fuentes renovables.
El desarrollo compensado que se propone se basa en tecnologías apropiadas según las
características medioambientales de las diferentes zonas geográficas y la cultura de los
grupos sociales implicados, lo cual constituye una salida ante las exigencias que imponen
las reconversiones industriales o el desarrollo de tecnologías ecológicas.
Es apreciable la existencia de diferencias entre ambas proposiciones teóricas, aunque se
pueden identificar similitudes en el sentido de que en ambos casos se habla de producir
creando condiciones artificiales para que los ecosistemas naturales y los sistemas
sociales conserven sus esencias. En ambos casos estos sistemas artificiales son formas
de compensación.
Otra similitud se orienta en el sentido de que lo sustentable, al menos teóricamente,
según sus promotores, es un concepto flexible dirigido a privilegiar la participación
ciudadana; tal es el caso de lo compensado, en el cual la comunidad y sus instituciones
son las encargadas de lograr las diferentes vías de compensación con énfasis en los
valores, especialmente, en la creación de una cultura comunitaria, en la cual la educación
ambiental es una salida que la sociedad puede poner en práctica para promover valores.
Esta es una política dirigida hacia la formación de generaciones que basen sus
estrategias de desarrollos en la aplicación de procesos productivos menos intensivos en

�88
la utilización de recursos naturales, en los que los recursos humanos se privilegien, sobre
la base de una amplia cultura ambiental sustentada en modelos participativos.
Resumiendo, a partir del planteamiento del desarrollo compensado como modelo y del
análisis de las limitaciones del desarrollo sustentable, en el análisis de actividades
económicas aisladas, separadas del contexto donde tiene lugar la minería, podemos decir
que esta, en sí misma de forma independiente, es una actividad no sustentable. Por eso
se sostiene que lo pertinente es considerar que el desarrollo compensado es una etapa
intermedia entre el crecimiento y el desarrollo sustentable, es decir, desde el punto de
vista que se defiende, es un nivel que realiza contribuciones al logro de la sustentabilidad
en la comunidad.
Los indicadores que
para

determinar

se propones a continuación constituyen herramientas ineludibles

los

niveles

de

compensación

en

la

minería.

Ellos

ofrecen

recomendaciones para la elaboración de una metodología para evaluar cómo se pueden
crear condiciones para la aparición de actividades económicas alternativas que
contribuyan a la sustentabilidad macrosocial de las comunidades donde se insertan estos
complejos.

Estas recomendaciones están llamadas a convertirse en herramientas que

permitan la toma de decisiones políticas por parte de las instituciones especializadas, en
primer orden el Estado, que faciliten la consolidación de un escenario favorable para la
materialización de las compensaciones.
Ello condiciona la necesidad de establecer las características de los indicadores de
sustentabilidad a lo que se dedicará el próximo epígrafe.
3.5. Indicadores de desarrollo compensado
Evidentemente, resulta muy sencillo determinar cuándo una actividad no es sustentable,
para lo cual basta con saber cuáles son los impactos negativos que ocasionan sobre el
medio ambiente, y en esto las ciencias sociales pueden desempeñar un papel
importante; estableciendo a través de métodos interactivos de búsqueda de información
un número determinado de impactos sociales y económicos negativos que sirvan de
referencia a la existencia de impactos en la dimensión ambiental, sin embargo, lo
verdaderamente difícil es poder precisar cuándo se ha alcanzado la sustentabilidad. No
cabe la menor duda de que ésta es una tarea científica de gran envergadura.
En este epígrafe se valorarán indicadores de compensación para determinar cuándo una
actividad minera crea condiciones para la aparición de alternativas que compensen los
daños que se ocasionan al medio ambiente. Las bases de este análisis parten de las
características de los recursos minerales, los cuales solamente son utilizados por el
hombre si reportan alguna utilidad después de laborarse de forma manual o industrial.
En este sentido, se

afirma que los recursos naturales presentan importancia para el

hombre en la medida que posee utilidad humana.

�89
Para ello tienen que ocurrir por lo menos cuatro circunstancias. Debe existir el necesario
conocimiento de sus propiedades en relación con la satisfacción de sus necesidades.
También se hace imprescindible conocer las técnicas para la transformación de esos
elementos en productos deseables. Los conocimientos técnicos deben tener la posibilidad
de introducirse en el aparato productivo. Además de que una vez elaborado el producto
pueda llegar efectivamente a quienes posean la necesidad del mismo (Miranda, 1999).
A partir de estos elementos, es posible concluir que existen indicadores de compensación
que

se deben tener en cuenta en el análisis de la actividad minera como puntos de

partida para determinar su viabilidad.
La metodología seguida para plantear los indicadores es la utilizada por los doctores
españoles Arsenio González Martínez y Domingo Carvajal Gómez basada […] en la
realización de un test de sostenibilidad […]. El soporte del test son los indicadores de
sostenibilidad, cada uno de los cuales se evalúa con respuestas de si/no a una serie de
preguntas sencillas pero que responden a acciones claves por parte de las empresas
minera” (González &amp; Carvajal, 2002:425)
A partir de este test se define un índice de sostenibilidad global (ISG) que utilizaremos
para cada uno de los indicadores propuestos en la tesis:

⎡∑ (ICM + IT + IE + IIRM + IL) ⎤
⎡∑ (ICM + IT + IE + IIRM + IL) ⎤
⎢
⎥ x100 ⎢
⎥ x100
SI
SI
⎣
⎦
⎣
⎦
ISG (%) =
=
Total acciones
50
El indicador conocimiento minero – geológico, es de partida dentro del conjunto de
indicadores que se proponen en esta Tesis. Es decir, este sirve de referencia a los demás
en la medida que aporta la información necesaria para poder establecer tanto los
contenidos como los rangos de cada uno de ellos. Este indicador permite conocer todas
las propiedades de un yacimiento y hasta dónde es capaz de satisfacer las necesidades
de la producción de las generaciones actuales a partir del conocimiento de sus
características. Estos estudios facilitan seguir la evolución del yacimiento a través de las
diferentes eras geológicas y cuáles fueron las condiciones que en la naturaleza
intervinieron en su origen. Además es posible a través de este conocimiento establecer
las relaciones entre un recurso mineral determinado y los que se encuentran en su
mismo sistema.
El conocimiento minero - geológico sobre un yacimiento, según el experto colombiano
Elkin Vargas Pimiento, permite ajustar correctamente los estudios técnicos y las
operaciones extractivas, es decir, se obtienen conocimientos fiables sobre los trabajos
geológicos de superficie; de reconocimientos geofísicos y de sondeos; hipótesis
metalogénicas y datos sobre su verificación; construcción del modelo de mineralización;

�90
forma y dimensiones del depósito a explotar; tenor medio o calidad del mineral; reservas
planificables; métodos de muestreo, de análisis y de cálculo utilizados; el tenor de corte;
las relaciones mineral – estéril; las reservas explotables; el ritmo de explotación y vida
de la mina (Vargas, 2002). Todo esto permite que se pueda, incluso, tener una
información sobre las actividades que se deben seguir a partir del cierre de mina y las
posibilidades de reconversión industrial de las instalaciones mineras.
Con un yacimiento bien estudiado se pueden obtener todos los datos que se requieren
para el inicio de las operaciones de explotación y el beneficio o tratamiento del mineral.
Todo ello facilita que se pueda conocer y, consecuentemente con ello, gestionar de la
forma más precisa el método de explotación y todo lo relacionado con los aspectos
económicos y ecológicos que tienen lugar en la explotación del yacimiento. El análisis de
todas las características técnicas del yacimiento permite que los especialistas puedan
determinar con rigor el sitio de la planta, los aprovisionamientos de energía y de agua,
descripción de los lugares escogidos para la ubicación de los estériles tratamientos de
desechos, el transporte de mineral y de los insumos necesarios para la producción así
como la cantidad y grado de capacitación del personal que trabajará en la mina (Vargas,
2002).
Esto permitiría que los especialistas puedan determinar, con la aplicación de diferentes
métodos de investigación, los impactos que la explotación de un determinado mineral
ocasionará en los demás recursos situados en su mismo geosistema. Es decir, que
quedaría claro para los diferentes grupos implicados en el desarrollo de una actividad
minera concreta, cómo la explotación de un recurso entorpece el desarrollo de otras
actividades económicas o cómo facilita, a partir del conocimiento general que aportan las
exploraciones, el surgimiento de actividades alternativas. Es decir, que las exploraciones
no pueden ser dirigidas únicamente al conocimiento del mineral principal sino que tienen
que conocer, además, las características de los minerales acompañantes; lo cual
constituye la base de la proyección de proyectos mineros integrales.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables:
Indicador

Acciones claves del indicador

¿Se conocen todas las propiedades del yacimiento?
¿Se han podido establecer las formas y dimensiones del
depósito a explotar?
Conocimien ¿Existe conocimiento sobre las reservas existentes y su
to
gestión?
minero¿Existe conocimiento de los minerales acompañantes?

Cumpl
e
la
acción
si no

�91
geológico

¿Se conocen todas las tecnologías que exigen las operaciones
mineras?
¿Se identificaron los desechos mineros por categorías y
composición química?
¿Existe toda la información para el manejo seguro de los
desechos?
¿Existe la información para establecer el control continúo por
etapas?
¿Se conocen todos los impactos que ocasionarán las
operaciones mineras?
¿Se pudo conocer las características de los recursos humanos
necesarios?

∑
La tecnología constituye un indicador esencial para determinar si la explotación de un
recurso es sustentable o no. En ella está implícita la relación del hombre con la
naturaleza, dicho de otra forma, la tecnología que se emplee marcará los impactos sobre
el medio ambiente, tanto los positivos como los negativos. Estos impactos se pueden
medir en términos económicos a partir de conocer, en indicadores numéricos, cuánto se
dejaría de recibir, según los precios del mercado mundial, por las pérdidas económicas
que se producen en el proceso de minado; es decir, el mineral que se pierde en el
proceso productivo. Pero para lograr este resultado es imprescindible que se formen
equipos multidisciplinarios de investigación, en los cuales se integren especialistas de las
ciencias sociales, especialmente, economistas.
A partir del uso de una tecnología se puede determinar el impacto que se le ocasiona al
medio ambiente en términos de uso del espacio, del suelo y del paisaje. Esta es una
pregunta crucial en la cuestión del logro del desarrollo compensado y uno de los
elementos que sirven de base para hablar de compensación en la relación hombre –
naturaleza – sociedad en esta industria y no de sustentabilidad u otro de los conceptos
que sobre esta relación existen, y que, evidentemente, no tienen en consideración las
características singulares de la minería.
La cuestión del paisaje no es menos importante en este análisis en tanto que

esta

variable, dentro del indicador tecnología, nos permite conocer hasta dónde una
tecnología es respetuosa de la calidad del paisaje de una zona. Esto constituye una
preocupación permanente en cualquier tipo de industria en el mundo, pero muy,
especialmente, en la minería, que es una actividad que produce un fuerte impacto
paisajístico en la zona donde se asienta la mina y consecuentemente con ello afecta la
calidad de vida de la población del lugar.
El indicador tecnología aporta informaciones muy valiosas que están directamente
relacionadas con los consumos de las tecnologías mineras y que en el análisis holístico
que se está proponiendo de las relaciones hombre – naturaleza – sociedad poseen una
significativa importancia y que necesitan tenerse en cuenta en el momento de determinar

�92
el desarrollo compensado. Se trata del análisis de los consumos de agua y de energía en
los procesos de producción en las minas y, en consecuencia con esto, las afectaciones
que se les ocasionan a otros sistemas de recursos naturales, situados en la misma
cadena natural, en este caso, a las fuentes de agua.
Las respuestas a estas preguntas claves permiten que podamos establecer la relación
que existe entre la explotación de los recursos no renovables en un área determinada y
los renovables, lo cual constituye uno de los momentos esenciales en la consecución de
una política de desarrollo compensado en la minería. Ello permite que se puedan realizar
una evaluación de los impactos que las actividades mineras, según las tecnologías que se
emplean en los procesos productivos, ocasiona en la agricultura, la industria forestal y la
pesquera. Todo ello contribuiría a tener una idea más precisa de las diferencias notables
que existen entre las tecnologías que se utilizan en la industria cubana del níquel. Cada
una de estas preguntas se responde a partir del conocimiento de los desechos que se
vierten a los diferentes ecosistemas donde se ubican estos recursos y los impactos que
ocasionan sobre los mismos y sobre los individuos que encuentran su hábitat en ellos.
Lógicamente, este análisis tiene en consideración el concepto amplio de tecnología que
se está utilizando en la Tesis, especialmente válido para evaluar dentro del indicador
tecnología el problema de la transferencia de tecnología como variable que muestra el
grado de desarrollo de los recursos materiales y humanos alcanzados por un Proyecto
minero y su relación con otros en el mundo a partir del análisis de la tecnología
transferida y el nivel de asimilación de la misma en las comunidades receptoras.
Esta pregunta tiene que buscar la forma de evaluar las relaciones socioculturales,
partiendo de considerar que la tecnología transferida procede de un ambiente
sociotécnico diferente.
Así aparece una nueva pregunta relacionada con la cantidad de trabajadores empleados
en las actividades mineras, es decir, la relación existente entre las tecnologías y el
empleo. Se deben incluir también las actividades paramineras, lo cual da una medida
más exacta de la relación anterior.
No puede quedar fuera de este análisis la pregunta sobre la productividad del trabajo de
las tecnologías y la relación de esta con la generación de impactos negativos sobre el
medio ambiente en el sentido de la generación de residuales y las pérdidas económicas
que los mismos ocasionan. En esta pregunta se deben tener en cuenta los indicadores
internos que permitan medir la eficiencia de las tecnologías, a partir de los indicadores
productivos que las empresas mineras han validado.
Otra interrogante va dirigida hacia el problema de la participación pública en la gestión
tecnológica con la cual se puede medir la participación de todos los actores sociales de un
Proyecto minero determinado en la gestión tecnológica de una empresa cualquiera, lo
que da una medida sobre cómo se pueden integrar en un mismo proyecto los intereses

�93
empresariales y comunitarios y hasta dónde los mecanismos de las empresas están
abiertos al control ciudadano. Para lograr comprender este elemento hay que tener claro
que se considera, en este análisis, a los sistemas administrativos como tecnologías, de
ahí el por qué hablamos de control ciudadano de las tecnologías. El objetivo de esta
pregunta coincide plenamente con la filosofía del desarrollo sustentable que al hablar de
justicia intrageneracional tiene que encontrar la forma de que las diferentes empresas e
instituciones administrativas y políticas, que se asientan en un territorio, se abran al
control ciudadano, demostrando con ello la existencia real de una voluntad política que
demuestre que esto es posible dentro de los marcos de un sistema político cualquiera.
Las tecnologías flexibles están llamadas

a imponerse en el sector minero porque,

sencillamente, no resulta sustentable diseñar una fábrica para explotar un solo mineral.
La existencia de escombros producidos como consecuencia de los sistemas productivos
actuales es una muestra de incapacidad tecnológica y de una seria amenaza para el
medio ambiente. “Así por ejemplo, las presas de residuos mineros, algunas escombreras
y también algunas minas abandonadas o yacimientos prospectados y no explotados son
también reservas que debemos tener catalogadas [...]”(Carvajal &amp; González, 2002:371).
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus preguntas claves.
Indicador

Tecnología

Acciones claves del indicador

Cumple
la
acción
si no

¿Las tecnologías ocasionan impactos irreversibles sobre el
paisaje?
¿Las tecnologías utilizan combustibles renovables?
¿Las tecnologías son eficientes consumidoras de agua?
¿El uso de las tecnologías respeta los recursos renovables?
¿Las tecnologías transferidas fueron asimiladas?
¿Las tecnologías empleadas respetan la sociodiversidad local?
¿Las tecnologías degradan los residuales para otros usos?
¿La gestión tecnológica es participativa?
¿Se utilizan tecnologías apropiadas en algunas de las etapas
de la minería?
¿Se considera el conocimiento popular en la selección de las
tecnologías?

∑
Los indicadores económicos representan un conjunto dirigido a medir la factibilidad
económica de los complejos mineros y los aportes de estos al logro del desarrollo
compensado. En primer lugar, es preciso señalar que la explotación de un yacimiento,

�94
tomando estos indicadores como referencia, sería sustentable si reporta ganancias netas
con relación a los activos fijos empleados en su ejecución.
Para sustentar la proposición de un nuevo paradigma de desarrollo para la minería, es
preciso dentro de los indicadores económicos “[...] medir la forma en que la empresa
influye en la economía, regional o nacional, en términos de la utilización de los recursos y
creación de riquezas” (Alvarez, 2003:281). Es decir, la forma en que esta contribuye al
crecimiento económico, y a la creación de un marco favorable para la materialización del
desarrollo sustentable.
La determinación indicadores económicos, como se analizó en el indicador tecnología,
depende del proceso tecnológico que se utiliza en el procesamiento de los minerales y del
tipo de minería que se desarrolla. Estos están directamente relacionados con los procesos
mineros, con las materias

primas que se utilizan en las plantas, lo cual tiene que

diferenciarse en el momento de elaborarse los indicadores.
Una idea defendida a lo largo de esta investigación es la necesidad de la internalización
de las externalidades ambientales por parte de las empresas mineras lo cual conduce a
contabilizar lo que ellas dedican anualmente a la protección del medio ambiente,
incluyendo aquí el análisis económico de los indicadores ambientales. Este enfoque
incluye el problema del tratamiento de los residuales y las escombreras.
Estos indicadores, sin embargo, no son suficientes para reflejar toda la acción ambiental
de una empresa, de ahí que sea necesario analizar en otra pregunta lo utilizado en
materia de superación ambiental. Por ello se considera que la creación de un Sistema
Integral de Superación es una de las vías mediante las cuales se puede alcanzar la
compensación en las empresas mineras. Esto en el sentido de que una vez que se
produzca el cierre de la mina,

la reubicación laboral de los obreros o las posibles

reconversiones industriales que se emprendan depende de la capacidad de estos para
desempeñar otros empleos.
Lo anterior significa que en los presupuestos anuales de las empresas tienen que estar
incluidos todos los gastos que ocasionan las acciones a las cuales se hacía referencia
anteriormente, es decir, los elementos presentes en la dimensión ambiental de
obligatoria consideración en todos los proyectos económicos y sociales en Cuba, a pesar
de que el estado cubano, a través del Sistema Nacional de Educación, asume esta
preparación como parte de su política educacional y de seguridad social que funciona
como un todo único en el país.
Es

imprescindible

señalar

que

la

factibilidad

económica

depende,

además,

del

funcionamiento de las leyes del mercado, si se toma como referencia la comercialización
del producto final. Por ello las empresas mineras deben ser flexibles, de acuerdo con
estas circunstancias, como para encontrar alternativas que compensen las pérdidas
cuando bajen los precios de sus productos básicos.

�95
Lo más económico sería poseer tecnologías flexibles que permitan a los productores
adaptarse a las exigencias del mercado, las que pueden variar en dependencia de los
factores externos tales como el aumento de la demanda, la elevación de los precios,
crisis de los productores tradicionales, etc. Es por eso que el problema de la reconversión
industrial o la asimilación de nuevas tecnologías en los procesos productivos constituyen
una variable que debe ser evaluada dentro de este indicador, como una vía de alcanzar el
desarrollo sustentable a través de la compensación.
Estas respuestas solamente se pueden dar cuando existe un profundo conocimiento
minero – geológico de la zona, las reservas estén bien estudiadas y las tecnologías
existentes por su flexibilidad permitan las llamadas reconversiones industriales.
Estas reservas tienen que ser expresadas en valores económicos concretos, con el
propósito de conocer sí es realmente recomendable la reconversión industrial necesaria
para el procesamiento de las mismas.
En la elaboración de los indicadores de sustentabilidad es necesario tener en cuenta el
costo de la ubicación de los sumideros, en el caso de la producción de níquel existen dos
momentos importantes que analizar. El primero de ellos es la ubicación de los estériles,
en las llamadas escombreras que como se conoce poseen un alto contenido de minerales
con una reserva potencial para nuevos procesos industriales.
El segundo es la problemática del beneficio del mineral en el que se generan importantes
residuales ubicados en las llamadas presas de colas con un alto contenido de minerales
que pueden ser utilizados por otras industrias en caso de existir tecnologías para ello
dentro del país. No poseer

la información económica necesaria sobre estas colas

constituye una debilidad en cualquier tentativa de alcanzar la sustentabilidad en la
minería del níquel.
En la generación de residuales se pierden altos porcentajes de minerales, que pueden ser
utilizados en otros procesos industriales, ante todo, porque no es solamente que estos
residuales no se utilicen al no poder ser explotados con las tecnologías actuales, sino
porque, además, son situados en escombreras

o en presas que no poseen las

características técnicas necesarias para su protección y quedan expuestas a los agentes
naturales de erosión convirtiéndose en peligrosas fuentes de contaminación ambiental.
En los estudios de factibilidad económica es imprescindible incluir, para conocer si un
determinado proyecto minero contribuye al desarrollo sustentable, lo referido al cierre de
las minas. Este es un problema nuevo que aparentemente no tiene relación con la
inversión en específico, pero aquí se puede realizar una pregunta directamente
relacionada con el problema del desarrollo sustentable y la justicia intergeneracional
¿cómo las comunidades mineras actuales pueden compensar a las futuras generaciones
por los daños irreversibles que causan, con la explotación de las minas, a los ecosistemas
de los cuáles dependerán sus vidas? No se está haciendo referencia a la no - disposición

�96
de recursos minerales vitales para sus proyectos, sino a la preservación de espacios
vitales donde vivir.
Indudablemente este es un problema que aparentemente no debe ser incluido en los
gastos de un proyecto minero, es algo ajeno a los inversionistas. Lógicamente, esto
ocurriría de tenerse en cuenta solamente los indicadores económicos, entre ellos, la
factibilidad económica para las generaciones actuales; es decir, las ganancias netas que
percibirían los inversionistas de un proyecto. Pero esto tendría lugar únicamente si no se
presta

atención a las actividades que podrían desarrollar las propias comunidades

cuando se agoten los recursos y

las actividades a que se dedicarían las generaciones

futuras. Analizado el fenómeno de esta forma concreta se propone que esto se convierta
en una pregunta clave de los indicadores económicos
La factibilidad económica de un proyecto minero, vista desde esta lógica, incluye la
necesidad de conocer cómo una actividad minera concreta crea condiciones necesarias
para la aparición de actividades económicas alternativas a las actuales. Es decir, las
empresas tienen que incluir en sus estrategias de desarrollo, políticas que favorezcan la
capacitación de perfil amplio de sus trabajadores y personal técnico y de dirección, para
su reorientación una vez agotados los recursos que explotan, como ya se indicaba
anteriormente.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables.
Indicador

Acciones claves del indicador

Cumple
la
acción
si no

¿Existe una relación costos – ganancias favorable?
¿El valor de la recuperación del mineral es favorable?
¿Los aportes al Producto Interno Bruto son aceptables?
Indicadores ¿El aporte al desarrollo local es viable?
económicos ¿Existe la estrategia de protección ambiental y de los
trabajadores?
¿El tratamiento de residuales mineros se incluye en los
presupuestos anuales?
¿Están previstas las medidas para las compensaciones?
¿Se dedican recursos financieros para el cierre de minas?
¿Existe una Estrategia económica de reinserción de los
trabajadores disponibles?
¿Se conocen las utilidades económicas de las colas y
escombreras?
∑
El indicador conocimiento de los derivados se convierte en un indicador de primer
orden para lograr una compensación económica por los daños que ocasionan las
diferentes operaciones mineras sobre la sociedad, de ahí la necesidad de conocer

�97
anticipadamente cuáles serán los que ocasionará una actividad minera y la urgencia de
encontrar las vías para comercializarlos como materia prima o preservarlos de la acción
de los agentes erosivos del medio ambiente para cuando existan las condiciones
tecnológicas para explotarlos. En la actualidad la gestión de los derivados forma parte de
la estrategia general de las empresas mineras, en primer lugar, por las presiones de la
sociedad para que estos se ubiquen en lugares seguros y en segundo lugar, por las
ventajas económicas de su comercialización o explotación.

Para comprender los

derivados que generan las empresas mineras es necesario poseer, ante todo, un
conocimiento de las tecnologías que ellas emplean.
Como gestión de los derivados se entenderá, para los intereses de este trabajo, la
comercialización de los mismos o la creación de condiciones óptimas para

su

almacenamiento en lugares donde se puedan utilizar con posterioridad. Lógicamente,
esto encarece los costos de producción y no deben ser superiores a los costos que se
generarían en cualquiera de las etapas del proceso productivo. Esto debe ser expresado
en valores numéricos exactos para poder determinar si una actividad minera contribuye o
no al desarrollo compensado de la comunidad a partir de considerar que en este
indicador es perfectamente apreciable la relación entre las actividades humanas, el
espacio, la capacidad de acogida de los mismos, y el soporte de las actividades en el
medio natural.
Los derivados que se pueden gestionar son aquellos que poseen condiciones para
convertirse en materias primas de nuevas industrias, lo cual está en correspondencia con
la ley mineral que los mismos poseen y con las demandas de mercado que existen en el
momento en que ellos se producen. Cualquier acción dirigida a este propósito tiene que
ser valorada aún antes de ser aprobado el inicio de las explotaciones por lo cual se
sugiere que estos estudios se acompañen con el correspondiente análisis de los
derivados. Los derivados que no poseen interés económico hay que reintegrarlos al
medio, que es una vía de compensación por los impactos negativos que las acciones
mineras ocasionan a los diferentes ecosistemas donde están situadas las instalaciones y
a la posibilidad de las generaciones futuras de encontrar sustitutos a las actividades que
dejan de existir como consecuencia del agotamiento de los recursos.
Así la operacionalización de este indicador tendría una primera pregunta y es la
relacionada con la caracterización de los derivados de los procesos tecnológicos con el
objetivo de conocer su composición mineralógica, lo cual permitiría determinar su interés
económico. Una segunda pregunta se relaciona con el conocimiento de los impactos
negativos que estos derivados ocasionan sobre los diferentes ecosistemas y el hombre.
Esta acción, la que denominaremos en lo adelante, impactos de los derivados sobre los
ecosistemas y el hombre reclama de una profunda caracterización de los mismos y del
conocimiento de las especies que se encuentran en la zona inmediata y mediata a la

�98
mina. A través de este análisis es posible integrar un enfoque en el cual se verifique la
relación entre el hombre, la naturaleza y la sociedad en todas sus dimensiones. Esto
cumple con el propósito expresado en este trabajo de considerar en cada uno de los
indicadores las diferentes dimensiones del desarrollo sustentable.
Si estas relaciones no pueden ser expresadas concretamente, no se podrá conocer
realmente cuándo una actividad es sustentable, a partir de los indicadores que se está
proponiendo en el presente trabajo. El establecimiento de acciones en este indicador y en
los de la integración de los recursos a su medio y evolución de los sumideros permitirá
conocer la interrelación entre los derivados de la minería y los demás recursos
ambientales del entorno de una mina.
No cabe la menor duda de que una empresa que genere derivados, que no puedan ser
procesados con sus tecnologías, no contribuye al desarrollo sustentable de la comunidad.
Una acción que permitiría lograr compensar los impactos negativos que ocasiona la
minería sería lograr diseñar complejos mineros que tengan en cuenta la utilización de
estos derivados. Esto, lógicamente, no es posible en aquellos países con bajo nivel de
desarrollo económico si no es únicamente a través de la transferencia de tecnologías o de
la creación de empresas transnacionales.
La existencia de los derivados depende de diferentes factores, los cuales se pueden
minimizar o maximizar de acuerdo con el contexto donde se encuentre enclavada la
industria. Por eso, la valoración de las políticas de gestión de los derivados y su
percepción pública debe ser otra pregunta que se debe tener en cuenta en este
indicador, incluyendo en la misma todo lo relacionado con el transporte de los derivados
hacia los sumideros artificiales. Aquí se incluye, además, lo relacionado con las políticas
de comercialización, que puede encontrar variantes muy diversas según las empresas
mineras y los tipos de derivados que producen.
Para hacer más manejable la recogida de información en este indicador sus preguntas se
incluyen en las tablas de los demás indicadores.
Un importante indicador lo constituye la integración de los recursos a su medio que
es la columna vertebral de la compensación que la sociedad puede lograr en su desarrollo
con relación a la explotación de los recursos minerales. El problema en cuestión se
constituye, en primer lugar, cómo lograr la reinserción de los residuales al entorno, esto
no se trata de la ubicación de los mismos en las escombreras, sino de la reintegración
gradual y sistemática al medio de donde proceden. Lógicamente, esta integración es
artificial teniendo en cuenta que después de ser procesados, los minerales pierden un
alto porcentaje de sus características iniciales, sin embargo, estas transformaciones no
se pueden considerar tan profundas como para no permitir la reinserción al medio (Espí,
1999a).

�99
Pero la cuestión más importante no sería la integración del recurso como tal de forma
aislada, sino la reinserción de este a un sistema donde interactuaba con otros elementos
que desaparecieron como consecuencia de las actividades mineras. La integración de los
recursos a su medio no se puede producir de forma total. Es incompleta porque aún,
cuando pueda devolverse un determinado porcentaje de las características iniciales del
medio ambiente donde se ubica la mina, sería necesario recomponer determinadas
características especiales que facilitarán la vida de las especies que vivían en esas áreas
lo cual no es posible en las condiciones actuales.
Sin embargo, con la integración de los recursos a su medio se crean condiciones para
restablecer las características del entorno.
En segundo lugar,

necesariamente, contemplaría la integración a su medio de las

especies que habitaban en las áreas desmontadas por la minería, a partir del inicio de la
rehabilitación de los terrenos. Para eso las empresas deben conocer previamente las
características de la flora y la fauna que

habita en la zona para luego, cuando se

concluyan las labores de rehabilitación, devolver a su medio las que puedan encontrar allí
condiciones para sobrevivir, adaptarse

y multiplicarse. Esta reintegración se puede

realizar directamente con las mismas especies que habitaban en estas áreas o
combinándolas con otras que contribuyan a introducir transformaciones positivas en el
medio y que no constituyan un peligro para las autóctonas sino, por el contrario, que
puedan crear condiciones para mejorar la sobrevivencia de estas. Este tipo de enfoque
es de vital importancia porque la minería no solamente impacta ecosistemas, también
sus actividades ocasionan impactos negativos sobre sociosistemas situados directamente
en la zona donde se ubica la mina o indirectamente. Por dos razones básicas, porque
desaparecen los medios que garantizaban su subsistencia o porque se alteran sus estilos
de vida por la introducción de nuevas prácticas sociales. Entonces se está abocado a
encarar, en tercer lugar, la reinserción de las comunidades afectadas por las actividades
mineras y por el cierre de minas.
En la intención de reintegrar los recursos a su medio se puede plantear que las empresas
en sus políticas de gestión deben tener en cuenta los espacios libres que deja la minería
para ser utilizados como depósitos de residuales. Esto coincide perfectamente con los
objetivos planteados en este indicador, considerando que estos se reubiquen en los
espacios de los cuales fueron extraídos, creándose condiciones para protegerlos de los
agentes erosivos naturales y aptos para desarrollar en ellos actividades alternativas.
Estas pueden ser las que se realizaban antes de producirse el minado de la zona, o
nuevas actividades de acuerdo con las propiedades que se les puedan devolver a estas
áreas.
En sentido general, las acciones de este indicador tendrían que partir de una primera
pregunta en la que se analizará el conocimiento, por parte de las empresas, de las

�100
posibilidades de reintegración del recurso para lo cual tiene que utilizarse toda la
información que aportan los indicadores. Este análisis puede concluir que no es posible la
integración del recurso a su medio, caso en el cual tendría la empresa que sugerir
variables más adecuadas para minimizar los efectos de su ubicación en otros espacios
artificiales.
Otra pregunta estaría dirigida al análisis de las compensaciones a los recursos socio culturales que se impactan negativamente como consecuencia de la actividad minera, es
decir; cómo las empresas han considerado sus obligaciones de integrar a espacios
naturales o artificiales a los diferentes grupos humanos que residen en las zonas mineras
o que son desplazados como consecuencia de la práctica de las actividades propias de
estos proyectos. En esta pregunta, se incluyen a los recursos humanos, precisamente,
por la visión que se posee acerca del análisis de las relaciones ambientales como
resultado

de

interacciones

entre

elementos

pertenecientes

a

sociosistemas

y

ecosistemas.
Este indicador reclama la existencia de una pregunta en la cual se analicen las
tecnologías disponibles para realizar la integración de los recursos a su medio y los
costos de dichas

operaciones. La integración, a la larga, es una necesidad para las

empresas mineras porque reduce los costos de la rehabilitación de los terrenos y
devuelve algunas propiedades al paisaje destruido por las actividades de la minería. Es
decir, que no es necesario mover las grandes cantidades de materiales para depositar en
las oquedades que resultan como consecuencia del minado, su relleno profundo se
realiza con materiales procedentes de los propios terrenos, situación esta que facilita una
rehabilitación más natural.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables.
Indicador

Integración
de los
recursos a
su medio

Preguntas claves del indicador

¿Se conocen los desechos con calidad para ser integrados?
¿Existe una estrategia de reubicación de los asentamientos
impactados?
¿Existe una caracterización socio – cultural del entorno de la
empresa?
¿Se conocen los impactos socio – culturales sobre los
asentamientos humanos?
¿Existe un catastro de flora y fauna en las áreas de la empresa?
¿Se dispone de tecnologías para realizar la integración?
¿Los espacios libres se utilizan con propósitos sociales?
¿Existe un inventario de sitios patrimoniales?
¿Se considera en las operaciones los impactos sobre sitios
patrimoniales?

Cumple
la
acción
si no

�101
¿Se considera la restauración y recuperación de sitios
patrimoniales?
∑
La determinación de las actividades alternativas es un indicador que corrobora la
tesis que defendemos con relación a la minería y la posibilidad de la existencia de un tipo
de desarrollo que proteja el medio ambiente a través de compensaciones.
En este sentido, se están proponiendo dos vías para el logro de la compensación de la
cual se ha estado hablando a lo largo de la presente tesis, una primera en la que se
analizan los impactos positivos que genera la minería sobre el medio ambiente de la zona
donde se ubica la mina. Estos pueden considerarse a partir de un número de indicadores
socioculturales entre los cuales agruparíamos, por ejemplo, la generación de empleos
directos e indirectos que contribuyen a la incorporación al trabajo de un determinado
número de personas, la creación de infraestructuras y facilidades económicas para
segmentos de población directamente empleados en las minas e indirectos.
La segunda vía para compensar los impactos irreversibles que la minería ocasiona como
consecuencia de sus prácticas, es la creación de condiciones propicias, a partir de los
recursos actuales, para que las futuras generaciones puedan encontrar alternativas para
satisfacer sus necesidades materiales y espirituales, sin dejar de utilizar todos los
recursos que necesitan para las actuales generaciones.
Por eso, las acciones de este indicador estarían dirigidas a la existencia de estrategias
que permitan a las generaciones futuras de las zonas donde se ubican los complejos
mineros, cuando se agoten los recursos que ahora utilizan, el surgimiento de actividades
alternativas. Para ello los gobiernos locales, provinciales y nacionales deben tener un
dominio pleno de la política de empleo y superación de su localidad, que ofrezca toda la
información necesaria para iniciar proyectos en las zonas en cierre o para reubicar los
recursos disponibles de la forma más eficiente.
Estas proyecciones exigen de una estrategia que facilite una capacitación de perfil amplio
donde aparezcan condiciones para que al producirse el cierre de una mina, sobre la base
de estos conocimientos, los trabajadores puedan ser empleados por otras empresas o se
puedan crear nuevas sobre la base del perfil que posean.
Este indicador tiene que sugerir a los decisores de políticas, a partir del aporte de la
minería a los territorios y de los valores creados, qué hacer cuando se agoten todos los
recursos que existían en los yacimientos. Es decir, cómo contribuye la industria minera al
desenvolvimiento social de las regiones, al crear condiciones para que surjan actividades
alternativas.

�102
Cuando se habla de qué actividades desempeñará el personal que se emplea en las
minas actuales hacemos referencia, de forma estrecha, a los puestos de trabajos que se
deben crear para los que resulten disponibles de las empresas cerradas.
Lo realmente importante es cómo, a partir de la cultura que poseen los diferentes grupos
humanos, que viven en las comunidades mineras actuales, pueden surgir otras
actividades para las cuales su cultura sirva de

partida. En este sentido se considera

como cultura a las tecnologías mineras, los valores y las tradiciones acumuladas por los
pueblos de los asentamientos mineros.
Una visión más completa de las actividades alternativas tiene como referencia
obligatoria, en primer lugar, los estudios del entorno económico donde se ubica la mina
con el propósito de conocer hacia que empresa reubicar los trabajadores disponibles del
cierre. Y en segundo lugar, por la determinación de, a partir de las tecnologías que se
disponen, posibles actividades a realizar en las instalaciones de la mina, para lo cual se
apoya en las informaciones que se obtienen de los indicadores que se proponen en la
tesis.
Las informaciones necesarias para la toma de decisiones sobre la aparición de actividades
alternativas las encontramos a partir de las acciones de otros indicadores analizados con
anterioridad.
La evolución de los sumideros se convierte en un importante indicador a tener en
cuenta en nuestro caso, porque la naturaleza, como se conoce, es fuente de materias
primas y sumideros de desechos. Precisamente por eso, el desarrollo sustentable no
puede incluir únicamente a la fuente de los recursos, sino que es muy importante valorar
el lugar de los sumideros. En esta dirección, por evolución de los sumideros se entienden
los cambios que tienen lugar en el agua, el aire y la tierra como los sumideros naturales
hacia donde se vierten los desechos y la calidad de estos a partir de la absorción de los
mismos para actuar como reservorio natural de millones de especies y como condiciones
imprescindibles para mantener el equilibrio de una zona.
Esta es una situación particularmente importante en la cuestión de la evaluación de los
elementos que intervienen en la sustentabilidad porque los problemas derivados de la
saturación de los sumideros tienen un carácter global por

las características de los

sumideros a través de los cuales viajan contaminantes largas distancias, afectando zonas
alejadas del lugar donde se generaron, especialmente el aire y las aguas.
El análisis de los factores ambientales y económicos que influyen en la ubicación de un
sumidero artificial y sus consecuencias para los actores ambientales de las comunidades
cercanas a la zona se sitúan en una pregunta obligatoria a tener en cuenta dentro de
este indicador

y en la que perfectamente pueden constatarse en su integridad las

relaciones ambientales. La construcción de un sumidero artificial no es únicamente una
acción tecnológica, como parte del proceso industrial de una empresa minera dada, sino

�103
que es una decisión política por sus implicaciones para los diferentes decisores de
políticas ambientales. Este es un momento en que se verifica plenamente la relación de
la empresa con la comunidad, y un nivel en el que se ponen de manifiesto las más
conocidas dimensiones del desarrollo sustentable, la ambiental, la económica y la social;
que en nuestra visión incluye la política.
La naturaleza posee una capacidad determinada de reciclar las materias extrañas que
el hombre con su actividad lanza a los diferentes ecosistemas. Esa función también es
limitada, contrariamente al criterio de los desarrollistas acerca de su carácter ilimitado.
Estos desechos necesitan de un tiempo para ser reciclados, según el nivel de los mismos
y de la posibilidad del ecosistema para asimilarlos, tanto en los sumideros naturales
como en los artificiales. Si el nivel es superior al que puede asimilar la naturaleza, se
rompe el equilibrio de los ecosistemas impactados y de los situados en la misma cadena,
comportamiento diferente en los sumideros referidos con anterioridad. Por eso es
conveniente que exista una acción en la se tenga en cuenta la relación entre los
diferentes ecosistemas ubicados en la zona donde se sitúa el sumidero y los desechos
que alberga, para lo cual es necesario conocer las características de los mismos y su
nivel de agresividad hacia las diferentes especies que forman las comunidades que viven
en sus reservorios.
Otra pregunta de este indicador, que guarda una estrecha relación con el análisis anterior
sería la referida a la relación entre los desechos mineros y el tiempo necesario para, a
partir del

análisis de las propiedades mineralógica, que mantienen después de los

diferentes procesos mineros logren ser asimilados por los sumideros.
El sumidero cumple una doble función, como destino final de los desechos sociales y de
las producciones de las industrias. En el caso concreto de las industrias mineras los
desechos de la producción tienen que constituir una preocupación permanente en los
diferentes

esquemas

productivos.

Ellos

constituyen

una

fuente

permanente

de

contaminación ambiental y a largo plazo una pérdida de materias primas para futuros
procesos productivos dentro de las empresas.
La información pertinente para la ubicación y evolución de sumideros se puede encontrar
en las tablas de los indicadores considerados de mayor generalidad.
Los indicadores legales constituyen un momento decisivo

en la búsqueda

de la

sustentabilidad. En el caso de los recursos naturales, las leyes ambientales son la
expresión de una voluntad política de las clases que poseen el poder político,
ordenamiento jurídico de suma importancia en la medida que protege recursos que, por
su disposición en la naturaleza, se consideran difusos y aparentan ser de uso común sin
una jurisdicción específica. Esto constituye una limitación en su protección y en la
elaboración de los diferentes códigos ambientales.

�104
Esta situación implica la necesidad de la existencia de leyes capaces de abarcar todos los
objetos que protegen, tanto en su configuración técnica como en los diferentes
instrumentos que propone para cumplimentar con sus articulados. Técnicamente
hablando la ley tiene que quedar formulada de forma eficiente, de acuerdo con el objeto
que protege y que los instrumentos que propone permitan hacerla eficiente. Por otra
parte, debe ser elaborada teniendo en cuenta las demás leyes existentes en el país en
materia directamente ambiental, indirectamente ambiental y las no ambientales para que
sus artículos no entren en contradicción con los de otras leyes y para que se pueda
cumplir lo legislado a través de los instrumentos existentes.
Por otra parte, es necesario la presencia de instituciones tanto las especializadas en
promulgar las leyes, que son las que garantizan que estas cumplan con los intereses de
los grupos que las promueven, como aquellas que velan por el cumplimiento de lo
legislado.
Todo lo anteriormente lleva a proponer las siguientes acciones dentro de los indicadores
legales: leyes directamente mineras y su reflejo en las mismas de las etapas de la
minería lo cual sirve para conocer hasta dónde es posible proteger realmente un recurso.
Otro elemento que tiene una estrecha relación con el anterior es el relacionado con los
llamados instrumentos ambientales que sirvan de base para el cumplimiento de la
política de desarrollo sustentable, expresada en los diferentes cuerpos legales y que
lógicamente no posee una ley específica que conduzca al logro de un desarrollo en la
minería que contribuya a la sustentabilidad de la comunidad.
La existencia de instituciones es otra acción en este indicador a partir del análisis del
papel que desempeñan las diferentes instituciones con relevancia ambiental o no que
existen dentro del país para regular todas las relaciones entre el hombre, la naturaleza y
la sociedad. Lo verdaderamente notorio en esta acción sería observar el funcionamiento
de estas empresas dentro de la lógica del movimiento de la sociedad y cómo estas
instituciones contribuyen a trazar estrategias legales para la consecución de un desarrollo
sustentable amparado por cuerpos legales modernos, surgidos dentro de la más absoluta
constitucionalidad. Las instituciones de carácter técnico trazan normativas que son de
obligatorio cumplimiento para los diferentes sujetos mineros, que son amparadas por las
llamadas ramales, que sirven de base para la elaboración de regulaciones de carácter
administrativo por parte de las instituciones que actúan en representación de los
intereses estatales.
Interesante es analizar en este indicador, a través de una nueva interrogante, las normas
ramales y su relación con las demás leyes aprobadas para la regulación de la explotación
de los recursos minerales que protegen y su relación con los intereses de la economía
nacional y con la infraestructura económico - social del territorio donde se ubican las
empresas.

�105
Todas las leyes, decretos y normas que se aprueban en el país guardan una relación con
los acuerdos internacionales, que en materia ambiental han sido aprobadas por
diferentes organismos, instituciones y convenciones internacionales a las cuales
pertenece el país. Es decir, que la pertenencia a organizaciones mundiales generadores
de acuerdos ambientales y el cumplimiento y reflejo en las leyes nacionales de lo que se
ha acordado para todas las naciones acogidas a ellos, otorga credibilidad a la actuación
de los países en materia ambiental. Esto en cuanto al país, en sentido general y en
cuanto a las empresas, en particular, significa que deben cumplir con lo estipulado en los
organismos internacionales a los que pertenecen sus ministerios o grupos ramales, por el
tipo de recurso y la tecnología que se emplean en los procesos productivos.
Cada actividad económica y cada nación independiente posee leyes que los inversionistas
tienen que cumplir, en el caso de Cuba existe la Ley de Inversión Extranjera que
promueve la búsqueda del desarrollo sustentable en sus inversiones, especialmente, en
la minería, voluntad expresada por el gobierno cubano en la Ley de Minas y la Ley del
medio Ambiente.
Este indicador permite conocer hasta dónde una actividad cumple con lo legislado y, en
consecuencia con ello, cómo tributa a la racionalidad de los diferentes proyectos
nacionales, es decir, cómo las leyes se convierten en un instrumento para la concreción
de una voluntad política que privilegie o no, más allá de intereses económicos, el logro
de la sustentabilidad ambiental. Y lo fundamental para este indicador es conocer cómo
las leyes contribuyen al logro de la compensación en una actividad tan agresiva para el
medio ambiente.
Pero como se ha demostrado, los indicadores de sustentabilidad para la industria
extractiva se mueven dentro de un contexto más amplio donde existe un sinnúmero de
indicadores ambientales y de sustentabilidad.
A continuación se muestra la tabla de este indicador con sus dimensiones y variables.
Indicador

Indicadores
legales

Preguntas claves del indicador

¿Existe una estrategia de protección de los recursos
renovables?
¿Se protege la biodiversidad vinculada con los yacimientos?
¿Existe una estrategia de protección de los ecosistemas
asociados?
¿La empresa posee instrumentos ambientales propios?
¿La relación entre los instrumentos propios y los nacionales es
efectiva?
¿La relación entre los instrumentos propios y los internacionales
es efectiva?
¿Las normas ramales se reflejan en el ordenamiento jurídico
empresarial?

Cumple
la
acción
si no

�106
¿Existe una validación internacional de la gestión de la
empresa?
¿Existe de una Estrategia de educación jurídica?
¿Se cumple con todos los artículos de la Ley de Minas del país?
∑
Evidentemente la operacionalización de estos indicadores es una tarea de gran
envergadura teórica y práctica que tiene que ser validada en una empresa minera
concreta y que requiere en su solución de la participación multidisciplinaria. La propuesta
que se realiza en esta tesis tiene como objetivo ofrecer un conjunto de indicadores, que
evaluados de forma cualitativa brinden una visión de las relaciones ambientales, como
punto de partida para la obtención de informaciones valiosas en el camino de la
concreción de un desarrollo compensado, que contribuya a la sustentabilidad de la
comunidad, donde se insertan los complejos mineros.
Para continuar con la lógica de este análisis se hace necesario ofrecer una visión de las
actividades alternativas que, en sentido general, pueden surgir en las comunidades
mineras si realmente estos indicadores se convierten en un punto de partida para la
toma de decisiones por parte de todos los actores implicados en los procesos
ambientales.
3.6. Actividades alternativas para la sustentabilidad de la minería
La lógica del análisis expuesto, a partir de validar los indicadores propuestos
anteriormente, sugiere la necesidad de un análisis de las actividades, que de acuerdo con
esta visión, se constituyen en alternativas de compensación posterior al cierre de minas.
Estas actividades deben ser consideradas dentro de las estrategias ambientales que
existen en los diferentes territorios mineros, como una dimensión presente antes de
iniciarse un Proyecto minero. A continuación se analizarán cada una de estas actividades:

¾

Creación de nuevas tecnologías:

La explotación de los recursos minerales en las minas, con las tecnologías actuales
evidentemente ocasiona, como se ha dicho anteriormente impactos negativos, pero
también aporta una experiencia positiva que se puede expresar en el proceso de
aparición de nuevos conocimientos. Estos conocimientos se convierten en la base de una
cultura técnica en los diferentes grupos sociales pertenecientes a la comunidad laboral
minera, todo ello bien fundamentado en la idea de que las diferentes modalidades del
desarrollo tecnológico están estrechamente relacionadas con la sociodiversidad, además,
existe una relación compleja entre las tecnologías que una sociedad es capaz de asimilar
o crear y la cultura de dichas sociedades.
La idea que se defiende gira alrededor de la necesidad de que el desarrollo actual de la

�107
minería se convierta en la base del surgimiento de una cultura técnica que produzca
nuevas tecnologías, que sirvan de alternativas para el desarrollo de las comunidades
mineras, cuando se agoten los yacimientos.
Esta idea presupone el desarrollo de estrategias especiales en estas áreas, que sean
capaces de crear nuevas tecnologías en la medida en que los sistemas técnicos que se
ponen en práctica sean capaces de dar respuestas efectivas a los retos que van
imponiendo las diferentes actividades mineras. Por sistema técnico se define a “un
dispositivo complejo compuesto de entidades físicas y de agentes humanos cuya función
es transformar algún tipo de cosas para obtener determinados resultados característicos
del sistema” (Quintanilla, 2001:61).
La explotación del mineral principal debe traer consigo la aparición de nuevos
conocimientos sobre el comportamiento de la naturaleza en las condiciones del desarrollo
concreto de esa minería, los cuales, de hecho, contribuyen al enriquecimiento del
conocimiento humano en esa área y al surgimiento de nuevas oportunidades de
desarrollo económico para los grupos que manejan dichos recursos. Pero también,
obligado por la práctica, aparecen investigaciones sobre los recursos acompañantes del
mineral principal, lo cual ofrece nuevas oportunidades de compensación económica al
producir conocimientos que sirven para fundamentar nuevos proyectos de desarrollo en
la minería y en otras actividades. Esta es una vía que tiene que generar empleos cuando
se hayan agotado los recursos minerales.

¾

Espacios artificiales como patrimonio geológico – minero:

El desarrollo de empleos, a partir del surgimiento de nuevas tecnologías, y teniendo
como punto de partida la visión amplia que se expresó anteriormente, lleva aparejado
una estrategia integral de formación de recursos humanos que debe preparar a los
trabajadores de las diferentes plantas y niveles de las empresas para que enfrenten los
requerimientos de otras actividades dentro del mismo sector o en otros. Es decir, hay
que formar trabajadores de perfil amplio que cuando desaparezcan las opciones laborales
que existen en la actualidad puedan enfrentar otras oportunidades. Esta es una variante
que ve al hombre en lo individual y a los sistemas técnicos, entendidos estos como
sistemas socio técnicos.
Por sistema sociotécnico se entiende a los sistemas que “[…] incorporan componentes
culturales, económicos y organizativos o políticos, y además funcionan y se desenvuelven
en un entorno formado por otros sistemas sociales más amplios que influyen en ellos y a
su vez son afectados por ellos” (Quintanilla, 2001:63-64). Esta visión se corresponde con
la idea de proponer para la minería una nueva forma de ver el desarrollo a partir de las
compensaciones, basadas precisamente en analizar esta actividad insertada en un
sistema donde interactúa con otros componentes. El desarrollo minero, en virtud de lo

�108
anterior, puede ser compensado porque existen estructuras en el interior de los sistemas
sociales que permiten, principalmente compensar los desequilibrios apoyándose en
correcciones de tipo sociales.
Todo ello es posible porque, precisamente, “Parte del entorno social de cualquier sistema
técnico es un sistema cultural que incluye conocimientos científicos y tecnológicos, pero
también otros componentes culturales referidos a valores, representaciones o creencias,
etc. La situación se puede resumir en los siguientes términos: la cultura forma parte de
los sistemas técnicos y la técnica forma parte de la cultura” (Quintanilla, 2001:64).
Especialmente, el considerar que dentro de los sistemas culturales entran los
conocimientos científicos y tecnológicos, los cuales forman parte de los sistemas técnicos
apunta hacia la importancia que tiene para la aparición de actividades alternativas, como
vía de compensaciones, el desarrollo del conocimiento geológico – minero como base de
la aparición de nuevas tecnologías que serían el punto de partida para otras fuentes de
riquezas en las comunidades mineras.
A partir de esta visión, se propone la conservación del Patrimonio geológico – minero
como una vía de compensación por las riquezas que dejarán de percibir las generaciones
actuales y futuras cuando dejen de existir los recursos primarios que ofrecían los
diferentes complejos mineros. Como consecuencia de la conservación de los valores
patrimoniales quedan instituciones materiales que atesoran valores, tanto como reflejo
del nivel científico y las conquistas sociales de los grupos que los crearon, así como,
valores intangibles. Estos últimos, los referidos a los valores de los sistemas culturales y
que, indudablemente, poseen interés para otras actividades mineras, en tanto se
constituyen en formas concretas de expresar la relación del hombre con la naturaleza en
una actividad particularmente importante para el desarrollo de la humanidad.
Por todo ello en la ordenación del territorio, en minería, hay que “prestar atención a los
restos arqueológicos que existen en el entorno o hayan aparecido en el comienzo de las
labores mineras, así como, la existencia de explotaciones antiguas o edificios de interés”
(Carvajal &amp; González, 2002:372). La importancia de este hecho llevó a proponer como
una variable del indicador integración de los recursos a su medio,

“Sitios de interés

patrimonial y cultural”, como una forma de garantizar la base de esta actividad
alternativa.
En este mismo sentido se hace imprescindible “[...] recoger muestras de minerales y
fósiles representativos [...] así como realizar fotografías de estructuras o formaciones
geológicas de interés singular y de la evolución de la explotación, y recopilar información,
fotografías, herramientas y útiles correspondientes a las labores antiguas [...]” (Carvajal
&amp; González, 2002:372). Esta idea debe quedar bien clara para los tomadores de
decisiones, los cuales deben incluir los gastos que ocasionen dichos inventarios en los
costos de los proyectos mineros.

�109
Todo estos valores se convierten en fuentes directas para la aparición de actividades
económicas alternativas que se expresarían en diferentes modalidades, las cuales van
desde el turismo, la docencia, la investigación científica, con base en las instalaciones
que quedan como consecuencia del cierre de las minas, así como, la elaboración de
software, y producciones científicas en diferentes soportes a partir de todos los
conocimientos científicos y tecnológicos acumulados en las comunidades que se asientan
en estas áreas.

¾

Desarrollo de complejos mineros integrales:

Todo el desarrollo socio productivo que posee la comunidad minera de Moa permite, a
partir de la utilización de la ciencia y la tecnología mineras desarrolladas en el país, que
se puedan crear complejos mineros integrales donde se exploten todos los recursos que
se encuentran en los actuales yacimientos. Esto se puede hacer realidad en dos sentidos;
primero, creando condiciones para explotar las colas y residuales que las empresas
mineras producen como consecuencia de sus esquemas productivos. Estos residuales se
pueden explotar cuando al cierre de las empresas primarias, las instalaciones existentes
se reconviertan en función de los mismos o creando nuevas empresas que utilizarán,
como se ha planteado en esta tesis, los recursos humanos de perfil amplio que laborarán
en las instalaciones mineras y con el respaldo del potencial científico tecnológico creado
en el territorio.
Estas instalaciones pueden ser reconvertidas con otros fines productivos en actividades
ajenas a la minería y que, precisamente, pueden surgir, sí desde la etapa de exploración,
se tiene en cuenta qué sucederá cuando los recursos que existen desaparezcan
totalmente. Sería necesario para ello realizar una profunda labor de Gestión de Recursos
Humanos que tenga en cuenta todas las potenciales productivas del municipio.
La posibilidad de la existencia de estos complejos mineros conduce a un estudio
profundo, en los planes de ordenación del territorio de las reservas mineras. “Es
necesario poseer una cartografía de caracterización y demarcación de potenciales futuras
reservas – que hoy día no lo son por falta de tecnología adecuada -, consiguiendo de esta
manera no enterrar reservas de metales que podrían ser aprovechadas en el futuro
cuando exista la metodología de tratamiento que lo permita” (Carvajal &amp; González,
2002:371).
En segundo lugar, creando empresas con sistemas tecnológicos cerrados que no
produzcan residuales y consecuentemente con ello se conviertan en una variante que
privilegie la protección de los valores ambientales existentes en las áreas mineras. Esta
es una variante, que en las condiciones actuales no está al alcance del país inmerso en
una crisis económica agravada por presiones externas. Sin embargo, esta debe ser la
aspiración de los países que como Cuba, encaran las tareas del desarrollo en condiciones

�110
de marginalidad económica.
Es importante que se tengan en cuenta los componentes de los sistemas sociotécnicos,
los cuales, como se expresó con anterioridad, son de índole cultural, económica,
organizativa y política.
La propuesta final va encaminada a concretar en una vía los elementos materiales y
espirituales que se han propuesto como alternativa de compensación.

¾

Formación de una cultura minera de la sustentabilidad:

La experiencia en el desarrollo de más de 50 años en la minería del níquel y la existencia
en Cuba de importantes polos mineros que se convirtieron en notables comunidades y la
experiencia

internacional

conducen

a

proponer

esta

vía

como

alternativa

de

compensación. Se trata de formar una cultura minera de la sustentabilidad sobre la base
de la relación educación – cultura -

comunicación. Esta cultura minera de la

sustentabilidad exige la existencia de Programas de educación ambiental para todos los
miembros de la comunidad.
Esto será posible si en la práctica social se entiende la cultura como un proceso de
creación y difusión de valores articulados en la conciencia social y hechos realidad en el
intercambio del hombre con la naturaleza como relación de dominación y subordinación.
A lo largo de este Capítulo se han abordado diferentes aspectos de la problemática de la
cultura en la minería.
La comunicación en esta visión se propone como un proceso de creación y difusión de
valores, tarea de primer orden en las comunidades que deben encontrar formas de
promover los propios de las identidades a las que pertenecen los actores de cada
proyecto. Es imprescindible para ello que los diferentes actores comunitarios, encargados
de la formación de una cultura minera de la sustentabilidad tengan claro que la
comunicación tiene una función valorativa. Esto es de gran importancia para los
miembros de la comunidad pues, en la medida que otros sectores conozcan la realidad
de lo que sucede, los valores que crea la minería, se produce un cambio en la percepción
pública hacia la actividad, lo cual beneficia, en primer lugar, a los proyectos mineros en
desarrollo y que están por llegar.
En el contexto mundial, el problema de la comunicación como proceso de formación y
difusión de valores y transmisión de mensajes en la opinión pública, está adquiriendo
dimensiones, en ocasiones, dramáticas; pues, la globalización ha cambiado todos los
paradigmas que hasta hace muy poco se tenían. Así, impulsados por unos medios de
información, que en el ámbito planetario están al servicio de las potencias dominantes,
difusoras de imágenes al servicio de los intereses de grandes compañías, grupos de
presión y naciones centrales, los países subdesarrollados se ven forzados a la adopción
de políticas que los llevan a la quiebra ante el empuje de competidores de gran fuerza

�111
económica y desarrollo tecnológico. Por eso, la más acertada planeación territorial en la
minería

se convierte en una acción preventiva ante los posibles desafueros de las

políticas dominantes en el nuevo orden económico internacional.
La educación es vista como el proceso de formación de valores a través instituciones
científicas que dirigen su actividad teniendo en cuenta leyes didácticas con metodologías
concretas en las que a través del profesor se cumple con el encargo social de
sistematizar los valores institucionalizados convirtiéndolos en leyes, categorías, hábitos,
habilidades científicas y productivas. Es decir, convertir los valores de la sociedad en
formas concretas de actuación a favor de la comunidad, sin perder en este proceso la
visión de la identidad cultural como una forma de identificación de esta con un modelo de
desarrollo, es decir, dirigir el proceso de una formación de una cultura de la
sustentabilidad al fortalecimiento de la identidad, evitando la pérdida de los símbolos
identitarios de las comunidades.
En este sentido, la educación ambiental, como vía para formar una cultura de
responsabilidad del sujeto ante el medio ambiente, con base de orientación científica, es
vital para el cumplimiento del encargo social de alcanzar la sustentabilidad en la minería.
Conclusiones:
♦

El desarrollo sustentable es una elaboración teórica que no responde a los intereses
de los países subdesarrollados. La razón instrumental que le subyace no permite
explicar en toda su riqueza el problema ambiental como resultado de relaciones
sociales subjetivizadas en los marcos de una forma concreta de comprender la
relación del hombre con la naturaleza. Sólo enfocando la relación naturaleza –
sociedad desde el holismo ambientalista se podrán generar estrategias de desarrollo
sustentables.

♦

La explotación de los recursos minerales, tomando como referencia el concepto
clásico de desarrollo sustentable, tal como se expresa en el Informe de la Comisión
Brundtland, es no sustentable. Las generaciones actuales solamente pueden crear
condiciones para que aparezcan actividades alternativas sobre la base de la
explotación de los yacimientos, de ahí la necesidad de una teoría crítica sobre esta
conceptualización, que permita la transformación del entorno minero a favor de un
tipo de desarrollo que contribuya a la sustentabilidad.

♦

La minería como actividad económica, por las características de sus etapas y sus
procesos tecnológicos particularmente agresores del medio ambiente; especialmente,
en los países subdesarrollados, necesita de una ética ambiental construida desde la
perspectiva de la participación consciente del minero en el manejo de los yacimientos
y de los objetos mineros que faciliten la aparición de actividades alternativas
mediante la protección del patrimonio minero geológico y su inserción en programas

�112
de educación ambiental que permitan la formación de una cultura minera de la
sustentabilidad que encuentre su expresión en los diferentes niveles de la enseñanza
en el territorio, especialmente, en la Universidad y, dentro de esta, en las sedes
universitarias como unidades facilitadoras del desarrollo local.
♦

La aplicación del análisis dialéctico al estudio de la realidad minera, en proyectos
concretos en Cuba y en otras regiones de Iberoamérica, sugiere que el desarrollo
sustentable no es una etapa a la que se llega directamente, que depende de
innumerables factores, entre estos el progreso social alcanzado por cada país. Todo
esto lleva a plantear que a la sustentabilidad no se puede llegar sin transitar por las
etapas de crecimiento económico y compensaciones que crean las bases para un
desarrollo sustentable. Otro tipo de enfoque no es viable y se convierte en un
instrumento a favor de limitar la capacidad de de desarrollarse en aquellos países en
que sus economías dependen de la minería y a los cuales las instituciones financieras
dejan de otorgar recursos a favor de un crecimiento calificado, desde sus posiciones,
como ambientalmente negativo.

♦

La construcción de un nuevo saber acerca del desarrollo sustentable en la minería, a
partir de un enfoque interdisciplinar que se fertiliza con los aportes de la minería, la
geología, la metalurgia, la economía, la filosofía y otras ciencias naturales y humanas
nos coloca en la posición de poder afirmar que en la relación del hombre con la
naturaleza, en la minería, solamente es posible hablar de compensación por los daños
que el hombre ocasiona a esta. De ahí que el concepto defendido sea el desarrollo
compensado, que se inserta como una fase intermedia entre el crecimiento y el
desarrollo sustentable..

♦

Los

indicadores

de

compensación

propuestos,

construidos

a

partir

de

los

presupuestos teóricos de las las diferentes disciplinas que se relacionan directamente
con el objeto de estudio son herramientas empíricas de invaluable valor para que las
empresas, las instituciones y los decisores que a partir de su aplicación cuentan con
informaciones sobre cómo contribuir desde la minería al desarrollo sustentable de las
comunidades. Las acciones que se derivan de las respuestas de las acciones claves de
cada indicador tienen el valor agreagado de considerar la relación directa entre las
tecnologías mineras y el medio ambiente y el papel de la participación ciudadana en
la generación de alternativas de compensación y gestión tecnológica.
♦

Las discusiones posteriores sobre desarrollo sustentable y tema afines pueden
beneficiarse del contacto entre la reflexión conceptual y la evidencia empírica que
proviene del estudio de casos concretos, de modo análogo a como se ha procedido en
este documento. Este punto de vista, propio de la tendencia a la naturalización de la
Filosofía de la Ciencia y la Tecnología y los Estudios Sociales de la Ciencia y la
Tecnología (CTS), permite también una mayor aproximación a los dilemas éticos,

�113
conceptuales, culturales, que se presentan en campos profesionales particulares,
fortaleciendo la fertilización cruzada de saberes.
Recomendaciones:
Por la importancia que posee esta investigación para los estudios de ciencia – tecnología
– sociedad que se desarrollan en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Dr.
Antonio Núñez Jiménez” se recomienda:
 Continuar las investigaciones iniciadas con esta tesis en temáticas relacionadas con la
operacionalización de los indicadores, dirigiéndose hacia la búsqueda de métodos
para medir la sustentabilidad en las variables de tipo sociocultural por constituir una
visión más integradora de las relaciones socioambientales.
 Sugerir a la Facultad de Minería del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Dr.
Antonio Núñez Jiménez” la creación de un Equipo de Investigación Multidisciplinario
para introducir una asignatura dedicada a la Ética del minero.
 Sugerir a las instituciones relacionadas con la minería en Cuba la elaboración de un
Código de Ética del minero, con la participación de representantes de trabajadores,
profesionales y dirigentes de las plantas existentes en el país y estudiantes y
científicos de las universidades que sirva como referencia en la formación de una
Ética ambiental en la industria minera.
 Introducir en el programa de la asignatura que se cree o en las existentes, los
resultados de la tesis acerca de las dimensiones de la sustentabilidad e indicadores de
compensación en el desarrollo sustentable.
 Sugerir a la Facultad de Humanidades del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez” la introducción de una asignatura, en la carrera de
Estudios Socioculturales, dirigida a la formación de especialistas en el manejo de los
recursos patrimoniales de que dispondrán las futuras generaciones.
 Sugerir a la Facultad de Humanidades del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez” el desarrollo de proyectos de investigación en la
temática de la economía ambiental y la contabilidad ambiental como una vía de
concretar estrategias económicas de manejo de los recursos que queden luego del
cierre de minas.

�114
BIBLIOGRAFÍA:
1.

Adam, B. Tiempo y medio ambiente. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del
medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p. 179-189.

2.

Acidification and Artic Haze.
http://www.amap.no/assess/soaer9.htm - 6/7/2000.

3.

Acosta, J. Una bioética sustentable para un desarrollo sostenible. En: Fung, T.,
Delgado, C. (Editores). La Habana: Ed. CENIC, 1996. p.35-44

4.

Action urged on high nickel levels in Noumea.
ftp://ftp.alternatives.com/library/envpr/wno30.2 - 7/25/1999.

5.

Acuerdo Marco Sobre Medio Ambiente del MERCOSUR
http://erres.org.uy/di0101.html – 2/17/2005

6.

Alfonso, R., Torres, F. Estudio del pensamiento económico de Carlos Rafael
Rodríguez en la década del 50 (I). Economía y Desarrollo (La Habana),

No.74,
p.11-29, 1983a.
7.

Alfonso, R., Torres, F. Estudio del pensamiento económico de Carlos Rafael
Rodríguez en la década del 50 (II). Economía y Desarrollo (La Habana),

No.75,
p.11-27, 1983b.
8.

Alfonso, R., Torres, F. Estudio del pensamiento económico de Carlos Rafael
Rodríguez en la década del 50 (III). Economía y Desarrollo (La Habana),

No.76,
p.11-23, 1983c.
9.

Alfonso, R., Torres, F. Estudio del pensamiento económico de Carlos Rafael
Rodríguez en la década del 50 (IV). Economía y Desarrollo (La Habana),

No.77,
p.11-35, 1983d.
10.

Alier, J. La valoración económica y la valoración ecológica como criterios de la
política medio ambiental. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas.

Ecología y
Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en Edición). p.30-33.
11.

Allmark, T. Medio ambiente y sociedad en Latinoamérica. En: Redclift, M,
Woodgate,
G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed.
McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p. 397-412.

12.

Ambrogi, A. La transformación del estudio de la ciencia y el naturalismo. En:

�115
Ambrogi, A. (Editor). España: Ed. Universitat de les Illes Balears, 1999.
p.11-63
13.

Alvarez, V. Towards Sustainable development Indicators for the Mining Sector (1st
Stage). In: Villas Boas, R., Beinhoff, C.

Indicators of Sustainability for the

Mineral Extraction Industry. Rio de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p. 247314.
14.

Alvarez, V. Hacia indicadores de Desarrollo sustentable para el Sector Minero. En:
Recopilación de trabajos. Mercado del cobre y desarrollo sustentable en la

minería.
Colectivo de Autores. Chile: COCHILCO, 2003. p.254-306.
15.

Arana, M., Valdés, R. Tecnología apropiada: concepción para una cultura. En:
Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed. Félix Varela,

1999.
p.19-30.
16.

Aranibar, A. Mining sustainability in Bolivia In: Villas Boas, R., Beinhoff, C.
Indicators of Sustainability for the Mineral Extraction Industry. Río de

Janeiro:
CNPq/CYTED, 2002. p. 315-320
17.

Avanzando hacia la minaría sustentable. Principios rectores.
http://www.mining.ca/english/tsm/principles-sp11-20.pdf – 2/16/2005

18.

Ayala, H. Caso de Estudio: Oro Verde Certificado – Programa oro Verde
Certificado.
En: Villas Boas, R., Aranibar, A. Pequeña minería y minería artesanal en
Iberoamérica. Río de Janeiro: CETEM/CYTED/CONACYT, 2003. p.153-160

19.

Ayala–Carcedo, F. Patrimonio natural y cultural y desarrollo sostenible: El
patrimonio
geológico y minero. En: Rábano, I. Patrimonio geológico y minero en el

marco
del desarrollo sostenible. Madrid: Colección Temas Geológicos – Mineros,
vol.
31, 2000. p.17-39
20.

Baker, S. Entre el compromiso y la puesta en práctica: tensiones en la política de
desarrollo sostenible de la Unión Europea. En: Redclift, M, Woodgate, G.
Sociología del medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed.
McGRAW– Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.383-395.

21.

Balfour, E. El cultivo orgánico. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.129-133

�116
22.

Barreto, M. Desenvolvimento sustentável: Uma Abordagem Conceitual. En:
Barreto, M. Ensaios sobre a Sustentabilidade da Mineraçâo no Brasil. Río de
Janeiro: CETEM/MCT, 2001. p.3–29

23.

Baró, S. El desarrollo sostenible: desafío para la humanidad. Economía y
desarrollo (La Habana), No.1, Vol.119, p.123-140, 1996.

24.

Basalla, G. La evolución de la tecnología. Barcelona: Ed. Crítica, 1991. 284 p.

25.

Betancurth, L. Sustainable Indicators of the small Coal Mining in Colombia. In:
Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral
Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.201-224.

26.

Benton, E. El enverdecimiento del socialismo: ¿un nuevo concepto del
“progreso”?.
En: Delgado, C. (Ed.). Cuba Verde. En busca de un modelo para la
sustentabilidad. Cuba: Editorial José Martí, 1999. p.184-196

27.

Benton, T. Introducción a: “La segunda contradicción del capitalismo” de James
O’Connor. Revista Internacional Marx Ahora (La Habana), No.3, p.151-158,
1997.

28.

Bermeo, A. Desarrollo sustentable en la República del Ecuador.
http://www.mirror.unep.org/gc/gc23/documents/Ecuador-Desarrollo.doc –
2/16/2005

29.

Bidet, J. ¿Hay una ecología marxista?. Revista Internacional Marx Ahora (La
Habana), No.2, p.103-117, 1996.

30.

Bookchin, M. Ecología social. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.70-74

31.

Borges, L., Alves, J. Mineraçâo e desenvolvimento sustentábel a visâo do Brasil.
En:
Barreto, M. Ensaios sobre a Sustentabilidade da Mineraçâo no Brasil. Río de
Janeiro: CETEM/MCT, 2001. p.31–42

32.

Brand, K. Conciencia y comportamiento medioambientales: estilos de vida más
verdes. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una
perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW– Hill/INTERAMERICANA
DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.205-222.

33.

Buttel, F. Instituciones sociales y cambio medioambiental En: Redclift, M,
Woodgate,
G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España:
Ed.
McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.27-44

34.

Campbell, B. Canadian mining, interests and human rights in Africa in the context

�117
of globalization.
http://www.ichrdd.ca/PublicationsE/globAfrCamp.html - 8/26/1999.
35.

Capra, F. El punto crucial. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.49-53.

36.

Cárdenas, L. Definición de un marco teórico para comprender el concepto del
desarrollo sustentable.

http://www.uchile.cl/facultades/arquitectura/urbanismo/revurbanismo/n1/4.html

–

2/25/2005
37.

Carson, R. Primavera silenciosa. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.33-36

38.

Carson, R. Humillar a los humanos. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.289-291.

39.

Carrión, P. et al. Diagnóstico de la importancia y trascendencia de la ordenación
territorial minera en el Ecuador. En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en el
contexto de la ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002.
p.328-346

40.

Carvajal, D., González, A. El patrimonio geológico y minero: un factor más a
considerar. En: Villas Boas, R., Albuquerque, G. Canteras-Escuelas en
Iberoamérica. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2001. p.65-76

41.

Carvajal, D., González, A. La ordenación del territorio en comunidades mineras.
En:
Villas Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del
territorio.
Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.368-375.

42.

Castells, M. El reverdecimiento del yo: el movimiento ecologista. En: Valdés, C.
(Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto

en
Edición). p.263-288.
43.

Castillo, A. Et al. Sustainability Indicators in Metallic and Non metallic Ore Mine
Districts in Venezuela: Investigation Proposal. In: Villas Boas, R., Beinhoff,

C.
Indicators of

Sustainability for the Mineral Extraction Industry. Río de

Janeiro:
CNPq/CYTED, 2002. p.451-466
44.

Castro, F. Capitalismo actual. Características y contradicciones: Neoliberalismo y
Globalización. Cuba: Editora Política, 1999. 329p.

�118
45.

Castro, F. La crisis económica y social del mundo: sus repercusiones para los
países
subdesarrollados, sus perspectivas sombrías y la necesidad de luchar si

queremos
sobrevivir. La Habana: Oficinas de Publicaciones del Consejo de Estado,
1983.
238p.
46.

Castro, G. Para una historia ambiental Latinoamericana. La Habana: Editorial de
Ciencias Sociales, 2004. 170p.

47.

Chapuis, M. Proposal for the Use of Indicators for the Resolution of Conflicts
Affecting Peruvian Mining. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of
Sustainability for the Mineral Extraction Industry. Rio de Janeiro:

CNPq/CYTED,
2002. p. 467-476.
48.

Chomsky, N., Dietrich, H. La Sociedad Global. Educación, Mercado y Democracia.
Cuba : Casa Editora Abril, 1997. 224p.

49.

Ciencia y tecnología para un desarrollo sustentable.
http://www.barrameda.com.ar/noticias.jun03cnciaytec.html – 2/24/2005.

50.

Colectivo de autores. La sociedad y el medio ambiente. En: Valdés, C. (Ed.).
Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en

Edición).
p.34-35.
51.

Comisión del Sur. Desafío para el Sur. México: Fondo de Cultura Económica,
1991.
335p.

52.

Conroy, C., Litvinoff, M. Desarrollo sostenible. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.147-151

53.

Constitución de la República. Gaceta Oficial de la República (La Habana), No.7,
p.33-48, 1992.

54.

Corbatta, J. El desarrollo sustentable: preservemos el planeta tierra.
http://www.analitica.com/va/ambiente/opinion/5850705.as - 2/26/2005.

55.

Cornejo, M., Carrión, P. Practical Sustainability Indicators Mining: The Case of
Ecuador. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the
mineral Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p. 385-407

56.

Cornejo, M. et al. Análisis de la sustentabilidad de las organizaciones mineras a
pequeña escala en el Ecuador. En: Villas Boas, R., Aranibar, A. Pequeña

minería y

�119
minería artesanal en Iberoamérica. Río de Janeiro:
CETEM/CYTED/CONACYT,
2003. p.37-48
57.

Crubellati, R., Fernández, C. La importancia del control químico del agua en el
desarrollo de la industria minera. En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en

el
contexto de la ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002.
p.160-168
58.

Cuba, Decreto 194: Creación de la Empresa mixta Moa Nickel S.A. Gaceta Oficial
de la República, La Habana, No.19, 1994.

59.

Cuba, Resolución No.130-95: Reglamento para la Inspección Ambiental Estatal.
Gaceta Oficial de la República (La Habana), Año XCIII, No.21, p.331-335,

1995.
60.

Cuba, Ley No.76: Ley de Minas. Gaceta Oficial de la República, La Habana, No.3,
1995.

61.

Cuba, Ley No.77: Ley de Inversión Extranjera. Gaceta Oficial de la República (L a
Habana), Año XCIII, No.3, p.5-12, 1995.

62.

Cuba, Resolución 168-95 : Reglamento para la realización y aprobación de las
Evaluaciones de impacto ambiental y el otorgamiento de las licencias
ambientales. Gaceta Oficial de la República (La Habana), Año XCIII, No. 26,
p.407-413, 1995.

63.

Cuba, Ley 81: Del medio Ambiente. Gaceta Oficial de la República (La Habana),
Año XCV, No.7, p.47-68, 1997.

64.

Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable
http://www.al21allende.info/antecedentes/ - 2/23/2005

65.

Curi, A., Mota de Lima, H. Qualitative Analysis of Mining Environmental
Sustainability: Myth and Reality. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators

of
Sustainability for The Mineral Extraction Industry. Río de Janeiro:
CNPq/CYTED,
2002. p.47-60.
66.

Daly, H. Ecological economics and sustainable development, En: Rossi, C., Tiezzi,
E.
Ecological Physical Chemistry, Proceedings of an International Workshop.
The Netherlands: Elseiver Science Publishers B. V., 1990. p.185-201.

67.

Daly, H. La economía de estado estacionario. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.159-146.

68.

Daly, H. Cuotas de explotación o impuestos a la contaminación. En: Dobson, A.

�120
Pensamiento Verde: Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.195198
69.

Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo
http://wamani.apc.org/docs/dec-rio92.htm – 2/20/2005

70.

Declaración de Johannesburgo sobre Desarrollo sustentable.
http://www.treatycouncil.org/new_page_524212222.htm – 2/23/2005

71.

Delgado, A. El discurso filosófico y la identidad. En: Guadarrama, P., Suárez, C.
Filosofía y Sociedad, Tomo II. Cuba: Ed. Felix Varela, 2001. p.531-543

72.

Delgado, C. La educación ambiental desde la perspectiva política. En: Delgado, C.
(Ed.). Cuba Verde. En busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo

XXI.
Cuba: Editorial José Martí, 1999. p.81-87.
73.

Delgado, C. Hacia un nuevo saber. La Bioética en la revolución contemporánea del
saber. La Habana, 2004. (Texto en edición). 289p.

74.

Delgado, C. Efectos del Desarrollo Científico – Técnico: Sensibilidad pública,
Conocimiento y Riesgo. En: Valdés, C. Selección de Lecturas. Ecología y
sociedad. La Habana, 2005. (Texto en edición). p.314-338.

75.

Democracia y Desarrollo Sustentable.
http://www.eraecologica.org/revista_04/era_ecologica_4.htm?editorial.htm

– 2/22/2005
76.

Desarrollo sustentable con equidad.
http://www.alter.org.pe/POBDES/t20106.htm – 2/26/2005

77.

Díaz, J. El desarrollo científico - técnico y la interrelación sociedad – naturaleza.
En:
Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed. Félix Varela,
1999. p.169-177.

78.

Dulitzky, A., Alvarez, I. El desarrollo sustentable como derecho humano.
http://www.revistafuturos.info/futuro_1ariel1.htm – 2/26/2005.

79.

Dürr, H. ¿Podemos edificar un mundo sustentable, equitativo y apto para vivir?.
En:
Delgado, C. (Ed.). Cuba Verde. En busca de un modelo para la

sustentabilidad en
el siglo XXI. Cuba: Editorial José Martí, 1999. p.29-48
80.

Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999.
308p.

81.

Echavarría, C. Reflexión sobre el sentido de territorio para los pueblos indígenas
en el

�121
contexto del ordenamiento territorial y el desarrollo minero. . En: Villas
Boas, R.,
Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio. Río de
Janeiro:
CNPq/CYTED, 2002. p.223-236
82.

Echeverría, J. Teletecnología, espacios de interacción y valores. En: López, J. A. et
al.
Temas de Iberoamérica. Filosofía de la Tecnología. España: OEI, 2001a.

p.15-29.
83.

Echeverría, J. Tecnociencia y sistema de valores. En: López, J., Sánchez, J.
(Eds.).
Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del nuevo siglo.

España:
Biblioteca Nueva, 2001b. p.221-230
84.

Echeverría, J. Ciencia, Tecnología y valores. Hacia un análisis axiológico de la
actividad tecnocientífica. En: Ibarra, A., López, J. (Eds.). Desafíos y

tensiones
actuales en Ciencia, Tecnología y Sociedad. España: Biblioteca Nueva,
2001c.
p.137-148
85.

Echeverría, J. ¿Naturalizar o artificializar la filosofía de la ciencia. Los ejemplos de
la
educación científica y la teleciencia. En: Ambrogi, A. (Editor). España: Ed.
Universitat de les Illes Balears, 1999. p.343-364

86.

Ehrenfeld, D. La arrogancia del Humanismo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.54-56.

87.

Ekins, P. El esquema de renta básica. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.166-169

88.

Ekins, P. Los problemas con el Producto Nacional Bruto. En: Dobson, A.
Pensamiento
Verde: Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.176-180

89.

Elementos Propuestos para la Declaración Política de la CMDS.
http://www.cima.or.ar/DeclaracionPolitica.htm – 2/23/2005

90.

Engels, F. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. La Habana: Ed.
de
Ciencias Sociales, 1975a. 231p.

�122
91.

Engels, F. El Papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. En:
Engels,
F. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. La Habana: Ed.

de
Ciencias Sociales, 1975b. p.213-230
92.

Engels, F. Anti-Dühring. La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 1978. 522p.

93.

Enríquez, A. El desarrollo regional/local.
http://www.desarrollolocal.org/conferencia/docenriquez.pdf – 2/16/2005.

94.

Espí, J. Las políticas de un sector minero integrado con el desarrollo del país.
Canteras y Explotaciones (España), Año XXXI, No.376, p.50-56, 1999a.

95.

Espí, J. Los minerales como recurso natural. Tecno Ambiente (España), Año IX,
No.89, p.37-41, 1999b.

96.

Espí, J. Nuevas herramientas para el análisis y planificación de la gestión de la
calidad
ambiental en el aprovechamiento de los recursos naturales no renovables

En:
Villas Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del
territorio.
Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.347-356.
97.

Estévez, F., Muñoz de Bustillos, R. El impacto del ecologismo en el análisis
económico. En: Valdés, C. Selección de Lecturas. Ecología y sociedad. La

Habana,
2005. (Texto en edición). p.25-29.
98.

Fabelo, J. ¿Qué tipo de antropocentrismo ha de ser erradicado?. En: Delgado, C.
(Ed.).
Cuba Verde. En busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI.

Cuba:
Editorial José Martí, 1999. p.264-268
99.

Fernández, L. Desarrollo y Sustentabilidad.
http://www.ambiente-ecologico.com/revist37/lferna37.html – 2/16/2005

100.

Fernández, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio. Proyecto
Las
Cruces (España). En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la
ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.43-68.

�123
101.

Fernández, T. Aplicación de imágenes satelitales a la restauración de la minería a
cielo
abierto: el caso de la mina de lignito de As Pontes en el NW de España. En:

Villas
Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio.
Río de
Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.81-92.
102.

Ferry, L. El nuevo orden ecológico. El árbol, el animal y el hombre. En: Valdés, C.
(Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto

en
Edición). p.57-73.
103.

Fischer-Kowalski, M. El metabolismo de la sociedad: sobre la infancia y
adolescencia
de una naciente estrella conceptual. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología

del
medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.119-141.
104.

Folch, R. ¿Por qué se destruye a la naturaleza? (Fragmentos). En: Valdés, C.
(Ed.).
Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005a. (Texto en
Edición). p.12-15

105.

Folch, R. Ambiente, emoción y ética. Actitudes ante la cultura de la sostenibilidad.
En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana,
2005b. (Texto en Edición). p.83-85

106.

Forero, C., León, R. Indicadores de sostenibilidad en la industria de agregados: la
experiencia colombiana. En: Materiales del Evento de Indicadores de
Sustentabilidad para la Industria Extractiva Mineral. Celebrado en Brasil,
coordinado por CYTED – XIII, 24 – 28 jun. 2002.

107.

Franco, H. La crisis del desarrollo sustentable.
http://www.misionesonline.net/paginas/opinión.php?=1681 – 2/25/2005

108.

Fuller, S. Guía crítica para el nuevo lenguaje de la sociedad del conocimiento:
cómo
no deshacer el camino andado. En: López, J., Sánchez, J. (Eds.). Ciencia,
Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del nuevo siglo. España:

Biblioteca
Nueva, 2001. p.191-218.
109.

Fung, T. Medio ambiente y conciencias plurales. En: Delgado, C. (Ed.). Cuba
Verde.

�124
En busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI. Cuba:
Editorial
José Martí, 1999. p.50-55
110.

Gale, F. El enverdecimiento de la economía política: un enfoque de economía
política
ecológica sobre la producción y el consumo. En: Delgado, C. (Ed.). Cuba

Verde.
En busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI. Cuba:
Editorial
José Martí, 1999. p.197-218.
111.

Gandy, M. Postmodernismo y medioambientalismo ¿discursos complementarios o
contradictorios. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio

ambiente.
Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.157-165.
112.

García, E. El concepto desarrollo sustentable: luces y sombras entre Río y Río +
10.
http://www.caib.es/medi_ambient/DG_residusier/forum/ernest.pdf –

2/16/2005
113.

García, E., González, J. Et al. Ciencia, Tecnología Sociedad: una aproximación
Conceptual. España: Organización de Estados Iberoamericanos, 2001. 168

p.
114.

Garrido, R. Una primera aproximación a la aplicación en Cuba de instrumentos y
medidas de carácter económico para la protección del medio ambiente. En:
Delgado, C. (Ed.). Cuba Verde. En busca de un modelo para la

sustentabilidad en
el siglo XXI. Cuba: Ed. José Martí, 1999. p.281-298
115.

Gileni, G. El problema ambiental y los incentivos fiscales. Boletín de la Academia
de Ciencias Políticas y Sociales (Venezuela), año LXXI, no.129, p.127-144,

1994.
116.

Glaeser, B. Medioambiente y países en vía de desarrollo. En: Redclift, M,
Woodgate,
G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España:

Ed.
McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.97-118.
117.

Giudice, L. Pobreza y desarrollo sustentable.
http://www.estrucplan.com.ar/Articulos/verarticulos.asp?IDArticulo=198 –
2/26/2005

�125
118.

Godelier, M. Paradigma del desarrollo humano.

http://www.europrofem.org/02.info/22contri/2.05.es/d.cazes/09_cazes.html –
2/15/2005
119.

Goldsmith, E. El mundo real y el mundo sustitutorio. En: Dobson, A.
Pensamiento Verde: Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.62-64

120.

González, A., Carvajal, D. Indicators in the Spanish extractive Industry. In: Villas
Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral Extraction
Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.409-431

121.

González, E. Sustainability Indexes for the mining industry. In: Villas Boas, R.,
Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral Extraction Industry.
Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002a. p.111-115

122.

González, E. Ordenamiento territorial en la región Centro - Occidental. En: Villas
Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio.

Río
de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002b. p.216-220
123.

González, J. Ensayo sobre desarrollo sustentable.
http://www.arquinauta.com/x/articulos/articulo.php?id_art=18

–

2/22/2005.
124.

Gray, T. La política y el medio ambiente en el Reino Unido y otros países ... En:
Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva
Internacional. España: Ed. McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE
ESPAÑA, S. A. U, 2002. p. 293-308.

125.

Guajardo, J. Conceptualización y elementos de discusión en torno al desarrollo
sustentable en Chile y su sector minero. En: Recopilación de trabajos.

Mercado
del cobre y desarrollo sustentable en la minería. Colectivo de Autores. Chile:
COCHILCO, 2003. p.197-251.
126.

Guardado, R. Indicadores de sustentabilidad para la industria extractiva minera.
En:
Materiales del Evento de Indicadores de Sustentabilidad para la Industria
Extractiva Mineral. Celebrado en Brasil, coordinado por CYTED – XIII, 24 –

28
jun. 2002.
127.

Guardado, R., Vallejo, O. Proposal of Sectoral Environmental Indicators for the
Territory of Moa. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability

for

�126
the Mineral Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.351365
128.

Guerrero, D., Blanco, R. General criteria of the Sustainability for Mining Activity.
In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral
Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED,

129.

2002. p.89-110

Guerrero, D. Sistema de Indicadores mineros para la explotación sostenible de los
recursos minerales. Moa, 2003. Tesis presentada en Opción al Título

Científico de
Doctor en Ciencias Técnicas. Facultad de Minería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico “Dr. Antonio Núñez Jiménez”.
130.

Guimaraes, R. El desarrollo sustentable: ¿Propuesta alternativa o retórica
neoliberal?
EURE (Chile), vol. XX, no.61, p. 41-56, 1994.

131.

Guimaraes, R. Patrón de desarrollo y medio ambiente en Brasil. CEPAL (Chile),
No.47, p.49-65, 1992.

132.

Guy, McCoy, S. Environmental aspects of revegetating toxic nickel mine waste in
New Caledonia.
http://coombs.anu.edu.au/Depts/RSPAS/RMAP/stephanab.htm - 7/29/1999.

133.

Hackenberg, N. Eficacia de la política ambiental en América Latina. Desafíos,
conceptos, problemas. Contribuciones (Argentina), Año XIII, No.1, p.83-102,
1996.

134.

Hardin, G. La tragedia de los de los comunes. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.46-48

135.

Harribey, J. Una concepción cualitativa del desarrollo.
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=3268 - 2/26/2005

136.

Harvey, D. The nature of environment: the dialectics of social and environmental
change. Forthcoming in the Socialist Register, 1993.

137.

Heatcoate, I. Balancing economic development against indigenous values: Nickel
Mining in Coastal Labrador.
http://www.prenhall.com/nebel/html/updates3.html - 7/19/1999.

138.

Hempel, L. Sustainable Communities: from Vision to Action. EE.UU: Claremont
Print &amp; Copy Center, 1998. 37p.

139.

Hernández, L. El problema ambiental. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas.
Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en Edición). p.36-49.

140.

Hernández, L., Flores, M. Crisis ambiental, desarrollo humano y dicotomía Norte Sur. En: Colectivo de Autores. Problemas Sociales de la Ciencia y la

Tecnología.
Selección de Lecturas. La Habana: Felix Varela, 2004. p.241-245

�127
141.

Herrero, J. Medio ambiente y desarrollo alternativo. Madrid: Edit. Iepala, 1989.
400p.

142.

Hoyos, G. Ciencia y tecnología entre la crítica y la ética: el uso pragmático de la
razón
práctica. En: López, J., Sánchez, J. (Eds.). Ciencia, Tecnología, Sociedad y
Cultura en el cambio del nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001.

p.119-132.
143.

Huayhua, E. Experiencia de introducción de tecnología apropiada en una
operación
minera artesanal. En: Villas Boas, R., Aranibar, A. Pequeña minería y

minería
artesanal en Iberoamérica. Río de Janeiro: CETEM/CYTED/CONACYT, 2003.
p.141-152
144.

Hurd, J. El futuro del desarrollo sustentable. Primera Parte
http://revistafuturos.info/futuros_6/futuro_ds.htm – 2/23/2005a.

145.

Hurd, J. El futuro del desarrollo sustentable.
http://revistafuturos.info/futuros_ds_3.htm – 2/23/2005b.

146.

Hurd, J. El futuro del desarrollo sustentable.
http://revistafuturos.info/futuro_ds_2.htm – 2/23/2005c.

147.

Ian Hore-Lacy. Sustainable Stewardship: A mineral Industry Perspective.
http://www.uic.com.au/sustew.htm - 8/31/1999.

148.

International Nickel Study Group Homepage: The World of Nickel.
http://www.insg.org/nickel.htm - 7/18/1999.

149.

Irvine, S., Ponton, A. Explosión demográfica. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.65-69.

150.

Irwin, A. Riesgo, medio ambiente y conocimientos medioambientales. En: Redclift,
M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva

Internacional.
España: Ed. McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002.
p.223-233.
151.

Karambolis, A. El Discurso Vacío de lo Sostenible.
http://www.ecoportal.net/conten/view/full/39808 - 2/22/2005

152.

Kelle, V., Kovalzón, M. Teoría e Historia. Rusia: Ed. Progreso, 1985. 351p.

153.

Khor, M. Globalización y desarrollo sustentable. Desafíos para Johannesburgo

http://www.redtercermundo.org.uy/revista_del_sur/texto_completo.php?id=362
2/22/2005
154.

Klein, N. La cumbre que no se pudo salvar a sí misma

–

�128
http://www.lainsignia.org/septiembre/ecol_014.htm - 3/1/2005.
155.

Kovel, J. El enemigo de la naturaleza. En: Delgado, C. (Ed.). Cuba Verde. En
busca de
un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI. Cuba: Ed. José Martí,

1999.
p.219-230.
156.

Lage, A. La Economía del Conocimiento y el Socialismo (II): Reflexiones a partir
del
proyecto de desarrollo territorial en Yaguajay. Cuba Socialista (La Habana),

3ra
época, No.33, p.3-23, 2004.
157.

Lane, P. Cuatro observaciones convergentes sobre revolución: ciencia,
sustentabilidad,
Cuba y el siglo XXI. En: Delgado, C. (Ed.). Cuba Verde. En busca de un

modelo
para la sustentabilidad en el siglo XXI. Cuba: Ed. José Martí, 1999. p.381406
158.

Larrain, S. Línea de dignidad: indicador de sustentabilidad socioambiental.

http://www.conosursustentable.org/doctos/Síntesis%20Línea%20Dignidad.doc

–

2/16/2005
159.

Lasting Benefits from Beneath the Earth: Mining Nickel from Voisey’s Bay in
manner compatible with requirements of sustainable development.
http://www.innu.ca/tgreen1.html - 8/31/1999.

160.

Leff, E. Ecología y Capital. Racionalidad ambiental, democracia participativa, y
desarrollo sustentable. México: Siglo Veintiuno editores, 1994. 403p.

161.

Leff, E. Saber ambiental: Sustentabilidad, racionalidad, complejidad, poder.
México:
Ed. Siglo veintiuno editores, 1998. 285p

162.

Leff, E. ¿De quién es la naturaleza?. Sobre la reapropiación social de los recursos
naturales. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad.

La
Habana, 2005a. (Texto en Edición). p.50-56.
163.

Leff, E. Ecología y capital. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y
Sociedad. La Habana, 2005b. (Texto en Edición). p.86-89

164.

Leopold, A.. Una ética de la tierra. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.261-264.

165.

Limia, M. Hacia una nueva ciencia cívica ecológica. En: Delgado, C. (Ed.). Cuba

�129
Verde. En busca de un modelo para la sustentabilidad. Cuba: Ed. José Martí,
1999. p.88-92.
166.

Llop, A. Orígenes del desarrollo sustentable.
http://www.ina.gov.ar/internas/pdf/1_4.pdf – 2/16/2005

167.

López, J. Ciencia y tecnología como formas del conflicto social. En: Ambrogi, A.
(Editor). España: Ed. Universitat de les Illes Balears, 1999. p.319-340

168.

López, J.; Luján, J. Hacia un nuevo contrato social en la ciencia: evaluación
del riesgo en contexto social. En: López, J. A., Sánchez, J. M. Ciencia,
Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del nuevo siglo. España:
Biblioteca Nueva, 2001. p.135-153.

169.

López, J., Méndez, J. Una crítica al concepto desarrollo sostenible equilibrio
dinámico
en la comunidad local. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas. Ecología

y
Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en Edición). p.137-158.
170.

López, J., González, M. Políticas del bosque. España: Cambribge University Press,
2002. 156 p.

171.

López, L. La ética de la ciencia, la responsabilidad moral y la desaparición de las
especies. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad.

La
Habana, 2005. (Texto en Edición). p.289-313
172.

López, L. ¿Existe una ética ecológica?. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas.
Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en Edición). p.110-136.

173.

López, L. La moral: fisonomía de un valor esencial. En: López, L. (Ed.). El saber
ético
de ayer a hoy. Tomo I. La Habana: Ed. Félix Varela, 2004a. p.1-12.

174.

López, L. Los códigos de ética profesional: ¿Enriquecen o empobrecen el trabajo
científico?. En: López, L. (Ed.). El saber ético de ayer a hoy. Tomo II. La

Habana:
Ed. Félix Varela, 2004b. p.12-21.
175.

Lovelock, J. La hipótesis de Gaia. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.292-296

176.

Lovins, A. Caminos blandos de energía. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.134-141

177.

Lozada, M., Carrillo, A. Programas de manejo y zonificación de áreas naturales
protegidas una oportunidad de acceso a terrenos para la minería. En: Villas

Boas,
R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio. Río de

�130
Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.262-275.
178.

Lyon Dahl, A. Small island environmental management. Mining impacts.
http://www.unep.ch/islands/siemi3.htm - 7/26/1999.

179.

Martínez, J. Necesario, volver a la lógica del desarrollo sustentable
http://www.jornada.unam.mx./2000/sep00/000914/016n1gen.html

–

2/25/2005.
180.

Martins, L. The Utilization of sustainable Development Indicators Within the EU
Mining Industry. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability
for the Mineral Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002.
p.479-490.

181.

Marx, C. Manuscritos económicos y filosóficos de 1844. Cuba: Editorial Pueblo y
Educación, 1973a. 221p.

182.

Marx, C. El Capital. Tomo I. Cuba: Ed. de Ciencias Sociales, 1973b. 748p.

183.

Marx, C., Engels, F. La Ideología Alemana. Cuba: Ed. Política, 1979. 684p.

184.

Mateo, J. Desenvolvimento sustentável: níveis conceituais e modelos. En: Brito
Cavalcanti, A. Desenvolvimento sustentável e Planejamento. Bases teóricas

e
conceituais. Brasil: Fortaleza-CE, 1997. p.51-62
185.

Mateo, J., Suárez, C. La ciencia y la tecnología en el debate ambiental. En:
Guadarrama, P., Suárez, C. Filosofía y Sociedad. Tomo II. La Habana: Ed.
Felix Varela, 2000. p.720-741

186.

Maximova, M. y otros. Problemas globales de nuestro tiempo. Moscú: Ed.
Progreso,
1984. 389p.

187.

Mazza, M. Indígenas marginados de la Cumbre de la Tierra
http://www.tierramerica.net.riomas10/noticias0409_1.shtml - 2/25/2005.

188.

McLaughlin, A. El corazón de la ecología profunda. En: Delgado, C. (Ed.). Cuba
Verde. En busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI. Cuba:

Ed.
José Martí, 1999. p.253-263
189.

Meadows, D. Los límites del crecimiento. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.21-25

190.

Meadows, D. et al. Más allá de los límites del crecimiento. España: Círculo de
Lectores, 1993. 335p.

191.

Medina, M. Estudios de ciencia y tecnología para la evaluación de tecnologías y la
política científica. En Superando Fronteras. España: Anthropos, 1994.

p.103-111.

�131
192.

Medina, M. Tecnografía de la Ciencia. Quaderns de Filosofía de la Ciencia
(Barcelona), No.2, p.15-27, 1997.

193.

Medina, M. Ciencia y tecnología como sistemas culturales. En: López, J.,
Sánchez, J. Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del
nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p.69-88

194.

Merchant, C. Mujer y Naturaleza. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.284-288.

195.

Merino, I. Sustainable Mining? Gold in Northern Perú. In: Villas Boas, R.,
Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral Extraction Industry.
Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.367-383.

196.

Miglianelli, Antonio. La falacia del desarrollo sustentable.
http://www.barrameda.com.ar/colabora/desarl01.htm – 2/23/2005

197.

Milian Z. Ecología versus desarrollo sostenible. En: Fung, T. Ecología y Sociedad:
Estudios. Cuba: Ed. CENIC, 1996. p.45-68.

198.

Mineral exploration at Emish (Voisey’s Bay).
http://www.innu.ca/voisey1.html - 8/31/1999.

199.

Minería, Minerales, y Desarrollo Sustentable en América del Sur. Equipo MMSD
América del Sur. Uruguay: CIPMA-IDRC-IIPM, 2002. 623p.

200.

Mining environmental management challanges: a ...
http://www.environment97.org/framed/reception/r/all_papers/t24.htm -

8/26/1999.
201.

Mining.
http://www.corporateimage.com.au/nickelmining.html - 7/19/1999.

202.

Mining in Remote Areas.
http://emcbc.miningwatch.org - 1/23/2001

203.

Miranda, C. Enfoque acerca de la relación medio ambiente – desarrollo. Referencia
histórica. En: Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed.
Félix Varela, 1999. p.215-231.

204.

Miranda, C. Filosofía y medio ambiente. Una aproximación teórica. México: Ed.
Taller Abierto, 1997. 190p.

205.

Miranda, L., Ruiz, M. Apuntes para un código ético. En: Colectivo de Autores.
Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed. Félix Varela, 1999. p.298-307

206.

Mol, A. Modernización ecológica: transformaciones industriales y reforma
medioambiental. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio

ambiente.
Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.143-156.

�132
207.

Molina, J., Cardona, A. Indicators of sustainable Development in Colombian
Mining. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the
Mineral Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.433-

449.
208.

Molina, J. Los recursos minerales y la minería como componentes del medio físico
en
la planificación territorial en Colombia. En: Villas Boas, R., Page, R. La

minería
en el contexto de la ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED,
2002. p.171-195.
209.

Monal, I. Identidad: entre inercia y dinámica. El acecho de la razón identitaria
pura.
En: Guadarrama, P., Suárez, C. Filosofía y Sociedad, Tomo II. Cuba: Ed.

Felix
Varela, 2001. p.544-557
210.

Montero, J. El desarrollo sustentable en la minería. Cienfuegos, 2001. Tesis
presentada en opción al Título Académico de Master en Ciencia. Facultad de
Economía e Industrial. Universidad de Cienfuegos “Dr. Carlos Rafael
Rodríguez”.

211.

Morán, E. La Ecología Humana de los pueblos de la Amazonía. Ed. FCE, México,
1993.

212.

Morillo, A. Educación ambiental: alternativa del cambio en la percepción y actitud
frente al ambiente y sus recursos. Ciencia y Sociedad (Santo Domingo),
Vol. XVI, No.1, p.35-47, 1991.

213.

Morin, E., Brigitte, A. Tierra – Patria. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas.
Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en Edición). p.90-96.

214.

Moya, N. La identidad cultural en el contexto actual. En: Guadarrama, P., Suárez,
C.
Filosofía y Sociedad, Tomo II. Cuba: Editorial Félix Varela, 2001. p.558-562.

215.

Munster, B. Cambio tecnológico y teorías del desarrollo. En: Colectivo de
Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed. Felix Varela, 1999. p.329-

335.
216.

Murillo,

D.

Una

conjunción

utópica:

desarrollo

sustentable

tecnología

globalización.
http://www.mav.cl/foro_cult/murillo02.html – 2/23/2005
217.

Naess, A. Ecolatría. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología. Madrid:
Ed.
Trotta S. A., 1999. p.265-271

y

�133

218.

Naess, A. El conservadurismo verde. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.279-280

219.

Nirimberk de Chiesa, P. La administración sustentable de la biodiversidad
http://www.cuadernos.bioetica.org - 2/26/2005.

220.

Norgaard, R. Una sociología del medio ambiente coevolucionista. En: Redclift,
M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva
Internacional. España: Ed. McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE
ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.167-178.

221.

Norilsk Nickel today.
http://www.nornik.ru/koi8-r/english/product/persp.htm - 6/7/2000.

222.

Núñez, A. Hacia una cultura de la naturaleza. La Habana: Ed. SI-MAR S.A., 1998.
575p.

223.

Núñez, J. La ciencia y la tecnología como procesos sociales: lo que la educación
científica no debería olvidar. La Habana: Editorial Félix Varela, 1999a. 245p.

224.

Núñez. J. La ciencia y la tecnología como procesos sociales. En: Colectivo de
Autores.
Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed. Félix Varela, 1999b. p.215-231.

225.

Núñez, J. Ciencia y cultura en el cambio de siglo. A propósito de C. P. Snow. En:
López, J., Sánchez, J. (Eds.). Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el
cambio del nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p.89-107.

226.

Núñez, J. Indicadores y Relevancia Social del conocimiento. Ponencia presentada
en
el Primer Taller de Indicadores de Percepción Pública, Cultura Científica y
Participación Ciudadana, Salamanca, 2003.

227.

O’ Connor, J. La segunda contradicción del capitalismo. Revista Internacional
Marx Ahora (La Habana), No.3, p.159-180, 1997.

228.

Olaya, M. Responsabilidad civil por daños en el medio ambiente. MAPFRE
Seguridad (España), Año15, No.57, p.35-41, 1995.

229.

Olivé, L. La epistemología naturalizada. México: Ed. Universidad de México, 1992.
(Documento de trabajo fotocopiado)

230.

Ophuls, W. Frugalidad y libertad. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.119-124

231.

Orche, E. La reciente legislación sobre riesgos laborales y el sector minero.
Canteras y Explotaciones (España), Año XXXI, No.376, p.34-45, 1999.

�134
232.

Orche, E. Cierre de explotaciones en la pequeña minería y la minería artesanal.
En:
Villas Boas, R., Aranibar, A. Pequeña minería y minería artesanal en
Iberoamérica. Río de Janeiro: CETEM/CYTED/CONACYT, 2003. p.61-72

233.

Ordóñez, B. Ordenación del territorio. En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en
el
contexto de la ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002.
p.3-11

234.

Osay, S. Ideological Foundations of Sustainability Indicators. In: Villas Boas,
R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral Extraction
Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.139-149

235.

Osay, S. Ordenamiento del territorio, como herramienta de desarrollo y el Sistema
Jurídico minero argentino. En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en el

contexto
de la ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.276287.
236.

Osiris, R. El ordenamiento territorial minero en la República Dominicana. En: Villas
Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio.

Río de
Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.248-261
237.

Osorio, C. Ética y educación en Valores sobre el medio Ambiente para el siglo XXI.
http://www.campus-oei.org/valores/boletin11.htm - 06/15/2005

238.

Osterlund, S. Mining, Environment and business on the Kola Peninzula.
http://www.bergsmannen.se/english/centek.htm - 6/6/2000.

239.

Otaño, J. Introducción a la especialidad de minería. La Habana: Ed. Pueblo y
Educación, 1984. 52 p.

240.

Overview of Russia’s Nickel industry
http://www.bisnis.doc.gov/bisnis/isa/981011r5.htm - 6/7/2000.

241.

Owen, D. La ciencia de la ecología. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.26-32.

242.

Padua, J. Biosfera, historia y coyuntura en el análisis del problema de la
Amazonia.
En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una

perspectiva
Internacional. España: Ed. McGRAW– Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA,
S. A. U, 2002. p.413-429.
243.

Pantoja, F. Problemática y ordenamiento de la pequeña minería del oro en
Latinoamérica. En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la

�135
ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.93-106
244.

Paskang, K., Rodsievich, N. Protección y transformación de la naturaleza. Ed.
Pueblo
y Educación, La Habana, 1983. 203p.

245.

Pearce et al. Tasar el medio ambiente. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.188-194

246.

Pérez, A., Clark, I. et al. Conferencia Ética y Cultura del Desarrollo: Construyendo
una economía sustentable. Revista Bimestre Cubana (La Habana), Vol.

LXXXIV,
No.9, p.32-53, 1998.
247.

Pérez, R. El desarrollo y la opción neoliberal. Santo Domingo: Instituto
Tecnológico de Santo Domingo, 1994. 193p.

248.

Peruca, J. et al. Propuesta de ordenamiento territorial para la actividad minera en
Los
Berros (Sarmiento, San Juan, Argentina). En: Villas Boas, R., Page, R. La

minería
en el contexto de la ordenación del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED,
2002. p.69-80.
249.

Pichs, R. Economía mundial, energía y medio ambiente. La Habana: Editorial de
Ciencias Sociales, 2004. 235p.

250.

Pillajo, E. Caracterización de la Pequeña Minería aurífera en Ecuador y propuestas
para su reactivación. En: Villas Boas, R., Aranibar, A. Pequeña minería y

minería
artesanal en Iberoamérica. Río de Janeiro: CETEM/CYTED/CONACYT, 2003.
p.113-125
251.

Plan de Implementación. Johannesgurg Summit 2002.
http://www.vitalis.net/Plan%20de%Implementacion.htm – 2/23/2005.

252.

Plant, J. Ecofeminismo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.113-115

253.

Plassard, F. ¿Tres escenarios para el desarrollo sustentable?
http://susdevelop.socioeco.org/documents/11PlassardEs.htm - 2/25/2005

254.

Porrit, J. Industrialismo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.37-42.

255.

Pronk, J., Nabub, U. The Hague report; sustainable report from form concept to
Action. 1992.

256.

Progress Towards a sustainable mining Industry in Africa.
http://www.tcol.uk/caia/1998/part_2/75.html - 7/19/1999.

257.

Promoting Best Practices in Natural Resource Extraction.

�136
http://www.conservation.org/web/fieldact/c-c_prog/policy/bestprac.htm 8/26/1999.
258.

Public Interest Perspectives on Canadian Environmental Mining Issues.
http://www.miningwatch.org/emcbc/library/public_interest.htm -

7/18/1999.
259.

Pupo, R. Emancipación e identidad en el pensamiento latinoamericano (siglo XIX y
principios del XX). En: Guadarrama, P., Suárez, C. Filosofía y Sociedad,

Tomo II.
Cuba: Editorial Félix Varela, 2001. p.595-617
260.

Quintanilla, M. Técnica y cultura. En: López, J., et al. Filosofía de la Tecnología.
España: Organización de Estados Iberoamericanos, 2001. p.55-78.

261.

Reagan, T. Los derechos de los animales. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.257-260.

262.

Redclift, M., Woodgate, G. Sostenibilidad y construcción social. En: Redclift,
M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva
Internacional. España: Ed. McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE
ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.45-62.

263.

Reynoso, V. Desarrollo y sostenibilidad de la minería artesanal en Perú. En: Villas
Boas, R., Aranibar, A. Pequeña minería y minería artesanal en Iberoamérica.

Río
de Janeiro: CETEM/CYTED/CONACYT, 2003. p.161-168
264.

Ryle, M. Ecosocialismo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid:
Ed. Trotta S. A., 1999. p.152-146.

265.

Robertson, J. Una nueva economía para los pueblos del planeta. En: Cuba Verde.
En
busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XI. La Habana: Ed.

José
Martí, 1999. p.231-240.
266.

Rodríguez, C. La división internacional del trabajo y los países subdesarrollados.
En:
Rodríguez, C. Letra con filo. Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales,
1983a. p.71-84.

267.

Rodríguez, C. Las bases del desarrollo económico de Cuba. En: Rodríguez, C.
Letra
con filo. Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983b. p.55-70.

268.

Rodríguez, C. Crecimiento y desarrollo. En: Rodríguez, C. Letra con filo. Tomo 2.
La

�137
Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983c. p.479-486.
269.

Rodríguez, C. A propósito de El empleo en Cuba. En: Rodríguez, C. Letra con filo.
Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983d. p.31-53.

270.

Rodríguez, C. Estrategia de desarrollo de la economía cubana. En: Rodríguez, C.
Letra
con filo. Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983e. p.444-460.

271.

Rodríguez, C. ¿Por qué vías llegar al desarrollo?. En: Rodríguez, C. Letra con filo.
Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983f. p.492-494

272.

Rodríguez, C. La estrategia del desarrollo. En: Rodríguez, C. Letra con filo.
Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983g. p.496-498

273.

Rodríguez, C. Décimo tercer período de sesiones de la CEPAL. En: Rodríguez, C.
Letra con filo. Tomo 2. La Habana: Ed. de. Ciencias Sociales, 1983h. p.279-

291
274.

Rodríguez, C. La Conferencia Tricontinental y la lucha por la independencia
económica. En: Rodríguez, C. Letra con filo. Tomo 2. La Habana: Ed. de.
Ciencias Sociales, 1983i. p.267-278.

275.

Rodríguez, H. Cumple su promesa la evaluación de riesgo?. En: Ibarra, A., López,
J.
A. Desafíos y tensiones culturales en ciencia, Tecnología y Sociedad.

España:
Biblioteca Nueva, 2001. p.149-165
276.

Rojas, M. La teoría de la identidad cultural y la globalización. En: Guadarrama, P.,
Suárez, C. Filosofía y Sociedad, Tomo II. Cuba: Editorial Felix Varela, 2001.
p.563-585

277.

Romano, M. Desarrollo sustentable ¿ecológico, económico y social?.

http://www,portaldelmedioambiente.com/html/gestor_articulos/ver_articulo.asp.?id=100
–
2/27/2005.
278.

Rootes, C. Movimientos medioambientales y partidos verdes en la Europa
Occidental
y del Este. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio ambiente.

Una
perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–Hill/INTERAMERICANA
DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.311-346.
279.

Routley, R., Routley, V. Las generaciones futuras. En: Dobson, A. Pensamiento
Verde: Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.274-277.

280.

Rudas, G. Instrumentos para la protección ambiental: una alternativa ante los

�138
errores de política y las fallas del mercado. Planeación y Desarrollo
(Colombia), Vol.XXV, No.1, p.19-32, 1994.
281.

Ruiz, E. Desarrollo sustentable.

http://www.gestiopolis.com/recursos/documentos/fulldocs/ger/desarrollo_sustentable.ht
ml –
2/22/2005.
282.

Sachs, W. Desarrollo sostenible. En: Redclift, M , Woodgate, G. Sociología
del ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.63-75

283.

Saénz, T. Ingenierización e Innovación tecnológica En: Colectivo de Autores.
Tecnología y Sociedad. La Habana: Ed. Felix Varela, 1999. p.79-97

284.

Salazar, L. Desarrollo sustentable/sostenible, poder y comunidad de diálogo
http://www.revistaespacios.com/a95v16n01/40951601.html – 2/17/2005a.

285.

Salazar, L. Propuesta.
http://www.fsalazar.net/INGENIERIA1.htm – 3/1/2005b.

286.

Saldivar, A. Evaluación de sustentabilidad en la ciudad de México. En: II
Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo. La Habana,
1999. 17 p. (Copia Xerox)

287.

Sale, K. Biorregionalismo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología.
Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.89-95

288.

Sánchez, J. Concurrent Resources: Sustainability Depends on Agreement. In:
Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral
Extraction Industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p. 117-138.

289.

Sánchez, J. La información geológica de base niveles de pertinencia. En: Villas
Boas,
R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio. Río de
Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.196-215.

290.

Sánchez, M., Cárdenas, J. Lineamientos de ordenamiento ambiental territorial y
la
minería. Caso de estudio Parque Minero Mochuelo Bogota Colombia. En:

Villas
Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la ordenación del territorio.
Río de
Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.106-125.
291.

Sanmartin, J. La tecnología en la sociedad de fin de siglo. En: López, J., et al.

�139
Filosofía

de

la

Tecnología.

España:

Organización

de

Estados

Iberoamericanos,
2001. p.79-94.
292.

Sarewitz, D. Bienestar humano y ciencia federal, ¿cuál es su conexión?. En:
López, J. A., Sánchez, J. M. Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el
cambio del nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p.155-171.

293.

Schumacher, D. Siete principios del cuidado ecológico. Los imperativos del
desarrollo
comunitario. En: Cuba Verde. En busca de un modelo para la

sustentabilidad en el
siglo XI. La Habana: Ed. José Martí, 1999. p.242-252.
294.

Schumacher, E. Lo pequeño es hermoso. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de
Lecturas.
Ecología y Sociedad. La Habana, 2005. (Texto en Edición). p.22-24.

295.

Schumacher, F. El problema de la producción. En: Dobson, A. Pensamiento
Verde: Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.37-42

296.

Schumacher, F. ¿Pequeño o apropiado?. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.125-128

297.

Schumacher, F. Tecnología intermedia. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.142-146.

298.

Schumacher, F. Economía Budista. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.170-175.

299.

Shackley, S. ¿Confiar en los modelos?. El papel mediador y transformador de los
modelos informáticos en el discurso medioambiental. En: Redclift, M,

Woodgate,
G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España:
Ed.
McGRAW– Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.247-276
300.

Shiva, V. Problemas con la ilustración. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.57-61.

301.

Shove, E. Revelar lo invisible: sociología, energía y medio ambiente. En: Redclift,
M,
Woodgate, G. Sociología del medio ambiente. Una perspectiva

Internacional.
España: Ed. McGRAW–Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002.
p.277-292.
302.

Smuts, J. Holismo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una antología. Madrid: Ed.
Trotta S. A., 1999. p.281-283

�140
303.

Sustainable development mineral strategy.
http://www.gov.mb.ca/em/minerals/sustain.html - 8/30/1999.

304.

Sustainable Strategies – Resource.
http://iisdl.iisd.ca/business/sbdcresource.htm - 8/30/1999

305.

Sustainable development in the United States: An Experimental Set of indicators.
http://www.sdi.gov/reports.htm - 8/22/2000.

306.

Tessone, M et al. Reconsideración de una antigua alternativa para la problemática
ambiental del Partido de Tandil (Provincia de Buenos Aires). La relocalización

de
canteras. En: Villas Boas, R., Page, R. La minería en el contexto de la
ordenación
del territorio. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.12-24
307.

The Ecologist. Descentralización. En: Dobson, A. Pensamiento Verde: Una
antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.85-88

308.

The Innu Nation Task Force on Mining Activities.
http://www.innu.ca/tfreport.html - 8/31/1999.

309.

The Nickel page.
http://www.nipera.org/pro&amp;use.htm - 7/18/1999.

310.

The Impacts of Opencast Mining the Rivers and Coast of New Caledonia.
http://www.unu.edu/hq/unupbooks/80505e/80505E00.htm - 7/18/1999.

311.

The Mining Menace of Freeport-McMoRan.
http://www.essential.org/monitor/hyper/mm0496.05.htm - 7/19/1999.

312.

The Green Clean.
http://www.aibs.org/biosciencelibrary/vol45/green.clean.html - 8/26/1999.

313.

Toledo, V. La crisis ecológica: ¿segunda contradicción del capitalismo?.
Revista Internacional Marx Ahora (La Habana), No.3, p.181-183, 1997.

314.

Toledo, V. El enigma de Johannesburgo, ¿cuál desarrollo sustentable?
http://www.jornada.unam.mx/028a1pol.php?origen=opinion.html

2/25/2005.
315.

Torres, M. Desarrollo sustentable.

http://www.usfq.edu.ec/1PROFESORES/Hoeneisen/Ecuador_2050/sustentable.htmn 2/26/2005
316.

Trainer, T. La pobreza del tercer mundo. En: Dobson, A. Pensamiento Verde:
Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.75-81.

317.

Trainer, T. ¡Abandonad la opulencia!.

En: Dobson, A. Pensamiento Verde:

Una antología. Madrid: Ed. Trotta S. A., 1999. p.96-102
318.

Treadgold, Tim. The nickel boom.

–

�141
http://www.brw.com.au/content/060798/brw14.htm - 8/26/1999.
319.

Urquidi, V. La globalización y el desarrollo sustentable.

http://www.cce.org.mx/cespedes/publicaciones/revista/revista_1/globaliza.html –
2/23/2005.
320.

Ursua, N. Alfabetización científico – tecnológica. (La ciencia y el público. Algunos
aspectos de la construcción histórica de estas dos categorías y algunas

reflexiones
con relación a la participación ciudadana). En: Ibarra, A., López, J. (Eds.).
Desafíos y tensiones actuales en Ciencia, Tecnología y Sociedad. España:
Biblioteca Nueva, 2001. p.183-196
321.

Valdés, C. El saber ambiental. En: Colectivo de Autores. Problemas Sociales de la
Ciencia y la Tecnología. Selección de Lecturas. La Habana: Felix Varela,

2004a.
p.231-239.
322.

Valdés, C. Resumen de la Tesis presentada en Opción al Grado Científico de
Doctor
en Ciencias Filosóficas. La Habana, 2004b. Facultad de Filosofía e Historia de

la
Universidad de la Habana. (Texto en Edición).
323.

Valdés, C. Algunas consideraciones acerca de la relación hombre - naturaleza. En:
Valdés, C. (Ed.). Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana,

2005a.
(Texto en Edición). p.16-20.
324.

Valdés, C. La fuerza aglutinante del eco feminismo. En: Valdés, C. (Ed.). Selección
de
Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005b. (Texto en Edición). p.74-

82.
325.

Valdés, C. La ética ambiental y nosotros. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de
Lecturas.
Ecología y Sociedad. La Habana, 2005c. (Texto en Edición). p.97-109.

326.

Valdés, C. La Bioética sustentable en la era de la tecnociencia. En: Valdés, C.
(Ed.).
Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005d. (Texto en
Edición). p.115-120.

327.

Valdés, C. Razones para una Ética sustentable. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de
Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005e. (Texto en Edición). p.169-

179.

�142
328.

Valdés, C. La educación ambiental y la ética ambiental. En: Valdés, C. (Ed.).
Selección de Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005f. (Texto en
Edición). p.180-197.

329.

Valdés, C. El agua como derecho de todos. En: Valdés, C. (Ed.). Selección de
Lecturas. Ecología y Sociedad. La Habana, 2005g. (Texto en Edición). p.221-

230.
330.

Valdés, R., Chassagnes,O. En busca de un nuevo modelo: El desarrollo
sustentable.
En: Tecnología y Sociedad. La Habana: Edit. ISP “José A. Echeverría”, 1997.
346p.

331.

Valdés, M. Sustaining Indicators on Mining. Their Manifestation in Cuba. In:
Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of Sustainability for the Mineral
Extraction Industry. Rio de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.339-350.

332.

Vale, E. Mining &amp; Sustainable Development: The economic dimension in the
selection of indicators. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C. Indicators of
Sustainability for the Mineral Extraction Industry. Río de Janeiro:
CNPq/CYTED, 2002. p.79-88

333.

Valencia, J. Indicadores de sustentabilidad para la industria minera extractiva.
Propuesta para la minería aurífera de Colombia. En: Materiales del Evento de
Indicadores de Sustentabilidad para la Industria Extractiva Mineral.

Celebrado en
Brasil, coordinado por CYTED – XIII, 24 – 28 jun. 2002.
334.

Valenduc, G. Medio ambiente y empleo en una sociedad sustentable.
http://www.ftu-namur.org/fichiers/ISEE98-gv.pdf – 2/12/2005.

335.

Varsavsky, A., Fernández, D. Indicadores de sustentabilidad. Se utilizan
correctamente?.

http://www.nexus.org.ar/Indicadores%20de%de%20sustentabilidad%2010%2003.pdf –
2/12/2005.

336.

Vargas, E. Environmental and social Perfomance Indicators and Sustainability
Markers for Two Mining Groups in Colombia. In: Villas Boas, R., Beinhoff,
C. Indicators of Sustainability for the Mineral Extraction Industry. Río de
Janeiro: CNPq/CYTED, 2002. p.79-88.

337.

Vargas, J. Formalización y sensibilización para la remediación ambiental de la
minería
artesanal en la Rinconada Ananea – Puno Proyecto Piloto. En: Villas Boas, R.,

�143
Aranibar, A. Pequeña minería y minería artesanal en Iberoamérica. Río de
Janeiro:
CETEM/CYTED/CONACYT, 2003. p.83-95.
338.

Villas-Boas, R. A produçâo dos materiais e o meio ambiente. En: Barreto, M.
Ensaios
sobre a Sustentabilidade da Mineraçâo no Brasil. Río de Janeiro: CETEM/MCT,
2001. p.43-64.

339.

Vlachou, A. Interacción contradictoria de capitalismo y naturaleza. Revista
Internacional Marx Ahora (La Habana), No.3, p.187-191, 1997.

340.

Weizsäcker, E. Política de la Tierra. Una política ecológica realista en el umbral del
siglo del medio ambiente. España: Ed. Sistema, 1992. 305p.

341.

Wetlands for Treatment of Mine Drainage.
http://www.enviromine.com/wetlands/Welcome.htm - 8/26/1999.

342.

Winner, L. Dos visiones de la civilización tecnológica. En: López,
J., Sánchez, J. (Eds.). Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio

del
nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p.55-65.
343.

Woodgate, G. Introducción En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología del medio
ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.XV-XXXII.

344.

Wynne, A. Incertidumbre y aprendizaje ambiental: reconcebir la ciencia y la
política en un paradigma preventivo. En Ciencia, Tecnología y Sociedad.
Ed. Ariel, S.A, Barcelona (España), 1997. p.161-183

345.

Yablokov, A., Ostrumov, S. Conservación de la naturaleza viva. Moscú: Ed.
Vneshtorgizdat. 1989. 237p.

346.

Yearley, S. Ciencia y medio ambiente. En: Redclift, M, Woodgate, G. Sociología
del
medio ambiente. Una perspectiva Internacional. España: Ed. McGRAW–
Hill/INTERAMERICANA DE ESPAÑA, S. A. U, 2002. p.235-246.

347.

Yung, S. Desarrollo sustentable: la llegada de una nueva era.
http://www.changemakers/journal/013february/yung_esp.cfm – 3/1/2005.

Publicaciones del autor sobre el tema:
1. Montero, J. “El desarrollo social compensado en la minería: una alternativa ante el
capitalismo neoliberal”. VIII Encuentro Internacional de Economistas sobre
Globalización y Problemas del Desarrollo. Memorias. La Habana, 2006. ISBN:
959-

�144
7124-72-6
2. Montero, J. Surgimiento y auge del concepto desarrollo sustentable. Cuba Socialista
(Cuba), 3ra época, No.35, 2005.
3. Montero,

J.

El

desarrollo

sustentable

y

sus

perspectivas

para

los

países

subdesarrollados.
VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas
del
Desarrollo. Memorias. La Habana, 2005. ISBN: 959-7124-71-8
4. Montero, J. La relación ética en el proceso de formación de valores ambientales en el
marco del desarrollo sustentable. En:
http://www.pucp.edu.pe/eventos/congresos/filosofia/programa_general/martes/sesion910.30/MonteroJuanManuel.pdf
- 2004
5. Montero, J. La protección del patrimonio geológico - minero como una alternativa
para el
logro de la sustentabilidad en la minería. Conferencia Internacional sobre
Patrimonio
Geológico – Minero en el marco del desarrollo sostenible: Memorias. Moa,
2003.
ISBN: 959-16-08235-9
6. Montero, J. ¿Es posible una minería sustentable?. “Minería y Geología” (Cuba), Vol.
XIX, No. 1, 2003.
7. Montero, J. The indicators of sustainable in mining. In: Villas Boas, R., Beinhoff, C.
Indicators of sustainability for the Mineral extraction industry. Río de Janeiro:
CNPq/CYTeD. 2002. p.23-46
8. Montero, J. El desarrollo sustentable: una visión desde el subdesarrollo. En:
Almaguer, C.
et all. Compendio de trabajos de Problemas Sociales de la Ciencia y la
Tecnología.
Moa: CIS, 2000.

�145
Publicaciones en resúmenes de eventos sobre el tema:
1. Montero, J. Política minera sustentable: perspectivas y realidades. Mesa Redonda
Nacional
Opciones Ambientales para la Industria minera. Moa del 16 al 18 de junio de 2004.
2. Montero, J. Las políticas de desarrollo en las áreas mineras protegidas y la
sustentabilidad. II
Taller de Seguridad Industrial, Salud Ocupacional y Medio Ambiente. Moa del 18 al
21
de diciembre del 2003.
3. Montero, J. Las políticas de desarrollo en las áreas mineras protegidas y la
sustentabilidad.
Seminario Internacional sobre Minería y Áreas Protegidas en América Latina y el
Caribe. Lima, Perú del 15 al 20 de octubre de 2003.
4. Montero, J. La protección jurídica de los recursos minerales y el desarrollo sustentable en
la
legislación

ambiental

cubana.

Conferencia

Internacional

sobre

Comunidades

mineras –
“COMIN’2002”. Moa del 19 al 21 de febrero del 2002.
5. Montero, J. Desarrollo sustentable de la minería e indicadores de sustentabilidad. Taller
Internacional de Protección del Medio Ambiente (PROTAMBI 2001). Moa del 19 al 24
de octubre del 2001.
6. Montero, J. La protección jurídica de los recursos minerales. Taller Internacional de
Estudios
Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Camagüey del 21 al 27 de noviembre de
1999.
7. Montero, J. El desarrollo sustentable en la minería. Taller Internacional de Estudios
Sociales
de la Ciencia y la Tecnología. Camagüey del 21 al 27 de noviembre de 1999.
8. Montero, J. La protección jurídica del medio ambiente en Cuba. Taller Científico
Internacional de las Ciencias Sociales 97. Cienfuegos del 4-6 de diciembre de
1997.
9. Montero, J. El desarrollo sustentable y las políticas sustentables. Taller Científico
Internacional de las Ciencias Sociales 97. Cienfuegos del 4-6 de diciembre de
1997.
10. Montero, J., Castillo, L. La protección jurídica del medio ambiente. I Encuentro
Internacional
sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos. La Habana del 6 al 10 de
noviembre de 1995.

�146

Publicaciones en órganos de prensa sobre el tema:
1.

Publicación seriada de 40 artículos, entre octubre de 1993 y abril de 1994, sobre la
problemática de las comunidades mineras en la Emisora local “La Voz del Níquel”.

Participación en eventos sobre el tema:
1. VIII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Celebrado en La Habana del 6 al 10 de febrero de 2006 como ponente.
2. VIII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Forum Provincial de la ANEC. Celebrado en Moa el 7 de diciembre de 2005
como ponente. Obtiene Premio Relevante.
3. I Encuentro Científico de Economía del Medio Ambiente de la Sociedad Económica del
Medio Ambiente de la ANEC. Celebrado en Moa el 5 de mayo de 2005 como ponente.
Obtiene Premio Relevante.
4. VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Celebrado en La Habana del 7 al 11 de febrero de 2005 como ponente.
5. VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Forum Provincial de la ANEC. Celebrado en Holguín el 20 de noviembre de
2004 como ponente. Obtiene Premio Relevante.
6. VII Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Forum Municipal de la ANEC. Celebrado en Moa el 1 de noviembre de 2004
como ponente. Obtiene Premio Relevante.
7. Mesa Redonda Nacional Opciones Ambientales para la Industria minera. Celebrada en la
Ciudad de Moa del 16 al 18 de junio de 2004.
8. VI Encuentro Internacional de Economistas sobre Globalización y Problemas del
Desarrollo. Celebrado en el Palacio de Convenciones de La Habana del 9 al 13 de febrero
de 2004.
9. II Taller de Seguridad Industrial, Salud Ocupacional y Medio Ambiente. Celebrado en Moa
del 18 al 21 de diciembre del 2003 como ponente.
10. Conferencia Internacional sobre Patrimonio Geológico – Minero en el marco del desarrollo
sostenible. Celebrado en Moa del 30 de octubre al 1ro de noviembre del 2003 como
ponente.
11. Seminario Internacional sobre Minería y Áreas Protegidas en América Latina y el Caribe.
Celebrado en Lima, Perú del 15 al 20 de octubre de 2003 como ponente.
12. Evento del XIV Forum de Ciencia y Técnica de Instituto Superior Minero Metalúrgico
(ISMM). Celebrada en junio de 2002 como ponente.

�147
13. Evento Internacional de CYTED XIII, Reunión Internacional de Constitución de la Pre Red “Indicadores de Sustentabilidad para la Industria extractiva mineral. Celebrado en
Carajás, Brasil del 24 al 28 de junio del 2002 como ponente.
14. Conferencia Internacional sobre Comunidades mineras – “COMIN’2002”. Celebrada en
Moa del 19 al 21 de febrero del 2002 como ponente.
15. Taller Internacional de Protección del Medio Ambiente y los Georrecursos (PROTAMBI 2001). Celebrado en Moa del 19 al 24 de octubre del 2001como ponente.
16. Taller Internacional de Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Celebrado en
Camagüey del 21 al 27 de noviembre de 1999 como ponente.
17. Taller Científico Internacional de las Ciencias Sociales 97. Celebrado del 4-6 de diciembre
de 1997 en la UCF como ponente (2 ponencias).
18. Taller Internacional de Protección del Medio Ambiente y los Georrecursos (PROTAMBI 97). Celebrado en Moa del 4 – 6 de junio del 1997 como ponente.
19. I Encuentro Internacional sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos.
Celebrado en el Palacio de Convenciones de La Habana del 6 al 10 de noviembre de 1995
como ponente.
20. I Encuentro Nacional sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos. Celebrado en
Matanzas en septiembre de 1995 como ponente.
21. I Encuentro Provincial sobre Protección Jurídica de los Derechos ciudadanos. Celebrado
en Holguín en abril de 1995 como ponente. Obtiene Premio Relevante.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="5">
                <text>El desarrollo compensado como alternativa a la sustentabilidad en la minería (aprehensión ético–cultural)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="6">
                <text>Juan Manuel Montero Peña</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="7">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="8">
                <text>2006</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="9">
                <text>Tesis doctoral</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="3" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="3">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/d2451200727746fd7103cd55b0a3ccd6.pdf</src>
        <authentication>c77df1a7bdc96699616a4740eb5c348b</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="35">
                    <text>Tesis doctoral

El riesgo de desastres : una reflexión filosófica

Carmen Delia Almaguer Riverón

�REP ÚBLI CA DE CUB A
MIN IST ERI O DE EDU CAC IÓN SUP ERI OR
UNI VER SID AD DE LA HAB ANA
FAC ULT AD DE FIL OSO FÍA
DEP ART AME NTO DE FIL OSO FÍA

El riesg o de desas tres: una refle xión filos ófica

TES IS EN OPC IÓN AL GRA DO CIE NTÍ FIC O DE
DOC TOR EN CIE NCI AS FIL OSÓ FIC AS

AUT OR: Car men Del ia Alm agu er Riv eró n

TUT ORE S
Dr. C. Jor ge Núñ ez Jov er
Dr. C. All an Pie rra Con de

La Hab ana
200 8

�REP ÚBLI CA DE CUB A
MINI STER IO DE EDU CACIÓN SUPE RIO R
UNI VER SID AD DE LA HAB ANA
FAC ULT AD DE FIL OSO FÍA
DEP ART AME NTO DE FIL OSO FÍA

El riesg o de desas tres: una refle xión filos ófica

TES IS EN OPC IÓN AL GRA DO CIE NTÍ FIC O DE DOC TOR
EN CIE NCI AS FIL OSÓ FIC AS

Car men Del ia Alm agu er Riv eró n

La Hab ana
200 8

�Pág.
INTRODUCCIÓN

1

CAPÍTULO I. CONSIDERACIONES TEÓRICAS NECESARIAS PARA LA
COMPRENSIÓN HOLÍSTICA DEL RIESGO DE DESASTRES DESDE LA
RELACIÓN NATURALEZA - CULTURA – DESARROLLO
1.1
Modernidad y riesgo
1.2
El riesgo de desastre: una visión desde las ciencias naturales, técnicas y
sociales
1.3
La relación naturaleza - cultura – desarrollo desde una perspectiva filosófica
1.4
El desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo

11
19

CAPÍTULO II. LA PERCEPCIÓN SOCIAL DEL RIESGO DE DESASTRES.
ESTUDIO DE CASO
2.1
La gestión del riesgo para situaciones de desastres en Cuba
2.2
La percepción social de riesgo ante situaciones de desastres:
consideraciones teóricas y metodológicas
2.2.1
Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque psicométrico
2.2.2
Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque cualitativo
2.3
Estudio de caso: Consejo Popular Rolo Monterrey
2.3.1
Diseño del estudio empírico
2.3.2
Análisis de los resultados
2.3.3
Análisis comparativo de los resultados por Repartos
2.3.4
Perfiles característicos del riesgo para los peligros identificados
2.3.5
Resumen de las entrevistas en profundidad a informantes claves en el
territorio
2.4
Conclusiones del estudio de caso realizado en el Consejo Popular Rolo
Monterrey

23
30

35
39
43
48
52
58
66
71
72
89
90

CAPÍTULO III. MODELO CONCEPTUAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO
DE DESASTRES: UNA CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO LOCAL
SOSTENIBLE.
3.1
Desarrollo local y gestión social del riesgo de desastres
92
3.2
La gestión social del riesgo de desastres: un modelo conceptual
97
3.2.1 Gestión del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres
107
3.2.2 La comunicación del riesgo y la cultura de prevención como herramientas en 109
la gestión para la reducción del riesgo desastres
CONCLUSIONES

117

RECOMENDACIONES

118

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

�SÍNTESIS

La presente investigación argumenta que los presupuestos filosóficos que explican la
relación naturaleza - cultura - desarrollo constituyen el soporte teórico apropiado para
superar la visión fragmentada del riesgo de desastres que se tiene desde las distintas
ciencias, incluidas las ciencias sociales, al considerar que la relación naturaleza - cultura –
desarrollo, ofrece en la perspectiva filosófica marxista, una comprensión holística del
riesgo y el desastre como fenómenos sociales y culturales, fundamentando además, la
necesidad de la comunicación como herramienta para la gestión social del riesgo ante
situaciones de desastres, en el desarrollo local sostenible.
La metodología utilizada en la investigación emplea la triangulación metodológica y teórica
al incluirse perspectivas de análisis provenientes de la Filosofía de la Ciencia en su “giro
naturalista”, de los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad, así como de los estudios de
percepción y comunicación del riesgo.
Se aplica y enriquece el método psicométrico para evaluar la percepción de la población
acerca de los peligros, al incluirse la percepción sobre la vulnerabilidad como componente
esencial del riesgo de desastres.
Se define un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastre como contribución
al desarrollo local sostenible.

�Introducción
Las causas que subyacen tras los desastres, son muchas y variadas, ellas incluyen las condiciones
meteorológicas cada vez más extremas, el aumento de la densidad de la población en los centros
urbanos y la concentración de las actividades económicas en ciertas regiones. Todo esto, unido al
proceso de globalización facilita la propagación de virus peligrosos, agentes contaminantes y fallas
técnicas.
La situación antes descrita, motivó que la última década del pasado Siglo XX fuera declarada por la
Organización de Naciones Unidas (ONU) como la Década Internacional para la Reducción de los
Desastres Naturales (DIRDN). Posteriormente, en el año 2005 se celebra la Conferencia Mundial
sobre la Reducción de los Desastres Naturales en la ciudad de Kobe de la Prefectura de Hyogo,
Japón.
El Marco de Acción de Hyogo para el período 2005-2015 establece la relación entre desastres y
desarrollo al considerar como objetivo estratégico la integración de la reducción del riesgo de
desastres en las políticas y la planificación del desarrollo sostenible1. Al mismo tiempo se plantea la
necesidad de promover la participación de los medios de comunicación, con miras a fomentar una
cultura de resilencia ante los desastres y la participación comunitaria en la gestión del riesgo.
Sin embargo, en opinión de Lavell (1992) este tema no "compite" fácilmente con temas más
establecidos y visibles para el científico social en América Latina, al continuar primando la visión
del desastre como producto y no la concepción sobre estos que ponga énfasis en los procesos
sociales e históricos que conforman las condiciones para su aparición.
La transición de una visión de los desastres vistos como problemas para la sociedad y el desarrollo
ha sido un proceso difícil, lleno de obstáculos y de hecho aún incompleto. Estos obstáculos se
manifiestan particularmente en la instrumentación de soluciones donde aún predominan visiones
parciales e ingenieriles, que se resisten a la introducción de enfoques que incorporen la necesidad de
cambios en los parámetros de planificación, comportamiento y acción social.

1

A pesar de su aceptación, la tesis del desarrollo sostenible no está exenta de contradicciones y limitaciones.
En el ámbito académico se discuten sus ambigüedades así como la conveniencia de emplear el término
sustentable. Se asume el concepto de desarrollo sostenible en la investigación que se presenta atendiendo a
que tanto en La Ley del Medio Ambiente cubana como en la Estrategia Ambiental Nacional 2007-2010, el
concepto empleado es “sostenible” y no “sustentable”. La Ley No. 81 del Medio Ambiente consagra en su
Artículo 1, lo siguiente: “… establecer los principios que rigen la política ambiental y las normas básicas para
regular la gestión ambiental del Estado y las acciones de los ciudadanos y la sociedad en general, a fin de
proteger el medio ambiente y contribuir a alcanzar los objetivos del desarrollo sostenible del país”. (Ley
No.81 del Medio Ambiente:47)

�La vulnerabilidad según Cardona (2003:9), “…está íntimamente ligada a la degradación ambiental,
no sólo urbana sino en general del entorno natural intervenido o en proceso de transformación. Por
lo tanto, la degradación del entorno, el empobrecimiento y los desastres no son otra cosa que
sucesos ambientales y su materialización es el resultado de la construcción social del riesgo,
mediante la gestación en unos casos de la vulnerabilidad y en otros casos de amenazas o de ambas
circunstancias simultáneamente…”.
Cuba ha dado respuesta a las direcciones priorizadas en el Marco de Hyogo, al garantizar que la
Reducción del Riesgo de Desastres sea una prioridad nacional y local con una sólida base
institucional para su implementación. Esta institucionalización se ha reforzado recientemente por la
instrumentación de la Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional para la
planificación, organización y preparación del país para las situaciones de desastres2.
No obstante, el desarrollo de una cultura de la prevención requiere de modificar los conceptos
empleados tradicionalmente para abordar el desastre como fenómeno social complejo, cuestión esta
en la que se aprecian determinadas insuficiencias y en cuya solución la filosofía puede hacer una
importante contribución a partir de la comprensión de la relación naturaleza – cultura – desarrollo y
del enfoque holístico del riesgo.
Para Cuba continúa siendo un desafío la reducción del riesgo de desastres ante los peligros
identificados, teniendo en cuenta que la vulnerabilidad como variable en el análisis del desastre es
un reflejo de las condiciones físicas, sociales, económicas y ambientales, tanto individuales como
colectivas. Éstas se configuran permanentemente por las actitudes, conductas e influencias
socioeconómicas, políticas y culturales de que son objeto las personas, familias, comunidades y
países.
En los últimos años, se incrementan en sentido general los desastres. Su incremento pone en
evidencia cambios en la naturaleza de los principales riesgos, en el contexto donde los mismos
aparecen y en la capacidad de la sociedad para gestionarlos.3 Esta problemática, no ajena a Cuba,
constituye la situación problémica que origina la investigación que se presenta.
La situación problémica definida genera el siguiente Problema de Investigación: ¿Cómo la
comprensión filosófica marxista acerca del riesgo de desastres, en el contexto de la relación
2

Cuba. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Planificación, organización y
preparación del país para situaciones de desastre, 20/6/2005
3
“ De la comparación entre los datos de la última década (1997-2006) y los de la década anterior (1987-1996)
resulta que el número de desastres aumentó un 60 por ciento, pasando de 4 241 a 6 806. En el mismo período,
el número de muertos pasó de más de 600 000 a 1 200 000...”. Federación Internacional de Sociedades de la
Cruz Roja y de la Media Luna Roja. Comunicado de prensa 13 de diciembre de 2007. [en línea]. Informe
Mundial
sobre
Desastres.
[Consultado:
10/3/2008].
Disponible
en:
http://www.cruzroja.org/notsemana/2007/dic/ WDR_pressrelease.pdf.

�naturaleza - cultura – desarrollo, podría contribuir a una eficiente gestión de riesgos en el desarrollo
local sostenible?
Atendiendo a lo anterior es posible considerar que los presupuestos filosóficos que explican la
relación naturaleza - cultura - desarrollo constituyen el soporte teórico apropiado para la
comprensión del desastre como fenómeno social y culturalmente construido en el tiempo. Estos
presupuestos fundamentan además la necesidad de la comunicación como herramienta para la
gestión social del riesgo ante situaciones de desastres y el desarrollo local sostenible, sugiriendo y
guiando la investigación cuyo título es “El riesgo de desastres: una reflexión filosófica”.
A tono con la lógica planteada, el Objeto de Estudio para esta investigación lo constituye la
interpretación del riesgo de desastres. El Campo de Acción: una nueva lectura del riesgo de
desastres a partir de la comprensión filosófica de la relación naturaleza – cultura – desarrollo que
conduce a la formulación de un modelo conceptual 4 para la reducción del riesgo de desastres.
Para poder observar, identificar y evaluar los riesgos de desastres, y efectuar acciones para el
mejoramiento del ciclo de reducción de los mismos, es preciso realizar investigaciones aplicadas
sobre riesgos. Ello representa, a su vez, el estudio previo en la población de las percepciones sobre
los peligros generadores de desastres.
Plantear la necesidad del estudio de la percepción social del riesgo de desastres impone retos
epistemológicos y praxiológicos que se desprenden de la revisión de la literatura sobre el tema, pues
la misma revela la persistente fragmentación de temas como la conocida y cuestionada dicotomía
acerca de los desastres naturales y tecnológicos.
A partir de las teorías sobre la percepción del riesgo, se puede afirmar que la comunicación del
riesgo evoluciona ya que la misma no es sólo un intercambio de mensajes, sino que constituye una
construcción de sentido individual y colectivo. La idea de la comunicación como construcción de
sentido colectivo es desarrollada con amplitud por Habermas. 5
4

Según, Ursul et al., (1985:321), “…la modelación es el método que opera en forma práctica o teórica, con
un objeto, no en forma directa sino utilizando cierto sistema intermedio auxiliar, natural o artificial, el cual:
a) se encuentra en una determinada correspondencia objetiva con el objeto mismo del conocimiento;
b) en ciertas etapas del conocimiento, está en condiciones de sustituir, en determinadas relaciones, al
objeto mismo que se estudia;
c) en el proceso de su investigación, ofrece en última instancia, información sobre el objeto que nos
interesa.
5
Para González (s.f.), Habermas parte de la acción comunicativa para entender la sociedad como mundo de la
vida de los miembros de un grupo social, donde el concepto de mundo de la vida es complementario del
concepto de acción comunicativa y es el trasfondo contextualizador de los procesos de entendimiento. La
reproducción simbólica del mundo de la vida se separa de su reproducción material para entender la acción
comunicativa como el medio a través del cual se reproducen las estructuras simbólicas del mundo de la vida,

�En tal sentido, la comunicación social del riesgo requiere de cambios sustanciales si se desea
configurar como parte de la educación para la gestión participativa del riesgo, la cultura de
prevención y en términos generales de la gestión del riesgo como componente de la gestión
ambiental a nivel local, lo que significa, en buena medida, conocer las percepciones sociales del
riesgo y modificar los conceptos profundamente arraigados sobre el desastre como evento o
fenómeno de carácter “natural” y no como una ruptura en el desarrollo que involucra la variable
vulnerabilidad.
Debe tenerse en cuenta, afirma Cardona (2003:23) que “…los desastres son en buena medida, una
expresión de la inadecuación del modelo de desarrollo con el medio ambiente que le sirve de marco
a ese desarrollo. Por este motivo, la gestión del riesgo debe ser, en forma explícita, un objetivo de la
planificación del desarrollo; entendiendo desarrollo no sólo como mejora de las condiciones de vida
sino también de la calidad de vida y del bienestar social…”6
La investigación defiende como idea que la reducción del riesgo de desastres tiene como sustento
filosófico la relación naturaleza - cultura - desarrollo y contribuye a modelar los componentes que
integran la gestión del riesgo de desastre.
Objetivo General
Argumentar a partir de la relación naturaleza - cultura - desarrollo, la significación filosófica del
riesgo para la comprensión del desastre como fenómeno social.
Objetivos Específicos
•

Analizar el riesgo de desastres en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo
significando mediante dicha relación el carácter dinámico y socialmente construido del riesgo y
de la percepción social sobre el mismo.

•

Identificar las percepciones sobre los peligros atendiendo a la Directiva No. 1 del
Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional en la población residente en el “Consejo
Popular Rolo Monterrey”

•

Identificar los elementos que conforman un modelo conceptual para la reducción del riesgo de
desastres, a partir de la relación filosófica: naturaleza – cultura – desarrollo y del estudio de la
percepción del riesgo como contribución al desarrollo local sostenible.

hallando una diferenciación funcional entre procesos de reproducción cultural, de integración social y de
socialización.
Finalmente, el concepto de acción comunicativa de Habermas, según González (s.f.), se refiere a la
interacción de al menos dos sujetos capaces de lenguaje y de acción que (ya sea con medios verbales o con
medios extraverbales) entablen una relación interpersonal.
6
En la investigación que se presenta el concepto de “desarrollo” está asociado al concepto de “desarrollo
humano” formulado por el (PNUD) en 1990.

�Interrogantes Científicas:
•

¿En qué medida el desastre es una deuda con el desarrollo y expresión de la irracionalidad
característica de la modernidad?

•

¿En qué medida la vulnerabilidad social frente al desastre expresa el desequilibrio en la relación
naturaleza – cultura – desarrollo?

•

¿Cómo incide en la generación de los desastres el desarrollo económico, social y tecnológico
generado en la contemporaneidad?

•

¿Son las percepciones sobre el riesgo ante situaciones de desastre manifestaciones subjetivas de
la relación naturaleza, cultura, desarrollo?

•

¿Qué elementos pudieran integrar un modelo conceptual para la reducción del riesgo de
desastres?

•

¿Cómo modificar una cultura cuyos resultados condicionan potencialmente la ocurrencia de
desastres y la desaparición del hombre como sujeto que le ha dado lugar?

El tema de los desastres resulta oportuno si se toma en consideración la vocación de la Filosofía por
el destino y la seguridad del hombre, con tal propósito resulta válido recordar la Tesis número 11 de
Marx sobre Feuerbach7.
La complejidad que representa el análisis del riesgo de desastres, desde la perspectiva filosófica,
hace necesaria la integración de los fundamentos y postulados de la filosofía marxista, de los
Estudios en Ciencia - Tecnología y Sociedad, así como de la Filosofía de la Ciencia en su “giro
naturalista”.
Esta investigación asume como perspectiva teórica útil, “el giro naturalista”8 que de modo creciente
se expresa hoy como tendencia en la Filosofía de la Ciencia. El giro naturalista, enfatiza la
necesidad de corroborar las consideraciones teóricas con estudios empíricos, reclamando los
métodos provenientes de las ciencias naturales y de las ciencias cognitivas, al respecto Ambrogi
(1999:14) considera que “… el naturalismo, movimiento filosófico y americano, propone una
reorientación en el estudio de la ciencia - una reorientación que precisamente rechaza la manera
7

“Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de
transformarlo”. (Marx, 1974: 24-26)
8
“…El naturalismo es un movimiento filosófico al que recientemente se ha adherido una considerable parte
de la comunidad de filósofos de la ciencia. Uno de los efectos de esta adhesión ha sido el surgimiento de un
nuevo consenso en la disciplina, una transformación a la que se ha llamado naturalización de la filosofía de la
ciencia, la cual se encuentra en el fracaso del modelo formalista y fundacional de la filosofía prekuhniana
motivación suficiente para intentar proporcionar, al fin, una alternativa a él…” (Ambrogi, 1999:14)

�cómo se concibió la autonomía de la filosofía – surge en un momento en que dentro y fuera de su
frontera disciplinar, se está produciendo una transformación amplia y profunda tanto del estudio de
la ciencia, cuanto de la agenda de problemas a los que tal estudio debe abocarse.”
Sobre la importancia del giro “naturalista” de la Filosofía de la Ciencia, Ambrogi (1999:14)
considera que “… cuando la mirada inquisidora del ciudadano lego o científico- se vuelve hacia el
filósofo o cuando se incluye a éste en comisiones consultivas, no es para clarificar si a pesar de
todo, progresamos hacia la verdad, o cómo funciona la maquinaria mente/cerebro, o cómo la
historia evolutiva puede explicar la emergencia de las capacidades cognitivas o sus normas, sino
esperando un análisis responsable de las interrogantes que la ciencia y la tecnología como fuerzas
poderosas de configuración de las sociedades contemporáneas vienen planteando, de manera
especialmente acuciante…”
Se asumen además, los presupuestos propios de los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad
(CTS)9 dado el énfasis que los mismos ponen en los estudios de casos y los recursos que ofrecen
para el análisis del riesgo de desastre en los marcos de la relación naturaleza – cultura- desarrollo.
En tal sentido los estudios CTS, permiten:
•

Poner de manifiesto las profundas interconexiones entre el entorno socioeconómico, político,
ambiental y cultural generado en una región o comunidad por los procesos de transferencia de
tecnología y los niveles de vulnerabilidad que originan.

•

Posibilitar el cuestionamiento consecuente de las diferentes percepciones que condicionan el
desarrollo tecnológico en los sujetos sociales incluyendo el riesgo de desastres por peligros de
carácter tecnológico.

•

Orientar el proceso de innovación tecnológica hacia la adopción de medidas que reduzcan el
riesgo de desastres y potencien el desarrollo sostenible.

•

Promover e incorporar el análisis del riesgo de desastres como un proceso construido social y
culturalmente para lo cual se requiere de una formación humanista que contribuya a minimizar
la visión fragmentada del mundo de carácter positivista (en técnica y natural, por un lado, y
económico, social y cultural, por otro).

•

Propiciar la participación pública en la gestión social del riesgo.

La bibliografía se refiere a todo el material consultado, lo cual deviene valioso instrumento de
9

Estos estudios en opinión de Ambrogi (1999:57-58) aunque “… ocupan un lugar menor- si es que ocupan
alguno - en el giro naturalista en Filosofía de la Ciencia (…) plantean importantes retos, así como interesantes
argumentos y razonables direcciones para tratar problemas cuya relevancia filosófica creo más que necesario
defender y que una reorientación en el estudio de la ciencia, como el naturalismo propone, no puede
desconocer”

�síntesis sobre referencias de publicaciones para futuras investigaciones.

Se realizaron las tareas investigativas siguientes:
•

Valoración de la problemática del riesgo y el desastre desde la perspectiva filosófica marxista, y
de las tendencias actuales en el mundo y en Cuba, tomando en consideración, el enfoque de
carácter interdisciplinario y transdisciplinario que brindan los Estudios en Ciencia, Tecnología y
Sociedad y la Filosofía de la Ciencia en su giro naturalista.

•

Determinación de los aspectos teóricos y metodológicos a tener en cuenta en los estudios de
percepción de los peligros y riesgos.

•

Procesamiento de la información cuantitativa y cualitativa obtenida en el estudio de caso
planteado.

•

Identificación de los elementos que conforman un modelo conceptual para la reducción del
riesgo de desastres, a partir de la relación filosófica: naturaleza – cultura – desarrollo y del
estudio de la percepción del riesgo como contribución al desarrollo local sostenible.

La metodología utilizada en la investigación emplea la triangulación metodológica y teórica al
incluirse perspectivas de análisis provenientes de la Filosofía de la Ciencia en su “giro naturalista”,
de los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad, así como de los estudios de percepción y
comunicación del riesgo en los marcos del desarrollo local sostenible, todas estas perspectivas
resultan útiles para formular el modelo conceptual propuesto para la reducción del riesgo de
desastres así como para el estudio de percepción de los peligros, y constituyen en ambos casos,
resultados de la triangulación teórica y metodológica realizada.
El desarrollo de los Capítulos I y III se basa en el análisis documental, teniendo como fuentes
esenciales el análisis de la literatura sobre el tema e informes estadísticos.
El Capítulo II constituye un estudio de caso de tipo interpretativo. El estudio de caso que se
presenta es una evidencia empírica que toma en cuenta a la Filosofía de la Ciencia, en el giro
naturalista, así como la utilidad de los estudios en CTS para el análisis de las limitaciones que en la
gestión del riesgo existen en Cuba. El estudio de caso, combina estrategias metodológicas
cualitativas y cuantitativas al utilizar la entrevista a informantes claves y la entrevista estructurada.
La entrevista estructurada incluyó en su diseño la utilización del enfoque psicométrico para medir
las variables o atributos del riesgo en los habitantes expuestos. El enfoque psicométrico empleó la
combinación de una Escala del tipo Likert de 5 puntos con un diferencial semántico; posteriormente

�los resultados se procesaron y graficaron empleando para ello el tabulador electrónico Microsoft
Excel.
Se utilizaron métodos teóricos, y estadísticos. Entre los métodos teóricos se encuentran: el análisis y
la síntesis, la inducción y la deducción, lo histórico – lógico y el enfoque sistémico para valorar el
modo de interacción y organización entre los diferentes componentes del modelo elaborado.
Aporte teórico
En Cuba son escasas las contribuciones de nivel doctoral sobre gestión social del riesgo ante
situaciones de desastres y en ningún caso se trata de contribuciones desde la Filosofía. Sin embargo,
avanzar en esos estudios es una necesidad para el país en un contexto que algunos autores han
denominado “Sociedad del Riesgo”. La Filosofía debe jugar un papel en el impulso a ese trabajo
científico.
La presente investigación argumenta que los presupuestos filosóficos que explican la relación
naturaleza - cultura - desarrollo constituyen el soporte teórico apropiado para superar la visión

fragmentada del riesgo de desastres que se tiene desde las distintas ciencias, incluidas las
ciencias sociales, al considerar que la relación naturaleza - cultura - desarrollo, ofrece en la
perspectiva filosófica marxista, una comprensión holística del riesgo y el desastre como fenómenos
sociales y culturales, construidos en el tiempo, fundamentando además, la necesidad de la
comunicación como herramienta para la gestión social del riesgo ante situaciones de desastres, en el
desarrollo local sostenible.
Aporte práctico
•

Partiendo de la comprensión filosófica que ofrece la relación naturaleza – cultura – desarrollo,
se elabora un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres como contribución al
desarrollo local sostenible.

•

Se aplica y enriquece el método psicométrico para evaluar la percepción de la población acerca
de los peligros, al incluirse la percepción sobre la vulnerabilidad como componente esencial del
riesgo de desastre. Este método se utiliza debido a la complejidad del contexto en el que se
realiza el estudio de caso, en un momento en que, en Cuba, están en fase de elaboración las
metodologías para los estudios de percepción de los peligros y riesgos, por lo que constituye
esto un aporte práctico de importancia.

Novedad científica:
• En el ámbito latinoamericano y cubano no existen estudios que aborden desde la perspectiva
filosófica la problemática de los desastres. La complejidad del tema objeto de estudio y la
Filosofía misma, condicionaron la necesidad del enfoque interdisciplinario, en una

�aproximación sui géneris que desde posiciones marxistas va al encuentro de la filosofía
naturalizada, y de los estudios CTS como propuesta para abordar los grandes dilemas de la
filosofía y la praxis contemporánea.
•

Se identifican los elementos que conforman un modelo conceptual para la reducción del riesgo
de desastres a partir de la comprensión filosófica que ofrece la relación naturaleza – cultura –
desarrollo y del estudio de la percepción del riesgo como contribución al desarrollo local
sostenible.

•

La investigación al integrar el estudio de las percepciones del riesgo de desastres naturales y
tecnológicos empleando el paradigma psicométrico, posibilita actualizar y profundizar en el
dominio del estudio del hombre, la subjetividad y su realidad social en contextos de riesgos.

•

Contribuye al conocimiento sobre los desastres desde una visión filosófica en Cuba y en
particular de la percepción social del riesgo de desastres en contextos altamente vulnerables. Al
mismo tiempo contribuye a la búsqueda de nuevas herramientas conceptuales y metodológicas
para hacer más eficaz y sistemática la comunicación del riesgo a tono con los escenarios y
actores locales.

La estructura del documento puesto a disposición del lector formalmente se organiza en:
Introducción, Capítulos I, II, y III, Conclusiones, Recomendaciones, Bibliografía y los anexos que
complementan el contenido expuesto.
El Capítulo I parte del análisis de la problemática del riesgo en la Modernidad, mostrando la visión
del riesgo de desastre desde las ciencias naturales, técnicas y sociales para posteriormente
reflexionar sobre el desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo, al
considerar el desastre como fenómeno social y problema ambiental que ocurre en la confluencia de
la dinámica del desarrollo de la naturaleza y la sociedad, expresando en cada momento histórico el
grado de desarrollo de la sociedad y su cultura frente a la naturaleza misma.
La necesidad de un enfoque holístico del riesgo y la dialéctica peligro – vulnerabilidad permite
afirmar que el marco adecuado para abordar desde la perspectiva filosófica el riesgo de desastres lo
constituye la relación naturaleza - cultura – desarrollo al considerar que la sociedad y su cultura
frente a la naturaleza configuran tanto la vulnerabilidad como los peligros presentes y futuros a
partir de los modelos de desarrollo hasta ahora concebidos.
El Capítulo II se inicia con el análisis de las fortalezas y limitaciones del modelo actual de gestión
del riesgo para situaciones de desastres en Cuba, destacando entre sus limitaciones la carencia de
estudios sobre las percepciones sobre el riesgo y de la cultura de prevención en el nivel local. El
estudio de la percepción del peligro y el riesgo en los diferentes actores locales, incluyendo en ellos

�a la comunidad, resulta esencial para el desarrollo de una cultura de prevención del desastre
adecuada al contexto.
El estudio de caso que se presenta constituye una crítica al modelo existente en Cuba desde una
perspectiva teórica y metodológica hasta ahora no contemplada, y sirve de base para la construcción
del modelo para la reducción del riesgo de desastres que se desarrolla en el Capítulo III.
El estudio de caso constituye una evidencia empírica que toma en cuenta a la Filosofía de la Ciencia
en el giro naturalista, así como la utilidad de los estudios en CTS para el análisis de las limitaciones
que en la gestión del riesgo existen en Cuba. El estudio de caso, combina estrategias metodológicas
cualitativas y cuantitativas al utilizar la entrevista en profundidad a informantes claves y la
entrevista estructurada, por lo que constituye el producto de la triangulación metodológica y teórica
realizada.
El Capítulo III analiza la problemática del riesgo para situaciones de desastres y la importancia de
su gestión en los marcos del desarrollo local sostenible, al considerarse el riesgo como una
construcción social, dinámica y cambiante, diferenciado en términos territoriales y sociales que
requiere de la gestión del conocimiento y la comunicación como herramientas para el desarrollo de
una cultura de prevención.
A partir del análisis de las funciones previstas para los Centros de Gestión de Reducción del Riesgo,
se sugieren acciones concretas de gestión del conocimiento que incorporan a la Sede Universitaria
como “Universidad en el Territorio”.
Se establece un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres como contribución al
desarrollo local sostenible atendiendo a la necesidad de mejorar la forma en que se puede incidir y
explicitar entre los distintos actores sociales las múltiples dimensiones del riesgo, de modo que
permita el desarrollo de una cultura de prevención adecuada al contexto.
El vínculo con el tema permite la aplicación de sus postulados a la labor profesional concreta que
realiza la autora en diferentes momentos y modalidades, desde el punto de vista docente en la
enseñanza de pre y posgrado en la asignatura Problemas Sociales de la Ciencia y la Tecnología, en
el marco de proyectos del Programa Ramal del MES “Gestión Universitaria del Conocimiento y la
Innovación para el Desarrollo” y como Consultora en los siguientes trabajos:
•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo en la Empresa Ernesto Che Guevara. Moa
CESIGMA, S. A. 2006.

•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo en la Empresa Mecánica del Níquel. Moa.
CESIGMA, S. A. 2006.

•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo para la nueva planta Termoeléctrica en la

�Empresa Ernesto Che Guevara. Moa CESIGMA, S. A. 2007.
•

Estudio de Peligros, Vulnerabilidad y Riesgo para el Proyecto “Emisario Submarino”
CESIGMA, S. A. 2007.

CAPÍTULO

I

CONSIDERACIONES

TEÓRICAS

NECESARIAS

PARA

LA

COMPRENSIÓN HOLÍSTICA DEL RIESGO DE DESASTRES DESDE LA RELACIÓN
NATURALEZA - CULTURA - DESARROLLO
El Capítulo parte del análisis de la problemática del riesgo en la Modernidad, mostrando la visión
del riesgo de desastre desde las ciencias naturales, técnicas y sociales, para posteriormente
reflexionar sobre el desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo, al
considerar el desastre como fenómeno social y problema ambiental que ocurre en la confluencia de
la dinámica del desarrollo de la naturaleza y la sociedad, expresando en cada momento histórico el
grado de desarrollo de la sociedad y su cultura frente a la naturaleza misma.
1. 1 Modernidad y Riesgo
Las consideraciones sobre la modernidad difieren según diversos autores. En opinión de Fuentes
(2000), por modernidad no debe entenderse sólo una época histórica sino más bien posturas,
pronósticos, fundamentos, aspiraciones donde se plasman metas, no de formas armoniosas, única y
exclusivamente, sino también conflictivas y contradictorias. La modernidad afirma Fuentes
(2000:270) “… no ha estado exenta de autocrítica y crítica por parte de la misma racionalidad
moderna: Marx, Weber, la Escuela de Francfort” así lo demuestran10.
Para Guadarrama (1994:96), “…la modernidad debe ser entendida como la etapa de la historia en
que la civilización alcanza un grado de madurez tal que rinde culto a la autonomía de la razón y se
cree fervientemente en su poder, propiciando así una confianza desmedida en la ciencia y en la
capacidad humana por conocer el mundo y dominar todas sus fuerzas más recónditas, (…). De esta
creencia se deriva otra aún más nefasta: considerar que el desarrollo de la técnica por sí solo
producirá la infinita satisfacción humana de sus crecientes necesidades”.

10
“La originalidad de los autores de la Escuela de Francfort (desde Horkheimer a Adorno, desde Marcuse a
Habermas) consiste en abordar las nuevas temáticas que recogen las dinámicas propias de la sociedad, como
por ejemplo el autoritarismo, la industria cultural y la transformación de los conflictos sociales en las
sociedades altamente industrializadas. A través de los fenómenos superestructurales de la cultura o del
comportamiento colectivo, la "teoría crítica" intenta penetrar el sentido de los fenómenos estructurales,
primarios, de la sociedad contemporánea, el capitalismo y la industrialización” (RUSCONI, 1968:38) Citado
por Wolf M. [s.a.:56]

�Durante la llamada Época Moderna la ciencia y la técnica son tenidas como expresiones cimeras del
progreso civilizatorio. El desarrollo teórico, la experimentación y la industria generan una cultura
antropocéntrica desde sus inicios mismos.
Es Renato Descartes quien contribuyó decisivamente a plasmar teóricamente los ideales de la
modernidad. La búsqueda de los fundamentos del saber en el “Discurso del Método” establece a la
razón como fundamento de coherencia para producir un cocimiento científico nuevo por su
formulación y su justificación. (Delgado, 2007)
Descartes, define con claridad el nuevo ideal del conocimiento al servicio del hombre en aras de
dominar a la naturaleza cuando afirma, “… pero tan pronto como hube adquirido algunas nociones
generales de la física y comenzado a ponerlas a prueba en varias dificultades particulares, notando
entonces cuán lejos pueden llevarnos y cuán diferentes son de los principios que se han usado hasta
ahora, creí que conservarlas ocultas era grandísimo pecado, que infringía la ley que nos obliga a
procurar el bien general de todos los hombres, en cuanto ello esté en nuestro poder. Pues esas
nociones me han enseñado que es posible llegar a conocimientos muy útiles para la vida, y que, en
lugar de la filosofía especulativa, enseñada en las escuelas, es posible encontrar una práctica, por
medio de la cual, conociendo la fuerza y las acciones del fuego, del agua, del aire, de los astros, de
los cielos y de todos los demás cuerpos, que nos rodean, tan distintamente como conocemos los
diversos oficios de nuestros artesanos, podríamos aprovecharlos del mismo modo, en todos los usos
para que sean propios, y de esa suerte hacernos como dueños y poseedores de la naturaleza…”11
La separación entre naturaleza y cultura es resultado de la cosmovisión inherente a la sociedad
industrial, cuyas bases científico – técnicas consolidadas en la modernidad tienen como importante
pilar el pensamiento cartesiano. El racionalismo cartesiano se refleja en una visión de la cultura que
trasciende el mundo biofísico obviando que la cultura no puede ser entendida sin considerar la base
biológica sobre la cual se construye, y que por otra parte la transformación de la naturaleza por el
hombre y los efectos derivados de esta ofrecen la medida de su capacidad adaptativa y de su
desarrollo como ser social.
Los axiomas o postulados enarbolados por la modernidad parten del supuesto que el hombre al
poseer a la naturaleza alcanza su felicidad en la misma medida en que logra someterla a sus
intereses. La modernidad se caracteriza así por el irracional uso de los recursos naturales y

11
DESCARTES, R. El Discurso del Método. [en línea]. [Consultado: 27/02/2007] Disponible en:
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/OtrosAutoresDeLaLiteraturaUniversal/Descartes/Discursodel
Metodo.asp

�concepciones igualmente irracionales del desarrollo, cuyo soporte material lo constituye el
desarrollo tecnológico experimentado.12
El advenimiento del modo de producción capitalista y el desarrollo de las fuerzas productivas que
en su seno tienen lugar condicionan una etapa cualitativamente diferente en la relación naturaleza –
cultura – desarrollo caracterizado por el incremento de los problemas ambientales y de los riesgos
en general, es un hecho indiscutible apunta Alfonso (1999:178), “…que al utilizar intensivamente
los recursos naturales con ayuda de medios técnicos colosales y cada vez más poderosos, la
humanidad mejoró sus condiciones de vida, pero el hombre, al transformar la naturaleza violentó la
interacción entre sociedad y naturaleza y creó el problema ecológico. (...) El agravamiento de este
problema es el resultado de la lógica del industrialismo, entendido como conjunto de
transformaciones económicas, sociales, políticas y culturales que acompañan al desarrollo
industrial…”
Esta situación se torna cada vez más compleja y conduce en la década del 60 del pasado Siglo a la
institucionalización de los estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad13. Desde entonces, pocos
temas han tenido un “boom” social tan relevante como el vinculado al riesgo, se trata de un
concepto que abordado por el sociólogo alemán Ulrich Beck constituye un tema de especial
importancia en el desarrollo del conocimiento especializado.
12

Así, Blanco (1998:40) al analizar estos axiomas los considera obsoletos porque:
• Dado el ritmo de contaminación del ecosistema y la capacidad de las nuevas tecnologías para su
explotación, ha dejado de ser cierto que este tiene la capacidad de absorber y reciclar de modo natural los
desechos y la devastación de nuestras sociedades.
• El crecimiento económico está enfrentando una crisis de los patrones industrializadotes y de consumo
(…) y de la depauperación de la población mundial, a la que ha conducido el esquema de explotación
periférica por los países desarrollados.
• El desarrollo tecnológico, lejos de traer el progreso social, ha sido puesto al servicio de dos guerras
mundiales y de una secuela de dramáticos conflictos, al tiempo que ha situado a la humanidad pendiente del
frágil hilo de un accidente genético o nuclear.
• El creciente consumo tampoco ha aportado una vida más feliz a aquella parte minoritaria de la
humanidad que lo ejerce, a espaldas de la mayoría de los habitantes de nuestro planeta. La noción de que “no
solo de pan vive el hombre” cobra fuerza en sociedades de alto desarrollo tecnológico, sumidas en una
galopante alienación.
• La razón moderna tampoco ha materializado plenamente el reino de la libertad, igualdad y fraternidad
que prometió cuando puso fin al mundo que la precedió.
• El destino del ecosistema y de la humanidad está hoy “fuera de todo control racional”, precisamente por
el empeño de continuar aplicando los conceptos de la razón moderna a un mundo ya cambiado radicalmente
por ella.
13
Los estudios CTS buscan comprender la dimensión social de la ciencia y la tecnología tanto de sus
antecedentes propiamente sociales como de sus consecuencias económicas, políticas, culturales y
ambientales, es decir tanto en lo concerniente a los factores que modelan el cambio científico – tecnológico,
como lo que concierne a las repercusiones éticas, ambientales o culturales de ese cambio, es en este sentido
que constituyen una perspectiva teórica importante para la realización de Estudios de Peligro, Vulnerabilidad
y Riesgos ante situaciones de desastres. García et al., (2001a:125)

�El riesgo y la alusión a él, se hace común en los análisis económicos, políticos, jurídicos y
sociológicos, por lo que la categoría de “riesgo” se incorpora tanto a la actividad práctica como
cognitiva desde las más diversas posturas “…las constataciones del riesgo son la figura en que la
ética (y por tanto también la filosofía, la cultura, la política) resucita en los centros de la
modernización, en la economía, en las ciencias naturales, en las disciplinas técnicas. Las
constataciones del riesgo son una simbiosis aún desconocida, no desarrollada, entre ciencias de la
naturaleza y ciencias del espíritu, entre racionalidad cotidiana y racionalidad de los expertos, entre
interés y hecho. Al mismo tiempo, no son ni sólo lo uno ni sólo lo otro. Son las dos cosas en una
forma nueva. Ya no pueden ser aisladas por uno u otro especialista y ser desarrolladas y fijadas de
acuerdo con los propios estándares de racionalidad. Presuponen una colaboración más allá de las
trincheras de las disciplinas, de los grupos ciudadanos, de las empresas, de la administración y de la
política, o (lo cual es más probable) se resquebrajan entre éstas en definiciones opuestas y luchas de
definiciones.” (Beck, 1998:34-35)
La problematización del riesgo requiere de una reflexión sobre las condiciones histórico – sociales
que hacen posible la entrada en escena de esta categoría. El concepto de riesgo forma parte de un
tipo de sociedad caracterizada por el dominio “racional” del mundo, independientemente de que los
riesgos existieran desde siempre y fueran percibidos como “inseguridad” e “incertidumbre” aún
cuando no se disponían de medios lingüísticos o fórmulas matemático – estadísticas que los
explicaran.
Se llega a afirmar incluso que las sociedades occidentales más desarrolladas son “sociedades del
riesgo”, caracterizadas por la proliferación de riesgos, derivados tanto del progreso tecnológico
como por aquellos que emergen de la complejidad de su organización social. De tal forma el
concepto de riesgo resulta difícil de ser desestimado con independencia de que estos, de una u otra
forma, estuvieran presentes en sociedades anteriores y su significado no fuera el que hoy se le
atribuye,

“… somos testigos (sujeto y objeto) de una fractura dentro de la modernidad, la cual se

desprende de los contornos de la sociedad industrial clásica y acuña una nueva figura, a la que aquí
llamamos “sociedad industrial del riesgo” (Beck, 1998:16)
Lo novedoso de la relación entre riesgo y modernidad pudiera estar en la reflexión en torno al tipo
de desarrollo y por tanto de cultura que condujo a su empleo. El riesgo, fruto de la modernidad y de
la racionalidad instrumental que la caracteriza, instala un presente seriamente amenazado y un
futuro cuya incertidumbre se hace cada vez mayor.
En tal sentido Giddens (2000) considera que la idea de riesgo siempre ha estado relacionada con la
modernidad aunque defiende la idea de que en el período actual este concepto asume una nueva y

�peculiar importancia y opina que la mejor manera de explicar lo que esta ocurriendo es hacer una
distinción entre dos tipos de riesgo. A uno de ellos lo denomina riesgo externo mientras al otro, lo
denomina riesgo manufacturado.
El riesgo externo según Giddens (2000) es el riesgo que se experimenta como proveniente del
exterior, de las sujeciones de la tradición o de la naturaleza, mientras que el riesgo manufacturado,
alude al creado por el propio impacto del conocimiento creciente sobre el mundo. El riesgo
manufacturado se refiere a situaciones de las que se dispone de muy poca experiencia histórica en
afrontarlas. La mayoría de los riesgos medioambientales, como los vinculados al calentamiento
global, son para este autor, riesgos manufacturados.
La nueva significación y la relevancia del riesgo describen un estadio de la modernidad en el cual
los desastres producidos con el crecimiento de la sociedad industrial se convierten en
predominantes. De acuerdo con esta idea, los países desarrollados han evolucionado desde
sociedades en las que el problema central es la distribución desigual de la riqueza socialmente
producida, hasta el paradigma de la sociedad del riesgo, según (Beck, 1998).
La vieja sociedad industrial, cuyo eje principal era la distribución de ‘bienes’, ha sido o está siendo
desplazada por una nueva sociedad estructurada, por así decirlo, alrededor de la gestión y
distribución de ‘males’. El propio Beck (1998:40-41) considera que “…el tipo, el modelo y los
medios del reparto de los riesgos se diferencian sistemáticamente de los del reparto de la riqueza.
(…). La historia del reparto de los riesgos muestra que éstos siguen, al igual que las riquezas, el
esquema de clases, pero al revés, las riquezas se acumulan arriba, los riesgos abajo. Por tanto, los
riesgos parecen fortalecer y no suprimir la sociedad de clases.”
Un análisis político y social del riesgo y no sólo una visión de este desde la racionalidad técnica al
poner en evidencia el complejo entramado de relaciones económicas, políticas, psicológicas,
sociológicas y jurídicas en el que el riesgo tiene lugar es propuesto por Beck (1998:41) cuando
afirma “… las posibilidades y las capacidades de enfrentarse a las situaciones de riesgo, de
evitarlas, de compensarlas, parecen estar repartidas de manera desigual para capas de ingresos y de
educación diversas: quien dispone del almohadón financiero necesario a largo plazo puede intentar
evitar los riesgos mediante la elección del lugar de residencia y la configuración de la vivienda (o
mediante una segunda vivienda, las vacaciones, etc.). Lo mismo vale para la alimentación, la
educación y el correspondiente comportamiento en relación a la comida y a la información…”.
El concepto de "sociedad del riesgo" viene a sintetizar una doble y complementaria característica de
la sociedad contemporánea, por una parte, la posibilidad, mayor cada día, de que se produzcan
daños que afecten a una buena parte de la humanidad, se trata de daños que, bien como catástrofes

�repentinas o bien como catástrofes construidas en el tiempo, están asociadas a la universalización de
la tecnología, y también a los modelos económicos y culturales que las desarrollan y que
constituyen la causa fundamental del incremento de las ya marcadas diferencias de clases.
Si en el pasado muchas calamidades se atribuían a los dioses, a la naturaleza o simplemente al
destino, en la actualidad prácticamente todos los grandes riesgos, descansan en principio en
decisiones y, por tanto, son humanamente influenciables. Se comprende, así, que la noción de
riesgo se encuentre entonces en el centro de las agendas políticas y académicas.
En realidad son muchos y muy graves los perjuicios que se derivan del modelo actual de gestión
tecnocrática del riesgo, porque, si bien los beneficios económicos de un proceso productivo
contaminante son inmediatos para su autor, sus consecuencias se pueden trasladar en el tiempo o en
el espacio.14
Aunque en la actualidad se suelan presentar diferenciados los riesgos ambientales y tecnológicos,
como si se tratara de tipologías claramente separadas, en realidad todos los riesgos están muy
relacionados entre sí, a veces inseparables e indistinguibles. El cambio climático es un riesgo
ambiental y natural, pero en el que la participación del hombre y de la tecnología son protagonistas
a través de la emisión a la atmósfera de gases invernadero, que resultan ser el detonante
fundamental de todo el proceso.
Por este motivo, en el análisis contemporáneo de la percepción y gestión de los riesgos, la noción de
que los riesgos ambientales y, obviamente, los tecnológicos son una construcción social, se ha
convertido en una idea central en opinión de Beck (1998),

15

y es que el dualismo naturaleza –

cultura, propio de la ciencia moderna, ha sido sometido a una crítica sistemática y definitiva, siendo
sustituido por un énfasis en el carácter híbrido, socio-natural, de los fenómenos ambientales.
14

No se desarrollan consideraciones sobre equidad y riesgo en el estudio de caso que se presenta aún cuando
la autora reconoce como importante la diferencia de estos a nivel de territorios en el país, por considerarse que
rebasan los objetivos propuestos en la investigación. Pautas para una reflexión posterior aparecen en López y
Luján (2002). donde se afirma: “A pesar de todo, es también importante tener en cuenta que, como muestran
aquellos riesgos que, en principio, no son susceptibles de compensación (catástrofes nucleares, destrucción de
la capa de ozono, destrucción de bosques por lluvia ácida, exposición a la polución ambiental, etc.), el
solapamiento no significa coincidencia y, por tanto, la distribución de riesgos y perjuicios debería formar una
parte constitutiva del concepto de bienestar social. Al hablar de los impactos sociales de la ciencia y la
tecnología debemos así considerar los impactos negativos y no sólo los positivos”. (López y Luján, 2002:7).
El subrayado corresponde a la autora.
15
“La ignorancia de los riesgos no perceptibles, que encuentra su justificación (y que de hecho la tiene, como
en el Tercer Mundo) en la supresión de la miseria palpable, es el terreno cultural y político en el que florecen,
crecen y prosperan los riesgos y las amenazas. (…) En un nivel determinado de la producción social que se
caracteriza por el desarrollo de la industria química (pero también por la tecnología nuclear, la
microelectrónica y la tecnología genética), el predominio de la lógica, los conflictos de la producción de
riqueza y, por tanto, la invisibilidad social de la sociedad del riesgo no son una prueba de la irrealidad de ésta,
sino al contrario: son un motor de su surgimiento y por tanto una prueba de su realidad”. (Beck,1998:51)

�El medio ambiente y los desastres son lugares de intersección y confrontación de definiciones e
intereses sociales: la naturaleza y gravedad de las amenazas ambientales, las dinámicas que
subyacen a ellas, la prioridad concedida a unos temas frente a otros, las medidas óptimas para
mitigar o mejorar las condiciones que se definen como problemáticas, son realidades no sólo
medibles y cuantificables sino también objeto y producto del debate social.
Así, se nos hace visible una de las paradojas definitorias de la modernidad, ¿por qué el progreso
humano lejos de eliminar o al menos, reducir los riesgos que amenazan la vida, no para de
ahondarlos y expandirlos?
A la indefensión de las víctimas, se añade la dificultad estructural y la insensibilidad que presentan
las administraciones públicas, cuando se trata de formular políticas que reduzcan de forma efectiva
los riesgos derivados del cambio tecnológico tanto por el modelo de desarrollo económico
dominante, como porque los agentes responsables de las acciones generadoras de riesgos obtienen
beneficios inmediatos, en tanto que sus consecuencias negativas se generan a largo plazo.
No hay que olvidar que el término riesgo implica no sólo la idea de peligro y destrucción, sino
también las ideas de elección, cálculo y responsabilidad. La perspectiva del riesgo sobre un
determinado tema tiene sentido sólo cuando ese tema deja de ser visto como fijo o inevitable y se
contempla como sujeto a intervención humana.
Según Beck (1998:35) “… en las definiciones del riesgo, se rompe el monopolio de la racionalidad
de las ciencias. (…) Ciertamente, muchos científicos se ponen a trabajar con todo el ímpetu de su
racionalidad objetiva; su esfuerzo por la objetividad crece proporcionalmente con el contenido
político de sus definiciones. Pero en el núcleo de su trabajo quedan remitidos a expectativas y
valoraciones sociales y que por tanto les están dadas: ¿dónde y cómo hay que trazar los límites
entre daños aún aceptables y ya no aceptables? …”
Llegado a este punto, se plantean cuestiones de gran importancia, que no excluyen a los políticos o
tomadores de decisiones en un sentido amplio, ni a los técnicos, ni a los científicos sociales.
Algunas cuestiones para la reflexión y la acción, pudieran enmarcarse en: ¿cuál es el objeto real y
efectivo de la gestión social del riesgo?, ¿resulta factible eliminarlos mediante una aplicación
rigurosa del "principio de precaución" a las actividades humanas generadoras de riesgo? y,
finalmente y no por ello de menor importancia, ¿cómo se ha de contribuir en cada instante y con
cada una de las acciones y omisiones, a generar o agravar riesgos que amenazan la vida en todas sus
formas de existencia?
Tales interrogantes encuentran espacio en la literatura especializada desde principios de los años 80
del pasado siglo XX, donde frecuentemente se plantea la distinción entre estimación del riesgo y

�gestión de riesgo; o más globalmente, entre evaluación de riesgo y gestión de riesgo según López y
Luján (2001). Es frecuente enmarcar la evaluación en el ámbito de la ciencia y la gestión en el
ámbito de la política. En el primer caso se trata de valorar desde un punto de vista técnico la
probabilidad de ocurrencia de una fatalidad y de su grado de severidad16 y en el otro, de tomar
decisiones en cuanto a recursos y medidas administrativas para eliminar o reducir el peligro, en lo
que sería entonces, un proceso de gestión.
Algunos trabajos e investigaciones sobre la problemática del riesgo ponen especial énfasis en el
saber cuantitativo y de las relaciones mecánicas de causa y efecto, con lo que parecen olvidar el
hecho de que tanto el “riesgo” (como el “peligro”), además de poder ser “medido” como resultado
de una expresión matemática relevante, es también una vivencia social y una experiencia humana.
Sin embargo, en una perspectiva diferente de la ciencia, puede afirmarse que la ciencia de la
evaluación del riesgo, se distancia de la imagen idealizada que de esta prevalece aún en buena parte
de la literatura, tratándose de una ciencia mayormente regulada por objetivos y fines prácticos, más
que por las aspiraciones de búsqueda de la verdad17. Diversos son los términos que se han empleado
para hacer referencia a este tipo de actividad: trans-ciencia, ciencia reguladora, ciencia postnormal18.

16

A pesar de que la sociología ha desarrollado su propio enfoque en la investigación del riesgo, una de las
definiciones operativas del riesgo, ampliamente aceptadas por la comunidad científica, es aquella que parte de
una concepción matemático – estadística del riesgo, así se considera un acontecimiento “X” al cual es posible
asociar un valor de probabilidad y un daño o efecto. El riesgo, será definido por el producto de la probabilidad
de ocurrencia de un daño y la vulnerabilidad o susceptibilidad del sistema para responder al mismo, esta
formulación del riesgo está ligada a lo que se conoce como “riesgo objetivo”. El objetivo operativo de esta
definición, es desarrollar una medida universalmente válida para el riesgo con ayuda de la cual puedan
establecerse comparaciones entre distintas clases de riesgo y obtener criterios racionales de aceptabilidad de
estos con relación a su probabilidad y sus consecuencias.
17
“La pretensión de racionalidad de las ciencias de averiguar objetivamente el contenido del riesgo se debilita
a sí misma permanentemente: por una parte, reposa en un castillo de naipes de suposiciones especulativas y
se mueve exclusivamente en el marco de unas afirmaciones de probabilidad cuyas prognosis de seguridad
stricto sensu ni siquiera pueden ser refutadas por accidentes reales. Por otra parte, hay que haber adoptado
una posición axiológica para poder hablar con sentido de los riesgos. Las constataciones del riesgo se basan
en posibilidades matemáticas e intereses sociales incluso y precisamente allí donde se presentan con certeza
técnica. Al ocuparse de los riesgos civilizatorios, las ciencias ya han abandonado su fundamento en la lógica
experimental y han contraído un matrimonio polígamo con la economía, la política y la ética, o más
exactamente: viven con éstas sin haber formalizado el matrimonio. (Beck, 1998: 35)
18
Es conocido el hecho de que la ciencia académica se genera en ambientes de consenso, estructurados por
paradigmas bien establecidos que proporcionan estándares de control metodológico y de calidad, en la ciencia
reguladora en cambio, las normas de evaluación son más difusas, controvertidas y sujetas a consideraciones
políticas donde la divergencia entre expertos es común, la ciencia reguladora está sujeta a la presión de
diferentes grupos de interés que difieren frecuentemente en la forma en que interpretan los resultados, por lo
que son igualmente frecuentes los debates públicos. La ciencia post-normal es la que se enfrenta a problemas
que pueden afectar a la supervivencia de ecosistemas o el bienestar de poblaciones, y que son de difícil
definición. Muchos de los problemas ambientales o relacionados con riesgos tecnológicos podrían clasificarse

�El proceso de caracterización del riesgo en la ciencia reguladora, requiere de un diálogo efectivo
entre expertos y ciudadanos si se tiene en cuenta que el riesgo es una compleja configuración social
multidimensional y multifuncional. Algunos principios que definen como debería tener lugar la
caracterización del riesgo aparecen recogidos en el informe Undestanding Risk: Informing
Decisions in a Democratic Society de 1996 del Nacional Research Council.
Según el informe antes mencionado, caracterizar el riesgo requiere no sólo de una buena ciencia
sino también de saber dirigir la misma hacia las cuestiones más pertinentes respecto a la decisión
que eventualmente deba ser tomada, así como de una amplia comprensión de las pérdidas, daños y
consecuencias para todos los agentes implicados considerando además cuestiones ecológicas,
psicológicas, y éticas además de económicas, donde se señalen también los impactos para
poblaciones específicas y no sólo para la población general sobre la base de un enfoque
interdisciplinar.
A pesar de los esfuerzos realizados en la investigación del riesgo no puede afirmarse que exista una
definición unitaria o una teoría coherente del mismo. En tal sentido y siguiendo aspectos relevantes
referidos por Renn19, es posible enumerar algunas aproximaciones a la concepción y evaluación de
los riesgos desde la perspectiva de diferentes ciencias y disciplinas académicas, entre ellas:
•

La aproximación actuarial (utilizando predicciones estadísticas)

•

La aproximación epidemiológica y toxicológica (incluyendo la ecotoxicología)

•

La aproximación técnica o ingenieril (incluyendo la evaluación probabilística del riesgo).

•

La aproximación económica (incluyendo comparaciones de riesgo beneficio)

•

La aproximación psicológica (incluyendo el análisis psicométrico)

•

Las teorías sociales del riesgo

•

La teoría cultural del riesgo (usando grupos de referencia) y

•

La aproximación jurídica.

Las perspectivas antes mencionadas, sugieren la posibilidad del análisis del riesgo de desastres
desde las ciencias naturales, técnicas y sociales, si se tiene en cuenta que los diferentes enfoques
sobre el riesgo varían atendiendo a la elección de metodologías, la complejidad de las medidas que
utilizan y las disciplinas de las que provienen.
1.2 El riesgo de desastre: una visión desde las ciencias naturales, técnicas y sociales

en esta categoría. El grado de incertidumbre es alto y al conllevar un alto nivel en las apuestas de decisión,
son problemas marcadamente politizados. Ver: García et al., ( 2001b)
19
Renn, O. Concepts of risk En Krimsky, Sheldon y Holding, Dominic (eds.) Social Theories of Risk.
Westport. Praeger Publishers. Citado por García I Hom, (2004:53-79).

�En la teoría sobre los desastres y los riesgos, se han incorporado gradualmente los aportes de las
ciencias naturales, técnicas y sociales, hasta llegar a modelos y conceptos más complejos y
holísticos.
Sin embargo, en opinión de Maskrey (1998) la investigación sobre los desastres y los riesgos aún ha
de producir un cuerpo de teoría y terminología sólido y de amplía aceptación.
•

El enfoque de las ciencias naturales

La investigación inicial sobre el riesgo de desastres fue dominada por los aportes de las ciencias
naturales por lo que era común que estos fueran considerados como sinónimos de eventos físicos
extremos denominados “desastres naturales”, así en el enfoque de las ciencias naturales, un
terremoto, erupción volcánica, huracán u otro evento extremo era de por sí un desastre, de esta
forma, la investigación sobre los desastres se centró en el estudio de los procesos geológicos,
meteorológicos, hidrológicos y otros procesos naturales que generan estos peligros, la investigación
sobre el riesgo se centraba en la ubicación y distribución espacial de las amenazas, su frecuencia,
magnitud e intensidad.
Este enfoque resultó reduccionista al inscribirse en el paradigma positivista “…mediante la
conceptualización de los desastres como eventos inevitables, no previsibles y extremos que
interrumpen procesos políticos, sociales y económicos "normales", el enfoque difunde una visión de
los desastres como eventos discretos, fundamentalmente desconectados de la sociedad” dejando al
margen cuestiones de responsabilidad social o política respecto al riesgo”. (Maskrey, 1998:10)
Este enfoque mantiene cierta presencia, de tal modo que continúan utilizándose tanto en la literatura
como en el discurso expresiones como “los efectos de un desastre" o "el impacto de un desastre"
que indican en opinión de Lavell (1996) que los peligros naturales sean abordados como sinónimos
de desastre.
•

El enfoque de las ciencias técnicas

Bajo el influjo de las ciencias técnicas, se consideró que el desastre se producía si había un impacto
medible en el medio ambiente, la sociedad o la economía donde se manifestara el peligro. La
investigación, en este sentido, dio un salto importante, al considerarse los eventos extremos como
catalizadores que transforman una condición vulnerable en desastre. El riesgo empezó a ser definido
como función tanto del peligro como de la vulnerabilidad, así se considera que (RIESGO = P x V).
Mientras que los modelos de riesgo de las ciencias naturales fueron básicamente modelos de
amenaza o peligros, las ciencias técnicas presentaron modelos conceptuales que incorporaron la
vulnerabilidad

�La pareja conformada por el peligro y la vulnerabilidad que equivalen al estado de un sistema en
una situación particular expuesta a un peligro, da al riesgo un aspecto multidimensional. Los
factores de vulnerabilidad pertenecen a campos diversos (naturales, materiales, sociales,
funcionales, en materia de decisiones, etc.) e influyen no solo considerándolos individualmente,
sino también en interacción los unos con los otros, conformando así un sistema, en opinión de
Chardon (1998).
El enfoque de las ciencias técnicas difiere del enfoque de las ciencias naturales en el hecho de que
se centra en el impacto y efecto de los eventos asociados a los peligros, y no en el evento mismo.
Sin embargo, es preciso subrayar que el enfoque considera que los peligros, siguen siendo la causa
de los desastres, mientras que el concepto de vulnerabilidad está utilizado solamente para explicar el
daño, las pérdidas y otros efectos.
Como tal, el objetivo social de muchas investigaciones de las ciencias técnicas ha sido el diseño de
medidas estructurales y otro tipo para mitigar las pérdidas causadas por eventos extremos y, por
ende, lograr que la sociedad sea segura. Este enfoque reconoce la existencia de responsabilidades
sociales y políticas para evitar las pérdidas.
•

El enfoque de las ciencias sociales 20

El geógrafo Gilbert White, en los años 50 y 60 realizó un importante análisis sobre los desastres. El
trabajo de White se centró en la percepción social de los peligros y cómo dichas percepciones
influían en las decisiones que toma una población determinada para que su medio fuera más seguro
o más peligroso. Sus investigaciones enfatizaron en que los desastres tienen causas humanas y no
sólo naturales, y que las sociedades y comunidades expuestas a determinadas amenazas no son
homogéneas. Esto implica que diferentes grupos sociales realizan una gestión muy diferenciada de
los riesgos que enfrentan y que, por ende, la vulnerabilidad sea un valor de carácter social, que no
puede reducirse al grado de pérdida que podría sufrir un determinado elemento o grupo de
elementos expuestos a un peligro.
Los desastres son el resultado de la ruptura del equilibrio entre la naturaleza y la sociedad expresada
en la incapacidad de la sociedad de ajustarse y adaptarse adecuadamente a su entorno, tal
20

Según Lavell (2005a:27-30) “… las ideas más originales y la investigación más acabada en el área social de
los desastres en particular en América Latina encuentran su salida en la publicación de un número
relativamente reducido de textos durante los años 80. En la década del 90 la investigación sobre esta
problemática recibe un impulso importante a raíz de la formación en 1992 de La Red de Estudios Sociales en
la Prevención de Desastres en América Latina (LA RED); organización que a lo largo de la década promoverá
un número importante de investigaciones, desarrollos técnicos, seminarios y conferencias, y esquemas de
capacitación en el área de los desastres, promoviendo la publicación de una serie de libros y revistas que
constituyen, la colección de estudios y debates conceptuales más completa que existe sobre el tema, visto
desde una perspectiva social, y publicados en español.”

�consideración constituye hoy una línea de indagación de características multidisciplinarias con una
fuerte presencia de profesionales de las Ciencias Sociales, que promueve la idea de que los
desastres representan “problemas no resueltos del desarrollo”21 en tanto la vulnerabilidad no es una
variable exógena sino que por el contrario está fuertemente anclada en elementos estructurales
inherentes a modelos de desarrollo.
Parte de la explicación del desequilibrio que representa los desastres, reside en la consideración de
que la naturaleza existe para ser dominada y utilizada, la cual está en la base de la llamada crisis
ambiental de la actualidad. Otra parte de la explicación reside en el imperativo de las modalidades
de crecimiento económico en boga durante las últimas décadas, pero esencialmente desde el inicio
de la Revolución Industrial, tipificada entre otras cosas por la acelerada transformación de la
sociedad de una relación inmediata con la naturaleza, en una donde dominan las relaciones
mediatas; la urbanización, la búsqueda de la ganancia a corto plazo; el empobrecimiento de grandes
masas de la población, su marginalización en el territorio y su inseguridad frente a la vida cotidiana.
Los peligros o amenazas, en resumen, hacen referencia en términos genéricos, a la probabilidad de
la ocurrencia de un evento físico dañino para la sociedad, y las vulnerabilidades, a la propensidad de
la sociedad o un subconjunto de ésta de sufrir daños debido a sus propias características
particulares. El concepto de vulnerabilidad, es un concepto de gran complejidad que debe estudiarse
en un contexto amplio que comprenda los aspectos humanos, socioculturales, económicos,
ambientales y políticos vinculados con las desigualdades sociales basadas en la edad, el género, y
los recursos económicos entre otros. (Anexo 1)
No obstante las consideraciones antes hechas, es importante reconocer que si bien los modelos
conceptuales desarrollados bajo el enfoque social dan énfasis a las variables y procesos que
configuran los patrones de vulnerabilidad, en ocasiones y en opinión de Maskrey (1998) subrayan
tanto las causas "sociales" de los riesgos, que a veces tienden a perder de vista a las amenazas, y las
interrelaciones entre amenaza y vulnerabilidad por lo que este autor considera la necesidad de un
enfoque holístico del riesgo que permita incorporar los aciertos de los enfoques desarrollados por
las ciencias naturales, técnicas y sociales.
Maskrey (1998) propone un modelo que denomina “escenarios de riesgo” donde las relaciones
dinámicas entre vulnerabilidades y capacidades, peligros y oportunidades, mitigación y
sobrevivencia pueden ser caracterizadas como escenarios de riesgo en el contexto de una
determinada unidad social.
21

Los desastres considerados como “problemas no resueltos del desarrollo” es una expresión de común uso en
América Latina hoy en día según Lavell (2000)

�En el modelo de escenarios de riesgo propuesto por Maskrey (1998) las amenazas o peligros, están
ubicadas en la confluencia de los procesos sociales y naturales. Los patrones de intervención
humana y en general los modelos de desarrollo soportados en la irracionalidad tecnológica, alteran
de manera fundamental las características de los peligros.
Así, para Maskrey (1998:20-21) “…mientras que una tempestad tropical intensa puede considerarse
como un evento natural, las inundaciones y deslizamientos que provoca serían determinados no sólo
por factores, como la topografía y la geología, sino también por el tipo de cobertura vegetal y uso de
la tierra, factores que son socialmente y no naturalmente determinados. La deforestación, extracción
de agua subterránea, sobrepastoreo, minería a tajo abierto, destrucción de manglares y construcción
de infraestructura, como represas y carreteras, son todos procesos que pueden generar nuevas
amenazas y exacerbar las existentes”.
En otras palabras, los mismos procesos sociales, políticos y económicos, que generan la
vulnerabilidad, también influyen en las amenazas y a la vez, los procesos naturales también influyen
en la vulnerabilidad.
En la mayoría de los casos, afirman en igual sentido Cardona y Barbat (2000), la reducción de la
vulnerabilidad está ligada de manera indisoluble a la intervención de las necesidades básicas de
desarrollo prevalecientes. Así Cardona (2003:9) considera que “…la vulnerabilidad de los
asentamientos humanos está íntimamente ligada a los procesos sociales que allí se desarrollan y está
relacionada con la fragilidad, la susceptibilidad o la falta de resilencia de los elementos expuestos
ante amenazas de diferente índole. (…), la degradación del entorno, el empobrecimiento y los
desastres no son otra cosa que sucesos ambientales y su materialización es el resultado de la
construcción social del riesgo, mediante la gestación en unos casos de la vulnerabilidad y en otros
casos de amenazas o de ambas circunstancias simultáneamente…” y en términos generales de la
irracionalidad de una “cultura” engendrada por la modernidad.22
La necesidad de un enfoque holístico del riesgo y la dialéctica peligro – vulnerabilidad argumentada
por Maykrey (1998) y Cardona y Barbat (2000), permiten afirmar que el marco adecuado para
22

Afirma Morin (1999:32) que, “Nuestra civilización, nacida en Occidente, soltando sus amarras con el
pasado, creía dirigirse hacia un futuro de progreso infinito que estaba movido por los progresos conjuntos de
la ciencia, la razón, la historia, la economía, la democracia. Ya hemos aprendido con Hiroshima que la ciencia
es ambivalente; hemos visto a la razón retroceder y al delirio stalinista tomar la máscara de la razón histórica;
hemos visto que no había leyes en la Historia que guiaran irresistiblemente hacia un porvenir radiante; hemos
visto que el triunfo de la democracia definitivamente no estaba asegurado en ninguna parte; hemos visto que
el desarrollo industrial podía causar estragos culturales y poluciones mortíferas; hemos visto que la
civilización del bienestar podía producir al mismo tiempo malestar. Si la modernidad se define como fe
incondicional en el progreso, en la técnica, en la ciencia, en el desarrollo económico, entonces esta
modernidad está muerta”

�abordar desde la perspectiva filosófica el riesgo de desastres lo constituye la relación naturaleza cultura – desarrollo al considerar que la sociedad y su cultura frente a la naturaleza configuran tanto
la vulnerabilidad como los peligros presentes y futuros a partir de los modelos de desarrollo hasta
ahora concebidos.
1.3 La relación naturaleza - cultura – desarrollo desde una perspectiva filosófica
La relación naturaleza – sociedad y las diversas formas que esta asume expresan en cada momento
histórico el grado de cultura generado por el hombre. Más allá del debate académico el reto
ineludible para las culturas del siglo XXI en general, está dado, sin duda alguna, no sólo en la
comprensión teórica de la relación naturaleza - cultura – desarrollo sino de una manera especial, en
los modelos de valoración e intervención con los que puedan ser manejados los impactos
ocasionados.
Abordar la dinámica de la relación naturaleza - cultura – desarrollo presupone necesariamente la
reflexión en torno a la relación naturaleza – sociedad así como la reflexión sobre la cultura y sus
especificidades como categoría imprescindible para el estudio de los fenómenos sociales.
La actitud asumida por el hombre ante la naturaleza condiciona en el pensamiento filosófico, desde
la antigüedad hasta nuestros días, diferentes visiones sobre cada uno de estos conceptos y sobre sus
nexos en particular. En principio, el problema de las interrelaciones entre la sociedad y la naturaleza
para la dialéctica materialista, parte de cuatro ideas esenciales según Kelle y Kovalzon (1985:251):
•

El medio ambiente geográfico y la población siempre fueron y siempre serán, condiciones

naturales – materiales imprescindibles para la vida de la sociedad.
•

Estas condiciones influyen sobre la marcha de la historia y el ritmo de desarrollo (...)

•

La sociedad a su turno, ejerce una influencia inversa sobre la naturaleza, transformándola,

pudiendo esta influencia tener tanto resultados positivos como negativos; para su propio desarrollo.
•

Las condiciones geográficas y demográficas, no determinan el desarrollo de la sociedad.

Históricamente todas las formas de organización social parten del medio geográfico y la población
como premisas materiales de su existencia, no obstante es preciso significar el hecho de que el
hombre en su actividad práctica elabora instrumentos de trabajo con los que modifica gradualmente
a la naturaleza y a su propio ser.
Se ha dicho por Rodríguez (1989) que el concepto filosófico de Cultura abarca todo lo sujeto a la
elaboración y a la actividad creadora de los hombres para destacar el carácter creador de la misma y
la existencia de una segunda naturaleza generada por la actividad del hombre, sin embargo es
conveniente tener en cuenta que toda cultura transcurre sobre un medio biofísico y que
necesariamente la cultura incorpora la base biológica sobre la que descansa, lo que no significa que

�carezca de especificidades en tanto constituye un aspecto cualitativo de la sociedad y de los
fenómenos que en ella tienen lugar, así como del nivel de desarrollo histórico alcanzado por el
hombre.
Según (Rodríguez, 1989:231), “…la cultura constituye un aspecto cualitativo de la sociedad y de los
fenómenos sociales, aquel aspecto que mide su nivel de perfeccionamiento y desarrollo (…). El
estado cualitativo de la sociedad se expresa concretamente en el nivel alcanzado por la sociedad en
el desarrollo de sus fuerzas productivas, de sus relaciones sociales, de la producción material y
espiritual (…). Es por eso que al relacionar la cultura con la naturaleza se capta el nivel de
desarrollo y progreso de la sociedad humana, esto es, el grado de humanización de la naturaleza y
del propio hombre…”
Desde una aproximación filosófica se subraya la idea de la cultura como creación humana en tanto
conjunto de realizaciones materiales y espirituales en las que se objetiva la multifacética actividad
humana, por lo que comprende los saberes, destrezas, procedimientos, modos de actuación y
resultados que se obtienen en el proceso de transformación de la realidad por el hombre.
La cultura es una forma de adaptación y asimilación de entornos, que permite a las sociedades
mantener cierto equilibrio con el medio externo a través de la técnica, la organización social y en el
cual, el medio ambiente es la premisa necesaria, como substrato de la existencia y actuación
humana.
Estas ideas, aparecen en las obras de Carlos Marx y de Federico Engels. En el Capítulo V de su
obra cumbre Marx (1983:139) señala: “El trabajo es, en primer término, un proceso entre la
naturaleza y el hombre, proceso en que éste regula y controla mediante su propia acción su
intercambio de materias con la naturaleza (…) Y a la par que (...) actúa sobre la naturaleza exterior
a él y la transforma, transforma su propia naturaleza, desarrollando las potencias que dormitan en
él…”.
Igual importancia tiene en el análisis filosófico de la relación naturaleza – cultura -desarrollo la
siguiente idea expuesta por Marx (1983:141) “…lo que distingue a las épocas económicas unas de
otras no es lo que se hace, sino el cómo se hace. Los instrumentos de trabajo no son sólo el
barómetro indicador del desarrollo de la fuerza de trabajo del hombre, sino el exponente de las
condiciones sociales en que se trabaja…”
Las tesis de Marx antes citadas resultan de significativa importancia para establecer las diferentes
etapas históricas en la relación naturaleza – sociedad atendiendo al desarrollo de la actividad
práctica y de las fuerzas productivas, significando con ello además, que el acto de creación de

�instrumentos de trabajo y las condiciones en las que se trabaja son también indicadores del
desarrollo cultural alcanzado.
Al abordar desde el marxismo la relación naturaleza - sociedad es posible identificar tres grandes
etapas, según Kelle y Kovalzon (1985):
1. La Revolución Neolítica: ligada al surgimiento de la agricultura y el paso de la economía
apropiadora a la economía productora.
2. La Revolución Industrial: que marca el paso del trabajo artesanal al trabajo maquinizado, y la
creación de la industria.
3. La Revolución Científico – Técnica: apoyada en la producción automatizada.
La etapas en la relación naturaleza sociedad antes expuestas son también etapas en el desarrollo de
la cultura humana al enmarcase estas en revoluciones tecnológicas, que expresan en su esencia el
desarrollo alcanzado por la humanidad.
De obligada referencia en el análisis de esta problemática es Ribeiro (1992) al escoger este autor a
la tecnología y su desarrollo como criterio básico para el análisis de la evolución sociocultural
subrayando la idea de que las sociedades humanas pueden explicarse en términos de una sucesión
de revoluciones tecnológicas y procesos civilizatorios mediante los cuales la mayoría de los
hombres pasan de una condición generalizada de cazadores y recolectores a otros modos, más
uniformes que diferenciados. Estos modos diferenciados de ser, apunta Ribeiro, aunque varíen
ampliamente en sus contenidos culturales, no lo hacen de manera arbitraria porque se enmarcan en
tres tipos de requerimientos.
Estos requerimientos son para Riveiro (1992:7- 8) los siguientes “…Primero, el carácter
acumulativo del proceso tecnológico que se desarrolla a partir de formas más elementales hacia las
formas más complejas, de acuerdo con una secuencia irreversible. Segundo, las relaciones
recíprocas entre el equipamiento tecnológico empleado por una sociedad en su acción sobre la
naturaleza para producir bienes y la magnitud de su población, la forma de organización de las
relaciones internas entre sus miembros con otras sociedades. Tercero, la interacción entre los
esfuerzos por controlar la naturaleza y ordenar las relaciones humanas, y la cultura, entendida ésta
como el patrimonio simbólico de los patrones de pensamiento y conocimientos que se manifiestan,
materialmente, en los objetos y bienes, en particular mediante la conducta social; e,
ideológicamente, mediante la comunicación simbólica y la formulación de la experiencia social en
sistemas de conocimientos, creencias y valores”.
El estudio realizado por Ribeiro (1992) es importante porque demuestra que el desarrollo de las
sociedades y de las culturas está regido por un principio orientador basado en el desarrollo

�acumulativo de la tecnología productiva y militar; que a ciertos avances en esta línea progresiva
corresponden cambios cualitativos de carácter radical que permiten distinguirlos como etapas o fase
de la evolución sociocultural. Resulta interesante la idea aportada por este autor en cuanto a la
evolución sociocultural como movimiento histórico de cambio de los modos de ser y vivir de los
grupos humanos sobre sociedades concretas con base en el desarrollo tecnológico.
La relación tecnología – sociedad según Arana y Valdés (1999) pasa a través de la cultura existente
y por tanto, por sus valores, destacando la idea de que la tecnología es un fenómeno cultural y de
transformación social. Si la tecnología es un hecho cultural, su práctica es la actividad de
asimilación o de inclusión de los resultados de la cultura en la sociedad, lo que condiciona la
estabilización y desestabilización de los sistemas culturales.
Ninguna cultura es totalmente estable e inamovible. Toda cultura produce innovaciones culturales
que se traducen en nuevos artefactos y técnicas que emergen en los diferentes entornos materiales,
simbólicos, sociales o naturales. Existen diversos procesos de innovación, ellos pueden surgir
dentro de una misma cultura como el resultado de la producción interna de algunos agentes o de la
apropiación de innovaciones ajenas y pertenecientes a otras culturas, o más bien de la imposición de
técnicas debida a otros agentes externos. Posteriormente se producen los procesos de aceptación,
apropiación o rechazo.
Estos procesos producen lo que se llaman "cambios culturales". Los "cambios culturales" implican
la producción de innovaciones en la forma de nuevas técnicas y artefactos, estas nuevas técnicas y
artefactos pueden transformar el medio cultural e impactar en el sistema cultural establecido,
también pueden desestabilizar sistemas culturales tradicionales, cancelando sus recursos como en el
caso del colonialismo según (Audefroy, 2007), quien refiere como ejemplos, el caso de la falta de
agua en algunas comunidades, o las intensas sequías del final del siglo XIX que impactaron
desastrosamente a las sociedades de la India, China y Brasil.
Son importantes en igual sentido, las valoraciones de Pacey (1990) porque si bien el desarrollo es
impensable sin la tecnología, abrigar la esperanza de una solución técnica que no incluya medidas
culturales y sociales, es moverse en un terreno ilusorio. Resultan valiosas las ideas de este autor en
torno a la no neutralidad de la tecnología dada la necesidad de tomar en consideración todo el
conjunto de actividades humanas que rodean a la máquina y que incluyen los usos prácticos y sus
funciones como símbolos de poder, entre otros, tal análisis conduce a valorar a la tecnología como
parte de la vida y no como simple artefacto, pues la tecnología no actúa independientemente de los
propósitos humanos y de los valores de quienes generan, aplican o toman decisiones de carácter
tecnológico.

�Un análisis interesante presenta Miranda (1997) sobre los elementos mediadores de la relación
medioambiente y desarrollo en el contexto de la relación naturaleza – cultura - desarrollo al destacar
en primer lugar que la mediación constituye un modo de realización y solución de las
contradicciones de la realidad y que los elementos mediadores son justamente aquellos que
posibilitan neutralizar y ablandar la oposición incluyendo en el análisis tres grupos de elementos:
los de carácter operativo, direccionador y evaluador.
En el primer grupo de elementos Miranda (1997) ubica a aquellos que permiten que la relación se
desarrolle, incluyen por su grado de esencialidad el elemento cultural y en él al conjunto de técnicas
y tecnologías que median la relación sociedad - naturaleza a través del proceso de trabajo.
Es útil para la realización de esta investigación la consideración hecha también por Miranda (1997)
sobre lo ambiental como un problema del desarrollo social, y a su vez como un problema de
naturaleza cultural lo que resulta de gran valor para la búsqueda de soluciones prácticas frente a la
problemática de los desastres.
Para Delgado (2007:101) el análisis de lo ambiental con una visión integradora hace posible
conceptuarlo de una manera nueva, “… la médula del asunto no está en que el hombre dañe a la
naturaleza. Ella radica en que el hombre, desde sus valores – entre los que está incluido el
conocimiento -, se ha enfrascado desde hace mucho tiempo en un modelo cultural de producción de
entorno destructivo…”
La problemática ambiental se sitúa no en sus efectos, sino en el centro mismo de la actividad
humana, actividad que adopta disímiles formas en diferentes contextos culturales por lo que expresa
en todos ellos el sistema de valores de los individuos y de las clases sociales que ejercen el poder,
cuestiones que permiten comprender la verdadera naturaleza de los desastres, incluso de aquellos
que aparentemente son “naturales”.
La perspectiva dialéctica materialista que aporta el marxismo permite comprender y explicar las
complejidades subyacentes en la relación naturaleza – cultura - desarrollo. “…Nada, en la
naturaleza, ocurre de un modo aislado. Cada cosa repercute en la otra, y a la inversa, y lo que
muchas veces impide a nuestros naturalistas ver claro en los procesos más simples es precisamente
el no tomar en consideración este movimiento y esta interdependencia universales…” (Engels,
1979:149-150)
Fidel Castro expuso al analizar las causas y manifestaciones actuales de la relación naturaleza –
cultura - desarrollo en el “Mensaje a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente
y Desarrollo” la multiplicidad de elementos que confirman la agresión destructiva que hoy genera
el hombre, cuando afirmó “…jamás en la historia del hombre se había producido una agresión tan

�generalizada y destructiva contra el equilibrio de todos los sistemas vitales del planeta. En el mundo
subdesarrollado, son el propio subdesarrollo y la pobreza los factores principales que multiplican
hoy la presión que se ejerce sobre el medio natural. La sobreexplotación a que se someten las tierras
de cultivo o pastoreo, las prácticas agrícolas inadecuadas, la carencia de recursos financieros y
técnicos, acumulan sus nocivos efectos sobre los de factores climáticos adversos…” (Castro,
1992:1)
Al valorar el deterioro del medio desde una perspectiva histórica (Castro, 1992:2) señaló “…en
sentido general, los mayores daños al ecosistema global han sido ocasionados como consecuencia
de los patrones de desarrollo seguidos por los países más industrializados. Por su parte, las
condiciones de pobreza en que vive la inmensa mayoría de la población mundial generan también
severas afectaciones al medio y originan un enajenante círculo vicioso entre subdesarrollo y
pobreza, por un lado, y deterioro ambiental, por el otro...”
Plantear entonces una interpretación consecuente de la relación naturaleza – cultura – desarrollo en
el mundo actual, consideramos debe partir del reconocimiento de que el subdesarrollo es
consecuencia del orden económico internacional que se vale de los mecanismos del endeudamiento,
la injusta división internacional del trabajo, el proteccionismo comercial y el manejo de los flujos
financieros para profundizar la explotación de los países subdesarrollados y, por tanto, la
consiguiente depredación ecológica resultante de esa situación, como analiza Castro (1992).
Si bien el concepto de desarrollo es un concepto de larga evolución vinculado fundamentalmente a
la teoría económica, a partir de 1990 cobra auge el concepto de “desarrollo humano” en estrecha
relación con la concepción del desarrollo sostenible, según puede constatarse en el “Informe sobre
Desarrollo Humano elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo en 1990”.
Según la concepción de “desarrollo humano” del PNUD, el ser humano pasa a ser considerado
como motor a la vez que objeto del desarrollo y por tanto se le atribuye la posibilidad y necesidad
de participar activamente en los procesos de ampliación de sus propias oportunidades económicas y
políticas. “… El desarrollo humano es un proceso mediante el cual se amplían las oportunidades de
los individuos, las más importantes de las cuales son, una vida prolongada y saludable, acceso a la
educación y el disfrute de un nivel de vida decente. Otras oportunidades incluyen la libertad
política, la garantía de los derechos humanos y el respeto a sí mismo”.23 (PNUD, 1990:33)
Tomando en consideración las ideas antes expuestas y las manifestaciones resultantes del
desequilibrio actual en la relación naturaleza – cultura – desarrollo, la ciencia deberá hoy más que

23

PNUD. Informe sobre el desarrollo humano1990 [en línea]. [Consultado: 27/02/2007] Disponible en:
http://pnud.sc17.info/files/InfoMundiales/IDH%201990.pdf

�nunca examinar los problemas desde perspectivas diferentes y buscar explicaciones de carácter
crítico tanto a los fenómenos naturales como sociales. Así, en opinión de Vessuri (2008), la “ciencia
de la sostenibilidad”, emerge como nuevo paradigma de investigación y respuesta prometedora a los
esfuerzos que se vienen realizando para incorporar la ciencia y la tecnología a la agenda del
desarrollo, orientando la ciencia y la tecnología hacia el desarrollo sostenible.
De manera que según Vessuri, (2008:26), “…la transición al desarrollo sostenible aparece como el
más reciente giro en la agenda del desarrollo, por cuanto este implica atender los problemas
sociales, económicos y ambientales, reduciendo el hambre, la pobreza y la inequidad, a la vez que
mantiene la biodiversidad y los sistemas de soporte de la vida en el planeta…”.
Soluciones a la problemática antes abordada obligan a cruzar las fronteras disciplinarias y a
establecer un vínculo cada vez mayor entre las ciencias naturales y las ciencias sociales,
propiciando el entrecruzamiento de métodos y perspectivas diferentes con la finalidad de lograr la
comprensión y solución de los problemas socioambientales. Para tales cuestiones resulta útil la
filosofía en su giro “naturalista” asumida en la presente investigación.
La problemática del riesgo y el desastre, requiere de un abordaje inter y transdisciplinario al
constituir un problema ambiental y por consiguiente manifestación concreta de la relación
naturaleza – cultura – desarrollo.

1.4 El desastre en el contexto de la relación naturaleza – cultura – desarrollo
La cuestión de los desastres ilustra la relación naturaleza- cultura - desarrollo. Un desastre, no es un
sismo o huracán, sino los efectos que éstos producen en la sociedad como resultado de las carencias
e insuficiencias de sus diferentes estados cualitativos de desarrollo como afirma Lavell (2000:6)
“…los eventos físicos son evidentemente necesarios y un prerrequisito para que sucedan los
desastres, pero no son suficientes en sí para que se materialicen. Debe haber una sociedad o un
subconjunto de la sociedad vulnerable a sus impactos; una sociedad que por su forma particular de
desarrollo infraestructural, productivo, territorial, institucional, cultural, político, ambiental y social,
resulte incapacitada para absorber o recuperarse autónomamente de los impactos de los eventos
físicos externos”.
El riesgo solamente puede existir al concurrir un peligro o amenaza, con determinadas condiciones
de vulnerabilidad. El riesgo se crea en la interacción de peligros o amenazas con la vulnerabilidad,
en un espacio y tiempo particular dado. De hecho, peligros y vulnerabilidades son mutuamente
condicionados o creados. No puede existir un peligro sin la existencia de una sociedad vulnerable y
viceversa. En opinión de Lavell (s.f.:4) “…un evento físico de la magnitud o intensidad que sea no

�puede causar un daño social si no hay elementos de la sociedad expuestos a sus efectos. De la
misma manera hablar de la existencia de vulnerabilidad o condiciones inseguras de existencia es
solamente posible con referencia a la presencia de una amenaza particular”.
Al subrayar la idea de que no existe peligro sin vulnerabilidad, y viceversa, y que la relación entre
ambos factores es dialéctica y dinámica, cambiante y cambiable se tiene en consideración que los
peligros se deben, tanto a la dinámica de la naturaleza, como a la dinámica de la sociedad y
constituyen expresión del desarrollo de la sociedad y su cultura frente a la naturaleza.
Federico Engels (1974a:90) al describir el proceso de generación de lo que hoy se conoce como
construcción de vulnerabilidades sociales, legó una vívida imagen de la ciudad de Manchester
cuando en aquella época y como resultado de las transformaciones industriales que tenían lugar
escribió, “…abajo fluye, o más bien se estanca el Irk, riachuelo oscuro como el pez y de olor
nauseabundo, lleno de inmundicias (…) Río arriba desde el puente, se levantan grandes tenerías,
más allá tintorerías, fábricas de carbón de huesos y fábricas de gas, cuyas aguas usadas y
desperdicios terminan todos en el Irk que recibe además el contenido de las cloacas y retretes que
allí desaguan”.
Engels consideró la importancia del conocimiento de las leyes de la naturaleza, pues ello, coloca al
hombre en condiciones de prever las repercusiones próximas y remotas de sus ingerencias en la
naturaleza misma, “…y cuanto más esto ocurra, más volverán los hombres, no solamente a sentirse,
sino a saberse parte integrante de la naturaleza y más imposible se nos revelará esa absurda y
antinatural representación de un antagonismo entre el espíritu y la materia, el hombre y la
naturaleza…”. (Engels, 1979:152)
Para Engels (1979) es necesaria la experiencia, el acopio y la investigación de material histórico que
permita ver con claridad las consecuencias sociales indirectas y lejanas de la actividad productiva
de los hombres, para lo cual no basta el conocimiento sino que se necesita además transformar el
régimen de producción y el orden social que caracteriza a la sociedad industrializada.
Engels (1979:151-152) ofrece un esclarecedor análisis sobre las consecuencias no siempre previstas
y calculadas de la actividad humana en los diferentes ecosistemas cuando plantea “…quienes
desmontaron los bosques de Mesopotamia, Grecia, el Asia Menor y otras regiones para obtener
tierras roturables no soñaban con que, al hacerlo, echaban las bases para el estado de desolación en
que actualmente se hallan dichos países, ya que al talar los bosques, acababan con los centros de
condensación y almacenamiento de la humedad. Los italianos de los Alpes que destrozaron en la
vertiente meridional los bosques de pinos (…) no sospechaban que con ello, mataban de raíz la
industria lechera en sus valles, y aún menos podían sospechar que, al proceder así, privaban a sus

�arroyos de montaña de agua durante la mayor parte del año (…) Los introductores de la patata en
Europa no podían saber que, con el tubérculo farináceo, propagaban también la enfermedad de la
escrofulosis. Y, de la misma o parecida manera, todo nos recuerda a cada paso que el hombre no
domina, ni mucho menos, la naturaleza a la manera que un conquistador domina un pueblo
extranjero, (…) sino que formamos parte de ella con nuestra carne, nuestra sangre y nuestro
cerebro…”
Cambios como los que apunta Engels, encuentran expresión en las denominadas amenazas
“socionaturales”, en opinión de Lavell (2005a), considerando que las mismas, comprenden
amenazas que toman la forma de “naturales” porque de hecho, se construyen sobre elementos de la
naturaleza. Sin embargo, su concreción es producto de la intervención humana en los ecosistemas y
ambientes naturales, pues se producen en la intersección de la sociedad con la naturaleza.
Así por ejemplo para Lavell (2005b), la destrucción de cuencas y la deforestación contribuyen en
ciertos casos a un aumento en la incidencia e intensidad de inundaciones, deslizamientos y sequías;
la urbanización sin infraestructuras adecuadas para el drenaje pluvial cambia el equilibrio del
ecosistema local, generando inundaciones urbanas; el corte de manglares en las costas contribuye a
la erosión costera y al impacto negativo de las tormentas y huracanes fenómenos que se
incrementan en los países subdesarrollados.
Luego, la vulnerabilidad es un componente estructural de los modelos de desarrollo imperantes por
lo que sin cambios fundamentales en estos modelos, es inevitable que los desastres sigan
manifestándose. El desastre es entonces el precio a pagar por las ganancias logradas, al seguir un
modelo de crecimiento que garantiza la pobreza y vulnerabilidad para muchos y el bienestar para
otros en la mayor parte del mundo subdesarrollado, fundamentalmente.
Esta concepción tiene la intención de evitar la manipulación ideológica y política en torno a los
desastres pues estos no son causa del subdesarrollo aún cuando efectivamente se reconozca el
impacto negativo que tienen al hacer retroceder sus indicadores; lo verdaderamente importante está
en el análisis de los impactos que el desarrollo experimentado puede haber tenido en la construcción
de la vulnerabilidad, las amenazas y el riesgo, que hicieron factible que sucediera un desastre.
La opción, por tanto, estaría en ver el desastre como “proceso”, concentrándose en las condiciones
sociales y naturales que en su conformación e interacción proveen las condiciones para que los
desastres sucedan. Según Lavell (2005a) ello significa tener un profundo conocimiento del tiempo y
la historia, del territorio y de la sociedad.
La relación entre el riesgo de desastres y el desarrollo es un buen punto de partida para identificar
las tendencias macro de la vulnerabilidad socioeconómica. Hasta cierto punto, tanto ésta como la

�vulnerabilidad ambiental se determinan por los procesos de desarrollo, y viceversa. Por tal razón,
para mejorar la evaluación y análisis del riesgo de desastres y reducir los desastres en general, es
indispensable conocer la forma en que los patrones de cambio social y desarrollo determinan el
escenario de los desastres que han de producirse en el futuro.
La reducción del riesgo de desastres se ha convertido en un requisito indispensable del desarrollo
sostenible. Durante sus deliberaciones anuales, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU)
ha venido incluyendo la reducción de desastres en el examen de los temas relacionados con el
desarrollo sostenible. En la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (CMDS), del 2002, se
aprobó el Plan de Acción de Johannesburgo, que incluye entre sus objetivos principales para el
2015, la reducción del riesgo y de la vulnerabilidad.
Un incentivo importante para considerar la necesidad de la investigación sobre el riesgo de desastre
proviene del deseo de trabajar en función del cumplimiento de los Objetivos del Milenio los que
contienen temas comunes a las políticas en materia de desarrollo y de riesgo de desastres. En la
Sección IV de la Declaración del Milenio, titulada “Protección de nuestro entorno común”, se
reconoce el riesgo que los desastres significan para el desarrollo. En dicha sección se plantea el
objetivo de: “Intensificar la cooperación con miras a reducir el número y los efectos de los desastres
provocados por el hombre”.
Las sociedades se tornarán resistentes cuando incorporen procesos de adaptación y gestión del
riesgo en sus estrategias de desarrollo sostenible. Vista como pilar del desarrollo sostenible, la
relación entre los desastres y el sistema cultural es un componente importante de la reducción del
riesgo de desastres. Gran parte de los conceptos tradicionales sobre los desastres se basan en la idea
de que la naturaleza y la cultura son entes separados sin tener presente que ciertos cambios
culturales que ocurren en comunidades con costumbres tradicionales pueden disminuir, por
ejemplo, su resiliencia para enfrentar desastres y al mismo tiempo, ciertos desastres pueden acentuar
dichos cambios.
Las estrategias de reducción de desastres basadas en conceptos de desarrollo sostenible deben ser
proactivas y permanentes. Para ser eficaces deben fomentar el compromiso político, la justificación
financiera, la sensibilidad ambiental y la sensibilidad cultural.
Lo planteado hasta aquí, hace recurrente la reflexión teórica y práctica de la relación naturaleza –
cultura – desarrollo, ello se explica porque no hay fenómeno social que no pueda analizarse desde
una perspectiva cultural. De ahí que la relación cultura – desarrollo sea abordada por la Conferencia
Mundial sobre Políticas Culturales en el año 1982. Posteriormente las ONU declaró el período 1988
-1997 como el Decenio Mundial para el Desarrollo Cultural y encargó a la UNESCO la formación

�de una Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo. En 1995 y como parte del trabajo de esta
Comisión, se publica el Informe “Nuestra Diversidad Creativa”.
El informe de referencia considera que la cultura no es ajena a la política de desarrollo ni un simple
instrumento para alcanzar el progreso material, es por el contrario una variable fundamental para
explicar las distintas pautas del cambio y un factor esencial del desarrollo. Los esfuerzos de la
UNESCO por establecer el vínculo entre cultura y desarrollo guardan relación con la crisis de los
modelos de desarrollo hasta ahora generados y la crisis ambiental que vive la humanidad y que pone
en peligro a corto plazo la existencia misma de la especie humana.24
Y es que como plantea Delgado (2007:90-91) “…el problema ambiental se genera, a partir de la
interacción de los elementos - cultura y naturaleza, que al ponerse en contacto práctico, forman una
unidad. La transformación resultante – no deseada en sus consecuencias a largo plazo - , es lo que
llamamos problema ambiental…”, por lo que como problema no puede ser abordado al margen del
hombre y su propia historia incluyendo el nivel de conocimientos alcanzados, las tecnologías
generadas y sus modos de vivir y convivir con el entorno, es necesario subrayar aquí una vez más,
el papel y el lugar que corresponden en esta problemática a los sistemas socioeconómicos concretos,
y a las relaciones de dominación y colonización política y económica impuestas en el mundo desde
la llegada de la modernidad.
El análisis de lo ambiental desde una perspectiva integradora hace posible conceptualizarlo de una
manera nueva y sugiere en consecuencia la necesidad de desarrollar en sus múltiples facetas la Ética
Aplicada, por lo que “…la ética ambiental operaría ampliando y adaptando los conceptos de la ética
tradicional clásica y tomando asunto de las nuevas informaciones y conocimientos brindados por el
avance en biología y ecología…” como propone Valdés (2005a:78).
En tal sentido, la cuestión de los valores resulta relevante tanto desde el punto de vista teórico como
práctico. Para Fabelo (2003:271) el reto axiológico ante esta problemática viene dado por el hecho
de que es el hombre el generador de los principales peligros que amenazan su supervivencia, “…lo
mismo el calentamiento global del planeta que los ataques terroristas (….), son como una especie de
alaridos de la razón – de la ”razón de la naturaleza” y de la “razón de la humanidad” – ante la
encrucijada en la que las ha colocado el propio hombre, guiado por esa otra razón cada vez más
ajena a aquellas, la razón instrumental.”

24

UNESCO. Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo. Nuestra diversidad creativa. Capítulo 8:
Cultura
y
Medio
Ambiente
[en
línea].
[Consultado:
5/2/2002.
Disponible
en:
http://firewall.unesco.org/culture/ development/wccd/chapters/html-sp/chapter 8.htm

�Fabelo (2003:11) señala, “... vivimos la paradójica situación de un mundo que dispone de altísimos
niveles de desarrollo económico y tecnológico sobre el cual se ciñen, sin embargo, los más
amenazantes peligros que haya tenido que enfrentar la humanidad en toda su historia. Peligros que
provienen no de fuentes puramente naturales, no de imaginarios ataques extraterrestres, sino – he
ahí la paradoja del propio accionar humano. Las catástrofes “naturales” son cada vez menos
naturales…”
Las valoraciones de Fabelo resultan interesantes para la comprensión del desastre como problema
ambiental y por consiguiente del desarrollo ya que guardan estrecha relación con las opiniones de
Lavell (2000) quien considera que los desastres son productos de desequilibrios en las relaciones
entre la sociedad y su ambiente, por lo que constituyen problemas ambientales de primer orden.

CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO I
•

Los presupuestos filosóficos que explican la relación naturaleza - cultura - desarrollo
constituyen el soporte teórico apropiado para la comprensión holística del riesgo y el desastre
como fenómenos sociales y culturalmente construidos en el tiempo, al constituir el desastre un
fenómeno social complejo y al mismo tiempo un problema ambiental.

•

Plantear el rediseño de la relación naturaleza - cultura - desarrollo desde una cosmovisión
diferente a la enarbolada en la modernidad debe estar dirigida a potenciar cambios en los estilos
de desarrollo hasta ahora imperantes y en los cuales la comprensión de la diversidad y de la
complejidad así como de la sostenibilidad como paradigma, constituyan invariantes
incorporadas a la gestión del riesgo de desastres, si se asume que estos, representan un
momento de ruptura y retroceso en el desarrollo.

CAPÍTULO II LA PERCEPCIÓN SOCIAL DEL RIESGO DE DESASTRES. ESTUDIO DE
CASO
El Capítulo se inicia con el análisis de las fortalezas y limitaciones del modelo actual de gestión del
riesgo para situaciones de desastres en Cuba, destacando entre sus limitaciones la carencia de
estudios sobre la percepción del riesgo y de la cultura de prevención en el nivel local. El estudio de
la percepción del peligro y el riesgo en los diferentes actores locales, incluyendo en ellos, a la
comunidad, resulta esencial para el desarrollo de una cultura de prevención del desastre adecuada al
contexto.

�El estudio de caso que se presenta, constituye una crítica desde una perspectiva teórica y
metodológica hasta ahora no contemplada al modelo existente en Cuba para la gestión del riesgo de
desastres.
El estudio de caso es una evidencia empírica que toma en cuenta a la Filosofía de la Ciencia en el
giro naturalista, así como la utilidad de los estudios en CTS para el análisis de las limitaciones que
en la gestión del riesgo existen en Cuba. El estudio de caso, combina estrategias metodológicas
cualitativas y cuantitativas al utilizar la entrevista en profundidad a informantes claves y la
entrevista estructurada, por lo que constituye el producto de la triangulación metodológica y teórica
realizada.
El diseño del estudio empírico que se realiza parte de la experiencia internacional, así como de los
estudios realizados en Cuba por el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sicológicas del
CITMA. Se aplica y enriquece el método psicométrico para evaluar la percepción de la población
acerca de los peligros, al incluirse la percepción sobre la vulnerabilidad como componente esencial
del riesgo de desastre, validando su utilidad a partir de su aplicación.
El estudio de percepción social del riesgo de desastres realizado, inicia con la caracterización de los
peligros y vulnerabilidades en el territorio de Moa y la caracterización socioeconómica del Consejo
Popular Rolo Monterrey. En el Consejo objeto de estudio se seleccionan cuatro asentamientos que
representan desde el punto de vista geográfico y económico toda su diversidad en cuanto al estado
de las condiciones de vida (con condiciones favorables, medianamente favorables y desfavorables).
2.1 La gestión del riesgo para situaciones de desastres en Cuba
El archipiélago cubano, por su ubicación geográfica, evolución geológica, características tectónicas,
clima, relieve y desarrollo socioeconómico, presenta diversas amenazas o peligros naturales,
tecnológicos y sanitarios que deben ser analizadas como base para la identificación y tratamiento de
las diferentes zonas de riesgo en el país.
Para Cuba es necesario reconocer que hay peligros que por su génesis y características, requieren de
un análisis y tratamiento específico o diferenciado. Existen peligros que se pueden considerar
recurrentes, ya que están presentes cada año y en un período especifico, como los huracanes,
depresiones tropicales, penetraciones del mar e intensas sequías, pero se identifican otros, que se
pueden clasificar como potenciales (enfermedades que pueden originar epidemias, epizootias,
epifitias y plagas cuarentenarias, accidentes catastróficos del transporte, accidentes con sustancias
peligrosas, explosiones de gran magnitud, incendios de grandes proporciones en áreas rurales,
instalaciones industriales y construcciones sociales, derrumbes de edificaciones, derrames de

�hidrocarburos, sísmos, deslizamientos del terreno, ruptura de obras hidráulicas y otros), cuyo
pronóstico en el tiempo es impredecible.
La Defensa Civil en Cuba, centra la problemática de los desastres y constituye un sistema de
medidas defensivas de carácter estatal cuyo objetivo es la protección de la población y la economía
nacional en los casos de desastres, así como del deterioro del medio ambiente. El sistema de
medidas de Defensa Civil en Cuba, constituye un factor estratégico para la capacidad defensiva del
país organizado en todos los territorios cuyas actividades se apoyan en la utilización de los recursos
humanos y materiales de los órganos y organismos estatales, las entidades económicas e
instituciones sociales. Las medidas de Defensa Civil en Cuba, han mostrado su efectividad frente a
los huracanes, ciclones y agresiones biológicas.25 . Su estrategia se sustenta en un marco legal que
comprende leyes, decretos leyes y resoluciones ministeriales.
A pesar de la frecuencia e intensidad de fenómenos de carácter hidrometeorólogico y a las
limitaciones económicas imperantes, Cuba cuenta con fortalezas para el desarrollo de la gestión del
riesgo. Estas fortalezas se consideran, según Rodríguez y Pérez (2004:4), las siguientes:
•

La voluntad política que prioriza la temática

•

Las sinergias alcanzadas entre instituciones científicas, de ordenamiento territorial, de la
vivienda, de defensa civil y universidades

•

La identificación de políticas, estrategias y medidas para la prevención, mitigación,
preparación y respuesta a diversos plazos temporales que incluyen la rehabilitación y
reconstrucción ante los desastres

•

La existencia de leyes, decretos leyes de defensa civil (Ley 75/1994 de la Defensa Civil y
Decreto Ley 170/1997 del Sistema de Medidas de Defensa Civil)26 y normas constructivas

•

La planificación del desarrollo y existencia de un proceso inversionista conciliado con la
Defensa Civil

25

•

El fortalecimiento de las capacidades institucionales y humanas

•

La existencia de un sistemas de predicción, monitoreo y vigilancia de las amenazas

•

La formulación de planes de reducción de desastres

•

La organización de la población

Cuba: Defensa Civil. Organización y Dirección. [en línea]. [Consultado: 13/03/2008]. Disponible en:
http://www.cubagob.cu/otras_info/minfar/defcivil/defensa_civil.htm
26
CUBA. Decreto Ley 170 del Sistema de Medidas de Defensa Civil y normas constructivas 1997. Gaceta
Oficial de la República de Cuba. La Habana, No. 16, 19 de mayo, 2007. p. 242. Otra no menos importante
es: la Ley No.77: Ley de Inversión Extranjera. Gaceta Oficial de la República. La Habana, Año XCIII, No.3,
1995. p. 5-12.

�•

La información y capitación de la población alcanzados

No obstante, frente a estas potencialidades Rodríguez y Pérez (2004:3) señalan entre los aspectos
que en la actualidad obstaculizan el desarrollo de la gestión del riesgo, los siguientes:
•

La baja prioridad brindada al tema en toda su dimensión

•

La visión tradicional de privilegiar al desastre en el momento de producirse

•

La falta de asimilación del criterio local y de la participación comunitaria

•

El carácter de la asistencia técnica, económica y material

•

El desconocimiento de las funciones de los actores

•

La rigidez en las normas y leyes existentes

•

La presencia de diversidad de visiones (no se enfrenta la particularidad del caso, existe falta
de participación y diálogo, las soluciones técnico administrativa son generales y no siempre
son sostenibles, aspiraciones e intenciones no conjugadas entre lo local y lo externo, no se
aprovechan las experiencias locales, entre otros).

La visión tradicional de privilegiar al desastre en el momento en que este se produce, como señalan
Rodríguez y Pérez (2004), representa una de las limitaciones más serias en materia de gestión para
la reducción del riesgo de desastres, y denota insuficiencias en la manera de concebir la prevención,
si toma en consideración que la misma, no puede ser ocasional ni parcial, sino permanente e integral
para garantizar la seguridad y el desarrollo sostenible de los territorios.
Por otra parte, aún cuando la problemática del desastre se incluye en el Capítulo IV de la Estrategia
Ambiental Nacional 2007-2010, el epígrafe propuesto se reduce a desastres “naturales”, y los
objetivos específicos definidos no rebasan el enfoque propio de las ciencias naturales y técnicas
abordados en el Capítulo I de esta tesis; se identifica además “peligro” con “desastre” y este no se
asume como un problema ambiental construido en el tiempo.
Pudieran considerarse, además, otras insuficiencias, entre ellas: la carencia de estudios sobre las
percepciones sobre el riesgo y de la memoria histórica de sus pobladores, así como en términos
generales de la cultura sobre riesgos en el nivel local

27

, si tiene en cuenta que priman la

concepciones que identifican el desastre con peligros “naturales” entre otras ya abordadas.
27

La gestión de riesgo no puede prescindir de la participación activa y protagónica de los actores afectados,
así como de una consideración de las visiones o imaginarios que estos actores tengan del problema que
enfrentan, de su prioridad en su agenda cotidiana, y del contexto humano y económico en que se dé, esta idea
es desarrollada ampliamente por Cardona (2003a: s.p.) en su artículo ¿Cultura de la prevención? al plantear
“… no hay aun una teoría que pueda hacer afirmaciones concluyentes acerca de cómo la población en forma
individual o colectiva tiene una lectura del riesgo”. Se puede afirmar que en general los "imaginarios" varían
notablemente de un sitio a otro o de una comunidad a otra. Sin embargo, excepto en el caso de personas
fatalistas, que leen adversidad incluso en aspectos que no la reflejan, en general se puede decir que existe una
aversión instintiva al riesgo, que se traduce en una subestimación o negación implícita de las personas a verse

�Es preciso destacar que apoyado en el marco legal antes mencionado y las capacidades
institucionales, Cuba, a través del Sistema de Defensa Civil, ha desarrollado, fundamentalmente en
los últimos años, instrumentos y herramientas que establecen el carácter obligatorio de los estudios
de reducción de riesgo de desastres como uno de los elementos de partida para la elaboración de los
planes para la reducción del riesgo de desastres a nivel territorial, a partir de la Directiva No 1 del
Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional, para la planificación, organización y preparación
del país para situaciones de desastre, de junio de 2005.
Como documentos rectores en este proceso están la “Guía para la realización de los estudios de
riesgos” elaborada por el estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, y la “Metodología para la
estimación del riesgo” confeccionada por el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente
con la participación de varias instituciones científicas del país. Con ellas cada territorio, organismo,
empresa e institución determina su riesgo de desastres y elabora su plan de reducción como
resultado del trabajo de un equipo multidisciplinario e intersectorial.
Por otra parte, el fortalecimiento de la capacidad de Cuba para el desarrollo de la gestión del riesgo
incluye la creación de Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo en los municipios de mayor
exposición a los peligros naturales y/o tecnológicos del país. En las provincias orientales, y debido a
sus particularidades, se encuentran ubicados algunos de estos Centros, uno de ellos en el municipio
de Moa, perteneciente a la provincia Holguín.
Los Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo (CGRR) son un espacio físico con un
equipamiento modular designado para facilitar a las autoridades del territorio el manejo de los
riesgos de desastres, influyendo directamente en la reducción de las vulnerabilidades y en el
fomento de una cultura de prevención de desastres y paralelamente en la preparación de la sociedad
para enfrentar los peligros que puedan afectar a la población, los recursos económicos y la
infraestructura del territorio.
Los CGRR tienen entre sus funciones28:
1. Facilitar la evaluación y reducción del riesgo de desastres en el territorio con la participación de
los especialistas de los diferentes sectores del territorio, mediante la evaluación periódica de los
indicadores de peligro, vulnerabilidad y riesgo.
involucradas en situaciones de peligro. Tal como se mencionó previamente, el riesgo se percibe para los
demás y en muchas ocasiones, curiosamente, se rechaza o se minimiza sin fundamento hacia sí mismo;
particularmente en relación con las amenazas de la naturaleza.” Estas ideas, sugieren la necesidad del estudio
de percepciones sociales del riesgo en los territorios así como de la gestión del conocimiento para disminuir
los niveles de vulnerabilidad existentes y garantizar en mayor medida la seguridad y calidad de vida de
población.
28
Cuba: Aspectos a tener en cuenta para la creación y el funcionamiento de los centros de gestión para la
reducción de los riesgos. [Documento digital]. Moa: CGRR. 12 p. [Consultado: 14/06/2007].

�2. Apoyar con el equipamiento y la información disponible al Centro de Dirección del Consejo de
Defensa Provincial (Municipal) durante la respuesta y recuperación en situaciones de desastre.
3. Documentar gráficamente

las acciones de

reducción de desastres que se realicen en el

territorio.
4. Contribuir con la preparación de las diferentes categorías de personal y para la “divulgación de
las medidas de reducción de desastres”.
El análisis de las funciones actualmente definidas para los CGRR, no incorporan los estudios de
percepción de los peligros y riesgos en los diferentes actores locales y el monitoreo de las mismas,
no incluyen además, la comunicación del riesgo como actividad sistemática a desarrollar por los
diferentes medios de difusión de que dispone el territorio y es aún considerada en términos de
“información puntual” y “divulgación de medidas de reducción de desastres”.
Sin embargo, en el campo de la Gestión del Riesgo la "comunicación" adquiere un valor sustancial
que requiere de una “gestión" cuyo objetivo lo constituya la comprensión y los cambios traducidos
en conducta, actitud consciente, y proactividad en los diferentes actores locales, ello demanda
además de un enfoque interdisciplinario y participativo como fundamento para la prevención y la
reducción de la reducción de la vulnerabilidad.
2.2 La percepción social del riesgo ante situaciones de desastres: consideraciones teóricas y
metodológicas
La percepción puede ser estudiada desde diversos puntos de vista y, probablemente la consideración
de todos ellos sea importante para explicar la misma y evaluar adecuadamente el comportamiento
de los individuos ante situaciones de desastres.
Las valoraciones de los individuos y grupos difieren frente a un mismo hecho y constituyen un
producto de la percepción de quienes viven situaciones concretas de riesgo. Los criterios de
valoración que juzgan los propios actos humanos, los fenómenos naturales y sus consecuencias así
como la tecnología existente y los riesgos que esta comporta, son portadores de sentido y
significación relativa al enmarcarse en condiciones históricas y sociales diferentes e incluso hasta
contradictorias.
En la concepción dialéctica del conocimiento y de la teoría leninista del reflejo, la percepción
constituye el reflejo concreto sensorial de la realidad, siendo el primer escalón del conocimiento
sobre el cual se levanta el reflejo del mundo en su forma abstracta, lógica y teórica, en tal sentido
aparece como el eslabón inicial del procesamiento de la información por parte del individuo.
(Lenin, 1983). Es según Bello y Casales (2005:187), “… un proceso activo, histórico y de carácter
objetal”.

�El carácter histórico de la percepción, según Bello y Casales (2005), viene dado en el hecho de que
representa, como proceso, un aprendizaje social atendiendo al lugar que ocupa el individuo en el
sistema de relaciones sociales en el que se desarrolla, y su carácter objetal se expresa en la
racionalidad, dada en la categorización del objeto percibido y la designación del mismo por medio
de la palabra, lo que adquiere especial importancia para el proceso de gestión y comunicación de
riesgos.
Considerada la percepción por Vielichkosky B.; V. Zinchenko; A. Luria (1982) como un proceso
activo, esta puede ser comprendida como el conjunto de procesos que garantizan el reflejo
subjetivo, parcial y, al mismo tiempo, adecuado de la realidad. Es el proceso mediante el cual se
forma la imagen de la realidad, se corrige y se comprueba.
La percepción es el proceso activo mediante el cual el individuo adquiere información sobre el
ambiente que le rodea. La actividad perceptiva construye representaciones estables del ambiente a
partir de patrones característicos de actividad neuronal en el cerebro, y facilita la supervivencia del
individuo en su entorno a través de dos vías: dotando de contenidos al resto de actividades
cognitivas y guiando las acciones del individuo.
La percepción es un proceso cognitivo, de carácter espontáneo e inmediato, que permite realizar
estimaciones o juicios más o menos básicos, acerca de situaciones, personas u objetos, en función
de la información que inicialmente selecciona y posteriormente procesa la persona (Pastor, 2000).
Sin embargo, pueden aparecer factores de diversa índole que alteren la percepción de una situación,
provocando que las inferencias perceptivas de unas personas difícilmente coincidan con las de otras.
Por lo que, a la hora de hablar de riesgo es inevitable tomar a las personas como seres cognitivos
que buscan y procesan racionalmente la información, en tal sentido fue significativo el desarrollo de
la psicología, y en ella, de los estudios cognitivistas de los años 1960 y 1970. Este proceso, marcó
pautas para el desarrollo de la filosofía “naturalizada.”
Ambrogi (1999:22) reconoce que “…tanta importancia como los cambios en los argumentos
filosóficos para el retorno al naturalismo en epistemología, tuvieron los cambios experimentados en
la psicología, en particular los estudios cognitivistas de los años 1960 y 1970 pues ellos dieron a los
epistemólogos la terminología y recursos necesarios para ir más allá de la mera referencia a
mecanismos psicológicos y proponer programas con especulaciones detalladas sobre tales
mecanismos...”. Según Ambrogi (1999:23): “…el retorno al naturalismo en epistemología - con la
reintroducción de la psicología - fue un paso decisivo para la naturalización de la Filosofía de la
Ciencia, sin embargo no fue este el único como tampoco fue la Psicología la única Ciencia

�Cognitiva que participó en él (…) aunque apelar a la psicología se ha transformado en un
ingrediente usual del trabajo filosófico actual”.
La investigación que se presenta, asume la utilidad del enfoque psicométrico proveniente de la
psicología cognitiva para el estudio de la percepción social de los peligros.
Sobre la base de los procesos sociopsicológicos Hollander (1967) explica la existencia de
fenómenos tales como la historicidad, donde el constante registro de información puede provocar
modificaciones en la idea inicial del riesgo a partir de nuevas experiencias. El autor remarca la
naturaleza multivariable de la percepción como producto de variables sociales, y explica la
adaptabilidad al riesgo como consecuencia de la cotidiana exposición y carencia de información
novedosa.
El riesgo es entonces difícilmente entendible fuera del contexto geográfico, dado que se produce y
se modifica conforme se interviene en el espacio. En este sentido, las vivencias colectivas del riesgo
son en parte derivadas del mosaico de riesgos que conforman el escenario local. El término
“mosaico del riesgo” aportado por Cutter (1996) refiere el conjunto de peligros distribuidos en un
lugar, por lo que representan el paisaje de amenazas o “hazardscape”. La autora sugiere entender el
riesgo a partir de la vulnerabilidad local constituida por los peligros, el tejido social y el contexto
geográfico.
La aceptabilidad de los riesgos depende de la percepción que se tenga de los riesgos provenientes de
las tecnologías así como de los posibles beneficios que pueden reportar estas. Para comprender las
causas de algunos comportamientos de riesgo y la razón por la que algunas intervenciones son más
aceptables y eficaces que otras hay que considerar tanto los riesgos como los beneficios. Es
primordial además, prestar atención a los factores sociales, culturales y económicos para saber
cómo percibe y comprende una persona los riesgos que corre. Análogamente, los factores
estructurales pueden influir en la adopción de una u otra política de control de un riesgo dado y en
el impacto final de las intervenciones destinadas a prevenir los factores de riesgo. La prevención de
los riesgos deberá planificarse en el contexto de la sociedad local.
La definición propuesta por Pidgeon et al. (1992) en la segunda revisión de la Royal Society sobre
este campo de estudio, resulta precisa. A la luz de esta definición, enfoque que esta tesis comparte y
defiende, el estudio de la percepción del riesgo desde la perspectiva de las ciencias sociales supone
el estudio de las creencias, actitudes, juicios y sentimientos, así como el de los valores y
disposiciones sociales y culturales más amplios que las personas adoptan frente a las fuentes de
peligro.

�Puy (1995), considera que la mayoría de los estudios desarrollados sobre la percepción del riesgo,
adolecen de un interés real por incorporar a los modelos de percepción del riesgo factores de tipo
social, cultural y/o contextual. Los primeros acercamientos a este campo de estudio asumían, según
la autora, que la percepción del riesgo se podía entender como una mera percepción física de
estímulos "objetivos", sólo recientemente se ha venido a considerar el riesgo como una construcción
social, de ahí que, si tanto el contenido como el proceso de esa percepción son de naturaleza social,
de lo que se trata no es de una simple percepción física, sino de una percepción social.
Los resultados y conclusiones de los trabajos abordados por Puy (1995) sirven para poner de relieve
el alto grado de subjetividad de los juicios sobre el riesgo, y la tremenda complejidad de un
fenómeno que puede ser en parte explicado por las características de los riesgos, pero no de forma
exclusiva, sino que también esta vinculado a las características socioculturales del sujeto que
"percibe", y del contexto en el que se producen y expresan esos juicios perceptivos.
Se admite por lo general que antes de interpretar los riesgos y de planear cualquier tipo de
comunicación o intervención, deben comprenderse bien las percepciones básicas de la gente y sus
marcos de referencia. No se puede dar por supuesto que el público general piensa en los términos y
con las categorías mentales adoptados sistemáticamente por los profesionales y otros expertos en
riesgos. Aunque evidente, éste es un error común al formular estrategias de intervención. La línea
divisoria entre “los expertos” y “el público” no es tan nítida como puede parecer a primera vista. El
público general se compone de diferentes segmentos y cada uno de esos segmentos puede tener
percepciones y marcos de referencia válidos y diferentes para riesgos similares.
Así pues, las estimaciones numéricas de los riesgos y de sus consecuencias, presentadas en términos
científicos sobre la base de la evaluación de esos riesgos, deben comunicarse con cautela. La
información sobre los riesgos y las vías para su prevención puede ser comunicada por profesionales
de alto nivel y reconocido prestigio, ellos pueden ayudar a crear la atmósfera de confianza que debe
existir entre todas las partes interesadas para poder adoptar intervenciones y llevarlas a cabo con
éxito.

�2.2.1 Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque psicométrico
La corriente más prolífica de estudios sobre percepción del riesgo, afirma Espluga (2002), desde
finales de los años 70 del siglo XX, proviene de la psicología cognitiva29, concretamente del
enfoque psicométrico (representado por Slovic, Fischhoff, y otros investigadores del Decision
Research Oregon).
El paradigma o enfoque psicométrico tiene por función: 1) Traducir los conceptos teóricos a
indicadores mediante la operacionalización de constructos. 2) Aportar una lógica que posibilita la
construcción de técnicas que evalúen rasgos psicológicos, psicosociales o ambientales de los
sujetos. 3) Facilitar la articulación entre el discurso teórico y la aplicación práctica de los
fenómenos psicológicos.30
Según el paradigma psicométrico, se considera que la comprensión intuitiva del riesgo es un
concepto multidimensional que no puede reducirse a un simple producto de probabilidades y
consecuencias, sino que hay que integrar otros factores relacionados con todos los efectos
indeseables que la gente asocia con una causa específica. En este sentido, las divergencias entre la
percepción del público y la de los expertos no se deben sólo a la ignorancia de las magnitudes del
riesgo definidas por los científicos, sino que hay otros elementos que las personas tienen en cuenta
y que los expertos en ocasiones ignoran.
Los primeros trabajos sobre percepción del riesgo según Espluga (2002) intentaban descubrir los
sesgos cognitivos que la gente tenía sobre los riesgos originados por ciertas tecnologías. Se pensó
que una vez conocidos dichos sesgos cognitivos se podrían poner en práctica estrategias
informativas y formativas para que aquellas personas “equivocadas” acercaran su percepción a las
definiciones del riesgo realizadas por los expertos y aceptarán aquellas tecnologías o actividades.
Hay un cierto consenso entre la bibliografía, plantea Espluga (2002), en considerar que el debate
sobre la aceptabilidad de los riesgos se inicia con un artículo de Starr (1969), quien basándose en las
“preferencias implícitas” de los individuos, supuso que mediante un balance de daños y beneficios
éstos son capaces de determinar hasta qué punto aceptan un riesgo. Sin embargo, con posterioridad
se conoce que son muchos los parámetros que pueden usarse para caracterizar al riesgo y las
29

Para León y Montero (1995:39) “…la Psicología cognitiva surge como alternativa a la concepción
conductista de la mente como caja negra inaccesible. Es difícil atribuir su aparición a un único autor, pero sí
parece claro que su inicio coincide con la aparición y desarrollo de los ordenadores. El funcionamiento de
estas máquinas sirve como metáfora al investigador para explorar el funcionamiento de los procesos
cognitivos internos”.
30
Métodos psicométricos "Programa de estudio”– curso 2003. [en línea]. [Consultado: 22/01/2007].
Disponible en: http://www.psicologia.unt.edu.ar/programas03/mpsicometricos2003.doc

�percepciones sobre el mismo, por lo que su aceptabilidad no está sólo dada en los beneficios que
puedan obtenerse.
Puy (1995) considera que a pesar de las limitaciones señaladas al enfoque psicométrico (tales como
su carácter predominantemente descriptivo, sus pretensiones de universalidad, y las limitaciones
propias de cualquier estudio correlacional), este enfoque debe ser reconocido como una
aproximación metodológica útil para tratar de entender algunos de los discursos que subyacen en la
percepción social del riesgo de una población, y en este sentido, pueden aplicarse a la hora de
establecer un diagnóstico descriptivo que contribuya al diseño de determinadas estrategias de
gestión e información sobre un riesgo determinado.
El estudio desarrollado por Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994) reseña las percepciones de riesgos
radiológicos dentro del marco general de la investigación sobre percepción del riesgo, comentando
la importancia y las implicaciones que tiene la elección de la terminología empleada, incluyendo
además las múltiples definiciones que se dan de riesgo para la percepción y para la comunicación
del mismo. Se describen en este trabajo, los factores esenciales que influyen sobre la evaluación
subjetiva del riesgo que se encuentran en la literatura y se ilustra como ellos orientan las distintas
reacciones respecto del radón en el interior de edificios y respecto de la precipitación radiactiva
causada por accidentes de origen nuclear. También se ejemplifican las diferencias entre las
evaluaciones del riesgo realizadas por expertos y por el público, presentándose algunos modelos
exitosos sobre percepción y aceptación del riesgo y extrayéndose algunas conclusiones generales de
las investigaciones.
Según Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994), la percepción del riesgo es un tema de investigación en el
que se desarrolla gran actividad y citan en tal sentido la bibliografía publicada por Rormann (1991),
las reseñas de Brehmer (1987), Drottz-Sjöberg (1991), y de Sjöberg (1979). Para los autores antes
citados, las experiencias, las reacciones y las conductas humanas están guiadas por percepciones
subjetivas de la realidad, basadas en información relativamente adecuada, de modo que las
percepciones del riesgo están soportadas en experiencias subjetivas y en juicios intuitivos.
Resulta oportuna para la investigación que se presenta la consideración de los autores antes
mencionados sobre los riesgos como esquemas teóricos estimados o construidos según los diversos
contextos, ello subraya la idea de que los juicios intuitivos sobre el riesgo están relacionados tanto
con estructuras personales, cognoscitivas, emocionales y de motivación, como con los ambientes
sociales, culturales y políticos, cuestión que resulta relevante para la gestión local del riesgo.
La percepción del riesgo para Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994) depende del contexto en el que un
peligro se convierte en realidad, así como del tipo de peligro de que se trata, y de la persona, o tipo

�de personas que emiten el juicio. El número de personas en riesgo de convertirse en víctimas o el
número de muertos/heridos provocados por un solo evento son factores importantes, tanto como si
las víctimas, o aquellos expuestos al riesgo, estaban o no informados del mismo. La exposición de
personas no conocedoras de un cierto riesgo, incluyendo a las futuras generaciones imposibilitadas
para influir sobre los acontecimientos actuales, ha sido causa, según los autores, de intensos debates
éticos. Es importante, por lo tanto, distinguir entre los contextos normales de riesgos cotidianos y
los de riesgos catastróficos, así como de eventos con un impacto inmediato o los de desarrollo lento
o demorado.
El trabajo de Sjöberg y Drottz-Sjöberg (1994), ofrece una síntesis de los factores generalmente
utilizados para explicar la percepción del riesgo, lo que sugiere la idea de abordar la percepción
social del riesgo como un fenómeno complejo y multicausal. Tabla 1 (Anexo 2)
De significativa importancia para la realización de los estudios de percepción de los peligros son las
valoraciones hechas por los autores antes citados, al referir la necesidad de tomar en consideración
cuestiones tales como: el miedo, el control que supone el individuo que puede ejercer ante el
peligro, el origen de este, la elección de los sujetos, los efectos que pueden generar en la población
infantil, la presencia de peligros desconocidos, la posibilidad de ser impactado en lo personal, la
confianza en las autoridades e instituciones encargadas de gestionar el riesgo, la conciencia
ciudadana en materia de riesgos, la relación costo-beneficio, la memoria histórica, la difusión en el
espacio y el tiempo atendiendo a que los eventos raros son percibidos como más riesgosos que los
comunes y corrientes así como los efectos en la seguridad personal y en las propiedades personales
junto a criterios de equidad y justicia social.
El estudio de las reacciones individuales y públicas al riesgo, según los autores citados, intentan
mostrar qué cosas preocupan a la gente y sugieren que cuando las percepciones del riesgo estén
inadecuadamente correlacionadas con las evaluaciones de los expertos en riesgos, se deberá
investigar el tema con mayores detalles, completar o corregir la información faltante y suponer,
incluso, que ha sido mal interpretada, o tomar acciones que mejoren el nivel sanitario y de
seguridad. Es importante la consideración ofrecida en cuanto a que si bien el público puede carecer
del conocimiento apropiado, es también cierto que las evaluaciones del riesgo de los expertos están,
a veces, influenciadas por apreciaciones y no sólo por consideraciones reales.
Algunos autores, han propuesto listas de factores que pueden estar relacionados con la aceptabilidad
del riesgo, así por ejemplo, Vlek y Stallen (1980) como valora Espluga (2002), apuntan a un listado
de once categorías (las siete primeras más relacionadas con la decisión individual y las cuatro
restantes más generales):

�•

Voluntariedad de la exposición

•

Controlabilidad de las consecuencias

•

Distribución de las consecuencias en el tiempo

•

Distribución de las consecuencias en el espacio

•

Contexto de la evaluación de la probabilidad

•

Contexto de la evaluación de la magnitud del daño

•

Combinación de la probabilidad y de la gravedad del daño

•

Conocimiento de la actividad o tecnología (familiaridad)

•

Condiciones de los individuos

•

Consideraciones sociales (opinión pública)

•

Confianza en los expertos / legisladores.

Otros autores como Otway (1982), según refiere Espluga (2002), elaboraron otros listados, pero
advirtieron que nunca se podría listar un conjunto completo y generalizable ya que dichas
características pueden ser cualquier cosa que la gente haya aprendido a asociar con la tecnología o
actividad de riesgo, por lo que en cada caso concreto se podrían individuar nuevos factores.
En la investigación “Percepción Social de los Riesgos y Gestión de las Emergencias Ambientales”,
Puy y Aragonés (1997), presentan los resultados empíricos de una investigación inspirada en el
paradigma psicométrico sobre la percepción social de riesgos ambientales en el contexto cultural
español. La finalidad de su investigación, es explicar cómo las personas entienden ciertos peligros
ambientales a través de diversas dimensiones de juicio, tomando en consideración las diferencias
grupales en función de la edad, género y nivel educativo de los participantes, con el objetivo, de
explorar además, la influencia de los factores sociales y culturales en los juicios sobre el riesgo.
Al ser los individuos proclives a valorar la anticipación de los efectos que puede ocasionar una
tecnología o un fenómeno natural, la percepción de riesgos pudiera resultar influenciada por el
grado de preparación que los individuos tienen para enfrentar de manera efectiva los peligros y
desastres en términos generales, y por lo tanto incidir en las respuestas inadecuadas o no que puedan
dar ante el problema real una vez que se presenta.
Teniendo en cuenta lo antes dicho, resulta significativo conocer cuáles son los peligros que la
población considera como más serios, de forma que las organizaciones, puedan proporcionarles la
información y el desarrollo de destrezas necesarias para enfrentar los mismos. Igualmente resulta
importante conocer las variables personales y sociales predictoras de los juicios de peligrosidad que
los individuos establecen porque conociendo los mismos, es posible establecer, qué condiciones

�educativas o de intervención social así como qué tipos de personas son más proclives a percibir
diferentes niveles de riesgo en cada contexto.
Slovic y Weber (2002:7) consideran que “…una estrategia amplia para estudiar el riesgo percibido
es desarrollar una taxonomía para los peligros que puede ser usada para entender las respuestas
predictivas del riesgo. Un esquema de taxonomías podría explicar por ejemplo las diferencias entre
estas reacciones y las opiniones de los expertos (…) El acercamiento más común a esto lo ha
empleado el paradigma psicométrico, numerosos estudios llevados a cabo dentro del mismo han
mostrado que el riesgo percibido es cuantificable y predecible y que las técnicas psicométricas
pueden ser apropiadas para identificar similitudes y diferencias entre los grupos con respecto a las
percepciones de riesgo.”
Algo semejante sugiere Espluga (2002), al plantear que el paradigma psicométrico puede contribuir
a explicar ciertos comportamientos ante los peligros y que las aportaciones de la teoría cultural
ayudan a comprender que cada persona se halla inmersa en una red de relaciones que conforma un
grupo social que privilegia unas creencias y unos valores respecto a otros, por lo que diferentes
personas pueden percibir y temer a diferentes peligros, no obstante, considera el autor, se debe
remarcar la importancia de la perspectiva sociológica ya que abre la puerta a una nueva dimensión
para entender el funcionamiento en la práctica de la prevención social de riesgos.
En un intento por comprender y explicar los comportamientos y actitudes que las personas tienen o
escenifican ante el riesgo, desde las ciencias sociales se han añadido nuevas dimensiones a dicho
concepto. Así, Douglas y Wildavsky (1982) citados por Espluga (2002), suponen que las creencias
y valores compartidos por determinados grupos (sociales y culturales) influyen en la selección de lo
que se considera o no como riesgo, de tal manera que, las personas de estos grupos se preocupan
especialmente de aquellos acontecimientos o aspectos que más pueden afectar o poner en peligro
sus sistemas de creencias o valores, su manera de entender y de vivir las relaciones sociales. Cada
grupo social selecciona (inadvertidamente) los riesgos que “quiere” temer con la finalidad de dar
coherencia a su forma de vivir y a sus propios valores e ignora el resto de los posibles riesgos que
pueden ser relevantes para otros grupos sociales. Desde esta perspectiva, la percepción del riesgo y
el comportamiento seguro o inseguro de los individuos puede tener que ver con su socialización en
alguna de las tipologías culturales propuestas por los autores: cultura jerárquica, igualitaria e
individualista.
Espluga (2002) en el análisis que hace sobre la percepción social del riesgo en la dimensión
sociológica, cita a Wynne (1996) quien sugiere que las percepciones sociales del riesgo no están tan
directamente relacionadas con percepciones o evaluaciones de alguna cosa objetivamente existente,

�sino más bien con las relaciones que las personas mantienen con las instituciones responsables de
gestionar el riesgo.
Según Espluga (2002), como en las estimaciones expertas del riesgo hay numerosos y elevados
niveles de incertidumbre, es perfectamente racional que los individuos no se limiten a ellas a la hora
de valorar las magnitudes de los riesgos y es lógico suponer que se pregunten también sobre cosas
como qué tipo de confianza les merecen las instituciones implicadas en la gestión del riesgo. Las
percepciones públicas y las respuestas al riesgo están basadas en juicios racionales sobre la
conducta de las instituciones expertas y sobre su capacidad para ser dignas de confianza.
En el proceso de investigación se consultó el trabajo “Percepción sobre Riesgos y Cultura de la
Población sobre la Gestión de la Crisis” del Centro Europeo de Investigación Social de
Emergencias (CEISE) de la Dirección General de Protección Civil de España realizada por García y
Puertas (1991). El estudio se realizó desde una óptica global del conjunto de la población española
con la finalidad de obtener una primera aproximación para iniciar el conocimiento sobre la
percepción de la población y la “cultura” de los españoles acerca de los desastres y de la gestión de
las crisis provocadas por emergencias. La investigación, proporcionó elementos de referencia y
algunas guías básicas susceptibles de ser utilizadas en otras investigaciones de carácter limitado
como zonas específicas, desastres concretos y otras. Para la obtención de la información, se aplicó
un cuestionario a 1 411 personas distribuidas por áreas Nielsen31, las variables estudiadas fueron:
percepción sobre la probabilidad de riesgos, riesgos sufridos alguna vez, primera sensación ante la
crisis, nivel de conocimiento de planes de emergencia, de sistemas de alerta, nivel de formación y
medios a través de los que se informó.
Otros estudios sobre percepción del riesgo de carácter cuantitativo lo realizan Corral, Frías y
González (2003), quienes analizan las respuestas dadas por 200 habitantes de una ciudad del Norte
de México. El instrumento diseñado y aplicado investigaba el grado de riesgo percibido en 84
situaciones diferentes, entre las que se incluían peligros potenciales debidos a la naturaleza, el uso
de las tecnologías, conductas criminales y comportamientos personales de riesgo, por lo que se
valora el riesgo ambiental, social y el propiamente personal.
2.2.2 Los estudios sobre percepción social del riesgo: el enfoque cualitativo
Con el objetivo de proveer las ideas necesarias para trabajos, estudios e investigaciones que
fundamenten la orientación de inversiones en infraestructura física y desarrollo comunitario en la
ciudad de Buenos Aires, en el área metropolitana se realizó un estudio específico de “percepción

31

Áreas Nielsen: cierta distribución geográfica de la población que se asume en las investigaciones
sociológicas. Ha sido probada en numerosos estudios.

�social de riesgo y opinión comunitaria sobre inversiones necesarias para la prevención y control de
inundaciones” en la cuenca del arroyo Maldonado. El documento fue elaborado por la red GAO
(Gestión Asociada del Oeste) a solicitud del Banco Mundial. (Balanovski, Redín y Poggiese,
2001)
El marco teórico que sustenta el estudio antes mencionado, se basa en tres componentes: la
reinterpretación del fenómeno de los desastres y la re-caracterización de su concepción; la
actualización sobre la planificación del desarrollo con participación social y por último, el
conocimiento de las perspectivas que enfrentan las poblaciones. La metodología empleada,
respondió a una combinación de investigación acción y planificación participativa - estratégica,
propias del paradigma cualitativo de investigación.
También empleando técnicas cualitativas de investigación, Puertas (2003), realiza un trabajo sobre
percepción del riesgo y actitud hacia la información de la población afectada por planes de
emergencia nuclear, este trabajo permitió detectar los distintos aspectos sociales y emocionales
que pueden estar presentes en la vivencia ciudadana de municipios afectados por planes de
Emergencia Nuclear. Para lograr los objetivos propuestos en la investigación, eligieron técnicas
cualitativas que permitieron abordar el pensamiento colectivo (representaciones mentales,
normativas, costumbres), así como los sentimientos y fantasías que se despiertan ante un riesgo
como el nuclear. Desde esta perspectiva se utilizaron técnicas de grupo de discusión y entrevistas
abiertas, así como técnicas de análisis transaccional que permiten abordar directamente el marco
de referencia grupal y las motivaciones, a veces no manifiestas, de hábitos, costumbres y actitudes.
Con el objetivo de estudiar en México la manera en que los habitantes tanto de las comunidades
urbanas como rurales perciben el riesgo que representa el volcán Popocatépetl, y las estrategias de
afrontamiento que utilizan32, se realizó una investigación sobre el desastre desde la óptica de las
Ciencias Sociales, que subraya la necesidad del enfoque interdisciplinario para el estudio de la
percepción de riesgos así como el condicionamiento cultural y social de la misma33.
La investigación, “Estudios de caso en: Caracas, El Salvador, Cali, y México”, analiza
experiencias y tecnologías de monitoreo de amenazas para prevenir y mitigar desastres en zonas

32

Existen múltiples definiciones sobre afrontamiento y estilos de afrontamiento las que se presentan tomando
en cuenta no sólo la situación sino también las características personales y los factores de índole sociocultural.
El término afrontamiento se refiere a las respuestas que tiene un individuo cuando se le presenta una situación
que puede ser potencialmente peligrosa.
33
Introducción. [en línea]. [Consultado: 22/01/2007]. Disponible en: http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/
documentos/lps/hernandez_p_yg/capitulo1.pdf

�de alto riesgo34, el estudio resulta valioso porque introduce como variable la percepción tanto de
los habitantes como de las autoridades locales, propone además, un nuevo método de análisis de
las variables y de los factores que juegan un papel en el proceso de los desastres urbanos retomado
para ello, el método de la cartografía utilizada por la Alianza para un Mundo Responsable, Plural y
Solidario promovida por la Fundación Charles Leopold Mayer. El principal objetivo de la
herramienta empleada es que permite la visualización de las relaciones entre diferentes tópicos
relativos al riesgo y el desastre.
Un estudio de tipo cualitativo realizado durante los meses de julio y agosto de 1998 entre la
población residente en zonas próximas al vertido tóxico de minas de Aznalcóllar35, en Sevilla,
España, resulta útil para la presente investigación al aportar claves para el análisis sobre la
percepción de riesgos en la población de la zona próxima al vertido, haciendo hincapié en los
riesgos percibidos para la salud de las personas, las fuentes de información, su credibilidad, y las
expectativas ante el futuro. Este estudio utilizó técnicas cualitativas combinadas, consistentes en
entrevistas semiestructuradas y grupos focales. Los resultados arrojaron la existencia de una
percepción de las consecuencias económicas del vertido y en un segundo plano las posibles
consecuencias para la salud.
Los autores del estudio antes mencionado, subrayan la importancia de considerar la gestión del
riesgo no únicamente o simplemente como un asunto científico o técnico, sino más bien como
cuestión profundamente conformada por juicios sociales, actitudes y valores, así como por procesos
políticos y organizacionales, problemática que se inscribe en el nuevo paradigma de la «sociedad
del riesgo» en el que se cuestionan el papel de los sistemas de expertos ante la incertidumbre
inherente a los riesgos modernos (escapes nucleares, efecto 2000, vertidos tóxicos, vacas locas,
dioxinas, ingeniería genética y otros), el estudio reivindica una vía distinta que consistiría en
recuperar el protagonismo a través de la participación informada en la toma de decisiones.
La investigación “Riesgo, espacio y percepción: una aproximación” de (Ley García, 2005) tiene
como objetivo general explorar la relación que existe entre la construcción espacial del riesgo y la
percepción social del mismo en Mexicali (México), atendiendo al desarrollo acelerado de
industrialización experimentado por esta ciudad, a partir del tránsito de la industria enfocada a

34

Estudios de caso en: Caracas, El Salvador, Cali, México en zonas de alto riesgo. [en línea]. México:
Instituto Politécnico Nacional: Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica: Coalición Internacional
del Hábitat, 2003. [Consultado: 22/01/2008]. Disponible en: http://www.hic-net.org/document.asp?PID=262

35
Percepción de riesgos ambientales: estudio cualitativo realizado en la zona del vertido tóxico de
Aznalcóllard. Gaceta Sanitaria, 14 (3), (mayo 2000). [en línea]. [Consultado: 22/01/2007]. Disponible en:
http://doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.pdf?pident=13002289

�alimentos y bebidas en los años 60, a una actividad eminentemente maquiladora en los años 80 con
industria electrónica, eléctrica, metalmecánica y de equipo de transporte.
La investigación de (Ley García, 2005) se centra en explorar el estado de comunicación del riesgo a
través de la comparación entre los riesgos urbanos “reales” y los socialmente percibidos. La
pregunta central de trabajo es si ¿el riesgo construido es mayor o menor que el socialmente
percibido? La autora considera que responder a esta pregunta conduce en primer lugar a explorar el
nivel de conocimiento social de los peligros del entorno manifiesto en los fenómenos de
invisibilidad y amplificación social y junto con ello el requerimiento de explorar el nivel de
comunicación “oficial” del riesgo como elemento detonador de conflictos sociales.
Sobre el particular Lavell (2005b: 36) plantea: “La subjetividad del riesgo se hace explícita en el
contexto de las acciones tomadas para enfrentarlo. O sea, aún cuando el riesgo exista y pueda ser
sujeto de objetivización a través de procesos científicos que pretenden medir sus dimensiones,
establecer sus parámetros, en fin, medir y cuantificarlo, la decisión y la opción de enfrentar y
reducirlo está condicionado por las percepciones y representaciones que existan sobre ello por parte
de distintos actores sociales, las cuales, a su vez, están condicionadas, entre otras cosas, por los
intereses, condiciones sociológicas y de vida, coyunturas, estatus económico y social, educación y
cultura de los individuos y colectividades bajo riesgo o encargados institucionalmente para
gestionarlo”.
En América Latina en opinión de Lavell (2005a:36), las condiciones en que vive una gran parte de
la población bajo riesgo, ayudan a explicar por qué los estudios puros de la percepción, nunca han
atraído mucho a los investigadores. Así, en contextos donde la población vive en condiciones de
escasez o pobreza y sus oportunidades reales de evitar o reducir el riesgo son mínimas, debido a los
pocos recursos con los cuales cuentan para enfrentar el problema, la percepción que tengan no
constituye una variable clave en términos de explicar su comportamiento frente al riesgo. Aún en
condiciones de una percepción “correcta” de los niveles de amenaza y riesgo, el comportamiento
posible estará condicionado por factores estructurales ligados al contexto vivencial y las
condiciones de vida y cotidianeidad de los individuos, familias o comunidades, y no por sus niveles
de percepción respecto de la situación de riesgo como tal.
La importancia del conocimiento de las percepciones del riesgo para el desarrollo de una adecuada
cultura de la prevención a nivel comunitario, así como las valoraciones sobre la literatura antes
realizadas, guían el estudio de caso que se presenta justo en el momento en que las metodologías
para tales propósitos están hoy en fase de elaboración en Cuba, lo cual le concede novedad e
importancia práctica a la investigación.

�El estudio de caso se inicia con la caracterización de los peligros y la vulnerabilidad en el Municipio
de Moa, se caracterizan además, el medio socioeconómico del Consejo Popular Rolo Monterrey, así
como los asentamientos ubicados en el mismo.
2.3 Estudio de caso: Consejo Popular Rolo Monterrey
•

Caracterización de los peligros y la vulnerabilidad en el Municipio Moa

Para la elaboración del Capítulo en general, fueron fuentes esenciales, los documentos, mapas y
registros aportados por el Consejo Municipal de Defensa y el Centro de Gestión para la Reducción
del Riesgo de Desastres, ellos permitieron obtener información previa para delimitar los aspectos a
tomar en consideración en la entrevista en profundidad36, así como determinar quienes debían ser
entrevistados. Se controla el tiempo de permanencia en el ejercicio de las funciones de los
entrevistados, fijando en este sentido, más de cinco años.
La entrevista en profundidad realizada se dirigió al aprendizaje sobre acontecimientos y actividades
que no se pueden observar directamente en todos los casos. (Anexo 3). En este tipo de entrevista
según Taylor y Bogdan (2002:103), el “…rol de los informantes no consiste simplemente en revelar
sus propios modos de ver, sino que deben describir lo que sucede y el modo en que otras personas
lo perciben…”.
La muestra para la entrevista en profundidad, la conformaron 20 personas consideradas para esta
investigación como actores claves. Los actores claves, son miembros de una comunidad o grupo,
que por su status social en ese contexto o por sus conocimientos y experiencias, representan
importantes fuentes primarias de información que ayudan al investigador a penetrar en los
problemas y comprender el escenario social en que se desarrolla. En el epígrafe 2.3.5, se resumen
los principales criterios emitidos por los entrevistados.
Se consideraron actores sociales claves: Presidente del Consejo Popular Rolo Monterrey, Delegados
de Circunscripciones y autoridades de la Zona y el Consejo Municipal de Defensa así como
responsables de la gestión del riesgo en las empresas del territorio, quienes ofrecieron los criterios
que permitieron conocer los peligros y vulnerabilidades generadas en este contexto y que se detallan
a continuación.
El municipio Moa se encuentra, según la regionalización económica de Cuba realizada por Propín
(1992), en la Macrorregión Económica Oriental, formando parte de la subunidad taxonómica
regional Guantánamo - Moa - Baracoa (Mesorregión), que posee características socioeconómicas
36

“…Por entrevistas cualitativas en profundidad entendemos reiterados encuentros cara a cara entre el
investigador y los informantes, encuentros éstos dirigidos hacia la comprensión de las perspectivas que tienen
los informantes respecto de sus vidas, experiencias o situaciones, tal como las expresan con sus propias
palabras. Las entrevistas en profundidad siguen el modelo de una conversación entre iguales, y no de un
intercambio formal de preguntas y respuestas…” (Taylor y Bogdan, 2002:101)

�mixtas agroindustriales y está compuesta por territorios predominantemente montañosos, donde a
pesar de que su base industrial encuentra sus expresiones más acentuadas en la agroindustria
especializada en el cultivo del café y la rama azucarera, se distingue el caso del municipio Moa por
poseer una estructura económica polarizada en la minería no ferrosa, reportando también actividad
en la rama química y portuaria.
Moa, situada al Noroeste de la provincia de Holguín, limita al Noroeste con el Océano Atlántico, al
Sur con los límites del municipio de Baracoa y Yateras (actualmente provincia de Guantánamo) y al
Oeste con el municipio de Sagua de Tánamo. El territorio tiene una extensión de 732,6 km2. Su
población asciende a 72 414 habitantes. Es un municipio de alto grado de urbanización con 61 836
habitantes en el área urbana. El crecimiento demográfico de la población del municipio experimenta
una dinámica de crecimiento sostenido desde 1976 y en mayor medida a partir del año 2000 como
se aprecia en la Tabla 2 manifestando por consiguiente un incremento de su densidad poblacional.
La componente que más ha influido en la dinámica del crecimiento demográfico del municipio Moa
ha sido la mecánica (migración), y no la componente natural, que se ha caracterizado por un
comportamiento discreto y bajo de su tasa de natalidad y mortalidad.
Tabla 2 Tasa anual de crecimiento y densidad poblacional en Moa
Años
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006
Tasa anual de crecimiento
(por mil hab.)
Densidad de población
(hab./km2)

2,5

2,6

3,7

8,5

5,6

6,1

9,7

95,4

95,6

96,0

96,8

97,4

98,0

98,9

El desarrollo industrial se inicia en Moa a partir de la década del cincuenta con la exploración de los
yacimientos lateríticos de Moa por parte de la Nicaro Nickel Co. subsidiaria de la Freeport Sulphur
Co. En enero de 1957 se inician los trabajos de construcción de la Moa Bay Minig Company
devenida al triunfo de la revolución Empresa Estatal Socialista “Comandante Pedro Sotto Alba”y a
partir del 1ro de diciembre de1994 Empresa Moa Nickel S.A. Comandante Pedro Sotto Alba, única
empresa mixta en el territorio actualmente en proceso de expansión.
En 1986 fue puesta en marcha la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara, ubicada en las
proximidades del Consejo Popular Rolo Monterrey, esta Planta utiliza la tecnología lixiviación

�carbonato amoniacal (proceso Caron). Está diseñada para producir 30 mil toneladas anuales,
produce Oxido de Ni + Co sinterizado y en polvo y Sulfuro enriquecido de Ni + Co.37
Una tercera planta con igual capacidad y tecnología que la anterior, situada en la zona conocida por
Las Camariocas, comenzó a construirse en colaboración con el CAME (Consejo de Ayuda Mutua
Económica), actividad que se interrumpe con la desaparición del campo socialista.
En el territorio se asientan importantes objetos industriales y varias entidades que conforman, junto
a la Ernesto Che Guevara, Las Camariocas y la René Ramos Latour en Nicaro, el Grupo
Empresarial Cubaníquel como complejo industrial minero metalúrgico y de investigación desde
1984. Entre estos objetos industriales se destacan la Empresa Mecánica del Níquel Comandante
Gustavo Machín (1987), la Empresa de Construcción y Reparaciones de la Industria del Níquel
(1974), la Unidad Básica Puerto de Moa, la Unidad Empleadora del Níquel, La Empresa de
Servicios del Níquel (1993), Centro de Información y Superación del Níquel y el Centro de
investigaciones del Níquel (1987), así como el Instituto Superior Minero Metalúrgico (1976) donde
se forman a los profesionales para esta industria y sus dependencias.
En Moa, la industrialización determina necesariamente una modificación en la ocupación social del
espacio que se traduce en la intensificación del desarrollo urbano. Y en términos de desarrollo
urbano se da un impulso estratégico a esta zona para consolidar el intercambio internacional y la
infraestructura industrial convirtiéndose en un importante polo para el desarrollo económico de
Cuba.
El desarrollo de la industria del Níquel como necesidad económica del país demandó la creación de
una infraestructura social en correspondencia con la demanda de fuerza de trabajo y el propio
crecimiento de la población, que muestra hoy resultados favorables en la educación, la salud, el
deporte y la cultura, al mismo tiempo que como resultado de este desarrollo industrial, incrementa
su vulnerabilidad ante peligros de carácter diverso.
•

Peligros en el territorio de Moa

Por su origen los peligros se clasifican en: naturales, tecnológicos y sanitarios atendiendo a la
Directiva No 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional.
Los peligros naturales comprenden: ciclones tropicales, intensas lluvias, tormentas locales severas,
penetraciones del mar, deslizamientos de tierra, sismos, intensas sequías e incendios en áreas
rurales.

37

Para la comprensión de la dinámica de desarrollo industrial experimentada por la Industria del Níquel en
Moa, resulta interesante y oportuna la perspectiva que ofrecen los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad
en torno a la relación tecnología – política, algunas consideraciones al respecto aparecen en Almaguer (2002).

�Los peligros denominados tecnológicos consideran: accidentes catastróficos del transporte
(marítimos, aéreos y terrestres), accidentes con sustancias peligrosas, explosiones de gran magnitud,
derrames de hidrocarburos, incendios de grandes proporciones en instalaciones industriales y
edificaciones sociales, derrumbes de edificaciones, ruptura de obras hidráulicas.
Los peligros sanitarios están representados por enfermedades que pueden originar epidemias,
epizootias, epifitas y plagas cuarentenarias.
Resulta importante destacar que desde finales de la década de los 90 del pasado siglo XX se observa
un incremento en el azote de huracanes, tendencia que según los expertos aumentará en el futuro.
Otros fenómenos como las penetraciones del mar ocurren en zonas bajas del litoral en cualquier
momento del año como consecuencia de ciclones tropicales, fuertes vientos del sur y frentes fríos.
Entre las zonas más amenazadas se encuentran el litoral de Baracoa y la costa norte de Holguín. En
el país existen 220 asentamientos poblacionales en zonas de penetración del mar, entre ellos, Moa.
Además de los huracanes, ciclones y otros fenómenos de carácter meteorológico el peligro sísmico
es real, fundamentalmente para la región Sur - Oriental por su cercanía a la principal zona sismo
generadora del área del Caribe que es el contacto entre la placa del Caribe y la placa de
Norteamérica. La región de Moa ha manifestado históricamente un bajo nivel de actividad sísmica,
ya que no existen reportes históricos de la ocurrencia de algún terremoto fuerte con epicentro
cercano a esta localidad con anterioridad a 1992, sin embargo el 20 de marzo de 1992 se registró un
terremoto de magnitud Richter Ms = 4.5, a 36 km al Este de la ciudad de Moa (Chuy, 1999).
Después del sismo de 1992 otros 3 sismos fueron reportados por la población de Moa con
intensidad de IV grados MSK, posteriormente el 28 de Diciembre de 1998 comenzó una larga serie
sísmica. Hasta el 4 julio de 1999 se reportaron 16 eventos perceptibles y fueron registrados por la
red de estaciones sismológicas 437 temblores de diferentes rangos energéticos. La región de Moa ha
continuado manifestando una actividad sísmica significativa. (Chuy, 1999).
La ocurrencia de un sismo ocasiona pérdidas de vidas humanas y económicas pudiendo inducir
desastres tecnológicos como resultado de la rotura de tuberías con el consiguiente peligro de
expansión de sustancias tóxicas propias de los procesos industriales que en las Plantas niquelíferas de
Moa tienen lugar, en este caso el riesgo está dado por la cantidad de personas expuestas en
dependencia de la envergadura de la avería y de la dirección del viento para las sustancias en estado
gaseoso. Una rotura de estas tuberías también provocaría la paralización inmediata de las Plantas de
Proceso, con una repercusión económica significativa.

�Dadas las características de la cuenca del Río Moa, y el régimen de precipitaciones del territorio las
inundaciones de origen pluvial, constituyen el peligro más frecuente y que mayores afectaciones
genera en el Consejo Popular Rolo Monterrey.
Un alto riesgo inducido por el hombre es la existencia de la presa Nuevo Mundo, vulnerable a
movimientos sísmicos y por ende convierte en zonas de riesgo toda el área aguas abajo de la
cortina, en el caso de la rotura de ésta. Las instalaciones de la Empresa Comandante Pedro Sotto
Alba Moa Níkel S. A. y parte la población de este Consejo, están ubicadas dentro de la cuenca
hidrográfica del Río Moa y por consiguiente resultan vulnerables a estos peligros.
Se identifican en el territorio otros peligros que se pueden clasificar como potenciales
(enfermedades que pueden originar epidemias, epizootias, epifitias y plagas cuarentenarias,
accidentes catastróficos del transporte, accidentes con sustancias peligrosas, explosiones de gran
magnitud, incendios de grandes proporciones en áreas rurales, instalaciones industriales y
construcciones sociales, derrames de hidrocarburos, deslizamientos del terreno y la ruptura de obras
hidráulicas ya mencionado).
En correspondencia con lo anterior pueden considerarse vulnerabilidades construidas en el territorio
de Moa, las siguientes:
1. Base de Amoniaco Anhidro en el Puerto de Moa con 15000 t de capacidad de almacenaje
2. Plantas de Proceso que utilizan sustancias tóxicas peligrosas en la Empresa Pedro Sotto Alba
(Balas de almacenaje de H2S con capacidad de 52 t)
3. Planta Potabilizadora de agua de la Empresa Comandante Che Guevara con 5 t de Cloro
4. Presa Nuevo Mundo con capacidad de embalse de 141 Mm3 cuya rotura provocaría
afectaciones a los objetivos económicos y sociales y la población ubicada en el área de
inundación (10 412 personas), además del cierre de las vías de acceso hacia los puestos de
dirección para caso de desastre de algunos objetivos económicos y zonas de defensa.
5. Fondo habitacional y principales objetivos económicos.
6. Zonas bajas inundables por intensas lluvias y penetraciones del mar.
7. Vías destinadas a la transportación de productos tóxicos.
8. Tuberías cuya avería provoque escape de sustancias peligrosas en el Puerto de Moa, las fábricas
Pedro Sotto Alba y Ernesto Che Guevara en especial en la base de Amoniaco, las líneas de
tuberías y la potabilizadora de agua.
9. Las Empresas Che Guevara, Pedro Sotto Alba, Empresa Mecánica del Níquel y Puerto Moa,
por la cantidad de sustancias químicas e incendiarias que poseen en existencia.

�10. Base de combustible del Puerto Moa, con una capacidad total de almacenaje de 115 000 t, y en
la tubería submarina asociada al campo de boyas.
•

Caracterización del Consejo Popular Rolo Monterrey

El “Consejo Popular Rolo Monterrey” se ubica al Sureste de la ciudad, limita al Norte con el
Océano Atlántico, al Sur con el yacimiento Moa Oriental, al Este con la presa de colas de la
Empresa Comandante Che Guevara y al Oeste con el Consejo Popular 26 de Junio. Incluye tanto al
Reparto Rolo Monterrey, Río Mina, Reparto Pedro Sotto Alba como a La Veguita. (Fig. 1), (Anexo
4)
El centro industrial más importante en el Consejo es la Empresa Moa Nickel S.A. Comandante
Pedro Sotto Alba. Otro centro laboral próximo al Consejo es el Puerto de Moa, empleado para el
embarque de Níquel y Cobalto, así como para la importación de los insumos de las industrias del
Níquel del Municipio, incluyendo el combustible. Existe en el Puerto una Base Receptora de
Amoníaco, y una Unidad Distribuidora de Combustible con su Base de Almacenamiento, todo ello
representa la probabilidad de ocurrencia de desastres en el territorio. Se ubican también en el
Consejo, la Empresa de Servicios del Níquel (ESUNI) y la Empresa de Servicios Técnicos de
Computación y Electrónica del Níquel.
Cuenta también con un aeropuerto moderno con una pista de 2 000 metros de longitud.
El Reparto Rolo Monterrey se ubica en la ciudad de Moa, al extremo Este del centro de la ciudad,
limita al Norte con la Bahía de Moa, el aeropuerto y el antiguo depósito de colas, por el Este con el
coto minero de la Fábrica Che Guevara, por el Sur con el depósito de colas de la Empresa Moa
Nickel S.A. Comandante Pedro Sotto Alba, embalse de agua, Río Cabañas y el asentamiento de La
Veguita y al Oeste con la concesión minera de Moa Nickel S.A. Pedro Sotto Alba, Río Cabañas y el
Reparto Armando Mestre.
En sus inicios se edificaron en este reparto, para los técnicos norteamericanos y algunos cubanos,
255 viviendas uniplantas con cubiertas de placa y amplios jardines, las que se distinguían por sus
comodidades atendiendo al nivel jerárquico de su propietario. Posteriormente se construyeron
varios edificios empleando la técnica soviética conocida como gran panel, que rompieron con la
arquitectura tradicional del Reparto de marcada influencia norteamericana. El nivel de escolaridad
de su población es alto dado el número de profesionales que residen en el mismo. Más del 70 %, de
sus habitantes son trabajadores del Níquel, fundamentalmente de la Empresa Moa Nickel S.A.
Comandante Pedro Sotto Alba y Comandante Ernesto Che Guevara.
El asentamiento Río Mina, en el propio Reparto Rolo Monterrey, se ubica en una pendiente
próxima al Río Cabañas, se caracteriza por condiciones precarias de vida manifiestas en el estado

�constructivo de las viviendas, el peligro de sufrir inundaciones y por los niveles de contaminación
ambiental a los que están expuestos sus habitantes por el vertimiento del licor residual (WL)38 de la
Empresa Comandante Pedro Sotto Alba Moa Níkel S. A.
Reparto Pedro Soto Alba
Este Reparto fue generándose a partir de las edificaciones de la Empresa Constructora y Reparadora
del Níquel (ECRIN), esta empresa fue reubicada como consecuencia de inundaciones sufridas. El
área del Reparto Pedro Soto Alba, así como la zona sudeste del aeropuerto son vulnerables a las
inundaciones de origen pluvial y frecuentemente su población resulta evacuada ante el peligro que
estas representan.

La Veguita
La mayor parte de La Veguita se encuentra ubicada dentro de los límites establecidos en la
Concesión Administrativa Minera Moa Oriental. La vida tanto económica como social de La
Veguita, puede a partir de su infraestructura, catalogarse de asentamiento precario al no contar con
fuentes propias de empleo, presentar altos niveles de contaminación ambiental y encontrarse
ubicado sobre zonas de yacimientos de níquel, aspectos que le imponen fuertes limitantes a su
crecimiento.
El 99 % de la población recibe el agua a través de la red de acueducto y los residuales son
evacuados en letrinas. En La Veguita no existe red de alcantarillado. En este asentamiento el estado
de la vivienda es deplorable en correspondencia con el carácter de asentamiento disperso que ha
experimentado un crecimiento espontáneo y desorganizado. La red eléctrica del alumbrado es
deficiente y se encuentra en mal estado por conexiones realizadas de forma arbitraria y sin
requerimientos técnicos.
La Veguita presenta dificultades de accesibilidad, su vía principal de acceso como resultado de la
explotación del yacimiento Moa Oriental, se convirtió en parte de un camino minero lo que
incrementa el riesgo de accidentes. La comunicación por vía terrestre se imposibilita
frecuentemente como resultado de las crecidas del río Moa
Las caracterizaciones hechas, la consulta de documentos y los elementos que aportaron las
entrevistas en profundidad permitieron el diseño del estudio empírico.
38

El licor residual conocido como WL se genera en la planta de precipitación de sulfuros, es de coloración
azulosa y olor desagradable por la presencia de sulfuro de hidrógeno (H2S). Esta solución sale del proceso a
una temperatura de 90 - 95 Co, posee partículas en suspensión de sulfuros de Ni + Co, alta acidez y varios
metales disueltos. Se vierte al río Cabañas, afluente del río Moa, y finalmente al mar.

�2.3.1 Diseño del estudio empírico
La metodología utilizada en la investigación combina estrategias metodológicas cualitativas y
cuantitativas: utiliza la entrevista estructurada como técnica del paradigma cuantitativo y la
entrevista a informantes claves.
Los métodos cualitativo – cuantitativo y las técnicas a ellos inherentes pueden aplicarse
conjuntamente según las exigencias de la situación investigada, ellos pueden complementarse en el
estudio de un mismo fenómeno, esto se denomina triangulación metodológica y se utiliza para
corregir los inevitables sesgos presentes en ambos paradigmas. En este caso se utiliza para explorar
y describir las diferentes percepciones del riesgo en los habitantes del “Consejo Popular Rolo
Monterrey”.
La metodología cualitativa es de gran utilidad para el análisis de los fenómenos complejos, para el
estudio de casos, para la descripción y estudio de unidades naturales como organizaciones y
comunidades concretas. (Pérez, 1994).
La metodología cualitativa se asume teniendo en cuenta que permite al investigador ver el escenario
y a las personas desde una perspectiva holística; las personas, los escenarios o los grupos no son
reducidos a variables, sino considerados como un todo en el contexto de su pasado y de las
situaciones en las que se hallan.
La investigación desarrollada puede clasificarse como un caso de estudio de tipo interpretativo. Los
estudios de casos de tipo interpretativo contienen descripciones ricas y densas que se utilizan para
ilustrar, defender o desafiar presupuestos teóricos defendidos, antes de recoger los datos. Según
Pérez (1994), los estudios de casos presentan las ventajas siguientes:
•

Representan un método apropiado para investigar a pequeña escala en un marco limitado de
tiempo, de espacio y de recursos.

•

Pueden servir a múltiples audiencias y por tanto contribuir a la democratización en la toma de
decisiones.

•

Considerados como productos pueden formar un archivo de material descriptivo lo
suficientemente rico como para admitir interpretaciones posteriores.

•

Los estudios de casos son “un paso a la acción”, parten de ella y contribuyen a ella al dar la
posibilidad de introducirlas en la práctica, sus resultados son útiles para el trazado de estrategias
de desarrollo comunitario, para el autodesarrollo individual e institucional.

El diseño metodológico del estudio de caso que se presenta parte de las consideraciones teóricas y
metodológicas presentes en los estudios sobre percepción social del riesgo descritos, así como de

�los estudios de percepción desarrollados en Cuba por el Centro de Información, Gestión y
Educación Ambiental y el Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, (CIGEA- CIPS)39.
El estudio sobre la percepción social del riesgo ante situaciones de desastres naturales y
tecnológicos selecciona al Consejo Popular Rolo Monterrey por considerarse su población
permanentemente expuesta a peligros diversos. Se valoró la metodología elaborada para el “Estudio
de apreciación de los peligros de desastres”. “Caracterización de la percepción del peligro ante
desastres naturales en comunidades en lugares críticos” propuesta por el Equipo de Estructura
Social y Desigualdades del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, (CIPS)40 del
CITMA (Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente) cuyos objetivos eran:
• Organizar y orientar la realización de los estudios sobre percepción del peligro ante fenómenos
naturales.
• Caracterizar las percepciones sobre peligros ante fenómenos naturales en poblaciones expuestas
a eventos definidos.
• Identificar grupos por niveles de vulnerabilidad ante el peligro.
La metodología propuesta por el (CIPS) permite la clasificación de la población atendiendo a sus
percepciones sobre los peligros en tres grupos: percepción alta, media y baja empleando para ello
un esquema descriptivo de amplia utilización en los estudios de percepciones: la tríada
conocimiento – sensibilidad – disposición al cambio, que son las categorías básicas asociadas a la
incorporación de un concepto de sostenibilidad en la actividad cotidiana de los diversos actores
sociales.
Resultan valiosas en ella además, las dimensiones y variables que a partir de la tríada antes
mencionada se definen, al abarcar estas las diferentes fases del ciclo de reducción de desastres
(prevención, preparativos, respuesta y recuperación)

39
Percepciones medioambientales en la sociedad cubana actual. Un estudio exploratorio. [en línea].
[Consultado: 24/01/2002]. Disponible en http://wwwcentre.unep.net/Cuba/percepcion.htm.
40
CUBA. CITMA. Estudio de apreciación de los peligros de desastre. Perfil metodológico de la tarea
“Caracterización de la percepción del peligro ante desastres naturales en comunidades en lugares críticos.
Equipo de Estructura Social y Desigualdades. [documento digital]. La Habana: Centro de Investigaciones
Psicológicas y Sociológicas (CIPS), 2007.

�La metodología propuesta por el (CIPS)41 , no obstante lo analizado, no se consideró apropiada para
la presente investigación ya que la misma sólo contempló algunos peligros de carácter natural
(fuertes vientos, penetraciones del mar e intensas lluvias), excluyendo otros de igual índole y de
significativa importancia para el territorio de Moa; al mismo tiempo, no previó el estudio de la
percepción de peligros tecnológicos, ni la posible falta de memoria histórica y/o experiencia de
desastres en la población, lo que a nuestro juicio no permite su aplicación a este contexto y por
consiguiente la diversidad de escenarios posibles de riesgo y niveles igualmente diferentes de
vulnerabilidad.
Para el contexto minero de Moa dadas las características industriales del territorio y su ubicación
geográfica, se consideró la necesidad de explorar un número mayor de peligros de carácter natural
así como el estudio de las percepciones sobre los peligros tecnológicos también previstos en la
Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional42 proponiendo para ello el
empleo del paradigma psicométrico como parte del instrumento diseñado y aplicado, evaluando
diez atributos del peligro al incluir la percepción sobre la vulnerabilidad y no nueve atributos como
Puy y Aragonés (1997) y Slovic y Weber (2002) lo que supone un enriquecimiento del método en
su aplicación.
Emplear el paradigma psicométrico resulta útil en tanto las técnicas psicométricas son apropiadas
para identificar similitudes y diferencias entre los grupos con respecto a las percepciones de riesgo,
lo que permite contribuir positivamente a la comunicación del riesgo.
Como parte de la fase de diseño del estudio, se construyó un instrumento de medida consistente en
una entrevista estructurada para evaluar las percepciones del riesgo en situaciones de desastres
naturales y tecnológicos con las adecuaciones antes explicadas. En el proceso de obtención de la
información se consideró útil el uso de la entrevista estructurada como instrumento de recogida que
homogeniza, para todos los individuos de la muestra, la información recogida a través de las
preguntas planteadas.
41

“En el año 2006 el Estado Mayor de la Defensa Civil orienta a la Agencia de Medio Ambiente del CITMA
la “Implementación de los estudios de peligros, vulnerabilidades y riesgos para la reducción de desastres para
la Republica de Cuba”. Como experiencia piloto se tomó la Ciudad de La Habana y sus quince municipios y
en esta primera etapa se concentró en el examen de tres eventos fundamentales que son los que más nos
afectan, asociados a los ciclones tropicales y a los sistemas frontales: inundaciones por lluvias intensas,
inundaciones por penetraciones del mar y afectaciones por fuertes vientos”. Equipo de Estructura Social y
Desigualdades. Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS.) CITMA. Estudio de
apreciación de los peligros de desastre. Perfil metodológico de la tarea “Caracterización de la percepción del
peligro ante desastres naturales en comunidades en lugares críticos”. Documento digital.
42
CUBA. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Planificación, organización y
preparación del país para situaciones de desastre, 2005

�El estudio de percepción del riesgo estuvo dirigido a:
•

Identificar la percepción del riesgo en la población del Consejo Popular Rolo Monterrey a
partir de conocer cuáles son los principales peligros percibidos por su población.

•

Analizar las diferencias respecto a los principales peligros identificados por la población del
Consejo Popular según variables sociodemográficas tales como edad, sexo y nivel de
escolaridad.

•

Analizar las diferencias en la percepción de los peligros percibidos en los estratos objetos
de estudio.

•

Obtener la jerarquía de peligros percibidos en cada estrato estudiado y en el Consejo
Popular en general.

•

Estudiar las diferentes dimensiones cualitativas del riesgo según el enfoque psicométrico
incorporando la dimensión vulnerabilidad a las nueve características clásicas estudiadas
desde este enfoque.

•

Conocer mediante entrevistas en profundidad a actores claves, los riesgos, peligros y
vulnerabilidades presentes en el territorio y en particular en el Consejo Popular objeto de
estudio.

•

Diseño y composición de la entrevista estructurada

Para estudiar las características socio-demográficas de los individuos entrevistados se consideraron
las variables edad, sexo, nivel de escolaridad y ocupación, ya que en varios estudios ha sido
comprobada existe cierta relación entre estas y las percepciones de peligros y riesgos según la
literatura consultada. (Slovic y Weber, 2002; Puy y Aragonés, 1997)
Con la finalidad de medir las diferentes variables o atributos del riesgo en los habitantes expuestos,
se empleó el enfoque psicométrico antes mencionado, consistente en la combinación de una Escala
del tipo Likert de 5 puntos con un diferencial semántico, otorgándose un punto como puntuación
mínima al ítem y 5 puntos a una respuesta que otorga el valor máximo al ítem propuesto.
La elección de la escala de Likert, supone que la percepción de un sujeto viene dada por el valor
obtenido en cada proposición o ítem. Cabe resaltar que se utiliza esta técnica porque cada ítem se
refiere a un atributo específico de la percepción del riesgo; otra cuestión a destacar de la escala
escogida, es que utiliza una categorización del continuo de percepción del sujeto, graduada según la
intensidad. Como la valoración que ofrecen los sujetos no supone una distribución uniforme en el
continuo y no está asegurado que haya intervalos iguales, el resultado cuantitativo de la escala es de
naturaleza ordinal, sin embargo, lo común es que se le trabaje como de razón o intervalo.

�El análisis de los datos permite la creación del perfil característico de la percepción para cada tipo
de peligro. Siguiendo la tradición psicométrica, se calcula la media aritmética de las valoraciones
dadas por los sujetos a cada peligro en cada atributo o característica. A partir de esta información se
construye una representación gráfica del perfil de cada peligro, y la comparación de los diferentes
perfiles, ofrece una panorámica descriptiva de las valoraciones realizadas por los habitantes en cada
barrio.
En este esquema de análisis, se puede sustituir la media aritmética por otro índice de tendencia
central como la mediana o la moda, también es posible incluir una valoración de la dispersión como
la variancia (si se opta por usar medidas basadas en momentos de la distribución), o la amplitud
intercuartil (si se opta por usar medidas basadas en ordenaciones).
Una estrategia para resumir la estructura de datos obtenidos es el análisis de regresión múltiple
aplicado a cada riesgo, de esta forma, se utiliza la medida de riesgo global como variable criterio y
la puntuación en cada atributo como variables predictoras y con ello se obtiene, para cada peligro, la
combinación lineal de atributos del riesgo que mejor predice el riesgo total percibido.
La entrevista estructurada está formada por 3 preguntas. (Anexo 5)
•

La pregunta No 1, explora una única variable: el conocimiento por parte de los habitantes del
Consejo Popular sobre los diferentes peligros que pueden afectarlos, y recaba información,
sobre los principales peligros que el sujeto identifica en función de lo que pudiera considerar su
“exposición personal”. Esta cuestión explora aquellos peligros que los individuos consideran
como más importantes, ya sea por su experiencia personal, actitudes o creencias, lo cual
permite comprender cuáles son los peligros a los que los sujetos se sienten mayormente
expuestos, los que valoran que les afectan o pudieran afectar directamente.

•

La pregunta No 2 busca evaluar los diferentes variables o atributos del riesgo (variables
numeradas de A1 a A11)

•

La pregunta (G1) es de tipo general y se dirige a obtener una estimación de la variable magnitud
del riesgo percibido. La pregunta incorpora aclaraciones para estandarizar la gravedad de los
desenlaces que se deben considerar (pérdidas de salud muy graves) y la latencia (tanto las
consecuencias que suponen pérdidas de salud a corto plazo, como a medio o largo plazo).

Para la pregunta No. 2, y atendiendo a un tipo específico de peligro, las variables son:
¾

A1: explora el factor conocimiento que tiene el sujeto sobre el peligro.

�¾

A2: explora el factor conocimiento que el sujeto atribuye a los responsables de la prevención,
en íntima relación con el conocimiento de los responsables, con la confianza en ellos y con la
aceptación de las medidas preventivas que se proponen.

¾

A3: explora la respuesta emocional de temor, la característica más predictiva del riesgo global
percibido.

¾

A4: evalúa el concepto “vulnerabilidad” o “susceptibilidad” ante el peligro, cuestión central en
la gestión del riesgo.

¾

A5: explora la percepción del sujeto sobre la novedad o antigüedad del peligro, dado que la
familiaridad con el peligro puede generar su no reconocimiento.

¾

A6: evalúa la percepción de la gravedad de las consecuencias, la que se corresponde con la
magnitud de la pérdida, que es una de las variables constitutivas de la definición técnica de
riesgo.

¾

A7: busca conocer la percepción sobre la voluntariedad o involuntariedad en la exposición al
peligro.

¾

A8: se centra en el grado de control percibido, que permite descartar actitudes fatalistas (pasa
cuando pasa y yo no lo puedo evitar), o por el contrario sentimientos de invulnerabilidad (a mi
no me sucederá esto porque soy más habilidoso, tengo mayor experiencia, etc.)

¾

A9: trata de explorar tanto la visión que el sujeto tiene de su capacidad para realizar acciones
preventivas (reducir la probabilidad de aparición del daño), como de realizar actuaciones para
reducir el impacto del daño.

¾

A10: explora el potencial catastrófico que se atribuye al peligro, atributo que mantiene una
relación alta y positiva con el riesgo total percibido.

•

A11: explora la percepción sobre la demora de las consecuencias, parámetro crítico en el
momento de explicar las actitudes y el comportamiento.

•

Selección de la muestra

Como parte de la fase de diseño del estudio se procedió a la determinación del tipo de muestreo y el
tamaño muestral necesarios. Dado que el estudio está encaminado a determinar parámetros, es decir
se pretende hacer inferencias a valores poblacionales (proporciones, razones) a partir de una

�muestra, se planteó hacer un muestreo aleatorio estratificado43 en la población adulta mayor de 16
años, teniendo en cuenta la distribución geográfica de la población a estudiar y sus diferentes
características socioeconómicas así como el grado de exposición a los peligros, se tomaron los
diferentes barrios del Consejo Popular como estratos 44.
Para ello es necesario precisar:
•

El nivel de confianza o seguridad (1-α). El nivel de confianza prefijado da lugar a un
coeficiente (Zα). En este caso se escoge una seguridad del 95%, por lo que Zα = 1,96.

•

La precisión (d) que se desea para el estudio, la misma se estima en un 5%.

•

Una idea del valor aproximado de los parámetros que se quieren medir. En este caso por no
tener referencia de estudios previos, se utiliza el valor p =q= 0,5 (50%) que maximiza el
tamaño muestral.

A través de la fórmula45 :

Se calcula el número de unidades de análisis necesarias (n) para tener una muestra probabilística,
que sea estadísticamente significativa y permita la inferencia de los parámetros estudiados a toda la
población (N) del Consejo Popular (Fig. 2).

“En el muestreo estratificado, la población de N unidades se divide primero en sub-poblaciones de N1,
N2,…Nh unidades, respectivamente. Estas sub-poblaciones no se solapan y en su conjunto comprenden a toda
la población. Por lo tanto
43

Las sub-poblaciones se denominan estratos. Para obtener todo el beneficio de la estratificación los valores de
los Nh deben de ser conocidos. Una vez determinados los estratos, se extrae una muestra de cada uno, las
extracciones deben de hacerse independientemente en los diferentes estratos. Los tamaños de las muestras
dentro de los estratos se denotan n1, n2,… nh, respectivamente. Si se toma una muestra aleatoria simple en
cada estrato, el procedimiento total se describe como un muestreo aleatorio estratificado”. (Cochran,
1978:125).
44

“La estratificación geográfica en la que los estratos son áreas compactas como municipios o colonias de una
ciudad, es común –a menudo por conveniencia administrativa o por que se quieren datos separados para cada
estrato- y generalmente viene acompañada con un incremento en la precisión, porque operan muchos factores
para lograr que las personas que viven o las cosechas que se cultivan en una misma área muestren semejanzas
en sus principales características. Sin embargo, las ganancias debidas a la estratificación geográfica, en
general son modestas…” (Cochran, 1978:140).

45

PITA FERNÁNDEZ, S. Atención primaria en la Red 3:138-14. [en línea]. [Consultado: 06/03/2001].
Disponible en: http://www.fisterra.com.

�Figura 2. Elementos de la inferencia estadística46
Teniendo en cuenta que la población total del Consejo Popular es N=3994 habitantes y el tamaño de
la muestra obtenido es n=200, la fracción para cada estrato será47:

En la Tabla 3 se muestran los resultados de los cálculos obtenidos para cada uno de los barrios del
Consejo Popular a través de la fórmula anterior.

Tabla 3. Muestra probabilística estratificada por barrios del Consejo Popular
Población residente
Tamaño de la
Barrio (estrato)
mayor de 16 años
muestra
Rolo Monterrey
2802
140
La Veguita
659
33
Pedro Sotto Alba
169
8
46

Ídem.
En un número determinado de elementos muestrales n=∑ nh la varianza de la media muestral puede
reducirse al mínimo si el tamaño de la muestra para cada estrato es proporcional a la desviación estándar
dentro del estrato. Esto es:
47

Donde fh es la fracción del estrato, n el tamaño de la muestra, N es el tamaño de la población, Sh es la
desviación estándar de cada elemento del estrato h, y K es una proporción constante que nos dará como
resultado una n óptima para cada estrato según, Hernández-Sampieri y C. Collado (2004:221-222)

�Río Mina
Total

364
3994

18
199

2.3.2 Análisis de los resultados.
En correspondencia con las características sociodemográficas del Consejo Popular Rolo Monterrey,
el 47% de la población estudiada corresponde a la categoría “trabajadores” y el 50 % tiene nivel
Medio Superior como puede observarse en las Fig. 3 y 4.

7%
13%
47%

Trabajador
Ama Casa
Jubilado

14%

Estudiante
Desocupado
19%

Figura 3. Distribución de la muestra por situación ocupacional

8%

3%

9%
Sin Escolaridad
Primaria
30%

Media
Media Superior

50%

Superior

Figura 4.Distribución de la muestra según nivel de escolaridad
Atendiendo a las posibles diferencias que en la percepción del riesgo de desastre pueden representar
las variables sexo y edad, la muestra estuvo conformada por un 51 % de hombres y un 49 % de
mujeres, de ellos, el 57 % son adultos y el 33 % jóvenes como puede apreciarse en la Fig. 5. La
población estudiada mayor de 30 años y menor de 60 años fue considerada como adulta, de ella, el

�60 % lo constituyeron hombres y el 54 % mujeres, mientras que de los jóvenes (comprendidos entre
los 16 y 30 años), el 33 % son varones y el 34 % hembras.

Masculino

Adulto mayor

9

12

Adulto

Joven

Femenino

54

60

33

34

Figura 5. Distribución de la muestra por edades
La Fig. 6 muestra en porcientos los peligros identificados para el territorio por parte de la población
entrevistada. El análisis revela que el 44 % de los entrevistados identificó el peligro “Escape de
Sustancias Tóxicas” como peligro tecnológico que pudiera dañarlos, lo que se explica por la
ubicación en el Consejo Popular y muy próximo al mismo de Empresas pertenecientes al Grupo
Empresarial Cuba - Níquel que almacenan e incorporan en el proceso productivo un número
considerable de sustancias tóxicas, esta percepción puede estar dada, además, por el hecho de que
los desastres no experimentados, y a los que se les atribuye alto poder catastrófico por el número de
personas que pueden ser dañadas de una vez, así como a la inmediatez de sus efectos, unido a la
carencia de medios adecuados de protección, generan una percepción más alta en cuanto al temor
como atributo predictivo del riesgo.
El 19 % de la población entrevistada identificó a los “Huracanes” como un peligro de carácter
natural que pudiera afectar el territorio, sin embargo los datos históricos y el criterio de los expertos
sobre este tipo de fenómeno metereológico no respaldan esta percepción. Al respecto, las
estadísticas señalan que en los últimos 165 años sólo un huracán de gran intensidad ha cruzado por
el territorio de Moa; mientras que entre 1884 y 1985 el único con estas características que afectó a
la provincia de Holguín fue el Flora, los días 4 y 8 de octubre de 1963.

�El peligro “Rotura de presa” se identifica por el 16 % de los entrevistados, esta percepción se
justifica por la proximidad de la Presa Nuevo Mundo cuya capacidad de embalse es de 141 Mm3 y
su rotura provocaría afectaciones a importantes objetivos económicos y sociales y a la población
ubicada en el área de inundación (10 412 personas), además del cierre de las vías de acceso hacia
los puestos de dirección para caso de desastre de algunos objetivos económicos y zonas de defensa.
“Las intensas lluvias” se identifican por el 12 % de los habitantes entrevistados en el Consejo
Popular, esta percepción se explica por la frecuencia con que ocurre este fenómeno dado el régimen
de lluvias que caracteriza a la región y las inundaciones que se registran por la ubicación de los
asentamientos estudiados en las proximidades de los Ríos Moa y Cabañas. La identificación de este
peligro en una proporción menor a los antes comentados sugiere determinado grado de
familiarización con respecto a este peligro, así como la consideración de que se tiene mayor
“control” sobre el mismo.
Resulta significativo que sólo el 6 % de la población estudiada identifique el peligro “Sísmico”
atendiendo al potencial catastrófico del mismo, a la inmediatez de sus consecuencias, a la
vulnerabilidad a la que está expuesta la población en general del Municipio tomando en cuenta la
sismicidad, la potencialidad y características de las zonas sismo generadoras que tienen mayor
influencia sobre el territorio de Moa, este puede ser considerado un claro ejemplo de cuanto difieren
las opiniones de los expertos y la percepción común de los ciudadanos, ello sugiere además la
necesidad de la educación de la población en este sentido
Otros peligros como “Accidentes catastróficos del transporte”, “Incendios de grandes proporciones
y “Graves Epidemias” se identifican sólo por el 1 % de los entrevistados, sin embargo pudieran
afectar severamente al territorio y en particular a este Consejo por su proximidad a importantes
empresas productoras que almacenan volúmenes significativos de sustancias químicas e
incendiarias, a la ubicación además del Aeropuerto y al propio Puerto de Moa.

�0%

6%

1% 1%

16%
Rotura Presa
Escape Sustancias Tóxicas

19%

Intensas Lluvias
Huracanes
Acc. Transporte
Sismos
Incendios
12%

Graves epidemias
45%

Figura 6. Identificación de los peligros expresada en porciento
La identificación de los peligros atendiendo a la variable “sexo”, según puede observarse en la Fig.
7, permite apreciar que el peligro identificado en primer lugar por ambos sexos es el peligro
“Escape de Sustancias Tóxicas”. Proporcionalmente, las mujeres identifican en mayor medida que
los hombres los peligros “Rotura de presa” y “Sismos”. Resulta prácticamente proporcional la
identificación de los peligros “Huracanes” e “Intensas lluvias” en ambos sexos. El peligro “Graves
epidemias” sólo fue identificado por hombres mientras el peligro “Incendios de grandes
proporciones” se identifica por ambos sexos con un bajo porciento.
100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

Graves epidemias
Incendios
Sismos
Accidentes Transporte
Huracanes
Intensas Lluvias
Esc Sust Toxicas
Rotura Presa
Masculino

Femenino

Figura 7. Identificación de los peligros por sexos (expresada en porciento)

�La identificación de los peligros atendiendo a la variable “edad”, según puede observarse en la Fig.
8, permite valorar que los jóvenes identifican en una proporción menor que los adultos los peligros
“Rotura de presa”, “Escape de sustancias Tóxicas” y “Sismos”, esto pudiera estar vinculado a una
baja percepción de la vulnerabilidad a la que están expuestos, cuestión esta que suele caracterizar a
las personas en las edades tempranas de la vida, sin embargo identifican en proporción similar a los
adultos los peligros “Intensas lluvias” y “Huracanes” probablemente porque los consideren más
probables y porque reciban mayor información al respecto a través de los medios de difusión
masiva.
100%
90%

Graves epidemias

80%

Incendios

70%
60%

Sismos

50%

Accidentes Transporte

40%

Huracanes

30%

Intensas Lluvias

20%

Esc Sust Tóxicas

10%

Rotura Presa

0%
Joven

Adulto

Adulto mayor

Figura 8. Identificación de los peligros por categoría de edad (expresada en porciento)
La variable “nivel de escolaridad” constituye una variable interesante para el análisis de las
percepciones del riesgo de desastres. La Fig. 9 muestra como los sujetos entrevistados “sin
escolaridad”, identifican un número menor de peligros a diferencia de aquellos que tienen “nivel
medio y superior”. El mayor número de peligros identificados corresponde a las personas
entrevistadas con “nivel medio superior”. Las personas sin escolaridad no identificaron el peligro
sísmico como tampoco los peligros rotura de presas, graves epidemias e incendios. Los
entrevistados con nivel superior identifican en una proporción menor el peligro “Intensas lluvias”

�100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%

Graves epidemias
Incendios
Sismos
Accidentes Transporte
Huracanes
Intensas Lluvias

Superior

Media
Sup.

Media

Primaria

Sin Esc.

Esc Sust Tóxicas
Rotura Presa

Figura 9. Identificación de los peligros por nivel de escolaridad expresada en porciento
2.3.3 Análisis comparativo de los resultados por Repartos
Resultan interesantes los resultados obtenidos en cuanto a la percepción de los peligros en los
diferentes estratos estudiados del Consejo Popular, si se tiene en cuenta que las percepciones sobre
los mismos están en correspondencia con las condiciones de vulnerabilidad a las que se encuentran
expuestas, así como el nivel de escolaridad promedio de su población. La Fig. 10 muestra en
porcientos la identificación de los peligros en los diferentes estratos objeto de estudio.
En La Veguita el 44 % de la población identifica el peligro “Escape de sustancias tóxicas”, esto está
dado tanto por la cercanía de la Empresa Comandante Pedro Sotto Alba Moa Nickel S. A., así como
de la Planta Potabilizadora de la Empresa Ernesto Che Guevara, ambas empresas utilizan y
almacenan este tipo de sustancias en cantidades significativas. El 32 % de los entrevistados
identifica el peligro “Rotura de presa”, esta percepción está generada por la proximidad de la Presa
Nuevo Mundo ya referida.
El 18 % de los entrevistados identifica en La Veguita como peligro que los puede afectar las
“Intensas lluvias”, y aunque lo identifican en un porciento menor con respecto a otros peligros, es
realmente el que se manifiesta con relativa frecuencia generando la necesidad de evacuar a una
parte de su población hacia zonas más seguras.
En el Reparto Pedro Sotto Alba la población entrevistada identificó en un 70 % el peligro “Escape
de Sustancias Tóxicas”, ello está dado por su proximidad a la Empresa Comandante Pedro Sotto
Alba Moa Nickel S. A. Un 30 % identificó el peligro “Intensas lluvias”, esta percepción resulta

�baja si se tiene en cuenta que la población de este reparto por su ubicación aguas abajo de la Presa
Nueva Mundo es evacuada frecuentemente ante la ocurrencia de este fenómeno.
La población entrevistada del Reparto Rolo Monterrey identificó en un 66 % el peligro “Escape de
Sustancias Tóxicas”, esta población se ubica próxima a las Empresas antes mencionadas así como a
la Base de Amoniaco Anhidro en el Puerto de Moa. En segundo lugar identifica el peligro
“Huracanes” el 19 %, mientras el 15 %, identifica el peligro “Rotura de presa”. El 9 % de los
entrevistados, identificó el peligro sísmico lo que representa un porciento bajo atendiendo al nivel
de empleo y escolaridad promedio de sus habitantes y el peligro potencial del mismo.
En el asentamiento Río Mina, los entrevistados identificaron sólo peligros de carácter natural, así el
66% identificó el peligro “Huracanes” mientras el 39 % identificaba las “Intensas lluvias”, este
asentamiento en el propio Reparto Rolo Monterrey, se ubica en una pendiente próxima al Río
Cabañas y se caracteriza por condiciones precarias de vida manifiestas en el estado constructivo de
las viviendas, tendederas eléctricas y ausencia de calles interiores.
100%
90%
Graves epidemias

80%

Incendios

70%
60%
50%

Sismos
Accidentes Transporte

40%

Huracanes

30%

Intensas Lluvias

20%

Esc Sust Tóxicas

10%
0%

Rotura Presa
Veguita

Pedro
Rolo
Río Mina
Soto Alba Monterrey

Figura 10. Identificación de los peligros en los diferentes Repartos objeto de estudio

2.3.4 Perfiles característicos del riesgo para los peligros identificados
•

Percepción del peligro “Rotura de presa”

Los resultados se procesaron utilizando el programa Microsoft Excel que permite calcular los
estadígrafos y graficar los perfiles de riesgo atendiendo a lo descrito para el paradigma
psicométrico.
Dado el escaso número de personas que identificaron los peligros: “Incendios de grandes
proporciones”, “Graves epidemias “y “Accidentes catastróficos del transporte” se desestimó su

�procesamiento. A continuación, se analizan los peligros evaluados en la población objeto de
estudio.
En la Tabla 4 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Rotura de Presa”
Tabla 4 Estadígrafos para el peligro “Rotura de Presa

En la Tabla 4 se aprecia que la medida del riesgo global (G) asociada a este peligro es evaluada
como alta por los habitantes entrevistados. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter
global es 5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos se ubica por
encima de 4. En promedio los sujetos se ubican en 4,2 (Riesgo alto). Así mismo se desvían de este
valor como promedio en 0,93 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse
en valores bajos y medios en un rango amplio que abarca toda la escala de medición.
La Fig. 11 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los habitantes entrevistados para
el peligro 1 “Rotura de Presa”

�Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 11. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Rotura de presa de
Presa”
La Fig. 11 muestra que los atributos del riesgo que más alta puntuación reciben son el potencial
catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), la gravedad del daño que este puede ocasionar (A6),
el temor ante el daño que se puede derivar del peligro (A3) y la percepción de vulnerabilidad, al
considerar la posibilidad que tienen de experimentar daños a consecuencia del mismo (A4). En un
segundo nivel se encuentran los atributos relacionados con el conocimiento personal sobre el
peligro (A1) así como el nivel de conocimiento que consideran tienen las diferentes autoridades en
el territorio sobre el mismo (A2).
En un nivel más bajo según la escala se ubican las percepciones sobre el control/fatalidad del daño
(A8) y (A9) evaluadas entre 2,0 y 2,2.
Como aspectos significativos aparecen: que los habitantes entrevistados consideran que el peligro
no es novedoso (A5), que se encuentran expuestos al mismo de manera involuntaria (A7) y que
consideran que sus efectos se sentirían de inmediato (A11), estas percepciones oscilan en valores
entre 1,9 y 2,3 según la escala.

�El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Rotura de presa“, arrojó como
ecuación de regresión múltiple:
G1=-0,61-0,08A1+0,28A2-0,12A3+0,15A4+0,36A5+0,32A6-0,07A7+0,23A8-0,19A9+0,40A10+0,06A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,74, lo que denota, un grado
alto de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son (A5), es decir la consideración sobre la novedad o antigüedad del peligro con un
coeficiente de regresión de 0,36, la gravedad del daño (A6) que de este peligro se deriva con un
coeficiente de regresión de 0,32 y el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10) con un
coeficiente de 0,40.
La Fig. 12 muestra el Perfil característico del riesgo percibido para el peligro “Rotura de Presa”
atendiendo a la variable sexo. Se observa que las mujeres le atribuyen un mayor nivel de
conocimiento y por consiguiente de confianza a los responsables en el manejo de este peligro pero
se reconocen vulnerables en mayor medida que los hombres ante el mismo aunque expresan menos
temor. El potencial catastrófico que le atribuyen ambos sexos resulta similar.
Al comparar en este perfil (Fig. 13), la percepción de los habitantes de la Veguita y del Reparto
Rolo Monterrey, se observa que en La Veguita sus pobladores se consideran más vulnerables y le
atribuyen mayor potencial catastrófico y gravedad a este peligro que los habitantes en Rolo
Monterrey, las diferencias en las percepciones se explican por una proximidad mayor de La Veguita
a la presa Nuevo Mundo aunque el peligro potencialmente es el mismo.
Los entrevistados entre los 30 y 60 años le atribuyen a este peligro mayor gravedad, y mayor
potencial catastrófico que los restantes grupos de edades. Los entrevistados mayores de 60 años se
consideran más vulnerables que el resto de los grupos de edades. (Anexo 6, Fig. 14)
Las personas entrevistadas con escolaridad de nivel primario, se consideran altamente vulnerables
frente a este peligro, atribuyéndole alto poder catastrófico y considerándolo como muy grave.
(Anexo 6, Fig. 15)
Los entrevistados del grupo “desocupados”, son los que expresan mayor temor ante este peligro y
quienes le atribuyen mayor gravedad. (Anexo 6, Fig. 16)

�Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Ho mbres

Mujeres

Figura 12. Perfil característico para la variable sexos

Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Veguita

Rolo Monterrey

Figura 13. Perfil del riesgo percibido comparando Veguita – Rolo Monterrey

�•

Percepción del peligro “Escape de sustancias tóxicas”

En la Tabla 5 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Escape de sustancias tóxicas”.
Tabla 5 Estadígrafos para el peligro “Escape de sustancias tóxicas”

Atributos del Peligro “Escape de sustancias tóxicas”
Estadígrafos

A1

A2

A3

A4

A5

A6

A7

A8

A9

A10

A11

G

Media

3,0

3,6

3,8

3,8

2,3

4,2

2,1

2,3

2,1

4,1

1,7

4,0

Mediana

3

4

4

4

2

5

1

2

2

4

1

4

Moda

3

4

5

5

3

5

1

2

1

5

1

5

1,49

1,48

1,49

1,48

1,47

1,51

1,46

1,42

1,45

1,46

1,38

1,30

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Desv. Estándar

Observaciones

90

En la Tabla 5 se aprecia que la medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada
por los entrevistados como alta. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global es
5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4.
En promedio los sujetos se ubican en 4,00 (Riesgo alto). Así mismo se desvían de este valor como
promedio en 1.30 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores
que abarcan toda la escala de medición.
La Fig. 17 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 2
“Escape de sustancias tóxicas”, en ella se muestra que los atributos del riesgo que más alta
puntuación muestran son el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), la gravedad del
daño que este puede ocasionar (A6), el temor ante el daño que se puede derivar del peligro (A3) y la
percepción de vulnerabilidad al considerar la posibilidad que tienen de experimentar daños a
consecuencia del mismo (A4). En un segundo nivel se encuentran los atributos relacionados con el
conocimiento personal sobre el peligro (A1) así como el nivel de conocimiento que consideran
tienen las diferentes autoridades en el territorio sobre el mismo (A2).
Los habitantes entrevistados consideran que se encuentran expuestos a este peligro de manera
involuntaria (A7) y que sus efectos se sentirían de inmediato (A11), consideran además que el
peligro no es novedoso (A5), estas percepciones oscilan en valores entre 1,7 y 2,3 según la escala.

�Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 17. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Escape de Sustancias
Tóxicas”
El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Escape de sustancias tóxicas”,
originó como ecuación de regresión múltiple:
G1=0,91+0,09A1-0,06A2+0,04A3+0,17A4+0,01A5+0,47A6+0,06A7-0,26A8+0,27A9+0,02A10+0,05A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,59, lo que denota un grado
medio de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son (A6), es decir la consideración sobre la gravedad del daño con un coeficiente de
regresión de 0,47, y el grado en que es posible evitar una situación de consecuencias negativas
derivadas de este peligro (A9) con 0,27.
La Fig. 18 muestra, de manera comparada, la percepción de los habitantes de La Veguita, el
Reparto Rolo Monterrey y Pedro Sotto Alba para el peligro Escape de Sustancias Tóxicas. Resulta
significativo que las percepciones más altas se obtienen en el Reparto Pedro Sotto Alba, ello está
dado por su mayor proximidad a la Empresa de ese mismo nombre.
La Fig. 19 muestra como los atributos o dimensiones del riesgo percibido, “temor, gravedad del
daño y potencial catastrófico” resultan similares para la variable demográfica “edad”.

�Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo
Viejo
Muy grave
Poco grave
Voluntario
Involuntario

Evitable

No evitable

Controlable

No controlable

Catastrófico

No catastrófico

Demorado

Inmediato

Veg uita

Rolo Mo nterrey

Ped ro So to Alba

Figura 18 Perfil del riesgo percibido comparando Veguita – Rolo Monterrey y Pedro Sotto
Alba

Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

�Figura 19. Perfil del riesgo percibido comparando grupos de edades.
Los entrevistados del sexo masculino, expresan ante el peligro Escape de Sustancias Tóxicas mayor
temor, atribuyéndole mayor gravedad y potencial catastrófico que las mujeres. (Anexo 6, Fig. 20).
Las personas entrevistadas con escolaridad de nivel primario se sienten las más vulnerables frente a
este peligro. (Anexo 6, Fig. 21).
Las amas de casa y los desocupados ubican su percepción sobre la vulnerabilidad por encima del los
restantes grupos ocupacionales. (Anexo 6, Fig. 22).
•

Percepción del peligro “Intensas Lluvias ”

En la Tabla 6 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Intensas Lluvias”
Tabla 6 Estadígrafos para el peligro “Intensas Lluvias”

Estadígrafos

A1

A2

A3

Atributos del Peligro “Intensas Lluvias”
A4 A5
A6 A7
A8
A9

Media

3,8

3,6

4,3

3,9

2,2

4,1

1,9

2,3

2,4

4,3

2,0

4,0

Mediana

4

4

5

4

2

4,5

1

2

2

5

1,5

4

Moda

5

4

5

5

2

5

1

1

2

5

1

5

Desv. Estándar

A10

A11

G

1,51 1,46 1,48 1,46 1,46 1,48 1,47 1,40 1,38 1,36 1,31

1,01

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Observaciones

24

En la Tabla 6 se aprecia que la medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada
por los entrevistados como alta. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global es
5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4.
En promedio los sujetos se ubican en 4,00 (Riesgo alto). Así mismo se desvían de este valor como
promedio en 1,01 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores
que abarcan toda la escala de medición.
La Fig. 23 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 3
“Intensas Lluvias”, en ella se muestra que los atributos del riesgo que más alta puntuación muestran
son el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), la gravedad del daño que este puede
ocasionar (A6), y el temor ante el daño que se puede derivar del peligro (A3). En un segundo nivel

�se encuentran los atributos relacionados con el conocimiento personal sobre el peligro (A1), así
como el nivel de conocimiento que consideran tienen las diferentes autoridades en el territorio sobre
el mismo (A2).
Los habitantes entrevistados consideran que se encuentran expuestos a este peligro de manera
involuntaria (A7) y que sus efectos se sentirían de inmediato (A11) consideran además que el
peligro no es novedoso (A5), estas percepciones oscilan en valores entre 1,9 y 2,0 según la escala.
Llama la atención que con respecto a este peligro es baja la percepción sobre la medida en que
pueden intervenir para controlar el daño que del mismo se derive (A8), así como la percepción con
respecto a la posibilidad de evitar que este peligro desencadene una situación de consecuencias
negativas (A9), los valores para ambas oscilan entre 2,3 y 2,4.

Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 23 Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Intensas Lluvias”

El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Intensas lluvias“, originó como
ecuación de regresión múltiple:

�G1=6,78-0,07A1-0,15A2-0,01A3-0,68A4+0,15A5+0,42A6-0,16A7-0,58A8+0,75A9-0,19A10-0,32A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,70, lo que denota un grado
alto de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son (A6), es decir la consideración sobre la novedad o antigüedad del peligro con un
coeficiente de regresión de 0,42, y la gravedad del daño (A9) que de este peligro se deriva con un
coeficiente de regresión de 0,75.
La Fig. 24 muestra como los habitantes entrevistados en el Reparto Pedro Sotto Alba expresan una
percepción menor que los habitantes del resto de los Repartos estudiados en cuanto al “temor, la
vulnerabilidad, la gravedad del daño y el potencial catastrófico”, y es relativamente baja su
percepción sobre el control de este peligro. Esto es significativo y pudiera explicar la negativa
sistemática de una parte de su población ante la necesidad de ser evacuados.

Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Veguita

Pedro Soto Alba

Rolo Monterrey

Río Mina

Figura 24. Perfil del riesgo percibido comparando los diferentes estratos estudiados
Las mujeres entrevistadas expresan mayor temor, y le otorgan mayor potencial catastrófico que los
hombres al peligro “Intensas lluvias”. (Anexo 6, Fig. 25),

�Los entrevistados mayores de 60 años, se siente más vulnerables y le atribuyen un potencial
catastrófico mayor a este peligro que las personas comprendidas en los restantes grupos de edades.
(Anexo 6, Fig. 26)
Las personas con nivel de escolaridad Superior, son las que mayor conocimiento sobre el peligro
manifiestan, mientras los entrevistados en el grupo de los “desocupados”, son los que expresan
mayor temor, considerándolo además como muy grave. (Anexo 6, Fig. 27 y 28)
•

Percepción del peligro “Huracanes ”

En la Tabla 7 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido para el peligro “Huracanes”
La medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada por los entrevistados como
media. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global es 5, que es el valor máximo
en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4. En promedio los sujetos se
ubican en 3,5 (Riesgo medio). Así mismo se desvían de este valor como promedio en 1,02 unidades
de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores que abarcan toda la escala de
medición.
Tabla 7 Estadígrafos para el peligro “Huracanes”

Atributos del Peligro “Huracanes”
Estadígrafos

A1

A2

A3

A4

A5

A6

A7

A8

A9

A10

A11

G

Media

2,7

3,6

3,5

3,5

2,3

4,1

1,4

2,0

1,7

3,6

2,1

3,5

Mediana

3

4

4

4

3

4

1

2

1

4

2

4

Moda

3

5

5

4

3

5

1

1

1

4

2

5

Desv. Estándar

1,49 1,47 1,48 1,46 1,45 1,49 1,44 1,42 1,41 1,32 1,28

1,02

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Observaciones

39

La Fig. 29 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 4
“Huracanes”, en ella se muestra que los atributos del riesgo que más alta puntuación muestran son
el potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), y la gravedad del daño que este puede
ocasionar (A6). En un segundo nivel se encuentran los atributos relacionados con el conocimiento

�que consideran tienen las diferentes autoridades en el territorio sobre el mismo (A2), el temor ante
este peligro (A3) y la percepción de vulnerabilidad ante la probabilidad de huracanes (A4).
Llama la atención que con respecto al peligro “Huracanes” es baja la percepción sobre la medida en
que pueden intervenir para controlar el daño que del mismo se derive (A8), así como la percepción
con respecto a la posibilidad de evitar que este peligro desencadene una situación de consecuencias
negativas (A9), los valores para ambas oscilan entre 1,7 y 2,0.
Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 29. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Huracanes”

El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Huracanes”, originó la ecuación de
regresión múltiple:
G1=1,87+0,15A1+0,17A2-0,02A3-0,19A4+0,11A5+0,36A6-0,10A7-0,33A8+0,10A9+0,26A10-0,28A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positivo de 0,52, ello denota un grado
medio de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) con más peso
son (A6), es decir, la consideración sobre la novedad o antigüedad del peligro con un coeficiente de

�regresión de 0,42 y (A10), que representa el potencial catastrófico atribuido a este peligro cuyo
coeficiente de regresión es de 0,26.
La Fig. 30 muestra el perfil del riesgo percibido para el peligro “Huracanes” atendiendo a la
variable “edad”. Se observa que para los “adultos mayores”, tanto su conocimiento personal como
el que consideran tienen los responsables de las diferentes instituciones y organizaciones sobre este
peligro es mayor que para los grupos restantes de edades, de la misma forma la percepción sobre el
“temor, la gravedad de sus consecuencias y el potencial catastrófico” lo evalúan con puntuaciones
más altas, ello puede estar motivado por una experiencia mayor con respecto a sus consecuencias.

Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

Figura 30. Perfil del riesgo percibido comparando grupos de edades
Los habitantes entrevistados en La Veguita y Río Mina, expresan mayor temor ante este peligro que
los habitantes del Reparto Rolo Monterrey, esto se explica por la ubicación de estos asentamientos y
el estado de sus viviendas. (Anexo 6, Fig. 31).
Las mujeres consideran el peligro “Huracanes” como muy grave y se siente ante el mismo, más
vulnerables que los hombres. (Anexo 6, Fig. 32).

�Las personas entrevistadas “sin escolaridad”, se siente como las más vulnerables frente a los
“Huracanes, expresan mayor temor ante este peligro y lo consideran como muy grave. (Anexo 6,
Fig. 33).
Los entrevistados en el grupo “desocupados”, expresan alta percepción en cuanto a la variable
“conocimiento”, tanto personal como el que le atribuyen a los responsables de la gestión del riesgo.
(Anexo 6, Fig. 34).
•

Percepción del peligro “Sismos ”

En la Tabla 8 se presentan los estadígrafos principales calculados para cada atributo y la medida del
riesgo global percibido del peligro “Sismos”
Tabla 8 Estadígrafos para el peligro “Sismos”

Estadígrafos

Atributos del Peligro “Sismos”
A1

A2

A3

A4

A5

A6

A7

A8

A9

A10 A11

G

3,2

3,7

3,8

3,8

2,5

3,5

1,2

2,4

1,8

3,6

1,9

3,5

Mediana

3

4

4

4

2

4

1

2

1

4

1

4

Moda

3

4

5

4

2

4

1

3

1

4

1

5

Media

Desv. Estándar

1,44 1,64 1,67 1,69 1,74 1,80 1,84 1,83 1,88 1,84 2,00 1,63

Máximo

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

5

Mínimo

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

Observaciones

13

En la Tabla 8 se aprecia que la medida del riesgo global (G1) asociada a este peligro es evaluada
por los entrevistados como media. El valor que más se repite para esta pregunta de carácter global
es 5, que es el valor máximo en la escala propuesta. El 50 % de los sujetos ubica su percepción en 4.
En promedio los sujetos se ubican en 3,5 (Riesgo medio). Así mismo se desvían de este valor como
promedio en 1,63 unidades de la escala. En general las puntuaciones tienden a ubicarse en valores
que abarcan toda la escala de medición.
La Fig. 35 muestra el perfil característico del riesgo percibido por los entrevistados para el peligro 5
“Sismos”, en ella se observa que los atributos del riesgo que más alta puntuación obtienen son el
potencial catastrófico que le atribuyen al peligro (A10), y la percepción sobre su vulnerabilidad
(A4) así como el daño que este puede ocasionar (A3). En un segundo nivel se encuentran los

�atributos relacionados con el conocimiento que consideran tienen las diferentes autoridades en el
territorio sobre el mismo (A2) y la gravedad del daño que le puede ocasionar este peligro (A6).
Se considera, además, el peligro sísmico como relativamente antiguo (A5) y baja la posibilidad de
intervenir para controlar el daño que este peligro puede causar (A9). Consideran además que los
efectos se producirían de inmediato (A11) y que se encuentran expuestos al mismo de manera
involuntaria (A7).
Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1
Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Figura 35. Perfil característico del riesgo percibido para el Peligro “Sismos”
El análisis de regresión múltiple realizado para describir la influencia de las diferentes variables
(atributos) en la percepción del riesgo originada por el peligro “Sismos” arrojó como ecuación de
regresión múltiple:
G1=12,56+3,28A1-1,93A2+2,57A3-2,95A4+1,45A5-0,87A6-10,10A7+0,39A8-0,97A9-1,11A10-2,85A11

La misma presenta un coeficiente de correlación múltiple positiva de 0,99 lo que denota un grado
muy alto de correlación. En la ecuación puede apreciarse que las variables (atributos) que más peso
presentan son el conocimiento sobre el peligro (A1), el temor ante la posibilidad de ocurrencia del

�mismo (A3) y la percepción sobre la inmediatez con la que experimentarían los efectos más nocivos
de este peligro (A11).
La Fig. 36 muestra como los sujetos con Nivel Superior de escolaridad evalúan la percepción sobre
la vulnerabilidad y el potencial catastrófico que consideran tiene este peligro con puntuaciones más
altas que las otorgadas por las personas entrevistadas con nivel de escolaridad de “Secundaria” y
“Media Superior”. Las personas con Nivel Superior evalúan su conocimiento personal sobre este
peligro con puntuaciones más altas que los grupos restantes y expresan un nivel menor de temor.

Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Media

Media Superior

Superior

Figura 36. Perfil del riesgo percibido para el Peligro. Sismos según nivel de escolaridad
Las mujeres entrevistadas, se sienten más vulnerables ante el peligro que representan los “Sismos”,
y le atribuyen mayor gravedad y potencial catastrófico que los hombres. (Anexo 6, Fig. 37).
El peligro “Sismos”, sólo se identifica por los habitantes del reparto Rolo Monterrey, esta cuestión
denota, insuficiente educación ambiental y cultura de la prevención. (Anexo 6, Fig. 38).
Las personas mayores de 60 años, se siente más vulnerable que los restantes grupos de edades,
consideran a este peligro como muy grave y expresan mayor temor que los restantes grupos de
edades. (Anexo 6, Fig. 39).

�Las “amas de casa” entrevistadas, expresan mayor temor y vulnerabilidad frente a este peligro, lo
consideran además como “muy grave”. (Anexo 6, Fig. 40).
2.3.5 Resumen de las entrevistas en profundidad a informantes claves en el territorio
Las ideas expresadas permiten conocer y corroborar que:
•

Se desarrollan acciones planificadas para la preparación en situaciones de desastres.

•

Teniendo como premisa que la capacitación resulta esencial para la prevención de los desastres,
en el territorio, existe un Programa de preparación para los Órganos de Mando y Dirección
(Consejo de Defensa Municipal, Consejo de Defensa de Zona y Órganos de Dirección de
Empresas y Entidades), dirigido a la capacitación sobre los principales peligros identificados
con una duración de 8 horas en el año.

•

Con el objetivo de elevar la preparación de los diferentes órganos de dirección y de la población
en general, se realizan los siguientes ejercicios en el año:
1. Ejercicio práctico de evacuación ante situaciones generadas por escapes de sustancias
tóxicas: este ejercicio se desarrolla fundamentalmente con la población del Consejo Popular
Rolo Monterrey por ser la población expuesta en mayor medida a este peligro.
2. Ejercicio práctico para la preparación de la población en caso de sismos: este ejercicio se
realiza fundamentalmente con la población de los Repartos de Las Coloradas, Caribe y
Miraflores
3. Ejercicio para la realización de los trabajos de salvamento y reparación de averías: se
dedican de 12 a 14 horas de preparación en el año a las fuerzas que participan en tareas de
salvamento y reparación de averías en particular de las industrias.

•

Todos los trabajadores en el Municipio reciben 5 horas de preparación para la Defensa Civil
durante el año e igualmente se cumple con el Programa para la Defensa Civil instituido en el
Sistema Educacional en todos los niveles.

•

Si bien se trabaja en la capacitación y preparación de los Órganos de Dirección, en opinión de
los especialistas, este aspecto es aún insuficiente, cuestión que se expresa en el desconocimiento
por parte de algunos Órganos de Dirección a Nivel de Empresa sobre la Legislación que norma
la Seguridad y Protección de la Población como por ejemplo: Ley 75, Decreto Ley 170, Decreto
Ley 262 y la Directiva No 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional.

•

En el territorio no se dispone de medios que permitan enfrentar desastres de gran magnitud. El
Cuerpo de Bomberos (Comando 30) no cuenta con todos los medios que su actividad demanda
y es insuficiente el número de medios de protección en manos de la población residente en las
inmediaciones de los objetivos químicos para enfrentar situaciones de desastre originadas por

�escapes de sustancias tóxicas. Este último aspecto representa una inquietud expresada
reiteradamente por la población, por lo que puede afirmarse que existe percepción sobre el
grado de vulnerabilidad al que la misma presenta.
•

El Consejo Popular de Rolo Monterrey resulta altamente vulnerable dada su ubicación aguas
abajo de la Presa Nuevo Mundo y la cercanía de varios objetivos con peligro químico, entre
ellos la Base de Amoníaco ubicada en la Empresa Puerto de Moa. Resulta, además, vulnerable
ante la posible entrada de enfermedades y plagas por la presencia del Puerto y el Aeropuerto.

•

El asentamiento de La Veguita perteneciente al Consejo Popular Rolo Monterrey clasifica como
altamente vulnerable dadas las condiciones de relativa marginalidad imperantes en este
asentamiento, estas condiciones se expresan en la precariedad de las viviendas existentes, el
índice de empleo, el bajo nivel cultural de su población, su ubicación en los límites de una
concesión minera y la posibilidad de un escape de Cloro proveniente de la Planta Potabilizadora
perteneciente a la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara.

2.4 Conclusiones del estudio de caso realizado en el Consejo Popular Rolo Monterrey
•

La percepción del riesgo tiene opiniones divididas y es multidimensional, ya que intervienen
procesos socioculturales, valores, y las características de la personalidad individual, esta última,
condicionada por factores socioeconómicos, culturales, y las experiencias vividas por los
sujetos.

•

El peligro más sentido al ser identificado por un número mayor de personas es el peligro
“Escape de Sustancias Tóxicas”.

•

Los “Huracanes” son considerados un peligro de carácter natural que pudiera afectar el
territorio, sin embargo los datos históricos y el criterio de los expertos sobre este tipo de
fenómeno metereológico no respaldan esta percepción.

•

La percepción del peligro “Rotura de presa” se justifica por la proximidad de la Presa Nuevo
Mundo cuya rotura provocaría afectaciones a importantes objetivos económicos y sociales y a
la población ubicada en el área de inundación, además del cierre de las vías de acceso hacia los
puestos de dirección para caso de desastre de algunos objetivos económicos y zonas de defensa.

•

La percepción sobre el peligro “Intensas lluvias”, se explica por la frecuencia con que ocurre
este fenómeno dado el régimen de lluvias que caracteriza a la región y las inundaciones que se
registran frecuentemente.

•

Insuficiente conocimiento y educación frente al peligro sísmico.

�•

Otros peligros como “Accidentes catastróficos del transporte”, “Incendios de grandes
proporciones y “Graves epidemias”,

prácticamente no se identifican, lo que sugiere la

necesidad de información, comunicación y educación de la población al respecto.
•

Elevada vulnerabilidad social.

•

Insuficiente cultura de la prevención.

•

Insuficiente educación ambiental para la prevención del riesgo de desastres.

CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO I1
•

La Filosofía de la Ciencia en su giro naturalista, así como los estudios en CTS, resultan
perspectivas teóricas válidas para realizar estudios de percepción social del riesgo en función de
hacer más eficiente y eficaz la reducción del riesgo de desastres.

•

El estudio de percepción de los peligros realizado en esta investigación representa el producto
de la triangulación metodológica y teórica asumida, constituyendo además, una crítica desde
una perspectiva en este sentido hasta ahora no contemplada al modelo de gestión del riesgo para
situaciones de desastres existente en Cuba.

•

Identificar las percepciones sobre los peligros naturales y tecnológicos empleando el paradigma
psicométrico al que se le adicione la percepción sobre la vulnerabilidad, representa un elemento
novedoso y útil para el desarrollo de una cultura de prevención del riesgo de desastre adecuada
al contexto, al posibilitar la profundización en el dominio del estudio del hombre, la
subjetividad y su realidad social en contextos de riesgos.

•

El estudio de la percepción del peligro y el riesgo en los diferentes actores locales, incluyendo
en ellos, a la comunidad, puede constituirse en la base para la construcción de un modelo para
la reducción del riesgo de desastres.

�CAPÍTULO III MODELO CONCEPTUAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE
DESASTRES: UNA CONTRIBUCIÓN AL DESARROLLO LOCAL SOSTENIBLE
El Capítulo que se presenta analiza la problemática del riesgo para situaciones de desastres y la
importancia de su gestión en los marcos del desarrollo local sostenible al considerarse el riesgo
como una construcción social, dinámica y cambiante, diferenciado en términos territoriales y
sociales que requiere de la gestión del conocimiento y la comunicación como herramientas para el
desarrollo de una cultura de prevención.
A partir del análisis de las funciones previstas para los Centro de Gestión de Reducción del Riesgo,
se proponen acciones concretas de gestión del conocimiento que incorporan a la Sede Universitaria
como “Universidad en el Territorio”.
Se define un modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres como una contribución al
desarrollo local sostenible atendiendo a la necesidad de mejorar la forma en que se puede incidir y
explicitar entre los distintos actores sociales las múltiples dimensiones del riesgo, generando un
lenguaje común que permita el desarrollo de una cultura de prevención adecuada al contexto
teniendo en cuenta que las soluciones macro, no son suficientes para lograr la reducción del riesgo a
nivel local.
3.1 Desarrollo local 48 y gestión social del riesgo de desastres
El nivel adecuado para el estudio de los peligros, vulnerabilidades y riesgos, es el nivel regional local porque es en los escenarios locales, con los diferentes actores del desarrollo, donde se
configura el riesgo y en donde ocurre de manera recurrente un conjunto de desastres de diversas
magnitudes que afectan de manera importante el desarrollo y las condiciones de vida de las
poblaciones. Es también en el escenario local donde se deben establecer las prioridades de
intervención con el fin de modificar las causas y los factores que hacen que las poblaciones vivan en
riesgo, en los escenarios locales además, los procesos de toma de decisiones tienen una ubicación
privilegiada, pues existe una mayor cercanía entre Estado y Sociedad como espacio propicio para la
acción concertada. (Díaz, Chuquisengo y Ferradas, 2005).
48

“El concepto de desarrollo local lleva implícito la concepción de desarrollo, la cual no puede restringirse
solamente al crecimiento cuantitativo de la riqueza o del producto per cápita e incluye necesariamente la
dimensión social…” (León y Sorthegui: 11), los autores en el propio artículo añaden “…el desarrollo local ha
de conducir no solo a mayores niveles de sustentabilidad, sino también a mayor equidad, despliegue y
enriquecimiento de la individualidad y la vida colectiva, por tanto su dimensión única no es la económica, ni
se rige por criterios definidos estrechamente desde esta perspectiva ...” (León y Sorthegui: 25).

�El riesgo, producto de la interrelación de amenazas y vulnerabilidades es, al final de cuentas según
Lavell (s.f.:5), ”…una construcción social, dinámica y cambiante, diferenciado en términos
territoriales y sociales por lo que aún cuando los factores que explican su existencia pueden
encontrar su origen en distintos procesos sociales y en distintos territorios, su expresión más nítida
es en el nivel micro social y territorial o local porque es en estos niveles que el riesgo se concreta, se
mide, se enfrenta y se sufre, al transformarse de una condición latente en una condición de pérdida,
crisis o desastre” explicando más adelante que “….el riesgo global, total o de desastre se manifiesta
en territorios definidos y circunscritos, y es sufrido por individuos, familias, colectividades
humanas, sistemas productivos o infraestructuras ubicados en sitios determinados. Los desastres
tienen una expresión territorial definido que varía entre lo muy local hasta cubrir vastas extensiones
de un país o varios países”. (Lavell, s.f.:6)
Lo anteriormente analizado, no significa que el nivel local tenga autonomía absoluta en términos de
la concreción de los contextos de riesgo existentes o en términos de la intervención, dado que lo
local forma parte de una dinámica determinada por niveles más globales.
Sin embargo se considera conceptual y metodológicamente importante la Gestión Local del Riesgo
como derivado específico del término “Gestión del Riesgo”, término además sugerido y difundido
por LA RED desde 1995. 49
En la investigación se asumen las consideraciones hechas por Lavell (2003) sobre la gestión local
del riesgo de desastre como un proceso social cuyo fin es la reducción, la previsión y el control
permanente de dicho riesgo en la sociedad, en consonancia con el logro de pautas de desarrollo
humano, económico, ambiental y territorial sostenibles.
La gestión del riesgo es para Lavell (s.f.:8-9) “… no solo la reducción del riesgo, sino la
comprensión que en términos sociales se requiere de la participación de los diversos estratos,
sectores de interés y grupos representativos de conductas y modos de vida (incluso de ideologías y
de perspectivas del mundo, la vida, la religión) para comprender como se construye un riesgo
social, colectivo, con la concurrencia de los diversos sectores de una región, sociedad, comunidad o
localidad concreta…”. Resulta interesante la idea expresada por el autor en cuanto al hecho de que
49

En opinión de Lavell (2005a), la idea de la Gestión del Riesgo (GR), sugiere procesos complejos y de
importante arraigo en el componente social de la ecuación, de igual manera que la puesta de la atención en el
riesgo, también rescata estos mismos procesos, a la vez que hace evidente el aspecto más fundamental del
problema del desastre, o sea, la condición que permite que suceda. A raíz de estos cambios de concepción es
que surge con mayor fuerza después del año 2000, la noción de “reducción del riesgo de desastre” a diferencia
de “reducción de desastres”, término que nunca convenció, pero que de alguna forma reflejó la insistencia en
mantener el desastre en el centro de la ecuación.

�la gestión del riesgo no consiste simplemente en disminuir la vulnerabilidad, sino en la búsqueda de
acuerdos sociales para soportar o utilizar productivamente los impactos, sin eliminar la obtención
inmediata de beneficios, consideración que a nuestro juicio, articula con los principios esenciales
para el desarrollo sostenible.
En tal sentido, resulta importante considerar que la gestión del riesgo, no puede ser reducida a
intervenciones tecnológicas, sino que ella debe estar referida al proceso a través del cual la sociedad
en sus diferentes niveles de estructuración toma conciencia del riesgo, lo analiza y lo entiende,
considera las opciones y prioridades en términos de su reducción, considera los recursos disponibles
para asumirlo, diseña las estrategias e instrumentos necesarios para ello, negocia su aplicación y
toma la decisión de hacerlo para finalmente implementar la solución más apropiada en términos del
contexto concreto en que se produce o se puede producir el riesgo.
Según Lavell (2005a), la gestión del riesgo de desastres, es un proceso específico de cada contexto
o entorno en que el riesgo existe o puede existir. Además, es en opinión de este autor, un proceso
que debe ser asumido por todos los sectores de la sociedad y no como suele interpretarse,
únicamente por el gobierno o el Estado como garante de la seguridad de la población.
Lo anterior da la medida de por qué el riesgo no puede considerarse solamente de forma objetiva
cuando se consideran las opciones para su reducción, el riesgo es sujeto de múltiples
interpretaciones desde la perspectiva de actores sociales distintos. Estas subjetividades tienen que
ser tomadas en cuenta en la medida en que se desee encontrar soluciones factibles y eficaces para
los problemas reales o aparentes que se enfrentan en el nivel local, por lo que resulta de inestimable
valor el conocimiento sobre las percepciones del riesgo en los diferentes actores sociales así como
la participación de las poblaciones afectadas o en riesgo si se asume la consideración de que es el
riesgo el concepto fundamental por su carácter dinámico y social y no el desastre propiamente en
tanto este constituye un producto peculiar.
La gestión del riesgo es definida por Keipi, Bastidas y Mora (2005:8) “… como el proceso que
permite identificar, analizar y cuantificar las probabilidades de pérdidas y efectos secundarios que
se desprenden de los desastres, así como de las acciones preventivas, correctivas y reductivas
correspondientes que deben emprenderse…”, los autores señalan la importancia de desarrollar la
capacidad preventiva y de respuesta de los países, la que en oportunidades diversas se ha visto
inhibida por el conocimiento técnico insuficiente, el pobre desarrollo institucional y la aplicación
incompleta de instrumentos preventivos, lo que ha condicionado una orientación mayormente
dirigida hacia los planes de emergencia con inspiración reactiva, los cuales se aplican a los efectos y
no a las causas.

�Es preciso considerar además la creación, como refieren Díaz, Chuquisengo y Ferradas (2005:5758) de “redes de gestión de riesgo” a partir del conocimiento. Deberá tenerse en cuenta lo planteado
por Gutiérrez (s.f) cuando reconoce que el acceso al conocimiento, su difusión y aplicación
consecuente en contextos, no sólo resulta necesario para alcanzar el desarrollo, sino también para
alcanzar el control sobre los procesos tecnológicos y la regulación del riesgo. Ante la “invisibilidad”
de los riesgos, es el saber lo que permite “reconocerlos” y “darles existencia”. Sin embargo, el saber
también puede negarlos, o transformarlos ya sea minimizándolos o dramatizándolos, como afirma
en su artículo América Latina ante la Sociedad del Riesgo Gutiérrez (s.f). Ideas similares aporta
Sequeira (2004) en sus reflexiones sobre el papel de la información y el conocimiento adecuado
para la gestión de centros de información en desastres
La participación comunitaria es otro asunto vital para la gestión local del riesgo refieren Keipi,
Bastidas y Mora (2005), lo que tiene según los autores, sus razones y fundamentos en el hecho
evidenciado de que, en caso de cualquier tipo de desastre, quienes reaccionan en primer lugar y
conocen mejor sus amenazas son los pobladores y autoridades locales, porque son además, los más
interesados en promover su propio desarrollo y bienestar.
De igual forma, las estrategias para la gestión local del riesgo propuesta por Díaz, Chuquisengo y
Ferradas (2005:55), consideran la necesidad de la participación comunitaria sugiriendo las
siguientes cuestiones:
a) Reconciliar o concertar los imaginarios de la gente propiciando un acercamiento entre la ciencia
y la técnica con los conocimientos tradicionales y saberes locales. Esto permitirá definir propuestas
adaptadas a la realidad y fácilmente comprensibles por la gente.
b) Afirmar la cultura de la participación: facilitando a la población las herramientas, conceptos,
técnicas e información requerida para una adecuada gestión colectiva de riesgo y propiciar
mecanismos de coordinación y consulta que permitan a todos la toma de decisiones.
c) Articular la comunicación y el diálogo: formalizando los mecanismos y canales de diálogo entre
las diversas instituciones.
d) Negociación de conflictos y la acción concertada: aceptar y reconocer la existencia de intereses y
propuestas diferenciadas como paso clave para el proceso de diálogo y negociación, sobre la base
de consensos.
El proceso de gestión del riesgo para la reducción de desastres tiene dos puntos de referencia
temporal, con implicaciones sociales, económicas y políticas distintas: “…un primer referente es,
efectivamente, el presente y la vulnerabilidad, amenazas y riesgo ya construidos, los cuales ayudan
a revelar o descubrir eventos. El segundo referente temporal se refiere al futuro, al riesgo nuevo que

�la sociedad construirá al promover nuevas inversiones en infraestructura, producción, asentamientos
humanos etc.” (Lavell, 2003:32). Se trata de los niveles de riesgo que existirán con el proceso de
crecimiento de la población y de la infraestructura lo que sugiere la necesidad de proyectar la
gestión prospectiva del riesgo.
La gestión prospectiva del riesgo resulta esencial para ejercer un control sobre el riesgo futuro, y
puede desarrollarse a partir de la instrumentación en sistema de una serie de mecanismos, según
propone Lavell, (2003:34)
1. La introducción de normatividad y metodologías que garanticen que todo proyecto de inversión
analice sus implicaciones en términos de riesgo nuevo y diseñe los métodos pertinentes para
mantener el riesgo en un nivel socialmente aceptable. En este sentido se requiere que el riesgo
reciba el mismo peso que aspectos como el respeto del ambiente y el enfoque de género en la
formulación de nuevos proyectos.
2. Crear normativa sobre el uso del suelo urbano y rural que garantizara la seguridad de las
inversiones y de las personas. Además que sea factible y realista en términos de su
implementación. Para esto son claves los planes de ordenamiento territorial.
3. La búsqueda de usos productivos alternativos para terrenos peligrosos, como puede ser el uso
recreativo y para agricultura urbana dentro de las ciudades.
4. Impulsar normativa sobre el uso de materiales y métodos de construcción que sean
acompañados por incentivos y opciones para que la población empobrecida acuda a sistemas
constructivos accesibles y seguros, utilizando materias locales y tecnologías baratas y
apropiadas.
5. El fortalecimiento de los niveles de gobiernos locales y comunitarios, dotándolos de la
capacidad para analizar las condiciones de riesgo y de diseñar, negociar e implementar
soluciones con bases sólidas y a la vez flexibles y viables.
6. Procesos continuos de capacitación de amplios sectores de la sociedad que inciden en la
creación de riesgo y en la sensibilización y conciencia sobre el mismo.
7. Fortalecer las opciones para que los que sufren el riesgo demanden legalmente a los que lo
provoquen. Esto sería la continuación lógica de las penalidades en contra de aquellos que
contaminen el ambiente o que provoquen riesgo en el tránsito de personas y bienes.
8. Instrumentar esquemas de uso de los ecosistemas y recursos naturales en general, que
garanticen la productividad y la generación de ingresos en condiciones de sostenibilidad
ambiental. Conservación y regeneración de cuencas hidrográficas.

�9. Reformar los currículos escolares de tal manera que consideren de forma holística la
problemática de riesgo en la sociedad, sus causas y posibles mecanismos de control, y no
solamente como prepararse y responder en casos de desastre.
10. El fomento de una cultura global de seguridad o una cultura de gestión continua de riesgo.
11. Promoviendo “ascensores” entre las iniciativas y necesidades sentidas en el nivel local y los
formuladores de políticas en el nivel regional y nacional, de tal forma que se alimenta
continuamente el proceso de transformación legislativa en beneficio de la reducción del riesgo.
12. Introduciendo o fortaleciendo incentivos económicos para la reducción del riesgo, como son,
por ejemplo, primas de seguros más favorables a las actividades y construcciones de más bajo
riesgo.
3.2. La gestión social del riesgo de desastres: un modelo conceptual
La construcción de modelos es algo inherente al proceso de conocimiento, proceso este que se
caracteriza por una sucesión de elaboraciones y sustituciones de modelos. Un modelo es una
estructura conceptual que sugiere un marco de ideas para un conjunto de descripciones que de otra
manera no podrían ser sistematizadas. “En todas las esferas de la actividad, la modelación actúa,
(…) como cierto tipo de mediación, en la cual, la asimilación práctica o teórica del objeto, se realiza
por medio de un eslabón intermedio especial: el modelo (…) la modelación como cualquier otro
procedimiento cognoscitivo, no constituye un acto subjetivo puramente arbitrario…” (Ursul et al.,
1985:130)
Resulta importante destacar la utilidad de los modelos como construcciones intelectuales que
posibilitan el estudio del objeto de interés para el investigador y que permiten que este sea
manejable. En opinión de Levins (2008:195), “…un buen modelo debe ser realista, general y
preciso…” aunque reconoce que no es posible satisfacer todos estos criterios a la vez, “... por lo
tanto abstraemos el objeto de la realidad, limitando la extensión del modelo, su escala, y los
fenómenos incluidos…” consideración asumida en el modelo propuesto en esta investigación.
Los modelos parten de diferentes presupuestos teóricos y filosóficos. La eficacia de un modelo
social en particular, depende del lugar, momento y tipo de población al cual se dirija. En el mundo
del “desarrollo”, no existen problemas ni soluciones universales afirma Souza (2005) “Por incluir
seres humanos, los problemas del desarrollo no son resueltos; son problemas cambiantes a ser
interpretados contextualmente y manejados localmente (…). Por eso, el desarrollo no se somete a
modelos universales, que no son malos sino irrelevantes localmente. Para “diferentes” grupos, las
condiciones de bienestar socialmente relevantes, culturalmente aceptables, económicamente viables

�y éticamente defendibles emergen de “diferentes” esfuerzos de innovación contextualizados a partir
de sus historias locales”.
Existen multiplicidad de elaboraciones teóricas, a las cuales se le han llamado “modelos teóricos”,
entre los que es posible mencionar los siguientes: (Ramiro, s.f.)


Modelos del cambio social



Modelos de suministros



Modelos de orientación sistemática



Modelos de apoyo social



Modelos de objetivos



Modelos ecológicos



Modelos de actuación.

Estas teorías representan el estudio desde posiciones muy amplias (como son los modelos referidos
al cambio social), los que se dedican a un aspecto específico (los modelos de objetivos) y hasta los
que abordan cuestiones de método y se dirigen a la intervención comunitaria.
A tenor de las diferencias que presentan estos modelos Sánchez (1991), considera que se pueden
dividir en dos grandes grupos:
• Modelos analíticos: Que se dividen en globales o sociales y psicosociales
• Modelos operativos.
Los analíticos globales o sociales son aquellos que se centran en el marco global socio-cultural del
desempeño comunitario, permitiendo relacionar los fenómenos psicosociales con sus determinantes
y correlatos macro sociales. Los psicosociales se inscriben en el nivel mesosocial, ligando dos
términos básicos; individuo y sistema social a varios niveles.
En los modelos operativos se pueden distinguir; los más conceptuales y valorativos que defienden
los objetivos o metas de actuación y los más formales, dinámicos y relacionales, que centrándose en
la acción y sus efectos, guían y orientan la realización de la intervención comunitaria. Es
verdaderamente difícil orientarse en el infinidad de modelos, aportes, criterios y teorías por un lado,
y por el otro lado, propuestas de programas de intervención, que muestran las dimensiones del
método científico comunitario y sus diversas aplicaciones en los distintos contextos en los cuales es
difícil ver la correlación con su marco teórico contextual.
El modelo propuesto en la presente investigación, es una herramienta teórica para la prevención del
riesgo de desastres cuyo objetivo es articular diversos saberes y disciplinas que han alcanzado

�distintos grados de desarrollo50, y que son esenciales para la gestión del riesgo de desastres a nivel
local al permitir visualizar el riesgo de desastre como problema ambiental que requiere de cambios
en el orden cultural.
Para la formulación del modelo se toma como premisa fundamental el enfoque marxista, que
considera el contexto histórico social concreto como elemento esencial para la generación del
conocimiento, lo que posibilita la asunción de las particularidades del sistema social cubano, en
tanto prisma para la interpretación de la prevención del riesgo de desastres.
La estructura que se le ha conferido al modelo no puede considerarse definitiva y, de hecho, da pie a
la inclusión de otros elementos y al desarrollo de nuevas investigaciones. La introducción de otros
elementos podría propiciar el estudio de nuevas relaciones y las modificaciones del modelo
permitirían el necesario enriquecimiento del mismo y el mejoramiento de su heurística.

Los principios en que se sustenta el modelo son:
9 Carácter crítico: presenta una visión hasta ahora no contemplada en Cuba sobre la prevención
para la reducción del riesgo de desastres, tomando en consideración a la Filosofía de la Ciencia
en su giro naturalista y a los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad.
9 Consistencia lógica: se refiere a la lógica interna de sus partes, las proposiciones que la
integran están interrelacionadas entre sí, no existen repeticiones, contradicciones internas o
incoherencias entre ellas.
9 Carácter abstracto: no hace referencia a cosas u objetos tangibles e integra en su
configuración conceptualizaciones propias de diferentes campos de conocimiento, no obstante,
el modelo conserva la autonomía relativa de cada campo de saber.
9 Es icónico: introduce una representación gráfica en la que se recoge la problemática.
9 Flexibilidad: por la posibilidad de aplicarse a otros contextos, y por su capacidad de
actualización y reajuste. En un análisis de riesgo, el contexto, la capacidad de la gestión y los
actores relacionados determinan los límites, las razones, el propósito y las interacciones a
50

Una propuesta de mapa conceptual para las áreas de investigación de riesgos, crisis y desastres es
desarrollado en España por (Cortés, 2002).

�considerar. Cualquier análisis que se realice debe ser congruente con el contexto y tenerlo en
cuenta en todos los aspectos que le sean relevantes, de lo contrario el análisis del riesgo y por
consiguiente su gestión, sería totalmente inútil e irrelevante.
9 Parsimonia: se entiende como sencillez, cualidad deseable que no significa superficialidad,
sino que permite explicar mayor cantidad de fenómenos con menos proposiciones.
9 Generalidad: viene dada por la capacidad de de su extensión a otros contextos. La
multiplicidad de relaciones que demanda el conocimiento de lo social, exige una visión lo más
totalizadora posible, que contenga la conexión entre el todo y lo singular, la que no es posible
abarcarla con una actitud reduccionista.
9 Participativo: la gestión para la reducción del riesgo de desastres, guarda estrecha relación con
los temas de gobernabilidad, coordinación interinstitucional y participación ciudadana. En este
sentido, la comunidad local es un actor principal con intereses legítimos sobre su hábitat y
medio ambiente y que como actor activo no sólo tiene el interés sino el derecho y la
responsabilidad de tomar acciones para prevenir daños ocasionados por los fenómenos
naturales, las actividades industriales y su propia actividad cotidiana. (PNUMA, 2001)
•

Modelo conceptual.

El modelo para la reducción del riesgo de desastres que se propone (Fig. 41), parte de la relación
naturaleza - cultura – desarrollo como totalidad compleja teniendo en cuenta para ello el enfoque en
sistema51 como modo de pensar las relaciones, e interconexiones en contextos, así como el hecho de
que ninguno de los elementos que lo conforman puede ser reducido al otro, conservando su
identidad, y el sistema de contradicciones que le es inherente.
En el análisis contextual de la relación naturaleza - cultura – desarrollo, se toman como puntos de
partida los criterios antes abordados, así como la comprensión de la tecnología en su sentido
amplio, considerando a esta elemento cultural que modifica gradualmente y de forma sustancial el
entorno natural, generando a su vez un conjunto de peligros e incrementando la vulnerabilidad y por
51

“Por sistema, queremos decir una conceptualización de una parte de la realidad definida por un conjunto de
elementos interrelacionados. Los elementos pueden ser, moléculas, organismos, máquinas o incluso conceptos
abstractos (…). El comportamiento y las propiedades de un sistema surgen no solo de las propiedades de sus
elementos constituyentes, sino también en gran medida de la naturaleza e intensidad de las interrelaciones
dinámicas entre ellas. Esto es especialmente cierto en los sistemas socio ecológicos, que podemos definir
como las unidades básicas para el desarrollo sostenible” (Gallopín et al., 2008:37).

�consiguiente los riesgos. Se subraya además la necesidad de incorporar la comunicación del riesgo a
la cultura de la prevención de desastres como herramienta para la gestión social del riesgo, y el
desarrollo sostenible a nivel local.
La contextualización de la relación naturaleza – cultura – desarrollo en el modelo propuesto,
requiere de una dimensión relacional, considerada por la autora de primer orden, dadas sus
implicaciones para la prevención del riesgo de desastres. Esta dimensión integra como elementos
esenciales: los principios morales, la gestión del conocimiento y las decisiones políticas, sin los
cuales, no es posible garantizar la sostenibilidad a largo plazo, razón por la cual, debe permear la
gestión del riesgo en todas sus fases y momentos.
Los principios morales, la gestión del conocimiento y las decisiones políticas, se operacionalizan en
las acciones y funciones de los Centros de Gestión para la Reducción del Riesgo, dirigidas como su
nombre indica, a la gestión del riesgo de desastres, cuyo fin, es la prevención y el control del riesgo
en consonancia con pautas de desarrollo humano, económico, ambiental y territorial, proceso que
requiere de la comunicación del riesgo de desastres como herramienta para el desarrollo de la
cultura de prevención y de la educación ambiental de los actores locales. Por la trascendencia de la
gestión del conocimiento, de la comunicación del riesgo y de la cultura de prevención como
herramientas en la gestión para la reducción del riesgo de desastres, se desarrollan los epígrafes
3.2.1 y 3.2.2
El modelo incorpora la percepción de los actores locales sobre los peligros y riesgos, incluyendo en
entre los actores, a las comunidades y asentamientos humanos en el territorio, así como a los medios
de comunicación, los que pudieran contribuir a modelar las percepciones sobre los peligros en los
diferentes actores locales, ampliando y modelando sus imaginarios sobre el riesgo en la misma
medida en que describe las especificidades de los escenarios de riesgo construidos. Ello debe
constituir una línea de trabajo específica del CGRR atendiendo a lo anteriormente planteado.
•

Escenarios de riesgo

Los escenarios son, descripciones narrativas de conjeturas, riesgos y factores ambientales, y
constituyen una secuencia de eventos futuros. Los escenarios de riesgo, asumen un carácter
hipotético, aportan información consistente, relevante, reveladora, verosímil y clara sobre el futuro,
por lo que resulta una historia sobre lo que podría suceder, y no necesariamente sobre lo que
sucederá.
La construcción de escenarios de riesgo se hace a partir de la interacción que puede darse entre un
peligro o amenaza con las vulnerabilidades presentes en los territorios. El objetivo principal es tener

�una visión global de roles e interacciones para identificar prioridades en las intervenciones a
desarrollar.
Si importante es identificar, cuantificar y estimar el peligro, es mucho más importante aún, el
conocer y analizar los factores de vulnerabilidad que presentan los diversos escenarios, entiéndase,
las principales concentraciones poblacionales, las principales áreas de desarrollo agropecuario,
minero, piscícola, forestal e industriales, las reservas naturales, las cuencas hidrográficas entre
otros.
El escenario de riesgo debe representar y permitir identificar el tipo de daños y pérdidas que puedan
producirse en caso de presentarse un peligro en condiciones dadas de vulnerabilidad. Existen
diferentes formas de representar dicho escenario: desde un mapa de riesgos hasta un cuadro que
relacione las diferentes variables consideradas, y sus efectos. 52
•

Percepción del riesgo

Es particularmente importante para establecer cuáles son los escenarios de riesgo, tener presentes
las percepciones de riesgo de las personas y el contexto socioeconómico y ambiental en que viven
“El concepto de riesgo delimita, (…), un peculiar estado intermedio entre seguridad y destrucción,
donde la percepción de riesgos amenazantes determina pensamiento y acción”. (Beck, 2000:10)
La gestión para la reducción del riesgo de desastres requiere de un estudio que evidencie cuáles son
las percepciones que tienen los diferentes actores sobre los riesgos a los que pueden estar expuestos
y se realiza con la finalidad de identificar las necesidades de información existentes en el público,
ello implica detectar las necesidades sociales de comunicación presentes en determinadas
condiciones. Las nuevas tendencias en materia de amenazas y vulnerabilidad ponen en entredicho
procedimientos y métodos tradicionales y exigen abordar la evaluación del riesgo en forma integral
y exhaustiva.
•

Comunicación del riesgo

El cuadro de la izquierda en la Fig. 41, incluye la comunicación del riesgo de desastres como
elemento esencial para el desarrollo de la cultura de prevención, (entendida la comunicación como
comunicación para el desarrollo), al mismo tiempo se incluyen ambas en el ámbito de la educación
ambiental al considerar el desastre como un problema ambiental que implica una ruptura con el
desarrollo y por consiguiente una problemática para la gestión ambiental del territorio. (Ver,
epígrafe 3.2.2).
•
52

Educación Ambiental

DPAE - FOPAE. Capítulo II: El escenario de riesgo y su construcción. [en línea]. Colombia. [Consultado:
29/01/07]. Disponible en: http://www.sire.gov.co/portal/page/portal/sire/componentes/formacionComunidad/
Documentos/dpae3/cdos_9.html

�En la actualidad, la configuración progresiva de nuevas formas de emergencias y desastres,
especialmente en el espacio el urbano, sitúa los problemas de la degradación ambiental como un
punto central de análisis, ello alude a modos particulares de interrelación entre múltiples
transformaciones ambientales urbanas - físicas, naturales, sociales y políticas. Sin embargo, como
ha sido típico en los estudios de desastre, se ha prestado mayor atención a los fenómenos físicos
detonadores y a los impactos y respuestas a estos eventos, particularmente los referidos a la
vulnerabilidad estructural o física de las edificaciones, que al contexto concreto del desastre y a los
procesos históricos que han conformado las condiciones de riesgo y vulnerabilidad social de las
ciudades afectadas.
En materia de desastres, el concepto se refiere a las importantes alteraciones ambientales que éstos
generan y que, en cierto sentido, los definen como tales. Esto plantea otro motivo más para despojar
el concepto de medioambiente de las connotaciones que lo reducen a "entorno natural", resultando
clave asumir que la totalidad ambiental está configurada por "lo natural, lo físico, lo social, y lo
político en sentido amplio. Por esta vía, se comprende la importancia de la Educación Ambiental en
su sentido más amplio.
La Educación Ambiental para la prevención del riesgo de desastres, deberá ser entendida como un
proceso permanente, no restringido a ningún ámbito educativo en particular y cuyo objeto principal,
aunque con diferencias de contexto, lo constituya la preparación de las personas para que sean coresponsables en la protección y conservación de los ecosistemas en que habitan, y sobre todo una
progresiva tendencia hacia la visión del desastre como construcción social y problema ambiental.
Desde el punto de vista de la prevención de desastres, el papel fundamental de la Educación
Ambiental consiste en formar conciencia de que la protección del medio es una acción social
indispensable, y en aportar conocimientos y capacidades para actuar con este horizonte.
Este es un punto sumamente sensible según afirma Delgado (2007), pues en su opinión, no se trata
simplemente de restablecer equilibrios, o de encontrar tecnologías mejores o peores para alcanzar la
sostenibilidad, sino que es preciso, superar la consideración cultural que presupone la idea
dicotómica y reductora de la naturaleza a entorno exterior, que persiste hoy en la sociedad
occidental.
•

Cultura de la prevención

La cultura de prevención del riesgo, ha de proveer al hombre de un marco conceptual que permita la
orientación de los sujetos en la complejidad de las condicionantes del desastre como fenómeno
social y problema ambiental. La cultura de prevención es “… un cuadro de comportamiento
racional y estable que, generalizado en una sociedad, se caracteriza por la práctica habitual de la

�acción colectiva anticipada y sistemática para tratar de evitar que los desastres ocurran y, en caso
de que ello no resulte posible, para amenguar sus efectos y, por otra parte, para reducir la
vulnerabilidad.”53 (Beltrán, 2005a:33)
Nuevos enfoques de educación formal y no formal, capacitación y comunicación se hacen
necesarios para que los ciudadanos identifiquen la vulnerabilidad como elemento clave en la
construcción del riesgo y por lo tanto del desastre. Es necesario que las personas tomen conciencia
que el riesgo es posible intervenirlo o modificarlo al reducir las condiciones de vulnerabilidad, y
comprendan que, los fenómenos de la naturaleza son amenazas o peligros en la medida en que los
asentamientos humanos son vulnerables.
Para Delgado (2007), en el transcurso del desarrollo de la cultura occidental el hombre ha perdido la
capacidad de producir una reflexión valorativa múltiple, que en ocasiones hace ver el lado
económico de las cosas, o el humano, o el natural, o el social, o el político, y con frecuencia el valor
económicamente entendido se superpone al resto de las formas de valoración humana.
La cultura de la prevención es esencial pues hasta el presente el énfasis ha estado puesto
mayormente en los preparativos y la respuesta como fases del ciclo de reducción de desastres.
La consideraciones antes hechas, permitiría el desarrollo de una eficaz gestión social del riesgo en
todas las fases del ciclo de reducción de desastres y una contribución estratégica al desarrollo local
sostenible como se sugiere en el cuadro de la derecha en la Fig. 41.
•

Ciclo de reducción de Desastres

El ciclo de reducción de desastres prevé las actividades relacionadas con la prevención, los
preparativos, la respuesta y la recuperación, para cada uno de los peligros apreciados en los
territorios, cuyo contenido tendrá en cuenta lo siguiente:54
La prevención: se realiza permanentemente y constituye la etapa más eficaz de la reducción de los
desastres, incluyendo medidas relacionadas con la reducción de la vulnerabilidad y el
fortalecimiento de los sistemas de vigilancia y pronósticos, así como el cumplimiento de los
requerimientos impuestos a las inversiones que se deben realizar en la etapa de proyecto durante el
proceso de compatibilización del desarrollo económico y social con los intereses de la Defensa
Civil. En el caso de las situaciones de desastre de origen tecnológico se incluye el incremento de las
medidas de seguridad y en las de origen sanitario las medidas de bioseguridad de las instalaciones
53

El subrayado en negritas corresponde a la autora.
CUBA. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Para la planificación,
organización y preparación del país para situaciones de desastres, ANEXO NO. 2 “IDEA GENERAL PARA
ORGANIZAR EL PROCESO DE REDUCCIÓN DE DESASTRES EN EL PAÍS”. La Habana, 2005. p. 2223

54

�de crianza y desarrollo de las especies. La divulgación de las medidas de Defensa Civil constituye
también una importante medida preventiva
Los preparativos: medidas y acciones que aseguran una respuesta óptima e incluye la elaboración
de las decisiones y los planes de reducción de desastres y su actualización, así como la preparación
de todas las categorías de personal. Comprende además las actividades que se desarrollan antes del
impacto de un peligro, con el objetivo de reducir sus daños.
La respuesta: medidas y acciones que comienzan cuando es inminente el impacto de un peligro
potencialmente destructivo o cuando este ocurre. Se define como el ejercicio de la dirección y el
mando para la conducción de las acciones, sobre la base de las decisiones y los planes de reducción
de desastres aprobados en cada instancia. Se planifica teniendo en cuenta el establecimiento de las
fases previstas para cada peligro de desastre.
La recuperación: medidas y acciones que comienzan cuando se aprecia que el peligro ha dejado de
afectar el territorio y no representa una amenaza para el mismo o esté controlada la situación que
originó la respuesta. Incluye dos etapas, la rehabilitación y la reconstrucción; la rehabilitación estará
dirigida al restablecimiento de los servicios más importantes, entre ellos, el abastecimiento de agua,
la elaboración de alimentos, la asistencia médica y el suministro de energía eléctrica. Comprende
además el proceso de evaluación de daños y la atención a los damnificados; la reconstrucción se
encaminará a la construcción y recuperación de edificaciones, instalaciones de todo tipo y de la
infraestructura.
Para alcanzar niveles más eficientes y eficaces en la información y divulgación de las medidas de
protección de la población y la economía en todo el ciclo de reducción de desastres se requiere de
una estrategia de comunicación científicamente fundamentada y de las campañas de propaganda
anuales correspondientes55, es por eso que se considera en la presente investigación de
extraordinaria importancia el estudio de las percepciones sobre los peligros y riesgos en los
territorios.
Convivir con el riesgo, no es aceptarlo, es tratarlo adecuadamente para minimizar su impacto, por
ello, es indispensable la Gestión del Riesgo como un reto para conquistar el desarrollo sostenible de
la sociedad cubana.
La gestión del riesgo, requiere de la gestión del conocimiento y ocupa por esta razón un lugar clave
en el modelo propuesto, consideraciones al respecto se desarrollan en el epígrafe 3.2.1.
55

CUBA. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa Nacional. Para la planificación,
organización y preparación del país para situaciones de desastres. “LA INFORMACIÓN Y DIVULGACIÓN
DE LAS MEDIDAS DE DEFENSA CIVIL EN LA REDUCCIÓN DE DESASTRES. La Habana, 2005. p. 39

�Naturaleza - Cultura - Desarrollo
Principios Morales

Gestión del
Conocimiento

Educación Ambiental
Cultura de prevención
Comunicación
del Riesgo
de Desastres

Actores Locales

Gobierno
Municipal

Decisiones
políticas

Desarrollo Local Sostenible

Centro de
Gestión para
la Reducción
de Riesgos

Medios de comunicación

Gestión del Riesgo
Ciclo de
Reducción
de Desastres

Escenarios de Riesgos

Percepción

Figura 41. Modelo conceptual para la reducción del Riesgo de Desastres y su relación con el
Desarrollo Local

3.2.1 Gestión del conocimiento para la gestión del riesgo de desastres
En el espacio local, los riesgos difícilmente pueden separarse, están ligados a los procesos agrícolas,
al manejo de suelos, de construcción de viviendas, al turismo y otros, son parte integrante del
desarrollo local, cuestión sensible en los territorios en particular con actividades mineras por las
características e importancia que reviste esta actividad económica.
En el desarrollo local de comunidades mineras, la minería genera impactos tanto positivos como
negativos en el modo de vida de la comunidad, en los flujos humanos y financieros así como en el
medio ambiente, generando e incrementando los peligros y la vulnerabilidad de sus habitantes.

�Para dar respuesta de manera eficiente a sus funciones, los CGRR necesitan instrumentar procesos
de gestión del conocimiento que permitan abordar en toda su complejidad la problemática del
riesgo, y propicien la implementación, seguimiento y evaluación de políticas y programas sociales
orientados a la reducción de la vulnerabilidad y la sostenibilidad de los territorios.
La gestión del conocimiento a nivel local deberá comprenderse como un proceso complejo de
generación, asimilación, administración y circulación de informaciones, datos, saberes y valores
necesarios que garanticen en su aplicación la solución de los problemas de carácter local y
contribuyan así a la elevación de la calidad de vida de la población sobre la base del desarrollo
sostenible y la participación ciudadana. (Núñez; Félix y Pérez, 2006)
La Gestión del conocimiento en el desempeño del Centro de Gestión para la Reducción del Riesgo
deberá:
a) Orientarse al conocimiento de las percepciones sobre los peligros en los diferentes actores
locales.
b) Proporcionar información clara sobre los riesgos de desastre y las distintas formas de protección,
incorporando en los procesos de comunicación del riesgo la perspectiva de género y los factores
culturales y sociales que caracterizan al territorio.
c) Fortalecer las redes entre los expertos, los planificadores y los encargados de la gestión en
materia de desastres reforzando los procedimientos para utilizar los conocimientos especializados y
tradicionales disponibles incorporando en mayor medida a profesionales de las ciencias sociales y
humanísticas.
d) Fomentar el diálogo y la cooperación entre el Gobierno Local, las entidades productivas y de
servicios, la Sede Universitaria del territorio, centros de investigación, de proyectos, de capacitación
y en sentido general a todos los profesionales que, desde diferentes perspectivas teóricas y
metodológicas se ocupan de la reducción de los riesgos de desastre alentando la conformación de
una red de conocimientos para la temática.
e) Promover el uso, la aplicación y la asequibilidad de las últimas tecnologías de la información y la
comunicación, las tecnologías espaciales y los servicios conexos, así como las observaciones
terrestres, para contribuir a la reducción del riesgo de desastre, en particular para la formación, el
intercambio y la divulgación de información entre las distintas categorías de usuarios.
Por los aspectos anteriormente mencionados, en opinión de Coca, (s.f), tanto en el ámbito de la
educación formal como de la no formal, se vislumbran amplios derroteros no sólo para hacer
análisis de riesgos en disciplinas y contextos específicos, aspecto que constituye un elemento vital
para abordar el territorio y sus dinámicas sociales en un contexto más amplio de hábitat, sino

�también para avanzar en el conocimiento técnico y científico de manera que se den las premisas
para generar investigaciones adecuadas para la región y la generación de un capital humano más
comprometido con la reducción de la vulnerabilidad física, cultural y social.”
El Programa Ramal del Ministerio de Educación Superior en Cuba “Gestión Universitaria del
Conocimiento y la Innovación para el Desarrollo” (GUCID) constituye el marco apropiado para la
conformación de redes de conocimiento, para la solución de las problemáticas inherentes al
desarrollo local sostenible de los territorios incluyendo los estudios de peligro, vulnerabilidad y
riesgo al incorporar a la Sede Universitaria Municipal (SUM) como actor del desarrollo local.
La Sede Universitaria, aglutina a una buena parte de los profesionales del territorio y deberá
contribuir sustancialmente a ampliar la capacidad técnica y social para responder, desde las
diferentes carreras y disciplinas y en particular desde las ciencias sociales y humanísticas a las
necesidades del contexto y de los diversos sectores de la población, fundamentalmente de aquellos
que viven en condiciones altas de vulnerabilidad por su exposición y susceptibilidad ante peligros
de carácter natural y tecnológico. Para Núñez; Félix y Pérez (2006:10), “…la misión epistémica
preferente de las SUM, operando dentro de un modelo contexto céntrico, residirá más bien en actuar
como agentes locales, dinamizadores, capaces de identificar problemas y colaborar en la gestión del
conocimiento que facilitará su solución”.
La “nueva universidad cubana”, amplía su encargo social al propiciar soluciones a partir de la
gestión del conocimiento en función de los “Estudios de Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo”, así
como en el desarrollo de los denominados, institucionalmente, “Centros de Gestión para la
Reducción del Riesgo” (CGRR).
En tal sentido, la existencia de la Sede Universitaria como universidad en el territorio que forma
profesionales en carreras de Licenciatura en Psicología, Sociología, Comunicación Social, Derecho,
Estudios Socioculturales y Contabilidad entre otras, constituye una fortaleza para el desempeño del
Centro de Gestión del Riesgo en el Municipio una vez que se tiene en cuenta el carácter cada vez
más cognoscitivo de todas las actividades económicas, técnicas, sociales y políticas así como la
rapidez de los cambios en estos campos, que hacen que la información sea la materia prima a
procesar e integrar en conocimiento.
Promover la gestión eficiente del conocimiento comprende el establecimiento de un acceso
equilibrado a los conocimientos relevantes para incrementar la calidad de vida de los ciudadanos a
nivel de los territorios y se alcanza no sólo mediante la formación profesional sino desarrollando
también capacidades para producir, difundir y aplicar conocimientos y extenderlos al resto de los

�procesos sustantivos inherentes a la universidad en el denominado modelo contexto – céntrico.
(Souza, Cheaz y Calderón, 2001)
La Sede Universitaria Municipal, debe desempeñar entonces un rol protagónico en el desarrollo
sostenible del territorio y al igual que los demás agentes de la comunidad está obligada a pensar, a
reformular conceptos, a promover la investigación participativa y la investigación – acción, a
explorar nuevos caminos, asumiendo la dinámica del desarrollo socioeconómico.
La posibilidad de contar con la ayuda del conocimiento acumulado a partir del nivel local, hasta el
regional, sobre la evaluación del riesgo y la vulnerabilidad, forman la base de la construcción de
políticas de desarrollo que incorporan la probabilidad de ocurrencia de desastres. Cuando a escala
local existen datos e información puntual, es más fácil prevenir desastres, así es que las bases de
datos y las evaluaciones del riesgo, poseen un valor adicional, y su ausencia hace imposible conocer
la geografía cambiante del riesgo y los factores que forman o producen la vulnerabilidad y el daño.
Por otra parte, los instrumentos de medición que se han desarrollado permiten combinar la
información extraída de diversos contextos para considerar la posibilidad de un desarrollo humano
sostenible que incorpore el riesgo y la vulnerabilidad a nivel local empleando como herramienta
eficaz la comunicación del riesgo.
3.2.2 La comunicación del riesgo y la cultura de prevención como herramientas en la gestión
para la reducción del riesgo desastres
Desde diversos enfoques y perspectivas en las últimas décadas el tema de la comunicación del
riesgo, suscita la atención de un número creciente de especialistas de las ciencias sociales quienes
reconocen las posibilidades teóricas y metodológicas que la comunicación encierra para el cambio y
la transformación social, cuestión a la cual prestan atención filósofos marxistas y no marxistas.
Desde las ciencias sociales, el problema de la comunicación y su determinación concreta no resulta
fácil, su complejidad viene dada en tanto constituye una forma concreta de expresión de la actividad
humana, que requiere en los marcos del desarrollo social ser abordada desde la síntesis de planos
diversos que incluyen lo político, lo jurídico, lo ético, lo artístico, lo psicológico, lo sociológico y lo
filosófico.
En su connotación filosófica, la comunicación expresa “… la relación objetiva-subjetiva entre
sujetos, es decir, como intercambio de actividad intersujetos que sobre la base de la práctica social
encarna la síntesis de lo objetivo-subjetivo en un proceso recíproco de producción, distribución y
consumo engendrado en la actividad…”. (Pupo 1990:119)
Para Pupo (1990:120-121), “… la comunicación es social, por su contenido y esencia e individual
por la forma en que se despliega la sustancia social por sujetos individuales…” afirmando además

�que “... en este devenir interactivo las relaciones sociales se realizan en un contexto concreto –
individual, matizado además por la psicología peculiar de los sujetos…”. Esta idea resulta valiosa
para comprender la importancia de modelos de comunicación del riesgo que partan de las
peculiaridades y escenarios locales concretos, así como de la psicología de sus habitantes.
A tono con lo anterior, es importante subrayar en tal sentido lo planteado por L. P. Bueva citado por
Pupo (1990:122) cuando afirma que “…del mismo modo que la sociedad no existe al margen de los
individuos que la integran, las relaciones no existen al margen de la actividad vital real y la
comunicación de las personas.”, revelando de esta forma la dialéctica de lo general, lo particular y
lo singular como principio metodológico de la dialéctica materialista.
La actividad en tanto que modo de existencia y desarrollo de la realidad social, expresa lo universal,
mientras que sus manifestaciones o modos de organización representan lo particular y la
comunicación como modo de intercambio de actividad y expresión concreta de las relaciones
sociales, emerge como el momento singular de dicho proceso histórico social.
La dialéctica de interacción: actividad - relaciones sociales – comunicación deviene en un proceso
de conversión reciproca de lo material y lo ideal, que expresa a su vez, de manera histórica concreta
la dinámica misma de la relación naturaleza - cultura – desarrollo, si se asume desde posiciones
marxistas el papel del trabajo en la transformación de la naturaleza y del propio hombre, y el lugar
que en este proceso junto al trabajo corresponde al lenguaje como sistema de signos y símbolos,
como envoltura material del pensamiento y posibilidad real para desarrollar el pensamiento lógico
abstracto, expresión de la experiencia histórico social, de la cultura y el desarrollo mismo de la
sociedad hasta hoy.
Una comprensión sistémica de la comunicación presupone una concepción sistémica del hombre y
la actividad y representa una premisa para la planificación del trabajo con el hombre. A tono con lo
anterior Pupo (1990:132) resalta la importancia de la planificación consciente y planificada de la
comunicación sobre la base de considerar que “… la intelección de la comunicación en su
naturaleza sistémica, permite revelar su estructura y funciones, tanto en el nivel científico teórico,
como en sus propias derivaciones socioprácticas. Al mismo tiempo, sobre la base del conocimiento
de causa se desecha la espontaneidad y se planifica consciente y científicamente a tenor con los
fines que se persiguen…”
La idea anterior resulta valiosa para la investigación que se presenta en tanto partiendo del valor
heurístico, metodológico y axiológico de la comunicación, hace posible proyectar la comunicación
social del riesgo como actividad cotidiana, sistemática y en general como herramienta de gestión
que modifique los conceptos sobre el riesgo y el desastre, ampliando las bases para una cultura de

�prevención a nivel local, contribuyendo en los marcos del desarrollo local sostenible al replantear en
términos de sostenibilidad la relación naturaleza – cultura - desarrollo.
La comunicación del riesgo es definida por la National Academy of Sciences como “…un proceso
interactivo de intercambio de información y opinión entre individuos, grupos, e instituciones.
Involucra múltiples mensajes sobre la naturaleza del riesgo y otros mensajes no estrictamente sobre
el riesgo, que expresan preocupaciones, opiniones, o reacciones a los mensajes de riesgo o al orden
legal e institucional establecido para la gestión de riesgo”56 (Covello et al., 2001:383)
En el análisis de riesgos, existen diferentes tipos de comunicación. Los aspectos técnicos se debaten
entre gestores, evaluadores, Defensa Civil, el sector productivo y la población. A la hora de decidir
cuál es la mejor manera de controlar un riesgo y de ejecutar las decisiones, la comunicación entre
los gestores de riesgos y los diferentes actores sociales resulta esencial, constituye un debate en el
que no sólo están presentes criterios técnicos sino además puntos de vista éticos, sociales y
económicos a fin de tomar una decisión que se adecue al objetivo y sea aceptable para todas las
partes la gestión de riesgos debe asegurar una comunicación adecuada.
La comunicación de riesgos evoluciona sobre todo gracias a los estudios de la percepción de
riesgos. La comunicación social del riesgo requiere hoy de cambios sustanciales si se desea
configurar como parte de la educación para la gestión participativa del riesgo, la cultura de
prevención y, en términos generales, de la gestión del riesgo como componente de la gestión
ambiental a nivel local, lo que significa, en buena medida, conocer las percepciones sociales del
riesgo y modificar los conceptos profundamente arraigados sobre el desastre como evento o
fenómeno de carácter “natural” y no como una ruptura en el desarrollo que involucra la variable
vulnerabilidad.
La comunicación no puede estar exclusivamente orientada al ámbito de la información, por tal
motivo, es preciso entender que la universalidad de los fenómenos comunicativos albergan también
comprensiones y representaciones colectivas, expresiones sociales, sentidos compartidos y
contextos tan disímiles que, sin lugar a dudas, modelan y decantan la naturaleza misma de la
información, contribuyendo a caracterizar al individuo mismo en sus múltiples interacciones.
El diseño de la comunicación de riesgos integra los resultados del estudio de percepción,
preocupaciones de la población, su nivel de información, lo que quieren y necesitan saber sobre el

56

(Trad. de la autora)

�riesgo y las medidas de protección que deben adoptar. Una campaña de comunicación de riesgos
busca sensibilizar a la población y comunicar los riesgos y las medidas preventivas.
Los resultados de los estudios de percepción sirven también para definir los “conceptos rectores” en
la comunicación de riesgos, los "medios” que se utilizarán y cuáles serán los “mensajes”, es por ello
que si bien las estrategias iniciales de comunicación de riesgos funcionaban de “arriba abajo”,
actualmente se prefiere una forma dialéctica en la comunicación de riesgos que anime a todos los
actores sociales a participar activamente en el proceso comunicativo.
El estudio de percepción de riesgos ayuda a identificar con mayor precisión al público al cuál se
dirigen los mensajes, es decir, al sector de la población al que se le dirige la comunicación de
riesgos y también los conceptos rectores de las estrategias y mensajes específicos de acuerdo al tipo
de riesgo al que están expuestos y al nivel de conocimiento que poseen sobre los mismos.
Luís Ramiro Beltrán (2005: XI) citado por Alfonzo, afirma que “…la comunicación es la
herramienta crucial para hacer posible la materialización de la cultura de prevención, en virtud de su
poderío pedagógico, de su capacidad para educar en el sentido de modelar multitudinariamente
conductas propicias al bien social. Más allá de dar noticia de hechos y opiniones y de difundir
conocimientos, la comunicación inspira actitudes y enseña prácticas”
La comunicación se entiende según Cardona (2001:4) como un proceso complejo, permanente,
multilateral y recíproco de intercambio de información entre actores institucionales y actores
sociales, que mediante la generación de confianzas mutuas, la identificación de intereses
compartidos y la construcción de un lenguaje común, contribuye a sembrar y a consolidar la
incorporación de la prevención en la cultura, lo que también se conoce como la Cultura de la
Gestión del Riesgo.
La gestión de la comunicación le otorga “valor” a la gestión del riesgo, dinamiza, promueve,
influye, persuade, facilita la comprensión, modifica conductas y actitudes.
Confundida muchas veces con información, la comunicación se eleva ya al rango de proceso
imprescindible en toda acción preventiva o de respuesta, en toda planificación destinada a la
reconstrucción o a la rehabilitación, en caso de desastre. Ella provee los aspectos básicos para que
emisores y receptores se relacionen acertadamente, interactúen proactivamente y puedan establecer
una óptima retroalimentación.
Las funciones que debe desempeñar la comunicación sobre desastres, según Beltrán (2005b), son la
informativa y la formativa, la primera entendida como provisión de datos, hechos y la formativa
consistente en la labor persuasiva, esta última, puede comprenderse a nuestro juicio como el
proceso dirigido a modelar las percepciones del riesgo y

la conducta generadora de

�vulnerabilidades y por consiguiente del desastre como aspecto crucial en materia de cultura de la
prevención.
En materia de comunicación del riesgo, es posible identificar según Beltrán (2005b:38-39), dos
áreas específicas, una denominada “comunicación educativa” consistente en un proceso de
enseñanza aprendizaje de conocimientos, actitudes y prácticas apropiadas para alcanzar la reducción
del riesgo de desastres, evitando los mismos, mitigando sus efectos y, lo que a nuestro juicio es mas
importante, reduciendo la vulnerabilidad ante estos, y una segunda de “información pública”
dirigida a la divulgación clara prudente y oportuna de datos correctos sobre la incidencia, el
desarrollo y las consecuencias del desastre con la finalidad de procurar en la población el
comportamiento adecuado así como a favorecer los nexos entre las autoridades políticas y técnicas
en el territorio.
La elección de los medios a utilizar se relaciona con el nivel de información con que cuenta el
público; el conocimiento que tienen acerca del riesgo, su forma de percibirlo, el interés por conocer
sobre el riesgo y las formas de protegerse, su nivel de escolaridad, grado de participación y de los
medios con los que normalmente obtiene mayor información
Un plan de comunicación de riesgos integra los objetivos y estrategias a través de los cuales se
comunicarán los riesgos a una población que está siendo afectada o puede verse afectada por un
riesgo. De esta forma los distintos medios y mensajes que se utilicen tendrán una mejor distribución
y con ello un mayor impacto.
Actualmente, el universo de datos que puede manejar cualquier persona o institución es de tal
volumen que es necesario calificar o jerarquizar la información para posteriormente ser
transformada en comunicación eficaz.
En los contenidos de documentos de consenso global, como el Marco de Acción de Hyogo o los
Objetivos del Milenio, se pone énfasis en la comunicación del riesgo, la difusión de todo lo que
permita conocer, saber y comprender acerca de la reducción de la vulnerabilidad. De este modo, la
comunicación del riesgo sería la confluencia o síntesis de la información del peligro o amenaza más
la información de las características de las vulnerabilidades, por lo que es posible en opinión de
Bratschi (s.f) inferir que la comunicación social del riesgo adquiere “dos momentos” en su
implementación:
a) Sensibilizando a la sociedad para que autoperciba su debilidad ante determinada amenaza y
descubra sus fortalezas para disminuir las consecuencias negativas de tales amenazas.
b) Promoviendo acciones que reduzcan su vulnerabilidad, de modo que se prepare adecuadamente
para enfrentar cualquier evento que pueda convertirse en desastre.

�La comunicación es un acto humano, y en gestión del riesgo es importante tener en cuenta,
cuestiones como: claridad, oportunidad, adaptabilidad, eficiencia y precisión, por eso también se
necesita una gestión de la comunicación.
Planificar la comunicación según Bratschi (s.f) trae beneficios como:
•

Hacer de la comunicación una herramienta para la educación y multiplicación del trabajo en
prevención.

•

Identificar las necesidades de información existentes en las comunidades ubicadas en zonas de
riesgo y orientar los mensajes hacia fines preventivos.

•

Promover en las comunidades la apropiación de la información y generar un proceso mediante
el cual sus miembros identifiquen su vulnerabilidad y las opciones para hacer gestión
preventiva.

•

Aprovechar los recursos existentes para distribuir mensajes preventivos.

El reto consiste en impulsar un proceso comunicativo que avance del conocimiento hacia la toma de
decisiones y acciones por parte de la población. Se requiere por lo tanto planificar y evaluar
permanentemente las acciones en comunicación. “La concienciación del riesgo y de otros desastres
susceptibles de producirse (…), no sólo compromete a la educación formal y sistemática, a las
instituciones relacionadas con el tema y a la educación asistemática e informal de los medios de
comunicación. También se necesita una planificación que involucre las acciones de las tres áreas
mencionadas en forma permanente y con una programación a corto, mediano y largo plazo”.
(Brastchi, 1995: p117).
Es por ello que Villalobos (2001) considera que el concepto de comunicación para la reducción del
riesgo de desastres deberá constituir un proceso planificado y articulado, que no desprecia ningún
modelo ni recurso técnico disponible y su cometido esencial es facilitar el diálogo entre todos los
actores locales con la intención de propiciar un cambio cultural. La autora, subraya la importancia
del cambio cultural resaltando así, la idea de la necesidad de cerrar la brecha entre la generación del
conocimiento científico – técnico, la gestión de normas políticas y técnicas y la apropiación social
de la información, de manera que esta información se convierta en conocimiento y éste a su vez se
traduzca en decisiones y acciones sociales concretas. De ahí la importancia de que las acciones de
comunicación estén ligadas a las estrategias para prevenir los desastres.
Lo conveniente es insertar en el flujo cotidiano de información, los contenidos de prevención de
desastres y así hacer de este tema, también un tema cotidiano en el desarrollo de la región, zona o
área.

�En la medida en que la prevención se inserte en los procesos de desarrollo, la población estará
menos expuesta a amenazas de origen natural o tecnológico. Una comunidad vulnerable a los
desastres, debidamente informada y educada, puede implementar medidas de desarrollo sostenible
donde incluyan la reducción del riesgo, teniendo en cuenta el crecimiento económico y el desarrollo
local. De manera tal que para Villalobos (2001) aplicar sistemáticamente la comunicación a la
gestión integral del riesgo, supone adscribirla metodológicamente al ciclo para el manejo del riesgo
en todas sus fases y por otra parte tener en cuenta que la comunicación no es solo una cuestión de
qué decir, sino de cómo y a quién decirlo. Solo así se alcanzará un cambio duradero en los
comportamientos y las actitudes y una cultura para la prevención.
En realidad, como plantea Cardona (2003a), en el caso del riesgo y los desastres lo más adecuado es
la incorporación de la prevención en la cultura, dado que lo que se intenta no es cambiar la cultura
sino que la actitud preventiva sea parte, desde todo punto de vista, de las costumbres y hábitos de la
sociedad.
Para desarrollar una cultura de prevención, la comunicación en opinión de Beltrán (2005b:54)
“…debe ostentar tres características principales: universalidad, profundidad y perdurabilidad.”
En opinión de este autor, la universalidad viene dada por la necesidad de alcanzar con ella a todos
los ciudadanos teniendo en cuenta las diferencias de edad, sexo, ocupación, nivel educacional y
lugar de residencia así como las diferencias entre las propias comunidades
La profundidad en opinión de Beltrán (2005b:55) se entiende como la modificación a partir de la
comunicación misma de aptitudes que procuren la disminución de las condiciones de vulnerabilidad
y la voluntad de “hacer” antes de que el desastre ocurra todo lo necesario para minimizar su
impacto, por perdurabilidad de la comunicación continúa Beltrán (2005b:56) “… se entiende el
logro de la estabilidad por un largo plazo de un comportamiento generado por la persuasión…”
Para Beltrán (2005b:56) “…la sumatoria sinérgica de la universalidad, la profundidad y la
perdurabilidad confiere a la comunicación el poderío requerido para forjar la cultura de
prevención…” aunque reconoce que “…esta construcción sociocultural tomará necesariamente un
largo plazo porque es imposible generar semejante cambio radical de conducta multitudinaria en
breve lapso…”
Con los medios de comunicación disponibles se puede estar relativamente informado sobre los
diferentes desastres que hoy acontecen, y sin embargo, saber muy poco en materia de prevención de
riesgos, razón por lo cual la comunicación sobre el riesgo de desastres debería ser planificada y
estar incorporada a la gestión para la reducción del riesgo de desastres de forma tal que contribuya
al desarrollo de una cultura de la prevención y al desarrollo local sostenible.

�CONCLUSIONES DEL CAPÍTULO I1I
•

La reducción del riesgo de desastres como esencia de la gestión requiere de un modelo
conceptual que incorpore la percepción social del riesgo, la gestión del conocimiento, la
comunicación y la educación ambiental para el desarrollo de una cultura de prevención en
función del desarrollo local sostenible.

•

La Gestión del Conocimiento en el desempeño del Centro de Gestión para la Reducción del
Riesgo constituye un elemento esencial para la prevención del riesgo de desastres en función
del desarrollo local sostenible.

•

Nuevos enfoques incorporados a la cultura de prevención del desastre se hacen necesarios para
que los ciudadanos identifiquen la vulnerabilidad como elemento clave en la construcción del
riesgo y del desastre, ello requiere del desarrollo de la educación formal y no formal, así como
de la comunicación sistemática del riesgo de desastres.

CONCLUSIONES

1. Los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad dado su carácter crítico, interdisciplinario y
transdisciplinario, así como el giro naturalista que de modo creciente se expresa como tendencia
en la Filosofía de la Ciencia, constituyen perspectivas teóricas adecuadas para el estudio de la
problemática del riesgo de desastres ya que permiten respaldar las consideraciones teóricas con
estudios empíricos que emplean métodos provenientes de las ciencias naturales y cognitivas.
2. La visión del desastre que se tiene desde la perspectiva de las ciencias particulares se amplía si
se considera la perspectiva filosófica que ofrece la relación naturaleza – cultura - desarrollo al
permitir esta relación el análisis del desastre como fenómeno social complejo y problema
ambiental que ocurre en la confluencia de la dialéctica del desarrollo de la naturaleza y la
sociedad, expresando en cada momento histórico el grado de desarrollo de la sociedad y su
cultura frente a la naturaleza misma.
3. Emplear el paradigma psicométrico para evaluar la percepción de la población sobre los
peligros y riesgos, incorporando la percepción sobre la vulnerabilidad, resulta útil en tanto las
técnicas psicométricas son apropiadas para identificar similitudes y diferencias entre los grupos
con respecto a las percepciones de riesgo, lo que permite integrar además, el estudio de las
percepciones del riesgo de desastres naturales y tecnológicos, así como actualizar y profundizar

�en el dominio del estudio del hombre, la subjetividad y su realidad social en contextos de
riesgos.
4. El modelo conceptual para la reducción del riesgo de desastres propuesto, constituye una
contribución al desarrollo local sostenible cuyo objetivo es generar sobre bases científicas, un
lenguaje común entre los diferentes actores locales que permita el desarrollo de una cultura de
prevención adecuada al contexto teniendo en cuenta que las soluciones macro, no son
suficientes para lograr la reducción del riesgo a nivel local.

RECOMENDACIONES

•

Incorporar en el desarrollo de investigaciones filosóficas que aborden cuestiones de carácter
interdisciplinario la perspectiva que ofrece la filosofía naturalizada, así como la proveniente de
los Estudios en Ciencia, Tecnología y Sociedad, por considerarse adecuadas para la solución

de los grandes dilemas de la filosofía y la praxis contemporánea.
•

Desarrollar investigaciones sobre la percepción del riesgo desde la perspectiva de género por
considerarse a las mujeres usualmente como más vulnerables.

•

Desarrollar investigaciones sobre gestión del riesgo que incorporen los métodos propios de la
prospectiva estratégica.

•

Instrumentar las acciones enunciadas en la presente investigación para la gestión del
conocimiento por los centros de Gestión para la Reducción del Riesgo de Desastres.

•

Desarrollar investigaciones sobre comunicación del riesgo de desastres que tomen en
consideración el modelo propuesto en esta investigación y conduzcan al diseño de estrategias de
comunicación para su reducción.

•

Los niveles de vulnerabilidad social existentes justifican instrumentar el modelo para la
reducción del riesgo de desastres propuesto en esta investigación.

�ANEXOS

�ANEXO 1
La promoción de una perspectiva social sobre los desastres se ha visto acompañada del necesario
desarrollo de conceptos analíticos relacionados con la idea de la vulnerabilidad humana o social.
Dichos conceptos ofrecen un complemento necesario a los avances realizados en el estudio de los
factores de riesgo físico o natural, hechos dentro de las ciencias naturales o básicas. Durante los
últimos diez años, han sido desarrollados varios marcos conceptuales complementarios relacionados
con los niveles y componentes de la vulnerabilidad humana a los desastres.
Posiblemente el más elaborado y desagregado de estos esquemas es el desarrollado por Gustavo
Wilches-Chaux (1989) quien identifica diez componentes o niveles de la vulnerabilidad global en
los desastres: Ver: WWILCHES-CHAUX, G. Fundamentos éticos de la gestión del riesgo. [en
línea]. [Consultado: 20/02/2008]. Disponible en: http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunmeante/21-25/nomadas-22/4-gustavo%20fundamentos-ok.pdf y Evolución de los riesgos naturales en
el Borde Costero IX Región. [en línea]. [Consultado: 20/10/2007].

Disponible en:

http://berlin.dis.ufro.cl/borde_costero/Capitulo09.pdf.
La vulnerabilidad física (o localizacional)
Se refiere a la localización de grandes contingentes de la población en zonas de riesgo físico;
condición suscitada en parte por la pobreza y la falta de opciones para una ubicación menos
riesgosa, y por otra, debido a la alta productividad (particularmente agrícola) de un gran número de
estas zonas (faldas de volcanes, zona de inundación de ríos, etc.), lo cual tradicionalmente ha
incitado el poblamiento de las mismas.
La vulnerabilidad económica
Existe una relación inversa entre ingreso per cápita a nivel nacional, regional, local o poblacional y
el impacto de los fenómenos físicos extremos. O sea, la pobreza aumenta el riesgo de desastre. Más
allá del problema de los ingresos, la vulnerabilidad económica se refiere, de forma a veces
correlacionada, al problema de la dependencia económica nacional, la ausencia de presupuestos
adecuados, públicos nacionales, regionales y locales, la falta de diversificación de la base
económica, etc.
La vulnerabilidad social
Referida al bajo grado de organización y cohesión interna de comunidades bajo riesgo, que impiden
su capacidad de prevenir, mitigar o responder a situaciones de desastre.

�La vulnerabilidad política
En el sentido del alto grado de centralización en la toma de decisiones y en la organización
gubernamental, y la debilidad en los niveles de autonomía para decidir en los niveles regionales,
locales y comunitarios, lo cual impide una mayor adecuación de las acciones a los problemas
sentidos en estos niveles territoriales.
La vulnerabilidad técnica
Referida a las técnicas inadecuadas de construcción de edificios e infraestructura básica utilizadas
en zonas de riesgo.
La vulnerabilidad ideológica
Referida a la forma en que los hombres conciben el mundo y el medio ambiente que habitan y con
el cual interactúan. La pasividad, el fatalismo, la prevalencia de mitos, etc., todos estos factores
aumentan la vulnerabilidad de las poblaciones, limitando su capacidad de actuar adecuadamente
frente a los riesgos que presenta la naturaleza.
La vulnerabilidad cultural
Expresada en la forma en que los individuos se ven a sí mismos en la sociedad y como conjunto
nacional. Además, el papel que juegan los medios de comunicación en la consolidación de
imágenes estereotipadas o en la transmisión de información desviante sobre el medio ambiente y los
desastres (potenciales o reales).
La vulnerabilidad educativa
En el sentido de la ausencia, en los programas de educación, de elementos que instruyan
adecuadamente sobre el medio ambiente o el entorno que habitan los pobladores, su equilibrio o
desequilibrio, etc. Además, se refiere al grado de preparación que recibe la población sobre formas
de un comportamiento adecuado a nivel individual, familiar y comunitario en caso de amenaza u
ocurrencia de situaciones de desastre.
La vulnerabilidad ecológica
Relacionada con la forma en que los modelos de desarrollo no se fundamentan en "la convivencia,
sino en la dominación por la vía de la destrucción de las reservas del ambiente (que necesariamente
conduce) a ecosistemas que por una parte resultan altamente vulnerables, incapaces de autoajustarse
internamente para compensar los efectos directos o indirectos de la acción humana, y por otra,
altamente riesgosos para las comunidades que los explotan o habitan

�La vulnerabilidad institucional
Reflejada en la obsolescencia y rigidez de las instituciones, especialmente las jurídicas, donde la
burocracia, la prevalencia de la decisión política, el dominio de criterios personalistas, etc., impiden
respuestas adecuadas y ágiles a la realidad existente.
Las distintas combinaciones de estos niveles de vulnerabilidad tienen un claro y diferenciado efecto
en términos del impacto de un evento físico en una matriz social particular.

ANEXO 2
Tabla 1 Factores generalmente utilizados para explicar la percepción del riesgo
Factor/parámetro

Condiciones hipotéticas para percepciones más altas del riesgo o
de la ponderación del mismo
Factores relacionados al tipo de peligro
Catástrofe potencial
Capaz de causar alto número de muertes/lesionados en el
tiempo, o en relación con un solo evento, en comparación con
los riesgos normales
Aceptación voluntaria
Involuntario
Grado de control
incontrolable
Conocimiento
Poco conocido para el individuo
Incerteza científica
Poco conocido o desconocido para la ciencia
Controversia
Incierta, hay distintas opiniones sobre el riesgo
Temor
Terrible, temor por el tipo de consecuencias
Historia
Recurrente, ocurrencia previa de accidentes
Aparición de los efectos
Repentina, falta de advertencias previas o importantes efectos
inmediatos
Reversibilidad
Irreversible, las consecuencias no pueden ser reguladas o
remediadas.
Factores relacionadas al contexto social
Equidad
Basada en una injusta distribución de riesgos y de beneficios
Beneficios
Incerteza respecto a beneficios
Confianza
Dirigida o estimada, por autoridades o expertos no confiables
Atención de los medios
Altamente expuesto y presentado emocionalmente en los medios
de comunicación masiva
Disponibilidad de la información Se percibe información no confiable o insuficiente, los rumores
crecen en importancia
Niños involucrados
Abarca a niños o a fetos
Generaciones futuras
Afecta a futuras generaciones en forma injusta o irrevocable
Identidad de la víctima
Causa daño a alguien conocido o querido
Factores relacionados con el contexto de las opiniones sobre el riesgo o las ponderaciones
Blanco del riesgo
Ponderaciones de los riesgos para otros y no para uno mismo
Definición del riesgo
Énfasis sobre las consecuencias en contraste con las
probabilidades

�Marco contextual

Estrechamente relacionado en el tiempo con una experiencia
personal negativa o con una situación que induce a una mala
disposición.
Factores relacionados con características individuales
Género
Las mujeres expresan más alta percepción del riesgo que los
hombres.
Educación
Personas de menor educación emiten generalmente estimaciones
más altas
Edad
Las personas mayores generalmente emiten estimaciones más
altas
Ingreso
Las personas de menos ingresos generalmente emiten
estimaciones más altas
Sensibilidad psicológica
Las personas más ansiosas generalmente emiten estimaciones
más altas
Habilidades personales
Las personas que no tienen conocimientos o entrenamiento
sobre riesgos emiten estimaciones más altas

ANEXO 3

Guía para la entrevista en profundidad a informantes claves en el territorio
En opinión de Taylor y Bogdan (2002:119), “…la guía de la entrevista no es un protocolo
estructurado. Se trata de una lista de áreas generales que deben cubrirse con cada informante. En la
situación de la entrevista el investigador decide cómo enunciar las preguntas y cuándo formularlas.
La guía de la entrevista sirve solamente para recordar que se deben hacer preguntas sobre ciertos
temas.”
Las cuestiones a explorar en las entrevistas realizadas fueron:
•

Funcionamiento del Consejo Popular

•

Principales problemas del Consejo Popular

•

Amenazas socionaturales presentes

•

Valoración sobre el desarrollo de las actividades productivas de las Empresas del Grupo
Empresarial

Cuba - Níquel en el Consejo o próximas al mismo, que pudieran generar

situaciones de desastres.
•

Vulnerabilidad social en el territorio y en el Consejo Popular

•

Actividades de capacitación para la reducción del riesgo de desastres que se desarrollan

•

Comportamiento de la población objeto de estudio ante el peligro de intensas lluvias

•

Medios disponibles para enfrentar situaciones de desastres de gran magnitud en el territorio

�Anexo 4
224400

Leyenda
Medio Socioeconómico

223900

0

200

1

400

223400

1

3

222900

2

222400

13

12

10
7

4
8
9

6

14

5

11
221900

221400

1

Empresa Moa Nickel S.A
Comandante Pedro Sotto Alba

2

Aeropuerto Rolando Monterrey

3

Instalaciones del Puerto

4

Cadena de edificios

5

Viviendas Río Minas

6

Restaurante Balcón

7

Farmacia y óptica

8

Semiinternado Camilo Cienfuegos

9

Escuelas Secundaria Básica Rolo
Monterrey y José Martí

10

Hospital Pediátrico Pedro Sotto
Alba

11

Círculo Social

12

Círculo infantil Los Mineritos

13

Cine Ciro Redondo

14

Empresa de Servicios del Níquel
ESUNI

Otros Símbolos

1

Presas de cola
Ríos y arroyos
220900

220400

697600

698100

698600

699100

699600

700100

700600

701100

701600

Figura. 1 Elementos más significativos del Medio Socioeconómico en el Consejo
Popular Rolo Monterrey

�ANEXO 5
Entrevistador _________________________________ Fecha _________________

No _________________

Con el objetivo de perfeccionar la estrategia de prevención ante los peligros naturales, tecnológicos y sanitarios que
pudieran afectar el territorio y su persona, el Centro de Gestión de Reducción del Riesgo de la Defensa Civil desarrolla el
presente estudio. Le agradeceríamos su valiosa colaboración al contestar y le garantizamos el carácter anónimo de sus
respuestas.
Características socioeconómicas del entrevistado:
Provincia

Municipio

Consejo Popular.
Barrio o Comunidad.
Sexo.
Masculino
Femenino
Edad. _____años
Joven
adulto
Adulto mayor
Nivel de instrucción vencido.
Sin escolaridad
primaria
secundaria
Situación ocupacional.
Trabajador
Ama de casa
Jubilado
Tiempo de residencia en el Consejo _____años
.Menos de 1 año
De 1 a 3 años
Mas de 3 años

1)

Medio superior

superior

Estudiante

Desocupado

Dentro de los tipos de peligro que existen. ¿Cuáles a su juicio pudieran afectar el territorio? Escoja todos los que
considere, pero indicando los tres más importantes.

Huracanes
Sismos
Intensas lluvias
Plagas
Intensas sequías
Derrame de petróleo
Graves Epidemias
Rotura de presas
Escape de sustancias tóxicas
Incendios de grandes proporciones
Accidentes catastróficos del transporte
Penetraciones del mar

�2

Del peligro de mayor importancia mencionado en la pregunta No. 1, diga:

A.1. ¿En qué medida usted conoce el riesgo asociado a este peligro (daños que puede causarle, posibilidades que
tiene de experimentar estos daños, etc.

1
2
3
4
5

Nivel de conocimiento muy bajo
Nivel de conocimiento bajo
Nivel de conocimiento intermedio
Nivel de conocimiento alto
Nivel de conocimiento muy alto

A.2 ¿En qué medida considera que los responsables de la prevención en su comunidad conocen el riesgo asociado
a este peligro?
1
2
3
4
5

Nivel de conocimiento muy bajo
Nivel de conocimiento bajo
Nivel de conocimiento intermedio
Nivel de conocimiento alto
Nivel de conocimiento muy alto

A.3 ¿En qué grado usted le teme al daño que se puede derivar de este peligro?
1
2
3
4
5

En grado muy bajo
En grado bajo
En grado intermedio
En grado alto
En grado muy alto

A.4. La posibilidad de que Ud. experimente un daño como consecuencia de este peligro es:
1
2
3
4
5

Posibilidad muy baja
Posibilidad baja
En grado intermedio
Posibilidad alta
Posibilidad muy alta

A.5 En términos de novedad o antigüedad, este peligro es para su comunidad:
1
2
3
4
5

Muy antiguo
Antiguo
Ni antiguo/ ni nuevo
Nuevo
Muy nuevo /Novedoso

A.6 En caso de producirse, la gravedad del daño que le puede causar este peligro es:
1
2
3
4
5

Gravedad muy baja
Gravedad baja
Gravedad intermedia
Gravedad alta
Gravedad muy alta

�A.7 Para usted, la voluntariedad o involuntariedad en su exposición a este peligro es:
1
2
3
4
5

Involuntaria
Algo involuntaria
Ni involuntario/ni voluntario
En cierta medida voluntaria
Voluntaria

A.8 En caso de producirse una situación de riesgo, ¿en qué medida usted puede intervenir para controlar el daño
que puede causarle este peligro?
1
2
3
4
5

Control muy bajo
Control bajo
Control intermedio
Control alto
Control muy alto

A.9. ¿En qué grado usted puede evitar que este peligro desencadene una situación de consecuencias negativas?
1
2
3
4
5

En grado muy bajo
En grado bajo
En grado intermedio
En grado alto
En grado muy alto

A.10 ¿En qué grado este peligro que puede dañar a un gran número de personas de una sola vez?
1
2
3
4
5

En grado muy bajo
En grado bajo
En grado intermedio
En grado alto
En grado muy alto

A.11 En caso de ocurrir ¿cuándo se experimentarían los efectos más nocivos de este peligro?
1
2
3
4
5

Inmediatamente
Casi de inmediato
Inmediatez intermedia
Con cierto retardo
Retardadamente

G1. ¿Cómo valora el riesgo de accidente o de enfermedad muy grave asociado a este peligro? Considere que los
accidentes o enfermedades muy graves pueden ocasionar muerte, pérdida de miembros, de capacidades funcionales,
enfermedades crónicas que acortan la vida o reducen su calidad, ya sea de manera inmediata o a mediano/largo plazo.
1
2
3
4
5

Riesgo muy bajo
Riesgo bajo
Riego intermedio
Riesgo alto
Riesgo muy alto

�ANEXO 6
Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

Figura 14. Perfil característico según grupos de edades
Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Primaria

Demorado

Media

Media Sup.

Superior

�Figura 15. Perfil característico según nivel de escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Rotura Presa
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido
Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido
Baja
vulnerabilidad
Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Trabajador

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 16. Perfil característico según grupos ocupacionales

Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Masculino

Femenino

Figura 20. Perfil característico según sexos

�Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Sin Esc.

Demorado

Primaria

Secundaria

M. Superior

Superior

Figura 21. Perfil característico según nivel de escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Esc. Sust. Tóxicas
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Trabajador

Demorado

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 22. Perfil característico según grupos ocupacionales

�Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)
No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad
Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Masculino

Femenino

Figura 25. Perfil característico según sexos
Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60 años

Figura 26. Perfil característico según grupos de edades

�Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Sin Esc.

Demorado

Primaria

Secundaria

M. Superior

Superior

Figura 27. Perfil característico según nivel de escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Intensas lluvias
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Trabajador

Demorado

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 28. Perfil característico según grupos ocupacionales

�Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Demorado

Veguita

Rolo Monterrey

Río Mina

Figura 31. Perfil del riesgo percibido comparando los diferentes estratos estudiados.
Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Masculino

Femenino

Figura 32. Perfil característico según sexos

�Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

5

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

No temido

Temido

Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico

Inmediato

Sin Esc

Demorado

Primaria

Secundaria

M. Superior

Superior

Figura 33. Perfil característico según escolaridad
Perfil característico del riesgo percibido
Huracanes
1

2

3

4

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)
Temido

No temido
Baja
vulnerabilidad

Alta
vulnerabilidad

Viejo

Nuevo

Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Trabajador

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Desocupado

Figura 34. Perfil característico según grupos ocupacionales

�Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Masculino

Femenino

Figura 37. Perfil característico según sexos
Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Rolo Monterrey

Figura 38. Perfil del riesgo percibido Reparto Rolo Monterrey

�Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

&lt; 30 años

entre 30 y 60

&gt; 60

Figura 39. Perfil característico según grupos de edades

Perfil característico del riesgo percibido
Sismos
1

2

3

4

5
Conocido
(expuestos)
Conocido
(responsables)

Desconocido
(expuestos)
Desconocido
(responsables)

Temido

No temido

Alta
vulnerabilidad

Baja
vulnerabilidad

Nuevo

Viejo
Poco grave

Muy grave

Involuntario

Voluntario

No evitable

Evitable

No controlable

Controlable

No catastrófico

Catastrófico
Demorado

Inmediato

Trabajador

Ama Casa

Jubilado

Estudiante

Figura 40. Perfil característico según grupos ocupacionales

�REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. ALFONSO, P. 1999. Algunas consideraciones sobre los impactos ambientales de los
modelos de desarrollo actuales. En: Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad.
La Habana: Editorial Félix Varela, 1999. p. 178-184
2. ALFONZO, A. 2005. Comunicación e información: prioridad entre las acciones de
prevención de riesgos ante los desastres. En BELTRAN, R. (ed.). Comunicación
Educativa e Información Pública sobre Desastres en América Latina. Notas para
reflexionar. San José, Costa Rica: Oficina de la UNESCO para América Central,
2005. p. VII-XIV
3. ALMAGUER RIVERÓN, C. 2002. Transferencia de tecnología e impacto
sociocultural: un estudio de caso. Tesis en Opción al Titulo Académico de Master
en Ciencia- Tecnología-Sociedad. Universidad de La Habana, 2002. 80 h.
4. ALONSO MORILLEJO, E.; C. POZO. La percepción del riesgo en la prevención de
accidentes laborales. [en línea]. [Consultado: 23/06/2005]. Disponible en:
http://www.cop.es/delegaci/andocci/VOL.%2020_3_6.pdf.
5. AMBROGI, A. 1999. (ed.). Filosofía de la ciencia: el giro naturalista. Palma:
Universitat de las Illes Balears, 1999. 376 p.
6. ANGEL MAYA, A. 1995. Desarrollo sostenible o cambio cultural. ¿Es sostenible la
ciudad moderna? En: A la búsqueda de ciudades sostenibles: Seminario
Especializado. Memorias. Santa fe de Bogotá: Fundación Hábitat
Colombia~USAID PGU, 1995. p. 63-83.
7. _________________.(1995a). La fragilidad ambiental de la cultura. Santafé de
Bogotá: Editorial Universidad Nacional, 1995. 127 p.
8. ARAGONÉS, J.; F. TALAYERO; E. MOYANO. 2003. Percepción del riesgo en
contextos culturales diferentes. Revista de Psicología Social, 18 (1), 2003: 87100
9. _____________; E. MOYANO; F. TALAYERO. 2008. Categorizing sources of risk
and the estimated magnitude of risk. The Spanish Journal of Psychology, 11(1),
2008: 85 -93
10. ARANA, M.; R. VALDÉS. 1999. Tecnología apropiada: concepción para una cultura.
En:
Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana: Editorial Félix
Varela, 1999. p.19-30.
11. AUDEFROY, J. 2007. Desastres y cultura: Una aproximación teórica. Revista INVI,
22 (060), agosto 2007: 119-132
12. AYALA–CARCEDO, F. 2000. Patrimonio natural y cultural y desarrollo sostenible:
El patrimonio geológico y minero. En: Rábano, I. Patrimonio geológico y minero
en el marco del desarrollo sostenible. Madrid: Colección Temas Geológicos–
Mineros, 2000. p.17-39
13. BALANOVSKI, V.; M.E. REDÍN; H. POGGIESE. 2001. Percepción social del riesgo:
Inundaciones en el Arroyo Maldonado: mapa de riesgo elaborado con participación
comunitaria. En: Inundaciones en el área Metropolitana de Buenos Aires: Disaster
Risk Management Working Paper Series no. 3. [en línea]. The World Bank, 2001.
[Consultado: 22/01/2007]. Disponible en:
http://www. proventionconsortium.org/themes/default/pdfs/buenos aires.pdf.

14. BECK, U. 1998. La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. 1.ed. España:

�Ediciones Paidós Ibérica, 1998. p 34-35
15. _____________. 2000. Retorno a la teoría de la “Sociedad del Riesgo”. Boletín de la
A.G.E. (30), 2000: 9-20
16. BELLO DÁVILA, Z.; J.C. CASALES FERNÁNDEZ. 2005. Psicología general. La
Habana: Editorial Félix Varela, 2005. 187 p.
17. BELLO, M.; M.F. CORBELLE. 1997. Identidad cultural, transferencia de tecnología y
medio ambiente. p 305 – 311. En: Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La
Habana: ISPJAE, 1997. 2 t.
18. BELTRÁN, L.R. 2001. Comunicación: La herramienta crucial para la reducción de
desastres. Managua y Baltimore: Universidad John Hopkins-Centro para
Programas de Comunicación. Taller Centroamericano de Planeamiento, 2001. 25 p.
19. _____________. 2005. Comunicación educativa e información pública sobre
desastres en América Latina. Notas para reflexionar. San José, Costa Rica: Oficina
de la UNESCO para América Central, 2005. 125 p.
20. _____________. (2005a). Comunicación para una “cultura de prevención” En:
Comunicación educativa e información pública sobre desastres en América Latina.
Notas para reflexionar. San José, Costa Rica: Oficina de la UNESCO para
América Central, 2005. p. 33-37
21. ________________. (2005b). La comunicación sobre desastres. En: Comunicación
educativa e información pública sobre desastres en América Latina. Notas para
reflexionar. San José, Costa Rica: Oficina de la UNESCO para América Central,
2005. p. 37-60
22. BLANCO, J.A. 1998. Ética y civilización: apuntes para el tercer milenio. Revista
Temas (La Habana), (15), 1998: 39 – 46.
23. BONFIL, G. 1992. Pensar nuestra cultura. México: Alianza, 1992. 172 p.
24. BOROSTSKY, R. Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo. Informe mundial sobre
la cultura. Capítulo 3 Posibilidades culturales. [en línea]. UNESCO. [Consultado:
04/04/2002]. Disponible en: http://www.crim.unam.mx/cultura /informe/cap3.htm .
25. BRASTCHI, G. 1995. Comunicando el desastre: Comunicación social preventiva y de
emergencia en zonas sísmicas. Extensivo a otros desastres. [en línea]. Mendoza,
Argentina,
1995.
[Consultado:
28/01/2008].
Disponible
en
http://www.crid.or.cr/digitalización/pdf/spa/doc8328/doc8328.htm,
26. ______________. La comunicación social en la gestión del riesgo: algunos conceptos
para recordar y aplicar. [en línea]. [Consultado: 30/01/2008]. Disponible en:
http://www.comminit.com/es/node/265383
27. BRIONES GAMBOA, F. La complejidad del riesgo: breve análisis transversal.
Revista de la Universidad Cristóbal Colón, (20). [en línea]. [Consultado:
23/01/2008]. Disponible en: http:www.eumed.net/rev/rucc/20/
28. _________________. 1993. Evaluación de la amenaza, la vulnerabilidad y el riesgo
“Elementos para el ordenamiento y la planeación del desarrollo" Red de Estudios
Sociales en Prevención de Desastres en América Latina. 1993 [en línea].
[Consultado:
12/02/2008].
Disponible
en:
http://www.desenredando.org/public/libros/1993/ldnsn/html/cap3.htm
29. CARDONA O.D.; A.H. BARBAT. 2000. El Riesgo Sísmico y su Prevención,
Cuaderno Técnico 5, Calidad Siderúrgica, Madrid, 2000. 77 p.
30. CARDONA, O.D. 2001. Estrategia de divulgación e información pública para la

�31.

32.

33.

34.

35.

36.

gestión de riesgos. Santo Domingo: La RED, Julio 2001. 58 p. [en línea].
[Consultado:
15/06/2007].
Disponible
en:
http:
www.desenredando.org/public/varios/2002/pdrd/3-1EDIP_F-may_28_2002.pdf _______________. (2003a). ¿Cultura de la prevención de desastres? En: Seguridad
Sostenible. Gobernanza y Seguridad Sostenible. 10 ed. IIGC, abril de 2003. [en
línea].
[Consultado:
15/06/2007].
Disponible
en:
http://www.iigov.org/ss/article.drt?edi=181749&amp;art=181756
________________. (2003b). La noción de riesgo desde la perspectiva de los
desastres. Marco conceptual para su gestión integral. Programa de información e
indicadores de gestión de riesgos. Manizales, Colombia: Banco Interamericano de
Desarrollo: Universidad Nacional de Colombia: Instituto de Estudios Ambientales–
IDEA, Agosto 2003. 69 p.
________________.2006. Indicadores de riesgo de desastre y gestión de riesgos:
programa para América Latina y el Caribe: Informe Resumido. [en línea]. 2.ed.
Washington: Banco Interamericano de Desarrollo. Departamento de Desarrollo
Sostenible, mayo 2006. [Consultado: 30/01/2008]. Disponible en:
http://idea.manizales.unal.edu.co/ProyectosEspeciales/adminIDEA/CentroDocume
ntacion/DocDigitales/documentos/InformeResumenBIDActualizado2007vl.pdf
CARRIZO, L.; M. ESPINA; J.T. KLEIN. 2003. Transdisciplinariedad y Complejidad
en el Análisis Social. Gestión de las Transformaciones Sociales (MOST).
Documento de Debate. [en línea]. UNESCO, 2003. [Consultado: 28/02/2008].
Disponible en:
http://www.claeh.org.uy/archivos/Transdisciplinariedad-yComplejidad-en-el-Analisis-Social.pdf.
CASTRO RUZ, F. 2005. Mensaje a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro, Brasil. En: VALDES MENOCAL,
C. (comp.). Ecología y Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial
Félix Varela, 2005. p. 1-4
CHARDON, A. 1998. Crecimiento urbano y riesgos “naturales”: Evaluación final de
la vulnerabilidad global en Manizales, Andes de Colombia. Desastres y Sociedad:
Revista de Estudios Sociales en Prevención de desastres en América Latina, 6 (9),
(Enero–Diciembre, 1998). [en línea]. [Consultado: 22/01/2008]. Disponible en:
http://www.desenredando.org/public/revistas/dys/rdys09/DYS9_CUYRN_ene-7-2003.pdf.

37. CHUY, T. 1999. Macrosísmica de Cuba y su utilización en los estimados de
Peligrosidad y Microzonación Sísmica. Tesis en opción al Grado de Doctor en
Ciencias Geofísicas. Fondos del MES y del CENAIS, 1999. 273 p.
38. COCA, C.P. Iniciativas de Educación Superior en Gestión de Riesgos en Bogotá. [en
línea]. [Consultado: 15/06/2007]. Disponible en:
http://www.ucv.ve/comir/documentos/habitat%20y%20riesgo/ASPECTOS%20ACADEMICOS/PO
NENCIAS36%20%20INICIATIVAS%20DE%20EDUCACION%20SUPERIOR%20EN%

20BOGOTA.%20Claudia%20Coca%20Colombia.doc

39. COCHRAN, W.C. 1978. Técnicas de Muestreo. México: Editorial Continental, 1978.
504 p.
40. CORRAL, V.V.; M. FRÍAS; D. GONZÁLEZ. 2003. Percepción de riesgos, conducta
proambiental y variables demográficas en una comunidad de Sonora, México.
Revista Región y Sociedad, 15, (26), 2003: 49-72.
41. CORTÉS CANARELLI, B. 2002. Desastres y procesos psicosociales. Desde la crisis

�42.

43.

44.
45.
46.
47.
48.
49.
50.
51.
52.

53.
54.
55.

en la gestión hacia la gestión de las crisis. Memoria Explicativa de la Tesis
Doctoral. Talavera de la Reina, julio de 2002. 10 p.
COVELLO, V.T. 1998. Risk perception, risk communication, and EMF exposure:
Tools and techniques for communicating risk information. En: MATTHES, R.;
J.H. BERNHARDT; M.H. REPACHOLI, (eds.). Risk Perception, Risk
Communication, and Its Application to EMF Exposure: Proceedings of the
World Health Organization/ICNRP International Conference (ICNIRP 5/98).
Vienna, Austria: International Commission on Non-Ionizing Radiation
Protection, 1998. p. 179-214.
COVELLO; [et.al.]. 2001. "Risk Communication, the West Nile Virus Epidemic, and
Bioterrorism: Responding to the Communication Challenges Posed by the
Intentional or Unintentional Release of a Pathogen in an Urban Setting."Journal
of Urban Health. Bulletin of the New York Academy of Medicine, 2001: 78(2)
(June). p. 382-391
Cuba: Aspectos a tener en cuenta para la creación y el funcionamiento de los centros
de gestión para la reducción de los riesgos. [Documento digital]. Moa: CGRR.
12 p. [Consultado: 14/06/2007].
CUBA. 1994. Decreto 194: Creación de la Empresa Mixta Moa Nickel S.A. Gaceta
Oficial de la República. La Habana, No.19, 1994.
_________. 1994. Ley 75/1994 de la Defensa Nacional. Capítulo XIV [en línea].
[Consultado:
13/03/2008].
Disponible
en:
http://www.uh.cu/infogral/areasuh/defensa/ldn.htm
_________. 1995. Ley No.76: Ley de Minas. Gaceta Oficial de la República. La
Habana, No.3, 1995.
__________. 1995. Ley No.77: Ley de Inversión Extranjera. Gaceta Oficial de la
República. La Habana, Año XCIII, No.3, 1995. p. 5-12.
___________. 1995. Resolución No.130-95: Reglamento para la Inspección Ambiental
Estatal. Gaceta Oficial de la República. La Habana, Año XCIII, No.21, 1995. p.
331-335.
_____________. 1997. Ley 81: Del Medio Ambiente. Gaceta Oficial de la República. La
Habana, Año XCV, No.7, 1997. p. 47-68.
_____________. 1997. Decreto Ley 170 del Sistema de Medidas de Defensa Civil y
normas constructivas 1997. Gaceta Oficial de la República de Cuba. La Habana,
No. 16, 19 de mayo, 1997. p. 242.
CUBA. CENAIS. 2001. Informe sobre las investigaciones realizadas en la industria
del níquel después del sismo de 1992 y las acciones realizadas al respecto
después de la actividad sísmica del 98-99. Informe de Archivo CENAIS, 2001.
12 p.
CUBA. EMNDC. 2005. Directiva No. 1 del Vicepresidente del Consejo de Defensa
Nacional. Para la planificación, organización y preparación del país para
situaciones de desastres, La Habana, 2005. p.100
CUBA. CITMA. 2006. Guía de estudios para la gestión de riesgos de desastres. La
Habana: Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, 13 de febrero de
2006. 60 p.
CUBA. EMNDC. 2006. La Defensa Civil Cubana: 45 años de experiencias en la
reducción de desastres. La Habana: Palacio de Convenciones, 2006. 62 p.

�56. CUBA. EMNDC. Guía para la realización de estudios de riesgo para situaciones de
desastres.
[en
línea].
[Consultado:
02/04/2006].
Disponible
en:
http://www.mvd.sld.cu/Guia%20Est%20Riesgo.html
57. CUBA. CITMA. 2007. Estrategia Ambiental Nacional 2007-2010. Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. La Habana: Editorial Academia, 2007.
93 p.
58. ____________________. 2007. Estudio de apreciación de los peligros de desastre.
Perfil metodológico de la tarea “Caracterización de la percepción del peligro
ante desastres naturales en comunidades en lugares críticos. Equipo de
Estructura Social y Desigualdades. [documento digital]. La Habana: Centro de
Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), 2007. 10 p.
59. Cuba: Defensa Civil. Organización y Dirección. [en línea]. [Consultado: 13/03/2008].
Disponible
en:
http://www.cubagob.cu/otras_info/minfar/defcivil/defensa_civil.htm
60. Cultura: la complejidad humana. En: Enciclopedia autodidáctica interactiva Océano.
Barcelona: Océano Grupo Editorial, 2000. t. 8, p. 2039-2050.
61. CUTTER, S.L. 1993. Living With Risk. Great Bretain: Edward Arnold, 1993. 389 p.
62. Declaración de Johannesburgo sobre Desarrollo Sostenible. [en línea]. [Consultado:
02/23/2005] Disponible en: http:www.treatycouncil.org/new_page_524212222.htm
63. Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. [en línea]. [Consultado:
02/20/2005]. Disponible en:
http://wamani.apc.org/docs/dec-rio92.htm
64. DELGADO DÍAZ, C.J. 1999. La educación ambiental desde la perspectiva política.
En: DELGADO, C. (ed.). Cuba Verde. En busca de un modelo para la
sustentabilidad en el siglo XXI. La Habana: Editorial José Martí, 1999. p. 81-87.
65. ____________________. 2005. Efectos del Desarrollo Científico–Técnico:
Sensibilidad pública, Conocimiento y Riesgo. En: VALDÉS MENOCAL, C. (ed.)
Ecología y sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela,
2005. p.223-240.
66. _____________________. Cognición, problema ambiental y Bioética. [en línea].
[Consultado:
24/03/2008].
Disponible
en:
http://www.dict.uh.cu/Revistas/UH/N%FAmero%20257/Art%EDculos%20Word/18%20Cognici%F3n
%20problema%20ambiental%20Bio%E9tica.rtf

67. __________________. Hacia un nuevo saber. La bioética en la revolución
contemporánea del saber. [en línea]. [Consultado: 24/03/2008] Disponible en:
http://sistemicomplessi.humnet.unipi.it/pdf/HACIA%20UN%20NUEVO%20SABER.pdf.

68. __________________. 2007. Hacia un nuevo saber. La bioética en la revolución
contemporánea del saber. La Habana: Publicaciones Acuario. Centro Félix Varela,
2007. 198 p.
69. ___________________. La racionalidad no clásica y sus perspectivas metodológicas.
[en
línea].
[Consultado:
24/03/2008].
Disponible
en:
http://sistemicomplessi.humnet.unipi.it/pdf/LA%20RACIONALIDAD%20NO%20CL%C1SI
CA%20Y%20SUS%20PERSPECTIVAS%20METODOL%D3GICAS.pdf

70. ____________________. Revolución del saber, cambio social y vida cotidiana
(Fragmento).
[en
línea].
[Consultado:
24/03/2008].
Disponible
en:
http://www.temas.cult.cu/pdf/2004/CS/Mencion4%20CS-2004.pdf

71. DESCARTES, R. El Discurso del método. [en línea]. [Consultado: 27/02/2007]

�Disponible

en:

http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/OtrosAutoresDeLaLiteraturaUniversal/D
escartes/DiscursodelMetodo.asp

72. DÍAZ, J. 1999. El desarrollo científico-técnico y la interrelación sociedad–naturaleza.
En: Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana: Editorial Félix
Varela, 1999. p.169-177.
73. DÍAZ MUÑOZ, M.A. 1995. Residuos, población y riesgo. Perspectivas desde las
ciencias sociales para el estudio de un problema ambiental. Serie Geográfica, (5),
1995.
[en
línea].
[Consultado:
10/03/2008].
Disponible
en:
http://dspace.uah.es/dspace/bitstream/10017/1047/1/Residuos,+Poblaci%C3%B3n+y+Ri
esgo.+Perspectivas+desde+las+Ciencias+Sociales....pdf.

74. DÍAZ PALACIOS, J.; O. CHUQUISENGO; P. FERRADAS. 2005. Gestión de riesgo
en los gobiernos. [en línea]. Lima: Soluciones Prácticas–ITDG, 2005. [Consultado:
29/01/07].
Disponible
en:
http://www.crid.or.cr/digitalizacion/pdf/spa/doc16325/doc16325-a.pdf.

75. DPAE - FOPAE. Capítulo II: El escenario de riesgo y su construcción. [en línea].
Colombia.
[Consultado:
29/01/07].
Disponible
en:
http://www.sire.gov.co/portal/page/portal/sire/componentes/formacionComunidad/
Documentos/dpae3/cdos_9.html
76. DROTTZ-SJÖBERG, B.M. Perception of risk. Studies of risk attitudes, perceptions
and definitions. Stockholm: Center for Risk Research, Stockholm School of
Economics, 1991. 86 p.
77. DTIE. APELL n.12. 2003. Identificación y evaluación de riesgos en una comunidad
local. Guadalajara: Edición: DTIE- ORPALC, Universidad de Guadalajara, 2003.
p 96. [en línea]. [Consultado: 21/02/2008].
Disponible en:
http://www.pnuma.org/industria/publicaciones.php
78. ECHEVERRÍA, J. 2001. Ciencia, Tecnología y valores. Hacia un análisis axiológico
de la actividad tecnocientífica. En: IBARRA, A.; J. LÓPEZ, (eds.). Desafíos y
tensiones actuales en Ciencia, Tecnología y Sociedad. España: Biblioteca Nueva,
2001. p.137-148
79. _________________. 2001. Tecnociencia y sistema de valores. En: LOPEZ, J.; J.
SANCHEZ, (eds.). Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del
nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p. 221-230
80. EIRD. 2002. Vivir con el riesgo: informe mundial sobre iniciativas de reducción de
desastres. Ginebra, 2002. 23 p.
81. ELLUL, J. 1960. El siglo XX y la técnica. Barcelona: Editorial Labor, 1960. 393 p.
82. ENGELS, F. 1974. El Papel del trabajo en la transformación del mono en hombre. En:
MARX, C.; F. ENGELS. Obras Escogidas. Moscú: Editorial Progreso, 1974. p.
371-382
83. ____________. (1974a). La situación de la clase obrera en Inglaterra. La Habana:
Editorial Ciencias Sociales, 1974. 432 p.
84. ____________. 1979. Dialéctica de la naturaleza. La Habana: Editora política, 1979.
348 p.
85. ESPLUGA, J. 2002. Las dimensiones psicológicas, sociales y culturales del riesgo y su
relación con la prevención de riesgos laborales. Ponencia presentada en la Jornada
Técnica: La nueva cultura de la prevención: de la culpabilidad al compromiso.

�Barcelona, 27 de junio de 2002. [en línea]. [Consultado: 20/10/2007] Disponible
en: http://www.mtas.es/insht/research/JEspluga.htm
Estudios
de caso en: Caracas, El Salvador, Cali, México en zonas de alto riesgo. [en
86.
línea]. México: Instituto Politécnico Nacional: Escuela Superior de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica: Coalición Internacional del Hábitat, 2003. [Consultado:
22/01/2008]. Disponible en :http://www.hic-net.org/document.asp?PID=262
87. Evolución de los riesgos naturales en el Borde Costero IX Región. [en línea].
[Consultado:
20/10/2007].
Disponible
en:
http://berlin.dis.ufro.cl/borde_costero/Capitulo09.pdf.

88. FABELO CORZO, J.M. 1999. ¿Qué tipo de antropocentrismo ha de ser erradicado?
En: DELGADO, C. (ed.). Cuba Verde. En busca de un modelo para la
sustentabilidad en el siglo XXI. La Habana: Editorial José Martí, 1999. p. 264-268
89. _____________________. 2003. Los valores y sus desafíos actuales. La Habana:
Editorial José Martí, 2003. 290 p.
90. FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE SOCIEDADES DE LA CRUZ ROJA Y DE
LA MEDIA LUNA ROJA. 2007. Comunicado de prensa 13 de diciembre de 2007.
Informe Mundial sobre Desastres. [en línea].
[Consultado 10/03/2008].
Disponible en: http://www.cruzroja.org/notsemana/2007/dic/WDR_pressrelease.pdf.
91. FISCHHOFF, B. 1994. Acceptable risk: A conceptual proposal. Risk: Health, Safety &amp;
Environment, (1), (1994): 1-28.
92. FISHER, A.; L. SJÖBERG. 1990. Radon risks: People’s perceptions and reactions.
En: MAJUMDAR, S.K.; F. SCHMALZ; E.W. MILLER (eds.). Environmental
radon: Occurrence, control and health hazards. Pittsburgh: Pennsylvania
Academy of Science, 1990. p. 398-411.
93. FOLCH, R. 2005. Ambiente, emoción y ética. Actitudes ante la cultura de la
sostenibilidad (Fragmentos). En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología y Sociedad.
Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 62-64.
94. ___________. 2005. ¿Por qué se destruye a la naturaleza? (Fragmentos). En:
VALDÉS, C. (ed.). Ecología y Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana:
Editorial Félix Varela, 2005. p. 5-7.
95. FRANCO, E. La gestión de los riesgos de desastre ENSO desde una perspectiva
social. I Encuentro de Universidades del Pacífico Sur. [en línea]. [Consultado:
21/02/2008]. Disponible en: http://www.udep.edu.pe/rupsur/pdf/ponencia-franco.pdf.
96. FUENTES, J.F. 2000. Mitos y realidades de la razón: modernidad y postmodernismo.
En: GUADARRAMA, P.; C. SUÁREZ. (comp.). Filosofía y Sociedad. La
Habana: Editorial Félix Varela, 2000. t. 1, p. 268 -283
97. FUNG, T. 1999. Medio ambiente y conciencias plurales. En: DELGADO, C. (ed.).
Cuba Verde. En busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI. La
Habana: Editorial José Martí, 1999. p. 23 -34
98. GALLOPÍN; [et al.]. 2008. Una ciencia para el siglo XXI del contrato social al núcleo
científico. En: NÚÑEZ, J.; M. MACÍAS (comp.). Reflexiones sobre Ciencia,
Tecnología y Sociedad. La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 2008. p. 28-46.
99. GARCÍA, A.; E. PUERTAS. 1991. Percepción sobre Riesgos y Cultura de la
Población sobre la Gestión de la Crisis. [en línea]. España: Centro Europeo de
Investigación Social de Emergencias (CEISE): Dirección General de Protección
Civil,
1991.
[Consultado:
22/01/2007].
Disponible
en:

�http:www.proteccioncivil.org/ceise/cd1987-2003/doc/b0/CEISE2000/ceise_trabajos.htm 47k –

100.GARCÍA, E. El concepto desarrollo sustentable: luces y sombras entre Río y Río +
10.
[en
línea].
[Consultado:
02/16/2005].
Disponible
en:
http://www.caib.es/medi_ambient/DG_residusier/forum/ernest.pdf

101._____________; [et al.]. (2001a). ¿Qué es Ciencia, Tecnología y Sociedad?. En:
Ciencia, Tecnología y Sociedad: una aproximación conceptual. Cuadernos de
Iberoamérica. España: OEI, 2001. p. 119-155
102._____________; [et al.]. (2001b). ¿Qué es la ciencia? En: Ciencia, Tecnología y
Sociedad: una aproximación conceptual. Cuadernos de Iberoamérica. España:
OEI, 2001. p. 11-32.
103.GARCÍA ACOSTA, V. 1997. Las ciencias sociales y el estudio de los desastres.
Umbral XXI: Publicación de los programas de investigación y postgrado de la
UIA. México (24), 1997: 8-13
104.GARCÍA I HOM, A. 2004. Negociar el riesgo. Una propuesta para la gestión de
riesgos en sistemas tecnológicos complejos. Tesis doctoral. Universidad Autónoma
de Barcelona, Diciembre de 2004. p. 750
105.GIDDENS, A. 2000. Un mundo desbocado. Los efectos de la globalización en
nuestras vidas. Madrid: Taurus, 2000. 145 p.
106.GÓMEZ, A. 2001. Racionalidad, riesgo e incertidumbre en el desarrollo tecnológico.
En: LÓPEZ, J.A,; J.L. LUJÁN; E. GARCÍA (ed.). Filosofía de la Tecnología.
España: OEI, 2001. p.169 - 187
107.GONZÁLEZ, F. 1996. Reflexiones acerca de la relación entre los conceptos:
ecosistema, cultura y desarrollo. Ambiente y Desarrollo. Ensayos (Bogotá) (1),
(agosto, 1996): 101.
108.GONZÁLEZ, G. Teoría de la acción comunicativa. [en línea]. [Consultado:
13/03/2008].
Disponible
en:
http://www.gestiopolis.com/canales5/eco/teoccion.htm
109.GUADARRAMA, P. 1994. La reivindicación del conflicto Modernidad vs.
Postmodernidad. En: América Latina: Marxismo y Postmodernidad. Santa Fe de
Bogotá: Universidad INCC de Colombia, 1994. p. 96-99
110.GUASCH, F. Análisis de tendencias de la gestión de riesgos y desastres en los niveles
locales y regionales. [en línea]. [Consultado:13/03/2008]. Disponible en:
http://www.americalatinagenera.org/comunidades/gestion_de_riesgo/documentos
/ejercicio_cuba.swf
111. ______________. Estudio de Escenarios Pre-desastres en la Región Oriental de
Cuba. [en línea]. [Consultado: 13/03/2008]. Disponible en: http://www.disasterinfo.net/lideres/spanish/mexico/participantes/Guash/Lideres.pdf
112.GUTIÉRREZ, I. América Latina ante la Sociedad del Riesgo. Cátedra CTS+I
Argentina-Uruguay. Primer Seminario OEI-UBA. [en línea]. [Consultado:
29/01/2007]. Disponible en: http://www.oei.es/salactsi/gutierrez.htm
113. HABERMAS, J. El discurso filosófico de la modernidad. [en línea]. [Consultado:
13/03/2008].
Disponible en: http://www.librosgratisweb.com/pdf/habermasjurgen/el-discurso-filosofico-de-la-modernidad.pdf
114.HERNÁNDEZ, L. 2005. El problema ambiental. En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología y
Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 26-

�36.
115.HERNÁNDEZ-SAMPIERI, R.; C. COLLADO FERNÁNDEZ. 2004. Metodología de
la Investigación. La Habana: Editorial Félix Varela, 2004. 2 t.
116.HOLLANDER, E.P. 1967. Principios y métodos de la psicología social. Oxford:
Oxford University, 1967. 254 p.
117.Importancia de la percepción de los riesgos para su prevención eficaz. Informe sobre
la salud en el mundo. [en línea]. 2002. [Consultado: 22/01/2007]. Disponible en:
http://www.who.int/entity/whr/2002/en/chapter3s.pdf.

118.Introducción. [en línea]. [Consultado: 22/01/2007]. Disponible en:
http://catarina.udlap.mx/u_dl_a/tales/documentos/lps/hernandez_p_yg/capitulo1.pdf

119.JUAN PÉREZ, J.I. 2007. Manejo del ambiente y riesgos ambientales en la región
fresera del Estado de México. [en línea]. 2007. [Consultado: 22/01/2007].
Disponible en: http: www.eumed.net/libros/2007a/235/
120.KEIPI KARI; P. BASTIDAS; MORA CASTRO, S. 2005. Gestión de riesgo de
amenazas naturales en proyectos de desarrollo. Lista de preguntas de verificación
(“Checklist”). Washington: Banco Interamericano de Desarrollo, 2005. 51 p.
121.KELLE, V.; M. KOVALZÓN. 1985. Teoría e Historia. Moscú: Editorial Progreso,
1985. 351 p.
122.LA RED 1992. AGENDA DE INVESTIGACIÓN Y CONSTITUCIÓN ORGÁNICA.
La Red de Estudios Sociales en Prevención de Desastres en América Latina. Lima:
COMECSO/ITDG, 1992. 60 p.
123.LAGE, A. 2004. La Economía del Conocimiento y el Socialismo (II): Reflexiones a
partir del proyecto de desarrollo territorial en Yaguajay. Cuba Socialista (La
Habana), 3ra Época, (33), 2004: 3-23.
124.LANE, P. 1999. Cuatro observaciones convergentes sobre revolución: ciencia,
sustentabilidad, Cuba y el siglo XXI. En: DELGADO, C. (ed.). Cuba Verde. En
busca de un modelo para la sustentabilidad en el siglo XXI. La Habana: Editorial
José Martí, 1999. p. 381- 406.
125.______________. 1992. Ciencias sociales y desastres naturales en América Latina:
un encuentro inconcluso mayo, 1992. [en línea]. [Consultado: 04/02/2007].
Disponible
en:
http://cidbimena.desastres.hn/docum/crid/Mayo2004/pdf/spa/doc2037/doc2037.htm

126._______________.; E. FRANCO. 1996. Estado, Sociedad y Gestión de los Desastres
en América Latina. En busca del paradigma perdido. Lima: La Red. Red de
Estudios Sociales en Prevención de desastres en América Latina, 1996. 405 p.
127.LAVELL, A. 1996. Degradación ambiental, riesgo y desastre urbano: problemas y
conceptos. En: FERNÁNDEZ, M.A. Ciudades en riesgo. Lima: LA RED/USAID,
1996. p. 37- 54
128._____________. 2000. Desastres y Desarrollo: Hacia un Entendimiento de las Formas
de Construcción Social de un Desastre: El Caso del Huracán Mitch en
Centroamérica. En: GARITA, N.; J. NOWALSKI. Del Desastre al Desarrollo
Sostenible: Huracán Mitch en Centroamérica. [en línea]. [S.l.]: BID-CIDHS, 2000.
[Consultado:
20/06/2007].
Disponible
en:
http://www.desenredando.org/public/articulos/200/dyd/DyD2000_mar-1-2002.pdf
129._____________.; M. ARGUELLO. 2003. Gestión de riesgo: un enfoque prospectivo.
1a . ed. Tegucigalpa: PNUD, 2003. 37 p.

�130. _____________. (2005a). Los conceptos, estudios y práctica en torno al tema de los
riesgos y desastres en América Latina: evolución y cambio, 1980-2004: el rol de la
red, sus miembros y sus instituciones de apoyo: La gobernabilidad en América
Latina. Balance reciente y tendencias a futuro. [en línea] [CD- ROM]. Argentina:
CLACSO,
2005.
[Consultado:
22/01/2008].
Disponible
en:
http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/flacso/secgen/lavell.pdf.ttp://www.clacso.org
.ar/biblioteca

131. ______________. (2005b). Elementos conceptuales para la prevención y reducción
de daños originados por amenazas socionaturales. Cuatro experiencias en América
Latina y el Caribe. Cuadernos de la CEPAL (91). [en línea], 2005b [Consultado:
22/01/2008].
Disponible
en:
http://www.eclac.org/publicaciones/xml/1/23711/lcg2272e.pdf.
132.______________. Una Visión de Futuro: La Gestión del Riesgo. Programa
Desarrollo Local y Gestión Territorial, PNUD. [en línea]. [Consultado:
29/01/2007].
Disponible
en
http://www.bvsde.paho.org/bvsacd/cd26/gestion_riesgos.pdf
133.LEACH, M.A. Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo. Informe Mundial
sobre la cultura. Capítulo 6 Cultura y sostenibilidad. [en línea]. UNESCO.
[Consultado:
05/02/2002].
Disponible
en:
http://www.crim.unam.mx/cultura/informe/cap.6.htm
134.LEFF, E. 1992. La Dimensión cultural del manejo integrado, sustentable y sostenido
de los recursos naturales. En: LEFF, E.; J. CARABIAS (coord.). Cultura y manejo
sustentable de los recursos naturales. México: Porrúa, 1992. p. 1–11.
135._________. 1998. Saber ambiental: Sustentabilidad, racionalidad, complejidad,
poder. México: Editorial Siglo Veintiuno, 1998. 285 p.
136._________. 2005. ¿De quién es la naturaleza? Sobre la reapropiación social de los
recursos naturales. En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología y Sociedad. Selección de
Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 37-42.
137.LEGRA, A; O, SILVA. 2007. La investigación científica: conceptos y reflexiones.
[Documento digital]. Moa: CENDA: 2384-2007. p. 415
138.LENIN, V.I. 1983. Materialismo y Empiriocriticismo. En su: Obras Completas.
Moscú: Editorial Progreso, 1983. p. 514
139.LEÓN, C.; O. SORTHEGUI. 2004. El Desarrollo Local en la Globalización. Revista
Economía y Desarrollo. Edición Especial, 136, 2004: 11-31.
140.LEON, O.; I. MONTERO. 1995. Diseño de investigaciones. Introducción a la lógica
de la investigación en psicología y educación. Madrid: McGraw-Hill, 1995. p. 139.
141.LEVINS R. 2008. Sorpresas, errores y dudas En: NÚÑEZ, J.; M. MACIAS (comp).
Reflexiones sobre Ciencia, Tecnología y Sociedad. La Habana: Editorial Ciencias
Médicas, 2008. p. 194-209
142.LEY GARCÍA., J. 2005. Riesgo, espacio y percepción: una aproximación. México:
Instituto de Investigaciones Sociales, Universidad Autónoma de Baja California,
2005. 108 p.
143.LHAMAS, G. 1997. La Comprensión de lo urbano en el contexto de la relación medio
ambiente–desarrollo. Tesis presentada para la obtención del grado de Master en
Ciencias con especialidad en Medio Ambiente y Desarrollo Integrado. México:
IPN/CIEMAD, 1997. 168 h.

�144.LIMIA, M. 1999. Hacia una nueva ciencia cívica ecológica. En: DELGADO, C. (ed.).
Cuba Verde. En busca de un modelo para la sustentabilidad. La Habana: Editorial
José Martí, 1999. p. 88-92.
145.LLANEZ BURÓN, C. 2005. Gestión del riesgo: una nueva visión de los desastres.
Intercambio de experiencias México- Cuba [en línea]. Quintana Roo, México,
mayo
2005
[Consultado:
23/04/2007].
Disponible
en:
http://www.cujae.edu.cu/centros/cecat/documentos/premides/Gesti%F3n%20del%
20Riesgo%20_Mexico%202005_.pdf.
146.LLANOS TRAVEZ, M. 2007. Problemas socioeconómicos en los riesgos por
deslizamientos de laderas y taludes. En: GUARDADO, R. (ed.). Gestión de
riesgos por deslizamientos. Guayaquil: GEDES, 2007. p. 312-316
147.LÓPEZ, L. 2005. ¿Existe una ética ecológica?. En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología y
Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 8390.
148. __________. 2005. La ética de la ciencia, la responsabilidad moral y la desaparición
de las especies. En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología y Sociedad. Selección de
Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 206-222
149.LÓPEZ CEREZO, J.A. 1999. Ciencia y tecnología como formas del conflicto social.
En: AMBROGI, A. (ed.). España: Editorial Universitat de les Illes Balears, 1999.
p. 319-340
150.___________________; J.L. LUJÁN. 2001. Hacia un nuevo contrato social en la
ciencia: evaluación del riesgo en contexto social. En: LÓPEZ, J.A.; J.M.
SÁNCHEZ. Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del nuevo siglo.
España: Biblioteca Nueva, 2001. p. 135-153.
151.___________________; J.L. LUJÁN. 2002. Observaciones sobre los indicadores de
impacto social. Revista Iberoamericana de Ciencia, Tecnología, Sociología e
Innovación. (3), (Mayo-Agosto, 2002). [en línea]. [Consultado: 23/04/2007].
Disponible en: http://www.oei.es/revistactsi/numero3/art03.htm
152.LORENZET, A.; F. NERESINI. 2006. Ciencia, riesgo y representación social. En:
ZALDÍVAR, D. (comp.) Temas de Debate Científico. Selección de lecturas. La
Habana: Editorial Félix Varela, 2006. p. 32-39.
153.LUHMAN, N. 1992. Sociología del Riesgo. Guadalajara: Universidad
Iberoamericana–Universidad de Guadalajara, 1992. 225 p.
154.MARCUSE, H. 1968. El hombre unidimensional. La Habana: Instituto Cubano del
Libro, 1968. 233 p.
155.MARRIS, C.; I.H. LANGFORD; T. O'RIORDAN. A quantitative test of the cultural
theory of risk perceptions: comparison with the psychometric paradigm. School
of Environmental Sciences, University of East Anglia, Norwich. [en línea].
[Consultado:
12/02/2008].
Disponible
en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9853396?ordinalpos=2&amp;itool=EntrezSyste
m2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVAbstractPlusDrugs1
156.____________; [et.al.]. 1997. Exploring the "psychometric paradigm": comparisons
between aggregate and individual analyses. Risk Anal. 17 (3), (jun. 1997): 303312.
[en
línea].
[Consultado:
12/02/2008].
Disponible
en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/9232014?ordinalpos=1&amp;itool=EntrezSystem
2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVDocSum

�157.MARX, C. 1983. El Capital. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1983. t.1.
158._________. 1974. Tesis sobre Feuerbach. En: MARX, C.; F. ENGELS. Obras
Escogidas. Moscú: Editorial Progreso, 1974. p. 24-26
159.__________; F. ENGELS. 1979. La Ideología Alemana. La Habana: Editora Política,
1979. 684 p.
160.MASKREY, A. 1989. El manejo popular de los desastres naturales. Estudios de
vulnerabilidad y mitigación. Perú: ITDG, 1989. 208 p.
161._______________. 1997. Comunidad y desastres en América Latina: estrategias de
intervención. En: LAVELL, A. (comp.). Viviendo en riesgo. Comunidades
vulnerables y prevención de desastres en América Latina. Red de Estudios
Sociales en Prevención de Desastres en América Latina, 1997. p. 14-38
162. _______________ . 1998. (ed.). Navegando entre Brumas: la Aplicación de los
Sistemas de Información Geográfica al Análisis de Riesgo en América Latina.
Perú: Tercer Mundo Editores, 1998. 385 p.
163.MATEO, J.; C. SUÁREZ. 2000. La ciencia y la tecnología en el debate ambiental. En:
GUADARRAMA, P.; C. SUÁREZ. Filosofía y Sociedad. La Habana: Editorial
Félix Varela, 2000. t. II, p. 720-741
164.MAX-NEEF, M. 1993. Desarrollo a escala humana. Montevideo: Nordan-REDESAmigos de la Tierra, 1993. 137 p.
165.MEDINA, M. 1994. Estudios de ciencia y tecnología para la evaluación de tecnologías
y la política científica. En: Superando Fronteras. España: Anthropos, 1994. p.103111.
166.____________. 1997. Tecnografía de la Ciencia. Quaderns de Filosofía de la Ciencia.
(Barcelona), (2), 1997: 15-27.
167._____________. 2001. Ciencia y tecnología como sistemas culturales. En: LÓPEZ, J.;
J. SÁNCHEZ. Ciencia, Tecnología, Sociedad y Cultura en el cambio del nuevo
siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p. 69-88
168.______________; T. KIWIATKOWSKA. 2000. Ciencia, tecnología–cultura del Siglo
XX al XXI. En: Ciencia, tecnología – naturaleza, cultura en el XXI. Barcelona:
Editorial Anthropos, 2000. p. 11–31.
169.MELLA GARAY, E. 2003. La educación en la sociedad del conocimiento y del
riesgo. Revista Enfoques Educacionales 5 (1), 2003: 107-114.
170.Métodos psicométricos "Programa de estudio”– curso 2003. [en línea]. [Consultado:
22/01/2007].
Disponible
en:
http://www.psicologia.unt.edu.ar/programas03/mpsicometricos2003.doc.
171.MILIAN, Z. 1997. Ecología versus desarrollo sostenible. En: FUNG, T. Ecología y
Sociedad: Estudios. La Habana: Editorial CENIC, 1996. p. 45-68.
172.MIRANDA, C. 1997. Filosofía y medio ambiente. Una aproximación teórica. México:
Editorial Taller Abierto, 1997. 190 p.
173._____________. 1999. Enfoque acerca de la relación medio ambiente–desarrollo.
Referencia histórica. En: Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La Habana:
Editorial Félix Varela, 1999. p. 215-231.
174.MITCHAM, C. 1989. ¿Qué es la filosofía de la tecnología? Barcelona: Editorial
Anthropos, 1989. 205 p.
175.MORAL ITUARTE, L DEL; PITA, M.F. El papel de los riesgos en las sociedades
contemporáneas. En: CARCEDO, A.; O. CANTOS. Riesgos naturales. Barcelona:

�Ariel,

[s.a.].

[Consultado:

21/12/2008].

Disponible

en:

http://www.upo.es/ghf/giest/documentos/otros/delMoralyPita_elpapeldelosriesgos.pdf

176.MORIN, E. 1999. Los siete saberes necesarios a la educación del futuro. VallejoGómez, M. (tr.). París: UNESCO, 1999. 66 p.
177.__________. 2008. Estamos en un Titanic. Revista Futuros, 6 (20), 2008. [en línea].
[Consultado: 23/02/2008]. Disponible en: http: http://www.revistafuturos.info/
178.___________; A. BRIGITTE. 2005. Tierra – Patria. En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología
y Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 6873.
179.MUMFORD, L. 1989. La técnica y la naturaleza del hombre. En: Tecnología, ciencia,
naturaleza y sociedad. Barcelona: Anthropos, 1989. p. 131–138.
180.NÚÑEZ, A. 1998. Hacia una cultura de la naturaleza. La Habana: Editorial SI-MAR,
1998. 575 p.
181.NÚÑEZ, J. 1999. La ciencia y la tecnología como procesos sociales: lo que la
educación científica no debería olvidar. La Habana: Editorial Félix Varela, 1999.
245 p.
182.__________. 2001. Ciencia y cultura en el cambio de siglo. A propósito de C. P.
Snow. En: LÓPEZ, J.; J. SÁNCHEZ (eds.). Ciencia, Tecnología, Sociedad y
Cultura en el cambio del nuevo siglo. España: Biblioteca Nueva, 2001. p. 89-107.
183.__________. 2003. Indicadores y Relevancia Social del conocimiento. [en línea].
Ponencia presentada en el Primer Taller de Indicadores de Percepción Pública,
Cultura Científica y Participación Ciudadana, Salamanca, 2003.
[Consultado:
20/06/2007].
Disponible
en:
http://www.ricyt.org/interior/normalizacion%5Cpercepcion_publica/6.pdf

184.___________; L. FÉLIX; I. PÉREZ. 2006. La gestión del conocimiento, la ciencia, la
tecnología y la innovación en la nueva universidad: una aproximación
conceptual. En: La nueva Universidad Cubana y su contribución a la
universalización del conocimiento. La Habana: Editorial Félix Varela, 2006. p. 520.
185.NÚÑEZ, L. Ciénaga de Zapata. Aspectos sociales para un plan de manejo integrado.
[en
línea].
[Consultado:
20/09/2007].
Disponible
en:
http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/cuba/cips/caudales06/fscommand/78N06.p
df.

186.____________. Las percepciones ambientales de actores locales en áreas protegidas
cubanas. Ventajas y desventajas para asumir la sostenibilidad. [en línea].
[Consultado:
05/04/2007].
Disponible
en:
http://dlc.dlib.indiana.edu/archive/00001456/00/NunezMoreno_Percepciones_040512_P
aper583.pdf.

187.ONU. Conferencia Mundial sobre la Reducción de los Desastres Kobe, Hyogo, Japón
18 a 22 de enero de 2005. [en línea]. [Consultado: 02/01/2007]. Disponible en:
http.//www.unisdr.org/eng/hfaldocs/HFA_brochure_spanish.pdf

188.OSORIO, C. Ética y educación en Valores sobre el medio Ambiente para el siglo XXI.
[en línea]. [Consultado: 06/15/2005]. Disponible en: http://www.campusoei.org/valores/boletin11.htm

189.OXFAM AMÉRICA. 2004. Cuba. Superando la tormenta: lecciones de reducción de

�riesgo en Cuba. 2004. 70 p.
190.OXFAM INTERNACIONAL. 2005. A grandes e invisibles males, grandes y visibles
remedios Informe mundial sobre desastres. [en línea], 2005. [Consultado:
Disponible
en:
07/03/2008].
http://www.fundadesc.org/documentos/34GrandesMalesRemediosOxfam.pdf.

191.PACEY, A. 1990. La Cultura de la tecnología. México: FCE, 1990. 198 p.
192.PASTOR, G., 2000. (ed.). Conducta interpersonal: ensayo de Psicología social
sistemática. Salamanca: Publicaciones Universidad Pontificia, 2000. 178 p.
193.PATTANAIK, P. Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo. UNESCO. Informe
mundial sobre la cultura. Capítulo 19: Indicadores culturales del bienestar:
algunas cuestiones conceptuales. [en línea]. [Consultado: 03/12/2007]. Disponible
en: http://www.crim.unam.mx/informe/cap19.htm
194.Percepción de los riesgos: Capítulo 3: Informe sobre la salud en el mundo. [en línea].
[Consultado:
20/5/2006].
Disponible
en:
http://www.who.int/entity/whr/2002/en/Chapter3S.pdf.
195.Percepción de riesgos ambientales: estudio cualitativo realizado en la zona del vertido
tóxico de Aznalcóllard. Gaceta Sanitaria, 14 (3), (mayo 2000). [en línea].
[Consultado:
22/01/2007].
Disponible
en:
http://doyma.es/cgibin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.pdf?pident=13002289

196.Percepciones medioambientales en la sociedad cubana actual. Un estudio
exploratorio. [en línea]. [Consultado: 24/01/2002]. Disponible en
http://wwwcentre.unep.net/Cuba/percepcion.htm.
197.PERES, F.; [et.al.]. 2007. Percepción de Riesgo de los Agricultores con Respecto al
Uso de Pesticidas en un Área Agrícola del Estado de Río de Janeiro, Brasil.
Ciencia y Trabajo, 9 (26), (Oct-Dic, 2007). [en línea]. [Consultado: 07/02/2007].
Disponible en: http://www.cienciaytrabajo.cl/pdfs/26/pagina%20164.pdf.
198.PÉREZ, A.; [et.al.]. 1998. Conferencia Ética y Cultura del Desarrollo: Construyendo
una economía sustentable. Revista Bimestre Cubana (La Habana), 84 (9), 1998:
32-53.
199.PÉREZ, G. 1994. Investigación cualitativa. Retos e interrogantes. España: Editorial
La Muralla, 1994. 2 t.
200.PIDGEON, N.; [et.al.]. 1992. Risk Perception. En The Royal Society (Eds.) Risk:
Analysis, Perception and Management. Report of a Royal Society Study,
(1992). 45 p.
201.PITA FERNÁNDEZ, S. Atención primaria en la Red 3:138-14. [en línea].
[Consultado: 06/03/2001]. Disponible en: http://www.fisterra.com.
202.PNUD. 1990. Informe sobre el desarrollo humano 1990 [en línea]. [Consultado:
27/02/2007].
Disponible
en:
http://pnud.sc17.info/files/InfoMundiales/IDH%201990.pdf
203.PNUMA. 2001. APELL para Minería: Guía para la industria minera a fin de
promover la Concientización y Preparación para Emergencias a Nivel Local.
Edición: CYTED. Programa de Industria PNUMA/ORPALC, 2001. 122 p.
204.PROPÍN, E. 1992. Problemas metódicos de la regionalización económica de Cuba.
Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias
Geográficas. La Habana, 1992 (inédito)
205.PUERTAS LÓPEZ, E. 2003. Análisis psicosocial sobre percepción del riesgo y actitud

�hacia la información de la población afectada por planes de emergencia nuclear.
Dirección General de Protección Civil 2003 [en línea]. Consultado: 22/1/2007
Disponible
en
:
http:www.proteccioncivil.org/ceise/cd19872003/doc/a9/Analisispsicosdel%20riesgo.pdf 206.PUPO PUPO, R. 1990. La actividad como categoría filosófica. La Habana: Editorial
de Ciencias Sociales, 1990. 263 p.
207.PUY, A. 1994. Percepción social del riesgo. Dimensiones de Evaluación y predicción.
Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Psicología,
febrero, 1994. 349 p.
208.____________. 1995. Percepción social de los riesgos. Madrid: Editorial MAPFRE,
1995. 408 p
209.____________; J.I. ARAGONÉS. 1997. Percepción social de los riesgos y gestión de
las emergencias ambientales. Revista Semestral de la Red de Estudios Sociales en
Prevención de Desastres en América Latina, [en línea], 5 (8), (Enero-Diciembre,
1997):
1-25.
[Consultado:
0306/2008].
Disponible
en:
http://www.desenredando.org/public/revistas/dys/rdys08/dys-8-1.0-may-2-2002especial.pdf

210.QUINTANILLA, M. 2001. Técnica y cultura. En: LÓPEZ, J.; [et.al.]. Filosofía de la
Tecnología. España: Organización de Estados Iberoamericanos, 2001. p. 55-78.
211.RAMIRO S., Y. Los modelos teóricos en psicología comunitaria. [en línea].
[Consultado:
29/01/2007].
Disponible
en:
http://www.psicologiaonline.com/colaboradores/yramiro/comunitaria.shtml
212.RIBEIRO, D. 1992. El Proceso civilizatorio. La Habana: Editorial de Ciencias
Sociales, 1992. 268 p. [en línea]. [Consultado: 21/08/2008]. Disponible en:
213.El riego de desastre y los Objetivos de Desarrollo del Milenio: un marco para actuar.
[en
línea].
[Consultado:
22/01/2008].
Disponible
en:
http://www.undp.org/bcpr/disred/documents/publications/rdr/espanol/c1/d.pdf.
214.RODRIGO LAFUENTE, A. 2007. Asentamientos humanos y riesgos sociales de la
minería de metales preciosos. Estudio de caso Tipuanichima-Bolivia. En:
Guardado, R. (ed.). Gestión de riesgos por deslizamientos. Guayaquil: GEDES
2007, Enero 2008. p. 317-331.
215.RODRÍGUEZ, Z. 1989. Interrelación de los aspectos científico y valorativo en el
análisis filosófico de la cultura. En: Obras. La Habana: Editorial de Ciencias
Sociales, 1989. p. 229 - 237
216.RODRÍGUEZ, C.M.; L. PÉREZ. 2004. Componentes de la gestión del riesgo en la
prevención de desastres naturales. Caso Cuba. [en línea]. Jornadas Iberoamericanas
sobre hábitat, vulnerabilidad y desastres. Centro de Formación de la Cooperación
Española en Santa Cruz de La Sierra, Bolivia 30 de Agosto-3 de Septiembre, 2004.
[Consultado: 29/01/2007]. Disponible en:
http://www.yorku.ca/hdrnet/images/uploaded/RODRIGUEZ_04%5B1%5D.pdf

217.ROHRMANN, B. 1998. Evaluating a community-based disaster preparedness
program: Presentation at ICAP (San Francisco). 1998
218._______________. 1998. The risk notion: epistemological and empirical
considerations. En: STEWART, M.G.; R.E. MELCHERS (eds.). Integrated Risk
Assesment. Rotterdam: Balkema, 1998. p. 39-46.
219.________________. 2000. A socio-psychological model for analyzing risk

�communication processes. The Australasian Journal of Disaster and Trauma
Studies, 2, 2000: 30-50.
220.________________. 2003. Perception of risk: Research, results, relevance. En:
GOUGH, J. (ed.). Compartir el futuro: La comunicación de riesgos en la práctica.
Christchurch: CAE, University of Canterbury, 2003. p. 45-66
221._________________. 2004. Riesgo actitud escalas: Conceptos y cuestionarios.
Informe. Australia: Departamento de Psicología, Universidad de Melbourne, 2004.
340 p.
222.__________________. 2004. Technological versus Socio-Psychological Risk
Management. [cd-rom]. Contribution to the Australian Disaster Conference,
Canberra, Sept. 2003 Published on EMA's conference, 2004
223._______________. 2007. La exploración de los bosques del fuego eventos en los sitios
web- puntos de vista de personas de diversos orígenes culturales. Para aparecer
en el manual para la conferencia "TIEMS-2007. Trogir, Croacia: La Sociedad
Internacional para el Manejo de Emergencias, junio de 2007.
224. ________________; CH. HUICHAG. 1999. Risk perception in China and Australia:
an exploratory crosscultural study. Journal of Risk Research, 2 (3), 1999: 219241.
225._________________; P. WIEDEMANN; H. STEGELMANN, 1991. (eds.). La
comunicación de riesgos-Una bibliografía interdisciplinaria. Juelich: Centro de
Investigaciones Juelich, 1991. 78 p.
226.ROJAS, R. 1999. Guía para realizar investigaciones sociales. 8.ed. México: Plaza
Valdés, 1999. 302 p.
227.ROSALES, H. Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo. UNESCO. Informe
mundial sobre la cultura. De la subjetividad a la cultura. [en linea]. [Consultado:
04/04/2002]. Disponible en http://www.crim.unam.mx/cultur/enlaces/Rosales1.htm.
228.ROSENTAL, M.; P. LUDIN. 1981. Diccionario Filosófico. La Habana: Editora
Política, 1981. 498 p.
229.RUÍZ, J.I. 2002. Metodología de la investigación cualitativa. 2. ed. Bilbao, 1999. 333
p.
230.SALAZAR, L.; L. CORTEZ; J. MARISCAL. 2002. Gestión comunitaria de riesgos.
Manual 2. Lima, Perú, noviembre 2002. 136 p.
231.SÁNCHEZ BOSCHINI, I.M. 2008. Impacto social de los deslizamientos en la
actividad minera. En: GUARDADO, R., (ed.). Gestión de riesgos por
deslizamientos. Guayaquil: GEDES 2007, Enero 2008. p. 332-338
232.SÁNCHEZ VIDAL, A. 1991. Psicología comunitaria: origen, concepto y
características. Papeles del Psicólogo Junio, nº 50, 1991 [en línea]. [Consultado:
29/01/2007].
Disponible
en:
http://www.papelesdelpsicologo.es/vernumero.asp?id=505
233.SANCHO, J.M. 1994. La Tecnología: un modo de transformar el mundo cargado de
ambivalencia. En: Para una tecnología educativa. Barcelona: Editorial Horsori,
1994. p.13 – 38.
234.SANMARTIN, J. 2001. La tecnología en la sociedad de fin de siglo. En: LÓPEZ, J.;
[et. al.]. Filosofía de la Tecnología. España: Organización de Estados
Iberoamericanos, 2001. p.79-94.
235.SCHUMACHER, D. 1999. Siete principios del cuidado ecológico. Los imperativos del

�desarrollo comunitario. En: Cuba Verde. En busca de un modelo para la
sustentabilidad en el siglo XI. La Habana: Editorial José Martí, 1999. p. 242-252.
236.SCHUMACHER, E. 2005. Lo pequeño es hermoso. En: VALDÉS, C. (ed.). Ecología
y Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p. 1415.
237.SEQUEIRA 0RTIZ, Z. 2004. La información y el conocimiento: reflexiones para una
adecuada gestión de centros de información en desastres. [en línea]. Reunión
Regional Desarrollo del Toolkit para la Gestión de Información sobre Desastres.
San José, Costa Rica: CRID, 21-22 de septiembre de 2004. [Consultado:
29/01/2007]. Disponible en: http://www.eird.org/esp/revista/No10_2005/art9.htm
238.SIEGRIST, M.; C. KELLER; HA. KIERS. 2005. A new look at the psychometric
paradigm of perception of hazards. Risk Anal. 25(1), Feb. 2005: 211-22. [en
12/02/2008].
Disponible
en.
línea].
[Consultado
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15787770?ordinalpos=1&amp;itool=EntrezSyste
m2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVAbstractPlusDrugs1
239.SJÖBERG, L. 1991. Risk perception by experts and the public. (Rhizikon: Risk
Research Reports Nº 4). Stockholm: Center for Risk Research: Stockholm School
of Economics, 1991.
240._____________. 2000. Factors in risk perception. Risk Anal. 20(1), Feb, 2000:1-11. [en
línea].

[Consultado:

12/02/2008].

Disponible

en:

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/10795334?ordinalpos=1&amp;itool=EntrezSyste
m2.PEntrez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVAbstractPlusDrugs1
241._____________. 2002. Are received risk perception models alive and well? Risk Anal.
22(4), Aug, 2002: 665-9. [en línea]. [Consultado 12/02/2008]. Disponible en:
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12224740?ordinalpos=1&amp;itool=EntrezSystem2.PEn
trez.Pubmed.Pubmed_ResultsPanel.Pubmed_RVAbstractPlusDrugs1

242.______________.; M.D.S. BRITT. La percepción del riesgo. [en línea]. [Consultado:
20/05/2000]. Disponible en: http://www.radioproteccion.org.ar/15-2.htm
243.SLOVIC, P.; B. FISCHHOFF. 1985. Characterizing perceived risk. En: KATES,
R.W.; C. HOHENHEMSER; J.X. KASPERSON (eds.), Perilous progress:
Managing the hazards of technology. Boulder: Westview, 1985: 92-125.
244.__________; U. WEBER ELKE. 2002. Perception of Risk Posed by Extreme Events.
Decision Research and University of Oregon Columbia University and
Wissenschaftskolleg zu Berlin. Conference “Risk Management strategies in an
Uncertain World”. Palisades, New York, April 12-13, 2002. [en línea].
[Consultado:
12/02/2008].
Disponible
en.
http://www.ldeo.columbia.edu/chrr/documents/meetings/roundtable/white_papers/s
lovic_wp.pdf
245.SOLÉ PUIG, C. Acerca de la modernizacion, la modernidad y el riesgo. [en línea].
[Consultado:
21/12/2007].
Disponible
en
http://www.reis.cis.es/reisweb/pdf/reis_080_07.pdf

246.SOTOLONGO, P. La incidencia en el saber social de una epistemología de la
complejidad contextualizada. [en línea]. [Consultado: 24/03/2008]. Disponible
en: http://www.nodo50.org/cubasigloXXI/pensamiento/sotolongo3_300603.pdf.
247. _______________. Los retos de los cambios cualitativos en el saber contemporáneo

�y

el

marxismo.

[en

línea].

[Consultado

24/3/2008].

Disponible

en:

http://nodo50.org/cubasigloXXI/congreso/codina_10abr03.pdf.

248.SOUZA SILVA, J. DE. 2005. Nota publicada en el suplemento SEMANA del diario
ELTIEMPO de Piura del 16 de Enero de 2005.
249.________________; J. CHEAZ; J. CALDERÓN. 2001. La cuestión institucional: de
la vulnerabilidad a la sostenibilidad institucional en el contexto del cambio de
época. Serie Innovación para la Sostenibilidad Institucional. San José, Costa Rica:
Proyecto ISNAR “Nuevo paradigma”, 2001. 206 p.
250. STARR, C. 1969. Social Benefit vs. Technical Risk. Science, American Association
for the Advancement of Science, 165, Sept. 1969: 53- 86.
251.TECLA, A. 1995. Metodología en las Ciencias Sociales. 4ed. México: Ediciones
Taller Abierto, 1995. 2 t.
252.TAYLOR, S. J; R. BOGDAN. 2002. Introducción a los métodos cualitativos de
investigación. España: Ediciones Paidós Ibérica, S. A., 2002. 343 p.
253.TORRES BAQUERO, M.; N.S. DÍAZ; D.I. MUNÉVAR. 1994. Percepción social del
riesgo individual y del desastre colectivo. En: Colombia. Sistema Nacional para la
Prevención y Atención de Desastres. Memorias. Bogotá, Colombia: Dirección
Nacional para la Prevención y Atención de Desastres, marzo, 1994. p. 1-4
254.UNESCO. Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo. Nuestra diversidad
creativa. Capítulo 8: Cultura y Medio Ambiente. [en línea]. [Consultado:
05/02/2002].
Disponible
en
http://firewall.unesco.org/culture/devolopment/wccd/chapters/htmlsp/chapter8.htm
255._________. Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo. Nuestra diversidad
creativa. Resumen. [en línea]. [Consultado: 24/03/2002]. Disponible en
http://www.mineduc.cl/cultura/doc/diversidad.htm
256.__________. Comisión Mundial de la Cultura y del Desarrollo. Nuestra diversidad
creativa Capítulo3 Creatividad y empoderamiento. [en línea]. [Consultado:
04/04/2002].
Disponible
en
http://firewall.unesco.org/culture/development/wccd/chaptera/html-sp/chapter3.htm

257.___________. 1988. Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo. Nuestro
futuro común. Informe Brundtland. Madrid: Alianza Editorial, 1988. 469 p.
258.URSUL, A.; [et al.]. 1985. La modelación y el conocimiento científico. En su: La
dialéctica y los métodos científicos generales de investigación. La Habana:
Editorial de Ciencias Sociales, 1985. p. 312-353
259.VALDÉS, C. 2005. Algunas consideraciones acerca de la relación hombre-naturaleza.
En su: Ecología y Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix
Varela, 2005. p. 8-11
260.____________. (2005a). La ética ambiental y nosotros. En su: Ecología y Sociedad.
Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p.72-82
261._____________. (2005b). Razones para una Ética sustentable. En su: Ecología y
Sociedad. Selección de Lecturas. La Habana: Editorial Félix Varela, 2005. p.124130.
262.VALDÉS, R.; O. CHASSAGNES; B. MUSTER. 1997. En busca de un nuevo modelo:
El desarrollo sustentable. En: Colectivo de Autores. Tecnología y Sociedad. La
Habana: Editorial ISP “José A. Echeverría”, 1997. p. 31 – 43

�263.Valores, cultura y educación para el desarrollo sustentable. Informe. Consejo de
Desarrollo Sustentable (CDS), Junio 2000. [en línea]. [Consultado: 15/10/2000].
Disponible en: http://www.Conama.cl/CDS/segunda-reuniónanual/valores.htm
264.VESSURI, H. 2008. El futuro nos alcanza: Mutaciones previsibles de la Ciencia y la
Tecnología: Capítulo 2. Conferencia Regional de Educación Superior. América
Latina. CRES, 2008. 36 p.
265.VIELICHKOSKY, B.M.; V.P. ZINCHENKO; A.R. LURIA. 1982. Psicología de la
percepción. La Habana: Editorial Universidad de La Habana, 1982. 145 p.
266.VILLALOBOS MORA, M. 2001. Estrategia de Comunicación para construir una
cultura de prevención. EIRD-ONU. 2001 [en línea]. Consultado: [21/01/2008].
Disponible en: http://www.eird.org/esp/revista/No2_2001/pagina10.htm
267.WEBER, E.U. 2003. Origins and functions of perceptions of risk. Columbia
University. Presentation at NCI Workshop on “Conceptualizing and Measuring
Risk Perceptions”. February 13-14, 2003. [en línea]. [Consultado: 12/02/2008].
Disponible en: http://cancercontrol.cancer.gov/brp/presentations/weber.pdf
268. ____________; C.K. HSEE. 1999. Models and mosaics: Investigating crosscultural differences in risk perception and risk preference. Psychonomic
Bulletin &amp; Review, 6, 1999: 611-617.
WWILCHES-CHAUX, G. Fundamentos éticos de la gestión del riesgo. [en línea].
269.
[Consultado: 20/02/2008]. Disponible en: http://www.ucentral.edu.co/NOMADAS/nunmeante/21-25/nomadas-22/4-gustavo%20fundamentos-ok.pdf.

270.
WWOLF, M. La investigación de la comunicación de masas. La Habana: Editorial Pablo
de la Torriente, [s.a.]. 178 p.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="11">
                <text>El riesgo de desastres: una reflexión filosófica</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="12">
                <text>Carmen Delia Almaguer Riverón</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="13">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="14">
                <text>2008</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="15">
                <text>Tesis doctoral</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="22" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="22">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/d6dcfdc354da6691a36441d7ab1988db.pdf</src>
        <authentication>ab545781b249cf054078032a7192c5d2</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="134">
                    <text>Tesis doctoral

EDURECIMIENTO MEDIANTE EXPLOSIVOS DELACERO HADFIELD

Miguel Ángel Caraballo Núñez

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALURGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE MECÁNICA

RESUMEN
ENDURECIMIENTO MEDIANTE EXPLOSIVOS
DEL ACERO HADFIELD
Tesis presentada en opción al Grado Científico de Doctor en
Ciencias Técnicas

AUTOR: M. Sc. Ing. Miguel Angel Caraballo Núñez
TUTORES: Dr. C. Urbano Ordóñez Hernández
Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría
Facultad de Mecánica
Departamento de Construcción de Maquinaria

Dr. C. Benito Casals García
Empresa Mecánica del Níquel “Gustavo Machín”

Dr. C. Arístides Alejandro Legrá Lobaina
Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Departamento de Matemática y Computación

MOA, 2004

�SINTESIS
El trabajo realiza una investigación, sobre la influencia de las cargas de impacto generadas por
la energía de detonación de una sustancia explosiva en las regularidades del comportamiento
del acero Hadfield, obteniéndose modelos lineales de mínimos cuadrados estadísticamente
significativos que muestran una tendencia creciente de sus propiedades mecánicas y
funcionales en la misma medida que se incrementan las variables independientes del proceso
de experimentación (δ y k), las cuales están relacionadas con los valores de presión de
detonación (Pd) y energía específica (Ee), que representan los parámetros de detonación de la
sustancia explosiva empleada. Se utilizaron técnicas de microscopía óptica, y de difracción por
rayos x para la caracterización metalográfica y la determinación del estado tensional de las
muestras; al mismo tiempo se realizaron ensayos de dureza y desgaste abrasivo gravimétrico.
A partir del análisis de los resultados, fue posible establecer el mecanismo de endurecimiento
del material fundamentado por el incremento de los defectos de empaquetamiento de acuerdo
con los mecanismos de deslizamiento y maclado; los cuales se producen por la acción
combinada de los efectos del tensionamiento de la estructura cristalina de la red, la reducción
del tamaño promedio de los granos, y el incremento de la acritud como resultado del trabajo
de deformación en frío. Finalmente se describe el procedimiento tecnológico de
endurecimiento mediante explosivos, que permite duplicar el tiempo de explotación de piezas
de equipos de laboreo minero utilizadas por la industria cubana del níquel fabricadas de acero
Hadfield, con un significativo efecto económico, social y ambiental.
INTRODUCCION
La Industria Cubana del Níquel con 60 años de creada, a partir del año 2000 constituye la
primera fuente de exportación del país y se encuentra enfrascada en un proceso de ampliación
de sus capacidades y modernización de su tecnología, y con ello equipos y aparatos para su
desarrollo, lo que permitirá ir incrementando su papel en la economía nacional.
En la resolución económica del V Congreso del Partido Comunista de Cuba (1997) se plantea
que para la recuperación y desarrollo de la economía cubana es necesario intensificar el
desarrollo de la industria minero metalúrgica, y como objetivo estratégico incrementar la
producción de concentrados de níquel con mayor eficiencia en las inversiones.
Para cumplir estos lineamientos a mediano y largo plazo, se requiere que paralelamente al
crecimiento progresivo de la producción se perfeccionen los parámetros y regímenes de
trabajo de las instalaciones y el equipamiento tecnológico, para explotar de una forma más
racional y eficiente las grandes reservas de recursos minerales existentes en los yacimientos
niquelíferos de la región oriental de Cuba y se perfeccione el sistema de extracción minera; lo
que garantizará la existencia de un proceso productivo continuo.
El costo de producción del níquel está incrementado en gran medida por el elevado consumo
energético debido a que una parte significativa del equipamiento utilizado se encuentra en fase
de deterioro progresivo, exigiendo grandes esfuerzos para sustituir o recuperar los
dispositivos, agregados y piezas que conforman los componentes principales del
equipamiento.
En el costo de extracción del níquel y en la eficiencia de su proceso tecnológico, incide de
forma especial el deterioro prematuro provocado por la acción simultánea de la abrasión y el
impacto, en diversos componentes de equipos de laboreo minero tales como: los dientes de las
palas excavadoras, los martillos de las trituradoras y las paletas de las lavadoras de mineral
entre otras. Estas piezas se fabrican de acero al alto manganeso (Hadfield), teniendo en cuenta

�la propiedad que éste posee de aumentar su dureza en las superficies de contacto, con el
incremento del trabajo de deformación en frío.
Todos estos elementos muestran como rasgo distintivo de su comportamiento, el desgaste
intenso que sufren al entrar en contacto con el mineral; lo que no garantiza las condiciones de
longevidad durante el servicio de operación, e implica pérdidas económicas considerables y un
efecto negativo en la calidad ambiental de las secciones de trituración y molienda y los
diversos frentes mineros. El desgaste es menos acentuado prácticamente en la fase final de
explotación de estas piezas, cuando sus valores iniciales de dureza han sido casi duplicados;
pero también cuando la pérdida de su configuración inicial la inhabilitan para el servicio.
A pesar de la gran variedad de factores que influyen en la situación planteada, tales como: tipo
del mineral laterítico, abrasividad, régimen de explotación, etc, se distinguen por su
significación en el alargamiento del período de trabajo de estos elementos, las propiedades
mecánicas y funcionales que puedan desarrollar, en particular la dureza.
Las propiedades mecánicas y funcionales idóneas en el acero Hadfield para la eficaz
explotación del equipamiento que lo utiliza, se han tratado de obtener por diferentes vías; tanto
mediante la aplicación de tecnologías y procedimientos en el material fundido, como por la
utilización de técnicas de recuperación mediante el empleo de depósitos soldados.
Uno de los procedimientos que ofrece perspectivas más alentadoras para lograr el
endurecimiento preliminar por trabajo de deformación en frío, y así las características
preoperacionales requeridas para el incremento del período de explotación de las piezas que
utilizan este material, lo constituye el empleo de energía a alta velocidad; en particular la
generada por la detonación de una sustancia explosiva.
En la búsqueda bibliográfica realizada, se aprecia una gran variedad de enfoques con relación
a la descripción del mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield y las regularidades de su
comportamiento mecánico y funcional; sin embargo no queda claro su fundamentación cuando
el material es sometido a las cargas de contacto que se producen a partir de la propagación de
un pulso generado por la detonación de una sustancia explosiva.
Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, se plantea la siguiente situación problémica:
Situación problémica:
Desde el punto de vista científico, existe diversidad de enfoques con relación a la
fundamentación del mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield y las regularidades de
su comportamiento mecánico y funcional; y desde el punto de vista tecnológico, se manifiesta
desgaste prematuro de piezas fabricadas de este material debido a que las mismas inician su
explotación con una baja dureza relativa. Lo anterior da lugar a un insuficiente
aprovechamiento de su capacidad de trabajo.
A partir de la situación problémica planteada y del análisis del estado del arte en la temática, el
problema científico a investigar se define de la siguiente forma:
Problema Científico: Las teorías existentes no fundamentan adecuadamente el mecanismo de
endurecimiento del acero Hadfield ni explican las regularidades de su comportamiento
mecánico y funcional, en condiciones de aplicación de cargas explosivas con energía
específica de 3x106 Nm/kg y presión de detonación entre 4 y 7 GPa.
Sobre la base del problema científico se establece el objeto de la investigación, los objetivos
del trabajo y la hipótesis científica.
Objeto: El acero austenítico al alto manganeso tipo Hadfield.
Objetivo General:
• Fundamentar el mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield con el uso
de explosivos y las regularidades de su comportamiento mecánico y funcional.

�Objetivo Específicos:
• Establecer las regularidades del comportamiento mecánico y funcional del
acero Hadfield, a partir de los resultados del trabajo experimental.
• Argumentar el mecanismo de endurecimiento mediante explosivos del acero
Hadfield, a través del análisis metalográfico, la difracción por rayos x y los
modelos matemáticos que sean obtenidos de los datos experimentales.
• Establecer el procedimiento tecnológico de endurecimiento mediante
explosivos de piezas fabricadas de acero Hadfield.
Hipótesis Científica: Si se aplican al acero Hadfield, cargas de impacto generadas por la
energía de detonación de una sustancia explosiva, puede provocarse en éste la aparición de un
estado tensional de compresión que incrementa su dureza y la resistencia al desgaste abrasivo,
según un mecanismo de endurecimiento por deslizamiento y maclado.
Consecuentemente con el cumplimiento de los objetivos propuestos y la hipótesis planteada,
constituyen novedades y aportes del trabajo las siguientes:
Novedades Científicas:
• Se establecen las regularidades del comportamiento mecánico y funcional del acero
Hadfield en presencia de cargas explosivas.
• Se demuestra la acción simultánea del maclado y el deslizamiento y no las
transformaciones de fases, como fundamentación del mecanismo de endurecimiento del
acero Hadfield en presencia de cargas explosivas.
Novedad Tecnológica:
• Se establece un procedimiento tecnológico, técnicamente factible y económicamente
racional, para el endurecimiento mediante explosivos de piezas fabricadas de acero
Hadfield.
Aportes Metodológicos:
• La introducción de los nuevos conocimientos desarrollados, acerca de las regularidades del
comportamiento mecánico y funcional y el mecanismo de endurecimiento mediante
explosivos del acero Hadfield, en temáticas vinculadas a Metalurgia, Mecánica y Minería.
• La utilización de los métodos de investigación empleados y la caracterización de los
parámetros del proceso de endurecimiento, como referencia bibliográfica para futuros
trabajos investigativos.
Para asegurar el aporte de las novedades científicas, dar cumplimiento a los objetivos
declarados y confirmar la hipótesis del trabajo se realizan las siguientes tareas.
Tareas del Trabajo:
1. Establecimiento del estado del arte y sistematización de los conocimientos y teorías
relacionadas con el objeto de estudio.
2. Planificación del diseño experimental de la tesis y fundamentación de las variables del
proceso.
3. Preparación de las Probetas y Accesorios, y realización de los experimentos de la tesis.
4. Obtención de las regularidades del comportamiento mecánico y funcional del acero
Hadfield, y de los parámetros que caracterizan su capacidad de endurecimiento por trabajo
de deformación, bajo las condiciones estudiadas.
5. Análisis de los resultados y fundamentación del mecanismo de endurecimiento del acero
Hadfield ante cargas explosivas.
6. Establecimiento e implementación del procedimiento de endurecimiento mediante
explosivos de piezas fabricadas de acero Hadfield.

�CAPITULO I.
MARCO TEORICO DE LA INVESTIGACION
I.1.
Introducción
Se hace un análisis del estado del arte, en relación con la caracterización del acero austenítico
al alto manganeso (Hadfield) y la interrelación composición química–estructura–propiedades;
además de las particularidades de las transformaciones estructurales del material durante el
trabajo de deformación en frío, con énfasis en el análisis de su mecanismo de endurecimiento
y las tensiones residuales que se generan en el proceso.
En objetivo que se plantea en el capítulo es: realizar un análisis de la bibliografía existente
que permita definir el estado del arte en la temática abordada y sustentar los resultados
alcanzados en la investigación.
I.2.
Generalidades acerca del acero al alto manganeso (Hadfield) y su empleo
industrial en Cuba.
Son amplias las aplicaciones en la industria del acero Hadfield, teniendo en cuenta que su
resistencia al desgaste se incrementa a pesar de su relativa baja dureza inicial, cuando es
sometido al trabajo de golpeo continuo combinado con fricción (Varela, 2003). Sin embargo
los procedimientos tecnológicos y soluciones referenciados en la literatura, no aseguran un
alargamiento significativo del período de vida útil de las piezas fabricadas de este material.
Los resultados obtenidos en la caracterización de la estructura de este tipo de aleación
(Martínez, 1981; Martínez y Goyos, 1989) y la optimización de la tecnología del tratamiento
térmico (Mariño, 2000), constituyen un importante paso de avance en la consecución de una
estructura de austenita homogénea, requisito indispensable en el éxito de cualquier proceso
ulterior de deformación plástica del acero Hadfield. Para piezas y componentes desgastados se
plantean alentadoras alternativas empleando depósitos de soldadura de acero austenítico al
alto manganeso (Torres, 2002).
El empleo industrial en Cuba de procedimientos tecnológicos para el endurecimiento del acero
Hadfield con el uso de explosivos, es exclusivamente referido en un reporte de aplicación de
investigadores del CENIC (Meriño, 1977), trabajos preliminares llevados a cabo por el
coordinador del grupo de trabajo de los metales con explosivos del ISMMMoa (Casals, 1997);
e investigaciones realizadas por el autor en esta temática (Caraballo, 1997a, 1997b, 1999, 2000,
2004a, 2004b).
I.2.1. Composición química típica de los aceros auteníticos al alto manganeso (Halfield).
La composición química estándar del acero austenítico al alto manganeso tipo Hadfield de se
establece en la norma ASTM A128 (AFNOR/AIR: Z120M12 (old); DIN: Nº 1.3401,
X120Mn12; GOST: Γ13).
Según su composición química se puede considerar como un acero hipereutectoide altamente
aleado. Los elementos de aleación se mueven entre límites bien definidos y aportan
propiedades específicas al material. Es significativo el papel que tiene el manganeso (en el
rango de 12 a 14 %) conjuntamente con el carbono (para valores entre 0,9 y 1,4 %) en el
incremento de la resistencia mecánica, particularmente la resistencia a la tracción y la
elongación relativa, al igual que en la resistencia a la abrasión y la capacidad de
endurecimiento por golpeo.
I.2.2. Formación de la estructura austenítica del acero al alto manganeso (Hadfield).
El acero Hadfield, es un acero que después de la colada y a temperatura ambiente posee una
estructura austenítica, con carburos excesivos del tipo (Fe,Mn)3C que se forman en los bordes
de los granos y disminuyen la resistencia y ductilidad del acero (Guliaev, 1983). El
tratamiento térmico de austenizado recomendado para obtener una estructura de austenita
homogénea libre de carburos, se consigue calentando la aleación a temperaturas superiores a la

�línea de precipitación de carburos (1 050 0C – 1 100 0C), seguido de un mantenimiento y un
posterior enfriamiento rápido que impida una nueva segregación de fases secundarias en el
interior y el borde de los granos.
Según el diagrama estructural del sistema Fe-Mn–C (Mangenese Centre, 1998), para el
intervalo entre 12 y 16 %, de manganeso y contenidos de carbono superiores al 0,4 % la
estructura del acero empieza a ser enteramente austenítica. Esta estructura se mantiene sin
cambios hasta que se alcanzan contenidos de carbono aproximadamente de un 1 %, en que
aparece la fase carburo en el acero.
I.2.3. Propiedades físico, mecánicas y funcionales del acero al alto manganeso
(Hadfield).
En diversas bases de datos se hace referencia a las propiedades físico y mecánicas a
temperatura ambiente, obtenidas en el acero Hadfield fundido y templado hasta conseguir la
austenización completa. Otros autores abundan sobre el comportamiento físico, mecánico y
funcional del acero Hadfield en diferentes condiciones (Adler et al, 1986; Zuidema et al, 1987;
Villca, 1992; Chu et al, 1995; Wilson y Not, 1996; Fucheng y Tinquan, 1997; Dong et al,
1998; Ogel, 1998; Torres, 2002).
A modo de resumen, se puede plantear que las referencias presentan gran diversidad de
criterios en relación con las propiedades físico, mecánicas y funcionales, del acero Hadfield
fundido y austenizado, en dependencia de su composición, estructura y método de
deformación empleado. En los trabajos analizados no se exponen modelos experimentales o
teóricos que relacionen las propiedades mecánicas (Resistencia Mecánica y Dureza) y
funcionales (resistencia al desgaste abrasivo), con la variación de las condiciones de aplicación
de las cargas de impacto generadas por la detonación de una sustancia explosiva.
I.3.
Transformaciones estructurales del acero al alto manganeso (Hadfield) durante el
trabajo de deformación en frío.
Existen diversas teorías para explicar el mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield,
tanto a partir de la influencia térmica en su estructura como por la aplicación de cargas
externas. Variadas son también en este último caso, las condiciones de aplicación de las cargas
externas y el nivel de respuesta correspondiente en el material.
I.3.1. Mecanismo de endurecimiento del acero al alto manganeso (Hadfield).
Existen dos grandes teorías para explicar el mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield.
Una de las teorías fundamenta el criterio de la transformación de la austenita a martensita al
ser sometidas al efecto del golpeo (Morozovshaya, 1963; Hadbroken y Brower, 1966; Lajtin,
1973; Sarkar, 1980; Kuzmin y Samojostki, 1984; Avner, 1985; Desforges et al, 1989;
Southwell y Young, 1990; Tokonami y Otsuka, 1990; Zeemaun et al, 1992; Bortoni et al,
1992; Pickering, 1996; Caian, 1997; Fucheng y Tingquan, 1997; Speidel, 1998; Dong et al,
1998; Asamura et al, 1998; Ando et al, 2000; Larmi, 2000). El otro criterio predominante
establece que la gran capacidad de endurecimiento del acero austenítico al manganeso se debe
a la acritud, en algunos casos dando prioridad a la ocurrencia del mecanismo de deslizamiento,
en otros al maclaje, y algunos a la combinación de ambos (Barinov, 1976; Guliáev, 1983;
Kozlov, 1986; Adler, et al, 1986; Herrera y Gallardo, 1986; Arzamazov, 1989; Belyashin et al,
1990; Yakimov y Krasikov, 1990; ASM, 1992; Chumlyakov et al, 1997; Chumyakov et al,
1998; Rodríguez, 1998; Ogel, 1998; Villca, 1992; Bayoumin y Latif, 1995; Subramanyam et
al, 1999; Lalonde, 2000; Reynolds, 2000). Algunos pocos dejan entrever la posibilidad de que
el mecanismo de endurecimiento de la austenita de los aceros Hadfield, tenga carácter dual; es
decir, que bajo determinadas condiciones se endurezca por acritud, y en otras se endurezca por

�transformación martensítica inducida por la deformación plástica (Oda et al, 1997; Manganese
Centre, 1998; Wilson y Knott, 1996; Chu et al, 1995; Xie y Zhu, 1999; Yun-Hua et al, 2000).
Los autores Zuidema et al (1987), Lalonde (1998) y Xiaoyan y Yujiao (2001), asocian el
endurecimiento por fases secundarias, con el mecanismo de endurecimiento de los aceros
austeníticos al manganeso.
A modo de resumen, se puede concluir que la bibliografía consultadas se refieren
generalmente a la influencia en el mecanismo de endurecimiento de los aceros austeníticos al
alto manganeso del tipo Hadfield, de factores tales como: la composición química en
elementos de aleación, la magnitud y velocidad de aplicación de las cargas dinámicas
aplicadas por los métodos tradicionales, y el rango de las tensiones, entre otras. En general se
presenta una gran diversidad de enfoques con relación a la explicación del mecanismo de
endurecimiento del acero Hadfield, sin embargo no queda claro su fundamentación ni la
influencia del mismo sobre las propiedades que de el dependen, cuando el material es
sometido a las cargas de contacto que se producen a partir de la propagación de un pulso
generado por la detonación de una sustancia explosiva.
Se llega a la conclusión de que las dos hipótesis más aceptadas, relacionadas con el
mecanismo de endurecimiento de los aceros austeníticos al alto manganeso del tipo Hadfield,
son: la del endurecimiento por formación de estructuras martensíticas de deformación plástica,
y la del endurecimiento por acritud del acero.
I.3.2. Tensiones residuales.
Las piezas de acero austenítico al manganeso, de forma general se encuentran sometidas
durante el trabajo al impacto repetido de alta energía. Según Guliáev (1983), la durabilidad de
una pieza depende de la acción repetida de las cargas. Tal es el caso de los procesos de
destrucción paulatina como son: el desgaste abrasivo, la fatiga y la fluencia. El nivel de
tensionamiento del metal lo caracterizan según Barret (1957) y Cullity (1967), las tensiones
residuales de primer género. Es por ello que la magnitud de las tensiones residuales, después
de la deformación plástica, serán un indicador del estado tensional de la pieza durante la
primera etapa de la destrucción por fatiga
Los valores de tensiones en la red cristalina se verán influenciados por la magnitud de las
cargas aplicadas al material y la velocidad de aplicación de dichas cargas, entre otros factores
que someten el enrejado cristalino a esfuerzos de tracción y compresión, y cuyos átomos
constituyen barreras u obstáculos al movimiento de las dislocaciones (Callister, 1999). Según
Alfonso (1990), Alfonso y Martín (2000) y Torres (2002), el control de las tensiones de primer
género tiene una gran importancia práctica, ya que permite elevar considerablemente la
seguridad de las instalaciones, máquinas y mecanismos durante su explotación.
En resumen, todas las referencias resaltan la importancia de la determinación de las tensiones
residuales de primer género, para caracterizar el nivel de tensionamiento del metal que ha sido
deformado plásticamente. En algunas de ellas, muestran el resultado de su determinación en el
acero Hadfield por difracción de rayos x; aunque no reportan la aplicación de dicha técnica
cuando este material se deforma por la acción de una carga explosiva.
I.4.
Conclusiones del Capítulo I.
El análisis de las fuentes bibliográficas consultadas permite plantear las siguientes
conclusiones:
1. Las condiciones de servicios exigidas a piezas que trabajan bajo la acción simultánea de
abrasión e impactos repetidos, requieren el empleo del acero al alto manganeso (Hadfield)
con una composición en su estructura que contenga entre 0,9 y 1,4 % de carbono y entre
12 y 14 % de manganeso. Para esta composición, la estructura es de austenita con

�pequeñas colonias de carburos, los cuales pueden ser disueltos y eliminados aplicando
adecuadamente el tratamiento térmico de austenizado.
2. La bibliografía consultada, aporta información sobre el valor de propiedades físicas,
mecánicas y funcionales del acero Hadfield fundido; pero son escasas las referencias a
modelos teóricos o experimentales, y en ninguno de ellos se muestran las regularidades del
comportamiento de dichas propiedades en correspondencia con la variación de las
condiciones de aplicación de las cargas de impacto generadas por la energía de detonación
de una sustancia explosiva.
3. El análisis bibliográfico refleja gran variedad de enfoques con relación a la explicación del
mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield, sin embargo no queda claro su
fundamentación (si es por formación de estructuras martensíticas de deformación plástica,
o si el endurecimiento es por acritud del acero u otra causa) cuando el material es sometido
a las cargas de contacto que se producen a partir de la propagación de un pulso generado
por la detonación de una sustancia explosiva.
4. Las tensiones residuales de primer género, caracterizan el nivel de tensionamiento del
acero Hadfield deformado plásticamente, y su determinación se puede realizar a partir de
la difracción por rayos x. No obstante, las referencias consultadas no reportan la aplicación
de esta técnica en el acero Hadfield deformado por una carga explosiva.
CAPITULO II.
MATERIALES Y METODOS
II.1. Introducción
El objetivo del capítulo es: fundamentar las propiedades a investigar y explicar los
métodos, procedimientos y condiciones experimentales para la solución del problema.
II.2. El empleo de los explosivos industriales para la consolidación de metales.
La forma más efectiva de reacción explosiva, para el endurecimiento de metales es la
detonación, definida como: difusión de la reacción por la masa de sustancia explosiva con una
velocidad supersónica, constante para cada sustancia y altura límite de la carga, condicionada
por el paso de una onda de detonación.
La selección de la sustancia explosiva para producir el endurecimiento reviste gran
importancia, y los criterios fundamentales para su elección son: la velocidad de detonación y
la energía específica del explosivo (Drury, 1980). En este sentido, pudieran ser utilizados
varios tipos de sustancia explosiva, en particular los combinaciones o mezclas sólidas y las
mezclas de sustancias sólidas y líquidas. En todo caso si las propiedades no están totalmente
definidas por el fabricante, estas pueden ser determinadas de forma experimental.
La intensidad inicial de la onda de choque que el medio recibe, depende de los parámetros de
detonación (Vd, Pd, Ee, ρ) y de las propiedades del medio, siendo: Vd la velocidad de
detonación, Pd la presión de detonación, Ee la energía específica en relación a masa de
sustancia explosiva, y ρ la densidad de la sustancia explosiva (Mohanty, 1981; Pernia, 1988).
Para la realización del trabajo investigativo de la tesis se utilizó como sustancia explosiva
industrial el TECTRON 100 (Ulaex, 2000), emulsión encartuchada en mangas de polietileno
de diferentes diámetros, única sustancia explosiva que se comercializa en la actualidad en
Cuba, el cual cumple con todos los requerimientos exigidos para la realización del
endurecimiento del acero Hadfield.
La presión de detonación se obtiene por la expresión 2.1
ρ × Vd 2
Pd =
(2.1)
4

�Si la carga explosiva está en contacto íntimo con la superficie del metal, la presión ejercida
sobre la misma por los gases de la explosión, es igual a la presión termoquímica (Pe). La
presión termoquímica o presión máxima disponible para efectuar un trabajo (Pe) es igual a la
mitad de la presión de detonación (Pernia, 1988).
Pd
Pe =
(2.2)
2
II.2.1. Determinación de los parámetros de trabajo de la sustancia explosiva, para los
experimentos de la tesis.
En la realización de los experimentos de la tesis, se han escogidos dos variables a partir de las
cuales es posible considerar los principales parámetros de detonación de la sustancia explosiva
utilizada. Las variables escogidas después de un estudio preliminar del tema son: el espesor de
la carga explosiva δ, y el número de impactos k. Nos estaremos refiriendo a ellas para la
realización práctica de los experimentos de la tesis, teniendo en cuenta que son fáciles de
controlar como parámetros de la experimentación.
Las variables δ y k fueron escogidas por las consideraciones siguientes:
El numero de impactos (k): es una variable cuantitativa, se puede repetir cuantas veces sean
necesarias (obteniéndose un nuevo resultado en cada impacto) y se ajusta a la característica
que posee el acero Hadfield de variar sus propiedades mecánicas por impactos repetidos.
Teniendo en cuenta cada valor de k, se podrá conocer el valor total de la energía de golpeo
acumulada, considerada la misma como el producto de la magnitud k por la energía de golpeo
unitaria (energía específica en relación a masa de sustancia explosiva) que recibe la probeta en
cada impacto.
El espesor de la carga explosiva (δ): Se estima en ella una influencia considerable sobre la
cantidad de sustancia explosiva a utilizar, y en consecuencia sobre el efecto de
endurecimiento que se produzca. Es una magnitud que se relaciona con las propiedades
energéticas de la sustancia explosiva empleada, estando vinculado en primer lugar con la
velocidad de detonación del paquete explosivo y en segundo lugar con las presiones que se
generan en las proximidades del frente de detonación, entre otros factores; en la medida en que
se incrementan estos valores desde una magnitud crítica y hasta un valor límite.
A cada una de las variables se le fijaron tres niveles, teniendo como base para la selección la
información proporcionada por la firma comercializadora de explosivos y la experiencia de
trabajo acumulada por el grupo de tratamiento de metales con el uso de explosivos, radicado
en el Instituto Superior Minero Metalúrgico Dr. “Antonio Núñez Jiménez” de Moa.
Los niveles escogidos de las variables son:
Variable k:
• Nivel 1: 1
• Nivel 2: 2
• Nivel 3: 3
Los números enteros 1, 2 y 3 corresponden a la sucesión de impactos que recibirán las
probetas.
Variable δ:
• Nivel 1: 10 mm
• Nivel 2: 22,5 mm
• Nivel 3: 35 mm
Los espesores 10 mm, 22,5 mm y 35 mm, se corresponden con diámetros intermedios de la
carga explosiva entre su magnitud crítica y la límite.

�La presión de detonación (Pd) y la presión máxima disponible para efectuar el trabajo (Pe),
son calculadas por las expresiones 2.1 y 2.2, respectivamente. Los resultados del cálculo se
muestran en la tabla 2.1
Tabla 2.1 Presiones que se generan en las proximidades del frente de detonación.
Pd (Mpa)
Pe (Mpa)
δ (mm)
10
4485,72
2242,86
22,5
6486,72
3243,36
35
7187,50
3593,75
La energía de golpeo unitaria, se obtiene a partir de la energía específica en relación a masa de
sustancia explosiva (Ee), considerando el volumen de sustancia explosiva empleada en cada
experimento; magnitud que depende del espesor (δ) considerado. La energía de golpeo
acumulada (Ega), se obtiene considerando la energía de golpeo unitaria (Egu) por el número
de impactos (k) que reciben las probetas.
Los niveles de energía de golpeo acumulada se muestran en la tabla 2.2
Tabla 2.2 Niveles de energía de golpeo para cada experimento
Ega (Nm)
Egu (Nm)
δ (mm)
k=1
k=2
k=3
35
1908467,537
3816935,074
5725402,611
22,5
1051502,762
2103005,524
3154508,286
10
439349,4361
878698,8722
1318048,3083
II.3. Planificación del Diseño Experimental.
Definidas las variables y sus niveles, se procedió a la realización de los experimentos,
utilizando un diseño factorial (Juran, 1993). El número de experimentos resultó igual a 9. La
matriz de este diseño de experimento se muestra en la tabla 2.3.
Tabla 2.3 Matriz del diseño de experimento
No. Exp. X1 X2
k
δ
1
1
1
35
3
2
0
1
22,5
3
3
-1
1
10
3
4
1
0
35
2
5
0
0
22,5
2
6
-1
0
10
2
7
1
-1
35
1
8
0
-1
22,5
1
9
-1
-1
10
1
En cada experimento se realizaron tres réplicas, por lo que el total de experimentos fue de 27.
Al analizar el aspecto de la reproducción para decidir cuantas réplicas realizar en cada
experimento, se tuvo en cuenta que en los posibles modelos que pudieran obtenerse a partir de
la matriz experimental se consideran los que incluyen las relaciones lineales entre las variables
y sus interacciones, por lo que sería necesario examinar el error experimental de cada variable
y de sus interacciones, cosa que solo puede hacerse si se tienen tres o más réplicas; ya que con
una réplica la media µ de los valores para un experimento coincide con el valor de la réplica y
∑ xi − µ (donde n es el número de réplicas) es nulo; con dos
el error experimental ee =
n
réplicas los resultados de la media y del error experimental pueden estar influenciados por una

�medición anómala (lo cual sería contraproducente) y además la varianza S

2

∑ (xi − µ )
=

2

n −1

tendría una dificultad semejante.
Considerando que la validación de las normas y procedimientos y el nivel de acreditación de
los laboratorios y equipamiento que se utilizarían para desarrollar las mediciones permitía una
alta precisión con muy pocas posibilidades de que se introdujeran errores sistemáticos; y que
además, el nivel de aseguramiento, riesgo y obstaculización de cada experimento con
explosivos era alto, lo cual implicaba que debía seleccionarse el número mínimo de réplicas
que garantizará la confiabilidad de los resultados; se decidió que en las corridas
experimentales se realizaran solo tres réplicas.
II.4. Descripción de la técnica experimental
Los experimentos de la tesis han sido desarrollados en los laboratorios del Centro de
Investigaciones Metalúrgicas (CIME), acreditado por el Órgano Nacional de Acreditación de
la República de Cuba según Resolución de otorgamiento 06-2003 y Registro No. 074 del 17
de Enero de 2003; en correspondencia con el cumplimiento de las exigencias establecidas en
la NC ISO/IEC 17025 “Requisitos Generales para la Competencia de los Laboratorios de
Ensayo y Calibración” y demás regulaciones complementarias. Fue utilizado también, el
laboratorio de Materiales de la Facultad de Mecánica del ISPAJE, y en el laboratorio de
Análisis Estructural adjunto al Instituto de Materiales y Reactivos (IMRE), perteneciente a la
Facultad de Física de la Universidad de la Habana.
La obtención y preparación de las probetas y accesorios para el trabajo experimental, se
realizaron en las instalaciones de la Empresa Mecánica del Níquel “Comandante Gustavo
Machín”. Las aplicaciones industriales del trabajo se desarrollan en diferentes plantas de la
Empresa Ernesto Che Guevara. La aplicación de cargas explosivas a las probetas y a las piezas
reales, se realiza en el polígono de tratamiento de los metales con explosivos del ISMMMoa.
II.4.1. Preparación de las Probetas y Accesorios para el trabajo experimental.
Fueron fundidas probetas cilíndricas de acero Hadfielden las instalaciones del Taller 08 de la
Empresa Mecánica del Níquel “Comandante Gustavo Machín”. La descripción de las
tecnologías de moldeo, fundición y tratamiento térmico de las probetas, aparecen descritas en
De la Cruz y Leyva (2003). Fueron empleadas la norma ASTM: A 128 / A 128 M-90, y las
especificaciones técnicas que se establecen en Departamento Técnico de Fundición (2003).
Una vez fundidas las probetas y efectuadas las pruebas para el control de la calidad según la
especificación A 781/ A 781 M (Anual Book of ASTM Standard, Vol 01.02), se les realizó un
análisis químico para determinar su composición química; se empleó un espectrómetro
multicanal marca ESPECTROLAB en régimen de chispa, con fuente de 300 Hz y 15 s de
análisis. El análisis se realizó, para muestras fundidas escogidas aleatoriamente. A cada una
se le realizó un total de 4 tomas de composición. La precisión de la medición de la
composición química fue de 0,0001%. El equipo calculó los promedios por cada una de las
muestras. Se dispone además del análisis químico realizado durante el proceso de fundición.
La composición química promedio calculada, se muestra en la tabla 2.4
Tabla 2.4 Composición química promedio de las muestras de acero Hadfield.
C
Si
Mn
P
S
Cr
Mo Ni
Al
Cu
V
Fe
1,16 0,42 13,78 0,017 0,012 0,17 0,10 0,13 0,0271 0,16 0,03 83,9939
Se puede apreciar que la composición química de las muestras, se encuentra dentro de los
límites establecido para cada elemento según las conclusiones del epígrafe I.2.1.

�Fueron obtenidas cámaras de pruebas en las cuales serían introducidas las probetas para la
aplicación de las cargas explosivas. Las cámaras de pruebas se utilizan con la finalidad de
aprovechar al máximo la energía que se genera en la detonación de la carga explosiva.
Los ensayos de aplicación de la carga explosiva en las probetas de acero al alto manganeso,
involucra la realización de las siguientes operaciones:
• Introducción de las cámaras de prueba en posición vertical y el agujero ubicado hacia
arriba en una abertura practicada en la tierra.
• Marcaje de cada probeta y su colocación en los agujeros de las cámaras de prueba, y
llenado de este con sustancia explosiva. Debe asegurarse el contacto de la superficie de la
probeta con la carga explosiva.
• Ubicación del detonador en la sustancia explosiva.
• Conexión del detonador eléctrico con la fuente de energía y realización de la explosión.
II.4.2. Ensayos Metalográficos en las probetas de acero al alto manganeso.
Como referencia fueron utilizadas las normas ASTM: E 407-70 (reaprobada en 1989) y E 3-80
(reaprobada en 1986). El tamaño del grano, se determinó según norma ASTM: E 112-88.
La preparación y observación metalográfica se efectuó en un plano seccionado de la probeta,
paralelo al plano exterior de referencia (el plano de referencia es el que recibe directamente el
impacto de las cargas explosivas).
Las muestras fueron desbastadas con una secuencia acorde a lo establecido en el POSCT(LM)-02. El pulido se realizó según el procedimiento PO-SCT(LM)-03. El ataque
químico se realizó utilizando Nital al 2 %.
Fue empleado para la observación de las microestructuras, un microscopio óptico
metalográfico modelo Neophot 30 con lentes planocromáticas HD y cámara de video marca
COHO acoplada a la computadora
Las variables de salida son:
Y1 = Estructura metalográfica típica
Y2 = Evidencias de deformación plástica
Y3 = Tamaño del grano
II.4.3. Ensayos de Difracción por Rayos X, en las probetas de acero al alto manganeso.
Los ensayos de difracción por rayos x para el análisis cualitativo y cuantitativo, se realizaron
en un Difractómetro HZG – 4A de la Freiberger Prezisionsmechanik. La medición se realizó
en el plano de referencia de la probeta, bajo las siguientes condiciones: I=30 mA, V=30 kV,
longitud de onda λ = 0,15182 nm (1,54182 Å).
El análisis se realizó desde un valor angular 2θ = 10 0 hasta 2θ = 100 0; el paso empleado fue
de 0,2 0 con un tiempo de irradiación de 5 s, para caracterizar cualitativamente las fases
presentes en la muestra. Para la caracterización cuantitativa, el rango de mediciones va desde
un valor angular 2θ = 67 0 hasta 2θ = 79 0, con un paso de 0,05 0 y un tiempo de 15 s.
Para el análisis cualitativo de los difractogramas fue empleado el software Analize, y la base
de datos de la International Center for Diffraction Data (ICDD, 2000). Para la realización del
análisis cuantitativo, se registran los parámetros correspondientes al difractograma; es decir, el
semiancho físico del pico, el ángulo de bragg, y la distancia interplanar correspondiente.
Como herramienta de trabajo se utilizó el software Origin 5.0 Profesional para determinar el
ángulo de bragg y los semianchos de los picos.
Las variables de salida son:
Y1 = Angulo de difracción o de bragg (0)
Y2 = Semiancho de los picos del difratograma (0)

�Y3 = Valor de la suma de las tensiones principales normales de primer género (MPa)
Y4 = Valor de las tensiones tangenciales de primer género (MPa)
II.4.3.1 Utilización de los difractogramas de rayos x, para la determinación de las
tensiones de primer género.
La metodología utilizada para la medición del incremento de las tensiones producto del trabajo
de compresión dinámica de las cargas explosivas aparece descrita en (Barret, 1957; Cullity,
1967, Alfonso y Martin, 2000; Buraya, 2001; Lectures Notes, 2001; Torres, 2002). Se utilizó
el método que prevé el empleo de muestra patrón.
Las tensiones tangenciales, se determinan a través de la expresión 2.4 desarrollada por Schmid
y reflejada en Chen et al (2000) y Torres (2002).

v
σ • mks = τ c

(2.4)
El coeficiente de Schmid para cuerpos policristalinos, toma diferentes valores para el maclado
y para el deslizamiento, lo cual posibilita la determinación de las tensiones tangenciales en
ambos casos. Estos valores de tensiones tangenciales permiten determinar si la deformación
del material después de alcanzar el límite de fluencia de cizallamiento [τfc], tiene lugar por
maclado o por deslizamiento de acuerdo a las siguientes desigualdades:
(2.5)
Si τcs ≥ [τfc] ⇒ El material fluye por deslizamiento.
(2.6)
Si τct ≥ [τfc] ⇒ El material fluye por maclado.
II.4.4. Ensayos para la evaluación de la Macrodureza y Microdureza, en las probetas de
acero al alto manganeso.
Para la medición de la macrodureza, se utilizó un durómetro universal marca IBERTEST
MODELO DU-200 de fabricación española, ubicado en el laboratorio de Propiedades
Mecánicas y Tribológicas del CIME.La medición de la huella se realizó con la ayuda del
microscopio Neophot 30 del laboratorio de Metalografía del propio centro. Para la medición
de microdureza Vickers se empleó el microdurómetro de procedencia japonesa marca
SHIMADZU.
La medición de macrodureza se realizó sobre el plano superior de referencia, y la microdureza
en un plano seccionado paralelo al plano de referencia.
Los experimentos para la evaluación de la Macrodureza y Microdureza, se realizaron de
acuerdo a las normas cubanas que se relacionan a continuación:
NC 04-10: 72
Ensayos de dureza Brinell en materiales metálicos.
NC 04-11: 72
Ensayos de dureza Vickers en materiales metálicos.
Las variables de salida fueron:
Y1 = Macrodureza de las probetas en HB.
Y2 = Microdureza en profundidad de las probetas en HV.
Y3 = Coeficiente de endurecimiento de las probetas (n) y de resistencia (c).
Y4 = Grado de acritud de las probetas (N).
II.4.4.1 Parámetros que caracterizan el endurecimiento por trabajo de deformación.
Entre los parámetros que caracterizan el endurecimiento por trabajo de deformación en frío,
varios autores coinciden en señalar a los coeficientes de endurecimiento (n) y de resistencia
(c), y el grado de acritud (N) (Katarzynski, et al, 1969; Sakwa, et al, 1984; Mata, 2002;
Alfonso, 1995, 2002).
Los parámetros c y n, caracterizan al coeficiente de resistencia del metal a la penetración y al
coeficiente de endurecimiento por deformación respectivamente, se obtienen a partir de las
mediciones de dureza y se expresan por la ley de Kick modificada por Meyer, mediante la
expresión 2.7

�P = cd n
(2.7)
El grado de acritud estará dado por el máximo valor de la microdureza y la magnitud de la
misma en el núcleo de la probeta, obtenidos de los perfiles de microdureza (Alfonso, 1995,
2002), y se determina haciendo uso de la siguiente expresión.
Hµ max − Hµbase
× 100
(2.8)
N=
Hµbase
En la investigación, se introduce además un nuevo parámetro que no ha sido reflejado con
anterioridad en la literatura consultada. Se le ha denominado Capacidad de Endurecimiento
(Ce). Este parámetro es capaz de caracterizar de un modo integral la capacidad que posee un
material de adquirir dureza, se introduce por el nivel de información que proporciona acerca
del proceso de endurecimiento por trabajo deformacional en frío del acero al alto manganeso,
cuando se dispone de las bases de datos correspondientes a la mediciones de las tensiones de
primer género así como las de dureza y de desgaste abrasivo gravimétrico, cuyos
comportamientos dependen del primero. El parámetro capacidad de endurecimiento, considera
en sí mismo a las variables: tensiones de primer género, macrodureza y desgaste abrasivo
gravimétrico.
II.4.5. Ensayos para la evaluación del Desgaste Abrasivo, en las probetas de acero al alto
manganeso.
El ensayo de desgaste abrasivo se realizó en una instalación de tipo FARGO, ubicada en el
laboratorio de Propiedades Mecánicas y Tribológicas del CIME. El método utilizado fue el
gravimétrico o de diferencia de peso. Para expresar el desgaste abrasivo por el método
gravimétrico o de diferencia de peso (Martínez y Goyo, 1989; Martínez 1981; Álvarez y
González, 1995), se utiliza la expresión:
PP = Gi - Gf
(2.9)
El experimento, se realizó de acuerdo a la norma cubana: NC 04-79: 87 (Ensayos de desgaste
abrasivo en aceros). Fue consultada también la norma ASTM: G 65-94.
Como variable de salida se considera el desgaste abrasivo gravimétrico (PP):
Y1 = Desgaste abrasivo gravimétrico de las probetas (g).
II.5. Desarrollo del procedimiento tecnológico para el endurecimiento mediante
explosivos de piezas de equipos de laboreo minero utilizadas por la industria
cubana del níquel, fabricadas de acero Hadfield.
Las aplicaciones industriales del trabajo, lo constituyen el desarrollo del procedimiento
tecnológico para el endurecimiento mediante explosivos de piezas de equipos de laboreo
minero utilizadas por la industria cubana del níquel, fabricadas de acero Hadfield.
Se estableció el procedimiento de endurecimiento mediante explosivos, para los martillos de
las trituradoras de sínter M–8-6B de la Planta de Calcinación y Sínter de la Empresa
Comandante Che Guevara y para los dientes de la pala excavadora ESH–5/45 M, utilizados en
la extracción del mineral laterítico de la Mina de la propia Empresa.
En ambos casos es importante determinar la magnitud de la presión de trabajo y la energía de
golpeo que recibirán las piezas que serán sometidas al proceso de endurecimiento mediante
explosivos; y de hecho fijar en cada caso la configuración del paquete explosivo que será
utilizado en dicho procedimiento. Teniendo en cuenta la diversidad en las formas y
configuraciones de las superficies a endurecer, y el hecho de que el propio proceso de
endurecimiento será aplicado a una parte específica de la pieza (superficie de trabajo) y no a
todo su volumen, se define una forma de configuración plana de la carga explosiva para
establecer el procedimiento de endurecimiento.

�Las cargas explosivas planas tienen un comportamiento diferente al de las cargas explosivas
cilíndricas, en particular en lo que respecta a la velocidad de detonación. Es por ello que se
hace necesario obtener experimentalmente la ley de variación y el gráfico correspondiente de
velocidad de detonación vs altura de carga explosiva. Se aplicó el método de Dautriche el cual
aparece descrito en Pernia (1988) adaptado por Casals (1997) a las condiciones reales de la
geometría de una carga plana, fueron realizados los experimentos necesarios y se obtuvo la
ecuación de regresión que relaciona la altura de la carga explosiva (H) con su velocidad de
detonación (Vd), para el TECTRON 100 (Palmero, 2000). Los resultados de los experimentos
se exponen en el anexo 1 (figura 3).
Los valores escogidos de altura de carga son de 15, 20, y 25 mm. Utilizando las expresiones
2.1 y 2.2, se calculan la presión de detonación (Pd) y la presión máxima disponible para
efectuar el trabajo (Pe) respectivamente. Los resultados del cálculo se muestran en la tabla 2.5
Tabla 2.5 Presiones aplicadas a las piezas para el endurecimiento por explosivos.
H (mm)
Pd (MPa)
Pe (MPa)
15
4 600
2 300
20
10 350
5 175
25
14087,50
7043,75
El valor de la energía de golpeo unitaria considera el cálculo de la masa explosiva, y éste se
realiza a partir de la determinación del volumen de cada paquete explosivo. La energía de
golpeo acumulada será calculada a partir de la energía de golpeo unitaria (Egu) y del número
de impactos (k) que recibirá cada pieza. Los niveles de energía de golpeo acumulada, se
muestran en la tabla 2.7
Tabla 2.7 Niveles de energía de golpeo acumulada.
Ega (Nm)
H
Dientes
Martillos
(mm)
k=1
k=2
k=3
k=1
k=2
k=3
15 5549543,476 11099086,95 16648630,43 1049329,352 2098658,704 3147988,056
20 7546363,682 15092727,36 22639091,05 1493168,127 2986336,254 4479504,381
25 9618896,933 19237793,87 28856690,8 1988491,771 3976983,542 5965475,313
En términos generales, el procedimiento de endurecimiento mediante explosivos de las piezas
fabricados de acero Hadfield involucra la realización de las siguientes operaciones:
• Abertura de un canal en la tierra para la introducción de la pieza.
• Introducción de la pieza en la tierra de forma vertical, de manera tal que las superficies de
trabajo queden al descubierto.
• Aplicación de la sustancia explosiva en las superficies de trabajo.
• Ubicación del detonador en la sustancia explosiva.
• Conexión del detonador eléctrico con la fuente de energía y realización de la explosión.
II.6. Análisis de regresión para determinar la influencia del tratamiento con
explosivos, en el comportamiento del acero hadfield.
El tratamiento estadístico de los resultados experimentales se realiza para obtener los modelos
experimentales y comprobar su idoneidad. Para ello, se utilizaron los paquetes estadísticos
Microsoft Excel 2000 y Tierra Versión 2.5B (Legrá, 2004). En este programa, cuando se
determinan los parámetros de los modelos mínimos cuadrados, se efectúan simultáneamente
las pruebas de comprobación de la validez estadística de los coeficientes del modelo, por
medio de la prueba t de Student, y de su validez global a través de la prueba F de Fisher, el
Análisis de Varianza y la determinación del Coeficiente de Correlación

�Se seleccionaron como variables independientes, el espesor de la carga explosiva (δ) y la
cantidad de impactos que recibe cada probeta (k). Las variables dependientes o funciones
respuestas son:
Tensiones principales normales de primer género (σ 1ºgen)
Semiancho físico del pico (Wl)
Macrodureza (HB)
Microdureza en profundidad (HV)
Coeficiente de endurecimiento (n) y de resistencia (c)
Grado de acritud (N)
Desgaste abrasivo gravimétrico (PP)
Capacidad de endurecimiento (Ce)
Entre estas variables dependientes, se destaca por el nivel de información que pudiera
proporcionar acerca del proceso de endurecimiento por trabajo deformacional en frío con el
uso de explosivos del acero al alto manganeso, la variable capacidad de endurecimiento (Ce).
Se trata en este caso de una variable estadísticamente multivariante obtenida por componentes
principales, capaz de caracterizar de un modo integral la aptitud del material para el
endurecimiento, debido a que incluye en sí misma el comportamiento de la dureza, el desgaste
abrasivo gravimétrico y las tensiones residuales.
Los modelos desarrollados en este trabajo, serán válidos en aquellos casos en que se empleen
las variables de entrada con los niveles establecidos para este estudio, y para condiciones de
experimentación similares a las utilizadas en el mismo.
II.7. Conclusiones del Capitulo II.
1. Los parámetros de detonación (Vd, Pd, Ee) constituyen los principales factores energéticos
de los explosivos industriales para el trabajo de endurecimiento de metales, y ellos pueden
ser considerados a partir de las variables del proceso experimental: espesor de la carga
explosiva δ y número de impactos k (cada una de ellas evaluadas en tres niveles),
mediante la utilización de un diseño factorial de planificación de experimentos que ofrece
la posibilidad de estimar la incidencia de dichas variables en el comportamiento mecánico
y funcional del acero Hadfield, así como los posibles efectos de la interacción.
2. Los ensayos realizados durante el trabajo investigativo (Metalografía, Difracción por
Rayos X, Dureza y Desgaste Abrasivo) en laboratorios debidamente acreditados, permiten
establecer las regularidades del comportamiento del acero Hadfield en las diferentes
condiciones de aplicación de las cargas explosivas, y describir el mecanismo de
endurecimiento en esas condiciones.
3. El procedimiento tecnológico descrito en el epígrafe II.5, establece la secuencia
tecnológica para el endurecimiento mediante explosivos, de piezas de equipos de laboreo
minero utilizadas por la industria cubana del níquel, fabricadas de acero Hadfield
CAPITULO III.
RESULTADOS EXPERIMENTALES Y SU DISCUSIÓN
III.1. Introducción
En este capitulo se exponen los resultados derivados del trabajo experimental, y a partir de los
mismos, los modelos matemático estadísticos que describan las regularidades del
comportamiento mecánico y funcional del acero Hadfield, endurecido mediante explosivos en
las condiciones descritas en los experimentos. Así mismo se revela a partir del análisis
metalográfico, la difracción por rayos x, y los modelos obtenidos; el mecanismo de
endurecimiento del acero Hadfield en las referidas condiciones.

�Finalmente, se realiza una evaluación del procedimiento tecnológico para el endurecimiento
mediante explosivos, de piezas de equipos de laboreo minero utilizados por la industria cubana
del níquel fabricados de acero Hadfield.
El objetivo del capítulo es: realizar la valoración crítica de los resultados y a través de
ella, explicar los fundamentos científicos que dan solución al problema planteado a
partir de la interpretación de las regularidades observadas.
III.2. Modelos experimentales del comportamiento mecánico y funcional del acero
Hadfield ante cargas explosivas.
Se modeló estadísticamente a través del análisis de regresión, la influencia de las diferentes
condiciones de aplicación de las cargas explosivas, en el comportamiento de diversas
propiedades mecánicas y funcionales de muestras fundidas de acero austenítico al alto
manganeso del tipo Hadfield. Este análisis se realizó atendiendo a los principios enunciados en
el epígrafe II.6.
III.2.1. Comportamiento de las tensiones principales normales de primer género en
probetas de acero Hadfield.
• Modelo matemático estadístico de la tensión principal normal de primer género (σ 1ºgen).
σ1ºgen = (629.14)+(7.32)(δ)+(140.54)(k)
(3.1)
En la figura 2.1 del anexo 2 se muestra gráficamente el comportamiento de la tensión. Como
se puede apreciar, la tensión principal normal de primer género tiene un comportamiento
creciente siguiendo una ley lineal con un coeficiente de correlación (R) de 0,93. El modelo
cumplió satisfactoriamente todas las pruebas estadísticas para su validación.
De acuerdo al modelo experimental obtenido y como se puede observar en los gráficos
correspondientes, el incremento de las variables del proceso de experimentación que
representan los parámetros de detonación de la sustancia explosiva empleada, trae consigo un
aumento del tensionamiento de la red en las muestras fundidas de acero austenítico al alto
manganeso del tipo Hadfield. Este aumento es consecuencia directa del trabajo de
deformación en frío provocado por la acción de las cargas explosivas y obedece a la reducción
observada en las distancias interplanares del metal tensionado.
III.2.2. Comportamiento del semiancho físico del pico en probetas de acero Hadfield.
• Modelo matemático estadístico del semiancho físico del pico (Wl).
Wl = (0.61)+(4.04x10-3)(δ)+ (0.12)(k)
(3.2)
Como se puede apreciar en la figura 2.2 del anexo 2, el valor del semiancho físico del pico se
incrementa en la misma medida en que crecen las variables que representan los parámetros de
detonación de la sustancia explosiva. Este aumento tiene lugar siguiendo una ley lineal con un
coeficiente de correlación (R) de 0,86. El modelo cumplió satisfactoriamente todas las pruebas
estadísticas para su validación.
Del análisis metalográfico que se describe en el epígrafe III.3.1 es posible establecer que se
produce una reducción en el tamaño del grano una vez que las probetas son sometidas al
efecto de las cargas explosivas; sin embargo el grano que se ha reducido mantiene
aproximadamente igual su tamaño promedio, cualesquiera fueran las condiciones en que
fueron aplicadas las cargas explosivas. Al mantenerse aproximadamente igual el tamaño
promedio de grano en cada una de las probetas, se puede asumir entonces que su aporte al
perfil del máximo de difracción es el mismo para cada caso, y por tanto la contribución al
crecimiento del semiancho físico del pico es atribuible exclusivamente al incremento del
tensionamiento de la estructura cristalina, lo cual a su vez se relaciona con crecimiento de la

�densidad de defectos observados en los granos de la estructura mediante el análisis
metalográfico.
Resulta evidente la tendencia al crecimiento del semiancho físico del pico (ver figura 2.2), en
correspondencia con el incremento de la densidad de defectos que genera el proceso de
deformación plástica (micrografías que se muestran en las figuras 3.3, 3.4 y 3.5); en la misma
medida que se hace mayor el espesor de carga explosiva empleada y mayor el número de
impactos al que fue expuesta la muestra.
III.2.3. Comportamiento de la macrodureza en las probetas de acero Hadfield.
• Modelo matemático estadístico de macrodureza (HB).
HB = (194.67)+ (2.21)(δ)+ (42.84)(k)
(3.3)
En la figura 2.3 del anexo 2 se muestra gráficamente el comportamiento de la macrodureza
De acuerdo al modelo experimental obtenido y como se puede observar en el gráfico
correspondiente, el incremento de las variables del proceso de experimentación que
representan los parámetros de detonación de la sustancia explosiva empleada, trae consigo un
aumento de la macrodureza en las muestras fundidas de acero austenítico al alto manganeso
del tipo Hadfield. Este aumento tiene lugar siguiendo una ley lineal con un coeficiente de
correlación (R) de 0,94. El modelo cumplió satisfactoriamente todas las pruebas estadísticas
para su validación.
Como el comportamiento de la dureza es función del estado tensional del material, se obtuvo
el modelo experimental de macrodureza en relación a la tensión principal normal de primer
género. En la expresión 3.4 y la figura 2.4 del anexo 2, se muestra la tendencia de crecimiento
de la macrodureza respecto a la tensión.
• Modelo matemático estadístico de macrodureza (HB) respecto a la tensión.
HB = (23.25)+ (0.28)(σ1ºgen)
(3.4)
El modelo de mínimo cuadrado obtenido tiene un coeficiente de correlación (R) de 0,97. Este
modelo cumplió satisfactoriamente todas las pruebas estadísticas para su validación.
III.2.4. Comportamiento de la microdureza en las probetas de acero Hadfield.
El comportamiento de la microdureza que refleja el modelo experimental de mínimos
cuadrados cuya expresión general está dada por la ecuación 3.5; tiene lugar siguiendo una ley
lineal con un coeficiente de correlación (R) de 0,94. En este caso también se han cumplido
todas las pruebas estadísticas para su validación.
• Modelo matemático estadístico de microdureza (HV).
HV = (-96.77)+(1.71)(δ)+(26.94)(k)+ (2.28x10-2)(RADIO)
(3.5)
El modelo y los gráficos correspondientes (ver figura 2.5 del anexo 2), muestran que la
microdureza medida en la profundidad tiene una fuerte dependencia del radio o la profundidad
a la que se realiza la medición (el coeficiente de correlación parcial más elevado del modelo
obtenido, es el que corresponde al radio). El perfil de microdureza se orienta con valores
máximos en el borde exterior del plano dónde se realizaron las mediciones; y ésta disminuye
según una ley lineal hacia el interior del núcleo de la probeta.
El modelo y los gráficos de tendencia, también muestra un incremento en los perfiles de la
microdureza de cada una de las probetas del diseño experimental, mientras mayores aumentos
se tenga de las variables del proceso (δ y k).
En el análisis metalográfico que se describe en el epígrafe III.3.1, se demuestra que las
técnicas experimentales utilizadas en la investigación no detectan la existencia en la matriz
austenítica de estructuras del tipo martensítico ni de fases secundarias precipitadas (sobretodo
del tipo carburo); esto se corrobora por el análisis cualitativo de la difracción por rayos x. Por

�ello se puede afirmar que su macrodureza depende de la microdureza de la matriz metálica, y
por lo tanto, el comportamiento de la macrodureza y la microdureza en el borde externo del
plano en las probetas estudiadas coinciden en un grado significativo.
La elevación de la dureza a nivel cristalino, se comprobó que era provocado por una
deformación por compresión de la red cristalina y consecuentemente por el incremento de las
tensiones residuales. Mediante la difracción por rayos x, se ha podido determinar que las
distancias interplanares de la red cristalina disminuyen en la misma medida en que se
incrementa la presión de detonación y la energía de golpeo acumulada por las probetas; es
decir, con un incremento de los valores de las variables δ y k, se produce un aumento de la
deformación de la red cristalina y de su tensionamiento.
Como el valor de la suma de las tensiones principales normales de primer género depende
fundamentalmente de la deformación de la red cristalina, aumentando en la misma medida que
se reducen las distancias interplanares de dicha red (Barret, 1957; Cullity, 1967, Alfonso y
Martin, 2000; Buraya, 2000; Lectures Notes, 2000; Torres, 2002), al aumentar la presión de
detonación y la energía de golpeo también hubo un incremento del valor de las tensiones
normales de primer género, y esto a su vez trajo consigo un incremento de las tensiones
tangenciales de primer género. Finalmente se produce un incremento de la dureza por las
causas explicadas.
III.2.5. Coeficiente de endurecimiento y de resistencia en probetas de acero Hadfield.
A partir de la base de datos de los ensayos de macrodureza se obtuvieron los modelos de
mínimos cuadrados ln (P) vs ln (d), con el objetivo de determinar el coeficiente de
endurecimiento (n) y el coeficiente de resistencia (c), correspondientes a cada uno de los 27
experimentos realizados en la tesis. El coeficiente de correlación en todos los casos osciló
entre 0,996 y 0,999. Con las datas obtenidas, se modeló el comportamiento de cada uno de
estos coeficientes respecto a las variables del proceso (δ y k). Las expresiones matemáticas de
dichos modelos se muestran en las ecuaciones 3.6 y 3.7
• Modelo matemático estadístico del coeficiente de endurecimiento (n).
n = (2.03)+ (-1.87x10-4)(δ)+ (2.78x10-3)(k)
(3.6)
• Modelo matemático estadístico del coeficiente de resistencia (c).
c = (158.79)+ (1.76)(δ)+ (35.05)(k)
(3.7)
El modelo del coeficiente de endurecimiento (n) no cumple las pruebas estadísticas para su
validación; el coeficiente de correlación (R) es igual a 0,16. Un análisis de los valores de la
media aritmética (2,036081) y de la desviación estándar (0,017942) muestra que el coeficiente
de variación es muy pequeño (0,008812) lo cual quiere decir que este parámetro es
prácticamente constante. El valor del coeficiente de endurecimiento (n) resultó ser
aproximadamente igual a 2, lo cual coincide con la magnitud correspondiente al de los metales
completamente endurecidos por deformación en frío (Dieter, 1967). En la figura 2.6 del anexo
2, se muestra el gráfico del comportamiento de n para cada uno de los experimentos.
El coeficiente de resistencia (c) sin embargo, tiene un comportamiento creciente de acuerdo
con una ley lineal cuando se incrementan la presión de detonación y la energía de golpeo
acumulada por las probetas, evaluadas a través de las variables del experimento δ y k (ver
figura 2.7 del anexo 2). El modelo experimental obtenido tiene un coeficiente de correlación
(R) de 0,96. Este modelo cumplió satisfactoriamente todas las pruebas estadísticas para su
validación.
En el caso del acero Hadfield endurecido mediante explosivos, lo que sucede en realidad es
que para que el penetrador logre la misma huella (d) en el material sometido al ensayo de

�dureza, se requiere mayor carga (P) sobre el penetrador en la misma medida en que se hace
mayor la magnitud de los parámetros de la detonación considerados en los ensayos; y es por
esta razón que el coeficiente de resistencia (c) tiene un comportamiento creciente. Y esta
tendencia se mantiene independientemente de que la recta que se logra en el sistema de
coordenadas ln P – ln d, en cada uno de los ensayos, mantenga aproximadamente la misma
pendiente durante los mismos (valores de n aproximadamente iguales).
Como resumen parcial se puede decir que en las condiciones de realización de los ensayos de
dureza de la tesis, se ha demostrado que el coeficiente de endurecimiento (n) tiene tendencia a
un valor constante (aproximadamente igual a 2); mientras que el coeficiente de resistencia (c)
crece en la misma medida que se intensifican los valores de las variables independientes.
Este resultado confirma el incremento del tensionamiento de la red y el endurecimiento del
material, puesto que el mismo ofrece mayor resistencia a la penetración una vez deformado
plásticamente.
A partir de las bases de datos del experimento de microdureza, también fue posible obtener el
coeficiente de endurecimiento (n) y de resistencia (c), en profundidad, utilizando modelos de
mínimos cuadrados ln (P) vs ln (d). Al igual que con la macrodureza, en este caso se
obtuvieron también modelos experimentales de c y n; pero estos se realizan respecto a las
variables del proceso (δ y k), y además respecto al radio en el que fue medida la microdureza.
Las expresiones matemáticas de dichos modelos se muestran en las ecuaciones 3.8 y 3.9.
• Modelo matemático estadístico del coeficiente de endurecimiento (n) respecto a el radio.
(3.8)
n = (2.19)+(-1.60x10-3)(δ)+(1.58x10-2)(k)+(-2.12x10-5)(RADIO)
• Modelo matemático estadístico del coeficiente de resistencia (c) respecto a el radio.
c = (-5.65x10-2)+(9.28x10-4)(δ)+(1.78x10-2)(k)+ (1.24x10-5)(RADIO)
(3.9)
El gráfico correspondiente de c, se muestra en la figura 2.8 del anexo 2. En este caso se
mantienen las mismas tendencias explicadas en la determinación de dichos coeficientes
durante el ensayo de macrodureza. El modelo de mínimo cuadrado del coeficiente de
endurecimiento (n) no cumple las pruebas de validación estadística, y su coeficiente de
correlación (R) es de 0,16. El modelo del coeficiente de resistencia (c) cumplen las pruebas de
validación, y el coeficiente de correlación (R) resultó igual a 0,83.
A modo de conclusión se puede afirmar que durante las mediciones de dureza, se identifica el
coeficiente de resistencia (c) como un parámetro característico de la capacidad del material de
endurecerse a consecuencia del incremento de las tensiones residuales de primer género.
El coeficiente de resistencia (c) crece según una ley lineal a nivel de macrodureza, en función
de las variables del proceso (δ y k); y mantiene ese mismo comportamiento a nivel de
microdureza, en cada una de las profundidades consideradas. Pero en este último caso se
considera también como variable independiente el radio en el cual se mide la microdureza.
III.2.6. Grado de acritud en probetas de acero Hadfield.
Utilizando la expresión 2.20, se calcula el grado de acritud en cada una de las probetas del
plan experimental de la tesis. El modelo de mínimos cuadrados que describe su
comportamiento en relación con las variables del plan experimental, tiene lugar de acuerdo a
una ley lineal, con un coeficiente de correlación (R) de 0,95; este modelo cumple con todas las
pruebas estadísticas para su validación.
• Modelo matemático estadístico de grado de acritud (N).
N = (11.82)+ (1.12)(δ)+ (21.01)(k)
(3.10)
En la figura 2.9 del anexo 2, se muestra gráficamente el comportamiento del grado de acritud.

�El modelo reflejado en la Expresión 3.10 y el gráfico correspondiente, muestra que el grado de
acritud de muestras fundidas de acero Hadfield, tiene valores crecientes en la medida que se
incrementan la presión de detonación y la energía de golpeo acumulada por las probetas. Este
resultado está condicionado por la aptitud del material para adquirir dureza por trabajo de
deformación en frío.
III.2.7. Comportamiento del desgaste abrasivo gravimétrico en las probetas de acero
Hadfield.
Por el modelo experimental descrito por la expresión 3.11 y el gráfico de tendencia
correspondiente (figura 2.10 del anexo 2), se establece que al ser sometidas las muestras
fundidas de acero Hadfield al efecto de una carga explosiva, el incremento de las variables que
representan a sus parámetros de detonación, trae consigo una disminución del desgaste
gravimétrico (aumento de la resistencia al desgaste abrasivo). La disminución del desgaste
gravimétrico tiene lugar de acuerdo a una ley lineal, con un coeficiente de correlación (R) de
0,95. El modelo cumplió satisfactoriamente todas pruebas estadísticas para su validación.
• Modelo matemático estadístico de Desgaste Abrasivo Gravimétrico (PP)
(3.11)
PP = (3.28x10-2)+(-2.04x10-4)(δ)+(-5.75x10-3)(k)
La causa fundamental de la disminución del desgaste gravimétrico como resultado del
incremento de la presión de detonación y la energía de golpeo acumulada por las probetas, es
el aumento de la dureza de las mismas de acuerdo con lo expuesto en el epígrafe III.2.3; que
relaciona el incremento de la dureza, con el efecto provocado por una deformación por
compresión del enrejado cristalino, en el aumento del valor de la suma de las tensiones
principales de primer género y del endurecimiento por acritud de la matriz austenítica. Esto se
explica mediante los modelos experimentales de mínimos cuadrados (expresiones 3.12 y 3.13)
y los gráficos correspondientes (figuras 2.11 y 2.12 del anexo 2) que relacionan el desgaste
gravimétrico con la macrodureza de las muestras y las tensiones principales normales de
primer género. Los modelos se describe según una ley lineal y cumplen satisfactoriamente
todas pruebas estadísticas para su validación. El coeficiente de regresión del modelo de
desgaste gravimétrico es de 0,96; y para el modelo de desgaste gravimétrico es de 0,93
• Modelo matemático estadístico de Desgaste Abrasivo Gravimétrico (PP) con respecto a la
macrodureza.
PP = (5.63x10-2)+(-1.19x10-4)(HB)
(3.12)
• Modelo matemático estadístico de Desgaste Abrasivo Gravimétrico (PP), con respecto a
la tensión.
PP = (5.34x10-2)+(-3.41x10-5)(σ1ºgen)
(3.13)
III.2.8. Capacidad de endurecimiento en probetas de acero Hadfield.
Para medir la capacidad de endurecimiento se parte de tres atributos que pueden medirse
directa o indirectamente, estos son: macrodureza (HB); desgaste abrasivo gravimétrico (PP) y
tensiones normales de primer género (σ).
Si se conoce un conjunto de mediciones de estos atributos para un material sujeto a diferentes
condiciones de deformación plástica, se puede explorar la posibilidad de expresar de manera
compactada dichos atributos en un solo parámetro. Para ello se aplica el Método de
Componentes Principales según se explica en Alfonso (1989).
El primer paso es tipificar las tres variables que se denominarán X1, X2 y X3, mediante una
transformación del tipo:

X i* =

Xi − µ

σ

,

(3.14)

�Donde µ es la media aritmética del atributo Xi y σ es su desviación estándar; i = 1,2,3. Para
cada variable se tienen n mediciones.
El segundo paso es obtener la matriz de correlación R de los atributos estudiados. Esta matriz
es siempre definida positiva.
El tercer paso es obtener los valores propios y los vectores propios de la matriz, los cuales son
reales y positivos dadas las características de R. Se denominan V1, V2 y V3 a estos valores
propios, y sean los vectores propios:
W1=(w11,w12,w13)
W2=(w21,w22,w23)
(3.15)
W3=(w31,w32,w33)
Se pueden obtener nuevos valores de las variables mediante las transformaciones siguientes:
Y1k = w11 X1k + w12 X2k + w13 X3k
Y2k = w21 X1k + w22 X2k + w23 X3k
(3.16)
Y3k = w31 X1k + w32 X2k + w33 X3k
Donde k=1,2,…,n
Ahora se determina el porcentaje que aporta cada valor propio Vi a la suma de ellos. El valor
propio que más aporta es el que corresponde a la variable Yi que contiene mayor información
útil respecto a los atributos originales. Para los datos analizados se obtuvieron los vectores
propios:
W1=( 0.80, 0.30, -0.51)
(3.17)
W2=( 0.58, -0.57, 0.58)
W3=( 0.12, 0.76, 0.63)
Los valores propios calculados son:
V1 = 1.98x10-2
V2 = 2.91
(3.18)
V3 = 6.65x10-2
Se puede observar que el segundo valor propio constituye el 97.12% de la suma de los valores
propios lo cual quiere decir que los valores Y21, Y22, ..., Y2n resumen casi toda la información
contenida en las mediciones de X1, X2 y X3. Ahora se puede establecer que el parámetro Y2
denominado Capacidad de Endurecimiento (Ce), compacta la información de los atributos
originales HB, PP y σ mediante la siguiente transformación lineal:
Ce = 0.58 x HB’
-0.57 x PP’
(3.19)
+ 0.58 x σ’
Siendo:
HB − µ HB
HB' =
DEHB
PP − µ PP
PP' =
DEPP
σ − µσ
σ '=
DEσ
Donde:
DEHB, DEPP y DEσ D: Desviación estándar de la macrodureza, el desgaste abrasivo
gravimétrico y la tensión normal, respectivamente.
El parámetro integrador (Ce) obtenido por Componentes Principales, tiene valores que oscilan
entre -2,72 y 2,68. Por razones de una mayor comprensión en la práctica industrial, conviene
expresarlo entre 0 y 1. Los valores del coeficiente de endurecimiento (Ce) se transformaron en
este caso, mediante la expresión 3.20
Ce(n) = 0,18xCe+0,50
(3.20)

�Se puede establecer también que (Ce) es una función de δ y de k, cuando se utiliza el
procedimiento de endurecimiento mediante explosivos. La expresión 3.21 ofrece el modelo
experimental de mínimos cuadrados de la capacidad de endurecimiento (Ce), y la figura 2.13
del anexo 2 ilustra el comportamiento de este parámetro respecto a δ y k
Ce= (5.30)+(8.05x10-2)(δ)+(1.74)(k)
(3.21)
El coeficiente de correlación (R) del modelo es de 0,96; las pruebas estadísticas para su
validación se cumplen satisfactoriamente.
Como se aprecia, la capacidad de endurecimiento (Ce) tiene un comportamiento creciente en
la misma medida que se incrementan las variables del proceso de experimentación, y este
resultado se corresponde con la hipótesis de que al incrementar las tensiones residuales de
primer género y en consecuencia la dureza, se reducen los niveles de desgaste mejorando el
comportamiento del material en correspondencia con el mecanismo de endurecimiento que
explica el fenómeno.
III.3. Mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield
La fundamentación del mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield en las condiciones
de aplicación de las cargas explosivas descritas en los experimentos (energía específica de
3x106 Nm/kg, y presión de detonación entre 4 y 7 Gpa), se realiza a partir de los resultados
de los experimentos, teniendo en cuenta: el análisis metalográfico y el ensayo de difracción
por rayos x realizado. Se considera además, el comportamiento de las regularidades
relacionados con las propiedades mecánicas y funcionales del acero Hadfield, expresadas en
los modelos experimentales obtenidos.
III.3.1. Análisis metalográfico de las probetas de acero Hadfield.
El análisis metalográfico con microscopía óptica, realizado a las probetas patrón que no habían
recibido ningún trabajo de deformación debido a la acción dinámica de las cargas explosivas,
demuestra que existe una estructura típica de austenita con tendencia a formación dendrítica,
como se ilustra en las micrografías a y b de la figura 3.1. En estas probetas no se encontraron
evidencias de deformación plástica y se observan más bien granos de forma irregular y
configuración con tendencia equiaxial. El tamaño promedio del grano según norma es el No.
1, y este resultado se corresponde con lo reflejado en la literatura; según Guliaev (1983),
CIME (1993) y Callister (1999) el manganeso, se encuentra entre los elementos que
contribuyen a que aumente el tamaño de los granos o dendritas.
Con relación a las muestras sometidas a condiciones diferentes de aplicación de las cargas
explosivas, según el diseño del plan experimental; en el análisis metalográfico con
microscopía óptica se observa una estructura de austenita en forma de granos deformados (ver
a modo de ejemplo las micrografías a y b de la figura 3.2). Según Guliaev (1983), en el
proceso de deformación plástica el grano austenítico se deforma, se aplasta, y de equiaxial
pasa a tener los ejes desiguales; y lo observado concuerda con este criterio.
La textura de deformación plástica observada como resultado del trabajo de compresión
dinámica, se distingue por la presencia de líneas características de los planos de
deslizamientos o de los planos de maclas en cada una de las micrografías de las probetas
tratadas con explosivos (micrografía de las figuras 3.3, 3.4 y 3.5). La demostración de la
ocurrencia de uno u otro mecanismo será abordado más adelante, pero resulta evidente a
juzgar por lo que se observa en las micrografías de referencia, que la densidad de defectos que
identifican la presencia de uno u otro mecanismo de deformación, es mayor cuanto mayor es
el espesor de carga explosiva empleada y mayor el número de impactos al que fue expuesta la
muestra. Esto se corresponde con el criterio de que la densidad de los deslizamientos y de las

�Figura 3.1

a
Micrografías de Probetas Patrón, captadas a 519x.

a
Figura 3.2

Micrografías de acero Hadfield deformado por explosivo, captadas a 101x

b

b

�a
Figura 3.3

b

c

Micrografías de muestra de acero Hadfield captadas a 519x, tratadas con 35 mm
de espesor de carga explosiva y 3 impactos (a), 2 impactos (b), y 1 impacto (c).

a
Figura 3.4

b

c

Micrografías de muestra de acero Hadfield captadas a 519x, tratadas con 22,5
mm de espesor de carga explosiva y 3 impactos (a), 2 impactos (b), y 1 impacto
(c).

a
Figura 3.5

b

c

Micrografías de muestra de acero Hadfield captadas a 519x, tratadas con 10 mm

de espesor de carga explosiva y 3 impactos (a), 2 impactos (b), y 1 impacto (c).

�maclas en el acero, crece con el aumento de la presión de las ondas de choque hasta alcanzar
aproximadamente 13 GPa (Casals, 1997). La presión de trabajo durante el trabajo
experimental osciló entre 4 y 7 GPa.
A partir de la observación de las micrografías de probetas tratadas con explosivos y las
probetas patrón que no recibieron tratamiento; no es posible afirmar que bajo la acción de las
cargas de choque generadas al detonar la sustancia explosiva, se haya producido la
precipitación de fases secundarias sobre todo del tipo carburo en la matriz austenítica. De
modo que puede inferirse que el mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield tratado con
explosivos no está asociado el endurecimiento por precipitación de fases secundarias.
Utilizando la norma ASTM E – 112 – 88, se determinó que a las probetas tratadas con
explosivos le corresponde un tamaño promedio del grano entre 2 y 3. Esta dimensión del
grano es aproximadamente la misma para cada una de las probetas que recibieron el efecto de
las cargas explosivas, independientemente del número de impactos y el espesor de carga
escogidos. Es decir, que se puede considerar que luego del tratamiento con explosivos el
tamaño promedio de grano se reduce de 1 a entre 2 y 3 en todas las probetas, cualesquiera
fueran las condiciones del experimento; y esta es otra de las causas del incremento de la
dureza en el acero Hadfield endurecido mediante explosivos. Según Callister (1999), la causa
por la que una disminución del tamaño de grano trae como consecuencia un aumento de la
dureza se debe a dos factores. El primero es que al disminuir el tamaño aumenta el número de
fronteras de grano en una misma área, esto provoca una elevación de las tensiones a nivel
cristalino. El otro es que en los metales y aleaciones policristalinas, los bordes de los cristales
constituyen un obstáculo ante el que se acumulan las dislocaciones.
En la observación metalográfica, no se detecta la presencia de estructuras de tipo martensítico;
de modo que tampoco podrá asociarse el mecanismo de endurecimiento mediante explosivos
del acero Hadfield, a la formación de estructuras de tipo martensítico.
Los resultados parciales obtenidos del análisis metalográfico, muestran como el posible
mecanismo de endurecimiento por acritud durante el proceso de deformación plástica, a los
mecanismos de maclado, de deslizamiento o la combinación de ambos mecanismos.
III.3.2. Análisis de difraccción por rayos x de las probetas de acero Hadfield.
Se realizó el análisis cualitativo de la difracción por rayos x, para la caracterización de las
fases y el análisis cuantitativo para la determinación de las tensiones residuales, a partir de los
difractogramas obtenidos.
III.3.2.1.
Análisis cualitativo de la difracción por rayos x.
En el análisis cualitativo de los difractogramas de todas las muestras evaluadas durante la
difracción de rayos x, solo se detecta la presencia de una sola red cristalina, la de la austenita,
lo cual coincide con la valoración que han hecho otros autores sobre este acero (ASM Volume
11, 1992; Torres, 2002). Los máximos de intensidad de los rayos x difractados se
corresponden en todos los casos con los pertenecientes al patrón de difracción de la austenita.
Las posiciones de los máximos de intensidad (picos) de los difractogramas obtenidos en la
difracción de rayos x, de acuerdo a los índices racionales de Miller son:
• Pico 1 (111):
Entre 420 y 440
• Pico 2 (200):
Entre 480 y 500
• Pico 3 (220):
Entre 720 y 740
• Pico 4 (311):
Entre 880 y 900
• Pico 5 (222):
Entre 940 y 960
Los difractogramas correspondientes a todas las muestras tratadas con explosivos (probetas 1 a
la 9) y el de la muestra patrón (probeta 30) se supornen unos a otros. Este resultado se puede

�apreciar en la figura 3.6, e indica que existe coincidencia en la posición de los picos de
difracción, y en consecuencia la composición fásica de su estructura es similar.
III.3.2.2.
Análisis cuantitativo de la difracción por rayos x.
En los epígrafes III.4.1 y III.4.2, se describen los modelos estadísticos de mínimos cuadrados
del comportamiento de la tensión principal normal de primer género y el del semiancho físico
del pico. Con respecto a la tensión tangencial de primer género, se diferencia la magnitud de
tensión tangencial para el maclado, y la de tensión tangencial para el deslizamiento, en
correspondencia con la utilización de coeficiente de Schmid escogido.
La deformación plástica en los metales puede desarrollarse a partir del mecanismo de
deslizamiento, a partir del mecanismo de maclado y también de la combinación de ambos
mecanismos.
El criterio de decisión lo establece el cumplimiento de las desigualdades contenidas en las
expresiones 2.4 y 2.5. Según los valores determinados de tensión tangencial para el maclado y
para el deslizamiento, recogidos en la tabla 3.1, se puede apreciar que el menor valor de
tensión tangencial obtenido es de 198,60 MPa (correspondiente a la tensión tangencial para el
maclado de la probeta 9a), y dicho valor supera la magnitud límite de fluencia de
cizallamiento (175 MPa). Se puede decir entonces, que el material fluye por deslizamiento y a
la vez fluye por maclado; por lo que los granos deformados en realidad poseen una textura de
deformación caracterizada por líneas típicas de los planos de deslizamientos y de los planos de
maclas, y tal y como se revela en las micrografías de las figuras 3.16, 3.17 y 3.18
Es resumen, en el proceso de deformación plástica de las muestras fundidas de acero Hadfield
sometidas a las cargas de impacto que genera la energía de detonación de una sustancia
explosiva, se revela la ocurrencia de los mecanismos de deslizamiento y maclado para lograr
el endurecimiento del material por acritud.
III.3.3. Fundamentación del mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield en
presencia de las cargas explosivas.
Teniendo en cuenta los resultados combinados del análisis metalográfico, del análisis de
difracción por rayos x, y la evaluación de las regularidades que reflejan los modelos
experimentales del comportamiento de las propiedades mecánicas y funcionales del acero
Hadfield, en relación con las variables del proceso de experimentación que representan a los
parámetros de detonación de la sustancia explosiva empleada como fuente de energía; se
explica el mecanismo de endurecimiento de este material en las condiciones descritas.
La metalografía óptica no revela la presencia de la fase martensita en la estructura, lo cual se
corrobora con el análisis cualitativo de la difracción por rayos x, dónde solo se confirma la
estructura de austenita en el metal fundido. Al no haber sido observadas con las técnicas
utilizadas en la investigación, ninguna otra fase en la matriz austenítica ni detectarse que se
haya producido la precipitación de fases secundarias sobre todo del tipo carburo; entonces no
es posible atribuir el mecanismo de endurecimiento del material a la formación de estructuras
de tipo martensítico ni relacionarlo con la aparición de fases precipitadas por comprensión
dinámica.
La austenita, única red cristalina detectada en las muestras, es una estructura cúbica centrada
en las caras con un 74 % del volumen ocupado por los átomos, en la cual los planos
octaédricos {111}y las direcciones &lt;110&gt; son sistemas compactos (Dieter, 1967). En esta
estructura existen cuatro sistemas de planos (111) de densidad atómica predominante, y cada
uno contiene tres direcciones &lt;110&gt;, por lo que en total se presentan doce sistemas de
deslizamiento. La existencia de suficientes sistemas de deslizamiento en la austenita, garantiza

�Figura 3.6

Comparación entre los difractogramas de las muestras tratadas con explosivos
(Probetas 1 a la 9), y la probeta patrón (Probeta 30).

Tabla 3.1

Tensiones Tangenciales para el maclado y para el deslizamiento

No.

Replica a

Replica b

τdes. τmac.

τdes. τmac.

Replica c
τdes. τmac.

Exp.

δ

k

(MPa) (MPa) (MPa) (MPa) (MPa) (MPa)

1

35

3

544,98 314,65 526,59 304,03 539,01 311,20

2

22,5

3

498,24 287,66 489,62 282,68 500,14 288,75

3

10

3

435,69 251,54 434,04 250,60 425,65 245,75

4

35

2

503,93 290,94 505,38 291,78 518,73 299,49

5

22,5

2

440,74 254,46 431,31 249,02 426,10 246,01

6

10

2

414,12 239,09 428,04 247,13 424,74 245,22

7

35

1

395,87 228,56 374,40 216,16 401,27 231,67

8

22,5

1

378,25 218,38 356,36 205,74 379,49 219,10

9

10

1

343,98 198,60 347,35 200,54 384,24 221,84

�que haya siempre un plano y una dirección con orientación adecuada disponible para que se
produzca la micro-deformación plástica.
Fue comprobado a través del análisis metalográfico y de difracción por rayos x, que el
incremento de las variables δ y k además de aumentar los niveles de tensiones residuales de
primer género, produce un incremento de los defectos de empaquetamiento y favorece la
reducción del tamaño de los granos, es decir favorece el endurecimiento por deformación
plástica de la matriz austenítica.
Del modelo experimental de mínimos cuadrados se determinó un incremento de las suma de
las tensiones principales de primer género (de 872 a 1315 MPa en las probetas del
experimento). El incremento de estos valores debido a la deformación de la red (provocados
por los esfuerzos de compresión), tiene como consecuencia el aumento de la densidad de
dislocaciones y el endurecimiento por acritud de las muestras.
La densidad de dislocaciones aumenta en el metal como resultado del trabajo en frío, a través
de la multiplicación de las dislocaciones existentes previamente. Según Guliáev (1983), el
movimiento de un par de dislocaciones genera el movimiento de centenares y centenares de
ellas; consecuentemente, la distancia promedio de separación entre las dislocaciones
disminuye, y este fenómeno provoca el apilamiento de dichos defectos. El aumento de la
densidad de dislocaciones resultante frena el movimiento del resto de las dislocaciones. Como
resultado del frenaje del movimiento de las dislocaciones, se incrementa la resistencia a su
desplazamiento lo que provoca una elevación de las tensiones en el enrejado cristalino. Para
vencer a las fuerzas de repulsión de las dislocaciones de un mismo signo y de los puntos de
intersección de las diferentes dislocaciones, se requiere un gasto de energía complementaria.
Por esta razón, es que el aumento del número total de dislocaciones, va acompañado del
endurecimiento por deformación.
Debido a que la deformación plástica representa en sí el movimiento de las dislocaciones por
los planos de deslizamiento con su salida a la superficie de los cristales, es que el surgimiento
de cualquier tipo de obstáculo capaz de dificultar el movimiento de las dislocaciones provoca
el endurecimiento del policristal y el incremento de su resistencia (Alfonso, 2002). Entre los
referidos obstáculos están, ante todo, otras dislocaciones que se encuentran en el cristal. Este
frenaje al movimiento se logra a través de la reducción del tamaño de grano, como ha sido
demostrado como consecuencia del endurecimiento por deformación plástica (acritud).
De acuerdo a la bibliografía (Laudon, 1988; Prevey, 1987; Cullity, 1967 y Barret, 1957), en el
ensanchamiento de los picos de difracción, influye la reducción del tamaño del grano y el
aumento del trabajo de deformación en frío del metal, el cual provoca un aumento de la
densidad de dislocaciones, defectos de apilamiento reticular, y un incremento de las tensiones
residuales de segundo género. Se ha demostrado que el incremento del semiancho físico del
pico, se debe exclusivamente a los defectos que aparecen en la estructura luego de la
compresión dinámica, y que se identifican en las micrografías de la tesis mediante las líneas
características de los planos de deslizamiento y los planos de maclas.
El incremento de la dureza en las probetas de la tesis (de 270 a 400 HB entre las probetas del
experimento, a partir de un valor inicial promedio igual a 190 HB en las probetas patrón), se
produce entre otras causas, por la reducción que provoca en el tamaño del grano la acción de
las cargas explosivas. Según Callister (1999); Guliáev (1978); Subramanyam et al (1999); y
Buraya (2001), los bordes de los granos son una barrera para el desplazamiento de las
dislocaciones. Al reducirse el tamaño de grano, aumenta el número de barreras que frenan el
desplazamiento de las dislocaciones; esto se debe a que el desorden atómico existente en el
borde de grano traerá como resultado una discontinuidad de los planos de deslizamiento de un

�grano a otro. Es decir, la reducción del tamaño del grano austenítico lo hace más duro y más
resistente debido a que aumenta el área total de fronteras de grano que impiden el movimiento
de las dislocaciones (Alfonso, 2002).
Del análisis metalográfico se llega a la conclusión que como consecuencia del trabajo de
deformación en frío realizado por la acción de las cargas explosivas, se origina una textura de
deformación plástica con la presencia de líneas características de planos de deslizamientos y
de planos de maclas, lo cual se confirma en el análisis cuantitativo de difracción por rayos x,
al comprobarse que las tensiones tangenciales obtenidas para el deslizamiento y el maclado
superan el valor límite de tensión al cizallamiento (198,60 MPa mayor que 175 MPa), lo cual
confirma que el material fluye por deslizamiento y fluye por maclado en correspondencia con
el cumplimiento de las desigualdades contenidas en las expresiones 2.15 y 2.16.
El maclaje se produce en las direcciones &lt;112&gt;, sobre la misma familia de planos {111}, de
densidad atómica predominate que ha sido considerado en la deformación por deslizamiento
(Dieter, 1967).
El mecanismo de endurecimiento de las muestras fundidas de acero Hadfield, en las
condiciones de realización de los experimentos (energía específica de 3x106 Nm/kg y
presión de detonación entre 4 y 7 GPa), se explica por la ocurrencia de los mecanismos
de deslizamiento y maclado; como ha quedado demostrado a través de la observación
metalográfica, el análisis de difracción por rayos x y la evaluación de las regularidades
del comportamiento mecánico y funcional del material en las condiciones descritas.
La aparición de los planos de deslizamiento y de los planos de maclas en el acero Hadfield
tratado con cargas explosivas, estará condicionado por el aumento de las variables asociadas
con el estado tensional de la red (tensiones de primer género), combinado con la reducción del
tamaño de los granos, y el incremento de la acritud como resultado del aumento de la densidad
de dislocaciones, todo lo cual trae como consecuencia la elevación de la microdureza y la
macrodureza, de la resistencia al desgaste gravimétrico, del coeficiente de resistencia a la
penetración, del grado de acritud, y del parámetro integrador que refleja la capacidad de
endurecimiento del metal.
III.4.
Evaluación del comportamiento de piezas fabricados de acero Hadfield
endurecidas mediante explosivos.
Martillos
Los martillos de las trituradoras de sínter de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara,
fundidos de acero Hadfield en la Empresa Mecánica de Níquel, tienen en condiciones
normales de explotación (cuando no están tratados con explosivos) una duración promedio de
hasta 480 horas con una frecuencia de trabajo de 12 horas diarias, por lo que en un año de
trabajo se utilizan hasta 10 juegos de 18 martillos en una trituradora.
A consecuencia del tratamiento con explosivos según el procedimiento descrito en el epígrafe
II.5 y antes de la puesta en explotación, se comprobó que la dureza de los martillos tuvo un
incremento promedio superior al 80 %. En mediciones realizadas de forma sistemática durante
su explotación, se comprobó un incremento hasta el 110 % luego de 76 horas de trabajo, y al
cabo de 800 horas de labor su dureza promedio se mantiene aproximadamente igual.
Los martillos que no fueron tratados con explosivos, sólo alcanzan un incremento de 28 % en
sus valores promedio de dureza durante sus primeras 76 horas de trabajo, para similares
condiciones de explotación. Sin embargo, el endurecimiento provocado por las condiciones de
operación de los mismos hace que se alcance al cabo de 500 horas de explotación el doble de
su dureza inicial y estos valores se mantienen durante el resto del tiempo que duró la prueba.

�En el período de prueba correspondiente a los meses de Mayo a Julio de 2003, los registros de
operaciones de la planta de calcinación y sínter de la Empresa Comandante Ernesto Che
Guevara ofrecían el resultado de 853 horas de trabajo con los martillos tratados con
explosivos, aún en condiciones adecuadas para continuar su explotación por lo que se decidió
mantener el trabajo de los mismos. Hasta ese momento se había duplicado el promedio
estimado de vida útil de estos artículos.
La prueba con los martillos, se realizó colocando en la máquina trituradora nueve martillos
tratados con explosivos y nueve sin tratar, con el objetivo de exponer todos los martillos al
mismo régimen. La ubicación dentro de la trituradora de cada martillo, fue convenientemente
dispuesta de modo que estuvieran uniformemente distribuidos en las seis secciones del equipo,
martillos tratados y sin tratar con explosivos. Se realizaron mediciones periódicas del peso de
cada martillo, con el objetivo de determinar el ritmo de desgaste que se produce en
condiciones reales de explotación. La figura 3.7 muestra el comportamiento de este indicador.
Interpretando los resultados que se ilustran en la figura 3.7, se puede apreciar que los martillos
tratados con explosivos muestran luego de mas de 800 horas de trabajo, un desgaste
significativamente inferior al promedio de los martillos que no recibieron el tratamiento. El
ritmo de desgaste entre los martillos que recibieron tratamiento con explosivos es variado, y se
acentúa en la medida que disminuyen los parámetros de detonación de las cargas explosivas
aplicadas. El mejor comportamiento corresponde al martillo tratado con el mayor espesor de
carga explosiva (H = 25 mm) y el mayor número de impactos (k = 1). Si se tiene en cuenta
solamente un incremento del doble duración en la explotación de estos artículos, solo se
requerirán 5 juegos de martillos para una trituradora en un año de trabajo.
Dientes
En el caso de los dientes de las palas excavadoras, a partir de un análisis estadístico realizado
en una muestra de 6 excavadoras por un período de tiempo de 3 años, cuya frecuencia de
trabajo osciló entre 16 y 20 horas diarias; se pudo determinar que el cambio de los dientes no
tratados con explosivos se realiza entre los 6 y 8 meses de explotación de los mismos. Entre
los dientes más agredidos por el proceso de desgaste están los situados en los bordes de la
cuchara. Cuando no se tratan con explosivos, los dientes de las palas excavadoras entran en
funcionamiento con una dureza promedio de 200 HB aproximadamente; y con posterioridad
incrementan paulatinamente su dureza hasta alcanzar valores cercanos a los 400 HB,
prácticamente al final de su vida útil.
Los dientes endurecidos previamente con explosivos, incrementan su dureza entre 420 y 480
HB; y con posterioridad, realizan su trabajo manteniendo esta dureza promedio según se pudo
comprobar en sistemáticas mediciones realizadas a este parámetro durante el período de
prueba. Las pruebas realizadas en la mina de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara,
muestran el resultado de la explotación durante 12 meses de varios juegos de dientes tratados
con explosivos, en idénticas condiciones de operación que los dientes que no habían sido
tratados con explosivos. A partir de este resultado es posible afirmar, que la aplicación del
procedimiento tecnológico de endurecimiento mediante una explosión de los dientes,
incrementa al doble la durabilidad de los mismos.
III.4.1. Valoración económica, social y ambiental.
El desgaste prematuro de las piezas fabricadas de acero Hadfield incrementa sensiblemente los
costos del mantenimiento. Estas piezas se ubican en equipos que son en la mayoría de los
casos parte integrante de una planta de proceso. Si el sistema no está disponible en el
momento requerido porque precisa mantenimiento, la planta completa puede pararse e incurrir
en costos elevados. Cuando la planta opera a plena capacidad el costo se aproximará al valor

�836 hr

760 hr

684 hr

608 hr

532 hr

456 hr

380 hr

304 hr

228 hr

152 hr

76

4,5
4
3,5
3
2,5
2
1,5
1
0,5
0
0

Peso (kg)

Comportamiento del Desgaste de los Martillos

Horas de trabajo (hr)
Figura 3.7

Comportamiento del desgaste de los martillos.

H=25; k=3
H=20; k=3
H=15; k=3
H=25; k=2
H=20; k=2
H=15; k=2
H=25; k=1
H=20; k=1
H=15; k=1
Sin T/E

�de la producción durante el período de tiempo de la parada, más el costo propio de la
reparación. Si la operación está por debajo de la plena capacidad, el costo se aproximará al
tiempo de trabajo necesario para alcanzar la producción requerida.
Martillos
El costo unitario de adquisición de los martillos de las trituradoras de sínter sin tratamiento
con explosivos es de 24,24 USD. Para una trituradora de 18 martillos el costo asciende a la
cifra de 436,32 USD. Teniendo en cuenta que la duración promedio de un juego de martillos
que no ha recibido el tratamiento de endurecimiento mediante explosivos es de hasta 480
horas, lo cual equivale a utilizar en un año de trabajo hasta 10 juegos de martillos, se
requeriría en igual período de tiempo una erogación de 4 363,20 USD para adquirir los
martillos que requiere una sola trituradora.
El tratamiento con explosivos involucra la realización de una serie de operaciones que
incrementa el costo unitario de cada martillo de acuerdo con la expresión 2.32 (Cobas, 1997;
Palmero, 2000; De la Cruz y Leyva, 2003).
Qte = Qm+Qmo+Otg
(3.22)
Siendo:
Qmo = 1,18 USD
Otg = 0,67 USD
El costo de materiales (Qm) lo determina el costo de adquisición del detonador eléctrico y del
explosivo, estando en función este último de la masa de sustancia explosiva empleada. Para el
cálculo del costo del explosivo se considera que los martillos serán tratados con el mayor
espesor de carga explosiva (H = 25 mm) y el mayor número de impactos (k = 3). En estas
condiciones, Qm = 5,02 USD
El costo del tratamiento con explosivo de un martillo será, Qte = 6,87 USD (Palmero, 2000;
De la Cruz y Leyva, 2003). Es decir, el costo unitario de cada martillo será ahora la suma del
costo de adquisición mas el costo del tratamiento con explosivos, y asciende a la cifra de 31,11
USD. Para una trituradora de 18 martillos será 559,98 USD
La duración promedio de un juego de martillos que han recibido tratamiento con explosivos es
superior a las 960 horas, por lo que solo se requerirá el empleo de 5 juegos de martillos en un
año, y esto equivale a 2 799,90 USD. Con este resultado será posible entonces reducir en la
mitad las compras de nuevos martillos, disminuir los volúmenes de inventario y propiciar un
incremento de los índices de eficiencia operacional, por lo que el costo de la actividad de
mantenimiento será menor.
En un año de trabajo para una sola trituradora, el efecto económico de la aplicación del
procedimiento tecnológico de endurecimiento mediante explosivos de los martillos es superior
a 1 563,30 USD. Se debe señalar además que el impacto económico estará acentuado por el
ahorro de portadores energéticos no cuantificados en la investigación pero que pudiera llegar
hasta un 10 % según fuentes especializadas, si se tiene en cuenta que la reducción de los
niveles de desgaste de los martillos exige menos esfuerzos en el accionamiento
electromecánico del equipo.
Desde el punto de vista social y ecológico teniendo en cuenta las evidencias de contaminación
sónica y deterioro de la calidad ambiental del entorno en la sección de trituración, un elemento
de gran importancia lo constituye la reducción de grandes volúmenes de polvos nocivos a la
salud del hombre, expulsados a la atmósfera debido a las actividades de limpiezas provocados
por la realización de tareas de mantenimiento en ciclos muy cortos. Al mismo tiempo al
disminuir el ritmo de desgaste de los martillos, se reduce el desbalance del equipo y a su vez,
vibraciones y ruidos excesivos de grandes magnitudes, desajuste y falta de hermeticidad.

�Dientes
Cada pala excavadora utiliza cuatro dientes que tienen una duración promedio cuando no son
tratados con explosivos de seis meses. El costo de adquisición unitario de cada diente sin
tratamiento con explosivos es de 700 USD, por lo que en una sola excavadora en un año de
trabajo será necesario utilizar 5 600 USD para la adquisición de estos artículos.
El tratamiento con explosivos de los dientes considera de forma similar a los martillos los
costos de mano de obra y otros gastos. En relación al costo de materiales, se tiene en cuenta la
masa de sustancia explosiva empleada. En este caso los dientes también se consideran tratados
con el mayor espesor de carga explosiva (H = 25 mm) y el mayor número de impactos (k = 3),
por lo que se obtiene un costo de materiales: Qm = 18,34 USD. El costo del tratamiento con
explosivo de un diente será, Qte = 20,19 USD (Cobas, 1997).
Al igual que en los martillos, el costo unitario de cada diente será ahora la suma del costo de
adquisición mas el costo del tratamiento con explosivos, y asciende a la cifra de 720,19 USD.
Para una excavadora de 4 dientes será 2 880,76 USD. La duración promedio de un juego de
dientes que han recibido tratamiento con explosivos se duplica y alcanza los doce meses de
explotación, por lo que solo se requerirá el empleo de un juegos de dientes en un año de
trabajo, y esto equivale a los 2 880,76 USD correspondientes a una sola trituradora.
El efecto económico de la aplicación del procedimiento tecnológico de endurecimiento
mediante explosivos de los dientes sería superior a 2 719,24 USD. Se puede afirmar que el
lograr incrementar el tiempo de vida útil de los dientes, contribuye en determinada medida a
un mejor aprovechamiento de las posibilidades productivas de las excavadoras. Es decir con el
aumento de su durabilidad se reporta otras ventajas tales como: la reducción del costo de
explotación y de mantenimiento del equipo, ahorro de portadores energéticos, y la
disminución del volumen de inventario de estos elementos, con lo cual podrían disminuir
importaciones y derivar recursos hacia otros renglones.
III.5. Conclusiones del Capitulo III.
1. Se establecen las regularidades del comportamiento mecánico y funcional del acero
Hadfield endurecido mediante explosivos. Los modelos experimentales describen la
interacción entre las mismas según una ley lineal, y cumplen satisfactoriamente todas
pruebas estadísticas para su validación.
2. Los resultados del análisis metalográfico, revelan en las muestras fundidas de acero
Hadfield una estructura de austenita con tendencia a formación dendrítica, antes y después
del tratamiento con explosivos, lo cual se confirma con el análisis cualitativo de la
difracción por rayos x. No se detectó la presencia de estructuras de tipo martensítico ni la
aparición de nuevas fases por el trabajo de compresión dinámica, de modo que no se puede
atribuir a estas causas el mecanismo de endurecimiento mediante explosivos del acero
Hadfield. Se comprobó la reducción del tamaño del grano austenítico.
3. El análisis metalográfico revela las líneas características de los planos de deslizamiento y
de los planos de maclas, siendo mayor la densidad de estos cuanto mayor es el espesor de
carga explosiva empleada y mayor el número de impactos. Las tensiones tangenciales de
primer género para el deslizamiento y el maclado, superan la magnitud de tensión limite al
cizallamiento (198,60 MPa mayor que 175 MPa); lo que demuestra que el material fluye
por deslizamiento y a la vez fluye por maclado, y esto confirma el resultado del análisis
metalográfico
4. El mecanismo de endurecimiento de las muestras fundidas de acero Hadfield, se
fundamenta por la ocurrencia de los mecanismos de deslizamiento y maclado, lo cual se
producen a consecuencia del aumento de las variables asociadas con el estado tensional de

�las muestras (tensiones residuales de primer género y semiancho físico del pico)
combinado con la reducción del tamaño de los granos, y el incremento de la acritud como
resultado del trabajo de deformación en frío; en correspondencia con el aumento de los
parámetros que caracterizan la capacidad de endurecimiento del material..
5. El procedimiento tecnológico de endurecimiento mediante explosivos de piezas fabricadas
de acero Hadfield, es técnicamente factible y económicamente racional. En un año de
trabajo para una sola trituradora, el efecto económico de la aplicación del procedimiento
tecnológico de endurecimiento en los martillos es superior a 1 563,30 USD, y para el caso
de los dientes de las palas excavadoras rebasa la cifra de 2 719,24 USD en igual período.
Desde el punto de vista social y ambiental se contribuye a evitar los riesgos de
contaminación sónica y la expulsión a la atmósfera de polvos nocivos a la salud humana.
CONCLUSIONES GENERALES
1. Se establecieron las regularidades del comportamiento mecánico y funcional del acero
Hadfield endurecido mediante explosivos. Se produce un incremento de las tensiones
principales normales de primer género y de la dureza de 872 a 1315 MPa y de 270 a 400
HB respectivamente, y una disminución del desgaste gravimétrico de 0,02524 a 0,00981 g.
2. La observación metalográfica y el análisis de difracción por rayos x, demuestran la
ocurrencia de los mecanismos de deslizamiento y maclado (el menor valor de tensión
tangencial para el deslizamiento y el maclado, supera la magnitud de tensión límite al
cizallamiento). No se detectó la presencia de estructuras de tipo martensítico ni la
aparición de fases precipitadas por compresión dinámica.
3. El mecanismo de endurecimiento del acero Hadfield en presencia de cargas explosivas, se
fundamenta por el incremento de los defectos de empaquetamiento de acuerdo con los
mecanismos de deslizamiento y maclado.
4. La ocurrencia de los mecanismos de deslizamiento y maclado se produce a consecuencia
del tensionamiento de la estructura cristalina de la red, la reducción del tamaño promedio
de los granos, y el aumento de la acritud y de los parámetros que caracterizan la capacidad
de endurecimiento del material como resultado del trabajo de deformación en frío.
5. El procedimiento tecnológico de endurecimiento mediante explosivos, de piezas fabricadas
de acero Hadfield que utiliza la industria cubana del níquel, duplica la durabilidad de las
mismas con un significativo efecto económico (1 563,30 USD para los martillos de una
trituradora de sínter, y 2 719,24 USD para los dientes de una excavadora, en un año de
trabajo).
RECOMENDACIONES
1. Aplicar el procedimiento tecnológico descrito en el trabajo, para el endurecimiento
mediante explosivos de las piezas fabricados de acero Hadfield.
2. Considerar en futuras investigaciones, la utilización de técnicas de microscopía electrónica
de transmisión o de fuerza atómica para la posible detección de la fase martensítica en
muestras de acero Hadfield, endurecidas mediante explosivos con presión detonación
superior a 7 GPa
3. Utilizar los métodos de investigación empleados en la tesis y la caracterización de los
parámetros del proceso de endurecimiento, como referencia en futuros trabajos
investigativos.
4. Emplear en la realización de las actividades académicas, los nuevos conocimientos
desarrollados en la investigación.

�REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1.
2.
3.

4.

5.

6.
7.

8.
9.
10.

11.
12.
13.
14.
15.
16.

ADLER, P H; et al. Strain Hardening of Hadfield Manganese Steel. Mettallurgical and
Materials Transactions. A. Volume 17 A. October 1986. p 1725
AGUILAR, F. Los explosivos y sus aplicaciones. Editorial Labor, S.A. 1978
ALFONSO, E; MARTIN, J. Aplicación de la Ley de Wolf – Bragg en la determinación
de las tensiones residuales de primer género. Memorias del II Taller Internacional de
Didáctica de la Física “DIDACFISU’ 2000”. Universidad de Matanzas “Camilo
Cienfuegos”. 2000. 7p. Disponible en la World Wide Web en
http://www.ucbcba.edu.bo/institut/cexactas/didacfisu/documentos/ActasHTML/Aplicacio
nDeLaLeyDeWolfBragg.html
ALFONSO, E. Formación de la estructura y propiedades de las capas superficiales de las
piezas de acero templado y revenido mediante su elaboración por corte. Tesis en opción
al grado de Doctor en Ciencias Técnicas. 199 p. Instituto de Construcción de Maquinarias
Químicas. Moscú. 1990
ALFONSO, E. et.al., Determinación de las tensiones residuales de primer género en las
capas superficiales del acero templado y revenido, tratado por corte, utilizando la
difractometría por rayos x, La Habana: Fondo Nacional de Manuscritos Científico Técnicos del CITMA, 1994. 6p
ALFONSO, E. et.al., Investigación del mecanismo de formación de la acritud y tensiones
residuales en las capas superficiales durante el proceso de corte de piezas endurecidas,
p.52-56, Construcción de Maquinarias (Santa Clara). No. 1. Ene-Abr. 1995
ALFONSO, E. Apuntes sobre la interrelación composición – microestructura –
propiedades del acero. Monografía. ISBN 959-16-0188-3. Universidad de Matanzas.
2002. Disponible en la Intraweb de la Facultad de Ingenierías Química y Mecánica de la
UMCC en http://lib.fiqm.umcc.cu/download.asp?id=steel/cover.pdf&amp;typ=book
ALFONSO, JR. Estadísticas en las Ciencias Geológicas. Tomo 2. Editorial ISPJAE.
1989.
ALVAREZ, E; GONZALEZ, JM. Máquina para el estudio del desgaste abrasivo en pares
tribológicos. Construcción de Maquinaria. UCLV. Año 20. N02. Mayo-Agosto. 1995. p
69-76.
ANDO, F; KIMATA, S; TAKEUCHI, H. Prevention of microfisures in Autenitic
Manganese Steel weldment. 1978031.htm. Prevention in Services. Failures in Welded
Structures Webb Site. Enero del 2000. Disponible en la World Wide Web.
http://www.metallography.com/bboard/forum.html
ARZAMAZOV; B. Materials Science. 2 ed. Mir Publishers. Moscow. 1989. 600p
ASAMURA, T; USHIODA, K; SENUMA, T; YOSHINAGA, N. Recent progress in
physical metallurgy of cold rolled – sheet steel. Algemene Metalurgie. 1998. 10p
ASM. ASM Handbook. Volume 9. Atlas of microestructures. The Materials Information
Society. ASM International. United States of America. 1992
ASM. ASM Handbook. Volume 11. Atlas of phase equilibria in ternary alloys
microestructures. The Materials Information Society. ASM International. United States of
America. 1992
ASM. ASM Handbook. Volume 18. Friction, lubrication and wear technology. The
Materials Information Society. ASM International. United States of America. 1992
ASM. Aceros al manganeso austenísticos. Aleación de Manganeso. Htm. Junio del 2000.
Disponible en el World Wide Web. http://www.ASM.org

�17. ASTM. Atlas of microestructures. A.S.T.M. Editions . New York . 1988
18. ASTM: A 128 / A 128 M-90. Standard Specification for Steel Casting, Austenitic
Manganese. 1990
19. ASTM: G 65-94. Standard Test Method for the Measuring Abrasion using the Dry
Sand/Rubber Wheel Aparatus. American Society for Testing and Materials. Reprinted
from the Annual Book of ASTM Standard. Philadelphia. USA. 1994. 11 p.
20. ASTM: E 407-70.
21. ASTM: E 3-80.
22. ASTM: E 112-88.
23. AUSTENITE. Austenite Single Variant of Martensite Microstructure.htm. 2000.
Disponible en la World Wide Web. http://www.alloysteeltechnology.com/index.html
24. AVNER, Sidney. Introducción a la metalurgia física. Editorial Ciencia y Técnica.
Instituto del libro. La Habana. 1985. p 288 – 289
25. BARINOV, N; LANDA, A. Metalurgia y metalografía. 1 ed. Editorial MIR. Moscú.
1976. p 149 – 150
26. BARRET, C. Estructura de los metales. 1 ed. Editorial Aguilar. Madrid. 1957. 838p
27. BAYOUMI, M R; ABD EL LATIF, A K. Characterization of cyclic plastic bending of
austenitic AISI 304 stainless steel. Engineering Fracture Mechanics. Great Britain. 51 (6).
1995
28. BELYASHIN, P.A; MOTUS, E.P; TARLINSKY, V.D. Increase in weldability of High
Manganese cast Steel. Khimicheshoci Neftyanoe Mashinostronie. Moscú. Marzo 1990. p
23 - 25
29. BILMES, P.D. Microscopia óptica y electrónica de aceros al carbono. Monografía. La
Habana. 2001.
30. BORTONI, O; TIMERMAN, R; ROSAS, E. Recuperación de componentes desgastados
mediante procesos de soldadura por arco, automático y semiautomático. Latin American
Welding Congress. Vol 2. Río de Janeiro. Brasil, abril 1992. p 1355 – 1371
31. BRONSHTEIN, I; SEMENDIAEV, K. Manual de Matemáticas para ingenieros y
estudiantes. Editorial Mir. Moscú. 4ta Ed. 1982
32. BURAYA, D. Cristal Structure Analisys. Department of Metallurgical and Materials
Engineering. Materials Science and Engineering (3 – 0) 3. Febrero de 2001. Disponible
en la World Wide Web. http://euclid.ii.metu.edu.tr/~mete222/index.htm
33. CAIAN, Q. Prediction of the nitrogen solubility in liquid Fe – Cr – Mn alloys. Dept. of
Physical Mettallurgy and Ceramics. Royal Institute of Technology. Stockholm. Sweden.
Reprinted of Escandinavian Journal of Metallurgy. Printed in Denmark. 1997. 5 p
34. CALLISTER, W. Materials Science and Engineering. An Introduction. Fifth Edition.
Departament of Metallurgical Engineering. University of Utah. John Wiley &amp; Sons, Inc.,
1999. 8195 pp. ISBN 0-471-32013-7
35. CARABALLO, M. A.; et al. Aplicaciones industriales del uso de los explosivos en el
trabajo con los metales. CDRom de las memorias del III Congreso Iberoamericano de
Ingeniería Mecánica. La Habana. 1997
36. CARABALLO, M. A.; et al. Recuperación de equipos y piezas por la tecnología de
conformación y soldadura por explosivos. Revista Minería y Geología. Vol XIV, No 2.
1997
37. CARABALLO, M. A. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos, del
acero al manganeso empleado en los equipos de laboreo minero. Tesis en opción al titulo
de Master. ISMMMoa. Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 1999

�38. CARABALLO, M. A. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del
acero al manganeso. CDRom de las memorias del II Congreso Cubano de Ingeniería
Mecánica CCIM’2000 (ISBN 959-261-010-X). 12 p
39. CARABALLO, M. A. Comportamiento de piezas de acero Hadfield endurecidas
mediante explosivos. Revista Minería y Geología. Volumen XX. No. 1. 2004
40. CARABALLO, M. A. Comportamiento físico del acero Hadfield, en presencia de cargas
explosivas. Revista Minería y Geología. Volumen XX. No. 2. 2004
41. CARABALLO, M. A. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del
acero al manganeso. ISMM Moa. CDRom de las memorias del Evento científico
CINAREM’2004 (ISBN 959-16-0258-4). 9 p
42. CASALS, B. Soldadura y embutición por explosión del titanio con el acero 20K para la
fabricación de recipientes a presión. Tesis en opción al grado de Doctos en Ciencias
Técnicas. ISMMMoa. Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 1997
43. CHEN, Z; et al. Yield surfaces of fcc crystals with crystallographic slip and mechanical
twinning. Transactions of Nonferrous Metals Society of China. Vol.10. No.1. P.34-39.
2000. Disponible en la World Wide Web
http://www.chinainfo.gov.cn/periodical/index.htm
44. CHU, JP; et al. Effects of Laser-Shock Processing on the Microstructure and Surface
Mechanical Properties of Hadfield Manganese Steel. Mettallurgicals and Materials
Transaction. A. Volume 26 A. June 1995. Disponible en la World Wide Web
http://www.tms.org/pubs/journals/MT/MT.html
45. CHUMLYAKOV, Y.I; et al. The orientational dependence of critical shear stresses in
single crystal of high strength austenitic steel. Doklady Physics. Vol. 42. Nº1. 1997. p 1821.
46. CHUMLYAKOV, Y.I; et al. Plastic deformation in single crystal of Hadfield Steel.
Physiscs - Doklady. Vol. 43. Nº7. 1998. p 415 - 418.
47. C.I.M.E. Grupo Nacional para la Recuperación de Piezas. Manual de recuperación de
piezas – 1 ed -. C.I.M.E. La Habana. 1993
48. CLARK, D; VARNEY, W. Phisical metallurgy for engineers. 1 ed. D.Van Nostrand
Company Inc. New York 1963. p 228 – 229
49. COBAS, N. Endurecimiento del acero Hadfield por el método de explosivos. Trabajo de
Diploma. ISMMMoa. Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 1997
50. CULLITY, B D. Elements of X – Ray Difraction. Department of Metallurgical
Engineering and Materials Science. University of Notre Dame. Instituto Cubano del
Libro. Ediciones Revolucionarias. La Habana. 1967. 514p
51. DE LA CRUZ, C; LEYVA B. Investigación sobre el endurecimiento del acero al alto
manganeso (Hadfield), mediante explosivos. Trabajo de Diploma. ISMMMoa. Facultad
de Metalurgia y Electromecánica. 2003
52. DEPARTAMENTO TÉCNICO DE FUNDICIÓN. Especificaciones Técnicas para la
fundición de aceros al manganeso Mn 130 para fundición de piezas. Boletín Tecnológico
No. 1. Empresa Mecánica del Níquel. 2003
53. DESFORGES, C; DUCKWORTH, W; RYAN, J. Manganese in Iron and Steel
Mettallurgy. Manganese Centre. París. 1989. 20 p
54. DIETER, G. Metalurgia Mecánica. MacGraw-Hill Book Company, Inc. 1967
55. DONG, S; et al. Study on Effect of Impacting Velocity of Alundum Particle to Erosion
Behaviors of High Manganese Steel. Journal of Xi'an Jiaotong University. Vol.32 No.6.
1998. China. Disponible en la World Wide Web

�http://www.xjtu.edu.cn/xjnet/xb/zrb/zhong.html
56. DRURY, F.C.; WESTMAAS, D.J. Considerations Affecting the selection and use of
moders chemical explosives. SEE. 1980
57. ELGUN, S. Plastic Deformation. Página Web. Última actualización Diciembre de 2003.
Disponible en la Wide World Web.
http://info.lu.farmingdale.edu/depts/met/met205/index.html
58. FUCHENG, Z; TINGQUAN, L. A study of friction – induced martensitic transformation
for austenitic manganese steel. Wear, Vol: 212, Issue: 2, pp. 195 – 198. December 10,
1997. Science Server Logo Web Site. Enero del 2000. Disponible en la World Wide
Web. http://www.metallography.com/bboard/forum.html
59. GULIAEV, A. Metalografía. Tomo I. Moscú. Editorial Mir. 1983
60. GULIAEV, A. Metalografía. Tomo II. Moscú. Editorial Mir. 1983
61. HALL, J.F; et al. Measurement of Residual Stresses in Alloy 600 presurizer penetrations.
Conference on the contribution of materials investigation to the resolution of problem
encountered in pressurized water reactors. September 1994. p 12–16. 2002. Disponible en
la World Wide Web http://www.lambda-research.com/212.pdf
62. HALL, J.F; et al. XRD residual stress measurements on alloy 600 pressurizer heater
sleeve mockups. Proceedings of the sixth International Symposium of Enviromental
Degradations of materials in Nuclear Power Systems – Water Reactors. San Diego. CA.
1993. p 855 – 861. 2002. Disponible en la World Wide Web http://www.lambdaresearch.com/211.pdf
63. HALE, R. Behavior and manufacturing properties of materials. 2001. Disponible en la
Worl Wide Web http://www.engr.ukans.edu/~rhale/
64. HERRERA, E; GALLARDO, J. Algunos casos prácticos de fallos metálicos relacionados
con el desgaste. Revista de Metalurgia CENIM. Madrid, 22 (4), 1986
65. ICDD. Powder Diffraction Files (PDF). International Center for Diffraction Data
(ICDD). 2000
66. JURAN, J.M.; GRYNA, F.M. Manual de control de calidad. Editorial McGraw-Hill.
1993
67. KATARZYŃSKI, S; et al. Badanie własności mechanicznych metali. Wydawnictwa
Naukowo-Techniczne Warszawa. Poland. 1969
68. KEY TO STEEL. Influence of Alloying Elements on Steel Microestructure. Key to Steel
Web Site. 2002. Disponible en la World Wide Web en http://www.key-to-steel.com/
69. KEY TO STEEL. Fracture Thoughness. Key to Steel Web Site. 2002. Disponible en la
World Wide Web en http://www.key-to-steel.com/
70. KOZLOV, Y. Ciencia de los Materiales. 1 ed. Editorial MIR. Moscú. 1986. p 76 – 78
71. KRAWITZ, A. Stress meeasurement. 2002. Disponible en la World Wide Web en
http://www.chemistry.gatech.edu/faculty/wilkinson/MSE3010_notes/slides/Stressmeasur
ement6up.pdf
72. KUZMIN, B; SAMOJOSTKI, A. Metalurgia Metalografía y materiales de construcción.
1 ed. Editorial MIR. Moscú. 1984. p 188 – 189.
73. LAJTIN, Y. Metalografía y tratamiento térmico de los metales. 1 ed. Editorial MIR.
Moscú. 1973. p 359 – 360.
74. LALONDE, D. Austenitic Manganese Steel. 508.htm. Expert Metallography Forum
Webb Site. 1997. http://www.metallography.com/bboard/forum.html
75. LALONDE, D. Presence of carbides Austenitic Manganese Steel. 849.htm. Expert
Metallography Forum Webb Site. 1998.

�http://www.metallography.com/bboard/forum.html
76. LALONDE, D. Austenitic Manganese Steel. Manganese Steel. htm. Página Webb. 2000.
http://mypage.direct.ca/s/sdl//
77. LAMBERTS, R. Modelación del comportamiento del acero al alto manganeso en
presencia de cargas explosivas aplicando el Método de los Elementos Finitos. Trabajo de
Diploma. ISMMMoa. Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 2003
78. LAMBDA RESEARCH. The effect of prior cold working on the development of tensile
residual stress following bulk deformation. Diffraction Notes. Nº28. Winter 2002.
Disponible en la World Wide Web http://www.lambda-research.com/dn28.pdf
79. LARMI, J. About the Alpha Martensite and Md30-Temperatures in Austenitic
Steels.htm. 2000. Disponible en la World Wide Web
http://www.geocities.com/CapeCanaveral/Lab/7492/index.htm
80. LAUDON, D: Estudio de los métodos de determinación del ancho de la línea en el
difractograma. Folleto. Departamento de Física. Universidad de Matanzas. 1988
81. LECTURES NOTES. The Struture of Imperfects Solids. Department of Metallurgical
and Materials Engineering. Materials Science and Engineering (3 – 0) 3. 2001.
Disponible en la World Wide Web. http://euclid.ii.metu.edu.tr/~mete222/index.htm
82. LEGRA, A. Software Tierra ©. Versión 2.5B. 2004
83. MANGANESE CENTRE. Manganese in powder metallurgy alloys. Manganese Centre.
Paris. 1998. 53 p
84. MARIÑO, M. Estudio del deterioro por abrasión e impacto de los martillos de las
trituradoras de mandíbula, fabricados de acero hadfield. Tesis en opción al titulo de
Master. ISMMMoa. Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 2000.
85. MARTÍNEZ, F; GOYOS, L. Aleaciones austeníticas resistentes al desgaste y esfuerzos
de impacto. Construcción de Maquinaria. UCLV. Villa Clara. Cuba. 1989.
86. MARTINEZ, F; MARTINEZ, H. Adaptación de máquinas pulidoras para ensayos de
desgaste abrasivo. Revista Construcción de Maquinaria. N01. 1981. p 47-55.
87. MARTÍNEZ, F. Influencia de la estructura metalográfica del acero 65 Γ sobre la
resistencia al desgaste abrasivo. Revista Construcción de Maquinaria N0 2. 1981. p 23-35
88. MAST HOME PAGE. Scientific Principles. Metals Tables Contents. 2001. Disponible en
la World Wide Web http://matse1.mse.uiuc.edu/~tw/home.html
89. MATA, M; et al. Ecuaciones de dureza para la caracterización de metales mediante
indentación puntiaguda. Universidad Politécnica de Cataluña. Barcelona. 2002.
Disponible en la World Wide Web
http://www.upv.es/pms2002/Comunicaciones/105_MATA.PDF
90. MATERIALES. Bohler special steel manual for PC. Version 1.1. 1996
91. MERIÑO, G. Conformación, soldadura y endurecimiento de metales con explosivos.
Reporte de aplicación. Cenic. La Habana. 1977
92. MOHANTY, B. Energy, Strength and Performance and their implications in Rating
Commercial Explosives. SEE. 1981
93. MOROZOVSHAYA, E N. Sobre la prevención del agrietamiento durante el rellenado de
aceros del tipo Γ13 sobre aceros al carbono. Revista Automatichevskaya Svarka. Número
12. 1963
94. NC 04-10: 72. Norma Cubana. Ensayos de dureza Brinell en materiales metálicos.
Comité Estatal de Normalización. La Habana. 1972.

�95. NC 04-11: 72. Norma Cubana. Ensayos de dureza Vickers en materiales metálicos.
Comité Estatal de Normalización. La Habana. 1972.
96. NC 04-79: 87. Norma Cubana. Ensayos de desgaste abrasivo en aceros. Comité Estatal de
Normalización. La Habana. 1987.
97. ODA, K; FUJIMURA, H; INO, H. Local interactions in carbon – carbon an carbon – M
(M: Al, Mn, Ni) atomics pairs in fcc γ - iron. Department of Materials, Faculty of
Engineering, University of Tokio. Japan. Reprinted of IOP Publishing. Printed in the UK.
1997. 9 p
98. OGEL, B. Efecto de una austenización doble sobre la microestructura y la tenacidad a la
rotura del acero ASM A - 128. Revista Steel Research. Great Britain: N 69. (6) 1998
99. OTAÑO, N. J. Fragmentación de rocas con explosivos. Editorial Félix Varela. La
Habana. 1998
100. PALMERO, A. Mejoramiento de la calidad de los martillos de las trituradoras de la
planta de calcinación y sinter de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara, mediante
el empleo de la energía de una sustancia explosiva. Trabajo de Diploma. ISMMMoa.
Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 2000
101. PARODY, G. Investigación sobre el endurecimiento del acero Hadfield por el método de
explosivos. ISMMMoa. Facultad de Metalurgia y Electromecánica. 1995.
102. PERMANA, M. S; SURATMAN, R. Effect of solution treatment on Hadfield’s Steel
Microstructures. University of Pasundan. West Java. Indonesia. 2001. Disponible en la
World Wide Web http://www.maxpages.com/msper2000/A1_Alloy
103. PERNIA, JM; et al. Manual de perforación y voladura de rocas. IGME. Madrid. 1988
104. PICKERING, F B. Proceedings of High Manganese Steel, ASTM A 128 AB. Edited by
Foct and A. Hendry, Institute of Metals. 1996. 34 p
105. PREVEY, P. X Rays Difracction Residual Stress Techniques. Metals Handbook. ASM
Handbook. p 380 – 392. 1988. Consultada en Mayo de 2003. Disponible en la World
Wide Web http://www.lambda-research.com/200.pdf
106. PREVEY, P. X Rays Difracction Characterization of Residual Stresses produced by Shot
Peening. Shot Peening Theory and Application. p 81 – 93. 1990. Consultada en Mayo de
2003. Disponible en la World Wide Web http://www.lambda-research.com/202.pdf
107. PREVEY, PAUL. The measurement of subsurface residual stresses and cold work
distributions in nickel base alloys. Residual Stress in desingn. Process and Materials
Selection. ASM. p 11 – 19. 1987. Consultada en Mayo de 2003. Disponible en la World
Wide Web http://www.lambda-research.com/204.pdf
108. RAYNOR, G.V; RYVLIN, V.G. Phase Equilibria in iron ternary alloys. 1 ed. The
Institute of Metals. North American Publications Center. U.S.A. 1988. 485 p.
109. REYNOLDS, W. Austenitic Manganese Steel, ASTM composition E – 1. 2733. htm.
Expert Metallography Forum Webb Site. 2000. Disponible en el World Wide Web.
http://www.metallography.com/bboard/forum.htlm
110. Resolución Económica del V Congreso del PCC. La Habana: DOR del CC del PCC, 1997
111. RODRÍGUEZ, Y. N. Estudio del deterioro por abrasión e impacto de los martillos de las
trituradoras para óxido de níquel en la Planta de Calcinación y Sínter de la Empresa
Ernesto Guevara. ISMM. Moa. 1998. 50 p
112. SAMANS, C. Engineering Metals and their alloys – 1 ed -. The Mac Millan Company.
New York. 1950. p 714 – 715

�113. SAKWA, W; et al. Opracowanie staliwa na opancersenia młynów wentylatorowych i
innych elementów podlegających zużyciu erozyjnemu. Instytut Odlewnictwa Politechniki
Sląskiej w Gliwicach. Poland. 1984
114. SARKAR, A.D. Friction and wear. Academic Press Inc. (London) LTD. London. 1980.
423 p
115. SOUTHWELL, G; YOUNG, D. Sulfidation Behavior of a Binary Fe-Mn Alloy.
Department of Industrial Chemistry, University of New Souht Wales. Kensington.
Australia. Reprinted from Oxidation of Metals. Vol.34. Nº 3 and 4. 1990. 12 p
116. SPEIDEL, MO. Proceedings of austenitic manganese steel. Iron and Steel Institute of
Japan. Chiba. Japan. Reprint. 1998. 27 p
117. SUBRAMANYAN, D K; et al. Austenitic Manganese Steel. ASTM. Specialty Steel and
Heat Resistant Alloys. ASTM Hanbook. USA. 1999. pag 822-840
118. TOKONAMI, M; OTSUKA, K. Cristal estructure analysis of Fe-C-Mn martensite using
conventional X- Rays and Synchrotron Radiations. Institute of Materials Science ,
University of Tsukuba. Japan. Reprinted of Metallurgical Transactions. Volume 23.
1990. 10 p
119. TORRES, E. Influencia del Cr y el Ni en las propiedades mecánicas y funcionales de los
depósitos de soldadura de acero austenítico al alto manganeso. Tesis en opción al grado
científico de doctor en ciencias técnicas. Universidad de Matanzas “Martha Abreu”.
2002.
120. ULAEX. Accesorios para voladuras. 2000
121. UMESH, S. Austenitic Manganese Steel. 844.htm. Expert Metallography Forum Webb
Site. 1997. http://www.metallography.com/bboard/forum.html
122. VANDER VOORT, G. ASTM Committee E-4 and grain size measurements. ASTM
Committee E-4. Publicado en la www en 2001. Disponible en la World Wide Web.
http://metallography.aasp.net/bboard/faq.html
123. VARELA, A. Presentación de Metalurgia Física II. Acero Hadfield. Octubre de 2003.
Disponible en el World Wide Web. http://www.metallography.com/bboard/forum.htlm
124. VILLCA, G. Mejoramiento de la calidad de las bolas de molino fundidas en Comibol por
tratamiento térmico. Revista Metalúrgica. N 11. Colombia. Febrero. 1992. 22 p
125. WHITE, A. Engineering Materials – 1 ed -. MacGraw Hill Book Company. New York.
1948. pag 198 – 202
126. WILSON, F G; KNOTT, B R. Comparison between P/M and Conventional Manganese
Steel. Insternational Journal of Powder Metallurgy and Powder Technology. Reprint.
1996. 7 p
127. YAKIMOV, A; KRASIKOV, K. Reasons and features of high temperatures breakdown
of steel 110Γ13L in welding. Svarochnoe Proizvodstvo. Moscú. Septiembre de 1990. pag
12 – 13
128. YUN HUA, X; et al. Mechanism of Hadfield Steel under high energy impact. Laboratory
of Materials Strength of Xian Jiaotong University. Hot Working Technology. Nº 1. P 10.
2000. Disponible en la World Wide Web
http://www.xjtu.edu.cn/xjnet/xb/zrb/xb07/xb86e.html
129. XIAOYAN, Z; YUJIAO, L. Effect of chromium on phase structure of austenite
maganese steel. Department of Mechanical Engineering, GUT, Guiyang 550003. Página
Webb.
Enero
del
2001.
Disponible
en
la
World
Wide
Web
http://power.luneng.com/power/library/gtyjxb/gtyj99/gtyj9903/990310.htm

�130. XIE, J; ZHU, Y. Observation of medium manganese steel during
TEM in-situ tension. Luoyang Institute of Technology, Luoyang 471039,China. Journal
of Chinese Electron Microscopy Society. Vol 18 No.5 1999. Disponible en la World
Wide Web http://www.xjtu.edu.cn/xjnet/xb/zrb/xb07/xb86e.html
131. X RAYS DIFFRACTION. Aplication note 202. Parallel beam X Ray Diffraction
Geometry for stress and texture Analysis. X Rays Optical System. Inc. Albany New
York. 1999. Disponible en la World Wide Web en
http://www.xrayoptics.com/appnotes/app202.pdf
132. ZAKHAROVA, E. G; et al. Deformation Mechanisms and Strain Hardening of HadfieldSteel Single Crystals Alloyed with Aluminum. Doklady Physics. Julio 2002. Vol. 47
Issue 7. p515, 3p.
133. ZEEMAUN, A; et al. Estudio del desgaste en componentes y piezas de acero austenítico
al manganeso. Latin American Welding Congress. Vol 2. Río de Janeiro. Brasil, Abril
1992. p 545 – 570
134. ZELDOVICH, Ya B.; RAIZER, Yu. P. Fizika udarnix voln i visokotemperatumix
gidrodinamicheskix yavlenii. M., Nauka, 1966. p 686
135. ZUIDEMA, B K; et al. The effect of Aluminium on the work Hardening and Wear
Resistance of Hadfield Manganese Steel. Mettallurgicals and Materials Transaction. A.
Volume 18 A. September 1987. p 1629

�LISTADO DE SÍMBOLOS.
Vd:
Pd:
Ee:
ρ:
Pe:
δ:
k:
Egu:
m:
V:
Vpro:
Ega:
σ 1ºgen :
msks :
τcs :
mskt:
τct :
c:
n:
N:
Ce:
Ce(n):
PP:
H:
HB:
HV:
Wl :
Qte:
Qm:
Qmo:
Otg:

Velocidad de detonación [Nm]
Presión de detonación [MPa]
Energía específica en relación a masa de explosivo [Nm/kg]
Densidad del explosivo [kg/m3]
Presión termoquímica o presión de trabajo [MPa]
Espesor de la carga explosiva [mm]
Número de impactos que recibe la probeta
Energía de golpeo unitaria [Nm]
Masa de sustancia explosiva [kg]
Volumen de sustancia explosiva [m3]
Volumen de la probeta [m3]
Energía de golpeo acumulada [Nm]
Suma de las tensiones normales principales de primer género [MPa]
Coeficiente de Schmid para el deslizamiento en cuerpos policristalinos.
Tensión tangencial de deslizamiento de primer género [MPa]
Coeficiente de Schmid para el deslizamiento en cuerpos policristalinos
Tensión tangencial de maclado de primer género [MPa]
Coeficiente de resistencia del metal a la penetración
Coeficiente de endurecimiento por deformación
Grado de acritud
Capacidad de endurecimiento
Capacidad de endurecimiento (normalizada)
Desgaste abrasivo gravimétrico (g)
Altura de la carga explosiva [mm]
Macrodureza
Microdureza en profundidad
Semiancho físico del pico
Costo del tratamiento con explosivos
Costo de materiales
Costo de la mano de obra
Otros gastos

�PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR RELACIONADA CON LA TESIS
DOCTORAL
Ponencias presentadas en Eventos Científicos:
1. Aplicaciones industriales de los explosivos en el trabajo de los metales. (CIDIM’97)
2. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del acero al manganeso.
(EXPLO’99)
3. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del acero al manganeso.
(CCIM’2000)
4. Mejoramiento de la calidad de equipos y accesorios de laboreo minero, mediante el
endurecimiento por explosivos del acero Hadfield. (CINAREM’2000)
5. MEJORAMIENTO DE LA CALIDAD DEL ACERO AL ALTO MANGANESO
(HADFIELD), MEDIANTE EL ENDURECIMIENTO POR EXPLOSIVOS.
(COBIM’2001)
6. Mejoramiento de la calidad de equipos y accesorios de laboreo minero, mediante el
endurecimiento por explosivos del acero al alto manganeso. (Taller Materiales’2003)
7. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del acero al manganeso.
(CINAREM’2004)
PUBLICACIONES DE PONENCIAS PRESENTADAS EN EVENTOS CIENTÍFICOS:
1. Aplicaciones industriales de los explosivos en el trabajo de los metales. (CIDIM’97)
2. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del acero al manganeso.
(CCIM’2000)( isbn 959-261-010-x)
3. Investigación sobre el endurecimiento mediante explosivos del acero al manganeso.
(CINAREM’2004) (isbn 959-16-0258-4)
PUBLICACIONES EN REVISTAS CIENTÍFICAS:
1. Recuperación de equipos y piezas por la tecnología de conformación y soldadura por
explosivos. (Revista Minería y Geología, Vol XIV, No 2, 1997)
2. Comportamiento de piezas de acero Hadfield endurecidas mediante explosivos.
(Revista Minería y Geología; Volumen XX; No. 1; 2004)
3. Comportamiento físico del acero Hadfield, en presencia de cargas explosivas. (Revista
Minería y Geología; Volumen XX; No. 2; 2004)

�ANEXO 1

Figura 1. Gráfico del comportamiento de la velocidad de detonación (Vd) vs diámetro (δ),
para cargas cilíndricas.

Figura 2. Gráfico del comportamiento de la presión de detonación (Pd) vs diámetro (δ), para
cargas cilíndricas.

�Velocidad de detonación vs Espesor de carga explosiva

Velocidad de detonación
(m/s)

y = -0,7314x 3 + 33,713x 2 - 174,27x + 1633

R2 = 0,9891

8000
7000
6000
5000
4000
3000
2000
1000
0

Data del
experimento
Polinómica
(Data del
experimento
)
0

5
10
15
20
25
Espesor de carga explosiva (mm)

30

Figura 3. Gráfico del comportamiento de la velocidad de detonación (Vd) vs altura (H), para
cargas planas

�ANEXO 2

Figura 2.1

Gráfico del comportamiento de la tensión principal normal de primer género,
respecto a las variables δ y k

Figura 2.2

Gráfico del comportamiento del semiancho físico del pico, respecto a las
variables δ y k

�Figura 2.3

Gráfico del comportamiento de la macrodureza, respecto a las variables δ y k

Figura 2.4

Gráfico del comportamiento de la macrodureza, respecto a la tensión.

�Figura 2.5

Gráfico del comportamiento de la microdureza, respecto a las variables δ y k y
el radio.

�Figura 2.6

Gráfico del comportamiento del coeficiente de endurecimiento (n) para cada
uno de los experimentos

Figura 2.7

Gráfico del comportamiento del coeficiente de resistencia (c), respecto a las
variables δ y k.

�Figura 2.8

Gráfico del comportamiento del coeficiente de resistencia (c), respecto a las
variables δ y k, y el radio.

�Figura 2.9

Gráfico del comportamiento del grado de acritud, respecto a las variables δ y k

Figura 2.10

Gráfico del comportamiento del desgaste abrasivo gravimétrico, respecto a las
variables δ y k

�Figura 2.11

Gráfico del comportamiento del desgaste abrasivo gravimétrico, respecto a la
macrodureza.

Figura 2.12

Gráfico del comportamiento del Desgaste Abrasivo Gravimétrico, con respecto
a la tensión.

�Figura 2.13

Gráfico del comportamiento de la capacidad de endurecimiento (Ce).

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="135">
                <text>Endurecimiento mediante explosivos del acero hadfield</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="136">
                <text>Miguel Ángel Caraballo Núñez</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="137">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="138">
                <text>2004</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="139">
                <text>Tesis doctoral</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="51" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="51">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/acf61a8c4163578c2069c44812e70cc7.pdf</src>
        <authentication>7ecc3d9416a0bdc11092252913aa84da</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="306">
                    <text>TESIS

Estudio de la Contaminación por Metales Pesados
en Sedimentos en el Campo Urdaneta del Lago de
Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela

Persis Dulce Milagros González Maza

�Página legal
Título de la obra: Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en
el Campo Urdaneta del Lago de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela, 62 pp. Editorial
Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN:

1. Autor: Persis Dulce Milagros González Maza
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández
Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el
Campo Urdaneta del Lago de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela
Tesis en opción al título académico de Máster en Geología

Autora: Ing. Persis Dulce Milagros González Maza. Esp.

Mayo, 2015

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el
Campo Urdaneta del Lago de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela
Tesis en opción al título académico de Máster en Geología

Autora: Ing. Persis Dulce Milagros González Maza. Esp.
Tutor: DrC. Gerardo Orozco

Mayo, 2015

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
ÍNDICE
Pág.
INTRODUCCIÓN………………………………………………………………….……
1
CAPÍTULO I- CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS Y AMBIENTALES DEL
ÁREA DE ESTUDIO.............................................................................................
1.1. Introducción..………………………………………………………..………..….
1.2. Basamento teórico……………………………………………………….……….
1.2.1. Contaminantes…………………………………………………………….
1.2.2. Ciclo de metales pesados………………………………………………..
1.2.3. Origen de los metales en el medio acuático……………………………
1.2.4. Circulación de metales en ecosistemas estuariales………………….
1.2.5. Interacción metal-sedimento…………………………………………….
1.2.6. Eutrofización………………………………………………………………
1.2.7. Estuarios como ambiente adecuado para realizar estudios de
contaminación……………………………………………………………………..
1.3. Investigaciones precedentes…………………………………………………….
1.4. Aspectos geológicos regional……………………………………………………
1.4.1. Marco fisiográfico………………………………………………………….
1.4.2. Marco geológico estructural……………………………………………...
1.4.3. Aspectos geológicos locales……………………………………………..
1.4.4. Marco sedimentológico actual……………………………………………
1.4.5. Marco geológico ambiental por metales pesados……………………..

8
8
8
9
10
12
13
15
17
17
20
30
30
31
31
32
32

CAPITULO II. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN………………………...
2.1. Introducción.……………………………………………………………………….
2.2. Metodología de la investigación utilizada para la realización del trabajo de
investigación………………………………………………………………………
2.2.1. Recopilación y análisis de la información existente sobre el tema
en estudio………………………………………………………….......
2.2.2. Levantamiento de información geológica y ambiental del área de
estudio....…………………………………..……………………………….
2.2.3. Monitoreo de las muestras de sedimentos: Técnicas de monitoreo
utilizadas……………………………………………………………………
2.2.4. Análisis y determinaciones químicas: Método analítico e
Instrumentos de medición………………………………………………..
2.2.5. Análisis y determinaciones físicas: Método analítico e Instrumentos
de medición………………………………………………..
2.2.6. Cartografía geológica: mapas de distribución de elementos pesados
2.2.7. Evaluar los niveles de concentración de metales…………………….

34
34

CAPÍTULO III. RESULTADOS…………………………………………………….…..
3.1. Características geológicas ambientales del área de estudio………………....
3.1.1. Factores Geológicos………………………………………………………..

43
43
43

35
35
35
36
37
39
41

I

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
3.1.2. Factores Humanos……………………………………………………….....
3.1.3. Descripción de los Sedimentos superficiales del área de estudio…….
3.2. Identificación de la variedad y concentraciones de elementos metálicos
pesados existentes en los sedimentos del área de estudio y el factor de
concentración……………………………………………………………………....
3.2.1. Variedad de metales pesados y sus concentraciones………………….
3.2.2. Elaborar mapas de distribución del contenido de los metales
pesados contaminantes en sedimentos en el Campo Urdaneta de la
cuenca del Lago de Maracaibo…………………………………………...
3.3. Evaluar los niveles de toxicidad que producen esos elementos….………….
CONCLUSIONES……………………………………………………………………..
RECOMENDACIONES………..……………………………………………………..
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………………………………………..…….…
ANEXOS…………………………………………………………………………….......
.

46
49

51
51

57
59
62
63
64
75

II

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

ÍNDICE DE FIGURAS
Pág.
Figura 1. El sistema biológico de los elementos para plantas terrestres
(Glicofitas)……………………………………………………………………………..
Figura 2. Ciclo de metales entre los diferentes compartimientos de un
ambiente estuarino……………………………………………………………….....
Figura 3. Diagrama que representa un Sistema Natural Integral………………
Figura 4. Ubicación geográfica del Lago de Maracaibo, Estado Zulia
Venezuela……………………………………………………………………………..
Figura 5. Metodología de trabajo empleada para el desarrollo de este
estudio…………………………………………………………………………………
Figura 6. Ubicación de los puntos muestreados en la zona de estudio……….

12
15
20
30

Figura 7. Espectrómetro de absorción atómica……………………………..........

34
37
38

Figura 8. EstereomicroscopioZeiss, Discovery V12…………………………….

40

Figura 9. Mapa geológico de la Cuenca del Lago de Maracaibo……………….

44

Figura 10. Ríos que drenan a la Cuenca del Lago de Maracaibo………………

45

Figura 11. Imagen Satelital del área de estudio que refleja factores
antropogénicos y litogénico al 2001………………………………………………

48

Figura 12. Gráfico de ladistribución granulométrica de los sedimentos
superficiales de la zona de estudio………………………………………………..
Figura 13. Fotografía de la Muestra CU-1…………………………………………

50
51

Figura 14. Gráfico que muestra la comparación del resultado de As(Evaluado
por EAA) vs valores de riesgo relativo (ER-L, NOOA)…………………………

54

Figura 15. Gráfico que muestra la comparación del resultado de Hg
(Evaluado por EAA) vs Valores de Riesgo Relativo (ER-L y EM-L,
NOOA)………………………………………………………………………………

55

Figura 16. Mapa de Distribución del Metal Arsénico en el área de
estudio………………………………………………………………………………

58

Figura 17. Mapa de Distribución del Metal Mercurio en el área de
estudio……………………………………………………………………………….

59

III

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

ÍNDICE DE TABLAS
Pág.
Tabla 1. Métodos analíticos empleados en la evaluación de los
parámetros físicos y químicos en los sedimentos superficiales del
Campo Urdaneta………………………………………………………………..
Tabla 3. Numeración y abertura de tamices…………………………………

35
36
40

Tabla 4. Límites máximos permisibles según la guía de calidad para
metales (ppm)…………………………………………………………………...

42

Tabla 5. Resultados del tamizado…………………………………………….

49

Tabla 6. Metales presentes en la zona de estudio………………………….

52

Tabla 2. Ubicación de los puntos muestreados……………………………..

Tabla 7. Comparación de la concentración de los metales obtenidos vs
ER-L y EM-L NOOA (1995)……………………………………………………
Tabla 8. Grado de contaminación……………………………………………
Tabla 9. Grado de contaminación por Arsénico en el área de estudio…..
Tabla 10. Grado de contaminación por Mercurio en el área de estudio...

53
60
60
60

IV

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
INTRODUCCIÓN
El Lago de Maracaibo, punto de partida para la evaluación de la contaminación
ambiental de esta investigación, ha sido tema de estudio en cuanto a la acción
litogénica, así como la antropogénica durante las últimas décadas por cientos de
científicos y organismos que pretenden proponer soluciones que mitiguen los efectos
negativos que hemos venido generando sobre este fenómeno geológico. Es por ello
que es necesario definir a través de una minuciosa revisión bibliográfica el tipo de
estructura y/o ambiente geológico al que se referirá este trabajo, puesto que de ello
dependerán las características que se le atribuyan para tal estudio.
Basado en los procesos geológicos que durante más de 40 millones

de años ha

evolucionado la cuenca del Lago de Maracaibo, estos han dado origen a su vez
diferentes aspectos geológicos a considerar dentro de su sistema.
El Lago de Maracaibo es una gran depresión estructural rodeada de montañas, en la
que confluyen diversos ríos, y se comunica con el Mar Caribe a través del Golfo de
Venezuela, y con este último, mediante un estrecho de 40 km de largo, 5-7 km de
ancho y 15 m de profundidad. Esta profundidad es consecuencia del dragado del canal
de navegación, a través del cual penetra agua salina a este cuerpo de agua (Sutton,
1976), este gran fenómeno natural la ha permitido definir como un estuario. Término
sustentado por las siguientes investigaciones:
Según Marcovecchio et, al. (2013), en su publicación titulada Procesos Químicos en
Estuarios expresa que la Zona Costera (ZC) es una región de transición entre los
componentes marino y continental del planeta. Es ampliamente reconocida como uno
de los más importantes elementos de la biosfera con una amplia diversidad de
ambientes y recursos.
Por su parte Carrasquel (2011) en su publicación el Lago de Maracaibo es un estuario,
manifiesta que ―es el único de su tipo en el país, y como referencia mundial. Lo define
como un bioma o ecosistema importantísimo para el desarrollo de diversas especies de
vida. En esta misma publicación explica ¿por qué es un estuario?,

definiendo la

palabra estuario, la cual vino a nuestro vocabulario del latín, estuarium, que quiere decir
1

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
un área bajo las influencias de las mareas. Hoy en día la definición más usada es que
un estuario es un área de la costa donde el agua dulce proveniente de la tierra se
mezcla con el agua del mar. Observándose en estos lugares dos factores ambientales
de gran importancia, las mareas, la cantidad y ritmo de flujo de agua dulce. Aquí los
nutrientes de la tierra se mezclan en el estuario con flujo de las mareas (tidal water),
resultando este lugar muy fértil y productivo.
En este mismo sentido, Antoranz, et, al. (2001), en su investigación Tidal currents and
mixing in the Lake Maracaibo estuarine system, dan lugar a la definición del Lago de
Maracaibo como un estuario, tal como sigue, ―El sistema estuarino del Lago de
Maracaibo es un sistema océano-lago oscila junto conectado a través de un
parcialmente mezclado estuario.
Finalmente, respecto a esta temática, Marcucci (2000) en el trabajo denominado
―Características de los estuarios de Venezuela y manejo ecológico de los sedimentos
dragados‖, expone el Lago de Maracaibo como un sistema estuarino, tal como se
muestra a continuación, "Los sistemas estuarinos de Venezuela, como los del mundo
entero, representan zonas ideales de desarrollo, debido a la facilidad de acceso y a la
presencia de agua dulce y de recursos pesqueros. Sus características de transición
entre los medios continentales y marinos, así como la complejidad de los procesos
físicos que allí ocurren son de gran interés para los hombres de ciencia.
Adicionalmente, en el caso de Venezuela, la presencia o cercanía de recursos tal como
el petróleo en el sistema estuarino del Lago de Maracaibo, proporciona importancia a
estas zonas con respecto al transporte por vía acuática y a los problemas de
sedimentación de las vías de navegación (ver anexo 1).
Basado en lo anteriormente expuesto, la importancia de este estudio sobre este
fenómeno geológico, radica, en que este tipo de ambiente constituye una de las áreas
más

perturbadas

del

planeta,

donde

la

contaminación,

la

eutrofización,

la

industrialización, los desarrollos urbanos, la reclamación de tierras, la producción
agrícola, la sobrepesca, entre otros factores, impactan de manera continua la
sustentabilidad de este tipo de ambiente.

2

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Así, el mayor reto que enfrenta la comunidad industrial y urbana hoy en día, es cómo
administrar correctamente el uso de esta importante y vital área, de tal manera que las
futuras generaciones puedan también disfrutar de sus recursos visuales, culturales,
ambientales, energéticos y alimenticios. Una reciente evaluación de los impactos de la
contaminación marina y costera desde fuentes terrestres, muestra que estos ambientes
están en constante degradación y en muchos sitios se ha intensificado este problema
(Vázquez et al., 2005).
Tomando lo referido en este último aporte y tal como se evidencia en los países del
mundo entero, son los problemas ambientales que dan lugar a la degradación y
deterioro de sus cuencas hidrográficas. Ya que grandes cantidades de contaminantes
se producen a diario sobre la superficie terrestre, ocasionando daños que podrían ser
irreversible sobre el ambiente, es así como día a día la llamada industrialización va
tomando más terreno en la naturaleza y a la propia humanidad, esta última cae
irremediablemente víctima de su propio consumo, contaminando desproporcionalmente
su hábitat y el de muchos seres vivos sobre la faz de la tierra.
Muchos de los avances tecnológicos han llevado al hombre a la utilización de
sustancias altamente contaminantes como lo son los metales pesados, es por ello que
hoy en día existen diversas ciencias, herramientas y estrategias que permiten
previamente identificar, valorizar y jerarquizar los impactos ambientales, así como el
diseño de medidas de control, mitigación o corrección, necesarios en toda evaluación
de impactos ambientales.
La ubicación del Lago de Maracaibo ha sido propicia desde el punto de vista industrial
ya que al borde de dicha cuenca se ubicaron las grandes industrias petroquímicas para
el procesamiento del petróleo extraído en ella y en consecuencia, empezaron a
desarrollarse de forma intensa otras industrias, de alimentos y construcción, como
respuesta a una población en crecimiento que demandó mayores recursos y viviendas.
De esta forma el litoral del lago se convirtió en lo que pudiera llamarse una ―herradura
industrial‖. Aunado a todo lo anteriormente expuesto el Ministerio del Ambiente (1995),
declaró que las fuentes de contaminación del Lago de Maracaibo, además de la
salinidad creciente, son seis:
3

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
 Residuos

petroleros: ocasionados por derrames debidos a fallas en las tuberías y en

las actividades de extracción y transporte de crudo.
 Residuos

petroquímicos: los cuales se generan en el área de El Tablazo, muchos de

ellos de tipo eutroficantes o de acción tóxica y persistente, como fenoles, mercurio,
compuestos fosfatados y nitrogenados.
 Residuos

orgánicos y fertilizantes: acarreados por los ríos y drenajes pluviales de las

áreas agropecuarias de la región.
 Descargas

térmicas de ríos: como el Paraguachón y el Táchira, cuyas aguas son

utilizadas para la producción de energía eléctrica.
 Residuos

líquidos industriales: los cuales van directamente al lago, provenientes

de industrias localizadas en los márgenes y de otras que drenan sus despojos en los
ríos de la hoya hidrográfica del lago.
 Residuos

líquidos domésticos: descargados directamente al lago o sobre sus

tributarios.
Demostrando con ello que las fuentes de contaminación, han actuado durante años,
utilizado el lago como recipiente o almacén de desechos líquidos y sólidos, logrando
con ello la progresiva y constante alteración del hábitat de este inmenso recurso, que
no se podrá restaurar por procesos naturales a una velocidad

superior a la del

consumo por los seres humanos, es decir se ha convertido en un recurso no renovable.
En el lago se producen diversos productos, como rubros alimenticios, materiales de
construcción, extracción de minerales y recursos no renovables, entre otros, que
ocasionan altos niveles de desechos con variados niveles de toxicidad, al mismo tiempo
son cientos de fuentes hídricas que desembocan en este gran depósito de diversidad
de contaminantes, así mismo se plantea que la problemática puede estar directamente
responsabilizada por la carencia de conciencia de lo que significaba el medio ambiente
y el riesgo de su contaminación, así como la necesidad de políticas tributarias y
jurídicas que exigieran el respeto a la naturaleza, que involucra a entes productores
públicos y privados, que durante décadas han llevado a cabo la extracción y/o
producción de algún rubro comercial.
4

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Como parte del medio ambiente contaminado por las actividades socioeconómicas en
el Lago de Maracaibo y sus alrededores, se encuentran los sedimentos, a partir de la
incorporación de los mismos elementos químicos y compuestos contaminantes nocivos,
en concentraciones mayores de las habituales y con efectos adversos sobre algunos
organismos, incluido el hombre.
Tal es el caso de la contaminación que ha venido sufriendo el Lago de Maracaibo,
específicamente el campo Urdaneta ubicado al oeste, el cual se ha visto afectado por
los desechos/residuos, generados por el hombre o de génesis antropogénica, como los
desechos de la industria química, petrolera, minera y los residuos urbanos/domésticos o
sociales en general, por tanto, esta investigación aborda el estudio de la contaminación
por metales pesados, a través de los niveles de peligrosidad/toxicidad; y, a su vez, la
afectación que estos puedan llegar a causar sobre el medio.
En este mismo sentido el Lago de Maracaibo, se constituye en el cuerpo de agua más
grande del occidente de Venezuela y uno de los más grandes del continente americano,
ubicado al noroeste del país, y específicamente el campo Urdaneta que constituye el
área de estudio de la presente investigación, que a pesar de las diversas
investigaciones producto del impacto a nivel mundial hasta el presente, los trabajos
relacionados con las concentraciones de metales pesados en dicha área son escasos.
El desconocimiento de la magnitud de la contaminación de los sedimentos del campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo por metales pesados, constituye el problema de la
presente investigación, no hay suficiente información sobre la acumulación de los
metales pesados en los sedimentos superficiales de dicha área, así como la
proveniencia de los mismos y el riesgo que pudiera ocasionar la concentración de estos
elementos químicos.
Es importante el conocimiento de la contaminación por metales pesados en sedimentos
en el campo Urdaneta de la cuenca del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela,
con el propósito de identificar las concentraciones y distribución de los contaminantes y
lograr establecer estrategias de acción para que organismos gubernamentales o no,
logren implementar estrategias para minimizar los daños que se han producido sobre el
Lago de Maracaibo.
5

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Mediante el presente estudio se evaluara 16 metales pesados en el sedimento
superficial del área Urdaneta del lago de Maracaibo, seis (6) de los cuales ya se tiene
precedente en la cuenca: Cobre, Cadmio, Cromo, Plomo, Vanadio y Níquel, al mismo
tiempo se evaluará la presencia de otros elementos como Mo, Se, Zn, As, Co, Mg, Be,
Hg, Sb, Ti, sugeridos en la literatura de

Galán (2008).

El estudio comprende la

determinación de sus niveles de concentración y distribución, mediante la toma de
muestras de fondo del sedimento superficial para ser analizadas por medio del
espectrofotómetro de absorción atómica.
Esto con el propósito de identificar el riesgo que representa para la salud pública y el
efecto en las cadenas alimenticias, es decir, el riesgo potencial (concentración
perjudiciales) de los sedimentos de la zona de estudio, sobre el agua y los organismos
de este ecosistema, tomando otras referencias de estudios previos para comparar la
variabilidad o no de concentración y distribución de los metales presentes en las
muestras, debido al tipo de actividad comercial/industrial, así como cantidad de
asentamientos urbanos en las adyacencias del área de estudio. De manera que puedan
proponerse algunas acciones para que sean tomadas en cuenta por los entes
protectores del ambiente y que logren de esta manera mitigar dichos daños. En esta
investigación, se definieron los siguientes elementos:
Objeto: Los sedimentos superficiales del Campo Urdaneta.
Campo de acción: La contaminación por metales pesados en los sedimentos del
campo Urdaneta.
Objetivos de la Investigación:
Para llevar a cabo tal estudio fue necesario plantear los siguientes objetivos:
Objetivo General: Determinar la contaminación por metales pesados en sedimentos en
el campo Urdaneta de la cuenca del Lago de Maracaibo.
Objetivos Específicos:
1. Evaluar las características geológicas ambientales del área de estudio.

6

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
2. Identificar la variedad y concentraciones de elementos metálicos pesados existentes
en los sedimentos del área de estudio y el factor de concentración.
3. Elaborar mapas de distribución del contenido de los metales pesados contaminantes
en sedimentos en el campo Urdaneta de la cuenca del Lago de Maracaibo.
4. Evaluar los niveles de toxicidad que producen esos elementos.
Hipótesis: si se identifica la variedad de elementos metálicos, se cuantifican sus
concentraciones y se evalúan los niveles de toxicidad, es posible determinar el grado de
contaminación por metales pesados en los sedimentos del campo Urdaneta del lago de
Maracaibo.
 Variables: Identificar la variedad de elementos metálicos, cuantificación de sus
concentraciones, determinación de los factores de concentración, evaluación de los
niveles de toxicidad.
 Unidad de observación: Recomendar en función de los resultados, acciones que
permitan mitigar la afectación del impacto ambiental.
 Términos lógicos o relacionales: Contaminación del ambiente.

7

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
CAPÍTULO I.
CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS Y AMBIENTALES DEL ÁREA DE ESTUDIO
1.1. Introducción
La contaminación de los sistemas costeros es uno de los problemas ambientales más
frecuentes a escala mundial. Su origen puede ser atribuido a diferentes fuentes, entre
las que destacan la operación de refinerías, la actividad de tanqueros, los derrames, y
los aportes de desechos industriales que se originan en la costa o son transportados
por corrientes y ríos. Entre los diferentes contaminantes, los hidrocarburos y metales
pesados han sido de gran interés debido a su ubicuidad, concentración y toxicidad en
los organismos de los ambientes costeros marinos (Sadiq 1992, Grant 2002).
Tales elementos tienen lugar en el Lago de Maracaibo, donde se hace necesario el
estudio de la contaminación por metales pesados en sedimentos en el campo Urdaneta
del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela. A continuación se presenta una serie
de basamento teórico referente a la contaminación por metales pesados a nivel
mundial, regional y local que aborda el área de estudio.
1.2. Basamento Teórico
La presencia en los sedimentos de contaminaciones nocivas de algunos elementos
químicos y compuestos (contaminantes) es un tipo especial de degradación que se
denomina contaminación. El contaminante está siempre en concentraciones mayores
de las habituales (anomalías) y en general tiene un efecto adverso sobre algunos
organismos. Por su origen puede ser geogénico (procede de la roca madre, actividad
volcánica o del lixiviado de mineralizaciones) o antropogénico (residuos peligroso
derivados de actividades industriales, agrícola, mineras, entre otras, así como residuos
sólidos urbanos), Galán (2008).
Una intensa interacción de ambientes caracteriza a las zonas costeras del mundo y el
balance de estas interacciones origina ecosistemas como son los estuarios y las
lagunas costeras, con características ambientales únicas (clima, geomorfología,
hidrología, circulación, procesos de mezcla), regidos a su vez por procesos físicos,
químicos y biológicos de una muy alta dinámica. Tanto los mencionados procesos como
8

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
los propios ambientes costeros (lagunas y estuarios) están sujetos a cambios que
varían ampliamente en escala geográfica, tiempo y duración, y que al combinarse crean
sistemas biológicamente muy productivos, pero vulnerables a las presiones
ambientales, tanto naturales como generadas por diversas actividades humanas.
Los estuarios en la actualidad poseen una relevancia aún mayor en cuanto al desarrollo
socioeconómico de la humanidad. Grandes civilizaciones e importantes ciudades se
han fundado y han prosperado a la cercanía de un estuario. Los principales puertos del
mundo se encuentran en estuarios. Ello no sólo se debe a sus condiciones de
protección sino que a través de los ríos, los estuarios tienen una rápida llegada al
interior del continente. Una de las formas más económicas de transporte de
mercaderías es por agua, por lo tanto, aprovechar este recurso previo a la exportación
de los bienes de un país es sólo una consecuencia lógica de su ubicación.
La riqueza y diversidad de recursos presentes en los estuarios y en las lagunas
costeras conllevan la correspondiente concentración de actividades y asentamientos
humanos a lo largo de los litorales y estuarios en todo el mundo. Se estima que más de
la mitad de la población humana (65%), vive en (o cerca de) las costas (Small, 2003), y
a pesar de que la densidad varía ampliamente en las diferentes regiones del planeta,
hay una tendencia general de la gente a moverse desde regiones continentales hacia
las costas (Costanza, 1994).
1.2.1 Contaminantes
Constituyen compuestos tóxicos los que causan inhibición o destrucción de la actividad
biológica. La mayoría de estos materiales provienen de las descargas domésticas,
prácticas agrícolas o de origen natural. Entre estos contaminantes se encuentran
disolventes, detergentes, cianuros, metales pesados, ácidos minerales y orgánicos,
colorantes, herbicidas, plaguicidas entre otros (Tebbutt, 1990). Entre los contaminantes
habituales en los sistemas de agua superficiales pueden mencionarse:
- Contaminantes no conservativos: Incluyen a la mayoría de sustancias orgánicas,
algunas sustancias inorgánicas y muchos microorganismos, que se degradan por
los procesos naturales de autopurificación, de tal forma que sus concentraciones se
reducen con el tiempo. La descomposición de estos materiales depende de cada
9

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
contaminante en particular, de la calidad del medio receptor, de la temperatura y de
otros factores ambientales.
- Contaminantes conservativos: Incluyen sustancias inorgánicas que no son
afectadas por los procesos naturales o de tratamientos de aguas, por lo que las
concentraciones de estos contaminantes solo se pueden reducir por dilución. Su
presencia en un sistema limita su uso. Un grupo que destaca en los sistemas
acuáticos en general, principalmente por su efecto nocivo en todos los eslabones
de la cadena trófica son los metales pesados, siendo unos de los más peligrosos
por sus efectos el cadmio y el plomo.
1.2.2. Ciclo de metales pesados
De los 89 elementos de origen natural solamente 10 (oxígeno, silicio, hierro, aluminio,
calcio, potasio, sodio, magnesio, titanio, e hidrógeno) representan más del 99% del
peso de la corteza de la Tierra. Los otros 79 (incluyendo los gases inertes) se conocen
como ―elementos traza‖ (Navrátil, 2002). Para la clasificación moderna son aquellos
cuyo contenido en la Tierra es aproximadamente 0,0001% o menos e incluso suele
usarse como sinónimo del término metal pesado (Bashkin, 2002). En Geoquímica los
elementos traza presentan una concentración en la corteza terrestre menor al 0,1% en
peso (Navrátil, 2002). A pesar de su baja abundancia muchos elementos traza poseen
implicancias substanciales a nivel químico y biológico en cualquier ecosistema acuático
o terrestre natural; algunos son esenciales y requeridos como micro-nutrientes para la
vida de las plantas, los animales o el Hombre (Soto-Jiménez, 2011; Bashkin, 2002);
también tienen roles importantes en la economía, la ecología, la agricultura, la
medicina, la toxicología, entre otros (Navrátil, 2002).
El término ―metal pesado‖ ha recibido muchas definiciones a lo largo del tiempo,
basadas en diferentes criterios tales como: densidad (ej.: mayor a 4 g/cm3, otros mayor
o igual a 5 g/cm3, etc.), número atómico (ej.: los que tienen número mayor a 20), peso
atómico (aquellos metales con un peso atómico alto, o con una alta masa atómica y que
incluye particularmente a los metales de transición que son tóxicos y no pueden ser
procesados por los organismos vivos), e incluso algunas propiedades químicas o la
toxicidad. Existe una tendencia a asumir que los llamados ―metales pesados‖
10

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
(denominándose asi al grupo de metales y metaloides) y sus compuestos están
asociados con la contaminación y tienen propiedades potencialmente tóxicas o
ecotóxicas (Duffus, 2002).
De acuerdo a un reporte técnico de la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada
(IUPAC) la clave para evaluar la toxicidad potencial de los elementos metálicos y sus
compuestos es comprender la biodisponibilidad, la cual depende de los parámetros
biológicos y de las propiedades fisicoquímicas de tales elementos, de sus iones y sus
compuestos (Duffus, 2002).
Los metales, componentes naturales de los ambientes (Prego, 2003) se encuentran
usualmente a bajas concentraciones y por ende no causan efectos deletéreos serios
sobre la salud humana (Zhou et al. 2008) ni sobre la biota en general. Incluso a muy
bajas concentraciones o disponibilidad para los organismos vivos puede indicar
deficiencia de ciertos elementos traza con consecuencias negativas sobre la estructura
y fisiología de los organismos.
Los metales pueden ser agrupados de diferentes maneras. Se tomará la clasificación
de Kennish (1998) y de Soto-Jiménez (2011), que considerando las siguientes
categorías:
-

Metales de transición (ej. Cu, Co, Fe, Mn, Zn) incluyen aquellos elementos
traza esenciales que se necesitan para realizar las funciones metabólicas vitales
en lo organismos, siendo requeridos a bajas concentraciones, aunque se
convierten en tóxicos a altas concentraciones.

-

Metaloides (semimetales) (Ag, As, Cd, Pb, Cr, Hg, Se, Sn) que incluyen los
elementos traza no esenciales o no requeridos para las actividades metabólicas,
es decir no tienen ninguna función biológica conocida, y que son tóxicos incluso
a bajas concentraciones.

En las células vegetales los elementos micronutrientes (Cu, Fe, Co, Mg, Mo, Ni y Zn)
cumplen funciones esenciales para la biosíntesis, formación de ácidos nucleicos,
substancias de crecimientos, clorofilas y metabolitos secundarios, carbohidratos y
lípidos, como también para la resistencia al estrés (Appenroth, 2010).

11

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
1.2.3. Origen de los metales en el medio acuático
Los metales ingresan al ambiente acuático (ríos, estuarios, mares y océanos) a partir de
procesos naturales o geogénicos (incluyendo la erosión y desgaste de rocas, lixiviado o
lavado lento de suelos/rocas, sedimentación de unidades geológicas dentro de la
cuenca, actividades volcánicas, emisiones hidrotermales del mar profundo o incendios
forestales) y procesos antropogénicos (derivados de actividades humanas como
desarrollo y crecimiento de centros urbanos, actividades agrícolas-ganaderas,
hundimiento de residuos, accidentes de navegación, minería, refinerías-actividades
petroleras asociadas, fundición de minerales, galvanoplastia y otras operaciones
industriales), que llegan por medio del transporte atmosférico, descargas de ríos,
escorrentías difusas, o vertidos directos (Salomón, 1984; Franca et al., 2005; Zhou et
al., 2008; Du Laing et al., 2009b; Tijani et al, 2009; Viers et al 2009; Bai et al. 2011).

Figura 1. El sistema biológico de los elementos para plantas terrestres (glicofitas).
Fuente: Market (1994), tomado de Marcovecchio (2013).

12

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Las rocas y los suelos son considerados la principal fuente natural de metales en el
ambiente, metales están contenidos en la red cristalina mineral (litogénica) y pueden
quedar libres por efecto de la meteorización (proceso sinérgico de desgaste mecánico y
erosión química naturales). Cuanto menores sean los fragmentos mayor es la superficie
disponible para el ataque químico y cuanto más débiles sean las uniones de los
elementos trazas de las rocas es más común que formen minerales (Salomón, 1984).
Las actividades humanas son usualmente mayores en aguas estuarinas y costeras
como también en las cuencas fluviales, particularmente en aquellas localizadas cerca
de asentamientos urbanos y actividades industriales (Kennish, 1998; Prego y CobeloGarcía, 2003; Franca et al., 2005; Reboreda, 2007; Du Laing et al., 2009b; Duarte et al.,
2010). Se considera a los ríos como el principal vehículo de transporte del material
rodado desde los continentes hacia los océanos, que incluye metales pesados y otros
constituyentes químicos. Los ríos transportan estos materiales en forma disuelta y como
sólidos (suspendidos y como carga del sedimento del lecho).
La distribución relativa de los elementos entre las fases soluto y partículas depende de
la partición y movilidad de los componentes químicos (metales) durante el desgaste y el
transporte (Ip et al., 2007). Los mecanismos de transporte dependerán de la naturaleza
y concentración del mineral, de la presencia de ligandos orgánicos en la fase de
disolución, de la naturaleza y la cantidad de partículas minerales presentes (Viers et al.,
2009) y de la cantidad de materia orgánicas presentes (Du Laing et al., 2009a). Los
metales traza que están asociados con la materia orgánica son liberados durante el
proceso de degradación de la misma (Martínez, 2001; Duarte et al., 2010).
1.2.4. Circulación de metales en ecosistemas estuariales
Los estuarios son ambientes complejos y dinámicos (Ip et al., 2007), considerados
únicos entre los sistemas acuáticos, que presentan cambios graduales en variables
ambientales como la salinidad y variables biológicas, acoplados a un alto grado de
turbidez lo que conduce a la deposición de fango en las zonas intermareales (Elliot,
2002). A la vez son ambientes seleccionados para el desarrollo y crecimiento de
numerosas actividades humanas que generan en consecuencia aumento de la
población (Prego, 2003), aumento de la demanda de alimentos, mayor uso de
13

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
fertilizantes, incremento de fábricas e industrias, entre otros, lo que hacen que dichos
sistemas se tornen sensibles a la contaminación por metales entre otras sustancias
inorgánicas y orgánicas (Botté et al 2007, Marcovecchio et al, 2010).
Los principales responsables del ingreso de metales a los estuarios son la deposición
atmosférica, los aportes fluviales (ríos, arroyos) y la descarga directa de efluentes, ya
sea como metales disueltos o particulados (materia suspendida); y cuyos efectos
iniciales se producen en la zona costera. Los metales traza disueltos pueden ser
adsorbidos sobre óxidos metálicos (ej. óxidos de hierro o aluminio) o ser captados por
los organismos (ingeridos con la dieta) (Borch et al, 2010). Como metales particulados,
pueden depositarse a través de condiciones de anoxia en los sedimentos desde donde
pueden ser liberados por disolución reductora, quedando entonces disponibles para la
precipitación o el reciclaje (Benjamín 1992, Blasco et al. 2000).
Numerosos estudios sobre el comportamiento de estos elementos químicos en
estuarios muestran que los procesos, físicos, químicos, biológicos e hidrodinámicos que
allí tienen lugar cumplen un papel fundamental y variable en relación con el flujo de
metales desde la tierra hacia el mar (Martínez, 2001), como se puede apreciar en el
diagrama de la Figura 2.
Es aún tema de discusión saber con certeza cuán rápido los metales pueden
acumularse en los organismos marinos o hasta dónde estás acumulaciones son
reversibles. En este punto es importante conocer como se transportan los compuestos
químicos sintéticos, se acumulan los elementos tóxicos en los sedimentos del fondo y
su forma de ingresar en las cadenas tróficas pudiendo terminar finalmente en el hombre
(Benjamín, 1992).
Los metales, incluyendo aquellos que aparecen a niveles traza son componentes
normales del agua de mar y son requeridos por la biota en cantidades muy pequeñas,
sin embargo algunos de ellos reciben un particular interés considerando su fuerte
toxicidad aún a concentraciones muy bajas (Hg, Pb, Cd) (Botté et al, 2007;
Marcovecchio et al., 2007).

14

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 2. Ciclo de metales entre los diferentes compartimientos de un ambiente estuarino
Fuente: Marcovecchio J. (2013).

1.2.5. Interacción metal-sedimento
El principal depósito natural o reservorio para los metales en los ecosistemas
estuariales lo constituye el sedimento (Salomons, 1984), el cual actúa como un almacén
altamente concentrado de metales, con concentraciones de varios órdenes de magnitud
superior a los de las aguas adyacentes, tanto intersticiales como suprayacentes (Rubio
et al., 2000).
La acumulación de metales en los sedimentos se determina por los aportes debido a la
descarga de aguas residuales industriales y urbanas o la deposición atmosférica, pero
también por la capacidad de los sustratos a unir y liberar metales, que se rige por el pH
del sedimento, la capacidad de intercambio catiónico, el contenido de materia orgánica,
las condiciones redox y el contenido de cloruros. Estas propiedades determinan el tipo y
estabilidad del metal, y su absorción o precipitación, y también están relacionadas con
la movilidad, biodisponibilidad y toxicidad potencial del metal (Du Laing et al., 2008c).
15

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Por ello el estudio de metales en los sedimentos estuariales asi como sus
características fisicoquímicas (potencial redox, tamaño de grano) constituyen un rasgo
significativo ya que los sedimentos son la fuente secundaria (o en ocasiones primaria)
de metales para los ambientes acuáticos estuariales (Bufflap, 1995).
El origen de los sedimentos que se depositan en un estuario es variable, pueden ser
marinos, provenir de los sistemas terrestres adyacentes y llegar a través cursos de
agua dulce, o ser sedimentos orgánicos generados in situ. La sedimentación elimina
metales de la columna de agua (Bufflap, 1995) evitando de esta manera que sean
transferidos a la biota y/o que ingresen a las cadenas tróficas marinas.
La concentración y biodisponibilidad de metales encontrados en los sedimentos
estuarinos depende de varios factores incluyendo, potencial redox, pH, salinidad,
especies disueltas de metales y la composición del sedimento (Duquesne et al., 2006).
En algunos estuarios, las concentraciones de metales en las partículas en suspensión
no difieren significativamente de aquellas en el sedimento superficial bentónico, y ello
sería consistente con la presencia de partículas finas re-suspendibles (Langston et al.,
2010). El estudio de las concentraciones de metales asociados a diferentes tipos de
sedimento y a diferentes tamaños de grano tiene gran implicancia en la
biodisponibilidad de metales para los invertebrados bentónicos, particularmente
moluscos que se alimentan de los depósitos de partículas y de partículas en
suspensión, quienes a su vez constituyen importantes componentes de la dieta de
peces y aves estuarinas (Duquesne et al., 2006; Zhou et al., 2008).
Así, cambios en las condiciones ambientales (corrientes de marea, olas, vientos),
actividades

de

los

organismos bentónicos

o

bioturbación,

los

procesos

de

mineralización en la interface sedimento-agua (precipitación, adsorción, absorción,
solubilización, formación de sulfuros) (Duarte et al., 2010), procesos de oxidación
mediada por las raíces de las plantas (Reboreda, 2007) y las actividades humanas tales
como el dragado y refulado, pueden causar no solo la resuspensión del sedimento
estratificado (óxido-reductor) y la mezcla con el agua de columna oxigenada (Bufflap y
Allen, 1995) sino que también juegan un papel fundamental en la remobilización de los
metales acumulados (Salomons, 1984), con la consecuente redistribución de dichos
16

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
metales en el ecosistema, la alteración en la fase disuelta y la posterior incorporación
biológica (Atkinson et al., 2007).
1.2.6. Eutrofización
Un incremento de nutrientes, especialmente de N y P, acelerado por el aporte de
fuentes antropogénicas, puede conducir a graves problemas de eutrofización en los
ambientes acuáticos (Raboubille et al., 2001; LOICZ, 2001; Ruttenberg, 2005, Lillebø et
al., 2005; Camargo y Alonso, 2007; Heisler et al., 2008). La eutrofización es la
producción acelerada de materia orgánica, particularmente algas, en un cuerpo de agua
(Briker et al., 1999).
Como resultado de este crecimiento desmesurado de las algas una gran variedad de
impactos en el ecosistema pueden ocurrir, incluyendo el florecimiento de algas tóxicas,
el agotamiento del oxígeno disuelto y la pérdida de la vegetación acuática sumergida.
Esto produce un efecto negativo en la calidad del agua y en la salud de los
ecosistemas.
Durante muchos años, la eutrofización ha sido reconocida como un problema en los
sistemas de agua dulce; y hace unas pocas décadas que fue creciendo la preocupación
de la presencia generalizada de las condiciones de eutrofización en los sistemas
estuarinos (Briker et al., 1999).
1.2.7. El Estuarios como ambientes adecuados para realizar estudios de
contaminación.
Los estuarios son un excelente ejemplo de las complejas interacciones que
normalmente se producen en ambientes costeros. Un gran número de factores
interactúan simultáneamente, haciendo más difícil la predicción exacta de los procesos
que los caracterizan (Perillo, 1995). La flora y la fauna que se desarrollan en un estuario
están bien adaptados a esa drástica variabilidad (por ejemplo, cambios en la salinidad,
períodos secos / húmedos, dirección de las corrientes de marea, etc.), pero sufren
significativamente los cambios artificiales que son inducidos por la siempre creciente
actividad humana, en y alrededor de los estuarios, o incluso a cientos o miles de
kilómetros

tierra

adentro.

Las

estructuras

artificiales

(por

ejemplo,

puertos,
17

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
embarcaderos), dragado de canales de navegación (incluida la eliminación de material)
o construcción de represas en el río son sólo ejemplos de las condiciones físicas que
tienen un gran impacto en la comunidad biológica. También hay que considerar el
impacto adicional que produce la entrada de contaminantes y las correspondientes
cargas de nutrientes y fertilizantes (Perillo et al., 2009). Tal y como se ha referido
previamente, los estuarios son importantes corredores para el intercambio de masa
entre las cuencas hidrográficas continentales y el mar.
Desafortunadamente, los ecosistemas estuariales ubicados río abajo (en el extremo de
la cuenca hidrográfica), con frecuencia sufren un significativo efecto de degradación
debido a desarrollos generados aguas arriba, asi como a la contaminación del agua de
la cuenca asociada. Por lo tanto, es importante que las causas de tales degradaciones
sean diagnosticadas y entendidas cabalmente, para poder tomar medidas adecuadas
para proteger y restaurar la salud de los ecosistemas estuariales (Meng y Liu, 2010).
Para considerar adecuadamente el tema en cuestión, es conveniente recordar la
definición científica de contaminación marina. Esta se define como la introducción por
acción del hombre de cualquier sustancia o energía en el medio marino (incluidos los
estuarios) que produzca (o pueda producir) efectos nocivos, tales como daños a los
recursos vivos y a la vida marina, peligros para la salud humana, obstaculización de las
actividades marítimas incluida la pesca y otros usos legítimos del mar, deterioro de la
calidad del agua de mar para su utilización y menoscabo de los lugares de
esparcimiento (GESAMP, 2011). Así, resulta muy importante tener presente esta
definición y aplicarla plenamente, teniendo siempre presente que la sola presencia de
una sustancia potencialmente tóxica en un sistema natural no determina la existencia
de contaminación, sino que resulta imprescindible la ocurrencia de efectos nocivos
(Bellas et al., 2011).
Esto no es, sin embargo, una tarea fácil, ya que los desechos industriales, agrícolas y
urbanos, dragados, y modificaciones en el sistema de reasignación de usos de suelos entre otros- han producido problemas de contaminación y eutrofización, y han afectado

18

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
a la composición y distribución de especies y el funcionamiento del sistema (Scheffer et
al., 2003 ; Atkins et al., 2007).
No sólo las actividades humanas directas son responsables de estas acciones
previamente mencionadas, ya que -por ejemplo- los cambios climáticos que conllevan
aumento de lluvias torrenciales y escorrentías asociadas, pueden estimular la
movilización de contaminantes antiguos retenidos en los sedimentos. De la misma
manera, eventos extremos de inundaciones de ríos en regiones mineras pueden
generar una considerable contribución al ingreso de Hg adsorbido en partículas hacia la
zona costera y sistemas (Figura 3).
El aumento de la urbanización y de la utilización de las zonas costeras para actividades
de recreación está acompañado por actividades tales como la reclamación

y

recuperación de tierras, dragado de canales de navegación, accesos y áreas de
maniobras de zonas portuarias, el bombeo de sedimentos y la construcción de
instalaciones

complementarias

de

los

puertos

comerciales

y/o

deportivos.

Consecuentemente, los efectos ambientales están aumentando continuamente.
Estos estudios hacen hincapié en que tanto los ecólogos estuariales como los
administradores de recursos necesitan: (i) un buen conocimiento de las características
ambientales de los sistemas bajo estudio o sometidos a su jurisdicción; (ii) los datos
cuantitativos sobre los conjuntos flori-faunísticos de aquellos sistemas, considerando las
escalas espaciales y temporales; (iii) la capacidad de predecir de modo confiable las
especies que puedan ocupar cualquier sitio de los estuarios; y, (iv) una comprensión
acabada de las consecuencias ecológicas del cambio ambiental (Valesini et al., 2010).
A manera de síntesis, la literatura internacional presenta numerosos trabajos en los que
se presentan informaciones sobre la presencia, concentraciones y distribución de
distintos grupos de contaminantes en ambientes estuariales, y sus componentes
abióticos y biológicos. Esto, junto con los análisis previamente comentados, indica que
estos ambientes resultan sumamente adecuados como para llevar adelante estudios de
contaminación. Simultáneamente, el intenso uso que hace la sociedad humana de los
estuarios determina la importancia de esas evaluaciones. Marcovecchio, et, al. (2013).
19

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 3. Diagrama que representa un sistema natural integral. Se indican las influencias
naturales (líneas cortadas) y las antropogénicas (líneas llenas). A1 y A2: influencias naturales
y/o antropogénicas sobre el sistema físico. B1 y B2: Idem sobre el sistema físico-químico. C:
efectos humanos directos sobre el sistema biológico.
Fuente: Adaptado de Jonge et al. (2003) y Covelli et al. (2007).

1.3. Investigaciones Precedentes
El tema de contaminación ambiental generado por las elevadas concentraciones de
metales pesados, ha sido revisado y discutido en varias partes del mundo, incluyendo
Venezuela y concretamente el Lago de Maracaibo, tal como se muestra a continuación:
Agudelo L. et al. (2005), menciona la fitorremediación como la alternativa para absorber
metales pesados de los biosólidos, por medio de esta investigación, los autores
pretenden demostrar que la fitorremediación constituye una alternativa eficaz y
económica para realizar procesos de descontaminación de metales pesados en
biosólidos, los cuales provienen especialmente de los tratamientos de aguas residuales,
sin causar deterioro en los sedimentos en los que son aplicados, disminuyendo la
contaminación no solo de este, sino también del agua y de los que a partir del medio
donde se encuentre, puedan llegar a cualquier organismo vivo.
20

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Aguirre G. et al. (2009), evaluaron la toxicidad no específica en sedimentos portuarios,
una aproximación al contenido de contaminantes críticos, analizando la calidad de
sedimentos de cuatro puertos chilenos con diferentes actividades de cabotaje, en
función del contenido de materia orgánica (MOT), hidrocarburos aromáticos policíclicos
(HAPs), metales traza (Cd, Pb y Cu) y toxicidad no específica. El índice de
contaminación urbana e industrial (ICUI) referido al contenido de metales, reveló como
más contaminados a Iquique y Talcahuano; en cambio el índice de adición de HAPs a
San Vicente (IA HAPs), al igual que la toxicidad. En este sentido los autores exponen la
incidencia de múltiples actividades industriales que desarrollan en las adyacencias del
área de estudio, que mediante la implementación de puertos comerciales, pesqueros
y/o de cabotaje en el interior de las bahías.
Araúz D. et al. (2013), realizaron el estudio del ―Nivel de Contaminación y Distribución
Espacial de Metales Pesados en sedimentos superficiales de Bahía Damas, Isla Coiba‖
donde determinaron los metales pesados (Cr, Cu, Cd y Pb) en sedimentos superficiales
de Bahía Damas en Isla Coiba para establecer los niveles de línea base y de
contaminación. Las concentraciones medias de metales pesados en los sedimentos del
área de estudio oscilaron: Cr (88,32a 94,63 μg/g), Cd (1,84 -3,53 μg/g), Cu (41,47- 48,
7μg/g) y Pb (1,09 - 3,80 μg/g), siendo la distribución de estos metales gradual y
estacional, reflejando un incremento de la concentración hacia la parte de mar afuera
en periodo seco e intermedio.
Ávila H. et al (2010), en su estudio denominado ―Distribución de metales pesados en
sedimentos superficiales del Lago de Maracaibo, Venezuela‖, recolectaron 52 muestras
en 13 estaciones ubicadas estratégicamente a lo largo de la cuenca del Lago de
Maracaibo, durante 1999 a 2001, obteniendo como resultado la identificación de los
metales Cu, Cd, Cr, Pb, V y Ni, cuyas concentraciones de metales en sedimentos
superficiales del Lago de Maracaibo, son similares a las reportadas en sistemas
acuáticos con alta actividad petrolera.
Ávila, H; et al (2014), en su trabajo de ―Determinación de metales pesados en
sedimentos superficiales costeros del Sistema Lago de Maracaibo, Venezuela‖
establecieron como objetivo del estudio: Identificar áreas costeras con concentraciones
21

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
críticas de Pb, Cr, Cd, Ni y V en sedimentos superficiales costeros del sistema Lago de
Maracaibo, utilizando el Análisis de Componentes Principales (ACP). La tendencia en
los metales en la zona costera evaluada es de concentraciones altas hacía la zona de
desembocadura de los ríos tributarios de la zona sur del Lago y de manera puntual
algunas estaciones en la zona norte, estas últimas relacionadas con actividades
industriales. Al comparar las concentraciones de metales obtenidos en este estudio con
los valores de riesgo relativo para sedimentos de ambientes marinos y estuarinos (ERL, Environmental Response-Low), reportados por la NOAA. Porcentaje de excedencia
en cada punto muestreado (pm=8) al límite permisible por la ER-L (NOAA1995) para
Cd&gt; 5; Cr&gt;80; Ni&gt;30; Pb &gt; 35 mg/kg. Solo se muestran los metales que exceden la
norma.
Cañizares R. (2000), llevo a cabo el estudio de la Biosorción de metales pesados
mediante el uso de biomasa microbiana, este consiste en la utilización de
microorganismos como biosorbentes de metales pesados, ofrece una alternativa
potencial a los métodos ya existentes para la destoxificación y recuperación de metales
tóxicos o valiosos presentes en aguas residuales industriales.
Castañé P. et al. (2003), desarrollaron el trabajo titulado, ―Influencia de la especiación
de los metales pesados en medio acuático como determinante de su toxicidad‖, cuyos
resultados muestran que la concentración total del Cd no es un buen predictor de su
toxicidad para las algas y que su especiación puede afectar la disponibilidad del mismo
para los organismos en medio acuático y, consecuentemente, determinar la magnitud
de su toxicidad.
Cervantes Y. et al. (2011) en el artículo ―Metales traza en sedimentos de la Bahía de
Cayo Moa (Cuba): Evaluación de la contaminación‖ evalúan los niveles de cuatro
elementos traza arsénico (As), cobre (Cu), plomo (Pb) y zinc (Zn) en sedimentos
superficiales de la bahía de Cayo Moa, en la cual la actividad humana ha incidido desde
mediados del pasado siglo, paralelamente al desarrollo de una de las regiones mineras
más importante de Cuba. Para evaluar el grado de contaminación de los sedimentos se
utilizaron tres métodos fundamentales: la comparación con otros ecosistemas marinos,
la determinación del nivel de enriquecimiento metálico mediante el cálculo del Factor de
22

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Contaminación, y la interpretación de los datos obtenidos con base en criterios de
calidad. El rango de concentraciones varió entre 7-153 μgg-1 para As, 18-175 μgg-1
para Cu, 5-62 μgg-1 para Pb y de 46-527 μgg-1 para el Zn. La distribución espacial de
las concentraciones mostró valores altos en toda la bahía y zonas aledañas, con
variaciones según el elemento analizado; los mayores niveles de As se encontraron en
las desembocaduras de los ríos Moa y Cayo Guam. Los resultados muestran una
elevada concentración de As, Cu, Pb y Zn; los niveles de contaminación revelados en
este

estudio

permiten

clasificar

algunos

puntos

analizados

como

altamente

contaminados o con un potencial de riesgo biológico alto.
Corona J. (2012), en el documento presentado como ―Contaminación Antropogénica en
el Lago de Maracaibo, Venezuela‖, presenta una revisión bibliográfica exhaustiva sobre
el impacto ecológico de la contaminación antropogénica en aguas, biota y explotación
pesquera del sistema de Maracaibo. Donde establece que esta problemática ambiental,
ha generado un desequilibrio ecológico de los componentes bióticos y abióticos del
estuario; ofreciendo de esta manera una visión amplia sobre las repercusiones
ecológicas en el lago.
Díaz Rizo O. et al. (2008), realizaron el ―Análisis ambiental por activación neutrónica de
sedimentos de la Bahía de La Habana‖, a través de la activación neutrónica
instrumental de sedimentos superficiales de la bahía de La Habana, Cuba. Se
reportaron las concentraciones de 23 elementos (metales pesados y trazas),
reportándose, por primera vez un grupo importante de elementos tierras raras (La, Ce,
Nd, Sm, Eu, Tb, Yb y Lu). La normalización de los resultados a un metal de referencia
demostró la presencia antropogénica de Sb, Ba, As, Cr y Zn producto de la descarga de
residuales domésticos e industriales.
Farina O. et al. (2013) en su ―Evaluación de la Contaminación por Mercurio en la Biota
Acuática, Aguas y Sedimentos de la Cuenca Alta del río Cuyuní, Estado Bolívar,
Venezuela‖ evaluaron el alcance de la contaminación por mercurio en la cuenca alta del
rio Cuyuni, determinándose la concentración de mercurio en 36 muestras de agua, 25
muestras de sedimentos y 145 muestras de tejido de peces (n=131) e invertebrados
acuáticos (cangrejos, camarones y caracoles) (n=14), correspondientes a 56 especies
23

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
identificadas, provenientes de las estaciones ubicadas en las cinco áreas focales en la
cuenca alta del Cuyuni. El rango de valores de concentración de mercurio obtenidos en
los sedimentos fue de 6.55 a 421.53 ppb, con factores de enriquecimiento (FE) &gt;1 en
16 estaciones, indicando una entrada de mercurio antropogénica. Las concentraciones
mínimas y máximas de Hg en agua fueron 2.01 y 20.13 ppb respectivamente, donde el
metal asociado a los sólidos suspendidos represento entre el 1.30 y 63.35%. Como
regla general, la concentración de mercurio en el tejido del musculo de peces fue mayor
que en invertebrados.
García N. et al. (2012) en su ―Evaluación Preliminar de Riesgos para la Salud Humana
por Metales Pesados en las Bahías de Buenavista y San Juan de los Remedios, Villa
Clara, Cuba‖ llevaron a cabo una caracterización de los principales focos contaminantes
de la bahía San Juan de los Remedios, fundamentalmente en las industrias que vierten
sus residuales directamente al mar sin tratamiento alguno y que contienen gran
variedad de sustancias tóxicas orgánicas y químicas. Estos residuales, son vertidos en
los ríos que desembocan en esta bahía. Se realizó una evaluación del riesgo que
constituye para la salud humana la presencia de metales pesados en los cuerpos de
agua poniendo en riesgo la vida de las personas que habitan en la ciudad de Caibarién.
Guzmán C. (2011) realizó la ―Evaluación de contaminantes en agua y sedimentos del
Río San Pedro en el estado de Aguascalientes‖ con la finalidad de estudiar el nivel de
contaminación del río y la probable infiltración de contaminantes al acuífero del Valle de
Aguascalientes, para ello tomó muestras de agua y sedimentos de 50 sitios
seleccionados a lo largo del río. Evaluó además 17 pozos aledaños al río (a menos de
300 m). Se realizaron dos campañas de muestreo, una en temporada de sequía y otra
posterior a las lluvias. Se determinó pH, oxígeno disuelto, DBO5, DQO, P-total, N-total,
fenoles, anilinas, detergentes (SAAM), coliformes fecales y metales pesados (Al, As,
Cd, Cr, Cu, Fe, Hg, Mn, Pb y Zn). El agua del río San Pedro presentó en algunos sitios
contaminación moderada por Al y Fe. De acuerdo con los criterios de la Agencia de
Protección al Ambiente de los Estados Unidos, todos los sedimentos presentaron
contaminación por As; el 50% de los mismos por Pb y Zn, el 25% con Cu y

24

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
aproximadamente el 13% con Mn y Cr. Tres sedimentos presentaron contaminación
moderada por Fe y otros tres por Hg.
Hansen M. (2013). Metodología para determinar la liberación de metales del sedimento
al agua en lagos y embalses. Aunque el sedimento en cuerpos de agua puede actuar
como fuente secundaria de contaminantes disueltos, no se conocen criterios que
establezcan esta relación. En este trabajo se propone una metodología para estimar los
riesgos de contaminar el agua por liberación de metales acumulados en sedimento. Se
evaluó la distribución de cadmio, cobre, cromo, hierro, manganeso, níquel, plata y zinc
entre agua y sedimento en ambientes experimentales que varían entre oxidados y
reducidos. La metodología desarrollada, que combina evaluación experimental con
modelación hidrogeoquímica, permite evaluar diferentes escenarios de contaminación
del agua en contacto con el sedimento. El conocimiento de la disolución reductiva de
metales es imprescindible para poder mitigar efectos a la salud y para la toma de
decisiones sobre tratamientos de agua.
Herrera J. et al. (2012) en la ―Evaluación de metales pesados en los sedimentos
superficiales del río Pirro. Laboratorio de Manejo del Recurso Hídrico, Escuela de
Química, Universidad Nacional, Costa Rica‖ analizaron por espectrofotometría de
absorción atómica la concentración de Cd, Ag, Se, Sn, Ni, Cr, Cu, B, Zn, Hg, Ba, Pb,
Mn, As y Al en los sedimentos superficiales del sector medio del río Pirro (Heredia,
Costa Rica). Las concentraciones de estos elementos fueron muy elevadas para la
mayoría de las sustancias analizadas en todos los puntos de muestreo seleccionados.
Su distribución no fue homogénea, ni presentó un patrón geográfico marcadamente
definido, pudiéndose encontrar altos niveles distribuidos a lo largo del transecto
estudiado.
Ibárcena L. (2011). Estudio de la Contaminación por Metales Ecotóxicos en Sedimentos
en la Bahía de Ite, Provincia de Jorge Basadre Grohmann de Tacna, determinando la
incidencia que tendrían los mismos sobre la fauna bentónica de la zona, como
consecuencia del vertimiento por más de 35 años de los relaves mineros provenientes
de las minas de Toquepala y Cuajone. Los resultados obtenidos de los metales
ecotóxicos Cu, Zn, As, Cd, Hg, Pb, Fe, analizados que se encuentran en los sedimentos
25

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
superficiales de la Bahía de Ite, en orden decreciente son: Fe &gt; Cu &gt; Zn &gt; As &gt; Pb &gt; Cd
&gt; Hg. Los valores promedios reportados son los siguientes: Cu = 608.063 mg/kg, Zn =
9.923 mg/kg, As = 8.66 mg/kg, Cd = 0.41 mg/kg, Hg &lt; 0.01 mg/kg, Pb = 8.472 mg/kg,
Fe = 33078.63 mg/kg.
Luque C. (1993). Distribución de metales pesados en sedimentos de las Marismas del
Odiel (Huelva, So. España). Analizado la distribución y contenido total de metales
pesados (Co, Cu, Fe, Mn, Ni y Pb) en sedimentos de las Marismas del Odiel (SO
España). Las concentraciones de estos elementos, obtenidas por espectrofotometría de
absorción atómica, fueron muy elevadas para la mayoría de los elementos analizados.
Su distribución no es homogénea, ni presenta un patrón geográfico marcadamente
definido, pudiéndose encontrar altos niveles repartidos por toda la marisma. Existe
cierto gradiente topográfico, con mayores concentraciones en puntos de menor cota.
Los puntos de muestreo más aislados de la incidencia mareal y los más expuestos a
mar abierto registraron los niveles más bajos. Los metales que superaron los límites
máximos permisibles (según Long et al., 1995) en sedimentos fueron: Cd total (1.28 ±
0.77 μg g-1), Ni total (107.51 ± 23.02 μg g-1), Pb total (44.50 ± 18.97 μg g-1) y V total
(48.98 ± 6.88 μg g-1); en las almejas (según Nauen 1983): Cd (0.28 ± 0.13 μg g-1), Cr
(4.27 ± 2.29 μg g-1), Ni (2.83 ± 2.33 μg g-1), (2.29 ± 1.10 μg g-1) y V (1.85 ± 1.15 μg g1).
Machado A. et al. (2010). Influencia de una planta termoeléctrica en la concentración de
V y Ni en sedimentos en la ciudad de Maracaibo, Venezuela.
Márquez A. et al. (2008). Concentraciones de metales en sedimentos y tejidos
musculares de algunos peces de la Laguna de Castillero, Venezuela. Con el propósito
de detectar alteraciones en el productivo ecosistema de la Laguna de Castillero
(Caicara del Orinoco, municipio Cedeño del estado Bolívar, Venezuela), se presentan
resultados de mediciones granulométricas y de las concentraciones de los metales
pesados: Fe, Mn, Zn, Pb y Co realizadas en junio 2001 sobre los sedimentos
superficiales y del tejido muscular de varias especies autóctonas de peces (Plasgiosium
squamossimos, Pigocentrus cariba, Pheudoplastyloma fasciatum, e Hypostomus spp
realizadas en junio 2001. Utilizando técnica de espectrofotometría de absorción atómica
26

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
con llama de aire acetileno, se determinó que, las concentraciones de metales más
altas están representadas por manganeso, zinc y plomo. Se encuentran valores
elevados en la concentración de Pb y Zn, hecho atribuido al estrés que ejercen las
actividades antropogénicas circundantes sobre la Laguna de Castillero.
Menéndez M. (2004), realizo el estudio sobre la eutrofización y calidad del agua de una
zona costera tropical, donde determino que la calidad del agua costera está siendo
alterada por el incremento de los desechos propios de las actividades humanas; los
nutrientes nitrógeno y fósforo generados por estas fuentes pueden acrecentar el
desarrollo del proceso de eutrofización en el ambiente costero. El Estado de Yucatán,
México, es una zona tropical sometida a las presiones que representan su desarrollo
económico, por el crecimiento de la densidad de la población y el aumento del vertido
de desechos. El subsuelo de esta región es un sistema cárstico de carbonato de calcio
que favorece la infiltración del agua y de contaminantes al acuífero. Durante el año
2000, las principales fuentes de nutrientes de Yucatán, fueron en orden de importancia,
los aportes continentales procedentes de la porcicultura y avicultura, la agricultura, la
precipitación atmosférica y los desechos de origen humano -domésticos, públicos,
urbanos e industriales-; estos nutrientes ingresan al litoral de Yucatán por la descarga
del agua subterránea en la costa, con una proporción N:P =194,9:1.
Morán E. (2012). Impactos recientes de los cambios ambientales en los recursos
hídricos superficiales de la cuenca del Duero. La disponibilidad de recursos hídricos ha
sido históricamente un factor limitante de desarrollo en los países de la cuenca
mediterránea. En este trabajo se analizó la evolución y variabilidad recientes (19612005) de los recursos hídricos superficiales el caudal en los ríos en una de las cuencas
hidrográficas de mayor entidad de la Península Ibérica, y los factores ambientales
responsables de su evolución. Los resultados del trabajo muestran un descenso notable
y generalizado en los caudales en la región, acompañado de un cambio en los
regímenes fluviales. La evolución del clima, con unas precipitaciones muy variables
pero sin tendencias notables a largo plazo, y unas temperaturas en aumento, explica en
parte, pero no en su totalidad, el descenso hidrológico. En las cabeceras fluviales se ha
detectado un incremento significativo de la cubierta vegetal durante el periodo de
estudio, el cual parece estar participando en gran medida en el descenso de caudales.
27

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Por otro lado, la regulación por medio de embalses está incrementando en la cuenca y
con ello contribuyendo al cambio hidrológico en la región. Los resultados obtenidos
ofrecen la base conceptual para proyectar la disponibilidad futura de los recursos
hídricos en los escenarios de mayor escasez como consecuencia del cambio climático
venidero.
Ramos R. et al. (2012), mediante la investigación, ensayos de toxicidad con sedimentos
marinos del occidente de Venezuela, obtuvieron que la actividad de las refinerías es
una de las principales fuentes de contaminación marino costera a nivel mundial. En este
trabajo se evaluó la toxicidad de sedimentos potencialmente impactados por el Centro
Refinador Paraguaná, ubicado en la costa occidental de Venezuela, utilizando
bioensayos de toxicidad crónicos.
Dicha toxicidad se evaluó con larvas del camarón Litopenaeus vannamei y con
poliquetos Scolelepis texana durante 28 días y 10 días, respectivamente. Ambos
bioensayos indicaron una alta toxicidad para sedimentos aledaños a la refinería, con
respecto a sedimentos de la misma región con menor influencia de la refinería y a
sedimentos de una zona control. Los sedimentos aledaños a la refinería tuvieron
concentraciones relativamente elevadas de metales pesados como el cromo, níquel y
zinc; y presencia de hidrocarburos policíclicos aromáticos (PAHs &gt; 1000 ppb). Este
estudio está enmarcado dentro del primer trabajo de riesgo ecológico ambiental
realizado en Venezuela.
Sotero V. et al. (2013). Contenido de metales pesados en agua y sedimento en el bajo
Nanay. Se presenta en este estudio la evaluación de la concentración de metales
pesados en agua y mercurio en sedimentos del rio Nanay. Según los resultados de
análisis de agua el plomo y mercurio se encuentran presentes en concentraciones
mayores que lo indicado por las normas nacionales. El plomo tanto en creciente es en
promedio de 0,111 ppm y 0,053 ppm respectivamente y el mercurio en vaciante se
encuentra en 0,008 ppm. Del mismo modo la presencia de mercurio es alta en los
sedimentos que acompañan a este rio con 1,636 ppm en creciente y 3,03 ppm en
vaciante.

28

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Universidad del Zulia (2004).
importante mencionar que

Biodiversidad en el Campo Urdaneta Oeste, es

Evaluar la diversidad biológica en el Campo Urdaneta

Oeste, a fin de obtener y compilar información de línea base, y divulgar la diversidad
biológica, a través de la elaboración de catálogos y películas. Tal información es útil, no
solamente a Shell Venezuela, S.A. sino que aunado a ello sirve para establecer
proyecciones de los efectos naturales y antropogénicos sobre la biodiversidad en esta
área, pero también al público en general, para conocer y apreciar mejor la fauna que los
rodean. se explica la composición de esta biodiversidad en Campo Urdaneta Oeste, por
qué conservarla y cómo Shell Venezuela, S.A. funcionando en el área, está pendiente
del valor de esta biodiversidad para las futuras generaciones y se preocupa porque la
población de Campo Urdaneta Oeste, Estado Zulia, Venezuela, y el mundo preserve la
biodiversidad reinante.
Valdés J. et al. (2014), llevo a cabo la investigación sobre el contenido de Cu, Pb y Zn
en sedimentos y organismos bentónicos de la bahía San Jorge (norte de Chile):
Acumulación y biotransferencia en sistemas costeros submareales. Dicho trabajo
consistió en la medición del contenido de Cu, Pb y Zn para evaluar su enriquecimiento
en sedimentos y sus eventuales procesos de biomagnificación en cadenas tróficas
bentónicas de siete sectores de la bahía. Obteniendo que el contenido medio de Cu, Zn
y Pb fue 103.6, 72.6 y 38.6 mg kg–1, respectivamente, en los sedimentos y 28.3, 32.5 y
21.9 mg kg–1, respectivamente, en los organismos. Al mismo tiempo determino el índice
de geoacumulación, indicando algún grado de enriquecimiento de metales en los
sectores donde se realizan actividades industriales; Los resultados de este trabajo
sugieren una alta variabilidad temporal en el contenido de metales en los sedimentos y
organismos bentónicos, lo cual puede ser explicado por la modificación de factores
naturales y antrópicos dada por la actividad industrial y los asentamientos humanos
cercanos que controlan el ingreso y acumulación de estos metales en la zona costera
de la bahía San Jorge.
Zamora A. et al. (2010). Las actividades de la industria petrolera y el marco ambiental
legal en Venezuela. Una visión crítica de su efectividad. La explotación de petróleo y
gas natural tiene efectos ambientales específicos que dependen de la ubicación de los
yacimientos y de las técnicas utilizadas para extraer los productos brutos. La prevención
29

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
y control de los impactos ambientales generados por las actividades de la industria
petrolera es uno de los principales problemas que enfrenta la sociedad venezolana, por
tanto, la existencia de un marco legal que regule dichas actividades a fin de minimizar el
daño al ambiente se hace imprescindible. Este trabajo constituye un análisis del marco
ambiental legal vigente en Venezuela, en lo relativo a la industria petrolera, indicando
las fortalezas y debilidades de la normativa con el fin de ampliar el conocimiento del
derecho ambiental venezolano y contribuir con la inclusión de los aspectos ambientales
en la toma de decisiones para el desarrollo económico-social en un contexto de manejo
sustentable de los recursos energéticos del país y del mundo.
1.4 Aspectos geológicos regional
1.4.1 Marco fisiográfico
La cuenca del Lago de Maracaibo (Figura 4), limitada por la Sierra de Perijá al oeste y
el flanco occidental de Los Andes y la Serranía de Trujillo al este, ocupa una depresión
tectónica de unos 52.000 kilómetros cuadrados de extensión, donde se han acumulado
más de 10.000 metros de espesor de sedimentos cuyas edades se extienden desde el
Cretácico hasta el Reciente. Un fenómeno fisiográfico interesante es el hundimiento o
subsidencia de ciertas zonas costeras del Lago de Maracaibo como son Lagunillas y
Tía Juana.

Figura 4. Ubicación Geográfica del Lago de Maracaibo, Estado Zulia Venezuela.
Fuente: Google Eart (2015).

30

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
La región presenta gran variedad climática debido a la presencia del Lago y la influencia
de los sistemas montañosos vecinos. Las lluvias muestran gran variación espacial y
temporal; las mayores precipitaciones ocurren al sur-oeste del Lago (&gt; 2800 mm/año),
pero disminuye progresivamente hacia el norte, hasta el clima semiárido de Maracaibo,
con menos de 600 mm/año, y el clima árido de la Península de Perijá (&lt; 200 mm/año).
Sin embargo, en la misma zona norte, en las laderas de la Sierra de Perijá, se registran
más de 1500 mm/año, a una distancia en la horizontal de menos de 80 km.
La temperatura media varía de 27,5º C en la costa del Lago a 24º C hacia los
piedemonte de Perijá y los Andes. El mayor escurrimiento se registra al sur del Lago, en
la planicie del Catatumbo, con valores de 1000-1800 mm/año; el más bajo se presenta
en las áreas costeras del Golfo de Venezuela, con valores promedios anuales inferiores
a los 200 mm. En la planicie aluvial del Lago, el escurrimiento varía entre 600 y 1400
mm/año.
La vegetación en la región es muy variada: hacia el norte, en la Península de La Guajira
y la planicie de Maracaibo, prevalece el espinal tropical y el matorral tropical semideciduo; la planicie aluvial del lago está ocupada por bosque tropical; hacia el
piedemonte, el bosque tropical se encuentra en las partes más bajas; el bosque
premontano y montano siempre verde en las partes más altas.
1.4.2. Marco geológico estructural
Tectónicamente se relaciona con el levantamiento post-Eoceno de la Sierra de Perijá y
de la Cordillera de Los Andes. La gran mesa de agua que ocupa la parte central de la
cuenca está enmarcada por llanuras casi sin relieve, parcialmente anegadizas, que se
extienden hasta las estribaciones de las serranías circundantes, donde afloran rocas de
edad variable entre el Terciario Inferior y el Precámbrico (?).
1.4.3 Aspectos geológicos locales
El campo Urdaneta, ubicado en la región noroeste del Lago de Maracaibo, ocupa una
extensión de 1.682 kilómetros cuadrados, que representa el 11.73% de la superficie
total del Lago, que a su vez en un macro contexto está situada al oeste de Venezuela.
31

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
1.4.4 Marco sedimentológico actual
La composición granulométrica o tipos de sedimento varían ampliamente en el sistema
del Lago de Maracaibo. Aunque se puede decir que en la zona costera del sistema
predominan las arenas en sus diferentes tipos, esta proporción va a estar influencia por
varios factores en particular. Si se encuentran en una zona cerca a la desembocadura
de un río, se nota un incremento sustancial de las arcillas o en cambio en zonas muy
cercanas por ejemplo, la Laguna de Sinamaica, la predominancia es de suelos
netamente fangosos con un porcentaje alto de limo (Parra-Pardi, 1979; Rodríguez,
2000).
1.4.5. Marco geológico ambiental por metales pesados
El Lago de Maracaibo puede considerarse como un cuerpo de agua con un estado
trófico avanzado, debido a que en este sistema son descargados grandes volúmenes
de agua residuales urbanas e industriales sin tratamiento previo, que sumadas a las
descargas de nutrientes por escorrentía y a los eventuales derrames petroleros,
contribuyen a su deterioro ambiental (Rodríguez, 2000).
En la cuenca del Lago de Maracaibo, se puede detectar diferentes fuentes de metales,
desde las relacionadas con el uso de pesticidas y descargas domésticas e industriales,
hasta las actividades de la industria petrolera, la cual involucra además de la
producción y transporte de crudo, la industria Petroquímica, el procesamiento de gas y
la extracción de carbón en minas a cielo abierto (Rodríguez, 2000).
Con relación a las descargas domésticas e industriales, estas se encuentran
principalmente en Maracaibo, San Francisco, Mérida, Valera y Cúcuta y a excepción de
algunos reportes generados por organismos estatales (ICLAM, MARN) los cuales
realizan evaluaciones puntuales de algunas de estas fuentes, en la actualidad no existe
un inventario de su ubicación exacta y la caracterización de cada efluente (Rodríguez,
2000).
La presencia de metales pesados en agua, sedimentos y biota del Lago de Maracaibo
ha sido reportada por diferentes estudios, entre los más recientes están Ávila (2003),
32

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Esclapés y Galindo (2000), ICLAM (2001), Pardi y col. (1979), Rodríguez (2000) cuyos
valores se han venido incrementando, particularmente en las especies que integran la
cadena

trófica

del ecosistema,

llegándose

a

determinar en

algunos

casos

concentraciones que superan el límite permisible para consumo humano (ICLAM,
1988).
Diversos procesos específicos tales como difusión de sedimentos anóxicos,
resuspensión de sedimento y dragado entre otros, comúnmente reintroducen metales
concentrados en los sedimentos hacia la columna de agua (Kennish, 2002).
Lo anterior es particularmente importante en el Lago de Maracaibo donde existe un alto
aporte antropogénico y la influencia del intervalo de mareas, el cual posee un elevado
porcentaje de partículas finas que ayudan a la fijación de los metales y su transporte
hacia otras zonas.
Otro factor a considerar es la formación de zonas anóxicas, las cuales tienden a retener
metales y por cambios en las condiciones ambientales, se condiciona a la transferencia
de los metales a la columna de agua, actuando el sedimento como fuente de polución;
debido a que los metales no permanecen fijos y pueden ser liberados a la columna de
agua (Bautista, 1999).
Pardi (1986) mencionó ―Es evidente que el hipolimnio cónico es la porción del lago
donde ocurre la mayor acumulación de materia orgánica e intensos procesos de
reducción‖. Sin embargo, no solo ocurre la retención por las condiciones de anoxia
existentes en el cono hipolimnético, sino, también la liberación de nutrientes y metales,
los cuales son incorporados eventualmente al epilimnio, debido a la disminución del
hipolimnio salino.

33

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
CAPÍTULO II.
METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
2.1. Introducción
Para la evaluación de la contaminación por metales pesados en sedimentos
superficiales del campo Urdaneta del Lago de Maracaibo, Venezuela, se estableció una
metodología de trabajo (figura 5) que permitiera reunir la información necesaria sobre el
área, los métodos y análisis a través de los cuales se han venido rigiendo las diversas
instituciones geológicas ambientales a nivel mundial/nacional.

Figura 5. Metodología de trabajo empleada para el desarrollo de este estudio.
Fuente: Elaboración propia (2015).

En este trabajo se definió las características geológicas ambientales del área en
estudio, se identificó la variedad y concentraciones de elementos metálicos pesados
existentes en los sedimentos del campo Urdaneta; y, a su vez, se evaluó los niveles de
toxicidad, a través del factor de concentración que producen esos elementos.
34

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
2.2. Metodología utilizada para la realización del trabajo de investigación
El plan de trabajo descrito anteriormente en la figura 5, fue planteado para cubrir a
través de trabajo de campo, laboratorio y oficina, la evaluación de la concentración y
variabilidad de metales pesados, que originan contaminación ambiental, estas etapas,
se describen, a continuación (tabla 1):
Tabla 1. Métodos analíticos empleados en la evaluación de los parámetros físicos y
químicos en los sedimentos superficiales del Campo Urdaneta
Parametros

Unidades

Método

Ambientales

Adimensional

Observación

Textura

%Arena
%Arcilla
%Limo

Tamizado

mg.kg‫־‬¹

Espectrofotometria
de
Adsorción
Atómica

Metales

Descripción
Revisión bibliográfica de la geología ambiental local
y revisión histórica de la variación de relieve/aporte de
sedimentos, a través de Google Eart.
Descripción de la fraccion gruesa
a tráves de Lupa, con objetivo 10X y con fotografia acoplada.
Digestión con ácido nítrico y medición espectrofotométrica
por absorción atómica acoplado a un equipo de generación de
hidruros para el análisis de mercurio.

Fuente: Elaboración propia (2015).

2.2.1. Recopilación y análisis de la información existente sobre el tema en estudio
Esta etapa consistió en adquirir, recopilar y organizar las referencias bibliográficas
relacionadas con estudios sobre contaminación por metales pesados de autores
consultados y material utilizado, todo esto con la finalidad de complementar la
información necesaria para dar cumplimiento al trabajo de investigación.
2.2.2. Levantamiento de información geológica y ambiental del área de estudio
Para poder entender adecuadamente un problema de contaminación no basta con
realizar una campaña de toma de muestras para su estudio geoquímico, además debe
contarse con información sobre el clima, el marco geológico, y por supuesto, sobre la
actividad industrial que se realiza en la zona bajo estudio. Por ello se utilizó la
metodología descrita por Perillo (1995) y Perillo y Piccolo (2012), en cuanto a los
factores que controlan las características de los estuarios. Esta fase comprendió la
revisión bibliográfica sobre estudios previos realizados por instituciones tales como el
35

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Instituto para la Conservación y Calidad del Lago de Maracaibo (ICLAM), Universidad
del Zulia (LUZ), Ministerio del poder popular para el Ambiente (MPPA), así como toda la
información que describe la geología del área. Al mismo tiempo se utilizó la aplicación
computarizada Google Eart, versión 2015, con la finalidad de evaluar a través de las
bondades que brinda esta herramienta acerca de la posición geográfica y la
visualización del comportamiento topográfico y cantidad del aporte sedimentario de los
ríos que tributan a la zona objeto de estudio.
2.2.3. Monitoreo de las muestras de sedimentos: Técnicas de monitoreo utilizadas
Para este estudio se recolectaron ocho (8) muestras de sedimentos superficiales,
obtenidas durante octubre y noviembre de 2014, mediante buceo autónomo en la zona
de estudio ubicada entre las coordenadas UTM, N1134835-E194685 y N1109935177325 (tabla 2, figura 6). En este sentido es importante acotar que para llevar a cabo
este

estudio

de

contaminación

estuarial,

el

diseño

muestreal

aplicado

fue

representativo ya que cubrió longitudinalmente gran parte del área de estudio,
incluyendo la desembocadura del río El Palmar, el cual forma parte del sistema hídrico
del Lago de Maracaibo.
Tabla 2. Ubicación de los puntos muestreados

Nº Muestra
CU-1
CU-2
CU-3
CU-4
CU-5
CU-6
CU-7
CU-8

Coordenadas UTM
N
E
1134835 194685
1133225 193815
1131687 192659
1131221 192539
1129269 192038
1128803 190682
1124546 187897
1109935 177325

Prof, (Pies)
20
20
25
25
22
25
28
22

Fuente: Elaboración propia (2015)

El muestreo se llevó a cabo mediante la utilización de un tubo PVC (polietileno) de 15
cm de largo x 10 cm de ancho, colocando en ambos extremos tapones herméticos para
evitar la pérdida del material, debido a su traslado desde una profundidad promedio del
reservorio hídrico de 24 pies (tabla 2), hasta la superficie, debido a que fue removido
36

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
manualmente, elementos contaminantes y restos orgánicos. Posteriormente fueron
selladas, rotuladas y guardadas en frío (4ºC) hasta su traslado al laboratorio, donde
fueron secadas a 100ºC.

Figura 6. Ubicación de los puntos muestreados en la zona de estudio.
Fuente: Google Eart (2015).

2.2.4. Análisis y determinaciones químicas realizadas: método analítico e
instrumentos de medición
Para llevar a cabo dicha fase se estableció la evaluación de dieciséis (16) metales
pesados en el sedimento superficial del campo Urdaneta del lago de Maracaibo, seis (6)
de los cuales ya se tiene precedente en la cuenca: Cobre, Cadmio, Cromo, Plomo,
Vanadio y Níquel, a través de un estudio llevado a cabo por Ávila H. et al (2010), al
mismo tiempo se evaluó la presencia de otros elementos como Mo, Se, Zn, As, Co, Mg,
Be, Hg, Sb, Ti, sugeridos en la literatura de Galán E. y Romero A. (2008).
37

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Para la determinación de las concentraciones y de los elementos presentes, en función
de los ya establecidos para este estudio, estos estudios fueron desarrollados por medio
de espectrómetro de masas inducida por plasma, ICP-MS (figura 7), en la Facultad de
Ciencia, Escuela de Química de la Universidad del Zulia y se utilizó el Método EPA
3050 B para el tratamiento /digestión de la muestra.

Figura 7. Espectrómetro de masas inducida por plasma.
Fuente: Escuela de Química, Facultad de Ciencias, LUZ (2015).

Es importante señalar que la determinación de metales mediante la técnica de
espectrometría de masas por plasma acoplado inductivamente (ICP) reúnen una serie
de factores, como la simultaneidad de la determinación analítica, el amplio rango lineal,
los bajos límites de detección con frecuencia requeridos en el análisis de muestras
medioambientales.
Este método tiene alta confiabilidad al contar con la elaboración de las curvas de
calibración; así como blancos pasados por las columnas antes de analizar las muestras,
por estas razones, no fue necesario realizar réplicas de análisis químicos a las mismas.
El procedimiento empleado en el ICP consistió en lo siguiente:
1. Mezclar y homogenizar la muestra.
2. Pasarla a través de un tamiz # 10.

38

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
3. Pesar entre 1 o 2 gramos de muestra en un beakers de teflón de 250 mL.
4. Agregar 10 mL de ácido nítrico (HNO3) 1:1; (es decir 5 mL de ácido concentrado + 5
mL de agua destilada).
5. Colocarlo en una planta de calentamiento a 95 ºC.
Nota 1: Se le colocó un reloj de vidrio para tapar el beakers, se calienta por 10 o 15
min sin hervir, para luego dejar enfriar a temperatura ambiente y agregarle 10 mL de
ácido nítrico concentrado y caliente por 2 horas, sin dejar secar el beakers; para eso
se le debe de estar agregando ácido nítrico en volúmenes no mayores de 5 mL.
Nota 2: Si se genera vapores marrones es señal que la muestra está siendo oxidada
por lo que se debe repetir el paso de la adición de 10 mL de ácido nítrico; hasta que
no se desprendan vapores marrones lo que indica que la reacción de la muestra con
el ácido nítrico es total.
6. Después de las 2 horas, sin dejar que el beakers llegue a sequedad sino que quede
alrededor de 5 mL; bajar en beakers de la plancha para dejar enfriar por especio de 30
min.
7. Filtrar la solución a través de un embudo en un balón de 100 mL.
8. Agite el balón para homogenizar la solución y afore con agua destilada.
9. Luego se procede a medir por Absorción Atómica.

2.2.5.

Análisis

y determinaciones físicas realizadas: Método analítico e

Instrumentos de medición
Se realizó la determinación de la textura del sedimento o granulometría, con el fin de
obtener a distribución por tamaño de los sedimentos superficiales del área de estudio.
Para ello fue necesario secar las muestras en un horno a 100ºC por 24 h. Luego se
tomaron 100 g de muestra y se pasaron a través de una serie de tamices (tabla 4) con
diferentes tamaños de abertura de poro de malla (4,76; 2; 0,84; 0,42; 0,25; 0,105 y
0,074 mm), seleccionados de esta manera, debido al tipo de material obtenido del
muestreo, seguidamente se pesó la fracción retenida en cada tamiz. Los resultados

39

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
finales se expresaron en porcentaje (%) de arena y limo-arcilla por cada estación y
muestreo.
Tabla 3. Numeración y abertura de tamices utilizados

.
Fuente: Espinace R. (1979).

En este mismo sentido, para el reconocimiento de las propiedades físicas de los
sedimentos se realizó la descripción mineralógica de la fracción gruesa y generalizada
de las ocho (8) muestras de sedimentos superficiales del área de estudio, a través del
Estereomicroscopio Zeiss, Discovery V12, con motor de enfoque y luz incidente,
variable LED (figura 8), se utilizaron herramientas como aguja de disección, bandeja de
reacción, bandeja metálica.

Figura 8. Estereomicroscopio Zeiss, Discovery V12.
Fuente: Laboratorio Geológico La Concepción, PDVSA (2015).
40

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
2.2.6. Cartografía geológica: mapas de distribución de los elementos pesados
Una vez obtenidos los resultados de la concentración de los metales pesados a través
de la Espectrofotometría de absorción atómica, se elaboraron los mapas de distribución
a lo largo del área de estudio para cada elemento cuya concentración fue &gt;0,1; esto
debido a la detección de ese elemento por medio del método analítico antes
mencionado, permitiendo de esta manera visualizar el comportamiento distributivo en la
zona estudiada.
Esta operación se llevó a cabo a través de Surfer versión 12, este es un software
completo para la visualización en 3D, la creación de isolíneas, y el modelado de
superficies que se ejecuta bajo Microsoft Windows. Asimismo, se utilizó Didger 4, para
la digitalización de la línea de costa y el cauce principal del río El Palmar.
2.2.7. Evaluar los niveles de concentración de metales
El objetivo de este trabajo ha sido conocer el contenido total y la distribución de metales
pesados en los sedimentos superficiales del campo Urdaneta. Aunque no siempre el
contenido en metales pesados en los sedimentos refleja la cantidad disponible en la
biota, es muy interesante conocer el potencial contaminante que existe en los
sedimentos de esta zona estuarial. De esta forma se puede conocer el máximo grado
de toxicidad por metales pesados a la que podrían estar sometidos los seres vivos,
suponiendo condiciones ambientales en las que la biodisponibilidad sea máxima.
Es por ello que los resultados obtenidos del análisis químico de los sedimentos a través
de ICP se compararon con los límites máximos permisibles según la guía de calidad
sugerida por Long et al., (1995) para sedimentos (tabla 4), específicamente mediante
concentración más baja de un metal que produjo efectos adversos y los que designan el
nivel en el cual la mitad de los estudios refirió efectos dañinos (ERL y EML
respectivamente) son las concentraciones de químicos específicos que se derivan de
los

ensayos

de

toxicidad

biológica

compilados

y

muestreo

sinóptica

de

sedimentos. Estos valores numéricos son directrices de calidad de sedimentos que
fueron desarrollados por Long (1990) de la Administración Oceánica y Atmosférica
Nacional Nacional Estados (NOAA).
41

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Estos investigadores estudiaron e identificaron los efectos que ocasionan en los
organismos y en el ecosistema la acumulación de nueve metales pesados (As, Cr, Cd,
Pb, Cu, Ni, Zn, Hg, Ag). Estos criterios han sido ampliamente aceptados y se refieren
en estudios realizados por la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU (USEPA),
así como en los realizados por Accornero et al. (2008).
Tabla 4. Límites Máximos Permisibles según la guía de calidad para metales (ppm).

Fuente: Long et al., (1995).
En la tabla 4 aparecen los límites de evaluación ecotoxicológica propuestos para
sedimentos estuarinos por Long et al. (1995). Estos límites tienen dos valores de
referencia para la concentración de metales contaminantes en sedimentos: la
concentración más baja de un metal en sedimentos a partir de la cual se pueden
producir efectos adversos en seres vivos (ERL) y el nivel máximo tolerable (ERM);
valores superiores a este último son considerados muy tóxicos.
Según Long et al. (1995) cuando:
a. La concentración del metal sea menor que el ERL establecido para este, los niveles
de contaminación no son significativos.
b. La concentración del metal sea mayor que ERL y menor que ERM, significa ambiente
contaminado.
c. La concentración del metal sea mayor que ERM, el ambiente es tóxico.

42

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
CAPÍTULO III.
RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN
En esta sección se presentan los resultados del estudio de la contaminación por
metales pesados en sedimentos en el Campo Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado
Zulia, Venezuela, obtenidos de una serie de actividades, desde la búsqueda de
información, trabajo de campo, laboratorio y oficina, que conllevaron a la discusión y
entrega de los siguientes resultados, que darán a conocer si existe o no algún grado de
contaminación:
3.1. Características geológicas ambientales del área de estudio
Estas características se basaron en el modelo que describe los factores que controlan
las características de los estuarios, presentado por Perillo (1995) y Perillo y Piccolo
(2012), que involucra factores: geológicos (localización, tectónica, isostasia, etc.),
físicos (olas, mareas, atmósfera, etc.) biológicos y el factor humano. De este modo,
para el presente estudio fueron utilizados como patrón los factores geológicos y el
humano, los cuales son importantes en la definición de los procesos que actúan sobre
este estuario.
3.1.1. Factores Geológicos
Según la propuesta de esta metodología exponen como factores geológicos a los
procesos físicos que se encuentran controlados por el agua o el viento y que dependen
de las condiciones de contorno en el que estos factores están actuando. Por lo tanto,
las características básicas en cualquier estuario son el resultado de la historia geológica
de la zona, tanto a nivel regional como local. Aunado a ello se encuentran los factores
que determinan las características fisiográficas de los estuarios, tales como el relieve
costero y el tipo de rocas existentes en la costa y zonas donde los ríos desembocan en
el estuario.
En cuanto a esta declaración los diferentes eventos tectónicos ocurridos en la cuenca
del Lago de Maracaibo propiamente, le otorgan un carácter deprimido de la cuenca y su
cercado por los cordilleras andinas, definido por tres alineamientos orogénicos mayores:
43

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
la Sierra de Perijá al oeste, los Andes de Mérida al sureste y la Serranía de Trujillo al
este, completando con el sistema de la falla de Oca en el norte (figura 9). Estos
elementos tectónicos mayores fueron calificados por González de Juana et al. (1980)
como ―Cinturones Móviles‖.

Figura 9. Mapa geológico de la Cuenca del Lago de Maracaibo.
Fuente: U. S. Geological Survey (2006).

Otro factor geológico de relevancia en los últimos años también se ha puesto el énfasis
en el papel hidrológico de un proceso que se observa de forma generalizada en las
zonas de montaña de los países desarrollados. (Crockford &amp; Richardson, 2000, Llorens
&amp; Domingo, 2007).

44

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
En este sentido el aporte hídrico que recibe el Lago de Maracaibo, a este drenan los
siguientes ríos: Limón (drena a la bahía El Tablazo), Apón, Palmar, Santa Ana,
Catatumbo, Escalante, Chama, Motatán, Misoa, Machango, Pueblo Viejo, entre otros
(Figura 10) que a su vez drenan las aguas del ramal norte de la cordillera de Mérida en
su zona occidental y la zona oriental de la Cordillera de Perijá, el colector principal es el
Lago propiamente, cuya extensión es de unos ~12958,42 km 2 y está conformado por el
Golfo de Venezuela, la Bahía el Tablazo, el Estrecho de Maracaibo, el Lago en sí y los
ríos tributarios (Parra, 1979; Herman de Bautista, 1997).

Figura 10. Ríos que drenan a la Cuenca del Lago de Maracaibo, Venezuela. 1: Guasare, 2:
Sinamaica-La Boquita, 3: Palmar, 4: Apón, 5: Santa Ana, 6: Catatumbo, 7: Zulia, 8: Táchira, 9:
Escalante, 10: Chama, 11: San Pedro, 12: Torondoy, 13 Motatán, 14: Misoa, 15: Machango, 16:
Pueblo Viejo.
Fuente: Rivas Z. et al (2009).
45

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
En este mismo sentido, Rivas Z. et al (2005) realizaron un estudio sobre la contribución
de principales ríos tributarios a la contaminación y eutrofización del Lago de Maracaibo.
El objetivo de este estudio fue determinar los niveles de elementos eutroficantes en los
principales ríos tributarios de la zona sur del Lago de Maracaibo. Los muestreos se
realizaron en los ríos Santa Ana, Catatumbo, Birimbay, Bravo, Escalante, Chama y
Motatán, los cuales contribuyen con el 70% de agua dulce que entra al Lago.
Los resultados obtenidos indican un incremento del aporte en la carga másica de 1,06
veces para el NT y una disminución de 3,26 veces para el PT en relación a valores
reportados anteriormente. Los aumentos en las concentraciones de algunos elementos
como el NT y PT en los ríos, en comparación con estudios anteriores reflejan el
incremento de las actividades antrópicas asociadas a la deforestación, utilización de
agroquímicos, y otros, en las distintas subcuencas.
3.1.2. Factores Humanos
Los estuarios son el ambiente costero por excelencia donde se producen los mayores
impactos antrópicos. Ello se debe justamente a su ubicación privilegiada para el
desarrollo de ciudades y puertos, los que normalmente tienen asociados polos
industriales. La sumatoria de las descargas cloacales como industriales suelen ser
enviadas a los estuarios.
Respecto a esta temática (Gardner, 1998; Ledo, 2003), expuso en el Lago de
Maracaibo este factor unas 500 compañías, incluyendo refinerías químicas, tenerías,
mataderos, minas de carbón y actualmente sirve también como destino final de una
gran cantidad de aguas servidas. Por escorrentía llegan a través de los ríos tributarios,
entre ellos el rio Catatumbo, pesticidas disueltos en el agua producto de las actividades
agrícolas, así como también petróleo o sus productos derivados como consecuencia de
la explotación y traslado de este en la cuenca de este importante sistema acuático. Sin
embargo, la mayor contaminación proviene de las aguas residuales de alrededor de 5
millones de personas que viven a lo largo de sus costas
Sumado al factor humano sobre la afectación del Lago de Maracaibo, Corona (2012),
en el documento presentado como Contaminación antropogénica en el Lago de
46

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Maracaibo, Venezuela, llevo a cabo una revisión bibliográfica exhaustiva sobre el
impacto ecológico de la contaminación antropogénica en aguas, biota y explotación
pesquera del sistema de Maracaibo. Donde establece que esta problemática ambiental,
ha generado un desequilibrio ecológico de los componentes bióticos y abióticos del
estuario; ofreciendo de esta manera una visión amplia sobre las repercusiones
ecológicas en el lago.
A través de este aporte bibliográfico Corona, así como el resto de los autores que dan
soporte a dicha investigación mantienen en común sobre la trayectoria histórica del
Sistema del Lago de Maracaibo, el cual siguiere los orígenes de contaminación al
periodo de inicio de la explotación petrolera, a la cual se han ido sumando otros tipos de
actividades que han generado el desarrollo de la contaminación como lo es la industria
avícola, agrícola, porcina, camaronera, pecuaria, minera y urbanística. Conllevando de
esta manera a la destrucción del hábitat de los ecosistemas que coexisten en dicho
lago, evidenciado en la alteración de la calidad fisicoquímica del agua y del sedimento.
Finalmente considerando las características geológicas ambientales del área de
estudio, bajo el factor geológico y humano, que como ya bien es sabido, condicionan
los aspectos ambientales del mismo, alguno de ellos puede ser visualizado en la figura
11, donde se puede apreciar, lo siguiente:
1. Desembocadura del río El Palmar a una distancia de 2,17 Km del punto de muestreo
(P7). Respecto a este factor de aporte sedimentológico se evaluó el histórico de los
años 2001, 2004 y 2015. Observando el aumento de dicho aporte para el presente.
2. Actividad industrial, grandes camaroneras, estos se encuentran a una distancia
promedio de referenciados a la costa del NW del Lago de Maracaibo.
3. Otro punto importante es la cercanía a las diferentes estaciones de flujo y gabarras
petroleras, distribuidas en el área de estudio.
4. Bajo este instrumento también se logró observar la disminución de la zona de
manglares ubicada al borde de la cuenca, en la costa NW del Lago de Maracaibo.
5. En cuanto a la zona urbanizada al margen de costa que cubrió el estudio de P1 a P8,
son pequeños sectores no planificados y distantes que se lograron apreciar para la
actualidad.
47

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Al mismo tiempo cabe destacar, tal como se mencionó anteriormente, existen más de
500 compañías, incluyendo refinerías químicas, tenerías, mataderos, minas de carbón
que llevan a cabo sus actividades a lo largo del Lago de Maracaibo, dentro y fuera del
(su costa), sirviendo este último como destino final de una gran cantidad de los
residuales de estas actividades antropogénicas, sumando con ello daño a este
ecosistema y a la salud pública

.
Figura 11. Imagen satelital del área de estudio que refleja factores antropogénicos y
litogénica
Fuente: Google Eart (2015).

Sin embargo, para analizar correctamente las posibles fuentes de contaminación de
tomar en cuenta otro factor: una vez que comienzan los procesos erosivos de cuerpos
litológicos, los metales son lixiviados y transportados, dando lugar a lo que se podría
llamar un proceso de ‗contaminación natural‘ de los ríos, mientras más prolongado el
proceso, más grande serán los efectos.

48

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Tal como lo expresa Guillen (1982); Mogollón y Bifano (1985) y Zhang (1992): Los ríos
constituyen una de las principales vías de transporte de metales a las zonas costeras,
debido a la gran afinidad que tienen estos elementos para ser transportados en el
material suspendido. Así, las costas con influencia de ríos constituyen uno de los
ecosistemas más sensibles a ser afectados, ya que los metales, al entrar en contacto
con la zona marina, sufren procesos que, junto con algunos factores ambientales,
permiten su acumulación en los sedimentos.
3.1.3. Descripción de los Sedimentos superficiales del área de estudio.
En este contexto, la descripción litológica del muestreo de sedimentos superficiales
realizados en el Laboratorio Geológico La Concepción, perteneciente a Petróleos de
Venezuela (PDVSA), con el apoyo de analistas en Sedimentología, arrojo lo siguiente:
Inicialmente con base a los resultados obtenidos del tamizado de las muestras se
procedió a clasificar los sedimentos en función de su tamaño de grano utilizando el
Sistema Unificado de suelos (USCS), mostrando que los mismos corresponden en su
mayoría (93%) a arenas que van de grano grueso a fino y la fracción fina
correspondiente a limos y arcillas(7%). Dichos resultados se expresan en la siguiente
tabla y en la gráfica de la figura 12.
Tabla 5. Resultados del tamizado

Coordenadas UTM
N
E
1134835 194685
1133225 193815
1131687 192659
1131221 192539
1129269 192038
1128803 190682
1124546 187897
1109935 177325

CONTENIDO LITOLOGICO
%ARENA %LIMO Y ARCILLA
82
18
99
1
97
3
87
13
98
2
96
4
94
6
94
6

Fuente: Laboratorio Geológico La Concepción, PDVSA (2015)

Es importante señalar que en laboratorio fue descrita a detalle la fracción gruesa y fina
de estos sedimentos, se presenta a continuación la descripción del punto de muestreo
1, el resto de las muestras de sedimentos se encuentran descritas en anexo 3 al 9.
49

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 12. Gráfica de la distribución granulométrica de los sedimentos superficiales de
la zona de estudio.
Fuente: Elaborado a partir de los datos proporcionado por el Laboratorio Geológico La
Concepción, PDVSA (2015).

La muestra analizada está conformado en orden de abundancia por una secuencia de
granos sueltos de cuarzo seguido Limos y arcillas así de fragmentos líticos de rocas
sedimentarias y en menor proporción como accesorios se presentan fragmentos de
concha partidas. Dichos sedimentos presentan las siguientes características:

-

Granos sueltos de cuarzo: frecuentemente fracturados de una variedad de
colores semicristalino, amarillento, ahumado, blanquecino de grano fino a grueso
de granos sub angulares a subredondeados de moderado a mal escogidos.

-

Fragmentos líticos: fragmentos líticos de rocas sedimentarias chert color negro
fractura concoidal brillo sedoso muy dura. Fragmentos de lutitas color negro
laminar fractura en bloque de aspecto limoso así como fragmentos de concha de
bivalvos de color blanco a amarillento fragmentadas. (Ver fotografía de la figura
13).

50

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 13. Fotografía de la Muestra 1: granos de cuarzo
flechas Verdes. Fragmentos líticos flechas amarillas.
Fuente: Laboratorio Geológico La Concepción, PDVSA
(2015).

3.3.

Identificación de la variedad y concentraciones de elementos metálicos

pesados existentes en los sedimentos del

área de estudio y el factor de

concentración.
3.3.1. Variedad de metales pesados y sus concentraciones.
Los resultados obtenido de la evaluación de los 16 metales pesados en el sedimento
superficial del Campo Urdaneta del Lago de Maracaibo, exponen la presencia ocho (8)
de ellos en la zona de estudio (tabla 6), Plomo (Pb), Vanadio (V), Selenio (Se), Zinc
(Zn), Arsénico (As), Magnesio (Mg), Berilio (Be) y Mercurio (Hg). Es importante señalar
que existen metales esenciales para mantener el equilibrio químico - biológico en este
estuario, sin embargo otros son considerados no esenciales y hasta tóxicos para el
medio y el hombre.
Marcovecchio J. (2013) expresa que los metales como el Cu, Co, Fe, Mn y Zn incluyen
aquellos elementos trazas esenciales que se necesitan para realizar las funciones
metabólicas vitales en los organismos, siendo requeridos a bajas concentraciones,

51

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
aunque se convierten en tóxicos a altas concentraciones. Por otro lado la (Ag, As, Cd,
Pb, Cr, Hg, Se, Sn) incluyen los elementos traza no esenciales o no requeridos para las
actividades metabólicas, es decir no tienen ninguna función biológica conocida, y que
son tóxicos incluso a bajas concentraciones. Y otros como él (Cu, Fe, Co, Mg, Mo, Ni y
Zn) cumplen funciones esenciales para la biosíntesis, substancias de crecimientos,
clorofilas y metabolitos secundarios, (Appenroth, 2010).
Tabla 6. Metales presentes en la zona de estudio
MP (mg.Kg¯¹)
Plomo (Pb) Vanadio (V) Selenio (Se) Cinc (Zn) Arsenico (As) Magnesio (Mg) Berilio (Be) Mercurio (Hg)
\ Nº Muestra
CU-1
3.5
10.17
3.21
&lt; 0.1
4.22
133.29
0.36
3.96
CU-2
4.08
18.61
2.15
2.02
11.19
45.86
0.58
3.53
CU-3
4.06
25.16
2.28
1.1
13.7
64.14
0.54
3.68
CU-4
5.5
18.02
3.23
2.9
8.95
249.5
0.54
4.28
CU-5
2.76
8.72
2.92
&lt; 0.1
5.44
64.01
0.33
5.48
CU-6
4.9
21.78
2.43
0.47
15.9
83.54
0.51
6.39
CU-7
4.17
23.35
2.09
0.83
15.55
72.45
0.51
3.58
CU-8
4.69
20.54
2.7
1.44
17.58
125.5
0.46
4.69

.

Fuente: Elaborado a partir de los datos proporcionados por la Escuela de Química,
Facultad de Ciencias, LUZ (2015).

Por otro lado metales como el arsénico (As), el zinc (Zn), el cobre (Cu) y el plomo (Pb)
son elementos recurrentes en los problemas derivados de la contaminación ambiental
en zonas cercanas a asentamientos humanos (Papakostidis et al. 1975; Grimanis et al.
1977: Amat et al. 2002; González et al. 2009; Galán et al. 2009), de ahí que la
cuantificación de estos metales en los sedimentos de dichas zonas permite establecer
los niveles de concentración característicos de ese ambiente y revelar situaciones
anómalas.
Apoyado en el anteriormente referido se puede evidenciar que existe una variabilidad
entre metales esenciales y otros no, pero el nivel de contaminación y/o toxicidad
dependerá de las concentraciones que arrojaron dichos elementos, que estarán en
función de la procedencia del sedimento y la intervención antropogénica.
Por otro lado respecto al resto de los elementos evaluados no fue detectada su
presencia debido a que los valores de los mismos fue &lt;0,1, por lo cual no fue detectado
por el equipo ICP-MS.
52

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Para la determinación de las concentraciones y de los elementos presentes, el criterio
usado fue la comparación de los valores en los sedimentos estudiados con los valores
presentados por Long et al. (1995), NOOA (tabla 7).
Tabla 7. Comparación de la concentración de los Metales obtenidos vs ER-L y EM-L NOOA
(1995).
MP (mg,Kg¯¹) \ Nº Muestra

CU-1

CU-2

CU-3

CU-4

CU-5

CU-6

CU-7

CU-8

ER-L, NOOA EM-L, NOOA

Plomo (Pb)

3,50

4,08

4,06

5,50

2,76

4,90

4,17

4,69

46,50

218,00

Vanadio (V)

10,17

18,61

25,16

18,02

8,72

21,78

23,35

20,54

—

—

Selenio (Se)

3,21

2,15

2,28

3,23

2,92

2,43

2,09

2,70

—

—

Cinc (Zn)

&lt; 0,1

2,02

1,10

2,90

&lt; 0,1

0,47

0,83

1,44

150

410

Arsenico (As)

4,22

11,19

13,70

8,95

5,44

15,90

15,55

17,58

8,2

70

Magnesio (Mg)

133,29

45,86

64,14 249,50

64,01

83,54

72,45

125,50

—

—

Berilio (Be)

0,36

0,58

0,54

0,54

0,33

0,51

0,51

0,46

—

—

Mercurio (Hg)

3,96

3,53

3,68

4,28

5,48

6,39

3,58

4,69

0,15

0,71

Fuente: elaborado a partir de los datos proporcionado por la Escuela de Química, Facultad de
Ciencias, LUZ (2015).

Esta evaluación establece valores de referencia denominados efecto de rango bajo
(ERL) y efecto de rango medio (ERM), de los cuales se derivan tres categorías de
efectos

biológicos

adversos:

raramente

observados

(concentración

&lt;

ERL),

ocasionalmente observados (concentración entre ERL y ERM) y frecuentemente
observados (concentración &gt; ERM).
Se observó valores por debajo del ERL en la concentración de Pb y Zn, mientras que el
As, presento valores por encima del ER-L, pero por debajo del EM-L, lo que implica bajo
este metal, este estuario se encuentra contaminado. Por su parte el Hg, sobrepasa
ambos niveles, ubicándose dentro de los criterios de Long et al. (1995), como un
ambiente toxico.
Arsénico: Para este elemento se encontró en los puntos uno (1) y cinco (5), valores por
debajo de concentración más baja de un metal que produjo efectos adversos (ER-L).
Mientras que para el resto de las muestras resulto contaminado (tabla 6 y figura 14). Al
mismo tiempo es importante señalar que el mayor valor de concentración de arsénico
está ubicado en los siguientes puntos de muestreo: CU-8&gt;CU-6&gt;CU-7&gt;CU-3&gt;CU2&gt;CU-4&gt;CU-5&gt;CU-1.
53

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 14. Gráfico que muestra la comparación del resultado de As (Evaluado por EAA) vs
Valores de Riesgo Relativo (ER-L, NOOA).
Fuente: Elaboración Propia (2015).

Al arsénico se le encuentra natural como mineral de cobalto, aunque por lo general está
en la superficie de las rocas combinado con azufre o metales como Mn, Fe, Co, Ni, Ag o
Sn.
El Arsénico es uno de los más tóxicos elementos que pueden ser encontrados. Debido
a sus efectos tóxicos, los enlaces de Arsénico inorgánico ocurren en la tierra
naturalmente en pequeñas cantidades. Los humanos pueden ser expuestos al Arsénico
a través de la comida, agua y aire.
La exposición al Arsénico puede ser más alta para la gente que trabaja con Arsénico,
para gente que bebe significantes cantidades de vino, para gente que vive en casas
que contienen conservantes de la madera y gente que viven en granjas donde el
Arsénico de los pesticidas ha sido aplicado en el pasado.

54

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 15. Gráfico que muestra la comparación del resultado de As (Evaluado por EAA) vs
Valores de Riesgo Relativo (ER-L, NOOA).
Fuente: Elaboración Propia (2015).

Mercurio: Para este metal se obtuvo que los resultados obtenidos de la evaluación de
los sedimentos superficiales del Campo Urdaneta, superaron los valores por debajo de
concentración más baja de un metal que produjo efectos adversos (ER-L) y los que
designan el nivel en el cual la mitad de los estudios refirió efectos dañinos (EM-L),
demostrando según Long, et al. (1995), toxicidad sobre este ambiente.
Los efectos del Mercurio sobre la salud de este elemento que puede ser encontrado de
forma natural en el medio ambiente. Puede ser encontrado en forma de metal, como
sales de Mercurio o como Mercurio orgánico.
El mercurio metálico es usado en una variedad de productos de las casas, como
barómetros, termómetros, bombillas fluorescentes. El mercurio en estos mecanismos
está atrapado y usualmente no causa ningún problema de salud. De cualquier manera,
cuando un termómetro se rompe una exposición significativamente alta al mercurio
55

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
ocurre a través de la respiración, esto ocurrirá por un periodo de tiempo corto mientras
este se evapora. Esto puede causar efectos dañinos, como daño a los nervios, al
cerebro y riñones, irritación de los pulmones, irritación de los ojos, reacciones en la piel,
vómitos y diarreas.
El mercurio no es encontrado de forma natural en los alimentos, pero este puede
aparecer en la comida así como ser expandido en las cadenas alimentarias por
pequeños organismos que son consumidos por los humanos, por ejemplo a través de
los peces. Las concentraciones de mercurio en los peces usualmente exceden en gran
medida las concentraciones en el agua donde viven. Los productos de la cría de
ganado pueden también contener eminentes cantidades de Mercurio. El mercurio no es
comúnmente encontrado en plantas, pero este puede entrar en los cuerpos humanos a
través de vegetales y otros cultivos. Cuando sprays que contienen Mercurio son
aplicados en la agricultura.
El mercurio tiene un número de efectos sobre los humanos, que pueden ser todos
simplificados en las siguientes principalmente:
 Daño al sistema nervioso.
 Daño a las funciones del cerebro.
 Daño al ADN y cromosomas.
 Reacciones alérgicas, irritación de la piel, cansancio, y dolor de cabeza.
 Efectos negativos en la reproducción, daño en el esperma, defectos de nacimientos y
abortos.
Estos efectos se pueden ver reflejados en la Evaluación de la Contaminación por
Mercurio en la Biota Acuática, Aguas y Sedimentos de la Cuenca Alta del río Cuyuní,
Estado Bolívar, Venezuela, el objetivo de este trabajo fue evaluar la contaminación en
muestras de sedimentos utilizando el índice Cuota de Riesgo (HQ, de su siglas en
inglés) determinando el riesgo de la ingesta de metilmercurio (MeHg) proveniente del
consumo de pescado. El rango de valores de concentración de mercurio obtenidos en
56

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
los sedimentos fue de con factores de enriquecimiento (FE) &gt;1 indicando una entrada
de mercurio antropogénica. Los valores HQ obtenidos sugieren una seria situación de
riesgo para la salud de las poblaciones locales, debido al consumo de pescado.
3.3.2. Elaborar mapas de distribución del contenido de los metales pesados
contaminantes en sedimentos en el campo Urdaneta de la cuenca del Lago de
Maracaibo.
Aunado a la evaluación llevada a cabo a través de la comparación de los valores
obtenidos en este estudio y los enunciados por Long, et al. (1995), se presenta la
valoración del grado de contaminación a través de un método muy sencillo para
detectar si un sedimento está contaminado o no, que consiste en la elaboración de
mapas de concentración superficial del elemento o mapas de anomalías geoquímicas
(Chester y Voutsinou, 1981), que permiten identificar las áreas o regiones con
contenidos anómalos.
Arsénico: Los resultados obtenidos para este metal indican que el mayor valor de
concentración de arsénico está ubicado en los siguientes puntos de muestreo: CU8&gt;CU-6&gt;CU-7&gt;CU-3&gt;CU-2&gt;CU-4&gt;CU-5&gt;CU-1(figura 16).
Que según esta distribución geográfica de los puntos de muestreo refleja
de forma general que existe un creciente contenido/concentración desde la zona norte
(CU-1) del área de estudio al sur de los mismos (CU-8).
Mercurio: Para este metal respecto a la ubicación de dichas concentraciones en el área
de estudio, resulto que el mayor nivel de concentración de Hg, está ubicado en los
siguientes puntos de muestreo: CU-6&gt;CU-5&gt;CU-8&gt;CU-4&gt;CU-1&gt;CU-3&gt;CU-7&gt;CU-2
(figura 17).
Cabe destacar respecto a la distribución geográfica de las muestras para ambos
metales (As y Hg) que no refleja un patrón marcadamente definido de la carga de
metales pesados en los sedimentos. No se ha encontrado un claro gradiente en el que
todas las muestras con las concentraciones más elevadas se localicen en una zona
concreta, y a medida que nos alejamos de ésta, las concentraciones fueran
disminuyendo. Sí es posible encontrar algunas muestras agrupadas con altas
57

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
concentraciones de metales, pero en sus proximidades se localizan otras muestras que
tienen un bajo contenido. La contaminación que refleja los sedimentos es difusa,
respecto a su ubicación y por ende definir una fuente de aporte a dicha alteración del
medio.

Figura 16. Mapa de Distribución del Metal Arsénico en el área de estudio
Fuente: Elaboración Propia (2015).

58

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

Figura 17. Mapa de Distribución del Metal Mercurio en el área de estudio
Fuente: Elaboración Propia (2015).

3.3.

Evaluar los niveles de toxicidad que producen esos elementos.

Una vez comparados los resultados de los cuatro (4) metales pesados, con los niveles
ambientales permisibles según Long, et al. (1995). Se procedió a determinar el Factor
de Contaminación (FC) del Arsénico y Mercurio, el cual se define como la relación entre
la concentración del elemento en la muestra (Me) y la concentración del elemento

59

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
correspondiente a su valor de base (Me) BL (Rubio et al. 2000). Carballeira et al. (1997)
establecen los siguientes rangos de clasificación para este factor (tabla 8)
FC = (Me) / (Me)BL
Tabla 8. Grado de Contaminación

Fuente: Carballeira et al. (1997)
Tabla 9. Grado de Contaminación del Metal Arsénico
Nº Muestra

Coordenadas UTM
N
E

Arsenico (As)
mg,Kg‫־‬¹

FC
ER-L

0,51
1,36
1,67
1,09
0,66
1,94
1,90
2,14

CU-1

1134835

194685

4,22

CU-2

1133225

193815

11,19

CU-3

1131687

192659

13,70

CU-4

1131221

192539

8,95

CU-5

1129269

192038

5,44

CU-6

1128803

190682

15,90

CU-7

1124546

187897

15,55

CU-8

1109935

177325

17,58

Grado de
Contaminación
&lt;1 Ausente a bajo
1-3 Moderado
1-3 Moderado
1-3 Moderado
&gt;6 Muy alto
1-3 Moderado
1-3 Moderado
1-3 Moderado

Fuente: elaborado a partir de los datos proporcionado por la Escuela
de Química, Facultad de Ciencias, LUZ (2015).
Tabla 10. Grado de Contaminación del Metal Mercurio
Nº Muestra
CU-1
CU-2
CU-3
CU-4
CU-5
CU-6
CU-7
CU-8

Coordenadas UTM Mercurio (Hg) FC FC
N
E
mg,Kg‫־‬¹
ER-L EM-L
1134835 194685
3,96
26,4 5,6
1133225 193815
3,53
23,5
5
1131687 192659
3,68
24,5 5,2
1131221 192539
4,28
28,5
6
1129269 192038
5,48
36,5 7,7
1128803 190682
6,39
42,6
9
1124546 187897
3,58
23,9
5
1109935 177325
4,69
31,3 6,6

Grado de
Contaminación
3-6 Considerable
3-6 Considerable
3-6 Considerable
&gt;6 Muy alto
&gt;6 Muy alto
&gt;6 Muy alto
3-6 Considerable
&gt;6 Muy alto

Fuente: elaborado a partir de los datos proporcionado por la Escuela
de Química, Facultad de Ciencias, LUZ (2015).

Estos resultados finales (tabla 9 y 10) pueden ser atribuidos a diversas fuentes, tales
como la industria petrolera, industrial, urbanística o la actividad antropogénica en
60

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
general. La contaminación por metales de una amplia variedad de fuentes, permite
establecer que las variaciones de estos en el sedimento puede reflejar la mezcla de
sedimentos de diferentes orígenes, por lo que se requiere de mucho cuidado en la
interpretación de los resultados de niveles de metales en sedimentos acuáticos,
principalmente cuando son utilizados para identificar fuente de contaminación (Bartoli y
col., 2011). Sin embargo, el contenido de metales en sedimentos de ambientes
acuáticos se considera un buen indicador de contaminación antropogénica, debido a
que (Strady col., 2011):
1. Los cambios en el tiempo son mucho menor en relación al agua.
2. Los niveles de metales clarifican la distribución geográfica de contaminaciones en
diferentes áreas.
3. Representan datos integrados de tiempo sobre las condiciones locales en los
sistemas acuáticos y su cuenca, proporcionando información del aporte al sistema en
diferentes periodos de tiempo.
4. Las concentraciones altas en los sedimentos pueden asociarse con concentraciones
altas en biota.
5 .Las concentraciones se encuentran por encima de los límites de detección y las
muestras pueden guardarse y reanalizarse.
Sin embargo, el hecho de que un contaminante produzca la muerte de algunos
organismos de una población puede tener poca o ningún significado ecológico, mientras
que cuando un contaminante no produce la muerte de los individuos pero si el retardo
en el desarrollo puede tener considerable impacto ecológico (Besada y col., 2011).
Con relación a su extracción, la influencia de la industria petrolera sobre las
concentración de metales pesados en ambientes acuáticos ha sido ampliamente
documentada en distintos sistemas acuáticos, constituyendo las actividades de
explotación, refinación y transporte de crudo un aporte considerable de metales a los
sistemas acuáticos principalmente de Pb, V y Ni (Botello col., 1997; Metwally col., 1997;
Perceval y col., 2006; Sadiq col., 1992). Este trabajo pone de manifiesto un potencial y
grave problema ambiental, debido al elevado contenido de los metales pesados
registrados en los sedimentos de la zona de estudio.
61

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
CONCLUSIONES
En base a la revisión bibliográfica exhaustiva que partieron de estudios previos de la
zona, establece que esta problemática ambiental, ha generado un desequilibrio al
ecosistema del estuario. El factor geológico, los diferentes eventos tectónicos ocurridos
en la cuenca del Lago de Maracaibo, le otorgan un carácter deprimido y enmarcado por
los cordilleras andinas al E, S y W, otro FG de relevancia en los últimos años es el
papel hidrológico, que incide directamente en lago de Maracaibo, quien recibe un aporte
hídrico importante de mas de 16 ríos, en cuanto a los contaminantes de procedencia
humana, transportados por el río El Palmar, ubicado a 2,17 Km, cercano los puntos,
también la actividad industrial, grandes camaroneras, estaciones de flujo y gabarras
petroleras, distribuidas en el área de investigación, disminución de la zona de
manglares. Estos contaminantes pueden provenir de fuentes litogénicas, así como
antropogénica.
De los 16 elementos evaluados, Fue determinada la presencia de (Pb, V, Se, Zn, As,
Mg, Be y Hg). De los cuales el As y Hg, sobrepasaron los valores de referencia ERL
(criterios de Long et al., 1995). Por otro lado, los metales Sb, Ti, Mo, Co, Cu, Cd y Cr,
no fueron detectados.
Por otra parte, en la evaluación toxicológica el factor de concentración del As va de
ausente a bajo (P1), a muy alto en P5, mientras que para el mercurio de considerable
en P7, P2, P3 y P1, mientras que el grado de contaminación para P4, P8, P5 y P6, es
muy alto. Por ende este trabajo pone de manifiesto un potencial y grave problema
ambiental, debido al elevado contenido de los metales pesados registrados en los
sedimentos de la zona de estudio.

62

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
RECOMENDACIONES
Elaborar una propuesta de manejo adecuado de los residuos orgánicos, químicos e
inorgánicos en las distintas fases de las diversas actividades industriales o domesticas
que generen un menor impacto ambiental.
Además, sería muy valioso complementar el análisis de metales pesados en el
sedimento con el análisis de metales pesados en la columna de agua, para determinar
su remobilización y biodisponibilidad.
Definir estrategias de integración alrededor de los planes en formulación, mediante la
concertación de las capacidades de organismos locales y regionales, públicos y
privados con injerencia directa en la conservación del Lago de Maracaibo.
Evaluar Alternativas para la destoxificación del Lago de Maracaibo,

dentro de las

cuales la fitorremediación (phyto = planta y remediación = mal por corregir), es un
proceso que utiliza plantas para remover, transferir, estabilizar, concentrar y/o destruir
contaminantes (orgánicos e inorgánicos) en suelos, lodos y sedimentos, y puede
aplicarse tanto in situ como ex situ. La fitorremediación puede aplicarse eficientemente
para tratar suelos contaminados con compuestos inorgánicos como Cd, Cr (VI), Co, Cu,
Pb, Ni, Se y Zn. Se ha demostrado también su eficiencia en la remoción de metales
radioactivos y tóxicos de suelos y agua. Para que una tecnología sea sostenible, debe
ser económicamente viable y ambientalmente compatible.

63

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Accornero, A.; Gnerre, R.; Manfra, L. (2008). Sediment concentrations of trace metals in
the Berre Lagoon (France): An assessment of contamination. Archives of
Environmental Contamination and Toxicology 54: 372-385.Amat et al. 2002.
Agudelo L. et al. (2005). Fitorremediación: la alternativa para absorber metales pesados
de los biosólidos.
Aguilera, M., Azócar, A. y González, E. (2003). Biodiversidad en Venezuela. Tomos I y
II. Fundación Polar. Caracas, Venezuela.
Aguirre G. et, al. (2009). Toxicidad no específica en sedimentos portuarios. Health, 22,
131- 153.
Antoranz, A., Pelegri, J., Masciangiolf, P. (2001). Tidal currents and mixing in the Lake
Maracaibo estuarine system. Venezuela, Scientia Marina,66 (suppl 1): 155-166)
Appenroth K.-J. (2010). Definition of ―Heavy Metals‖ and Their Role in Biological
Systems. En: Soil Heavy Metals, Sherameti, Varma (eds.), Soil Biology, Vol 19,
Springer-Verlag Berlin,, pp 19-29.
Araúz D. et, al. (2013). Realizo el estudio del Nivel de Contaminación y Distribución
Espacial de Metales Pesados en Sedimentos Superficiales de Bahía Damas, Isla
Coiba. BALLBE E. 1989. Mineralogía y elementos pesados de los sedimentos
actuales del rio Llobregat (Barcelona). Departamento de Edafología. Facultad de
Farmacia. Universidad de Barcelona. 08028 Barcelona.
Atkinson C.A., Jolley D.F., Simpson S.L. (2007). Effect of overlying water pH, dissolved
oxygen, salinity and sediment disturbances on metal release and sequestration from
metal contaminated marine sediments. Chemosphere 69:1428–1437Ávila (2003),
Ávila, H. (2003). Distribución de metales pesados en sedimentos del Sistema del Lago
de Maracaibo. LUZ. Facultad de Ingeniería. División de Postgrado. Tesis de Grado.
pp. 72.
Ávila, Hk; Quintero, E; Angulo, N; Cárdenas, C; Araujo, M; Morales, N; Prieto, M. (2014).
Determinación de metales pesados en sedimentos superficiales costeros del
64

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Sistema Lago de Maracaibo. Venezuela, Multiciencias, vol. 14, núm. 1, eneromarzo, pp. 16-21. Universidad del Zulia Punto Fijo, Venezuela. Disponible

en:

http://www.redalyc.org/pdf/904/0430816005.pdf (13/02/15)
Bai J., Xiao R., Cui B., Zhang K., Wang Q., Liu X., Gao H., Huang L. (2011).
Assessment of heavy metal pollution in wetland soils from the young and old
reclaimed regions in the Pearl River Estuary,South China. Env. Poll. 159: 817-824.
Bartoli, G., Papa, S., Sagnella, E., y Fioretto, A. (2011). Heavy metal content in
sediments

along

the

Calore

River:

Relationships

with

physical-chemical

characteristics. Journal of Enviromental Management, 1-6.
Bashkin V.N. (2002). Biogeochemical cycling of trace elements. En: Modern
biogeochemistry. Kluwer Academic Publ., The Netherlands, pp 161- 97.Bautista,
1999
Bellas J, Saco-Álvarez, L, Nieto O, Beiras R. (2011). Ecotoxicological evaluation of
polycyclic

aromatic

hydrocarbons

using

marine

invertebrate

embryo-larval

bioassays. Mar. Pollut. Bull., 57: 493–502.
Benjamin M.M., Honeyman B.D. (1992). Trace Metals. En: Global Biogeochemical
Cycles,.Butcher, Charlson, Orians,.Wolfe (eds.) Academic Press Inc. San Diego,
CA, USA. 379 pp.
Besada, V., Andrade, J., Schultze, F., González, J. (2011). Monitoring of heavy metals
in wild mussels (Mytilus galloprovincialis) from the Spanish North-Atlantic coast.
Continental Shelf Research, 31: 457-465,
Blasco J., Sáenz V., Gómez-Parra A. (2000). Heavy metal fluxes at the sediment water
interface of three coastal ecosystems from south-west of the Iberian Peninsula.
Sci.Tot. Env. 247: 189-199.
Borch T, Kretzschmar R, Kappler A.,Van Capellen P., Ginder-Vogel M., Voegelin
A.,Campbell K. (2010). Biogeochemical Redox Processes and their Impact on
Contaminant Dynamics. Env. Sci. &amp; Technol. 44: 15–23.

65

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Botté S., Freije H., Marcovecchio J.E. (2007). Dissolved Heavy Metal (Cd, Pb, Cr, Ni)
concentrations in Surface Water and Porewater from Bahía Blanca Estuary Tidal
Flats. Bull Env.Cont.Toxicol. 79: 415–421. Briker et al., 1999
Bufflap S.E., Allen H.E.. (1995). Sediment pore water collection methods for trace metal
analysis: a review. Water Res. 29: 165-177.
Cañizares R. (2000), Estudio de la Bioadsorción de metales pesados mediante el uso
de biomasa microbiana. Caracas, Venezuela. pp. 264
Rubio B., Nombela M.A., Vilas F. (2000). La contaminación por metales pesados en las
Rías Baixas gallegas: nuevos valores de fondo para la Ría de Vigo (NO España). J
Iberian Geol. 26: 121-149.
Castañé P. et all. (2003). Influencia de la especiación de los metales pesados en medio
acuático como determinante de su toxicidad.
Cervantes G., Y.; Almaguer-Carmenates, Yuri; Pierra-Conde, Allan; Orozco-Melgar,
Gerardo; Gursky, Hans-Juergen. (2011). Metales traza en sedimentos de la Bahía
de Cayo Moa (Cuba): Una evaluación de la contaminación‖,Minería y Geología, vol.
27, núm. 4, octubre-diciembre. Pp. 1-19.
Cervantes Y. et al. (2011). Metales traza en sedimentos de la Bahía de Cayo Moa,
Cuba.
Ciencias Marinas (2012). Toxicity assays of marine sediments from western
VenezuelaEnsayos de toxicidad con sedimentos marinos del occidente de
Venezuela R Ramos1*, C Bastidas1, 2, E García1, 2
Corona L. (2012). Contaminación antropogénica en el Lago de Maracaibo, Venezuela‖,
Biocenosis,

Vol. 27 (1-2) 2012. Disponible en: investiga.uned.ac.cr/revistas/

index.php/biocenosis/article, (12/12/14)
Costanza R. (1994). Ecological economics and the management of coastal and
estuarine ecosystems. En: Changes in fluxes in estuaries: implications from Science
to Management. Dyer, Orth,(Eds) ECSA/ERF Symposium, Univ. of Plymouth,
485pp.

66

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Díaz Rizo O, et, al. (2008), Análisis ambiental, a través de la activación neutrónica
instrumental de sedimentos superficiales de la bahía de La Habana, Cuba.
Du Laing G., Bontinck A., Samson R., Vandecasteele B., Vanthuyne D.R.J., Meers E.,
Lesage E., Tack F.M.G., Verloo M.G. (2008a). Effect of decomposing litter on the
mobility and availability of metals in the soil of a recently created floodplain.
Geoderma 147: 34–46.
Du Laing G., De Vos R., Vandecasteele B., Lesage E., Tack F.M.G., Verloo M.G.
(2008b). Effect of salinity on heavy metal mobility and availability in intertidal
sediments of the Scheldt estuary. Est. Coast. Shelf Sci. 77: 589-602.
Du Laing G., Meers E., Dewispelaere M., Vandecasteele B., Rinklebec J., Tack F. M.G.,
Verloo M.G. (2009a). Heavy metal mobility in intertidal sediments of the Scheldt
estuary: Field monitoring. Sci. Tot. Env. 407: 2919-2930
Du Laing G., Rinklebe J., Vandecasteele B., Meers E., Tack F.M.G. (2009b). Trace
metal behaviour in estuarine and riverine floodplain soils and sediments: A review.
Sci.Tot. Env. 407: 3972-85.
Duffus J.H. 2002. ‖Heavy metals‖ - A meaningless term? IUPAC. Pure Appl. Chem. 74:
793–807.
Duquesne S., Newton L.C., Giusti L., Marriot S.B., Stärk H-J...Bird D.J. (2006). Evidence
for declining levels of heavy-metals in the Severn Estuary and Bristol Channel, U.K.
and their spatial distribution in sediments. Env. Poll. 143: 187-196.Elliott M., Mclusky
D.S. 2002. The Need for Definitions in Understanding Estuaries. Est. Coast. Shelf
Sci. 55: 815–827
Escaplés, M.; Galindo, I. (2000) Calidad de los Sedimentos del Lago de Maracaibo. En:
Rodríguez, G. ―El Sistema de Maracaibo. 2da Edición Instituto de Investigaciones
Científicas. (pp 147-152).
Farina, O., Pisapia, D., González, M., y Lasso, C., Source (2013). Evaluación Rápida
de la Biodiversidad de los Ecosistemas Acuáticos de la Cuenca Alta del Río Cuyuní,

67

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Guayana

Venezolana:

Conservation

International,

74-88,

consultado

en

https://library.conservation.org/.../RAP% (01/08/14)
França S., Vinagre C., Caçador I., Cabral H.N. (2005). Heavy metal concentrations in
sediment, benthic invertebrates and fish in three salt marsh areas subjected to
different pollution loads in the Tagus Estuary (Portugal). Baseline. Mar.Poll. Bull. 50:
993–1018.Galán E. y Romero A., 2008).
Frías-Espericueta, M. (2010). Cadmio y plomo en organismos de importancia comercial
de la zona costera de Sinaloa, México
Carrasquel G. (2015). Bioregiones de América. Fundación Azul Ambientalistas. Editorial
Erato. Maracaibo, Venezuela.
Galán E., Romero A. (2001). Contaminación de Suelos por Metales Pesados.
Departamento de Cristalografía, Mineralogía y Química Agrícola. Facultad de
Química. Apartado 553. Universidad de Sevilla. Sevilla 41071.
Galán, E. (2003): Contaminación de suelos por metales pesados y regeneración. In
Galán E. (Ed.): Mineralogía Aplicada .Editorial Síntesis. Madrid, 267-286.
Galán, E., Bloundi, k., González, I., Duplay J. (2009). Evaluación de la Contaminación
por Elementos Traza en Sedimentos de la Laguna de Nador, (Marruecos)‖ revista
de la sociedad española de mineralogía, macla nº 11. septiembre 09. Disponible en:
www.ehu.eus/sem/macla_pdf/macla11/Macla11_87, (20/03/14)
Galán, E.; Fernández-Caliani, J.C.; González, I.; Aparicio, P. &amp; Romero, A. (2008):
Influence of geological setting on geochemical baselines of trace elements in soils.
Application to soils of south-west Spain. Journal of Geochemical Exploration, 98, 89106.
García N.et, al. (2012).Evaluación Preliminar de Riesgos para la Salud Humana por
Metales Pesados en las Bahías de Buenavista y San Juan de los Remedios, Villa
Clara, Cuba.

68

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Gardner, W; Cavaletto, J; Bootsma, H; Lavrentyev, P. and Troncone, F. (1998).
―Nitrogen cycling rates and light effects in tropical Lake Maracaibo, Venezuela‖,
Limnol, 43:1814-1825.
Gomez, Moriena, Felizzia y Schiavo (2009). Caracterización hidrogeoquímica e
identificación de procesos de mezcla en un acuífero afectado por un vertedero
municipal no controlado. Modelación geoquímica en un acuífero contaminado.
Boletin de la Sociead Geológica Mexicana. Volumen 61, Número 3.
González de Juana, Iturralde de Arozena y Picard Cadillat (1980). Geología de
Venezuela y sus Cuencas Petrolíferas. Tomo I. Facultad de Ingeniería.
Universidad central de Venezuela. Ediciones Foninves. Caracas, Venezuela. 105
pp.
Google Eart, versión 2015
Hernández m. Restrepo s., Barreto d y Borges b. (2002). Efectos que produce la
industria Protinal al lago de Maracaibo del estado Zulia. Universidad Bolivariana de
Venezuela. Programa de Formación de Grado Gestión Ambiental.
Herrera J. et, al. (2012). Evaluación de metales pesados en los sedimentos superficiales
del río Pirro. Laboratorio de Manejo del Recurso Hídrico, Escuela de Química,
Universidad Nacional, Costa Rica.
Ibárcena L. (2011). Estudio de la Contaminación por Metales Ecotóxicos en Sedimentos
en la Bahía de Ite, Tacna.
ICLAM. (1988). Determinación de la concentración de hidrocarburos y metales pesados
en agua, sedimento y biota del Lago de Maracaibo. Informe Técnico. pp.47.
ICLAM. (2001). Estudio Preliminar de la Laguna de Sinamaica.Informe Técnico.
Convenio Corporación para el desarrollo de la región Zuliana- Instituto para el
Control y Preservación de la Cuenca del Lago de Maracaibo.Maracaibo, Venezuela.
78 pp.
ICLAM. (2001). Monitoreo ambiental regional del Lago de Maracaibo. (Tercera
evaluación). Informe Técnico. pp. 81.
69

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Ip C.C.M., Li X.-D., Zhang G., Wai O.W.H., Li Y.-S. (2007). Trace metal distribution in
sediments of the Pearl River Estuary and the surrounding coastal area, South
China. Env. Poll. 147: 311-323.
Kennish M.J. (1998). Pollution impacts on marine biotic communities, CRC Press (ed.),
N.Y., pp 310.
Kennish, M. (2002). Environmental threats and environmental future of esturies.
Environmental Conservation, 29:78-107.
Langston W.J., Pope N.D., Jonas P.J.C., Nikitic C., Field M.D.R., Dowell B., Shillabeer
N., Swarbrick R.H., Brown A.R. (2010). Contaminants in fine sediments and their
consequences for biota of the Severn Estuary. Mar. Poll. Bull. 61: 68–82.Lillebo et
al., 2005.
Ledo de M, H., Marín L., J. C; Gutiérrez, E; y Morales J. (2003). Nitrogen mobility at the
sediment-water interface of Lake Maracaibo, Venezuela. Water, Air, and Soil
Pollution, 145: 341-357.
Long E, Macdonald D, Smith S, Calder F. (1995). Incidence of adverse biological effects
within ranges of chemical concentrations in marine and estuarine sediments.
Environ. Manage. 19: 81–97.
Long, E.R., and L. G. Morgan. (1990). The potential for biological effects of sedimentsorbed contaminants tested in the National Status and Trends Program. NOAA
Technical Memorandum NOS OMA 52. National Oceanic and Atmospheric
Administration. Seattle, Washington.
Hansen, M., (2013) metodología para determinar la liberación de metales del sedimento
al agua en lagos y embalses, Maracaibo, Venezuela
Marcovecchio J.E., Botté S.E., Freije R.H. (2007). Heavy Metals, Major Metals, Trace
Elements. En: Handbook of Water Analysis 2nd Ed. Nollet (ed.), CRC Press. Boca
Raton, Fl. Ch. 11: 275-311. Marcovecchio, Jorge., Freije, Rubén, Procesos
Químicos en Estuarios, Editorial de la Universidad Tecnológica Nacional, Argentina,
2013.

70

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Marcucci, E. (2000). Características de los estuarios de Venzuela y manejo ecológico
de los sedimentos dragados. Bol., Soc. Venezolana de Geól., 25(2): 5-21.
Martinez G., Señor W. (2001). Especiación de metales pesados (Cd, Zn, Cu y Cr) en el
material en suspensión de la pluma del Río Manzanares, Venezuela. Interciencia
26: 53-61.
Menéndez M. (2004), Eutrofización y calidad del agua de una zona costera tropical en
la península Yucatán.
Metwally, M., Al-Muzainis, S., Jacob, P., Bahloul, M., Urushigawa, Y., Sato, S., y
Matsmura, A. (1997). Petroleum hydrocarbons and related heavy metals in the
nearshore marine sediments of Kuwait. Enviromental International, 23: 115-121.
Ministerio del ambiente, ―Decreto 948‖, del 5 de junio de 1995, caracas, Venezuela.
Ministerio del Poder Popular para el Ambiente. (2010a). Estrategia Nacional para la
Conservación

de

la

Diversidad

Biológica,

Consultado

en:

http://diversidad2010.blogspot.com/ [Consulta 12/12/14).
Navrátil T., Minaoík L. (2002). Trace Elements and Contaminants, in Earth‘s System:
History and Natural Variability. En; Encyclopedia of Life Support Systems. Cilek,
Smith (eds.). UNESCO, EOLSS Publishers, Oxford, UK.
Oyarzun r., Lillo J., higueras P., Oyarzun J., Maturana H (2002). Sedimentos ricos en
arsénico en la cuenca hidrográfica del río Elqui (norte de Chile): ¿Contaminación
industrial o natural?‖ Departamento de Cristalografía y Mineralogía, Facultad de
Ciencias Geológicas, Universidad Complutense, 28040 Madrid, España. Disponible
en: www.uclm.es/users.
Papakostidis, G.; Grimanis, A.; Zafiropoulos, D.; Griggs, G.; Hopkins, T. (1975). Heavy
metals in sediments from the Athens sewage outfall area. Marine Pollution Bulletin
6: 136-139. Pardi y col. (1979),
Parra-Pardi, G. (1979). Estudio sanitario integral sobre la contaminación del Lago de
Maracaibo y sus afluentes. Ministerio del Ambiente y de los Recursos naturales

71

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Renovables (MARNR). Dirección de Investigación del Ambiente. Venezuela. pp.
225.
Perceval, O., Couillard, Y., Pinel-Alloul, B., Bonneris, E., y Campbell, P. (2006). Longterm trends in accumulated metals (Cd, Cu and Zn) and metallothionein.
Perillo G.M.E. (1995). Definitions and geomorphologic classifications of estuaries. En:
Geomorphology and Sedimentology of Estuaries. Perillo (Ed.), Dev. in Sedimentol..
Elsevier, Amsterdam, pp. 17-47.
PDVSA,

Intevep

(1997).

Léxico

Estratigráfico

de

Venezuela.

Disponible

en:

http://www.pdv.com/lexico/lexicoh.htm
Perillo G.M.E., Piccolo M.C. (2012). Global variability in estuaries and coastal settings.
En: Features/Classification of Estuaries and Coastal Waters Simstead, Yanagi
(Eds.).Treatise on Estuarine and Coastal Science Vol. 1. Elsevier, Amsterdam (en
prensa).
Infante, P., Pierra A., Casals I, Vázquez, A. (2002). Estudio de la contaminación por
metales pesados en sedimentos y ostiones de la bahía de Manzanillo, Cuba.
Journal of the Mexican Chemical Society, vol. 46, núm. 4. Sociedad Química de
México. Pp. 357-361.
Prego R., Cobelo-García A. (2003). Twentieth century overview of heavy metals in the
Galician Rias (NW Iberian Peninsula). Env. Poll. 121: 425-452.
Raboubille C., Mackenzi F.T., May Ver L. (2001). Influence of the human perturbation on
carbon, nitrogen, and oxygen biogeochemical cycles in the global coastal ocean.
Geoch. Cosm. Acta, 65: 3615 – 41 LOICZ.
Ramos, R; Bastidas, C y Garcia, E (2012). Ensayos de toxicidad con sedimentos
marinos del occidente de Venezuela, Cienc. mar ., vol.38, n.1a, pp. 119-127,
disponible en: http://www.scielo.org.mx/, (16/03/15)
Reboreda R., Caçador I. (2007). Halophyte vegetation influences in salt marsh retention
capacity for heavy metals. Env. Poll. 146: 147-154

72

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Reyes K. (s.f.) de la Comunidad Petrolera., basado en material de Méndez Baamonde,
José. ―Petrología‖, Pág. 255-269.
Walker, Roger (s.f.). Guía de postgrado de ambientes sedimentarios. Pág. 180-189.
Rivas, Z, Marquez, R., Trocone, F, Sanchez, J., Colina, M., Hernndez, P. (2005)
Contribucion de principales ríos tributarios a la contaminación y eutrofización del
Lago de Maracaibo. CIENCIA 13(1), 68-77
Rivas, Z; Ledo de M, H; Gutiérrez, J; y Gutiérrez, E. (2005). Nitrogen and phosphorus
level in sediment from tropical Catatumbo River (Venezuela). Water, Air,and Solid
Pollution, 117: 27-37.
Rodríguez, G (2001). El Lago de Maracaibo como cuenca anaeróbica natural: Uso de
líneas de base históricas en estudios de impacto ambiental. Venezuela.
Interciencias, 26(10): 450-456.
Rodríguez, G. (2000). El Sistema del Lago de Maracaibo. Segunda edición. (IVIC).
Miranda, Venezuela.
Rodríguez, J. y Betancourt. L. (1999). Caracterización fisicoquímica de una laguna de
inundación del tramo Orinoco medio y su relación con la biomasa de la cobertura de
Bora‖ (Eichornia crassipes (Mart.) Solms). Interciencia, 24 (4): 243- 249.
Ruttenberg K.C. (2005). The Global Phosphorus Cycle. En: Biogeochemistry; Holland,
Turkerian (Eds.) Treatise on Geochemistry, 8. Elsiever-Pergamon, Oxford, pp. 585 –
643.
Sadiq M (1992) Toxic metal chemistry in marine environments. Marcel Dekker. New
York. 390 pp.
Salomon W., Förstner, U. (1984). Metals in the Hydrocycle Springer-Verlag, New-York.
Pp. 349.
Salomons W. (1995). Long-term strategies for handling contaminated sites and largescale areas. En: Biogeodynamics of pollutants in soils and sediment. Salomons,
Stigliani (eds.) Springer-Verlag Berlin, pp: 1-30.

73

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Salomons W., Főrstner U. (1984). Metals in the hydrocycle. Springer-Verlag, Berlin, 688
pp.
Sotero V. et, al. (2013) Contenido de metales pesados en agua y sedimento en el bajo
Nanay
Soto-Jiménez M.F. (2011). Transferencia de elementos traza en tramas tróficas
acuáticas. Hidrobiológica 21: 239-248.
Sutton E. et al (1974). Study of Effects of Oil Discharges and Domestical and Industrial
Wastewater in the Fisheries of Lake Maracaibo, Venezuela. Vol I. Ecological
Characterization and Industrial Wastes.:Vol. II. Fate and Effects of oil. Battelle
Pacific NorthWest Laboratories, Washington (USA),W. L. Templeton, Editor, 1976.
Tijani

M.N.,

Onodera

S.

(2009).

Hydrogeochemical

Assessment

of

Metals

Contamination in an Urban Drainage System: A Case Study of Osogbo Township,
SW-Nigeria. J.Wat.Res.Prot. 3: 164-173.Vázquez et al., 2005
Valdés J. et, al. (2014), llevo a cabo la investigación sobre el Contenido de Cu, Pb y Zn
en sedimentos y organismos bentónicos de la bahía San Jorge (norte de Chile)
Viers J., Dupréa B.,Gaillardet J. (2009). Chemical composition of suspended sediments
in World Rivers:New insights from a new database. Sci. Tot. Env. 407:853-868.
Zamora, A.; Ramos, J. (2010). Las actividades de la industria petrolera y el marco
ambiental legal en Venezuel‖. Una visión crítica de su efectividad, Revista
Geográfica Venezolana, vol. 51, núm. 1. Ppp. 115-144, Universidad de los Andes,
Mérida, Venezuela. Disponible en: http://www.redalyc.org/n (23/09/14)
Zhang J (1992) Transport of particulate heavy metal towards the China Sea: A
preliminary study and comparison. Mar. Chem. 40: 61-178.
Zhou Q., Zhang J., Fu J., Shi J., Jiang G. (2008). Biomonitoring: An appealing tool for
assessment of metal pollution in the aquatic ecosystem. Analyt. Chim. Acta 606:
135–150.

74

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.

ANEXOS

75

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 1. Mapa del sistema estuarino Lago de Maracaibo con la ubicación de las
estaciones (cajas negras) y transectos (línea punteada) utilizados en este estudio.

Fuente: Antoranz, Ana C. et, al. (2001).
76

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 2. Área de estudio. Se muestra la ubicación nacional y regional de las
estaciones de estudios. SA: Santa Ana, BR: Bravo, CA: Catatumbo, BI: Birimbay,
ES: Escalante, CH: Chama, MO: Motatán.

Fuente: Zulay Rivas, et al, (2005).
77

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 3. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-1.

78

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 4. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-2.

79

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 5. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-3.

80

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 6. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-4.

81

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 7. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-5.

82

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 8. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-6.

83

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 9. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-7.

84

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 10. Caracterización Sedimentológica de Sedimentos Superficiales, del
Campo Urdaneta, Lago de Maracaibo. Muestra CU-8.

85

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 11. Mapa de Ubicación de los Puntos de Muestreos

86

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 12. Mapa de Distribución del Metal Berilio (Be) mg. Kg-1

87

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 13. Mapa de Distribución del Metal Magnesio (Mg) mg. Kg-1

88

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 14. Mapa de Distribución del Metal Plomo (Pb) mg. Kg-1

89

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 15. Mapa de Distribución del Metal Selenio (Se) mg. Kg-1

90

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 16. Mapa de Distribución del Metal Vanadio (V) mg. Kg-1

91

�Estudio de la Contaminación por Metales Pesados en Sedimentos en el Campo
Urdaneta del Lago de Maracaibo, estado Zulia, Venezuela.
Anexo 17. Mapa de Distribución del Metal Zinc (Zn) mg. Kg-1

92

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="307">
                <text>Estudio de la contaminación por metales pesados en sedimentos en el campo Urdaneta del lago de Maracaibo, Estado Zulia, Venezuela</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="308">
                <text>Persis Dulce Milagros González  Maza</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="309">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="310">
                <text>Tesis maestría</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="311">
                <text>2015</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="33" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="33">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/f5026c9d3ab6378de3609cd2f86aafdf.pdf</src>
        <authentication>d233f327a32b51888298845759ffb0e2</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="199">
                    <text>TESIS

Estudio de la génesis y migración del crudo y
gas del yacimiento Eoceno “B” Superior,
División Sur del Lago Trujillo en el Occidente de
Venezuela

Isnardy José Toro Fonseca

�Página legal
Título de la obra: Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento
Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela,
89pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN:
1. Autor: Isnardy José Toro Fonseca
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Estudio de la génesis y migración del crudo y gas
del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago
Trujillo en el Occidente de Venezuela.

(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Isnardy José Toro Fonseca

Moa, 2014

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Estudio de la génesis y migración del crudo y gas
del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago
Trujillo en el Occidente de Venezuela.

(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Isnardy José Toro Fonseca
Tutor: Dra. M. Margarita Hernández S., Msc. Frank Cabrera,
Msc. Jhaisson Vasquéz, Dr. José F. Lastra.
.

Moa, 2014

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 1
CAPÍTULO I – GEOQUÍMICA DE LOS YACIMIENTOS DE PETRÓLEO Y GASES
ÁCIDOS ASOCIADOS. .............................................................................................. 7
1.1 Introducción ..................................................................................................... 7
1.2 Antecedentes ................................................................................................... 7
1.3 Geoquímica de yacimientos petrolíferos ........................................................ 10
1.3.1 Geoquímica de H2S y CO2 ................................................................... 10
1.3.2 Composición isotópica del azufre y carbono ........................................ 11
1.3.3 Fraccionamiento isotópico del H2S ....................................................... 12
1.4 Mecanismos de generación del H2S y CO2 ................................................... 12
1.4.1 Dióxido de carbono .............................................................................. 14
1.4.2 Sulfuro de hidrógeno ............................................................................ 14
1.5 Ubicación geográfica ..................................................................................... 14
1.5.1 Área del campo Franquera ................................................................... 15
1.5.2 Área del campo Moporo ....................................................................... 17
1.5.3 Área del campo La Ceiba ..................................................................... 18
1.6 Características geólogo-tectónicas ................................................................ 19
1.6.1 Estratigrafía regional campo Franquera y Moporo ............................... 19
1.6.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba ................................................. 21
1.6.3 Geología estructural campo Franquera ................................................ 23
1.6.4 Geología estructural campo Moporo .................................................... 25
1.6.5 Geología estructural campo La Ceiba .................................................. 26
1.7 Conclusiones ................................................................................................. 28
CAPÍTULO II – MATERIALES Y MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN ........................ 30
2.1 Introducción ................................................................................................... 30
2.2. Tipo de investigación .................................................................................... 30
2.3. Métodos empleados en la investigación ....................................................... 31
2.3.1 Selección de pozos del área ................................................................ 32
2.3.2 Selección de muestras ......................................................................... 32
2.3.3 Geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de H2S y CO2 ...... 33
2.3.4 Métodos y procesamiento .................................................................... 34
2.3.5 Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir del
H2S ................................................................................................................ 48
2.3.6 Cromatografía de Gases ...................................................................... 48
2.3.7 Generación de mapas de isoconcentraciones de H2S y CO2 ............... 49
2.3.8 Técnicas para la recolección de información........................................ 49
2.4 Conclusiones ................................................................................................. 50
CAPÍTULO III – ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS ....................... 51
II

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

3.1 Introducción ................................................................................................... 51
3.2 Distribución espacial del H2S y CO2 .............................................................. 51
3.3 Origen de los crudos ...................................................................................... 60
3.4 Clasificación de los Crudos............................................................................ 63
3.4.1 Fracción C15+ ........................................................................................ 67
3.5 Análisis de biomarcadores ............................................................................. 69
3.5.1 Origen de los crudos de acuerdo a los biomarcadores. ....................... 69
3.5.2 Tipo de roca fuente .............................................................................. 70
3.5.3 Madurez térmica de los crudos ............................................................ 71
3.5.4 Biodegradación de los crudos .............................................................. 73
3.6 Mecanismos de generación de gases ácidos ................................................ 75
3.7 Procesos geoquímicos evolutivos en el área de FRAMOLAC. ...................... 78
3.8 Origen del H2S y CO2 .................................................................................... 79
3.9 Correlación de 34S crudo - H2S .................................................................... 80
3.10 Tipo de materia orgánica ............................................................................. 80
3.11 Temperatura del yacimiento ........................................................................ 81
3.12 Conclusiones ............................................................................................... 82
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ............................................................ 83
Conclusiones ....................................................................................................... 83
Recomendaciones ............................................................................................... 85
BIBLIOGRAFIA ........................................................................................................ 86
ANEXOS ................................................................................................................... 89

ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1

Procesos de estudio de los gases ácidos en yacimientos petrolíferos.

Figura 2

Rangos isotópicos para las diferentes fuentes de H2S.

Figura 3

Mecanismos de generación de CO2 y H2S.

Figura 4

Ubicación geográfica del área de FRAMOLAC.

Figura 5

Ubicación del campo Franquera (Yacimientos B-1 FRA0001 y B-4
FRA0001).

Figura 6

Ubicación del Yac. B Sup. VLG-3729.

Figura 7

Ubicación del Campo la Ceiba.

Figura 8

Columna estratigráfica generalizada del Campo Ceuta-Tomoporo.

Figura 9

Columna Estratigráfica Campo La Ceiba..

Figura 10

Marco Estructural Franquera.

Figura 11

Marco Estructural Yacimiento B-Superior VLG-3729.

III

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 12

Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0003, MISB6 CEI0001 y
MISB6 CEI0004.

Figura 13

Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0005 y MISB6 CEI0006.

Figura 14

Toma de muestras para análisis de H2S Y CO2.

Figura 15

Esquema del equipo (modificado de GPA 2377-86 y ASTM D 4810-88).

Figura 16

Conexión de separador crudo/gas.

Figura 17

Purga de envase de recolección.

Figura 18

Medición de la concentración de H2S y CO2.

Figura 19

Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área
de Franquera.

Figura 20

Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área
de Moporo.

Figura 21

Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área
de La Ceiba.

Figura 22

Gas recolectado en bolsas especiales con una presión máxima de 5psi.

Figura 23

Precipitación de H2S.

Figura 24

Esquema para la captura y análisis de muestras de crudos.

Figura 25

Montaje instrumental para la toma de la fracción C15-.

Figura 26

Toma de muestra de la fracción C15-.

Figura 27

Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Franquera con
y sin volátiles.

Figura 28

Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Moporo Tierra
con y sin volátiles.

Figura 29

Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de La Ceiba con y
sin volátiles.

Figura 30

Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-1.

Figura 31

Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-4.

Figura 32

Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-1.

Figura 33

Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-4.

Figura 34

Concentración de vanadio (V) vs. Concentración de níquel (Ni) de
muestras de crudo del área de FRAMOLAC.

IV

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 35

Ambiente depositacional definido en función de la concentración de
vanadio (V) vs. Concentración de níquel (Ni) para los crudos del área de
FRAMOLAC (modificado de Galárraga et al., 2008).

Figura 36

Contenido de azufre vs Gravedad API.

Figura 37

Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en base a la
composición SARA (Tissot y Welte, 1984).

Figura 38

Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en función de la
concentración de parafinas, naftenos y aromáticos (Tissot y Welte, 1984).

Figura 39

Gráfico de columnas de los PNA de los crudos de los pozos CEI-0004,
CEI-0005 y CEI-0006 de la Unidad B4.

Figura 40

Cromatograma de crudo total (fracción C15+) del crudo del pozo TOM0008.

Figura 41

Gráfico de Pristano/n-C17 vs. Fitano/n-C18 de las áreas de Franquera y
Moporo.

Figura 42

Distribución del porcentaje de esteranos en los crudos de las áreas de
Moporo y La Ceiba.

Figura 43

Tipo de litología de la roca fuente en función de la correlación de los
terpanos tricícliclos C24-3/C23-3 vs. C22-3/C21-3.

Figura 44

Isómero biológico (R) e isómero geológico (S) (tomado de Hunt, 1996).

Figura 45

Relación de los parámetros de biomarcadores utilizados con respecto a
la ventana de generación del petróleo (modificado de Killops y Killops,
2005).

Figura 46

Escala de biodegradación (modificado de Peters y Moldovan, 1993).

Figura 47

Distribución de n-alcanos (m/z 99) de la muestra de crudo del pozo TOM0007.

Figura 48

Distribución isotópica del azufre (34S/32S) en muestras de crudos de las
áreas de Moporo y La Ceiba.

Figura 49 Esquema evolutivo de los procesos geoquímicos de la Cuenca del Lago
de Maracaibo.
Figura 50

Concentración de H2S vs temperatura estimada del yacimiento.

V

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 51

Distribución isotópica del azufre (34S/32S) en muestras de agua de
formación, crudos y precipitados de H2S como sulfuros del área de
FRAMOLAC.

INDICE DE TABLAS
Tabla 1 Composición de parafinas, naftenos y aromáticos de los crudos de los
pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006 de la Unidad B4.
Tabla 2 Porcentaje en masa normalizada de los PNA de los crudos de los pozos
CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006 de la Unidad B4.
Tabla 3 Parámetros obtenidos de la fracción C15- para los crudos de las áreas de
Franquera y Moporo.
Tabla 4 Porcentajes de esteranos en los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba.
Tabla 5 Relación isotópica de azufre promedio (34S/32S) en crudos de las áreas de
Moporo y La Ceiba.
Tabla 6 Relación isotópica de azufre (34S/32S) en los precipitados de H2S como
sulfuros de pozos de las áreas de Franquera, Moporo Tierra y La Ceiba.

VI

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

INTRODUCCIÓN
A nivel mundial la industria petrolera se ha mantenido durante varias décadas como
parte importante de la economía global, dado que el petróleo es la fuente de energía
que mueve a la humanidad. El proceso de crecimiento económico de este tipo de
industrias, viene dado por el incremento de las ganancias, las cuales dependen en
gran parte de una adecuada y óptima explotación de los recursos petroleros. En
Venezuela, la principal actividad económica del mercado es sustentada por la
empresa Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA), la cual tiene como
misión, promover el fortalecimiento del sector productivo nacional, transformando las
materias primas provenientes de los hidrocarburos. Entre sus responsabilidades
destaca, el control de los procesos de exploración, producción, manufactura y
mercadeo de todos los hidrocarburos presentes en el territorio nacional; por esto, se
ve en la necesidad de implementar tecnologías cada vez más novedosas y financiar
investigaciones, facilitar la capacidad de los recursos humanos bajo su control con el
propósito de maximizar las ganancias, reducir los costos operativos y garantizar la
sostenibilidad como empresa.
Actualmente la industria petrolera presenta inconvenientes con la generación de
gases ácidos en los yacimientos de petróleo, pues uno de sus efectos es la corrosión
que generan en las tuberías de los oleoductos, gasoductos y daños en la
cementación de pozos. En Venezuela, concentraciones de CO2 en campos
petroleros son encontradas principalmente en el área de Anaco y en el área de
Guárico (Marcano y Alberdi, 2001). Además de ello, participan en la contaminación
ambiental y su presencia disminuye el precio de comercialización del petróleo. Por
esta razón, es necesario comprender las posibles procedencias de dichos gases, a
fin de desarrollar métodos tecnológicos que permitan reducir o controlar la
producción de los mismos en los yacimientos.
Dentro de las investigaciones que actualmente se desarrollan en PDVSA están las
asociadas a los programas académicos. Una de estas investigaciones está dirigida a
1

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

caracterizar el comportamiento del azufre en un sector geográfico de interés. El área
de estudio está compuesto de tres campos: Franquera, Moporo y La Ceiba
(FRAMOLAC) ubicados en tierra, adscritos a la División Sur del Lago Trujillo situado
entre el Estado Trujillo y el Estado Zulia de Venezuela; son campos en desarrollo
cuyos datos oficiales indican un POES de 7.749 MMBNP, unas reservas
recuperables de crudo liviano de 1.483 MMBNP, de crudo mediado y liviano con una
gravedad °API promedio de 24° y saturaciones promedio de petróleo de 73 %, lo cual
representa una gran oportunidad para mantener los niveles de producción del
occidente del país, cuentan actualmente con 9 yacimientos en producción, 35 pozos
activos, proporcionando un caudal de producción de aproximadamente 65 000
barriles normales por día (BNPD) de crudo y 21 millones de pies cúbicos normales
por día (MMPCND) de gas. El primer pozo perforado en estos campos de tierra se
realizó en La Ceiba en el año 1998, y de allí en adelante se ha continuado con la
perforación de pozos en estos campos, contando con un plan de explotación a 20
años.
La producción de H2S es reportada a partir de las primeras etapas del desarrollo del
yacimiento. Este fenómeno ha sido denominado como “geologic souring” (Eden et al.,
1993) ya que la fuente de H2S es generada en el pasado geológico y está asociado a
algunos elementos dentro de la cuenca petrolera y no a procesos microbiológicos o
geoquímicos modernos. La generación de H2S requiere típicamente altas
temperaturas (&gt; 140C) y altas presiones (Grimes y Mc Neil, 2005), esto puede ser
detectado durante las operaciones de perforación y muestra altas concentraciones;
normalmente desde más de 1000 ppm de H2S.
Vale mencionar que los procesos por los cuales el H2S y, eventualmente el CO2, se
producen en los yacimientos, pueden ser de origen natural o antrópico. Para el
primer caso, el H2S puede formarse a partir de Bacterias Reductoras de Sulfato
(BRS), Reducción Termoquímica del Sulfato (RTS), o maduración del crudo. Por el
contrario, estos gases también se pueden generar como subproductos del proceso
de acuatermólisis cuando se implementan procesos de inyección continúa o alterna
de vapor (Cabrera, 2012).

2

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Dentro del área de estudio, la producción de H2S y CO2 ha sido reportada desde el
2006; sin embargo, no existen reportes previos sobre las posibles fuentes del H2S.
Adicionalmente, la inyección de agua no ha sido implementada antes de las
campañas de medición de H2S en los respectivos campos. Los pozos asociados al
área FRAMOLAC, tienen la tendencia a producir sulfuro de hidrógeno (H2S), cuyas
concentraciones varían en el orden de 9 a 82 ppm; dado que el H2S es un
contaminante del gas natural, se hace necesaria su remoción. Para el caso del CO2
la concentración varía entre 3 % y 12 %. Actualmente el gas proveniente de los
pozos de estos campos es endulzado con productos químicos líquidos, denominados
secuestrantes de H2S, cuyo método consiste en la inyección continua y directa del
producto químico en las líneas de flujo multifásico y/o monofásico directamente en
los pozos y/o en las estaciones de flujo.
Actualmente la producción en el área FRAMOLAC está limitada al yacimiento
Eoceno “B” Superior. Por varios años, era conocido que las concentraciones de H2S
y CO2 en el yacimiento Eoceno “B” Superior variaban. Un estudio detallado fue
iniciado para mapear los perfiles de concentración de los gases ácidos a lo largo del
área y abordar la migración de los mismos dentro de este. Esto incluyó la medición
de H2S y CO2 de corrientes de pozo de una amplia área y las huellas geoquímicas de
los crudos de FRAMOLAC. Por primera vez, las concentraciones de H2S y CO2
fueron mapeadas a lo largo del campo. La migración de H2S y CO2 en la parte norte
del campo tiene serias implicaciones debido a que la planta de separación gas-crudo
(GOSP), fue diseñada para el procesamiento de crudo dulce. Si la migración es
probada, las facilidades en la parte norte del campo necesitan ser mejoradas para
manejar crudo ácido. Las concentraciones de H2S y CO2 en el área de Moporo Tierra
presentan valores más altos en comparación con las áreas de Franquera-La Ceiba y
las concentraciones más bajas se localizan hacia el área de Moporo Lago,
desconociéndose la génesis de los gases ácidos que intervienen en los procesos de
extracción en el área FRAMOLAC.
Los yacimientos del área FRAMOLAC, ubicados en el occidente de Venezuela,
contienen dos clases de crudos reflejados por sus gravedades API, contenidos de
saturados y aromáticos, además de sus composiciones totales de nitrógeno, azufre y
3

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

oxígeno (compuestos NSO). La biodegradación parece haber tenido un rol
importante en el control de las composiciones de las dos clases de crudo.
Las relaciones de isótopos de azufre (34S) son reportados en partes por mil (‰) de
la relación

34

S/32S, relativa al estándar de referencia internacional CDT. Los isótopos

de azufre son muy útiles para determinar el origen del H2S. El H2S generado por
bacterias reductoras de sulfato generalmente tiene una composición isotópica
negativa (&lt; 0 ‰), mientras que el H2S producido por Reducción Termoquímica de
Sulfato generalmente refleja el valor de la anhidrita de la cual se formó (&gt; 10 ‰).
Adicionalmente, la composición isotópica del sulfuro de hierro (pirita) en el yacimiento
proporciona evidencia sobre si el H2S fue removido por reacción con el hierro durante
la migración.
En una revisión detallada de la documentación existente, entrevistas con los
especialistas de mayor experiencia en esta actividad y la información publicada
oficialmente en artículos y boletines empresariales del pasado y presente siglo, pudo
comprobarse que prácticamente no existen reportes de que se hayan realizado
estudios relacionados con los gases ácidos, lo que se hace más prioritario en la
actualidad debido a las implicaciones que ya se mencionaron y que abarcan todas
las etapas del proceder petrolífero, incluyendo la seguridad y la salud de las
personas y la estrecha relación ya publicada que existe entre la presencia de este
gas y la acumulación del petróleo. En correspondencia con esto se propone el
siguiente diseño de investigación.
Problema de investigación desconocimiento del mecanismo de generación de
gases ácidos tanto en el crudo como en los gases.
Objeto de estudio.
Crudo y gases ácidos, correspondiente a los pozos petroleros del área FRAMOLAC.
Campo de acción.
Geoquímica del crudo de gases ácidos.
Objetivo general

4

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Determinar la génesis, migración del crudo y gases ácidos del yacimiento Eoceno “B”
Superior del área FRAMOLAC, a través de correlaciones químicas e isotópicas.
Objetivos específicos
 Caracterizar desde el punto de vista fisicoquímico muestras de crudo y gas en el
área FRAMOLAC.
 Caracterizar las composiciones isotópicas de las especies de azufre presentes en
el crudo y gas del área.
 Establecer el mecanismo de generación de H2S y/o CO2 y su migración en el área
de FRAMOLAC.
Hipótesis
Si se realizan las correlaciones químicas e isotópicas en muestras de crudo y gas se
podrá determinar la génesis y migración de los gases ácidos presentes en el
yacimiento del Eoceno “B” Superior del área FRAMOLAC.
Para desarrollar esta investigación se tuvieron en cuenta métodos teóricos y
empíricos de la investigación científica:
Métodos teóricos:


Análisis y síntesis de la información obtenida a partir de la revisión de la
documentación y literatura especializada.



Inductivo – deductivo: para determinar los mecanismos de formación y migración
de los gases ácidos.



Métodos empíricos: en la presente investigación se aplican:



Las entrevistas a técnicos y especialistas: para comprobar la existencia de
investigaciones y antecedentes relacionados con el tema.



La observación directa en el área de estudio durante toda la investigación.



Métodos y herramientas de la química analítica:



Procesamiento para la elaboración de mapas por medio del simulador Discovery.

El trabajo representa un aporte científico al constituir un estudio conclusivo sobre el
mecanismo de generación de gases provenientes del crudo y gas que se considera
pionero debido al no registro de estudios similares realizados anteriormente.
5

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

También es de importancia práctica ya que la información que se genera permitirá
hacer precisiones en el proceso productivo de la empresa, del mismo modo que
contribuirá a la vigilancia tecnológica y a medidas relacionadas con la seguridad del
trabajo.
La tesis se estructuró del siguiente modo:
La introducción en la que se presenta el problema científico, el objetivo general y la
hipótesis de la misma. Tres capítulos denominados del modo siguiente: Capítulo I.
Geoquímica de los yacimientos de petróleo y gases ácidos asociados. Capítulo II.
Materiales y métodos de investigación. Capítulo III. Principales resultados sobre la
génesis y migración de los gases ácidos.

6

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO I – GEOQUÍMICA DE LOS YACIMIENTOS DE PETRÓLEO
Y GASES ÁCIDOS ASOCIADOS.
1.1 Introducción
1.2 Antecedentes
1.3 Geoquímica de yacimientos petrolíferos
1.3.1 Geoquímica de H2S y CO2
1.3.2 Composición isotópica del azufre y carbono
1.3.3 Fraccionamiento isotópico del H2S
1.4 Mecanismos de generación del H2S y CO2
1.4.1 Dióxido de carbono
1.4.2 Sulfuro de hidrógeno
1.5 Ubicación geográfica
1.5.1 Área del campo Franquera
1.5.2 Área del campo Moporo
1.5.3 Área del campo La Ceiba
1.6 Características geólogo-tectónicas
1.6.1 Estratigrafía regional campo Franquera y Moporo
1.6.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba
1.6.3 Geología estructural campo Franquera
1.6.4 Geología estructural campo Moporo
1.6.5 Geología estructural campo La Ceiba
1.7 Conclusiones

1.1 Introducción
En el presente capítulo se muestran las recopilaciones de algunos trabajos o
estudios que anteceden a esta investigación, asimismo se refieren las bases teóricas
que sustentan el estudio isotópico del azufre en crudo y gas del yacimiento Eoceno
“B” Superior. Para Hernández et al. (2004) el marco teórico “es un compendio escrito
de artículos, libros y otros documentos que describen el estado pasado y actual del
conocimiento sobre el problema de estudio”.
1.2 Antecedentes
A continuación, se citan aquellos estudios que se han realizado a nivel nacional
sobre el tema, que son similares al ejecutado; por tal motivo, se han seleccionado

7

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

aquellos que guardan relación con el estudio propuesto, para lo cual se consideró su
relevancia y cercanía en el tiempo.
- Manowitz et al. (1990) realizaron un estudio referente a la composición isotópica del
azufre en muestras de crudo del Campo Costanero Bolívar (Venezuela), donde
destacan que el crudo en el campo Costanero Bolívar de Venezuela ha sido dividido
en cinco clases principales de petróleo que se cree reflejan en gran medida las
variaciones causadas por la biodegradación en el yacimiento. En este trabajo, treinta
crudos del campo Costanero Bolívar fueron colectados, estos crudos fueron
caracterizados por su gravedad API, porcentaje de saturados aromáticos, NSO y
compuestos de asfaltenos, cromatograma de gas para crudo, fracciones de C4-C7 y
aromáticos. Concurrentemente, 24 aguas asociadas fueron también muestreadas y
analizadas para Ca2+, Mg2+, Na+, HCO3-, CO32-, SO42-, pH y sólidos totales disueltos
(STD), de los cuales 27 de estos crudos se analizaron por separado para el
contenido de azufre y valores  34 S. Las muestras fueron oxidadas en una bomba
Parr Instrument; el sulfato fue precipitado con Ba2+ y el BaSO4 precipitado sirvió para
la determinación gravimétrica de la conversión del contenido de S a SO2 para la
espectrometría de masa.
- Alberdi (1996) realizó una caracterización geoquímica de tres (3) muestras de
crudos de diferentes pozos del yacimiento en estudio, con el objetivo de analizar la
fracción C15- y la gravedad ºAPI para determinar la compatibilidad de los mismos, los
crudos de los pozos VLG-3772 abierto a producción al momento de la toma de la
muestra en las arenas C-2 y el crudo del pozo VLG-3780 abierto a producción de las
arenas C-3, ambos presentaron 33 °API, por otra parte el crudo del pozo VLG-3786
presentó 25,8 °API pareciendo ser una mezcla de los crudos de las arenas C-1 y C2. Los crudos de los pozos VLG-3772 y VLG-3780, considerando su similitud
composicional, permiten concluir que entre los yacimientos C-2 y C-3 existe una
buena comunicación vertical, al menos, en el área drenada por los mismos, sin
embargo en dicho trabajo se recomendó caracterizar una mayor cantidad de pozos y
hacer énfasis en el crudo de la arena C-1 cuyas características posiblemente sean
diferentes a las de los crudos de las arenas C-2 y C-3.

8

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

- López y Alberdi (1997) destacaron el mecanismo de generación de H2S en el área
Urdaneta Lago. Ellos consideran que el H2S presente en estos yacimientos es
originado a partir de la maduración térmica del crudo en el yacimiento, proponiendo
que las mayores concentraciones de H2S presentes en los yacimientos carbonáticos
respecto a los siliciclásticos, está relacionado a la eliminación eficiente del H2S, en
estos últimos, debido a la formación de sulfuros (pirita).
- Marcano y Alberdi (2001) estudiaron que en el área de Anaco se han presentado
problemas de corrosión en tuberías, generando comunicación mecánica. Dicha
corrosión se relacionó a las concentraciones de CO2 producidas en estos campos.
Datos operacionales de 299 pozos indican que 79 pozos están comunicados
detectándose concentraciones de CO2 que oscilan entre 0,40 % y 17,20 %. En este
caso el CO2 actúa como contaminante, generando problemas de producción. Es
recomendable en estos campos, profundizar el estudio del origen de este gas.
- Marcano y Alberdi (2001), estudiaron que en el campo Yucal-Placer (Estado
Guárico) han sido reportadas las mayores concentraciones de CO2 en Venezuela,
con valores que oscilan entre 2,28 % y 27 %. De acuerdo a estudios de isótopos
estables, dicho gas tiene un origen mayormente inorgánico, producto de la
descomposición térmica, probablemente en medio ligeramente ácido, de cemento
calcáreo y/o roca carbonática. En este caso en particular es importante destacar el
aumento del por ciento de CO2 con la profundidad. Adicionalmente el CO2 de los
yacimientos más someros es más liviano, presentando  13 C= -12 ‰, indicando un
origen orgánico, mientras que el CO2 encontrado a mayor profundidad es más
pesado con  13 C= -3 ‰. Es probable que la generación del CO2 obedezca a la
reacción entre caolinita y carbonatos para producir clorita y CO2; dicha reacción es
controlada por la temperatura y es más efectiva con la profundidad.
- Por último se seleccionó el estudio realizado por Centeno (2007) donde analizó las
consecuencias que tienen el CO2 y el H2S sobre el material cementante utilizado en
la construcción de pozos petroleros. Ambos gases presentaron un alto potencial de
disolución de los minerales que constituían el material cementante, salvo en pruebas
con H2S (sin presencia de CO2), donde el efecto es corrosivo, destruyendo la matriz
del material cementante. Este comportamiento es inhibido cuando está presente el
9

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CO2, el cual ejerce una acción neutralizante (reacción ácido-base) en el cemento. Por
lo tanto, basado en la existencia de estos dos gases, la alteración del material es
significante cuando aumenta la relación H2S/CO2. Estos resultados le permitieron
proponer un modelo matemático capaz de permitir interpretar el comportamiento del
material cementante en función de parámetros fisicoquímicos, a fin de evaluar la
durabilidad del material cementante.
1.3 Geoquímica de yacimientos petrolíferos
La geoquímica de yacimientos abarca el estudio de los fluidos en los yacimientos de
petróleo (crudo y gas), sus orígenes e interacciones con el yacimiento (Larter y Aplin,
1994). También puede ser definida como la elucidación mediante caracterización
elemental, isotópica y molecular, los procesos de entrampamiento, llenado de fluidos
en el yacimiento, la naturaleza de las interacciones y las variaciones en composición
y propiedades en el tiempo (López, 2005).
Algunas de las áreas de estudio de la geoquímica de yacimientos son las siguientes:


Distancia de migración y dirección de llenado del yacimiento



Grado de mezcla de crudos



Continuidad del yacimiento



Monitoreo de producción



Determinación de heterogeneidades (calidad de yacimientos y fluidos)



Predicción y explicación de fenómenos relevantes para el manejo de los
yacimientos (por ejemplo, precipitación de sólidos)

1.3.1 Geoquímica de H2S y CO2
Los mecanismos de generación de gases ácidos en los yacimientos petrolíferos es
posible abordarlos desde dos perspectivas diferentes en cuanto a su génesis: i.estudio de la generación del CO2 y H2S en las cuencas sedimentarias (connotaciones
de tiempo geológico) y ii.- producción de estos gases como subproductos de la
intervención del hombre en el yacimiento, bien sea para el mantenimiento de la
presión (inyección de agua) o para el incremento del factor de recobro (métodos
térmicos) (Cabrera, 2012). Esos dos mecanismos de generación de gases ácidos se
esquematizan en la figura 1.
10

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 1. Procesos de estudio de los gases ácidos en yacimientos petrolíferos. Fuente: Cabrera (2012)

1.3.2 Composición isotópica del azufre y carbono
Los valores δ13C y δ34S son empleados en los estudios de correlación crudo-crudo y
crudo-roca fuente. En base a los valores δ13C es posible definir crudos y bitúmenes
de fuentes orgánicas terrestres y marinas (Peter et al., 2005). La interpretación de los
valores obtenidos en una muestra en lo referente al contenido de isótopos de
carbono y azufre en el CO2 y H2S, respectivamente, es una de las maneras de inferir
el origen de estos gases en un yacimiento y las causas de sus diferencias en
proporción (fraccionamiento). Es también adecuada la generación de mapas de
tendencias areales y la construcción de perfiles de tendencia del H2S y CO2 en
profundidad, con el objetivo de estudiar el origen de este gas ácido (Rodríguez y
Centeno, 2008).
En cuanto al fraccionamiento isotópico del azufre, los rangos de valores  34S varían
de acuerdo a la fuente de H2S. Los mecanismos que involucran generación térmica
de H2S por craqueo a altas temperaturas, mantienen la relación isotópica de la fuente
11

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

original, debido a que el craqueo no realiza ningún tipo de diferenciación entre el
azufre con peso molecular 34 (34S) o el azufre con peso molecular 32 (32S). Por el
contrario, los procesos de generación de H2S mediatizados por bacterias realizan un
marcado fraccionamiento isotópico, asociado a la preferencia de las bacterias por
utilizar el isótopo menos pesado (32S) (Rodríguez y Centeno, 2008).
1.3.3 Fraccionamiento isotópico del H2S
El cálculo para el fraccionamiento isotópico del azufre es el valor de  (delta),
expresado en partes por mil con el símbolo ‰. La referencia es el estándar
internacional del azufre CDT (Canyon Diablo Troilite),

34

S/32S = 449,94 x 10-4 (Thode

et al., 1961);  34 S = 0,00 ‰.
El valor de  34 S en partes por mil es definido como:



 34 S  







S / 32S muestra 
 1  1.000
34
S / 32S CDT


34





1

La figura 2 muestra los intervalos isotópicos generales para diferentes fuentes de
H2S.

34

Figura 2. Rangos de valores δ S para las diferentes fuentes de H2S. Fuente: Alberdi et al. (2002)

1.4 Mecanismos de generación del H2S y CO2
Los procesos por los cuales el H2S y eventualmente el CO2 son producidos en los
yacimientos, pueden ser de origen natural o antrópico. Es decir, para el primer caso,
12

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

el H2S puede formarse a partir de las bacterias reductoras de sulfato, reducción
termoquímica del sulfato o maduración del crudo. Por el contrario, estos gases
también pueden ser generados como subproductos del proceso de acuatermólisis
cuando se implementan los procesos de inyección continúa o alterna de vapor
(Cabrera, 2012).
En la figura 3 puede apreciarse que el H2S y CO2 pueden tener origen tanto orgánico
como inorgánico. En el caso del origen orgánico, uno de los procesos implica la
presencia de microorganismos que metabolizan la materia orgánica en búsqueda de
nutrientes. De acuerdo al tipo de bacteria, las reacciones pueden desarrollarse en
condiciones aeróbicas o no, lo cual depende de las condiciones del medio y la
profundidad del sistema sedimentario (Hunt, 1996). Cuando la degradación ocurre
por incremento de temperatura y profundidad de la secuencia sedimentaria, se habla
de descomposición térmica de la materia orgánica, donde el material húmico
continental es la principal fuente de CO2. Otro proceso que implica reacciones de las
fracciones de crudo que contienen oxígeno y azufre con vapor de agua en el
yacimiento, es la acuatermólisis. La alteración de estas fracciones pesadas de crudo
genera CO2, en condiciones de altas temperaturas y presiones.

Reducción de sulfato bacteriano
Descomposición térmica de orgánicos

Origen orgánico

Acuatermólisis

Reducción termoquímica del sulfato
Disolución de minerales de azufre

Origen inorgánico

Reducción no oxidativa de la pirita
Figura 3. Mecanismos de generación de CO2 y H2S

Con respecto al origen inorgánico se pueden visualizar procesos donde el sulfato es
reducido por los hidrocarburos, lo cual significa que los compuestos orgánicos se
13

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

oxidan a temperaturas mayores a 100 °C y sin la intervención de bacterias (Hunt,
1996; Lesniak et al., 2003). Este proceso es conocido como Reducción
Termoquímica de Sulfatos (RTS) (Machel, 2001). Es decir, el H2S resulta de la
reducción del sulfato, mientras que el CO2 proviene de la oxidación del crudo.
1.4.1 Dióxido de carbono
El CO2 en sistemas sedimentarios puede ser de origen orgánico e inorgánico (Hunt,
1996). Su generación puede estar relacionada directamente a la secuencia
sedimentaria o provenir de otros sistemas sedimentarios, ígneos o metamórficos, los
cuales pueden estar ubicados próximos al yacimiento o a grandes distancias del
mismo. En tal sentido, la distribución de CO2 en yacimientos presenta grandes
variaciones en cuanto a su concentración en el gas natural, producto de las distintas
fuentes de las cuales proviene, aunado a la alta reactividad y solubilidad en fluidos
de formación (Centeno, 2007). En el anexo 1 son descritos los mecanismos comunes
de generación de CO2.
1.4.2 Sulfuro de hidrógeno
Es un gas altamente reactivo, la mayor parte del H2S es convertido en los
sedimentos a azufre elemental, sulfuros metálicos y compuestos organosulfurados
(Centeno, 2007). Un ejemplo de la formación de sulfuro de hierro y de azufre
elemental, a partir de la generación de H2S, es mostrado en el siguiente conjunto de
reacciones (ecuaciones 2, 3 y 4, Hunt, 1996):

CH 4 g   SO42ac  H ac  HCO3ac  H 2 Ol   H 2 S  g 

(2)

2 FeOH 3s   H 2 S ( ac)  2 Fe ac2  2 H 2 O(l )  4OH (ac)  S (0s )

(3)

Fe (2ac )  H 2 S ( ac)  2OH ac  FeS ( s )  2 H 2 O(l )

(4)

En el anexo 2 son descritos los diferentes mecanismos de generación de H2S.

1.5 Ubicación geográfica
El área de estudio que abarca el proyecto FRAMOLAC se encuentra situado al
sureste de la Cuenca del Lago de Maracaibo, comprendido por los yacimientos del
14

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Eoceno B de las regiones lago y tierra (Franquera, Moporo y La Ceiba) sobre una
extensión areal de 620 km2 (figura 4).
Los campos Franquera, Moporo y La Ceiba (FRAMOLAC) ubicados en tierra y
adscritos a la División Sur del Lago Trujillo, se encuentran situados entre el Estado
Trujillo y el Estado Zulia de Venezuela, son campos en desarrollo cuyos datos
oficiales indican un POES de 7.749 MMBNP, unas reservas recuperables de crudo
liviano de 1.483 MMBNP y cuentan actualmente con 9 yacimientos en producción, 35
pozos activos, proporcionando un caudal de producción de aproximadamente 65.000
BNPD de crudo y 21 MMPCND de gas. El primer pozo perforado en estos campos de
tierra se realizó en La Ceiba en el año 1998, y de allí en adelante se ha continuado
con la perforación de pozos en estos campos, contando con un plan de explotación a
20 años.

Area Proyecto
FRAMOLAC
Bloque VII Ceuta
Campos Moporo,
Franquera, La
Ceiba, San
Lorenzo,
Tomoporo
Tradicional y Área
8 Norte

VII

Figura 4. Ubicación geográfica del área de FRAMOLAC. Fuente: PDVSA. (2013)

1.5.1 Área del campo Franquera
El campo Franquera se encuentra ubicado al sureste del parcelamiento Tomoporo
entre el Estado Zulia y Trujillo a una distancia de 6 km al este de la costa del Lago de
Maracaibo (figura 5). Desde el punto de vista geológico está en el bloque deprimido
de la Falla Pasillo 1, la cual limita el área hacia el este con el yacimiento Eoceno B-4
15

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

VLG-3729. El pozo descubridor fue el FRA-1X, perforado el 24 de noviembre de
2004, con el propósito de evaluar la prospectividad del área en las arenas basales de
Paují y Misoa (desde B Superior a C Superior) de edad Eoceno hasta el Grupo
Cogollo de edad Cretácico. El mismo está ubicado en el parcelamiento Ciénaga del
Carrillo al norte del Caño Carrillo y al sureste del parcelamiento Tomoporo en el
Municipio Baralt del Estado Zulia a 3,2 km al sureste del pozo TOM-0001, 5,2 km al
noreste del pozo TOM-0008 y 4,3 km al noreste del TOM-0019. Posee tres (03)
nuevos yacimientos, B4 FRA0001, B3 FRA0001 y B1 FRA0001, Unidades Informales
“B1”, “B3” y “B4” de la formación Misoa (Chacín et al., 2012).

Figura 5. Ubicación del campo Franquera (Yacimientos B-1 FRA0001 y B-4 FRA0001). Fuente:
PDVSA. (2013)

16

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

1.5.2 Área del campo Moporo
Comprende tanto el área del lago (Moporo Lago) como de Tierra (Moporo Tierra)
ubicado hacia el este de la Falla de Pueblo Viejo, cuyo yacimiento es el B4 VLG3729,
formación Misoa de edad Eoceno medio, situado al sureste del Campo Ceuta, dando
una superficie total de 68.21 km2 (figura 6). Al igual que muchos yacimientos del
Eoceno de la formación Misoa en la Cuenca de Maracaibo, constituye uno de los
reservorios más productivos para la corporación (Chacín et al., 2012).
El entrampamiento de este yacimiento es básicamente estructural, siendo limitado al
oeste por la falla VLG-3866 (Pueblo Viejo), al norte por la falla VLG-3729, hacia el
este por las fallas de dirección N-S que separan las regiones 1 y 6 de la zona
denominada pasillo, y hacia el sur por un contacto agua petróleo a 1750 pies
observado a nivel de B-4 en las regiones 3 y 5.

Figura 6. Ubicación del Yac. B Sup. VLG-3729. Fuente: PDVSA. (2013)

17

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

1.5.3 Área del campo La Ceiba
Se encuentra ubicado en el área de tierra, en la costa este del Lago de Maracaibo,
Municipio La Ceiba, Estado Trujillo. Limita con el Campo Moporo al oeste,
extendiéndose hasta el límite sur de los campos Barúa y Motatán por el norte,
llegando hasta el Flanco Andino en el límite sur, dando una superficie total de 1082
km2 (figura 7). El área La Ceiba fue dividida en 15 bloques, con un área de 497,83
km2. Geológicamente los yacimientos del Campo La Ceiba se encuentran en trampas
estructurales con acumulaciones probadas y estimadas principalmente en las
estructuras de pliegues de inversión de las fallas de orientación NNE-SSO,
interactuando con un sistema de fallas transcurrentes en dirección aproximada E-O,
paralelas al sistema de fallas de rumbo del yacimiento vecino al norte (B4 VLG3729)
(Chacín et al., 2012).

Figura 7. Ubicación del Campo la Ceiba. Fuente: PDVSA. (2013)

18

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

1.6 Características geólogo-tectónicas
1.6.1 Estratigrafía regional campo Franquera y Moporo
La secuencia estratigráfica que se perfora en el área de Moporo y Franquera, está
constituida de lo más reciente (tope) a lo más antiguo (base) por las siguientes
formaciones (figura 8):
Formación El Milagro (Plioceno Tardío-Pleistoceno): Arenas friables, finas a gruesas,
limos micáceos, interestratificados con arcillas arenosas y lentes lateríticos bien
cementados. Estos sedimentos son de aguas dulces y llanas de carácter fluvial y
paludal, que se depositaron sobre un amplio plano costanero de poco relieve, y
estuvieron expuestos a la meteorización y anegamiento por lo menos tres veces
durante el Cuaternario.
Formación Onia (Plioceno Tardío-Pleistoceno): Areniscas y limolitas de grano grueso
a fino, arcillosas, micáceas y friables, localmente con capas calcáreas. El contacto
superior es transicional y ocasionalmente interdigitado con la formación El Milagro
(suprayacente). La formación Onia es una de varias formaciones no marinas en la
Cuenca de Maracaibo (tal como la formación El Milagro) y de probable correlación
lateral con el flanco norandino por medio de las formaciones Carvajal y Necesidad.
Existen dudas sobre sus correlaciones a través de la cuenca.
Formación La Puerta (Mioceno Tardío): Está compuesta por argilitas abigarradas,
limolitas, areniscas macizas y friables. La unidad contiene intercalaciones marinas de
menor espesor y está subdividida en tres miembros denominados en secuencia
ascendente Poro, Playa y Timoteo. El Miembro Timoteo es el más superior y su
contacto es concordante con la formación Onia (suprayacente). El Miembro Playa es
el intermedio de la formación La Puerta y se caracteriza por su predominio de
areniscas que lo distinguen de la litología fundamentalmente arcillosa de los
miembros adyacentes (Poro y Timoteo). El Miembro Poro es el más inferior y posee
grandes desarrollos de capas de arcilla y menos proporción de areniscas. En
general, la formación La Puerta correlaciona en su parte media y tope (miembros
Playa y Timoteo) con la formación Isnotú en el Flanco Norte de Los Andes.

19

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Formación Lagunillas (Mioceno Medio): En el campo Bachaquero la formación
Lagunillas está subdividida en tres miembros, que de base a tope son: Lagunillas
Inferior, Laguna y Bachaquero. El Miembro Bachaquero es el superior y está formado
por areniscas arcillosas potentes y su contacto es de carácter concordante con el
Miembro Poro de la formación La Puerta. El Miembro Laguna es el intermedio de la
formación Lagunillas y consiste en alternancias de areniscas bioturbadas
correspondiente a canales de marea o estuarinos junto a lutitas fosilíferas
depositadas en ambientes marinos de plataforma de aguas someras a medias. El
Miembro Lagunilllas Inferior, constituye el intervalo basal de la formación Lagunillas y
representa la evolución de un sistema deltáico destacándose hacia su base los
depósitos más antiguos correspondientes a canales fluviales (rellenos de
paleovalles);

progresivamente

Lagunillas

Inferior-Laguna

es

concordante

y

transicional. La formación Lagunillas es equivalente lateral de la formación Isnotú en
el Flanco Norte de Los Andes.
Formación La Rosa (Mioceno Temprano): Constituida principalmente por sedimentos
marinos (predominantemente lutíticos), ha sido subdividida en dos miembros que en
orden ascendente son Santa Bárbara y Lutitas de la Rosa (Informal). El miembro
Lutitas de La Rosa está constituido primordialmente por lutitas grises marinas,
mientras que el miembro Santa Bárbara, está conformado por areniscas arcillosas
poco consolidadas.
Formación Paují (Eoceno Medio): Esta formación es infrayacente en forma
discordante a la Formación La Rosa. Se encuentra constituida de una espesa
secuencia de lutitas, claramente diferenciable de las areniscas de la formación Misoa
infrayacente. Las lutitas típicas tienen color gris medio a oscuro y son macizas a
físiles y concrecionarias. Frecuentemente exhiben fractura concoidal. Hacia la base
de esta formación existe el desarrollo de unas capas de areniscas glauconíticas.
Formación Misoa (Eoceno Temprano): En contacto concordante a la formación Paují
se encuentra la formación Misoa. A grandes rasgos, está constituida por areniscas,
limolitas y lutitas intercaladas. Las areniscas presentan tamaño de grano variado,
pero en general, son de grano fino y gradan a limolitas; son duras, micáceas y

20

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

carbonáceas. Esta localización se perforó hasta la sub-unidad B-1 de la formación
Misoa.

Figura 8. Columna estratigráfica generalizada del Campo Ceuta-Tomoporo.
Fuente: PDVSA. (2013)

1.6.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba
La secuencia estratigráfica en el campo La Ceiba está constituida de base a tope
como se describe a continuación (ver figura 9):
La secuencia se inicia con la formación Colón, de edad Cretácico, la cual está
integrada por lutitas microfosilíferas de color gris oscuro a negras, posteriormente se
depositaron en forma discordante la formación Misoa durante el Eoceno, formada por
la intercalación de areniscas y lutitas. Suprayacente a esta, se encuentra en forma
discordante

los

sedimentos

de

la

formación

Palmar,

correspondientes

a

intercalaciones de areniscas y argilitas. Posteriormente se depositaron los
21

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

sedimentos

de

la

formación

Isnotú

durante

el

Mioceno,

conformados

predominantemente por arcillas e intercalaciones de areniscas. Sobre estas
formaciones del Mioceno se sedimentaron en forma concordante la formación
Betijoque de edad Mio-Plioceno, conformados por conglomerados macizos, arcillas
macizas y areniscas poco consolidadas. En forma concordante la cuenca se terminó
de rellenar con sedimentos de la formación Carvajal de edad reciente, que consiste
de arenas y gravas macizas mal cementadas.
La formación Misoa corresponde a la unidad estratigráfica prospectiva en el área y
está dividida operacionalmente en los miembros informales denominados “Arenas B”
y “Arenas C”. La sección superior de la formación Misoa la integran las “Arenas B"
clasificadas en B-Superior (B-1 a B-5) y B-Inferior (B-6 y B-7); mientras que la
sección inferior la constituyen las “Arenas C”, divididas a su vez en C-Superior (C1C3) y C-Inferior (C4-C6).
Como se mencionó anteriormente, la formación Misoa en el Campo La Ceiba se
encuentra erosionada hacia el tope producto de la Discordancia del Eoceno,
encontrándose que hacia el norte (Pozo CEI-6X), la Unidad B-1 y parte de B-2 fueron
removidas, mientras que hacia el sur (Pozo CEI-3X), la erosión fue mayor,
alcanzando incluso hacia la base de la Unidad B-4.
Las Unidades B-4 y B-6, son las más prospectivas en el área. Las mismas están
separadas verticalmente por una lutita regional (Unidad B-5), de un espesor menor
de 500 pies, que separa hidráulicamente las zonas de B Inferior y B Superior.

22

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 9. Columna Estratigráfica Campo La Ceiba. Fuente: PDVSA. (2013)

1.6.3 Geología estructural campo Franquera
Estructuralmente, el campo Franquera está constituido por un monoclinal contra la
falla normal VLG-3729, la cual fue parcialmente invertida durante el Eoceno Medio y
Mioceno, de rumbo NO-SE con un buzamiento suave de 3º a 5º hacia el sur. Las
fallas que lo cruzan son normales y desplazamientos que varían entre 50 y 200 pies.
Las fallas principales tienen una dirección preferencial N-S.
Esta estructura está delimitada hacia el norte por la Falla VLG-3729 de dirección
general O-E y buzamiento al norte, originalmente de tipo normal, la cual fue
parcialmente invertida durante el Eoceno Medio y Mioceno, alcanzando saltos
verticales entre 50 y 200 pies a nivel del Terciario. Debido al aumento de espesor de
los niveles más profundos, el salto inverso solo se observa en los niveles someros,
(Paují, Tope de Misoa), mientras que en los niveles subyacentes, el salto es
aparentemente normal, aunque el último movimiento de la falla haya sido inverso. El
límite oeste lo constituye la falla normal denominada Pasillo 1, que buza hacia el este y
23

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

tiene una dirección preferencial NNO-SSE, la cual se profundiza hasta el Paleoceno y
presenta saltos verticales de hasta 400 pies. Hacia el este, el límite está definido por una
falla normal con buzamiento hacia el este, que se denomina Falla TOM-1, la cual
presenta un salto vertical de hasta 600 pies.
Hacia el sur la estructura monoclinal es cortada preferencialmente en dirección oesteeste por la falla VLG-3783, con buzamiento al norte y de componente normal, posee
saltos verticales que alcanzan los 300 pies aproximadamente. El pozo FRA-0003
estructuralmente a nivel del Eoceno (Unidades B-1 y B-4), está ubicada al oeste del
bloque homoclinal fallado, el cual a este nivel presenta suaves buzamientos (3-5°).
Este bloque monoclinal está delimitado por las fallas principales que enmarca el Campo
Franquera y presenta además cortes transversales de fallas secundarias normales e
inversas de dirección preferencial NNO-SSE, con saltos que oscilan entre 100-150 pies,
relacionadas con la extensión del margen de la cuenca durante el Eoceno y con los
eventos de compresión de la cuenca durante el Mioceno (Figura 10).

Figura 10. Marco Estructural Franquera. Fuente: PDVSA. (2013)

24

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

1.6.4 Geología estructural campo Moporo
El yacimiento "B Sup VLG-3729" ha sido dividido estructuralmente en seis regiones,
delimitadas por fallas claramente definidas a partir de los levantamientos sísmicos
del área. Cada región presenta rasgos estructurales que las diferencian entre sí, tal
como se describen a continuación:
Los bloques estructurales correspondientes a las regiones 1 y 3, en rasgos generales
están conformados por un homoclinal de rumbo ENE-OSO y un buzamiento
aproximado de 3 a 7° hacia el sur-sureste, aunque hacia el oeste de ambos bloques
estructurales, se observa un cambio en el buzamiento hacia el suroeste, producto de
los esfuerzos compresivos contra la falla mayor del yacimiento (Falla VLG-3686).
La región 2, está conformada por un homoclinal de rumbo NE-SO, con un
buzamiento promedio de 4° al noroeste. La región 4, corresponde a un anticlinal con
eje en dirección SO-NE, cuyos flancos poseen un buzamiento entre 5 y 10° hacia el
NO, SO y SE. La región 5, está conformada por un anticlinal, cuyo eje se orienta en
dirección N-S y un buzamiento entre 3 y 5° al sureste. La región 6 está representada
por un homoclinal de rumbo O-E y buzamientos entre 3 y 5° al sur. El yacimiento "B
Superior VLG-3729", está limitado como se describe a continuación:
Al norte, por la falla normal VLG-3729 de dirección preferencial O-E y buzamiento
hacia el norte, la cual separa el área 8 sur del Área 8 Norte, hacia el sur en las
regiones 3 y 5, el yacimiento está limitado por un C.A.P. @ -17150' b.n.l., mientras
que en la región 6 el límite lo constituye el C.A.P. @ -17270' b.n.l., Al oeste está
limitado por la falla inversa VLG-3686 de dirección NO-SE y buzamiento hacia el
noreste, la cual separa el área 8 sur del área 2 sur mientras que al este el límite lo
constituye la falla normal pasillo 1, de dirección N-S y buzamiento al este (Figura 11).

25

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 11. Marco Estructural Yacimiento B-Superior VLG-3729. Fuente: PDVSA. (2013)

1.6.5 Geología estructural campo La Ceiba
El Área La Ceiba está localizada entre dos estructuras de carácter regional (ambas
de comportamiento transgresivo), al oeste por la Falla de Pueblo Viejo en dirección
NNO-SSE, y al este por los sistemas de fallas del Alto de Barúa, con rumbo N-S.
Localmente, el Área La Ceiba está cortada por dos sistemas de fallas, un sistema de
fallas normales NO-SE, relacionadas con la extensión del margen de la cuenca
durante el Eoceno y un sistema de fallas inversas E-O, relacionadas con los eventos
de compresión de la cuenca durante el Mioceno y la consiguiente subsidencia.
El área presenta una alta continuidad, con acumulaciones probadas y estimadas
principalmente en las estructuras de pliegues de inversión de las fallas tipo pasillo,
26

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

propiciados en un sistema de fallas transcurrentes en dirección aproximada E-O
paralelas al sistema de fallas VLG-3729, VLG-3783 y Ceiba 5; intersectado, a su vez,
por el sistema de fallas normales de dirección noreste-sureste de edad Eoceno y el
sistema de fallas inversas de edad Mioceno, de dirección NE-SO, creando un grupo
de bloques o compartimentos que entrampan el hidrocarburo al nivel de las Arenas B
Inferior y B Superior de la formación Misoa.
Se estima que la inversión del sistema de fallas ocurrió durante el período del
Eoceno hasta el Mioceno, después de la depositación de las arenas B de la
formación Misoa, de edad Eoceno Superior (figuras 12 y 13).

Figura 12. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0003, MISB6 CEI0001 y MISB6 CEI0004.
Fuente: PDVSA. (2013)

27

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 13. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0005 y MISB6 CEI0006. Fuente: PDVSA.
(2013)

1.7 Conclusiones
En el presente capitulo, después de haber analizado las diferentes investigaciones
que han tributado al conocimiento de la geoquímica de los yacimientos de petróleo,
se han caracterizado los yacimientos del Eoceno B Superior de las regiones lago y
tierra: Franquera, Moporo y La Ceiba, en cuanto a las condiciones geológicas en las
que se encuentran emplazados.
La columna estratigráfica del área correspondiente a los campos Franquera y
Moporo está representada por secuencias terrígenas: areniscas, arcillas, lutitas y
argilitas y en ocasiones material calcáreo, que van desde el Eoceno Temprano hasta
el Plioceno Tardío-Pleistoceno.

La secuencia estratigráfica en el campo La Ceiba está conformada por unidades
cretácicas en su base, iniciando con la formación Colón, formada por lutitas
28

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

microfosilíferas y que muestra en su tope a la formación Carvajal de edad reciente,
constituida por arenas y gravas.
Estructuralmente los tres campos, a pesar de presentar rasgos tectónicos
específicos, muestran como rasgo común la presencia de fallas normales de
dirección noroeste-sureste.

29

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO II – MATERIALES Y MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN
2.1 Introducción
2.2. Tipo de investigación
2.3. Métodos empleados en la investigación
2.3.1 Selección de pozos del área
2.3.2 Selección de muestras
2.3.3 Geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de
H2S y CO2
2.3.4 Métodos y procesamiento
2.3.5 Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros
precipitados a partir del H2S
2.3.6 Cromatografía de Gases
2.3.7 Generación de mapas de isoconcentraciones de H2S y
CO2
2.3.8 Técnicas para la recolección de información
2.4 Conclusiones
2.1 Introducción
En este capítulo, se abordan los criterios metodológicos pertinentes al momento
técnico operacional del proceso investigativo, se expone el conjunto de métodos,
técnicas, protocolos e instrumentos que permitirán obtener la información requerida
para el estudio propuesto. Se trata del abordaje del objeto de estudio para lograr
confrontar la visión teórica del problema con los datos reales. Igualmente, se explican
las estrategias metodológicas utilizadas, tales como: tipo de investigación, población
y muestra, las técnicas e instrumentos de recolección de datos, así como la técnica
de tratamiento, análisis de dichos datos y el procedimiento de la investigación.
2.2. Tipo de investigación
Según el nivel de profundidad del conocimiento, esta investigación se considera de
tipo descriptiva, bajo la modalidad de campo, pues mediante 4 campañas de
muestreo en el área FRAMOLAC se recolectaron muestras de crudo y gas para
realizarle análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir de H2S y
poder determinar el origen del H2S y CO2.
30

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

La presente investigación es descriptiva de campo porque los datos fueron
recolectados directamente del cabezal del pozo para determinar el origen de gases
ácidos en el área FRAMOLAC y poder generar mapas de isoconcentraciones de H2S
y CO2 del área con la finalidad de disminuir la producción de gases ácidos e
identificar el mecanismo de generación que predomina, dando solución a esta
problemática que existe en el Distrito Sur del Lago Trujillo.
Al mismo tiempo, la investigación es de tipo documental porque se consultaron
manuales, libros, folletos, artículos, tesis de grado, entre otros, con la finalidad de
recopilar información necesaria para la elaboración de la presente investigación.
Según

Cázares

y

otros

(2000:18),

la

investigación

documental

“depende

fundamentalmente de la información que se recoge o consulta en documentos,
entendiéndose este término, en sentido amplio, como todo material de índole
permanente, es decir, al que se puede acudir como fuente o referencia en cualquier
momento o lugar, sin que se altere su naturaleza o sentido, para que aporte
información o rinda cuentas de una realidad o acontecimiento”.
2.3. Métodos empleados en la investigación
El estudio propuesto se adecuó a los propósitos de la investigación experimental,
debido a que las muestras y datos obtenidos en el campo son llevados al laboratorio,
para obtener los resultados y análisis que nos llevarán a determinar el origen y los
mecanismos de generación de los gases ácidos, de tal manera que permita un
adecuado estudio del yacimiento Eoceno “B” superior.
En los laboratorios de PDVSA-INTEVEP, se sometieron a diferentes análisis
geoquímicos las muestras de crudo y gas.
- Análisis realizados al crudo: gravedad API, % V/N, %S,  34 S
- Análisis realizados al gas: cromatografía de gas,  34 S (H2S) en precipitado de
sulfuros, H2S (ppm) y CO2 (%).
El procedimiento experimental se realizó en dos fases: la primera referida al
tratamiento previo de las muestras de crudo y gas y luego, la segunda fase,

31

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

relacionada a la metodología correspondiente a los ensayos en condiciones estáticas
y dinámicas, para evaluar el comportamiento de estas interacciones.
El trabajo de esta investigación fue realizada a partir de:
- Selección de pozos del área.
- Selección de muestras.
- Técnica de geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de H2S y CO2.
- Métodos y procesamiento.
- Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir de H2S.
- Técnicas para la recolección de información.
2.3.1 Selección de pozos del área
Con la finalidad de realizar análisis químico e isotópico a las muestras de crudo y
gas, se realizó un muestreo a la mayoría de los pozos que conforman el área
FRAMOLAC, de esta manera, la población que sirvió como objeto de investigación
fueron 48 pozos pertenecientes al área (Anexo 3), de los cuales 16 pozos están
produciendo del Yacimiento B1 y 32 pozos del yacimiento B4, del Distrito Sur Lago
Trujillo. Dicha selección contó previamente con un análisis realizado por el
departamento de geoquímica en Los Teques Intevep, por cuanto hasta la fecha de
inicio del presente estudio no existían análisis isotópicos de azufre a los sulfuros
precipitados a partir de H2S.
2.3.2 Selección de muestras
En este trabajo se presentan los primeros esfuerzos realizados en PDVSA Intevep
para determinar la composición isotópica del azufre de 21 muestras de crudo
correspondientes a los yacimientos de Moporo (Lago y Tierra) y La Ceiba, ubicados
en el occidente de Venezuela. Cabe destacar que la caracterización isotópica del
azufre en el crudo permite en primera instancia generar un mapa con la información
de 34S de la zona de estudio con el objetivo de estudiar los principales procesos que
controlan el ciclo biogeoquímico de este elemento en el yacimiento y asimismo,
comprender el mecanismo predominante para la generación de H2S en el yacimiento.
32

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Adicionalmente, la información de los isótopos de azufre en los crudos resulta útil
para interpretar la ocurrencia y nivel de biodegradación del crudo.
La instrumentación usada para el estudio del crudo fue un Espectrómetro de Masa
de Relaciones Isotópica (IRMS, por sus siglas en inglés) de Thermo Scientific,
modelo DELTA V Plus, acoplado a un analizador elemental marca Thermo Scientific,
modelo FlashEA 1112, mientras que en el estudio de los sulfuros precipitados a partir
del H2S se utulizó un espectrómetro de masas de relaciones isotópicas (IRMS) de
thermo scientific modelo DELTA V plus, acoplado a un analizador elemental (EA)
marca Costech modelo 4010. Treinta (30) muestras de crudos del área FRAMOLAC
fueron recolectados durante tres campañas de muestreo. Estos crudos fueron
caracterizados por su gravedad API, porcentajes de saturados y aromáticos,
compuestos NSO y asfaltenos, cromatografía de gases para crudo total, fracciones
C4-C7 y aromáticos.
En el presente trabajo, veintisiete de estos crudos fueron separadamente analizados
para contenido de azufre y relación isotópica de azufre (34S). Las muestras fueron
oxidadas en una bomba de la compañía Parr Instrument. El sulfato en el lavado de la
bomba fue precipitado con Ba2+. El precipitado BaSO4 sirvió para la determinación
gravimétrica de la conversión del contenido de azufre a SO2 para espectrometría de
masas. Las relaciones

34

S/32S son presentadas como valores 34S. Los resultados

mostrados en esta investigación corresponden a cuatro campañas de muestreo
realizados el 11-15 de junio 2012, 13 de agosto de 2012, 27 - 31 de mayo 2013 y el
11 - 15 de noviembre de 2013 en los yacimientos del campo Franquera, Moporo y La
Ceiba.
2.3.3 Geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de H2S y CO2
Las muestras para la determinación del origen de los gases ácidos tienen distinta
naturaleza. A continuación es presentado un esquema sencillo de las muestras a
tomar y los análisis indicados para caracterizar los gases ácidos que originan la
problemática en la generación y distribución del crudo (Figura 14).

33

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Análisis

Gas

-Análisis

en

Crudo

-Contenido isotópico

en crudo deshidratado,

sulfuro de hidrógeno

-Determinación % de C,H,S.

gaseoso.

-Caracterizados por su gravedad API, porcentajes de
saturados y aromáticos, compuestos NSO y asfaltenos,
cromatografía de gases para crudo total, fracciones
C4-C7 y aromáticos.
Figura 14. Toma de muestras para análisis de H2S y CO2.

2.3.4 Métodos y procesamiento
2.3.4.1 Muestreo de gas
El procedimiento estándar para determinar la concentración de H2S ó CO2 en
muestras de gas natural en puntos de producción (M-0461, 2006) está basado en las
Normas GPA 2377-86 y ASTM D 4810-88. La Figura 15 muestra el esquema del
aparato para la toma de muestra:

34

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 15. Esquema del equipo (modificado de GPA 2377-86 y ASTM D 4810-88). Fuente: García et
al. (2006)

En una primera etapa se realiza la inspección del punto de producción, verificando el
sistema protector respiratorio, luego evaluar los riesgos del área. Es recomendable
disponer de la planilla de reporte diario e identificar el punto de producción donde es
realizada la toma de muestra. Seguidamente se verifica el estado del punto de
producción y la presencia y estado de instrumentos de medición (manómetros y
termómetros) en el punto de producción. Finalmente se selecciona el sitio de la toma
de muestra en el punto de producción de tal forma que esta sea representativa del
gas a analizar.
Al reconocer la válvula fuente de conexión en el punto de producción, se abre y se
deja pasar gas vigorosamente para limpiar la válvula. Se cierra la válvula y se instala
un separador crudo/gas en la válvula fuente del punto de producción (Figura 16), se
conecta el envase de recolección al separador crudo/gas y el envase para desechos
al separador crudo/gas. Para la toma de muestra se abre la válvula fuente, la válvula
de control B y la válvula de control D.

35

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 16. Conexión de separador crudo/gas

El envase es colocado venteando hacia la atmósfera a través del orificio de acceso
del envase de recolección (Figura 17). Es recomendable purgar el envase hasta
haber desplazado todo el aire, durante 30 minutos como mínimo.

Figura 17. Purga de envase de recolección

Inmediatamente antes de aplicar cada medida, se prueba que la bomba de fuelle no
tenga fugas. Se Inserta un tubo de detección cerrado y se presiona el fuelle (una
bomba con fuga se abrirá durante la prueba) para la determinación de concentración.
Se selecciona el tubo de detección adecuado, según el rango de concentración
esperado de la muestra de gas. Si la concentración es desconocida se comienza por
el tubo detector que mide una concentración mayor e se va disminuyendo hasta
alcanzar el rango adecuado. La certidumbre en la lectura aumenta cuando el área
coloreada cubre al menos hasta el 50 % de la escala en el tubo. Si esta región no es
alcanzada empleando el número de carreras especificadas, hay que aumentar el
número de éstas (siguiendo las recomendaciones del fabricante) y/o utilizar un tubo
que registre un rango menor (M-0461, 2006).
36

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Se rompen los extremos del tubo detector e se inserta el orificio de salida del tubo
(sin forzarlo) hasta la cabeza de la bomba de fuelle, registrando a la vez la
temperatura a que sale el gas. El tubo detector solo puede utilizarse a una
temperatura menor de 30°C, por lo que si la temperatura del gas fuese mayor, es
necesario enfriarlo pasándolo a través de un baño de enfriamiento.
Luego se coloca el tubo detector en el envase de recolección a través del orificio de
acceso y el venteo. Es importante utilizar el envase purgado completamente de aire y
controlar la válvula de forma tal que exista siempre un flujo positivo de gas saliendo
del orificio de acceso y venteando durante el curso de toda la determinación Las
mediciones reportadas realizadas con tubos calorimétricos tipo Drager, están
basados en la reacción de acetato de plomo con H2S para generar como producto un
precipitado color marrón oscuro de sulfuro de plomo:
Pb(CH 3 COO) 2  H 2 S  PbS  2CH 3 COOH

(5)

La precisión analítica del Drager es baja: 15-25 %, pero es el único método de
campo que permite, a un costo razonable, realizar monitoreos sistemáticos en todos
los puntos de producción. La medición de Drager está afectada por las condiciones
de humedad atmosférica; adicionalmente, el H2S es un compuesto muy reactivo que
reacciona con el acero de las líneas de producción. Ambas condiciones son difíciles
de controlar (Alberdi et al., 2002).
De manera más detallada las reacciones del H2S en los tubos detectores que tienen
lugar son (Da Silva et al.1983):
Re acción 1
Re acción 2
Re acción 3

Pb 2   H 2 S  PbS  2 H  ( pardo claro)
Hg
Cu

2

2

 H 2 S  HgS  2 H
 H 2 S  CuS  2 H





( pardo claro) Complejo
(negro)

(6)
(7)
(8)

Luego que se estima la concentración de H2S con los Drager, es operada la bomba
succionando el volumen de gas (100 cm3 por carrera) a través del tubo detector. En
cuanto al número de carreras a efectuar, son seguidas las instrucciones del
37

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

fabricante para cada tipo de tubo. Seguidamente se quita el tubo detector de la
bomba y se lee inmediatamente la concentración en la escala del tubo. El número
que coincida con el final del área coloreada representa la concentración aproximada
de H2S o CO2 (Figura 18) en la muestra de gas natural. Es necesario anotar la
presión barométrica y la temperatura del gas que pasa a través del tubo detector

Figura 18. Medición de la concentración de H2S y CO2

En las figuras 19, 20 y 21 se presentan la ubicación de los pozos con muestras de
gases del área de FRAMOLAC.

38

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestras de gases (H2S y CO2)

Figura 19. Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área de Franquera.

39

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestras de gases (H2S y CO2)
Figura 20. Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área de Moporo.

40

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestras de gases (H2S y CO2)
Figura 21. Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área de La Ceiba.

41

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2.3.4.2 Preparación de H2S y CO2 para análisis isotópico
Los valores de isótopos de azufre y carbono en una muestra de gas están asociados
a la fuente. Como el H2S es un gas que reacciona rápidamente con los aceros
convencionales y con vidrio, para ser analizado en laboratorio fue capturado en
bolsas especiales (Figura 22) pero aun así el tiempo transcurrido entre la toma de la
muestra y la medición analítica en el laboratorio no puede ser mayor a 72 horas.

Figura 22. Gas recolectado en bolsas especiales con una presión máxima de 5psi

En vista de que los isótopos de azufre son cuantificados fuera del país, existe una
metodología que permite precipitar el azufre del H2S (Figura 23) como un sólido
estable mediante una reacción simple y estequiométrica. El compuesto formado es
sulfuro de plata un sólido fácil de transportar que mantiene la relación isotópica del
azufre en el H2S original.

Figura 23.Precipitación de H2S

H 2 S  AgCOOH 3  Ag 2 S  HCOOCH3

(9)
42

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

El H2S es burbujeado directamente desde el cabezal de los pozos sobre una solución
de acetato de plata al 10 %. Al cabezal es conectado un separador y a la salida del
separador tres trampas en línea, para evitar contaminación con crudo en aquellos
pozos con alta producción. La fase gaseosa tomada y pasada por las tres trampas,
es burbujeada por varios minutos sobre la solución de acetato de plata obteniéndose
un precipitado de sulfuro de plata, sólido, insoluble (Kps = 6 x 10-51).
2.3.4.3 Muestreo de crudo
El muestreo de crudos se efectuó a nivel de cabezal de pozo en las líneas de flujo,
en cuyo caso fueron tomadas muestras de un (1) galón para pozos del área de
Franquera, Moporo y La Ceiba. En la figura 24 es representado el esquema realizado
en campo y los análisis aplicados en las muestras recolectadas.

Figura 24. Esquema para la captura y análisis de muestras de crudos.

En lo que respecta a la fracción C15-, la muestra se recolectó en envases de color
ámbar de 100 mL y de boca de sello de 20 mm con septum de goma y tapa de
aluminio. Para ello, fue necesario contar con mangueras de alta presión conectadas
a un separador bifásico, dos (2) agujas con recubrimiento de cobre, una para inyectar
el fluido y la otra para liberar presión, y la pistola de sellado de septum. Tomadas las
muestras, éstas se llevaron al laboratorio para ser analizadas por cromatografía de
43

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

gases de crudo total (Whole Oil). En las figuras 25 y 26 se visualiza la forma de
captar las muestras de C15-.

Figura 25. Montaje instrumental para la toma de la fracción C15-

Figura 26. Toma de muestra de la fracción C15-

En los pozos seleccionados para la captura de la fracción C15- también se
recolectaron muestras de crudos sin volátiles en envases de un (1) galón. En las
figuras 27, 28 y 29 son apreciados los pozos con muestras de crudos sin volátiles y
con volátiles (C15-) del área de FRAMOLAC.
44

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km
Muestra de crudo sin volátiles y
con volátiles (C15-)

Muestra de crudo (sin
volátiles)

Figura 27. Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Franquera con y sin volátiles.

45

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestra de crudo sin volátiles y con
volátiles (C15-)

Muestra de crudo (sin volátiles)

Figura 28. Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Moporo Tierra con y sin volátiles.

46

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestra de crudo sin volátiles y con
volátiles (C15-)

Muestra de crudo (sin volátiles)

Figura 29. Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de La Ceiba con y sin volátiles.

47

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2.3.5 Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir del H2S
Ensayo: Análisis isotópico del δ34S vía flujo continuo (EA-IRMS)
Tipo de muestras: Sulfuros precipitados a partir del H2S
Procedimiento experimental
La instrumentación usada en este estudio fue un espectrómetro de masas de
relaciones isotópicas (IRMS) de thermo scientific modelo DELTA V plus, acoplado a
un analizador elemental (EA) marca Costech modelo 4010. Se utilizaron el PSO_1 y
PSR_1 como patrones internos, los cuales están calibrados con el patrón
internacional NBS-127 que a su vez esta referenciado a la escala internacional para
el azufre (CDT).
La introducción de las muestras y los patrones al (IRMS), fue vía flujo continuo
mediante el uso del analizador elemental (EA). Las muestras y los patrones fueron
pesados en una capsula de estaño mezclándola en una relación 1:1 con el V2O5
como agente oxidante para facilitar la reacción de combustión en caso de los
sulfatos. Posteriormente las capsulas se colocaron en el automuestreador del
analizador elemental (EA), las cuales caen en un reactor de combustión a 1000°C
que posee una zona de oxidación (WO3) y una de Reducción (Cobre metálico), los
productos generados del reactor (N2, SO2 y H2O), son transportados a una trampa de
agua para la remoción de la misma, y posteriormente fluyen hacia la columna
cromatográfica a 90 °C, donde son separados el N2 y SO2 para finalmente ser
analizadas las relaciones isotópicas del azufre en forma de SO2 en el IRMS.
2.3.6 Cromatografía de Gases
Como parte del estudio para identificar el origen y migración del H2S y CO2 en los
campos Franquera, Moporo y La Ceiba (FRAMOLAC) ubicados en el occidente
venezolano, se realizaron cuatro campañas de muestreo de fluidos (crudo y gas)
durante el 2012 y 2013. Se utilizaron bolsas aluminizadas y un separador bifásico
conectado directamente al cabezal para separar el gas del crudo. Las bolsas
aluminizadas fueron analizadas por cromatografía de gases acoplado a un detector
específico de azufre, considerando que el tiempo transcurrido entre la toma de la
muestra y la medición analítica en el laboratorio no puede ser mayor a 72 horas. Se
48

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

recolectaron 13 muestras de gas de las cuales 8 corresponden al campo Franquera y
5 al campo Moporo.
2.3.7 Generación de mapas de isoconcentraciones de H2S y CO2
Para la elaboración de estos mapas fueron utilizadas las concentraciones de H2S y
CO2 medidas con los tubos colorimétricos, analizador automático y cromatografía de
gases. De igual manera, se utilizaron los valores reportados con el equipo de Well
Testing durante el año 2010, 2011 y 2012 (135 mediciones para el H2S y 135
mediciones para el CO2). La distribución de la concentración de H2S y CO2 en el área
de Franquera, Moporo y La Ceiba fueron mapeadas usando el software Discovery.
Los estilos estructurales (fallas) y los límites de yacimiento fueron obtenidos del
modelo estático más reciente. Los grids de H2S y CO2 fueron construidos usando el
promedio entre los diferentes datos disponibles. Este programa de mapeo usa
interpolaciones y extrapolaciones complejas y su uso está limitado a áreas con
suficientes datos disponibles. No obstante, estos proporcionan un “retrato” de la
variación espacial de la concentración de ambos en el área de FRAMOLAC.
2.3.8 Técnicas para la recolección de información
Según Hurtado (2010) “el proceso de recolección de datos requiere del empleo de
técnicas e instrumentos que permitan acceder a la información necesaria durante la
investigación”.
Para el desarrollo de esta investigación fue necesario utilizar herramientas que
permitieron recolectar el mayor número de información necesaria para obtener un
conocimiento más amplio de la realidad de la problemática. Por naturaleza del
estudio se requirió la recopilación documental, la cual según Hurtado (2010) la
revisión documental “es una técnica en la cual se recurre a información escrita, ya
sea bajo la forma de datos que pueden haber sido producto de observaciones o de
mediciones hechas por otros, o como textos que en sí mismos constituyen las
unidades de estudio”.
De este modo, se consultaron los antecedentes relacionados con la investigación, al
igual que documentos escritos, formales e informales, tales como; libros, manuales,
leyes, resoluciones, revistas científicas, páginas web y folletos sobre yacimientos,
49

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

completación, cañoneo, reservas de gas natural y petróleo, entre otros. Igualmente,
se consultaron aplicaciones corporativas para obtener la información necesaria y así
evaluar los pozos del campo Moporo los cuales se encuentran activos en los
Yacimientos B1 y B4.
2.4 Conclusiones
En el presente capítulo se han establecido los métodos empleados en la consecución
del objetivo propuesto, así como la metodología seguida.
La investigación es de tipo descriptiva, basada en la información obtenida en 4
campañas de muestreo en el área FRAMOLAC, donde se recolectaron muestras de
crudo y gas para realizarle análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a
partir de H2S y poder determinar el origen del H2S y CO2.

50

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO III – ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
3.1 Introducción
3.2 Resultado de la medición de H2S y CO2 con tubos
colorimétricos
3.3 Análisis de cromatografía de gases para compuestos
azufrados
3.4 Distribución espacial del H2S y CO2
3.5 Origen de los crudos
3.6 Clasificación de los Crudos
3.6.1 Fracción C15+
3.7 Análisis de biomarcadores
3.7.1 Origen de los crudos
3.7.2 Tipo de roca fuente
3.7.3 Madurez térmica de los crudos
3.7.4 Biodegradación de los crudos
3.8 Análisis de gases del área de FRAMOLAC
3.8.1 Mecanismos de generación de gases ácidos
3.9 Procesos geoquímicos evolutivos en el área de
FRAMOLAC.
3.10 Origen del H2S y CO2
3.11 Correlación de 34S crudo - H2S
3.12 Tipo de materia orgánica
3.13 Temperatura del yacimiento
3.14 Conclusiones

3.1 Introducción
Después de haber realizado el análisis de la base teórica de la investigación,
incluyendo el estado del arte que existe sobre el tema que constituye el objeto
declarado y las características geográficas y geológicas del yacimiento; y haber
aplicado los métodos de investigación declarados, procedemos a presentar los
resultados obtenidos de la caracterización química e isotópica de los fluidos (crudo y
gas) recolectados durante el 2012 y 2013 en el área de FRAMOLAC.
3.2 Distribución espacial del H2S y CO2
Con el objetivo de conocer la distribución espacial de los gases ácidos se
confeccionaron los mapas de isoconcentración, a partir de los resultados obtenidos
51

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

de las mediciones realizadas con tubos colorimétricos Drager y un analizador
automático durante cuatro campañas de muestreo realizadas en el área de estudio;
así como los resultados obtenidos a través de la cromatografía de gases para
compuestos azufrados.
La concentración de H2S determinada con tubos colorimétricos Drager varió entre 9
ppm y 83 ppm, como se muestra en la tabla 1. Para el caso del CO2, la concentración
promedio fue entre 3 % y 12 %. Todos estos datos fueron comparados con
mediciones realizadas por PDVSA Intevep (2006) utilizando ampollas Drager, así
como valores reportados por Schlumberger (2010-2012) utilizando Well Testing.
Basado en los resultados obtenidos de las diferentes técnicas de medición, se
elaboraron mapas de isoconcentración tanto para la Unidad B-1 como para la Unidad
B-4. La concentración de H2S en las unidades B-1 y B-4 varío entre 9 ppm y 52 ppm,
observándose mayores concentraciones de H2S hacía la Unidad B-4. Los resultados
reflejan mayores concentraciones de H2S en la parte central de FRAMOLAC,
específicamente en Moporo (30 – 58 ppm). El H2S disminuye gradualmente hacia el
este (Franquera 21 – 42 ppm) y es mucho más notorio hacia el oeste (&lt; 18 ppm). La
concentración de H2S en La Ceiba fue 19-35 ppm. El CO2 presentó un
comportamiento similar al H2S, variando entre 1 % y 16 %.

52

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 1. Concentraciones de H2S y CO2 medidas con tubos colorimétricos Drager durante el 2012 y
2013
H2S (ppm)

CO2 (%)

Pozo

Jun
2012

May
2013

Nov
2013

Prom

Jun
2012

May
2013

Nov
2013

Prom

TOM-0007

-

-

40,0

40,0

-

-

3,0

3,0

TOM-0008

-

-

40,0

40,0

-

-

5,5

5,5

TOM-0010

-

-

62,0

62,0

-

-

12,0

12,0

TOM-0013

16,0

-

-

16,0

-

-

-

-

TOM-0018

22,0

-

26,0

24,0

-

-

9,0

9

TOM-0020

-

30,0

-

30,0

-

-

-

-

TOM-0021

-

-

29,0

29,0

-

-

6,1

6,1

TOM-0023

-

-

45,0

45,0

-

-

7,0

7,0

TOM-0025

-

83,0

-

83,0

-

-

-

-

TOM-0028

-

-

27,0

27,0

-

-

-

-

TOM-0032

-

70,0

40,0

55,0

-

-

-

-

TOM-0034

-

55,0

-

55,0

-

-

-

-

VLG-3822

9,0

-

-

9,0

-

-

-

-

VLG-3831

17,0

-

-

17,0

-

-

-

-

VLG-3860

11,0

-

-

11,0

-

-

-

-

VLG-3866

14,0

-

-

14,0

-

-

-

-

VLG-3872

15,0

-

-

15,0

-

-

-

-

VLG-3889

12,0

-

-

12,0

-

-

-

-

FRA-0002

-

30,0

35,0

32,5

-

-

4,0

4,0

FRA-0004

-

-

44,0

44,0

-

-

6,4

6,4

FRA-0005

-

28,0

-

28,0

-

-

-

-

FRA-0007

-

15,0

-

15,0

-

-

-

-

FRA-0008

-

38,0

24,0

31,0

-

-

6,0

6,0

FRA-0009

-

40,0

-

40,0

-

-

-

-

FRA-0017

-

-

30,0

30,0

-

-

7,0

7,0

FRA-0018

-

-

21,0

21,0

-

-

4,0

4,0

FRA-0019

-

-

32,0

32,0

-

-

11,6

11,6

CEI-004X

20,0

-

42,0

31,0

-

-

-

-

CEI-005X

35,0

-

-

35,0

5,0

-

-

5,0

CEI-006X

19,0

-

-

19,0

-

-

-

-

CEI-007X

-

-

25,0

25,0

-

-

-

-

Los valores reportados por el método de cromatografía de gases se muestran en las
tablas 2 y 3, y corresponden al análisis de azufre discriminado en gas natural y gases
combustibles (norma ASTM D5504) realizado en los Laboratorios de Química
Analítica de PDVSA Intevep.
53

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Los resultados obtenidos con estas determinaciones de laboratorio se analizan
conjuntamente con la distribución de los gases ácidos obtenidos.

Tabla 2. Resultados de cromatografía de gases para compuestos azufrados de los pozos de
Franquera.

Compuesto

FRA-1X

FRA-02

FRA-3X

FRA-05

FRA-6X

FRA-08

FRA-09

FRA-10

Sulfuro de hidrógeno

66,65

54,52

40,31

20,83

62,57

54,19

44,08

18,96

Sulfuro de carbonilo

0,00

0,21

0,15

0,24

0,00

0,03

0,00

0,06

Metilmercaptano

0,32

0,19

0,56

0,04

0,06

0,02

0,08

0,07

Etilmercaptano

0,24

0,12

0,26

0,02

0,04

0,02

0,08

0,05

Dimetilsulfuro

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Disulfuro de carbono

0,00

0,03

0,89

0,00

0,00

0,00

4,73

0,00

Isopropil mercaptano

0,03

0,00

0,00

0,01

0,06

0,00

0,00

0,03

Terbutil mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

n-propil mercaptano

0,05

0,00

0,00

0,01

0,00

0,00

0,03

0,04

Etil-metil sulfuro

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Tiofeno / Secbutil merc

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Isobutil mercaptano

0,00

0,04

0,54

0,01

0,00

0,00

0,13

0,00

Dietil sulfuro

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

n-Butil-mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Dimetil disulfuro

0,04

0,05

0,06

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

2-metil tiofeno

0,00

0,00

0,32

0,01

0,00

0,00

0,11

0,00

3-Metil tiofeno

0,00

0,00

0,26

0,01

0,00

0,00

0,12

0,00

Ter Amil mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Iso Amil mercaptano

0,00

0,00

0,19

0,00

0,00

0,00

0,15

0,00

n – Amil mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Dialil sulfuro

0,00

0,00

0,14

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Dipropil sulfuro

0,00

0,00

0,19

0,01

0,00

0,00

0,15

0,00

n-Hexil mercaptano

0,00

0,00

0,21

0,00

0,00

0,00

0,23

0,00

Dietil disulfuro

0,00

0,00

0,13

0,02

0,00

0,00

0,13

0,00

n-Heptil mercaptano

0,00

0,00

0,11

0,01

0,00

0,00

0,09

0,00

Dibutil sulfuro

0,00

0,00

0,17

0,01

0,00

0,00

0,05

0,00

TOTAL

67,33

55,15

44,48

21,24

62,72

54,26

50,17

19,20

54

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 3. Resultados de cromatografía de gases para compuestos azufrados de los pozos de Moporo.
Compuesto
Sulfuro de hidrógeno
Sulfuro de carbonilo
Metilmercaptano
Etilmercaptano
Dimetilsulfuro
Disulfuro de carbono
Isopropil mercaptano
Terbutil mercaptano
n-propil mercaptano
Etil-metil sulfuro
Tiofeno / Secbutil merc
Isobutil mercaptano
Dietil sulfuro
n-Butil-mercaptano
Dimetil disulfuro
2-metil tiofeno
3-Metil tiofeno
Ter Amil mercaptano
Iso Amil mercaptano
n – Amil mercaptano
Dialil sulfuro
Dipropil sulfuro
n-Hexil mercaptano
Dietil disulfuro
n-Heptil mercaptano
Dibutil sulfuro
TOTAL

TOM-08

TOM-11

TOM-14

TOM-21

TOM-34

22,40
0,12
0,02
0,01
0,00
0,00
0,02
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
22,56

79,35
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
79,35

46,63
0,00
0,07
0,04
0,00
0,00
0,02
0,00
0,02
0,00
0,00
0,02
0,00
0,00
0,00
0,01
0,01
0,00
0,00
0,00
0,00
0,01
0,00
0,03
0,04
0,04
46,95

69,90
0,00
0,17
0,09
0,00
0,00
0,08
0,00
0,02
0,00
0,00
0,09
0,00
0,00
0,00
0,03
0,02
0,00
0,01
0,00
0,02
0,02
0,01
0,05
0,00
0,00
70,53

1,38
0,18
0,04
0,03
0,00
0,01
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,01
0,00
0,00
0,00
0,03
0,02
0,01
0,00
0,00
0,07
0,05
0,07
0,09
0,00
0,08
1,74

Las concentraciones de H2S y CO2 obtenidos para las unidades B-1 y B-4 se
muestran en la tabla 4.

55

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 4. Concentraciones de H2S y CO2
Unidad B-1

Unidad B-4

POZO

CO2 (%)

H2S (ppm)

POZO

CO2 (%)

H2S (ppm)

TOM0007

6,5

25,7

TOM0010

12,3

57,0

TOM0008

6,7

44,1

TOM0011

12,7

54,3

TOM0019

11,5

43,0

TOM0012

8,5

42,8

TOM0013

12,9

30,4

TOM0020

13,9

35,6

TOM0014

9,0

49,4

TOM0021

7,4

34,6

TOM0015

7,9

45,3

TOM0022

10,4

32,6

TOM0016

9,5

43,5

TOM0023

9,9

45,0

TOM0017

11,0

35,0

TOM0024

10,2

40,3

TOM0018

9,5

34,3

TOM0026

10,5

24,5

TOM0025

10,7

57,7

TOM0028

9,5

30,3

TOM0027

7,5

49,0

TOM0029

14,3

38,7

TOM0034

13,7

51,5

TOM0030

14,5

53,5

VLG-3822

9,0

TOM0031

8,0

55,7

VLG-3831

17,0

TOM0032

7,0

47,3

14,0

48,0

VLG-3860

2,0

11,0

TOM0033

VLG-3866

4,0

14,0

VLG-3822

9,0

VLG-3831

17,0

VLG-3872

15,0

VLG-3889

12,0

VLG-3860

2,0

11,0

VLG-3862

2,0

13,0

FRA0001

10,1

31,8

VLG-3866

4,0

14,0

FRA0002

7,2

33,3

VLG-3872

FRA0004

8,2

40,5

VLG-3884

3,0

15,0

FRA0009

14,3

38,3

FRA0003

9,0

37,2

FRA0005

8,6

28,5

FRA0006

10,1

32,9

FRA0007

13,8

24,3

FRA0008

11,8

31,3

FRA0010

13,0

38,3

FRA0011

14,0

42,0

FRA0017

7,0

30,0

FRA0018

4,0

21,0

FRA0019

11,6

32,0

CEI-4X

7,0

31,0

CEI-5X

5,0

35,0

15,0

CEI-6X
CEI-7X

19,0
7,0

25,0

56

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Los mapas de isoconcentración se confeccionaron para ambos gases, tanto para la
Unidad B-1 como para la Unidad B-4 (figuras 30, 31, 32, 33). Los contornos sobre
estos mapas (…20, 22, 24, 26 y así sucesivamente) están en ppm y sobre
coordenadas UTM.

Figura 30. Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-1

57

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 31. Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-4

De acuerdo con las figuras 30 y 31, la concentración de H2S en las unidades B-1 y B4 varía entre 9 ppm y 57,7 ppm respectivamente. No obstante, existe una ligera
tendencia de encontrar mayores concentraciones de H2S hacia la Unidad B-4. Los
mapas de las unidades B1 y B4 muestran las mayores concentraciones de H2S en la
parte central de FRAMOLAC, específicamente en el área de Moporo Tierra (24-58
ppm). El H2S disminuye gradualmente hacia el este (Franquera, 21-42 ppm) y,
mucho más abrupto hacia el oeste de la zona de mayor concentración (Moporo Lago,
&lt;18 ppm). La concentración de H2S en el área de La Ceiba es 19-35 ppm. A pesar
de existir dichas variaciones, se infiere que la génesis del H2S en estos campos
obedece a un mismo mecanismo de producción.

58

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 32. Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-1

59

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Figura 33. Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-4

3.3 Origen de los crudos
De acuerdo al análisis de las muestras de crudos en el área FRAMOLAC, revelan un
origen marino con poco aporte terrestre (querógeno tipo II) producidos bajo
condiciones del ambiente de sedimentación de tipo reductor y una roca fuente tipo
lutita-calcárea en una etapa de madurez entre inicio de la ventana y pico de
generación (Jhaisson Vásquez, 2014). Asimismo, los crudos de las áreas de Moporo
y La Ceiba se encuentran en una escala de biodegradación de seis (6) (Peters y
Moldovan, 1993) y corresponden a una mezcla de un crudo alterado con uno no
alterado. Igualmente, la fracción C15+ parace mostrar biodegradación y mezcla de
crudos. De la misma manera, la fracción C15- permitió establecer la influencia de
procesos postgenéticos como lavado por aguas; así como, la capacidad de sello de
algunas de las fallas principales del área de FRAMOLAC. Entre ellas se encuentra la
Falla VLG-3783, la cual es de carácter sellante a nivel de la Unidad B4 entre los
pozos TOM-0013 y TOM-0032, mientras la Falla CEI0005 delimitada por los pozos
CEI-0005 y CEI-0006 es parcialmente sellante. En cuanto a la Falla Pasillo 1 ésta
podría ser comunicante en la Unidad B4; sin embargo, no es determinante pues los
crudos pueden pertenecer a una misma familia o inclusive presentar procesos de
alteración secundaria similares. Existen diferentes diagramas para estudiar el azufre
y la relación V/Ni para comprender con mayor precisión el origen y migración de los
crudos.
En lo que respecta al azufre, éste es el tercer constituyente atómico en abundancia
en el petróleo; sin embargo, no es un componente importante en los organismos
vivos. El origen del azufre en los crudos está relacionado con las condiciones del
ambiente de sedimentación de la roca fuente y es asociado a las fracciones de
aromáticos, resinas y asfaltenos. Por tanto, el azufre es empleado como indicador de
sedimentación de la materia orgánica, dado que en lodos carbonáticos (rocas fuente
tipo caliza), donde el hierro es menos abundante, el azufre se va incorporando a la
materia orgánica residual durante la diagénesis, en cambio en rocas fuente
silisiclásticas el azufre se encuentra en fase de tipo sulfuros como pirita, esfalerita,
etc., esto es solo cuando se tratan de crudos no alterados, ya que la concentración
60

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

de este elemento aumenta por procesos de reducción del sulfato inducidos por
bacterias (Tisot y Welte, 1984).
En relación con el V y el Ni el primero en condiciones reductoras se encuentra como
especie vanadilo (VO2+) en la materia orgánica, por la sustitución del Mg lábil de los
complejos tetrapirrólicos de la clorofila, mientras que el Ni puede formar fases de
sulfuros. En condiciones subóxicas, el V es hallado como vanadato (VO43-),
específicamente en las arcillas, por lo que la relación V/Ni es un párametro
geoquímico

convencional

indicador

de

las

condiciones

del

ambiente

de

sedimentación de la materia orgánica, el cual no es afectado por la madurez ni por
los procesos pots-genéticos en el yacimiento. Valores de la relación V/Ni mayores a
uno (1), es característico de ambientes reductores y por el contrario (&lt; 1), indican
ambientes subóxicos.
En el anexo 4 se expresan los resultados del análisis elemental de los crudos de los
pozos de lago y tierra del área de FRAMOLAC, donde se observan datos promedios
de la relación V/Ni de 7,4 para tierra y 7,2 para lago, sugiriendo condiciones
paleoambientales reductoras. En las figuras 34 y 35 se compara la concentración de
vanadio respecto a la concentración de níquel, notándose una buena correlación
entre las muestras de lago y tierra, demostrando que los crudos fueron originados
bajo ambientes de sedimentación similares.

61

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

A modo general, puede argumentarse relaciones V/Ni alrededor de 7 con
concentraciones promedio de azufre aproximadamente de 2 % para todos los crudos
del área de FRAMOLAC, señalando ambientes anóxicos durante la sedimentación de
la materia orgánica.

Figura 34. Concentración de vanadio (V) vs. concentración de níquel (Ni) de muestras de crudo del
área de FRAMOLAC.

62

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 35. Ambiente deposicional definido en función de la concentración de vanadio (V) vs.
concentración de níquel (Ni) para los crudos del área de FRAMOLAC (modificado de Galárraga et al.,
2008).

3.4 Clasificación de los Crudos
Los crudos de Tierra tienen gravedades ºAPI que varían entre 12,9º a 23,2 mientras
que los crudos de Lago con gravedades ºAPI que oscilan entre 15º y 21,7 (anexo 5).
En la figura 36 se correlaciona la gravedad °API con respecto a la concentración de
azufre (% S), donde hay una ligera disminución de la concentración de azufre en la
medida que aumenta la gravedad °API, sugiriendo que los compuestos de azufre no
son metabolizados por la actividad microbiana y por ende, estos acumulan un mayor
contenido de azufre en el crudo degradado.

63

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 36. Contenido de azufre vs Gravedad API
Es importante hacer énfasis en la asociación de los elementos como S, V y Ni sobre
las fracciones pesadas de los crudos, por ende el incremento de la gravedad °API
implica una disminución relativa de la concentración de los mismos.
En el anexo 6 se aprecia la composición SARA de algunos crudos del área de
FRAMOLAC. De igual modo, la figura 37 representa el diagrama ternario SARA, el
cual muestra crudos con cierto carácter aromático para las áreas de Franquera,
Moporo y La Ceiba. Asimismo, en base a la proporción de las parafinas, naftenos y
aromáticos derivadas de la fracción C15-, se observan en su mayoría crudos de tipo
parafínicos a parafínicos-nafténicos para las áreas de Franquera, Moporo Tierra y La
Ceiba (figura 38).

64

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 37. Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en base a la composición SARA (Tissot
y Welte, 1984).

Figura 38. Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en función de la concentración de
parafinas, naftenos y aromáticos (Tissot y Welte, 1984).

La concentración de parafinas, naftenos y aromáticos (PNA) de los crudos de los
pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006, se observa una composición similar,
mostrándose los resultados de los PNA en la tabla 5 y en la figura 39 el gráfico de
columnas donde se nota el alto grado de similitud de la concentración de PNA entre

65

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

los pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006; representando los porcentajes
normalizados en la tabla 6.

Tabla 5. Composición de parafinas, naftenos y aromáticos de los crudos de los pozos CEI-0004, CEI0005 y CEI-0006 de la Unidad B4

.

Figura 39. Gráfico de columnas de los PNA de los crudos de los pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI0006 de la Unidad B4.

Tabla 6. Porcentaje en masa normalizada de los PNA de los crudos de los pozos CEI-0004, CEI-0005
y CEI-0006 de la Unidad B4

66

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

3.4.1 Fracción C15+
La fracción C15+ se analizó mediante la técnica de cromatografía de gases de crudo
total (Whole Oil) obteniéndose los hidrocarburos con número de carbono mayores a
quince (15) de la fracción saturada. Los resultados de los crudos pertenecientes a los
pozos de las áreas Franquera y Moporo se reportan en la tabla 7, donde se notan
para la mayoría valores de la relación Pristano/Fitano menores a la Unidad,
mostrando un ambiente de sedimentación de tipo reductor en concordancia con los
resultados del análisis elemental. En la figura 40 se observa el cromatograma del
crudo del pozo TOM-0008, evidenciándose un posible proceso de biodegradación
basado en el levantamiento de la línea base y la presencia de la mezcla de
compuestos no resueltos UCM (por sus siglas en inglés unresolved complex
mixture). Al mismo tiempo, se visualiza una serie picos bien definidos, lo cual sugiere
la mezcla de un crudo alterado con uno no alterado. Del mismo modo, en la figura 41
se representa el diagrama Pristano/n-C17 vs. Fitano/n-C18, interpretándose crudos
de origen marino generados a partir de un querógeno tipo II y una roca fuente
madura. En los anexos 7, 8, 9, 10 y 11 se muestran los demás cromatogramas de los
crudos de las áreas de Franquera y Moporo.
Tabla 7. Parámetros obtenidos de la fracción C15´ para los crudos de las áreas de Franquera y
Moporo.

67

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 40.Cromatograma de crudo total (fracción C15+) del crudo del pozo TOM-0008.

Figura 41. Gráfico de Pristano/n-C17 vs. Fitano/n-C18 de las áreas de Franquera y Moporo.

68

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

3.5 Análisis de biomarcadores
El análisis de los biomarcadores se realizó tanto en la fracción saturada como en la
fracción aromática de los crudos muestreados de las áreas de Moporo y La Ceiba,
cuyos iones elucidados fueron los siguientes:
Fracción saturada: m/z 99, 191 y 217
Fracción aromática: m/z 178, 192, 198 y 231.
3.5.1 Origen de los crudos de acuerdo a los biomarcadores.
De acuerdo a la distribución de los biomarcadores en los fragmentogramas m/z 191 y
217 de la fracción saturada, los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba son de
origen marino, reflejado en el ión 191 por la alta proporción del terpano tricíclico C233, mientras que en el ión m/z 217 es atribuido a la mayor abundancia del esterano
C27 sobre el C28 y el C29 respectivamente (tabla 8 y figura 42), aunque en la
mayoría de las muestras de los crudos (ión 191) se aprecia un bajo aporte terrestre
(&lt;10 %), dado por la presencia del oleanano característico de las plantas superiores.
Tabla 8. Porcentajes de esteranos en los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba.

69

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 42. Distribución del porcentaje de esteranos en los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba.

3.5.2 Tipo de roca fuente
Los terpanos tricíclicos son empleados en los estudios de correlación gracias a la
ventaja de ser menos afectados por la madurez y la biodegradación en comparación
al resto de los terpanos y los esteranos (Hunt, 1996). Basado en la relación de los
terpanos tricíclicos derivados del fragmentograma m/z 191, correspondiente a los
cocientes de los terpanos tricíclicos C24-3/C23-3 y C22-3/C21-3, puede establecerse el
tipo de roca fuente generadora de los crudos (Peters et al., 2005). En la figura 43 se
representa el gráfico para definir el tipo de roca fuente de acuerdo a la comparación
de los terpanos tricíclicos, cuya ubicación de las muestras de los crudos de las áreas
de Moporo Tierra y La Ceiba se encuentran en la zona de una roca tipo marga (lutitacalcárea). Ahora bien, su edad viene dada en función del 18α(H)-Oleanano. Este
biomarcador al estar presente, no solo es indicativo de un aporte de materia orgánica
terrestre, sino también de una edad de la roca del Cretácico Tardío o incluso más
joven.

70

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 43. Tipo de litología de la roca fuente en función de la correlación de los terpanos tricícliclos
C24-3/C23-3 vs. C22-3/C21-3.

3.5.3 Madurez térmica de los crudos
La madurez térmica de los crudos permite describir las reacciones que ocurren
cuando la materia orgánica se convierte en petróleo (Peters, et al., 2005). A partir del
rango de madurez puede definirse la etapa en la cual se encuentra la roca fuente; es
decir, si se halla en las etapas tardía de la diagénesis, temprana de la catagénesis,
final de la catagénesis o inclusive en la metagénesis. En todo caso, los parámetros
de madurez son determinados mediante el análisis de los biomarcadores saturados y
aromáticos, aunque muchos de ellos son afectados por el ambiente de depositación
y los procesos post-genéticos (lavado por agua y biodegradación), a pesar de la
mayor resistencia de los biomarcadores aromáticos a la biodegradación con
referencia a los biomarcadores saturados. En éstos últimos, los parámetros de
madurez se definen en función de la relación de los isómeros, los cuales son
compuestos químicos con igual fórmula molecular pero con diferentes disposiciones
geométricas, confiriéndoles distintas propiedades (figura 44). Dentro estos isómeros
se encuentran los R (isómero biológico) y S (isómero geológico), donde el isómero S
incrementa con la madurez a tal punto de llegar a una reacción de isomerización o de
equilibrio entre el isómero R y el S que no es distinguido. De igual manera, se
71

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

encuentran los isómeros ααα (isómero biológico) y αββ (isómero geológico), la
diferencia con los isómeros S y R es que los primeros alcanzan la mezcla racémica a
mayor madurez.

Figura 44. Isómero biológico (R) e isómero geológico (S) (tomado de Hunt, 1996).

Por otro lado, los biomarcadores aromáticos también suelen ser usados como
indicadores de madurez, basado en las relaciones de los compuestos de los
fenantrenos (F), metilfenantrenos (MF), dibenzotiofenos, esteroides monoaromáticos
(MA) y triaromáticos (TA).
Todos estos parámetros de madurez se obtienen de los fragmentogramas de los
hidrocarburos saturados (m/z 99, 113, 191 y 217) y de los hidrocarburos aromáticos
(m/z 178, 192, 231 y 253) determinados por la técnica de cromatografía de gases
acoplado a espectrometría de masas (CG-EM). En la figura 45 se representan dichos
parámetros y su asociación con la ventana de generación del petróleo.

72

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 45. Relación de los parámetros de biomarcadores utilizados con respecto a la ventana de
generación del petróleo (modificado de Killops y Killops, 2005).

3.5.4 Biodegradación de los crudos
La biodegradación es un mecanismo de alteración del crudo inducido por bacterias,
las cuales son transportadas por aguas meteóricas a los yacimientos de petróleo. La
misma es un proceso selectivo controlado por la actividad biológica (temperaturas
menores de los 90 °C) donde los organismos utilizan algunos tipos de compuestos
como fuente de energía (Hunt, 1995). De la biodegradación, resulta una pérdida de
hidrocarburos livianos (saturados y aromáticos) originando un incremento relativo en
los hidrocarburos más pesados (resinas y asfaltenos) disminuyendo así la gravedad
°API y por ende la calidad del crudo. Es por ello, que Peters y Moldovan (1993)
establecieron una escala de biodegradación que va de acuerdo al tipo de compuesto
consumido por las bacterias, se divide en ligera, cuando solamente son alterados las
73

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

n-parafinas; moderada, incluye las n-parafinas y los isoprenoides; elevada, donde se
metabolizan esteranos y hopanos; muy elevada, llegando hasta los diasteranos y
severa, alcanza la biodegradación de los aromáticos (figura 46).

Figura 46. Escala de biodegradación (modificado de Peters y Moldovan, 1993).

Los fragmentogramas m/z 99 de los pozos de las áreas de Moporo Tierra y La Ceiba
demuestran la biodegradación de los crudos por la ausencia en su mayoría de nalcanos de alto peso molecular, por el levantamiento de la línea base y la presencia
de la mezcla de compuestos no resueltos UCM (por sus siglas en inglés unresolved
complex mixture), la cual es un producto de la biodegradación que no es diferenciado
por la técnica de cromatografía de gases; sin embargo, se observan n-alcanos de
bajo peso molecular indicativo de la mezcla de un crudo alterado con uno no alterado
(figura 47). La razón se debe a que los crudos almacenados derivados de un primer
pulso se encontraron a menor profundidad entre el Eoceno Temprano y el Eoceno
Medio (52 – 40 Ma.), permitiendo la entrada de aguas meteóricas transportadoras de
las bacterias responsables de la biodegradación de los mismos. Posteriormente se
dio el basculamiento de la Cuenca del Lago de Maracaibo desde el Mioceno
74

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Temprano al Actual (21 – 0 Ma.), provocando la profundización de las Unidades
productoras. Finalmente se produjo un segundo pulso de generación de la roca
fuente del Mioceno Tardío al Holoceno (10 – 0 Ma.), resultando crudos no
biodegradados los cuales se mezclaron con los crudos previamente alterados
presentes en los yacimientos (Parnaud et al., 1994).

.
Figura 47. Distribución de n-alcanos (m/z 99) de la muestra de crudo del pozo TOM-0007

3.6 Mecanismos de generación de gases ácidos
En las tablas 9 y 10 se muestran los resultados derivados del análisis isotópico de
azufre (34S/32S) en muestras de crudos y gases provenientes de los pozos del área
de FRAMOLAC, resultando valores que van desde 3,5 ‰ hasta 8,5 ‰. En la figura
48 se observa una distribución isotópica similar en las muestras de crudos (desde 4,5
hasta 5,9 ‰), indicando la posibilidad de que provengan de la misma roca fuente.
Otras investigaciones relativas al ciclo del azufre en sedimentos profundos señalan
como posible fuente de aporte de sulfato, la re-oxidación del HS- por medio de
especies intermediarias como el S2O32- o el S0, por acción bacteriana o hidrólisis,
siendo estos mecanismos los que también podrían explicar el origen orgánico del
sulfato (JØrgensen, 1990; Smith, 2000; Konhauser, 2007).

75

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 9. Relación isotópica de azufre promedio (34S/32S) en crudos de las áreas de Moporo y La
Ceiba.

76

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 10. Relación isotópica de azufre (34S/32S) en los precipitados de H2S como sulfuros de pozos de
las áreas de Franquera, Moporo Tierra y La Ceiba.

8
7.5

7

SCDTS (0/00)

6.5

6
5.5

5
4.5

4
3.5

3
2.5

CEI-0006

CEI-0005

CEI-0004

VLG-3913

VLG-3889

VLG-3884

VLG-3872

VLG-3866

VLG-3865

VLG-3862

VLG-3860

VLG-3848

VLG-3846

VLG-3840

TOM-0030

TOM-0019

TOM-0018

TOM-0016

TOM-0013

TOM-0010

TOM-0007

2

Figura 48. Distribución isotópica del azufre (34S/32S) en muestras de crudos de las áreas de Moporo y
La Ceiba.

77

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

3.7 Procesos geoquímicos evolutivos en el área de FRAMOLAC.
Los procesos geoquímicos dados en la Cuenca del Lago de Maracaibo están
íntimamente relacionados. En la figura 49 se representa un esquema hipotético de
los mecanismos geoquímicos. Se parte de un primer pulso de generación y
acumulación de crudos del Eoceno Temprano al Eoceno Medio (52 – 40 Ma.) e
inclusive de producción de gases no hidrocarburos (H2S y CO2) por la maduración
del querógeno, en este tiempo las unidades productoras se encontraban someras al
sur de la cuenca y en conjunto con la discordancia del eoceno contribuyeron a la
entrada de aguas meteóricas, las cuales fueron las responsables de transportar las
bacterias. Al estar los yacimientos a poca profundidad se dieron las condiciones
propicias (temperaturas iguales o menores de 90 °C) para la biodegradación de los
crudos y posible producción de H2S y CO2 por sulfato-reducción en el Eoceno Tardío
– base del Mioceno Temprano (40 – 21 Ma.), siendo este período caracterizado por
ser de poca generación y expulsión de crudos pero de importantes eventos de
migración, remigración y entrampamiento (Parnaud et al., 1994). Asimismo, ésta
filtración de las aguas meteóricas, explica la dilución de las aguas de formación,
influyendo así en la disminución de las concentraciones de cloruro. Posteriormente
se dio el basculamiento de la cuenca en la base del Mioceno Temprano al Actual (21
– 0 Ma.), causando la profundización de los yacimientos al sur. Luego de presentarse
un segundo pulso de generación de la roca fuente del Mioceno Tardío al Holoceno
(10 – 0 Ma.) se produjeron crudos no alterados que se mezclaron con los crudos
previamente almacenados derivados del primer pulso.

78

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 49. Esquema evolutivo de los procesos geoquímicos de la Cuenca del Lago de Maracaibo.

3.8 Origen del H2S y CO2
El yacimiento siliciclástico B Superior del Eoceno tiene una concentración promedio
de 40-60 ppm de H2S y  10 % CO2, sugiriendo un origen común debido a su
estrecha asociación geográfica en el área de FRAMOLAC.
Varios mecanismos de generación fueron considerados para los campos de
Franquera, Moporo y La Ceiba. Las composiciones isotópicas del azufre de H2S

(g),

SO4 (ac) y R-S (crudo) no identifican de forma única un solo proceso para el origen del
H2S en el área de estudio, probablemente debido al potencial que tuvo la Cuenca de
79

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Maracaibo y en particular el yacimiento Eoceno B Superior para la mezcla de fluidos
y sus efectos subsecuentes de interacción agua-roca a lo largo de su historia
geológica.
En general, se cree que en un principio la generación de H2S estuvo marcada por la
maduración de la materia orgánica de origen marina (marga de la formación La Luna)
y, posteriormente, debido a la acción concomitante de bacterias sulfato reductoras
cuando las condiciones del yacimiento favorecieron su actividad microbiológica. Las
evidencias de estos mecanismos propuestos, así como también el descarte de otros
procesos se detallan a continuación:
3.9 Correlación de 34S crudo - H2S
El azufre orgánico de las muestras de crudo tiene relaciones de isótopos positivas,
entre +4,4 y +5,9‰, lo cual es característico del azufre de RBS; en este caso, el
azufre orgánico originado a partir del mismo material orgánico que generó los
hidrocarburos desde la roca fuente. De igual manera, el H2S en las muestras de gas
tiene valores positivos de 34S entre +3,5‰ y +6,1‰. Dado que el H2S fue generado
a partir de la misma fuente que formó el azufre orgánico en el crudo, ambas huellas
tienen una relación de

34

S/32S similar (o ligeramente más agotado en 34S para el

H2S). Si el H2S hubiese tenido una relación isotópica muy diferente a la del crudo (tal
vez &gt; 20‰), indicaría por tanto la existencia de otro mecanismo, posiblemente la
RST en el yacimiento o migración del H2S generado por RST desde un yacimiento o
acuífero más profundo.
3.10 Tipo de materia orgánica
La generación de H2S debido a la presencia de materia orgánica rica en azufre en la
roca fuente (formación La Luna), también puede ser una posibilidad. El querógeno en
la roca fuente tiene características marinas, asociado a un ambiente de depositación
reductor, con un contenido significativo de azufre y suficiente evolución térmica para
generar el H2S.

80

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

3.11 Temperatura del yacimiento
La temperatura promedio del yacimiento es 89,011 C, lo cual impide cualquier
desarrollo microbiano reciente en el subsuelo. Ni siquiera las bacterias termófilas
pudiesen adaptarse a estas temperaturas.
La temperatura promedio en FRAMOLAC para la Unidad B-1 es 273 F (133 C) y
para la Unidad B-4 es 287 F (141 C). La figura 50 muestra la concentración de H2S
versus la temperatura registrada con la herramienta Well Testing (la cual no
necesariamente es la temperatura del yacimiento), de hecho estos valores están por
debajo de aquellos reportados como oficiales para las unidades del yacimiento B
Superior.
La figura 50-a muestra la variación de la temperatura estimada del yacimiento para
los campos con información disponible; esta temperatura por estar subestimada
puede considerarse como una temperatura mínima. Si bien los datos son algo
dispersos, la temperatura tiende a ser mayor en el área de Moporo Tierra. Por su
parte, la figura 50-b muestra las concentraciones de H2S discriminada por método de
cuantificación.

100

80
Moporo Tierra
Franquera
La Ceiba

Well Testing
Tubos colorimétricos
Cromatografía de gases

80

H2S (mg/L)

H2S (mg/L)

60

40

60

40

20

20

0

0
120

160

200

Temperatura (ºF)

a

240

280

80

120

160

200

240

280

Temperatura (ºF)

b

Figura 50. Concentración de H2S vs temperatura estimada del yacimiento

81

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Las concentraciones de H2S más altas ocurren aproximadamente entre 180 y 210 ºF
(82,22 y 98,89 C). Por tanto, los datos de estas gráficas niegan la posibilidad de que
el H2S sea originado actualmente por Bacterias Reductoras de Sulfato (BRS) ya que
estas sólo sobreviven a temperaturas &lt; 170 °F (76,67 C) (Machel, 1995), que es
menor que la gran mayoría de los valores reportados en el área de estudio. Por otra
parte, los datos también prácticamente niegan la posibilidad de que el H2S sea
originado a partir de la Reducción Termoquímica de Sulfato (RTS) ya que esta ocurre
a temperaturas de 250°F o más altas (Worden, 1995). Consecuentemente, el H2S
debe obedecer a otra fuente o quizás haber migrado desde alguna otra zona.
3.12 Conclusiones
Los isótopos de azufre fueron usados para determinar si el H2S fue formado por
Bacterias Reductoras de Sulfato (BRS), Reducción Termoquímica del Sulfato (RTS)
ó cualquier otro proceso. Cabe destacar que el H2S puede formarse en el yacimiento
por BRS si las condiciones son favorables para el crecimiento bacteriano (por
ejemplo, temperatura &lt; 170 0F, y disponibilidad de sulfato y nutrientes disueltos). El
sulfuro producido por BRS está típicamente enriquecido en

32

S, con respecto al

sulfato, y tiene por lo general valores negativos de 34S. El H2S también puede migrar
dentro del yacimiento desde la roca fuente que generó los hidrocarburos. En este
caso, el sulfuro es inicialmente formado por BRS, y es incorporado en el sedimento
como pirita y como sulfuro orgánico en el querógeno. La transformación del
querógeno a hidrocarburos produce H2S teniendo valores negativos de 34S similares
o ligeramente más negativos que el azufre del querógeno. Los compuestos de azufre
orgánicos en el crudo (por ejemplo, compuestos NSO) también tendrán valores
negativos, aunque ellos tenderán a ser ligeramente menos negativos que el H2S
coexistente.

82

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Conclusiones
- Los crudos de las áreas de Franquera, Moporo y La Ceiba se clasifican en función
de la gravedad °API de pesados a medianos (17 a 22 °API) y en base a su
composición SARA, son de carácter aromático. De igual forma, fueron originados por
una materia orgánica marina (querógeno tipo II) con bajo aporte de materia orgánica
terrestre, generados en condiciones del ambiente de sedimentación anóxicos, a partir
de una roca fuente de tipo lutita-calcárea típica de la formación La Luna. La edad de
la misma corresponde al Cretácico. Asimismo, se evidencia biodegradación de los
crudos de las áreas de Moporo Tierra y La Ceiba en un nivel de seis (6) según la
escala de Peters y Moldovan (1993); en tanto, los resultados de la fracción C15+ de
los crudos de Franquera parecieran indicar también crudos alterados por la presencia
de la línea base UCM (unresolved complex mix). Igualmente, los crudos del área de
FRAMOLAC, son una mezcla de crudos alterados del Eoceno Tardío- base del
Mioceno Temprano (40 – 21 Ma) y crudos no alterados del Mioceno Tardío al
Holoceno (10 – 0 Ma). En cuanto a la madurez, los crudos del área de FRAMOLAC
se encuentra entre inicio de la ventana y pico de generación.
- Los análisis isotópicos de azufre (34S/32S) realizados en muestras de crudos y
gases sugieren un origen biogénico del H2S.
- La Reducción Termoquímica de Sulfato (RTS) a partir de capas de anhidrita
(CaSO4) no es una fuente posible para el H2S ya que secuencias evaporíticas no
fueron depositadas en esta área y las concentraciones de H2S registradas en el
yacimiento son muy bajas para este tipo de mecanismo geológico en la que la
descomposición de la anhidrita introduce sistemáticamente grandes cantidades de
H2S.
- La correlación existente entre la huella isotópica del H2S (g) y las muestras de crudo,
refiere a un aporte parcial del craqueo del crudo para la generación del H2S. Si bien
83

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

es conocido el hecho de que el craqueo del crudo no introduce fraccionamiento
isotópico en la huella de 34S, las diferencias encontradas entre ambos pueden
obedecer a una combinación de procesos, particularmente en la generación de H2S
por vía microbiana.
- La generación de H2S en el yacimiento Eoceno B Superior corresponde a una
mezcla de procesos que ocurrieron en el pasado geológico, cada uno independiente
del otro. La coexistencia intima entre el crudo rico en azufre (1,5-1,9 %) y el H2S, las
composiciones isotópicas de azufre similares entre el crudo y H2S coexistente y otras
series de evidencia, permitieron concluir que: i.- el H2S pudo en un principio ser
generado a partir de la roca fuente rica en azufre y ii.- la reducción bacteriana del
sulfato (RBS) ocurrió durante la diagénesis del yacimiento cuando las condiciones
del yacimiento se vieron favorecidas.
- Adicionalmente, las composiciones isotópicas del sulfato y sulfuro confirman la
posibilidad de Reducción Bacteriana de Sulfato (RBS) en un “sistema cerrado” con
respecto al sulfato. Esto pudo resultar de una tasa de reducción de sulfato mucho
más rápida que la tasa del flujo de fluido, limitando así la disponibilidad del sulfato en
el sistema. La composición isotópica observada del sulfato varía desde +6,1 a +8,5‰
CDT. No hay reportes de presencia de minerales de sulfato en los sedimentos del
Eoceno de la formación Misoa.
- En un principio, se cree que una pequeña fracción de H2S fue generada a partir de
la maduración del querógeno (roca madre marina) que luego migraría junto con el
crudo hasta la roca yacimiento. Esta primera migración estuvo marcada por la cocina
activa que se encontraba en la parte noreste del área (Eoceno Temprano).
- Posteriormente, durante la etapa de diagénesis de los sedimentos en la que el
yacimiento se encontraba más somero y frio (Eoceno Medio), las bacterias sulfato
reductoras tuvieron su mayor actividad microbiológica para la reducción del sulfato
disponible en el sistema. Esto es confirmado por nivel de biodegradación que
presentan los crudos estudiados (nivel 6).

84

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

- No obstante, con el posterior basculamiento, inversión y soterramiento de la
cuenca, la acción bacteriana tuvo que disminuir o parar en su totalidad debido al
aumento de temperatura en el sistema y por ende, mermó la producción de H2S.
Recomendaciones

- Realizar el análisis de biomarcadores saturados y aromáticos de los crudos del área
de Franquera.

- Comparar los fragmentogramas m/z 191 y 177 de los crudos del área de Franquera
para establecer si hay o no biodegradación.

- Se propone considerar la explotación de pozos petroleros en zonas donde existan
bajas concentraciones de gases ácidos (CO2 y H2S) mientras sea posible.
- Sin embargo, a pesar de que la tendencia mundial es la de profundizar en los
mecanismos de generación de H2S y CO2 para poder predecir los lugares de
acumulación, en el área FRAMOLAC y en general en el lago de Maracaibo, este
dominio del conocimiento todavía no se ha logrado.

- Confirmar con estudios petrográficos, geoquímicos e isotópicos que parte del
volumen de H2S generado in-situ en el yacimiento precipitó en forma de pirita.

85

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

BIBLIOGRAFIA
ANGULO, B. Captación, preparación y preservación de muestras de agua de cabeza
en pozo, para análisis químico e isotópico. Código del Documento: M-00608,2012.
2012.
BERNARDO, L; ALBERDI, M. Análisis geoquímico de dos muestras de núcleo del
pozo VLG-3781 y los crudos VLG-3779, VLG-3783, VLG-3776, VLG-3772 Y VLG3780 del campo Ceuta. Código del Documento: INT-STE-00973,97. 1997.
BROWN, L., LEMAY, E y BURSTEN, B. Química La Ciencia Central. Séptima
edición. Editorial Prentice Hall. 991 p. 1998.
CARPENTIER, B; ARAB, H; PLUCHERY, E; CHAUTRU, JM. Tar mats and residual
oil distribution in giant oil field offshore Abu Dhabi. Journal of Petroleum Science and
Engineering 58 (2007) 472 - 490. 2007.
CABRERA, F; ARENAS, J; LICON; D. Inteligencia Tecnológica, Gases Ácidos en
yacimientos petrolíferos. 2011. Código del Documento: SIT-0446,2011. 2011
CENTENO, J. Estudio de la Interacción de la interacción de H2S y CO2 con el
material cementante utilizado en la construcción de pozos petroleros. Tesis Doctoral.
Universidad Central de Venezuela. 2007.
CHACÍN, E; ALFARO, R; BORGES, E; CHACÓN, C; CHIRINOS, A; COLLINS, K;
DOMÍNGUEZ, R; FERNANDEZ, E; HERNÁNDEZ, N; HIGUERA, N; LARREAL, I;
PIÑA, Y; RÍOS, R; ROMERO, J; ROMERO, J; RUBIO, E; SUÁREZ, D; VILLAS, L.
FASE I del estudio integrado de los yacimientos pertenecientes a los Campos
Franquera, Moporo, La Ceiba, San Lorenzo, Área 8 Norte y Tomoporo Tradicional.
IT-OC-2011-1612, SLT. 2012.
CHING-TSE, C; MAW-RONG, L; LI-HUA, L; CHENG-LUNG, K. Application of C7
hydrocarbons technique to oil and condensate from type III organic matter in

86

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Northwestern Taiwan. International Journal of Coal Geology 71 (2007) 103-114.
2007.
DOMENICO, P.; SCHWARTZ, F. Phisical and chemical hydrogeology. Jhon Wiley
and sons. Inc. pp. 824. 1990.
GALLANGO, O.; CHIN-A-LIEN, M. Geoquímica orgánica de la Cuenca de Maracaibo.
PDVSA INTEVEP. Código del documento: EP-30067. 1983.
GALLANGO, O; TOCCO, R. Análisis geológico integrado de las Cuencas Barinas Maracaibo. Síntesis geoquímica de crudos. PDVSA INTEVEP. Código del
documento: INT-02827,94. 1994.
GUERRERO, B. Optimización de la inyección de secuestrante de H2S en los campos
FRAMOLAC. Código Del Documento: NT-OC-2012-163, EDE. 2012.
HURTADO, J. (2010). Metodología de la investigación: guía para una comprensión
holística de la ciencia. (4ta edición). Caracas. Editorial: Quirón Ediciones, 2010.
KILLOPS, S.; KILLOPS, V. Introduction to Organic Geochemistry. Second Edition.
Blackwell Publishing. USA. 393 p. 2005.
LÓPEZ, L. Petróleo: crudo y gas natural. Clasificación. Guía de Geoquímica
Orgánica. Universidad central de Venezuela. 30 p. 2005.
MURILLO, W; MARTÍNEZ, A; KASSABJI, E; GROBAS, J. Estudio geoquímico de
crudos provenientes de las arenas productoras de la formación Misoa B4, B3 y B1 y
formación Paují A10 en el pozo Franquera - 1X, Edo. Zulia. PDVSA INTEVEP.
Código del documento: INT-11314,2007. 2007.
PARNAUD, F; TOCCO, R; GALLANGO, O. Análisis geológico integrado de las
Cuencas Barinas - Maracaibo. Síntesis geoquímica y simulación matemática.
PDVSA-INTEVEP. Código del documento: INT-02887,94. 1994.
PETERS, K.; WALTERS C.; MOLDOWAN, J. The Biomarker Guide. Biomarker and
isotopes in the environment and human history. Cambridge University Press.
Cambridge. 1115 p. 2005
PETERS, K.; MOLDOWAN, J. The biomarker guide: Interpreting molecular fossil in
petroleum and ancient sediments. Prentice Hall, London. 363 p. 1993.
87

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

SMITH, J. Isotopic fractionation accompanying sulfur hydrolysis. Geochemical
Journal. Vol. 39. pp. 95-99. 2000.
SOTO, C; PUCHE, E. Hidrogeoquímica en la Cuenca de Maracaibo. Maraven.
Código del documento: MAR004372. 1982.
THOMPSON, K. Fraccionated aromatic petroleums and the generation of
gascondesates. Organic Geochemistry 11, 573-590. 1987.
TISSOT, B.; WELTE, D. Petroleum Formation and Occurrence. Springer-Verlag, New
York. Second Edition, 699 p. 1984.
VARGAS,

A;

GARCÍA,

J;

CANALE,

G.

Estudio

geoquímico

de

compartamentalización en el yacimiento VLG-3729, Área 8 Sur, Distrito Tomoporo.
Código del documento: INT-11304,2007. 2007.
VASQUEZ, J. Comportamiento geoquímico de las interacciones fluido-fluido en
yacimientos de crudos extrapesados provenientes de los pozos del Distrito Cabrutica,
Faja Petrolífera del Orinoco. Trabajo de Grado, Universidad Nacional Experimental
de las Fuerzas Armadas (UNEFA), 183 p. 2012.

88

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

ANEXOS
Anexo 1. Mecanismos de generación de CO2 de origen orgánico e inorgánico (tomado de Vásquez,
2012)

Mecanismo
Fuente: orgánica
Craqueo de la materia orgánica: consiste en la degradación térmica de la materia orgánica
o craqueo primario (grupos carbonilo, metoxi, hidroxi, etc) o craqueo de crudo (secundario),
hasta 50 ºC
Fuente: orgánica
Reducción termoquímica de sulfatos (TSR): reacción del H2S con sulfatos para formar
sulfuro elemental y polisulfuros, seguidos por una reacción entre sulfuros e hidrocarburos
generando H2S y CO2. Es necesaria una temperatura mínima entre 100 – 140 ºC.

SO42 ( ac)  1.33CH 2   0.66H 2Ol   H 2 S g   1.33CO2 g   2OH  ac
Fuente: orgánica
Acuatermólisis del crudo: CO2 como producto secundario en la pirólisis del crudo en
presencia de agua a elevadas P y T. Ocurre a temperaturas mayores de 200 ºC.

RCH 2CH 2 SCH 3  2H 2Ol   RCH 3  CO2 g   H 2 g   H 2 S g   CH 4 g 
Fuente: orgánica
Maduración de carbones: calentamiento de carbones durante la coalificación
(soterramiento). Asociado a altas temperaturas.
Fuente: inorgánica
Reacción entre caolinita y carbonato en presencia de sílice para producir CO 2. La illita puede
también reaccionar. Temperatura promedio de la reacción 100 – 160 ºC.

Al2 Si2O5 OH 4 g   4SiO2S   2 NaCls   CaCO3  2 NaAlSi3O8S   2H 2O  CaCl2  CO2 g  
5FeCO3s   SiO2S   Al2 Si2O5 OH 4s   2H 2Ol   Fe5 Al2 Si3O10 OH 8S   5CO2 g  
Siderita
Caolinita
Clorita
Fuente: inorgánica
Descomposición de rocas carbonáticas debido a procesos a altas presiones y temperaturas
(orogénicos o soterramiento). T &gt; 250 ºC
+ 4 a -5 %0
 13C
Fuente: inorgánica
Actividad volcánica/metamorfismo de contacto: descomposición de rocas carbonáticas
por contactos
con intrusiones volcánicas, generando altas temperaturas y
presiones.
 13C + 4 a -5 %0

89

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 2. Mecanismos de generación de H2S de origen orgánico e inorgánico (tomado de Vásquez,
2012)

Mecanismo
Fuente: orgánica
Reducción bacterial: la presencia de bacterias sulfato reductoras en ambientes
anaeróbicos son las causantes de la producción de H2S a T &lt; 105 ºC. La
reacción general es:

SO42 ( ac)  1.33CH 2   0.66H 2Ol   H 2 S g   1.33CO2 g   2OH  ac
2CH 2O  SO42  ( ac)  H 2 S g   2HCO3ac ( En ausencia de agua)
Fuente: orgánica
Reducción termoquímica de sulfatos (TSR): ocurre cuando están presentes
altas temperaturas (&gt; 140 ºC) y la pre-existencia de H2S y CO2 para comenzar la
reacción, además de la disponibilidad de sulfato. Está vinculado principalmente a
yacimientos con anhidrita.

SO42 ( ac)  1.33CH 2   0.66H 2Ol   H 2 S g   1.33CO2 g   2OH  ac
Fuente: orgánica
Acuatermólisis del crudo: H2S como producto secundario en la pirólisis del
crudo en presencia de agua a elevadas P y T. Ocurre a temperaturas mayores de
200 ºC.

RCH 2CH 2 SCH 3  2H 2Ol   RCH 3  CO2 g   H 2 g   H 2 S g   CH 4 g 
Fuente: inorgánica
Disolución de minerales de azufre: la disolución de la pirita puede provocar la
generación de H2S en un proceso que necesita dos etapas. En una primera etapa
la pirita es llevada a sulfato, y en una segunda etapa, el sulfato es reducido a
sulfuro de hidrógeno. La reacción general es.

FeS 2 g   4H  ac  Fe 2  ac  2H 2 S g 

90

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Anexo 3. Pozos seleccionados como muestra para la investigación. Área FRAMOLAC.
Fuente: PDVSA (2013).

B1
TOM0007
TOM0008
TOM0019
TOM0020
TOM0021
TOM0022
TOM0023
TOM0024
TOM0026
TOM0027
TOM0034
VLG-3860
FRA0001
FRA0002
FRA0004
FRA0009

B4
TOM0010
TOM0011
TOM0012
TOM0013
TOM0014
TOM0015
TOM0016
TOM0017
TOM0018
TOM0025
TOM0028
TOM0029
TOM0030
TOM0031
TOM00032
TOM0033
VLG-3862
VLG-3866
VLG-3884
FRA0003
FRA0005
FRA0006
FRA0007
FRA0008
FRA0010
FRA0011
FRA0017
FRA0018
FRA0019
CEI0004
CEI0005
CEI0007

91

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 4. Resultados del análisis elemental para muestras de crudo en pozos de lago y tierra del área
de FRAMOLAC.
2.4
2.1
2.1
2.3
2.0
2.0
2.2
2.2
2.3
2.1
2.0
2.0
2.2
2.1
2.0

V
(ppm)
391
377
326
356
306
316
317
340
386
328
329
245
324
312
322

Ni
(ppm)
55
53
46
49
43
45
45
46
54
45
46
34
44
43
45

15530-16024

2.1

509

14948-15146
17332-17860
17242-17638
17156-17740
16655-17128
16769-17072
17183-17400
17252-17569
15593-15827
16620-16730
15718-16200
15770-15920
16152-16337
16572-16905
16538-16679
16905-17268
17078-17489
16829-17202
16614-17059
15200-15613
15870-17074
16916-17070
15580-17058

2.4
2.1
2.2
2.1
2.0
2.0
2.1
2.0
2.3
2.3
2.4
2.3
2.4
1.8
2.1
2.2
2.2
1.9
2.0
2.4
2.1
1.6
1.5

300
324
320
320
326
335
325
283
356
401
334
259
211
292
318
334
364
303
329
413
373
335
284

16452-17098

1.8

16984-17096
15609-16002

1.5
1.5

14838-16413
15955-17088
15624-15696
16718-17320
18157-18670
17707-17760
17862-18538
17625-18150

Área

Pozo

Unidad

Tope-Base

%S (±0,2)

FRANQUERA

FRA-0001
FRA-0002
FRA-0003
FRA-0004
FRA-0005
FRA-0006
FRA-0007
FRA-0008
FRA-0009
FRA-0012
FRA-0015
FRA-0016
FRA-0017
FRA-0018
FRA-0019

B1
B1
B4
B1
B4
B4
B4
B4
B1
B4
B4
B4
B4
B4
B4
A10,
B1
B1
B4
B4
B4
B4
B4
B4
B4
B1
B1
B1
B1
B1
B4
B4
B4
B4
B4
B4
B1
B1, B4
B3, B4
B1, B4
B2, B3,
B4
B4
B4
B1, B4,
B5
B1, B4
B1
B4
B4
B4
B4
B4

14530-14850
15000-15440
16512-16906
14814-15188
16900-17110
16070-16428
16936-17150
16920-16992
15446-15938
15935-16145
16540-16706
15405-15790
16622-16810
16658-16830
15181-15735

TOM-0007

MOPORO

TOM-0008
TOM-0010
TOM-0011
TOM-0013
TOM-0014
TOM-0015
TOM-0016
TOM-0018
TOM-0019
TOM-0020
TOM-0021
TOM-0022
TOM-0023
TOM-0025
TOM-0028
TOM-0029
TOM-0030
TOM-0032
TOM-0033
TOM-0034
VLG-3846
VLG-3848
VLG-3860
VLG-3862
VLG-3865
VLG-3866
VLG-3872

LA CEIBA

VLG-3884
VLG-3889
VLG-3913
CEI-0004
CEI-0005
CEI-0006
CEI-0007

V / Ni

V / (V + Ni)

7.1
7.1
7.1
7.3
7.1
7.0
7.0
7.4
7.1
7.3
7.2
7.2
7.4
7.3
7.2

0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88

68

7.5

0.88

42
44
46
44
46
47
45
39
48
57
46
40
33
40
45
47
50
42
47
59
51
49
40

7.1
7.4
7.0
7.3
7.1
7.1
7.2
7.3
7.4
7.0
7.3
6.5
6.4
7.3
7.1
7.1
7.3
7.2
7.0
7.0
7.3
6.8
7.1

0.88
0.88
0.87
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.87
0.86
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.87
0.88

470

66

7.1

0.88

315
272

44
38

7.2
7.2

0.88
0.88

1.8

297

40

7.4

0.88

2.1
2.3
1.4
2.5
2.6
2.3
2.0

325
371
301
147
407
336
324

45
50
41
21
55
46
45

7.2
7.4
7.3
7.0
7.4
7.3
7.2

0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88

92

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 5. Gravedad °API y concentración de azufre de muestras de crudo del área de FRAMOLAC.
Área

FRANQUERA

MOPORO

LA CEIBA

Pozo

Unidad

Tope-Base

°API (± 0.4)

%S (± 0,2)

FRA-0001

B1

14530-14850

18.6

2.4

FRA-0002

B1

15000-15440

18.8

2.1

FRA-0003

B4

16512-16906

21.6

2.1

FRA-0004

B1

14814-15188

19.9

2.3

FRA-0005

B4

16900-17110

23.2

2.0

FRA-0006

B4

16070-16428

22.1

2.0

FRA-0007

B4

16936-17150

22.4

2.2

FRA-0008

B4

16920-16992

20.4

2.2

FRA-0009

B1

15446-15938

20.1

2.3

FRA-0012

B4

15935-16145

20.9

2.1

FRA-0015

B4

16540-16706

21.4

2.0

FRA-0017

B4

16622-16810

21.2

2.2

FRA-0018

B4

16658-16830

21.7

2.1

FRA-0019

B4

15181-15735

22.2

2.0

TOM-0007

A10, B1

15530-16024

13.9

2.1

TOM-0008

B1

14948-15146

22.1

2.4

TOM-0011

B4

17242-17638

22.3

2.2

TOM-0013

B4

17156-17740

20.5

2.1

TOM-0014

B4

16655-17128

21.7

2.0

TOM-0015

B4

16769-17072

21.5

2.0

TOM-0016

B4

17183-17400

18.9

2.1

TOM-0018

B4

17252-17569

19.6

2.0

TOM-0019

B1

15593-15827

20.8

2.3

TOM-0020

B1

16620-16730

17.9

2.3

TOM-0021

B1

15718-16200

20.0

2.4

TOM-0023

B1

16152-16337

20.8

2.4

TOM-0025

B4

16572-16905

22.6

1.8

TOM-0028

B4

16538-16679

21.5

2.1

TOM-0029

B4

16905-17268

21.5

2.2

TOM-0030

B4

17078-17489

18.1

2.2

TOM-0032

B4

16829-17202

19.9

1.9

TOM-0033

B4

16614-17059

20.6

2.0

TOM-0034

B1

15200-15613

18.3

2.4

VLG-3846

B1, B4

15870-17074

15.2

2.1

VLG-3848

B3, B4

16916-17070

18.0

1.6

VLG-3860

B1, B4

15580-17058

21.7

1.5

VLG-3862

B2, B3, B4

16452-17098

15.0

1.8

VLG-3865

B4

16984-17096

19.4

1.5

VLG-3866

B4

15609-16002

21.4

1.5

VLG-3872

B1, B4, B5

14838-16413

20.1

1.8

VLG-3884

B1, B4

15955-17088

21.1

2.1

VLG-3889

B1

15624-15696

20.3

2.3

VLG-3913

B4

16718-17320

20.9

1.4

CEI-0004

B4

18157-18670

18.5

2.5

CEI-0005

B4

17707-17760

12.9

2.6

CEI-0006

B4

17862-18538

21.8

2.3

CEI-0007

B4

17625-18150

21.5

2.0

93

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 6. Composición de saturados, aromáticos, resinas y asfaltenos de los crudos del área de
FRAMOLAC.

Área

Pozo

Unidad

%
Saturados

%
Aromaticos

%
%
% Res +
Resinas Asfaltenos
Asf

FRA-0001

B1

29.56

37.23

26.67

7.55

34.22

FRA-0002

B1

31.03

35.89

26.44

6.64

33.08

FRA-0003

B4

34.41

37.68

20.74

7.18

27.92

FRA-0005

B4

35.81

34.70

22.51

6.97

29.48

FRA-0006

B4

34.22

34.76

23.25

7.77

31.02

FRA-0007

B4

34.82

35.16

22.29

7.73

30.02

FRA-0008

B4

34.55

35.98

25.22

4.24

29.46

FRANQUERA

FRA-0009

B1

31.29

35.79

24.84

8.08

32.92

TOM-0007

A10, B1

27.94

39.08

26.67

6.32

32.99

TOM-0008

B1

32.61

35.32

27.47

4.61

32.08

TOM-0010

B4

37.36

37.48

22.83

2.34

25.17

TOM-0011

B4

33.84

32.58

25.50

8.08

33.58

TOM-0013

B4

35.89

35.89

21.94

6.28

28.22

TOM-0014

B4

35.62

33.3

23.15

7.97

31.12

TOM-0016

B4

36.54

37.1

22.54

3.85

26.39

TOM-0018

B4

35.93

37.3

21.76

4.98

26.74

TOM-0019

B1

32.37

37.36

25.32

4.95

30.27

TOM-0020

B1

20.5

37.15

28.59

7.76

36.35

TOM-0021

B1

31.74

35.49

26.77

6

32.77

TOM-0025

B4

34.34

33.73

24.37

7.57

31.94

TOM-0030

B4

35.74

36.41

21.55

6.3

27.85

TOM-0032

B4

34.56

33.84

24.08

7.53

31.61

TOM-0033

B4

34.53

33.7

23.21

8.56

31.77

TOM-0034

B1

29.14

35.57

27.23

8.06

35.29

VLG-3846

B1, B4

34.25

36.41

23.51

5.83

29.34

VLG-3848

B3, B4

29.92

36.2

25.71

8.16

33.87

VLG-3865

B4

33.01

35.19

23.95

7.85

31.80

VLG-3866

B4

35.05

34.66

24.09

6.21

30.30

CEI-0004

B4

33.56

38.35

23.48

4.61

28.09

CEI-0005

B4

34.54

37.95

24.16

3.35

27.51

CEI-0006

B4

34.99

36.91

22.11

5.99

28.10

MOPORO

LA CEIBA

94

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 7. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Franquera.

95

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 8. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Franquera. Continuación.

96

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 9. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Moporo Tierra.

97

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 10. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Moporo Tierra. Continuación.

98

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 11. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Moporo Lago.

99

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="200">
                <text>Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago&#13;
Trujillo en el Occidente de Venezuela.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="201">
                <text>Isnardy José Toro Fonseca</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="202">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="203">
                <text>Tesis maestría</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="204">
                <text>2014</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
  <item itemId="14" public="1" featured="0">
    <fileContainer>
      <file fileId="14">
        <src>https://repoedum.ismm.edu.cu/files/original/4e808352b0db21d3cfd29665f308c0ef.pdf</src>
        <authentication>8a2b5eb242df13f6b1c599c6cce0f7df</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="52">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="86">
                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Estudio del Hidrotransporte de las Colas en
el Proceso Carbonato Amoniacal

ALBERTO TURRO BREFF

Moa 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: ING. ALBERTO TURRO BREFF
TUTORES: DR.C. LEONEL GARCELL PUYÁNS
DR.C. RAFAEL PÉREZ BARRETO
DR.C. RAÚL IZQUIERDO PUPO
DR.C. ARÍSTIDES LEGRÁ LOBAINA

MOA, 2002

�Introducción

1

INTRODUCCIÓN.
En el año 2000 la industria del Níquel constituyó la primera fuente de exportación
del país y se encuentra enfrascada en el proceso de ampliación de las
capacidades instaladas y modernización de su tecnología, lo que le permitirá ir
incrementando su papel en la economía nacional.
En la resolución económica del V Congreso del Partido Comunista de Cuba
(1997), se plantea que para la recuperación y desarrollo de la economía cubana
es necesario intensificar el desarrollo de la industria minero - metalúrgica y como
objetivo estratégico incrementar la producción de concentrado de Níquel con la
mayor eficiencia en las inversiones.
Para cumplir estos lineamientos a mediano y largo plazo, se requiere que
paralelamente al crecimiento progresivo se perfeccionen los parámetros y
regímenes de trabajo de las instalaciones

tecnológicas para explotar de una

forma más racional y eficiente las grandes reservas de recursos minerales
existentes en los yacimientos niquelíferos en la parte oriental de Cuba y se
perfeccione el sistema de transportación de minerales lo que garantizará la
existencia de un proceso productivo continuo.
Dentro del complejo tecnológico de la industria niquelífera cubana, las empresas
Comandante René Ramos Latour de Nicaro y Ernesto Che Guevara de Moa,
realizan la producción de Níquel más Cobalto por el proceso Carbonato Amoniacal
(CARON).
En el costo de la extracción

del Níquel

y en la eficiencia de su proceso

tecnológico incide significativamente el tratamiento de las colas, que contienen
minerales útiles que se depositan en diques para su aprovechamiento futuro y
cuyo volumen es relativamente grande, del orden de 104 T de colas por cada
tonelada de níquel producido.
El costo de producción del Níquel por el proceso CARON esta incrementado en
gran medida por el elevado consumo energético. En el tratamiento de las colas
incide, además, una baja eficiencia del transporte hidráulico cuya causa se
requiere precisar para disminuir los costos e incrementar su fiabilidad.

�Introducción

2

En este tipo de transporte el consumo energético depende en gran medida de las
pérdidas de carga a lo largo de la tubería y ésta, a su vez, depende del diámetro
de la conductora, su estado de explotación, el material y tecnología de que está
hecho, el régimen de trabajo de la instalación y de las propiedades físico
mecánicas del material y de sus suspensiones.
Estos factores tienen distintos grados de influencia y son muy variables e inciden
con diferentes magnitudes, tanto en los indicadores económicos como en la
eficiencia del proceso tecnológico. Cualquier estudio encaminado a perfeccionar el
sistema de evacuación de pulpas implicaría el análisis de estos factores en el
proceso. El orden de la realización de los estudios no está relacionado
obligatoriamente con el grado de incidencia, sino con la obtención organizada de
los datos que se requieren.
Los desechos lixiviados (colas) constituyen suspensiones minerales con
particularidades no newtonianas poco conocidas que influyen en el proceso de
transportación.
La variabilidad de estas propiedades y de las condiciones de hidrotransportación
limitan el campo de aplicación de las fórmulas de cálculo conocidas, y no resulta
posible determinar los parámetros de transportación con la precisión necesaria
para los objetivos prácticos. Los métodos de cálculo propuestos para estos
parámetros, basados en las características del flujo plástico – viscoso de
BINGHAM necesitan en muchas ocasiones correcciones fundamentadas en los
resultados experimentales. Por ello, los resultados publicados sobre trabajos
realizados con múltiples hidromezclas aún resulta insuficiente para la obtención
de correlaciones más generalizadas.
El análisis de las condiciones técnicas y de explotación del sistema de
hidrotransporte de las colas en la planta de Recuperación de Amoniaco de la
Empresa Ernesto Che Guevara muestra problemas respecto a:
•

Dificultades de explotación de los equipos e instalaciones de bombeo que
no trabajan en regímenes eficientes de trabajo y con frecuencia cavitan.

•

Desconocimiento del comportamiento de las colas en función de las
propiedades físico – químicas y reológicas de las mismas.

�Introducción
•

3

Ausencia de un dosificador en la entrega de pulpa a las bombas y
dificultades para su elección por desconocimiento de los parámetros de
hidrotransporte.

•

Diferencia de nivel en las descargas de las líneas que incide en la
productividad del sistema.

Las metodologías de cálculo y evaluación disponible para el estimado de los
parámetros indispensables para proyectar una instalación de transporte
hidráulico, han sido elaboradas a partir de los datos experimentales obtenidos
para sistemas particulares y no existe una metodología única para determinar
los parámetros. Por ello se requiere de la generalización de los resultados
experimentales que permitan la solución racional de diversos problemas en las
condiciones de la Empresa ”Comandante Ernesto Che Guevara”.
Para fundamentar y proyectar una instalación de transporte hidráulico, es
necesario determinar la velocidad crítica, las pérdidas específicas de carga, la
densidad o concentración de las mezclas, el diámetro del conducto que permita
la determinación del régimen racional del trabajo y elegir los equipos adecuados
para el caso concreto, lo que están influidos por las propiedades físico –
mecánicas de las pulpas . Estos parámetros tienen incidencia en la magnitud de
las inversiones, en los gastos de explotación y en la fiabilidad del trabajo de la
instalación.
Situación Problémica: En la actualidad el sistema de hidrotransporte de las
colas de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” presenta alta
ineficiencia debido a problemas técnicos y operacionales que conducen a que
la instalación de transportación de este material opere en un régimen
cavitacional, con los correspondientes incrementos en el consumo energético,
de agua y materiales para el mantenimiento. Hasta el presente esta situación
no se resuelve dado por el desconocimiento de las propiedades de las colas y
por no contar con un método de cálculo y evaluación apropiado.

�Introducción

4

Problema Científico: Obtener las propiedades de las colas y un modelo de
cálculo, que permita establecer los parámetros racionales de operación del
sistema de flujo para la transportación de las colas.
Las dificultades de explotación y los posibles incrementos de la producción de
la empresa, determinan la necesidad de un estudio de las regularidades del
movimiento del flujo y la elaboración de la metodología de cálculo para el
hidrotransporte de las colas del proceso Carbonato Amoniacal, que
constituye el objetivo fundamental del presente trabajo. Por consiguiente la
Hipótesis de la Tesis establece que el empleo de las propiedades físico mecánicas y reológicas de las colas en la obtención de un sistema de
ecuaciones para el cálculo del hidrotransporte en tres fases, permitirá
obtener parámetros más racionales de operación, diseño y mejorar la
eficiencia de las instalaciones de la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”.
Por tanto, para cumplir el objetivo central, se desarrollaron los siguientes
objetivos específicos:
•

Caracterizar las colas desde el punto de vista químico, mineralógico,
reológico, granulométrico y de su estabilidad y establecer la influencia
de estos factores sobre su comportamiento.

•

Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de los principales
parámetros del transporte hidráulico de las colas.

•

Proponer un modelo físico – matemático del movimiento de las
hidromezclas de las colas, teniendo en cuenta sus características de
sistema trifásico.

•

Elaborar una metodología para el cálculo y proyección del complejo de
hidrotransporte.

•

Contribuir a la disminución de los costos de producción sobre la base de
la reducción del consumo energético, de los gastos de mantenimiento y
de la magnitud de las inversiones requeridas con vista a mejorar la
fiabilidad de las instalaciones industriales.

�Introducción
•

5

Proporcionar información, acerca de los elementos nuevos que
contribuyan a la disminución de la agresión ecológica debido al
almacenamiento y manipulación actual de las colas.

Novedad Científica
I.- La caracterización de la fase sólida y de la hidromezcla de las colas,
mediante:
•

El establecimiento

de los

modelos reológicos

que describen

el

comportamiento no newtoniano de las colas del proceso CARON, aspecto
este desconocido hasta el presente.
•

La evaluación de la estabilidad de las colas y del efecto de las
propiedades de la fase sólida, la temperatura, la concentración y el pH
sobre los parámetros reológicos y la viscosidad de sus hidromezclas a
través de los modelos

matemáticos obtenidos en relación con estos

aspectos.
•

El sistema de correlaciones, derivado del modelo físico propuesto, para el
cálculo y evaluación de las instalaciones de hidrotransporte que manipulan
las pulpas de cola constituyen un sistema trifásico novedoso para

las

condiciones de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” .
II. – La propuesta de una metodología de cálculo y evaluación de las
instalaciones de hidrotransporte que manipulan las pulpas de cola,
derivado de los resultados de la caracterización realizada y del sistema de
ecuaciones producto del modelo físico – matemático propuesto para este
sistema.

�Introducción

6

Aportes Metodológicos
• Se establece una metodología para el cálculo y evaluación de un
sistema de hidrotransporte de una hidromezcla con características
trifásicas pudiendo generalizarse la aplicación de dicho modelo a
otras plantas de producción de níquel por el proceso CARON.
• Se ilustra la necesidad de utilizar los parámetros que caracterizan el
comportamiento reológico de fluidos en el cálculo y evaluación de
problemas del transporte de materiales no newtonianos por tuberías,
•

Los resultados de la caracterización y el modelo propuesto para
describir el sistema trifásico puede ser introducido en temas de
asignaturas afines de las carreras de Metalurgia, Mecánica, Minería
e Ingeniería Química.

Valor práctico
•

La aplicación de los modelos reológicos obtenidos permiten
determinar el comportamiento

de las colas y los valores de sus

parámetros.
•

La aplicación de los modelos obtenidos permiten estimar la
viscosidad

y

los

parámetros

reológicos

en

función

de

la

concentración, temperatura y pH.
•

Con el sistema de ecuaciones obtenidas es posible calcular las
instalaciones de bombeo para ser empleadas en un sistema de flujo
dado .

•

La investigación de los parámetros permite estabilizar la producción y
disminuir los costos mediante la reducción del consumo energético, la
magnitud de las inversiones, su amortización, y el perfeccionamiento
de la tecnología del hidrotransporte.

�Introducción

7

Tareas principales a desarrollar.
1. - Determinar las propiedades físico – mecánica de las colas.
2.- Elaborar y fundamentar el modelo físico – matemático para el flujo de pulpas
de colas a altas temperaturas.
3.- Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de los principales
parámetros hidráulicos de las colas.
4.- Elaborar la metodología de cálculo y proyección del hidrotransporte de las
colas a partir del modelo matemático que se obtenga.
5.- Elaborar las recomendaciones en particular definir el régimen de trabajo para
la reducción del consumo energético y del gasto de las inversiones.

�Revisión bibliográfica. 1
CAPITULO I.

REVISION BIBLIOGRAFICA.

La necesidad de determinar con más precisión los parámetros para la
transportación por tuberías de mezclas concentradas de diferentes productos
líquidos y materiales áridos, es evidente durante la manipulación de los
materiales en operaciones y procesos tecnológicos, en diferentes ramas de la
economía nacional ( metalurgia, petróleo, construcción, industria química y la
agricultura).
La variedad de las propiedades físico – mecánicas de estas mezclas confiere
propiedades específicas a los flujos en su movimiento por tuberías u otros
dispositivos de transporte similares. Con frecuencia se requiere la
transportación de suspensiones concentradas que exhiben propiedades no
newtonianas, en las que las partículas tienden a formar estructuras que
exhiben , un comportamiento seudoplástico, o características plásticas con la
aparición de esfuerzos cortantes iniciales. En dependencia de las condiciones
de operación , dichos flujos pueden ser laminares o turbulentos con diferentes
influencias de las características reológicas de las mezclas . Darby,R.( 2000).
El conocimiento de las propiedades de flujo de las suspensiones que se
transportan es de gran importancia para decidir las características de los
sistemas de bombeo, redes de tuberías, accesorios y equipos que deben
utilizarse según las necesidades tecnológicas, así como los requerimientos
medio ambientales, no menos importante que deben tenerse en cuenta en
todo proceso de carga, transportación, vertimiento

y almacenamiento de

cualquier tipo de material.
A continuación se realizará el análisis de los distintos aspectos relacionados
con el tema, que se abordan en la bibliografía consultada, con la finalidad de
disponer de los elementos básico invariantes y de las tendencias actuales
que resulten esenciales para el correcto desarrollo del trabajo.
En la mayoría de los casos, en la práctica mundial, el análisis del
hidrotransporte tiene un carácter bifásico, es decir partículas sólidas
suspensas en líquidos, en casi todos los casos se encuentran gases disueltos
en la fase líquida mediante la ebullición que tiene lugar al igualarse la presión
con la tensión de vapor. Estos problemas tratados de una u otra forma en la

�Revisión bibliográfica. 2
literatura reportada por Daniels, Alberty (1963) influyen considerablemente en
los parámetros de los flujos y en la durabilidad del equipamiento.
La concentración de los gases disueltos en el líquido depende de la
solubilidad del gas en cuestión según Daniels, Alberty (1963) y de la presión
del líquido. Por razones tecnológicas en las colas de la Empresa Ernesto Che
Guevara están constituidos por soluciones amoniacales, gas de alta
solubilidad y fácil desprendimiento del líquido, lo que crea una nueva fase
gaseosa que incide con fuerza en los parámetros de flujos y que en la
literatura se reporta como modelo trifásico según Mijailov (1996) de donde se
deduce la necesidad de investigar las propiedades reológicas de la pulpa y
la influencia de la fase gaseosa en los parámetros del transporte hidráulico de
las colas de la Empresa Ernesto Che Guevara.
1.1.1. Clasificación reológica general de los fluidos.
En la teoría y la práctica actual , los fluidos se clasifican desde el punto de
vista reológico en newtoniano y no newtoniano, según Skelland (1970),
Tejeda (1985), Perry

(1988) y Díaz (1989). A su vez

los fluidos no

newtonianos se clasifican en tres grupos:
- De viscosidad invariable con el tiempo.
- De viscosidad dependiente del tiempo.
- Materiales

( líquidos de Maxwuel)

Fluidos de viscosidad invariable con el tiempo:
a) Seudoplásticos:

⋅

La viscosidad disminuye con el incremento de γ . El

líquido comienza a fluir inmediatamente después que se le aplica un esfuerzo
cortante (τ &gt;0). b) Dilatantes: La viscosidad aumenta con el incremento de γ.
Estos líquidos fluyen también para valores de (τ &gt; 0).
c) Plásticos reales: La viscosidad puede disminuir o aumentar con un
⋅

incremento de γ . Fluyen para valores de τ &gt; τo . La principal característica
de los plásticos ideales y reales es que poseen una estructura tridimensional
muy fuerte cuando están en reposo, la cual resiste la deformación o el
movimiento. Para valores del esfuerzo cortante τ &lt; τo , no se establece el
flujo. Para τ ≥ τo , la estructura se rompe, permitiendo que se establezca el

�Revisión bibliográfica. 3
flujo del material. Al reducir el esfuerzo hasta valores de τ ≤ τo la estructura
de dicho fluido se restablece (Figura 1.1).
Fluidos de viscosidad dependiente con el tiempo:
- Tixotrópicos.
- Reopécticos.
Materiales viscoelásticos (líquidos de Maxwell).
Estos materiales exhiben propiedades viscosas y elásticas. Las sustancias
viscoelásticas fluyen bajo la acción del esfuerzo cortante, pero, aunque la
deformación es continua no resulta totalmente irreversible, de manera que al
cesar la acción del esfuerzo cortante, el material restablece en parte su
forma, semejante al comportamiento de los cuerpos elásticos sólidos. Este
comportamiento se ha observado en NAPALM, en soluciones de polímeros,
en masas cocidas de la industria azucarera con altos contenidos de gomas
(polisacáridos),

en ciertas resinas y en emulsiones de crudo cubano, de

acuerdo a lo reportado por Toose (1995) y Ferro (2000).
1.1.2 Curvas de flujo.
Las curvas de flujo se representan gráficamente al relacionar valores
experimentales de τ contra (- dv/dy ). Así, se obtendrán curvas de flujo de
diferentes formas en dependencia de la naturaleza reológica de los fluidos
(Figura 1.1) , según Turiño ( 1984) y Tejeda (1985).
τ

4
5
2

τo
τo

1
3
⋅

γ
Figura 1.1 Curvas de flujo típicas de fluidos no newtonianos independientes
del tiempo.
1- newtoniano; 2 - seudoplástico; 3 - dilatante; 4 - plástico real y 5 – plástico
ideal (Bingham).

�Revisión bibliográfica. 4
Las curvas de flujo son útiles, fundamentalmente, en el diseño de equipos o
en la evaluación de instalaciones ya construidas, por ejemplo, para
determinar la caída de presión necesaria para que un material no newtoniano
fluya por una tubería de diámetro conocido; para determinar si un equipo ya
construido (con el fin de transportar o elaborar un material determinado)
puede ser usado con otro material diferente; para clasificar los materiales
reológicamente

y

encontrar

el

modelo

adecuado;

para

comparar

características estructurales o de calidad de un mismo producto obtenido sin
producciones “batch” y que hayan sido fabricadas sustituyendo algún
componente por otro , de acuerdo a lo reportado por Toose (1995).
1.1.3 Modelos reológicos.
Se han propuesto numerosas ecuaciones empíricas (modelos reológicos)
.

para expresar la relación que existe en estado estacionario entre

τy γ.

Todas estas ecuaciones contienen parámetros empíricos positivos, cuyo valor
numérico puede determinarse a partir de los datos de la curva de flujo a
temperatura y presión constante. Los modelos mas difundidos de acuerdo a
lo reportado por Bind (1973), Skelland (1970), Tejeda (1985) y

Garcell

(1988), son los siguientes:
a) Modelo de Ostwald de Waele:
⋅

τ =Κ( γ )n …………………………………………………..…………………. (1.2)
Esta ecuación de dos parámetros se conoce también como Ley de Potencia.
Se utiliza mucho para describir el comportamiento reológico de fluidos
seudoplásticos y dilatantes. El parámetro n es el índice de flujo, y es una
medida del grado de comportamiento no newtoniano del material. Para n &lt; 1
el fluido es seudoplástico, mientras que para valores mayores que la unidad
es dilatante. Para n = 1, (ecuación 1.2) se transforma en la ley de Newton,
siendo K = µ. El parámetro K es el índice de consistencia, el cual da una
medida del grado de viscosidad del material.
Para los fluidos no newtonianos se utiliza el concepto de viscosidad aparente
(µa ). De acuerdo con la (ecuación 1.1) la viscosidad aparente viene dada por
la relación:

�Revisión bibliográfica. 5

µa =

τ
⋅

γ

……………………………………………........……………………… (1.3)

Si en esta expresión se sustituye la ecuación (1.2) se obtiene:
⋅
= γ 
µa  

n −1

.....……….……………….....……………………………….. (1.4)

b) Modelo de Bingham:

τ = τ o + µ p  γ  ………………………………….....…………………………… (1.5)
⋅

 

Donde τo es el esfuerzo cortante limite o inicial que es necesario vencer para
que el fluido fluya, µp es la viscosidad plástica. Este modelo se utiliza para
describir el comportamiento de los plásticos ideales, los cuales también se
conocen como plásticos de Bingham. Para τo = 0 (la ecuación 1.5) se
transforma en la ley de Newton, siendo µp = µ.
La viscosidad aparente para los plásticos de Bingham se obtiene
sustituyendo la ( ecuación 1.5) en la relación (1.4):

µa = µ p +

τ
⋅

γ

…………………………………………...……………………….. (1.6)

c) Modelo de Bulkley – Herschel.

τ = τo + K(γ)n ………………………………………....…...…………………….. (1.7)
Los parámetros k, n, τo tienen el mismo significado que en los dos modelos
anteriores. Se utiliza para describir el comportamiento de los plásticos reales.
Para n = 1, (la ecuación 1.7) se transforma en el modelo de Bingham, para

τo = 0, en el modelo de Ostwald de Waele, y para τo = 0 y n = 1 se transforma
en la ley de Newton.
Los tres modelos analizados son los más difundidos en la literatura
especializada y los que más se han utilizado en el diseño de sistemas de
flujos. No obstante, existen otros modelos que también pueden describir el
comportamiento reológico de los materiales no newtonianos con mayor o
menor precisión en dependencia de las características de esos materiales,
por ejemplo los modelos: 1) de Eyring; 2) de Ellis; 3) de Casson, etc.

�Revisión bibliográfica. 6
Si se combinan (las ecuaciones 1.7 y 1.4), se obtiene la expresión de la
viscosidad aparente:
⋅
µ a = τ⋅ o + k  γ 
 
γ

n −1

………….............………………..……………………….. ( 1.8 )

1.2 Tipos de Reómetros ( Viscosímetros).
Existen numerosos tipos de reómetros que se han diseñado y comercializado.
Solo cuatro de ellos, reúnen las condiciones necesarias para ser usados en la
determinación de propiedades reológicas, estas son: a) el de tubo capilar, b)
el rotacional de cilindros concéntricos, c) el rotacional en medio infinito, d) el
rotacional de cono y plato según , Díaz (1989), Garcell (1988), Perry (1988),
Rosabal (1988), Skelland (1970), Tejeda (1985).
Los viscosímetros rotacionales (reómetros) son los mas difundidos para
realizar estudios reológicos. En la figura 1 del anexo 1 se muestra un
esquema de los elementos básicos de medición de los mismos.
1.3 Estabilidad de las suspensiones. Propiedades superficiales. La
doble capa eléctrica. Potencial Zeta. Densidad de carga de las
partículas.
Muchas partículas coloidales en contacto con un líquido polar, como por
ejemplo el agua, adquieren una carga eléctrica superficial Cerpa (1999).,
dando lugar a la aparición de las llamadas propiedades superficiales de las
suspensiones coloidales, tales como: la densidad de carga de la superficie, el
punto de carga cero, los potenciales electrocinéticos, el punto izo eléctrico,
etc., que dependen en gran medida del pH de la suspensión.
La carga superficial influye en la distribución de los iones vecinos que se
hayan en el líquido de manera que los iones de carga opuestas ( contraiones) son atraídos hacia la superficie y los iones con la misma carga ( coiones) son alejados de la superficie por repulsión.
La teoría de la doble capa eléctrica trata sobre la distribución de los iones, y ,
por consiguiente, sobre la magnitud de los potenciales eléctricos que existen
en la proximidad de la superficie cargada.
Stern propuso un modelo para la doble capa eléctrica, donde plantea que
esta está formada por dos partes, una que permanece fija a la superficie

�Revisión bibliográfica. 7
sólida, con un espesor aproximado de un diámetro de molécula, mientras la
otra es una capa difusa que penetra en la solución. Establece además, que
la capa fija y la difusa están separadas por un plano, llamado plano de Stern.
Los iones adsorbidos están localizados en este plano, es decir , entre la
superficie y el plano de Stern. Los iones localizados mas allá de este plano
forman la parte difusa de la doble capa.
La superficie de cizalla es la interfase de contacto entre las fases en el
movimiento relativo,

el potencial de esta superficie es conocido como el

potencial zeta, ξ. ( ver figura 2. anexo 1)
En los sistemas dispersos con características coloidales, la densidad de
carga superficial de las partículas, σo y el potencial zeta, ξ, son funciones del
pH y de la concentración del electrolito indiferente ( fuerza iónica) en

el

medio dispersante,
Tanto σo como ξ constituyen una medida de la estabilidad de la suspensión.
La magnitud del pH a la cual σo = 0 y ξ = 0 se denominan: punto de carga
cero ( p.z.c), y punto izoeléctrico ( i.e.p) respectivamente . El punto de carga
cero y el punto izoeléctrico coinciden cuando no hay adsorción específica de
aniones y/o cationes en la superficie de las partículas.
Mecanismos de carga superficial de las partículas.
Los mecanismos más importantes por lo que la superficie de las partículas
pueden cargarse eléctricamente son los siguientes: Ionización, formación de
iones complejos, adsorción específica de iones, según, Cerpa (1999).
Ionización: Tiene lugar por la disociación de grupos ionogénicos superficiales,
en dependencia del pH de la solución. Por ejemplo, las proteínas poseen
grupos carboxilo y amino que se ionizan para dar iones COO- y NH3+ .
Formación de iones complejos: Un modelo simple generalizado propone que
los centros activos MOH, presentes en óxidos y oxihidróxidos tales como: la
Maghemita, la Goethita, la

Gibbsita, la Sílice

y otros, dan lugar a la

formación de pares de iones MOH2+ MO - que dan carga a la superficie y
que interaccionan con los cationes y aniones que se encuentran en el medio
dispersante Garcell (1998). En estos óxidos, los centros activos exhiben un
comportamiento anfotérico, coexistiendo simultáneamente sitios neutros MOH

�Revisión bibliográfica. 8
y sitios cargados de MOH2+

y MOH - . El tipo predominante de estos sitios

depende del pH. Así, a pH inferiores al p.z.c o al i.e.p. las cargas netas
superficiales pueden ser

positivas y a pH mayores a dichos puntos,

negativas. La carga neta viene dada por la diferencia entre el número de
sitios MOH2+

y

el número de sitios MO

–

por unidad de superficie. A

pH = p.z.c, predominan los sitios MOH y la concentración de los grupos
remanentes de MOH2+ y MO

-

, son iguales, de manera que la carga

superficial de la partícula se hace nula.
Adsorción iónica.
Es posible que la superficie adquiera una carga neta por la adsorción
desigual de iones de signos opuestos. Se consideran iones adsorbidos
específicamente a aquellos que están unidos a la superficie de la capa de
Stern, por fuerzas electrostáticas o de Van der Waals, lo suficientemente
fuerte para superar la agitación térmica.
Una de las leyes importantes de la Química de Superficie establece un cierto
orden en relación con los iones que pueden ser adsorbidos en la superficie de
los óxidos y de otros compuestos de acuerdo a lo expresado por Demai
(1996), Torres (1989) .
Según esta Ley se adsorberán preferiblemente los iones de mayor valencia, y
para los de una misma valencia, los que tengan mayor radio iónico. Esto da
lugar a las llamadas series liotrópicas de adsorción. Por ejemplo, la secuencia
de afinidad normal ( series liotrópicas o de Hofmeister) que presentan
muchos óxidos es la siguiente:
Al3+ &gt; Ca2+ &gt; K1+

( en relación con la valencia).

Ba2+ &gt; Sr2+ &gt; Ca2+ &gt; Mg2+ ( en relación con el radio iónico)
Mediante estudios realizados sobre los fenómenos superficiales de la
Goethita en agua de mar, por Balistrieri y Murray (1979), se logró la serie
liotrópica para este mineral.
H+ &gt;&gt; Mg 2+ = SO 42 - &gt; Ca2+ &gt;Cl = Na+ = K+
Puede observarse que la Goethita muestra una serie líotrópica irregular, ya
que la adsorción del Mg

2+

&gt; Ca2+ es contraria a la secuencia de afinidad

�Revisión bibliográfica. 9
normal de Hofmeister presentada arriba. También puede verse que la
Goethita tiene gran afinidad por los iones Mg2+ y SO42- .
La adsorción iónica se puede producir por intercambio de iones contenidos en
el sólido y en el líquido circundante. En los procesos de intercambio iónico, la
carga neta de la superficie de las partículas no se altera ,según Guardia
(1994), Torres (1989) y Muñiz (2001) , han realizado trabajos con pulpas
de laterita de Moa que demuestran las características coloidales de éstas por
su alto contenido de partículas finas, y en las que se observan y se miden
propiedades superficiales. No se han encontrado trabajos similares acerca de
las colas del proceso CARON.
1.4

Efecto de las propiedades superficiales en las características

reológicas de las suspensiones concentradas.
En las dispersiones gruesas, donde las partículas son de tamaño
relativamente grande, el área superficial total de la fase sólida resulta
relativamente pequeña. En estos sistemas el efecto de las propiedades
superficiales es prácticamente despreciable. En cambio, en las suspensiones
coloidales cuya fase dispersa posee un área superficial grande, el efecto de
las propiedades de superficie desempeñan un papel muy importante. Ello se
debe, fundamentalmente, a que el comportamiento reológico es afectado
grandemente por la densidad de carga superficial y por la fuerza iónica del
medio dispersante, ya que estas variables influyen sobre la interacción neta
entre las partículas.
La interacción neta es la suma de un componente repulsivo y un componente
atractivo. El componente atractivo viene dado por las fuerzas de atracción del
Van der Waals

y no es sensible a los fenómenos superficiales . El

componente repulsivo se debe a las fuerzas repulsivas eléctricas que rodean
a las partículas ( repulsión de Born).
Cuando la interacción neta es repulsiva se observa un comportamiento
newtoniano de la suspensión, en cambio, cuando la interacción neta es
atractiva la suspensión puede exhibir un comportamiento seudoplástico o
plástico, debido a la formación de agregados o flóculos, o de una estructura
espacial. En los trabajos de Cerpa y Col (1997), (1998), (1999) con pulpas
laterititas, así como de Leong y Boger (1990) y con suspensiones de líquido

�Revisión bibliográfica. 10
se ilustra la relación entre los fenómenos de la Química de Superficie y la
reología. No se han encontrado trabajos sobre las colas del proceso CARON
que traten sobre estos aspectos.
Teniendo en cuenta todo lo hasta aquí explicado, resulta evidente que los
efectos de las propiedades superficiales sobre la reología de las
suspensiones minerales coloidales es un fenómeno de carácter universal, de
manera que los principios que rigen estos procesos pueden ser aplicados
independientemente del tipo de mineral que forme la dispersión.
1.5 Interacciones y factores que influyen sobre el comportamiento y
propiedades reológicas de las dispersiones minerales.
Cuando un sólido es dispersado en un líquido, la viscosidad de la suspensión
que se forma se incrementa. La dispersión puede exhibir comportamiento
newtoniano o no newtoniano, en dependencia de las interacciones físicas y
químicas que tiene lugar entre las partículas y el líquido, así como de la
naturaleza y características de las fases mineralógicas que constituyen el
sólido [69].
En la literatura

especializada se han analizado diferentes tipos de

interacciones, los cuales han sido resumidos por Cheng (1980)

dentro de

tres categorías diferentes:
-

Interacciones hidrodinámicas entre el líquido y las partículas sólidas
dispersas, las cuales incrementan la disipación viscosa en la suspensión.

-

La atracción entre partículas que da lugar a la formación de flóculos,
agregados y estructuras.

-

El contacto partícula – partícula, el cual es la causa de las interacciones
de fricción.

Además de estas interacciones existe un número de factores que ejercen
gran influencia sobre el comportamiento de las dispersiones, tales como:
tamaño y distribución de tamaño de las partículas; composición química y
mineralógica

del

sólido;

composición

iónica

del

medio

dispersante;

concentración de la fase sólida; temperatura y pH.
A continuación se analizan brevemente los efectos de los factores más
importantes:

�Revisión bibliográfica. 11
Efecto de la granulometría.
En general, las suspensiones de partículas finas exhiben mayores
viscosidades que las de partículas gruesas, con excepción de aquellas
partículas que poseen propiedades magnéticas con las que ocurre lo
contrario, como es el caso de las pulpas de maghemita, según lo expresado
por Garcell ( 1994).
En un trabajo realizado por Garcell (1992), se confirmó que las pulpas
acuosas de laterita ( limonita) preparadas con partículas mayores de 90 µ m
no logran formar una estructura y muestran un comportamiento newtoniano;
en cambio, las preparadas con mezclas de partículas inferiores a 50 µ m
forman estructuras que comunican a la suspensión propiedades plásticas,
pudiendo ajustarse su curva al modelo de los plásticos Bingham.
Las pulpas de lateritas industriales muestran una distribución granulométrica
en la que predominan las partículas con tamaños inferiores a 43 µ m , de ahí
el comportamiento típico de los plásticos Bingham de estas suspensiones.
Efectos de la temperatura.
En general, en la mayoría de los líquidos y suspensiones se ha observado
una disminución de la viscosidad con el incremento de la temperatura. Se ha
comprobado que la disminución

de la viscosidad puede deberse

a dos

efectos, según Garcell ( 1993), a) disminución de la viscosidad del medio
dispersante; b) debilitamiento de las estructuras formadas por las partículas
al aumentar la temperatura.
Efecto de la composición mineralógica.
Se ha comprobado que las pulpas de mineral laterítco pueden presentar un
amplio rango de los valores del punto izo eléctrico (i.e.p.) o de su punto de
carga cero (p.z.c) en la dependencia de su composición mineralógica, según
lo expresado por Garcell ( 1993).
Este hecho hace que la viscosidad y estructuración de las pulpas de laterita
sean, a su vez, una función del pH.
Los cambios de la composición mineralógica, también influyen sobre las
características de sedimentación de las suspensiones de laterita y sobre la
estabilidad de las pulpas.

�Revisión bibliográfica. 12
Efecto de la concentración de sólidos.
Por lo general, en las suspensiones diluidas ( con valores de concentración
volumétrica ,φ , inferior a 10 % en peso de sólidos) el comportamiento de las
suspensiones es newtoniano . A medida que aumenta la concentración de
sólidos, se incrementan las interacciones de las partículas, con la tendencia a
formar flóculos, agregados y estructuras. Como consecuencia de esto, a
concentraciones

moderadas,

la suspensión

puede alcanzar el

comportamiento Seudoplástico. A concentraciones más altas, los efectos
hidrodinámicos son menos importantes, y , dado que las partículas se hayan
más cerca una de otras, se forman estructuras tridimensionales que le
comunican a la dispersión propiedades plásticas.
En trabajos realizados por Garcell (1993) y por Cerpa y Garcell (1997) con
pulpas de lateritas pudo determinarse que, para concentraciones menores de
18 % en peso de sólidos, estas pulpas exhiben un comportamiento
Seudoplástico que es prácticamente independiente de su composición
mineralógica. Y para contenidos de sólidos en el orden de 22 % en peso se
manifiestan propiedades plásticas, y

a medida que se incrementa la

concentración hasta 45 %, las viscosidades aumentan, dependiendo cada
vez más de la mineralogía del sólido. En estas condiciones, las curvas de
flujo, pueden ser ajustadas, en algunos casos, al modelo de Bingham, o al de
Bulkley – Herschel, en otros.
Efecto del pH.
En

las

suspensiones

grandemente

los

con

características

fenómenos

coloidales,

electrocinéticos

y

se

otras

manifiestan
propiedades

superficiales. En las suspensiones minerales, en la que la distribución de
tamaño muestra altos volúmenes de partículas finas se manifiestan también
estos fenómenos, los cuales son altamente dependientes del pH de la
suspensión. Para pH cercanos al punto isoeléctrico, el equilibrio atracción –
repulsión entre partículas se desplaza hacia la atracción debido al predominio
de las fuerzas de Van der Waals. En estas condiciones la suspensión
incrementa su inestabilidad y muestra los máximos valores de viscosidad,
debido a la formación de estructuras más fuertes. A pH alejado del i.e.p., son

�Revisión bibliográfica. 13
más importantes las fuerzas de repulsión de carácter electrostático entre las
partículas.
Es por ello que las partículas se dispersan más fácilmente, y la suspensión
adquiere más estabilidad y exhibe menores valores de viscosidad.
Otro aspecto importante está relacionado con la adsorción de iones en la
superficie del sólido, lo cual provoca variación de la carga superficial de las
partículas y desplazamiento del i.e.p. y de p.z.c , según Garcell (1994). En
general, cuando no hay adsorción específica de iones, los valores del i.e.p y
de p.z.c coinciden, sin embargo, cuando se adsorben cationes y aniones
los valores del i,e,p

y p.z.c experimentan desplazamiento hacia pH más

ácidos o más básicos, trayendo consigo cambios en el comportamiento de la
suspensión.
El pH juega un papel importante en el proceso de sedimentación de las
pulpas crudas. La experiencia indica que en el agua de reboso

el pH

disminuye su valor con el tiempo de contacto con el mineral laterítico. Novoa
( 1976) propone controlar el pH de la pulpa para lograr valores óptimos de 5,5
– 5,7 con el objetivo de lograr una mejor sedimentación y expone que a
valores mayores o menores de ese rango se observa un efecto negativo en
la velocidad de sedimentación. Los valores de pH alcanzados en este trabajo
difieren de los obtenidos por Valdés (1983), quien estudió los fenómenos
químicos coloidales de la pulpa laterítica, determinando el rango óptimo de
pH entre 6,6 – 7,6, cercano al punto izoeléctrico, lo que ha sido comprobado
por otro trabajo, entre los que se pueden mencionar el de Ferro (1984); sin
embargo Cerpa ( 1997) demuestra que el punto izoeléctrico se alcanza a pH=
4,8 – 8,4.
Esta diferencia puede estar dada por las condiciones de trabajo utilizadas en
cada caso y las características del mineral . Novos (1976) se limitó al estudio
de las condiciones de sedimentación variando el pH en un rango muy
estrecho ( 4-62). Por

otra parte Valdés (1983) realizó un estudio más

profundo a través de mediciones del potencial electrocinética de la partícula
por los métodos de macro y microelectroforesis en un intervalo de pH entre
0,3 y 12,4, estableciendo dos puntos izoeléctricos a pH entre 2 y 7
respectivamente; entre estos dos valores , la superficie de la partícula tiene

�Revisión bibliográfica. 14
carga positiva . Para un valor de de pH inferior a 2 o superior a 7, las
partículas se cargan negativamente . Cerca del punto izoeléctrico a pH de
6,6 – 7 , no existen fuerzas electrostáticas capaces de separar las partículas
entre sí y estas tienden a regularse con la formación de agregados que
sedimentan a mayor velocidad ; es a estos valores de pH que se alcanzan
las mejores condiciones de sedimentación de la pulpa cruda. Este trabajo
establece el valor de pH en que las pulpas sedimentan mejor; pero no tiene
en cuenta la procedencia o tipo del mineral de la pulpa, o sea su composición
granulométrica, mineralógica y química.
Beyris ( 1997) definió un nuevo indicador denominado Índice de
Sedimentación ( Ised) como la relación metal ligero/ metal pesado para
efectuar la homogenización de los minerales lateríticos, no alterando la ley
del

mineral

para

las

tecnologías

ácidas

permitiendo

predecir

el

comportamiento de la sedimentación, teniendo en cuenta la relación existente
entre los factores fundamentales que influyen como sistema en el proceso,
lográndose porcentajes de sólidos a 46,61 %.
Se verifica experimentalmente en el caso del índice de sedimentación ( Ised)
con valores menores que 0,22 para la homogenización de los materiales
laterícos y del Silicato de Sodio como un electrolito en concentraciones (0,001
– 0,0085) g/l, que constituyen vías para el mejoramiento de las condiciones
de sedimentación en la planta de espesadores de pulpa de la Empresa
“Comandante Pedro Soto Alba” de Moa.
1.6 Consideraciones generales sobre las colas de la “ Empresa
Comandante Ernesto Che Guevara”.
La información bibliográfica consultada sobre las características de las colas
puede ser resumida de la forma siguiente: Herrera

y colaboradores del

Centro de Estudios Aplicados al Desarrollo Nuclear (1994), efectuaron una
investigación sobre la caracterización de productos parciales y finales de la
Empresa René Ramos Latourt “Nicaro”. En este estudio se determinó que la
composición química de las colas de Nicaro es bastante similar a la que se
obtiene actualmente en la Empresa Ernesto Che Guevara de Moa; sin
embargo, se observan grandes diferencias en su composición mineralógica ,
por ejemplo, en todas las muestras analizadas, la fase principal es la

�Revisión bibliográfica. 15
magnetita con un contenido de 64 – 90% en peso. En cambio en el proceso
CARON de Moa la fase principal es la maghemita con un contenido en el
orden de 63 – 83 % en peso, esta diferencia se atribuye a las modificaciones
tecnológicas producidas en la fábrica Ernesto Che Guevara de Moa, que
puede haber ocasionado la oxidación de la magnetita transformándose esta
en maghemita , teniendo en cuenta que una vía tanto natural como sintética
de obtención de maghemita es precisamente mediante la oxidación de la
magnetita . (Ver anexo 1 - tablas 1y 2).
1. 7 Propiedades magnéticas de los materiales.
Muchos óxidos de hierro exhiben en mayor o menor grado propiedades
magnéticas según lo expresado por Costa (1996).Estos materiales pueden
adquirir las propiedades magnéticas por la acción del campo magnético
natural de la Tierra ó del campo aplicado de un equipo. Dependiendo de la
naturaleza del óxido de hierro (las características de su estructura atómica),
de la temperatura, de la intensidad del campo magnético aplicado (el campo
magnético natural de la Tierra es aproximadamente de 0.2 Gauss ) y del
tamaño y forma de las partículas,
adquiridas

pueden

variar

las características

magnéticas

de uno a otro material. Así, por ejemplo, la

hematita a 260°k es antiferrimagnética

y a 956° k es débilmente

ferrimagnética. Así mismo, la maghemita a tamaños menores de 10 nm es
súperparamagnética(no exhibe propiedades magnéticas) en cambio, para
dimensiones mayores, a temperatura ambiente, es ferrimagnética.
Entre los óxidos de hierro a temperatura ambiente, y para dimensiones
mayores a 10 nm, la maghemita y la magnetita son las que exhiben
propiedades magnéticas apreciables (ferromagnéticas), siendo mas notables
estas características en la magnemita. Las partículas de estos minerales
poseen formas elipsoidales en rotación y constituyen pequeños

imanes

naturales.
En el trabajo de Garcell y col. 1998 se determinaron las características
reológicas y magnéticas de suspensiones de nanopartículas de maghemita
de diferentes formas, tamaño y distribución de tamaño. Se observa que sus
fuerzas coercitivas y los magnetismos máximos y remanentes adquiridos se
incrementan con el aumento del tamaño de las partículas. Ello provoca un

�Revisión bibliográfica. 16
incremento en la viscosidad y en la magnitud del
ocurre con los materiales

τ 0,

contrariamente a lo que

no magnéticos en los que sus propiedades

reológicas disminuyen con el aumento del tamaño de sus partículas.
No se han encontrado trabajos relativos a los aspectos tratados para las
suspensiones de las cola del proceso CARON. Sin embargo, dado el hecho
de que en este estudio se ha podido determinar que la fase mineralógica
principal de estas pulpas es la maghemita – magnetita, es de esperar que
exhiba propiedades magnéticas y comportamientos similares que las
suspensiones de esos minerales puros.
1.8 Parámetros de hidrotransporte en el flujo de hidromezclas por
tuberías.
El análisis de las investigaciones realizadas por diferentes autores Dyurano
(1952), Ibenskii (1957), Kalinin (1965) , Mijailova (1966), Skelland (1970),
Karasik (1972), Gusarov (1972), Karasik ( 1972), Pérez ( 1970,1983,1984),
Parnoskaya (1976,1987), Smoldriev ( 1980, 1986, 1989), Nuruk (1979,1985),
Shekadeshvarsheischili (1981), Alexandro (1986), Izquierdo (1995), Darby
(2000), G y R (1995), Suárez (1998), Díaz (1999) muestran que las mismas
están dedicadas fundamentalmente a:
1.- Estudio de la estructura dinámica de diferentes flujos de suspensiones y
de las peculiaridades de los regímenes de movimiento del flujo portador de
partículas sólidas. Sobre esta base se construye el modelo físico y se deduce
la ecuación de equilibrio dinámico y la obtención de la dependencia de
cálculo a partir de la utilización de datos experimentales.
2.- Estudio de las regularidades del movimiento de los flujos con partículas en
suspensión, la influencia de partículas sólidas sobre su estructura cinemática
y establecer el enlace de las características locales e integrales.
3.- Determinar la magnitud de la energía que el líquido le trasmite a las
partículas sólidas de diferentes categorías. Este método se fundamenta sobre
el principio de considerar las fuerzas de interacción del líquido y las partículas
sólidas suspendidas en él.
De lo explicado anteriormente se observa, que la solución teórica de los
principales problemas del hidrotransporte es posible obtenerla solo de las
ecuaciones de la hidrodinámica. De igual forma, en relación con la

�Revisión bibliográfica. 17
complejidad de obtención de hidromezclas, se puede utilizar la teoría
semiempírica, la que se fundamenta sobre diferentes representaciones del
movimiento del flujo de las hidromezclas y de la variación de la influencia de
las partículas en el perfil de distribución de velocidades. Por ello, el segundo
aspecto encuentra su aplicación práctica y ha obtenido desarrollo en trabajos
realizados por la mayoría de los investigadores.
Como es conocido, durante el movimiento de un líquido homogéneo a
pequeñas velocidades por la sección de la tubería se subordina a la ley
parabólica.
2

 r 
1 −  R  
   

V= Vmáx

.......................................................................................................

(1.9)

Donde:
R – radio de la tubería
r - distancia del eje.
Vmáx – velocidad máxima para r = 0.
En el régimen turbulento, la distribución de velocidades para líquidos
homogéneos se describe por la ley logarítmica propuesta sobre la base de la
teoría semi empírica de Prandtl – Karman.

Vmáx − V
r
1
= ⋅ ln
V*
χ
r−y

..................................................................................................................... (1.10)

Donde:

χ

- constante de Karman;

y – distancia desde la pared del tubo hasta el punto analizado;

τ 
V =  
ρ
*

τ
τ

1

2

- velocidad dinámica, donde:

- tensión de rozamiento en la pared del tubo.

En varios trabajos según, Smoldriev (1966, 1980) , Karasik (1976), Agustín
(1983), Vennard (1986), muestran que la misma se muestra que debido a la
presencia mediante la existencia de gran cantidad de partículas pequeñas
puede variar el régimen de flujo de la suspensión. Desplazándose a lo largo
de la línea del flujo con velocidades prácticamente igual a la velocidad del

�Revisión bibliográfica. 18
líquido, disminuyendo la resistencia. Las partículas de tamaños medios, bajo
la acción de diferentes fuerzas se separan de ellas y las partículas más
grandes se separan de la frontera sólida, lo que provoca la destrucción de la
estructura del flujo, varían las características de las pulsaciones y la
intensidad de las turbulencias. Como resultado de esto surge el
desplazamiento transversal de las

partículas sólidas, variándose la

interacción mecánica en el flujo y modificándose el perfil de distribución de
velocidades en comparación con un líquido homogéneo.
Smoldriev y Col.( 1980), sobre la base del análisis de los resultados
obtenidos en diversos trabajos realizados por ellos y por otros autores con
hidromezclas de diferentes materiales de granulometrías y densidades
variadas (arcilla, carbón, caolín, desechos de la industria metalúrgica,
materiales de la construcción y otros), a distintos regímenes de flujo, rangos
de temperatura y diámetros de las tuberías lograron establecer y resumir
algunas regularidades en las características del flujo de los productos, Así, se
pudo comprobar que, no obstante las diferencias observadas en las
propiedades físico – mecánicas de los materiales y en las características del
medio dispersante, existen peculiaridades comunes que describen el flujo de
las hidromezclas estudiadas, en relación con sus comportamientos reológicos
con las pérdidas hidráulicas, con los perfiles de velocidad en diferentes
regímenes de flujo ( estructural, transitorio y turbulento).
Los resultados obtenidos por pulpas formadas por materiales de diferentes
formas, tamaño y granulometría, no responden a una expresión única, lo que
a obligado a dividir las hidromezclas en diferentes grupos, la más utilizada es
la (159), que clasifican estas pulpas según el tamaño de las partículas de la
siguiente forma:
Hidromezclas
Muy gruesas
Gruesas
Dispersas gruesas
Dispersas finas
Estructurales
Coloidales

Tamaño, mm
10 – 300 mm
2/3 – 10 mm
0,15 – 2/3
0,05 – 0,15 /0,2/
0,05 – 0,005
0,005

�Revisión bibliográfica. 19
Esta clasificación en nuestra opinión más cerca que cualquier otra responde a
las tareas de hidrotransporte y refleja muy bien múltiples resultados
experimentales y será la utilizada en este trabajo.
A partir de esta clasificación las pulpas de hidrotransporte por el proceso
CARON, se encuentran en el grupo de las finamente dispersas hasta las
coloidales y se hace necesario investigar los factores que inciden en la
variación de las propiedades físico – mecánicas de las hidromezclas por las
posibles influencias que pueden tener las características reológicas en los
parámetros de hidrotransporte

y en particular factores tales como:

concentración, tamaño, granulometría, composición mineralógica y otras.
Las investigaciones experimentales realizadas hasta el presente

en

hidrotransporte de minerales sólidos se refieren fundamentalmente a la
determinación de las pérdidas específicas por rozamiento, la velocidad crítica,
densidad de la pulpa y régimen racional que en última instancia determinan
los indicadores técnico – económico de hidrotransporte.
El régimen con que se puede transportar estas mezclas

varía desde el

puramente laminar hasta el puramente desarrollado, en la (figura 2, curva 1
del anexo1) se observa, que la hidromezcla se desplaza prácticamente como
si fuera un cuerpo sólido y ocupa toda la sección de la tubería.
Con el aumento de la velocidad del movimiento los enlaces estructurales no
logran restablecerse y el flujo ocurre con una viscosidad constante

y

pequeña, prácticamente no se rompe la estructura. A este régimen se le
llama régimen de flujo estructural. Para la curva de flujo, la recta del flujo i =
f(v) se expresa por la ecuación lineal Svedova – Bingham, lo que posibilita
calcular el régimen de flujo establecido (el perfil de velocidades establecidas
en condiciones de desplazamiento homogéneo). Señalamos, que para valorar
este régimen se puede utilizar además el parámetro de viscosidad efectiva

µe

, la cual disminuye con el incremento del gradiente de velocidad. En este

caso los cálculos se complican. Unido a esto , la utilización del esquema
indicado de flujo viscoso plástico posibilita con facilidad resolver las tareas
prácticas. Para describir el flujo de hidromezcla en este régimen se utilizan

�Revisión bibliográfica. 20
dos parámetros independientes: la viscosidad η y la tensión dinámica limite o
limite dinámico de fluidez τd.
Durante la transición del flujo laminar al turbulento, el valor de la viscosidad
estructural disminuye con el aumento de las tensiones tangenciales (o el
gradiente de velocidad), sin embargo cuando se alcanza el limite dinámico de
fluidez, la viscosidad estructural permanece prácticamente constante. Por
cuanto en la práctica en la mayoría de los casos se logra el régimen
estructural, lo que mayor interés representa es el estudio de la influencia de
la concentración de sólido, temperatura, sus propiedades superficiales y otros
factores que influyen en los parámetros reológicos
La curva 2 ( figura 2b del anexo 1), caracteriza la distribución de velocidades
en un flujo de una suspensión de caolín, correspondiente al régimen

de

movimiento estructural. El perfil de velocidades justifica la existencia de zonas
características en el flujo cercano a la pared con estructura y distribución de
velocidades parabólicas, y la zona central con una estructura constituida
(núcleo del flujo); de igual forma mantiene una deformación pequeña. A
medida que aumenta la velocidad media, el espesor de la zona cercana a la
pared con estructura destruida se aumenta. Perfiles de velocidades
semejantes se han obtenido para suspensiones de arcilla, carbón, materiales
de la construcción, etc. Ellos corroboran; que el régimen de flujo plástico
viscoso de Svedova – Bingham corresponde con el perfil de velocidades real.
El análisis preliminar demuestra; que el espesor de la capa cercana a la
pared con estructura destruida

aumenta con rapidez, pero el grado de

destrucción de la estructura de la hidromezcla se encuentra en dependencia
directa a las dimensiones del flujo.
Con el aumento del gradiente de velocidad en el flujo la hidromezcla entra en
un proceso de destrucción de la estructura, después del cual el aumento
posterior del gradiente de velocidad no provoca una caída considerable de la
viscosidad. Es necesario señalar, que para una serie de mezclas el limite de
destrucción de la resistencia ocurre en el régimen transitorio, cuando el flujo
se mueve como un líquido homogéneo con una viscosidad mínima

µ min. . La

zona lineal de la curva reológica de la mezcla estructural, fluye a tal régimen

�Revisión bibliográfica. 21
que pasa, a través del inicio de la ordenada; por eso la viscosidad del sistema
se determina como newtoniano. Esta misma viscosidad se mantiene en el
régimen turbulento.
Cuando es alta la viscosidad del medio (es alta la concentración de la fase
sólida) con frecuencia no se presenta la posibilidad de alcanzar un grado
limite de destrucción de la estructura antes de que aparezca la turbulencia o
la destrucción del flujo suave. Por eso para algunas
hidromezclas de alta concentración no existe el régimen turbulento. Así, las
mediciones realizadas con suspensiones de arcilla demuestran un paso
directo del régimen estructural al régimen de flujo turbulento sin pasar por la
zona considerada de velocidades transitorias (o existe una zona muy
pequeña).
Esta peculiaridad es característica para suspensiones con elevado valor de
concentración de la fase sólida y un alto valor de τ0. Este factor justifica
también los experimentos realizados con suspensiones de polvo y granos de
minerales.
En algunos casos, mediante el movimiento de suspensiones fibrosas (de
masa de papel, turba,

sedimentos de agua subterráneas

a pequeñas

concentraciones) se ha observado la intersección de las curvas de flujo de la
suspensión con las curvas del agua i =f(v); es decir en algunas zonas las
curvas i =f(v) se distribuyen por debajo, fundamentalmente como resultado de
la disminución de la densidad del medio. Sobre el régimen de movimiento de
tales suspensiones se puede juzgar por los datos medidos por E.Gaize,
X.Ianke , representado en ( figura 5, anexo 1 ), donde , se observa un paso
rápido del régimen estructural al régimen de flujo turbulento, por ejemplo las
curvas

2 – 4. Ello se explica por la variación de las

características del

material (desecho de papel cartón y otros) cuando se le adiciona agua hasta
alcanzar una concentración volumétrica 8.6 %.
Análisis del transporte hidráulico en el proceso carbonato amoniacal en
la Industria del níquel.
El proceso carbonato amoniacal en la Empresa Comandante Ernesto Che
Guevara de Moa, el transporte de pulpa se realiza desde los tanques de

�Revisión bibliográfica. 22
contacto en la entrada de la planta de lixiviación hasta la evacuación final de
las colas.
En el proceso de transportación de acuerdo con la densidad de las pulpas y
con una misma granulometría varían los parámetros de transportación y su
régimen de trabajo, esta situación requiere de un estudio reológico para la
determinación del tipo de hidromezclas, por otra parte la presencia de
amoníaco en las colas y su alto grado de solubilidad Daniel, Alberty (1963),
hace que con presiones relativamente bajas la cantidad disuelta en la pulpa
sea relativamente alta, la caída de presión provoca el desplazamiento de una
fase gaseosa que pueda ocupar una sección que hace variar los parámetros
de flujo. En la práctica se crea además de la fase sólida y líquida, una fase
gaseosa adicional, en esencia el flujo de la hidromezcla en la planta de
recuperación de amoníaco está afectado, tanto por las posibles propiedades
reológicas de las mismas como por la presencia de la fase gaseosa.
Otra forma de aplicación del transporte hidráulico se encuentra en la Empresa
Comandante Pedro Soto Alba, donde se utiliza el transporte de pulpas
lateríticas por gravedad y a presión. El transporte por gravedad se realiza
desde la planta de preparación de pulpa hasta los espesadores de pulpa, con
una suspensión de 25 – 30 %de peso en sólido, por una tubería de hormigón
de 610 mm de diámetro y 5129 m de longitud. El transporte a presión se
realiza desde los espesadotes de pulpa hasta la planta de lixiviación con
ayuda de bombas centrífugas, a través de una tubería de 460 m de longitud y
508 mm de diámetro.
Shichenko (1951) Sobre la base de las investigaciones experimentales
estableció; que en el movimiento de mezclas de arcilla por tuberías se
presentan dos regímenes de flujo, el estructural y turbulento. Como resultado
de las investigaciones fue establecido, que la distribución de velocidades por
la ecuación de Svedova – Bingham, ocurre solo a velocidades del flujo hasta
V= 0,6 m/s.
Ivenski ( 1957) mediante el estudio de los regímenes de movimientos de las
mezclas de materiales de la construcción por tuberías de diferentes diámetros
estableció, que existe el régimen estructural en los limites de velocidades
hasta 0.5 m/s, se observa el régimen estructural, que se acompaña de la

�Revisión bibliográfica. 23
rotación de los granos, lo que conlleva a la destrucción de los enlaces
estructurales.
En el trabajo de Iakovlev (1962), se exponen los resultados de estudios
experimentales, los cuales demuestran que, el movimiento de líquidos
estructurales por tuberías
se caracteriza por la presencia de un núcleo del flujo, que se mueve con
velocidad constante como un cuerpo compacto.
Pakrovskaya (1985) , realiza un amplio estudio técnico – práctico donde
abarca temas muy importantes y novedosos entre los que se destacan:
características, parámetros y regímenes de transportación de hidromezclas
de diferentes grados de saturación; métodos para la preparación de pulpas
para el hidrotransporte, desgaste hidroabrasivo de los sistemas de tuberías
durante la transportación de materiales abrasivos; fiabilidad del trabajo de las
instalaciones de hidrotransporte; métodos de control y regulación de los
parámetros de hidrotransporte de los golpes hidráulicos; valoración
económica de la efectividad del transporte hidráulico.
Pérez Barreto; en su trabajo [1979], sobre la base de las investigaciones
teórico experimentales y el análisis de otros autores determinó los parámetros
y estableció los regímenes racionales de hidrotransporte de
minerales de hierro y concentrados . Elaboró las recomendaciones sobre la
modelación de las suspensiones, selección de los regímenes efectivos y la
metodología para la determinación de los parámetros de materiales sólidos
de alta densidad en flujos de alta densidad ( hasta 40 % de sólido por
volumen).
Suárez en su trabajo 1998, hace referencia a la elaboración del modelo
físico – matemático del movimiento de suspensiones de serpentinita blanda
por tuberías, basado en los resultados de las investigaciones de las
propiedades reológicas , la determinación de las regularidades de la variación
de los coeficientes de resistencia

hidráulica en dependencia de la

concentración másica en el intervalo de 40 a 80 % en régimen laminar; la
determinación de las pérdidas específicas de presión para el movimiento de
dichas suspensiones en régimen turbulento; la determinación de las

�Revisión bibliográfica. 24
ecuaciones para la obtención de la velocidad crítica y la velocidad límite de
caída de los granos de serpentinita dura.
Izquierdo en su trabajo (1989) sobre la determinación de los parámetros y
regímenes de hidrotransporte de mineral laterítico aplicable a
las condiciones del proceso productivo de la Empresa comandante Pedro
Soto Alba determinó las propiedades físico – mecánicas de las hidromezclas,
formuló el modelo físico – matemático del flujo de las pulpas lateríticas;
comprobó que durante el flujo dependiendo de la velocidad de las pulpas y de
la concentración del sólido, se presentan los regímenes estructural, transitorio
y turbulento, obtuvo las dependencias para determinar el coeficiente de
resistencia hidráulica para el movimiento del régimen estructural y las
pérdidas hidráulicas durante el movimiento de la hidromezcla en régimen
turbulento.
1.9

Requerimientos energéticos para el transporte de hidromezclas

sólido - líquido no newtonianas por tuberías. Balance de energía
mecánica.
Ecuación de balance de energía mecánica.
Para el diseño de sistemas de tuberías se requiere conocer la relación entre
los gradientes de presión (∆P/L), requeridos para lograr flujos volumétricos,
(Q), en un intervalo de diferentes diámetros, (D), del tubo, a distintas
temperaturas de operación y diferentes propiedades físicas de los fluidos.
Las expresiones que relacionan las variables señaladas en el régimen
laminar, para los modelos reológicos más difundidos en la literatura, así como
las limitaciones que puedan tener en su precisión en los sistemas de flujo con
diámetros relativamente grandes. De ahí, que, en los cálculos de ingeniería,
se prefiera hacer uso de las expresiones que relacionan el factor de fricción
de Fanning con el número de Reynolds y con otros números adimensionales,
tanto en régimen laminar como en turbulento

Skelland (1970), Rosabal

(1988).
Una de las leyes fundamentales de la mecánica de los fluidos se expresa
mediante la ecuación de balance de energía mecánica aplicada al sistema de
flujo en cuestión Skelland (1970), Rosabal (1988) . En la mayoría de los
textos de ingeniería química, el balance de energía mecánica para

�Revisión bibliográfica. 25
condiciones estacionarias de flujo se conoce como ecuación de Bernoulli, y
se ilustra sus aplicaciones para el caso particular del flujo newtoniano.
En el caso específico del flujo de suspensiones minerales no newtonianas
también se aplica el balance de energía mecánica en un sistema de flujo, al
cual entra el fluido por un plano (1) y sale por un plano (2).

Z1 ⋅ g P1
Z ⋅ g P2
+ + Ec1 = 2
+ + Ec2 + WS + ΣF ......................................... (1.11)
ρ
ρ
gC
gC
Donde:
Zg - Es la energía potencial para una altura vertical referida a un plano horizontal de referencia tomado arbitrariamente, m2/s.

P

ρ

- Es la energía de presión hidrostática, m2/s2.

EC - Es la energía cinética medida por unidad de masa, m2/s2.
WS – Es el trabajo por unidad de masa (como trabajo por una bomba sobre el
fluido).

ΣF – Es la energía mecánica convertida a energía térmica como resultado de
las fricciones del fluido, m2/s2.

ΣF =

∆Pf

ρ

+ (pérdidas por fricción por unidad de masa debido a los efectos de

entrada, de accesorios, de equipos, etc). ..............................................( 1.12)
En la expresión ( 1, 13 ), ∆Pf es la caída de presión por fricción asociada con
el flujo totalmente desarrollado a través del sistema de flujo. El término (∆Pf
/ρ) se refiere a los tramos de tubería rectos, y por lo general, es el
componente dominante en la mayoría de los sistemas de tuberías, excepto
en aquellos casos en los que esos tramos sean cortos y el número de
accesorios y válvulas sea grande.
Para el flujo no newtoniano, los términos EC y ΣF dependen de la naturaleza
reológica del fluido, y, por tanto, de los parámetros característicos del modelo
reológico que describe la curva de flujo.
El término de pérdidas de fricción, ΣF, puede estimarse mediante la definición
siguiente [4].

�Revisión bibliográfica. 26

ΣF =

1
⋅V
2

2

⋅ eV ...................................................................................... (1.13)

En la que eV (adimensional) es el factor de pérdidas de fricción, el cual es una
función del número de Reynolds y de las relaciones geométricas del sistema
de flujo.
Para el flujo por tuberías rectas circulares,

L
eV = 4 f   ............................................................................................ (1.14)
 D
Donde f es el coeficiente de fricción de Fanning.
Combinando las expresiones (1.14) y (1.15), se obtiene:

L V
ΣF = 2 f  
 D  gC

2

.................................................................................... (1.15)

La caída de presión en una tubería para materiales que siguen el modelo de
Bingham (plásticos ideales) se expresa en términos de variables de operación
y de los parámetros reológicos y geométricos del sistema de flujo:
∆P = φ  D, L,υ , ρ , µ ,τ o , g 
p



.................................................................... (1.16)

Aplicando el análisis dimensional y la correspondiente manipulación de los
términos, se obtiene una relación entre variables adimensionales que
agrupan las variables de la expresión 1.17. Así, se llega a la expresión que
relaciona al factor de fricción (f)con los números de Reynolds (Re) y de
Hedstrom (He) Skelland (1970) y de Froude (Fr):
 Dυρ   D 2 ρτ   υ 2 
D(∆P ) / 4 L
0 
, 
 .............................................(1.17)
f =
= φ 
,
2  



ρυ 2 2
 µ p   µ p   gD 

 Dυρ 
 ; He =
Donde el Re= 
 µ 
 p 

 D 2 ρτ 0 
 ; Fr =

 µ 2 
p



 υ2 


 gD 

Para hidromezclas que no contienen gases y tuberías llenas del fluido
completamente, el Fr no tiene influencia. Por tanto, para esos casos, la
ecuación (1,19) se puede representar en un gráfico de f vs Re con He como
parámetro en la región laminar. Para flujo altamente turbulento se obtiene una
curva prácticamente independiente del número de He. La región laminar y la
turbulenta y es función del Re y del He.

�Revisión bibliográfica. 27
En un trabajo publicado por Darby (2001) se proponen las expresiones que
describen la ecuación (1,19) para las tres regiones:
Región Laminar
FL =

16 
He 1 He 4 
1
+
−
 .................................................................. (1.18)

Re  6 Re 3 3 f 3 Re 7 

Región turbulenta desarrollada:
FT =

10c
Re 0,193

−5 

He 
C = - 1,378 1 + 0,14e− 2,9.10



................................................... (1.19)

Región de transición
F=

(f

β
L

β = 1,7

+ fT

β

)

1 β

................................................................................. (1.20)

40000
R
e

El sistema de ecuaciones (1.19,1.20,1.21) se describe gráficamente en la
(figura 5 del anexo1)
Para sistemas trifásicos (sólido – líquido – gas) es necesario tener en
consideración el numero de Fr. Este tipo de sistema es poco tratado en la
literatura, sobre este aspecto se abordará en el próximo epígrafe.
1.10 Características del flujo de hidromezclas trifásicas por tuberías.
En muchas industrias químicas y metalúrgicas se manipulan suspensiones
trifásicas (conformadas por una mezcla sólido-líquido-gas). En este epígrafe
se analizan los modelos físicos sobre sistemas trifásicos que fluyen por
tuberías es la única fuente bibliográfica encontrada que aborda esta temática,
es el trabajo de Mijailov (1994) , ya que no se dispone de otras fuentes sobre
este tema. El tema de flujo trifásico es poco tratado en la literatura.
Las experiencias demuestran que las estructuras del movimiento de las
mezclas dependen de la fracción volumétrica del gas y de la velocidad de la
fase líquida en la mezcla y es independiente de la forma de entrada del gas
en la tubería.

�Revisión bibliográfica. 28
En el caso de velocidades de la fase líquida, por tuberías, que no excedan
de 3 – 3.5 m/s, se pueden formar las siguientes estructuras estables del
movimiento de la hidromezcla trifásica.
Estructura

emulsionada:

Está

compuesta

por

burbujas

de

gas

relativamente pequeñas, la cual está más o menos uniformemente distribuida
en los limites del área del flujo de la hidromezcla. Esta estructura es posible
cuando la fracción volumétrica del gas en la mezcla es relativamente baja.
En una primera aproximación se considera, que la estructura emulsionada en
tubería vertical será estable cuando.

C ≤ 0.05Fr

0.2

.......................................................................................... (1.21)

Donde: C – fracción volumétrica del contenido de gas en la mezcla.
Fr – el número de Froude.
Estructura lamelar ( también se le denomina obturada) se representa por
capas alternadas de la fase líquida y del gas, las cuales ocupan
prácticamente toda la sección de la tubería. El gas, en este caso se mueve
con grandes burbujas, las cuales ocupan toda la parte central de la sección
de la tubería y se asemeja por su forma a un proyectil , que atraviesa la fase
líquida. Las partículas sólidas, contenidas en la mezcla, por la acción de las
burbujas de aire se acumulan junto con el agua a las paredes de la tubería.
La estructura lamelar en dependencia del volúmen contenido de aire y la
velocidad de la mezcla posee algunas peculiaridades con diferentes
características de flujo.
El limite superior de la existencia de la estructura lamelar estable en una
tubería vertical se puede considerar para

C = 0.5 Fr

0.1

............................................................................................ (1.22)

En las tuberías horizontales, cuando es constante la entrega de gas en el
flujo de obturación estacionario, se observa que ocurre la separación de la
mezcla: la parte superior (no mayor de la mitad) de la tubería esta ocupada
por gas, y la inferior - con mayor velocidad se mueve la hidromezcla no
gasificada.
Estructura de barra o película. Es característica para mezclas con alto
contenido de gas. El gas ocupa completamente la parte media de la sección

�Revisión bibliográfica. 29
por toda la tubería, las fronteras entre diferentes burbujas de la estructura
lamelar esta destruida, y en la tubería se mueve como si fueran dos flujos
independientes: por la parte central – el gas, a lo largo de la pared – el flujo
de un anillo fino de la fase líquida. Por el limite superior esta estructura se
pude tomar.

C = 0.65Fr

0.05

........................................................................................... (1.23)

Resistencia hidráulica durante el movimiento de la mezcla trifásica.
La alta complejidad de la estructura y dinámica del movimiento del flujo de la
mezcla trifásica no posibilita por ahora determinar las resistencias hidráulicas
por vía teórica. Por eso todas las dependencias para la determinación de las
pérdidas de presión durante el movimiento de las mezclas trifásicas poseen
un carácter empírico.
Para tuberías horizontales la caída de presión total por unidad de longitud se
puede escribir en forma:

∆PT = ∆P0 + ∆Pg ................................................................................... (1.24)
Donde ∆PT – caída presión total resultante.

∆Po – caída presión de la hidromezcla por efectos de fricción.
∆Pg – caída de presión por aceleración de la mezcla como resultado de la
expansión del gas.
Según la (ecuación 1.34), la caída de presión en la tubería, para un sistema
trifásico, es mayor que para un sistema bifásico sólido – líquido en iguales
condiciones de operación debido al efecto que ejerce la presencia y el
movimiento de la fase gaseosa .
Como se verá

en el capítulo III, al parecer el modelo físico que mejor se

ajusta al flujo de las colas es el de estructura lamelar u obturada, de acuerdo
con lo observado durante los ensayos experimentales en las tuberías
horizontales de la instalación semi - industrial utilizada.
En

el estudio realizado por Hurtado (1999), éste hace un análisis y

evaluación de las afectaciones ambientales que provocan cada una de las
zonas que componen el complejo industrial “Cdte. Ernesto Che Guevara”,
donde los impacto de mayor influencia se muestran en la figura 6 ,anexo 1)

�Revisión bibliográfica. 30
La instalación de bombeo de los desechos lixiviados (colas) presentan fallos y
averías producto al desplazamiento de gases y altas temperaturas, las
bombas extraen en estado cavitacional lo que provoca ruidos, bajos
rendimientos

de

la

instalación,

consumo

de

energía

elevado

y

desprendimiento de gases al entorno que afecta directamente la salud de los
trabajadores.
1.11

•

Conclusiones del capitulo I.

En las etapas de explotación de la instalación industrial de hidrotransporte
se confrontan dificultades con el trasiego de los desechos lixiviados (colas
del proceso CARON), así como problemas de eficiencia tecnológica de
dicha instalación.

•

En la bibliografía consultada se hace referencia en general, al estudio de
las propiedades superficiales y de flujo de suspensiones acuosas con
partículas de Maghemita, pulpas minerales (de lateritas férricas,
bentonitas, arcilla, cemento, etc.) así como los polímeros. No se ha
encontrado información sobre estos aspectos para los desechos lixiviados
(colas) de las industrias que trabajan bajo la tecnología del proceso
CARON, con las cuales se han confrontado ciertas dificultades en su
manipulación y transportación con los sistemas de hidrotransporte
existentes en las empresas que operan con el mencionado proceso
tecnológico.

•

En la literatura no reencontró información sobre la influencia que tienen
diferentes factores tales como: propiedades magnéticas, granulometría,
mineralogía

concentración de la fase sólida, temperatura y pH de la

suspensión sobre el hidrotransporte de las suspensiones de las colas y
sus requerimientos energéticos.

•

En la bibliografía consultada es insuficiente la información acerca del flujo
con tres fases de las colas a través de tuberías de sistemas con tres
fases, de ahí la necesidad del estudio experimental de este sistema, en
particular.

•

Entre los óxidos de hierro, la magnetita y la maghemita son los minerales
que

a

temperatura

ambiente

exhiben

propiedades

magnéticas

�Revisión bibliográfica. 31
apreciables y sus partículas se comportan como pequeños imanes
naturales, no se han encontrado trabajos que traten este aspecto del
magnetismo para las colas del proceso CARON. No obstante los
resultados obtenidos por varios autores sobre las características
magnéticas de las suspensiones de maghemita sirven como punto de
referencia para el análisis de las pulpas de cola en este aspecto.

•

Existe un manejo ambiental inadecuado de las instalaciones de
hidrotransporte
explotación,

y deposición de las colas durante todo el periodo de

que

ha

originado

afectaciones

ambientales

severas

relacionadas con el vertimiento de residuales sólidos (colas del proceso
CARON), así como emisiones a la atmósfera de grandes volúmenes de
material particulado (polvo) y gases, fundamentalmente amoniaco y
dióxido de carbono.
1.12.

Planteamiento del problema.

El estudio bibliográfico ha mostrado una serie de aspectos que no se
encuentran actualmente deslucidazo y el análisis realizado muestra la
necesidad de efectuar investigaciones teóricas y experimentales que
permitan en última instancia obtener una metodología de cálculo técnico y
científicamente argumentada para la evaluación de las instalaciones
existentes ,el diseño y ejecución de nuevos proyectos.
El sistema de hidrotransporte en la Empresa Ernesto Che Guevara presenta
fallas y averías producto al desplazamiento de gases y altas temperaturas,
las bombas entran en régimen cavitacional lo que provoca ruidos, bajo
rendimiento de la instalación, consumo de energía elevado, lo que incrementa
los costos o la amortización.
A los dos problemas señalados anteriormente se le agrega la necesidad de
recomendar un régimen de trabajo que evite la cavitación y disminuya los
consumos energéticos.
Para lograr el objetivo propuesto es necesario resolver las siguientes tareas:
1 - Análisis crítico de la fuente.
2 – Determinar las propiedades físico – mecánica de las colas.
3 – Elaborar y fundamentar el modelo físico – matemático para el flujo de
pulpa de cola a alta temperatura.

�Revisión bibliográfica. 32
4 – Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de los principales
parámetros hidráulicos de las colas.
5 – Elaborar la metodología de cálculo y proyección del hidrotransporte de las
colas a partir del modelo matemático que se obtenga.
6 – Elaborar la recomendaciones en particular definir el régimen de trabajo
para la reducción del consumo energético y del gasto de las inversiones.

�Caracterización de las colas.

39

CAPITULO II. CARACTERIZACION DE LAS COLAS.
2.1 Áreas del proceso tecnológico que dan origen a las muestras de
estudio en el presente trabajo.
En la figura 2.1 se presenta un esquema muy simplificado de la mayor parte
del proceso tecnológico de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara
de Moa. En el mismo se aprecia la ubicación de la Planta de Recuperación
de Amoniaco y del pozo de cola que son las fuentes de obtención de las
muestras en la presente tesis.

Licor rico en Amoníaco y CO2

Planta de
Hornos

Planta de
Lixiviación
y Lavado

NH3

Suspensión de sólido residual
(Desecho Lixiviado) con alto
contenido de NH3

Planta de
Recuperación de
Amoníaco.

Carbonato
Básico de
Níquel

Pozo de cola

Planta de
Calcinación y
Sinterización

Dique

Desecho Lixiviado (cola)
con bajo contenido de NH3

Figura. 2.1 Esquema de la parte del Proceso Tecnológico donde se
obtienen, transportan y almacenan los desechos lixiviados (colas).
2.2

Materiales y técnicas utilizadas.

Se estudiaron las pulpas correspondientes a 6 muestras compósitos
industriales de desechos lixiviados (colas) del proceso CARON de la
Empresa Comandante Ernesto Che Guevara, que transitan por el proceso
de recuperación de amoniaco. Con vistas a obtener dichas muestras (sólido
seco)se tomaron distintos volúmenes de sus hidromezclas en el pozo cola
de la planta de Recuperación de Amoniaco y en la descarga de las líneas

�Caracterización de las colas.

40

que llegan al dique, en diferentes períodos con la finalidad de lograr una
mayor representatividad de las mismas en la determinación de las
características químicas, granulométricas, mineralógicas y magnéticas del
mineral residual que se obtiene en las etapas del proceso carbonato
amoniacal, donde dicho material es transportado mediante un sistema de
flujo. Estos volúmenes de hidromezclas tomados fueron desecados,
posteriormente. Los sólidos secos , obtenidos en cada período fueron
mezclados debidamente, conformándose así las muestras compósitos que
se identificaron como R-1, R-2, etc., según el período que corresponde a
cada una de ellas.
Con cada suspensión se realizaron ensayos reométricos a diferentes
concentraciones de sólidos (desde 25 – 60 %) en peso, a distintas
temperaturas ( en el rango de 28 - 900 C) y

pH, de acuerdo con las

condiciones del proceso productivo de la industria. Para cada concentración
y temperatura se realizaron tres réplicas, lo que permitió que los resultados
obtenidos sean confiables. Para cambiar los valores de pH, durante la
determinación de sus curvas de flujo, se utilizaron soluciones 0.1M de HNO3
y KOH.
Las mediciones de pH se efectuaron con un peachímetro digital Corming
M-140 de fabricación inglesa.
Las muestras fueron caracterizadas mineralógicamente por difracción de
Rayos X (según el método de policristalinos), utilizando un difractómetro
alemán del tipo HZ6-4; empleando el software SEIFEKT, X – Ray Tecnology,
versión 2.26 de 1999(Alemania),
Las características químicas de las muestras se evaluaron empleando
técnicas de fluorescencia de Rayos X y espectroscopia de absorción atómica
(espectrofotómetro CDN-18).
La morfología y distribución del tamaño de las partículas se estudiaron
mediante microscopía óptica a través de un microscopio binocular, tipo
Stereomikroskop Technival, microscopía electrónica y por análisis de
tamizado por vía húmeda (con juegos de tamices según la serie de Tyler).
Las mediciones de las características magnéticas estáticas de las muestras
de cola se realizaron en los laboratorios del Centro Nacional de

�Caracterización de las colas.

41

Electromagnetismo Aplicado (CNEA) de la Universidad de Oriente, utilizando
el magnetómetro vibracional mvm 2000 a la temperatura de 25 ± 1°C.
Para la realización de la caracterización reológica se utilizó un reómetro
rotacional del tipo Rheostest 2.1 de cilindros concéntricos de fabricación
alemana. Para obtener las curvas de flujo que mejor describen los datos, el
modelo reológico y los parámetros reológicos de cada curva, se empleó el
método de los mínimos cuadrados mediante el software TIERRA Versión 2.0
de Legrá (2002) y el Microsoft Excel 2000 de Microsoft Office.
Las pruebas de estabilidad fueron realizadas en una instalación de
laboratorio que cuenta con un peachímetro digital HANNA-PH 211.
Los ensayos de sedimentación se realizaron en pruebas de banco con
probetas de laboratorio graduadas de 1000ml y un cronómetro.
La investigación de los parámetros y regímenes de hidrotransporte de las
colas se realizaron en una instalación de escala semi - industrial construida
en el ISMM (única de su tipo en Cuba), dotada con el equipamiento,
instrumentos de medición y control necesario y en la instalación de
hidrotransporte industrial en explotación, ubicada en la Planta de
Recuperación de amoníaco.
2.3 Diseño experimental e inferencia estadística.
Para

la realización de los experimentos, con vistas a correlacionar el

esfuerzo cortante y la viscosidad plástica con el contenido de los materiales
y la temperatura, para el caso de los desechos (colas), se planteó un diseño
factorial de experimentos abc, ver Tabla 2.1,González E.S (1996) y
González B.M (1997) , con tres réplicas centrales, de la siguiente manera:

Figura 2.2. Variables para los residuos lixiviados (colas).

�Caracterización de las colas.

42

Se realizaron los ensayos experimentales con cada una de las seis
muestras, ellas a diferentes concentraciones de sólidos, temperatura y pH,
de acuerdo con las condiciones del proceso productivo de la industria. Para
cada caso, se siguió el mismo diseño experimental.
Al analizar el aspecto de la reproducción para decidir cuantas réplicas
realizar en cada experimento tuvimos en cuenta que en los posibles modelos
que pudieran obtenerse a partir de la matriz experimental se consideraron
los que incluyen las relaciones lineales entre las variables y sus
interacciones por lo que sería necesario examinar el error experimental de
cada variable y de sus interacciones cosa que solo puede hacerse si se
tienen 3 o más réplicas, ya que con 1 réplica la media µ de los valores para
un experimento coincide con el valor de la réplica y el error experimental

ee =

∑x

i

−µ

n

(n es el número de réplicas) es nulo; con dos réplicas los

resultados de la media y del error experimental pueden estar muy
influenciados por una medición anómala (lo cual sería contraproducente) y
además la varianza S

2

∑ (x
=

i

− µ)

2

n −1

tendría una dificultad semejante.

Por otra parte se consideró que la calidad de la tecnología que se utilizaría
para desarrollar las mediciones permitía una alta precisión con muy pocas
posibilidades de que se introdujeran errores sistemáticos y que el costo de
cada experimento era alto lo cual implicaba debía seleccionarse el número
de réplicas mínimos económicamente permisibles, por lo que se decidió
realizar 3 réplicas en cada experimento.
El procesamiento digital de las tablas de datos se realizó mediante el
software Tierra Versión 2.0 del 2002.
2.3.1 Modelación matemática
El problema puede describirse por la necesidad de obtener expresiones que
modelen las tendencias de los fenómenos estudiados con el fin de
conceptualizar las cualidades de las mismas en sus diferentes fases y
tengan un nivel satisfactorio de potencia de pronóstico lo cual garantiza la
simulación del comportamiento de los fenómenos bajo diferentes regímenes
de trabajo.

�Caracterización de las colas.

43

Por el carácter de los datos (obtenidos a partir de diseños de experimentos)
se decidió realizar solo un estudio básico estadístico de los datos de cada
parámetro y considerando la alta precisión de las mediciones se decidió
conservar todos los datos.
A continuación se procedió a evaluar los posibles métodos o tipos de
modelos matemáticos que pudieran representar el comportamiento de los
parámetros. A partir de pruebas realizadas y de consultas efectuadas a
especialistas matemáticos Legrá (2002); y de la bibliografía consultada Levi
(1962), López (1982), Lastov (1996), González (1996, 1997), Hernández
(2001) se seleccionó el método de ajuste por los mínimos cuadrados.
Este método puede describirse (para una variable independiente y sin perder
generalidad) por la ecuación general (Modelo Lineal Generalizado):
k

y = ao + ∑ ai f i ( x) ………………………………………….…………(2.1)
i =1

Donde x es la variable o parámetro independiente; y es la variable
dependiente; ao y ai son los coeficientes ajustados; k es el número de
sumandos de la expresión mínimo cuadrado y debe ser menor que el
número de datos. Las funciones fi(x) deben ser independientes entre sí (por
ejemplo no se pueden utilizar al mismo tiempo x y 2x ).
Para cada caso, los esfuerzos se concentraron en determinar el mejor
conjunto de funciones fi(x) tal que se cumplieran los dos preceptos
expresados en el primer párrafo de este epígrafe (modelar tendencias y
capacidad de pronosticar). Estas funciones en los casos tratados dependen
de una o varias de las variables independientes estudiadas.
Los indicadores propuestos para valorar la eficiencia de los modelos fueron
el coeficiente de correlación, las pruebas F de Fisher (para todo el modelo) y
T de Student para los coeficientes ai, y la experiencia acumulada en los
estudios anteriores realizados.
Lo adecuado de la decisión tomada con respecto a la estrategia de
modelación descrita está probado cuando se observan los resultados de los
coeficientes de correlación obtenidos (generalmente por encima de 0,95) y
los resultados de las pruebas F de Fisher y T de Student realizados (todas
dieron resultados positivos).

�Caracterización de las colas.

44

Los modelos obtenidos en esta investigación describen adecuadamente los
fenómenos físicos observados y permiten calcular los parámetros de los
modelos garantizando un rango de error pequeño para mediciones
realizadas en las condiciones experimentales originales. Para el caso de los
modelos reológicos que se estudiarán en el próximo epígrafe este error es
menor del 3% para cualquier estimación realizada a partir de las condiciones
experimentales originales tal como se muestra en las Tablas 2.37 a Tabla
2.42. De lo explicado hasta aquí se infiere que estos modelos pueden ser
utilizados para la determinación de los valores de los parámetros
dependientes estudiados cuando varían los parámetros de operación en el
proceso industrial.
2.3.2 Estudio y modelación de los parámetros reológicos a partir de los
datos obtenidos experimentalmente en un reómetro.
A partir de los datos de las curvas de flujo y de los parámetros reológicos
determinados y utilizando el programa de computación STAGRAPHICS, se
realizó el análisis estadístico, obteniendo los modelos para cada caso en
función de todas las variables cuyos coeficientes son significativos
estadísticamente.
Con el Software “Tierra” Versión 2.0 del 2002, se obtuvieron los modelos de
regresión y en cada caso se realizó:
a. Un análisis de residuos con vista a comprobar la validez de los modelos,
obteniéndose que las medias se ajustan a cero y la población sigue una
distribución normal para un intervalo de confianza del 95 %.
b. Prueba F de Fisher para todo el modelo.
c. Pruebas T de Student para determinar si los coeficientes del modelo son
significativos.
Se probaron varios modelos en los cuales se comprobó que la influencia de
los términos compuestos (interrelaciones) era muy pequeña en comparación
con la complejidad de los modelos que los incluyen, por lo que se prefirió
asumir aquellos que solo incluyen las variables T, pH y C. Los modelos
descodificados obtenidos son:
Para el esfuerzo cortante:

τo= 0,410422 – 0,26743 (T) – 0,001325 (pH) + 0,43677 (C)……………..(2.2)

�Caracterización de las colas.

45

Donde r=0.9728 y para una prueba F de Fisher se obtuvo Fc=113,57 y como
Ft=2.46 entonces se acepta el modelo. Los valores de la correlación parcial
para los coeficientes de T, pH y C son, respectivamente, -0.325686, 0.360737 y

0.4096255 y una prueba t de Student para los coeficientes

muestra la calidad de este modelo (nótese que en todos los casos
t&lt;=abs(ti)):
Valor teórico (t de Student), t= 1.65972
Valores de ti para los coeficientes: -3.26344813, -4.457201 y 9.170231.
Para la viscosidad plástica:

µ p =0,022455–0,00459(T)–0,000775(pH)+0,013615(C) …………………(2.3)
Donde r=0.98056 y para una prueba F de Fisher se obtuvo Fc=141,062 y
puesto que Ft=2.46 entonces se acepta el modelo. Los valores de
correlación parcial para los coeficientes de T, pH y C son, respectivamente, 0.278813124, -0.3901726 y 0.4102417 y una prueba t de Student para los
coeficientes muestra la calidad de este modelo (nótese que en todos los
casos t&lt;=abs(ti)):
Valor teórico (t de Student), t= 1.65972
Valores de ti para los coeficientes: -7.835012, -5.982113 y 13.400172.
Las ecuaciones (2.2) y (2.3) permiten calcular valores de τ 0 y µ p para
diferentes magnitudes de temperatura; pH y concentración de las colas.
Nótese que a medida que aumenta la temperatura, el esfuerzo cortante y la
viscosidad disminuyen.
2.4. Características Físico – Química y Mecánicas de la fase sólida y de
la hidromezcla de las colas.
2.4.1. Caracterización de la fase sólida
Composición química.
En la (Tabla 2.1) se muestran los datos de la composición química
correspondiente a cada muestra mineral estudiada.

�46

Caracterización de las colas.

Tabla 2.1. Composición química de los residuos lixiviados en recuperación de
amoniaco, % en peso.

Composición química
Muestras
Ni

Co

Fe

Mg

SiO2

Al

Cr

Mn

R-1

0.30

0.081

47.6

4.30

12.45

2.00

3.5

0.75

R-2

0.28

0.079

47.6

4.30

12.44

2.05

3.27

0.75

R-3

0.28

0.079

47.6

4.15

11.29

2.04

3.42

0.66

R-4

0.29

0.079

47.8

4.35

12.51

2.00

3.62

0.68

R-5

0.28

0.079

47.6

4.20

11.91

2.03

3.56

0.69

R-6

0.29

0.079

47.1

4.41

11.42

1.98

3.35

0.71

Según los datos de la composición química los elementos predominantes,
son el hierro y la sílice con valores medio de

47,7% y 12,34%

respectivamente. En general, se observa poca variabilidad en las
composiciones químicas de las muestras analizadas; sin embargo, por la
(Tabla 2.2) puede verse que los elementos químicos se distribuyen en
distintos minerales, por lo que la composición mineralógica difiere en cierta
medida en las muestras investigadas en lo que respecta a los porcentajes de
las fases mineralógicas presentes.
Composición mineralógica.
La composición mineralógica obtenida para la fase sólida de las muestras de
cola se da en la (Tabla 2.2).
En la tabla se observa la presencia de las fases mineralógicas siguientes:
Magnetita ( FeFe2O4)
Maghemita ( ϒFe2O3)
Fayalita (Fe2SiO4)
Magnesiocromita (Mg,Fe) Cr2O3)
Lizardita 1T (Mg,Ni)6Si4O10(OH)8
Cuarzo (SiO2)

�Caracterización de las colas.

47

Tabla 2.2. Composición mineralógica de la fase sólida correspondientes a
las muestras de cola estudiadas.
Muestras

Fases Mineralógicas

R-1

R-3

R-4

R-5

R-6

Magnetita

40,41

38,20

38,80

37,94

40,10

Maghemita

36,55

36,40

36,00

36,80

37,45

Fayalita

11,51

9,49

9,32

10,61

10,89

Magnesiocromita

6,69

6,39

6,23

6,19

6,55

Lizardita 1T

3,94

9,12

9,19

7,41

4,20

Cuarzo

0,90

0,40

0,42

1,08

0,81

1,106

1,05

1,08

1,031

1,07

 Magnetita
 Maghemita

Relación 





Los datos de la tabla indican que la magnetita -maghemita constituyen las
fases principales que componen estas colas.
Como fases secundarias más importantes están presentes la fayalita, la
magnesiocromita y la lizardita 1T. A la muestra R-2 no fue posible no fue
posible determinarle la composición mineralógica. A manera de ilustración ,
en la Figura se presenta el difractograma obtenido para la muestra R-1
(Figura 2.3) .
Dado que la magnetita y la maghemita son óxidos de hierro con
características magnéticas, es de esperar que las muestras poseen
propiedades ferrimagnéticas, teniendo en cuenta el alto contenido de ambos
óxidos férricos.
Es interesante señalar que , en la revisión de la literatura especializada, se
encontró resultados acerca de la composición mineralógica de las colas de
la Empresa “ Comandante René Ramos Latourt” de Nicaro ( epígrafe 1.6,
cap.1), que es una fabrica niquelífera con tecnología carbonato

amoniacal

( proceso CARON) . Las colas de Nicaro también contienen la Magnetita
como fase principal, pero no se reporta la presencia de maghemita.
Conociéndose que una de las vías de obtención de maghemita es por
oxidación de la magnetita, se supuso que la maghemita presente en las

�Caracterización de las colas.

48

colas de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara de Moa”, sea el
resultado de la oxidación de una parte de la magnetita que posee el mineral
a la salida de los Hornos de Reducción, como consecuencia de
características propias de la operación de la fábrica. Para comprobar esto,
se analizaron muestras de los desechos lixiviados que salen de la Planta de
Lixiviación y que habían sido tomadas conjuntamente con las colas que se
estudian en la presente Tesis, en los mismos períodos. Los resultados de la
composición mineralógica de los desechos lixiviados demostraron la
presencia de maghemita en esas muestras, en menor proporción que en las
colas, y de magnetita en mayor proporción . En la Tabla 2.4 se dan los datos
del análisis realizado, correspondiente a la magnetita y a la maghemita. Las
restantes fases mineralógicas se encuentran, en mayor o menor proporción,
pero en el mismo orden que en las colas.
Comparando los datos de ambas tablas se observa que en las colas los
contenidos de magnetita son mayores que en los desechos lixiviados.
Por los resultados obtenidos se deduce que, debido a las muy elevadas
temperaturas ( alrededor de 300º C) que posee el mineral al entrar a la
planta de lixiviación ( en Nicaro la temperatura es del orden de 200º C), debe
comenzar un proceso de oxidación de la magnetita que, al parecer, se
extiende hasta la Planta de Recuperación de Amoníaco, y que pudiera
explicar la presencia de la maghemita en la cola de la Empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”.
Composición granulométrica.
Los resultados del análisis granulométrico se presentan en la (Tabla 2.3) , en
la que se observa que las partículas de tamaños menores de 43 µm, son
mayoritarias y constituyen más del 60 % del volumen de la fase sólida, lo
que se ilustran las características de distribución de tamaño por cernido
(Figura 2.4), para la muestra R-2. Todas las muestras exhiben similar
granulometría y constituyen sistemas altamente polidispersos.

�Caracterización de las colas.

49

Tabla 2.3. Resultados del análisis granulométrico.
Clases de

Diámetro

tamaño (mm)

medio

Fracción peso (%)
R-1

R-2

R-3

R -4

R-5

R-6

0,20

10,0

8,79

7,50

8,0

7,66

9,52

(mm)
+0,175
-0,175

+0,147

0,16

2,6

2,75

2,70

2,8

2,67

2,49

-0,147

+0,074

0,11

14,8

11,09

10,16

12,0

12,03

11,67

-0,074

+0,043

0,059

11,95

9,51

10,72

11,0

11,45

10,84

0,022

60,65

67,85

68,92

66,2

66,19

65,48

-

100

100

100

100

100

100

-0,043
Total

% en peso

100
80
60
40
20
0
0

0,05

0,1

0,15

0,2
d(mm)

Figura 2.4. Característica de distribución de tamaño por cernido (muestra
R-2).
Conociendo el peso inicial

de cada muestra

y el de las fracciones

correspondientes a las mismas, se obtienen las diferentes fracciones de
tamaño de las muestras. Este tamaño de partículas da lugar a suspensiones
con un comportamiento típico de los sistemas coloidales. Del análisis se
deriva que las muestras de sólido son polidispersas.
Forma y tamaño de las partículas.
Con vista a tener una información de la forma de las partículas, se obtuvo un
número de fotografías en las muestras dispersadas con auxilio de un
microscopio electrónico.

�Caracterización de las colas.

50

Las observaciones realizadas para las muestras R-1 y R-3, demuestran el
carácter de polidispersión de las partículas sólidas. Las partículas tienen
forma de elipsoide de revolución, con una relación axial de 1,76 para la
muestra R-1 y 1,18 para la muestra R-3, lo cual puede verse en la Figura
2.5, correspondiente a la muestra R-3.

Figura 2.5. Fotografía que ilustra la forma de las partículas para la muestra
R-3.
Debido a esta forma elipsoidal las partículas de Magnetita y de Maghemita
poseen

propiedades

magnéticas

apreciables,

lo

cual

se

confirmó

prácticamente con auxilio de un imán y con la caracterización magnética.
Esta forma elipsoidal también contribuye a que en las suspensiones de colas
constituidas con estas partículas, exista la posibilidad de la formación de
estructuras fuertes en dependencia de la concentración de sólidos, tal como
se analiza en el epígrafe correspondiente a las propiedades reológicas.
Diámetro equivalente e índice de aplastamiento de las partículas.
La morfología de los granos se estudió con mucho cuidado con la ayuda de
un microscopio binocular, clasificándose la muestra según los tamices 0.1 –
0.21; de dicha clasificación se analizaron las clases + 0.1 – 0.21 y + 0.21 (la
clase – 0.1 no se analizó debido al pequeño tamaño de las partículas por lo
que el microscopio no permitía observarlas). Se examinaron 100 granos,
correspondientes a la muestra 1 y a la muestra 3

las cuales fueron

�Caracterización de las colas.

51

fotografiadas (ver Figura 2.5) con la ayuda de un microscopio electrónico. La
relación entre el tamaño y la forma de las partículas y su composición
mineralógica se estudiaron con anterioridad, los resultados obtenidos fueron
elaborados por la metodología propuesta por Giusti (1985).
El largo, el ancho, y el espesor de cada grano se midió con el objetivo de
determinar el diámetro equivalente:

( π )⋅ l ⋅ a ⋅ e …………………………………………………………(2.4)

Deq = 3 6
Donde:

l: largo (mm)
a: ancho (mm)
e: espesor (mm)
y el índice de aplastamiento
IA =

e
l ⋅a

………………

……………………………………… (2.5)

Este índice expresa el aplanamiento que sufren los granos de cola. A
pequeños valores del IA las partículas presentan forma aplanada en forma de
elipsoide en revolución; mientras que, para valores igual a la unidad de dicho
índice, las partículas alcanzan forma esférica. En el caso concreto de las
muestras de colas estudiadas el índice de aplastamiento alcanza valores
promedio de 0,58 (ver Figura 2.), y la geometría de las partículas
correspondientes es la elipsoidal, en correspondencia con su composición
mineralógica, la forma de las partículas y las mediciones experimentales
realizadas en la instalación industrial, se puede constatar que durante el
desplazamiento de las partículas a concentraciones cercanas y superiores al
35% de sólido en peso las partículas forman estructuras debido a su forma
alargada y al elevado contenido de maghemita y de magnetita presentes en
las fases mineralógica de las colas. Como se puede apreciar, la forma de las
partículas de las colas es una característica estructural de gran importancia.
En general estas partículas pueden tener diversas formas; estas pueden ser
de cierta complejidad, pero se pueden tratar teóricamente como esferas o
elipsoides de revolución (mayoritariamente estas últimas). Al unirse estas
partículas entre sí se obtienen formas muy diferentes que en nada se

�Caracterización de las colas.

52

parecen a su forma inicial. De ahí que la forma de las partículas de colas se
encuentre estrechamente vinculada al índice de aplastamiento.

IA (pro)
1
0,8
0,6
0,4
0,2
0
0.0058

0.0061

0.042

0.11

Dequ (pro) mm

Figura 2.6. Representación de IA = f ( Dequ(pro) ) para muestras de colas.
2.13 Caracterización magnética de las muestras de cola.
El hecho de que las fases mineralógicas principales de las colas sean la
Magnetita

y

la

Maghemita,

crea

la

necesidad

de

caracterizar

magnéticamente las colas dado que tanto la Magnetita como la Maghemita
constituyen minerales con importantes características magnéticas. Por otra
parte, la caracterización magnética proporciona una información que permite
comprender mejor los resultados obtenidos por la vía de la caracterización
química, mineralógica y granulométrica de la cola, así como inferir las
posibles causas de algunos comportamiento observados en la propiedades
de este producto y de sus suspensiones en agua amoniacal.
En la Figura 2.7 se presentan las curvas de histéresis magnética a
temperatura de 25°C para las muestras R-1 y R-5. Como puede verse en las
figuras, ambas muestras presentan características propias de los materiales
ferrimagnético. Curvas de histéresis similares se han obtenido para
nanopartículas de Maghemita, Garcell y Col. (1998). Las diferencias mas
importantes entre estas dos muestras viene dada por la magnetización

�Caracterización de las colas.

53

remanente, Mr, con un valor de 4,56 kA/m para la muestra R-1 y de 3,22
kA/m para la muestra R-5, así como por la fuerza coercitiva de
magnetización, Hcm, con un valor de 14,53 kA/m (183 Oe) para la muestra R1 y de 10,59 kA/m (133 Oe), para muestra R-5.

Figura 2.7. Curva de histéresis magnética a temperatura de 25°C
correspondiente a la muestra R-1.
La diferencia observada en los valores de estos dos parámetros de ambas
muestras indican que la muestra R-1 exhibe propiedades magnéticas más
acentuadas que la R-5. Por otra parte, se determinó para ambas muestras
que la permeabilidad magnética relativa máxima, kmáx, es igual 1,24. Este
parámetro indica que estas muestras adquieren un campo magnético 1,24
veces mayor, que el campo magnético que se les aplique. Por tanto, si se
tiene en cuenta que la intensidad del campo magnético de la Tierra es
aproximadamente de 0,2 Gauss (0,2*10-4 Tessla), entonces la cola
depositada en el dique adquiere un campo magnético de 0,25 Gauss, es
decir, mayor que el campo magnético natural de la Tierra. Por consiguiente,
dada la enorme masa de cola depositada en el dique, es de esperar que
esta provoque una anomalía magnética en esa región.
En la (Tabla 2.7) se muestra un resumen de la caracterización magnética de
las 6 muestras de cola estudiadas. En ella pueden verse los valores de los

�Caracterización de las colas.

54

parámetros Mr y Hcm explicado anteriormente. Se observa, por ejemplo, que
el magnetismo remanente disminuye en el orden R-1&gt;R-6&gt;R-5 lo cual
coincide con la proporción de Magnetita y Maghemita (Tabla 2.3) que
también disminuye en ese mismo orden, dado que la Magnetita posee
propiedades magnética de mayor intensidad que la Maghemita.
Tabla 2.4. Resumen de caracterización magnética.
Magnitudes/
Muestras
Mr

Hcm

R-1

R-2

R-3

4.56

3.59

3.51

kA/m
4.56
emu/cm3

kA/m
3.59
emu/cm3

kA/m
3.51
emu/cm3

14.53

13.33

kA/m
183
Oe

kA/m
167
Oe

R- 4

R-5

R-6

3.41
kA/m
3.41
emu/cm3

3.22

3.26

kA/m
3.22
emu/cm3

kA/m
3.26
emu/cm3

12.63

11.21

10.79

10.79

kA/m
159
Oe

kA/m
141
Oe

kA/m
133
Oe

kA/m
136
Oe

Las magnitudes del producto BH máximo (Tabla 2.4) indica, que la muestra
R-1 es capaz de imantarse en mayor cuantía que las restantes, bajo la
acción de un campo magnético de la misma intensidad
Por otra parte, el comportamiento reológico de las pulpas de las muestras
estudiadas no se corresponde con el de la caracterización magnética, ya que
las suspensiones que exhiben mayores viscosidades son las de las
muestras R-6 y R-3, y no la de R-1. Ello pudiera atribuirse a los efectos
combinados de las propiedades magnéticas con las

superficiales, que

proporcionan ese resultado neto.
2.4.2 Caracterización de las hidromezclas de las colas.
1.8 . Estabilidad de las suspensiones.
Las suspensiones preparadas debido a su alto contenido de partículas finas
(menores de 43 µm), se comportan como sistemas coloidales.

�Caracterización de las colas.

55

Dado que en los sistemas coloidales, las partículas se cargan eléctricamente
es necesario el estudio de las propiedades superficiales que influyen sobre
la estabilidad de las suspensiones de cola, con vista a una mayor
comprensión de los efectos del pH sobre el comportamiento de estas pulpas,
los cuales a su vez influyen sobre su reología en proceso de sedimentación,
en la operación de los sistemas hidráulicos y en el diseño de èstos.
2.8.1 Curvas de densidad de carga superficial en función del pH.
La relación de σo vs pH describe las condiciones de estabilidad de las
suspensiones. En la (Figura 2.8) se presentan las curvas de σ 0 vs pH a dos
concentraciones del electrolito (KNO3) para una suspensión de cola

(R-2)

preparada con agua destilada. Como puede apreciarse, los valores de σ 0 se
incrementan con el aumento de la fuerza iónica para un mismo valor de pH.
Las curvas se interceptan en el eje de las abscisas indicando el valor del pH
correspondiente al p.z.c de la suspensión.

Figura 2.8 Curvas de carga superficial en función del pH y la fuerza iónica.
En este caso, el valor del p.z.c depende de la concentración del electrolito,
indicando claramente que no hay adsorción específica de iones NO3− y K+ en
la superficie de las partículas sólidas( por lo que se dcice que el electrolito es
indiferente) ,por esta razón se utiliza este electrolito para variar la fuerza

�56

Caracterización de las colas.

iónica en las pruebas de estabilidad. Para valores de pH &lt; p.z.c la carga
neta superficial del sólido es positiva y para valores de pH &gt; p.z.c es
negativa. En la (Figura. 2.12) se muestran las curvas de σ 0 vs pH a tres
concentraciones diferentes del electrolito indiferente (KNO3) para una
suspensión

de

cola

(R-3)

preparada

con

agua

amoniacal.

Un

comportamiento similar exhiben las suspensiones de las muestras restantes,
tanto con agua destilada como con las preparadas con agua amoniacal. A
pH alejados del p.z.c predominan las fuerzas de repulsión electrostática
entre las partículas, por lo que la suspensòn es mas estables, no forman
agregados y la sedimentación se dificulta. A pH próximos al p.z.c la pulpa se
hace inestable y las partículas pueden flocular y sedimentar con mayor
posibilidad.
2.9 Influencia de la naturaleza de las muestras y de la composición
iónica del medio

dispersante sobre la estabilidad de la suspensión.

La influencia de la naturaleza de las muestras de mineral puede ser
explicada con el auxilio de la (Figura 2.13), en la cual se presentan las
curvas de σ 0 vs pH, a una misma fuerza iónica y medio dispersante, de las
suspensiones correspondientes a dos de las muestras estudiadas.
Se observa que para un mismo valor de pH la carga superficial es diferente
en cada una de las curvas, por lo cual se deduce que las diferencias
existentes

en

su

composición

mineralógica

constituyen

un

factor

fundamental en el comportamiento mostrado por cada muestra.
Conociendo que los p.z.c resultantes de las pulpas de cada mineral se
obtienen por la contribución de los p.z.c de cada fase mineralógica, se llega
a la conclusión de que las diferencias existentes en los valores del p.z.c
están dadas por las diferencias que presentan las muestras minerales en su
composición mineralógica (Tabla 2.5). En la figura puede verse que la
suspensión que exhibe un mayor p.z.c es la correspondiente a la muestra
(R-3), y es esta, la que presenta mayor contenido de Magnetita y de
Maghemita ; mientras que la pulpa de la muestra (R-2) tiene un menor valor
de su p.z.c, dado su inferior contenido de Maghemita - Magnetita.

�Caracterización de las colas.

57

Así, a mayores contenidos de Magnetita y de Maghemita en las pulpas, las
cargas superficiales son mayores y los p.z.c tienden al pH ≈ 6.6, ( en agua
destilada) que es el valor del p.z.c para suspensiones de Magnetita y de
Maghemita obtenidos en otros trabajos.
La (Tabla 2.5) confirma el análisis realizado y muestra los resultados de los
p.z.c para cada una de las suspensiones de cola, en dependencia del medio
dispersante y de la concentración(fuerza iónica) del electrolito KNO3.
Tabla 2.5. Valores de p.z.c de las colas del proceso CARON para
diferentes muestras en agua destilada y agua amoniacal.

Muestras

Agua Destilada

Agua Amoniacal

KNO3

10-2 M

10-1 M

10-3 M

10-2 M

10-1 M

R-1
R-2
R-3
R-4
R-5
R-6

6.25
6.25
6.40
6.28
6.32
6.50

6.25
6.25
6.35
6.30
6.30
6.45

5.54
5.70
-

5.5
5.51
5.72
5.60
5.625
5.80

5.5
5.50
5.70
5.60
5.62
5.75

El efecto del medio dispersante, con el cual se preparan las suspensiones,
puede verse tanto en la (Tabla 2.5) como en la (Figura 2.14). En esta última
se muestran las curvas de σ 0 vs pH para las suspensiones preparadas con
la muestra (R-6) en ambos medios dispersantes y a una misma fuerza iónica
(10-2 M KNO3 ). Puede verse que en la pulpa preparada con agua amoniacal,
las partículas adquieren mayor carga superficial (a un mismo valor de pH), y
se desplaza el p.z.c hacia pH más ácidos, esto demuestra la adsorción
específica de cationes(como el NH4+ , que se encuentra en grandes
cantidades), lo cual influye sobre otras propiedades de las pulpas, tales
como las reológicas y las de sedimentación, y, por tanto, en la transportación
de estas suspensiones por tuberías.

�Caracterización de las colas.

58

2.10 Caracterización reológica de los desechos lixiviados (colas).
Se analizaron las 6 muestras con diferentes concentraciones de sólido
(desde 30 a 60 % en peso) en un reómetro rotacional Rheostest 2.1 de
cilindros concéntricos en la Universidad de Oriente, donde se obtuvieron los
valores de esfuerzo

( τ)

cortante

en

función

de

la

velocidad

de

⋅

deformación ( γ ),a diferentes temperaturas (en el rango de 23 a 90º C) y a
diferentes pH, de acuerdo a las condiciones del proceso productivo de la
industria.
2.10.1 Efecto de la concentración de sólidos.
En las muestras de colas analizadas se pudo comprobar que, para
concentraciones de 30 y 35% en peso de sólido, las curvas de flujo
obtenidas exhiben un comportamiento seudoplástico, mientras que

para

concentraciones de 40 a 60% en peso las pulpas adquieren propiedades
plásticas, mostrando un comportamiento típico de los plásticos de Bingham
( Figura 2.15). En todos los casos, a medida que aumenta la concentración
los esfuerzos cortantes, τ, se incrementan, y, por tanto las viscosidades
⋅

aparentes, para un valor fijo de γ .

⋅

Figura 2.9. Curvas de flujo (τ vs γ ) a distintas concentraciones de sólido de
las pulpas (muestra R-3).

�Caracterización de las colas.

59

Para las pulpas que poseen comportamiento seudoplástico sus datos han
sido ajustados al modelo de Oswald de Waele, el cual esta caracterizado por
los parámetros reológicos: índice de consistencia, K, e índice de flujo,
n. Los valores de K aumentan con el incremento de la fase sólida, mientras
que los de n cambian muy poco con dicho incremento a una temperatura
dada (Tabla 2.6).
Las pulpas que exhiben un comportamiento plástico se han caracterizado
mediante los parámetros reológicos del modelo Bingham: τ0 (esfuerzo
cortante inicial) y µ p (viscosidad plástica). Ambos parámetros aumentan con
el incremento de la concentración de la fase sólida a una misma temperatura
(Figuras 2.16 y 2.17; Tabla.2.6). Comportamientos similares se han
obtenidos por Cerpa (1997) en pulpas de lateritas.
2.11.

Influencia de la naturaleza de las muestras minerales en el
comportamiento reológico de las suspensiones.

La naturaleza de los minerales juegan un papel fundamental en el
comportamiento reológico de las suspensiones. Las diferencias existentes
en la composición mineralógica de las muestras marcaron las diferencias en
los comportamientos de sus suspensiones.
Estas diferencias se pueden observar en la (Figura. 2.18). En la figura se
muestran las curvas de flujo de algunas suspensiones analizadas a una
misma concentración de sólidos y medio dispersante

(Agua amoniacal). Se

observa que la pulpa de muestra R-6 presenta los mayores valores de τ, y,
por consiguiente, la mayor viscosidad; mientras que la suspensión de la
muestra R-4 es la menos viscosa. Ello está en correspondencia con los
contenidos de Maghemita y Magnetita en las muestras y con las propiedades
superficiales.
Las curvas anteriores confirman el modelo(Plástico Bingham) que describe
el comportamiento reológico de sus suspensiones.

�60

Caracterización de las colas.

2.11.1 Efecto de la temperatura.
En las pulpas estudiadas que exhiben comportamiento seudoplástico, los
valores del índice de consistencia, K, disminuyen con el aumento de la
temperatura (Figura.2.19 a); mientras que, por el contrario, el índice de
flujo n aumenta ligeramente con el incremento de la temperatura a una
misma concentración (Figura.2.19 b), como es de esperar.
Las pulpas que presentan plasticidad, la viscosidad y los parámetros
reológicos disminuyen con el aumento de la temperatura ( Figura 2.20 a y
2.20 b). Este comportamiento es típico de la mayoría de las dispersiones
minerales.
Las Figuras.2.21 (a) y 2.21 (b) muestran la influencia de la temperatura
sobre las propiedades reológicas de las pulpas de las colas mediante la
⋅

correlación gráfica de τ vs. µ 0 γ ,

que ha sido propuesta por Atsushi y

Col. (1987). El método propuesto permite comprender el efecto de la
temperatura sobre el mecanismo de estructuración de la suspensión,
teniendo en cuenta que las fuerzas hidrodinámicas que actúan entre las
partículas del medio disperso son proporcionales al producto de la
⋅

viscosidad del medio dispersante y del gradiente de velocidad, µ 0 γ , a
diferentes temperaturas y concentraciones. Así, puede observarse que para
las concentraciones de 30 y 35% en peso de sólidos se obtienen curvas
únicas para todas las temperaturas, lo cual indica que a esas
concentraciones la temperatura solo afecta a la viscosidad del medio
dispersante, pero no a los mecanismos de formación de la estructura. En
cambio, para la concentración de 45% no se obtiene una única curva al
variar la temperatura, manifestándose con ello que para esta concentración
la temperatura influye, no solo sobre el medio dispersante, sino, también,
sobre la estructura que forman las partículas sólidas, debilitándose las
fuerzas de cohesión interpartículas al aumentar la temperatura. Este efecto
se observó, también, para todas las concentraciones mayores de 45%, en
todas las suspensiones estudiadas.

�Caracterización de las colas.

61

2.11.2 Efecto del pH.
El efecto del pH en las pulpas de las colas se muestra en la (Figura 2.22),
donde se observa la variación de la viscosidad con el pH a diferentes
concentraciones del sólido y a la temperatura de 28°C, para la muestra R- 2
y R- 3, en agua destilada.
Los resultados son similares para las suspensiones de las restantes
muestras.
Como se observa en la figura, los máximos valores de viscosidad en cada
muestra se alcanzan alrededor de los p.z.c de cada muestra, donde se logra
la mayor inestabilidad y estructuración de las pulpas. Para valores de pH
inferiores o superiores al indicado, las viscosidades son menores. Por
consiguiente,

la proximidad o lejanía del pH al p.z.c determina en gran

medida la viscosidad de la suspensión y con ello su comportamiento
reológico. Esta valoración está basada en los resultados obtenidos por
Garcell (1998) con suspensiones acuosas de nanopartículas de Maghemita,
para las que se determinó un valor del punto isoeléctrico ( i.e.p) y del punto
de carga cero (p.z.c) de 6,6. Los valores

de i.e.p. obtenidos por otros

autores con suspensiones de Magnetita y Maghemita (6,6; Garcell (1998) y
6,6 – 7 ; Blesa y Col. (1984; 1997) respaldan totalmente estos resultados.
2.12. Estimación de los parámetros reológicos K y n para las pulpas de
colas

del

proceso

CARON

que

presentan

comportamiento

seudoplástico en dependencia de la temperatura.
Los valores del índice de consistencia K y del índice de flujo n, pueden ser
estimados

mediante

expresiones

obtenidas

a

partir

de

los

datos

experimentales, que han sido procesados con ayuda del programa de
computación TIERRA.
Para determinar la dependencia del índice de consistencia con la
temperatura (tomando, arbitrariamente como referencia, T1 = 400 C), se
correlacionaron (en forma normalizada) los diferentes valores de los índices
de consistencia a distintas temperaturas, Ki, respecto al índice de

�Caracterización de las colas.

62

consistencia experimental a la temperatura de referencia, K40oC, como una
función de la relación adimensional de temperaturas,

40 − Ti
. Así, se obtuvo
40

la siguiente correlación:

 Ki
ln
K 0
 40 C


 =  40 − Ti .e − 0.0178⋅Ti



 %  40 

………………………………………… (2.7)

La ecuación (2.7) es única y válida para cualquier concentración
comprendida entre 25 – 35 % en peso de sólidos y para cualquier
temperatura en el rango de 28 - 900 C.
En la (Figura 2.23)

se representa la curva generalizada descrita por la

ecuación (2.7). Tanto la (Figura 2.23) como la expresión (2.7), permiten
estimar los valores de K como función de T, a una concentración dada
(dentro de los rangos de validez establecidos) con un error medio de 1.7 %.
Los índices de flujo son poco afectados por la concentración y por la
temperatura, en los rangos señalados anteriormente para el índice K. Los
valores de n para las pulpas de las colas pueden ser estimados por la
expresión siguiente:
n = 0.4357 ⋅ Ti

0.1177

…………………………………………………………. (2.8)

La ecuación (2.8) da valores calculados de n con un error medio de ± 1.438
%, respecto a los valores experimentales.
2.13 Caracterización magnética de las muestras de cola.
El hecho de que las fases mineralógicas principales de las colas sean la
Magnetita

y

la

Maghemita,

crea

la

necesidad

de

caracterizar

magnéticamente las colas dado que tanto la Magnetita como la Maghemita
constituyen minerales con importantes características magnéticas. Por otra
parte, la caracterización magnética proporciona una información que permite
comprender mejor los resultados obtenidos por la vía de la caracterización
química, mineralógica y granulométrica de la cola, así como inferir las
posibles causas de algunos comportamiento observados en la propiedades
de este producto y de sus suspensiones en agua amoniacal.
En la Figura 2.24 (a) y 2.24 (b) se presentan las curvas de histéresis
magnética a temperatura de 25°C para las muestras R-1 y R-5. Como puede

�Caracterización de las colas.

63

verse en las figuras, ambas muestras presentan características propias de
los materiales ferrimagnético. Curvas de histéresis similares se han obtenido
para nanopartículas de Maghemita, Garcell y Col. (1998). Las diferencias
mas importantes entre estas dos muestras viene dada por la magnetización
remanente, Mr, con un valor de 4,56 kA/m para la muestra R-1 y de 3,22
kA/m para la muestra R-5, así como por la fuerza coercitiva de
magnetización, Hcm, con un valor de 14,53 kA/m (183 Oe) para la muestra R1 y de 10,59 kA/m (133 Oe), para muestra R-5.
La diferencia observada en los valores de estos dos parámetros de ambas
muestras indican que la muestra R-1 exhibe propiedades magnéticas más
acentuadas que la R-5. Por otra parte, se determinó para ambas muestras
que la permeabilidad magnética relativa máxima, kmáx, es igual 1,24. Este
parámetro indica que estas muestras adquieren un campo magnético 1,24
veces mayor, que el campo magnético que se les aplique. Por tanto, si se
tiene en cuenta que la intensidad del campo magnético de la Tierra es
aproximadamente de 0,2 Gauss (0,2*10-4 Tessla), entonces la cola
depositada en el dique adquiere un campo magnético de 0,25 Gauss, es
decir, mayor que el campo magnético natural de la Tierra. Por consiguiente,
dada la enorme masa de cola depositada en el dique, es de esperar que
esta provoque una anomalía magnética en esa región.
En la (Tabla 2.7) se muestra un resumen de la caracterización magnética de
las 6 muestras de cola estudiadas. En ella pueden verse los valores de los
parámetros Mr y Hcm explicado anteriormente. Se observa, por ejemplo, que
el magnetismo remanente disminuye en el orden R-1&gt;R-6&gt;R-5 lo cual
coincide con la proporción de Magnetita y Maghemita (Tabla 2.3) que
también disminuye en ese mismo orden, dado que la Magnetita posee
propiedades magnética de mayor intensidad que la Maghemita.
Las magnitudes del producto BH máximo (Tabla 2.7) indica, que la muestra
R-1 es capaz de imantarse en mayor cuantía que las restantes, bajo la
acción de un campo magnético de la misma intensidad.
Por otra parte, el comportamiento reológico de las pulpas de las muestras
estudiadas no se corresponde con el de la caracterización magnética, ya que

�64

Caracterización de las colas.

las suspensiones que exhiben mayores viscosidades son las de las
muestras R-6 y R-3, y no la de R-1. Ello pudiera atribuirse a los efectos
combinados de las propiedades magnéticas con las

superficiales, que

proporcionan ese resultado neto.
2.14 Conclusiones parciales.
Los resultados obtenidos en el desarrollo de la caracterización de las colas
permiten llegar a las siguientes conclusiones:
1.-

Las pulpas de las muestras de colas de la Empresa

Comandante

“Ernesto Che Guevara” de Moa estudiadas, poseen composiciones
químicas muy parecidas, pero difieren en su composición mineralógica,
siendo esta última la que determina las diferencias entre ellas, dadas por
su naturaleza. Las fases mineralógicas principales en todas las muestras
son la Magnetita y la Maghemita con un contenido medio en el orden del
39,09 y 36,64% en peso del total respectivamente, siendo las fases
secundarias más importante la fayalita, la magnesio-cromita y la lizardita
1T.
2.- Las muestras están constituidas por partículas finas con tamaños
inferiores a 43 µm (más del 60% en peso de sólidos) y un tamaño medio
de 0.072mm, siendo ellas las causantes principales de las propiedades
superficiales y de la plasticidad de las suspensiones. La distribución de
tamaño las caracteriza como sistemas polidispersos.
3.- Las mediciones realizadas con ayuda de la microscopía electrónica
revelan un índice de aplastamiento promedio de 0.58 y un diámetro
equivalente promedio de 0.04mm, siendo la forma predominante de las
partículas la de un elipsoide de revolución lo que facilita la formación de
estructuras debido al aumento de la superficie de contacto entre las
partículas.
4.- Los resultados de las investigaciones de la velocidad de caída límite
demuestra que

el

criterio

de

Liashehenko

posee

valores

mas

estables y uniformes que los demás criterios con relación a los datos
experimentales. El coeficiente de forma utilizado en la fórmula de

�Caracterización de las colas.

65

Liashehenco oscila de 0.569 a 0.487 para tamaños de granos de 0.175 a
0.044mm, lo que corrobora la forma elipsoidal de estos.
5.- Los ensayos experimentales sobre la velocidad de sedimentación a
diferentes concentraciones de sólido en peso, demostraron que esta
disminuye a medida que aumenta el contenido de sólido en la zona de
sedimentación impedida, se incrementan los volúmenes de sedimento,
comportándose similar a un sistema homogéneo, separándose la parte
espesada del líquido clarificado.
6.-La estabilidad de las suspensiones de las muestras estudiadas y sus
puntos de carga cero (p.z.c.) son afectadas por el medio dispersante, al
comparar los resultados obtenidos de pulpas preparadas con agua
destilada o con agua amoniacal. Las pulpas de agua amoniacal exhiben
mayores cargas superficiales y p.z.c. más ácidos. Ello se atribuye a la
adsorción específica de iones de cargas positiva, como el N H4+ . Para
pH &lt; p.z.c, la carga superficial es positiva y para

pH &gt; p.z.c. es

negativa.
7.- Las magnitudes de las cargas superficiales y de los p.z.c. se incrementan
con el aumento del contenido de maghemita-magnetita de las muestras,
tendiendo hacia el valor del p.z.c. de esos minerales puros. Así, los
valores del p.z.c. cambian de mayor a menor por muestras en el
siguiente orden
R-6 &gt; R-3 &gt; R-5
8.-

El

≈

R-4 &gt;R-2 = R-1.

comportamiento

reológico

depende

fundamentales

de

la

concentración de sólido y de las propiedades superficiales, dado el alto
contenido de partículas finas. A concentraciones de 25 a 35% en peso
de sólidos el comportamiento es seudoplástico, mientras que para
concentraciones mayores fluyen como plástico Bingham.
9.-

Las curvas de flujo y las viscosidades cambian con la temperatura y el
pH, comprobándose que la temperatura tiene influencia solamente
sobre el medio dispersante para las concentraciones de 25 a 35% en
peso de sólidos. Sin embargo; para las concentraciones comprendidas
entre 40-60% de sólido en peso, la temperatura además, tiene un

�Caracterización de las colas.

66

marcado efecto sobre la estructura que forma la parte sólida. Los
mayores valores de viscosidad, a diferentes concentraciones y
temperaturas, para todas las muestras se alcanzan a magnitudes del
pH igual o cercanas a los p.z.c. de las suspensiones.
10.-La caracterización magnética demuestra que las colas son materiales
ferrimagnéticos debido a que sus fases mineralógicas principales son la
Magnetita y la Maghemita. Este hecho da pié para suponer que la
presencia de la cola acumulada en grandes cantidades en el dique
provoca alguna anomalía magnética en el entorno en que se encuentra
con el correspondiente impacto negativo medioambiental.

�CAPITULOIII. DETERMINACIÓN EXPERIMENTAL DEL PROCESO DE
TRANSPORTACION DE LAS COLAS.
3.1 Breve descripción de la instalación experimental a escala Semiindustrial.
La investigación de los parámetros y regímenes de hidrotransportación de
las colas del proceso CARON se realizaron en una instalación de
dimensiones semi- industriales construida en el Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa tal como ya se mencionó en el epígrafe 2.2. Esta
instalación fue modernizada y dotada de equipos y accesorios que permiten
mayor calidad en el registro y control de las variables y su procesamiento
posterior.
El esquema de la instalación se muestran en la (figura 3.15), consta de los
tanques 1 y 2, para la calibración del tubo Venturi y de recepción de la pulpa
hidrotransportada respectivamente, las bombas centrífugas 3 y 4, los puntos
de toma de presión 5, el tubo Venturi 6, los tramos de tuberías 7, 8 y 9, para
determinar las pérdidas hidráulicas, el drenaje del sistema por la válvula 12,
las válvulas de regulación 13 y 14, y las ventanas del cristal 15 y 16. Desde
la (figura 3.2 a la 3.5) se muestran vistas parciales de la instalación que
proporcionan imágenes muy descriptivas de las secciones más importantes
que la componen.
5

5
7

5

17

11

8

15

9

16
5

12

10
1

14

2

5

13
6
4

18

3

Figura. 3.1. Esquema de la instalación de hidrotransporte para la modelación de
flujos y ensayos de bombas.

�Las tuberías 7,8,9, poseen los diámetros 50, 100, 150 mm respectivamente y
los puntos de tomas de presión están separados por longitudes de tubos de
20, 14.5 y 10 m respectivamente.

Figura 3.2 Instalación de hidrotransporte a escala semi -industrial.

�Los puntos 5 ( para medir la presión)

se encuentran alejados de los

extremos de la tubería a distancia igual o mayor de 40 D, para evitar las
influencias de las perturbaciones más cercanas (codos, ventanas de cristal,
etc.). El punto de observación del flujo de la pulpa (ventana de cristal) se
encuentra situado a 5.5 m del tubo de Venturi.
El tanque 1, posee un volumen de 1.9 m3 y el tanque 2, de 2.9 m3 . La
bomba 3 tiene una capacidad de 160 m3 / h, y, la bomba 4, de 60 m3 / h.
Durante la toma de datos experimentales, la instalación opera en circuito
semi – cerrado ( succión, impulsión, canal (17) y tanque) .La limpieza se
logra con el trabajo de la instalación en circuito abierto (succión, impulsión y
drenaje).
Para eliminar el aire en cada medición se tomaron diferentes medidas, una
de ellas fue la ubicación de ventosas mediante las cuales se expulsaba el
aire de la tubería a la atmósfera.
La regulación del caudal de la bomba se realizó con ayuda de una válvula
de compuerta que se encuentra en la tubería de alimentación. El llenado del
sistema (con agua amoniacal, primero, y añadiendo sólido, después) se
efectuó directamente en el tanque receptor- regulador.
La medición del caudal de la pulpa se realizó con un flujómetro
electromagnético NP-11(16). Para su calibración, se utilizó el método del
peso volumétrico con ayuda de un tanque graduado (1), instalado al final del
circuito de tubería en serie con el colector de alimentación (2).
El tiempo de llenado del tanque calibrado se midió con un cronómetro con
precisión de 0,1 s. El error máximo durante la determinación del caudal no
fue mayor de 1,5 %. La temperatura del agua amoniacal y de la pulpa en el
colector, se midió con un termopar situado en el tanque.
Las pérdidas de presión en la zona investigada se midieron con transmisores
de 0 – 5 mA, los cuales captan la presión, la transforman en energía
eléctrica, y envían la señal para un registrador central, el cual da la
información de los valores de presión medido en cada punto.
La pendiente hidráulica se determinó por la expresión;

�i = ∆Proz/ L

(Pa/m) ………………………………………………………(3.1)

Donde:
∆Proz – Caída de presión por rozamiento,( Pa )
L – Longitud de la tubería entre los puntos de toma de presión,( m)
El valor de las divisiones de la escala de peso es de 0,05 Kg. Por los datos
de estas mediciones el error relativo durante la determinación de la
concentración no superó el 1%.
Para el estudio del proceso y carácter del movimiento de la pulpa, fueron
utilizados tramos de 100 (8) y 150 mm (9), la ventana de cristal (16)
colocada en la tubería de 150 mm (8). La concentración de la pulpa
periódicamente se controló a través de la toma de muestras con su posterior
corrección.
La investigación de los parámetros de transportación de las colas se realizó
durante la variación de la concentración másica de 25 hasta 50 % y a las
temperaturas de 28, 60 y 90°C.

�El contenido de las partículas sólidas, para un volumen dado de la
hidromezcla, se calculó por la siguiente fórmula:
S = ms / ms + ma …………………………………………………………..(3.2)
Donde: S – Concentración en peso, adimensional.
ms – masa del sólido, Kg.
ma - masa del agua, Kg.
La concentración volumétrica se determinó por la expresión:
Cw = S ρp/ ρs

Cw = ρp - ρo / ρs - ρo

o

donde: ρs – densidad del sólido; kg/m3
ρo – densidad del agua; kg/ m3.
ρp – densidad de la pulpa; kg/ m3.
La densidad calculada de la pulpa se determinó por la fórmula:
ρp= ρs / ρs – S (ρs - 1)
En la tabla 3.1 se dan los datos acerca de los parámetros básicos para la
preparación de las suspensiones durante los ensayos experimentales.
Tabla 3.1. Parámetros obtenidos para la realización de los experimentos con

No.

Volumen

Volumen

Masa de

Concentrac

Concentraci

del

de la

mineral,

ión de las

ón de las

Densidades de las

tanque,

tubería,

kg.

suspensio

suspension

suspensiones en, kg/m3.

3

m.

3

m.

nes en

es en

peso, %.

volumen, %.
28°C

60°C

90°C

1

1.820

1.028

949.3

25

8.78

1230

1190

1046

2

1.820

1.028

1220.5

30

11.45

1300

1235

1105

3

1.820

1.028

1898.6

40

19.09

1500

1425

1275

4

1.820

1.028

2563.2

45

24.8

1650

1568

1400

5

1.820

1.028

2848

50

28.6

1750

1663

1488

las colas en la instalación semi – industrial.

�3.2.1 Dependencia de gradiente hidráulico (i = ∆P / L) con la velocidad en
tuberías circulares.

Las investigaciones de los parámetros de hidrotransporte de las colas se
realizaron para concentraciones de 25, 30, 40, 45 y 50 % en peso de sólidos
(tabla 3.1) en un rango de temperatura de 28 – 900 C.
Los datos experimentales fueron elaborados, obteniéndose las relaciones
i = f(v) para el flujo de cola en las tuberías de 100 y 150 mm de diámetro.
En las figura 3.7 se muestran las curvas a 28°C. En ellas se observa que
durante el hidrotransporte de las pulpas de colas del proceso CARON se
presentan, en general, dos regímenes de movimiento: estructural (laminar) y
turbulento. En los gráficos, no se distingue claramente la existencia de una
zona de transición debido, muy probablemente, a que esta es muy breve y
los datos experimentales obtenidos no resultan suficiente para su
representación clara. Es por ello que el cambio de régimen, aparentemente,
es brusco.

Figura 3.7. Dependencia i = f(v) para el movimiento de las pulpas de cola (muestra
R-1) en un tubo circular de D = 150 mm a la temperatura de 280C y a las
concentraciones: 1– agua; 2– 25 %; 3– 30 %; 4– 40 %; 5 – 45 %; 6 – 50 %.

En la figura, solo se aprecia bien el cambio de régimen para las
concentraciones de 45 y 50 % (en la tubería de 150 mm) y para 50 % ( en la
tubería de 100 mm). Las restantes curvas muestran solo el régimen
turbulento.
Los puntos experimentales correspondientes a la zona turbulenta presentan,
en todos los casos, un comportamiento no lineal.

�La zona inicial de las curvas que describen el régimen estructural puede ser
representada por una recta que tiende a interceptar el eje de las ordenadas
a una distancia dada del origen. Para diferentes concentraciones másicas,
estas rectas tienen diferentes ángulos de inclinación (figura 3.7). Las curvas i
= f(v) obtenidas para el régimen turbulento tienen mayor pendiente que las
curvas análogas para el agua.
En la figura 3.7 se observa que la posición de las curvas depende de la
concentración de sólidos, mostrando las mismas características y se
diferencian por un incremento de las pérdidas hidráulicas debido al aumento
de la fase sólida en la hidromezcla.
Los datos representados en la figura 3.7 fueron procesado estadísticamente
mediante un programa de computación (Tierra) con vistas al ajuste de las
curvas a una ecuación polinomial de i = f(v), tal como se muestra en las
tablas 3.2 y 3.3. El mismo procedimiento se aplicó para las curvas obtenidas
a las temperaturas de 60 y 90°C, en el mismo rango de concentraciones de
sólido, para todas las suspensiones de las muestras estudiadas. Los
resultados se dan en las tablas 3.1 a 3.6 del Anexo 3.
Con la finalidad de describir el efecto de la temperatura, en la figura 3.8 se
presentan las curvas de i = f(v) (D = 100mm), a las temperaturas de 28 y
90°C y para una concentración de 50% de sólido correspondiente a la
muestra R-3. Puede verse en la figura, que con el aumento de la
temperatura el límite de fluidez de las pulpas aumenta progresivamente, por
lo que las viscosidades efectivas de las suspensiones decrecen, lo que
provoca una disminución apreciable en las pérdidas hidráulicas .
(X 1000)
∆P/L
(Pa/m)

(X 1000)
8

8

Muestras a 50 % sólido

7

7

C

0

R3- 28 C
R3- 90 0C

6
5

6
5

B

4
3

4
3

A

2

2

1

1

0

0
0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100
Q, m3/h

Figura 3.8 Curvas de ∆P/L vs Q que demuestran el efecto de la temperatura.

�En las curvas se observan con claridad los tres regímenes de flujo (laminar,
transición y turbulento) que están representada por las zonas A, B, C,
respectivamente. En relación con esto ultimo, la posibilidad de obtener datos
de

las

tres

zonas

depende

de

la

concentración

de

sólidos,

fundamentalmente. Así para concentración de 50% se logran las tres zonas,
en cambio, para 40% de sólido se observa solamente la zona C.
Es necesario indicar que una de las peculiaridades del flujo de las colas lo
constituye la zona transitoria entre el régimen laminar y el turbulento. Así,
para una misma concentración ( 40 ó 50 % de peso en sólido ), al
incrementar la temperatura se reduce la magnitud de u, lo que indica la
destrucción de los lazos estructurales de las colas y un cambio en la
distribución del perfil de velocidades por la sección transversal de la tubería,
mediante el cambio del régimen de movimiento por la relación V máx. / V
med. = 1,27 – 1,68 .
Con vista a describir la influencia de la naturaleza de las muestras, en la
figura 3.9 se presenta la dependencia

i = f(v) (D = 100mm) de las

suspensiones correspondiente a las muestras R-1 y R-3, a 90°C y 50% en
peso de sólido. En la figura se observa que, para una misma velocidad, el
gradiente de presión es mayor para la muestra R-3. Este comportamiento
corrobora los resultados de las curvas de flujo (comportamiento reológico) y
de los resultados de estabilidad en el Capitulo II. Para ambas muestras se
distinguen las zonas correspondientes a los regímenes de flujo laminar y
turbulento.
Comportamientos similares se obtienen para todas las muestras, a las tres
temperaturas estudiadas y a todas las concentraciones, las cuales no
se muestran en el trabajo, pero pueden ser comprobadas a través de los
gráficos de i = f(v) presentados anteriormente, tanto en el texto como en el
Anexo 3.

�Tabla 3.2. Resultados de la elaboración de los datos experimentales (D = 100 mm).
Concentración
másica. (C %).
agua

Ecuación.

Coeficiente de
correlación.

Desviación
estándar.

0.9999

13.216

0.9933

100.1268

0.9957

65.6221

0.9884

91.7649

0.9957

85.3446

0.9965

112.6731

i=(-14.0476)*(1)+(26.6143)*(V)+
(96.7643)*(V^2)

25

i=(1023.3834)*(1)+(-2304.622)*(V)+
(2287.4066)*(V^2)+

30

(-762.9451)*(V^3)+(84.9025)*(V^4)
i = (-151.5753)*(1)+ (1218.2622)*(V)+
(-372.6291)*(V^2)+ (50.2225)*(V^3)

40

45

i=(2382.9303)*(1)+(-3299.1734)*(V)+
(2805.6233)*(V^2)+(-856.4800)*(V^3)+
(91.1303)*(V^4)
i =(53.2449)*(1)+(1229.4922)*(V)+
(-279.5508)*(V^2)+(41.9858)*(V^3)

50

i=(2403.3956)*(1)+(-2338.5546)*(V)+
(1566.4489)*(V^2)+(-197.4389)*(V^3)

En la tabla 3.7 del Anexo 3 se dan los

parámetros de hidrotransporte

obtenidos en la instalación semi-industrial para las pulpas de colas (muestra
R-1), a diferentes concentraciones 40-50% que siguen el comportamiento de
los plásticos Bingham.
El comportamiento de las relaciones i = f(v) obtenidas para las pulpas de
cola (que se han descrito en los gráficos) es similar al obtenido por otros
autores para suspensiones de caolín, carbón, laterita, serpentina blanda y
otros en el flujo de otros materiales por tuberías de distintos diámetros,
Izquierdo(1989),Pakrovskaya
Suárez(1989),

lo

cual

(1985),

demuestra

Pérez(1970),
las

peculiaridades

Smoldriev(1989),
comunes

que

�caracterizan el flujo de las hidromezcla por tuberías, independientemente de
la naturaleza y propiedades de la fase sólida y del medio dispersante, tal
como se han explicado por Smoldriev y colaboradores ( 1989 ) (Ver
Capítulo I).
3.3 Correlaciones para el cálculo del gradiente de presión para las
hidromezclas de cola con sistema trifásico.
3.3.1 Modelo físico para describir el flujo de las suspensiones de cola a
través de tuberías.
En el capitulo I (epígrafe 1.10), se

presenta

un

resumen

acerca de

las estructuras del movimiento para el caso de las hidromezclas trifásicas
(conformado por sólido- líquido-gas).

Allí se describen

varios

tipos

de estructuras en dependencia del grado de influencia de la fase gaseosa
sobre las características de flujo de este tipo de suspensiones. Así se
describe la estructura lamelar (obturada), la emulsionada y la de barra o
película. En todos los casos, para describir el flujo de los sistemas trifásicos,
hay que tener en cuenta la influencia del número de Froude, dado que la
presencia de la fase gaseosa impide que la mezcla sólido-líquido llene
completamente la tubería. Por consiguiente, el flujo trifásico por tubería se
caracteriza por el movimiento del gas en la masa de la hidromezcla en forma
de burbujas (que pueden ser de diferentes dimensiones), conformando una
película que envuelve la fase sólido-líquido, o formando un pistón por el
centro de la tubería.
Durante la realización de los ensayos experimentales correspondiente a la
presente Tesis en la instalación semi-industrial a través de la ventana de
cristal que se ha descrito en el epígrafe 3.1 y en las pruebas que se llevaran
a cabo en el sistema de transportación de cola en explotación en la fábrica,
se pudo observar a todas las temperaturas pero con mayor incidencia a
90oC y a bajas concentraciones (30%), los gases
en

amoniacales disueltos

las suspensiones crean burbujas que se desplazan a lo largo de la

tubería dentro de la masa sólido-líquido en movimiento; mientras que a alta
concentraciones (40-50% de sólidos) se constató que la fase gaseosa se
separa en la parte superior de la tubería horizontal y la mezcla espesada se
desplaza por la parte inferior de esta. Este cuadro demuestra que las

�suspensiones de colas al transportarse a través de las tuberías lo hacen en
forma de flujo trifásico según la estructura lamelar u obturada que se
describe en el epígrafe 1.10 del Capitulo I.
Tal como se explica en el epígrafe señalado para tuberías horizontales, la
caída de presión total por unidad de longitud de la suspensión trifásica se
debe a los efectos de fricción más una contribución causado por la
aceleración de la mezcla como resultado de expansión del gas. Es por ello
que, para un sistema trifásico la caída de presión en la tubería resulta mayor
que para un sistema bifásico sólido-líquido en iguales condiciones de
operación.
Para la determinación de la caída de presión por unidad de longitud
(pendiente hidráulica) para el flujo trifásico de la cola se propone utilizar la
relación siguiente:
i=

∆p
2 f .ρ .v 2
=ϕ
, Pa/m………………………………………………….. (3.4)
L
D

Donde: i – pendiente hidráulica durante el movimiento de la mezcla trifásica.

f − coeficiente de fricción. Se estima por las ecuaciones (1.17) a
(1.20) ó por la figura 5 ( Anexo1).

ϕ − coeficiente de corrección que tiene en cuenta la presencia de
vapores de amoniaco en la mezcla, y que ocasionan efectos
hidrodinámicos adicionales, así como que impiden el llenado de la tubería
por la pulpa.
Un valor medio de ϕ = ϕ(Fr) (quedando implícito el He) puede ser estimado
por la ecuación (3.5) o por la figura 3.11.
φ = (7.621)*(1)+ (0.314)*(Fr)+(2.122)*(1/Fr)+ (-2.877)*(

Fr )………………………………(3.5 )

Fr – criterio de Froude, determinado por la velocidad promedio de la mezcla.
Los resultados del ajuste de mínimo cuadrado y la validación del modelo
para calcular φ por la expresión 3.5 aparece reflejada en la tabla 3.8 del
Anexo 3.

�En la figura puede verse que el coeficiente de fricción es una función del Re
y del He para el régimen laminar, mientras que para la zona turbulenta
prácticamente solo depende del Re. El comportamiento de las curvas es
similar al mostrado en la figura 5 ( Anexo 1), para sistemas bifásicos, pero
con valores de f muy superiores a los de esta.

Figura 3.10 Curvas de f vs Re para diferentes valores del número
adimensional He.
A partir de los resultados elaborados, en este trabajo, se obtuvo una
correlación que permite estimar el coeficiente de fricción experimental en la
zona turbulenta, la cual se da a continuación:

f exp

10 C
= 1, 0621
Re

…………………………………………………………..(3.3)

C = 3,7037 – 6,3205*10-6He
Esta expresión se obtuvo con un coeficiente de correlación de 0,9748, y
resulta válida para valores de He = 44000 – 100000, y Re = 10000 – 50000.

�•

Se ha visto en el epígrafe 1.9 (Capitulo I) que el coeficiente de
fricción, para el flujo de materiales que siguen el modelo reológico de
Bingham, es una función del número de Reynolds, del número de
Hedstrom y del número de Froude, los cuales se definen en la
ecuación (1.27). Para sistemas bifásicos, el coeficiente f puede ser
estimado por las ecuaciones (1.18), (1.19) y (1.20) en dependencia
del régimen de flujo.

Figura 3.11 Coeficiente de corrección medio ϕ, para las pérdidas hidráulicas
en función del Fr en tuberías de D = 100 y 150mm.

3.5.2 Construcción de las curvas del sistema.
Para la construcción de las curvas del sistema con la ayuda del programa
Microsoft Excel se representan en el gráfico los valores de altura de la red
contra los valores de caudal (tabla 3.6), para los cuales se determinaron,
haciéndola interceptar con la curva de la bomba, obteniéndose así el punto
de trabajo del sistema para la línea A L = 1654 m, según se muestra en la
figura 3.13.
3.6.4 Resultados de la modelación de la ecuación de altura y potencia
de la bomba.

H = A + B ⋅ Q + C ⋅ Q 2 ………………………………………………………(3.17)
N = D ⋅ Q + E ⋅ Q 2 + F …………………………………………………… (3.18)

�Donde:
H: Carga. (m)
N: potencia.(Kw.)
Q: caudal (m3/s)
A,B,C,D,E,F: coeficientes que se obtienen de las curvas dadas por el
fabricante de bombas.Con ayuda del programa MathCAD y del sistema de
ecuaciones, se forma una matriz para determinar los coeficientes
A,B,C,D,E,F.
Tabla 3.2. Valores de los coeficientes (agua y cola).
Para el

Para la

Coeficientes

agua

cola

A

70

43

B

72.654

44.834

C

74.32

45.851

D

60

33.

E

61.345

33.842

F

62.225

34.323

Así se obtienen las expresiones que describen la carga y la potencia de la
bomba, en función del caudal:
Para el agua

Para la cola

H = 70 + 72.654 ⋅ Q + 74.32 ⋅ Q 2

H = 43 + 44.834 ⋅ Q + 45.851 ⋅ Q 2 …… (3.19)

N = 60 ⋅ Q + 61.345 ⋅ Q 2 + 62.225

N = 33 ⋅ Q + 33.842 ⋅ Q 2 + 34.323 ….

(3.20)

3.6. Sistema de ecuaciones para determinar los parámetros racionales
del sistema de hidrotransporte.
Por racionalización de un sistema de hidrotransporte se entiende la
selección de aquellos valores de los parámetros de dicho sistema que

�garantizan su mayor efectividad. Las variables de operación más
importantes en el hidrotransporte lo constituyen la velocidad del flujo de la
pulpa y la concentración de material sólido en él. Con el aumento de la
velocidad y la concentración se puede disminuir el diámetro de la tubería
(por tanto, disminuye el peso de la tubería metálica y su costo) y utilizar
bombas de menor capacidad. Esto garantiza la disminución de las
inversiones básicas, pero, al mismo tiempo, se aumentan las pérdidas de
presión; es decir, crece el gasto de energía eléctrica, y se incrementa el
desgaste del equipamiento. Esto conlleva al aumento de los gastos de
explotación. Por consiguiente resulta obvio la necesidad de calcular aquellos
valores de velocidad y concentración de la pulpa que posibiliten obtener los
gastos de explotación mínimos.
Para la determinación de la velocidad racional del flujo de la pulpa (Dakukin
1987), propuso la correlación (3.21):
X rac

−0.5
1.3 ⋅ V 1 − V 2 ⋅ X rac
− 0.5 ⋅ V 3 ⋅ X rac 
=

1.2 ⋅ (V 4 + V 5 + 1)



0.6

………………………………..(3.21)

Donde: Xrac – Es la relación entre las velocidades racional e inicial:
( X rac =

Vrac
).
Vo

V0 - Valor inicial de la velocidad del flujo, en (m/s); (con frecuencia es la
velocidad crítica).
Durante la selección de la velocidad óptima es necesario mantener la
condición.

Vrac ≥ VCRIT ………………………………………………………………. (3.22)
Si esta condición no se cumple, entonces en calidad de la velocidad de
trabajo se toma la crítica.
Cb- Costo de una bomba. Cb=8 907. 69 USD.
E- Coeficiente normativo de efectividad de la inversión básica. E=33,3.
nb-Cantidad de bomba en el sistema. Nb=5.
S´- Concentración inicial.%

�QT- Cantidad de sólido transportado en un año, T

ρT- Densidad del sólido, Kg/m3
L- Longitud de la tubería, m.
r- Tarifa de pago de la energía eléctrica.
La concentración racional de la pulpa puede ser estimada por la reacción
propuesta por Dakukin( 1987):
2.5



V2
…(3.23)
Yrac = 
0.3
−0.9 
0.6[V1+V3⋅ (1−b1) +1] −0.4⋅V3⋅ b1⋅Yrac +0.62V4⋅ b2⋅Yrac −1.5[V4(1−b2) +V5]Yrac 

Donde: Yrac= Srac/S´
S´ - Valor inicial de la concentración.

 Qt 
28.2(E + 0.073) ⋅ (0.14C b H + 0.85) 
 ρt 
V1 =
n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r 2

0.15

 Qt 
0.48(E + 0.073) ⋅ (0.13 ⋅ C b H + 0.78) ⋅  
 ρt 
V2 =
n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r 2

23000(E + 0.036) ⋅ n ⋅ nε

0.63

⋅ (v * )

−1.85

V3 =

0.04

0.15

⋅ δ1
……..( 3.24)

0.65

⋅ (v * )

− 2.35

⋅ (S )

− 0..35

⋅ δ1
……(3.25)

(v ) (S ) (0.75+1.67⋅ S )
* −0.85

⋅ (S )

0.37

 Qt 
 
 ρt 

−0.22

⋅ Lv−0.63
…. (3.26)

n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r2
196(E + 0.15) ⋅ n ⋅ nε

V4 =

0.2

(v *)

−0.25

(S )

−0.67

(0.75 + 1.67 ⋅ S )

n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r 2

0.8

 Qt 
 
 ρt 

−0.07

⋅ Lv −0.2
… (3.27 )

b1 =

0.62 ⋅ S
0.75 + 1.67 ⋅ S

b2 =

1.34 ⋅ S
……….. …………………………………………..…… (3.29)
0.75 + 1.67 ⋅ S

……………………………………………………… (3.28)

Las dependencias ( 3.21) y (3.23), se resuelven por el método de
aproximación sucesiva (aplicar método de Newton). Inicialmente se toma
(Xrac = Yrac =1), y se colocan en la parte derecha de las ecuaciones (3.21) y
(3.23). Seguidamente, el ciclo de cálculo (Xrac y Yrac), se repite. El cálculo se

�termina, cuando la diferencia entre los valores calculados y los supuestos
sean pequeños. Con frecuencia son suficientes tres o cuatros ciclos de
cálculo.
Es necesario señalar que las dependencias ( 3.21) a (3.29), fueron
elaboradas para materiales sólidos con una granulometría no mayor de 3
mm, con resultados confiables en esos límites.
A continuación, se procede a ilustrar con su ejemplo el uso del sitema de
ecuaciones propuesto.
Para resolver las ecuaciones del tipo Z=ƒ(z) se pueden utilizar diferentes
métodos analíticos, numéricos y gráficos. Debido a la complejidad que
presenta el sistema de ecuaciones obtenidas para la determinación de Xrac y
Yrac, se prefiere utilizar

un método gráfico-numérico, apoyándose en el

software Derive for Windows, versión 4.0. Para ello se transforman las
ecuaciones del tipo Z=ƒ(z) a ecuaciones del tipo 0=ƒ(z)-z y se grafica la
función U=ƒ(z)-z para determinar si existían ceros de esta función y en que
intervalos puedan estar situados. En ambos casos se determinó el
comportamiento de las funciones U=ƒ(v)-v y U=g(c)-c donde ambas
presentan dos ceros (interceptos con el eje horizontal) cada una. A partir de
conocer en que intervalos se encontraban estos ceros y usando la opción
SOLVE de este software se obtuvieron, por el método de Bisección, las
raíces de cada ecuación.
X1=0,063 289
X2=0,754
Y1=1.14 979
Y2=17.7 597
Ahora toca decidir, para cada caso, cual es la solución más adecuada.
Para el caso de la concentración es adecuado exigir que Crac ≤ Ccr. Puesto
que

Crac=Yrac*Yini

;

Yini=35;

Y1=1,14979;

Y2=17,7597,

entonces

Crac1=Y1*35=40,24 y Crac2=Y2*35=62,1589 ; sobre la base de que Ccr=60, se
toma Cract1=40,24 265 ≤ 60=Ccr.
Para el caso de la velocidad es adecuado exigir que: Vopt ≥ Vcr. Puesto que
Vrac=Xrac*V0 y V0=0,99 m/s; Xrac2=0,7 616 y Xrac1 =0,0 639282; entonces,

�Vrac1=Xrac1*0,99=0,063289 ; Vrac2=Xrac2*0,99=0,754 ; de ahí que Vcr=0,44 m/s, por lo tanto, se toma
Vrac2=0,754 ≥ 0,44=Vcr.

�Valoración Técnico – Económica

90

CAPITULO IV . VALORACIÓN TÉCNICO – ECONÓMICA.
4.1. Valoración Técnico- Económica.
Una gran parte de los gastos durante el hidrotransporte lo constituyen los
gastos de energía eléctrica,

por lo que su economía es una de las

direcciones estratégicas de la producción en la actual etapa. Una correcta
selección y organización en la explotación del equipamiento de bombeo
en régimen económico permite el ahorro de energía eléctrica y aumentar
la efectividad del transporte hidráulico.
Para proyectar y explotar con efectividad el equipamiento de las
instalaciones de hidrotransporte es necesario seleccionar correctamente
el equipamiento de bombeo para las condiciones concretas de
explotación, determinar y analizar el régimen de trabajo de las bombas en
el sistema de hidrotransporte en correspondencia con los requerimientos
exigidos y, considerando mínimo los gastos de energía eléctrica,
determinar y analizar los indicadores técnico - económico de trabajo del
sistema de hidrotransporte.
Dentro de los indicadores técnico - económicos principales de la
instalación de hidrotransporte se encuentran: productividad anual de la
instalación por el sólido transportado , en m3/año; potencia instalada
sumaria del motor, en kW.; gasto anual de energía eléctrica kWh/año;
gasto específico de energía eléctrica por 1 m3 de material transportado,
kWh/m3; costo de energía eléctrica gastado en la transportación de 1 m3
de material sólido $/m3.Por otra parte los costos de mantenimiento
decrecen al disminuir las y fallas y averías del equipamiento. También
disminuye el costo total de los descuentos anuales de los activos fijos al
incrementarse el tiempo de vida útil de la instalación.
En la tabla 4.1 se muestran los resultados de los principales indicadores
tomados en cuenta en la determinación de los gastos de explotación de la
instalación actual trabajando en dos condiciones (a régimen normal de
trabajo (1) y a régimen cavitacional (2)) de operación según la
metodología propuesta por González B.M.(1997).

�Valoración Técnico – Económica

91

En condiciones normales de operación, la instalación trabaja con una
capacidad de 160 m3 / h;

sin embargo cuando entra en régimen

cavitacional su capacidad se reduce a la mitad, ocasionando pérdidas por
mayor consumo de energía y mantenimiento de la instalación, tal como
se refleja en la tabla 4.1 con el correspondiente incremento de los costos
de producción de la Empresa y una menor productividad. Por
consiguiente, si se logra eliminar el régimen cavitacional se ahorrarán 3,2
$ USD por cada m3 de cola transportada, con un ahorro en los gastos de
explotación de 40 340 $USD anualmente.
4.1 . Costo de transportación de un m3 de cola, $ USD.

INDICADORES

1

2

17769.7

17769.7

32850

32850

143848.4

182208

78.84

78.84

14

14

3772

4883

Gastos de amortización de las bombas.

2672.307

2672.307

Gastos de amortización de las tuberías y soportes.

4892.065

4892.065

813

813

Gastos de salario del personal de operación.
Gastos por consumo de agua para disminuirle la
temperatura a la cola.
Gastos de energía eléctrica.
Gastos por iluminación.
Gastos imprevistos.
Gastos por mantenimiento.

Gasto del salario del personal indirecto

205943.112 246180.912

Total ( Gb )
Gasto para transportar un m3 de

cola en 3.5 Km

1.3

4.50

(USD)

Teniendo en cuenta el análisis de lo ilustrado en la tabla 4.1, acerca de la
situación actual de la Planta de Recuperación de Amoníaco, se concluye
que, aplicando los resultados obtenidos en la presente Tesis, es posible,
lograr mejoras sustanciales favorables a la producción y a la economía de

�Valoración Técnico – Económica

92

la fábrica. A manera de ejemplo, se desarrolla en forma resumida , a
continuación , un estudio de factibilidad del mejoramiento del sistema de
transporte de las colas en la Empresa Che Guevara.
4.2 Resumen de la factibilidad del mejoramiento de la eficiencia del
sistema de transporte de cola en la Empresa Comandante Ernesto
Ché Guevara.
El estudio sobre el mejoramiento de la instalación de colas de la Planta
Recuperación de Amoniaco de la Empresa “Cmdte Ernesto Ché
Guevara”, a fin de mejorar su eficiencia se desarrolla sobre la base de
determinar los parámetros racionales de trabajo, que permitan lograr
estabilidad y disminuir los costos en el transporte de las colas. Para ello
se ha tenido en cuenta el aumento de capacidad requerido por la Planta
para los próximos 5 años. Como resultado de este estudio se recomienda
el cambio de la instalación actual, en específico, el cambio de las actuales
bombas por otras bombas centrífugas especialmente diseñadas para el
bombeo de pulpas abrasivas, tipo PKB 2001, con una variación de la
potencia de 75 KWh a 55 KWh, y el cambio del diámetro de tuberías del
actual D-200 a D-250 para mejorar las características de flujo de la pulpa.
Alcance
En este resumen se pretende presentar un cálculo de prefactiblidad de la
instalación, con vistas a determinar desde el punto de vista económico
financiero, las características del proyecto citado.
Modelación
Se ha utilizado un modelo establecido para 7 años en correspondencia
con el tiempo de vida útil calculado a la instalación, con 6 meses para la
contratación, entrega, construcción y montaje y 6,5 años de explotación.
Ha sido elaborado el cálculo del costo de inversión, estado de resultados
para el proyecto, flujo de caja y flujo de fondos, así como el cálculo del
financiamiento requerido.
Ingresos
Inicialmente fueron calculados los gastos de la instalación actual y de la
nueva instalación, resultando un ahorro para el proyecto en los siguientes
elementos:

�Valoración Técnico – Económica

93

Ahorro de electricidad (por concepto de instalar bombas de menor
potencia), calculado a un precio de 70 USD/MW).Ahorro de consumo de
agua ( m3 por año a un precio de 0,15 USD/ m3). Ahorro por
mantenimiento y materiales auxiliares de la operación, por ser este
equipamiento más fiable. Ahorro por gastos imprevistos, el cual se valoró
conservadoramente en 13600 dólares para el primer año, sobre la base
de una reducción esperada del índice de rotura a de 0,20 a 0,03.También
se consideró el ahorro de no ejecutar el recambio de bombas de la
instalación actual, la cuál se encuentra depreciada a un 75 %, en el
segundo año de vida del proyecto. Este ahorro se proyectó para una sola
vez en los 7 años, a pesar de que la instalación actual tiene un tiempo de
vida calculado en 3.5 años y la proyectada de 6,25 años.
Gastos de Inversión
La inversión en activos fijos comprende básicamente el recambio de
tuberías y bombas, estimadas sobre la base de ofertas y estimados
actualizados a precios del año 2002, revisados con personal de la
Empresa Importadora del Niquel y de la Subdirección Comercial de la Ché
Guevara. La construcción y montaje de la instalación se calcularon sobre
la base del costo de los activos fijos que se incorporan, considerando 37%
para el montaje y desmontaje de las bombas y 60 % para el de las
tuberías. Se consideran gastos preoperativos consistentes en el proyecto
de investigación realizado, un proyecto de ingeniería y licencia ambiental.
El total de inversión alcanza 223.5 MUSD.
Capital de trabajo
Se reporta un incremento de gastos por este concepto al considerarse un
aumento de la inmovilización de efectivo, como resultante del proceso de
inversión y un aumento de capacidad del 5% en el uso de la instalación, a
partir de la generación adicional de colas como resultado del aumento de
capacidad de la planta y la reducción de la ley de mineral en el primer
año.
Gastos de Operación
Los gastos de operación de la nueva instalación son similares a los de la
actual, exceptuando los gastos de electricidad, mantenimiento, agua e

�Valoración Técnico – Económica

94

imprevistos que resultan inferiores a los actuales y de ahí un ingreso neto
para el proyecto. Se consideró un incremento de los gastos financieros a
consecuencia del pago de intereses relacionados con la inversión.
Indicadores de factibilidad
El valor neto actualizado del proyecto, calculado para una tasa de
rendimiento del 15%, como promedio para proyectos similares, resulta
positivo en 113,6 MUSD, al término de los 6,5 años de operación, lo que
indica que el proyecto resulta económicamente factible y que como
resultado de su realización se generan ingresos para la entidad.
La tasa interna de retorno de 44% indica el límite del costo del
financiamiento requerido, muy por encima del disponible que se estima en
11,5 % de interés anual, lo que confirma la factibilidad del proyecto.
El período de recuperación es de solo 11 meses. Si no fuera considerada
la necesidad de renovar ningún equipamiento de la instalación actual, en
los próximos años aún el periodo de recuperación del proyecto no
superaría los 3.2 años.
Financiamiento
Se considera una ejecución al crédito de 190.0 MUSD, al 11.5 %, con un
período de repago de 4,5 años, con un período de gracia de 6 meses y un
gasto financiero total de 67.5 MUSD. Estas condiciones están dentro de
las normalmente consideradas para la Empresa en su etapa de
expansión. El financiamiento se proyectó únicamente a partir de los
recursos que genera el proyecto por ahorros.
Los principales indicadores obtenidos en este estudio se dan en las
tablas 4.1 a 4.5 del Anexo 4.
4.2. Conclusiones parciales
1.- El análisis económico realizado revela que los principales gastos de la
instalación son provocados por la cavitación incrementando el gasto
energético y los gastos por concepto de mantenimiento. Si se lograra
eliminar este fenómeno del sistema, se ahorrarían 3,2 USD por cada
metro cúbico transportado con un ahorro de los gastos de explotación de
40 337,8 USD.

�Valoración Técnico – Económica

95

2.-En el estudio de factibilidad de la propuesta de mejora de la instalación
industrial, para las condiciones de operación de la Planta de
Recuperación de Amoniaco,se obtienen los siguientes parámetros de
rentabilidad: El valor neto actualizado del proyecto, calculado para una
tasa de rendimiento del 15%, resulta positivo en 113,6 MUSD, al término
de los 6,5 años de operación; la tasa interna de retorno de 44%, un 11,5
% de interés anual, una recuperación es de solo 11 meses. el periodo de
recuperación del proyecto no superaría los 3.2 años.

�CONCLUSIONES GENERALES.
1.- La caracterización del sólido y de la hidromezcla de la cola realizado en
la presente tesis, además de ser una novedad, constituye una necesidad
para mejorar la actual tecnología de manipulación y transportación de la
cola del proceso CARON .
2.- La investigación permitió establecer que las colas constituyen un sistema
polidisperso con predominio de partículas inferiores a 43 µm, con
partículas en forma de elipsoides de revolución, que presentan un índice
de aplastamiento de 0,58 y un diámetro equivalente promedio de 0,04
mm, y , además , que la fase sólida presenta una composición química
bastante estable y conformadas por varias fases mineralógicas, siendo
las fases principales, la Magnetita y la Maghemita, esta última , al
parecer,

surge por oxidación de una parte de la magnetita como

consecuencia de la acción de las condiciones de operaciones actuales
en las Plantas de Lixiviación y la de Recuperación de Amoníaco. La
caracterización magnética demuestra que la fase sólida posee
propiedades típicas de los materiales ferrimegnéticos, debido a al alto
contenido de Magnetita y Maghemita.
3.- Los ensayos de estabilidad confirman que dado el alto contenido de
partículas finas, las hidromezcla de las colas se comportan como un
sistema coloidal, cuyos valores de p.z.c en agua destiladas son similares
a las reportadas en la literatura para suspensiones de Magnetita y de
Maghemita, como era de esperar , las magnitudes de los p.z.c
disminuyen hacia valores de pH más ácidos en las pulpas preparadas en
agua amoniacal. Se comprueba la gran influencia que ejercen estas
propiedades superficiales sobre la reología y de la sedimentación de las
pulpas.
4.- La caracterización reológica permitió establecer el carácter no
newtoniano de las colas, dependiendo grandemente su comportamiento
de la concentración de sólidos. Así se observa un flujo seudoplástico a
concentraciones de 25 – 35 % en peso y un comportamiento plástico
Bingham para valores mayores de 40 % en peso , a todas las
temperaturas estudiadas

( 28- 90 º C ) .

�5.- Se obtuvo experimentalmente las curvas de estabilidad y los puntos de
carga cero (p.z.c.) en agua destilada y en agua amoniacal industrial.
Los valores de los p.z.c. en agua destilada son cercanos a los
registrados en la literatura para suspensiones de Magnetita y
Maghemitita en agua destilada ( pulpas de la Empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”), estos valores se desplazan hacia la izquierda
es decir hacia la zona más ácida ( pH más bajo) lo que influye
considerablemente en la reología de las pulpas y sedimentación de los
sólidos en las mismas.
6.- Las investigaciones de los parámetros del transporte hidráulico de las
colas de la Empresa “ Comandante Ernesto Che Guevara” con un
componente gaseoso, mostraron mayores caídas de presión y factores
de fricción que los reportados en la literatura para pulpas bifásicas
normales, bajo las mismas condiciones de trabajo. La composición
mineralógica, la concentración y temperatura de las muestras ejercen
gran

influencia

sobre

el

gradiente

hidráulico.

Se

obtuvo

las

correlaciones gráficas y expresiones matemáticas que describen el flujo
de esas colas por tuberías; así como el factor de fricción para régimen
laminar y turbulento.
7.- La velocidad racional de transportación se obtuvo para el inicio del
régimen turbulento a partir de criterios de menor consumo de energía
por toneladas de sólidos transportados, los que resultaron inferiores a
los aplicados en la actualidad y reportados en la literatura para
velocidades críticas de pulpas bifásicas normales. En las velocidades
racionales obtenidas, el sólido se mantuvo en suspensión en la pulpa y
no se observó sedimentación alguna.
8.- El conjunto de correlaciones obtenidas permitió conformar un modelo
matemático aplicado para la metodología de cálculo de las instalaciones
de transporte de colas trifásicas en el proceso CARON, que permitió
calcular las instalaciones, establecer regímenes racionales de trabajo y
seleccionar adecuadamente el equipamiento; así como valorar el
trabajo de las existentes, lo que constituye el principal problema de
estas en la actualidad.

�RECOMENDACIONES
1.- Recomendar a la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara la
introducción de los resultados de esta tesis con vista a eliminar el
régimen de operación cavitacional que actualmente se presenta en el
sistema de bombeo de las colas con el objetivo de disminuir el
consumo el consumo de agua y energía eléctrica que provocan
pérdidas considerable a la fábrica.
2.- Proponer a la dirección de la Empresa ”Comandante Ernesto Che
Guevara “, un proyecto para la evaluación y /o modificación de las
instalaciones que operan con colas, con vista a la ampliación de las
capacidades instaladas sobre la base de la reducción de los
consumos energéticos, y de agua, y de gastos de mantenimiento.
3.- Propiciar que alguna institución elabore una tecnología que permita la
separación de la Magnetita y de la Maghemitita de las colas de
manera que estas constituyan una posible fuente de materia prima de
estos óxidos ferrimagnéticos para ser utilizadas en otra rama de la
economía nacional que lo requiera, el cual ayudaría a mejorar el
balance económico de la Empresa.
4.-Recomendar a CITMA que se realice un estudio acerca de la
anomalía magnética que causa la acumulación de las colas en las
proximidades de la ciudad de Moa, dado su impacto ambiental con
posibles consecuencias sobre la salud de los habitantes, flora y fauna
de la ciudad.
5.- Aplicar los aportes metodològicos señalados en la introducción de la
tesis en los planes y programas de estudio de las carreras indicadas.

�Bibliografía

1. ALDANA, E.V. Factores que influyen sobre la compactación de
sedimentos en el proceso de sedimentación de pulpas de lateritas.
Trabajo de diploma. Universidad de Oriente, Facultad de
Ingeniería Química, 2000.
2. ALEXANDER, B.I. Influencia de la viscosidad del liquido sobre la
resistencia

de

relleno.

Investigaciones

aplicadas

sobre

hidrotransportación de productos del beneficio de minerales.
Leningrado: Mecanobr, 1987. 119 p.
3. ALEXANDRO,

B.I;

A.A.

KULESHOV.

Investigación

y

establecimiento de los regímenes de la transportación de las colas
del beneficio de la Fca. No. 3 de Dshezkazgan GMK. Leningrado,
1986.
4. ALMEIDA, G.M. Evaluación de la eficiencia energética de la planta
de recuperación de amoníaco de la empresa Comandante Ernesto
Che Guevara. Trabajo de diploma. Instituto Superior Minero
Metalúrgico, Facultad Metalurgia Electromecánica, 1998.
5. ANDREIEV, V.I. Manual del constructor de maquinaria. Moscú:
Editorial UNESTORGIZDAT, 1987. 3 t.
6. ANDREIEV, S.E. Trituración, desmenuzamiento y cribado de
minerales. Moscú: Editorial Mir, 1980.
7. ANEIROS J.P. Problemas de diseño de elementos de máquinas.
La Habana: Ediciones ENSPES, 1983.
8. ASME. Code design formules for cylinders under internal pressure,
2000.
9. ATSUSHI, T. et. al. Effect of Temperature on rheological properties
of Suspensions. Non – Newtonian Fluid Mechanics, 1987, 26
(175): 6-16.
10. Auditoria ambiental de la explotación minero metalúrgica del
Níquel Comandante Ernesto Che Guevara, 1998.
11. BEYRIS. J P. Sedimentación de la pulpa cruda en la Empresa
Comandante Pedro Soto Alba. Trabajo presentado en el Primer

�Bibliografía

Coloquio Científico Politécnico del ISPJAM. Santiago de Cuba,
1989.
12. BEYRIS. J. P. Mejoramiento del proceso de Sedimentación de la
pulpa del mineral laterìtico de la Empresa Comandante Pedro Soto
Alba.( Moa Níkel S.A),Tesis Doctoral, ISMM, 1997.
13. BIRD, R.B.; W.E. STEWART; E.N. LIGHTFOOT. Fenómenos de
transporte. Barcelona: Editorial Reverté, 1973
14. BLAISDELL, A.E. Statistics in Practice. Washington: Saunders
College Publishing, 1993.
15. BLESA, M.A. Solid state ionics 101 – 103, 1235 (1997).
16. BLESA, M.A y col. Colloid interface Sci. 99,32 (1984)
17. BOCCACINE, A.R. Viscosity of porous Sintered Glasses. Journal
of Materials Science, 1995, (2): 335-348.
18. BROW, G.G. Operaciones básicas de la ingeniería química. La
Habana: Pueblo y Educación, 1965.
19. CASTELLANOS, J. Metalurgia Extractiva de los Minerales
Oxidados de Níquel. La Habana: Instituto Cubano del Libro, 1972.
198p.
20. CATÁLOGO

PUZMEISTER.

Bombas

Industriales.

Federal

Republic of Germany, 1996.
21. CEPRONIQUEL. Estudio de ingeniería. Empresa Comandante
Ernesto Che Guevara. Moa, 1999.
22. CERPA, A. y col. Mineral contents and particle-size effect on the
colloidal properties of concentrated lateritic suspensions. Clay and
clays minerals, 1999, 47 (515): 20-25.
23. CERPA, A. Propiedades de flujo de suspensiones minerales
lateríticas. Influencia de la mineralogía y de las propiedades
coloide-químicas. Tesis de doctorado. Universidad Autónoma de
Madrid, España, 1997.
24. CERPA, A. y Garcell. L .R Propiedades superficiales y reológicas
de suspensiones minerales lateríticas. La Habana: Informe al
evento Metalurgia 98, 1998.

�Bibliografía

25. CERPA, A.y col. Rheological properties of. concentrated lateritic
suspensions. Prog. Colloid Polym Science, 1996, 100 (226): 6-12.
26. CESIGMA. División América. Estudio de impacto ambiental,
proyecto

de

explotación

minero–metalúrgico

Cupey,

Las

Camariocas. La Habana, 1997.
27. CHANG, C.A. Análisis de la solubilidad de los complejos
amoniacales de Co 2+. Revista Minería y Geología, 1984, (1): 715.
28. CHENG, D.C. Viscosity - concentration equations and flow curves
for suspensions. Chemistry and Industry, 1980, 17 May: 18-23.
29. CHERKASSKI, V.M. Bombas, Ventiladores y Compresores.
Moscú: Editorial Mir, 1986.
30. CHILKINSON, I.L. Líquidos no newtonianos. Moscú: Mir, 1964.
216p.
31. CHISTAKOV, V.; E. AGUILILLA DIÉGUEZ. Técnicas de medición
industrial. La Habana: Pueblo y Educación, 1986.
32. CHONG, H. Rheological testing and modeling of fresh nigh
performance concrete. Material and Structures, 1995, (28): 1-7.
33. CHRISTELLE,

T.

Syntesis

of

epoxy-amino

multiacrylic

prepolymers by relative extinsion. Jounal of applical polymer
science, 1996, 59: 415-423.
34. CORNELL, R.M.; U. SCHWERTMAN. The Iron Oxides. New York:
VCH, 1996
35. COSTA, G.M. et.al. A comprehensive Moessbauer study of highly
substituted aluminum maghemite. Geochemical Society, 1996, (5):
93-104.
36. CUETO, R.F. Descontaminación del licor residual WL de la
compañía Moa Níquel. Descripción y análisis de las principales
variantes tecnológicas usando las colas del mineral de la Fábrica
Ernesto Che Guevara y otros reactivos. Moa: Centro de
Investigaciones de la laterita, 1998.

�Bibliografía

37. CUETO, R.F. Propuesta tecnológica para descontaminar licor
residual WL de la compañía Moa Níquel. Moa: Centro de
Investigaciones de la Laterita, 1997.
38. DANIELS, F; R.A. ALBERTY. Físico-química. La Habana: Pueblo y
Educación, 1963. 834 p.
39. DARBY, R. Laminar and turbulent pipe flows of non newtonian
fluids, in flow dynamics and transport phenomena, 2000
40. DARBY, R. Take the mystery out of non-newtonian

fluids.

Chemical Engineering, 2001, (3): 66-73.
41. DARIAS, M. Introducción a la Química Coloidal. La Habana:
Editorial Pueblo y Educación, 1987.
42. DEMAI,

A;

F.

SOUBIES.

Aluminous

maghemite

as

palaeoenvironemental marker in lateritic soils; the case study of
the Salitre areas, Minas Gerais, Brazil. Seventh International
meeting; Eurolat' 96. Geociencias (Aveiro), 1996: 25-30.
43. DAKUKIN.V.P. Análisis técnico –económico de un sistema de
hidrotransporte por tubería. I.M.L, Leningrado, 1987.
44. DESHVARSHEISCHILI, A.B. Sistemas de transporte por tuberías
en las plantas de beneficio de minerales. Niedra: Moscú, 1981.
45. DÍAZ, A. Manual de hidráulica aplicada. Santiago de Cuba,
Ediciones ISPJAM, 1990.
46. DÍAZ, A. Selección del diámetro óptimo de tuberías para fluidos no
newtonianos viscosos (segunda parte) flujo por bombeo. Revista
Tecnología Química, 1999, 19(1): 18-27.
47. DSHUNUSOV, Y. Elaboración del equipamiento complejo para la
sedimentación e hidrotransportación de las pulpas finas dispersas.
Tesis de Doctorado. Leningrado, 1988.
48. DUNCAN, J. Introducción a la química de superficie y coloidal.
Madrid: Editorial Alambra, 1977.
49. DYRAND,R. Transporte hidráulico de los materiales sòlidos por
decantación. Paris,1952.
50. ECONOSTO. ROYAL General catalogue valves, fitting and related
equipment. Rótterdam, marzo 2000.

�Bibliografía

51. EMSEV,

B.T.

Hidromecánica

técnica.

Moscú:

Editorial

Construcción de Maquinarias, 1987.
52. EUDOKINOV, P.D. Proyecto y explotación de planta y beneficio de
cola. Moscú, 1978.
53. FALCÓN, J. Sedimentación de minerales lateríticos. Revista
Minería y Geología, 1995, (2): 16-26.
54. FERRERO, J.M. Tratado de hidráulica. Madrid: Editorial Alambra,
1982.
55. FERRO, A. Estudio de la sustitución de las pinturas asfálticas
convencionales por emulsiones de crudo cubano con emulgente P.
Tesis de Maestría, Universidad de Oriente, Facultad de Ingeniería
Química, 2000.
56. FOMENKO, T.G. Procesos de enriquecimiento de minerales por
gravitación. Moscú: Editorial Mir, 1980.
57. FONT, G.; A. SUÁREZ. Diseño de equipos de transferencia de
calor para el precalentamiento indirecto de la pulpa en la planta de
lixiviación. Trabajo de Diploma. Universidad de Oriente, Facultad
de Ingeniería química, 1995.
58. FOTELNY, I. Effect of the mixing conditions on the phase structure
of pp/ps blends. Journal of Applied Polymen Science, 1996, 59:
55-164.
59. FRANCO, P.D. Equipos de bombeo. La Habana: Pueblo y
Educación, 1981. 212 p.
60. FREUD, E.J; A.G. SIMON. Modern Elementary Statistics. Eighth
edition. Washington: Prentice Hall, 1992.
61. GARCELL, L. Características reológicas y mineralógicas de las
pulpas limoníticas de Moa en períodos de sedimentación crítica.
Trabajo investigativo. ISPJAM, Facultad de Ingeniería Química.,
1984.
62. GARCELL, L. Caracterización reológica de la pulpa de limonita de
Moa. Revista Tecnología química, 1992, (1): 5-9.

�Bibliografía

63. GARCELL, L. Comportamiento reológico de la pulpa laterítica.
Trabajo investigativo. ISPJAM,

Facultad Ingeniería Química,

1993.
64. GARCELL, L. Composición mineralógica de las suspensiones de
limonita de Moa, en períodos de sedimentación normal y critica.
Informe investigativo. ISPJAM, Facultad de Ingeniería química,
1993.
65. GARCELL, L. Determinación de parámetros reológicos en pulpas
minerales que se comportan como plásticos reales. Revista
Tecnología Química, 1984, (2): 14-19.
66. GARCELL, L. Flujo por tuberías de suspensiones minerales no
newtonianas. Apuntes para una monografia, 2001, (2): 1 – 40.
67. GARCELL, L. Interfacial and rheological characteristics of
maghemite aqueous suspensions. Colloid Interface Science, 1998,
205 (470): 68-72.
68. GARCELL, L. Relación entre las características de sedimentación
y granulométricos de las pulpas crudas de Moa y la presencia de
determinadas fases mineralógicas. Revista Tecnología Química,
1995, 15(1): 19-23.
69. GARCELL, L.; A. DÍAZ; G. SURIS. Transferencia de cantidad de
movimiento, calor y masa. La Habana: Editorial Pueblo y
Educación, 1988.
70. GARCELL, P.L; A. CERPA. Caracterización reológica de la pulpa
de limonita de Moa. Revista Tecnología química, 1992, (1): 63 –
68.
71. GARCÍA, A. Mediciones directas de esfuerzos cortantes iniciales y
de propiedades superficiales en suspensiones minerales. Trabajo
de diploma, ISPJAM, Facultad de Ingeniería Química, 1998.
72. GARCÍA, A.R. Effect of the geometry and flow characteristics on
viscoelastic annular swell. Journal of

non Newtonian fluid

Mechanics, 1995, (6B): 17-21.
73. GARCÍA, J.D. Estudio preliminar de la obtención de un
concentrado de cromita a partir de las colas de Nicaro. Trabajo de

�Bibliografía

Diploma.

Instituto

Superior

Minero

Metalúrgico,

Facultad

Metalurgia Electromecánica, 1988.
74. GIUSTI, L. The morphology, mineralogy and behavior of finegrained gold from placer deposits of Alberta: sampling and
implications

for

minerals

exploration.

Edmonton,

Canadá:

University of Alberta, 1985
75. GLASTONE, S. Termodinámica para químicos. Madrid: Ediciones
Aguilar, 1977. 637 p.
76. GONZÁLEZ, B.M. et.al. Folleto de evaluación de proyectos.
Temas escogidos. Santiago de Cuba: Universidad de Oriente,
1997.
77. GONZÁLEZ, E.S. Planificación de los experimentos en los
problemas de ingeniería. Curso de Maestría. UCLV, Santa Clara,
1996.
78. GOVSHTOFT, V. Influencia de las fracciones micrométricas sobre
los parámetros del transporte hidráulico de carbón. Transporte
hidráulico de carbón, 1966, (12): 82-88.
79. GUARDIA, M. Influencia del tipo de agua sobre la reología de la
pulpa de mineral limonítico de Moa. Trabajo de diploma. ISPJAM,
Facultad de Ingeniería química, 1994.
80. GYR, A; H.W. BEWERDORFF. Orag reduction of turbulent flows
by additives. Washington: Kluwer Academic Publishers, 1995.
234 p.
81. HERNÁNDEZ, G. Proceso industrial metalúrgico del níquel. La
Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1988.
82. HERNÁNDEZ, J.L et. al. Optimización energética de un sistema de
impulsión de agua industrial en una empresa minera. Revista
Innovación, 2001, (1): 89-94.
83. HERRERA, P. et. al. Caracterización de productos parciales y
finales del proceso de beneficio premetalúrgico de las colas de
Nicaro a nivel de laboratorio ampliado . Centro de estudio aplicado
al desarrollo nuclear Departamento de Materiales, Abril 1994.

�Bibliografía

84. HUNT, C.P. et.al. Effect of citrate-bicarbonate-dithionite treatment
on fine-grained magnetite and maghemite. Earth and Planetary
Science Letters, 1995, 130(1-4): 87-94.
85. HURTADO FREIRE, G. Estudio de la influencia en el medio
ambiente del sistema de generación de la Empresa del níquel
Comandante Ernesto Che Guevara de Moa y el sistema de
transmisión eléctrico adyacente. Tesis de Maestría. Instituto
Superior

Minero

Metalúrgico,

Facultad

Metalurgia

Electromecánica, 1999.
86. IAKOVLEV, S.V; Y.M. DALKOV. Transporte de calizas y
sedimentos de aguas residuales. Moscú: Gosstroishdat, 1961.
232 p.
87. IBENSKII, G.B. Transporte de las mezclas de materiales para la
construcción por tuberías. Moscú: Gosstroishdat, 1957.
88. ITURRALDE, M. Nuevo modelo interpretativo de la evolución
geológica de Cuba. Revista Ciencias de la Tierra y el Espacio,
1981, (3):22-27.
89. IZQUIERDO, P.R. Estudio de la instalación de hidrotransporte a
presión de la pulpa laterítica de la Emp. Cmdte Pedro Soto Alba.
Revista Minería y Geología, 1989, (3): 16-22.
90. IZQUIERDO, P.R. Investigación de los parámetros y elaboración
de los regímenes racionales del transporte hidráulico de lateritas
utilizadas en las condiciones de la Fca Cmdte Pedro Soto Alba.
Tesis de Doctorado. Leningrado, 1989. 145 p.
91. IZQUIERDO, P. R; A.K. NICOLAEV. Investigación de los
parámetros y regímenes racionales de hidrotransporte de las
pulpas lateríticas aplicables a las condiciones de explotación de la
Empresa "Cmdte. Pedro Soto Alba". Revista Minería y Geología,
1995, (1): 57- 59.
92. JAMES.R.O.; G.A. PARKS. Characterization of Acueous Colloids
by Their Electrical Double – Layer and Intrinsic Surface Chemical
Properties. Surface and Colloids Science, 1982, 12: 58-68.

�Bibliografía

93. JIMÉNEZ, M.J. et.al. Utilización de eyectores para el cebado de
bombas centrifugas. Revista tecnología de la construcción de
maquinarias, 1995, (3): 86-92.
94. KALININ,V.A.Transportaciòn

de

desechos

por

tuberías.

M

ecanizaciòn y Electrificación de la Economía Rural Socialista.1965.
95. KARASIK, B.M. et.al. Investigación del hidrotransporte de los
productos de cola de beneficio de las plantas minero metalúrgicas. Kiev, 1976.
96. KARASSIK, I. Bombas centrífugas: selección, operación y
mantenimiento. La Habana: Instituto Cubano del Libro, 1968.
560 p.
97. KARASSIK, J.J. Bombas centrifugas y factores hidráulicos del
sistema 2001
98. KIN, S.J.; T.M, KNOWN. Development of mineral simulation
methods and analysis of extraction processes of particle filled
plastic. Materials suject to slip at the wall. Powder technology,
1995, (85): 86-92.
99. KITOH, O.; C.M. SIMON. An analytical solution to the viscous
flows in curved duet with inlet swirl. ISME International Jounal,
1995, 38(4): 53-58.
100. KSHONDZER, E.G; A.E. SMOLDRIEV. Funcionamiento de los
parámetros de la hidromezcla para conductos industriales de
carbón. Fis. Tec. Problemas de elaboración de los yacimientos
minerales. Moscú, 1969.
101. LANTIKOV, Z; V.D. FILATOV. Ecuación aproximada de
Buckingham del flujo plástico viscoso de sistemas dispersos.
Kolloidnii Revista, 1963, 25(1): 22-29.
102. ASTOV, B.G. Investigación sobre la Optimización de los
parámetros

del

transporte

hidráulico

de

lodos

concentración. Tesis de Doctorado. Leningrado, 1976.
103. LEGRÁ, L.A. Software Tierra ( c ). Moa: ISMM, 2000.

de

alta

�Bibliografía

104. LEONG, Y.K; D.V. BOGER: Surfase Chemistry Effects on
Concentrated Suspensión Rheology. Journal. Colloid Interface Sei,
1990, 136(1): 249 – 258.
105. Ley No. 81 del Medio Ambiente. La Habana: Ministerio de
Ciencia Tecnología y Medio Ambiente, 1989.
106. LÓPEZ, C.H. Optimización del Esquema de beneficio de las
colas de Nicaro con fines siderúrgicos. Trabajo de Diploma. ISMM,
Facultad Metalurgia Electromecánica, 1988.
107. MADEN, B.M. Sistema de distribución de colas en las presas
de la UPI Las Camariocas y protección del medio ambiente.
Trabajo de Diploma. ISMM, 1995.
108. MAKKAVEEV, V.M. Teoría del movimiento de flujos turbulentos
contenidos por arenas finas. Isvestia AN SSSR, 1952, (2): 5-11.
109. MARSDEN, D.D. Efecto del pH en dependencia de la
temperatura,

densidad y viscosidad cinemática. Revista

Sudáfrica, Instituto de Minas y Metalurgia. No.6. 1962.
110. MARTÍNEZ, M. S; N. MILIÁN. Estudio de las propiedades físico
mecánica de la pulpa laterítica influyente en el proceso de
hidrotransporte. Trabajo de diploma. ISMM, Facultad de Metalurgia
Electromecánica, 1995.
111. MATOS

TAMAYO,

R.;

R.

MING

CORTÓN.

Aspectos

fundamentales de la química - física. La Habana: Pueblo y
Educación, 1988. 338 p.
112. MIJAILOV, N.K. Estructura del flujo de hidromezclas trifásicas
por tuberías. Moscú: Construcción de maquinarias, 1994
113. MIJAILOVA, N.A. Transporte de partículas sólidas en flujo
turbulento. Leningrado: Guidrometeoizdat, 1966.
114. MIRZADSHAHZADE, A.X. Hidráulica de las mezclas de
cemento y arcilla. Moscú: Editorial Mir, 1966.
115. MITROFANOV,

S.I.

Investigación

de

la

capacidad

de

enriquecimiento de los minerales. Moscú: Editorial Mir, 1982.
116. MUÑIZ, M. A.; L. SIMÓN. Influencia de las propiedades
reológicas y superficiales en la característica de sedimentación de

�Bibliografía

la pulpa laterítica. Trabajo de Diploma. Universidad de Oriente,
Facultad de Ingeniería Química, 2001.
117. MURRAY, S.A.; D. KAVERNER. Graduación de las colas de la
Empresa

Comandante

Ernesto

Che

Guevara.

La

Habana

CESIGMA, 1996.
118. MUSTER, T.M. Rheological vestigations of sulphide mineral
Sherries. Mineral Egineering, 1995, 18(12): 154-155.
119. NC: 93 – 06 – 101: 1987 (Cu) paisaje, términos y definiciones.
120. NIEXOMETDINOV, A.B. Seudoplasticidad en hidromezclas de
fracciones típicas. Modernización técnica y tecnología en el
almacenamiento de desechos en condiciones de utilización
compleja de la materia prima. Moscú: Niedra, 1984. 64 p.
121. NOVOA,R.ORTEGA. Influencia del Ph y otros factores de la
sedimentación de pulpa de mineral . Revista Cenic,Febrero 1976.
122. NÚÑEZ, N. Metodología para el estudio de la determinación de
minerales lateríticos. Tesis de maestría. Universidad de Oriente,
Facultad de Ingeniería Química, 1998.
123. NUROK, G.A. Procesos y tecnología de la hidromecanización
en trabajos mineros. Moscú: Niedra, 1979.
124. NUROK, G.A. Procesos y tecnología para la hidromecanización
de la minería a cielo abierto. Moscú, Editorial Mir, 1985.
125. OSTLE, B. Estadística aplicada. La Habana: Editorial Félix
varela, 1981.
126. PACHECO,

P.B.

“Bombas,

ventiladores

y

compresores.

Santiago de Cuba: Ediciones ISPJAM, 1987.
127. PAKROVSKAYA,

V.N.

Corte

de

la

distribución

de

la

concentración por la sección del flujo en tubos cilíndricos.
En:Transporte hidráulico de carbón. Moscú: ZNITEIYGOL, 1973.
128. PAKROVSKAYA, V.I. El transporte hidráulico en la industria
minera. Moscú: Niedra, 1985. 192 p.
129. PAKROVSKAYA, V.I. Intensificación de los procesos del
transporte hidráulico de hidromezclas de alta concentración.
Instituto de Minas de Leningrado, 1976.

�Bibliografía

130. PAKROSKAYA, B.M. Manual de prácticas de laboratorio de
máquinas y complejos de transporte minero. Leningrado:
Instituto de Minas de Leningrado, 1982.
131. PAKROVSKAYA, V.I. Intensificación del transporte hidráulico.
Leningrado: Instituto de Minas de Leningrado, 1987
132. PAKROVSKAYA, V.I. Vías para el incremento de la efectividad
del transporte hidráulico. Moscú: Niedra, 1972.
133. PAVLOV, K.F.; P.G. ROMANKOV; A.A. NOSKOV. Problemas y
ejemplos para el curso de operaciones básicas y aparatos en
tecnología química. La Habana: Editorial Mir, 1981.
134. PAVÓN, O.; R. RIZO. Construcción y evaluación de un
viscosímetro de tubo capilar para el laboratorio de operaciones
unitarias. Trabajo de diploma. Las Tunas, 1995.
135. PARRA,CH.G. Sedimentación de la pulpa cruda de silicato de
sodio

.Trabajo

de

Diploma.ISMM.

Moa.Facultad

de

Metalurgia.1984.
136. PEREZ BARRETO, R. Caracterizao de ensayos de maquinas
de fluxo no laboratorio de vazao do IPT. Sao Paulo: Convenio
CAPES-MES, 2000
137. PÉREZ BARRETO, R. Investigación de los parámetros del
transporte hidráulico de las menas y concentrados en flujos de alta
concentración. Tesis de Doctorado. Krivoi Rog, 1970.
138. PÉREZ BARRETO, R. Investigaciones experimentales del
parámetro del transporte de sal común suspensa en flujos de
salmuera saturadas. Revista Minería y Geología, 1983, (3): 19-23.
139. PÉREZ BARRETO, R. Soluciones aproximadas del problema
del movimiento turbulento de fluidos heterogéneos viscosos e
incomprensibles. Revista Minería y Geología, 1984, (1):6-8.
140. PÉREZ BARRETO, R.; S. MALIUK. Sobre la elección de
criterios de semejanza hidrodinámica aplicadas al transporte
hidráulico. Revista Minería y Geología, 1984, (3): 23-25.
141. PÉREZ, F. Equipos de Bombeo. La Habana: Editorial Pueblo y
Educación, 1983.

�Bibliografía

142. PÉREZ RODRIGUEZ, et.al. Occurrence of talc in soils with high
iron content from the south-west of Spain. Australian Journal of
Soil Research, 1996, 34(5): 635-651.
143. PERRY, J.H. Chemical engineers handbook. 6 ed. New York:
McGraw Hill Book, 1984.
144. PICHINISNOI, I.O; V.V. TRAINIS. Transporte hidráulico de
suspensiones de carbón plástico - viscosas. Moscú: Niedra, 1967.
145. PONCE, N.A.

Mineralogía Y Composición Sustancial del

Yacimiento artificial "Colas De Nicaro". La Minería en Cuba, 1979,
5(3): 30-36.
146. PONCE, N.A; I. CARRILLO. Composición Sustancial del
Yacimiento Artificial "Colas de Moa". Revista Tecnológica Serie
Geología, 1986, 16(2): 66-75.
147. PORTAL, L. Nuevas inversiones en los últimos 5 años en la
industria del Níquel. Granma Internacional 27 de Mayo del 2001.
148. PORTUONDO, P.F. Economía de las empresas industriales. La
Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1985. 2da. Parte.
149. Programa de fabricación. Catálogo Bombas Itur, España, 1996.
150. Programa del Partido Comunista de Cuba. La Habana: Editora
Política, 1987.
151. RAHIER,

H.

Rheological

transformation

during.

Low.

Temperature and high temperature propiaties of a model
compound. Journal of materials Science, 1996, 31: 19-23.
152. RAMOS, C.S. Diseño de Bombas Centrífugas radiales. Revista
Construcción de maquinaria, 1994, (3): 3-7.
153. RAMOS, P.N. Bombas, Ventiladores y Compresores. La
Habana: Ediciones ISJAE, 1989.
154. RAMOS, S.J. Intensificación del intercambio energético en
eyectores liquido – liquido. Tesis de doctorado. Universidad de
Camagüey, 1998. 177p.
155. RAYO, J. Transporte sobre terrenos de alta dificultad
topográfica. Revista Latino Minería (minería, siderurgia, carbón y
petróleo en América Latina), 2000, (45): 4-5.

�Bibliografía

156. REINIER, M. Reología. Moscú: Nauka, 1965.
157. Resolución Económica V Congreso del partido Comunista de
Cuba. La Habana: Editora Política, 1997.
158. REMEDIOS,P.D.

Caracterización

reològica

de

productos

derivados del azúcar y su aplicación al cálculo de Bombas de
tornillo. Tesis Doctoral. Universidad de Oriente,Facultad de
Ingenieria Quìmica, Santiago de Cuba,2000.
159. RIVAS RAMOS, J.M; R.V. CALA. Adsorption of maghemite and
ferrihydrite containing heavy metals. Sociedad Española de la
Ciencia del Suelo. Edafologia, 1995, (1): 75-82.
160. ROBERTSON, I.D. Ferruginous lag geochemistry on the Yilgarn
Craton of Western Australia; practical aspects and limitations.
CSIRO Division of Exploration and Mining, Australia. Journal of
Geochemical Exploration, 1996, 57(1-3): 139-151.
161. RODRÍGUEZ O.J.; A. SÁNCHEZ. Estudios de la sedimentación
de las pulpas de lateritas y de los factores que la afectan. Trabajo
de diploma. Universidad de Oriente, Facultad de ingeniería
Química, 2000.
162. RODRÍGUEZ, R.L. Importancia del transporte preferencial en la
zona no saturada y la formación de fisuras en residuos mineros.
Huelva: Universidad de Huelva. Departamento de Ingeniería del
terreno y Cartografía, 1998.
163. RODRÍGUEZ, S. Mediciones directas de esfuerzos constantes
iniciales

y

de

propiedades

superficiales

en

suspensiones

minerales. Trabajo de Diploma. Universidad de Oriente, Facultad
de Ingeniería Química, 1998.
164. RODRÍGUEZ, I.R.; A. RODRÍGUEZ; L.M. FLEITES. Curvas de
flujo de suspensiones fibrosas diluidos de pulpas químicas de
bagazo blanqueado. Revista Tecnología Química, 1995, 6(3): 3438.
165. ROSABAL, J; L.R. GARCELL. Hidrodinámica y separaciones
mecánicas. La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1988.
Tomo I.

�Bibliografía

166. ROSABAL, J; M. VALLE. Hidrodinámica y separaciones
mecánicas. La Habana: Editorial ENPES, 1989.
167. SABORIT, A.C; G.E. CRUZ. Estudio de la instalación de
bombeo de cola de la planta de lixiviación y lavado a la planta de
recuperación de amoniaco. Trabajo de diploma. Instituto Superior
Minero Metalúrgico, Facultad Metalurgia y Electromecánica, 1999.
168. SAFONOV, U.K. Modelo reológico de las suspensiones
concentradas. En: Automatización, Mecanización y equipamiento
de los procesos de la producción de papel. Moscú: VNIP, 1977.
169. SAFONOV, U.K. Valoración de la influencia del efecto de pared
sobre la viscosidad de las suspensiones de sosa. Moscú: VNIP,
1970.
170. SHI, F.N. A model for slurry rheology. International journal of
mineral processing, 1996, (47): 103– 23.
171. SÁNCHEZ, D; W. CRUZ. Efecto del tipo de agua utilizada en la
preparación del mineral limonítico sobre la viscosidad de sus
pulpas. Trabajo de Diploma. Universidad de Oriente, Facultad de
Ingeniería Química, 2000.
172. SAPOG, N. Preparación y evaluación de proyectos. New York:
McGraw Hill, 1995.
173. SINGER, M.J; et.al. Moessbauer spectroscopic evidence for
citrate-bicarbonate-dithionite extraction of maghemite from soils.
Clays and Clay Minerals, 1995, 43(1): 1-7.
174. SEPÚLVEDA, J. Teoría y problemas de ingeniería económica.
México, 1985.
175. SHANG, S.N. Work of adhesion influence on the rheological
propieties of silica fillet polymen composites. Journal of Materials
Science, 1995, (30): 67-69.
176. SHAW. D.J. Introducción a la Química de Superficie y Coloide.
2. ed. Madrid: Editorial Alambra, 1997.
177. SHICHENKO, R.I. Hidráulica de las hidromezclas arcillosas.
Bacú: Aznefteizdad, 1951.

�Bibliografía

178. SKELLAND, A.H.P. Non-Newtonian Flow and Heat. Transfer.
La Habana: Instituto Cubano del Libro, 1970.
179. SLOBSTOV,

L.E.

Método

sobre

el

procesamiento

de

serpentinitas reducidas. Revista Svetnie Metals, 1979, (6): 25-29.
180. SMOLDRIEV, A.E. Disminución de incrustaciones en la tubería
mediante el hidrotransporte. Revista metales preciosos, 1986, (2):
107-109.
181. SMOLDRIEV, A.E. Sobre los regímenes y parámetros del flujo
de pulpa de roca minera triturada. Izv. Vuzof. Geología y
Búsqueda, 1980, (1): 122-127.
182.

SMOLDRIEV, A.E. Transporte Neumo - Hidráulico. Moscú:

Metalurgia, 1997. 367 p.
183. SMOLDRIEV, A.E. Transporte por tuberías. Moscú: Niedra,
1980. 293 p.
184. SMOLDRIEV, A.E; Y.K. SAFONOV. Transporte por tuberías de
hidromezclas concentradas. Moscú: Construcción de maquinarias,
1989. 208 p.
185. SMOLDRIEV, A.E; V. GOFSHTOVI. Influencia de las fracciones
micrométricas sobre los parámetros de hidrotransportación de
carbón. Veb: Explotación Hidráulica. Moscú: CHNIITEK, 1966.
186. SMOLSKII,
Reodinámica

B.M;
e

E.P.

SULMAN;

intercambio

de

B.H.

calor

en

GORISLAVIISH.
los

materiales

viscosoplásticos no lineales. Minsk: Ciencia y Técnica, 1970.
448 p.
187. STREETER, V.L. Mecánica de los fluidos. La Habana: Ciencia
y Técnica, 1978. 737 p.
188. SOBOL,

S.I.: Composición de las lateritas de Moa y su

influencia sobre los procesos de lixiviación de minerales por ácido
sulfúrico en autoclaves. Revista Tecnológica, 1968, (5 y 6): 23-28.
189. SUÁREZ FELIÚ, M. Determinación de los parámetros del
hidrotransporte de las pulpas del mineral serpentinito. Tesis de
doctorado. ISMMM, Facultad Metalurgia Electromecánica, 1998.
117p.

�Bibliografía

190. SUN, W; S.K. BANERJEE; C.P. HUNT. The role of maghemite
in the enhancement of magnetic signal in the Chinese loessPaleosol sequence; an extensive rock magnetic study combined
with citrate191. bicarbonate-dithionite treatment. Earth and Planetary Science
Letters, 1995, 133(3-4): 493-505.
192. TARASOR, V.K. Sobre la velocidad crítica mediante transporte
por gravedad de los materiales sólidos. Moscú, 1980.
193. TAYLOR, R.M. Maghemite in soils and its origin I, properties
and observations on soil maghemites. Clay and clay minerals,
1974, 10(289): 43-48.
194. TAYLOR, R.M. Maghemite in soils and its origin II, maghemite
synthesis at ambiente temperature and PH 7. Clay and clays
minerals, 1974, 10(229): 43-47.
195. TEJEDA,

H.D.

Efecto

del

deslizamiento

efectivo

en

viscosímetros rotacionales. Trabajo de diploma, ISJAM, 1985.
196. TORO, C.A. Recuperación de cobalto mediante la lixiviación
con ácido sulfúrico de las colas de la tecnología carbonato
amoniacal-46 p. Trabajo de diploma. ISMMM, Facultad de
Metalurgia, 2001.
197. TORRES CLAVEL, E. Efecto de la interacción entre las
partículas, sobre el comportamiento reológico de las pulpas de
lateritas de Moa. Trabajo de diploma. ISPJAM. Santiago de Cuba,
1989.
198. TORRES, T.E. Modificación del sistema de bombeo de colas
de la planta de lixiviación. Trabajo de diploma. ISMMM, Facultad
Metalurgia Electromecánica, 1993.
199. TOOSE, E.M. A boundery integral method for two dimentional)
(non) – Newtonian drops is slow visions flow. Journal of Non–
Newtonian Fluid Mechanics, 1995, (2): 129 – 154.
200. TRAINIS, V.V. Investigación y elaboración de los métodos de
cálculo del transporte hidráulico de carbón por tuberías en

�Bibliografía

regímenes viscosoplástico y turbulento. Kiev: Autoreferat para
D.C.T, 1969.
201. TRAINIS,

V.V.

Parámetros y

regímenes

del

transporte

hidráulico del carbón por tuberías. Moscú: Nauka, 1970. 192 p.
202. TRIMISJII, K.K. et.al. Sobre el efecto de pared durante el flujo
de los sistemas dispersos plásticos. Revista Coloidal, 1973, 35(6):
123-128.
203. TURIÑO, I.H; Y.S. JÁUREQUI. Determinación aproximada de
las características de funcionamiento de una bomba centrífuga.
Revista Centro Azúcar, 1994, (Enero- Abril): 89 – 95.
204. TURIÑO. I.M, Y. SJÁUREQUI; Y. VALDÉS.
sistemas de bombeo por

Evaluación de

métodos computacionales. Revista

Construcción de Maquinaria, 1994, (3): 61 – 66.
205. TURRO, B.D.; Y.C. ZARZABAL. Metodología de investigación
del transporte hidráulico aplicable a las condiciones de la industria
del níquel. Trabajo de diploma. ISMM, Facultad de Metalurgia
Electromecánica, 1997.
206. VALDES,G.F.

Principios

químicos

coloidales

de

la

sedimentación de las pulpas altamente dispersas de mineral
laterítico de la fabrica de Moa. Tesis Doctoral. Moscú, 1983.
207. VEGA, R.J. Hidrodinámica y separaciones mecánicas. La
Habana: Ediciones ENPES, 1998. tomo II.
208. VENNARD, J.K; R.L. STREET. Elementos de mecánica de los
fluidos. La Habana: Instituto Cubano del Libro, 1986. 424 p.
209. VILALTA, G; J.P. ORTIZ. Modificacoes na estructura de
escoamentos turbulentos en canal devido a adicáo de polimeros.
Mecanismo de reducáo de atrito. Boletín técnico BT / PMC Escola
Politécnica de VSP.
210. VILALTA, G; J.P. ORTIZ. Procesos de transferencia de energía
en flujos turbulentos de soluciones polimericas.
211. VENNARD, J.K. Elementos de Mecánica de los fluidos. La
Habana: Edición Revolucionaria, 1986.

�Bibliografía

212. VOEVODIN, A; G. GOBANTES. Diseño de impelentes para
análisis de desgaste en Bombas. Revista Construcción de
Maquinarias, 1984, (Mayo–Agosto): 123-126.
213. VOLLIS, G. Flujo unidimensional de dos fases. Moscú: Editorial
Mir, 1972
214. VOLOKITIN, V.G. Elaboración del método de conservación de
sales de alta concentración en forma de suspensión en ZBP.
Leningrado: Autoreferat para C.D.C.T, 1984.
215. WELCH, D.E. Manual sobre estructuras de retención para
residuos mineros y temas conexos. Notario, Canadá: Golder
Associates, 1998.
216. WILLIANSON, B.P. et.al. The Viscoelastie properties of
multigrade oils and their effect on journal – bearing characteristics.
Journal of non newtonian fluid Mechanics, 1997, 23(3): 101-106.
217. YUAN, X. F. Flow behavior two – dimensional randomfoams.
Journal of Non - Newtonian Fluid Mechanics, 1995, (60): 335 –
348.
218. YUFIN, A.P. Hidromecanización. Moscú: Strdizdat, 1965.
219. ZAGUSTIN, K. Consideraciones fenomenológicas en relación
con la influencia de aditivos en flujo turbulento. Revista de la
Facultad de Ingeniería. Universidad Central de Venezuela, 1983,
(6): 26-29.
220. ZELIKMAN, A.N. Teoría de los procesos hidrometalúrgicos.
Moscú: Editorial Metalurgia, 1982.

�Anexo 1

Tabla 1.1. Composición granulométrica de las colas de Nicaro.
Muestra

No.

Fracción ( mm )

Mallas

Peso ( g )

%P

25.91

1

+ 0.150

+ 100

27.26

M-3

2

+ 0.074

+ 200

17.49

+ 0.15

3

+ 0.044

+ 325

8.00

7.600

4

- 0.044

- 325

51.43

48.90

5

+ 0.150

+ 100

2.99

2.41

6

+ 0.074

+ 200

3.99

3.21

7

+ 0.044

+ 325

8.99

7.34

8

- 0.044

- 325

107.24

86.4

9

+ 0.150

+ 100

5.99

5.34

10

+ 0.074

+ 200

11.12

9.91

11

+ 0.044

+ 325

17.99

16.03

12

- 0.044

- 325

75.30

67.11

13

+ 0.150

+ 100

8.57

7.1

14

+ 0.074

+ 200

16.50

13.74

15

+ 0.044

+ 325

11.99

9.98

16

- 0.044

- 325

81.90

68.2

17

+ 0.150

+ 100

6.99

5.4

18

+ 0.074

+ 200

12.99

9.97

19

+ 0.044

+ 325

16.00

12.3

20

- 0.044

- 325

91.93

70.6

M-4
- 0.03

M- 5
- 0.15
+ 0.03

M-6

M-7

Datos sobre la separación en fracciones de las muestras
resultantes del
tratamiento tecnológico.
(*Datos suministrados por el CIS )

�Anexo 1

1.2. Composición química de las colas de Nicaro.
M

% Co

% Fe

% SiO2

%
MgO

%
Al2O3

%
Cr2O3

%
MnO

% Ni

3 ( + 100 )
3 ( + 200 )
3 ( - 325 )
4 ( + 200 )
4 ( + 325 )
4 ( - 325 )
5 ( + 150 )
5 ( + 200 )
5 ( + 325 )
5 ( - 325 )
6 ( + 100 )
6 ( + 200 )
6 ( + 325 )
6 ( - 325 )
7 ( + 150 )
7 ( + 200 )
7 ( + 325 )
7 ( - 325 )

0.061
0.073
0.087
0.090
0.091
0.082
0.082
0.089
0.073
0.079
0.080
0.086
0.082
0.079
0.089

49.4
53.0
52.6
41.68
34.4
42.8
38.80
39.4
42.4
49.0
53.0
50.6
53.0
53.0
12.6
18.4
26.4
41.6

10.4
8.5
9.2
21.8
13.4
17.0
15.7
16.9
8.5
10.7
9.8
10.8
27.8
23.8
17.5

10.4
6.6
4.9
17.0
11.4
16.0
11.6
7.5
6.6
9.0
5.8
5.6
26.9
21.6
12.6

6.94
6.73
6.53
1.41
5.30
5.10
0.70
5.51
6.32
5.10
6.73
6.32
6.94
6.12
0.20
4.28
5.51
5.71

4.35
2.30
2.56
9.78
3.58
2.56
8.47
3.84
4.10
2.56
2.30
2.82
3.58
2.30
4.56
4.61
4.10
3.07

0.76
0.88
0.86
0.66
0.78
0.76
0.76
0.86
0.88
0.90
0.66
0.90
0.42
0.82
0.80

1.7
1.6
1.7
1.8
1.8
1.6
1.6
1.7
1.4
1.5
1.6
1.7
1.6
1.5
1.7

Análisis químico de las muestras estudiadas.
( * Datos suministrados por el CIS ).

�Anexo I

Figura 1. Elementos de medición de los reómetros rotacionales: (a) , (b) , (c) –
de cilindros coaxiales ; (d) – de cono y plato.

�Anexo 1

Figura 3. - Perfiles de distribución de velocidades de una suspensión de caolín
con D = 200 mm y diferentes regímenes de flujo: 1 – homogéneo; 2 –
estructural; 3 – transitorio; 4 – turbulento.

Figura 4. Dependencia de i = f(v), que caracteriza el flujo de la hidromezcla de
materiales granulares por tuberías D =0.3 m: 1 – C = 0; 2 – C = 2,3 %; 3 – C =
3,1 %; 4 – C = 3,2 %; 5 – C = 3,5%; 6 – C = 4,5% ; 7 – C = 5,2%.

�Anexo I

Figura 5. Factor de fricción en la función del número de Re y He para plásticos Bingham (materiales homogéneos,
suspensiones sólido – líquido).

�Anexo I

bas e de c arbon
bas e de c ombus tible

13%

6% 4% 4% 4%

7%

bas e de amoniac o

4%
14%

planta potabiliz adora
ins talac iones de la mina
planta de c alc inac ion y s inter

8%

planta de hornos de reduc c ion

9%

7%

12%

8%

planta de lix iv iac ion y lav ado
planta de rec uperac ion de amoniac o
planta de s ec aderos y molinos
lineas de trans mis ion ady ac entes
pres a de c olas
planta termoelec tric a

Figura 6 . Afectaciones ambientales que provocan cada una de las zonas que
componen la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara.

�Anexo 3

Tabla 3.1. Mediciones del agua en la tubería de 100 mm
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

i (Pa/m) v (m/s)

0,00746779
0,02969446
0,06542366
0,10470181
0,15703775
0,19697478
0,25606422
0,32069423
0,35019403
0,3611404
0,37276062

732,5903
2913,027
6418,061
10271,248
15405,403
19323,226
25119,9
31460,104
34354,034
35427,873
36567,817

18,6516
38,151
57,3678
74,0412
89,5842
100,6056
114,7356
129,996
135,648
137,6262
139,887

49,87
198,3
436,9
699,2
1048,7
1315,4
1710
2141,6
2338,6
2411,7
2489,3

Lamda
0,02300759
0,02186627
0,02130638
0,02047003
0,0209726
0,02085823
0,02084797
0,0203396
0,02039826
0,02043549
0,02041674

Fr
0,4440367
1,85779817
4,20071356
6,99734964
10,243527
12,9190622
16,8028542
21,5698267
23,4862385
24,1762487
24,9770642

ft
0,005884
0,005558
0,005436
0,00522
0,005334
0,005321
0,005301
0,005184
0,005181
0,005176
0,00518

Re/Fr
172003,383
84090,5426
55922,282
43329,0964
35811,4298
31888,2676
27961,141
24678,7462
23650,4651
23310,52
22933,7844

0,66
1,35
2,03
2,62
3,17
3,56
4,06
4,6
4,8
4,87
4,95

ical (Pa/m)
51,0153532
201,616672
445,873732
713,203472
1066,87097
1342,25063
1739,20283
2183,33823
2375,94526
2443,38866
2526,2744

Re
76375,814
156223,256
234913,488
303188,837
366835,349
411966,512
469826,977
532316,279
555460,465
563560,93
572818,605

iadm2
878,611698
1708,01034
2502,57761
3103,1422
3846,74639
4296,4463
4897,46821
5413,54904
5665,21318
5758,321
5847,54522

�Anexo 3

Tabla 3.3. Mediciones de la cola a 30% en peso de sólido en la tubería de 100 mm
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

i (Pa/m)

v (m/s)

Re

Lamda

ft

0,07999985
0,11088629
0,11999978
0,13999974
0,15999971
0,17999967
0,19999963
0,22007447
0,24408461
0,27029001
0,27999949
0,30399914
0,31999941
0,35999934
0,35005027

7847,9856
10877,945
11771,9784
13733,9748
15695,9712
17657,9676
19619,964
21589,3054
23944,7
26515,45
27467,9496
29822,3159
31391,9424
35315,9352
34339,9316

18,0864
29,3904
31,9338
41,8248
46,0638
55,9548
65,5632
76,8672
92,9754
108,2358
111,9096
116,1486
118,9746
124,344
128,0178

534,24
740,5
801,36
934,92
1068,48
1202,04
1335,6
1469,66
1630
1805
1869,84
2030,11
2136,96
2404,08
2337,64

0,64
1,04
1,13
1,48
1,63
1,98
2,32
2,72
3,29
3,83
3,96
4,11
4,21
4,4
4,53

3502
6773,3
7647,2
10924,6
13495,1
16065,6
20178,4
24998,1
32452,5
39906,9
41706,3
43891,3
45369,3
48196,8
50124,6

0,20066106
0,10532829
0,09655114
0,06566556
0,06186967
0,04717101
0,03817571
0,03056087
0,02316767
0,01893068
0,01834428
0,01848939
0,01854893
0,01910426
0,0175254

0,007388
0,006129
0,005923
0,005354
0,005043
0,0048
0,00453
0,004236
0,004
0,003711
0,003664
0,003612
0,003579
0,003517
0,003479

Fr

Re/Fr

ical (Pa/m)

phi

iadm1

0,41753313
1,10254842
1,30163099
2,23282365
2,70835882
3,99633028
5,48664628
7,54169215
11,0337411
14,9530071
15,9853211
17,2192661
18,0673802
19,7349643
20,9183486

8387,3584
6143,31296
5875,09061
4892,72854
4982,75927
4020,08815
3677,72934
3314,65399
2941,2055
2668,82104
2609,03736
2548,96462
2511,11669
2442,20355
2396,20253

78,6792448
172,357286
196,640046
304,912442
348,367414
489,26592
633,939072
814,830182
1125,7064
1415,34349
1493,89194
1586,3709
1649,2984
1770,31712
1856,19749

6,79010076
4,29630807
4,07526349
3,06619171
3,06710661
2,45682348
2,10682707
1,80363962
1,44797969
1,2753088
1,25165679
1,27971965
1,29567821
1,35799398
1,25937031

0,10033053
0,05266414
0,04827557
0,03283278
0,03093484
0,02358551
0,01908785
0,01528043
0,01158384
0,00946534
0,00917214
0,00924469
0,00927446
0,00955213
0,0087627

iadm2 Recr
335,5
340,8
349,68
343,3
368,8
366,4
367,8
365,6
358,8
360,6
367,7
387,7
401,9
439,6
419,6

2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415

Fexp.
0,03952415
0,02074648
0,01901765
0,01293413
0,01218645
0,00929126
0,00751946
0,00601957
0,00456333
0,00372877
0,00361327
0,00364185
0,00365358
0,00376296
0,00345197

�Anexo 3

Tabla 3.4. Parámetros del hidrotransporte de las pulpas de colas, en diferentes regímenes de flujo, para las concentraciones
40-50% ( plásticos Bingham5), obtenidos en la instalación experimental ( Muestra R-1).

i
(Pa/m)
563 ÷ 962,5
762 ÷ 1141,5
1520 ÷ 2029,3

V
( m/s)

T
(º C)

D
( mm)

C
(%)

RcrL

RcrTurb. α C

He

FrcritL Frcrit

ϕ Lam

ϕ Turb. τ 0

(Pa)

Turb
4

0,6 ÷ 1,02
0,78 ÷ 1,16
1,12 ÷ 1,49

28
28
28

100
100
100

40
45
50

4504,6
5145,7
5771,3

7700
7700
7700

0,28405
0,3203
0,3527

4,4x10
4,4x104
4,4x104

442,2 ÷ 823,7 0,48 ÷ 0,89
5844,2 ÷ 940,2 0,59 ÷ 0,95
1476 ÷ 1712,9 0,83 ÷ 1,15

60
60
60

100
100
100

40
45
50

3489,6
4040,5
4722,13

6500
6500
6500

0,19686
0,24732
0,7786

4,4x104
4,4x104
4,4x104

0,85

1,4

829,6 ÷ 1422,5

0,7 ÷ 0,97

90

100

50

3817,5

6200

0,2291

4,4x104

0,68

502,9 ÷ 713,6
8898 ÷ 1140
1683,8 ÷ 1781
195,3 ÷ 372,5
417,3 ÷ 677,7
1155,2 ÷ 1473
799,4 ÷ 1331,3

0,61 ÷ 0,87
0,72 ÷ 0,92
1,06 ÷ 1,23
0,43 ÷ 0,83
0,56 ÷ 0,9
0,80 ÷ 1,06
0,61 ÷ 0,93

28
28
28
60
60
60
90

150
150
150
150
150
150
150

40
45
50
40
45
50
50

6905,6
7800,6
8981,5
4717,8
5788,3
7057,5
4984,4

9800
10000
9500
9000
9400
9000
8300

0,4059
0,4293
0,4608
0,2978
0,3527
0,4055
0,3527

9,9 x104
9,9 x104 0,545
9,9 x104 1,5
9,9 x104
9,9 x104 0,6
9,9 x104 0,748
9,9 x104 0,35

1,32

µp
(Pa/s)

3,8

0,755
1,239
1,815

0,016
0,0215
0,0268

7723

4,8

0,67
1,142
1,556

0,01465
0,0192
0,234

1,35

8,676

5,1

1,30

0,0209

0,95
1,3

9,99
8,15

7,9
8,1

0,9
1,2
1,11

10,2
11,26
15,6

9,95
10,5
8,1

0,755
1,239
1,815
0,67
1,142
1,556
1,30

0,016
0,0215
0,0268
0,01465
0,0192
0,234
0,0209

1,7

4,685

�Anexo 3

Tabla 3.6. Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 100 mm.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m) v (m/s)

Re

fexp

ft

0,19999963

19619,964

20,3472

1335,6

0,72

4701,49254 0,07361111 0,00720208 0,52844037

0,23599987
0,25999952
0,27999949
0,30799884
0,35999934
0,39199988
0,41999923
0,46799854
0,51999905
0,55999897
0,5999989
0,63999883
0,68799964
0,71999868

23151,5869
25505,9532
27467,9496
30214,6858
35315,9352
38455,1882
41201,9244
45910,657
51011,9064
54935,8992
58859,892
62783,8848
67492,7643
70631,8704

29,3904
36,1728
46,629
53,1288
57,3678
60,1938
64,1502
68,3892
72,6282
76,8672
82,5192
86,7582
90,9972
97,7796

1576,01
1736,28
1869,84
2056,82
2404,08
2617,78
2804,76
3125,3
3472,56
3739,68
4006,8
4273,92
4594,47
4808,16

1,04
1,28
1,65
1,88
2,03
2,13
2,27
2,42
2,57
2,72
2,92
3,07
3,22
3,46

6791,04478
8358,20896
10774,2537
12276,1194
13255,597
13908,5821
14822,7612
15802,2388
16781,7164
17761,194
19067,1642
20046,6418
21026,1194
22593,2836

0,04163171
0,03027832
0,01962314
0,01662695
0,0166682
0,01648564
0,01555163
0,0152473
0,01502157
0,01444204
0,01342653
0,01295632
0,01266064
0,01147516

0,00670866
0,00644513
0,00613689
0,00598426
0,00589626
0,00584179
0,00577046
0,00569963
0,00563386
0,00557252
0,00549673
0,00544384
0,00539395
0,00531963

Fr
1,10254842
1,67013252
2,77522936
3,60285423
4,20071356
4,62477064
5,25270133
5,96982671
6,73282365
7,54169215
8,69153925
9,60744139
10,5692151
12,2034659

Re /Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

8896,92164
6159,40729
5004,51842
3882,29308
3407,33169
3155,55841
3007,41013
2821,93109
2647,01801
2492,52279
2355,06749
2193,7615
2086,57446
1989,37378
1851,38254

130,674531
253,962956
369,589432
584,76937
740,277181
850,425883
927,626341
1040,7103
1168,27611
1302,38769
1442,96946
1640,35536
1795,76777
1957,43202
2228,95674

10,2208134
6,20566884
4,6978616
3,1975683
2,77844577
2,82691302
2,82201991
2,69504395
2,67513816
2,66630284
2,59165569
2,44264146
2,37999594
2,34719262
2,15713473

44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832

0,14722222
0,08326342
0,06055664
0,03924628
0,0332539
0,03333641
0,03297129
0,03110326
0,0304946
0,03004315
0,02888408
0,02685307
0,02591264
0,02532128
0,02295032

-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059

692,164179
565,445608
506,145056
422,849389
408,228803
441,893978
458,583841
461,036229
481,882941
504,17562
513,015803
512,011859
519,461325
532,408223
518,522992

5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44

�Anexo III

Tabla 3.10. Mediciones para la Cola 40%, tubería de 100 mm T=60 grados
dP (kgf/cm2)
0,16819572
0,18730887
0,2
0,21100917
0,22553517
0,24082569
0,26146789
0,26605505
0,2706422
0,2940367
0,32125382
0,33525994
0,34862385
0,3632263
0,43593272

dP (Pa) Q (m3/h) iexp (Pa/m) v (m/s)
16500
18375
19620
20700
22125
23625
25650
26100
26550
28845
31515
32889
34200
35632,5
42765

33,912
39,564
47,4768
54,5418
61,3242
64,998
73,476
79,128
84,78
93,258
98,91
103,7142
115,866
124,344
129,996

1100
1225
1308
1380
1475
1575
1710
1740
1770
1923
2101
2192,6
2280
2375,5
2851

1,2
1,4
1,68
1,93
2,17
2,3
2,6
2,8
3
3,3
3,5
3,67
4,1
4,4
4,6

Re

fexp

ft

Fr

11672,3549
13617,7474
16341,2969
18773,0375
21107,5085
22372,0137
25290,1024
27235,4949
29180,8874
32098,9761
34044,3686
35697,9522
39880,5461
42798,6348
44744,0273

0,02680312
0,02192982
0,01626089
0,01299929
0,01099076
0,01044672
0,00887574
0,00778733
0,00690058
0,00619593
0,0060179
0,00571192
0,00475907
0,00430531
0,00472756

0,00604869
0,00587138
0,00566837
0,00551862
0,00539518
0,00533494
0,00521018
0,00513619
0,00506826
0,00497588
0,00491969
0,00487486
0,00477173
0,00470713
0,00466692

1,46788991
1,99796126
2,87706422
3,79704383
4,80010194
5,39245668
6,89092762
7,99184506
9,17431193
11,1009174
12,4872579
13,7297655
17,1355759
19,7349643
21,5698267

Re/Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

7951,79181
6815,82155
5679,85129
4944,11926
4397,30423
4148,76094
3670,05776
3407,91078
3180,71672
2891,56066
2726,32862
2600,04092
2327,3537
2168,67049
2074,38047

248,238033
327,975324
455,954684
585,85463
724,053319
804,322114
1003,79412
1147,63127
1300,00768
1544,3385
1717,58708
1871,28264
2286,06323
2597,20838
2814,43492

4,43123073
3,73503709
2,86870614
2,35553314
2,03714279
1,9581707
1,70353657
1,51616643
1,36153042
1,24519333
1,22322764
1,17170969
0,99734774
0,91463589
1,01299198

44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843

0,053606238
0,043859649
0,032521781
0,025998579
0,021981518
0,020893443
0,017751479
0,015574651
0,01380117
0,012391861
0,012035804
0,011423848
0,009518144
0,008610628
0,009455112

-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744

625,711035
597,269625
531,448074
488,072291
463,975087
467,428402
448,936729
424,183325
402,730375
397,766056
409,751341
407,807981
379,588779
368,523115
423,059801

5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44

�Anexo III

Tabla 3.14.Mediciones para la Cola 30% en tubería de 100 mm T=90 grados.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m)

v (m/s)

Re

Lamda

ft

0,06796933
0,0942496
0,10557034
0,1190474
0,1359686
0,15299463
0,17000568
0,18700175
0,20747192
0,22974651
0,23794506
0,25840024
0,27198213
0,30598926
0,32298533

6667,791
9245,886
10356,45
11678,55
13338,52
15008,773
16677,557
18344,872
20352,995
22538,1325
23342,41
25349,064
26681,447
30017,546
31684,861

18,0864
29,3904
32,2164
41,8248
50,868
56,2374
66,411
77,715
93,258
108,801
112,4748
116,4312
119,2572
124,344
128,3004

453,9
629,4
705
795
908
1021,7
1135,3
1248,8
1385,5
1534,25
1589
1725,6
1816,3
2043,4
2156,9

0,64
1,04
1,14
1,48
1,8
1,99
2,35
2,75
3,3
3,85
3,98
4,12
4,22
4,4
4,54

14010,6
25772,9
28917,6
40115,47
51276,2
58152,1
71634,6
87242,3
109652,9
133036,7
138693,8
144838,8
149260,7
157287,2
163588,1

0,20057091
0,10532411
0,09818545
0,06569184
0,05072342
0,04669657
0,03720854
0,02988789
0,02302748
0,01873451
0,01815622
0,01839981
0,01845994
0,01910362
0,01894026

0,00499029
0,00419966
0,00406503
0,0037054
0,00345674
0,00333581
0,00314466
0,00297404
0,00278771
0,0026393
0,00260838
0,00257657
0,00255474
0,00251715
0,00248932

Fr

Re/Fr

ical (Pa/m)

phi

iadm1

iadm2

Recr

Fexp.

0,41753313
1,10254842
1,32477064
2,23282365
3,30275229
4,03679918
5,62945973
7,70897044
11,1009174
15,1095821
16,1471967
17,30316
18,1533129
19,7349643
21,0108053

33555,6606
23375,7534
21828,3823
17966,2509
15525,2939
14405,4974
12724,9511
11316,9846
9877,82322
8804,7902
8589,3423
8370,65598
8222,22921
7969,9764
7785,90338

45,1728926
100,385891
116,752448
179,370648
247,516434
291,943865
383,796641
497,055434
670,914834
864,575141
913,122846
966,56087
1005,45709
1076,97677
1133,92722

10,0480614
6,2698054
6,03841727
4,43216329
3,66844329
3,49964539
2,95807695
2,51239583
2,06509072
1,77457103
1,74018206
1,78529884
1,80644208
1,89734826
1,90215029

0,10028546
0,05266205
0,04909272
0,03284592
0,02536171
0,02334828
0,01860427
0,01494394
0,01151374
0,00936726
0,00907811
0,00919991
0,00922997
0,00955181
0,00947013

176,393899
150,520881
153,811079
133,60071
125,463297
127,694934
120,156184
112,9441
104,422946
99,1148561
99,2988405
104,170864
107,047982
115,505872
118,161912

2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322

0,05014273
0,02633103
0,02454636
0,01642296
0,01268086
0,01167414
0,00930214
0,00747197
0,00575687
0,00468363
0,00453906
0,00459995
0,00461499
0,00477591
0,00473507

�Anexo III

Tabla 3.15. Mediciones para la Cola 50% en tubería de 100 mm T=90 grados
dP (kgf/cm2)
0,16996075
0,20059861
0,22102385
0,2413293
0,26179946
0,30600423
0,33321293
0,35711225
0,39779801
0,44198781
0,47599493
0,50998708
0,58217923
0,58478479
0,61199349

Re/Fr
9700,47847
6651,75666
5372,57269
4365,21531
3880,19139
3423,69828
3248,53232
3036,67152
2850,75286
2686,28635
2567,77371
2391,8988
2275,03078
2149,02908
2012,77939

dP (Pa)
Q (m3/h) iexp (Pa/m) v (m/s)
16673,15 20,3472
1135
0,72
19678,724 29,673
1339,6
1,05
21682,44
36,738
1476
1,3
23674,404 45,216
1611,6
1,6
25682,527 50,868
1748,3
1,8
30019,015 57,6504
2043,5
2,04
32688,188 60,759
2225,2
2,15
35032,712 64,998
2384,8
2,3
39023,985 69,237
2656,5
2,45
43359,004 73,476
2951,6
2,6
46695,103 76,8672
3178,7
2,72
50029,733 82,5192
3405,7
2,92
57111,782 86,7582
3887,8
3,07
57367,388 91,845
3905,2
3,25
60036,561 98,0622
4086,9
3,47

ical (Pa/m)
109,297047
216,12135
317,910042
462,650906
572,382076
717,646087
789,087031
891,355212
999,15237
1112,41144
1206,90926
1372,00414
1501,99212
1664,87581
1874,06206

phi
10,384544
6,19836957
4,64282283
3,48340396
3,05442828
2,84750386
2,81996778
2,67547659
2,65875364
2,6533348
2,63375227
2,48228114
2,58842903
2,34564043
2,18077089

He
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004

Re
5126,1244
7475,59809
9255,50239
11391,3876
12815,311
14524,0191
15307,177
16375,1196
17443,0622
18511,0048
19365,3589
20789,2823
21857,2249
23138,756
24705,0718

iadm1
0,14713905
0,08165704
0,05869441
0,04230721
0,03626336
0,03299981
0,03235111
0,03029656
0,02974231
0,02934323
0,02887412
0,02684341
0,02772198
0,02484698
0,02281036

fexp
0,07356952
0,04082852
0,0293472
0,0211536
0,01813168
0,0164999
0,01617556
0,01514828
0,01487116
0,01467161
0,01443706
0,01342171
0,01386099
0,01242349
0,01140518

c
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019

ft
0,00708452
0,00658698
0,00632098
0,00607268
0,00593619
0,00579451
0,00573608
0,0056619
0,00559328
0,0055295
0,00548156
0,00540701
0,00535498
0,00529642
0,00522988

iadm2
754,253057
610,435179
543,246227
481,937799
464,726209
479,289802
495,204184
496,10984
518,796992
543,172617
559,157754
558,055319
605,925533
574,92823
563,531569

Fr
0,52844037
1,12385321
1,72273191
2,60958206
3,30275229
4,24220183
4,71202854
5,39245668
6,11875637
6,89092762
7,54169215
8,69153925
9,60744139
10,7670744
12,2741081

Recr
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44

�Anexo III

Tabla 3.18.Mediciones de la cola a 30% en peso de sólido en la tubería de 150 mm a T = 28°C.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m)

v (m/s)

Re

Lamda

ft

0,04
0,06
0,07
0,08
0,09
0,10001529
0,12
0,13
0,14
0,15001529
0,16
0,17
0,18
0,2
0,22

3924
5886
6867
7848
8829
9811,5
11772
12753
13734
14716,5
15696
16677
17658
19620
21582

10,80945
23,52645
33,0642
40,05855
55,9548
68,03595
82,02465
94,74165
108,73035
118,90395
129,7134
136,70775
139,887
139,887
139,887

261,6
392,4
457,8
523,2
588,6
654,1
784,8
850,2
915,6
981,1
1046,4
1111,8
1177,2
1308
1438,8

0,17
0,37
0,52
0,63
0,88
1,07
1,29
1,49
1,71
1,87
2,04
2,15
2,2
2,2
2,2

7631,62
11094,8
33303
42953,19
68076,76
88823,96
114583,37
139396,04
166983,9
189855,9
213705,95
229353,85
236647,79
236647,69
236647,79

2,08890072
0,6614598
0,39070323
0,30420373
0,1754013
0,13184222
0,10883222
0,0883744
0,07225892
0,06474526
0,05802502
0,05550443
0,05612842
0,06236491
0,0686014

0,00592642
0,00533094
0,0039058
0,00363442
0,00319032
0,00295896
0,00275322
0,00260465
0,00247489
0,0023866
0,00230799
0,0022623
0,00224234
0,00224234
0,00224234

Fr

Re/Fr

0,01963982
0,09303432
0,18375807
0,26972477
0,52626572
0,77804961
1,13088685
1,50873259
1,98715596
2,37641862
2,82813456
3,14135236
3,28916072
3,28916072
3,28916072

388578,852
119254,917
181232,857
159248,221
129358,151
114162,335
101321,693
92392,8079
84031,6025
79891,606
75564,2795
73011,1823
71947,7733
71947,7429
71947,7733

ical (Pa/m)
2,96874114
12,6499748
18,3062303
25,0033626
42,8234533
58,7203388
79,4150904
100,231606
125,43835
144,658587
166,485823
181,262822
188,117584
188,117606
188,117584

phi
88,1181578
31,0198246
25,0078794
20,9251855
13,7448046
11,1392409
9,8822528
8,48235438
7,29920314
6,78217603
6,28521985
6,13363507
6,25778822
6,95309719
7,64840783

iadm1

iadm2

Recr

1,04445036
0,3307299
0,19535162
0,15210187
0,08770065
0,06592111
0,05441611
0,0441872
0,03612946
0,03237263
0,02901251
0,02775222
0,02806421
0,03118245
0,0343007

746
680,2
638,2
645,2
586,02
574,8
611,9
604,4
596,11
622,28
620,16
630,3
652,2
652,2
652,2

2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415

Fexp.
0,52222518
0,16536495
0,09767581
0,07605093
0,04385033
0,03296055
0,02720805
0,0220936
0,01806473
0,01618631
0,01450625
0,01387611
0,0140321
0,01559123
0,01715035

Tabla 3.21.Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 150 mm a T = 27°C.

dP (kgf/cm2)

iexp
dP (Pa) Q (m3/h) (Pa/m) v (m/s)

Re

fexp

ft

Fr

�Anexo III
0,1146789
0,14525994
0,17584098
0,18042813
0,20948012
0,22324159
0,25229358
0,28
0,3
0,33
0,35
0,3853211
0,4266055
0,48165138
0,5351682

Re/Fr
38954,0894
25285,9878
18478,2219
16378,4239
15013,5553
13726,6791
12642,9939
11717,8968
11172,8783
11086,9331
9940,00901
9545,04176
9008,13316
8428,66261
8097,19835

11250
14250
17250
17700
20550
21900
24750
27468
29430
32373
34335
37800
41850
47250
52500

ical (Pa/m)
26,8055055
60,0082794
105,769453
131,530206
153,925094
180,981579
209,977314
240,881722
262,531196
266,220165
324,292788
348,944738
387,42721
436,887161
469,736443

23,52645
36,24345
49,5963
55,9548
61,0416
66,76425
72,4869
78,20955
82,02465
82,6605
92,19825
96,01335
101,736
108,73035
113,1813

phi
27,9793269
15,8311488
10,8727044
8,97132331
8,90043307
8,06711934
7,85799173
7,6020712
7,47339756
8,10682392
7,05843634
7,22177389
7,20135274
7,21009973
7,45098673

750
950
1150
1180
1370
1460
1650
1831,2
1962
2158,2
2289
2520
2790
3150
3500

0,37
0,57
0,78
0,88
0,96
1,05
1,14
1,23
1,29
1,3
1,45
1,51
1,6
1,71
1,78

3624,06716
5583,02239
7639,92537
8619,40299
9402,98507
10284,5149
11166,0448
12047,5746
12635,2612
12733,209
14202,4254
14790,1119
15671,6418
16749,0672
17434,7015

He

iadm1

99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373

0,46958155
0,25062657
0,16201747
0,13060803
0,12741815
0,11350826
0,10882469
0,10374777
0,10105849
0,10946069
0,09331748
0,09473269
0,09341518
0,0923361
0,09468501

0,23479078
0,12531328
0,08100873
0,06530401
0,06370908
0,05675413
0,05441235
0,05187388
0,05052924
0,05473035
0,04665874
0,04736634
0,04670759
0,04616805
0,04734251

c
-1,38923136
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953

0,00839158
0,00791562
0,00745065
0,0072792
0,00715797
0,00703524
0,00692446
0,00682365
0,00676121
0,00675115
0,00661035
0,00655882
0,00648595
0,00640325
0,00635386

0,09303432
0,22079511
0,41345566
0,52626572
0,62629969
0,74923547
0,88318043
1,02813456
1,13088685
1,14848794
1,42881414
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

iadm2

Recr

1701,79508
1399,25373
1237,80138
1125,76323
1198,11101
1167,3774
1215,1414
1249,90899
1276,90038
1393,78588
1325,33453
1401,10705
1463,96922
1546,5436
1650,80496

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

�Anexo III
Tabla 3.27.Mediciones para la Cola 50% en tubería de 150 mm T=60 grados
dP (kgf/cm2)
0,11391437
0,13299694
0,15478593
0,18623853
0,20542813
0,2293578
0,25428135
0,28120795
0,31559633
0,31345566
0,33256881
0,36085627
0,39892966
0,4559633
0,49399083

Re/Fr
42396,1279
27520,2935
20110,9837
17825,6447
16340,1743
14939,5879
13760,1468
12753,3068
12160,1297
11367,0778
10818,3223
10388,4552
9804,10457
9173,43117
8812,67826

dP (Pa) Q (m3/h) iexp (Pa/m)v (m/s)
11175 23,52645
13047 36,24345
15184,5 49,5963
18270 55,9548
20152,5 61,0416
22500 66,76425
24945 72,4869
27586,5 78,20955
30960 82,02465
30750 87,7473
32625 92,19825
35400 96,01335
39135 101,736
44730 108,73035
48460,5 113,1813

ical (Pa/m)
25,0598955
54,7147734
96,4392198
119,927541
140,346911
165,016665
191,454601
219,63284
239,372551
270,395992
295,685972
318,163302
353,251122
398,348066
428,299616

Re

fexp

ft

Fr

3944,29487
6076,34615
8315
9381,02564
10233,8462
11193,2692
12152,6923
13112,1154
13751,7308
14711,1538
15457,3718
16096,9872
17056,4103
18229,0385
18975,2564

0,24542672
0,12073653
0,07503935
0,07093343
0,06574523
0,06135948
0,05771006
0,05482317
0,05593701
0,04854726
0,04665436
0,0466796
0,04596245
0,04599223
0,045986

0,00825553
0,00759493
0,00714881
0,0069843
0,00686799
0,00675022
0,00664393
0,00654721
0,0064873
0,00640341
0,00634255
0,00629311
0,00622318
0,00614383
0,00609645

0,09303432
0,22079511
0,41345566
0,52626572
0,62629969
0,74923547
0,88318043
1,02813456
1,13088685
1,2941896
1,42881414
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

He

iadm1

c

iadm2

Recr

99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265

0,49085343
0,24147307
0,15007869
0,14186686
0,13149045
0,12271896
0,11542013
0,10964634
0,11187403
0,09709452
0,09330873
0,0933592
0,09192489
0,09198445
0,091972

1936,07069
1467,27395
1247,90434
1330,85664
1345,65304
1373,62637
1402,66532
1437,69543
1538,46154
1428,37235
1442,30769
1502,80183
1567,90865
1676,78812
1745,19231

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

745
869,8
1012,3
1218
1343,5
1500
1663
1839,1
2064
2050
2175
2360
2609
2982
3230,7

phi
29,7287752
15,8969862
10,4967668
10,1561325
9,572708
9,08999103
8,68613234
8,3735201
8,62254254
7,58147332
7,35577676
7,41757452
7,38568072
7,4859156
7,54308404

0,37
0,57
0,78
0,88
0,96
1,05
1,14
1,23
1,29
1,38
1,45
1,51
1,6
1,71
1,78

-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309

�Anexo III
Tabla 3.37 Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 150 mm. Muestra R-3 28 °C.
dP (kgf/cm2)
0,13819981
0,16307248
0,17964927
0,19348572
0,21281782
0,24875666
0,26245834
0,29020612
0,32337467
0,35931351
0,38694149
0,41456947
0,44224238
0,47541093
0,49752829

dP (Pa)

Q (m3/h)

13557,401 23,53644
15997,41 36,25884
17623,593 50,25348
18980,949 56,61468
20877,428 61,70364
24403,028 66,7926
25747,163 73,1538
28469,22 78,24276
31723,055 82,6956
35248,655 89,0568
37958,96 92,87352
40669,265 96,05412
43383,977 101,7792
46637,812 108,77652
48807,525 113,22936

iexp (Pa/m) v (m/s)
922,9
1089
1199,7
1292,1
1421,2
1661,2
1752,7
1938
2159,5
2399,5
2584
2768,5
2953,3
3174,8
3322,5

0,37
0,57
0,79
0,89
0,97
1,05
1,15
1,23
1,3
1,4
1,46
1,51
1,6
1,71
1,78

Re

fexp

ft

Fr

3133,06452
4826,6129
6689,51613
7536,29032
8213,70968
8891,12903
9737,90323
10415,3226
11008,0645
11854,8387
12362,9032
12786,2903
13548,3871
14479,8387
15072,5806

0,33978917
0,16894156
0,09688952
0,08221943
0,07613249
0,07594543
0,06679904
0,0645657
0,06440578
0,06170538
0,06110055
0,06119965
0,05814682
0,05472459
0,05285466

0,00862846
0,00793802
0,00745339
0,0072839
0,00716389
0,00705515
0,00693236
0,00684297
0,00677025
0,00667411
0,00662027
0,00657739
0,00650431
0,00642137
0,00637184

0,09303432
0,22079511
0,42412504
0,53829426
0,63941556
0,74923547
0,89874278
1,02813456
1,14848794
1,33197418
1,44858987
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

Re /Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

33676,4385
21860,1443
15772,5092
14000,3171
12845,6518
11866,9355
10835,0281
10130,3108
9584,83251
8900,20161
8534,4399
8251,84256
7787,67641
7286,71477
7000,15857

27,5621671
60,1781332
108,538796
134,623411
157,278504
181,493849
213,921209
241,563539
266,973702
305,229291
329,274772
349,932428
388,523825
438,123772
471,066034

33,4843046
18,0962742
11,0531906
9,59788491
9,03619987
9,15292729
8,19320351
8,02273394
8,08881167
7,86130321
7,84754929
7,91152742
7,60133565
7,24635412
7,05315128

99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265

0,57783575
0,28729719
0,16476755
0,13982001
0,12946875
0,12915063
0,11359654
0,10979859
0,10952663
0,1049344
0,10390585
0,10407438
0,09888281
0,09306307
0,08988313

-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479

1810,39669
1386,67233
1102,21519
1053,72418
1063,41869
1148,29493
1106,19215
1143,58773
1205,67618
1243,98041
1284,57799
1330,72527
1339,70262
1347,5382
1354,77075

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

�Anexo III
Tabla 3.38 Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 150 mm. Muestra R-3 90 °C.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m)

v (m/s)

Re

fexp

ft

Fr

0,11749005
0,13863407
0,15272509
0,16449506
0,18093707
0,21148509
0,22313526
0,24672012
0,27491714
0,30548012
0,32896016
0,35248513
0,37595019
0,40419213
0,42298515

11525,774
13600,002
14982,331
16136,965
17749,927
20746,687
21889,569
24203,244
26969,371
29967,6
32270,992
34578,791
36880,714
39651,248
41494,843

23,53644
36,25884
50,25348
56,61468
61,70364
66,7926
73,1538
78,24276
82,6956
89,0568
92,87352
96,05412
101,7792
108,77652
113,22936

784,6
925,8
1019,9
1098,5
1208,3
1412,3
1490,1
1647,6
1835,9
2040
2196,8
2353,9
2510,6
2699,2
2824,7

0,37
0,57
0,79
0,89
0,97
1,05
1,15
1,23
1,3
1,4
1,46
1,51
1,6
1,71
1,78

3441
5301
7347
8277
9021
9765
10695
11439
12090
13020
13578
14043
14880
15903
16554

0,2888705
0,1436236
0,08236861
0,06990019
0,06472762
0,06456642
0,05679081
0,05489084
0,0547546
0,0524605
0,05194493
0,05203463
0,0494306
0,04652658
0,04493561

0,00847527
0,00779709
0,00732107
0,00715458
0,00703671
0,0069299
0,00680929
0,00672148
0,00665006
0,00655562
0,00650274
0,00646062
0,00638883
0,00630737
0,00625872

0,09303432
0,22079511
0,42412504
0,53829426
0,63941556
0,74923547
0,89874278
1,02813456
1,14848794
1,33197418
1,44858987
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

Re /Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

36986,3514
24008,6842
17322,7215
15376,3483
14108,1959
13033,2857
11899,9565
11125,9756
10526,8846
9774,96429
9373,25342
9062,88079
8553,09375
8002,89474
7688,17416

23,0196447
50,2601715
90,6505108
112,436118
131,357425
151,581837
178,664842
201,751438
222,973751
254,924433
275,006977
292,260044
324,49119
365,916567
393,429613

34,0839317
18,420152
11,2509019
9,76999222
9,19856645
9,31707935
8,34019713
8,16648456
8,23370462
8,00237143
7,98816097
8,05412867
7,73703594
7,37654493
7,17968324

99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75

0,57774099
0,28724719
0,16473722
0,13980039
0,12945524
0,12913284
0,11358162
0,10978168
0,10950921
0,104921
0,10388985
0,10406925
0,0988612
0,09305317
0,07641622

-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636

1988,00676
1522,69737
1210,32437
1157,12781
1167,81572
1260,98214
1214,75543
1255,79268
1323,96635
1366,07143
1410,61644
1461,44454
1471,05469
1479,82456
1487,72823

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

�Anexo 3

1

�Anexo 3

2

�Anexo 3

3

�Anexo 3

4

�Anexo 3

5

�Anexo 3

100 mm
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (2.14978579452149)*(1)+ (-0.0598060840105121)*(FR)+
(4.25567285274943)*(1/FR)
Determinante de la matriz del sistema:12709702.0268345
Determinante normalizado del sistema:0.00538631573913062
Error máximo al resolver el sistema:8.32667268468867E-17
Variación explicada:652.465230843049 Grados de libertad:
2
Variación residual:42.1010718563293 Grados de libertad: 162
Variación total:694.56630269938 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.511368106868763
Error probable de una observación:0.343851579077342
Coeficiente de correlación, r =0.969218805524049
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.95834787,

0.97728541]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1255.3049
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.42446879
0.94631472
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2= -5.96681209
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 37.26138314
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (-1.11299285060411)*(1)+ (2.83754256911439E-5)*(RE)+
(53105.3917275308)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:202655.016369767
Determinante normalizado del sistema:5.9830004165405E-15
Error máximo al resolver el sistema:7.27595761418343E-12
Variación explicada:664.767553272741 Grados de libertad:
2
Variación residual:29.7987492508075 Grados de libertad: 162
6

�Anexo 3
Variación total:694.566302523547 Grados de libertad:

164

Error estándar de una estimación:0.430215526304361
Error probable de una observación:0.289283367649107
Coeficiente de correlación, r =0.978313512863923
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.97060659,

0.98401608]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1806.9944
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.32463571
0.95226340
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
4.36854200
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 39.70266325
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
FEXP = (-0.0172955829742343)*(1)+ (3.48576399471428E-7)*(RE)+
(420.932157108046)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:202655.016369767
Determinante normalizado del sistema:5.9830004165405E-15
Error máximo al resolver el sistema:5.6843418860808E-14
Variación explicada:0.0377998330477443 Grados de libertad:
2
Variación residual:0.00141276292607753 Grados de libertad: 162
Variación total:0.0392125959738214 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.00296224999058026
Error probable de una observación:0.00199186128974654
Coeficiente de correlación, r =0.981820607982629
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.97534450,

0.98660721]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 2167.2330
Valor de Ft por la tabla :
2.6609

7

�Anexo 3
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.52221840
0.96334230
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
7.79392967
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 45.70434627
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3)
Otra forma

LN(FEXP) = (7.88775142665484)*(1)+ (-1.2472640090502)*(LN(RE))
Determinante de la matriz del sistema:6700.13704600312
Determinante normalizado del sistema:0.000265668438176546
Error máximo al resolver el sistema:0
Variación explicada:63.1708212334096 Grados de libertad:
1
Variación residual:3.30058434475009 Grados de libertad: 163
Variación total:66.4714055780879 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.142737442308348
Error probable de una observación:0.0959806240923995
Coeficiente de correlación, r =0.974856810940992
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.96594260,

0.98145981]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 3119.7033
Valor de Ft por la tabla :
3.0519
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.97485681
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65559
t2= -55.85430419
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).

8

�Anexo 3

150 mm
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (5.64280138442511)*(1)+ (-0.418752094542252)*(FR)+
(2.22857009813584)*(1/FR)
Determinante de la matriz del sistema:17190384.7725561
Determinante normalizado del sistema:0.0643456871026736
Error máximo al resolver el sistema:4.44089209850063E-16
Variación explicada:4209.31756980229 Grados de libertad:
2
Variación residual:454.820896897133 Grados de libertad: 162
Variación total:4664.13846669943 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:1.68076605001679
Error probable de una observación:1.13017228214856
Coeficiente de correlación, r =0.949992394752315
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.93256384,

0.96300286]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 749.6461
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.22293834
0.92750471
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2= -2.91079927
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 31.58064521
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (-2.10963933955578)*(1)+ (9.64457505079318E-5)*(RE)+
(103330.406429266)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:355779.349216844
Determinante normalizado del sistema:2.02127241583753E-14
Error máximo al resolver el sistema:1.45519152283669E-11
Variación explicada:4279.10639053897 Grados de libertad:
2
Variación residual:385.032051067278 Grados de libertad: 162
9

�Anexo 3
Variación total:4664.1384416063 Grados de libertad:

164

Error estándar de una estimación:1.54644864860691
Error probable de una observación:1.03985524838758
Coeficiente de correlación, r =0.957835272140527
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94306028,

0.96883786]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 900.2046
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.31082817
0.92746308
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
4.16237537
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 31.57050554
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
FEXP = (-0.0470407096075058)*(1)+ (1.27494427285519E-6)*(RE)+
(1009.60911804834)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:355779.349216844
Determinante normalizado del sistema:2.02127241583753E-14
Error máximo al resolver el sistema:6.93889390390723E-18
Variación explicada:0.381581316191436 Grados de libertad:
2
Variación residual:0.03037490841784 Grados de libertad: 162
Variación total:0.411956224609283 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.0137355024458518
Error probable de una observación:0.00923595770245977
Coeficiente de correlación, r =0.962427482927483
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94921992,

0.97224875]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1017.5532
Valor de Ft por la tabla :
2.6609

10

�Anexo 3
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.43763843
0.93893049
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
6.19498560
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 34.72942682
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Otra Forma

LN(FEXP) = (7.0800300678866)*(1)+ (-1.06214975811003)*(LN(RE))
Nota:
ln(y) = A+Bln(x)
y = 10^(A/ln(10)) / X^(-B), donde c = A/ln(10).
Determinante de la matriz del sistema:7226.8703472136
Determinante normalizado del sistema:0.00030965935196941
Error máximo al resolver el sistema:8.88178419700125E-16
Variación explicada:49.4126138786117 Grados de libertad:
1
Variación residual:5.0570204701612 Grados de libertad: 163
Variación total:54.4696343487851 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.176680999945483
Error probable de una observación:0.118805215826996
Coeficiente de correlación, r =0.952448899152079
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.93584831,

0.96483178]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1592.6880
Valor de Ft por la tabla :
3.0519
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.95244890
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65559
t2= -39.90849594
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).

11

�Anexo 3
Tabla 3.8. Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :

φ = (7.621)*(1)+ (0.314)*(Fr)+(2.122)*(1/Fr)+ (-2.877)*( Fr )
Determinante de la matriz del sistema:18178176949.2741
Determinante normalizado del sistema:0.000171342661441841
Error máximo al resolver el sistema:1.77635683940025E-15
Variación explicada:7217.22514342882 Grados de libertad: 3
Variación residual:626.28901372635 Grados de libertad: 326
Variación total:7843.5141571552 Grados de libertad: 329
Error estándar de una estimación:1.3881797863238
Error probable de una observación:0.934890078127453
Coeficiente de correlación, r =0.959245530533808
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94962870,

0.96705735]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1252.2522
Valor de Ft por la tabla :
2.3995
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.19593804
0.87167984
-0.35298891
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.6509
t2=
3.60768382
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 32.11460373
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
t 4= -6.81187835
El coeficiente 4 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t4).

12

�Anexo 3

13

�Anexo 3
Tabla 3.9. Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado.

f exp

10 C
= 1, 0621
Re

Determinante de la matriz del sistema:355779.349216844
Determinante normalizado del sistema:2.02127241583753E-14
Error máximo al resolver el sistema:6.93889390390723E-18
Variación explicada:0.381581316191436 Grados de libertad:
2
Variación residual:0.03037490841784 Grados de libertad: 162
Variación total:0.411956224609283 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.0137355024458518
Error probable de una observación:0.00923595770245977
Coeficiente de correlación, r =0.962427482927483
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94921992,

0.97224875]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1017.5532
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.43763843
0.93893049
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
6.19498560
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 34.72942682
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).

�Anexo 4
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas
de la Empresa Ernesto Ché Guevara.

Tabla 4.1. Flujo de Efectivo
UM: Miles de USD
Flujo de Efectivo
Indicadores
Utilidad Neta
(+) Reserva para Contingencias
(+) Depreciación
(+) Valor Residual del Activo Fijo Neto
(+) Inversión para renovar la instalación
actual
(-) Gastos de Inversión
(-) Gastos Preoperativos
(+-)Variaciones en el Capital de Trabajo
Flujo Neto de Efectivo
Flujo Neto Acumulado

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

13.939
1.384
854
7.533

28.827
2.768
1.709

32.004
2.768
1.709

35.441
2.768
1.709

39.158
2.768
1.709

43.622
2.768
1.709

45.600
2.768
1.709
4.737

55

59

56

177.186
223.449
11.680

(5.013)

55

58

(211.418)
(211.418)

215.502
4.084

36.426
40.510

39.860
80.370

Indicadores Económico- Financieros
Valor Actualizado Neto del Proyecto (VAN) @ 15%) (MUSD)
Tasa Interna de Retorno (TIR) (%)
Período de Recuperación (Años)

43.580 48.040 54.758
123.950 171.990 226.748

102.202
41%

Tabla 4.2. Estado de Origen y Aplicación de Fondos
UM: Miles de USD

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

7.533
190.000
37.602
235.135

-

-

-

-

-

4.737

75.204
75.204

77.444
77.444

79.767
79.767

82.177
82.177

84.677
84.677

87.273
92.010

35200
16.192
26.185
77.577

38800
11.937
28.997
79.734

43.000
7.234
32.038
82.272

41.400
1.190
35.691
78.281

-

10.925
11.404
234.853

31600
20.033
23.585
75.218

37.309
37.309

282
282

(15)
267

(133)
134

32
166

(95)
71

6.396
6.468

54.701
61.169

Indicadores
Fuentes
Valor Residual del activo fijo
Capital Prestado
Total de Ingresos

Destinos
Gastos de Inversión
Repago de Principal
Intereses
Impuestos

Superavit o Déficit
Saldo Acumulado

223.449

�Anexo 4
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas
de la Empresa Comandante Ernesto Ché Guevara.

Tabla 4.3. Gastos de Inversión y Preoperativos.
UM: Miles de USD
Año 2003

Construcción y Montaje
Equipos
Bombas
Tuberías acero D-250
Instrumentación
Otros
Flete y Seguro
Otros
Proyecto de Investigación
Proyecto de Ingeniería para Montaje
Licencia Ambiental
Contingencia
TOTAL

U/M

uno
m

Unidad

3
3.500

Precio/U

Total

8.908
27

68.420
121.079
26.723
93.100

1.256
33.950
10.000
17.450
1.500
5.000
-

-

223.449

�Anexo 4
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas
de la Empresa Comandante Ernesto Ché Guevara.

4.4. Gastos de Inversión y Preoperativos

2003

Capital de Trabajo
Materiales Auxiliares
Productos en Proceso
Efectivo en Caja
Cuentas por Cobrar
Cuentas por Pagar

(63)
9.310
2.433

Variaciones en el Capital
de Trabajo

Depreciación
Inversión
Terreno
Edificaciones
Maquinaria y Equipos
Equipos de Transporte
Equipos de Computación
Otros Equipos
Depreciación Total Anual
Depreciación Acumulada

Instalación Actual
Terreno
Edificaciones
Maquinaria y Equipos
Equipos de Transporte
Equipos de Computación
Otros Equipos
Depreciación Total Anual
Depreciación Acumulada

2004
(63)

2005
(69)

2006
(69)

2007
(76)

de

(77)

(7.383)
2.433

124

127

131

136

11.680
2003

(5.013)
2004

55
2005

58
2006

55
2007

59
2008

14.212

28.425

28.425

28.425

28.425

28.425

14.212
14.212

28.425
42.637

28.425
71.062

28.425
99.487

28.425
127.912

28.425
156.337

2003

2004

2005

2006

2007

2008

15.067

30.134

30.134

30.134

30.134

30.134

15.067
105.468

30.134
135.601

30.134
165.735

30.134
195.868

30.134
226.002

30.134
256.136

120.534
Variación
Depreciación

2008

241068,82

la

Existentes
Bombas
Tuberías acero D-200
Gasto para renovar la
instalación actual
Bombas
Tuberías acero D-200
Desmontaje
Construcción y Montaje

(854)

5
3.500

5
3.500

(1.709)

(1.709)

7.800
23,30

7.800
23,30

(1.709)

(1.709)

39.000
81.534

177.186
39.000
81.534
14464
42187

(1.709)

�Anexo IV
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas de la
Empresa Comandante Ernesto Ché Guevara.

Tabla 4.5. Financiamiento del Capital prestado
UM: MUSD
Año 2003

Años

Capital a financiar (MP)
Tasa de Interés:

2003
11,50%
2004

Semestres
I

Capital
190000

II

190000
15.800

I

15.800

II
2005

17.600

I

17.600

II
Condiciones:

2006

6 meses de gracia

19.400

I

19.400

II
2007

2008

Principal

Intereses

Total (Ppal+Int.)

10.925

10.925

10.471

26.271

9.562

25.362

8.602

26.202

7.590

25.190

6.526

25.926

5.411

24.811

I

21.500

4.235

25.735

II

21.500

2.999

24.499

I

41.400

1.190

42.590

190.000

190.000

67.511

-

257.511

�Valoración Técnico - Económica

Tabla 4.1 Costo de Transportación de un m3 de Cola, $ USD.
INDICADORES

1

2

17769.7

17769.7

32850

32850

143848.4

182208

78.84

78.84

14

14

3772

4883

Gastos de amortización de las bombas.

2672.307

2672.307

Gastos de amortización de las tuberías y soportes.

4892.065

4892.065

813

813

205943.112

246180.912

1.3

4.50

Gastos de salario del personal de operación.
Gastos

por

consumo

de

agua

para

disminuirle

la

temperatura a la cola.
Gastos de energía eléctrica.
Gastos por iluminación.
Gastos imprevistos.
Gastos por mantenimiento.

Gasto del salario del personal indirecto
Total ( Gb )
Gasto para transportar un m3 de cola en 3.5 Km (USD)

�Nomenclatura

NOMENCLATURA FUNDAMENTAL UTILIZADA
SIMBOLO

D
d
det
dem
ev
Ec
f, f´
F
∑F
g
gc
He
K
Kc
L
n
N; N´; Ni
Pd; Ps
∆Pf
∆Pb
P1
Q
Qm
Re
Recr
t
Ws
Z
V
Vmáx.
Vm
Vcr
Vp
KT1
KTi
Ht
Hs
(NPSH)A
(NPSH)R
∑h
i.e.p

DENOMINACIÓN

UNIDADES

Diámetro interior de tubos
m (pie)
Diámetro de la partícula
m (pie)
Diámetro equivalente según tamaño de partícula.
m (pie)
Diámetro equivalente según masa de partícula.
m (pie)
Factor de pérdidas por fricción.
(adimensional)
Energía Cinética por unidad de masa.
J/kg ( lbf.pie/lb)
Factor de fricción de Fanning.
( adimensional)
Fuerza resultante en un punto.
N (lbf)
Pérdidas por fricción por unidad de masa.
J/Kg ( lbf.pie/lb)
Aceleración de la gravedad.
m/s2(pie/s2)
Constante adimensional.
(lb.pie/lbf.s2)
Número de Hedstrom.
(adimensional)
Índice de consistencia.
Pa.Sn (lb.s n-2/Pie)
Coeficiente de resistencia en accesorios y válvulas.
(adimensional)
Longitud de tubos rectos.
m(pie)
Índice de flujo.
(adimensional)
Potencia consumida por el fluido; motor impulsor y motor
W (lbf.pie/s)
en una bomba.
Presión de descarga y de succión, respectivamente, en
Pa(lbf /pie)
una bomba.
Caída de presión en una tubería.
Pa(lbf/pie2)
Incremento de presión en una bomba.
Pa(lbf/pie2)
Número de plasticidad.
(adimensional)
Flujo volumétrico.
m3/s(pie3/s)
Flujo másico.
Kg/s(lb/s)
Número de Reynolds.
(adimensional)
Número de Reynolds crítico.
(adimensional)
Tiempo.
s(s)
Trabajo por unidad de masa en una bomba.
J/kg ( lbf.pie /lb)
Altura de un punto con relación a un plano de referencia.
m(pie)
Velocidad del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad máxima del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad media del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad crítica del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad límite de caída de las partículas.
m/s (pie/s)
Coeficiente de consistencia conocido a una temperatura
PaSn
dada.
Coeficiente de consistencia a una temperatura dada.
Pa.Sn
Tensión de vapor del fluido.
ºC
Altura de succión.
m
Altura positiva neta de carga de succión admisible.
m
Altura positiva neta de carga de succión requerida.
m
Pérdidas hidráulicas en la línea de succión.
m
Punto izoeléctrico.

(adimensional)

�Nomenclatura

P.Z.C
T
W
S
Cw
Vs
Vl
ms
ms
i
Hmáx.
Hdmáx.
Mmáx.
Bmáx.
pmáx.
Mr.
Br.
Pr.
Hcm.
Hcb.
BHmáx.
Krec.
Kmáx.
Ucpi.
Umag.
α
αc
β
βi
γ
ξ
µ
µa
π
e

ρ
ρ

s
o

Punto de carga cero.
Temperatura.
Área de la sección transversal del conducto.
Concentración másica.
Concentración volumétrica.
Volumen de sólido.
Volumen de líquido.
Masa de sólido.
Masa de líquido.
Pérdidas específicas de presión.
Intensidad de campo máxima efectiva aplicada la
muestra
Intensidad del campo de desmagnetización máxima
sobre la muestra.
Magnetización máxima en la muestra.
Inducción máxima en la muestra.
Momento magnético máximo en la muestra.
Magnetización remanente en la muestra.
Inducción remanente en la muestra .
Momento magnético remanente en la muestra.
Campo coercitivo de inducción (H para M=0).
Campo coercitivo de inducción (Hpara B= 0)
Producto BH máximo.
Permeabilidad magnética recoil relativa.

(adimensional)
ºC
2
m (pie2)
%
%
3
m (pie3)
m3(pie3)
Kg(lb)
Kg(lb)
Pa/m(lbf/pie)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
T ( Gauss)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
T . A/m (M gauss
Oe)
-

Permeabilidad magnética relativa máxima.
Energía de primera imanación
Energía de magnetización en un ciclo.
Símbolos Griegos
Parámetros de corrección de energía cinética en el
modelo reológico.
Parámetro que define el Reynolds crítico en plástico
Bingham.
Parámetro para el coeficiente Fanning
Coeficiente de corrección de sobrecargas (incremento
de potencia requerida) en bombas.
Velocidad de deformación (gradiente de velocidad).
Potencial Zeta.
Viscosidad dinámica.

Joule(erg)
Joule(erg)

1/s (1/s)
(mV)
Pas. ( lb/ Pie.s )

Viscocidad aparente con fluidos no newtonianos

Pas. ( lb/ Pie.s)

Constante matemática.
Constante matemática
Densidad del sólido.

(π = 3,1416)
(e =2,7118)
Kg/ m3( lb/Pie3)

Densidad del agua.

Kg/ m3( lb/Pie3)

(adimensional)
(adimensional)
(adimensional)
(adimensional)

�Nomenclatura

ρ

p

τB
τij
τii
τw
τo
G0

ϕ

Densidad de la pulpa.

Kg/ m3( lb/Pie3)

Esfuerzo inicial de Bingham.
Esfuerzo cortante (de cizalla).
Esfuerzo normal.
Esfuerzo cortante evaluado en la pared del tubo.
Esfuerzo cortante inicial físico del modelo de Bingham.
Densidad de carga superficial.
Coeficiente de corrección de las pérdidas hidráulicas en
flujo trifásico.

Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
C/m2 o mol/L
(adimensional)

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="87">
                <text>Estudio del hidrotransporte de las colas en el proceso carbonato amoniacal</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="88">
                <text>Alberto Turro Breff</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="89">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="90">
                <text>2002</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="91">
                <text>Tesis doctoral</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </item>
</itemContainer>
