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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Nuevas regularidades geológicas de la
región Mayarí-Sagua-Moa a partir de la
reinterpretación del levantamiento
aerogeofísico 1:50 000

JOSÉ ALBERTO BATISTA RODRÍGUEZ

MOA 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: MSC. JOSÉ ALBERTO BATISTA RODRÍGUEZ

Nota del editor: La resolución de los gráficos ha sido modificada para disminuir el
tamaño de este fichero.

MOA, 2002

�AGRADECIMIENTOS
Al Dr. José Rodríguez Pérez, tutor de este trabajo, quién desde un inicio depositó toda su
confianza en su culminación feliz. Además por su apoyo, orientación y oportunas
sugerencias durante su desarrollo.
A la Dra. Alina Rodríguez Infante, cotutora del trabajo, por su paciencia y dedicación durante
la

revisión y corrección de estilo del trabajo. Por sus sugerencias constantes al

mejoramiento del mismo.
A los doctores Jesús Blanco Moreno y Antonio Rodríguez Vega, cotutores del trabajo, por
su apoyo durante los trabajos de campo, y por sus oportunas revisiones, sugerencias,
críticas e ideas en el desarrollo del mismo. También el Dr. Roberto Díaz por su apoyo
durante los trabajos de campo y sus sugerencias a las versiones preliminares de algunos
capítulos.
Al Dr. Joaquín Proenza Fernández, por sus constantes revisiones y sugerencias, así como
su apoyo durante el desarrollo del trabajo.
A la MSc. Beatriz Riverón por sus correcciones ortográficas y gramaticales a las versiones
de algunos capítulos.
A Magalis, a la cual no podré reponerle el tiempo que no pude dedicarle, así como por su
paciencia y apoyo.
Al Departamento de Geociencias del ISPJAE, especialmente al Dr. Ramón González
Caraballo, quién desde un inicio me brindó todo su apoyo, al Dr. Ariel de Quesada y Emilio
Escartín, por las sugerencias emitidas durante la revisión del trabajo.
Al Departamento de Geofísica del Instituto de Geología y Paleontología (IGP) por facilitar los
datos geofísicos utilizados en el trabajo.
Al MSc. Leduar Ramayo Cortés por su apoyo en los trabajos de campo y en los contactos
con profesionales dedicados a la Geofísica aplicada en la Argentina.
A los doctores Cesar Lorenzo Alaminos Ibarría y Arturo Rojas Purón, por sus críticas y
sugerencias durante su oponencia en la predefensa, lo cual permitió el perfeccionamiento
del trabajo.
Al Dr. Alain Carballo por su apoyo durante la realización de la predefensa.
A la MSc. Rosa Rodríguez Fernández por su colaboración en la búsqueda y utilización de la
información científica en ICT.
A todo el Departamento de Geología, la Facultad y el ISMMM, por su apoyo brindado directa
o indirectamente.

�SÍNTESIS
La presente investigación titulada Nuevas regularidades geológicas de la región MayaríSagua-Moa a partir de la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico 1:50 000,
tiene como objetivo Revelar nuevas regularidades geológicas y geofísicas en el
territorio Mayarí-Sagua-Moa a partir de la reinterpretación de datos aerogeofísicos,
para enriquecer el conocimiento geológico del territorio, mejorar el modelo geólogogeofísico existente y orientar los trabajos de prospección.
En la investigación toda la información geológica y geofísica disponible se llevó a formato
digital, a partir de lo cual se aplicaron por primera vez en la región de estudio las técnicas
más novedosas en el procesamiento e interpretación de la información geológica y
geofísica.
A partir de la interpretación geólogo-geofísica del levantamiento aerogeofísico se concluyó
que las áreas de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con ayuda de las concentraciones de
eU y eTh, y los valores de las relaciones calculadas entre estos elementos, con lo cual se
proponen nuevas áreas perspectivas para el desarrollo de estas cortezas. Las
concentraciones de estos elementos reflejan mayor desarrollo, grado de madurez,
espesores y tiempo de formación para las lateritas de Moa comparadas con las de Mayarí.
Las variaciones de estos parámetros según los elementos radiactivos mencionados, se
muestran en las diferentes áreas de desarrollo de cortezas de meteorización.
Por otro lado, las concentraciones de K y las relaciones K. eU/eTh, eTh/K y eU/K, así como
el campo magnético, se utilizan para delimitar las zonas de desarrollo de alteraciones
hidrotermales. Con estos parámetros en las áreas de lateritas ferroniquelíferas se revelan
zonas en las cuales pueden existir alteraciones hidrotermales, cuerpos de gabros o rocas
volcano-sedimentarias.
Las principales deformaciones tectónicas reportadas y otras aun no descritas, en las
ofiolitas y rocas asociadas, se evidencian a partir del comportamiento del campo magnético.
Este comportamiento combinado con las características aerogamma espectrométricas
permite delimitar las zonas con predominio en superficie y profundidad de rocas
serpentinizadas, así como las variaciones de los espesores de estas rocas, de los dos
niveles fundamentales del corte ofiolítico y en ocasiones de las volcano-sedimentarias.
Con los resultados de la investigación se revelaron nuevas regularidades geológicas que
aportan nuevos elementos al conocimiento geólogo-estructural de la región, con las cuales
se pueden orientar con mayor eficiencia los trabajos de prospección de minerales y evaluar
las potencialidades para localizar lateritas ferroniquelíferas, cromititas y metales preciosos
asociados a procesos hidrotermales.

�INDICE

Pág

INTRODUCCIÓN .............................................................................................

1

CAPÍTULO I. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO ........
Introducción .....................................................................................................
Metodología de la investigación ......................................................................
Trabajos geológicos y geofísicos precedentes ................................................
Características geológicas del territorio ...........................................................
Caracterización petrofísica ..............................................................................
Conclusiones ...................................................................................................

7
7
7
17
23
33
38

CAPÍTULO II. INTERPRETACIÓN AEROGAMMA ESPECTROMÉTRICA
DE LA REGIÓN MAYARÍ-SAGUA-MOA .........................................................
Introducción .....................................................................................................
Descripción e interpretación de mapas aerogamma espectrométricos ...........
Análisis de los resultados del tratamiento estadístico de los datos
aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa ......................................
Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de Moa .
Interpretación geoquímica ...............................................................................
Conclusiones ...................................................................................................
CAPÍTULO III. INTERPRETACIÓN AEROMAGNÉTICA Y ANÁLISIS
COMBINADO DE LA INFORMACIÓN AEROGEOFÍSICA DE LA REGIÓN
MAYARÍ-SAGUA-MOA ....................................................................................
Introducción .....................................................................................................
Interpretación aeromagnética cualitativa .........................................................
Interpretación aeromagnética cuantitativa .......................................................
Análisis combinado de la información aerogeofísica .......................................
Regularidades geológicas y geofísicas ...........................................................
Aplicabilidad del levantamiento aerogeofísico en la región Mayarí-SaguaMoa ..................................................................................................................
Propuesta metodológica para la ejecución de los trabajos de comprobación
de campo .........................................................................................................
Conclusiones ...................................................................................................

40
40
41
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73
77

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79
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94
96
97

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .................................................. 100
Conclusiones ................................................................................................... 100
Recomendaciones ........................................................................................... 102
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................ 103
Relación de figuras .......................................................................................... 120
Relación de tablas y anexos gráficos .............................................................. 123
Tablas .............................................................................................................. 123
Anexos gráficos ............................................................................................... 124

�INTRODUCCIÓN
La demanda de recursos naturales en el territorio nacional ha conllevado desde inicio del
siglo XX a una intensificación de las investigaciones geológicas y geofísicas, que cubren
el 100 % del territorio, con las que se ha profundizado en el conocimiento geológico
regional y se han orientado los trabajos de prospección de minerales, llegando al
descubrimiento de nuevos yacimientos.
En la región Mayarí-Sagua-Moa se ubican importantes yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas y de cromitas, lo que ha traído consigo la creación de una gran
infraestructura minero-metalúrgica orientada a la explotación de estos recursos minerales.
Desde principio del siglo pasado se han realizado numerosos trabajos dirigidos al
aumento del conocimiento geológico del área y a la búsqueda y exploración de estas y
otras materias primas, orientados tanto al aumento de las reservas como al hallazgo de
nuevas

acumulaciones

minerales.

La

mayoría

de

estos

trabajos

carecen

de

investigaciones geofísicas y en los casos en que se han realizado, el uso de la
información ha sido insuficiente.
A pesar de que en esta región se han desarrollado levantamientos geológicos a escalas
que varían desde 1:250 000 hasta 1:50 000 y mayores en algunas localidades, existen
discrepancias e imprecisiones en cuanto a la ubicación, extensión y límites de cuerpos, y
estructuras geológicas importantes, lo cual limita la utilización de estos materiales para
fines de prospección y exploración de los principales tipos de materias primas minerales
que se pueden ubicar en la misma.
Las investigaciones geofísicas realizadas en esta región incluyen diferentes métodos
geofísicos, tales como: magnetometría, gravimetría, geoelectricidad, radiometría, así
como investigaciones geofísicas de pozos. Con los datos gravimétricos medidos se
confeccionó un mapa gravimétrico a escala 1: 50 000, el cual no se utilizó en esta
investigación debido a la poca representatividad de la información original en la mayor
parte de la región de estudio. Estas investigaciones geofísicas cubren pequeñas áreas a
diferencia del levantamiento aerogeofísico complejo a escala 1:50 000 que incluye
información aerogamma espectrométrica y aeromagnética, el cual abarca en su totalidad
la región investigada, razón por la cual es la información geofísica fundamental que se
utiliza en esta investigación. Las investigaciones geofísicas mencionadas han tenido como
finalidad la búsqueda de cromita y, en menor grado, de lateritas ferroniquelíferas, sin
profundizar en las características geológicas y estructurales de la región, aspecto que

1

�denota el uso insuficiente de la información geofísica existente, a pesar de que esta
región se caracteriza por una alta complejidad geológica y tectónica, en la cual
recientemente han ocurrido eventos sísmicos - que han puesto en peligro las
instalaciones que forman parte de la infraestructura minero-metalúrgica -, lo que confirma
que algunas de las estructuras geológicas disyuntivas presentes en el área son
tectónicamente activas, lo que ha motivado la realización de trabajos orientados a
profundizar en las características de estas estructuras.
Por los motivos antes expuestos el problema de esta investigación radica en la necesidad
de reinterpretar la información geofísica existente en el territorio para profundizar en el
conocimiento geológico, a través del uso más eficiente de esta información, y con ello
mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los futuros trabajos de
prospección de minerales.
Teniendo en cuenta este problema y que los estudio geofísicos suministran una base para
la interpretación de los modelos de emplazamientos y la historia geológica de las fajas
ofiolíticas y rocas asociadas, el presente trabajo tiene como objetivo Revelar nuevas
regularidades geológicas y geofísicas en el territorio Mayarí-Sagua-Moa a partir de
la reinterpretación de datos aerogeofísicos, para enriquecer el conocimiento
geológico del territorio, mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los
trabajos de prospección.
Para dar cumplimiento al objetivo planteado se realizó la reinterpretación del
levantamiento aerogeofísico complejo 1:50 000, de la región Mayarí-Sagua-Moa, el cual
está conformado por datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos, teniendo en
cuenta la amplia utilización que tienen en la actualidad estos datos durante la cartografía
geológica y la prospección de yacimientos minerales.
El objeto de estudio de esta investigación comprende las secuencias rocosas y las
estructuras geológicas enmarcadas dentro de la región Mayarí-Sagua-Moa, la cual ocupa
un área aproximada de 3 754 Km2, comprendida entre el municipio Cueto al oeste y el
poblado de Cayo Güin al este, extendiéndose de norte a sur desde la costa hasta la
coordenada 199 500. En la misma aflora la faja ofiolítica Mayarí-Moa-Baracoa, en la cual
afloran

fundamentalmente

unidades

oceánicas

correspondientes

a

las

ofiolitas

septentrionales, y a los arcos de islas volcánicos del Cretácico y del Paleógeno. Además
de los tipos de yacimientos mencionados, en esta región aparecen zonas con perspectivas

2

�para localizar bauxitas y mineralizaciones asociadas a áreas de alteraciones
hidrotermales.
Para lograr el objetivo propuesto se partió de la hipótesis de que si el comportamiento de
los datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos responde a las características
geológicas y estructurales del territorio investigado, es posible revelar las regularidades
geológicas y geofísicas del territorio y por ende, enriquecer el conocimiento geológico del
territorio, mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los trabajos de
prospección.
La metodología seguida durante las investigaciones, en esencia no difiere de la que se
lleva a cabo durante las investigaciones geológicas en general, desarrollada en tres
etapas fundamentales. En la primera etapa se seleccionó el área de trabajo teniendo en
cuenta la importancia económica que posee la región y la disponibilidad de la información,
además se procedió a la revisión y recopilación de la información bibliográfica,
culminando con un estudio petrofísico, particularmente de susceptibilidad magnética (κ),
en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias.
En la segunda etapa se preparó y procesó la información aerogeofísica y geológica. En la
primera parte de esta etapa toda la información disponible se llevó a formato digital, luego
se elaboró la información aerogeofísica, según el siguiente orden: organización de la base
de datos del levantamiento aerogeofísico, cálculo de las relaciones entre los
radioelementos y la reducción al polo del campo magnético total, delimitación del
comportamiento de los canales del levantamiento aerogeofísico y las relaciones
calculadas entre ellos, en cada una de las formaciones y rocas ofiolíticas, tratamiento
estadístico para cada formación y tipo de roca de forma general y en áreas particulares y
por último transformaciones del campo magnético.
El análisis estadístico se desarrolló en tres partes. Inicialmente se hizo el análisis general,
durante el cual se procesó estadísticamente el conjunto de datos obtenidos del
levantamiento aerogeofísico complejo determinándose la media, desviación estándar y
rango de variación de los parámetros medidos y las relaciones calculadas entre ellos,
luego se calculó la matriz de correlación. Posteriormente se realizó el tratamiento
estadístico por formaciones y rocas ofiolíticas presentes en los sectores Mayarí y SaguaMoa, cuyo tratamiento tiene características similares al de la etapa anterior e incluye la
verificación del tipo de distribución de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
entre ellos, así como la aplicación del método de análisis de factores basado en las

3

�componentes principales. En la última parte del análisis estadístico se siguió el mismo
procedimiento anterior pero en este caso, para las áreas de afloramientos de las
diferentes formaciones y rocas ofiolíticas.
En función del objetivo de la investigación se realizaron diferentes transformaciones del
campo magnético: reducción al polo, gradientes horizontales y verticales y la continuación
analítica ascendente, así como su representación en forma de mapas de relieve
sombreado, orientadas a resaltar las alineaciones y zonas de contactos, y los cuerpos
geológicos que se ubican a diferentes profundidades.
En la tercera y última etapa se realizó la interpretación geólogo-geofísica, a partir de la
cual se revelaron las regularidades geológicas y geofísicas que sirven como índices de
búsqueda en futuros trabajos de prospección en el territorio, entre las que se pueden citar:
delimitación de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas, alteraciones
hidrotermales, así como de diferentes tipos de rocas, a partir de las concentraciones de
eU, eTh, K y sus relaciones calculadas. También a partir de estas concentraciones se
esclarecen aspectos relacionados con la génesis y desarrollo de los diferentes tipos de
rocas, tales como grado de meteorización, arcillosidad, cambios de facies, contenido
organógeno, enriquecimiento en materia orgánica, predominio en superficie y profundidad
de material volcánico o serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez, ubicación en el
corte y alteraciones hidrotermales.
Con la interpretación del levantamiento aeromagnético se corroboró que el mismo
constituye una herramienta indispensable durante la exploración de áreas con alta
complejidad geológica, conformadas sobre todo por rocas ofiolíticas. También se
evidenciaron las principales deformaciones tectónicas en las ofiolitas y rocas asociadas,
algunas de ellas ya reportadas y otras aun no descritas, las que deben ser objetos de
estudio en futuras investigaciones en el territorio. Con la combinación del comportamiento
del campo magnético y las características aerogamma espectrométricas, se delimitaron
zonas con predominio en superficie y profundidad de rocas serpentinizadas y por ende las
variaciones de espesores de las mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles
fundamentales del corte ofiolítico y se definió el basamento de las rocas aflorantes.
También se delimitaron las zonas donde las rocas volcano-sedimentarias cretácicas
yacen sobre peridotitas serpentinizadas, denotando su carácter alóctono.
La aplicabilidad de esta investigación está dirigida hacia la prospección de yacimientos,
fundamentalmente de lateritas ferroniquelíferas, cromitas y minerales asociados a las

4

�zonas de alteraciones hidrotermales. Además estos resultados sirven de base a los
trabajos de cartografía geológica al aportar nuevos elementos geológicos y estructurales
en esta región.
La novedad científica de la investigación está dada por:
•

La aplicación en el territorio Mayarí-Sagua-Moa, de un conjunto de técnicas
especiales para el procesamiento y reinterpretación de la información geológica y
geofísica.

•

El descubrimiento de nuevas regularidades geológicas y geofísicas, en particular para
los yacimientos lateríticos, de la región Mayarí-Sagua-Moa.

•

El mejoramiento del modelo geólogo-geofísico existente del territorio Mayarí-SaguaMoa.

Aportes científico-técnicos y prácticos de la tesis:
•

El incremento sustancial del conocimiento geológico sobre el territorio Mayarí-SaguaMoa, en relación con sus perspectivas para lateritas ferroniquelíferas, cromitas y otros
minerales.

•

El mejoramiento del modelo geólogo-geofísico existente en el territorio, lo que permite
fundamentar científicamente las investigaciones futuras a desarrollar en el mismo.

Durante el desarrollo de esta investigación se han confrontado diversas limitaciones
dentro de las cuales se destacan por su influencia en la exactitud de los resultados
obtenidos las siguientes:
•

Alta complejidad geólogo-tectónica y evolutiva de la región.

•

Diferencias en el grado de estudio geológico y geoquímico entre las áreas que
conforman la región.

•

La ausencia de perforaciones profundas que confirmen los resultados obtenidos.

•

La falta de recursos materiales para la ejecución de mediciones geofísicas terrestre en
algunas áreas que así lo requieran.

Como parte de estas investigaciones el autor ha dirigido dos trabajos de diploma, ha
publicado un total de 10 artículos científicos, presentando los resultados parciales de esta
investigación en diferentes eventos nacionales e internacionales como el III Taller de
Geociencias y Medio Ambiente. Cuba (1999), II Taller “La minería y la geología aplicadas a
la construcción”. Cuba (2001), X Simposio de las Investigaciones del Níquel. Cuba (2001),
XL Congreso Brasileño de Geología. Brasil (1998), II y III Conferencia Internacional sobre
la Geología de Cuba, El Golfo de México y El Caribe noroccidental. Cuba (1998 y 2000), I
5

�y II Congreso Cubano de Geofísica (2000,2002), V Congreso de Mineralogía y
Metalogenia. Argentina (2000), III Conferencia internacional de Geología y Minería. Cuba
(2000) y VIII Congreso Argentino de Geología Económica. Argentina (2001).

6

�CAPITULO I. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO.
Introducción. Metodología de la investigación. Trabajos geológicos y
geofísicos

precedentes.

Características

geológicas

del

territorio.

Caracterización petrofísica. Conclusiones.

Introducción
La efectividad de la interpretación geólogo-geofísica de un territorio depende de la
profundidad del conocimiento que se adquiera de las características geológicas y las
propiedades físicas de las rocas y menas que lo constituyen. Para garantizar esta
efectividad también se requiere de una correcta selección de los parámetros del
levantamiento geofísico, lo que a su vez estará en función de las características
geológicas del área investigada y de las tareas que en la misma se desean resolver.
Esos parámetros garantizan la calidad de la información obtenida en las mediciones,
creándose una base de datos que permite la aplicación de diferentes transformaciones del
campo físico medido, permitiendo obtener mapas comparables con la información
geológica disponible.
Por los motivos expuestos, en este capítulo, después de establecer la metodología
seguida en la investigación, se analizan los trabajos geológicos y geofísicos precedentes,
así como las características geológicas y petrofísicas regionales, que permitirán dar
solución al objetivo de la investigación, definiéndose finalmente, el modelo geólogogeofísico que fundamenta el desarrollo de la investigación.

Metodología de la investigación
La metodología seguida durante las investigaciones, no difiere de la que se lleva a cabo
durante las investigaciones geológicas en general, desarrollada en tres etapas
fundamentales.
Primera etapa: Preliminar. En esta etapa se estableció el área de trabajo, garantizando
que en ella quedarán incluidas los principales yacimientos ferroniquelíferos de Cuba
Oriental. Partiendo del objetivo propuesto en la investigación se asumió el área
comprendida entre el municipio Cueto al oeste y el poblado de Cayo Güin al este,

7

�extendiéndose de norte a sur desde la costa hasta la coordenada 199 500, abarcando un
área aproximada de 3 754 Km2, dentro de la región Mayarí-Sagua-Moa (Figura 1).
Una vez establecida el área de trabajo, teniendo en cuenta la ubicación de los
yacimientos ferroniquelíferos y las diferencias existentes entre Mayarí y Sagua-Moa en
cuanto a sus características geológicas, se delimitaron dos sectores - Mayarí y SaguaMoa -, para una profundización en la interpretación aerogeofísica. El sector Mayarí está
comprendido entre Pinares de Mayarí al oeste y Sierra de Cristal al este, y de norte a sur
se extiende desde la ciudad de Mayarí hasta la coordenada 200 000, abarcando un área
aproximada de 787 Km2, mientras que el sector Sagua-Moa está comprendido entre el río
Sagua al oeste y el poblado de Cayo Güin al este, extendiéndose de norte a sur desde la
costa hasta la coordenada 199 500, abarcando un área aproximada de 1 482 Km2.
Según el sistema de coordenadas Lambert el área se encuentra enmarcada entre los
puntos:
X: 586 500 - 737 500
Y: 199 500 - 230 000
El sector Mayarí:
X: 600 000 - 634 900
Y: 200 000 - 219 000
El sector Sagua-Moa:
X: 665 588 - 737 500
Y: 199 500 - 230 000
Dada la importancia económica de la región de Moa se delimitaron las áreas de desarrollo
de lateritas para una mayor profundización en el tratamiento estadístico e interpretación
de los resultados.
En esta etapa se procedió además a la revisión y recopilación de información
bibliográfica, durante la cual se consultaron diferentes trabajos geológicos y geofísicos
realizados en la región de estudio y otros relacionados con la temática de investigación
llevados a cabo en otras regiones del mundo. De los trabajos consultados se asumió gran
parte de la información litológica, tectónica, geoquímica así como de alteraciones y
mineralizaciones presentes. Producto de esta revisión en la tesis se recoge un tal de 269
referencias bibliográficas, de las cuales 103 se enmarcan en los últimos cinco años para
un 38.2 % del total, 133 en los últimos 7 años para un 49.4 % del total, 156 en los últimos

8

�10 años para un 57.9 del total, denotando el grado de actualización de la bibliografía
consultada.
Para dar cumplimiento al objetivo propuesto en esta investigación, de la información
geofísica revisada se seleccionó el levantamiento aerogeofísico complejo que incluye
datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos (Chang y otros, 1990, 1991).
Este levantamiento se realizó a escala 1:50 000, a lo largo de líneas de vuelo de dirección
norte-sur, separadas cada 500 m y una altura media de vuelo de 70 m. El mismo contiene
información proveniente de los canales de K (%), eU (ppm), eTh (ppm), intensidad total
(µr/h) y ∆T(nT).
Los errores cuadráticos medios de tales mediciones son los siguientes:
Canal de Potasio - 0.3 %
Canal del Uranio - 0.4 ppm
Canal del Torio - 0.8 ppm
Intensidad total

- 0.09 µr/h

Campo magnético total (∆T) – Gradientes &lt; 30 nT/Km.

- 5.27 nT.

30 - 100 nT/Km. - 23.53 nT.
&gt; 100 nT/Km.

- 24.32 nT.

A estos datos se le aplicaron las tres correcciones principales que se recomiendan en
trabajos de este tipo: de fondo, de altura y de interacción de canal (Minty, 1992, 1997,
1998; Minty y otros, 1997).
Otros materiales utilizados en esta investigación fueron:
•

Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa, 1:250 000 (Albear y otros, 1988).

•

Mapa geológico de Mayarí, 1:50 000 (Adamovich y Chejovich, 1963).

•

Mapa geológico de Sagua-Moa, 1:100 000 (Gyarmati y Leye O’Conor , 1990).

•

Mapas topográficos, 1:50 000 y 1:100 000.

•

Bases de datos de trabajos geoquímicos, petrológicos, petrofísicos y otros.

Esta etapa culmina con un estudio petrofísico, particularmente de susceptibilidad
magnética, durante el cual el autor de esta investigación tomó un total de 500 muestras
distribuidas en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias.
Segunda etapa: Experimental. Consistió en la preparación y procesamiento de la
información aerogeofísica y geológica.

9

�En la primera parte de esta etapa toda la información disponible se llevó a formato digital
(Rodríguez-Miranda, 1998; Batista, 1998, 2000c) siguiendo la siguiente secuencia:
1. Preparación de la información: en cada uno de los mapas a escanear se definieron
bien los trazos y se fijaron los puntos que realizaron la función de puntos de control. En
esta misma fase se crearon ficheros con la información numérica.
2. Escaneado de los mapas geológicos, topográficos, tectónicos, geoquímicos y otros.
3. Digitalización y georeferenciación de los mapas con ayuda del sistema Telemap.
4. Se exportaron los ficheros en los formatos TXT y DXF, para su posterior comparación
con la información aerogeofísica.
En la segunda parte de esta etapa se llevó a cabo la elaboración de la información
aerogeofísica, según el siguiente orden:
1. Organización de la base de datos del levantamiento aerogeofísico.
2. Calculo de índices complejos (eU/eTh, eU/K, eTh/K y F=K.eU/eTh) y la reducción al
polo del campo magnético total (∆T).
3. Delimitación del comportamiento de los canales del levantamiento aerogeofísico y las
relaciones calculadas entre ellos, en cada una de las formaciones y rocas ofiolíticas,
tanto de forma general como en áreas particulares de los sectores Mayarí y SaguaMoa. En el caso del campo magnético se utilizan los datos reducidos al polo.
4. Transformación de los ficheros con formato GRD a DAT y el filtrado de estos últimos,
con el propósito de facilitar el tratamiento estadístico.
5. Tratamiento estadístico uni y multivariado para cada formación y tipo de roca, de forma
general y en áreas particulares de los sectores Mayarí y Sagua-Moa.
6. Transformaciones del campo magnético para toda el área investigada.
Diversos investigadores en esta y otras regiones del mundo revelan diferentes
características geológicas a partir del comportamiento de los parámetros aerogeofísicos
simples en los distintos tipos de rocas.
El U revela variaciones en el grado de:
•

Enriquecimiento en materia orgánica de las rocas y los suelos desarrollados sobre
ellas (Dickson y otros, 1987; Saunders y otros, 1987; Watanabe, 1987; Chang y otros,
1990; Requejo y otros, 1994; Jubeli y otros, 1998).

10

�•

Meteorización de las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Saager y
otros, 1987; Braun y otros, 1993).

•

Acidez de las rocas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983; Wellman,
1998b).

El Th revela variaciones en el grado de:
•

Meteorización de las rocas (Buguelskiy y Formell, 1974; Galbraith y Saunders, 1983;
Formell y Buguelskiy, 1984; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).

•

Arcillosidad de las rocas (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989;
Ayres y Theilen, 2001).

El K revela la presencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Chang y otros, 1990; Cuería, 1993;
Mustelier, 1993; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Olimpio, 1998; Rickard y otros, 1998; Díaz y
otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Eliopoulos y Economou-Eliopoulos, 2000).
∆T refleja variaciones en los espesores de las rocas magnéticas y su presencia en
profundidad en aquellos lugares donde no floran (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).
Los índices complejos calculados han sido empleados por diversos investigadores para
resaltar diversas características geológicas. Por ejemplo, Heier y Rogers (1963) utilizaron
las relaciones eU/eTh y eTh/K para delimitar áreas intemperizadas; Heier y Rogers
(1963), Moxham y otros (1965), Collins (1978), Galbraith y Saunders (1983), Shives y
otros (1995, 1997), Jenner (1996), Lentz (1996), Torres y otros (1998), Batista (2000a,
2000b), Batista y Blanco (2000), Batista y Ramayo (2000a, 2000b) emplearon las
relaciones eTh/K y eU/K para delimitar áreas afectadas por procesos hidrotermales;
Chang y otros (1990, 1991), Febles (1997), Fonseca y otros (1998), Lipski y Vasconcello
(1998), Pardo y otros (2000), Batista y Ramayo (2000a, 2000b) utilizaron el factor F
(K.eU/eTh) para revelar zonas con desarrollo de procesos hidrotermales.
El análisis estadístico se desarrolló en tres partes, con ayuda del software Statistica 5.0
(StatSoft, Inc., 1984-1995). El mismo se llevó a cabo en los sectores Mayarí y SaguaMoa, así como en las áreas de desarrollo de lateritas en la región de Moa. Inicialmente se
hizo el análisis general, durante el cual se procesó estadísticamente el conjunto de datos
obtenidos del levantamiento aerogeofísico complejo determinándose la media, desviación
estándar y rango de variación de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
11

�entre ellos. Por último se calculó la matriz de correlación, con el objetivo de conocer cómo
se relacionan las variables incluidas en este análisis (Hamed, 1995; Jubeli y otros, 1998;
Batista, 2000a, 2000b). Fue utilizada la prueba del coeficiente de correlación para verificar
la correlación entre las variables, considerándose que las mismas están altamente
correlacionadas cuando dicho coeficiente cae en la región crítica, para un nivel de
significación α&lt;0.05 (Alfonso-Roche, 1989; Bluman, 1992; Freund y Simón, 1992; Mason
y otros, 1994). Este mismo procedimiento se siguió para el resto de las matrices de
correlación calculadas por formaciones y tipos de rocas, así como por áreas de
afloramientos de las mismas. De forma general en esta investigación se describen
solamente las relaciones entre las variables originales del levantamiento (eU, eTh, K) y la
reducción al polo de ∆T, ya que el resto se derivan de las combinaciones de ellas.
A continuación se realizó el tratamiento estadístico por formaciones y rocas ofiolíticas
presentes en el área, según los mapas geológicos tomado como base (Anexo 1, Figuras 3
y 5), cuyo tratamiento tiene características similares al de la etapa anterior e incluye la
verificación del tipo de distribución de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
entre ellos, en la cual se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov, con un α&lt;0.01. Para
comparar las formaciones, tipos de rocas y yacimientos lateríticos en cuanto a sus
contenidos de eU, eTh, K y la intensidad gamma total, se utilizaron pruebas de hipótesis:
prueba de F de Fisher y t de Student para verificar la homogeneidad de varianza y la
igualdad de medias, respectivamente, de dos muestras distribuidas normalmente, con un
α&lt;0.05 (Alfonso-Roche, 1989; Bluman, 1992; Freund y Simón, 1992; Mason y otros,
1994).
En este tratamiento estadístico también se aplicó el método de análisis de factores
basado en las componentes principales, el que se utiliza con el objetivo de disminuir el
número de variables y agrupar datos con características similares, lo que facilita el mapeo
geológico (Duval, 1976, 1977; Killeen, 1979; Alfonso-Roche, 1989; Requejo y otros, 1994;
Wellman, 1998a; Ranjbar y otros, 2001, Reimann y otros, 2002).
En la última parte del análisis estadístico se siguió el mismo procedimiento anterior pero
en este caso, para las áreas de afloramientos de las diferentes formaciones y rocas
ofiolíticas.
Los parámetros complejos calculados por el análisis de factores se han utilizados por
diversos investigadores para delimitar y establecer las variaciones de diferentes

12

�características geológicas, teniendo en cuenta las variables que más aportan el
comportamiento de los mismos.
El factor de eU, así como el de eTh, K y ∆T describen características geológicas similares
a las mencionadas anteriormente durante el análisis de los parámetros aerogeofísicos
simples. Otros factores se mencionan a continuación:
•

El factor de eU y eTh muestra variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas,
considerando que ambos elementos son típicos de fases arcillosas (Galbraith y
Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001), delimitación de cortezas lateríticas y
revelamiento de las variaciones laterales de sus espesores (Chang y otros, 1990;
Batista, 2000a, 200b; Batista y Blanco, 2000, 2001).

•

El factor de eU y K en las formaciones sedimentarias destaca variaciones en el
contenido de material volcánico y fosilífero de las rocas, así como en el grado de
meteorización (Saager y otros, 1987) y en el enriquecimiento de materia orgánica de
los suelos desarrollados sobre ellas (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994). En las
zonas con mayores valores del factor puede existir mayor contenido de material
volcánico y fosilífero, poca meteorización y alto enriquecimiento en materia orgánica de
los suelos. En rocas volcano-sedimentarias e ígneas, este factor muestra variaciones
en las posiciones de las rocas en los niveles del corte de las formaciones a las cuales
pertenecen, así como en su grado de acidez (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y
Saunders, 1983), meteorización (Saager y otros, 1987). También altos valores de este
factor vinculados con zonas de fallas dentro de estas formaciones ponen de manifiesto
la existencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert, 1973; Collins, 1978;
Portnov, 1987; Cuería, 1993; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998; Batista y
Ramayo, 2000a, 2000b). De forma general, los mayores valores de este factor
evidencian mayor acidez y menor meteorización de las rocas, así como su ubicación
en las partes más altas del corte y posible existencia de alteraciones hidrotermales. La
presencia del parámetro ∆T en este factor destaca además las variaciones de los
espesores de las rocas magnéticas y su distribución en profundidad (Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

El factor de ∆T y K destaca variaciones en la ubicación de las rocas en el corte,
espesor y tipo de substrato, además manifiesta la presencia de alteraciones
hidrotermales (Ranjbar y otros, 2001). En las zonas donde afloran rocas
serpentinizadas, las variaciones en los contenidos de K reflejan variaciones de los
13

�niveles del corte ofiolítico y la posible existencia de alteraciones hidrotermales
(Eliopoulos

y

Economou-Eliopoulos,

2000),

las

cuales

generalmente

están

relacionadas a importantes concentraciones de Au (Buisson y Leblanc, 1986).
•

El factor de ∆T y eU destaca variaciones en el grado de meteorización, acidez,
espesor y contenido de materia orgánica en los suelos desarrollados sobre rocas
ofiolíticas, volcano-sedimentarias y algunas sedimentarias (Davis y Guilbert, 1973;
Galbraith y Saunders, 1983; Saager y otros, 1987; Jubeli y otros, 1998; Wellman,
1998b; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y
Mallick, 2000).

•

El factor de ∆T y eTh está relacionado con las variaciones en el grado de
meteorización y espesores de las rocas aflorantes y su basamento (Portnov, 1987;
Braun y otros, 1993; Ayres y Theilen, 2001; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

El factor de eU, eTh y K muestra variaciones en el grado de arcillosidad y acidez de
las rocas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983). Sus mayores valores se
corresponden con el mayor grado de arcillosidad y acidez. La presencia de ∆T dentro
de este factor también destaca las variaciones en los espesores de las rocas
magnéticas y su distribución en profundidad (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

En los diferentes tipos de rocas el factor de eTh y K destaca variaciones en el grado
de meteorización y arcillosidad (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun,
1993; Ayres y Theilen, 2001). En la medida que aumentan sus valores las rocas
presentan un mayor grado de meteorización y arcillosidad. La presencia del parámetro
∆T en este factor brinda información sobre el espesor y distribución de las rocas
magnéticas (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y
Mallick, 2000).

•

El factor de eU, eTh y ∆T caracteriza variaciones en el grado de arcillosidad, espesor,
tipo de basamento y ubicación en el corte de tales rocas, así como la presencia de
cortezas lateríticas (Galbraith y Saunders, 1983; Batista, 1998; Chang y otros, 1990,
1991; Gunn y otros, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Zaigham y Mallick, 2000; Ayres y
Theilen, 2001).

En función del objetivo de la investigación se realizaron diferentes transformaciones del
campo magnético con ayuda del software Geosoft (Geosoft Inc, 1992), orientadas a
14

�resaltar las alineaciones que pueden estar relacionadas con zonas de contactos y
estructuras disyuntivas, la ubicación de cuerpos geológicos a diferentes intervalos de
profundidades, así como las variaciones de sus espesores. Las transformaciones usadas
fueron las siguientes: reducción al polo, gradientes horizontales y verticales y la
continuación analítica ascendente. Los mapas construidos al efecto se visualizaron en
forma de mapas de isolineas, de colores y de relieve sombreado, utilizando el software
Surfer 7.0 (Golden Software, Inc., 1999).
En esta etapa también se realizaron trabajos de control de campo.
Tercera etapa: Representación e interpretación. En esta etapa inicialmente se procedió a
la representación de la información. Para ello los datos obtenidos en cada canal y las
relaciones calculadas se representaron en forma de imágenes y mapas de relieve, con el
software Surfer 7.00 (Golden Software, Inc., 1999), por la utilidad que tiene esta
representación durante el mapeo geológico y la prospección de yacimientos minerales
(Linden y Akerblom, 1976; Duval y otros, 1977; Duval, 1983; Cordell L y Knepper, 1987;
Broome, 1990; Geosoft Inc, 2000b; Givler y Wells, 2001). Para su representación cada
matriz de datos se regularizó utilizando como método de interpolación el Kriging, con una
distancia entre puntos y perfiles de 500 m en correspondencia con las características del
levantamiento y un radio de búsqueda de 750 m con el objetivo de no generar valores en
las zonas que no se realizaron mediciones (Geosoft Inc, 2000a; Billings y FitzGerald,
2001). Este último y el método de interpolación se establecieron teniendo en cuenta
resultados de trabajos anteriores (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000)
y realizando varias pruebas hasta comprobar que existía plena coincidencia entre la
matriz original y la generada en cuanto a las posiciones de los puntos de medición y valor
del campo físico.
En la última parte de esta etapa se procedió a la interpretación final, la que se realizó a
través de los pasos siguientes:
•

Descripción e interpretación general de los mapas aerogamma espectrométricos y sus
productos derivados.

•

Interpretación de los resultados del tratamiento estadístico en los sectores Mayarí y
Sagua-Moa, así como en las áreas de desarrollo de lateritas en la región de Moa.

•

Interpretación del mapa de intensidad total del campo magnético y sus productos
derivados.

•

Análisis combinado de la información aerogeofísica.
15

�La interpretación aeromagnética se realizó de forma cualitativa y cuantitativa. Durante la
interpretación cualitativa se describieron cada unos de los mapas aeromagnéticos y se
compararon con la información geológica disponible, con el objetivo de aclarar la
naturaleza geológica de las anomalías observadas en los mismos. Por otro lado, la
interpretación cuantitativa se realizó con el software Geomodel 1.3 de modelación 2.5 D
(G.R.J. Cooper 1991), a lo largo de cuatro perfiles de interpretación, trazados a través de
las anomalías más importantes del mapa residual del campo magnético (Yaoguo y
Oldenburg, 1998). Durante este proceso se confeccionaron diferentes modelos físicogeológicos, teniendo en cuenta las características geológicas y petrofísicas de la región,
así como el grado de ambigüedad presentes en la solución de la tarea inversa de los
datos geofísicos (Naudy, 1971; Nabighian, 1984; Renja y Lulo, 1990; Wang y Hansen,
1990; Díaz y otros, 1997; Kospiri y Heran, 1994; Yaoguo y Oldenburg, 1996, 1998;
Abdelrahman y Sharafeldin, 1996; Kara, 1997; Batista, 1998; Ulrych y otros, 2001).
El proceso de interpretación aeromagnética se realizó según la siguiente secuencia:
1. Interpretación cualitativa del mapa de ∆T, que incluye:
• Caracterización magnética general del territorio en función de ∆T y su reducción al
polo.
• Comparación de la información geológica superpuesta con la magnética.
• Comparación entre el mapa magnético y el tectónico a través de la superposición de
este último al primero.
• Descripción de los mapas de relieve de sombras y su comparación con el tectónico.
2. Interpretación de los mapas de gradientes horizontales según los siguientes pasos:
• Descripción de las características de los gradientes.
• Comparación entre estos mapas y el tectónico a través de la superposición de este
último a los primeros.
• Descripción de los mapas de relieve sombreados y su comparación con el tectónico.
3. Interpretación del mapa de gradiente vertical.
4. Interpretación de los mapas de Continuación Analítica Ascendente (CAA) según los
siguientes pasos:
• Selección de los mapas de CAA realizados preliminarmente, que permitieron
caracterizar magnéticamente la región investigada.
• Interpretación de los mismos.
16

�5. Interpretación cuantitativa de las anomalías presentes en los perfiles de interpretación.
Una vez concluido el trabajo de interpretación se realiza generalizaciones y se establecen
las conclusiones.
Esta etapa culmina con la redacción de la memoria escrita y la confección de las tablas,
figuras y anexos que conforman la presente investigación.

Trabajos geológicos y geofísicos precedentes
Gran parte de los trabajos geológicos y geofísicos realizados en la región Mayarí-SaguaMoa, han estado dirigidos a evaluar desde el punto de vista geológico y económico las
grandes reservas minerales asociadas al cinturón ofiolítico del noreste de Holguín,
mientras que otros se han dirigido a profundizar en el conocimiento geológico de la región.
A pesar de existir numerosas investigaciones y reportes sobre la geología de la zona
realizados antes del triunfo de la Revolución no es hasta la década de los sesenta que se
desarrollan investigaciones profundas de carácter regional, haciéndose imprescindible
mencionar los trabajos de los especialistas de la antigua Unión Soviética A. Adamovich y
V. Chejovich (1963, 1964), que constituyeron un paso fundamental en el conocimiento
geológico del territorio oriental y esencialmente para las zonas de desarrollo de cortezas
de intemperismo ferroniquelíferas. La concepción inicial de estos trabajos ha sufrido
importantes cambios con el aporte de investigaciones más recientes.
Adamovich y Chejovich (1963), elaboraron un mapa geológico a escala 1: 250 000 sobre
la base de interpretaciones fotogeológicas y marchas de reconocimiento geológico en el
cual fueron limitadas las zonas de cortezas de intemperismo para el territorio MayaríBaracoa, establecieron la secuencia estratigráfica regional y respecto a la estructura
geológica consideraron la existencia de un anticlinal con un núcleo de rocas antiguas zócalo metamórfico - y rocas más jóvenes en sus flancos, estando cortada toda la
estructura por fallas normales que la dividen en bloques. Las investigaciones posteriores
demostraron que la estructura del territorio oriental cubano estaba muy lejos de tener el
estilo sencillo que ellos concibieron, resultando esclarecidos algunos elementos referidos
a la existencia de fuertes movimientos tectónicos tangenciales que provocaban la
aparición en el corte geológico de secuencias alóctonas intercaladas con secuencias
autóctonas, así como el emplazamiento de cuerpos serpentiníticos en forma de mantos
tectónicos alóctonos sobre las secuencias del Cretácico Superior lo cual complica
extraordinariamente la interpretación tectono-estratigráfica.

17

�De igual forma se estableció que el origen y posición geólogo-estructural de los
conglomerados y brechas de composición serpentinítica, que A. Adamovich

y V.

Chejovich asignan al periodo Maestrichtiano, tienen un carácter esencialmente
sinorogénico relacionado con el emplazamiento tectónico de los cuerpos serpentiníticos.
En 1965 V. Kenarev realiza trabajos de prospección en los yacimientos de cromita Delta
II, Narcizo I - II en la región de Moa, con los cuales se evaluaron las categorías de
reservas.
En el período entre 1965-1966, A.G. Demen y A.S. Kosarieski llevan a cabo trabajos
geológicos de búsqueda en los yacimientos de cromo refractario Merceditas y Yarey, así
como en diferentes indicios conocidos en los límites de los niveles ultramáficos del macizo
Moa-Baracoa, con los cuales se estableció la asociación espacial de la mayoría de los
yacimientos de cromita a la zona de contacto entre las peridotitas y los niveles basales de
gabros bandeados. Frecuentemente, estas zonas de contacto quedan definidas por las
fallas profundas. También en 1996 Murashko realiza investigaciones sobre las cromititas
de Cuba.
V.M. Ogarkov en 1967 realiza trabajos de búsqueda de níquel en los yacimientos del
macizo Moa-Baracoa, fundamentalmente en la zona del río Moa. En los mismos se
calcularon las reservas para níquel.
En la década de los setenta se inicia una nueva etapa en el conocimiento geológico
regional y como señala F. Quintas en su tesis doctoral (1989), se fue abriendo paso la
concepción movilista como base para la interpretación geológica, especialmente con
posterioridad a la publicación en 1974 de los trabajos de Knipper y Cabrera, quienes
sobre la base de las observaciones de campo y revisión de materiales existentes
plantearon que los cuerpos de rocas ultrabásicas serpentinizadas representan fragmentos
de litosfera oceánica que se deslizaron por planos de fallas profundas hasta la superficie
donde se emplazaron sobre formaciones sedimentarias del Cretácico en forma de mantos
tectónicos. Sus investigaciones no aportan información novedosa al esquema
estratigráfico regional, sin embargo, abren una nueva dirección al indicar la presencia de
mantos tectónicos constituidos por rocas ultrabásicas.
En 1972 se inician investigaciones de carácter regional del territorio oriental cubano por
especialistas del Departamento de Geología de la Universidad de Oriente, luego Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa (ISMMM). En 1976 se estableció que la tectónica de
sobrempuje afecta también a las secuencias sedimentarias dislocadas fuertemente,

18

�detectando en numerosas localidades la presencia de mantos alóctonos constituidos por
rocas terrígenas y volcánicas del Cretácico Superior, yaciendo sobre secuencias
terrígenas del Maestrichtiano-Paleoceno Superior. Con estos nuevos elementos es
reinterpretada la geología del territorio y se esclarecen aspectos de vital importancia para
la acertada valoración de las reservas minerales. Como resultado de estos trabajos en
1978 J. Cobiella propone un esquema tectónico que resume una nueva interpretación
estratigráfica y paleogeográfica de Cuba oriental delimitando cinco zonas estructuro
faciales.
En el período 1972-1976 se realiza el levantamiento geológico de la antigua provincia de
oriente a escala 1: 250 000 por la brigada cubano-húngara de la Academia de Ciencias de
Cuba, siendo el primer trabajo que generaliza la geología de Cuba oriental. El mapa e
informe final de esta investigación constituyó un aporte científico a la Geología de Cuba al
ser la primera interpretación geológica regional de ese extenso territorio basada en datos
de campos, obteniéndose resultados interesantes expresados en los mapas geológicos,
tectónicos y de yacimientos minerales, columnas y perfiles regionales así como el
desarrollo de variadas hipótesis sobre la evolución geológica de la región. En este trabajo
la región oriental se divide en cinco unidades estructuro faciales: Caimán, Auras, Tunas,
Sierra de Nipe-Cristal- Baracoa y Remedios y tres cuencas superpuestas: GuacanayaboNipe, Guantánamo y Sinclinorio Central.
Paralela a estas investigaciones se desarrollan trabajos fotogeológicos sobre diferentes
áreas del territorio por especialistas del Centro de Investigaciones Geológicas, entre los
que se encuentran la caracterización de la corteza de intemperismo del sector occidental
de las hojas topográficas de Moa y Palenque desarrollados por V. Teleguin quien realiza
una clasificación de las fracturas que afectan al substrato serpentinítico. Además R. Pérez
realiza el levantamiento fotogeológico de Farallones a escala 1: 50 000, donde se plasma
un estudio detallado de las distintas formaciones geológicas del área de estudio y su
caracterización geomorfológica.
En 1979 F. Formell realiza un estudio morfogenético de las lateritas desarrolladas sobre
rocas ultrabásicas. En 1980, F. Formell y J. Oro investigan los procesos de redeposición
en el yacimiento de lateritas ferroniquelíferas Punta Gorda.
En el periodo 1980-1985 el Departamento de Geomorfología de la propia institución y en
colaboración con la Facultad de Geología del ISMMM, desarrolló el tema de investigación
Análisis Estructural del Macizo Mayarí-Baracoa donde se analiza por primera vez de

19

�forma integral para todo el nordeste de Holguín el grado de perspectividad de las cortezas
de intemperismo ferroniquelíferas en dependencia de las condiciones geólogogeomorfológicas para lo cual fueron aplicados métodos morfométricos y trabajos de
fotointerpretación. La deficiencia fundamental de la investigación consistió en el escaso
trabajo de campo realizado para las comprobaciones, utilizándose en sustitución de estas
los informes de estudios geológicos realizados en la valoración o categorización de los
yacimientos lateríticos.
Desde el punto de vista tectónico de carácter regional adquieren importancia relevante las
investigaciones realizadas por M. Campos (1983, 1990), en su estudio tectónico de la
porción oriental de las provincias Holguín y Guantánamo, donde propone siete unidades
tectono-estratigráficas para el territorio, describiendo las características estructurales de
cada una de ellas y estableciendo los periodos de evolución tectónica de la región.
En 1984 Murashko y Lavandero estudian los yacimientos de cromitas metalúrgicas de la
región Mayarí-Sagua. También Kravchenko y Vázquez (1985) investigan las perspectivas
de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa.
En 1989 Quintas realizó el estudio estratigráfico del extremo oriental de Cuba
proponiendo las asociaciones estructuro-formacionales que constituyen ese extenso
territorio así como las formaciones que las integran, realizando la reconstrucción
paleogeográfica del Cretácico al Paleógeno, intervalo cronológico de mayor complejidad
para la geología de la región oriental. En este mismo año (1989) Nekrasov y otros, y Andó
y otros, realizan investigaciones en las ofiolitas orientales de Cuba, llegando a establecer
divisiones tectónicas de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, así como diferentes
características geológicas y petrológicas de las mismas.
En 1990 se concluye el levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el polígono CAME
Guantánamo por especialistas cubanos y húngaros, el cual constituye uno de los trabajos
más integrales que sobre la geología de la región se realizan al abordar todas las
vertientes del trabajo geológico con un gran volumen de información textual y gráfica.
Paralelamente a estas investigaciones de carácter geológico regional debemos hacer
referencia por su importancia a una serie de trabajos desarrollados por la Empresa
Integral de Proyectos de la Industria Básica en el estudio sismotectónico para el complejo
hidroenergético Toa-Duaba (1990) y de la Central Hidro Acumuladora Oriente Norte
durante los años noventa que junto a los trabajos de Hernández y otros (1987) sobre la
geodinámica reciente han aportado valiosos datos sobre el área de investigación y

20

�constituyen una base metodológica y orientativa en el estudio de las estructuras
sismogeneradoras y morfotectónicas.
En 1992 Fonseca y otros profundizan en las características geológicas de los yacimientos
cromíticos de la región.
En estos últimos años se han intensificado las investigaciones geológicas en la región
oriental de Cuba efectuadas por el Departamento de Geología del ISMMM, ejemplo de
ello es la tesis de doctorados de A. Rojas (1995), en la cual se analizan las principales
fases minerales portadoras de níquel en los horizontes lateríticos del yacimiento Moa; J.
Proenza (1997), dirigida al estudio de la mineralización de cromita en la faja ofiolítica
Mayarí-Baracoa, con ejemplo del yacimiento Mercedita; A. Rodríguez (1998a), en la cual
se efectúa un estudio morfotectónico de Moa y áreas adyacentes para la evaluación de
riesgo de génesis tectónica. También la tesis de maestría de E. Crespo (1996), en la cual
se realiza un análisis estratigráfico del Oligoceno en Cuba oriental; L. Ramayo (1996),
donde estudia los flujos de dispersión mecánica de la región de Moa desde el punto de
vista mineralógico y geoquímico, describiendo zonas de alteraciones hidrotermales; J.
Blanco (1999), en la cual se realiza una profundización en el conocimiento geológico y
tectónico de Moa; A. Vila (1999), estudia la distribución del oro en los depósitos exógenos
de la región Sagua-Moa, destacando las principales zonas de alteraciones hidrotermales
vinculadas con las cortezas lateríticas. Trabajos recientes vinculados a la tesis doctoral de
L Ramayo (2001) reportan altas concentraciones de K en diferentes zonas alteradas
hidrotermalmente. A estas investigaciones se le suman los trabajos de diplomas
desarrollados cada año en esta región.
Desde el punto de vista geofísico se han realizado numerosos trabajos orientados
fundamentalmente a la búsqueda de cromo y áreas de desarrollo de lateritas
ferroniquelíferas, entre 1964

y 1965 se realizan diferentes trabajos en la región

orientados a la búsqueda y evaluación de cromitas metalúrgicas, en los cuales se aplican
diferentes métodos geofísicos, fundamentalmente gravimetría y magnetometría. El
problema principal de estas investigaciones fue la determinación de la efectividad de
estos métodos en el descubrimiento y seguimiento de yacimientos de cromitas
metalúrgicas fundamentalmente aquellos con reservas de 40 000-100 000 tn.
M. E. Zamashikov y V. Tabachkov (1971) realizaron un levantamiento a escala 1:50 000,
durante el cual se emplearon los métodos gravimétrico y magnético, orientado a la
búsqueda de cromitas en la parte suroeste del macizo Moa-Baracoa y de Asbestos

21

�crisotílico y cromitas en los yacimientos Majayara-Rancho Yagua, en un área de
desarrollo laterítico de 200 Km2. Con este trabajo se confeccionó un esquema geológico
donde se delimitaron las áreas de desarrollo de las lateritas. Además se tomaron 548
muestras a las cuales se le midieron densidad y susceptibilidad magnética.
A. Dzuena y otros (1974) realizan trabajos geológicos y de búsqueda para cromitas en los
ríos de la región Moa-Jiguaní-Baracoa. Además se hace un estudio

sobre

las

propiedades físicas de las rocas. Estos trabajos se realizan a escala 1:250 000. Con los
mismos se evaluaron sectores perspectivos para cromo y se recomendaron

otros

trabajos geólogo-geofísicos.
L.I. Liuby (1983) realiza un informe sobre los resultados obtenidos durante el
levantamiento aerogeofísico complejo realizado en la provincia Holguín y Guantánamo, en
el cual se emplearon los métodos magnético, radiométrico y espectrométrico. La
interpretación geólogo-geofísica arrojó nuevos elementos sobre la estructura del área y
posibles zonas perspectivas.
J.L. Chang y otros (1990, 1991) realizan el levantamiento aerogeofísico complejo que
abarcó la provincia de Guantánamo y Holguín (sector Guantánamo sur) con el cual se
realizó la evaluación de pronóstico de las áreas perspectivas para el descubrimiento de
manifestaciones y yacimientos minerales a escala 1:100 000. La interpretación cualitativa
regional de los datos magnéticos permitió conformar la hipótesis más general sobre la
estructura profunda del sector; definir la disposición y emplazamientos de los bloques
magnéticos que la forman en conformidad con los elementos que aporta la interpretación
cuantitativa. En el mismo se revelan altas concentraciones de eTh en las zonas de
desarrollo de cortezas lateríticas tanto in situ como redepositada sobre serpentinitas o
rocas sedimentarias, así como altos contenidos de K y eU en zonas alteradas
hidrotermalmente, y de eU en las rocas con altos contenidos fosilíferos.
Finalmente, J. Batista (1998) en la región de Moa realiza la reinterpretación de los datos
aeromagnéticos pertenecientes al levantamiento aerogeofísico complejo realizado por
Chang y otros (1991), con la cual se establecen las zonas de predominio de rocas
ultrabásicas serpentinizadas en superficie y profundidad, las variaciones laterales de sus
espesores, así como de su grado de serpentinización. También se corrobora la presencia
de los principales sistemas de fallas de esta región, aclarando en ocasiones el carácter
supuesto o probado de las mismas, reportando nuevas posibles zonas de fallas. Por
último se delimitan zonas de probables desarrollo de alteraciones hidrotermales.

22

�Características geológicas del territorio
El área de estudio se enmarca dentro de la región oriental de Cuba, la cual desde el punto
de vista geológico se caracteriza por la presencia de las secuencias del cinturón plegado
cubano y las rocas del “neoautóctono” (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b, 1996c, 1998;
Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 2000a, 2000b) (Figura 2). En los

macizos

rocosos de Mayarí y Sagua-Moa-Baracoa afloran fundamentalmente unidades oceánicas
correspondientes a las ofiolitas septentrionales, y a los arcos de islas volcánicos del
Cretácico y del Paleógeno (Cobiella, 1988, 1997, 2000; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent,
1995, 1996, 1998; Proenza, 1997, Proenza y otros, 1999c; 2000).

Figura 2. Mapa geológico esquemático de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón plegado y del
neoautóctono (adaptado de Iturralde-Vinent, 1996).

Las ofiolitas septentrionales en la región de estudio están enmarcadas dentro de la llamada
faja ofiolítica Mayarí-Baracoa (Iturralde-Vinent, 1994, 1996, 1998). Sus principales
afloramientos están representados por los Macizo Mayarí-Cristal y Moa-Baracoa (Proenza,
1997; Proenza y otros, 1999a) (Anexo 1). Estas ofiolitas han sido interpretadas como
representativas

de

un

sistema

de

cuenca

de

retroarco-mar

marginal,

ubicado

paleogeográficamente entre el margen Cretácico de la Plataforma de Las Bahamas y el Arco
Volcánico de las Antillas Mayores (Iturralde-Vinent, 1994, 1996, 1998; Cobiella, 2000).
Esta faja ofiolítica constituye un cuerpo alóctono tabular con una longitud de 170 Km,
geomorfológicamente dividido en diferentes partes por el valle del río Sagua de Tánamo y
las montañas del Purial. La misma posee un espesor que en ocasiones sobrepasa los 1000

23

�m (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Según Torres (1987), Fonseca y otros (1985, 1992),
Iturralde-Vinent (1996, 1998) y Proenza (1997), está constituida por diferentes términos
litológicos representativos de una secuencia ofiolítica completa, aunque separados por
contactos tectónicos. La secuencia de piso a techo estaría compuesta por peridotitas con
texturas de tectonitas, “cumulados ultramáficos”, cumulados máficos, diques de diabasas y
secuencias efusivas-sedimentarias.
Estas ofiolitas se estructuran en forma de escamas tectónicas, cabalgando las rocas
volcano-sedimentarias

del

arco

de

isla

Cretácico,

las

cuales

están

cubiertas

transgresivamente, por secuencias flyschoides y olistostrómicas del Maestrichtiano al
Paleoceno (formaciones Mícara y La Picota). En ocasiones se observan imbricaciones entre
las ofiolitas y estas secuencias infrayacentes, de manera que se intercalan en el corte
(Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Gyarmati y otros, 1997; Cobiella, 2000).
Estas rocas ofiolíticas muchas veces están cubiertas por materiales volcanosedimentarios del arco de isla del Paleógeno y por secuencias terrígenas-carbonatas más
jóvenes (Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Proenza, 1997; Cobiella, 1997,
2000).
Macizo Ofiolítico Mayarí-Cristal
El macizo ofiolítico Mayarí-Cristal se ubica en la parte occidental de la faja ofiolítica
Mayarí-Baracoa, ocupando un área aproximada de 1200 Km2 (Anexo 1, Figura 3). El
mismo tiene una morfología tabular con un espesor de 1 a 1.5 Km según Fonseca y otros
(1985). En este macizo se han descrito, principalmente, los complejos ultramáficos y
diques de diabasas; en cambio la existencia del complejo de gabros es polémica y el
volcano-sedimentario no ha sido descrito (Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Proenza, 1997,
Proenza y otros, 1999a, 2000; Cobiella, 2000).
Las rocas ultramáficas están constituidas predominantemente por harzburgitas y dunitas,
y raras veces lherzolitas y piroxenitas (Fonseca y otros, 1985; Nekrasov y otros, 1989;
Navarrete y Rodríguez, 1991; Proenza y otros, 1999a). En el macizo también están
presentes diques de piroxenitas, los cuales cortan las peridotitas y los cuerpos de
cromititas (Iturralde, 1996, 1998; Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a; 2000; Cobiella,
2000).
El complejo de gabros no se encuentra bien expuesto y su presencia ha sido cuestionada.
Knipper y Cabrera (1974) han reconocido una zona compuesta por gabros normales,

24

�gabros anfibolitizados juntos con diabasas en el extremo noroccidental del macizo; en
cambio, Fonseca y otros (1985) y Nekrasov y otros (1989) no reconocen la existencia del
complejo de gabros. Navarrete y Rodríguez (1991), describen la presencia de gabros,
microgabros y gabros-diabasas y los relacionan con el complejo cumulativo máfico,
aunque plantean que el gabro no es la variedad predominante. Iturralde-Vinent (1996,
1998) y

Quintas y otros (2000) reconocen una zona de gabros junto con diques de

diabasas.
Los diques de diabasas presentan poco centímetros de espesor, se disponen paralelos,
con una separación de 1 a 5 m (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Este complejo tiene un
espesor de 500 m (Fonseca y otros, 1985).

Figura 4. Columna sintética ideal del macizo Mayarí-Cristal, propuesta por Proenza (1997) y Proenza y otros
(1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos (Thayer, 1942; Iturralde-Vinent, 1989,
1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Nekrasov y otros, 1989; Murashko y Lavandero, 1989; Navarrete
y Rodríguez, 1991). La dimensión vertical no está a escala.

En la columna sintética generalizada de este macizo (Figura 4) propuesta por Proenza
(1997) y Proenza y otros (1998b), se señalan de piso a techo: a) una zona de harzburgitas
con textura de tectonitas; b) una zona de alternancia de harzburgitas y dunitas con
abundantes cuerpos de cromititas y diques de piroxenitas (websterita); c) una posible

25

�zona correspondiente a los cumulados máficos (gabros), la cual de existir, sería
extremadamente pequeña; y d) la zona del complejo de diabasas.
Al sur del macizo se localiza la “melange La Corea” (Anexo 1), un área de desarrollo de
rocas metamórficas de unos 25 Km2 (Adamovich y Chejovich, 1964; Millán, 1996). La
misma está compuesta por bloques de rocas metamórficas separados por una matriz
serpentinítica. Predominan las rocas metamórficas de alta presión, así como metabasitas
de baja presión de origen ofiolítico (Millán, 1996). Las metamorfitas de alta presión son
anfibolitas granatíferas y bloques aislados de esquistos glaucofánicos; además existen
esquistos verdes, esquistos tremolíticos, actinolíticos, diques de pegmatitas y granitoides
masivos (Irurralde-Vinent, 1996).
Macizo Ofiolítico Moa-Baracoa
El Macizo de rocas de afinidad ofiolítica Moa-Baracoa se ubica en el extremo oriental de
la faja Mayarí-Baracoa. El mismo ocupa un área aproximada de 1500 Km2 y presenta un
desarrollo considerable de los complejos ultramáfico, de gabros y volcano-sedimentario
(Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b, 1999c, 2000) (Anexo 1, Figura 5). Según
Fonseca y otros (1985) el espesor aproximado del complejo ultramáfico es de 1000
metros y el de gabros de 500 metros. Quintas (1989) estima un espesor de 1200 metros
para el complejo volcano-sedimentario.
El complejo ultramáfico desde el punto de vista petrológico se caracteriza por un
predominio de harzburgitas, y en menor grado dunitas; también se han descrito dunitas
plagioclásicas, wehrlitas, lherzolitas, y piroxenitas (García y Fonseca, 1994; Proenza y
otros, 1999a, 1999b).
Los cumulados de gabros forman grandes cuerpos incluidos en el complejo ultramáfico.
La dimensión de estos cuerpos oscila entre 1 y 3 Km de ancho, por 10 a 15 Km de
longitud. El contacto entre los gabros y el complejo ultramáfico generalmente es tectónico.
Muchas veces los gabros están cubiertos por mantos de rocas ultramáficas (Fonseca y
otros, 1985), aunque Andó y otros (1989) plantean que en algunos sectores el contacto es
transicional.
Los principales tipos petrológicos descritos son: gabros olivínicos, gabronorita, gabros,
anortositas y

noritas (Ríos y Cobiella, 1984; Fonseca y otros, 1985; Torres, 1987;

Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b; Rodríguez, 2000).

26

�El complejo volcano-sedimentario contacta tectónicamente con los demás complejos del
corte ofiolítico (Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a; 2000). Está representado por la
Fm. Quiviján (Iturralde-Vinent, 1996, 1998), la cual incluye basaltos amigdaloides y
porfíricos (algunas veces con estructura de almohadilla), con intercalaciones de
hialoclastitas, tobas, capas de cherts y calizas (Quintas, 1989). Datos de trazas (REE,
LILE) de esta formación, publicados por Keer y otros (1999) demuestran su carácter de
Island-arc tholeiite (IAT).

Figura 6. Columna sintética ideal del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, propuesta por Proenza (1997) y
Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos (Thayer, 1942; Guild,
1947; Ríos y Cobiella, 1984; Iturralde-Vinent, 1989, 1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Torres, 1987).
La dimensión vertical no está a escala.

Proenza (1997) y Proenza y otros (1998b, 1999c) proponen una columna sintética
generalizada para este macizo (Figura 6), en la cual de piso a techo aparece: a) una zona
de harzburgitas con texturas de tectonitas; b) una zona de harzburgitas que contienen
fundamentalmente cuerpos de dunitas, dunitas plagioclásicas, sills de gabros, diques de
gabros y pegmatoides gabroicos; c) la zona de los cumulados máficos (gabros), los cuales
presentan en la base gran desarrollo de gabros bandeados (gabros olivínicos,

27

�gabronoritas), transicionando hacia la parte alta a gabros isotrópicos; d) la zona del
complejo de diques de diabasas ? y e) el complejo efusivo-sedimentario.
Las secuencias del arco de islas volcánico del Cretácico están representadas por las
rocas de la Fm. Sierra del Purial, Téneme y Santo Domingo, así como del Complejo
Cerrajón (Anexo 1, Figuras 3 y 5). La Fm. Sierrra del Purial (Aptiano-Turoniano) se
compone de andesitas basálticas y basaltos, principalmente tobas y lavobrechas,
areniscas polimícticas e intercalaciones y lentes de calizas metamorfizados en
condiciones de muy bajo grado y alta presión (Hernández, 1979, 1987; Cobiella y otros,
1984, 2000; Millán y otros, 1985; Campos y Hernández, 1987; Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990; Millán, 1996). Estas rocas se encuentran imbricadas tectónicamente con las
ofiolitas de la faja Mayarí-Baracoa. En ocasiones los contactos coinciden con zonas de
mezcla de volcanitas del arco Cretácico y de ofiolitas (Iturralde-Vinent, 1996).
La Fm. Téneme (Cretácico Superior-Inferior), está integrada fundamentalmente de
basaltos andesitas basálticas, tobas y brechas (Proenza y Carralero, 1994; IturraldeVinent, 1996, 1998; Gyarmati y otros, 1997).
La Fm. Santo Domingo (Albiano-Turoniano) está compuesta por tobas y lavobrechas
andesíticas,

dacitas,

tufitas,

argilitas,

lutitas

volcanomícticas,

lavas

basálticas,

liparitodacíticas, conglomerados y calizas. También aparecen pequeños cuerpos de
pórfidos dioríticos, andesitas y diabasas (Iturralde-Vinent, 1976, 1996, 1998; Proenza y
Carralero, 1994; Gyarmati y otros, 1997), mientras que el complejo Cerrajón (AptianoTuroniano) está compuesto de diques subparalelos de diabasas y gabrodiabasas
(Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Gyarmati y otros, 1997).
Según Iturralde-Vinent (1994, 1996), el basamento de este arco volcánico es una corteza
oceánica de edad pre-Aptiano, la cual ha sido reconocida en Cuba oriental como
anfibolitas Güira de Jauco.
En la zona de contacto de estas rocas cretácicas con las ofiolitas, las mismas se
encuentran deformadas, generalmente trituradas hasta brechas. En ocasiones los
contactos coinciden con zonas muy fisuradas y foliadas, o con masas caóticas que
contienen mezcla de bloques de ofiolitas y vulcanitas cretácicas (Iturralde-Vinent, 1996,
1998; Cobiella, 2000).
Las unidades estratigráficas representativas del Campaniano Tardío-Daniano son las
formaciones Mícara, La Picota y Gran Tierra (Anexo 1, Figuras 3 y 5). Dentro de las
mismas se encuentran secuencias típicamente olistostrómicas como es el caso de la Fm.

28

�La Picota (Maestrichtiano) y parte de la Fm. Mícara (Maestrichtiano-Paleoceno), las
cuales están compuestas por fragmentos y bloques procedentes de la secuencia ofiolítica
y de las rocas volcánicas cretácicas (Cobiella, 1978a, 1978b, 2000; Quintas, 1989, 1996;
Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). Por otro lado, la Fm. Gran Tierra (Paleoceno) se
compone de calizas brechosas, conglomerados volcanomícticos, brechas, margas, tobas,
calizas organo-detríticas, areniscas volcanomícticas de cemento calcáreo, lutitas y tufitas
(Iturralde-Vinent, 1976; Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989). En algunas localidades
los depósitos Maestrichtiano-Daniano de tipo olistostrómico-flyschoide (formaciones
Mícara y La Picota) transicionan

a la secuencia del Daniano-Eoceno Superior

(formaciones Gran Tierra, Sabaneta, Charco Redondo y San Luis) (Iturralde-Vinent, 1996,
1998; Cobiella, 2000).
Las secuencias del arco de islas volcánico del Paleógeno están representadas por la
Formación Sabaneta (Daniano-Eoceno Medio) (Anexo 1, Figuras 3 y 5) (Iturralde-Vinent,
1976, 1995, 1996, 1998; Cobiella, 1988, 1997, 1998; Proenza y Carralero, 1994; Quintas y
otros, 1995). La cual yace sobre una secuencia de transición que contiene finas
intercalaciones de tufitas (Fm. Gran Tierra) (Iturralde-Vinent, 1976) o descansa
discordantemente sobre las formaciones Mícara y La Picota, y sobre las ofiolitas y
vulcanitas cretácicas (Nagy y otros, 1983). La misma está compuesta por tobas
vitroclásticas, litovitroclásticas, cristalovitroclásticas con intercalaciones de tufitas
calcáreas, areniscas tobaceas, calizas, conglomerados tobaceos, lutitas, margas,
gravelitas, conglomerados volcanomícticos y algunos cuerpos de basaltos, andesitas, y
andesitas-basálticas, los cuales alcanzan hasta 6000 m de espesor. Otros autores como
es el caso de Albear y otros (1988), dividen esta formación en Castillo de los Indios
(Eoceno Inferior-Medio) y Miranda (Paleoceno-Eoceno) (Anexo 1), mientras que Gyarmati
y Leyé O’Conor (1990) la divide en Sabaneta y Castillo de los Indios (Figura 5). Todas
ellas con características similares.
Las rocas asociadas al arco de isla volcánico del Paleógeno yacen sobre los materiales
deformados del arco Cretácico, las ofiolitas y las cuencas de sedimentarias del ciclo
Campaniano Tardío-Daniano (Proenza y Melgarejo, 1998b).
Las secuencias estratigráficas del Eoceno Medio-Oligoceno están representadas por las
formaciones Puerto Boniato, Charco Redondo, Sagua, Sierra de Capiro, Cilindro, Mucaral,
y Maquey (Anexo 1, Figuras 3 y 5).

29

�La Fm. Puerto Boniato (Eoceno Medio) se compone principalmente de calizas organodetríticas, aporcelanadas, algaceas y margas (Nagy y otros, 1976), mientras que la Fm.
Sagua está compuesta por margas y calizas (Albear y otros, 1988; Quintas, 1989, 1996).
La Fm. Charco Redondo (Eoceno Medio) está compuesta por calizas compactas organodetríticas, fosilíferas, de color variable. En la parte inferior del corte son frecuente las
brechas. En esta parte predomina la estratificación gruesa, mientras que en la superior la
fina (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989,1996; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Sierra de Capiro (Eoceno Superior) se compone de lutitas y margas con
intercalaciones de lutitas y conglomerados con fragmentos de calizas arrecifales,
serpentinitas y rocas volcánicas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé
O’Conor , 1990).
La Fm. Cilindro (Eoceno Medio-Superior) se conforma de conglomerados polimícticos con
estratificación lenticular y a veces cruzadas, débilmente cementada con lentes de
areniscas que contienen lignito. La matriz es arenítica polimíctica, conteniendo carbonato
(Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Crespo, 1996).
La Fm. Mucaral (Eoceno Medio-Oligoceno Inferior) está compuesta por

margas con

intercalaciones de calizas arcillosas, areniscas polimícticas, conglomerados polimícticos,
lutitas y tobas (Cobiella, 1983; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Maquey (Oligoceno-Mioceno Inferior) está conformada fundamentalmente por
alternancia de lutitas, areniscas, arcillas calcáreas y espesor variable de calizas
biodetríticas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Crespo, 1996).
Las rocas del “neoautóctono” constituyen una secuencia terrígeno-carbonatada poco
deformada, que aflora en las cercanías de las costas formando una franja que cubre
discordantemente los complejos más antiguos y que estructuralmente se caracterizan por
su yacencia monoclinal suave u horizontal (Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1994, 1996;
Crespo, 1996; Rodríguez, 1998a, 1998b). Son representativas de esta secuencia las
formaciones Bitirí, Camazán, Cabacú, Yateras, Jagüeyes, Júcaro, Río Maya, Jaimanitas,
Cauto y Río Macío (Anexo 1, Figuras 3 y 5).
La Fm. Bitirí (Oligoceno) está representada por calizas algáceas de matriz fina, duras,
compactas, calcificadas, que a veces contienen fragmentos de corales y grandes
Lepydocyclina (Iturralde-Vinent, 1972; Albear y otros, 1988; Crespo, 1996).
La Fm. Camazán (Oligoceno-Mioceno Inferior) está compuesta por calizas coralinoalgáceas (biolíticas), calizas biodetríticas a veces arcillosas, calcarenitas, calciruditas

30

�calcáreas con intercalaciones de margas y arcillas, ocasionalmente yesíferas (Nagy y
otros, 1976; Albear y otros, 1988; Crespo, 1996).
La Fm. Cabacú (Oligoceno Medio-Mioceno Inferior) está compuesta por gravelitas,
areniscas y lutitas polimícticas (proveniente principalmente de ultramafitas y vulcanitas),
de cemento débilmente arcilloso-calcáreo y a veces algunos lentes de margas arcillosas
en la parte inferior (Nagy y otros, 1976; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990;
Crespo, 1996).
La Fm. Yateras (Mioceno Inferior) se compone de alternancia de calizas biodetríticas y
detríticas, y calizas biógenas de granos finos a gruesos, duras, de porosidad variable y a
veces aporcelanadas (Iturralde-Vinent, 1976; Nagy y otros, 1976; Cobiella, 1978a, 1978b;
Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Manso, 1995; Crespo, 1996).
La Fm. Jagüeyes (Mioceno Medio Temprano) se compone de lutitas, areniscas, gravelitas
polimícticas de matriz arenácea y arcillosa, con escaso cemento carbonático y margas
arcillosas y arenáceas. Esta formación se caracteriza por ser fosilífera, en la cual alternan
calizas biodetríticas, biohérmicas, calcarenitas, y arcillas. Las arcillas y lutitas pueden ser
yesíferas (Nagy y otros, 1976; Albear y otros, 1988; Manso, 1995).
La Fm. Júcaro (Mioceno Superior-Plioceno) está compuesta por calizas generalmente
arcillosas, calcarenitas, margas, lutitas, a veces con gravas polimícticas y arcillas
yesíferas (Nagy y otros, 1976; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Manso, 1995).
La Fm. Río Maya (Plioceno Superior-Pleistoceno Inferior) se conforma de calizas
biohérmicas algáceas y coralinas muy duras, de matriz micrítica, frecuentemente
aporcelanadas,

conteniendo

corales

en

posición

de

crecimiento,

así

como

subordinadamente moldes y valvas de moluscos, todas muy recristalizadas. Las calizas
frecuentemente están dolomitizadas. El contenido de arcillas es muy variable (Nagy y
otros, 1976; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Jaimanitas (Pleistoceno Medio-Superior) se compone de calizas biodetríticas
masivas, generalmente carsificadas, muy fosilíferas. Contiene conchas bien preservadas
y corales de especies actuales y ocasionalmente biohermas (Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990).
La Fm. Cauto (Pleistoceno Medio-Superior) se conforma de arcillas, limos, arenas, gravas
y conglomerados polimícticos, con estratificación horizontal y cruzada (Nagy y otros,
1976), mientras que la Fm. Río Macío (Holoceno) está compuesta por cantos rodados,
gravas, arenas, lutitas y arcillas (Adamovich y Chejovich, 1963).

31

�Características tectónicas
La tectónica del bloque oriental cubano, comprendido desde la falla Cauto-Nipe hasta el
extremo oriental de la isla, se va a caracterizar por la alta complejidad, dado por la
ocurrencia de eventos de diferentes índoles que se han superpuesto en el tiempo y que
han generado estructuras que se manifiestan con variada intensidad e indicios en la
superficie (Rodríguez, 1998a, 1998b). Este bloque se caracteriza por el amplio desarrollo
de la tectónica de cabalgamiento que afecta las secuencias más antiguas (Campo, 1983).
Localmente esta complejidad en la región de estudio se pone de manifiesto a través de
estructuras fundamentalmente de tipo disyuntivas con dirección noreste y noroeste, que
se cortan y desplazan entre sí, formando un enrejado de bloques y microbloques con
movimientos verticales diferenciales, que se desplazan también en la componente
horizontal y en ocasiones llegan a rotar por acción de las fuerzas tangenciales que los
afecta como resultado de la compresión (Campo, 1983, 1990; Rodríguez, 1998a, 1998b).
También se observan dislocaciones de plegamientos complejos, sobre todo en la cercanía
de los contactos tectónicos (Campo, 1983, 1990).
En las secuencias más antiguas (rocas metamórficas y volcánicas) existen tres
direcciones fundamentales de plegamientos: noreste-suroeste; noroeste-sureste; nortesur; esta última, característica para las vulcanitas de la parte central del área. Las
deformaciones más complejas se observan en las rocas metamórficas, en la cual en
algunas zonas aparecen fases superpuestas de plegamientos (Campo, 1983, 1990).
En las rocas paleogénicas y eocénicas la dirección de plegamiento es este-oeste,
mientras que las secuencias del Neógeno poseen yacencia monoclinal u horizontal
(Campo, 1983, 1990).
El bloque Mayarí y el de Moa se separan por sistemas de fallas transcurrentes de
dirección norte-noreste subparalelas al rumbo de la falla principal Cauto, que limita al
bloque oriental en su conjunto. El bloque Mayarí se acuña tectónicamente hacia el este y
debe estar sobrecorrido al arco volcánico del Cretácico. En Pinares de Mayarí se
observan pliegues de dirección noreste-suroeste (Campo, 1990).
En el bloque Sierra Cristal en los cúmulos ultramáficos están presentes estructuras
plicativas probablemente de tipo isoclinal de orientación noreste y muy dislocadas por
fallas de orientación noreste y noroeste (Campo, 1990).

32

�En Moa se observan pliegues de dirección noroeste-sureste y noreste-suroeste,
dislocados por fallas con dirección sublatitudinal y submeridional. En su periferia sur la
zona yace tectónicamente sobre los complejos volcano-sedimentarios relacionados con el
arco volcánico Cretácico. Particularmente en los yacimientos de cromo Merceditas y
Amores se observan estructuras plicativas de orientación sublatitudinal y probablemente
submeridional (Campos, 1990; Rodríguez, 1998a, 1998b; Blanco, 1999).
En la Sierra del Purial aparecen dislocaciones plicativas superpuestas de dirección
noroeste predominantemente, además de grandes dislocaciones transcurrentes de
dirección oeste-noreste y oeste-noroeste, y un gran número de dislocaciones más tardías
que dividen la zona en varios bloques (Campo, 1990).
En el anexo 2 se muestra un esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-SaguaMoa, en el cual se recogen los principales sistemas de fallas reportados por Adamovich y
Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y Leyé O'Conor,
1990; Rodríguez, 1998a, 1999b.

Caracterización petrofísica
El estudio de las propiedades físicas de las rocas y minerales es importante durante el
desarrollo de las investigaciones geológicas y geofísicas, ya que permite valorar el
complejo de métodos geofísicos a utilizar, además aportan elementos en el
procesamiento e interpretación de los datos geofísicos y permiten establecer y
caracterizar determinadas regularidades geológicas presentes en la región de estudio.
La región de estudio está conformada fundamentalmente por rocas ofiolíticas, y en menor
grado rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias (Cobiella, 1988; Quintas, 1989;
Iturralde-Vinent, 1995, 1996a, 1996b, 1996c, 1998; Proenza, 1997, Proenza y otros,
1999c; 2000a, 200b). En la misma los levantamientos geofísicos se han realizados en la
mayoría de los casos con el método aeromagnético y aerogamma espectrométrico,
además los estudios petrofísicos han estado restringidos a las propiedades magnéticas.
Teniendo en cuenta estos elementos, en esta investigación, la caracterización petrofísica
se limita a las propiedades radiométricas

- contenidos de eU, eTh y K -

y a las

propiedades magnéticas - susceptibilidad magnética (κ) - de las rocas presentes en la
región de estudio.

33

�La susceptibilidad magnética (κ) se define como la capacidad que tienen los materiales
para magnetizarse bajo la acción de un campo magnético. En la medida que sea mayor κ,
mayor será la magnetización inducida y por ende la anomalía producida por tales rocas
(Logachev y Zajarov, 1986; Nash, 1998). Esta propiedad depende del contenido de
minerales ferromagnéticos de las rocas, de sus condiciones de cristalización e historia
geológica a la cual han estado sometidas (Ellwood y otros, 2000, 2001; García, 1999).
En la región se han realizado diversos trabajos petrofísicos durante la ejecución de
levantamientos geológicos y geoquímicos, orientados fundamentalmente al estudio de las
propiedades magnéticas de las rocas. Entre los trabajos más significativos se encuentran
los de Zamashikov y Tobachkov (1971) y Dzuena y otros (1974), en el macizo MoaBaracoa, Chang y otros (1990, 1991) en la región Mayarí-Sagua-Moa, y Rodríguez (1982)
en las rocas ultrabásicas de Cuba oriental. Recientemente el autor de esta investigación
realizó un estudio petrofísico en la región de Moa y sus alrededores, durante el cual se
tomaron 500 muestras distribuidas en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias, a las
cuales se le midieron los valores de κ.
Por lo general en los trabajos anteriormente mencionados las mediciones de las
propiedades físicas se efectuaron en muestras de afloramientos, laboreos mineros y
raramente en testigos de pozos, lo que inicialmente hace pensar, que no se puede
realizar una valoración objetiva de estas propiedades. No obstante, y teniendo en cuenta
las características del muestreo específicamente el grado de alteración de las rocas,
permitió realizar una valoración aceptable del comportamiento de las propiedades físicas
en las rocas y zonas mineralizadas.
En esta investigación no se tiene en cuenta la magnetización remanente medida en los
trabajos mencionados, debido a su poca representatividad en cuanto a la cantidad de
muestras y su ubicación, así como a los valores obtenidos.
Las propiedades físicas de las rocas varían de un tipo litológico a otro, e incluso dentro de
un mismo tipo litológico, esto dependen del grado de mineralización y alteración que
tengan los mismos (Logachev y Zajarov, 1986). La región de estudio se encuentra
ocupada en su mayor parte por rocas ofiolíticas y en menor grado por rocas volcanosedimentarias, sedimentarias y metamórficas (Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990; Iturralde-Vinent, 1996a). En este mismo orden disminuyen los valores de

34

�susceptibilidad magnética (κ) de las rocas sin considerar su grado de alteración y
mineralización (Clark, 1997).
Dentro de las ofiolitas, las rocas ultrabásicas se caracterizan por las mayores variaciones
de κ y pueden variar desde débil hasta fuertemente magnéticas, en correspondencia con
su grado de serpentinización, porque durante este proceso ocurre la transformación del
olivino o piroxeno en serpentina, quedando libre parte del hierro que se transforma en
magnetita. Los mayores valores de κ, se registran en las rocas más serpentinizadas. Las
transformaciones posteriores de estas rocas por carbonatización y listvenitización
disminuyen nuevamente la susceptibilidad magnética, al igual que las alteraciones
hidrotermales por seritización y cuarcificación ya que con las mismas se produce la
alteración de la magnetita y un enriquecimiento en sílices (Logachev y Zajarov, 1986;
Ishihara, 1990, Alva-Valdivia y otros, 1997; Gunn y otros, 1998; García, 1999).
Los gabros se caracterizan por ser débil o fuertemente magnéticos. Dentro de ellos las
variedades de gabro-noritas y anortositas poseen los valores más bajos de κ. Los
mayores valores se registran en aquellos que se encuentran enriquecidos en magnetitas o
pirrotina. Los procesos posteriores en los mismos, tales como anfibolitización provocan
una disminución en su κ (Logachev y Zajarov, 1986).
Tabla 1. Susceptibilidad magnética (K x 10-6/4π SI) de los principales tipos de rocas que conforman la región
Mayarí-Sagua-Moa. Según datos propios y bibliográficos (Zamashikov y Tobachkov, 1971; Dzuena y otros,
1974; Rodríguez, 1982; Chang y otros, 1990, 1991).
Tipos de rocas
Intervalo
Media
Sedimentarias
0 – 600
50
Volcano-sedimentarias
0 – 890
100
Diabasas
4 – 5 025
2 400
Gabros
10 - 900
107
Dunitas
500 – 3 200
1 000
Dunitas serpentinizadas
20 - 7200
1440
Harzburgitas
500 – 3 900
1 179
Harzburgitas serpentinizadas
10 – 9 150
1423
Piroxenitas
390 – 4 630
2 410
Lateritas
60 000 – 180 000 143 000

Los resultados de las mediciones de κ en el territorio se recogen en la tabla 1. A partir de
las mismas se manifiesta que las rocas ígneas poseen los valores más altos de κ, en
orden le siguen las rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias, lo cual permite inferir
que las mayores intensidades positivas del campo magnético deben estar relacionadas
con

las

características

geológicas

y

estructurales
35

de

las

rocas

ultrabásicas

�serpentinizadas, teniendo en cuenta que ocupan la mayor parte del territorio. En áreas
muy restringidas pueden estar provocadas por piroxenitas y diabasas.
Tabla 2. Concentraciones medias estimadas de Uranio, Torio y Potasio en diferentes tipos de rocas, tomado
de Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b; Heier y Billings, 1970; Kogan y otros, 1971;
Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977; Galbraith y Saunders, 1983.
Tipos de rocas

Th

U

K

Th/U K/U x104 Th/K X10-4

(ppm) (ppm) (%)
Igneas

1

Ultrabásicas

0.02

2.8

1.4

2.0

Básicas

3.4

0.8

1.0

4.3

1.3

3.4

Básicas-intermedias

6.1

1.7

1.9

3.6

1.1

3.2

Intermedias

9.8

3.0

2.5

3.3

0.8

4.1

16.0

3.6

3.0

4.4

0.8

5.3

21.9

4.1

3.5

5.3

0.9

6.3

Evaporitas3

0.4

0.1

0.1

4.0

1.0

4.0

Carbonatadas

1.6

1.6

0.3

1.0

0.2

5.9

Areniscas

5.7

1.9

1.2

3.0

0.6

4.8

11.2

3.7

2.7

3.1

0.7

4.1

Anfibolitas

2

0.9

0.6

2.2

0.7

3.3

Grauvacas

6.7

2.1

2.8

3.2

1.3

2.4

Gneiss

10.6

2.3

3.4

4.6

1.5

3.1

Esquistos

13.5

4.1

2.5

3.3

0.6

5.5

Intermedias-ácidas
Ácidas

2

0.007 0.01

Sedimentarias

Arcillas
Metamórficas

4

1

Ver tabla 3 para los tipos de rocas en cada categoría
Estimados por interpolación gráfica y desde valores medios de monzonitas y cuarzo-monzonitas
dado por Castor y otro, 1977.
3
Promedios derivados de Kogan y otros, 1971.
4
Promedios derivados de Rogers y Adams (1969a, b) y Heier y Billings (1970).
2

Tabla 3. Definición de categorías de rocas ígneas de la tabla 1 (tomada de Galbraith y Saunders, 1983).
Categorías
Ultrabásicas

Tipos de rocas
Peridotitas, dunitas (&lt;0.1 % K y 45 % SiO2)

Básicas

Basaltos, gabros, diabasas, noritas (1.0 ± 0.4 % K y
45.56 % SiO2)

Básicas-intermedias Andesitas, dioritas, tonalitas (1.7 ± 0.5 % y
50-63 % SiO2)
Intermedias

Granodioritas, cuarzo dioritas, dacitas (2.2 ± 0.5 % K y
55-67 SiO2)

36

�Categorías
Intermedias-ácidas

Tipos de rocas
Monzonitas, cuarzo monzonitas, traqui-andesitas
(3.0 ± 0.5 % K y 59-67 SiO2)

Ácidas

Granitos, riolitas, latitas (3.8 ± 0.5 % K y 58-74 % SiO2)

Según los trabajos realizados por Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b;
Heier y Billings, 1970; Kogan y otros, 1971; Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977;
Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987, en otras regiones (ver tabla 2), las
concentraciones de eU, eTh y K, en las diferentes litologías se comportan del siguiente
modo:
En las rocas ígneas, la concentración de elementos radiactivos se relaciona con el
contenido de sílice en las mismas, es decir, con su grado de acidez. Las rocas más ácidas
poseen los mayores contenidos de elementos radiactivos. Por tanto dentro del complejo
ofiolítico los menores contenidos de estos elementos se deben registrar en las rocas
ultrabásicas serpentinizadas, que abarcan el mayor porciento del territorio. En la medida
que se asciende en el corte ofiolítico aumentan las concentraciones de estos elementos
(Galbraith y Saunders, 1983; Saager y otros, 1987; Wellman, 1998b).
En las rocas sedimentarias las concentraciones de estos elementos también es variable,
destacándose las calizas y evaporitas por sus menores concentraciones. Alteraciones
posteriores en los afloramientos de estas rocas traen consigo variaciones en los
contenidos de los elementos radiactivos, por ejemplo, en el desarrollo de cortezas de
meteorización sobre estas litologías, ocurre un enriquecimiento de Th y un
empobrecimiento en U y K (Saager y otros, 1987; Taylor y McLennan, 1985; Portnov,
1987; McLennan, 1989; Braun y otros, 1993), también en la formación de suelos
enriquecidos en materia orgánica en zonas de cuencas, se reconcentra el U (Watanabe,
1987; Requejo y otros, 1994).
En el proceso de meteorización de las rocas ultrabásicas serpentinizadas el Th y U
experimentan cierta concentración (Porcelli y otros, 1997; Casas y otros, 1998; Jubeli y
otros, 1998; Vogel y otros, 1999).
La presencia de alteraciones hidrotermales en las rocas provoca variaciones en los
contenidos de elementos radiactivos y la κ (Moxham y otros, 1965; Gunn y otros, 1998).
En el territorio se han descrito alteraciones de este tipo, en las

37

que los trabajos

�geoquímicos ponen de manifiesto altas concentraciones de K

y en ocasiones de U

(Ramayo, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
En las rocas metamórficas las concentraciones de elementos radiactivos están
determinadas por la composición de la roca original, por las condiciones de formación y
por el tipo e intensidad del metamorfismo. Aquellas que se originan a partir de rocas
sedimentarias poseen menor radiactividad, sin embargo, las que se forman a partir de
rocas magmáticas poseen altos valores de κ, como es el caso de las anfibolitas
(Logachev y Zajarov, 1986), rocas que están presente al sur de la región de estudio
(Hernández, 1979, 1987; Campos y Hernández, 1987; Millán, 1996).
La concentración de elementos radiactivos en los suelos depende de la radiactividad de
las rocas que le sirven de fuente y de los procesos edafológicos. Su grado de
radiactividad aumenta en la medida que lo hace la arcillosidad (Quesada, 1990; Ayres y
Theilen, 2001). Por lo tanto el grado de meteorización y arcillosidad de las rocas en el
territorio deben condicionar las concentraciones de estos elementos.

Conclusiones
A partir de la revisión y recopilación de la información geológica y geofísica en la región
de estudio, y de sus características geológicas y petrofísicas, se define el modelo
geólogo-geofísico que fundamenta el desarrollo posterior de la investigación, cuyas
características se resumen a continuación:
En la región afloran mayoritariamente rocas ofiolíticas sobre las cuales se han
desarrollados potentes cortezas de meteorización, sobre todo en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas, que han dado lugar a la formación de grandes yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas-cobaltíferas, caracterizados por altos contenidos de eTh. En algunas
zonas se reportan lateritas redepositadas sobre rocas sedimentarias con similares
características. Vinculados a las rocas ofiolíticas también aparecen yacimientos de
cromitas. Estas ofiolitas pertenecen a la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, la cual tiene una
longitud de 170 Km. y un espesor que en ocasiones sobrepasa los 1000 m. Dentro de ella
se diferencian dos macizos: Mayarí-Cristal, compuesto por los niveles de tectonitas y
diques de diabasas, con un espesor que oscila entre 1 y 1.5 Km. y el macizo MoaBaracoa, compuesto fundamentalmente por los niveles de tectonitas y cumulativo, y en
menor grado el complejo efusivo-sedimentario, con espesores de 1 Km., 500 m y 1.2 Km.,

38

�respectivamente. De forma general las áreas de afloramientos de estas rocas se
caracterizan por baja radiactividad, sobre todo por bajos contenidos de K.
En esta región, en menor grado afloran rocas volcano-sedimentarias, sedimentarias y
metamórficas. Los mayores valores de susceptibilidad magnética (Κ) se registran en las
ofiolitas, específicamente en las rocas pertenecientes a los niveles de tectonitas,
aumentando en la medida que las mismas están más serpentinizadas. En orden le siguen
las rocas volcano-sedimentarias, sedimentarias y metamórficas, con valores muy bajos de
Κ comparados con las peridotitas.
Las ofiolitas se encuentran cabalgando a las rocas volcano-sedimentarias cretácicas, las
cuales están cubiertas por las formaciones Mícara y La Picota, compuestas por bloques
provenientes de las ofiolitas y los volcánicos cretácicos. Se considera que las rocas
cretácicas poseen un basamento metamórfico. Las ofiolitas en algunas partes están
cubiertas por formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias paleogénicas, y en
ocasiones cretácicas. En estos dos tipos de rocas y algunas sedimentarias (Formaciones
Mícara y La Picota), se reportan alteraciones de carácter hidrotermal, las que se
caracterizan por altos contenidos de K y eU, y valores negativos del campo magnético.
La región se encuentra afectadas por sistemas de fallas de dirección NE y NW
fundamentalmente, las cuales tienen su reflejo en el comportamiento del campo
magnético a partir de zonas alineadas en los mapas de relieve sombreados, las que en
ocasiones sugieren otros sistemas de fallas no reportados.
En gran parte de las formaciones sedimentarias están presente fases arcillosas y altos
contenidos fosilíferos, revelados por altas concentraciones de eU.
En la región Sagua-Moa, con los datos aeromagnético se establece la distribución en
profundidad y los espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas. Específicamente
en Moa, estos datos sugieren profundidades algo superiores a las señaladas en los
trabajos geológicos precedentes.
Por otro lado, según la bibliografía consultada las mayores concentraciones de eU, eTh y
K deben presentarse en las zonas de desarrollo de cortezas de meteorización, así como
en aquellas que las rocas poseen mayor grado de arcillosidad y acidez, y contenido de
materia orgánica.

39

�CAPITULO II. INTERPRETACIÓN AEROGAMMA ESPECTROMÉTRICA
DE LA REGIÓN MAYARÍ-SAGUA-MOA.
Introducción. Descripción e interpretación de mapas aerogamma
espectrométricos. Análisis de los resultados del tratamiento estadístico
de los datos aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa.
Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de
Moa. Interpretación geoquímica. Conclusiones.

Introducción
En la actualidad los levantamientos aerogamma espectrométricos constituyen una de las
herramientas más importantes en la cartografía geológica y la prospección de yacimientos
minerales, por las ventajas que ofrecen cuando se investigan tanto regiones extensas y
de difícil acceso, como aquellas en las cuales el mapeo geológico existente es
insuficiente. También estos datos se utilizan en la planificación del uso de la tierra y en los
estudios medio ambientales. Los resultados de su aplicación se muestran en numerosos
trabajos realizados en nuestro país (Pardo y Matamoros, 1989; Chang y otros, 1990,
1991; Quesada, 1990, 1998; Febles, 1997; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000;
Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Prieto y otros, 2000; Padilla y García, 2001) y en otras
partes del mundo (Moxham y otros, 1965; Charbonneau y otros, 1973; Duval, 1976, 1977;
Killeen, 1979, 2001; Galbraith y Saunders, 1983; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987;
Saager y otros, 1987; Darnley y Ford, 1989; Dickson, 1995; Shives y otros, 1995, 1997;
Chiozzi y otros, 1998; Fonseca y otros, 1998; Ford y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998;
López, 1998; Rickard, 1998; Bassay, 1999; Bierwirth, 2000). Por lo anterior en el
desarrollo de la presente investigación se realiza el procesamiento e interpretación de los
datos aerogeofísicos pertenecientes al levantamiento aerogeofísico complejo 1:50 000 de
la región oriental de Cuba, con el objetivo de revelar nuevas regularidades geológicas y
geofísicas, y enriquecer y mejorar el modelo geólogo-geofísico inicial, para orientar futuros
trabajos de cartografía geológica y prospección de minerales en el territorio, a partir de la
aplicación de nuevas técnicas del procesamiento e interpretación de la información
geológica y geofísica.

40

�Descripción e interpretación de mapas aerogamma espectrométricos
Antes de realizar la descripción e interpretación de mapas aerogeofísicos es necesario
conocer el comportamiento general de estos datos, es decir, rango de variación, media,
desviación estándar y las relaciones entre las variables, lo cual orienta y facilita dicho
proceso. Por tal razón en este epígrafe inicialmente se muestran los principales resultados
del análisis estadístico en la primera etapa del procesamiento de los datos aerogeofísicos
(Tablas 4 y 5).
Tabla 4. Estadística descriptiva de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-Sagua-Moa.

Datos

Mediciones

Rango

Media

Des. Est.

eU (ppm)
eTh (ppm)
K (%)
I. Total (µr/h)
∆T (nT)

15543
15543
15543
15543
15543

0.94 –7.09
0.5 – 15.4
0.34 – 2.75
1.29 – 8.84
-456 – 1090

1.86
2.23
0.47
2.57
-14

0.67
1.54
0.27
0.99
154.6

Tabla 5. Matriz de correlación de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-Sagua-Moa.

K
eTh
eU
∆T
Iγ eU/eTh eU/K eTh/K
1
∆T
0.007
K
1
eTh 0.025 0.096
1
eU 0.057 0.391 0.634
1
0.039 0.633 0.767 0.889
1
Iγ
eU/eTh -0.015 0.055 -0.573 -0.074 -0.266
1
eU/K 0.005 -0.480 0.522 0.536 0.270 -0.118 1
eTh/K -0.004 -0.284 0.890 0.410 0.460 -0.530 0.712 1
-0.015 0.690 0.290 0.206 0.249 0.66 0.366 -0.45
F

F

1

Del análisis de la matriz de correlación mostrada en la tabla 5 se concluye que los tres
elementos radiactivos (eU, eTh y K) poseen correlación significativa con la intensidad
gamma total, corroborando que la misma constituye las suma de las radiaciones totales
provenientes del medio, o sea de los tres radioelementos fundamentales (eU, eTh y K).
La alta correlación significativa entre el eU y el eTh, y la baja correlación del K con los
elementos antes mencionados, indica que los primeros reflejan situaciones o fenómenos
geológicos distintos a los que caracteriza el K, o sea el eU y el eTh aparecen juntos en
determinadas litologías, estructuras y zonas de alteración (Batista, 2000a, 2000b; Batista
y Blanco, 2000).

41

�En la comparación entre las formaciones, tipos de rocas y yacimientos lateríticos en
cuanto a las medias de sus parámetros aerogamma espectrométricos, se establecieron
diferencias significativas, sustentadas en pruebas de hipótesis (Fisher y Student) (Tabla
6).
A partir del análisis que se muestra a continuación de los mapas aerogamma
espectrométricos, se construyó un catálogo de anomalías (Tabla 7), en el cual se recogen
las características radiométricas y geológicas de las principales anomalías presentes en la
región de estudio. El mismo sirve de base para la interpretación posterior de cada uno de
los mapas mencionados, además constituye una fuente de información a tener en cuenta
en futuros trabajos geológicos y geofísicos en la región investigada.
Mapa de intensidad gamma total
La mayor parte de los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias paleogénicas, de las
áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas y algunos afloramientos de las rocas
volcano-sedimentarias cretácicas y de las formaciones Mícara y Yateras, se delimitan con
las isolíneas de 3 µr/h de intensidades gamma total (Anexo 3). Al sur de Sagua de
Tánamo, en rocas volcano-sedimentarias cretácicas, se observan anomalías con estas
intensidades, alargadas en la dirección de los sistemas de fallas allí presentes (Anexo 2).
Las zonas de afloramientos de rocas máficas y ultramáficas sin desarrollo apreciable de
cortezas de meteorización, se caracterizan por poseer baja radiactividad, coincidiendo con
trabajos realizados en otras partes del mundo (Galbraith y Saunders, 1983; Kostadinoff y
otros, 1998).
Mapa de contenido de eU (ppm)
La mayor parte de las áreas de desarrollo de lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas, sobre todo aquellas que forman parte de los yacimientos lateríticos, se
delimitan con las isolíneas de 2 ppm de contenido de eU (Anexo 4). Estas isolíneas
también delimitan zonas en las cuales es posible que existan cortezas lateríticas no
reportadas hasta el momento.
Los mayores contenidos de eU se localizan en la región de Moa, dentro de los
yacimientos de lateritas ferroniquelíferas Moa y Punta Gorda, evidenciando una marcada
diferencia entre estas lateritas y las desarrolladas en Mayarí, en cuanto a los contenidos

42

�de este elemento según su rango de variación en la región de estudio (Tabla 4, 8 y 14) y
sus diferencias significativas (Tabla 6).
El afloramiento de la Fm. Yateras ubicado al sur de Sagua de Tánamo, se caracteriza por
contenidos de eU de hasta 4.1 ppm, los cuales según Chang y otros (1990, 1991) se
deben al carácter organodetrítico de las calizas que conforman la misma. Resultados de
investigaciones en otras regiones del mundo indican que también pueden estar
relacionado con el desarrollo sobre ellas de un suelo enriquecido en materia orgánica
(Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994).
La naturaleza de estas altas concentraciones de eU se explica en el epígrafe sobre la
interpretación geoquímica.
Mapa de contenido de eTh (ppm)
Las principales áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas en la región se delimitan
con las isolíneas de 2 ppm de contenido de eTh (Anexo 5). Las mismas también sugieren
la presencia de cortezas lateríticas en áreas no reportadas anteriormente.
En los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de la región, o sea en Moa, Punta Gorda y
Pinares de Mayarí, se registran los mayores contenidos de eTh, según el orden
mencionado, denotando una marcada diferencia entre los dos primeros yacimientos y el
último, y de forma general entre las lateritas de Moa y Mayarí, en los contenidos de este
elemento, teniendo en cuenta su rango de variación en la región investigada (Tabla 4, 8 y
14) y sus diferencias significativas (Tabla 6).
Aspectos más detallados sobre la naturaleza del eTh en diferentes ambientes sobre todo
en cortezas lateríticas, serán analizados en el epígrafe de interpretación geoquímica.
Mapa de contenido de K (%)
La mayor parte de los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias se delimitan con las
isolíneas de 0.4 % de contenidos de K (Anexo 6). Generalmente contenidos inferiores
caracterizan las áreas de desarrollo de los niveles de tectonitas y de gabros dentro de la
secuencia ofiolítica, así como los afloramientos de rocas sedimentarias y metamórficas,
coincidiendo en el caso de las ofiolitas, con trabajos realizados en otras partes del mundo
(Coyle y Strong, 1987; Ford y otros, 1998).
En el afloramiento de la Fm. Santo Domingo ubicada al sur de Sagua de Tánamo, se
registran los máximos contenidos de K (2.75 %), en una zona anómala delimitada por la

43

�isolínea de 1.2 % de K, alargada en la dirección de los principales sistemas de fallas que
allí se localizan (Figura 5, Anexo 2). En otras zonas esta formación posee contenidos de K
tan bajos (&lt; 0.4 %) como los registrados en los dos niveles fundamentales del corte
ofiolítico en esta región (niveles de tectonitas y de gabros). La zona anómala mencionada
se debe a procesos de alteraciones hidrotermales relacionados con el sistema de fallas de
dirección NE-SW (Rodríguez-Vega, 1998), evidenciado por el carácter alargado de la
zona anómala según la dirección de los sistemas de fallas mencionados.
Estas características permiten concluir que las rocas del arco de islas volcánicas del
Paleógeno poseen mayores contenidos de K (%) que sus homólogas cretácicas,
exceptuando algunas áreas donde estas últimas están afectadas por estructuras
disyuntivas, las cuales deben estar relacionadas con los procesos que dieron lugar a
mayores concentraciones, probablemente alteraciones hidrotermales (Chang y otros,
1990; Cuería, 1993; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
Contenidos de K iguales o mayores a 1.2 %, en afloramientos de la Fm. Mícara, indican
que en los mismos aflora el basamento de esta formación, es decir rocas volcánicas
cretácicas (Cobiella, 1978a, 1978b, 2000; Quintas, 1989; Chang y otros, 1990, 1991), o
están presentes alteraciones hidrotermales (Ramayo, 2002; Batista y Ramayo, 2000a;
Díaz y otros, 2000).
En las zonas de afloramientos de las rocas ofiolíticas aparecen los menores contenidos
de este elemento, por debajo de 0.4 %, exceptuando algunas áreas vinculadas
espacialmente con sistemas de fallas (Anexo 2), lo que hace considerarlas como posibles
zonas de alteraciones hidrotermales, responsables de las concentraciones de K (%)
registradas.
Mapa de eU/eTh
Entre Mayarí y Sagua de Tánamo se observan los máximos valores de la relación eU/eTh
(Anexo 7), relacionados fundamentalmente con rocas sedimentarias y en menor grado
volcano-sedimentarias y serpentiníticas, indicando bajos grados de meteorización en las
mismas. En Mayarí los valores más altos de manera general están relacionados con rocas
serpentiníticas en las cuales no se reporta un desarrollo apreciable de corteza laterítica
(Adamovich y Chejovich, 1964). En Moa generalmente en presencia de tales rocas se
observan bajos valores de esta relación, denotando un mayor desarrollo de cortezas de
meteorización en las rocas ultrabásicas serpentinizadas.

44

�Estos elementos corroboran que es posible utilizar la relación eU/eTh para delimitar zonas
muy intemperizadas, lo cual se muestra en trabajos realizados en otras partes del mundo
(Heier y Rogers, 1963).
Mapa de eTh/K
Las principales áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con las
isolíneas de 1x10-3 del mapa de la relación eTh/K (Anexo 8). Estas isolíneas dentro de las
rocas ultrabásicas serpentinizadas también delimitan zonas en las cuales pudiera existir
un desarrollo apreciable de corteza de meteorización, no reportadas en trabajos
anteriores.
Bajos valores de esta relación, específicamente iguales o menores de 2x10-4, se observan
en áreas ocupadas por formaciones sedimentarias - Fm. Mícara y Fm. La Picota -, gabros
y peridotitas serpentinizadas, la mayoría de ellas relacionadas con sistemas de fallas
(Anexo 2), sugiriendo la presencia de procesos hidrotermales, lo cual corrobora que es
posible utilizar la relación eTh/K para delimitar áreas hidrotermalmente alteradas con altos
contenidos de K, tal y como ha sido reportado en trabajos realizados en esta región
(Batista, 2000a, 2000b, Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) y en
otras partes del mundo (Moxham y otros, 1965; Collins, 1978; Galbraith y Saunders, 1983;
Shives y otros, 1995, 1997; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Torres y otros, 1998).
Mapa de eU/K
Las principales áreas que ocupan los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de la
región de Moa y Mayarí se delimitan con las isolíneas de valor 5x10-4 del mapa de la
eU/K. De la misma manera las áreas de alteraciones hidrotermales descritas con
anterioridad se contornean con valores iguales y menores a 2x10-4 de esta relación
(Anexo 9).
Mapa de F: K.eU/eTh
En el mapa de este parámetro (Anexo 10) se destacan varias zonas anómalas delimitadas
con las isolíneas de 2x10-2, alineadas con dirección NW y NE principalmente,
relacionadas con sistemas de fallas (Anexo 2). Tales zonas se ubican sobre afloramientos
de rocas volcano-sedimentarias, denotando la presencia de alteraciones hidrotermales y
de posibles mineralizaciones vinculadas con las mismas, según resultados de

45

�investigaciones precedentes en esta y otras regiones del mundo (Chang y otros, 1990,
1991; Febles, 1997; Fonseca y otros, 1998; Lipski y Vasconcello, 1998; Pardo y otros,
2000, Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
La identificación geofísica de las zonas con posibles desarrollo de procesos hidrotermales
se logró a través de la superposición de los resultados del análisis conjunto de las
siguientes características gammaespectrométricos:
•

Anomalías de K.

•

Bajos valores de las relaciones eTh/K y eU/K.

•

Elevados valores de la relación eU/eTh.

•

Valores anómalos del parámetro F= K.eU/eTh, los cuales muestran una abundancia de
K respecto al eU/eTh y un incremento del eU comparado con la relación eTh/K.

Los principales resultados de la interpretación de los datos aerogamma espectrométricos
se muestran en el Anexo 11.

Análisis de los resultados del tratamiento estadístico de los datos
aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa
A partir de las características geológicas de la región se realiza el análisis estadístico y la
interpretación aerogeofísica en los sectores: Mayarí y Sagua-Moa, donde a cada una de
las formaciones y niveles de la asociación ofiolítica presentes en ellos, se le analizó el
comportamiento de los parámetros aerogeofísicos.
El procesamiento estadístico inicial de los datos aerogeofísicos para el sector Mayarí
arrojó como resultado que las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas y de
gabros se caracterizan por ser las de mayores y menores radiaciones totales,
respectivamente (Tabla 6 y 8), de esta misma manera se comporta el eTh en estas
litologías. En la Fm. Mícara se observan los mayores contenidos de K (%), mientras que
en las lateritas y rocas ultrabásicas serpentinizadas, así como en las formaciones Mucaral
y Yateras, se registran los mínimos valores de este elemento. La delimitación de las rocas
ofiolíticas, por los bajos contenidos de K coincide con reportes de otras regiones del
mundo (Ford y otros, 1998) y de investigaciones realizadas en el territorio (Chang y otros,
1990, 1991; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a,
46

�2000b). Las mayores concentraciones de eU se registran en las lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas, sin embargo en los gabros sin desarrollo de corteza
meteorización, se registran los mínimos contenidos de este elemento, lo cual en principio
es contradictorio teniendo en cuenta que estas rocas por su composición y posición en el
corte ofiolítico deben tener mayor contenido de eU que aquellas que se ubican por debajo
de ellas en el nivel de tectonita. Por lo tanto, estos contenidos de eU sugieren un mayor
grado de alteración de estas rocas en superficie, con respecto al resto de las rocas que
conforman los niveles inferiores del corte ofiolítico. Cabe señalar que en estas zonas de
afloramientos de gabros, otros autores plantean que además de los gabros afloran
mayoritariamente diques de diabasas (Kravchenko, y Vázquez, 1985; Nekrasov y otros,
1989), lo cual no cambia la explicación sugerida sobre las diferencias mencionadas en las
concentraciones eU.
En la Fm. Santo Domingo los valores del parámetro F y las relaciones eTh/K y eU/K
evidencian que es posible que en ellas se manifiesten alteraciones de carácter hidrotermal
enriquecidas en K, según trabajos realizados en rocas similares en otras regiones del
mundo (Davis y Guibert, 1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987;
Shives y otros, 1995, 1997; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Ford y otros, 1998; Gunn y otros,
1998; Rickard y otros, 1998; Torres y otros, 1998). De esta misma manera las relaciones
eTh/K y eU/eTh en las áreas de lateritas presentan valores acordes con los procesos que
han tenido lugar en las mismas (Lavaut, 1998), es decir procesos de intemperismo que
provocan la movilización y redistribución de los elementos (Braun y otros, 1993).
Por otro lado en el procesamiento preliminar de los datos del sector Sagua-Moa se obtuvo
como resultado que las formaciones Jaimanita, Sabaneta y Castillo de los Indios son las
más radiactivas (Tabla 15), mientras que la Fm. Sierra del Purial y los gabros poseen la
menor radiactividad. Las mayores concentraciones medias de eU se observan en las
formaciones Sierra de Capiro, Jaimanita y Júcaro, a diferencia de los afloramientos de
gabros, de la Fm. Sierra del Purial y el complejo Cerrajón, caracterizados por presentar
los menores contenidos de este elemento. Las mayores concentraciones medias de eTh
se registran en las áreas de desarrollo de lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas y las formaciones Castillo de los Indios, Jaimanita, Gran Tierra y Júcaro,
mientras que las formaciones La Picota y Mícara, y las áreas en las cuales están
presentes basaltos poseen los menores contenidos de este elemento. Por otro lado, en

47

�las formaciones Sabaneta, La Picota, Jaimanita, Castillo de los Indios y Santo Domingo,
se registran los mayores contenidos de K.
Bajos contenidos de K reflejan la distribución de la Asociación Ofiolítica coincidiendo con
resultados obtenidos en investigaciones realizadas en nuestro país (Chang y otros, 1990,
1991; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) y
en otras partes del mundo (Ford y otros, 1998).
Los valores calculados de las relaciones eTh/K evidencian el desarrollo de corteza de
meteorización en las rocas ofiolíticas, de esta misma manera destacan la presencia de
procesos hidrotermales con los cuales se vincula un enriquecimiento de K, en las
formaciones La Picota, Cilindro, Castillo de los Indios, Sabaneta y Santo Domingo, es
decir en rocas sedimentarias y volcano-sedimentarias (Batista, 2000a, 2000b; Batista y
Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). En el segundo grupo de rocas deben
estar presentes procesos de alteraciones hidrotermales, considerando que bajos valores
de esta relación constituyen un excelente indicador de alteraciones potásicas (Shives y
otros, 1995). En estas mismas rocas la relación eU/K alcanza sus mínimos valores
corroborando la existencia de procesos con los cuales se vinculan altos contenidos de K.
Los mínimos valores de eU/eTh se observan en las áreas de desarrollo de rocas
ultrabásicas serpentinizadas y gabros, que reafirman la presencia de corteza de
meteorización en las mismas.
La alta radiactividad y de hecho los altos contenidos de eU y eTh en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas se deben al desarrollo sobre ellas de potentes cortezas de meteorización,
según resultados de investigaciones anteriores (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a).
La comparación de los resultados obtenidos en ambos sectores permite concluir que las
rocas más radiactivas se localizan en el sector Sagua-Moa, de hecho la formación
sedimentaria de mayor radiactividad es la Fm. Jaimanita causado por poseer mayor
contenido fosilífero y de componentes organógenos (Chang y otros, 1990) y por la
existencia de suelos desarrollados sobre ella con altos enriquecimientos de materia
orgánica tal y como ha sido reportado en otras regiones del mundo (Watanabe, 1987;
Requejo y otros, 1994); dentro de las formaciones volcano-sedimentarias, Sabaneta, por
su mayor grado de alteración, y en las rocas ígneas las ultrabásicas serpentinizadas. En
estas últimas rocas las altas radiaciones se presentan en aquellas zonas con desarrollo

48

�apreciable de corteza laterítica, donde se registran los mayores contenidos de eU y eTh
(Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a).
De forma general los mayores contenidos de K en Mayarí se registran en la Fm. Mícara, y
en Sagua-Moa en la Fm. Sabaneta.
En las formaciones volcano-sedimentarias los altos contenidos de K se presentan en la
Fm. Santo Domingo en Mayarí y en la Fm. Sabaneta en Sagua-Moa. Los mayores
contenidos se registran en la Fm. Sabaneta, lo cual debe responder a la presencia de
procesos tardíos en esta formación, típicos de cuencas traseras de arco, tales como,
zeolitización y montmorrillonitización o un proceso más tardío asociado con alteraciones
hidrotermales.
Para ambos sectores los mayores contenidos de eU se registran en formaciones
sedimentarias, específicamente para el sector Mayarí en la Fm. Yateras y para el sector
Sagua-Moa en las formaciones Sierra de Capiro y Jaimanita, motivado por las causas
antes expuestas que justifican la alta radiactividad de la Fm. Jaimanita. En el sector
Mayarí las mayores concentraciones de eU en las rocas volcano-sedimentarias se
registran en la Fm. Santo Domingo, y para el sector Sagua-Moa en la Fm. Castillo de los
Indios, la cual también posee los mayores contenidos de eTh. Estas características
sugieren un mayor grado de acidez de esta formación, con respecto al resto de las
formaciones

volcánicas

de

ambos

sectores,

según

resultados

alcanzados

en

investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith
y Saunders, 1983). El hecho que la Fm. Santo Domingo en el sector Mayarí posea los
mayores contenidos de eU y K dentro de las formaciones volcano-sedimentarias indica la
existencia en la misma de procesos de carácter hidrotermal con los cuales se vincula el
enriquecimiento de estos elementos. Tales elementos se ponen de manifiesto en otras
regiones de nuestro planeta con características similares (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998), en las cuales también se
evidencia que esos contenidos pueden sugerir menores grados de meteorización (Saager
y otros, 1987) y mayor acidez (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983).
Para ambos sectores las mayores concentraciones de eTh se registran en las lateritas
desarrolladas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, sobre todo en las localizadas en
el sector Sagua-Moa.
Las formaciones que afloran en ambos sectores poseen comportamiento radiométrico
diferente, donde el análisis de este comportamiento dio como resultado que las

49

�formaciones más radiactivas se localizan en los afloramientos del sector Sagua-Moa, con
la excepción de la Fm. Yateras, que al igual que la Fm. Mucaral y la Fm. Sabaneta, posee
mayores contenidos de eTh en el sector Mayarí, mientras que en Sagua-Moa están más
enriquecida en eU y K, lo cual sugiere para el caso de la Fm. Yateras y la Fm. Mucaral un
mayor grado de arcillosidad y alteración de esas rocas en Mayarí y un mayor carácter
organógeno en Sagua-Moa, mientras que en la Fm. Sabaneta se vincula probablemente
con un mayor desarrollo de procesos de alteraciones hidrotermales en Sagua-Moa y de
cortezas de meteorización en Mayarí.
La Fm. Charco Redondo posee mayor concentración de eU y eTh en el sector SaguaMoa, y de K en el sector Mayarí, sugiriendo que la misma es más arcillosa u organógena
en Sagua-Moa. La Fm. Mícara y Santo Domingo, están más enriquecida en K en el sector
Sagua-Moa, y en eU en Mayarí, denotando que la Fm. Mícara en el sector Sagua-Moa
posee un mayor predominio de material volcánico en superficie, según trabajos realizados
en otras partes del mundo por Saager y otros (1987). Por otro lado, la Fm Santo Domingo
debe poseer mayor desarrollo de procesos hidrotermales en Sagua-Moa, y un mayor
grado de alteración y arcillosidad en superficie.
La Fm. La Picota posee las mayores concentraciones de eU, eTh y K en Sagua-Moa
debido a su mayor arcillosidad. Los gabros en Mayarí están más enriquecidos en K y eU
indicando menos alteraciones en superficie y una posición más elevada en el corte
magmático, según resultados de trabajos realizados en otras regiones del mundo
(Galbraith y Saunders, 1983). Los mayores contenidos de eTh en este tipo litológico en
Sagua-Moa denotan un mayor desarrollo de cortezas de meteorización y un mayor grado
de arcillosidad.
Al comparar las formaciones Sabaneta y Castillo de los Indios del sector Sagua-Moa se
obtuvo como resultado que la formación Sabaneta es más radiactiva, caracterizada por un
enriquecimiento más acentuado de K, lo cual puede estar vinculado con un mayor
desarrollo de procesos de alteraciones hidrotermales, teniendo en cuenta resultados de
investigaciones en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Collins, 1978; Grojek
y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998; Rickard y otros,
1998; Torres y otros, 1998). Por otro lado la Fm. Castillo de los Indios posee mayores
contenidos de eU y eTh, lo que destaca su mayor grado de acidez o arcillosidad.
Análisis estadístico por formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica

50

�A continuación se mencionan los elementos más importantes según las características
aerogeofísicas de las formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica de ambos sectores,
siempre que presenten extensión areal significativa, en correspondencia con la escala del
levantamiento aerogeofísico.
En la tabla 8, 11, 14 y 15 se muestran los valores de Iγ, eU, eTh, K y ∆T que caracterizan
el comportamiento radiométrico y magnético de las áreas de afloramientos de las
formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica. En algunas áreas de afloramientos, la
relación eTh/K es menor de 2.5 x 10-4, lo que evidencia mayor grado de alteración de las
rocas presentes en ellas según Galbraith y Saunders (1983).
El análisis de las matrices de correlación calculadas para las formaciones y niveles de la
Asociación Ofiolítica de modo general y particular para cada área de afloramiento, reveló
diversas relaciones entre las variables (Tabla 9, 12, 16 y 17), que ponen de manifiesto las
características químico-mineralógica y su comportamiento una vez afectadas por
procesos de alteración. A continuación se hace un análisis de las relaciones más
importantes:
Correlación directa entre eU, eTh y K: esta correlación en los diferentes tipos de rocas
constituye un indicador de la presencia de fases arcillosas. La correlación directa de estos
elementos con ∆T en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí y el Complejo Cerrajón en el
sector Sagua-Moa, indica que existe relación directa entre la posición de estas rocas en
los diferentes niveles del corte en la formación y el complejo mencionado, su grado de
arcillosidad, espesor y tipo de basamento, es decir, hacia las partes más altas del corte de
estas formaciones las rocas deben ser más arcillosas y magnéticas. En este caso estas
rocas deben estar infrayacidas por ofiolitas según Iturralde-Vinent (1998), caracterizadas
por alta magnetización (Chang y otros, 1990; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
En la Fm. Santo Domingo en Mayarí y en áreas ocupadas por Basaltos y la Fm. Gran
Tierra en Sagua-Moa, también se observa esta relación pero de forma negativa
denotando una relación inversa entre los parámetros mencionados. En la Fm. Mícara
ubicada en el sector Sagua-Moa se observa esta correlación, pero en este caso con el K
en sentido negativo, denotando relación inversa entre el predominio de material volcánico
y el desarrollo de cortezas de meteorización en la misma.
Correlación directa entre eU y eTh: en áreas de desarrollo de cortezas lateríticas esta
relación se pone de manifiesto fundamentalmente en aquellos lugares donde están
presente lateritas de grandes potencias, redepositadas, o con ambas características, lo
51

�que denota un mayor tiempo de formación y desarrollo, y de hecho mayores espesores en
las lateritas, debido a que el proceso que da lugar a la incorporación de ambos elementos
a una misma fase mineral requiere de un tiempo prolongado y trae consigo un acentuado
desarrollo del perfil laterítico (Galbraith y Saunders, 1983; Dickson, 1985; Kögler y otros,
1987; Watanabe, 1987; Porcelli y otros, 1997; Casas y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998;
Vogel y otros, 1999). Estas causas antes mencionadas ponen de manifiesto que sobre las
rocas serpentinizadas esta correlación señala la existencia de tales cortezas, de igual
manera ocurre en los gabros aunque en estas rocas pudiera estar vinculada
fundamentalmente con alta arcillosidad de la corteza de meteorización desarrollada sobre
él. Por otro lado, en formaciones sedimentarias indican la presencia de lateritas
redepositadas, teniendo en cuenta que en la región se han reportados tales procesos
(Chang y otros, 1990) y que en otras partes del mundo donde han sido descritas lateritas
redepositadas sobre calizas se observa esta relación (Eliopoulos y Economou-Eliopoulos,
2000). Esta correlación también es indicadora de fases arcillosas en las rocas. De la
misma manera ocurre con las formaciones sedimentarias con la particularidad que en
estas puede existir un predominio de minerales félsicos (Chiozzi y otros, 1998), con los
cuales se vinculen ambos elementos en estas áreas (López, 1998).
En áreas de afloramientos de algunas formaciones del sector Sagua-Moa estos
elementos se relacionan con ∆T. De ellas las más importantes pertenecen a las lateritas,
indicando relación entre el espesor de las cortezas de meteorización y la magnetización
de las mismas y las rocas subyacentes.
Correlación directa entre eU y K: esta correlación es indicadora de la presencia de
minerales arcillosos (Galbraith y Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001) u otros en los
cuales estén presente ambos elementos. También pone de manifiesto la formación de
suelos enriquecidos en materia orgánica (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994)
formados a partir de rocas volcánicas.
Su presencia en las rocas volcánicas indica relación entre la edad de las rocas, su
contenido de minerales félsicos y grado de meteorización, es decir, las secuencias de
rocas más jóvenes tienen mayor contenido de minerales félsicos (Chiozzi y otros, 1998) y
están menos meteorizadas (Saager y otros, 1987). Esta correlación también es indicadora
de procesos de alteraciones hidrotermales con los cuales se vinculan altas
concentraciones de K y U, procesos que han sido reportados en la región por varios

52

�autores (Chang y otros, 1990; Cuería, 1993; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a,
2000b).
La correlación de eU y K con ∆T en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí, muestra relación
entre el grado de acidez, meteorización, posición en el corte y espesores de estas rocas,
considerando que esta formación yace sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas
(Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998), por ejemplo, en las zonas de menor
potencia de esta formación las rocas ultrabásicas serpentinizadas de alta magnetización
(Chang y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000), se encuentran más
próximas a la superficie y por lo tanto el campo magnético es mayor. En estas
condiciones se registran altas concentraciones de eU si a estas zonas se asocian los
menores grados de meteorización (Saager y otros, 1987) y las rocas más ácidas (Davis y
Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983). La correlación inversa entre estos elementos
y ∆T, en determinadas áreas de afloramientos de la Fm. Castillo de los Indios, Santo
Domingo y en las rocas ultrabásicas serpentinizadas, denota una disminución del
magnetismo de las rocas hacia las partes más altas del corte.
Correlación entre eTh y K: en las formaciones sedimentarias la correlación directa entre
ambos elementos muestra relación entre el grado de meteorización y las zonas más
enriquecidas en K (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989; Braun y
otros, 1993), y la existencia de arcillas con altos contenidos de K, o sea, arcillas micaceas
(Galbraith y Saunders, 1983). En el caso de la Fm. Mícara señala que existe relación
directa entre el predominio de material volcánico en superficie, y el grado de
meteorización de las rocas que conforman esta formación, mientras que en la Fm. La
Picota, indica que existe una fase mineral con la cual se vinculan ambos elementos.
La relación inversa de ambos elementos con ∆T en algunas áreas de afloramientos de la
Fm. La Picota y los gabros en Sagua-Moa, sugiere en el primer caso, que existe en
superficie una mezcla de rocas volcánicas y serpentiníticas, con gran espesor o un
basamento de las primeras rocas mencionadas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989),o
ambos elementos a la vez. En los gabros muestra bajo grado de alteración, teniendo en
cuenta que en las rocas magmáticas los contenido de Th y K varían en conjunto cuando
dichas rocas no están alteradas ni mineralizadas (Portnov, 1987).
En las rocas serpentinizadas del sector Sagua-Moa ambos elementos se correlacionan
con ∆T en algunas áreas de afloramientos de forma positiva y otros negativas, indicando
relación entre el grado de alteración de las rocas (Portnov, 1987) y sus espesores. En el
53

�primer caso indica que existen zonas con bajo grado de alteración y grandes espesores.
En el segundo caso denota que existen zonas de lateritas ferroniquelíferas desarrolladas
sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas de gran espesor, teniendo en cuenta que
durante el intemperismo ocurre una pérdida de K en las rocas ígneas y la acumulación de
Th en arcillas ferruginosas producto de dicho proceso (Portnov, 1987).
Correlación directa entre eU y ∆T: en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí, de la misma
forma que se explicó durante el análisis de la relación eU, K y ∆T, esta correlación indica
la existencia de relación entre el grado de acidez, meteorización de estas rocas y sus
espesores, considerando que las mismas yacen sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas
(Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998). Esto mismo ocurre en la Fm. Mícara
en ambos sectores con la particularidad que en el sector Mayarí la relación es inversa, por
ejemplo, las zonas con menor grado de meteorización y mayor acidez, poseen bajas
intensidades del campo magnético. Algunas áreas de afloramientos de gabros en el
sector Sagua-Moa presentan el mismo comportamiento que la Fm. Sabaneta en el sector
Mayarí.
En estas mismas rocas en el sector Sagua-Moa esta relación de forma inversa sugiere
que las zonas menos básicas y de baja meteorización en estas rocas, poseen gran
espesor o un basamento de rocas volcánicas cretácicas (Iturralde-Vinent, 1994,
1996b,1996c; Proenza y Melgarejo, 1998), las cuales poseen baja magnetización (Chang
y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Esta correlación directa e inversa también se observa en algunas áreas de desarrollo de
lateritas indicando relación directa o inversa entre la presencia de materia orgánica y el
espesor de dichas lateritas y las rocas subyacentes.
Correlación entre eTh y ∆T: Esta relación se manifiesta en diferentes tipos de rocas de
forma directa e inversa. En las rocas volcano-sedimentarias se considera que se debe a
dos causas fundamentales: primero, a variaciones de la meteorización con los espesores
de estas rocas, por ejemplo, la meteorización es más intensa en las zonas de mayores
espesores. La segunda causa puede ser la presencia en esta área de un predominio de
rocas ultrabásicas serpentinizadas y no de esta litología como se señala en el mapa
geológico (Adamovich y Chejovich, 1963), debido a que esta relación es típica de rocas
altamente magnéticas sobre las cuales se desarrollan cortezas de meteorización (Chang y
otros, 1990, 1991). En la Fm Mícara es indicadora de la relación entre el desarrollo de
cortezas de meteorización, su espesor y basamento.
54

�De forma inversa esta relación en las áreas de desarrollo de lateritas indica mayor tiempo
de formación y desarrollo de la corteza laterítica en aquellos lugares donde las rocas
ultrabásicas serpentinizadas alcanzan sus menores espesores, aunque en ocasiones en
estas zonas las cortezas tienen mayor tiempo de formadas pero las características
geomorfológicas no han permitido un mayor grado de madurez. En la Fm. La Picota en el
sector Sagua-Moa, evidencia un predominio en superficie de bloques de rocas
ultrabásicas serpentinizadas muy meteorizadas, con poco espesor y un basamento
volcánico (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b).
Correlación directa entre K y ∆T: esta correlación se observa en algunas áreas de
afloramientos de la Fm. La Picota en Mayarí, evidenciando que existe relación entre el
magnetismo de las rocas y su composición mineralógica, por ejemplo, altos contenidos de
K deben estar presentes en zonas con predominios de materiales volcánicos, en las
cuales disminuye la intensidad del campo magnético con respecto aquellas más
enriquecidas en materiales serpentiníticos. Tal relación también se pone de manifiesto en
algunos afloramientos del sector Sagua-Moa, pertenecientes a la Fm. Castillo de los
Indios y Mícara, así como el Complejo Cerrajón y lateritas de forma inversa, evidenciando
que en las dos primeras formaciones mencionadas las rocas más jóvenes poseen mayor
magnetización. En el complejo Cerrajón y las lateritas esta correlación señala la existencia
de alteraciones hidrotermales.
El análisis de las matrices de correlación evidencia que en las rocas sedimentarias que se
desarrollan en ambos sectores existe relación entre la meteorización, arcillosidad y el
contenido de materia orgánica de los suelos desarrollados sobre estas rocas. En algunas
formaciones sedimentarias (Mícara y La Picota), así como en las volcano-sedimentarias e
ígneas, además de estos parámetros se relaciona el predominio en superficie y
profundidad de material volcánico y serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez,
ubicación en el corte y la presencia de alteraciones hidrotermales.
A partir del análisis de los resultados de la aplicación del método de Análisis de Factores
en las diferentes formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica de modo general y en
particular para cada área de afloramiento (Tabla 10, 13, 18 y 19), se establecen las
variaciones laterales de los fenómenos citados durante el análisis de las matrices de
correlación. Solo se tienen en cuenta aquellos factores cuyas variables se distribuyen

55

�normalmente, según se aprecia en las tablas mencionadas. A continuación se analizan los
factores más importantes para el sector Mayarí y Sagua-Moa, teniendo en cuenta las
principales variables que intervienen en su comportamiento.
Factor de eU:
En las formaciones sedimentarias este factor describe el grado de meteorización de las
rocas que conforman las mismas (Saager y otros, 1987; Dickson, 1995), así como el
enriquecimiento en materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas (Watanabe,
1987; Requejo y otros, 1994), el cual ocurre por la existencia de condiciones apropiadas
para la acumulación de U, es decir, cuencas relativamente cerradas, con condiciones
reductoras, y por la existencia de zonas pantanosas sobre todo en la costa (Saunders y
otros, 1987). En ocasiones también refleja el contenido organodetrítico de estas rocas
(Chang y otros, 1990). Por tanto altos valores de este factor en la región de estudio se
vinculan con rocas con bajo grado de meteorización y con altas concentraciones de
materia orgánica en los suelos desarrollados sobre ellas, así como altos contenidos
organodetríticos en algunas formaciones (Jaimanita, Yateras y Puerto Boniato).
En el sector Mayarí (Figura 7), este factor destaca que en la Fm. Yateras sus máximos
valores se reflejan en las localidades de Tres Chorreras, al sur de Arroyo Blanco y La
Juba, en las cuales las calizas deben estar menos conservadas, poseer mayores
contenidos biodetrítico y biogénico, y materia orgánica en los suelos allí presentes, de
igual manera sucede con la formación Puerto Boniato en las localidades de Los Laneros,
La Caridad, Paso de Don Gregorio, Lagunita y Arroyo Seco. Características similares se
observan en La Lechuza, Mula Monte y Buena Ventura, dentro de la Fm. Camazán. En la
formación La Picota las zonas que deben estar menos meteorizadas se localizan en el
extremo SE del sector, específicamente al norte de Yaguasí. Hacia el área dos de la Fm.
Mícara se manifiesta el bajo grado de meteorización de estas rocas, según los resultados
de trabajos realizados por Saager y otros (1987) en otras partes del mundo. También
indica la existencia de condiciones de reducción favorables para la precipitación y
preservación del U lixiviado durante el proceso de intemperismo tal y como ha sido
demostrado por Jubeli y otros (1998) en otras regiones del mundo.
En las formaciones volcano-sedimentarias, el Factor de eU, muestra las variaciones en el
grado de acidez de las rocas que conforman las mismas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith
y Saunders, 1983), en su meteorización (Saager y otros, 1987) y en el enriquecimiento en
materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas, tal y como ha sido reportado en

56

�otras regiones del mundo donde afloran rocas volcánicas (Dickson y otros, 1987; Jubeli y
otros, 1998), o sea, altos valores de este factor delimitan las rocas más ácidas, menos
meteorizadas y con suelos más enriquecidos en materia orgánica.
Resultados obtenidos en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y
Saunders, 1983; Saager y otros, 1987), evidencian que en la Fm. Sabaneta del sector
Mayarí (Figura 7), este factor sugiere que al sur de La Caridad y al norte de Las
Güásimas, estas rocas deben ser más ácidas y poseer menor grado de alteración.
También en esta zona puede existir un suelo muy enriquecido en materia orgánica, lo cual
se ha reportado en regiones con características similares (Dickson y otros, 1987).
En el sector Sagua-Moa (Figura 8), las áreas con altos valores de este factor se ubican en
los alrededores de Sagua de Tánamo, en Rolo Monterrey y Punta de Jaraguá dentro de
los sedimentos cuaternarios; al norte de Sagua de Tánamo en la Fm. Júcaro, Jaimanita y
Mícara; al sur de esta localidad en la Fm. Yateras y Mucaral; alrededor de Nibujón en la
Fm. Río Maya; SE de Los Calderos en la Fm. Gran Tierra; en la cercanía de Los Calderos
y Cananova en la Fm. Castillo de los Indios y Sabaneta. Durante los trabajos de
comprobación de campo se verificó la existencia en estas zonas de suelos enriquecidos
en materia orgánica.
En las rocas ofiolíticas este factor destaca el grado de meteorización y la presencia de
representantes de diferentes niveles del corte (Saager y otros, 1987; Wellman, 1998b).
Los altos contenidos de eU delimitan las rocas menos meteorizadas y de los niveles más
altos del corte ofiolítico.
En el sector Mayarí, las zonas con menor grado meteorización en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas se localizan al SE de Guamuta, al norte de La Caridad, en Guantanamito,
Lajas, Arroyito y Cortadera (Figura 7), mientras que en el sector Sagua-Moa, las zonas
más significativas se observan al oeste y este de Moa en los gabros y al norte de Sagua
de Tánamo en las rocas serpentinizadas (Figura 8), según los valores de este factor y las
comprobaciones posteriores de campo.
Factor de eTh:
En las formaciones sedimentarias este factor caracteriza el grado de meteorización y
arcillosidad de las rocas (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989;
Braun y otros, 1993; Ayres y Theilen, 2001).

57

�Las zonas con mayores valores del Factor de eTh presentan el mayor grado de
meteorización y arcillosidad, así como el desarrollo de corteza de meteorización (Galbraith
y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
En la región de estudio, en algunas formaciones sedimentarias (Mícara y La Picota),
volcano-sedimentarias y en rocas ofiolíticas, el Factor de eTh, caracteriza el grado de
desarrollo de cortezas de meteorización según trabajos realizados por Portnov (1987) en
otras regiones del mundo en rocas similares.
En el sector Mayarí (Figura 9), este factor destaca que en la Fm. Camazán las calizas
más meteorizadas y arcillosas se localizan en el extremo oeste del sector,
específicamente en Birán Tres y las menos arcillosas en Colorado. En la Fm. Yateras las
calizas más meteorizadas y arcillosas se ubican en Tres Chorreras, al sur de Arroyo
Blanco y La Juba. De igual manera ocurre al este de La Lechuza y en Guamuta en la Fm.
Bitirí. En Arroyo Seco se ubican las rocas menos meteorizadas y arcillosas de la Fm.
Puerto Boniato. En la Fm. Sabaneta, de este mismo sector, las zonas con menor
desarrollo de cortezas de meteorización se localizan al sur de La Caridad y al norte de
Las Güásimas, mientras que la Fm. Mícara en Colorado posee el mayor desarrollo de
cortezas de meteorización. Estas características fueron verificadas en el campo.
Inicialmente, las áreas de desarrollo de lateritas en las rocas ultrabásicas serpentinizadas,
señaladas en el mapa geológico (Adamovich y Chejovich, 1963), fueron separadas para
sus análisis independientes. Los bajos contenidos de eTh en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas evidencian poco desarrollo de cortezas de meteorización, exceptuando la
zona ubicada al norte del arroyo Alcahuete, la cual debe poseer un desarrollo apreciable
de cortezas de meteorización, sin embargo no aparece señalada en el mapa geológico.
En los sedimentos cuaternarios del sector Sagua-Moa (Figura 10), las zonas con mayores
valores de este factor se localizan en los alrededores de Cananova y Moa, en cuyas
proximidades según los trabajos de campo, afloran rocas volcano-sedimentarias y ofiolitas
sobre las cuales se desarrollan cortezas de meteorización, por lo tanto estos sedimentos
se componen de materiales provenientes de la erosión de estas cortezas. De la misma
manera ocurre al norte y NW de Cananova en la Fm. Jaimanita, Júcaro, Mucaral; al sur de
Sagua de Tánamo en la Fm. Yateras; en los alrededores de Cananova y Los Calderos en
la Fm. Castillo de los Indios, Sabaneta, Gran Tierra, Mícara; al sur de Sagua de Tánamo
en la Fm. La Picota; al sur de esta localidad y Punta de Jaraguá en la Fm. Santo
Domingo. Otras áreas de interés se observan al sur y SE de Moa en la Fm. Sierra del

58

�Purial; al SE de Cananova en el Complejo Cerrajón; al sur y SE de esta última localidad
en basaltos; al SW de Moa y oeste de Yamanigüey en los gabros. En las rocas
serpentinizadas las zonas con mayores valores de este factor se ubican al norte y NW de
Sagua de Tánamo. En las áreas de las rocas volcano-sedimentarias e ígneas
mencionadas existen cortezas de meteorización con desarrollo apreciable sobre gabros y
en ocasiones sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, lo cual se reporta en trabajos
anteriores (Rodríguez, 2000) y en verificaciones posteriores de campo, coincidiendo con
resultados de otras investigaciones en nuestro país (Buguelskiy y Formell, 1974; Formell y
Buguelskiy, 1984) y el mundo en general (Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
Factor de K:
En las formaciones sedimentarias el factor de K muestra variaciones en el contenido de
material volcánico dentro de ellas, teniendo en cuenta las descripciones de las mismas en
la región investigada (Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). En la medida que aumenta el
mismo estos materiales deben ser más abundantes dentro de las rocas pertenecientes a
estas formaciones.
En el sector Mayarí, dentro de la Fm. Bitirí, los mayores valores de este factor se registran
en Seboruco, mientras que en la Fm. Charco Redondo los menores valores se ubican
alrededor de La Represa de Guaro (Figura 11).
En los sedimentos cuaternarios del sector Sagua-Moa, las zonas con mayores valores del
factor de K se registran en los alrededores de Sagua de Tánamo y Cananova, vinculadas
a la existencia de formaciones volcano-sedimentarias y sedimentarias enriquecidas en K,
en los alrededores de los sedimentos cuaternarios (Figura 12).
En la Fm. Mícara, este factor delimita zonas con predominio en superficie de material
volcánico o serpentinitas y de alteraciones hidrotermales (Chang y otros, 1990; Mustelier,
1993; Olimpio, 1998; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Las zonas con
mayores contenidos de K dentro de esta formación en el sector Mayarí, se ubican al sur
de Sao Naranjo, en la cual debe existir el mayor contenido de material volcánico o estar
presente alteraciones hidrotermales. En la Fm. La Picota en el extremo SE altos valores
de este factor destacan la posible existencia de alteraciones hidrotermales.
En los afloramientos de la Fm. Mícara ubicados al este de Sagua de Tánamo en el sector
Sagua-Moa, los contenidos de K están relacionados con el predominio de material
volcánico en superficie (Figura 12), según observaciones de campo.

59

�En las formaciones volcano-sedimentarias el factor de K es probable que muestre
variaciones de los afloramientos de diferentes niveles del corte de las mismas (Wellman,
1998b). También sugiere la presencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert,
1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Jenner, 1996; Lentz, 1996;
Rickard y otros, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Los mayores valores de este
factor destacan las zonas donde probablemente afloren las rocas de las partes altas del
corte de estas formaciones que en ocasiones se encuentran alteradas hidrotermalmente.
En el sector Sagua-Moa, las principales áreas con altos valores de este factor se localizan
en los alrededores y al sur de Cananova y Los Calderos, en las Formaciones Castillo de
los Indios, Sabaneta y el Complejo Cerrajón. También en la Fm. Santo Domingo, al sur de
Moa y Nibujón (Figura 12), en las cuales se comprobó que existen alteraciones
hidrotermales..
En las rocas serpentinizadas las variaciones en los contenidos de K, reflejan variaciones
de los niveles del corte ofiolítico y la posible existencia de alteraciones hidrotermales
(Eliopoulos y Economou-Eliopoulos, 2000), con las cuales generalmente se asocian
importantes concentraciones de Au (Buisson y Leblanc, 1986). En estas rocas los valores
más altos del factor de K se vinculan con las rocas de las partes más altas del corte y en
ocasiones con alteraciones hidrotermales.
En las rocas serpentinizadas del sector Mayarí, los mayores contenidos de este factor se
manifiestan en formas de anomalías alargadas en Río Arriba y alrededor de tres
kilómetros al sur de esta localidad, con dirección NW y NE (Figura 11), relacionadas con
sistemas de fallas (Figura 3, Anexo 2). Estas anomalías alargadas vinculadas con
sistemas de fallas indican la posible presencia de alteraciones hidrotermales. Estas
mismas características se observan en el área 23 de las lateritas, en la cual es probable
que estén presente alteraciones hidrotermales que han sido reportadas anteriormente por
Navarrete y Rodríguez (1991), lo cual adquiere gran importancia ya que su delimitación
permite orientar los trabajos de explotación minera teniendo en cuenta el daño que causa
a proceso metalúrgico la presencia de material silíceo en las lateritas (Rojas y Beyris,
1994), además se ubican las zonas perspectivas para localizar metales preciosos
asociados a estas alteraciones.
En el sector Sagua-Moa, las zonas con estas características se localizan en los
alrededores y al sur de Moa, y al norte de Sagua de Tánamo, en las cuales afloran rocas
que pertenecen a las partes superiores del complejo de tectonitas con alteraciones

60

�hidrotermales, fundamentalmente en la cuenca del río Cabaña (Olimpio, 1998; Ramayo,
2002; Vila, 1999), en la cual se ha reportado la presencia de Au en cuerpos de jaspes,
encajados

en

peridotitas

serpentinizadas

(Proenza

y

Melgarejo,

1998).

Las

investigaciones de campo señalan que en otras zonas las altas concentraciones de K se
asocian con depresiones del relieve en las cuales se acumulan productos de la erosión de
zonas afectadas por alteraciones hidrotermales que rodean las mismas (Figura 12).
Generalmente los afloramientos de la Fm. Sierra del Purial en el sector Sagua-Moa
(Figura 12), se caracterizan por bajos contenidos de K, exceptuando la zona ubicada al
sur de Yamanigüey, en la cual es probable que estén presentes rocas volcánicas no
metamorfizadas afectadas por procesos de alteración hidrotermal - carbonatización y
cuarcificación -, tal y como han sido reportada por diversos autores (Hernández, 1979,
1987; Campos y Hernández, 1987; Millán, 1996).
Factor de ∆T:
Este factor muestra variaciones en los espesores de las formaciones magnéticas y las
rocas subyacentes con similares características (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000). Un
incremento del factor de ∆T significa un aumento de los espesores. En las lateritas indica
variaciones en los espesores de ellas y de las rocas ultrabásicas serpentinizadas, los
cuales aumentan hacia la parte noroccidental del sector Mayarí (Figura 13), coincidiendo
con resultados de trabajos anteriores (Campos, 1983, 1990). En este sector, el
afloramiento de la Fm. Sabaneta, ubicado en el extremo oriental, también presenta
características similares. Hacia el centro del área uno de la Fm. La Picota el espesor de
estas rocas debe disminuir y su basamento debe estar conformado por rocas volcánicas
cretácicas.
En el sector Sagua-Moa, el factor de ∆T muestra variaciones en los espesores de dunitas
y rocas ultrabásicas serpentinizadas, ubicadas al SE y este de Cananova y en Moa,
respectivamente (Figura 14c, d y e), evidenciando variaciones en los espesores de estas
rocas y su basamento.
Factor de eU y eTh:
Este factor en las formaciones Mucaral, Charco Redondo y Bitirí del sector Mayarí,
muestra variaciones en sus grados de arcillosidad, según reportes de (Galbraith y
Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001) en otras regiones del mundo (Figura 15).

61

�La vinculación de estos elementos con las áreas de desarrollo de cortezas lateríticas
(Batista, 2000a, 200b; Batista y Blanco, 2000, 2001) y el reporte de lateritas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias en esta región (Chang y otros,
1990), permite suponer la posible presencia de estas cortezas redepositadas en algunas
áreas de esta región.
En el sector Sagua-Moa, las áreas más importantes en las cuales deben estar presentes
lateritas redepositadas sobre rocas sedimentarias y volcano-sedimentarias, se localizan
alrededor de Moa y al sur de Yamanigüey en sedimentos cuaternarios; en Nibujón donde
aflora la Fm. Río Maya; al sur de Sagua de Tánamo en la Fm. Yateras; al NE y sur de
Cananova en la Fm. Mucaral y Castillo de los Indios, respectivamente (Figura 16). En
Nibujón se verificó la presencia de estas cortezas lateríticas sobre calizas.
En las rocas serpentinizadas el factor de eU y eTh delimita las áreas de desarrollo de
lateritas

ferroniquelíferas,

las

cuales

en

el

sector

Sagua-Moa,

se

distribuyen

fundamentalmente en los alrededores de Moa y hacia el sur, donde se ubican los
principales yacimientos de lateritas ferroniquelíferas (Figura 16). De hecho este factor
delimita los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de ambos sectores y permite
proponer nuevas áreas que no han sido señaladas en trabajos anteriores (Figuras 15 y
16). También este factor sugiere la presencia de estas cortezas en la zona de melange
serpentinítico ubicada al SE de Los Calderos.
Este factor en las lateritas muestra variaciones en sus espesores según ha sido reportado
en trabajos anteriores (Chang y otros, 1990; Batista y Blanco, 2001). En el sector Mayarí,
al oeste y NE de Vivero Dos, norte de Casimba, SW y en Las Cuevas, se registran los
mayores valores de este factor, indicando mayor potencia en las mismas (Figura 15).
Factor de eU y K:
En el sector Sagua-Moa, las zonas más importantes con variaciones de este factor, se
observan en sedimentos cuaternarios ubicados en Sagua de Tánamo (Figura 17).
Mediante los trabajos de campo se comprobó que estas zonas están deprimidas respecto
al relieve circundante y presentan un suelo oscuro enriquecido en materia orgánica en el
cual se concentra el U proveniente del intemperismo de las rocas de la Fm. Mícara que
las rodean. Otras zonas con estas características se observan en las formaciones
Jaimanita y Júcaro, al norte de Sagua de Tánamo, cuyas rocas deben poseer mayor
contenido fosilífero y poca meteorización. También debe existir un alto enriquecimiento en
materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas, según los trabajos realizados en

62

�otras regiones del mundo por Saager y otros ( 1987), Watanabe (1987) y Requejo y otros
(1994).
En las rocas volcano-sedimentarias e ígneas de ambos sectores los mayores valores del
factor destacan las zonas en las cuales afloran las rocas con mayor grado de acidez y
menor meteorización, las cuales deben pertenecer a las partes más altas del corte dentro
de las formaciones que la contienen y en ellas es posible que aparezcan alteraciones de
carácter hidrotermal, teniendo en cuenta los resultados de investigaciones realizadas en
esta y otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983;
Saager y otros, 1987; Cuería, 1993; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) (Figuras 17 y 18).
Según Chang y otros (1990), en el sector Mayarí los altos contenidos de K dentro de las
formaciones volcano-sedimentarias, están relacionados con afloramientos de las rocas
más ácidas dentro de la misma y en ocasiones alteradas hidrotermalmente (Figura 18).
Áreas con similares características se observan en el sector Sagua-Moa, ubicadas al sur
de Sagua de Tánamo, en la Fm. Santo Domingo; al sur de Nibujón en las rocas
serpentinizadas (Figura 17).
En el sector Mayarí, en algunos afloramientos de la Fm. Sabaneta, relacionados con
sistemas de fallas este factor se destaca por altos valores, evidenciando la existencia de
alteraciones hidrotermales (Figura 18).
Factor de ∆T y K:
En la Fm. Mícara del sector Mayarí, este factor se caracteriza por valores negativos de
∆T, sugiriendo que en la localidad de Colorado esta formación debe tener un predominio
en superficie de material serpentinítico y alcanzar sus mayores espesores, yaciendo sobre
rocas volcánicas cretácicas o poco espesor yaciendo sobre rocas ofiolíticas (IturraldeVinent, 1996a) (Figura 19a).
En el sector Sagua-Moa, al NE de Cananova en áreas de desarrollo de dunitas, también
el factor se caracteriza porque las variables fundamentales (∆T y K) se relacionan de
forma inversa. Los mayores valores del factor indican poco espesor de estas rocas o su
basamento, o ambos elementos a la vez y la posible presencia de alteraciones
hidrotermales u otros procesos con los cuales se vincula el K según reportes de
investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998). Así mismo se manifiesta en
las rocas serpentinizadas que afloran al sur de Nibujón (Figura 20).

63

�En otros tipos de rocas las variables que conforman este factor tienen el mismo signo,
sugiriendo que en la medida que aumentan los valores del factor K y ∆T las rocas deben
pertenecer a las partes más altas del corte, poseer mayores espesores y un substrato de
alta magnetización, es decir, rocas ultrabásicas serpentinizadas según Iturralde-Vinent
(1998) y Proenza y Melgarejo (1998). También con este factor se revela la posible
presencia de alteraciones hidrotermales (Ranjbar y otros, 2001).
En el sector Sagua-Moa, hacia el centro del afloramiento de la Fm. Castillo de los Indios
ubicado al oeste de Nibujón, las rocas deben pertenecer a la parte más alta del corte de
esta formación, con mayor espesor o un substrato más magnético que el resto de las
rocas del área en la cual se encuentran, o ambas características, es decir deben yacer
sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas (Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo,
1998). También es posible que las rocas estén afectadas por alteraciones hidrotermales.
Este mismo fenómeno se pone de manifiesto en el Complejo Cerrajón, en zonas de
Melange serpentinítico y en rocas serpentinizadas, ubicadas al SE de Los Calderos. En
las zonas del complejo mencionado se han reportado alteraciones hidrotermales (Díaz y
otros, 2000).
Factor de ∆T y eU:
En el sector Sagua-Moa (Figura 21), el incremento de este factor está relacionado con
disminuciones en el grado de meteorización y aumentos en la acidez y espesor de las
rocas pertenecientes a las formaciones Castillo de los Indios y Mícara, y su basamento
magnético, ubicadas al oeste y SE para la formación Castillo de los indios y al SE de
Cananova en la Fm. Mícara. En las rocas del Complejo Cerrajón, los gabros y las rocas
ultrabásicas serpentinizadas ubicadas al SE de Cananova, este de Moa y al norte de Los
Calderos, respectivamente, el incremento del factor eU y ∆T evidencia aumento en el
grado de acidez de las rocas y disminución en sus espesores y en el grado de
meteorización. Por último en las formaciones Sabaneta y Santo Domingo ubicadas al sur
de Sagua de Tánamo y NE de Yamanigüey, respectivamente, los incrementos del factor
se relacionan con disminuciones en el grado de acidez y aumento de la meteorización y
espesores de las rocas.
En el sector Mayarí en el área número 20 de desarrollo de lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas el factor de ∆T y eU muestra las zonas con altos contenidos
de eU y mayores espesores de lateritas y rocas ultrabásicas serpentinizadas (Figura 19b).
Factor de ∆T y eTh:
64

�En el sector Sagua-Moa (Figura 22), en algunos afloramientos del Complejo Cerrajón y
Melange serpentinítico ubicados al sur de Cananova, el incremento del factor indica
aumento en la meteorización de las rocas y en el espesor del substrato serpentinítico de
ellas, debido a la relación positiva que existe entre el eTh y ∆T. En el afloramiento de la
Fm. La Picota en Sagua de Tánamo y en los Gabros y Dunitas localizados al oeste de
Moa, los incrementos del factor eTh y ∆T evidencian aumento del grado de meteorización
de las rocas y disminución de los espesores del substrato serpentinítico de las mismas o
la presencia de un substrato de rocas volcánicas cretácicas, por el hecho de que ambas
variables se relacionan inversamente. Trabajos de campo en esas áreas corroboran el
comportamiento de la meteorización.
En el sector Mayarí este factor se caracteriza por una relación inversa entre ∆T y eTh. En
el área 20 de desarrollo de lateritas destaca variaciones en su tiempo de formación y en
sus espesores y los de las rocas ultrabásicas serpentinizadas (Figura 19c).
Factor de eU, eTh y K:
Según este factor que destaca el grado de arcillosidad y acidez de las rocas (Davis y
Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983), en el sector Sagua-Moa, las áreas más
arcillosas dentro de sedimentos cuaternarios, la Fm. Mícara, el Complejo Cerrajón, en los
basaltos y melange serpentinítico, se ubican en los alrededores de Cananova (Figura
14a).
Factor de eTh y K:
En el sector Sagua-Moa (Figura 23), altos valores de este factor y de hecho mayor grado
de meteorización y arcillosidad en las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987;
Braun, 1993; Ayres y Theilen, 2001), se localizan en Cananova y al NW de esta localidad
en sedimentos cuaternarios; al NW y sur de Nibujón en la Fm. Río Maya y Santo
Domingo, respectivamente; al NE y NW de Cananova en la Fm. Júcaro; al NW de
Yamanigüey y sur de Moa en Gabros. En sedimentos cuaternarios ubicados en
Yamanigüey, en la Fm. Yateras y Sabaneta al sur de Sagua de Tánamo, este factor se
caracteriza por altos contenidos de eTh y bajos de K, motivado por la presencia de suelos
rojos y arcillosos, observados en los trabajos de campo. En la Fm. Sabaneta indica
además un aumento del grado de meteorización hacia el extremo donde aumentan los
valores del factor, así como la presencia de rocas de niveles más bajos del corte
(Galbraith y Saunders, 1983). En la Fm. Mícara ubicada al SE de Los Calderos, el factor
de eTh y K se caracteriza por altos contenidos de K y bajos de eTh denotando que hacia
65

�donde disminuyen sus valores, esta formación presenta un predominio en superficie de
rocas serpentiníticas, sobre las cuales se han desarrollado cortezas de meteorización,
según se aprecia en el campo.
Factor de eU, eTh, K y ∆T:
En el sector Sagua-Moa, el factor de eU, eTh, K y ∆T caracteriza la Fm. Mícara, ubicada
al SE de Cananova, sugiriendo que en la misma existe un predominio de material
volcánico muy intemperizado, con un espesor considerable, o un basamento
serpentinítico, o ambas características (Figura 14b).
Factor de eU, K y ∆T negativo:
En el sector Sagua-Moa, dentro de la Fm. Castillo de los Indios ubicada al sur de Los
Calderos el factor de eU, K y ∆T aumenta sus valores hacia el norte (Figura 24a),
sugiriendo que hacia ese extremo afloran las rocas más ácidas yaciendo sobre rocas
volcano-sedimentarias cretácicas o pertenecientes a las cuencas sedimentarias del ciclo
Campaniano Tardío-Daniano (Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998), las
cuales poseen baja magnetización (Chang y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000). También es posible que las rocas estén afectadas por procesos de
alteración hidrotermales, según trabajos realizados en otras regiones del mundo (Davis y
Guilbert, 1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Jenner, 1996;
Lentz, 1996; Rickard y otros, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Ranjbar y otros,
2001).
Este factor también se pone de manifiesto en un afloramiento de rocas serpentinizadas
ubicado al norte de Sagua de Tánamo (Figura 24a), indicando variaciones en el grado de
meteorización de estas rocas, su ubicación en los diferentes niveles del corte ofiolítico y
su espesor, tal y como se ha reportado en otros trabajos realizados en la región (Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000), y en otras partes del mundo (Saager y otros, 1987;
Wellman, 1998b). Hacia el NE se presentan altos contenidos de eU y K, y bajas
intensidades de ∆T, indicando que es probable que afloren las rocas de los niveles más
alto del corte ofiolítico, con menor meteorización y espesor.
Factor de eU, eTh y ∆T:
En el sector Sagua-Moa (Figura 24b), este factor caracteriza algunos afloramientos de la
Fm. Santo Domingo, de basaltos y rocas serpentinizadas, en estas últimas con valores
negativos de eTh y ∆T. En los basaltos ubicados al NE de Los Calderos los mayores
valores del factor indican alto grado de arcillosidad y espesor de estas rocas y su
66

�basamento de alta magnetización. En el afloramiento de la Fm. Santo Domingo ubicada al
NW de Yamanigüey el factor de eU, eTh y ∆T disminuye hacia el norte indicando mayor
grado de meteorización, gran difusión en profundidad o baja magnetización de su
basamento, considerando que el mismo está compuesto por rocas metamórficas según
los trabajos de Iturralde-Vinent (1994, 1996a, 1996b y 1996c). En las rocas
serpentinizadas ubicadas el norte de Sagua de Tánamo dicho factor disminuye hacia el
SW, indicando un aumento de la meteorización y los espesores de tales rocas hacia dicha
zona (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Factor de eTh, K y ∆T:
En el sector Sagua-Moa (Figura 25), este factor caracteriza algunos afloramientos de las
formaciones Gran Tierra y Mícara, así como de gabros y rocas serpentinizadas,
destacando variaciones en sus grados de alteración, espesor y tipo de basamento.
En la parte septentrional de los afloramientos de la Fm. Gran Tierra y Mícara ubicados al
oeste y SE de Cananova, respectivamente, este factor delimita las zonas en las cuales
estas rocas están más alteradas y enriquecidas en material volcánico, con un basamento
serpentinítico. En el afloramiento de gabros ubicado al SW de Yamanigüey destaca un
aumento del grado de alteración y disminución de los espesores de las rocas
serpentinizadas hacia su extremo SW. Al norte de Los Calderos afloran rocas
serpentinizadas en las cuales el factor de eTh, K y ∆T disminuye hacia su extremo
septentrional, lo cual sugiere un aumento en ese sentido, de su grado de meteorización y
espesor, con respecto a las rocas que aparecen en la parte sur, en cuyo extremo es
probable que aparezcan alteraciones hidrotermales.
A partir del análisis de los factores calculados para las distintas formaciones y rocas
ofiolíticas en los sectores Mayarí y Sagua - Moa, se concluye que con la utilización de los
mismos se establecen las variaciones laterales del grado de meteorización, arcillosidad,
cambios de facies, contenidos organógenos de las rocas y los suelos desarrollados sobre
ellas. En algunos casos se manifiesta la existencia de cortezas lateríticas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias. De la misma manera se evidencia el predominio en
superficie y profundidad de material volcánico o serpentinítico para las formaciones
Mícara y La Picota, así como su difusión en profundidad y tipo de basamento. En las
formaciones volcano-sedimentarias además se establecen variaciones en el grado de
acidez, ubicación en el corte, espesor y tipo de basamento de las rocas que conforman
67

�las mismas. En las rocas ultrabásicas serpentinizadas se delimitan nuevas zonas con
características radiométricas similares a las áreas de desarrollo de lateritas, las cuales no
aparecen recogidas en el mapa geológico tomado como referencia (Adamovich y
Chejovich, 1963; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). En las lateritas se establecen las
variaciones laterales de sus espesores a partir de los contenidos de eU y eTh, así como
de las rocas subyacentes una vez combinados estos elementos con el campo magnético.
Los factores analizados también ponen de manifiesto la presencia de alteraciones
hidrotermales fundamentalmente en las formaciones volcano-sedimentarias y las ofiolitas.

Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de
Moa
Cuba posee una de las mayores reservas del mundo en yacimientos de minerales
lateríticos, con una extracción promedio de 52 000 tn/año de níquel (International Nickel
Study Group I.N.S.G., 2002), situándose entre los primeros cuatros países a escala
mundial. Las principales reservas se localizan en la región oriental, específicamente en
Mayarí-Sagua-Moa, siendo en Moa donde se encuentran los principales yacimientos de
lateritas de la región. Por este motivo y teniendo en cuenta la disponibilidad de la
información necesaria, se decide profundizar en las áreas de desarrollo de lateritas
pertenecientes a la región de Moa.
Las investigaciones geofísicas en los yacimientos lateríticos en Cuba son muy limitadas,
tanto en la etapa de búsqueda como en la exploración, motivado porque las mismas no
han mostrado eficiencia en la resolución de determinadas tareas, lo que a su vez está
dado por la gran complejidad de estos yacimientos. Se considera que los elementos
fundamentales que han contribuido a las ineficiencias de estos métodos, están
relacionados con la mala selección del complejo de métodos geofísicos y de los
parámetros de medición, así como la baja calidad tecnológica del equipamiento utilizado y
la valoración inadecuada de las posibilidades reales de los mismos.
Teniendo en cuenta los procesos que dan lugar a la formación de los yacimientos
lateríticos desarrollados en la región, así como sus características geológicas y
geométricas,

se

considera

que

el

comportamiento

de

los

datos

aerogamma

espectrométricos en los mismos esté acorde con sus principales regularidades
geológicas.

68

�SIMBOLOGIA

228000

CORTEZA DE INTEMPERISMO IN SITU SOBRE SERPENTINITAS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.
CORTEZA DE INTEMPERISMO REDEPOSITADA SOBRE SERPENTINITAS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.
CORTEZA DE INTEMPERISMO IN SITU SOBRE GABROS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.

226000

224000

10
2

1

222000

CORTEZA DE INTEMPERISMO REDEPOSITADA SOBRE GABROS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.

9

2

7

8

6

5

220000

8
218000

4
11

216000

1

3

5

3

12

9

3

2

9

1

214000

2

1

5

1

4

1

2

3

11

10
15

10

3

212000

3

6

2

6

14

4

210000

4

2

1

11
1

208000

0

1.3
692000

5

2.6 Km.
694000

696000

698000

700000

12
4

13
6

7
702000

704000

706000

708000

710000

712000

714000

716000

Figura 26. Esquema de ubicación de las áreas de desarrollo de lateritas de Moa (modificado de
Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).

El análisis de las áreas de desarrollo de lateritas en Moa se realiza tomando como base el
mapa de Gyarmati y Leyé O’Conor (1990) a escala 1:50 000, donde se muestran las
lateritas in situ y redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Figura
26).
En la tabla 15, se aprecia que las lateritas redepositadas poseen mayor contenido de eU y
eTh que las in situ. De esta misma

manera las lateritas de mayores espesores, las

desarrolladas y redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, también poseen
los mayores contenidos de los dos elementos mencionados. En las áreas cinco y seis de
lateritas de gran potencia redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, se
registran los mayores contenidos de eTh y eU.
Del análisis de las matrices de correlación en las diferentes áreas de lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Tablas 16 y 17) se ponen de manifiesto relaciones
significativas entre las variables que reflejan las características químico-mineralógicas y el
propio desarrollo de las mismas. Altas correlaciones positivas entre eU y eTh se
manifiestan fundamentalmente en áreas de lateritas de gran potencia o redepositadas, o
ambas a la vez, respondiendo a un mayor tiempo de formación y desarrollo, y de hecho
69

�mayores espesores en las lateritas. En algunas áreas de gran potencia esta relación se
conjuga con ∆T tanto de forma positiva como negativa, corroborando la gran potencia
señaladas en las mismas e indicando, en el primer caso, grandes profundidades de las
rocas ultrabásicas serpentinizadas (Batista, 1998; Gunn y otros, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000; Zaigham y Mallick, 2000).
En el área dos de lateritas con potencias variables redepositadas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas (LVRS), el eTh y ∆T se correlacionan positivamente. Teniendo en cuenta
que los contenidos de Th aumentan con el incremento de la meteorización y edad de las
rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993), y que la
intensidad del campo magnético aumenta en la medida que se incrementan los espesores
de las rocas magnéticas (Karlsen y Olesen, 1996; Matos, 1997; Batista, 1998; Ghidella y
otros, 1998; Batista y Rodríguez, 2000), esta correlación sugiere que existe relación entre
el tiempo de formación y desarrollo de las cortezas lateríticas y su magnetización, por lo
tanto, las zonas con mayor desarrollo de cortezas lateríticas y de hecho con mayor
potencia presentan mayor grado de magnetización. También estas zonas pudieran estar
vinculadas a los mayores espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas. Esta
correlación pero de forma negativa se observa en otras áreas de lateritas, evidenciando
un fenómeno inverso al descrito.
En las áreas uno y tres de lateritas potentes redepositadas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas (LPRS) y lateritas con poca potencia in situ sobre gabros (LVIG),
respectivamente, ∆T y K se correlacionan negativamente, destacando la posible presencia
de alteraciones hidrotermales, según trabajos realizados en nuestro país (Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000) y en otras regiones del mundo (Alva-Valdivia y UrrutiaFucugauchi, 1998; Chernicoff y Paterlini, 1998; Gunn y otros, 1998; Sánchez y Oviedo,
2000).
El análisis de factores para todo el conjunto de lateritas desarrolladas en Moa (Tabla 18)
muestra las variaciones laterales de los contenidos de eU y eTh, lo cual debe estar
vinculado con las características geomorfológicas y otros factores, tales como, variaciones
del pH, Eh, nivel de las aguas subterráneas, contenidos de materia orgánica en el corte y
% modal de fases con alta capacidad de adsorción (ferrihydrite, goethite y % de amorfo)
(Watanabe, 1987; Arnold y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998; Vogel y otros, 1999; Luo y
otros, 2000). Las variaciones de estos contenidos deben estar acordes con las
variaciones en los espesores de las mismas, teniendo en cuenta que para la
70

�concentración de U en este ambiente es necesario que existan condiciones topográficas
que le permitan reconcentrarse una vez lixiviado de las rocas intemperizadas (Jubeli y
otros, 1998), además el proceso que da lugar a la adsorción de estos elementos por los
óxidos e hidróxidos de hierro de las lateritas, requiere de un tiempo prolongado, lo cual
provoca un desarrollo considerable de las mismas (Dickson, 1995; Rodríguez-Vega, 1997;
Gabriel y otros, 1998; Von Gunten y otros, 1999; Porcelli y otros, 1997; Casas y otros,
1998; Jubeli y otros, 1998; Vogel y otros, 1999; Luo y otros, 2000). Las mayores
concentraciones de los elementos mencionados se vinculan con los mayores espesores
de las lateritas según la comparación realizada entre estos datos y las potencias
obtenidas de perforaciones. Las concentraciones más significativas se localizan en las
áreas que abarcan los principales yacimientos lateríticos (Figura 27). Con el análisis
independiente para cada área de lateritas (Tabla 19), se logra mayor precisión en las
variaciones de los contenidos de eU y eTh (Figura 28).
Este análisis de forma general muestra variaciones de los contenidos de K, cuyos
máximos valores se ubican al SW de la ciudad de Moa y en varias localidades ubicadas
en la porción central de la región de Moa (Figura 29), coincidiendo en algunos casos con
zonas de alteraciones hidrotermales estudiadas por Ramayo, 1996, 2002; RodríguezVega, 1996a, 1996b, 1998; Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros,
2000. En la figura 30 se muestran estas variaciones con un mayor grado de detalle. Tales
zonas también pueden estar vinculadas con la presencia de rocas volcánicas o
representantes de la parte más alta del corte ofiolítico, es decir, cuerpos (sills y diques) de
gabros que se encajan y cortan las peridotitas (Gutiérrez, 1982; Ríos y Cobiella, 1984;
Berguez, 1985; Rodríguez, 2000). La delimitación de estas zonas dentro de los
yacimientos de lateritas ferroniquelíferas permite orientar los trabajos de exploración y
explotación minera debido a los efectos negativos que causan en el proceso metalúrgico
los materiales presentes en ellas (Rojas y Beyris, 1994). También su ubicación es
importante

porque

con

estas

alteraciones

se

pueden

encontrar

asociadas

mineralizaciones secundarias algunas muy enriquecidas en Au (Ramayo, 1996, 2002;
Rodríguez-Vega, 1996a, 1996b; Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y
otros, 2000). En estudios geoquímicos y mineralógicos realizados recientemente en
perfiles de intemperismo ferroniquelíferos del Sector Cabañas, asociados espacialmente a
zonas de alteraciones hidrotermales -cuarcificación -, fueron revelados concentraciones

71

�entre 30 y 52 ppb de Au, tal evidencia fue comprobada directamente con la revelación de
granos de oro libre (Vila, 2002).
Altas concentraciones de eU y muy bajas de eTh se muestran en partes de las áreas dos
y siete de LPIG y LVIG, respectivamente (Figura 31), relacionadas con depresiones del
relieve, en las cuales estas lateritas deben presentar cierto enriquecimiento en materia
orgánica, según reportes de investigaciones en otras regiones del mundo (Jubeli y otros,
1998).
Variaciones laterales de las concentraciones de eU y de hecho en las características
topográficas, así como en el enriquecimiento en materia orgánica de las lateritas sobre
rocas ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Jubeli y otros, 1998), se ponen de manifiesto
en varias áreas de desarrollo de las mismas (Figura 32).
Variaciones laterales conjunta de eU y ∆T en otras áreas denotan variaciones en los
espesores de las lateritas y las rocas subyacentes, los cuales alcanzan sus máximos
valores en las zonas con mayores concentraciones de eU e intensidades del campo
magnético (Figura 33).
Los factores obtenidos también delimitan las variaciones laterales de los contenidos de
eTh los cuales se relacionan con el tiempo de formación, desarrollo y espesores de las
lateritas, según trabajos realizados en otras regiones del mundo (Galbraith y Saunders,
1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993), indicando un aumento de los parámetros
mencionados hacia aquellas zonas donde aumentan los valores de este factor. La
vinculación de esta variable con ∆T de forma inversa, sugiere gran desarrollo y espesor de
la corteza laterítica en las zonas donde las rocas ultrabásicas serpentinizadas alcanzan
sus menores espesores, aunque en ocasiones en esas zonas las cortezas pueden tener
un mayor tiempo de formadas pero las características geomorfológicas no le han
permitido un mayor grado de madurez (Figura 34).
Del análisis efectuado se puede concluir que:
•

Las lateritas redepositadas poseen mayor contenido de eU y eTh que las in situ. Estos
contenidos también son mayores en las lateritas más potentes y aquellas desarrolladas
o redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas.

•

El tiempo de formación, desarrollo y espesor de las lateritas y rocas subyacentes, así
como las características geomorfológicas y la posible presencia de alteraciones
hidrotermales, se manifiestan a partir de las relaciones encontradas entre los
contenidos de eU, eTh y K, y ∆T.
72

�•

Las variaciones laterales en las concentraciones de eU y eTh en las lateritas indican
variaciones en los espesores de las mismas. Los contenidos de eTh en las lateritas
están relacionados con su tiempo de formación, desarrollo y espesor.

•

También las concentraciones de K evidencian la existencia de alteraciones
hidrotermales, cuya delimitación es muy importante por las afectaciones que provoca
el material silíceo presente en ellas en el proceso metalúrgico y por la posible
presencia de metales preciosos asociados con dichas alteraciones.

•

Las variaciones laterales del campo magnético y los contenidos de cualquiera de los
elementos analizados (eU, eTh y K) responden a los espesores de las lateritas y las
rocas subyacentes.

•

Las lateritas de la región de Moa poseen mayor contenido de eU y eTh que las de
Mayarí, evidenciando mayor tiempo de formación, desarrollo y espesor en la primera
región mencionada.

Interpretación geoquímica
De forma general según Serikov (1963), la existencia de concentraciones anómalas de U
en las rocas sedimentarias puede estar originada por varias causas: a) Erosión de rocas
enriquecidas en elementos radiactivos; b) Introducción de material radiactivo de origen
volcánico; c) La existencia de condiciones físico-químicas específicas durante la
sedimentación, lo que se refiere a la existencia de condiciones de reducción en la cuenca
de deposición, en la cual la fijación del U en los sedimentos ocurre por la reducción del U
hexavalente. La existencia de un ambiente reductor en una cuenca de sedimentación se
reconoce por la presencia de sulfuro de Fe y materia orgánica en los sedimentos.
En la región de estudio los mayores contenidos de eU (ppm) se registran en áreas de
lateritas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, en las que ha tenido
lugar un intenso proceso de meteorización mediante el cual este elemento debe migrar de
esta zona, sin embargo se concentra.
Teniendo en cuenta que en otras partes del mundo donde se desarrollan los procesos de
meteorización química que desarrollan lateritas, se ha reportado alta afinidad entre fases
de Fe y U, y la incorporación de este elemento a la estructura cristalina de óxidos de
hierro (Von Gunten y otros, 1999), se considera que la concentración de este elemento
ocurre mediante la vinculación de procesos de adsorción y precipitación, a raíz de la
alternancia de períodos de secas y lluvias, considerando que durante los procesos de

73

�adsorción ocurre el enriquecimiento de U y otros metales (Cu, Ni, Co, Ba, Zn, Pb y Tl) en
las arcillas, los óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso, y la materia orgánica (Kögler y
otros, 1987; Saager y otros, 1987; Requejo y otros, 1994; Dickson, 1995; RodríguezVega, 1997; Gabriel y otros, 1998; Lenhart y Honeyman, 1999; Luo y otros, 2000). Las
mayores concentraciones de eU en las lateritas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas con respecto a las desarrolladas sobre gabros, sugieren que los procesos
mencionados han tenido mayor intensidad en las lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas, teniendo en cuenta que los gabros son rocas más enriquecidas en U que
las peridotitas. En esta diferenciación también debe influir las características
cristaloquímicas de los minerales formadores de esas lateritas.
No se descarta la posibilidad de que en algunas partes de las áreas de desarrollo de
lateritas las concentraciones de eU estén relacionadas con la existencia de desequilibrios
radiactivos en la serie del U, fenómeno que ha sido reportado en otras partes del mundo
(Kögler y otros, 1987; Saager y otros, 1987; Saunder y Potts, 1978; Saunders y otros,
1987; Schmitt y Thiry, 1987; Dickson, 1995; Luo y otros, 2000).
Las altas concentraciones de eU y eTh relacionadas con los espesores de las lateritas, se
explican por las hipótesis planteadas sobre la incorporación del U a las fases minerales
presentes en ellas, y por el enriquecimiento en Th que se produce en la medida que
aumenta el grado de meteorización de las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov,
1987; Braun y otros, 1993).
Las altas concentraciones de eU en algunos afloramientos de la Fm. Yateras pudieran
relacionarse con la presencia de lateritas redepositadas sobre estas calizas según Chang
y otros (1990, 1991) o con cierto enriquecimiento en materia orgánica de los suelos
desarrollados sobre estas rocas (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994). No se debe
descartar la posibilidad de que estas altas concentraciones pudieran estar relacionadas
con la presencia de fosforita, no reportadas hasta el momento, teniendo en cuenta que en
otras regiones del mundo las rocas enriquecidas en fosfatos presentan altas
concentraciones de U y K (Schmitt y Thiry, 1987; Jubeli y otros, 1998).
Los altos contenidos de eU en afloramientos de la Fm. Mícara y en sedimentos
cuaternarios ubicados en los alrededores de esta formación, están relacionados con
zonas deprimidas del relieve circundante, con un carácter relativamente confinado, en las
cuales se evidencian condiciones reductoras. En estas condiciones producto del

74

�intemperismo, el U removilizado de esos afloramientos, migra hacia las zonas bajas y se
concentra en la materia orgánica presente en los suelos negros allí desarrollados.
Las áreas de afloramientos de rocas ígneas sobre las cuales se han desarrollado cortezas
de intemperismo in situ y redepositadas se caracterizan por contenidos relativamente
altos de eTh (ppm) y muy bajos de K (%). El eTh debe concentrarse fundamentalmente en
arcillas ferruginosas y óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso (Portnov, 1987; Braun y
otros, 1993). En las ofiolitas de la Faja Mayarí-Moa-Baracoa el eTh que delimita las áreas
de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas-cobaltíferas, debe estar adherido en arcillas o
partículas de hidróxidos de Fe y Mn, los cuales conforman las principales fases minerales
del horizonte limonítico, es decir en goethita, espinelas (magnetita, maghemita y
cromoespinelas) y hematites (Rojas, 1995; Rojas y Orozco, 1994), así como en
determinadas fases accesorias donde se encuentran óxidos e hidróxidos de Mn
(asbolanas), gibbsita, montmorrillonita, nontronita, cloritas y cuarzo (Ostroumov y otros,
1985, 1987). Las diferencias en las concentraciones de este radioelemento en Mayarí y
Moa al parecer están relacionadas con el predominio en Moa, de los niveles mantélicos
superiores (Moho Transition Zone), y además de peridotitas serpentinizadas existe un %
modal importante de sills de gabros, “peridotitas impregnadas” (troctolitas), diques de
gabros y pegmatoides gabroicos (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b; Proenza, 1997; Proenza
y otros, 1998a, 1998b, 1999a, 1999b, 1999c). En los primeros debe existir mayores
concentraciones de Th (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
Esta diferencia también puede estar vinculada con el tiempo de formación de la corteza
laterítica (Chang y otros, 1990, 1991) y su grado de madurez. Según Rojas (1995) en la
parte superiores de los perfiles maduros existe un predominio de óxidos de hierro;
mientras que en los inmaduros predominan los filosilicatos. En los perfiles maduros deben
ser mayores las concentraciones de Th, por lo tanto se considera que desde el punto de
vista general las cortezas lateríticas del macizo Moa-Baracoa son más viejas y con mayor
grado de madurez que las desarrolladas en Mayarí.
En la región de estudio aparecen determinadas alteraciones de carácter hidrotermal
(cuarcificación, silicificación, argilitización, carbonatización, cloritización, epidotización,
piritización y sericitización) con las que se encuentran vinculados contenidos anómalos de
los radioelementos analizados (Paguagua y Gallo, 1987; Ramayo, 1996; Vila, 1999;
Olimpio, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros, 2000). Según Olimpio
(1998) y Díaz y otros (2000), también existen evidencias de procesos hidrotermales de

75

�tipo epitermales, como es el caso de la alteración argílica representada por caolinita,
calcedonia, ópalo y otras variedades de sílice, además de zeolitización.
Las manifestaciones hidrotermales se caracterizan por un marcado control tectónico,
relacionadas con determinados sistemas de fallas y planos de cabalgamientos que
delimitan el contacto entre las ofiolitas y los materiales volcánicos.
En la cuenca del río Cabaña y en los alrededores de la ciudad de Moa se ponen de
manifiesto productos relacionados con la actividad hidrotermal (Olimpio, 1998; Vila, 1999;
Díaz y otros, 2000) lo cual provoca que se registren altos contenidos de K y eU.
Como el enriquecimiento de K no está acompañado de un enriquecimiento de Th durante
los procesos de alteraciones hidrotermales, la relación eTh/K diferencia el K asociado con
la alteración del relacionado con las variaciones litológicas normales (Galbraith y
Saunders, 1983; Jenner, 1996; Lentz, 1996). Esta importante correlación es evidente en
numerosos trabajos realizados en diferentes partes del mundo y particularmente en
nuestra área de trabajo, donde en las zonas de altos contenidos de K (%) relacionadas
con sistemas de fallas no se han observado variaciones significativas de los contenidos
de eTh (ppm), demostrando que tales concentraciones deben estar vinculadas a estos
procesos controlados por las estructuras disyuntivas, durante los cuales ocurre un
enriquecimiento de K. La abundancia y distribución del Th en el interior de las fases
minerales en las cuales se encuentra, refleja su relativa estabilidad durante los eventos
hidrotermales (Rickard y otros, 1998).
Recientemente se han realizado trabajos de exploración en otras partes del mundo,
utilizando la espectrometría de rayos gamma para delimitar y cuantificar alteraciones
potásicas asociadas con diferentes tipos de mineralización (Grojek y Prichystal, 1985;
Shives y otros, 1997; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Actualmente durante las
investigaciones radiométricas se le presta especial atención a las zonas de fallas con
altos contenidos de K, indicador de que estas estructuras son de origen profundo
(Portnov, 1987). Tales zonas poseen gran importancia para la localización de depósitos
epitermales de metales preciosos, los cuales no tienen una expresión geofísica directa,
sin embargo la geofísica aérea puede delimitar las localidades donde se han formado
estos depósitos (Gunn y otros, 1998). En ocasiones con las anomalías radiométricas
pueden estar asociadas mineralizaciones de Au, Ag, Hg, Co, Ni, Bi, Cu, Mo, Pb y Zn
(Darnley y Ford, 1989).

76

�Conclusiones
El análisis de los mapas aerogamma espectrométricos permitió la construcción de un
catálogo de anomalías en el cual se recogen los principales índices radiométricos y
características geológicas. Con el tratamiento estadístico de los datos aerogeofísicos se
confeccionaron tablas de matrices de correlación y variaciones de los contenidos de eU,
eTh y K, así como de sus relaciones y ∆T, en cada una de las formaciones y áreas de
afloramientos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa. Estos materiales poseen mucho valor
para orientar futuros trabajos de cartografía geológica y prospección de yacimientos
minerales en la región de estudio.
En el análisis de estos materiales se revelan nuevas regularidades geológicas y
geofísicas en el territorio, que enriquecen y mejoran el modelo geólogo-geofísico definido
inicialmente a partir de los trabajos precedentes.
Las áreas de afloramientos de rocas volcano-sedimentarias, fundamentalmente las
paleogénicas, se delimitan generalmente con valores de Iγpor encima de 3 µr/h, lo cual se
logra con mayor exactitud utilizando las concentraciones de 0.4 % de K.
Los afloramientos de rocas ofiolíticas sin desarrollo apreciables de cortezas de
meteorización se caracterizan por baja radiactividad.
La mayor parte de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con
las isolíneas de 2 ppm de eTh y eU, 1x10-3 de eTh/K y 5x10-4 de eU/K. Con ayuda de
estos parámetros se delimitan zonas de lateritas no señaladas en los mapas geológicos
tomado como base para este análisis.
En la región de estudio las mayores concentraciones de K aparecen en rocas volcanosedimentarias cretácicas al sur de Sagua de Tánamo, asociadas a sistemas de fallas,
sugiriendo un origen hidrotermal de estas concentraciones. Los altos contenidos de K en
las rocas volcánicas e ígneas indican la posible existencia de alteraciones hidrotermales.
En ocasiones se manifiesta en algunas formaciones sedimentarias como la Fm. Mícara lo
que evidencia este fenómeno, además de un predominio en superficie de material
volcánico y posiblemente el afloramiento de su basamento de rocas volcánicas cretácicas.
Las áreas en las cuales se desarrollan procesos hidrotermales se identifican por
anomalías de K y F, bajos valores de las relaciones eTh/K y eU/K y elevados valores de la
relación eU/eTh. De forma general estos procesos en las rocas volcano-sedimentarias y la
Fm. Mícara, se delimitan con las isolíneas de 1.2 % de contenido de K, 2x10-2 de
K.eU/eTh, de valores iguales o menores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K. En las rocas
77

�ofiolíticas se delimitan con las isolíneas de valores iguales o mayores de 0.4 % de K y
2x10-4 de eU/K.
Las mayores concentraciones de eU y eTh en la región se asocian a áreas de desarrollo
de lateritas ferroniquelíferas en las que se ubican los principales yacimientos. Las
mayores concentraciones de estos elementos en las lateritas de Moa, corroboran que
estas poseen un mayor tiempo de formación, desarrollo, espesor y grado de madurez que
las desarrolladas en Mayarí. En ellas los contenidos de eU y eTh varían en
correspondencia con su génesis, tipo, tiempo de formación y potencias, según los
resultados del análisis de las lateritas de Moa. Los contenidos de K también señalan la
presencia de alteraciones hidrotermales.
Es posible utilizar el factor F y las relaciones eU/K y eTh/K para delimitar las áreas de
desarrollo de alteraciones hidrotermales y las áreas de cortezas de meteorización.
Del análisis de las matrices de correlación se manifiestan las diferentes características de
las rocas que se desarrollan en la región y las relaciones entre ellas. Con ayuda de los
mapas de factores calculados se establecen las variaciones laterales de las
características geológicas de las diferentes formaciones, tales como meteorización,
arcillosidad, cambios de facies, contenidos organógeno, predominio en superficie y
profundidad de material volcánico o serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez,
ubicación en el corte, alteraciones hidrotermales y la presencia de lateritas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias.

78

�CAPITULO

III.

INTERPRETACIÓN

AEROMAGNÉTICA

Y

ANÁLISIS

COMBINADO DE LA INFORMACIÓN AEROGEOFÍSICA DE LA REGIÓN
MAYARI-SAGUA-MOA
Introducción. Interpretación aeromagnética cualitativa. Interpretación
aeromagnética cuantitativa. Análisis combinado de la información
aerogeofísica. Regularidades geológicas y geofísicas. Aplicabilidad del
levantamiento aerogeofísico en la región Mayarí-Sagua-Moa. Propuesta
metodológica para la ejecución de los trabajos de comprobación de
campo. Conclusiones.

Introducción
En la cartografía geológica y la prospección de yacimientos minerales se ha convertido en
una herramienta indispensable el uso de los métodos a distancia - Teledetección -, por las
ventajas que ofrecen cuando se investigan tanto regiones extensas y de difícil acceso,
como aquellas en las cuales el mapeo geológico existente es insuficiente, y cuando se
necesitan conocer la distribución de las rocas que se encuentran bajo la cubierta
sedimentaria, lo cual es muy útil para localizar cuerpos minerales.
Dentro de estos métodos se encuentra el levantamiento aeromagnético, utilizado en
numerosas investigaciones desarrolladas en el territorio y en otros países. Ejemplos de
ellos se ilustran en trabajos realizados por Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000, en el área investigada, y por Corner y Wilsher, 1989;
Charbonneau y Legault, 1994; Miranda y otros, 1994; Mickus y Durrani, 1996; Shapiro y
otros, 1997; Chernicoff y Paterlini, 1998; Chernicoff y Zapata, 1998; Nash, 1998; Nash y
Chernicoff, 1998; Bassay, 1999; García, 1999; Sintubin, 1999; Lagroix y Borradaile, 2000;
Belocky y otros, 2001, en otras regiones del mundo.
En el área que abarca la presente investigación el 70 % de las rocas que afloran
pertenecen a la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa y a los arcos de islas volcánicas del
Cretácico y el Paleógeno (Anexo 1), cubiertas en gran medida por potentes cortezas
lateríticas (Cobiella, 1988, 2000; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1995, 1996a, 1996b,
1996c, 1998; Proenza, 1997; Lavaut, 1998; Proenza y otros, 1999c, 2000a y 2000b),

79

�mientras que alrededor del 20 % de la cubierta sedimentaria aflorante yacen sobre las
rocas antes mencionadas (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Esta composición litológica justifica la aplicación eficiente de los levantamientos
aeromagnéticos en la región.
Teniendo en cuenta los elementos antes mencionados, en esta investigación se realiza el
procesamiento e interpretación de los datos aeromagnéticos del levantamiento
aerogeofísico complejo 1:50 000 de la región oriental de Cuba, con el objetivo de revelar
nuevas regularidades geológicas y geofísicas, enriquecer y mejorar el modelo geólogogeofísico definido inicialmente y con ello proponer los aspectos metodológicos generales
a tener en cuenta en futuros trabajos de comprobación de campo, lo cual permitirá
orientar los trabajos de cartografía geológica y prospección de minerales en el territorio, a
partir de la aplicación de nuevas técnicas del procesamiento e interpretación de la
información geológica y geofísica.
Para cumplir el objetivo propuesto inicialmente los datos magnéticos fueron reducidos al
polo, posteriormente a partir de estos últimos datos se calcularon diferentes
transformaciones del campo magnético, es decir, gradientes horizontales, derivadas
verticales y Continuación Analítica Ascendente (CAA), que una vez interpretadas
aportaron nuevos elementos sobre las características geológicas y estructurales de la
región, los cuales se enriquecieron con los modelos físico-geológicos propuestos a través
de la interpretación cuantitativa.

Interpretación aeromagnética cualitativa
Mapa de ∆T reducido al polo (∆Trp)
En el levantamiento aeromagnético de la región las intensidades varían entre -585 y 797
nT (Tabla 4) (Anexo 12a). Al reducir al polo el mapa de ∆T (∆Trp), las intensidades oscilan
desde -456 a 1090 nT con medias de 121 y -113 nT en los valores positivos y negativos,
respectivamente (Anexo 12b). Posteriormente los datos regularizados de ∆Trp se utilizan
para generar los diferentes mapas de transformaciones del campo magnético.
En el mapa de ∆Trp las mayores intensidades positivas del campo magnético se registran
al sur de la Sierra Cristal, específicamente al SW y SE de Cayo Verde, mientras que las
negativas se ubican en la Meseta Pinares de Mayarí y sus alrededores (al NE de Hicotea,
en Piloto Abajo y al oeste de Sierra Cristal), y algunas localidades entre Sagua de

80

�Tánamo y Moa, particularmente en Moreiro, Sagua de Tánamo y al sur de Moa,
relacionadas la mayoría de estas anomalías negativas, con zonas de contacto tectónico,
sugiriendo que pueden estar provocadas por la disminución de la magnetización a través
de esas zonas de debilidad tectónica (Jun y otros, 1998) o por la existencia en
profundidad de rocas con menor magnetización que las rocas serpentinizadas
circundantes (Tabla 1), lo que ya ha sido reportado en algunas zonas de esta región
(Campo, 1983, 1990; Murashko y Lavandero, 1989). La mayoría de las anomalías con
altas intensidades positivas y negativas coinciden con afloramientos de peridotitas
serpentinizadas excepto al sur de la Meseta Pinares de Mayarí donde se observan una
anomalía negativa en afloramientos de rocas volcano-sedimentarias pertenecientes a la
Fm. Sabaneta, las que deben alcanzar grandes profundidades o estar infrayacidas por
otras rocas de muy baja magnetización, descartando la posibilidad de que exista un
predominio de peridotitas serpentinizadas en profundidad, a diferencia del resto de las
anomalías con altas intensidades positivas y negativas, en las cuales existe un
predominio en superficie y profundidad de las rocas serpentinizadas.
Las altas intensidades positivas del campo magnético evidencian grandes profundidades
de las rocas altamente magnéticas, y en el caso de las peridotitas serpentinizadas estas
intensidades deben aumentar en la medida que se incrementa el grado de
serpentinización de estas rocas (Papayannopoulou-Econonomou y Kiskyras, 1981; Chang
y otros, 1990, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Chernicoff y Paterlini, 1998;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000), por tanto en las zonas mencionadas con
estas características, estas rocas deben alcanzar grandes profundidades y en ocasiones
presentar alto grado de serpentinización.
En muchas zonas donde no afloran rocas ofiolíticas se registran valores positivos del
campo magnético y en ocasiones con altas intensidades (ver anexo 19), evidenciando la
presencia en profundidad de las mismas, sobre todo ultrabásicas (Zaigham y Mallick,
1994, 2000; Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Chernicoff y Zapata,
1998), por tanto, es posible delimitar la extensión lateral de estas rocas en aquellos
lugares donde no afloran.
Altas intensidades negativas del campo magnético ponen de manifiesto la cercanía a la
superficie o el afloramiento de rocas de muy baja magnetización con grandes espesores
(Karlsen y Olesen, 1996; Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Ghidella
y otros, 1998), esto infiere que en las zonas mencionadas con estas características las

81

�rocas ultrabásicas alcanzan sus menores espesores, y se encuentran infrayacidas por
rocas poco magnéticas, probablemente volcano-sedimentarias, sedimentarias o quizás
rocas más ácidas que hasta el momento no han sido reportadas en el área (Campo, 1983,
1990; Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000). De forma
general se puede concluir que en las áreas con valores negativos donde no afloran rocas
ultrabásicas, estas no se extienden lateralmente o por lo menos no poseen un espesor
capaz de reflejarse en dicho campo, por lo que en estas áreas alcanzan sus mayores
espesores las rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias, sin descartar la posibilidad
de que en profundidad estén presentes rocas carbonatadas del paleomargen de
Bahamas, según ha sido reportado en otras regiones de Cuba por Iturralde-Vinent (1994,
1996a, 1996b, 1996c) y Proenza y Melgarejo (1998b).
Estos resultados ponen de manifiesto que en la región de estudio es posible inferir las
variaciones en los espesores de las litologías, así como el grado de serpentinización de
las peridotitas, a partir del comportamiento del campo magnético, tendiendo en cuenta su
ubicación espacial y la susceptibilidad magnética que las caracterizan. Dentro de las
rocas ofiolíticas también se establecen las variaciones en los espesores de los niveles
fundamentales del corte ofiolítico presente en la región de estudio (cumulativo y de
tectonitas) (Iturralde, 1996a; Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b, 1999c;
2000a, 2000b), lo cual es muy importante durante la prospección de yacimientos de
cromitas, al considerar que estos depósitos suelen estar encajados en dunitas y
harzburgitas en la parte superior de las tectonitas basales de las secuencias ofiolíticas,
incluyendo la denominada zona de transición (Nicolas y Prinzhofer, 1983; Proenza y otros,
1998a, 1998b, 1999, 2000a, 2000b). Valores positivos del campo magnético en las zonas
donde afloran peridotitas serpentinizadas o gabros evidencian gran espesor del complejo
de tectonitas con respecto al cumulativo, mientras que valores negativos en afloramientos
de gabros indican mayor espesor del complejo cumulativo o la combinación de este con
otras rocas infrayacentes de bajas magnetización. Como se mencionó anteriormente
estos valores negativos en las rocas serpentinizadas evidencian su poco espesor y la
existencia en profundidad de rocas del complejo cumulativo, volcano-sedimentarias o
ambas. En las rocas volcano-sedimentarias cretácicas aflorantes los valores negativos
indican su gran espesor y con ello la ausencia en profundidad de rocas serpentiníticas,
mientras que en las rocas volcano-sedimentarias paleogénicas y en las sedimentarias
señalan gran espesor de ellas, de su basamento volcánico cretácico o de ambos

82

�conjuntos rocosos. Por otro lado valores positivos del campo en afloramientos de rocas
volcano-sedimentarias cretácicas indican pequeños espesores yacentes sobre rocas
ultrabásicas, evidenciando el carácter alóctono de las mismas.
Las variaciones en los espesores de las rocas mencionadas según las intensidades de
∆T, se muestran en los anexo 13 y 19.
En las áreas de desarrollo de los yacimientos lateríticos el campo magnético presenta
generalmente valores negativos, sugiriendo poco espesor de los cuerpos serpentiníticos
sobre los cuales se desarrollan estos (Karlsen y Olesen, 1996), lo que a su vez puede
estar dado por la ubicación de los mismos en zonas periféricas del macizo ofiolítico y
donde existe un horts tectónico en el cual ha ocurrido la erosión de las litologías más
superficiales, o ambas condiciones a la vez (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
En las diferentes áreas en las que se han reportado alteraciones hidrotermales en la
región (Ramayo, 1996, 1999; Rodríguez-Vega, 1996a, 1996b, 1998; Torres y otros, 1998;
Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros, 2000) el campo magnético
posee intensidades negativas menores de -25 nT y anomalías alineadas, relacionadas
con sistemas de fallas. Tales resultados coinciden con trabajos geofísicos realizados
anteriormente en esta región (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000) y en
otras regiones del mundo (Rystrom y otros, 2001), por lo que es posible a partir de este
comportamiento del campo magnético, proponer nuevas zonas en las que este proceso
puede estar presente, siempre que en ellas se localicen rocas volcano-sedimentarias,
ofiolitas y algunas sedimentarias pertenecientes a las formaciones Mícara y La Picota,
afectadas por estructuras disyuntivas. La importancia de la delimitación de esas áreas
radica en que a estas zonas se pueden asociar mineralizaciones secundarias ricas en
metales preciosos, como la presencia de oro reportada en los trabajos de Vila (1999),
Batista y Ramayo (2000a, 2000b) y Díaz y otros (2000). Por otra parte, su delimitación en
los yacimientos lateríticos permite orientar los trabajos de explotación minera tomando en
cuenta el gran perjuicio que causa al proceso metalúrgico la presencia de material silíceo
en las lateritas (Rojas y Beyris, 1994). Además estas alteraciones brindan información
sobre la tectónica regional y las condiciones físico-químicas en el interior y alrededores de
las rocas afectadas por ellas (Utada, 1990).
Mapas de relieve sombreado de ∆Trp y sus gradientes horizontales

83

�En los mapas de contorno y de relieve de ∆Trp (Anexos 12b, 14a y b) y de los gradientes
horizontales (Anexos 15 y 16), están presente anomalías alargadas y zonas anómalas
con dirección NE y NW, las cuales en la mayoría de los casos están relacionadas con los
principales sistemas de fallas presentes en la región (Anexo 2) (Linares y otros, 1985;
Campo, 1983, 1990; Albear y otros, 1988; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Rodríguez,
1998a, 1998b; Pérez y otros, 2001), coincidiendo con los resultados alcanzados por Naidu
y Mathew (1998), Demanet y otros (2000), Grauch y Millegan (2000), Belocky y otros,
(2001) y Grauch y otros (2001), en investigaciones realizadas en otras regiones del
mundo. Los altos gradientes que se aprecian en zonas de cambio de polaridad del campo,
evidencian contactos abruptos entre los cuerpos geológicos. Las zonas alineadas que
presentan valores positivos del campo son indicadoras de un incremento de la
magnetización, provocado en el caso de las rocas ultrabásicas, por un aumento de la
serpentinización o por la existencia en profundidad de peridotitas serpentinitas, según
trabajos realizados en la región de estudio (Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000) y en otras partes del mundo (Best y otros, 1998; Goussev y
otros, 1998; Hassan y otros, 1998; Peirce y otros, 1998; Rhodes y Peirce, 2000). En las
rocas magnéticas (ofiolitas y volcano-sedimentarias) los valores negativos en las zonas
anómalas pueden estar motivados por: la existencia de alteraciones hidrotermales (Utada,
1990; Locke y otros, 1994; Alva-Valdivia y otros, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez,
2000; Alva-Valdivia y Urrutia-Fucugauchi, 1998; Chernicoff y Paterlini, 1998; Sánchez y
Oviedo, 2000) o de rocas menos magnéticas en profundidad (Batista, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000).
Algunas de las zonas anómalas observadas no coinciden con los sistemas de fallas
reportados en la región, pero no se descarta la posibilidad de que estén relacionadas con
estructuras tectónicas no descritas hasta el momento, por el hecho de que sean
estructuras profundas sin reflejo apreciable en superficie o estructuras antiguas pasivas,
teniendo en cuenta que tales estructuras evolucionan en el tiempo y la profundidad. Estos
elementos sugieren considerar esas zonas anómalas en futuras investigaciones
geológicas. De la misma manera existen otras estructuras disyuntivas que no se reflejan
en el campo magnético, lo que puede estar dado porque con ellas no se asocian procesos
que alteren la magnetización de las rocas o porque los mismos abarcan áreas no
perceptibles en la escala del levantamiento. El comportamiento del campo magnético para
la mayoría de las estructuras disyuntivas que se reflejan en él sugiere posiciones,

84

�longitudes y formas algo diferentes a las señaladas en los mapas geológicos y tectónicos,
lo cual es lógico teniendo en cuenta que en este mapa se reflejan tanto las características
superficiales como profundas de las estructuras, tal y como ha sido descrito en trabajos
anteriores en la región, (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Las características de los mapas analizados aportan elementos a considerar durante el
esclarecimiento del carácter supuesto o probado de determinadas estructuras disyuntivas.
Al sur de Moa el campo magnético posee un comportamiento que señala la existencia de
la estructura circular reportada por Barrios y Ávila (1983) (Anexo 12b).
Mapas de las derivadas verticales de ∆Trp
En los anexos 17 a y b se muestran los mapas de la primera, segunda y tercera derivada
vertical de ∆Trp, en los cuales aparecen diferentes anomalías positivas que reflejan la
existencia de cuerpos geológicos pequeños y someros con un comportamiento magnético
apreciable, a partir del cual se pueden establecer las principales características (formas,
profundidad, yacencia, extensión, dirección, etc.) de los mismos (Henderson, 1992; Best y
otros, 1998; Chernicoff y Zapata, 1998; Nash, 1998; Doll y otros, 2000). En la medida que
aumenta el orden de la derivada la mayoría de esas anomalías se acentúan, evidenciando
la existencia en superficie de los cuerpos que las producen (Gunn y otros, 1998). En las
áreas de desarrollo de peridotitas serpentinizadas se observan la mayor parte de estas
anomalías, donde algunas presentan formas alargadas con dirección NE y NW
relacionadas con sistemas de fallas y otras areales vinculadas con áreas de
intercepciones de fallas. Todos los elementos mencionados indican que estas anomalías
se deben a un incremento de la serpentinización de las rocas en esas zonas, lo que
provoca el aumento de la magnetización (Chang y otros, 1990, 1991; Logachev y Zajarov,
1986), lo cual se describe en trabajos realizados en otras regiones del mundo (Nash,
1998). Esto permite confirmar la existencia de algunas de estas estructuras disyuntivas
que aparecen reportadas como supuestas. En otras zonas de la región las anomalías con
estas características se vinculan con afloramientos de gabros y rocas volcánicas
mostrando la presencia en superficie o la cercanía a esta de rocas serpentinizadas u otras
rocas con mayor magnetización que las circundantes.
Mapas de Continuación Analítica Ascendente (CAA) de ∆Trp

85

�A partir de las características geológicas y los resultados de trabajos geofísicos anteriores
en la región se conoce que en la misma afloran fundamentalmente rocas ofiolíticas
responsables en mayor grado del comportamiento del campo magnético, las cuales se
extienden hasta profundidades que oscilan entre los 2 y 3 Km según Fonseca y otros
(1985), Quintas (1989), Chang y otros (1990, 1991) y Batista (1998).
Con el objetivo de conocer la estructura profunda de la región, es decir, la distribución en
la profundidad de los diferentes tipos de rocas, el mapa de ∆Trp se recalculó para
diferentes niveles en el semiespacio superior (Continuación Analítica Ascendente), con
alturas de hasta 4000 metros, escogiendo después de cálculos y análisis preliminares, las
alturas de 250, 500, 750, 1500, 1800, 2200 y 4000 metros.
En este proceso, en la medida que aumenta la altura del recalculo el comportamiento del
campo magnético depende de las características de los cuerpos geológicos más grandes
y profundos, o sea, se elimina el efecto de las rocas superficiales (Gunn y otros, 1998).
Esta transformación del campo magnético ha sido utilizada en numerosas investigaciones
con el objetivo de conocer la estructura profunda de una región determinada, así como
separar el efecto de los diferentes objetos geológicos de interés (Chang y otros, 1990,
1991; Pearson, 1996; Best y otros, 1998; Hassan y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).
En la región de estudio inicialmente las variaciones más importantes se producen para las
alturas de 250, 500 y 750 m, en las cuales se atenúan las señales de gran parte de las
pequeñas anomalías, indicando el carácter relativamente somero y la poca dimensión de
los cuerpos que las producen. En el primer caso (Anexo 18b) se puede citar la anomalía
negativa ubicada en Guamutas coincidiendo con afloramientos de gabros, cuya
atenuación indica profundidades de los mismos alrededor de los 250 m. En otras
anomalías positivas sobre peridotitas serpentinizadas ubicadas al SW de la Sierra Cristal,
SE de La Güira, en El Quemado de Aguacate, Barbarú, al sur de Caimanes Arriba,
Centeno, al norte de Calentura Abajo y Centeno, dicha atenuación indica que el espesor
de esa litología es inferior a 250 m salvo en aquellos lugares donde se localizan otras
anomalías con signos negativos (norte de Sagua de Tánamo, SW de Hato Viejo y sur de
Quemado del Negro) en áreas de peridotitas serpentinizadas indicando la existencia de
otras litologías menos magnética en superficie o muy próximo a ella, lo cual es válido
teniendo en cuenta que algunos investigadores han planteado que al sur de la región
Sagua-Moa las ofiolitas yacen sobre volcánicos (Campo, 1983, 1990; Murashko y
Lavandero, 1989). De forma general los cuerpos que se relacionan con estas anomalías

86

�poseen profundidades que oscilan alrededor de los 250 m. En el segundo caso (Anexo
18c) se destaca la anomalía ubicada al SW de Guamutas en afloramientos de gabros,
cuyos valores negativos se atenúan en este intervalo mostrando la mayor profundidad de
los mismos en este afloramiento. La atenuación de las señales de otras anomalías
positivas sobre peridotitas serpentinizadas en Sierra Cristal, Cayo Acosta Dos, SW de
Caimanes Arriba y NE de Yaguaneque, también sobre rocas volcano-sedimentarias al
norte de La Güira y en la Fm. Gran Tierra al SW de Cananova muestran una extensión en
profundidad de alrededor de 500 m para las peridotitas serpentinizadas aflorantes en las
primeras zonas y las subyacentes a las rocas volcano-sedimentarias y la Fm. Gran Tierra.
La anomalía positiva observada al este de Moa en Cayo Grande donde afloran peridotitas
serpentinizadas rodeadas de gabros corrobora lo señalado en el mapa geológico
(Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990) y los resultados obtenidos durante el análisis del mapa
de ∆Trp, o sea una gran extensión en profundidad de los gabros y alrededor de 500 m
para la zona de serpentinita incluida dentro de ellos. Por último se aprecian otras
anomalías que son provocadas por cuerpos con profundidades un poco mayor que las
analizadas hasta el momento, alrededor de los 750 m (Anexo 18d). Las más significativas
con valores positivos se localizan en Melena Ocho, al este de Cananova y norte de
Caimanes Arriba donde afloran, en las dos primeras localidades, volcánicos y en la última
peridotitas serpentinizadas. Es importante señalar que las dos últimas zonas están
vinculadas con un sistema de fallas de dirección NW-SE, indicando la profundidad hasta
la cual se extienden las rocas serpentinizadas afectadas por dicha estructura. Valores
negativos también se observan en la localidad de Castro relacionados con afloramientos
de rocas sedimentarias, poniendo de manifiesto su extensión por lo menos hasta la
profundidad mencionada anteriormente. Para niveles superiores a 750 m no se observan
variaciones significativas hasta el intervalo 1500-1800 m (Anexo 18e, f) donde se atenúa
la anomalía positiva ubicada sobre serpentinitas al SW de Levisa, señalando que la
máxima profundidad de estas rocas en esta zona debe estar incluida en dicho intervalo. A
la altura de 2200 a 4000 m (Anexo 18g, h) se observan variaciones, indicando que gran
parte de los cuerpos de peridotitas se extienden hasta profundidades comprendidas por lo
menos en este intervalo o los mismos poseen un basamento metamórfico rico en
minerales magnético, lo cual se ha puesto de manifiesto en otras regiones del mundo
(Logachev y Zajarov, 1986; Meri-Liisa, 1999). Por tanto, las zonas donde los cuerpos
serpentiníticos tienen mayores profundidades o su basamento metamórfico magnetizado

87

�está más cerca de la superficie, se localizan al SW de Guamutas, Cayo Verde, Moreiro,
así como al SE de Paso La Vaca, Moreiro, La Penda y al sur de Moa, Quemado del Negro
y La Vega de Taco, en cuyas localidades prevalece un relieve montañoso, en el cual la
combinación de los movimientos tectónicos y los niveles de erosión ha provocado un
mayor acercamiento del basamento a la superficie.
Las zonas de valores negativos más importantes y de hecho las de menores espesores
de las peridotitas serpentinizadas y mayores profundidades de los rocas de baja
magnetización, se ubican al sur de Sierra de Nipe y este de Los Indios.
Los resultados obtenidos del análisis de los mapas de CAA permiten orientar la
interpretación posterior a través del modelaje.
El análisis de la distribución irregular de las anomalías descritas, así como sus diferentes
longitudes de ondas e intensidades, evidenciaron las deformaciones tectónicas más
importantes en las ofiolitas y rocas asociadas, desarrolladas durante el emplazamiento y
desarrollo de las mismas (Campo, 1983; Rodríguez, 1998a, 1998b).
De los resultados obtenidos de la interpretación cualitativa se manifiesta que las zonas de
estructuras disyuntivas se revelan a partir de anomalías alargadas y cambios bruscos en
la dirección de las isolíneas en los mapas de contorno y de relieve de ∆Trp y sus
gradientes, destacando la presencia de procesos de serpentinización e hidrotermales, y
de nuevas zonas en las cuales pueden estar presentes estructuras disyuntivas. De la
misma manera la combinación de los mapas de ∆Trp y la CAA de los mismos evidencia el
predominio en superficie y profundidad de los diferentes tipos de rocas que conforman la
región.
En el anexo 19 se muestra el esquema de interpretación geólogo-geofísico en el cual se
recogen los principales resultados obtenidos en la interpretación del levantamiento
aerogeofísico complejo.

Interpretación aeromagnética cuantitativa
En la región se trazaron cuatro perfiles de interpretación a través de las anomalías de
interés presentes en el mapa residual calculado para la componente regional de ∆Trp
obtenida a los 4 Km aplicando la CAA (Anexo 20). Estos perfiles se trazaron con el
objetivo de establecer las principales características geométricas y físicas (formas,
yacencia, dimensiones, profundidades, etc.) de los cuerpos geológicos causantes de las

88

�anomalías. Para esto se utilizó el software Geomodel 1.3 de modelación 2.5 D (G.R.J.
Cooper 1991), considerando que los cuerpos geológicos están magnetizados según la
dirección del campo magnético actual. Además se emplearon los siguientes parámetros
del campo magnético: I= 90o, D= 5.25o y To= 43500 nT, calculados para el año 1985.
Como unidad de longitud se utilizó el metro, la susceptibilidad magnética (K) se trabajó en
el SI y ∆T en nT.
Teniendo en cuenta las diferentes litologías presentes en la región y sus valores de K
(Tabla 1) se elaboraron diferentes modelos, cuyas curvas teóricas se compararon con las
reales durante el modelaje. Se consideró que entre ambas curvas existía buen ajuste
cuando sus diferencias no sobrepasaban los 30 nT, es decir, tres veces el error del
levantamiento (±10 nT). En esas condiciones se asumió como los parámetros del cuerpo
real los del modelo.
Para los modelos elaborados inicialmente se consideró que las anomalías magnéticas
positivas eran producidas por cuerpos de rocas ultrabásicas. Las mayores intensidades se
asociaron con las variedades serpentinizadas de estas rocas, fundamentalmente
harzburgitas serpentinizadas, teniendo en cuenta que son las rocas ultrabásicas
predominante en la región de estudio.
Los modelos elaborados para las anomalías negativas se conformaron de rocas
ultrabásicas con poco espesores, en aquellos casos que las mismas afloran. Cuando
estas no afloran los modelos se componen de rocas sedimentarias y volcanosedimentarias.
Resultados de la modelación
Debido a las características geológicas observadas y al estudio petrofísico realizado
(Tabla 1), se considera que la mayoría de las anomalías positivas significativas,
responden a la presencia de cuerpos de rocas ultrabásicas, los cuales contrastan en
cuanto a la susceptibilidad magnética, con las rocas sedimentarias, volcano-sedimentarias
y los cuerpos de gabros.
En los perfiles de interpretación solamente se muestran los modelos que conforman las
rocas que tienen mayor influencia en el comportamiento del campo magnético.
Perfil I-I’

89

�Los resultados obtenidos mediante la modelación señalan que los cuerpos que causan las
anomalías observadas en el perfil I-I’ (Figura 35), se extienden hasta 500 m de
profundidad en el caso de las rocas ultrabásicas y hasta 100 m para los cuerpos de
gabros, todos ellos con yacencias próxima a la vertical y formas de prisma. Las mayores
profundidades, correspondientes a las rocas ultrabásicas, se localizan en los alrededores
de Guamutas.
Según el modelaje, la mayoría de los afloramientos de rocas ultrabásicas poseen una
pequeña cubierta sedimentaria o de otro tipo de roca, con baja magnetización.
Perfil II-II’
Con el modelaje se estableció que los cuerpos de rocas ultrabásicas, causantes de las
anomalías observadas en el perfil II-II’ (Figura 36), poseen formas de cuñas y prismas
inclinados, tanto hacia el oeste como al este. Los mismos se extienden hasta
profundidades de 2 y 3 Km, fundamentalmente en la cercanía de Cayo Verde y Moreiros.
En la zona de la Meseta de Pinares de Mayarí, donde se desarrollan cortezas de lateritas
ferroniquelíferas, las harzburgitas serpentinizadas alcanzan los menores espesores en el
perfil.
En algunas partes de este perfil el modelaje pone de manifiesto la existencia de pequeñas
cubiertas de rocas sedimentarias sobre las rocas ultrabásicas.
Perfil III-III’
Con ayuda del modelaje se conoce que los cuerpos de rocas ultrabásicas que producen
las anomalías observadas en el perfil III-III’ (Figura 37) poseen forma de prismas, la
mayoría, ligeramente inclinados hacia el SW, con profundidades que oscilan entre 0-800
m, alcanzando sus máximos valores en la localidad de Castro.
Se corrobora que los valores negativos del campo magnético observado en al SW de
Castro, donde afloran harzburgitas serpentinizadas, se deben al poco espesor de las
mismas y a sus menores valores de susceptibilidad magnética a lo largo de este perfil.
Al igual que en los perfiles anteriores, el modelaje pone de manifiesto la existencia de
pequeñas cubiertas de rocas sedimentarias sobre las rocas ultrabásicas.
Perfil IV-IV’

90

�A partir del modelaje realizado se conoce que los cuerpos de rocas ultrabásicas que
ocasionan las anomalías observadas a través del perfil IV-IV’ (Figura 38) poseen forma de
prisma, algunos de ellos inclinados tanto hacia el SW como el NE. Los mismos poseen
profundidades de hasta 900 m, alcanzando su máximo valor en el extremo SW del perfil.
Los cuerpos de gabros presentes en el extremo NE del perfil poseen espesores de hasta
10 m, lo cual en combinación con su baja magnetización provoca una disminución de la
intensidad del campo magnético en aquellos lugares donde afloran estos cuerpos.
En las zonas del perfil donde afloran rocas ultrabásicas y el campo magnético es
negativo, disminuyen los espesores y la susceptibilidad magnética de estas rocas.
En este perfil también se ponen de manifiesto pequeñas cubiertas de rocas sedimentarias
sobre las rocas ultrabásicas, al igual que en los perfiles analizados anteriormente.
El modelaje interactivo permitió arribar a las siguientes conclusiones:
•

Las anomalías magnéticas positivas presentes en cada uno de los perfiles de
interpretación son producidas por rocas ultrabásicas, fundamentalmente harzburgitas
serpentinizadas. Por otro lado, las anomalías magnéticas negativas se deben en
algunos casos al poco espesor de las rocas ultrabásicas aflorantes y en otros casos a
la presencia en superficie y profundidad de rocas sedimentarias, volcanosedimentarias y cuerpos de gabros, coincidiendo con los resultados de la
interpretación de los mapas de ∆Trp y su CAA.

•

Los cuerpos causantes de las anomalías observadas en los perfiles de interpretación,
poseen profundidades que oscilan entre 0-3 Km, con formas de prisma y cuñas, en
algunos casos verticales y en otros inclinados, cuyos resultados coinciden con la
interpretación previa de los mapas de ∆Trp y su CAA.

•

En los perfiles analizados los cuerpos de gabros aflorantes no sobrepasan los 100 m
de profundidad, corroborando los resultados de los análisis anteriores en otros mapas
del campo magnético.

Los resultados del modelaje están acordes con los obtenidos durante la interpretación
cualitativa de los datos magnéticos.

91

�Análisis combinado de la información aerogeofísica
Durante los trabajos de cartografía geológica y de prospección de yacimientos minerales
la interpretación combinada de los datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos
brinda mayor información sobre las características geológicas del territorio investigado y
los procesos que en él tienen lugar, debido a que se valora la naturaleza de diferentes
tipos de anomalías, las cuales en ocasiones coinciden, tal y como se aprecia en los
trabajos de Behrendt y Wotorson, 1971; Chernicoff y Paterlini, 1998; Gunn y otros, 1998;
Keating y otros, 2000; Pimentel y otros, 2000.
En la región de estudio con la interpretación de los datos aerogeofísicos se logra una
visión integral de las características geológicas superficiales y profundas de la misma,
máxime si se tiene en cuenta que los datos aerogamma espectrométricos brindan
información de las características geológicas superficiales, a diferencia de los datos
aeromagnéticos que permiten investigar hasta grandes profundidades. La combinación de
ambos conjuntos de datos permite a partir del análisis de factores, delimitar con mayor
precisión elementos geológicos como son las variaciones de los espesores de las rocas y
su basamento, así como el tipo de basamento. En el caso particular de las ofiolitas se
establecen las variaciones en los espesores de los dos niveles fundamentales del corte
ofiolítico en esta región. También en las rocas volcano-sedimentarias y ofiolíticas se
valoran las ubicaciones de las mismas en los diferentes niveles del corte de las
formaciones a las cuales pertenecen. En algunas formaciones sedimentarias (Mícara y La
Picota), se delimita el predominio en superficie y profundidad de material volcánico o
serpentinítico.
Los resultados que se obtienen con el análisis de factores, coinciden con los resultados
de la interpretación del campo magnético, por ejemplo, las zonas donde los factores
sugieren grandes profundidades, la existencia de un basamento volcánico cretácico o
ambos aspectos, para las rocas volcano-sedimentarias y algunas sedimentarias
pertenecientes a la Fm. Mícara y La Picota, el mapa de ∆T presenta valores negativos
que indican que debajo de estas rocas que afloran no deben existir peridotitas
serpentinizadas y de existir no deben alcanzar un espesor significativo.
En ocasiones, el análisis de factores para las rocas sedimentarias y volcanosedimentarias sugiere la existencia de pocos espesores yaciendo sobre rocas

92

�serpentiníticas, coincidiendo este resultado con la presencia de valores positivos en el
mapa de ∆T.
También con la ayuda de esta técnica y la interpretación de los mapas aerogamma
espectrométricos y magnético se delimitan zonas de alteraciones hidrotermales,
coincidiendo con investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Ranjbar y otros,
2001). Particularmente en el campo magnético estas zonas de alteraciones se manifiestan
en forma de anomalías alargadas, con valores negativos menores de -25 nT, relacionadas
con sistemas de fallas mientras que en los mapas aerogamma espectrométricos las
mismas se caracterizan por altos contenidos de K, valores altos de F y bajos de eTh/K y
eU/K.
Con la combinación de ambos métodos geofísicos se pudo además delimitar las ventanas
tectónicas existentes en la región, es decir, los afloramientos de las rocas volcánicas
cretácicas dentro de las rocas ultrabásicas, a partir de concentraciones de K iguales o
superiores a 0.4 % e intensidades negativas del campo magnético.
De manera general estos resultados permiten concluir que con ayuda de la técnica de
análisis de factores y la interpretación del mapa de ∆T, es posible establecer las
variaciones laterales de los espesores de las rocas aflorantes y su basamento con un
comportamiento magnético apreciable, a partir de la combinación de los datos
aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos. Por otra parte, además de permitir tener
una idea del tipo de basamento es posible delimitar las áreas de desarrollo de
alteraciones hidrotermales y las ventanas tectónicas.
La superposición de las diferentes transformaciones del campo magnético corrobora los
resultados obtenidos en cada una de ellas de forma independiente, es decir, se delimitan
con mayor precisión las estructuras tectónicas presentes y otras aún no descritas, el
predominio en superficie y profundidad de los diferentes tipos de rocas, así como las
variaciones de sus espesores y la delimitación de procesos tales como serpentinización y
alteraciones hidrotermales.

Regularidades geológicas y geofísicas
En la región de estudio durante la interpretación de los datos aerogeofísicos se revelan
nuevas regularidades geológicas y geofísicas (Tabla 20), que sirven como índices de
búsqueda para las futuras investigaciones, teniendo en cuenta que las anomalías
geofísicas cuya existencia esté condicionada por la presencia de acumulaciones

93

�minerales en el subsuelo pueden servir como índices de búsqueda directos, mientras que
las relacionadas con la heterogeneidad del medio pueden constituir índices de búsqueda
indirectos (Vladimirovich y Ariosa, 1986).
Las delimitaciones y variaciones de estas regularidades se observan en los diferentes
mapas y esquemas analizados en el desarrollo de esta investigación, con lo cual se
enriquece el conocimiento geológico del territorio y se orientan con mayor exactitud los
trabajos de cartografía geológica y de prospección de minerales, porque, por primera vez
se muestran variaciones laterales de procesos geológicos tales como meteorización,
arcillosidad, contenido organógeno, acidez, predominio en superficie y profundidad de
material volcánico y serpentinítico, así como de los espesores y basamento de las
formaciones y rocas ofiolíticas. En las lateritas se muestran las variaciones laterales de su
tiempo de formación, espesores, grado de desarrollo y madurez. Por otra parte, también
se delimitan nuevas áreas de desarrollo de lateritas, alteraciones hidrotermales y de
posibles estructuras disyuntivas.
Las regularidades geofísicas reveladas en este territorio sirven de base para enriquecer el
conocimiento geológico en otras regiones con características geológicas similares,
siempre que se utilicen estos datos geofísicos y se procesen según la metodología
mostrada en este investigación.

Aplicabilidad del levantamiento aerogeofísico en la región MayaríSagua-Moa
El comportamiento de los campos físicos depende fundamentalmente de las
características geológicas de la región investigada, por lo que a partir de la interpretación
de los mapas que muestran el comportamiento de estos campos físicos, es posible
delimitar regularidades geológicas, las cuales pueden estar relacionadas con zonas de
mineralización, estructuras favorables para la acumulación de petróleo y gas, así como
con ciertas características ingeniero geológicas, hidrogeológicas y ambientales.
En la región investigada con ayuda de los datos aerogeofísicos se delimitan ciertas
regularidades geológicas siempre y cuando exista un contraste notable de radiactividad y
susceptibilidad magnética entre los diferentes tipos de rocas y zonas mineralizadas.
También influyen otros parámetros tales como: tipos de suelos (in situ o redepositados),
dimensiones de los cuerpos geológicos y sus áreas de afloramientos, profundidad,
yacencia, forma de los contactos, entre otros.

94

�Según el análisis realizado, en la región investigada, los datos aerogeofísicos se pueden
utilizar para delimitar áreas de desarrollo de alteraciones hidrotermales y de cortezas de
meteorización, sobre todo ferroniquelíferas, teniendo en cuenta que esta región se
encuentra ocupada en su mayor parte por rocas ultrabásicas serpentinizadas sobre las
cuales se desarrollan estas cortezas, y por rocas volcano-sedimentarias con las cuales se
vinculan las alteraciones mencionadas. La delimitación de estas áreas es muy importante
porque en las cortezas ferroniquelíferas aparecen grandes recursos de Fe, Ni y Co,
además con los fenómenos hidrotermales en ocasiones se vinculan importantes
concentraciones de metales preciosos. En el caso de las lateritas, la delimitación de estas
alteraciones permiten orientar los trabajos de explotación minera, teniendo en cuenta el
daño que provoca al proceso metalúrgico la presencia de material silíceo en las lateritas
(Rojas y Beyris, 1994).
Estos datos también se pueden utilizar para establecer variaciones laterales en el grado
de meteorización, arcillosidad, acidez y en los contenidos de materia orgánica de las
rocas y suelos desarrollados sobre ellas, así como en los espesores de las formaciones
con más magnéticas, tipo de basamento y predominio en superficie y profundidad de
material volcánico o serpentinítico en determinadas formaciones sedimentarias y volcanosedimentarias, lo cual brinda información sobre la génesis y desarrollo de las rocas.
En el caso particular de las ofiolitas, los datos aeromagnéticos, permiten establecer las
variaciones en los espesores de los niveles fundamentales del corte ofiolítico, lo cual
permite ubicar las zonas de transición entre los niveles de tectonitas y cumulativo, zonas
en las cuales suelen estar encajados los depósitos de cromitas.
El establecimiento de fenómenos de redeposición, sobre todo de cortezas lateríticas sobre
formaciones sedimentarias, es otra de las características geológicas que pueden ser
establecidas con ayuda de estos datos.
También con los datos aerogeofísicos se delimitan y caracterizan las estructuras
disyuntivas, siempre que con las mismas se asocien procesos que alteren el grado de
magnetización de las rocas, tales como serpentinización, cuarcificación, carbonatización,
entre otros. La delimitación y caracterización de estas estructuras adquiere gran
importancia durante los trabajos sismológicos teniendo en cuenta la gran inestabilidad
sísmica de esta región.

95

�Propuesta metodológica para la ejecución de los trabajos de
comprobación de campo
Durante la interpretación de levantamientos aerogeogfísicos es indispensable realizar
trabajos de comprobación de campo de los resultados.
En la región de estudio debido a las limitaciones materiales actuales solo fueron
comprobados en condiciones de campo los aspectos geológicos de las conclusiones
parciales y finales, limitando las mediciones geofísicas terrestre y los análisis químicomineralógicos a los resultados de trabajos anteriores. No obstante se proponen los
aspectos metodológicos a tener en cuenta durante el diseño de una propuesta de
investigación para futuros trabajos de comprobaciones de campo en esta región, los que
deben estar dirigidos a precisar y delimitar las anomalías de interés y esclarecer sus
naturalezas.
Estos trabajos deben desarrollarse en las siguientes etapas:
1- Seleccionar las áreas a comprobar.
2- Definir los trabajos a realizar y su modo de ejecución en función de los aspectos que
se quieren resolver y de las características del área.
3- Realizar los trabajos de comprobación de campo.
4- Procesar e interpretar la información, y con ello la reelaborar los resultados de la
reinterpretación del levantamiento aerogeofísico.
Tareas a resolver:
1- Seleccionar las áreas con valores anómalos de las concentraciones de eU, eTh y K, y
la intensidad gamma total y ∆T, así como aquellas delimitadas por los intervalos de
dichas concentraciones, en las cuales deben aparecer lateritas y alteraciones
hidrotermales.
2- Seleccionar las áreas de interés dentro de los afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolíticas de los sectores Mayarí y Sagua-Moa, en las cuales según los datos
aerogeofísicos, se manifiestan con mayor o menor intensidad las características
citadas durante la interpretación de los resultados del tratamiento estadístico, es decir,
meteorización, arcillosidad, contenido de materia orgánica, acidez, predominio en
superficie y profundidad de rocas volcánicas o serpentiníticas, alteraciones
hidrotermales, tipo de basamento, espesores y ubicación en el corte, así como tiempo
de formación, espesores, grado de madurez y desarrollo de las lateritas de Moa.

96

�3- En las áreas seleccionadas se escoge el complejo de métodos geofísicos a utilizar en
función de los aspectos que se quieren comprobar. En el caso de las anomalías
aerogamma espectrométricas, teniendo en cuenta las concentraciones anómalas de
los elementos, se realizan mediciones terrestres de las concentraciones de eU, eTh y
K, a lo largo de varios perfiles cuyas longitudes y espaciamientos dependen de las
características de las anomalías y el grado de detalle que se persigue. En las áreas de
interés de los sectores Mayarí y Sagua-Moa, y en las lateritas de Moa, en las cuales se
tienen en cuenta los datos aerogeofísicos, se realizan mediciones espectrométricas y
magnéticas en dependencia de las variables que conforman el factor que describe el
fenómeno a comprobar. Por último en las zonas con anomalías aeromagnéticas se
realizan mediciones magnéticas terrestres.
4- En las áreas a comprobar producto de los resultados de la reinterpretación
aerogamma espectrométrica y del tratamiento estadístico de los datos aerogeofísicos,
se realizan mediciones con los métodos señalados para verificar la existencia real de
la anomalía revelada en el levantamiento aéreo, se delimita la misma, se analizan las
características geológicas, se toman muestras para realizar un análisis químicomineralógico y conocer en detalle las causas de los valores anómalos. Por otro lado,
en las áreas magnéticas anómalas se sigue la misma secuencia hasta el análisis de
las características geológicas, luego se lleva a cabo la interpretación cualitativa y
cuantitativa de las mediciones terrestres y con ello apoyar o rechazar los resultados de
la reinterpretación del levantamiento aeromagnético.
5- Interpretar los resultados de los trabajos de comprobación y reelaborar los resultados
obtenidos durante la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico complejo.

Conclusiones
Con la interpretación del levantamiento aeromagnético en la región investigada se
corroboró la validez de su aplicación en áreas de alta complejidad geológica y conformada
por rocas ofiolíticas, donde se revelaron nuevas regularidades geológicas y geofísicas,
cuyos elementos fundamentales enriquecen y mejoran el modelo geólogo-geofísico
definido inicialmente, ya enriquecido con los resultados de la interpretación aerogamma
espectrométrica y del tratamiento estadístico.

97

�Con el comportamiento del campo magnético y en ocasiones combinado con las
características aerogamma espectrométricas, se delimitaron las zonas con predominio en
superficie y profundidad de rocas serpentinizadas, las variaciones de espesores de las
mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles fundamentales del corte ofiolítico
y se definió el basamento de las rocas aflorantes. También se delimitaron las zonas
donde

las

rocas

volcano-sedimentarias

cretácicas

yacen

sobre

peridotitas

serpentinizadas.
Las mayores intensidades del campo magnético permiten suponer que al sur de la Sierra
Cristal las rocas serpentinizadas deben alcanzar sus mayores espesores o presentar un
basamento metamórfico muy magnético próximo a la superficie. Para corroborar lo mismo
serían necesario estudios más detallados o perforaciones profundas en la región.
Generalmente en las áreas de los yacimientos lateríticos el campo magnético presenta
valores negativos, sugiriendo poco espesor de los cuerpos serpentiníticos sobre los
cuales se desarrollan, motivado tal vez por su ubicación en zonas periféricas del macizo
ofiolítico y donde existe un horts tectónico en el cual ha ocurrido la erosión de las
litologías más superficiales, o ambas condiciones a la vez.
Las principales estructuras disyuntivas y circulares presentes en la región se reflejan en el
campo magnético, en el primer caso, a partir de zonas anómalas alargadas, anomalías
alineadas y altos gradientes, coincidiendo con investigaciones anteriores en otras
regiones del mundo (Blakely y otros, 2001). Este último elemento, pero de forma circular,
caracteriza al segundo tipo de estructuras mencionadas, por lo que, se puede establecer
la presencia y principales características de estas estructuras a partir de la morfología del
campo magnético, la que muestra también otras zonas que pudieran constituir contactos
tectónicos o litológicos no reportados hasta el momento. Por otro lado es posible
determinar la profundidad hasta donde estas estructuras poseen un comportamiento
magnético. Estos elementos constituyen una herramienta durante la aclaración del
carácter supuesto o probado de determinadas estructuras disyuntivas.
Finalmente con las características aerogamma espectrométricas y aeromagnéticas, estas
últimas definidas por anomalías negativas, alargadas, vinculadas con sistemas de fallas,
se delimitaron zonas de probables alteraciones hidrotermales, lo cual orienta los trabajos
de prospección de metales preciosos y los de explotación en los yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas. De la misma manera se delimitan las ventanas tectónicas y se definen
los sectores con aumento de la serpentinización a lo largo de las zonas de fallas, así

98

�como la cercanía a la superficie y el afloramiento de rocas ultrabásicas en aquellos
lugares donde se plantea que existen otras litologías.
Con el modelaje interactivo se corroboró que las principales anomalías positivas del
campo magnético se deben a la presencia en superficie y profundidad de rocas
ultrabásicas, fundamentalmente serpentinizadas, las cuales poseen profundidades de
hasta 3 Km. También se corroboró que las anomalías magnéticas negativas están
relacionadas con el poco espesor de las rocas ultrabásicas aflorantes y con la presencia
en superficie y profundidad de rocas sedimentarias, volcano-sedimentarias y cuerpos de
gabros. Con este modelaje también se conoce que los cuerpos de gabros aflorantes en
los perfiles modelados, no sobrepasan los 100 m de profundidad.
Como resultado de la interpretación geólogo-geofísica en el territorio se muestra la tabla
20, en la cual se recogen las principales regularidades geológicas y geofísicas reveladas,
con lo cual se enriquece el conocimiento geológico de esta región y se orientan con mayor
eficiencia los trabajos de prospección. Por último se propone un modelo geólogo-geofísico
perfeccionado a partir de las nuevas regularidades geológicas y geofísicas reveladas, así
como aquellos elementos a tener en cuenta durante la ejecución de los trabajos de
comprobaciones de campo.

99

�CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Conclusiones
A partir de la aplicación del conjunto de técnicas especiales en el procesamiento y
reinterpretación de la información geológica y aerogeofísica en la región Mayarí-SaguaMoa se concluye que:
1. Con los resultados de la investigación se revelaron nuevas regularidades geológicas y
geofísicas, y se construyó un modelo geólogo-geofísico del territorio, con el cual se
pueden planificar con mayor eficiencia los trabajos de prospección de minerales, así
como evaluar las potencialidades para localizar lateritas ferroniquelíferas, cromititas y
metales preciosos asociados a procesos hidrotermales. Dentro de las principales
regularidades

geológicas

aparecen

las

variaciones

laterales

del

grado

de

meteorización, arcillosidad, contenido organógeno, acidez, predominio en superficie y
profundidad de material volcánico y serpentinítico, espesores y basamento de las
formaciones y rocas ofiolíticas, así como del tiempo de formación, espesores, grado de
desarrollo y madurez de las lateritas. También se delimitan nuevas áreas de desarrollo
de lateritas, alteraciones hidrotermales y de posibles estructuras disyuntivas.
2. Para la región investigada los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias,
fundamentalmente paleogénicas, se delimitan con las isolíneas de 3 µr/h de Iγ, lo cual
se logra con mayor exactitud utilizando las isolíneas de 0.4 % de K. El mayor porciento
de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con las isolíneas
de 2 ppm de eTh y eU, 1x10-3 de eTh/K y 5x10-4 de eU/K. Con ayuda de estos
parámetros se delimitan zonas de lateritas no señaladas en los mapas geológicos
tomados como base para este análisis. Las áreas de desarrollo de procesos
hidrotermales se identifican por anomalías de K y F, bajos valores de las relaciones
eTh/K y eU/K, elevados valores de la relación eU/eTh y valores negativos del campo
magnético, por debajo de -25 nT, asociados a zonas de fallas. De forma general estos
procesos en las rocas volcano-sedimentarias y la Fm. Mícara, se delimitan con las
isolíneas de 1.2 % de contenido de K, 2x10-2 de K.eU/eTh, de valores iguales o
menores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K. En las rocas ofiolíticas se delimitan con las
isolíneas de valores iguales o mayores de 0.4 % de K y 2x10-4 de eU/K.
3. En la región investigada las relaciones entre los elementos radiactivos en las rocas
sedimentarias demuestran la presencia de diferentes grados de meteorización,
arcillosidad y enriquecimiento en materia orgánica de los suelos desarrollados sobre
100

�ellas, así como determinados cambios faciales. En las rocas volcano-sedimentarias
estas relaciones indican variaciones en el grado de meteorización, arcillosidad, acidez
y espesor, así como su ubicación en el corte de la formación, tipo de basamento y la
presencia de zonas de posibles alteraciones hidrotermales. En las ofiolitas estas
relaciones destacan diferentes grados de meteorización, variaciones de los espesores
y del nivel del corte ofiolítico aflorante. También se ubican zonas de probables
alteraciones hidrotermales. Por último, en las rocas metamórficas ubicadas en el sector
Sagua-Moa se establecen las variaciones laterales de su grado de meteorización y
acidez. Las características mencionadas se muestran en los mapas de factores.
4. Las concentraciones de eU y eTh corroboran que las cortezas lateríticas de la región
de Moa poseen mayor desarrollo, espesor y grado de madurez que las existentes en
Mayarí, sugiriendo además que las de Moa son más antiguas, teniendo en cuenta que
tales concentraciones en las lateritas varían en correspondencia con su génesis, tipo,
tiempo de formación y potencias. A partir de las concentraciones de eU, eTh y K se
revelan variaciones laterales en el tiempo de formación, desarrollo y espesor de las
lateritas y rocas subyacentes, así como las características geomorfológicas y la posible
presencia de alteraciones hidrotermales en las mismas. Esto último es muy importante
para orientar los trabajos de explotación minera y buscar metales preciosos asociados
a dichas lateritas. Las zonas de lateritas redepositadas presentan mayor contenido de
eU y eTh que las in situ. Estos contenidos también son mayores en aquellas que
tienen mayores espesores, así como las desarrolladas o redepositadas sobre
serpentinitas, con respecto a las que aparecen sobre gabros y rocas volcanosedimentarias. La mayor radiactividad de las rocas que afloran en el sector Sagua-Moa
con respecto a las de Mayarí, refleja un mayor grado de meteorización, arcillosidad y
acidez de las mismas, así como un predominio de las rocas de los niveles superiores
del corte ofiolítico.
5. En el campo magnético de la región investigada se reflejan las principales
deformaciones tectónicas reportadas, en las ofiolitas y rocas asociadas, así como las
profundidades probables hasta las cuales se extienden las mismas. También se
manifiestan zonas de posibles estructuras disyuntivas no descritas hasta el momento.
La combinación del comportamiento del campo magnético y las características
aerogamma espectrométricas, permitieron delimitar las zonas con predominio en
superficie y profundidad de rocas serpentinizadas y por ende las variaciones de

101

�espesores de las mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles
fundamentales del corte ofiolítico. También se define el basamento de las rocas
aflorantes y las zonas donde las rocas volcano-sedimentarias cretácicas yacen sobre
rocas ultrabásicas serpentinizadas.
6. Con todos los elementos anteriormente expuesto se profundiza en el conocimiento
geológico del territorio, se mejora el modelo geólogo-geofísico existente y se orientan
los trabajos de prospección.
7. En la región Mayarí-Sagua-Moa los datos aerogeofísicos se pueden utilizar en el
cartografiado geológico y la prospección de yacimientos minerales, específicamente
para delimitar y caracterizar las áreas de desarrollo de alteraciones hidrotermales y
cortezas de meteorización, sobre todo ferroniquelíferas, lo cual tiene gran importancia
económica por las altas concentraciones de Fe, Ni y Co asociados a estas cortezas, y
la presencia en ocasiones de metales preciosos en las zonas alteradas
hidrotermalmente. En las ofiolitas se pueden delimitar las variaciones de los espesores
de los dos niveles fundamentales del corte ofiolítico en esta región, cobrando gran
importancia para la ubicación de los depósitos de cromitas. De forma general se
pueden revelar variaciones laterales de las características geológicas y estructurales,
sirviendo de base para futuros trabajos sismológicos teniendo en cuenta la gran
inestabilidad sísmica de esta zona.
Recomendaciones
Después de culminada la investigación se recomienda:
1. Utilizar las regularidades geológicas y geofísicas reveladas, y el modelo geólogogeofísico perfeccionado, en futuros trabajos de prospección de minerales en el
territorio.
2. Llevar a cabo un trabajo detallado en las zonas donde se presentan las principales
anomalías aerogamma espectrométricas, destinado a realizar mediciones terrestres de
los contenidos de los radioelementos analizados, tomar muestras y realizar análisis
químicos y mineralógicos, y determinar con ayuda de la información acumulada la
naturaleza de tales anomalías aerogamma espectrométricas observadas. De la misma
manera realizar un levantamiento geológico al sur de la Sierra Cristal, donde se
observan las anomalías magnéticas de mayores intensidades.

102

�3. Tener presente durante la explotación de los yacimientos ferroniquelíferos de la región
Mayarí y Moa, la ubicación de las áreas de alteraciones hidrotermales, delimitadas a
partir de la interpretación de los datos aerogeofísicos y algunas verificaciones de
campo.
4. Aplicar otros métodos geofísicos en la región que corroboren los resultados obtenidos
y aporten nuevos elementos a considerar desde el punto de vista geológico.
5. Validar la metodología seguida en esta investigación en estudios más detallados para
determinar su aplicación durante la prospección.
6. Confeccionar un Sistema de Información Geográfica con la información incluida en
esta investigación.
7. Extender este tipo de trabajo, capaz de detectar nuevas regularidades geológicas a
otras regiones del país, aprovechando la información aerogamma espectrométrica que
lo cubre.

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119

�RELACIÓN DE FIGURAS
Figuras
Figura 1. Esquema de ubicación geográfica.
Figura 2. Mapa geológico esquemático de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón
plegado y del neoautóctono (adaptado de Iturralde-Vinent, 1996).
Figura 3. Mapa geológico de la región de Mayarí (modificado de Adamovich y Chejovich,
1963).
Figura 4. Columna sintética ideal del macizo Mayarí-Cristal, propuesta por Proenza (1997)
y Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos
(Thayer, 1942; Iturralde-Vinent, 1989, 1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Nekrasov
y otros, 1989; Murashko y Lavandero, 1989; Navarrete y Rodríguez, 1991). La dimensión
vertical no está a escala.
Figura 5. Mapa geológico de la región de Sagua-Moa (modificado de Gyarmati y Leyé
O'Conor, 1990).
Figura 6. Columna sintética ideal del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, propuesta por
Proenza (1997) y Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor
y bibliográficos (Thayer, 1942; Guild, 1947; Ríos y Cobiella, 1984; Iturralde-Vinent, 1989,
1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Torres, 1987). La dimensión vertical no está a
escala.
Figura 7. Variaciones en el grado de meteorización y enriquecimiento de los suelos en
materia orgánica en el sector Mayarí según el factor de eU.
Figura 8. Variaciones en el grado de meteorización, acidez y enriquecimiento de los
suelos en materia orgánica en las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU.
Figura 9. Variaciones de la meteorización y arcillosidad de las rocas en el sector Mayarí
según el factor de eTh.
Figura 10. Variaciones en el grado de meteorización y arcillosidad de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eTh.
Figura 11. Variaciones en los contenidos de K de las rocas en el sector Mayarí, según el
factor de K.
Figura 12. Variaciones en las concentraciones de K de las rocas del sector Sagua-Moa
según el factor de K.
Figura 13. Variaciones en los espesores de las rocas en el sector Mayarí según el factor
de ∆T.
120

�Figura 14. a, variaciones en el grado de arcillosidad y acidez de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eU, eTh y K.
b, variaciones en el contenido de material volcánico, la meteorización y el espesor de la
Fm. Mícara en su área de afloramiento #6, ubicada al SE de Cananova, sector SaguaMoa, según el factor de eU, eTh , K y ∆T.
c, d y e, variaciones en los espesores de las rocas serpentinizadas en el sector SaguaMoa, según el factor de ∆T.
Figura 15. Variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas y en los espesores de las
cortezas lateríticas en el sector Mayarí según el factor de eU y eTh. Ubicación de las
zonas más probables de desarrollo de cortezas lateríticas.
Figura 16. Variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas y en los espesores de las
cortezas lateríticas en el sector Sagua-Moa según el factor de eU y eTh. Ubicación de las
zonas más probables de desarrollo de cortezas lateríticas.
Figura 17. Variaciones en el grado de meteorización, acidez, contenidos de material
volcánico y fosilífero de las rocas, su ubicación en el corte y el enriquecimiento en materia
orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas en el sector Sagua-Moa, según el factor
de eU y K.
Figura 18. Variaciones en los contenidos de K y eU de las rocas del sector Mayarí según
el factor de eU y K.
Figura 19. a, Variaciones en los espesores y contenido de material volcánico en la Fm.
Mícara del sector Mayarí, según el factor de K y ∆T.
b, Variaciones de los contenidos de eU y en los espesores de las lateritas del sector
Mayarí, según el factor de eU y ∆T.
c, Variaciones de los espesores y del tiempo de formación de las lateritas del sector
Mayarí, según el factor de ∆T y eTh.
Figura 20. Variaciones en la ubicación de las rocas en el corte, su espesor, tipo de
substrato y delimitación de alteraciones hidrotermales en el sector Sagua-Moa según el
factor de K y ∆T.
Figura 21. Variaciones en el grado de meteorización, acidez y espesor de las rocas del
sector Sagua-Moa según el factor de eU y ∆T.
Figura 22. Variaciones en el grado de meteorización y espesores de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eTh y ∆T.

121

�Figura 23. Variaciones en la meteorización y arcillosidad de las rocas del sector SaguaMoa según el factor de eTh y K.
Figura 24. a, Variaciones en el grado de meteorización, acidez, espesor y posición en el
corte de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU, K y ∆T.
b, Variaciones en el grado de arcillosidad, espesor, tipo de basamento y posición en el
corte de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU, eTh y ∆T.
Figura 25. Variaciones en el grado de alteración, espesores y tipos de basamentos, así
como delimitación de zonas de alteraciones hidrotermales de las rocas del sector SaguaMoa según el factor de eTh, K y ∆T.
Figura 26. Esquema de ubicación de las áreas de desarrollo de lateritas de Moa
(modificado de Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).
Figura 27. Variaciones de los espesores de las lateritas de Moa según al factor de eU y
eTh.
Figura 28. Variaciones de los espesores en las áreas de lateritas de Moa según el factor
de eU y eTh.
Figura 29. Variaciones en las concentraciones de K de las lateritas de Moa según el factor
de K.
Figura 30. Variaciones de las concentraciones de K en las áreas de lateritas de Moa
según el factor de K.
Figura 31. Variaciones en el enriquecimiento en materia orgánica de las lateritas según el
factor de eU y eTh negativo.
Figura 32. Variaciones en las características topográficas y en los contenidos de materia
orgánica de las áreas de desarrollo de lateritas según el factor de eU.
Figura 33. Variaciones de los espesores de las lateritas y rocas subyacentes según el
factor de eU y ∆T.
Figura 34. Variaciones en el tiempo de formación y desarrollo de las cortezas lateríticas
de Moa según el factor de eTh.
Figura 35. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación I-I'.
Figura 36. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación II-II'.
Figura 37. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación III-III'.
Figura 38. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación IV-IV'.

122

�RELACIÓN DE TABLAS Y ANEXOS GRÁFICOS
Tablas
Tabla 1. Susceptibilidad magnética (K x 10-6/4π SI) de los principales tipos de rocas que
conforman

la

región

Mayarí-Sagua-Moa.

Según

datos

propios

y

bibliográficos

(Zamashikov y Tobachkov, 1971; Dzuena y otros, 1974; Chang y otros, 1990, 1991).
Tabla 2. Concentraciones medias estimadas de Uranio, Torio y Potasio en diferentes tipos
de rocas, tomado de Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b; Heier y
Billings, 1970; Kogan y otros, 1971; Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977; Galbraith y
Saunders, 1983.
Tabla 3. Definición de categorías de rocas ígneas de la tabla 1 (tomada de Galbraith y
Saunders, 1983).
Tabla 4. Estadística descriptiva de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-SaguaMoa.
Tabla 5. Matriz de correlación de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-SaguaMoa.
Tabla 6. Pruebas de hipótesis.
Tabla 7. Catálogo de anomalías.
Tabla 8. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Mayarí.
Tabla 9. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 10. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 11. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 12. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 13. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos
de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 14. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Sagua-Moa.
Tabla 15. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.

123

�Tabla 16. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector SaguaMoa.
Tabla 17. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 18. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 19. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos
de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 20. Regularidades geológicas y geofísicas de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexos gráficos
Anexo 1. Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Albear y otros,
1988).
Anexo 2. Esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de
Adamovich y Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y
Leyé O'Conor, 1990; Rodríguez, 1998a, 1999b).
Anexo 3. Mapa de intensidad gamma total (Iγ) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 4. Mapa de contenido de eU de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 5. Mapa de contenido de eTh de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 6. Mapa de contenido de K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 7. Mapa de eU/eTh de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 8. Mapa de eTh/K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 9. Mapa de eU/K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 10. Mapa de F (K.eU/eTh) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo

11.

Esquema

de

interpretación

combinada

de

los

datos

aerogamma

espectrométricos de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 12. a, Mapa de ∆T de la región Mayarí-Sagua-Moa; b, Mapa de ∆T reducido al polo
de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 13a. Variaciones de los espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas según
las intensidades del campo magnético.
Anexo 13b. Variaciones de los espesores del complejo cumulativo según las intensidades
del campo magnético.

124

�Anexo 13c. Variaciones de los espesores de las rocas volcano-sedimentarias según las
intensidades del campo magnético.
Anexo 13d. Variaciones de los espesores de las formaciones Mícara y La Picota según
las intensidades del campo magnético.
Anexo 14. Mapa de relieve de ∆T reducido al polo (∆Trp) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 15. Mapas de ∆Tx de la región Mayarí-Sagua-Moa. a, ∆Tx iluminado desde el SW;
b, ∆Tx iluminado desde el SE.
Anexo 16. Mapas de ∆Ty de la región Mayarí-Sagua-Moa. a, ∆Ty iluminado desde el SW;
b, ∆Ty iluminado desde el SE.
Anexo 17. Mapas de ∆Tz (a) y ∆Tzz (b) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 18. Mapas de Continuación Analítica Ascedente (CAA) de la región Mayarí-SaguaMoa.
Anexo 19. Esquema de interpretación geólogo-geofísico.
Anexo 20. Mapa residual de ∆Trp de la región Mayarí-Sagua-Moa, calculado para un
regional obtenida a los 4 Km.

125

�FIGURAS

��Figura 3. Mapa geológico de la región de Mayarí (modificado de Adamovich y Chejovich, 1963).

�Figura 5. Mapa geológico de la región de Sagua-Moa (modificado de Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).

������Figura 12. Variaciones en las concentraciones de K de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de K.

��������������������������TABLAS

�Tabla 6. Pruebas de hipótesis para la verificación de homogeneidad de varianza e igualdad de medias.
No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

eTh
eTh
eTh
eTh
eU
eU
eU
K

Moa
Mayarí
Yac. Moa
Yac. Pta. Gorda
Yac. Moa
Yac. Pta. Gorda
Yac. Mayarí
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí

1
2
3
4
5
6
7
8

Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Santo Domingo

9

Castillo de los Indios

K

10

Téneme

K

11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39

Lateritas
Serpentinitas
Gabros
Camazán
Santo Domingo
La Picota
Río Maya
Mícara
Sabaneta
Cauto
Puerto Boniato
Charco Redondo
Mucaral
Yateras
Bitirí
Mícara
Serpentinitas
Lateritas
Sabaneta
Río Maya
Puerto Boniato
La Picota
Mucaral
Gabros
Charco Redondo
Cauto
Camazán
Bitirí
Yateras

It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K

Med Var.

n

3.85
5.33
8.14
8.73
4.15
4.11
2.18
1.05

5.34
7.74
9.40
3.16
1.24
1.10
0.54
0.38

3755
2457
78
45
78
45
2457
145

0.67

0.12

405

0.52

0.13

875

3.48
1.80
1.52
2.68
2.62
1.92
2.36
2.47
2.66
2.42
2.43
1.78
2.56
3.04
2.08
0.54
0.35
0.35
0.52
0.46
0.36
0.41
0.35
0.36
0.41
0.36
0.41
0.38
0.35

1.47
0.12
0.02
0.20
0.04
0.11
0.39
0.14
0.37
0.07
0.07
0.06
0.20
0.07
0.14
0.03
0

2457
4920
583
217
5
200
42
131
450
31
683
22
630
74
190
131
4920
2457
450
42
683
208
630
583
22
31
217
190
74

3x10-5

0.06
0.03
0
0.01
0
0
0.01
0
0.02
0.01
0

Prueba F (α=0.05)
1 y 2: F= 0.68, V.C.= 0.94; 3 y 4: F= 2.56, V.C.= 1.58.
5 y 6: F= 1.12, V.C.= 1.58; 5 y 7: F= 2.31, V.C.= 1.28.
4 y 7: F= 2.04, V.C.= 1.37; 3 y 2: F= 2.04, V.C.= 1.37.
4 y 2: F= 0.47, V.C.= 0.67; 8 y 9: F= 3.14, V.C.= 1.24.
9 y 10: F= 1.07, V.C.= 1.15; 11 y 12: F= 11.8, V.C.= 1.05
11 y 13: F= 55.8, V.C.= 1.1; 11 y 14: F= 7.27, V.C.= 1.28
11 y 15: F= 36.3, V.C.= 5.62; 11 y 16: F= 13.1, V.C.= 1.19
11 y 17: F= 3.74, V.C.= 1.50; 11 y 18: F= 10.4, V.C.= 1.24
11 y 19: F= 3.91, V.C.= 1.13; 11 y 20: F= 20.1, V.C.= 1.62
11 y 21: F= 18.5, V.C.= 1.10; 11 y 22: F= 21.3, V.C.= 1.81
11 y 23: F= 7.21, V.C.= 1.11; 11 y 24: F= 18.8, V.C.= 1.34
11 y 25: F= 10.3, V.C.= 1.20; 13 y 12: F= 0.21, V.C.= 0.90
13 y 15: F= 0.65, V.C.= 0.41; 13 y 16: F= 0.23, V.C.= 0.83
13 y 18: F= 0.18, V.C.= 0.80; 13 y 19: F= 0.07, V.C.= 0.86
13 y 21: F= 0.33, V.C.= 0.87; 13 y 22: F= 0.38, V.C.= 0.63
13 y 23: F= 0.12, V.C.= 0.87; 13 y 24: F= 0.33, V.C.= 0.76
13 y 25: F= 0.18, V.C.= 0.82; 13 y 14: F= 0.13, V.C.= 0.83
13 y 20: F= 0.35, V.C.= 0.67; 13 y 17: F= 0.06, V.C.= 0.70
26 y 28: F= 1264, V.C.= 1.21; 26 y 27: F= 23.4, V.C.=1.21
26 y 40: F= 5.46, V.C.= 5.65; 26 y 29: F= 0.60, V.C.= 0.78
26 y 30: F= 1.06, V.C.= 1.56; 26 y 31: F= 17.7, V.C.= 1.23
26 y 32: F= 3.72, V.C.= 1.29; 26 y 33: F= 48.9, V.C.= 1.24
26 y 34: F= 11.7, V.C.= 1.24; 26 y 35: F= 2.22, V.C.= 1.86
26 y 36: F= 43.9, V.C.= 1.67; 26 y 37: F= 1.58, V.C.= 1.28
26 y 38: F= 3.47, V.C.= 1.29; 26 y 39: F= 131, V.C.= 1.42
28 y 27: F= 0.01, V.C.= 0.94; 28 y 40: F= 0, V.C.= 0.42
28 y 29: F= 0, V.C.= 0.88; 28 y 30: F= 0, V.C.= 0.71
28 y 31: F= 0.01, V.C.= 0.90; 28 y 32: F= 0, V.C.= 0.85
28 y 33: F= 0.03, V.C.= 0.90;28 y 34: F= 0, V.C.= 0.90
28 y 35: F= 0, V.C.= 0.64;28 y 36: F= 0.03, V.C.= 0.68
28 y 37: F= 0, V.C.= 0.85;28 y 38: F= 0, V.C.= 0.84
28 y 39: F= 0.1, V.C.= 0.77;27 y 40: F= 0.23, V.C.= 0.42
27 y 29: F= 0.02, V.C.= 0.89; 27 y 30: F= 0.04, V.C.= 0.71
27 y 31: F= 0.75, V.C.= 0.91; 27 y 32: F= 0.15, V.C.= 0.83
27 y 33: F= 2.08, V.C.= 1.10; 27 y 34: F= 0.49, V.C.= 0.90
27 y 35: F= 0.09, V.C.= 0.64; 27 y 36: F= 1.87, V.C.= 1.62
27 y 37: F= 0.06, V.C.= 0.85; 27 y 38: F= 0.14, V.C.= 0.84
27 y 39: F= 5.58, V.C.= 1.34; 33 y 40: F= 0.11, V.C.= 0.41
33 y 29: F= 0.01, V.C.= 0.86; 33 y 30: F= 0.02, V.C.= 0.70
33 y 31: F= 0.36, V.C.= 0.87; 33 y 32: F= 0.07, V.C.= 0.83
33 y 34: F= 0.23, V.C.= 0.87; 33 y 35: F= 0.04, V.C.= 0.63
33 y 36: F= 0.89, V.C.= 0.67; 33 y 37: F= 0.03, V.C.= 0.83
33 y 38: F= 0.07, V.C.= 0.82; 33 y 39: F= 2.67, V.C.= 1.36
39 y 38: F= 0.02, V.C.= 0.71; 39 y 37: F= 0.01, V.C.= 0.71

Prueba t (α=0.05)
1 y 2: t= -22.6, V.C.= 1.64; 3 y 4: t= -1.16, V.C.= 1.65.
5 y 6: t= 0.18, V.C.= 1.65; 5 y 7: t= 22.8, V.C.= 1.64.
4 y 7: t= 17.3, V.C.= 1.64; 3 y 2: t= 8.74, V.C.= 1.64
4 y 2: t= 8.15, V.C.= 1.64; 8 y 9: t= -8.82, V.C.= 1.64
9 y 10: t= -6.84, V.C.= 1.64; 11 y 12: t= -67.1, V.C.= 1.64
11 y 13: t= 77.2, V.C.= 1.64; 11 y 14: t= 20.4, V.C.= 1.64
11 y 15: t= 9.19, V.C.= 2.01; 11 y 16: t= 45.5, V.C.= 1.64
11 y 17: t= 11.1, V.C.= 1.67; 11 y 18: t= 24.5, V.C.= 1.64
11 y 19: t= 21.4, V.C.= 1.64; 11 y 20: t= 19.4, V.C.= 1.67
11 y 21: t= 39.3, V.C.= 1.64; 11 y 22: t= 27.7, V.C.= 1.69
11 y 23: t= 30, V.C.= 1.64; 11 y 24: t= 10.6, V.C.= 1.65
11 y 25: t= 38.1, V.C.= 1.64; 13 y 12: t= -19.1, V.C.= 1.64
13 y 15: t= -12.2, V.C.= 2.13; 13 y 16: t= -22.6, V.C.=1.64
13 y 18: t= -45.3, V.C.= 1.64; 13 y 19: t= -43.3, V.C.=1.64
13 y 21: t= -68.8, V.C.= 1.64; 13 y 22: t= -7.36, V.C.=1.64
13 y 23: t= -52.8, V.C.= 1.64; 13 y 24: t= -68.9, V.C.=1.64
13 y 25 t= -28.7, V.C.= 1.64; 13 y 14: t= -53.5, V.C.= 1.64
13 y 20: t= -29, V.C.= 1.64; 13 y 17: t= -23.5, V.C.= 1.64
26 y 28: t= 11.4, V.C.= 1.65; 26 y 28: t= 11.1, V.C.= 1.65
26 y 40: t= 0.12, V.C.= 1.65; 26 y 29: t= 0.65, V.C.= 1.64
26 y 30: t= 2.38, V.C.= 1.65; 26 y 31: t= 10.6, V.C.= 1.65
26 y 32: t= 6.98, V.C.= 1.65; 26 y 33: t= 11, V.C.= 1.65
26 y 34: t= 10.5, V.C.= 1.65; 26 y 35: t= 3.83, V.C.= 1.68
26 y 36: t= 10.3, V.C.= 1.65; 26 y 37: t= 6.39, V.C.= 1.65
26 y 38: t= 8.85, V.C.= 1.65; 26 y 39: t= 11.1, V.C.= 1.65
28 y 27: t= -6.42, V.C.= 1.64; 28 y 40: t= -64.1, V.C.=1.64
28 y 29: t= -35.6, V.C.= 1.64; 28 y 30: t= -29.4, V.C.=1.64
28 y 31: t= -14, V.C.= 1.64; 28 y 32: t= -32.2, V.C.= 1.64
28 y 33: t= -12.2, V.C.=1.64; 28 y 34: t= -12.1, V.C.=1.64
28 y 35: t= -24.8, V.C.= 1.64; 28 y 36: t= -8.92, V.C.=1.64
28 y 37: t= -21.4, V.C.= 1.64; 28 y 38: t= -14.1, V.C.=1.64
28 y 39: t= -6.91, V.C.= 1.64; 27 y 40: t= -9.95, V.C.=1.64
27 y 29: t= -43.3, V.C.= 1.64; 27 y 30: t= -16, V.C.= 1.64
27 y 31: t= -4.88 V.C.= 1.64; 27 y 32: t= -19.6, V.C.= 1.64
27 y 33: t= -1.69, V.C.= 1.64; 27 y 34: t= -4.83, V.C.=1.64
27 y 35: t= -7.39, V.C.= 1.64; 27 y 36: t= -0.93, V.C.=1.69
27 y 37: t= -17.6, V.C.= 1.64; 27 y 38: t= -7.64, V.C.=1.64
27 y 39: t= -11, V.C.= 1.66; 33 y 40: t= -13.8, V.C.= 1.64
33 y 29: t= -17.1, V.C.= 1.64; 33 y 30: t= -12.3, V.C.= 1.64
33 y 31: t= -2.85, V.C.= 1.64; 33 y 32: t= -13.3, V.C.= 1.64
33 y 34: t= -2.68, V.C.= 1.64; 33 y 35: t= -8.02, V.C.= 1.64
33 y 36: t= -0.53, V.C.= 1.69; 33 y 37: t= -9.29, V.C.= 1.64
33 y 38: t= -4.95, V.C.= 1.64; 33 y 39: t= 0.71, V.C.= 1.64
39 y 38: t= -2.02, V.C.= 1.65; 39 y 37: t= -3.44, V.C.= 1.65

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

39 y 36: F= 0.33, V.C.= 0.61; 39 y 35: F= 0.58, V.C.= 0.58
40 Santo Domingo
K
Mayarí
0.53
0
5
39 y 36: t= -1.14, V.C.= 1.65; 39 y 35: t= -4.22, V.C.= 1.66
39 y 34: F= 0.08, V.C.= 0.73; 39 y 32: F= 0.02, V.C.= 0.71
39 y 34: t= -1.38, V.C.= 1.64; 39 y 32: t= -5.22, V.C.= 1.65
41 Yateras
eU
Mayarí
2.33 0.06
74
39 y 31: t= -1.55, V.C.= 1.64; 39 y 30 t= -4.92, V.C.= 1.65
42 Serpentinitas
eU
Mayarí
1.32 0.06 4920 39 y 31: F= 0.13, V.C.= 0.73; 39 y 30: F= 0, V.C.= 0.64
39 y 29: F= 0, V.C.= 0.73; 39 y 40: F= 0.04, V.C.= 0.4
39 y 29: t= -6.01, V.C.= 1.64; 39 y 40: t= -15.4, V.C.= 1.66
43 Santo Domingo
eU
Mayarí
2.11 0.01
5
7 y 41: t= -4.49, V.C.= 1.65; 7 y 42: t= 55.8, V.C.= 1.64
44 Sabaneta
eU
Mayarí
1.85 0.12
450 7 y 41: F= 8.21, V.C.= 1.34; 7 y 42: F= 7.83, V.C.= 1.05
7 y 43: F= 52.6, V.C.= 5.62; 7 y 44: F= 4.32, V.C.= 1.13
7 y 43: t= 1.37, V.C.= 2.01; 7 y 44: t= 14.5, V.C.= 1.64
45 Río Maya
eU
Mayarí
1.76 0.24
42
7 y 45: t= 5.42, V.C.= 1.68; 7 y 46: t= 26.4, V.C.= 1.64
46 Puerto Boniato
eU
Mayarí
1.70 0.06
683 7 y 45: F= 2.22, V.C.= 1.50; 7 y 46: F= 7.99, V.C.= 1.10
7 y 47: t= 27.2, V.C.= 1.64; 7 y 48: t= 9.87, V.C.= 1.64
47 La Picota
eU
Mayarí
1.47 0.09
208 7 y 47: F= 5.68, V.C.= 1.19; 7 y 48: F= 3.66, V.C.= 1.11
7 y 49: F= 12.3, V.C.= 1.24; 7 y 50: F= 38, V.C.= 1.11
7 y 49: t= 14.5, V.C.= 1.64; 7 y 50: t= 66.7, V.C.= 1.64
48 Mucaral
eU
Mayarí
1.97 0.14
630
7 y 51: F= 44.5, V.C.= 1.81; 7 y 52: F= 9.21, V.C.= 1.62
7 y 51: t= 34.8, V.C.= 1.68; 7 y 52: t= 13.9, V.C.= 1.68
49 Mícara
eU
Mayarí
1.83 0.04
131
7 y 53: F= 3.2, V.C.= 1.18; 7 y 54: F= 5.82, V.C.= 1.20
7 y 53: t= 6.57, V.C.= 1.64; 7 y 54: t= 22.7, V.C.= 1.64
50 Gabro
eU
Mayarí
1.14 0.01
583
50 y 54: F= 0.15, V.C.= 0.82; 50 y 53: F= 0.08, V.C.= 0.83
50 y 54: t= -28.6, V.C.= 1.64; 50 y 53: t= -44.3, V.C.= 1.64
51 Charco Redondo
eU
Mayarí
1.21 0.01
22
50 y 52: F= 0.24, V.C.= 0.67; 50 y 51: F= 1.16, V.C.= 1.82
50 y 52: t= -17, V.C.= 1.64; 50 y 51: t= -2.8, V.C.= 1.64
52 Cauto
eU
Mayarí
1.54 0.05
31
50 y 49: F= 0.32, V.C.= 0.80; 50 y 48: F= 0.09, V.C.= 0.87
50 y 49: t= -51.6, V.C.= 1.64; 50 y 48: t= -50.1, V.C.= 1.64
53 Camazán
eU
Mayarí
1.97 0.16
217 50 y 47: F= 0.14, V.C.= 0.83; 50 y 46: F= 0.20, V.C.= 0.87
50 y 47: t= -21.8, V.C.= 1.64; 50 y 46: t= -48.7, V.C.= 1.64
54 Bitirí
eU
Mayarí
1.57 0.09
190 50 y 45: F= 0.05, V.C.= 0.70; 50 y 44: F= 0.11, V.C.= 0.86
50 y 45: t= -22.8, V.C.= 1.64; 50 y 44: t= -45.8, V.C.= 1.64
55 Yateras
eTh
Mayarí
3.45 0.40
74
50 y 43: F= 1.38, V.C.= 5.63; 50 y 42: F= 0.20, V.C.= 0.90
50 y 43: t= -18.2, V.C.= 1.64; 50 y 42: t= -17, V.C.= 1.64
56 Serpentinitas
eTh
Mayarí
1.40 0.58 4920 50 y 41: F= 0.21, V.C.= 0.76; 43 y 44: F= 0.08, V.C.= 0.17
50 y 41: t= -68.4, V.C.= 1.64; 43 y 44: t= 1.63, V.C.= 1.64
57 Santo Domingo
eTh
Mayarí
1.52 0.02
5
43 y 29: F= 0.11, V.C.= 0.17; 2 y 55: F= 19.3, V.C.= 1.54
43 y 29: t= 0.04, V.C.= 1.64; 2 y 55: t= 20.3, V.C.= 1.65
58 Sabaneta
eTh
Mayarí
2.29 0.30
450 2 y 56: F= 13.3, V.C.= 1.05; 2 y 57: F= 375, V.C.= 5.62
2 y 56: t= 68.7, V.C.= 1.64 ; 2 y 57: t= 44.6, V.C.= 1.78
2 y 58: F= 25.1, V.C.= 1.13; 2 y 59: F= 10.2, V.C.= 1.50
2 y 58: t= 49, V.C.= 1.64; 2 y 59: t= 24.2, V.C.= 1.67
59 Río Maya
eTh
Mayarí
1.81 0.75
42
2 y 60: t= 43.2, V.C.= 1.64; 2 y 61: t= 67, V.C.= 1.64
60 Puerto Boniato
eTh
Mayarí
2.67 0.43
683 2 y 60: F= 17.9 V.C.= 1.105; 2 y 61: F= 60.5, V.C.= 1.19
2 y 62: t= 42, V.C.= 1.64; 2 y 63: t= 56.6, V.C.= 1.64
61 La Picota
eTh
Mayarí
1.22 0.12
208 2 y 62: F= 11, V.C.= 1.11; 2 y 63: F= 47.9, V.C.= 1.24
2 y 64: t= 79.1, V.C.= 1.64; 65 y 66: t= 3.70, V.C.= 1.64
62 Mucaral
eTh
Mayarí
2.58 0.70
630 2 y 64: F= 101, V.C.= 1.11; 65 y 66: F= 0.60, V.C.= 0.83
65 y 67: t= 1.17, V.C.= 1.65; 65 y 68: t= 7.19, V.C.= 1.64
63 Mícara
eTh
Mayarí
1.58 0.16
131 65 y 67: F= 2.21, V.C.= 2.56; 65 y 68: F= 3.09, V.C.= 1.31
65 y 69: t= 4.64, V.C.= 1.64; 65 y 70: t= 10.2, V.C.= 1.65
64 Gabro
eTh
Mayarí
0.79 0.07
583 65 y 69: F= 1, V.C.= 1.21; 65 y 70: F= 2.88, V.C.= 1.18
65 y 71: t= 10.8, V.C.= 1.65; 65 y 72: t= 3.27, V.C.= 1.64
65 Jaimanita
It
Moa
3.39 0.99
206 65 y 71: F= 2.87, V.C.= 1.19; 65 y 72: F= 2.03, V.C.= 1.23
65 y 73: t= 4.91, V.C.= 1.64; 65 y 74: t= 13.3, V.C.= 1.65
66 Lateritas
It
Moa
3.06 1.62 3755 65 y 73: F= 2.26, V.C.= 1.22; 65 y 74: F= 2.22, V.C.= 1.17
65 y 75: F= 8.98, V.C.= 1.37; 65 y 76: F= 10.4, V.C.= 1.64
65 y 75: t= 10.3, V.C.= 1.65; 65 y 76: t= 13.7, V.C.= 1.65
67 Sierra de Capiro
It
Moa
2.85 0.44
11
65 y 77: F= 43.9, V.C.= 1.52; 65 y 78: F= 2.16, V.C.= 1.27
65 y 77: t= 17.4, V.C.= 1.65; 65 y 78: t= 8.35, V.C.= 1.64
68 Maya
It
Moa
2.77 0.32
125
79 y 80: F= 3.28, V.C.= 1.17; 79 y 81: F= 2.18, V.C.= 1.13
79 y 80: t= 21.6, V.C.= 1.64; 79 y 81: t= 1.68, V.C.= 1.64
69 La Picota
It
Moa
3.01 0.98
456 79 y 82: F= 0.75, V.C.= 0.87; 86 y 83: F= 2.49, V.C.= 1.24
79 y 82: t= 9.87, V.C.= 1.64; 86 y 83: t= 2.53, V.C.= 1.65
70 Mucaral
It
Moa
2.66 0.34 1117 86 y 84: F= 18.4, V.C.= 1.05; 86 y 85: F= 1.76, V.C.= 1.20
86 y 84: t= 55.2, V.C.= 1.64; 86 y 85: t= 4.02, V.C.= 1.65
71 Mícara
It
Moa
2.61 0.34
786 65 y 81: F= 1.99, V.C.= 1.19; 65 y 79: F= 0.91, V.C.= 0.82
65 y 81: t= 1.66, V.C.= 1.65; 65 y 79: t= 0.42, V.C.= 1.64
72 Júcaro
It
Moa
3.13 0.48
294 65 y 82: F= 0.68, V.C.= 0.82; 65 y 80: F= 2.99, V.C.= 1.21
65 y 82: t= 7.27, V.C.= 1.64; 65 y 80: t= 15.9, V.C.= 1.65
73 Gran Tierra
It
Moa
3.01 0.43
362 65 y 83: F= 3.26, V.C.= 1.30; 65 y 84: F= 24.1, V.C.= 1.17
65 y 83: t= 13.2, V.C.= 1.64; 65 y 84: t= 21.2, V.C.= 1.65
74 Cuaternario
It
Moa
2.44 0.44 2062 65 y 85: F= 2.30, V.C.= 1.27; 65 y 86 F= 1.31, V.C.= 1.16
65 y 85: t= 14, V.C.= 1.64; 65 y 86: t= 16.2, V.C.= 1.64
75 Cilindro
It
Moa
2.58 0.11
83
65 y 87 F= 19.4, V.C.= 1.26; 65 y 88 F= 2.32, V.C.= 1.25
65 y 87: t= 18.6, V.C.= 1.65; 65 y 88: t= 14.1, V.C.= 1.64
76 Charco Redondo
It
Moa
2.18 0.09
32
79 y 66 F= 0.66, V.C.= 0.89; 79 y 67 F= 2.42, V.C.= 2.54
79 y 66: t= 5.16, V.C.= 1.64; 79 y 67: t= 1.59, V.C.= 1.64
79 y 68 F= 3.38, V.C.= 1.27; 79 y 69 F= 1.10, V.C.= 1.16
79 y 68: t= 8.58, V.C.= 1.64; 79 y 69: t= 5.41, V.C.= 1.64
77 Cabacú
It
Moa
2.12 0.02
44
79 y 70: t= 14.3, V.C.= 1.64; 79 y 71: t= 15, V.C.= 1.64
78 Yateras
It
Moa
2.67 0.45
171 79 y 70 F=3.15, V.C.= 1.12; 79 y 71 F= 3.14, V.C.= 1.13
79 y 72: t= 3.75, V.C.= 1.64; 79 y 73: t= 6.06, V.C.= 1.64
79 Sabaneta
It
Moa
3.36 1.08
530 79 y 72 F= 2.22, V.C.= 1.18; 79 y 73 F= 2.48, V.C.= 1.17
79 y 74: t= 19.2, V.C.= 1.64; 79 y 75: t= 13.3, V.C.= 1.64
80 Cerrajón
It
Moa
2.19 0.33
384 79 y 74 F= 2.43, V.C.= 1.11; 79 y 75 F= 9.84, V.C.= 1.34
79 y 76: t= 16.6, V.C.= 1.66; 79 y 77: t= 24.5, V.C.= 1.64
81 Castillo de los Indios
It
Moa
3.27 0.49
816 79 y 76 F= 11.4, V.C.= 1.62; 79 y 77 F= 48, V.C.= 1.50
79 y 78: t= 10, V.C.= 1.64; 79 y 86: t=20.9, V.C.= 1.64
82 Santo Domingo
It
Moa
2.74 1.44
883 79 y 78 F= 2.32, V.C.= 1.25; 79 y 86 F= 1.43, V.C.= 1.10
79 y 83: t= 16.4, V.C.= 1.64; 79 y 84: t= 31.6, V.C.= 1.64
83 Basaltos
It
Moa
2.27 0.30
133 79 y 83 F= 3.57, V.C.= 1.26; 79 y 84 F= 26.4, V.C.= 1.11
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

84 Gabros
It
Moa
1.92 0.04 2324 79 y 85 F= 2.52, V.C.= 1.23; 79 y 87 F= 21.2, V.C.= 1.22
79 y 85: t= 17.4, V.C.= 1.64; 79 y 87: t= 28.6, V.C.= 1.64
79 y 88: t= 17.7, V.C.= 1.64; 81 y 88: t= 19.6, V.C.= 1.64
85 Dunitas
It
Moa
2.19 0.42
178 79 y 88 F= 2.54, V.C.= 1.21; 81 y 88 F= 1.16, V.C.= 1.20
81 y 87: t= 40.8, V.C.= 1.64; 81 y 85: t= 18.6, V.C.= 1.64
86 Serpentinitas
It
Moa
2.39 0.75 13393 81 y 87 F= 9.70, V.C.= 1.21; 81 y 85 F= 1.15, V.C.= 1.22
81 y 84: t= 54, V.C.= 1.64; 81 y 83: t= 18.5, V.C.= 1.65
87 Sierra del Purial
It
Moa
2.07 0.05
195 81 y 84 F= 12, V.C.= 1.09; 81 y 83 F= 1.63, V.C.= 1.25
81 y 86: t= 28.2, V.C.= 1.64; 81 y 82: t= 11, V.C.= 1.64
88 Melange
It
Moa
2.23 0.42
217 81 y 86 F= 0.65, V.C.= 0.91; 81 y 82 F= 0.34, V.C.= 0.89
81 y 80 F= 1.50, V.C.= 1.15; 81 y 78 F= 1.08, V.C.= 1.22
81 y 80: t= 28.2, V.C.= 1.64; 81 y 78: t= 10.2, V.C.= 1.64
89 Sierra de Capiro
eU
Moa
2.72 0.88
11
81 y 77: t= 34.4, V.C.= 1.65; 81 y 76: t= 18.3, V.C.= 1.67
90 Sierra del Purial
eU
Moa
1.59 0.08
195 81 y 77 F= 21.9, V.C.= 1.49; 81 y 76 F= 5.25, V.C.= 1.61
81 y 75: t= 15.7, V.C.= 1.65; 81 y 74: t= 28.8, V.C.= 1.64
91 Melange
eU
Moa
1.68 0.24
217 81 y 75 F= 4.49, V.C.= 1.33; 81 y 74 F= 1.11, V.C.= 1.09
81 y 73 F= 1.13, V.C.= 1.16; 81 y 72 F= 1.01, V.C.= 1.17
81 y 73: t= 5.94, V.C.= 1.64; 81 y 72: t= 2.96, V.C.= 1.64
92 Basaltos
eU
Moa
1.69 0.13
133
81 y 71 F= 1.43, V.C.= 1.12; 81 y 70 F= 1.44, V.C.= 1.11
81 y 71: t= 20.4, V.C.= 1.64; 81 y 70: t= 20, V.C.= 1.64
93 Gabros
eU
Moa
1.40 0.06 2324
81 y 69 F= 0.50, V.C.= 0.87; 81 y 68 F= 1.54, V.C.= 1.26
81 y 69: t= 5.54, V.C.= 1.64; 81 y 68: t= 8.81, V.C.= 1.65
94 Dunitas
eU
Moa
1.70 0.42
178
81 y 67 F= 1.10, V.C.= 2.54; 81 y 66 F= 0.30, V.C.= 0.91
81 y 67: t= 1.95, V.C.= 1.64; 81 y 66: t= 4.60, V.C.= 1.64
95 Serpentinitas
eU
Moa
1.72 0.47 13393 87 y 66 F= 0.03, V.C.= 0.83; 87 y 67 F= 0.11, V.C.= 0.53
87 y 66 t= -10.8, V.C.= 1.64; 87 y 67: t= -9.55, V.C.= 1.65
96 Cerrajón
eU
Moa
1.47 0.07
384 87 y 68 F= 0.15, V.C.= 0.76; 87 y 69 F= 0.05, V.C.= 0.81
87 y 68 t= -15.6, V.C.= 1.64; 87 y 69: t= -13, V.C.= 1.64
97 Sabaneta
eU
Moa
1.87 0.21
530 87 y 70 F= 0.14, V.C.= 0.82; 87 y 71 F= 0.14, V.C.= 0.82
87 y 70 t= -14, V.C.= 1.64; 87 y 71: t= -12.6, V.C.= 1.64
98 Castillo de los Indios
eU
Moa
2.01 0.19
816 87 y 72 F= 0.10, V.C.= 0.80; 87 y 73 F= 0.11, V.C.= 0.80
87 y 72 t= -20.5, V.C.= 1.64; 87 y 73: t= -19.3, V.C.= 1.64
99 Santo Domingo
eU
Moa
1.70 0.30
883 87 y 74 F= 0.11, V.C.= 0.83; 87 y 75 F= 0.46, V.C.= 0.74
87 y 74 t= -7.82, V.C.= 1.64; 87 y 75: t= -14.9, V.C.= 1.65
100 Lateritas
eU
Moa
2.18 1.05 3755 87 y 76 F= 0.54, V.C.= 0.66; 87 y 77 F= 2.26, V.C.= 1.52
87 y 76 t= -2.46, V.C.= 1.65; 87 y 77: t= -1.81, V.C.= 1.66
101 Maya
eU
Moa
2.35 0.46
125 87 y 78 F= 0.11, V.C.= 0.7; 87 y 80 F= 0.15, V.C.= 0.81
87 y 78 t= -11.7, V.C.= 1.64; 87 y 80. t= -2.85, V.C.= 1.64
102 La Picota
eU
Moa
1.86 0.18
456 87 y 82 F= 0.03, V.C.= 0.82; 87 y 86 F= 0.06, V.C.= 0.82
87 y 82 t= -7.76, V.C.= 1.64; 87 y 86: t= -5.27, V.C.= 1.64
87 y 83 t= -4.67, V.C.= 1.64; 87 y 84. t= 8.81, V.C.= 1.65
103 Mucaral
eU
Moa
2.01 0.35 1117 87 y 83 F= 0.16, V.C.= 0.77; 87 y 84 F= 1.24, V.C.= 0.83
87 y 85 t= -2.57, V.C.= 1.64; 87 y 88: t= -3.35, V.C.= 1.64
104 Mícara
eU
Moa
1.76 0.18
786 87 y 85 F= 0.11, V.C.= 0.78; 87 y 88 F= 0.11, V.C.= 0.79
84 y 88 t= -16.2, V.C.= 1.64; 84 y 85 t= -13.5, V.C.= 1.64
105 Júcaro
eU
Moa
2.28 0.35
294 84 y 88 F= 0.09, V.C.= 0.85; 84 y 85 F= 0.09, V.C.= 0.84
84 y 83 t= -16.6, V.C.= 1.64; 84 y 82 t= -31.6, V.C.= 1.64
106 Jaimanita
eU
Moa
2.66 0.94
206 84 y 83 F= 0.13, V.C.= 0.82; 84 y 82 F= 0.02, V.C.= 0.91
84 y 80 t= -17, V.C.= 1.64; 84 y 78 t= -35.9, V.C.= 1.64
107 Gran Tierra
eU
Moa
1.96 0.19
362 84 y 80 F= 0.12, V.C.= 0.88; 84 y 78 F= 0.08, V.C.= 0.83
84 y 77 t= -8.59, V.C.= 1.67; 84 y 76 t= -7.14, V.C.= 1.64
108 Cuaternario
eU
Moa
1.84 0.36 2062 84 y 77 F= 1.81, V.C.= 1.48; 84 y 76 F= 0.43, V.C.= 0.68
84 y 75 F= 0.37, V.C.= 0.78; 84 y 74 F= 0.09, V.C.= 0.93
84 y 75 t= -28.3, V.C.= 1.64; 84 y 74 t= -35.9, V.C.= 1.64
109 Cilindro
eU
Moa
1.68 0.05
83
84 y 73 F= 0.09, V.C.= 0.87; 84 y 72 F= 0.08, V.C.= 0.86
84 y 73 t= -62.9, V.C.= 1.64; 84 y 72 t= -64.7, V.C.= 1.64
110 Charco Redondo
eU
Moa
1.77 0.12
32
84 y 71 F= 0.11, V.C.= 0.90; 84 y 70 F= 0.11, V.C.= 0.91
84 y 71 t= -48.6, V.C.= 1.64; 84 y 70 t= -54.7, V.C.= 1.64
111 Cabacú
eU
Moa
1.67 0.04
44
84 y 69 F= 0.04, V.C.= 0.88; 84 y 68 F= 0.12, V.C.= 0.81
84 y 69 t= -47.9, V.C.= 1.64; 84 y 68 t= -39.6, V.C.= 1.64
112 Yateras
eU
Moa
2.38 0.82
168
84 y 67 F= 0.09, V.C.= 0.54; 84 y 66 F= 0.02, V.C.= 0.94
84 y 67 t= -14.9, V.C.= 1.64; 84 y 66 t= -42.7, V.C.= 1.64
113 Yateras
eTh
Moa
1.78 1.10
194 89 y 90 F= 9.89, V.C.= 1.87; 89 y 91 F= 3.55, V.C.= 1.87
89 y 90 t= 3.96, V.C.= 1.81; 89 y 91 t= 3.64, V.C.= 1.81
114 Sierra del Purial
eTh
Moa
1.63 0.10
195 89 y 92 F= 6.45, V.C.= 1.90; 89 y 93 F= 14.2, V.C.= 1.83
89 y 92 t= 3.60, V.C.= 1.81; 89 y 93 t= 4.64, V.C.= 1.81
115 Serpentinitas
eTh
Moa
2.52 2.60 13393 89 y 94 F= 2.09, V.C.= 1.88; 89 y 95 F= 1.87, V.C.= 1.83
89 y 94 t= 3.52, V.C.= 1.79; 89 y 95 t= 3.51, V.C.= 1.81
116 Sierra de Capiro
eTh
Moa
1.92 0.05
11
89 y 96 F= 12.3, V.C.= 1.85; 89 y 97 F= 4.19 V.C.= 1.84
89 y 96 t= 4.39, V.C.= 1.81; 89 y 97 t= 2.97, V.C.= 1.81
117 Santo Domingo
eTh
Moa
1.63 0.10
883 89 y 98 F= 4.62, V.C.= 1.84; 89 y 99 F= 2.87, V.C.= 1.84
89 y 98 t= 2.50, V.C.= 1.81; 89 y 99 t= 3.57, V.C.= 1.81
118 Sabaneta
eTh
Moa
2.24 0.73
530 89 y 100 F= 0.84, V.C.=0.39; 89 y 101 F= 1.92, V.C.=1.90
89 y 100 t= 1.89, V.C.=1.81; 89 y 101 t= 1.27, V.C.=1.79
119 Maya
eTh
Moa
2.45 0.79
125 89 y 102 F= 4.74, V.C.=1.85; 89 y 103 F= 2.48, V.C.=1.83
89 y 102 t= 2.49, V.C.=1.81; 89 y 103 t= 3.03, V.C.=1.81
120 La Picota
eTh
Moa
1.53 0.04
456 89 y 104 F= 4.90, V.C.=1.84; 89 y 105 F= 2.49 V.C.=1.80
89 y 104 t= 3.38, V.C.=1.81; 89 y 105 t= 1.53, V.C.=1.81
89 y 106 t= 0.20, V.C.=0.79; 89 y 107 t= 2.67, V.C.=1.81
121 Mucaral
eTh
Moa
1.85 0.29 1117 89 y 106 F= 0.93, V.C.=0.39; 89 y 107 F= 4.48 V.C.=1.85
89 y 108 t= 3.09, V.C.=1.81; 89 y 109 t= 3.66, V.C.=1.81
122 Mícara
eTh
Moa
1.59 0.10
786 89 y 108 F= 2.44, V.C.=1.83; 89 y 109 F= 16, V.C.=1.94
89 y 110 t= 3.26, V.C.=1.79; 89 y 111 t= 3.66 V.C.=1.81
123 Melange
eTh
Moa
1.68 0.22
217 89 y 110 F= 7.22, V.C.=2.15; 89 y 111 F= 19.6 V.C.=2.05
89 y 112 t= 1.20 V.C.=1.65; 106 y 112 t= 2.84, V.C.=1.64
124 Júcaro
eTh
Moa
2.22 0.40
294 89 y 112 F= 1.07 V.C.=1.88; 106 y 112 F= 1.14, V.C.=1.27
125 Jaimanita
eTh
Moa
2.40 0.54
206 106 y 111 F= 20.9, V.C.=1.52; 106 y 110 F= 7.69, V.C.=1.64 106 y 111 t= 13.1, V.C.=1.65; 106 y 110 t=9.67, V.C.=1.65
126 Gran Tierra
eTh
Moa
2.33 0.81
362 106 y 109 F= 17.1, V.C.=1.37; 106 y 108 F= 2.60, V.C.=1.17 106 y 109 t= 13.5, V.C.=1.65; 106 y 108 t= 11.8, V.C.=1.65
127 Gabros
eTh
Moa
1.66 0.08 2324 106 y 107 F= 4.78, V.C.=1.22; 106 y 105 F= 2.65, V.C.=1.23 106 y 107 t= 9.79, V.C.=1.65; 106 y 105 t= 4.95, V.C.=1.65
106 104 F 5 22 V C 1 19 106 103 F 2 64 V C 1 18
106 104 t 13 V C 1 65 106 103 t 9 27 V C 1 65
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

128
129
130
131
132
133
134
135
136
137

Dunitas
Cuaternario
Castilo de los Indios
Cilindro
Charco Redondo
Cerrajón
Cabacú
Basaltos
Lateritas
Sabaneta

eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
K

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

1.94
1.93
2.52
1.64
1.73
1.61
1.74
1.57
3.85
0.99

0.81
0.88
0.90
0.04
0.14
0.11
0.04
0.07
5.34
0.24

138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
151
152
153
154
155
156
157
158
159
160

Yateras
Sierra del Purial
Serpentinitas
Sierra de Capiro
Santo Domingo
Maya
La Picota
Mícara
Laterita
Mucaral
Melange
Júcaro
Jaimanita
Gabros
Cuaternario
Gran Tierra
Dunitas
Castillo de los Indios
Cilindro
Charco Redondo
Cerrajón
Cabacú
Basaltos

K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

0.41
0.37
0.36
0.34
0.76
0.35
0.90
0.66
0.35
0.54
0.43
0.66
0.64
0.35
0.45
0.70
0.34
0.82
0.67
0.34
0.50
0.35
0.47

0.01
0
0
0
0.35
0
0.26
0.07
0
0.05
0.03
0.06
0.09
0
0.03
0.07
0
0.08
0.03
0
0.07
0
0.06

n
178
2062
816
83
32
384
44
133
3755
530

Prueba F (α=0.05)

106 y 104 F= 5.22 V.C.=1.19; 106 y 103 F= 2.64, V.C.=1.18
106 y 102 F= 5.05, V.C.=1.21; 106 y 101 F= 2.05, V.C.=1.31
106 y 100 F= 0.89 V.C.=0.83; 106 y 99 F= 3.06, V.C.=1.19
106 y 98 F= 4.93, V.C.=1.19; 106 y 97 F= 4.47, V.C.=1.20
106 y 96 F= 13.1V.C.=1.21; 106 y 95 F= 1.99, V.C.=1.16
106 y 94 F= 2.23, V.C.=1.97; 106 y 93 F= 15.1, V.C.=1.17
106 y 92 F= 6.88V.C.=1.30; 106 y 91 F= 3.79, V.C.=1.25
106 y 90 F= 10.5, V.C.=1.26; 105 y 90 F= 3.97, V.C.= 1.24
105 y 91 F= 1.42, V.C.= 1.23; 105 y 92 F= 2.59, V.C.= 1.28
105 y 93 F= 5.70, V.C.= 1.14; 105 y 94 F= 0.84, V.C.= 0.80
105 y 95 F= 0.75, V.C.= 0.86; 105 y 96 F= 4.96, V.C.= 1.19
171 105 y 97 F= 1.68, V.C.= 1.18; 105 y 98 F= 1.85, V.C.= 1.16
195 105 y 99 F= 1.15, V.C.= 1.16; 105 y 100 F= 0.33, V.C.=0.86
13393 105 y 101 F= 0.77, V.C.=0.78; 105 y 102 F= 1.90, V.C.=1.18
11
105 y 103 F= 0.99, V.C.=0.85; 105 y 104 F= 1.96, V.C.=1.16
883 105 y 107 F= 1.80, V.C.=1.19; 105 y 108 F= 0.98, V.C.=0.86
125 105 y 109 F= 6.46, V.C.=1.35; 105 y 110 F= 2.89, V.C.=1.63
456 105 y 111 F= 7.87, V.C.=1.51; 105 y 112 F= 0.43, V.C.=0.80
786 93 y 112 F= 0.07, V.C.=0.83, 93 y 111 F= 1.38, V.C.=1.48
3755 93 y 110 F= 0.50, V.C.=0.68, 93 y 109 F= 1.13, V.C.=1.32
1117 93 y 108 F= 0.17, V.C.=0.93, 93 y 107 F= 0.31, V.C.=0.87
217 93 y 104 F= 0.34 V.C.=0.90, 93 y 103 F= 0.17, V.C.=0.91
294 93 y 102 F= 0.33, V.C.=0.88, 93 y 101 F= 0.13, V.C.=0.81
93 y 100 F= 0.20 V.C.=0.91 93 y 99 F= 0.29, V.C.=0.89
206
93 y 98 F= 0.05, V.C.=0.94, 93 y 97 F= 0.32, V.C.=0.91
2324
93 y 96 F= 0.87, V.C.=0.88; 93 y 95 F= 0.13, V.C.=0.94
2034 93 y 94 F= 0.14, V.C.=0.84, 93 y 92 F= 0.45, V.C.=0.82
362 93 y 91 F= 0.25, V.C.=0.85; 93 y 90 F= 0.69, V.C.=0.84
178 105 y 91 F= 0.35, V.C.= 0.79; 105 y 92 F= 0.65, V.C.= 0.77
816 105 y 94 F= 0.21, V.C.= 0.78; 105 y 95 F= 0.18, V.C.= 0.83
83
105 y 96 F= 1.25, V.C.= 1.22; 105 y 97 F= 0.42, V.C.= 1.81
32
105 y 98 F= 0.46, V.C.= 1.82; 105 y 99 F= 0.29, V.C.= 0.82
384 105 y 100 F= 0.08, V.C.=0.83 105 y 101 F= 0.19, V.C.=0.76
44
133

Prueba t (α=0.05)
106 y 104 t= 13 V.C.=1.65; 106 y 103 t= 9.27, V.C.=1.65
106 y 102 t= 11.3, V.C.=1.65; 106 y 101 t= 3.38, V.C.=1.64
106 y 100 t= 6.83, V.C.=1.65; 106 y 99 t= 13.5, V.C.=1.65
106 y 98 t= 9.39, V.C.=1.65; 106 y 97 t= 11.1, V.C.=1.65
106 y 96 t= 17.1, V.C.=1.65; 106 y 95 t= 13.7, V.C.=1.65
106 y 94 t= 11.4, V.C.=1.64; 106 y 93 t= 18.5, V.C.=1.65
106 y 92 t= 12.9, V.C.=1.65; 106 y 91 t= 12.9, V.C.=1.64
106 y 90 t= 15, V.C.=1.65; 105 y 90 t= 16.9, V.C.= 1.64
105 y 91 t= 12.4, V.C.= 1.64; 105 y 92 t= 12.4, V.C.= 1.64
105 y 93 t= 25, V.C.= 1.64; 105 y 94 t= 9.64, V.C.= 1.64
105 y 95 t= 13.8, V.C.= 1.64; 105 y 96 t= 21.6, V.C.= 1.64
105 y 97 t= 10.2, V.C.= 1.64; 105 y 98 t= 7.24, V.C.= 1.64
105 y 99 t= 15.1, V.C.= 1.64; 105 y 100 t= 1.65, V.C.=1.64
105 y 101 t= -1.04, V.C.=1.64; 105 y 102 t= 10.5, V.C.=1.64
105 y 103 t= 6.96, V.C.=1.64; 105 y 104 t= 13.8, V.C.=1.64
105 y 107 t= 7.74 V.C.=1.64; 105 y 108 t= 11.8, V.C.=1.64
105 y 109 t= 13.9, V.C.=1.64; 105 y 110 t= 7.19, V.C.=1.67
105 y 111 t= 12.8, V.C.=1.65; 105 y 112 t= -1.39 V.C.=1.64
93 y 112 t= -36.3, V.C.=1.64; 93 y 111 t= -7.16, V.C.=1.64
93 y 110 t=-8.27, V.C.=1.64; 93 y 109 t= -9.89, V.C.=1.64
93 y 108 t= -32.2, V.C.=1.64; 93 y 107 t= -34.7, V.C.=1.64
93 y 104 t= -28.3, V.C.=1.64; 93 y 103 t= -42, V.C.=1.64
93 y 102 t= -30.8, V.C.=1.64; 93 y 101 t= -36, V.C.=1.64
93 y 100 t= -21.3, V.C.=1.64; 93 y 99 t= -32.6, V.C.=1.64
93 y 98 t= -36, V.C.=1.64; 93 y 97 t= -48, V.C.=1.64
93 y 96 t= -5.08, V.C.=1.64; 93 y 95 t= -22.3, V.C.=1.64
93 y 94 t= -13.1, V.C.=1.64; 93 y 92 t= 12.6, V.C.=1.64
93 y 91 t= -13.9, V.C.=1.64; 93 y 90 t= -9.99, V.C.=1.64
105 y 91 t= -2.12, V.C.= 1.64; 105 y 92 t= -2.70, V.C.= 1.64
105 y 94 t= -2.21, V.C.= 1.64 105 y 95 t= -2.69, V.C.= 1.64
105 y 96 t= 4.66, V.C.= 1.64 105 y 97 t= -7.98, V.C.= 1.64
105 y 98 t= -12.5, V.C.= 1.64 105 y 99 t= -2.78, V.C.= 1.64
105 y 100 t= -8.04, V.C.=1.64 105 y 101 t= -13.7, V.C.=1.64

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

161
162
163
164
165
166
167
168
169
170
171
172
173
174
175
176
177
178
179
180
181
182
183
184
185
186
187
188
189
190
191
192
193
194
195
196

Laterita in situ
Laterita in situ
Laterita redepositada
Laterita redepositada
Laterita poco potente
Laterita poco potente
Laterita potente
Laterita potente
Laterita sobre serp.
Laterita sobre serp.
Laterita sobre gabros
Laterita sobre gabros
Cirpot1
Cirpot1
Cirpot2
Cirpot2
Cirpot3
Cirpot3
Cirpot4
Cirpot4
Cirpot5
Cirpot5
Cirpot6
Cirpot6
Cirpot7
Cirpot7
Cirpot8
Cirpot8
Cirpot9
Cirpot9
Cirpot10
Cirpot10
Cirpot11
Cirpot11
Cirpot12
Cirpot12

eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh
eU
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eTh
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eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh
eU
eTh

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

Med Var.
2.01
3.80
2.68
4.01
1.68
2.32
2.36
4.40
2.24
4.04
1.47
1.78
1.96
1.68
2.49
4.61
1.39
1.68
1.36
1.87
4.23
6.76
4.59
6.52
3.66
5.89
3.56
5.90
3.13
5.45
2.99
4.94
2.11
3.61
1.41
1.71

0.67
4.59
1.84
7.53
0.22
0.74
1.22
5.84
1.08
5.38
0.06
0.14
0.07
0.03
0.17
2.64
0.01
0.01
0.06
0.17
0.45
1.51
0.38
8.46
0.32
1.13
1.16
3.77
0.87
4.92
2.14
10.1
0.02
1.94
0.02
0.02

n
2807
2807
948
948
982
982
2732
2732
3448
3448
307
307
13
13
28
28
14
14
44
44
56
56
110
110
6
6
12
12
20
20
262
262
7
7
35
35

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

105 y 102 F= 0.47, V.C.=1.81; 105 y 103 F= 0.25, V.C.=0.82 105 y 102 t= -7.81, V.C.=1.64 105 y 103 t= -9.6, V.C.=1.64
105 y 104 F= 0.49, V.C.=1.82; 105 y 107 F= 0.45, V.C.=0.80 105 y 104 t= -15.6, V.C.=1.64 105 y 107 t= -10.3, V.C.=1.64
105 y 108 F= 0.24, V.C.=0.83 105 y 109 F= 1.62, V.C.=1.37
105 y 108 t= -5.74, V.C.=1.64 105 y 109 t= -2.57, V.C.=1.65
105 y 110 F= 0.72, V.C.=0.66; 105 y 111 F= 1.98, V.C.=1.52 105 y 110 t= -2.75, V.C.=1.68 105 y 111 t= -12.1, V.C.=1.66
105 y 112 F= 0.10, V.C.=0.78; 93 y 112 F= 0.08, V.C.=0.80
105 y 112 t= -11.4, V.C.=1.64; 93 y 112 t= -17.9, V.C.=1.64
93 y 111 F= 1.58, V.C.=1.50; 93 y 110 F= 0.58, V.C.=0.67
93 y 111 t= -5.76, V.C.=1.67, 93 y 110 t= -5.92, V.C.=1.64
93 y 109 F= 1.30, V.C.=1.34; 93 y 108 F= 0.19, V.C.=0.87
93 y 109 t= -6.44, V.C.=1.64; 93 y 108 t= -11,7, V.C.=1.64
93 y 107 F= 0.36, V.C.=0.84; 93 y 104 F= 0.39, V.C.=0.86
93 y 107 t= -18.2, V.C.=1.64 93 y 104 t= -12, V.C.=1.64
93 y 103 F= 0.20, V.C.=0.86; 93 y 102 F= 0.38, V.C.=0.85
93 y 103 t= -17, V.C.=1.64; 93 y 102 t= -15.1, V.C.=1.64
93 y 101 F= 0.15, V.C.=0.79; 93 y 100 F= 0.06 V.C.=0.87
93 y 101 t= -20.9, V.C.=1.64; 93 y 100 t= -13.5, V.C.=1.64
93 y 99 F= 0.23, V.C.=0.86; 93 y 98 F= 0.37, V.C.=0.86
93 y 99 t= -7.83, V.C.=1.64; 93 y 98 t= -22, V.C.=1.64
93 y 97 F= 0.33, V.C.=0.85; 93 y 95 F= 0.15, V.C.=0.88
93 y 97 t= -15.3, V.C.=1.64; 93 y 95 t= -7.14, V.C.=1.64
93 y 94 F= 0.16, V.C.=0.81; 93 y 92 F= 0.52, V.C.=0.79
93 y 94 t= -6, V.C.=1.64; 93 y 92 t= -7.31, V.C.=1.64
93 y 91 F= 0.28, V.C.=0.82; 136 y 113 F= 51.7, V.C.= 1.19
93 y 91 t= -6.58, V.C.=1.64; 136 y 113 t= 46.9, V.C.=1.64
136 y 114 F= 487, V.C.= 1.19; 136 y 115 F= 2.05, V.C.= 1.04 136 y 114 t= 57.6, V.C.= 1.64; 136 y 115 t= 33, V.C.= 1.64
136 y 116 F= 103, V.C.= 2.53; 136 y 117 F= 50.1, V.C.= 1.09 136 y 116 t= 24.7, V.C.= 1.73; 136 y 117 t= 56.5, V.C.=1.64
136 y 118 F= 7.22, V.C.= 1.11; 136 y 119 F= 6.69, V.C.=1.26 136 y 118 t= 30.4, V.C.= 1.64; 136 y 119 t= 15.9, V.C.= 1.65
136 y 120 F= 114, V.C.= 1.12; 136 y 121 F= 18.1, V.C.= 1.08 136 y 120 t= 59.4, V.C.=1.64; 136 y 121 t= 48.6, V.C.= 1.64
136 y 122 F= 49.1, V.C.= 1.09; 136 y 123 F= 24.1, V.C.=1.18 136 y 122 t= 57.1, V.C.= 1.64; 136 y 123 t= 43.9, V.C.= 1.4
136 y 124 F= 13.2, V.C.=1.15; 136 y 125 F= 9.82, V.C.=1.19 136 y 124 t= 30.8, V.C.=1.64; 136 y 125 t= 22.7, V.C.=1.64
136 y 126 F= 6.56, V.C.=1.14; 136 y 127 F= 61.9, V.C.=1.06 136 y 126 t= 25.1, V.C.=1.64; 136 y 127 t= 57.4, V.C.=1.64
136 y 128 F= 6.56, V.C.=1.20; 136 y 129 F= 7.78, V.C.=1.06 136 y 128 t= 24.7, V.C.=1.64; 136 y 129 t= 45.8, V.C.=1.64
136 y 130 F= 5.89, V.C.=1.09; 136 y 131 F= 114, V.C.=1.32
136 y 130 t= 26.4, V.C.=1.64; 136 y 131 t= 49.6, V.C.=1.64
136 y 132 F= 36.8, V.C.=1.60; 136 y 133 F= 47.8, V.C.=1.13 136 y 132 t= 27.4, V.C.=1.64; 136 y 133 t= 54.1, V.C.=1.64
136 y 134 F= 122, V.C.=1.48; 136 y 135 F= 70.9, V.C.=1.24
136 y 134 t= 43, V.C.=1.65; 136 y 135 t= 51.2, V.C.=1.64
130 y 135 F= 12, V.C.= 1.25; 130 y 134 F= 20.7, V.C.= 1.49
130 y 135 t= 23.3, V.C.=1.64; 130 y 134 t= 17.1, V.C.= 1.65
130 y 133 F= 8.12, V.C.= 1.15; 130 y 132 F= 6.24, V.C.=1.61 130 y 133 t= 24.3, V.C.= 1.64; 130 y 132 t= 10.5, V.C.=1.67
130 y 131 F= 19.3, V.C.= 1.33; 130 y 129 F= 1.31, V.C.=1.09 130 y 131 t= 21.5, V.C.=1.64; 130 y 131 t= 15.5, V.C.= 1.64
130 y 128 F= 1.11, V.C.= 1.22; 130 y 127 F= 10.5, V.C.=1.09 130 y 130 t= 7.76, V.C.=1.65; 130 y 129 t= 25.4, V.C.= 1.64
130 y 126 F= 1.11, V.C.= 1.16; 130 y 125 F= 1.66, V.C.=1.20 130 y 128 t= 7.76, V.C.=1.65; 130 y 127 t= 25.4, V.C.= 1.64
130 y 124 F= 2.24, V.C.=1.17; 130 y 123 F= 4.09, V.C.=1.20 130 y 126 t= 3.30, V.C.=1.64; 130 y 125 t= 1.96, V.C.=1.64
130 y 122 F= 8.34, V.C.=1.12; 130 y 121 F= 3.08, V.C.=1.11 130 y 124 t= 5.98, V.C.=1.64; 130 y 123 t= 18.1, V.C.=1.64
130 y 120 F= 19.4, V.C.=1.14; 130 y 119 F= 1.13, V.C.=1.26 130 y 122 t= 26.2, V.C.=1.64 ; 130 y 121 t= 18, V.C.=1.64
130 y 118 F= 1.22, V.C.=1.14; 130 y 117 F= 8.51, V.C.=1.11 130 y 120 t= 28.4, V.C.=1.64; 130 y 119 t= 0.86, V.C.=1.65
130 y 116 F= 17.5, V.C.=2.54; 130 y 115 F= 0.34, V.C.=0.91 130 y 118 t= 5.69, V.C.=1.64; 130 y 117 t= 25.4, V.C.=1.64
130 y 114 F= 82.7, V.C.=1.2; 125 y 113 F= 5.26, V.C.= 1.26
130 y 116 t= 7.90, V.C.=1.65; 130 y 115 t= -0.01, V.C.=1.64
125 y 114 F= 49.6, V.C.= 1.26; 125 y 115 F= 0.2, V.C.= 0.84 130 y 114 t= 25.9, V.C.=1.64; 125 y 113 t= 11, V.C.=1.65
125 y 116 F= 10.5, V.C.= 2.56; 125 y 117 F= 5.10, V.C.=1.19 125 y 114 t= 14.7, V.C.= 1.65; 125 y 115 t= -1.07, V.C. 1.64
125 y 118 F= 0.73, V.C.= 0.82; 125 y 119 F= 0.68, V.C.=0.77 125 y 116 t= 5.62, V.C.= 1.71; 125 y 117 t= 14.6, V.C.=1.65
125 y 120 F= 11.6, V.C.= 1.21; 125 y 121 F= 1.84, V.C.=1.18 125 y 118 t= 2.42, V.C.= 1.64; 125 y 119 t= -0.50, V.C.=1.64
125 y 122 F= 5, V.C.= 1.19; 125 y 123 F= 2.45, V.C.=1.25
125 y 120 t= 16.6, V.C.=1.65; 125 y 121 t= 10.1, V.C.= 1.65
125 y 124 F= 1.34, V.C.=1.23; 125 y 126 F= 0.66, V.C.=1.81 125 y 122 t= 15.3, V.C.= 1.65; 125 y 123 t= 11.8, V.C.= 1.64
125 y 127 F= 6.30, V.C.=1.17; 125 y 128 F= 0.66, V.C.=0.78 125 y 124 t= 2.81, V.C.=1.64; 125 y 126 t= 1.01, V.C.=1.64;
125 y 129 F= 0.79, V.C.=0.83; 125 y 131 F= 11.6, V.C.=1.37 125 y 127 t= 14.3, V.C.=1.65 125 y 128 t= 5.55, V.C.=1.64;
125 y 132 F= 3.74, V.C.=1.64; 125 y 133 F= 4.87, V.C.=1.21 125 y 129 t= 7.81, V.C.=1.64 125 y 131 t= 13.4, V.C.=1.65
125 y 134 F= 12.4, V.C.=1.52; 125 y 135 F= 7.21, V.C.=1.30 125 y 132 t= 7.91, V.C.=1.66; 125 y 133 t= 14.5, V.C.=1.65
126 y 135 F= 10.8, V.C.= 1.27; 126 y 134 F= 18.6, V.C.=1.50 125 y 134 t= 11, V.C.=1.65;125 y 135 t= 14.7, V.C.=1.65
126 133 F 7 29 V C 1 18 126 132 F 5 60 V C 1 62
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

126 y 133 F= 7.29, V.C.= 1.18; 126 y 132 F= 5.60, V.C.=1.62 126 y 135 t= 14.3, V.C.=1.64; 126 y 134 t= 10.3, V.C.= 1.65
126 y 131 F= 17.3, V.C.= 1.35; 126 y 129 F= 1.18, V.C.=1.13 126 y 133 t= 14.1, V.C.= 1.64; 126 y 132 t= 7.22, V.C.=1.66
126 y 128 F= 0.99, V.C.= 0.81; 126 y 127 F= 9.44, V.C.=1.13 126 y 131 t= 12.9, V.C.=1.64; 126 y 129 t= 7.74, V.C.= 1.64
126 y 124 F= 2.01, V.C.=1.20; 126 y 123 F= 3.67, V.C.=1.22 126 y 128 t= 4.72, V.C.=1.64; 126 y 127 t= 13.9, V.C.= 1.64
126 y 122 F= 7.49, V.C.=1.15; 126 y 121 F= 2.76, V.C.=1.14 126 y 124 t= 1.71, V.C.=1.64; 126 y 123 t= 11.2, V.C.=1.64
126 y 120 F= 17.4, V.C.=1.17; 126 y 119 F= 1.02, V.C.=1.28 126 y 122 t= 14.9, V.C.=1.64 ; 126 y 121 t= 9.42, V.C.=1.64
126 y 118 F= 1.10, V.C.=1.17; 126 y 117 F= 7.64, V.C.=1.15 126 y 120 t= 16.4, V.C.=1.64; 126 y 119 t= -1.29, V.C.=1.64
126 y 116 F= 15.7, V.C.=2.55; 126 y 115 F= 0.31, V.C.=0.87 126 y 118 t= 1.49, V.C.=1.64; 126 y 117 t= 14.3, V.C.=1.64
126 y 114 F= 74.3, V.C.=1.23; 126 y 113 F= 7.88, V.C.=1.23 126 y 116 t= 4.88, V.C.=1.71; 126 y 115 t= -2.30, V.C.=1.64
124 y 113 F= 3.91, V.C.= 1.24; 124 y 114 F= 36.9, V.C.=1.24 126 y 114 t= 14.4, V.C.=1.64; 126 y 113 t= 10.3, V.C.=1.64
124 y 115 F= 0.15, V.C.= 0.86; 124 y 116 F= 7.83, V.C.=2.55 124 y 113 t= 10.1, V.C.=1.64; 124 y 114 t= 15.5, V.C.= 1.64
124 y 117 F= 3.79, V.C.=1.16; 124 y 118 F= 0.54, V.C.= 0.84 124 y 115 t= -3.18, V.C. 1.64; 124 y 116 t= 3.89, V.C.= 1.73
124 y 119 F= 0.50, V.C.=0.78; 124 y 120 F= 8.68, V.C.= 1.18 124 y 117 t= 15.3, V.C.=1.64; 124 y 118 t= -2.90, V.C.= 1.64
124 y 121 F= 1.37, V.C.=1.16; 124 y 122 F= 3.72, V.C.= 1.16 124 y 119 t= -0.23, V.C.=1.64; 124 y 120 t= 18, V.C.=1.64
124 y 123 F= 1.82, V.C.=1.23; 124 y 127 F= 4.69, V.C.=1.14 124 y 121 t= 9.12, V.C.= 1.64; 124 y 122 t= 16.1, V.C.= 1.64
124 y 128 F= 0.49, V.C.=0.80; 124 y 129 F= 0.58, V.C.=1.86 124 y 123 t= 11, V.C.= 1.64; 124 y 127 t= 15, V.C.=1.64
124 y 131 F= 8.63, V.C.=1.35; 124 y 132 F= 2.78, V.C.=1.63 124 y 128 t= 3.72, V.C.=1.65; 124 y 129 t= 5.77, V.C.=1.64
124 y 133 F= 3.62, V.C.=1.19; 124 y 134 F= 9.24, V.C.=1.51 124 y 131 t= 13.2, V.C.=1.64; 124 y 132 t= 6.39, V.C.=1.67
124 y 135 F= 5.36, V.C.= 1.28; 120 y 135 F= 0.61, V.C.=1.80 124 y 133 t= 14.9, V.C.=1.64; 124 y 134 t= 9.99, V.C.=1.65
120 y 134 F= 1.06, V.C.= 1.50; 120 y 133 F= 0.41, V.C.=0.85 124 y 135 t= 14.9, V.C.=1.64; 120 y 135 t= -1.56, V.C.=1.64
120 y 132 F= 0.32, V.C.= 0.67; 120 y 131 F= 0.99, V.C.=0.76 120 y 134 t= -6.06, V.C.=1.64; 120 y 133 t= -4.26, V.C.=1.64
120 y 129 F= 0.06, V.C.= 0.88; 120 y 128 F= 0.05, V.C.=1.81 120 y 132 t= -4.77, V.C.=1.64; 120 y 131 t= -4.16, V.C.=1.65
120 y 127 F= 0.54, V.C.=0.88; 120 y 123 F= 0.21, V.C.=0.82 120 y 129 t= -10.2, V.C.=1.64; 120 y 128 t= -8.97, V.C.=1.64
120 y 122 F= 0.42, V.C.=0.87; 120 y 121 F= 0.15, V.C.=0.87 120 y 127 t= -8.85, V.C.=1.64; 120 y 123 t= -5.73, V.C.=1.64
120 y 119 F= 0.05, V.C.=0.79; 120 y 118 F= 0.06, V.C.=0.86 120 y 122 t= -3.69, V.C.=1.64; 120 y 121 t= -12.3, V.C.=1.64
120 y 117 F= 0.43, V.C.=0.87; 120 y 116 F= 0.90, V.C.=0.54 120 y 119 t= -19.9, V.C.=1.64; 120 y 118 t= -17, V.C.=1.64
120 y 115 F= 0.01, V.C.=0.89; 120 y 114 F= 4.25, V.C.=1.22 120 y 117 t= -5.87, V.C.=1.64; 120 y 116 t= -5.62, V.C.=1.81
120 y 113 F= 0.45, V.C.=0.82; 122 y 113 F=.05, V.C.=1.21
120 y 115 t= -13.1, V.C.=1.64; 120 y 114 t= -8.24, V.C.=1.64
122 y 114 F= 9.91, V.C.= 1.21; 122 y 115 F= 0.04, V.C.=0.91 120 y 113 t= -11.4, V.C.=1.64; 122 y 113 t=-6.98, V.C.=1.64
122 y 116 F= 2.10, V.C.= 2.54; 122 y 117 F= 1.02, V.C.=1.12 122 y 114 t= -2.86, V.C.= 1.64; 122 y 115 t=-16.1, V.C. 1.64
122 y 118 F= 0.14, V.C.= 0.87; 122 y 121 F= 0.36, V.C.=1.89 122 y 116 t= -3.26, V.C.= 1.73; 122 y 117 t=-2.20, V.C.=1.64
122 y 127 F= 1.26, V.C.=1.09; 122 y 131 F= 2.31, V.C.=1.33 122 y 118 t= -18.9, V.C.=1.64; 122 y 121 t=-11.9, V.C.=1.64
122 y 132 F= 0.74, V.C.=1.68; 122 y 133 F= 0.97, V.C.=0.86 122 y 127 t= -4.85, V.C.=1.64; 122 y 131 t=-1.64, V.C.=1.65
122 y 134 F= 2.48, V.C.=1.49; 122 y 135 F= 1.44, V.C.=1.25 122 y 132 t= -2, V.C.=1.69; 122 y 133 t= -0.86, V.C.=1.64
135 y 134 F= 1.72, V.C.= 1.54; 135 y 113 F= 0.72, V.C.=0.76 122 y 134 t= -4.22, V.C.=1.67; 122 y 135 t= 1.06, V.C.=1.65
135 y 114 F= 6.87, V.C.= 1.29; 135 y 115 F= 0.02, V.C.=0.80 135 y 134 t= -4.31, V.C.= 1.66; 135 y 113 t=-6.20, V.C.=1.64
135 y 116 F= 1.45, V.C.= 2.57; 135 y 117 F= 0.70, V.C.=0.79 135 y 114 t= -2.73, V.C.=1.65; 135 y 115 t= -6.84, V.C.=1.64
135 y 118 F= 0.10, V.C.=0.78; 135 y 121 F= 0.25, V.C.=0.79 135 y 116 t= -4.15, V.C.= .64; 135 y 117 t= -2.14, V.C.=1.64
135 y 127 F= 0.87, V.C.=0.80; 135 y 119 F= 0.09, V.C.=0.74 135 y 118 t= -8.87, V.C.= 1.64; 135 y 121 t=-6.02, V.C.=1.64
135 y 123 F= 0.33, V.C.=0.76; 135 y 128 F= 0.09, V.C.=0.76 135 y 127 t= -3.76, V.C.=1.65; 135 y 119 t= -10.8, V.C.=1.65
135 y 129 F= 0.10, V.C.=0.80; 135 y 131 F= 1.60, V.C.=1.39 135 y 123 t=-2.55, V.C.=1.64; 135 y 128 t= -4.57, V.C.=1.64
135 y 132 F= 0.51, V.C.=0.65; 135 y 133 F= 0.67, V.C.=0.78 135 y 129 t= -5.08, V.C.=1.64; 135 y 131 t= -2.13, V.C.=1.65
137 y 138 F= 18.2, V.C.= 1.23; 137 y 139 F= 130, V.C.= 1.22 135 y 132 t= -2.81, V.C.=1.65; 135 y 133 t= -1.43, V.C.=1.64
10
137 y 140 F=39.2,V.C.=1.10; 137 y 141 F= 3x10 , V.C.=2.54 137 y 138 t= 24.9, V.C.= 1.64; 137 y 139 t= 28.5, V.C.= 1.64
137 y 142 F= 0.69, V.C.= 0.87; 137 y 143 F= 314, V.C.= 1.27 137 y 140 t= 29.1, V.C.= 1.64; 137 y 141 t= 29.8, V.C.=1.64
137 y 144 F= 0.93, V.C.= 0.86; 137 y 145 F=3.26, V.C.= 1.13 137 y 142 t= 7.27, V.C.= 1.64; 137 y 143 t= 29.2, V.C.= 1.64
137 y 146 F= 3811, V.C.=1.11 137 y 147 F= 4.72, V.C.=1.12 137 y 144 t= 2.85, V.C.= 1.64; 137 y 145 t= 13.7, V.C.= 1.64
137 148 F 6 20 V C 1 21 137 149 F 4 07 V C 1 18 137 146 t 29 7 V C 1 64 137 147 t 19 8 V C 1 64
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

137 y 148 F= 6.20, V.C.=1.21; 137 y 149 F= 4.07, V.C.=1.18 137 y 146 t= 29.7, V.C.=1.64; 137 y 147 t= 19.8, V.C.=1.64
137 y 150 F= 2.66, V.C.=1.21; 137 y 151 F= 2923, V.C.=1.11 137 y 148 t= 21.9, V.C.=1.64; 137 y 149 t= 12.6, V.C.=1.64
137 y 152 F= 6.90, V.C.=1.11; 137 y 153 F= 3.35, V.C.=1.17 137 y 150 t= 11.5, V.C.=1.64; 137 y 151 t= 29.7, V.C.=1.64
7
137 y 154 F= 9x10 , V.C.=1.23; 137 y 155 F= 2.86, V.C.=1.13 137 y 152 t= 24.5, V.C.=1.64; 137 y 153 t= 10.9, V.C.=1.64
4
137 y 156 F= 6.85, V.C.=1.34; 137 y 157 F= 1x10 , V.C.=1.62 137 y 154 t= 29.8, V.C.=1.64; 137 y 155 t= 7.12, V.C.=1.64
5
137 y 158 F= 3.12, V.C.=1.17; 137 y 159 F= 3x10 , V.C.=1.50 137 y 156 t= 10.6, V.C.=1.65; 137 y 157 t= 29.8, V.C.=1.64
137 y 160 F= 4.01, V.C.=1.26; 144 y 138 F= 19.5, V.C.= 1.24 137 y 158 t= 18.7, V.C.=1.64; 137 y 159 t= 29.8, V.C.=1.64
144 y 139 F= 139, V.C.= 1.22; 144 y 140 F= 42, V.C.= 1.11
137 y 160 t= 16.9, V.C.=1.64; 144 y 138 t= 19.1, V.C.= 1.64
9
144 y 141 F=3x10 , V.C.= 2.54; 144 y 142 F= 0.74, V.C.=0.87 144 y 139 t= 21.8, V.C.= 1.64; 144 y 140 t= 22.3, V.C.= 1.64
144 y 143 F= 336, V.C.= 1.27; 144 y 145 F= 6.63, V.C.=1.21 144 y 141 t= 22.8, V.C.= 1.64; 144 y 142 t= 4.02, V.C.=1.64
144 y 146 F= 5.05, V.C.=1.13; 144 y 147 F= 3.49, V.C.=1.14 144 y 148 t= 16.8, V.C.= 1.64; 144 y 147 t= 14.2, V.C.=1.64
144 y 148 F= 4079, V.C.=1.11; 144 y 149 F= 4.35, V.C.=1.19 144 y 145 t= 8.98, V.C.=1.64; 144 y 146 t= 22.8, V.C.=1.64
144 y 150 F= 2.84, V.C.=1.22; 144 y 151 F= 3128, V.C.=1.12 144 y 149 t= 8.39, V.C.=1.64; 144 y 153 t= 6.87, V.C.=1.64
144 y 152 F= 7.38, V.C.=1.12; 144 y 153 F= 3.58, V.C.=1.17 144 y 151 t= 22.8, V.C.=1.64; 144 y 152 t= 18.3, V.C.=1.64
8
144 y 154 F= 1x10 , V.C.=1.23; 144 y 155 F= 3.07, V.C.=1.14 144 y 156 t= 7.09, V.C.=1.64; 144 y 154 t= 22.8, V.C.=1.64
4
144 y 156 F=7.33, V.C.=1.34; 144 y 157 F= 1x10 , V.C.=1.62 144 y 155 t= 2.98, V.C.=1.64; 144 y 157 t= 22.9, V.C.=1.64
5
144 y 158 F= 3.34, V.C.=1.17; 144 y 159 F= 3x10 , V.C.=1.50 144 y 158 t= 14, V.C.=1.64; 144 y 159 t= 22.8, V.C.= 1.64
144 y 160 F= 4.30, V.C.=1.27; 137 y 138 F= 6.87, V.C.=1.27 144 y 160 t= 13.1, V.C.=1.64; 150 y 138 t= 10.1, V.C.= 1.65
137 y 140 F= 14.7, V.C.= 1.16 137 y 142 F= 0.26, V.C.=0.82 150 y 140 t= -13.2, V.C.=1.65; 150 y 142 t= -2.93, V.C.=1.64
8
137 y 139 F= 48.9, V.C.=1.26 137 y 141 F= 1x10 , V.C.=2.56 150 y 139 t= 12.6, V.C.= 1.65; 150 y 141 t= 13.8, V.C.=1.65
137 y 143 F=118, V.C.= 1.31 137 y 147 F= 1.77, V.C.=1.18
150 y 143 t= 13.4, V.C.=1.65; 150 y 147 t=4.45, V.C.=1.65
137 y 148 F= 2.33, V.C.=1.25 137 y 149 F= 1.53, V.C.=1.23
150 y 148 t= 8.31, V.C.=1.64; 150 y 149 t= -0.86, V.C.=1.64
137 y 145 F= 1.22, V.C.=1.19 137 y 146 F= 1432, V.C.=1.17 150 y 145 t= -1.02, V.C.=1.65; 150 y 146 t= 13.7, V.C.=1.65
137 y 153 F= 1.26, V.C.=1.22 137 y 151 F= 1098, V.C.=1.17 150 y 153 t= -2.54, V.C.=1.64; 150 y 151 t= 13.7, V.C.=1.65
137 y 152 F= 2.59, V.C.=1.17 137 y 156 F= 2.57, V.C.=1.37
150 y 152 t= 8.82, V.C.=1.65; 150 y 156 t= -1.05, V.C.=1.64
7
137 y 154 F= 3x10 , V.C.=1.27 137 y 155 F= 1.07, V.C.=1.19 150 y 154 t= 13.8, V.C.=1.65; 150 y 155 t= -7.77, V.C.= 1.64
137 y 157 F= 5708, V.C.=1.64; 137 y 158 F=1.17, V.C.=1.21 150 y 157 t= 13.8, V.C.=1.65; 150 y 158 t= 5.40, V.C.=1.64;
5
137 y 159 F= 1x10 , V.C.=1.52; 137 y 160 F=1.51, V.C.=1.30 150 y 159 t= 13.8, V.C.= 1.65; 150 y 160 t= 5.48, V.C.= 1.64
144 y 138 F= 6.37, V.C.= 1.22 144 y 139 F= 45.4, V.C.=1.21 155 y 138 t= 30.7, V.C.= 1.64; 155 y 139 t= 42, V.C.= 1.64
8
144 y 140 F= 13.6, V.C.= 1.08 144 y 141 F=1x10 , V.C.=2.54 155 y 140 t= 44.6, V.C.= 1.64; 155 y 141 t= 46, V.C.= 1.64;
144 y 142 F= 0.24, V.C.=0.89 144 y 143 F= 109, V.C.= 1.26
155 y 142 t= 2.33, V.C.=1.64 155 y 143 t= 44, V.C.= 1.64;
144 y 147 F= 1.64, V.C.=1.11 144 y 148 F= 2.16, V.C.=1.20
155 y 147 t= 22.5, V.C.=1.64 155 y 148 t= 22.8, V.C.=1.64;
144 y 149 F= 1.41, V.C.=1.17 144 y 145 F= 1.13, V.C.=1.12
155 y 149 t= 8.89, V.C.=1.64 155 y 145 t= 10.9, V.C.=1.64;
144 y 146 F= 1328, V.C.=1.09 144 y 153 F= 1.17, V.C.=1.16 155 y 146 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 153 t= 6.49, V.C.=1.64;
7
144 y 151 F= 1018, V.C.=1.09 144 y 154 F=3x10 , V.C.=1.22 155 y 151 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 154 t= 46, V.C.=1.64;
144 y 152 F= 2.40, V.C.=1.10 144 y 156 F= 2.38, V.C.=1.33
155 y 152 t= 33.3, V.C.=1.64 155 y 156 t= 6.36, V.C.=1.65;
144 y 157 F= 5293, V.C.=1.61 144 y 158 F=1.08, V.C.=1.15 155 y 157 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 158 t= 17.5, V.C.=1.64;
5
144 y 159 F= 1x10 , V.C.=1.49 144 y 160 F= 1.40, V.C.=1.25 155 y 159 t= 46, V.C.= 1.64; 155 y 160 t= 14.4, V.C.=1.64
142 y 138 F=26.2, V.C.= 1.22; 142 y 140 F=56.03, V.C.=1.08 142 y 138 t= 16.3, V.C.= 1.64; 142 y 140 t= 20.2, V.C.= 1.64
142 y 143 F= 451, V.C.= 1.26; 142 y 139 F=187, V.C.=121
142 y 143 t= 20.4, V.C.=1.64; 142 y 139 t= 19.5, V.C.= 1.64
8
142 y 141 F=5x10 , V.C.=2.54; 142 y 147 F= 6.78, V.C.= 1.11 142 y 141 t= 20.9, V.C.=1.64; 142 y 147 t= 10.6, V.C.=1.64
142 y 145 F= 4.69, V.C.=1.12; 142 y 146 F= 5471, V.C.=1.08 142 y 145 t= 4.55, V.C.=1.64; 142 y 146 t= 20.8, V.C.=1.64
142 y 153 F= 4.81, V.C.=1.15; 142 y 148 F= 8.90, V.C.=1.20 142 y 153 t= 2.45, V.C.=1.64; 142 y 148 t= 13.8, V.C.=1.64
142 y 149 F= 5.84, V.C.=1.17; 142 y 151 F= 4196, V.C.=1.09 142 y 149 t= 4.18, V.C.=1.64; 142 y 151 t= 20.8, V.C.=1.64
8
142 y 154 F= 1x10 , V.C.=1.22; 142 y 152 F=9.91, V.C.=1.09 142 y 154 t= 20.9, V.C.=1.64; 142 y 152 t= 15.4, V.C.=1.64
142 y 155 F= 4.11, V.C.=1.11; 142 y 156 F= 9.83, V.C.=1.33 142 y 155 t= -2.39, V.C.=1.64; 142 y 156 t= 3.25, V.C.=1.65
142 y 157 F=21807, V.C.=1.61; 142 y 158 F=4.48, V.C.=1.15 142 y 157 t= 20.9, V.C.= 1.64; 142 y 158 t= 10.5, V.C.=1.64
5
142 159 F 4 10 V C 1 49 142 160 F 5 77 V C 1 25
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

142 y 159 F=4x10 , V.C.=1.49; 142 y 160 F= 5.77, V.C.=1.25
78 y 24 F=5.89, V.C.=1.40; 76 y 22 F= 1.36, V.C.=2
79 y 19 F=2.88, V.C.=1.16; 71 y 18 F= 2.44, V.C.=1.25
69 y 16 F= 8.75, V.C.= 1.22; 82 y 15 F= 35.5, V.C.= 5.63
86 y 12 F= 6.07, V.C.= 1.03; 66 y 11 F= 1.10, V.C.= 1.06
112 y 41 F= 12.5, V.C.= 1.40; 113 y 55 F= 0.25, V.C.= 1.73
138 y 39 F= 46.85, V.C.= 1.40; 147 y 33 F= 67.7, V.C.= 1.12
121 y 62 F= 0.41, V.C.= 0.89; 103 y 48 F= 2.42, V.C.= 1.12
97 y 44 F= 1.69, V.C.= 1.16; 118 y 58 F= 2.39, V.C.= 1.16
137 y 29 F= 3.97, V.C.= 1.16; 110 y 51 F= 10.1, V.C.= 2
157 y 35 F= 0, V.C.= 0.52; 104 y 49 F= 4.12, V.C.= 1.25
145 y 26 F= 2, V.C.= 1.25; 142 y 40 F= 51.2, V.C.= 5.63
99 y 43 F= 29.9, V.C.= 5.63; 102 y 47 F= 1.96, V.C.= 1.22
120 y 61 F= 0.36, V.C.= 0.82; 144 y 32 F= 26, V.C.= 1.22
151 y 34 F= 0.02, V.C.= 0.89; 127 y 64 F= 1.12, V.C.= 1.11
93 y 50 F= 4.39, V.C.= 1.11; 79 y 81 F= 2.18, V.C.= 1.13
97 y 98 F= 1.10, V.C.= 1.13; 137 y 155 F= 2.86, V.C.= 1.13
118 y 130 F=0.81, V.C.= 0.87; 161 y 163 F= 0.36, V.C.= 0.91
162 y 164 F= 0.60, V.C.= 0.91; 167 y 165 F= 5.56, V.C.=1.09
168 y 166 F= 7.86, V.C.= 1.09; 169 y 171 F=16, V.C.= 1.15
170 y 172 F= 38, V.C=1.15; 181 y 191 F= 0.21, V.C.= 0.69
181 y 187 F= 0.38, V.C.= 0.50; 181 y 185 F= 1.41, V.C.=4.43
181 y 183 F= 1.15, V.C.= 1.45; 181 y 179 F= 7.42, V.C.=1.62
181 y 177 F= 32.8, V.C.= 2.30; 181 y 176 F= 2.55, V.C.=1.79
181 y 173 F=6.05, V.C.= 2.39; 181 y 195 F= 20.6, V.C.= 1.70
183 y 193F=16.1, V.C.= 3.70; 183 y 189 F= 0.44, V.C.= 0.59
183 y 192 F= 0.83, V.C.= 0.75; 183 y 188 F= 2.24, V.C.=2.45
183 y 180 F= 47.2, V.C.= 1.56; 183 y 176 F=3.20, V.C.= 1.73
183 y 186 F= 7.45, V.C=4.40; 183 y 178 F= 807, V.C.= 2.25
183 y 174 F= 244, V.C.= 2.34; 183 y 196 F= 2.91, V.C.=1.63
183 y 194 F= 4.34, V.C.= 3.70; 183 y 190 F= 1.72, V.C.=1.93
181 y 193 F= 18.7, V.C.= 3.74; 181 y 189 F= 0.51, V.C.=0.56
182 y 192 F=0.14, V.C.= 0.69; 182 y 188 F= 0.40, V.C.= 0.50
182 y 186 F=1.33, V.C.= 4.43; 182 y 184 F= 0.17, V.C.= 0.66
182 y 180 F=8.44, V.C.= 1.62; 182 y 178 F= 144, V.C.= 2.30
182 y 176 F= 0.57, V.C.= 0.59; 182 y 174 F= 43.6, V.C.=2.39
182 y 196 F= 52, V.C.= 1.70; 182 y 194 F=0.77, V.C.= 0.44
182 y 190 F= 0.30, V.C=0.56; 183 y 191 F= 0.18, V.C.= 0.75
183 y 187 F= 0.33, V.C.= 0.53; 183 y 185 F= 1.21, V.C.=4.40
183 y 179 F= 6.40, V.C.= 1.56; 183 y 177 F= 28.3, V.C.=2.25
183 y 176 F= 2.20, V.C.= 1.73; 183 y 173 F= 5.22, V.C.=2.34
183 y 195 F=17.7, V.C.= 1.63

142 y 159 t= 20.9, V.C.= 1.64; 142 y 160 t= 9.90, V.C.= 1.64
78 y 24 t= -6.11, V.C.= 1.65; 76 y 22 t= 4.92, V.C.= 1.67
79 y 19 t= 12.9, V.C.= 1.64; 71 y 18 t= 3.53, V.C.= 1.65
69 y 16 t= 20.7, V.C.= 1.64; 82 y 15 t= 1.19, V.C.= 1.94
86 y 12 t= 65.7, V.C.= 1.64; 66 y 11 t= -13, V.C.= 1.64
112 y 41 t= 0.67, V.C.= 1.65;113 y 55 t= -28.3, V.C.= 1.65
138 y 39 t= 6.07, V.C.= 1.65; 147 y 33 t= 29.6, V.C.= 1.64
121 y 62 t= -21.9, V.C.= 1.64; 103 y 48 t= -1.76, V.C.= 1.64
97 y 44 t= 0.24, V.C.= 0.48; 118 y 58 t= -1.20, V.C.= 1.64
137 y 29 t= 18.8, V.C.= 1.64; 110 y 51 t= 8.46, V.C.= 1.68
157 y 35 t= -3.07, V.C.= 1.67;104 y 49 t= -2.07, V.C.= 1.64
145 y 26 t= 6.25, V.C.= 1.65; 142 y 40 t= 5.56, V.C.= 1.89;
99 y 43 t= -8.33, V.C.= 2.01; 102 y 47 t= 13.1, V.C=1.64
120 y 61 t= 14, V.C.= 1.64; 144 y 32 t= 19.3, V.C.= 1.64
151 y 34 t= -10.5, V.C.= 1.64; 127 y 64 t= 67, V.C=1.64
93 y 50 t= 37, V.C=1.64; 79 y 81 t= 1.68, V.C=1.64
97 y 98 t= -5.37, V.C=1.64; 137 y 155 t= 7.12, V.C=1.64
118 y 130 t= -5.57, V.C=1.64; 161 y 163 t= -18.1, V.C=1.64
162 y 164 t= -2.47, V.C.=1.64;167 y 165 t= 26.3, V.C.= 1.64
168 y 166 t= 38.7, V.C.= 1.64; 169 y 171 t= 33.3, V.C.= 1.64
170 y 172 t= 50.2, V.C.=1.64; 181 y 191 t= 6.20, V.C.=1.64
181 y 187 t= 2.79, V.C.= 1.66; 181 y 185 t= 2.02, V.C.=1.67
181 y 183 t= -3.39, V.C.=1.65; 181 y 179 t= 29.6, V.C.= 1.66
181 y 177 t= 29.9, V.C.=1.66; 181 y 176 t= 14.5, V.C.= 1.66
181 y 173 t= 19.3, V.C.= 1.67; 181 y 195 t= 30.3, V.C.=1.66
183 y 193 t= 29.7, V.C.= 1.71; 183 y 189 t= 8.87, V.C=1.65
183 y 192 t= 4.63, V.C.= 1.65; 183 y 188 t= 0.72, V.C.= 1.65
183 y 180 t= 16.3, V.C.= 1.65; 183 y 176 t= 4.60, V.C=1.66
183 y 186 t= 1.23, V.C=1.81; 183 y 178 t= 17.3, V.C=1.65
183 y 174 t= 17.1, V.C=1.65; 183 y 196 t= 17.2, V.C=1.65
183 y 194 t= 4.87, V.C=1.81; 183 y 190 t= 1.55, V.C=1.65
181 y 193 t= -19.8, V.C=1.68; 181 y 189 t= 5.68, V.C=1.66
182 y 192 t= 4.18, V.C.= 1.64; 182 y 188 t= 1.96, V.C.=1.66
182 y 186 t= 1.66, V.C.= 1.67; 182 y 184 t= 0.57, V.C.= 1.65
182 y 180 t= 27.7, V.C.=1.66; 182 y 178 t= 30.4, V.C.= 1.67
182 y 176 t= 6.74, V.C.= 1.66; 182 y 174 t= 29.4, V.C.=1.66
182 y 196 t= 30.2, V.C.= 1.67; 182 y 194 t= 5.68, V.C=1.89
182 y 190 t= 3.23, V.C.= 1.66; 183 y 191 t= 11, V.C.= 1.64
183 y 187 t= 4.97, V.C.= 1.65; 183 y 185 t= 3.58, V.C=1.65
183 y 179 t= 46.1, V.C=1.65; 183 y 177 t= 47.5, V.C=1.65
183 y 176 t= 21.1, V.C=1.67; 183 y 173 t= 27.2, V.C=1.69
183 y 195 t= 49.2, V.C=1.65

5

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�Tabla 7. Catálogo de anomalías.
Región
Moa

Localidad
Mina Moa

Mina Punta Gorda

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

695500, 221000

eU= 7.1 ppm, altos eTh, eTh/K, eU/K y bajos eU/eTh

697000, 220000

eTh= 15.4 ppm, eTh/K= 4.4x10 , eU/K= 2x10 y bajos eU/eTh

serpentinizadas.

700500, 220500

eU= 5.3 ppm

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas

703500, 220000

eU= 5.3 ppm

702000, 220000

eU= 5.3 ppm, eTh= 15.4 ppm, eTh/K= 3.6x10 y eU/K= 1.5x10

689500, 223500

eU= 2 ppm, altos eTh, eTh/k y eU/K

Peridotitas serpentinizadas

690500, 220000

K&gt; 0.4 % y bajos eTh/K

Basaltos con textura de almohadillas y chert

690100, 224370

Altos eTh/K y bajos eU/eTh

692400, 221300

Altos eTh y eTh/K

693000, 224000

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

-3

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas

-3

serpentinizadas.
-3

-3

Peridotitas serpentinizadas
Centeno

Sedimentos Cuaternarios

693200, 223900
698000, 207500
Este de Calentura

eU= 2 ppm

Anomalías alineadas coincidiendo con

698000, 209000

sistemas de fallas de dirección N-S dentro de

698300, 210500

peridotitas serpentinizadas

698500, 212000
708800, 207500

eU= 2 ppm

Harzburgitas serpentinizadas

709000, 211800
Próximo al río Quesigua

711000, 214000
708500, 216000

K&gt; 0.4 %

711000, 206000
Quesigua

711500, 219000

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

Entre los ríos Yamanigüey

715000, 210500

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

y Jiguaní

Tabla 7

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

En ocasiones aflora la Fm. Sierra del Purial

694760, 224630

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

694000, 225000

eU= 2 ppm, altos eTh y eTh/K

695500, 223000

K&gt; 0.4 %, altos eTh y eTh/K

708500, 202000
713500, 207000
Río Jiguaní

711000, 202500
710500, 200000
712500, 200500
714000, 200000

Peridotitas serpentinizadas

696000, 224000
696980, 224775
Moa

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh
Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

694500, 221900
698300, 220880

Altos eTh y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

697200, 224300

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

Sedimentos Cuaternarios

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

704300, 216600

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

704000,212000

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

699500, 222500
699500,216000
699500,215000
Río Punta gorda
Río Cayo Guam
Arroyo Calentura
Río Taco

708000, 214000
694500,207000
695000,205500
723500, 206000
723000, 205000
726000, 205500

Río Nibujón

725000, 204000

La última anomalía está relacionada con la

729000, 206000

Fm. Santo Domingo y Sabaneta

730500, 204500
Nuevo Mundo

Tabla 7

720000, 208000

K&gt; 0.4 %

Serpentinitas y Fm. Santo Domingo

�Región

Localidad

Sagua-Moa
En Cupeyes y el Sopo

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

662500, 199500

eU&gt; 3.1 ppm

Relacionadas con sistemas de fallas dentro

666500, 201500

K = 2.75 %

de la Fm. Santo Domingo

670250,206500

eU =4.1 ppm, eTh&gt; 4 ppm y altos eU/K

Fm. Yateras

678500,220500

K= 2 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

668000, 202000
Próximo al Fluvial
Melena

679000, 220000

eU/eTh&gt; 2

Fm. Gran Tierra

SE de Melena

680000, 221580

Altos eTh, K, bajos eU/K, eU/eTh y eTh/K

Fm. Sabaneta

Melena Ocho

676900, 222000

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Naranjo Dulce

674500,204500

K&lt; 0.4 %

Fm. Santo Domingo

Maquey

668000, 202000

Altos K (%) y eTh (ppm)

Fm. Santo Domingo

SO de Yaguaneque

683300, 222000

Altos valores de los tres elementos

Fm. Mucaral

690000, 200000

eU= 2 ppm

Fm. Charco Redondo

691500, 207000

K&lt; 0.4 %

Fm. Santo Domingo

690500, 209000

Altos K (%) y eTh (ppm)

Palma Seca

681600, 214000

Altos valores de los tres radioelementos, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Gran Tierra

Cayo Acosta Dos

669950, 224350

Altos valores de los tres radioelementos, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Júcaro

667600, 201900

Altos valores de los tres elementos

Fm. Santo Domingo

683500, 210000

K&gt; 0.4 %

Melanges serpentinítico

Los Farallones

Oeste de Maquey
Lirial Arriba

68251, 211494

eU&gt; 3.5 ppm, eTh&gt; 4 ppm y eU/eTh&gt; 2

679300, 216500

K&gt; 1.4 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

672500, 219000

K&gt; 1.4 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

667500, 201800

eU&gt; 3.5 ppm y eTh&gt; 4 ppm

Fm. Santo Domingo

666475, 213517

eU/eTh&gt; 2

Sedimentos Cuaternarios

Oeste de los Indios

682200, 217500

Altos eTh (ppm) , K= 2.4 % y bajos eU/K

Fm. Sabaneta

La Ayuita

682000, 212500

Contenidos apreciables de K (%) y eTh (ppm)

Fm. Sabaneta

Gran Tierra

688900, 210600

Contenidos apreciables de K (%) y eTh (ppm)

Fm. Sabaneta

684500, 201500

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

San Pedro
Quemado de Aguacate
Sur de Sagua de T.

Sierra de Maquey

Tabla 7

Fm. Sabaneta y Gran Tierra

679600, 218600

686700, 200500

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Las Animas

669608, 206150

El Guayabo
Arroyo Blanco

Características geológicas

eU/eTh&gt; 2

Fm. Yateras y Mucaral

670500, 213000

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mucaral

675988, 213998

eU/eTh&gt; 2 K, K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Bajos eU/K, eU/eTh y altos de eTh

Fm. Gran Tierra

676800, 216000
677000, 214985

Este de Sagua de T.

667970, 214508

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mícara

Marieta Tres

670457, 215948

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mícara

Los Cacaos

678500, 214490

eTh/K&gt; 1x10 , altos eTh/K y bajos eU/eTh

677428, 216251

eTh/K&gt; 1x10

677770, 216500

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

El Picao

-3

Fm. Sabaneta

-3

Fm. Sabaneta

-3

Fm. Gran tierra

677167, 223433

eTh/K&gt; 1x10 , altos eTh y bajos eU/eTh

Fm. Sabaneta

677245, 223350

Altos eTh/K y bajos eU/eTh

Fm. Júcaro

Este del río Cananova

682433, 222000

eTh/K&gt; 1x10

-3

Fm. Mucaral

Oeste del río Sagua

665541, 205500

eTh/K&gt; 1x10

-3

Fm. Mucaral

-3

Sedimentos Cuaternarios

Cañada Amarilla

Oeste del río Cananova

677193, 225100

eTh/K&gt; 1x10 y altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

679500, 225544

La Colorada

686299, 210500

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Amansa Guapo

685000, 214143

K&gt; 1 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

682194, 212300

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Fm. Sabaneta

NO de las Coloradas
Al sur,
Oeste,
NO de Cananova

Tabla 7

Indices Radiométricos

680000, 213511
680000, 218511
680351, 219143
678667, 220933
679455, 222143
680404, 220406

Cebolla Cinco

674876, 223000

Menores valores de eU/K

Saltadero

672770, 224406

Altos K, bajos eU/K, eTh/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

El Carey

674981, 215353

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Entre El Carey y Arroyo

675560, 214000

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

672981, 218984

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

El Rifle

673507, 216932

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

Oeste de Puerto Rico

679246, 216458

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

El Cedrito

669295, 219669

K&gt; 1 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Paso de la Vaca

667000, 217617

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Marieta Dos

669401, 215511

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Sur de Marieta Dos

669875, 214617

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Cebolla Dos

673231, 224501

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Desembocadura del río

679852, 224945

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

680450, 220000

Bajos eU/K, eU/eTh y altos de eTh

Fm. Sabaneta

Indices Radiométricos

Características geológicas

Blanco
Sur de Quemado de
Aguacate

Cananova
Cananova
NO de Los Güiros

683000, 219520

Bajos eU/K, eU/eTh y altos eTh

Fm. Sabaneta

Sur de Los Cacaos

678575, 213400

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Norte del Lirial Arriba

683476, 212000

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

677270, 214900

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

687500, 211000

Bajos eU/K, eU/eTh y eTh/K

Gran Tierra

688500, 210000
Los Calderos

674950, 217000

Bajos eU, eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Cebolla Cuatro

673000, 224500

Altos eTh (ppm), K&gt; 1 %, bajos eU, eU/eTh, eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Puerto Rico

680400, 217800

Altos eTh (ppm), K&gt; 1 %, bajos eU, eU/eTh, eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Arroyo Los Guineos

678600, 213500

Altos eTh (ppm) y bajos eU y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Miraflores

690000, 224400

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

Harzburgitas serpentinizadas

Sur de Haití Chiquito

679000, 222800

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

El Quince

684000, 220700

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

667000, 218500

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Marieta Uno

Tabla 7

667400, 217600

�Región

Mayarí-Sagua

Localidad

Centro de
coordenadas

Juan Díaz

666500, 219500

Indices Radiométricos
K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Características geológicas
Sedimentos Cuaternarios

Brazo Grande

644000,215000

K= 2.2 %, altos eTh (ppm) y eU (ppm), bajos eU/K y eTh/K

Fm. Santo domingo

Calabazas

653000,200000

K= 2.2 %

Fm. Santo domingo

Jagueyes

641000,202000

K= 2.2 %

Fm. Santo domingo

Los Gallegos

646000, 208500

Bajos eU/K y eTh/K

Supuestas rocas volcánicas

K&gt; 1 %, bajos eU/K y altos eU/eTh

Rocas volcánicas

eU= 4.1 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

Corea

640500, 205000

El Purio

638000, 223200

Sur de la Yua

650200, 223200
646500, 221300
651000, 218500

La Cueva
Mayarí

659000, 213500

Calabazas

653000, 202500

Norte de Poza Redonda

634500, 219500

La Micro Onda

-3

613500, 209000

eU= 4.1 ppm y eU/K= 1.1x10

613400, 210600

Altos eTh (ppm) y eTh/K, y bajos eU/eTh. En los puntos uno y tres que señalan

613500, 209000

dichas coordenadas también se observan valores muy altos de eU/K

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas

614000, 208300
613500, 208000
615600, 208200
627000, 206500

K= 1.4 %

Fm. Sabaneta

629800, 206500

eU&gt; 2 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

Hicotea

626500, 208000

eU&gt; 2 ppm

Fm. Sabaneta

Sur de Las Cuevas

615600, 208200

eU= 4.1 ppm, altos eTh (ppm), eU/K y eTh/K, y bajos eU/eTh

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

610500, 206500

eTh= 12.3 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

610000, 206000

eTh/K= 3.5x10

Camarones

Pinares de Mayarí

Tabla 7

-3

Río Guaro

609650, 212850

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

NO de la Sierra Nipe

605665, 209540

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

SE del río Mayarí

623340, 216100

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

Sur de Melones

621000, 213970

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas
614892, 204350

Indices Radiométricos
Bajos eTh y eTh/K

Características geológicas
Serpentinitas con poco desarrollo de corteza
de meteorización.

618300, 205700
618700, 208600
Este de Pinares de Mayarí

620600, 209500
621800, 208100
y una gran franja al
norte del río Mayarí

Piedra Gorda

620000, 217000

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

635000, 211000

eU&gt; 2 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

624900, 215600

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

Frío

631000, 205500

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

Norte de Las Guásimas

622000, 208000

Bajos eTh, eTh/K y eU/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

NO de Melones

621000, 215500

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Sedimentos Cuaternarios

Altos eTh con bajos de eU/eTh

Fm. Puerto Boniato

Mínimos de eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Sierra Cristal
Entre los ríos Mayarí y la

634000, 208000

Ceiba

Tabla 7

Lagunita

620679, 205600

Arroyo Seco

623990, 205000

Paso Don Gregorio

624700, 206000

NO,

626000, 207500

NE de la Deseada

627000, 206700

�Tabla 8. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones y rocas

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
F
eTh/K eU/K eU/eTh
∆T
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT (2) nT (1) 10-3 (1) 10-3 (1) 10-3
(1)

Río Macío

2.33

1.48-3.73

0.4

0.34-1.13

1.76

1.07-3.12

1.81

0.55-3.25

-

-

5.6

0.43

0.42

1.26

Cauto

2.42

2.04-3.06

0.36

0.34-0.48

1.54

1.23-2.1

3.05

2.34-4

-

-

1.8

0.85

0.43

0.5

Camazán

2.68

1.85-4.07

0.41

0.33-1.17

1.97

1.34-3.25

2.6

1.33-4.78

-

-

3.3

0.69

0.5

0.79

Bitirí

2.08

1.48-3.14

0.38

0.34-0.96

1.57

1.14-2.49

1.67

0.66-3.72

-

-

4

0.45

0.43

1.08

Yateras

3.05

2.57-3.93

0.35

0.34-0.45

2.33

1.89-3.00

3.45

2.23-5.24

-

-

2.4

0.98

0.66

0.70

Mucaral

2.58

1.38-4.05

0.35

0.32-0.72

1.97

1.00-3.20

2.58

0.5-5.3

-

-

3.05

0.73

0.56

0.85

Charco Redondo

1.78

1.37-2.38

0.41

0.34-0.81

1.21

1.02-1.55

1.26

0.5-2.36

-

-

5.65

0.33

0.31

1.23

Puerto Boniato

2.43

1.81-3.55

0.36

0.31-0.90

1.70

0.95-2.75

2.67

0.73-5.19

-

-

2.54

0.75

0.48

0.69

Sabaneta

2.67

1.50-4.90

0.52

0.31-1.60

1.85

0.95-3.05

2.29

0.73-4.01

-179

-391-207

4.65

0.51

0.41

0.87

Mícara

2.47

1.66-4.41

0.54

0.34-1.72

1.83

1.30-2.55

1.58

0.80-2.60

240

20-416

6.76

0.33

0.38

1.20

La Picota

1.83

1.36-3.59

0.37

0.31-0.89

1.44

0.93-2.45

1.18

0.50-2.46

52

-272-588

5

0.30

0.36

1.26

Santo Domingo

2.62

2.36-2.82

0.53

0.44-0.63

2.11

1.96-2.21

1.52

1.33-1.64

152

141-169

7.69

0.30

0.41

1.42

Gabros

1.52

1.29-2.49

0.36

0.33-2.85

1.14

0.93-1.55

0.79

0.46-2.84

137

-33-319

5.92

0.22

0.32

1.61

Serpentinitas

1.80

1.29-4.91

0.35

0.31-1.22

1.32

0.91-3.05

1.40

0.44-9.32

37.1

-556-721

4.19

0.40

0.38

1.17

Lateritas

3.48

1.40-6.18

0.35

0.32-0.59

2.18

0.95-4.20

5.33

0.67-12.3

-7.3

-565-526

1.78

1.52

0.62

Tabla 8

0.50
(1) Media
(2) Rango

�Tabla 9. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones
y rocas

Cauto

Mucaral

Charco Redondo

Mícara

Santo Domingo

Serpentinitas

Lateritas

Matriz de correlación
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F
1
0.53
0.65
0.04
-0.32
0.71
0.51
0.83
F
1
-0.53
0.17
-0.76
-0.76
-0.25
-0.29
0.98
F
1
0.45
0.85
-0.63
-0.74
0.59
-0.76
0.88
∆T
1
-0.25
-0.51
-0.32
-0.38
-0.30
-0.72
-0.15
-0.03
∆T
1
-0.41
-0.90
-0.69
-0.82
0.07
-0.94
0.39
0.46
∆T
1
.16
-.20
-.06
-.17
-.17
-.16
-.14
.18
∆T
1
-0.01
0.05
0.01
0.08
0.08
0.01
0.01
-0.02

Iγ

K

eTh

eTh/K

eU

eU/K

eU/eTh

1
0.67
0.86
0.61
0.93
0.76
0.22
Iγ

1
0.46
-0.01
0.54
0.13
0.12
K

1
0.88
0.64
0.51
-0.29
eTh

1
0.43
0.50
-0.40
eTh/K

1
0.90
0.54
eU

1
0.58
eU/K

1
eU/eTh

1
0.02
0.92
0.90
0.92
0.88
-0.54
Iγ

1
-0.05
-0.17
-0.08
-0.27
-0.03
K

1
0.99
0.70
0.69
-0.76
eTh

1
0.71
0.72
-0.74
eTh/K

1
0.98
-0.25
eU

1
-0.24
eU/K

1
eU/eTh

1
0.77
0.36
0.15
0.85
-0.49
-0.01
F

1
-0.30
-0.50
0.68
-0.89
0.54
Iγ

1
-0.56
eU/K

1
eU/eTh

1
0.96
1
0.11
-0.01
1
0.45
0.65
-0.29
-0.88
-0.90
0.27
K
eTh
eTh/K
eU

1
0.51
0.75
-0.30
-0.71
0.26
-0.59
-0.08
F

1
0.91
0.63
0.07
0.68
-0.47
0.23
Iγ

1
0.30
-0.32
0.42
-0.71
0.13
K

1
0.74
0.49
-0.01
0.27
eTh

1
0.31
0.62
0.20
eTh/K

1
0.17
0.23
eU

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.72
0.86
-0.13
-0.88
0.64
-0.81
0.50
F

1
0.93
0.60
-0.49
0.91
-0.74
-0.23
Iγ

1
0.33
-0.76
-0.75
-0.93
-0.01
K

1
0.34
0.58
-0.09
-0.88
eTh

1
-0.26
0.89
-0.52
eTh/K

1
-0.45
-0.13
eU

1
-0.09
eU/K

1
eU/eTh

1
0.99
0.52
0.51
-0.73
eTh

1
0.49
0.52
-0.73
eTh/K

1
0.94
-0.05
eU

1
-0.05
eU/K

1
eU/eTh

1
1.00
0.79
0.79
-0.75

1
0.79
0.79
-0.75

1
1.00
-0.40

1
-0.40

1

1
-0.39
0.24
-0.70
-0.72
0.00
-0.08
0.97
F
1
-0.65
0.09
-0.75
-0.75
-0.40
-0.40
1.00

1
0.29
0.88
0.84
0.64
0.75
-0.48
Iγ
1
0.00
0.97
0.97
0.92
0.91
-0.66

1
0.04
-0.07
0.19
-0.14
0.01
K

1
-0.02
-0.02
0.00
-0.03
0.03

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 9

�Tabla 10. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Mayarí.
Prueba de bondad
Formaciones y rocas
Matriz factorial
de ajuste

Camazán

Bitirí

Yateras

Mucaral

Charco Redondo

Puerto Boniato

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F1 F2
Rotación
-.61 .69
.17 .98
-.20 .64
Varimax
.93 .32
normalizado
.89 -.13
-.18 .85
.06 .15
-.88 .30

Variables F 1 F 2 F3
Rotación
F
-.88 .43 .05
.36 .71 .59
Iγ
K
-.10 .98 -.08
Varimax
eTh
.88 .28 .32
normalizado
eTh/K
.91 -.13 .32
eU
.03 .34 .92
eU/K
.11 -.38 .91
eU/eTh -.95 -.17 .11
Variables
F
Iγ
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F1
.73
-.91
-.96
-.98
-.52
-.52
.65
F1
-.74
.95
-.13
.96
.97
.80
.81
-.73

F 2 Rotación
.64
.30
-.21 Factores
no
-.12
rotados
.81
.84
.74
F3 Rotación
-.16
-.19
-.97
Factores
-.07
no
.04
rotados
-.11
.08
.02

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F 1 F 2 Rotación
-.97 .05
-.42 .90
-.88 .42
Factores
.68 .71
no
.81 .55
rotados
-.51 .72
.84 -.11
-.86 -.39

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K

F1
.78
-.70
.27
-.96
-.98
-.21
-.32

F2
.55
.61
.13
.00
.00
.96
.85

F1
-.95
.62
.94
.90
.02
.01
-.94

F3 Rotación
-.21
-.34
Factores
-.94
no
-.18
rotados
.00
.01
.38

F2
Rotación
.17
.72
.31
Varimax
.40 normalizado
.97
.99
.30

(Kolmogorov-Smirnov)
D
n
Dα
.09
.08
.10
.10
217
.11
.07
.07
.09
.05
D
n
Dα
.09
.10
.10
.04
190
.11
.04
.10
.08
.09
D
n
Dα
.11
.07
.07
.07
75
.18
.10
.07
.15
D
n
Dα
.04
.05
.05
.04
63
.06
.04
.04
.03
.05
D
n
Dα
.27
.18
.31
.09
22
.34
.10
.13
.16
.15
D
n
Dα
.04
.03
.05
.03

683

.06

.03
.05

Sabaneta

Variables

F1

F2

F3

Rotación

.04
D

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal.
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

n

Dα
Tabla 10

�Formaciones y rocas

Matriz factorial
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K

Mícara

La Picota

Gabros

Serpentinitas

Lateritas

Variables
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

.88 .34 -.13
-.77 .57 -.22
.02 -.30 -.78
-.97 .05 -.04
-.97 .09 .06
.00 .97 -.14
.00 .98 .03
F1
.58
-.66
-.97
-.92
-.47
.09
-.69
.51
-.20
F1
.83
-.24
.25
-.81
-.94
-.06
-.33
.81

Rotación

F1 F3
Rotación
-.91 -.01
.29 -.39
.58 .47
Factores
.35 .22
Varimax
no
.39 .85 normalizado
rotados
.32 .61
.88 .23
.24 -.06
-.03 .61
F 2 F3 Rotación
.44 -.22
.45 -.27
.16 -.93
Factores
.28 -.42
no
.15 .18
rotados
.95 -.09
.73 .58
.41 .29

Variables F 1 F 2
Rotación
.08 -.33
∆T
F
.86 .44
-.20 .96
Iγ
Varimax
K
.24 .78
eTh
-.89 .40 normalizado
eTh/K
-.95 .23
eU
.21 .74
eU/K
.01 .00
eU/eTh
.94 .01
Variables F 1 F 2
F
-.68 .69
.92 .32
Iγ
K
.02 .31
eTh
.96 -.12
eTh/K
.95 -.15
eU
.67 .71
eU/K
.67 .61
eU/eTh -.71 .64

F3 Rotación
-.05
-.17
-.94
Factores
-.06
no
.03
rotados
.06
.37
.16

Variables F 1 F3 Rotación
.05 .82
∆T
F
-.78 -02
.98 .00 Factores
Iγ
no
eTh
.97 .04
rotados
eTh/K
.97 .03
eU
.85 -.08
eU/K
.85 -.10
eU/eTh -.78 -.05

Prueba de bondad
de ajuste
(Kolmogorov-Smirnov)
.04
.05
.06
450
.07
.02
.05
.06
.06
D
n
Dα
.04
.11
.13
.13
.11
131
.14
.10
.08
.05
.11
D
n
Dα
.09
.07
.10
.07
208
.11
.05
.07
.05
.08
D
n
Dα
.04
.01
.02
.05
583
.06
.02
.10
.04
.05
.03
D
n
Dα
.01
.01
.01
.01
4920
.021
.02
.02
.01
.01
D
n
Dα
.02
.025
.02
.02
2457
.03
.02
.02
.02
.025

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal.
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 10

�Tabla 11. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones y rocas Área

Camazán

Bitirí

Yateras

Mucaral

Charco Redondo
Sabaneta

Tabla 11

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

1

2.33

1.85-2.96 0.35

0.34-0.38 1.70

1.35-2.33

2.43

1.33-3.54

-

-

2.6

7

5

0.75

2

2.77

2.17-3.31 0.35

0.34-0.44 1.91

1.50-2.15

3.45

1.89-4.78

-

-

2.1

10

5

0.58

3

2.14

1.96-2.42 0.35

0.34-0.36 1.48

1,36-1.59

2.24

1.70-3.09

-

-

2.4

6

4

0.68

4

3.08

2.40-4.07 0.53

0.34-1.17 2.38

1.60-3.25

2.52

1.75-3.17

-

-

5

5

5

0.96

1

1.91

1.48-2.54 0.35

0.34-0.42 1.44

1.15-2.05

1.54

0.56-3.72

-

-

3.9

4

4

1.11

2

2.48

1.98-2.82 0.37

0.35-0.42 2.05

1.45-2.45

2.03

1.76-2.20

-

-

3.7

6

6

0.98

3

2.46

1.97-3.14 0.35

0.34-0.44 2.02

1.45-2.50

2.10

1.58-2.93

-

-

3.5

6

6

0.98

5

2.78

2.40-3.09 0.84

0.35-0.96 1.89

1.45-2.25

1.97

1.75-2.33

-

-

6.3

4

4

0.97

1

2.83

2.62-3.14 0.39

0.35-0.45 2.04

1.89-2.30

3.14

2.74-3.62

-

-

2.6

8

5

0.65

3

3.19

2.69-3.74 0.35

0.34-0.37 2.50

2.11-3.00

3.58

2.50-4.43

-

-

2.5

10

7

0.72

9

2.86

2.56-3.41 0.34

0.34-0.35 2.43

2.10-2.90

2.60

2.23-3.46

-

-

3.3

7

7

0.94

10

3.08

2.70-3.92 0.35

0.34-0.35 2.27

1.98-2.90

3.75

2.80-5.25

-

-

2.2

11

6

0.61

1

1.77

1.65-1.86 0.35

0.34-0.36 1.39

1.31-1.55

1.14

0.59-1.46

-

-

5

3

4

1.40

2

1.66

1.38-2.10 0.35

0.34-0.39 1.28

1.00-1.63

1.05

0.58-1.84

-

-

4.7

3

4

1.32

3

1.75

1.85-1.99 0.35

0.34-0.35 1.48

1.34-1.72

0.89

0.58-1.20

-

-

6.2

3

4

1.76

4

2.05

1.61-3.06 0.35

0.34-0.52 1.58

1.13-2.50

1.68

0.87-2.25

-

-

3.5

5

4

0.97

6

2.80

2.24-3.55 0.37

0.32-0.48 2.02

1.24-2.75

3.19

2.28-4.29

-

-

2.4

9

6

0.63

7

2.32

2.02-2.73 0.35

0.34-0.35 1.67

1.30-1.92

2.46

1.36-3.62

-

-

2.7

7

5

0.76

8

2.75

2.23-4.05 0.35

0.34-0.41 2.12

1.65-3.20

2.92

1.99-5.37

-

-

2.6

8

6

0.74

9

2.70

2.08-3.82 0.35

0.34-0.45 2.07

1.47-2.80

2.83

1.32-5.25

-

-

2.7

8

6

0.77

10

2.39

1.51-2.81 0.37

0.32-0.72 2.02

1.30-2.50

1.75

0.50-2.52

-

-

5

5

6

1.35

10

1.97

1.81-2.12 0.38

0.35-0.40 1.28

1.14-1.35

1.97

1.58-2.36

-

-

2.5

5

3

0.65

13

1.75

1.62-1.84 0.36

0.34-0.39 1.19

1.09-1.28

1.49

1.22-1.82

-

-

3.3

4

3

0.90

1

1.83

1.50-1.79 0.35

0.35-0.35 1.10

0.85-1.32

1.33

1.12-1.47

-16.4

-21 -7.9

3

4

3

0.84

3

2.43

2.23-2.72 0.76

0.68-0.89 1.19

1.15-1.25

1.74

1.81-1.95

-34.6

-55 -13

5.2

2

2

0.69

4

2.14

1.96-2.51 0.35

0.34-0.37 1.73

1.55-2.10

1.69

0.80-2.38

-156

-185 -129

4.2

5

5

1.18

5

2.15

1.94.2.37 0.35

0.34-0.35 1.68

1.45-1.95

1.83

1.19-2.35

-183

-211 -142

3.7

5

5

1.06
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones y rocas Área

Mícara

La Picota

Lateritas

Tabla 11

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

6

2.96

1.89-4.90 0.65

0.31-1.60 1.08

1.28-3.05

2.36

1.07-3.49

-141

-391-207

5.8

4

4

0.87

9

1.97

1.85-2.07 0.35

0.35-0.35 1.52

1.50-1.57

1.57

1.12-1.98

-262

-300 -222

3.6

4

4

1.03

10

2.31

1.87-2.96 0.35

0.34-0.50 1.71

1.20-2.20

2.32

0.73-4.01

-247

-360, -66

2.9

7

5

0.82

1

2.60

1.97-4.41 0.59

0.35-1.72 1.80

1.55-2.31

1.81

0.81-2.60

172

20-291

6.6

4

4

1.13

2

2.41

1.66-3.01 0.51

0.34-0.88 1.85

1.30-2.55

1.46

0.80-2.16

275

139-416

6.8

3

4

1.32

1

1.54

1.36-1.79 0.34

0.34-0.35 1.06

0.93-1.40

1.13

0.75-1.47

-7.7

-27-35

3.4

3

3

0.97

2

1.85

1.50-2.72 0.45

0.34-0.89 1.19

1.04-1.33

1.36

1.03-1.95

-12.8

-103-75

3.9

3

3

0.91

3

2.03

1.85-2.16 0.38

0.34-0.39 1.56

1.35-1.80

1.83

1.27-2.46

-127

-153 -101

3.7

4

4

1.02

4

3.06

2.86-3.59 0.65

0.52-0.88 2.25

2.13-2.45

2.09

1.96-2.31

-142

-157 -121

7

4

4

1.06

5

2.24

1.82-2.76 0.38

0.31-0.54 1.81

1.55-2.45

1.46

1.13-1.95

-235

-247 -220

5

4

5

1.34

9

1.86

1.78-2.00 0.51

0.46-0.82 1.30

1.25-1.34

0.81

0.68-0.88

-34

-44 –17

8.3

2

3

1.69

11

1.96

1.55-2.84 0.42

0.32-0.75 1.56

1.05-2.27

1.09

0.50-2.07

279

-104-588

6.5

3

4

1.56

12

1.86

1.66-2.43 0.34

0.34-0.35 1.48

1.19-1.95

1.84

1.20-2.19

-215

-272 -150

3.3

5

4

0.93

1

2.08

1.89-2.51 0.34

0.32-0.35 1.51

1.20-2.00

1.93

1.12-2.03

7.82

-106-165

2.8

6

4

0.81

2

2.00

1.76-2.48 0.35

0.35-0.35 1.43

1.25-1.80

1.89

1.42-2.74

-221

-297 -125

2.8

5

4

0.80

14

1.74

1.47-2.18 0.35

0.35-0.35 1.28

1.14-1.46

1.30

0.67-2.47

60.8

31-105

3.8

4

4

1.07

18

1.55

1.46-1.60 0.35

0.35-0.35 1.02

0.95-1.10

1.24

1.12-1.43

50.8

43-55

2.9

4

3

0.83

20

2.51

2.18-3.02 0.35

0.35-0.35 1.97

1.88-2.51

2.44

1.61-3.99

-333

-473 –216

3

7

6

0.84

23

3.21

2.40-4.08 0.34

0.34-0.35 2.15

1.56-2.85

4.47

3.31-5.70

-185

-382-0.26

1.6

13

6

0.46

24

1.88

1.75-2.12 0.35

0.35-0.35 1.40

1.21-1.58

1.53

1.17-1.94

5.76

-13-27

3.3

4

4

0.85

26

2.36

1.40-4.19 0.35

0.34-0.35 1.85

0.95-2.90

2.85

0.73-6.19

-39.7

-55-217

2.4

8

5

0.69

27

2.37

2.17-2.54 0.35

0.35-0.35 2.20

1.85-2.50

1.39

1.32-1.54

-29.4

-51 -5

5.6

4

6

1.58

28

1.98

1.75-2.20 0.35

0.35-0.35 1.48

1.21-1.92

1.65

1.44-1.80

40.7

-25-84

3.2

5

4

0.92

37

2.14

2.04-2.28 0.35

0.35-0.35 1.39

1.29-1.55

2.47

2.34-2.61

-125

-171 -90

1.9

7

4

0.55

38

1.82

1.76-1.80 0.35

0.35-0.35 1.47

1.38-1.61

1.18

1.04-1.38

-123

-143 -108

4.5

3

4

1.28

39

2.49

1.83-3.57 0.35

0.35-0.35 1.48

1.15-2.00

3.46

1.59-6.06

-128

-185 -12

1.6

10

4

0.46

40

3.89

1.48-6.18 0.35

0.34-0.36 2.38

0.85-4.20

8.32

0.71-12.3

9.27

-237-526

1.5

18

7

0.43

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 12. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Mayarí.
Matriz de correlación
Formaciones y
Área
rocas

Camazán

Bitirí

3

3

1

Yateras

9

10

Mucaral

1

2

4

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.12
0.08
0.45
0.25
0.12
0.96
0.23
eU
1
0.45
0.47
0.91
0.59
0.33
0.90
0.41
eU
1
0.87
-0.35
0.90
-0.51
0.91
0.86
-0.18
eU
1
0.88
0.07
0.98
-0.29
0.88
1.00
-0.29
eU
1
0.66
-0.12
0.90
0.08
0.66
1.00
0.08
eU
1
-0.56
-0.69
-0.07
0.74
-0.54
0.98
0.74
eU
1
0.66
0.25
0.93
-0.27
0.65
0.98
-0.31
eU
1
0.71
0.52
0.97
0.56
0.55
0.91
0.36

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
0.72
0.94
-0.90
1.00
-0.09
-0.92
eTh

1
0.71
-0.59
0.67
-0.22
-0.65
K

1
-0.71
0.93
0.24
-0.74
Iγ

1
-0.90
0.41
1.00
F

1
-0.08
-0.91
eTh/K

1
0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
0.69
0.77
-0.39
0.92
0.17
-0.62
eTh

1
0.70
0.08
0.35
0.03
-0.27
K

1
0.27
0.61
0.69
0.02
Iγ

1
-0.55
0.63
0.94
F

1
0.20
-0.66
eTh/K

1
0.60
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.10
0.92
-0.67
1.00
0.66
-0.67
eTh

1
-0.12
0.16
-0.11
-0.15
0.09
K

1
-0.35
0.92
0.90
-0.34
Iγ

1
-0.67
0.07
1.00
F

1
0.67
-0.67
eTh/K

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.02
0.96
-0.70
1.00
0.88
-0.71
eTh

1
0.05
0.14
0.01
0.06
0.11
K

1
-0.48
0.96
0.98
-0.48
Iγ

1
-0.70
-0.29
1.00
F

1
0.88
-0.71
eTh/K

1
-0.29
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.10
0.92
-0.67
1.00
0.66
-0.67
eTh

1
-0.12
0.16
-0.11
-0.15
0.09
K

1
-0.35
0.92
0.90
-0.34
Iγ

1
-0.67
0.07
1.00
F

1
0.67
-0.67
eTh/K

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.67
0.86
-0.89
1.00
-0.62
-0.90
eTh

1
0.44
-0.65
0.63
-0.80
-0.67
K

1
-0.62
0.87
-0.16
-0.62
Iγ

1
-0.89
0.76
1.00
F

1
-0.59
-0.89
eTh/K

1
0.77
eU/K

1
eU/eTh

1
0.04
0.89
-0.86
1.00
0.68
-0.87
eTh

1
0.25
0.09
-0.04
0.03
-0.04
K

1
-0.59
0.87
0.90
-0.62
Iγ

1
-0.87
-0.30
0.99
F

1
0.68
-0.87
eTh/K

1
-0.31
eU/K

1
eU/eTh

1
0.51
0.84
-0.08
0.89
0.58
-0.37

1
0.64
0.51
0.06
0.13
0.04

1
0.45
0.63
0.82
0.17

1
-0.36
0.40
0.88

1
0.61
-0.45

1
0.40

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

6

8

1

3

Sabaneta

4

5

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.78
-0.55
0.94
0.15
0.85
0.97
0.46
eU
1
0.73
-0.04
0.95
0.15
0.73
0.99
0.16
eU
1
0.62
-0.15
0.97
0.81
0.52
0.62
1.00
0.52
eU
1
0.98
0.99
0.99
0.99
1.00
-0.96
-0.83
-0.80
eU
1
-0.04
0.53
0.64
0.20
0.28
-0.07
0.99
0.26
eU
1
-0.09
0.96
0.78
0.98
0.15
-0.10
1.00
0.14
eU
1
0.33
0.60
0.83
0.04
0.70
-0.46
-0.09
0.44

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.27
0.93
-0.38
0.93
0.72
-0.20
eTh

1
-0.34
0.20
-0.59
-0.73
-0.47
K

1
-0.03
0.90
0.87
0.16
Iγ

1
-0.39
0.04
0.76
F

1
0.87
0
eTh/K

1
0.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.74
-0.53
eTh/K

1
0.16
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.03
0.91
-0.54
1.00
0.73
-0.54
eTh

1
-0.01
0.17
-0.11
-0.15
0.02
K
Iγ

1
-0.16
1
0.91
-0.55
0.94
0.13
-0.16
0.99
F
∆T

1
-0.86
0.78
0.60
-0.35
1.00
0.62
-0.35
eTh

1
-0.37
-0.31
0.75
-0.86
-0.15
0.75
K

1
0.82
0.31
0.78
0.97
0.31
Iγ

1
0.27
0.60
0.81
0.27
∆T

1
-0.35
0.52
1.00
F

1
0.62
-0.35
eTh/K

1
0.52
eU/K

1
eU/eTh

1
1.00
1.00
0.95
0.99
-1.00
-0.93
-0.91
eTh

1
1.00
0.96
1.00
-0.99
-0.91
-0.89
K

1
0.97
1.00
-0.99
-0.90
-0.88
Iγ

1
0.98
-0.93
-0.76
-0.73
∆T

1
-0.98
-0.87
-0.85
F

1
0.95
0.93
eTh/K

1
1.00
eU/K

1
eU/eTh

1
0.23
0.75
0.86
-0.91
1.00
-0.08
-0.92
eTh

1
0.56
0.53
-0.08
0.18
0.40
-0.11
K

1
0.80
-0.52
0.72
0.59
-0.54
Iγ

1
-0.76
0.84
0.13
-0.78
∆T

1
-0.92
0.31
1.00
F

1
-0.10
-0.92
eTh/K

1
0.30
eU/K

1
eU/eTh

1
0.14
0.56
0.05
-0.94
1.00
-0.09
-0.94
eTh

1
0.89
0.97
-0.08
0.13
0.96
-0.09
K

1
0.84
-0.46
0.54
0.78
-0.47
Iγ

1
-0.02
0.03
0.98
-0.03
∆T

1
-0.94
0.16
1.00
F

1
0.11
-0.94
eTh/K

1
0.15
eU/K

1
eU/eTh

1
0.33
0.55
-0.03
0.04
0.29
-0.28
-0.67

1
0.92
0.06
0.92
-0.74
-0.79
0.09

1
0.04
0.84
-0.57
-0.58
0.08

1
0.08
-0.01
0
0.01

1
-0.84
-0.61
0.44

1
0.61
-0.55

1
0.28

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

9

Mícara

2

2

4

La Picota

5

12

Lateritas

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-0.46
-0.33
-0.29
0.59
0.47
-0.46
1.00
0.47
eU
1
0.15
0.07
0.64
-0.20
0.35
0.06
0.44
0.48
eU
1
0.12
0.04
0.22
-0.65
0.29
0.09
0.26
0.28
eU
1
1.00
0.80
0.91
-0.13
0.78
-0.67
-0.68
-0.59
eU
1
0.78
0.28
0.89
0.48
0.25
0.75
0.86
0.01
eU
1
0.80
-0.55
0.98
-0.93
0.07
0.80
1.00
0.07
eU
1
0.89
-0.41
0.98
0.18
-0.38
0.90
1.00
-0.35

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.04
0.98
-0.99
-1.00
1.00
-0.46
-.100
eTh

1
-0.12
-0.06
-0.02
-0.04
-0.33
-0.02
K

1
-0.94
-0.98
0.98
-0.29
-0.98
Iγ

1
0.98
-0.99
0.59
0.98
∆T

1
-1.00
0.47
1.00
F

1
0.46
-1.00
eTh/K

1
0.47
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.15
0.24
-0.68
-0.50
0.74
0.26
-0.76
eTh

1
0.76
0.05
0.84
-0.76
-0.84
0.07
K

1
-0.26
0.69
-0.35
-0.34
0.11
Iγ

1
0.28
-0.48
-0.49
0.49
∆T

1
-0.84
-0.58
0.59
F

1
0.75
-0.51
eTh/K

1
0.15
eU/K

1
eU/eTh

1
0.87
0.92
-0.32
0.53
-0.34
-0.81
-0.90
eTh

1
0.98
-0.22
0.83
-0.75
-0.95
-0.75
K

1
-0.35
0.81
-0.64
-0.87
-0.74
Iγ

1
-0.30
0.02
0.06
0.07
∆T

1
-0.90
-0.71
-0.27
F

1
0.75
0.24
eTh/K

1
0.82
eU/K

1
eU/eTh

1
0.81
0.92
-0.16
0.79
-0.68
-0.69
-0.66
eTh

1
0.97
-0.70
1.00
-0.98
-0.98
-0.54
K

1
-0.52
0.97
-0.91
-0.92
-0.59
Iγ

1
-0.72
0.82
0.82
0.22
∆T

1
-0.99
-0.99
-0.52
F

1
1.00
0.44
eTh/K

1
.48
eU/K

1
eU/eTh

1
0.66
0.94
0.40
0.12
0.67
0.44
-0.56
eTh

1
0.68
0.04
0.63
-0.12
-0.24
-0.37
K

1
0.40
0.39
0.57
0.53
-0.27
Iγ

1
-0.06
0.54
0.44
-0.24
∆T

1
-0.45
-0.09
0.47
F

1
0.82
-0.37
eTh/K

1
0.21
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.57
0.91
-0.89
-0.52
1.00
0.80
-0.52
eTh

1
-0.58
0.46
0.14
-0.57
-0.55
0.13
K

1
-0.96
-0.14
0.91
0.98
-0.13
Iγ

1
0.13
-0.89
-0.93
0.13
∆T

1
-0.52
0.07
1.00
F

1
0.80
-0.52
eTh/K

1
0.07
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.27
0.97
0.33
-0.73
1.00
0.89
-0.71

1
-0.33
0.39
0.09
-0.31
-0.46
0

1
0.27
-0.55
0.97
0.97
-0.53

1
-0.30
0.32
0.16
-0.34

1
-0.72
-0.38
1.00

1
0.89
-0.70

1
-0.34

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

14

20

23

26

39

40

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.64
-0.46
0.85
-0.64
-0.41
0.64
1.00
-0.41
eU
1
0.37
0.05
0.82
0.70
0.11
0.37
1.00
0.11
eU
1
0.90
-0.04
0.98
0.55
0.43
0.90
1.00
0.40
eU
1
0.84
0.05
0.95
-0.73
-0.40
0.84
1.00
-0.40
eU
1
0.62
-0.11
0.80
-0.09
-0.17
0.62
1.00
-0.17
eU
1
0.72
-0.05
0.89
0.06
-0.22
0.73
1.00
-0.22

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.44
0.95
-0.57
-0.87
1.00
0.64
-0.87
eTh

1
-0.50
0.21
0.43
-0.44
-0.46
0.43
K

1
-0.66
-0.77
0.95
0.85
-0.77
Iγ

1
0.53
-0.57
-0.65
0.53
∆T

1
-0.87
-0.41
1.00
F

1
0.64
-0.87
eTh/K

1
-0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.19
0.84
-0.38
-0.85
1.00
0.37
-0.85
eTh

1
-0.09
0.18
0.17
-0.19
0.05
0.17
K

1
0.18
-0.46
0.84
0.82
-0.46
Iγ

1
0.72
-0.37
0.70
0.72
∆T

1
-0.85
0.11
1.00
F

1
0.37
-0.85
eTh/K

1
0.11
eU/K

1
eU/eTh

1
0.26
0.97
0.56
0.01
1.00
0.90
-0.03
eTh

1
0.10
0.30
-0.54
0.26
-0.05
-0.64
K

1
0.57
0.25
0.97
0.98
0.21
Iγ

1
0.09
0.56
0.55
0.04
∆T

1
0.01
0.44
0.99
F

1
0.90
-0.03
eTh/K

1
0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
0.05
0.97
-0.62
-0.77
1.00
0.84
-0.77
eTh

1
0.05
-0.02
-0.02
0.04
0.05
-0.02
K

1
-0.69
-0.63
0.97
0.95
-0.63
Iγ

1
0.23
-0.62
-0.73
0.23
∆T

1
-0.77
-0.40
1.00
F

1
0.84
0.77
eTh/K

1
0.40
eU/K

1
eU/eTh

1
0
0.96
-0.27
-0.81
1.00
0.62
-0.81
eTh

1
-0.03
-0.13
-0.14
0
-0.11
-0.14
K

1
-0.23
-0.67
0.97
0.80
-0.67
Iγ

1
0.41
-0.27
-0.09
0.41
∆T

1
-0.81
-0.17
1.00
F

1
0.62
-0.81
eTh/K

1
-0.17
eU/K

1
eU/eTh

1
0.04
0.96
0.07
-0.68
1.00
0.72
-0.68

1
0.01
-0.01
-0.08
0.04
-0.06
-0.08

1
0.07
-0.54
0.96
0.89
-0.54

1
0.03
0.07
0.06
0.03

1
-0.68
-0.22
1.00

1
0.73
-0.68

1
-0.22

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Tabla 13. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos de
las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Prueba de bondad
Formaciones y rocas Área
Matriz factorial
de ajuste

Camazán

1

Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

3

Variables F1 Rotación
eU
.86
eTh
.84
K
.69 Factores
.99
no
Iγ
rotados
F
.14
eTh/K
.71
eU/K
.63
eU/eTh -.10

5

Variables F1 F 2 Rotación
eU
.45 -.80
eTh
.31 -.83
K
-.98 .15 Factores
-.93 -.09
no
Iγ
F
-.91 -.37 rotados
eTh/K
.96 .22
eU/K
.97 -.19
eU/eTh
.20 -.97

6

Variables F1
eU
.74
eTh
.24
K
.96
.93
Iγ
.06
∆T
F
.96
eTh/K
-.81
eU/K
-.68
eU/eTh
.28

2

Variables F1 F 2 F3 Rotación
eU
.14 -.46 .86
eTh
-.63 -.72 -.12
K
.83 -.46 -.29
Factores
.54 -.80 .21
Iγ
no
.44 .71 .02
∆T
rotados
F
.95 -.18 .15
eTh/K
.95 -.16 .14
eU/K
-.69 .13 .70
eU/eTh
.56 .40 .70

1

Variables F3 Rotación
eU
.08
eTh
-.09
K
.11
.02 Factores
Iγ
no
.97
∆T
rotados
F
.02
eTh/K
-.09
eU/K
.08
eU/eTh
.02

Bitirí

Sabaneta

Mícara

La Picota

Variables
eU

F1 F 2 Rotación
-.49 .86
-.96 -.15
.33 .04 Factores
-.88 .46
no
rotados
.75 .63
-.96 -.15
-.50 .85
.74 .64

F2
.14

F2
.08
-.90
-.16
-.26
.03
.19
-.43
.35
.92

F4 Rotación
.04
.03
-.01
.01 Factores
no
-.99
rotados
-.02
-.03
.01
.05

Rotación
Varimax

(Kolmogorov-Smirnov)
D
n
Dα
.16
.07
.17
.08
80
.18
.12
.07
.17
.12
D
n
Dα
.11
.15
.25
.07
25
.32
.17
.08
.11
.12
D
n
Dα
.13
.14
.13
.13
17
.39
.16
.23
.15
.15
D
n
Dα
.04
.03
.09
.07
257
.10
.09
.09
.08
.06
.04
D
n
Dα
.07
.08
.13
.05
87
.17
.05
.10
.14
.07
.07
D
n
Dα
.24
.09
.34
.13
21
.35
.16
.16
.09
.24
.16
D
n
Dα
.15
28
.30

Nota: En negritas las variables que más contribuyen a los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 13

�Formaciones y rocas Área
Lateritas

1

Matriz factorial
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.51 normalizado
.46
.33
.70
-.79
.49
.11
-.83

14

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F1 Rotación
.80
.94
-.55
Factores
.98
no
-.71
rotados
-.85
.94
.80
-.85

20

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F 2 Rotación F1
Rotación
.93
.05
.02
-.90
.15
.26
Factores -.52
.56
no
Varimax
.71
.89
normalizado
rotados
.45
.98
.02
-.89
.93
.05
.45
.98

23

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F 2 Rotación
-.12
.29
.81
Factores
.06
no
.21
rotados
-.89
.29
-.13
-.93

Prueba de bondad
de ajuste
(Kolmogorov-Smirnov)
.12
.29
.15
.09
.19
.12
.14
.21
D
n
Dα
.12
.20
.19
.19
17
.39
.16
.22
.20
.12
.22
D
n
Dα
.14
.16
.13
.14
21
.35
.09
.17
.16
.14
.17
D
n
Dα
.13
.24
.25
.15
14
.43
.11
.14
.24
.13
.15

Nota: En negritas las variables que más contribuyen a los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 13

�Tabla 14. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y rocas

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
F
eTh/K eU/K eU/eTh
∆T
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT (2) nT (1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

Sedimentos cuaternarios

2.44

1.47-6.17

0.45

0.29-1.67

1.84

0.87-5.1

1.93

0.95-8.89

-

-

5

5

4

1.02

Jaimanita

3.39

1.62-5.52

0.84

0.3-1.26

2.66

1.1-5.09

2.4

1.11-5.15

-

-

8

5

5

1.16

Río Maya

2.77

1.89-4.4

0.35

0.31-0.52

2.35

1.3-4.35

2.45

1.56-5.24

-

-

4

7

7

1.06

Júcaro

3.13

1.88-5.25

0.66

0.33-1.74

2.28

1.4-4.75

2.22

1.26-3.94

-

-

7

4

4

1.10

Yateras

2.67

1.69-4.83

0.41

0.32-1.01

2.38

1.08-5.2

1.78

1.25-2.61

-

-

5

5

6

1.34

Cabacú

2.12

1.79-2.43

0.35

0.34-0.35

1.67

1.34-2.1

1.74

1.34-2.53

-

-

3

5

5

0.98

Mucaral

2.66

1.51-5.04

0.54

0.31-1.99

2.01

1.03-5.2

1.85

1.12-4.56

-

-

6

4

4

1.14

Cilindro

2.58

1.86-3.49

0.67

0.32-1.13

1.68

1.39-2.44

1.64

1.3-2.25

-

-

7

3

3

1.05

Sierra de Capiro

2.85

1.84-4.07

0.35

-

2.72

1.40-4.50

1.92

1.40-2.17

-

-

5

6

8

1.37

Charco Redondo

2.18

1.71-2.82

0,34

0.33-0.36

1.77

1.25-2.63

1.73

1.07-2.49

-

-

4

5

5

1.05

C. de los Indios

3.27

1.56-5.33

0.82

0.31-2.19

2.01

1.09-3.25

2.52

0.97-5.65

-44.21

-232-295

8

3

3

0.91

Sabaneta

3.36

1.69-6.28

0.99

0.3-2.24

1.87

1.18-3.5

2.24

1.09-4.86

-108

-270-142

9

3

3

0.93

Gran Tierra

3.01

1.78-4.94

0.70

0.31-2.01

1.96

1.23-3.3

2.33

1.13-5.93

-118.7

-237-41

7

4

3

0.94

Mícara

2.61

1.66-5.23

0.66

0.32-2.44

1.76

0.95-3.25

1.6

0.97-4.18

-37.15

-193-147

8

3

3

1.13

La Picota

3.01

1.80-6.41

0.9

0.32-2.46

1.86

1.16-3.85

1.53

1.07-2.89

10.41

-207-278

12

2

3

1.23

Santo Domingo

2.74

1.59-6.99

0.76

0.32-2.75

1.70

0.89-4.02

1.63

1.05-3.97

27.75

-272-339

10

3

3

1.08

Sierra del Purial

2.07

1.60-2.58

0.37

0.32-0.62

1.59

0.95-2.3

1.64

1.26-2.08

-

-

4

4

4

0.97

Complejo Cerrajón

2.19

1.56-5.20

0.50

0.29-2.01

1.47

1.03-3.15

1.61

1.01-3.43

-84.26

-304-141

5

4

3

0.93

Basaltos

2.27

1.67-5.82

0.47

0.32-1.79

1.69

1.05-3.5

1.57

1.11-2.94

-40.63

-359-172

5

4

4

1.09

Dunitas

2.2

1.55-5.08

0.35

0.34-0.35

1.70

0.98-4.7

1.94

0.95-5.17

12.93

-345-345

3

6

5

0.92

Gabros

1.92

1.55-3.84

0.35

0.32-0.52

1.40

0.90-2.33

1.66

0.88-5.35

51.2

-268-415

3

4.7

4

0.86

Melange

2.23

1.73-5.83

0.43

0.31-1.93

1.68

1.19-3.75

1.68

1.18-3.87

-72.12

-281-141

4

4

4

1.02

Serpentinitas

2.4

1.34-8.84

0.38

0.09-1.74

1.72

0.80-7.1

2.52

0.74-15.4

-6.418

-539-617

3

7

5

0.77

Lateritas (Moa)

3.06

1.64-8.84

0.35

0.33-0.53

2.18

0.94-7.10

2.18

1.05-15.4

14.5

-276-498

2.2

11

6.2

0.64

Tabla 14

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 15. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones
y rocas

Sedimentos cuaternarios

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

1

2,61

1.75-5.56

0.49

0.29-1.18

2.1

1.13-5.1

1.73

1.28-3.29

-

-

6

4

5

1.21

2

3.3

2.73-4.12

0.71

0.35-1.17

2.47

1.7-3.55

2.14

1.47-2.91

-

-

8

3

4

1.28

8

2.96

1.56-4.06

0.53

0.32-0.98

1.86

1.09-2.45

3.27

1.08-6.21

-

-

4

6

4

0.7

10

2.01

1.63-2.51

0.37

0.34-0.45

1.41

1.14-1.73

1.81

1.32-2.44

-

-

3

5

4

0.79

13

2.54

1.99-3.14

0.42

0.32-0.6

1.82

1.28-2.33

2.45

1.79-3.62

-

-

3

6

4

0.75

14

2.54

1.47-5.28

0.52

0.33-1.67

1.78

0.98-3.3

2.06

0.95-4.76

-

-

5

4

4

0.95

15

3.79

3.51-4

0.88

0.73-1.06

1.97

1.6-2.4

4.1

3.21-4.61

-

-

4

5

2

0.49

16

2.9

2.19-3.4

0.85

0.55-1.23

1.79

1.47-2.3

1.54

1.38-1.94

-

-

10

2

2

1.16

17

2.64

2.19-3.48

0.66

0.43-0.93

1.86

1.6-.2.05

1.49

0.89-2.89

-

-

9

2

4

1.42

19

1.77

1.7-1.91

0.34

0.32-0.4

1.37

1.31-1.43

1.21

1.17-1.28

-

-

4

3

4

1.12

23

2.58

1.8-4.25

0.61

0.33-1.25

1.84

1.19-3.25

1.58

1.16-2.36

-

-

8

3

3

1.19

24

2.77

2.23-3.35

0.61

0.35-0.93

2.17

2-2.35

1.48

1.36-1.64

-

-

9

3

4

1.47

32

2.26

1.65-4.58

0.35

0.32-0.67

1.76

0.95-3.8

2.03

1.19-6.6

-

-

3

6

5

0.91

33

2.13

1.81-2.73

0.35

0.34-0.35

1.74

1.45-2.33

1.62

1.14-2.38

-

-

4

5

5

1.13

34

5.05

3.58-6.17

0.35

-

4.02

3.2-4.96

6.61

3.38-8.89

-

-

2

20

10

0.67

38

1.98

1.52-2.98

0.35

-

1.51

0.87-2.55

1.64

1.18-3.7

-

-

3

5

4

0.95

39

3.42

2.42-4.08

0.35

0.34-0.35

2.5

1.75-2.93

4.41

2.64-5.9

-

-

2

10

7

0.6

40

2.16

1.96-2.28

0.35

-

1.81

1.7-1.92

1.56

1.13-1.92

-

-

4

4

5

1.19

41

2

1.59-2.22

0.35

0.34-0.44

1.55

0.95-1.86

1.61

1.53-1.76

-

-

3

5

4

0.95

44

1.7

1.62-1.77

0.35

-

1.1

0.97-1.2

1.6

1.59-1.62

-

-

2

5

3

0.68

46

1.82

1.54-2.38

0.35

-

1.23

0.87-1.8

1.73

1.53-2.46

-

-

2

5

4

0.71

47

1.97

1.66-2.3

0.35

0.34-0.35

1.51

1-1.9

1.59

1.43-1.99

-

-

3

5

4

0.95

49

2.58

1.62-3.93

0.35

0.34-0.37

2.38

1-4.3

1.74

1.54-2.1

-

-

5

5

7

1.94

50

2.32

1.77-3.62

0.35

-

1.94

1.19-3.8

1.82

1.46-2.45

-

-

4

5

6

1.03

55

2.01

1.68-2.7

0.35

0.34-0.39

1.55

0.95-2.59

1.62

1.51-1.85

-

-

3

5

4

0.97

56

2

1.67-2.5

0.35

0.34-0.35

1.53

1.07-2.19

1.87

1.54-1.99

-

-

3

5

4

0.9

57

1.87

1.83-1.94

0.35

-

1.42

1.4-1.45

1.44

1.35-1.65

-

-

3

4

4

0.98
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Jaimanita

Río Maya

Júcaro

Yateras

Cabacú
Mucaral

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

1

4.27

1.92-5.52

0.9

0.34-1.26

3.33

1.37-5.09

2.52

1.53-3.67

-

-

12

3

4

1.35

4

2.21

1.67-2.51

0.47

0.34-0.76

1.6

1.1-.2.1

1.57

1.4-1.76

-

-

5

4

4

1

7

2.81

1.72-3.7

0.52

0.34-0.78

1.83

1.1-2.6

2.89

1.66-5.15

-

-

4

8

4

0.7

13

2.37

1.83-3.39

0.34

0.3-0.35

2.04

1.31-3.54

1.82

1.62-2.54

-

-

4

5

8

1.12

15

4.04

3.13-4.41

0.36

0.34-0.37

3.8

3.23-4.1

3.53

1.68-4.57

-

-

5

10

10

1.36

18

2.67

2.39-2.8

0.35

-

2.39

2.02-2.64

2.04

1.84-3.05

-

-

4

66

7

1.21

2

3.22

2.21-3.94

0.35

-

3.27

1.75-4.35

1.92

1.68-2.21

-

-

6

6

9

1.69

4

2.99

2.12-4.4

0.35

0.34-0.38

2.49

1.61-3.9

2.92

1.63-5.04

-

-

3

8

7

0.91

5

2.43

2.17-3.07

0.39

0.35-0.46

2.07

1.5-3.15

1.67

1.56-1.73

-

-

5

4

5

1.24

6

2.63

1.89-3.95

0.35

0.31-0.52

2.12

1.3-3.7

2.47

1.61-5.24

-

-

3

7

6

0.98

1

3.34

2.00-5.25

0.73

0.33-1.74

2.57

1.5-4.75

1.98

1.26-3.83

-

-

10

3

4

1.33

2

3.35

2.73-4.69

0.79

0.39-1.35

2.04

1.5-2.5

2.88

2.04-3.85

-

-

6

4

3

0.72

3

2.88

2.23-3.83

0.61

0.35-1.06

1.88

1.5-2.42

2.56

1.67-3.94

-

-

5

4

3

0.8

4

2.63

2.05-3.31

0.42

0.33-0.89

1.99

1.55-2.45

2.41

1.31-3.8

-

-

4

6

5

0.92

5

2.65

1.88-3.35

0.56

0.35-0.76

1.84

1.4-2.3

2.11

1.53-2.59

-

-

5

4

4

0.9

6

2.35

2.22-2.40

0.52

0.44-0.58

1.68

1.62-1.75

1.59

1.58-1.61

-

-

6

3

3

1.05

1

3.08

2.64-3.61

0.46

0.34-0.67

2.78

2.25-3.25

1.95

1.50-2.26

-

-

7

4

5

2.45

2.09-2.75

0.36

0.33-0.52

2.20

1.80-2.71

1.61

1.36-1.92

-

-

5

4

6

1.41

1.45

8

2.13

2.02-2.25

0.35

-

1.73

1.56-1.90

1.64

1.60-1.69

-

-

4

5

5

1.04

12

2

1.79-2.42

0.46

0.32-0.74

1.30

1.22-1.40

1.56

1.53-1.60

-

-

4

4

3

0.83

14

3.03

1.91-4.83

0.38

0.32-0.63

2.96

1.50-5.20

1.82

1.25-2.61

-

-

6

5

8

1.61

1

2.04

1.79-2.28

0.35

0.34-0.35

1.53

1.34-2.00

1.78

1.34-2.53

-

-

3

5

4

0.90

2

2.17

1.98-2.43

0.35

-

1.76

1.45-2.10

1.71

1.55-1.89

-

-

4

5

5

1.02

1

3.08

1.51-5.04

0.66

0.33-1.23

2.08

1.03-3.30

2.52

1.12-4.56

-

-

6

4

4

0.89

2

2.31

1.81-3.34

0.60

0.33-0.90

1.43

1.30-2.20

1.61

1.26-3.21

-

-

6

3

3

0.92

4

2.71

1.89-3.98

0.55

0.31-1.18

2.18

1.35-3.40

1.59

1.23-2.60

-

-

8

3

4

1.39

5

2.06

1.89-2.56

0.39

0.34-0.69

1.56

1.48-1.70

1.56

1.40-1.70

-

-

4

4

4

1.00

6

2.71

1.73-5.03

0.51

0.32-1.99

2.13

1.10-5.20

1.93

1.25-4.01

-

-

6

4

5

1.16
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Cilindro

Charco Redondo

Castillo de los Indios

Sabaneta

Gran Tierra

Mícara

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

2.49

1.79-3.53

0.50

0.32-1.10

1.90

1.35-2.85

1.70

1.31-2.49

-

-

6

4

4

1.16

1

2.62

1.92-3.49

0.70

0.36-1.13

1.87

1.39-2.44

1.65

1.30-2.25

-

-

7

3

3

1.05

2

2.22

1.86-2.90

0.46

0.32-0.75

1.63

1.43-2.20

1.58

1.43-1.82

-

-

5

4

4

1.04

3

2.93

2.72-3.10

0.85

0.72-1.02

1.77

1.67-2.02

1.69

1.55-1.73

-

-

9

2

2

1.05

2

2.24

1.90-2.67

0.34

0.33-0.36

1.80

1.37-2.40

1.86

1.33-2.49

-

-

3

5

5

0.99

1

3.18

1.83-5.33

0.77

0.32-1.73

2.02

1.40-3.20

2.41

0.97-5.25

-130

-232-155

8

3

3

0.99

2

3.18

2.39-3.88

0.78

0.48-0.96

2.01

1.52-2.80

2.39

2.13-3.01

-168

-197 -121

7

3

3

0.90

3

2.93

2.00-3.65

0.58

0.35-1.11

2.30

1.21-3.20

1.93

1.37-3.36

-127

-161 -95

7

4

4

1.29

4

3.71

2.56-4.34

0.97

0.64-1.42

2.04

1.50-2.79

3.15

1.65-4.37

-95

-167 -7

7

4

2

0.68

6

3.16

1.56-5.14

0.83

0.31-1.74

1.93

1.09-3.25

2.24

1.06-5.05

-33

-122-43

8

3

3

0.97

7

3.57

2.35-5.20

0.94

0.35-2.19

1.92

1.36-3.25

3.11

1.16-5.65

-44

-106-11

7

4

2

0.72

8

3.59

2.04-5.33

0.85

0.36-2.17

2.29

1.44-3.20

2.80

1.61-4.40

19

-153-144

8

4

3

0.86

11

1.93

1.78-2.38

0.35

0.35-0.37

1.33

1.16-1.72

1.82

1.42-2.52

245

127-295

3

5

4

0.75

12

2.18

2.06-2.35

0.38

0.34-0.50

1.71

1.60-1.75

1.68

1.63-1.73

209

1991-223

4

4

5

1.02

13

1.97

1.83-2.28

0.35

0.34-0.35

1.45

1.30-1.90

1.73

1.60-1.84

137

93-193

3

5

4

0.83

1

3.34

2.23-5.13

0.83

0.35-2.18

2.10

1.65-3.25

2.50

1.69-3.45

-78

-159-113

7.5

4

3

0.87

2

3.38

1.69-6.28

1.03

0.30-2.24

1.84

1.18-3.50

2.19

1.09-4.86

-112

-270-142

9

3

2

0.94

3

3.24

2.62-4.18

0.92

0.54-1.69

1.81

1.50-2.07

2.33

1.46-4.25

-98

-103 -91

9

3

2

0.93

1

2.76

2.08-4.94

0.78

0.35-2.01

1.79

1.42-2.25

1.46

1.21-1.78

-14

-32-4.85

9

2

3

1.24

3

2.84

1.87-4.08

0.63

0.35-1.12

1.78

1.44-2.30

2.52

1.31-4.26

-204

-227 -178

5

4

4

0.86

7

3.06

1.81-4.83

0.70

0.31-1.34

1.99

1.23-3.30

2.45

1.13-5.93

-131

-237-41

6

4

3

0.91

1

2.59

1.67-4.40

0.65

0.32-1.31

1.77

0.95-3.25

1.55

0.97-3.23

-40

-193-115

8

3

3

1.15

2

4.42

3.50-5.12

1.41

0.87-1.78

2.14

1.85-2.30

3.10

2.03-4.19

-6.92

-54.4-27

11

2

2

0.74

3

2.49

2.15-3.23

0.53

0.35-0.70

1.65

1.23-2.64

2.12

1.73-2.46

-78.8

-131 -35

4

4

3

0.78

4

4.58

4.09-5.26

1.89

1.51-2.44

1.90

1.75-2.00

1.67

1.52-1.85

-99.9

-108 -87

22

0.9

1

1.13

5

2.27

1.66-3.70

0.58

0.33-1.20

1.55

1.17-2.37

1.35

1.28-1.49

-22.3

-93.6-38

7

3

3

1.13

6

2.45

1.75-3.53

0.54

0.34-0.77

1.55

1.35-2.42

2.14

1.20-3.21

62.9

-51-147

4

4

3

0.78

1

2.38

2.10-2.88

0.44

0.33-0.65

1.94

1.20-2.70

1.57

1.42-2.06

98.8

68-129

5

4

5

1.24
(1) Media
(2) Rango

�eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

Formaciones
y rocas

Área

La Picota

5

3.07

1.80-6.41

0.94

0.32-2.46

1.86

1.16-3.85

1.52

1.21-2.89

6.87

-207-278

13

2

3

1.24

6

1.99

1.97-2.00

0.35

-

1.50

1.49-1.52

1.67

1.63-1.74

-20.5

-38.3 -5

3

5

4

0.89

8

2.18

2.04-2.31

0.50

0.41-0.59

1.42

1.38-1.50

1.71

1.68-1.75

-33.6

-75-0.65

4

4

3

0.83

3

2.00

1.94-2.09

0.35

-

1.48

1.40-1.64

1.75

1.49-2.26

-10.8

-22 -1.4

3

5

4

0.86

Santo Domingo

Sierra del Purial

Complejo Cerrajón

Basaltos

Dunitas
Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

5

1.84

1.70-2.00

0.35

0.34-0.38

1.24

1.05-1.55

1.73

1.59-1.99

22

-36- 44

3

5

4

0.72

6

1.80

1.59-2.37

0.35

0.35-0.37

1.22

0.95-1.68

1.66

1.48-2.60

-14.1

-56-84

3

5

3

0.74

7

1.92

1.60-2.51

0.38

0.34-0.65

1.27

0.95-2.00

1.78

1.50-2.97

176

-10.5-307

3

5

3

0.73

9

2.07

1.61-3.21

0.38

0.34-0.68

1.52

0.89-2.40

1.72

1.50-3.92

48.8

-132-195

4

5

4

0.89

10

2.02

1.73-2.58

0.38

0.34-0.57

1.41

1.14-1.95

1.83

1.57-2.49

270

213-338

3

5

4

0.79

11

2.01

1.70-2.92

0.41

0.34-0.80

1.39

1.05-1.90

1.66

1.50-1.95

212

152-255

4

4

4

0.84

13

3.62

1.77-6.99

1.21

0.32-2.75

2.08

1.18-4.02

1.55

1.05-3.97

-22.5

-195-338

18

2

2

1.37

14

2.12

1.69-3.01

0.47

0.32-1.23

1.54

1.10-2.30

1.43

1.25-2.22

-172

-272 -82

5

4

4

1.10

1

1.94

1.62-2.25

0.34

0.32-0.38

1.47

1.00-2.00

1.61

1.26-1.86

-

-

3

5

4

0.91

2

2.15

1.60-2.58

0.38

0.34-0.62

1.67

0.95-2.30

1.65

1.55-2.08

-

-

4

4

4

1.01

1

1.91

1.67-2.81

0.37

0.30-0.84

1.46

1.20-2.05

1.37

1.06-1.82

-185

-248 -102

4

4

4

1.08

2

2.25

1.75-3.77

0.43

0.33-0.77

1.61

1.33-2.50

1.87

1.20-3.43

-147

-304 -1.7

4

4

4

0.91

3

1.96

1.89-2.07

0.35

-

1.38

1.32-1.47

1.85

1.50-2.30

-138

-219 -51

3

5

4

0.76

4

1.73

1.56-2.07

0.39

0.32-0.56

1.12

1.03-1.25

1.38

1.34-1.41

54.7

38.9-78.6

3

4

3

0.81

5

2.28

1.63-5.20

0.58

0.29-2.01

1.49

1.25-2.35

1.46

1.01-2.46

-46.9

-183-141

6

3

3

1.06

6

2.32

1.69-5.12

0.58

0.32-1.75

1.47

1.04-3.15

1.67

1.33-1.90

-40.4

-137-93

6

4

3

0.88

7

1.85

1.80-1.94

0.35

0.34-0.35

1.35

1.25-1.50

1.54

1.51-1.60

-55.4

-67 -34.8

3

4

4

0.87

1

2.05

1.83-2.28

0.58

0.43-0.73

1.12

1.05-1.17

1.51

1.48-1.54

-63

-86 -39

4

3

2

0.74

2

2.27

1.97-2.55

0.40

0.32-0.61

1.92

1.68-2.05

1.41

1.16-1.53

-18.6

-37 - 2.73

6

4

5

0.36

3

2.49

2.45-2.61

0.58

0.44-0.78

1.91

1.65-2.05

1.40

1.22-1.65

-0.74

-19-8.34

8

3

4

1.36

4

1.90

1.86-1.95

0.35

-

1.39

1.37-1.42

1.62

1.54-1.74

-333

-359 -300

3

5

4

0.86

5

2.20

1.67-3.41

0.42

0.34-0.94

1.71

1.27-2.45

1.57

1.11-2.28

-25

-91-41

5

4

4

1.09

6

3.58

3.27-4.07

1.28

1.08-1.55

1.77

1.65-2.00

1.65

1.46-2.03

-42.66

-52 -39

14

1

1

1.05

1

2.06

1.74-2.71

0.35

0.34-0.35

1.53

1.30-1.95

1.85

1.29-3.19

220

79-345

3

5

4

0.85
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Gabros

Melange

Serpentinitas

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

2

2.80

2.47-3.28

0.35

-

2.22

1.83-2.65

2.88

2.17-3.57

190

163-212

3

8

6

0.79

3

2.40

2.28-2.48

0.35

-

2.17

2.07-2.29

1.59

1.30-1.80

-83.6

-132 -30

5

5

6

1.38

4

2.18

1.55-5.08

0.35

-

1.68

0.98-4.70

1.93

0.95-5.17

-13

-151-101

3

8

5

0.92

5

1.94

1.89-1.99

0.35

-

1.43

1.40-1.47

1.68

1.58-1.76

-272

-345 -219

3

5

4

0.85

1

2.29

1.93-2.64

0.35

-

2.00

1.34-2.50

1.59

1.10-2.52

-44.4

-122-33

5

5

6

1.29

2

1.92

1.63-3.32

0.35

-

1.48

1.20-2.83

1.48

1.10-3.31

25.7

-46-63

4

4

4

1.01

3

2.56

1.93-3.32

0.35

-

2.15

1.60-2.80

2.17

1.28-3.36

1.17

-25-19

4

6

6

1.04

4

1.86

1.74-2.11

0.35

0.33-0.44

1.42

1.29-1.50

1.40

1.26-1.88

-110

-168 -49

4

4

4

1.02

5

1.94

1.66-3.84

0.35

0.34-0.49

1.47

1.20-2.72

1.59

0.88-5.35

-54.4

-197-71

3

5

4

0.96

6

1.91

1.65-2.51

0.34

0.32-0.35

1.44

1.10-2.20

1.57

1.11-3.15

-84.8

-153 -7

3

5

4

0.93

7

2.03

1.55-3.03

0.35

0.34-0.35

1.48

1.00-2.18

1.88

1.17-4.36

114

-82-255

3

5

4

0.83

9

1.93

1.84-2.03

0.35

-

1.44

1.30-1.60

1.62

1.60-1.64

-57.1

-105 -11

3

5

4

0.89

10

1.92

1.65-2.19

0.35

-

1.41

1.05-1.70

1.65

1.50-2.01

102

62 133

3

5

4

0.85

12

1.89

1.57-2.68

0.35

0.34-0.52

1.36

0.90-2.20

1.66

1.14-3.26

56.9

-137-415

3

5

4

0.82

13

1.92

1.83-2.10

0.35

-

1.37

1.24-1.51

1.73

1.47-2.05

1.81

-174-125

3

5

4

0.80

15

1.86

1.60-2.41

0.35

0.34-0.44

1.33

0.95-1.99

1.61

1.39-2.05

193

36-341

3

5

4

0.82

16

1.87

1.66-2.04

0.34

0.34-0.35

1.36

1.10-1.56

1.59

1.47-1.80

269

201-332

3

5

4

0.85

17

1.90

1.57-2.63

0.35

0.34-0.37

1.32

0.95-1.95

1.79

1.48-2.91

100

23-329

3

5

4

0.75

2

2.22

1.83-2.63

0.54

0.35-0.76

1.41

1.25-1.81

1.89

1.25-2.09

-152

-185 -112

5

4

3

0.35

3

2.65

1.90-3.76

0.53

0.32-0.90

1.82

1.45-2.50

2.31

1.39-3.83

-214

-229 -201

4

5

4

0.87

5

1.95

1.83-2.01

0.34

0.33-0.36

1.48

1.44-1.50

1.60

1.18-1.76

118

71-141

3

5

4

0.93

6

2.26

1.73-5.83

0.43

0.31-1.93

1.74

1.19-3.75

1.62

1.25-3.87

-107

-281-49

5

4

4

1.09

1

2.11

1.88-2.75

0.36

0.34-0.61

1.68

1.37-2.15

1.58

1.43-1.68

-55.5

-92-13

3.9

4.4

4.6

1.06

2

2.80

1.96-3.60

0.78

0.35-1.18

1.68

1.30-2.25

1.79

1.42-2.41

-6.37

-35-13

7.9

2.6

2.4

0.98

3

2.18

1.69-4.22

0.45

0.31-1.56

1.58

1.10-2.40

1.62

1.12-2.26

-58.6

-135-15

0.4

4.1

3.9

0.98

4

2.59

1.92-3.38

0.64

0.33-1.24

1.75

1.41-2.20

1.67

1.60-1.73

-5.09

-39-23

6.7

3.3

3.4

1.04

5

2.24

1.69-3.06

0.48

0.33-1.14

1.60

1.03-2.20

1.63

1.27-1.82

-27.2

-59-12

4.9

3.9

3.8

0.99

6

2.47

1.61-5.04

0.67

0.29-2.23

1.46

1.20-2.15

1.72

1.16-2.70

-133

-175 -43

5.7

3.5

3.1

0.89
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Área

Lateritas

Serpentinitas

In situ
Potentes

Gabros
Serpentinitas

Redepositadas

Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

2.03

1.58-4.39

0.41

0.30-1.71

1.45

1.00-2.23

1.63

0.99-3.61

-100

-363 -141

3.7

4.2

3.8

0.91

8

2.50

1.58-8.81

0.35

0.32-1.01

1.79

0.94-7.10

2.77

0.74-15.1

-14.5

-539-617

2.6

7.9

5.1

0.74

9

2.24

1.94-2.67

0.35

-

1.89

1.50-2.55

1.67

1.45-1.86

-50.1

-113-1.77

3.9

4.8

5.4

1.13

10

1.91

1.60-2.72

0.35

0.34-0.36

1.39

0.95-2.10

1.66

1.44-2.47

293

182-371

2.9

5

4

0.83

11

1.92

1.72-2.46

0.37

0.34-0.56

1.38

1.16-1.72

1.60

1.51-1.67

213

161-275

3.2

4.5

3.8

0.85

12

2.14

1.57-4.79

0.35

0.34-0.68

1.54

0.89-3.62

2.11

1.25-7.59

42.3

-251-389

2.7

6

4.4

0.76

13

2.05

1.63-2.79

0.34

0.34-0.35

1.59

0.99-2.65

1.69

1.49-1.99

187

217-261

3.2

4.8

4.5

0.92

1

3.81

1.67-8.84

0.34

0.34-0.35

2.68

1.09-5.94

5.33

1.51-.15.4

9.23

-108-88

1.9

15.2

7.6

0.56

2

2.67

2.20-3.75

0.35

-

2.09

1.50-2.75

2.71

1.39-5.34

263

117-498

3.15

7.7

6.0

0.89

3

3.56

1.80-7.53

0.35

0.34-0.43

2.33

0.95-6.00

5.27

1.56-12.3

39.6

-153-179

1.61

15

6.7

0.45

4

2.45

1.73-3.48

0.35

0.34-0.35

1.66

0.9-2.40

2.91

1.42-5.99

-127

-277-86

2.16

8.3

4.8

0.61

7

2.20

2.17-2.22

0.35

-

1.43

1.38-1.49

2.57

2.48-2.69

89

17.0-159

1.95

7.4

4.1

0.55

9

3.14

1.68-5.59

0.35

0.34-0.48

2.09

0.95-4.2

4.35

1.61-8.55

19.7

-259-230

1.78

12.4

6

0.50

10

2.39

2.01-2.91

0.35

0.34-0.42

1.71

1.25-2.30

2.58

1.83-3.54

148

76-263

2.42

7.3

4.9

0.68

11

3.14

2.15-3.84

0.34

0.34-0.35

2.02

1.40-2.60

4.51

2.39-5.95

-72

-114-8.99

1.64

12.9

5.8

0.46

12

1.77

1.69-1.86

0.35

-

1.18

1.02-1.35

1.66

1.58-1.75

-32

-46-0.42

2.51

4.8

3.4

0.71

13

2.00

1.8-2.08

0.35

-

1.54

1.40-1.60

1.64

1.51-1.79

-22

-45-4.99

3.29

4.7

4.4

0.94

14

2.55

2.07-3.23

0.35

-

1.90

1.45-2.30

2.73

1.74-4.18

-24

-233-298

2.57

7.8

5.4

0.73

15

2.32

1.96-2.93

0.35

-

1.76

1.43-2.30

2.24

1.54-3.40

-80

-103 -64

2.9

6

5

0.82

1

2.09

1.70-2.46

0.34

0.34-0.35

1.64

0.95-2.05

1.73

1.53-2.07

67

-33-159

3.37

4.9

4.7

0.96

2

1.86

1.71-2.18

0.35

0.34-0.35

1.27

0.95-1.82

1.77

1.62-2.07

142

88-201

2.58

5.1

3.6

0.73

3

2.06

1.71-2.68

0.35

-

1.51

1.10-2.20

1.92

1.48-2.56

-90

-127-11.5

2.83

5.5

4.3

0.80

1

2.20

1.79-2.57

0.35

0.34-0.35

1.96

1.40-2.34

1.68

1.24-1.86

-54

-103-8.9

4.1

4.8

5.6

1.17

2

3.48

1.87-4.79

0.35

0.34-0.38

2.49

1.40-3.20

4.61

1.49-7.59

43

-7.7-110

2.11

12.9

7

0.59

3

1.91

1.73-2.08

0.34

0.34-0.35

1.39

1.11-1.55

1.68

1.45-1.90

-29

-89-25

2.91

4.8

4.0

0.83

4

1.95

1.67-2.63

0.35

0.34-0.38

1.36

0.95-2.12

1.87

1.42-3.29

45

11-92

2.65

5.3

3.9

0.75

5

5.23

2.74-6.26

0.35

-

4.23

2.20-5.00

6.76

2.74-9.06

-57

-221-93

2.25

19.3

12.1

0.64

6

5.40

3.20-8.14

0.35

-

4.59

2.72-6.00

6.52

3.08-13.1

29

-53-79

2.91

18.6

13.1

0.83
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Área

Serpenti
nitas
Gabros

In situ
Redepositadas

Serpentinitas

Poca potencias

Gabr
os

Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

4.60

3.59-5.11

0.35

-

3.66

2.65-4.13

5.89

4.65-7.16

81

54-108

2.23

16.8

10.5

0.63

8

4.55

2.84-6.65

0.35

-

3.56

2.22-5.50

5.90

2.95-9.16

127

108-135

2.25

16.9

10.2

0.64

9

4.13

2.44-6.92

0.35

-

3.13

1.88-5.23

5.45

2.37-10.3

85

51-125

2.12

15.6

8.9

0.60

10

3.91

1.98-8.56

0.35

0.33-0.53

2.99

1.20-7.10

4.94

1.54-13.9

26

-41-99

2.45

14

8.5

0.68

11

2.94

2.35-3.68

0.34

0.34-0.35

2.11

1.84-2.25

3.61

2.15-5.99

104

93-110

2.32

10.3

6

0.66

12

1.94

1.69-2.14

0.35

-

1.41

1.10-1.64

1.71

1.51-2.38

-40

-81 –2.28

2.93

4.9

4

0.83

1

2.19

1.73-2.97

0.34

0.34-0.35

1.52

0.95-2.95

2.35

1.45-3.48

25

-67-147

2.42

6.7

4.4

0.69

2

2.38

1.72-3.28

0.35

0.34-0.38

1.75

0.95-2.64

2.47

1.43-3.56

113

5.46-308

2.5

7.0

5.0

0.73

3

2.18

1.68-3.44

0.35

0.34-0.35

1.53

1.15-2.45

2.28

1.36-4.65

-5.11

-116-108

2.65

6.5

4.4

0.75

1

2.31

1.86-3.03

0.34

0.34-0.35

1.54

1.30-1.95

2.71

1.54-4.36

61

28.4-77

2.18

7.8

4.4

0.62

2

1.99

1.79-2.08

0.35

-

1.60

1.27-1.73

1.46

1.39-1.55

120

68-156

3.83

4.2

4.6

1.09

3

1.89

1.73-2.26

0.35

0.34-0.35

1.32

1.07-1.70

1.72

1.35-2.73

105

-9.8-209

2.81

4.9

3.8

0.79

4

1.88

1.65-2.41

0.35

0.34-0.35

1.33

0.95-2.20

1.69

1.48-2.08

68

15-171

2.81

4.8

3.8

0.80

5

1.96

1.64-2.55

0.35

0.34-0.35

1.47

1.11-2.05

1.66

1.17-2.60

125

-11-252

3.15

4.8

4.2

0.90

7

1.90

1.83-1.95

0.35

-

1.42

1.30-1.50

1.56

1.52-1.68

-5.66

-23-13

3.18

4.5

4.1

0.90

1

2.92

1.91-4.88

0.35

-

2.37

1.49-3.78

2.97

1.05-7.29

-0.71

-37-29

3.63

8.5

6.8

1.03

2

3.47

2.55-4.57

0.34

0.33-0.35

2.94

2.20-3.61

3.59

2.12-6.06

-52

-89-0.98

3.02

10.3

8.4

0.86

3

3.04

2.51-4.50

0.35

-

2.33

1.98-3.20

3.46

2.40-6.57

36

11.0-57.0

2.62

9.9

6.7

0.74

4

2.36

2.16-2.84

0.35

-

1.57

1.39-2.09

2.83

2.37-3.33

73.8

44-95

1.86

8.1

4.5

0.56

5

2.71

2.08-3.31

0.35

-

1.89

1.52-2.40

3.30

1.82-4.45

-28

-107-30

2.1

9.4

5.4

0.59

6

2.19

1.85-2.88

0.35

-

1.60

1.30-2.40

2.16

1.34-2.92

-35

-133-83

2.66

6.2

4.6

0.76

10

1.90

1.88-1.93

0.35

-

1.39

1.35-1.45

1.61

1.56-1.73

-149

-161 -131

3.02

4.6

4

0.86

11

2.00

1.65-2.43

0.35

-

1.48

0.95-2.20

1.76

1.51-2.34

55

-73-301

2.98

5.1

4.3

0.85

1

2.18

19.4-2.65

0.35

0.34-0.35

1.73

1.46-2.20

1.81

1.38-2.97

-55

-90 -26

3.5

5.1

4.59

1.00

2

2.04

1.81-2.26

0.35

0.34-0.35

1.64

1.40-1.91

1.53

1.28-1.71

-.58

-.82 -35

3.7

4.3

4.7

1.07

(1) Media
(2) Rango

�Nota:
Valores medios de eU, eTh y K.
Lateritas de gran potencia in situ sobre serpentinitas: eU=2.18 ppm.; eTh=4.40 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de gran potencia in situ sobre gabros:e eU=1.51 ppm.; eTh=1.82 ppm.; K=0.34 %.
Lateritas in situ de gran potencia:e eU=1.78 ppm.; eTh=2.92 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de gran potencia redepositadas sobre serpentinitas: eU=3.12 ppm.; eTh=4.86 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas potentes: eU=2.36 ppm.; eTh=4.40; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia in situ sobre serpentinitas: eU=1.61 ppm.; eTh=2.39 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia in situ sobre gabros: eU=1.41 ppm.; eTh=1.75 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas in situ de poca potencia: eU=1.49 ppm.; eTh=1.98 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia redepositadas sobre serpentinitas: eU=1.93 ppm.; eTh=2.58 ppm.; K=0.34 %.
Lateritas de poca potencia redepositada sobre gabros: eU=1.72 ppm.; eTh=1.76; K=0.35 %.
Lateritas redepositadas de poca potencia: eU=1.89 ppm.; eTh=2.50; K= 0.35 %.
Lateritas de poca potencia: eU=1.68 ppm.; eTh=2.32 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas in situ: eU=2.01 ppm.; eTh=3.80 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas redepositadas: eU=2.68 ppm.; eTh=4.01 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas sobre serpentinitas: eU=2.24 ppm.; eTh=4.04 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas sobre gabros: eU=1.47 ppm.; eTh=1.78 ppm.; K=0.35 %.

Tabla 15

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 16. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y
Matriz de correlación
rocas

Sierra de Capiro

Charco Redondo

La Picota

Santo Domingo

Basaltos

Dunitas

Melange

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.82
.46
1.00
.98
.82
1.00
.98
eU
1
.60
-.05
.96
.29
.63
1.00
.30
eU
1
-.02
.70
.83
-.45
.84
-.57
-.31
.90
eU
1
0
.80
.90
-.44
.88
-.64
-.41
.88
eU
1
.62
.30
.73
.08
.47
.09
.44
.61
eU
1
.83
.03
.98
.12
.09
.83
1.00
.09
eU
1
.56
.53
.86
-.48
.79
-.17
.51
.62

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.39
.85
.70
1.00
.82
.70
eTh

1
.46
.46
.39
.46
.46
K

1
.97
.85
1.00
.97
Iγ

1
.70
.98
1.00
F

1
.82
.70
eTh/K

1
.98
eU/K

1
eU/eTh

1
.04
-.12
.07
-.09
-.13

1
.02
.82
.95
.02

1
.16
.81
-.56
.99
.58
-.56
eTh

1
-.55
.31
1.00
F

1
.62
-.54
eTh/K

1
.32
eU/K

1
eU/eTh

K

Iγ

∆T

1
-.03
.03
.03
-.14
.26
0
-.42
eTh

1
.98
-.59
.95
-.85
-.81
.65
K

1
-.58
.97
-.81
-.72
.74
Iγ

1
-.55
.65
.60
-.43
∆T

1
-.77
-.65
.82
F

1
.89
-.63
eTh/K

1
-.30
eU/K

1
eU/eTh

1
-.10
0
.20
-.19
.49
.19
-.43
eTh

1
.98
-.46
.94
-.85
-.83
.75
K

1
-.46
.95
-.79
-.72
.79
Iγ

1
-.45
.49
.34
-.52
∆T

1
-.78
-.70
.87
F

1
.83
-.77
eTh/K

1
-.45
eU/K

1
eU/eTh

1
.40
.68
-.23
.30
.20
.02
-.24
eTh

1
.86
-.02
.94
-.76
-.68
-.03
K

1
-.01
.88
-.44
-.27
.21
Iγ

1
.07
-.15
.08
.30
∆T

1
-.72
-.48
.29
F

1
.79
-.09
eTh/K

1
.52
eU/K

1
eU/eTh

1
.04
.93
.17
-.41
1.00
.83
-.41
eTh

1
.03
-.32
0
.04
.03
0
K

1
.14
-.10
.93
.98
-.10
Iγ

1
-.16
.17
.12
-.16
∆T

1
-.41
.09
1.00
F

1
.83
-.41
eTh/K

1
.09
eU/K

1
eU/eTh

1
.72
.82
-.18
.47
.13
-.23
-.27

1
.87
-.26
.85
-.53
-.42
-.11

1
-.40
.88
-.30
.02
.20

1
-.43
.35
-.24
-.45

1
-.61
.06
.41

1
.27
-.25

1
.86

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Tabla 16
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

�Formaciones y
rocas

Serpentinitas

Lateritas (Moa)

Matriz de correlación
eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.06
.94
.05
-.41
.99
.80
-.57
eTh

1
.11
-.05
.71
-.16
-.20
.14
K

1
.04
-.12
.92
.90
-.31
Iγ

1
-.07
.06
.05
-.06
∆T

1
-.46
-.18
.77
F

1
.82
-.58
eTh/K

1
-.10
eU/K

1
eU/eTh

eU

eU
1
.80
.01
.94
.04
-.01
.79
.97
-.05
eU
1

eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.83
-.02
.96
.06
-.07
.83
1
-.07

1
.00
.96
.02
-.54
1
.83
-.54

1
.00
.04
.04
-.03
-.05
-.02

1
.04
-.31
.96
.96
-.31

1
.09
.01
.06
.09

1
-.54
-.07
1

1
.83
-.53

1
-.07

1

eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Tabla 16
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

�Tabla 17. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y rocas

Sedimentos cuaternarios

Área

2

10

13

14

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.37
-.47
.29
.64
.51
.67
.75
eU
1
.99
.93
1.00
.22
.94
.79
-.96
eU
1
-.32
.92
.89
.94
-.74
.37
.85
eU
1
.62
.47
.81
.55
.31
.32
.08

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.90
.73
.02
-.57
-.81
-.86
eTh

1
.70
.19
-.85
-.93
-.86
K

1
.66
-.46
-.46
-.36
Iγ

1
-.32
-.01
.28
F

1
.89
.68
eTh/K

1
.93
eU/K

1
eU/eTh

1
.93
1.00
.19
.95
.77
-.98
eTh

1
.95
.52
.77
.50
-.87
K

1
.27
.92
.73
-.97
Iγ

1
-.11
-.36
-.04
F

1
.92
-.97
eTh/K

1
-.80
eU/K

1
eU/eTh

1
-.26
.12
-.52
.84
-.21
-.75
eTh

1
.90
.94
-.72
-.03
.72
K

1
.77
-.41
.14
.52
Iγ

1
-.88
.17
.90
F

1
-.18
-.94
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
.76
.90
.30
.31
-.30
-.69

1
.88
.76
-.29
-.60
-.52

1
.66
.09
-.23
-.41

1
-.43
-.26
.09

1
.59
-.15

1
.69

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

15

17

34

39

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.53
-.55
.70
-1.7
.57
.87
.22
eU
1
.52
.35
.62
-.54
.59
.04
-.45
eU
1
.79
.20
.93
-.19
.79
1.00
-.19
eU
1
.81
-.42
.94
-.38
.81
1.00
-.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.64
.64
-.90
.90
.71
-.69
eTh

1
-.04
.63
-.91
-.87
.15
K

1
-.29
.35
.46
-.25
Iγ

1
-.85
-.52
.85
F

1
.87
-.47
eTh/K

1
-.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.91
.97
-.76
.81
-.65
-.97
eTh

1
.94
-.43
.50
-.89
-.94
K

1
-.65
.72
-.69
-.96
Iγ

1
-.97
.08
.67
F

1
-.12
-.72
eTh/K

1
.76
eU/K

1
eU/eTh

1
-.10
.97
-.69
1.00
.79
-.69
eTh

1
.03
.35
-.10
.20
.35
K

1
-.51
.97
.93
-.51
Iγ

1
-.69
-.19
1.00
F

1
.79
-.69
eTh/K

1
-1.9
eU/K

1
eU/eTh

1
-.52
.97
-.84
1.00
.81
-.84

1
-.50
.46
-.52
-.43
.45

1
-.68
.97
.94
-.68

1
-.84
-.39
1.00

1
.81
-.84

1
-.39

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

46

49

50

56

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.78
.29
.97
.54
.79
1.00
.54
eU
1
.65
-.28
1.00
.96
.70
1.00
.96
eU
1
.85
.63
1.00
.97
.85
1.00
.97
eU
1
.92
.58
1.00
.98
.91
1.00
.98

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.11
.90
-.09
1.00
.78
-.10
eTh

1
.25
.32
.12
.29
.32
K

1
.34
.90
.97
.34
Iγ

1
-.09
.54
1.00
F

1
.79
-.09
eTh/K

1
.54
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.70
.43
.98
.65
.42
eTh

1
-.25
-.26
-.22
-.31
-.29
K

1
.94
.74
1.00
.94
Iγ

1
.47
.96
1.00
F

1
.70
.48
eTh/K

1
.96
eU/K

1
eU/eTh

1
.42
.88
.71
1.00
.85
.71
eTh

1
.62
.65
.42
.63
.65
K

1
.96
.88
1.00
.96
Iγ

1
.71
.97
1.00
F

1
.85
.71
eTh/K

1
.97
eU/K

1
eU/eTh

1
.47
.94
.81
1.00
.92
.81

1
.58
.59
.46
.58
.59

1
.96
.94
1.00
.96

1
.80
.98
1.00

1
.91
.80

1
.98

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

57

4

Jaimanita

15

Río Maya

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.64
-.79
.81
-.49
.64
1.00
-.49
eU
1
.82
.01
.78
.37
.14
.71
.97
eU
1
.44
.08
.73
-.30
.47
.94
-.30
eU
1
.36
.08
1.00
.93
.36
1.00
.93

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.66
.97
-.96
1.00
.64
-.96
eTh

1
-.76
.64
-.66
-.79
.64
K

1
-.89
.97
.81
-.89
Iγ

1
-.96
-.49
1.00
F

1
.64
-.96
eTh/K

1
-.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-.53
.31
-.20
.64
.93
.64
eTh

1
.63
.93
-.96
-.65
.24
K

1
.87
-.49
.15
.90
Iγ

1
-.86
-.36
.58
F

1
.79
-.10
eTh/K

1
.53
eU/K

1
eU/eTh

1
.71
.94
-.96
1.00
.19
-.97
eTh

1
.59
-.58
.65
-.62
-.61
K

1
-.85
.94
.51
-.85
Iγ

1
-.97
-.10
1.00
F

1
.24
-.97
eTh/K

1
-.09
eU/K

1
eU/eTh

1
.65
.44
0
1.00
.36
0

1
.14
-.19
.65
.08
-.19

1
.90
.44
1.00
.90

1
0
.93
1.00

1
.36
0

1
.93

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

4

5

Júcaro

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.74
.65
.97
.31
.72
1.00
.27
eU
1
.29
-.66
.98
.89
.75
.98
.99
eU
1
.35
-.23
.41
-.11
.69
.56
.10
eU
1
.70
.56
.82
.85
-.23
-.05
.10

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.70
.89
-.35
1.00
.72
-.39
eTh

1
.72
.02
.64
.59
-.04
K

1
.08
.88
.95
.03
Iγ

1
-.38
.33
1.00
F

1
.70
-.42
eTh/K

1
.29
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.38
.14
.34
.26
.16
eTh

1
-.51
-.29
-.94
-.78
-.68
K

1
.93
.64
.93
.96
Iγ

1
.37
.80
.90
F

1
.85
.73
eTh/K

1
.98
eU/K

1
eU/eTh

1
.67
.96
-.38
.45
-.37
-.88
eTh

1
.76
.21
-.34
-.89
-.77
K

1
-.11
.28
-.44
-.79
Iγ

1
-.75
-.33
.41
F

1
.63
-.19
eTh/K

1
.663
eU/K

1
eU/eTh

1
.98
.98
.94
.80
.72
-.64

1
.93
.89
-.91
-.84
-.76

1
.98
-.72
-.61
-.49

1
-.70
-.56
-.40

1
.97
.88

1
.97

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

12

Yateras

14

Mucaral

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.63
-.25
.19
.19
.06
.3
.99
eU
1
-.88
-.28
-.16
-.16
.22
.47
.99
eU
1
.77
.01
.99
.57
.67
.95
.73
eU
1
.70
.47
.85
.44
.27
.23
-.09

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.74
.48
.44
-.61
-.77
-.74
eTh

1
.90
.90
-.94
-.96
-.36
K

1
1.00
-.93
-.81
.07
Iγ

1
-.93
-.81
.08
F

1
.95
.18
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
.20
.10
.09
-.23
-.47
.93
eTh

1
.99
.99
-.97
-.97
.27
K

1
1.00
-.97
-.92
.16
Iγ

1
-.97
-.92
.15
F

1
.96
.32
eTh/K

1
.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-.05
.82
.08
.91
.76
.14
eTh

1
.12
.63
-.43
-.29
.06
K

1
.58
.67
.90
.66
Iγ

1
-.19
.35
.81
F

1
.78
.08
eTh/K

1
.68
eU/K

1
eU/eTh

1
.52
.85
.08
.51
-.06
-.75

1
.82
.81
-.42
-.70
-.42

1
.57
.09
-.25
-.48

1
-.66
-.54
.15

1
.69
-.37

1
.40

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

5

Cilindro

Castillo de los Indios

3

2

4

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.76
.42
.68
.41
-.15
-.20
-.12
eU
1
.04
-.65
-.22
-.29
.16
.89
,88
eU
1
-.40
.78
.91
-.91
.95
-.89
-.15
.92
eU
1
.78
-.11
.68
.03
-.16
.72
.71
-.35

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.35
.61
.24
.07
-.15
-.74
eTh

1
.94
.99
-.91
-.97
-.11
K

1
.91
-.74
-.83
-.23
Iγ

1
-.95
-.97
.05
F

1
.96
-.25
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
-.59
-.67
-.79
.64
.29
-.43
eTh

1
.88
.91
-.99
-.91
-.26
K

1
.98
-.89
-.63
.18

1
-.92
-.66
.17

Iγ

∆T

F

1
.89
.21
eTh/K

1
.63
eU/K

1
eU/eTh

1
-.08
-.11
.07
-.40
.47
-.52
-.70
eTh

1
.95
-.86
.88
-.91
-.71
.59
K

1
-.96
.93
-.91
-.54
.72
Iγ

1
-.90
.84
.46
-.72
∆T

1
-.95
-.34
.89
F

1
.37
-.83
eTh/K

1
.13
eU/K

1
eU/eTh

1
-.11
.69
-.06
-.48
.78
.59
-.85

1
.60
.80
.82
-.60
-.72
.04

1
.53
.28
.23
.06
-.50

1
.76
-.35
-.45
.10

1
-.67
-.62
.57

1
.94
-.55

1
-.27

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

11

12

13

Sabaneta

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.64
-.10
.93
.49
.08
.62
.99
.11
eU
1
-.59
.34
.58
.16
.50
-.42
-.09
.93
eU
1
.60
.16
.99
.73
.96
.60
1.00
.96
eU
1
-.06
-21
.48
-.56
.24
-.14
.37
.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.52
.87
-.05
-.69
1.00
.69
-.69
eTh

1
-.28
.52
.76
-.58
-.24
.68
K

1
.30
-.26
.85
.95
-.25
Iγ

1
.58
-.09
.41
.56
∆T

1
-.72
-.03
.99
F

1
.68
-.71
eTh/K

1
.01
eU/K

1
eU/eTh

1
-.37
-.43
-.72
.54
.49
.24
-.85
eTh

1
.96
-.30
.98
-.99
-.97
.40
K

1
-.27
.98
-.97
-.86
.58
Iγ

1
-.14
.18
.35
.43
∆T

1
-.99
-.90
.58
F

1
.93
-.51
eTh/K

1
-.17
eU/K

1
eU/eTh

1
.31
.70
.28
.36
.99
.59
.34
eTh

1
.21
.18
.14
.15
.10
.07
K

1
.70
.92
.69
.99
.91
Iγ

1
.76
.26
.73
.75
∆T

1
.35
.96
1.00
F

1
.59
.34
eTh/K

1
.96
eU/K

1
eU/eTh

1
-.64
-07
-.54
-.77
.96
.53
-.92

1
.79
.28
.96
-.73
-.76
.67

1
-.20
.66
-.23
-.42
.26

1
.25
-.58
-.73
.19

1
-.79
-.65
.83

1
.65
-.86

1
-.29

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

1

Gran Tierra

3

Mícara

2

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.13
.19
.36
.06
.46
0
.27
.72
eU
1
.96
.58
.87
-.92
-.14
.89
-.41
-.90
eU
1
.11
.61
.87
.42
.35
-.27
-.33
.14
eU
1
.48
.05
.95
.76
.69
.17
.83
.96

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.80
.76
.57
.62
-.69
-.82
-.77
eTh

1
.98
.53
.95
-.90
-.84
-.45
K

1
.52
.98
-.85
-.75
-.32
Iγ

1
.48
-.49
-.54
-.36
∆T

1
-.82
-.68
-.16
F

1
.94
.48
eTh/K

1
.75
eU/K

1
eU/eTh

1
.75
.96
-.85
.07
.78
-.63
-.98
eTh

1
.90
-.53
.70
.17
-.94
-.81
K

1
-.79
.33
.59
-.79
-.97
Iγ

1
.07
-.77
.28
.74
∆T

1
-.56
-.74
-.16
F

1
-.04
-.70
eTh/K

1
.74
eU/K

1
eU/eTh

1
-.60
-.13
-.84
-.87
.84
.67
-.96
eTh

1
.86
.91
.88
-.92
-.94
.72
K

1
.62
.56
-.60
-.71
.32
Iγ

1
.97
-.95
-.85
.92
∆T

1
-.94
-.83
.96
F

1
.96
-.87
eTh/K

1
-.71
eU/K

1
eU/eTh

1
-.58
.33
.72
-.15
.82
.71
.20

1
.36
-.20
.74
-.92
-.50
.27

1
.68
.86
-.09
.62
.95

1
.37
.47
.74
.62

1
-.54
.19
.83

1
.65
-.08

1
.68

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

4

5

6

La Picota

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.77
-.99
-.99
.64
-.96
.97
.99
-.26
eU
1
.52
.88
.94
-.37
.93
-.94
-.76
.97
eU
1
.76
.55
.81
.34
.60
.65
-.13
-.44
eU
1
-.20
-.45
.60
.44
.48
.40
.80
.91

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.79
-.76
.02
-.90
.82
.72
-.82
eTh

1
1.00
-.59
.98
-.98
-.98
.31
K

1
-.62
.96
-.97
-.98
.26
Iγ

1
-.40
.57
.69
.54
∆T

1
-.96
-.93
.51
F

1
.98
-.36
eTh/K

1
-.20
eU/K

1
eU/eTh

1
.75
.70
.09
.72
-.46
-.72
.30
eTh

1
.99
-.18
.99
-.89
-.93
.78
K

1
-.24
1.00
-.93
-.90
.86
Iγ

1
-.22
.25
-.03
-.43
∆T

1
-.91
-.90
.84
F

1
.88
-.93
eTh/K

1
-.66
eU/K

1
eU/eTh

1
.92
.99
.63
.44
.51
-.68
-.90
eTh

1
.93
.74
.54
.16
-.89
-.93
K

1
.65
.57
.44
-.67
-.86
Iγ

1
.49
-.06
-.76
-.68
∆T

1
-.22
-.40
-.22
F

1
.21
-.34
eTh/K

1
.85
eU/K

1
eU/eTh

1
.51
.40
-.70
-.04
-.19
-.50
-.59

1
.43
-.10
.49
-.94
-.88
-.56

1
.21
.83
-.37
.02
.34

1
.54
-.19
.37
.68

1
-.60
-.06
.43

1
.79
.37

1
.86

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

5

8

Santo Domingo

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.41
.53
.19
-.23
-.61
-.41
1.00
.62
eU
1
-.40
-.26
-.06
.18
-.03
.13
.32
.93
eU
1
-67
-21
19
.53
.86
-.67
1.00
.86
eU
1
-.48
-.11
.93
-.84
.95
-.46
.99
.95

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.43
.82
-.65
-.97
1.00
-.41
-.97
eTh

1
-.12
.07
.52
-.43
.53
.52
K

1
-.85
-.66
.82
.19
-.65
Iγ

1
.50
-.65
-.23
-.50
∆T

1
-.97
.61
1.00
F

1
-.41
-.97
eTh/K

1
.62
eU/K

1
eU/eTh

1
.91
.86
-90
.82
-.85
-.91
-.71
eTh

1
.98
-.97
.97
-.98
-.99
-.57
K

1
-.97
1.00
-.99
-.96
-.39
Iγ

1
-.95
.94
.94
.50
∆T

1
-.99
-.95
-.35
F

1
.98
.44
eTh/K

1
.61
eU/K

1
eU/eTh

1
.65
.60
-.78
-.95
1.00
-.67
-.95
eTh

1
.63
-.78
.58
-.65
-.21
-.52
K

1
-.46
-.32
.60
.19
-.32
Iγ

1
.76
-.78
.53
.76
∆T

1
-.95
.86
1.00
F

1
-.67
-.95
eTh/K

1
.86
eU/K

1
eU/eTh

1
.23
-.14
.70
-.70
.96
-.50
-.72

1
.12
.25
-.02
-.07
-.25
-.17

1
-.65
.81
-.18
.88
.78

1
-.87
.64
-.86
-.89

1
-.71
.93
.99

1
-.44
-.69

1
.95

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

11

13

Complejo Cerrajón

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-25
.76
.94
-.51
.90
-.60
.64
.93
eU
1
.17
.77
.91
-.72
.86
-.73
-.09
.92
eU
1
.23
.76
.89
-.44
.86
-.49
-.35
.82
eU
1
-.10
.39
.69
.26
.51
-.26
.52
.69

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.24
-.01
.08
-.43
.85
-.10
-.98
eTh

1
.86
-.28
.94
-.71
.01
.76
K

1
-.45
.89
-.48
.43
.81
Iγ

1
-.38
.20
-.48
-.43
∆T

1
-.82
.27
.93
F

1
-.07
-.84
eTh/K

1
.54
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
.35
-.46
.12
-.02
-.31
-.23
eTh

1
.96
-.75
.97
-.95
-.70
.65
K

1
-.81
.96
-.88
.49
.76
Iγ

1
-.72
.65
.39
-.53
∆T

1
-.95
-.54
.81
F

1
.66
-.72
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.06
.19
.08
-.06
.41
.11
-.32
eTh

1
.97
-.51
.92
-.78
-.80
.67
K

1
-.50
.93
-.69
-.68
.72
Iγ

1
-.49
.55
.47
-.53
∆T

1
-.68
-.62
.86
F

1
.86
-.62
eTh/K

1
-.36
eU/K

1
eU/eTh

1
-.17
.08
-.75
-.44
.85
.10
-.78

1
.85
.55
.92
-.62
-.63
.31

1
.35
.82
-.38
-.19
.37

1
.71
-.90
-.35
.71

1
-.79
-.42
.64

1
.39
-.78

1
.24

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

2

3

4

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.97
.87
.97
.64
.73
.65
-.28
-.84
eU
1
-.70
.35
-.26
-.79
.84
-.70
1.00
.84
eU
1
.14
.97
.98
-.90
.98
-.94
-.85
.97
eU
1
.62
.92
.94
-.13
.92
-.73
-.75
-.01

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.93
.99
.56
.74
.59
-.44
-.94
eTh

1
.96
.49
.90
.27
-.71
-.87
K

1
.58
.81
.51
-.49
-.91
Iγ

1
.51
.39
-.03
-.37
∆T

1
-.05
-.73
-.57
F

1
.42
-.59
eTh/K

1
.48
eU/K

1
eU/eTh

1
-.25
.87
.39
-.96
1.00
-.70
-.96
eTh

1
-.10
-.64
.39
-.25
.35
.39
K

1
-.01
-.73
.87
-.26
-.73
Iγ

1
-.61
.39
-.79
-.62
∆T

1
-.96
.84
1.00
F

1
-.70
-.96
eTh/K

1
.84
eU/K

1
eU/eTh

1
.14
.17
.14
.10
.02
-.14
-.10
eTh

1
1.00
-.78
1.00
-.98
-.95
.94
K

1
-.81
1.00
-.97
-.93
.95
Iγ

1
-.82
.79
.59
-.93
∆T

1
-.97
-.92
.96
F

1
.95
-.95
eTh/K

1
-.83
eU/K

1
eU/eTh

1
.67
.74
.24
.46
-.24
-.71
-.77

1
.99
-.24
.96
-.84
-.93
-.15

1
-.17
.94
-.78
-.91
-.22

1
-.34
.49
.22
-.43

1
-.91
-.85
.11

1
.81
-.30

1
.30

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

7

Basaltos

1

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.04
.61
.80
.01
.78
-.39
-.03
.94
eU
1
-.85
-.02
.99
0
.99
-.85
1.00
.99
eU
1
.92
-.15
.05
-.56
-.02
.33
.43
.97
eU
1
.60
.11
.65
.69
.25
.26
.38
.24

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.43
-.29
.23
-.43
.50
.46
-.37
eTh

1
.96
-.12
.94
-.92
-.78
.73
K

1
-.08
.96
-.82
-.60
-.86
Iγ

1
-.04
.22
.18
-.06
∆T

1
-.77
-.58
.88
F

1
.91
-.54
eTh/K

1
-.20
eU/K

1
eU/eTh

1
.18
-.78
-.03
-.91
1.00
-.85
-.91
eTh

1
.02
-.73
-.05
.16
-.03
-.06
K

1
-.01
.97
-.79
.99
.97
Iγ

1
.01
-.02
.01
.01
∆T

1
-.91
.99
1.00
F

1
-.85
-.91
eTh/K

1
.99
eU/K

1
eU/eTh

1
-.39
-.19
-.29
-.27
.54
.61
.80
eTh

1
.98
-.71
.99
-.96
-.94
-.01
K

1
-.84
1.00
-.90
-.86
.19
Iγ

1
-.80
.59
.50
-.67
∆T

1
-.93
-.89
.13
F

1
.99
.18
eTh/K

1
.29
eU/K

1
eU/eTh

1
.01
.47
.72
-.20
.63
.42
-.63

1
.81
-.01
.90
-.74
-.81
.10

1
.44
.76
-.32
-.37
.07

1
0
.40
.28
-.20

1
-.82
-.75
.50

1
.92
-.51

1
-.15

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

3

4

5

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.56
-.97
-.99
-.02
-.87
.92
.99
.09
eU
1
.93
.65
.97
-.71
-.85
.93
1.00
-.85
eU
1
.75
.29
.86
-.44
.48
.35
.61
.50
eU
1
-.59
.62
.77
.63
.69
-.70
-.26
.79

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.73
-.60
-.82
-.89
.82
.55
-.78
eTh

1
.98
.25
.96
-.98
-.96
.14
K

1
.09
.89
-.94
-.99
-.04
Iγ

1
.50
-.36
-.02
.96
∆T

1
-.99
-.86
.41
F

1
.93
-.27
eTh/K

1
.10
eU/K

1
eU/eTh

1
.55
.99
-.83
-.98
1.00
.93
-.96
eTh

1
.59
-.42
-.47
.55
.65
-.47
K

1
-.80
-.95
.99
.97
-.95
Iγ

1
.86
-.83
-.71
.86
∆T

1
-.98
-.85
1.00
F

1
.93
-.98
eTh/K

1
-.85
eU/K

1
eU/eTh

1
.4
.82
-.51
.31
.48
.27
-.20
eTh

1
.72
-.44
.92
-.58
-.56
-.12
K

1
-.56
.77
.02
.14
.18
Iγ

1
-.41
-.07
-.06
0
∆T

1
-.59
-.31
.29
F

1
.77
-.08
eTh/K

1
.57
eU/K

1
eU/eTh

1
-.93
-.88
-.94
-.95
.98
.84
-.96

1
.97
.90
.99
-.97
-.91
.93

1
.87
.98
-.95
-.80
.94

1
.92
-.93
-.74
.92

1
-.99
-.87
.97

1
.84
-.99

1
-.74

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

1

3

Dunitas

4

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.68
-.13
.92
.50
.03
.68
1.00
.03
eU
1
0
.47
.71
.18
.25
0
1.00
.25
eU
1
.87
.21
.98
.23
0
.87
1.00
0
eU
1
.80
-.29
.93
-.60
-.60
.80
1.00
-.60

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.16
.91
.05
-.70
1.00
.68
-.70
eTh

1
.01
-.42
-.27
.15
-.13
-.27
K

1
.31
-.35
.91
.92
-.35
Iγ

1
.37
.05
.50
.37
∆T

1
-.70
.03
1.00
F

1
.68
-.70
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
.71
-.98
-.97
1.00
0
-.97
eTh

1
.29
.10
.18
-.06
.46
.18
K

1
-.56
-.51
.71
.71
-.51
Iγ

1
.99
-.98
.19
.99
∆T

1
-.97
.25
1.00
F

1
0
-.97
eTh/K

1
.25
eU/K

1
eU/eTh

1
.21
.95
.17
-.42
1.00
.87
-.42
eTh

1
.22
-.05
.03
.21
.21
.03
K

1
.22
-.16
.95
.98
-.16
Iγ

1
-.03
.17
.23
-.03
∆T

1
-.42
0
1.00
F

1
.87
-.42
eTh/K

1
0
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
.97
-.77
-.95
1.00
.80
-.96

1
-.16
-.10
-.09
-.05
-.29
-.07

1
-.74
-.85
.96
.93
-.85

1
.75
-.78
-.60
.75

1
-.96
-.60
1.00

1
.80
.96

1
-.60

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Gabros

Área

1

2

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.40
-.06
.95
-.70
.85
-.40
1.00
.85
eU
1
.81
.15
.98
-.41
.18
.81
1.00
.18
eU
1
.96
.18
.99
.72
-.84
.96
1.00
-.84
eU
1
.80
.01
.94
.30
-.29
.80
.99
-.30

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.05
-.10
-.11
-.79
1.00
-.40
-.79
eTh

1
-.08
.19
.04
-.05
-.06
.05
K

1
-.80
-.66
-.10
.95
.66
Iγ

1
-.33
-.11
-.70
-.33
∆T

1
-.79
.85
1.00
F

1
-.40
.79
eTh/K

1
.05
eU/K

1
eU/eTh

1
.09
.91
-.37
-.42
1.00
.81
-.42
eTh

1
.13
-.08
.11
.09
.15
.11
K

1
-.41
-.03
.91
.98
-.03
Iγ

1
.02
-.37
-.41
.02
∆T

1
-.42
.18
1.00
F

1
.81
-.42
eTh/K

1
.18
eU/K

1
eU/eTh

1
.01
.99
.52
-.95
1.00
.96
-.95
eTh

1
.11
.29
.23
.01
.18
.23
K

1
.64
-.90
.99
.99
-.90
Iγ

1
-.29
.52
.72
-.29
∆T

1
-.95
-.84
1.00
F

1
.96
-.95
eTh/K

1
-.84
eU/K

1
eU/eTh

1
-.03
.95
.45
-.73
1.00
.80
-.74

1
.07
-.01
.25
-.09
.14
.03

1
.40
-.53
.94
.92
-.56

1
-.44
.45
.30
-.45

1
-.74
-.33
.98

1
.80
-.74

1
.31

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

16

Melange

2

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.41
.32
.97
.22
.85
.41
1.00
.85
eU
1
.60
0
.98
-.02
.82
.60
1.00
.82
eU
1
-.12
-.02
.34
-.06
.25
-.01
.44
.63
eU
1
.91
.27
.82
.65
.03
.79
.37
-.41

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.73
.61
.67
-.13
1.00
.41
-.13
eTh

1
.47
-.47
-.07
.73
.32
-.07
K

1
.01
.70
.61
.97
.70
Iγ

1
.63
-.67
.22
.63
∆T

1
-.13
.85
1.00
F

1
.41
-.13
eTh/K

1
.85
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.75
-.24
.04
1.00
.60
.04
eTh

1
.02
.21
.05
-.06
-.02
.03
K

1
-.08
.69
.75
.98
.69
Iγ

1
.14
-.23
-.02
.13
∆T

1
.04
.82
1.00
F

1
.60
.04
eTh/K

1
.82
eU/K

1
eU/eTh

1
.16
.30
.23
-.19
.28
-.22
-.82
eTh

1
.91
.75
.89
-.90
-.90
-.23
K

1
.69
.85
-.74
-.67
-.13
Iγ

1
.71
-.64
-.76
-.25
∆T

1
-.93
-.69
.21
F

1
.78
-.12
eTh/K

1
.49
eU/K

1
eU/eTh

1
.51
.94
-.59
.14
.68
.05
-.73

1
.76
.32
.87
-.27
-.76
-.73

1
-.30
.47
.41
-.21
.76

1
.66
-.92
-.64
.21

1
-.58
-.74
-.33

1
.71
-.21

1
.53

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

Serpentinitas

2

4

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.59
.58
.87
-.66
.83
-.36
.53
.66
eU
1
-.44
.62
.74
-.80
.06
-.74
.39
.85
eU
1
.22
.05
.31
-.09
.22
-.11
.18
.98
eU
1
-.11
.24
.40
.48
.64
-.28
.19
.78

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.82
.85
-.05
.61
-.18
-.27
-.20
eTh

1
.89
-.11
.87
-.63
-.35
-.08
K

1
-.39
.92
-.50
.06
.26
Iγ

1
-.46
.31
-.67
-.78
∆T

1
-.71
.12
.41
F

1
.16
-.25
eTh/K

1
.92
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
-.04
.54
-.40
.42
.05
-.83
eTh

1
.97
-.42
.06
-.91
.93
.44
K

1
-.51
-.09
-.89
.86
.50
Iγ

1
-.71
.57
.23
-.79
∆T

1
-.95
.73
.82
F

1
.83
-.71
eTh/K

1
-.25
eU/K

1
eU/eTh

1
-.68
-.57
.74
-.66
.61
.65
0
eTh

1
.96
-.85
.90
-.97
.94
.20
K

1
-.82
.99
-.96
.84
.45
Iγ

1
-.06
.81
.77
-.26
∆T

1
-.97
.89
.38
F

1
.95
-.25
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.72
.70
.43
.36
-.34
.64
.69

1
.98
.69
0
-.86
.84
-.22

1
.74
.04
-.83
.74
-.11

1
.62
-.59
.37
.09

1
-.85
.59
.34

1
.81
-.06

1
.49

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

8

11

12

13

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.84
-.03
.9
-.09
-.16
.84
1.00
-.16
eU
1
.70
.74
.95
-.53
.05
-.49
.43
.97
eU
1
.62
-.03
.90
-.19
.22
.62
.99
.23
eU
1
.85
.48
1.00
.56
.99
.85
1.00
.99

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.03
.93
.08
-.59
1.00
.84
-.60
eTh

1
0
-.03
.22
-.05
.08
.02
K

1
.09
-.39
.96
.95
-.40
Iγ

1
-.04
.08
.09
-.03
∆T

1
-.60
.17
.98
F

1
.84
-.60
eTh/K

1
-.16
eU/K

1
eU/eTh

1
.46
.68
-.79
.50
-.03
.39
.50
eTh

1
.92
-.49
.90
-.90
.29
.76
K

1
-.58
.97
-.70
.12
.92
Iγ

1
-.40
.17
.09
-.36
∆T

1
-.86
.11
.86
F

1
.51
-.61
eTh/K

1
.37
eU/K

1
eU/eTh

1
-.05
.89
-.12
-.50
1.00
.62
-.59
eTh

1
0
.07
.25
-.11
.13
.06
K

1
-.17
-.10
.89
.90
-.18
Iγ

1
-.03
-.12
.19
-.04
∆T

1
-.59
.19
.98
F

1
.62
-.59
eTh/K

1
.22
eU/K

1
eU/eTh

1
.26
.88
.22
.76
1.00
.85
.76

1
.46
.27
.53
.25
.48
.53

1
.53
.97
.88
1.00
.98

1
.64
.22
.56
.64

1
.75
.99
1.00

1
.85
.76

1
.99

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Lateritas
(Moa)

Potentes

In situ

Área

Serpentinitas

1

2

3

7

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.87
-.01
.96
-.34
-.14
.87
1.00
-.14
eU
1
.01
-.12
.63
.35
.40
.01
1.00
.40
eU
1
.86
-.08
.96
.63
.14
.86
1.00
.14
eU
1
-.74
.43
.38
.30
.07
-.74
1.00
.87

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
0
.97
-.37
-.54
1.00
.87
-.54
eTh

1
-.01
.14
.01
0
.01
.01
K

1
-.37
-.36
.97
.96
-.36
Iγ

1
.23
-.37
.34
.23
∆T

1
-.54
.14
1.00
F

1
.87
-.54
eTh/K

1
-.14
eU/K

1
eU/eTh

1
.05
.78
-.83
-.07
1.00
.01
-.87
eTh

1
-.04
-.01
-.01
.05
.12
-.01
K

1
-.43
-.43
.79
.63
-.43
Iγ

1
.96
-.83
.35
.98
∆T

1
-.87
.40
1.00
F

1
.01
-.87
eTh/K

1
.40
eU/K

1
eU/eTh

1
.05
.96
.59
-.34
1.00
.85
-.34
eTh

1
-.01
-.07
-.15
0
.10
-.20
K

1
.63
-1.0
.96
.96
-.10
Iγ

1
-.04
.59
.63
-.03
∆T

1
-.33
.14
1.00
F

1
.86
-.33
eTh/K

1
.15
eU/K

1
eU/eTh

1
-.48
.35
.02
-.97
1.00
.74
-.97

1
-.06
.33
.40
-.48
.43
.48

1
.45
-.13
.35
.38
-.13

1
0
.02
.30
0

1
-.97
.87
1.00

1
.74
-.97

1
.87

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

9

11

1

Gabros

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.82
-.13
.95
-.46
-.01
.82
1.00
0
eU
1
.85
.18
.94
-.72
-.40
.84
1.00
-.40
eU
1
-.17
-.11
.98
-.77
.93
-.17
1.00
.93
eU
1
-.65
-.52
.98
.57
.99
-.65
1.00
.99

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.03
.96
-.34
-.55
1.00
.81
-.54
eTh

1
-.07
.08
0
-.10
.18
-.08
K

1
-.42
-.30
.96
.94
-.30
Iγ

1
-.09
-.35
.46
-.09
∆T

1
-.54
.01
1.00
F

1
.82
-.53
eTh/K

1
.01
eU/K

1
eU/eTh

1
.31
.97
-.78
0
1.00
.85
-.80
eTh

1
.27
.05
-.30
.31
.18
-.38
K

1
-.78
-.66
.97
.94
-.66
Iγ

1
.54
-.78
.72
.54
∆T

1
-.80
.40
1.00
F

1
.84
-.80
eTh/K

1
-.40
eU/K

1
eU/eTh

1
-.09
.02
.28
-.51
1.00
.17
-.51
eTh

1
-.12
-.11
-.06
-.10
.11
-.06
K

1
.83
.05
.02
.98
.85
Iγ

1
.57
.28
.77
.57
∆T

1
-.51
.93
1.00
F

1
.17
-.51
eTh/K

1
.93
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
-.50
.12
-.75
.100
.65
-.75

1
-.52
-.40
-.51
.29
.52
-.51

1
.68
.95
-.50
.98
.95

1
.40
.12
.57
.48

1
-.75
.99
1.00

1
.65
-.75

1
.99

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Redepositadas

Área

Serpentinitas

1

2

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.70
.26
.98
-.78
.82
.67
1.00
.62
eU
1
.94
.49
.97
.00
-.79
.95
.99
-.80
eU
1
.23
-.09
.95
-.70
.75
.23
1.00
.75
eU
1
.62
.22
.92
.78
.21
.62
1.00
.21

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.15
.80
-.73
-.13
1.00
.70
-.12
eTh

1
.25
.60
.18
.15
.21
.18
K

1
-.79
.47
.80
.98
.47
Iγ

1
-.22
-.73
-.76
-.23
∆T

1
-.13
.62
1.00
F

1
.70
-.12
eTh/K

1
.62
eU/K

1
eU/eTh

1
.63
.99
-.19
-.90
1.00
.91
-.91
eTh

1
.59
-.08
-.40
.56
.36
-.53
K

1
-.12
-.07
.99
.95
-.88
Iγ

1
.51
-.19
.01
.50
∆T

1
-.90
.77
1.00
F

1
.92
-.91
eTh/K

1
-.77
eU/K

1
eU/eTh

1
.34
.53
.41
-.40
1.00
.23
-.48
eTh

1
.04
.32
-.31
.34
.09
-.31
K

1
-.48
.49
.53
.95
.49
Iγ

1
-.93
.41
.70
-.93
∆T

1
-.47
.75
1.00
F

1
.23
-.47
eTh/K

1
.75
eU/K

1
eU/eTh

1
-.14
.87
.20
-.63
1.00
.62
-.63

1
-.21
-.10
.00
-.14
.22
.00

1
.58
-.19
.87
.92
-.19

1
.53
.20
.78
.53

1
-.63
.21
1.00

1
.62
-.63

1
.21

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

7

8

9

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.60
-.17
.81
.09
-.37
.60
1.00
-.37
eU
1
.69
.89
.94
-.27
.10
.70
1.00
.18
eU
1
.96
-.37
.99
.62
-.41
.96
1.00
-.41
eU
1
.98
.29
1.00
-.83
-.72
.98
1.00
-.72

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.10
.96
-.38
-.93
1.00
.60
-.93
eTh

1
-.14
.06
.00
-.10
.17
.08
K

1
-.25
-.82
.96
.81
-.82
Iγ

1
.46
-.38
.09
.46
∆T

1
-.93
.37
1.00
F

1
.60
-.93
eTh/K

1
-.67
eU/K

1
eU/eTh

1
.63
.90
.50
-.56
1.00
.69
-.56
eTh

1
.84
-.19
.06
.63
.89
.06
K

1
.08
-.17
.90
.93
-.17
Iγ

1
-.95
.49
.27
-.95
∆T

1
-.56
.18
1.00
F

1
.69
-.55
eTh/K

1
.18
eU/K

1
eU/eTh

1
-.30
.99
.50
-.63
1.00
.95
-.63
eTh

1
-.34
-.49
-.11
-.30
.37
-.11
K

1
.57
-.51
.99
.99
-.51
Iγ

1
.09
.50
.62
.09
∆T

1
-.63
.40
1.00
F

1
.96
-.63
eTh/K

1
-.41
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
1.00
-.79
-.81
1.00
.98
-.81

1
.29
-.06
-.30
.29
.29
-.30

1
-.81
-.77
1.00
1.00
-.77

1
.40
-.79
.83
.48

1
-.81
.72
1.00

1
.98
-.81

1
-.72

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

12

Poca potencia

In situ

Serpentinitas

Gabros

3

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.94
-.13
.99
.45
-.25
.94
1.00
.94
eU
1
.20
-.04
.91
.69
.76
.20
1.00
.76
eU
1
.66
-.07
.88
.35
-.09
.66
1.00
-.09
eU
1
.77
.39
-.89
.45
-.59
.77
1.00
-.59

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.16
.98
.45
-.52
1.00
.94
-.51
eTh

1
-.13
.06
.33
-.20
.19
.11
K

1
.46
-.30
.98
.98
-.38
Iγ

1
-.22
.44
.44
-.24
∆T

1
-.53
.27
-.97
F

1
.94
-.81
eTh/K

1
-.24
eU/K

1
eU/eTh

1
-.17
.59
.12
-.40
1.00
.20
-.48
eTh

1
-.10
-.01
.09
-.17
.04
.09
K

1
.62
.43
.59
.91
.43
Iγ

1
.52
.12
.69
.52
∆T

1
-.48
.76
1.00
F

1
.20
-.48
eTh/K

1
.76
eU/K

1
eU/eTh

1
-.21
.94
-.06
-.79
1.00
.67
-.78
eTh

1
-.16
-.02
.25
-.22
.10
.23
K

1
.12
-.55
.94
.88
-.55
Iγ

1
.38
-.06
.35
.38
∆T

1
-.79
.10
1.00
F

1
.67
-.79
eTh/K

1
-.10
eU/K

1
eU/eTh

1
.47
.97
.56
-.94
1.00
.77
-.94

1
.47
.30
-.46
.47
.39
-.46

1
.55
-.87
.97
.89
-.87

1
-.42
.56
.45
-.42

1
-.94
.59
1.00

1
.77
-.94

1
-.59

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

2

3

Redepositas

Serpentinitas

1

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.21
.87
.99
.89
.94
-.21
1.00
.94
eU
1
-.18
.20
.80
.21
.81
-.19
1.00
.82
eU
1
.90
.02
.97
-.15
-.76
.90
1.00
-.76
eU
1
.89
.62
.97
.46
-.82
.89
1.00
-.64

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.34
-.05
-.04
-.52
1.00
.21
-.52
eTh

1
.84
.55
.06
-.34
.87
.86
K

1
.90
.80
-.05
.99
.88
Iγ

1
.01
-.04
.89
.81
∆T

1
-.52
.94
1.00
F

1
.21
-.52
eTh/K

1
.34
eU/K

1
eU/eTh

1
-.54
.44
-.02
-.71
1.00
.15
.78
eTh

1
-.11
-.63
.59
-.56
.14
.55
K

1
.15
.32
.43
.82
.33
Iγ

1
.01
.00
.25
.04
∆T

1
-.71
.78
1.00
F

1
.15
.71
eTh/K

1
.79
eU/K

1
eU/eTh

1
-.04
.98
-.22
-.92
1.00
.90
-.92
eTh

1
-.01
-.16
.16
-.04
.02
.16
K

1
-.19
-.87
.98
.97
-.87
Iγ

1
.16
-.22
.15
.16
∆T

1
-.92
.76
1.00
F

1
.90
-.92
eTh/K

1
-.76
eU/K

1
eU/eTh

1
.54
.98
.61
-.88
1.00
.89
-.90

1
.60
.44
-.41
.54
.60
-.47

1
.56
-.78
.97
.97
-.80

1
-.85
.61
.46
-.67

1
-.89
.62
1.00

1
.89
-.90

1
-.64

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

3

4

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.95
-.15
.98
-.57
-.77
.95
1.00
-.77
eU
1
.76
-.06
.96
-.22
.46
.76
1.00
.46
eU
1
.39
-.01
.88
-.36
.38
.39
1.00
.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.30
.99
-.62
-.91
1.00
.95
-.91
eTh

1
-.24
.29
.45
-.30
.15
.45
K

1
-.61
-.86
.99
.98
-.86
Iγ

1
.36
-.62
.57
.36
∆T

1
-.91
.77
1.00
F

1
.95
-.91
eTh/K

1
-.77
eU/K

1
eU/eTh

1
.00
.92
-.40
-.22
1.00
.76
-.22
eTh

1
-.04
-.27
-.11
.00
.06
-.11
K

1
-.31
.19
.92
.96
.19
Iγ

1
.27
-.40
.22
.27
∆T

1
-.22
.46
1.00
F

1
.76
-.22
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
-.13
.78
-.64
-.75
1.00
.39
-.75

1
-.07
.06
.12
-.13
.01
.12

1
-.58
-.10
.78
.88
-.18

1
.42
-.64
.36
.42

1
-.75
.30
1.00

1
.39
-.75

1
.30

1

Tabla 17

�Tabla 18. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Prueba de
bondad
Formaciones y
Matriz factorial
de ajuste
rocas

Sedimentos
cuaternarios

Jaimanita

Río Maya

Júcaro

Yateras

Cabacú

Mucaral

Cilindro

Variables
eU
eTh
K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU

F1
.21
.10
.85
-.55
.19
F1
.82
.06
.81
.91
.97
-.62
-.07
.68
F1
.86
.71
-.33
.97
-.32
-.72
.86
.12
F1
.75
-.02
.83
.85
.95
-.77
-.38
.53
F1
.64
.06
-.10
.88
.63
.43
.93
F1
.91
-.40
-.32
.68
.96
-.40
.91
.96
F1
.42
0
.84
.77
.96
-.67
-.24
.39
F1
-.05

F2
.21
.97
-.01
.23
-.62
F3
-.05
-.97
-.29
-.37
.04
-.47
.16
.51
F2
-.50
.67
.03
-.08
-.33
.66
-.49
-.97
F2
.28
-.83
-.51
-.33
.21
-.12
.70
.83
F2
.11
-.15
-.91
-.23
-.75
.78
-.15
F2
.39
.91
.20
.73
-.21
.91
.39
-.22
F2
-.89
-.14
.43
-.37
0
-.51
-.95
-.67
F2
-.86

F3
Rotación
.94
.14
Varimax
.01
normalizado
.75
.73
Rotación
F1 F2 F3
Rotación
.98 .01 .13
.06 .01 .99
.37 .89 .21
Factores
.81 .42 .39
Varimax
no
normalizado
.73
.64
-.06
rotados
-.22 -.77 .56
.49 -.85 0
.88 -.09 -.43
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

F1
.97
.19
.54
.88
.78
-.28
.10
.53

Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Varimax
normalizado

F3 Rotación
-.10
-.98
-.29
Factores
-.50
no
.16
rotados
-.46
.12
.60
Rotación

F2
-.14
.96
.16
.25
-.42
.58
-.20
-.81

F3
Rotación
-.10
.10
.80
.39
Varimax
.41 normalizado
-.72
-.95
-.17

(KolmogorovSmirnov)
D
n
Dα
.01
.02
.03 2062 .03
.02
.01
D
n
Dα
.09
.10
.10
.09
206 .11
.10
.10
.10
.04
D
.09
.13
.13
.08
.12
.11
.08
.14
D
.08
.07
.08
.08
.08
.06
.05

n

Dα

125

.14

n

Dα

292

.09

n

Dα

168

.12

n

Dα

44

.24

n

Dα

1117

.04

n

Dα

.07
D
.11
.11
.11
.10
.11
.09
.09
D
.08
.18
.23
.08
.11
.18
.08
.11
D
.01
.02
.03
.02
.01
.02
.03
.03
D
.15
.08

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

83
.17
Tabla 18

�Formaciones y
rocas

Sierra de Capiro

Charco Redondo

Castillo de los Indios

Sabaneta

Gran Tierra

Mícara

La Picota

Prueba de
bondad
de ajuste

Matriz factorial
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
Iγ
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K

-.23
-.98
-.91
-.85
.91
.12
F1
.99
.87
.52
.99
.95
.87
.99
.95
F1
-.86
-.92
-.97
-.93
-.85
.21
F1
.47
-.10
.89
.71
.89
-.76
-.58
.38
F1
.47
.33
.97
.91
.20
.84
-.77
-.82
.03
F1
.28
-.32
.85
.52
-.84
.59
.47
F1
.29
.04
.96
.82
-.12
.85
-.92
-.80
.24
F1
-.81
.14
-.95

.70 Factores
no
.14
-.14 rotados
-.49
.20
-.98
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación
Factores
no
rotados
F2
-.02
-.95
-.36
-.60
.33
-.42
.43
.86
F2
-.21
-.91
-.10
-.35
.47
.42
-.49
.03
.83
F2
-.36
-.92
-.44
-.79
-.37
.28
.67
F2
.92
.02
0
.44
.40
.46
.04
.53
.83
F2
.27
-.75
-.16

F3 Rotación
.83
.21
-.16
Factores
.31
no
.05
rotados
.37
.66
.27
F3 Rotación
.83
.12
-.13
.17 Factores
no
-.13
rotados
.22
.27
.52
.52
F3 Rotación
.86
.01
-.18 Factores
no
.27
rotados
.18
.73
.53
F3
Rotación
.10
.99
.16
.32
Varimax
.07
normalizado
-.15
.30
-.07
-.47
Rotación
Factores
no
rotados

(KolmogorovSmirnov)
.06
.07
.07
.11
.07
D
.15
.20
.45
.14
.20
.20
.15
.20
D
.11
.12
.09
.12
.10
.06
D
.04
.03
.02
.03
.04
.04
.03
.02
D
.06
.06
.05
.05
.04
.04
.04
.01
.03
D
.07
.07
.06
.05
.07
.07
.03
D
.04
.04
.03
.02
.02
.01
.01
.02

n

Dα

.11

.49

n

Dα

32

.28

n

Dα

816

.05

n

Dα

530

.07

n

Dα

362

.08

n

Dα

786

.05

n
456

Dα
.07

.01
D
.06
.06
.05
.03

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 18

�Formaciones y
rocas

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)
.02
.05
.05

-.96 -.09
Iγ
F
-.95 .08
eTh/K
.89 .10
eU/K
.76 .46
.05
eU/eTh -.80 .54
D
n
Variables F 1 F 2 Rotación
Dα
eU
-.86 .28
.01
eTh
.26 .93
.01
K
-.95 .16
.02
.03
-.95 .28 Factores
Iγ
Santo Domingo
.01
no
883 .05
.57 .17
∆T
rotados
.02
F
-.96 .11
.02
eTh/K
.90 .29
.01
eU/K
.76 .03
.01
eU/eTh -.88 -.15
D
n
Variables F 1 F2 F3 Rotación
Dα
eU
.98 .17 -.06
.05
eTh
.27 .61 .74
.10
K
.33 -.79 .50
.10
Factores
Sierra del Purial
0
.18
.06
.98
Iγ
no
195 .11
.07
F
.92 -.38 0
rotados
.10
eTh/K
-.13 .98 .08
.04
eU/K
.81 .51 -.25
eU/eTh
.95
0 -.29
.04
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
.68 -.07 -.71
.02
eTh
.09 -.89 -.36
.01
K
.97 -.13 .10 Factores
.02
Complejo Cerrajón
.02
.93 -.26 -.19
no
Iγ
384 .08
rotados
.05
.15 -.54 .26
∆T
.02
F
.95 .14 -.06
.06
eU/K
-.71 .24 -.61
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
-.49 -.86 -.01
.12
eTh
-.47 -.42 -.71
.13
K
-.97
.20
-.04
.13
Factores
Basaltos
no
.13
-.94 -.30 -.14
133 .14
Iγ
.10
eTh/K
.70 -.52 -.40 rotados
.13
eU/K
.53 -.83 .07
eU/eTh -.14 -.63 .68
.10
D
n
Variables F 1 Rotación
Dα
eU
-.92
.10
eTh
-.97 Factores
.11
Dunitas
no
.10
-.20
178 .12
∆T
rotados
.09
F
.27
eU/eTh
.27
.09
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
.98 .11 .03
.01
eTh
.17 .97 .02
.02
K
-.04 .07 .85 Factores
.02
Gabros
.01 2324 .03
.86 .49 .09
no
Iγ
rotados
.02
-.18 .18 .56
∆T
.02
F
.76 -.62 .09
.01
eTh/K
.17 .97 -.05
D
n
Variables F 1 Rotación
Dα
eU
.87
.002
eTh
.97
.002
K
-.17
.004
.002
.94 Factores
Iγ
Serpentinitas
.004 13393 .01
no
.07
∆T
.001
F
-.42 rotados
.002
eTh/K
.98
.002
eU/K
.89
.003
eU/eTh -.49
D
n
Variables F 1 F2 Rotación
Dα
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Tabla 18
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

�Formaciones y
rocas
Lateritas (Moa)

Prueba de
bondad
de ajuste

Matriz factorial
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.88
.98
-.02
.97
.01
-.49
.98
.88
-.49

-.02
.02
.82
0
.58
-.02
0
-.05
-.07

Factores
no
rotados

(KolmogorovSmirnov)
.019
.013
.019
.017
.017 3755 .02
.013
.019
.007

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 18

�Tabla 19. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Prueba de
bondad
Formaciones
Área
Matriz
factorial
de
ajuste
y
(Kolmogorovrocas
Smirnov)
Sedimentos
cuaternarios
1

2

Variables

F1

eU

0

eTh
K
8

Iγ

.98
.57
.90

F

.52

eTh/K

.55

Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
F2 F3
.59
.79
.09
.04
.76 .28
.09 .40
.60 .56
.79
0

F 1 F3
.91 .04
.49 -.78
.69 -.31
.97 -.19
.92 .16
-.40 -.19
.33 .23
.80 .55
F 1 F3
.59 -.77
-.89 -.10
-.98 -.14
-.59 -.75
-.05 -.94
.85 .11
.97 -.10
.93 -.30
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

F2
.01

F3
.99

.72

.08

.94
.90

.25
.25

.13

.06

.02

.49

Rotación

D
.02
.02
.02
.01
.01
.01
.01
.01
D
.10
.13
.10
.21
.18
.14
.17
.16
D
.09
.09
.15
.05
.15
.06
.15

Varimax
normalizado

n

Dα

430

.07

n

Dα

24

.33

n

Dα

98

.16

n

Dα

8

.57

n

Dα

16

.40

n

Dα

162

.12

.11
.88

.66
eU/K
.44
.14
.72
.14
eU/eTh
.95
.06 .22
.60
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.99
K
.90
Factores
10
.99
Iγ
no
F
.14
rotados
eTh/K
.96
eU/K
.81
eU/eTh -.98
Variables F 1 Rotación
eU
.95
eTh
-.56
K
.90
Factores
13
.74
Iγ
no
F
.98
rotados
eTh/K
-.90
eU/K
.30
eU/eTh
.94
Variables F 1 F2 Rotación
F1
Rotación
eU
-.63 -.69
.91
eTh
-.88 -.22
.71
K
-.95 .20
.76
Factores
14
.93
Varimax
-.96 -.25
Iγ
no
F
-.68 .06
.77 normalizado
rotados
eTh/K
.06 -.77
.07
eU/K
.47 -.85
.01
eU/eTh
.56 -.32
-.08
15
Variables F 1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.11
.12
.21
.12
.16
.20
.26
.17
D
.19
.24
.26
.14
.15
.21
.21
.18
D
.10
.11
.11
.11
.10
.08
.05
.10
D

n

Dα
Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

16

19

23

24

32

33

.67 .70
.64 -.20
.95 -.22
.51 .71
-.81 -.16
.97 -.20
Factores
.03 .23
Varimax
.55 .21
no
-.83 .53
-.46 -.88 normalizado
rotados
.97 -.04
.82 .52
.87 .44
.89 .07
-.49 .84
.06 -.99
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.63 .67 -.37
eTh
.07 -.46 -.87
K
.87 -.46 .05
Factores
.96 -.06 -.23
Iγ
no
F
.98 .14 .10
rotados
eTh/K
-.92 .20 -.29
eU/K
-.34 .91 -.18
eU/eTh
.52 .84 .07
Variables F1 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
-.65
.22 .12 .96
eTh
-.54
.02 -.92 .36
K
-.97
.76 -.50 .38
Factores
-.96
Varimax
.55 -.41 .72
Iγ
no
F
-.88 rotados
.81 .07 .54 normalizado
eTh/K
.72
-.89 -.30 -.28
eU/K
.70
-.76 .61 .16
eU/eTh
.10
.04 .93 .34
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.74
.28 .88
eTh
-.37
0 -.66
K
.85
.98 .07
Factores
.83 .46
Varimax
.94
Iγ
no
F
.98
.80 .55 normalizado
rotados
eTh/K
-.90
-.89 -.29
eU/K
-.37
-.82 .51
eU/eTh
.74
.23 .96
Variables F2 Rotación
eU
.35
eTh
-.73
K
-.07
Factores
-.03
Iγ
no
F
.20
rotados
eTh/K
-.07
eU/K
.12
eU/eTh
.99
Variables F 1 F3 Rotación
F1 F2 F3
Rotación
.04
.97 .19
0
eU
.74
.64
.03
eTh
.93 .14
.75
.12 .99
K
.16
.96
.04
.96
.09
Factores
Iγ
.94 .12
.23
Varimax
no
.16 .94 .26 normalizado
rotados
F
.34
.12
.64
eTh/K
.93 .06
.75 .04
.18
.96 .17
eU/K
.76
.15
.16
.19 .97
eU/eTh
.32
.01
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.66 -.73
.98 .09

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.22
.13
.22
.14
.16
.14

11

.49

n

Dα

22

.34

n

Dα

9

.54

n

Dα

267

.09

n

Dα

13

.45

n

Dα

560

.06

n
16

Dα
.40

.19
D
14
.20
.09
.14
.13
.11
.17
.18
D
.17
.30
.23
.26
.31
.11
.17
.14
D
.08
.08
.08
.05
.08
.08
.05
.07
D
.21
.15
.11
.15
.11
.11
.13
.20
D
.01
.01
.04
.01
.04
.01
.05

.03

D
.14
.14

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eTh
.98 .09
no
rotados
K
.43 .51
.91 -.40
Iγ
F
-.76 -.62
eTh/K
.98 .08
eU/K
.65 -.74
eU/eTh -.76 -.62
Variables F 1 Rotación
eU
.83
eTh
.98
K
-.07
Factores
34
.97
Iγ
no
F
-.67 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.83
eU/eTh -.67
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.11
eTh
.54 .83
.97 .23 Factores
Iγ
38
no
F
.54 -.83
rotados
eTh/K
.54 .83
eU/K
.99 -.11
eU/eTh
.54 -.83
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.84
.97 .19
eTh
.99
.68 .72
K
-.59
-.36 -.47
Factores
39
.84 .52
Varimax
97
Iγ
no
F
-.81 rotados
-.19 -.97 normalizado
eTh/K
.99
.68 .72
eU/K
.84
.97 .19
eU/eTh -.81
-.19 -.97
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.12 Factores
41
no
eTh
.32 .70
rotados
eTh/K
.43 .89
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.98 -.16
eTh
.60 .73
K
-.01 -.73
Factores
44
.98 -.13
Iγ
no
F
.96 -.22 rotados
eTh/K
.60 .73
eU/K
.98 -.16
eU/eTh
.97 -.22
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.82
K
.33
Factores
46
.98
Iγ
no
F
.47 rotados
eTh/K
.83
eU/K
.99
eU/eTh .47
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.95 .30
eTh
-.36 .91
.83 .53 Factores
Iγ
47
no
F
.98 -.16
rotados
eTh/K
-.36 .91
eU/K
.95 .30
eU/eTh
.98 -.16
49
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.99
.81 .57
Factores
Varimax
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.39
.19
.11
.14
.14
.12
D
.23
.13
.26
.09
.13
.13
.23
.23
D
.07
.018
.10
.08
.018
.07
.08
D
.24
.17
.16
.13
.14
.17
.24

n

Dα

12

.47

n

Dα

71

.19

n

Dα

10

.51

n

Dα

97

.16

n

Dα

12

.47

n

Dα

34

.27

n

Dα

22

.34

n
35

Dα
.27

.14
D
.15
.08
13
D
.19
.15
.20
.19
.19
.15
.19
.19
D
.12
.26
.21
.16
.14
.26
.12
.14
D
.08
.21
.11
.09
.21
.08
.09
D
.11

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU
eTh
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.99
.81 .57
.72
.11 .98
.77 .62
.99 Factores
Varimax
no
.92
.91 .34 normalizado
rotados
.77
.22 .92
.99
.82 .56
.92
.92 .34
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.87
K
.66
Factores
50
.99
Iγ
no
F
.95 rotados
eTh/K
.87
eU/K
.99
eU/eTh .95
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.98 .16 -.03
eTh
-.31 .91 .25
K
.09 -.03 .99
Factores
55
.96 .23 .04
Iγ
no
F
.99 .02 .08
rotados
eTh/K
-.36 .90 -.20
eU/K
.97 .16 -.13
eU/eTh
.99 .03 -.05
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.92
K
.62
Factores
.99
Iγ
56
no
F
.96 rotados
eTh/K
.92
eU/K
.99
eU/eTh .96
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.78
.26 .94
eTh
.94
.89 .39
K
-.80
-.42 -.75
Factores
57
.76 .60
Varimax
.97
Iγ
no
F
-.89 rotados
-.94 -.23 normalizado
eTh/K
.94
.88 .39
eU/K
.78
.26 .94
eU/eTh -.88
-.94 -.23
Jaimanita
Variables F 1 F3 Rotación
eU
.67 .20
eTh
-.45 .88
Factores
1
K
-.86 .10
no
F
-.12 -.22
rotados
eTh/K
.77 .34
eU/eTh
.76 -.16
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.77 -.42
eTh
-.67 -.73
K
.80 -.39
Factores
7
.39 -.91
Iγ
no
F
.97 -.04 rotados
eTh/K
-.89 -.38
eU/K
-.08 -.02
eU/eTh
.93 .23
13
Variables F2 Rotación
eU
.17
eTh
.97
K
.35
.34
Iγ
F
-.06
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.09
.10
.10
.10
.11
.10
D
.33
.20
.17
.34
.34
.20
.33
.30
D
.22
.21
.24
.21
.17
.26
.26
.17
D
.14
.18
.28
.14
.14
.18
.14
.14
D
.19
.21
.20
.19
.30
.21
.19

n

Dα

12

.47

n

Dα

12

.47

n

Dα

21

.35

n

Dα

8

.57

n

Dα

93

.16

n

Dα

36

.27

n
18

Dα
.38

.30
D
.04
.15
.11
.08
.15
.06
D
.17
.20
.10
.07
.11
.22
.07
.09
D
.18
.25
.28
.20
.13

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

F
-.06
eTh/K
.96
eU/K
.15
eU/eTh -.09
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.48 .86
eTh
-.99 -.06
K
.43 .43
Factores
18
-.19 .97
Iγ
no
F
.83 .55
rotados
eTh/K
-.99 -.06
eU/K
.48 .86
eU/eTh
.83 .55
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.05
eTh
.41 .88
K
.12 .82
Factores
2
.99 .02
Iγ
no
F
.91 -.40 rotados
eTh/K
.41 .87
eU/K
.99 -.05
eU/eTh .91 -.40
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.30
Río Maya
K
-.74
Factores
5
.95
Iγ
no
F
.82
rotados
eTh/K
.82
eU/K
.99
eU/eTh
.98
Variables F1 Rotación F1
Rotación
eU
.73
.95
eTh
-.84
.54
Factores
6
.95
.95
Varimax
Iγ
no
F
-.21 rotados
.22 normalizado
eU/K
.75
.96
eU/eTh -.12
.30
Júcaro
Variables F2 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
.62
.74 .06 -.30
eTh
-.25
.93
0 -.79
K
-.36
.62 -.74 0
Factores
1
.13
.89 -.32 -.32
Varimax
Iγ
no
normalizado
F
.26
.44
-.60
.30
rotados
eTh/K
.27
.01 .95 -.67
eU/K
.84
-.06 .86 -.28
eU/eTh
.86
-.09 .03 .43
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.51 -.15 -.83
eTh
.38 .87 -.27
K
.98 .07 .04
Factores
2
.93 .21 -.26
Iγ
no
F
.92 -.35 -.08 rotados
eTh/K
-.79 .40 -.42
eU/K
-.82 -.05 -.55
eU/eTh -.07 -.95 -.28
Variables F 1 F2 Rotación
eU
-.03 .76
eTh
-.92 .37
K
-.89 -.41
Factores
3
-.91 .23
Iγ
no
F
.16 -.70 rotados
eTh/K
-.09 .98
eU/K
.69 .70
eU/eTh
.94 -.07
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.20
.19
.12
D
.16
.36
.17
.20
.22
.36
.16
.22
D
.18
.11
.39
.15
.20
.11
.18
.20
D
.21
.23
.15
.23
.14
.12
.18
.19
D
.09
.20
.09
.17
.10

n

Dα

16

.40

n

Dα

12

.47

n

Dα

10

.51

n

Dα

55

.21

n

Dα

158

.12

n

Dα

39

.26

n

Dα

29

.30

.16
D
.08
.07
.09
.08
.09
.08
.05
.07
D
.09
.08
.17
.15
.10
.17
.16
.07
D
.11
.19
.10
.15
.10
.11
.09
.12

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

4

5

1

5

Yateras

8

12

14

Cabacú

1

Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.48 .19 .84
eTh
-.95 .18 .19
K
-.48 -.85 .15
Factores
-.70 -.34 .61
Iγ
no
F
.59 -.74 .20 rotados
eTh/K
-.55 .80 .11
eU/K
.63 .71 .29
eU/eTh
.98 -.13 .04
Variables F 1 F2 Rotación
eU
-.58 .81
eTh
-.97 .15
K
-.99 -.02
Factores
-.94 .32
Iγ
no
F
-.91 .39
rotados
eTh/K
.90 .36
eU/K
.83 .54
eU/eTh
.73 .65
Variables F1 F2 Rotación
F 1 F3
Rotación
eU
.02 .99
-.34 -.14
eTh
.76 .18
-.37 .89
K
-.89 -.13
.97 -.14
Factores
-.31 .84
Varimax
.19 .03
Iγ
no
normalizado
F
-.94 .32
.67
-.56
rotados
eTh/K
.96 .25
-.86 .50
eU/K
.78 .54
-.94 .12
eU/eTh -.64 .60
.08 -.83
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.96 .25 .05
eTh
-.24 .96 .12
K
-.57 .35 .73
Factores
.65 .66 .36
Iγ
no
F
.80 -.27 .52
rotados
eTh/K
.27 .76 -.57
eU/K
.97 .10 -.18
eU/eTh
.92 -.37 .09
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.08
eTh
.42 .87
K
.13 .38
Factores
.99 .01
Iγ
no
F
.95 -.29 rotados
eTh/K
.44 .87
eU/K
.99 -.07
eU/eTh .94 -.29
Variables F2 Rotación
eU
-.83
eTh
.83
K
-.27
Factores
-.37
Iγ
no
F
-.38 rotados
eTh/K
.28
eU/K
.02
eU/eTh -.85
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.81
K
-.03
Factores
.98
Iγ
no
F
.50
rotados
eTh/K
.73
eU/K
.96
eU/eTh
.68
Variables F 1 Rotación

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.08
.07
.22
.08
.09
.09
.12
.13
D
.15
.20
.21
.14
.11
.17
.15
.10
D
.10
.13
.13
.12
.22
.12
.12
.14
D
.13
.18
.36
.14
.13
.13
.13
.10
D
.10
.13
.13
.12
.12
.12
.10
.12
D
.17
.11
.22
.25
.26
.20
.13
.11
D
.12
.11
.12
.10
.14
.10
.13
.11
D
.19

n

Dα

50

.23

n

Dα

11

.49

n

Dα

23

.33

n

Dα

15

.42

n

Dα

25

.32

n

Dα

14

.43

n

Dα

68

.19

n
17

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

1

2

4

Mucaral

5

6

7

Castillo de los Indios

2

eU
.67
eTh
-.72
.11 Factores
Iγ
no
F
.98
eTh/K
-.72 rotados
eU/K
.67
eU/eTh
.98
Variables F1 Rotación
F 1 F2
Rotación
eU
-.69
.98 .11
eTh
-.77
.69 .14
K
-.93
.57 -.73
Factores
-.96
Varimax
.88 -.25
Iγ
no
F
-.67 rotados
.53 -.78 normalizado
eTh/K
.10
.19 .88
eU/K
.50
.13 .90
eU/eTh
.54
-.10 .03
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.07 -.03 .99
eTh
-.20 .95 .18
K
-.99 .03 0 Factores
no
-.86 .36 .33
Iγ
F
-.81 -.54 .20 rotados
eTh/K
.80 .57 .15
eU/eTh
.32 -.90 .25
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.20 -.96 -.14
eTh
-.12 0 -.98
K
.91 .33 -.19
Factores
.75 -.49 -.41
Iγ
no
F
.95 -.21 .03
rotados
eTh/K
-.87 -.31 -.32
eU/K
-.53 -.83 .04
eU/eTh
.28 -.87 .38
Variables F 1 F2 Rotación F2
eU
.53 .57
.71
eTh
.43 .89
.99
K
.99 -.09
.23
Factores
.51
Varimax
.97 .20
Iγ
no
F
-.97 -.20 rotados
.12 normalizado
eTh/K
-.86 .49
.18
eU/K
-.93 .28
-.03
eU/eTh -.12 -.77
-.77
Variables F 1 F2 F3
Rotación
eU
.16 .97 .13
eTh
0 -.03 .98
K
.97 -.18 .07
.71 .61 .34
Varimax
Iγ
F
.91 .28 -.20 normalizado
eTh/K
-.74 .18 .60
eU/K
-.43 .88 .09
eU/eTh
.16 .86 -.44
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.13 -.80 -.56
eTh
0
.63 -.76
K
.96 .21 -.05
Factores
.83 -.11 -.53
Iγ
no
F
.94 -.30 .02
rotados
eTh/K
-.87 .16 -.43
eU/K
-.70 -.65 -.25
eU/eTh
.03 -.99 .10
Variables F 1 Rotación
eU
.95
eTh
-.33
K
.91
.96
Iγ

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
.14
.12
.15
.18
.12
D
.07
.13
.09
.05
.09
.13
.08
.08
D
.14
.14
.13
.10
.07
.13
.11
D
.08
.10
.10
.06
.07
.04
.04
.06
D
.12
.11
.29
.14
.31
.19
.14
.11
D
.05
.06
.06
.02
.01
.03
.06
.06
D
.06
.11
.10
.06
.11
.08
.06
.04
D
.23
.16
.28
.20

n

Dα

122

.14

n

Dα

116

.15

n

Dα

205

.11

n

Dα

22

.34

n

Dα

479

.07

n

Dα

169

.12

n
10

Dα
.51

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

3

4

6

7

8

11

13

.96
Iγ
-.93
∆T
F
.98
eTh/K
-.96
eU/K
-.39
eU/eTh
.84
Variables F 1 Rotación
eU
.92
eTh
.70
K
-.56
.72 Factores
Iγ
no
.68
∆T
F
-.29 rotados
eTh/K
.87
eU/K
.84
eU/eTh
.39
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.69
-.93 .16
eTh
.82
-.62 .01
K
-.64
.30 .93
-.44 .71
.20 Factores
Iγ
Varimax
no
.03 .89
-.50
∆T
normalizado
rotados
F
-.80
.19 .84
eTh/K
.95
-.80 -.40
eU/K
.89
-.85 -.49
eU/eTh -.64
.15 .08
Variables F 1 F3 Rotación
eU
.26 .85
K
.89 -.20 Factores
no
.64 .14
Iγ
rotados
eTh/K
-.88 .17
eU/eTh
.46 .47
Variables F2 F3 Rotación
eU
0
.92
eTh
-.66 .02
K
-.76 .15 Factores
-.87 .47
no
Iγ
-.12 -.45 rotados
∆T
eTh/K
.04 .02
eU/eTh
.58 .35
Variables F 1 Rotación
F2
Rotación
eU
.64
.03
eTh
-.40
.95
K
.84
-.16
.22
.71 Factores
Iγ
Varimax
no
.68
-.33
∆T
normalizado
rotados
F
.96
-.47
eTh/K
-.88
.71
eU/K
-.26
.04
eU/eTh -.78
-.66
Variables F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.73
.97 .14
eTh
.01
.76 -.61
K
.50
-.17 .80
.48 Factores
.97 -.18
Iγ
Varimax
no
.47 .71
.85
∆T
normalizado
rotados
F
.70
-.09 .98
eTh/K
-.03
.74 -.65
eU/K
.64
.97 .03
eU/eTh
.69
-.07 .96
Variables F 1 Rotación
eU
.97
eTh
.65
K
.21
.97
Iγ

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.19
.16
.23
.18
.16
D
.15
.27
.16
.12
.12
.16
.19
.09
.16
D
.12
.14
.12
.15
.10
.25
.25
.28
.11
D
.07
.04
.04
.08
.08
D
.12
.11
.07
.04
.01
.05
.09
D
.07
.08
.12
.08
.07
.10
.09
.05
.04
D
.17
.16
.23
.23
.23
.15
.18
.21
.13
D
.25
.17
.25
.10

n

Dα

22

.34

n

Dα

12

.34

n

Dα

267

.09

n

Dα

137

.13

n

Dα

146

.13

n

Dα

12

.47

n
9

Dα
.54

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

1

Sabaneta

2

3

Gran Tierra

1

Mícara
3

5

.97
Iγ
F
.74
.91
∆T
eTh/K
.64
eU/K
.96
eU/eTh .90
Variables F1 F3 Rotación
eU
.21 .74
eTh
.44 .55
K
-.92 .04
-.75 .42 Factores
Iγ
no
.35 -.36
∆T
F
.35 -.36 rotados
eTh/K
.94 .09
eU/K
.87 .14
eU/eTh
.12 -.67
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.54 -.15 -.80
eTh
-.44 -.86 -.11
K
-.97 -.09 .12
-.93 -.31 -.16 Factores
Iγ
no
-.21 .57 .29
∆T
F
-.81 .47 -.24 rotados
eTh/K
.75 -.52 -.27
eU/K
.83 .02 -.60
eU/eTh
.04 .83 -.53
Variables F1 F2 Rotación
F1 F3
Rotación
eU
-.14 -.88
.25 .23
eTh
.88 -.18
-.96 -.11
K
-.92 -.20
.52 .83
-.51 -.60 Factores
.02 .96
Iγ
Varimax
no
-.48 .81
.38
0
∆T
normalizado
F
-.95 -.21 rotados
.69 .68
eTh/K
.92 -.13
-.90 -.27
eU/K
.75 -.42
-.31 -.61
eU/eTh -.83 -.20
.95 .20
Variables F1 Rotación
eU
-.32
eTh
-.88
K
.96
-.93 Factores
Iγ
no
-.63
∆T
F
-.86 rotados
eTh/K
.92
eU/K
.92
eU/eTh
.59
Variables F1 F2
Rotación
eU
.96 -.22
eTh
.32 -.84
K
.29 .91
.99 .04
Iγ
.72 -.51
∆T
Varimax
F
.84 .51 normalizado
eTh/K
-.04 -.98
eU/K
.66 -.69
eU/eTh
.97 .03
Variables F1 F2
Rotación
eU
.85 .47
eTh
.80 -.33
K
.97 .14
.96 .24
Iγ
-.01 -.88
∆T
F
.96 .22
eTh/K
-.88 -.37
eU/K
-.95 .04

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.10
.11
.26
.22
.22
D
.17
.08
.17
.11
.14
.14
.10
.05
.05
D
.06
.06
.05
.01
.05
.06
.04
.06
.05
D
.11
.20
.20
.19
.14
.22
.21
.15
.17
D
.09
.16
.17
.22
.10
.20
.09
.14
.09
D
.18
.13
.23
.16
.11
.15
.15
.16
.14
D
.16
.19
.24
.19
.09
.22
.15
.16

n

Dα

75

.18

n

Dα

438

.07

n

Dα

11

.49

n

Dα

40

.25

n

Dα

20

.36

n
25

Dα
.32

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

6

La Picota

1

Santo Domingo

5

6

7

9

10

eU/K
-.95 .04
eU/eTh
.73 .61
Variables F1 Rotación
Rotación
F1 F2
eU
-.70
.19 .76
eTh
-.96
.75 .58
K
-.97
.90 .23
-.97 Factores
.72 54
Iγ
Varimax
no
-.76
.79 -.04
∆T
normalizado
rotados
F
-.57
.26 -.03
eTh/K
-.31
0
.97
eU/K
.78
-.96 .17
eU/eTh
.90
-.93 -.34
Variables F1 F3 Rotación
F3
Rotación
eU
.82 -.39
-.20
eTh
-.63 -.74
.91
K
-.80 .06
.21
.05 -.48 Factores
.14
Iγ
Varimax
no
.55 .58
-.89
∆T
normalizado
rotados
F
.09 .03
-.32
eTh/K
.64 -.36
.13
eU/K
.97 -.17
-.31
eU/eTh
.93
0
-.57
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.95
-.96 -.26
eTh
-.72
.22 .95
.77
-.98 .05
Iγ
Factores
-.92
.73 .53
Varimax
∆T
no
normalizado
F
.98
-.83
-.53
rotados
eTh/K
-.69
.21 .96
eU/K
.94
-.94 -.26
eU/eTh
.99
-.83 -.53
Variables F1 Rotación
eU
.97
.97
Iγ
Factores
.65
∆T
no
F
.78
rotados
eU/K
.98
eU/eTh
.80
Variables F1 F3 Rotación
F2
Rotación
eU
.89 .30
.17
eTh
-.45 .27
.75
K
-.01 -.72
.83
.43 -.01 Factores
.82
Iγ
Varimax
no
-.20 -.03
.61
∆T
normalizado
F
.90 -.37 rotados
.18
eTh/K
-.43 .82
.12
eU/K
.78 .61
-.19
eU/eTh
.97 .07
-.26
Variables F1 Rotación
eU
.74
K
.79
.74 Factores
Iγ
no
-.33
∆T
eTh/K
-.46 rotados
eU/K
.13
eU/eTh
.87
Variables F1 Rotación
F1
Rotación
eU
.95
-.20
eTh
-.47
.99
K
.85
-.19
.88
.03
Iγ
-.50
.01
∆T
F
.97
-.38
eTh/K
-.80
.82
eU/K
.45
-.06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
D
.22
.12
.16
.15
.13
.16
.20
.11
.15
D
.16
.26
.25
.21
.11
.14
.23
.19
.16
D
.23
.15
.09
.19
.21
.16
.20
.23
D
.13
.12
.22
.11
.14
.12
D
.08
.15
.16
.09
.13
.07
.16
.07
.08
D
.06
.11
.07
.09
.08
.07
.07
D
.16
.17
.20
.20
.13
.21
.18
.16

n

Dα

25

.32

n

Dα

23

.33

n

Dα

24

.33

n

Dα

40

.25

n

Dα

84

.17

n

Dα

180

.12

n
26

Dα
.31

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

11

13

14

1

2

Complejo Cerrajón

3

5

eU/K
.45
-.06
eU/eTh
.97
-.53
Variables F1 F2 Rotación
eU
.88 .32
eTh
.24 -.75
K
.97 -.16 Factores
.98 -.03
no
Iγ
rotados
-.81 .19
∆T
eU/K
-.53 .65
eU/eTh
.77 .62
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.83 .41
eTh
.07 .93 Factores
K
-.95 .10
no
rotados
-.94 .28
Iγ
eU/eTh -.83 -.10
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.78
.19 .94
eTh
-.44
.10 -.75
K
.37
.90 .41
.78 Factores
.95 .13
Iγ
Varimax
no
.48
.15 .54
∆T
normalizado
rotados
F
.90
.92 .33
eTh/K
-.70
-.93 -.03
eU/K
.26
-.43 .85
eU/eTh
.78
.16 .97
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eTh
-.65
-.98 .10
K
.79
.25 .92
.68 Factores
.01 .97
Iγ
Varimax
no
.85 .35
.86
∆T
normalizado
eTh/K
-.92 rotados
-.90 -.39
eU/K
.31
-.15 .40
eU/eTh
.79
.81 .24
Variables F1 Rotación
F2
Rotación
eU
-.95
.32
eTh
-.98
.43
K
-.96
.75
.50
.99 Factores
Iγ
Varimax
no
-.61
.09
∆T
normalizado
F
-.82 rotados
.82
eTh/K
-.47
-.46
eU/K
.52
.97
eU/eTh
.90
-.40
Variables F2
Rotación
eU
.81
eTh
-.30
K
.66
.14
Iγ
Varimax
-.95
∆T
normalizado
F
.54
eTh/K
-.30
eU/K
.81
eU/eTh
.54
Variables F2 Rotación
eU
-.01
eTh
.70
.09 Factores
Iγ
no
.72
∆T
rotados
eTh/K
.45
eU/K
-.10
eU/eTh -.92

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
D
.14
.09
.21
.21
.11
.15
.09
D
.07
.07
.06
.06
.07
D
.15
.20
.19
.14
.08
.14
.16
.05
.16
D
.09
.18
.11
.04
.05
.18
.05
D
.20
.20
.22
.19
.15
.15
.20
.23
.11
D
.22
.10
.17
.15
.16
.17
.10
.22
.17
D
.23
.16
.22
.18
.17
.20
.05

n

Dα

51

.22

n

Dα

395

.08

n

Dα

56

.21

n

Dα

73

.19

n

Dα

41

.25

n

Dα

20

.36

n

Dα

43

.24

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

2

Basaltos

5

1

2

Dunitas

3

4

Gabros

1

Variables F2 Rotación
eU
.85
eTh
.82
K
.38
.83 Factores
Iγ
no
.81
∆T
rotados
F
.32
eTh/K
.20
eU/K
.11
eU/eTh -.16
Variables F2 Rotación
eU
-.83
eTh
-.76
K
.75
-.98 Factores
Iγ
no
.6
∆T
rotados
F
0
eTh/K
.04
eU/K
.10
eU/eTh -.21
Variables F3 Rotación
eU
.56
eTh
-.17
.22
Iγ
Factores
.77
∆T
no
F
.77
rotados
eTh/K
-.17
eU/K
.56
eU/eTh
.77
Variables F1 F3 Rotación
eU
.04 .96
eTh
-.88 .41
K
-.49 -.42
-.41 .89 Factores
Iγ
no
-.53 -.29
∆T
rotados
F
.89 .35
eTh/K
-.88 .41
eU/K
.04 .96
eU/eTh
.89 .35
Variables F1 F3 Rotación
eU
.08 .97
eTh
-.99 .08
K
.10 .61
-.64 .74 Factores
Iγ
no
.99 .09
∆T
F
.98 .16 rotados
eTh/K
-.99 .08
eU/K
.08 .97
eU/eTh
.98 .16
Variables F1 F3 Rotación
eU
.93 .03
eTh
.98 -.03
Factores
K
.24 -.69
no
.24 .74
∆T
rotados
F
-.33 .01
eU/eTh -.33 .01
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.95 .29
.89 .44
Factores
Varimax
eTh
-.65 .72
.02 -.98 normalizado
no
K
-.02 -.25 rotados
.19 .16
.81 .56
.97 .15
Iγ
-.54 -.72
-.89 .15
∆T
F
.96 -.23
.53 .83
eTh/K
-.65 .72
.02 -.93

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.23
.22
.23
.11
.13
21
.17
.12
.11
D
.16
.14
.16
.12
.09
.15
.12
.12
.14
D
.10
.18
.15
.10
.12
.18
.10
.12
D
.19
.13
.14
.21
.17
.21
.13
.19
.27
D
.12
.10
.23
.12
.15
.12
.10
.12
.12
D
.12
.13
.13
.06
.06
.06
D
.11
.13
.13
.09
.11
.09
.13
.11

n

Dα

13

.45

n

Dα

86

.17

n

Dα

25

.32

n

Dα

9

.54

n

Dα

10

.51

n

Dα

125

.14

n
63

Dα
.20

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU/K
eU/eTh

3

9

10

12

13

16

Melange

2

.95
.96

.29
.89 .44
-.23
.53 .83
Variables F2 Rotación
eU
-.17
eTh
.06
K
-.88
-.06 Factores
Iγ
no
-.58
∆T
F
-.36 rotados
eTh/K
.06
eU/K
-.17
eU/eTh -.36
Variables F2
Rotación
eU
.18
eTh
-.92
K
-.73
.13
Iγ
Varimax
.55
∆T
normalizado
F
.27
eTh/K
-.92
eU/K
.18
eU/eTh
.27
Variables F2 Rotación
eU
-.09
eTh
.85
K
.70
.14 Factores
Iγ
no
-.90
∆T
F
-.58 rotados
eTh/K
.85
eU/K
-.09
eU/eTh -.58
Variables F3 Rotación
eU
.01
K
-.76
-.12 Factores
Iγ
no
-.65
∆T
rotados
F
0
eU/K
.09
eU/eTh
.11
Variables F1 F2
Rotación
eU
-.01 .99
eTh
.94 .29
.45 .88
Iγ
-.53 .38
Varimax
∆T
F
-.82 .53 normalizado
eTh/K
.94 .29
eU/K
-.01 .99
eU/eTh -.82 .53
Variables F1 F2 Rotación
eU
.99 -.08
eTh
.66 .72
.99 .12
Iγ
Factores
-.05 -.48
∆T
no
F
.77 -.61 rotados
eTh/K
.66 .72
eU/K
.99 -.07
eU/eTh
.77 -.61
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.01 -.69 -.71
eTh
-.14 .78 -.60
K
-.98 .01
0
-.89 -.09 -.40
Iγ
-.84 .11 -.04
∆T
F
-.90 -.40 0

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.09
D
n
.13
.18
.51
.19
.15
9
.19
.18
.13
.19
D
n
.09
.09
.17
.09
.15
18
.15
.09
.09
.15
D
n
.13
.16
.18
.12
.14
21
.18
.16
.13
.18
D
n
.03
.039
.03
.03 1169
.03
.02
.02
D
n
.09
.12
.11
.16
23
.12
.12
.09
.12
D
n
.10
.11
.14
.10
40
.09
.11
.10
.09
D
n
.18
17
.14
.12
.15
.10
.15

Dα

.54

Dα

.38

Dα

.35

Dα

.04

Dα

.33

Dα

.25

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

3

5

Serpentinitas

1

2

3

4

5

F
-.90 -.40 0
eTh/K
.89 .31 -.27
eU/K
.90 -.33 -.27
eU/eTh
.20 -.96 .06
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.91 .22
eTh
-.99 -.01
K
-.50 -.85
-.93 -.32
Iγ
.60 -.72 Factores
∆T
no
F
-.13 -.92
rotados
eTh/K
-.69 .71
eU/K
-.06 .94
eU/eTh
.73 .45
Variables F1 Rotación
eU
.38
eTh
.98
.97 Factores
Iγ
no
.83
∆T
F
-.94 rotados
eTh/K
.98
eU/eTh -.95
Variables F1 Rotación
eU
.94
eTh
-.57
K
.71
.96 Factores
Iγ
no
-.30
∆T
rotados
F
.96
eTh/K
-.85
eU/K
.52
eU/eTh
.95
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
-.87 -.25
.52 .74
eTh
.45 .77
.12 -.88
K
-.87 .47
.97 .17
-.89 .40 Factores
.95 .24
Iγ
Varimax
no
.73 .44
-.29 -.80
∆T
normalizado
rotados
F
-.99 0
.77 .62
eTh/K
.96 -.14
-.84 -.48
eU/K
.73 .61
.95 .02
eU/eTh -.81 -.56
.28 .94
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.50 .81 -.13
eTh
-.15 -.08 -.93
K
.94 -.27 -.15
.94 .11 -.28 Factores
Iγ
no
-.05 -.51 .49
∆T
F
.90
0 -.02 rotados
eTh/K
-.91 .25 -.22
eU/K
.58 .79 .04
eU/eTh
.52 .74 .39
Variables F1 F2 Rotación
eU
.14 .98
eTh
-.72 .34
K
.98 -.09
.97 .18 Factores
Iγ
no
-.89 .03
∆T
rotados
F
.99
0
eTh/K
-.97 .03
eU/K
.91 .31
eU/eTh
.31 .93
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.48 .84
0
-.52 .14 -.80

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.14
.15
.15
D
.19
.18
.18
.16
.16
.19
.17
.14
.13
D
.17
.12
.11
.17
.17
.12
.17
D
.15
.13
.20
.13
.09
.17
.19
.15
.17
D
.09
.07
.13
.14
.13
.11
.19
.15
.08
D
.06
.06
.069
.06
.04
.03
.02
.01
.06
D
.09
.17
.24
.12
.16
.18
.25
.19
.10
D
.07
.09

n

Dα

16

.40

n

Dα

46

.24

n

Dα

57

.21

n

Dα

51

.22

n

Dα

522

.07

n

Dα

28

.30

n
106

Dα
.15

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

no
eTh
-.52 .14 -.80
K
.90 -.33 -.23 rotados
.93 .15 -.28
Iγ
-.25 -.71 .39
∆T
F
.99 -.04 -.03
eTh/K
-.94 .30 -.03
eU/K
.57 .78 .16
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.34 -.86
eTh
-.65 .57
K
-.98 .11
-.98 -.01 Factores
Iγ
6
no
-.74 -.23
∆T
F
-.06 -.42 rotados
eTh/K
.89 .11
eU/K
.81 .43
eU/eTh
.11 -.98
Variables F1 F2 F3 Rotación
eTh
-.50 .84 .03
K
-.98 0
.08 Factores
7
-.09 -.35 .70
no
∆T
eTh/K
.62 .71 -.06 rotados
eU/eTh
.11 -.91 -.32
Variables F1 F3 Rotación
eU
.88 .02
eTh
.98 -.06
K
-.07 -.79
.97 -.04 Factores
Iγ
8
no
.11 .60
∆T
F
-.50 -.02 rotados
eTh/K
.98 -.03
eU/K
.88 .06
eU/eTh -.58 .13
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 .13
eTh
.01 .98
K
.25 .46
.93 .32 Factores
Iγ
9
no
-.59 .02
∆T
F
.91 -.30 rotados
eTh/K
.01 .98
eU/K
.98 .13
eU/eTh
.91 -.38
Variables F1 F2 Rotación
F3
Rotación
eU
.99 .05
.01
eTh
-.32 .65
-.73
K
.14 .73
.04
.98 .11 Factores
-.04
Iγ
10
Varimax
no
-.02 -.76
.07
∆T
normalizado
rotados
F
.99 -.05
.12
eTh/K
0
.23
-.88
eU/K
.99 .03
.01
eU/eTh
.99 -.06
.12
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.93
.54 .81
eTh
.66
.15 .86
K
.92
.94 .30
.99 Factores
.76 .64
Iγ
11
Varimax
no
-.61
-.27 -.63
∆T
normalizado
rotados
F
.96
.90 .42
eTh/K
-.71
-.98 .08
eU/K
.08
.50 .75
eU/eTh
.90
.62 .67
12
Variables F1 F3 Rotación
eU
-.79 -.02
Factores
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.13
.10
.09
.13
.13
.08
D
n
.17
.17
.20
.20
.10
56
.20
.09
.10
.09
D
n
.08
.04
.04 647
.06
.03
D
n
.015
.014
.019
.015
.010 6500
.010
.015
.010
.010
D
n
.12
.17
.17
.14
.10
22
.15
.17
.12
.13
D
n
.10
.15
.15
.12
.08 100
.06
.14
.10
.06
D
n
.19
.16
.32
.26
.08
23
.30
.20
.17
.16
D
n
.01 2885

Dα

.21

Dα

.06

Dα

.02

Dα

.34

Dα

.16

Dα

.33

Dα
.03

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

13

1

2

Serpentinitas

In situ

Potentes

Lateritas (Moa)

3

4

7

eU
-.79 -.02
eTh
-.96 -.10
K
.12 -.85
-.96 -.10 Factores
Iγ
no
.19 -.52
∆T
rotados
F
.40
0
eTh/K
-.96 -.05
eU/K
.79 .06
eU/eTh
.38 .07
Variables F1 Rotación
eU
.99
eTh
.86
K
.50
.99 Factores
Iγ
no
.56
∆T
F
.97 rotados
eTh/K
.86
eU/K
.99
eU/eTh .97
Variables F1 F3 Rotación
eU
.89 .02
eTh
.98 .05
K
-.02 .90
.97 .04 Factores
Iγ
no
.45 .48
∆T
F
-.53 -.03 rotados
eTh/K
.98 .05
eU/K
.89 .02
eU/eTh -.53 -.03
Variables F1 F2 Rotación
eU
.23 .96
eTh
-.95 .25
K
-.03 -.14
-.59 .79 Factores
Iγ
no
.94 .15
∆T
rotados
F
.97 .10
eTh/K
-.95 .25
eU/K
.23 .96
eU/eTh
.97 .18
Variables F1 Rotación
eU
-.94
eTh
-.96
K
.02
-.99 Factores
Iγ
no
-.70
∆T
rotados
F
.15
eTh/K
-.96
eU/K
.94
eU/eTh
.15
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.03 .99 .00
eTh
-.97 .14 .00
K
.07 -.03 .96
-.71 -.69 .00 Factores
Iγ
no
.33 .07 -.25
∆T
rotados
F
.03 .52 .00
eTh/K
-.97 .14 .00
eU/K
.03 .99 .00
eU/eTh
.83 .52 .00
Variables F1 F2 Rotación
eU
.90 .37
eTh
-.94 .29
K
.56 .11
-.04 .92
Iγ
.13 .75
∆T

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.01
.02
.01
.02
.01
.01
.02
.01
D
.16
.20
.43
.11
.11
.14
.20
.16
.14
D
.02
.02
.05
.01
.06
.06
.01
.01
.06
D
.11
.13
.13
.18
.19
.20
.13
.11
.20
D
.01
.01
.05
.01
.01
.01
.01
.02
.03
D
.08
.08
.05
.04
.03
.05
.01
.08
.05
D
.28
.24
.17
.17
.11

n

Dα

20

.36

n

Dα

419

.07

n

Dα

22

.34

n

Dα

602

.06

n

Dα

325

.09

n
9

Dα
.54

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

10

11

14

1

Gabros
2

Gabros bandeados

1

Serp
entin
itas
epos

itada

1

.13 .75
∆T
F
.90 -.12
eTh/K
-.94 .29
eU/K
.90 .37
eU/eTh
.98 -.12
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.58 .79 .11
eTh
-.94 -.30 -.03
K
.39 -.49 .59
-.92 .30 .11
Iγ
.41 .07 -.80 Factores
∆T
no
F
.57 .79 .16
eTh/K
-.96 -.21 -.12 rotados
eU/K
.59 .80 .01
eU/eTh
.49 .86 .06
Variables F1 Rotación
eU
.87
eTh
.99
-.98
Iγ
Factores
-.80
∆T
no
F
-.70 rotados
eTh/K
.99
eU/K
.87
eU/eTh -.78
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.43 .89 .01
eTh
-.99 -.05 .00
K
.01 -.03 .99
-.88 .45 .00 Factores
Iγ
no
.65 .20 -.10
∆T
rotados
F
.70 .60 .03
eTh/K
-.99 -.05 .00
eU/K
.43 .89 .01
eU/eTh
.78 .60 .03
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 .14
eTh
-.31 .94
.94 .31
Iγ
Factores
.72 .57
∆T
no
F
.97 -.21 rotados
eTh/K
-.31 .94
eU/K
.98 .14
eU/eTh
.97 -.21
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.98 .10
.82 .55
eTh
-.74 .65
-.15 -.97
.94 .28
.90 .38
Iγ
Factores
Varimax
.50 .80
.90 -.29
∆T
no
F
.99 -.02 rotados
.74 .65 normalizado
eTh/K
-.74 .65
-.15 -.97
eU/K
.98 .10
.82 .55
eU/eTh
.99 -.02
.74 .65
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 -.05
eTh
.40 .90
K
.05 .20
.94 .31 Factores
Iγ
no
-.34 -.03
∆T
F
.60 -.79 rotados
eTh/K
.40 .90
eU/K
.98 .05
eU/eTh
.60 -.79
Variables F1 F3 Rotación
eU
.98 .00
.78 -.06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.24
.28
.17
D
.08
.08
.20
.06
.09
.08
.09
.07
.07
D
.12
.09
.08
.15
.14
.09
.12
.14
D
.07
.08
.12
.13
.09
.13
.08
.07
.13
D
.18
.13
.16
.08
.23
.14
.18
.23
D
.19
.18
.19
.09
.19
.18
.19
.19
D
.11
.09
.10
.09
.13
.09
.09
.11
.09
D
.14
.22

n

Dα

55

.21

n

Dα

34

.27

n

Dα

117

.15

n

Dα

40

.25

n

Dα

23

.33

n

Dα

47

.23

n
13

Dα
.45

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

2

3

4

5

6

8

no
eTh
.78 -.06
K
.25 -.94 rotados
.99 -.01
Iγ
-.82 -.30
∆T
F
.50 .08
eTh/K
.78 -.06
eU/K
.98 .00
eU/eTh
.50 .08
Variables F1 F2 Rotación
eU
.94 -.27
eTh
.99 -.06
.98 -.14
Iγ
Factores
-.25 -.95
∆T
no
F
-.93 -.31 rotados
eTh/K
.99 -.06
eU/K
.91 .28
eU/eTh -.94 -.30
Variables F1 F2 Rotación
eU
.90 .42
eTh
-.19 .96
.72 .69
Iγ
Factores
-.91 .24
∆T
no
F
.95 -.27 rotados
eTh/K
-.19 .96
eU/K
.90 .42
eU/eTh
.95 -.27
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.67 .73
eTh
-.95 -.28
-.92 .34
Iγ
Factores
-.52 -.44
∆T
no
F
.31 .92
rotados
eTh/K
-.95 -.27
eU/K
.67 .73
eU/eTh
.29 .93
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
-.89 .42
.98 .07
eTh
-.89 -.43
.68 -.72
K
.24 -.07
-.25 .01
-.99 .04 Factores
.94 -.31
Iγ
Varimax
no
-.56 .72
.78 .47
∆T
normalizado
rotados
F
.23 .96
.12 .90
eTh/K
-.89 -.43
.68 -.72
eU/K
.89 .42
.98 .07
eU/eTh
.23 .96
.12 .98
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.71
-.20 .95
eTh
.98
-.87 .46
K
-.15
.02 -.23
.98 Factores
-.71 .69
Iγ
Varimax
no
-.36
.69 .35
∆T
normalizado
rotados
F
-.90
.94 -.21
eTh/K
.98
-.87 .46
eU/K
.71
.20 .95
eU/eTh -.90
.94 -.21
Variables F1 Rotación
eU
.96
eTh
.99
K
-.35
.98 Factores
Iγ
no
.56
∆T
F
-.61 rotados
eTh/K
.99
eU/K
.96
eU/eTh -.61

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.14
.19
.10
.13
.22
.14
.13
D
.09
.09
.09
.17
.14
.08
.07
.14
D
.17
.24
.11
.10
.15
.24
.17
.05
D
.14
.21
.18
.12
.09
.21
.13
.09
D
.14
.05
.18
.11
.07
.09
.05
.14
.09
D
.03
.14
.13
.07
.08
.13
.14
.03
.13
D
.18
.17
.30
.14
.24
.16
.17
.18
.18

n

Dα

28

.30

n

Dα

14

.43

n

Dα

44

.24

n

Dα

56

.21

n

Dα

110

.15

n

Dα

12

.47

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

9

10

1

Serpentinitas

2

In situ

Poco potentes

3

1
Gabros

3

Variables F1 F2 Rotación
eU
.97 -.12
eTh
.99 -.05
K
.33 .79
.98 -.08 Factores
Iγ
no
-.80 .43
∆T
F
-.04 -.30 rotados
eTh/K
.99 -.05
eU/K
.97 .11
eU/eTh -.84 -.29
Variables F1 F3 Rotación
eU
.93 -.06
eTh
.98 .00
K
-.21 .84
.97 -.01 Factores
Iγ
no
.52 .46
∆T
F
-.57 -.05 rotados
eTh/K
.99 -.03
eU/K
.93 .12
eU/eTh -.55 -.26
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.93 .33 -.01
eTh
-.58 .79 -.06
K
.11 -.01 -.96 Factores
.57 .79 -.05
no
Iγ
-.28 -.53 -.26 rotados
∆T
eTh/K
-.58 .79 -.06
eU/K
.93 .33 .01
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.87 .47 .02
eTh
-.26 .95 -.02
K
-.06 .04 .96
.56 .82 .02 Factores
Iγ
no
.38 -.23 -.27
∆T
rotados
F
.90 -.38 .06
eTh/K
-.25 .95 -.07
eU/K
.87 .47 .00
eU/eTh
.90 -.38 .04
Variables F1 F2 Rotación F1 F2
Rotación
eU
.73 -.64
-.08 .97
eTh
.98 .09
-.77 .62
.96 -.23
-.53 .83
Iγ
Factores
.00 -.74
.51 .53
Varimax
∆T
no
F
-.73 -.05 rotados
.90 -.03 normalizado
eTh/K
.99 .09
-.77 .62
eU/K
.74 .63
.09 .97
eU/eTh -.72 -.65
.97 -.03
Variables F1 Rotación
eU
.84
eTh
.98
K
.54
.99 Factores
Iγ
no
.59
∆T
F
-.90 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.84
eU/eTh -.90
Variables F1 F3 Rotación F2 F3
Rotación
eU
.83 -.04
.17 .04
Factores
Varimax
eTh
-.67 -.30
-.99 .05 normalizado
no
K
.56 -.56 rotados
.50 -.79
.35 -.25
-.44 .04
Iγ
.03 .88
.08 .95
∆T
F
.99 .00
.69 -.16

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.11
.15
.18
.11
.08
.13
.15
.11
.13
D
.06
.08
.04
.07
.02
.03
.07
.07
.02
D
.10
.04
.10
.07
.10
.04
.10
D
.05
.04
.18
.06
.13
.07
.04
.05
.07
D
.15
.18
.17
.11
.05
.18
.16
.05
D
.24
.19
.28
.19
.27
.09
.19
.24
.09
D
.18
.17
.37
.18
.15
.20
.17

n

Dα

20

.36

n

Dα

262

.10

n

Dα

219

.11

n

Dα

180

.19

n

Dα

72

.19

n

Dα

14

.43

n
17

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eTh/K
eU/K
eU/eTh

4

1
Gabros bandeados
3

1

2
Serpentinitas

Redepositadas

4

5

-.68 -.28
-.99 .08
.80 .00
.14 .09
.99 .02
.68 -.12
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.96 .24 .01
eTh
-.60 .78 .01
K
.15 .16 .79
.89 .42 .02 Factores
Iγ
no
.23 .24 -.70
∆T
rotados
F
.99 .01 .00
eTh/K
-.60 .78 .01
eU/K
.96 .24 .01
eU/eTh
.99 .01 .00
Variables F1 Rotación
eU
.73
eTh
.98
.92 Factores
Iγ
no
F
-.60
rotados
eTh/K
.98
eU/K
.73
eU/eTh -.68
Variables F1 Rotación F1 F2
Rotación
eU
.92
.96 .25
eTh
-.73
-.21 -.94
K
.09
.05 .09
.76 Factores .99 -.04
Iγ
Varimax
no
-.50
-.05 -.77
∆T
normalizado
rotados
F
.99
.01 .57
eTh/K
-.73
-.21 -.94
eU/K
.92
.96 .25
eU/eTh
.99
.81 .57
Variables F1 F2 Rotación
eU
.93 -.06
eTh
.98 -.01
K
-.05 -.83 Factores
-.21 .64
no
∆T
F
-.92 -.14 rotados
eU/K
.93 .06
eU/eTh -.92 -.14
Variables F1 Rotación
eU
.90
eTh
.98
.97
Iγ
Factores
.67
∆T
no
F
-.87 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.90
eU/eTh -.89
Variables F1 F2 Rotación
eU
.96 .02
eTh
.90 -.12
K
-.03 .88
.99 -.03 Factores
Iγ
no
-.35 -.46
∆T
rotados
F
.21 .17
eTh/K
.90 -.12
eU/K
.96 .02
eU/eTh
.21 .17
Variables F1 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
.73
.09 .98 .06
eTh
.96
.85 .49 .03
K
.06
.06 .01 -.95
.96
.56 .81 .05
Iγ
.41
-.03 .64 -.31
∆T
F
-.67
-.90 .07 .06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.20
D
.14
.12
.19
.14
.08
.14
.12
.14
.14
D
.08
.14
.11
.10
.14
.08
.10
D
.22
.23
.15
.13
.12
.17
.23
.22
.17
D
.16
.18
.15
.07
.08
.16
.08
D
.11
.13
.14
.17
.09
.13
.11
.10
D
.26
.17
.19
.20
.18
.21
.17
.26
.21
D
.11
.08
.17
.09
.15
.09

n

Dα

65

.20

n

Dα

59

.21

n

Dα

10

.51

n

Dα

70

.19

n

Dα

31

.29

n

Dα

11

.49

n
39

Dα
.26

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

6

11

-.67
.96
.73
-.67
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F1
-.54
-.97
.14
-.87
.74
.61
-.97
.54
.61
F1
.99
-.01
.02
.94
.93
-.01
.99
.93

-.90
.85
.09
-.98
F2
.83
-.17
.10
.47
.00
.77
-.17
.83
.77
F2
.08
.97
-.51
.31
-.32
.97
.08
-.32

.07 .06
.49 .03
.98 .06
.07 .06
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.08
.11
.09
D
.16
.06
.15
.09
.15
.05
.06
.16
.05
D
.09
.11
.12
.05
.07
.11
.09
.07

n

Dα

79

.18

n

Dα

71

.19

Tabla 19

�Tabla 20. Regularidades geológicas y geofísicas de la región Mayarí-Sagua-Moa.

Conjuntos de rocas

Regularidades geológicas
Con alta arcillosidad, acidez o ambos elementos
Con cortezas de meteorización

Regularidades aerogeofísicas
Altos contenidos de eU, eTh y K, y correlaciones estadísticas
significativas entre ellos.
Altas concentraciones de eTh.

Con poco grado de meteorización, altos contenidos
organógenos en ellas y en los suelos desarrollados

Altos contenidos de eU.

sobre ellas
Todas las rocas

De modo general

Afectadas por fallas

Con procesos
hidrotermales

Con aumento de la
serpentinización
Sedimentarias

Con cortezas lateríticas redepositadas
Con altos contenidos de materia orgánica en ellas y en
suelos desarrollados sobre ellas

Altos gradientes y anomalías alargadas de ∆T. Alineaciones en los
mapas de relieve de ∆T y sus gradientes.
Altos contenidos de K. Altos valores del parámetro F, bajos de eTh/K
y eU/K, y altos de eU/eTh. Correlación estadística negativa entre K y
∆T. Anomalías alargadas según la dirección de los sistemas de fallas.
En las mismas el campo magnético posee intensidades negativas
menores de -25 nT. En los mapas los mapas de relieve de ∆T y sus
gradientes se destacan como alineaciones.
Altos gradientes y anomalías positivas alargadas de ∆T. Alineaciones
en los mapas de relieve de ∆T y sus gradientes. Anomalías positivas
alineadas en los mapas de derivada vertical de ∆T.
Correlaciones estadísticas significativas entre eU y eTh.
Altos contenidos de eU (&gt; 4 ppm)

Con predominio de material volcánico en
Fm. Mícara

superficie y profundidad, o con

Altos contenidos de K y bajas intensidades de ∆T. Alta correlación

afloramiento de su basamento, sin

estadística negativa del K con el eU y eTh.

desarrollo de cortezas de meteorización

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�Conjuntos de rocas

Regularidades geológicas

Regularidades aerogeofísicas

Con predominio en superficie y
profundidad de bloques de serpentinitas, Bajos contenidos de K y altas intensidades de ∆T.
yaciendo sobre rocas serpentinizadas
Con afloramiento de su basamento y/o

Contenidos de K&gt; 1.2 %. Valores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K, y 2x10-2

alteraciones hidrotermales.

de F.

Con poco espesor, yaciendo sobre peridotitas
Con grandes espesores o yaciendo sobre rocas de
baja magnetización
De modo general
Con alto grado de acidez y poca meteorización,
yaciendo sobre rocas serpentinizadas
Jóvenes yaciendo sobre rocas serpentinizadas

Volcano-sedimentarias

Con grandes espesores y ausencia en
profundidad de rocas serpentiníticas
Cretácicas
(ventanas tectónicas)
Con pocos espesores, yaciendo sobre
rocas serpentiníticas
Con poco espesor, yaciendo sobre peridotitas
Con grandes espesores o yaciendo sobre rocas de
baja magnetización
Con alteraciones hidrotermales
De modo general

Altas intensidades positivas de ∆T
Altas intensidades negativas de ∆T
Altos contenidos de K. Se delimitan con contenidos iguales o
superiores a 0.4 % de K e Iγ iguales o superiores a 3 µr/h.
Altas concentraciones de eU e intensidades de ∆T.
Altos contenidos de eU y K, y altas intensidades de ∆T.
Altas intensidades negativas de ∆T.
Valores positivos de ∆T.
Altas intensidades positivas de ∆T
Altas intensidades negativas de ∆T
Contenidos de K&gt; 1.2 %. Valores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K, y 2x10-2
de F.
Baja radiactividad, sobre todo bajos contenidos de K (&lt; 0.4 %).

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�Conjuntos de rocas
Ofiolitas

Regularidades geológicas

Regularidades aerogeofísicas

De las partes superiores del corte, con bajo grado de

Altas intensidades de ∆T y contenidos relativamente altos de eU, eTh

alteración superficial y grandes espesores

yK

Alteradas hidrotermalmente

De modo general
Con
lateritas

Espesores

De gran potencia, con mayor tiempo de
formación y madurez del corte, formadas
o redepositadas sobre serpentinitas de
gran espesor
Redepositadas o in situ sobre
serpentinitas
Grandes
Pequeños

El complejo de tectonitas con mayor espesor que el
cumulativo, cuando afloran cualquiera de los dos
complejos
El complejo de tectonitas con menor espesor que el
cumulativo o la suma de este con otras rocas, cuando
aflora el primero mencionado
El complejo cumulativo con mayor espesor que el de
tectonitas cuando aflora el primero mencionado

Contenidos superiores a 0.4 % de K y valores iguales o menores de
2x10-4 de eU/K.
Altos contenidos de eU y eTh, así como altos valores de eTh/K, eU/K
y bajos de eU/eTh. Se delimita con contenidos iguales o superiores a
2 ppm de eU y eTh, así como valores de 1x10-3 de eTh/K, 5x10-4 de
eU/K y 3 µr/h de Iγ.
Además de elementos mencionados en las lateritas de forma general,
también se observan altas correlaciones estadísticas entre eU y eTh,
y altas intensidades de ∆T.
Los mayores contenidos de eU y eTh dentro de las lateritas.
Altas intensidades positivas de ∆T.
Altas intensidades negativas de ∆T.
Valores positivos de ∆T.
Valores negativos de ∆T.
Valores negativos de ∆T.

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�ANEXOS GRÁFICOS

�Anexo 1. Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Albear y otros, 1988).

�230000

FRANK PAIS

MAYARI

Miraflores

MOA

0

4

8

Km.

LEVISA
Cananova

220000

Quesigua

SAGUA DE TANAMO

Guamutas

Cayo Grande

Sierra del Cristal

Quemado del Negro

210000

Calentura

La Corea
Sierra de Maguey
El Sopo

Pinares de Mayarí

200000
590000

600000

610000

Cupeyes

620000

630000

640000

650000

660000

670000

680000

690000

700000

710000

720000

730000

Anexo 2. Esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Adamovich y Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y Leyé
O'Conor, 1990; Rodríguez, 1998a, 1999b).

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Nuevas regularidades geológicas de la región Mayarí-Sagua-Moa a partir de la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico 1:50 000</text>
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                <text>José Alberto Batista Rodríguez</text>
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                    <text>TESIS

Modelo pedagógico de formación
sociocultural
del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales
desde la labor educativa del colectivo

Tania Bess Reyes

�Página legal
Título de la obra: Modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo, 204pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: Tania Bess Reyes
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
UNIVERSIDAD CENTRAL “MARTA ABREU” DE LAS VILLAS
CENTRO DE ESTUDIOS DE EDUCACIÓN

Modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera

Tesis en opción al Grado Científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas
Autora: Lic. Tania Bess Reyes
Tutoras: Dr. Teresita de Jesús Gallardo López
Dr. Norma Molina Prendes

Santa Clara
2014

�ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ......................................................................................................................................... 1
1. LA FORMACIÓN SOCIOCULTURAL DEL ESTUDIANTE DE INGENIERÍA EN METALURGIA Y MATERIALES:
REFERENTES TEÓRICOS DESDE LA LABOR EDUCATIVA DEL COLECTIVO DE CARRERA ............................ 11
1.1 La formación actual del profesional en el contexto internacional y en Cuba. ............................................... 11
1.2. La formación actual del profesional de Ingeniería en Metalurgia y Materiales............................................. 16
1.3 La formación sociocultural como dimensión de la formación integral del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales: consideraciones generales ...................................................................................................... 18
1.4 La labor educativa del colectivo de carrera en la formación del profesional ................................................ 27
1.5 La formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del
colectivo de carrera ................................................................................................................................ 31
2. PROPUESTA DE MODELO PEDAGÓGICO DE FORMACIÓN SOCIOCULTURAL DEL ESTUDIANTE DE
INGENIERÍA EN METALURGIA Y MATERIALES DESDE LA LABOR EDUCATIVA DEL COLECTIVO DE CARRERA
............................................................................................................................................................... 35
2.1 Posición metodológica asumida .......................................................................................................... 35
2.2 Métodos y técnicas utilizados en la investigación ................................................................................... 35
2.3 Diagnóstico del estado actual de la formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera ......................................................................... 38
2.4 Propuesta de Modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera ......................................................................... 49
2.4.1 Fundamentos del modelo pedagógico ........................................................................................... 49
2.4.2 Características generales y exigencias básicas del modelo pedagógico .............................................. 55
2.4.3 Presentación del modelo pedagógico ............................................................................................ 56
Representación gráfica del modelo pedagógico .............................................................................................. 56
Descripción del modelo pedagógico: introducción a sus compontes ................................................................... 59
Interrelación sistémica entre los componentes del modelo ................................................................................ 90

�3. VALORACIÓN DEL MODELO PEDAGÓGICO PROPUESTO POR EL CRITERIO DE EXPERTOS Y POR SU
IMPLEMENTACIÓN PARCIAL ..................................................................................................................... 94
3. 1 Valoración del modelo pedagógico propuesto por criterio de expertos: selección de los expertos ................. 94
3.2 Resultados de la valoración de los expertos .......................................................................................... 95
3.3 Impacto del modelo según los expertos ................................................................................................ 97
3.4 Valoración del modelo pedagógico propuesto a través de su implementación parcial: resultados .................. 98
3.5 Valoración de las transformaciones de los estudiantes ......................................................................... 118
CONCLUSIONES ..........................................................................................................................................
RECOMENDACIONES ...................................................................................................................................
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ..................................................................................................................

�INTRODUCCIÓN
En los momentos actuales, el mundo vive transformaciones socioculturales que repercuten en todas las
ramas en que se desarrolla la vida del hombre. Hechos como la globalización neoliberal, la
internacionalización de la cultura, el acelerado auge de la producción y transformación de nuevos
conocimientos y la Revolución Científico Técnica, son decisivos para analizar cualquier fenómeno que se
produzca a nivel mundial.
Entre estas características, adquieren particular importancia las que provocan el trabajo en redes
colaborativas o equipos multidisciplinarios integrados por hombres de diferentes latitudes que obligan a los
individuos a trabajar y vivir en contextos diferentes a los de su formación, lo que trae como consecuencia que
deban prepararse para la modificación de su actuación en esos nuevos contextos, a partir de sus específicos
valores culturales que son decisivos en su adecuada inserción en estos y en los resultados de su labor
profesional.
En medio de estas circunstancias, la educación, como institución formalmente encargada de la formación de
los individuos y, esencialmente, la Educación Superior , como antesala de su vida al trabajo, ha transformado
las tradicionales concepciones de su proceso formativo para que su proceso enseñanza aprendizaje se dirija
hacia una integración de saberes por intereses de las leyes del mercado, de forma general, en los países
desarrollados. Sin embargo, esas aspiraciones no se han concretado totalmente y aún resulta en desventaja
el saber ser.
En particular, en el caso de Cuba, se ha venido renovando su sistema educativo según las necesidades de la
época actual. La formación integral constituye la idea rectora de la Educación Superior Cubana, que expresa
la pretensión de centrar el quehacer de las universidades en la formación plena de los profesionales, de
modo que los conduzca hacia el desarrollo de altos valores humanos, la creatividad, la independencia, la
capacidad para la autoeducación, la actualización y la preparación para trabajar en colectivo y en equipos
multidisciplinarios (Horruitiner, 2006).
Una de las dimensiones de la formación integral es la formación humanística que centra su atención en el
desarrollo pleno de la personalidad del hombre, el desarrollo de una vida culta activa, la participación en
proyectos sociales comunitarios y su preparación para vivir en sociedad y servirla favorablemente.
Este tema ha sido abordado en algunas investigaciones de diferentes universidades del país que se enfocan
hacia el desarrollo cultural y espiritual lo que conlleva a la formación humanística del individuo y como
consecuencia a mayor integralidad. Se conocen entre ellas, la de González y otros (2008) como resultado de
1

�su Proyecto “Universidad, comunidad y formación humanístico cultural" (2008) que considera necesario el
enjuiciamiento crítico del legado cultural universal y nacional, como vía para entender nuestro pasado,
nuestro presente y nuestro futuro. Comprende también el cultivo de la sensibilidad, una actuación y un modo
de comportamiento de acuerdo con los exigencias de los tiempos en que el sujeto se encuentra.
Por otra parte, Bao y Aguilera (2008) abordan en su estudio la necesaria relación que debe existir entre las
ciencias técnicas y las humanísticas como herramientas para solucionar problemas de la profesión que
imbriquen a la sociedad, el enriquecimiento de la espiritualidad, el perfeccionamiento de la relación entre los
hombres y entre estos con la naturaleza, el conocimiento de sus raíces, la admiración de las mejores
manifestaciones de la cultura universal como incentivo para el surgimiento de positivos sentimientos,
convicciones, valores e iniciativa para la creación, en beneficio propio y de la comunidad.
Otro estudio es el de Chaviano (2007) quien dirige su investigación particularmente a los profesores de
carreras no humanísticas con el objetivo de que en su continua formación puedan devolver a la cultura de
manera potenciada lo que tomaron de ella para desarrollarse y que contribuyan al desarrollo de los demás y
de los contextos con los cuales interactúan.
Por su parte, la investigación de Molina (2005) se dirige particularmente a los estudiantes de las Ciencias
Médicas, para formarlos de modo que puedan incidir de manera consciente en su crecimiento personal y que
este contribuya al mejoramiento del contexto donde se desarrollen, fundamentalmente, a partir de apreciar
rasgos de manifestaciones culturales; de desarrollar el gusto, la originalidad, la creatividad, de relacionarse
con las tradiciones, con la evolución del proceso histórico - cultural, con las personalidades artísticas e
históricas; así como desarrollar valores humanos y habilidades comunicativas y para la interacción.
Mientras que Torroella (2004) en un proyecto de mejoramiento y superación de la cultura dirige su estudio
hacia el desarrollo de la personalidad por la búsqueda de una actitud transformadora, para que pueda
producir y crear nuevos valores culturales a partir de la asimilación reflexiva y crítica de la cultura que le ha
antecedido.
Por otro lado, específicamente en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Antonio Núñez Jiménez"
(ISMM) se han realizado estudios como el de Hernández y Toirac (2002) que tributa a la formación
humanística al integrar a partir del proyecto educativo, los conocimientos de las diferentes disciplinas con la
cultura medioambiental, la historia de la profesión, aspectos sobre comunicación, ética y otros relacionados
con los intereses culturales y sociales que se requieren de los profesionales de hoy y que permiten lograr
mayor protagonismo de los estudiantes en su proceso de formación.
Se han desarrollado, además, investigaciones como la de Ferrer (2006) que particulariza en lo
medioambiental y su importancia para un profesional de esta rama y la de Azahares (2013) que incentiva el
vínculo de los aspectos tecnológico, socio-humanista y ambiental y su valoración cultural de modo que

2

�permita, desde una visión más amplia y consciente, su desempeño profesional por el desarrollo y bienestar
humano.
Indudablemente estos estudios precedentes resultan valiosos por sus aportes desde el punto de vista del
desarrollo y crecimiento espiritual y humano en consonancia con los saberes científicos técnicos pero se
constata la carencia de investigaciones que enfaticen en la importancia de que se eduque a los estudiantes
en la concepción de tomar en consideración los valores socioculturales del contexto de actuación como
premisa y necesidad para que su labor profesional alcance resultados más satisfactorios y en la obtención de
adecuados saberes que les permitan adaptar y readaptar esta última en dependencia de dichos valores,
particularmente para un futuro ingeniero en Metalurgia y Materiales que se desempeñará en diversos
contextos con específicas características.
Se piensa que estos contenidos deben incluirse como parte de la formación sociocultural de los estudiantes y
que esta debe constituir una dimensión de la formación humanística que conforme la integralidad a que se
aspira en la Educación Superior Cubana pues aborda específicos contenidos que profundizan en el
desarrollo cultural y espiritual de los educandos.
Primeramente, se considera que la formación sociocultural de los individuos en los tiempos actuales debe
profundizar aún más en la preparación desde la instrucción y la educación para el contacto con culturas e
individuos pertenecientes a contextos diferentes en cualquier parte del mundo, en la preparación para
establecer una comunicación efectiva y adecuadas relaciones humanas, así como en el fortalecimiento de
valores que propicien el desarrollo de sentimientos de pertenencia y de compromiso con los distintos
contextos en que interactúen. Esto permitirá efectuar con mejores resultados el trabajo colectivo, en redes
colaborativas y en equipos multidisciplinarios que se incrementa en la época actual.
Además, la formación sociocultural también debe conducirse hacia el desarrollo de saberes que propicien el
crecimiento espiritual de los seres humanos a partir de su adecuada inserción y actuación en diferentes
contextos teniendo en cuenta lo normado socialmente en ellos en cuanto a ética, comunicación e interacción
humana, ciudadanía, legalidad, economía u otros valores culturales que puedan incidir en su vida
comunitaria y profesional en contraposición con la deshumanización que provocan la Revolución Científico
Técnica, el acelerado auge de la información a través de las tecnologías de la información y las
comunicaciones, la globalización neoliberal y la internacionalización de la cultura.
La formación también debe dirigirse a desarrollar los saberes que permitan que en la interacción con los
miembros de los diferentes contextos, los individuos puedan contribuir a transformar los valores culturales
que afecten el progresivo desarrollo de estos últimos.
Se piensa que son los estudiantes de las Ciencias Técnicas los que han sido más desfavorecidos en cuanto
a la adquisición de estos saberes pues, tradicionalmente sus procesos formativos han estado dirigidos al
desarrollo de la cultura de los saberes técnicos específicos de su profesión preferentemente y no se ha
3

�reconocido sistemáticamente la necesidad de potenciar el desarrollo de conocimientos, hábitos, habilidades,
capacidades y convicciones para la determinación de comportamientos, actitudes, formas de comunicación,
estilos de pensamiento y valores humanos que influyen directamente en su labor profesional.
Así se constata en estudios realizados por autores como Alpajón (2001), Velázquez (2001), Verdecia (2005),
Almenares (2006), Cano (2006), Loyola (2006) que aunque en sus trabajos hacen un análisis del proceso
formativo, realizan mayor énfasis en las soluciones tecnológicas a problemas planteados y sus impactos
medioambientales, sin considerar sus causas culturales en general.
En estos no se sistematiza en el vínculo de los conocimientos propios de su ciencia con los de las
humanidades y las ciencias sociales que les otorgan los medios para comprender y valorar el beneficio y
utilidad de los diseños que realizan desde su profesión (Carl Mitchan, 2001 citando a la Comisión de
acreditación para la ingeniería y la tecnología).
Por otra parte, aunque conocen sobre el impacto y la influencia social de la tecnología aún se necesita
continuar trabajando en su concientización sobre la responsabilidad social que tienen y en su capacitación
para la consideración de los diversos factores éticos, económicos, sociales y de seguridad a tener en cuenta
para tomar decisiones desde su labor profesional que conlleve a que no olviden su esencia humana ante
ningún esfuerzo técnico.
Lo anterior se comprobó en la realización entre septiembre 2007 y julio 2008 del diagnóstico exploratorio a la
carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales pues aunque, en cierta medida, potencia el desarrollo
integral de la personalidad aún los resultados de su labor educativa para el desarrollo integral de la
personalidad de los estudiantes no son suficientes.
Entre sus resultados están el reconocimiento de que hay que adecuar el alcance de los conocimientos,
habilidades y valores en la mayoría de las disciplinas de la carrera a las exigencias actuales de
competitividad internacional y a la necesidad de que los futuros ingenieros aprendan a comunicarse y a
trabajar adecuadamente con los de otros países, el planteamiento en su plan de estudio de objetivos
generales educativos referidos a la resolución de problemas profesionales a través del trabajo en equipo y el
autoaprendizaje, a la actuación en todos los contextos conforme a los principios éticos del Ingeniero en
Metalurgia y Materiales y al desarrollo de una formación cultural integral que le permita enriquecer su
actividad profesional.
También está la inclusión en su sistema de habilidades las de escribir con profesionalidad; exponer y
defender con adecuada comunicación los resultados de evaluaciones sistemáticas, parciales y finales e
informes de laboratorios, de talleres, de eventos científico-técnicos y trabajos o proyectos de curso; la
declaración de estrategias curriculares sobre Economía, Computación, Ecología e Idioma Inglés y la
evaluación de estas y de la integración de conocimientos en la solución de problemas profesionales

4

�complejos con la participación de varias asignaturas del año en los trabajos o proyectos de curso
integradores.
Sin embargo, no se hace mención al trabajo con las estrategias de Historia de Cuba y de lengua materna, ni
con la Instrucción 1 del 2009 que orienta los procederes relativos a esta. Tampoco se reconoce que la labor
formativa para la integración de saberes científicos, técnicos y humanísticos debe organizarse desde todas
las aristas curriculares partiendo desde cada clase, desde lo extracurricular y finalmente, en el momento de
evaluación.
Por otra parte, se aprecia la diversificación de los contenidos de sus currículos con propuesta de asignaturas
optativas y electivas pertenecientes a las ramas humanísticas a partir de la introducción del plan de estudios
D, tales como: Comportamiento humano, Cortesía y protocolo, La ética del ingeniero, Curso de redacción y
ortografía, Patrimonio minero - metalúrgico y otras pertenecientes a las disciplinas Gestión empresarial,
Formación pedagógica y científica, Legalidad y Apreciación de las artes; pero no todos los estudiantes optan
por estas asignaturas que contribuyen a la formación de saberes humanísticos y se necesita incrementar el
número de estas.
La práctica educativa cotidiana permite afirmar que la labor educativa se efectúa, en gran medida, tal como
se establece en la Educación Superior , es decir, se deriva consecutivamente desde la Estrategia del MES,
la de la institución, la de la carrera hasta el proyecto educativo como vía en la que se concreta el enfoque
integral en cada colectivo de año. Sin embargo, aún requiere de más intencionalidad y sistematicidad para
que desde el año académico se planifiquen, orienten y controlen las acciones que permitan que todos los
profesores se visualicen en su doble función de instructores y educadores; que dichas acciones no se limiten
a espacios locales y temporales específicos y que se elaboren, implementen y evalúen con el protagonismo
de los estudiantes y todo el sistema de influencias formales e informales que inciden sobre ellos (Horruitiner,
2000; Báxter, 2002; Gallardo, 2010).
Requiere también de mayor sistematicidad en las actividades que se realizan desde el proyecto educativo
que permitan la formación de saberes humanísticos que le son imprescindibles, esencialmente culturales y
espirituales y que la práctica laboral y las evaluaciones parciales o finales amplíen su espectro hacia ellos.
Además, el colectivo de carrera aún no está totalmente consciente de la necesidad de potenciar saberes
culturales que conduzcan la formación hacia el aprendizaje social en vínculo con la técnica tales como: el
análisis y valoración de las causas y consecuencias éticas, sociales, económicas e históricas de los
resultados de su trabajo u otras aristas de su actividad profesional; así como la importancia de tomar en
cuenta conocimientos cívicos, ciudadanos y comunicativos que permiten perfeccionar la labor profesional
pues algunas de las asignaturas que contribuyen a ello están incluidas sólo como parte del currículum
electivo complementario y sugieren a sus estudiantes la elección de estas en dependencia de los campos de
acción de su preferencia.
5

�Se considera como una necesidad que la formación del ingeniero en Metalurgia y Materiales también se
dirija hacia la potenciación de conocimientos, habilidades, hábitos y actitudes que le permitan reconocer la
influencia de los valores socioculturales de los diferentes contextos de actuación en el desarrollo de la
comunidad y la empresa para a partir de su detección influir en la transformación de los valores
socioculturales que puedan afectar el desarrollo comunitario o empresarial pues su labor profesional se
efectúa en diferentes contextos del país y del extranjero, se incrementa el trabajo en redes colaborativas y en
equipos multidisciplinarios, se incrementa la colaboración de sus profesionales en países diversos y la
sociedad requiere del perfeccionamiento de sus resultados productivos.
Por tanto, se requiere la formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales
desde la labor educativa concebida dentro del enfoque integral que caracteriza a la Universidad Cubana. Así
se concebirá de manera sistémica desde la labor educativa y se concretará en los diferentes niveles
organizativos de la carrera.
Lo que significa que sus contenidos pueden abordarse desde el trabajo con las diferentes estrategias
curriculares como la de lengua materna, la económica y la de historia, particularizando en el contexto
formativo, así como que sus contenidos se incluyan como temáticas en las clases de las diferentes
asignaturas y disciplinas con énfasis en la Disciplina Principal Integradora, en los contenidos evaluativos y en
los proyectos educativo y social.
Ahora bien, aunque diversos investigadores han abordado lo sociocultural (Guerra Mujal, 2000 citando a
Dávalos, 1998; Adame, 2005; Lucas, 2005; Basail, 2005; Moguer, 2007; Moreno, s/a; Martínez, 2010 y
Márquez, González y Márquez, 2012) aún no han arribado a un consenso en cuanto a su definición. Por
tanto se reconoce su incipiente desarrollo teórico.
En tanto, el tratamiento de lo sociocultural en la investigación pedagógica ha sido limitado. Se ha observado
como una tendencia incluirlo como un enfoque en el proceso enseñanza aprendizaje de algunas asignaturas
y carreras de diferentes universidades del país (Torres, 2008; Rodríguez, Gutiérrez Moreno y Gutiérrez
Mazorra, s/a; Vázquez, 2003) y sólo los estudios de Ruiz (2000) lo reconocen como una dimensión de la
formación integral; lo cual ha tenido repercusión en que existan carencias de fundamentos que la delimiten
como dimensión de la formación humanística en una perspectiva de formación profesional integral.
En este mismo orden, ha repercutido también en que el concepto de formación sociocultural desde lo
pedagógico no haya sido suficientemente tratado, lo que deriva en carencias en la formación integral de los
profesionales universitarios y en carencias de sustentos teóricos que comprendan las dimensiones que la
integran y su operacionalización.
Por otra parte, estas investigaciones mencionadas anteriormente, hacen referencia, fundamentalmente, a
contextos de universidades pedagógicas para la formación de pregrado y posgrado en que las demandas

6

�formativas no son iguales a las referidas en esta investigación, así que lo sociocultural como dimensión de la
formación humanística no ha sido suficientemente tratado desde la educación en Ciencias Técnicas.
De modo que no se registran en la literatura estudios que sustenten un proceder para incidir de manera
sistémica y científica en la potenciación de saberes que permitan a los estudiantes reconocer y utilizar la
influencia de los valores socioculturales de sus contextos de actuación en los resultados de su labor
profesional y aunque se introducen contenidos en los planes de estudio que aportan a ello, todavía no se ha
explicitado un enfoque concreto al respecto en la formación de los profesionales cubanos.
Esta problemática que se evidencia desde la teoría, se refleja en el plano empírico y, particularmente, en la
práctica pedagógica del contexto específico de estudio de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales, sustentadas por la experiencia pedagógica de la autora como profesora de la institución y la
exploración realizada durante el intercambio con directivos del colectivo de carrera y de la empresa
metalúrgica.
De esta forma, se pudo constatar que: el proceso formativo no conduce al aprendizaje de los saberes
socioculturales de los contextos empresariales y comunitarios de actuación desde la integración sistemática
entre la universidad, la empresa y la comunidad; los contenidos curriculares que tributan a la formación
sociocultural están contenidos como asignaturas electivas complementarias; existen limitaciones en la
visualización de la relación de los valores socioculturales con el desarrollo en los contextos empresariales y
comunitarios de actuación y en la integración entre los saberes socioculturales, los tecnológicos y técnicos
de los contextos empresariales.
Las causas que inciden en esta situación pueden estar relacionadas con carencias en el orden metodológico,
tales como: insuficiente preparación del colectivo de carrera en cuanto a lo sociocultural, carencia de un
modelo pedagógico que oriente el proceso de formación sociocultural, no están descriptos los
procedimientos y metodologías que se deben utilizar para efectuar el proceso de formación sociocultural y
carencia de una concepción metodológica que describa los procedimientos a seguir en un diagnóstico de
necesidades de la formación sociocultural.
La situación señalada permite plantear como problema científico: ¿Cómo contribuir a la formación
sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de
carrera?
Estas consideraciones conllevan a situar como objeto de investigación: La formación sociocultural del
profesional y como campo de acción: La formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia
y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera.
Así, con el propósito de contribuir al cumplimiento de este requerimiento de la época actual se propone como
objetivo general: Proponer un modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería
en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera.
7

�Teniendo en cuenta la relación existente entre el objeto de la investigación, su campo y el objetivo general,
se formulan como objetivos específicos:
 Determinar los fundamentos teóricos y metodológicos sobre la formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera.
 Diagnosticar en la muestra seleccionada las necesidades de formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera.
 Diseñar los fundamentos teóricos metodológicos y los componentes procesuales que deben integrar un
modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales
desde la labor educativa del colectivo de carrera.
 Valorar el modelo pedagógico propuesto por el criterio de expertos.
 Valorar el modelo pedagógico propuesto por su implementación parcial.
Para la búsqueda de solución al problema planteado se elaboran las siguientes interrogantes científicas:
 ¿Cuáles son los fundamentos teóricos y metodológicos sobre la formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera?
 ¿Cuáles son las necesidades de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera?
 ¿Qué fundamentos teóricos metodológicos y componentes procesuales deben conformar un modelo
pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la
labor educativa del colectivo de carrera?
 ¿Qué resultados ofrece la valoración del modelo pedagógico propuesto por el criterio de expertos?
 ¿Qué resultados ofrece la valoración del modelo pedagógico propuesto en su implementación parcial?
Todo el estudio se realizó en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Antonio Núñez Jiménez", en la
provincia Holguín, el cual asume la alta responsabilidad social de formar ingenieros para la minería y la
metalurgia, sector priorizado de la economía nacional.
Se escogió la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales y conformaron la muestra intencional de la
investigación un grupo de 26 estudiantes de primer año de la carrera, los profesores del año académico, los
directivos de la facultad de Metalurgia y Electromecánica; así como 20 ingenieros metalúrgicos en ejercicio
en la empresa.
La investigación asumió un enfoque dialéctico materialista en que se utiliza básicamente una perspectiva
cualitativa en vínculo con lo cuantitativo.
El estudio se realizó desde septiembre 2007 hasta noviembre de 2013.
El momento exploratorio se desarrolló entre septiembre 2007 y julio 2008. Comprendió la identificación de la
situación problémica, el establecimiento del diseño teórico metodológico, la planificación de la investigación y
8

�el diagnóstico del estado actual de la formación sociocultural del estudiante de la carrera de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Antonio Núñez Jiménez
El momento del diseño del modelo comprendió desde enero de 2009 hasta diciembre del mismo año. En
este se elaboraron los fundamentos teóricos para la formación sociocultural del estudiante de la carrera de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales y se diseñaron los componentes procesuales.
El momento de valoración del modelo comprendió la valoración inicial a través del método de expertos, entre
enero de 2010 hasta julio de 2011 y su implementación parcial desde septiembre de 2011 hasta noviembre
de 2013. Todo ello implicó la introducción de mejoras.
El cumplimiento de los objetivos fue posible a partir de la aplicación de métodos específicos del nivel teórico,
empírico y estadístico matemático. Los métodos del nivel teórico posibilitaron la redacción del marco teórico,
la elaboración del diseño teórico - metodológico y del modelo pedagógico. Los métodos empíricos
posibilitaron la realización del diagnóstico de necesidades y potencialidades para enfrentar la formación
sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa y su valoración.
Mientras que los métodos del nivel estadístico- matemático facilitaron el procesamiento estadístico de la
información para arribar a consideraciones al respecto.
La novedad científica de la investigación radica en la propuesta de un modelo pedagógico de formación
sociocultural para el estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales que constituye una nueva
interpretación del objeto al considerarlo un proceso con diferentes componentes, que en su relación dinámica
permiten el perfeccionamiento de la labor educativa del colectivo de carrera para contribuir a la formación
integral del futuro profesional.
También le imprime novedad a la investigación, la ejecución del proceso formativo de estos estudiantes de
Ciencias Técnicas desde la dimensión sociocultural en el componente humanístico. El que particularmente
se desarrolla en la universidad, la comunidad y la empresa indistintamente como contextos mineros
metalúrgicos y asume la participación de formadores de todos ellos.
La contribución a la teoría de la investigación se concreta en la operacionalización de la formación
sociocultural en la formación del profesional de ingeniería, la concepción del formador sociocultural
comunitario y empresarial como una de las figuras para la dirección del proceso formativo del estudiante de
la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales y la propuesta de su perfil que se convierte en un
instrumento de trabajo para la organización, planificación, ejecución y control de la labor de esta figura en el
proceso de formación desde lo sociocultural; así como los fundamentos teórico - metodológicos y los
componentes procesuales del modelo pedagógico que orientan el proceso de formación sociocultural del
estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera.
El aporte práctico de la investigación consiste en: el diseño metodológico de las actividades que conforman
el Programa de intervención educativa sociocultural, la elaboración de los programas de los cursos electivos:
9

�Comunicación Interpersonal, Cultura y Protocolo e Historia sobre la industria metalúrgica en Moa y la
elaboración de la guía de variables e indicadores para realizar el diagnóstico de contextos empresariales y
comunitarios.
La memoria escrita de la tesis muestra el proceso de investigación a través del marco teórico, el diseño
metodológico, la propuesta científica, la valoración del modelo con las mejoras introducidas, las
conclusiones, las recomendaciones y los anexos.
El primer capítulo contiene el marco teórico conceptual acerca de los referentes teóricos de la formación
sociocultural desde lo educativo, el marco contextual a través del estudio de la época actual, las necesidades
y requerimientos que se originan a partir de esta para la formación de profesionales desde la labor educativa
en la Educación Superior Cubana. También se aborda la concreción de la formación sociocultural en la
carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales a partir de la influencia de agentes educativos de la
comunidad y la empresa, en integración con los profesores de esta carrera desde todos estos escenarios.
El capítulo 2 presenta la concepción metodológica asumida, el diagnóstico de la situación actual de la
formación sociocultural en la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales y el modelo pedagógico como
resultado científico con sus fundamentos teóricos, sus componentes procesuales y su representación gráfica.
Mientras que el capítulo 3 presenta los resultados de la valoración del modelo mediante el criterio de
expertos y mediante su implementación parcial en la carrera objeto de estudio.

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�1. LA FORMACIÓN SOCIOCULTURAL DEL ESTUDIANTE DE INGENIERÍA EN METALURGIA Y
MATERIALES: REFERENTES TEÓRICOS DESDE LA LABOR EDUCATIVA DEL COLECTIVO DE
CARRERA
En este capítulo se ofrecen los fundamentos teóricos acerca de la formación sociocultural del estudiante
desde la labor educativa del colectivo de carrera como dimensión de la formación humanística en la
integralidad a que se aspira en la Educación Superior Cubana actual. Se presentan, además, como sus
sustentos a los formadores socioculturales comunitarios y empresariales y a la permanente interacción entre
los contextos de su actuación: la universidad, la comunidad y la empresa.
1.1 La formación actual del profesional en el contexto internacional y en Cuba.
El mundo actual está caracterizado por la globalización neoliberal, la Revolución Científico Técnica, el
acelerado intercambio de información y la internacionalización de la cultura; características que favorecen
mucho más el desigual desarrollo entre países, la pérdida de las raíces identitarias y la enajenación de los
individuos.
En este contexto han de vivir, trabajar y desenvolverse las personas de la época actual y en él han de
enfrentar estas adversidades para garantizar una vida exitosa. Es por eso que la educación se renueva ante
estos cambios pues a ella le corresponde desempeñar el rol fundamental en la formación de los individuos
para que puedan adaptarse a su momento histórico y para que sean consecuentes con las necesidades de
su etapa y con lo que se espera de ellos porque ¨ la educación tiene que adaptarse en todo momento a los
cambios de la sociedad, sin dejar de transmitir por ello el saber adquirido, los principios y los frutos de la
experiencia (Delors, 1996).
Lo que significa que el accionar de los profesionales de la educación debe dirigirse hacia la búsqueda de las
vías y procedimientos que permitan concretar una formación que tenga como objetivo potenciar la
integración entre el saber, el hacer y el ser de los educandos.
Específicamente en los momentos actuales, ha de enfocarse hacia el aprovechamiento de lo positivo de las
características socioculturales del mundo actual que favorecen la colaboración e intercambio cognoscitivo y
económico entre los pueblos, la facilidad y rapidez con que pueden comunicarse hombres de diferentes
latitudes, la producción constante de conocimiento, entre otras y revertirlas adecuadamente en una
formación que prepare para que todo ese intercambio y comunicación se efectúe sobre la base del respeto a

11

�las diferencias, a las normas, tradiciones y costumbres diversas; en defensa de la historia, cultura e identidad
individual y en la búsqueda de superación y desarrollo mutuo.
En estas circunstancias, los sistemas educativos en cada país han ido variando sus concepciones
educativas en dependencia de las necesidades y de sus características específicas, sobre todo en la
Educación Superior , antesala de la incorporación del individuo a la obtención de un papel protagónico en la
vida profesional y social para que desde el proceso enseñanza aprendizaje se tomen en cuenta los desafíos
sociales, los contextos formativos, las características de los entornos para transformar sus modelos de
formación de modo que los estudiantes aprendan resolviendo problemas del mundo laboral, académico y
social en integración, lo que los desarrolla como individuos más competentes, responsables, reflexivos,
creativos, independientes.
En las diferentes partes del mundo, los sistemas educativos han ido renovando sus procesos formativos para
adecuarlos a las actuales circunstancias, sobre todo lo han centrado en el enfoque por competencias que
requiere el mundo del trabajo, lo han dirigido al aprendizaje permanente y durante toda la vida, a la creación
de redes que impliquen a la familia, a la escuela y a las entidades empresariales y a la dedicación del ser
humano al desarrollo social.
Sin embargo, según Díaz (1998) y Márquez (2005) aún quedan problemas en la formación profesional a nivel
mundial porque aún los problemas presentes en la práctica social no son objeto de análisis y punto de
partida del proceso de enseñanza aprendizaje y muestra de ello es que en muchos países existen problemas
en la integración entre la universidad, la sociedad y el proceso productivo o de servicios, lo que impide que la
actividad laboral constituya parte de su proceso de enseñanza aprendizaje.
Por otra parte, los profesores y dirigentes de este proceso, aún manifiestan problemas en la concepción del
proceso educativo e insuficiente dominio de la teoría didáctica y aún no se ha logrado la necesaria
interrelación entre las disciplinas que aporta a los estudiantes una visión integral en la solución de los
problemas profesionales.
Estas limitaciones obstaculizan el cumplimiento del deber social que tiene la universidad como formadora de
los profesionales que deben impulsar el desarrollo de la sociedad pues continúa graduando profesionales
con carencias con respecto a las demandas de su época.
Cuba no puede quedarse al margen del contexto internacional y aunque permanentemente se han ido
obteniendo favorables resultados en la Educación Superior Cubana, debe ajustarse a los cambios sin que
esto implique negativas consecuencias para la seguridad de la Revolución.
Entre estos se encuentra la formación de profesionales preocupados por su superación constante, con
actitudes y valores propicios para contribuir al desarrollo del país, que se caracterizan ¨ por su humanismo,
vocación revolucionaria, sólidos conocimientos teórico – prácticos y actitudinales, así como el desarrollo de
una mentalidad científica ¨. (González, 2006).
12

�Muestra de ello, son los numerosos éxitos obtenidos: los pasos de avanzada que ha dado el país en el
sector económico, en la acogida que han tenido los programas para lograr una cultura general integral en
toda la población, en los logros de las ramas de la biotecnología y en las investigaciones constantes para
solucionar las dificultades de nuestra realidad.
No obstante, aquí también se revitaliza la Educación Superior manteniendo el modelo de universidad
científica, tecnológica y humana, la que se ha masificado con el proceso de universalización que diversifica
los estudios superiores y la que ha aplicado variaciones en los currículos que tienden a flexibilizarlos y
ampliarlos a partir de: a) la introducción del plan D que da prioridad a los aspectos específicos de la
formación en cada carrera, unidos a otros que requiere un profesional actual b) el trabajo en función de la
formación integral, la formación de valores, la unidad entre instrucción y educación, entre universidad y
sociedad (Horruitiner, 2006).
Según Ruiz, Horruitiner y Mondeja (2006), el plan D se caracteriza por diseñar perfiles terminales, fortalecer
el uso de la computación y las TIC, formar desde lo sociohumanista y lo axiológico, mantener la actividad
investigativa laboral y lograr mayor protagonismo de los estudiantes en su proceso de formación; propicia la
introducción de nuevos métodos formativos que centren su atención en la autogestión del conocimiento;
propone mejor correspondencia entre la formación científica y las competencias profesionales, propone
también variaciones en las concepciones de las evaluaciones encaminadas a evaluar desempeños y en
algunos casos competencias.
Contribuye además al fortalecimiento de la formación social y humanística al integrar los conocimientos de
las diferentes disciplinas con la cultura medioambiental, la historia de la profesión, aspectos sobre
comunicación, ética y otros relacionados con los intereses culturales y sociales que se requieren de los
profesionales de hoy. También ha convertido en desafíos para su trabajo las misiones de la Educación
Superior declaradas por la UNESCO en 1998, relacionadas con la formación de profesionales con
personalidades plenas, integradas y con elevadas competencias profesionales y otras que les permitan
contribuir al desarrollo cultural, social y económico de su contexto.
Fundamentalmente, en el caso de la formación humanística que históricamente ha resultado más
desfavorecida, se ha priorizado el accionar de los investigadores y educadores en incrementar el número de
investigaciones que contribuyan a solucionar esta problemática a partir de crear y extender resultados
científicos que propicien que el proceso formativo conduzca a desarrollar verdaderos valores humanos, una
cultura espiritual y universal que enfatice en el servicio a la sociedad a partir del conocimiento profesional y
las relaciones entre los hombres y entre estos con la naturaleza.
Con estas renovaciones se trata de establecer el equilibrio adecuado entre la formación científica y la
espiritualidad del ser humano para concretar las aspiraciones de formación integral en los profesionales
cubanos.
13

�Para cumplir dichas aspiraciones, la Universidad Cubana dirige su formación hacia la flexibilidad, la
creatividad, la renovación constante del conocimiento, el comprometimiento social, los altos principios
humanos, la preparación adecuada para asumir los desempeños laborales y profesionales que le conciernen
y las posibilidades para insertarse en los vertiginosos avances científicos y tecnológicos (Horruitiner, 2006 y
Fuentes, 2009).
El Dr. Fernando Vecino Alegret resume el proceso de perfeccionamiento de la Universidad Cubana en el
fortalecimiento del vínculo universidad – empresa, la formación integral, la preparación política ideológica y la
solución de problemas del entorno.
Ciertamente, así se evidencia en el estudio de la caracterización del proceso de formación en Cuba,
realizado por investigadores como: Álvarez de Zayas, 1997; Horruitiner, 2006 y Gallardo, 2010; los que
coinciden en que es el enfoque integral su paradigma educativo y dentro de este se debe potenciar la
formación humanística, así como que constituyen sus dimensiones esenciales: la instructiva, la
desarrolladora y la educativa.
Estas dimensiones justifican la existencia de dos ideas rectoras: la formación de valores a partir de la labor
política - ideológica para propiciar el desarrollo de actitudes comprometidas con los problemas sociales y la
segunda sustentada en el principio del vínculo entre el estudio y el trabajo que encausa la formación hacia la
instrucción y su relación con los modos de actuación de cada profesional.
Estas características han motivado que en la práctica educativa se produzcan transformaciones en el
proceso formativo: que se amplíen los escenarios que el profesor utiliza para educar; que se utilicen las
situaciones de la vida real como contenidos de aprendizaje; que se de mayor protagonismo al estudiante en
el proceso enseñanza aprendizaje; que se de mayor participación a la familia, la comunidad y las
instituciones laborales en este proceso y que preocupe más qué tipo de persona se entrega a la sociedad.
Se considera válido entonces, dedicar la atención a la categoría formación, reconocida como problema
cardinal de las ciencias pedagógicas y que según Valdés (2004), es un concepto que aporta la filosofía; pero
la formación como categoría pedagógica está indisolublemente ligada a la categoría desarrollo. Ambas
establecen una interrelación que permite afirmar que cada una es dependiente de la otra y cada una
complementa a la otra, por lo que referirse a formación conllevará necesariamente a desarrollo o viceversa.
Por ende, la formación ha sido interpretada como base del desarrollo, lo orienta hacia el logro de los
objetivos de la educación.
Por tanto, desde el mismo momento en que el hombre nace, comienza a formarse con la incidencia familiar y
la intervención de otras influencias del medio social y, por ende, se desarrolla. Sin embargo, su formación y
desarrollo se perfecciona a partir de la incidencia de la escuela que organiza formal y sistemáticamente sus
acciones, de modo que devienen en un proceso.

14

�Ahora bien, desde el punto de vista de la Educación Superior , la formación se enfoca en el desarrollo de las
potencialidades de un profesional que, desde el ejercicio de una profesión, debe interactuar con la sociedad
en correspondencia con las necesidades, condiciones y aspiraciones de esta. Por eso desde su propia
definición Carlos Álvarez de Zayas la enfoca como un "proceso totalizador... que agrupa en una unidad
dialéctica, los procesos educativo, desarrollador e instructivo" (Álvarez de Zayas, 1992).
Sin dudas, la formación debe considerarse como un proceso (Báxter et al, 1994; Álvarez de Zayas, 1992;
Álvarez y Pérez, 2008; Fuentes, 2009 y Suárez, s/a) continuo y complejo (ICCP s/a; Báxter, et al, 1994)
sistemático y coherente (Sánchez, s/a) que a partir de la unidad dialéctica entre instrucción y desarrollo se
encamina a la formación integral de la personalidad y que en los momentos actuales se orienta hacia una
preparación para lograr que el sujeto tenga una actuación activa consciente y creadora en su propio
aprendizaje y desarrollo que lo capacite para transformarse a sí mismo, el mundo en que vive y para vivir a
tono con su tiempo (Sánchez, s/a; Suárez, s/a).
Especialmente, la situación actual con sus particularidades exige que la formación profundice en el desarrollo
de conocimientos, habilidades, hábitos y convicciones que propicien que los profesionales puedan
autosuperarse, actualizarse permanente y continuamente, discernir y procesar información válida, tener
verdaderos sentimientos y valores humanos y contribuir al desarrollo social de los pueblos. Lo que se logra
con el empleo de métodos que acerquen el proceso formativo a la vida.
Consecuentemente, entre los desafíos de las instituciones de Educación Superior están trascender las
limitaciones de los enfoques tradicionales en la formación de profesionales y asumir un enfoque integral que
permita desarrollar las potencialidades autorreguladoras para promover los más elevados valores
universales (Gallardo, 2010).
Para lograr esta integración de saberes se debe interrelacionar en la práctica el saber y el hacer científico
con la espiritualidad humana, una interrelación que aún no se concreta totalmente en las universidades. Se
piensa que uno de los modos de lograrlo es tomando a la cultura, a los sentimientos, a los valores y a las
convicciones de los hombres como precedentes para la comprensión y la transformación de sus
conocimientos, habilidades y hábitos.
Ahora bien, el análisis de investigaciones relacionadas con el proceso formativo de los profesionales en
Cuba (González, 2006; Herrera, 2003; Vega e Íñigo, 2008 y Álvarez y Pérez, 2008) permite concluir que
estas características aún no se cumplimentan totalmente y que son los profesionales de las Ciencias
Técnicas, los más desfavorecidos en cuanto a la interrelación entre la formación humanística, la tecnológica
y la científica, pues en estos se realiza menos énfasis en formarlos con adecuados saberes útiles para la
comunicación en diferentes contextos de actuación, para la interacción en equipos multi e interdisciplinarios,
para la detección y apropiación de los valores sociales y culturales de los contextos profesionales y
comunitarios en que desarrollan su profesión y su necesario uso en su actividad profesional.
15

�1.2. La formación actual del profesional de Ingeniería en Metalurgia y Materiales
En el mundo, la formación de los ingenieros tiende a ser de forma integral, de interrelación entre su
profesionalización con el campo de la enseñanza humanística de acuerdo con los requerimientos de la
sociedad actual.
Muestra de ello es que las ingenierías en diferentes partes del mundo, como respuesta a los cambios
epocales, han incorporado en la formación saberes relacionados con la formación para trabajar en equipos
multidisciplinarios, la familiarización con otras culturas, el conocimiento de otras lenguas, el conocimiento de
ciencias humanas y económicas, la habilidad para comunicarse en forma oral y escrita y el desarrollo de
valores humanos que propicien que sean responsables, flexibles y estén dispuestos a trabajar en otros
países.
Por su parte, el modelo cubano de formación ingenieril también ha ampliado su apertura a los saberes
humanísticos y a la flexibilidad en las opciones de salida de su perfil profesional: se prepara para satisfacer
las demandas de la producción y de la comunidad en que se inserta, desarrolla proyectos en vínculo con las
empresas productivas, mantiene su relación con la sociedad a partir de la búsqueda de formas y métodos
para incrementar en cantidad y calidad la producción de bienes materiales y la provisión de servicios
públicos, se forma con una base ética y política y se profundiza en su formación comunicativa, ciudadana y
económica.
No obstante, aún quedan limitaciones en la formación de estos profesionales como las que se infieren a
partir del análisis de las características de la formación ingenieril en Cuba (Labrada, 2008 y Álvarez y Pérez,
2008):
 aún falta integración entre sus saberes técnicos y humanísticos
 predominio de la vinculación entre teoría y práctica a través de la resolución de problemas y trabajos en
laboratorio, así como falta de sistematicidad en el trabajo en el taller o en la planta
 los ejercicios finales de la profesión no siempre se concretan en experiencias en las empresas
 falta de preparación comunicativa para su vida como dirigentes y como integrantes de equipos
multidisciplinarios
 falta todavía interrelación entre la formación sociohumanista y la tecnológica en las carreras de Ciencias
Técnicas, de modo general
 falta enriquecimiento de la cultura de la profesión desde los procesos de enseñanza aprendizaje que
comprenda aspectos relacionados con la historia de la profesión; normas, valores, estilos de comunicación
en diferentes contextos de interacción; cultura, marketing y protocolo en diferentes países en que se
desarrolle su profesión; procedimientos y estilos de desempeño de su profesión en otros contextos

16

� insatisfactorios conocimientos y habilidades comunicativas que les permitan transmitir sus ideas, criterios,
conclusiones en forma oral o escrita de modo que sean comprensibles
 falta conocimiento sobre la cultura que caracteriza a los diferentes contextos de actuación de su profesión
y sobre protocolo y su aplicación en diferentes contextos de trabajo o sociales
 los ingenieros no reconocen que actúan en un contexto social (fábricas, empresas, laboratorios) y no
siempre contribuyen desde allí a dar respuesta a los problemas de las comunidades
 se ha aprovechado débilmente el potencial ingenieril para la solución de problemas sociales de las
comunidades en conjunto con la participación popular
 falta preparación para tomar decisiones y trazar políticas que contribuyan a solucionar problemas en la
comunidad.
En el caso de la formación de ingenieros metalúrgicos en Cuba, se debe señalar que los primeros
especialistas en esta rama se formaron en el extranjero antes del triunfo de la Revolución y posterior a esta
fecha se formaron en países pertenecientes al campo socialista hasta 1975 en que abre la carrera en la
Universidad de Oriente.
A seguidas, se traslada la carrera para Moa como respuesta a una necesidad de la región minero
metalúrgica del este de la provincia de Holguín que resalta en el país por sus reservas de níquel y cobalto
que ubican a este renglón como el segundo de mayor importancia en la economía del país.
En todos estos años, los planes de estudio se han ido transformando en correspondencia con las
necesidades del país. En 1980 se gradúan los primeros ingenieros metalúrgicos en Cuba con el plan A, en
1982 se da paso al plan B y en 1984 se crea una unidad docente en la Empresa Metalúrgica ¨ José Martí ¨
por parte del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echavarría.
A partir de 1991 se comenzó a buscar una formación con un perfil más amplio cuando comenzó a aplicarse
el plan C que se perfeccionó con C ´ en el año 1997.
Hasta ese momento la formación de este profesional se caracterizaba por su acentuado interés en la
profesionalización, carácter tecnológico y científico y marcada desventaja de la cultura humanística, como la
mayoría de los profesionales de las Ciencias Técnicas. Hasta que a partir del curso 2008–2009 se introdujo
el plan de estudios D con el objetivo de ajustarse a las renovaciones educacionales en medio de los cambios
mundiales y debido a la necesidad de implementar una formación más amplia que garantice una respuesta
más efectiva a los problemas socioeconómicos del país.
Con este, en primer lugar, se transforma el nombre de la carrera en Ingeniería en Metalurgia y Materiales, se
amplía la formación de este profesional desde la diversificación de los contenidos de sus currículos con
propuesta de asignaturas optativas y electivas pertenecientes a las ramas humanísticas, tales como:
Comportamiento humano, Cortesía y protocolo, Artes visuales, Artes escénicas, Arte literario, Música,

17

�Política internacional, Venta y compra, Comercio internacional, La ética del ingeniero, Curso de redacción y
ortografía y otras pertenecientes a las disciplinas Gestión empresarial y Formación pedagógica y científica.
No obstante, ello no garantiza que la formación humanística alcance los resultados aspirados pues no todos
los estudiantes optan por asignaturas que son imprescindibles para desarrollar de forma más eficiente su
labor profesional o que necesitan para vivir en armonía con los contextos sociales y con los individuos que
los integran, no se les ofrecen todas las asignaturas que se lo posibilitan, ni se le aporta sistemática y
continuamente desde otras aristas de la formación.
El proceso formativo de los profesionales en la carrera ha sido objeto de diferentes investigaciones
(Velázquez, 2001; Alpajón, 2001; Verdecia, 2005; Loyola, 2006; Almenares, 2006 y Cano, 2006) que han
dirigido sus trabajos a la actividad metodológica en el tratamiento de los contenidos de la profesión desde
variantes tecnológicas para resolver un problema de la práctica en una situación concreta temporal, de modo
que los contenidos humanísticos no son atendidos desde esta óptica.
Sin embargo, con investigaciones como las de Ferrer (2006) y Azahares (2013) se manifiesta la
intencionalidad de profundizar en el trabajo para la potenciación de la integración entre los saberes
científicos, tecnológicos y humanísticos desde lo curricular y lo extracurricular, con el objetivo de perfeccionar
el proceso formativo.
Por su parte, el plan de estudios vigente señala como dificultades en la formación de este tipo de profesional:
 la necesidad de sistematizar en contenidos propios de la formación humanística: Idioma extranjero,
Ecología y profundizar en conocimientos sobre Economía, Gestión Empresarial y las TIC para facilitar su
desempeño en la toma de decisiones técnicas
 aún no están resueltos los problemas ambientales que provoca su profesión a la comunidad
 falta sistematizar sus conocimientos sobre la cultura industrial en diferentes regiones metalúrgicas
 se necesita incluir en lo curricular aspectos relacionados con la historia de la profesión; historia y cultura de
las industrias metalúrgicas; normas, valores, estilos de comunicación y tecnologías de producción del
contexto metalúrgico y cultura y protocolo en diferentes países en que se desarrolle la industria
metalúrgica; otros contextos metalúrgicos, sus técnicas de producción.
1.3 La formación sociocultural como dimensión de la formación integral del estudiante de Ingeniería
en Metalurgia y Materiales: consideraciones generales
Independientemente de los favorables resultados alcanzados en la formación de los profesionales cubanos
aún quedan carencias que limitan su preparación para actuar en las actuales circunstancias de vida y para
alcanzar la integralidad como máxima aspiración de la Educación Superior Cubana.
Aún se necesita profundizar en cuanto a la formación del ser, a la preparación para el contacto con otras
culturas e individuos, para adaptarse a la vida y trabajo en contextos diferentes a los habituales, para la
comunicación efectiva, para el establecimiento de adecuadas relaciones humanas, para fortalecer los valores
18

�que propicien una respuesta positiva para el desarrollo de cualquier contexto en que se encuentre, para
conocer y tomar en cuenta los valores culturales propios del mismo cuando vaya a implementar una
transformación desde su profesión y para el establecimiento de redes colaborativas profesionales que
contribuyan al mutuo desarrollo económico y social de los países en contacto.
Se considera que puede contribuir a su solución la adopción de la formación sociocultural del futuro
profesional, encaminada a profundizar en el conocimiento de la cultura de diversos contextos profesionales y
sociales con posibilidades para su futura actuación profesional, con el objetivo de garantizar una adecuada
interacción y los conocimientos, habilidades, actitudes y convicciones propicios para la permanente
readaptación y actuación en consonancia con las condiciones socioculturales.
Se interesa fundamentalmente en los valores culturales del contexto específico de actuación que puedan
incidir en el trabajo profesional o en la vida social del individuo. Quien la posea podrá readaptarse y actuar
respetuosamente por el desarrollo de cualquier sociedad en que interactúe.
¿Por qué se considera necesaria la formación sociocultural?
Todos los contextos en que ese profesional interactúe, sean académicos, profesionales o sociales, tendrán
características que los identifiquen por las relaciones entre los hombres, costumbres, tradiciones, concepción
del mundo de acuerdo con el modo de vida, características económicas, universo ideológico, formas de
producción, desarrollo económico, tecnologías aplicadas y la interpretación que realicen de todo ello los
miembros de dichos contextos. Estas peculiaridades tendrán incidencias positivas o negativas en sus
motivaciones, conducta y actuación en el desarrollo de su labor profesional y de su vida social pues, según
Vigotski, la cultura es el determinante primario del desarrollo individual. El hombre la crea y se desarrolla en
ella y esta es quien influye en qué y cómo piensan.
La formación sociocultural se sustenta en la idea marxista y vigotskiana de que la formación del hombre tiene
que ser analizada dentro del contexto histórico en que se desarrolla y en la idea de que el hombre está
altamente condicionado por el medio en el cual se educa porque la cultura que posea constituye parte de
una construcción social que está en consonancia con las necesidades históricas de ese contexto y con las
exigencias que se le plantean en ese momento.
Especificando en el término ¨ sociocultural ¨ ha de precisarse que se refiere a la estrecha interrelación entre
los términos sociedad y cultura y a la dificultad en la distinción de cómo cada uno influye en el otro, por lo
que cuando se hable de una cultura, inmediatamente se pensará en específicas características sociales y, a
la inversa, cuando se hable de una sociedad, inmediatamente se pensará en específicas características
culturales. Es por eso que cuando se aborda la definición de cultura, generalmente, se presupone la
sociedad; cada una existe porque existe la otra, así que una delimitación de ambas es meramente formal ¨
como afirma Kroeber (2003).

19

�Por ello Basail (2003) enfatiza en que la cultura identifica a cada sociedad a partir de los rasgos que ha
desarrollado en la interacción social entre seres humanos (Tylor, 2003 y Berovides, 2000) durante su
actividad práctico transformadora como productor de cultura y, a su vez, producto de esta (González, 2006).
En resumen, se obtienen como productos de la cultura:
 valores producidos o cultivados intencionalmente por el hombre en dependencia de sus valores (Freyre,
2004 retomando a Rickert 1943)
 modos de vida: ¨ las organizaciones sociales, formas de hacer las cosas, ética, religión, lenguaje,
conocimientos científicos, arte, tecnología ¨ (Berovides, 2000)
 ¨ sistema de prácticas, sistema de símbolos ¨ (Basail, 2003)
 ¨ rasgos, costumbres, hábitos alimentarios (…) modos de relación y socialización ¨ (Pino, 2005)
 ¨ tradiciones, costumbres (…) moralidad, valores, aptitudes humanas, las instituciones y la vida social en
su conjunto ¨ (López, 2006)
 herramientas, identidad étnica (García y otros, (1997) retomando a Lynch y Modgil,1992)
 creación convencional, modos de pensamiento y comportamiento (Herrera, 2003; citando a Pérez Gómez,
1985)
 el sistema de nexos y relaciones que se forman en la actividad práctica colectiva de los seres humanos
(Freyre, 2004 citando a Kagan).
Es evidente que hay una relación de interdependencia entre lo social y lo cultural, con la que concuerdan
Márquez, González y Márquez (2012), pues independientemente de que afirmen que se conciben como
realidades relativamente independientes reconocen que en su dinámica se evidencia que se configuran y se
caracterizan a partir de sus mutuas relaciones.
Ello se demuestra, además, a partir del criterio de Basail (2003), quien expresa: “si la cultura es social… lo
social es un producto cultural”, una conclusión muy lógica que parte de la existencia de una agrupación de
individuos que interactúan pues como afirmara Merill (1967): ¨ la sociedad está formada por seres humanos
en interacción¨. Realmente, si no existe relación entre individuos no se conforma una sociedad y los modos
en que establecen las relaciones los diferentes individuos son diversos, por tanto, las relaciones, es decir, lo
social también es parte de la cultura.
En esa interacción conveniarán cómo serán sus relaciones y cómo van a conformar toda su actividad
práctica colectiva, aprenderán cómo ha evolucionado esa actividad práctica colectiva, seguirán
construyéndola, enriqueciéndola y transformándola, en síntesis, estarán intercambiando productos culturales.
Todo ello confirma la idea de Vigotski con respecto a la mediación cultural y a la formación del hombre
durante toda la vida en el proceso de apropiación de la cultura creada por las generaciones anteriores.

20

�Por su parte, González y Márquez (2012) y Lucas (2001) son partidarios de que en un análisis estructural del
término “sociocultural”, “el prefijo resulta un elemento compositivo que recalca la proyección social de la
cultura".
Se está de acuerdo con este criterio pero se considera que está incompleto porque refleja una interacción
unilateral entre estos componentes cuando se piensa que en realidad es bilateral, porque el término, a su
vez, recalca que lo social está incluido dentro de la cultura.
Con Lucas (2001) sucede lo contrario. Visualiza lo social como componente de lo cultural pero no manifiesta
que todo lo cultural depende de lo social pues expresa que por una parte prefiere hablar de lo cultural y no
de lo sociocultural porque, según su criterio, los elementos sociales están incluidos dentro de la cultura,
aunque no critica a quienes asuman el uso del término sociocultural.
Esa relación manifiesta entre cultura y sociedad y esa relación entre lo social y lo cultural a que hacen
referencia los investigadores es reiterada en las definiciones del término ¨ sociocultural ¨ propiamente,
aunque en ellas aparezcan de forma independiente los significados de los vocablos que lo componen.
Así en un análisis sobre el criterio de los sociólogos positivistas Durkheim y Comte referido a la investigación
sociocultural, Freyre (2004) concluye que para estos, lo social es ¨ entendido como la estructura y dinámica
de las relaciones sociales fácticas y observables, y lo cultural, entendido como lo espiritual, lo subjetivo, lo
consciente, lo ideal, lo individual, como realidad cualitativa no observable directamente. ¨ En este caso se
aprecia una limitación en la concepción de lo social y lo cultural pues no manifiesta que lo social es un
producto cultural y como cultural sólo considera el plano subjetivo del individuo. De esta forma se ha aplicado
una visión reduccionista que no incluye siquiera a cada componente dentro del otro.
Se deriva de aquí una conclusión que se reitera en estos pensadores y en los investigadores mencionados
con anterioridad que definían la cultura o la sociedad: lo social se refiere a relaciones sociales (Moguer,
2007). Guerra Mujal (2000) citando a Dávalos (1998) y Adame (2005) también coinciden en ese punto.
En el caso del primer investigador aunque separa los términos ¨ social¨ y ¨ cultura ¨, sí reconoce su nivel de
interrelación e interdependencia hasta el punto ¨ que pasamos a hablar de una nueva realidad que integra
sociedad y cultura, y por tanto política, económica, etc.¨; esto evidencia que es una separación meramente
formal.
El segundo investigador mencionado también asume la interrelación entre ambos términos, su
complementación y que en ese binomio ¨ el término social incluye la condición de actuantes de los
individuos, a partir de sus interacciones en una práctica; y es la cultura quien condiciona las formas, maneras
y gradaciones de esa práctica social.¨
Pero estos investigadores tienen como limitación la división del término para su definición, por el contrario,
Moguer (2007) reconoce su interrelación pero no se aproxima a expresarla concretamente mientras que
Dávalos (1998) alcanza un nivel superior al lograr hacer más concreta la interrelación mencionada, sin
21

�embargo, aún le falta referirse a otros resultados que surgen como producto de esa interacción, tales como
que en esas interacciones en determinada práctica es que se transforma y se produce la cultura.
En cambio, Adame (2005) arriba a un nivel superior al definir el término sin necesidad de separar sus
componentes y al expresar con un alto grado de síntesis las especificidades de ambos en su estrecho
vínculo. Él expresa: ¨ lo sociocultural es un proceso de interacciones permanentes, una red y también un flujo
de vínculos diversos y múltiples, que incluyen los simbólicos, los emocionales, los económicos, los
ecológicos y los espirituales¨.
Se comparte el criterio de Moreno (s/a) quien en su análisis asevera que la unión de los términos se dirige a
significar la complementación entre lo social y lo cultural, a partir de la interacción del hombre con sus
semejantes y que su grado de desarrollo y las condicionantes históricas en que se encuentre, será su
cultura. La investigadora no profundiza en lo relativo a la cultura pero arriba a dos conclusiones que se
comparten: lo sociocultural expresa características distintivas de fenómenos en que interactúan lo social y lo
cultural y siempre se adjudica como cualidad, no existe independientemente.
Por su parte, Martínez (2010) hace una reflexión sobre el origen del uso del término que, según, su criterio,
toma vigencia en los estudios socioculturales por la profundización de los estudios antropológicos y se usa
cuando en lo social se hace referencia a lo cultural que lo hace específico. En este caso se considera que
pudiera ocurrir también el fenómeno inverso.
Además, se refiere a su contenido, que lo comprenden todos los aspectos considerados comúnmente como
culturales y otros “no necesariamente “culturales”, como sucede con lo recreativo, lo lúdico y el deporte".
Este investigador también integra los componentes que denominan al término pero se refiere a productos
culturales más generales que los que son de interés para esta investigación. Su criterio es importante desde
el punto de vista en que recalca que es en un ámbito social, que se asumirá aquí como contexto de
actuación, donde se valoran los aspectos culturales.
Él expresa: " el término “sociocultural”, aunque ambiguo, nos sirve para señalar un ámbito social amplio
donde, remitiéndonos a la “cultura” en sentido amplio y por tanto multifacético donde, junto a los aspectos
generalmente entendidos por culturales (incluidos tanto los “artísticos” y profesionales como, de forma
especial, los tradicionales), se valoren, integradamente, los relativos a la inversión del tiempo libre y la
recreación, la práctica del deporte, el entretenimiento, etc.".
Los referentes investigativos analizados brindan importantes aportes, pero en un intento de solventar sus
limitaciones según los intereses de esta investigación se realiza otra aproximación a la definición del término.
Tomando en consideración lo abordado previamente y el criterio de Márquez (2005) se considera que lo
sociocultural es:
 un producto cultural surgido como resultado de la interacción humana en un contexto socialmente pautado

22

� un valor cultural de los hombres aprehendido en interacción o creado en esta en determinado contexto,
entre los que se cuentan las mismas relaciones y formas de comunicarse entre los hombres
 la formación de los hombres en cada contexto
 la actuación humana en cada contexto
 la expresión de la interrelación entre una sociedad y su cultura
 el conocimiento acumulado y transmitido de hombre a hombre
 todo lo creado por el hombre en conjunto con otros hombres y basándose en sus conocimientos
precedentes
 un producto condicionado por determinada ideología, el desarrollo económico, el modo de vida y la
formación de los individuos de determinada sociedad.
En una aproximación a la definición del término, se considera que lo sociocultural es un rasgo que
caracteriza a todo valor cultural heredado de generaciones anteriores y a todo resultado obtenido o creado
por el hombre como producto de su interacción con otros hombres, sobre la base de las herencias
precedentes y condicionado por la ideología, el desarrollo económico, el modo de vida y la formación de los
individuos de ese contexto interactivo concreto.
La única definición de formación sociocultural encontrada en la bibliografía disponible al alcance de la autora
está expresada desde un criterio sociológico y, según su interpretación, en esta se identifica formación
sociocultural con sociedad. Como ello no responde a los intereses de esta investigación, se toma su aporte
positivo como referente para elaborar una aproximación a este concepto desde lo educativo.
En ella Méndez (1988) expresa: ¨ toda formación sociocultural supone formas de organización y autoorganización que tienen que ver con la posición de los sujetos involucrados, las relaciones social e
institucionalmente establecidas y las prácticas predominantes¨.
Así que, en una aproximación a su definición desde lo educativo, la formación sociocultural, es el proceso
planificado, controlado y dirigido a obtener como resultado el conocimiento y aprovechamiento de los valores
culturales de un contexto en función de las necesidades que se tenga en el mismo y con el objetivo de evitar
comportamientos agresivos con respecto a estos valores o contribuir a su transformación sin violentarlas.
Tener en cuenta el significado que tienen para los miembros del contexto laboral y comunitario, los valores
culturales heredados o creados en este y adquiridos en la interacción social producida en el mismo
permitirán una adecuada actuación profesional en la preservación o transformación de ese contexto para
conducirlos hacia niveles superiores de desarrollo.
Se piensa que serán las características del contexto quienes determinen las necesidades de formación
sociocultural que requerirá el profesional para desempeñarse adecuadamente en este. Por tanto, la

23

�formación sociocultural debe partir del conocimiento del renglón económico básico en cada contexto de
actuación, pues este influirá en gran medida, en los valores socioculturales de dicho contexto.
La investigación de los aspectos sociales y culturales dentro de lo laboral tiene, según Rodríguez (2001), sus
antecedentes en lo sociológico pues a partir de investigaciones etnográficas (Whyte, 1955; Goffman, 1961;
Garfenkel, 1968) que estudiaron pequeños grupos sociales en las sociedades industriales de los 60 y en los
70 se vio conveniente el estudio de la cultura de la vida de las organizaciones y demostraron la influencia de
la cultura en la vida organizativa.
Sus antecedentes también están, según Sanz (2006), en las investigaciones realizadas por Walker y Guest,
Trist y colaboradores y Rice en cuanto a repercusiones de los cambios tecnológicos en el trabajo y cómo
estos determinan el comportamiento laboral; las referidas a los cambios en las interacciones sociales a partir
de la reorganización del equipamiento o tecnología, realizadas por Whyte, Sayles y Woordward (Sanz, 2006,
retomando a Peiró, 1991).
Se encuentran además, las que toman en cuenta la relación entre desarrollo tecnológico y de las fuerzas
productivas y sus consecuencias sociales, de los estudiosos Bright, Bendix y Woodward; las que tratan la
temática del factor humano y su contribución a la riqueza de las organizaciones y de las naciones, de Smith y
Marshall y las referidas a la relación entre relaciones humanas y los resultados de la empresa por Mayo,
Lewin, Maslow, Mc Gregor, Argyris, Herzberg y Likert (Sanz, 2006, retomando a Nevado Peña, 1999).
Constituyen, además sus antecedentes los estudios de los valores culturales del contexto laboral como parte
de la cultura empresarial, tema que, según Rodríguez (2001), comenzó a estudiarse con mayor detenimiento
a partir de 1980 con los trabajos de William Ouchi, Richard T. Pascale y Anthony G. Athos, Thomas J.
Peters, Robert H. Waterman, Terrence E. Deal y Alan A. Kennedy, dedicados a la influencia de la cultura en
los fenómenos organizacionales y la comprensión de estos últimos.
Estudios que concluyen que si los miembros de la organización conocen la cultura de esta y sus tendencias,
su conducta laboral estará automáticamente encaminada a mantenerlos y o alcanzarlos y se crea un
ambiente de coordinación que facilita la toma de decisiones y la coordinación de asuntos específicos.
Por tanto, considerando los trabajos de Sanz (2006), de Lucas (2001), de Rodríguez (2001) y,
especialmente, la forma de agrupamiento empleada por este último, se asumen como valores culturales en
un contexto laboral:
 los simbólicos (hábitos de trabajo, costumbres de los integrantes del entorno fabril, vestimenta empleada
en las diferentes locaciones laborales, vocabulario empleado en las diferentes situaciones comunicativas
en el entorno fabril o relacionado con este, niveles de formación de los trabajadores, ceremonias y
festejos, creencias compartidas, costumbres relacionadas con el mercado)
 los conductuales (formas de expresarse, comunicarse y relacionarse entre dirigentes y trabajadores,
formas de relacionarse con el entorno fabril, formas de relacionarse con los clientes, valores humanos
24

�practicados en el entorno fabril, normas de conducta y comportamiento de los integrantes del entorno
fabril, modos de hacer y aplicar la ciencia)
 los estructurales [la filosofía organizacional (concepciones ideológicas y de producto acabado, formas de
entender la realidad económica y productiva, modo de concebir las aspiraciones productivas y laborales,
modo de concebir las negociaciones de sus productos) y la estructura del poder (liderazgo formal e
informal)]
 los materiales (formas de producción, cambios tecnológicos y organizativos, organización de los locales
del entorno fabril, técnicas de producción, tecnología, equipamiento e instalaciones.
Derivado de todo lo anterior, en una aproximación a la definición de formación sociocultural para el futuro
profesional, se asume como el proceso planificado, controlado, sistémico y sistemático que proporciona
conocimientos, habilidades, hábitos, capacidades, convicciones y actitudes que conduzcan a la detección de
los valores culturales de todo contexto empresarial o comunitario específico en que se enmarque la vida
laboral o social de un profesional y que influyan en la conducta de los miembros del mismo, en la creación de
métodos o vías que conlleven a la solución de los problemas que determine en su práctica cotidiana y en la
selección de los más favorables para producir y vivir en forma satisfactoria.
En consecuencia, se concluye que un profesional formado socioculturalmente, previamente a la entrada en
un contexto de trabajo o comunitario diferente, se documentará sobre las características culturales de este,
sobre las posibles fuentes de resistencia al cambio y formas de reducirla, sobre las características de su
labor en específico y sobre todo lo relacionado con su entorno laboral o comunitario que pueda incidir de
alguna forma en su trabajo y en su vida, para acceder a ese nuevo contexto con conocimientos preliminares
que le guiarán al inicio de su actividad y serán útiles para evitar comportamientos agresivos con respecto a
las circunstancias y así, posteriormente, conducirlo hacia la transformación de las características culturales
negativas.
Su arribo allí significará un encuentro cultural, por lo que prestará mayor atención a la observación y a la
distinción del comportamiento y modo de actuación de los individuos de este nuevo contexto y a descubrir
las normas culturales y de conductas pautadas con el objetivo de utilizarlas favorablemente en su inserción,
reconocimiento y aceptación como parte de dicho contexto y en su posterior transformación.
Por otra parte, derivado de la aproximación obtenida a la definición de formación sociocultural para el futuro
profesional y a partir de la actuación del profesional de Ingeniería en Metalurgia y Materiales, se obtiene una
aproximación a la definición de formación sociocultural para el estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales.
De modo que se considera que la formación sociocultural para el estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales, es el proceso planificado, controlado, sistémico y sistemático que proporciona conocimientos,
habilidades, hábitos, capacidades, convicciones y actitudes que conduzcan a la detección de los valores
25

�culturales de todo contexto metalúrgico empresarial o comunitario específico en que se enmarque la vida
laboral o social de un profesional de esta rama económica y que influyan en la conducta de los miembros
del mismo; a la creación de métodos o vías que conlleven a la solución de los problemas relacionados con la
explotación metalúrgica que determine en su práctica cotidiana y a la selección de los más favorables para
producir y vivir en forma satisfactoria.
Teniendo en cuenta que:
 según el plan de estudios “D”, el futuro ingeniero en Metalurgia y Materiales, en lo específico, se prepara
para operar en plantas en las que a través de los procesos metalúrgicos, se obtienen metales, aleaciones y
materiales no metálicos, piezas fundidas y productos conformados; investiga todos los aspectos relacionados
con esta esfera; asimila, perfecciona o crea instalaciones relacionadas con tecnologías metalúrgicas y su
explotación;

dirige y controla la producción; evalúa la eficiencia económica y energética de las

instalaciones metalúrgicas y trabaja en equipos de especialistas nacionales e internacionales e interactúa
en ambos ámbitos
 la estrategia educativa de la carrera plantea:
a) valores a formar que promueven la identidad cultural, la protección de la naturaleza, la solidaridad
humana, el respeto al criterio ajeno, la buena educación formal, la sensibilidad, el compromiso con los
resultados de su actuación, la calidad de su actuación profesional, el rigor profesional, la eficacia, la
creatividad, así como el carácter multilateral, la sustentabilidad e integralidad del impacto en la solución de
los problemas
b) objetivos instructivos como: seleccionar metodologías científico-técnicas para asimilar, perfeccionar o
crear instalaciones de Procesos Unitarios y Tecnologías de la Metalurgia, los Materiales y su Reciclaje;
explotar estas; valorar y evaluar la productividad y la eficiencia energética de las mismas; participar en la
dirección, organización, planificación y control de la producción, así como en los análisis técnico –
económicos; caracterizándolos y evaluándolos
c) objetivos generales educativos como: resolver problemas profesionales aplicando los principios
metodológicos de la dialéctica materialista con un elevado espíritu de trabajo en equipo y un gran amor
para adquirir conocimientos por sí mismo, empleando las TIC y otras técnicas avanzadas, demostrar
hábitos de estudio independiente con varias referencias bibliográficas multidisciplinarias y autonomía
responsable, actuar sistemáticamente en todos los órdenes, tanto en el ámbito nacional como
internacional, conforme a los principios éticos (Valores) del Ingeniero Metalúrgico, demostrar cualidades
básicas como cuadro de dirección desarrolladas a través de su participación activa en la dirección,
coordinación y control de actividades curriculares y extracurriculares, desarrollar una formación cultural
integral que le permita enriquecer su actividad profesional

26

� el proyecto educativo pretende desde sus acciones en las tres dimensiones contribuir al cumplimiento de
los objetivos planteados en la Estrategia educativa de la carrera y alcanzar la aspiración de la formación
integral de los estudiantes.
Se considera que estará formado socioculturalmente si a su arribo a la empresa o a la comunidad:
 Diagnostica el contexto metalúrgico a través de la observación y el compartimento de experiencias con sus
miembros con el objetivo de conocer las valores culturales que movilizan su conducta en la actividad
productiva y social.
Para ello tendrá en cuenta los valores socioculturales de un contexto laboral mencionados en el epígrafe 1.3
y deberá tener las habilidades y los conocimientos para detectar sus necesidades cognoscitivas en los
nuevos contextos en que le corresponda actuar.
 Asimila valores culturales a seguir y los integra en su personalidad para adaptarse e insertarse en el
contexto metalúrgico comunitario y profesional.
Se basa en la formación de habilidades y estilos comunicativos asertivos; habilidades sociales favorables;
espíritu crítico para valorar los aportes de científicos y técnicos de la rama así como la implicación ética,
económica, cultural, social y medioambiental de las diferentes soluciones aplicadas a los problemas de la
industria metalúrgica; pensamiento flexible; respeto a los profesionales y trabajadores experimentados;
valores humanos y cualidades personales favorables para asumir una actitud y comportamiento en
correspondencia con la preservación de los valores socioculturales compartidos por los miembros de dicho
contexto.
 Transforma valores culturales del contexto metalúrgico que afectan a la empresa o a la comunidad desde
su profesión.
Se basa en la contribución a la transformación de los valores socioculturales de los contextos comunitarios y
metalúrgicos en que se desempeñe, sobre la base del respeto a lo socialmente pautado por sus miembros y
en la búsqueda de mecanismos para el procesamiento de minerales que no se exploten todavía.
También se basa en la formación comunicativa y social adecuada, así como en la actualización permanente
en aspectos sociales, culturales, técnicos, productivos y económicos relacionados con el acontecer en la
metalurgia para que sus propuestas de intervención, políticas y estrategias relativas a las diferentes aristas
de los problemas de las plantas metalúrgicas y de los económicos y sociales de las comunidades sean
aceptadas y aplicadas por los miembros de estos contextos metalúrgicos y, por consiguiente, contribuya a su
desarrollo.
1.4 La labor educativa del colectivo de carrera en la formación del profesional
La formación de un profesional requiere de una intensa, controlada y sistemática labor educativa que ha de
propiciar la unidad indispensable entre la instrucción y la educación orientadas hacia la formación como
objetivo general y que debe propiciar el desarrollo multilateral y armónico de la personalidad del estudiante.
27

�Se efectúa formalmente por parte de los agentes educativos, quienes tienen la responsabilidad de contribuir
a la formación integral de los estudiantes a partir de su incidencia mediante el ejemplo personal y con
acciones educativas en la interacción con estos.
La misma, asumiendo el criterio de Gallardo, González y Cabrera (s/a) se concibe como estrategia que,
estructurada en etapas y a partir de un sistema de acciones, permite el tránsito del fenómeno de un estado
inicial a un estado deseado, lo que permite la transformación de la realidad educativa sobre la base de los
fines propuestos. Esta se estructura en tres dimensiones: la curricular, la de extensión universitaria y la
dimensión sociopolítica para contribuir con acciones en todos los órdenes que favorezcan el desarrollo
integral de la personalidad del educando.
Por ello en la Universidad Cubana la labor educativa se deriva desde el nivel centralizado por el MES hasta
el nivel inferior que es el colectivo de año donde se imbrica el estudiante. De modo que de la Estrategia
Maestra Principal del Ministerio se deriva la Estrategia Maestra Principal de cada institución de Educación
Superior , de esta última se deriva la Estrategia Educativa de la carrera y en ella se conciben los proyectos
educativos y sociales que se protagonizarán en cada brigada estudiantil.
Así que en la formación de los estudiantes tienen influencia los directivos, los departamentos docentes, las
organizaciones políticas y de masas, los profesores de la carrera y del año y los propios estudiantes porque
como planteara Vigotski aprendemos con la ayuda de los demás en el ámbito de la interacción social.
Ahora bien, en lo relacionado con la labor educativa en la Educación Superior Cubana, Horruitiner (2006) la
caracteriza a partir de rasgos que son retomados por Cabrera (2011); Gallardo (2010); Gallardo, González y
Cabrera (s/a):
 constituye un “ elemento de primer orden en el proceso de formación y debe ser asumida por todos los
docentes desde el contenido mismo de cada una de las disciplinas y abarcar todo el sistema de influencias
que sobre el joven se ejerce”
 el enfoque integral constituye el instrumento fundamental para la labor educativa en las universidades y en
su esencia, caracteriza el desarrollo como sistema de todas las influencias educativas que tienen lugar en
la comunidad universitaria
 la Estrategia Maestra Principal se caracteriza por tener un enfoque sistémico a partir de las necesidades
determinadas en el diagnóstico, los requerimientos de la profesión, los objetivos de la facultad y las
prioridades en la labor educativa y en el trabajo político ideológico de la universidad para la etapa
 el sistema de influencias educativas se concibe en la Estrategia Maestra Principal de la Educación
Superior . Entre ellas, el proyecto educativo constituye la concreción del enfoque integral en cada colectivo
estudiantil a través de sus dimensiones: curricular, extensión universitaria y sociopolítica

28

� la Estrategia Maestra Principal se va derivando hasta la facultad y de esta se obtienen los objetivos
educativos de la carrera que se irán segmentando por año en los proyectos educativos, de modo que cada
etapa vaya complementando a la siguiente
 el proyecto educativo constituye la materialización, en el año, de las estrategias educativas de las
asignaturas y de las tareas extracurriculares del universo educativo de ese grupo, en plena
correspondencia con sus necesidades formativas y con un enfoque en sistema
 el proyecto educativo se concibe con el protagonismo de los estudiantes en su elaboración y parte de las
estrategias educativas propias de la Facultad para tomar en consideración los objetivos priorizados y la
realización de un diagnóstico orientativo del grupo de estudiantes dirigido a conocer sus particularidades,
intereses, motivaciones y aspiraciones
 las acciones realizadas durante el desarrollo de la actividad curricular constituyen la columna vertebral de
todo el sistema educativo por educar a través de la instrucción y su estructuración debe responder a la
concepción integradora del proceso formativo, en que cada asignatura y disciplina del plan de estudio
aporta desde su sistema de conocimientos. Dentro de estas, la Disciplina Principal Integradora asume el
papel de hilo conductor del proceso de formación por sus amplias posibilidades para desarrollar los valores
que requiere el profesional
 superar la actual separación entre lo humanístico y las ciencias para lograr una salida social y humanista
resulta una de las perspectivas de la labor educativa.
Ciertamente, los profesores deben tener más en cuenta estas características y contribuir a su aplicación en
la práctica en mayor medida, no sólo por la influencia que puedan ejercer desde su asignatura sino también
desde cada momento en que se relacionen con los estudiantes, sobre todo en los momentos de intercambio
informal en que pueden escuchar sus criterios, lo que les permite saber cómo piensan, aconsejarles,
orientarles e indicarles las posiciones acertadas.
Por otra parte, la labor educativa requiere de sistematicidad, constancia, creatividad e iniciativa por la
complejidad del proceso de formación de la personalidad, que implica la búsqueda de formas y métodos de
organización del trabajo para los diferentes casos. Además su evaluación debe abarcar tanto los resultados
docentes como una actuación en correspondencia entre la actitud verbal y la real, así como la expresión de
adecuados sentimientos (Gallardo, 2010) y otros objetivos educativos como sus cualidades humanas, su
actualización política y económica, su expresión oral y escrita, su aspecto, etc.
En lo particular, el proyecto educativo es clara muestra del carácter instructivo y educativo de la enseñanza
por las características de sus dimensiones y las acciones que se implementan en cada una de ellas.
Constituye además, un instrumento revelador de que tanto estudiantes como profesores son sujetos activos
de la educación pues, ambos tienen incidencia directa en su elaboración y en el proceso de actualización

29

�que se va realizando a medida que va transcurriendo el curso. La implicación de los primeros en su propia
formación contribuye al enriquecimiento de todas sus potencialidades y, por tanto, a su propio desarrollo.
Independientemente de que se separan sus dimensiones, tiene un carácter cohesionado por la estrecha
relación que se establece entre cada acción que se planifica con el objetivo de cada una de sus dimensiones
y por la incidencia de todas en la formación integral del estudiante.
Si sólo se trata lo curricular a través de los contenidos académicos, laborales e investigativos, lo educativo a
través de la promoción cultural o deportiva por la extensión universitaria y lo sociopolítico en las actividades
con este carácter, entonces, al menos en teoría, la primera dimensión adolecerá de su carácter educativo y
las otras dos no poseerán carácter instructivo aunque, obviamente, en la práctica, lo instructivo no se puede
deslindar de lo educativo.
Por tanto, es inaceptable la antigua concepción de que lo curricular sólo se transmite en el aula, el
laboratorio, el taller o la planta y a la inversa y de que en contextos extradocentes sólo se logra el carácter
educativo del proceso de formación. También desde las Instituciones Culturales, los Consejos Populares, los
Proyectos Comunitarios, las diferentes Plantas Metalúrgicas, el Departamento de Capacitación de la
empresa y los Proyectos socioculturales empresariales se aportan conocimientos.
Desde todas estas locaciones se logra interrelacionar el contenido de la enseñanza con la vida, con la
práctica y con las conductas diarias y convertirlo en conocimientos, habilidades, motivaciones, aspiraciones
en sus estudiantes.
Así que, desde la labor educativa, se debe propiciar que la intervención de las diferentes influencias
educativas provenientes de estos espacios influyan en que la experiencia personal que el alumno acumule
encauce su orientación valorativa hacia el ideal de las aspiraciones que la sociedad demanda, pues él
adquirirá esa experiencia en los diferentes contextos de interacción y, en la mayoría de estos, se encuentran
agentes educativos no formalizados que de forma indirecta influyen en su zona de desarrollo próximo
aportando contenidos educativos en su formación, como planteara Vigotski.
Indudablemente, estas influencias educativas no siempre provienen de los profesionales con que interactúa
el estudiante sino también de los obreros, técnicos, representantes de la familia, líderes comunitarios, entre
otros; por lo que otorgarle mayor atención a estas, resulta necesario para poder percibir sus consecuencias
en las manifestaciones del conocimiento y la conducta del estudiante.
Por ello, se piensa que aprovechar las potencialidades que brinda la participación de agentes educativos de
las comunidades y empresas en que interactúa socialmente el estudiante y otorgarle mayor organización y
control redimensiona el carácter integrador de la formación, otorgándole mayor apertura a la diversidad de
aprendizajes de los que puede apropiarse el estudiante, fundamentalmente en la práctica, sin desdeñar la
teoría.

30

�De esta forma pueden integrarse agentes educativos de las comunidades y empresas desde las tres
dimensiones formativas: curricular, extensión universitaria y vida socio política. Esto propicia que se pueda
concretar de forma más directa la labor extensionista de la universidad a partir de la aspiración de que la
relación entre la universidad, la comunidad y la empresa sea cada vez más estrecha; que los resultados
logrados en el orden científico y tecnológico en la universidad sean aprovechados por la empresa, resulten
aceptados por la comunidad y no afecten su calidad de vida y que los tres contextos sean beneficiados por la
superación interactiva, por la participación de todos sus miembros en las decisiones que afecten sus
destinos y por la promoción cultural de temas tradicionales, de interés o necesarios para convivir
adecuadamente en esos ámbitos.
Independientemente de los resultados positivos obtenidos en la labor educativa en las universidades
cubanas, aún quedan limitaciones en cuanto a ello. Al respecto, los investigadores identifican como
principales limitaciones existentes en la aplicación del enfoque integral para la labor educativa y político
ideológica en la universidad:
 insuficiente sistematicidad con que se desarrolla la labor educativa, aún existen profesores que conciben
su principal función asociada a la trasmisión de información (Gallardo, 2010)
 muchas veces la formulación de las estrategias educativas no abarca todo el sistema de influencias que se
requiere (Gallardo, 2010; Horruitiner, 2000)
 insuficiencias en la elaboración, implementación y evaluación de los proyectos educativos (Gallardo, 2010)
 falta de participación y protagonismo de los estudiantes y del colectivo de carrera (Gallardo, 2010;
Horruitiner, 1996; Méndez y otros, 2000)
 falta de interconexión entre las acciones del proyecto educativo para visualizar y concretar la integralidad a
la que se aspira desde su concepción en dimensiones (Aguilera y otros, 2008).
1.5 La formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor
educativa del colectivo de carrera
Se hace necesario destacar que, aunque no con la denominación de formación sociocultural, la formación
del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales, en alguna medida ha tratado aspectos que a
consideración de la autora conforman dicha formación, tales como: vinculación de los contenidos teóricos e
históricos con la realidad a través de actividades en el entorno empresarial, conversatorios sobre la historia
de la metalurgia en Moa, Cuba y el mundo y actividades de intercambio con la comunidad, etc.(Hernández,
2002).
Sin embargo no se ha realizado un trabajo constante en este sentido, por lo que se propone la incorporación
de la formación sociocultural desde la labor educativa para que se realice en forma sistemática como está
concebido desde la teoría, pues las acciones que la potencian son resultado del estado de cada asignatura,
del análisis de cómo contribuye cada una con acciones que integren todas las dimensiones del proyecto
31

�educativo desde las clases, la práctica laboral, las visitas a museos, a la comunidad, etc., lo que redunda en
un desarrollo de la personalidad del estudiante.
Se considera que la influencia en este tipo de formación debe ser a partir de una labor integrada, preparada,
científica y coherente como son las aspiraciones del enfoque educativo en Cuba (Horruitiner, 2000) en que
se posibilite la educación a través de la instrucción y se trascienda más allá de la educación a partir de la
ciencia que se imparte.
Es por ello que se piensa que la formación sociocultural del estudiante constituye una dimensión de la
formación humanística como componente del proceso de formación integral del profesional. Desde esta
perspectiva y retomando las características de la labor educativa, se cree necesario que la planificación,
orientación y control de las acciones formativas en este sentido se realicen desde el año académico
posibilitando así la influencia de todas las dimensiones del enfoque integral de la formación de los
profesionales en Cuba y que se incorporen al proceso las variadas influencias educativas que intervienen en
el grupo.
Por su parte, el colectivo de carrera como representante de la escuela en uno de los niveles inferiores de la
estructuración de la labor educativa, debe centrar parte de su trabajo en la selección de las áreas
institucionales y empresariales, así como del personal designado como formadores socioculturales
comunitarios y empresariales, pues estos constituyen claves para lograr su propósito de estrechar aún más
el vínculo entre los tres contextos. De esta forma podrán extender el proceso enseñanza aprendizaje a los
diversos contextos de real interacción del estudiante y propiciar mayor relación de los conocimientos teóricos
con la vida.
Además debe conveniar cuáles son los objetivos de formación sociocultural que responden a las
necesidades educativas que tiene un profesional de su rama y de ellos cuáles son los que necesitan formar
en los estudiantes de sus diferentes años, así como los métodos, los medios que utilizarán y las asignaturas
que prioritariamente profundizarán en el trabajo desde lo curricular.
También propiciará que a partir del componente laboral, académico e investigativo el proceso enseñanza
aprendizaje se organice cada vez más alrededor de problemas de la ciencia y la tecnología vinculados con
su profesión que den respuesta a dificultades de la sociedad particularizando en la comunidad y en los que
tengan que activar e implementar el conocimiento de diferentes áreas y asignaturas.
Teniendo en cuenta lo abordado previamente, se asume al formador sociocultural comunitario y empresarial
como figura educativa que; siendo especialista, obrero y técnico perteneciente a la empresa metalúrgica y a
la comunidad o líder de esta última con dominio de adecuados saberes culturales, materiales, conductuales,
estructurales y simbólicos; influye en el proceso de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales en unión del colectivo de carrera.

32

�En este sentido, se asume a los contextos de interacción del estudiante durante su proceso enseñanza
aprendizaje para efectuar su labor académica, laboral e investigativa como contexto universitario,
comunitario y empresarial.
Por otra parte, tomando como referente algunos de los aspectos planteados por Horruitiner Silva (2000) en
cuanto a la determinación de las potencialidades educativas de las disciplinas y a consideración de la autora,
se plantean algunos aspectos hacia los cuales el colectivo de carrera debe enfocar el proceso de formación
sociocultural y su tratamiento metodológico:
 contribuir a crear una conciencia y un hábito de valoración de la implicación ética, social, económica y
medio ambiental de cualquier cambio técnico o tecnológico en la industria metalúrgica, sean positivos o
negativos
 orientar los componentes del proceso docente educativo en las asignaturas en función de las dimensiones
de la formación sociocultural
 orientar la formación de los futuros ingenieros hacia un proceso de aprendizaje social
 conocer el papel, la historia y el lugar de la metalurgia como profesión con un enfoque histórico
 caracterizar las personalidades de la metalurgia a nivel mundial, regional y nacional
 valorar el papel y el lugar que desempeña la disciplina y la profesión metalúrgica ante los desafíos actuales
de la economía
 conocer los valores culturales, sociales y éticos para esa profesión
 contribuir a la formación de habilidades para la adaptación y adecuación a las diversas realidades de otros
contextos donde se desarrolla la metalurgia como profesión
 contribuir a la formación de una conciencia ética y medioambiental que le permita trabajar para disminuir
los perjuicios e incrementar los beneficios que provoca su actividad profesional
 contribuir a la formación en aspectos educativos como la comunicación oral y escrita, la puntualidad, el
aspecto personal, la educación formal, la actualización en los temas de actualidad que pueden afectar la
labor de este ingeniero y los análisis de las consecuencias políticas, económicas y sociales de los
resultados de sus trabajos.
Por otra parte, con el objetivo de concretar las potencialidades educativas que tiene cada asignatura para
efectuar la formación con carácter sociocultural, el colectivo de carrera en unión de las influencias formativas
comunitarias y empresariales que se formalicen, debe realizar un trabajo metodológico sistemático como
rector del proceso, pues la escuela, por su accionar planificado, consciente y sistemático y su posición
privilegiada en la educación de las nuevas generaciones, está llamada a cohesionar, organizar y coordinar el
accionar del resto de las influencias educativas de la sociedad (Báxter, 2002).

33

�Ahora bien, teniendo en cuenta las posibilidades que brinda el proyecto educativo para organizar la vida del
estudiante y conducirlo hacia la formación a que se aspira incidiendo en todas las aristas en que se
desenvuelve, se considera que es el proyecto educativo la vía idónea para contribuir a su formación
sociocultural.
Se posibilita así que el profesor pueda implementar acciones que formen socioculturalmente a los
estudiantes sin tener que reducirlas a un espacio y a un tiempo limitado aunque las actividades
extradocentes parecen ofrecer las mayores oportunidades por el tipo de carrera y por las características de
su plan de estudio.
En su planificación se ha de partir de la explicación de las necesidades de formación, de las diferencias de
formación sociocultural de cada uno y de la ejemplificación de actividades que contribuyan a ello por parte de
los profesores guías como orientadores del proceso de elaboración conjunta del proyecto educativo
(Horrutinier, 1996), para que el alumno se motive y se interese por proponer nuevas actividades y participar o
modificar las propuestas de sus profesores.
Se tendrá en cuenta que la formación sociocultural precisa de las actividades extracurriculares para la
incorporación por esta vía de un grupo de objetivos que sólo obtendrían total cumplimiento si se manifiestan
en la vía curricular y extracurricular o sólo en esta última, fundamentados generalmente en los aspectos
culturales de la Metalurgia.
De esta forma, se contribuiría a disminuir una limitación que señalan Aguilera y otros (2008): “muy pocas
veces de forma asistémica y no planificada se propicia el conocimiento de la parte de la cultura que
construye el hombre día a día mediante su actividad cotidiana en su vida laboral o social y que el estudiante
tiene que conocer para enfrentarse a su desempeño laboral con mayores posibilidades de éxito personal y
colectivo".
Conclusiones Parciales
El escenario social actual plantea nuevas demandas a los profesionales para las cuales las universidades
necesitan renovar sus procesos formativos. En ese sentido, la formación sociocultural se erige como una
importante vía en aras de perfeccionar la calidad de la formación de los estudiantes universitarios,
específicamente de los futuros ingenieros en Metalurgia y Materiales; entendida como detección, aceptación
y transformación de los valores socioculturales del contexto de actuación. Son fundamentales en dicho
proceso formativo la integración e interacción entre la universidad, la comunidad y la empresa como
contextos de actuación y aprendizaje del estudiante y los formadores socioculturales comunitarios y
empresariales, como figura educativa con un adecuado potencial de saberes socioculturales.
Por otra parte, se ha apuntado a que el diseño y ejecución de la formación sociocultural que se plantea aún
no se realiza a través de un modelo que la implemente a partir de la organización y funcionamiento de la
labor educativa.
34

�2. PROPUESTA DE MODELO PEDAGÓGICO DE FORMACIÓN SOCIOCULTURAL DEL ESTUDIANTE DE
INGENIERÍA EN METALURGIA Y MATERIALES DESDE LA LABOR EDUCATIVA DEL COLECTIVO DE
CARRERA
Capítulo destinado al diseño metodológico y a la presentación del modelo pedagógico. Se define el enfoque
en el que se inscribe la investigación; se describe el contexto, la muestra y los métodos utilizados para la
recogida de los datos; se exponen los resultados de la aplicación del diagnóstico y se presenta el modelo
pedagógico.
2.1 Posición metodológica asumida
Se asume en la investigación un enfoque dialéctico materialista pues se caracteriza, según el criterio de
Machado (2004), por partir del reconocimiento del carácter objetivo del mundo exterior y de la posibilidad de
conocerlo desde una perspectiva integral no holística; por reconocer a la práctica como criterio de la verdad;
por estructurar su sistema de categorías a partir del principio básico de la unidad entre lo histórico y lo lógico,
el proceso de la cognición, que va del fenómeno a la esencia, de lo exterior a lo interior, de lo abstracto a lo
concreto, de lo simple a lo complejo; por concebir que según la dialéctica del conocimiento científico, los
nuevos descubrimientos y teorías no anulan los resultados anteriores; por defender la multilateralidad de las
relaciones, interrelaciones y cambios ininterrumpidos que se dan en cualquier proceso de la sociedad e
introducir a los seres humanos para delimitar la esencia de tales cambios, relaciones e interrelaciones en
una concepción sistémica de esa realidad.
2.2 Métodos y técnicas utilizados en la investigación
El enfoque dialéctico materialista determina el uso del método dialéctico materialista como método general
de la ciencia por su carácter universal y por regir la aplicación integrada de un conjunto diverso de métodos
particulares. De este modo, se integraron, para arribar a la esencia del fenómeno estudiado, métodos del
nivel teórico, empíricos y del nivel estadístico- matemático, de la ciencia en general y de la investigación
educativa en específico.
Entre los métodos teóricos se utilizaron:
 el analítico sintético en el análisis y procesamiento de la esencia de los sustentos teóricos del fenómeno
objeto de estudio y para establecer y fundamentar los componentes teóricos y metodológicos del modelo
pedagógico

35

� el histórico – lógico en la búsqueda y organización de los antecedentes sobre la formación sociocultural y
en el propio devenir de la investigación, así como en la organización general de los componentes que
conforman el modelo pedagógico propuesto que se proyecta con el fin de lograr el mejoramiento de la
formación del estudiante
 el tránsito de lo abstracto a lo concreto comienza a usarse con el análisis de la realidad objetiva del objeto
investigado, con lo que se recopila información empírica y teórica, se visualiza la necesidad de modelar el
objeto, se definen los fundamentos teóricos para construir el modelo y finalmente, se diseña el mismo en
correspondencia con los referentes asumidos
 la inducción – deducción para inferir y confirmar formulaciones teóricas, en el arribo a conclusiones lógicas
y en la formulación de generalizaciones a partir de aspectos singulares del objeto de estudio que sirven
como base para la construcción de los fundamentos teóricos del modelo proyectado
 la modelación para reproducir de modo simplificado la formación sociocultural del estudiante de la carrera
de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera, configurándola
en componentes que en su estructura, funcionamiento y representación gráfica refleja el modelo
pedagógico de formación sociocultural propuesto, así como para descubrir y estudiar sus nuevas
relaciones y cualidades
 el método sistémico estructural que contribuyó a vincular todos los elementos que integran el modelo
pedagógico, para presentar sus relaciones jerárquicas y de subordinación, así como para esclarecer el
vínculo dialéctico de sus partes.
Los métodos empíricos revelaron información sobre la realidad estudiada, contribuyendo a la veracidad y
viabilidad del resultado propuesto como respuesta al problema científico. Estos se concretaron en técnicas o
instrumentos para la recopilación de la información. Se utilizó la observación, la encuesta, la entrevista, el
análisis documental:
La observación participante para recoger la información que requería la implicación del observador en los
acontecimientos o fenómenos que se estaban observando, tales como el comportamiento y actitudes
asumidas por los integrantes de la muestra. Permitió constatar los cambios que se producen en los mismos.
Se aplicó a los distintos contextos en que se aplica el modelo pedagógico propuesto: a) a la actividad de
práctica laboral: para valorar el comportamiento de los estudiantes en este contexto y su interacción con los
miembros del mismo y para determinar las necesidades de formación sociocultural que requieren como
futuros profesionales, a partir de los aspectos negativos que se observen (Anexo 1) b) a actividades
sociopolíticas y festivas: para conocer cómo contribuyen a propiciar la formación sociocultural de los
estudiantes y valorar el comportamiento de los estudiantes en este contexto (Anexo 2).
La observación no participante a) a clases: para conocer cómo los profesores contribuyen a la formación
sociocultural a partir de los contenidos (Anexo 3) b) a actividades metodológicas: para conocer cómo
36

�insertan en el trabajo metodológico, actividades dirigidas a lograr formación sociocultural en sus estudiantes
(Anexo 4) c) a reuniones del colectivo de año: para conocer sus potencialidades y debilidades para
diagnosticar las necesidades de formación sociocultural, cómo orientan el trabajo a partir de las diferentes
asignaturas (Anexo 5) .
La entrevista grupal semiestructurada se aplicó al grupo seleccionado como muestra (Anexo 6) y al colectivo
de carrera (Anexo 7 ) para obtener información relevante sobre el estado actual de la formación, determinar
potencialidades y debilidades en los diferentes aspectos de la formación sociocultural, para conocer y
detectar las actitudes, opiniones y experiencias más profundas.
Las entrevistas individuales estructuradas a dirigentes de la facultad (Anexo 8), a profesores de la carrera
seleccionada (Anexo 9) y a dirigentes metalúrgicos en las empresas y líderes comunitarios (Anexo 10) se
utilizaron para conocer cómo influyen en la formación sociocultural de los estudiantes a partir del proceso de
Enseñanza Aprendizaje, qué necesidades de formación sociocultural tienen y cuáles son sus logros.
La encuesta basada en una escala de Likert se aplicó a dirigentes metalúrgicos de las empresas y líderes
comunitarios para conocer las necesidades y potencialidades con que arriban los estudiantes a la vida
laboral (Anexo11).
El análisis documental se utilizó para reconstruir acontecimientos pasados, contrastar y validar informaciones
obtenidas desde otras fuentes, contextualizar datos y categorizarlos. Se aplicó a documentos oficiales (Plan
de estudio D, Planes de clases, Programas analíticos, Proyecto educativo, Estrategia Educativa) para
conocer lo reglamentado en la formación del proceso docente educativo y la forma en que se realiza en la
práctica (Anexo12).
También se realizó el análisis de los documentos que recogían los resultados de las evaluaciones para la
acreditación de la carrera.
El cuestionario de autovaloración se utilizó para conocer el nivel de desarrollo de formación sociocultural a
partir de la autovaloración de cada estudiante.
El método de valoración por criterio de expertos se empleó siguiendo el criterio de Crespo (2009), para
valorar el diseño del modelo pedagógico con el objetivo de introducir mejoras al modelo pedagógico a partir
de los juicios de especialistas con un máximo de competencia con respecto a la calidad de la concepción
teórica y la efectividad de su aplicación.
La triangulación permitió contrastar la información obtenida de diversas fuentes para comprobar si variaba o
se confirmaba por otras y también se realizó la triangulación metodológica al aplicar diversos métodos y
técnicas al mismo tema de estudio para validar los datos obtenidos.
Mientras que entre los Métodos estadísticos se aplicó, de la Estadística descriptiva, la distribución de
frecuencia y de los matemáticos el análisis porcentual de los resultados del diagnóstico aplicado y del criterio
de los expertos.
37

�2.3 Diagnóstico del estado actual de la formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera
Teniendo en cuenta la novedad del tema se visualiza la necesidad de realizar una exploración de la situación
actual del mismo en la universidad. Para ello se escoge el Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Antonio
Núñez Jiménez ¨ que se ha dedicado durante más de 30 años a la formación de profesionales de carreras
ingenieriles con el objetivo de dar respuesta a las necesidades del territorio minero en que se encuentra
enclavado.
En este instituto, las carreras de Geología, Miinería y Metalurgia constituyen su razón de ser. Las dos
primeras, se ubican en la facultad de Geología Miineríaque incluye también a la carrera de Informática; la
última se inserta en la facultad de Electromecánica, la cual también incluye a las carreras de Eléctrica y
Mecánica. La facultad de Humanidades forma parte, asimismo, de dicho instituto; ella agrupa a las carreras
de Estudios Socioculturales, Ciencias de la Información y Contabilidad y Finanzas.
Para la presente investigación se escoge a la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales por: a)
demanda del Instituto b) su interés en participar y colaborar c) ser rectora de su tipo a nivel nacional d) contar
con un alto índice de doctores en su claustro e) contar con el Tribunal Nacional de otorgamiento de grados
científicos asociados con su perfil f) iniciar la aplicación del plan D, el que facilita que se cumplimenten los
objetivos de esta investigación por su flexibilidad y la apertura a la formación integral de forma sistemática.
Específicamente, se trabaja con el primer año de la carrera como muestra intencional no probabilística. Todo
su claustro está compuesto por doctores que colaboran con una visión especializada en la investigación,
para influir mejor en la formación integral de los estudiantes desde su arribo a la Educación Superior y por la
necesidad de iniciar con la formación sociocultural y darle continuidad en los siguientes años académicos.
Para contribuir a la formación sociocultural de los futuros ingenieros en Metalurgia y Materiales se hizo
necesario conocer las necesidades y potencialidades de todos los implicados en el proceso formativo. Por
ello se asumieron tres dimensiones diagnósticas con sus respectivos indicadores y la operacionalización de
cada uno (Anexo13).
Se obtuvieron los siguientes resultados diagnósticos:
I Dimensión Marco legal para la determinación de aspiraciones en la formación sociocultural del
profesional:
La concepción de la formación sociocultural desde la labor educativa en la carrera de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales del Instituto Superior Minero Metalúrgico " Antonio Núñez Jiménez", de Moa se
verificó a través del análisis de la concepción de formación sociocultural y su integración a la labor educativa
del colectivo de carrera.
A partir de la entrevista al Vicerrector docente, al decano y la Vicedecana de formación de la facultad de
Metalurgia y Electromecánica, al jefe de Departamento de Metalurgia y Materiales, al coordinador de la
38

�carrera de Metalurgia y Materiales, al Coordinador del año, al profesor guía, a los profesores de primer año .y
del análisis de la Estrategia Maestra Principal, de la Estrategia Educativa de la carrera, del Plan de estudio
de la carrera, del Proyecto educativo del grupo y del documento Enfoque integral en la labor educativa y
político ideológica con los estudiantes se concluyó que no se aborda explícitamente un enfoque de formación
sociocultural, sin embargo los documentos normativos y la práctica educativa permiten afirmar que se
realizan acciones y se declaran objetivos que responden a la formación sociocultural.
Coincide en estas técnicas el desconocimiento del término formación sociocultural por los directivos y
profesores y el mismo no se menciona en los documentos señalados anteriormente, por lo que se le ofreció
la información básica para promover el análisis y valoración de los sujetos entrevistados, quienes
coincidieron en afirmar que era necesario incluir la formación sociocultural como parte de la formación
profesional y argumentaron su necesidad basándose en las características que tipifican a los estudiantes de
su carrera.
Indicador Particularidades del modelo profesional
En el análisis documental se constató que los planteamientos del plan de estudio se refieren a la integralidad
que requiere la formación del profesional en Cuba y a la pertinencia y calidad que debe tener el proceso
formativo; a la necesidad de trabajar de conjunto con otros países, en ocasiones, específicamente, por la
creación de varias empresas mixtas; a la formación en esta carrera de decenas de estudiantes de países de
África y América Latina; a la necesidad de que los ingenieros se adapten al uso de tecnologías modernas y
adecuadas y la declaración de objetivos formativos que responden a la formación de habilidades
comunicativas, de conocimientos básicos, de desarrollo de habilidades creativas e investigativas, de valores
y cualidades humanas que favorecen las relaciones entre los hombres y entre el hombre y la naturaleza.
Desde el modelo del profesional se plantean objetivos educativos generales referidos a la aspiración de
formar a sus estudiantes con una cultura general integral y de prepararlos para su actuar sistemático en
diversos contextos nacionales e internacionales, así como que se expresan valores a formar como el
humanismo, el respeto al criterio ajeno, buena educación formal e integralidad en la solución de problemas.
En el proyecto educativo no se expresan actividades que vinculen a los estudiantes de esta carrera con las
comunidades, desde los contenidos de su futura profesión.
En la observación se percibió que los estudiantes están vinculados con contextos mediados por la
interacción humana, tales como: la empresa, la universidad, los centros de investigación y otros diferentes al
de su formación. Así se corrobora la intención de la Universidad Cubana de vincular el estudio con el trabajo,
expresada en el capítulo 1, artículo 6 de la Resolución 210/ 2007 y que se concibe como una de las ideas
rectoras de la labor educativa ( capítulo 1, artículo 3, de la misma resolución) pero que, además, es
expresión de las ideas de Vigotski sobre la interacción y su papel en el aprendizaje de los estudiantes.

39

�En la entrevista, los formadores socioculturales comunitarios y empresariales expresaron que consideran que
las actividades en las comunidades no contribuyen a detectar necesidades, preocupaciones,
potencialidades, saberes y aspiraciones de la comunidad con respecto a la empresa.
Indicador Instrumento enfoque integral para la labor educativa
El análisis documental permitió constatar que, en alguna medida, en el plan D se enuncian objetivos
formativos que responden a la formación sociocultural, tales como: resolver problemas profesionales con un
elevado espíritu de trabajo en equipo, actuar sistemáticamente en todos los órdenes, tanto en el ámbito
nacional como internacional, conforme a los principios éticos (Valores) del ingeniero en Metalurgia y
Materiales y desarrollar una formación cultural integral que le permita enriquecer su actividad profesional.
También en este se aprecia que se posibilita el trabajo en algunos de los contenidos de la formación
sociocultural desde la labor educativa pues se propone el trabajo con habilidades comunicativas, la
integración de conocimientos y el fortalecimiento de valores a partir de las evaluaciones orales, la discusión
de proyectos e informes.
Se evidencia también que el desarrollo de ciertas habilidades científico, técnicas y comunicativas también es
objeto de evaluación pues se trabajan como objetivos evaluativos: escribir con profesionalidad los Informes
de Laboratorios, Talleres, Trabajos, Proyectos de Curso de todas las disciplinas de la carrera y en los
Eventos científico-técnicos; así como exponer y defender con adecuada comunicación los resultados de las
evaluaciones sistemáticas, parciales y finales de las principales disciplinas de la carrera.
Por otra parte, se expresa una relación entre la universidad y la empresa porque manifiesta que los trabajos
de diploma estarán vinculados con problemas relacionados con los campos de acción y esferas de actuación
del futuro ingeniero y que en el periodo de práctica laboral los estudiantes se vincularán con ella a través de
tareas dirigidas a la solución parcial o total de problemas de la producción, previamente discutidas y conciliadas
con los productores.
Desde el proyecto educativo se plantea como objetivo: " Perfeccionar la formación integral concretada en sus
intenciones de lograr un nivel cualitativamente superior en la formación técnica, político-ideológico y cultural
de los estudiantes y profesores del año, que contribuya al desarrollo de valores propios del profesional de la
Metalurgia y Materiales". Este contempla acciones de carácter curricular que contribuyen a la formación
histórica y ecológica y contribuye a la formación sociocultural en el vínculo universidad – empresa comunidad desde lo curricular para su formación técnica, escasamente desde lo extensionista o
sociopolítico.
Se planifican actividades relacionadas con la historia de la carrera en el instituto, de sus profesores
fundadores, la planificación de cursos de Redacción, Gramática y Ortografía, el incremento de las
exposiciones orales en las clases y la evaluación de la expresión oral en los exámenes de algunas
asignaturas, las preguntas escritas, los eventos sobre gramática y redacción, la evaluación del
40

�comportamiento ético y ciudadano por parte de algunos profesores y la narración de anécdotas sobre
experiencias de trabajo con especialistas de otras partes del mundo en Cuba o en el extranjero. Sin
embargo, se hace escasa referencia a actividades curriculares, extensionistas y sociopolíticas relacionadas
con acontecimientos de la empresa o de la comunidad.
En las entrevistas, el colectivo de carrera que conforma la muestra y el coordinador de la misma expresaron
que los programas del currículo permiten trabajar en aspectos socioculturales como la formación ambiental y
el trabajo en equipo a partir de proyectos, pero en los primeros años nunca se logra por las diferencias de
criterios entre los estudiantes y que sería positivo porque estos al arribar a la universidad no han tenido la
oportunidad de interactuar en circunstancias sociales que signifiquen un reto que los haga crecer
personalmente, añadió además que los estudiantes tienen muchas dificultades para expresarse.
El criterio que prevaleció fue el de que cada profesor de forma independiente implementa en sus clases el
trabajo con objetivos educativos que se consideran incluidos dentro de los aspectos de formación
sociocultural y, en muchos casos, son evaluados: la expresión oral, la expresión corporal, la expresión
escrita, la implementación de las nuevas tecnologías, el establecimiento de relaciones humanas
respetuosas, la tolerancia, la asistencia y puntualidad, el uso de las normas de educación formal, el uso
adecuado de la vestimenta; pero sin previa planificación o coordinación.
Así lo confirman los siguientes planteamientos realizados por dos de ellos: entre los objetivos educativos que
se evalúan se encuentran ¨el trabajo con las computadoras, la discusión de proyectos orales, las habilidades
orales, la nueva tecnología, la vinculación con temáticas interesantes para ellos (Revolución, valores,
sexualidad)¨ y el otro que expresa que entre los objetivos educativos que evalúan están ¨ la educación
formal, el saludo, la vestimenta, las formas de expresión, la responsabilidad, apreciar el error, relacionarse
con respeto, la discusión con argumentos, la tolerancia, la asistencia y puntualidad ¨. Piensa, además que se
ha logrado en el primer año ¨ respeto por el medio ambiente, capacidad para analizar ciertas situaciones
ambientales, motivación por el medio ambiente ¨,¨ se logra formar cierta conciencia ambiental ¨.
Añadieron también que desde las asignaturas se contribuye a la formación ecológica, histórica y
comunicativa y que los especialistas de la empresa participan como profesores a tiempo parcial para algunos
temas en algunas asignaturas y son tutores de práctica laboral y trabajos investigativos. De forma general
reconocieron que en sus clases y actividades extracurriculares contribuyen, en parte, a la formación
sociocultural de sus estudiantes pero no se realiza bajo una concepción científica, de forma planificada y
sistemática.
El coordinador de carrera también agregó que: " el plan D contribuye, en alguna medida, a la formación
sociocultural a partir de lo curricular, pues permite desarrollar una cultura ciudadana, económica y de
marketing". No obstante, considera que el mejor modo de hacerlo es a partir del proyecto educativo pero este
no se cumple sistemáticamente ni funciona con la calidad requerida. Lo anterior evidencia el trabajo con una
41

�de las ideas rectoras de la labor educativa de la Universidad Cubana expresada en el artículo 3 del capítulo1
del Reglamento de trabajo docente y metodológico (Resolución 210/ 2007): la formación de valores, sin
embargo, se manifiesta una contradicción con respecto a la integralidad de la labor educativa que debe
efectuarse desde todas las vías posibles y no sólo por el proyecto educativo.
Se arriba a las siguientes conclusiones:
 constituye una necesidad de introducir la formación sociocultural en la formación profesional
 que el Ministerio de Educación Superior no haya indicado la asunción de un enfoque de formación
sociocultural, en específico, constituye una de las causas que explica la situación actual respecto a la
formación sociocultural
 existen condiciones para la implementación de la formación sociocultural, como parte de las actividades
educativas desde lo curricular y lo extracurricular, pues su contenido se ajusta a los objetivos formativos a
que se aspira, lo que favorecería el desarrollo de una formación cultural integral y el enriquecimiento de su
actividad profesional
 los estudiantes están vinculados desde su profesión con contextos socioculturales a los que pueden
adaptarse
 los profesores y directivos tienen una mentalidad abierta al cambio y muestran el predominio de intereses
enfocados en la formación integral de sus estudiantes a partir de su apoyo a toda investigación e iniciativa
que favorezca el desarrollo armónico de su personalidad y de su cultura unido a su preparación científico
técnica
 desde lo educativo, se contribuye en alguna medida a la formación sociocultural aunque no existe
coincidencia en el tratamiento por las diferentes formas de la labor educativa, lo que se contradice con el
Enfoque integral que debe caracterizar a la labor educativa, según se plantea en el artículo 102, capítulo 3,
Resolución 210/ 2007
 sus clases y actividades extracurriculares contribuyen, en parte, a la formación sociocultural de sus
estudiantes pero no se realiza bajo una concepción científica, de forma planificada y sistemática
 la participación de los estudiantes en las comunidades no se relaciona, generalmente, con actividades
relacionadas con su profesión
 existe limitada inclusión de especialistas de la empresa y de la comunidad en el proceso formativo
 las relaciones entre la universidad, la comunidad y la empresa están limitadas.
II Dimensión Concepción de la formación sociocultural desde la labor educativa en el vínculo labor
educativa - empresa - comunidad:
La concepción de la formación sociocultural desde la labor educativa en el vínculo con la comunidad y la
empresa se constató a través de la revisión de la Estrategia Educativa de la carrera y el Proyecto Educativo
42

�de la brigada, la observación de las actividades curriculares y extracurriculares del proceso enseñanza
aprendizaje y la aplicación de entrevistas a los profesores del año, a especialistas de la comunidad y la
empresa y a los estudiantes (Anexo 14 y 15).
Indicador Enfoque para la formación sociocultural desde la labor educativa
En la observación a la práctica cotidiana se percibió que es sistemática la inclusión de los estudiantes en la
empresa para las prácticas laborales y los trabajos investigativos y en el análisis del plan de estudio se
apreció que se abordan algunas habilidades culturales generales útiles para su profesión; sin embargo, es
limitado el aprovechamiento del contexto empresarial para contribuir al conocimiento de las prácticas
culturales que lo distinguen pues estas prácticas laborales e investigaciones se realizan esencialmente
desde las plantas de procesos metalúrgicos y, generalmente, no se relacionan con otras áreas empresariales
que pueden aportar desde lo sociocultural.
También se constató en entrevista a profesores en la que se reconoció que las empresas minero
metalúrgicas constituyen unidades docentes que apoyan el proceso enseñanza aprendizaje con sus
espacios físicos, la colaboración de sus especialistas y la presencia de profesores a tiempo parcial,
fundamentalmente para las actividades mencionadas en el plan de estudio y en algunos contenidos de los
programas del currículo pero aún es escasamente aprovechado el espacio empresarial para efectuar una
labor educativa dirigida a formar desde lo cultural que aporta al desarrollo de sus funciones profesionales.
En lo referido al vínculo con los espacios comunitarios se concluyó que son utilizados esporádicamente para
efectuar la labor educativa y son poco aprovechadas sus potencialidades para el desempeño de un
profesional de la Metalurgia y Materiales, lo que implica que no se aprovechen todas las oportunidades para
la formación ciudadana, social y cultural de los estudiantes.
Indicador Formación de los actores educativos involucrados en la formación
Mediante la revisión de documentos se constató la existencia de resultados investigativos y de adecuados
resultados en evaluaciones de acreditación.
En entrevista al colectivo de carrera se reconoció que la universidad y las empresas cuentan con profesores
y especialistas que han trabajado en redes colaborativas y han intercambiado su saber y experiencia en
otros contextos metalúrgicos tanto nacionales como internacionales, lo que posibilita que puedan ofrecer sus
conocimientos al respecto durante el proceso formativo a que se aspira.
Mientras que en la observación a los contextos formativos y la entrevista a los especialistas de la comunidad
y la empresa se percibió que estos están preparados para contribuir en las temáticas de la formación
sociocultural referidas a saberes humanísticos como la cultura y la comunicación por ser licenciados en
Comunicación Social, Historia del Arte, Estudios Socioculturales, Español - Literatura y se constató que
estos contextos cuentan con espacios apropiados para la realización del proceso formativo, tales como:
Cátedras Históricas, monumentos, teatros, parques, salas de historia, bibliotecas.
43

�Se arriba a las siguientes conclusiones:
 existe cierto vínculo entre la universidad, la empresa y la comunidad fundamentalmente basado en la
conformación de unidades docentes (artículo 116, capítulo 4, Resolución 210/ 2007) aunque no se
aprovechan todas las potencialidades que reportaría esta relación para la labor educativa
 la relación entre la universidad y la empresa se manifiesta en la interrelación entre profesor universitario profesor a tiempo parcial y profesor universitario - profesor tutor de la práctica laboral pero sólo
empíricamente, no desde lo metodológico y lo conceptual
 el vínculo universidad – comunidad está muy limitado y, generalmente, no se relaciona con acciones
propias de su perfil profesional
 el colectivo de carrera está preparado para contribuir en algunas de las temáticas de la formación
sociocultural: la historia, la cultura, el medioambiente y en la formación de convicciones, valores y actitudes
adecuadas
 los especialistas de la comunidad y la empresa están preparados para contribuir en las temáticas de la
formación sociocultural referidas a saberes humanísticos como la cultura y la comunicación
 existen potencialidades para el uso de los espacios de la empresa en actividades de formación
sociocultural que amplíen la labor educativa.
III Dimensión grado de desarrollo de los indicadores de la formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales
La percepción de los estudiantes sobre la formación sociocultural y su grado de desarrollo en estos, se
constató a través de la observación de las actividades curriculares y extracurriculares del proceso enseñanza
aprendizaje y la aplicación de entrevistas estructuradas y semiestructuradas a los profesores del año y a los
estudiantes (Anexo 16).
Indicador Cultura
En la observación y en las entrevistas individuales y grupales realizadas a los estudiantes se constató que en
la práctica educativa no se trabaja desde la formación sociocultural como se plantea en esta investigación.
En la observación a la práctica laboral se evidenció que la formación para el conocimiento de los valores
culturales de las empresas y de las comunidades metalúrgicas, generalmente, no se incluye como objetivo
de estas actividades ni los profesores se relacionan sistemáticamente con los especialistas de las empresas
para coordinar acciones que contribuyan a la formación social y cultural de los estudiantes. Sin embargo, en
la encuesta al colectivo de carrera, un profesor hizo referencia a la necesidad de sus estudiantes de recibir
un proceso formativo que los complemente en este sentido pues carecen de preparación desde el punto de
vista ético, social y ciudadano.

44

�Por su parte, los estudiantes abordan muy pocos argumentos que evidencien la influencia del conocimiento
de los valores culturales del contexto laboral en la profesión que se ejerza; no reconocen la carencia que
tienen de conocimientos teóricos y prácticos sobre aspectos culturales necesarios para su profesión, tales
como: adecuada comunicación, normas, tradiciones, conductas, modos de comportamiento de sus contextos
de trabajo por tener el interés centralizado en la cultura de la profesión y por considerar que no van a
interactuar en otras culturas, por lo que será innecesario aprender sobe ellas. Lo anterior se demuestra en
criterios prevalecientes como este: " no necesito aprender sobre otras culturas", "sólo deseo trabajar".
En entrevista a los profesores se constató que se abordan temas culturales en general, profundizando en lo
tecnológico y lo científico pero escasamente se realiza teniendo en cuenta su relación previa con las
funciones del profesional de la metalurgia sino posterior. Se implementan las estrategias curriculares sobre
Economía, Computación, Ecología e Idioma Inglés y se adecua el contenido de las disciplinas a las
exigencias actuales de competitividad que requieren de un profesional con conocimientos sobre las
disciplinas mencionadas anteriormente y con habilidades para la Gestión del conocimiento, para realizar
análisis técnico – económicos, para comunicarse en idioma inglés, para desarrollar el trabajo de la profesión
en todas las esferas de actuación profesional y campos de acción, tanto en Cuba como en el extranjero, para
el uso de las aplicaciones informáticas, para eliminar o mitigar los perjuicios al medio ambiente.
Indicador Trabajo en el contexto profesional
En entrevista, el coordinador de carrera expresó que : " los estudiantes no se vinculan con otros contextos en
forma práctica por dificultades económicas, sólo lo hacen los estudiantes que residen en zonas de desarrollo
metalúrgico; lo que afecta el conocimiento de la cultura de otros contextos metalúrgicos" y la construcción del
conocimiento a partir de la experiencia, aplicando la teoría de Vigotski.
Se constató en las entrevistas al colectivo de carrera que aunque se efectúan acciones que contribuyen al
trabajo en equipo, todavía falta enriquecerlo desde la práctica interactiva con individuos de otros contextos
profesionales y desde el aprendizaje teórico de los aspectos que conforman la cultura en una sociedad. Este
criterio coincide con el del decano quien expresó: "todavía no se ha logrado formar a los estudiantes para el
trabajo en equipo a través de ejercicios integradores que los conduzcan a niveles en que logren total
independencia".
En la entrevista, los estudiantes plantearon que ¨ninguna de las actividades docentes y extradocentes de las
que realizan propician que conozcan sobre el desarrollo precedente y actual de la metalurgia en Cuba y en el
mundo¨ mientras que en la entrevista a profesores y en la observación se comprobó que sí se realizan
actividades con estas características y que se intensifican en los años posteriores.
Indicador Interculturalidad
En entrevista a estudiantes una parte del grupo considera que aún sus conocimientos para establecer
adecuadas estrategias de comunicación son insuficientes. Expresan repuestas como estas: ¨soy una
45

�persona cerrada¨, ¨porque a veces soy muy ofensivo en mi comunicación¨, ¨porque si la persona fuese
extranjera no me podría comunicar con él por la barrera del idioma y porque no he visitado otros países para
conocer su cultura¨, sé cómo conversar con otra persona aparte de que más o menos sé de algunas
historias¨, ¨considero que tengo conocimientos para establecer cualquier tipo de conversación porque me
preocupo por estar actualizado culturalmente y manejo muy bien el léxico y la combinación de mis verbos¨,
¨porque depende de la persona que sea yo tomo una actitud acorde a mis necesidades para lograr su
amistad¨.
Indicador Cultura ecológica
En análisis documental a investigaciones realizadas en la empresa se observó que muestran excelentes
resultados desde el punto de vista profesional y en la disminución de los perjuicios ocasionados a la
comunidad.
En entrevista, los estudiantes consideran que ¨ Química y Ciencias de la Protección del hombre y el medio
ambiente¨ son la asignaturas que vinculan la teoría y la práctica en la solución de problemas de su profesión,
sin embargo, según sus respuestas tienen en cuenta que en la solución de los mismos consideren la
disminución de los daños ambientales.
En la encuesta al colectivo de carrera, de forma general, expresan que se han obtenido logros en la
formación de cierta conciencia ambiental, motivación por este tema, respeto hacia el medio y capacidad para
analizar algunas situaciones ambientales.
Indicador Ciudadanía y habilidades sociales
En entrevistas estructuradas y semiestructuradas, los profesores del colectivo de carrera coincidieron en que
predominan las cualidades positivas de los estudiantes como características que favorecen la
implementación de la formación sociocultural. Similares criterios fueron expresados por los estudiantes
quienes consideran que son responsables, dispuestos a obtener nuevos conocimientos y con adecuados
valores humanos.
En entrevista individual a los estudiantes se comprobó que el grupo sobresale por su tendencia hacia la
actitud positiva y por valorar adecuadamente las cualidades y características que la sociedad acepta.
Comparándose con un compañero de grupo expresaron criterios como estos: desearían poseer
características como: ¨ ser inteligente y capaz de superar casi todos los obstáculos de la vida¨, ¨ simpático¨,
¨no desearía ser engreído¨; les gustaría mejorar algunas cualidades favorecedoras de la vida en sociedad y
lo expresan con frases como estas: me gustaría ¨ser más independiente y autocrítica¨; ¨ mejorar un poco mi
carácter¨; ¨ser más sociable¨.
Aparece una contradicción en cuanto a la falta de unidad grupal señalada por algunos estudiantes y
profesores en contraposición con el criterio de un profesor que plantea:¨es un grupo unido, con muy buenos
estudiantes¨, nobles, responsables¨.
46

�Se arriba a las siguientes conclusiones:
 se abordan temas culturales en general pero escasamente se realiza teniendo en cuenta su relación previa
con las funciones del profesional de la metalurgia
 los estudiantes no reconocen la influencia del conocimiento de los valores culturales de los contextos
laborales y comunitarios en su quehacer profesional
 los estudiantes no reconocen la carencia que tienen de conocimientos teóricos y prácticos sobre aspectos
culturales necesarios para su profesión
 se realizan actividades que permiten obtener conocimientos culturales sobre el desarrollo previo de la
metalurgia
 la aplicación práctica de los contenidos que se proponen como parte de la formación sociocultural se
encuentra limitada pues los estudiantes sólo conocen como contexto metalúrgico diferente al de La
Habana, pero no se han tratado desde la teoría o la práctica sus valores socioculturales
 los estudiantes tienen aceptables cualidades humanas pero aún se necesita enriquecerlas y coinciden sus
aspiraciones en cuanto a los valores humanos que desean poseer con el ideal de hombre que necesita la
sociedad
 a los estudiantes les falta preparación teórica desde lo curricular, lo laboral y lo extensionista para adquirir
la cultura de los contextos profesionales o comunitarios de actuación
 los estudiantes reciben favorable formación, técnica, medioambiental e investigativa pero les falta
preparación desde lo práctico para encontrar soluciones a los problemas medioambientales provocados por
las tecnologías y técnicas que se utilizan actualmente y para colocar al individuo como centro y
preocupación ante las transformaciones tecnológicas
 los estudiantes tienen adecuada formación cultural desde lo tecnológico y lo técnico relacionada con la
explotación metalúrgica.
Regularidades del diagnóstico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera
El análisis de estos resultados permitió obtener como regularidades:
 la implementación de asignaturas optativas mencionadas en el plan de estudio y la aceptación y acogida de
estas entre los estudiantes constituye una fortaleza para la formación sociocultural que posibilita el
fortalecimiento de su formación humana, ciudadana y cultural aunque requiere de perfeccionamiento
 la expresión de habilidades objeto de evaluación que contribuyen, en alguna medida, a formar desde lo
sociocultural y la expresión de los objetivos educativos que se proponen también resulta positivo aunque
deben extenderse a todos los programas de las asignaturas y en la diversidad de momentos del proceso
formativo
47

� se evidencia interrelación entre los objetivos formativos que propone la carrera con las necesidades de las
empresas metalúrgicas, sin embargo, existen limitaciones en la integración de la labor educativa con la
curricular para dar cumplimiento a objetivos educativos que contribuyen a la formación sociocultural,
excepto en lo concerniente a la formación técnica, investigativa y ecológica
 los estudiantes se preparan para actuar en contextos metalúrgicos diferentes a partir de los conocimientos
técnicos y ecológicos, pero, escasamente, desde el conocimiento de las prácticas culturales de dichos
contextos
 la relación universidad - empresa - comunidad no está formalizada ni se materializa sistemáticamente con
la participación interactiva de los tres contextos
 los profesores de la carrera no tienen dominio teórico – conceptual de los contenidos de la formación
sociocultural pero tienen disposición para contribuir a la formación sociocultural de sus estudiantes a partir
de su superación
 los profesionales de la empresa metalúrgica no tienen dominio teórico – conceptual de los contenidos que
se incluyen en la formación sociocultural pero tienen actitud positiva ante la cooperación en la formación
de los estudiantes y ante la superación para ello
 los profesionales de la comunidad y de la universidad pertenecientes a las ramas humanísticas tienen
dominio teórico – conceptual de las dimensiones de la formación sociocultural a que van a contribuir pero
escaso conocimiento empírico al respecto y limitada experiencia en el trabajo con la carrera seleccionada
 a los estudiantes les falta preparación desde lo cultural y lo social para diagnosticar, asimilar y transformar
la cultura de diferentes contextos comunitarios y profesionales de actuación, de modo que influya en un
adecuado proceder
 los estudiantes tienen limitaciones desde lo teórico y lo práctico para interactuar adecuadamente con
individuos de otros contextos profesionales
 los estudiantes reciben adecuada formación cultural desde lo tecnológico, lo técnico, lo medioambiental y
lo investigativo
 los estudiantes no perciben la influencia de lo sociocultural de los contextos laborales y comunitarios en su
quehacer profesional.
Finalmente, con el diagnóstico de necesidades se constata la necesidad de construir un modelo que oriente
la formación sociocultural de este estudiante.

48

�2.4 Propuesta de Modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera
2.4.1 Fundamentos del modelo pedagógico
Las necesidades formativas de los estudiantes se reevalúan constantemente ante los imperativos de una
sociedad que evoluciona continuamente y como consecuencia se reconsideran y crean nuevas
concepciones que perfeccionan el proceso formativo.
En lo particular, la formación del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales continúa
transformándose en la búsqueda de la integralidad a partir del trabajo metodológico y la labor educativa del
colectivo de carrera y los colectivos de año, de la incorporación de asignaturas optativas y electivas como
parte de su plan de estudios D y de investigaciones que responden al quehacer humanístico (Ferrer, 2006;
Azahares, 2013).
Sin embargo, aún necesita perfeccionar sus habilidades para la comunicación, el trabajo en equipo, la
convivencia ciudadana, la detección de los valores socioculturales de los contextos de su práctica cotidiana
que influyen en su accionar, la toma de decisiones sociales, tecnológicas, técnicas y económicas y la
manifestación de comportamientos en dependencia de dichos valores; saberes incluidos dentro de la
formación sociocultural como una arista de lo humanístico, componente de la formación integral.
La investigación que se realiza responde a este objetivo, pues propone un modelo para contribuir a la
formación sociocultural de los futuros profesionales de la Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor
educativa del colectivo de carrera. Por ello, como parte de sus fundamentos teóricos, se analizan algunas de
las consideraciones concernientes a la modelación.
Menéndez (2008) hace un análisis de diferentes definiciones que aparecen en la literatura, de las que se
pueden retomar algunas características de la modelación que se consideran relevantes para su estudio: a)
Es un método del nivel teórico para reproducir y analizar los nexos y las relaciones de los elementos
inmersos en un fenómeno objeto de estudio. b) Tiene como fin resolver la necesidad que se plantea en un
determinado problema. c) Constituye la representación del objeto o fenómeno investigado.
La modelación constituye el método científico que posibilita el proceso mediante el cual se crean modelos
para investigar la realidad (Artiles, 2009). Con este propósito se crean diversos modelos en la esfera
educativa, entre ellos, el modelo pedagógico que tiene como propósito ¨reglamentar y normativizar el
proceso educativo, definiendo ante todo qué se debería enseñar, a quiénes, con qué procedimientos, a qué
horas, bajo qué reglamentos disciplinarios, para moldear ciertas cualidades y virtudes en los alumnos¨
(Oñoro, 2002).
Al igual que Ortiz (2005), Guerra (2006), Briñas (2007) y Artiles (2009) se asume como referente para esta
investigación la definición de Sierra (2002), que plantea que un modelo pedagógico: ¨Es una construcción

49

�teórico formal que fundamentada científica e ideológicamente interpreta, diseña y ajusta la realidad
pedagógica que responde a una necesidad histórica concreta¨.
Habría que añadir dos características del modelo pedagógico, quizás tan importantes como las planteadas
por Sierra (2002) y es que revela la necesidad de obtención de nuevos niveles de eficiencia educativa en
correspondencia con el desarrollo educacional y constituye una proyección anticipada del proceso
pedagógico para predecir cambios que pueden conducirlo al desarrollo.
El modelo que se presenta interpreta, ajusta y diseña el proceso educativo ante una necesidad histórica
concreta: las demandas actuales a la formación profesional a partir de las características socioculturales del
mundo hoy. A partir de él se busca la transformación del proceso formativo con la incorporación de nuevas
figuras a la labor educativa formal y de la incorporación de la concepción de formación sociocultural en dicho
proceso.
Tiene como fin la modelación de los modos de actuación del profesor, estudiantes y formadores
socioculturales comunitarios y empresariales desde este tipo de formación y parte de los retos del mundo del
trabajo, las características del mundo actual y las necesidades planteadas por las empresas de producción
metalúrgica.
Este modelo constituye una clara muestra de que el fin máximo de la educación que es formar integralmente
a la personalidad, debe alcanzarse desde la interrelación entre lo instructivo y lo educativo en el proceso de
enseñanza - aprendizaje pues propone la diversidad de espacios de aprendizaje localizados en contextos
propios de la universidad pero también en otros en los que actúa el futuro estudiante como lo son la empresa
y la comunidad.
En todos ellos debe obtener conocimientos, habilidades y hábitos que les preparen para su profesión pero
también para la vida. Así que como resultado, debe conducirlo al desarrollo de su propia personalidad, de
sus capacidades y de su creatividad.
El modelo que se propone se basa científicamente en la pedagogía como ciencia. Se crea a partir de la
realidad pero permite su generalización a nivel teórico, lo que favorece la apertura a diversas acciones en el
proceso formativo. Además se sustenta en fundamentos teóricos concebidos a partir de conceptos, principios
y categorías de la Antropología, la Sociología, las concepciones formativas de la sociedad cubana y la
filosofía dialéctico materialista. Ellos son:
La concreción del principio pedagógico de la vinculación del estudio con el trabajo a partir de la
integración de la universidad con las empresas para el desarrollo de la personalidad del estudiante
Las aspiraciones de la educación cubana de formar profesionales integrales permiten materializar una
enseñanza vinculada con la vida, con el medio social y productivo en que se desenvolverá su vida
profesional y que tenga en cuenta la articulación entre la aspiración productiva y los objetivos formativos para
que se materialice la vinculación de la teoría con la práctica.
50

�Ello es posible, en gran medida, por la existencia de las unidades docentes como forma superior de la
combinación del estudio con el trabajo y expresión de la vinculación entre el sistema educativo y el sistema
laboral, las que constituyen una prolongación de la universidad en entidades laborales de producción o
servicios para desarrollar parte del proceso docente-educativo, al decir de Ruiz (s/a), en el desarrollo de las
actividades académicas, laborales e investigativas (Sánchez e Izquierdo, 1998).
La materialización del vínculo universidad – unidad docente tiene como fortalezas: la presencia de los
profesores a tiempo parcial que cuentan con cierta formación pedagógica y metodológica que les permite
contribuir más acertadamente en la educación de los estudiantes y el aporte a la formación humanística,
cultural y social del individuo que se realiza desde la formación laboral, en el contacto directo con el contexto
productivo.
Estas fortalezas son esenciales en los componentes del modelo a partir de considerar que la formación
sociocultural no puede realizarse sin integración de los estudiantes al proceso productivo como parte de su
práctica laboral incluida dentro de la Disciplina Principal Integradora, por la realización de la actividad
investigativa en los contextos industriales, por la realización de actividades docentes en estos contextos y
por la necesaria introducción de actividades de carácter curricular y extracurricular que respondan a los
objetivos de la formación sociocultural que se pretende.
La responsabilidad social como presupuesto de la ética empresarial y como esencia de los estudios
sobre Ciencia, Tecnología y Sociedad para coadyuvar a la integración entre la empresa, la comunidad
y la universidad
Las empresas tienen una responsabilidad ética con las comunidades en que se implican, lo que las obliga a
desempeñar su profesión poniendo todo su saber y sus acciones en beneficio del hombre.
Si bien como expresa Gallardo (2002) que retoma a Robert. M. Fulmer, la Ética Empresarial se define como
el conjunto de reglas que gobiernan la conducta de los individuos en la organización social y estas reglas se
pueden aplicar al comportamiento de las organizaciones hacia los grupos sociales o hacia la sociedad corno
un todo, entonces toda empresa debe preocuparse sobre todo por controlar sus procesos de producción
para que no contaminen el entorno, buscar las formas para evitar perjuicios irreversibles, aplicar y
transformar sus tecnologías menos perjudiciales, entre otras obligaciones.
Vista la ética desde la responsabilidad social de la Empresa, obliga a las personas que la dirigen a tomar
decisiones que favorezcan el bienestar del entorno social y propicien un mejor futuro para el mismo.
(Gallardo, 2002). De lo que se deriva que si se obtienen muchas ganancias a un alto costo de daños
sociales, entonces no se está tomando en consideración su responsabilidad social.
Por tanto, a partir del presupuesto de que todas las empresas deben cumplir con su responsabilidad social
se concluye que existen potencialidades para el establecimiento de proyectos comunes entre la universidad,
la empresa y la comunidad con el objetivo de favorecer sus relaciones de intercambio para la búsqueda de
51

�saberes, para el conocimiento sobre cada una de ellas y para la disminución de los daños que se le ocasiona
a la última.
Esto se vincula con la relación ciencia, tecnología y sociedad (CTS) que se basa fundamentalmente en
concientizar sobre las implicaciones sociales que tienen el uso de la ciencia y la técnica, los impactos
sociales y ambientales del uso de nuevas tecnologías o la implantación de otras ya conocidas y al respecto
tomar las decisiones más convenientes para la sociedad.
La relación CTS tiene entre sus significados poner a la ciencia y a la técnica en función de los intereses e
interpretaciones de los miembros del contexto social en que se utilizarán, tenerlos en cuenta para tomar
decisiones y para realizar transformaciones.
En el modelo que se presenta, este fundamento propicia que se materialice la integración de la empresa con
la comunidad a partir del trabajo interrelacionado de la empresa con los estudiantes y profesores, como
representantes de la universidad; tomando como basamento las actividades del Programa de intervención
educativa sociocultural que se realizan en la universidad y con el objetivo de detectar la mutua influencia
entre estos contextos sociales, el aprovechamiento de las potencialidades que se encuentren y la asunción
de transformaciones con respecto a los resultados que se obtengan.
La cultura y su influencia en la actividad empresarial a partir de los aportes teóricos y metodológicos
de la Antropología Cultural, la Sociología y la cultura organizacional como esencia de la formación
sociocultural
La cultura organizacional se basa en los presupuestos teóricos y metodológicos de la Antropología y de la
Sociología pues comparte sus criterios sobre la cultura y sobre su adquisición por interacción con otros que
la poseen en un grupo social o sociedad. Así que la cultura organizacional también se refiere a las técnicas,
la comunicación, las interpretaciones, las creencias, los valores, las normas, los comportamientos, las
relaciones entre los hombres y entre estos con el entorno, pero en este caso, compartidos dentro de una
empresa como un subsistema de la sociedad.
La cultura organizacional es algo que la organización posee, es su esencia misma, pues es la construcción
de símbolos y significados por parte de sus miembros (Trelles, 2001). Generalmente, esta construcción se
realiza empíricamente y de la misma forma se realiza la adopción y asimilación de nuevos significados por
parte de los miembros ya existentes o de los que se incorporan. Estos procesos se realizan mediante la
socialización en la empresa como sistema social y cultural.
Asociados con la cultura y asociados con la acepción de lo sociocultural tratado en esta investigación están
también el concepto de alteridad para referirse a los aspectos de otras culturas desconocidos para nosotros
y el de relativismo cultural, relativo al estudio de la cultura de “los otros”, que es parte de las pretensiones
que tiene esta investigación para la formación de los futuros profesionales.

52

�De modo que a partir de los planteamientos de este fundamento quedan sentadas las bases para la labor
educativa en la formación sociocultural del estudiante, la que adopta a la cultura empresarial como parte de
los conocimientos previos que debe tener el estudiante a su entrada al entorno de producción metalúrgica y
que la utilizará en su intercambio y proceso de socialización en el mismo. Ello queda expresado en los
objetivos de dicha formación para este tipo de estudiante y se concreta en las actividades propuestas en el
programa de intervención.
Las relaciones entre las formas de producción y prácticas culturales vistas desde el materialismo
como teoría antropológica y filosófica
Se retoma la filosofía marxista de que la producción económica permite la producción cultural, es decir, de la
primacía de las formas de producción sobre las prácticas culturales, pues en la formación sociocultural se
considera que lo que hace diferente a un contexto, en primer lugar, es su producción económica y en
dependencia de ello será la forma de pensar, de comunicarse, de relacionarse, sus modos de hacer las
cosas, etc.
Así que se considera que conocer la forma de producción básica de un contexto constituye una premisa en
el diagnóstico de formación sociocultural y, por consiguiente, la inserción, adaptación y transformación del
mismo. A esta concepción, aunque después de sobrepasar contradicciones, llegaron antropólogos como
Raymond Williams y Marvin Harris (Muñoz y Nápoles s/a).
Ahora bien, la percepción de las formas de producción como un valor sociocultural es uno de los primeros
conocimientos que debe tener el estudiante inmiscuido en el proceso de formación sociocultural y la
visualización de la integración de este con el resto de dichos valores, es parte de los objetivos de este
proceso formativo. Ello se concreta en el Componente Subsistema Establecimiento de aspiraciones de
formación sociocultural.
La noción sociológica de desarrollo cultural como esencia de la concepción de formación
sociocultural
Según esta visión, el desarrollo cultural implica que no se impongan patrones arropados de supuesta
superioridad que son ajenos a los grupos, sino que se conozca primero por qué el individuo actúa cómo
actúa, hace lo que hace y piensa cómo piensa. Además, concibe que la cultura sirve para explicar y
comprender lo del pasado que continúa impidiendo en el presente el desarrollo más pleno y para ayudar a
los actores sociales a conocer sus verdaderas capacidades creadoras y a lograr su realización cultural y
social (Basail y Álvarez, 2003).
De acuerdo con esta noción sociológica se determinan algunos de los saberes de la formación sociocultural
del estudiante, pues el futuro Ingeniero en Metalurgia y Materiales no podrá imponer a los miembros de los
contextos metalúrgicos comunitarios y empresariales sus propuestas de intervención, sus políticas o

53

�transformaciones productivas so pena de tener como riesgo que no sean aceptadas y redunden en
repercusiones negativas desde lo económico o lo social.
Además, si se plantea que una de sus primeras acciones al arribar a un contexto comunitario debe ser la
detección y diagnóstico de sus valores socioculturales, entonces debe regirse por ello para que pueda
conducir al desarrollo a su contexto por su intervención en la potenciación de las regularidades obtenidas en
este y a partir de la instrucción a las personas que lo integran.
A ello se dedican las actividades del Programa de intervención educativa sociocultural que constituyen un
modelo de las vías a seguir posteriormente como profesionales formados.
La permanente integración del sistema de influencias educativas formales e informales en la
formación sociocultural del estudiante como concreción del enfoque integral en la labor educativa de
la Educación Superior cubana
El enfoque integral como instrumento de la labor educativa se materializa en la Educación Superior cubana,
por una parte con la integración de influencias educativas formales e informales (Horruitiner, 2009; Gallardo,
2010; Ruiz, 2011; Gallardo, González y Ruiz, s/a). Motivo por el cual, Báxter et al (1994) lo caracterizan
como multifactorial.
Por consiguiente, en un proceso formativo que contribuya a perfeccionar la integralidad de los profesionales
en formación, necesariamente deben reiterarse esas características que se particularizan en el modelo
propuesto a partir de la participación de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales como
figuras educativas procedentes de estos contextos donde el estudiante complementa su formación.
Su participación adquiere un carácter sistemático porque a través del programa de intervención se promueve
su participación en el proceso formativo de forma controlada, se le asigna la responsabilidad conjunta con el
colectivo de carrera de dirigirlo, se describe su perfil desde lo sociocultural y se extiende su participación a
contextos externos a los de su contexto laboral, pues debe acompañar al estudiante a locaciones que
influyan en la obtención de nuevos conocimientos que posibiliten su trabajo.
El enfoque histórico cultural de Vigotski como esencia y sustento del proceso formativo
Se asumen los fundamentos del enfoque histórico cultural de Vigotski tomando en consideración su idea
inicial de que la educación del hombre está condicionada por el medio sociocultural en el cual se educa, su
explicación sobre la zona de desarrollo próximo que expresa las amplias posibilidades de educabilidad del
hombre, sus potencialidades para incidir en su formación de acuerdo con las exigencias de la sociedad en
que vive y debe transformar y su aseveración de que en la formación intervienen también agentes del medio
social que propician los diversos recursos para que el sujeto de forma activa se apropie de los conocimientos
que necesita y se autodesarrolle.
Este enfoque fundamenta desde lo psicológico a la formación sociocultural pues esta pretende propiciar el
desarrollo integral de la personalidad, en que elementos cognitivos y afectivos conformen una unidad, así
54

�que se proyecta no sólo a la esfera cognitiva del hombre sino también a sus valores, a sus sentimientos, a su
comportamiento y aspira a que los autorregule en su interacción con otros hombres en cada espacio-tiempo
como una formación histórica y cultural creada por la propia actividad de producción en que labora.
Pretende también que en el proceso de apropiación de la cultura perfeccione sus modos de relacionarse e
interactuar con el resto de los miembros de esos espacios a partir de la mediación de las figuras educativas
oficiales y otras pertenecientes a esos contextos históricos culturales de interacción productiva o comunitaria.
Se sustenta en principios transformados en su esencia por Vigotski como el principio del carácter educativo
de la enseñanza que aspira a formar a los estudiantes en conocimientos, capacidades, habilidades y los
distintos aspectos de su personalidad y que estos conformen una unidad en cada actividad instructiva que
los vincule con sus prácticas cotidianas en la vida social y en la profesión o, viceversa, como plantea el
principio de la unidad de la instrucción y la educación.
En esencia, tal como en el enfoque histórico cultural, con la formación sociocultural se pretende lograr que a
través de las prácticas cotidianas que realizará el estudiante en su futuro como profesional y a través de su
actividad estudiantil se le proporcione los medios para que aprenda a modificar la realidad en que vive y se
desempeña y se transforme a sí mismo.
2.4.2 Características generales y exigencias básicas del modelo pedagógico
El modelo está dirigido a contribuir a la formación sociocultural de los estudiantes de Ingeniería en Metalurgia
y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera y se concreta en la práctica a través de un
Programa de intervención educativa sociocultural que llevan a cabo los profesores y agentes comunitarios y
empresariales, quienes actúan como formadores socioculturales.
A partir de estas consideraciones, sus características generales se encuentran en:
 la adecuación de la práctica profesional del ingeniero en Metalurgia y Materiales al contexto sociocultural
de actuación
 el aprendizaje de valores culturales y sociales de los contextos empresariales y comunitarios como
saberes primarios de utilidad para la labor profesional del ingeniero en Metalurgia y Materiales
 el fortalecimiento de las relaciones entre la empresa, la universidad y la comunidad por su uso indistinto y
sistemático como escenarios docentes y por la implicación protagónica de formadores socioculturales
comunitarios y empresariales en vínculo con el colectivo de carrera
 la extensión a la comunidad de la actividad transformadora de los profesionales de las Ciencias Técnicas.
Las exigencias básicas de la concepción que dan sustento a la propuesta de modelo pedagógico son las
siguientes:
 que los directivos tanto educativos como empresariales y comunitarios valoren y acepten la inclusión de
los agentes sociales y comunitarios como formadores docentes y como figuras de la labor educativa

55

� que se cree un espacio formal para la integración de influencias formativas, lo que permitirá un intercambio
coordinado, planificado y orientado entre profesores y formadores socioculturales del contexto de
actuación profesional para encausar la dirección del proceso formativo
 que el colectivo de carrera acepte y aplique las transformaciones derivadas del Programa de intervención
educativa sociocultural y las haga parte de su actuar sistemático
 que el colectivo de carrera y los formadores socioculturales coordinen, preparen y acondicionen el contexto
comunitario y empresarial para su utilización como escenarios docentes
 que se extiendan las actividades curriculares y extensionistas a los contextos comunitarios y empresariales
de forma estable y sistemática
 que el vínculo universidad – comunidad – empresa se fortalezca a partir de considerar el aprendizaje en
contextos comunitarios y empresariales como un requisito para garantizar mayor calidad en el proceso
formativo
 que se articule el modelo propuesto a la labor educativa del colectivo de carrera a partir de la introducción
de los objetivos de formación sociocultural para el estudiante en Metalurgia y Materiales en las
dimensiones curricular, extensionista y sociopolítica del proceso formativo
 que los formadores socioculturales comunitarios y empresariales participen durante todo el proceso
formativo.
En correspondencia con lo expresado, el modelo tiene como objetivo general: " Proponer un proceder
sistémico desde perspectivas teóricas, metodológicas y prácticas para la formación sociocultural de los
estudiantes de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de
carrera, como parte de la dimensión humanística de la formación integral. "
El modelo presenta una concepción teórica de la formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales para perfeccionar su futura labor profesional que tiene su esencia en los
componentes de dicho proceso y está regida por fundamentos teóricos basados en los presupuestos de la
Pedagogía, la Filosofía, la Antropología, la Sociología, la Psicología y la Cultura Organizacional.
2.4.3 Presentación del modelo pedagógico
Representación gráfica del modelo pedagógico

56

�Labor educativa del
Colectivo de Carrera

Marco Legal

Establecimiento de aspiraciones
de formación sociocultural
Indicadores SC

Perfil SC Formador

Establecimiento de
vínculos entre el contexto
universitario, comunitario
y empresarial

Función SC Profesional

Programa de intervención

Contexto
Universidad

Objetivo
Áreas
Contenido

Acciones

Comunidad

Empresa

por áreas
Procederes Evaluativos

Evaluación del proceso de
formación sociocultural
57

�Representación gráfica de las acciones del componente
Programa de intervención educativa sociocultural
58

�Descripción del modelo pedagógico: introducción a sus compontes
En el centro del proceso formativo ha de ubicarse la preocupación por preparar al estudiante para interactuar
de manera adecuada en la empresa, en la comunidad y en cualquier contexto en que se encuentre. Para ello
debe conocerlo, aceptarlo y proponerse transformarlo, si es preciso. Sobre esa base, se plantean los
fundamentos teóricos, las características y exigencias básicas, las concepciones teóricas que se asumen y
los procederes metodológicos y prácticos que guían el proceso de formación sociocultural.
El modelo lo constituyen componentes en constante interacción e interdependencia: Establecimiento de
aspiraciones de formación sociocultural, Establecimiento de vínculos entre el contexto universitario,
comunitario y empresarial, Programa de intervención educativa sociocultural, Evaluación del proceso de
formación sociocultural.
Componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural del profesional en
Metalurgia y Materiales
Establecer aspiraciones de formación sociocultural significa establecer los objetivos que se aspiran a lograr
en dicho proceso formativo pues, siguiendo el criterio de Álvarez de Zayas (1997) los objetivos expresan los
fines, intereses deseos, aspiraciones, propósitos, anhelos y esperanzas que el hombre persigue en su
actividad, tanto material como espiritual, para la satisfacción de sus necesidades.
Cuando se formulan los objetivos se presenta una representación ideal del resultado supuesto, de las
transformaciones, de los cambios cualitativos que se operan en el estudiante como producto de su actividad;
se presenta una imagen del hombre que responde a una realidad histórico-concreta por lo que los objetivos
son respuestas a las exigencias sociales pues resultan un elemento mediador entre la sociedad y la
enseñanza y encierran una idea de previsión del futuro resultado de la actividad del estudiante que se
concreta en su modo de pensar, actuar, sentir, normas de conductas, conocimientos, habilidades, actitudes y
valores.
Así que este componente constituye el punto de partida en este proceso formativo y posibilita determinar los
objetivos de formación sociocultural para el Ingeniero en Metalurgia y Materiales, lo que significa concretar a
qué se aspira en este tipo de formación; por lo que aporta una nueva visión en la labor educativa del
colectivo de carrera y complementa una arista de la formación integral.
Para establecer las aspiraciones se deben considerar las siguientes dimensiones e indicadores: a) Marco
legal: conformado por el Modelo del Profesional y en el que se tienen en cuenta los indicadores: Objetivos
del egresado, Perfil del modelo profesional (Modos de actuación del profesional), Rol y funciones b) Práctica
productiva: necesidades de la industria metalúrgica (transformaciones técnicas y tecnológicas) c)
Operacionalización de la formación sociocultural d) Función sociocultural del profesional metalúrgico de la
Metalurgia y Materiales.

59

�A partir del estudio de estos componentes, el colectivo de carrera debe arribar a conclusiones sobre el
modelo ideal de profesional a que aspiraba en cuanto a su formación sociocultural. Para ello debe seguir los
procederes siguientes:
a) revisar las aspiraciones actuales en la formación integral concretadas en el Modelo del Profesional a partir
de los Objetivos del egresado, el Perfil del modelo profesional (Modos de actuación del profesional), Rol y
funciones b) estudiar la operacionalización de la formación sociocultural c) analizar las características
actuales de las industrias metalúrgicas en cuanto a sus procesos tecnológicos y transformaciones técnicas d)
estudiar la función sociocultural del profesional de la Metalurgia y Materiales.
Para dar cumplimiento al primer proceder debe revisar en el modelo del profesional qué aspiraciones se
plantean con respecto a la integralidad que se debe alcanzar en este estudiante y cómo aparecen
expresadas en los objetivos del egresado, el perfil del modelo profesional, su rol y funciones.
Luego, para dar cumplimiento al segundo proceder debe revisar las variables e indicadores que se plantean
para que pueda obtener una visión más concreta de hacia qué contenidos formativos va dirigida la formación
sociocultural (Anexo1).
Para dar cumplimiento al tercer proceder, el colectivo de carrera, a partir de su autopreparación, el
intercambio cognoscitivo y científico, la observación del contexto productivo y la entrevista a dirigentes y
trabajadores de las empresas debe obtener conocimientos suficientes sobre las necesidades instructivas que
tienen los profesionales de la Metalurgia y Materiales en la actualidad, la realidad productiva, los efectos
positivos y negativos de sus actividades, sus causas y consecuencias, las posibilidades de explotación
metalúrgica en los años posteriores, las necesidades que determinan investigaciones futuras, las tendencias
de los precios de los metales que obtienen, las tendencias en el empleo de los graduados en esta rama, las
tendencias de los mercados y de los clientes.
En el cuarto proceder, la revisión de la función sociocultural del profesional de la Metalurgia y Materiales,
elaborada por la investigadora, le permitirá visualizar cómo se implementa lo sociocultural en su objeto de
trabajo, características y acciones profesionales.
Función sociocultural del ingeniero en Metalurgia y Materiales
Para esta construcción teórica, la autora de esta investigación tomó como referente la concepción de la
función orientadora del profesional de la educación desarrollada por Recarey (2004) quien la delimita según
sus características y fases o etapas constituidas por acciones.
En este caso se delimitan las características de la función sociocultural del ingeniero en Metalurgia y
Materiales y 3 etapas con sus respectivas acciones socioculturales.
Características de la función sociocultural
La función sociocultural del ingeniero en Metalurgia y Materiales se caracteriza por: a) Tener conocimientos
básicos sobre las características culturales y sociales que inciden en los resultados productivos, económicos
60

�y de rentabilidad del contexto metalúrgico y en el desarrollo de la comunidad asociada con este, expresados
en el diagnóstico sociocultural de dichos contextos de actuación, así como sobre el uso acertado del
resultado obtenido en este diagnóstico para insertarse en dichos contextos, respetarlos, transformarlos y
conducirlos hacia buenos resultados b) Tener profundo dominio de los contenidos de la explotación
metalúrgica y de las características socioculturales de sus contextos de actuación que le permitan distinguir
las causas que provocan avances, retrocesos o estancamientos en los procesos productivos o comunitarios
en que se desenvuelva c) Tener habilidades básicas para detectar sus necesidades cognoscitivas y acceder
al conocimiento necesario para arribar a un nuevo contexto metalúrgico y, por consiguiente, al comunitario
asociado con este en que le corresponda desempeñarse d) Tener dominio de los contenidos de la formación
sociocultural que le permitan solventar los problemas de la explotación metalúrgica que se le presenten en
las distintas esferas de su actuación futura integrando sus conocimientos y habilidades culturales en cuanto
a lo técnico, lo científico, lo histórico, lo social y lo humanista.
Estructura de la función sociocultural
Se conciben como fases de la función sociocultural del profesional de Ingeniería en Metalurgia y Materiales:
1. Diagnóstico sociocultural de los contextos de la explotación metalúrgica o de vida en que le corresponda
desenvolverse
Diagnosticar socioculturalmente los contextos de la explotación metalúrgica o de vida en que le corresponda
desenvolverse implica realizar las siguientes acciones: a) conocer las técnicas que se deben utilizar en el
diagnóstico sociocultural b) conocer los instrumentos metodológicos que le permiten realizar el diagnóstico
sociocultural de un contexto c) preparar los instrumentos metodológicos que le permiten realizar el
diagnóstico sociocultural del contexto metalúrgico y la comunidad asociada con este d) crear condiciones en
el contexto metalúrgico para la realización del diagnóstico del contexto metalúrgico y la comunidad asociada
con este e) lograr adecuada empatía y comunicación con los miembros del contexto metalúrgico f) conocer el
contenido esencial de las labores de los miembros del contexto profesional metalúrgico g) conocer los
contenidos básicos de la explotación metalúrgica y las actividades asociadas con ella que le corresponde
realizar en su desempeño h) conocer las características socioculturales de los miembros del contexto
metalúrgico y la comunidad asociada con este i) conocer los líderes naturales y los formales del contexto
metalúrgico y la comunidad asociada con este j) planificar la distribución, orden y momento de la ejecución
del diagnóstico sociocultural.
2) Consideración de las características socioculturales detectadas en el contexto fabril en las labores de
explotación metalúrgica, su mercado y otras actividades profesionales cotidianas
Efectuar las labores de explotación metalúrgica y otras actividades profesionales cotidianas asociadas con el
contexto fabril, considerando las características socioculturales detectadas implica realizar las siguientes
acciones: a) respetar las características socioculturales detectadas en el cumplimiento de sus funciones en la
61

�explotación metalúrgica o en su vida en la comunidad b) asimilar y adoptar las características socioculturales
detectadas en el cumplimiento de sus funciones como profesional metalúrgico o en su vida en la comunidad
c) criticar actitudes y formas de actuación que no se correspondan con las normas sociales asumidas por los
miembros del contexto metalúrgico y de la comunidad asociada con este d) protagonizar procesos de cambio
de las características socioculturales que impidan el buen funcionamiento y desarrollo de los procesos
asociados con la explotación metalúrgica o la vida en la comunidad.
3) Transformación de las características socioculturales negativas detectadas en el diagnóstico a partir de la
formación de los miembros del contexto metalúrgico de que se trate y la comunidad que se le asocie
Transformar las características socioculturales negativas detectadas en el diagnóstico a partir de la
formación de los miembros del contexto metalúrgico de que se trate y la comunidad que se le asocie implica
realizar las siguientes acciones: a) crear condiciones en el contexto de explotación metalúrgica o en la
comunidad en que vive para influir en la formación sociocultural adecuada de sus miembros, en dependencia
de sus niveles de escolaridad b) lograr reconocimiento como figura representativa de las transformaciones
socioculturales necesarias para desempeñarse de forma más acertada como profesional metalúrgico o para
obtener mayores éxitos en la comunidad y que sus proposiciones sean aceptadas c) propiciar el uso de los
conocimientos transmitidos en la solución de los problemas que surjan en los procesos metalúrgicos d)
demostrar en la práctica la importancia que tiene la búsqueda de las causas de muchos de los problemas de
la explotación metalúrgica o actividades asociadas con ella en causas socioculturales que no se han tenido
en cuenta e) comparar los resultados obtenidos en la producción metalúrgica en los años anteriores con los
que se obtienen a partir de la introducción de nuevas prácticas socioculturales f) propiciar la motivación de
los miembros del contexto metalúrgico por aplicar las prácticas socioculturales aprendidas en el trabajo
cotidiano y en la interacción con otros miembros de su contexto.
Finalmente, a partir de estas conclusiones teóricas que reflejan las aspiraciones formativas, entonces se
elaboraron los objetivos que se pretenden alcanzar para formar socioculturalmente a un profesional de la
Metalurgia y Materiales con sus específicas características. De este análisis se obtuvieron como objetivos en
la formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales:
 Conocer los aspectos que conforman la ciencia y la tecnología en la rama metalúrgica y su imbricación,
elementos esenciales del proceso histórico – cultural de la evolución de la metalurgia a nivel nacional e
internacional (sus diferentes esferas de actuación y diferentes formas de producción a nivel nacional e
internacional, inicios de la explotación, industrias más destacadas, técnicas empleadas, diferentes formas
de negociación, figuras representativas, existencia de otros minerales que puedan explotarse en el futuro,
los productos patrimoniales de la industria metalúrgica, el impacto o influencia de la comunidad en la
tecnología, el impacto de la transformación tecnológica en el medio productivo y en la comunidad los

62

�contextos socioculturales en que se desarrolla, sus potencialidades, debilidades, problemas actuales y
principales adelantos y logros
 Detectar sus necesidades cognoscitivas referidas a las características socioculturales de los contextos de
producción metalúrgica y comunitarios en que se encuentre (normas, hábitos, costumbres, códigos
compartidos, comportamientos, tendencias de los individuos, valores, estilos comunicativos, tecnologías de
producción, políticas de consumo, políticas de producción, tendencias de los mercados y los clientes,
normas de compra y venta, factores que inciden en el aumento de la productividad, normas de protocolo)
 Tener habilidades y estilos comunicativos asertivos, habilidades sociales favorables, disposición para el
aprendizaje permanente sobre tecnologías y técnicas de producción metalúrgica, problemas de la industria
u otros relacionados con sus posibles esferas de actuación, pensamiento flexible, habilidades
investigativas, valores humanos y cualidades personales favorables, espíritu crítico y disposición para
transformar y crear según las necesidades y sin afectar las características socioculturales de los
integrantes del contexto
 Actualizarse permanentemente en el conocimiento de aspectos de carácter político, social, cultural,
técnico, productivo y económico de los diferentes contextos metalúrgicos en el mundo para compararlos y
asumir una posición crítica fundamentada hacia la asimilación de sus particularidades positivas que
puedan aplicarse en el contexto laboral cotidiano
 Escuchar a los profesionales y trabajadores experimentados, apropiarse de los términos aceptados y
compartidos en el contexto metalúrgico y expresar en aceptable forma oral o escrita los resultados
alcanzados durante investigación metalúrgica
 Valorar la implicación ética, económica y medioambiental de las diferentes soluciones a los problemas de
la industria metalúrgica en el transcurso de su historia y de los resultados científicos logrados en la labor
diaria en la explotación metalúrgica y el impacto causado en la comunidad y en la cultura de sus
habitantes
 Valorar adecuadamente el aporte de científicos y técnicos a la explotación metalúrgica
 Preservar los productos patrimoniales de la industria metalúrgica
 Capacitar a la comunidad en aspectos comunitarios y de su profesión que le sean útiles
 Comprender, asimilar o contribuir a la transformación sobre la base del respeto a las características
socioculturales y del medio ambiente de los contextos comunitarios y metalúrgicos en que se desempeñe
 Asesorar al gobierno o a otras instituciones en la formulación de políticas, estrategias y propuestas de
intervención relativas a los problemas sociales, económicos, medioambientales y técnicos de las plantas
metalúrgicas y los económicos y sociales de las comunidades asociadas

63

� Proyectar estrategias para el desarrollo sociocultural de las comunidades metalúrgicas que incluyan la
planificación, organización, ejecución y control de acciones dirigidas a promover la cultura científicotécnica, económica, político-ideológica, histórica, ambiental y minero metalúrgica de los pobladores de
estas zonas.
El componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural del profesional en Metalurgia y
Materiales está en estrecha interacción con el componente Vínculo entre el contexto universitario,
comunitario y empresarial y con el componente Programa de intervención educativa sociocultural pues
aporta los objetivos, características y funciones socioculturales del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales que deben ser tomadas en consideración en las interacciones que se deben producir entre los 3
contextos del primero y en las actividades que se conciben para los estudiantes en el segundo. Además los
objetivos que determina constituyen el fin que orienta el proceso evaluativo que aborda el componente
Evaluación del proceso de formación sociocultural.
Componente Establecimiento de vínculos entre el contexto universitario, comunitario y empresarial
La vinculación entre la universidad y las instituciones comunitarias tiene sus bases fundamentadas en las
ideas de Marx, Engels y Martí; así como en la evolución histórica del ideario pedagógico cubano con Varela,
Varona, Luz y Caballero, Mendive y Saco referidas al necesario vínculo del estudio con el trabajo y a la
importancia de este último para el crecimiento personal y espiritual del hombre; pero también el vínculo de la
universidad con las instituciones comunitarias y empresariales se fundamenta en el enfoque histórico cultural
de Vigotski que se refiere a la incidencia que tiene el contexto en el desarrollo del estudiante, a la necesidad
de la interacción social para la construcción del conocimiento y para aprender con la ayuda de los demás.
Este vínculo constituye un propósito de la Educación Superior cubana que ha logrado concretarse a partir de
la introducción de las empresas y las instituciones comunitarias como unidades docentes, con lo que se
establecen como espacios educativos formales en los que se lleva a efecto la vinculación de la teoría con la
práctica y que permiten ubicar el proceso enseñanza aprendizaje en situaciones reales.
Por ello, teniendo en cuenta el criterio de Austin (s/a) en lo referido al contexto, se considera al Vínculo entre
el contexto universitario, comunitario y empresarial como el sistema de relaciones que se establecen entre
estos ámbitos que permita un intercambio de sus potencialidades para favorecer el cumplimiento de los
objetivos de formación de los futuros profesionales.
Este componente propicia establecer las aspiraciones que se tendrán en cuenta para formalizar las
relaciones entre los 3 espacios formativos que lo conforman.
El vínculo entre el contexto universitario, comunitario y empresarial debe constituir una vía para desarrollar
saberes en los estudiantes que les permitan durante sus estancias en las unidades docentes de las
empresas y las comunidades y en otros momentos de su vínculo social, realizar extensión de la cultura
incluyendo los avances científico- técnicos de su profesión (Herrera, 2003).
64

�Además, el vínculo entre el contexto universitario, comunitario y empresarial como componente constituye
una premisa en la formación sociocultural para garantizar que el futuro ingeniero en Metalurgia y Materiales,
a partir de la detección y adquisición de los valores culturales de las plantas metalúrgicas y de las
comunidades en que estas se imbrican, pueda:
a) adaptarse a estas, introducir transformaciones en las tecnologías y técnicas de la explotación metalúrgica
que sean aceptadas por los miembros de estos contextos b) participar en investigaciones relacionadas con
estas esferas en adecuado intercambio con otros especialistas y comunicar sus resultados adecuadamente.
c) dirigir y controlar la producción de las plantas de procesos metalúrgicos a través del establecimiento de
adecuadas relaciones y comunicación con los trabajadores y con el entorno.
De la misma forma, como los resultados de la explotación metalúrgica inciden directamente sobre la
comunidad, la formación sociocultural también debe efectuarse desde allí. Así se retoman los criterios de
Fernández (s/a), Arias (1995), Dávalos (1998), González (2003) y Martínez (2010) para considerar a la
comunidad como el espacio en que está enclavada la industria y en la que ese profesional va a compartir su
vida con miembros que tienen objetivos, intereses y necesidades profesionales similares, así como
sentimientos de identidad y rasgos culturales comunes.
El vínculo entre el contexto universitario, comunitario y empresarial se debe realizar desde la labor educativa
del colectivo de carrera como elemento de primer orden en el proceso de formación (Horruitiner, 2009;
Gallardo, 2010; Cabrera, 2011; Gallardo, González y Cabrera, s/a). Siguiendo este criterio, los objetivos
instructivos y los educativos planteados en el plan de estudio D y en su estrategia educativa, deben incluir
las esencias de los objetivos de formación sociocultural del estudiante; así como que las habilidades que se
plantean, también deben considerar las que se necesita formar desde lo sociocultural.
Como dicha labor educativa se realiza desde tres dimensiones (Gallardo, 2010 y Cabrera, 2011) en la
materialización del vínculo entre estas instituciones debe reflejarse el accionar para contribuir desde todas
ellas y debe expresar su derivación desde la carrera hasta el año y la concreción de las tareas
extracurriculares de la brigada estudiantil a partir del proyecto educativo de este y de las estrategias
educativas de las asignaturas (Horruitiner, 2009).
Por tanto, se piensa que el vínculo entre el contexto universitario, comunitario y empresarial debe expresarse
en la estrategia educativa, la disciplina principal integradora, el proyecto educativo y los proyectos sociales.
También debe concretarse en los proyectos comunitarios, los Consejos populares, las instituciones
culturales, el departamento de capacitación de las empresas, las plantas metalúrgicas y los proyectos
socioculturales empresariales.
De modo que en la estrategia educativa se deben introducir cambios desde su formulación hasta su puesta
en práctica, en los que se tenga en cuenta:

65

� incluir la participación de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales como parte del
sistema de influencias educativas procedentes de otros contextos educativos
Así se contribuye a disminuir una limitación señalada por Gallardo (2010) a la labor educativa en la
Universidad Cubana, referida a que la formulación de las estrategias educativas no abarca todo el sistema
de influencias que se requiere. Por tanto, las tres instituciones involucradas garantizaron las condiciones
materiales y los recursos humanos necesarios para ello.
La inclusión de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales se debe realizar, como se
expresa en el Programa de intervención educativa sociocultural, a partir de la selección en estos contextos
de los profesionales con mejores aptitudes, más destacados en las actividades de práctica laboral, en otras
desarrolladas con los estudiantes, en su trabajo como profesor a tiempo parcial, por la aceptación de sus
directivos, la realización de un diagnóstico inicial y su participación en las actividades de preparación a los
formadores.
 la incorporación del diagnóstico sociocultural como un modo de actuación de los profesionales de la
Metalurgia y Materiales a quienes tributan los formadores socioculturales de los contextos implicados,
desde la instrucción y la valoración de sus resultados
Para ello, primero los estudiantes deben participar en la actividad "La cultura y su incidencia en la
productividad de la industria", " Incidencia de la cultura en problemas de la industria" y " La cultura en otros
contextos metalúrgicos" que aparecen el Programa de Intervención Educativa Sociocultural y que les
aportan los conocimientos necesarios para poder diagnosticar socioculturalmente un contexto.
 la visualización de los objetivos formativos desde lo sociocultural en la explicación de los indicadores que
miden
-

la labor de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales: a) educación desde la
instrucción b) preparación integral y política

-

la formación de los estudiantes: a) cultura general integral

Es decir, para evaluar la labor de los formadores socioculturales y empresariales se debe tener en cuenta su
capacidad para educar a través de la instrucción, fundamentalmente, si por medio de su accionar son
capaces de lograr que los estudiantes desarrollen las habilidades y los valores que se plantearon en los
objetivos determinados en el componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural.
También se debe medir su preparación política e integral a través de la calidad de sus actividades y tomando
como muestra el ejemplo personal que transmiten con su comportamiento como evidencia de las
aspiraciones que se pretenden lograr.
Mientras que los resultados alcanzados en la formación de los estudiantes se deben medir a partir de una
evaluación cualitativa que refleje la visualización de actitudes y comportamientos coherentes con respecto a
los asumidos en el Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural.
66

� tener en cuenta los objetivos generales de formación sociocultural del estudiante para formular el objetivo
general educativo integrador para la carrera.
Desde la Disciplina Principal Integradora como hilo conductor del proceso de formación (Horruitiner, 2009) se
deben planificar actividades metodológicas en las que:
 se revise el plan de estudios y se determine cuáles asignaturas tributan directamente a la formación
sociocultural del estudiante, con qué contenidos y objetivos
Se justifica porque la labor educativa debe ser asumida por todos los docentes desde el contenido mismo de
cada una de las disciplinas (Gallardo, González y Cabrera, s/a) (Anexo17).
 se le dedique especial atención al programa de la práctica laboral para determinar y explicitar en él, según
el año académico, cuáles de los contenidos y objetivos con que tributan las asignaturas a la formación
sociocultural se deben incluir o retomar en el momento en que estas se realicen, teniendo en cuenta la
oportunidad que brindan por tener un mayor espacio de tiempo en contacto directo con el contexto
empresarial
 se valore cuáles asignaturas utilizarán a las empresas y a la comunidad como espacios docentes para
impartir clases cuando estos escenarios favorezcan el cumplimiento de sus objetivos y se aproveche el
potencial de conocimientos de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales para que
participen como profesores en algunas de las actividades del proceso docente – educativo
 se incluyan en las asignaturas objetivos de formación sociocultural que no se tienen en cuenta
actualmente y se debe dedicar tiempo a la ejecución de actividades para cumplirlos
Entre dichos objetivos están los referidos a: hábitos de trabajo, costumbres, vocabulario, niveles de
formación, creencias compartidas, formas de comunicarse y relacionarse, valores humanos practicados,
normas de conducta y comportamiento, concepciones ideológicas, formas de entender la realidad
económica por los obreros y dirigentes metalúrgicos del entorno fabril, formas de relacionarse con este
entorno, ceremonias y festejos importantes en la industria metalúrgica y modo de concebir las aspiraciones
productivas.
Entre las actividades pueden proponerse algunas similares a las descriptas en el programa como:
"Acercamiento a

la cultura en las industrias metalúrgicas", "Unidad y diferencia de la cultura en las

industrias metalúrgicas", "Para saber comportarse en sociedad", "Las relaciones con otros países.
Experiencias de trabajo", "La cultura en otros contextos metalúrgicos", " De visita por el mundo", " Para que
me acepten en el contexto metalúrgico", " Descubriendo las características culturales
 se propicie la incorporación de los estudiantes a las comunidades como parte de sus prácticas laborales
De este modo, se sigue el criterio de Cardona (2007) quien expresa que la empresa es un espacio para
complementar el aprendizaje y una parte de la realidad que puede ser transformada y el de Herrera (2003),

67

�que enuncia que el trabajo desde la empresa como unidad docente, debía proyectarse también hacia la
potenciación de la incorporación al trabajo comunitario de los profesores, estudiantes de práctica y
trabajadores a través de la formulación de proyectos dirigidos a diversos ámbitos del quehacer sociocultural.
La inclusión en las comunidades la permiten actividades similares a las del programa como: "La comunidad
y la industria", " La comunidad, la empresa y la universidad", "La comunidad en la empresa". Estas
contribuyen al cumplimiento de objetivos determinados en el componente Establecimiento de aspiraciones
de formación sociocultural, tales como: " Capacitar a la comunidad en aspectos comunitarios y de su
profesión que le sean útiles", " Comprender, asimilar o contribuir a la transformación sobre la base del
respeto de las características socioculturales y del medio ambiente de los contextos comunitarios y
metalúrgicos en que se desempeñe" y " Asesorar al gobierno o a otras instituciones en la formulación de
políticas, estrategias

y propuestas de intervención relativas a los problemas sociales, económicos,

medioambientales y técnicos de las plantas metalúrgicas y los económicos y sociales de las comunidades
asociadas".
 se propongan objetivos de formación sociocultural del estudiante entre los objetivos de los trabajos
investigativos, de curso y de diploma y no sólo se dedicarán a resolver problemas de la universidad o de la
industria, sino que también se integrarán con la comunidad
Se piensa que también pueden incluirse temáticas investigativas relacionadas con la capacitación a la
comunidad en aspectos metalúrgicos que le sean útiles, sobre todo vinculados con la afectación que
provoca la explotación metalúrgica y modos de contrarrestarla, la elaboración de propuestas de intervención
comunitaria para solucionar problemas causados por la industria metalúrgica, la determinación de los
saberes populares relacionados con la industria metalúrgica.
 se propongan para el plan de estudios como asignaturas electivas los cursos de Protocolo Empresarial y
social, Historia y cultura de la industria metalúrgica en Cuba, Cultura en contextos metalúrgicos de todo el
mundo y Comunicación interpersonal.
Estos deben tener también como profesores a especialistas de la empresa y de la comunidad y debe
incentivarse la matrícula de los estudiantes en ellos.
Desde el proyecto educativo, manera particular de concretar, en cada colectivo estudiantil, el mencionado
enfoque integral (Gallardo, González y Cabrera, s/a) se debe propiciar que se coordinen actividades a partir
de todas sus dimensiones, con el protagonismo de los estudiantes en su elaboración, que permitan:
a) elevar los sentimientos de pertenencia de los estudiantes hacia la empresa y la comunidad y de los
miembros de estos contextos con respecto a la universidad b) valorar el comportamiento de las personas en
su actuación cotidiana, las causas y consecuencias que provocan, su incidencia en la sociedad o en los
procesos de producción metalúrgica c) el planteamiento de posibles soluciones a las actuaciones negativas
d) la comparación con la actuación de los miembros de su grupo en todos los contextos de interacción e) la
68

�reflexión y asunción de valores humanos y comportamientos adecuados f) el diseño de proyectos que
contribuyan a la transformación positiva de los miembros de estos contextos en cuanto a comportamientos
que afecten la producción metalúrgica, a la solución de problemas directamente relacionados con las plantas
metalúrgicas y con la producción g) investigar la cultura y métodos tradicionales de las comunidades y
plantas metalúrgicas para vincular la teoría con la práctica a partir de la obtención de mayor conocimiento
sobre el contexto en que se encuentra inmersa.
Para ello se debe lograr que los estudiantes planifiquen actividades propuestas en el programa, que
propicien la vinculación universidad - empresa - comunidad: " La comunidad y la industria"," La comunidad,
la empresa y la universidad", "La comunidad en la empresa; la reflexión sobre la actuación humana como: "
El saber hacer del obrero", "Ayudando a otros", " Practicando lo aprendido", " La comunicación en mi grupo"
y actividades que propicien la creatividad en la búsqueda de soluciones a los problemas desde la cultura
como: " Tomando experiencia", " ¿Cómo perfeccionar el trabajo en la industria?" e " Incrementando tu
cultura
Desde el proyecto social, se debe contribuir a perfeccionar el intercambio que debe tener la industria con la
comunidad, a partir de su imbricación en un proyecto social que vincule el objeto social de su carrera con la
comunidad, que cuente con actividades encaminadas a: la aplicación de técnicas como el sociodrama para
determinar la posición que le otorgan los miembros de los contextos comunitarios y empresariales a los que
le rodean, la entrevista a los líderes comunitarios y otros miembros de la comunidad u otras elaboradas a
partir de la guía para el diagnóstico sociocultural comunitario (Anexo 18), para la ejecución de acciones que
vinculen a la comunidad, la empresa y la universidad como las que aparecen a continuación:
a) detectar potencialidades y saberes útiles para diagnosticar la visión que tienen los comunitarios sobre la
industria, sobre los problemas que les causa y sobre posibles formas de solucionar problemas en esta b)
detectar las aspiraciones que se hayan creado c) determinar los líderes naturales que puedan contribuir a
facilitar la búsqueda de información en investigaciones que perfeccionen la práctica de la explotación
metalúrgica d) delimitar la cantera de futuros profesionales metalúrgicos e) proponer soluciones a los
miembros de la comunidad que minimicen el impacto de los problemas que les causa la explotación
metalúrgica.
Desde los proyectos comunitarios se debe expresar en la elaboración de proyectos MES para trabajar en los
Consejos Populares en la educación de los miembros comunitarios en los temas de la Metalurgia y
Materiales que le afectan. Se pueden escoger formas organizativas como el debate, la charla y la
dramatización para hacerles conocer sobre la historia y cultura de la industria, su impacto en la comunidad,
sus resultados y aspiraciones con el objetivo de incentivar la identificación de los miembros de la comunidad
con la industria. Se pueden tomar como referencia acciones enunciadas en el programa como:

69

�a) la inserción de estudiantes, profesores y trabajadores de la empresa como miembros b) la potenciación, a
partir de sus temáticas, de saberes comunitarios relacionados con la metalurgia y de sus tradiciones
socioculturales positivas c) la contribución al conocimiento de los miembros de las comunidades sobre temas
relacionados con la metalurgia.
Desde los Consejos Populares se debe expresar en la activa participación y disposición de los Presidentes
de Consejo y otros dirigentes comunitarios en:
a) la contribución al diagnóstico sociocultural de la comunidad y a las actividades investigativas que
propongan los estudiantes de la carrera motivados por la ejecución del Programa de intervención educativa
sociocultural, a partir de ofrecer la información que se le solicite y de ofrecer orientación en el área
comunitaria (Anexo18 y 19) b) la contribución con el colectivo de carrera a la selección de los líderes
comunitarios que puedan contribuir en el proceso formativo de los estudiantes c) el aseguramiento de los
recursos para las actividades con estudiantes que se realicen en la comunidad d) el convenio con el
Departamento de Capacitación de la empresa y la representación de la presidencia del Consejo Popular para
la programación de actividades con estudiantes y comunitarios en el espacio físico de esta.
Desde las Instituciones Culturales se debe expresar en disposición y participación en:
a) la selección, por parte de los profesores y directivos de las instituciones, de los formadores socioculturales
comunitarios y empresariales teniendo en cuenta su nivel profesional, disposición y calidad profesional b) la
contribución de sus directivos con tiempo y recursos para la realización del diagnóstico sociocultural a los
formadores comunitarios c) la selección, por parte de profesores y formadores comunitarios, de las
locaciones comunitarias en que también se realizará el proceso formativo d) la contribución a la preparación
de las actividades a desarrollar por los estudiantes en la comunidad y la empresa e) la formulación de
proyectos comunitarios relacionados con la producción metalúrgica y la solución de problemas comunitarios
que ella genera, como se explicó anteriormente f) la selección de recursos humanos que se integrarán a las
investigaciones de estudiantes, profesores y trabajadores de la empresa; escogidos entre otros especialistas
con experiencia investigativa.
Desde el departamento de capacitación de la empresa se debe expresar en su disposición para:
a) la contribución al diagnóstico sociocultural de la empresa y a las actividades investigativas a partir de
ofrecer la información que se le solicite y de ofrecer orientación en el área empresarial (Anexo18 y 19) b) el
aseguramiento de recursos para las actividades con estudiantes que se realizarán en la empresa c) la
realización del convenio con los directivos de la empresa para programar, en el espacio físico de esta, con
estudiantes y comunitarios, actividades que aparecen descriptas en el Programa de intervención educativa
sociocultural d) la selección y adecuación de las locaciones empresariales en que también se realice el
proceso formativo teniendo en cuenta su capacidad, seguridad y adecuación a los objetivos propuestos e) el
convenio con los presidentes de Consejos Populares y directivos de instituciones culturales de la comunidad
70

�para la programación de actividades con estudiantes, trabajadores metalúrgicos y comunitarios en el espacio
físico de esta; como las del Programa de intervención educativa sociocultural f) la contribución a la
preparación de las actividades a desarrollar por los estudiantes en la empresa y en la comunidad, a partir de
sugerir el personal capacitado para participar en su planificación y ofrecer información.
Desde las plantas metalúrgicas se debe expresar en el apoyo de sus directivos al programa, a partir de: a) la
contribución a la selección de los obreros que puedan contribuir en el proceso formativo de los estudiantes b)
la formulación de proyectos socioculturales empresariales relacionados con temas de la metalurgia y su
incidencia en la comunidad, por parte de trabajadores experimentados en la investigación c) la selección de
los formadores socioculturales empresariales según el criterio del colectivo de carrera y teniendo en cuenta
su experiencia y conocimiento d) la programación de actividades con los estudiantes y con los miembros de
la comunidad en su espacio físico.
Desde los proyectos socioculturales empresariales se debe expresar en la elaboración de proyectos
comunitarios que permitan: a) la inserción de estudiantes, profesores, miembros de las comunidades y
trabajadores de la empresa entre sus miembros b) la potenciación, a partir de sus temáticas, de valores
socioculturales a tener en cuenta en todo momento de la explotación metalúrgica c) la contribución al
conocimiento de los miembros de la empresa sobre temas relacionados con la incidencia de los valores
socioculturales en la actividad de explotación metalúrgica, a partir de actividades como las del programa.
Como este componente debe visualizarse en dos direcciones: como espacio físico y como espacio de
interacciones, está presente en el resto de los componentes como contexto que aporta las locaciones en que
se realiza el proceso formativo y personificado en los formadores que interactúan en el mismo.
De modo que el componente Vínculo entre el contexto universitario, comunitario y empresarial está en
interacción con el componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural del profesional en
Metalurgia y Materiales pues desde los tres contextos que conforman el primero hay que abordar los
objetivos declarados en el segundo, os que también son tomados como referencia en la formulación de las
actividades diseñadas en el componente Programa de intervención educativa sociocultural para concretar las
aspiraciones en la formación, dichas actividades se ejecutan en los tres contextos a que se alude y a los que
pertenecen los formadores que participan en el proceso en permanente y estrecha interrelación
Por último, desde los contextos a que hace referencia el componente Vínculo entre el contexto universitario,
comunitario y empresarial se realiza el proceso formativo y desde todos ellos se realizan las actividades
evaluativas expresadas el componente Evaluación del proceso de formación sociocultural.
Componente Programa de intervención educativa sociocultural
A partir de los criterios de Martínez (1996) y de Salmerón (s/a) se concibe al Programa de intervención
educativa sociocultural como el conjunto de actividades intencionadas y organizadas con el propósito de

71

�resolver un problema a partir de la transformación del objeto de estudio desde un estado real a un estado
deseado.
Se considera que constituye el componente rector del modelo pedagógico propuesto, en el cual se centran
las interacciones con el resto de los componentes, pues es el instrumento a partir del cual se concreta en la
práctica el modelo propuesto. Los objetivos y premisas establecidos en los componentes explicados
anteriormente se aplican en el programa y la evaluación sólo es posible si se ejecuta el programa diseñado.
En su elaboración se deben considerar las características personales, los intereses y el nivel motivacional de
los sujetos que son objeto de la implementación así como de los especialistas e instituciones que participen y
la flexibilidad del plan de actividades de modo que facilite la realización de cambios en función de las
dificultades o necesidades que se encuentren durante su ejecución.
También se debe considerar el enfoque histórico cultural de Vigotski en sus conceptos fundamentales,
partiendo de sus posibilidades para contribuir al desarrollo integral del estudiante con la influencia de
profesores y formadores socioculturales comunitarios y empresariales en su zona de desarrollo próximo, por
sus posibilidades para desarrollar sus funciones psicológicas a través de la mediación cultural que se
producirá durante la actividad y por la ubicación del proceso enseñanza aprendizaje en situaciones reales y
significativas en los contextos comunitarios y empresariales, lo que permitirá que el estudiante construya el
conocimiento a partir de la experiencia y de la interacción social.
Objetivos del programa
El principal objetivo del programa consiste en perfeccionar la formación sociocultural de los estudiantes de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales, de modo que les permita desempeñarse de forma más satisfactoria en
su futuro profesional.
A partir de este, se deben tener en cuenta como objetivos secundarios:
 Delimitar los aspectos que se considerarán constitutivos de la formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales
 Analizar las posibilidades de apoyo de las instituciones y empresas que pueden contribuir a la formación
 Favorecer el establecimiento de un trabajo cooperado y sistemático entre profesores y especialistas
comunitarios y empresariales en la formación
 Propiciar el establecimiento de un clima favorable para el conocimiento y la aplicación de lo aprendido.
Para ello, se debe proporcionar información a los estudiantes sobre los aspectos que se consideran
constitutivos de la formación sociocultural de un ingeniero en Metalurgia y Materiales, se determinan las
instituciones y empresas que pueden contribuir a la formación de los estudiantes , así como los especialistas
que radican en ella que pueden constituir el colectivo de formación. Además, se debe propiciar la motivación
en los estudiantes y profesores para que contribuyan a la implementación del plan de actividades como
protagonistas del cambio y como sujetos activos en la transformación.
72

�Contenidos del programa
El Programa de intervención educativa sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales, se compone
de:
 una guía de orientación a formadores y estudiantes en cuanto a las actividades programadas, horario,
espacio, tiempo de ejecución, dirigente implicado, objetivo y estructuración de cada una en cuanto a
contenido; así como criterios a tener en cuenta para evaluación
 tres cuadernos digitales para estudiantes que constituyen guías del contenido necesario para realizar el
diagnóstico sociocultural de un contexto y para estudiar los contenidos de los cursos sobre Comunicación
interpersonal, Cultura y protocolo, Historia sobre la industria metalúrgica en Moa (Anexos 20, 21 y 22).
Temporalización
Teniendo en cuenta que la formación del individuo requiere de tiempo y constancia se decide dedicar el
período que abarca un curso escolar para realizar la intervención.
La primera etapa debe transcurrir en dos meses y la segunda y la tercera, cuatro meses.
Horarios
El horario para cada una de las actividades se debe precisar con el coordinador de la carrera y con los
estudiantes mediante el proyecto educativo, teniendo en cuenta las preferencias de estos últimos y las
posibilidades de los responsables de la ejecución de cada una de las actividades.
Se debe tener en cuenta que la mayoría de los responsables de la ejecución de muchas de las actividades
están condicionados por el horario de trabajo y las actividades que desempeñan en sus respectivos
departamentos docentes en la universidad o en las empresas. Por ello, se debe escoger el horario flexible.
Se debe prever que no se planifiquen más de dos actividades por semana para que los estudiantes puedan
cumplir con el resto de sus deberes.
Espacios de ejecución
Las actividades se deben desarrollar en el aula del grupo, los museos situados en las empresas y en la
comunidad, las plantas metalúrgicas, los sitios históricos y monumentos, los consejos populares y otros
espacios en las comunidades que serán seleccionados por los formadores responsables en dependencia del
contenido de cada actividad.
Estructura general del programa
En la concepción del programa se consideró adecuado regirse por las áreas que proponen Salmerón y
Quintana (s/a): Diagnóstico, Planeación de las acciones a desarrollar, Orientaciones metodológicas para la
ejecución de las acciones y Ejecución y desarrollo de las acciones.
Área I- Diagnóstico
Para elaborar el programa de intervención se deben tomar en cuenta las regularidades resultantes del
diagnóstico de necesidades formativas de los estudiantes. A partir de ahí se deben planificar y conciliar las
73

�diferentes actividades a ejecutar que contribuyan a potenciar o a perfeccionar los indicadores de formación
sociocultural que precisan estos estudiantes.
Puesto que el desarrollo de este programa debe conducir como objetivo final a que el estudiante aprenda a
conducirse favorablemente en los diferentes contextos profesionales en que se desempeñe, a transformarlos
y a desarrollarlos armoniosamente, se deben priorizar en el diagnóstico los problemas de formación
sociocultural que, según el criterio de los empleadores, históricamente han existido en las empresas
productivas en que laboran tradicionalmente los egresados del instituto. También debe apoyarse en la
revisión del diagnóstico aplicado por el colectivo de carrera como punto de partida y en los que detecten los
formadores socioculturales comunitarios y empresariales a partir de la observación y su experiencia.
Se sugiere que en la aplicación del diagnóstico, con el objetivo de particularizarlo y hacerlo más preciso, se
tomen como punto de referencia los países con los que se produce intercambio científico o con los que
existan posibilidades de intercambio futuro y que se tenga en cuenta la concepción del programa de
intervención.
Diagnóstico a los profesores del colectivo de carrera
Se deben diagnosticar, como se muestra en los anexos; a través de la observación a las actividades del
proceso enseñanza aprendizaje, entrevistas individuales y la encuesta (Anexo 5); las necesidades
cognoscitivas y metodológicas de los profesores que participarán como formadores, a partir de un
instrumento diagnóstico que permita detectar sus conocimientos teóricos sobre los objetivos, importancia y
necesidad de implementar en su carrera la formación sociocultural, sus necesidades de superación en los
temas que integran la operacionalización de la formación sociocultural y sus habilidades para contribuir a ella
desde la labor educativa de su asignatura o su influencia como parte del colectivo de carrera.
Diagnóstico al contexto universitario, comunitario y empresarial
El colectivo de carrera debe realizar un análisis de los contenidos y objetivos de los programas de las
asignaturas, como se expresa en el componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural
del profesional en Metalurgia y Materiales, para ubicar el proceso docente educativo en los contextos
universitarios, empresariales y comunitarios que mejor posibiliten la adquisición de los conocimientos,
habilidades y valores que constituyen esta formación y decidir cuál es el contexto que mejor propicia el
desarrollo de las actividades que le den cumplimiento a los objetivos de formación sociocultural establecidos
en el componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural del profesional en Metalurgia y
Materiales.
También se debe visitar los contextos empresariales y comunitarios para diagnosticar las posibilidades reales
de uso; garantizar las condiciones que propicien que se cumpla la actividad; constatar las condiciones
materiales que poseen en dependencia de las actividades, la capacidad de personas que admiten, la
presencia de medios que faciliten la comprensión de las temáticas objeto de estudio; solicitar autorización a
74

�los administrativos comunitarios y empresariales para el empleo de las locaciones que no estén incluidas
como unidades docentes y diseñarlo de ese modo en su programa analítico y en la planificación del horario
docente.
Como se explica en el componente Establecimiento de vínculos entre el contexto universitario, comunitario y
empresarial, el colectivo de carrera con la colaboración de los Presidentes de Consejos Populares y el
departamento de Capacitación de la empresa también debe identificar los formadores con que puede contar
para complementar el proceso de formación sociocultural de sus estudiantes y los obreros metalúrgicos que
pueden aportar saberes culturales populares que los estudiantes deben conocer para poder operar
adecuadamente las plantas, para que los subordinados los acepten y para que contribuyan de forma efectiva
a garantizar la producción metalúrgica. Luego se debe gestionar su inclusión como formador oficializado a
partir de su aceptación personal y la autorización de la institución a que pertenecen.
Además debe identificar los líderes comunitarios que faciliten la introducción en la comunidad de cambios
relacionados con su esfera de trabajo.
Es preciso aclarar que en el diagnóstico al contexto universitario, comunitario y empresarial se deben
precisar las necesidades que tiene la universidad para garantizar el acercamiento de los especialistas
seleccionados a la universidad.
En este diagnóstico también se deben tener en cuenta las características socioculturales del escenario
productivo, la demanda actual de la sociedad y de las empresas metalúrgicas y las exigencias que de ello se
derivan en cuanto a la formación de los profesionales de estas ramas, a partir de la entrevista y la encuesta a
dirigentes empresariales.
Diagnóstico a los formadores socioculturales comunitarios y empresariales
A partir de la visualización de su accionar cotidiano y de la concepción que se tiene sobre la
operacionalización de la formación sociocultural, se debe concebir el diagnóstico de necesidades de los
formadores socioculturales comunitarios y empresariales teniendo en cuenta el conocimiento de temáticas
que le competen desde su profesión como parte de la formación sociocultural de otras profesiones y la
posesión de habilidades pedagógicas básicas. Para ello se debe aplicar la encuesta a formadores
socioculturales comunitarios y empresariales (Anexo 11).
Diagnóstico a los estudiantes
En el diagnóstico de la formación sociocultural que poseen los estudiantes, los formadores socioculturales
deben:
 realizar un análisis del modelo del profesional metalúrgico para determinar si evidencia la expresión de
conocimientos, objetivos y valores referidos a la formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales en los objetivos del egresado, contenidos y valores que se proponen en los
programas de las disciplinas y asignaturas del plan de estudio para esta carrera y en el objeto de trabajo
75

�del ingeniero en Metalurgia y Materiales, en sus campos y esferas de actuación, en las características de
su especialidad, en las direcciones para su trabajo y en sus funciones
 revisar los documentos que regulan la labor educativa del año académico desde la estrategia educativa
hasta el proyecto educativo para analizar cómo se expresa en estos los conocimientos, objetivos y valores
de la formación sociocultural del estudiante en Metalurgia y Materiales, su concreción en el accionar
educativo de sus profesores y en las tres dimensiones del proyecto educativo del grupo y las posibilidades
de inclusión de actividades encaminadas a la formación sociocultural de este futuro profesional (Anexo 12)
 aplicar encuestas, entrevistas individuales y grupales en dependencia de la operacionalización de la
formación sociocultural y la observación a todas las actividades curriculares y extracurriculares del proceso
enseñanza aprendizaje que conlleven a determinar qué necesidades formativas tenían sus estudiantes en
este sentido, sus modos de comportamiento, sus formas de solucionar los problemas, sus valores
humanos, sus concepciones, aspiraciones, etc. (Anexos 2,3,4,5,7)
 extender el diagnóstico a la práctica cotidiana en adecuado vínculo comunicativo docente – discente para
poder conocer sus intereses, sus preferencias y motivaciones y adecuarlas a las necesidades de
formación que requiere, a partir de la observación de la conducta de sus estudiantes en actividades
curriculares y extracurriculares y su comportamiento social.
Área II-Planeación de las acciones a desarrollar
El programa de intervención que contribuya a la formación sociocultural para el estudiante de Metalurgia y
Materiales es el momento de interacción de todos los agentes implicados en la formación, aquellos que la
dirigen y para quienes fue diseñado, por lo que debe realizarse con el consentimiento de los estudiantes,
incluyendo sus motivaciones, aspiraciones, opiniones y actividades pues, este se debe considerar como un
sujeto activo en la transformación de su personalidad y sus conocimientos.
En su planeación se deben considerar los siguientes procederes:
 Preparación del colectivo de carrera
Como el colectivo de carrera es el rector del proceso formativo, es el responsable supremo de este: lo debe
dirigir, coordinar, orientar, controlar y hacer visibles y palpables todas las influencias formativas que inciden
en este tipo de formación, por ser el encargado de seleccionar a los formadores socioculturales de la
comunidad y las empresas; dirigir y supervisar el cumplimiento del programa de intervención, realizar el
diagnóstico de necesidades y determinar la dirección que debe tomar la labor educativa. También debe
dirigir el trabajo metodológico para efectuar las adecuaciones desde el punto de vista formal y estar en
contacto directo y estrecho con los estudiantes.
Ahora bien, para que el colectivo de carrera pueda cumplir con sus funciones debe estar preparado. Para
ello, posteriormente al análisis de los resultados del diagnóstico de necesidades de superación y la
determinación de regularidades, se deben determinar los temas que integrarán la superación:
76

� Concepciones teóricas sobre la formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales
 Formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales desde las actividades curriculares y
extracurriculares de la carrera
 Integración de la formación sociocultural desde el sistema de conocimientos, de habilidades y de valores
de las asignaturas y disciplinas
 Necesidad e importancia de la integración de las influencias formativas. Rol de cada uno de los formadores
 Elaboración de la primera versión del Programa de intervención educativa sociocultural para los
estudiantes.
La preparación del colectivo de carrera debe ser dirigida por el profesor mejor preparado en los contenidos
de formación sociocultural. La misma se debe realizar a partir de reuniones metodológicas y talleres
efectuados en espacios planificados en las reuniones del colectivo de carrera con el uso del debate como
método fundamental, basado en el estudio preliminar de los contenidos que estructuran los temas que se
proponen y la instrumentación de sus contenidos en el accionar pedagógico cotidiano. Constituyen
documentos de estudio la presente tesis, el plan de estudio y el proyecto educativo.
El segundo y el tercer taller también deben tener un momento dedicado a la práctica pues requieren de la
demostración a partir del plan de estudio y de la derivación de actividades que constituyan ejemplos de
contribución a la formación sociocultural a partir de los objetivos planteados en la estrategia educativa del
centro y la esencia de las dimensiones del proyecto educativo.
En el último tema se propone un acercamiento inicial a la conformación del programa de intervención que se
ejecutará con los estudiantes.
 Preparación de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales
Se propone como figura educativa a los formadores socioculturales comunitarios y empresariales y se
considera como tales a los especialistas, técnicos y obreros de las empresas metalúrgicas así como
especialistas y líderes de la comunidad que intervienen directamente en el proceso de formación
sociocultural por la selección de la universidad. Los mismos deben ser escogidos teniendo en cuenta su
desempeño destacado, su experiencia, conocimiento sobre los contenidos socioculturales a tratar en su
contexto específico y habilidades pedagógicas. Se aclara que puede elegirse como formadores
socioculturales a los mismos profesionales que hoy se desempeñan como tutores de la práctica laboral o
profesores a tiempo parcial que cumplan con estas características.
Esta figura se concibe teniendo en cuenta que su participación en el proceso formativo será decisiva por su
colaboración en cuanto al nivel de ayuda que ofrecerán a los estudiantes para contribuir al desarrollo de su
potencial de independencia en la solución de problemas y en su autodesarrollo, como plantea la zona de
desarrollo próximo, concepto esencial expresado por Vigotski.

77

�Se propone que los formadores socioculturales comunitarios adquirieran un carácter institucional y oficial tal
como las unidades docentes con que cuentan nuestras universidades y que funcionen en las diferentes
etapas del proceso formativo, en sus actividades curriculares y extracurriculares de carácter docente,
investigativo y extensionista efectuadas en la universidad, la comunidad y la empresa en dependencia del
consenso que se realice con sus directivos en cuanto al tiempo que le dedicarán a esta actividad y el
contenido de la misma y no sólo durante las prácticas laborales, como sucede con los tutores, o en alguna
parte del proceso docente, como los profesores a tiempo parcial.
Por tanto, se establece su perfil a continuación.
Perfil del formador sociocultural
De acuerdo con los referentes teóricos consultados (Hernández, 2004; Hawes y Corvalán, 2005; Valle, 2007
y Pérez, 2009) el perfil de un profesional se asocia con conjunto de características que debe tener y
funciones que debe cumplir una persona para desempeñar con éxito una profesión, medio en que se
concreta el vínculo entre la educación y la sociedad y con la expresión de los conocimientos, habilidades,
valores y sentimientos que debe haber desarrollado el estudiante en su proceso de formación en términos de
objetivos finales a alcanzar.
Ahora bien, en consonancia con los objetivos de esta investigación, se considera de particular importancia la
definición dada por Hernández (2004) y que por tanto se ajusta a los intereses de la formación sociocultural
del estudiante como: imagen previa de las características, conocimientos, habilidades, valores y sentimientos
que desde lo sociocultural debe haber desarrollado el profesional de la Ingeniería en Metalurgia y Materiales
para desempeñarse de forma más favorable en el contexto de la explotación metalúrgica.
Es importante destacar que entre los diferentes métodos que existen para la elaboración de perfiles, se
utilizó el que permite obtener un nuevo perfil sobre la base de la comparación de los resultados del análisis
teórico del perfil profesional vigente y de las nuevas funciones que debe cumplir la figura que se modela.
Para elaborar el perfil, en este caso, como se trata de un profesional al que se le asignan funciones
novedosas como parte de un proceso de formación desde lo sociocultural que no tiene precedentes, la
investigadora realizó un análisis del perfil del graduado de la carrera, de la concepción que se tiene sobre la
formación sociocultural y sus objetivos, así como los criterios de los profesionales en ejercicio en la empresa
y en la universidad.
Se tuvo en cuenta además que entre las exigencias que debe contemplar, según Hernández (2004) que
retoma a Talízina (1993), se destacan las dos primeras que responden a las exigencias de la época y como
consecuencia a las exigencias propias del país, de la región y de su sistema social teniendo en cuenta la
concepción de formación sociocultural para el estudiante.
Por tanto, a partir del criterio de Pérez (2009) en la concepción de sus componentes y en la determinación de
la esencia de cada uno de ellos, se concibe el perfil del formador sociocultural.
78

�Así que se considera que su fin es: lograr la formación sociocultural del profesional como parte de la
formación integral de los estudiantes de la Educación Superior .
El objeto lo constituye el proceso de formación del estudiante desde la concepción de lo sociocultural en
función del desempeño profesional.
Su objeto de trabajo lo integra la conducción del proceso de formación del estudiante desde la concepción de
lo sociocultural en función del desempeño profesional
Como esferas de actuación se señalan la universidad, la comunidad y la empresa, espacios fundamentales
donde transcurre la formación del estudiante de la carrera, desde esta concepción.
Como características del formador sociocultural se definen: a) conocimientos pedagógicos básicos
expresados en la transmisión clara de los contenidos de aprendizaje, acertada conducción del proceso
formativo y capacidad para planificar y dirigir las actividades formativas b) profundo dominio de los
contenidos de su actividad profesional que le permita distinguir los objetivos formativos que, desde lo social y
lo cultural necesita trabajar con los futuros profesionales con que actúa; de modo que les sean útiles en su
desempeño c) dominio de los diferentes contextos de sus esferas de actuación para delimitar y usar los que
necesite conocer el profesional en formación para desempeñarse acertadamente en el futuro, utilizando los
valores socioculturales adecuados d) dominio de los contenidos de la formación sociocultural que le permitan
formar un profesional de la Ingeniería en Metalurgia y Materiales capaz de resolver los problemas que se le
presentan en las distintas esferas de su actuación futura integrando sus conocimientos y habilidades
culturales en cuanto a lo técnico, lo científico, lo histórico, lo social y lo humanista.
Siguiendo a Pérez (2009) se conciben direcciones de trabajo del formador sociocultural que relacionan su
actividad y la del estudiante en los diversos contextos formativos y contribuyen a identificar el contenido de
su trabajo.
Entre ellas se conciben:
 la planificación, orientación y ejecución de las actividades: lo que implica su autopreparación en los
contenidos de formación sociocultural que desde su contexto de actuación contribuirá a formar, en las
características docentes que deben tener los profesores en los momentos actuales y en aspectos
metodológicos esenciales; así como su participación en las actividades metodológicas planificadas por el
colectivo de carrera, con el objetivo de perfeccionar la calidad de las actividades planificadas para los
estudiantes
 la selección de los contenidos de formación sociocultural que constituirán el núcleo de cada actividad: el
conocimiento de los contenidos de la formación sociocultural le permitirán distinguir a cuáles puede
contribuir desde su actuación, los procederes que necesitará y el orden en que pueden desarrollarse en
cada actividad; por lo que podrá planificar, guiar la ejecución y conducir la parte del proceso formativo que
le corresponde. Ello también le permitirá establecer los nexos integrativos entre los diferentes contenidos
79

�socioculturales que constituyen objetos de aprendizaje, independientemente de que no se incluyan en su
esfera de actuación
 la autoevaluación de cada actividad realizada: se realizará con el objetivo de perfeccionar la calidad del
proceso formativo expresado en la calidad de las actividades ejecutadas y teniendo en cuenta la calidad
del aprendizaje y el papel desempeñado por el formador.
Se definen como funciones del formador sociocultural:
1. Propiciar la motivación de los estudiantes por los contenidos de la formación sociocultural, con énfasis en
su utilidad para su futuro desempeño profesional. Para lo que deberá:
a) despertar su interés por el conocimiento de los contenidos de cada actividad a realizar, apoyándose en las
potencialidades de la práctica vivencial que le brindará el trabajo en los posibles contextos de actuación
futura y las relaciones con los miembros de este b) elaborar tareas diferenciadas para mantener la
motivación por las actividades planificadas y el alcance de los objetivos propuestos en cada una de ellas.
2. Conducir el proceso de formación sociocultural del estudiante de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales, atendiendo a la concepción planteada, lo que implica que debe:
En el orden organizativo:
a) crear condiciones en su contexto de actuación profesional para efectuar su influencia educativa desde los
que sean más propicios para la formación de los estudiantes, en dependencia de los intereses,
conocimientos, habilidades y destrezas que tengan y necesiten estos b) prever espacios de aprendizaje, en
la empresa, comunidad o universidad, que propicien la consulta y ampliación del conocimiento estudiado en
cada actividad formativa. c) organizar el proceso formativo de los estudiantes en correspondencia con los
objetivos, contenidos y habilidades propuestos en la formación sociocultural para la carrera; así como
teniendo en cuenta las disponibilidad de recursos materiales, bibliográficos y humanos que necesita y los
métodos educativos que debe utilizar en las diferentes etapas d) prever la disponibilidad de los medios
didácticos necesarios para cada actividad e) lograr adecuada empatía y comunicación con el grupo de
estudiantes para estimular su participación voluntaria y consciente en todas las actividades f) diagnosticar
socioculturalmente a los estudiantes en correspondencia con los contenidos de su formación profesional que
les deben ser útiles.
En la planificación:
a) conocer el modelo del profesional de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales y la concepción
de formación sociocultural de este profesional b) conocer los contenidos básicos de las actividades que le
corresponde realizar con los estudiantes c) conocer las características psicológicas de la edad juvenil y las
socioculturales que posee el grupo de estudiantes d) conocer los recursos básicos que necesita un
pedagogo para facilitar la adquisición del conocimiento por parte de los estudiantes

80

�e) planificar las actividades para la formación sociocultural del estudiante en correspondencia con los
requerimientos que hayan acordado las influencias formativas en integración y los resultados del diagnóstico
sociocultural a los estudiantes f) prever los métodos y procedimientos a utilizar en la realización de cada
actividad específica g) seleccionar los medios didácticos que permitan la visualización de los contenidos de
aprendizaje en situaciones concretas en los contextos comunitarios y empresariales h) definir las acciones
para la evaluación y autoevaluación del aprendizaje de los estudiantes.
En la ejecución del proceso:
a) conducir la formación sociocultural del estudiante de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales de
acuerdo con las necesidades de esta profesión b) sensibilizarse con la necesidad de su participación en el
proceso formativo y de aprovechar sus conocimientos y experiencias c) contribuir a mantener la motivación
de los estudiantes por cada una de las actividades que se efectuarán d) propiciar el uso de los conocimientos
transmitidos en la solución de los problemas profesionales planteados en las asignaturas de su especialidad
e) relacionar los contenidos de sus actividades con las asignaturas que integran el plan de estudio y su
concreción en la comunidad y la empresa como espacios de aprendizaje.
En el control:
a) diagnosticar continuamente los grados de desarrollo de la formación sociocultural de los estudiantes b)
mantener un seguimiento al estudiante en vínculo con las demás influencias educativas c) participar en las
preparaciones que se realizan con todas las influencias educativas que participan en el proceso de formación
d) conducir la evaluación del estudiante desde su espacio de acción en el proceso formativo e) guiar, orientar
y controlar la actividad independiente del estudiante para propiciar el logro de un aprendizaje más efectivo, la
interacción formador – estudiante en cada actividad, la calidad de estas y la aplicación de los conocimientos
aprendidos en su desempeño estudiantil y como futuro profesional f) propiciar la motivación de los
estudiantes por transmitir los conocimientos aprendidos a miembros de las comunidades próximas, de la
comunidad universitaria y de la comunidad empresarial g) propiciar el interés de los estudiantes por continuar
el autoaprendizaje de aspectos de la formación sociocultural o relacionados con esta h) ejecutar acciones de
autoevaluación de su labor como formador a partir de la calidad de las actividades que efectúe y los logros
de sus estudiantes.
Los formadores socioculturales empresariales y comunitarios, junto al colectivo de carrera deben crear un
espacio para discutir qué entenderán por formación sociocultural y los objetivos que deben cumplir para
lograrla, conveniarán cómo determinarán las necesidades educativas, sus aspiraciones formativas, las
formas, métodos y medios que utilizarán en el proceso formativo del grupo, el modo y tiempo de control y
evaluación; deben elaborar el Programa de intervención educativa sociocultural que contribuya a la
formación sociocultural de los futuros profesionales y determinarán cómo se efectuará el proceso de

81

�constante reevaluación del trabajo para valorar su continuidad o transformación en dependencia de las
necesidades, deficiencias, logros y disponibilidad de recursos materiales.
En consecuencia con todo ello, los formadores socioculturales comunitarios y empresariales deben estar
preparados. Así que después de determinar las regularidades del diagnóstico, se deben realizar cinco
talleres con la participación de estos formadores y el coordinador del colectivo de carrera o el profesor con
mayor experiencia pedagógica, relacionados con las temáticas siguientes:
 Habilidades pedagógicas básicas en el proceso docente educativo
 La conformación del sistema de conocimientos en un tema pedagógico
 La formación de habilidades en los estudiantes
 Los valores humanos y su formación desde el proceso educativo
 Aproximación a una segunda versión del programa de intervención.
Estos talleres de intercambio deben tener una concepción práctica, generalmente, en la que el dirigente del
proceso demuestre cómo se cumplirá con cada una de las temáticas propuestas, pues estos profesionales
no impartirán clases, sólo transmitirían conocimientos necesarios en la práctica profesional y siempre se
estarán apoyando en formas educativas como las visitas a lugares de interés, el intercambio de experiencias,
los relatos y otros.
En el último, se debe realizar una segunda aproximación al programa con la introducción de criterios de
mejoras a partir de sus posibilidades reales de participación y sus experiencias sobre cómo puede mejorarse
la concepción de actividades en cuanto a tiempo, autorización de los dirigentes, participación de figuras
invitadas y uso de los contextos.
 Preparación integrada de los formadores socioculturales
Con el objetivo de ofrecerles orientación en lo teórico, en lo metodológico, en lo práctico y en lo actitudinal de
la formación sociocultural, se debe concebir la preparación metodológica integrada de los formadores
socioculturales como complemento a la preparación del colectivo de carrera en lo referido a la
operacionalización de la formación sociocultural, pues se deben documentar en el conocimiento de temas
sociales y culturales relacionados con la carrera objeto de intervención a partir del debate de los contenidos,
objetivos, habilidades y valores a tratar en cada actividad del programa y para aunar los criterios sobre los
métodos y procedimientos que emplearán para efectuar su trabajo con la mayor calidad posible así como,
compensar las limitaciones variadas en cuanto a preparación.
Se consideran como temáticas a trabajar en tres talleres consecutivos:
 Las concepciones teórico – metodológicas de la formación sociocultural del estudiante
 La implementación de la formación sociocultural del estudiante en la labor educativa del colectivo de
carrera
82

� La cultura empresarial y su influencia en el desempeño productivo. Manifestación en la práctica.
Posteriormente, se debe realizar otro taller en que se conciba una versión final del programa de intervención
a partir de su revisión definitiva en cuanto al contenido de las actividades, sus objetivos, métodos más
efectivos a emplear, medios que se necesitan, requerimientos precedentes en la preparación de los
estudiantes y su contribución a la formación que se aspira.
El resto de la preparación se concibe en talleres de intercambio que se deben realizar al concluir cada etapa
para, a partir del análisis de sus aportes y limitaciones, introducir mejoras en las etapas siguientes.
 Diseño de las actividades con los estudiantes
El diseño de las actividades con los estudiantes necesariamente debe tomar en consideración el concepto de
zona de desarrollo próximo del enfoque histórico cultural de Vigotski pues estas deben concebirse
aprovechando la ayuda de profesores y formadores socioculturales comunitarios y empresariales para
contribuir a desarrollar el potencial de aprendizaje de los estudiantes y que estos alcancen independencia en
su nivel cognoscitivo y creativo. Por ello se debe crear una primera etapa en que es determinante la
orientación y guía de profesores y formadores, una segunda etapa en que el alumno trabaje con relativa
independencia porque debe ser capaz de investigar lo que se le orienta y el profesor debe intervenir en el
momento de exposición de resultados para aclarar dudas y precisar contenido y, finalmente, se debe crear
una tercera etapa en la que los discentes deben ser capaces de crear y de dirigir las actividades que
realizarán en función de promover sus aprendizajes en los contextos comunitario y empresarial.
El programa debe estar constituido por actividades de carácter formativo, investigativo y extensionista y para
estructurarlo se debe tener en cuenta la selección adecuada de cada actividad según las necesidades de
formación, las características de los estudiantes; los recursos materiales y humanos con que se cuenta; la
preparación del profesor, los aportes que puede propiciar en orden de conocimientos, habilidades,
cualidades y actitudes en los estudiantes; el espacio; el momento en que se efectuará; el responsable de su
ejecución y la forma de evaluar sus resultados.
En dependencia de ello, las actividades que se efectuarán con los estudiantes se dividen en tres etapas:
Formativa: Se debe ofrecer a los estudiantes conocimientos básicos que contribuyan a formarlos
socioculturalmente para su desempeño futuro como ingenieros en Metalurgia y Materiales, tales como:
cultura e historia de la industria metalúrgica, comunicación humana y protocolo social y empresarial
Investigativa: Pretende que el estudiante participe en la producción de su propio conocimiento para que
adquiera las habilidades y hábitos necesarios como parte de su formación sociocultural a partir de la puesta
en práctica de sus habilidades para la realización del estudio independiente en la búsqueda de nuevo
conocimiento y para perfeccionar la expresión oral.

83

�Extensionista: Se debe profundizar en los conocimientos adquiridos a través de actividades prácticas
realizadas en los centros comunitarios y empresariales o en espacios que los reproduzcan para constatar lo
aprendido.
Las actividades se deben conformar con la siguiente estructura: título, objetivo, contenido, método.
Generalmente, deben ubicar a los estudiantes en situaciones problémicas de la práctica profesional
cotidiana, de modo que por sí mismos detecten las necesidades de formación sociocultural y las suyas
propias para que activen sus procesos de reflexión, análisis, síntesis; activen su creatividad y se vean
obligados a comunicarse, a exponer resultados, dudas, opiniones, a trabajar en equipo y a relacionarse con
los otros (Anexo 23).
Así que, el Programa de intervención educativa sociocultural para contribuir al desempeño laboral se debe
dirigir a la realización de actividades que prepararen al alumno para el mundo laboral en el que trabajará en
el futuro, para ocupar cargos de dirección, para aprender a tomar decisiones, para vivir y compartir en
sociedades distintas. Debe tener como prioridad la formación del saber ser del individuo, el desarrollo en
grado pleno de sus potencialidades, la reestructuración de sus proyectos de vida; en resumen, contribuir a su
formación integral y, por consiguiente, debe redundar en beneficios económicos y sociales.
Cada uno de los estudiantes, en determinado momento debe ser el responsable de una actividad pero se
debe tener en cuenta sus cualidades personales, por tanto, se debe iniciar con los más extrovertidos y
espontáneos para facilitar que los más introvertidos vayan adquiriendo más seguridad y confianza y puedan
posteriormente desarrollar la tarea con éxito.
Se deben planificar actividades desde todas las dimensiones del proyecto educativo. En el caso de la
dimensión curricular, las actividades que se planifiquen no se tienen que incluir necesariamente en un
horario diferente al del proceso enseñanza aprendizaje, por el contrario, pues la clase es uno de los
momentos más importantes para lograr este tipo de formación, sobre todo para efectuar las actividades que
promuevan la participación directa y espontánea de los estudiantes como: seminarios, clases prácticas,
turnos de práctica laboral, así como todas las actividades que propicien el desarrollo de una personalidad
comunicativa, extrovertida, independiente, autónoma pero, fundamentalmente, aquellas actividades
educativas que recreen o reproduzcan la vida profesional.
Las actividades extensionistas deben contar con la presencia de los profesores del colectivo de carrera, los
formadores socioculturales comunitarios y empresariales y otros trabajadores de la industria, así como los
habitantes de la comunidad.
Las actividades sociopolíticas deben estar relacionadas con el acontecer histórico de la universidad, la
comunidad y la empresa, por tanto, se propone la participación de los estudiantes en actividades que se
efectúen en estos contextos.

84

�El cumplimiento de este programa debe estar condicionado por factores como: la preparación del profesor,
las características individuales de los integrantes del grupo, la responsabilidad con que se asuma la
ejecución de las actividades, los recursos materiales y humanos que se necesiten.
En cierta medida, es importante que el estudiante se involucre como ente de su propia formación, pues de su
iniciativa, responsabilidad y protagonismo en su propio desarrollo depende el éxito de la tarea. Así que los
formadores deben enfatizar en despertar su motivación y mostrarle sus potencialidades y necesidades.
La realización de actividades que contribuyan a la formación sociocultural posibilita el logro de cierto
desarrollo de valores humanos adecuados, de cualidades personales que favorezcan el establecimiento de
buenas relaciones humanas, el desarrollo de su competencia y estrategias comunicativas; que adquiera
conocimientos, normas, valores, compromiso y responsabilidad con las tareas; que incremente su capacidad
para reflexionar, solucionar problemas profesionales; que se cultive una actitud colaborativa, presta al
intercambio científico; que establezca adecuadas relaciones con el medio profesional y social; que
incremente la cultura vinculada con su profesión en su país y en otros.
Para lograr resultados favorables en este tipo de formación, se debe cumplir con las siguientes exigencias en
el programa de intervención:
 sistemático: realizar las actividades de forma continua y constante. Sin descuidar su ejecución
 contextualizado: responder a las exigencias del contexto de formación, a los posibles contextos de la
futura labor profesional; así como, ejecutar las actividades en los distintos contextos en que se desarrolle
la formación del estudiante
 planificado: componerlo por actividades bien elaboradas, orientadas, controladas y evaluadas; así como,
planificarlas con la participación y protagonismo de los estudiantes
 diferenciado: tener en cuenta las diferencias entre las posibilidades y necesidades de cada uno de los
estudiantes, pues algunos necesitarían mayores niveles de ayuda o la ejecución de actividades
individuales
 extensionista: concebirlo en el contexto institucional y fuera de este: el empresarial, el comunitario
 unidad de influencias educativas: participación de los profesores de la carrera en interacción con otros
profesores de la institución, empleadores u otros especialistas de la metalurgia y de la comunidad
 desarrollador: concebirlo en función de desarrollar la personalidad del futuro profesional, el contexto
productivo y la sociedad.
El proceso de planificación del programa de intervención y el proceso formativo en general se debe realizar
teniendo en cuenta las siguientes consideraciones: a) escuchar atentamente el criterio de todos los
participantes b) respetar los criterios personales y tenerlos en cuenta en el momento de tomar decisiones c)
comunicar a todos los participantes los aspectos fundamentales del diagnóstico, los objetivos primordiales,

85

�las aspiraciones esenciales, los resultados esperados y el papel que debe asumir cada uno d) no imponer
criterios e) promover la participación de todos, el intercambio comunicativo, la reflexión, la creatividad en la
búsqueda de soluciones f) finalizar cada actividad evaluando su resultado, los aciertos y desaciertos
logrados en la formación sociocultural del estudiante hasta ese momento.
Área III Orientaciones metodológicas para la ejecución de las acciones
El programa se debe basar en la integración entre influencias formativas tradicionalmente formales y entre
algunas de las tradicionalmente informales. De este modo especialistas de la comunidad (licenciados en
Estudios Socioculturales, licenciados en Comunicación Social, Historiador) y especialistas en las empresas
(ingenieros metalúrgicos) se deben convertir en formadores socioculturales que coadyuven junto al colectivo
de carrera a desarrollar este tipo de formación propuesto.
La existencia de la carrera de Estudios Socioculturales en la Universidad y la existencia de convenios entre
esta institución y las empresas metalúrgicas para la realización de las prácticas laborales y otros
intercambios constituyen potencialidades que favorecen el cumplimiento de las actividades previstas; así
como la motivación de los actuantes, aspecto importante porque se necesita la implicación de las empresas
encargadas de la producción metalúrgica, de los especialistas sociales en la comunidad y del Historiador,
pues esta era una tarea novedosa que no se incluye en su contenido de trabajo.
Así que a los dirigentes de las empresas metalúrgicas se les debe informar y solicitar que realicen la
selección de algunos de sus especialistas para su participación como formadores socioculturales en las tres
etapas del programa y el resto se debe seleccionar en la facultad de Humanidades y entre los graduados de
carreras Humanísticas o de Ciencias Sociales que laboraban en instituciones del Poder Popular.
El colectivo de carrera debe convocar y aglutinar a todos los formadores, planificar, orientar y dirigir el
proceso, participar en todas las acciones y ejecutar muchas de ellas.
Los formadores socioculturales comunitarios y empresariales se deben encargar de la ejecución de las
actividades que les correspondan teniendo en cuenta su especialización, así como de contribuir a que se
realicen en relación directa con su entorno laboral.
Para desarrollar el programa con efectividad se debe capacitar a los especialistas anteriormente
mencionados, denominados formadores socioculturales. Para ello, se debe convocar a una junta para
presentarle a cada uno las características de su trabajo y las del programa en general. Se les debe explicar
el objetivo, las características y las aspiraciones de este tipo de formación para que en consonancia con ello
prepararen las actividades que les corresponde dirigir. Además, a los que estén mejor preparados para
contribuir desde su formación en algunos de los aspectos de la formación sociocultural, se les puede dar la
libertad de elegir los aspectos que van a tratar en cada una de ellas, se recomienda la selección del diálogo,
la charla, la situación problémica, el trabajo independiente, la ejemplificación constante y el uso del

86

�testimonio como procedimientos que rijan el trabajo para lograr estabilidad motivacional en los estudiantes,
originalidad y diferenciación en cuanto a las actividades docentes que realizan comúnmente.
Las actividades se deben realizar en diferentes espacios educativos para cambiar la constancia de efectuar
las actividades de aprendizaje en el aula e incluir espacios de la comunidad y las empresas que constituyan
entornos de interacción frecuentes en su futura labor profesional.
Área IV Ejecución y desarrollo de las acciones
La ejecución de las acciones se debe realizar siguiendo el orden y procederes descriptos en la metodología.
Evaluación del Programa de intervención
La evaluación del programa debe tener como propósito constatar la efectividad y calidad de las actividades
planificadas y como se pretende realizar una evaluación sistemática, esta se debe utilizar como diagnóstico
con el objetivo de detectar las deficiencias que aparezcan durante el desarrollo del proceso, para superarlas
constantemente.
Se debe partir de una evaluación inicial del programa en cuanto a su posibilidad de ejecución, objetivo a
cumplir, estructura, adecuación de las actividades, carácter formativo, posibilidad de los formadores
socioculturales escogidos para cumplir los objetivos propuestos.
El proceso de diagnóstico se debe someter a evaluación, pues la obtención de los resultados de cada
instrumento diagnóstico debe ser sometida a valoraciones por parte del colectivo de formadores para
determinar la suficiencia de la información recogida y la necesidad de aplicar un instrumento que
complemente la información que pueda necesitarse.
También se debe evaluar a partir de los criterios de los participantes y las memorias de las actividades, la
calidad de cada una de las acciones propuestas en el área de planeación de las acciones, la valoración de la
necesidad de impartir las temáticas propuestas o la inclusión de otras, los resultados obtenidos en el
aprendizaje por parte de los formadores y las valoraciones sobre los procederes que se deben seguir para
lograr mayor calidad.
Durante la ejecución de las actividades con los estudiantes se debe realizar una evaluación sistemática por
parte de los estudiantes y del formador sociocultural encargado de la actividad que tome en cuenta las
dimensiones: actividades realizadas, estudiantes y formadores socioculturales.
En cuanto a las actividades se deben evaluar, según los indicadores siguientes: carácter formativo y calidad
de la misma, adecuación a los destinatarios, cumplimiento del objetivo, dificultades encontradas.
En cuanto a los estudiantes se debe valorar su motivación, implicación y participación en la actividad,
consecución del objetivo, adquisición de los conocimientos, concientización de la necesidad de la formación
sociocultural para su desempeño, grado de satisfacción.
Mientras que, en cuanto a los formadores se deben tomar en cuenta los siguientes indicadores: preparación
para el desarrollo de la actividad e interacción con los estudiantes.
87

�En una evaluación intermedia en cada etapa, se debe medir su participación activa en el proceso con
criterios que conlleven a la transformación positiva del mismo, la adquisición de habilidades investigativas
independientes para la búsqueda del conocimiento que se propone como parte de la formación sociocultural
desde su profesión y el desarrollo de proyectos de propuestas de intervención para la transformación cultural
y social de los contextos comunitario y empresarial.
Al finalizar la ejecución de todas las actividades planificadas en la etapa, se debe evaluar la calidad del
proceso; exponer sus resultados; valorar el impacto logrado y darle participación al estudiante para que
exponga sus impresiones, ofrezca opiniones, otorgue evaluación, compare sus conocimientos, habilidades,
cualidades y actitud actuales con respecto al momento anterior al inicio de la ejecución del programa.
En la evaluación final de todo el proceso formativo, se debe valorar la consecución del objetivo inicial, su
validez, dificultades detectadas, introducción de mejoras, el grado de satisfacción de los participantes en la
implementación, la demostración de la aplicación de los conocimientos culturales y sociales en actividades
de las asignaturas relacionadas en forma más directa con la producción.
Componente Evaluación del proceso de formación sociocultural
A partir del criterio de Álvarez y Fuentes (2003) se considera al componente Evaluación como el proceso a
través del cual se recoge e interpreta, formal y sistemáticamente información pertinente sobre el proceso de
formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales y se producen juicios de valor a partir de
esa información para tomar decisiones que conduzcan a introducir acciones remediales y correctivas que
conlleven a su mejoramiento.
Este componente, independientemente de que se relaciona en última posición coexiste con el resto de los
componentes. Se actualiza cada vez que se haya concluido con una acción comprendida en cada uno de
ellos y constituye un instrumento de diagnóstico que permite valorar los resultados de cada momento del
proceso e introducir mejoras.
Siguiendo el criterio de Álvarez de Zayas (1997) la evaluación será sistémica, total, será un proceso que
forme parte de la continuidad y dialéctica del más general: el educativo. Por tanto, se debe realizar la
evaluación del proceso de formación sociocultural a partir del análisis frecuente del cumplimiento de las
acciones propuestas en cada uno de los componentes, sobre todo, en el Componente Vínculo entre el
contexto universitario, comunitario y empresarial y en el Componente Programa de formación sociocultural,
que como se explicó, constituye el componente rector por ser con el que se implementará en la práctica la
formación prevista.
Se deben obtener resultados periódicos en la implementación día a día de las acciones propuestas en cada
uno de los componentes del modelo, parciales cada vez que se concluya la implementación de cada uno de
estos componentes, esencialmente, cuando concluya la implementación de cada una de las etapas del
programa de formación sociocultural y finales al concluir todo el proceso en que no sólo se debe valorar el
88

�producto final: el resultado alcanzado; la integración de los contenidos, actitudes, habilidades y el
cumplimiento de las exigencias definidas en los objetivos de formación sociocultural declarados para este
tipo de estudiante; sino que también se deben analizar sus contradicciones, conflictos, logros, retrocesos,
éxitos y fracasos, como factores determinantes en las transformaciones de las metodologías empleadas.
Se debe realizar una evaluación cualitativa como medio para obtener información sobre los resultados de los
alumnos, pues esta permitirá pasar de una fase diagnóstica a la de tratamiento y mejoramiento del proceso,
que posibilite el perfeccionamiento del proceso formativo a partir de conocer qué y cómo está aprendiendo,
los métodos, técnicas, recursos materiales, características y experiencias de los formadores implicados en el
proceso, si se están considerando las condiciones materiales y organizativas creadas a partir del diagnóstico
y las características de los contextos de aprendizaje que se fundamentaron en el Vínculo entre el contexto
universitario, empresarial y comunitario.
La evaluación debe tener un carácter colaborativo porque debe tener el protagonismo participativo de todas
las personas involucradas. En esta se deben debatir todos los criterios de los profesores y los estudiantes
con respecto al proceso que se está valorando, de modo que cada cual conozca la interpretación que le da
cada uno a los resultados del aprendizaje; intercambiar criterios sobre las causas y buscar soluciones;
exponer los contenidos que faltan por explicar y la forma en que consideran que se entienden mejor y
enunciar los conocimientos, habilidades y valores alcanzados. Por tanto la evaluación debe contribuir
también a su educación.
Para ello deben obtenerse los criterios de los estudiantes sobre los contenidos científicos que están
aprendiendo, sobre cómo quieren que sea este proceso de enseñanza – aprendizaje, los cambios que
desean introducirle, sus expectativas, los contenidos que necesitan que se les enfatice o que quieren
ampliar, su evolución con respecto al inicio del proceso y, sobre todo, si consideran que los contenidos, los
métodos y las actividades que se están efectuando contribuyen a una mejor actuación desde su futura
profesión.
Por su parte, los profesores deben cuestionarse sobre si los resultados obtenidos se corresponden con los
resultados que se prevén alcanzar para ese momento, valorar su propio trabajo, revisarlo permanentemente
y conocer hacia qué temáticas deben dirigir su autosuperación científico - pedagógica.
Esta evaluación colaborativa debe constituir además un medio de aprendizaje para el alumno y el profesor,
como una de las acciones educativas que más pueden contribuir a desarrollar valores positivos. Debe
contribuir a que el estudiante se forme en el plano volitivo y afectivo, aprenda a autorreflexionar sobre sus
logros y dificultades, las vías de éxito o fracaso, conozca sus características personales, aprenda a dar
criterios, a desarrollar su autocontrol, su habilidad de escuchar, de respetar criterios ajenos, de criticar sin
herir sensibilidades, de aprender sobre la base del error, vivenciar la justicia, la honestidad, la cooperación,

89

�la veracidad consigo mismo y con los demás y, como consecuencia, deben perfeccionarse las relaciones
humanas del grupo.
A largo plazo, la evaluación debe medir la demostración de la aplicación de los conocimientos culturales y
sociales en actividades propias de su profesión, su participación como agentes educativos transformadores
en la comunidad y la empresa, la obtención de hábitos, habilidades y valores que demuestren una adecuada
formación sociocultural.
Interrelación sistémica entre los componentes del modelo
La interrelación sistémica de los componentes, independientemente de las particularidades de cada uno, le
confiere un carácter integrador al modelo. Cada uno de componentes conforma las partes de un todo por su
relación e interactuación, porque independientemente de que cumplen determinadas funciones, tienen sus
propias características y tienen su objetivo específico; no tienen razón de ser de forma aislada o
independiente uno del otro. Así que el modelo constituye una unidad integral.
El Componente Establecimiento de aspiraciones de formación sociocultural del profesional en Metalurgia y
Materiales constituye el punto de partida en este proceso formativo y está dirigido a determinar los objetivos
de formación sociocultural para el Ingeniero en Metalurgia y Materiales, lo que significa concretar a qué se
aspira en este tipo de formación; por lo que está en estrecha interacción con los demás componentes.
Los objetivos de la formación, las características y funciones del estudiante que aportó se tomaron en
consideración en las interacciones que se debían producir en el componente Vínculo entre el contexto
universitario, comunitario y empresarial. Por una parte, los objetivos de la formación sociocultural que se
declararon para este tipo de este estudiante determinaron que en las aspiraciones para la concreción del
vínculo entre estos contextos se determinara la necesidad de precisar en la estrategia educativa de la
carrera la realización del diagnóstico sociocultural del contexto de interacción como un modo de actuación de
los profesionales de la Metalurgia y Materiales, pues este serviría de basamento para el cumplimiento de los
objetivos propuestos.
También se tomaron en consideración para la formulación del objetivo general educativo integrador para la
carrera; para ser incorporados entre los objetivos formativos de la práctica laboral, en los de las asignaturas
que los propician y en los de los trabajos investigativos; determinaron la selección de los formadores
socioculturales comunitarios y empresariales; el carácter y contenido del vínculo con las instituciones o
departamentos comunitarios y empresariales y las funciones que realizaría cada una y constituyeron una
guía que orientó los propósitos a seguir en la elaboración de los proyectos comunitarios y sociales que
desarrollaron los estudiantes y miembros de la comunidad y la empresa.
Los objetivos de la formación sociocultural declarados en el Componente Establecimiento de aspiraciones de
formación sociocultural del profesional en Metalurgia y Materiales determinaron la interacción con el
Componente Programa de intervención educativa sociocultural pues contribuyeron a determinar el contenido
90

�del diagnóstico a los profesores, a los formadores socioculturales comunitarios y empresariales, a los
estudiantes y a los contextos de interacción; determinaron el contenido de las actividades que se realizaron
con los estudiantes y sólo se concretaron en el cumplimiento de estas actividades.
Además, los objetivos determinados en el componente Establecimiento de aspiraciones de formación
sociocultural del profesional en Metalurgia y Materiales constituyen el fin que orienta el proceso evaluativo y
determinan el contenido del mismo, como parte del componente Evaluación del proceso de formación
sociocultural.
Por su parte, el componente Establecimiento de vínculos entre el contexto universitario, comunitario y
empresarial constituye una premisa en la formación sociocultural para garantizar que el futuro ingeniero en
Metalurgia y Materiales, a partir de la detección y adquisición de los valores culturales de las plantas
metalúrgicas y de las comunidades en que estas se imbrican, pueda incidir en el desarrollo de estas.
Propicia delimitar el contenido de las relaciones entre los tres espacios formativos que lo conforman de modo
que se amplíen y diversifiquen las relaciones que se producen entre la universidad y la empresa, se
formalicen y amplíen las relaciones que se producen entre la universidad y la comunidad y se concreten las
relaciones que se deben producir entre los tres contextos.
Así que este componente está en interrelación con el resto de los componentes que conforman el modelo
pues aborda los objetivos declarados en el componente Establecimiento de aspiraciones de formación
sociocultural del profesional en Metalurgia y Materiales desde sus tres contextos y necesariamente tiene que
tomarlos como premisa para poder determinar el modo en que se realizarán las interacciones entre la
universidad, la comunidad y la empresa.
Además, la especificación de estos vínculos y las funciones que se determinan que se deben cumplir por
cada uno de los contextos en interacción determinan la formulación, planificación y ejecución de las
actividades con estudiantes que se conciben en el componente Programa de intervención educativa
sociocultural. Por su parte, los formadores que se deben superar y participar en el proceso formativo en la
ejecución de las actividades, deben ser determinados en el establecimiento de vínculos entre estos tres
contextos.
Por último, en los contextos universitario, comunitario y empresarial se debe realizar el proceso formativo, se
deben realizar las actividades planificadas en el Programa de intervención educativa sociocultural y se deben
evaluar. El cumplimiento de las funciones de cada uno de los contextos implicados y la expresión y
concreción de las características que se determinen para ellos, deben ser objeto de evaluación. Así que el
componente Vínculo entre el contexto universitario, comunitario y empresarial está en interacción con el
componente Evaluación del proceso de formación sociocultural.

91

�Por otro lado, se considera que el Programa de intervención educativa sociocultural constituye el
componente rector del modelo pedagógico propuesto, pues en él se centran las interacciones con el resto de
los componentes por ser el instrumento a partir del cual se concreta en la práctica el modelo propuesto.
De modo que durante la ejecución de las actividades planificadas en el Programa de intervención educativa
sociocultural se dio cumplimiento a los objetivos propuestos en el componente Establecimiento de
aspiraciones de formación sociocultural del profesional en Metalurgia y Materiales, y la calidad de estas
actividades determinan el progreso de este profesional en las características, funciones y direcciones de
trabajo determinadas en su perfil sociocultural, presentado también en este componente.
Así también las premisas y funciones establecidas en el componente Vínculo entre el contexto universitario,
comunitario y empresarial fueron determinantes para la calidad de la ejecución de las actividades del
programa por el aseguramiento de recursos, por la preparación de los formadores y por el aseguramiento de
los escenarios docentes.
Asimismo, la calidad de la ejecución de las actividades del programa determinan la calidad del proceso
formativo y la transformación y desarrollo de los estudiantes, como uno de los núcleos básicos de la
evaluación que describe el componente Evaluación del proceso de formación sociocultural.
Mientras que el componente Evaluación del proceso de formación sociocultural, independientemente de que
se relaciona en última posición coexiste con el resto de los componentes y se concreta en cada momento
especificado en el modelo pues se actualiza cada vez que se haya concluido con una acción comprendida en
cada uno de ellos por constituir, por una parte, un instrumento de diagnóstico que permite valorar los
resultados de cada momento del proceso e introducir mejoras.
Por tanto, el componente Evaluación del proceso de formación sociocultural debe funcionar a partir del
análisis frecuente del cumplimiento de las acciones que se propongan en cada uno de los otros
componentes y debe explicitar las características y procederes que deben tomarse en cuenta para evaluar
las debilidades y potencialidades del proceso formativo. Ello remite a la revisión y valoración de las
aspiraciones determinadas para este profesional; de las premisas abordadas en el componente Vínculo entre
el contexto universitario, comunitario y empresarial y de la calidad de la formulación y planificación de las
acciones planteadas en el programa.
Conclusiones Parciales
El diagnóstico realizado estableció las limitaciones y potencialidades que presenta la formación sociocultural
de los estudiantes tomados como muestra y de los profesores y especialistas que participaron para poder
implementarla, lo que confirma la necesidad de proponer una concepción estable y contextualizada de la
formación sociocultural que se materializa en un modelo pedagógico. Para ello, se describe su
fundamentación, su estructura y sus bases de funcionamiento.

92

�El modelo propuesto constituye punto de partida y referencia para perfeccionar la formación profesional de
los estudiantes de ingeniería en Metalurgia y Materiales.

93

�3. VALORACIÓN DEL MODELO PEDAGÓGICO PROPUESTO POR EL CRITERIO DE EXPERTOS Y POR
SU IMPLEMENTACIÓN PARCIAL
El presente capítulo está dirigido a presentar la valoración del modelo pedagógico de formación sociocultural
propuesto a través de dos momentos: la valoración por expertos y la constatación de la efectividad del
diseño presentado y los resultados de las acciones contenidas en la propuesta, a través de su
implementación parcial.
3. 1 Valoración del modelo pedagógico propuesto por criterio de expertos: selección de los expertos
La valoración del modelo pedagógico de formación sociocultural se realiza con la pretensión de obtener
criterios sobre su validez antes de introducirlo en la práctica y para tomar decisiones en cuanto a su
perfeccionamiento. Para ello se aplica el método de valoración por criterio de expertos.
Siguiendo el criterio de Crespo (2009) se considera como experto en esta investigación a los profesores
universitarios que puedan, con un máximo de competencia, ofrecer criterios acertados sobre el modelo
pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor
educativa del colectivo de carrera, pronosticar las consecuencias de aplicación y su visibilidad en la práctica
y ofrecer recomendaciones para su perfeccionamiento.
En la selección de los expertos se tuvo en consideración la disposición a la colaboración, el nivel de
competencia inferido a través del análisis de la síntesis curricular y la autovaloración que realizan de su
conocimiento sobre el tema (Anexo 24).
Se establecieron los siguientes criterios de competencia: a) El coeficiente de competencia K, calculado a
partir de la expresión K=½ ( Kc + Ka), donde Kc representa la opinión de los candidatos sobre su nivel de
competencia sobre el asunto tratado y Ka, las fuentes que le permiten argumentar sus criterios. b)
Efectividad de la actividad profesional a través de los indicadores: grado científico y académico, categoría
docente y experiencia en la Educación Superior .
El coeficiente de conocimiento o información (Kc) del experto se calculó teniendo en cuenta la autovaloración
del mismo experto en una escala de 0 a 10 y el coeficiente de argumentación se determinó a partir de la
autoevaluación del experto sobre el grado de influencia que tienen en sus juicios cada una de las fuentes
definidas.

94

�Se procesaron los datos y con la intención de lograr un criterio evaluativo homogéneo se elaboró una escala
de valoración. Como resultado se obtuvo un coeficiente de competencia K general alto (0.8786) según se
detalla en el (Anexo 25). 26 obtuvieron un coeficiente de competencia alto y 4 de medio.
Se considera una fortaleza que todos los expertos seleccionaron como fuente de argumentación el
conocimiento y la experiencia en la valoración de modelos pedagógicos y se señala como debilidad que los
expertos no han investigado o publicado sobre la formación sociocultural desde la pedagogía.
Por otra parte, como indicadores de competencia, según la efectividad de la actividad profesional, se
obtuvieron los siguientes resultados: los 30 expertos son Doctores en Ciencias: 26 en Ciencias Pedagógicas
y 4 en Ciencias Técnicas, los 30 expertos tienen más de 10 años de experiencia en la Educación Superior ,
20 tienen categoría docente de profesores titulares.
Que se obtuviera como resultado el número de 26 expertos clasificados con un nivel de competencia alto fue
decisivo para seleccionarlos.
3.2 Resultados de la valoración de los expertos
Para valorar el modelo a través del criterio de expertos se utilizó la metodología de la preferencia y los
aspectos a valorar se presentaron en el cuestionario que se presenta en el Anexo 26. Se utilizó una escala
de 5. Se utilizaron indicadores para operacionalizar la escala valorativa, lo que permite homogeneizar los
criterios en cada uno de los niveles valorativos. En el cuestionario se incluye la posibilidad de obtener
valoraciones cualitativas y sugerencias del experto.
Para aplicar la metodología seleccionada se utilizó la entrega del cuestionario por vía electrónica y por
escrito, en dependencia de la ubicación del experto, para que expresaran sus criterios sobre las limitaciones
y logros del resultado científico objeto de valoración. Para ello tendrían en cuenta la calidad en su
concepción teórica y la viabilidad para su aplicación en la práctica.
Se les ofreció amplia información sobre el resultado a valorar para propiciar la obtención de juicios más
certeros y las respuestas se recogieron de forma individual, se procesaron estadísticamente y se les aplicó el
análisis de contenido.
A través de las siguientes categorías evaluativas se comprobó la capacidad del modelo para aproximarse a
la formación sociocultural objeto de modelación.
Primero se evidenció la aproximación de las características y componentes del modelo respecto al
funcionamiento del objeto, lo que se remarcó en las mejoras que se le introdujeron.
Las dimensiones Características generales, Fundamentos teóricos y Componentes procesuales del modelo
fueron evaluadas de forma general como muy adecuadas; lo que indica la aproximación al objeto de
modelación. Una de las dimensiones recibió el consenso de adecuada. A partir de este criterio, se
introdujeron mejoras al modelo.

95

�De forma integral, la dimensión Características generales del modelo fue considerada como muy adecuada
(19 expertos consideraron que era muy adecuada y el resto bastante adecuada). 2 expertos señalaron que 3
de las características debían considerarse como exigencias para el funcionamiento del modelo mientras que
en el caso del objetivo, 3 expertos lo valoraron como adecuado y el resto coincidió entre muy adecuado y
bastante adecuado, por lo que teniendo en cuenta sus sugerencias se realizó su reformulación. En la
dimensión Fundamentos teóricos, 4 expertos los valoraron como adecuados y 9 como bastante adecuados;
emitieron criterios cualitativos referidos, sobre todo a su concreción con respecto al objeto de modelación y a
la imbricación de sus indicadores. Por tanto, se reelaboraron sobre la base de estas valoraciones.
La dimensión Componentes procesuales fue evaluada de adecuada por 5 expertos y de bastante adecuada
por 14. En ello influyó fundamentalmente la representación gráfica y la nomenclatura de los componentes.
En cuanto a la representación gráfica del modelo, los expertos expresaron que faltaba mostrar algunas de
las relaciones que se producen entre los componentes, separar adecuadamente los elementos que
constituían los resultados de la información de entrada al sistema y cambiar el orden de ubicación de los
componentes. En este aspecto predominó la valoración de bastante adecuado (16 expertos) y de adecuado
con 12.
En la nueva representación se realizaron cambios estéticos en cuanto a la simbología y los colores para la
representación de los componentes y sus relaciones y la redistribución de los elementos que integran los
componentes. También cambió la nomenclatura del primero.
En lo referido a la organización sistémica para el funcionamiento del modelo recibió 22 evaluaciones de
bastante adecuado y 4 de adecuado. Realizaron sugerencias relativas a que en la representación de cada
componente debía evidenciarse con mayor claridad el carácter sistémico del modelo, así como que en su
representación gráfica debía visualizarse la interacción recíproca entre todos sus componentes.
Por su parte, en cuanto a su relevancia e impacto fueron valorados los resultados que aporta como aspectos
muy adecuados para la formación que se propone, sólo 2 lo valoraron como bastante adecuado y uno como
adecuado. Se introdujeron mejoras para precisar los espacios en que se debe realizar el proceso formativo
desde la arista que se propone.
En la valoración general del modelo, todos los expertos coincidieron en la necesidad de la aplicación de este
en la Educación Superior cubana. En general, hicieron recomendaciones que condujeron a la introducción
de mejoras referidas a: a) reducir el número de fundamentos teóricos a partir de su integración y ajustar su
explicación a la esencia del modelo propuesto. b) perfeccionar la representación gráfica de las relaciones de
sus componentes y su explicación, de modo que se visualizara más su carácter sistémico.
Según consenso de los expertos, el componente del modelo Establecimiento de vínculos entre el contexto
universitario, comunitario y empresarial quedaba explicado sólo desde un contexto: la universidad y no se
explicitaban los espacios y formas del vínculo desde los otros dos contextos. Así que se tomó esa
96

�sugerencia para visualizar mejor cómo se realizaría el vínculo. Ello trajo como consecuencia que se ampliara
el número de elementos que se representó en el gráfico.
En lo que respecta a los fundamentos teóricos, 22 los calificaron de bastante adecuados y 2 de adecuados.
Realizaron sugerencias relacionadas con su reducción y su concreción a partir del objetivo y los
componentes del modelo, por lo que en una nueva elaboración se redujeron de 8 a 6 y se reelaboró su
explicación también.
De forma general, el modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo de carrera, fue evaluado como muy adecuado.
Se tomaron en cuenta todas las sugerencias de los expertos para perfeccionarlo y todos ellos coincidieron
en su viabilidad para su aplicación en la práctica.
3.3 Impacto del modelo según los expertos
Los expertos coincidieron en que el modelo contaba con pertinencia y validez y en que se habían resuelto en
gran medida las insuficiencias detectadas en los primeros acercamientos. Valoraron como positivo la
inclusión de la formación sociocultural desde una concepción científica y sistémica por sus características,
sus objetivos y por su aporte a la formación humanística en la Universidad Cubana.
Consideraron que las orientaciones teóricas, metodológicas y prácticas que sugiere son comprensibles y
elaboradas explícitamente para su adecuada aplicación por el colectivo de carrera y constituyen una guía
que permite nutrirse de la teoría expresada en sus fundamentos teóricos, la definición de la formación
sociocultural y sus objetivos, para implementar esta última acertadamente siguiendo los procederes
metodológicos y prácticos enunciados.
Por su parte, las características y ampliación de los vínculos entre la universidad, la comunidad y la empresa
las interpretaron como esclarecedoras de la visión actual y su forma de concreción en la práctica cotidiana
por lo que pueden resultar una guía a seguir en los procesos de perfeccionamiento de los documentos
normativos que regulan estas actividades, tales como los referidos a las unidades docentes y los proyectos
educativo y social.
Les pareció muy pertinente el movimiento del proceso formativo por todos los espacios en que se
desarrollará en el futuro la vida y trabajo de estos estudiantes y por las posibilidades que ofrece en el sentido
práctico para adquirir los conocimientos imprescindibles para la interacción en diversos contextos.
En lo referido a los objetivos de formación sociocultural que propone coincidieron en que resultan bastante
integradores y se corresponden con la formación integral a que se aspira por estrechar los vínculos entre lo
tecnológico, lo científico y lo humanista. Consideraron que debían tenerse en cuenta en el plan de estudio de
la carrera del mismo modo que las formas de implementación de la formación sociocultural sugeridas desde
las disciplinas y asignaturas como parte de la labor educativa. También expresaron que debían ser tomadas

97

�en cuenta las sugerencias ofrecidas para su implementación desde la Estrategia educativa de la carrera, los
proyectos educativo y social y las instituciones y proyectos de la empresa y la comunidad.
Consideraron acertado el tiempo, temáticas y contenido de las acciones programadas en el Componente
Programa de intervención educativa sociocultural y la metodología orientada para su implementación.
Avalaron su utilidad para el perfeccionamiento en la organización, planificación y ejecución del proyecto
educativo por enfatizar en la necesaria participación de los estudiantes y profesores en todos sus momentos,
por otorgar importancia a las individualidades, al desarrollo y crecimiento personal y a la motivación de los
estudiantes como protagonistas del proceso formativo.
Tuvo gran aceptación la inclusión de formadores socioculturales como figuras que aportan una nueva visión
en la formación de estos estudiantes al prepararlos para adquirir mayores conocimientos, habilidades y
destrezas para relacionar su profesión con la vida cotidiana y con hechos cotidianos que influyen en su labor
profesional. Añadieron también que la elaboración de su perfil aportaba más cientificidad a la propuesta.
Por otra parte, opinaron que las formas de preparación de los profesores y el resto de los formadores
implicados en el proceso formativo eran bastante adecuadas y que proporcionaban una apertura a nuevos
contenidos en la superación de estos profesionales.
En cuanto a su forma de evaluación consideraron como significativo que se retomara la aspiración de la
educación cubana de incluir a los estudiantes desde el momento de planificación del tiempo, espacio y
contenido de la evaluación hasta el otorgamiento de calificaciones por sus potencialidades para contribuir de
forma directa en su propia formación.
La representación gráfica no alcanzó el impacto necesario porque aún no lograba expresar todas las
relaciones que se producen entre sus componentes de modo que se produjera mayor comprensión acerca
de su funcionamiento.
3.4 Valoración del modelo pedagógico propuesto a través de su implementación parcial: resultados
El proceso de implementación es considerado como un mecanismo de transformación sociocultural que en
esta investigación se efectúa desde lo educativo teniendo en cuenta las áreas en que se estructura el
programa de intervención. De este modo se constituyen dos momentos interventivos:
 Ejecución parcial del programa de intervención en la muestra de estudio
 Valoración de las transformaciones de los estudiantes.
En el primero se realiza el intercambio inicial con los sujetos que constituyen la muestra, para explicarles la
situación problémica, los objetivos investigativos, las características del proceso y solicitarles colaboración;
se realiza el diagnóstico de la situación para detectar necesidades, potencialidades y limitaciones y se
ejecuta el programa de acciones.
En el segundo momento se realiza la valoración del resultado de la ejecución parcial del programa de
intervención.
98

�Se seleccionó como muestra el primer año de la carrera teniendo en cuenta el inicio de la aplicación del plan
D y quedó conformada por 26 estudiantes.
Análisis de resultados del diagnóstico de formación sociocultural
I Dimensión Marco legal para la determinación de aspiraciones en la formación sociocultural del
profesional
En realidad, los documentos normativos no se refieren en ningún momento a la formación de los estudiantes
como formación sociocultural, sin embargo en algunos objetivos, orientaciones, contenidos y acciones que
rigen la práctica educativa se hacen explícitos algunos aspectos que se consideran parte de este tipo de
formación, sobre todo en lo referido a los que inciden en su formación para trabajar en el contexto, su
formación medioambiental y su formación cultural aunque enfocada desde un punto de vista que no es el
que se tiene en cuenta por esta autora para la formación sociocultural.
El Plan D:
 incluye aspectos que se consideran contribuyen a la formación sociocultural de los estudiantes, tales como
que estos deben adquirir conocimientos sobre Ciencias Sociales y Básicas y sobre la protección del medio
y el ecosistema pero no se ofrecen detalles ni aclaraciones sobre cuáles Ciencias Sociales y Básicas y
cómo van a contribuir a la adquisición de conocimientos sobre protección del medio y el ecosistema
 considera que es necesario sistematizar determinados conocimientos para lograr que el estudiante cree
hábitos e incorpore a su personalidad elementos esenciales que permitan argumentar correctamente las
decisiones técnicas y enriquecer su formación humanística, entre estos se encuentran la computación,
Gestión Empresarial, Idioma Extranjero, Ciencia de la Protección del Hombre y el Medio Ambiente, los que
tienen gran importancia teniendo en cuenta las características sociales actuales y las de la industria en
que trabajarán en el futuro
 enfatiza en la preocupación por la productividad y el desarrollo sustentable a través del problema general
de la carrera: Transformaciones de los minerales y materiales en productos o semi - productos con calidad,
productividad, rentabilidad y competitividad para un desarrollo sustentable
 incluye entre los problemas profesionales: la eficiencia económica y gestión de los recursos de las
industrias metalúrgicas, la Informática y automatización, la Protección del hombre y ambiente, los que
responden a aspectos incluidos en la formación sociocultural del estudiante
 el programa declara aspectos que contribuyen a la formación sociocultural del estudiante como: a) se
incrementa el fondo de tiempo de trabajo independiente de los estudiantes b) las actividades prácticas
procurarán aplicar el método de investigación científica con vista a desarrollar la formación de valores,
capacidad creadora e innovadora de los estudiantes en la solución del problema planteado c) la
integración de las disciplinas para solucionar problemas profesionales d) los estudiantes deben integrarse
a la investigación e) la evaluación en trabajos extraclases e informes de laboratorios en pequeños grupos
99

�de estudiantes, lo que en cierta forma contribuye al trabajo en equipo f) algunas asignaturas tienen entre
sus objetivos educativos el desarrollo del pensamiento ecológico y económico en los futuros egresados;
desarrollar la actividad de autosuperación permanente, así como el uso sistemático del idioma y la
información científico técnica mediante la gestión de búsqueda y procesamiento de la información;
desarrollar su capacidad crítica y pensamiento económico g) algunas asignaturas tienen entre sus
objetivos instructivos la aplicación de la teoría a la solución de problemas teóricos relacionados con la
metalurgia h) algunas disciplinas tienen en cuenta el intercambio con especialistas de la producción a partir
de la impartición de conferencias sobre temáticas afines a su especialización que aparecen en los
programas de las asignaturas
 entre los objetivos educativos contempla objetivos que responden a la formación sociocultural del
estudiante pero no se ven desglosados en las diferentes asignaturas: a) el perfeccionamiento de la
sociedad sobre la base de los principios de la Revolución, las condiciones revolucionarias, humanas e
internacionalistas de nuestro pueblo b) actuar de acuerdo con los principios éticos del Ingeniero en
Metalurgia y Materiales: espíritu de competencia para lograr la excelencia individual y colectiva, capacidad
para trabajar en equipo, posibilidad de comunicación, interacción y respuesta al cuestionamiento,
responsabilidad en el trabajo y valores humanos universales c) lograr hábito en la solución de problemas
profesionales a través de: el uso sistemático de la Información Científico - Técnica (ICT), mediante la
gestión de búsqueda y solicitud de información, procesamiento (interpretación crítica y síntesis) de la
misma y su aplicación creativa en la solución de dichos problemas, la actitud transformadora del
profesional mediante su gestión personal en la búsqueda de conocimientos y la realización de acciones
que mejoren las costumbres existentes en la esfera de actuación y el uso de medios, técnicas y métodos
aportados por el desarrollo científico técnico contemporáneo
 en el caso del 1er año que es el de interés para esta investigación se contemplan estos mismos objetivos y
se incluye además: desarrollar la capacidad de percibir, sentir y expresar la belleza artística, las ideas y el
sentimiento que se manifiestan en las diversas formas del arte, la cultura y el deporte, que les posibilite
una orientación estética en su actividad como profesional.
Proyecto educativo
Es positivo que entre sus temas favoritos se incluyan los relacionados con Ciencia y Tecnología, medio
ambiente y cultura, pues se vinculan con algunos de los aspectos de la formación sociocultural del estudiante
que constituirán el centro de las acciones que se deben planificar. También es positivo que contemple como
valores a formar en el año: el humanismo y la responsabilidad que se incluyen entre los que debe considerar
la formación sociocultural del estudiante.
Entrevista a coordinador de carrera

100

�No está satisfecho con la formación sociocultural de sus estudiantes, considera que son muy tímidos, tienen
dificultades para expresarse e innumerables errores ortográficos, no son capaces de tomar decisiones. Al
graduarse sólo un porciento mínimo ocupa cargos de dirección. Expresa que los empleadores no están
satisfechos con sus profesionales, prefieren a los químicos formados en otras universidades.
Considera que muy pocos son capaces de asumir una actitud crítica, responsable y comprometida ante su
labor profesional aunque algunos cumplen, al menos, con uno de estos parámetros. Mientras que con
respecto al trabajo de los profesores y al plan de estudio, opina que es muy difícil lograr que los profesores
trabajen en la implementación de la formación sociocultural.
Considera que en la carrera se enseña a solucionar problemas de la profesión, sobre todo a partir de las
prácticas laborales pero depende del profesor responsable y de los profesionales que los atienden en las
empresas (en los años posteriores) y que se forma a los estudiantes para que como profesionales puedan
detectar sus necesidades de aprendizaje, aprender por sí mismos y durante toda la vida, solucionar
problemas con el mínimo de perjuicios para el medio social y sus habitantes.
Entrevista al decano
Considera que en la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales se forma a los estudiantes para que
como profesionales puedan asumir una actitud crítica, responsable y comprometida ante su labor
profesional; detectar sus necesidades de aprendizaje; aprender por sí mismos y durante toda la vida;
actualizarse constantemente sobre la realidad económica, política y social de los diferentes contextos
metalúrgicos del mundo; trabajar en contextos distintos al de su formación, mostrar respeto hacia su cultura,
adaptarse a estos y transformarlos con responsabilidad y compromiso; solucionar problemas profesionales
con el mínimo de perjuicios para el medio social y sus habitantes; adoptar adecuadas estrategias de
comunicación según las necesidades en las diferentes situaciones; establecer adecuadas relaciones
humanas en el contexto profesional.
Jefe de departamento
Considera que los profesores forman a los estudiantes para que como profesionales puedan asumir una
actitud crítica, responsable y comprometida ante su labor profesional; detectar sus necesidades de
aprendizaje; aprender por sí mismos y durante toda la vida; actualizarse constantemente sobre la realidad
económica, política y social de los diferentes contextos metalúrgicos del mundo; trabajar en contextos
distintos al de su formación, mostrar respeto hacia su cultura, adaptarse a estos y transformarlos con
responsabilidad y compromiso; solucionar problemas profesionales con el mínimo de perjuicios para el medio
social y sus habitantes; adoptar adecuadas estrategias de comunicación según las necesidades en las
diferentes situaciones; establecer adecuadas relaciones humanas en el contexto profesional; trabajar en
equipo con profesionales del país o del extranjero.

101

�Piensa que las mayores dificultades en la formación sociocultural del estudiante se encuentran en la falta de
actualización permanente sobre la especialidad y en el trabajo con la información científica: su análisis,
comprensión, valoración y elaboración de conclusiones.
II Dimensión Concepción de la formación sociocultural desde la labor educativa en el vínculo labor
educativa - empresa - comunidad
Enfoque para la formación sociocultural desde la labor educativa
a) el vínculo con la empresa y la comunidad para la labor educativa se realiza fundamentalmente para
actividades curriculares, sobre todo por la participación de profesores a tiempo parcial, en el proceso
enseñanza aprendizaje con la impartición de algunas asignaturas y esporádicamente para actividades de
carácter extensionista b) se utilizan con frecuencia los contextos empresariales para la labor educativa desde
lo curricular a partir del desarrollo de la práctica laboral y los trabajos investigativos c) la empresa, la
comunidad y la universidad cuentan con especialistas dispuestos y capacitados para efectuar el vínculo
universidad- empresa y comunidad d) la universidad, la empresa y la comunidad no muestran un intercambio
sistemático que favorezca la realización de investigaciones, de proyectos y de actividades formativas para
sus miembros e) el proyecto educativo no contempla actividades que integren a los miembros de la
comunidad y de la empresa con los estudiantes f) los especialistas de la comunidad no son aprovechados
sistemáticamente en la realización de actividades que propicien la formación ciudadana, social y cultural de
los estudiantes.
Formación de los actores educativos involucrados en la formación.
Diagnóstico de formación sociocultural al colectivo de carrera
El diagnóstico de necesidades de superación del colectivo de carrera consideró las categorías y
subcategorías definidos en el Anexo 1, se utilizó como técnica la entrevista semiestructurada. Se obtienen
como conclusiones:
 se constató que los profesores del colectivo de año no conocían antecedentes teóricos sobre la formación
sociocultural, ni sobre su implementación en la Educación Superior cubana o sobre la existencia de
investigaciones referidas a ella
 reconocieron: a) la importancia de la implementación de la formación sociocultural como parte del aporte
desde lo humanístico, lo cultural y lo contextual a la formación integral de los estudiantes de la enseñanza
universitaria b) un profesor expresó que las actuales circunstancias económicas constituyen una limitación
que desfavorece este tipo de formación, pues no permite que el estudiante conozca en la práctica la
diversidad de contextos profesionales desde la formación de pregrado
 dos profesores expresaron preocupación por la falta de conocimiento en el colectivo sobre los
conocimientos y procederes teóricos y metodológicos a seguir en este tipo de formación, así como las vías
para su implementación
102

� se demuestra falta de sistematicidad en el trabajo del colectivo de año para lograr cumplir los objetivos
educativos
 consideran: a) que sólo a veces se trabaja para lograr que como profesionales se actualicen sobre la
realidad económica de diferentes contextos metalúrgicos b) que forman a sus estudiantes para que
puedan asumir una actitud crítica, responsable y comprometida ante su labor profesional c) consideran que
forman a sus estudiantes para que puedan trabajar en equipo con otros profesionales del país o del
extranjero, relacionarse y comunicarse adecuadamente con otros y solucionar problemas profesionales
con el mínimo de perjuicios para el medio social y sus habitantes.
Diagnóstico a los formadores socioculturales comunitarios y empresariales
En el diagnóstico a los formadores socioculturales comunitarios y empresariales, se utilizó como técnica la
entrevista semiestructurada y la encuesta a dirigentes metalúrgicos en las empresas. Se obtienen como
conclusiones:
 reconocen la importancia del conocimiento de la cultura empresarial para el desempeño del trabajador
metalúrgico, que los profesionales metalúrgicos en ejercicio tienen conocimientos sobre ella y que los
toman en cuenta en el funcionamiento general de la empresa, que es de interés de la empresa el
conocimiento de la cultura empresarial que tienen sus profesionales en ejercicio y que la universidad lo
toma en cuenta en la formación de los nuevos profesionales de esta rama
 sólo reconocen como parte de la cultura empresarial a la higiene y organización de los locales de trabajo,
las actividades de superación, el uso de los medios de seguridad y el conocimiento de la historia y los
héroes de la empresa
 consideran que desde su profesión contribuyen al desarrollo sociocultural de las comunidades metalúrgicas
 sólo el 10 % considera que los profesionales metalúrgicos asesoran al gobierno en la formulación de
políticas sociales
 consideran que las relaciones de intercambio entre la empresa, la universidad y la comunidad contribuyen:
a) a que el estudiante participe en la toma de decisiones en la empresa y en el diseño de proyectos para la
solución de problemas comunitarios y empresariales b) a que los profesores y estudiantes se sientan parte
de la empresa c) a que los pobladores de la comunidad se sientan parte de la empresa y de la universidad
d) a que los profesionales de la empresa se sientan parte de la universidad e) al uso sistemático de la
empresa como escenario docente, sin embargo, la práctica cotidiana demuestra que es fundamentalmente
en la práctica laboral f) consideran que las relaciones de intercambio entre la empresa, la universidad y la
comunidad no permiten que el estudiante participe activamente en la superación profesional, social, ética,
cultural, histórica y ciudadana de los trabajadores de la empresa.

103

�III Dimensión grado de desarrollo de los indicadores de la formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales para un mejor desempeño profesional
Para conocer el grado de desarrollo de formación sociocultural de los estudiantes se tuvo en cuenta su
preparación para trabajar en distintos contextos profesionales, su formación cultural, intercultural, ecológica y
ciudadana y social.
Las conclusiones se obtuvieron a partir de la triangulación de fuentes que permitió integrar las informaciones
obtenidas en los instrumentos aplicados.
Trabajo en el contexto profesional
a) reciben preparación para la adquisición de habilidades investigativas, la formación de una cultura
ambiental y el conocimiento del proceso industrial de distintos contextos profesionales en que posiblemente
se desempeñen en el futuro b) falta preparación para vivir, adaptarse, y trabajar en distintos contextos
profesionales c) tienen buena disposición para renovar su aprendizaje permanentemente d) tienen buena
disposición para solucionar problemas profesionales y aceptable nivel de compromiso social e) reconocen la
importancia que tiene la actualización constante sobre otros contextos relacionados con su profesión f)
consideran que son capaces de detectar sus necesidades cognoscitivas g) consideran que falta preparación
que les permita contribuir a la transformación de la sociedad a partir de su labor profesional h) falta más
trabajo para contribuir a la adquisición de habilidades en el trabajo en equipo i) sólo reconocen que inciden
en su actividad laboral los aspectos relacionados con su profesión directamente j) tienen desconocimiento
sobre distintos contextos en que se desarrolla la Metalurgia k) desconocen el significado de comunicación l)
desconocen algunos aspectos necesarios para entablar adecuada comunicación.(normas, pobreza de
vocabulario) ll) expresan insatisfacción con el desarrollo de sus habilidades investigativas m) refieren que
ninguna actividad de las que realizan propicia conocimiento sobre el desarrollo histórico de la Metalurgia.
Formación para la interculturalidad
a) consideran que es insuficiente la preparación que reciben para el aprendizaje de la cultura de los
diferentes contextos en que posiblemente se desempeñen en el futuro b) no se consideran preparados para
vivir y adaptarse en cualquier contexto c) consideran que es insuficiente la preparación que reciben para
aprender a detectar valores culturales en cualquier contexto d) reconocen requisitos necesarios para
establecer adecuada comunicación e interactuar con otras personas, tales como: el conocimiento de sus
principales valores culturales, el respeto y aceptación de su cultura, el respeto a su persona y a su criterio;
pero no reconocen a la interpretación adecuada de sus signos culturales entre estos. Hay que destacar que
uno señala la importancia de tener una idea de las convicciones y ambiciones del interlocutor y otro se
refiere a la necesidad de tener conocimiento sobre el tema que se va a tratar e) se sienten capaces de
interpretar los códigos culturales de cualquier contexto.

104

�Formación ecológica
a) las asignaturas que reciben les permiten adquirir conocimientos sobre el medio ambiente b) falta propiciar
más actividades teóricas y prácticas que estimulen la creatividad en la búsqueda de soluciones para
preservar el medio ambiente c) consideran que las actividades docentes y extradocentes que realizan
propician la formación de una cultura medioambiental d) reconocen la importancia de preservar el entorno
medioambiental aún cuando se comprometa el desarrollo económico del país e) se sienten capaces de
mostrar respeto y mantener una relación adecuada con el medioambiente.
Formación cultural
 las asignaturas de la carrera les propician el desarrollo de una cultura tecnológica sobre las diferentes
técnicas de explotación metalúrgica en diferentes partes del mundo
 no se les prepara para detectar los valores o aspectos culturales de un contexto
 reconocen que es importante conocer la cultura de los miembros de un contexto para solucionar
problemas sociales, económicos u otros que se presenten, entablar adecuadas estrategias de
comunicación. Sin embargo, muy pocos reconocen su importancia para transformar una técnica o modo de
producción o establecer una nueva forma de relacionarse con sus superiores o subalternos; conocer
potencialidades y deficiencias que genera el proceso productivo; implementar un cambio en sus hábitos u
horarios, ser aceptados; transformar mentalidades, juicios. En resumen, desconocen la importancia del
conocimiento de la cultura de los demás para la interacción colectiva que lleve implícita transformación
 reconocen: a) que necesitan la actualización permanente sobre lo que acontece en el ámbito internacional
pero piensan que son los profesores quienes deben informarlos b) la importancia de la cultura para
comunicarse, relacionarse, compartir con otros y solucionar determinados problemas. Lo corroboran
respuestas como esta: ¨ permite relacionarse con diferentes tipos de personas, nos ayuda a adaptarnos,
poder vivir y compartir diferentes ambientes¨
 tienen: a) conocimientos teóricos sobre la definición de cultura y su aproximación a la definición de la
cultura de un contexto b) algún conocimiento sobre cultura pero no ven su relación con su profesión
 reciben preparación cultural en cuanto a la tecnología usada en diferentes contextos nacionales e
internacionales pero es insuficiente la que reciben en cuanto a determinados aspectos como costumbres,
tradiciones, lenguaje y otros de esas regiones en que se desarrolla la Metalurgia
 predominan criterios que sólo ven la importancia de la cultura en el conocimiento, tales como: ¨ saber no
está de más, un ingeniero necesita poder hablar de cualquier tema¨
 reconocen: a) la importancia de adquirir formación cultural en cuanto a costumbres, tradiciones, lenguaje,
normas, concepciones de otras regiones metalúrgicas. Uno de los criterios expresados fue: ¨ es lo que
precisamente nos hace falta en esta carrera¨ b) que la solución de problemas debe estar basada en la
105

�cultura del contexto c) que para la implementación de una transformación en el contexto profesional debe
tenerse en cuenta la cultura de sus integrantes.
Formación ciudadana y social
 según el criterio de los estudiantes, las actividades que realizan no estimulan la búsqueda de soluciones
que proporcionen beneficios económicos y ahorro de recursos energéticos
 falta sistematicidad en la labor educativa que logre el fortalecimiento de valores humanos adecuados y el
aprendizaje del establecimiento de aceptables relaciones humanas
 hay correspondencia entre la realidad y sus aspiraciones en todas las características personales
mencionadas anteriormente; excepto en estudiosos que el 88, 9 % quisiera serlo siempre
 se aprecia como otra característica general la sinceridad, pues coincide lo expresado en autovaloración
con el criterio grupal: en el grupo se nota con más frecuencia la solidaridad, el respeto, la comunicación
adecuada mientras que el estudio presenta dificultades
 seis estudiantes no reconocen la presencia de estas cualidades; para ellos los integrantes del grupo son
egoístas, despreocupados, comunicativos sólo en ocasiones y desinteresados por la realización de
actividades recreativas
 expresan una tendencia positiva hacia mantener o superar las buenas cualidades
 entre los aspectos de su personalidad que les gustaría mejorar dos se refieren a mejorar un poco el
carácter mientras que a uno le gustaría ser justo consigo mismo y con los demás y expresar lo que siente ¨
sin temor o nervio alguno¨, también manifiestan respuestas como estas: ¨ ser más independiente y
autocrítica ¨; ¨ ser más estudiosos, más sociable y menos tímido ¨
 se percibe un clima favorable para la transformación positiva, pues sus aspiraciones se corresponden con
el ideal de persona que se pretende formar. Además, realizan acciones positivas para adecuar su
comportamiento, tales como: ¨ estudiar cada día más ¨; ¨ acercarme a mis compañeros para que me
ayuden a mejorar ¨; ¨ sigo consejos de mis amigos o me llamo a la reflexión ¨; ¨ rectificar los errores ¨; ¨
trato de ser un poco más suave, de no alterarme mucho ¨
 les gustaría tener cualidades personales semejantes a las de otros compañeros de su grupo como: tener
carácter alegre y facilidad para superar los obstáculos y ser simpático y estudioso
 no todos tienen desarrolladas las habilidades de escuchar y producir textos escritos
 refieren: a) que son capaces de asumir una actitud positiva hacia una persona con formación cultural
distinta a la suya pero se evidencian problemas de interpretación (respuestas que no se relacionan con la
pregunta realizada), ejemplo: ¨ no, porque no tenemos los mismos pensamientos ¨; ¨ No. Es difícil hacerlo
comprender cualquier punto ¨; ¨sí, porque de hecho si no lo hago sería yo el que no tuviese cultura ¨; ¨ sí,
porque así aprendo de otra cultura diferente a la mía ¨; ¨ no sabría decir porque para asumir alguna
106

�actitud hay que tener una idea de la persona y del contexto en que se desarrolla ¨ b) ser capaces de
asumir una actitud y comportamiento adecuado en cualquier contexto, pues saben controlarse, compartir,
analizar las situaciones y actuar de acuerdo con estas c) que son capaces de aceptar la opinión de las
personas con más experiencia de trabajo d) que son comunicativos pero se evidencia que hay
desconocimiento de la teoría sobre comunicación, ejemplo: ¨ manejo muy bien el léxico y me preocupo por
estar totalmente actualizado culturalmente ¨. refieren que saben adaptar su lenguaje a las diferentes
circunstancias e) entre sus características personales que son: comunicativos, extrovertidos, sociables,
responsables, humanitarios, poco tímidos y no son estudiosos.
 aunque la mayoría refiere que muestra respeto por el criterio ajeno, se manifiesta que algunos integrantes
del grupo presentan dificultades con el carácter y la autoestima personal. Uno expresa que no muestra
respeto por el criterio ajeno porque ¨ quedaría como un imbécil ¨ y otro dice: ¨ No. Me incomoda ¨
 no están preparados para actuar como buenos anfitriones
 tienen dificultades de carácter y cualidades personales para asumir una actitud positiva hacia otras
personas.
A partir de este resultado precedente, se aplicaron nuevas técnicas que permitieron tener mayor dominio
sobre la situación, tales como: técnica sobre el estilo comunicativo, técnica para valorarse como emisor,
técnica para valorarse como receptor, el análisis de documentos como el proyecto educativo, la tormenta de
ideas en dinámica de grupo (anexos 27, 28, 29 y 30). Las tres primeras les permitieron determinar su estilo
comunicativo, así como su comportamiento cuando trasmiten y reciben mensajes. Como consecuencia,
pudieron reflexionar sobre lo positivo y lo negativo durante su participación en el acto comunicativo, lo que
conlleva a tomar conciencia sobre cómo se actúa en este proceso y a corregir comportamientos.
Los resultados obtenidos fueron los siguientes:
En cuanto a lo comunicativo:
a) sólo un estudiante tiene dificultades como emisor de mensajes b) cuatro estudiantes tienen dificultades en
sus habilidades como receptores c) sólo se detectaron dos estudiantes con dificultades en cuanto al estilo
comunicativo que poseen: uno agresivo y el otro es pasivo (actuación débil), el resto es asertivo d) tienen
dificultades en la interpretación de los mensajes e) producen mensajes incompletos f) no tienen habilidades
para la argumentación g) no son precisos en las respuestas a las preguntas h) utilizan expresiones
inadecuadas i) tienen dificultades con el uso y combinación de las estructuras lingüísticas en el discurso.
En cuanto a lo cultural:
a) manifiestan interés por adquirir conocimientos sobre su especialidad b) sólo aprecian la necesidad de
conocer sobre la cultura de otros contextos metalúrgicos si tienen seguridad de que van a laborar en ellos en
algún momento, lo que muestra que su interés por el conocimiento está muy condicionado por intereses
personales c) tienen conocimientos precedentes sobre determinados aspectos de la cultura de otros países
107

�en que se produce la metalurgia d) muestran interés por conocer la cultura de países en que se produce la
Metalurgia pero teniendo en cuenta sus conocimientos precedentes aportados por vivencias de sus
familiares y amigos e) participan activamente en el intercambio de conocimientos culturales aportando
criterios sobre otros intereses culturales f) sus motivaciones en cuanto a los temas culturales con respecto a
otros países en que se produce la Metalurgia están relacionados con las costumbres y tradiciones sociales,
del protocolo empresarial g) carecen de conocimientos aprendidos en la práctica sobre la cultura e historia
del contexto metalúrgico en que se forman y otros del país h) sus intereses están dirigidos a la adquisición
de habilidades prácticas que forman parte de la cultura industrial en diferentes contextos metalúrgicos del
país.
II Ejecución y desarrollo de las acciones
Preparación del colectivo de carrera
La preparación del colectivo de carrera se realizó teniendo en cuenta los resultados del diagnóstico de
necesidades de superación que hizo evidente la necesidad de ofrecerles superación en el tema para que
pudieran participar como agentes de cambio en las actividades interventivas.
Se concibió la preparación a partir de un sistema de talleres dirigidos a conocer los contenidos teóricos y
metodológicos de la formación sociocultural del estudiante, sus particularidades en el estudiante de
Metalurgia y Materiales y los procedimientos que tendrán en cuenta para realizar el proceso formativo.
Resultados del sistema de talleres de preparación para la implementación de la formación
sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales.
En los meses de septiembre y octubre de 2011 se inició el desarrollo de un sistema de talleres con el
objetivo de preparar al colectivo de carrera para la implementación de la formación sociocultural como parte
del proceso docente educativo de sus estudiantes. Los mismos se efectuaron en espacios planificados en las
reuniones del colectivo del año y permitieron documentar a los profesores sobre los contenidos teóricos y los
procederes metodológicos que se deben tener en cuenta en el proceso de formación, conveniar las
dimensiones e indicadores a tener en cuenta en un diagnóstico con este objetivo, concientizarlos y
orientarlos sobre la necesidad de integrar sus influencias formativas con los formadores socioculturales
empresariales y comunitarios y el papel que desarrollará cada uno; así como realizar un acercamiento inicial
a la conformación del programa de intervención que se ejecutará con los estudiantes.
Para ello se efectuaron cinco talleres relacionados con las siguientes temáticas:
 Concepciones teóricas sobre la formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales
 Determinación de los objetivos de formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales
 Formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales desde las actividades curriculares y
extracurriculares de la carrera
 Necesidad e importancia de la integración de las influencias formativas. Rol de cada uno de los formadores
108

� Primera versión del Programa de intervención educativa sociocultural para los estudiantes.
Taller 1 Concepciones teóricas sobre la formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y Materiales.
Objetivos: Conocer las concepciones teóricas sobre la formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y
Materiales.
Sensibilizar a los participantes con la necesidad de implementar la propuesta.
Contenidos:
La formación sociocultural del estudiante. Definición. Contenidos que aborda. Tratamiento e implementación
desde la labor educativa. Ejemplificación. Análisis crítico de los resultados del diagnóstico aplicado a los
estudiantes. Temáticas a tener en cuenta en la preparación del colectivo de carrera.
Forma: Talleres de asesoramiento
Descripción de acciones:
Motivación: Presentación de la temática a tratar a partir de un ejemplo que visualice la necesidad de aplicar
la formación sociocultural.
Reflexión: Explicación de la nueva experiencia formativa. Beneficios que propicia la propuesta a la formación
del profesional. Exposición de dudas, opiniones e inquietudes sobre la propuesta. ¿Cómo implementarla?
Barreras que pueden limitar el proceso de implementación.
Cierre: Resumen de las ideas fundamentales: definición e implementación de la formación sociocultural del
estudiante
Valoración de la propuesta: todos acogen con adecuada aceptación la propuesta pues reconocen su valía
para perfeccionar la formación de sus estudiantes, incrementar su visión en el desarrollo de sus modos de
actuación y diversificar el contenido cultural que reciben los futuros ingenieros.
Se convocó al estudio de los documentos normativos de la carrera para su uso en el próximo taller.
Métodos: exposición, reflexivo
Medios: pizarra, tarjetas
Evaluación: Se evaluó la actividad de positiva por la calidad de su ejecución, la participación de los
profesores, calidad de sus intervenciones y por las variadas sugerencias que ofrecen para perfeccionar la
propuesta.
Taller 2 Objetivos de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales.
Objetivo: Determinar los objetivos de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales.
Contenidos: Carencias formativas que presenta la carrera en cuanto a la formación sociocultural a partir de
los objetivos educativos e instructivos , las funciones y perfil del profesional planteados en el Plan de
estudios “D Objetivos de formación sociocultural del estudiante de la Metalurgia y Materiales.
Forma: Talleres de asesoramiento
109

�Descripción de acciones:
Motivación: Debate a partir de la interrogante: ¿A qué ideal de ingeniero se aspira con esta propuesta?
Reflexión: Explicación de las potencialidades y carencias formativas a partir del plan de estudio. Tormenta de
ideas encaminada a determinar los objetivos de formación sociocultural que tendrían en cuenta para
contribuir a perfeccionar el desempeño de los futuros egresados.
Cierre: Resumen sobre lo abordado. Se orientó analizar en forma independiente las potencialidades y
debilidades de sus asignaturas para la implementación de la formación sociocultural a partir de ellas, así
como posibles actividades extracurriculares que lo permitan.
Métodos: reflexivo, debate, elaboración conjunta
Medios: pizarra, plan de estudio
Evaluación: Se evaluó la actividad de positiva por el cumplimiento del objetivo a partir del interés de los
participantes en ofrecer sus adecuadas sugerencias y opiniones.
Taller 3 Las actividades curriculares y extracurriculares en la formación sociocultural del estudiante de
Metalurgia y Materiales.
Objetivo: Determinar el modo de implementación de la formación sociocultural del estudiante de Metalurgia y
Materiales desde las actividades curriculares y extracurriculares.
Contenidos: Potencialidades de las unidades docentes y de la comunidad para la formación sociocultural. Lo
sociocultural en las prácticas laborales en la empresa metalúrgica. Lo curricular y lo extensionista del
proyecto educativo en vínculo con la comunidad y la empresa. Contenidos socioculturales en las disciplinas y
asignaturas.
Forma: Talleres de asesoramiento
Descripción de acciones:
Motivación: Debate a partir de la interrogante: ¿Será la universidad la única encargada de la formación
sociocultural de los estudiantes?
Reflexión: Debate sobre cómo contribuir a formar socioculturalmente a los estudiantes desde lo curricular y lo
extracurricular, la posibilidad de incluir algunas asignaturas optativas en el programa de estudio y actividades
extracurriculares que pueden incluirse en la labor educativa del año.
Determinaron cómo introducir contenidos socioculturales en las asignaturas:
a) diagnosticar en el colectivo de asignatura los problemas que presentan que obstaculizan la formación
sociocultural para perfeccionar el desempeño del futuro profesional b) diagnosticar las aspiraciones,
motivaciones y necesidades de los estudiantes con respecto a la asignatura que estén relacionados con la
formación sociocultural para perfeccionar el desempeño del futuro profesional c) determinar las
potencialidades, debilidades y necesidades de la asignatura para contribuir a la formación sociocultural para
perfeccionar el desempeño del futuro profesional, mediante la revisión de los componentes del proceso
110

�pedagógico (objetivo, contenido, formas de organización de la enseñanza, métodos) y el contexto en que se
realizarán las actividades docentes d) delimitar los objetivos instructivos y educativos del programa de la
asignatura que tributan a la formación sociocultural para perfeccionar el desempeño del futuro profesional e
incrementar otros que no aparezcan en el programa e) delimitar los contenidos que propician la formación
sociocultural, las formas de organización de la enseñanza y los métodos que la favorecen f) delimitar el
contexto formativo que se utilizará para cada actividad docente que tribute a la formación sociocultural para
perfeccionar el desempeño del futuro profesional, en dependencia del objetivo, contenidos, formas de
organización de la enseñanza, los métodos y medios de enseñanza que se necesiten g) realizar
preparaciones metodológicas en los colectivos de asignatura para orientar el tratamiento que se dará a la
formación sociocultural en los contenidos que le tributen, las actividades independientes que se orientarán y
la concepción de actividades extradocentes desde los contenidos de la asignatura.
Cierre: Un profesor expresa resumidamente las formas de implementar la formación sociocultural desde la
labor educativa del colectivo de carrera. Surgió la inquietud referida a que los profesores de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales no están totalmente preparados para enfrentar un proceso formativo con estas
características, no tienen total acceso a todos los contextos formativos que se proponen ni total conocimiento
de estos.
Se propuso como actividad independiente pensar en qué especialistas pueden intervenir en el proceso y de
qué modo.
Métodos: debate, reflexivo , elaboración conjunta
Medios: pizarra, plan de estudio
Evaluación: Se evaluó la actividad de positiva por la calidad de las exposiciones y el trabajo conjunto.
Taller 4 Necesidad e importancia de la integración de las influencias formativas. Rol de cada uno de los
formadores.
Objetivo: Determinar el rol de los profesores y los formadores socioculturales comunitarios y empresariales
en el proceso formativo
Contenidos: Integración de las influencias formativas en el proceso de formación. Necesidad e importancia.
Modos de imbricación.
Forma: Talleres de asesoramiento
Descripción de acciones:
Motivación: Debate a partir de las interrogantes: ¿Con la superación podrán los profesores de la carrera
enfrentar un proceso formativo con las características propuestas? ¿Por qué?
Reflexión: Se inició un proceso reflexivo en que se analizó que las dimensiones de la formación sociocultural
exigen conocimientos sobre ciertos aspectos que no son ampliamente conocidos por el colectivo de carrera
por lo que se concluyó que la imbricación con especialistas de la comunicación, de las empresas, de la
111

�historia y de la cultura era una necesidad y una novedad en la labor educativa del colectivo de carrera y del
año. Se determinaron como potencialidades las excelentes relaciones con las empresas como unidades
docentes, la presencia en estas de profesores a tiempo parcial, la presencia en la universidad y en la
comunidad de comunicadores sociales, especialistas en Estudios Socioculturales e historiadores, así como
el excelente trabajo realizado en interacción con las empresas metalúrgicas para el rescate de su historia.
Cierre: Se explicó el rol que asumiría cada formador en el proceso.
Métodos: debate, reflexivo
Medios: pizarra
Evaluación: Se evaluó la actividad de positiva por la calidad de las reflexiones.
Taller 5 Programa de intervención educativa sociocultural para los estudiantes de Metalurgia y Materiales:
primera versión
Objetivo: Determinar acciones educativas que deben conformar el programa de intervención
Contenidos: Propuesta de acciones educativas incluidas en el programa. Actividades a efectuar con los
estudiantes.
Forma: Talleres de asesoramiento
Descripción de acciones:
Motivación: Debate a partir de las interrogantes: ¿Consideran ustedes posibles la formación de un ingeniero
desde lo sociocultural?¿Por qué?
Reflexión: Tormenta de ideas sobre posibles acciones y actividades a realizar. Selección de las que
conformarán el programa. Propuesta de horarios, estructura, contenido de cada una y formadores que
participarán.
Cierre: Se informó sobre los especialistas que iban a participar en el proceso de implementación: una
Licenciada en Estudios Socioculturales del Poder Popular, un Ingeniero en Metalurgia y profesor a tiempo
parcial de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara, la ingeniera metalúrgica y especialista en
Comunicaciones de la misma empresa, una Licenciada en Comunicación Social y un Licenciado en
Marxismo e Historia de la facultad de Humanidades de la misma universidad.
Los participantes valoraron la calidad de la actividad efectuada.
Métodos: debate, reflexivo
Medios: pizarra
Evaluación: Se valoró la actividad como positiva porque todos los participantes aportaron criterios acertados
y se mantuvieron motivados.

112

�Preparación de los formadores socioculturales comunitarios y empresariales
Reunión de trabajo 1
Se efectuó un contacto de solicitud de colaboración con Licenciados en Estudios Socioculturales,
especialistas en Comunicación y profesores de lengua. Como son profesores del ISMM, sus posibilidades de
inserción son más amplias, así que se les explicó someramente el objetivo de la investigación, sus
pretensiones y las concepciones teóricas sobre lo sociocultural, la formación sociocultural y la formación
sociocultural del estudiante y posibles formas de implementación.
Los profesores expresaron posibles formas del tratamiento de los contenidos, nombres de especialistas en la
industria que podían colaborar, las posibilidades de tiempo con que contaban para colaborar y ejemplos de la
necesidad de contribuir a formar a nuestros profesionales en este sentido. Se concluyó con un debate en que
se consensuó qué temáticas y contenidos serían introducidos en los cursos.
Reunión de trabajo 2
Se realizó con un fin informativo con el departamento de capacitación de la Empresa Comandante Ernesto
Che Guevara para que a partir del conocimiento de nuestros propósitos nos representaran en el Consejo de
Dirección y solicitaran la aprobación de nuestra implementación parcial.
Para ello se les explicó el interés de la Universidad en profundizar los lazos de intercambio que hasta ese
momento se producían desde la práctica laboral de los estudiantes de primer año de Ingeniería en
Metalurgia y Materiales a partir de un Programa de intervención educativa sociocultural, la necesidad de
obtener autorización para emplear como formadores socioculturales a los especialistas de la sala de historia,
del departamento de Comunicación y a algunos de los que laboran en sus plantas metalúrgicas, la necesidad
de solicitar la aprobación de la participación de obreros, dirigentes, aniristas y fundadores en las actividades
propuestas y la necesidad de hacer uso de sus instalaciones como escenarios formativos.
En ella se acordó: a) coordinar todas las acciones a partir del trabajo de la especialista de Comunicación de
la empresa b) conseguir la implicación de los especialistas seleccionados como parte del equipo de
formadores socioculturales que participarían en el programa c) autorizar el uso de los espacios
empresariales y las fuentes bibliográficas existentes en la industria (Sala de Historia) para la realización de
algunas de las actividades d) invitar a otros especialistas y a los obreros a que participaran en las
actividades.
Taller informativo
Objetivo: Conocer las concepciones teóricas sobre la formación sociocultural del estudiante de la Metalurgia
y Materiales posibles formas de implementación desde la empresa y desde la comunidad.
Sensibilizar a los participantes con la necesidad de implementar la propuesta
Contenidos:

113

�La formación sociocultural del estudiante. Definición. Contenidos que aborda. Tratamiento e implementación
desde la empresa y desde la comunidad. Ejemplificación.
Forma: Talleres de asesoramiento
Descripción de acciones:
Motivación: Presentación de la temática a tratar a partir de un ejemplo que visualice la necesidad de aplicar
la formación sociocultural desde la empresa y desde la comunidad.
Reflexión: Explicación de la nueva experiencia formativa. Beneficios que propicia la propuesta a la formación
del profesional. Exposición de dudas, opiniones e inquietudes sobre la propuesta. ¿Cómo actuarán los
formadores socioculturales comunitarios y empresariales? Barreras que pueden limitar el proceso de
implementación desde la empresa y desde la comunidad.
Cierre: Resumen de las ideas fundamentales: definición e implementación de la formación sociocultural del
estudiante desde la empresa y desde la comunidad.
Valoración de la propuesta: todos acogen con adecuada aceptación la propuesta pues reconocen su valía
para perfeccionar la formación de los estudiantes, beneficiar a sus instituciones y empresas con un
profesional mejor preparado y diversificar el contenido cultural que reciben los futuros ingenieros. Surgió la
inquietud de la falta de preparación científica en cuanto a cultura empresarial de los asistentes
Métodos: exposición, reflexivo
Medios: pizarra, tarjetas
Evaluación: Se evaluó la actividad de positiva por la calidad de su ejecución, por la aceptación con que
acogen la propuesta y el manifiesto interés a colaborar y se propone incluir a estos en algunas de las
sesiones de trabajo que tendrán los estudiantes con la especialista en Comunicación Social para mitigar sus
carencias cognoscitivas.
Taller de revisión
Objetivo: Determinar acciones educativas que conformarán el programa de intervención
Contenidos: Acciones educativas incluidas en el programa. Actividades a efectuar con los estudiantes.
Análisis de los resultados del diagnóstico a los formadores empresariales y comunitarios.
Forma: Talleres de asesoramiento
Descripción de acciones:
Motivación: Presentar una situación que evidencie la necesidad de tener una adecuada formación
sociocultural para trabajar en la empresa.
Reflexión: Tormenta de ideas sobre acciones y actividades escogidas en la primera versión del programa.
Selección de las que conformarán finalmente el programa. Revisión de la propuesta de horarios, estructura,
contenido de cada una y formadores que participarán.

114

�Cierre: Se acordó incluir a los formadores empresariales en sesiones de trabajo integrados con el colectivo
de carrera para contribuir a extender los resultados de la investigación entre los integrantes de la empresa.
Como resultado del intercambio se aprobó la implementación como estaba diseñada y se perfeccionó el
horario planificado para ello, teniendo en cuenta las posibilidades de inclusión de los especialistas de la
comunidad y las empresas y las preferencias de profesores y estudiantes sobre la incorporación de muchas
de las actividades en su proyecto educativo y otras en el programa de práctica laboral.
En cuanto a estructura y organización se acordó realizar las actividades teóricas en 45 min. y que las
prácticas que se realizarían en el centro docente o en espacios comunitarios o empresariales quedaran
sujetas a las necesidades que cada situación impusiera. Se mantuvo el orden en que se ejecutaría cada
etapa teniendo en cuenta su organización lógica para que cada una contribuyera a la siguiente. Se acordó
además que la evaluación del programa y su cumplimiento sería sistemático, en la realización de cada
actividad, teniendo en cuenta la opinión de los formadores y de los estudiantes. Se establecieron además los
criterios evaluativos.
Se expusieron las necesidades formativas en las que cada especialista debía intervenir para que pudieran
efectuar su autopreparación, priorizando la primera etapa: formativa. Se unificaron criterios sobre las
necesidades de recursos técnicos que se pueden utilizar como medios de enseñanza. Se aclaró el rol que
ocuparía cada formador, cómo se efectuaría la dirección del proceso, los momentos en que se reunirían para
evaluar el trabajo e introducirle posibles reformas.
Se acordó entregar una copia de la versión final a cada uno de los formadores socioculturales comunitarios y
empresariales que participarían y que la especialista en Comunicación de la empresa se encargaría de
informar al personal que participaría en las acciones que se desarrollarían en la empresa metalúrgica, sobre
los objetivos, contenidos, contexto y horario de las actividades.
Métodos: debate, reflexivo
Medios: pizarra
Evaluación: Se valoró la actividad como positiva porque todos los participantes aportaron criterios acertados
y se mantuvieron motivados por la actividad.
Ejecución de las actividades con los estudiantes
Curso de comunicación
Se impartió por una especialista en comunicación, durante el mes de octubre de 2011, en espacios
planificados en el proyecto educativo. Tuvo como objetivo incrementar sus conocimientos teóricos y prácticos
sobre el proceso de comunicación para potenciar la asunción de actitudes positivas en este y así favorecer
sus relaciones humanas.

115

�Primer encuentro
Se inició con la aplicación de una técnica sobre el estilo comunicativo que asumían en el proceso
comunicativo, lo que le permitió autoevaluar su actuación. Posteriormente, se realizó el análisis de sus
resultados en un debate en que pudieron reconocer sus logros y dificultades en el momento de comunicarse,
expresar sus dudas y vivencias y a más largo plazo convertirse en agentes activos en su transformación.
Finalmente se procedió a aportarles información teórica sobre los estilos comunicativos y su manifestación
en la cotidianidad así como bibliografía sobre la temática.
Segundo encuentro
Se inició con la aplicación de una técnica para valorarse como emisor lo que le permitió autoevaluar su
actuación. Posteriormente, se realizó el análisis de sus resultados en un debate en que pudieron reconocer
sus logros y dificultades en el momento de emitir mensajes, expresar sus dudas y vivencias y a más largo
plazo convertirse en agentes activos en su transformación. Finalmente se procedió a aportarles información
teórica sobre la actitud de los seres humanos como emisores de mensajes en el proceso comunicativo, su
manifestación en la cotidianidad, sugerencias para ser buen emisor, sugerencias sobre cómo se deben
elaborar los mensajes para lograr efectividad en la comunicación y el cultivo de relaciones humanas
asertivas, así como bibliografía sobre la temática.
Tercer encuentro
Se inició con la aplicación de una técnica para valorarse como receptor lo que les permitió autoevaluar su
actuación. Posteriormente, se realizó el análisis de sus resultados en un debate en que pudieron reconocer
sus logros y dificultades en el momento de escuchar los mensajes que otros emiten, expresar sus dudas y
vivencias y a más largo plazo convertirse en agentes activos en su transformación. Finalmente se procedió a
aportarles información teórica sobre la actitud de los seres humanos como receptores de mensajes en el
proceso comunicativo, su manifestación en la cotidianidad, sugerencias para ser buen receptor, así como
bibliografía sobre la temática.
Cuarto encuentro
Se aplicó la Dinámica de Tormentas de ideas y Grupo Nominal, con la asistencia de 7 estudiantes y con el
objetivo de conocer, a partir de sus opiniones, cómo se produce la comunicación en el grupo. Se produce un
debate a partir de las interrogantes que se escribirán en la pizarra: ¿Tienes una adecuada comunicación con
tus compañeros? ¿Por qué? Los resultados se exponen en el anexo 29.
La actividad tuvo una duración de 30 minutos aproximadamente: 5 o 10 minutos para el trabajo individual y
20 minutos para el trabajo en gran grupo. Se utilizaron como materiales la pizarra, tizas y útiles de escribir.
La evaluación fue desarrollada por el animador del grupo, el cual la realizó siguiendo los siguientes criterios:
a ) Si hubo o no un clima distendido b ) Si hubo coacción o no por parte del animador a la hora de dar las
instrucciones c ) Si hubo libertad dentro del local, es decir, si se le dio libertad al sujeto para actuar
116

�libremente, diciendo únicamente aquello que quiere decir d ) Si las opiniones de los sujetos se contradicen o
son unánimes. Posteriormente, se expusieron informaciones generales sobre el acto comunicativo, barreras
que se interponen en el logro de su efectividad, sugerencias para solucionar conflictos producidos por un
inadecuado proceso comunicativo en las relaciones interpersonales, información sobre el significado de la
gestualidad corporal y su influencia en el acto comunicativo.
A partir de aquí se propuso un debate en que se analizaron estos aspectos, su manifestación en la vida
cotidiana y, en particular, en el grupo y se orientó bibliografía para complementar la información obtenida.
Curso protocolo empresarial y social
Se impartió por una especialista en Estudios Socioculturales, durante el mes de noviembre de 2011, en
espacios planificados en el proyecto educativo. Tuvo como objetivo incrementar sus conocimientos teóricos y
prácticos sobre las prácticas culturales que determinan la vida y trabajo en los contextos comunitarios y
empresariales para que pudieran percibir la influencia que ejerce la cultura en el desempeño de los seres
sociales.
Primer encuentro
Se inició con un diagnóstico de sus conocimientos culturales que favorecen la vida y trabajo en las empresas
y comunidades de diferentes partes del país y del mundo, a partir de la dinámica Tormenta de ideas. Se
obtienen los resultados reflejados en el anexo 3. Posteriormente, se realizó una exposición abreviada de los
componentes de la cultura empresarial que identifican a las empresas, su incidencia en el funcionamiento
general de estas y su adecuación en las comunidades.
Se orientó un trabajo investigativo que presidiría las posteriores sesiones. Para ello se dividió el aula en dúos
que investigarían: los aspectos protocolares y otros de la cultura empresarial que caracterizan a diversos
países del mundo en que se explota la metalurgia, su influencia en la identificación y variedad de sus
industrias y la comunidad en que están enclavadas; diagnosticarían empíricamente el conocimiento de la
cultura empresarial que presentan los trabajadores de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara,
investigarían cuáles aspectos culturales la identifican, su influencia en su funcionamiento y en la actuación
de sus trabajadores y las diferencias que existen entre estas y otras industrias metalúrgicas del país en este
sentido.
Se orientó la bibliografía a utilizar y las fuentes de consulta a las que pueden acudir. Se decide continuar las
sesiones transcurridos 15 días.
Sistema de talleres (7)
A partir de aquí se inició un sistema de talleres para exponer los resultados del trabajo investigativo y
establecer el debate en el aula a partir de los resultados obtenidos por cada equipo. Cada sesión se dedicó a
un país. Se dedicó una sesión a la empresa metalúrgica que se utiliza como contexto formativo y otra sesión
para el análisis de las diferencias entre las industrias en Cuba.
117

�Se obtuvo como positivo la ampliación del acervo cultural de los estudiantes, su concientización sobre la
necesidad de conocer sobre la cultura para poder desempeñarse más eficazmente en su trabajo y como
negativo, se señaló las carencias que existen en cuanto a estos aspectos entre los trabajadores de la fábrica
y la asunción de actitudes comportamentales negativas por desconocimiento. Se acordó prever con la
especialista en comunicación, la realización de algunas actividades en que los estudiantes pudieran exponer
estos resultados a los obreros de la industria.
Encuentro con fundadores
Se reunieron con los estudiantes tres fundadores y la especialista en comunicación de la empresa que les
narraron anécdotas sobre el surgimiento de las plantas metalúrgicas en Cuba, sobre la construcción y los
inicios de la producción de níquel en esta industria, sus experiencias de trabajo, transformaciones realizadas,
las características sociales de la comunidad en aquel entonces. Se les dio la oportunidad a los estudiantes
de interrogarlos en los aspectos que les resultaran interesantes.
Se valoró como positivo el aporte que dio la actividad a su cultura general integral, dieron importancia a la
experiencia que les transmitieron sobre el trabajo en la industria y el espíritu de sacrificio, conocieron
aspectos sobre el comportamiento de la producción en los últimos años, los pronósticos futuros, las
afectaciones de los ciclones a la empresa metalúrgica, reconocieron el esfuerzo de la empresa por rescatar
su historia y conocieron las causas de algunas de las características peculiares de Moa y de sus industrias.
Visita a monumento a Ernesto Che Guevara
Se visitó el monumento ubicado en la industria para conocer detalles sobre su construcción, su creador, el
momento de su develación y la trascendencia que ha tenido en la industria. Se les presentó, además un
video que recoge todas sus características y diferentes momentos en que se ha usado.
Visita a la Cátedra Guevariana
La especialista en comunicación, presidenta de la Cátedra Guevariana, presentó los objetivos de la misma;
las características de su trabajo; su importancia en la empresa; su interrelación con la comunidad y con la
universidad, ejemplificó muestras de los resultados y premios obtenidos, mostró fotos del Che, de su familia,
amigos y compañeros de lucha que han visitado la industria; ofreció sus instalaciones para ser objeto de
visita y de estudio y ofreció materiales visuales y bibliográficos para copiar. Además presentó un video que
recoge todas las instalaciones de la industria en pleno trabajo.
Se valoró como positivo que aprendieron sobre aspectos de la vida del Che y de su familia que son
mayoritariamente desconocidos y consideraron que esos conocimientos adquiridos deberían transmitirse en
la universidad y en el pueblo de Moa. Señalaron como negativo: problemas con el audio en los videos.
3.5 Valoración de las transformaciones de los estudiantes
Transcurrido un año tras la aplicación de algunas acciones del programa de intervención y con el objetivo de
conocer la opinión de profesores y estudiantes que participaron en la experiencia formativa sobre los
118

�cambios logrados, se realizaron sendas sesiones de trabajo tomando como referencia las indicaciones del
componente del modelo Evaluación del proceso de formación sociocultural.
Todos los participantes coincidieron en que la experiencia resultó fructífera. El colectivo de carrera consideró
que los estudiantes consolidaron su motivación profesional y, por tanto, de manera voluntaria comenzaron a
presentar mayor interés y motivación en la planificación de las actividades del proyecto educativo, se
preocuparon más por crearlas, porque estas representaran sus gustos y preferencias a la vez que
cumplieran con las aspiraciones de aprendizaje; así como que expresaron mayor deseo de aprender,
adquirieron una nueva y más sólida visión sobre la adquisición de conocimientos culturales y los convirtieron
en motivos esenciales en sus vidas.
Es interesante resaltar cómo los estudiantes simpatizaron con las actividades, les confirieron importancia y
atención y se implicaron en ella con la asunción de un rol protagónico tan efectivo que superó las
expectativas iniciales con respecto a la calidad. Manifestaron una intensa preferencia por planificar
actividades relacionadas con el perfeccionamiento de la lengua materna para obtener mejores resultados en
todas sus asignaturas y ser mejores estudiantes, que le proporcionaran mayor conocimiento sobre lo que
ocurre en las empresas metalúrgicas, mayor acercamiento a las instituciones culturales empresariales, a los
líderes y fundadores de las empresas, conocer la historia de la industria, acercarse a sus obreros, elevar su
nivel de profundización e interés en la investigación y otras que permitieran mayor acercamiento a la cultura
y a los miembros de las comunidades más afectadas por la actividad industrial. Es interesante cómo
valoraron las actividades como una necesidad en su formación y como una forma de distracción con
respecto a su labor cotidiana.
Se percibió un incremento en sus resultados docentes porque la combinación del aprendizaje con la
recreación contribuyeron a incentivar más su interés por el estudio. Se interesaron más por la búsqueda del
conocimiento sobre otros contextos metalúrgicos y solicitaron a sus profesores que introdujeran en los
contenidos técnicos de estos también los relacionados con otras aristas de la cultura. También propusieron
que se introdujeran con mayor frecuencia temáticas como estas en sus trabajos investigativos. Presentaron
mayores motivaciones por el trabajo colectivo para sus actividades de estudio, recreativas y culturales; así
que se intensificó la unidad del grupo y comenzaron a visualizarse mejores actitudes, rasgos y cualidades de
la personalidad.
Entre estas últimas pueden citarse: mayor seriedad, mayor espontaneidad, mayor tolerancia, mayor
preparación para enfrentar las situaciones adversas o desconocidas, mayor respeto hacia los demás, mayor
facilidad para establecer relaciones, menor actitud defensiva en la interacción humana, menor egoísmo,
extroversión, timidez y desconfianza, mejor trato hacia los demás, mayor sociabilidad como rasgo del
carácter, mayor capacidad de decisión, mayor capacidad resolutiva ante los conflictos; también mostraron

119

�mayor preocupación por los problemas de las personas integrantes de la comunidad que se afectan con el
resultado de su labor profesional.
Además, se visualizaron logros en su desarrollo como la identificación de contradicciones que tienen su
esencia en causas culturales, la interpretación consideración y articulación en sentidos de las características
del medio sociocultural, el perfeccionamiento de su capacidad de decisión y de adoptar soluciones ante
conflictos, la expresión de reflexiones que demostraban su crecimiento personal y su toma de conciencia
sobre su propia responsabilidad en su proceso de formación.
De ambos intercambios se concluyó que los estudiantes lograron una mayor participación activa en su propio
aprendizaje; mejoraron las relaciones entre los integrantes del grupo; perfeccionaron sus conocimientos y su
percepción sobre lo cultural y la necesidad de tomarlo en cuenta desde cualquier profesión; se interesaron
más en leer y obtener información sobre temas que no sólo se refirieran a la ciencia que estudian; cuidaron
más su actitud comunicativa hacia los otros; aunque limitadamente, transformaron su visión sobre la
importancia de las carreras humanísticas que se estudian en el instituto; manifestaron su interés creciente
por desarrollar más actividades docentes en la comunidad y en la industria; incrementaron su matrícula en
asignaturas electivas indirectamente relacionadas con su perfil.
Además, se interesaron por variar las formas organizativas de las actividades docentes y expresaron su
interés en hacerlas más participativas y de más intercambio entre ellos y sus profesores así como para
aprovechar más el tiempo en los espacios docentes para debatir y consultar dudas; transformaron su actitud
pasiva en las prácticas laborales por una más activa, de intercambio de conocimientos con los obreros y
dirigentes, de ser dirigentes de las actividades que se planificaran en estas; disminuyó la timidez, el miedo
escénico y perfeccionaron su ortografía, expresión oral y escrita.
Conclusiones Parciales
El modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales
desde la labor educativa del colectivo de carrera fue valorado como aceptable por criterio de expertos en
relación con la calidad en su concepción teórica, su capacidad para aproximarse al objeto de modelación y la
viabilidad para su aplicación en la práctica.
Su implementación parcial permitió visualizar la acogida por los participantes en la experiencia investigativa,
la diversificación de sus intereses de aprendizaje y algunas transformaciones en su actitud y actuación
cotidiana.

120

�CONCLUSIONES
 La formación sociocultural de los estudiantes desde la labor educativa del colectivo de carrera como
dimensión de la formación humanística es una alternativa que contribuye a perfeccionar la integralidad a
que se aspira en la Educación Superior ; asumida como proceso que proporciona conocimientos,
habilidades, hábitos, capacidades, convicciones y actitudes para la detección de los valores culturales de
contextos empresariales o comunitarios, la creación de métodos o vías para la solución de los problemas
profesionales y la selección de los más favorables para producir y vivir en forma satisfactoria. La misma
se apoya en los formadores socioculturales comunitarios y empresariales como figura educativa que
perteneciendo a los contextos de interacción del estudiante, es decir, contexto universitario, comunitario y
empresarial influye en el cumplimiento de los objetivos del proceso especificado.
 El diagnóstico de necesidades determinó las potencialidades y limitaciones de los estudiantes y profesores
de la carrera de Metalurgia y Materiales relacionadas con la formación sociocultural. Las potencialidades se
ubican fundamentalmente en el reconocimiento por parte de los profesores de la importancia que esta tiene
para contribuir a la integralidad de los discentes, así como su disposición para contribuir a su
implementación pero también se constataron limitaciones en el conocimiento del contenido de la formación
sociocultural y su implementación desde la labor educativa; así también se constataron carencias desde lo
teórico, lo práctico y lo metodológico de la formación sociocultural para proyectarla desde la labor educativa
del colectivo de carrera.
 Un modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales
desde la labor educativa del colectivo de carrera debe poseer sólidos fundamentos teóricos que
sustenten y organicen la lógica y concepción educativa interna del mismo concebidos a partir de
conceptos, principios y categorías de la Antropología, la Sociología, la Pedagogía, las concepciones
formativas de la sociedad cubana, la Psicología, la Cultura Organizacional y la filosofía dialéctico
materialista. Debe poseer además, características generales y exigencias básicas que regulen su
funcionamiento y está compuesto por cuatro componentes procesuales interrelacionados con el objetivo
de proponer un proceder sistémico desde perspectivas teóricas, metodológicas y prácticas para contribuir
a la formación especificada.

121

� El modelo pedagógico fue valorado por expertos quienes consideran que sus fundamentos y
componentes ofrecen respuesta a un problema actual en la formación de profesionales de Ciencias
Técnicas fundamentalmente, lo cual permite afirmar la pertinencia, validez y viabilidad de su aplicación en
la práctica educacional. De forma general, lo valoraron como una concepción científica y sistémica
adecuadamente estructurada y argumentada por la logicidad y la precisión de sus fundamentos,
características, objetivo, interrelación de sus componentes procesuales y por su aporte a la formación
humanística en la Universidad Cubana.
 La implementación parcial del modelo pedagógico constató que se cumplieron los objetivos propuestos al
potenciar la formación sociocultural de los estudiantes de Metalurgia y Materiales quienes evidenciaron
un desarrollo cultural y humano favorecedor de su futura actividad profesional expresado en mejores
actitudes, rasgos y cualidades de la personalidad; mayor interés y motivación por una participación más
activa y protagónica en su propio aprendizaje; la valoración de la adquisición de conocimientos culturales
como necesidad y como motivos esenciales en sus vidas; el reconocimiento de los valores culturales de
los contextos como causales fundamentales de la actuación y logros de sus miembros y la interpretación
y articulación en sentidos de dichos valores.

122

�RECOMENDACIONES
 Cumplimentar el modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia
y Materiales en la práctica educativa del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa " Antonio Núñez
Jiménez.
 Profundizar desde la preparación metodológica en la introducción de los contenidos de la formación
sociocultural en los diferentes niveles de la labor educativa del colectivo de carrera Ingeniería en Metalurgia
y Materiales.
 Coordinar con el colectivo de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y Materiales del Instituto Superior
Politécnico "José Antonio Echeverría" la generalización del modelo pedagógico de formación sociocultural
de este tipo de estudiante.

123

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�Anexos
Anexo 1 Guía para la observación a actividad de práctica laboral
Objetivo: Valorar el comportamiento de los estudiantes en este contexto y su interacción con los miembros
del mismo, para determinar las necesidades de formación sociocultural que requieren como futuros
profesionales.
Indicadores empleados:


Objetivos formativos.



Contenidos instructivos y formativos.



Tipos de aprendizajes que se promueven.



Correspondencia entre las concepciones teóricas que manifiestan los profesores sobre el proceso
formativo y su concreción en la práctica.



Comportamiento y actuación de los estudiantes.



Interacción con los trabajadores.

�Anexo 2 Guía para la observación a actividades sociopolíticas y festivas
Objetivo: Conocer cómo contribuyen a propiciar la formación sociocultural de los estudiantes.
Indicadores empleados:


Objetivos formativos.



Contenidos formativos.



Comportamiento y actuación de los estudiantes.



Interacción grupal.

�Anexo 3 Guía para la observación a clases
Objetivo: Conocer cómo los profesores contribuyen a la formación sociocultural a partir de los contenidos.
Indicadores empleados:


Objetivos formativos.



Contenidos instructivos y formativos.



Tipos de aprendizajes que se promueven.



Correspondencia entre las concepciones teóricas que manifiestan los profesores sobre el proceso
formativo y su concreción en la práctica.

�Anexo 4 Guía para la observación a actividades metodológicas
Objetivo: Conocer cómo insertan en el trabajo metodológico, actividades dirigidas a lograr formación
sociocultural en sus estudiantes.
Indicadores empleados:


Objetivos formativos que se trabajan.



Contenidos instructivos y formativos que se trabajan.



Presencia de objetivos relacionados con la formación sociocultural.

�Anexo 5 Guía para la observación a reuniones del colectivo de año
Objetivo: Conocer sus potencialidades y debilidades para diagnosticar las necesidades de formación
sociocultural, cómo orientan el trabajo a partir de las diferentes asignaturas.
Indicadores empleados:


Conocimiento sobre la concepción de formación sociocultural.



Reconocimiento de los objetivos instructivos y formativos del año que contribuyen a su cumplimiento.



Reconocimiento de los contenidos instructivos y formativos que contribuyen a su cumplimiento..



Orientaciones al colectivo que contribuyan al trabajo de formación sociocultural.



Correspondencia entre las concepciones teóricas que manifiestan los profesores sobre el proceso
formativo y su concreción en la práctica.

�Anexo 6 Guía para la entrevista grupal (estudiantes).
Objetivo: Valorar su percepción con respecto a la formación sociocultural.
Indicadores empleados:


Percepción sobre la contribución al desarrollo de la formación sociocultural que se realiza desde el
proceso instructivo educativo



Potencialidades y necesidades en cuanto a la formación sociocultural.

�Anexo 7 Entrevista grupal a profesores del colectivo de carrera
Cuestionario sobre el proceso de enseñanza aprendizaje en la carrera de Metalurgia del Instituto Superior
Minero Metalúrgico: ¨ Antonio Núñez Jiménez ¨.
Este cuestionario forma parte de una investigación doctoral que pretende implementar acciones que
perfeccionen la formación del estudiante. Con este instrumento se espera recoger información sobre
diferentes aspectos del proceso enseñanza aprendizaje..
Se agradece su colaboración.
1.

Complete el siguiente cuadro teniendo en cuenta las características de los estudiantes que se

forman en su carrera.
Considera que en su carrera se forma a los estudiantes para que como profesionales puedan:
Actitud o habilidad

Tiempo

Evaluación

% aproximado

que usted le de
otorga de 1 estudiantes
a 5ptos

Asumir una actitud crítica ante -s

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

–n

–c.s. –a.v. –c.n.

–n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

su labor profesional.
Asumir

una

actitud -s

responsable ante su labor
profesional.
Asumir

una

actitud -s

comprometida ante su labor
profesional.
Detectar sus necesidades de -s
aprendizaje.
Aprender por sí mismos y -s
durante toda la vida.
Actualizarse sobre la realidad -s
económica de los diferentes
contextos metalúrgicos.

que la poseen

�Actualizarse sobre la realidad -s

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

-s

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

Trabajar en contextos distintos -s

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

-n

–c.s. –a.v. –c.n.

–n

–c.s. –a.v. –c.n.

–n

política

de

los

diferentes

contextos metalúrgicos.
Actualizarse sobre la realidad -s
social

de

los

diferentes

contextos metalúrgicos.
Trabajar en contextos distintos
al de su formación mostrando
respeto hacia su cultura.
al

de

su

adaptándose

formación
a

estos

transformándolos

y
con

responsabilidad y compromiso.
Trabajar en equipo con otros -s
profesionales del país.
Trabajar en equipo con otros -s
profesionales del extranjero.
Relacionarse

con

otras -s

personas sobre la base del
respeto al criterio ajeno.
Solucionar las diferencias de -s
criterios

a

través

de

la

discusión civilizada.
Evitar el uso de la violencia -s
verbal o física.
Adaptar

su

diferentes

lenguaje

en -s

circunstancias

formales o informales.
Comprender

mensajes -s

verbales y físicos de sus
interlocutores.
Escuchar los criterios de otros -s

�con respeto.
Solucionar

problemas -s

–c.s. –a.v. –c.n.

–n

profesionales con el mínimo de
perjuicios para el medio social
y sus habitantes.
* Escriba todo criterio o argumento que considere necesario para ampliar la información que brinde.
2. Marque con un asterisco la habilidad o actitud que considere que no poseen los estudiantes del 1er año
actual.
Leyenda:
-s (siempre) –c.s. (casi siempre) -a.v.(a veces) - c.n. (casi nunca) -n. (nunca)

�Anexo 8 Guía para la entrevista individual (Dirigentes de la carrera y Decano de la facultad de
Electromecánica y Metalurgia).
Objetivo: Valorar concepción que tienen sobre la formación sociocultural del estudiante y su implementación
en la carrera.
Indicadores empleados:


Concepción de la formación sociocultural.



Necesidades y potencialidades de los profesores de la carrera para asumir la formación sociocultural.



Documentos normativos que contemplan aspectos referidos a la formación sociocultural.



Proceso formativo en la carrera.

�Anexo 9 Guía para la entrevista individual (profesores del colectivo de primer año de la carrera de Metalurgia
y Materiales).
Objetivo: Explorar el nivel de preparación que poseen con respecto a la formación sociocultural y su
implementación desde el proceso instructivo educativo.
Indicadores empleados:


Necesidades y potencialidades que poseen en lo referente a la formación sociocultural.



Necesidades y potencialidades que poseen los estudiantes en lo referente a la formación sociocultural.



Concepciones sobre el desarrollo del proceso de formación sociocultural y su implementación desde el
proceso instructivo educativo.



Implementación de la formación sociocultural desde la clase.



Necesidades de preparación metodológica para asumir la dirección del proceso de formación
sociocultural.

�Anexo 10 Guía para la entrevista individual a dirigentes metalúrgicos en las empresas y a líderes
comunitarios
Objetivo: Valorar concepción que tienen sobre la formación sociocultural del estudiante y su implementación
en la empresa.
Indicadores empleados:


Concepción de la formación sociocultural.



Necesidades y potencialidades de los profesionales y de la empresa para asumir la formación
sociocultural.



Disponibilidad de recursos humanos para participar en el proceso de formación sociocultural.

�Anexo 11 Encuesta a dirigentes metalúrgicos en las empresas y a líderes comunitarios
Como parte de una investigación doctoral que se realiza en la carrera de Metalurgia y Materiales, nos
interesa conocer tu opinión con respecto a la mutua influencia que ejercen la universidad y la empresa en el
proceso formativo de estos estudiantes. Agradecemos tu sinceridad y colaboración.
1.

Marque con una cruz (x) las respuestas que consideres acertadas.
-

Es importante para el desempeño profesional del metalúrgico conocer aspectos de la cultura
empresarial.

-

Los profesionales metalúrgicos en ejercicio tienen conocimiento sobre la cultura empresarial.

-

Los diversos aspectos de la cultura empresarial son tomados en cuenta para introducir cambios en
el funcionamiento de la industria en general o de algunas de las plantas metalúrgicas.

-

La universidad toma en cuenta el conocimiento de la cultura empresarial en la formación de sus
profesionales metalúrgicos.

-

La empresa toma en cuenta el conocimiento sobre la cultura empresarial que tienen sus
profesionales metalúrgicos en ejercicio.

-

Los profesionales metalúrgicos en ejercicio asesoran al gobierno o a otras instituciones en la
formulación de políticas y estrategias relacionadas con el trabajo en el contexto metalúrgico.

-

Los profesionales metalúrgicos en ejercicio contribuyen al desarrollo sociocultural de las
comunidades metalúrgicas.

a) Ponga un ejemplo de aspecto cultural de la empresa que conozca y utilice en su trabajo.
2. Las relaciones de intercambio entre la universidad y la industria en la práctica cotidiana:
-

contribuyen a detectar necesidades, preocupaciones, potencialidades, saberes y aspiraciones
de la comunidad con respecto a la industria.

-

contribuyen a que el estudiante participe en el diseño de proyectos que contribuyan a
transformar problemas de la comunidad y de la empresa.

-

contribuyen a que el estudiante participe en la toma de decisiones en la industria.

-

contribuyen a que los profesionales en ejercicio y el resto de los trabajadores se sientan parte
de la universidad.

-

contribuyen a que los profesores y estudiantes se sientan parte de la industria.

-

contribuyen a que los pobladores de la comunidad se sientan parte de la industria y de la
universidad.

-

contribuyen al uso sistemático de la industria como escenario docente.

�-

contribuyen a que el estudiante participe activamente en la superación profesional, social,
cultural, histórica, ética y ciudadana de los trabajadores de la industria

�Anexo 12 Guía para el análisis de documentos oficiales de la carrera de Ingeniería en Metalurgia y
Materiales
Objetivo: Conocer si lo reglamentado en el desarrollo del proceso docente educativo contribuye a la
formación sociocultural de los estudiantes.
Indicadores empleados:
 Plan de Estudios D de la carrera.
- Concepción del proceso instructivo - educativo.
- Concepción del proceso formativo.
- Objetivos educativos referidos a la formación sociocultural.
 Proyecto Educativo.
- Actividades que contribuyen a la formación sociocultural desde sus 3 dimensiones.
- Valores a formar en el primer año.
 Estrategia educativa de la carrera.
- Presencia de acciones para la preparación de los profesores en lo relacionado con la formación
sociocultural de los estudiantes.
- Concepciones referidas a la formación sociocultural.
 Planes metodológicos de las disciplinas
-- Presencia de acciones para la preparación de los profesores en lo relacionado con la formación
sociocultural de los estudiantes.
- Concepciones referidas a la formación sociocultural.
 Programas de las asignaturas
- Concepciones referidas a la formación sociocultural.
- Presencia de objetivos que contribuyen a la formación sociocultural de los estudiantes.

�Anexo 13 Dimensiones del diagnóstico:
1. Marco legal para la determinación de aspiraciones en la formación sociocultural del estudiante:
para conocer cómo está estipulado el trabajo en los diferentes aspectos que se considera que corresponden
a la formación sociocultural.
Indicadores:
Particularidades del modelo profesional
 Perfil del estudiante: a- Desempeño o no en contextos sociales, b- Funciones profesionales que necesiten
habilidades de formación sociocultural, c- Funciones profesionales que necesiten valores de formación
sociocultural.
 Potencialidades del modelo del estudiante para la formación sociocultural.
Instrumento enfoque integral para la labor educativa
 Instrumentación de la formación sociocultural en la estrategia educativa: a- Expresión de conocimientos
referidos a la formación sociocultural, b- Expresión de valores a formar contemplados en la formación
sociocultural, c-Expresión de habilidades a desarrollar que respondan a la formación sociocultural.
 Potencialidades del proyecto educativo para la formación sociocultural: a- Planificación de actividades
curriculares que permitan la formación sociocultural, b-Planificación de actividades extensionistas que
permitan la formación sociocultural, c- Planificación de actividades sociopolíticas que permitan la
formación sociocultural, d- Participación de agentes educativos de las empresas y de la comunidad en
actividades que contribuyen a la formación sociocultural, e- Planificación frecuente de actividades
curriculares, sociopolíticas y extensionistas en contextos comunitarios y empresariales.
 Potencialidades del plan de estudio para la formación sociocultural: a- Declaración de objetivos generales
que contribuyan a la formación sociocultural, b - Declaración de valores generales a formar que se
contemplen en la formación sociocultural y su presencia en las diferentes disciplinas y asignaturas, cDeclaración de objetivos en disciplinas y asignaturas que contribuyan a la formación sociocultural, dDeclaración de habilidades generales a desarrollar y su expresión en las disciplinas y asignaturas.
2. Dimensión Concepción de la formación sociocultural desde la labor educativa en el vínculo labor
educativa - empresa - comunidad: para conocer cómo se realiza la labor de formación sociocultural desde
el proceso enseñanza aprendizaje. Logros alcanzados y dificultades actuales.
Enfoque para la formación sociocultural desde la labor educativa
 Vínculo labor educativa – comunidad – empresa: a-Formas de vinculación, b- Uso de contextos
educativos ubicados en la comunidad y en la empresa, c- Participación de la comunidad y la empresa en
el proceso formativo, c- Resultados que favorecen la formación sociocultural del estudiante, d- Vías que
se utilizan en el vínculo, e - Integración de la formación sociocultural en la práctica educativa, f -

�Contribución al conocimiento que integra la formación sociocultural desde las asignaturas, g Contribución al cumplimiento de objetivos de formación sociocultural desde las asignaturas, hContribución a la formación de valores contemplados en la formación desde las asignaturas.
 Actividades desde lo curricular y extensionista del proyecto educativo: a - Contribución al conocimiento
que integra la formación sociocultural desde las dimensiones del proyecto educativo, b - Contribución al
cumplimiento de objetivos de formación sociocultural desde las dimensiones del proyecto educativo, cContribución a la formación de valores contemplados en la formación desde dimensiones del proyecto
educativo.
 Sistema de influencias educativas en el vínculo año académico – empresa – comunidad: a- Presencia de
influencias educativas de la comunidad para la formación sociocultural, b -Presencia de influencias
educativas de la empresa para la formación sociocultural, c -Formas de realizar influencia educativa en el
vínculo año académico – empresa – comunidad.
 Vínculo entre los actores educativos: a - Formas de vinculación entre los diferentes actores educativos, b
- Existencia de vínculo entre diferentes actores educativos para la formación sociocultural, c - Preparación
de los actores educativos para perfeccionar su vínculo y contribuir a la formación sociocultural.
Formación de los actores educativos involucrados en la formación
 Preparación del colectivo pedagógico del año académico: a- Conocimientos teóricos para introducir la
formación sociocultural en sus asignaturas, b - Habilidades prácticas para introducir la formación
sociocultural en sus asignaturas.
 Preparación de formadores empresariales.
 Contextos formativos de los actores educativos.
 Vías para la formación
3. Dimensión Grado de desarrollo de los indicadores de la formación sociocultural del estudiante de
Ingeniería en Metalurgia y Materiales: Para conocer en detalle las potencialidades y deficiencias en
cada uno de los indicadores de formación sociocultural.
Cultura
 Herramientas para apropiarse de la cultura del contexto productivo.
 Cualidades personales para aceptar, asimilar y adaptarse a la cultura del contexto productivo (flexibilidad,
respeto, tolerancia).
 Capacidad creativa para transformar patrones culturales sin afectar o provocar contradicciones con los
miembros del contexto profesional.
Trabajo en el contexto profesional
 Habilidades comunicativas que favorezcan el buen establecimiento de relaciones interpersonales.

� Cualidades personales que favorezcan el buen establecimiento de relaciones interpersonales.
 Creatividad para resolver problemas profesionales.
 Aceptación del trabajo en equipo.
Interculturalidad
 Aceptación de la personalidad del otro con su cultura diferente.
 Conocimiento, aceptación y adaptabilidad a la cultura extranjera.
 Aceptación del intercambio profesional con individuos de diferentes partes.
 Habilidades sociales para intercambiar con individuos de otras culturas.
Cultura ecológica
 Habilidades para conocer el medio ecológico del contexto profesional y social.
 Conciencia ecológica para no provocar perjuicios medioambientales durante la solución de problemas
profesionales.
 Creatividad para buscar alternativas para solucionar problemas medioambientales.
Ciudadanía y habilidades sociales
 Valores humanos adecuados para respetar, aceptar y colaborar con el otro.
 Conocimiento y respeto hacia las normas sociales de cualquier contexto sociocultural.
 Habilidades para conocer, adaptarse y aplicar las normas ciudadanas y sociales de cualquier contexto
sociocultural.
 Nivel de compromiso con la sociedad para cumplir con las tareas profesionales que favorezcan su
desarrollo.

�Anexo 14 Protocolo de entrevista grupal a profesores
Un profesor considera que ¨el trabajo en equipo a través de ejercicios integradores no ha llegado a los
niveles que debería tener porque no se logra total independencia de los estudiantes¨.
Otro profesor expresa que dentro de los 5 años de estudio los tres últimos años de la carrera son los más
complejos pero en estos momentos el 4to y 5to año son unos de los mejores grupos que ha tenido la carrera
en estos últimos tiempos. Son estudiantes que no están ajenos al momento que le ha tocado vivir, y aunque
los profesores nos esforzamos la mayoría, por lograr en ellos estudiantes no sólo con un alto nivel en el perfil
metalúrgico sino como persona, como cubano; no siempre obtenemos lo deseado, en todos.¨
Un profesor expresa que las principales dificultades están en ¨ la actualización de la especialidad y en las
habilidades para trabajar con la información científico técnica: comprensión, análisis, crítica, conclusiones¨.

�Anexo 15 Protocolo de entrevista grupal a estudiantes
En respuesta a la definición de cultura hacen referencia a algunos de los aspectos constitutivos de este
concepto ˵ tradiciones de un pueblo desde su surgimiento˶; ˵ costumbres, tradiciones que identifican a un
pueblo, a una nación ˶; ˵ religiones˶; pero no aluden a la conservación, transmisión y aprendizaje de la
cultura de generación a generación.
Sin embargo cuando se refieren a la cultura de un contexto sus respuestas no se aproximan a tener certeza,
expresan, por ejemplo, ˵ es la conservación de costumbres, formas de vestir, lenguas˶.
Se reconocen como portadores de cultura aunque no demuestran total conocimiento sobre el tema, siquiera
sobre el significado del término " todos tienen cultura diferente porque todos nos expresamos diferente,
actuamos y pensamos diferente ".
Se evidencia que existen en el grupo problemas de comprensión porque no siempre sus respuestas
responden lo más preciso posible a la pregunta que se les realiza.
Abordan muy pocos argumentos que evidencien la influencia del conocimiento del contexto laboral en la
profesión que se ejerza y se demuestra desconocimiento de la respuesta más acertada " depende del
conocimiento que se tenga en la profesión que se vaya a ejercer ", " para evitar acudir a pedirle ayuda a
otros constantemente ".
No pueden abordar criterios sobre códigos compartidos, pues no tienen el conocimiento básico: su
significado.
En cuanto a la comunicación, demuestran desconocimiento sobre esta categoría " método entre dos
personas para transmitir sentimientos, enseñanzas "; sin embargo reconocen algunos de los aspectos a
tener en cuenta para comunicarse con otra persona: " ser pacientes ", " entender su nivel cultural ", " tener
buena forma de expresión oral ". De ellos, consideran como deficientes entre los miembros del grupo la
paciencia y el vocabulario.
Por asumir una actitud positiva hacia otra persona entienden ¨ brindarle ayuda, consejos ¨; ¨ estar de acuerdo
con su criterio ¨.
Consideran que ¨ninguna¨ de las actividades docentes y extradocentes de las que realizan propician que
conozcan sobre el desarrollo precedente y actual de la metalurgia en Cuba y en el mundo; ¨ muy poco el
proyecto integrador ¨ contribuye a que desarrollen habilidades investigativas; que ¨ la comunicación con los
profesores ¨, ¨ las actividades recreativas ¨, ¨ el campismo ¨ contribuyen a que aprendan a establecer
adecuadas relaciones humanas; que ¨las prácticas de laboratorio en Química y las clases de Ciencias de la
Protección del hombre y el medio ambiente ¨ contribuyen a que obtengan cultura medio ambiental; ¨ las
prácticas de laboratorio en Química y las clases de Ciencias de la Protección del hombre y el medio
ambiente ¨ contribuyen a que trabajen en equipo y que ¨ los programas investigativos ¨ contribuyen a que se
preparen para transformar la sociedad.

�¨ Química y Ciencias de la Protección del hombre y el medio ambiente¨ son la asignaturas que reconocen
que vinculan la teoría y la práctica en la solución de problemas de su profesión, sin embargo, según sus
respuestas sólo tienen en cuenta que en la solución de los mismos consideren la disminución de los daños
ambientales y no se prioriza el ahorro de recursos económicos, materiales y de combustibles.
En resumen, se demuestra la necesidad de perfeccionar su cultura profesional y comunicativa.

�Anexo 16 Protocolo de entrevista individual a estudiantes
Consideran que saben asumir la actitud y el comportamiento adecuado en dependencia del contexto en que
se encuentren porque ¨siempre guardo la calma en diferentes situaciones¨¨. ¨porque una persona educada
sabe compartir en cualquier entorno¨, si estoy en un lugar público debo comportarme bien, sobre todo muy
educado y honesto, ¨me considero responsable¨. Otro reconoce que presenta dificultades en este aspecto y
expresa que a veces se comporta adecuadamente porque ¨todavía no he podido controlar mi actitud ante
ciertas circunstancias¨. Otro estudiante no sabe si asume la actitud adecuada en dependencia del contexto
porque ¨depende de lo que hablemos¨.
Consideran que pueden interpretar adecuadamente los códigos compartidos por los habitantes de un
contexto diferente al suyo porque: ¨me llevo bien con todos mis vecinos que no tienen el mismo nivel¨, ¨me
considero bastante sociable¨ y otro expresa una respuesta afirmativa apoyándose en que comprende cuando
se comunica con un médico.
Consideran que son capaces de asumir una actitud positiva hacia una persona con una formación cultural
distinta a la suya porque: ¨de hecho si no lo hago sería yo el que no tuviese cultura¨, ¨así aprendo de otra
cultura diferente a la mía¨. Otros expresan que no son capaces de asumir una actitud positiva porque: ¨no
tenemos los mismos pensamientos¨, ¨es difícil hacerlo comprender cualquier punto¨. Otro estudiante asume
actitudes positivas y negativas pues ¨puede que en alguna ocasión me cohíba al hablar o al dirigirme a
alguien o quizás me abra sin ningún tipo de problema porque mi nivel cultural no es tan malo¨ y otro refiere
que no sabría decir porque para asumir alguna actitud hay que tener una idea de la persona y del contexto
en que se desarrolla.
Presentan disposición para renovar su aprendizaje permanentemente ¨siempre que sea en avance porque
cada persona debe superarse cada día más¨ y porque ¨así adquiero más cultura, más conocimiento¨, ¨me
gustaría ser alguien importante en la vida¨, la tecnología mundial se renova también¨, ¨cada día quisiera
aprender algo nuevo para la vida¨, ¨siempre es bueno aprender algo nuevo¨.
En cuanto a disposición a trabajar para solucionar problemas y provocar transformaciones en su futuro
laboral profesional es adecuada pero una sola de las respuestas expresadas responde certeramente a la
pregunta que se les realizó: ¨porque así ayudo a la economía del país¨. El resto expresa respuestas como
estas: porque me gustaría tener un amplio nivel cultural¨, ¨por eso estoy en la Universidad, ¨disposición claro
que existe lo que todos sabemos que existen problemas¨.
Todos aceptan la opinión de las personas con más experiencia porque ¨aprendo más de sus conocimientos¨,
han vivido más en la vida y tienen más experiencia¨, ¨me gusta que personas con más experiencia me
enseñen y me aconsejen¨, ¨estas personas se vuelven cátedras que han reunido una vasta sabiduría¨, ¨ya
ellos han pasado por lo que yo estoy pasando¨, ¨han vivido más la vida y la conocen y han cometido muchos
errores que los enseñan¨, ¨el tiempo forja la hombre de sabiduría¨.

�La mayoría expresa respeto por el criterio ajeno porque ¨al igual que yo, ellos tienen derecho a pensar
libremente¨, ¨cada persona tiene su criterio y hay que respetárselo¨, ¨por cortesía¨. Sin embargo dos
estudiantes expresan respuestas negativas: ¨no, porque quedaría como un imbécil¨, ¨no, me incomoda¨.
Consideran que son capaces de mostrar respeto y mantener una relación adecuada con el medio ambiente
que comparten con otros ¨porque hay que cuidar el medio ambiente, protegerlo y valorarlo¨, ¨cumplo con
todos los parámetros de la sociedad¨, ¨protegiendo el medio ambiente nos protegemos a nosotros mismos¨,
¨si no cuidamos el medio ambiente no tendremos vida¨.

�Anexo 17 Ejemplificación de la introducción de contenidos socioculturales en disciplinas
En la disciplina Química
Incluir en el sistema de conocimientos:
 Estudios sobre forma de disminuir los perjuicios.
 Perjuicios que provoca la obtención del níquel.
 Formas de obtención que disminuyen los perjuicios.
 Obtención de metales en otros contextos metalúrgicos.
 Evolución histórica de los procesos químicos metalúrgicos en la industria cubana. Causas y
consecuencias de las transformaciones.
 Problemas generados actualmente por los procesos químicos metalúrgicos en la industria cubana y
extranjera.
 Comparación de ventajas y desventajas de la obtención de metales por diferentes vías.
En la disciplina Cristalografía y Mineralogía
 ¿Quiénes son los teóricos fundamentales de Cristalografía?
 ¿Quiénes son los investigadores de mayor prestigio en Cuba y en el mundo?
 Problemas actuales como ciencia.
 Ventajas y desventajas de las características de los mienrales cubanos y de otras partes del mundo para
su conversión en metales.
 Aprovechamiento de las propiedades de los minerales en beneficio de la industria metalúrgica.
 Breve caracterización de los minerales de otras partes del mundo.
 Problemas que se crean en la industria por no tener en cuenta las características de los minerales que
explotan.
 Acercamiento a la utilidad de los minerales en la práctica.
 Ubicación de Cuba en el panorama internacional con respecto a la explotación de minerales u obtención
de metales y la eficiencia y productividad, así como los perjuicios que ocasiona la medio ambiente.
 Acercamiento histórico a primeras formas de explotación de los minerales en el mundo, en Cuba y en
Moa. Líderes.

� Acercamiento histórico al descubrimiento de los minerales en Cuba, en Moa y sus protagonistas.

�Anexo 18 Guía de variables e indicadores para realizar el Diagnóstico empresarial y comunitario
Guía de variables e indicadores para realizar el Diagnóstico empresarial y comunitario
Diagnóstico empresarial
Variables Simbólicas
Indicadores:
1. Hábitos de trabajo
-Tipos de metas y objetivos que se trazan
-Objetivos que priorizan
-Horario en que realizan las diferentes actividades
-Aprovechamiento de la jornada laboral
- Procedimientos que siguen en el cumplimiento de las tareas
2. Costumbres de los integrantes del entorno fabril
3. Vestimenta
- vestuario usado
- vestuario exigido
- exigencias administrativas con respecto al vestuario
4. Comunicación
- estilo de lenguaje más empleado
-estilos de lenguaje en las diferentes situaciones comunicativas.
- refranes populares
- vocabulario empleado por los directivos en su expresión oral
- comunicación no verbal de los directivos
-vocabulario empleado por los obreros y técnicos
- comunicación no verbal de los obreros y técnicos
5. Niveles de formación de los trabajadores
- nivel cultural medio de los directivos
- nivel cultural medio de los técnicos y obreros
6.Ceremonias y festejos

�-frecuencia
-causas
-fechas que celebran o festejan
- motivaciones que producen
7. Creencias compartidas
-rituales
-estereotipos compartidos
-creencias religiosas
Variables Conductuales
1. Relaciones humanas
-formas de relacionarse entre dirigentes
-formas de relacionarse entre trabajadores
-formas de relacionarse entre dirigentes y trabajadores
- relaciones de afecto y rechazo
- conductas manifiestas de proximidad y distancia física
- elecciones de los miembros a la hora de realizar una tarea
- conflictos verbales y físicos
-valores humanos practicados en el entorno fabril
2. Normas de conducta y comportamiento de los integrantes del entorno fabril
- normas establecidas administrativamente
- normas convencionales
-grado de participación en actividades grupales
- reacciones ante distintas situaciones
- hábitos de conducta
- habilidades sociales
3. Relaciones contextuales
-Conocimiento de los miembros del contexto metalúrgico de los problemas ambientales que provoca su
trabajo en el entorno comunitario.

�- Acciones de la empresa metalúrgica en función de la protección de su entorno natural y social.
- Acciones de la empresa metalúrgica relacionadas con el cuidado y conservación de sus bienes
patrimoniales.
- Proyectos de la empresa metalúrgica dirigido a potenciar la relación de la institución con la comunidad.
- Conocimiento por la empresa metalúrgica de la comunidad y grado de desarrollo social.
- Conocimiento de los trabajadores y directivos de las potencialidades de la comunidad para su
desarrollo social.
- Conocimiento de los trabajadores y directivos de las potencialidades de la comunidad para contribuir al
desarrollo económico y productivo de la empresa metalúrgica.
Variables estructurales
-concepciones ideológicas de producto acabado
-formas de entender la realidad económica y productiva
-modo de concebir las aspiraciones productivas y laborales
-liderazgo formal e informal. (Tipos, dominantes: carismático, competente, formalista, autoritario,
democrático)
Variables Materiales
-formas de producción
-cambios tecnológicos y organizativos
-organización de los locales del entorno fabril
- técnicas de producción
- tecnología predominante, equipamiento e instalaciones
- normas de trabajo, de producción y de rendimiento
Diagnóstico comunitario
Relación comunidad entorno empresarial
- Conocimiento de los problemas ambientales de la comunidad por sus propios miembros y por los
actores sociales.
- Presencia de tradiciones en el uso y manejo de los recursos naturales.

�- Acciones concretas de la comunidad dirigidas al cuidado y protección del medio ambiente.
- Acciones concretas de las empresas metalúrgicas e instituciones en función de la protección de su
entorno natural y social.
- Iniciativas creativas de la comunidad para participar directamente en la solución de los problemas
ambientales.
- Grado de integración de los esfuerzos de las empresas metalúrgicas e instituciones en la solución de
los problemas ambientales.
- Acciones de la comunidad relacionadas con el cuidado y conservación de sus bienes patrimoniales.
- Acciones de las empresas metalúrgicas e instituciones relacionadas con el cuidado y conservación de
los bienes patrimoniales de la comunidad.
-Conocimiento por la comunidad de las empresas metalúrgicas e instituciones y sus funciones
relacionadas con su desarrollo económico y productivo.
-Existencia en la comunidad de fundadores, personalidades y de conocimientos sobre sucesos
significativos y tradiciones relacionadas con la explotación metalúrgica.
-Acontecimientos históricos y culturales ocurridos en la comunidad que tengan relación con la empresa
metalúrgica.
-Saberes comunitarios (leyendas, mitos, costumbres, fiestas, canciones, juegos) relacionados con la
empresa metalúrgica.

�Anexo 19 Procedimientos para el diagnóstico sociocultural de un contexto
Procedimientos a seguir para determinar aspectos socioculturales de interés en un contexto comunitario o
empresarial:
1. Observación del contexto.
2. Entrevistar a dirigentes, obreros de experiencia y trabajadores de prestigio en el contexto empresarial y a
líderes comunitarios formales e informales así como a integrantes de la comunidad para conocer su
apreciación sobre los distintos aspectos socioculturales de dichos contextos.
3. Aplicación de técnicas para determinar los valores socioculturales de dichos contextos.

�Anexo 20 Curso de comunicación interpersonal
Instituto Superior Minero Metalúrgico” Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE HUMANIDADES
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTOS DE HUMANIDADES Y METALURGIA
CARRERA: METALURGIA Y MATERIALES
AÑO: PRIMERO
SEMESTRE: PRIMERO
CURSO DE COMUNICACIÓN INTERPERSONAL
FORMA DE ORGANIZACIÓN: TALLERES
MÉTODO EDUCATIVO: DEBATES
INTRODUCCIÓN

El curso de Comunicación Interpersonal tiene como finalidad crear una base de conocimientos teóricos,
prácticos y metodológicos que permita la apropiación de las habilidades y herramientas necesarias para la
adecuada interacción comunicativa con las demás personas.
Los objetivos del curso están enfocados a lograr que el estudiante sea capaz de:
1. Conocer los aspectos teóricos a tener en cuenta en lo referido a la comunicación humana interpersonal.
2. Comprender cómo el uso de inadecuados recursos comunicativos afecta la comprensión del mensaje y
las relaciones interpersonales..
3. Apreciar la necesidad de conocer las diferentes habilidades comunicativas que influyen en la efectividad
del acto comunicativo.
4. Asumir la actitud adecuada ante cada acto comunicativo.
Para el cumplimiento de estos objetivos, en el transcurso del curso, se utilizará el método educativo del
debate en talleres.
Temáticas:
1. El lenguaje: sus formas.
2. Comunicación humana interpersonal.
3. El párrafo.
4. Textos científicos.

�Sistema de conocimientos:
1. Formas comunicativas: verbal y no verbal. Expresión oral y expresión escrita: diferencias. Diferentes
situaciones comunicativas: la conversación, hablar en público, lectura en voz alta.
2. Causas y consecuencias de la ineficiencia en la comunicación. Interpretación en la comunicación
humana interpersonal. Su importancia.
3. Nexos conjuntivos. Métodos de desarrollo de párrafos: definición, argumentación, comparación.
4. Tipología de los textos científicos: el informe, el artículo y el resumen.
Sugerencias de tópicos en los contenidos por temáticas
Tema 1: Concepciones teóricas generales sobre el significado de formas comunicativas: verbal y no verbal,
expresión oral y expresión escrita.


Clasificación de la expresión oral: espontánea (conversación, comentario, discusión), no espontánea

(exposición, disertación). Sus características.


Diferentes situaciones comunicativas: la conversación, hablar en público, lectura en voz alta.

Recomendaciones para efectuarlas.


La conversación. Cualidades. Conversación a la mesa.



Hablar en público. Consideraciones generales. El arte de la oratoria. Componentes esenciales

(presencia, vocabulario, síntesis, dicción).


Preparación de una comunicación. Aspectos a tener en cuenta (público, tema, objetivo, idea

principal, ideas de apoyo, esquemas y notas, introducción, exposición, conclusión y preguntas.


Actitudes ante el público.



Normas lingüísticas. Su importancia para el uso del lenguaje adecuado en cada contexto.



Principales dificultades en el uso del lenguaje verbal.(trabajo con verbos, preposiciones,

conjunciones, adverbios y gerundios que habitualmente se usan inadecuadamente)


Funciones lingüísticas: la conativa. Su importancia para la adecuada comunicación.

Tema 2: Consejos útiles para la adecuada comunicación humana interpersonal,


La comunicación visual en las relaciones interpersonales



La postura y movimiento en la comunicación interpersonal



El aspecto personal y sus efectos en la comunicación interpersonal



Pausas y muletillas en la comunicación interpersonal



Los estereotipos de la comunicación interpersonal



La producción de mensajes

�Tema 3: Concepciones teóricas generales sobre nexos conjuntivos y métodos de desarrollo de párrafos:
definición, argumentación, comparación.


Uso adecuado de los nexos conjuntivos.



Características de los métodos de desarrollo de párrafos.

Tema 4: Concepciones teóricas generales sobre textos científicos: el informe, el artículo y el resumen.


Características de los textos científicos.



Sugerencias para su correcta redacción.

INDICACIONES PRÁCTICAS Y DE ORGANIZACIÓN
La impartición de este curso combinará el enfoque teórico que garantice la adquisición de los conocimientos
requeridos con la ejemplificación a partir de ejemplos de la literatura científica y de la vida.
Para garantizarlo, se requiere de la interacción del profesor con los estudiantes en los debates que se
producirán en los talleres.
En cada taller, el profesor orientará la bibliografía objeto de estudio y las actividades que pueden realizar
para favorecer el debate en el próximo encuentro .
Se aclara la propuesta del tema para que el estudiante tenga un punto de partida que lo guíe en la
elaboración de posibles propuestas de contenidos que desee incluir.
Bibliografía
Naranjo Pereira, María Luisa. (2008). Relaciones interpersonales adecuadas mediante una comunicación y
conducta asertivas. En Actualidades Investigativas en Educación. Vol. 8, N. 1,

pp. 1-27.

http://revista.inie.ucr.ac.cr COSTA RICA
Fernández González, Ana María. (1996). Comunicación y competencia profesional. Manual para docentes.
Centro de Estudios de Educación Avanzada. Instituto Superior Pedagógico "Enrique José Varona", Ciudad
de La Habana

�Anexo 21 Curso de Cultura y Protocolo
Instituto Superior Minero Metalúrgico” Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE HUMANIDADES
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTOS DE HUMANIDADES Y METALURGIA
CARRERA: METALURGIA Y MATERIALES
AÑO: PRIMERO
SEMESTRE: PRIMERO
CURSO DE CULTURA Y PROTOCOLO
FORMA DE ORGANIZACIÓN: TALLERES
MÉTODO EDUCATIVO: DEBATES
INTRODUCCIÓN

El curso de Cultura y protocolo tiene como finalidad crear una base de conocimientos teóricos, prácticos y
metodológicos que permita la apropiación de las habilidades y herramientas necesarias para la apropiación,
respeto, adquisición y transformación de la cultura de los contextos socioculturales empresariales y
comunitarios de interacción.
Los objetivos del curso están enfocados a lograr que el estudiante sea capaz de:
1. Conocer los aspectos culturales a tener en cuenta en los contextos empresariales y comunitarios.
2. Comprender cómo la diversidad cultural en una empresa o en una comunidad se refleja en el
comportamiento de sus miembros y en los resultados de su actividad.
3. Apreciar la necesidad de conocer las características culturales de los contextos empresariales y
comunitarios como factores que influyen en la efectividad de su desempeño laboral y social.
4. Asumir la actuación y comportamiento adecuado en dependencia de las características culturales de los
contextos empresariales y comunitarios.
Para el cumplimiento de estos objetivos, en el transcurso del curso, se utilizará el método educativo del
debate en talleres.
Temáticas:
1. Concepciones teóricas generales sobre conceptos culturales importantes a tener en cuenta en los
contextos profesionales y comunitarios.
2.

Contextos metalúrgicos en el mundo. Sus características culturales.

3. Contextos metalúrgicos en Cuba. Sus características culturales.

�4. Relaciones humanas y sociales.
5. Normas cívicas o ciudadanas.
6. Aprendizaje permanente: una necesidad.
Sistema de conocimientos:
1. Concepciones teóricas generales sobre conceptos culturales importantes a tener en cuenta en los
contextos profesionales y comunitarios (Protocolo: Comportamiento en el área laboral y en la vida
social. La imagen personal: La imagen personal masculina y femenina. Vestimenta. Invitaciones:
Sus tipos, sus preparativos. Normas, tradiciones, costumbres, ideología y lenguaje.
2. Contextos metalúrgicos en Cuba: La Habana, Granma, Pinar del Río. Sus características
culturales.(según los criterios anteriores)
3. Contextos metalúrgicos en el mundo. Sus características culturales.(según los criterios anteriores)
4. Relaciones humanas y sociales. Dificultades fundamentales. Sugerencias para hacerlas más
efectivas. Relaciones de negocios.
5. Normas cívicas o ciudadanas. Necesidad de respetarlas.
6. Aprendizaje permanente: una necesidad. Medios para el autoaprendizaje. El estudio por los libros.
Sugerencias de tópicos en los contenidos por temáticas
Tema 1: Concepciones teóricas generales sobre conceptos culturales importantes a tener en cuenta en los
contextos profesionales y comunitarios.
a) Protocolo: Definiciones y tipos. Áreas de actuación. Conceptos asociados. Normas generales a
tener en cuenta en el protocolo.
b) Comportamiento en el área laboral y en la vida social.


La puntualidad,



Convivencia



El saludo. Tipos de saludo. Formas de saludar a la mujer.



La despedida



Tratamiento formal e informal.



Las presentaciones. Comportamiento ante una presentación. El Protocolo en las Presentaciones.
Cómo realizar las presentaciones.



Uso del teléfono, cortesía telefónica. Teléfono móvil.



Las visitas, la acogida de una visita. Conductas que denotan una actitud amistosa y cálida.

�

Comportamiento en los diferentes lugares (a La Mesa, ante una presentación, ante invitaciones,
ante el envío o recibimiento de un presente, en el baño, como invitado a una casa, en el coche, en la
playa).

c) La imagen personal: La imagen personal masculina y femenina. Vestimenta.


La imagen personal masculina.



La imagen personal femenina



Actitudes y modos que mejoran la imagen.



Actitudes y modos que deterioran la imagen.



Vestimenta. La indumentaria masculina. Vestir en la empresa. Vestir de etiqueta- prendas
masculinas de etiqueta. Vestir de sport.



La elegancia.



Las reglas del buen vestir.



Hábitos que son de mal gusto.

d) Invitaciones. Sus tipos. Sus preparativos.


Tipología de invitaciones: El desayuno, Almuerzo, Cena, Tentempiés o snack de trabajo, Cóctel
o recepción.



Preparativos para la organización de una comida (Confección del listado de invitados,
invitaciones, envío de invitaciones, el menú, los alimentos, las bebidas)



Invitados. Respuestas a las invitaciones. La espera



La mesa. El arte de la mesa para comidas formales y semiformales. Cómo poner la mesa.
Colocación de los cubiertos. La servilleta.



Normas para colocar los invitados a la mesa. Colocación de las presidencias



Cómo conducirse en la mesa. Cómo nos servimos



La cuenta



Propinas

e) Conceptos teóricos sobre normas, tradiciones, costumbres, ideología y lenguaje. Sus diversas
manifestaciones en la práctica cotidiana.
Tema 2: Contextos metalúrgicos en el mundo. Sus características culturales.
(Australia, Canadá, Estados Unidos, Europa Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Suiza, Austria,
Dinamarca, Suecia, Noruega, Países Árabes, China y Japón, Países Orientales, India).

�Tema 3: Contextos metalúrgicos en Cuba. Sus características culturales. Unidad y diversidad en los
contextos metalúrgicos cubanos: La Habana, Granma, Pinar del Río.
Tema 4: Relaciones humanas y sociales. Dificultades fundamentales. Sugerencias para hacerlas más
efectivas. Relaciones de negocios.
Tema 5: Normas cívicas o ciudadanas. Necesidad de respetarlas.
Tema 6: Aprendizaje permanente: una necesidad. Medios para el autoaprendizaje. El estudio por los libros.
INDICACIONES PRÁCTICAS Y DE ORGANIZACIÓN
La impartición de este curso combinará el enfoque teórico que garantice la adquisición de los conocimientos
requeridos con la ejemplificación a partir de ejemplos de la literatura científica y de la vida.
Para garantizarlo, se requiere de la interacción del profesor con los estudiantes en los debates que se
producirán en los talleres.
En cada taller, el profesor orientará la bibliografía objeto de estudio y las actividades que pueden realizar
para favorecer el debate.
Se aclara la propuesta del tema para que el estudiante tenga un punto de partida que lo guíe en la
elaboración de posibles propuestas de contenidos que desee incluir.
BIBLIOGRAFÍA
P. Robbins, S. (s/a) Comportamiento organizacional. Teoría y práctica. San Diego State University. Material
en soporte digital.
Shein, E. H. (2006). La cultura empresarial y el liderazgo. Una visión dinámica. Ciudad de La Habana:
Editorial Félix Varela.
Trelles Rodríguez, I. (comp.) (2001). Comunicación Organizacional. Editorial Félix Varela. Material en soporte
digital.
http://www.protocolo.org/gest_web/proto_Seccion.pl?rfID=200&amp;arefid=992
http://www.monografias.com/trabajos12/mncerem/mncerem.shtml

�Anexo 22 Curso de Historia sobre la industria metalúrgica en Moa
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO” ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE HUMANIDADES
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTOS DE HUMANIDADES Y METALURGIA
CARRERA: METALURGIA Y MATERIALES
AÑO: PRIMERO
SEMESTRE: PRIMERO
CURSO DE HISTORIA SOBRE LA INDUSTRIA METALÚRGICA EN MOA
FORMA DE ORGANIZACIÓN: TALLERES
MÉTODO EDUCATIVO: DEBATES
INTRODUCCIÓN

El curso de Historia sobre la industria metalúrgica en moa tiene como finalidad crear una base de
conocimientos teóricos y prácticos que permita la comprensión de muchos de los hechos que se producen
en el contexto metalúrgico empresarial y comunitario y la apropiación de habilidades investigativas.
Los objetivos del curso están enfocados a lograr que el estudiante sea capaz de:
5. Conocer los aspectos teóricos a tener en cuenta en lo referido a la historia de la industria metalúrgica en
Moa.
6. Comprender cómo los hechos históricos ocurridos en la industria metalúrgica afectan las actuales
prácticas culturales y productivas de la misma.
7. Apreciar la necesidad de conocer los hechos históricos ocurridos en la industria metalúrgica para
entender los procederes y comportamientos de los miembros de dicho contexto.
8. Asumir la actitud adecuada ante cada situación.
Para el cumplimiento de estos objetivos, en el transcurso del curso, se utilizará el método educativo del
debate en talleres.
Temáticas:
1. Los minerales de Moa en el diario de Colón.
2. El cromo en Moa.
4. El níquel en Moa.
5. La Revolución y el níquel en Moa.

�Sistema de conocimientos:
1.Referencia a los minerales en Moa en el diario de Colón. Primeras exploraciones y estudios. Participantes.
Usos de los minerales encontrados.
3. Minas de cromo. Su explotación. Sus usos. Relación con el crecimiento poblacional en Moa.
4. Construcción de la primera industria metalúrgica productora de níquel en Moa: Fábrica Pedro Sotto Alba.
Sus dueños. Personalidades destacadas.
5. Industria metalúrgica construida por la Revolución: Fábrica Ernesto Che Guevara. Resultados. Situación
actual.
Sugerencias de tópicos en los contenidos por temáticas
Tema 1: Descripciones en el diario referidas a las piedras que encontró Colón en Moa. Representantes de
las primeras exploraciones. Herramientas que utilizaron. Obtención de metales ara la fabricación de armas
para la guerra mundial.
Tema 2: La mina de Cayo Guan. Años de explotación. Su relación con la creación del poblado de Punta
Gorda y el asentamiento de mineros en la cercanía de las márgenes del río Cayo Guan. Aspectos de la vida
social.
Tema 3: Presencia americana en Moa. Su asentamiento en la comunidad Rolando Monterrey. Traslado de
piezas desde Estados Unidos hasta Moa para la construcción de la primera fábrica de níquel. Características
de la vida social en aquel momento. La intervención revolucionaria. Análisis del papel de la personalidad
histórica para la industria: el ingeniero Demetrio Presilla.
Tema 4: El Che en Moa. Su papel en la construcción de la fábrica homónima. Ventajas y desventajas de su
tecnología. Resultados y limitaciones en el decursar de los años. Las relaciones entre Cuba y la Unión
Soviética. El papel de los técnicos cubanos y soviéticos en su puesta en marcha. Evolución social de Moa a
partir del triunfo revolucionario hasta la actualidad.
INDICACIONES PRÁCTICAS Y DE ORGANIZACIÓN
La impartición de este curso combinará el enfoque teórico que garantice la adquisición de los conocimientos
requeridos con la ejemplificación a partir del trabajo con el libro básico y los hechos cotidianos.
Para garantizarlo, se requiere de la interacción del profesor con los estudiantes en los debates que se
producirán en los talleres.
En cada taller, el profesor orientará la guía de estudio y las actividades que pueden realizar para favorecer el
debate en el próximo encuentro .
Se aclara la propuesta del tema para que el estudiante tenga un punto de partida que lo guíe en la
elaboración de posibles propuestas de contenidos que desee incluir.

�Bibliografía
Velazco Mir, Pablo. Apuntes para la historia de Moa. Inédito.

�Anexo 23 Actividades con los estudiantes
Primera Etapa : Formativa
Título: ¿Qué debo saber sobre la metalurgia?
Objetivo: Conocer antecedentes históricos sobre la explotación metalúrgica que contribuyan a la
comprensión de esta actividad en el contexto en que esté ubicado a través de la proyección de materiales
fílmicos.
Contenido: Inicios de la explotación metalúrgica en el mundo, industrias más destacadas, técnicas
empleadas, los contextos socioculturales nacionales e internacionales en que se desarrolla.
Método: Charla
Título: La metalurgia en sus diversas formas de producción.
Objetivo: Conocer antecedentes técnicos sobre la explotación metalúrgica que contribuyan al incremento de
su cultura profesional a través de la proyección de materiales fílmicos.
Contenido: Diferentes esferas de actuación y diferentes formas de producción metalúrgica a nivel nacional e
internacional.
Método: Conversación heurística
Título: ¿Cómo se desarrolla la metalurgia en la actualidad?
Objetivo: Conocer características de la explotación metalúrgica para comprender cuáles son las
necesidades investigativas y productivas que se requieren actualmente de estos profesionales a través del
intercambio con profesores y especialistas de la metalurgia.
Contenido: La metalurgia actualmente: potencialidades, debilidades, problemas actuales y principales
adelantos y logros.
Método: Conversación heurística
Título: La explotación metalúrgica en Cuba. Su historia
Objetivo: Conocer antecedentes históricos de la explotación metalúrgica para poder insertarse
favorablemente en este contexto profesional y comprender las decisiones y actuaciones de sus miembros a
través del intercambio con historiadores.
Contenido: Inicios de la explotación metalúrgica en Cuba, las diferentes industrias que han existido y
existen, industrias más destacadas, técnicas empleadas, figuras representativas.
Método: Conversación heurística
Título: De cara a la historia
Objetivo: Conocer antecedentes históricos y culturales de la industria metalúrgica que contribuyan a lograr
una mejor comprensión de la actividad que se desarrolla en esta a través del intercambio con dirigentes y
fundadores de las industrias de Moa.

�Contenido: Acontecimientos que influyeron en la fundación de las industrias metalúrgicas. Características de
la explotación metalúrgica en sus inicios. Características de sus trabajadores. Historia de sus instalaciones.
Figuras representativas. Personalidades que la han visitado.
Método: Conversación heurística
Título: Acercamiento a la cultura en las industrias metalúrgicas
Objetivo: Conocer antecedentes culturales del contexto metalúrgico que propicien una adecuada inserción
en este para contribuir a su desarrollo a través de la visita a museos referidos a la historia y cultura de las
industrias metalúrgicas en que puedan desempeñarse en el futuro.
Contenido: Características culturales de los contextos socioculturales en que se desarrolla la industria
metalúrgica en Cuba: normas, valores, tradiciones, tecnologías.
Método: Expositivo
Título: Unidad y diferencia de la cultura en las industrias metalúrgicas
Objetivo: Conocer antecedentes culturales de los distintos contextos metalúrgicos cubanos que propicien su
preparación previa para el desenvolvimiento en ellos a través del encuentro con profesionales y obreros de
experiencia.
Contenido: Características culturales de los contextos socioculturales en que se desarrolla la industria
metalúrgica en Cuba: normas, valores, tradiciones, tecnologías.
Método: Conversación heurística
Título: La industria y su relación con la historia de Cuba
Objetivo: Conocer aspectos históricos relacionados con los miembros del contexto metalúrgico que
favorezcan la interacción humana a través de la visita a monumentos ubicados en las diferentes industrias
metalúrgicas.
Contenido: Historia de las figuras y héroes destacados en el contexto metalúrgico.
Método: Expositivo
Título: El valor del empeño y el sacrificio
Objetivo:

Conocer antecedentes técnicos sobre la explotación metalúrgica que contribuyan a su

preparación previa para el trabajo sacrificado en este contexto a través de un conversatorio con dirigentes,
obreros, aniristas y principales innovadores.
Contenido: Labor de los técnicos cubanos para lograr el funcionamiento de la industria cubana: principales
transformaciones técnicas que han realizado.
Método: Conversación heurística
Título: A trabajar por el bien de todos
Objetivo: Reconocer la importancia de utilizar el conocimiento científico desde su profesión para propiciar el
desarrollo de su sociedad a través de un conversatorio con especialista en temas éticos.

�Contenido: Ética y valores en el profesional de la metalurgia. Su importancia para el buen uso del
conocimiento científico. Ejemplos de mal empleo del conocimiento científico para causarle daño al hombre.
Método: Conversación heurística
Título: El conocimiento es infinito
Objetivo: Reconocer la importancia de actualizar el conocimiento constantemente para contribuir a la
solución de los problemas que se presenten en la industria metalúrgica a través de un conversatorio con
profesores de Metalurgia.
Contenido: El estudio permanente. Su importancia para un profesional de la metalurgia por la renovación
constante del conocimiento y su contribución a la búsqueda de nuevos y mejores estilos de trabajo.
Necesidad de nuevas tecnologías para la explotación de minerales en existencia.
Método: Conversación heurística
Título: Las relaciones con otros países. Experiencias de trabajo
Objetivo: Conocer previamente características sociales y culturales de diversos contextos metalúrgicos del
país y del mundo en que puede efectuar su futura labor profesional a través de relatos de profesores,
especialistas metalúrgicos y obreros de esta rama.
Contenido: Relaciones humanas entre especialistas de diferentes contextos metalúrgicos. Experiencias
asociadas con el trabajo y las investigaciones realizadas en conjunto con colaboradores de otras partes del
país o del mundo en el contexto fabril y la vida en el contexto social de otros países en que se explota la
metalurgia.
Método: Expositivo
Título: Curso para entendernos y trabajar mejor
Objetivo: Valorar a la comunicación como herramienta fundamental para lograr favorables resultados en
toda la actividad humana.
Contenido: La comunicación humana. Necesidad e importancia de la adecuada comunicación humana.
Herramientas para lograra efectividad en la comunicación.
Método: Expositivo
Título: Curso para saber comportarse en sociedad
Objetivo: Conocer normas sociales de comportamiento en la vida laboral y comunitaria que favorezcan el
comportamiento ético y cívico de los futuros profesionales.
Contenido: Temas del protocolo empresarial y social que favorezcan el trabajo y la vida del estudiante
metalúrgico.
Método: Expositivo
Título: La cultura y su incidencia en la productividad de la industria

�Objetivo: Conocer los procedimientos a seguir para diagnosticar las características socioculturales del
contexto metalúrgico como condición previa para su desempeño en la explotación metalúrgica a través de la
presentación de un folleto.
Contenido: Aspectos que se consideran que evidencian la formación sociocultural de un ingeniero
metalúrgico. Procedimientos a seguir para determinar las características socioculturales del contexto
metalúrgico en que se está desempeñando.
Método: Expositivo
Título: Para elevar la eficiencia, calidad y productividad
Objetivo: Contribuir a estrechar las relaciones entre los contextos universitario y empresarial a partir del
incremento de la actividad investigativa estudiantil en correspondencia con los problemas presentados en la
industria.
Contenido: Presentación del banco de problemas relacionados con la explotación metalúrgica. Posibilidad
de investigaciones que resuelvan temas pendientes en la industria metalúrgica cubana.
Método: Debate
Segunda Etapa: Investigativa
Título: Mis conocimientos sobre la historia de la metalurgia
Objetivo: Demostrar los conocimientos adquiridos sobre historia y cultura de la industria metalúrgica a partir
de la exposición de resultados investigativos.
Contenido: La metalurgia: sus diferentes esferas de actuación y diferentes formas de producción a nivel
nacional e internacional. Inicios de la explotación metalúrgica, industrias más destacadas, técnicas
empleadas, los contextos socioculturales nacionales e internacionales en que se desarrolla, sus
potencialidades, debilidades, problemas actuales, principales adelantos y logros.
Método: Debate sobre resultados investigativos.
Título: En búsqueda de mayor eficiencia tecnológica
Objetivo: Valorar la eficacia de las diferentes técnicas y tecnologías de explotación metalúrgica en el mundo
apoyándose en datos y criterios obtenidos en trabajos investigativos.
Contenido: Diferencias en la explotación del níquel y otros metales en el mundo. Valoración sobre cuáles
son más eficientes y por qué.
Método: Exposición de resultados investigativos.
Título: Impacto de la metalurgia cubana en el mundo
Objetivo: Desarrollar habilidades en el autoaprendizaje y el estudio independiente de temas de interés para
su profesión.
Contenido: La ubicación de la industria metalúrgica cubana a nivel mundial: eficiencia, productividad y
perjuicios ocasionados al medio.

�Método: Investigativo
Título: ¿Cómo perfeccionar, desde la cultura, el trabajo en la industria?
Objetivo: Incentivar la creatividad y la participación en la solución de problemas profesionales generados en
el contexto metalúrgico causados por características culturales negativas.
Contenido: Propuesta de acciones para cambiar componentes culturales afectados en la industria
metalúrgica.
Método: Debate grupal.
Título: ¿Qué falta por hacer para proteger el medio ambiente?
Objetivo: Concientizar en la necesidad de continuar el trabajo en aras de disminuir los problemas
ambientales que causa la explotación metalúrgica a través de la revisión bibliográfica de trabajos
investigativos relacionados con la protección al medio ambiente en la industria, realizados por profesores del
Instituto o por profesionales de la industria.
Contenido: Afectaciones al medio ambiente causadas por la explotación metalúrgica. Trabajos investigativos
que los han eliminado o disminuido. Otras investigaciones que pueden realizarse.
Método: Investigativo
Título: La historia del níquel en Moa.
Objetivo: Valorar la importancia del conocimiento de los acontecimientos históricos relacionados con la
explotación metalúrgica para la comprensión de los fenómenos que se produzcan en la industria en el
presente e incrementar su acervo cultural a través del estudio independiente del libro del historiador de Moa,
Pablo Velazco Mir.
Contenido: Acontecimientos históricos relacionados con la explotación del níquel en Moa.
Método: Investigativo
Título: Taller " La información que necesitas"
Objetivo: Actualizarse permanentemente sobre la realidad de los diferentes contextos metalúrgicos de Cuba
y el mundo para aprovechar los hechos significativos en el trabajo y la vida cotidiana y tener conocimientos
previos para la posible actuación en estos contextos.
Contenido: Noticias de actualidad sobre la realidad política, económica, social, cultural y productiva de los
diferentes contextos metalúrgicos.
Método: Expositivo
Título: Peñas culturales "Incrementando tu cultura"
Objetivo: Contribuir a la transmisión de los conocimientos culturales adquiridos a los miembros del contexto
metalúrgico para lograr el mejor desempeño laboral de estos.
Contenido: Aspectos culturales de interés para el desempeño de un ingeniero metalúrgico en diferentes
contextos de Cuba y el mundo.

�Método: Expositivo
Título: Incidencia de la cultura en problemas de la industria
Objetivo: Contribuir a perfeccionar el trabajo en el contexto metalúrgico a partir de la demostración de la
necesidad de valorar las características culturales que presentan para resolver los problemas que se
generen en la actividad laboral.
Contenido: Problemas causados por ineficiente formación cultural de los miembros del contexto metalúrgico.
Método: Debate reflexivo.
Título: La cultura en otros contextos metalúrgicos
Objetivo: Obtener conocimientos previos sobre las características culturales de otros contextos metalúrgicos
en que pueda efectuar su futura labor profesional a través del intercambio con profesionales de la metalurgia
de dichos contextos.
Contenido: Características culturales de otros contextos metalúrgicos del país.
Método: Conversación heurística
Título: Paneles "De visita por el mundo"
Objetivo: Perfeccionar la expresión oral a partir de la exposición de conocimientos adquiridos sobre la
cultura y el protocolo empresarial y social en diferentes países en que se explote la metalurgia.
Contenido: Cultura y protocolo en diferentes países en que se desarrolla la industria metalúrgica y que más
posibilidades de intercambio tengan con Cuba.
Método: Expositivo
Título: Para que me acepten en el contexto metalúrgico.
Objetivo: Valorar la incidencia de la comunicación utilizada en el contexto metalúrgico en la interacción que
se produce entre sus miembros tomando como base la observación de la actuación cotidiana.
Contenido: Principales términos (técnicos o no) que se utilizan en el contexto metalúrgico y su incidencia en
la relación que establecen los miembros de dicho contexto.
Método: Exposición de resultados investigativos.
Título: La comunidad y la industria
Objetivo: Diagnosticar las posibilidades que tiene la comunidad para contribuir al desarrollo metalúrgico.
Contenido: Necesidades, potencialidades y riesgos presentes en la comunidad que inciden en el desarrollo
metalúrgico.
Método: Práctico
Título: La comunidad, la empresa y la universidad
Objetivo: Contribuir a la integración de los contextos universitario, comunitario y empresarial para solucionar
los problemas que causa la industria metalúrgica a la comunidad.
Contenido: Problemas comunitarios relacionados con la industria.

�Método: Exposición de propuestas de intervención para su solución.
Título: La comunidad en la empresa
Objetivo: Integrar la comunidad a la empresa para aprovechar los saberes populares en aras de contribuir al
desarrollo de la industria metalúrgica a través de la visita de miembros de la comunidad a la empresa.
Contenido: El saber hacer comunitario en relación con la industria.
Método: Conversación heurística
Tercera Etapa: Extensionista
Título: El saber hacer del obrero
Objetivo: Propiciar el establecimiento de adecuadas relaciones humanas entre profesionales y obreros a
partir del encuentro con obreros en las plantas.
Contenido: Actuación de los obreros en las plantas metalúrgicas. Métodos de trabajo. Formas de solucionar
los problemas.
Método: Práctico
Título: Descubriendo las características culturales
Objetivo: Diagnosticar características socioculturales del contexto metalúrgico necesarias para su
desempeño como profesional a partir de la aplicación de técnicas de recogidas de datos.
Contenido: Características esenciales del contexto metalúrgico con respecto a la comunicación: estilos de
comunicación, lenguaje, actitud de los miembros del contexto ante la comunicación con otros, política que
rige la explotación del Ni., perfeccionamiento empresarial, penalización, actualización económica (precios del
níquel, causas, usos).
Método: Práctico
Título: Tomando experiencia
Objetivo: Aprender a trabajar en equipos para la solución de problemas del contexto metalúrgico a través de
la participación en equipos de trabajo con sus profesores y especialistas de la industria.
Contenido: Búsqueda de soluciones a problemas de la industria.
Método: Problémico
Título: Tomando experiencia
Objetivo: Aprender a tomar decisiones que afectan la explotación metalúrgica a partir del intercambio en
equipos de trabajo con sus profesores, especialistas y directivos de la industria.
Contenido: Toma de decisiones relacionadas con la explotación metalúrgica.
Método: Práctico
Título: Ayudando a otros

�Objetivo: Concientizar a los miembros del contexto metalúrgico de problemas que presentan en cuanto a la
comunicación e interacción humana que afectan el desarrollo de su actividad laboral para provocar reflexión
y cambios de actitudes a partir de dramatizaciones en la industria.
Contenido: Inadecuadas estrategias comunicativas. Su incidencia en problemas del contexto productivo.
Método: Práctico
Título: Practicando lo aprendido
Objetivo: Valorar la aplicación por los trabajadores de la industria de los conocimientos aprendidos sobre el
protocolo empresarial para visualizar su incidencia en los resultados de la actividad laboral.
Contenido: Práctica del protocolo en la industria.
Método: Práctico
Título: La comunicación en mi grupo.
Objetivo: Valorar la efectividad de la comunicación en el grupo para contribuir a cambiar patrones negativos
o mantener los positivos.
Contenido: Caracterización de su grupo en cuanto a las prácticas comunicativas.
Método: Expositivo

�Anexo 24 Cuestionario para evaluar el coeficiente de competencia de los expertos sobre el modelo
pedagógico
Datos Generales
Nombre:
Categoría docente y científica:
Años de experiencia como profesional:
País:
Institución donde labora:
Como parte de la formación integral a que aspira la Educación Superior Cubana, se considera importante
incorporar la formación sociocultural del estudiante. Para ello, se hace necesario diseñar un modelo
pedagógico que oriente sobre los procederes a tener en cuenta para implementarla.
Se cree importante evaluar este modelo por criterio de experto con el objetivo de minimizar incongruencias
para contribuir a mejorarlas. En este sentido usted ha sido elegido como candidato por su cualificación
científico - técnica, sus años de experiencia y los resultados alcanzados en su labor profesional y, a partir de
su disposición, es necesaria una autovaloración de los niveles de información y argumentación que posee
sobre el tema en cuestión. Se agradece su colaboración de antemano.
Instrucciones.
1. Marque con una X, en la escala de 1 a 10 que se muestra a continuación, el valor que corresponde con el
grado de conocimiento o información que tiene sobre la formación sociocultural, donde 1 representa
desconocimiento y 10 amplios conocimientos.
0

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

2. Realice una evaluación del grado de influencia que cada una de las fuentes que se presentan a
continuación, ha tenido en su conocimiento y criterios sobre la formación sociocultural. Para ello marque con
una cruz (X), según corresponda, en A (alto), M (medio) o B (bajo).
GRADO DE INFLUENCIA DE CADA
FUENTES DE ARGUMENTACIÓN

UNA DE LAS FUENTES EN SUS
CRITERIOS
ALTO (A)

1. Investigaciones teóricas y/o experimentales relacionadas

MEDIO (M)

BAJO (B)

�con el tema.
2. Experiencia obtenida en la actividad profesional.
3. Análisis de literatura especializada y publicaciones con
respecto al tema.
4. Conocimiento del estado actual de la temática en
diferentes contextos.
5. Conocimientos sobre la labor educativa en la Educación
Superior .
6. Análisis de la literatura sobre formación sociocultural
desde la práctica educativa.
7. Experiencia como profesor

vinculado a la labor

educativa en la formación profesional de pregrado.
8. Experiencia como experto en la evaluación de modelos
pedagógicos como resultados científicos.
9. Intuición.

�Anexo 25 Tabla que representa el coeficiente de competencia de los expertos en la evaluación del modelo
Expertos

Ka

GCI (Kc)

K

Competencia

1

0,97

0,9

0,935

alta

2

0,9

0,96

0,93

alta

3

0,8

0,80

0,8

media

4

0,9

0,9

0,9

alta

5

0,8

0,83

0,815

alta

6

0,8

0,89

0,845

alta

7

0,7

0,93

0,815

alta

8

0,9

0,97

0,935

alta

9

0,8

0,86

0,83

alta

10

0,9

0,93

0,915

alta

11

0,8

0,77

0,785

media

12

0,8

0,83

0,815

alta

13

0,9

0,97

0,935

alta

14

0,9

0,96

0,93

alta

15

0,8

0,93

0,865

alta

16

0,8

0,86

0,83

alta

17

0,9

0,97

0,935

alta

18

0,9

0,97

0,935

alta

19

0,9

0,96

0,93

alta

20

0,9

0,89

0,895

alta

21

0,8

0,89

0,845

alta

22

0,9

0,83

0,865

alta

23

0,9

0,97

0,935

alta

24

0,7

0,89

0,795

media

25

0,9

0,97

0,935

alta

26

0,9

0,89

0,895

alta

27

0,7

0,89

0,795

media

28

0,9

0,97

0,935

alta

29

0,8

0,87

0,835

alta

30

0,8

0,93

0,865

alta

�General

0,8786

GCI. (Kc) Grado de conocimiento e información.
Ka. Coeficiente de argumentación o fundamentación.
K. Coeficiente de competencia.
K=½(Kc+Ka)

�Anexo 26 Cuestionario para la evaluación del modelo pedagógico según criterio de expertos.
El objetivo del presente cuestionario es valorar el modelo pedagógico de formación sociocultural desde lo
educativo teniendo en cuenta la calidad que presentan en su elaboración y su efectividad en la formación
integral a que se aspira.
Sus criterios se manejarán de forma anónima y sus sugerencias y señalamientos críticos contribuirán a
perfeccionar las aproximaciones teóricas objeto de valoración.
Además, le agradezco por anticipado su valiosa colaboración.
1.

Características del modelo

a) Capacidad del modelo para aproximarse al funcionamiento del objeto de modelación.
A continuación se presenta una lista de indicadores con las respectivas unidades de medición, con el
propósito de que marque con una cruz (X) la celda que corresponda con la evaluación que usted le otorga a
cada ítem.
Unidades de medición: Muy adecuado (MA), Bastante adecuado (BA), Adecuado (A), Poco adecuado (PA),
Muy inadecuado (MI).
VALORACIÓN
INDICADORES
1. Características generales del modelo
Objetivo
Características generales y exigencias básicas del
modelo pedagógico
2. Fundamentos teóricos
3. Componentes procesuales
Representación gráfica
Contenidos teóricos y metodológicos de los
componentes procesuales
Componente Subsistema Vínculo entre el contexto
universitario, comunitario y empresarial
Componente

Subsistema

Establecimiento

de

aspiraciones de formación sociocultural del estudiante
de la metalurgia
Componente Subsistema Programa de intervención

M

B

A

A

A

Valoraciones

P

M

A

A

�sociocultural
Componente Subsistema Evaluación del proceso de
formación sociocultural
Otros que usted considere.
b) Organización sistémica de los elementos estructurales y capacidad atender cambios en la realidad.
VALORACIÓN
INDICADORES

M

B

A

A

A

Valoraciones

P

M

A

A

Capacidad para atender cambios en la realidad para
la que ha sido concebida
Implicación

de los componentes para el

funcionamiento
Diferenciación recíproca de los componentes para el
funcionamiento
Dependencia de los componentes entre sí para el
funcionamiento

2. Relevancia e impacto del modelo
VALORACIÓN
INDICADORES
Relevancia social de las necesidades que atiende en
la formación profesional
Significación teórico práctica para la formación
profesional
Capacidad para satisfacer las necesidades formativas
propuestas
Contribución al perfeccionamiento de la labor
educativa en el año académico
Contribución al desarrollo de la personalidad para la

M

B

A

A

A

Valoraciones

P

M

A

A

�actuación

profesional

en

diversos

contextos

metalúrgicos
Otros que usted considere
A. Valoración General
Principales problemas encontrados

Soluciones que recomienda

a) ¿Es aplicable el modelo de formación sociocultural en la Educación Superior cubana? Sí___ No__
b) ¿Recomienda aplicarlo en la situación actual de la Educación Superior cubana? Sí___ No__
Principales problemas encontrados Soluciones que recomienda
Gracias por su cooperación.

�Anexo 27
DINAMICA TORMENTA DE IDEAS
FICHA (1)
FECHA: 13/04/09
LUGAR: Instituto Superior Minero Metalúrgico.
Grupo de primer año de Ingeniería en Metalurgia y Materiales.
ASISTENCIA: 10
TÍTULO: La cultura en distintos países. Canadá
EDAD: 18-21 años.
CÓDIGO: 01.
TAMAÑO GRUPO: El trabajo se realizó con 10 personas.
DESARROLLO:
OBJETIVO 1: Determinar el nivel de información de los integrantes del grupo sobre la cultura en los
diferentes países. Canadá.
OBJETIVO 2: Describir sus opiniones.
CONTENIDO:
1- A cada participante se le entregará una nota con la siguiente pregunta: ¿Qué saben de la cultura de
otros países en que se produce la metalurgia?, y se les preguntará que piensan sobre eso.
DURACIÓN: 25 min. Aproximadamente
- 5 o 10 minutos para el trabajo individual.
- 15 minutos para el trabajo en gran grupo.
- MATERIALES:
- Útiles de escribir.
- EVALUACIÓN: Será desarrollada por el animador del grupo, el cual la realizará siguiendo los siguientes
criterios:
 Si ha habido o no un clima distendido.
 Si ha habido coacción o no por parte del animador a la hora de dar las instrucciones.
 Si ha habido libertad dentro del local, es decir, si se le ha dado al sujeto para actuar libremente, diciendo
únicamente aquello que quiere decir.
 Si las opiniones de los sujetos se contradicen o son unánimes.

�- MATERIALES:
- Útiles de escribir.

�Anexo 28 Protocolo de Dinámica de Tormenta de ideas
SUJETO 1 Sé que algunos países, como Canadá, son productores metalúrgicos.
SUJETO 2 Para que interesarse por su cultura si estos países tienen diferente idioma al nuestro.
SUJETO 3 Tienen diferentes culturas a la nuestra.
SUJETO 4 Su cocina es muy distinta a la nuestra, por ejemplo, en Canadá. Eso no me servirá en
mi carrera. Además de no tener que ver nada con la misma.
SUJETO 5 No tengo ningún conocimiento de estos países productores. Pero me interesará saber.
SUJETO 6 Para qué saber de ellos si no tenemos la posibilidad de visitarlos.
El SUJETO 7 y el 8 Plantearon que no era de su interés pero parece que estuvieron de acuerdo con lo
expuesto por sus compañeros ya que asintieron en cada momento de la exposición.
SUJETO 9 Qué tiene de importante saber las culturas de estos países si lo mío es terminar y ponerme a
trabajar.

�Anexo 29 Dinámica de Tormentas de ideas y Grupo Nominal
FICHA 2
Lugar: Instituto Superior Minero Metalúrgico.
Primer año de Ingeniería en Metalurgia y Materiales.
Fecha: 22/04/2009

Asistencia 7.

TÍTULO: La comunicación en el grupo.
- 5 o 10 minutos para el trabajo individual.
EDAD: 18-22.
CÓDIGO: 02.
TAMAÑO GRUPO: El trabajo se realizó en con 7 personas.
DESARROLLO
OBJETIVO 1: Determinar el nivel de comunicación de los integrantes del grupo.
OBJETIVO 2: Describir sus opiniones.
CONTENIDO: Se escribió en la pizarra la pregunta: ¿Tienes una adecuada comunicación con tus
compañeros? y se les preguntó que pensaban sobre eso
DURACIÓN: 30 min. Aproximadamente. - 20 minutos para el trabajo en gran grupo.
MATERIALES: Pizarra, tizas, útiles de escribir.
EVALUACIÓN: Será desarrollada por el animador del grupo, el cual la realizará siguiendo los siguientes
criterios:
 Si ha habido o no un clima distendido.
 Si ha habido coacción o no por parte del animador a la hora de dar las instrucciones.
 Si ha habido libertad dentro del local, es decir, si se le ha dado al sujeto para actuar libremente, diciendo
únicamente aquello que quiere decir.
 Si las opiniones de los sujetos se contradicen o son unánimes.

�Anexo 30 Protocolo Dinámica tormenta de ideas
Sujeto 1 Sí la tengo. Yo creo que es bueno que nos comuniquemos entre nosotros para saber lo que
opinamos cada uno.
Sujeto 2 Yo me comunico con ellos pero en ocasiones alteran la voz.
Sujeto 3 En ocasiones me siento algo apenado al entablar una conversación con mis compañeros.
2da. RONDA
Sujeto 1 Pienso que deberíamos conocernos mejor.
Sujeto 2 No todos tenemos facilidad para la comunicación.
Sujeto 3 No se nos exige que mantengamos una adecuada comunicación
Sujeto 4 Lo mío es terminar el curso bien, lo demás llega luego.
Sujeto 5 Deberíamos unirnos más como grupo.
Sujeto 6 La comunicación es necesaria para podernos relacionar.
Sujeto 7 (Se quedó callado).

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                <text>Modelo pedagógico de formación sociocultural del estudiante de Ingeniería en Metalurgia y Materiales desde la labor educativa del colectivo</text>
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                    <text>FOLLETO

MODELO PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA
DE COSTO ABC A PROCESOS INDUSTRIALES

Lic. YAMILKA BLANCO GARCÍA
Lic. NANCY ALMAGUER LAURENCIO

�MODELO PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA DE COSTO ABC A PROCESOS
INDUSTRIALES

Autores: Lic. Yamilka Blanco García
Lic. Nancy Almaguer Laurencio

Editorial Digital Universitaria, Moa

�Página legal
Título de la obra: Modelo para la aplicación del sistema de costo ABC a procesos
industriales, 26 págs
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN: 978-959-16-2423-9
1. Autores: Lic. Yamilka Blanco García
Lic. Nancy Almaguer Laurencio
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: M. Sc Niurbis La Ó Lobaina
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín
Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: https://edum.ismm.edu.cu

�Introducción
En la actualidad el Estado demanda profesionales de las ciencias contables y
financieras que contribuyan con eficacia al control y la planificación de las
actividades económicas y financieras de cualquier nivel o sector del
mercado nacional. En este aspecto se deben considerar como prioridades la
administración estatal y los sectores de la economía nacional.
El Ministerio de Educación Superior ha encaminado un proceso de
perfeccionamiento constante, del cual la Carrera de Contabilidad y Finanzas
no ha estado exenta; para ello, ha tenido presente la conjugación entre los
conocimientos que aporta la ciencia en particular, con la práctica;
interrelación que conlleva al desarrollo de conocimientos científico- técnicos
para la formación de un profesional competente.
El actual orden económico y social, impuesto por el modo de producción
capitalista a la sociedad, es insostenible. La crisis económico-financiera
obliga a los países a dar óptimo uso a sus factores de producción y Cuba se
encuentra en un proceso de reordenamiento económico como respuesta a la
recesión que vive el mundo.
La aplicación, cálculo y análisis del costo de producción constituyen un
elemento indispensable para la correcta dirección económica, lo que
condiciona el carácter social de la producción y el principio de distribución
sobre la base de la cantidad y calidad del trabajo aportado.
Para cualquier sistema de dirección constituye un factor fundamental,
asegurar el papel del costo tanto en la planificación, como en la dirección de
la empresa a través de mecanismos efectivos y ágiles que posibiliten su
cálculo con elevado grado de confiabilidad.
El costo como herramienta de dirección debe facilitar la valoración de
posibles decisiones a tomar y permitir que se seleccione la de mayor
beneficio con un mínimo de gastos; además de reducir el riesgo en la toma
de decisiones en situaciones coyunturales de mercado o acciones
impostergables de carácter nacional.
Constituye también un indicador del aprovechamiento de los recursos
materiales, financieros y humanos en el proceso productivo que refleja el
efecto de las desviaciones respecto de lo previsto y asegura una correcta
planificación de los mismos; para lograr esto, se requiere de una perfecta
voluntad y estilo de dirección que utilice el costo como un verdadero
instrumento rector, además de establecer una adecuada base metodológica
y de registro donde se analice su comportamiento durante un período
determinado y se compare lo que se hizo, con lo previsto en determinadas
circunstancias.
Objetivo fundamental del material didáctico elaborado:
Capacitar a docentes y estudiantes sobre el sistema de contabilidad de
costos ABC (Activity Based Costing), el cual se ha ajustado excelentemente
a las empresas de la rama industrial de Estados Unidos y Europa y se
expande a otros países de Asia, América Latina, y hacia otros sectores de la
1

�economía como servicios (hospitales, bancos, etcétera) de modo que se
puedan tomar decisiones administrativas que propicien el logro de mayor
eficiencia económica.

ANTECEDENTES DE LOS COSTOS ABC
Según Johnson y Kaplan los Sistemas de Costos Basados en
Actividades (ABC) no han supuesto nada más, que la vuelta a los
orígenes de la contabilidad de costos. Esta aseveración se fundamenta en
que la contabilidad de costos nació científicamente, pareja a la Revolución
Industrial y como consecuencia de que la producción empezó a
desarrollarse dentro de un mismo recinto y bajo la supervisión directa del
empresario.
La necesidad del empresario de conocer el desempeño en las distintas
tareas que realizaba para fabricar los productos, hizo que, en sus
comienzos, la contabilidad de costos estuviese dirigida principalmente a
conocer las actividades que se desarrollaban en la organización.
La complejidad cada vez mayor de los procesos productivos y la falta de
medios técnicos e informáticos fueron los factores que provocaron que la
contabilidad de costos se preocupe cada vez menos de las actividades como
núcleo del cálculo de costos y más de las diferentes partes de la
organización al frente de los cuales fueron apareciendo responsables de la
gestión. Justificándose así, el auge tradicional de los costos por
departamentos.
Si bien en la década del 70 aparecen las primeras publicaciones sobre
Costeo Basado en Actividades, no se conocen aplicaciones de este sistema
hasta la década del 80, en que el desarrollo de la informática pone a
disposición de las empresas los medios para obtener y procesar más
fácilmente información clave para su implementación. A partir de los años
80, comienza a proliferar la literatura sobre este tema, tal es el caso de la
obra “The Goal”, de los autores E. Goldratt y J. Cox (1984) donde se
critican las fallas del costeo tradicional, dando paso en los años siguientes,
a una nueva corriente de pensamiento en cuanto a los métodos para
calcular costos y determinar precios.
En estos años el mercado mundial se enfrentó al cambio de filosofía de
negocios con un enfoque globalizador apoyado en los avances tecnológicos
cuyo objetivo es obtener productos competitivos, minimizar costos de
producción y responder oportunamente a las necesidades específicas del
cliente.
Dado este fenómeno, el profesor Robert S. Kaplan (1986) de la Harvard
Business School, propone la metodología ABC que se fundamenta en una
hipótesis básica: las distintas actividades que se desarrollan en las
empresas son las que consumen los recursos y las que originan los costos,
no los productos. Estos solo demandan las actividades necesarias para su
obtención.

�Lógicamente para establecer un sistema, se hace necesario primero definir
cuál será el enfoque para la acumulación de los costos que se seguirá en
una entidad para poder diseñar el mismo. En los sistemas tradicionales se
vienen utilizando: área de responsabilidad, centros de costos,
departamentos, entre otros, los cuales también son utilizados por algunos
investigadores en los modelos ABC, pero tienen características muy
particulares que no son las más adecuadas para la gestión estratégica de
las actividades.
Esta cuestión exige adentrarse primero en algunos aspectos relacionados
con la gestión de procesos, enfoque que se tomará como referencia en este
material, siguiendo el punto de vista de Cooper (1995) y Thrischler (1998)
de orientar la gestión de las actividades de las organizaciones hacia los
procesos.

FUNDAMENTOS DEL MÉTODO ABC
El método ABC analiza las actividades de los departamentos indirectos (de
soporte) dentro de la organización para calcular el costo de los productos
terminados y analiza las actividades porque reconoce dos verdades simples
pero evidentes:
1. No son los productos sino las actividades las que causan los costos;
2. Son los productos los que consumen las actividades.
El método ABC consiste en asignar los gastos indirectos de fabricación a los
productos siguiendo los pasos descritos a continuación:
1. Identificación y análisis, por separado, de las distintas actividades de
apoyo que proveen los departamentos indirectos;
2. Asignación a cada actividad de los costos que les corresponden,
creando así agrupaciones de costo homogéneas en el sentido de que
el comportamiento de todos los costos de cada agrupación es
explicado por la misma actividad;
3. Ya que todas las actividades han sido identificadas y sus respectivos
costos agrupados, entonces se deben encontrar las "medidas de
actividad" que mejor expliquen el origen y variación de los gastos
indirectos de fabricación.

MEDIDAS DE ACTIVIDAD
Son medidas competitivas que sirven como conexión entre las actividades y
sus gastos indirectos de fabricación respectivos y que pueden relacionar

�también con el producto terminado. Cada "medida de actividad" debe estar
definida en unidades de actividad perfectamente identificables.
Las medidas de actividad son conocidas como "COST DRIVERS", término
cuya traducción en castellano aproximada sería la de "origen del costo"
porque son precisamente los "cost drivers" los que causan que los gastos
indirectos de fabricación varíen; es decir, mientras más unidades de
actividad del "cost driver" específico identificado para una actividad dada se
consuman, entonces mayores serán los costos indirectos asociados con esa
actividad.
Como ejemplo de “cost drivers” se pueden mencionar:
a. Número de t de carnes producidas;
b. Número de t de mercancías transportadas.
De esta manera, se les asigna un costo mayor a aquellos productos que
hayan demandado más recursos organizacionales, y dejarán de existir
distorsiones en el costo de los productos causados por los efectos de
promediación de un sistema tradicional de asignación de costos que falla en
estudiar las verdaderas causas del comportamiento de los gastos indirectos
de fabricación y que, por ello, los prorratea utilizando bases de asignación
arbitrarias como las horas de mano de obra directa.
El sistema tradicional no identificó, ni estudió, ni analizó las causas de fondo
del origen y variaciones de los gastos indirectos de fabricación.
El método ABC sostiene que cada renglón de los gastos indirectos de
fabricación está ligado a un tipo de actividad específica y es explicado por lo
tanto por una "Medida de Actividad" diferente, dicho de otro modo, lo que
explica el comportamiento de los costos de los departamentos indirectos
(considerados la mayoría de ellos como fijos según el pensamiento contable
tradicional), son las distintas transacciones o actividades que consumen de
ellos los productos terminados en su elaboración.

MODELO PROPUESTO PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA ABC A
PROCESOS INDUSTRIALES
Propuesta del Sistema ABC
que consta de tres pasos, los que
posteriormente serán desglosados en tareas para poder comprender en
detalles la secuencia lógica del modelo. El modelo general se representa en
la tabla 1.

�Tabla 1. Modelo para la aplicación del sistema ABC
ETAPAS
Análisis de los procesos

PASOS

CÓDIGO

Análisis del diseño de los procesos y
actividades

PII1.1

Diseño o rediseño de los procesos
Análisis de las actividades primarias y
Identificación de los elementos de apoyo
del costo de cada proceso
Elección de los inductores
Cálculo del costo de las actividades
primarias y de apoyo
Determinación del costo de los Asignación del costo de las actividades
procesos operativos
de apoyo a las primarias
Asignación del costo de las actividades
a los procesos operativos

PII1.2
PII2.1
PII2.3
PII3.1
PII3.2

PII3.3

Fuente: Lic. Pérez Falco, G.: “Sistema de costo ABC. Una propuesta para procesos
industriales" en Contribuciones a la Economía, junio 2007.

DESPLIEGUE DE LA METODOLOGÍA PROPUESTA EN EL MODELO
DISEÑADO

Etapa I: Análisis de los procesos
Esta etapa se desarrolla con el fin de seleccionar los procesos de la
empresa, determinando los subprocesos que lo integran y las actividades
implicadas, teniendo en cuenta lo siguiente:

1. Análisis preliminar del diseño de los procesos
Para realizar el análisis preliminar del diseño de los procesos, es necesario
formar un equipo de trabajo interdisciplinario para lo cual se tendrá en
cuenta el Método de Expertos descrito por Goicoechea (1982) y Sánchez
(1984), compuesto por no más de siete personas según Trischler (1998);
Amozarrain (1999), Zaratiegui (1999).
Para la selección de expertos se utilizará el coeficiente de competencia K, el
cual se calcula de acuerdo con la opinión del candidato sobre su nivel de
conocimiento acerca del problema que se está resolviendo y con las fuentes
que le permiten argumentar sus criterios.
Posteriormente se pasa a identificar los procesos para lo cual se utilizará el
Método Delphi, como método de expertos que facilitará el trabajo del equipo
ejecutivo seguido de la selección de los procesos operativos, estratégicos y
de apoyo definiendo la relación de los mismos con los objetivos estratégicos

�de la organización. Esta selección se realiza con la intención de hacer un
análisis más detallado desde el punto de vista del sistema. Esta tarea
concluye con la designación del responsable de cada proceso.

2. Diseño o rediseño de los procesos
Para cada uno de estos elementos se realiza un estudio exhaustivo que
culminará con el análisis del valor añadido de cada proceso.
Se comenzará el análisis con la constitución del equipo de trabajo el cual
será seleccionado por el responsable del proceso quienes elaborarán una
ficha técnica para cada proceso y determinarán los subprocesos.
Posteriormente se determinan las actividades a través de entrevistas con
los trabajadores y se elabora el diccionario de actividades.
Etapa II: Identificación de los elementos del costo de cada proceso
En esta etapa se identifican los elementos del costo de cada proceso o
actividad teniendo en cuenta que las actividades son ahora el centro del
modelo.

3. Análisis de actividades primarias y de apoyo
En esta tarea, las actividades serán clasificadas a partir de los criterios de
Porter (1985) y se identificarán los inputs y outputs de cada una de las
actividades primarias y secundarias, es decir, las entradas necesarias para
que comience cada actividad y las salidas que se obtienen de cada una de
ellas y que implica al recurso consumido por parte de la misma.

4. Elección de los inductores de costo
La selección de los inductores más adecuados está en función del parámetro
que más influye en la variación de los costos. Su obtención se realiza
mediante dos formas: una cuantitativa y otra cualitativa. En el primer caso
se genera a través del sistema informativo actual y en el segundo caso se
obtiene con el método de expertos, por lo que deberá ser incluido en el
sistema informativo.

Etapa III: Determinación del costo de los procesos
En este paso se elabora el procedimiento para el cálculo del costo de los
procesos, el cual contiene el cálculo del costo de las actividades.

�1.

Cálculo del costo de las actividades primarias y de apoyo;

2.

Asignación del costo de las actividades de apoyo a las primarias;

3.

Asignación del costo de las actividades a los procesos operativos.

APLICACIÓN EXPERIMENTAL DEL MODELO PROPUESTO EN LA
PRESTACIÓN DE SERVICIOS

Paso I: Localización de los procesos
Después que cada experto selecciona las características por las que
considera cumplir con los requisitos para ello y las fuentes de sus
conocimientos se obtienen los siguientes resultados:

Tabla 2: Puntuaciones de cada experto evaluado
EXPERTOS EVALUADOS
Director de UEB Dirección Comercial
Director UEB 2 Gastronomía
Director UEB Hotelería
Jefe de Grupo de ATM
Director Económico
Jefe de Grupo Control de la Producción

PUNTUACIÓN
0,9135
0,9230
0,9125
0,8536
0,9035
0,9580

Como se puede ver en la tabla anterior, todos los evaluados obtienen una
puntuación mayor a 80 %, por tanto, permite avalarlos como expertos.
El sistema continúa con la identificación de los procesos potenciales los
cuales son priorizados posteriormente siguiendo los criterios definidos
anteriormente y los resultados se muestran en la Tabla 3.
El proceso productivo en la empresa se realiza a través de tres servicios
fundamentales (Alimentación, Hospedaje y Transporte de Personal), para
ello se realizan varios procesos.

�Tabla 3: Listado de los Procesos seleccionados
Gastronómico
Transportación
Alojamiento
Gestión de Recursos Humanos
Gestión Económico Financiera
Gestión Logística
Servicios Técnicos
Gestión Apoyo a los Servicios

Una vez determinada la concordancia de expertos, se clasifican los procesos
en operativos, estratégicos y de apoyo, lo que se muestra a continuación.
Tabla 4: Clasificación de los Procesos
OPERATIVOS

ESTRATÉGICOS

APOYO

Gastronómico

Gestión de Recursos Humanos

Servicios Apoyo

Transportación

Gestión Económico Financiera

Servicios Técnicos

Alojamiento

Gestión Logística

Seguidamente se designa el responsable de cada proceso el cual se
encargará del desarrollo de las tareas posteriores.
La validación del sistema prosigue con la constitución del equipo de trabajo
para delimitar procesos y subprocesos y posteriormente seleccionar las
actividades de cada proceso.
La identificación de las actividades se realiza según los criterios de
clasificación de Porter (1985) definidos anteriormente. Esta clasificación se
realiza a través de entrevistas sistemáticas con los empleados, pues poseen
la experiencia práctica y por tanto, son un elemento clave a tener en
cuenta. Una muestra de las actividades seleccionadas se presenta en la
Tabla 5.

�Tabla 5. Listado de Actividades
NO
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46

ACTIVIDAD
Elaborar alimentos
Distribuir y transportar alimentos
Prestar servicios
Fregar utensilios
Trasladar trabajadores
Limpieza de vehículos
Dar mantenimiento a vehículo
Programar y controlar rutas
Abastecer el vehículo
Recaudar efectivo
Recepción y reservación
Limpieza y avituallamiento
Elaborar alimentos
Prestar servicio Restaurant Bar Cafetería
Planear y controlar salario
Realizar estudios de capacidad y carga
Realizar acciones de capacitación
Gestionar comunicación
Administrar y controlar
Registrar operaciones
Conciliar con proveedores
Gestionar cobros y pagos
Elaborar y controlar planes
Elaborar y controlar precios
Elaborar informes estadísticos
Solicitar ofertas
Solicitar contrato de servicio o compras
Asegurar materias primas y materiales
Transportar las mercancías
Almacenar
Distribuir los materiales
Gestionar software y redes
Auditar sistemas y subsistemas
Gestionar marco legal y contractual
Planear y controlar inversiones
Gestionar seguridad y salud al obrero
Gestionar calidad del servicio
Planificar y controlar portadores energéticos
Elaborar dulces, cakes y panes
Producir viandas, hortalizas y vegetales
Producir cerdos, ovejos y aves
Servicios de impresión
Tapizar muebles y vehículos
Recoger desechos sólidos
Limpiar locales y áreas exteriores
Servicio, Mantenimiento civil e industrial

�Paso II: Identificación de los elementos del costo de cada proceso
Para el análisis del valor añadido se aplican los criterios de Porter (1985)
tratados en el diseño del modelo, además de realizar la identificación de las
actividades primarias y de apoyo, paso que da continuidad al modelo. Los
resultados de muestran en la Tabla 6.
Tabla 6. Clasificación de las Actividades
CRITERIO
NO

ACTIVIDAD
1 Elaborar alimentos
2 Distribuir y transportar alimentos
3 Prestar servicios
4 Fregar utensilios
5 Trasladar trabajadores
6 Limpieza de vehículos

PRIMARIA

X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X

7 Dar mantenimiento a vehículo
8 Programar y controlar rutas
9 Abastecer el vehículo
10 Recaudar efectivo
11 Recepción y reservación
12 Limpieza y avituallamiento
13 Elaborar alimentos
Prestar servicio, Restaurant Bar
14 Cafetería
15 Planear y controlar salario
16 Realizar estudios de capacidad y carga
17 Realizar acciones de capacitación
18 Gestionar comunicación
19 Administrar y controlar
20 Registrar operaciones
21 Conciliar con proveedores
22 Gestionar cobros y pagos
23 Elaborar y controlar planes
24 Elaborar y controlar precios
25 Elaborar informes estadísticos
26 Solicitar ofertas
27 Solicitar contrato de servicio o compras
28 Asegurar materias primas y materiales
29 Transportar las mercancías
30 Almacenar
31 Distribuir los materiales
32 Gestionar software y redes
33 Auditar sistemas y subsistemas
34 Gestionar marco legal y contractual

APOYO

X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X

�X
X
X

35 Planear y controlar inversiones
36 Gestionar seguridad y salud al obrero
37 Gestionar calidad del servicio
Planificar y controlar portadores
38 energéticos
39 Elaborar dulces, cakes y panes

X
X
X
X
X
X
X
X
X

40 Producir viandas, hortalizas y vegetales
41 Producir cerdos, ovejos y aves
42 Servicios de impresión
43 Tapizar muebles y vehículos
44 Recoger desechos sólidos
45 Limpiar locales y áreas exteriores
46 Servicio, Mantenimiento civil e industrial

La selección de los inductores más adecuados está en función de los
parámetros que más influyen en la determinación de los costos y se realiza
teniendo en cuenta la clasificación de los mismos: de transacción,
intensidad y duración. Los resultados de esta selección conjuntamente con
el costo de las actividades se muestran en la Tabla 7.

Tabla 7. Inductores de Costo

NO

ACTIVIDAD
1 Elaborar alimentos
Distribuir y transportar alimentos
2
3 Prestar servicio
4 Fregar utensilios
Trasladar trabajadores
5
6 Limpieza de vehículos
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21

CIP
PRIMARIA APOYO
X
X
X
X
X
X

Dar mantenimiento a vehículo
Programar y controlar rutas
Abastecer el vehículo
Recaudar efectivo
Recepción y reservación
Limpieza y avituallamiento
Elaborar alimentos
Prestar servicio, Restaurant Bar
Cafetería
Planear y controlar salario
Realizar estudios de capacidad y
carga
Realizar acciones de capacitación
Gestionar comunicación
Administrar y controlar
Registrar operaciones
Conciliar con proveedores

X
X
X
X
X
X
X
X

INDUCTOR
Cantidad de comensales
Consumo combustible/Km
recorridos
Cantidad de comensales
Cantidad de utensilios
Cantidad de obreros
Transportados
Cantidad de vehículos
Cantidad de vehículos
(Reparados)
Cantidad de controles realizados
Cantidad de vehículos (Veces)
Monto recaudado
Cantidad de solicitud
Cantidad de habitaciones
Cantidad de raciones

X

Cantidad de comensales
Cantidad de trabajadores

X
X
X
X
X
X

Cantidad de estudios
Acciones de capacitación
Acciones de comunicación
Acciones de control
Cantidad de documentos
Cantidad de conciliaciones

�22 Gestionar Cobros y Pagos

X

Elaborar y controlar planes
23
24 Elaborar y controlar precios

X
X

Elaborar informes estadísticos
25
26 Solicitar ofertas
Solicitar contrato de servicio o
27 compras
Asegurar materias primas y
28 materiales
Transportar las mercancías
29
30 Almacenar
Distribuir los materiales
31
32 Gestionar software y redes
33 Auditar sistemas y subsistemas
Gestionar marco legal y
34 contractual
35 Planear y controlar inversiones
Gestionar seguridad y salud al
36 obrero
37 Gestionar calidad del servicio
Planificar y controlar portadores
38 energéticos
39 Elaborar dulces, cakes y panes
Producir viandas, hortalizas y
40 vegetales
41 Producir cerdos, ovejos y aves
42 Servicios de impresión
43 Tapizar muebles y vehículos
44 Recoger desechos sólidos
45 Limpiar locales y áreas exteriores
Servicio, mantenimiento civil e
46 industrial

X
X
X
X

No exceder el % (Cualitativo)
% de puntualidad de entrega
(Cualitativo)
Cantidad de inspecciones
% de puntualidad de entrega
(Cualitativo)
Cantidad de solicitudes realizadas
Cantidad de contratos en
ejecución

X
X
X

Cantidad de surtidos (ton)
Toneladas de mercancías
transportadas
Surtidos en almacén
Toneladas de mercancías
transportadas
Tareas realizadas
Cantidad de inspecciones

X
X

Número de contratos
Inversiones ejecutadas

X
X

Obreros atendidos
Cantidad de inspecciones
% de puntualidad de entrega
(Cualitativo)
Cantidad de Unidades

X
X

X
X
X
X
X
X
X
X
X

Toneladas de viandas
Toneladas de carnes
Millar de modelos
Cantidad de obras
Cantidad de toneladas recogidas
Cantidad de metros cúbicos
Cantidad de Mantenimiento
realizados

Paso III: Determinación del costo de los procesos operativos
Finalmente para la determinación del costo de los procesos operativos se
continúa con el modelo propuesto. Una vez determinado el costo de las
actividades, se realiza la asignación del costo de las actividades de apoyo a
las primarias mediante la utilización del inductor que mejor refleje la
relación causa – efecto:
Consumo de Recursos

Actividad de Apoyo - Actividad Primaria

Este paso concluye con la asignación del costo de las actividades a los
procesos operativos y se obtienen los resultados que aparecen en las Tablas
8 y 9.

�Tabla 8: Total de costos tipos de procesos
COSTO

TIPO
TOTAL
DIRECTOS

DIRECTOS
PROCESO

FIJOS

TOTAL
INDIRECTO

INDIRECTO

VARIABLES

FIJOS

Total general

VARIABLES

Apoyo

747490,5

188292,63

935783,13

3827907,9

809224,07

4637131,97

5572915,1

Estratégicos

85411,13

33890,63

119301,76

2514325,39

401065,78

2915391,17

3034692,93

Operativo

14089643,53

1052172,77

15141816,3

1065712,35

184386,44

1250098,79

16391915,09

Total general

14922545,16

1274356,03

16196901,19

7407945,64

1394676,29

8802621,93

24999523,12

Tabla 9: Costo por proceso y tipo de moneda
Costo por proceso

Costo

Tipo

Directos

Total Directos Indirecto

Proceso

Moneda Fijos

Apoyo

CUC

29020,22

97777,79

126798,01

463054,58

396008,1

859062,68

985860,69

CUP

718470,28

90514,84

808985,12 3364853,32

413215,97

3778069,29

4587054,41

747490,5

188292,63

935783,13

3827907,9

809224,07

4637131,97

5572915,1

CUC

2479,48

9077,37

11556,85

377645,07

103870,64

481515,71

493072,56

CUP

82931,65

24813,26

107744,91 2136680,32

297195,14

2433875,46

2541620,37

85411,13

33890,63

119301,76 2514325,39

401065,78

2915391,17

3034692,93

CUC

5626968,06

528958,12

6155926,18

81399,24

102674,16

184073,4

6339999,58

CUP

8462675,47

523214,65

8985890,12

984313,11

81712,28

1066025,39 10051915,51

15141816,3 1065712,35

184386,44

1250098,79 16391915,09

16196901,19 7407945,64 1394676,29

8802621,93 24999523,12

Total Apoyo
Estratégicos

Total Estratégicos
Operativo

Variables

Total Operativo

14089643,53 1052172,77

Total general

14922545,16 1274356,03

Fijos

Total Indirecto Total general
Variables

Tabla 10: Total de costos de los procesos
COSTOS DE LOS
PROCESOS

PROCESOS
Alojamiento
Gastronómico
Gestión apoyo a
servicios
Gestión económico
Financiera
Gestión logística
Gestión recursos
Humanos
Servicios técnicos
Transportación
Total general

COSTO

TIPO

TOTAL
TOTAL
TOTAL
DIRECTOS
DIRECTOS INDIRECTO
INDIRECTO GENERAL
FIJOS
VARIABLES
FIJOS
VARIABLES
2060329,6 303178,78 2363508,4
94477,49
14082,16 108559,65 2472068,1
10661823
284154,9 10945978 532983,47 140622,93
673606,4 11619585
747490,5

176009,84 923500,34

3728126,4

810516,27

3504,08
29288,93

397424,91
1088756,1

210011,9
99273,31

607436,81 610940,89
1188029,5 1217318,4

1016,75
1016,75
7436,67
7436,67
469766,08 1922667,7
1274356 16196901

332756,27
848205,42
385215,54
7407945,6

26196,13
65582,44
28391,15
1394676,3

358952,4 359969,15
913787,86 921224,53
413606,69 2336274,4
8802621,9 24999523

3504,08
29288,93

1452901,6
14922545

4538642,7

5462143

�Tabla 11: Total de costos de los procesos y tipo de moneda
COSTO POR PROCESO

MONEDA

COSTO
TOTAL
CUC

CUC
DIRECTOS

Alojamiento

778580,33

19812,8 798393,13 1584928,1

Gastronómico

4455403,5

135898,17 4591301,7 6490574,8

537708,23

7028283

11619585

Gestión Apoyo a Servicios
Gestión Económico
Financiera

125284,99

822295,24 947580,23 798215,35

3716347,4 4514562,8

5462143

80471,61

88746,85 1673674,9 2472068,1

81720,14

2255,55

526965,2 529220,75 610940,89

27360,27

926501,68 953861,95 1217318,4

45044,86

560,54

314363,75 314924,29 359969,15

138272,9

2857,42

780094,21 782951,63 921224,53

926799,57

26363,9 953163,47 995868,14

387242,79 1383110,9 2336274,4

6294281

1524651,8 7818932,8 9902620,1

1928,66
456,21

44588,65

Servicios Técnicos

4579,25

133693,65

Total general

INDIRECTO

261527,77 263456,43

Gestión Logística
Gestión Recursos
Humanos
Transportación

DIRECTOS

TOTAL
GENERAL

SERVICIO

1248,53

INDIRECTO

TOTAL
CUP

CUP

7277970,1

17180590

Gráfico 1. Estructura del costo por proceso

Una vez calculado el costo de cada actividad se puede proseguir con el
cálculo del costo de los productos, servicios y clientes. No obstante con el
cálculo del costo de las actividades, se pueden tomar decisiones en cuanto
a: el costo de las actividades de la empresa, reducciones de costos basadas
en el análisis de las actividades y decisiones sobre reducción, eliminación o
división de determinadas actividades.

24999523

�DETERMINACIÓN DE COSTOS UNITARIOS EN EL PROCESO
OPERATIVO


Servicios prestados Promedio en el proceso gastronómico

Unidad (uno)
MERIENDA
4327488

ALMUERZO
1269648

COMIDA
265824

TOTAL
5862960

Gastos de comedores $ 5 834 241,93
Costo unitario comensal = Gasto de comedores / (almuerzo + comida)
Costo unitario comensal = 5 834 241.93 / (256 824 + 51 269 648)
Costo unitario comensal = 0.959 centavos por comensal



Servicios prestados.
transportación

TRABAJADORES
TRANSPORTADOS
1 430 600

Promedio

de

gastos

en

el

proceso

de

GASTOS DE
TRANSPORTACIÓN
2 336 274,4

Costo unitario Transp. Obrero = Gasto de Transporte / Trab. Transportado
Costo unitario Transp. Obrero = 2 336 274,4 / 1 430 600
Costo unitario Transp. Obrero = 1.633 pesos por trabajador

�Conclusiones:
1. El ABC constituye un potente sistema de gestión que se presenta
como una alternativa a los sistemas tradicionales, en un intento de
superar las deficiencias presentadas por estos en el cálculo de los
costos y, como un sistema que ayuda en la gestión de acuerdo con
las nuevas exigencias de información en las empresas modernas.
2. El ABC además de basarse en el análisis de las actividades y los
costos tiene en cuenta otras variables críticas de éxito (calidad,
innovación,
tiempo,
flexibilidad),
abandona
la
visión
por
departamentos de la empresa, permite valorar y tomar decisiones
relacionadas con otros objetos de costo diferentes a los productos y
rastrea el consumo de los recursos que realizan los productos desde
su concepción hasta su abandono.
3. El conocimiento de los trabajadores y en especial de la alta gerencia
sobre las posibilidades que brinda el modelo ABC, es de especial
atención en cada una de las organizaciones que vayan a aplicar este
sistema.
4. El modelo diseñado puede ser aplicado a cualquier proceso industrial
o de servicio.
5. El costo basado en las actividades fue diseñado y aplicado partiendo
de las reglas para su instalación, teniendo en cuenta sus ventajas y
desventajas en la prestación de servicios de gastronomía,
transportación y hospedaje, como una herramienta de gestión de los
costos que contribuye a una mejor toma de decisiones.
.

�Referencias bibliográficas
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12. HORNGREN, CHARLES T. La contabilidad de costos en la dirección de
empresas. [s.l : s.n], 1992.

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                    <text>FOLLETO

MODELO PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA
DE COSTO ABC A PROCESOS INDUSTRIALES

Lic. YAMILKA BLANCO GARCÍA
Lic. NANCY ALMAGUER LAURENCIO

�MODELO PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA DE COSTO ABC A PROCESOS
INDUSTRIALES

Autores: Lic. Yamilka Blanco García
Lic. Nancy Almaguer Laurencio

Editorial Digital Universitaria, Moa

�Página legal
Título de la obra: Modelo para la aplicación del sistema de costo ABC a procesos
industriales, 26 págs
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN: 978-959-16-2423-9
1. Autores: Lic. Yamilka Blanco García
Lic. Nancy Almaguer Laurencio
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: M. Sc Niurbis La Ó Lobaina
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín
Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: https://repoedum.ismm.edu.cu

�Introducción
En la actualidad el Estado demanda profesionales de las ciencias contables y
financieras que contribuyan con eficacia al control y la planificación de las
actividades económicas y financieras de cualquier nivel o sector del
mercado nacional. En este aspecto se deben considerar como prioridades la
administración estatal y los sectores de la economía nacional.
El Ministerio de Educación Superior ha encaminado un proceso de
perfeccionamiento constante, del cual la Carrera de Contabilidad y Finanzas
no ha estado exenta; para ello, ha tenido presente la conjugación entre los
conocimientos que aporta la ciencia en particular, con la práctica;
interrelación que conlleva al desarrollo de conocimientos científico- técnicos
para la formación de un profesional competente.
El actual orden económico y social, impuesto por el modo de producción
capitalista a la sociedad, es insostenible. La crisis económico-financiera
obliga a los países a dar óptimo uso a sus factores de producción y Cuba se
encuentra en un proceso de reordenamiento económico como respuesta a la
recesión que vive el mundo.
La aplicación, cálculo y análisis del costo de producción constituyen un
elemento indispensable para la correcta dirección económica, lo que
condiciona el carácter social de la producción y el principio de distribución
sobre la base de la cantidad y calidad del trabajo aportado.
Para cualquier sistema de dirección constituye un factor fundamental,
asegurar el papel del costo tanto en la planificación, como en la dirección de
la empresa a través de mecanismos efectivos y ágiles que posibiliten su
cálculo con elevado grado de confiabilidad.
El costo como herramienta de dirección debe facilitar la valoración de
posibles decisiones a tomar y permitir que se seleccione la de mayor
beneficio con un mínimo de gastos; además de reducir el riesgo en la toma
de decisiones en situaciones coyunturales de mercado o acciones
impostergables de carácter nacional.
Constituye también un indicador del aprovechamiento de los recursos
materiales, financieros y humanos en el proceso productivo que refleja el
efecto de las desviaciones respecto de lo previsto y asegura una correcta
planificación de los mismos; para lograr esto, se requiere de una perfecta
voluntad y estilo de dirección que utilice el costo como un verdadero
instrumento rector, además de establecer una adecuada base metodológica
y de registro donde se analice su comportamiento durante un período
determinado y se compare lo que se hizo, con lo previsto en determinadas
circunstancias.
Objetivo fundamental del material didáctico elaborado:
Capacitar a docentes y estudiantes sobre el sistema de contabilidad de
costos ABC (Activity Based Costing), el cual se ha ajustado excelentemente
a las empresas de la rama industrial de Estados Unidos y Europa y se
expande a otros países de Asia, América Latina, y hacia otros sectores de la
1

�economía como servicios (hospitales, bancos, etcétera) de modo que se
puedan tomar decisiones administrativas que propicien el logro de mayor
eficiencia económica.

ANTECEDENTES DE LOS COSTOS ABC
Según Johnson y Kaplan los Sistemas de Costos Basados en
Actividades (ABC) no han supuesto nada más, que la vuelta a los
orígenes de la contabilidad de costos. Esta aseveración se fundamenta en
que la contabilidad de costos nació científicamente, pareja a la Revolución
Industrial y como consecuencia de que la producción empezó a
desarrollarse dentro de un mismo recinto y bajo la supervisión directa del
empresario.
La necesidad del empresario de conocer el desempeño en las distintas
tareas que realizaba para fabricar los productos, hizo que, en sus
comienzos, la contabilidad de costos estuviese dirigida principalmente a
conocer las actividades que se desarrollaban en la organización.
La complejidad cada vez mayor de los procesos productivos y la falta de
medios técnicos e informáticos fueron los factores que provocaron que la
contabilidad de costos se preocupe cada vez menos de las actividades como
núcleo del cálculo de costos y más de las diferentes partes de la
organización al frente de los cuales fueron apareciendo responsables de la
gestión. Justificándose así, el auge tradicional de los costos por
departamentos.
Si bien en la década del 70 aparecen las primeras publicaciones sobre
Costeo Basado en Actividades, no se conocen aplicaciones de este sistema
hasta la década del 80, en que el desarrollo de la informática pone a
disposición de las empresas los medios para obtener y procesar más
fácilmente información clave para su implementación. A partir de los años
80, comienza a proliferar la literatura sobre este tema, tal es el caso de la
obra “The Goal”, de los autores E. Goldratt y J. Cox (1984) donde se
critican las fallas del costeo tradicional, dando paso en los años siguientes,
a una nueva corriente de pensamiento en cuanto a los métodos para
calcular costos y determinar precios.
En estos años el mercado mundial se enfrentó al cambio de filosofía de
negocios con un enfoque globalizador apoyado en los avances tecnológicos
cuyo objetivo es obtener productos competitivos, minimizar costos de
producción y responder oportunamente a las necesidades específicas del
cliente.
Dado este fenómeno, el profesor Robert S. Kaplan (1986) de la Harvard
Business School, propone la metodología ABC que se fundamenta en una
hipótesis básica: las distintas actividades que se desarrollan en las
empresas son las que consumen los recursos y las que originan los costos,
no los productos. Estos solo demandan las actividades necesarias para su
obtención.

�Lógicamente para establecer un sistema, se hace necesario primero definir
cuál será el enfoque para la acumulación de los costos que se seguirá en
una entidad para poder diseñar el mismo. En los sistemas tradicionales se
vienen utilizando: área de responsabilidad, centros de costos,
departamentos, entre otros, los cuales también son utilizados por algunos
investigadores en los modelos ABC, pero tienen características muy
particulares que no son las más adecuadas para la gestión estratégica de
las actividades.
Esta cuestión exige adentrarse primero en algunos aspectos relacionados
con la gestión de procesos, enfoque que se tomará como referencia en este
material, siguiendo el punto de vista de Cooper (1995) y Thrischler (1998)
de orientar la gestión de las actividades de las organizaciones hacia los
procesos.

FUNDAMENTOS DEL MÉTODO ABC
El método ABC analiza las actividades de los departamentos indirectos (de
soporte) dentro de la organización para calcular el costo de los productos
terminados y analiza las actividades porque reconoce dos verdades simples
pero evidentes:
1. No son los productos sino las actividades las que causan los costos;
2. Son los productos los que consumen las actividades.
El método ABC consiste en asignar los gastos indirectos de fabricación a los
productos siguiendo los pasos descritos a continuación:
1. Identificación y análisis, por separado, de las distintas actividades de
apoyo que proveen los departamentos indirectos;
2. Asignación a cada actividad de los costos que les corresponden,
creando así agrupaciones de costo homogéneas en el sentido de que
el comportamiento de todos los costos de cada agrupación es
explicado por la misma actividad;
3. Ya que todas las actividades han sido identificadas y sus respectivos
costos agrupados, entonces se deben encontrar las "medidas de
actividad" que mejor expliquen el origen y variación de los gastos
indirectos de fabricación.

MEDIDAS DE ACTIVIDAD
Son medidas competitivas que sirven como conexión entre las actividades y
sus gastos indirectos de fabricación respectivos y que pueden relacionar

�también con el producto terminado. Cada "medida de actividad" debe estar
definida en unidades de actividad perfectamente identificables.
Las medidas de actividad son conocidas como "COST DRIVERS", término
cuya traducción en castellano aproximada sería la de "origen del costo"
porque son precisamente los "cost drivers" los que causan que los gastos
indirectos de fabricación varíen; es decir, mientras más unidades de
actividad del "cost driver" específico identificado para una actividad dada se
consuman, entonces mayores serán los costos indirectos asociados con esa
actividad.
Como ejemplo de “cost drivers” se pueden mencionar:
a. Número de t de carnes producidas;
b. Número de t de mercancías transportadas.
De esta manera, se les asigna un costo mayor a aquellos productos que
hayan demandado más recursos organizacionales, y dejarán de existir
distorsiones en el costo de los productos causados por los efectos de
promediación de un sistema tradicional de asignación de costos que falla en
estudiar las verdaderas causas del comportamiento de los gastos indirectos
de fabricación y que, por ello, los prorratea utilizando bases de asignación
arbitrarias como las horas de mano de obra directa.
El sistema tradicional no identificó, ni estudió, ni analizó las causas de fondo
del origen y variaciones de los gastos indirectos de fabricación.
El método ABC sostiene que cada renglón de los gastos indirectos de
fabricación está ligado a un tipo de actividad específica y es explicado por lo
tanto por una "Medida de Actividad" diferente, dicho de otro modo, lo que
explica el comportamiento de los costos de los departamentos indirectos
(considerados la mayoría de ellos como fijos según el pensamiento contable
tradicional), son las distintas transacciones o actividades que consumen de
ellos los productos terminados en su elaboración.

MODELO PROPUESTO PARA LA APLICACIÓN DEL SISTEMA ABC A
PROCESOS INDUSTRIALES
Propuesta del Sistema ABC
que consta de tres pasos, los que
posteriormente serán desglosados en tareas para poder comprender en
detalles la secuencia lógica del modelo. El modelo general se representa en
la tabla 1.

�Tabla 1. Modelo para la aplicación del sistema ABC
ETAPAS
Análisis de los procesos

PASOS

CÓDIGO

Análisis del diseño de los procesos y
actividades

PII1.1

Diseño o rediseño de los procesos
Análisis de las actividades primarias y
Identificación de los elementos de apoyo
del costo de cada proceso
Elección de los inductores
Cálculo del costo de las actividades
primarias y de apoyo
Determinación del costo de los Asignación del costo de las actividades
procesos operativos
de apoyo a las primarias
Asignación del costo de las actividades
a los procesos operativos

PII1.2
PII2.1
PII2.3
PII3.1
PII3.2

PII3.3

Fuente: Lic. Pérez Falco, G.: “Sistema de costo ABC. Una propuesta para procesos
industriales" en Contribuciones a la Economía, junio 2007.

DESPLIEGUE DE LA METODOLOGÍA PROPUESTA EN EL MODELO
DISEÑADO

Etapa I: Análisis de los procesos
Esta etapa se desarrolla con el fin de seleccionar los procesos de la
empresa, determinando los subprocesos que lo integran y las actividades
implicadas, teniendo en cuenta lo siguiente:

1. Análisis preliminar del diseño de los procesos
Para realizar el análisis preliminar del diseño de los procesos, es necesario
formar un equipo de trabajo interdisciplinario para lo cual se tendrá en
cuenta el Método de Expertos descrito por Goicoechea (1982) y Sánchez
(1984), compuesto por no más de siete personas según Trischler (1998);
Amozarrain (1999), Zaratiegui (1999).
Para la selección de expertos se utilizará el coeficiente de competencia K, el
cual se calcula de acuerdo con la opinión del candidato sobre su nivel de
conocimiento acerca del problema que se está resolviendo y con las fuentes
que le permiten argumentar sus criterios.
Posteriormente se pasa a identificar los procesos para lo cual se utilizará el
Método Delphi, como método de expertos que facilitará el trabajo del equipo
ejecutivo seguido de la selección de los procesos operativos, estratégicos y
de apoyo definiendo la relación de los mismos con los objetivos estratégicos

�de la organización. Esta selección se realiza con la intención de hacer un
análisis más detallado desde el punto de vista del sistema. Esta tarea
concluye con la designación del responsable de cada proceso.

2. Diseño o rediseño de los procesos
Para cada uno de estos elementos se realiza un estudio exhaustivo que
culminará con el análisis del valor añadido de cada proceso.
Se comenzará el análisis con la constitución del equipo de trabajo el cual
será seleccionado por el responsable del proceso quienes elaborarán una
ficha técnica para cada proceso y determinarán los subprocesos.
Posteriormente se determinan las actividades a través de entrevistas con
los trabajadores y se elabora el diccionario de actividades.
Etapa II: Identificación de los elementos del costo de cada proceso
En esta etapa se identifican los elementos del costo de cada proceso o
actividad teniendo en cuenta que las actividades son ahora el centro del
modelo.

3. Análisis de actividades primarias y de apoyo
En esta tarea, las actividades serán clasificadas a partir de los criterios de
Porter (1985) y se identificarán los inputs y outputs de cada una de las
actividades primarias y secundarias, es decir, las entradas necesarias para
que comience cada actividad y las salidas que se obtienen de cada una de
ellas y que implica al recurso consumido por parte de la misma.

4. Elección de los inductores de costo
La selección de los inductores más adecuados está en función del parámetro
que más influye en la variación de los costos. Su obtención se realiza
mediante dos formas: una cuantitativa y otra cualitativa. En el primer caso
se genera a través del sistema informativo actual y en el segundo caso se
obtiene con el método de expertos, por lo que deberá ser incluido en el
sistema informativo.

Etapa III: Determinación del costo de los procesos
En este paso se elabora el procedimiento para el cálculo del costo de los
procesos, el cual contiene el cálculo del costo de las actividades.

�1.

Cálculo del costo de las actividades primarias y de apoyo;

2.

Asignación del costo de las actividades de apoyo a las primarias;

3.

Asignación del costo de las actividades a los procesos operativos.

APLICACIÓN EXPERIMENTAL DEL MODELO PROPUESTO EN LA
PRESTACIÓN DE SERVICIOS

Paso I: Localización de los procesos
Después que cada experto selecciona las características por las que
considera cumplir con los requisitos para ello y las fuentes de sus
conocimientos se obtienen los siguientes resultados:

Tabla 2: Puntuaciones de cada experto evaluado
EXPERTOS EVALUADOS
Director de UEB Dirección Comercial
Director UEB 2 Gastronomía
Director UEB Hotelería
Jefe de Grupo de ATM
Director Económico
Jefe de Grupo Control de la Producción

PUNTUACIÓN
0,9135
0,9230
0,9125
0,8536
0,9035
0,9580

Como se puede ver en la tabla anterior, todos los evaluados obtienen una
puntuación mayor a 80 %, por tanto, permite avalarlos como expertos.
El sistema continúa con la identificación de los procesos potenciales los
cuales son priorizados posteriormente siguiendo los criterios definidos
anteriormente y los resultados se muestran en la Tabla 3.
El proceso productivo en la empresa se realiza a través de tres servicios
fundamentales (Alimentación, Hospedaje y Transporte de Personal), para
ello se realizan varios procesos.

�Tabla 3: Listado de los Procesos seleccionados
Gastronómico
Transportación
Alojamiento
Gestión de Recursos Humanos
Gestión Económico Financiera
Gestión Logística
Servicios Técnicos
Gestión Apoyo a los Servicios

Una vez determinada la concordancia de expertos, se clasifican los procesos
en operativos, estratégicos y de apoyo, lo que se muestra a continuación.
Tabla 4: Clasificación de los Procesos
OPERATIVOS

ESTRATÉGICOS

APOYO

Gastronómico

Gestión de Recursos Humanos

Servicios Apoyo

Transportación

Gestión Económico Financiera

Servicios Técnicos

Alojamiento

Gestión Logística

Seguidamente se designa el responsable de cada proceso el cual se
encargará del desarrollo de las tareas posteriores.
La validación del sistema prosigue con la constitución del equipo de trabajo
para delimitar procesos y subprocesos y posteriormente seleccionar las
actividades de cada proceso.
La identificación de las actividades se realiza según los criterios de
clasificación de Porter (1985) definidos anteriormente. Esta clasificación se
realiza a través de entrevistas sistemáticas con los empleados, pues poseen
la experiencia práctica y por tanto, son un elemento clave a tener en
cuenta. Una muestra de las actividades seleccionadas se presenta en la
Tabla 5.

�Tabla 5. Listado de Actividades
NO
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39
40
41
42
43
44
45
46

ACTIVIDAD
Elaborar alimentos
Distribuir y transportar alimentos
Prestar servicios
Fregar utensilios
Trasladar trabajadores
Limpieza de vehículos
Dar mantenimiento a vehículo
Programar y controlar rutas
Abastecer el vehículo
Recaudar efectivo
Recepción y reservación
Limpieza y avituallamiento
Elaborar alimentos
Prestar servicio Restaurant Bar Cafetería
Planear y controlar salario
Realizar estudios de capacidad y carga
Realizar acciones de capacitación
Gestionar comunicación
Administrar y controlar
Registrar operaciones
Conciliar con proveedores
Gestionar cobros y pagos
Elaborar y controlar planes
Elaborar y controlar precios
Elaborar informes estadísticos
Solicitar ofertas
Solicitar contrato de servicio o compras
Asegurar materias primas y materiales
Transportar las mercancías
Almacenar
Distribuir los materiales
Gestionar software y redes
Auditar sistemas y subsistemas
Gestionar marco legal y contractual
Planear y controlar inversiones
Gestionar seguridad y salud al obrero
Gestionar calidad del servicio
Planificar y controlar portadores energéticos
Elaborar dulces, cakes y panes
Producir viandas, hortalizas y vegetales
Producir cerdos, ovejos y aves
Servicios de impresión
Tapizar muebles y vehículos
Recoger desechos sólidos
Limpiar locales y áreas exteriores
Servicio, Mantenimiento civil e industrial

�Paso II: Identificación de los elementos del costo de cada proceso
Para el análisis del valor añadido se aplican los criterios de Porter (1985)
tratados en el diseño del modelo, además de realizar la identificación de las
actividades primarias y de apoyo, paso que da continuidad al modelo. Los
resultados de muestran en la Tabla 6.
Tabla 6. Clasificación de las Actividades
CRITERIO
NO

ACTIVIDAD
1 Elaborar alimentos
2 Distribuir y transportar alimentos
3 Prestar servicios
4 Fregar utensilios
5 Trasladar trabajadores
6 Limpieza de vehículos

PRIMARIA

X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X

7 Dar mantenimiento a vehículo
8 Programar y controlar rutas
9 Abastecer el vehículo
10 Recaudar efectivo
11 Recepción y reservación
12 Limpieza y avituallamiento
13 Elaborar alimentos
Prestar servicio, Restaurant Bar
14 Cafetería
15 Planear y controlar salario
16 Realizar estudios de capacidad y carga
17 Realizar acciones de capacitación
18 Gestionar comunicación
19 Administrar y controlar
20 Registrar operaciones
21 Conciliar con proveedores
22 Gestionar cobros y pagos
23 Elaborar y controlar planes
24 Elaborar y controlar precios
25 Elaborar informes estadísticos
26 Solicitar ofertas
27 Solicitar contrato de servicio o compras
28 Asegurar materias primas y materiales
29 Transportar las mercancías
30 Almacenar
31 Distribuir los materiales
32 Gestionar software y redes
33 Auditar sistemas y subsistemas
34 Gestionar marco legal y contractual

APOYO

X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X

�X
X
X

35 Planear y controlar inversiones
36 Gestionar seguridad y salud al obrero
37 Gestionar calidad del servicio
Planificar y controlar portadores
38 energéticos
39 Elaborar dulces, cakes y panes

X
X
X
X
X
X
X
X
X

40 Producir viandas, hortalizas y vegetales
41 Producir cerdos, ovejos y aves
42 Servicios de impresión
43 Tapizar muebles y vehículos
44 Recoger desechos sólidos
45 Limpiar locales y áreas exteriores
46 Servicio, Mantenimiento civil e industrial

La selección de los inductores más adecuados está en función de los
parámetros que más influyen en la determinación de los costos y se realiza
teniendo en cuenta la clasificación de los mismos: de transacción,
intensidad y duración. Los resultados de esta selección conjuntamente con
el costo de las actividades se muestran en la Tabla 7.

Tabla 7. Inductores de Costo

NO

ACTIVIDAD
1 Elaborar alimentos
Distribuir y transportar alimentos
2
3 Prestar servicio
4 Fregar utensilios
Trasladar trabajadores
5
6 Limpieza de vehículos
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21

CIP
PRIMARIA APOYO
X
X
X
X
X
X

Dar mantenimiento a vehículo
Programar y controlar rutas
Abastecer el vehículo
Recaudar efectivo
Recepción y reservación
Limpieza y avituallamiento
Elaborar alimentos
Prestar servicio, Restaurant Bar
Cafetería
Planear y controlar salario
Realizar estudios de capacidad y
carga
Realizar acciones de capacitación
Gestionar comunicación
Administrar y controlar
Registrar operaciones
Conciliar con proveedores

X
X
X
X
X
X
X
X

INDUCTOR
Cantidad de comensales
Consumo combustible/Km
recorridos
Cantidad de comensales
Cantidad de utensilios
Cantidad de obreros
Transportados
Cantidad de vehículos
Cantidad de vehículos
(Reparados)
Cantidad de controles realizados
Cantidad de vehículos (Veces)
Monto recaudado
Cantidad de solicitud
Cantidad de habitaciones
Cantidad de raciones

X

Cantidad de comensales
Cantidad de trabajadores

X
X
X
X
X
X

Cantidad de estudios
Acciones de capacitación
Acciones de comunicación
Acciones de control
Cantidad de documentos
Cantidad de conciliaciones

�22 Gestionar Cobros y Pagos

X

Elaborar y controlar planes
23
24 Elaborar y controlar precios

X
X

Elaborar informes estadísticos
25
26 Solicitar ofertas
Solicitar contrato de servicio o
27 compras
Asegurar materias primas y
28 materiales
Transportar las mercancías
29
30 Almacenar
Distribuir los materiales
31
32 Gestionar software y redes
33 Auditar sistemas y subsistemas
Gestionar marco legal y
34 contractual
35 Planear y controlar inversiones
Gestionar seguridad y salud al
36 obrero
37 Gestionar calidad del servicio
Planificar y controlar portadores
38 energéticos
39 Elaborar dulces, cakes y panes
Producir viandas, hortalizas y
40 vegetales
41 Producir cerdos, ovejos y aves
42 Servicios de impresión
43 Tapizar muebles y vehículos
44 Recoger desechos sólidos
45 Limpiar locales y áreas exteriores
Servicio, mantenimiento civil e
46 industrial

X
X
X
X

No exceder el % (Cualitativo)
% de puntualidad de entrega
(Cualitativo)
Cantidad de inspecciones
% de puntualidad de entrega
(Cualitativo)
Cantidad de solicitudes realizadas
Cantidad de contratos en
ejecución

X
X
X

Cantidad de surtidos (ton)
Toneladas de mercancías
transportadas
Surtidos en almacén
Toneladas de mercancías
transportadas
Tareas realizadas
Cantidad de inspecciones

X
X

Número de contratos
Inversiones ejecutadas

X
X

Obreros atendidos
Cantidad de inspecciones
% de puntualidad de entrega
(Cualitativo)
Cantidad de Unidades

X
X

X
X
X
X
X
X
X
X
X

Toneladas de viandas
Toneladas de carnes
Millar de modelos
Cantidad de obras
Cantidad de toneladas recogidas
Cantidad de metros cúbicos
Cantidad de Mantenimiento
realizados

Paso III: Determinación del costo de los procesos operativos
Finalmente para la determinación del costo de los procesos operativos se
continúa con el modelo propuesto. Una vez determinado el costo de las
actividades, se realiza la asignación del costo de las actividades de apoyo a
las primarias mediante la utilización del inductor que mejor refleje la
relación causa – efecto:
Consumo de Recursos

Actividad de Apoyo - Actividad Primaria

Este paso concluye con la asignación del costo de las actividades a los
procesos operativos y se obtienen los resultados que aparecen en las Tablas
8 y 9.

�Tabla 8: Total de costos tipos de procesos
COSTO

TIPO
TOTAL
DIRECTOS

DIRECTOS
PROCESO

FIJOS

TOTAL
INDIRECTO

INDIRECTO

VARIABLES

FIJOS

Total general

VARIABLES

Apoyo

747490,5

188292,63

935783,13

3827907,9

809224,07

4637131,97

5572915,1

Estratégicos

85411,13

33890,63

119301,76

2514325,39

401065,78

2915391,17

3034692,93

Operativo

14089643,53

1052172,77

15141816,3

1065712,35

184386,44

1250098,79

16391915,09

Total general

14922545,16

1274356,03

16196901,19

7407945,64

1394676,29

8802621,93

24999523,12

Tabla 9: Costo por proceso y tipo de moneda
Costo por proceso

Costo

Tipo

Directos

Total Directos Indirecto

Proceso

Moneda Fijos

Apoyo

CUC

29020,22

97777,79

126798,01

463054,58

396008,1

859062,68

985860,69

CUP

718470,28

90514,84

808985,12 3364853,32

413215,97

3778069,29

4587054,41

747490,5

188292,63

935783,13

3827907,9

809224,07

4637131,97

5572915,1

CUC

2479,48

9077,37

11556,85

377645,07

103870,64

481515,71

493072,56

CUP

82931,65

24813,26

107744,91 2136680,32

297195,14

2433875,46

2541620,37

85411,13

33890,63

119301,76 2514325,39

401065,78

2915391,17

3034692,93

CUC

5626968,06

528958,12

6155926,18

81399,24

102674,16

184073,4

6339999,58

CUP

8462675,47

523214,65

8985890,12

984313,11

81712,28

1066025,39 10051915,51

15141816,3 1065712,35

184386,44

1250098,79 16391915,09

16196901,19 7407945,64 1394676,29

8802621,93 24999523,12

Total Apoyo
Estratégicos

Total Estratégicos
Operativo

Variables

Total Operativo

14089643,53 1052172,77

Total general

14922545,16 1274356,03

Fijos

Total Indirecto Total general
Variables

Tabla 10: Total de costos de los procesos
COSTOS DE LOS
PROCESOS

PROCESOS
Alojamiento
Gastronómico
Gestión apoyo a
servicios
Gestión económico
Financiera
Gestión logística
Gestión recursos
Humanos
Servicios técnicos
Transportación
Total general

COSTO

TIPO

TOTAL
TOTAL
TOTAL
DIRECTOS
DIRECTOS INDIRECTO
INDIRECTO GENERAL
FIJOS
VARIABLES
FIJOS
VARIABLES
2060329,6 303178,78 2363508,4
94477,49
14082,16 108559,65 2472068,1
10661823
284154,9 10945978 532983,47 140622,93
673606,4 11619585
747490,5

176009,84 923500,34

3728126,4

810516,27

3504,08
29288,93

397424,91
1088756,1

210011,9
99273,31

607436,81 610940,89
1188029,5 1217318,4

1016,75
1016,75
7436,67
7436,67
469766,08 1922667,7
1274356 16196901

332756,27
848205,42
385215,54
7407945,6

26196,13
65582,44
28391,15
1394676,3

358952,4 359969,15
913787,86 921224,53
413606,69 2336274,4
8802621,9 24999523

3504,08
29288,93

1452901,6
14922545

4538642,7

5462143

�Tabla 11: Total de costos de los procesos y tipo de moneda
COSTO POR PROCESO

MONEDA

COSTO
TOTAL
CUC

CUC
DIRECTOS

Alojamiento

778580,33

19812,8 798393,13 1584928,1

Gastronómico

4455403,5

135898,17 4591301,7 6490574,8

537708,23

7028283

11619585

Gestión Apoyo a Servicios
Gestión Económico
Financiera

125284,99

822295,24 947580,23 798215,35

3716347,4 4514562,8

5462143

80471,61

88746,85 1673674,9 2472068,1

81720,14

2255,55

526965,2 529220,75 610940,89

27360,27

926501,68 953861,95 1217318,4

45044,86

560,54

314363,75 314924,29 359969,15

138272,9

2857,42

780094,21 782951,63 921224,53

926799,57

26363,9 953163,47 995868,14

387242,79 1383110,9 2336274,4

6294281

1524651,8 7818932,8 9902620,1

1928,66
456,21

44588,65

Servicios Técnicos

4579,25

133693,65

Total general

INDIRECTO

261527,77 263456,43

Gestión Logística
Gestión Recursos
Humanos
Transportación

DIRECTOS

TOTAL
GENERAL

SERVICIO

1248,53

INDIRECTO

TOTAL
CUP

CUP

7277970,1

17180590

Gráfico 1. Estructura del costo por proceso

Una vez calculado el costo de cada actividad se puede proseguir con el
cálculo del costo de los productos, servicios y clientes. No obstante con el
cálculo del costo de las actividades, se pueden tomar decisiones en cuanto
a: el costo de las actividades de la empresa, reducciones de costos basadas
en el análisis de las actividades y decisiones sobre reducción, eliminación o
división de determinadas actividades.

24999523

�DETERMINACIÓN DE COSTOS UNITARIOS EN EL PROCESO
OPERATIVO


Servicios prestados Promedio en el proceso gastronómico

Unidad (uno)
MERIENDA
4327488

ALMUERZO
1269648

COMIDA
265824

TOTAL
5862960

Gastos de comedores $ 5 834 241,93
Costo unitario comensal = Gasto de comedores / (almuerzo + comida)
Costo unitario comensal = 5 834 241.93 / (256 824 + 51 269 648)
Costo unitario comensal = 0.959 centavos por comensal



Servicios prestados.
transportación

TRABAJADORES
TRANSPORTADOS
1 430 600

Promedio

de

gastos

en

el

proceso

de

GASTOS DE
TRANSPORTACIÓN
2 336 274,4

Costo unitario Transp. Obrero = Gasto de Transporte / Trab. Transportado
Costo unitario Transp. Obrero = 2 336 274,4 / 1 430 600
Costo unitario Transp. Obrero = 1.633 pesos por trabajador

�Conclusiones:
1. El ABC constituye un potente sistema de gestión que se presenta
como una alternativa a los sistemas tradicionales, en un intento de
superar las deficiencias presentadas por estos en el cálculo de los
costos y, como un sistema que ayuda en la gestión de acuerdo con
las nuevas exigencias de información en las empresas modernas.
2. El ABC además de basarse en el análisis de las actividades y los
costos tiene en cuenta otras variables críticas de éxito (calidad,
innovación,
tiempo,
flexibilidad),
abandona
la
visión
por
departamentos de la empresa, permite valorar y tomar decisiones
relacionadas con otros objetos de costo diferentes a los productos y
rastrea el consumo de los recursos que realizan los productos desde
su concepción hasta su abandono.
3. El conocimiento de los trabajadores y en especial de la alta gerencia
sobre las posibilidades que brinda el modelo ABC, es de especial
atención en cada una de las organizaciones que vayan a aplicar este
sistema.
4. El modelo diseñado puede ser aplicado a cualquier proceso industrial
o de servicio.
5. El costo basado en las actividades fue diseñado y aplicado partiendo
de las reglas para su instalación, teniendo en cuenta sus ventajas y
desventajas en la prestación de servicios de gastronomía,
transportación y hospedaje, como una herramienta de gestión de los
costos que contribuye a una mejor toma de decisiones.
.

�Referencias bibliográficas
1. AMOZARRAIN, M. La gestión por procesos. España: Editorial Mondragón
Corporación Cooperativa, 1999.
2. ARMENTEROS DÍAZ, MARTHA.

¨Obsoletos

los

sistemas

de

costos

tradicionales. Cifras¨. (La Habana), (2) 5 – 10, Octubre 2000.
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“Camilo Cienfuegos”. Tesis Doctoral dirigida por el DrC. Vega Falcón,
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Modelo para la aplicación del sistema de costo ABC a procesos industriales</text>
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                <text>Yamilka Blanco García</text>
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              <elementText elementTextId="460">
                <text>Nancy Almaguer Laurencio</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>TESIS

Modelo geológico estructural del yacimiento
B-7-X07 area LL370 del campo Tía Juana Lago,
Zulia Venezuela

María Alicia Pirela Medina

�Página legal
Título de la obra: Modelo geológico estructural del Yacimiento B-7-X07 Area LL370
del campo Tia Juana Lago, Zulia Venezuela, 70pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN:
1. Autor: María Alicia Pirela Medina
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

MODELO GEOLÓGICO ESTRUCTURAL DEL YACIMIENTO B-7-X07 AREA
LL370 DEL CAMPO TIA JUANA LAGO, ZULIA VENEZUELA
.
Maestría en Geología, Mención Prospección y Exploración de Yacimientos de
Petróleo y Gas. 8va Edición

Autor: Ing. María Alicia Pirela Medina
Tutor: Dr. Robert Ramírez

Julio, 2015

�INDICE GENERAL

INTRODUCCIÓN

1

CAPÍTULO I: CARACTERIZACIÓN GEOLÓGICA DEL ÁREA DE

7

LA INVESTIGACIÓN.
1.1 Introducción

7

1.2 Geología Regional

7

1.2.1 Evolución de la cuenca de Maracaibo

10

1.2.1.1 Periodo Pre-Jurásico

10

1.2.1.1.1 Sucesión mesozoica-cenozoica

11

1.2.1.2 Periodo Jurásico

14

1.2.1.3 Periodo Cretácico

15

1.2.1.3.1 Neocomiense-Barremiense

15

1.2.1.3.2 Aptiense

16

1.2.1.3.3 Cenomaniense superior- campaniense inferior

18

1.2.1.3.4 Campaniense superior- maastrichtiense tardío

19

1.2.1.3.5 Maastrichtiense superior- paleoceno inferior

22

1.2.1.4 Paleoceno superior- eoceno inferior

23

1.2.1.5 Eoceno medio

25

1.2.1.6 Eoceno superior- mioceno inferior

26

1.2.1.7 Mioceno medio- pleistoceno

28

1.2.2 Paleografía de la formación misoa

30

1.2.2.1 Primera etapa

30

1.2.2.2 Segunda etapa

31

1.2.2.3 Tercera etapa

32

1.2.2.4 Alto de Icotea

33

1.2.2.5 Dualidad estructural eocena

34

1.3 Marco estructural local

37

1.3.1 Modelo estructural área LL-370

37

1.3.2 Modelo estratigráfico área LL-370

38
vii

�1.3.3 Yacimiento B-7-X-07

41

1.4 Conclusiones

42

CAPITULO II. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

43

2.1 Introducción

43

2.2 Metodología de la investigación

43

2.3 Conclusiones

55

CAPÍTULO III. ELABORACIÓN DEL MODELO ESTRUCTURAL

56

3.1 Introducción

56

3.2 Unidades geológicas para el modelo estructural

56

3.3 Mapa base de isolineas

59

3.4 Modelo tridimensional del tope

61

3.5 Modelo estructural

64

CONCLUSIONES

66

RECOMENDACIONES

67

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

68

viii

�ÍNDICE DE FIGURAS

N°
1.1

Pág.
Cuencas petrolíferas de Venezuela, basadas en la distribución
de sus Provincias. Ubicación Geográfica de la cuenca de
Maracaibo.

8

1.2

Ubicación del Bloque de Maracaibo.

1.3

Evolución geotectónica del occidente de Venezuela.

12

1.4

Evolución geotectónica del occidente de Venezuela

13

1.5

Esquema tectónico donde se muestra la distribución de
grábenes Triásico-Jurásicos en la cuenca de Maracaibo
Distribución de facies sedimentarias dominantes durante el
Neocomiense-Albiense (Cretácico Temprano) al Norte del
cratón de Guayana
Paleogeografía de la secuencia depositacional K1 del
Aptiense
Paleogeografía de la secuencia depositacional K2 del
Albiense-Cenomaniense superior
Evolución del graben centro-occidental del Lago de Maracaibo.

14

21

1.19

Paleogeografía
de
la
secuencia depositacional
K6
(Campaniense superior- Maestrichtiense)
Sección transversal tectonoestratigráfica B-B’ de la cuenca del
Lago de Maracaibo
Paleogeografía de las secuencias depositacionales K7 y
K8 del Maestrichtiense Superior-Paleoceno Inferior
Paleogeografía de secuencia depositacional T1 (Paleoceno
superior- Eoceno inferior)
Desarrollo esquemático de fallas normales y lístricas en
relación a las antefosas paleocenas y eocenas y el Alto
Periférico
Mapa esquemático donde se evidencia el desarrollo de fallas
normales con relación al “Alto Periférico”.
Paleogeografía de las secuencias depositacionales T2 y T3
(Eoceno medio
Paleogeografía de las secuencias depositacionales T4 y T5
(Eoceno Superior-Oligoceno)
Columna Estratigráfica Generalizada del subsuelo del Lago de
Maracaibo
Paleogeografía del Paleoceno Tardío-Eoceno

1.20

Modelo Conceptual de los grábenes en área Lama-Sur

33

1.6

1.7
1.8
1.9
1.10
1.11
1.12
1.13
1.14

1.15
1.16
1.17
1.18

ix

9

16

17
18
20

21
22
23
24

25
26
27
29
31

�1.21

36

1.22

Esquema conceptual de la deformación producida por la
subducción de la Placa del Caribe
Ubicación área LL-370

1.23

Columna Estratigráfica del área de estudio

41

1.24

Area LL-370. Yacimiento B-7-X-07

42

2.1

Metodología de la Investigación

44

2.2

Mapa estructural del yacimiento B-7-X-07

48

2.3

Creación de Sección. Ventana principal.

50

2.4

Programa Geography Discovery. Añadir pozos a sección.

51

2.5

Programa Geography Discovery. Añadir topes

51

2.6

Trazado de las Secciones Estratigráficas A y B

52

2.7

Sección Estratigráfica A

53

2.8

Sección estratigráfica B

54

2.9

Ventana principal programa Rockwords

55

3.1

Unidades geológicas seleccionadas para el modelo estructural.

56

3.2

Mapa base de isolineas

60

3.3

Vista principal del tope estructural

62

3.4

Vista dos del tope estructural

62

3.5

Vista del espesor del yacimiento

63

3.6

Vista principal del modelo estructural

64

3.7

Vista dos del modelo estructural

65

x

37

�INDICE DE TABLAS
N°

Pág.

2.1

Pozos pertenecientes al yacimiento B-7-X-07

47

3.1

Formaciones atravesadas por cada Pozo

58

xi

�INTRODUCCIÓN

Hoy en día la optimización de la explotación de los yacimientos de hidrocarburos
juega un papel importante en la economía mundial. Por esta razón, al identificarse
la presencia de un yacimiento o una acumulación de hidrocarburo cuya
explotación es económicamente rentable, se genera un plan de explotación con el
objetivo de maximizar el factor de recobro de los yacimientos. Para optimizar el
proceso de producción de hidrocarburos en los campos de petróleo, es necesario
caracterizar correctamente el yacimiento, lo que involucra entender la estructura
geológica del subsuelo y sus propiedades físicas, tal que, este conocimiento
pueda ser incorporado en los modelos de simulación del yacimiento en los que se
fundamentan las estrategias de explotación de los campos.
En este sentido, es indispensable caracterizar más eficientemente los yacimientos
de petróleo y gas. Se debe realizar un estudio geológico confiable, sólido y
específico de los yacimientos, que permitan mejorar el grado acertividad de los
trabajos mayores y menores realizados en el mismo, evitando altos costos de los
programas de exploración y enfocándose en el propósito de generar esquemas
avanzados para la explotación de hidrocarburos.
Con el objetivo de aprovechar al máximo la acumulación de hidrocarburos y
alcanzar las metas y la exigencia del mercado de la industria petrolera nacional e
internacional, la industria petrolera Venezolana requiere disminuir el nivel de
incertidumbre de las características geológicas de dichos yacimientos mediante
una constante elaboración de modelos estáticos que permitan la aplicación de
sucesivos planes de explotaciones.
Bajo esta perspectiva, el modelado de un yacimiento, es el paso final en el
proceso de la caracterización de yacimientos, el cual consiste en la construcción
de modelos geológicos múltiples de alta resolución, el escalamiento y la
realización de las simulaciones del flujo.
El modelo geológico, constituye un compendio de las características y
propiedades estáticas de un yacimiento. Consta de modelos más detallados de
acuerdo con las diversas disciplinas de la geología, es decir un modelo geológico
1

�consta de un modelo estructural, un modelo sedimentario-estratigráfico y un
modelo litológico. Uno de los objetivos del modelo geológico es determinar la
heterogeneidad del yacimiento e identificar su influencia en las propiedades
petrofísicas de las rocas y en las características que tendrá el flujo de fluidos al
momento de la producción de hidrocarburos.
En ese orden de ideas, específicamente, el modelo geológico estructural está
relacionado con los esfuerzos y deformación que determinan el tipo y
orientaciones de la estructura que forma el yacimiento, se refiere en concreto a la
definición de la estructura geológica, y limites que presenta el yacimiento, es decir
la arquitectura o esqueleto que lo conforma.
La importancia de la elaboración de un modelo geológico estructural radica, en
que permite la descripción exacta de los yacimientos, establecer la geometría y la
arquitectura del yacimiento, crear mapas estructurales (superficies) de los
diferentes horizontes que delimitan la acumulación de hidrocarburos, (tope y base)
y de las unidades de importancia geológica, y de esta forma detectar nuevas
zonas de explotación, siendo todo lo antes mencionado el objetivo de este trabajo.
Tal como lo expresa Belousov (1979): La importancia de la geología estructural en
el complejo de las disciplinas geológicas es muy grande. Sin un conocimiento
correcto de la morfología de las formas estructurales es imposible efectuar un
levantamiento geológico, ya que el geólogo, casi siempre, se ve obligado a
restablecer el aspecto completo de las formas estructurales basándose en las
observaciones fragmentarias de afloramientos aislados. Si el geólogo no sabe
como enlazar dichos datos fragmentarios, su levantamiento será incompleto e
incluso erróneo.
La realización del presente estudio parte de la necesidad de incrementar la
capacidad de explotación de yacimiento por parte de la empresa Petróleos de
Venezuela (PDVSA). La Unidad de Explotación Tía Juana Lago, tiene como
objetivo primordial la caracterización de los yacimientos pertenecientes al campo
Tía Juana Lago, generando planes de explotación que permitan incrementar el
factor de recobro.

2

�El yacimiento B-7-X.07 está ubicado en el área LL-370 de edad eoceno,
Formación Misoa de la unidad de producción Tía Juana Lago, posee un petróleo
original en sitio (POES) de 1 219 509 de barriles de petróleo, con un factor de
recobro total estimado en 24,7 %, calculándose unas reservas recuperables de
300,731 MBN de barriles de petróleo, de las cuales se han producido 230,835
millones de barriles de petróleo, quedando unas reservas remanentes de
69.896MBN (Pdvsa, 2014).
En la actualidad no se cuenta con actualizaciones sobre el modelo geológico
estructural

del

yacimiento

B-7-X-07,

área

LL-370

que

imposibilita

el

reconocimiento de los rasgos estructurales del mismo que aporten conocimientos
sobre el área y sirva como una herramienta para los planes futuros de explotación.
En este sentido, y sustentando esta situación, la empresa EXGEO (2005),
presenta la clasificación e inventario de los mapas oficiales y realizados en B6-B9
tanto para las áreas LL-370/LL-453; donde específicamente para la unidad B-7-X
del área LL-370 muestra los mapas oficiales tanto isópaco como estructural sin
actualizaciones con los pozos desde el año 2005 hasta la actualidad.
Problema

de

investigación:

Insuficiente

información

sobre

los

rasgos

estructurales del yacimiento B-7-X-07, requiriendo de la actualización del modelo
geológico estructural y de esta manera sirva como herramienta para los planes de
explotación del yacimiento.
El objeto de investigación está centrado en: Yacimiento B-7-X-07 del área LL-370.
Campo de acción en el que se desarrolla la investigación es el modelo geológico
estructural.
Objetivo general:
Actualizar el modelo geológico estructural del yacimiento B-7-X-07, área LL-370
del campo Tía Juana por medio de análisis de secciones, datos de pozos, que
aporte información sobre la estructura del yacimiento favoreciendo al logro de
planes de explotación efectivos y racionales.

3

�Objetivos específicos:
1. Estudiar la información existente del yacimiento B-7-X-07, relacionada con las
secciones, límites y estructura.
2. Analizar los datos correspondientes a topes, bases y coordenadas del
yacimiento B-7-X-07 mediante la integración de información de pozos.
3. Interpretar el modelo geológico estructural del yacimiento a partir del estudio y
análisis de la información fragmentaria del yacimiento.

La hipótesis de la presente investigación es: Si se estudia la información
existente del yacimiento B-7-X-07, relacionada con las secciones, límites y
estructura; se analizan los datos correspondientes a topes, bases y coordenadas
del yacimiento B-7-X-07 y la integración de información de nuevos pozos, se podrá
actualizar el modelo geológico estructural del yacimiento B-7-X 07, de manera
suministre información valiosa sobre las características estructurales del
yacimiento y permita lograr planes más adecuados para su explotación efectiva y
racional.
Tareas
Para el cumplimiento de los objetivos es necesario realizar las siguientes
actividades:
1. Realizar una recopilación e inventariado de la información existente sobre el
área en estudio y la revisión, análisis y validación de la misma.
2. Elaborar un listado contentivo de 34 pozos del yacimiento B-7-X-07 del Área
LL-370, en el cual se especificarán las parcelas donde se encuentran,
profundidad total, topes, bases, coordenadas.
3. Ejecutar el uso del paquete computacional (ROCKWELL) para la realización
del modelo estructural.
4. Procesar la información geológica, a través del empleo de la metodología
propuesta.

4

�5. Visualizar, analizar y debatir los resultados obtenidos en el procesamiento,
para presentar un modelo geológico estructural del yacimiento lo más
completo posible.
Métodos
Los métodos que se emplearon para la obtención de la data requerida en el
desarrollo de la investigación, fueron el análisis documental y el análisis de
contenido. El primero de estos fue empleado para la compilación de información
de carácter técnica referida a los aspectos teóricos a desarrollar en el contenido
de la investigación basándose en la documentación bibliográfica, mientras que el
análisis de contenido se usó para recabar información puntualizada (datos y
características) que se localizan dentro del contenido de informes, carpetas y
reportes generados, programas, software, tanto de actividades operacionales,
como de bases de datos electrónicas pertenecientes a PDVSA. Además fue
utilizado el método inductivo-deductivo para la deducción lógica necesaria para
obtener un modelo geológico lo más completo posible a partir de la información
existente.
La investigación fue desarrollada bajo un enfoque documental, de campo no
experimental, a su vez, la información es analizada de forma cualitativa sobre la
información obtenida de observaciones, antecedentes basado en el área de
estudio.

Resultados esperados.

Con el desarrollo de la investigación se espera obtener una interpretación de las
características geológicas del yacimiento B-7-X-07, a través del análisis generado
por los datos estructurales, secciones o cortes realizados sobre el modelo
geológico estructural del área.
Para la elaboración de este trabajo fue necesaria la revisión y validación de la
información geológica del área en estudio, luego obtener resultados actualizados
que serán utilizados para la continuidad de un estudio integrado del yacimiento.
5

�La intención es analizar una serie de propiedades intrínsecas del yacimiento, lo
cual será de gran ayuda para el reconocimiento y mejor ubicación de las zonas
prospectivas tomando en cuenta aspectos de carácter geológico, de esta forma
generar nuevos planes que permitan la explotación efectiva de los hidrocarburos
en este yacimiento.
La inclusión de un modelo geológico estructural, ofrecerá información actualizada
del yacimiento B-7-X.07 de la formación Misoa del campo Tía Juana Lago, para
definir y proponer nuevas localizaciones donde se encuentren las mejores
propiedades, minimizando la incertidumbre y aumentando el porcentaje de éxito
volumétrico de estos trabajos. Es de gran importancia el estudio e interpretación
de la estructura presente en un área, puesto que generalmente ella será la
causante principal de las acumulaciones de hidrocarburos en el subsuelo.
La investigación está estructurada de la siguiente forma: resumen, introducción,
tres capítulos, conclusiones, recomendaciones y referencias bibliográficas.
En el Capítulo I. Se hace un resumen actualizado de las características geológicas
regional y local del área de estudio partir de la información recopilada.
El Capítulo II. Contiene el método de trabajo empleado, se desarrolla una
exhaustiva revisión de la información geológica del área LL-370, específicamente
el yacimiento B-7-X-07.
En el Capítulo III se presentan los resultados obtenidos, luego de dar respuesta a
los objetivos específicos planteados, así como su validación y análisis.

6

�CAPÍTULO

I:

CARACTERIZACIÓN

GEOLÓGICA

DEL

ÁREA

DE

LA

INVESTIGACIÓN.

1.1. Introducción

El presente capitulo tiene como propósito realizar una revisión teórica sobre el
área que representa el objeto de estudio, desde la perspectiva regional y local de
modo que se exponga el ambiente geológico del área explicando los eventos
suscitado en el mismo hasta la actualidad. Esta evaluación geológica constituye
una de las etapas más importantes para el desarrollo de un estudio de
yacimientos, el cual se lleva a cabo con el objeto de visualizar el escenario
geológico de un área en particular. Esto, vinculado a la información de producción
permite estimar el comportamiento de cada yacimiento y a su vez proponer el
mejor plan de explotación para aplicar en el área. Guerrero y Saavedra (2009).
1.2. Marco Regional

La cuenca petrolífera del lago de Maracaibo está situada al noroeste de Venezuela
(Figura 1.1). Está restringida a territorio venezolano, se extiende sobre toda el
área ocupada por las aguas del lago y los terrenos planos o suavemente
ondulados que la circundan y que de modo general, pueden delimitarse al oestenoroeste por el piedemonte de la Sierra de Perijá; al oeste-suroeste por la frontera
colombiana hasta un punto sobre el río Guaramito, 12,5 Km al oeste de la
población de La Fría: al sureste por el piedemonte andino hacia el río Motatán,
ligeramente al este del cruce de Agua Viva; al este-noreste por la zona de
piedemonte occidental de la Serranía de Trujillo y una línea imaginaria dirigida al
norte hasta encontrar la frontera de los estados Zulia y Falcón, donde puede
observarse un pequeño saliente hacia el este en la región de Quirós y en su parte
norte, por la línea geológica de la falla de Oca.

7

�Figura 1.1. Cuencas petrolíferas de Venezuela, basadas en la distribución de sus
Provincias. Ubicación Geográfica de la cuenca de Maracaibo.

Estructuralmente hablando la cuenca de Maracaibo está enmarcada por tres
alineamientos orogénicos: La Sierra de Perijá al oeste, Los Andes de Mérida al
sureste y la Serranía de Trujillo al este, el marco se completa con el sistema de
falla de Oca en el norte que aparentemente separa la cuenca Petrolífera de
Maracaibo con la cuenca del Golfo de Venezuela.
Además de estos elementos, dicha cuenca se encuentra limitada por tres sistemas
de fallas que se ubican aproximadamente de manera triangular, integrada por el
sistema de Falla de Boconó al este y sureste, el sistema de la Falla de Santa
Marta al oeste y suroeste y el sistema de Falla de Oca hacia el norte (Figura 1. 2).
La extensión es de aproximadamente 50 000 Km2, corresponde políticamente en
su mayor parte al estado Zulia y extensiones menores a los estados Táchira,
Mérida y Trujillo. Geográficamente la cuenca de Maracaibo está parcialmente
incluida dentro de la hoya hidrográfica del Lago de Maracaibo. Geológicamente,
según Halbauty et al (González de Juana et al, 1980), pertenece al tipo
intermontano siguiendo el rumbo.

8

�Figura 1.2. Ubicación del Bloque de Maracaibo.

La cuenca de Maracaibo es la primera en importancia económica en Sur América
y una de las más importantes a escala mundial. Dentro del perímetro delimitado se
calcula un volumen total de sedimentos de 250000 Km 3 sobre el basamento precretácico. La cuenca de Maracaibo es la cuenca petrolífera más importante de
Venezuela. La roca madre por excelencia es la Formación La Luna, de edad
Cretácico Tardío, cuyas facies se extendieron por toda Venezuela occidental hasta
Colombia. Se han encontrado rocas madres de importancia secundaria en los
Grupos Cogollo (Miembro Machiques de la Formación Apón) y Orocué (Formación
Los Cuervos).
El petróleo fue generado, migrado y acumulado en diversos pulsos, siendo el más
importante el ocurrido durante el levantamiento andino. Las principales rocas
yacimiento clásticas son las formaciones Río Negro y Aguardiente (Cretácico),
Grupo Orocué (Paleoceno), Mirador-Misoa (Eoceno), Lagunillas y La Rosa
(Mioceno). Las calizas (fracturadas) del Grupo Cogollo (Cretácico Temprano)
constituyen los yacimientos carbonáticos más relevantes, mientras que los sellos
regionales más importantes son las formaciones Colón (Cretácico Tardío) y Paují
(Eoceno). Localmente, constituyen sellos importantes el Miembro Machiques

9

�(Formación Apón) y las lutitasespesas dentro de las formaciones ubicadas hacia el
centro del Lago de Maracaibo, como Misoa, Lagunillas y La Rosa.

1.2.1. Evolución de la Cuenca de Maracaibo

1.2.1.1. Periodo Pre-Jurásico
La historia geológica antes del Mesozoico Medio, aproximadamente Jurásico, en
el Occidente de Venezuela, no está muy clara. Las rocas representativas de estos
períodos se encuentran, por lo general, aflorando en ciertas áreas positivas,
perturbadas

varias

veces

por

deformaciones tectónicas e

intensamente

erosionadas, lo cual complica la reconstrucción de dichos hechos. En el subsuelo,
evidenciado por la perforación de algunos pozos, se encuentra un basamento
ígneo-metamórfico directamente debajo de formaciones cretácicas.
Estos niveles estratigráficos son considerados por González de Juana et al.,
(1980) ser equivalentes a las formaciones paleozoicas en el área central de Los
Andes. La presencia de rocas paleozoicas fosilíferas, en diversas áreas andinas,
permite postular la presencia de formaciones paleozoicas sobre las plataformas,
pero su distribución inicial es todavía hipotética. Igualmente sucede con las rocas
representativas del Mesozoico Temprano (?) y Medio (Formación La Quinta).
Dichas formaciones pre-cretácicas afloran en diversas partes de Los Andes, en la
Sierra de Perijá y en la Península de la Guajira; muchas de ellas se encuentran
metamorfizadas. Se conocen algunas secciones de la Formación La Quinta en
partes de la Plataforma de Maracaibo.
A continuación se presentan los eventos y características más importantes
ocurridas dentro de los distintos períodos que conforman la evolución de la cuenca
de Maracaibo. Son muchos los autores y variadas las teorías que describen este
proceso, por lo cual se ha intentado hacer un resumen conciso de los principales
fenómenos ocurridos dentro del marco estratigráfico, sedimentológico y tectónico.
De esta manera se consideran eventos principales de este período pre-Jurásico
los siguientes:

10

�Evento tecto-termal, correlacionable a escala mundial con la Orogénesis
Herciniana, el cual origina metamorfismo y plegamiento en la región de la actual
Cordillera de Los Andes, emplazamiento de cuerpos ígneos, formación del Alto de
Mérida.
Levantamiento de la región central del Lago de Maracaibo, precursor de la
subsiguiente Plataforma de Maracaibo. El borde continental se levanta
produciendo retirada general de los mares de Venezuela Occidental.
1.2.1.1.1. Sucesión Mesozoica-Cenozoica

Tomando como referencia principal la teoría de Parnaud et al., 1995, donde se
identifican seis supersecuencias, limitadas por discordancias, se evidencia la
dinámica evolutiva de las cuencas en el Mesozoico-Cenozoico, desde un proceso
de extensión a uno de colisión. Dichas supersecuencias se resumen a
continuación:
Supersecuencia A: fue depositada durante un episodio de apertura de la corteza
del Jurásico.
Supersecuencia B: corresponde al margen pasivo subsiguiente, durante el
Cretácico Temprano al Tardío.

11

�Figura 1.3. Evolución geotectónica del occidente de Venezuela. (Modificada después de
Pindell y Erikson, 1993. Tomado de Parnaud et al., 1997 .

La supersecuencia C marca la transición de un régimen compresivo en el
Cretácico Tardío y Paleoceno Temprano. La compresión es el resultado de la
colisión y obducción del arco volcánico pacífico al oeste con la placa
Suramericana. (Figura1.3)
La Supersecuencia D pone de manifiesto el desarrollo de la cuenca antepaís del
Paleoceno Tardío-Eoceno Medio, al frente del arco volcánico pacífico, y el
emplazamiento de las Napas de Lara.
La Supersecuencia E y F se atribuyen a las modificaciones de la cuenca antepaís
debidas a la colisión en el Eoceno Tardío – Pleistoceno del Arco de Panamá. Los
levantamientos de la Serranía de Perijá, del Macizo de Santander y de Los Andes
de Mérida particionaron la cuenca de antepaís generando así las actuales cuencas
de Maracaibo y Barinas-Apure.

12

�La clasificación de las supersecuencias y secuencias definidas por Parnaud et al.,
a lo largo del tiempo geológico, se puede observar gráficamente en el esquema
estratigráfico de la figura 14.

Figura. 1.4 Evolución geotectónica del occidente de Venezuela. (Modificada después de
Pindell y Erikson, 1993; Tomado de Parnaud et al., 1997.

A continuación se puntualizan los eventos más relevantes que caracterizan a cada
uno de los períodos que conforman a cada una de las supersecuencias.

13

�Supersecuencia A. Extensión

1.2.1.2. Jurásico
Se inicia una etapa de relajamiento y dos fases de rifting con sus capas rojas en la
región de la cuenca de Maracaibo. El rifting jurásico se debe tanto a la apertura del
Océano Atlántico, como la extensión de la zona de retroarco, al este de la
Cordillera Central de Colombia.
Rifitng caracterizados por la formación preferencial de grábenes orientados NESO, limitados a la zona de Machiques (Perijá), centro del Lago (Urdaneta) y
Uribante-San Lázaro (Andes). (Figura 1.5).
La Formación La Quinta constituye gran parte del sustratum de la cuenca de
Maracaibo.
La cuenca se ve limitado por fallas normales con la misma dirección de la Falla La
Icotea, evidenciando el régimen distensivo imperante el cual estuvo seguido porun
intenso período de erosión.

Figura 1.5. Esquema tectónico donde se muestra la distribución de grábenes TriásicoJurásicos en la cuenca de Maracaibo. Tomado de Meléndez et al., 1996.

14

�Supersecuencia B. margen Pasivo

1.2.1.3. Cretácico
Desarrollo del margen pasivo subsiguiente. La transgresión a comienzos de este
período es correlacionable con los cambios eustáticos a escala global. El Carácter
pasivo de este margen culmina con la colisión del Arco del Pacífico, y la Placa
Suramericana y la subsidencia flexural de la cuenca antepaís.
1.2.1.3.1. Neocomiense-Barremiense

La transgresión del Cretácico Temprano tiene lugar sobre tres surcos marginales:
Surco de Machiques en Perijá, Surco de Uribante en Táchira y el Surco de
Barquisimeto en Trujillo, donde se deposita una espesa secuencia de sedimentos
continentales
La sedimentación fue controlada en su inicio por el sistema de fallas de los
grábenes jurásicos, como se puede evidenciar en los espesores de los clásticos
arenosos de la Formación Río Negro (secuencia KO, según Hedberg 1931), los
cuales varían desde más de dos kilómetros en el Surco de Machiques, hasta unos
pocos metros en algunas localidades del Flanco Norandino. La subsidencia se
estabilizó y el Grupo Cogollo (carbonático) se depositó en un extenso mar
epicontinental transgresivo sobre Venezuela Occidental (Figura 1.6).

15

�Figura 1.6. Distribución de facies sedimentarias dominantes durante el NeocomienseAlbiense (Cretácico Temprano) al Norte del cratón de Guayana. Se indican unidades
típicas de dicha asociación de facies. Tomado de WEC, 1997.

Aptiense
La sedimentación continental de la Formación Río Negro finalizó debido a la
transgresión marina que inundó la plataforma cratónica de Guayana.
Sedimentación plataformal marino somero, correspondiente a la Formación Apón,
(Secuencia K1, según Sutton 1946) con calizas nodulares con intercalaciones de
lutitas negras, la cual está subdividida en cuatro miembros: Tibú, Guáimaros,
Machiques y Piché.

Al este, areniscas litorales forman la parte basal de la

Formación Peñas Altas (Figura 1.7).

16

�Figura 1.7. Paleogeografía de la secuencia depositacional K1 del Aptiense. Leyenda: 1,
napas de Lara, posición actual; 2, Carbonatos y lutitas de plataforma media; 3,
carbonatos y lutitas de plataforma; 4, clásticos próximo-costeros; 5, isópacas en pies.
(Parnaud et al. 1995)

Durante el Albiense ocurrió

la segunda transgresión marina importante,

invadiendo todo el occidente de Venezuela.
Ocurre una amplia cobertura de la Plataforma de Maracaibo ya bien delimitada y
sedimentación de calizas bioclásticas espesas, sobre la mayor parte de la cuenca,
correspondientes a la Formación Lisure (Figura 1.8).
Durante el Albiense tardío, en todo el occidente de Venezuela se sedimentó una
caliza poco espesa correspondiente a la Formación Maraca. Ambas formaciones
constituyen lo que es la secuencia K2.
Colisión del arco volcánico del Pacífico contra la corteza continental de
Sudamérica, donde se desarrolla una deformación flexural como producto de la
compresión, cuyo levantamiento produjo exposición, restricción de sedimentación
y erosión de la parte superior de la secuencia del Cenomaniense Temprano
(hiato).
Seguidamente, una nueva transgresión inundó todo el occidente venezolano,
posiblemente como resultado de una nueva fase de compresión y hundimiento
flexural.
17

�MAR CARIBE

N

MARACAIBO

10
00

MB

IA

GO LFO DE VENEZUELA

LO

?
BARQUISIMETO

CO

?

MÉRIDA

BARINAS

10
15 00
00

1

50

PARTE SUPERIOR
DE LA Fm. PEÑAS ALTAS

0

50
0

Fm. LISURE

2

50
0

0

SA
1 N CRISTOBAL

Fm. AGUARDIENTE

3

50
500’

4

0

100 km

Figura 1.8. Paleogeografía de la secuencia depositacional K2 del AlbienseCenomaniense superior. Leyenda: 1, Napas de Lara, posición actual; 2, carbonatos y
lutitas de plataforma interna a media; 3, clásticos proximocosteros; 4, isópaca en pies.
(Pamaud et al., 1995).

1.2.1.3.3. Cenomaniense Superior-Campaniense Inferior

Período de máxima cobertura marina donde el tope de la Formación Maraca
marca una extensa subsidencia regional.
Durante

el

Cenomaniense

Tardío-Campaniense

Temprano,

producto

del

combamiento hacia bajo de la cuenca de antepaís se produjo una transgresión
intermitente

que

dio

origen

a

la

depositación

de

tres

secuencias

retrogradacionales: K3, K4 y K5. Estas secuencias se presentan en la Sierra de
Perijá y en el Lago de Maracaibo como la Formación La Luna, incluyendo el
Miembro Tres Esquinas (Stainforth, 1962), cuyas capas son indicativas de un
período de sedimentación reducida.
La cuenca se profundiza rápidamente desde un ambiente de plataforma interna
hasta dominios batiales, reflejando posiblemente la migración del alto desde el
Lago de Maracaibo hasta la cuenca Barinas-Apure.
18

�Las capas de cenizas volcánicas en la base de la Formación La Luna sugieren la
presencia de un arco volcánico Pacífico al oeste de Venezuela occidental.

Supersecuencia C. De Margen Pasivo a Margen Activo

La evolución tectónica estuvo marcada por la fase de colisión entre el arco
volcánico del Pacífico y la placa de Sudamérica. Esta colisión transformó el
margen pasivo en un cinturón activo, creando una cuenca de antepaís
acompañada de una antefosa al oeste (Perijá) y un alto en el área de Barinas.Esta
transición se caracterizó por una regresión que dio lugar a tres secuencias
depositacionales, K6, K7 y K8, correspondientes a las formaciones Colón, Mito
Juan y Guasare, Pernaud et al., 1995.
1.2.1.3.4. Campaniense Superior-Maastrichtiense Tardío

Al oeste, la colisión del arco volcánico del Pacífico formó una antefosa dentro de la
cual se depositaron las facies lutíticas de la Formación Colón (Parnaud et al.,
1995), durante cuya depositación tuvo lugar una fase tensional, provocando la
formación de un graben (Figura 1.9) en la zona situada entre los alineamientos de
Lama-Icotea y Lama Este, debido presumiblemente al desarrollo de la Cordillera
Oriental de Colombia (Figura 1.10).
Hacia el norte y noreste, se mantuvo el carácter de margen pasivo hasta el
emplazamiento de las napas y el frente de corrimiento de Lara.
En el Cretácico más tardío, la carga de las napas que arrastraba la placa del
Caribe, provocó la formación de una antefosa y por ende una cuenca flexural
donde se depositaron las formaciones Mito Juan y Guasare.

19

�Figura 1.9. Evolución del graben centro-occidental del Lago de Maracaibo. Tomado
de Bueno y Pinto, 1996.

20

�Figura 1.10. Paleogeografía de la secuencia depositacional K6 (Campaniense
superior- Maestrichtiense). Leyenda: 1, napas de Lara, posición actual; 2, lutitas y
escasas areniscas de plataforma externa; 3, clásticos de plataforma interna a media; 4,
isópacas en pies. (Parnaudet al., 1995).
Cuenca de Maracaibo

B

SU

P.

0
IS

OA

PAU JÍ
M

1
C U IBA

TIEMPO (S)

LA PUERTA

2

3

M AC O
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OC M IR A
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BS
OA
B IN F.
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B

SUP.

M IS OA

TR U JI

COLÓN

C

LLO

4

5

6

A

B

C

D

E

F

Figura 1.11. Sección transversal tectonoestratigráfica B-B’ de la cuenca del Lago de
Maracaibo. Tomado de Parnaudet al. , 1997).

21

�1.2.1.3.5. Maastrichtiense Superior-Paleoceno Inferior

A partir del noreste ocurrió un nuevo episodio transgresivo que depositó dos
secuencias de edad Paleoceno, K7 y K8. La secuencia inferior cubrió toda la zona
de plataforma y muestra características marinas, mientras que la secuencia
superior es esencialmente deltáica.
La cuña de plataforma (K7) abarca varias formaciones. En la cuenca del lago del
Maracaibo la Formación Guasare (Garner, 1926) consiste de depósitos marinosomero. Al noreste del área del lago, se encuentran depósitos marinos más
profundos pertenecientes a la Formación Trujillo (Hodson, 1926) (Figura 1.12),
mientras que hacia el sur, la Formación Catatumbo (Notestein, 1944) está
constituida por depósitos deltáicos.
Además, se inicia el fallamiento gravitacional de los alineamientos norte-sur de la
parte central de la cuenca, produciéndose cambios en el patrón de isofacies entre
la sedimentación del Cretácico y la sedimentación del Paleoceno, debido a que se
pone de manifiesto el desarrollo de la cuenca antepaís y el emplazamiento de las
Napas de Lara.

Figura 1.12. Paleogeografía de las secuencias depositacionales
K7
y
K8 del
Maestrichtiense Superior-Paleoceno Inferior. Leyenda: 1, napas de Lara, posición actual;
2, clásticos continentales a deltáicos; 3, lutitas y carbonatos de plataforma interna a
externa; 4, sedimentos batiales con turbiditas, lutitas y escasa areniscas; 5, isópacas en
pies. (Parnaudet aL, 1995).

22

�Supersecuencia D. Cuencas de Colisión

1.2.1.4. Paleoceno Superior-Eoceno Inferior.
Las condiciones marino profundo hacia el norte de la cuenca permitieron la
sedimentación de las turbiditas de nivel bajo y “flysch” de la Formación Trujillo y
Formación Matatere.
Hacia el sur, persistió la acumulación continental con formación de un extenso
sistema deltáico con vértice al suroeste y abanico hacia el noreste; con
sedimentación fluvial al suroeste, fluvio-deltáica hacia la plataforma como es el
caso de la Formación Mirador y la Formación Misoa (Garner, 1926).

Figura 1.13. Paleogeografía de secuencia depositacional T1 (Paleoceno superiorEoceno inferior). Leyenda: 1. Napas de Lara, posición actual; 2. clásticos continentales a
deltaicos; 3. lutitas y areniscas de plataforma interna a externa; 4. sedimentos batiales con
turbiditas, lutitas y escasas areniscas. Tomado de Parnaudet al. , 1995.

Durante el Eoceno persiste el sistema de compresión regional de Oeste a Este, sin
embargo el elemento estructural que controlará la tectónica de la región
nororiental es el emplazamiento de las Napas de Lara, las cuales comienzan su
entrada en el Caribe y colisión con el continente durante el Paleoceno Tardío. El
23

�emplazamiento de la Napas origina tres patrones estructurales (Figura 1.14 y
1.15):
Una antefosa en el Zulia Oriental y Nororiental, la cual persiste en el tiempo desde
el Paleoceno Tardío hasta el Eoceno Medio.
Reactivación de la flexural o Alto Periférico en la zona central de la cuenca, el cual
parece tener una orientación noroeste-sureste pasando desde el Alto de Mérida
hasta el Alto del Palmar.
Desarrollo de Fallas normales con buzamiento hacia el nor-noreste, así como
fallas pre-existentes reactivadas entre las cuales destacan las de Tigre/Cachirí, La
Paz, Urdaneta Oeste, Urdaneta, Icotea y Pueblo Viejo.

Figura 1.14. Desarrollo esquemático de fallas normales y lístricas en relación a las
antefosas paleocenas y eocenas y el Alto Periférico. Tomado de Meléndez et al. , 1996.

24

�F.

DE

LA
GA
RT

O

F. DE OC A

GO
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RA

BE

F. V

AL
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F
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F. M
A
LA R A PA Z

F. PUEBLO VIEJO

TA

F.

F. B

O
ON
OC

FALLA NORMAL INVERTIDA
FALLA NORMAL
ALTO PERIFERICO
FALLA TRANSCURRENTE

Figura 1.15. Mapa esquemático donde se evidencia el desarrollo de fallas normales con
relación al “Alto Periférico”. Tomado de Meléndez et al., 1996.

1.2.1.5. Eoceno Medio

El avance de las napas de Lara hacia el sur, provocó la subsidencia flexural; la
compresión tectónica ejercida por las napas de Lara produjo una línea de bisagra
a lo largo de la plataforma del Lago de Maracaibo, en el sector nororiental. Allí, la
depositación de los sedimentos de plataforma somera de Misoa “B” superior, fue
seguida por condiciones de aguas más profundas y las acumulaciones lutíticas de
la Formación Paují (Tobler, et al., 1922) (Figura 1.16).
Durante el Eoceno temprano se desarrollaron algunas discordancias de
importancia local: el límite de secuencia SB 51.5 (SB, límite de secuencia) y, otra
cerca del límite Eoceno Medio-Eoceno Temprano, SB 49.5. Entre las
discordancias del Eoceno Medio se encuentra la intra-eocena que es la más
importante y coincide con el límite SB 44 y la cual se debe a las fuerzas
compresivas del momento. Después de 44 m.a. el régimen tectónico volvió a ser
esencialmente extensional. Las fallas más activas se encuentran en el Zulia
Oriental donde se depositó una espesa secuencia durante el Eoceno Medio y

25

�Tardío. Entre las discordancias de importancia local se incluyen el límite SB 42.5,
SB 40.5 y SB 39.5.

M AR CARIBE

IA

GO LFO DE
VENEZUELA

N

CORO

MARACAIBO

MB
LO

A
MP
RA

Fm.
M ISOA

BARQUISIMETO

PROG RADACIÓN
DE LAS NAPAS
DE LARA

SA
FO
TE
AN
MÉRIDA

1

2

APORTE DE
CLÁSTICOS

500

LY
RA
TE
LA

CO

Fm. P AUJÍ

Fm. PAGUEY
BARINAS

Fm. G OBERNADOR

SA
1 N CRISTOBAL

3

Fm. COBRE
500’
0

5
APORTE DE
CLÁSTICOS

100 km

Figura 1.16. Paleogeografía de las secuencias depositacionales T2 y T3 (Eoceno medio).
Leyenda: 1, napas de Lara, posición actual; 2, areniscas y lutitas de plataforma interna a
media; 3, lutitas de plataforma externa a batiales; 4, isópacas en pies. (Modificado de
Parnaud et al., 1995).

Supersecuencia E. Cuencas de Colisión

1.2.1.6. Eoceno Superior-Mioceno Inferior
Se reconocen dos secuencias depositacionales (Figura 1.17). La primera, T4, fue
depositada en dos dominios sedimentarios diferentes durante el Eoceno Tardío y
Oligoceno Temprano. En la parte occidental se desarrolló un dominio deltáico
alimentado desde Colombia (Formación Carbonera, Notestein, 1944). En la parte
oriental de la cuenca se depositaron sedimentos en un ambiente marino. La base
de esta secuencia inferior corresponde sísmicamente a una discordancia, que
representa la erosión del Eoceno.

26

�La segunda, T5, fue depositada en el Oligoceno Tardío-Mioceno Temprano,
durante una extensa inundación marina (Formación León, Notestein, 1944).
MAR CARIBE

N

GO LFO DE VENEZUELA
CORO

MB

IA

FALLA DE OCA
MARACAIBO

LO

Fm. LA SIERRA

CO

BARQUISIMETO

ÁREA POSITIVA

Fm.
CARBONERA
MÉRIDA

1

BARINAS

2
3

SA
1 N CRISTOBAL

Fm. GUAFITA

0

INFLUENCIA
MARINA

100 km

Figura 1.17. Paleogeografía de las secuencias depositacionales T4 y T5 (Eoceno
Superior-Oligoceno). Leyenda: 1, napas de Lara, posición actual; 2, carbón, lutitas y
areniscas lacustres a salobres; 3, areniscas y lutitasdeltáicas con influencia marina.
(Parnaud et al., 1995).

Durante el Eoceno Tardío ocurre un levantamiento generalizado de toda la
cuenca, con fallamiento importante en los alineamientos longitudinales del lago y
plegamiento orientados norte-sur.
Los levantamientos de la Sierra de Perijá y Los Andes de Mérida particionaron la
cuenca antepaís en las nuevas cuencas de Maracaibo y Barinas-Apure.
La subsiguiente erosión del Eoceno Medio produce la remoción casi total de la
Formación Paují y Formación Mene Grande y la remoción parcial de la Formación
Misoa en los alineamientos occidentales del Lago; en los bloques situados hacia el
sur del Lago, la erosión de la Formación Misoa es total y afecta localmente a la
Formación Guasare.

27

�Prevalece un período de inversión de la cuenca eocena, de noreste a sursuroeste, probablemente relacionado con el emplazamiento de las Napas de Lara,
el cual es proceso de gran importancia en la evolución de la cuenca petrolífera.
La sedimentación de este período engrosa rápidamente hacia el sur demostrando
progresiva flexura de la corteza como consecuencia del levantamiento andino
predominantemente vertical. Durante este período se deposita la Formación
Isnotú.
Supersecuencia F. Cuenca de Colisión

1.2.1.7. Mioceno Medio-Pleistoceno

Durante el Mioceno Medio, un tectonismo compresional a gran escala provocó el
mayor levantamiento del Macizo de Santander, Sierra de Perijá y Cordillera de los
Andes, lo que origina la separación final de las cuencas de Maracaibo y BarinasApure. La orogénesis de los Andes de Mérida culminó en el Plio-Pleistoceno.
Este evento de formación de montañas correlaciona con dos secuencias
depositacionales, T6 y T7.
Mioceno Medio se caracteriza por una transgresión marina de considerable
extensión pero de duración corta representada por las arenas de la Formación La
Rosa (Liddle, 1928), y sobre la cual reposa de manera transicional las lutitas
marinas de la Formación Lagunillas (Hedberg et al., 1937).
Las cuencas de Maracaibo y Falcón, se van rellenando con sedimentos de mayor
influencia continental que corresponden a la Formación Onia, las cuales se
encuentran bajo un régimen de compresión este-oeste.
El Lago de Maracaibo probablemente estuvo sometido a las oscilaciones en su
nivel del agua como consecuencia de las glaciaciones que influenciaron las
condiciones climáticas para ese período.
Hay una retirada de los mares y a sedimentación en su mayoría es continental,
representada por los depósitos de la Formación El Milagro.

28

�En la figura 1.18 se presenta la columna estratigráfica generalizada del subsuelo
del Lago de Maracaibo.

Figura 1.18. Estratigrafía de la Cuenca del Lago de Maracaibo. Meléndez et al, (1986)

29

�1.2.2. Paleogeografía de la Formación Misoa

La evolución de los rasgos paleogeográficos que caracterizaron la sedimentación
de la Formación Misoa pueden agruparse en tres etapas, las cuales fueron
mencionadas precedentemente según el esquema de Bot y Perdomo (1986) y
expandidas por Lagazzi et al., (1996).

1.2.2.1. Primera Etapa
La primera etapa que abarca desde el Paleoceno Tardío al Eoceno Temprano,
tenía un escenario paleogeográfico caracterizado por una extensa penillanura
asimétrica que abarcaba gran parte de la porción Noroccidental de Venezuela.
La porción Sur de esta penillanura, con un declive general al suroeste, formaba
parte del antepaís (foreland) en evolución desde la Cordillera Oriental de
Colombia, donde los sedimentos de la Formación Los Cuervos del Grupo Orocué,
estaban siendo depositados en un ambiente de sedimentación parálico. La porción
Norte de esta penillanura, que cubre el área del actual Lago de Maracaibo, estaba
siendo plegada en el norte-noreste a lo largo de una "línea de bisagra" por la
carga de las primeras napas.
El avance de las napas hacia el Suroeste (Figura 1.19) causa la migración de la
"línea de bisagra", durante el Paleoceno Tardío al Eoceno Medio, progresivamente
hacia el Suroeste, acentuando la simetría de la penillanura. En consecuencia, los
carbonatos y clásticos de la Formación Guasare del Paleoceno Temprano, se
erosionaron aportando sedimentos en el relleno de las primeras fosas tectónicas
formadas al norte de la actual ciudad de Maracaibo.
Para finales de esta etapa, la erosión al sur del Lago de Maracaibo, alcanzó las
lutitas de la Formación Colón del Maestrichtiense.
Una vez rellenadas las fosas tectónicas, al final del Paleoceno Tardío - Eoceno
muy Temprano, se inició la sedimentación de la Formación Misoa dentro de un
sistema transgresivo de dirección general hacia el Sur, sobre una rampa
desarrollada en la porción Norte de la penillanura. La transgresión avanzó hacia el
sur como producto de la migración suave y progresiva de la rampa.
30

�DIRECCION DEL
DESPLAZAMIENTO PROGRESIVO
DE LAS NAPAS DE LARA

LEYENDA
FRONTERA NACIONAL
LINEA DE COSTA ACTUAL

EM TI
ER ERR
GE A
NT S
ES

LIMITE DE
RECONSTRUCCION

TO
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A LA
N
ZO DE

FALLA
ALTO PERIFERICO EOCENO
LINEA DE COSTA:
MINIMA EXTENSION

MARINO
PR
ABIERTO
DE OVIN
MI CIA
SO
A

LINEA DE COSTA:
MINIMA EXTENSION
DIRECCION PRINCIPAL DE
TRANSPORTE DE SEDIMENTOS
DIRECCION SECUNDARIA DE
TRANSPORTE DE SEDIMENTOS
DIRECCION DE
PALEOCORRIENTE DEDUCIDA
DE NUCLEOS ORIENTADOS

100 Km

P
DE RO
M VIN
IR C
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O
R

MACIZO
DE
AVISPA

S S
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I
T G
ER
EM

Figura 1.19. Paleogeografía del Paleoceno Tardío-Eoceno. (Lagazzi et al., 1996)

El máximo de la transgresión alcanza su extremo sur para finales del Eoceno
Temprano, con ambientes característicos de plano deltáico alto. En este momento,
en dirección Norte, se depositan sedimentos de ambientes que van desde plano
deltáico bajo hasta marino nerítico al Norte de la ciudad de Maracaibo donde se
localiza el depocentro (Figura 1.19).
Los sedimentos durante la primera etapa, Unidad Informal C ó secuencia sísmica
C-1/7, se derivaron desde el Oeste y Suroeste del cinturón de plegamiento del
antepaís colombiano y desde el sur y sureste del Flanco Norte del Macizo de
Avispa. (Lagazzi et al., 1996)
1.2.2.2. Segunda Etapa
La segunda etapa (SB–49.5), abarca desde la parte final del Eoceno Temprano
hasta principios del Eoceno Medio y está representada por un descenso relativo
del nivel del mar, que retira la línea de costa hacia el NNE cerca del límite de los
estados Falcón-Zulia, ocasionando la exposición de la mayor parte de la actual
cuenca de Maracaibo a la erosión.
31

�Se considera a este evento como el producto de un pulso tectónico relacionado
con el avance progresivo de las napas hacia el Sureste en conjunto con una
bajada relativa del nivel del mar. Debido a esto, la unidad informal C sufre una
significativa erosión, permitiendo el desarrollo de valles cavados someros y muy
amplios con orientación general NNE. Esta secuencia corresponde a la parte
inferior de la Unidad Informal B. Parte de los sedimentos generados como
producto de la erosión durante esta segunda etapa, probablemente formaron
depósitos de abanicos turbidíticos en aguas relativamente profundas, al Noreste
del Lago de Maracaibo (Formación Trujillo). (Lagazzi et al., 1996)

1.2.2.3. Tercera Etapa

La tercera etapa, restringida al Eoceno Medio, se inició con el relleno de los valles
cavados como producto del ascenso relativo del nivel del mar. Seguidamente, se
desarrolló un sistema transgresivo muy similar a la primera etapa, pero de
dirección Suroeste. La transgresión se desarrolló sobre una superficie que tiene
forma de rampa y migra suave y progresivamente paralela a la "línea de bisagra"
en dirección Sur y Suroeste.
La fuente de sedimentos se localiza durante casi todo el período al sur y sureste
en el Escudo de Guayana, de donde los sedimentos se distribuyen en forma
radial. Al final de esta tercera etapa, se pone en evidencia una posible fuente de
sedimentos al oeste.
El depocentro para esta etapa se encontraba hacia el Noreste del Lago de
Maracaibo. El máximo de la transgresión, al final del Eoceno Medio, alcanzó hasta
el área del estado Barinas con sedimentos de ambientes de plano deltáico alto. En
el área del Lago de Maracaibo, la sedimentación se inició con ambientes de plano
deltáico alto hasta culminar con ambientes marinos someros. Durante esta etapa
se depositó la parte superior de la Unidad Informal B. (Lagazzi et al., 1996)

32

�1.2.2.4. El Alto de Icotea

El Alto de Icotea es un elemento principal de todo el sistema estructural del Lago
de Maracaibo, tanto por su longitud (no menor de 150Km) como por su
pronunciado relieve. A pesar del grado de su deformación por las fallas del
sistema norte-noreste, los elementos anticlinales son todavía bien visibles, en
especial en el flanco oeste y en los declives norte y sur, tanto en las formaciones
cretácicas como en las arenas “C” de la Formación Misoa del Eoceno. Constituye
una estructura elongada de rumbo NNE, situada en la parte norcentral del Lago de
Maracaibo, entre los alineamientos de Lama-Icotea y Lama Este. La estructura
ocupa los bloques I, XIV, IX, así como parcialmente los bloques XXI y X de las
asignaciones de la ex-Maraven. El alto está delineado al oeste por la depresión de
Urdaneta, al este por la depresión de Centro Lago y al sur por la depresión de
Lama Sur (Figura 1.20).

MFS
74.0

Falla de

Icotea
MFS
74.0
MFS
74.0

Falla VLE-400
Falla
LAMASUR

Figura 1.20. Modelo Conceptual de los grábenes en área Lama-Sur. Tomado de archivos
de la empresa.

33

�La llamada falla de Icotea es realmente un sistema complejo de fracturas que
forman un alineamiento rectilíneo entre el antiguo Campo de Ambrosio, al noreste
de Punta Icotea sobre la costa este del Lago de Maracaibo, hasta ligeramente al
este de las bocas del río Catatumbo, sobre la costa occidental del mismo lago.
Krause, 1971 (González de Juana, et al., 1980), la define como una falla
transcurrente sinestral, de plano muy inclinado, cuyo desplazamiento vertical varía
entre unos 3000 pies deprimido hacia el oeste en la zona norte, hasta unos 1600
pies, con el bloque deprimido hacia el este en la zona sur; Krause hace énfasis en
el cambio gradual del desplazamiento vertical hacia el este y el oeste
respectivamente, pasando por un punto cero en la zona central y deduce de ello la
presencia de un movimiento rotacional.
En la zona crestal del sistema de fallas suele encontrarse una cuña deprimida en
forma de “graben” en la cual se encuentran sedimentos extraordinariamente
afectados por el sistema de fallas.
El sistema de fallas de Icotea se completa como otras fracturas longitudinales,
subparalelas al alineamiento principal. En el flanco oriental se observa cierto grado
de convergencia y algunas fracturas se arquean contra el alineamiento principal;
en la zona de convergencia disminuye la magnitud del buzamiento, lo cual se
considera como efecto de la transcurrencia. Krause, menciona una serie de
anticlinales “en echelon” subparalelos a la dirección de la falla. (Bastidas C., et al,
2000).
1.2.2.5. Dualidad Estructural Eocena: fase tensional y rotación de bloques

Durante el Eoceno se depositaron los sedimentos deltáicos de la Formación
Misoa, la cual ha sido a su vez truncada por una superficie discordante. En el Alto
de Icotea, parte del Miembro Informal Misoa C de edad Eoceno Temprano ha sido,
mientras que el Miembro Misoa B (Eoceno Medio a Tardío) ha sido
completamente erosionado a excepción de un remanente en el extremo Sur del
Alto.

34

�En el Eoceno Temprano, durante la depositación de la Formación Misoa, la Placa
del Caribe migró gradualmente hacia el Sureste y con ella la antefosa (Lugo y
Mann, 1993), la cual constituía el depocentro de la cuenca flexural. Para
adecuarse a la nueva situación planteada, la antigua plataforma cretácica tuvo que
combarse, creando para ello una serie de fallas normales escalonadas
descendiendo hacia dicha antefosa. En forma sin sedimentaria, esas fallas
estuvieron activas durante todo el Eoceno Temprano.
La flexura cortical creó además un posible alto periférico (Pestañan et al., 1996)
de rumbo noroeste-sureste, que atraviesa la parte central del Bloque I, en una
sección longitudinal paralela a la Falla de Icotea, donde previamente debe hacerse
abstracción del bascula miento post-eoceno. Ese alto es tal vez demasiado grande
para ser un simple alto periférico, motivo por el cual no se descarta la posibilidad
de que sea el efecto de un cuerpo de subducción de la Placa del Caribe que de
acuerdo con Van der Hilst y Mann (1994) se encuentra por debajo de la Cuenca
de Maracaibo (Figura 1.21).
Esa cuenca flexural eocena, cuya deformación estructural fue tensional, con fallas
normales de rumbo ONO-ESE, fue además objeto de otro tipo de deformación, ya
que el empuje ejercido por la Placa del Caribe causó en la Cuenca de Maracaibo
una rotación horaria. La reactivación de las antiguas estructuras jurásicas con
movimientos transcurrentes sinestrales facilitó la rotación de bloques en forma
similar a un estante de libros cuya plancha superior se desploma, o sea el
mecanismo “bookshelf” (Mandl, 1987) (Figura 1.22). Dichas fallas transcurrentes
de rumbo NNE, entre las que se encuentran las fallas de Lama-Icotea y LamaEste eran más bien transcurrentes oblicuas o transpresivas (oblique slip) porque
presentaban también una componente vertical inversa. Esta última cortó las rocas
competentes del pre-Cretácico y Cretácico.
Pero al llegar a los sedimentos del Eoceno se convirtió en sistemas de Riedels
sintéticos y antitéticos. Por consiguiente la deformación que ocurrió durante el
eoceno se Caracterizó por una dualidad estructural causada por una fase
tensional y otra transpresional, las cuales ocurrieron al mismo tiempo. (Bastidas
C., et al, 2000).
35

�Fase Compresiva e Inversión Estructural
Durante el Eoceno Medio y Tardío tuvieron lugar los primeros pulsos de
levantamiento de Los Andes, lo cual repercutió en la Cuenca de Maracaibo bajo
pulsos episódicos que causaron una deformación compresional, cuyo eje principal
estuvo orientado en dirección ONO-ESE. Esta fase compresiva era intermitente,
ya que luego de cada pulso episódico volvía a reinar el ambiente tensional. De
esta manera se llevaron a cabo inversiones estructurales involucrando solo las
estructuras perpendiculares al eje de compresión, o sea los alineamientos de
Lama-Icotea y Lama-Este.

PROVINCIA
PROVINCIA
CINTURON
PROVINCIA NUCLEO FALLADO Y FORELAND DE
OROGENICO DE PLEGADO DE LA CUENCA DE
SANTA MARTA
MARACAIBO
PERIJA

O

LENG

UA D
E

PLACA DE AMERICA

SUBD
UCC
ION D
E

LA P

LACA

DEL

E

DE L SUR

CAR
IBE

Figura 1.21. a) Esquema conceptual de la deformación producida por
la subducción de la Placa del Caribe. Tomado de Bueno y Pinto, 1996.

Visto de otra manera, estas fallas inversas podrían ser simplemente el resultado
de la inversión estructural del bloque situado entre los alineamientos de LamaIcotea y Lama-Este, el cual constituía un graben durante el Cretácico Tardío
(Bueno y Pinto, 1996).
36

�Por consiguiente, la deformación que ocurrió durante el Eoceno se caracterizó por
una dualidad estructural causada por una fase tensional y otra transpresional, las
cuales ocurrieron prácticamente al mismo tiempo. Estudios demuestran que la
inversión estructural empujó hacia el Este al bloque situado en el Flanco Oeste del
alineamiento Lama-Icotea. Originalmente eso se llevó a cabo a lo largo de la Falla
Lama-Icotea L, pero luego el despegue prefirió continuar a lo largo de una falla
sintética o sea la Falla del Ático, con lo cual se dio por terminado al movimiento de
la Falla de Icotea. La falla situada al Oeste de la Falla Lama-Icotea L es una falla
de atajo que antes de la inversión puede haber sido una falla Riedel del sistema
transpresional (Bueno y Pinto, 1996).

1.3. Marco estructural local

1.3.1. Modelo Estructural de la Área LL 370
El área de estudio se encuentra en el Campo Costanero Bolívar, al centro-este de
la Cuenca del Lago de Maracaibo, Edo. Zulia, Específicamente al suroeste del
área Eoceno norte, tal como se muestra en la Figura 1.22.

LL-05
TJL

E.N.

LL-370
LL-453
LL-04/EEC

Figura 1.22. Ubicación área LL-370

37

�El modelo estructural utilizado en este estudio, es el oficial definido por PDVSA
E&amp;P (2011) allí se observan dos familias principales de fallas que son comunes en
gran parte de la cuenca del Lago de Maracaibo las cuales son: Fallas
transcurrentes lateral izquierda con tendencias norte sur extensivas a nivel
regional, como las fallas de Icotea y Pueblo Viejo que pasa justo al oeste y al
sureste del área de estudio respectivamente (Lugo and Mann 1995).
Numerosas fallas normales con tendencias noroeste- sureste las cuales crean un
terreno complejo tipo “horst y graben” en el Eoceno y en rocas más viejas, pero
tiende a desvanecerse hacia arriba o llegar a estar dentro del Oligoceno –
Mioceno en intervalo más joven, típicamente exhiben un desplazamiento normal,
pero algunas tienen componente de desplazamiento transcurrente. Comúnmente
estas fallas terminan y/o se desplazan por las fallas norte sur principales. Estas
fallas de dirección noroeste – sureste y oeste - Este delimitan las el área LL-370
en el cual su comportamiento estructural está representada básicamente por un
sólo yacimiento.
El Área LL-370 está conformada por 13 yacimientos pertenecientes a la Unidad de
Explotación Tía Juana Lago, donde cada uno de estos tiene características
diferentes, debido a la heterogeneidad que presenta cada yacimiento. Esta
diferencia se puede visualizar en los diferentes valores de porosidad,
permeabilidad, presión, además de la gravedad API del crudo. Los yacimientos de
B-3 tienen componentes B-3 y B-4. Los yacimientos de B-5 tienen componente
B-3, B-4 y B-5. Los yacimientos B-7 tienen componentes B-7 y B-8. Los
yacimientos que han sido sometidos a proyectos de inyección de Gas y/o Agua
son: B-3-X.07, B-5-X.06, B-6-X.10 (activo), B-6-X.85, B-7-X.07 (activo) y B-7-X.08
(activo).

1.3.2. Modelo Estratigráfico

La secuencia estratigráfica en el área de estudio está constituida, de base a tope,
por la Formación Guasare de edad Paleoceno se caracteriza por capas de
calizas fosilíferas intercaladas entre areniscas y lutitas localmente glauconiticas o
carbonáceas, se presentan lutitas y limolitas grises a parduzcas y areniscas
38

�grises, calcáreas y glauconiticas. Durante el Paleoceno hubo un retroceso del mar
hacia el Norte, se desarrollaron en las zonas de Perijá y Alturitas, ambientes
variables de marino somero a deltaico, donde se depositaron las calizas de esta
Formación.
Suprayacente de manera discordante se encuentra la Formación Misoa de edad
Eoceno Inferior a Medio. De manera general, se define como una sección de
areniscas cuarciticas de color gris claro a marrón claro, dispuesta en capas
gruesas e interestratificadas con capas de lutita micacea y en muchos casos
carbonosas. La Formación Misoa representa ambientes de un complejo fluvio –
deltaico, en los cuales se reconocen llanuras deltaicas, canales distributarios y el
frente del delta.
La sección superior de la formación la integran las arenas "B" clasificadas
informalmente en B-Superior (B-1 a B-5) y B-Inferior (B-6 a B-7); mientras que la
sección inferior la conforman las arenas "C" con los intervalos C-Superior (C-1 a
C-3) y C-Inferior (C-4 a C-7). Suprayacente y en contacto concordante se
encuentra la Formación Paují de edad Eoceno Medio, caracterizada por una
gruesa sección de lutitas de carácter marino que se depositó en aguas limpias y
profundas, de talud superior y medio. Suprayacente en contacto discordante se
encuentra la Formación La Rosa de edad Mioceno temprano, representa la fase
transgresiva del Mioceno temprano, en la cual se depositaron principalmente
lutitas arcillosas color verdoso, más o menos fosilíferas, con ciertas capas de
arenisca.
El Miembro Santa Bárbara, representa la primera etapa de la invasión marina, los
sedimentos y la escasa fauna de moluscos, son indicativos de aguas poco
profundas. La lutita de La Formación La Rosa, suprayacente, corresponde a la
máxima trasgresión de un mar poco profundo, que cubrió la mayor parte de la
Cuenca de Maracaibo. La Arena Intermedia y la Arena La Rosa (miembros
informales), representan el proceso regresivo subsiguiente, y se caracterizan por
depósitos de barras de playa. Suprayacente encontramos las formaciones
Lagunillas y La Puerta de edad Mioceno. Según Szenk (1959), la Formación
Lagunillas se encuentra integrada por cinco miembros: Miembro Marlago, Miembro
39

�Laguna, Miembro Urdaneta y Miembro Bachaquero. La formación consiste en
areniscas poco consolidadas, arcillas, lutitas y algunos lignitos.
Las características individuales de los miembros reflejan el cambio de ambiente
marino somero, a deltaico y fluvial (M.E.M, 1997). Finalmente se encuentran las
formaciones Onia y El Milagro de edades Plioceno- Pleistoceno respectivamente.
La Formación Onia consiste de base a tope de areniscas y limolitas abigarradas,
gris verdoso, de grano grueso a fino, arcillosas, micáceas y friables, localmente
con capas calcáreas delgadas de color amarillo (M.E.M., 1997).
Corresponde a una secuencia de sedimentos jóvenes de carácter no marino en las
partes sur y central de la Cuenca de Maracaibo y la Formación El Milagro,
consiste de arenas friables muy micáceas, finas a gruesas, limos micáceos
interestratificados con arcillas arenosas, y lentes lateríticos bien cementados,
representa facies de aguas dulces y llanas, depositados a una distancia
considerable del área fuente. Algunos autores consideran que el ambiente de
sedimentación de la Formación El Milagro es fluvio-deltaico y lacustrino marginal
depositados sobre un amplio plano costanero y de poco relieve, y estuvieron
expuestos a la meteorización y anegamiento por lo menos tres veces durante el
Cuaternario.

40

�Figura 1.23. Columna Estratigráfica del área de estudio. Tomado de Chacín (2011).

1.3.3. Yacimiento B-7-X-07

El yacimiento B-7-X.07, fue descubierto en 1941 con la perforación del pozo LL
384, completándose en toda la vida productiva del yacimiento 93 pozos. De los
cuales se tienen 18 inyectores de agua.
Comprende las arenas B7, se encuentra limitado al norte por una falla normal de
dirección noreste - suroeste, hacia el este por una falla normal de dirección
noroeste sureste y un límite arbitrario que lo separa del yacimiento oficial B-7-X
08, al Sur por un contacto agua petróleo (CAP) y finalmente al suroeste -oeste con
una falla normal de dirección noroeste-sureste.
41

�B-4-X.10
B-5-X.50
B-6-X.10
B-7-X.04, B-8

A

B-3-X.07, B-4
B-5-X.07
B-6-X.10, NORTE
B-7-X.08
B-8-X.27

B-5-X.06, B-3, B-4
B-6-X.10, SUR
B-7-X.07, B-8

B

B-3-X.36, B-4
B-5-X.59
B-6-X.85

C

HOOK FAULT
CLOSURE

B-5-X.01, B-3, B-4
B-6-X.14
B-7-X.10
B-8-X.05, B-9

D

LL3392
CLOSURE

BIRD’S FOOT
CLOSURE

B-5-X.09, B-4
B-6-X.15
B-7-X.11
B-8-X.06
B-5-X.13, NORTE
B-6-X.18
B-7-X.13, B-8

B-9-X.04

H
I

B-5-X.24
B-6-X.30, B-7, B-8

E

F

G
B-5-X.13, SUR
B-6-X.28

LL888 CLOSURE
B-4-X.28, B-3, B-5

MAPA ESQUEMATICO
Bloques de Fallas de los Yacimientos y

G

Miembros Componentes de las Arenas "B"

Figura 1.24. Area LL-370. Yacimiento B-7-X-07. Pdvsa (2014)

1.4. Conclusiones
Las fallas normales que limitan el área LL-370, son producto de la evolución
tectónica de la cuenca del Lago de Maracaibo, que permitió la formación de la
estructura geológica y entrampamiento de los hidrocarburos en el subsuelo. La
elaboración del modelo geológico estructural del yacimiento B-7-X-07, del área LL
370 Formación Misoa del campo Tía Juana Lago, permitirá definir nuevas
localizaciones donde se encuentren las mejores propiedades geológicas,
minimizando la incertidumbre y aumentando el porcentaje de éxito en la
exploración racional y efectiva de yacimientos.

42

�CAPITULO II. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

2.1. Introducción

El desarrollo del análisis geológico implica la necesidad de caracterizar los
fenómenos a estudiar, partiendo de su naturaleza, propiedades, trabajos previos,
entre otros, es por ello que la investigación que se va a tomar como patrón para la
realización de éste trabajo es de tipo exploratorio debido a que la zona presenta
escasos estudios de exploración. En este sentido, en el presente capítulo se
representa la metodología utilizada para darle validez a la elaboración e
interpretación del modelo estructural del yacimiento B-7-X-07 del área LL-370
campo Tía Juana.

2.2 Metodología de la investigación

Las técnicas que se emplearon para la obtención de la data requerida en el
desarrollo de la investigación, fueron el análisis documental y el análisis de
contenido.
El primero de estos fue empleado para la compilación de información de carácter
técnica basándose en la documentación bibliográfica, mientras que el análisis de
contenido se usó para recabar información puntualizada (datos y características)
que se localizan dentro del contenido de informes, carpetas y reportes generados,
programas, software, tanto de actividades operacionales, como de bases de datos
electrónicas pertenecientes a PDVSA.
En el presente esquema se presenta la metodología empleada para la
investigación.

43

�Figura 2.1. Metodología de la Investigación. Fuente: Pirela (2015)

Fase I. Recopilación de Información

1. Revisión de estudios previos

De acuerdo, a la revisión de estudios anteriores realizados, se presentan
investigaciones realizadas en el área. En este sentido, La empresa EXGEO
(1999); culminó el estudio integrado de las áreas LL370/453, en el cual se elaboró
un modelo estratigráfico grueso de los Miembros Inferiores de la Formación Misoa
de Edad Eoceno. Debido a algunas incertidumbres planteadas respecto al modelo
geológico, se decidió llevar a cabo un proyecto que contemplara la revisión del
mismo con la finalidad de generar confianza en la interpretación existente para
luego utilizarlo en el modelo de simulación.
Los objetivos primarios de la evaluación geológica constituían la revisión de la
información sedimentológica disponible (núcleos, muestra de canal y estudios
previos), con la finalidad de definir patrón estratigráfico para las correlaciones;
Correlación estratigráfica de los pozos del área que penetraron las arenas B
inferior de la Formación Misoa, para generar el modelo estratigráfico del área;
evaluar los controles diagenéticos sobre la calidad del yacimiento; Integración de
la información estratigráfica y estructural (Interpretación de fallas en pozos,

44

�secciones estructurales, generación de mapas de trabajo para validar integración
geológica).
Este trabajo fue plenamente integrado con la evaluación geofísica, petrofísica y de
ingeniería. La interpretación en conjunto de los datos de geología y sísmicos fue
especialmente importante para resolver los controles estructurales y estratigráficos
sobre la distribución del petróleo. Se requería detalles sobre las capas de los
intervalos productores para las simulaciones de los yacimientos.
Otra contribución era mejorar la consistencia de la correlación estratigráfica, lo que
representaba una tarea difícil para una formación con tan alta variabilidad de
facies como la que presenta Misoa. Conceptos estratigráficos de secuencia
resultaron útiles para tal fin. Una interpretación integral de las tendencias de
facies, petrografía y las propiedades petrofísicas mejoró nuestra comprensión de
la calidad del yacimiento.
La interpretación en conjunto de los datos sísmicos tridimensionales y geológicos,
condujo a la elaboración de mejores mapas e interpretación más adecuada del
estilo de fallas y su efecto en la geometría de trampas. en algunos casos,
aspectos que previamente habían dibujado como fallas continuas pueden ser
demostrados

como

discontinuos

y

en

algunas

partes

como

fallas

en

escalonamiento (en echelón), lo que ayuda explicar las variaciones laterales en las
propiedades sellantes de algunas zonas de fallas.
De la misma forma, Chacin (2011) presentó el Modelo petrofísico para el
yacimiento B-5-X.09, formación Misoa del campo Tía Juana Lago para definir y
proponer nuevas localizaciones donde se encuentren las mejores propiedades
petrofísicas, minimizando la incertidumbre y aumentando el porcentaje de éxito
volumétrico de estos trabajos. Debido al grado de madurez del yacimiento y a la
no disponibilidad de un modelo petrofísico confiable, se decidió la esta
investigación que permita la estimación de las propiedades, un incremento en la
certidumbre de perforación y los logros en materia de productividad. Para realizar
el modelo petrofísico se utilizó la información de análisis de núcleos de los pozos

45

�LL-0773 y LL-0848, así como análisis físico químicos de agua de formación
provenientes de primeros pozos completados en el yacimiento.
Mediante el escalamiento núcleo - perfil se pudieron establecer los

modelos

petrofísicos; para el modelo de Arcillosidad (Vsh), Porosidad (Ф) a través de la
generación del perfil sintético de densidad, Permeabilidad (K) y Saturación de
agua (Sw), ajustados a la condiciones del reservorio. También se elaboraron los
mapas de isopropiedades, de capacidad de almacenamiento y eficiencia de flujo
del yacimiento, todo esto para permitirá visualizar la distribución de las mismas a
lo largo del yacimiento y establecer las zonas de mejor calidad para un futuro plan
de recuperación de reservas remanentes y explotación óptima del yacimiento en
estudio.
2. Actualización y validación de los datos asociados a los pozos

En esta etapa, se actualizaron los datos asociados a los 34 pozos pertenecientes
al yacimiento, se realizó la migración de toda la data recopilada (coordenadas
UTM de los pozos, desviaciones, topes estratigráficos, profundidades, entre otros)
al paquete computarizado Rockwords 16. Finalizada la búsqueda se procedió a la
validación de la información. Estos datos se muestran en la Tabla 2.1 que se
muestra a continuación.

46

�Tabla 2.1. Pozos pertenecientes al yacimiento B-7-X-07
N°

UWI

LAYER
NAME

TOPE

BASE

ESTADO

ELEV MR

TOPES-MR

BASE-MR

COORDENADAS
NORTE

ESTE

1

005 1LL 418 0

B-7

5332

5603

Oficial MEM

19

5313

5584

231338

1127922

2

005 1LL 451 0

B-7

5072

5350

Oficial MEM

19

5053

5331

231094

1129986

3

005 1LL 457 0

B-7

5092

5325

Oficial MEM

19

5073

5306

230024

1128812

4

005 1LL 464 0

B-7

4900

5153

Oficial MEM

19

4881

5134

229666

1129294

5

005 1LL 563 0

B-7

4780

5034

Oficial MEM

19

4761

5015

229540

1130326

6

005 1LL 565 0

B-7

5008

5272

Oficial MEM

19

4989

5253

230498

1129916

7

005 1LL 694 0

B-7

4880

5128

Oficial MEM

19

4861

5109

229559

1127708

8

005 1LL 703 0

B-7

5096

5299

Oficial MEM

19

5077

5280

230404

1125714

9

005 1LL 717 0

B-7

5175

5400

Oficial MEM

19

5156

5381

230788

1127503

10

005 1LL 718 0

B-7

5164

5406

Oficial MEM

19

5145

5387

231023

1125445

11

005 1LL 721 0

B-7

5457

5717

Oficial MEM

19

5438

5698

230196

1124818

12

005 1LL 756 0

B-7

5320

5547

Oficial MEM

19

5301

5528

232067

1125442

13

005 1LL 768 0

B-7

4608

4860

Oficial MEM

19

4589

4841

229072

1129226

14

005 1LL 795 0

B-7

5246

5496

Oficial MEM

19

5227

5477

229837

1125298

15

005 1LL 968 0

B-7

5640

5858

Oficial MEM

19

5621

5839

233030

1123932

16

005 1LL 1033 0

B-7

5270

5513

Oficial MEM

19

5251

5494

230859

1128130

17

005 1LL 1168 0

B-7

5143

5382

Oficial MEM

21

5122

5361

229201

1125572

18

005 1LL 1247 0

B-7

5348

5615

Oficial MEM

21

5327

5594

231702

1127441

19

005 1LL 1257 0

B-7

5176

5435

Oficial MEM

21

5155

5414

230859

1129433

20

005 1LL 1336 0

B-7

5261

5493

Oficial MEM

31

5230

5462

229563

1125092

21

005 1LL 1370 0

B-7

5587

5660

Oficial MEM

31

5556

5629

231261

1124129

22

005 1LL 1605 0

B-7

5270

5370

Oficial MEM

33

5237

5337

230923

1128754

23

005 1LL 1611 0

B-7

5717

5902

Oficial MEM

33

5684

5869

233372

1123451

24

005 1LL 1862 0

B-7

5382

5600

Oficial MEM

33

5349

5567

231577

1128473

25

005 1LL 1863 0

B-7

5084

5350

Oficial MEM

33

5051

5317

230243

1129367

26

005 1LL 1874 0

B-7

5298

5536

Oficial MEM

33

5265

5503

231992

1126166

27

005 1LL 2705 0

B-7

5690

5896

Oficial MEM

33

5657

5863

233646

1123997

28

005 1LL 2934 0

B-7

5422

5650

Oficial MEM

33

5389

5617

232351

1125685

29

005 1LL 2941 0

B-7

5650

5924

Oficial MEM

33

5617

5891

232596

1123620

30

005 1LL 2954 0

B-7

5098

5378

Oficial MEM

33

5065

5345

230811

1126025

31

005 1LL 3120 0

B-7

5069

5400

Oficial MEM

33

5036

5367

230008

1125799

32

005 1LL 3188 0

B-7

5010

5340

Oficial MEM

33

4977

5307

230182

1126865

33

005 1LL 3554 Y

B-7

5570

5899

Oficial MEM

38

5532

5861

230883

1127896

34

005 1TJ 262 0

B-7

4783

4966

Oficial MEM

19

4764

4947

229834

1130816

Fuente: PDSA (2014).

Un total de 34 pozos representan el yacimiento B-7-X-07, se especifican topes y
bases de cada pozo incluyendo la elevación de la Mesa rotaria., la totalidad de
pozos pertenecen a las arena B7 de la formación misoa.

47

�Fase 2. Revisión geológica del yacimiento

En esta etapa, y en base a la información geológica recabada del yacimiento B-7X-07 se muestra el mapa estructural del yacimiento, para su análisis, así como
también de dos secciones estratigráficas.

1. Mapa Estructural

Definir la estructura del yacimiento corresponde a la etapa inicial de la modelación
estructural del yacimiento, de manera que los resultados obtenidos del modelo
puedan ser comparados con el mapa estructural oficial emitido por Pdvsa (2014).
La figura 2.2 muestra el mapa estructural del yacimiento B-7-X-07.

Figura 2.2. Mapa Estructural del yacimiento B-7-X-07. Fuente: Pdvsa (2014)

En sentidos generales, las curvas estructurales que definen el tope del yacimiento
tienden a ser suaves, mostrando un buzamiento que aumenta ligeramente en el
48

�mismo sentido NO-SE, va desde una profundidad de 4500´ al extremo norte, hasta
5900 ´en el extremo sureste del yacimiento.
Las estructuras que controlan el yacimiento son mucho más evidentes en el mapa
estructural. Dos fallas de gran extensión (con dirección NO-SE), delimitan el
yacimiento al suroeste y noreste respectivamente; mientras que el límite noroeste
está definido por una falla casi perpendicular (dirección SO-NE).
Por último, el límite sureste está definido por la curva estructural de -5900´.
Definiendo así los límites del yacimiento.
Además de los rasgos estructurales ya descritos, dentro del yacimiento destaca la
falla ubicada al sur, la cual es oblicua a las fallas principales, presentando un salto
de 180´ aproximadamente.
En la zona norte, las fallas de corta extensión forman un pequeño Horst o alto
estructural, el cual puede relacionarse con el comportamiento en ¨echelon¨ de la
falla que bordea el noreste del yacimiento.
Desde un punto de vista general, el yacimiento se encuentra poco afectado por
elementos estructurales, con las claras excepciones del alto estructural al norte, y
la falla con 200 pies de salto ubicado al sur (la cual podría tener un
comportamiento sellante, ya que el salto de falla es mucho mayor que los
espesores en esta zona)

2. Análisis de Secciones estratigráficas
Las secciones estratigráficas y estructurales se realizaron mediante la función
X section, del software Geography Discovery. Procedimiento que se realiza, en
primer lugar seleccionando los pozos deseados en cada sección. La figura 2.3
presenta la ventana principal del software Geography Discovery.

49

�Figura 2.3. Creación de Sección. Ventana principal. Fuente: Pdvsa (2014)

50

�Figura 2.4 Añadir pozos a sección. Programa Geography Discovery. Fuente: Pdvsa (2014)

Luego de seleccionar los pozos para cada una de las secciones, se deben
seleccionar los intervalos (formaciones o unidades) que desean mostrarse en las
secciones (figura 2.5).

Figura 2.5. Añadir topes. Programa Geography Discovery. Fuente: Pdvsa (2014)

51

�En caso que alguno de los pozos no cuente con la información de topes cargada,
se debe realizar una correlación manual en base a los registros y pozos vecinos,
es recomendable realizar esta correlación con la mayor cantidad de registros
posible, correlacionando Litología (Gr y SP), además de comportamiento de
fluidos y densidades (densidad, neutrón, resistividad).
Se realizaron dos secciones estratigráficas, una en dirección E-O (sección A), y la
otra en dirección NO-SE (sección B), el trazado de cada una de estas secciones
de muestran en la figura 2.6.

NP

TJ 710

D
L

NP

FS

SF

AGUA-217

L

TJ 1370
F

80

'

SI

TJ 1381

LL 384

TJ 1243
S

D

SI

TJ 262A
TJ 262
TJ 263

TJ 282
SI

S

F
75'

75'

L

TJ 282

LL 566
LL 569

F

SF

LL
LL426
426
LL 414

LL 563
LL 564

TJ 1380
SI

D
L

79'+
FDO

LL 696

F
SI

F
S

126'

LL 451
S LL 455
LL 455

LL 565
LL 567

120

LL 690

LL 373
134'
134'

F

LL 782

AGUA-22068'
68'
AGUA-224

LL 704
LL 386

44'+
44'+

S

LL 1295

LL 457
LL 460
LL
LL685
685
LL 685A

127'
127'+

LL 733

117'

LL-Y-3-C6-A3
140'

NP

LL 1982
NP

16 0

13'+

LL 676
LL 1033
S

LL 3440

10LL
0' 3694

LL 3409
S

SI

67'

LL
LL385
385
LL S
385A
LL 694

NP

0'

NP

10

SI

NP

LL 719
LL 717

L D

NP

LL 1898

NP

AGUA-223

LL 1956

LL 2978
LL 2957

LL 1992

F

S

NP

NP

LL 1071

'

LL 454
LL S
1071

LL 3274
LL 3600

LL 1871

LL 1312

LL 3653

88'

10
0'
FF

D
L

173'

LL 3575
LL 1384
LL 1231
F

LL 1336
LL 2896

FDO
FDO

LL 718
LLS
720
LL 1418

F

71'
S

LL 1387

80'

LL 1192

90'

F
S

F

S

LL 2010
66'+

LL 721
LL 723

SI

S

LL 1339
116'

LL 2970

103'

185'

LL 1327
LL 741
LL 749

NP

LL
S

LL 1067
122'

AGUA-254

57'+

120'

LL 1342

LL 2971
S

F F

81'
S

123'

115'

4'+

LL 1049
LL 2951

LL 1379

LL 1376

50'+

LLS
849

LL 1068
LL616
616
LL
LL 608

127'
127'
S

S
33'+

89'

LL 1374

89'

F

LL 896

NP

LL 1611

80'+

LL 1620

LL 901

LL 1207

FS
PP

100'

LL 1410

S
NP
144'

120'

LL 1149

LL 1068

151'

14'+

131'+

NP

F
S

AGUA-253

LL 2941
S

114'

F

LL 1354

LL 1084
LL 2705

121'
121'

LL 1178

LL 982
LL 3169

108'
108'

LL 755
LLS
968

76'
126'

LL 1100

LL 1383

F

52'+

LL 1175
112'

F
NP
38'+

LL 1047

LL 2965

NP
160'

89'

LL 3584

117'

S

LL 2956
S

140'

LL S
487
LL 488

125'+ LL 2953

95'

SS

LL 2936
120'

LLS1143

37'
F

LL 2974

95'

LL 1067

LL 1370

LL 668

LL 428

42'+

F
F

LL931
931
LL

LL 2961
S

16'+
90'

93'
120'

161'

LL 1183
LL 2955

L

138'

2973

NP

154'
154'

LL 2948

LL 898

101'

F

S

32'

LL 2950
LL 1412

S

LL 2966 LL 1132
S

LL 1368

LL 1368

LL 746

S

'

51'+

LL 2963

93'

99'

LL 1205
LL 1201

LL 1985

S

127'

LL 483
LL 486

F

F
F 69'+ S

LL 948
FDO

NP

F
S

NP

S

NP
52'
52'

LL 485
LL 1378

LL 2191
LL 2191
LL 2191

F
S

LL 673

F

LL 2931

LL 2976

SS
131'

LL 3616

LL 2339
136'

111'
111'

LL
LL482
482
LL 485
LL 1123

LL 1153

145'+

'

LL 742
LL 743

AGUA-227
AGUA-228

150'

0
10

FDO

F
F

F

S

F
S S
68'+

12
0

117'

LL S
2962

NP

159'

83'

F

S SI
NP119'

107'

81'
81'

NP

LL 756
LL 763

S

LL 1258

LL 3581

LL 2959
S
LL 1418

LL 1418
LL 2967

LL 2039
LL 3585
LL 595

76'
76'

F 94'

80'

70'+

LL 2934

LL 2968

LL 1123

F

F
NP
S

LL 2945
LL 3640

NP

LL 1856

NP

F

LL 1073
LL 1073

S

107'

NP

LL 2858

PP
101'
150'

LL 3639
LL 2969
F

NP

S 165'
185'

NP

S

110'

LL 2975

100'
SI
90'
90'

LL 675
LL 1874
LL 1939

NP

LL 1858
LL 1858

LL 470
LL 477

S

LL 1234
LL 3580
90'

LL 2960

105' LL 1858
F

LL 2958
S

92'

92' NP

LL 795
LL 801

102'

15'+

AGUA-229
LL 3075
120'
LL 1159
120'
LL 1194
LL 3606
FDO

NP

LL 2972

SI

LL 1341
131'
154'

142'

NP
NP
158'

S

LL 1168
LL 3407

NP

LL 2836

140'

S

LL 2901
SI
LL 3249
LL 2731

NP
LL 682
LL 2977

83'

LL 434
NP
LL 1069
LL 703

F

169'

NP

LL 2300

108'

LL 2954

'

F

SI

LL 3393

LL 2813

S

LL0'
1069
10

80

LL 3690
LL 3120

S

32'+

LL 710
LL 714

NP

LL 2943

LL 715
LL 711

F
SI

140'

56'

35'+
109'

YAC. B7X 07

LL 962

S
S
122'

S
82' SR

LL 1126

LL 444

NP

220'
2
18 00'
0'

LL 2893

NP

LL 962

LL 1957

LL 1343
LL 3403

LL 3393

243'

AGUA-226

LL 1833

16
NP
0'

NP

F
SI

80'

99'

NR

LL 1407
LL 1417

87'

F
SI

LL 3344
LL 2897
LL 3140

166'

NP
155'

144'

NP
117'+

S

LL 1743

NP

S

F

LL 1743

41'+

LL 394
LL 695

LL 3188

F

80

82'

NP

LL 1861

128'

LL 3274

NP
170'+
172'

51'+

LL 2806
LL 1182
LL 634
LL 677A
150'
LL
LL677
677
NPNP
LL 3332
NP
LL 1197

NP

NP

54'
60'

LL 3055
LL 3238

F
S 678
LL
S
NP

LL 1247
LL 3255

LL 2293

LL 2006

S

LL 1166
81'
81'

186'

D
L

140'

LL 1121

NP

75'
75'

LL 1166
LL 1166A

179'

185'
185'

LL 683

LL 2824

LL 2891

LL 1836

0'

F
56'

SR
55'

SI

35'+

LL 3857

NP
155'

51'

246'

F
F
SS
145'

LL 418
LL 421

S

LL 1184

LL 2857

NP
51'

PP

S

NP

F

LL 3554

10

LL 2709
LL 3682

F F
SS
F

F

140'
120'

60'

LL 3437
LL 1955

LL 3763
LL 1862

LL 680

NP

LL 680
LL 1105
LL 3851

NP

SI

162'

LL 2801
LL 2342

S

NP
24'+

NP

107'

80'

85'

126'+
126'+

LL 736

NP
86' 85'

F

S

LL 1209

SI

1'+

200'

78'

S
F
NP
99'+

LL 1599
LL-X-3-C6-A3

LL 3264
LL 994
LL 3370

'

LL 416
LL S
419

LL 3177
LL 637
LL 3061

NP

86'
86'

S
NP

13'+

NL

LL 2340

LL
LL 1334
1334
LL 1605
LL684
684
LL
F

220'

LL 3400

LL 3483

90'

NP

NP

LL370
370
LL
LL 370A

58'

F

NP

S

90'

LL 687

84'

115'

LL 2981

78'

S

LL 782

123'
123'

F

SI

LL 1066
LL 3390

L

NP

LL 1257

9'+

100'

LL 3685

LL 1981
LL 1863
LL 383

LL 768

L

LL689
689
LL

80

YAC. B7X 07

80'

NP

NP
NP

76'
F

'

LL 3612

'
40 60'

LL 464
LL 472
LL 3397

146'
149'

LL 691

LL 3399

12'

85'

'

LL 458
LL 462

20'

NP

14

0'
12

62'

NP

0'

80

47'

10

F

'

47'

0'

LL 3611

100

LL 769

D

153'

NP
75'

SI

84' TJ 1326

'

41'+

80'

60'

59'
59'

NP

F

NP

TJ 366A
TJ 366
TJ 366

SI

TJ
S 226
F 227
TJ

80'
60'
40'

20

F
16'+

LL 3468
LL 3481

'

0'+

LL 927

LL 3132

36'+

160'
140'
120' LL 1372
100'
116'
80'
60'

47'+
132'

40'

50'+

D

LL 1050

NP

ST.)
0'(E
585

@

LL 2721 NP

FDO
NP

LL 3032

5850'(EST.)
0'

LL 3024
LL 1072
1072
LL
F

LL 1060

@

LL 1423
LL 3277

NP

0'

PO
CA

S

LL 3013

LL 656

L

102'+

F

LL 838
13'+

CAPO

20'

9'

24'+

62'

NP

LL 427

0'

F

LL 2733
LL 3234

S NP
NP

LL 1769

LL 601
LL 663

LL 1826

F LL 1246
F
NP
NP

LL 3012

Sección Estratigráfica A

NP

32' LL 3486
S
S

LL 3523
LL 880

NP

F

LL 1828

S

S

FDO

LL 3021

40

0'

'

20
LL 1935

0'

Sección Estratigráfica B

LL 3392

'

NP

F
NP

LL 3002

NP

LL 2037
LL 1932

D

FDO

L

NP

LL 2949

NP

LL 1867

Figura 2.6. Trazado de las Secciones Estratigráficas A y B. Fuente: Pdvsa (2014)

52

�Se buscó que el ángulo de estas secciones fueran lo más perpendiculares
posibles, pudiendo observarse más claramente el comportamiento en estas
direcciones.
La sección estratigráfica A (figura 2.7), la cual tiene un trazado transversal al
yacimiento, muestra el comportamiento tipo canal de las arenas, es decir, los
mayores espesores de los intervalos correspondientes a las arenas se dan al
centro del yacimiento, mostrando la tendencia a acuñarse hacia los bordes. Cabe
destacar que al este del yacimiento existen pequeñas fluctuaciones de estos
espesores, lo cual puede afectar la tendencia natural; todo esto producto de la
presencia de fallas de poco salto (ver mapa estructural).
Con respecto a los paquetes inferiores, la continuidad al este es menos clara,
pudiéndose diferenciar dos posibles paquetes de arenas, cuyos bordes pudieran
superponerse, lo cual podría corroborarse con un pozo Inter espaciado.

Figura 2.7. Sección Estratigráfica A. Fuente: Pdvsa (2014)

La Sección estratigráfica B, la cual es paralela al buzamiento, muestra, en primero
lugar, para el paquete superior una continuidad bastante evidente, además del
engrosamiento del espesor, esto producto del comportamiento progradante de la
sedimentación.
53

�En los paquetes inferiores, el comportamiento es ligeramente diferente, no se
observa el engrosamiento de las arenas, siendo más evidente el cambio de
posición,

respondiendo

la

sedimentación

al

buzamiento

de

las

capas,

probablemente controlado por el paleo relieve de la plataforma donde se
depositaron estos cuerpos sedimentarios.

Figura 2.8. Sección estratigráfica B. Fuente: Pdvsa (2014)

Es recomendable realizar una sección en dirección NO-SE con la mayor cantidad
de pozos posibles, siguiendo así la estructura.

Fase III: Elaboración del Modelo geológico.
En esta fase se incluyeron dentro del programa RockWords el total de 34 pozos
asociados al yacimiento, coordenadas, profundidades del tope a la base, así como
también la litología. Se compararán los mapas oficiales junto a un modelo
tridimensional del tope del yacimiento. Finalmente se interpretaran los resultados
obtenidos de la elaboración del modelo.

54

�Figura 2.9. Ventana principal programa RockWords 16. Fuente: Pirela (2015)

2.3. Conclusiones

El desarrollo del modelo geológico estructural del yacimiento B-7-X-07 del área LL370 campo Tía Juana conllevó a la propuesta de la metodología de investigación,
destinada a la consecución del logro de objetivos propuestos. Esta, se desarrolló
en tres fases, a saber: una primera fase dedicada a la revisión de documentos,
trabajos realizados dentro del área objeto de estudio, seguidamente en

la

segunda fase se hizo un análisis geológico del yacimiento donde se describe el
mapa estructural, así como también la elaboración de dos secciones (estructural y
estratigráfica). La tercera fase determina el procedimiento realizado para la
elaboración del modelo estructural y su interpretación, detallado en el capítulo III
de la investigación.

55

�CAPÍTULO

III.

ELABORACIÓN

E

INTERPRETACIÓN

DEL

MODELO

ESTRUCTURAL

3.1. Introducción

Para realizar la interpretación del modelo geológico estructural del yacimiento B-7X-07 del área LL-370 Campo Tía Juana Lago fue necesario primordialmente la
recolección de datos pertenecientes al yacimiento, pozos, áreas, parcelas, con el
objetivo de realizar el modelo estructural y de esta forma definir la estructura, del
mismo. Además de la revisión de referencias documentales, es decir previos
trabajos realizados en el área, para así conocer cómo han evolucionado las
interpretaciones sobre la misma, junto con la descripción del mapa estructural
oficial. En este capítulo se presentan los principales resultados obtenidos.

3.2. Unidades geológicas para el modelo estructural
Para la realización del modelo estructural se tomaron los datos de los 34 pozos
que perforados, los cuales se encuentran asociados al yacimiento B-7-X-07 del
área LL-370. Donde se consideró como tope el miembro Santa Bárbara,
perteneciente a la formación la Rosa, la discordancia del Eoceno y la las arenas B
pertenecientes a la formación Misoa como base B-7, como se refleja en la figura
3.1 que se muestra a continuación:

Figura 3.1. Unidades geológicas seleccionadas para el modelo estructural.
Fuente: Pirela M., 2015.

56

�En la siguiente tabla 3.1 se refleja información utilizada, a partir de datos oficiales
incluidas en la base de datos de PDVSA en cuanto a los topes y bases
coordenadas y la formación atravesada, la profundidad total del modelo está a
5891´ representada por el pozo LL-294.

57

�Tabla 3.1. Formaciones atravesadas por cada Pozo
UWI
005 1LL 418
005 1LL 418
005 1LL 418
005 1LL 418
005 1LL 418
005 1LL 418
005 1LL 418
005 1LL 451
005 1LL 451
005 1LL 451
005 1LL 451
005 1LL 451
005 1LL 451
005 1LL 451
005 1LL 457
005 1LL 457
005 1LL 457
005 1LL 457
005 1LL 457
005 1LL 464
005 1LL 464
005 1LL 464
005 1LL 464
005 1LL 464
005 1LL 563
005 1LL 563
005 1LL 563
005 1LL 563
005 1LL 563
005 1LL 563
005 1LL 565
005 1LL 565
005 1LL 565
005 1LL 565
005 1LL 565
005 1LL 565
005 1LL 694
005 1LL 694
005 1LL 694
005 1LL 694
005 1LL 694
005 1LL 703
005 1LL 703
005 1LL 703
005 1LL 703
005 1LL 703
005 1LL 717
005 1LL 717
005 1LL 717
005 1LL 717
005 1LL 717
005 1LL 718
005 1LL 718
005 1LL 718
005 1LL 718
005 1LL 718
005 1LL 721
005 1LL 721
005 1LL 721
005 1LL 721
005 1LL 721
005 1LL 768
005 1LL 768
005 1LL 768
005 1LL 768
005 1LL 795
005 1LL 795
005 1LL 795

0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
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LA ROSA
SANTA BARBARA
DISCORDANCIA
B-4
B-5
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B-7
LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
SANTA BARBARA
DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
SANTA BARBARA
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B-5
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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B-5
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B-5
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B-5
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LA ROSA
DISCORDANCIA
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-6

TOPES-MR
4274
4416
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4426
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4224
4224
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4461
4854
5073
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4438
4438
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4331
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4344
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4301
4797
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4469
4621
4621
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4538
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4756
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4929
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5438
4344
4496
4496
4589
4761
4908
5040

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4426
4426
4426
4581
5101
5313
5584
4224
4224
4224
4311
4847
5053
5331
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4461
4854
5073
5306
4438
4438
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4881
5134
4344
4344
4344
4583
4761
5015
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4301
4301
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4989
5253
4621
4621
4682
4861
5109
4783
4783
4882
5077
5280
4538
4538
4963
5156
5381
4756
4756
4942
5145
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4929
5231
5438
5698
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4496
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4908
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UWI
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005 1LL 1336
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005 1LL 1336
005 1LL 1336
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005 1LL 1370
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005 1LL 1370
005 1LL 1370
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005 1LL 1605
005 1LL 1605
005 1LL 1605
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005 1LL 1611
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005 1LL 1611
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005 1LL 1862
005 1LL 1862
005 1LL 1862
005 1LL 1862
005 1LL 1862
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005 1LL 1863
005 1LL 1863
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005 1LL 1874
005 1LL 1874
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005 1LL 2705
005 1LL 2705
005 1LL 2705
005 1LL 2705
005 1LL 2705
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005 1LL 2934
005 1LL 2934
005 1LL 2934
005 1LL 2934
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005 1LL 2941
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005 1LL 2941
005 1LL 2941
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005 1LL 2954
005 1LL 2954
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005 1LL 3120
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005 1LL 3120
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005 1LL 3188

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DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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LA ROSA
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LA ROSA
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B-4
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
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B-6
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B-8
B-9
LA ROSA
DISCORDANCIA
B-5
B-6

TOPES-MR
4833
4974
4974
5038
5230
4739
4869
4869
5319
5556
4175
4395
4395
5029
5237
4647
4745
4745
5013
5497
5684
4217
4377
4377
4607
5172
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4207
4379
4379
4832
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4417
4567
4567
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4554
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4647
4947
5467
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4453
4570
4570
4670
5111
5389
4663
4782
4782
4870
5392
5617
4581
4709
4709
4853
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4845
5036
5367
5631
4502
4677
4677
4787

BASE-MR
4974
4974
5038
5230
5462
4869
4869
5319
5556
5629
4395
4395
5029
5237
5337
4745
4745
5013
5497
5684
5869
4377
4377
4607
5172
5349
5567
4379
4379
4832
5051
5317
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4567
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5265
5503
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4647
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5863
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4570
4670
5111
5389
5617
4782
4782
4870
5392
5617
5891
4709
4709
4853
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5036
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5631
5732
4677
4677
4787
4977

�005 1LL 795
005 1LL 968
005 1LL 968
005 1LL 968
005 1LL 968
005 1LL 968
005 1LL 968
005 1LL 1033
005 1LL 1033
005 1LL 1033
005 1LL 1033
005 1LL 1033
005 1LL 1033
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005 1LL 1168
005 1LL 1168
005 1LL 1168
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005 1LL 1247
005 1LL 1247
005 1LL 1247
005 1LL 1247
005 1LL 1247
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005 1LL 1257
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B-7
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DISCORDANCIA
B-4
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
B-5
B-6
B-7
LA ROSA
DISCORDANCIA
B-6
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LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
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B-6
B-7
LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
B-5
B-6
B-7

5227
4621
4712
4712
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5386
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4363
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4601
5084
5251
4786
4949
4949
5122
4306
4449
4449
4754
5152
5327
4149
4319
4319
4403
4929
5155

5477
4712
4712
4893
5386
5621
5839
4464
4464
4601
5084
5251
5494
4949
4949
5122
5361
4449
4449
4754
5152
5327
5594
4319
4319
4403
4929
5155
5414

005 1LL 3188
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005 1LL 3554
005 1LL 3554
005 1LL 3554
005 1TJ 262
005 1TJ 262
005 1TJ 262
005 1TJ 262
005 1TJ 262
005 1TJ 262
005 1LL 1257
005 1LL 1257
005 1LL 1257
005 1LL 1257
005 1LL 1257
005 1LL 756
005 1LL 756
005 1LL 756
005 1LL 756
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005 1LL 756

0
Y
Y
Y
Y
Y
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B-7
LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
B-5
B-6
B-7
LA ROSA
SANTA BARBARA
DISCORDANCIA
B-5
B-6
B-7
LA ROSA
DISCORDANCIA
B-4
B-5
B-6
LA ROSA
SANTA BARBARA
DISCORDANCIA
B-5
B-6
B-7

4977
4362
4482
4482
4642
5153
5532
4091
4254
4270
4270
4641
4764
4149
4319
4319
4403
4929
4503
4611
4635
4635
5078
5301

Fuente: Pirela M. (2015).

3.3. Mapa base de isolìneas

La información registrada de los pozos 34 pozos que conformaron el estudio
permitió crear la base de datos a través de la herramienta rockewell 16, en la que
se introdujo todas las variables descrita en la tabla 3.1, en la primera fase fue
necesario asignar el nombre por pozo, su coordenada, su profundidad y elevación
para luego actualizar las unidades en la que se reflejaran los datos bajo el sistema
inglés. Así mismo se cargó los intervalos de profundidad de cada una de las
unidades geológicas para configurar el mapa base estructural del yacimiento B-7X-07 que se muestra en la figura 3.2 donde se muestra la distribución de los
pozos y sus contornos.

59

5307
4487
4482
4642
5153
5532
5861
4270
4270
4270
4641
4764
4947
4319
4319
4403
4929
5155
4635
4635
4635
5078
5301
5528

�Figura 3.2. Mapa base de isolíneas, base del yacimiento generado por el programa
Rockwords.

Según los análisis obtenidos del yacimiento, al observar detalladamente el mapa
base de contornos se hace evidente la existencia de una variabilidad de espesores
en toda el área analizada.
En el mismo pueden distinguirse dos comportamientos claramente diferenciados,
las curvas tienden a ser paralelas y relativamente frecuentes en las zonas
ubicadas en el extremo sur del área en estudio, mientras que en el área norte,
estas tienden a ser más espaciadas, y a poseer morfologías más suaves y
¨concéntricas¨.
El comportamiento de las curvas de isolíneas, viene dado, en primer lugar, por la
influencia de la falla ubicada al sur, lo cual puede estar cortando de manera
relativamente brusca la continuidad de esta arena, mientras que por otra parte,
60

�este tipo de depósitos tiende a acuñarse a los bordes del yacimiento. Los límites
norte, este y oeste, poseen mayores espesores que al sur.
Por otra parte, en la zona central del yacimiento, tienen menores espesores, con la
clara excepción de una zona, ubicada al noreste del yacimiento, caracterizada por
presentar curvas de isolíneas concéntricas y con mayor espaciamiento, lo que
implica un aumento en los espesores.
Este espesor, relativamente anómalo en la zona pudiera tener su origen en dos
causas, la primera una mayor subsidencia local, lo que permitió que existiera un
mayor espacio de acomodación, dando como resultado mayor espesor de
sedimentos; o por otra la parte, pudiera ser indicio de una falla, que permitiera la
repetición de este estrato.
De acuerdo a lo reflejado en el mapa base de isolíneas conforme a los espesores,
las zonas más prospectivas se encuentran al noroeste y hacia el suroeste del
mismo, esto puede estar asociado a la composición y propiedades de las arenas
lo cual permite una mayor acumulación de material orgánico.
3.4. Modelo Tridimensional del tope del yacimiento

A partir de lo anteriormente descrito se procedió a digitalizar los mapas
estructurales e isòpaco, con el fin de generar un modelo 3D del tope, en el cual se
pueda apreciar las características físicas del yacimiento, específicamente su
buzamiento, el cambio de pendientes, así como el salto de falla.
En primer lugar, en las Figuras 3.3 y 3.4 se observan un modelo basado en los
datos estructurales, topes y mapa estructural.

61

�Figura 3.3. Vista del tope estructural del Yacimiento (Norte línea verde).

En la figura 3.4 es más evidente el cambio brusco de la superficie,
correspondiente al salto producido por la falla (Círculo Rojo).

Figura 3.4. Vista dos del tope estructural del Yacimiento (Norte línea verde).

62

�Además de esto, usando los datos de espesores y el mapa isòpaco, se generó un
modelo, en el cual, además de observarse la topografía, se puede apreciar el
espesor del yacimiento, y su variación (Figura 3.5).

Figura 3.5. Vista del espesor del yacimiento.

El buzamiento general del yacimiento es de bajo grado, en dirección SE, lo cual
permite una buena segregación gravitacional del hidrocarburo, así como un buen
seguimiento de las facies y electro facies a lo largo de todas la arenas presentes.
Para obtener mayor precisión en cuanto a la interpretación de las unidades
geológicas se generó a través de Rockwell 16 un modelo estructural en tres
dimensiones del yacimiento el cual se muestra en la figura 3.6.

63

�3.5. Modelo estructural

La figura 3.6 muestra el modelo estructural elaborado a partir de los datos
analizados en el programa Rockwords.

Figura 3.6. Vista principal del modelo estructural. Fuente: Pirela M, 2015.

La vista reflejada por el modelo muestra claramente las características físicas del
yacimiento, se muestra la litología de cada formación, además de la discordancia
presente a lo largo del yacimiento. Observándose un acuñamiento en sentido
suroeste, las variaciones mayores se dan en los bordes del yacimiento, los cuales
están influenciados por las fallas que lo delimitan (mapa estructural).
En la siguiente vista (Figura 3.7) se evidencia que el yacimiento se trata de un
anticlinal con buzamiento al noroeste- sureste, con ligera inclinación. Sin embargo
a pesar de ello las características del yacimiento permiten la acumulación de
hidrocarburos y la producción del mismo.

64

�Figura 3.7. Vista 2 del modelo estructural. Fuente Pirela M., 2015.

Una vez elaborado el modelo estructural y concordante a la revisión de los mapas
oficiales del yacimiento, la interpretación de las características físicas y la revisión
documental de la producción del mismo se puede inferir que la mejor zona donde
existe una importancia geológica es en sentido nor-oeste hacia el sur-este,
específicamente en la zona central del yacimiento representada por los pozos LL
2954/703/795/1336/1168/721, los cuales han sido explotados produciendo
petróleo con 23 Api aproximadamente.

65

�CONCLUSIONES

1. Se realizó la revisión documental donde se obtuvo información
sustancial del mapa estructural así como también de las secciones tanto
estructurales como estratigráficas del yacimiento.
2. Se realizó la recopilación y actualización de la data de 34 pozos
pertenecientes, profundidades, topes y bases así como también las
coordenadas.
3. El modelo estructural muestra claramente la geometría del yacimiento la
cual está representada por un anticlinal con un ligero buzamiento en
sentido no-se. Se percibe un acuñamiento en dirección sur. La
interpretación en base al modelo estructural permitió identificar los
pozos LL2954/ LL-703/ LL-795/ LL-13367 LL-1168 / LL-721 los cuales
cuentan con las mejores condiciones para el aprovechamiento de
hidrocarburos, esto interpretado de manera geológica y con revisión de
producción destacando que la mejor zona se encuentra en sentido noroeste, sur-oeste del yacimiento.

66

�RECOMENDACIONES

Este tipo de trabajo se puede ver enormemente influenciado por la calidad de los
datos e interpretaciones realizadas, es por ello que en los siguientes párrafos se
enumeran las recomendaciones que se creen pertinentes.
1. Integrar todos los datos acumulados durante esta investigación en una base
de datos geográficos, lo cual permitirá un mejor y más fácil acceso a los
datos necesarios, así como se agilizaría el análisis espacial y temporal.
2. Realizar actualizaciones periódicas del modelo estructural que permita
definir las mejores áreas de interés geológico.
3. El uso de secciones sísmicas permitirá, en primer lugar verificar los rasgos
estructurales, así como corroborar la geometría del yacimiento. Dando lugar
a la creación de un modelo estratigráfico.
4. Realizar el modelo petrofísico para el yacimiento que permita visualizar
mapas de Iso-propiedades, reconocer zonas de bajas permeabilidades,
porosidad, espesores de arena neta petrolífera para indicar las zonas más
prospectivas.

67

�REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Bastidas, C., D. Bone Y E. M. García. (2000). Sedimentation Rates And Metal
Content Of Sediments In A Venezuelan Coral Reef.
Belousov (1979). Geología estructural. Editorial Moscu MIR. URSS.
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Venezolano de Geofisica.
Comisión Venezolana de estratigrafía y terminología (1998). Léxico estratigráfico
de Venezuela.
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                <text>Modelo geológico estructural del yacimiento B-7-X07 área LL370 del campo Tía Juana Lago, Zulia, Venezuela</text>
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Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa
Edad Eoceno, en las Arenas Superiores del
Bloque III, Yacimiento URD-01
Lago de Maracaibo

Carideli Katriana Villalobos González

�Página legal
Título de la obra: Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno, en las
Arenas Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo, 77pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN:
1. Autor: Carideli Katriana Villalobos González
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad
Eoceno,

en las Arenas Superiores del Bloque III,

Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo
(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Carideli Katriana Villalobos González.
Tutor: Dr. Rafael Guardado Lacaba
Msc. Yolimar García García

Moa, 2015

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,
Arenas Superiores del Bloque III,

en las

Yacimiento URD-01. Lago de

Maracaibo

ÍNDICE
Introducción……………………………………………………………………...…

1

Capítulo I. Fundamentos teóricos……………………………………………….
1.1. Cuenca petrolífera del lago de Maracaibo………………………………..
1.1.1. Configuración tectónica………………………………………………..
1.1.2 Evolución Geológica de la Cuenca del Lago de Maracaibo……...
1.1.2.1. Secuencia Tectónica 1: Fracturamiento o Agrietamiento del
Jurásico……………………………………………………………...
1.1.2.2. Secuencia Tectónica 2: Margen Pasivo del Cretáceo………
1.1.2.3. Secuencia Tectónica 3: Cuenca de Antepaís Campaniense
– Mestrichtiense.…………………………………………….....
1.1.2.4. Secuencia Tectónica 4: Fase de la Cuenca de Antepaís
Paleoceno – Oligoceno………………………………………...….
1.1.2.5. Secuencia Tectónica 5: Levantamiento de la Sierra de
Perijá en el Oligoceno………………………………….………..
1.1.3. Geología local del área de estudio…………………………………..
1.1.3.1. Descripción del Bloque III…………………………………….

8
8
8
14

Capítulo II. Metodología de la Investigación…………………………………....
2.1. Metodología a utilizar ………………………………………………............
2.1.1. Búsqueda de información…………………………………………….
2.1.2. Validación de datos de pozos.
2.1.3. Análisis e interpretación de registros convencionales y especiales
2.1.4. Elaboración del Mapa Base…………………………………………….
2.1.5. Definición y Correlación de los Marcadores Estratigráficos…...……
2.1.6. Elaboración de Secciones Estratigráficas…………………………….
2.1.7. Elaboración de Mapas de Isopropiedades……………………………

27
27
28
28
30
31
32
33
35

Capítulo III. Análisis y evaluación de los modelos estratigráficos del
yacimiento URD 01 en las arenas superiores del Bloque III………………….
3.1. Introducción.............................................................................................
3.1.1 Los topes de las diferentes subunidades presentes en las arenas
superiores de Formación Misoa de Edad Eoceno.............................
3.1.2. Cambios de facies, continuidad y tendencia de las arenas en el
área de estudio...................................................................................
3.1.3. Mapas estructurales a nivel de las sub unidades B31, B46 y B45
de la Formación Misoa.....................................................................
3.1.4. Análisis e interpretación de los Mapas de Isopropiedades a nivel
de las sub- unidades B31, B46 y B45 de la Formación Misoa.........

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36
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VI

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,
Arenas Superiores del Bloque III,

en las

Yacimiento URD-01. Lago de

Maracaibo

Conclusiones .................................................................................................
Recomendaciones..........................................................................................

58

Bibliografía.....................................................................................................

59

Anexos...........................................................................................................

61

VII

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,
Arenas Superiores del Bloque III,

en las

Yacimiento URD-01. Lago de

Maracaibo

INDICE DE FIGURAS
Figura 1. Mapa de ubicación.........................................................................
Figura. 1.1. Distribución actual de los afloramientos y cortes del subsuelo
en el área de la Cuenca Maracaibo..............................................................
Figura 1.2. Columna de las formaciones Mesozoicas y Cenozoicas y sus
características sedimentarias de la Cuenca del Lago de Maracaibo junto a
la línea de traza de
la sección
mostrada en el
mapa..............................................................................................................
Figura 1.3. Columna estratigráfica regional de la Cuenca de
Maracaibo......................................................................................................
Figura 1.4. Distribución y tipos de crudos presentes en la cuenca del Lago
de Maracaibo..................................................................................................
Figura 1.5. Mapa de distribución de terrenos alóctonos durante el
Ordovícico-Silúrico (Orogénesis Herciniana) y desde finales del Mesozoico
hasta el presente…………………………………………………………………
Figura 1.6. Mapa de distribución de facies sedimentarias dominantes
Cretácico Tardío............................................................................................
Figura 1.7. Ubicación del Yacimiento Urdaneta 01........................................
Figura 1.8. Columna estratigráfica URD-01...................................................
Figura 1.9. Bloque III del Yacimiento Urdaneta 01........................................

1

Figura 2.1. Diagrama de flujo utilizado para el análisis estratigráfico............
Figura 2.2. Mapa Base Bloque III..................................................................
Figura 2.3. Sección Tipo del área de estudio................................................
Figura 2.4. Mapa Base con el Mallado de Secciones Estratigráficas. De
color Azul las correlaciones en dirección SE-NO y de color Verde las
correlaciones en dirección SO-NE................................................................

27
31
33

Figura 3.1 Nomenclatura Estratigráfica Actual.............................................
Figura 3.2. Registro Tipo del Pozo UD-208. Definición de los marcadores
estratigráficos.................................................................................................
Figura. 3.3. Patrones de Electrofacies...........................................................
Figura 3.4. Mapa de ANT de la subunidad B31 del Bloque III. Yacimiento
UD 01……………………………………………………………………………….
Figura 3.5. Mapa de ANT de la subunidad B46 del Bloque III. Yacimiento
UD 01.......………………………………………………………………………….
Figura 3.6. Mapa de ANT de la subunidad B45 del Bloque III. Yacimiento
UD 01.......
Figura 3.7. Mapas Estructurales de las subunidades superiores del Bloque
III. Yacimiento URD 01...................................................................................
Figura 3.8. Mapas de Isopropiedades de las subunidades superiores del
Bloque III. Yacimiento URD 01.....................................................................

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VIII

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,
Arenas Superiores del Bloque III,

en las

Yacimiento URD-01. Lago de

Maracaibo

Figura 3.9. Mapas de Isopropiedades de las subunidades superiores del
Bloque III. Yacimiento URD 01. a) ANP. b) Vsh. c) Permeabilidad. d)
Porosidad.........…………………………………………………………………… 53
Figura 3.10. Mapas de Isopropiedades de las subunidades superiores del
Bloque III. Yacimiento URD 01. a) ANP. b) Vsh. c) Permeabilidad. d)
Porosidad.…………………………………………………………………………. 54

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 2.1. Listado de Pozos empleados.........................................................
Tabla 3.1. Topes interpretados vs topes originales........................................

29
38

IX

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,
Arenas Superiores del Bloque III,
Maracaibo

en las

Yacimiento URD-01. Lago de

ÍNDICE DE ANEXOS

Anexo A. Secciones Estratigráficas Dirección NE-SO....................................... 61
Anexo B. Continuación Secciones Estratigráficas Dirección NE-SO................. 62
Anexo C. Secciones Estratigráficas Dirección SE-NO....................................... 63

X

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,
Arenas Superiores del Bloque III,

en las

Yacimiento URD-01. Lago de

Maracaibo

Anexo D. Mapa Arena Neta Petrolífera de la subunidad B31 del Bloque III.
Yacimiento URD 01..........................................................................................
Anexo E Mapa de Volumen de Arcilla de la subunidad B31 del Bloque III.
Yacimiento URD 01............................................................................................
Anexo F. Mapa de Permeabilidad de la subunidad B31 del Bloque III.
Yacimiento URD 01...........................................................................................
Anexo G. Mapa de Porosidad de la subunidad B31 del Bloque III. Yacimiento
URD 01..............................................................................................................
Anexo H. Mapa de Arena Neta Petrolífera de la subunidad B46 del Bloque III.
Yacimiento URD 01............................................................................................
Anexo I. Mapa de Volumen de Arcilla de la subunidad B46 del Bloque III.
Yacimiento URD 01............................................................................................
Anexo J. Mapa de Permeabilidad de la subunidad B31 del Bloque III.
Yacimiento URD 01............................................................................................
Anexo K. Mapa de Porosidad de la subunidad B46 del Bloque III. Yacimiento
URD 01.............................................................................................................
Anexo L. Mapa de Arena Neta Petrolífera de la subunidad B45 del Bloque III.
Yacimiento URD 01...........................................................................................
Anexo M. Mapa de Volumen de Arcilla de la subunidad B45 del Bloque III.
Yacimiento URD 01............................................................................................
Anexo N. Mapa de Permeabilidad de la subunidad B45 del Bloque III.
Yacimiento URD 01............................................................................................
Anexo O. Mapa de Porosidad de la subunidad B45 del Bloque III. Yacimiento
URD 01...............................................................................................................

64
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69

XI

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

INTRODUCCIÓN

La Cuenca Petrolífera del Lago de Maracaibo está ubicada al noroeste de Venezuela.
Se extiende sobre toda el área ocupada por las aguas del lago y los terrenos planos o
suavemente ondulados que la circundan, pueden delimitarse como sigue: al oestenoreste por el piedemonte de la Sierra de Perijá, al oeste-suroeste por la frontera
colombiana hasta un punto sobre el río Guarumito, 12,5 km al oeste de la población de
La Fría; al sureste por el piedemonte andino desde el punto mencionado hacia el río
Motatán, ligeramente al este del cruce de Agua Viva; al este-noreste por la zona de
piedemonte occidental de la Serranía de Trujillo y una línea imaginaria dirigida al norte
hasta encontrar la frontera de los estados Zulia y Falcón, donde puede observarse un
pequeño saliente hacia el este en la región de Quirós y en su parte norte, por la línea
geológica de la falla de Oca.

1

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 1. Mapa de ubicación. (PDVSA 2014)
La extensión de este trapezoide, de aproximadamente 50.000 km 2, corresponde
políticamente en su mayor parte al Estado Zulia y extensiones menores a los estados
Táchira, Mérida y Trujillo. Las líneas mencionadas anteriormente son bastante
arbitrarias en sentido fisiográfico y geológico, pero corresponden en realidad al carácter
geo-económico de la cuenca petrolífera como tal. Geográficamente, está incluida en su
totalidad dentro de la cuenca hidrográfica del Lago de Maracaibo (Brenneman, 1960;
Talukdar et al., 1985).
Tomando como necesidad de confeccionar un modelo estratigráfico de la Formación
Misoa edad Eoceno, en las arenas superiores del bloque III, Yacimiento URD-01,
lago de Maracaibo para la predicción de producción de los pozos perforados desde
1983, este modelo estratigráfico tiene como finalidad desarrollar una interpretación
estratigráfica secuencial del área de estudio que permita una nueva visión y
actualización más completa. Con el propósito de este de conocer, entender y predecir
de las unidades definidas una mejor perspectiva en la explotación de crudos en el
yacimiento. El modelado estratigráfico se utiliza para modelar superficies y mantos
subhorizontales y, en general, se emplea en yacimientos sedimentarios petrolíferos. En
el mundo, muchas operaciones de prospección petrolíferas utilizan esta herramienta
estratigráfica.
Situación Problemica
El Bloque III del Yacimiento URD-01, adolece de un modelo que permita optimizar el
plan de explotación del yacimiento URD-01.
Objeto
Estratigrafía de la Formación Misoa en el Bloque III, del yacimiento URD-01.
2

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Objetivo general
Caracterizar estratigráficamente la Formación Misoa, en el Bloque III, del yacimiento
URD-01.

Objetivos específicos
•

Revisión de los topes de las diferentes subunidades presentes en las arenas
superiores de Formación Misoa de Edad Eoceno.

•

Determinar los cambios de facies, continuidad y tendencia de las arenas en el
área de estudio.

•

Elaboración de mapas estructurales a nivel de las sub unidades B31, B46 y B45
de la Formación Misoa.

•

Interpretación de los mapas de isopropiedades a nivel de las sub- unidades B31,
B46 y B45 de la Formación Misoa.

Hipótesis
Si se logra integrar las características estratigráficas, se podrá optimizar el plan de
explotación del Bloque.
Para desarrollar esta investigación se tuvieron en cuenta métodos teóricos y empíricos
de la investigación científica:
Métodos teóricos:
Análisis y síntesis de la información obtenida a partir de la revisión de la
documentación y literatura especializada.
Métodos empíricos: en la presente investigación se aplican:

3

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo



Las entrevistas a técnicos y especialistas: para comprobar la existencia de
investigaciones y antecedentes relacionados con el tema.



Procesamiento para la elaboración de mapas por medio del simulador Discovery.

La generación del modelo estratigráfico tiene el propósito de identificar las diversas
unidades estratigráficas y ciclos sedimentarios que conforman y describen la secuencia
estratigráfica en estudio, así como su extensión areal y su incidencia en la
caracterización de los yacimientos asociados. El yacimiento URDANETA-01 representa
para la División Occidente de Exploración y Producción de Petróleos de Venezuela, la
acumulación de mayor cantidad de petróleo pesado original en sitio, lo que se traduce
en la mayor cantidad de reservas remanentes, de allí la importancia de generar un plan
de explotación que garantice el recobro optimo y racional de dichas reservas.
La tesis se estructuró del siguiente modo:
La introducción en la que se presenta el problema científico, el objetivo general y la
hipótesis de la misma. Tres capítulos denominados del modo siguiente: Capítulo I.
Fundamentos Teóricos. Capítulo II. Metodología a utilizar. Capítulo III. Caracterización
Estratigráfica del área.
Estado del arte
Los modelos estratigráficos de los campos petrolíferos en los últimos años han tenido
una gran importancia en la prospección del petróleo en Venezuela y en particular en la
cuenca de Maracaibo. En el trabajo ERRORES COMUNES QUE INFLUYEN EN LA
CUANTIFICACIÓN DE RESERVAS DE PETRÓLEO EN YACIMIENTOS DE ROCAS
CLÁSTICAS. LABRADOR Tomás U. E. Lagomar. PDVSA. Cabimas. 2007, expone: En
el cálculo volumétrico de reservas es común encontrar errores que tendrán un impacto
al momento de hacer la contabilidad del recurso. El error cometido más comúnmente es
la no corrección por buzamiento de las capas; aunado a esto, podemos obtener un error
mayor al no considerar las desviaciones y el desplazamiento de los pozos en dichas
4

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capas inclinadas, razón ésta por la que debe realizarse una corrección (no confundir
con verticalizar pozo o TVD), en función a los cambios de ángulo y azimut con respecto
al tope del intervalo de interés. Los cambios de facies son el problema con un mayor
grado de incertidumbre por lo complejo que puede ser definir los límites de los
subambientes sedimentarios, aunado al hecho de que dentro de una misma facies se
pueden presentar cambios en las propiedades físicas de la roca. Argumentando más
adelante: No existe técnica exacta para el cálculo de hidrocarburos en el subsuelo, no
obstante, la aplicación de nuevos software de modelaje y visualización, estudios
sedimentológicos, sismoestratigráficos, de atributos sísmicos, geoquímicos, petrofísicos
y petrográficos, junto a las nuevas tecnologías en adquisición de información, fungen
como herramientas imprescindibles para sincerar las reservas en rocas clásticas,
actualizando los números que permitirán tomar decisiones pertinentes y a tiempo en
todo lo referente al futuro de un campo petrolero.
LABRADOR Tomás U. E. Lagomar. PDVSA. Cabimas 2007 en su trabajo: MODELO
GEOLOGICO-ESTRUCTURAL DEL FLANCO OESTE (ATICO) DEL AREA VLA-0008
EN EL BLOQUE I DE LA U. E. LAGOMAR. LAGO DE MARACAIBO, VENEZUELA. El
entrampamiento de hidrocarburos en el subsuelo del Lago de Maracaibo es producto de
la combinación de factores estratigráficos y estructurales, razón por la conviene
introducir un nuevo modelo geológico-estructural para el miembro informal C-7 de la
Formación Misoa, en el Ático del área VLA-0008 del Bloque I, limitada por una
superficie erosiva en la base y verticalmente por un contacto de falla con la secuencia
superior de Misoa del área VLA-0031 del mismo Bloque. La sección basal de la
Formación Misoa (Eoceno Temprano), posee un espesor promedio de 700 pies, y está
conformada por areniscas, limolitas y lutitas producto de secuencias progradacionales y
retrogradacionales sucesivas, características de un ambiente fluvio - deltáico con
predominio de mareas. Finalmente, el resultado se ajustó no sólo a los modelos de
tectónica regional actuales, sino también al comportamiento de producción de los
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pozos, razón por la que nuevos pozos permiten actualmente drenar las reservas
remanentes, corroborando así el modelo, el comportamiento de Lama-Icotea y el nivel
de corte para C-7, el plano de falla como sello lateral, para continuar un estratégico plan
de explotación a lo largo del sistema de fallas dentro del Bloque I.
PORRAS Jesús, CASTILLO Carla., MACHADO Vanessa &amp; CHIRINOS Nelson.
Petrobras Energía.. Petrowayuu 2007; en su trabajo BASAMENTO EN LA
CONCEPCIÓN, CUENCA DE MARACAIBO: OPORTUNIDAD DE EXPLOTACIÓN DE
UN YACIMIENTO NO CONVENCIONAL. Plantean un esbozo histórico de la
prospección y explotación de hidrocarburos del basamento naturalmente fracturado del
occidente venezolano,
AUDEMARD Franck, SINGER André, ACOSTA Luis. &amp; GONZÁLEZ Rogelio FUNVISIS.
Dpto. Ciencias de la Tierra. Caracas. 2007 en su trabajo: LA FALLA DE BURBUSAY
(BLOQUE DE MARACAIBO, VENEZUELA OCCIDENTAL) ACCIDENTE ACTIVO
SINESTRAL SUBMERIDIANO: demuestra, entre las que cabe también mencionar de
oeste a este, y en posición relativa más occidental: Icotea, Pueblo Viejo y Valera, que
disocian el bloque triangular de Maracaibo en bloques menores elongados norte-sur,
que responden a un modelo de rotación en estantería de libros (“Bookshelf rotation”),
generado por la cupla cizallante dextral impuesta por las fallas activas de Oca-Ancón de
orientación este-oeste y la falla de Boconó de orientación NE-SW, ubicadas al norte y
sureste respectivamente. Al igual que las otras fallas que conforman esta familia, la falla
de Burbusay muestra indicios contundentes de actividad tectónica reciente.
Gerencia de exploración estudios estratégicos de producción. Caracas 1995. SINTESIS
GEOLÓGICA, MARCO SECUENCIAL Y PERSPECTIVAS EXPLORATORIAS DEL
EOCENO DE LA CUENCA DE MARACAIBO: realiza un estudio de la Cuenca de
Maracaibo con el fin de madurar y densificar el estudio de BP/PDVSA. A través de este
estudio se establecieron 15 límites de secuencias, se definen nueve (9) conceptos
exploratorios, un marco secuencial-cronoestratigráfico uniforme para la cuenca basado
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en 24 transectos sísmicos, 40 transectos de pozos y 65 mapas (estructurales, isópacos,
de velocidad, porcentaje de arena, paleoambientes, distribución de recursos de
hidrocarburos, modelado geoquímico y otros), se estableció un modelo integrado de
paleofacies/paleogeografía para las secuencias eocena, se documentó las fases de
generación, expulsión y acumulación y finalmente la creación de una base de datos
computarizada, multidisciplinaria, interactiva e integrada para su uso futuro.
System Technology Associates, Inc. Agosto 2001. INFORME DE LA FASE IIIC
ESTUDIO DE SIMULACIÓN PARA LOS YACIMIENTOS MISOA E ICOTEA,
URDANETA-01 CUENCA DE MARACAIBO: La necesidad de probar nuevos métodos
de recuperación a través de la simulación numérica proporcionó el estímulo para
conducir este nuevo estudio de Urdaneta-01, lográndose así un mejor entendimiento del
yacimiento de Urdaneta-01. Se encontró que probablemente hay fallas adicionales en
el yacimiento que se encuentran por fuera del volumen sísmico 3D. Un estimado de
reservas aún no drenadas indica que el más alto potencial sobrante se encuentra a lo
largo del lado oriental de la Falla de Urdaneta Oeste, y a lo largo del lado occidental de
la Falla Flower.
CAPÍTULO I. FUNDAMENTOS TEORICOS.

1.1. Cuenca petrolífera del lago de Maracaibo

1.1.1. Configuración tectónica
La roca madre por excelencia en la zona es la formación La Luna, de edad Cretáceo
Tardío, cuyas facies se extendieron por toda Venezuela occidental hasta Colombia. Sin
embargo, se han encontrado rocas madre de importancia secundaria en el Miembro
Machiques de la formación Apón perteneciente al Grupo Cogollo y en la formación Los
Cuervos del Grupo Orocué (Talukdar et al., 1985). El petróleo fue generado, migrado y
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acumulado en diversos pulsos, siendo el más importante el ocurrido durante el
levantamiento andino. Las principales rocas yacimiento clásticas son las Formaciones
Río Negro y Aguardiente de edad Cretáceo, grupo Orocué y las formaciones Marcelina
del Paleoceno, Mirador-Misoa del Eoceno, Lagunillas y La Rosa del Mioceno (WEC,
1997).
Las calizas fracturadas del Grupo Cogollo Cretáceo temprano, constituyen los
yacimientos carbonáticos más relevantes, mientras que los sellos regionales son las
formaciones Colón y Paují. Localmente, constituyen sellos importantes el Miembro
Machiques de la formación Apón y las lutitas espesas dentro de las formaciones
ubicadas hacia el centro del Lago de Maracaibo, como Misoa, Lagunillas y La Rosa, e
incluso secuencias cercanas a los frentes de deformación, como la formación León y los
Grupos Guayabo ubicado en Los Andes y El Fausto en la Sierra de Perijá (WEC, 1997).
En la figura 1.1 se muestra la distribución actual de los afloramientos y cortes del
subsuelo en el área de la Cuenca del Lago de Maracaibo. Los datos de afloramientos
son de Maze (1984) y Borges (1984). (A) Afloramientos áreas en naranja y cortes del
subsuelo áreas marrones relacionados a las capas rojas de la formación La Quinta del
periodo de deformación tectónica del jurásico tardío inferior. Las fallas conocidas o
deducidas que han estado activas durante la fase de la fractura están indicadas. (B)
Afloramiento áreas en verde oscuro y cortes áreas punteadas de verde oscuro de rocas
carbonáticas de variadas formaciones del cretáceo relacionadas al margen pasivo.
Están indicadas las fallas conocidas o deducidas que han estado activas durante la fase
del margen pasivo. El arco de Mérida de Salvador (1986) está mostrado con una línea
roja punteada. (C) Afloramiento y cortes áreas en azul de rocas del Paleógeno de
varias formaciones de la cuenca de antepaís. Están indicadas las fallas conocidas o
deducidas que han estado activas durante la fase de esta cuenca. (D) Afloramientos
áreas amarillas y cortes áreas amarillas punteadas de rocas de varias formaciones de la
cuenca del neógeno relacionadas al levantamiento de los Andes y al desplazamiento
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del bloque Maracaibo, mostrando las fallas conocidas o deducidas que han estado
activas durante la fase del margen pasivo.

Figura. 1.1. Distribución actual de los afloramientos y cortes del subsuelo en el área de
la Cuenca Maracaibo.
En la figura 1.2, las formaciones a la izquierda de la carta se encuentran en la Sierra de
Perijá, las formaciones del medio se ubican en la Cuenca del Lago de Maracaibo, y las
formaciones a la derecha se presentan en los Andes de Mérida. Se identificaron seis
discordancias en el límite de la secuencia tectónica en la Cuenca del Lago de
Maracaibo que están numeradas sobre la parte izquierda de la carta limitando las
siguientes discordancias del Pre-Cretáceo, Paleoceno, Eoceno, y Mioceno Superior.
Las seis secuencias tectónicas están relacionadas a las cuatro fases tectónicas
importantes identificadas como I – IV en la parte izquierda de la carta. Estas fases
9

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tectónicas incluyen: I =La fase de la fractura del Pre-Cretáceo (Jurásico Tardío), II = El
Cretáceo (Fase del margen pasivo Neocomiense a Mestrichtiense), III = La fase de la
cuenca de antepaís en el Paelogeno; y IV = La fase del levantamiento, desplazamiento,
y reducción de los Andes en el Oligoceno Superior-Holoceno. Además se muestra en el
mapa los espesores totales de sedimentos en kilómetros, en el tope del basamento
acústico del Paleozoico. Modificado por Parnaud et al. (1995)

Figura 1.2. Columna de las formaciones Mesozoicas y Cenozoicas y sus características
sedimentarias de la Cuenca del Lago de Maracaibo junto a la línea de traza de la
sección mostrada en el mapa (modificado por Parnaud, 1995).

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La figura 1.2 muestra una columna estratigráfica regional modificada por Parnaud
(1995) y Castillo (2001) resumiendo las principales secuencias tectónicas, nombres de
formaciones y paleoambientes de la cuenca Maracaibo. Una columna con mejores
detalles, se incluye en la figura 1.3.

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Figura 1.3. Columna estratigráfica regional de la Cuenca de Maracaibo (Generalización
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de archivos de PDVSA 2001)
Las secuencias tectónicas están rodeadas por discordancias presentes en la cuenca,
incluyendo las discordancias del sub-Cretáceo, Paleoceno, Eoceno y el Mioceno Inferior
(Fig. 1.2). Las discordancias están designadas por la edad estratigráfica de sus hiatos
(Ej.: discordancia del Eoceno).

Los principales campos petroleros se encuentran en la costa oriental del Lago de
Maracaibo, los que proceden principalmente de yacimientos terciarios, como por
ejemplo: Cabimas, Tía Juana, Lagunillas, Bachaquero, Mene Grande y Motatán. En la
costa oeste se encuentran campos con producción importante en el cretácico, además
del terciario; entre los que se encuentran el campo de Urdaneta del Lago de Maracaibo
y los del Flanco Perijanero, que son, de norte a sur: La Concepción, Mara, La Paz,
Boscán y Alturitas. En el centro, los campos se ubican a lo largo de la estructura del
sistema de fallas de Lama-Icotea; entre ellos se cuentan: Lago, Centro, Lama y Lamar
(WEC, 1997).

CO
LO
MB
IA

Tipo de Petróleo
N

Marino Alterado
Marino Inmaduro
Marino Maduro
Marino Muy Maduro
Terrestre Maduro
Mixto Marino-Terrestre

LAGO DE
MARACAIBO

Edad del Yacimiento
Mioceno

Paleoceno

Eoceno

Cretácico

Figura 1.4. Distribución y tipos de crudos presentes en la cuenca del Lago de Maracaibo.
(Modificado de Talukdar et al., 1985)

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Los crudos de la Cuenca del Lago de Maracaibo presentan diferentes grados de
madurez y de alteración (Gallango et al., 1985) (Figura 1.4). En general, los crudos más
livianos ocurren en yacimientos cretácicos profundos y se van haciendo más pesados a
medida que se acercan a los yacimientos terciarios más someros.
1.1.2. Evolución Geologica de la Cuenca del Lago de Maracaibo
Los terrenos que constituyen el Basamento Pre-Cámbrico de la Cuenca del Lago de
Maracaibo son alóctonos adosados a la Placa Suramericana durante el Paleozoico
temprano (Orogénesis Caledoniana: 570- 385 Ma.); posteriormente ocurrió la sutura del
alóctono al Paleozoico, durante la Orogénesis Herciniana (385-245 Ma); dicho alóctono
incluyó terrenos precámbricos, entre los cuales sólo se ha determinado la edad de las
rocas graníticas de la Sierra Nevada de Santa Marta en Colombia. La última colisión
tuvo su inicio a finales del Mesozoico del Cretáceo (González de Juana et al., 1980).

La Figura 1.5 muestra la distribución de los terrenos alóctonos que se soldaron al
autóctono del Paleozoico temprano, durante el período Ordovícico - Silúrico. Aquellos
donde hay rocas paleozoicas y que se adosaron en el Paleozoico temprano, se
reconocen ahora como parte del basamento de los terrenos incorporados durante la
historia tectónica del Caribe, como el constituyente del cinturón orogénico del
Paleozoico temprano al norte de la Falla de Apure y como parte del basamento de los
Andes y de la Cuenca del Lago de Maracaibo. En el subsuelo del Lago de Maracaibo
este terreno está representado por rocas metasedimentarias ordovícicas, que también
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afloran en los Andes. Los terrenos alóctonos de edad devónica, que se adosaron a
Suramérica en el Paleozoico tardío, están ahora aflorando en la Sierra de Perijá. Como
parte de la historia de la acreción del alóctono del Paleozoico tardío contra el temprano
(previamente suturado), se reconocen rocas graníticas producto de la subducción por
debajo del borde norte de la Placa Suramericana (WEC, 1997).

Figura 1.5. Mapa de distribución de terrenos alóctonos durante el OrdovícicoSilúrico (Orogénesis Herciniana) y desde finales del Mesozoico hasta el presente.
(Tomado de WEC, 1997)
En Venezuela, la rotura o “rifting” de Pangea (super-continente que reunía las masas
continentales de América, Europa y África actuales) produjo varias estructuras
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importantes que posteriormente influyeron en la evolución de las cuencas sedimentarias
venezolanas. Dentro de Venezuela Continental, la apertura del Proto-Caribe indujo el
desarrollo de valles de extensión o grábenes con una tendencia noreste, en los que se
incluyen los grábenes de Apure-Mantecal y Espino, así como también los grábenes de
los Andes y Perijá en Machiques Uribante, y el ubicado en el Lago de Maracaibo
(WEC, 1997).

1.1.2.1. Secuencia Tectónica 1: Fracturamiento o Agrietamiento del Jurásico
Tardío
La secuencias tectónica 1 representa el basamento acústico de la Cuenca del Lago de
Maracaibo en el límite inferior de la imagen de la sísmica y la exploración profunda
dentro de la cuenca (Lugo y Mann 1995) (Fig. 1.2). La secuencia consiste en las rocas
sedimentarias del Paleozoico tardío de la formación Mucuchachí y las capas rojas
superpuestas de la formación La Quinta del Jurásico, derivados de la erosión de los
bloques metamórficos fracturados del Paleozoico, expuestos durante la separación de
Pangea (Schubert 1979, Maze 1984). Las capas rojas relacionadas a la fractura son
producto del material piroclástico del grupo La Gé depositado en grábenes o valles
elongados (Lugo y Mann 1995; Parnaud 1995) que comprenden las rocas Jurásicas que
rodean la Cuenca del Lago de Maracaibo (Audemard, 1991; Lugo y Mann, 1995)
(Figura 1.1.A).
Durante el Cretácico Temprano, la sedimentación fue controlada en su inicio por el
sistema de fallas de los grábenes jurásicos. A continuación, la subsidencia se estabilizó
y el Grupo Cogollo (carbonático) se depositó en un extenso mar epicontinental
transgresivo sobre Venezuela Occidental (WEC, 1997).

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1.1.2.2. Secuencia Tectónica 2: Margen Pasivo del Cretáceo
La secuencia tectónica 2 fue depositada sobre un margen pasivo (Figura 1.1. A), que
incluyó las unidades carbonaticas y clásticas del Cretáceo temprano y está rodeada por
la discordancia basal del Cretáceo, la cual separa la plataforma carbonatica del
Cretáceo subyacente en la roca fracturada, del basamento metamórfico descrito
anteriormente. La configuración estructural de la cuenca durante este período se
caracterizó por los levantamientos, las micro-cuencas y la actividad tectónica en el
oeste de la Cuenca del Lago de Maracaibo, las cuales se relacionan en muchos
trabajos al levantamiento de la Cordillera Central de Colombia (Erlich 1999; Macsotay
2005), Renz (1981), utilizando secciones trazadas desde los afloramientos a lo largo del
área de la montaña que rodea la cuenca de Maracaibo, interpretaron un levantamiento
del basamento del arco de Mérida. Lugo y Mann (1995) dedujeron la continuación del
Arco de Mérida dentro de la terminación sur del Lago de Maracaibo, la cual afectó el
espesor de las rocas en el margen pasivo del Cretáceo (Figura 1.1.A). El tope de la
secuencia tectónica está definida por el Miembro Socuy de la Formación Colón (Fig.
1.2). La secuencia tectónica del Miembro Socuy, y el margen pasivo del Cretáceo
incluye las siguientes formaciones que se muestran en la figura 1.2 y la descripción
detallada de los estudios de afloramientos en los bordes de la cuenca por los siguientes
autores: Río Negro (Hedberg 1931), Apón (Sutton 1946), Lisure (Rod y Maync, 1954),
Aguardiente (Notestein 1944), La Luna (Garner, 1926), y el Miembro Socuy de la
Formación Colón (Sutton 1946, González de Juana et al., 1980).
Las formaciones Apón, Lisure, Aguardiente y Maraca conforman el Grupo Cogollo
(González de Juana et al., 1980). Todas las rocas carbonaticas del Grupo Cogollo se
depositaron en una plataforma carbonatica superficial (Azpiritxaga, 1991). La formación
La Luna en el Cretáceo suprayacente al Grupo Cogollo forma una roca madre única en
su clase en el mundo la cual es la responsable del más del 98% de los hidrocarburos
generados en la Cuenca del Lago de Maracaibo (Talukdar y Marcano, 1994; Nelson
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2000; Escalona y Mann 2006c) (Fig. 1.1.B). El tope de La formación La Luna rica en
material orgánico está definido por las rocas carbonaticas del miembro Socuy. Este
contacto está caracterizado sobre los datos provenientes de la sísmica por un continuo
reflector producido por la impedancia acústica entre la arcilla subyacente de la
formación La Luna y las rocas carbonaticas suprayacente del miembro Socuy.
En la figura 1.6 se indica conceptualmente la distribución de paleoambientes y unidades
estratigráficas principales durante el Cretáceo tardío en el norte de la Placa
Suramericana. A partir del final del Albiense, se inicia desde el este de Venezuela y de
manera diacrónica hacia el oeste, la invasión marina que llegó a cubrir extensas zonas
hacia el sur del país, las cuales se mantenían como áreas expuestas a la erosión desde
finales del Jurásico o incluso desde finales del Paleozoico. Esta invasión marina
coincide con el pulso mundial transgresivo del Cretáceo tardío, responsable de la
sedimentación de calizas, lutitas y ftanitas ricas en materia orgánica tanto en América
como en Europa. Estas rocas se conocen en Venezuela como las Formaciones
Querecual-San Antonio (Grupo Guayuta), Mucaria, Navay y La Luna (WEC, 1997).
Hacia finales del Cretáceo y comienzos del Paleoceno, Venezuela Occidental sufrió
finalmente el efecto de la colisión entre la Placa de Nazca (Océano Pacífico) y el
Occidente Colombiano.

1.1.2.3.

Secuencia

Tectónica

3:

Cuenca

de

Antepaís

Campaniense

-

Mestrichtiense
La secuencia tectónica 3 fue formada por los efectos prematuros de la colisión oblicua
entre el Gran Arco del Caribe y el noroeste de América del Sur (Figura 1.1..B, C), y
delimitada en su base por la formación Socuy y en su tope por la discordancia del
Paleoceno. La secuencia tectónica fue depositada en una cuenca de antepaís y está
compuesta de rocas sedimentarias clásticas de la formación Colón (Liddle 1928) y Mito
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Juan (Garner 1926) del Cretáceo, junto con la formación Guasare del Paleoceno (Lugo
y Mann 1995; Parnaud 1995) (Figura 1.2). Las rocas pelágicas y clásticas de la
formación Colón se dedujeron que se depositaron en la región distal de una cuenca de
antepaís que resultó de la colisión del Arco Caribeño con el Noroeste de América del
Sur. (Cooper 1995, Parnaud 1995) (Figura 1.1..A). La formación Colón es transicional
dentro de la suprayacente Formación Mito Juan que fue depositada en un ambiente
salobre a marino (Sutton 1946). Las rocas del Paleoceno consisten de una sección de
plataforma superficial mixta de sedimentos clásticos y carbonaticos. En el tope de esta
sección se produce un reflector sísmico extenso y continuo debajo del área del Lago de
Maracaibo (Lugo y Mann 1995; Castillo y Mann 2006).

Las areniscas de la formación Colón en el Cretáceo, exhiben un cambio importante en
la litología a partir de la subyacencia del Jurasico y el Cretáceo derivada de las
unidades ricas en cuarzo y de la estratigrafía continental. La aparición de un cinturón de
arcilitas grises a oscuras en la formación Colón en el oeste y suroeste de la permitió
concluir la acreción de un arco hacia el oeste y suroeste de la Cuenca del Lago de
Maracaibo (Van Andel, 1958). Audemard (1991) y Marcha (2004), deduciendo los datos
de la sísmica 2-D y 3-D, interpretaron la presencia de clinoformas buzando hacia el este
y noreste en la parte noroeste de la cuenca para sostener el evento de acreción
mencionado por Marcha (2004) y concluyeron que la formación Guasare subyacente al
Paleoceno fue depositada sobre una topografía relativamente plana ya que no fue
influenciada por la colisión temprana y el evento hacia el oeste. Lugo (1991) sugirió
que la relativa regresión marina durante el Cretáceo-Paleoceno es la responsable
debido a la naturaleza regresiva, de las características particulares de la formación
Colón observadas en la Cuenca del Lago de Maracaibo en ése momento. Sin embargo,
se mantiene la controversia sobre la existencia de una cuenca de Antepaís en el
Cretáceo–Paleoceno al este.
19

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

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Existen evidencias de que la sedimentación del Grupo Orocué y posiblemente las
formaciones Guasare y Marcelina, estuviesen controladas por los frentes de
deformación de la citada colisión; éstos generaron sucesivos depocentros de edades
cada vez más jóvenes hacia el este de lo que hoy en día es la Sierra de Perijá. Al norte
y oeste de la Cuenca del Lago de Maracaibo al inicio del Paleoceno, la formación
Guasare en cambio, representa ambientes más someros y que reflejan una mayor
lejanía de los frentes de deformación, previamente a la instalación de los ambientes
paludales costeros de la formación Marcelina (WEC, 1997).

Figura 1.6. Mapa de distribución de facies sedimentarias dominantes Cretácico
Tardío. (Tomado de WEC, 1997)

20

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1.1.2.4. Secuencia Tectónica 4: Fase de la Cuenca de Antepaís Paleoceno Oligoceno
La secuencia tectónica 4 está compuesta por las rocas lacustres a fluvio-deltaicas
definidas por la discordancia del Paleoceno en su base y la discordancia Oligoceno –
Mioceno en su tope (Fig. 1.2). Las unidades sedimentarias en esta secuencia tectónica
registran una transición sedimentaria del margen pasivo. Esta transición coincide con el
esfuerzo emplazante hacia el sur de las napas de Lara en el Eoceno medio (Stephan
1985, Audemard 1991; Lugo 1991; Parnaud 1995) (Figura 1.1.C, D).
Las formaciones contenidas en esta secuencia tectónica incluyen la muy estudiada
Formación fluvio – deltáica Misoa. (Marguregui, 1990; Lugo y Mann, 1995; Escalona y
Mann 2006b); la formación Trujillo (lo más distal de rocas sedimentarias de aguas
profundas; Mathieu, 1989) y la superficial-marina Formación Paují (Sutton 1946;
González de Juana et al., 1980; Mathieu 1989) (Fig. 1.2). La secuencia tectónica 4 está
caracterizada por un carácter regresivo definido por facies fluviales. La sucesión del
Eoceno está compuesta principalmente por areniscas cuarzosas de grano fino a medio,
subangular a redondo, con subordinaciones de arcilla (Lugo y Mann 1995). La
formación Misoa es la roca almacenadora más importante que se formó en los campos
petroleros de la Cuenca del Lago de Maracaibo y es discutida en detalle por Escalona y
Mann (2006b, c).

1.1.2.5. Secuencia Tectónica 5: Levantamiento de la Sierra de Perijá en el
Oligoceno
La secuencia tectónica 5 está limitada por la discordancia del Eoceno en su base y la
del Mioceno superior en su tope (Figura 1.2). En esta secuencia tectónica dominan los
depósitos clásticos marinos superficiales e incluyen las arenas transgresivas de la
formación Icotea en el Oligoceno superior. La cuña clástica del Oligoceno fue
21

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depositada durante el levantamiento principal de la Sierra de Perijá, el cual controló la
subsidencia al igual que la dispersión del sedimento (Audemard, 1991; Castillo; 2001).

El Neógeno en Venezuela está signado por importantes períodos de formación de
montañas, los cuales son una consecuencia directa de la interacción de las placas del
Caribe y Suramérica. En el Plioceno, la orogénesis en todo el norte de Venezuela
terminó de definir las cuencas petrolíferas actuales y levantó extensas zonas
constituyendo el Sistema de Montañas del Caribe y el ramal de los Andes Venezolanos,
el cual separa a las cuencas del Lago de Maracaibo y Barinas-Apure. En la Sierra de
Perijá, el Grupo El Fausto es una unidad molásica, relacionada con las montañas de
los frentes de deformación en el límite occidental de la Cuenca del Lago de Maracaibo
(WEC, 1997).

1.1.3. Geología local del área de estudio.
El campo Urdaneta Oeste se ubica al Noroeste en la Cuenca de Maracaibo (Figura 1.7).
Presenta como principal yacimiento de explotación, el denominado Yacimiento
Urdaneta – 01 (URD – 01), perteneciente a la Segregación de Urdaneta Pesado (10° 12° API); tiene una extensión aproximada de 19 Km. de largo por 6 Km. de ancho. Está
representado, estructuralmente, por un anticlinal fallado, de buzamiento muy suave, de
eje noreste - suroeste con declive al sur, el cual ocupa el área central y norte del
campo. El mismo ha sido dividido en 6 grandes bloques en base a la interpretación de
un conjunto de fallas sellantes (Intevep, 1999). Cada bloque tiene un comportamiento
de producción diferente, aunque el crudo producido es de igual gravedad API.
El Campo Urdaneta Oeste fue descubierto en el año 1952 con la perforación del pozo
URD-01, no obstante es a partir de 1982 cuando se inicia su explotación a gran escala
como resultado del aumento de la demanda energética a nivel mundial.
22

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en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 1.7. Ubicación del Yacimiento Urdaneta 01.(PDVSA, 2012)

El Yacimiento URD – 01 presenta gran heterogeneidad (discontinuidades laterales en
los lentes estratigráficos ya correlacionados y grandes cambios de facies entre pozos
distantes 300 m entre sí). Presenta un lente lutítico de 5 a 30 pies de espesor
aproximado el cual se ha denominado informalmente “lutita guía” ya que es útil para
correlacionar y se observa persistente en todo el yacimiento. Además, el mismo ha
permitido dividir operacionalmente a la Formación Misoa en dos (2) secciones: B-X-S/D
Superior y B-X-S/D Inferior.
En el Yacimiento URD – 01 se han cortado, hasta la fecha, nueve (9) núcleos de los
siguientes pozos: UD–165, UD–199, UD–204, UD–313, UD–319, UD-552, UD-577, UD588 y UD-747. Estudios realizados a estos núcleos muestran facies de frente deltaico
hacia el tope de la sección eocena e infrayacente a la misma se presentan canales
distributarios y llanuras de marea. La descripción petrográfica, para la formación Misoa
23

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Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

en el Yacimiento URD – 01, indica areniscas con altos porcentajes de cuarzo mono y
policristalino, muy bajos porcentajes de feldespatos y como minerales accesorios, la
moscovita y la glaucomita.
En el Yacimiento URD – 01 dominan dos (2) patrones de fallas: un patrón de fallas
normales de dirección Nor-Noroeste con buzamiento hacia el Norte y otro de dirección
Nor-Noreste constituido por una falla de tipo inversa llamada “Falla Principal de
Urdaneta”. Además, existen fallas normales semi paralelas a la falla principal
localizadas hacia la zona norte del yacimiento las cuales fueron formadas durante la
evolución de la falla principal.
La parte basal de la sección eocena corresponde a areniscas completamente saturadas
de agua. La determinación del tope estructural de éstas areniscas se tomó como
referencia para establecer la profundidad final de las nuevas localizaciones a perforar
en el área. Estructuralmente, ésta parte basal se presenta de forma escalonada dentro
de los bloques, y no cumple estrictamente con el concepto del Contacto Agua–Petróleo
(C.A.P.). Desde el punto de vista petrofísico se le denominó como “zona de saturación
de agua movible”.

El Yacimiento URD – 01 se encuentra produciendo oficialmente de las arenas del
Oligoceno (Formación Icotea) y Eoceno (Formación Misoa – miembro B-X-S/D),
situadas supra e infrayacentes a la discordancia del Eoceno, respectivamente. Se ha
comprobado comunicación entre ambas unidades, razón por la cual se le considera un
solo yacimiento.(Figura 1.8)

24

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

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Figura 1.8. Columna estratigráfica URD-01 (PDVSA, 2014)

1.1.3.1. Descripción del Bloque III
El Bloque III está ubicado en la parte central del Yacimiento Urdaneta 01. Se encuentra
limitado al Norte por una falla normal de aproximadamente 50 pies de salto que separa
los Bloques II y III y al Sur una falla normal de aproximadamente 100 pies de salto que
separa los Bloques III y IV. Cuenta con un área de 3493 Acres.
Para este Bloque se calculó, un POES volumétrico de 1720 MMBls, factor de recobro
de 11.8% con un recobro acumulado de 5.81%, reservas recuperables de 128.77
MMBls, producción acumulada de 50.10 MMBls, reservas remanentes totales de 146.6

25

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MMBls y agotamiento de 2.91%. El mecanismo de producción predominante es la
compresibilidad del volumen poroso y la expansión de los fluidos.
Como características principales del Bloque se tiene, presión inicial de 3700 Lpc @
7550 pies, presión actual de 1800 a 2700 Lpc al datum de 7550 pies y temperatura de
fondo de 180°F porosidad de 26%, permeabilidad de 700 a 1800 md, viscosidades
entre 180 y 220 Cps a condiciones de yacimiento, espesor de arena bruto de 400 a 700
pies, espesor de arena neto de 100 a 380 pies, saturación de agua inicial de 20 a 36% y
C.A.P.O a 7850 pies aproximadamente.
El potencial actual del Bloque III es 5773 BNPD y la producción 235 BNPD; Para el
momento del estudio se encontraban 31 pozos activos y 36 pozos inactivos. El cálculo
de declinaciones para cada pozo perteneciente al Bloque III mostro rangos de
declinación por pozo entre 4% y 12% anual.
Los pozos productores en este bloque presentan diferentes tipos de completación.
Entre los años 1983-1989, se completaban con revestimiento cementado y se
cañoneaba la formación Misoa en sus diferentes lentes, en algunos casos se
cañoneaban también la formación Icotea obteniendo una producción de hasta 400
BNPD en Gas Lift. Desde el año 1994, se completaron algunos pozos verticales en
hoyo abierto con liner empacado logrando aumentar la producción hasta 600 BNPD y
posteriormente en 1996, se instalaron BES aumentando la producción hasta 1000
BNPD. Entre 1997 y 1998, se perforaron pozos, con diferente producción con BES. Los
pozos verticales completados en hueco abierto reducen un promedio de 700 BNPD. A
partir

del

año

1998

se

comenzó

a

perforar

pozos

altamente

inclinados

aproximadamente de 85° de inclinación empacados.

26

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Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 1.9. Bloque III del Yacimiento Urdaneta 01. (PDVSA 2013)

CONCLUSIÓN DEL CAPITULO I
Las fallas normales que limitan el Bloque III al Norte y Sur, son producto de la evolución
tectónica de la cuenca del Lago de Maracaibo, que permitió la formación de la
estructura geológica y entrampamiento de los hidrocarburos en el subsuelo. Hoy día el
yacimiento ha sido drenado en gran parte, sin embargo existen zonas prospectivas que
aun manejan importante cantidad de reservas, es por ello se requiere la aplicación de
herramientas y procedimientos que serán útiles para el desarrollo de esta investigación

27

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

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para obtener una visión más a fondo que facilite estrategias para el mejoramiento del
plan de explotación.
CAPITULO II. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACION
2.1 Metodología a utilizar
Para llevar a cabo este estudio se realiza una serie de pasos, con el fin de alcanzar los
objetivos planteados; la secuencia de estos se describe a continuación:

FASE I
Búsqueda de información

Revisión bibliográfica

Validación de datos

e informes técnicos

de pozos

Análisis
de los datos
disponibles

FASE II
Elaboración
de Mapas

Elaboración de
Mapa Base

Definición y
Correlación de los
Marcadores

Elaboración de
Secciones
Estratigráficas

Elaboración de
Mapas de
Isopropiedades

Estratigráficos

FASE III
Interpretación

Determinar los cambios
de facies, continuidad y
tendencia

Revisión de mapas
estructurales

Interpretación
depositacional

28
Modelo Estratigráfico

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Figura 2.1. Diagrama de flujo utilizado para el análisis estratigráfico (Villalobos, 2015).
2.1.1 Búsqueda de información
La revisión Bibliográfica consistió en la búsqueda de toda la información disponible que
permitió conocer detalladamente el área de estudio y desarrollar el presente trabajo.
Este se llevo a cabo de la siguiente manera:
Consultas

bibliohemerográficas a través de material escrito (libros, informes

técnicos, tesis, etc.).

Revisión de Mapas Estructurales e Isópacos del área de estudio.

Recopilación de registros eléctricos y Rayos Gama (GR) de los pozos ubicados en el
área de estudio.

Migración de toda la data recopilada (coordenadas UTM de los pozos, desviaciones,
topes estratigráficos, profundidades, etc) al paquete computarizado Geography
Discovery. de la plataforma Landmark.
Para la realización de la caracterización Estratigráfica se contó con la ayuda del
paquete computarizado

Geography Discovery de la plataforma Landmark, utilizado

para el modelado de yacimientos, por medio de los módulos X- Section, PrizM y
Geotlas.

2.1.2. Validación de datos de pozos.
29

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Los pozos utilizados para el desarrollo de este estudio disponen de registros
convencionales registros especiales, tales como Registros de Gamma Ray Espectral,
Resonancia Magnética, Registros de Imagen, representando esto una gran ventaja para
su evaluación, al permitir analizar, interpretar e integrar eficazmente la información,
logrando así una acertada caracterización de los yacimientos asociados.

Para el desarrollo del estudio se utilizaron 76 pozos perforados, de los cuales
permanecen activos 69 en el área de Bloque III, para la elaboración de las secciones
litoestratigráficas y estructurales con la finalidad de obtener una visión más clara de la
continuidad y comportamiento en el subsuelo de las unidades sedimentarias, así como de
los rasgos y patrones estructurales que determinan la configuración actual de la zona. En
la Tabla 2.1, se presenta el listado de los pozos empleados, puntualizando sus
respectivas coordenadas UTM.
En la actualidad el Bloque III no cuenta con el estudio de núcleo que constituye

la

infor
maci
ón
más
apro
xima
da a
las
condi
cione
s
30

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en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

reales de las diferentes formaciones y su disposición en la secuencia sedimentaria, sin
embargo se correlaciona con núcleos de los Bloques vecinos para obtener un resultado
más acertado.
.

Tabla 2.1. Listado de Pozos empleados. (Villalobos, 2015)

2.1.3. Análisis e interpretación de registros convencionales y especiales
Para la realización del presente trabajo se emplearon registros convencionales, como los
registros GR y SP, de resistividad, densidad neutrón, registros de buzamiento y caliper;

31

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así como registros especiales, entre ellos registros de Gamma Ray Espectral, Registros
de Imagen y de Resonancia Magnética.
El análisis de estos registros especiales junto a la información que puede extraerse de los
registros convencionales, representa una excelente herramienta para el desarrollo del
trabajo, permitiendo validar y mejorar la calidad de la interpretación efectuada en la
descripción de núcleo y correlaciones estratigráficas.

2.1.4. Elaboración del Mapa Base

Con los datos de los pozos coordenadas (X, Y) en UTM, se dispuso a cargar esta
información en la aplicación “WELL BASE” del software DISCOVERY, se elaboró el
mapa base a escala 1:30.000, en donde se observa la distribución espacial de los
pozos (Figura 2.2), y sobre el cual se realizará el mallado de las secciones
estratigráficas y estructurales, además de toda la información resultante del estudio,
para finalmente elaborar los mapas estructurales, de facies y de isopropiedades. La
tabla 1 muestra el listado de los 76 pozos estudiados en el Bloque III.

32

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

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Figura
2.2.

Mapa
Base
Bloque III.

(Villalobos, 2015)

2.1.5. Definición y Correlación de los Marcadores Estratigráficos
En el área de Urdaneta se tienen establecido los topes oficiales que corresponden a las
formaciones Misoa (BXS/D) e Icotea, que han sido denominados como parte del
yacimiento Urdaneta 01, dichos topes están basados en criterios litoestratigráficos
Partiendo de la información conocida, se seleccionaron varios pozos, se procedió a
dividir la secuencia sedimentaria en varias zonas a partir de la identificación de los
marcadores estratigráficos mas distintivos, en este caso un lente lutítico (“lutita mn87
33

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guía”), precisando así los límites entre las secciones: B-X-S/D Superior y B-X-S/D
Inferior, y subdividiéndolas en varias subunidades (B-31, B-46, B-45), las cuales fueron
correlacionados a partir del análisis de los patrones de electrofacies evidenciados por los
registros Gamma Ray o Potencial Espontáneo según el caso, con la intención de
reconocer y agrupar las unidades equivalentes tanto en tiempo, como en edad y posición
estratigráfica.

2.1.6. Elaboración de Secciones Estratigráficas
Con la interpretación de los marcadores y la correlación de los pozos se procede a
realizar las secciones litoestratigráficas que permiten observar la disposición, variación
y continuidad lateral y vertical de la secuencia en el subsuelo teniendo como resultado
la sección tipo que incluye los pozos UD-208, UD-206, UD-166, UD352, UD-162 y UD205, en virtud de ser considerados representativos del área, en la Formación Misoa. En
la Figura 2.3 se muestra la sección tipo seleccionada, señalando los marcadores
estratigráficos definidos para el estudio.
A partir de las correlaciones estratigráficas se procedió a la identificación de unidades
sedimentarias (zonas), las cuales están separadas por marcadores estratigráficos los
cuales representan esencialmente líneas de tiempo.

.

34

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 2.3. Sección Tipo del área de estudio. (Villalobos, 2015)

Luego de seleccionar los pozos de interés y establecer los marcadores estratigráficos, se
trazó sobre el mapa base un mallado constituido por seis (6)

líneas de sección en

dirección SO-NE y tres (3) en dirección NO-SE, definidas de acuerdo a la distribución
espacial de los pozos, con el propósito de evaluar la continuidad de las facies y unidades
litológicas, y así tener una visión global del comportamiento y disposición de las mismas
en el subsuelo. En la Figura 2.4 se muestra el mallado de secciones estratigráficas
establecido.

Las secciones fueron elaboradas mediante la aplicación Xsection de la Plataforma
Discovery GeoGraphix, a partir de la cual se adquiere la información digital de cada pozo
(curvas, profundidades, desviaciones, intervalos cañoneados, etc.), logrando obtener una
representación gráfica final de cada sección planteada en el mallado

35

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en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 2.4. Mapa Base con el Mallado de Secciones Estratigráficas. De color Azul las
correlaciones en dirección SE-NO y de color Verde las correlaciones en dirección SONE. (Villalobos, 2015)

2.1.7. Elaboración de Mapas de Isopropiedades
Para generar los mapas de isopropropiedades se utilizo el programa GeoGraphix
Discovery específicamente la aplicación Geoatlas. Estos mapas fueron elaborados con
los datos provenientes de las evaluaciones realizadas en el área de estudio (sumarios),
tales como los espesores de Arena Neta Total (ANT), Arena Neta Petrolífera (ANP),
Porosidad (Φ), Permeabilidad (K), Volumen de Arcilla (V ) y Saturación de Agua (S ).
sh

w

36

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en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

La eficiente definición de las parasecuencias que conforman un yacimiento es de gran
importancia en la determinación de la geometría y arquitectura interna del mismo, y esto
a su vez es clave en la comprensión del grado de heterogeneidad del yacimiento,
definiendo las zonas de mayor o menor prospectividad.

37

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

CAPÍTULO III
ANALISIS Y EVALUACION DE LOS MODELOS ESTRATIGRAFICOS
YACIMIENTO URD 01 EN LAS ARENAS SUPERIORES DEL BLOQUE III.

DEL

3.1. Introducción.

En el siguiente capítulo se brinda un análisis y evaluación de los modelos estratigráficos
del yacimiento URD 01 donde confecciona los mapas estructurales, de isopropiedades
de las arenas superiores del bloque III

Los mapas anteriormente señalados nos brindan información acerca de la estructura,
los cambios de facies y depositación, permitiendo conocer las arenas mas prospectiva
en la extracción del crudo.

3.1.1.
Los topes de las diferentes subunidades presentes en las arenas
superiores de Formación Misoa de Edad Eoceno.
La revisión de los topes de las diferentes subunidades presentes en las arenas
superiores de la formación Misoa B indican que es un intervalo rico en arena altamente
heterogénea, esta heterogeneidad compleja se debe principalmente a los cambios de
facies verticales y laterales.

Generalmente, la arenisca de la formación Icotea del

Oligoceno onlaps una superficie erosional mayor, la Discordancia Eoceno, y se
engruesa gradualmente hacia el suroeste a través del campo. La Misoa B3 (el intervalo
más elevado, preservado localmente en la unidad de la Misoa B), a la inversa, se
adelgaza hacia el suroeste debido a la truncación erosional por debajo de la
Discordancia Eoceno.
38

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

La STA (System Technology Associates, Inc) diseñó una nomenclatura estratigráfica la
cual está estrechamente ligada a la nomenclatura que ha sido usada históricamente en
la Cuenca de Maracaibo por PDVSA. La actual nomenclatura estratigráfica según lo
define STA puede ser vista en la Figura 3.1.
Los intervalos mayores de la Misoa B, desde la cima hasta la base, son nombrados B3
hasta B8. La base de B8 se considera como la base de la Misoa B. STA interpretó
hasta 20 superficies (17 dentro del intervalo de la Misoa B, MFS La Rosa, Icotea y
Disc. Eoceno) en todos los pozos en el campo que tenían registros utilizables.

Figura 3.1 Nomenclatura Estratigráfica Actual.
39

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en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

En contraste, las correlaciones estratigráficas dentro del intervalo de la Misoa B
realizadas en la presente investigación son marcadamente diferentes de aquellas en el
estudio la STA. Se reinterpretó la estratigrafía de la Misoa B a desde la Discordancia
Eoceno, tomando en cuenta solo la subunidades superiores: B32, B31, B46 y B45.
Cabe destacar que el intervalo B32 se encuentra parcialmente erosionado y no es
representativo por sí solo, por lo tanto se unió a la subunidad B31.

TOPES INTERPRETADOS POR Carideli Villalobos

TOPES ORIGINALES DE LA STA

POZOS
UD

TOPES
CARIDELI

FUENTE

MD

TVD

Subsea

TOPES
STA
ORIG.

5
5
5
5
46
46
46
46
47
47
47
47
48
48
48
105
105

MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
B31
B46
B45
MISOA
B31

PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
STA
STA
STA
PDVSA
STA

7271
7353
7432
7527
7241
7330
7403
7519
7261
7333
7411
7504
7391
7447
7545
7500
7576

7270
7353
7431
7527
7241
7330
7403
7519
7259
7331
7409
7501
7386
7442
7541
7500
7576

-7237
-7320
-7398
-7494
-7224
-7313
-7386
-7502
-7242
-7314
-7392
-7484
-7369
-7425
-7524
-7467
-7543

MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
B31
B46
B45
MISOA
B31

DIFERENCIA
EN
ESPESOR

MD

TVD

SUBSEA

MD

7426
7512
7585

7426
7512
7585

-7393
-7479
-7552

-73
-80
-58

7389
7489
7554

7389
7489
7554

-7372
-7472
-7537

-60
-86
-35

7402
7501
7564

7400
7499
7562

-7383
-7482
-7545

-69
-90
-60

7631

7631

-7598

-55

40

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

105
105
123
123
123
123
124
124
124
124
127
127
127
127
127A
127A
162
162
162
162
166
166
166
166
181
181
181
181
186
186
186
186
192
192
192
192
194
194
194
194
196
196
196

B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
B31
B46
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46

STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA

7636
7731
7489
7611
7668
7767
7683
7747
7811
7927
7409
7503
7572
7638
7507
7596
7382
7446
7515
7598
7375
7459
7530
7605
7318
7409
7470
7543
7323
7435
7518
7614
7207
7261
7314
7396
7299
7420
7514
7601
7293
7376
7429

7636
7731
7489
7611
7668
7767
7683
7747
7811
7927
7401
7488
7552
7612
7499
7579
7382
7446
7515
7598
7375
7459
7530
7605
7318
7409
7470
7543
7323
7435
7518
7614
7207
7261
7314
7396
7299
7420
7514
7601
7293
7376
7429

-7603
-7698
-7456
-7578
-7635
-7734
-7650
-7714
-7778
-7894
-7368
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�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

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�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

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�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

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-7287
-7396
-7462

-10
-38
-10

8157
9032

7451
7547

-7418
-7514

-168
-707

7641
7898
8120

7325
7440
7514

-7265
-7380
-7454

-3
-114
-154

7960
8462

7430
7551

-7399
-7520

-58
-350

7761
7993
8317

7438
7541
7616

-7405
-7508
-7583

41
12
-17

7255
7357
7430

7252
7353
7427

-7219
-7320
-7394

1
-38
-33

7269
7372
7447

7264
7366
7439

-7219
-7321
-7394

7
-40
-33

7710
7931
8099

7351
7441
7510

-7305
-7395
-7464

-47
-109
-92

7401
7526
7611

7401
7526
7611

-7368
-7493
-7578

-32
-79
-80

44

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

614
614
614
622
622
622
624
624
624
624
657
657
657
657
661
661
661
661
662
662
662
662
663
663
663
663
685
685
685
685
686
686
686
686
711
711
711
711
714
714
714
739
739

B31
B46
B45
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
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MISOA
B31
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B31
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B31

STA
STA
STA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
PDVSA
STA

7598
7670
7755
7395
7453
7527
7715
7814
7901
8162
7238
7331
7397
7478
7370
7444
7504
7590
7677
7747
7800
7912
7451
7554
7624
7693
7222
7321
7394
7468
7213
7336
7398
7497
7139
7218
7275
7346
7628
7958
8170
7151
7245

7595
7668
7753
7394
7452
7525
7455
7510
7557
7642
7236
7330
7395
7476
7368
7442
7502
7588
7669
7739
7793
7904
7449
7552
7622
7691
7216
7315
7387
7461
7211
7334
7396
7495
7137
7217
7273
7345
7292
7415
7496
7149
7243

-7538
-7611
-7696
-7348
-7406
-7479
-7422
-7477
-7524
-7609
-7190
-7284
-7349
-7430
-7322
-7396
-7456
-7542
-7623
-7693
-7747
-7858
-7403
-7506
-7576
-7645
-7183
-7282
-7354
-7428
-7178
-7301
-7363
-7462
-7104
-7184
-7240
-7312
-7258
-7381
-7462
-7104
-7198

B31
B46
B45
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
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B31
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MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
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MISOA
B31
B46
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MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
MISOA
B31

7620
7714
7793

7617
7712
7790

-7560
-7655
-7733

-22
-44
-38

7967
8403

7586
7690

-7553
-7657

-153
-501

7375
7479
7562

7373
7478
7560

-7327
-7432
-7514

-44
-82
-84

7503
7604
7676

7502
7603
7674

-7456
-7557
-7628

-59
-101
-86

7800
7886
7954

7792
7878
7946

-7746
-7832
-7900

-53
-85
-43

7589
7686
7751

7587
7683
7749

-7541
-7637
-7703

-35
-61
-58

7364
7468
7529

7358
7461
7523

-7325
-7428
-7490

-43
-74
-62

7323
7429
7490

7321
7428
7488

-7288
-7395
-7455

13
-32
7

7265
7372
7442

7264
7370
7441

-7231
-7337
-7408

-47
-97
-96

7943
8190

7409
7504

-7375
-7470

16
-20

7276

7274

-7229

-31

45

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

739
739
743
743
743
743
753
753
753
753
755
755
759
759
759
759
759
760
760
760
760
780
780

B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
MISOA
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31

STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
STA
PDVSA
STA
STA
STA
PDVSA
STA

7294
7367
7162
7256
7337
7413
7198
7295
7342
7398
8008
8638
7342
7360
7427
7487
7580
7305
7398
7464
7534
8468
9061

7292
7365
7159
7252
7333
7410
7198
7294
7341
7398
7244
7355
7322
7340
7407
7467
7560
7304
7397
7463
7533
7363
7423

-7247
-7320
-7114
-7207
-7288
-7365
-7165
-7261
-7308
-7365
-7199
-7310
-7289
-7307
-7374
-7434
-7527
-7268
-7361
-7427
-7497
-7330
-7390

B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
MISOA
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31
B46
B45
MISOA
B31

7375
7443

7374
7441

-7329
-7396

-81
-76

7286
7392
7462

7283
7389
7458

-7238
-7344
-7413

-31
-55
-49

7321
7431
7493

7321
7430
7493

-7288
-7397
-7460

-26
-89
-96

7472
7571
7636

7452
7551
7616

-7419
-7518
-7583

-45
-84
-56

7442
7555
7613

7440
7553
7612

-7404
-7517
-7576

-43
-91
-79

Tabla 3.1. Topes interpretados vs topes originales.(Villalobos, 2015)

Con el propósito de determinar los topes estratigráficos de las unidades sedimentarias,
así como los marcadores que pueden ser correlacionados a lo largo de todo el área, se
procedió a definir inicialmente en el registro del pozo UD-208 las unidades sedimentaria
mayores, delimitadas por los cuellos lutíticos representativos y que pueden ser
correlacionados con el resto de los pozos. De las nueve secciones litoestratigráficas
elaboradas, seis se realizaron en dirección SO-NE, tres con dirección NO-SE.

46

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figur
a 3.2.
Regis
tro
Tipo
del
Pozo
UD208.
Defini
ción
de
los
marc
adore
s
estrat
igráfi
cos.
(Villal
obos,
2015)

3.1.2. Cambios de facies, continuidad y tendencia de las arenas en el área de
estudio.
47

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

En el presente, se reconocieron cuales son las respuestas de los perfiles eléctricos y de
resistividad en la secuencia de interés, esto es, la identificación de electrofacies. Cada
perfil de pozo da en mayor o menor grado alguna información acerca de la composición
mineralógica, la textura y las estructuras sedimentarias, aún cuando esta información
esté algunas veces implícita.
Los patrones de las curvas se ajustan a distintos medios sedimentarios, por lo que, no
son exclusivos de un ambiente sedimentario en particular, sin embargo el empleo de
estas en conjunción con un modelo de facies resulta en la obtención de una acertada
interpretación de sucesiones de facies y por ende de los eventos asociados a estas.
(Figura 3.3)

Figura. 3.3. Patrones de Electrofacies. (Modificado de Walter y James, 1992).

48

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

La formación Misoa B fue depositada principalmente por deltas fluvialmente dominados.
Esta interpretación fue basada primariamente en los estudios de núcleo de nueve pozos
dentro del Campo de Urdaneta, y es apoyada por las relaciones de facies y la compleja
heterogeneidad del yacimiento observada durante los análisis de la STA. Misoa B en el
Campo Urdaneta está compuesta de una serie de secuencias deltaicas, fluvialmente
dominadas, amontonadas, producidas por múltiples episodios de avance y retiro
deltaico. Este modelo de depósito explica la naturaleza de alta heterogeneidad de la
esta formación.
Cada delta comprende tres tipos de ambientes: la llanura deltaica, el frente deltaico y el
prodelta, con características propias, representadas por la integración de evidencias
como estructuras sedimentarias, litología, asociaciones de facies, de icnofósiles.
Actualmente se reconocen tres tipos de deltas principalmente. El intervalo de interés de
este estudio se sitúa ambientalmente en el intervalo comprendido entre el frente
deltaico y la llanura de inundación.
Por medio de la interpretación de los mapas de electrofacies en conjunto con el proceso
de correlación de pozos, se observa hacia las zonas NE y S la presencia de Barras de
desembocaduras y canales distributarios que son asociados a frentes deltaicos.
Las formas y espesores de las barras son variables ya que estos dependen de las olas
del frente deltaico y de la energía de la corriente en los distributarios. La secuencia es
vertical de contacto abrupto en el tope y pendiente hacia la base que indica el
incremento de la granulometría y disminución de la arcillosidad hacia el tope. Las
características petrofísicas mejoran hacia el tope del cuerpo de arena.

Mientras que en los canales se observa superposición de secuencia de canal, con
conglomerados y arenas. La base de estos cuerpos es erosiva y en la sección vertical
muestran estructuras de afinamiento de granos. (Figuras 3.4, 3.5 y 3.6)
49

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

En dirección E y pequeñas zonas en el área central se observan contactos
gradacionales característicos a llanuras de inundación, donde que se depositan de
sedimentos finos formándose así las lutitas.
Estas características se observan en las tres subunidades evaluadas del Bloque III a
nivel de la formación Misoa, siendo esta un área que presenta zonas favorables para la
explotación y recuperación de crudo.

50

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 3.4. Mapa de ANT de la subunidad B31 del Bloque III. Yacimiento UD 01.
(Villalobos, 2015)

51

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 3.5. Mapa de ANT de la subunidad B46 del Bloque III. Yacimiento UD 01.
(Villalobos, 2015)

52

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 3.6. Mapa de ANT de la subunidad B45 del Bloque III. Yacimiento UD 01.
(Villalobos, 2015)

3.1.3. Mapas estructurales a nivel de las sub unidades B31, B46 y B45 de la
Formación Misoa.

Los mapas de contornos estructurales se elaboran una vez realizada las correlaciones
de todos los pozos del área, se toma como base los topes obtenidos de dicha
correlaciones, y se despliegan mediante la aplicación Discovery GeoGraphix y se
procede a generar los mapas de contornos estructurales por cada subunidad para
obtener una mejor visión de la estructura según la interpretación geológica. (Figura 3.7
).

La elaboración de los mapas estructurales en las sub unidades B31, B46 y B45 de la
formación Misoa indica una estructura anticlinal asimétrica, donde la Falla Urdaneta
Oeste, es la falla principal de este sistema, en las unidades aparecen un conjunto de
fallas secundarias que que responden a las deformaciones que se manifiestan a lo largo
53

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

de la falla principal. Es importante señalar como estos elementos geoestructurales
conservan la tectónica del yacimiento Urdaneta 01 en un sentido longitudinal.

En los mapas estructurales B31, B46 y B45 aparecen diferentes intersecciones de
fallas, que pueden generar cierres locales dentro del bloque, los que pueden
catalogarse de posibles entrampamiento de hidrocarburos.

La zona 1 (tope de Misoa y base B31) comprende una estructura anticlinal, dividida
principalmente en 3 áreas por una serie de fallas que forman una cresta en dirección
S64W, con un buzamiento de 45 grados, en los flancos del norte de la zona las capas
posen una dirección N45E y buzan 34 grados, al sur poseen la misma dirección con un
buzamiento más inclinado de 75. Las zonas 2 y 3 son áreas subyacentes y tienden a
ser similares a la zona 1, como se puede observar en la Figura 3.7.

54

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

55

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 3.7. Mapas Estructurales de las subunidades superiores del Bloque III.
Yacimiento URD 01. (Villalobos, 2015)..........................................................................
...........................................................................................

56

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

3.1.4. Análisis e interpretación de los Mapas de Isopropiedades a nivel de las subunidades B31, B46 y B45 de la Formación Misoa.

Interpretación de Zona 1 (Subunidad Tope Misoa - B31)

Fig
ura
3.8
.
Ma
pa
s
de
Iso
pro
pie
dades de las subunidades superiores del Bloque III. Yacimiento URD 01. a) ANP. b)
Vsh. c) Permeabilidad. d) Porosidad. (Villalobos, 2015)

En el mapa de ANP (Figura 3.8) para la Zona 1 se puede apreciar hacia el NNE valores
de 94´ de arenas netas petrolíferas, y al SSE de 109´, con un espesor promedio de 48´.
Ubicándose estas como las aéreas más prospectivas y favorables.

La distribución de volumen de arcilla va desde 0.03 a 0.13, teniendo como valor
promedio 0.09. Se observa un mayor volumen de arcilla hacia el NO y la zona central, y
las áreas de menor contenido de arcilla se ubican hacia NNE y SSO, lo cual coincide
con el valor de ANP.
57

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

La porosidad efectiva para la Zona 1, tiene valores que van desde 25% hasta 32%,
siendo 26% el valor promedio de la misma. El mapa de porosidad efectiva para la
formación en estudio, presenta una configuración similar al mapa de volumen de arcilla,
en general hacia el NNE y SSO del Bloque se localiza la zona más favorable desde el
punto de vista de porosidad.

El promedio de permeabilidad para la Zona 1 en el Bloque 3, es de 498mD, se observa
al NNE y SSO áreas de mayor movilidad de fluido presentando un sistema conectado
de espacios porosos favorables.

Interpretación de Zona 2 (Subunidad B31 - B46)

58

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Figura 3.9. Mapas de Isopropiedades de las subunidades superiores del Bloque III.
Yacimiento URD 01. a) ANP. b) Vsh. c) Permeabilidad. d) Porosidad. (Villalobos, 2015)

En el mapa de ANP (Figura 3.9) las áreas más prospectivas se observan hacia el NNE
y S con valores de 85´ y 73´ respectivamente, con un espesor promedio de 42´.
El volumen de arcilla en esta zona va desde 0.07 a 0.15, con un valor promedio 0.09.
Hacia el NO y la zona central existe un mayor volumen de arcilla y las áreas de menor
contenido de arcilla se ubican hacia NNE y al S.
La porosidad efectiva, tiene valores que van desde 25% hasta 31%, siendo 26% el valor
promedio de la misma, la zona más favorable desde el punto de vista de porosidad se
localizan hacia el NNE y al S del Bloque.
Se observa al NNE y al S áreas de mayor movilidad de fluido presentando un sistema
conectado de espacios porosos favorables, con un valor promedio de permeabilidad de
528mD,
Interpretación de Zona 3 (Subunidad B46 - B45)
Fig
ura
3.1
0.
Ma
pa
s
de
Iso
pro

59

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

piedades de las subunidades superiores del Bloque III. Yacimiento URD 01. a) ANP. b)
Vsh. c) Permeabilidad. d) Porosidad. (Villalobos, 2015)

En todas las subunidades los mapas (Figura 3.10) presentan una configuración similar,
hacia el NE se observan arenas prospectivas con valores de 56´ de arenas netas
petrolíferas, y al SSO de 52´, con un espesor promedio de 23´. Es importante destacar
la presencia de un pequeño paquete de arenas hacia SE con espesores de 53´.
La distribución de volumen de arcilla va desde 0.08 a 0.13, con un valor promedio 0.1.
Se observa un mayor volumen de arcilla hacia el NNO y NO, y las áreas de menor
contenido de arcilla se ubican hacia NE y SSO, lo cual coincide con el valor de ANP.
La porosidad efectiva tiene valores que van desde 26% hasta 31%, siendo 26% el valor
promedio de la misma. El mapa de porosidad efectiva para la formación en estudio,
presenta una configuración similar al mapa de volumen de arcilla, en general hacia el
NE, SSO y SE del Bloque se localiza la zona más favorable desde el punto de vista de
porosidad.
El promedio de permeabilidad es de 487mD, se observa áreas al NE, SSO y un
pequeño paquete de arenas hacia SE con mayor movilidad de fluido presentando un
sistema conectado de espacios porosos favorables.

60

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Conclusiones del capítulo III

El análisis y evaluación de los modelos estratigráficos del yacimiento URD 01 dio como
resultado una estructura anticlinal fallada, un ambiente depositacional característico
Fluvial Deltaico y al relacionar los mapas de porosidad efectiva y permeabilidad en
todas las subunidades, se observó que la relación es proporcional y los mismos
sustentan que las zonas más prospectivas para el Bloque III se encuentran ubicadas
principalmente hacia el NE y el área SO, con paquetes de areniscas en la zona central.

CONCLUSIONES

De la interpretación de la estratigrafía de la Formación Misoa edad Eoceno según
los

topes de los diferentes sub unidades se concluye que existe diferencia en los

espesores de los paquetes de los estratos de arenas en contraste con las
correlaciones estratigráficas realizadas por el estudio de la STA.

De los mapas de electrofacies en conjunto con el proceso de correlación de pozos,
se observa hacia las zonas NE y S la presencia de Barras de desembocaduras y
canales distributarios que son asociados a un ambiente depositacional

Fluvial

Deltaico el cual es favorable para la formación de hidrocarburos

61

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

La elaboración de los mapas estructurales en las sub unidades B31, B46 y B45 de la
formación Misoa indica una estructura anticlinal asimétrica, donde la Falla Urdaneta
Oeste, es la falla principal de este sistema, en las unidades aparecen un conjunto
de fallas secundarias que responden a las deformaciones que se manifiestan a lo
largo de la falla principal. Es

importante señalar como estos elementos

geoestructurales permiten el entrampamiento y acumulación de hidrocarburos, lo
que hace que la zona sea de gran interés económico y prospectivo.

Al relacionar los mapas de Isopropiedades: Arena neta petrolífera, Volumen de
arcilla, porosidad efectiva y permeabilidad en todas las subunidades, se observó que
la relación es proporcional y los mismos sustentan que las zonas más prospectivas
para el Bloque III se encuentran ubicadas principalmente hacia el NE y el área SO,
con paquetes de estratos de areniscas en la zona central.

RECOMENDACIONES

Adquisición de data, toma de núcleo, muestras de canal, a fin de realizar un modelo
estratigráfico – sedimentológico integrado en el bloque III del Yacimiento Urdaneta
01, que comprendan la secuencia estratigráfica de la Formación Misoa.

BIBLIOGRAFÍA

62

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

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64

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

1

Tal
uk
dar
S.
C.,
De
To
ni
B.,
Ma
rca
no
F.,
Sw
ee
ne
y,
an
d
Ra
ng
el
A.
(19
93)
.
Up
per Cretaceous Source Rocks of Northern South America. Abstract: American
Association of Petroleum Geologists Bulletin., Vol. 77, pp. 351.

65

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

2

A
NE
X
O
S

3

Anexo A. Secciones Estratigráficas Dirección NE-SO

66

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

4

5

67

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

6

Anexo B. Secciones Estratigráficas Dirección NE-SO
1

68

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

2

3

Anexo C. Secciones Estratigráficas Dirección SE-NO

69

�en las Arenas

Superiores
del Bloque
III, Yacimiento URD-01.
Lago 1de Maracaibo
BLOQUE
1
BLOQUE

-71.48.0

-71.49.0

-71.48.0

-71.49.0

192000

192000

BLOQUE 2

192000

BLOQUE 2

192000

10.15.0

1134000

10.15.0

1134000

1134000

1134000

1134000

1134000

1134000

1134000
M a p a d e C o n t o rn o s V s h &lt;B L O Q U E 3 &gt;

Mapa Contorno ANP_ Z1 &lt;BLOQUE 3&gt;

C o lo r F ille d C o n t o u r

Color Filled Contour

E n t it y

Entity

AGUA 462

AGUA 462

AGUA 461

AGUA 461

10.14.0

10.14.0
10.14.0

10.14.0

UD 254

UD 254

41

0.012

UD 597

UD 597
UD 714
77
UD 685

UD 714
0.110

UD 607

UD 685
UD 607

UD 186

UD 186

81

0.110

UD 286

UD 286

94

0.090

UD 208

UD 208
UD 567

73

0.110
UD 567
UD 743

UD 743
UD 593

50
73

UD 755
UD 194

UD 593

0.080
0.080

UD 755
UD 194

46

0.110
UD 477

UD 477

52

1131000
1131000

0.100

UD 207

1131000

1131000

UD 257

AGUA 464

89
47

1131000
1131000

10.13.0

UD 590
UD 569

BLOQUE 4

UD 479

UD 539
0

87
UD 259

0.100

0.000
UD 259

UD 192

0.030

0.100

UD 711

UD 562

0.110
UD 606RD
UD 606

9

UD 606

UD 200A

0.110

UD 739

UD 200

UD 663
40

UD 686

0.080
0.110

0.080

UD 576

UD 661

UD 661

UD 576
UD 686

UD 201_1
UD 123

38

UD 123

UD 612

0.090

UD 753

34

7
UD 592

UD 480

UD 201_1

0.100

UD 201

28

UD 612

21

UD 606RD

0.080

UD 760
UD 622

UD 614
0.000
UD 739

UD 200
37

34

UD 521

UD 166

0.000
46
UD 200A

UD 663

0.080

0.100

UD 521

UDUD
622
760

UD 711

UD 566

48

32

44
0

10.13.0

UD 479

UD 539

91
UD 562

UD 166
UD 614

UD 590
UD 569

UD 204

UD 192

1

0.110

0.120

10.13.0

UD 204

UD 566
5

1131000

AGUA 465
UD 206

60

61

BLOQUE 4

1131000

0.120
0.100

UD 206

10.13.0

UD 207

UD 257

AGUA 464

AGUA 465

5

0.110

68

0.110
UD 592

UD 480

UD 201

UD 753

0.130

0.090

0.110

UD 352
UD 156

UD 156
UD 352

UD 196
UD 46

75

31

UD 196
UD 46

0.110

0.110

UD 657

UD 657

UD 624

UD 624
UD
5

24

5

64

UD

UD 47

0.090

5

0.130

0.120

UD 759

UD 48

UD 47

UD 759

UD 48
109

0.090

UD 584RD
0.110

UD 584RD
64
UD 181

AGUA 468

UD 181

56

AGUA 468

AGUA 469

UD
UD127A
127

0.090
UD 127

UD 584ELIMINO

AGUA 469

UD 127A

UD 105

UD 105

42
0.090

10.12.0

10.12.0
10.12.0

10.12.0

UD 162
42

UD 162
0.110
UD 570

UD 570

UD 205

UD 205

30

0.110

UD 780

UD 780

UD 662

UD 662
UD 124

42

1128000
1128000

UD 124

BLOQUE 5

0.100

32

1128000

1128000

0.110

1128000
1128000

AGUA 470

1128000

1128000

AGUA 470
AGUA 471

AGUA 471

10.11.0

10.11.0
10.11.0

10.11.0

1250

0

1250

-71.48.0

192000

192000

-71.49.0

192000

-71.48.0

192000

-71.49.0

E 5

Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

2500

3750

m

1250

0

1250

LEYENDA
UD-657

POZO

BLOQUE 6

2500

3750

m

LEYENDA
UD-657

POZO

HOYO DE SUPERFICIE

HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

Anexo D. Mapa Arena Neta Petrolífera Anexo E. Mapa de Volumen de Arcilla
de la subunidad B31 del Bloque III. de la subunidad B31 del Bloque III.
Yacimiento URD 01.
Yacimiento URD 01

70

�en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

BLOQUE 1

BLOQUE 1

-71.48.0

-71.49.0

-71.48.0

-71.49.0

192000

192000

BLOQUE 2

192000

BLOQUE 2

192000

10.15.0

1134000
1134000

10.15.0

1134000

1134000
1134000

1134000

1134000

1134000
Mapa Contorno PHIE_Z1 &lt;BLOQUE 3&gt;

Mapa C ont orno KLago_Z 1 &lt;BLOQU E 3&gt;

Color Filled Contour
Color Filled Contour

Entity

Entity

AGUA 462

AGUA 462

AGUA 461

AGUA 461

10.14.0

10.14.0
10.14.0

10.14.0

UD 254

UD 254

0.27

476.000

UD 597

UD 597

UD 714
UD 685
0.27

UD 714
549.000

UD 685

UD 607

UD 607

UD 186

UD 186

0.27

451.000

UD 286

UD 286

0.28

526.000

UD 208

UD 208
UD 567

462.000

UD 567

0.27

UD 743

UD 743
UD 593

477.000

UD 207

1131000

1131000

AGUA 464

AGUA 465

1131000

467.000

470.000

AGUA 465

10.13.0

UD 590
UD 569

BLOQUE 4

UD 479

UD 539

638.000

UD 259

0.27
UD 259

UD 192

0.30

0.28
UD 562

UD 711
785.000

0.30
UD 606RD

UD 760

UD 606

0.26

UD 739
UD 663

539.000

UD 711

UD 622

0.27

UD 614

UD 606

UD 200A

0.30

0.26

UD 576

UD 661

UD 576

UD 686

UD 686
UD 201
UD 123

476.000
514.000

UD 612

424.000

519.000

UD 480

UD 739

UD 200A
200
0.28

708.000

UD 661

UD 521

UD 166

UD 606RD

737.000
UD 200

0.31

0.27

UD 566
0.26

UD 521
UD 760
UD 622
540.000

UD 479

UD 539

650.000

UD 562
560.000
UD 166
647.000

UD 663

10.13.0

UD 204

UD 192

340.000

UD 566

UD 590
UD 569

0.27

0.26

10.13.0

UD 204

443.000

1131000

0.27
0.27

UD 206

10.13.0

UD 614

UD 207

UD 257

1131000
1131000

UD 206

367.000

UD 477
0.27

514.000

510.000

BLOQUE 4

0.30

0.27
UD 477

UD 257

AGUA 464

0.30

UD 755
UD 194

708.000

463.000

1131000
1131000

UD 593

519.000

UD 755
UD 194

UD 123

UD 201_1

0.27
0.27

UD 612

UD 753
0.27

250.000

0.27
UD 592

UD 480

581.000

UD 201_1
201

UD 753

0.25

0.27

UD 592
590.000

0.26

UD 156
UD 352

UD 156

UD 196
503.000

UD 657

UD

UD 196

5

0.32

746.000
UD 47

UD 759

0.27
UD 48

0.26

UD 47

UD 759
UD 584RD

0.28

672.000
UD 181

AGUA 468

0.28

UD 657

UD 624
UD

5

341.000
UD 48

413.000

UD 46

UD 352
0.27

UD 46
499.000
UD 624

519.000

482.000
UD 584RD

0.27

UD 181

AGUA 468

AGUA 469

UD
UD127A
127

0.28

AGUA 469

UD 127A
127

UD 105

UD 105

0.27

540.000

10.12.0

10.12.0
10.12.0

UD 162

10.12.0

UD 162
0.26 UD 570

449.000
UD 570

UD 205

UD 205

UD 780

0.27

463.000

UD 780

UD 662

UD 662

UD 124

UD 124
467.000

531.000

1128000
1128000

BLOQUE 5

0.27

1128000

1128000

0.27

1128000
1128000

AGUA 470

1128000

1128000

AGUA 470
AGUA 471

AGUA 471

10.11.0

10.11.0
10.11.0

10.11.0

1250

0

1250

-71.48.0

192000

192000

-71.49.0

192000

-71.48.0

192000

-71.49.0

E 5

Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

2500

3750

m

1250

0

1250

LEYENDA
UD-657

POZO

BLOQUE 6

2500

3750

m

LEYENDA
UD-657

POZO

HOYO DE SUPERFICIE

HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

Anexo F. Mapa de Permeabilidad de la Anexo G. Mapa de Porosidad de la
subunidad B31 del Bloque III. Yacimiento subunidad B31 del Bloque III.
URD 01.
Yacimiento URD 01.

71

�en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

BLOQUE 1

BLOQUE 1

BLOQUE 2

10.15.0

-71.48.0

192000

192000

-71.49.0

-71.48.0

-71.49.0

192000

BLOQUE 2

192000

10.15.0

1134000
1134000

1134000

1134000
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AGUA 462

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AGUA 461

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10.14.0
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UD 254
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UD 597

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UD 685
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UD 607

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0.080

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1131000

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UD 622
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UD 711

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UD 663

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1131000

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UD 201_1

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UD
UD 48

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10.12.0

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1128000

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1128000
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1128000

1128000

1128000

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192000

1250

192000

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0

1250

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3750

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LEYENDA
LEYENDA
UD-657

POZO

BLOQUE 6

HOYO DE SUPERFICIE

UD-657

POZO
HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA
FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

72

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

Anexo H. Mapa de Arena Neta Anexo I. Mapa de Volumen de Arcilla
Petrolífera de la subunidad B46 del de la subunidad B46 del Bloque III.
Bloque III. Yacimiento URD 01.
Yacimiento URD 01

73

�BLOQUE 1

Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

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-71.48.0

192000

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-71.48.0

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1134000

10.15.0

1134000

1134000
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1134000

1134000

1134000

Color Filled Contour

M apa

C o n t o rn o

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AGUA 462

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10.14.0
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10.14.0

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UD 254
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UD 597
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UD 607
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UD 208
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UD 194
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UD 206

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10.13.0

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UD 479

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UD 711
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UD 196

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UD 624

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UD

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5
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UD 47

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UD 759

UD 48

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UD 570
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UD 205
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UD 780

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UD 662
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UD 124
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1128000

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1128000

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1128000

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AGUA 471

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10.11.0
10.11.0

10.11.0

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1250

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-71.48.0

192000

192000

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-71.48.0

192000

-71.49.0

E 5

BLOQUE 1

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2500

3750

m

1250

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LEYENDA
UD-657

POZO

BLOQUE 6

2500

3750 m

LEYENDA
UD-657

POZO

HOYO DE SUPERFICIE

HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

Anexo J. Mapa de Permeabilidad de la Anexo K. Mapa de Porosidad de la
subunidad B46 del Bloque III. subunidad
B46
del
Bloque
III.
Yacimiento URD 01.
Yacimiento URD 01.
.

74

�en las Arenas

Superiores
del Bloque III, Yacimiento URD-01.
Lago de Maracaibo
BLOQUE 1
BLOQUE 1

BLOQUE 2

-71.48.0

192000

192000

-71.49.0

-71.48.0

-71.49.0

192000

BLOQUE 2

192000

10.15.0
10.15.0

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M a p a

Color Filled Contour

V s h _ Z 3

&lt; B L O Q U E

3 &gt;

C ontour

E n t it y

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1134000

C o n to rn o

C o lo r F ille d

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1134000
1134000

1134000
1134000

1134000

1134000

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AGUA 462

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AGUA 461

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10.14.0

10.14.0

10.14.0

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UD 254
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UD 597
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UD 714
UD 685
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UD 607

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UD 186
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UD 286
UD 286
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UD 208
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UD 567
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3

UD 743

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UD 477

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1131000

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1131000

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UD 257

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1131000

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1131000

1131000

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0.100

AGUA 465

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55

10.13.0

UD 206

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0.110

10.13.0

UD 590
UD 569

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BLOQUE 4

UD 204

5

BLOQUE 4

UD 479

UD 539
UD 259

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11

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56

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UD 622

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UD 479

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UD 200

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UD622
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UD 200A
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UD 562

UD 566

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UD 192

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UD 614

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UD 204

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UD 566

UD 612

UD 576
UD 686

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UD 352

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46

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UD 196
UD 46

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UD

UD 657

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UD 624

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UD

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UD 759
UD 47

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UD 759

UD 48

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UD 181

53

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UD 181

AGUA 468

AGUA 469

24

UD 127A
UD 127

AGUA 468

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UD 127A

UD 105

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10.12.0

10.12.0

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10.12.0

UD 162
UD 570
33

UD 570
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UD 205
UD 205
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UD 780

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UD 662
UD 662
UD 124
UD 124
41

1128000
1128000

BLOQUE 5

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1128000

1128000

1128000
1128000

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1128000

1128000

AGUA 470

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AGUA 471

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10.11.0

10.11.0

10.11.0

192000

1250

0

192000

-71.48.0

-71.49.0

-71.48.0

192000

192000

-71.49.0

E 5

Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

1250

2500

3750

m
1250

0

1250

LEYENDA
UD-657

POZO

BLOQUE 6
HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

2500

3750 m

LEYENDA
UD-657

POZO
HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

Anexo L. Mapa de Arena Neta Anexo M. Mapa de Volumen de Arcilla
Petrolífera de la subunidad B45 del de la subunidad B45 del Bloque III.
Bloque III. Yacimiento URD 01.
Yacimiento URD 01

75

�en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

BLOQUE 1

BLOQUE 1

-71.48.0

-71.49.0

-71.48.0

-71.49.0

192000

192000

BLOQUE 2

192000

BLOQUE 2

192000

10.15.0

10.15.0

Mapa Contorno PHIE_Z3 &lt;BLOQUE 3&gt;
Mapa KLago_Z3 &lt;BLOQUE 3&gt;

Color Filled Contour

Color Filled Contour

Entity

Entity
1134000
1134000

1134000

1134000

1134000
1134000

1134000

1134000

AGUA 462

AGUA 462

AGUA 461

AGUA 461

10.14.0

10.14.0
10.14.0

10.14.0

UD 254

UD 254
470.000

0.28

UD 597

UD 597

UD 714
UD 685

UD 714
611.000

UD 685

0.28

UD 607

UD 607

UD 186

UD 186
370.000

0.26
UD 286

UD 286
419.000

0.26
UD 208

UD 208
UD 567

UD 567

551.000
UD 743

0.27

UD 755

UD 593

UD 593

UD 743

UD 755

489.000

UD 194

UD 194

0.26

508.000
375.000

0.27
UD 477

UD 477
0.26

1131000
1131000

AGUA 464

UD 207

456.000

UD 257

1131000

1131000

1131000

AGUA 465

0.28
0.26
UD 206

464.000

UD 590

10.13.0
474.000

10.13.0

UD 479
UD 259

467.000

UD 192

10.13.0

0.27

BLOQUE 4

UD 204

UD 590
UD 569

0.27

10.13.0

UD 569

UD 539
431.000

1131000

0.26

AGUA 464

AGUA 465
UD 206

BLOQUE 4

1131000
1131000

544.000

446.000

UD 207

UD 257

UD 204

UD 479

UD 539
UD 259

UD 192
0.26

0.26
451.000

UD 562

702.000

UD 562

UD 711

UD 711

0.26

0.27

UD 566
630.000

449.000

673.000

0.28

UD 739

UD 200
0.26

436.000

UD 576

UD 661

UD 661

UD 201_1
476.000

UD 612

UD 686

UD 123

UD 201

UD 612

0.26

UD 201

UD 753

0.26
UD 592

UD 480

370.000

UD 201_1

0.28

UD 753

497.000
UD 592
582.000

UD 576

0.27

0.28

UD 686

UD 480

UD 200A

UD 663

0.26

624.000

518.000

UD 606
0.26

0.26

UD 739

0.27

UD 606RD

UD 760
UD 622

UD 614

UD 606

UD 200A
UD 200
602.000

UD 123

UD 521

UD 166

0.26

423.000

UD 622
380.000

UD 663

UD 566

UD 606RD

UD 760
UD 614
426.000

529.000

UD 521

UD 166

438.000

352.000

0.28

0.27

0.28

0.26

0.26

UD 156
467.000

UD 156
UD 352

UD 196

0.26

UD 46
566.000

UD

UD 196

UD 352

UD 46
UD 657

533.000

UD 657

UD 624

UD 624

0.27

0.28
UD

5
532.000

5
UD 47

UD 47

UD 759

0.26

UD 759

UD 48

UD 48
462.000
UD 181

AGUA 468

600.000
UD 127A

UD 181

0.26

UD 584RD
644.000

UD 584RD
0.29

AGUA 468

AGUA 469

UD 127

UD 127

0.28

AGUA 469

UD 127A

UD 105

631.000

UD 105

0.28

10.12.0

10.12.0
UD 162

10.12.0

UD 162

10.12.0

UD 570

UD 570
450.000

0.28
UD 205

UD 205

UD 780

UD 780

375.000

0.26

UD 662

UD 662

UD 124

UD 124

BLOQUE 5
723.000

1128000
1128000

0.31

1128000

1128000

1128000
1128000

AGUA 470

1128000

1128000

AGUA 470
AGUA 471

AGUA 471

10.11.0

10.11.0
10.11.0

10.11.0

1250

0

-71.48.0

192000

192000

-71.49.0

192000

-71.48.0

192000

-71.49.0

E 5

Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

1250

2500

3750

m

1250

0

1250

LEYENDA
UD-657

POZO

BLOQUE 6

2500

3750

m

LEYENDA
UD-657

POZO

HOYO DE SUPERFICIE

HOYO DE SUPERFICIE

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

FALLAS A NIVEL DE LA DISCORDANCIA

Anexo N. Mapa de Permeabilidad de la Anexo O. Mapa de Porosidad de la
subunidad B45 del Bloque III. subunidad
B45
del
Bloque
III.
Yacimiento URD 01..
Yacimiento URD 01.

76

�Modelo Estratigráfico de la Formación Misoa Edad Eoceno,

en las Arenas

Superiores del Bloque III, Yacimiento URD-01. Lago de Maracaibo

77

�</text>
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lago de Maracaibo</text>
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MODELACIÓN Y SIMULACIÓN DEL
PROCESO DE MOLIENDA DEL MINERAL
LATERÍTICO CON COMPOSICIÓN SUSTANCIAL
VARIABLE

Reynaldo Laborde Brown

�REPÚ BLICA DE CUB A
MINI STER IO DE EDU CACI ÓN SUPERIO R
INST ITU TO SUP ERIO R MIN ERO METALÚ RGICO
“DR. ANTO NIO NÚÑE Z JIMÉ NEZ”
FACU LTA D DE MET ALU RGIA- ELE CTRO MECÁNICA
DEPA RTAM ENTO DE META LUR GIA

TESI S PRE SENT ADA EN OPC IÓN AL GRADO CIEN TÍFICO DE DR. EN
CIENCIAS TÉCN ICA S

MODELACIÓ N Y SIMUL ACIÓN DEL PROCESO DE MOLIENDA DEL MINERAL
LATE RÍTI CO CON COM POS ICIÓ N SUSTAN CIAL VARI ABLE

Auto r: Ing . Reyn ald o Laborde Bro wn
Tuto res: Dr. C. Alf redo L. Coel lo Velá zque z
Dr. C. Jua n M. Mené nde z Agua do
Dr. C. Secun dino Marrero Ramír ez

Moa, 2005

1

�SÍNTESIS
En el presente trabajo se ha particularizado la aplicación de los modelos matemáticos de
molienda, basados en el en balance de masas de la población de partículas, a un mineral de
alta complejidad y variación de su composición sustancial, como es el caso de la laterita. Son
establecidas determinadas regularidades entre las funciones de la fragmentación, la
composición sustancial variable y el índice de Bond. Estas regularidades son aprovechadas
para la formulación de un procedimiento que permite utilizar la concepciones clásicas de la
modelación en el caso en que la composición sustancial del mineral sea variable, dando
solución a las limitantes que hasta el momento han existido para el empleo de estos modelos
en el caso de la laterita. El trabajo está desarrollado sobre una amplia base experimental, tanto
a escala de laboratorio como a escala industrial y queda demostrada la factibilidad de emplear
el procedimiento propuesto en una planta en explotación, donde los costos de producción en la
sección de molienda pueden ser reducidos en un 17 %, en lo que se refiere al pago de
electricidad, lo que equivale al ahorro de 337.4 MUSD anualmente por este concepto.

2

�INTRODUCCIÓN
En las últimas cuatro décadas la molienda seca de los minerales lateríticos ha sido objeto de
estudio con el fin de profundizar en los complejos fenómenos que tienen lugar durante el
proceso industrial y sus altos consumos energéticos. La molienda de minerales es considerada
un verdadero coloso energético, consume aproximadamente el 3% de toda la energía que
producen los países industrializados (Schonert ,1979), de ahí que en términos de costos, la
etapa de molienda es la más significativa en el procesamiento de los minerales (M. Duarte et
al, 1998). Durante los últimos 25 años los investigadores han realizado grandes esfuerzos
dirigidos hacia el mejoramiento de la eficiencia de este proceso, apoyándose en la modelación
y simulación matemática del mismo. Se destacan en estas investigaciones países tales como
Sudáfrica, Finlandia, Australia y Canadá.
Los modelos utilizados hasta el presente con mayor éxito y difusión para la simulación de la
molienda, se basan en el balance de masa de la población de partículas (F. Muller et al, 1999).
En dichos modelos juegan un rol esencial dos funciones básicas de la conminución: la función
razón específica de la fragmentación y la función de distribución de la fragmentación. La
primera, expresa la probabilidad que tiene una partícula de ser fragmentada. Esta función
depende de las características del mineral y el equipamiento (Lynch, 1977); la segunda,
expresa la distribución de la prógeni de partículas hijas en la fragmentación, antes de que
ocurra la refragmentación. Algunos autores al describir la naturaleza de esta función (Lynch,
1977; Prasher, 1987; Austin y Concha, 1994; King, 2001), plantean la tesis de que ella no
depende de las condiciones de operación. Particularmente Shoji (1979) señala que los valores
de dicha función son insensibles a las condiciones de molienda al menos, en las condiciones
normales de operación. En general, estas funciones han sido ampliamente investigadas y
aplicadas en la modelación y simulación de los circuitos de molienda, con una gran cantidad
de minerales cuya composición sustancial es invariable (cuarzo, cromita, dolomita, magnetita,
granito, oro, etc). En el caso de los minerales multicomponentes, es escasa la bibliografía,
aunque aparecen algunos trabajos donde se toma como alternativa la de determinar las
funciones de la fragmentación para cada componente por separado (Ramírez y Finch, 1980).
En el caso particular del mineral laterítico del yacimiento de Punta Gorda (ubicado al este de
la provincia de Holguín), estudios preliminares han puesto de relieve la alta complejidad de
este tipo de mineral y la conveniencia de tratarlo como un mineral multicomponente, donde la
3

�variación de su composición sustancial está dada por la proporción en que se mezclen las
componentes limonítica y serpentinítica, (Coello 1993 a, Coello 1993 b , Coello y Tijonov,
1996).
Como parte del programa de perfeccionamiento empresarial de las empresas niquelíferas
cubanas, procesadoras del mineral laterítco, surge la necesidad de elevar la eficiencia del
proceso de molienda, para lo cual a su vez es imprescindible la modelación y simulación
matemática de dicho proceso, sin embargo, en la literatura está poco tratado el tema de la
aplicación de la concepción clásica de la modelación a los minerales multicomponentes, con
composición sustancial variable, de aquí surge el siguiente problema científico:
La alta variabilidad y complejidad de la composición sustancial del mineral laterítico y su
clasificación como un mineral multicomponete, limitan la aplicación de la concepción clásica
utilizada en la modelación y simulación del proceso de molienda de este tipo de mineral.
Sobre la base de este problema, se establece el objeto de la investigación, los objetivos del
trabajo y la hipótesis científica.
Objeto de estudio: la modelación y simulación del proceso de molienda del mineral laterítco.

Campo de acción: modelación y simulación de un mineral multicomponente, con
composición sustancial variable.

Objetivo general: desarrollar la modelación matemática de la molienda tomando como base
el balance de masa de la población de partículas considerando la alta variabilidad de la
composición sustancial del mineral laterítico como principal limitante en el empleo de las
concepciones clásicas.
Objetivos específicos:
1. Determinar el índice de Bond para el mineral laterítico y las regularidades del
comportamiento de las funciones de la fragmentación de este mineral.
2. Establecer un procedimiento para la modelación y simulación de la molienda del
mineral laterítico con composición sustancial variable.
A partir de este diseño metodológico se definen las siguientes tareas de investigación:
1. Establecimiento del estado del arte y sistematización de los conocimientos y teorías
relacionadas con el objeto de estudio.
2. Determinación del comportamiento del índice de Bond, para el mineral laterítico con
composición sustancial variable.

4

�3. Determinación del comportamiento de las funciones de la fragmentación para la molienda
de la laterita con, a escala de laboratorio y en el proceso industrial.
4. Determinación de la variabilidad de la composición sustancial del mineral laterítico , en el
proceso de molienda industrial.
5. Establecimiento del procedimiento para la modelación y simulación del proceso de
molienda de la laterita, tanto a escala de laboratorio como a escala industrial.
Se plantea como hipótesis del trabajo que, si se comprueba que el mineral laterítico presenta
una molibilidad variable, entonces para la modelación y simulación matemática del mismo,
empleando los modelos basados en el balance de masa de la población de partículas, es
necesario utilizar los parámetros de las funciones de la fragmentación en forma de variables,
que expresen las regularidades de dichas funciones con respecto al cambio de la composición
sustancial del mineral.
Consecuentemente con el cumplimiento de los objetivos propuestos y la hipótesis planteada,
constituyen novedades y aportes del trabajo las siguientes:
1. Se establecen las regularidades entre las funciones de la fragmentación, el índice de Bond
y la composición sustancial variable del mineral laterítico
2.

Se realiza la adaptación de los modelos de molienda basados en el balance de masa de la
población de partículas, a la molienda de un mineral con composición sustancial variable.

Metodología de trabajo.
Para la realización del trabajo se tomaron muestras del mineral laterítico en el yacimiento de
Punta Gorda, y en el proceso de molienda de la empresa ‘’Cmdte Ernesto Che Guevara’’. Con
estas muestras fueron preparadas diferentes mezclas de serpentina y limonita para simular la
variación de la composición sustancial del mineral. Las muestras fueron sometidas a ensayos
de molienda en molinos de laboratorio y a partir de los resultados obtenidos fueron
determinadas la molibilidad de las mismas, los parámetros de las funciones de la
fragmentación y las regularidades entre dichas funciones respecto la variación de la
composición sustancial del mineral, hecho que fue aprovechado para la formulación de un
procedimiento que permite aplicar los modelos del balance de masa de la población de
partículas, a un mineral multicomponente con composición sustancial variable. El
procedimiento se hizo extensivo al proceso industrial, donde fue validada su efectividad.

5

�I.- MARCO TEÓRICO-CONCEPTUAL
Introducción

En el presente capítulo se realiza un análisis de los diferentes aspectos relacionados con los
temas que son discutidos en la bibliografía consultada, con el fin de disponer de los elementos
básicos y de las tendencias actuales que resultan esenciales para el desarrollo del trabajo.
Son tratados temas relacionados con las funciones de la fragmentación, con la modelación y
simulación matemática del proceso de molienda y con los diversos usos del índice de Bond.
Los objetivos específicos de este capítulo son los siguientes:
1. Exponer los fundamentos teóricos de la modelación y simulación matemática del proceso
de molienda de los minerales.
2. Analizar los trabajos precedentes relacionados con la modelación y simulación de la
molienda del mineral laterítico con composición sustancial variable.

1.1 Generalidades sobre las funciones de la fragmentación.
El estado del arte actual, en la modelación y simulación matemática de los proceso de
reducción está basado esencialmente en dos conceptos fenomenológicos-mecanicistas, la
función de selección o función razón de la fragmentación y la función de distribución de la
fragmentación (Epstein, 1947). Estas dos funciones de la conminución son básicas para la
representación de un modelo realista y el conocimiento detallado de sus estructuras es esencial
para la simulación del proceso
La razón específica de la fragmentación S(x), es definida como la fracción de partículas del
punto de tamaño x, fragmentadas en la unidad de tiempo. Representa la probabilidad de las
partículas de ser fragmentadas (Lynch, 1980).
La función de distribución de la fragmentación B (x,y) representa la proporción de partículas
inicialmente de tamaño y que aparece en la gama granulométrica menor que x después de la
fragmentación. (Lynch, 1980).
En los trabajos desarrollados por S. R. Broadbent y T. G. Callcott (1956), A. J. Lynch (1980),
E. G. Kelly y D.J Spottiswood (1990), entre otros, están ampliamente tratadas estas funciones
de la fragmentación. En los trabajos examinados, relacionados con la determinación de las
6

�funciones de la fragmentación aparecen algunos ejemplos desarrollados para un grupo de
materiales (antracita, cuarzo, mica, granito, galena, pirita, calcita, etc) sin embargo no se hace
referencia a la determinación de estas funciones para el mineral laterítico con composición
sustancial variable, (el término de composición sustancial variable ha sido introducido para
denotar las proporciones en que se combinan las componentes mineralógicas fundamentales
en un mineral multicomponente, para el caso de la laterita nos referimos a la relación
serpentina-limonita).
1.2. Modelos de la molienda, basados en el balance de masa de la población de partículas.
La aplicación de las funciones de la fragmentación aparece, en primer lugar, en la ecuación
integrodiferencial de la cinética de la molienda (Bass, 1954; Filippov, 1961; Gaudin y Meloy,
1962; Gardner y Austin, 1962):
∞

∂ M ( x, t )
= − S ( x) M ( x, t ) + ∫ S ( y ) b( x, y ) M ( y, t ) dy ...........................1.1
∂t
x
y en la ecuación diferencial:

dM i (t )
= − S i (t ) M i (t ) +
dt

i −1

∑S
j =1

j

(t ) bi , j (t ) M j (t ) .................................1.2

Estas ecuaciones constituyen modelos basados en el balance de masa de la población de
partículas en régimen estacionario, con tamaño y tiempo continuo. La solución analítica
general a la ecuación integrodiferencial es complicada y no ha encontrado una aplicación
práctica (Bass, 1954). Diferentes autores han intentado buscar soluciones analíticas más
simples utilizando funciones especializadas para las funciones de la fragmentación (Gaudin y
Meloy, 1962; Harris, 1968; Austin et al, 1972; Gupta y Kapur, 1976), sin embargo, se
mantienen las dificultades para la aplicación práctica, por lo que los investigadores se han
inclinado hacia el uso de los modelos de cinética de molienda de tamaño discreto, Bass, 1954;
Reid, 1965; Mika , 1967; Austin 1971/72; Olsen, 1972; Whiten, 1974, entre otros.
A partir de la expresión (1.2), Bass (1954) ha planteado el modelo:

dM i (t )
= − S i M i (t ) +
dt

i −1

∑S
j =1

j

bi , j M j (t )

para i = 1, 2 , 3, ...

7

..................................... (1.3)

�Este es el modelo de la cinética de la molienda que ha encontrado mayor aplicación práctica.
Soluciones analíticas al mismo han sido propuestas por Reid, (1965) y Olsen, (1972). Gupta y
Kapur (1974), introducen la función reducida de Bass como una ruta alternativa para obtener
los parámetros de la molienda:

S j Bi , j = Ag ( xi ) = S i .................................... (1.4)
y presentan entonces el llamado modelo de la función reducida de Bass, cuya forma matricial
es:

M (t ) = [Θ(t )] M (0) .............................................. (1.5)
v

donde M(t) es un vector que representa al producto, M(0) es el vector que representa a la
alimentación y Θ(t), es una matriz triangular inferior de orden n x n, llamada la matriz del
molino y cuyo elemento Θi,j es la fracción de material inicialmente en el tamaño j, que es
encontrada en el intervalo de tamaño i después de sufrir repetidos ciclos de fragmentación
durante un período t.
Dada la relativa simplicidad de este modelo, el mismo es ampliamente utilizado en la
simulación. En la literatura examinada, la mayor parte de los casos en que se han aplicado los
modelos del balance de masa de la población de partículas, se refieren a minerales con
composición sustancial invariable y de poca complejidad, no obstante aparecen algunos casos
de aplicación a minerales multicomponentes de alta complejidad, como el plomo-zinc
(Ramírez y Finch. 1980). Para la modelación y simulación de este mineral se determinan las
funciones de la fragmentación independientes para cada componente. En esta solución, si se
produce una variación de las proporciones de los componentes, entonces esto puede provocar
alteración en los resultados durante la simulación del proceso. En sentido general, la teoría
sobre la molienda de los minerales multicomponentes se encuentra dispersa en los trabajos de
Holmes y Paching (1957), Fuerstenau (1962), Tanaka (1966), Remenii (1974), Tovorov et al
(1981), Bilenko (1984, 200), Kapur y Fuerstenau (1988), Coello (1993), Coello y Tijonov
(1996). El análisis crítico valorativo sobre estos trabajos arrojan como conclusión que en la
molienda de los minerales multicomponentes, los minerales participantes en las mezclas, se
muelen de acuerdo a sus propias regularidades individuales, independientes unos de otros
(Coello y Tijonov, 2001). En estos trabajos no se hace referencia a la aplicación de los
8

�modelos para un mineral multicomponente con composición sustancial variable, como es el
caso del mineral laterítico del yacimiento de Punta Gorda
1.3.- El uso del índice de Bond y de las características energéticas del molino, como
herramienta para valorar la eficiencia energética de los circuitos de molienda en
operación.

El índice de Bond ha sido definido como el parámetro de la reducción de tamaño o
dimensional, que expresa la resistencia del material a la trituración y a la molienda (Morrell,
2004). Este índice se ha empleado en la industria desde finales de la década del 20 del pasado
siglo XX (Mosher y Tague, 2001). En diversos trabajos se dan indicaciones prácticas para
facilitar la determinación del índice de Bond, con diferentes tipos de materiales, Deister
(1987), Leving (1989), Lewis y Pearl (1990), Aksani y Sonmez (2000), Aguado (2001), sin
embargo no aparecen referencias sobre la determinación de este índice para un mineral de
composición sustancial variable como es el caso de la laterita

1.4.- Investigaciones realizadas sobre la molienda de los minerales lateríticos cubanos.

En Cuba existen dos plantas procesadoras de las minas oxidadas de níquel y cobalto, ubicadas
al nordeste de la zona oriental (empresa ‘’Cmdte Ernesto Che Guevara’’, en Moa y la empresa
‘’Cmdte René Ramos Latour’’, en Nicaro), ambas plantas incluyen la molienda como parte del
proceso de preparación de minerales y en las mismas está establecido moler

de forma

conjunta las fracciones serpentinítica y limonítica a razón de 1:3, sin embargo, en la práctica
se observa que es difícil mantener de forma estable esta relación (Llorente, 2003). En ambas
plantas se han realizado importantes trabajos dirigidos a investigar la influencia de la carga de
bolas del molino sobre los indicadores energotecnológicos del proceso (Coello , 1993); las
variables operacionales sobre la productividad (Aldana y Legrá, 1996); la influencia del
petróleo aditivo sobre los indicadores energotecnológicos (Llorente y Coello , 2003; Zaldívar
y Fajardo, 1999); El comportamiento del consumo específico de energía en la sección de
molienda (Laborde , 2003; Laborde et al, 2005); y otros. En todas estas investigaciones, sobre
el mejoramiento de la eficiencia energética en el proceso de molienda de la laterita, han sido
tratados con profundidad problemas particulares, utilizando diversos métodos, sin embargo,
están pobremente tratados los temas relacionados con los modelos de la conminución, con la
9

�determinación del comportamiento de las funciones de la fragmentación, para el mineral
laterítico y con la simulación matemática del proceso de molienda.
Conclusiones del capítulo I

1. Los fundamentos de la modelación y simulación del proceso de molienda de los minerales
se encuentran en dos funciones esenciales: la función de distribución de la fragmentación y
la función razón específica de la fragmentación. El comportamiento de estas dos funciones
para el caso de un mineral multicomponente, con composición sustancial variable, está
pobremente tratado en la literatura.
2. En los trabajos investigativos desarrollados con el mineral laterítico cubano, y en
particular, con la laterita de composición sustancial variable, no han sido desarrollados los
modelos matemáticos basados en el balance de masa de la población de partículas.

10

�II.- MATERIALES Y MÉTODOS.
Introducción

La adecuada selección de los métodos y de los materiales es fundamental en todo trabajo
investigativo, para garantizar su desarrollo eficaz y la veracidad de los resultados, de ahí que
este haya sido uno de los momentos más cuidadoso, en cuanto a la toma y preparación de las
muestras, los análisis granulométricos, la aplicación de las metodologías para la determinación
del índice de Bond, la determinación de los parámetros de la funciones de la fragmentación,
así como para el tratamiento de los resultados. Los objetivos específicos de este capítulo son:
1. Exponer de forma general la planificación de la investigación
2. Caracterizar

los principales equipos, medios de medición, y materiales que fueron

utilizados, durante el desarrollo del trabajo.
3. Exponer las principales técnicas y procedimientos utilizados durante el trabajo
experimental.
2.1.- Diseño de la investigación.

Para dar solución al problema planteado, se procedió a la simulación física de la variación de
la composición sustancial del mineral laterítico, mediante la preparación de un conjunto de
muestras formadas a partir de diferentes mezclas de serpentina y de limonita. A estas muestras
se les determinó el índice de Bond, aplicando convenientemente un

diseño clásico del

experimento, con el fin de conocer los posibles cambios en la naturaleza del mineral con los
cambios en la relación serpentina-limonita. Revelada la molibilidad variable del mineral, son
determinados los parámetros de las funciones de la fragmentación para las componentes
mineralógicas fundamentales y las mezclas, a fin de establecer las regularidades de dichas
funciones respecto a los cambios que experimenta el mineral en su composición sustancial. A
los modelos clásicos , basados en el balance de masa de la población de partículas, donde los
parámetros Sj y Bi,j, por lo general se consideran constantes para un material dado, se les
incorporan las regularidades observadas en las funciones de la fragmentación del mineral
laterítico, considerando los parámetros variables y se obtiene un nuevo modelo que es
validado primeramente en un circuito abierto a escala de laboratorio y luego en un circuito

11

�cerrado industrial, en la planta de Punta Gorda, dando así solución al problema científico
planteado.
Un amplio programa de muestreo del mineral industrial, así como el estudio del
comportamiento energético y de la productividad de una unidad de molienda, permiten
realizar una valoración económica sobre el impacto que puede producir la aplicación del
procedimiento propuesto para la modelación y simulación del mineral laterítico.
2.2. Principales equipos e instrumentos utilizados durante los ensayos .

Durante los ensayos de laboratorio fueron utilizados un pequeño molino cilíndrico de 190 x
245, un molino de Bond (360 x 360); un molino semi-industrial de 430 x 490, un juego de
tamices de la serie Taylor ( 40; 25; 20; 18; 10; 8; 5; 3,5; 3; 1,5; 1; 0,85; 0,60; 0,40; 0,30; 0,20;
0.16; 0.074; 0.044 ; mm); una estufa para el secado de las muestras con rango de temperatura
de 0 – 350o C, un reloj cronómetro, y otros medios auxiliares. Durante los experimentos
realizados en la industria, fue utilizada una unidad de molienda integrada principalmente por
el molino de bolas de 3 200 x 5 700, el cual es accionado por un motor sincrónico de 800 kW,
y el ventilador de recirculación, que es un ventilador centrífugo con capacidad nominal de 134
000 m3/h, accionado por un motor asincrónico de 400 kW. Para la medición del flujo de aire
en el sistema se utilizó un minibarómetro. Las mediciones de los parámetros eléctricos se
realizaron mediante dos analizadores de redes: uno tipo PQM (de la serie Multilin) y otro
marca ANALYST. Para el análisis de otras variables del sistema como porcentaje de humedad
en el mineral, porcentaje de petróleo aditivo, etc, fueron utilizados los resultados que se
obtienen diariamente en el laboratorio, con el empleo de los medios propios de la planta.
2.3. - Materiales utilizados y sus características.

Para el trabajo experimental fueron utilizadas muestras del mineral laterítico, tomadas
directamente en el yacimiento de Punta Gorda, este yacimiento es un típico depósito residual
de níquel, cobalto y hierro asociado a una corteza de meteorización desarrollada en forma de
un potente manto, esencialmente laterítico, sobre un macizo de rocas ultrabásicas
serpentinizadas. La constitución del mineral laterítico se compone de una mezcla de limonita
(de carácter terroso) y de serpentinas parcialmente descompuestas y duras. Se seleccionaron
muestras de las componentes serpentinítica dura, blanda y de limonita. La limonita aparece
como tierra suelta o en terrones de color amarillo; por su parte el material serpentínico
12

�presenta toda la gama desde mineral terroso hasta fracciones de rocas duras de diversos
tamaños (Rojas, 1995) Este mineral está acompañado de una humedad promedio de 38%,
variando desde un 30 a un 40%. El peso volumétrico del mineral seco “in situ” es de 1,20
t/m3 y el del mineral húmedo “in situ” es de 1,78 t/m3
2.4- Metodología para la determinación de la composición granulométrica

La composición granulométrica se determinó por medio del análisis de tamiz. Este análisis se
realizó por vía seco-húmeda, mediante el juego de tamices de la serie Taylor con una relación
de

2 entre tamices contiguos.

2.5.- Procedimiento para la determinación de los parámetros Sj de la función razón
específica de la fragmentación S.
Para la determinación de los parámetros Sj de la función razón específica de la fragmentación
para los distintos tipos de materiales ensayados, se hizo uso del principio de linealidad,
demostrado por Sedlatscheck y Bass (1953), de la función razón específica de la
fragmentación respecto a la cantidad de material a ser fragmentado. Así:

−

[

]

d
M j (t )W = S j M j (t )W ........................................ (2.1)
dt

Si Sj es constante en el tiempo, entonces se puede expresar:

[

]

log M j (t ) M j (0) = −

1
S jt
2,3

ó

[

]

ln M j (t ) / M j (0) = − S j t .... (2.2)

donde M j(0) es la fracción de masa del material de tamaño j para t = 0 (tamaño de
alimentación). Entonces si log Mj(t) se plotea contra t, resulta una línea recta de pendiente
Sj /2,3 ó -Sj.
Los ensayos de molienda, necesarios para la obtención de las ecuaciones de regresión, fueron
simulados con la ayuda del modelo cinético acumulativo.
2.6. Procedimiento para la determinación de los parámetros Bi,j de la función de
distribución de la fragmentación B.

En este trabajo fue utilizado el método de determinación indirecta, con alimentación de
partículas de un solo tamaño, y en específico el método modificado de Kapur con los
parámetros concentrados G y H. El procedimiento se basa en esencia en realizar ensayos de

13

�molienda para diferentes tiempos y con los resultados obtener un conjunto de ecuaciones de
regresión como la (2.). Al utilizar como alimentación un monotamaño, el segundo término de
la ecuación se hace cero y los interceptos en la ordenada dan directamente los valores de los
parámetros Bi,1.

ln Ri ( t )
ln R1 ( t )

= B i ,1 −

Hi
2 S1

t

.................................... (2.3)

Los ensayos de molienda fueron simulados con ayuda del modelo cinético acumulativo, previa
validación del mismo.
2.7.-Procedimiento para la determinación del modelo cinético acumulativo.

Para la determinación de los parámetros de los modelos de los materiales ensayados,
primeramente fue investigada la granulométrica inicial del material (para t = 0) y luego se
procedió a realizar la molienda de las muestras para diferentes tiempos. En todos los casos las
muestras fueron de 1200 g
Los valores del parámetro cinético k, para cada tamaño, fueron determinados a partir de una
regresión lineal de los valores del retenido del material en el tiempo, con un ajuste de la forma:

lnW(x,t) − lnW(x,0) = k t
Los valores de C y de

........................................... (2.4)

n para cada tamaño se calculan a partir de los valores de k

estableciendo una regresión lineal, con un ajuste de la forma:

ln k = ln C + n ln x .................................................

(2.5)

2.8.- Toma de muestras en el proceso industrial.

La toma de muestras en el circuito industrial se realizó en 5 puntos que se corresponden con
con gi (alimentación fresca al molino, en la banda transportadora de alimentación); fi (entrada
al molino); pi (descarga del molino); fc (material de retorno al molino); y qi (producto final,
muestreado en la descarga de los ciclones primarios y secundarios). Las muestras fueron
tomadas en el sentido del flujo, con 5 réplicas, dejando transcurrir 25 minutos entre cada
campaña. En cada punto se tuvo en cuenta la masa mínima de la muestra.

14

�Conclusiones del capítulo II

1. El diseño de la investigación, garantiza adecuadamente el tratamiento del problema
planteado y fue concebido sobre la base de simular a escala de laboratorio la composición
sustancial del mineral laterítico, utilizar los modelos del balance de masa de la población
de partículas en esta simulación, mediante un procedimiento elaborado con este fin y luego
extender la experiencia hacia el circuito cerrado industrial.
2. La selección y procesamiento del material de trabajo, durante los experimentos, con la
aplicación de técnicas y de métodos reconocidos así como el empleo de equipos e
instrumentos de medición en perfecto estado técnico y certificados, han garantizado la
calidad y la veracidad de los resultados.
3. La aplicación de las metodologías para la determinación de las funciones de la
fragmentación del mineral laterítico, constituyeron la esencia del trabajo experimental y
los resultados obtenidos fueron satisfactorios.

III.- RESULTADOS Y DISCUSIÓN DEL TRABAJO EXPERIMENTAL DE
LABORATORIO
Introducción

La determinación del índice de Bond constituye el método clásico más fiable de
caracterización de un material ante la molienda, en un circuito cerrado, por ello constituye la
etapa de partida en este trabajo, para luego profundizar en el estudio del comportamiento de
las funciones de la fragmentación con relación a la naturaleza del mineral. Los objetivos
específicos de este capítulo son los siguientes:
1. Determinar el comportamiento del índice de Bond y de las funciones de la fragmentación
del mineral laterítico con composición sustancial variable.
2. Valorar el comportamiento de la productividad del molino de bolas frente a la variación de
la composición sustancial del mineral.
3. Determinar la variabilidad de la composición sustancial del mineral laterítico, en el
proceso tecnológico.

15

�3.1.- Determinación del índice de Bond para el mineral laterítico, con una composición
sustancial variable.

El índice de Bond fue determinado para las componentes serpentinítica, limonítica y para
diferentes mezclas. Se utilizó el método clásico de forma directa (Deister, 1987) y de forma
indirecta, mediante simulación de los ensayos con el modelo cinético acumulativo (B. Aksani
y Sonmez, 200; Aguado, 2003). En la figura 3.1 se muestran los resultados obtenidos. Se
observa una fuerte relación entre el índice de trabajo y la variación de la composición
sustancial del mineral (nótese el coeficiente de determinación R2 = 0.95). Interpretando el
concepto del índice de Bond dado por Morrell (2004), los resultados obtenidos muestran un
aumento de la resistencia del mineral a ser molido a medida que se incrementa la componente
limonítica en la mezcla. A diferencia de otros materiales, como la caliza, el feldespato, la
mica, la celestina, el clinker, etc, ensayados por otros investigadores (Deister, 1987; Lewis et
al, 1990,;Levin, 1990; Laplante, 1993; Aksani y Sonmez, 2000; Aguado, 2003; y otros) los
cuales presentan un valor único del índice de trabajo, en el caso de la laterita se revela la
particularidad de que este índice varía en dependencia de la composición sustancial del
mineral.

Indice de trabajo Wi, kWh/t

25
20
15
10
y = 0,1937x + 0,1109
2
R = 0,9539

5
0
0

20

40

60

80

100

Contenido de serpentina Cs, %

Fig. 3.1. Dependencia del índice de trabajo en función del contenido de serpentina en el
mineral laterítico.

16

�3.2. Determinación de los parámetros del modelo cinético acumulativo.

Durante la determinación de los parámetros del modelo cinético acumulativo, ser observó una
alta correlación entre el parámetro Cm del modelo y la relación serpentina-limonita. La
relación inversa (con un coeficiente de determinación R2 = 0.97) ha sido propuesta como una
vía para estimar la proporción en que se combinan las dos componentes mineralógicas
fundamentales en una muestra de mineral laterítico. De acuerdo a esta hipótesis se obtiene una
dependencia como la que se muestra en la figura 3.2, y que puede ser expresada analíticamente
según la fórmula (3.1).

Cs = 1.9595 Cm

− 0.7649

% ........................

.3.1

El método propuesto fue comparado con el método de análisis mineralógico, con el empleo de
técnicas de rayos X, y se obtuvieron los resultados que se muestran en la tabla 3.1. Como se
observa los resultados obtenidos por uno y otro método son semejantes, con lo cual queda
validado el modelo de la expresión (3.3), como una forma de análisis de la composición
sustancial del mineral, mediante ensayos de molienda.

Contenido de serpentina, %

100
90
80

-0,7649

y = 1,9595x
2
R = 0,9682

70
60
50
40
30
20
10
0
0,0000

0,0200

0,0400

0,0600

0,0800

0,1000

Parámetro Cm

Fig. 3.2 Relación inversa de la dependencia entre el parámetro Cm y la composición sustancial.

17

�Tabla 3.1 Comparación de los resultados obtenidos mediante análisis mineralógico y mediante
ensayos de molienda.
Contenido de serpentina, %
No

Molienda

Rayos X

1

31,5

32,5

2

25

25,5

3

37

35,5

Dif, %
-1
-0,5
1,5

3.3 Determinación de los parámetros de la función razón específica de la fragmentación,
S, para el mineral laterítico.

Al aplicar el procedimiento descrito en el epígrafe 2.5, para las dos componentes
fundamentales del minera laterítico y para las mezclas previamente preparadas, se obtuvo un
comportamiento de la función razón específica de la fragmentación como el que se muestra en
la figura 3.3. Como puede apreciarse, los parámetros de la función razón específica de la
fragmentación para las mezclas ocupan un lugar intermedio con respecto a los parámetros de
las dos componentes mineralógicas fundamentales. Se aprecia un aumento de los Sj con la
disminución del contenido de serpentina en el mineral y viceversa por lo que mientras menor
sea el contenido de serpentina en el mineral el proceso de desmenuzamiento transcurre a una
mayor velocidad. Aquí se aprecia la semejanza entre el parámetro Cm, del modelo cinético
acumulativo y los parámetros Sj de la función razón específica de la fragmentación.
Al investigar la relación entre los parámetros Sj y la composición sustancial del mineral se
obtuvo la expresión:

S j = [− 0.0288 ln( x ) + 0.0238 ] ln C s + 0.1774 ( x )

0.2345

....... 3.2

j = 1, 2, ..., 10
x: tamaño del tamiz correspondiente, en µm
Cs: contenido de serpentina en el mineral, en %
La expresión (3.2) sintetiza la regularidad observada entre los parámetros de la función razón
específica de la fragmentación y la variación de la composición sustancial del mineral

18

�Razón específica de fragmentación, 1/min.

0,8
serpentina 100%
0,7
0,6

mezcla de serpentina
85%, limonita 15%

0,5

mezcla de serpentina
75%, limonita 25%

0,4

mezcla serpentina 50%,
limonita 50%

0,3

mezcla serpentina 25%
limonita 75%

0,2

mezcla de serpentina
10%, limonita 90%

0,1

limonita 100%

0
0

500

1000

1500

2000

2500

Tamaño de las partículas, micrones

Fig.3.3 Comportamiento de la función razón específica de la fragmentación S(x), para las
componentes fundamentales y las mezclas.
3.4 Determinación de los parámetros de la función de distribución de la fragmentación,
B, para el mineral laterítico.

Al aplicar el procedimiento explicado en el epígrafe 2.6 se obtuvo un comportamiento de la
función de distribución de la fragmentación como el que se muestra en la figura 3.4. Como se
observa, los parámetros Bi,j para las mezclas, quedan comprendidos entre los límites definidos
por los parámetros de las dos componentes mineralógicas fundamentales. Este resultado
concuerda con el obtenido por Coello y Tijonov (1996), durante la investigación de la cinética
de las mezclas. Entre los parámetros de la función de distribución de la fragmentación y la
composición sustancial de mineral pudo ser establecida una dependencia como la que se
muestra en la expresión (3.3).

19

�1,2

serpetina 100%

función de fractura, u

1

mezclas de serpentina
85%, limonita 15%

0,8

mezclas de serpentina
75!%, limonita 25%
mezclas de serpentina
50%, limonita 50%

0,6

mezclas de serpentina
25%, limonita 75%

0,4

mezclas de serpentina
10%, limonita 90%
limonita 100%

0,2

0
0

200

400

600

800

1000

1200

tamaño de las partículas, micrones

Fig. 3.4. Comportamiento de la función de distribución de la fragmentación B.

[

]

Bi , j = 10 − 6 ( x) − 0.0035 Cs + 0.1683 ( x) 0.2346

............ 3.3

i = 2, 3, ....., 10
x : tamaño del tamiz, en µm
Cs: contenido de serpentina, en %
La expresión (3.3) sintetiza la regularidad observada entre la función de distribución de la
fragmentación y la variación de la composición sustancial del mineral.
3.5 Variación de la composición sustancial del mineral laterítico en el proceso industrial.

La valoración de la variabilidad de la composición sustancial del mineral laterítico en el
proceso industrial, ha sido sustentada en el análisis de la variación de la granulometría del
mineral en un período de cinco meses y mediante análisis de molienda según el procedimiento
explicado en el epígrafe 3.2. Se observó como promedio un 16 % de contenido en peso de la
20

�clase + 5.00 mm, que corresponde a partículas de serpentina y por otro lado se determinó que
el mineral de alimentación a los molinos posee un contenido de serpentina aproximadamente
de un 32 %, valor que está por encima del establecido según las normas para esta planta (25
%).

21

�Conclusiones del capítulo III
1. A medida que aumenta la componente serpentinítica en la mezcla, aumenta el valor del

índice de Bond, según una dependencia lineal con un coeficiente de determinación de
0.95. Esta regularidad evidencia un cambio en la naturaleza del mineral, y de hecho, en el
comportamiento de las funciones de la fragmentación.
2. Han sido establecidas, como regularidades, las dependencias de los parámetros de las

funciones de la fragmentación, con respecto a la variación de la composición sustancial del
mineral, con un coeficiente de determinación de 0.97
3. Se observa como una regularidad que, a medida que aumenta la componente serpentinítica

en la mezcla disminuye la productividad del molino. Esta regularidad se manifiesta como
una dependencia lineal, con un coeficiente de determinación de 0.98.
4. Ha sido demostrado que, en el proceso tecnológico la variación de la composición
sustancial del mineral, es un hecho característico.
IV.- MODELACIÓN DE LA MOLIENDA SECA DEL MINERAL LATERÍTICO CON
COMPOSICIÓN SUSTANCIAL VARIABLE

Introducción.

La simulación incuestionablemente es una herramienta muy útil en la tecnología de los
procesos, sobre todo si el modelo del proceso satisface la precisión requerida en tales casos, y
más aún si los parámetros del modelo pueden ser determinados en el laboratorio o en la planta
industrial (Benzer et al, 2001). La mayoría de los algoritmos, utilizados para la simulación de
los circuitos de molienda, basados en el balance de masa de la población de partículas en
estado estacionario, utilizan una matriz del molino con los parámetros delas funciones de la
fragmentación constantes, por cuanto las funciones de la fragmentación una vez determinadas
permanecen invariables para el material dado. El mineral laterítico por ser un mineral
constituido esencialmente por dos fracciones mineralógicas que se distinguen por la diferencia
en sus propiedades físicas y fisico-mecánicas, impone la necesidad de reconsiderar este último
elemento. Como se demuestra más adelante en este capítulo, la no consideración de estas
especificidades del mineral en cuestión, trae consigo grandes desviaciones entre los resultados
observados y los modelados. La variabilidad de la composición sustancial de este mineral es
22

�un hecho a considerar de manera importante en la modelación de la molienda seca de las
lateritas. Para resolver este problema, hemos incorporado a los algoritmos clásicos, las
regularidades observadas en el comportamiento de las funciones de la fragmentación con
respecto a las variaciones de la composición sustancial del mineral. Los objetivos específicos
de este capítulo son:
1. Modelar la molienda del mineral laterítico con composición sustancial variable, en un
circuito abierto y circuito cerrado similar al esquema industrial de la planta de Punta
Gorda.
2. Valorar la influencia de la variación de la composición sustancial del mineral sobre la

productividad y el consumo específico de energía en el circuito de molienda industrial.
4.1.- Modelación de la molienda seca del mineral laterítico con composición sustancial
variable.

La modelación de la molienda seca fue desarrollada por los algoritmos expuestos en las figura
4.1 y 4.4. Su principal ventaja es que los parámetros del modelo pueden ser determinados offline en pruebas de laboratorios sencillas. Su distinción con respecto a los expuestos en trabajos
anteriores (Benzer et al, 2001; King, 2000; Austin et al, 1984 y otros) radica precisamente en
sostener variable los parámetros de las funciones de la fragmentación en dependencia de la
composición sustancial de la alimentación al molino,
4.1.1.- Modelación de la molienda seca del mineral laterítico en un circuito abierto.

El algoritmo elaborado para tal efecto aparece en la figura 4.1. Al aplicar este algoritmo para
la modelación de la molienda de las componentes fundamentales y de las mezclas se obtuvo el
resultado que aparece en la figura 4.2, para el caso particular de la clase –0.074 mm, como se
aprecia existe una buena correspondencia entre los valores observados y los estimados.

23

�Datos
Q1,Ma0, Ma1,Ma2,
Ma3, xi, Tr1

Modelo cinético
W(x,t) = f (Cm, n)

Composición sustancial
Cs = f (Cm)
Parámetros Bi,

Bi,j = f (Cs)
Sj = f (Cs)
Elementos de la matriz
Xi,j = f (Bi,j, Sj, Tr)

Producto
M(t) = [X(t)]v M(0)

M(x);

γ

+ 0.060

,γ

- 0.074

, Tr , v

No

γ + 0.060 ≤ 5
γ -0.074 ≥ 80

v = Q1/Q2

Q2, Tr2

Si

M(x); Tr, v
γ

+ 0.060

, γ -0.074
Fig. 4.1 Esquema para la modelación y simulación del
circuito abierto

24

�Peso acumulado en la clase - 0,074,
%

80
70

obs
cal

60
50
40
30
20
10
0
25

35

50

75

100

Cont de serpentina, %

Fig. 4.2 Comportamiento de la clase - 0.074 en la descarga del molino.
Al aplicar una matriz del molino única (concepción clásica) para este tipo de mineral, con
variación de su composición sustancial se obtienen los resultados que se muestran en la tabla
4.1, donde se ha tomado como referencia de matriz única, la correspondiente a la mezcla que
contiene el 25 % de serpentina. Se aprecia el incremento de las diferencias entre los valores
calculados y observados a medida que nos alejamos de la matriz de referencia, lo que
evidencia la inconsistencia de la concepción clásica en este caso.
Tabla 4.1 Comportamiento del error al estimar el contenido de las clases en la descarga del
molino, al utilizar el método clásico.
Contenido de serpentina en la mezcla, %

Tamaño,
mm

35

50

75

100

Error
+ 0.160
-0.074
-0.044

-2,0

3,0

15,0

28,0

-2,0

-10,0

-20,0

-26,0

-4,0

-7,0

-18,0

-23,0

25

�4.1.2 Validación del modelo

La validación del modelo se realizó mediante las pruebas estadísticas F, de Fisher y la t, de
Student, para ambos casos los valores calculados fueron: Fcal = 1.12 y tcal = 0.03 , frente a
los valores críticos Fcrí(0.95) = 6.4 y tcri(0.025) = 2.3. Con estos resultados se demuestra que el,
procedimiento propuesto es válido para la modelación de la molienda del mineral laterítico,
utilizando los modelos basados en el balance de masa de la población de partículas y que da
solución al problema planteado para el caso del circuito abierto.
4.1.3 Simulación del circuito abierto.

Para la simulación de la molienda en el circuito abierto, con la aplicación del modelo
propuesto, en el esquema de la fig. 4.1, se ha incorporado un lazo que recoge las variaciones
de la cantidad de mineral en la alimentación (Q) y del tiempo de retención (Tr). Las
variaciones de Q, son simuladas a través del parámetro v, considerando la molienda como un
proceso de etapas repetitivas (Lynch, 1980). Con el aumento del tiempo de retención aumenta
el pasante acumulativo para las clases más gruesas, como se muestra en la fig. 4.3, al simular
la molienda para una mezcla con un 25 % de serpentina, para t = 5 y t = 10 min.

100,0
pasante acumulativo, %

90,0
80,0
70,0

fobs5

60,0

fcal5

50,0

fobs10

40,0

fcal10

30,0
20,0
10,0
0,0
0

0,5

1

1,5

2

2,5

tamaño, x, mm

Fig. 4.3 Simulación de al molienda en el circuito abierto, variando el tiempo de retención.

26

�Se aprecia una diferencia muy pequeña entre los valores observados y los calculados. El error
en la mayor parte de los casos no sobrepasa el 5 %, lo que evidencia la validez del algoritmo
propuesto para la simulación de la molienda en el circuito abierto.
4.2. Modelación de la molienda del mineral laterítico en un circuito cerrado.

Se procedió a realizar un análisis similar para un circuito cerrado industrial, aplicando una
metodología semejante a la propuesta para el circuito abierto, aunque con ciertas
particularidades. Se tiene en cuenta el escalado de los parámetros de S(x) y se incorporan las
regularidades de las funciones de la fragmentación al modelo básico, donde se incluye el
modelo de la función reducida de Bass, por ser uno de los modelos del balance de la población
de partículas, en estado estacionario, con tamaño discreto y con tiempo continuo que tiene
mayor difusión y a través del cual se logra un nivel avanzado de simulación. La distribución
de tamaño del producto es estimada mediante la expresión:

Pi = (1 + C ) (1 − s i ) θ (t ) M i (0)

..................... (4.1)

donde,
θ (t): matriz del molino formada por los términos θ

i, j

=e

− Bi , j S j t

Mi (0): fracción de masa de las partículas en la alimentación al molino
Al aplicar el procedimiento propuesto para la modelación del circuito cerrado, bajo diferentes
condiciones de operación de la unidad de molienda (flujo de Alimentación Q, flujo de aire a
través del molino, Qa, ángulo de inclinación de las paletas del separador α, carga circulante
composición sustancial del mineral, Cs) se obtienen los resultados que se muestran en la figura
4.5. Como se puede apreciar, existe gran semejanza entre los valores observados y los
estimados mediante el modelo, lo que fue reafirmado mediante las pruebas estadísticas F de
Fisher y la t de Student, Se demuestra así que el modelo propuesto es una solución para la
aplicación de los modelos basados en el balance de masa de la población de partículas, en el
caso del mineral laterítico con composición sustancial variable.

27

�Datos
Q1, Qa, Qa(x), Xia, Xi,
M2, Ma0, Ma1, Ma2,
Ma3, Tr, , si, C

Modelo cinético acumulativo
W(x,t) = f(Cm,n)
Composición sustancial
Cs = f(Cm)
Parámetros Bi,j y Sj
Bi,j = f (Cs)
Sjlab = f (Cs)
Escalado de los Sjlab
Sjind = Z1 Z2 Z3 Z4 Z5 Sjlab

Tiempo de retención Tr2
Tr2 = f (C, Qa)

Elementos de la matriz
Xi,j = f(Sjind, Bi,j, Tr)
C, si,
Qa2

Modelo básico
No

γ + 0.160 ≥ γ1
γ - 0.074 ≥ γ2
γ - 0.044 ≤ γ3

Indice
operacional
W = f (Cs)

Sí
Con específco
Wu = f (Q)

Nuevo flujo
Q2 = f(W)
Número de
ciclos
v = f (Qa, Q2)

Salidas
Q, C, Wu, γp

Fig. 4.6 Esquema para la modelación y simulación del circuito cerrado

Fig. 4.4 Esquema del ircuito cerrado.
28

�% en peso acumulativo

90
80
70
60

obs(+0,160)

50
40

cal(+0,160)
obs(-0,074)

30

cal(-0,074)

20
10
0
18

19

25

27

32

36

38

Contenido de serpentina, Cs, %

Fig.4.5 Modelación del circuito cerrado, bajo diferentes regímenes de operación.

Productividad relativa, Q

1,4
1,2
1
0,8
0,6
0,4
0,2
0
0,0

10,0

20,0

30,0

40,0

50,0

60,0

Contenido de serpent, Cs, %

Fig. 4.6 Dependencia de la productividad del molino industrial, respecto a la variación de la
composición sustancial del mineral.

29

�Durante la investigación del comportamiento energético de la unidad de molienda y de la
productividad se aprecia que la diferencia entre el índice operacional y el consumo específico
de energía observado, se encuentra alrededor de un 80 %, aún considerando el posible error
que se comete con el método de Bond (hasta un 20 %). Este hecho pone en evidencia un
consumo de energía excesivo en el proceso de molienda industrial, al no tomarse en
consideración la modelación y simulación del proceso, sobre la base de la variación de la
composición sustancial del mineral. Se observa una disminución de la productividad del
molino con el aumento del contenido de serpentina en el mineral (ver fig.4.6).
4.4 Simulación del circuito cerrado.

Al añadir al modelo propuesto, los elementos discutidos más arriba, sobre la productividad del
molino y sobre el consumo energético, se obtiene un algoritmo como el que se muestra en la
figura 4.4, con el cual a partir de un muestreo en las condiciones de operación del circuito
cerrado industrial, es posible predecir, mediante la simulación, no sólo el comportamiento del
contenido de las clases en el producto fino, sino también el comportamiento de variables tan
importantes como la productividad, el índice operacional y el consumo específico de energía
real del molino. Según el esquema, la simulación permite comparar el contenido estimado de
las clases en el producto final con el contenido establecido por normas para este proceso ( ϒ
+0.160

≤ 5 % ; 80 % ≤ γ -0.074 ≤ 85 %; γ -0.044 ≤ 75 %) y en caso de alejamiento de las clases de

salida, respecto a las normadas, puede ser tomada una primera decisión de lograr un mejor
régimen de operación variando la carga circulante, de no lograrse el ajuste deseado, entonces
una segunda decisión puede consistir en reducir un tanto el flujo de alimentación hasta lograr
resultados aceptables. De las tres condiciones que establecen las normas la fundamental se
refiere a la clase –0.074 mm, mientras que las otras dos son complementarias. El no
cumplimiento de la condición para la clase – 0.044 mm trae como consecuencia la
sobremolienda, con sus efectos negativos en el circuito (Coello, 1993). En la tabla 4.2 se
recogen los resultados que se obtienen al simular el circuito, primeramente con un aumento
del flujo de alimentación (con lo que se obtiene una respuesta no satisfactoria en las clases de
salida) y luego con un aumento de la carga circulante y disminución del flujo de alimentación
(se obtiene una respuesta satisfactoria).
La simulación del circuito con la aplicación del modelo propuesto, conduce a un mejoramiento
significativo de los indicadores energotecnológicos del proceso.
30

�Tabla 4.2. Resultados obtenidos durante la simulación del circuito cerrado.
Régimen de trabajo actual
Prod, Q, t/h

50,0

Carg. Circ.

Clase γ + 0.160 Clase γ - 0.074 Clase γ - 0.044 Con esp We

C, %

%

%

%

kWh/t

77,0

10,0

84,4

70,8

13,0

70,0

7,6

Simulación variando la productividad
86,0

77,0

13,1

76,0

Simulación variando Carga circulante y la productividad
70,0

87,0

10,7

84,0

74,0

10,3

4.5.- Valoración económica

De ser aplicado el procedimiento que hemos propuesto en este trabajo, para la modelación y
simulación de la molienda con la aplicación de los modelos basados en el balance de masa de
al población de partículas, entonces pueden lograrse reducciones del consumo específico de
energía en el orden de un 35 % para el molino y de un 30 % para la unidad de molienda
(incluye el ventilador de recirculación) Tomando en consideración las condiciones actuales de
operación de las unidades de molienda, las reservas energéticas y productivas detectadas en el
sistema y las tarifas eléctricas, de ser aplicada la modelación y simulación en la planta objeto
de estudio, según el procedimiento propuesto en este trabajo es posible alcanzar los beneficios
económicos que aparecen en la tabla 4.3.

31

�Tabla 4.3 Efecto económico posible a alcanzar mediante la aplicación del procedimiento
propuesto.
Observado

Estimado
Product Consumo Increm Reduc

Product

Consumo

media,

esp de la media,

Qmed, t/h unidad,
Wu,

15,0

Ahorro

de

anual,

la del con costo, % MUSD

esp de la de

Qmed,

unidad,

prod Q, esp

t/h

Wu,

%

Wu , %

kWh/t

kWh/t
73,0

Reducc

85,0

13,0

11

13

17

337,4

Conclusiones del capítulo IV

1. La simulación de la molienda del mineral laterítico, con composición sustancial
variable, en un circuito abierto, utilizando los modelos matemáticos del balance de
masa de la población de partículas, es posible siempre y cuando sea utilizada una
matriz del molino, cuyos elementos varíen en función de la composición sustancial del
mineral.
2. Para la simulación de la molienda del mineral laterítico, en el circuito cerrado
industrial, empleando los modelos del balance de masa de al población de partículas,
puede aplicarse un procedimiento similar al propuesto para el circuito abierto, tomando
los mismos parámetros de la función de distribución de la fragmentación hallados a
escala de laboratorio y escalando los parámetros de la función razón específica de la
fragmentación.
3. La variación de la composición sustancial del mineral laterítico, en el proceso
industrial, tiene una marcada influencia sobre la productividad y sobre el consumo
específico de energía de la unidad de molienda. El hecho de tener en cuenta este factor,
durante la modelación y simulación del proceso, puede permitir una disminución
significativa del costo de producción.

32

�CONCLUSIONES GENERALES

1. A medida que aumenta la fracción serpentinítica en el mineral laterítico, aumenta el valor
del índice de Bond, según una dependencia lineal. Esta regularidad evidencia la variación
de la molibilidad del mineral con la variación de su composición sustancial.
2. Las regularidades observadas en el comportamiento de las funciones de la fragmentación,
respecto a la variación de la composición sustancial del mineral laterítico, dada por la
relación serpentina-limonita, han sido expresadas a través de una dependencia logarítmica
con un coeficiente de determinación de 0,97 para el caso de la razón específica de la
fragmentación y por una dependencia lineal con igual coeficiente de determinación para el
caso de la función de distribución de la fragmentación.
3. La aplicación de las concepciones clásicas de los modelos de molienda, basados en el
balance de masa de la población de partículas, en el caso del mineral laterítico, es posible
cuando los parámetros de las funciones de la fragmentación se consideran variables que
expresan las regularidades de dichas funciones con respecto a la variación de la
composición sustancial del mineral.
4. El procedimiento propuesto para la modelación y simulación de la molienda de la laterita
con composición sustancial variable, resuelve las limitaciones encontradas para aplicar las
concepciones clásicas de modelación a este tipo de mineral y se demuestra el impacto
económico que puede producir la aplicación de este procedimiento en un proceso
industrial, ascendente al ahorro de 337,4 MUSD anualmente, por concepto de
racionalización en el portador energético, así como en otros beneficios adicionales de
carácter económico, social y medioambiental.

33

�RECOMENDACIONES

1. Dar continuidad al trabajo con la elaboración de un software para la aplicación del
procedimiento propuesto.
2.

Utilizar este trabajo como una base de conocimiento en la automatización del proceso de
molienda en la empresa ‘’Cmdte Ernesto Che Guevara’’.

34

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70. Mosher, J.B., C. B. Tague. Conduct and precision of Bond grindability testing. Minerals
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71. Prasher, Ch. L. . Crushing and Grinding Process Handbook. Londres, 1987.

39

�72. Ramírez, J. C., Finch, J. A. Simulation of a grinding circuit change to reduce lead sliming.
Mineral Processing. CIM Bulletin , 1980
73. Ramos Pérez Néstor. Bombas, ventiladores y compresores. ISPJAE, la Habana, 1995.
74. Rajamani R. K; B. K. Mishra; P. Songfack and R. Venugopal. Millsoft- simulation
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no. 2-3, 2000.
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de los yacimientos lateríticos de níquel y cobalto en la región de Moa. (Tesis de
doctorado). Instituto Superior Minero-metalúrgico, Moa, 2001.
85. Zaldívar H. Gaspar; Fajardo M Andrés. Prueba de máxima productividad de los molinos
con petróleo en el proceso de molienda de la empresa ‘ Cmdte René Ramos Latour’.
Informe técnico. Departamento de Investigaciones y Desarrollo, empresa del níquel ‘
Cmdte René Ramos Latour’, Nicaro, 1998.
40

�86. Zaldívar H. Gaspar, Fajardo M. Andrés. Prueba para la determinación de la influencia del
petróleo aditivo y de las características del mineral sobre la productividad de los molinos.
Informe técnico. Centro de Investigación de la Laterita, Moa, 1999.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR RELACIONADA CON LA TESIS
DOCTORAL
Ponencias presentadas en eventos científicos:

1. Optimización del proceso de molienda del mineral laterítico en la empresa ‘Cmdte Ernesto
Che Guevara’ SIE 2001, Universidad Central de Las Villas.
2. Diagnóstico energético en la sección de molienda de la empresa ‘Cmdte Ernesto Che
Guevara’. SIE 2003. Universidad Central de Las Villas.
3. Normación del consumo de energía eléctrica en la molienda de la laterita. FIE 2002,
Universidad de Oriente.
4. Diagnóstico energético en la sección de molienda de la empresa ‘Cmdte Ernesto Che
Guevara’. XV Forum de Ciencia y Técnica (relevante a nivel Municipal).
5. Influencia de la relación serpentina-limonita sobre los indicadores energotecnológicos en
el proceso de molienda del mineral laterítico. CIER 2005.
6. El consumo de energía eléctrica en el proceso de molienda del mineral laterítico. CIMEI
2004.
7. El consumo de energía eléctrica en el proceso de molienda del mineral laterítico.
CINAREM 2004.
Publicaciones de ponencias presentadas en eventos científicos:

1. Optimización del proceso de molienda del mineral laterítico en la empresa ‘Cmdte Ernesto
Che Guevara’ SIE 2001, Universidad Central de Las Villas. (ISBN)
2. Diagnóstico energético en la sección de molienda de la empresa ‘Cmdte Ernesto Che
Guevara’. SIE 2003. Universidad Central de Las Villas. (ISBN)
3. Normación del consumo de energía eléctrica en la molienda de la laterita. FIE 2002,
Universidad de Oriente. (ISBN)
41

�4. El consumo de energía eléctrica en el proceso de molienda del mineral laterítico.
CINAREM 2004. (ISBN)
5. Influencia de la relación serpentina-limonita sobre los indicadores energotecnológicos en
el proceso de molienda del mineral laterítico. CIER 2005. (ISBN)

Publicaciones en revistas científicas

1. Productividad y Eficiencia energética en el proceso de molienda del mineral laterítico.
Revista Minería y Geología. Vol XVII, No. 2 del 2001.
2.

Diagnóstico energético del proceso de molienda de la laterita. Minería y Geología Vol
XIX, No. 3 – 4 .del 2004.

Trabajos de diplomas dirigidos , relacionados con la tesis doctoral.

1. Estudio de las características energéticas de una unidad de molienda de mineral laterítico
en la empresa ‘’Cmdte Ernesto Che Guevara’’. Fredy González Fernández. ISMM. Dpto
de Eléctrica. 2000.
2. Simulación del proceso de molienda del mineral laterítico a escala de laboratorio. Carlos
M. Rojas Jomarrón . ISMM. Dpto de Eléctrica. 2002.
3. Comportamiento energético del proceso de molienda , en la empresa ‘’Cmdte Ernesto Che
Guevara’’. Rodolfo Pérez Pérez y Alexis Rodes Condis., ISMM, Dpto de Eléctrica, 2003.
4. Consumo energético del proceso de molienda de la empresa ‘’Cmdte René Ramos

Latour’’. José M. Vargas Estévez. ISMM, Dpto de Eléctrica. 2003.
5. Modelación a escala de laboratorio del proceso de molienda del mineral laterítico,
procedente del yacimiento de Punta Gorda. Yusmay Núñez González y Zolnier Pérez
González. ISMM. Dpto de Metalurgia. 2003.
6. Consumo electroenergético en el proceso de molienda a escala de laboratorio. Lilia
Encinas Bertolín y Luis E. Santiesteban Powery. ISMM, Dpto de Eléctrica. 2003.
7. Determinación de las funciones de la fragmentación para el mineral laterítico. Alexander
Garcés Rigñag y Yulio Feria Tamayo. Dpto de Metalurgia. 2003.
8. Determinación del índice de trabajo o índice de Bond para el mineral laterítico. Yosbany
Reina Licea. ISMM. Dpto de Metalurgia. 2004.

42

�9. Procedimiento para la regulación de la alimentación de los molinos de bolas en la empresa
‘’Cmdte Ernesto Che Guevara’’Nersy Fonseca. ISMM. Dpto de Eléctrica. 2004.
10. Estudio del comportamiento energético de la unidad de molienda 2, en la empresa ‘’Cmdte
René Ramos Latour’’. Elvis Gil Riverón. ISMM. Dpto de Eléctrica. 2004.
11. Análisis del comportamiento del consumo específico de energía en el proceso de molienda
de la Laterita en la Empresa “Cmdte Ernesto Che Guevara”.

Uberlandis Lafargue

Barrientos. ISMM, Dpto de Metalurgia. 2005. (Premio Relevante en el XVI Forum
Nacional Estudiantil de Ciencia y Técnica)
12. Valoración de la influencia de algunos factores tecnológicos, sobre el consumo específico
de energía en el proceso de molienda del mineral laterítico. Delvis Toirac Martínez.
ISMM, Dpto Eléctrica. 2005.

43

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                <text>Modelación y simulación del proceso de molienda del mineral laterítico con composición sustancial variable</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis doctoral

MODELACIÓN MATEMÁTICA Y SIMULACIÓN
DEL TRANSPORTE NEUMÁTICO
DEL MINERAL LATERÍTICO

Enrique Torres Tamayo

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE MECÁNICA

MODELACIÓN MATEMÁTICA Y SIMULACIÓN DEL
TRANSPORTE NEUMÁTICO DEL MINERAL
LATERÍTICO
Resu men de la tesis pres enta da en opci ón al grad o cien tífi co de
Doct or en Cien cias Técn icas

AUTOR: MSc. Ing. Enrique Torres Tamayo

TUTO RES: Dr. C. RAFAEL PÉREZ BARRETO
Departamento de Ingeniería Eléctrica
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Instituto Superior Minero Metalúrgico
DR. C. RENÉ LESME JAÉN
Centro de Estudio de Eficiencia Energética
Facultad de Ingeniería Mecánica
Universidad de Oriente
DR. C. RAÚL IZQUIERDO PUPO
Departamento de Ingeniería Mecánica
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Instituto Superior Minero Metalúrgico

MO A – 20 03

�SÍNTESIS
En la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, aunque el transporte neumático
presenta índices ecológicos superiores a otros transportadores mecánicos su
empleo se ha visto limitado por el excesivo gasto de energía que alcanza los 18,82
MJ/T. Las causas que originan esta dificultad son: la incorrecta selección de la
velocidad del gas transportador, la existencia de los alimentadores sinfín y la infinita
variedad de características físicas y aerodinámicas de los materiales a transportar,
que conducen a la inexactitud de los proyectos de las instalaciones neumáticas
derivadas de la ausencia de investigaciones científicas y trabajos experimentales en
esta ciencia.
A partir de los conocimientos existentes para el transporte neumático de sólidos en
las fases fluida y densa se deduce un modelo teórico descriptivo, cuyos parámetros
(diferencia de velocidad entre el gas y el sólido y velocidad de flotación) se obtienen
con datos experimentales de una

instalación a escala semi – industrial. Para

obtener los parámetros del modelo se utiliza el método de solución de ecuaciones
diferenciales Runge – Kutta cuarto orden como parte de un procedimiento iterativo
que conduce a la minimización del módulo del error promedio entre los valores
experimentales y los predichos por el modelo.
Con el empleo del modelo se simula la dependencia de las pérdidas de presión, el
flujo másico de sólido y la concentración de la mezcla en función del flujo másico de
gas de los sistemas de transporte neumático de la empresa Comandante Ernesto
Che Guevara. Se comparan los parámetros actuales con los simulados en diferentes
condiciones de trabajo.
Los resultados de la investigación predicen que el incremento de la concentración de
la mezcla desde 12,8 hasta 30 kg/kg, permite reducir el consumo específico de
energía en 13,45 MJ/T. Si se considera la productividad actual de sólido en la
empresa Comandante Ernesto Che Guevara,

el consumo total de energía se

reduce en 3012 kW-h. Estos resultados permiten valorar aproximadamente el
comportamiento de los sistemas de transporte en la empresa René Ramos Latour.

1

�INTRODUCCIÓN
La industria cubana del níquel juega un papel importante dentro de la economía
nacional, es por ello que el incremento de la eficiencia de los diferentes equipos e
instalaciones que la componen incide considerablemente en la reducción del
consumo de portadores energéticos. Actualmente se encuentra enfrascada en dos
grandes procesos: el de modernización de sus plantas, con el objetivo de disminuir
los costos en la producción de cada tonelada de níquel, y el perfeccionamiento
empresarial para hacerla más competitiva en el mercado internacional. Este último
como proceso integral no puede soslayar el impulso tecnológico a partir de una
aplicación consecuente de la ciencia y la técnica (Mesa Redonda, Enero 30 del
2001).
Existen dos fábricas en funcionamiento para la obtención de concentrado de níquel
más cobalto con tecnología carbonato amoniacal y una tercera industria en fase de
proyecto para obtener ferroníquel. Dentro de una fábrica metalúrgica concurren
complejos sistemas que muestran diferentes comportamientos con dinámicas muy
variadas, algunos de estos agregados ubicados en las plantas de preparación del
mineral y hornos de reducción son los sistemas de transporte neumático.
El transporte neumático por sus múltiples ventajas constituye uno de los medios más
avanzados de transporte de sólidos; el mismo se encuentra ampliamente aplicado
en el ámbito mundial. En Cuba su uso hasta el momento se reduce a la industria del
níquel y en menor medida al transporte de harina, cemento, entre otros; pero a partir
de los pronunciamientos del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, donde se
enfatiza en la necesidad de llevar a cabo una gran campaña de ahorro de energía y
combustible, se hace necesario, de acuerdo con el nivel que ha alcanzado la
industria del níquel y su posterior desarrollo: modernizar los medios de transporte
neumático del mineral laterítico que contribuye a incrementar la productividad del
trabajo, mejorar las condiciones higiénico – sanitarias de los trabajadores del níquel,
reducir los gastos anuales y aportar otros beneficios a la sociedad.
En las empresas del níquel con tecnología carbonato amoniacal, aunque el
transporte neumático presenta índices ecológicos superiores a otros transportadores
mecánicos su empleo se ha visto limitado por el excesivo gasto de energía que
alcanza los 18,82 MJ/T. Las causas que originan esta dificultad son: la incorrecta
selección de la velocidad del gas transportador, la existencia de los alimentadores
sinfín y la infinita variedad de características físicas y aerodinámicas de los
materiales a transportar, que conducen a la inexactitud de los proyectos de las
2

�instalaciones neumáticas derivadas de la ausencia de investigaciones científicas y
trabajos experimentales en esta ciencia.
La modelación del transporte de flujos bifásicos gas - sólido en el transporte
neumático del mineral laterítico y el cálculo de su pérdida de presión es una tarea
novedosa; debido a las diferentes características físicas y aerodinámicas de los
materiales que implican distintos tipos de flujos, cada uno requiere su propio modelo
con el objetivo de proporcionar un método de cálculo específico. El transporte en
fase fluida se recomienda en distancias superiores a un kilómetro; en longitudes
menores a las anteriores se debe emplear, siempre que sea posible, el transporte en
fase densa debido a su menor consumo energético. Todos los sistemas de
transporte neumático de las empresas del níquel poseen distancias menores a los
600 metros.
La situación actual del transporte neumático en las plantas de preparación del
mineral y hornos de reducción en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, se
caracteriza por las siguientes deficiencias:
•

La concentración a la que se produce el transporte neumático del mineral
laterítico es baja (alrededor de 12,8 kg/kg).

•

Las limitaciones de los métodos existentes para la proyección, selección y
cálculo de los parámetros racionales de transporte neumático del mineral
laterítico.

A partir de estas deficiencias se declara como situación problémica actual:
El elevado consumo energético en el transporte neumático del mineral
laterítico en las plantas de preparación del mineral y hornos de reducción de la
empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
El problema científico a investigar lo constituye:
El insuficiente conocimiento acerca del efecto de la velocidad del aire y la
concentración de la mezcla sobre el consumo energético del transporte
neumático del mineral laterítico en fases fluida y densa.
Como objeto de la investigación se establece:
El proceso de transporte neumático del mineral laterítico.
En la temática estudiada se presenta un problema interesante no abordado en la
literatura hasta el momento que son los sistemas bifásicos sólido - gas en fases
fluida y densa para este tipo de material. Se han desarrollado en el país
investigaciones sobre el transporte neumático del bagazo en tuberías verticales,
horizontales y codos (Pacheco 1984; Lesme 1996) para concentraciones
3

�encontradas en la llamada fase fluida, con lo que no se completa el sistema de
conocimientos teóricos y empíricos para seleccionar los parámetros racionales del
transporte del mineral laterítico y proyectar futuras instalaciones.
El conocimiento del proceso, el desarrollo de modelos matemáticos que representen
los fenómenos físicos de los sistemas, la simulación en computadora de sus
características y, en fin, el proyecto para la implementación de nuevas tecnologías
es un tema de primordial importancia en el desarrollo actual del sector industrial.
Sobre la base del problema a resolver se establece la siguiente hipótesis:
El estudio de los fundamentos teóricos existentes, conjugado con métodos
empíricos, permitirá obtener un modelo empírico – teórico, útil para predecir
los valores satisfactorios de los parámetros de trabajo en los sistemas de
transporte neumático de lateritas en la empresa Comandante Ernesto Che
Guevara.
Esta hipótesis científica exige la necesidad de conocer las principales propiedades
físicas y aerodinámicas del material investigado: el mineral laterítico; así como a
partir del modelo empírico - teórico simular las características de transporte y
seleccionar los parámetros racionales para un transporte eficiente en fase fluida o
densa. Entonces se podrán proponer nuevas tecnologías que respondan en su
diseño a las necesidades que demanda el proceso, donde se establece un orden de
jerarquía desde el punto de vista energético.
A partir de la hipótesis planteada, se define como objetivo del trabajo:
Obtener un modelo empírico - teórico que describa el comportamiento del
transporte neumático del mineral laterítico en fases fluida y densa en tuberías
horizontales y verticales.
Para lograr el cumplimiento del objetivo propuesto, se plantean las siguientes tareas
del trabajo:
9 Determinar las limitaciones de las teorías y las expresiones empíricas
desarrolladas en el mundo para el cálculo de las pérdidas de presión de los
sistemas de transporte neumático en tuberías horizontales y verticales, en la
zona dispersa, al ser aplicadas al mineral laterítico.
9 Determinar las propiedades físicas y aerodinámicas que mayor influencia tienen
en el transporte neumático del mineral laterítico.
9 Deducir el modelo teórico que describe la dependencia de la caída de presión en
función de los parámetros de transporte y las propiedades físicas y

4

�aerodinámicas del material, a partir de los antecedentes teóricos y empíricos del
transporte neumático de sólidos,
9 Obtener de manera empírica los parámetros del modelo teórico (velocidad de
flotación y velocidad del sólido).
9 Simular las características de transporte neumático del mineral laterítico en
diferentes regímenes de operación.
9 Valorar económicamente la propuesta efectuada.
En correspondencia con la hipótesis y el objetivo propuesto, se plantea como
novedad científica:
El establecimiento de un modelo empírico - teórico para el transporte
neumático del mineral laterítico en fases fluida y densa que permite, mediante
la simulación, predecir los parámetros racionales de trabajo de los sistemas
industriales en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
Los métodos de investigación empleados son los siguientes:
1. Método de investigación documental y bibliográfico para la sistematización del
conjunto de conocimientos y teorías relacionadas con el objeto de estudio.
2. Método de la modelación físico - matemática del transporte neumático en fases
fluida y densa, basado en los principios del movimiento de fluidos bifásicos gas sólido a través de ecuaciones diferenciales.
3. Método de resolución de ecuaciones diferenciales aplicando Runge – Kutta
cuarto orden mediante las técnicas computacionales existentes.
4. Método de investigación experimental para describir, caracterizar el objeto de
estudio y sus principales regularidades.
5. Método de simulación computacional de los modelos obtenidos.
En el desarrollo de la investigación se toman como base los estudios efectuados por:
Torres (1999), así como la información recopilada de trabajos de investigación y
tesis de grados realizadas en la Planta de Preparación del Mineral y Hornos de
reducción de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara y René Ramos Latour.
CAPITULO 1. MARCO TEÓRICO - METODOLÓGICO DE LA INVESTIGACIÓN
Trabajos Precedentes
Una investigación científica de acuerdo con lo planteado por Aróstegui (1978), en
cualquier área del conocimiento debe siempre estar sustentada por una
investigación teórica y empírica , de ahí que sea necesario utilizar los métodos que
caracterizan a cada una de ellas para desarrollar científicamente las mismas a partir
5

�de una clara caracterización del objeto, del planteamiento del problema, los
objetivos, la hipótesis y las tareas.
En el desarrollo de la investigación se consultaron diferentes trabajos y estudios, la
revisión bibliográfica estuvo dirigida en dos líneas fundamentales: una, la
información relacionada con el enfoque teórico - metodológico y otra, los trabajos
que sobre el tema del transporte neumático desde el punto de vista científico,
técnico y práctico se han efectuado en los últimos años.
Respecto al primer elemento, resulta muy útil la revisión de los trabajos de
Mesarovich (1996) que aborda la temática relacionada con la teoría general de los
sistemas y la metodología de las investigaciones sistémicas. Según Hurtado (1999);
Guzmán (2001) este autor conceptualiza con claridad los métodos sistémicos de
análisis del conocimiento científico, permitiéndole al investigador su empleo para
sustentar teóricamente la investigación. A pesar que algunos términos y definiciones
han evolucionado en el presente, su esencia se mantiene vigente.
Una vez definida la teoría de sistema, como base teórica de la investigación, fue
necesaria la búsqueda de métodos que permitieran la identificación y el análisis de
los diferentes aspectos (subsistemas) que tributan al proceso de transporte
neumático en tuberías horizontales, verticales y codos como sistema integrado. Se
basan en el principio físico que el aire bajo ciertas condiciones puede ser utilizado
para transportar materiales pesados que crea una caída de presión entre el inicio y
el final de la tubería (Neidigh, 2002).
Según Pacheco (1984), las teorías más divulgadas sobre el transporte neumático
por tuberías horizontales, verticales y codos que aparecen en la literatura,
establecen relaciones entre sus datos experimentales y cierto coeficiente que vincula
las pérdidas por fricción totales del proceso de flujo que incluye ambas fases (sólida
y gas) y las pérdidas por fricción debido al gas, que en esta investigación es el aire
limpio. Interesante en este campo resulta el artículo de Weber (1991) donde hace
un análisis de la influencia de la fricción del aire y la mezcla aire - sólido en el
transporte neumático, se determinan las pérdidas de presión a partir de un
coeficiente de mezcla que incluye todos los parámetros influyentes en el transporte
neumático. Otros trabajos dirigidos en la misma dirección son los desarrollados por
Arnold y Wipych (1991); Pan y Wipych (1992). En los artículos citados no se parte de
un razonamiento teórico del comportamiento físico de los sistemas, por lo que limita
su aplicación a las condiciones planteadas en los experimentos. Esto aumenta el

6

�error que se comete cuando se aplican los resultados en el transporte de otros
materiales.
En los últimos años se han incrementado las investigaciones relacionadas con el
transporte neumático de diversos materiales, la mayoría de los autores (Lampinen,
1991; Paul, 1999; Rodes, 2001; Farnish, 2002; Singer, 2002) distinguen dos fases
fundamentales: la fluida o diluta y la densa; en esta última se realizan diferentes
clasificaciones, las más completas son las efectuadas por Rodes (2001) que las
divide en dos partes fundamentales (figura 1):
9 Flujo en fase densa continua, donde el sólido ocupa la parte inferior de la
tubería horizontal. El transporte en esta, requiere de altas presiones del gas y
es limitado a distancias menores de un kilómetro.
9 Flujo en fase densa discontinua (se incluye el flujo en fase pistón), donde
existen cavidades de aire entre la carga de material transportado a través de
la tubería.

Figura 1. Distintas fases en el transporte neumático de materiales
Fuente: M. Rodes, 2001.

Se resalta en el trabajo el punto de tránsito entre las fases fluida y densa, el que
depende de las características del material transportado, la configuración y
parámetros del sistema; se describe la fase densa como la condición donde los
sólidos son transportados de forma que no están suspensos totalmente en el gas, un
aspecto de gran interés en el desarrollo de la presente investigación.
Existen diferentes estudios en la rama tecnológica que muestran la evolución de los
sistemas de transporte neumático desde su surgimiento a mediado del siglo XIX
(Fitzgerald, 1996). Los artículos hechos por Wypych y Arnold (1989); Arnold y
7

�Wipych (1991), plasman una descripción de los principales avances del transporte
neumático en Australia hasta el momento en que se hicieron las investigaciones y
los cambios tecnológicos introducidos en los sistemas de alimentación con vista a
lograr mayor cantidad de material transportado con el menor consumo de aire
posible. La automatización de estos sistemas permite la humanización del trabajo de
los operarios y la reducción de las dimensiones de los mismos. Sus indagaciones se
basan en la parte descriptiva y no profundizan en los detalles de diseño, ni ofrecen
métodos de cálculo que permitan entender las tecnologías examinadas.
Un estudio similar pero en otros países lo realizan Reed y Bradley (1991) en
Inglaterra; Alberti (1991) en Italia; este último destaca además en su investigación la
influencia de las propiedades del producto (densidad real y aparente, granulometría,
factor de forma, contenido de humedad, entre otras) en el diseño de los sistemas de
transporte neumático.
De los últimos trabajos revisados en el campo tecnológico es importante resaltar el
de Dynamic Air (2002), donde se expone una explicación detallada de las
aplicaciones y ventajas de los sistemas de transporte neumático en fase densa para
manipular materiales sólidos de diferentes características ya sean abrasivos, frágiles
o difíciles de manejar.
En el artículo se incluye el diseño exclusivo de los ajustadores de presión (Boosters)
para un completo control del material a través de la tubería de transporte, para ello
consideran cuatro conceptos fundamentales: fuerza bruta, fluidización, convencional
y línea llena. Otra investigación interesante es la de Darren (2000) donde se ofrece
una introducción a los componentes fundamentales de los sistemas de transporte
neumáticos en fases fluida y densa, se describen los beneficios y las limitaciones de
varios componentes según el concepto de diseño del sistema; aunque el artículo no
incorpora los detalles mínimos sobre cómo diseñar un sistema, ayuda a tomar
decisiones generales sobre las opciones de un diseño adecuado.
La modelación matemática es una herramienta indispensable en el diseño y
operación de las plantas de procesos, ofrece un método numérico en la solución de
grandes sistemas de ecuaciones derivadas de la modelación de toda una planta o
parte de la producción. Los últimos avances en el campo de la simulación, en
programas como el MATLAB, permiten obtener con gran exactitud estas soluciones
a una gran velocidad, se pueden seleccionar para ello varios métodos numéricos.
De igual forma para componer las ecuaciones de un objeto en la industria
metalúrgica, los que representan complejos sistemas dinámicos, es necesario
8

�despreciar una serie de factores secundarios y sí tener en cuenta los principales: de
entrada, salida y perturbaciones que influyen en la dinámica del mismo; a la vez, la
sencillez del modelo conformado debe contener las principales peculiaridades del
proceso investigado (Guzmán, 2001).
Es importante destacar lo hecho sobre modelación y simulación de los sistemas de
transporte neumático en Japón, donde a partir de 1970 se establece como una
disciplina en el campo de la ciencia, la ingeniería y la tecnología (Tsuji, 2000). Varios
científicos de ese país se incorporan en esta área especializándose algunos en
mediciones ópticas y otros en dinámica de los fluidos.
Es significativo subrayar el estudio experimental del comportamiento en fase fluida
de la velocidad de la partícula y el perfil de concentración con el empleo de técnicas
de imágenes fotográficas en tuberías horizontales (Hui y Tomita, 2000). Otro es el de
Huttl et al (2002) donde hacen un análisis de la trayectoria de las partículas por
medio de la simulación directa; estos métodos también son utilizados por
Yamamoto et al (1998); Tanaka y Yamamoto (1999); Miyoshi et al (1999), entre
otros. Un razonamiento diferente elaboran Raheman y Jindal (1993), determinan la
velocidad de deslizamiento que es la diferencia existente entre la velocidad del gas y
la velocidad del material en el transporte de fluidos bifásicos gas - sólido.
La modelación de la mezcla bifásica en fases fluida y densa es de interés no solo
para los sistemas de transporte neumático, sino también para otras aplicaciones
tales como: los procesos de fluidización y procesos hidráulicos. Massoudi et al
(1999) presentan las ecuaciones que rigen el comportamiento de un flujo de mezcla
de partículas en fase densa para flujos completamente desarrollados; el autor
examina la influencia de las colisiones ínter partículas, el coeficiente de fricción, la
viscosidad y el desarrollo de flujo isotérmico de las mezclas bifásicas.
Mason et al (1998)

desarrollan la simulación de los sistemas de transporte

neumático con el fin de incrementar la flexibilidad de los métodos de diseño. Esta
tarea es dividida en dos partes: la predicción del punto de operación del sistema y la
influencia de los componentes individuales de la tubería en el flujo. También se
debate el perfeccionamiento del algoritmo usado para predecir el punto de operación
del sistema que responde a las principales inquietudes relacionadas con la eficiencia
del transporte neumático.
Un modelo para el análisis de las pérdidas de presión en el sistema de transporte es
el desarrollado por Pan y Wypych (1997), donde estudian el comportamiento del
transporte en fase densa de materiales de forma irregular a partir de la modelación
9

�teórica

en

tuberías

horizontales

y

verticales, los validan con resultados

experimentales en instalaciones previamente construidas. Una investigación similar
para el transporte en fase fluida es la realizada por Lampinen (1991). En la misma
línea Hettiaratchi y Woodhead (1998) hacen una comparación entre la caída de
presión en tuberías horizontales y verticales donde establecen la correlación entre
ambas, minimizan la cantidad de experimentos a efectuar en el examen de los
diferentes sistemas. En todos los artículos citados los autores no muestran el
comportamiento del transporte de los materiales en las dos fases a la vez y no
efectúan una exposición del comportamiento del consumo energético que delimite la
zona de operación de un sistema en particular.
La modelación matemática del comportamiento de las mezclas bifásicas a través de
codos ha sido ampliamente abordada en la literatura. En Cuba es relevante la tesis
doctoral de Lesme (1996) donde expone una investigación teórico - experimental de
las pérdidas en codos para el transporte neumático del bagazo y su metodología de
cálculo. Para ello parte del movimiento de las partículas de bagazo a lo largo de la
zona curva del codo y la zona de dispersión. Obtiene los valores teóricos de las
pérdidas de presión de la corriente bifásica en ambas zonas, la variación de sus
principales parámetros hidrodinámicos, la longitud de la zona de dispersión, los
coeficientes teóricos de pérdidas y luego su validación en una instalación
experimental. Se destaca además en este campo Bradley (1990) donde implementa
ensayos para diferentes relaciones de radio de curvatura y geometría del codo.
Estas se limitan a determinados elementos de los sistemas de transporte neumático,
su alcance es específico para los materiales estudiados sin tener en cuenta la fase
densa donde se logran los menores consumos de energía.
Los aspectos económicos de los sistemas de transporte neumático se examinan en
la literatura, se destaca Hayes et al (1993), ellos dividen los costos en dos
categorías fundamentales: costo capital y costo operacional. El primero incluye los
costos de diseño, conexión e instalación del sistema y el segundo los costos por
conceptos energéticos, de mantenimiento, entre otros. Crawley y Bell (2002) en una
búsqueda análoga circunscriben ejemplos de cálculo para sistemas en fases fluida y
densa.
No existe suficiente información sobre el transporte neumático del mineral laterítico
en los materiales consultados. En el manual de operaciones de la planta de
preparación del mineral de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara (1985) se
encuentran algunos datos de los sistemas actuales, fundamentalmente del sistema
10

�de alimentación. Ellos emplean alimentadores de tornillo sinfín FULLER KINYON de
fabricación Alemana y compresores centralizados que presentan disímiles
problemas (Torres,1999).
La consulta bibliográfica hasta el momento no da respuesta a la problemática
escogida. En su mayoría aborda elementos aislados de los sistemas de transporte
neumático, no plantea el conjunto de conocimientos necesarios para proyectar,
seleccionar y evaluar los sistemas de transporte neumático del mineral laterítico
cubano. Esto impone la necesidad de ejecutar una investigación que contribuya a la
mayor eficiencia de los sistemas actuales de transporte neumático en las industrias
del níquel con tecnología carbonato amoniacal.
Propiedades físicas y aerodinámicas del mineral laterítico.
Un paso importante en la modelación matemática, evaluación, cálculo y diseño de
los sistemas de transporte neumático es determinar las propiedades físicas y
aerodinámicas en las condiciones en que se transporta el material.
Las propiedades determinadas son:
9 Contenido de humedad
9 Forma de las partículas
9 Composición granulométrica
9 Densidad de las partículas
9 Densidad aparente
9 Velocidad de flotación
Los valores del análisis granulométrico y contenido de humedad se muestran en
la tabla 1.
Tabla 1. Valores del análisis granulométrico y contenido de humedad de las
partículas.
•

Contenido de humedad: 4,5%
Composición granulométrica
Clase de tamaño
% en
Clase de tamaño
(mm)
peso
(mm)
+ 0,250
3,42
- 0,125 + 0,090
- 0,250 + 0,160
4,27
- 0,090 + 0,074
- 0,160 +0,125
2,68
- 0,074

% en
peso
6,28
5,44
77,91

La morfología de los granos del mineral laterítico se estudia con ayuda de un
microscopio binocular previa clasificación de las muestras como se observa en la
tabla 1. Se examinan 100 granos de cada una de las clases, fueron fotografiados. Se

11

�miden las dimensiones fundamentales: largo, ancho y espesor con el objetivo de
determinar el factor de forma de las partículas.
El factor de forma alcanza valores relativamente altos, en general superiores a 0,8,
por lo que pueden ser consideradas esferas. Si las partículas se unen durante el
transporte presentan formas diferentes a las planteadas, es decir, formas amorfas
que conducen a nuevas estructuras de flujos. Se puede observar que existe
tendencia al incremento del factor de forma con la reducción del diámetro de las
partículas; por lo que en los menores diámetros de las muestras no experimentados,
este valor debe incrementarse.
La densidad del mineral se determina con el empleo del método picnométrico por
poseer todas las condiciones en el laboratorio de Física de las Rocas de la Facultad
de Minas - Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico. Se hacen mediciones
con dos líquidos picnométricos: benceno y gas oil. El valor de la densidad real
después del procesamiento de los resultados es de 3 027 kg/m3.
La densidad aparente varía con la distribución por tamaño de las partículas y con
los cuerpos que la rodean. La porosidad del cuerpo sólido, la materia que llena sus
poros o espacios vacíos intermedios influyen en el valor de la densidad aparente, en
una simple partícula de un material no poroso la densidad real resulta igual a la
densidad aparente. Para el material polidisperso de las muestras analizadas la
densidad aparente tiene un valor de 1 108,4 kg/m3.
Una de las características aerodinámicas más importante de las partículas en las
teorías modernas sobre el transporte neumático es la velocidad de flotación. De
acuerdo con Pacheco (1984) en una partícula caracterizada por su diámetro (ds) y
su velocidad de flotación (Vf), existe una cierta velocidad del gas, por debajo de la
que el transporte neumático a presión atmosférica no es posible. El valor de la
velocidad de flotación, para los mayores diámetros de partículas presentes en las
muestras, es de 5,21 m/s.
CAPITULO 2. MODELACIÓN TEÓRICA EN EL TRANSPORTE NEUMÁTICO DEL
MINERAL LATERÍTICO POR TUBERÍAS HORIZONTALES Y VERTICALES .
Modelo teórico para el cálculo de las pérdidas de presión en el transporte
neumático del mineral laterítico por tuberías horizontales y verticales en la
zona dispersa.
Una vez determinado el alcance de la investigación, fundamentada la no existencia
de expresiones matemáticas que permitan predecir el comportamiento de las
12

�pérdidas de presión en el transporte neumático del mineral laterítico, se fundamenta
el modelo teórico con el empleo de las ecuaciones que describen el balance de
momento, masa y energía.
Fases fluida y densa
El desarrollo del modelo teórico para el transporte neumático del mineral laterítico en
fases fluida y densa en tuberías horizontales y verticales se elabora a partir del uso
simultaneo de las ecuaciones de balance de masa, de momento y de energía. Para
ello se considera un tubo inclinado hacia arriba con un ángulo δ desde la horizontal
como se muestra en la figura 2.
El elemento de mezcla mostrado en la Figura 2 contiene el flujo de aire y partículas
de mineral laterítico. Las densidades parciales de esos dos elementos son ρ g y ρ S ,
respectivamente y la porosidad es ε . Si la presión del aire es P, entonces la fuerza
por unidad de área de la mezcla total que afecta el flujo de aire es (ε ⋅ P ) y la fuerza
por unidad de área que afecta el flujo de mineral es (1 − ε ) ⋅ P .

Figura 2. Fuerzas de fricción que afectan el movimiento de la mezcla aire - mineral
durante el transporte neumático.
El balance de momentos en forma general puede expresarse de la siguiente
manera:

13

�Incremento
de momentos

=

La sumatoria de las
fuerzas específicas

Por lo tanto,
Incremento en
+ Incremento en momento =
momento del aire
del mineral

_
Fuerza
de presión
(1)

_ Fuerza de fricción _
_ Fuerza
gravitacional aire/pared

Fuerza de fricción
mineral/ pared

Fuerza de
_+ interacción
aire/mineral

La ecuación de balance de momento para las partículas de mineral laterítico en la
dirección del eje ”x” con el empleo de la ecuación (1) es:

ρ

S

dVS
d
= − [(1 − ε ) ⋅ P ] − ρ S ⋅ g ⋅ senδ − Fsp + Fgs
dt
dx

(2)

Donde:

ρ -densidad del mineral laterítico; kg/m3
S

Fsp contiene la fuerza de interacción entre las diferentes partículas y la fuerza de
fricción causada por la interacción de las partículas de mineral laterítico con las
paredes de la tubería. La fuerza de resistencia Fgs es de interacción entre el aire y
el mineral laterítico, el opuesto de la fuerza − Fgs es la que afecta el flujo de aire.
La ecuación de balance de momento para el flujo de aire en la dirección del eje ”x”
es:

ρg

dV g

=−

dt

d
(ε ⋅ P ) − ρ g ⋅ g ⋅ senδ − Fgp − Fgs
dx

(3)

Donde Fgp es la fuerza de fricción causada por las paredes y Fgs es la misma
fuerza de resistencia de la ecuación (2).
Las partículas de mineral vibran a lo largo del eje ”y”; perpendicular al eje ”x”,
cambia el perfil de la velocidad interna del aire, por lo que la fuerza de fricción no es
la misma que en un tubo vacío. Se Puede dividir la fuerza de fricción Fgp en dos
partes:
Fgp =

λG ρ g
D

⋅

2

2

⋅ V g + FV

(4)

Donde:
14

�FV - Fuerza específica debido a la vibración del mineral laterítico; N/m3
La primera parte es la fricción del aire con las paredes sin la presencia de las
partículas sólidas. La fuerza específica FV incrementa a partir del hecho que nunca
la velocidad ni la distribución de presión son uniformes a lo largo del eje “y” y este
crea un modelo complicado de flujo de fluido, que implica una fuerza de fricción
adicional en la dirección del eje “x”.
Debido a la velocidad no uniforme y la distribución de presión a lo largo del eje “y”
las partículas permanecen separadas y flotando en la corriente de gas. En un
transporte vertical la fuerza FV es obviamente cero, por lo que las partículas no
tienden a caer y colectarse en el fondo del tubo. La fuerza FV no puede ser incluida
en la fuerza de resistencia Fgs , debido a que esta contribuye a que las partículas se
desplacen hacia arriba en la dirección del eje X, mientras que FV no afecta a estas
pero si al propio gas.
Para modelar la fuerza FV de modo que esta implique el efecto de flotación y la
caída de las partículas hacia el fondo del tubo se aplica el método de potencia
vibracional, una adecuada revisión de este tópico ha sido representado por Mason et
al (1998).
La potencia por unidad de volumen (W/m3) que se necesita para mantener las
partículas flotando en la dirección del eje Y es:

P = ρ S ⋅ g ⋅ cos δ ⋅ V f ⋅ cos δ

(5)

La relación entre la potencia vibracional y la fuerza FV se expresa por:

P = FV ⋅ V g

(6)

Donde:

P – Potencia vibracional específica; W/m3
A partir de las ecuaciones (5) y (6) se obtiene:

FV = ρ S ⋅ g ⋅

Vf
Vg

⋅ cos 2 δ

La suma de las ecuaciones (2) y (3) proporciona:
dV g
dVS
dp λG ρ g
2
+ ρs
=−
−
⋅
⋅ V g − ρ g ⋅ g ⋅ senδ − ρ S ⋅ g ⋅ senδ − FV − Fsp
ρg
dt
dt
dx D 2

(7)

(8)

Para la fuerza FV se tiene la ecuación (7), pero se desconoce Fsp .
El coeficiente de fricción total en la superficie de la tubería está compuesto por una
fricción mecánica por el contacto entre las capas de partículas y la pared de la
15

�tubería, y una fricción viscosa ejercida por el contacto del fluido con las paredes del
tubo (Matousek, 2002).
Diversas investigaciones han demostrado que la rugosidad de la pared tiene un
efecto considerable en el proceso de colisiones de las partículas con la pared
(Sommerfeld, 2002), en procesos industriales donde se emplean tuberías de acero
en el transporte neumático, estas tienen rugosidad que se encuentra entre 20 y
50 µm. La distribución del ángulo rugoso puede ser representado por una función de
distribución normal, la desviación estándar de esta distribución es influenciada por la
estructura de la superficie rugosa y por el diámetro de las partículas.
En la modelación de la fuerza de fricción sólido – pared se tiene en cuenta el
movimiento de la mezcla bifásica no como un flujo homogéneo (esta vía de
modelación es adecuada para el movimiento de las partículas separadamente) sino
como una nueva clase de estructura.

Fsp =

λz ∗ 1

⋅ ⋅ ρ ⋅ VS
D 2 S

2

(9)

El coeficiente de fricción λz ∗ puede ser clasificado de dos formas: coeficiente de
fricción estática y dinámica. Este último provocado por el contacto de las partículas
sólidas con las paredes al deslizarse por la tubería. Se debe encontrar
experimentalmente en cada tipo de material y superficie rugosa, para ello se
determina el ángulo y velocidad de deslizamiento sobre la superficie.
Según los experimentos efectuados con mineral laterítico y superficies similares a
las utilizadas en las instalaciones industriales de las empresas del níquel, en el
centro de investigaciones de materiales de la firma inglesa Clyde Materials
Handling (2002) en una instalación experimental, el valor promedio de este
∗

coeficiente es λ Z = 0,325 , por lo que la ecuación (9) en el mineral laterítico obtiene
la forma siguiente:

Fsp =

0,1625
2
⋅ ρ S ⋅ VS
D

Sustituyendo las ecuaciones

(10)
(7) y (9) en el balance de fuerzas general de la

ecuación (8) se obtiene como resultado:

dVS
dp λG ρ g
2
=−
−
⋅
⋅ V g − ρ g ⋅ g ⋅ senδ − ρ S ⋅ g ⋅ senδ −
dt
dt
dx D 2
Vf
0,1625
2
− ρS ⋅ g ⋅
⋅ cos 2 δ −
⋅ ρ S ⋅ VS
Vg
D

ρg

dV g

+ ρS

(11)

Si se desarrolla el lado izquierdo de la ecuación (11), las derivadas totales también
16

�llamadas derivadas materiales, son:

dV g
dt

=

∂V g
∂t

+ Vg

∂V g

(12)

∂x

dVS ∂VS
∂VS
=
+ VS
dt
∂t
∂x

(13)

En un flujo estacionario la derivada parcial con respecto al tiempo desaparece, es
decir.

V g = V g ( X ) y VS = VS ( X ) , entonces:
dV g
dt

= Vg

dV g

(14)

dx

dVS
dVS
= VS
dt
dx

(15)

Por otro lado, en estado estacionario el balance de masa para el gas en un tubo con
un área de la sección transversal constante es simplemente:
ρ g ⋅ V g = const = m g "

(16)

Donde:
"

m g - Flujo másico de gas por unidad de área;

kg
s ⋅ m2

y el balance de masa para el flujo material es:

ρ ⋅ VS = const = µ ⋅ ρ g ⋅ V g = µ ⋅ m g "
S

(17)

Sustituyendo las ecuaciones (14 – 17) en la ecuación (11) se obtiene:


V g ⋅ (V g + VS ) dP λG ε ⋅ ρ G
ε ⋅ ρ G ⋅ Vg 2 1
2
=
⋅
⋅ Vg +
+ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅ µ ⋅

− 1 +
P
P
D
2
2
 dx


Vg 
Vg  V f

0,1625
2
+ ε ⋅ ρ G ⋅ g ⋅ senδ ⋅ 1 + µ ⋅  + µ ⋅ ε ⋅ ρ G ⋅ ⋅  g ⋅
⋅ cos 2 δ +
⋅ VS 

VS 
VS  V g
D



(18)

En tuberías horizontales el senδ = 0 y cos δ = 1 , la ecuación (18) se reduce a la
siguiente expresión:


V g ⋅ (V g + VS ) dP λG ε ⋅ ρ G
ε ⋅ ρ G ⋅ Vg 2 1
2
=
⋅
⋅ Vg +
+ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅ µ ⋅

− 1 +
P
P
D
2
2
 dx


V g  V f 0,1625
2
+ µ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅
⋅g ⋅
+
⋅ VS 

VS  V g
D


(19)

En tuberías verticales senδ = 1 y cos δ = 0 y se obtiene la siguiente expresión:

17

�2

ε ⋅ ρ G ⋅ Vg 2 1
V g ⋅ (V g + VS ) dP λG ⋅ ε ⋅ ρ G ⋅ V g
+ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅ µ ⋅
=
+
− 1 +

P
P
2
2⋅ D

 dx
Vg 
V g 0,1625

2
+ ε ⋅ ρ G ⋅ g ⋅ 1 + µ ⋅  + µ ⋅ ε ⋅ ρ G ⋅
⋅
⋅ VS
VS 
VS
D


(20)

La expresión (18) constituye la ecuación final del modelo teórico para el cálculo de
las pérdidas de presión en el transporte neumático del mineral laterítico en tuberías
en fase densa. En ella se necesita identificar dos parámetros: la velocidad del sólido
y la velocidad de flotación de las partículas. La simplificación de esta expresión para
tramos horizontales y verticales se plantea en las ecuaciones (19) y (20). En ambas

λG se determina mediante la aplicación de las expresiones para el aire puro.
El modelo obtenido para el transporte en fase densa se utiliza con bastante exactitud
en la fluida; las diferencias fundamentales se encuentran en la forma de interacción
sólido – sólido, sólido – pared y en la consideración en fase fluida de la porosidad
cercana a la unidad (Neidigh, 2002; Rodes, 2001; Massoudi, 1999). Las ecuaciones
específicas para la fase son:
Tuberías horizontales




dp
1


= −
⋅
2
dx
V g ⋅ (V g + VS ) 
ρ G ⋅ Vg
1
 1 −

− ⋅ ρG ⋅ µ ⋅
P
P
2



V
Vg
λ ρ
f
2
⋅  G ⋅ G ⋅ V g + µ ⋅ ρ G ⋅ g ⋅ 
+
V
VS
 D 2
 S


 V g − VS
⋅
 V
f







(21)
2



 


Tuberías verticales




1
dp


⋅
= −
2
dx
ρ G ⋅ Vg
V g (V g + VS ) 
1

 1 −
− ⋅ ρG ⋅ µ ⋅
2
P
P



V
Vg 

λ ρ
2
 + µ ⋅ ρ G ⋅ g ⋅  g
⋅  G ⋅ G ⋅ V g + ρ G ⋅ g ⋅ 1 + µ ⋅
V
VM 
 D 2

 S


(22)
 V g − VS
⋅
 V
f







2



 


Pérdidas en codos
Para la construcción de las características de transporte neumático del mineral
laterítico es necesario, además de conocer las pérdidas en tramos rectos,
determinar las pérdidas en codos.
Las pérdidas en codos se determina por la siguiente expresión:
18

�∆PCT = ∆PC + ∆Pd

(23)

Donde:

∆PCT - Pérdidas totales en el codo (Pa); ∆PC - Pérdidas en la zona curva (Pa)
∆Pd - Pérdidas en la zona de dispersión (Pa).
Para el cálculo de ∆PC y ∆Pd en el estudio del transporte neumático del mineral
laterítico se utilizaron los resultados del trabajo de Lesme (1996) para granos y
polvos.
Procedimiento para la solución del modelo matemático
El modelo teórico en el transporte neumático del mineral laterítico está expresado
por cuatro ecuaciones diferenciales de primer orden (19, 20, 21 y 22) y varias
ecuaciones de enlace, tanto en fase densa como en fase fluida. Para la solución de
las mismas es necesario ajustar los parámetros característicos de cada material
investigado a partir de los resultados experimentales, estos parámetros son:
velocidad de flotación y velocidad del mineral laterítico
En el capítulo 1 con la determinación de las propiedades físicas y aerodinámicas del
mineral laterítico se establecen los valores de la velocidad de flotación en el estado
de referencia (presión atmosférica) para las diferentes clases de tamaño del
material, los que sirven de punto de partida para la observación de su
comportamiento a lo largo de un conducto con la variación de la presión y la
velocidad del gas.
Para determinar la velocidad del mineral laterítico con el modelo se utiliza el término
velocidad relativa que se define como la diferencia entre la velocidad del gas y la
velocidad del material (V g − VS ) , esta se obtiene mediante el ajuste del modelo a los
resultados experimentales.
El método empleado para resolver las ecuaciones diferenciales del modelo teórico y
determinar

la

velocidad

relativa

entre

el

gas

y

el

material

es

Runge – Kutta cuarto orden. Las ecuaciones del modelo se expresan en la forma

−

dp
= f (V gX ;VSX ;V fX ; ρ GX ) y la derivada es calculada en cada punto con el uso de
dx

los valores previos conocidos de V g ; VS ; V f ; P .
Con la caída de presión existe un incremento de la velocidad del gas y la variación
de otros parámetros tales como: densidad, velocidad de flotación y velocidad del
material. Para considerar la variación de los parámetros a identificar en el modelo
con la presión se emplean las siguientes ecuaciones:
19

�V fX = V fA ⋅

PA
PX

V gX − VSX = (V gA − VSA ) ⋅

(24)

PA
PX

(25)

Donde el subíndice (A) representa el estado de referencia a presión atmosférica y (x)
se refiere al valor de los parámetros en cualquier punto del sistema.
CAPITULO 3. RESULTADOS EXPERIMENTALES Y OBTENCIÓN DE LOS
PARÁMETROS DEL MODELO TEÓRICO EN EL TRANSPORTE NEUMÁTICO
DEL MINERAL LATERÍTICO.
Instalación experimental
La instalación experimental consta de los siguientes equipos y accesorios:
compresores, tanque almacenador, sistema regulador de flujo, cámara de
alimentación, tubería de transporte (incluye tramos horizontales, verticales y
accesorios), instrumentación y control de los parámetros.
Selección de las variables
De acuerdo con la literatura consultada (Guerra, 1987; Lampinen, 1991; Pacheco,
1984) y el modelo teórico desarrollado las pérdidas en tuberías horizontales y
verticales para el transporte del mineral laterítico dependen de los siguientes
factores: diámetro de las partículas transportadas, velocidad de la corriente, presión
en la línea de transporte, concentración de la mezcla, posición geométrica de la
línea de transporte.
Número de corridas experimentales
Para determinar el número de corridas experimentales se aplica un diseño
multifactorial, el que de acuerdo con los niveles prefijados de cada una de las
variables suma un número de 200; pero con el objetivo de comprobar la validez de
los mismos y disminuir los errores de observación, para todos los niveles se efectúan
3 réplicas, lo que concluye con un total de 600 corridas experimentales. Se realizan
además corridas con valores intermedios de las variables.
Algoritmo de identificación del modelo
La tarea de identificación del modelo físico - matemático consiste en la
determinación de los parámetros característicos del mineral laterítico [velocidad de
flotación (V F ) y velocidad relativa entre el gas y el sólido (V g − Vs ) ] en los que se
garantiza la adecuación del modelo que describe el proceso. De ahí que sea
necesario comparar los valores de las características YO del proceso tecnológico
20

� dp  
 dp 

real    , con las magnitudes YM a la salida del objeto  
 por las
dx


 dx  exp 
teórico 

ecuaciones (19 y 20). Es mejor aquel juego de parámetros en el que se minimiza la
medida m de las cercanías de las magnitudes YO y YM .

m[YO − YM ] → min

(26)

En la identificación del modelo es necesario variar los parámetros en dependencia
de la medida de diferencia de los componentes de las características YO y YM , de
ahí que se aplica el procedimiento iterativo a partir del estado de referencia y el
método de Runge – Kutta cuarto orden que toma en cuenta el comportamiento de la
derivada en cuatro puntos de cada intervalo. Este método como parte del proceso
iterativo se emplea para resolver el modelo teórico y encontrar los valores de los
parámetros característicos para el mineral laterítico

(velocidad de flotación y

velocidad relativa entre el gas y el sólido).
El algoritmo de identificación de acuerdo con los planteamientos anteriores toma la
forma siguiente:
Entrada de datos iniciales

Cálculo de Yo

Selección de los
coeficientes del modelo

Selección
de
nuevos
valores de los coeficientes

Cálculo de YM
Ec. 19; 20; 21
y 22

Comprobación
de condiciones
Ec. 26

No

Fin

El error relativo puntual se calcula por la siguiente expresión:

Ep =

X exp − X teo
X exp

⋅ 100

(27)
21

�El error relativo promedio se expresa por:

X exp − X teo 100
⋅
X exp
n

n

E=∑
i =1

(28)

En la tabla 2 se exponen los valores de velocidad de flotación y velocidad relativa en
cada uno de los diámetros de partículas con el fin de minimizar los errores relativos.
Tabla 2. Valores de velocidad relativa y velocidad de flotación para los diferentes
diámetros de partículas.
dx (mm) V gA

Tubería horizontal
E (%)
− VSA VfA (m/s)

V gA

Tubería vertical
E (%)
− VSA VfA (m/s)

(m/s)
(m/s)
0,250
4,27
5,21
7,84
2,32
5,21
7,10
0,1875
3,6
4,74
8,02
1,97
4,74
8,53
0,1075
3,39
3,83
9,31
1,51
3,83
10,07
Mezcla
5,18
5,21
9,54
2,74
5,21
7,04
El error relativo promedio, en todos los casos, se encuentra por debajo del 10,1% y
de acuerdo con los errores relativos puntuales, el 87% de ellos estuvo por debajo del
10%. Esto confirma la validez de los resultados obtenidos a partir de la modelación
teórica de los sistemas de transporte neumático, desarrollada en el capítulo 2.
CAPITULO IV. SIMULACIÓN EN El TRANSPORTE NEUMÁTICO DEL MINERAL
LATERÍTICO EN LA EMPRESA COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA.
En el capítulo con los valores de los parámetros del modelo en el mineral laterítico
(velocidad de flotación y velocidad relativa entre el gas y el sólido de la tabla 2), las
ecuaciones 19; 20 y las expresiones de enlace, se simula el transporte neumático de
la empresa Comandante Ernesto Che Guevara. Se compara el comportamiento de
los parámetros actuales y los obtenidos a través de la simulación. Se construyen las
características de transporte y se establece la zona de trabajo racional a partir de
consideraciones esenciales sobre el consumo de energía.
En

la

empresa

Comandante

Ernesto

Che

Guevara

existen

tres

grupos

fundamentales de sistemas de transporte neumático que son:
1. Transporte neumático desde la salida de los secaderos hasta las tolvas de
producto final de los molinos (cuatro sistemas independientes).
2. Transporte neumático desde las tolvas de producto final de los molinos hasta
los silos (seis sistemas independientes).
3. Transporte neumático desde los silos hasta las tolvas de los hornos de
reducción (nueve sistemas independientes).
Los detalles en la configuración de las líneas usadas en el proyecto se exponen en
la tabla 3.
22

�Tabla 3. Características de los sistemas de transporte neumático de la Empresa
Comandante Ernesto Che Guevara.
Sistema

Longitud (m)
Diámetro
(mm) Horizontal Vertical

1
2
3
Simulación

# de codos

Cantidad de
material (T/h)

250
356
16
4
280
250
87
30
6
440
250
232
42
5
440
de las pérdidas de presión en función de la velocidad del gas para

tuberías horizontales y verticales.
Si se consideran los flujos necesarios a transportar en la empresa Comandante
Ernesto Che Guevara mostrados en la tabla 3, se simula el comportamiento para
diferentes diámetros de tuberías, configuraciones horizontales y verticales. Ello se
hace con el empleo de los modelos expresados por las ecuaciones 19 y 20, tabla 2
y las ecuaciones de enlace (ver figuras 2 y 3).
En las gráficas 2 y 3 se observa la existencia de valores de velocidad del gas en los
que las pérdidas de presión son mínimas, esta zona coincide con el tránsito entre la
fase densa y la fluida. A partir de estos valores las pérdidas de presión aumentan
con el incremento de la velocidad del gas y se produce una rápida reducción de la
concentración de la mezcla. En tuberías horizontales el valor promedio de la
velocidad de transporte a saltos es 6,12 m/s y en las verticales la velocidad de
choque es 5,21 m/s, por lo que se observa que en un sistema combinado es
necesario escoger la velocidad mínima a partir del límite establecido de la velocidad
de transporte a saltos en tuberías horizontales.
Diámetro 250 mm

Diámetro 200 mm

Diámetro 150 mm

1600
Caída de presión, Pa/m

1400
1200
1000
800
600
400
200
10,4

10,2

10,0

9,7

9,5

9,3

9,1

8,8

8,6

8,4

8,2

7,9

7,7

7,5

7,2

7,0

6,8

6,6

6,3

6,2

6,1

6,0

5,9

5,8

4,5

0

Velocidad del gas, m/s

Figura 2. Comportamiento de la caída de presión en función de la velocidad del
gas en tuberías horizontales y Ms=100 T/h.
23

�D=175 mm

D=200mm

D=250mm

Caída de presión, Pa/m

1200
1000
800
600
400
200

5

9

4

9

3

8

2

7

2

6

1

6

0

3,

3,

4,

4,

5,

5,

6,

6,

7,

7,

8,

8,

9,

0

Velocidad del gas, m/s

Figura 3. Comportamiento de la caída de presión en función de la velocidad del
gas en tuberías verticales y Ms=100 T/h.
Simulación de las características de transporte en tuberías horizontales y
verticales.
Las características de transporte neumático es necesario simularlas para observar la
interrelación entre los parámetros que intervienen en el transporte del mineral
laterítico y obtener la información necesaria sobre el comportamiento de las
variables, de ahí que se emplea el modelo matemático en tuberías horizontales y
verticales, así como las ecuaciones de las pérdidas en accesorios obtenidas en el
capítulo 2.
El punto de operación de un sistema de transporte neumático puede ser
especificado por tres parámetros fundamentales:
9 La variación del flujo másico de sólido a través de la tubería
9 La variación del flujo másico de gas usado para transportar los sólidos
9 La caída de presión necesaria para manejar el flujo.
El primer parámetro especifica el punto de rendimiento del sistema y los restantes el
punto de operación del alimentador de aire (usualmente el componente más caro del
sistema). Con el uso de los tres se define el rango de posibles condiciones de
operación logradas por un material a granel en un sistema particular, este
comportamiento es conocido como la característica de transporte de materiales.
En las características de transporte se expone el comportamiento del flujo másico de
sólido en función del flujo másico de gas y la caída de presión necesaria para
24

�transportar el material a diferentes concentraciones. Ellas se simulan para tuberías
horizontales, verticales y codos.
En tuberías horizontales este comportamiento se observa en la figura 4. En ella está
presente una zona de trabajo racional de los sistemas de transporte neumático
desplazada hacia la izquierda de la figura donde se alcanzan los mayores valores de
concentración y las menores pérdidas de presión.
Con el aumento de la concentración de la mezcla crece el flujo másico de sólido
transportado, pero ello va acompañado del incremento de la caída de presión en el
sistema, por lo que para la selección de los parámetros racionales además de
trabajar con las gráficas de las características de transporte es necesario considerar
el consumo específico de energía.

Flujo másico de
sólido, T/h

300
250

µ = 50 kg/kg

dp/dx para 40 kg/kg
dp/dx para 60 kg/kg

µ = 60 kg/kg

200
150
100
50

µ = 30 kg/kg

µ = 40 kg/kg

0

1800
1600
1400
1200
1000
800
600
400
200
0

Caída de presión,
Pa/m

(dp/dx) para 30 kg/kg
dp/dx para 50 kg/kg

0,60 0,65 0,69 0,74 0,78 0,83 0,87 0,92 0,96 1,01 1,05 1,10 1,14

Flujo másico de gas, kg/s

Figura 4. Característica de transporte neumático del mineral laterítico en
tuberías horizontales y D = 250 mm.
De forma similar, la simulación de las características de transporte en tuberías
verticales y diferentes diámetros de la tubería se exponen en la figura 5.
Las características de transporte en tuberías horizontales y verticales se simulan
para un amplio rango de flujo másico de sólido, desde 65 hasta 230 T/h. Los
resultados de la figura 5 revelan que independientemente de la orientación de la
tubería con el incremento del flujo másico de gas, se incrementa el gradiente de
presión necesario para transportar el material. Esto sucede hasta la zona de tránsito
entre la fase densa y la fluida donde ocurre lo contrario. Las menores caídas de
presión se producen para un diámetro de 250mm.

25

�dp/dx para 30 kg/kg
dp/dx para 50 kg/kg

dp/dx para 40 kg/kg
dp/dx para 60 kg/kg
1800

200

µ = 60 kg/kg

µ = 50 kg/kg

1600
1400
1200

150

1000
800

100

µ = 40 kg/kg

50

µ = 30 kg/kg

0

600
400

Caída de presión, Pa/m

Flujo másico de sólido, T/h

250

200
0

0,60 0,64 0,68 0,72 0,76 0,80 0,84 0,88 0,92 0,96 1,00 1,04 1,08
Flujo másico de gas, kg/s

Figura 5. Característica de transporte neumático del mineral laterítico en
tuberías verticales y D = 250 mm.
Estos resultados no son suficientes al definir los parámetros de transporte
neumático, aunque permiten obtener criterios preliminares que se complementan
con el análisis de las pérdidas en accesorios, la valoración del consumo de energía
específica de los sistemas y el ajuste del modelo en una unidad productiva.
Simulación de las características de transporte de los sistemas generales.
Al examinar el comportamiento total del sistema a través de la interrelación de los
parámetros de cada uno de los elementos se construyen las características de
transporte que incluyen de forma integrada las pérdidas en tramos horizontales,
verticales y codos. En estos últimos se tiene en cuenta la zona dispersa y de
dispersión del material, se incluye además las pérdidas en la alimentación del
material . Los efectos del estudio se exponen en la figura 6 para un diámetro de
tuberías de 250 mm.
En las características de transporte se interrelacionan los parámetros fundamentales
de un sistema, ellos son: flujo másico de gas, flujo másico de sólido, caída de
presión y concentración de la mezcla.
En la figura 6 se observa el incremento de la caída de presión con la concentración
de la mezcla y el flujo másico de gas. En las zonas inferiores a 0,7 kg/s se producen
las menores pérdidas de presión, las que se encuentran por debajo de los 3.105 Pa.
Los valores de flujo másico de sólidos alcanzan las 120 T/h, lo que permite
transportar la cantidad de material necesaria en cada etapa del proceso.

26

�dp para 30 kg/kg

dp para 40 kg/kg

dp para 50 kg/kg

dp para 60 kg/kg
300

600000

µ = 60 kg/kg

µ = 50 kg/kg

250

500000

200

400000

150

300000

100

200000

µ = 30 kg/kg

100000

µ = 40 kg/kg

0

Flujo másico de
sólido, T/h

Caída de presión,
Pa

700000

50
0

0,60 0,65 0,69 0,74 0,78 0,83 0,87 0,92 0,96 1,01 1,05 1,10 1,14

Flujo másico de gas, kg/s

Figura 6. Característica de transporte neumático del mineral laterítico en
el sistema 1 y D=250 mm.
Se revela la tendencia a la reducción de la caída de presión en las zonas de flujo
másico de gas inferiores a los 0,7 kg/s donde el material comienza a trasladarse en
fase densa continua. Los valores de flujo másico en la zona de menores consumos
es posible escogerlos dentro de los requeridos por el proceso de reducción del
mineral (100 – 120 T/h por cada sistema).
Valoración económica
Los costos de los sistemas de transporte neumático pueden dividirse en costo
capital y de operación por tonelada de material transportado. Los de operación
determinan el consumo de energía específica que tiene las unidades de kJ/kg de
material transportado. La energía específica varía para un sistema de transporte
neumático con el cambio de las propiedades del material y comportamiento del aire
usado.
Costo capital
Los sistemas de transporte neumático constan de cuatro elementos fundamentales:
tubería, cámara de alimentación, alimentador de aire y separador. El costo de cada
uno de ellos cambia con el diámetro de la tubería y con este la presión y el flujo de
aire alimentado. El efecto del incremento en los costos con el diámetro de la tubería
es fácil de predecir. Otros como: el costo del alimentador de aire, la cámara de
alimentación y el separador para un rango de trabajo determinado, son más difíciles
de predecir.

27

�Costo de operación
El costo de operación de un sistema de transporte neumático se divide en tres
partes fundamentales: costo debido a la degradación del producto, costo de
mantenimiento, costo energético.
Degradación del producto
El material al ser transportado en una tubería puede sufrir daños debido a las
colisiones con otras partículas y con las paredes de la tubería, particularmente
cercano a los codos. La cantidad de daños al material depende de su naturaleza,
forma y velocidad de transporte; el costo de los daños depende del cambio en el
valor del producto y sus efectos en el proceso siguiente. El material fino producido
requiere de un proceso adicional para llevarlo hasta las especificaciones requeridas.
Es difícil en la etapa de diseño predecir cuantitativamente la extensión del cambio de
diámetro de las partículas y las pérdidas consecuentes en el valor del producto o el
incremento en el costo del proceso. Cuando la degradación es considerable se
aconseja el empleo de los sistemas con velocidades cercanas al transporte en fase
densa.
En la empresa Comandante Ernesto Che Guevara después de un proceso de
molienda se produce el transporte neumático en dos etapas hasta los hornos de
reducción. A estos últimos debe llegar el material con granulometría por debajo de
los 0,074mm. Durante el proceso de transporte, el material no sufre cambios
significativos que puedan afectar el proceso de reducción, además en las propuestas
hechas en este trabajo se plantea un incremento de la concentración de la mezcla y
reducción de la velocidad de transporte lo que favorece el proceso posterior.
Costo de mantenimiento
Los sistemas de transporte neumático son en su mayoría parte integrante de una
planta de proceso. Si el sistema no está disponible en el momento requerido porque
precisa mantenimiento, la planta completa puede pararse e incurrir en costos
elevados. Cuando esta opera a plena capacidad el costo se aproxima al valor de la
producción durante el período de tiempo de la parada, más el propio de la
reparación. Si la operación está por debajo de la plena capacidad, el costo se
aproxima al tiempo de trabajo necesario para alcanzar la producción requerida.
El costo por mantenimiento de los sistemas de transporte neumático se concentra
fundamentalmente en los elementos móviles. En la empresa Comandante Ernesto
che Guevara se utilizan alimentadores sinfín que incrementan los costos de

28

�mantenimiento debido a las frecuentes roturas que comparados con las cámaras de
alimentación de los sistemas en fase densa son menos eficientes.
Costo energético
Se simulan las características de transporte (figuras 4 – 6) para estimar las zonas de
trabajo racionales, el consumo energético de los sistemas de transporte neumático
de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara y establecer una comparación
con el consumo actual, en ellas se presenta el comportamiento de los parámetros
según los modelos obtenidos en toda la longitud.
Los consumos energéticos se concentran fundamentalmente en el suministro de aire
y en el alimentador sinfín. Si se consideran las pérdidas de presión en la cámara de
alimentación y en el separador, la demanda de potencia se estima a partir de la
siguiente expresión (Taylor, 1998):
P 
N = 177 ⋅ M g ⋅ Ln 1 
 P2 
Donde:

(29)

N – Demanda de potencia; kW.

M g - Flujo másico de aire; kg/s.
P1 ; P2 - Presión de entrada y salida; barabs

Si se divide esta ecuación por la cantidad de material transportado se obtiene la
demanda de energía específica expresada en kJ/kg de material transportado. Con
estos resultados y las características de transporte de los sistemas se estiman los
parámetros racionales de transporte neumático del mineral laterítico en la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara. Se puede predecir el comportamiento de
cualquier modificación o ampliación de estos sistemas en otra empresa niquelífera
cubana con tecnología carbonato amoniacal (René Ramos Latour).
Comparación entre los parámetros actuales y los simulados de los sistemas de
transporte neumático en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
En la tabla 4 se expresan los parámetros actuales de trabajo de los sistemas de
transporte neumático de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, estos se
obtienen a través de mediciones directas en diferentes períodos de tiempo, en
investigaciones efectuadas por el autor. Se indica que al transportar las 1160 T/h
trabajan como promedio 16 sistemas independientes de transporte neumático con
una demanda de potencia de 5520 kW. El consumo de aire es de 72956 m3/h y se
efectúa el transporte a una concentración de 12,8 kg/kg.

29

�Tabla 4. Parámetros actuales de trabajo de los sistemas de transporte neumático
de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
Parámetros y dimensiones
Sistema 1 Sistema 2 Sistema 3
Velocidad de transporte
24,92 m/s
26,11 m/s
26,11 m/s
Concentración de la mezcla
12,8 kg/kg 12,8 kg/ kg 12,8 kg/kg
Diámetro interior de la tubería
250 mm
250 mm
250 mm
5
5
Presión a la entrada del sistema (abs) 3.3 x 10 Pa 3.5 x 10 Pa 3.5 x 105 Pa
Demanda total de potencia: 5 520 kW
Cantidad de material transportado
280 T/h
440 T/h
440 T/h
Consumo de aire
17 610 m3/h 27 673 m3/h 27 673 m3/h
Consumo específico de energía
18,82 MJ/T
Tabla 5. Parámetros simulados para una concentración de 30 kg /kg .
Parámetros y dimensiones
Sistema 1 Sistema 2 Sistema 3
Diámetro de la tubería; mm
250
250
250
Velocidad de transporte; m/s
14,3
14,3
14,3
Concentración de la mezcla; kg/kg
30
30
30
3
Consumo de aire; m /h
2 526
2 526
2 526
Presión a la entrada del sistema; barabs
4,65
2,89
4
Flujo másico de sólido; T/h
94
94
94
Demanda de potencia; kW
181
87
153
Consumo específico de energía; MJ/T
6,94
3,33
5,83
Parámetros para los requerimientos del proceso
Flujo másico de sólido; T/h
282
470
470
Cantidad de sistemas trabajando
3
5
5
3
Consumo de aire; m /h
7 578
12 630
12 630
Demanda de potencia; kW
543
435
765
Consumo específico de energía; MJ/T
6,94
3,33
5,83
Presión a la entrada del sistema; barabs
4,65
2,89
4
En la tabla 5 se exponen los parámetros simulados a partir del modelo para una
concentración de 30 kg /kg, en ella se observa la reducción de la velocidad del gas
hasta 14,3 m/s y el consumo de energía en 3 012 kW-h, de ahí que sea necesario el
cambio de tecnología mediante el uso de las cámaras de alimentación e incrementar
la concentración de la mezcla desde 12,8 kg/kg hasta 30 kg/kg. El consumo
específico de energía disminuye desde 18,82 MJ/T hasta 5,37 MJ/T en el sistema .
En la nueva propuesta simulada solo funcionan 13 sistemas que garantizan la
misma cantidad de material transportado.
La modernización total de los sistemas de transporte neumático de la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara según las ofertas de las firmas productoras tiene
un valor aproximado de 11 millones de dólares; si se considera el costo total del
equipamiento y el que se incurre en el montaje, transporte y mano de obra. El costo
promedio de la energía es de 70 dólares el MW-h, el ahorro anual por concepto
energético es de 1 821 657,6 USD, por lo que el tiempo de recuperación de la
inversión por este concepto sería de 6,04 años el que disminuye cuando se suma la
30

�reducción de los costos de mantenimiento y medioambientales debido al descenso
de las emisiones de polvos a la atmósfera y la humanización de la labor de los
operarios.
CONCLUSIONES
9 Las partículas del mineral laterítico constituyen un sistema polidisperso con
predominio de tamaño inferiores a los 74 µm, densidad real de 3 027 kg/m3,
densidad aparente de 1 108 kg/m3, velocidad de flotación máxima de 5,21 m/s
y forma esférica con un índice de aplastamiento superior a 0.8.
9 El modelo empírico - teórico en el transporte neumático del mineral laterítico
está formado por cuatro ecuaciones diferenciales (19, 20, 21 y 22) que
describen el comportamiento del proceso, incluyéndose además varias
ecuaciones de enlace. Se identifica mediante la aplicación de un algoritmo
que permite la comparación de los resultados experimentales y los arrojados
por el modelo. El módulo del error relativo promedio es inferior al 10,1%.
9 Las curvas de transporte del mineral laterítico de la empresa Comandante
Ernesto Che Guevara exponen la tendencia a la reducción de la caída de
presión con el incremento de la velocidad del fluido en zonas inferiores a los
6,12 m/s en el transporte horizontal y 5,21 m/s en el vertical. El transporte en
fase densa continua se extiende hasta los 18 m/s, aproximadamente, en
ambos casos.
9 La simulación de los sistemas de transporte neumático de la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara confirma la posibilidad de reducir el
consumo de energía. Con un incremento de la concentración de la mezcla
hasta 30 kg/kg y el cambio de tecnología en el sistemas de alimentación el
consumo de energía se reduce en 3012 kW – h y el de energía específica en
13,45 MJ/T. Si se considera el costo promedio de la energía de 70 dólares el
MW-h el ahorro por toneladas de material transportado sería de 0,18 USD.
RECOMENDACIONES
9 Aplicar el modelo físico - matemático de los sistemas de transporte neumático
del mineral laterítico en el proceso de modernización que se lleva a cabo en
las empresas del níquel Ernesto Che Guevara, René Ramos Latour y en la
fábrica de ferroníquel Las Camariocas actualmente en fase de proyecto.
9 Realizar las correcciones necesarias al modelo una vez que sea aplicado en
la entidad productiva para los parámetros de explotación en condiciones
industriales no contemplados en este trabajo.
31

�PUBLICACIONES DEL AUTOR
1. Torres, E. Características físicas y aerodinámicas del mineral laterítico
utilizado en los sistemas de transporte neumático de la industria del
níquel. Memorias de la tercera conferencia internacional CINAREM 2002.
Moa, Holguín, 2002.
2. Torres, E. Características reológicas para el transporte de fluidos bifásicos
utilizados en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara. Minería y
Geología. 15 (2): 70 – 75, 1998.
3. Torres, E. Comportamiento del transporte neumático de partículas en los
gases durante el proceso de secado en la empresa Comandante Ernesto
Che Guevara. Minería y Geología. 17(2): 73 – 77, 2000.
4. Torres, E. Humedad de equilibrio y coeficiente de transferencia de masa
para el secado y transporte neumático del mineral laterítico de la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara. Minería y Geología. 18 (3): 66 – 71,
2001.
5. Torres, E.

Investigación del transporte neumático de partículas en los

gases durante el

secado del mineral laterítico en tambores cilíndricos

rotatorios. Tesis de Maestría. Facultad de Metalurgia y Electromecánica,
ISMM, Moa, Holguín.1999. 87p.
6. Torres, E. Transporte de partículas en flujos de gases para el incremento
de la eficiencia del proceso de secado. Memorias de la segunda
conferencia internacional CINAREM 2000. Moa, Holguín, 2000.
7. Torres, E. Propiedades físicas y aerodinámicas del mineral laterítico
utilizado en los sistemas de transporte neumático. Minería y Geología. 24
(2): 71 – 76, 2003.

32

�REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
1. Alberti, E. Advanced Design of Pneumatic Conveying Systems. Bulk solids handling.
11(1): 103 – 110,1991.
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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Modelación matemática del proceso
de secado natural de las menas lateríticas

Yoalbis Retirado Mediaceja

�Página legal
Título de la obra. Modelación matemática del proceso de secado natural de las
menas lateríticas. -- 100 pág
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2012 -1. Autor: Yoalbis Retirado Mediaceja
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico” Antonio Núñez Jiménez”
Edición: Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización: Miguel Ángel Barrera Fernández

Institución del autor: ISMM ”Antonio Núñez Jiménez”
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2013
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín
Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL PROCESO DE
SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO
CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

YOALBYS RETIRADO MEDIACEJA

MOA, 2012

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL PROCESO DE
SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO
CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

Autor: Prof. Aux., Ing. Yoalbys Retirado Mediaceja, Ms. C.

Tutores: Prof. Aux., Lic. Arístides Alejandro Legrá Lobaina, Dr. C.
Prof. Tit., Ing. Enrique Torres Tamayo, Dr. C.

MOA, 2012

�ÍNDICE
INTRODUCCIÓN.

Pág.

-1-

1
MARCO TEÓRICO PARA LA MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL PROCESO DE SECADO
.
NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS.

-11-

1.1- Introducción.

-11-

1.2- Generalidades sobre los procesos de secado.

-11-

1.2.1- Mecanismos de movimiento de la humedad en los materiales porosos.

-12-

1.2.2- Antecedentes y estado actual de las teorías de secado de materiales porosos.

-13-

1.3- Investigaciones precedentes relacionadas con los procesos de secado.

-16-

1.3.1- Modelos matemáticos del proceso de secado solar.

-17-

1.3.2- Secado natural de materiales.

-18-

1.3.3- Secado natural de las menas lateríticas.

-18-

1.4- Teoría básica necesaria para la modelación matemática del proceso de secado natural.

-21-

1.4.1- Contenido de humedad del material.

-21-

1.4.2- Ratio de humedad.

-22-

1.4.3- Requerimiento térmico del proceso de secado.

-23-

1.4.4- Régimen de secado.

-24-

1.4.5- Ratio de secado.

-25-

1.4.6- Propiedades termofísicas del aire que influyen en el proceso de secado natural.

-26-

1.5- Características generales de las menas lateríticas utilizadas en la industria del níquel.

-26-

1.5.1- Composición química, granulométrica y mineralógica.

-26-

1.5.2- Propiedades termofísicas que influyen en el proceso de secado natural.

-27-

1.5.3- Evaporación de la humedad no estructural contenida en las menas lateríticas.

-28-

�1.6- Breve caracterización de las variables meteorológicas en la región de Moa.

-29-

1.7- Análisis del proceso de secado natural como objeto de modelación matemática.

-30-

1.8- Conclusiones del capítulo 1.

-32-

2 MODELACIÓN DE LOS PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL PROCESO DE SECADO
. NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS.

-33-

2.1- Introducción.

-33-

2.2- Modelos de los flujos de calor transferidos durante el proceso de secado natural.

-33-

2.2.1- Modelo del flujo de calor por radiación.
2.2.1.1- Modelo de la radiación solar que incide en la superficie de la pila.

-33-34-

2.2.2- Modelo del flujo de calor por convección.

-39-

2.2.3- Modelo del flujo de calor por conducción.

-42-

2.2.3.1- Modelo unidimensional de la distribución de temperatura en la pila.

-44-

2.3- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de temperatura.

-46-

2.4- Modelo general del proceso de secado natural de una pila de minerales.

-47-

2.4.1- Modelo unidimensional de la distribución de humedad en la pila.

-48-

2.5- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de humedad.

-51-

2.6- Modelos de la velocidad de secado y de la humedad del material en la superficie.

-53-

2.7- Modelos generales del área de exposición y el volumen de las pilas de material.

-55-

2.7.1- Modelos para las pilas de sección transversal triangular y otras de interés.

-57-

2.8- Conclusiones del capítulo 2.

-59-

3 IMPLEMENTACIÓN DE LOS MODELOS MATEMÁTICOS DEL PROCESO DE SECADO
. NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS.
-613.1- Introducción.

-61-

�3.2- Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática.

-61-

3.3- Diseño de experimentos para la validación de los modelos.

-62-

3.3.1- Instalación experimental.

-62-

3.3.2- Selección de las variables.

-62-

3.3.2.1- Masa expuesta a secado, ángulo de reposo y dimensiones de las pilas.

-63-

3.3.2.2- Humedad inicial y final de las menas lateríticas.

-63-

3.3.2.3- Variables meteorológicas.

-64-

3.3.3- Tipo de diseño de experimentos empleado.

-64-

3.3.4- Matriz del diseño de experimentos y número de mediciones experimentales.

-65-

3.3.5- Consideraciones sobre la suficiencia del muestreo y el análisis de varianza.

-66-

3.3.6- Técnica experimental para la medición de la humedad de las menas lateríticas.

-67-

3.4- Validación de los modelos matemáticos con pilas de dimensiones industriales.
3.4.1- Aplicación práctica de los modelos matemáticos establecidos.
3.5 - Aplicación del procedimiento establecido a una pila de dimensiones industriales.

-68-70-70-

3.5.1- Cálculo del área de exposición y el volumen de la pila.

-70-

3.5.2- Cálculo de la radiación global que llega a la superficie de secado de la pila.

-71-

3.5.3- Cálculo del calor total que llega a la superficie de secado de la pila.

-72-

3.5.4- Cálculo y simulación de la distribución de temperatura del material en la pila.

-74-

3.5.5- Cálculo y simulación de la distribución de humedad del material en la pila.

-77-

3.5.6- Cálculo y simulación de la velocidad de secado en la pila.

-80-

3.6- Optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas.

-82-

�3.6.1- Elección del método de optimización.

-82-

3.6.2- Procedimiento de optimización implementado en la aplicación informática.

-83-

3.6.3- Resultados obtenidos en la optimización del caso de estudio considerado.

-85-

3.6.3.1- Según la densidad de radiación recibida en la superficie de la pila.

-85-

3.6.3.2- Según la radiación total y el calor total recibidos en la superficie.

-86-

3.6.3.3- Según el porcentaje y el volumen de mineral secado.

-88-

3.6.3.4- Influencia del área de exposición y el volumen de las pilas.

-89-

3.7- Propuesta de acciones científico-técnicas para perfeccionar la tecnología de secado
natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.

-90-

3.8- Breve valoración de los beneficios económicos derivados de la implementación del
secado natural de las menas lateríticas en las empresas productoras de níquel.

-92-

3.8.1- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.

-92-

3.8.2- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante René Ramos Latour”.

-93-

3.9- Valoración de los impactos ambientales asociados al proceso de secado natural.
3.9.1- Impactos provocados por el polvo sobre la salud de los seres humanos.

-9495

3.9.2- Impactos provocados por el ruido sobre la salud de los seres
humanos.

95

3.10- Conclusiones del capítulo 3.

-96-

CONCLUSIONES GENERALES.

-97-

RECOMENDACIONES.

-99-

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

-100-

ANEXOS.

-XIV-

��SÍNTESIS
En el presente trabajo se desarrolló la modelación matemática del proceso de secado natural de las
menas lateríticas. Para ello, se sistematizaron los fundamentos básicos, las teorías y los modelos
generales de los procesos de secado y se particularizaron a las condiciones específicas del proceso
investigado, lo cual posibilitó la obtención de los modelos matemáticos de los flujos de calor que
inciden en el secado natural; la distribución de temperatura y humedad que experimenta el material;
la velocidad de secado; el área de exposición y el volumen de las pilas de minerales con diferentes
geometrías de su sección transversal. Los referidos modelos se implementaron en una aplicación
informática y se validaron, comprobándose que los mismos describen satisfactoriamente el proceso
de secado natural en las condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel
y cobalto; por tal razón se consideran la novedad científica de esta Tesis Doctoral.
Mediante la aplicación informática creada se simuló la distribución de humedad que experimenta el
material, evidenciándose que durante el secado natural el movimiento de la humedad en las pilas de
minerales se produce, fundamentalmente, por los efectos combinados de la capilaridad y la difusión
de vapor. Se optimizó la geometría de la sección transversal de las pilas atendiendo a varios
criterios energéticos, determinándose que la implementación del secado natural debe desarrollarse
con pilas de sección parabólica que tengan la superficie de secado inclinada entre 30 y 60 grados
sexagesimales, respecto al plano horizontal. Luego, se establecieron acciones científico-técnicas
que contribuyen a perfeccionar la tecnología de secado natural empleada en las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto. Finalmente, se exponen los beneficios económicos y los impactos
ambientales asociados al proceso de secado natural de las menas lateríticas.

�INTRODUCCIÓN
La producción de níquel y cobalto, basada en la aplicación de la lixiviación carbonato amoniacal, se
desarrolla en las empresas “Comandante Ernesto Che Guevara” y “Comandante René Ramos
Latour”, ubicadas en los municipios Moa y Mayarí, respectivamente. El proceso productivo
comienza con la extracción a cielo abierto de las menas lateríticas, las cuales se someten a diversos
procesos metalúrgicos entre los que se encuentra el secado térmico convencional.
Hoy día, en las plantas de Preparación de Mineral de estas industrias metalúrgicas existe como
situación problémica el elevado contenido de humedad que tienen las menas lateríticas al ingresar
a los secaderos térmicos convencionales. Esto provoca que en las mencionadas plantas persistan
como problemas no resueltos: la adherencia y recirculación del tres al cinco por ciento del
material trasegado en los sistemas de transporte automotor y por bandas, que aumenta sus
respectivos consumos de combustible y energía eléctrica; el transporte de 34 a 42 t de agua por
cada 100 t de material procesadas, que impone la necesidad de aumentar la productividad de los
referidos sistemas de transporte para cumplir los planes de producción de las empresas; y el
consumo de 27 a 34 kg de petróleo por cada tonelada de menas lateríticas alimentada al proceso
de secado convencional, lo cual reduce la eficiencia térmica de los secaderos (Diagnóstico técnico
de las empresas “Comandante Ernesto Che Guevara” y “Comandante René Ramos Latour”, 2010).
Entre las causas fundamentales que originan la mencionada situación problémica se encuentran: las
características hidrogeológicas de los yacimientos niquelíferos cubanos (Blanco y Llorente, 2004;
De Miguel, 2004, 2007; Ochoa, 2008; Carmenate, 2009) y la ineficiente tecnología empleada en la
implementación del proceso de secado natural de las menas lateríticas, antes de que estas ingresen
a los secaderos térmicos convencionales de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
La presente investigación está encaminada a mitigar la segunda causa que da origen a la situación
problémica, a partir de introducir acciones científico-técnicas que contribuyan a perfeccionar la
tecnología de secado natural empleada en las empresas niquelíferas cubanas.

�Los estudios más interesantes dedicados a la implementación práctica del secado natural de las
menas lateríticas fueron desarrollados por un grupo de investigadores del Centro de Desarrollo de
Investigaciones del Níquel de Moa (Estenoz et al., 2005, 2007a, b y c). En estas investigaciones, los
autores diseñaron una tecnología para el secado solar a la intemperie de las menas lateríticas que
prevé la formación, la evacuación y el control de las operaciones con pilas de minerales en los
depósitos mineros. La tecnología tiene varias ventajas, pero presenta las siguientes limitaciones:
 Presupone la construcción de un grupo de instalaciones auxiliares que, para su funcionamiento,
requieren de elevados consumos de energía, esto limita su aplicación debido al incremento
progresivo del precio del combustible en el mercado internacional.
 No considera la evaluación rigurosa de los procesos de transferencia de calor y masa que
inciden en el secado natural, así como la aplicación de modelos matemáticos ajustados a las
condiciones en que se desarrolla el proceso en las empresas productoras de níquel y cobalto.
 No permite predecir la variación de humedad que experimenta el material durante el proceso de
secado natural, por tanto, se dificulta estimar el tiempo de secado que se requiere para reducir su
humedad desde un valor inicial conocido a otro valor final deseado.
 No concibe la caracterización de la geometría de la sección transversal de las pilas y, por
consiguiente, no permite calcular con precisión el área de exposición de la pila, el volumen de
material expuesto a secado y la radiación solar global captada por la superficie de secado.
Por su parte, en las investigaciones desarrolladas en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa (Retirado y Legrá, 2011; Retirado et al., 2012) y en el presente trabajo se defiende la idea de
que se puede contribuir al perfeccionamiento de la tecnología empleada para la implementación del
secado natural de las menas lateríticas, a través de la modelación matemática del proceso. Este
aspecto no ha sido suficientemente valorado en los trabajos desarrollados en las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto debido, entre otros factores, a la complejidad que implica la
obtención de los modelos del secado natural de las menas lateríticas.

�La modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas permite estudiarlo
teóricamente y, luego de las correspondientes comprobaciones experimentales, posibilita realizar
simulaciones computacionales del proceso mediante el empleo de adecuados sistemas informáticos.
Esta

posibilidad

constituye

una alternativa

tecnológicamente

viable

para predecir el

comportamiento de la humedad del material y la velocidad de secado cuando las variables
independientes y los parámetros de los modelos matemáticos toman ciertos valores. Además las
simulaciones permiten racionalizar la implementación del proceso de secado natural en las
condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
A nivel internacional, la modelación matemática ha sido utilizada en diversas investigaciones con la
finalidad de establecer tecnologías racionales para la implementación del secado solar de diferentes
materiales. Los estudios más difundidos analizan el secado de granos, café, arroz, madera, pulpa de
bagazo y lodos, entre otros (Simate, 2003; Hossain et al. 2005; Fayett, 2008; Hernández et al.,
2008; Montes et al., 2008; Morsetto et al., 2008; Salinas et al., 2008; Ferreira y Costa, 2009).
En el ámbito nacional, se han publicado trabajos que abordan la modelación del proceso de secado
convencional, pero las investigaciones consultadas no contienen los modelos matemáticos del
secado natural para los materiales analizados. Las mismas se dedican, fundamentalmente, al estudio
energético y termodinámico del secado solar de café (Ferro et al., 1999, 2000; Abdala et al., 2003;
Fonseca et al., 2003), granos (Fonseca et al., 2000), semillas (Fonseca et al., 2002, Bergues et al.,
2002, 2003a), plantas medicinales (Bergues et al., 2003b), madera (Griñán y Fonseca, 2003;
Pacheco et al., 2006), productos varios (Bergues et al., 2006) y carbón mineral (Leyva et al., 2010).
Actualmente, es escasa la literatura internacional que aborda el secado natural de los minerales
lateríticos. En Cuba, los aspectos teóricos, experimentales y tecnológicos del proceso han sido
estudiados por múltiples investigadores (Estenoz y Espinosa, 2003; Estenoz et al., 2005, 2006,
2007b; Retirado et al., 2007, 2009, 2010; Estenoz, 2009; Espinosa y Pérez, 2010a y b; Vinardell,
2011), pero ninguno ha considerado la modelación matemática como herramienta para el

�perfeccionamiento de la tecnología empleada en la implementación del secado natural de las menas
lateríticas que se procesan en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Lo anterior ha contribuido a que, en las empresas niquelíferas cubanas, el proceso de secado natural
de las menas lateríticas se implemente basado en las investigaciones realizadas en el Centro de
Desarrollo de Investigaciones del Níquel y la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Los
referidos estudios se orientan, esencialmente, al desarrollo de tecnologías que presuponen el diseño
y la construcción de costosas instalaciones. Este enfoque implica un incremento de los gastos
económicos y relega a un segundo plano la posibilidad de perfeccionar la tecnología empleada para
la implementación del secado natural, mediante la aplicación de la modelación matemática.
Para contribuir, a través de la modelación matemática, al perfeccionamiento de la tecnología de
secado natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto, se deben
modelar y calcular los parámetros fundamentales del proceso para el material en cuestión, ellos son:
los flujos de calor transferidos, la radiación solar que incide en la superficie de las pilas, la
distribución de temperatura y humedad que experimenta el material, la velocidad de secado, el área
de exposición y el volumen de las pilas. Sin embargo, en la actualidad lo anterior no ha sido posible
debido al limitado conocimiento que se tiene del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
De los criterios expuestos se infiere como problema científico a resolver:
El insuficiente conocimiento del proceso de secado natural de las menas lateríticas, que limita la
modelación matemática y el cálculo de sus parámetros fundamentales en las condiciones de
explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Como objeto de estudio de la investigación se plantea:
El proceso de secado natural de las menas lateríticas en las empresas cubanas productoras de níquel
y cobalto.

�Y su campo de acción es: la modelación de los parámetros fundamentales del proceso investigado.
En correspondencia con el problema científico declarado se define como objetivo general:
Desarrollar la modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas, que
posibilite el cálculo de sus parámetros fundamentales en las condiciones de explotación de las
empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
A partir del problema científico y el objetivo general declarados se establece la siguiente hipótesis:
La sistematización de los fundamentos básicos, las teorías y los modelos generales de secado; y su
particularización para las condiciones específicas en que se implementa el secado natural de las
menas lateríticas, permitirá generar el conocimiento necesario para la modelación y el cálculo de los
flujos de calor transferidos, la radiación solar que incide en la superficie de las pilas, la distribución
de temperatura y humedad que experimenta el material, la velocidad de secado, el área de
exposición y el volumen de las pilas; y posibilitará la simulación y optimización de parámetros del
proceso en las condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
La novedad científica de la presente investigación radica en que:
Se establecen los modelos matemáticos que describen apropiadamente el proceso de secado natural
de las menas lateríticas y posibilitan, mediante su implementación en una aplicación informática, el
cálculo, la simulación y la optimización de parámetros del proceso en las condiciones de
explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Para dar cumplimiento al objetivo general se declaran los siguientes objetivos específicos:
A. Determinar las limitaciones de las investigaciones precedentes relacionadas con los procesos,
las teorías y los modelos de secado, al ser aplicadas al objeto de estudio.
B. Establecer un procedimiento que contenga e integre los modelos matemáticos de los parámetros
fundamentales del proceso de secado natural de las menas lateríticas.

�C. Calcular los parámetros fundamentales del proceso investigado, mediante la implementación
del procedimiento y los modelos matemáticos establecidos.
Para garantizar la obtención de la novedad científica se desarrollan las siguientes tareas:
A.1- Actualizar el estado del arte en relación con las teorías y los modelos de secado, a partir de la
sistematización del conocimiento científico expuesto en las investigaciones precedentes.
A.2- Exponer un sistema gnoseológico actualizado sobre:
 La teoría básica necesaria para la modelación matemática del proceso de secado natural;
 Las características generales de las menas lateríticas utilizadas en la industria del níquel y;
 Las características de las variables meteorológicas en la región de Moa.
B.3- Desarrollar procedimientos y modelos matemáticos para el cálculo de:
 Los flujos de calor transferidos durante el secado natural de las menas lateríticas.
 La radiación solar global que incide sobre la superficie de secado de las pilas de minerales.
 La temperatura y humedad de las menas lateríticas en la superficie de secado de las pilas.
 La distribución de temperatura y humedad que experimenta el material en las pilas.
 La velocidad de secado durante la implementación del proceso.
 El área de exposición y el volumen de las pilas de material expuestas a secado natural.
C.4- Crear una aplicación informática que permita validar los modelos matemáticos establecidos.
C.5- Simular la distribución de temperatura y humedad que experimentan las menas lateríticas, y la
velocidad de secado durante la implementación del proceso.
C.6- Realizar la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección transversal de las
pilas de menas lateríticas en función del aprovechamiento de la energía térmica disponible
para el proceso de secado natural.
D.7- Establecer acciones científico-técnicas que contribuyan a perfeccionar la tecnología de secado
natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.

�D.8- Valorar los beneficios económicos y los impactos ambientales asociados a la implementación
del proceso de secado natural de las menas lateríticas en las empresas productoras de níquel y
cobalto seleccionadas.
Los principales métodos de investigación empleados en el trabajo se exponen a continuación:
 Histórico-lógico: para la actualización del estado del arte relacionado con las teorías y los
modelos actualmente usados para describir el proceso de secado de materiales porosos.
 Sistémico: para la sistematización de la teoría básica de los procesos de secado que resulta de
interés para la modelación matemática de los parámetros fundamentales del objeto de estudio.
 Inductivo-deductivo: para la determinación de las limitaciones de las investigaciones
precedentes consultadas, al ser aplicadas al secado natural de las menas lateríticas.
 Modelación físico-matemática: para el establecimiento de los modelos matemáticos de los
parámetros fundamentales del proceso de secado natural, para el material en cuestión.
 Separación de variables: para la obtención de las soluciones analíticas de las ecuaciones
diferenciales de difusión del calor y del intercambio de humedad en un material poroso.
 Experimental: para la caracterización de las menas lateríticas y la obtención de los datos
experimentales necesarios para la validación de los modelos matemáticos establecidos.
 Computacional: para la validación de los modelos, el cálculo de los parámetros fundamentales
del proceso y la creación de los gráficos de comportamiento de interés para la investigación.
 Búsqueda exhaustiva: para la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección
transversal de las pilas de menas lateríticas expuestas a secado natural.
Se establecen como aportes teóricos específicos de la investigación:
 El modelo de la radiación solar global que incide en la superficie de secado de las pilas de
minerales que es función de la altura solar (incluye los efectos de sombra que se producen por el
movimiento del sol), la latitud, el día del año, la orientación e inclinación de la superficie de
secado, y los ángulos maximal y tangencial de las pilas de menas lateríticas (expresión 2.21).

� Los modelos de la distribución de temperatura y humedad que experimentan las menas
lateríticas durante el proceso de secado natural, los cuales son función de las condiciones de
secado específicas del proceso investigado (expresiones 2.55; 2.81 y la 4 del Anexo 7).
 Los modelos de la velocidad de secado y de la humedad del material en la superficie de las pilas
de minerales que son función de los periodos de secado, el área de exposición de la pila, la
radiación solar global incidente y los flujos de calor transferidos, entre otros parámetros del
proceso de secado natural de las menas lateríticas (expresiones 2.98; 2.99; 2.100 y 2.101).
 Los modelos del área de exposición y el volumen de las pilas con diferentes formas geométricas
de su sección transversal (expresiones 2.112; 2.114 y las 1; 2; 6; 7; 8 y 9 del Anexo 9).
 Los procedimientos para el diseño y la programación de una aplicación informática que
permiten calcular los parámetros del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
 Los procedimientos para la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección
transversal de las pilas de menas lateríticas expuestas a secado natural.
Y se consideran como aportes prácticos del trabajo:
 El procedimiento de cálculo que contiene e integra los modelos matemáticos de los parámetros
fundamentales del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
 La aplicación informática (SecSolar) que permite implementar de forma sencilla, rápida y
eficiente, las ecuaciones de enlace, los procedimientos y los modelos establecidos en el trabajo.
 Las acciones científico-técnicas que contribuyen a perfeccionar la tecnología de secado natural
empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Producción científica del autor sobre el tema de la tesis
Como parte del proceso investigativo el autor desarrolló y defendió exitosamente su Tesis de
Maestría la cual estuvo directamente relacionada con la temática investigada en esta Tesis Doctoral;
participó en cinco eventos científico-técnicos donde presentó siete ponencias; en revistas científicas
realizó 11 publicaciones relacionadas con el secado solar natural, la modelación matemática, la

�simulación, el mineral laterítico y la transferencia de calor. Además dirigió, como tutor, 17 Tesis de
Ingeniería y una Tesis de Maestría las cuales se vinculan con el tema de investigación en cuestión.
Los eventos, las publicaciones y las tutorías antes mencionadas se relacionan en el Anexo 1.

Metodología empleada para el desarrollo de la investigación
La misma es novedosa porque conjuga el estudio de un proceso complejo y poco investigado para el
material en cuestión, con la utilización del método de modelación físico-matemática y se obtienen
los modelos que describen apropiadamente el objeto de estudio. Además, combina la aplicación de
la simulación y la optimización para el establecimiento de acciones científico-técnicas que
contribuyen a perfeccionar la tecnología empleada para la implementación del proceso de secado
natural de las menas lateríticas, aspecto no logrado hasta el momento.
La metodología consta de cuatro etapas de trabajo que se corresponden con las utilizadas por otros
investigadores en la modelación de procesos industriales (Torres, 2003; Laborde, 2005; Sierra,
2005) y con las empleadas en la modelación del secado de diversos materiales (Jia et al., 2000;
Ananías et al., 2001; Ivanova y Andonov, 2001; Gaston et al., 2002; Mohapatra y Rao, 2005;
Medeiros et al., 2006; Picado et al., 2006; Beltagy et al., 2007; Cala et al., 2007; Parra-Coronado et
al., 2008; Sandoval-Torres, 2009). Las etapas ejecutadas se exponen a continuación:
Primera etapa (Fundamentación teórica de la investigación): se seleccionó el objeto de estudio,
para ello se consideró la importancia económica que el mismo tiene para las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto. Se determinaron los métodos de investigación a emplear, se realizó
la revisión y el análisis de las investigaciones precedentes, y se expuso la teoría básica necesaria
para la modelación del proceso investigado. Se establecieron las características generales de las
menas lateríticas y de las variables meteorológicas de interés para la investigación, y se analizó el
proceso de secado natural como objeto de modelación matemática. Los aspectos anteriores, vistos
de forma integrada, constituyen el marco teórico que sustenta la presente Tesis Doctoral.

�Segunda etapa (Modelación matemática del objeto de estudio): se establecieron los modelos que
permiten calcular los flujos de calor por radiación, convección y conducción; la radiación solar
global que incide sobre la superficie de secado de las pilas de minerales; la distribución de
temperatura y humedad que experimenta el material durante el proceso; la velocidad de secado y la
humedad del mineral en la superficie de las pilas. Además se dedujeron los modelos del área de
exposición y el volumen de las pilas con diferentes formas geométricas de su sección transversal.
Tercera etapa (Validación de los modelos teóricos): se realizaron pruebas de secado natural y se
obtuvieron los valores experimentales de la humedad del material. Se implementaron los modelos
matemáticos en una aplicación informática que permitió calcular los valores teóricos de la
humedad, con los resultados experimentales y los teóricos obtenidos se validaron los modelos
propuestos. El proceso de validación se realizó mediante la comparación de la humedad del material
determinada experimentalmente con la humedad teórica calculada con los modelos para las mismas
condiciones físicas en que se desarrolló el experimento. Se calculó el error relativo promedio y se
verificó que el mismo no excediera el 10 %. Seguidamente, se comprobó que los modelos
matemáticos establecidos, utilizados de forma integrada, describen apropiadamente el proceso de
secado natural de las menas lateríticas.
Cuarta etapa (Implementación de los modelos): mediante la aplicación informática creada
(SecSolar) se calcularon los parámetros fundamentales del proceso estudiado, se simuló la
distribución de temperatura y humedad que experimenta el material y se identificó el mecanismo de
movimiento de la humedad que predomina durante el proceso de secado natural de las menas
lateríticas. Se desarrolló la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección
transversal de las pilas. Luego, se establecieron acciones científico-técnicas que contribuyen a
perfeccionar la tecnología de secado natural empleada en las empresas cubanas productoras de

�níquel y cobalto. Además, se realizó una breve valoración de los beneficios económicos y los
impactos ambientales asociados al secado natural de las menas lateríticas.
Finalmente, se exponen las conclusiones generales, las cuales recogen los principales resultados del
trabajo; las recomendaciones, que constituyen punto de partida para futuras investigaciones
relacionadas con la temática en cuestión; y los anexos, que complementan la información expuesta
en la presente Tesis Doctoral.

�CAPÍTULO I

1. MARCO TEÓRICO PARA LA MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL
PROCESO DE SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS
1.1- Introducción
La modelación matemática del secado natural es una tarea compleja que depende de múltiples
parámetros del proceso. Esta temática no ha sido suficientemente investigada para el caso de las
menas lateríticas. Es por ello, que se requiere del estudio de las teorías de secado y los trabajos
precedentes que pueden contribuir en el análisis y la solución del problema investigado.
El objetivo del presente capítulo es: exponer los fundamentos teóricos necesarios para la
modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas, a partir de la
sistematización del conocimiento científico establecido en la literatura consultada.

1.2- Generalidades sobre los procesos de secado
El secado es uno de los procesos más empleados a nivel industrial en el mundo. Actualmente, una
gran cantidad de materiales son secados por diversas razones: la preservación, la reducción de peso
o volumen para el transporte, el mejoramiento de su estabilidad dimensional, o como una etapa más
de su procesamiento industrial. A pesar de los criterios anteriores, todavía se desconocen muchos
aspectos relacionados con las etapas y los mecanismos físicos de movimiento de la humedad
implicados en el proceso de secado. Esto se debe, en buena medida, a la complejidad de la
estructura de los materiales sometidos a secado, porque a nivel microscópico son muy irregulares y
complejos (Hernández y Quinto, 3003b, 2005).

�La importancia de los procesos de secado se puede apreciar a través de los estudios realizados por
Strumillo et al. (1995) quienes estimaron que el 12 % del consumo mundial de energía a nivel
industrial es destinado a los procesos de secado. Por otro lado, Retirado (2007) y Vinardell (2011)
determinaron, basados en el análisis de los informes económicos anuales de las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto, que en el secado convencional de las menas lateríticas se emplea
alrededor del 20 % de la energía consumida en las mencionadas industrias metalúrgicas.
1.2.1- Mecanismos de movimiento de la humedad en los materiales porosos
Para explicar el traslado de la humedad en los materiales porosos, durante el proceso de secado, en
la literatura científica se pueden encontrar referencias a diversos mecanismos de movimiento de la
humedad (Hernández y Quinto, 2003a y b, 2005), ellos son:
 Difusión líquida: debido a los gradientes de concentración de humedad.
 Difusión de vapor: debido a los gradientes de presión parcial del vapor
 Movimiento de líquido: debido a las fuerzas capilares
 Flujo de líquido o vapor: debido a diferencias en la presión que existe en el interior de los
poros y el agente secante.
 Efusión: se presenta cuando el camino libre medio de las moléculas de vapor es del orden del
diámetro de los poros.
 Movimiento de líquido: debido a la gravedad.
 Difusión superficial: debido a los gradientes de concentración de humedad y de presión
parcial del vapor que se generan en la superficie de secado.
De forma general, se considera que el mecanismo de flujo capilar es el que predomina durante el
periodo de secado de velocidad constante, mientras que los mecanismos de condensaciónevaporación y flujo de vapor corresponden al periodo de velocidad decreciente (Keey, 1980). El
estudio de estos mecanismos, aplicados al análisis del proceso de secado, ha dado lugar a diferentes
teorías de secado, cuya descripción es el objetivo principal del epígrafe siguiente.

�1.2.2- Antecedentes y estado actual de las teorías de secado de materiales porosos
Los primeros intentos realizados para tratar de explicar el proceso de secado y los mecanismos que
intervienen en el mismo datan de la primera década del siglo XX. Desde entonces, se han publicado
en la literatura científica diversas teorías que buscan describir la forma en que se desarrolla el
secado. A partir de estas teorías fueron establecidos múltiples modelos matemáticos generales.
La mayor parte de esos modelos se desarrollaron con base en el conocimiento empírico, por lo que
estos solo son útiles para describir el secado de una manera muy general. Sin embargo, también se
ha recurrido a los conocimientos que proporcionan la termodinámica, la mecánica de fluidos y la
transferencia de calor, entre otras disciplinas científicas, para plantear ecuaciones matemáticas que
describan el secado desde un punto de vista más formal (Hernández y Quinto, 2005). Las teorías
actualmente usadas para explicar el proceso de secado de los materiales porosos son las que a
continuación se describen.
En 1907 se enuncia la teoría capilar la cual refiere que durante el secado el transporte del líquido
se produce a través de los interticios y sobre la superficie del sólido debido a la atracción molecular
entre el líquido y el sólido (Buckingham, 1907). Algunos investigadores han señalado que en el
secado de sólidos granulares, el flujo de humedad es determinado totalmente por fuerzas capilares
por lo que es independiente de la concentración de humedad. Sin embargo, se ha demostrado a
través de experimentos, que el flujo de humedad puede ser en la dirección del incremento de la
concentración si la fuerza conductora predominante es el gradiente de tensión.
La teoría de difusión líquida considera que el movimiento de la humedad durante el secado se
debe únicamente a la difusión líquida, por lo que se puede representar con la Ley de Fick (Lewis,
1921), la referida ley ha sido resuelta considerando coeficientes de difusión constantes, medios
isotrópicos y condiciones de frontera de primer orden. Esta teoría, en los últimos años, ha ganado
preferencias entre los investigadores en el área de los alimentos y granos por los buenos resultados
que se obtienen al utilizarla (Yang et al., 2002; Wu et al., 2004; Rafiee et al., 2007, 2008).

�Por su parte, la teoría de condensación-evaporación (o teoría de Henry) tiene en cuenta la difusión
simultánea de calor y masa, asume que los poros forman una red continua de espacios incluidos en
el sólido y que la cantidad de vapor varía de forma lineal con la concentración de vapor y la
temperatura. Esta teoría considera además que el flujo capilar no es el único mecanismo de
transporte de humedad presente al inicio del periodo de velocidad de secado decreciente, sino que
también ocurre la transferencia de vapor por difusión (Henry, 1939).
Entre tanto, la teoría de Philip y De Vries considera que la humedad se desplaza tanto por difusión
como por capilaridad (Philip y De Vries, 1957). Los investigadores derivaron las ecuaciones que
describen la transferencia de calor y masa en materiales porosos bajo los gradientes combinados de
temperatura y de humedad; y extendieron sus modelos para mostrar separadamente los efectos de
los componentes isotérmicos y térmicos de la transferencia de vapor. La limitación de esta teoría
radica en que los modelos matemáticos sólo se emplean en el primer periodo de secado, debido a
que es en esta etapa del proceso donde se mantiene en el medio poroso una película de humedad
continua, en el interior de los poros.
De forma análoga la teoría de Krischer y Berger-Pei establece que durante el secado la humedad
puede migrar en el estado líquido por capilaridad y en el estado vapor por un gradiente de
concentración de vapor (Krischer, 1963). Por su parte, Berger y Pei (1973) señalaron que las
principales dificultades encontradas en el modelo de Krischer son la aplicación de la isoterma de
sorción y el uso de las condiciones de frontera de primer tipo. Estos investigadores, a diferencia de
Krischer (1963), emplearon las ecuaciones acopladas de la transferencia de calor y masa.
Las dos teorías anteriores, las enunciadas por Philip y De Vries y por Krischer y Berger-Pei, fueron
los primeros intentos realizados para lograr un modelo general del proceso de secado, en donde se
considera que la migración de la humedad se debe a más de un mecanismo físico.
La consideración de que los flujos debido a la difusión de vapor y líquida están conformados por
dos partes: una debida al gradiente de concentración de humedad total y la otra debido al gradiente

�de temperatura fue establecida en la teoría de Likov (Likov, 1966). Es una de las teorías más
completa de las enunciadas hasta la actualidad para explicar el proceso de secado de los materiales
porosos. Sin embargo, no ha sido completamente aceptada dado a que no existe consenso entre los
investigadores en cuanto a la validez y el significado físico del potencial de transferencia de masa,
introducido por primera vez por Likov en 1966.
Las ecuaciones de conservación para un volumen promedio del sólido a partir de las expresiones
matemáticas de cada fase del proceso fueron establecidas en la teoría de Whitaker (Whitaker,
1977; Whitaker y Chou, 1983). La modelación general planteada no difiere sustancialmente de la
establecida por Likov (1966), pero debido a que tiene un buen sustento físico y matemático, ha
tenido aceptación entre los investigadores de la temática de secado, al grado de ser considerada
como la mejor aproximación al estudio del secado en materiales porosos. Hoy día el modelo de
Whitaker, aunque es casi imposible de resolver analíticamente, se considera el más completo y
preciso para describir los fenómenos que ocurren durante el proceso de secado de un sólido poroso.
El modelo integral de la transferencia simultánea de calor y masa que considera todos los factores
que intervienen en el proceso de secado está contenido en la teoría de Kowalski-Strumillo
(Kowalski y Strumillo, 1997), el mismo implica serios problemas para resolverse analíticamente, es
por ello que en uno de sus trabajos posteriores (Kowalski y Strumillo, 2001) sugirieron que podría
establecerse un modelo más simple, con base en la termodinámica de los procesos irreversibles,
como el desarrollado por Likov (1966), pero que tome en cuenta la transferencia de calor, de masa y
la presencia de los efectos esfuerzo-deformación que tienen lugar durante el secado.
La incorporación de las ecuaciones de esfuerzo-deformación, a las de transferencia de calor y masa,
constituye la novedad de esta teoría ya que con anterioridad casi todos los modelos de secado
consideraban que el sólido no sufría deformaciones, lo que representa una simplificación que
facilita la solución del sistema de ecuaciones diferenciales. La solución del sistema de ecuaciones
generado permite conocer simultáneamente: la humedad, la temperatura, la deformación y el

�esfuerzo en los materiales durante el proceso de secado. Esta teoría es relativamente reciente, sin
embargo, constituye una de las aproximaciones más interesantes de las conocidas hasta hoy, para
estudiar los fenómenos de esfuerzo-deformación de un sólido durante el secado.

Como se ha indicado en este epígrafe, existen varias teorías que explican el transporte de la
humedad en medios porosos, para las cuales se han desarrollado diversos modelos generales. Sin
embargo, los modelos de secado más difundidos actualmente son los que consideran la difusión
simultánea de vapor y líquido (Henry, 1939; Philip y De Vries, 1957), los que se sustentan en la
termodinámica de los procesos irreversibles (Likov, 1966; Whitaker, 1977; Whitaker y Chou, 1983)
y los que se fundamentan en la transferencia simultánea de calor, masa y momentum (Kowalski y
Strumillo, 1997, 2001), los restantes modelos de secado se utilizan en menor medida.

1.3- Investigaciones precedentes relacionadas con los procesos de secado
La modelación matemática del secado de materiales porosos utilizando aire caliente, implica la
inclusión de fenómenos de transporte multifásicos acompañados por cambios de fase. El parámetro
fundamental del proceso es la velocidad de secado, la que depende principalmente de la
temperatura, velocidad y humedad del aire, el área interfacial por unidad de volumen, el espesor del
lecho y la naturaleza intrínseca del material, que determinará si el mecanismo de transporte de la
humedad en su interior es por difusión líquida, difusión de vapor, capilaridad, convección o
transporte mixto (Thorpe, 1995; Jiménez, 1999).
Los modelos matemáticos más difundidos para el estudio de los procesos de transferencia de calor y
masa consideran un equilibrio térmico local en cada punto del grano, originando modelos formados
por ecuaciones diferenciales hiperbólicas (Thorpe y Whitaker, 1992). En la literatura científica se
encuentran diversos modelos de la transferencia de calor y masa que ocurre en almacenes con lotes
de granos (Muregesan y Seetharamu, 1996; Patiño-Palacios, 1996). Tales modelos se emplean con
fines de investigación para el diseño de los procesos de secado (Jiménez, 1999).

�1.3.1- Modelos matemáticos del proceso de secado solar
Montero (2005) realiza la modelación de un secadero solar híbrido para residuos biomásicos
de la industria almazarera en España. Secaderos similares al estudiado por la investigadora
han sido modelados en diversas publicaciones (Condorí et al, 2001; Adsten et al., 2002;
Torres-Reyes et al., 2002; Bennamoun y Belhamri, 2003; Bahansawy y Shenana, 2004). En
general, los autores se basan en la aplicación de balances de masa y energía en los diferentes
elementos del sistema de secado. Otras investigaciones relacionadas con el análisis energético y la
modelación de los procesos de secado desarrollados en secaderos solares directos, indirectos,
mixtos, híbridos, activos, pasivos, y los de tipo túnel, cabina e invernadero se reportan en múltiples
trabajos (Condorí y Saravia, 2003; Sogari y Saravia, 2003; Celma et al., 2004; Jain, 2005, Ribeiro,
2005, Sacilik et al., 2005; Murthy y Joshi, 2006; Chen, 2007). Los modelos obtenidos en estas
publicaciones son satisfactorios para las aplicaciones para los cuales fueron creados.
Montoya y Jiménez (2006) muestran los resultados de un experimento de secado al aire libre de la
especie de bambú Guadua Angustifolia, apoyados en los resultados experimentales plantearon
diferentes modelos matemáticos (exponenciales, lineales, polinomiales y logarítmicos) para
describir el comportamiento del contenido de humedad en función del tiempo de secado. Basado en
el coeficiente de correlación propusieron el modelo exponencial para lograr el mejor ajuste a las
curvas experimentales. Estudios similares se reportan en numerosas investigaciones (Qisheng et al.,
2002; Liese y Kumar, 2003).
Abdel-Rehim y Nagib (2007) exponen los modelos del secado solar de pulpa de bagazo utilizando
aire por convección natural y forzada, emplearon como ecuación de balance para la convección
natural la expresión reportada por Duffie y Beckman (1980), y para la convección forzada usaron
una ecuación diferencial que relaciona los calores que intervienen en el proceso investigado.
En Cuba, el proceso de secado solar ha sido estudiado por múltiples investigadores (Griñán y
Fonseca, 2003; Bergues et al., 2006; Pacheco et al., 2006; Leyva et al., 2010). Sin embargo, estas

�publicaciones no contienen los modelos matemáticos del secado natural de los materiales
examinados, solo se circunscriben al análisis energético y termodinámico del proceso.

1.3.2- Secado natural de materiales
El secado natural o secado directo al sol es el proceso en el cual los materiales se exponen
directamente a la radiación solar colocándolos sobre el suelo o en dispositivos específicos. Es uno
de los usos más antiguos de la energía solar, siendo aún el proceso más utilizado en países en vías
de desarrollo para el secado de productos agrícolas (Alvear et al., 2002; Chiappero, 2002; Berruta,
2004; Doymaz, 2004, 2006). Es un procedimiento con bajo costo económico y ambiental que por
sus perspectivas es muy utilizado e investigado a nivel mundial (Joshi et al., 2004; Koyuncu et al.,
2004; Kavak et al., 2005; Mohamed et al., 2005; Mwithiga y Olwal, 2005; Restrepo y Burbano,
2005; Telis-Romero et al., 2005; Tunde-Akitunde et al., 2005; Gógüs y Mascan, 2006; Ocampo,
2006; Cortez et al., 2008). En el ámbito nacional, su empleo abarca a las industrias alimenticia,
cafetalera, maderera y niquelífera. En esta última, se han desarrollado diversas investigaciones con
la finalidad de implementarlo de forma permanente y eficiente.

1.3.3- Secado natural de las menas lateríticas
Se conoce de la práctica internacional, fundamentalmente en Brasil, Filipinas, Francia y Australia
que el manejo reiterado de las menas lateríticas en los depósitos de secado solar a la intemperie
influye positivamente en la homogenización del material y en la reducción de su contenido de
humedad (Estenoz, 2001; Estenoz et al., 2005, 2007a, b y c; Serrano, 2009).
En Cuba, el secado natural de los minerales lateríticos se implementa en las empresas “Comandante
Ernesto Che Guevara” y “Comandante René Ramos Latour”. Actualmente, las menas lateríticas se
someten al secado natural en pilas (con secciones transversales triangulares) para lograr un mejor
aprovechamiento de la superficie horizontal disponible para el secado y, además, para facilitar el
drenaje del agua en caso de que ocurran abundantes precipitaciones (Figura 1.1). Estas pilas son

�espaciadas para realizar la remoción del material durante el secado y para posibilitar su evacuación
y transportación una vez concluido el proceso.
A pesar de las medidas que se toman para favorecer la implementación del proceso, en la
actualidad, la tecnología de secado natural empleada presenta algunas limitaciones que dificultan la
obtención de eficiencias racionales en la implementación del mismo (ver Introducción, página 2).

Figura 1.1. Implementación del proceso de secado natural de las menas lateríticas en Moa.
Fuente: Espinosa y Pérez, 2010b.

El secado natural de las menas lateríticas se ha implementado como alternativa para racionalizar el
proceso tecnológico de obtención de níquel (Estenoz et al., 2004, 2005, 2006, 2007a; Retirado,
2007, 2010). Sin embargo, la implementación se ha basado en la experiencia práctica y en algunos
estudios empíricos, sin considerar la evaluación rigurosa de los procesos de transferencia de calor y
masa que inciden en el proceso, en las condiciones de explotación de las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto.

�Estudios empírico-teóricos realizados con menas lateríticas en los yacimientos de Moa y Pinares de
Mayarí evidencian que con el secado natural solo es posible evaporar la humedad ligada
mecánicamente al material debido a los bajos regímenes de temperatura que se generan y establecen
que la humedad del mineral varía en función de las variables climatológicas (Retirado, 2007;
Retirado et al., 2007). Otros estudios teórico-experimentales han permitido establecer los modelos
estadísticos que relacionan la humedad con las variables anteriormente expuestas, así como la
relación existente entre la adherencia de las menas, la humedad, la granulometría y el ángulo de
inclinación de la superficie de contacto (Retirado et al., 2008, 2009).
Las investigaciones relacionadas con el secado natural de las menas lateríticas han tomado dos
direcciones, una hacia los criterios tecnológicos y mineralógicos que influyen en la eficiencia y
homogenización durante el secado (Estenoz et al., 2007b, 2008) y otra destinada al estudio
experimental de la desorción de la humedad, en correspondencia con las diferentes variables
climatológicas que intervienen en el secado natural (Retirado et al., 2007, 2008; Retirado, 2010).
Como se observa, existe diversidad en cuanto a las publicaciones relacionadas con el secado de
materiales. En las investigaciones consultadas se estudian diferentes aspectos del proceso, sin
embargo, del análisis y la sistematización de estas se derivan las siguientes consideraciones:
 La literatura clásica especializada en la temática de secado no contiene los modelos
matemáticos apropiados para la descripción del proceso de secado natural de las menas
lateríticas. Por cuanto, los modelos de secado actualmente usados no posibilitan el cálculo de los
parámetros fundamentales del proceso en las condiciones de explotación de las empresas
cubanas productoras de níquel y cobalto.
 Los modelos matemáticos establecidos para el secado convencional y solar de los materiales
investigados no pueden ser generalizados al proceso de secado natural de las menas lateríticas,
debido a que esos modelos caracterizan a condiciones de secado y mecanismos físicos de la
transferencia de calor y masa que difieren de los encontrados en el proceso objeto de estudio.

�1.4- Teoría básica necesaria para la modelación matemática del proceso de secado natural
La desorción de la humedad de los materiales expuestos a secado está influenciada por diversos
parámetros los cuales deben ser considerados en el análisis matemático del proceso (Babilis y
Belessiotis, 2004; Cardoso et al., 2004; Simal et al., 2005; Javaherdeh et al., 2006; Nogales et al.,
2006; Sandoval et al., 2006; Cota, 2006, 2007). A continuación, se exponen algunos de los
parámetros más importantes a considerar en la modelación matemática del secado natural.
1.4.1- Contenido de humedad del material
Es el factor de mayor influencia en la velocidad de secado, que afecta en general a todos los ratios
de secado. La cantidad de humedad presente en un material (contenido de humedad) puede ser
expresada en base húmeda o en base seca, e indicada en % o kg/kg (Corvalan et al., 1995; Balladin
et al., 1996; Correa y Da Silva, 2005). El contenido de humedad en base húmeda (H bh ), definido
como el peso del agua presente en el producto por unidad de peso del material sin secar, viene dado
por la expresión 1.1. De igual manera, el contenido de humedad en base seca (H bs ), definido como
el peso del agua presente en el producto por unidad de peso del material seco, se calcula por la
expresión 1.2 (Martínez-Pinillos, 1997; Pavez et al., 2000).

H bh

mh
m0

m0 m s
m0

(1.1)

H bs

mh
ms

m0 ms
ms

(1.2)

Donde:
H bh y Hbs : humedad del material en base húmeda y seca, respectivamente; kg/kg.
m h : cantidad de agua en el material húmedo; kg.
m 0 : masa inicial de material sin secar; kg.
m s : masa de la materia seca en el producto; kg.
Las humedades, expresadas en % y kg/kg, se relacionan mediante las expresiones 1.3 y 1.4.

�H*

H

100 H
1 H

(1.3)

H*

(1.4)

100 H *

Donde:
H* y H: humedad del material; % y kg/kg.

La relación entre Hbh y H bs se expresa a través de las expresiones 1.5 y 1.6.

H bh

1

1

H bs

(1.5)

H bs 1

1
1 H bh

(1.6)

1

Habitualmente, en ensayos de secado donde el producto se va pesando de forma regular se dispone
de un registro de pérdida de peso, el contenido de humedad instantáneo para cualquier tiempo , en
base húmeda [Hbh( )] o seca [Hbs( )], se obtiene mediante las expresiones 1.7 y 1.8.
H bh

H bs

1

1 H 0bh m0
m
1 H 0bs m0
m

1

(1.7)

(1.8)

Donde:
Hbh( ) y Hbs( ): humedad instantánea en base húmeda y seca; kg/kg
H0bh y H0bs: humedad inicial en base húmeda y seca; kg/kg.
m( ): masa del material en el tiempo ; kg.

1.4.2- Ratio de humedad
El ratio de humedad se calcula por la expresión 1.9. Sin embargo, es habitual en las aplicaciones de
secado despreciar el contenido de humedad de equilibrio (He), ya que la humedad relativa del aire

�fluctúa continuamente durante el proceso, y por tanto He es un parámetro difícil de determinar en la
práctica (Romero y Kieckbush, 2003; Togrul y Pehlivan, 2004; Montero, 2005). De esta manera, el
ratio de humedad que se utiliza comúnmente es el que se determina a través de la expresión 1.10.
RH

H
H0

RH

H
H0

He
He

(1.9)

(1.10)

Donde:
RH: ratio de humedad; adimensional.
H( ):humedad del material en cada instante de tiempo ; kg/kg.
H e : humedad de equilibrio del material; kg/kg.
H 0 : humedad inicial del material; kg/kg.

1.4.3- Requerimiento térmico del proceso de secado
El requerimiento térmico que se necesita para secar un material se denomina calor latente de
vaporización (Montero, 2005). En el agua libre, a presión constante, depende exclusivamente de la
temperatura. Su valor en función del mencionado parámetro se puede determinar por la ecuación
empírica 1.11 (Giner y Gely, 2005). Esta ecuación tiene una precisión adecuada porque cuando se
calcula con la misma, para el intervalo de temperatura entre 20 y 100 ºC, se incurre en un relativo
promedio de 0,6 %, respecto a los resultados reportados por Vukalovitch (1978).

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

273,15

Donde:
: calor latente de vaporización del agua; J/kg.
R: constante de los gases (8 314); J/kmol·K.
M ag : peso molecular del agua (18,01); kg/kmol.

(1.11)

�C S1 y C S2 : constantes cuyo valores son 6 547,1 y 4,23 (Giner y Gely, 2005); adimensionales.
T ag : temperatura del agua; °C.
Si el agua no está libre, el calor latente es mayor y los factores de los que depende son: el tipo de
producto, su humedad y la temperatura. La variación del parámetro respecto a los factores antes
señalados ha sido estudiada por diversos autores para diferentes materiales (Corvalan et al., 1995;
Ekechukwu y Norton, 1999; Maldonado y Pacheco, 2003; Aviara et al., 2004; Giner y Gely, 2005).
Por otro lado, si el ambiente en el que se encuentra el material tiene una humedad relativa mayor
que la actividad de agua que le corresponde a su contenido de humedad, el producto absorbe
humedad. Por lo tanto, para secar el material no basta con suministrar calor, sino que es necesario
que la humedad relativa del ambiente en el que se encuentra sea lo suficientemente baja (López et
al., 2000; Mujumdar, 2000; Park et al., 2002; Chemkhi et al., 2004; Arslan y Togrul, 2005).

1.4.4- Régimen de secado
Para cualquier material cuyo proceso de secado transcurra completamente dentro del periodo de
velocidad de secado constante, el régimen de secado puede ser determinado por la expresión 1.12.
La misma ha sido reportada en diferentes fuentes bibliográficas especializadas en la temática del
secado (Cabrera y Gandon, 1983; Treybal, 1985; Kasatkin, 1987; Boizán, 1991).

N

NC

ms dH
A d

k y Ys Y

(1.12)

Siendo:
ms

m0 100 H 0
100

Donde:
N: régimen de secado; kg/m2·s.
NC: régimen de secado en el periodo de velocidad constante; kg/m2·s.

(1.13)

�A: área donde se lleva a cabo la evaporación (área de exposición para el proceso investigado); m2.
dH/d : velocidad de secado; kg/kg·s.
: tiempo de secado; s.
ky: coeficiente de transferencia de masa gaseosa; kg/m2·s.
Ys: humedad del aire en la superficie del líquido; kg/kg.
Y: humedad del aire en la corriente principal; kg/kg.
Para calcular el régimen de secado de un material en el periodo de velocidad de secado decreciente,
la práctica más empleada según las investigaciones consultadas (Cabrera y Gandon, 1983; Treybal,
1985; Kasatkin, 1987; Rudenko y Shemajanov, 1989; Boizán, 1991) es la que considera el
comportamiento de la curva de velocidad de secado como una línea recta, la cual puede ser
representada según la expresión 1.14.

N

ND

NC

H
He
Hc He

k2 H

He

(1.14)

Donde:
ND: régimen de secado en el periodo de velocidad decreciente; kg/m2·s.
Hc: humedad del material al finalizar el régimen de velocidad de secado constante; kg/kg.
k2: coeficiente de secado para el segundo periodo; kg/m2·s.
1.4.5- Ratio de secado
Cuando el material que debe secarse se pesa a intervalos predefinidos, puede trazarse la curva
contenido de humedad vs. tiempo de secado. Al diferenciar la referida curva, se obtiene una
información muy importante: la velocidad de secado en función del tiempo de operación o ratio de
secado (RS). La velocidad de secado puede calcularse mediante la expresión 1.15 (Montoya y
Orozco, 2005; Prasad y Vijay, 2005; Kulasiri y Woodhead, 2005).

RS

dH
d

H

d
d

H

(1.15)

�Donde:
RS: ratio de secado; kg/kg·s.
dH: variación de humedad del material; kg/kg.
d : variación de tiempo; s.
H( +d ): humedad del material medida en el instante +d ; kg/kg.

1.4.6- Propiedades termofísicas del aire que influyen en el proceso de secado natural
Las mismas son necesarias para el cálculo del intercambio de calor y masa durante el proceso de
secado solar de los materiales almacenados a la intemperie, pueden ser calculadas mediante las
ecuaciones 1-8 del Anexo 2 (Montero, 2005). Las referidas ecuaciones han sido validadas en
diversas regiones del mundo y utilizadas con éxito en múltiples investigaciones precedentes
relacionadas con el secado solar de diferentes materiales (Jain y Tiwari, 2003, 2004; Tiwari et al.,
2004; Kumar y Tiwari, 2006; Tiwari y Sarkar, 2006; Vinardell, 2011).

1.5- Características generales de las menas lateríticas utilizadas en la industria del níquel
1.5.1- Composición química, granulométrica y mineralógica
Las menas lateríticas empleadas en el proceso productivo (menas objeto de secado natural) están
compuestas por materiales esencialmente ferrosos, con elevados contenidos promedios de Fe2O3
que, en general, varían entre 67,79 y 71,74 % (Retirado, 2007; Retirado et al., 2007).
Por su parte, Sierra (2010) reporta que la granulometría predominantemente oscila entre 0 y 50 mm
que representa el 80,72 % del peso total de las muestras, con humedades (en base húmeda)
comprendidas entre 34 y 38 %, lo anterior concuerda con los resultados obtenidos por diferentes
investigadores para los perfiles lateríticos de los yacimientos niquelíferos cubanos (Almaguer y
Zamarsky, 1993; Almaguer, 1995, 1996a, 1996b; Rojas et al., 2007; Sierra, 2007).
La composición mineralógica evidenció el predominio de la Goethita, la que oscila entre 64,58 y
70,68 %, como promedio. En este aspecto coinciden varios autores que han realizados estudios

�relacionados con la mineralogía del material en cuestión (Oliveira et al., 2001; Rojas, 2001; Rojas
et al., 2005a y b; Agyei et al., 2009a y b; Rojas et al., 2012).

1.5.2- Propiedades termofísicas que influyen en el proceso de secado natural
En la modelación del secado natural se deben considerar las propiedades termofísicas del material
que influyen en el proceso. En la Tabla 1.1 se relacionan los valores usados en la simulación y la
optimización de los parámetros fundamentales del secado natural de las menas lateríticas.
La conductividad térmica (k) de las menas lateríticas procesadas en las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto varía desde 0,11 W/m · ºC para la temperatura ambiente hasta 0,17
W/m · ºC para la temperatura de 700 ºC y su calor específico a presión constante (Cp) en el referido
intervalo de temperatura puede asumirse constante e igual a 970 J/kg · ºC (Page et al., 1998).
La densidad real ( ) se determinó en el laboratorio analítico del Centro de Desarrollo de
Investigaciones del Níquel, mediante el método pignométrico (Mitrofánov et al., 1982). El valor
promedio después del procesamiento estadístico de los resultados fue de 3 726 kg/m3, siendo sus
valores mínimo y máximo iguales a 3 673 y 3 771 kg/m3. El valor promedio de la densidad
aparente fue de 1 100,4 kg/m3 y la oscilación estuvo entre 1 084 y 1 122 kg/m3 (Vinardell, 2011).
La difusividad térmica ( ) se calcula mediante la expresión 6 del Anexo 2, para ello se utilizan los
valores de k, Cp y

declarados en la Tabla 1.1. La emisividad ( ) y la absortividad solar ( s) se

asumen de acuerdo con las recomendaciones expuestas en la literatura especializada en la
transferencia de calor (Mijeeva y Mijeev, 1991; Bejan y Kraus, 2003; Incropera y De Witt, 2003).

Tabla 1.1. Valores de las propiedades termofísicas usados en la simulación y la optimización*.
k
(W/m · ºC)

Cp
(J/kg · ºC)

(kg/m3)

(m2/s)

(adimensional)

(adimensional)

0,11

970

3 726

304,353 ·10-6

0,93

0,63

s

*Los valores mostrados en la Tabla 1.1 corresponden a una temperatura de aproximadamente 300 K.

�1.5.3- Evaporación de la humedad no estructural contenida en las menas lateríricas
Para comprobar en qué medida puede ser evaporada la humedad no estructural que se encuentra
enlazada al material se aplicaron las técnicas de ensayos térmicos, para ello se emplearon muestras
de los perfiles lateríticos L-48 y M-47 del yacimiento Punta Gorda y el equipamiento cuyas
características técnicas se exponen en el Anexo 3. Los termogramas de las muestras de los
horizontes superiores (Figuras 1 y 2 del Anexo 3) exponen tres picos endotérmicos notables: el
primero, alrededor de los 65 oC, producto de la pérdida del agua no estructural. El segundo, entre
los 290 y 320 ºC, atribuible a la deshidroxilación de la Goethita que es la fase mineralógica
predominante y el tercero, entre los 450 y 480 ºC, debido a la oxidación de la fase de Manganeso.
El comportamiento térmico representado en la Figura 3 del Anexo 3 refleja el pico endotérmico a
los 69 ºC ya conocido, atribuible a la pérdida de agua no estructural, la muestra MN5, expone el
endotérmico próximo a los 294 ºC, al presentar cierta cantidad de Goethita. Además, se observa
otro pico endotérmico próximo a los 645 ºC atribuible a la deshidroxilación de la Lizardita. El pico
endotérmico a los 714 y 721 ºC se explica por la presencia del Piroxeno Enstatita. El pico
exotérmico a los 827 ºC se debe a la recristalización del mineral refractario. Resultados similares
para el referido pico exotérmico se ilustran en la Figura 4 del Anexo 3.
El estudio térmico de las menas lateríticas evidencia, en general, que la composición mineralógica
no tiene una influencia significativa en el secado natural. Los termogramas en ambos perfiles para
los dos horizontes (superiores e inferiores) exponen un pico endotérmico alrededor de los 65 ºC,
típico de la pérdida del agua no estructural lo que evidencia una alta humedad en las menas.
Resultados análogos fueron obtenidos por otros investigadores en yacimientos cubanos con
características similares (Rojas et al., 2005a, 2012).
Por otra parte, para las muestras estudiadas se comprueba que con el secado a temperaturas
inferiores a 100 ºC solo se puede extraer el agua no estructural (humedad enlazada de forma físicomecánica), como ha sido reportado por Rebinder (1979) y Kasatkin (1987). Esto confirma que con

�el secado solar natural sólo se elimina parcialmente la humedad que se encuentra ligada al material
de forma físico-mecánica (Vega et al., 2005; Montoya et al., 2007; Retirado et al., 2007).
También se infiere que para las muestras de los horizontes inferiores (Figuras 3 y 4 del Anexo 3) se
produce un cambio de estructura en los minerales que componen las menas lateríticas, que se refleja
en el pico exotérmico a temperaturas entre 820 y 830 ºC producto de la recristalización del mineral
refractario, estos resultados indican que el secado convencional del material a temperaturas
superiores a 820 ºC por un tiempo prolongado puede ser perjudicial para la extracción de los
metales útiles en el proceso metalúrgico, lo anterior evidencia la importancia que tiene la reducción
de la humedad del material a través del secado natural previo. A este aspecto se han referido con
anterioridad otros investigadores (Estenoz y Espinosa, 2003; Aldana et al., 2004; Retirado, 2007).
1.6- Breve caracterización de las variables meteorológicas en la región de Moa
Según el estudio realizado por la División América de la empresa especializada en auditorias
ambientales CESIGMA S.A. (CESIGMA S.A., 2004), la región de Moa donde se encuentra el patio
de secado solar de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” presenta un clima tropical con
una distribución estacional irregular de las precipitaciones, determinada por una significativa
disminución de las mismas dentro del período lluvioso y una tendencia general a la ocurrencia de
láminas máximas al final del mismo. Presenta dos máximos; uno principal en octubre-noviembre y
otro secundario en mayo-junio, de igual manera, presenta dos mínimos; uno en febrero-marzo y otro
en julio-agosto. La cantidad de días al año con lluvias mayor que 1 mm es superior a 100, el
promedio anual de precipitaciones alcanza los 2 000 mm y la evaporación se acerca a los 1 600 mm.
La combinación de la máxima evaporación con el mínimo de precipitaciones en el verano y el
mínimo de evaporación con el máximo de precipitaciones en el invierno producen un resecamiento
intenso en el verano y un exceso de humedad en el invierno.
La temperatura media anual es 27 ºC, en verano fluctúa entre 30 y 32 ºC con máximas que oscilan
entre 34 y 36 ºC y en invierno varía entre 14 y 26 ºC con mínimas alrededor de los 12 ºC. La

�insolación es prácticamente constante todo el año, siendo la frecuencia de días despejados en el
período seco de 60 días/año y la insolación anual es mayor que 2 900 horas luz. La radiación solar
incidente sobre la superficie media anual es de 17 MJ/m2 (suma diaria). La humedad relativa media
anual para las 7:30 horas es de 85 a 90 % y para las 13:00 horas está entre 70 y 75 %.
El régimen eólico refleja la ocurrencia mayoritaria de los vientos alisios reforzados por las brisas
marinas, y contrarrestados por el terral. Los vientos soplan sobre la zona oriental procedentes del
NE en los meses de octubre-enero; del ENE, durante febrero-mayo; y del Este, en junio-septiembre.
La velocidad promedio de la brisa es en general de 1,4 a 4,1 m/s y mantiene una frecuencia de 180
días al año. Se puede afirmar que el viento reinante en la zona es la combinación alisios-brisa
marina con una frecuencia mayor que el 64 %. Generalmente el viento reinante es el de mayor
velocidad promedio anual, que en la zona del patio de secado es de 3,9 a 4,4 m/s.
Como se infiere de las características ante expuestas existen ocho meses del año (diciembre-abril y
julio-septiembre) donde las precipitaciones son moderadas. En el período se destacan los meses de
verano donde existe una marcada disminución de las mismas, lo que conjugado con los altos
regímenes de radiación solar provoca la máxima evaporación de la humedad.

1.7- Análisis del proceso de secado natural como objeto de modelación matemática
Durante el proceso de secado natural el material está expuesto directamente a la radiación solar, al
aire y a otras condiciones ambientales, siendo los requerimientos energéticos de la operación
suministrados, fundamentalmente, por la energía solar (Montero, 2005).
Como se ilustra en la Figura 1.2 una parte de la radiación de onda corta incidente del sol es
absorbida por el material y la otra parte es reflejada. Una fracción de la radiación absorbida y el aire
caliente que circula sobre el material provoca el calentamiento superficial del mismo, lo que da
lugar a la propagación de calor al interior (consiguiéndose la variación de la energía interna del

�material) y a la evaporación de la humedad superficial, de esta forma se logra la desecación del
producto. La otra fracción de la radiación se pierde por la transmisión de onda larga al ambiente.

Sol
Pérdida por radiación de onda larga al ambiente

Pérdidas por reflexión

Radiación solar de onda corta

Calor absorbido
Transferencia de calor y masa
por convección y evaporación

Aire

Material expuesto a secado natural

Superficie del terreno

Figura 1.2. Esquema estructural del secado natural de los materiales almacenados en forma de pila.
Fuente: Montero, 2005.
Al considerar los criterios anteriores, se puede establecer la expresión general 1.16 para el balance
de energía y la modelación matemática de la velocidad de secado en la superficie de las pilas.

qe

(1.16)

qs

Donde:
qe y q s : calores que entran a la superficie de secado y que salen de la superficie de secado; W/m2.

Al particularizar los términos de la ecuación general del balance de energía (ecuación 1.16) al
proceso de secado natural de las menas lateríticas resulta que:

qe

qRad

qs

qCond

qConv [se utilizan los signos + y – para Ta

N

Ts y Ta

Ts, respectivamente]

(1.17)
(1.18)

�Donde:
qRad: calor por radiación que se aprovecha en el secado natural de las menas lateríticas; W/m2.
qConv: calor por convección que intercambian la superficie de la pila de minerales y el aire; W/m2.
qCond: calor por conducción transferido hacia el interior de la pila de minerales; W/m2.
N · : calor de evaporación; W/m2.
En el proceso investigado se considera que qg= qa= 0 porque se trata de un balance de energía en
la superficie de secado de la pila (en la superficie de control) y para este caso los términos de
generación y almacenamiento de energía no son relevantes (Incropera y De Witt, 1999, 2003).
Al sustituir las expresiones 1.17 y 1.18 en la 1.16 se obtiene la ecuación para el balance de energía,
particularizada al proceso investigado (1.19). En la misma, se desprecian las pérdidas de calor por
radiación de onda larga al ambiente y por conducción hacia el terreno. Esto se debe, a que se
considera que el material es opaco y mal conductor del calor, por tanto, los procesos de absorción,
reflexión y conducción se pueden tratar como fenómenos superficiales (Incropera y De Witt, 2003).
q Rad

qConv

qCond

N

(1.19)

En las publicaciones consultadas se reportan trabajos relacionados con el proceso de secado solar de
múltiples materiales (Phoungchandang y Woods, 2000; Türk, 2003; Gigler et al., 2004; Touré y
Kibangu-Hkembo, 2004; Vega et al., 2006). Sin embargo, solo se dispone de estudios aislados para
las menas lateríticas y ninguno de ellos aborda la modelación matemática del secado natural para el
material en cuestión.
1.8- Conclusiones del capítulo 1
La literatura científica contiene un soporte matemático satisfactorio para la modelación de los
procesos de secado, pero las simplificaciones realizadas para resolver las situaciones físicas
particulares no dan solución al problema de la inexistencia de modelos apropiados para la
descripción del secado natural de las menas lateríticas.

�En las investigaciones precedentes se exponen los aspectos teóricos y las metodologías generales
para el análisis de la transferencia de calor y masa en los procesos de secado. Sin embargo, las
publicaciones consultadas no contienen un procedimiento de cálculo que posibilite la determinación
de los parámetros fundamentales del secado natural de las menas laterítica.

�CAPÍTULO II

2. MODELACIÓN DE LOS PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL
PROCESO DE SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS
2.1- Introducción
El secado natural de los materiales almacenados en pilas a la intemperie depende de diversos
parámetros fundamentales los cuales deben ser considerados en la modelación matemática del
proceso. El establecimiento de los modelos que describen el proceso de secado natural de las menas
lateríticas resulta novedoso debido, entre otros aspectos, a las múltiples situaciones físicas que se
presentan durante su implementación en las empresas cubanas productoras de níquel.
El objetivo del presente capítulo es: establecer los modelos matemáticos de los flujos de calor
transferidos; la radiación solar que incide en la superficie de la pila; la temperatura y humedad de
las menas lateríticas en la superficie de secado; la distribución de temperatura y humedad que
experimenta el material; la velocidad de secado; el área de exposición y el volumen de las pilas.

2.2- Modelos de los flujos de calor transferidos durante el proceso de secado natural
2.2.1- Modelo del flujo de calor por radiación
Para determinar el flujo de calor por radiación que recibe la pila de menas lateríticas se realiza el
balance de energía en la superficie de secado de la misma y se obtiene la expresión 2.1.
qRad

Donde:

c

Gc

s

I( , )

I( , )

c

Gc

s

I( , )

(2.1)

�c:

absortividad del cielo; adimensional.

Gc: irradiación del cielo; W/m2.
I( , ): radiación solar global que incide sobre la superficie de secado de la pila; W/m2.
: inclinación de la superficie de la pila respecto al plano horizontal; grados sexagesimales.
: orientación de la superficie de la pila respecto al eje norte-sur; grados sexagesimales.
: reflectividad de las menas lateríticas; adimensional.

La irradiación del cielo debido a la emisión atmosférica se calcula por la expresión 2.2 (Anderson,
1982; Duffie y Beckman, 1991).

Gc

4
Tcielo

(2.2)

Donde:
: constante de Stefan-Boltzman (5,67 · 10-8); W/m2·K4.
Tcielo: temperatura efectiva del cielo; K.

El valor de la temperatura efectiva del cielo depende de las condiciones atmosféricas, el mismo
varía desde 230 K para un cielo claro y frío hasta 285 K aproximadamente, para condiciones
nubladas y calientes (Howell et al., 1982). Esta temperatura puede ser estimada en función de la
temperatura del aire (Ta), a través de la expresión 2.3 (Duffie y Beckman, 1980, 1991).

Tcielo

0,0552 Ta1,5

[en esta expresión Ta se expresa en K]

(2.3)

2.2.1.1- Modelo de la radiación solar que incide en la superficie de la pila
Como consecuencia de las diferentes regiones y composición de la atmósfera, no toda la energía
extraterrestre llega a la superficie de la tierra, modificándose su naturaleza, y sobre todo, su

�componente direccional. La radiación global que incide sobre una superficie inclinada en la tierra
consta de tres componentes, y se calcula por la expresión 2.4 (Luboschik y Schalajda, 1990).
IG I B
Donde:

ID

IR

(2.4)

IG, IB, ID y IR: radiación global, directa, difusa y reflejada, respectivamente; W/m2.
Si se conoce la radiación global sobre una superficie horizontal en sus dos componentes, directa y
difusa, existen varios métodos y modelos matemáticos para determinar la radiación global sobre una
superficie inclinada (Corvalan et al., 1995), uno de ellos es el establecido por Alaiz (1981), en el cual
es necesario determinar la irradiación solar extraterrestre sobre una superficie horizontal (I0), para ello
se emplea la expresión 2.5. Al analizar de forma integrada las ecuaciones 2.5-2.9 se infiere que en una
latitud dada para cada día del año y a cada hora solar le corresponde un valor diferente de I0.
I0

I S cos

I S sen hs

(2.5)

Siendo:

IS

I CS

cos
s

wh

1 0,033 cos
sen l a sen s

23,45 sen 360

360 nd
365,25
cos l a cos s cos wh

(2.6)
sen hs

284 nd
365

nh 15 º

Donde:
I0: irradiancia extraterrestre horaria en la superficie horizontal; W/m2.
IS: irradiancia solar extraterrestre normal a la radiación; W/m2.
: ángulo de incidencia; grados sexagesimales.
hs: altura solar; grados sexagesimales.
ICS: constante solar, su valor más aceptado es 1 367 (Duffie y Beckman, 1980, 1991); W/m2

(2.7)
(2.8)
(2.9)

�nd: número del día del año (siendo nd = 1 para el 1ro de enero); adimensional.
la: latitud; grados sexagesimales.
s:

declinación solar; grados sexagesimales.

wh: ángulo horario; grados sexagesimales.
nh: número de horas antes o después del mediodía solar; adimensional.
La declinación solar varía entre 23,45 y -23,45 grados desde el solsticio de verano al solsticio de
invierno. Para el cálculo del ángulo horario se considera que a cada hora le corresponde una distancia
de 15 grados (Duffie y Beckman, 1980, 1991; Montero, 2005). En la Tabla 2.1 se muestra el valor de
dicho ángulo para cada hora en el hemisferio norte.
Tabla 2.1. Variación diaria del ángulo horario en el hemisferio norte.
Parámetros
nh (adimensional)
wh (grados)

6
6
-90

7
5
-75

8
4
-60

9
3
-45

10
2
-30

Hora del día
11 12 13
14
1
0
1
2
-15 0 +15 +30

15
3
+45

16
4
+60

17
5
+75

18
6
+90

Por su parte, la altura de culminación hc, la hora de salida y puesta del sol ws y el número de horas de
sol Td (orto y ocaso solar o duración del día) para cada día del año se calculan por las expresiones
2.10; 2.11 y 2.12, respectivamente (McQuiston et al., 2008).

hc

90

la

ws

arccos

tan s tan l a

Td

2
ws
15

2
arccos tan s
15

(2.10)

s

(2.11)

tan l a

Donde:
hc: altura de culminación; grados sexagesimales.
ws: hora de salida y puesta de sol; adimensional.
Td: número de horas de sol; adimensional.

(2.12)

�Para calcular las componentes directa (IB) y difusa (ID) de la radiación incidente sobre la superficie
horizontal (IH) es necesario utilizar una serie de correlaciones. Se definen entonces, los coeficientes
kT, kB y kD, los mismos se calculan por las expresiones 2.13; 2.14 y 2.15 (Alaiz, 1981; Duffie y
Beckman, 1980, 1991).

kT

kB

kD

IH
I0
IB
I0
ID
I0

IH
I CS

360 nd
1 0,033 cos
365,25

sen l a sen s

(2.13)

cos l a cos s cos wh

IB
I CS

360 nd
1 0,033 cos
365,25

sen l a sen s

(2.14)

cos l a cos s cos wh

ID
I CS

360 nd
1 0,033 cos
365,25

sen l a sen s

(2.15)

cos l a cos s cos wh

Donde:
kT: coeficiente de transmisión total atmosférico; adimensional.
IH : radiación incidente sobre la superficie horizontal (se determina experimentalmente); W/m2.
kB y kD: coeficientes de transmisión fraccionales; adimensionales.
Calculado el coeficiente kT (mediante la expresión 2.13) se verifican las condiciones representadas
en las ecuaciones 2.17; 2.18 y 2.19 y se calcula el coeficiente empírico Ce, luego se determina la
radiación difusa (ID) haciendo el despeje correspondiente en la expresión 2.16. Por su parte, la
radiación directa (IB) se determina a través de la expresión 2.20.
ID
IH

Ce

(2.16)

Siendo:
Ce

1 0,09 kT

Ce

0,951 0,160 kT

Ce

0,165

4,388 kT2 16,638 kT3 12,336 kT4

para

kT

0,22

para

0,22

kT

para

kT

0,80

(2.17)
0,8

(2.18)
(2.19)

�IB

IH

ID

IH

I H Ce

I H 1 Ce

(2.20)

Para calcular la radiación solar global que incide sobre la superficie de secado de la pila de menas
lateríticas la cual está inclinada y orientada en

y

grados, se emplea la expresión 2.21, nótese que

la misma depende del ángulo . En el caso de las pilas de sección transversal parabólica el ángulo
de referencia para el cálculo es el tangencial ( t) y para las pilas de sección transversal triangular se
considera para el cálculo el ángulo maximal (

m).

Estos ángulos pueden ser determinados como una

función de dos propiedades físicas del material (granulometría y humedad), a través de las
expresiones 3 y 4 del Anexo 9 propuestas por Sierra (2010), o mediante trigonometría si se conoce
el ancho de la base y la altura de la pila.

Al utilizar la expresión 2.21 en la presente investigación se incorpora como elemento novedoso la
modelación matemática del efecto de sombra que se produce por el movimiento diario del sol y la
inclinación de la superficie de secado de la pila (ver Figura 2 del Anexo 10)

I

,

IG

IH

1 Ce R ,

Ce

1 cos
2

1 cos
2

(2.21)

cos wh
cos wh

(2.22)

Siendo:
R ,

sen s sen l a
sen s sen l a

cos s
cos s

cos l a
cos l a

Donde:
Ce: coeficiente empírico; adimensional.
R( , ): factor de conversión; adimensional.
: albedo o reflectividad del suelo frente al plano receptor, habitualmente oscila entre 0,17 y 0,2.

�Luego, el modelo apropiado para el cálculo del flujo de calor por radiación que recibe la superficie
de secado de la pila de minerales expuesta a secado natural lo constituye la ecuación 2.23, la misma
se obtiene al sustituir las expresiones 2.2; 2.3 y 2.21 en la 2.1. En esta ecuación igualmente se
introduce como elemento novedoso la modelación del efecto de sombra anteriormente mencionado.

qRad

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I H 1 Ce R ,

Ce

1 cos
2

1 cos
2

(2.23)

2.2.2- Modelo del flujo de calor por convección
El flujo de calor por convección que intercambian la superficie de la pila y el aire se determina,
según la ley de Newton-Richman, por la expresión 2.24 (Incropera y De Witt, 1999, 2003).
qConv

ha Ts

Ta

(2.24)

Donde:
ha: coeficiente de transferencia de calor por convección; W/m2·ºC.
La literatura internacional reporta diversas investigaciones encaminadas a determinar el coeficiente
de transferencia de calor por convección durante el secado solar de diferentes materiales (Anwar y
Tiwari, 2001; Jain y Tiwari, 2003, 2004; Tiwari et al., 2004; Kumar y Tiwari, 2006). En general,
los modelos obtenidos para el cálculo del coeficiente convectivo constituyen adaptaciones del
modelo reportado por Kumar y Tiwari (1996).
En el presente trabajo el coeficiente de transferencia de calor por convección (ha) se determina por
la expresión 2.25 (Incropera y De Witt, 1999, 2003), para ello se calcula el número de Nusselt (Nu)
en función del tipo de convección que predomina durante la implementación del proceso.

ha

Nu ka
L

Donde:
Nu: número de Nusselt; adimensional.

(2.25)

�L: longitud característica de la superficie de secado; m.

Debido a que el secado solar de las menas lateríticas se desarrolla a la intemperie, el material
intercambia calor con el aire en condiciones naturales, en estas circunstancias la transmisión de
calor se produce por convección libre, forzada y mixta (Retirado et al., 2011), para definir el tipo de
convección predominante se verifican las condiciones mostradas en las expresiones 2.26; 2.27 y
2.28, si se cumple la primera condición se considera que predomina la convección libre, en la
segunda predomina la convección forzada y en la tercera se tiene en cuenta el efecto combinado de
ambas (Incropera y De Witt, 1999, 2003).
Gr

1

(2.26)

1

(2.27)

Re 2
Gr
Re 2
Gr

1

Re 2

(2.28)

Siendo:
Gr

g sen

a

Re

Ts Ta L3

a
2

a Va L

Va L

a

a

Donde:
Gr: número de Grashof; adimensional.
Re: número de Reynolds; adimensional.
g: aceleración de la gravedad (9,81); m/s2.
Va: velocidad del aire; m/s.

(2.29)
(2.30)

�Para calcular el número de Nusselt en la convección libre (NuL) Tiwari y Sarkar (2006)
recomiendan la expresión 2.31. En la misma, las propiedades termofísicas del aire se determinan a
la temperatura promedio (Tp), la cual se calcula por la expresión 9 del Anexo 2.

C Gr Pr n*

NuL

C Ran*

(2.31)

Donde:
NuL: número de Nusselt para la convección libre; adimensional.
Ra: número de Rayleigh; adimensional.
C y n*: constantes experimentales; adimensionales.
En el proceso investigado la superficie de secado de la pila de minerales tiene una inclinación
respecto al plano horizontal ( ) que oscila entre 20 y 70 grados (Estenoz, 2009; Retirado et al.,
2011) y por tanto el número de Nusselt puede ser determinado por la expresión 2.32 (Incropera y de
Witt, 1999; 2003). Las propiedades termofísicas del aire contenidas en la expresión 2.32 ( a,
a)

a,

y

se calculan mediante las expresiones 5, 6 y 8 del Anexo 2. Los valores de las constantes C y n*

se asumen de la literatura consultada (Bejan y Kraus, 2003).

Nu L

0,56

g sen

Ts Ta L

a
a

2

3

a
a

1
4

0,56

g sen

a
a

Ts Ta

1
3 4
L

(2.32)

a

Para determinar el número de Nusselt (NuF) con predominio de la convección forzada (caso más
frecuente en la implementación del proceso) se tiene en cuenta que el mismo es función de los
números de Reynolds, Prandtl y Gujman, según la expresión 2.33 reportada por Kasatkin (1987).

Nu F

2

M Re

B

1
2
3
15
Pr Gu

(2.33)

Siendo:
Gu

Ts
Ta

Donde:

Ta
Ta

(2.34)

�NuF: número de Nusselt para la convección forzada; adimensional.
Gu: número de Gujman; adimensional.
: potencial de secado; K.
M y B: constantes experimentales; adimensionales.
Al sustituir las ecuaciones 2.30; 7 del Anexo 2 y 2.34, en la 2.33 se obtiene la expresión 2.35. Los
valores de las constantes M y B se seleccionaron según las recomendaciones de Kasatkin (1987).

Nu F

2

1
40

Va L

9
10

a

1
a 3
a

2
15

(2.35)

Ta

Las propiedades termofísicas del aire ( a,

a

y Pr) se determinan por las expresiones 2, 4 y 7 del

Anexo 2. Al igual que en la convección libre estas son determinadas a la temperatura promedio Tp.
Si existe predominio de la convección mixta o mezclada el número de Nusselt (NuM) puede ser
determinado por la expresión 2.36, la misma fue propuesta por Churchill (1983) y posteriormente ha
sido recomendada por Incropera y De Witt (1999, 2003). El signo positivo se aplica al flujo
transversal y el signo negativo al flujo opuesto.

Nu M

Nu FP

1
P P
Nu L

(2.36)

Donde:
NuM: número de Nusselt para la convección mixta; adimensional.
P: constante experimental; adimensional.
Sustituyendo las expresiones 2.33; 2.31 y los valores de las constantes en la expresión 2.36 resulta:

Nu M

2 0,025

9
10
Re

1
Pr 3

2
15
Gu

3

0,56 Gr Pr

1
3
3
1
4

(2.37)

Al sustituir la expresión 2.25 en la 2.24 se obtiene el modelo general (ecuación 2.38) para el cálculo
del flujo de calor por convección. En el mismo, se introduce como elemento novedoso la utilización

�del número de Nusselt en función del tipo de convección predominante (ecuaciones 2.32; 2.35 y
2.37), lo cual está determinado por la dinámica con que cambian las condiciones físicas durante la
implementación del proceso de secado natural en las empresas productoras de níquel y cobalto.

Nu ka
Ts Ta
L

qConv

(2.38)

2.2.3- Modelo del flujo de calor por conducción
El calor que se transfiere por conducción desde la superficie de secado hacia el interior de la pila de
minerales se calcula mediante la Ley de Fourier (expresión 2.39), la misma ha sido reportada en
múltiples fuentes bibliográficas (Edwards y Penney, 1994; Incropera y De Witt, 1999, 2003).
qCond

k

Ts

T ,

(2.39)

Donde:
Ts( ): temperatura en la superficie de la pila de minerales en el instante (para y = l); ºC.
T ( , ): temperatura en el interior de la pila de minerales a la distancia

y en el instante ; ºC.

: espesor de la capa de material donde se produce la conducción del calor ( = y - l); m.
La temperatura del material en la superficie de la pila [Ts( )] se calcula como una función de dos
parámetros principales: la radiación solar global y el calor transmitido por convección, dependiendo
el primero de la inclinación de la superficie ( ), el ángulo de incidencia ( ) y la altura solar (hs); y el
segundo del coeficiente de transferencia de calor por convección y la diferencia de temperatura
entre la superficie y la corriente libre, factores todos que se encuentran en la expresión general 2.40.
Se recomienda utilizar algún software apropiado (Derive, MATLAB, Mathcad o cualquier otro). En
este trabajo se determinó con la aplicación informática creada (ver Figuras 7 y 8 del Anexo 10).
Ts

4

ha Ts

Ta4

ha Ta

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I( , )

0 (2.40)

La temperatura T ( , ) se determina al obtener la distribución de temperatura en la pila, para ello es
necesario resolver la ecuación 2.41 con la condición inicial 2.42 y de frontera 2.43.

�2

T

T

x
T x, y, z,0

T S,

2

2

T

2

2

z2

y

x, y, z

T

x, y , z

(2.41)

D , donde D es el conjunto de puntos de la pila

0 , donde S es la frontera de la pila

1

(2.42)
(2.43)

Donde: T: temperatura del material; ºC.
Existen diferentes métodos de solución de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales, los que
se clasifican en analíticos y numéricos (Edwards y Penney, 1994; Jiménez, 1999; Young et al.,
2008). Sin embargo, en este trabajo se empleó el método de separación de variables porque a través
del mismo se muestra explícitamente la dependencia entre las variables del proceso investigado.
2.2.3.1- Modelo unidimensional de la distribución de temperatura en la pila
La expresión que caracteriza la distribución unidimensional de temperatura [T(y, )] de cada sección
del corte (Figura 2.1) se obtiene al considerar que la conducción de calor transitoria cumple las
condiciones del primer problema general de contorno definido por Tijonov y Samarsky (1980), para
ello se emplea la ecuación 2.44 con las condiciones iniciales y de frontera representadas en 2.45.
T

2

T

y2

T y,0

f y,

(2.44)

y

T 0,

1

T l,

2

(2.45)

Para emplear este enfoque es necesario discretizar el problema de la distribución de la temperatura,
lo anterior se logra al dividir la pila en cortes de espesor fino y cada uno de estos cortes en
secciones de ancho suficientemente pequeño, según se muestra en la Figura 2.1.

�y

y

y

y=l

y = f(x)

y = f(x)

bo/2

-bo/2
0

z

a)

x

x

0

xi

b)

xf

x

c)

Figura 2.1. Esquema para el análisis de la distribución unidimensional de temperatura y humedad.
a): Pila de mineral; b): Corte de la sección transversal; c): Sección analizada en el corte.
En el modelo de la distribución de temperatura de una sección se cumplen las condiciones:
f y,
y

0

(2.46)
(2.47)

1

T0

2

Ts

(2.48)
(2.49)

T0

Donde:
T0: temperatura inicial del material; ºC.
Para resolver la ecuación 2.44 con las condiciones 2.46-2.49 se aplica el método de separación de
variables, para ello se introduce una nueva función incógnita v y,
v y,

T y,

, según la expresión 2.50.

U y,

(2.50)

Siendo:

U y,

1

La función v y,
v

2

y

v

2

y
l

y
Ts
T0
l
se determinará como la solución de la ecuación 2.52.

f y,

2

1

U

T0

2

U

y

2

Con las condiciones complementarias:

0

y dTs
l d

0

y dTs
l d

(2.51)

(2.52)

�v y,0

T y,0

U y,0

v 0,

T 0,

U 0,

v l,

T l,

y
1

U l,

y
Ts 0
l
0

T0
1

Ts

Ts

T0

y
T0 Ts 0
l

(2.53)

0

Se resuelve el problema anterior [ecuación 2.52 con las condiciones representadas en 2.53]
suponiendo que la solución tiene la forma de una serie de Fourier (ver Anexo 4). Luego se sustituye
la ecuación 15 del Anexo 4 en la 1 del propio anexo y se obtiene la expresión 2.54.

v y,

cos n
n
n 1
2

n
l

e

2

e

n
l

2

dTs ( )
d
d

0

Ts (0) T0

sen

n
y
l

(2.54)

Al sustituir las ecuaciones 2.54 y 2.51 en la 2.50 se obtiene la expresión 2.55, la cual constituye el
modelo matemático para el cálculo de la distribución de temperatura del material en una pila de
menas lateríticas expuesta a secado natural. El referido modelo tiene como elemento novedoso que
es el resultado de la solución de un problema de contorno que incluye las condiciones iniciales y de
frontera (esta última, es una función que varía en la posición y el tiempo) características del proceso
objeto de estudio. Además, incluye los elementos novedosos declarados con anterioridad.

T y,

cos n
n
n 1
2

T0

y
Ts
l

n
l

e

2

e
0

n
l

2

dTs ( )
d
d

Ts (0) T0

sen

n
y
l

(2.55)

T0

2.3- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de temperatura
Para determinar el valor de la temperatura T(x,y, ) en cualquier punto (x;y) de la sección transversal
de la pila de menas lateríticas para cualquier instante de tiempo

se emplea la Figura 2.2. Para ello

se conoce que T(x,0, ) = T0 y que para y = f(x) se cumple la igualdad siguiente:

T x, y ,

Ts x, f ( x),

(2.56)

�Y

Y

Y
g2(x, )

6
5

y = f (x)

b

y = f (x)

4

(x; y)

f 1(y, )

3

f 2(y, )

2

j
X
a)

1

i

1 2

3

4

5

6

7

8

9

10 11 12

b)

X

0

g1(x, )

a

X

c)

Figura 2.2. Esquema para el análisis de la distribución bidimensional de temperatura y humedad.
a): Corte de la sección transversal de la pila; b): Discretización de la sección transversal;
c): Sección rectangular analizada en el corte.
Sin perder generalidad, el problema se puede discretizar de la forma como se muestra en la Figura
2.2b. Luego cada punto (x;y) pertenece a un rectángulo Rij (i =1, 2,…, 12; j = 1, 2,…, 6) y para cada
rectángulo Rij (Figura 2.2c) se plantea el siguiente problema de contorno:

Tij

2

Tij

2

x2

y2

Tij 0, y,

f1 y,

Tij a, y,

f 2 y,

Tij x,0,

g1 x,

Tij x, b,

g 2 x,

Tij x, y,0

y,

Tij

(2.57)

(2.58)

T0

Para los rectángulos limítrofes con y = f(x) [los sombreados en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,
g 2 x,

Tij x,0,

si j 1

T0

si j 1

Ts x, f ( x),

0

(2.59)
(2.60)

Si i 1, ... ,6 (mitad izquierda de la pila o talud este de la pila)
f1 y,

Ts x, f ( x),

f 2 y,

Ti 1 j x a, y,

(2.61)
(2.62)

�Si i

f1 y,
f 2 y,

7, ... ,12 (mitad derecha de la pila o talud oeste de la pila)
(2.63)

Ti 1 j x a, b,
Ts x, f ( x),

(2.64)

Para los rectángulos no limítrofes con y = f(x) [los interiores en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,

Tij x,0,

si j 1

T0

si j 1

(2.65)
(2.66)

f1 y,

Tij 1 x, y b,
Ti 1 j x a, y,

f2 y,

Ti 1 j x a, y,

(2.68)

g2 x,

(2.67)

Como se aprecia, la modelación bidimensional de la distribución de temperatura en las pilas de
minerales se realiza considerando las condiciones físicas en que se desarrolla el proceso
investigado. El procedimiento general para la obtención de los modelos se expone en el Anexo 5.

2.4- Modelo general del proceso de secado natural de una pila de minerales
En el proceso de secado natural de las menas lateríticas, como resultado de la incidencia de la
radiación solar, en la superficie de secado de la pila de minerales se forma una película de vapor de
agua, la humedad del material disminuye y en el interior de la pila surgen dos gradientes: el de
humedad ( H) y el de temperatura ( T). En presencia de ambos gradientes comienza el traslado de
la humedad desde las capas interiores hasta la superficie de secado de la pila.
Para el estudio del proceso investigado se considera que los coeficientes ku y

son constantes y no

dependientes de la humedad del material, y se emplea la ecuación 2.69 obtenida por Likov (1968).
Esta expresión constituye el modelo general que caracteriza la velocidad de cambio de la humedad
en el interior de un sólido poroso en un punto de coordenadas (x; y; z) en el tiempo , es por ello
que ha sido sugerida por varios investigadores para el estudio del proceso de secado de materiales
porosos (Kasatkin, 1987; Rudenko y Shemajanov, 1989; Hernández y Quinto, 2005, 2008).

�H

2

ku

2

H

x2

H

y2

2

H

z2

2

2

2

x2

y2

z2

T

T

T

(2.69)

Donde:
ku: coeficiente de conducción de humedad; m2/s.
: coeficiente térmico de conducción de humedad; 1/ºC.
La ecuación 2.69 en este trabajo se utiliza concretamente para la determinación de la distribución de
humedad en las pilas de menas lateríticas expuestas al proceso de secado natural. Para ello se
resuelve la misma mediante el método de separación de variables con las condiciones iniciales y de
frontera específicas (problemas de contorno característicos) del proceso investigado.
Los coeficientes ku y

para las menas lateríticas del yacimiento Punta Gorda fueron determinados

por De Miguel (2009) y Retirado (2007), sus valores respectivos son: 0,00112 m2/s y 0,01862 1/ºC.
Los mismos fueron utilizados en la simulación y la optimización de los parámetros del proceso.

2.4.1- Modelo unidimensional de la distribución de humedad en la pila
La expresión que caracteriza la distribución unidimensional de humedad [H(y, )] en la pila de
menas lateríticas se determina considerando que la ecuación 2.70 con las condiciones iniciales y de
frontera representadas en el sistema de ecuaciones 2.73, se corresponde con el primer problema
general de contorno definido por Tijonov y Samarsky (1980).
H

2

ku

H

y2

f y,

(2.70)

Siendo:
2

f y,

ku

T

y2

(2.71)

�2

T

y

2

2

cos n

n
l

n 1

H y,0

2

n
l

e

2

n
l

e

2

dTs ( )
d
d

0

sen

n
y
l

(2.72)

y

H 0,

H0

H l,

Hs

(2.73)

Donde:
(y): función que caracteriza el cambio de H0 en cada instante de tiempo y posición “y”; kg/kg.
Hs( ): humedad del material en la superficie de secado de la pila (para y l ) en el instante ; kg/kg.
Para resolver la ecuación 2.70 con las condiciones representadas en 2.73 se aplica el método de
separación de variables y se emplea la Figura 2.1, para ello se introduce la función incógnita
v y,

, según la expresión 2.74.

v y,

H y,

U y,

(2.74)

Siendo:

U y,

H0

La función v y,
v

2

ku

v

y
Hs
l

H0

(2.75)

se determinará como la solución de la ecuación 2.76.
H

y2

2

ku

H

U

y2

2

ku

U

y2

Con las condiciones complementarias representadas en 2.77.
y
v y,0 H y,0 U y,0
y
H0
Hs 0 H0
l
v 0,
H 0,
U 0,
H0 H0 0
v l,

H l,

U l,

Hs

H0

Hs

H0

y dH s
l d

f ( y, )

y

H0

R ( y, )

y
Hs 0
l

(2.76)

H0

(2.77)

0

Luego el problema anterior se reduce a la ecuación 2.78 y las condiciones representadas en 2.79.
v

2

ku

y

v

2

R( y, )

(2.78)

�v y,0

H y,0

v 0,
v l,

0
0

U y,0

y

y
Hs 0
l

H0

H0

y
(2.79)

Este último problema [ecuación 2.78 con las condiciones representadas en 2.79] se resuelve
suponiendo que la solución tiene la forma de una serie de Fourier (ver Anexo 6). Luego se sustituye
la ecuación 11 del Anexo 6 en la 1 del propio anexo y se obtiene:

ku
2
ku
v y,

e

n
l

2

cos n

e

n
l

0

2
Rn

d

2 H1

n
2H s 0
n

n 1

l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen

Hs 0

2 2

sen n

H 1 y sen
0

n

n
y dy
l

H0 l

l

n
y
l

(2.80)

Al sustituir las ecuaciones 2.80 y 2.75 en la 2.74 se obtiene la expresión 2.81, la cual constituye el
modelo matemático para el cálculo de la distribución de humedad del material en una pila de menas
lateríticas expuesta a secado natural. Este modelo incluye los elementos novedosos declarados
anteriormente y los restantes que, con posterioridad, se declaran en el presente capítulo.
Para el caso particular en que

(y) = H1 = constante se procede de forma análoga al caso general

anteriormente expuesto [donde

(y) = variable] y se obtienen las expresiones 1-4 del Anexo 7.

�2
ku
H y,

e

2

n
l

cos n

e

n
ku
l

0

2
Rn

d

2 H1

n
2H s 0
n

n 1

l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen

Hs 0

n
y
l

y
Hs
l

H0

2 2

sen n

H 1 y sen
0

n

n
y dy
l

H0 l

l

H0

(2.81)

2.5- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de humedad
Para determinar el valor de la humedad H(x,y, ) en cualquier punto (x;y) de la sección transversal
de la pila de menas lateríticas para cualquier instante de tiempo , al igual que para el análisis de la
distribución de temperatura, se emplea la Figura 2.2. Para ello se conoce que H(x,0, ) = H0 y que
para y = f(x) se cumple la relación siguiente:

H x, y ,

H s x, f ( x),

(2.82)

En este caso se procede de forma análoga al análisis realizado para la modelación matemática
bidimensional de la distribución de temperatura y se considera que cada punto (x;y) pertenece a un
rectángulo Rij (i =1, 2,…, 12; j = 1, 2,…, 6), y que para cada rectángulo Rij (Figura 2.2c) puede ser
planteado el siguiente problema de contorno:

H ij

2

ku

2

H ij

x2

H ij

q x, y ,

y2

(2.83)

Siendo:
2

q x, y ,

ku

Tij

2

x2

y2

Tij

(2.84)

�H ij 0, y,

f1 y,

H ij a, y,

f 2 y,

H ij x,0,

g1 x,

H ij x, b,

g 2 x,

H ij x, y,0

y,

(2.85)

H0

Para los rectángulos limítrofes con y = f(x) [los marcados en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,
g 2 x,

H ij x,0,

si j 1

H0

si j 1

H s x, f ( x),

0

(2.86)
(2.87)

Si i 1, ... ,6 (mitad izquierda de la pila o talud este de la pila)
f1 y,

H s x, f ( x),

f2 y,

Hi 1 j x a, y,

Si i

f1 y,
f 2 y,

(2.88)
(2.89)

7, ... ,12 (mitad derecha de la pila o talud oeste de la pila)

(2.90)

Hi 1 j x a, b,
H s x, f ( x),

(2.91)

Para los rectángulos no limítrofes con y = f(x) [los interiores en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,

H ij x,0,

si j 1

H0

si j 1

(2.92)

g2 x,

Hij 1 x, y b,

(2.93)

f1 y,

Hi 1 j x a, y,
Hi 1 j x a, y,

(2.94)

f2 y,

(2.95)

Luego, la modelación bidimensional de la distribución de humedad de las menas lateríticas
expuestas a secado natural se desarrolla según el procedimiento que se expone en el Anexo 8.
De los procedimientos generales mostrados en los Anexos 5 y 8 se deduce que los modelos
matemáticos bidimensionales de la distribución de temperatura y humedad de las menas lateríticas
son casi imposibles de validar en la práctica. Es por ello, que en la presente investigación se emplea
la homogenización del material en las pilas como método alternativo para hacer corresponder los
modelos unidimensionales obtenidos [T(y, ) y H(y, )], con la realidad física del proceso estudiado.

�2.6- Modelos de la velocidad de secado y de la humedad del material en la superficie
En la Figura 2.3 se muestra un esquema estructural del secado natural de las menas lateríticas que
refleja los calores que influyen en el proceso, del análisis de la figura antes mencionada y el
ordenamiento de la expresión 1.19 se establece la ecuación 2.96. La misma, relaciona el régimen de
flujo calórico (calor total) y el régimen de secado (N) durante el proceso.

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I( , )

Nu ka
Ts
L

Ta

k

Ts

T ,

N

(2.96)

Las expresiones particulares para la determinación de los calores presentes en el miembro izquierdo
de la expresión 2.96 (las expresiones 2.23; 2.38 y 2.39) se obtienen del análisis de los modos de
transferencia de calor que influyen en el secado natural de las menas lateríticas, el régimen de
secado (N) se determina por las ecuaciones 1.12 o 1.14, según corresponda y el calor latente de
vaporización ( ) se calcula por la expresión 1.11.

Sol
Calor de evaporación
Calor por radiación

Aire

Calor por conducción

Calor por convección

Menas lateríticas expuestas a secado natural

Superficie del terreno
Figura 2.3. Calores que influyen en el proceso de secado natural de las menas lateríticas.

�Al sustituir las expresiones de cálculo de , N y ms (1.11; 1.12 o 1.14 y 1.13) en la ecuación 2.96 se
obtiene para el periodo de velocidad de secado constante:

0,0552 Ta1,5

c

k

Ts

4

I( , )

s

T ,

Nu ka
Ts
L

dH 1 m0 100 H 0
d
A
100

Ta

R
CS1 CS 2 Tag
M ag

(2.97)

273,15

Después de las transformaciones correspondientes, la expresión 2.97 puede ser escrita como se
muestra en la 2.98. Luego se despeja el térmico de interés y se obtiene la expresión 2.99 para el
cálculo de la humedad del material en la superficie de la pila en cualquier instante

A

0,0552 Ta1,5

c

dH
d 1

m0 100 H 0
100

A
k
H0

Nu k a
Ts
L

I( , )

s

Ts

Ta

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

0,0552 Ta1,5

c

Hs

4

4
s

I( , )

k

Ts

[Hs( )].

T ,
(2.98)

273,15

Nu k a
Ts
L

Ta

T ,
m0 100 H 0
100

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

(2.99)
273,15

Donde:
-dH/d 1: velocidad de secado en la superficie de la pila durante el primer periodo; kg/kg·s.

Las expresiones 2.98 y 2.99 solo son aplicables al periodo de velocidad de secado constante, las
mismas caracterizan a la velocidad de secado y la humedad del material en la superficie de una pila
de menas lateríticas sometida al proceso de secado natural.
En el periodo de velocidad de secado decreciente se combinan las ecuaciones 2.96; 1.11; 1.12; 1.13
y 1.14; y se obtienen las expresiones 2.100 y 2.101, las cuales son análogas a la 2.98 y 2.99.

�0,0552 Ta1,5

c

A H
dH
d 2

He

Hc

Ts

R
C S1 C S 2 Tag
M ag
0,0552 Ta1,5

c

A H

s

He
k

Hs

H0
Hc

Ts

I( , )

4

(2.100)
273,15

Nu k a
Ts
L

Ta

T ,

m0 100 H 0
100

He

Ta

T ,

m0 100 H 0
100

He

Nu k a
Ts
L

I( , )

s

k

4

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

(2.101)
273,15

Donde:
-dH/d 2: velocidad de secado en la superficie de la pila durante el segundo periodo; kg/kg·s.
Las expresiones 2.98 y 2.100; 2.99 y 2.101 constituyen los modelos que permiten calcular la
velocidad de secado [-dH/d
instante de tiempo

1

y -dH/d 2] y la humedad del material en la superficie de la pila en el

[Hs( )], respectivamente. Los mismos tienen como elementos novedosos que

son aplicables a los dos periodos de secado y que están particularizados a las condiciones de secado
específicas en que se implementa el secado natural en las empresas cubanas productoras de níquel y
cobalto. También incluyen los elementos novedosos declarados para los modelos de los flujos de
calor por radiación, convección y conducción.
2.7- Modelos generales del área de exposición y el volumen de las pilas de material
En las investigaciones que abordan la modelación matemática del proceso de secado solar,
generalmente, se calcula el área de exposición y el volumen de material expuesto a secado en
función de la forma geométrica que adopta el producto que se desea secar y no como una función de
las propiedades físicas del mismo (Salinas et al., 2004, 2008; Hernández et al., 2008; Montes et al.,
2008; Ferreira y Costa, 2009).

�En el caso particular de las menas lateríticas cubanas, el secado natural se realiza almacenando el
material en pilas, las cuales tienen por lo general su sección transversal triangular (Estenoz et al.,
2007 a y b; Retirado et al., 2007, 2009, 2011; Vinardell, 2011). Debido a esto, las ecuaciones
clásicas que se emplean en el cálculo del área de exposición y el volumen para las geometrías
cuadradas, rectangulares y cilíndricas no pueden ser aplicadas al mencionado proceso. Se requiere
entonces, establecer los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de las pilas de
menas lateríticas con geometrías de su sección transversal triangular.
Para obtener el área de exposición y el volumen de una pila de mineral se deben considerar sus
áreas laterales y frontales (Retirado y Legrá, 2011). De forma general, se puede establecer la
expresión 2.102 para el cálculo del área superficial de una pila de material con simetría axial.
A

2 ASL

ASF

(2.102)

Los parámetros ASL y ASF se calculan por las ecuaciones 2.103 y 2.104 (Stewart, 2009).
bo 2

ASL

2 LSL

1

f ' ( x) 2 dx

(2.103)

0
bo 2

ASF

2

x

1

f ' ( x) 2 dx

(2.104)

0

Donde:
ASL: área de la superficie lateral de la pila; m2.
ASF: área de la superficie frontal de la pila; m2.
LSL: longitud de la superficie lateral de la pila; m.
bo: ancho de la base de la pila; m.
f´(x): derivada de la función que caracteriza la generatriz de la superficie lateral; m.
Luego, el área de exposición de la pila de minerales (A) se obtiene sumando las dos áreas anteriores
(ASL y ASF) y resulta:

�bo 2

A 2

LSL

x

1

f ' ( x) 2 dx

(2.105)

0

El volumen de las pilas de menas lateríticas se calcula por la expresión 2.106, mientras que los
volúmenes de la superficies lateral y frontales se determinan por las expresiones 2.107 y 2.108,
respectivamente (Swokowski, 2002; Stewart, 2009).
V

VSL VSF

(2.106)

Siendo:
VSL

ASTSL LSL

(2.107)

bo 2

VSF

2

x f ( x) dx

(2.108)

0

Donde:
V: volumen de la pila; m3.
VSL y VSF: volumen de la parte lateral y de las partes frontales de la pila; m3.
ASTSL: área de la sección transversal de la superficie lateral; m2.
El área de la sección transversal de la superficie lateral (ASTSL) se calcula por la expresión 2.109, la
misma ha sido recomendada en investigaciones precedentes (Ricaurte y Legrá, 2010; Sierra, 2010).
ASTSL

bo2 k f

(2.109)

Donde:
kf: factor de forma; adimensional.

2.7.1- Modelos para las pilas de sección transversal triangular y otras de interés
Este tipo de geometría en la más frecuente en la práctica. En este caso se considera que las
superficies laterales de la pila son planas y las frontales son cónicas, como se muestra en la Figura
2.4. Las áreas de las superficies laterales y frontales se calculan con las expresiones 2.103 y 2.104.

�Y

Y
D

D

C

f (x)

aSL
h

h
f (x)

ASL
0

0

bo/2

bo/2

m

A
X

A

LSL

X

a)

B

b)

Figura 2.4. Superficies que se generan en una pila de menas lateríticas de sección transversal
triangular (caso donde

m=

t).

a): superficie frontal; b): superficie lateral.

La función f(x) en este caso es una línea recta (Figura 2.5), cuya ecuación es la siguiente:

y

f x

2x
bo

h 1

(2.110)

Siendo la derivada (respecto a x ) de la función f(x):
y'

f ' ( x)

2 h
bo

tan m

(2.111)

Y
P2
f(x)

h
-bo/2
P1

m=

t

0

bo/2
P3
X

Figura 2.5. Vista frontal de una pila de sección transversal triangular.
Se sustituye la ecuación 2.111 en la 2.105 y se obtiene modelo matemático para el cálculo del área
de exposición de la pila de minerales con sección transversal triangular (expresión 2.112).

�bo 2

A 2

LSL

x

tan m 2 dx

1

(2.112)

0

Para establecer el modelo del volumen de la pila se debe calcular el factor de forma, para la sección
transversal triangular se determina por la expresión 2.113 (Ricaurte y Legrá, 2010).

1
tan m
4

kf

(2.113)

Luego, el modelo para el cálculo del volumen de la pila (expresión 2.114) se obtiene sustituyendo
las ecuaciones 2.113; 2.111; 2.110; 2.109; 2.108 y 2.107 en la 2.106.

V

1 2
bo tan m LSL
4

bo 2

2

x
0

bo
tan m
2

1

2x
bo

dx

(2.114)

Finalmente, es importante destacar que, siguiendo el mismo procedimiento descrito en este
epígrafe, se establecieron los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de las
pilas de minerales que tienen su sección transversal parabólica, hiperbólica y semi-elíptica (ver
Anexo 9). Estas geometrías no son frecuentes, pero se obtienen durante la formación de las pilas de
menas lateríticas (Ricaurte y Legrá, 2010; Sierra, 2010; Retirado y Legrá, 2011). Por tal razón,
fueron consideradas en la modelación matemática del proceso de secado natural.
Los modelos establecidos en esta sección tienen como elemento novedoso que permiten
calcular el área de exposición y el volumen de las pilas en función de las dimensiones de la
superficie horizontal disponible para el secado natural y de los ángulos maximal y tangencial de las
pilas.
2.8- Conclusiones del capítulo 2
 La expresión 2.21 constituye el modelo para el cálculo de la radiación solar global que incide
sobre la superficie de secado de las pilas de minerales [I( , )]. La misma es función,
fundamentalmente, del día del año, la declinación solar, el ángulo horario, la latitud, la altura
solar, el ángulo de incidencia, las componentes directa y difusa de la radiación solar horizontal,

�la orientación e inclinación de la superficie de secado, la reflectividad del suelo ubicado frente a
la pila y los ángulos maximal y tangencial de la pila de menas lateríticas.
 Las expresiones 2.23; 2.38; 2.39 y 2.40 son los modelos para el cálculo de los flujos de calor
transferidos y la temperatura del material en la superficie de las pilas. Estos modelos están
particularizados al proceso estudiado y son función de la irradiación del cielo, la radiación
global que incide sobre la superficie de secado de las pilas, el tipo de convección predominante
y la variación de temperatura que experimenta el material durante el proceso de secado natural.
 Quedaron establecidos los modelos para el cálculo de la distribución unidimensional de
temperatura y humedad [T(y, ) y H(y, )] que experimentan las menas lateríticas durante el
proceso de secado natural (expresiones 2.55; 2.81 y 4 del Anexo 7) y los procedimientos
generales para el desarrollo de la modelación bidimensional de estos parámetros [T(x,y, ) y
H(x,y, )] (Anexos 5 y 8). Los referidos modelos y procedimientos se obtienen al resolver las
ecuaciones diferenciales de difusión del calor (2.41) y del intercambio de humedad en un sólido
poroso (2.69) para las condiciones iniciales y de frontera específicas del proceso investigado.
 Los modelos obtenidos para la velocidad de secado [(dH/d 1) y (dH/d 2)] y la humedad del
material en la superficie de la pila en el instante de tiempo

[Hs( )] en los dos periodos de

secado están formados por las expresiones 2.98; 2.99; 2.100 y 2.101. Los mismos se deducen
del balance de energía en la superficie de secado de una pila de menas lateríticas almacenada a
la intemperie que está expuesta, de forma natural, a la radiación solar y la convección del aire.
 Los modelos representados por la expresión 2.112 y las 1; 6 y 8 del Anexo 9 permiten calcular
el área de exposición (A) de las pilas de menas lateríticas expuestas al proceso de secado natural
que tengan simetría axial y geometría de su sección transversal triangular, parabólica,
hiperbólica y semi-elíptica, respectivamente. De modo similar, la expresión 2.114 y las 2; 7 y 9
del Anexo 9 permiten calcular el volumen de las pilas (V). Para ello, basta conocer las
dimensiones (largo y ancho) de la superficie horizontal disponible para el secado natural y los

�ángulos maximal (

m)

y tangencial ( t) de las pilas. Estos ángulos pueden determinarse como

una función de dos propiedades físicas del material: la granulometría y humedad.

�CAPÍTULO III

3. IMPLEMENTACIÓN DE LOS MODELOS MATEMÁTICOS DEL
PROCESO DE SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS

3.1- Introducción
En los capítulos precedentes fueron establecidos los modelos, las ecuaciones de enlace y los
procedimientos que permiten calcular los parámetros fundamentales del secado natural de las menas
lateríticas. Sin embargo, debido a la complejidad que presupone el trabajo manual con los modelos,
se requiere implementarlos en una aplicación informática que permita validarlos y luego posibilite
la simulación y optimización de los parámetros del proceso que son de interés para la presente
investigación. En este sentido los objetivos del capítulo son:
 Implementar en una aplicación informática los modelos, las ecuaciones de enlace y los
procedimientos establecidos para el cálculo de los parámetros fundamentales del proceso.
 Obtener información experimental de un caso de estudio representativo del proceso de secado
natural a escala industrial que posibilite la validación de los modelos teóricos establecidos.
 Desarrollar la simulación de la distribución de temperatura y humedad del material; y la
optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de menas lateríticas.
 Valorar los beneficios económicos y el impacto ambiental asociados al proceso investigado.

3.2- Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática

�Los modelos matemáticos, las ecuaciones de enlace, y los procedimientos de cálculo establecidos
en los capítulos precedentes fueron implementados en una aplicación informática denominada
“SecSolar”, la cual fue diseñada y creada por un grupo multidisciplinario de investigadores del
Centro de Estudio de Energía y Tecnología Avanzada de Moa y del Departamento de Ingeniería
Mecánica del Instituto Superior Minero Metalúrgico. La mencionada aplicación informática permite
validar los modelos establecidos y calcular los parámetros fundamentales del proceso de secado
natural de las menas lateríticas, en las condiciones de explotación de las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto. La misma consta de cinco ventanas, ellas son: áreas y volúmenes
de pilas; diseño de pilas según radiación solar recibida; cálculo del calor total; dinámica del calor y
dinámica del secado. Las operaciones que se pueden realizar en cada una de las ventanas, sus
imágenes y los diagramas de bloque utilizados para los cálculos se exponen en el Anexo 10.

3.3- Diseño de experimentos para la validación de los modelos
3.3.1- Instalación experimental
Los experimentos se realizaron con menas lateríticas extraídas del frente de explotación del
yacimiento Punta Gorda. El material se transportó en camiones desde la mina de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara” hasta el Centro de Desarrollo de Investigaciones del Níquel,
donde se depositó en el patio de secado solar y se procedió a la formación de las pilas de minerales
mediante el empleo de cargadores frontales. Se seleccionó el yacimiento Punta Gorda porque el
mismo, por sus características promedios, resulta representativo de los yacimientos lateríticos
cubanos (Legrá, 1999; Oliveira, 2001; Vera, 2001; Ariosa, 2002; Cuador, 2002). Lo anterior ha
motivado que el yacimiento en cuestión haya sido objeto de estudio de diversas investigaciones
científicas (Belete, 1995; Rojas, 1995; De Dios y Díaz, 2003; Proenza et al., 2003; De Miguel,
2002, 2009; Sánchez, 2006; Agyei, 2009a y b; Rojas et al., 2012).

�3.3.2- Selección de las variables
La velocidad de secado de las menas lateríticas durante el proceso de secado natural depende de
múltiples variables, entre ellas se encuentran: la masa de material expuesta a secado, el ángulo de
reposo y las dimensiones de las pilas, la humedad inicial y final del material (Retirado et al., 2010).
Para la validación de los modelos matemáticos propuestos las variables antes mencionadas se
midieron de forma directa en las pilas. También se consideraron los parámetros meteorológicos que
influyen en el secado natural. Las particularidades de las variables se describen a continuación:

3.3.2.1- Masa expuesta a secado, ángulo de reposo y dimensiones de las pilas
Se construyeron tres pilas de menas lateríticas con sección transversal triangular, dos se formaron
con 500 toneladas de material y la otra con 700 toneladas. Se experimentó con un ángulo de reposo
maximal de 61 grados sexagesimales. Las dimensiones de las pilas de minerales fueron 140 m de
largo y 3,2 m de ancho de la base, para las pilas de 500 toneladas, mientras que la pila de 700
toneladas tuvo una longitud de 140 m y un ancho de la base de 5,49 m. Las características de las
pilas expuestas en este párrafo (masa de material expuesta a secado, ángulo de reposo maximal y
dimensiones) se corresponden con las utilizadas en la implementación práctica del proceso de
secado natural en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto (Estenoz, 2009; Espinosa y
Pérez, 2010b; Vinardell, 2011).

3.3.2.2- Humedad inicial y final de las menas lateríticas
La humedad inicial se considera una variable independiente y, a la vez, un parámetro de referencia
por cuanto permite estimar la incidencia que tiene el proceso de secado natural en la humedad del
material. Su valor varía aleatoriamente porque depende de las condiciones meteorológicas de la
región en el momento de la implementación del proceso y de las características hidrogeológicas del
yacimiento en explotación. Se experimentó con los valores que tenían las menas lateríticas en el

�momento en que fueron depositadas (valores de referencia), para ello se tomaron tres muestras en
los taludes longitudinales de las pilas. En el caso de la humedad final se realizaron determinaciones
en los mismos puntos donde se hicieron las mediciones de la humedad inicial. Los valores de la
humedad inicial y final se calcularon mediante las expresiones 1.1 y 1.3.
3.3.2.3- Variables meteorológicas
Para el monitoreo de estas variables se empleó el equipo Davis EZ-Mount Groweather que
pertenece a la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. El mismo tiene un sistema de
adquisición de datos, utilizando un conjunto básico de sensores, que incluye la medición y el
registro en computadora, cada una hora, de las variables meteorológicas siguientes: radiación solar,
nubosidad, precipitaciones, temperatura del punto de rocío, y la temperatura, humedad relativa,
dirección y velocidad del aire. Estas variables tienen un comportamiento aleatorio por lo que no
pudieron ser prefijadas para la experimentación, no obstante, sus valores reales fueron considerados
en el momento en que se realizó la simulación computacional con la aplicación informática creada.
3.3.3- Tipo de diseño de experimentos empleado
En las investigaciones científicas contemporáneas pueden ser empleados diversos tipos de diseños
de experimentos (Guzmán, 1986; Guerra et al., 2003; Montgomery, 2004; Miller et al., 2005; Legrá
y Silva, 2011). Sin embargo, por las características del proceso estudiado y los recursos disponibles,
se empleó un diseño multifactorial cuyas características se relacionan a continuación:
1. Se realizaron mediciones en tres pilas de menas lateríticas para descartar la influencia del
proceso mecánico de formación de las pilas. Las mismas se orientaron longitudinalmente en la
dirección del eje norte-sur.
2. Las muestras para la medición de la humedad de las menas lateríticas se tomaron en la
superficie de las pilas, de esta manera se garantizaron mediciones correctas con la
instrumentación disponible.

�3. En cada pila se tomaron tres puntos de medición en diferentes cortes y para el análisis
posterior se consideró el resultado promedio. Se procedió de esta forma debido a los pequeños
valores puntuales y promedios obtenidos para el coeficiente de variación, los cuales fueron
inferiores al 5 %. Lo anterior confirma la calidad de las mediciones realizadas y asegura que
los resultados obtenidos en un corte sean extrapolables a cualquier otro corte de la pila.
4. Las mediciones antes mencionadas se realizaron durante 14 días no consecutivos donde la
variabilidad climática determinó un conjunto diverso de condiciones experimentales en lo que
se refiere a los valores de la humedad inicial del material y de los parámetros meteorológicos.
5. En los días impares (1; 3; 5; 7; 9; 11 y 13) se realizaron mediciones en puntos del talud oeste
de las pilas y en los días pares se realizaron las mediciones en puntos del talud este.
6. No se consideraron pilas con secciones transversales diferentes a las triangulares o ángulos de
reposo maximal diferentes a 61 grados por motivos técnico-económicos. Sin embargo, esto no
constituye un obstáculo para comprobar la veracidad de los modelos teóricos propuestos.

3.3.4- Matriz del diseño de experimentos y número de mediciones experimentales
En el diseño empleado se consideran como factores o variables independientes la distancia en el eje
“X” medida simétricamente desde el origen de coordenadas (XO y XE), la altura en el eje “Y” de la
superficie de secado de la pila (YS), la distancia en el eje “Z” medida desde el origen de la
superficie lateral de la pila (Z1, Z2 y Z3), y el tiempo medido a las seis y las 18 horas (

0

y

F).

El

parámetro de referencia lo constituye la humedad inicial del material (H0) y la variable dependiente
es la humedad final de las menas lateríticas (HF). En la Tabla 3.1 se expone la matriz del diseño de
experimentos implementado en la investigación. Por su parte, los resultados experimentales
obtenidos para la humedad de las menas lateríticas y sus correspondientes valores teóricos
calculados con los modelos establecidos se relacionan en la Tabla 1 del Anexo 11.

Tabla 3.1. Matriz del diseño de experimentos implementado en cada pila de menas lateríticas.

�Día
1
2
3
4

X
(m)
XO
XE
XO
XE

Mediciones de humedad a realizar
en las pilas a las seis horas

Mediciones de humedad a realizar
en las pilas a las 18 horas

Tres muestras y el valor promedio

Tres muestras y el valor promedio

Z
0
(m) (h)
Z1-3 0
Z1-3 0
Z1-3 0
Z1-3 0

H0(Z1)
(%)
H0(Z1)
H0(Z1)
H0(Z1)
H0(Z1)

H0(Z2)
(%)
H0(Z2)
H0(Z2)
H0(Z2)
H0(Z2)

H0(Z3)
(%)
H0(Z3)
H0(Z3)
H0(Z3)
H0(Z3)

H0(P)
(%)
H0P(1)
H0P(2)
H0P(3)
H0P(4)

Tres muestras y el valor promedio

F

(h)
12
12
12
12

HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3)
HF(P)
(%)
(%)
(%)
(%)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(1)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(2)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(3)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(4)
Continuación de la Tabla 3.1.
Tres muestras y el valor promedio

X
Z
H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0(P)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3)
HF(P)
0
F
(m) (m) (h) (%)
(%)
(%)
(%) (h) (%)
(%)
(%)
(%)
XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(5) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(5)
5
XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(6) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(6)
6
XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(7) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(7)
7
XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(8) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(8)
8
XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(9) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(9)
9
10 XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(10) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(10)
11 XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(11) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(11)
12 XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(12) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(12)
13 XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(13) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(13)
14 XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(14) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(14)
Total de mediciones experimentales realizadas en cada una de las pilas consideradas 84

Día

3.3.5- Consideraciones sobre la suficiencia del muestreo y el análisis de varianza
Para comprobar la pertinencia práctica de los modelos teóricos establecidos para el cálculo de la
humedad de las menas lateríticas durante el proceso de secado natural se pueden realizar dos tipos
de experimentos, ellos son:
1. El experimento en el cual se determina la humedad de las menas lateríticas tomando muestras
de material en la superficie de secado de las pilas y;
2. El experimento en el cual se determina la humedad de las menas lateríticas tomando muestras
de material en la superficie de secado y en el interior (parte central) de las pilas.
Sin embargo, se debe puntualizar que cuando se someten las menas lateríticas investigadas al
secado natural las mismas se compactan y forman una coraza prácticamente impenetrable que,
según las investigaciones consultadas, dificulta mucho el muestreo en el interior de las pilas de

�minerales (Espinosa y Pérez, 2010a y b; Vinardell, 2011). Este inconveniente determinó que en la
validación de los modelos teóricos se implementara mayoritariamente el primer experimento y en
menor medida el segundo. En ambos casos durante los experimentos se homogenizó el material en
las pilas para obtener valores promedios de humedad. Los resultados obtenidos se exponen en las
Tablas 1 y 3 del Anexo 11.
En relación con la necesidad de realizar o no un análisis de varianza, se debe destacar que en este
caso concreto no se requiere inferir la ya conocida relación existente entre las variables espaciales
(x, y, z) y la variable temporal ( ) con la temperatura y la humedad del material en cada punto
espacial e instante de tiempo, lo anterior resulta evidente en las ecuaciones 2.41 y 2.69. Por otra
parte, en la investigación tampoco fue necesario establecer un modelo empírico para el cálculo de la
humedad de las menas lateríticas, por ejemplo utilizando el Método de los Mínimos Cuadrados,
porque las mediciones experimentales realizadas tienen como único propósito confirmar la validez
de los modelos teóricos obtenidos al resolver las ecuaciones diferenciales 2.41 y 2.69 con los
problemas de contorno planteados para el proceso investigado.
3.3.6- Técnica experimental para la medición de la humedad de las menas lateríticas
Para el experimento realizado se removió y homogenizó el material en la pilas con la finalidad de
obtener valores promedios de humedad. Este parámetro se determinó por el método tradicional de
diferencias de pesadas (Martínez-Pinillos, 1997). Se empleó el mismo por la confiabilidad que
brinda en los resultados, su sencillez y fácil aplicación (Miranda, 1996; Pavez et al., 2000).
Durante el experimento se tomaron muestras de aproximadamente dos kilogramos en la superficie
de las pilas en el horario de las seis de la mañana. Las muestras se trasladaron en recipientes
herméticos hasta el laboratorio, se le determinó la masa en ese instante en una balanza digital (ver
Figura 1 del Anexo 12). Posteriormente se sometieron al secado, en la estufa que se ilustra en la
Figura 2 del Anexo 12, a una temperatura de 105 ºC hasta que la masa de la muestra permaneciera
constante (alrededor de 24 horas), luego se enfriaron en una desecadora, se determinó la masa de la

�muestra seca y se calculó la humedad inicial del material. Simultáneamente las pilas de menas
lateríticas se expusieron al proceso de secado natural en el horario comprendido entre las seis y las
18 horas y en éste último horario se tomaron nuevamente muestras en los mismos puntos de
muestreo, se repitió el procedimiento realizado en la mañana y se determinó la humedad final.
Luego se comprobó el efecto que tuvo el proceso de secado natural en la humedad del material.
3.4- Validación de los modelos matemáticos con pilas de dimensiones industriales
En el capítulo precedente se establecieron los modelos teóricos que permiten calcular la humedad
de las menas lateríticas, pero se desconoce en qué medida los mismos permiten describir el proceso
real, por tal razón los modelos matemáticos deben ser validados.
La validación de los modelos tiene gran importancia porque permite conocer con qué precisión los
mismos se corresponden con la realidad física del proceso investigado (Viera et al., 1988;
Columbié, 2001; Retirado, 2004; Góngora et al., 2007, 2008; Bombino et al., 2010; Brito-Vallina et
al., 2011). Dicha validación puede realizarse comparando los resultados obtenidos con el uso del
modelo con los datos disponibles sobre el objeto de estudio, comparándolos con los datos
reportados por otros modelos ya validados o valorando las conclusiones que se obtienen al usar el
modelo en cuestión (Legrá y Silva, 2011).
En este trabajo, la validación de los modelos se realiza comparando los resultados experimentales
obtenidos para la humedad del material [HF(P)Epx.], con los teóricos calculados con los modelos para
las mismas condiciones del experimento [(HF(P)Teo.]. Luego, se calculan los errores relativos
puntuales y promedios entre los resultados experimentales y los teóricos, teniendo como criterio de
aceptación que el error relativo promedio sea inferior al 10 %. Para el cálculo de los errores se
emplean las expresiones 3.1 y 3.2; propuestas por Montgomery (2004) y Miller et al. (2005). El
diagrama general empleado en la validación de los modelos se expone en la Figura 1 del Anexo 11.

E

H F ( P ) Exp.

H F ( P )Teo.

H F ( P ) Exp.

100

(3.1)

�EP

Nd H
F ( P) Exp.
i 1

H F ( P)Teo.

H F ( P) Exp.

100
Nd

(3.2)

Donde:
E: error relativo puntual entre los valores experimentales y los teóricos de la humedad; %.
HF(P)Exp.: valor promedio de la humedad del material determinado de forma experimental; %.
HF(P)Teo.: valor promedio de la humedad del material determinado de forma teórica; %.
EP: error relativo promedio entre los valores experimentales y los teóricos de la humedad; %.
Nd: número de determinaciones; adimensional.
En la Tabla 1 del Anexo 11 se relacionan los valores de la humedad de las menas lateríticas
obtenidos experimentalmente en las pruebas de secado natural y los valores teóricos calculados con
los modelos matemáticos para las mismas condiciones del experimento, los resultados
experimentales [H0(P)Exp. y HF(P)Exp.] son los promedios para las tres muestras analizadas. En la
referida tabla se observa que los errores relativos puntuales siempre fueron inferiores al 15 %,
siendo el 73,81 % de ellos inferiores al 10 %. El error relativo promedio, en las tres pilas, se
encuentra por debajo del 8 % y el error relativo promedio considerando todas las determinaciones
es igual a 6,57 %. Estos valores indican que existe una correspondencia satisfactoria entre los
resultados de la humedad obtenidos experimentalmente durante el secado natural y los valores
teóricos calculados con los modelos establecidos. Los errores relativos puntuales calculados para
cada uno de los niveles de humedad relacionados en la Tabla 1 del Anexo 11 obedecen a la
distribución que se muestra en la Tabla 2 del Anexo 11.
Teniendo en cuenta el ajuste global del 93,43 % alcanzado con los modelos establecidos para el
cálculo de la humedad del material, la distribución de los errores relativos puntuales calculados y
sus pequeños valores promedios (ver Tablas 1; 2 y 3 del Anexo 11), así como, los criterios
expuestos en las literaturas que abordan la modelación matemática de procesos industriales

�(Tijonov, 1978; Lucenko, 1984; Legrá y Silva, 2011) donde se especifica que para cálculos de
ingeniería (excepto en los procesos y las instalaciones que por su principio de funcionamiento
requieren alta precisión en los cálculos) una aproximación del 90 % es satisfactoria, debido a que
los resultados siempre están influenciados por los errores inherentes al proceso de experimentación,
se puede aseverar entonces que los modelos matemáticos establecidos en el presente trabajo tienen
una exactitud adecuada y, por tanto, son válidos para los fines para los cuales fueron creados.
3.4.1- Aplicación práctica de los modelos matemáticos establecidos
La aplicación práctica fundamental de los modelos establecidos en el presente trabajo, es que
permite calcular los valores y pronosticar los comportamientos de los parámetros fundamentales del
secado natural de las menas lateríticas, lo cual es beneficioso para racionalizar la implementación
del proceso, por cuanto se puede estimar en qué magnitud se reducirá el contenido de humedad de
una cantidad determinada de menas lateríticas, sin tener que someterla al proceso de
experimentación y, por consiguiente, se infiere si es factible el secado natural previo del material
bajo las condiciones prefijadas para las simulaciones computacionales. Estas posibilidades que
brindan los modelos obviamente se pueden convertir en ahorro de combustible y, por tanto, en
utilidades económicas para las empresas niquelíferas cubanas que implementan el proceso.

3.5- Aplicación del procedimiento establecido a una pila de dimensiones industriales
Para desarrollar este epígrafe se calculan los parámetros fundamentales del proceso de secado
natural para la pila de 700 toneladas (ver sus características en la Tabla 1 del Anexo 11). En las
secciones siguientes se exponen los resultados obtenidos y los correspondientes comentarios.

3.5.1- Cálculo del área de exposición y el volumen de la pila
En las Tablas 1 y 2 del Anexo 13 se relacionan los valores obtenidos para el área de exposición y el
volumen de la pila en correspondencia con la variación de los ángulos maximal y tangencial, como

�se aprecia, los modelos establecidos en el capítulo anterior (expresiones 2.112 y 2.114 y las 1; 2; 6;
7; 8 y 9 del Anexo 9) permiten determinar los mencionados parámetros para las pilas de minerales
con geometría de su sección transversal triangular, parabólica, hiperbólica y semi-elíptica.
Sobre el cálculo del área y el volumen resulta interesante destacar que al utilizar los modelos
propuestos en la presente investigación solo se requiere conocer las dimensiones (largo y ancho) de
la superficie horizontal disponible para el secado natural, datos que siempre están disponibles y los
ángulos maximal y tangencial de la pila de minerales, los cuales se pueden determinar conociendo
la granulometría y humedad del material (ver ecuaciones 3 y 4 del Anexo 9), estas propiedades
físicas de las menas lateríticas igualmente son conocidas y ampliamente dominadas por los obreros
e investigadores encargados de implementar el proceso en las empresas productoras de níquel.
Los comportamientos mostrados por los valores expuestos en las Tablas 1 y 2 del Anexo 13 indican
que el área de exposición y el volumen de las pilas aumentan en la medida en que se incrementan
los ángulos maximal y tangencial. Sin embargo, aunque las tendencias al crecimiento de los valores
en ambos casos son similares, se observa que la diferencia entre los valores extremos (máximo y
mínimo) es más acentuada en el caso del volumen. Por tanto, al variar los ángulos maximal y
tangencial se pueden obtener incrementos en el volumen de las pilas que son superiores al
incremento que se obtiene para el área de exposición.
Por otra parte, aunque es importante valorar las tendencias al crecimiento que reflejan el área de
exposición y el volumen de la pila, durante la implementación práctica del proceso de secado
natural se debe considerar que no necesariamente se obtienen eficiencias racionales en las pilas de
mayor área y volumen, sino en aquellas en que los procesos de transferencia de calor y masa se
intensifican como resultado de una mayor captación de la radiación solar y que, a la vez, su
volumen sea suficientemente grande para satisfacer la productividad requerida por las empresas

�productoras de níquel. Estos criterios deben ser considerados en la optimización de la forma
geométrica de la sección transversal de las pilas de menas lateríticas expuestas a secado natural.

3.5.2- Cálculo de la radiación global que llega a la superficie de secado de la pila
Los valores obtenidos para la radiación global que incide sobre la superficie de secado de la pila se
relacionan en la Tabla 3 del Anexo 13, los mismos fueron calculados empleando la expresión 2.21,
la cual fue establecida para las condiciones específicas del proceso investigado.
Al graficar los resultados en la Figura 3.1 se observa que la radiación solar medida sobre la
superficie horizontal, en general difiere de un 3 a un 5 % de la radiación global que incide sobre los
taludes este y oeste de la pila, lo anterior se debe a que la superficie de secado de la pila está
inclinada en 61 grados. De lo aquí expuesto se deduce la importancia que tiene, en el diseño de la
tecnología de secado natural, la evaluación rigurosa de la radiación solar disponible e incidente.

Sobre el talud este

Sobre superficie horizontal

Sobre el talud oeste

Radiación solar (W/m 2)

1200
1000
800
600
400
200
0
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.1. Comportamiento de la radiación solar que llega a la superficie de secado de la pila.

En la Figura 3.1 se observa además que en la sección de la tarde (a partir de las 12 horas) la
radiación es más intensa y en consecuencia el secado del talud oeste de la pila será más rápido que

�en el este, por tanto el proceso de remoción del material debe realizarse en el sentido este-oeste, lo
anterior es congruente con el procedimiento de remoción propuesto por Estenoz (2009), el cual
tiene como objetivo desarrollar un método que posibilite aprovechar al máximo las energías solar y
eólica en el proceso de secado natural para obtener una elevada productividad del secado por unidad
de superficie, mediante la remoción periódica de las pilas, y la regulación y control de sus taludes y
parámetros, en tal forma que se pueda adecuar a las variaciones climáticas y las irregularidades de
los regímenes de precipitación presentes en la región donde se implementa el proceso investigado.

3.5.3- Cálculo del calor total que llega a la superficie de secado de la pila
Debido a que el proceso estudiado se desarrolla a la intemperie, la superficie de secado de la pila
intercambia calor con los alrededores por convección y radiación. El calor total que se aprovecha en
el secado lo constituye la suma o la diferencia (según corresponda) de estos dos flujos de calor.

Calor por convección (W/m 2)

Sobre el talud este

Sobre superficie horizontal

Sobre el talud oeste

11

15

60
50
40
30
20
10
0

6

7

8

9

10

12

13

14

16

17

18

Hora del día

Figura 3.2. Comportamiento del flujo de calor por convección durante el proceso de secado natural.

�Calor por radiación (W/m 2)

Sobre el talud este

Sobre superficie horizontal

Sobre el talud oeste

800
700
600
500
400
300
200
100
0
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.3. Comportamiento del flujo de calor por radiación durante el proceso de secado natural.

En las Tablas 4 y 5 del Anexo 13 se relacionan los valores calculados (con los modelos
matemáticos 2.38 y 2.23) para los flujos de calor transferidos por convección y radiación. Al valorar
sus comportamientos (Figuras 3.2 y 3.3) se infiere que estos están determinados por el régimen de
radiación solar existente, lo anterior explica el hecho de que las tendencias globales de las curvas
representadas en las Figuras 3.1 y 3.3 sean similares. Además, se aprecia claramente que el flujo de
calor predominante y por tanto más influyente en el proceso de secado natural es el de radiación.
Sin embargo, si se comparan los valores obtenidos para la radiación solar (Figura 3.1) y para el
flujo de calor por radiación (Figura 3.3), se observa una reducción del segundo respecto al primero,
lo anterior es consecuencia de la influencia que tienen la absortividad solar y la reflectividad de las
menas lateríticas, la inclinación de la superficie de secado de la pila y las condiciones
climatológicas predominantes en la región durante la implementación del proceso de secado natural.

3.5.4- Cálculo y simulación de la distribución de temperatura del material en la pila
Durante el proceso de secado natural de las menas lateríticas la superficie de secado recibe la
radiación solar, una parte del calor recibido se emplea en evaporar la humedad no estructural del

�producto y otra parte en variar la energía interna del material mientras aumenta su temperatura. La
distribución de temperatura que experimentan las menas lateríticas durante el secado natural se
calcula mediante la ecuación 2.55. Los resultados obtenidos para los diferentes taludes de la pila y
espesores de secado se relacionan en las Tablas 6; 7; 8 y 9 del Anexo 13.
Al analizar los comportamientos mostrados en las Figuras 3.4 y 3.5 se observa que la superficie de
secado de la pila de minerales (donde la altura h = 4,7 m) incrementa su temperatura después de las
ocho y 10 horas, respectivamente (posterior a las dos y cuatro horas de secado) y los mayores
valores en el talud este de la pila se obtienen en el horario comprendido entre las 10 y las 13:30
horas, donde oscilan entre los 51,4 y 82,9 ºC. En el caso del talud oeste de la pila los mayores
valores de temperatura se alcanzan entre las 11 y las 16 horas, en este horario la temperatura del
material oscila entre los 70,9 y 85,8 ºC. Sin embargo, en ambos taludes para las restantes alturas
consideradas este parámetro tiene un comportamiento aproximadamente constante e igual al valor
inicial (25,5 ºC), excepto para la altura h = 4,3 m donde se alcanzan valores cercanos a los 29 y
31ºC entre las 11 y las 13 horas (ver Tablas 6 y 7 del Anexo 13).
De los comportamientos mostrados en las Figuras 3.4 y 3.5 se infiere que las menas lateríticas
investigadas se caracterizan por ser un material mal conductor del calor, por cuanto los cambios que
se producen en la temperatura superficial de la pila de minerales no inciden significativamente en la
capa de material que se encuentra ubicada a una distancia de 0,388 m (38,8 cm).

�Temperatura del material (ºC)

90

h = 0,000 m

80

h = 0,486 m
h = 0,971 m

70

h = 1,457 m

60

h = 1,942 m

50

h = 2,428 m
h = 2,913 m

40

h = 3,399 m

30

h = 3,884 m

20

h = 4,370 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.4. Comportamiento de la distribución de temperatura de las menas lateríticas en el talud
este de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.

Temperatura del material (ºC)

90

h = 0,000 m

80

h = 0,486 m
h = 0,971 m

70

h = 1,457 m

60

h = 1,942 m

50

h = 2,428 m
h = 2,913 m

40

h = 3,399 m

30

h = 3,884 m

20

h = 4,370 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.5. Comportamiento de la distribución de temperatura de las menas lateríticas en el talud
oeste de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.

�Con el objetivo de determinar el espesor de material al cual se produce un cambio significativo en
la temperatura de las menas lateríticas en el interior de la pila se graficaron los valores de
temperatura para las alturas más cercanas a la superficie de secado de la pila (Figuras 3.6 y 3.7).
Como se aprecia para la altura h = 4,6 m, a partir de las 10 horas, se produce un incremento
considerable en la temperatura del material respecto a su valor inicial, sin embargo, para la altura
siguiente (h = 4,5 m) los valores no cambian significativamente, por tanto se puede concluir que
para las condiciones de secado natural analizadas la conducción del calor en ambos taludes de la

Temperatura del material (ºC)

pila se produce en una capa de material de aproximadamente 0,097 m (9,7 cm) de espesor.

90

h = 3,787 m

80

h = 3,884 m
h = 3,981 m

70

h = 4,078 m

60

h = 4,175 m

50

h = 4,272 m
h = 4,370 m

40

h = 4,467 m

30

h = 4,564 m

20

h = 4,661 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.6. Comportamiento de la temperatura en el talud este en función del espesor de secado.

�Temperatura del material (ºC)

90

h = 3,787 m

80

h = 3,884 m
h = 3,981 m

70

h = 4,078 m

60

h = 4,175 m

50

h = 4,272 m
h = 4,370 m

40

h = 4,467 m

30

h = 4,564 m

20

h = 4,661 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.7. Comportamiento de la temperatura en el talud oeste en función del espesor de secado.
3.5.5- Cálculo y simulación de la distribución de humedad del material en la pila
Los valores de la humedad del material se obtienen con las ecuaciones 2.81 y 4 del Anexo 7, y se
relacionan en las Tablas 10; 11; 12 y 13 del Anexo 13. En general, se observan pequeñas
reducciones en el contenido de humedad de las menas lateríticas que no exceden el 2 y 4,5 % (1,6 y
4,3 %) en los taludes este y oeste de la pila, respectivamente (Figuras 3.8 y 3.9). Estos resultados se
corresponden con la cantidad de energía solar y eólica disponible para el proceso de secado natural
y con las características del movimiento de la fuente de energía utilizada: el sol.
En la Figura 3.8 se observa que en el talud este de la pila se obtienen reducciones en el contenido de
humedad del material a partir de las nueve y hasta las 13:30 horas. Sin embargo, en el horario
restante la humedad de las menas lateríticas permanece prácticamente constante. En la mañana
(desde las seis hasta las nueve horas) se debe a los bajos niveles de radiación solar existentes en ese
horario y en la tarde (de 13:30 a 18) el comportamiento puede ser atribuido al efecto de la sombra
que se genera producto de la inclinación de la superficie de la pila y del movimiento diario del sol.

�37
h = 0,000 m

Humedad del material (%)

h = 0,486 m
h = 0,971 m
h = 1,457 m

36

h = 1,942 m
h = 2,428 m
h = 2,913 m

35

h = 3,399 m
h = 3,884 m
h = 4,370 m
h = 4,758 m

34
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.8. Comportamiento de la distribución de humedad de las menas lateríticas en el talud este
de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.
En el talud oeste de la pila (Figura 3.9) para las capas de mineral ubicadas entre 0 y 2,4 m de altura
se obtienen reducciones de la humedad inferiores al 2,5 %, mientras que en las capas más cercanas
a la superficie de la pila (desde h = 3,8 m hasta h = 4,7 m) los niveles de reducción de la humedad
oscilan entre 3,2 y 4,2 %. Sin embargo, como promedio en los taludes este y oeste la humedad se
redujo en 0,4 y 0,7 %; y en la pila completa la reducción fue de 0,6 %.
Este último valor sugiere que para reducir la humedad entre 5 y 6 % en la pila completa, la misma
se debe someter al proceso de secado natural por un tiempo de alrededor de 10 días si las
condiciones meteorológicas se mantienen similares a las utilizadas en la simulación. De lo contrario
puede que se requiera más o menos tiempo, según sea el caso, para lograr los mismos niveles
reducción de humedad en el material. Resultados similares a los expuestos en este epígrafe han
sidos obtenidos en la implementación práctica del proceso objeto de estudio y en las pruebas

�experimentales de secado natural que constan en las investigaciones consultadas (Estenoz et al.,
2004, 2005; Retirado et al., 2007, 2008, 2009, 2010).

Humedad del material (%)

37

h = 0,000 m
h = 0,486 m

36

h = 0,971 m
h = 1,457 m

35

h = 1,942 m
h = 2,428 m

34

h = 2,913 m

33

h = 3,399 m
h = 3,884 m

32

h = 4,370 m
h = 4,758 m

31
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.9. Comportamiento de la distribución de humedad de las menas lateríticas en el talud
oeste de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.
En las Figuras 3.10 y 3.11 se graficaron los valores de humedad obtenidos para las mismas
condiciones de secado en la que se obtuvo la distribución de temperatura que se muestra en las
Figuras 3.6 y 3.7. Al analizar detalladamente las Figuras 3.6; 3.7; 3.10 y 3.11 y su interrelación se
aprecia que en el caso de la temperatura los cambios significativos se producen en la capa de
material que está a 9,7 cm de la superficie de la pila (Figuras 3.6 y 3.7), pero en el caso de la
humedad sucede diferente y se obtienen reducciones en la misma, que resultan significativas para el
proceso (mayor de 1,5 y 3,5 %, según el talud del que se trate), hasta las capas que se encuentran a
una distancia de 29,1 y 87,4 cm en los taludes este y oeste, respectivamente (Figura 3.10 y 3.11).

�37

h = 3,787 m

Humedad del material (%)

h = 3,884 m
h = 3,981 m
h = 4,078 m

36

h = 4,175 m
h = 4,272 m
h = 4,370 m

35

h = 4,467 m
h = 4,564 m
h = 4,661 m
h = 4,758 m

34
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.10. Comportamiento de la humedad en el talud este en función del espesor de secado.

Los resultados anteriores confirman que durante el proceso de secado natural de las menas
lateríticas el transporte de la humedad se produce por los efectos combinados de los gradientes de
temperatura y de humedad. En el caso del primero actúa, fundamentalmente, en las capas cercanas a
la superficie de secado de la pila como resultado del calentamiento que experimenta el material en
esa zona y el segundo, actúa en las capas interiores como consecuencia de la diferencia de
concentración de humedad existente entre las diferentes zonas de la pila. Estos comportamientos
sugieren que durante el proceso investigado el mecanismo de movimiento de la humedad es mixto e
incluye los efectos combinados de la difusión de vapor debido a los gradientes de presión parcial
del vapor, la difusión líquida debido a los gradientes de concentración de humedad y el movimiento
de líquido debido a las fuerzas capilares y gravitatorias.

�Humedad del material (%)

37

h = 3,787 m
h = 3,884 m

36

h = 3,981 m
h = 4,078 m

35

h = 4,175 m
h = 4,272 m

34

h = 4,370 m

33

h = 4,467 m
h = 4,564 m

32

h = 4,661 m
h = 4,758 m

31
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.11. Comportamiento de la humedad en el talud oeste en función del espesor de secado.

3.5.6- Cálculo y simulación de la velocidad de secado en la pila
La velocidad de secado durante el proceso investigado tiene un comportamiento oscilatorio que se
corresponde con las oscilaciones de la radiación solar y la temperatura del material en la superficie
de la pila. Se caracteriza, además, por tener pequeños valores (ver Tablas 14 y 15 del Anexo 13), los
cuales son consecuencia de la baja densidad de energía con que se implementa el secado natural.
En la Figura 3.12 se observa que la velocidad de secado en el talud este de la pila, entre las 6:30 y
las 8 horas, es prácticamente insignificante debido a la poca radiación solar existente, pero se
intensifica entre las 10 y las 13:30 horas como resultado del incremento de la radiación. Posterior a
las 14 horas la velocidad de secado es nula porque en el talud analizado deja de incidir la radiación
solar debido a la inclinación de la superficie y a la posición del sol (ver Tabla 14 del Anexo 13).

�0.050

h = 0,000 m

Velocidad de secado (%/h)

0.045

h = 0,486 m

0.040

h = 0,971 m

0.035

h = 1,457 m

0.030

h = 1,942 m

0.025

h = 2,428 m

0.020

h = 2,913 m
h = 3,399 m

0.015

h = 3,884 m

0.010

h = 4,370 m

0.005

h = 4,758 m

0.000
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.12. Comportamiento de la velocidad de secado en el talud este de la pila, desde la base
hasta la superficie de secado.

0.050
h = 0,000 m

Velocidad de secado (%/h)

0.045

h = 0,486 m

0.040

h = 0,971 m

0.035

h = 1,457 m

0.030

h = 1,942 m

0.025

h = 2,428 m

0.020

h = 2,913 m
h = 3,399 m

0.015

h = 3,884 m

0.010

h = 4,370 m

0.005

h = 4,758 m
0.000
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.13. Comportamiento de la velocidad de secado en el talud oeste de la pila, desde la base
hasta la superficie de secado.

�En el caso del talud oeste de la pila (Figura 3.13) se puede inferir que hasta las 10 horas dicho talud
se encuentra a la sombra, sin embargo, a partir de la hora mencionada comienza a incidir la
radiación solar y por consiguiente se incrementa abruptamente la velocidad de secado alcanzando
sus valores máximos entre las 11 y las 15 horas, pero a diferencia del talud este (Figura 3.12), aquí
entre las 14 y las 18 horas la velocidad de secado tiene valores apreciables para el proceso
investigado (ver Tabla 15 del Anexo 13). Lo anterior está condicionado por los regímenes de
radiación solar que inciden en la superficie de secado de la pila en la sección de la tarde.
De los comportamientos mostrados en las Figuras 3.12 y 3.13 se infiere que la implementación
práctica del proceso pudiera realizarse con pilas asimétricas cuyo talud oeste sea mucho mayor que
el talud este, de esta manera se lograría reducir la inclinación del talud oeste y se haría corresponder
la mayor superficie de captación solar de la pila con el horario en que mayor radiación solar incide.
Finalmente es importante destacar que los resultados mostrados para la distribución de temperatura
y humedad del material; y la velocidad de secado se corresponden con los obtenidos en las
simulaciones computacionales desarrolladas para la pila del caso de estudio analizado. Nótese en las
Figuras 3.4; 3.5; 3.8; 3.9; 3.12 y 3.13 que la temperatura del material, la reducción de la humedad y
velocidad de secado son mayores en las capas superficiales por estar en contacto directo con la
radiación solar, de igual manera se refleja en las simulaciones mostradas en las Figuras 1a y b del
Anexo 14) donde se aprecia, mediante el cambio en la intensidad del color, que en las capas
superiores el material está más caliente y tiene menos contenido de humedad que en el interior de la
pila. También es obvia la diferencia entre los resultados obtenidos en los dos taludes de la pila.

3.6- Optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas
3.6.1- Elección del método de optimización
Se seleccionó el método propuesto por Sierra (2010), el cual básicamente consiste en:

�1. Discretizar los valores de las variables. Con este procedimiento el problema queda escrito
como un problema de optimización combinatoria.
2. Aplicar el método denominado Búsqueda Exhaustiva, el cual consiste en evaluar las
restricciones para cada una de las combinaciones de los valores discretos de las variables.
Cuando cierta combinación de valores de las variables satisface las restricciones, entonces, se
considera que se obtuvo una solución factible (Arzola, 2000).
3. Evaluar la función objetivo para todas las soluciones factibles y seleccionar las mejores
soluciones (combinaciones que generen el menor o los menores valores; o que generen el
mayor o los mayores valores) de acuerdo con las particularidades del proceso investigado.
La ventaja de este método es que no se presentan complicaciones relacionadas con la continuidad,
aleatoriedad y derivabilidad de las funciones objetivos y las restricciones. Su desventaja está
relacionada con la correcta selección de la discretización que contemple el análisis del mayor
número de casos y se logre obtener una solución satisfactoria en un tiempo razonable (Sierra, 2010).

3.6.2- Procedimiento de optimización implementado en la aplicación informática
El proceso de discretización del problema de optimización se realiza siguiendo los pasos que a
continuación se relacionan:
 Se divide la pila en un número n de cortes finos k1, k2, … kn; al espesor de cada corte ki se les
denomina ei. Cada uno de estos cortes ki es dividido en m sectores Ci1, Ci2, Cij, … Cin, tal como
se muestra de forma simplificada en la Figura 1 del Anexo 16.
 La superficie queda dividida en secciones superficiales Sij determinadas por cada corte ki y cada
sector Cij. A cada sección superficial Sij se le puede asociar una sección plana Pij determinada
por los cuatro vértices de Sij.

� A cada corte ki se le asocia una función f(Xi) tal que a cada valor de X se le asocia el valor de Y
en la superficie de la pila.
En la práctica el ancho de la base de la pila de cada corte fue dividido en m subintervalos, donde se
cumple la condición: 3

m

100. Por defecto se tomó m = 50.

Esta partición de la base de la pila generó los subintervalos [Xj; Xj+1], siendo j = 1, 2,…, m. Al
evaluar para cada valor Xj, Xj+1 y Xm se obtienen los respectivos valores de Yj, Yj+1 y Ym, siendo:

Xm

Xj

Xj 1
2

(3.3)

A continuación se determinan los parámetros

j

y lj mediante las expresiones 3.4 y 3.5, para ello se

emplea la Figura 2 del Anexo 16.

j

lj

arctan

Xj 1

Yj 1 Yj
Xj 1 Xj

Xj 2

Yj 1 Yj 2

(3.4)

(3.5)

El área de cada sección superficial Sij (Aij) puede ser aproximada al área de la sección plana Pij, la
misma se calcula por la expresión 3.6.

Aij

l j ei

(3.6)

Mediante las expresiones 3.7; 3.8 y 3.9 se determina la radiación solar global que recibe la pila de
minerales en un período de 12 horas (ISG), contadas desde las 6 hasta las 18 horas del día.

�n

I SG

Ii

(3.7)

i 1
m

Ii

I ij

(3.8)

j 1

18

I ij
h* 6

I ijh *

(3.9)

Donde:
ISG: radiación solar global que recibe la superficie de la pila de menas lateríticas; J/día.
n: número de cortes en que se divide la superficie de la pila; adimensional.
Ii: radiación global que recibe el corte ki; J/día.
m: número de sectores en que se divide cada uno de los cortes de la superficie; adimensional.
Iij: radiación global que recibe una sección plana Pij determinada por el corte i y el sector j; J/día.
h*: número de horas en que las secciones reciben radiación solar (6

h

18); adimensional.

El cálculo de Iijh* se explica en el Epígrafe 2.2.1.1 y su expresión de cálculo es la 2.21. Esta
radiación es una aproximación razonable de la radiación que recibe la sección Sij.

La aplicación del método de optimización denominado Búsqueda Exhaustiva se realiza según
los pasos que a continuación se exponen:
 Se toman los valores mínimos prefijados para los ángulos maximal y tangencial de la pila de
menas lateríticas [

m

=

m(Mínimo)

y

t

=

t(Mínimo)].

Es obvio que la combinación de los valores

de estos dos ángulos determina cierta configuración geométrica de las secciones Pij.
 Se determina el valor de la radiación solar global ISG para los ángulos

m

y

t

prefijados.

� Se inicia un doble lazo algorítmico donde se van incrementando los valores de
los mismos alcanzan ciertos valores máximos prefijados [
cada combinación de los ángulos

m

y

t

m

=

m(Máximo)

y

t

m

=

y

t

hasta que

t(Máximo)].

Para

se calcula ISG.

 Entre todos los valores calculados de ISG se selecciona el valor máximo [ISG(Máximo)]. La pareja de
ángulos maximal y tangencial (

m

y

t)

que lo generó determina la mejor forma geométrica de

la sección transversal de la pila de menas lateríticas.

3.6.3- Resultados obtenidos en la optimización del caso de estudio considerado
3.6.3.1- Según la densidad de radiación recibida en la superficie de la pila
Los resultados obtenidos para la densidad de radiación solar recibida (DR) reflejan un
comportamiento oscilatorio con tendencia decreciente cuando se analizan los valores
correspondientes a los diferentes ángulos calculados (ver Tabla 1 del Anexo 16). Sin embargo,
cuando se fija el valor del ángulo tangencial (AT) y se varía el ángulo maximal (AM) ocurre un
decrecimiento para todas las combinaciones analizadas, observándose que para un mismo ángulo
tangencial se obtiene mayor densidad de radiación en las pilas de sección transversal parabólica
(combinación donde AT &gt; AM). Los valores extremos (máximo y mínimo) de densidad de
radiación se obtienen en las combinaciones 25º-20º y 70º-70º, respectivamente, lo que es lógico
debido a la marcada incidencia que tiene el ángulo de inclinación de la superficie ( ) en la función
objetivo que se empleó para el cálculo (ver ecuaciones 3.7; 3.8; 3.9 y 2.21).
Este análisis puntual de las soluciones que generan los valores máximo y mínimo, si bien es cierto
que puede conducir, desde el punto de vista teórico, a la optimización de la forma geométrica de la
sección transversal de la pila de menas lateríticas, basada en el enfoque clásico (ver Anexo 15), en
la práctica es poco factible porque durante los procesos de apilado y remoción del material es
extremadamente difícil mantener un valor fijo de la inclinación de la superficie, por tanto, para el

�proceso investigado se debe considerar la posibilidad que brinda el enfoque flexible de la
optimización (ver Anexo 15), de encontrar un conjunto de soluciones que satisfagan las
restricciones de la función objetivo y que en la implementación práctica del proceso pueda
materializarse sin grandes dificultades.
Los resultados expuestos en la Tabla 1 del Anexo 16 se graficaron con el propósito de encontrar la
región de soluciones satisfactorias (ver Figura 3 del Anexo 16), como se aprecia en la figura
anteriormente mencionada, se pueden obtener valores de densidad de radiación suficientemente
grandes para oscilaciones de los ángulos maximal y tangencial entre 20º-29,78º y 20º-48,95º,
respectivamente. Esto permite que la implementación del proceso investigado sea más ajustada a la
realidad física en que se desarrolla. Para ello, fue imprescindible la aplicación del enfoque flexible
de optimización, recomendado en la literatura (Arzola, 2000; Legrá y Silva, 2011).

3.6.3.2- Según la radiación total y el calor total recibidos en la superficie
Al considerar como función objetivo la radiación total los resultados obtenidos muestran un
comportamiento similar al caso de estudio anteriormente analizado (Epígrafe 3.6.3.1). En la Tabla 1
del Anexo 16 se observa que el valor máximo de radiación total se obtiene en la combinación 30º30º de los ángulos maximal y tangencial lo que es indicativo de que se puede exponer al secado
natural una pila de mayor volumen respecto a la obtenida en la optimización realizada en el epígrafe
anterior. Por su parte, el valor mínimo igualmente se obtiene en la combinación 70º-70º.
En la Figura 4 del Anexo 16 se aprecia la existencia de una región donde se obtienen valores
satisfactorios de radiación total sobre la superficie de la pila cuando los ángulos maximal y
tangencial oscilan entre 20º-31,96º y 20º-45,66º, respectivamente. De lo anterior se infiere que en
los dos casos de estudio analizados, las mejores soluciones de optimización se obtienen para
combinaciones de ángulos inferiores a 50º-50º. Por tanto, una recomendación práctica para la

�implementación del proceso es que se deben construir las pilas alargadas pero de poca altura para
propiciar que el espesor de secado sea pequeño y que la captación de energía solar sea grande.

Figura 3.14. Comportamiento del calor total recibido en la superficie de la pila.

Al valorar los resultados obtenidos para el flujo de calor total recibido en la superficie se obtiene un
comportamiento similar al caso de la radiación total recibida (ver Figuras 4 del Anexo 16 y 3.14),
coincidiendo que los valores máximo y mínimo se obtienen en las combinaciones 30º-30º y 70º-70º
(ver Tablas 1 y 2 del Anexo 16). Sin embargo, la región de soluciones factibles se obtiene cuando
los ángulos maximal y tangencial oscilan entre 20º-31,96º y 20º-59,47º, respectivamente. La
similitud entre los dos casos analizados se debe a la marcada incidencia que tiene la radiación total
en el flujo de calor total recibido por la superficie. En este punto se debe recordar que el calor total
es la suma o la diferencia entre el calor por radiación y el calor por convección, y que el segundo es
poco influyente para las condiciones del secado natural analizadas (ver Figuras 3.2 y 3.3).

�3.6.3.3- Según el porcentaje y el volumen de mineral secado
Los comportamientos obtenidos para el porcentaje de mineral secado y el volumen de mineral
secado son opuestos pero lógicos, en el primer caso se obtienen los valores máximo y mínimo en las
combinaciones 20º-20º y 70º-70º de los ángulos maximal y tangencial y para el segundo caso se
invierten las combinaciones encontrándose el valor máximo en 70º-70º y el mínimo en 20º-20º (ver
Tabla 2 del Anexo 16). Considerando el enfoque flexible de optimización la región de soluciones
factibles para el caso del porcentaje de mineral secado se obtiene cuando los ángulos oscilan en las
combinaciones 20º-27,61º y 20º-42,37º, respectivamente (ver Figura 3.15).

Figura 3.15. Comportamiento del porcentaje de mineral secado en la pila.
Por su parte, los mayores volúmenes de mineral secado se obtienen para oscilaciones 43,91º-70º y
67º-70º de los ángulos maximal y tangencial (Figura 3.16). De lo expuesto anteriormente, se infiere
que para optimizar la forma geométrica de la sección transversal de las pilas con la finalidad de

�implementar el proceso en la práctica productiva se debe tener en cuenta el compromiso que existe
entre obtener mayor cantidad de material seco o mayor reducción en la humedad del material.

Figura 3.16. Comportamiento del volumen de mineral secado en la pila.
3.6.3.4- Influencia del área de exposición y el volumen de las pilas
Desde el punto de vista de la optimización del proceso de secado natural se deben considerar no
solo las tendencias crecientes del área de exposición y el volumen (ver Figuras 5 y 6 del Anexo 16),
sino también la forma geométrica de la sección transversal de las pilas, porque de ella depende en
buena medida el volumen de material que se puede exponer al proceso de secado en una superficie
horizontal disponible y la cantidad de radiación solar que puede captar la superficie de secado.
En el caso particular del volumen, la optimización de la sección transversal de la pila debe
realizarse estableciendo un compromiso entre la productividad que demanda el proceso industrial y
la reducción en el contenido de humedad del material que se quiere obtener. Si se desea secar mayor
cantidad de material, entonces los niveles de reducción del contenido de humedad serían pequeños
y si, por el contrario, se desea secar más el material, entonces se debe disminuir el espesor de

�secado mediante la reducción del volumen de las pilas que se exponen al proceso de secado natural
o el aumento del área horizontal disponible. Este compromiso que debe considerarse durante la
implementación práctica del proceso está concebido en la aplicación informática creada, pero
esencialmente obedece a la lógica y la experiencia de los trabajadores encargados de implementar el
proceso en las industrias niquelíferas, y a las exigencias tecnológicas del proceso productivo.

De los elementos expuestos hasta aquí se deduce que la sistematización de los fundamentos
básicos, las teorías y los modelos generales de secado; y su particularización para las condiciones
en que se implementa el secado natural de las menas lateríticas permitió la modelación matemática
del proceso y el cálculo de sus parámetros fundamentales. Lo anterior, unido a la aplicación de
procedimientos de simulación y optimización, posibilitó inferir el mecanismo de movimiento de la
humedad y determinar la forma geométrica que debe tener la sección transversal de las pilas para
maximizar la captación de la energía térmica disponible para el secado natural. Los elementos
antes expuestos, vistos de forma integrada, permitieron concretar la novedad científica definida
para la presente investigación.
3.7- Propuesta de acciones científico-técnicas para perfeccionar la tecnología de secado
natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto
Como se ha indicado en la introducción general del presente trabajo, la tecnología de secado natural
empleada en las referidas empresas presenta varias limitaciones, las mismas pueden ser mitigadas
mediante la realización de las siguientes acciones científico-técnicas:
 Implementar un sistema de drenaje en los yacimientos niquelíferos cubanos particularizado a las
características hidrogeológicas y de relieve del yacimiento en cuestión, esto permitirá reducir la
humedad de las menas lateríticas desde el propio momento de la explotación de los yacimientos.

� Caracterizar cualitativa y cuantitativamente las variables meteorológicas del lugar específico
donde se implementará el proceso de secado natural, a partir del estudio del comportamiento de
dichas variables en un periodo de tiempo que resulte representativo para estos fines.
 Caracterizar las menas lateríticas desde el punto de vista granulométrico, químico,
hidrogeológico y termofísico para conocer con anterioridad el posible comportamiento térmico
que experimentará durante la implementación del proceso de secado natural.
 Orientar longitudinalmente las pilas de menas lateríticas en la dirección del eje norte-sur, esto
permitirá que el sol en su movimiento diario (de este a oeste) distribuya uniformemente la
radiación solar sobre la superficie de secado de las pilas y además eliminará los inconvenientes
asociados al cálculo de la radiación solar global que incide sobre una superficie de secado
inclinada y que está orientada arbitrariamente.
 Caracterizar la geometría de la sección transversal de las pilas de menas lateríticas que se
someterán al proceso de secado natural considerando las propiedades físicas (humedad y
granulometría) del mineral y posteriormente calcular, con la debida precisión, el área de
exposición de las pilas, el volumen de material expuesto a secado y la radiación solar global que
llega a la superficie de secado. Lo anterior permitirá estimar con mayor exactitud el tiempo de
secado al que deberá someterse el producto para reducir su contenido de humedad desde un
valor inicial conocido hasta otro valor final deseado y, por consiguiente, mitigará los
inconvenientes asociados a los prolongados tiempos de retención al que someten, a veces de
forma innecesaria, las menas lateríticas en los patios de secado natural.
 Evaluar rigurosamente los procesos de transferencia de calor y masa que se producen durante el
secado natural de la menas lateríticas a partir del empleo de los modelos establecidos en este
trabajo. Por cuanto, dichos modelos están ajustados a las condiciones específicas en que se
desarrolla el proceso en las empresas cubanas productoras de níquel y, por tanto, garantizan un
aceptable grado de confiabilidad de los resultados que se obtienen en su implementación.

� Simular la distribución de temperatura y humedad que experimentará el material durante la
implementación del proceso de secado natural, y con ello predecir la variación de humedad que
es posible obtener en las menas lateríticas para ciertas condiciones de secado predeterminadas.
Esto permitirá perfeccionar la planificación, la ejecución y el control del proceso de secado
natural en las condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel.
 Optimizar la forma geométrica de la sección transversal de las pilas considerando los criterios
científico-técnicos y prácticos que se analizan en la presente investigación con la finalidad de
conocer previamente la conveniencia o no de la implementación del proceso para determinadas
condiciones de explotación. Con ello se reducen los gastos económicos, a veces innecesarios,
asociados a la experimentación y por tanto se racionaliza la implementación del secado natural.
3.8- Breve valoración de los beneficios económicos derivados de la implementación del secado
natural de las menas lateríticas en las empresas productoras de níquel
3.8.1- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”
Durante la prueba de secado realizada en la empresa la productividad promedio de los secaderos
durante los días en que se alimentó el mineral de los depósitos de secado natural se incrementó
hasta 110,2 t/h, mientras que en el período en que se alimentó el mineral en la forma tradicional (sin
secado natural) la productividad promedio fue de 97,2 t/h. En la Tabla 1 del Anexo 17 se observa
que en los secaderos convencionales durante el trabajo con el mineral secado al sol todos los turnos
de trabajo tuvieron productividades mayores que 102 t/h, alcanzándose en el 53 % de los turnos
productividades superiores a las 106 t/h. Por otra parte, durante el procesamiento del material sin
secado natural sólo en el 41 % de los turnos se lograron productividades superiores a 100 t/h.
A partir de la Tabla 1 del Anexo 17 se infiere que en los 29 turnos de trabajo donde se alimentó el
material sin secado natural se procesaron 82 589 toneladas de mineral y se consumieron 2 521
toneladas de petróleo para un índice de 32,8 t de mineral/t de petróleo. Cuando se aplica el secado
natural se procesaron 44 198 toneladas de mineral en 15 turnos de trabajo y se consumieron 1 292

�toneladas de petróleo, para un índice de 34,2 t/t, o sea, se alimentaron a los secaderos 1,4 toneladas
de mineral más que sin secado natural. De lo anterior se deduce que en el caso del secado
convencional cuando se procesa el material secado de forma natural se consumen 1,3 kg de petróleo
menos por tonelada de mineral alimentado a los secaderos y, por tanto, se obtiene un efecto
económico por concepto de ahorro de combustible.
3.8.2- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante René Ramos Latour”
En la Tabla 2 del Anexo 17 se expone el comportamiento del consumo de combustible en función
de la humedad de las menas lateríticas a la entrada de los secaderos térmicos convencionales de la
empresa para el periodo en que se alimentó el material sin y con secado natural. En la prueba de
secado se alimentaron 195 173 toneladas de menas lateríticas sin secado natural, luego la misma
cantidad de material fue sometida al proceso de secado natural y con ello se redujo su humedad
promedio en 1,4 %.
Como se observa en la Tabla 2 del Anexo 17 en los primeros cinco meses donde se alimentó el
material sin secado natural el consumo de petróleo fue igual a 112 192 toneladas, determinado en
gran medida por la alta humedad de las menas, lo anterior eleva los costos de producción y reduce
considerablemente las utilidades que se pueden obtener en la explotación de los secaderos.
De acuerdo con lo expuesto en la Tabla 2 del Anexo 17 el índice de producción fue solo de 1,7 t de
mineral/t de petróleo consumido en la operación convencional sin secado natural, lo anterior
confirma la baja eficiencia con que trabaja la planta de secaderos de la empresa. Al aplicarle el
secado natural al material para el mismo periodo de tiempo se obtuvo un consumo igual a 109 382
toneladas de petróleo y, por consiguiente, se logró un ahorro de 2 810 toneladas y un índice de
producción de 1,8 t/t. Estos comportamientos demuestran la factibilidad económica que tiene la
implementación del proceso de secado natural en la empresa analizada.
En el sistema de transporte de la fábrica también se obtienen los impactos económicos positivos que
se muestran en la Tabla 3 del Anexo 17. Los resultados mostrados en la mencionada tabla indican

�que la implementación del secado natural incidió en que se obtuviera una reducción del combustible
perdido, por concepto de recirculación de las menas lateríticas en el sistema de transporte, que
asciende a 53 206 litros para el periodo enero-mayo. La distribución por meses, comenzando por
enero fue de 22 716; 11 692; 722; 6 552 y 11 524 litros respectivamente, de la misma se observa
que los mayores ahorros se obtuvieron en enero, febrero y mayo (ver Tabla 3 del Anexo 17). Estos
comportamientos aunque no están determinados únicamente por la implementación del secado
natural, los mismos si están influenciados por la aplicación del proceso porque a través del mismo
se reduce la humedad del material y con ello se disminuye la adherencia del mineral a las paredes
de los medios de transporte en que son trasladados desde la mina hasta la empresa.
3.9- Valoración de los impactos ambientales asociados al proceso de secado natural

El proceso de secado natural de las menas lateríticas daña poco al medio ambiente
debido a que utiliza las energías solar térmica y eólica como fuentes de secado. Por
otra parte, los ahorros de combustible que se producen como resultado de la
implementación del proceso, además de los beneficios económicos que generan,
también tienen asociados impactos ambientales favorables, por cuanto el
combustible ahorrado no se combustiona y en consecuencia se reducen las
emanaciones de gases productos de la combustión, los cuales son nocivos para los
seres humanos y los ecosistemas. De lo anterior se desprende que la reducción de las
emanaciones de gases mejora la calidad del aire en el entorno laboral y en las
comunidades mineras cercanas a las empresas, lo que repercute en la disminución de
la contaminación y en el mejoramiento de la calidad de vida.

�No obstante a lo anterior, durante el desarrollo del proceso de secado natural existe
afectación al medio ambiente y los trabajadores del patio de secado provocada por
las emanaciones de polvo producto del desmenuzamiento que sufre el material y por
las emisiones de ruido que se generan en el proceso de carga y descarga de los
camiones, y durante la remoción de las pilas de minerales. En el presente trabajo no
se exponen los valores cuantitativos para las diferentes fuentes contaminantes
porque en las empresas cubanas productoras de níquel no se han realizado
mediciones recientes.
3.9.1- Impactos provocados por el polvo sobre la salud de los seres humanos
Los contaminantes penetran en el organismo de dos maneras: por inhalación de polvo en el aire por
las vías respiratorias y mediante la absorción de polvo a través de la piel. En la primera, el efecto
que se produce depende del tamaño de las partículas, composición química, densidad, superficie
específica, entre otras características. En la segunda, las partículas de diámetro superiores a 5 µm
quedan retenidas en la cavidad nasal y también pueden quedar atrapadas por la mucosa que tapiza la
tráquea. Las partículas con diámetros comprendidos entre 0,5 y 5 µm son capaces de penetrar hasta
el sistema respiratorio inferior depositándose en los bronquios. De aquí que, en la mayoría de los
casos, sean eliminadas al cabo de algunas horas por respiración. Sin embargo, la situación más
preocupante corresponde a las partículas con diámetros menores de 0,5 µm, ya que se ha estimado
que más del 50 % de las partículas de 0,01 a 0,1 µm que penetran en los alvéolos se depositan allí,
donde es difícil eliminarlos por carecer de cilios y mucosas, pudiendo permanecer durante meses e
incluso durante años degradando la salud de los seres humanos (Retirado, 2007; Vinardell, 2011).

�3.9.2- Impactos provocados por el ruido sobre la salud de los seres humanos
Entre los impactos negativos del ruido se encuentran la pérdida de la audición, interferencia de la
comunicación oral, molestias y disminución de la capacidad de trabajo. Se ha demostrado que la
exposición prolongada a altos niveles de ruido (superiores a 85 dB) puede provocar la pérdida
total de la audición. Otras alteraciones del oído producto del ruido son: el tapamiento del canal
auditivo y la ruptura de la membrana timpánica. El ruido también produce en el sistema neurovegetativo una serie de modificaciones funcionales que son reacciones de defensa del organismo
frente a una agresión externa, por ejemplo: la elevación de la presión arterial, aceleración del
ritmo cardiaco y de los movimientos respiratorios, tensión muscular y descarga de hormonas en
sangre. Esto ocurre cuando el ruido es intenso, de carácter impulsivo y el que escucha no está
preparado para ello. Los niveles de ruido altos, son considerados factores de riesgo para la vida de
los seres humanos ya que, por lo general, desencadenan en una enfermedad cardiovascular
(Retirado, 2007; Vinardell, 2011).
3.10- Conclusiones del capítulo 3
 La implementación de los modelos matemáticos en la aplicación informática creada permitió
determinar de forma teórica la humedad promedio del material. Este parámetro se comparó con
los resultados experimentales obtenidos durante el proceso de secado natural a escala industrial
y con ello se validaron los modelos correspondientes, comprobándose que el error relativo
promedio asociado a su uso es ligeramente inferior al 6,6 %.
 Las simulaciones desarrolladas evidenciaron que durante el proceso de secado natural de las
menas lateríticas se producen cambios significativos en la temperatura y la humedad del
material hasta las capas que están separadas alrededor de 10 y 87 cm de la superficie de la pila,
respectivamente. De lo anterior se infiere que el movimiento de la humedad en las pilas de

�minerales se produce, fundamentalmente, por la influencia del gradiente de temperatura en las
capas superficiales y del gradiente de concentración de humedad en las capas interiores.
 La optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de minerales
evidenció que se pueden obtener valores máximos y mínimos puntuales para la densidad de
radiación, la radiación total, el calor total, el porcentaje de mineral secado y el volumen de
mineral secado. Sin embargo, por las características del material y el proceso investigados la
implementación práctica del secado natural debe desarrollarse considerando la región de
soluciones factibles que se obtienen en la optimización. Dicha región puede asumirse cuando la
inclinación de la superficie de secado de las pilas varía entre 30 y 60 grados sexagesimales.
 La implementación del secado natural de las menas lateríticas en la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” incrementó la productividad promedio de los secaderos en 13 t/h. En la
empresa “Comandante René Ramos Latour” disminuyó en 1,1 % la carga circulante
improductiva en el sistema de transporte por ferrocarril e incrementó la productividad del
referido sistema de transporte en 17 t/vagón. En ambas entidades se redujeron las emanaciones
de gases producto de la combustión y se incrementaron las emisiones de polvo y ruido.

�CONCLUSIONES GENERALES
 La modelación matemática desarrollada para el secado natural de las menas lateríticas posibilitó
modelar y calcular los siguientes parámetros fundamentales del proceso: flujos de calor
transferidos por radiación, convección y conducción; radiación solar global que incide sobre la
superficie de secado de las pilas de minerales; temperatura y humedad de las menas lateríticas
en dicha superficie; distribución de temperatura y humedad que experimenta el material;
velocidad de secado; área de exposición y volumen de las pilas. Los modelos se obtienen del
análisis físico-matemático del objeto de estudio y se validan para las condiciones de explotación
de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto. Los mismos describen adecuadamente
el proceso investigado por cuanto su precisión es ligeramente superior al 93,4 % y el error
relativo promedio asociado a su uso es inferior al 6,6 %.
 En las condiciones de secado natural analizadas en las simulaciones la humedad de las menas
lateríticas se redujo en 1,5 y 3,5 % hasta las capas que se encuentran separadas alrededor de 29
y 87 cm de la superficie de los taludes este y oeste de la pila, respectivamente. En los referidos
taludes la humedad se redujo en 0,4 y 0,7 % como promedio; y en la pila completa la reducción
fue de 0,6 %, para un tiempo de secado de 12 horas. El movimiento de la humedad durante el
proceso estuvo influenciado, fundamentalmente, por los gradientes de temperatura y de
concentración de humedad, y por las fuerzas capilares y gravitatorias que actúan sobre la
columna de líquido presente en la pila de minerales. Lo anterior determinó la existencia de un
mecanismo mixto de transporte de la humedad que incluye los efectos combinados de la
difusión de vapor, la difusión líquida y el movimiento de líquido.
 El método de optimización seleccionado posibilitó la discretización de los valores de las
variables, la evaluación exhaustiva de las restricciones para cada uno de los valores discretos de
las variables, la evaluación de la función objetivo para todas las soluciones factibles y la

�selección de las mejores soluciones. Este enfoque permitió optimizar la forma geométrica de la
sección transversal de las pilas de minerales atendiendo a múltiples criterios relacionados con el
aprovechamiento de la energía térmica disponible para el secado, y se determinó que la
implementación práctica del proceso de secado natural de las menas lateríticas debe realizarse
con pilas de sección transversal parabólica que tengan la superficie de secado inclinada entre 30
y 60 grados sexagesimales, respecto al plano horizontal.
 Las acciones científico-técnicas establecidas consideran, entre otros aspectos fundamentales, la
caracterización cualitativa y cuantitativa de las variables meteorológicas del lugar específico
donde se implementará el proceso de secado natural; la caracterización granulométrica, química,
hidrogeológica y termofísica de las menas lateríticas; la evaluación rigurosa de los procesos de
transferencia de calor y masa que se producen durante el secado natural; la simulación de la
distribución de humedad que experimenta el material y la optimización de la forma geométrica
de la sección transversal de las pilas de minerales. Estas acciones, implementadas integralmente,
permiten mejorar la planificación, la ejecución y el control del proceso de secado natural de las
menas lateríticas y, por tanto, contribuyen a perfeccionar la tecnología de secado natural
empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
 La implementación del proceso de secado natural en las empresas “Comandante Ernesto Che
Guevara” de Moa y “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro redujo la humedad promedio
de las menas lateríticas en 2,8 y 1,4 %, respectivamente. Lo anterior contribuyó a que el
consumo específico de combustible de los secaderos térmicos convencionales se redujera en 1,3
y 14,4 kg de petróleo por cada tonelada de material procesado y posibilitó que se obtuvieran
impactos ambientales, en general positivos, para los trabajadores de las plantas de preparación
de minerales de las mencionadas industrias metalúrgicas y paras las comunidades mineras
cercanas a las mismas.

��RECOMENDACIONES
 Utilizar los modelos matemáticos establecidos y la aplicación informática creada en futuras
investigaciones donde se requiera el cálculo de los parámetros fundamentales del proceso de
secado natural de las menas lateríticas.
 Incorporar las acciones científico-técnicas propuestas en el presente trabajo a la tecnología de
secado natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
 Continuar el desarrollo y el perfeccionamiento de la presente investigación mediante:
 La determinación experimental de las constantes que se emplean en el cálculo del flujo de
calor por convección.
 El análisis del proceso de secado natural en pilas de menas lateríticas asimétricas que tengan
la superficie de secado orientada arbitrariamente respecto al eje norte-sur.
 El estudio de otras tecnologías de secado solar (secado techado y en plazoletas de hormigón)
y su posible implementación al proceso investigado.
 La validación de la modelación bidimensional formalizada para la distribución de humedad.
 La modelación del proceso de drenaje durante el secado natural de las menas lateríticas.
 La incorporación de la programación cíclica del secado a la aplicación informática creada.

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(Vasconcellea pubescens). Información Tecnológica, 2006, 27(3): 23 - 31.
229. Vera, L. Procedimiento para la determinación de las redes racionales de exploración de los
yacimientos lateríticos de níquel y cobalto en Moa.Tesis Doctoral. ISMMM. 2001. 137 h.
230. Viera, R.; S. López; M. Noemí. Modelación matemática para ingenieros químicos. La
Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1988. 240 p.
231. Vinardell, J. Implementación del secado solar natural de las menas lateríticas en las
empresas niquelíferas cubanas. Tesis de Maestría. ISMMM. 2011. 63 h.
232. Vukalovitch, M. Propiedades termodinámicas del agua y el vapor. Editorial Pueblo y
Educación, 1978. 245 p.
233. Whitaker, S. Simultaneous heat, mass and momentum transfer and theory of drying. Heat
Transfer, 1977, 13(2): 119 - 203.
234. Whitaker, S.; W. Chou. Drying granular porous media. Drying Technology, 1983, 1(1): 3 - 33.
235. Wu, B.; W. Yang; C. Jia. A three-dimensional numerical simulation of transient heat and mass
transfer inside a single rice kernel during the drying process. Biosystems Engineering, 2004,
87(2): 191 - 200.
236. Yang, W.; C. Jia; T. Siebenmorgen. Intra-kernel moisture responses of rice to drying and
tempering treatments by finite element. Transactions of the ASAE, 2002, 45(4): 1037 - 1044.
237. Young, W.; W. Cao; T. Chung; J. Morris. Applied numerical methods using MATLAB. La
Habana: Editorial Félix Varela, 2008. 2 t.

��ANEXO 1
PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA TESIS
Participación en eventos científicos
1. Retirado, Y. Comportamiento de la humedad durante el secado solar del mineral laterítico. XVI
Forum Ramal Cubaníquel “ENERMOA-2007”. Moa. 2007.
2. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; N. Hernández. Cinética del secado solar del mineral
laterítico empleado en la industria del níquel en Moa. V Taller Internacional de Energía y Medio
Ambiente. Cienfuegos. 2008, ISBN: 978-959-257-186-0.
3. Retirado, Y. Modelos teóricos del secado solar natural de las menas lateríticas. V Conferencia
Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa. 2009.
4. Retirado, Y. Cinética y tiempo de secado para las menas lateríticas expuestas a secado solar
natural. V Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa. 2009.
5. Retirado, Y. Estudio experimental del proceso de secado solar de las menas lateríticas
empleadas en la industria del níquel en Moa. Forum Tecnológico Especial de Energía “III
ENERMOA”. Moa. 2010, ISBN: 978-959-16-1216-8.
6. Retirado, Y. Impactos asociados a la implementación del secado solar natural de las menas
lateríticas. VI Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa.
2011.
7. Retirado, Y. Resultados experimentales obtenidos durante el secado solar natural de las menas
lateríticas. VI Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa.
2011.
Publicaciones científicas relacionadas con el tema de la Tesis Doctoral
1. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; A. Rojas. Comportamiento de la humedad durante el
secado solar del mineral laterítico. Minería y Geología, 2007, 23 (3): 1 - 19.
2. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; N. Hernández. Comportamiento de la adherencia en
menas lateríticas sometidas a secado solar. Minería y Geología, 2009, 25(1): 1 - 11.
3. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; M. Lamorú; B. Leyva; D. García. Transferencia de calor
en el secado solar a la intemperie de menas lateríticas ferroniquelíferas. Minería y Geología,
2011, 27(1): 1 - 21.
4. Retirado, Y.; A. Legrá. Modelación del área de exposición y del volumen de las pilas de menas
lateríticas expuestas a secado solar natural. Minería y Geología, 2011, 27(2): 84 - 108.

�5. Retirado, Y.; A. Legrá; M. Lamorú; E. Torres; H. Laurencio. Optimización del secado solar de
la mena laterítica en la industria cubana del níquel. Minería y Geología, 2012, 28(2): 30 - 46.

Otras publicaciones realizadas por el autor que se relacionan con la modelación matemática,
la simulación, el mineral laterítico y la transferencia de calor
6. Torres, E; Y. Retirado. Modelación matemática del transporte neumático del mineral laterítico
en fase densa. Minería y Geología, 2007, 23(1): 1 - 31.
7. Góngora, E.; D. Guzmán; A. Columbié; S. Marrero; Y. Retirado. Modelo matemático
multivariable para un proceso de enfriamiento industrial de sólidos en cilindros rotatorios
horizontales. Energética, 2007, 28(2): 15 - 25.
8. Torres, E; A. Columbié; Y. Retirado; A. Machado. Simulación del transporte neumático del
mineral laterítico en fase densa. Minería y Geología, 2009, 25(3): 2 - 22.
9. Góngora, E.; M. Lamorú; A. Columbié; Y. Retirado; A. Legrá; Y. Spencer. Coeficientes de
transferencia de calor en enfriadores de mineral laterítico a escala piloto. Minería y Geología,
2009, 25(3): 1 - 18.
10. Torres, E.; L. Quintana; O. Vega; Y. Retirado. Coeficientes de transferencia de calor y pérdida
de eficiencia en intercambiadores de calor de placas durante el enfriamiento del licor amoniacal.
Minería y Geología, 2011, 27(2): 67 - 83.
11. Laurencio, H.; J. Falcón; Y. Retirado; O. Pérez. Modelo para cálculo de pérdidas de presión en
tuberías conductoras de petróleo pesado (11º API). Minería y Geología, 2012, 28(3): 70 - 86.

Tutorías a Tesis de Ingeniería
1. Santos, Y. Estudio del proceso de secado solar natural de las menas lateríticas en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara” de Moa. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2005. 71 h.
2. Romero, Y. Estudio experimental a escala piloto del proceso de secado solar natural de las
menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2006. 65 h
3. Ramírez, Y. Influencia de los parámetros climatológicos en el proceso de secado solar natural de
las menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2006. 74 h
4. Niyuhire, J. Comportamiento de la humedad durante el secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2007. 53 h
5. Castillo, A. Influencia de la humedad de las menas lateríticas en el consumo de combustible de
los secaderos convencionales de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de
Ingeniería. ISMM. 2007. 64 h

�6. Azman, G. Diagnóstico térmico del proceso de secado en los tambores cilíndricos rotatorios de
la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2008. 69 h
7. Ricardo, M. Procedimiento teórico para la determinación de la variación de la humedad durante
el secado solar de las menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2008. 57 h
8. Moya, Y. Determinación de las pérdidas de calor en los secaderos convencionales de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2008. 63 h
9. Cutiño, I. Evaluación de la transferencia de calor durante el secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2009. 62 h
10. Socarrás, D. Evaluación de la transferencia de masa en el secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2009. 71 h
11. Tour, J. Comportamiento de la transferencia de calor en el secado solar de las menas lateríticas
en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2010. 58 h.
12. Zayas, M. Automatización de los modelos matemáticos del secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2010. 56 h
13. Figueroa, K. Impactos asociados a la implementación del secado solar de las menas lateríticas en
las empresas niquelíferas cubanas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2011. 61 h
14. Valdés, Y. Modelación matemática del secado solar natural de las menas lateríticas cubanas.
Tesis de Ingeniería. ISMM. 2011. 65 h
15. Jardines, Y. Determinación de los parámetros fundamentales del proceso de secado natural de
las menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2012. 59 h
16. Berrío, D. Simulación computacional del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
Tesis de Ingeniería. ISMM. 2012. 52 h
17. Cabezas, A. Optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de menas
lateríticas expuestas a secado natural. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2012. 58 h

Tutoría a Tesis de Maestría
1. Vinardell, J. Implementación del secado solar natural de las menas lateríticas en las empresas
niquelíferas cubanas. Tesis de Maestría. ISMM. 2011. 75 h

�ANEXO 2
ECUACIONES PARA EL CÁLCULO DE LAS PROPIEDADES TERMOFÍSICAS
DEL AIRE QUE INFLUYEN EN EL PROCESO DE SECADO NATURAL
0,0244 0,6763 10 4 T p
353,44
Tp 273,15

ka
a

Cpa
a

999,2 0,1434 T p 1,101 10 4 T p2
1,718 10 5

(1)
(2)
6,7581 10 8 T p3

4,620 10 8 T p

a

a

(3)
(4)
(5)

a

ka
a Cp a

a

Pr

a

(6)
(7)

a

a

1
273,15

Tp

(8)

Siendo:
Tp

Ts

Ta
2

Donde:
ka: conductividad térmica del aire; W/m·K.
Tp: temperatura promedio o de película; ºC.
a:

densidad del aire; kg/m3.

Cpa: calor específico a presión constante del aire; J/kg·K.
a:

viscosidad dinámica del aire; N·s/m2.

a:

viscosidad cinemática del aire; m2/s.

a:

difusividad térmica del aire; m2/s.

Pr: número de Prandtl del aire; adimensional.
a:

dilatación térmica del aire; K-1.

Ts: temperatura de la superficie de secado; ºC.
Ta: temperatura del aire; ºC.

ANEXO 3

(9)

�TERMOGRAMAS REALIZADOS A LAS MUESTRAS DE MENAS LATERÍTICAS
DEL YACIMIENTO NIQUELÍFERO PUNTA GORGA

Figura 1. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes superiores del perfil L-48.

Figura 2. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes superiores del perfil M-47.

�Figura 3. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes inferiores del perfil L-48.

Figura 4. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes inferiores del perfil M-47.
Características técnicas del equipamiento empleado
Se empleó el equipamiento conjugado TG y ATD según modelo PL-STA Thermal Science con
analizador térmico simultáneo STA 1 000/1 500, de la Stanton Rederoff Ltd, que tiene un horno
cilíndrico vertical, con conversor digital acoplado a un micro computador. Crisol de platino, peso de
la muestra de 12 a 14 mg, con registros normalizados para 10 mg. Velocidad de calentamiento de
20 ºC/minuto, temperatura inicial y final variando de 25 ºC a 1 100 ºC, respectivamente. El
equipamiento pertenece al Centro de Geociencia de la Universidad Federal de Pará en Brasil y está
debidamente certificado por las normas internacionales correspondientes.

ANEXO 4

�SOLUCIÓN ANALÍTICA DE LA ECUACIÓN DIFERENCIAL DE DIFUSIÓN DEL
CALOR MEDIANTE EL MÉTODO DE SEPARACIÓN DE VARIABLES
Al resolver la ecuación 2.52 con las condiciones complementarias representadas en 2.53 suponiendo
que la solución tiene la forma de una serie de Fourier, se plantea la expresión 1.

v y,

vn

sen

n 1

n
y
l

(1)

Y se designa la función g y ,
y dTs
l d

g y,

a través de la expresión 2.

gn

n
y
l

sen

n 1

2

dTs
cos n
d n 1 n

sen

n
y
l

(2)

Siendo:

2
l

gn

l

f y,

sen

0

2 dTs
l2 d

n
y dy
l

l

y sen
0

n
y dy
l

2

dTs cos(n )
d
n

(3)

Sustituyendo las expresiones 1 y 2 en la ecuación 2.52 resulta:

vn

n
y
l

sen

n 1

vn

sen

n 1

n
y
l

2
yy

dTs
cos n
d n 1 n

sen

n
y
l

(4)

De modo que se obtiene:
v´n
n 1

n
sen
y
l

n
l

vn
n 1

2

sen

n
y
l

2

dTs
cos n
d n 1 n

sen

n
y
l

(5)

Agrupando los términos de la ecuación anterior resulta:

v´n
n 1

2

n
l

vn

2

dTs cos(n )
n
sen
y
d
n
l

Esta expresión es válida si para todo n 1,2,...,

v´n

n
l

2

vn

2

0

se cumple que:

dTs cos(n )
d
n

Nótese que se trata de encontrar vn
Recordando que:

(6)

como solución de la ecuación diferencial 7.

(7)

�y
T0 Ts 0
l

v y,0

n
y
l

vn 0 sen
n 1

(8)

Ordenando la expresión anterior:
n
y
l

vn 0 sen
n 1

y
T0 Ts 0
l

(9)

Aplicando el concepto de la serie de Fourier a la ecuación 9, se obtienen las expresiones 10 y 11
para el cálculo de v n 0 :

vn 0

vn 0

l

2
l

0

y
T0 Ts 0
l

n
sen
y dy
l

T 0 T0 l 2 cos(n )
2 s
n
l2

2

2 Ts 0

T0 Ts 0
l2
T0

l

y sen
0

n
y dy
l

cos(n )
n

(10)

(11)

Ahora, se resuelve la ecuación diferencial 7 con la condición 11. Dicha ecuación diferencial es
lineal de primer orden, cuya forma general es:
v´n

M

vn

N

(12)

Y su solución, según Swokowski (2002) y Stewart (2009), es:

vn

e

M

d

N

e

y

N

M

d

d

(13)

C

Siendo:

n
l

M

2

gn

2

dTs cos(n )
d
n

(14)

Luego, la solución de la ecuación 7 con la condición 11 es:

vn

2

cos n
n

e

n
l

2

e
0

n
l

2

dTs ( )
d
d

Ts (0) T0

ANEXO 5
MODELACIÓN BIDIMENSIONAL DE LA DISTRIBUCIÓN DE TEMPERATURA

(15)

�Para resolver el problema de contorno definido por la ecuación 2.57 y las condiciones iniciales y de
frontera representadas en 2.58 se realiza el cambio de variable como se muestra en la ecuación 1.
v x, y ,

T x, y ,

T0

(1)

Realizando las correspondientes transformaciones el problema se convierte en:
2

vij

vij

2

x2

y2

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

f 2* y,

vij x,0,

g1* x,

vij x, b,

g 2* x,

vij x, y,0

0

vij

(2)

(3)

Donde, por ejemplo: f1* y,

f y,

(4)

T0

La solución del problema anterior, según Tijonov y Samarsky (1980), puede ser obtenida como la
suma de las soluciones de los cuatro problemas de contorno siguientes:
1ro:

vij

2

vij

2

2

y2

x

2do:

3ro:

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

vij x,0,

vij

2

2

x2

y2

f 2* y,

vij 0, y,

vij x,0,

(8)
2

2

y2

g1* x,

vij a, y,

vij 0, y,
2

(10)

x2

y2

vij a, y,

vij x,0,

0
(9)

vij x, b,

2

g 2* x,

vij x, y,0

vij

vij

vij x, b,

0
(7)

vij x, b,

vij x,0,

vij

vij x, y,0

vij

vij

x

4to:

(6)

vij

2

(5)

vij x, b,

vij a, y,

vij

vij

vij x, y,0

0

vij

(11)

(12)

vij 0, y,

vij x, y,0

0

�Cualquiera de los problemas de contorno anteriores puede ser resuelto mediante una transformación
que homogenice la condición no nula a través del método de separación de variables (Tijonov y
Samarsky, 1980). Por ejemplo, el problema representado por la ecuación 5 con las condiciones
expuestas en 6, mediante la transformación 13, queda escrito como se muestra en 15 y 16.
z x, y,

v x, y,

( x, y, )

(13)

Siendo:
( x, y , )

f1* y,

para x

0

para otros valores de x, y,

2

zij

2

zij

x2

zij 0, y,

zij

y2

zij a, y,

0, siendo 0

y

b, y

0

P x, y,

(14)

(15)

zij x,0,

zij x, b,

zij x, y,0

0

(16)

La solución del problema 15 con las condiciones representadas en 16 es:
z x, y ,

sen

mn
m 1n 1

Donde

dTmn
d

m x
a

sen

n y
b

(17)

es la solución del Problema de Cauchy que a continuación se expone:

mn

2
Wmn
Tmn

Pmn

0 ; con Tmn 0

0

(18)

Siendo:

Pmn

4
a b

ab

P x, y,
00

m
a

2
Wmn

sen

2

n
b

m x
a

sen

n y
dx dy
b

(19)

2

(20)

Luego, se escribe la solución en términos de T(x,y, ) aplicando las transformadas inversas a las
transformadas 1 y 13, obteniéndose el modelo representado por la ecuación 21. Finalmente, los tres
problemas restantes se resuelven de forma análoga con transformaciones semejantes.
T x, y ,

mn
m 1 n 1

sen

m x
a

sen

n y
b

( x, y, ) T0

(21)

ANEXO 6
SOLUCIÓN ANALÍTICA DE LA ECUACIÓN DIFERENCIAL DEL INTERCAMBIO
DE HUMEDAD MEDIANTE EL MÉTODO DE SEPARACIÓN DE VARIABLES

�Al resolver la ecuación 2.78 con las condiciones representadas en 2.79 suponiendo que la solución
tiene la forma de una serie de Fourier, se plantea la expresión 1.

v y,

vn

sen

n 1

n
y
l

(1)

Luego, se designa la función R y,

R y,

Rn

a través de la expresión 2.

n
y
l

sen

n 1

(2)

Siendo:
l

2
l

Rn

n
sen
y dy
l

R y,
0

2
l

l

y dH s
n
sen
y dy
l d
l

f y,
0

(3)

Por tanto:
l

2
R y,
l
n 1 0

R y,

sen

n
n
y dy sen
y
l
l

(4)

Sustituyendo las expresiones 1 y 4 en la ecuación 2.78 se obtiene:

vn

n
y
l

sen

n 1

ku

vn

sen

n 1

n
y
l

Rn
yy

n 1

sen

n
y
l

(5)

Se deriva y agrupan los términos de la ecuación anterior y resulta:

v´n

ku

n 1

n
l

2

vn

Rn

sen

n
y
l

Esta expresión es válida si para todo n 1,2,...,

v´n

ku

n
l

(6)

se cumple que:

2

vn

(7)

Rn

Nótese que se trata de encontrar vn

Recordando que:

0

como solución de la ecuación diferencial 7.

�v y,0

y

y

y
H0
l

H0

Hs 0

n
y
l

vn 0 sen
n 1

(8)

Luego, se agrupa la expresión anterior y se aplica el concepto de la serie de Fourier, obteniéndose la
expresión 9 para el cálculo de v n 0 .

vn 0

2
l

l

y

sen

0

n
y dy
l

(9)

y es una función variable respecto a l , entonces se obtiene que:

Si se considera que

l

2 n
vn 0

2 H s 0 cos n

2 H0

Hs 0

n

n

H1 y sen

sen n

0

2 2

n
y dy
l

n

H0 l

l

(10)

Al resolver la ecuación diferencial 7 con la condición expuesta en 10 se obtiene:

ku
vn

e

n
l

2

2
cos n

e

n
ku
l

0

2
Rn

d

2 H1 H s 0

n
(11)

2H s 0
n
l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen n

H1 y sen
0

2 2

n

n
y dy H 0 l
l
l

ANEXO 7
ECUACIONES PARA EL CASO PARTICULAR DESCRITO EN EL CAPÍTULO 2
vn 0

2 Hs 0

H1 cos n
n

2 H0

Hs 0
n

2 2

sen n

2 H 0 H1
n

(1)

�ku

vn

e

n
ku
l

2

2

e

2

n
l

Rn

0

cos n

Hs 0

sen n

e

2

2

n
ku
l

e

2
Rn

0

cos n

(2)

2 H 0 H1
n

n2 2

v y,

2 H1 H s 0

n

2 H0

n
ku
l

d

d

2 H1

H 0

n

n 1

(3)

2 H0

H 0

sen n

2 H 0 H1
n

n2 2
sen

n
y
l
ku

H y,

e

n
ku
l

2

2

e

n
l

0

cos n

2
Rn

d

2 H1

H 0

n

n 1

(4)

2 H0

H 0
n2 2

sen

n
y
l

H0

y
Hs
l

sen n

2 H 0 H1
n

H0

ANEXO 8
MODELACIÓN BIDIMENSIONAL DE LA DISTRIBUCIÓN DE HUMEDAD
Para resolver el problema definido por la ecuación 2.83 y las condiciones iniciales y de frontera
representadas en 2.85 se realiza el cambio de variable como se muestra en la ecuación 1.

�v x, y ,

H x, y ,

H0

(1)

Realizando las correspondientes transformaciones el problema se convierte en:

vij

2

ku

vij

2

x2

y2

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

f 2* y,

vij x,0,

g1* x,

vij x, b,

g 2* x,

vij x, y,0

0

vij

(2)

q x, y,

(3)

Donde, por ejemplo: f1* y,

f y,

(4)

H0

La solución del problema anterior, según Tijonov y Samarsky (1980), puede ser obtenida como la
suma de las soluciones de los cuatro problemas de contorno siguientes:
1ro:

2do:

3ro:

4to:

vij

2

ku

vij

2

x2

y2

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

vij x,0,

vij

2

ku

x2

y2

vij 0, y,

vij x,0,
2

ku

y2

vij 0, y,

vij

2

vij

x2

y2

vij a, y,

vij x,0,

vij x, y,0

0
(9)

(10)
2

g 2* x,

(7)

q x, y,

vij x, b,

vij

vij x, b,

0

(8)

x2

vij a, y,

vij x, y,0

q x, y,

vij x, b,
2

g1* x,

ku

vij

vij

vij x,0,

(5)

(6)
2

f 2* y,

q x, y,

vij x, b,

vij

vij a, y,

vij

vij

vij

vij x, y,0

0

q x, y,

(11)

(12)

vij 0, y,

vij x, y,0

0

Cualquiera de los problemas anteriores puede ser resuelto mediante una transformación que
homogenice la condición no nula a través del método de separación de variables (Tijonov y

�Samarsky, 1980). Por ejemplo, el problema representado por la ecuación 5 con las condiciones
expuestas en 6, mediante la transformación 13, queda escrito como se muestra en 15 y 16.
z x, y,

v x, y ,

( x, y, )

(13)

Siendo:
( x, y , )

zij

f1* y,

para x

0

para otros valores de x, y,

2

ku

2

zij

x2

zij 0, y,

zij

q x, y ,

y2

zij a, y,

0, siendo 0

zij x,0,

y

b, y

0

P x, y ,

R ( x, y , )

zij x, b,

zij x, y,0

(14)

(15)

0

(16)

La solución del problema 15 con las condiciones representadas en 16 es:
z x, y ,

sen

mn
m 1n 1

Donde
dH

W2 H
mn mn

d

sen

n y
b

(17)

es la solución del Problema de Cauchy que a continuación se expone:

mn

mn

m x
a

R
mn

0 ; con H

mn

0

0

(18)

Siendo:

Rmn

4
a b

2
Wmn

ab

R x, y,

sen

2

2

00

m
a

n
b

m x
a

sen

n y
dx dy
b

(19)

(20)

Luego, se escribe la solución en términos de H(x,y, ) aplicando las transformadas inversas a las
transformadas 1 y 13, obteniéndose el modelo representado por la ecuación 21. Finalmente, los tres
problemas restantes se resuelven de forma análoga con transformaciones semejantes:
H x, y ,

mn
m 1 n 1

sen

m x
a

sen

n y
b

( x, y , ) H 0

(21)

ANEXO 9
MODELOS PARA EL ÁREA DE EXPOSICIÓN Y EL VOLUMEN DE LAS PILAS
QUE TIENEN DIFERENTES GEOMETRÍA DE SU SECCIÓN TRANSVERSAL
Pilas de menas lateríticas con geometría de su sección transversal parabólica
Las ecuaciones 1 y 2 constituyen los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen
(A y V) de una pila con sección transversal parabólica (Figura 1).

�Y

P2
f(x)

h
t

-bo/2
P1

bo/2
P3

m

0

X

Figura 1. Vista frontal de una pila de sección transversal parabólica.
2
bo 2

A

2

LSL

x

tan t
tan m

1

0

1 2
bo
2

V

tan t
tan m
tan m
tan t
1
tan m

tan m
tan t
tan m

bo
2

x

2

tan m

x
0

1

dx

(1)

1

bo 2

LSL

tan t
tan m

bo
2

tan t
1
tan m

tan t
tan m
x

bo
tan m
2

dx

(2)
Siendo:
1
2
Donde:
kf

m:
t:

n
n 1

tan m

y

n

tan t
tan m

(2a)

ángulo maximal de la pila; grados sexagesimales.

ángulo tangencial de la pila; grados sexagesimales.

Los valores de

m

y

t,

cuando se trata de los ángulos de reposo, se determinan en función de la

granulometría y la humedad del material, usando las ecuaciones empíricas 3 y 4 propuestas por
Sierra (2010). Estas ecuaciones permiten obtener buenas predicciones de

m

y

t

porque para un

nivel de confianza del 95 % sus coeficientes de correlación son iguales a 0,973 y 0,965.
m

30,58 0,4592 G p

0,00496 G p H p

0,00651 G 2p

0,01109 H 2p

(3)

�33,25 0,505 G p

t

0,0025 G p H p

0,0062 G 2p

0,008 H 2p

(4)

Para utilizar las ecuaciones 3 y 4 debe verificarse que:

5 mm G p

78 mm y 26 % H p

(5)

42 %

Donde:
Gp: granulometría promedio de las menas lateríticas; mm.
Hp: humedad promedio de las menas lateríticas; %.
Pilas de menas lateríticas con geometría de su sección transversal hiperbólica
Las ecuaciones 6 y 7 constituyen los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de
una pila con sección transversal hiperbólica (Figura 2a).
Y`

Y

Y
P2

f (x)

y=h

t

t
m

h
X=bo/2

x=x

0

X

-bo/2

y=y

P1

X`

0

bo/2

m

0
b)

a)

P3 X

Figura 2. Vista frontal de una pila de sección transversal hiperbólica [a)] y semi-elíptica [b)].

bo
tan m
2
tan m tan t

bo 2

A 2

LSL

x

2

2

tan t

1

0

x

bo
tan m
2
tan m tan t

2

dx

(6)

�V

tan 2

1
2

bo2

m

tan m

x

tan m
tan m

tan t

bo
tan m
2
tan m tan t

0

x

tan t
tan t

LSL

2

bo
tan m
2
tan m tan t

bo 2

2

tan t
tan m
ln
tan t
tan t 2

bo
tan m tan t
2
tan m tan t

(7)
dx

Siendo:
tan 2 m tan t
tan m
ln
tan t
tan m tan t 2

1
2

kf

tan m tan t
tan m tan t

(7a)

Pilas de menas lateríticas con geometría de su sección transversal semi-elíptica
Las ecuaciones 8 y 9 constituyen los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de
una pila con sección transversal semi-elíptica (Figura 2b).
2
bo 2

A

2

LSL

x

x tan m

1

bo
2

0

V

bo2

8

LSL

2

x
0

(8)

x2

bo 2

tan m

dx

2

bo
2

2

x2

1
2

tan m

dx

(9)

Siendo:

kf

8

tan m

(9a)

ANEXO 10
DESCRIPCIÓN DE LA APLICACIÓN INFORMÁTICA CREADA EN EL TRABAJO

Primera ventana: “Áreas y volúmenes de pilas”
En esta ventana se programaron las ecuaciones empíricas 3 y 4 del Anexo 9 y con ellas se calculan
los ángulos maximal y tangencial del material. También, se programaron los modelos y

�procedimientos que permiten calcular las áreas y los volúmenes de las pilas de menas lateríticas
expuestas a secado natural con diferentes geometrías de su sección transversal (ver Epígrafe 2.7 y
el Anexo 9). Para ello solo es necesario conocer la granulometría y humedad del material, así como
las dimensiones (largo y ancho) de la superficie horizontal disponible para el secado natural. Estos
datos son conocidos por el personal que implementa el proceso en las empresas niquelíferas.
Como se aprecia en la Figura 1 la aplicación informática permite calcular el valor puntual de la
altura de la pila, el área de la sección transversal, la longitud de la superficie lateral, el área de la
superficie y el volumen. Nótese que se caracteriza la forma geométrica de la sección transversal de
la pila y se realiza el gráfico lateral, además se calculan, con la opción “Llenar Tablas”, todos los
valores del área de exposición y el volumen de la pila cuando los ángulos maximal y tangencial
varían entre 0 y 90 grados. Luego ejecutando la opción GT (Guardar Tablas) se guardan los
parámetros de interés calculados. El diagrama general utilizado se muestra en la Figura 3.

Segunda ventana: “Diseño de pilas según radiación solar recibida”
En la misma se programó el procedimiento para la determinación de la radiación solar global que
incide sobre la superficie de secado (ver Epígrafe 2.2.1.1) y mediante la aplicación informática se
realiza el cálculo cuando el ángulo de inclinación de la superficie de secado oscila entre -90 y 90
grados, y el tiempo de secado varía entre las seis y las 18 horas (ver Figuras 2 y 4). Luego, mediante
la implementación de técnicas de discretización, se calcula la radiación total y la densidad de
radiación solar que llega a la superficie de secado. Los valores obtenidos en estos cálculos
constituyen la base para la optimización de la forma geométrica de la sección transversal de la pila,
atendiendo a estos dos criterios. Aquí se considera la restricción impuesta al volumen.

�Figura 1. Ventana creada para calcular el área de exposición y el volumen de las pilas de minerales.

Figura 2. Ventana creada para calcular la radiación solar global que recibe la superficie de secado
de las pilas de minerales durante la implementación del proceso de secado natural.

�Inicio

Conocidos los parámetros Gp; Hp;

No

¿

m

=

m;

t;

bo; LSL; f(x) y kf
La sección transversal
de la pila es triangular
2x
y f x h 1
bo
1
kf
tan m
4

Si

t?

La sección transversal de la
pila es semi-elíptica
¿

m

&lt;

Si

t?

¿

No

t

Si

90º?

y

bo
2

f x

kf

No

8

2

x2

1
2

tan m

tan m

Calcular:
¿

m

-

t

No

&lt; 60º?

La sección transversal
de la pila es parabólica

f x
axn c
1 n
kf
tan m
2 n 1
y

Si

La sección transversal de la pila es hiperbólica
P
y f x
yo
x xo
kf

1
2

tan 2
tan m

m

tan t
tan m
ln
2
tan t
tan t

tan m tan t
tan m tan t

Calcular el área de exposición y el volumen (A y V) de
la pila para todas las combinaciones de m y t
bo 2

A 2

LSL

x

f ' ( x) 2 dx

1

0

bo 2

V

bo2

k f LSL

2

x f ( x) dx
0

Fin
Figura 3. Diagrama general utilizadoInicio
por la primera ventana de la aplicación informática.

�Conocidos los parámetros nd; la; nh; IH; ;

y

Calcular la irradiancia extraterrestre horaria en la superficie horizontal
I0

I CS

1 0,033 cos

360 nd
365,25

sen la

sen s

cos la cos s

cos wh

Calcular el coeficiente de transmisión total atmosférico
kT

IH
I0

IH
I CS

1 0,033 cos

360 nd
365,25

sen l a sen s

Calcular el coeficiente empírico por
la expresión:

Si

¿0,22&lt; kt 0,8?

cos l a cos s cos wh

Ce

4,388 kT2 16,638 kT3 12,336 kT4

0,951 0,160 kT

No

Calcular el coeficiente empírico por
la expresión:

Si

¿ kt 0,22?

Ce

1 0,09 kT

No

El coeficiente empírico tiene
un valor constante:

Si

¿ kt &gt; 0,8?

Ce

0,165

Calcular la radiación solar global que incide sobre la superficie
de secado de las pilas de menas lateríticas [I( , )]
I

,

IG

IH

1 Ce R ,

Ce

1 cos
2

1 cos
2

Fin
Figura 4. Diagrama general utilizado por la segunda ventana de la aplicación informática.
Tercera ventana: “Cálculo del calor total”

�Para determinar el calor total que llega a la superficie de secado de la pila se programaron los
modelos y los procedimientos que permiten el cálculo de los flujos de calor transferidos por
radiación y convección (ver Epígrafes 2.2.1 y 2.2.2). Estos flujos de calor se determinaron para una
hora específica y para las 12 horas de sol, comprendidas entre las seis y las 18 horas, con los
resultados obtenidos se optimiza la forma geométrica de la sección transversal de la pila
considerando el calor total recibido, el cual se determina como la suma o la diferencia, según
corresponda, entre los flujos de calor transferidos por radiación y convección. Adicionalmente, se
considera la restricción establecida para el valor del volumen mínimo de la pila (ver Figuras 5 y 6).

Figura 5. Ventana creada para calcular el calor total que recibe la superficie de secado de las pilas
de minerales durante la implementación
Inicio del proceso de secado natural.

Conocidos los parámetros Va; L; Ta; Ts;

¿Gr/Re2 » 1?

c;

s;

; I( , );

y

�No

Predomina la
convección libre
Calcular el Nusselt por:

Si

Nu

Predomina la
convección forzada
(caso más frecuente)

Si

2

¿Gr/Re « 1?

0,56 Gr Pr 1 / 4

Calcular el Nusselt por:
9

Nu

1

2

2 0,025 Re 10 Pr 3 Gu 15

No

¿Gr/Re2 1?

Calcular el Nusselt por:
Si

9

Nu

Predomina la
convección mixta

1

2

2 0,025 Re 10 Pr 3 Gu 15

3

0,56 Gr Pr

1
1 3 3
4

Se utiliza el signo “+” para el flujo transversal y el
signo “-” para el flujo opuesto

Calcular el flujo de calor por convección
según el Nu que corresponda
q Conv

Nu k a
Ts
L

Ta

Calcular el flujo de calor por radiación
qRad

0,0552 Ta1,5

c

4
s

I

,

Calcular el calor total disponible para el secado natural (qTotal)
qTotal

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I

,

Nu ka
Ts Ta
L

Si Ta &gt; Ts se utiliza el signo “+” y en caso contrario (Ta &lt; Ts) se emplea el signo “-”

Fin
Figura 6. Diagrama general utilizado por la tercera ventana de la aplicación informática.
Cuarta ventana: “Dinámica del calor”

�En esta sección se programaron los modelos establecidos para el cálculo del flujo de calor por
conducción (QCond), la temperatura del material en la superficie de la pila de minerales en cualquier
instante de tiempo

[Ts( )] y la distribución de temperatura del material [T(y, )], los cuales se

exponen en los Epígrafes 2.2.3 y 2.2.3.1, respectivamente. Luego, se calculan los referidos
parámetros y se simula la distribución de temperatura que experimenta la pila de minerales durante
el proceso de secado natural (ver Figuras 7 y 8), para ello se emplean los resultados obtenidos en las
ventanas anteriores (Figuras 1; 2 y 5). Por su parte, los resultados obtenidos en esta ventana son
necesarios para el cálculo y la simulación de la distribución de humedad del material.

Figura 7. Ventana creada para calcular la temperatura en la superficie de la pila y para simular la
distribución de temperatura que experimenta el material durante el secado natural.
Inicio

Conocidos los parámetros Nu; ka; L;

c;

Gcielo;

s;

; I( , ); ; Ta y

�Se desprecia la convección del aire y Ts( ) se calcula por:

Si

¿ha 0?

c

Gcielo

I ,

s

Ts

4

Ta4

0

No

Se considera la convección del aire y Ts( ) se calcula por:
c

Gcielo

I ,

s

4

Ts

Ta4

ha Ts

Ta

0

Calcular la distribución de temperatura en la pila de menas lateríticas [T(y, )]
y con ello se determina T( , ) para el espesor que corresponda

T y,

cos n
n
n 1
2

T0

n
l

e

2

n
l

e

2

dTs ( )
d
d

0

y
Ts
l

Ts (0) T0

sen

T0

Calcular el flujo de calor por conducción (qCond)
q Cond

k

Ts

T

,

Fin
Figura 8. Diagrama general utilizado por la cuarta ventana de la aplicación informática.
Quinta ventana: “Dinámica del secado”

n
y
l

�En esta ventana se programaron los procedimientos de cálculo y los modelos de la distribución de
humedad del material [H(y, )], la velocidad de secado [-dH/d
superficie de la pila en cualquier instante de tiempo

1

y -dH/d 2] y la humedad en la

[Hs( )] en ambos periodos de secado, (ver

Epígrafes 2.4.1; 2.6 y el Anexo 7). Lo anterior permitió determinar la distribución de humedad que
experimenta el material durante el secado natural (ver Figuras 9 y 10) y la humedad promedio del
mismo, además se determina el volumen de material que reduce su contenido de humedad en un
valor predeterminado para la simulación (en la Figura 9 se asume el 2 %). Finalmente, se optimiza
la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de minerales ateniendo a dos criterios: el
porcentaje del volumen de mineral secado y el volumen de mineral secado.

Figura 9. Ventana creada para calcular y simular la distribución de humedad que experimenta la
pila de minerales durante la implementación del proceso de secado natural.
Inicio

�Conocidos los parámetros N; A; QRad.; QConv.; QCond.; ; I( , ); H( ); He; Hc; ku y
El proceso se desarrolla en el primer periodo de secado y
Hs( ) se calcula por:
Si

¿N = cte?

A

Ts

k
Hs

No

0,0552 Ta1,5

c

4
s

Nu k a
Ts
L

I( , )

Ta

T ,

H0

m0 100 H 0
100

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

273,15

El proceso se desarrolla en el segundo periodo de secado y Hs( ) se calcula por:
0,0552 Ta1,5

c

A H

k
Hs

H0
Hc

He

Nu k a
Ts
L

I( , )

s

He

4

Ts

Ta

T ,

m0 100 H 0
100

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

273,15

Calcular la distribución de humedad en la pila de material [H(y, )] para
n
l

ku
ku
H y,

e

n
l

2

2
cos n

e

(y) = variable:

2

0

Rn

d

2 H1

Hs 0

n
2H s 0
n

n 1

l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen n

2 2

H1 y sen
0

n

n
y dy
l

H0 l

l

n
y
y
H0
Hs
H0
l
l
Para el caso en que (y) = H1 = constante, se calcula H(y, ) por la expresión 4 del Anexo 7
sen

Fin
Figura 10. Diagrama general utilizado por la quinta ventana de la aplicación informática.

ANEXO 11

�VALIDACIÓN DE LOS MODELOS DE INTERÉS PARA LA INVESTIGACIÓN
Tabla 1. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la humedad en las pilas 1, 2 y 3.

Días
(No.)
1
2
3
4
5
6
7

Características de la primera pila de menas lateríticas
Masa = 500 t; LSL = 140 m; bo = 3,2 m; m = 61º; Geometría de la sección transversal: triangular
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
Días
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
(%)
(%)
(%)
(%)
(No.)
(%)
(%)
(%)
34,05
27,81
29,61
6,48
38,04
31,06
34,06
8
32,07
29,46
27,40
6,99
31,42
26,21
26,66
9
31,48
27,02
26,74
1,04
36,93
30,62
32,82
10
34,81
30,29
30,46
0,56
31,36
25,15
26,60
11
31,72
27,90
27,00
3,23
27,73
22,61
22,55
12
35,13
30,81
30,81
0,00
25,63
19,61
20,20
13
32,45
30,68
27,82
9,32
35,31
29,51
31,02
14

E
(%)
9,66
1,72
7,18
5,77
0,27
3,01
5,12

Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad Ep = 4,31 %
Características de la segunda pila de menas lateríticas
Masa = 500 t; LSL = 140 m; bo = 3,2 m; m = 61º; Geometría de la sección transversal: triangular
Días H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
Días
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
(No.)
(%)
(%)
(%)
(%)
(No.)
(%)
(%)
(%)
31,88
30,66
27,18
11,35
30,62
27,72
25,77
1
8
29,99
29,05
25,06
13,73
28,09
24,24
22,94
2
9
35,30
27,43
31,01
13,05
37,39
31,54
33,34
3
10
29,63
27,61
24,66
10,68
27,83
24,74
22,65
4
11
31,16
26,40
26,37
0,11
36,73
33,01
32,60
5
12
31,11
30,39
26,32
13,39
23,89
18,21
18,29
6
13
31,73
25,04
27,01
7,870
33,61
26,77
29,11
7
14

E
(%)
7,03
5,36
5,71
8,45
1,24
0,44
8,74

Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad Ep = 7,65 %
Valores de los factores del diseño de experimento para las pilas 1 y 2
XO = +0,8 m; XE = -0,8 m; Z1 = 35 m; Z2 = 70 m; Z3 = 105 m; Ys = 1,443 m; 0 = 0 h y F = 12 h
Características de la tercera pila de menas lateríticas
Masa = 700 t; LSL = 140 m; bo = 5,49 m; m = 61º; Geometría de la sección transversal: triangular
Días H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
Días
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
(No.)
(%)
(%)
(%)
(%)
(No.)
(%)
(%)
(%)
(%)
36,32
30,61
33,88
10,68
33,05
27,50
30,36
10,40
1
8
36,61
33,89
34,19
0,89
33,96
27,42
31,34
14,30
2
9
35,50
32,11
33,01
2,80
34,94
30,85
32,40
5,02
3
10
42,77
36,56
40,77
11,52
32,22
27,75
29,47
6,20
4
11
39,80
34,68
37,61
8,45
22,74
18,38
19,18
4,35
5
12
34,23
30,54
31,63
3,57
29,02
22,67
26,01
14,73
6
13
36,99
33,93
34,60
1,97
25,07
19,13
21,71
13,49
7
14
Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad Ep = 7,74 %
Valores de los factores del diseño de experimento para la pila 3
XO = +1,3725 m; XE = -1,3725 m; Z1 = 35 m; Z2 = 70 m; Z3 = 105 m; Ys = 2,476 m; 0 = 0 h y F = 12 h

Tabla 2. Distribución de los errores relativos puntuales expuestos en la tabla anterior.
Intervalo

PRE

Intervalo

PRE

Intervalo

PRE

de oscilación

(%)

de oscilación

(%)

de oscilación

(%)

�Pila 1

(0

E

5)

50

(5

E

10)

50

(10 E

15)

0

Pila 2

(0

E

5)

21,43

(5

E

10)

42,86

(10 E

15)

35,71

Pila 3

(0

E

5)

35,71

(5

E

10)

21,43

(10 E

15)

42,86

Distribución de los errores relativos puntuales para las tres pilas juntas
(0

E

5)

PRE = 35,71 %

(5

E

10)

PRE = 38,10 %

(10 E

15)

PRE = 26,19 %

Tabla 3. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la humedad de las menas lateríticas a
diferentes profundidades.

Profundidad a la cual
se midió la humedad
del material
(m)
Superficie (0,0)

Resultados obtenidos en el talud
este de la pila de minerales
A las
A las
seis horas
18 horas
H0(P) Exp.
HF(P)Exp. HF(P)Teo.
E
(%)
(%)
(%)
(%)
32,46
27,59
28,44
3,08

Resultados obtenidos en el talud
oeste de la pila de minerales
A las
A las
seis horas
18 horas
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
(%)
(%)
(%)
(%)
32,46
26,09
26,25
0,61

-0,3

32,46

28,15

28,93

2,77

32,46

26,61

27,01

1,50

-0,6

32,46

28,37

29,42

3,70

32,46

27,17

27,76

2,17

-0,9

32,46

29,22

29,91

2,36

32,46

28,19

28,52

1,17

-1,2

32,46

29,43

30,41

3,33

32,46

30,04

29,28

2,53

-1,5

32,46

32,18

30,90

3,98

32,46

30,91

30,04

2,81

Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad

Ep = 2,50 %

Observación para la Tabla 3: la profundidad se midió desde la superficie de la pila hacia la base.
Simbología empleada en las Tablas 1; 2 y 3 del Anexo 11
XO y XE: distancia en el eje “X” medida desde el origen hacia los taludes oeste y este; m.
Z1, Z2, y Z3: distancia en el eje “Z” medida desde el origen de la superficie lateral de la pila; m.
Ys: altura en el eje “Y” de la superficie de secado de la pila; m.
0

y

F:

tiempo inicial y final medido a las seis y las 18 horas del día; h.

H0(P) Exp.: valor promedio de la humedad inicial del material determinado de forma experimental; %.
PRE: porcentaje que representan los errores que se encuentran en el intervalo considerado; %.
Nota: Los términos HF(P)Exp.; HF(P)Teo.; E y Ep seInicio
declaran en el capítulo 3

Entrada de los datos iniciales y los valores de los coeficientes de los modelos matemáticos
Los mismos deben ser los que se utilizaron en el proceso de experimentación
Seleccionar nuevos valores
de los coeficientes

�Calcular el área de exposición según la forma
geométrica de la sección transversal de la pila
Mediante las expresiones
2.112 y las 1; 6 y 8 del Anexo 9

Calcular la radiación solar global que incide
sobre la superficie de secado de la pila
Mediante la expresión 2.21

Calcular la humedad
experimental promedio del
material [HF(P)Exp.]
Mediante técnicas convencionales

Calcular el calor total disponible para el
proceso de secado natural
Para ello se suman o se restan los flujos de calor
obtenidos con las expresiones 2.23 y 2.38

Calcular la distribución de temperatura en la
pila de menas lateríticas [T(y, )]
Mediante la expresión 2.55

No

Calcular la distribución de humedad en la pila
de menas lateríticas [H(y, )]
Mediante las expresiones 2.81 y la 4 del Anexo 7

Calcular Ep (Ec. 3.2)

¿Ep &lt; 10 %?

Calcular la humedad teórica
promedio del material [HF(P)Teo.]
Mediante técnicas convencionales

Si
Terminar el proceso
de validación

Fin
Figura 1. Diagrama general para la validación de los modelos establecidos en la investigación.

ANEXO 12
PRINCIPALES INSTRUMENTOS USADOS EN LA MEDICIÓN DE LA HUMEDAD

�Figura 1. Balanza utilizada para determinar la masa de las muestras de menas lateríticas.
Balanza de laboratorio de tipo digital

Rango de medición: de 0 a 100 kg

Error: 0,058 kg

Figura 2. Estufa utilizada para la extracción de la humedad de las menas lateríticas.
Estufa marca MEMMERT

Rango de medición: de 0 a 220 ºC

Error: 1 ºC

Nota: Los instrumentos pertenecen al Centro de Desarrollo de Investigaciones del Níquel de Moa.

ANEXO 13

�VALORES DE LOS PARÁMETROS CALCULADOS PARA LA PILA DE MENAS
LATERÍTICAS SELECCIONADA (PILA TRES, DE 700 TONELADAS)

Tabla 1. Valores probables del área de exposición para las diferentes combinaciones de
m→

15º

20º

25º

30º

789,0
791,1
794,9
799,4
804,5
810,0
816,2
823,0
830,6
839,3
849,5

813,4
811,0
813,6
818,4
824,5
831,4
839,3
848,1
858,2
869,6
883,0

849,8
842,9
840,9
843,9
849,8
857,5
866,7
877,3
889,5
903,6
920,2

893,7
887,8
881,6
880,0
883,5
890,6
900,3
912,1
926,2
942,7
962,3

t↓

15º
20º
25º
30º
35º
40º
45º
50º
55º
60º
65º

35º
40º
45º
50º
Área de exposición de la pila (m2)
940,6
942,4
937,0
931,7
930,4
934,4
942,9
955,0
970,2
988,7
1011,1

988,5
1 003,2
1 004,4
1 000,2
995,7
994,9
999,6
1 009,8
1 025,0
1 044,7
1 069,4

1 036,4
1 068,1
1 081,5
1 084,1
1 081,5
1 078,1
1 077,8
1 083,4
1 095,9
1 115,2
1 141,2

1 084,1
1 136,1
1 166,5
1 181,9
1 187,4
1 187,2
1 185,2
1 185,7
1 192,4
1 208,1
1 233,4

15º

20º

25º

30º

277,4
319,9
353,0
380,0
402,7
422,3
439,7
455,5
470,0
483,7
496,8

319,2
376,8
423,6
463,0
497,0
527,2
554,6
579,9
603,6
626,3
648,4

351,7
422,9
482,7
534,5
580,4
621,9
660,3
696,4
730,9
764,4
797,5

t↓

15º
20º
25º
30º
35º
40º
45º
50º
55º
60º
65º

419,2
524,3
619,4
707,3
789,8
868,6
945,2
1 020,8
1 096,5
1 173,5
1 253,1

436,0
550,9
656,9
756,5
851,7
944,1
1 035,2
1 126,5
1 219,3
1 315,3
1 416,1

451,3
575,4
692,1
803,5
911,7
1 018,3
1 125,1
1 233,7
1 345,9
1 463,7
1 589,5

m.

60º

65º

1 131,5
1 206,8
1 259,1
1 293,3
1 313,6
1 323,6
1 327,0
1 327,2
1 328,7
1 337,2
1 357,5

1 179,1
1 280,5
1 359,2
1 418,6
1 461,4
1 490,5
1 508,2
1 517,2
1 520,9
1 524,3
1 535,2

1 227,1
1 357,5
1 467,6
1 559,1
1 633,6
1 692,3
1 736,6
1 767,5
1 786,6
1 796,7
1 803,4

35º
40º
45º
50º
3
Volumen de la pila (m )

378,0 400,1
461,5 494,8
533,7 578,8
597,7 654,7
655,6 724,9
709,1 790,8
759,4 853,8
807,4 915,0
854,2 975,4
900,3 1 035,9
946,5 1 097,5

y

55º

Tabla 2. Valores probables del volumen para las diferentes combinaciones de
m→

t

t

y

m.

55º

60º

65º

465,3
598,4
725,6
849,0
970,7
1 092,5
1 216,3
1 344,2
1 478,4
1 621,7
1 777,5

478,5
620,4
758,1
893,8
1 029,7
1 167,8
1 310,3
1 459,9
1 619,5
1 793,0
1 985,3

491,0
641,6
790,1
938,6
1 089,6
1 245,4
1 408,8
1 583,1
1 772,5
1 982,4
2 220,0

Tabla 3. Valores de radiación global calculados para las 51 secciones del corte realizado.
No.
1
2
.
.
.
25
26

RG -6
35,85
35,85
.
.
.
35,85
37,00

RG -7
30,11
30,11
.
.
.
30,11
38,00

RG -8
42,58
42,58
.
.
.
42,58
54,00

RG -9
202,47
202,47
.
.
.
202,47
254,00

RG -10
390,66
390,66
.
.
.
390,66
470,00

RG -11
804,43
804,43
.
.
.
804,43
865,00

RG -12 RG -13 RG -14 RG -15
1 000,8 944,15 0,00
0,00
1 000,8 944,15 0,00
0,00
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
1 000,8 944,15 0,00
0,00
1 072,0 1 008,0 915,00 779,00

RG -16
0,00
0,00
.
.
.
0,00
662,00

RG -17
0,00
0,00
.
.
.
0,00
460,00

RG -18
0,00
0,00
.
.
.
0,00
217,00

�27
.
.
.
50
51

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

804,43 1 000,8
.
.
.
.
.
.
804,43 1 000,8
804,43 1 000,8

944,15 866,43 755,27
.
.
.
.
.
.
.
.
.
944,15 866,43 755,27
944,15 866,43 755,27

676,75
.
.
.
676,75
676,75

555,42
.
.
.
555,42
555,42

403,30
.
.
.
403,30
403,30

Tabla 4. Valores de los flujos de calor por convección para las 51 secciones del corte realizado.
No.
1
2
.
.
.
25
26
27
.
.
.
50
51

C-6
5,30
5,30
.
.
.
5,30
5,43
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-7
4,63
4,63
.
.
.
4,63
5,54
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-8
6,04
6,04
.
.
.
6,04
7,22
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-9
1,13
1,13
.
.
.
1,13
21,63
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-10
2,38
2,38
.
.
.
2,38
32,18
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-11
5,24
5,24
.
.
.
5,24
46,01
44,21
.
.
.
44,21
44,21

C-12
6,52
6,52
.
.
.
6,52
51,86
50,03
.
.
.
50,03
50,03

C-13
6,07
6,07
.
.
.
6,07
50,36
48,62
.
.
.
48,62
48,62

C-14
0,00
0,00
.
.
.
0,00
47,85
46,44
.
.
.
46,44
46,44

C-15
0,00
0,00
.
.
.
0,00
43,70
42,95
.
.
.
42,95
42,95

C-16
0,00
0,00
.
.
.
0,00
39,75
40,26
.
.
.
40,26
40,26

C-17
0,00
0,00
.
.
.
0,00
31,91
35,77
.
.
.
35,77
35,77

C-18
0,00
0,00
.
.
.
0,00
19,58
29,36
.
.
.
29,36
29,36

Tabla 5. Valores de los flujos de calor por radiación para las 51 secciones del corte realizado.
No.
1
2
.
.
.
25
26
27
.
.
.
50
51

R-6
22,59
22,59
.
.
.
22,59
23,31
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-7
18,97
18,97
.
.
.
18,97
23,94
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-8
26,83
26,83
.
.
.
26,83
34,02
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-9
127,5
127,5
.
.
.
127,55
160,0
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-10
246,12
246,12
.
.
.
246,12
296,10
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-11
506,79
506,79
.
.
.
506,79
544,95
506,7
.
.
.
506,79
506,79

R-12
630,54
630,54
.
.
.
630,54
675,36
630,54
.
.
.
630,54
630,54

R-13
594,81
594,81
.
.
.
594,81
635,04
594,81
.
.
.
594,81
594,81

R-14
0,00
0,00
.
.
.
0,00
576,4
545,8
.
.
.
545,8
545,8

R-15 R-16
0,00
0,00
0,00
0,00
.
.
.
.
.
.
0,00
0,00
490,7 417,06
475,8 426,3
.
.
.
.
.
.
475,8 426,3
475,8 426,3

Simbología empleada en las Tablas 3; 4 y 5 del Anexo 13
RG: radiación solar global que reciben las secciones; W/m2.
C: flujo de calor por convección que reciben o entregan las secciones; W/m2.
R: flujo de calor por radiación que reciben las secciones; W/m2.

R-17
0,00
0,00
.
.
.
0,00
289,8
349,9
.
.
.
349,9
349,9

R-18
0,00
0,00
.
.
.
0,00
136,71
254,0
.
.
.
254,0
254,0

�Observación para las Tablas 3; 4 y 5: los números 6, 7… 18 corresponden a la hora del día.
Tabla 6. Valores de la temperatura del material desde la base hasta la superficie del talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

0,000

0,486

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud este de la pila (ºC)
25,436
25,441
25,444
25,439
25,420
25,379
25,325
25,274
25,205
25,139
25,104
25,077
25,113
25,146
25,317
25,471
25,612
25,690
25,654
25,623
25,598
25,577
25,558
25,542
25,528

25,464
25,461
25,457
25,464
25,443
25,505
25,523
25,569
25,564
25,663
25,786
25,733
25,788
25,688
25,848
25,364
24,964
25,198
25,222
25,240
25,257
25,271
25,282
25,293
25,302

25,464
25,461
25,456
25,464
25,431
25,505
25,516
25,567
25,542
25,661
25,819
25,739
25,823
25,692
25,954
25,327
24,815
25,158
25,184
25,203
25,220
25,235
25,247
25,258
25,267

25,432
25,438
25,439
25,437
25,378
25,364
25,276
25,227
25,087
25,060
25,118
25,011
25,137
25,097
25,593
25,391
25,252
25,645
25,602
25,563
25,532
25,505
25,482
25,462
25,445

25,454
25,454
25,450
25,457
25,395
25,465
25,435
25,465
25,374
25,485
25,679
25,549
25,698
25,546
26,054
25,312
24,715
25,250
25,252
25,249
25,250
25,250
25,250
25,251
25,251

25,481
25,473
25,462
25,480
25,416
25,585
25,624
25,746
25,714
25,983
26,326
26,165
26,331
26,047
26,546
25,183
24,065
24,762
24,826
24,875
24,921
24,957
24,988
25,016
25,040

25,427
25,434
25,434
25,434
25,335
25,342
25,217
25,162
24,946
24,949
25,091
24,900
25,112
25,001
25,825
25,290
24,895
25,610
25,563
25,518
25,483
25,452
25,424
25,401
25,380

25,424
25,432
25,433
25,434
25,322
25,334
25,199
25,147
24,915
24,936
25,122
24,925
25,186
25,071
26,019
25,394
24,907
25,685
25,602
25,528
25,471
25,421
25,381
25,347
25,319

25,583
25,548
25,511
25,570
25,509
26,048
26,364
26,841
27,059
27,923
28,817
28,565
28,764
27,985
28,345
24,688
21,625
22,820
23,124
23,389
23,639
23,864
24,073
24,272
24,455

26,834
26,645
26,456
27,112
27,769
32,984
38,199
44,802
51,405
62,388
73,372
78,156
82,941
81,985
81,029
56,165
31,300
31,000
30,700
30,300
29,900
29,450
29,000
28,600
28,200

Tabla 7. Valores de la temperatura del material desde la base hasta la superficie del talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

0,000

0,486

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30

25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453

25,474
25,470
25,467
25,464
25,460
25,457
25,448
25,438
25,312
25,165
25,068
24,995
25,046
25,093

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (ºC)
25,439
25,441
25,443
25,446
25,448
25,451
25,443
25,459
25,272
25,659
26,039
25,863
25,909
25,799

25,439
25,442
25,443
25,446
25,448
25,451
25,439
25,458
25,169
25,664
26,160
25,898
25,972
25,832

25,479
25,475
25,471
25,467
25,461
25,458
25,433
25,430
24,994
25,108
25,311
24,987
25,132
25,108

25,451
25,451
25,451
25,452
25,451
25,453
25,428
25,447
24,941
25,506
26,117
25,698
25,848
25,695

25,418
25,424
25,428
25,436
25,439
25,448
25,425
25,468
24,898
25,982
27,053
26,525
26,665
26,356

25,486
25,481
25,475
25,471
25,464
25,460
25,419
25,423
24,673
25,029
25,510
24,928
25,164
25,070

25,490
25,483
25,476
25,470
25,462
25,457
25,411
25,416
24,561
24,985
25,570
24,941
25,240
25,154

25,288
25,315
25,339
25,370
25,394
25,428
25,415
25,553
24,826
27,821
30,588
29,734
29,814
28,918

23,700
23,750
23,800
23,950
24,100
24,350
24,600
25,850
27,100
51,618
76,136
80,960
85,785
84,820

�13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453

25,164
25,226
25,288
25,343
25,392
25,433
25,470
25,507
25,545
25,585
25,621

25,760
25,709
25,682
25,632
25,594
25,574
25,559
25,525
25,504
25,474
25,450

25,794
25,739
25,717
25,663
25,623
25,607
25,596
25,559
25,542
25,511
25,488

25,205
25,271
25,363
25,419
25,475
25,535
25,590
25,628
25,680
25,729
25,774

25,705
25,681
25,703
25,673
25,657
25,667
25,681
25,659
25,664
25,654
25,649

26,255
26,122
26,057
25,927
25,828
25,781
25,748
25,659
25,611
25,535
25,475

25,195
25,269
25,396
25,458
25,527
25,611
25,690
25,734
25,806
25,869
25,930

25,308
25,398
25,541
25,604
25,673
25,755
25,832
25,867
25,932
25,986
26,037

28,370
27,789
27,360
26,819
26,379
26,100
25,880
25,547
25,314
25,018
24,791

83,856
82,249
80,641
77,909
75,176
73,029
70,882
67,511
64,139
59,701
55,264

Tabla 8. Valores de la temperatura del material para las alturas seleccionadas en el talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,408
25,419
25,423
25,417
25,300
25,254
25,067
24,949
24,659
24,574
24,659
24,445
24,687
24,625
25,613
25,316
25,135
25,905
25,819
25,740
25,676
25,619
25,570
25,527
25,489

25,424
25,432
25,433
25,434
25,322
25,334
25,199
25,147
24,915
24,936
25,122
24,925
25,186
25,071
26,019
25,394
24,907
25,685
25,602
25,528
25,471
25,421
25,381
25,347
25,319

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud este de la pila (ºC)
25,514
25,498
25,478
25,511
25,433
25,739
25,863
26,110
26,142
26,637
27,216
27,004
27,229
26,758
27,345
25,064
23,164
24,137
24,261
24,360
24,450
24,525
24,591
24,652
24,704

25,480
25,471
25,458
25,478
25,382
25,576
25,588
25,707
25,611
25,905
26,308
26,056
26,270
25,902
26,641
24,956
23,612
24,613
24,715
24,791
24,857
24,909
24,952
24,988
25,017

25,368
25,390
25,402
25,383
25,240
25,075
24,766
24,520
24,094
23,816
23,758
23,525
23,809
23,879
25,120
25,432
25,783
26,573
26,401
26,248
26,119
26,006
25,907
25,819
25,742

25,431
25,440
25,440
25,446
25,329
25,383
25,280
25,278
25,080
25,192
25,482
25,304
25,620
25,474
26,479
25,574
24,806
25,609
25,483
25,378
25,299
25,238
25,193
25,162
25,142

25,583
25,548
25,511
25,570
25,509
26,048
26,364
26,841
27,059
27,923
28,817
28,565
28,764
27,985
28,345
24,688
21,625
22,820
23,124
23,389
23,639
23,864
24,073
24,272
24,455

25,455
25,446
25,433
25,442
25,319
25,422
25,314
25,292
25,030
25,112
25,320
24,943
25,117
24,796
25,756
24,564
23,827
25,220
25,582
25,895
26,178
26,425
26,645
26,839
27,011

25,208
25,278
25,331
25,264
25,057
24,407
23,676
22,980
22,181
21,261
20,796
20,882
21,666
22,798
25,312
28,916
32,103
33,062
32,844
32,644
32,460
32,287
32,120
31,950
31,785

25,594
25,625
25,637
25,760
25,785
26,606
27,445
28,727
30,015
32,372
35,217
37,073
39,473
40,724
42,953
40,027
36,315
36,565
35,948
35,360
34,814
34,293
33,800
33,338
32,900

26,834
26,645
26,456
27,112
27,769
32,984
38,199
44,802
51,405
62,388
73,372
78,156
82,941
81,985
81,029
56,165
31,300
31,000
30,700
30,300
29,900
29,450
29,000
28,600
28,200

Tabla 9. Valores de la temperatura del material para las alturas seleccionadas en el talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00

25,511
25,501
25,493

25,490
25,483
25,476

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (ºC)
25,376 25,418 25,561 25,480
25,388 25,426 25,544 25,472
25,398 25,432 25,527 25,464

25,288
25,315
25,339

25,450
25,462
25,470

25,764
25,707
25,652

25,274
25,212
25,156

23,700
23,750
23,800

�07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,484
25,473
25,465
25,415
25,405
24,546
24,686
25,004
24,365
24,648
24,619
24,827
24,976
25,176
25,306
25,436
25,569
25,692
25,783
25,900
26,013
26,117

25,470
25,462
25,457
25,411
25,416
24,561
24,985
25,570
24,941
25,240
25,154
25,308
25,398
25,541
25,604
25,673
25,755
25,832
25,867
25,932
25,986
26,037

25,413
25,423
25,439
25,413
25,492
24,747
26,588
28,366
27,646
27,819
27,299
27,069
26,795
26,624
26,357
26,143
26,019
25,920
25,735
25,612
25,443
25,304

25,440
25,444
25,452
25,417
25,467
24,650
25,969
27,277
26,502
26,678
26,273
26,166
26,019
25,971
25,838
25,748
25,726
25,720
25,643
25,621
25,566
25,531

25,510
25,490
25,473
25,410
25,370
24,371
23,981
23,871
23,191
23,553
23,689
24,072
24,382
24,730
25,008
25,266
25,498
25,705
25,894
26,098
26,310
26,499

25,459
25,451
25,449
25,402
25,418
24,496
25,155
26,000
25,367
25,735
25,628
25,772
25,833
25,947
25,962
25,980
26,017
26,050
26,030
26,047
26,047
26,048

25,370
25,394
25,428
25,415
25,553
24,826
27,821
30,588
29,734
29,814
28,918
28,370
27,789
27,360
26,819
26,379
26,100
25,880
25,547
25,314
25,018
24,791

25,476
25,475
25,477
25,428
25,452
24,502
25,432
26,307
25,268
25,333
24,916
24,883
24,862
24,991
25,084
25,255
25,513
25,806
26,063
26,391
26,714
27,064

25,588
25,525
25,458
25,341
25,163
23,846
21,104
19,136
18,750
19,697
20,985
22,536
24,024
25,508
26,963
28,326
29,531
30,649
31,800
32,891
34,014
35,014

25,122
25,093
25,091
25,056
25,226
24,537
28,529
33,518
35,192
37,881
39,387
40,989
42,290
43,495
44,317
44,976
45,578
46,051
46,192
46,218
45,944
45,505

23,950
24,100
24,350
24,600
25,850
27,100
51,618
76,136
80,960
85,785
84,820
83,856
82,249
80,641
77,909
75,176
73,029
70,882
67,511
64,139
59,701
55,264

Tabla 10. Valores de la humedad del material desde la base hasta la superficie del talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

0,000

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320

0,486

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,299
36,276
36,237
36,177
36,073
35,916
35,719
35,479
35,230
34,970
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834

36,320
36,319
36,318
36,315
36,310
36,297
36,272
36,230
36,165
36,051
35,880
35,666
35,404
35,134
34,851
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702

Humedad de las menas lateríticas en el talud este de la pila (%)
36,320
36,320
36,320
36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,304
36,293
36,275
36,253
36,227
36,198
36,169
36,154
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155

36,320
36,320
36,320
36,319
36,318
36,315
36,310
36,302
36,288
36,265
36,230
36,187
36,133
36,077
36,019
35,989
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990

36,320
36,320
36,319
36,318
36,317
36,313
36,306
36,292
36,272
36,238
36,185
36,120
36,040
35,955
35,868
35,823
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825

36,320
36,320
36,319
36,318
36,316
36,311
36,301
36,283
36,257
36,210
36,140
36,053
35,946
35,834
35,718
35,658
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660

36,320
36,320
36,319
36,317
36,315
36,309
36,296
36,274
36,241
36,183
36,095
35,986
35,853
35,713
35,568
35,493
35,495
35,495
35,495
35,495
35,495
35,494
35,494
35,494
35,494

36,320
36,319
36,319
36,317
36,314
36,306
36,291
36,265
36,225
36,156
36,050
35,919
35,759
35,592
35,418
35,328
35,330
35,330
35,329
35,329
35,329
35,329
35,329
35,329
35,329

36,320
36,319
36,318
36,316
36,313
36,304
36,286
36,255
36,209
36,128
36,006
35,853
35,666
35,471
35,269
35,163
35,165
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,302
36,281
36,246
36,193
36,101
35,961
35,786
35,572
35,350
35,119
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999

�Tabla 11. Valores de la humedad del material desde la base hasta la superficie del talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

0,000

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320

0,486

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

Humedad de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (%)
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,312
36,293
36,270
36,241
36,211
36,180
36,148
36,115
36,082
36,050
36,018
35,986
35,955
35,926
35,900
35,877

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,304
36,266
36,219
36,162
36,102
36,040
35,976
35,910
35,845
35,780
35,716
35,652
35,590
35,533
35,481
35,435

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,295
36,239
36,169
36,084
35,993
35,900
35,804
35,705
35,607
35,511
35,414
35,318
35,227
35,140
35,062
34,994

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,287
36,212
36,119
36,005
35,885
35,760
35,632
35,501
35,371
35,242
35,114
34,985
34,863
34,748
34,644
34,553

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,279
36,185
36,068
35,926
35,776
35,621
35,461
35,297
35,134
34,974
34,813
34,653
34,501
34,357
34,227
34,113

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,271
36,158
36,018
35,847
35,668
35,481
35,290
35,093
34,898
34,706
34,513
34,322
34,139
33,966
33,810
33,673

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,262
36,131
35,968
35,768
35,560
35,342
35,119
34,890
34,663
34,439
34,214
33,991
33,777
33,576
33,394
33,234

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,254
36,104
35,917
35,689
35,452
35,203
34,948
34,687
34,428
34,172
33,915
33,660
33,416
33,186
32,978
32,796

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,246
36,077
35,867
35,611
35,344
35,065
34,778
34,485
34,193
33,905
33,617
33,330
33,056
32,797
32,564
32,358

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,239
36,055
35,827
35,548
35,258
34,954
34,642
34,323
34,005
33,692
33,379
33,067
32,769
32,487
32,232
32,008

Tabla 12. Valores de la humedad del material para las alturas seleccionadas en el talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,302
36,282
36,248
36,196
36,106
35,970
35,799
35,591
35,375
35,149
35,031

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,302
36,281
36,246
36,193
36,101
35,961
35,786
35,572
35,350
35,119
34,999

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,298
36,273
36,231
36,168
36,057
35,889
35,679
35,423
35,158
34,880
34,735

36,320
36,319
36,318
36,315
36,310
36,297
36,272
36,230
36,165
36,051
35,880
35,666
35,404
35,134
34,851
34,702

Humedad de las menas lateríticas en el talud este de la pila (%)
36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,301
36,280
36,244
36,190
36,095
35,952
35,773
35,554
35,326
35,089
34,966

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,301
36,279
36,243
36,187
36,090
35,943
35,759
35,535
35,302
35,059
34,933

36,320
36,319
36,318
36,315
36,312
36,300
36,278
36,241
36,184
36,084
35,934
35,746
35,516
35,278
35,030
34,900

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,300
36,277
36,239
36,180
36,079
35,925
35,733
35,498
35,254
35,000
34,867

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,299
36,276
36,237
36,177
36,073
35,916
35,719
35,479
35,230
34,970
34,834

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,299
36,275
36,235
36,174
36,068
35,907
35,706
35,460
35,206
34,940
34,801

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,298
36,274
36,233
36,171
36,062
35,898
35,693
35,441
35,182
34,910
34,768

�14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032

34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999

34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966

34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933

34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900

34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867

34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834

34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801

34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768

34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735

34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702

Tabla 13. Valores de la humedad del material para las alturas seleccionadas en el talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,256
36,109
35,927
35,705
35,473
35,231
34,982
34,728
34,475
34,225
33,975
33,726
33,489
33,264
33,062
32,883

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,254
36,104
35,917
35,689
35,452
35,203
34,948
34,687
34,428
34,172
33,915
33,660
33,416
33,186
32,978
32,796

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

Humedad de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (%)
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,252
36,098
35,907
35,674
35,430
35,176
34,914
34,647
34,381
34,118
33,856
33,594
33,344
33,108
32,895
32,708

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,251
36,093
35,897
35,658
35,409
35,148
34,880
34,606
34,334
34,065
33,796
33,528
33,272
33,031
32,812
32,621

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,249
36,088
35,887
35,642
35,387
35,120
34,846
34,566
34,287
34,012
33,736
33,462
33,200
32,953
32,729
32,533

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,247
36,082
35,877
35,626
35,365
35,093
34,812
34,525
34,240
33,958
33,677
33,396
33,128
32,875
32,646
32,445

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,246
36,077
35,867
35,611
35,344
35,065
34,778
34,485
34,193
33,905
33,617
33,330
33,056
32,797
32,564
32,358

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,244
36,071
35,857
35,595
35,322
35,037
34,744
34,444
34,146
33,852
33,557
33,264
32,984
32,720
32,481
32,270

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,242
36,066
35,847
35,579
35,301
35,009
34,710
34,404
34,099
33,799
33,498
33,198
32,912
32,642
32,398
32,183

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,241
36,061
35,837
35,563
35,279
34,982
34,676
34,363
34,052
33,745
33,438
33,133
32,840
32,564
32,315
32,096

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,239
36,055
35,827
35,548
35,258
34,954
34,642
34,323
34,005
33,692
33,379
33,067
32,769
32,487
32,232
32,008

Tabla 14. Valores de la velocidad de secado desde la base hasta la superficie del talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de la velocidad de secado (m)
Hora
del día

0,000

0,486

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,000
0,000
0,000
0,000
0,001

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

0,002
0,001
0,002
0,002
0,005

0,002
0,002
0,002
0,002
0,005

Velocidad de secado en el talud este de la pila (%/h)
0,000
0,000
0,000
0,000
0,001

0,001
0,000
0,001
0,001
0,002

0,001
0,001
0,001
0,001
0,002

0,001
0,001
0,001
0,001
0,003

0,001
0,001
0,001
0,001
0,003

0,001
0,001
0,001
0,002
0,004

0,001
0,001
0,002
0,002
0,004

�09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,001
0,001
0,002
0,003
0,004
0,004
0,004
0,004
0,004
0,002
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,002
0,003
0,003
0,005
0,007
0,008
0,009
0,009
0,008
0,004
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,003
0,004
0,005
0,008
0,011
0,012
0,013
0,013
0,012
0,006
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,003
0,005
0,007
0,010
0,014
0,016
0,018
0,017
0,017
0,008
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,004
0,006
0,008
0,013
0,018
0,020
0,022
0,022
0,021
0,010
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,005
0,008
0,010
0,015
0,021
0,024
0,027
0,026
0,025
0,012
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,006
0,009
0,012
0,018
0,025
0,028
0,031
0,030
0,029
0,014
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,007
0,010
0,013
0,021
0,028
0,032
0,036
0,034
0,033
0,016
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,008
0,011
0,015
0,023
0,032
0,036
0,040
0,038
0,037
0,018
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,008
0,012
0,016
0,025
0,034
0,039
0,044
0,042
0,040
0,020
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

Tabla 15. Valores de la velocidad de secado desde la base hasta la superficie del talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de la velocidad de secado (m)
Hora
del día

0,000

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,486

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,016
0,034
0,038
0,043
0,041
0,040
0,038
0,037
0,034
0,032
0,030
0,029
0,026
0,024
0,020
0,017

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,018
0,037
0,042
0,046
0,045
0,043
0,042
0,040
0,037
0,035
0,033
0,031
0,028
0,026
0,022
0,019

Velocidad de secado en el talud oeste de la pila (%/h)

ANEXO 14

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,002
0,004
0,004
0,005
0,005
0,004
0,004
0,004
0,004
0,004
0,003
0,003
0,003
0,003
0,002
0,002

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,004
0,008
0,008
0,009
0,009
0,009
0,009
0,008
0,008
0,007
0,007
0,006
0,006
0,005
0,005
0,004

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,005
0,011
0,013
0,014
0,014
0,013
0,013
0,012
0,012
0,011
0,010
0,010
0,009
0,008
0,007
0,006

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,007
0,015
0,017
0,019
0,018
0,018
0,017
0,016
0,015
0,014
0,014
0,013
0,012
0,010
0,009
0,008

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,009
0,019
0,021
0,024
0,023
0,022
0,021
0,020
0,019
0,018
0,017
0,016
0,015
0,013
0,011
0,009

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,011
0,023
0,025
0,028
0,028
0,027
0,026
0,025
0,023
0,021
0,020
0,019
0,017
0,016
0,014
0,011

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,013
0,026
0,030
0,033
0,032
0,031
0,030
0,029
0,027
0,025
0,024
0,022
0,020
0,018
0,016
0,013

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,015
0,030
0,034
0,038
0,037
0,035
0,034
0,033
0,031
0,028
0,027
0,026
0,023
0,021
0,018
0,015

�SIMULACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN DE TEMPERATURA Y HUMEDAD

a)

b)
Figura 1. Simulaciones computacionales realizadas para la pila de menas lateríticas considerada.
a): distribución de temperatura del material; b): distribución de humedad del material

ANEXO 15

�TIPOS DE OPTIMIZACIÓN UTILIZADOS EN LAS INVESTIGACIONES QUE SE
DESARROLLAN EN EL ÁREA DE LAS INGENIERÍAS
De acuerdo con la bibliografía consultada (Legrá y Silva, 2011) el enfoque clásico de la
optimización plantea que un problema de optimización matemática está dado por:
a. Una función objetivo z = f(x) donde X representa un conjunto de n variables independientes
{x1, x2,…, xn}.
b. Un conjunto de k restricciones Gi(x)
relación

0, donde i = 1, 2,…, k y además se cumple que la

{0, &gt;, &lt;, ≤, ≥}.

c. La necesidad de encontrar un conjunto S de valores de X tales que satisfagan las relaciones
Gi(x) y se obtenga como resultado el valor máximo o mínimo de la función objetivo f(x).
El enfoque flexible de la optimización y que se ajusta mejor a la diversidad de problemas que hoy
día formulan los ingenieros asume que la tercera condición [el inciso “c”] se exprese como sigue:
La necesidad de encontrar un conjunto S de valores de X tales que satisfagan las relaciones Gi(x) y
que al evaluarlo en la función objetivo se obtenga como resultado un valor Z que esté por encima o
por debajo de cierta cota de optimización (solución satisfactoria). Gráficamente, estos dos
enfoques de optimización se ilustran en la Figura 1.

Figura 1. Enfoques de optimización empleados en las investigaciones tecnológicas.
En este trabajo se emplea el segundo enfoque de optimización (el flexible) debido a las
características del parámetro del proceso que se desea optimizar y porque brinda la posibilidad de
encontrar un conjunto de soluciones factibles para la implementación práctica del objeto de estudio.

�ANEXO 16
VALORES Y COMPORTAMIENTOS DE LOS PARÁMETROS OBTENIDOS EN LA
OPTIMIZACIÓN DE LA SECCIÓN TRANSVERSAL DE LA PILA DE MINERALES

Y

C10-10 Cn-1
C10-9

Cn

C10-8
C10-7
C10-6
C10-5
C10-4
C10-3
C10-2
C10-1

k1

k2 k3

k4

k5

k6

k 7 k 8 k9

k10 k11 k12 k13 k14 k15 k16 k17 kn-1 kn

X
Figura 1. Representación de los cortes k1, k2,… , kn y los sectores C10-1, C10-2,… , Cn que se forman
al dividir la superficie de captación solar de la pila de menas lateríticas.

lj

Y

Yj+1
j

-bo/2

Yj

xj Xm xj +1
dxj

0

bo/2

X

�Figura 2. Esquema estructural para el cálculo de los parámetros

j y l j.

Tabla 1. Valores calculados para los dos criterios de optimización considerados.
AT
(grados)
20
25
25
30
30
30
35
35
35
35
40
40
40
40
40
45
45
45
45
45
45
50
50
50
50
50
50
50
55
55
55
55
55

AM
(grados)
20
20
25
20
25
30
20
25
30
35
20
25
30
35
40
20
25
30
35
40
45
20
25
30
35
40
45
50
20
25
30
35
40

DR
(J/m2 · día)
598 576,32
598 652,95
581 058,74
595 181,70
578 915,22
555 509,63
583 352,14
563 517,12
533 696,57
493 282,09
573 993,01
554 553,65
529 494,90
493 579,48
455 950,71
563 910,32
545 815,24
522 536,87
491 829,58
453 850,63
413 449,54
552 010,17
531 493,59
506 258,14
476 482,24
437 415,06
390 774,34
337 347,07
540 268,91
519 226,23
494 601,41
465 385,35
430 655,70

RT
(J/día)
485 471 621,20
487 041 100,78
488 623 627,13
487 094 118,27
488 526 352,48
488 867 411,66
480 949 373,91
478 867 615,74
471 497 409,03
458 945 337,11
477 240 543,17
475 547 430,38
471 554 672,25
461 188 023,62
453 621 953,78
473 292 955,83
473 070 846,91
470 425 542,53
463 747 893,19
453 654 425,70
445 623 031,30
468 186 338,71
466 295 602,49
461 769 795,55
455 030 215,78
441 722 338,84
423 357 465,14
399 981 191,25
463 635 939,98
461 862 359,39
458 075 224,73
451 512 586,57
441 411 116,91

AT
(grados)
55
55
55
60
60
60
60
60
60
60
60
60
65
65
65
65
65
65
65
65
65
65
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70

AM
(grados)
45
50
55
20
25
30
35
40
45
50
55
60
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
70

DR
(J/m2 · día)
388 937,80
339 659,23
291 975,00
530 678,19
506 376,20
481 680,37
453 584,75
421 460,48
383 106,34
339 583,10
290 830,83
245 158,33
515 428,64
491 863,43
464 671,14
435 457,94
404 227,22
370 479,17
326 923,11
280 218,19
228 064,76
175 518,25
502 317,26
476 568,97
448 926,91
420 604,40
389 778,36
356 663,40
318 520,24
277 598,79
229 776,98
178 402,08
134 783,89

RT
(J/día)
426 255 493,01
405 016 333,08
387 957 817,31
461 494 555,97
457 575 363,55
454 064 884,32
448 459 162,56
440 283 757,61
427 245 978,64
410 266 344,19
388 887 045,05
373 685 977,38
455 131 137,25
452 608 799,79
447 145 363,33
440 298 192,71
432 269 922,01
422 794 496,19
403 220 622,87
380 410 096,28
350 119 456,06
316 522 196,81
451 584 030,56
448 005 532,36
442 646 982,16
436 832 794,26
428 884 245,42
419 104 496,58
404 166 805,50
386 427 789,33
359 152 870,50
324 388 643,63
300 342 246,96

Tabla 2. Valores calculados para los tres criterios de optimización considerados.
AT
(grados)
20
25
25
30
30
30
35
35
35
35
40
40
40
40

AM
(grados)
20
20
25
20
25
30
20
25
30
35
20
25
30
35

CT
(J/día)
332 582 624,68
333 661 144,90
334 814 479,91
334 105 021,86
334 748 857,67
335 112 042,89
331 376 873,69
328 448 738,55
323 655 438,95
315 500 325,13
330 069 790,95
327 103 801,28
323 715 395,64
316 976 370,11

PVS
(%)
84,68
83,86
81,82
81,97
80,01
77,51
80,15
77,51
74,22
72,15
79,74
76,02
72,20
69,36

VMS
(m3)
318,92
355,09
394,76
379,36
427,45
463,03
398,21
449,68
486,41
522,72
420,19
472,58
511,73
548,29

AT
(grados)
55
55
55
60
60
60
60
60
60
60
60
60
65
65

AM
(grados)
45
50
55
20
25
30
35
40
45
50
55
60
20
25

CT
(J/día)
293 804 952,35
279 759 699,19
268 495 387,79
324 263 650,35
319 676 438,83
315 569 335,46
310 393 571,91
303 850 568,90
294 460 304,45
283 245 203,64
269 119 160,29
259 126 964,39
321 155 448,81
317 706 228,41

PVS
(%)
54,80
48,78
45,77
76,13
70,75
66,10
61,66
56,88
52,52
47,21
41,51
39,76
75,07
69,69

VMS
(m3)
667,86
656,30
676,29
476,42
540,50
594,72
638,38
667,18
690,45
690,69
672,90
712,57
486,26
555,39

�40
45
45
45
45
45
45
50
50
50
50
50
50
50
55
55
55
55
55

40
20
25
30
35
40
45
20
25
30
35
40
45
50
20
25
30
35
40

312 096 639,64
328 595 041,57
326 387 319,21
323 232 441,45
318 639 359,58
312 114 664,68
306 917 583,91
326 505 284,39
323 146 356,47
318 353 169,93
312 940 857,76
304 024 882,97
291 906 426,71
276 361 462,78
324 667 532,04
321 224 561,52
316 977 220,31
311 285 407,30
303 790 003,35

66,47
78,29
74,09
70,68
67,57
63,53
62,63
77,52
73,32
68,96
65,42
60,99
56,79
50,69
76,76
72,06
67,53
63,20
58,79

577,11
433,98
488,97
536,49
576,63
600,25
648,01
449,20
510,32
556,56
598,34
622,32
639,50
625,09
462,99
526,36
576,50
616,14
644,38

65
65
65
65
65
65
65
65
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70

30
35
40
45
50
55
60
65
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
70

312 408 914,86
306 226 753,94
299 497 657,35
292 196 060,05
278 404 880,04
263 262 500,06
243 091 230,83
220 608 568,41
320 044 251,81
316 069 425,51
310 873 365,16
305 491 503,70
298 733 005,66
290 993 609,18
279 757 226,85
267 197 598,25
249 078 382,34
225 912 807,72
209 922 058,23

64,80
59,40
54,89
50,48
44,61
39,11
33,58
29,39
74,42
69,13
63,52
58,45
53,37
48,70
43,34
38,26
32,88
27,92
27,51

612,94
651,58
687,52
714,50
708,79
694,97
666,31
652,05
498,16
573,71
630,53
678,29
712,97
741,68
747,84
745,83
724,05
696,44
782,03

Simbología empleada en las Tablas 1 y 2 del Anexo 16
AT y AM: ángulo tangencial y ángulo maximal; grados sexagesimales.
DR: densidad de radiación; J/m2 · día.
RT y CT: radiación total y calor total; J/día.
PVS y VMS: porcentaje de mineral secado y volumen de mineral secado; % y m3.
Observación: se emplean AT y AM en lugar de

t

y

m

para facilitar la realización de los gráficos.

Figura 3. Comportamiento de la densidad de radiación recibida en la superficie de la pila.

�Figura 4. Comportamiento de la radiación total recibida en la superficie de la pila.

Área de exposición (m2)

2000

AT = 15º
AT = 20º

1800

AT = 25º

1600

AT = 30º

1400

AT = 35º
AT = 40º

1200

AT = 45º

1000

AT = 50º

800

AT = 60º

AT = 55º
AT = 65º

600
15

20

25

30

35

40

45

50

55

60

65

Ángulo maximal (grados sexagesimales)

Figura 5. Comportamiento del área de exposición de la pila en función de los ángulos maximal y
tangencial.

�Volumen (m3)

2500

AT = 15º

2200

AT = 20º

1900

AT = 25º
AT = 30º

1600

AT = 35º

1300

AT = 40º

1000

AT = 45º
AT = 50º

700

AT = 55º

400

AT = 60º
AT = 65º

100
15

20

25

30

35

40

45

50

55

60

65

Ángulo maximal (grados sexagesimales)

Figura 6. Comportamiento del volumen de material expuesto a secado natural en función de los
ángulos maximal y tangencial.

ANEXO 17
RESULTADOS ECONÓMICOS DERIVADOS DE LA IMPLEMENTACIÓN DEL
SECADO NATURAL EN LAS EMPRESAS PRODUCTORAS DE NÍQUEL
Tabla 1. Productividad y consumo de petróleo de los secaderos térmicos convencionales de la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” de Moa durante la prueba de secado.
Material procesado sin secado natural
H(P) = 38,10 %
Productividad de
los secaderos
(t/h)
Menos de 90
91-95
96-100
101-105
106-110
111-115
116-120
Total

Turnos de
trabajo
(No.)
04
08
05
10
02

29

(%)

Cantidad
procesada

Petróleo
consumido

(t)

(t)

14
9 751
328
28
22 067
711
17
15 005
468
34
29 041
823
07
6 725
191
Productividad promedio: 97 t/h
Índice de producción: 32,8 t/t
100

Fuente: Estenoz et al., 2007c.

82 589

2 521

Material procesado con secado natural
H(P) = 35,27 %
Turnos de
trabajo
(No.)

07
04
02
02
15

(%)

Cantidad
procesada

Petróleo
consumido

(t)

(t)

Productividad promedio: 110 t/h
Índice de producción: 34,2 t/t
Se reduce el CEP en 1,3 kgp/tm
47
20 717
613
27
12 057
349
13
5 869
176
13
5 555
154
100

44 198

1 292

Observación: CEP es el consumo específico de petróleo.

�Tabla 2. Incidencia de la humedad del material en el consumo de combustible de los secaderos
térmicos convencionales de la empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro.
Cantidad de menas lateríticas procesadas en la prueba de secado: 195 173 toneladas

Meses en
que se realizó
la prueba de
secado
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo

Material procesado sin secado natural

Material procesado con secado natural

H(P) = 32,86 %

H(P) = 31,46 %

Humedad del
material a la entrada
de los secaderos
(%)
32,20
32,70
33,56
33,13
32,69

Consumo de
combustible en los
secaderos
(t)
23 250
21 686
22 679
21 722
22 855

Humedad del
material a la entrada
de los secaderos
(%)
32,46
31,61
30,95
30,56
31,71

32,86*

112 192

31,46*

Total

Consumo de
combustible en los
secaderos
(t)
23 704
19 496
21 719
21 942
22 521
109 382

Tabla 3. Impacto económico de la implementación del secado natural de las menas lateríticas en el
sistema de transporte de la empresa “Comandante René Ramos Latour”.
Carga circulante, carga improductiva y combustible perdido durante el transporte por ferrocarril de
las menas lateríticas desde la mina de la empresa hasta la planta de secaderos
Meses en
que se
realizó la
prueba
de secado
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Total

Material procesado sin secado natural

Material procesado con secado natural

H(P) = 32,86 %

H(P) = 31,46 %

Carga
circulante
(t)
20 118
9 714
6 138
6 642
12 517

Carga
improductiva
(%)
10,40
7,04
6,03
5,01
9,03

Combustible
perdido
(litros)
40 236
19 428
12 276
13 284
25 034

Carga
circulante
(t)
8 760
3 868
5 777
3 366
6 755

Carga
improductiva
(%)
8,10
6,40
5,80
3,90
7,70

Combustible
perdido
(litros)
17 520
7 736
11 554
6 732
13 510

55 129

7,502*

110 258

28 526

6,38*

57 052

Observación para las Tablas 2 y 3 del Anexo 17: * corresponde al valor promedio, no al total.
Simbología empleada en las Tablas 1; 2 y 3 del Anexo 17
H(P): humedad promedio de las menas lateríticas a la entrada de los secaderos convencionales; %.
Con la implementación del proceso de secado natural de las menas lateríticas en la empresa
“Comandante René Ramos Latour” se alcanzó, en el sistema de transporte por ferrocarril, una
productividad de 51 toneladas por vagón de las 34 que se tiene planificada. Lo anterior produjo un
incremento en la cantidad de menas lateríticas transportadas y, por consiguiente, se obtuvieron
ahorros económicos por concepto de consumo de combustible de las locomotoras utilizadas para el
transporte del material desde la mina de Pinares de Mayarí hasta la referida empresa.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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MODELACIÓN DEL PROCESO DE
ENFRIAMIENTO DEL MINERAL
LATERÍTICO EN CILINDROS

Ever Góngora Leyva

�Página legal
Título de la obra: Modelación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico en
cilindros horizontales rotatorios, 97 pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2014 -- ISBN:
1. Autor: Ever Góngora Leyva
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández
Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2014
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN DEL PROCESO DE
ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO EN
CILINDROS HORIZONTALES ROTATORIOS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO
DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

EVER GÓNGORA LEYVA

Moa
2013

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN DEL PROCESO DE
ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO EN
CILINDROS HORIZONTALES ROTATORIOS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO
DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

Autor: Prof. Aux., Ing. Ever Góngora Leyva, M. Sc.
Tutores: Prof. Aux., Lic. Arístides Alejandro Legrá Lobaina, Dr. C.
Prof. Tit., Ing. Ángel Oscar Columbié Navarro, Dr. C.

Moa
2013

�SÍNTESIS
En el presente trabajo a través de la sistematización de los fundamentos básicos, las teorías,
las leyes y los principios generales que rigen la termodinámica, la transferencia de calor y la
mecánica de los fluidos, particularizados a condiciones específicas, se desarrolló la
modelación matemática con base fenomenológica del proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido. El modelo matemático obtenido para los flujos de calor que inciden en el
enfriamiento, se implementó en una aplicación informática, a través de la cual se validó y
comprobó que el mismo describe satisfactoriamente el proceso de enfriamiento en las
condiciones actuales de explotación; por tal razón se considera la novedad científica de la
tesis doctoral. La simulación de la distribución de temperatura del mineral, de la pared y del
agua, demuestra que el mecanismo de transferencia de calor predominante durante el
enfriamiento es el que ocurre entre el mineral y la pared interior del cilindro. Se estableció el
régimen racional de operación del objeto de estudio que garantiza la menor temperatura del
mineral a la descarga del enfriador. Se exponen además los beneficios económicos y los
impactos ambientales asociados al proceso de enfriamiento del mineral reducido.

�ÍNDICE
Pág.
INTRODUCCIÓN ......................................................................................................................1
CAPÍTULO

1.

MARCO

CONTEXTUAL

Y

TEÓRICO

DEL

PROCESO

DE

ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO REDUCIDO..............9
Introducción
1.1.

......................................................................................................................9

Caracterización del flujo tecnológico en la empresa ....................................................9
1.1.1.

Flujo tecnológico de la Unidad Básica de Producción Planta de Hornos ....11

1.1.2.

Especificidades del flujo tecnológico del enfriador del mineral laterítico
reducido ........................................................................................................12

1.2.

Modos básicos de intercambio de calor ......................................................................12
1.2.1.

Conducción ...................................................................................................13

1.2.2.

Convección ...................................................................................................14

1.2.3.

Radiación ..........................................................................................................
......................................................................................................................17

1.3.

Procesos donde intervienen sólidos granulados .........................................................18
1.3.1.

Procesos de mezclado de sólidos granulados ...............................................18

1.3.2.

Procesos de transferencia de calor en sólidos granulados ............................20

1.3.3.

Procesos de transferencia de calor entre un sólido granulado y otros medios
......................................................................................................................21

1.4.

Modelos de transferencia de calor y masa en cilindros horizontales rotatorios .........25

1.5.

Procesos de transferencia de calor en el enfriador......................................................26
1.5.1.

Transferencia de calor entre el mineral y la pared del cilindro ....................28

1.5.2.

Transferencia de calor entre el mineral, los gases y la pared del cilindro ....31

1.5.3.

Transferencia de calor en la pared del cilindro ............................................33

1.5.4.

Transferencia de calor de la pared del cilindro al agua ................................33

1.5.5.

Transferencia de calor y masa del agua al aire .............................................36

�1.6.

Análisis crítico de los estudios realizados al proceso de enfriamiento de mineral .....38

Conclusiones del capítulo .........................................................................................................41
CAPÍTULO 2. MODELACIÓN DEL PROCESO DE ENFRIAMIENTO DEL MINERAL
LATERÍTICO

REDUCIDO

EN

CILINDROS

HORIZONTALES

ROTATORIOS ..........................................................................................42
Introducción
2.1.

....................................................................................................................42

Modelación de la transferencia de calor en el enfriador .............................................43
2.1.1.

Balance de masa y energía del mineral ........................................................44

2.1.2.

Balance de masa y energía de la pared del cilindro......................................45

2.1.3.

Balance de masa y energía del agua .............................................................46

2.1.4.

Modelo de transferencia de calor en el enfriador .........................................46

2.1.5.

Modelo para calcular la temperatura del agua ..............................................48

2.2.

Cálculo del área de la sección transversal del sólido..................................................48

2.3.

Cálculo del volumen de la sección del cilindro sumergida en la piscina ...................52

2.4.

Caracterización de los coeficientes del modelo ..........................................................55
2.4.1.

Caracterización de los coeficientes de transferencia del mineral a la pared 55

2.4.2.

Caracterización de los coeficientes de transferencia de la pared al agua .....57

2.4.3.

Caracterización del término y del parámetro de transferencia del agua al aire
......................................................................................................................60

2.4.4.

Modelo generalizado de la transferencia de calor en el enfriador ................63

Conclusiones del capítulo .........................................................................................................64
CAPÍTULO 3. IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO MATEMÁTICO PARA EL
PROCESO DE ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO
REDUCIDO ...............................................................................................65
Introducción
3.1.

....................................................................................................................65

Información experimental para el ajuste y validación del modelo .............................66

�3.1.1.

Selección de las variables que influyen en el proceso de enfriamiento .......66
3.1.1.1.

Flujo de mineral .........................................................................66

3.1.1.2.

Flujo de agua que entra a la piscina ...........................................66

3.1.1.3.

Temperatura del mineral a la entrada ........................................67

3.1.1.4.

Temperatura del mineral a la salida del enfriador .....................67

3.1.1.5.

Temperatura del agua a la entrada de la piscina ........................67

3.1.1.6.

Velocidad de rotación del cilindro.............................................68

3.1.2.

Análisis de las perturbaciones ......................................................................68

3.1.3.

Diseño del proceso de medición ...................................................................69
3.1.3.1.

Experimento activo ....................................................................69

3.1.3.2.

Experimento pasivo ...................................................................71

3.1.4.

Instalación experimental ...............................................................................71

3.1.5.

Análisis estadístico de las variables del proceso de enfriamiento ................72

3.2.

Modelo para estimar la temperatura del agua en x = 0 ..............................................73

3.3.

Modelo para ajustar las ecuaciones diferenciales. ......................................................74

3.4.

Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática............75

3.5.

Validación del modelo matemático para el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a escala industrial ...........................................................76
3.5.1.

Validación del modelo a través del experimento activo ...............................77

3.5.2.

Validación del modelo a través del experimento pasivo ..............................79

3.6.

Aplicación práctica del modelo matemático establecido............................................81

3.7.

Aplicación del procedimiento establecido al Enfriador 5 de la Unidad Básica de
Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” ..................................................................................82
3.7.1.

Cálculo del coeficiente de llenado ................................................................82

�3.7.2.

Cálculo de los coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud
......................................................................................................................84

3.7.3.

Cálculo del coeficiente de transferencia de calor del mineral-Pared ...........85

3.7.4.

Cálculo del coeficiente de transferencia de calor pared-agua ......................86

3.8.

Simulación del proceso de enfriamiento ....................................................................87

3.9.

Valoración técnico-económica ...................................................................................90
3.10.

Análisis socioambiental del proceso de enfriamiento ..................................91

Conclusiones del capítulo .........................................................................................................93
CONCLUSIONES GENERALES .........................................................................................95
RECOMENDACIONES ........................................................................................................96
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ..................................................................................97
SÍMBOLOGÍA

...................................................................................................................... I

ANEXO 1.

ENFRIADOR DE MINERAL HORIZONTAL ROTATORIO. ............... VIII

ANEXO 2.

INSTALACIÓN EXPERIMENTAL........................................................... IX

ANEXO 3.

MODELO PARA TEMPERATURA DEL AGUA POR AJUSTE DE
MÍNIMO CUADRADO ............................................................................ XIII

ANEXO 4.

DESCRIPCIÓN DE LA APLICACIÓN INFORMÁTICA ....................... XV

ANEXO 5.

VALIDACIÓN MODELO PROPUESTO ............................................. XVIII

ANEXO 6.

ENFRIADOR TIPO BAKER ..................................................................... XX

ANEXO 7.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA
TESIS ....................................................................................................... XXI

�INTRODUCCIÓN
La industria cubana del níquel desempeña un papel importante dentro de la economía nacional
y la eficiencia de su equipamiento incide considerablemente en el consumo de portadores
energéticos, ello corresponde con los lineamientos para la política industrial y energética que
consiste en mejorar la posición de la industria del níquel en los mercados, mediante el
incremento de la producción, elevación de la calidad de sus productos y reducción de los
costos, lineamiento 224 [1]. Desde el año 1987 la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” contribuye exitosamente al desarrollo del país con la producción de concentrado de
níquel más cobalto mediante la tecnología de lixiviación carbonato – amoniacal (Caron),
utilizada desde el año 1942 en la empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro.
Esta tecnología se distingue por su sencillez y el uso de equipos universalmente conocidos
(hornos de soleras múltiples, espesadores y columnas de destilación), que favorecen una
producción con alto nivel de mecanización, automatización y un consumo de reactivos
relativamente pequeño, excepto el amoníaco [2].
En este esquema tecnológico, el mineral oxidado de níquel es reducido selectivamente. El
proceso comienza en la Unidad Básica Minera con la extracción del mineral en las minas a
cielo abierto en yacimientos lateríticos del territorio nororiental de Cuba y este se incorpora al
flujo tecnológico a través de la Unidad Básica de Producción Planta (UBPP) de Preparación
de Mineral; a partir de donde el material circula por diferentes unidades básicas de
producción, hasta llegar a la Planta de Calcinación y Sínter, donde culmina el proceso con la
obtención del óxido de níquel sinterizado, el óxido de níquel en polvo y el sulfuro de níquel y
cobalto, según se muestra en la figura 1, donde: THR - Transportador helicoidal rotatorio.

1

�Unidad
Básica
Minera

UBPP de
Calcinación y Sínter

UBPP de
Preparación de
Mineral

HR

750ºC

UBPP de
Precipitación de Sulfuro de
Níquel más Cobalto y de
Recuperación

UBPP de
Hornos de Reducción
THR

Enfriador

UBPP de
Lixiviación
y Lavado

260ºC

Tanque de
contacto

Figura 1. Esquema del proceso tecnológico de lixiviación carbonato – amoniacal.
En la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción se ejecutan los procesos de
reducción y enfriamiento, este último consiste en disminuir la temperatura del mineral
laterítico, después que se ha reducido en el horno y antes de su tratamiento, hasta el valor
requerido con el propósito de preservar sus valores metálicos para el proceso que sigue; y se
realiza en un equipo de transporte de sólidos granulados denominado enfriador, formado por:
•

Cilindro horizontal rotatorio con tapas cónicas.

•

Piscina, donde el cilindro rota y flota, se abastece a flujo constante para garantizar una
temperatura del agua estable a un valor conveniente para el proceso de enfriamiento.

•

Accionamiento electromecánico que transmite el movimiento al cilindro.

En la empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro la temperatura promedio del
mineral laterítico reducido a la descarga del enfriador fue de 423,15 K para un flujo de
mineral de 13,1 t/h por horno. En la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se diseñó
un equipo similar a los de Nicaro, pero 5 m más largo, para garantizar 393,15 K a la descarga.
Estos enfriadores procesarían la carga de dos hornos de reducción (17,2 t/h por horno),
equivalente a 30 t/h de mineral reducido. Como consecuencia la temperatura del mineral a la
descarga del enfriador se elevaría a niveles prohibitivos (564,15 K) [3].

2

�El manual de instrucciones para el servicio del tambor de enfriamiento de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara” establece que la temperatura a la que debe entrar el
mineral al enfriador es de 923,15 K y debe salir a 473,15 K [4].
Entre las acciones realizadas por la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” para
perfeccionar los procesos tecnológicos y elevar la eficiencia en las plantas metalúrgicas, se
destaca la modificación de las cámaras de combustión de los hornos de reducción [5-7], que
permitió aumentar el flujo de mineral de 34 a 44 t/h por enfriador y provocó un incremento de
la temperatura del mineral reducido a la salida del enfriador, superior a 473,15 K [8].
En las condiciones actuales de operación se establece que la temperatura del mineral laterítico
reducido en la descarga del enfriador debe ser menor o igual que 533,15 K [2].
Según Samalea [9] una de las causas de las elevadas temperaturas se debe al aumento de la
capacidad de los hornos de reducción. Argumenta, que para impedir la ebullición de la
solución amoniacal el mineral debe salir de los enfriadores a una temperatura de 393,15 K .
De lo contrario existirá una mayor evaporación de amoníaco en los tanques de contacto y baja
eficiencia en la obtención de níquel y cobalto metálico [8], acarreando problemas extractivos
y la formación de incrustaciones de magnesio [3].
Sustentado en la experiencia adquirida desde la puesta en explotación de los enfriadores y los
estudios realizados, se considera que las principales causas que inciden en que la temperatura
del mineral laterítico reducido a la salida del enfriador sea mayor de 533,15 K son:
•

El incremento de la capacidad de los hornos de reducción de 17,2 a 22 t/h , que
contribuye que la carga de mineral en cada enfriador sea de 44 t/h en vez de 34 t/h .

•

Insuficiente conocimiento acerca de:
−

las variables con mayor efecto en la temperatura del mineral a la salida,

−

los rangos de operación que garanticen que la temperatura del mineral a la salida del
enfriador sea menor de 533,15 K ,
3

�−

la velocidad y el área que ocupa el mineral dentro del cilindro en función de la
cantidad y tipo de carros raspadores instalados,

−

la eficacia de los carros raspadores en el interior del cilindro y su incidencia en la
temperatura del mineral.

A partir de las cuestiones descritas puede afirmarse que en la Unidad Básica de Producción
Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se presenta
una situación problémica relacionada con el desconocimiento del rango racional de
operación del enfriador lo cual provoca la salida del mineral a temperaturas superiores a la
requerida por diseño. Cuando la temperatura de salida es mayor de 533,15 K se crea una
situación crítica, ya que se eleva el consumo de amoníaco en el proceso de lixiviación; hasta
el momento, la solución en estos casos ha sido heurística, enfocada al incremento del flujo de
agua de enfriamiento y del flujo de licor amoniacal que se añade a la canal de contacto que
debe garantizar una relación líquido sólido de 5,5 l de licor por 1 kg de mineral reducido.
Todas estas causas están intrínsecamente relacionadas con la insuficiencia de conocimiento
científicamente fundamentado acerca de la interrelación entre la variable de salida
(temperatura del mineral) y los parámetros de entrada, que constituyen elementos decisores
para lograr que la temperatura del mineral a la salida sea menor o igual que 533,15 K y otras
variables. Es por ello que se declara como problema científico: el insuficiente conocimiento
acerca de la relación que existe entre el comportamiento de la temperatura del mineral
laterítico reducido y los principales parámetros y variables que interactúan durante el proceso
de enfriamiento del mineral en los enfriadores de la Unidad Básica de Producción Planta
Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Como objeto de estudio de la investigación se plantea: el enfriador de mineral número cinco
de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”.
4

�Como campo de acción se declaran: los procesos de transferencia de calor en el enfriador de
mineral número cinco de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Se define como objetivo general de la investigación: establecer un modelo físico-matemático
que caracterice los procesos de transferencia de calor en el enfriador de mineral número cinco
de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” y prediga los valores de las variables y parámetros de entrada que
garanticen que la temperatura del mineral a la descarga sea menor o igual que 533,15 K .
Sobre la base del problema a resolver y el objetivo planteado se establece la siguiente
hipótesis científica: si se caracterizan, teórica y empíricamente el enfriador y el mineral a
través de un modelo físico-matemático, sustentado en las leyes de la termodinámica, la
transferencia de calor y los principios de la mecánica de los fluidos, que describa el proceso
de enfriamiento del mineral laterítico reducido, entonces se podría obtener el régimen racional
de operación del enfriador número cinco de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de
Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Los resultados más relevantes esperados de la investigación son:
Novedad científica: el modelo matemático con base fenomenológica para el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en la Unidad Básica de Producción Planta Hornos
de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Aportes prácticos:
•

El procedimiento de cálculo que integra las ecuaciones diferenciales, de balance de
energía y de enlace que conforman el modelo matemático que describe el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido.

•

La aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción ECECG” que permite
implementar de forma sencilla, rápida y eficiente, el modelo establecido en el trabajo.
5

�•

El régimen racional de operación de los enfriadores de mineral laterítico reducido.

Para cumplimentar el objetivo general se plantean los siguientes objetivos específicos:
A. Sistematizar los conocimientos sobre:
•

Los procesos de transferencia de calor en el enfriador de mineral laterítico reducido.

•

Los modelos relacionados con los procesos de transferencia de calor en cilindros
horizontales rotatorios, donde intervienen sólidos granulados.

B. Establecer un modelo físico-matemático que caracterice los procesos de transferencia de
calor en los enfriadores de mineral laterítico reducido.
C. Argumentar la capacidad del modelo para predecir los valores de las variables y los
parámetros que caracterizan el proceso y su correspondencia con los datos
experimentales.
D. Predecir mediante el modelo los valores de las variables y parámetros de entrada que
garanticen que la temperatura del mineral a la descarga sea menor o igual que 533,15 K .
Para lograr el cumplimiento de los objetivos propuestos, se plantean las siguientes tareas:
A.1.

Obtener datos, información y conocimiento a partir de materiales impresos y digitales
de fuentes académicas y empresariales.

A.2.

Sistematizar y analizar críticamente los datos, información y conocimientos obtenidos.

B.1.

Obtener mediante mediciones, datos sobre indicadores relacionados con los procesos
de transferencia de calor que ocurren en el objeto de investigación.

B.2.

Determinar las ecuaciones de un modelo matemático que describa los elementos
esenciales del proceso que se estudia.

B.3.

Caracterizar parámetros y coeficientes del modelo a partir de los resultados de B.1.

C.1.

Desarrollar una aplicación informática para la simulación del proceso modelado.

C.2.

Constatar la validez práctica del modelo estudiado a través de la comparación de los
resultados de la simulación con los experimentales.
6

�D.1.

Obtener mediante el modelo los valores de las variables y parámetros de entrada que
garanticen una temperatura del mineral a la descarga menor o igual que 533,15 K .

Se emplearon los siguientes métodos de investigación:
1. Compilación de conocimiento: en la búsqueda de datos e información científica mediante
la revisión crítica de fuentes bibliográficas relacionadas con la modelación y los procesos
de transferencia de calor que tienen lugar en cilindros horizontales rotatorios.
2. Mediciones: en la obtención de los valores de las propiedades que caracterizan el proceso
de transferencia de calor en el enfriador como objeto de modelación matemática.
3. Análisis y síntesis: descomposición de las partes del enfriador (mineral, cilindro y agua) e
identificación de los coeficientes de transferencia de calor inherentes a cada una y su
integración en un modelo matemático que caracterice el proceso de enfriamiento.
4. Sistémico: en el procesamiento del conocimiento científico referido a la modelación y los
procesos de transferencia de calor que tienen lugar en cilindros horizontales rotatorios.
5. Analogía: en el establecimiento de semejanzas o procedimientos que permitan la
modelación de los procesos de transferencia de calor en el enfriador.
6. Modelación: en la obtención del modelo físico-matemático con base fenomenológica,
sustentado en los principios de la mecánica de los fluidos, la termodinámica y la
transferencia de calor.
La tesis presenta introducción, tres capítulos, 4 conclusiones, 3 recomendaciones, 262
bibliografías consultadas, 7 anexos, 4 tablas y 23 figuras, todo recogido en 97 páginas. En el
capítulo 1: Marco contextual y teórico del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido, se hace un análisis de los modelos y los procesos de transferencia de calor en
cilindros horizontales rotatorios y concluye con el análisis crítico de los estudios realizados.
En el capítulo 2: Modelación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido en
cilindros horizontales rotatorios, se establece el modelo estacionario generalizado de la
7

�transferencia de calor en el enfriador a través del balance de masa y energía al mineral, a la
pared del cilindro y al agua, se plantean las ecuaciones para determinar: el área de la sección
transversal del sólido; el volumen del cilindro sumergido en el agua y los coeficientes de
transferencia del mineral a la pared, de la pared al agua y del agua al aire. En el capítulo 3:
Implementación del modelo matemático para el proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido, se seleccionan las variables del proceso de enfriamiento, se identifican las
perturbaciones, se describe el diseño de experimento, se hace el análisis estadístico de la
información experimental obtenida, se propone un modelo de mínimo cuadrado para estimar
la temperatura del agua en x = 0 y otro para ajustar las ecuaciones diferenciales, se
implementa el modelo en una aplicación informática, se ajusta, valida y simula el modelo
propuesto para el proceso a escala industrial y concluye con la valoración técnico - económica
y socioambiental del proceso de enfriamiento.

8

�CAPÍTULO 1. MARCO

CONTEXTUAL

Y

TEÓRICO

DEL

PROCESO

DE

ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO REDUCIDO
Introducción
En el presente capítulo se sistematizan los principales aspectos contextuales y teóricos
relacionados con el objeto y el campo de interés de la investigación, se argumenta la
existencia de la situación problémica y del problema científico. Además se dan elementos que
sustentan la selección del objetivo general de la investigación y el enfoque de la validación de
la hipótesis. Los objetivos que se cumplimentan son:
1.

Sistematizar y analizar críticamente los conocimientos actuales sobre:
a. El flujo tecnológico del objeto de estudio
b. Modos básicos de intercambio de calor
c. Procesos de transferencia de calor en sólidos granulados
d. Procesos de transferencia de calor en el objeto de estudio

2.

Sistematizar y analizar críticamente las investigaciones realizadas sobre el objeto de
estudio y en especial las que se refieren al campo de acción declarado.

1.1. Caracterización del flujo tecnológico en la empresa
La empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” está ubicada en el yacimiento de mineral de
Punta Gorda, en la costa norte de la provincia de Holguín, Cuba, entre los ríos Moa y
Yagrumaje, a 4 km de la ciudad de Moa. El proceso de fabricación de níquel según el
esquema de lixiviación carbonato – amoniacal del mineral laterítico reducido, se caracteriza
por una extracción de 75 a 76 % de níquel y de 25 a 30 % de cobalto [2] a través de un flujo
tecnológico que incluye las unidades básicas y cuyas funciones se describen a continuación.

9

�Unidad Básica Minera: Suministra la mena a la fábrica mediante camiones volquetas que la
transportan directamente desde las excavaciones hasta el área de recepción de la fábrica. La
capa superior de la mena está compuesta de limonita y el cuerpo de laterita y serpentina
(blanda). Los componentes fundamentales del mineral son: Ni ≥ 1,24 % ; Co ≥ 0,09 % ;
Fe ≥ 36,5 % ; SiO2 (10,5 a 11,5 %); MgO (4 a 6 %); S (0,2 a 0,4%); C (2 a 2,8 %) [10].
Unidad Básica de Producción Planta de Preparación de Mineral: Recibe la mena, desde
el punto de recepción a través de transportadores de bandas, para ser introducida a los
secaderos cilíndricos rotatorios donde disminuye su humedad de 38 % hasta valores entre 4,0
y 5,5 % . Luego pasa a la sección de molienda, donde es desmenuzado en molinos de bolas
hasta una granulometría de 0,074 mm [11].
Unidad Básica de Producción Planta de Hornos de Reducción: Ocurre el proceso de
reducción del níquel contenido en el mineral. Está constituida por 24 hornos de soleras
múltiples que descargan el mineral a 12 enfriadores [2].
Unidad Básica de Producción Planta de Lixiviación y Lavado: El mineral reducido y
enfriado, se mezcla con licor amoniacal en la canal de prelixiviación que va al tanque de
contacto, desde donde se envía a los turboaereadores. Las reacciones en este proceso
requieren un control riguroso de la temperatura y la densidad de la pulpa que sale del tanque
de contacto, ya que estas variables afectan la cantidad de magnesio disuelto en la solución. A
mayor temperatura, mayor será la cantidad de hierro disuelto inicialmente. A menor
temperatura, mayor será la disolución de oxígeno introducido a los turboareadores. La
velocidad de disolución del oxígeno gobierna el proceso de las reacciones de lixiviación [12].
Luego la pulpa pasa a los sedimentadores donde el licor producto de la lixiviación, rico en
níquel y cobalto se obtiene por reboso, se separa de los sólidos y es bombeada una parte para
recuperación de amoníaco y la otra para la sección de enfriamiento, donde se reincorpora al

10

�proceso por los tanques de contacto. Los sólidos en forma de pulpa se extraen por la parte
inferior del sedimentador y se dirigen hacia dos sistemas paralelos de lavado [12].
Unidad Básica de Producción Planta de Precipitación de Sulfuro de Níquel más Cobalto
y de Recuperación de Amoníaco: Al licor enriquecido en níquel y cobalto se le inyecta
hidrosulfuro de amonio o sulfhidrato de sodio para precipitar el cobalto en forma de sulfuro;
producto que se comercializa. El licor descobaltizado enriquecido en níquel se envía a
recuperación de amoníaco, donde es tratado con vapor en las torres de destilación y se obtiene
el carbonato básico de níquel que se envía a calcinación y sínter. La pulpa de desecho de la
última etapa de lavado se envía a las torres de destilación de colas para recuperar el licor
amoniacal contenido en ella y luego es enviada a la presa de cola [13].
Unidad Básica de Producción Planta de Calcinación y Sínter: El carbonato básico de
níquel es filtrado y suministrado a los hornos de calcinación para la obtención del óxido de
níquel, que pasa al proceso de sinterización, donde se obtiene el sínter de níquel que es el
producto final de la empresa [14].
1.1.1. Flujo tecnológico de la Unidad Básica de Producción Planta de Hornos
El mineral almacenado en las tolvas de la sección de molienda pasa a los dosificadores de
pesaje automático que de acuerdo con el peso fijado alimentan a través del hogar cero a cada
horno de soleras múltiples (17 hogares). Donde es reducido a partir del establecimiento de un
perfil de temperatura y una concentración determinada de gases reductores, para ello se
cuenta con 10 cámaras de combustión (en los hogares 6, 8, 10, 12 y 15) con quemadores de
petróleo de alta presión. La rotación del eje central del horno, con 68 brazos articulados,
cuatro en cada hogar con dientes o paletas, traslada el mineral de un hogar a otro en forma de
zigzag (los pares por la periferia y los impares por el centro). Para evitar pérdidas de mineral
existe una batería de ciclones por horno y las partículas finas arrastradas por los gases se
recuperan en los electrofiltros, desde donde se transportan hacia las tolvas y luego a los silos.
11

�1.1.2. Especificidades del flujo tecnológico del enfriador del mineral laterítico reducido
En la descarga del horno se encuentra el transportador helicoidal rotatorio quien suministra el
mineral al enfriador, que tiene como funciones transportar, mezclar y enfriar. El mineral en el
interior del cilindro es transportado hacia la salida por carros raspadores pendulares (anexo 1,
figuras 1, 2 y 3) que alcanzan una determinada altura a causa del movimiento de rotación y
cuando caen por su propio peso, mezclan la masa caliente a través de la superposición de
capas, desplazan la capa caliente adyacente al cuerpo y transportan la fría, además raspan la
pared interior para evitar incrustaciones y facilitar el proceso de transferencia de calor. El
mineral a la salida debe alcanzar una temperatura igual o menor que 533,15 K .
El cuerpo del enfriador está parcialmente sumergido en una piscina de agua y se apoya en dos
chumaceras. Su accionamiento está compuesto por el grupo motor-reductor principal y el
auxiliar, acoplados a través de un embrague frontal. Durante el régimen de operación se
suministra agua para el enfriamiento a temperatura ambiente, a contracorriente con el mineral
y su nivel en la piscina se garantiza mediante el uso de anillas en el tubo vertedero. La
temperatura del agua a la salida oscila entre 333,6 y 367,04 K en dependencia de parámetros
como temperatura del mineral, flujo de mineral y flujo de agua [15].
El mineral laterítico reducido, formado por las fases cristalinas: magnetita (82,8 %), fayalita
(14,3 %), óxido de níquel (1,7 %) y óxido de silicio (1,3 %), tiene los siguientes parámetros:
densidad a granel de 980 kg/m3 , granulometría de 0,074 mm , conductividad térmica de 0,11
a 0,17 W/(m ⋅ K) a temperaturas entre 338,15 y 973,15 K respectivamente y calor específico
0,970 kJ/(kg ⋅ K) [16-18].

1.2. Modos básicos de intercambio de calor
La evaluación de los sistemas de intercambio de calor y conversión de la energía requieren de
cierta familiaridad con tres mecanismos diferentes, conducción, convección y radiación, así
como de sus interacciones.
12

�1.2.1. Conducción
La transmisión del calor por conducción, ocurre por contacto directo entre las partículas de un
cuerpo y las de otro cuerpo o entre partes de un mismo cuerpo siempre que se encuentren a
distintas temperaturas, donde se considera la materia como un medio continuo [19, 20].
Cuando en un cuerpo existe un gradiente de temperatura, ocurre transferencia de energía
desde la región a alta temperatura hacia la región de baja temperatura. Se dice que la energía
se ha transferido por conducción y que el flujo de calor por unidad de área es proporcional al
gradiente normal de temperatura. La ecuación (1.1) se conoce como Ley de Fourier de la
conducción de calor y se emplea cuando el flujo de calor es en una sola dirección [21, 22]. El
signo negativo indica que el flujo de calor es transferido en la dirección de la disminución de
la temperatura.

q =−λ ⋅ A ⋅ dT dx

(1.1)

Donde:
q - Calor transferido; W

λ - Conductividad térmica; W/(m ⋅ K)
A - Área de la sección transversal al flujo de calor; m 2

dT
- Gradiente de temperatura en la dirección del flujo de calor; K/m
dx

Al generalizar la ecuación (1.1) se define la ecuación (1.2) de difusión del calor a partir de la
Primera Ley de la Termodinámica para un volumen de control diferencial, dx , dy , dz [22].
∂  ∂T
λ ⋅
∂x  ∂x

 ∂  ∂T
 + λ ⋅
 ∂y  ∂y

 ∂  ∂T
 + λ ⋅
 ∂z  ∂z

∂T

ρ Cp ⋅
 + q =⋅
∂τ


(1.2)

Donde:
q - Flujo de calor generado por unidad de volumen; W/m3

C p - Calor específico a presión constante; kJ/(kg ⋅ K)

13

�ρ - Densidad; kg/m3
∂T
- Variación de la temperatura en el tiempo; K/s
∂τ

∂  ∂T 
3
λ ⋅
 - Conducción del flujo de calor neto en el volumen de control; W/m
∂y  ∂y 
La ecuación (1.2) proporciona las herramientas básicas para el análisis de la conducción del
calor y de su solución se obtiene la distribución de la temperatura T( x , y , z ) en el tiempo.
1.2.2. Convección
El término convección se utiliza para describir la transferencia de energía entre una superficie
y un fluido. Aunque el mecanismo de difusión contribuye a esta transferencia, generalmente
la aportación dominante es la del movimiento global o total de las partículas del fluido [22].
Obviamente la convección aparece únicamente en fluidos, que es donde puede producirse este
movimiento de materia [19]. Un fluido de velocidad V y temperatura T∞ , fluye sobre una
superficie de forma arbitraria y de área AS . La superficie tiene una temperatura uniforme TS ;
si TS ≠ T∞ entonces ocurrirá la transferencia de calor por convección. En estas condiciones se
produce la convección, caracterizada por un flujo térmico transmitido, dado por la relación
empírica conocida como Ley de Enfriamiento de Newton y la densidad del flujo de calor
puede ser expresada por la ecuación (1.3) [20].

q" =α ∞ ⋅ (T∞ − TS )

(1.3)

Donde:
q" - Densidad del flujo de calor; W/m 2
TS - Temperatura de la superficie; K
T∞ - Temperatura del fluido; K

α ∞ - Coeficiente de transferencia de calor por convección; W/(m 2 ⋅ K)
14

�Capa límite hidrodinámica
Al aplicar la ley de conservación de la materia y la segunda ley del movimiento de Newton, a
un volumen de control diferencial en la capa límite hidrodinámica, se requiere que para el
flujo estable, la velocidad neta a la que la masa atraviesa al volumen de control (flujo de
entrada – flujo de salida) tiene que ser igual a cero. La masa entra y sale del volumen de
control exclusivamente a través del movimiento del fluido. El transporte debido a este
movimiento se denomina advección [22].
La ecuación de continuidad (1.4), es una expresión del requerimiento de conservación de la
masa global y debe satisfacerse en todo punto en la capa límite hidrodinámica. Se aplica a un
fluido de una sola especie, así como también para mezclas en las que pueden estar teniendo
lugar la difusión de especies y las reacciones químicas.

∂ ( ρ ⋅ u ) ∂ ( ρ ⋅υ )
+
=
0
∂x
∂y

(1.4)

El campo de velocidad en la capa límite se determina resolviendo la ecuación de continuidad
(1.4) y las ecuaciones de los momentos X y Y (1.5) y (1.6) que proporcionan una
representación completa de las condiciones en dos direcciones de la capa límite
hidrodinámica.


ρ ⋅u ⋅




ρ ⋅u ⋅


∂u
∂u 
∂p ∂   ∂u 2  ∂u ∂υ    ∂   ∂u ∂υ  
+υ ⋅  =
− + µ 2 ⋅ − ⋅  +
  +  µ ⋅  +
  + X (1.5)
∂x
∂y 
∂x ∂x   ∂x 3  ∂x ∂y    ∂y   ∂y ∂x  
∂v
∂v 
∂p ∂   ∂v 2  ∂u ∂v    ∂   ∂u ∂v  
+v⋅  =
− +  µ ⋅  2 ⋅ − ⋅  +    + ⋅  µ ⋅  +   + Y (1.6)
∂x
∂y 
∂y ∂y   ∂y 3  ∂x ∂y    ∂x   ∂y ∂x  

Donde:

u , υ - Componentes de la velocidad promedio de flujo de masa en x , y ; m/s
X , Y - Componentes de la fuerza de cuerpo por unidad de volumen; N/m3

µ - Coeficiente dinámico de viscosidad; kg/(s ⋅ m)
15

�p - Presión; Pa



µ 2 ⋅




∂u 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección x ; N/m
∂x 3  ∂x ∂y  

µ ⋅ 2 ⋅


∂υ 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección y ; N/m
∂y 3  ∂x ∂y  

 ∂u ∂υ 
2
+
 - Esfuerzo cortante en la dirección x e y ; N/m
 ∂y ∂x 

µ ⋅

Capa límite térmica
La ecuación (1.7) representa la ley de conservación de la energía aplicada a un volumen de
control en la capa límite térmica [22].

ρ ⋅u

 ∂u ∂υ 
∂e
∂e ∂  ∂T  ∂  ∂T 
+ ρ ⋅υ=
 − p ⋅ +
 + µΦ + q
λ ⋅
 + λ
∂x
∂y ∂x  ∂x  ∂y  ∂y 
∂
∂
x
y



(1.7)

Donde:

e - Energía térmica por unidad de masa; J/kg

(

Donde el término p ∂u

∂x

+ ∂υ

∂y

) representa una conversión reversible entre energía

cinética y térmica. La disipación viscosa µΦ queda definida por la ecuación (1.8).
 ∂u ∂υ 
 ∂u 2  ∂υ  2  2  ∂u ∂υ  2 
µΦ ≡ µ ⋅  +  + 2   +    −  +  
∂y ∂x 
 ∂x   ∂y   3  ∂x ∂y  


(1.8)

El primer término del lado derecho de la ecuación (1.8) se origina de los esfuerzos cortantes
viscosos y los términos restantes surgen de los esfuerzos normales viscosos.
Capa límite de concentración
La ecuación (1.9) considera una mezcla binaria en la que hay un gradiente de concentración
de la sustancia [22].
u

∂ρ A
∂ρ
∂ρ A  ∂ 
∂ρ A 
∂ 
+ v A=
 + n A
 DAB ⋅
 +  DAB ⋅
∂x
∂y ∂x 
∂x  ∂y 
∂y 

(1.9)
16

�Donde:

ρ A - Densidad de la especie A; kg/m3
DAB - Coeficiente binario de difusión de masa; m 2 /s
n A - Aumento de masa de la especie A, debido a reacciones químicas; kg/(s ⋅ m3 )
1.2.3. Radiación
La radiación térmica es la propagación de ondas electromagnéticas, en determinadas
longitudes de ondas, emitidas por un cuerpo como resultado de su temperatura. La
transferencia de calor por radiación no requiere de presencia de la materia ya que el calor
puede ser transmitido a través del vacío absoluto a diferencia de la transferencia de calor por
conducción y convección [20-22].
El intercambio de radiación entre dos superficies grises, una encima de la otra, se expresa
según la ecuación (1.10).

1− ε2 
1
 1 − ε1
+
+
σ ⋅ (T − T2 ) ⋅ 
q1,2 =

 ε1 ⋅ A1 A1 ⋅ F12 ε 2 ⋅ A2 
4
1

−1

4

(1.10)

Donde:
q1,2 - Calor transferido por radiación desde la superficie emisora a la receptora; W

T1 ; T2 - Temperatura de la superficie emisora y receptora; K
A1 ; A2 - Área de la superficie emisora y receptora; m 2

σ - Constante de Stefan-Bolztman; 5,67 ⋅ 10−8 ⋅ W/(m 2 ⋅ K 4 )
ε1 ; ε 2 - Emisividad de la superficie emisora y receptora; adimensional
F12 - Factor de visión; adimensional

17

�1.3. Procesos donde intervienen sólidos granulados
Un sólido granulado es considerado un medio poroso, o sea, un material de estructura sólida
que contiene espacios o huecos interconectados [23]. En medios porosos naturales (arena;
granos y cereales), la distribución y forma de los poros es irregular, mientras que son
uniformes en los sintéticos (materiales aislantes y de construcción) [24].
El flujo granular es un flujo bifásico formado por partículas y un fluido intersticial, donde las
partículas fluyen de manera similar a un fluido o se resisten al corte como un sólido [25, 26].
Estos desempeñan un papel importante en las industrias de procesos (de alimentos, de
fármacos y metalúrgicos) donde se utilizan ampliamente los cilindros horizontales rotatorios
para la calcinación, calentamiento, secado y enfriamiento, de minerales y granos [27, 28].
1.3.1. Procesos de mezclado de sólidos granulados
El tratamiento de sólidos granulados y su movimiento en el interior de un cilindro horizontal
rotatorio se evalúa en dos componentes: en la dirección axial, causada por la inclinación del
cilindro; y en la dirección radial, provocada por la rotación [29-31], donde el material se
mueve en avalancha a baja velocidad, se mezcla y homogeniza su temperatura [32-37].
En el análisis del comportamiento del flujo de sólidos granulados en el plano transversal de
un cilindro horizontal rotatorio, se tienen en cuenta los fenómenos de cizallamiento, mezclado
y segregación de partículas, que ejercen notable influencia en la redistribución del calor y la
calidad del producto final [30, 38-41]. Se emplean modelos que describen el flujo de corte en
la capa activa [42] y establecen las dimensiones del centro segregado [43-46]. La Dinámica de
los Fluidos Computarizada permite la modelación de una cama granular que incluye
reacciones químicas e intercambio de calor entre la pared, el gas y la cama [44, 47-50].
El Método de Elemento Discreto permite la simulación bidimensional de los procesos
dinámicos de las partículas en la sección transversal del levantador de un secador [51-58]; el
calentamiento de las partículas en contacto con la pared del cilindro [59-61]; el mezclado
18

�transversal de partículas fluidas libres en un cilindro [51]. Sin embargo ninguno describe un
modelo completo para un horno rotatorio y coinciden que el acercamiento por este método es
válido hasta cierto punto, por lo que se recomienda hacer ajustes al modelo y usar los datos de
la literatura para calibrar el método [45, 52, 54].
Fernandes et al. [62] a través de un sistema de ecuaciones predice el arrastre de sólidos en los
levantadores de los cilindros horizontales rotatorios, que controlan las variables de secado, la
longitud de caída, el tiempo de retención y el movimiento de las partículas [63]. Otros autores
evalúan el efecto de variables como: carga de partículas y la velocidad de rotación [64], en el
tiempo de retención [65] y en la variación de la composición local del material granulado
[66]. Afirman además que el ángulo dinámico de reposo y la variación de la superficie normal
de la cama, solo dependen del coeficiente de llenado, de las propiedades reológicas del
material y son una función de la velocidad de rotación del cilindro, [44, 67].
Estudios sobre el movimiento, profundidad y forma de la cama en el plano transversal
[30, 42, 68], la velocidad axial y el tiempo de retención del sólido [30, 38]; el mezclado y la
segregación de partículas [18, 39, 40, 43], demuestran que los parámetros que más influyen en
la velocidad de transferencia de calor son: el movimiento transversal generado en la cama de
sólido que controla la frecuencia de renovación de la superficie y el espacio vacío cerca de la
superficie de intercambio que determina el grado de mezclado del material [42, 44-47].
Las investigaciones relacionadas con el comportamiento del mineral en el interior del cilindro
[69, 70] se limitaron a establecer el ángulo de llenado y la altura de la cama de mineral. El
autor de este trabajo y colaboradores, determinaron experimentalmente la relación entre las
variables mencionadas, el coeficiente de llenado, la masa de los carros raspadores y su ángulo
de desplazamiento, en función de la velocidad de rotación del cilindro y concluyeron que la
variable de mayor efecto es la masa de mineral, que se mueve en avalancha [71, 72].

19

�1.3.2. Procesos de transferencia de calor en sólidos granulados
Los mecanismos de transferencia de calor que predominan en una cama estática compactada
de un sólido granulado, independiente del tipo de flujo son: la conducción térmica a través del
fluido estancado, del sólido y del área de contacto entre dos partículas y la transferencia de
calor por radiación entre superficies de partículas y entre cercanos vacíos [73, 74]. Si se
incluye el flujo de un fluido entonces se consideran: la conducción térmica a través de la
película fluida cerca de la superficie de contacto entre dos partículas y la transferencia de
calor por convección sólido-fluido-sólido. Existen correlaciones y técnicas para referirse a la
conducción de calor en medios granulares [75-77].
La transferencia de calor en flujos granulados, depende de la conductividad térmica de la
cama, de la redistribución de las partículas calientes, del mezclado y la segregación del sólido
granulado [27]. En estos casos el movimiento del material puede originar la segregación
dentro de la cama, que tiende a neutralizar el ascenso en los gradientes de temperatura y la
advección [43] que en algunos casos domina la transferencia de calor total [78, 79].
A escala microscópica, el mezclado de sólidos y la transferencia de calor se logra por el
movimiento relativo entre las partículas [80]. Macroscópicamente, el mezclado es inducido
por el movimiento aleatorio de las partículas y la advección. Al aumentar la frecuencia de
corte, la viscosidad y la conductividad térmica efectiva de la cama aumentan [81] y para
tiempos cortos de contacto y fracciones pequeñas de partículas, se incrementa el mezclado
térmico y la transferencia de calor [81-83].
Entre los procesos de transferencia de calor y de masa en sólidos granulados no existe una
correlación lineal, debido a que obedecen a mecanismos de transporte diferentes [84, 85].

20

�1.3.3. Procesos de transferencia de calor entre un sólido granulado y otros medios
Mediciones de conductividad térmica efectiva en flujos granulares lentos, demuestran que la
resistencia a la transferencia de calor del sólido a la pared es determinante y debe ser
considerada [81, 86, 87]. El coeficiente transferencia de calor, es mayor para superficies
delgadas y menor para superficies embotadas, se incrementa con la capacidad calorífica de la
partícula, con la conductividad térmica del gas y disminuye con el aumento de la superficie de
intercambio [88-90].
La transferencia de calor por contacto entre la pared y la cama sólida es el modo dominante y
la superficie que la delimita depende del coeficiente de llenado y del ángulo de llenado
[31, 64]. Además puede describirse analíticamente a través de modelos macroscópicos,
aunque los coeficientes de transferencia de calor que lo caracterizan muestran diferencias
cuantitativas entre ellos [31, 40, 91-93].
La transferencia de calor en la cama sólida puede usarse como una aproximación del
coeficiente de transferencia de calor de la cama a la pared que depende del diámetro y la
velocidad de rotación del cilindro, del tamaño de la partícula, las propiedades termo físicas
del material y del movimiento de la cama (estática o agitada y tipo de agitación) [94], su valor
aumenta con la intensidad de mezclado, siendo el tiempo de contacto entre las partículas y la
pared inversamente proporcional a la velocidad de rotación [95].
El problema principal de la conducción de contacto, que ocurre entre una superficie caliente y
partículas en movimiento, es la transferencia de calor entre dos partículas lisas en contacto
elástico, donde se asume que el radio de curvatura de las partículas es mucho más grande que
el punto de contacto [96-98]. El coeficiente de transferencia de calor de contacto α ps ,λ está
compuesto de la conexión en serie de la resistencia de contacto entre la pared y las partículas

21

�α ps ,contacto y el coeficiente de penetración dentro de la cama sólida α s , penetración [39, 92, 99-101],
según se muestra en la ecuación (1.11).

α ps ,λ (1/ α ps ,contacto ) + (1/ α s , penetración ) 
=

−1

(1.11)

Donde:

α ps ,λ - Coeficiente de transferencia de calor de contacto; W/(m 2 ⋅ K)

α ps ,contacto - Coeficiente de transferencia de calor entre la pared y la primera capa de partículas;
W/(m 2 ⋅ K)

α s , penetración - Coeficiente de transferencia de calor por penetración en la cama sólida;
W/(m 2 ⋅ K)
Para un horno rotatorio a baja velocidad debe existir un mecanismo de penetración para la
transferencia de calor a las partículas [102]. A causa de la resistencia de contacto, existe un
elevado gradiente entre la temperatura de la pared y la primera capa de partículas cerca de la
pared, donde la temperatura en la cama sólida disminuye debido a la resistencia de
penetración de calor y a las propiedades termofísicas de una partícula que se reemplazan por
las propiedades efectivas de una cama a granel. Paletas distribuidas uniformemente en el
interior del horno evitan el efecto de canalizaciones y permiten un contacto gas sólido
favorable para cualquier relación de longitud y diámetro [103].
Para partículas en movimiento a corto e intermedio tiempo de contacto ( tc &gt; 0,1 s ) se asume
que la temperatura de la pared es constante y el coeficiente de penetración se determina a
través de la ecuación (1.12) [100, 104], aunque para tiempos de contactos muy pequeños, no
se ajusta a los resultados experimentales.

α s , penetración= 2 ρ s ⋅ C ps ⋅ λs π ⋅ tc

(1.12)

22

�Donde:

ρ s - Densidad aparente del sólido granulado; kg/m3
C ps - Calor específico a presión constante del sólido; kJ/(kg ⋅ K)

λs - Conductividad térmica del sólido; W/(m ⋅ K)
tc - Tiempo de contacto; s
El tiempo de contacto tc se determina según la ecuación (1.13), que depende del ángulo de
llenado y la velocidad de rotación.
tc= γ ⋅ ( 2 ⋅ π ⋅ n )−1

(1.13)

Donde:

γ - Ángulo de llenado; rad
n - Velocidad de rotación del cilindro, rad/s
Para tiempos largos de contacto entre la cama sólida y la pared se asume que:

α s , penetración = α ps ,λ y para tiempos cortos de contacto, a altas velocidades de rotación del
cilindro, el coeficiente de transferencia de calor alcanza valores infinitamente grandes [31].
Sin embargo Ernst [105], demostró que para tiempos de contacto cortos, la velocidad de
rotación no tiene influencia en el coeficiente de transferencia de calor por contacto.
Por lo tanto Schlünder [106], supuso que existe una capa de gas de rotacional entre la primera
capa de partículas y la superficie de la pared, que afecta la transferencia de calor por contacto
y que depende del tamaño de las partículas. Para calcular la resistencia de contacto entre la
cama y la pared, se deben considerar la conducción y la radiación en la cavidad ocupada por
el gas, que se forma entre las partículas y la pared. Li, et al. [93] proporciona un listado de
varios modelos para la transferencia de calor de contacto en hornos rotatorios, basado en el
acercamiento de Sullivan et al. [107].

23

�Wachters et al. [108] señalan que para velocidades de rotación superior a 0,17 rad/s y tiempos
cortos de contacto, el coeficiente de transferencia de calor por contacto es menor y se calcula
según la ecuación (1.12). Asumen que la cama sólida tiene temperatura uniforme y que cerca
de la pared, existe una capa delgada de partículas que se mezclan entre ellas después de cada
circulación de la cama.
Herz, et al. [40] exponen que después de un tiempo experimental de 70 min, la temperatura de
la pared alcanza su máximo y tiende a ser constante, hasta que converge en el tiempo con la
temperatura promedio de la cama y el gradiente de temperatura de la cama sólida tiende a
cero

y

el

coeficiente

de

transferencia

de

calor

permanece

constante.

Ortiz et al. [109] en la modelación de un horno rotatorio no consideran la transferencia de
calor por conducción y convección entre la pared cubierta por el sólido y el propio sólido,
porque ambas fases, sólido y pared, alcanzan el equilibrio térmico.
Lehmberg, et al. [86] utilizaron la teoría de la película de gas ficticia para la correlación de los
valores medidos experimentalmente, aproximación que se ajusta a los resultados de Wachters,
et al. [108]. Una representación simplificada de la resistencia de contacto, entre la pared y la
primera capa de partículas de la cama fue presentada por Sullivan, et al. [107], ecuación
(1.14).

α ps ,contacto= λg ⋅ ( 0,17 ⋅ rp )

−1

(1.14)

Donde:

λg - Conductividad térmica del gas; W/(m ⋅ K)
rp - Radio de la partícula; m
Tscheng et al. [110] calcularon los coeficientes de transferencia de calor a través de la
ecuación (1.15) para una región límite de ( n ⋅ ri 2 ⋅ γ ⋅ ρ s ⋅ C ps ⋅ λs−1 ) &lt; 104 , sustentado en la teoría
de la película de gas ficticia entre la pared y la primera capa de partícula.
=
α ps ,λ 11, 6 ( n ⋅ ri 2 ⋅ γ ⋅ ρ s ⋅ C ps ⋅ λs−1 ) ⋅ λs ⋅ ( ri ⋅ γ )
0,3

−1

(1.15)
24

�Donde:
ri - Radio interior del cilindro; m
La teoría abordada en el epígrafe 1.3, es significativa para el desarrollo de esta investigación,
ya que aporta elementos de interés relacionados con los procesos de transferencia de calor y
permite hacer consideraciones respecto al comportamiento del mineral laterítico reducido
como un sólido granulado.
1.4. Modelos de transferencia de calor y masa en cilindros horizontales rotatorios
Los modelos que representan los mecanismos de transferencia de calor en hornos, secadores y
enfriadores rotatorios, son complejos, ya que involucran la conducción, la convección y la
radiación, en un mismo instante de tiempo.
En la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se han modelado los procesos de: secado
natural [111-118]; molienda [119]; transporte neumático de la mena laterítica [18, 120, 121];
enfriamiento y mezcla del licor con el mineral reducido en el tanque de contacto [122-124]; y
calcinación del Carbonato Básico de Níquel [125-128]. Este último sirvió de base en la
modelación del proceso de enfriamiento [129-131] propuesto en este trabajo. La mayoría de
estos modelos utilizan ecuaciones diferenciales, que resuelven por los métodos de separación
de variables, Runge Kutta y diferencias finitas.
Los modelos para un proceso en particular son únicos, por eso se desarrollan modelos
genéricos, como los que describen el comportamiento de un secador rotatorio [132] a
contracorriente a partir de ajustes empíricos y seudofísicos [133-135], constituyen una
herramienta computacional para simular el comportamiento del equipo [136], suponen que los
parámetros principales son independientes del tiempo, la temperatura y la posición [137], lo
consideran como un sistema de parámetros distribuidos [138] y aplican los conceptos de
función de operación en la modelación de estos procesos [138-141].

25

�En la obtención de modelos matemáticos se utilizan además, el método de elementos finitos
(ANSYS) para predecir la distribución de temperaturas en un horno rotatorio [182], el método
de la dinámica de fluidos computarizada para explorar la eficiencia energética de un horno
[137, 142], los análisis energéticos y exergéticos para evaluar las pérdidas termodinámicas
[143] y el consumo específico de energía en secadores [144].
La modelación permite: establecer la relación entre los gradientes axiales de temperatura de la
cama, del gas y de la pared de un horno [78, 145-147], a partir de correlaciones empíricas
para calcular los coeficientes de transferencia de calor local [148-150]; evaluar el efecto de
pantalla de cadenas en el intercambio de calor [151]; predecir el tiempo de retención y del
ángulo de reposo del material, en función de la geometría del levantador en secadores y
hornos rotatorios [134, 152, 153].
La bibliografía consultada no muestra un modelo que caracterice el proceso de enfriamiento
del mineral laterítico reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Solo el
autor de este trabajo y colaboradores proponen un modelo dinámico con base
fenomenológica, conformado por tres ecuaciones diferenciales y las ecuaciones de enlace para
estimar los coeficientes de transferencia de calor que lo identifican [129-131, 154].
1.5. Procesos de transferencia de calor en el enfriador
Los procesos de transferencia de calor en el enfriador del mineral se deducen del análisis del
flujo tecnológico descrito en el epígrafe 1.1. El proceso de enfriamiento tiene como objetivo
disminuir la temperatura del mineral hasta un valor igual o menor que 533,15 K. Para ello se
utiliza el enfriador rotatorio, que es un equipo de transferencia de calor cilíndrico, dispuesto
horizontalmente como una instalación de transporte (figuras 1, 2 y 3 del anexo 1).

26

�4

Conducción

Convección y
radiación

2
Convección

Emerge

Sumerge

Conducción
y radiación
1

3

Convección

Figura 1.1. Modos de transferencia de calor en el enfriador.
La figura 1.1 muestra un corte del sistema formado por el mineral laterítico reducido (1), el
cilindro horizontal rotatorio (2), la piscina de agua para el enfriamiento (3) y el aire
circundante (4). En el proceso de enfriamiento están presentes los tres modos de transmisión
del calor (conducción, convección y radiación), representados en la figura 1.1 y los mismos
influyen de la forma siguiente.
El mineral descargado en el enfriador a una temperatura entre 923,15 y 973,15 K transfiere
calor a la superficie interior del cilindro a través de dos zonas:
1.

La pared cubierta por el mineral, donde están presentes la conducción, la convección y
la radiación, con predominio de la transferencia de calor por conducción debido al
contacto sólido-sólido [6, 7].

2.

La pared no cubierta por el mineral, donde están presentes la convección y la radiación
de los gases productos de la combustión que acompañan al mineral por el interior del
cilindro y la radiación del mineral.

A través del espesor del cilindro (δ = 18 mm) se transfiere calor por conducción, con mayor
intensidad en la zona que el mineral está en contacto con la pared. Por efecto de la rotación el
cilindro emerge de la piscina y la superficie exterior arrastra una película de agua fina que la
cubre hasta que se sumerge nuevamente. Por este motivo la pared exterior entrega todo el
27

�calor que recibe por convección al agua que la cubre e incrementa su temperatura desde
303,15 hasta 353,15 K . El agua transfiere calor al medio ambiente por convección, radiación
y evaporación de la película de agua, esta última se supone que ocurre a temperatura
constante en el sentido radial del cilindro y solo se considera en el sentido longitudinal.
1.5.1. Transferencia de calor entre el mineral y la pared del cilindro
El proceso de transferencia de calor entre el mineral y la pared del cilindro se sustenta en la
teoría abordada en el epígrafe 1.3. Donde se plantea que predomina la conducción de
contacto, que depende del área de contacto entre partículas, entre las partículas y la superficie,
de las propiedades termo físicas del sólido granulado y del tiempo de contacto.
Según el modelo de penetración [155], la resistencia térmica total entre el sólido y la pared
cubierta consiste en tres partes:
1.

La resistencia térmica incompleta introducida por la transmisión de calor por advección
durante el mezclado del material producto de la rotación: aquí el movimiento del sólido
se divide en dos zonas: (a) la capa activa donde el sólido se mueve a lo largo de una
interfaz inclinada que favorece un mezclado radial intenso, donde la temperatura del
sólido se considera una constante y la resistencia térmica se hace nula para valores del
coeficiente de transferencia de calor por advección del sólido infinitamente grande; (b) y
la zona de la capa fija en el fondo donde el sólido apenas se mueve.

2.

Resistencia de conducción térmica no estacionaria a través de la capa límite del sólido: la
resistencia de penetración se obtiene a través de la solución del problema de la
conducción térmica en una dimensión inestable en que el calor se transfiere desde el
sólido a través de la capa límite térmica en la capa de la película de gas [155].

3.

La resistencia de contacto térmico debido a la capa delgada de gas entre el sólido y la
pared: considera la conducción térmica en la película de gas, entre una partícula y la
pared y la radiación entre las partículas y la pared [155].
28

�El coeficiente de transferencia de calor global entre el sólido y la pared cubierta por este α sw
puede estimarse a través de las ecuaciones (1.16) y (1.17) [156]. El primer término de la
derecha en la ecuación (1.16) es una manera simplificada de estimar la resistencia de contacto
[91, 155].

(

(

α sp = χ ⋅ 2 ⋅ rp ⋅ λg−1 + 2 2 ⋅ ρ s ⋅ C ps ⋅ λs ⋅ n ⋅ γ −1

)

)

−1 −1

=
χ 0, 0287(1 − ξ c ) −0,581

(1.16)
(1.17)

Donde:

χ - Espesor de la película de gas; adimensional.

ξ c - Concentración de partículas en la cama a granel; adimensional
Los valores de χ para materiales compactados y camas fluidas son 0,085 y 0,2 a 1,0
respectivamente y es un parámetro que se determina experimentalmente. Sin embargo, se
contradicen con los resultados experimentales obtenidos por Wang, et al. [156].
En el caso de un enfriador de cenizas la radiación de calor ocurre en un espacio cerrado y se
hacen las siguientes suposiciones para simplificar el modelo: (1) la pared rotatoria y la
superficie de ceniza son cuerpos grises; (2) los extremos del cilindro son superficies
térmicamente aisladas; (3) el gas en el cilindro es despreciable, porque representa una
cantidad pequeña en la transferencia de calor total; (4) el impacto del cambio de temperatura
axial en la radiación de calor es despreciable [156]. Sustentados en las suposiciones
anteriores, la radiación de calor en el enfriador rotatorio es análoga a la radiación entre la
superficie gris de la pared expuesta y la superficie gris de la ceniza expuesta. Así, el
coeficiente de transferencia de calor por radiación α r se estima según la ecuación (1.18).

αr

(T − T ) ⋅  1 + A
σ⋅
=

(T − T )  ε A
4
c

4
p

c

p

c

cg
gp

 1

⋅  − 1 
 ε p  

−1

(1.18)

29

�Donde:

α r - Coeficiente de transferencia de calor por radiación; W/(m 2 ⋅ K)
Tc

- Temperatura de la ceniza;

TP

- Temperatura de la pared;

K
K

A cg - Área de la ceniza en contacto con el gas; m 2
A gp - Área de la pared en contacto con el gas; m 2

ε c - Emisividad de la ceniza; adimensional
ε p - Emisividad de la pared; adimensional
El análisis de los parámetros del modelo de transferencia de calor en un horno rotatorio indica
que la temperatura de la pared, del sólido granulado y del gas, son linealmente dependientes.
Se asume que el material se mezcla y se traslada como un fluido, por tanto la convección
entre la pared y el sólido es el modo dominante y significativo en el control de la temperatura
del material, que determina la calidad del producto [157].
Los enfriadores poseen un sistema de carros raspadores pendulares que favorecen la
movilidad y el trabajo con películas finas de mineral, la reposición de la capa estática por una
capa caliente que no ha estado en contacto con la pared, disminuyen el gradiente de
temperatura e inciden en el tiempo de retención [70]. Este último se determina en hornos,
secadores y calcinadores a partir de correlaciones empíricas [68, 158], debido a que factores
como: dimensiones del cilindro; forma y disposición de los carros raspadores; velocidad de
rotación; granulometría, viscosidad y adherencia del mineral, dificultan la obtención de una
relación analítica [149, 150], aunque cuando el coeficiente de llenado es menor del 20 % ; el
flujo de sólidos no ejerce influencia significativa en el tiempo de retención [159], que en el
enfriador de mineral se determina experimentalmente.
30

�La velocidad de transferencia de calor por conducción del mineral a la pared del cilindro está
determinada por las propiedades y las condiciones de la cama del mineral dentro del cilindro
[160, 161], que forma un ángulo de 22 a 26º con respecto a la horizontal y resbala en forma
de una masa estática [69, 162], el mineral no reducido, dificulta el desplazamiento hacia la
descarga y aumentan el coeficiente de llenado [163].
La bibliografía consultada en este epígrafe [91, 155, 156] hace valoraciones importantes para
la modelación del objeto de estudio. Se debe destacar que el mineral reducido se comporta
como un sólido granulado de temperatura homogénea, debido al movimiento de rotación del
cilindro y a la agitación de la cama con ayuda de los carros raspadores pendulares, con
predominio de la transferencia de calor por contacto entre el mineral y la pared del cilindro.
1.5.2. Transferencia de calor entre el mineral, los gases y la pared del cilindro
La transferencia de calor por convección se manifiesta a través de los gases que viajan a lo
largo del cilindro horizontal rotatorio y actúan recíprocamente con la cama y con la pared
[164], a temperatura superior a 700 K se considera que es alrededor del 10 % del total [165].
El coeficiente de transferencia de calor entre el gas libre en la superficie y la cama de sólido
es menos importante que entre el gas libre en la superficie y la pared [166-168]. Es
independiente de la velocidad de rotación, del tamaño de la partícula e inclinación del horno.
La convección es libre para un mínimo flujo de gases y ocurre en toda la longitud del cilindro
a temperaturas promedio de 454,15 y 706,15 K , para la pared y los gases respectivamente
[160]. La radiación en los gases es considerada para el vapor de agua y el dióxido de carbono,
por ser pequeña la emisividad de los gases diatómicos y suponer que ocurre solo en la mitad
más caliente del enfriador (a temperaturas superiores a 573,15 K) [169].
Experimentos realizados en función de la velocidad de rotación, del flujo de gas y el ángulo
de llenado, demuestran que con el aumento del diámetro del horno existe una disminución de

31

�la convección a la cama sólida, donde el diámetro equivalente De (interior del cilindro) es
una función del coeficiente de llenado ϕ [110], que se determina según la ecuación (1.19).

ϕ=

Vm
Vc

(1.19)

Donde:

ϕ - Coeficiente de llenado; adimensional
Vm - Volumen de mineral en el interior del enfriador, m3
Vc - Volumen interior del cilindro, m3
Experimentos realizados con diferentes materiales (cal, arena fina y gruesa), velocidad de
rotación (0,025 rad/s) , ángulo de llenado e inclinación del horno constante, confirman que la
capa límite en la pared del horno es totalmente turbulenta [170].
Como el diámetro del cilindro es grande algunos autores asumen que la transferencia de calor
por convección en su interior es análoga al esquema de flujo de gas sobre una pared plana. De
manera semejante, los coeficientes de transferencia de calor son calculados en tres regiones de
flujo: laminar, de transición y turbulenta [156, 171]. Correlaciones como la ecuación (1.20)
aplicadas a un flujo a través de un tubo permiten determinar la transmisión de calor del gas a
la pared de un horno rotatorio [166, 172, 173].

=
α gp 0, 0981 ⋅ ( m g )

0,67

(1.20)

Donde:
m g - Flujo de gases; kg/h

α gp - Coeficiente de transferencia de calor del gas a la pared del cilindro; W/(m 2 ⋅ K)
Existen correlaciones para estimar el coeficiente de transferencia de calor por convección
entre la partícula y el gas, pero no se ajustan a un enfriador [156, 174-177]. Al no existir un
flujo de gases en el interior del cilindro, se asume que el mineral y los gases que lo
32

�acompañan poseen igual temperatura, se desprecia la convección entre el gas libre en la
superficie y la cama de sólido, solo se considera la convección entre el gas libre en la
superficie y la pared.
1.5.3. Transferencia de calor en la pared del cilindro
La energía entregada a la superficie interior de la pared es absorbida y conducidad a través de
la pared [31, 109] a la superficie exterior del cilindro. Se asume que todo el calor
suministrado por el mineral a la pared es entregado al agua.
En estudios realizados a un horno rotatorio se desprecian el cambio cíclico y las variaciones
en la temperatura de la pared en la dirección angular, por el llamado efecto regenerativo y el
coeficiente de transferencia de calor por conducción en la pared se asume constante e
independiente de la temperatura [109].
La temperatura interna de la pared se estima a través de un complejo sistema de ecuaciones
que consideran la red del flujo de calor (gas – pared, pared interna – externa y pared externa –
medio circundante), donde se desprecia la transferencia de calor por radiación y solo se
considera la convección [178], se establece un balance térmico que incluye la conducción
térmica a la pared cubierta por la ceniza, la transmisión de calor por convección entre el aire
filtrado y la pared y la radiación de calor entre la ceniza caliente y la pared opuesta a la cama
de ceniza [156, 172].
1.5.4. Transferencia de calor de la pared del cilindro al agua
Durante la convección en un cilindro horizontal con un flujo de calor constante, sumergido en
un fluido viscoso e incompresible, el aumento del número de Prandtl contribuye a la
disminución de la temperatura en la pared [179]. El coeficiente de transferencia de calor local
aumenta con el incremento de la velocidad del flujo de aire al disminuir la película de agua
por evaporación [180]. La influencia de una pared caliente en el espesor de la capa límite,

33

�indica que la velocidad del fluido cercano a la pared es superior, ya que la expansión tiene
lugar a temperaturas más altas [181].
Estudios realizados a un enfriador de cenizas consideran que la transferencia de calor en la
intercapa del agua de enfriamiento es análogo a la convección forzada en una tubería, porque
el espesor de la intercapa es mucho más pequeño que la longitud del cilindro [156] y utilizan
las ecuaciones (1.21), (1.22) y (1.23) [182] para estimar los números de Nusselt y Reynolds.

Nu pa = (α pa ⋅ De ) λa
Nu pa = 0, 012 ⋅ ( Re

0,87
a

− 280 ) ⋅ Pr

0,4
a

23

  Pr 
⋅ 1 +  De   ⋅  a 
  L    Prp 

(1.21)
0,11

(1.22)

0, 05 &lt; Pra Prp &lt; 20
Rea = ρ a ⋅ De ⋅ ua ⋅ µa−1

(1.23)

Donde:

α pa - Coeficiente de transferencia de calor de la pared del cilindro al agua; W/(m 2 ⋅ K)
Rea - Número de Reynolds para el agua; adimensional
De - Diámetro exterior del cilindro; m
L - Longitud característica, m

Pra - Número de Prandtl a la temperatura del agua; adimensional
Prp - Número de Prandtl a la temperatura en la pared; adimensional

ρ a - Densidad del agua; kg/m3
ua - Velocidad del agua; m/s

µa - Coeficiente dinámico de viscosidad para el agua; kg/(s ⋅ m)
En un cilindro horizontal que transmite oscilaciones rotatorias en dimensiones infinitas la
convección forzada es causada por la oscilación del cilindro y la convección natural por la
34

�fuerza de flotación del flujo. La transferencia de calor es gobernada por los números de
Rayleigh y Reynolds y por la frecuencia dimensional de las oscilaciones [183-190].
En un cilindro rotatorio calentado con un flujo cruzado, se dividió la región de flujo subcrítico
en tres rangos en función de la relación entre la velocidad del aire y la velocidad
circunferencial de la superficie del cilindro: entre 0 y 0,5 es caracterizado por un aumento del
número de Nusselt; entre 0,5 y 2 los coeficientes de transmisión de calor son independientes
de la velocidad de rotación; mayor de 2, la velocidad de rotación del cilindro y no la
velocidad del flujo cruzado determinan el nivel de transmisión de calor [191]. La rotación
domina sobre el flujo cruzado y tiene un efecto significativo en la distribución de los
coeficientes de transferencia de calor local [181].
El número de Nusselt local refleja las características de transferencia de calor por convección
y las condiciones del flujo dependen del número de Rayleigh y la relación de flotación
[192, 193]. Estudios experimentales acerca de la formación de capas alrededor de un cilindro
[194] demuestran que la transferencia de calor por convección de doble difusividad, está entre
los modos de conducción y convección natural [195-197]. El perfil del número de Nusselt
promedio está entre los modos de conducción pura y convección natural y la variación se debe
a la evolución de las capas [198, 199]. Durante la convección libre desde un cilindro
sumergido en un fluido inmóvil, la disminución de los esfuerzos cortantes en el fluido facilita
la transferencia de calor y su aumento tiene un efecto contrario [200-202].
Para describir la transferencia de calor por convección natural en la capa límite laminar en un
cilindro horizontal se aplican las ecuaciones de energía y continuidad, se determinan las
propiedades del fluido en función de la temperatura y se resuelven los sistemas de ecuaciones
diferenciales parciales por el método de la diferencia finita [203-205].
En este epígrafe se establece la incidencia de la velocidad de rotación, la temperatura y los
números de Nusselt, Rayleigh, Reynolds, en la transferencia de calor por convección de la
35

�pared al agua, en condiciones diferentes a las del objeto de estudio: menos del 30 % del
volumen del enfriador está sumergido en la piscina y el 70 % cubierto por una película de
agua, ambas zonas a diferentes temperaturas, además existe ebullición en la zona que la pared
alcanza valores superiores a los 373,15 K .
1.5.5. Transferencia de calor y masa del agua al aire
La evaporación externa del vapor de agua en un cilindro horizontal calentado y los efectos de
la rotación en la transferencia de masa se evalúan a través del número de Sherwood Sh [206]
(ecuación (1.24)), como una función de los números de Reynolds rotacional Rer , de Grashof
GrL y de Schmidt Sc , ecuaciones (1.25), (1.26) y (1.27).
Sh =
0,32 ⋅ ( 8,5·Rer2 + GrL ) ⋅ Sc 

(1.24)

Rer = π ⋅ De2 ⋅ n ⋅ ρ a ⋅ ( 60 ⋅ µa )

(1.25)

1/3

−1

GrL = g ⋅ β ⋅ (Ts − T∞ ) ⋅ L3 ⋅ν −2
−1
Sc= ν ⋅ DAB

(1.26)
(1.27)

Donde:
Sh - Número de Sherwood; adimensional

Rer - Número de Reynolds rotacional; adimensional
GrL - Número de Grashof; adimensional
Sc - Número de Schmidt; adimensional
g - Constante de la gravedad; m/s 2

β - Coeficiente de expansión térmica volumétrica; K −1

ν - Coeficiente cinemático de viscosidad; m/s 2

36

�La ecuación (1.28) muestra que Sh es directamente proporcional a Ra1/3 y proporciona una
buena predicción para Rer &lt; 7,0 ⋅103 . El efecto de la transferencia de masa por convección
natural predomina más que la rotación del cilindro.
Sh = 0,32·Ra1/3
L

(1.28)

Ra
=
GrL ⋅ Pr
L

(1.29)

Donde:
RaL - Número de Rayleigh; adimensional
Para Rer entre 7, 0 ⋅103 y 1,1 ⋅104 , la rotación es gradualmente más importante y el número de
Sherwood Sh se incrementa ligeramente con el aumento de Rer . Durante este período, la
convección natural y la rotación tienen efectos en la transferencia de calor por convección, así
que ninguno de ellos es despreciable.
Para Rer entre 1,1 ⋅104 y 6, 0 ⋅104 el efecto de rotación es determinante y el de convección
extremadamente bajo. El número de Sherwood Sh sólo depende de Rer , ecuación (1.30).
=
Sh 0,55 ⋅ Rer2/3

(1.30)

El Reynold rotacional crítico Rer ,cri , ecuación (1.31), es mayor para la transferencia de calor
que para la transferencia de masa [207] y decide si se usa la ecuación (1.28) o (1.30).

0, 44 ⋅ Ra1/2
Re=
r , cri

(1.31)

Es de obligatoria consulta la bibliografía básica [20-22] que expone la teoría de la
transferencia de calor, para establecer las ecuaciones del modelo en el capítulo 2, que
caracterizan los procesos que son abordadas en los epígrafes 1.5.4 y 1.5.5.

37

�1.6. Análisis crítico de los estudios realizados al proceso de enfriamiento de mineral
Desde el inicio de la industria del níquel existen deficiencias en el proceso de enfriamiento del
mineral laterítico reducido. Aunque los enfriadores de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” cumplen con la relación longitud diámetro [158], se les debió aumentar el diámetro
en vez de la longitud, para garantizar mejor flotación, menor altura de la cama, mayor
capacidad de enfriamiento y transportación de mineral [8].
Las elevadas temperaturas del mineral reducido y los problemas existentes en el
funcionamiento de los enfriadores de mineral, condujeron a investigaciones en diferentes
períodos de explotación de la tecnología Caron.
En el período comprendido entre el 1956 y 1996, se estudiaron los siguientes temas:
•

Análisis del uso de enfriadores de cama fluida y los mecanismos de transferencia de calor
cuando se adiciona agua atomizada o vapor de agua en el interior del enfriador [160, 169,
208-213].

•

Determinación del ángulo de reposo y del movimiento del mineral laterítico reducido
caliente en el interior del cilindro horizontal rotatorio [69, 70].

•

Consideraciones sobre el mecanismo de los raspadores interiores de los enfriadores, su
incidencia en la transmisión de calor e introducción de mejoras en el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido [70, 161, 162, 214, 215].

•

Análisis de los problemas de fabricación y montaje de los enfriadores y del empleo de
inhibidores de incrustación en el agua de enfriamiento [216, 217].

Baker [218] patentó el equipo que más se asemeja al enfriador de mineral actual, pero solo
hace una descripción de los elementos que lo componen y su funcionamiento.
Estos trabajos abordan temas de interés para esta investigación, pero se debe señalar que en la
actualidad no se introduce vapor de agua o agua atomizada en el interior del enfriador
[208-212] y que los carros raspadores actuales son diferentes a los utilizados en ese período
38

�(anexo 1 figura 3). Se consideran importantes los trabajos que estudian los procesos de
transferencia

de

calor

durante

el

enfriamiento

del

mineral

laterítico

reducido

[6, 7, 70, 161, 162, 214, 215], aunque utilizan los métodos abordados en la bibliografía básica
[20-22, 158] y asumen los coeficientes de transferencia de calor de manera global. No
analizan el enfriador como un objeto de parámetros distribuidos, ni presentan un sistema de
ecuaciones, procedimientos de cálculo o modelo que lo caracterice.
Desde el 2004 hasta el 2013, el autor de este trabajo y colaboradores estudiaron el proceso de
enfriamiento del mineral reducido, donde se destacan los siguientes temas:
• Construcción de un cilindro horizontal rotatorio a escala de laboratorio y obtención del
ángulo de llenado, ángulo de inclinación del mineral laterítico y de los carros raspadores
pendulares para diferentes velocidades de rotación y coeficientes de llenado [71, 72].
• Construcción de un enfriador de mineral laterítico reducido a escala piloto [219-221], con
un sistema automático para la medición de las variables que lo caracterizan [222], para la
evaluación del proceso [223-228] y obtención de los parámetros de explotación [229, 230].
• Modelación, simulación e identificación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios por el método de elementos finitos (ANSYS)
y con ayuda de Redes Neuronales Artificiales (MATLAB) [231-233].
• Evaluación del proceso de enfriamiento en cilindros horizontales rotatorios [15, 234-242].
• Evaluación técnico – económica e influencia de los elementos mecánicos del enfriador en
el proceso de transferencia de calor y de la temperatura del mineral laterítico reducido en el
índice de extractable en el tanque de contacto [243-245].
• Modelación matemática del proceso de enfriamiento de mineral laterítico reducido
[117, 129, 131, 154, 246, 247].
Estos trabajos analizan el proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido como un
objeto de modelación, ajustan y perfeccionan el modelo multivariable propuesto e identifican
39

�los coeficientes de transferencia de calor que lo caracterizan. En la búsqueda de soluciones
para validar el modelo se realizan experimentos que constituyen la base de esta investigación.
Los cilindros horizontales rotatorios han sido muy utilizados en las industrias de procesos,
aunque en menor escala para el enfriamiento de mineral [31]. Sin embargo, ellos aún se
diseñan empíricamente debido a la falta de un modelo apropiado de transferencia de calor
que lo caracterice, razón importante para su estudio [156].
Wang, et al. [156] aborda la modelación matemática de un enfriador de cenizas residuales en
calderas de vapor, basado en un sistema de ecuaciones diferenciales ordinarias, que
caracterizan el comportamiento de la temperatura de la ceniza a través del enfriador. El
modelo incluye el calor de la combustión del carbón residual por su importancia en el
proceso de transferencia de calor durante el enfriamiento de las cenizas y su validación
acredita la pertinencia explicativa y predictiva del mismo [248].
El enfriador de cenizas está formado por dos cilindros concéntricos que rotan sobre un
mismo eje, entre los que circula el agua de enfriamiento. En el interior posee aspas espirales
guías, que imponen movimiento a la ceniza mientras intercambia calor con el aire que circula
por el interior del cilindro y con la pared de este. Características estas que lo distinguen del
enfriador de mineral que está parcialmente sumergido en una piscina con agua y posee carros
raspadores pendulares que transportan el mineral mientras se enfría. Las propiedades
termofísicas de la ceniza y del mineral laterítico reducido son diferentes.
No obstante, existen criterios presentados por Wang, et al. [156] y Si, et al. [248] que son de
interés para el desarrollo de esta investigación, que se abordan y referencian en los siguientes
epígrafes y capítulos.
Estudios realizados al proceso de enfriamiento, demuestran que el mineral transfiere el 75 %
del calor por conducción y el 25 % por radiación a la pared, que le transfiere el 67 % a la

40

�piscina y el 33 % a la zona no sumergida por evaporación de la película de agua adherida a la
pared exterior del cilindro [7].
El calor que no se elimina en los enfriadores, se extrae en los tanques de contacto pero a costa
de un incremento del flujo de licor [161]. Para temperaturas del mineral a la descarga entre
443,15 y 473,15 K , se incorpora al circuito de lixiviación entre 1 744 y 2 908 kW de calor
adicional al que entraría si la temperatura fuera de 393,15 K .
De los estudios sobre el proceso de transferencia de calor en el enfriador de mineral, solo el
autor de este trabajo y colaboradores tuvieron en cuenta la resistencia por conducción del
mineral reducido a la pared del cilindro [15, 129-131, 154, 228], otros autores asumen como
temperatura del mineral, del agua y de la pared un valor promedio entre la entrada y la salida
e introducen errores en el cálculo de la cantidad de calor que se transfiere [249]. Por tener
30 m de longitud se debe considerar como un equipo de parámetros distribuidos.
Conclusiones del capítulo
•

Los resultados de las investigaciones que abordan la modelación del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido no dan solución a la problemática existente y
no se demuestra la validez del modelo dinámico propuesto.

•

Los modelos que describen el intercambio de calor en cilindros horizontales rotatorios
(secadores, hornos, calcinadores y enfriadores), no permiten establecer los parámetros de
operación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido, pero aportan
criterios y ecuaciones a tener en cuenta en la identificación de los coeficientes de
transferencia de calor por unidad de longitud que caracterizan el modelo propuesto en
esta investigación.

41

�CAPÍTULO 2. MODELACIÓN
MINERAL

LATERÍTICO

DEL

PROCESO

REDUCIDO

EN

DE

ENFRIAMIENTO

CILINDROS

DEL

HORIZONTALES

ROTATORIOS
Introducción
El desarrollo de expresiones matemáticas que representen los fenómenos físicos que
intervienen en un proceso y su aplicación a la implementación de las nuevas tecnologías es un
asunto de primordial importancia en el desarrollo del sector industrial, donde la modelación
matemática es un instrumento necesario en el diseño y operación de una planta o de un
proceso de producción. Adelantos en la simulación permiten obtener soluciones a través de
varios métodos numéricos con exactitud y rapidez. Para componer las ecuaciones de un objeto
en la industria, es necesario despreciar una serie de factores secundarios y sí tener en cuenta
los principales: de entrada, de salida y las perturbaciones que influyen en la dinámica del
mismo; además que la sencillez del modelo conformado debe contener las principales
peculiaridades del proceso investigado [122].
En este caso, si se conocen los elementos o factores que influyen en la transferencia de calor
se puede establecer un modelo que prediga la temperatura del mineral a la salida de los
enfriadores.
El objetivo de este capítulo es establecer el modelo físico-matemático teórico del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios de la Unidad
Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” con la capacidad teórica de regular la operación tecnológica del equipo.

42

�2.1. Modelación de la transferencia de calor en el enfriador
Para establecer las ecuaciones diferenciales que describen el comportamiento del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido se deben precisar los procesos físicos que tienen
lugar en el mismo. El mineral reducido y los gases reductores que lo acompañan, aportan
calor a la pared interior del cilindro al entrar en contacto con ella, luego es transferido a la
pared exterior del cilindro; desde donde es absorbido por el agua contenida en la piscina.
A lo largo del enfriador se presentan fuertes gradientes de temperaturas, que exigen trabajar
con un modelo de parámetros distribuidos, para cuya conformación se divide el cilindro en un
número finito de elementos volumétricos dispuestos en serie y se aplicarán a cada elemento
ecuaciones de conservación de la energía y de la masa [129-131, 149, 154].
Cada elemento de volumen está limitado longitudinalmente por dos secciones, llamadas
sección de entrada (subíndice x ) y sección de salida (subíndice x + dx ) tal como se ilustra en
la figura 2.1. Conocidas las condiciones de alimentación del enfriador, el resto de los
elementos se resuelven en serie, ya que las variables correspondientes a la sección de entrada

x serán conocidas y por lo tanto a partir de las ecuaciones se obtendrán las de salida x + dx .

Figura 2.1. Elemento de volumen del cilindro.

43

�2.1.1.

Balance de masa y energía del mineral

La energía calorífica puede entrar o salir del sistema analizado por el mecanismo de
conducción de calor, de acuerdo con la ley de Fourier (ecuación (1.1)); también puede
transferirse debido al movimiento global del fluido, es decir, por transporte convectivo
(epígrafe 1.2.2) y la energía que se manifiesta mediante este proceso se le llama también calor
sensible. En casos especiales, además se puede considerar el transporte de calor por radiación
(epígrafe 1.2.3), descrito por la ley de Stefan-Boltzmann. Luego se selecciona un volumen de
control infinitesimalmente pequeño como se muestra en la figura 2.1.
A través de un balance de energía al volumen de control diferencial de la figura 2.1, se
obtiene la ecuación (2.1) que caracteriza la transferencia de calor del mineral a la pared. El
miembro izquierdo caracteriza la velocidad de variación de la temperatura en el tiempo T ( t )
del elemento de mineral dx ; el primer miembro de la derecha relaciona el calor que entra con
el flujo de mineral al elemento x y el calor que sale con el mineral x + dx ; el segundo
término es el calor entregado por el mineral y los gases a la pared del cilindro.

ρ m ⋅ c pm ⋅ Astm ⋅ ∆x ⋅

∂Tm ( x, t )  c pm ⋅ m m ⋅ (Tm ( x, t ) − Tm ( x + ∆x, t ) ) − 

=
 − K1 ⋅ (Tm ( x, t ) − TP ( x, t ) ) ⋅ ∆x

∂t



(2.1)

Dividiendo la ecuación (2.1) por ∆x y tomando el límite cuando ∆x → 0 se obtiene la
ecuación (2.2).

ρ m ⋅ c pm ⋅ Astm ⋅

∂Tm ( x, t )
∂T ( x, t )
=
−c pm ⋅ m m ⋅ m
− K1 ⋅ (Tm ( x, t ) − TP ( x, t ) )
∂t
∂x

(2.2)

Donde:

ρ m - Densidad aparente del mineral; kg/m3
C pm - Calor específico del mineral; kJ/(kg ⋅ K)

Astm - Área de la sección transversal del mineral; m 2

44

�Tm - Temperatura del mineral; K
m m - Flujo de mineral; kg/s
K1 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del sólido a la pared por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)
2.1.2.

Balance de masa y energía de la pared del cilindro

Se considera el cilindro un medio homogéneo en el cual no hay movimiento de volumen
(advección), donde la distribución de temperatura ocurre en coordenadas cartesianas en el
sentido longitudinal del cilindro. Luego se selecciona un volumen de control
infinitesimalmente pequeño como se muestra en la figura 2.1 y a través de un balance térmico
se obtiene la ecuación diferencial de la conducción para la pared, expresión (2.3).
∂Tp ( x, t )


+
 −λ p ⋅ Astc ⋅

∂x
∂Tp ( x, t ) 

=  + K ⋅ T x, t − T x, t ⋅ ∆x − 
c pp ⋅ ρ p ⋅ Astc ⋅ ∆x ⋅
(
)
(
)
(
)
1
m
p
∂t


 − K 2 ⋅ (Tp ( x, t ) − Ta ( x, t ) ) ⋅ ∆x 



(2.3)

Donde:
C pp - Calor específico del material del cilindro; kJ/(kg ⋅ K)

ρ p - Densidad del material del cilindro; kg/m3
Astc - Área de la sección transversal del cilindro; m 2

λ p - Conductividad térmica del material del cilindro; W/(m ⋅ K)
Ta - Temperatura del agua en la piscina; K

K 2 - Coeficiente variable de transferencia de calor a través de la pared del enfriador por
unidad de longitud al agua de la piscina; W/(m ⋅ K)

45

�2.1.3.

Balance de masa y energía del agua

La figura 2.1 muestra el área de la sección normal para el estudio del proceso de transferencia
de calor en la piscina por unidad de longitud.
Del balance térmico para el agua, se obtienen la ecuación (2.4).

 c pa ⋅ m a ⋅ (Ta ( x, t ) − Ta ( x + ∆x, t ) ) +


∂Ta ( x, t ) 
ρ a ⋅ c pa ⋅ Asta ⋅ ∆x ⋅
=  + K 2 ⋅ (Tp ( x, t ) − Ta ( x, t )) ⋅ ∆x −

∂t


 − K 3 ⋅ (Ta ( x, t ) − Taire ( x, t )) ⋅ ∆x − qevp ( x, t ) ⋅ ∆x 

(2.4)

Dividiendo la ecuación (2.4) por ∆x y tomando el límite cuando ∆x → 0 se obtiene la
ecuación (2.5).
dTa


+ K 2 ⋅ (Tp ( x, t ) − Ta ( x, t )) − 
∂Ta ( x, t )  −c pa ⋅ m a ⋅
dx
=
ρ a ⋅ c pa ⋅ Asta ⋅


∂t
 − K ⋅ (T ( x, t ) − T ( x, t )) − q ( x, t )

a
aire
evp
3



(2.5)

Donde:
C pa - Calor específico del agua; kJ/(kg ⋅ K)

Asta - Área de la sección transversal ocupada por el agua; m 2
m a - Flujo de agua; kg/s
Taire - Temperatura del aire; K
K 3 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del agua al medio por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)

qevp ( x, t ) - Calor transferido por evaporación por unidad de longitud; W/m
2.1.4.

Modelo de transferencia de calor en el enfriador

Para simplificar el modelo se hacen los siguientes supuestos:
1.

No existe reacción química en el mineral, es decir que el mineral solo intercambia calor
durante su transporte a través del enfriador.

46

�2.

Los gradientes de temperatura en el seno del mineral son despreciables, por lo tanto, la
temperatura es uniforme en todo el volumen del sólido. Esta suposición se sustenta en el
bajo coeficiente de llenado, el pequeño tamaño de las partículas de mineral, la acción de
los carros raspadores y la velocidad de rotación con que trabaja el enfriador [250].

3.

El mineral laterítico reducido y los gases que lo acompañan se encuentran a la misma
temperatura. No existe un flujo de gases a considerar [156].

El modelo de transferencia de calor en el enfriador se puede enunciar entonces mediante el
sistema de ecuaciones simultáneas (2.2), (2.3) y (2.5), donde se cumplen ciertas condiciones
iniciales y de frontera representadas en (2.6):
=
Tm ( x, t1 ) f=
Tm ( x1 , t ) g m (t )
m ( x)
=
Ta ( x, t2 ) f=
Ta ( x2 , t ) g a (t )
a ( x)

(2.6)

Al considerar que el flujo del sólido granulado dentro de un cilindro rotatorio se desarrolla en
estado estacionario, se simplificaría notablemente el modelo [251, 252].
Dado que el mineral se mueve a una velocidad de 0,01 a 0,017 m/s , el tiempo de retención
del mineral en el interior del enfriador es de 30 a 50 minutos [6]. Luego de cierto período de
ocurrencia del proceso de enfriamiento, la temperatura en cualquier posición x a lo largo de
la longitud del cilindro es constante respecto al tiempo. En este sentido se considera que Tm ,
TP y Ta son funciones invariables en el tiempo y quedan las ecuaciones (2.2) y (2.5) de la
forma en que se muestran las ecuaciones (2.7) y (2.8).
dTm ( x )
=
− K1 ⋅ Tm ( x ) + K1 ⋅ TP ( x )
dx

(2.7)

dTa
=
−Ta ( x ) ⋅ ( K 2 + K 3 ) + K 2 ⋅ Tp ( x ) + K 3 ⋅ Taire ( x ) − qevp ( x )
dx

(2.8)

c pm ⋅ m m ⋅
c pa ⋅ m a ⋅

Con las condiciones iniciales representadas en (2.9) que permiten el uso de métodos
numéricos clásicos de solución:
47

�Tm ( 0 ) = T1
Ta ( 0 ) = T2

(2.9)

Conocido que el espesor de la pared del cilindro (0,018 m) , es mucho menor que el diámetro
(3 m) y la longitud (30 m) del enfriador y que el proceso ocurre en equilibrio termodinámico
después de un tiempo de operación, se considera que no existe acumulación neta de energía
dentro de la pared del cilindro [93]. Entonces se propone la ecuación (2.10) para estimar la
temperatura de la pared del cilindro [109, 156, 172].
K1 ⋅ (Tm ( x ) − Tp ( x ) ) =⋅
K 2 (Tp ( x ) − Ta ( x ) )

(2.10)

A través de las ecuaciones (2.7), (2.8) y (2.10) quedó establecido el modelo matemático
teórico genérico con base fenomenológica que describe el proceso de enfriamiento del
mineral laterítico reducido y se da cumplimiento parcial al objetivo de la investigación.
2.1.5.

Modelo para calcular la temperatura del agua

En la presente investigación se hace necesario desarrollar un modelo matemático que permita
estimar el valor de la temperatura del agua para x = 0 ( Ta (0) ) en función de los principales
parámetros que caracterizan el proceso cuyo correspondiente papel se explica en el
epígrafe 3.1, tales como los flujos y calores específicos del mineral y el agua, así como de la
temperatura de entrada del mineral en x = 0 y de entrada del agua en x = 30 . Es decir:
Ta (0) = f (Tm (0), Ta (30), C pm , C pa , m m , m a )

(2.11)

Si se conocen valores suficientes de Ta (0) para valores de las variables independientes Tm (0) ,
Ta (30) , C pm , C pa , m m y m a se puede obtener un modelo de la forma (2.11).
2.2. Cálculo del área de la sección transversal del sólido
Para estimar el coeficiente de transferencia de calor K1 del mineral a la pared es necesario
calcular la cuerda y los arcos de las superficies a través de las cuales se transfiere el calor del
mineral a la pared del cilindro, delimitadas por el ángulo de llenado γ y la altura de la cama
48

�de mineral hm , según se muestra en la figura 2.2 y se determinan por medio de las ecuaciones
(2.12), (2.13), (2.14) y (2.15).
S pcm= ri ⋅ γ

(2.12)

S pncm= ri ⋅ ( 2 ⋅ π − γ )

(2.13)

A=
S pcm ⋅ dx
pcm

(2.14)

A=
S pncm ⋅ dx
pncm

(2.15)

Donde:
S pcm - Arco de la pared cubierta por el mineral; m
S pncm - Arco de la pared no cubierta por el mineral; m
Apcm - Área de la pared cubierta por el mineral; m 2

Apncm - Área de la pared no cubierta por el mineral; m 2
La ecuación (2.16) permite determinar el área del sector de una circunferencia Asect. a partir
del área de la sección transversal que ocupa el mineral en el interior del cilindro Astm y el área
del triángulo circunscrito AT .
Asect
= AT + Astm

(2.16)

Donde:
Asect . - Área del sector; m2
AT - Área del triángulo; m2

49

�Figura 2.2. Representación del ángulo de llenado γ y el área que ocupa el mineral.
Las ecuaciones (2.17) y (2.18) muestran los pasos a seguir para determinar el área del sector
de la circunferencia. Si son asumidas las coordenadas polares ( R, φ ) donde R es el radio y φ
es el ángulo, entonces se puede calcular:
ri γ

ri

0 0

0

ri

Asect. =∫ ∫ R ⋅ dφ ⋅ dR =∫ R ⋅ [φ ]0 ⋅ dR =γ ⋅ ∫ R ⋅ dR
2
Asect. =
γ⋅R
2

γ

0

ri

0

r2
=
γ i
2

(2.17)

(2.18)

Las ecuaciones (2.19), (2.20), (2.21), (2.22), (2.23) y (2.24) muestran los pasos a seguir para
determinar el área del triángulo circunscrito en el sector de la circunferencia.
a 

am 
AT 
hT ⋅ m  


AT =
2⋅  =
2⋅
 hT ⋅ 
2 =

 
 2 
2 
 2 

(2.19)

 am 
 
γ
sen   =  2 
ri
2

(2.20)

am
γ
= ri ⋅ sen  
2
2

(2.21)

h
γ
cos   = T
 2  ri

(2.22)
50

�γ
hT = ri ⋅ cos  
2
AT =

(2.23)

2
2
2
γ   = ri ⋅ sen
 γ  ⋅ r ⋅ cos  γ   =  ri

⋅
r
sen
(γ )
  i
    ⋅ sen  2 ⋅  
i
2 
2
 2   2
 2  2

Astm = γ

ri 2 ri 2
r2
− ⋅ sen ( γ ) = i ⋅ ( γ − sen ( γ ) )
2 2
2

(2.24)

(2.25)

Donde:
hT - Altura del triángulo; m
am - Cuerda del segmento ocupado por el mineral; m
Una forma satisfactoria para determinar el valor de γ cuando se conoce el valor de Astm es
resolver mediante el método de bisección [253] la ecuación (2.25) en γ , ecuación (2.26).
r2
f ( γ ) = i ⋅ ( γ − sen ( γ ) ) − Astm =0
2

(2.26)

Algoritmo:
Sean γ 0 = 0 y γ 1= 2 ⋅ π , Cota de error = 0,000001
Si f ( γ 0 ) = 0 entonces γ 0 = 0 es la solución, en caso contrario:
Si f ( γ 1 ) = 0 entonces γ 1= 2 ⋅ π es la solución, en caso contrario:
1:

Hallar γ m a través de la ecuación por la ecuación (2.27).

γm =

γ 0 + γ1
2

(2.27)

2:

Hallar f ( γ m ) , si este valor es nulo entonces γ m es la solución, en caso contrario:

3:

γ 1 = γ m
Si f ( γ 0 ) ⋅ f ( γ m ) &lt; 0 entonces 
en caso contrario
 f ( γ 1 ) = f ( γ m )

γ 0 = γ m

 f ( γ 0 ) = f ( γ m )

51

�4:

Si ( γ 0 − γ 1 ) &lt; Cota del error entonces γ m =

γ 0 + γ1
2

es la solución, en caso contrario ir al

paso 1.
El tiempo de retención de un sólido en el interior de un cilindro horizontal se determina según
la ecuación (2.28) [248].
tr =

ρ m ⋅ ϕ ⋅ π ⋅ ri 2 ⋅ Lc
m m

(2.28)

Donde:
tr - Tiempo de retención; s
Lc - Longitud del cilindro; m
2.3. Cálculo del volumen de la sección del cilindro sumergida en la piscina
Para estimar el volumen de la sección del cilindro sumergida en el agua se parte del principio
de Arquímedes y para el caso de estudio se expresa según la ecuación (2.29):
Vsa =

menf

ρa

(2.29)

Donde:
menf - Masa del enfriador; kg

Vsa - Volumen del enfriador sumergido en el agua; m3
El área de la sección transversal del cilindro sumergida en el agua se determina a través de la
ecuación (2.30), que se sustituye en la ecuación (2.31) para obtener el valor del ángulo de
sumersión θ , figura 2.3.

=
Astcsa

Asta = Vsa Lc

(2.30)

( re2 2 ) ⋅ [θ − sen (θ )]

(2.31)

52

�Donde:
Astcsa - Área de la sección transversal del cilindro sumergida en el agua; m 2

θ - Ángulo de sumersión del cilindro en el agua; rad
re - Radio exterior del cilindro; m
Para estimar el valor de la altura de sumersión del cilindro hs es necesario calcular los valores
x1 &lt; 0 y x2 &gt; 0 que son los puntos de intersección entre la recta decreciente y= m ⋅ x y la
circunferencia x 2 + y 2 =
re2 , para lo cual se asume que m = tan ( (θ − π ) 2 ) . Luego se obtiene
que hs = m ⋅ x2 + re , ver figura 2.3.

Figura 2.3. Representación del ángulo θ y la altura de sumersión del cilindro en el agua hs .
Para establecer las condiciones de flotación del cilindro en el agua contenida en la piscina se
parte de las ecuaciones (2.32), (2.33) y (2.34).
V=
Vasc + Vsa
acc

(2.32)

Vacc = Lc ⋅ a p ⋅ hacc

(2.33)

Vasc = Lc ⋅ a p ⋅ hasc

(2.34)

53

�Donde:
Vacc - Volumen que ocupa el agua en la piscina con el cilindro; m3
Vasc - Volumen que ocupa el agua en la piscina sin el cilindro; m3
hacc - Altura del agua en la piscina con el cilindro sumergido; m
hasc - Altura del agua en la piscina sin el cilindro sumergido; m
a p - Ancho de la piscina; m

Sustituyendo las ecuaciones (2.33) y (2.34) en la ecuación (2.32), se despeja hcc y se obtiene
la ecuación (2.35) que permite determinar la altura del agua en la piscina con el cilindro
sumergido en ella.

hacc = ( Lc ⋅ a p ⋅ hasc + Vsa ) ( Lc ⋅ a p ) (2.35)
Nótese que si se denomina hap a la altura de los apoyos en el fondo de la piscina, cuando
hacc &gt; hsa + hap el cilindro flota, ver figura 2.3.

El nivel necesario del agua en la piscina sin el cilindro hasc , para que este flote cuando se
llene con el mineral es: hasc &gt; ( ( hs + hap ) ⋅ Lc ⋅ a p − Vsa ) ( Lc ⋅ a p )
Las ecuaciones (2.36), (2.37), (2.38), (2.39) y (2.40) permiten calcular las superficies a través
de las cuales se transfiere el calor de la pared del cilindro al agua, delimitadas por el ángulo de
sumersión θ , según se muestra en la figura 2.3.
S psa= re ⋅ θ

(2.36)

S pnsa= re ⋅ ( 2 ⋅ π − θ )

(2.37)

A=
S psa ⋅ dx
psa

(2.38)

A=
S pnsa ⋅ dx
pnsa

(2.39)

aa = 2 ⋅ re ⋅ sen (θ 2 )

(2.40)
54

�Donde:
S psa - Arco de la pared sumergida en el agua; m
S pnsa - Arco de la pared no sumergida en el agua; m
Apsa - Área de la pared sumergida en el agua; m 2
Apnsa - Área de la pared no sumergida en el agua; m 2

aa - Cuerda del segmento sumergido en el agua; m
2.4. Caracterización de los coeficientes del modelo
Para resolver el modelo matemático que describe el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a través de las ecuaciones (2.7), (2.8) y (2.10) es necesario establecer las
ecuaciones de enlace que permiten determinar los coeficientes que caracterizan los procesos
de transferencia de calor del sólido a la pared K1 , de la pared al agua de la piscina K 2 , del
agua al aire K 3 y el calor transferido por evaporación del agua qevp ( x, t ) .
2.4.1.

Caracterización de los coeficientes de transferencia del mineral a la pared

El coeficiente superficial de transferencia de calor del sólido a la pared del cilindro por unidad
de longitud es variable respecto a x y se propone expresarlo mediante la ecuación (2.41) que
tiene en cuenta los coeficientes de transferencia de calor y el área, tanto de la pared cubierta
por el mineral, como la no cubierta por este.
K1 ( x=
) α pcm ( x) ⋅ S pcm + α pncm ( x) ⋅ S pncm

(2.41)

Donde:

α pcm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

α pdm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared no cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

55

�El calor a la pared cubierta por el mineral se transmite por conducción y radiación y el
coeficiente de transferencia de calor puede definirse por la ecuación (2.42), donde los
términos de la derecha caracterizan la conducción [166] y la radiación [22] de calor entre la
cama de mineral y la pared del cilindro.


4
4


−
(
)
(
)
T
x
T
x
εm ⋅ε p
(
)
2 ⋅ λm (Tm ( x))
m
p


=
+ σ⋅
⋅
α pcm ( x)
1
1
−
(
)
(
)
T
x
T
x
λm (Tm ( x)) ⋅ γ 
(m
) 
p
3⋅
 ε + ε −1
2 ⋅ ρ m ⋅ C pm ⋅ n 
m
p


(2.42)

Donde:

λm (Tm ( x)) - Conductividad térmica variable del mineral; W/(m ⋅ K)
ε m - Emisividad del mineral; adimensional
El calor del sólido a la pared no cubierta, se transmite por convección y radiación, donde el
coeficiente de transferencia de calor se define por la ecuación (2.43) [22].


Tm 4 ( x) − Tp4 ( x) ) 
(

α pdm ( x) = α gp +  σ ⋅ ε m ⋅ ε p ⋅


−
T
x
T
x
(
)
(
)
(
)
m
p



(2.43)

Donde:

α gp - Coeficiente de transferencia de calor del gas a la pared del cilindro; W/(m 2 ⋅ K)
En el epígrafe 1.5.2 a través de la ecuación (1.20) se calcula el coeficiente de transferencia de
calor del gas a la pared del cilindro α gp , que depende del flujo de gases por el interior del
cilindro. Se considera que durante el enfriamiento, el cilindro está caracterizado por el flujo
de calor uniforme a través de la superficie laminar y completamente desarrollado y se emplea
la ecuación (2.44) para determinar el coeficiente α gp . En este caso el número de Nusselt es
una constante, independiente del número de Reynolds, de Prandtl y la posición axial [22].

α gp =

4,36 ⋅ λg
De

(2.44)
56

�2.4.2.

Caracterización de los coeficientes de transferencia de la pared al agua

Para la determinación del coeficiente de transferencia de calor K 2 , se proponen las
ecuaciones (2.45) y (2.46) que tiene en cuenta los modos de transferencia de calor por
convección y ebullición. La ecuación (2.45) se utiliza cuando la temperatura de la pared del
cilindro es inferior a los 378 K y cuando es igual o superior a los 378 K se utiliza la ecuación
(2.46).
K 2 ( x=
) α psa ( x) ⋅ S psa + α pnsa ( x) ⋅ S pnsa

(2.45)

K 2 (=
x) α ebull ( x) ⋅ S psa + α ebull ( x) ⋅ S pnsa

(2.46)

Donde:

α psa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared sumergida al agua;
W/(m 2 ⋅ K)

α pnsa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared no sumergida a la película
de agua; W/(m 2 ⋅ K)

α ebull ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor por ebullición del agua; W/(m 2 ⋅ K)
A partir de la correlación empírica para el número de Nusselt [254], se obtienen los
coeficientes de transferencia de calor por convección, ecuaciones (2.47) y (2.48).



1



−1
α psa ( x) = λaa ⋅  C ⋅ ( Rera ) ⋅ Pra3  ⋅ S psa
m







1



−1
α pnsa ( x) = λap ⋅  C ⋅ ( Rerp ) ⋅ Prp3  ⋅ S pnsa



m

(2.47)



(2.48)

Donde:
Rera - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua en la piscina; adimensional
Rerp - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua sobre la pared; adimensional

57

�λaa - Conductividad térmica del agua a la temperatura de la piscina; W/(m ⋅ K)
λap - Conductividad térmica del agua a la temperatura de la pared no sumergida; W/(m ⋅ K)
Todas las propiedades se evalúan a la temperatura de la película.
Las constantes C y m correspondientes a las ecuaciones (2.47) y (2.48) se buscan en la
tabla 2.1 en correspondencia con los valores del número de Reynolds calculado a través de las
expresiones (2.49) y (2.50).
Tabla 2.1: Constantes C y m para flujos por el exterior de cilindros
ReD

C

m

0,4 - 4

0,989

0,33

4-40

0,911

0,385

40 - 4000

0,683

0,466

4000 - 40 000

0,193

0,618

40 000 – 400 000

0,027

0,805

Fuente: Incropera et al. (2007).
Como el enfriador rota a baja velocidad se considera que transmite movimiento al agua que
está en contacto con su superficie y arrastra consigo una película de agua que cubre la
superficie no sumergida del cilindro, además se asume que el agua en contacto con la
superficie tiene una velocidad igual a la de rotación del enfriador, lo cual está en
correspondencia con la convección en flujo de Couette [22, 191, 199], donde el fluido se
mueve en una sola dirección en flujo paralelo e involucra planos estacionarios y en
movimiento. Tales consideraciones permiten expresar el número de Reynolds en función de la
velocidad de rotación del enfriador a través de las ecuaciones (2.49) y (2.50).
ReDa = π ⋅ n ⋅ ρ aa ⋅ re2 ⋅ (15 ⋅ µaa )

−1

ReDp = π ⋅ n ⋅ ρ ap ⋅ re2 ⋅ (15 ⋅ µap )

−1

(2.49)
(2.50)
58

�Donde:

ρ aa - Densidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/m3
ρ ap - Densidad del agua a la temperatura en la pared no sumergida; kg/m3

µaa - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/(s ⋅ m)
µap - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la pared no sumergida;
kg/(s ⋅ m)

Para calcular el coeficiente de transferencia de calor por ebullición α ebull (ecuación (2.51)), se
considera que esta ocurre en la zona de ebullición nucleada, debido a la diferencia entre la
temperatura de la pared y la temperatura de saturación del agua a la presión de trabajo. Para
valores de la temperatura de la pared superiores a los 378,15 K y menores que 403,15 K
(5 ≤ ∆Te ≤ 30) [22].
1

α ebull

 g ⋅ ( ρ a − ρva )  2  C pa ⋅ (Tp − Tsat ) 
−1
= µa ⋅ h fg ⋅ 
⋅ (Tp − Tsat )
 ⋅ 
n 

σs

  Cs , f ⋅ h fg ⋅ Pra 
3

(2.51)

Donde:
h fg - Calor latente de vaporización; J/kg

Tsat - Temperatura de saturación del agua a 101,325 kPa ; 273,15 K

ρva - Densidad del vapor de agua; kg/m3
σ s - Tensión superficial; N/m
Cs , f y n - Constantes adimensionales que están preestablecidas de acuerdo con la

combinación (superficie-fluido) existente, los posibles valores a tomar por estas se
seleccionan en la tabla 2.2.

59

�Tabla 2.2: Valores de Cs , f y n para varias combinaciones Superficie-Fluido.
Agua-Acero inoxidable

Cs , f

n

Grabado químicamente

0,0130

1,0

Pulido mecánicamente

0,0130

1,0

Molido y pulido

0,0060

1,0

Fuente: Incropera et al. (2007).
2.4.3.

Caracterización del término y del parámetro de transferencia del agua al aire

La transferencia de calor del agua al aire ocurre por convección y evaporación. Donde la
energía exigida para la evaporación proviene de la energía interior del líquido que entonces
trae consigo reducciones en la temperatura del mismo. El flujo de calor transmitido por
evaporación del agua al aire se determina a través de la ecuación (2.52).

′′ . p ⋅ Aap + qevp
′′ . pnsa ⋅ S pnsa
qevp. ( x ) = qevp

(2.52)

Las ecuaciones (2.53) y (2.54) permiten determinar las pérdidas de calor por evaporación
′′ . p y desde la película de agua qevp
′′ . pnsa. que cubre
desde la superficie del agua en la piscina qevp
la pared no sumergida en el agua hacia el aire [22].
′′=
qevp
n′′A.a ⋅ h fg .a
.a

(2.53)

′′=
qevp
n′′A. p ⋅ h fg . p
.p

(2.54)

Donde:
′′ .a - Flujo de calor por evaporación del agua en la piscina; W/m 2
qevp
′′ . p - Flujo de calor por evaporación del agua en la pared no sumergida; W/m 2
qevp

n′′A.a - Flujo de masa por evaporación del agua en la piscina; kg/(s ⋅ m 2 )
n′′A. p - Flujo de masa por evaporación del agua en la pared no sumergida; kg/(s ⋅ m 2 )

60

�h fg .a - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la piscina; J/kg
h fg . p - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la pared no sumergida; J/kg

Los flujos de masa de agua en la piscina n′′A. p y en la pared n′′A. pnsa se determinan según las
ecuaciones (2.55) y (2.56) [22].
=
n′′A.a hm ( ρ A, sat .a − ρ A,aire )

(2.55)

=
n′′A. p hm ( ρ A, sat . p − ρ A,aire )

(2.56)

Donde:
hm.a - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la piscina; m/s
hm. p - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la pared no sumergida; m/s

ρ A, sat .a - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del agua; kg/m3
ρ A, sat . p - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura en la pared no sumergida;
kg/m3

ρ A,aire - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del aire; kg/m3
El coeficiente de transferencia de masa se determina a través de la ecuación (2.57).
1
hm =Sh ⋅ DAB ⋅ L−aire

(2.57)

Donde:
Laire. - Longitud de la superficie de agua en contacto con el aire; m
El número de Sherwood es igual al gradiente de concentración adimensional de la superficie,
proporciona una medida de la transferencia de masa por convección de la superficie y se
determina a través de la ecuación (2.58), válida para 0, 6 &lt; SC &lt; 3000 [22].
4

1

Sh
= 0, 0296 ⋅ ReL5 ⋅ SC3

(2.58)

61

�Donde:
ReL - Número de Reynolds; adimensional

La longitud de la superficie de agua en contacto con el aire Laire (ecuación (2.59) ), se refiere
al ancho de la piscina a p menos la cuerda del segmento sumergido en el agua aa , más el arco
de la superficie del cilindro no sumergido en el agua S pnsa (figura 2.3), que también está
cubierto por una película de agua e intercambia calor con el cilindro y con el medio, es la
zona de mayor evaporación donde el agua alcanza su mayor temperatura.
Laire
= Lap + S pnsa

(2.59)

La longitud de la superficie del agua en la piscina Lap en contacto con el aire, se estima a
través de la ecuación (2.60).
Lap= a p − aa

(2.60)

Donde:
Lap - Longitud del ancho de la piscina en contacto con el aire; m

El número de Reynolds para el aire se determina a través de la ecuación (2.61).
−1
ReL = uaire ⋅ Laire ⋅ν aire

(2.61)

Donde:
uaire - Velocidad del aire; m/s

ν aire - Coeficiente cinemático de viscosidad del aire; m/s 2
Para determinar el número de Schmidt se emplea la ecuación (2.62).
−1
SC ν aire ⋅ DAB
=

(2.62)

El coeficiente de transferencia de calor por convección del agua al aire α aire , se obtiene según
la ecuación (2.63).
62

�1
α aire =λaire ⋅ ( 0, 43 ⋅ ReL0,58 ⋅ Pr 0.4 ) ⋅ L−aire

(2.63)

Entonces el coeficiente de transferencia de calor a través del agua por unidad de longitud al
medio se determina por la ecuación (2.64).
=
K 3 α aire ⋅ Laire
2.4.4.

(2.64)

Modelo generalizado de la transferencia de calor en el enfriador

A partir de un análisis crítico del modelo descrito en el epígrafe 2.1.4 y de las ecuaciones
propuestas para determinar los coeficiente K1 , K 2 , K 3 y el calor de evaporación qevp. , se
observa que en el sistema de ecuaciones (2.7), (2.8) y (2.10) no se integra de manera explícita
la relación que existe entre los parámetros esenciales del proceso C pa , C pm , m m , m a , Tm (0)
y Ta (30) mencionados en el epígrafe 2.1.5 y cuyos correspondientes cometidos se explican en
el epígrafe 3.1.
Las ecuaciones diferenciales (2.7) y (2.8) expresan respectivamente las relaciones numéricas
entre los términos de cada ecuación. Sin perder la esencia de estos modelos y con el objetivo
de ganar mayor ajuste explícito del modelo a los parámetros de operación del sistema, las
ecuaciones (2.7) y (2.8) pueden sustituirse respectivamente por las expresiones (2.65) y (2.66)
que junto con la ecuación (2.10) y las condiciones (2.9) describirán en lo que sigue el modelo
generalizado que en la presente investigación describa las relaciones entre Tm , TP y Ta .
c pm ⋅ m m ⋅ f m (ε ) ⋅
c pa ⋅ m a ⋅ f a (ε ) ⋅

dTm ( x )
= − K1 ⋅ Tm ( x ) + K1 ⋅ TP ( x ) 
dx

dTa
 −Ta ( x ) ⋅ ( K 2 + K 3 ) + K 2 ⋅ Tp ( x ) + K 3 ⋅ Taire ( x ) − qevp ( x ) 
=
dx 

(2.65)

(2.66)

Donde ε es un factor adimensional descrito por la expresión (2.67).

ε=

m m ⋅ C pm ⋅ Tm (0)
m a ⋅ C pa ⋅ Ta (30)

(2.67)

63

�Las funciones f m (ε ) y f a (ε ) pueden ser entendidas como parámetros del sistema de
ecuaciones o funciones de operación [138, 140, 141] y tal como se verá en el epígrafe 3.3 se
ajustan a partir de los valores experimentales disponibles.
Conclusiones del capítulo
•

El modelo dinámico del proceso de enfriamiento del mineral laterítco reducido quedó
conformado por las expresiones (2.1), (2.3) y (2.4) y las condiciones iniciales y de
frontera (2.6).

•

El modelo estacionario del proceso de enfriamiento del mineral laterítco reducido quedó
conformado por las expresiones (2.7), (2.8), (2.10) y las condiciones (2.9).

•

El modelo generalizado del proceso de enfriamiento que describe las relaciones entre Tm ,
TP y Ta , quedó conformado por las expresiones (2.65), (2.66) y (2.10), las condiciones
(2.9) y las funciones de operación f m (ε ) y f a (ε ) .

•

Se establecen las ecuaciones de enlace (2.41), (2.45), (2.46), (2.52) y (2.64) para estimar
los coeficientes variables de transferencia de calor por unidad de longitud K1 , K 2 , qevp y
K 3 , que caracterizan el modelo dinámico, estacionario y generalizado del proceso de
enfriamiento.

64

�CAPÍTULO 3. IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO MATEMÁTICO PARA EL
PROCESO DE ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO REDUCIDO
Introducción
A partir de las teorías, las ecuaciones, los procedimientos y los modelos descritos en los
capítulos 1 y 2, que permiten la estimación de los coeficientes y las áreas de transferencia de
calor por unidad de longitud (mineral – pared; pared – agua y agua – aire), corresponde
comprobar que realmente las respuestas del modelo teórico propuesto en el capítulo 2 se
aproximan lo suficiente al comportamiento del proceso real de trabajo para igual régimen de
operación. Conocidas las ecuaciones involucradas en la evolución de las variables que
caracterizan el proceso de enfriamiento, se implementan las mismas en una aplicación
informática. Por lo que se proponen como objetivos del presente capítulo:
•

Validar el modelo matemático teórico a partir de la información experimental para un
caso de estudio representativo del proceso de enfriamiento del mineral.

•

Implementar una aplicación informática para la validación del modelo, la simulación del
proceso y el cálculo de los parámetros racionales de operación.

•

Realizar la simulación de la distribución de la temperatura del mineral, de la pared del
cilindro y del agua en la piscina con respeto a la longitud del cilindro para diferentes
regímenes de operación.

•

Obtener los parámetros de explotación para diferentes regímenes de operación.

•

Valorar los beneficios económicos y el impacto socioambiental, asociados a la
investigación.

65

�3.1. Información experimental para el ajuste y validación del modelo
Para la realización de los experimentos se utiliza la instalación industrial de la Unidad Básica
de Producción Planta de Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” descrita en el epígrafe 1.1, que cuenta con 12 enfriadores de mineral situados
horizontalmente uno al lado del otro, en grupos de cuatro por lozas. Todos construidos en la
empresa Mecánica del Níquel “Comandante Gustavo Machin Hoed de Beche” con igual
tecnología de fabricación.
3.1.1.

Selección de las variables que influyen en el proceso de enfriamiento

Para la selección de las variables a manipular durante los experimentos se tuvieron en cuenta
las características del proceso tecnológico que se desarrolla en el objeto de investigación y el
control que se ejerce sobre él.
3.1.1.1. Flujo de mineral
Los hornos de reducción deben trabajar a una capacidad nominal de 21 t/h , por tanto cuando
los enfriadores operan con valores inferiores a las 37 t/h es a causa de mantenimientos o
averías. Por lo general la variación del flujo de mineral se debe a operaciones de arrancadas o
paradas del horno.
El flujo de mineral se identifica como una variable independiente que se puede manipular y
evaluar su efecto en la temperatura del mineral a la salida del enfriador.
3.1.1.2. Flujo de agua que entra a la piscina
Esta variable es manipulada con el objetivo de garantizar la flotación del cilindro y una
temperatura no menor de 70 ºC en el agua a la salida de la piscina [2].
El flujo de agua que entra a la piscina se identifica como una variable independiente que se
puede manipular y evaluar su efecto en la temperatura del mineral a la salida del enfriador.

66

�3.1.1.3. Temperatura del mineral a la entrada
Esta variable depende del perfil térmico de operación de los hornos que se mantiene en un
valor fijo y se determina en el hogar 15 (a la salida del horno de reducción), no obstante
experimenta ciertas variaciones debido a las perturbaciones propias del proceso industrial y
aunque es una variable independiente no será considerada como una variable a manipular.
Para la validación del modelo es necesario estimar la temperatura del mineral a la entrada del
enfriador, para lo cual se realiza un balance de masa y energía que tiene en cuenta el flujo y la
temperatura del mineral a la descarga de cada horno.
Para estimar el flujo de mineral laterítico reducido se afecta el flujo de mineral que entra al
horno por un coeficiente de corrección que considera las pérdidas durante la calcinación, la
reducción del mineral (reciclo: 3 % ; humedad: 4,5 % ; petróleo: 2,5 %; derrames: 1 %) y la
precisión de las balanzas, el cual toma un valor aproximado, igual a 0,88.
3.1.1.4. Temperatura del mineral a la salida del enfriador
Aunque la temperatura del mineral a la descarga del enfriador es la variable de salida, se debe
destacar que en ella inciden un grupo de parámetros que no se registran en el proceso
productivo, como son: la cantidad de agua que se evapora; la temperatura y humedad del
medio ambiente y la velocidad del aire. Todas esas variables mencionadas son recogidas en el
modelo fenomenológico propuesto [129, 131, 154].
La temperatura del mineral a la descarga del enfriador se identifica como variable
dependiente, debido a que caracteriza la eficiencia del proceso de enfriamiento.
3.1.1.5. Temperatura del agua a la entrada de la piscina
Esta variable depende de las condiciones climatológicas de la región, ya que el agua se
suministra a la piscina a temperatura ambiente, por lo que es considerada una variable
independiente y no será considerada a manipular.

67

�3.1.1.6. Velocidad de rotación del cilindro
Para esta variable se escoge un solo nivel (0,97 rad/s) a causa de la condición de trabajo
continuo de los enfriadores y la dirección de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos
de Reducción no permite que se manipule, ya que un cambio en el régimen de operación
puede traer consecuencias negativas en cuanto a la calidad y eficacia del proceso de
enfriamiento.
3.1.2.

Análisis de las perturbaciones

A los efectos de la presente investigación se consideran perturbaciones las siguientes
variables: la presión de trabajo en el interior del enfriador, la temperatura ambiente y la
humedad relativa.
Para el monitoreo de las variables meteorológicas se empleó el equipo Davis EZ-Mount
Groweather propiedad de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”, el cual cuenta con
un sistema de adquisición de datos, conformado por un conjunto básico de sensores que
garantizan la medición, el registro y el almacenamiento de las variables en una computadora
cada una hora. Las variables meteorológicas que se emplearon en esta investigación son: la
temperatura de bulbo seco, la humedad relativa, la dirección y velocidad del aire, las cuales
por tener un comportamiento aleatorio no pueden ser prefijadas para la experimentación, no
obstante, sus valores reales fueron considerados en el momento en que se realizó la
simulación del proceso con ayuda de la aplicación informática creada.
Según el estudio realizado por la División América de la empresa especializada en auditorías
ambientales CESIGMA S.A. [255] (CESIGMA S.A., 2004), en la región de Moa donde se
encuentra la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” presenta un clima tropical, con una
temperatura media anual de 300,15 K , que en verano fluctúa entre 303,15 y 305,15 K con
máximas que oscilan entre 307,15 y 309,15 K y en invierno varía entre 287,15 y 299,15 K
con mínimas alrededor de los 285,15 K . La humedad relativa media anual para las 7:30 horas
68

�es de 85 a 90 % y para las 13:00 horas está entre 70 y 75 % . El régimen eólico refleja la
ocurrencia mayoritaria de los vientos alisios reforzados por las brisas marinas y
contrarrestados por el terral. Los vientos soplan sobre la zona oriental procedentes del NE en
los meses de octubre-enero; del ENE, durante febrero-mayo; y del este, en junio-septiembre.
La velocidad promedio de la brisa es en general de 1,4 a 4,1 m/s .
A partir del análisis realizado se definen como variables de entrada:
•

Flujo másico de mineral a la entrada del enfriador

•

Flujo de agua de enfriamiento

Como variable de salida o dependiente:
•

Temperatura del mineral a la salida del enfriador

3.1.3. Diseño del proceso de medición
Aunque para realizar una investigación científica se pueden utilizar diversos tipos de diseños
de experimentos [256-260], existen dos procedimientos fundamentales de recolección del
material estadístico inicial, para la obtención y validación posterior del modelo matemático.
Para el desarrollo de esta investigación se propone la conjugación del experimento activo y
pasivo [261].
3.1.3.1. Experimento activo
En consideración de los recursos disponibles y la necesidad de demostrar la validez del
modelo teórico propuesto en el capítulo 2, se realizó el experimento activo, el cual consistió
en un diseño factorial completo, basado en las posibles combinaciones entre las variables de
estudio y los niveles escogidos. Se estudiaron dos factores: flujo de mineral con dos niveles y
flujo de agua con tres niveles, para cada experimento se hicieron cinco réplicas de forma
aleatoria, para un total de 30 pruebas (21 ⋅ 31 ⋅ 5 =
30) [262], según la matriz de experimentos
que se muestra en la tabla 3.1, además de las variables mencionadas se registraron los valores
de la temperatura de la pared en la superficie del cilindro y del agua de enfriamiento, a ambos
69

�lados y en toda la longitud del enfriador. Para la validación del modelo se encontraron los
valores promedios de la temperatura del agua y de la pared en ambos lados, luego se
determinó el promedio de las cinco réplicas a la temperatura del mineral, de la pared y del
agua, utilizados para la validación del modelo.
Tabla 3.1 Matriz de experimento

Número

Cinco muestras y el valor promedio
Tm 2
Tm 3
Tm 4
Tm 5

m m

m a

Tm1

(t/h)

(K)

(K)

(K)

(K)

(K)

Tm111

Tm 211

Tm 311

Tm 411

Tm 511

(K)
Tmp11

Tmp

1

m 1

(m3 /h)
m a1

2

m 1

m a 2

Tm112

Tm 212

Tm 312

Tm 412

Tm 512

Tmp12

3

m 1

m a 3

Tm113

Tm 213

Tm 313

Tm 413

Tm 513

Tmp13

4

m 2

m a1

Tm121

Tm 221

Tm 321

Tm 421

Tm 521

Tmp 21

5

m 2

m a 2

Tm122

Tm 222

Tm 322

Tm 422

Tm 522

Tmp 22

Tm123 Tm 223
Tm 323
m 2
m a 3
Tm 423
Total de observaciones experimentales realizadas = 30

Tm 523

Tmp 23

6

La metodología utilizada durante la realización de los experimentos es la siguiente:
1.

Se calibraron los instrumentos que se describen en el anexo 2, utilizados para medir los
valores de las variables que intervienen en el proceso.

2.

Se comprobó la conexión de los instrumentos empleados al sistema de adquisición de
datos de la empresa (CITECT) para el registro y monitoreo de las variables.

3. Se procedió a fijar un flujo de mineral constante, según el diseño de experimentos sin
dejar de tener en cuenta el perfil térmico del horno. Se esperó y observó durante 35 a 40
minutos (tiempo de retención del mineral en el horno [6]), se registró la hora y la fecha
del momento en que el sistema se estabilizaba para las nuevas condiciones.
4.

Se procedió a establecer el flujo de agua, se registró la hora y la fecha, se esperó
mientras se observaba en el sistema de adquisición de datos de la empresa (CITECT)
hasta que la temperatura del mineral a la descarga se mantuviera estable.

70

�5.

Se procedió a realizar mediciones de la temperatura de la pared exterior del cilindro en
ambos lados (este y oeste) de la instalación.

3.1.3.2. Experimento pasivo
Debido al régimen de producción ininterrumpido en que se encuentra el objeto de estudio es
necesario aplicar un experimento pasivo, donde se observa el diapasón de variación de las
variables controladas e identifican la interrelación entre las variables independientes y sus
efectos en la variable dependiente ya que surge el peligro de ruptura del régimen tecnológico
y de obtención de una producción defectuosa. De manera que el experimento pasivo es
necesario planificarlo y organizarlo correctamente.
3.1.4.

Instalación experimental

Para realizar los experimentos se seleccionó el enfriador de la Línea 5, Loza 2, del cual se
visualizan, grafican y controlan aquellos parámetros de interés para el proceso metalúrgico,
además cuenta con un sistema de control de nivel que mantiene el cilindro en posición
alineada con el transportador helicoidal rotatorio y así se evitan averías en esa línea. Además
es el único donde se registra y controla la variable flujo de agua.
En la figura 1 del anexo 2 se muestra una imagen de las principales variables registradas a
través del sistema de adquisición de datos (CITECT) en la Línea 5 (flujo de mineral,
temperatura en el hogar 15, temperatura del mineral a la salida, flujo de agua, temperatura del
agua en la piscina y corriente consumida por los motores eléctricos), que se grafican y
monitorean a través de las dos ventanas que se muestra en la figura 2 del anexo 2. Se debe
destacar que la ventana inferior fue creada para el desarrollo de esta investigación y a través
de ella se monitorea la temperatura del agua en la piscina en seis puntos adicionales, tres en el
lado este y tres en el lado oeste (figura 3 del anexo 2).

71

�El sistema de control se realiza a través de la medición de cada uno de estos parámetros por el
equipo correspondiente, luego se envía la señal a la computadora donde se registra la
información y se muestra la interrelación entre los parámetros antes mencionados.
3.1.5.

Análisis estadístico de las variables del proceso de enfriamiento

A través del sistema de adquisición de datos de la empresa (CITECT), se obtuvo el
comportamiento de seis meses para algunas variables que serán consideradas en la validación
del modelo propuesto en el capítulo 2. El análisis estadístico descriptivo de dichas variables
proporcionó información acerca de la tendencia central y dispersión de las variables que
caracterizan el proceso, tabla 3.2. A partir del diseño del proceso de medición expuesto en el
epígrafe 3.1.3 y con ayuda de la instalación experimental que se describe en el epígrafe 3.1.4
se realizarán los experimentos para la validación del modelo.
Tabla 3.2: Análisis estadístico descriptivo de una data de seis meses.

Media
Error típico
Mediana
Moda
Desviación estándar
Varianza de la muestra
Curtosis
Coeficiente de asimetría
Rango
Mínimo
Máximo
Cuenta
Nivel de confianza (95 %)

Flujo
mineral
agua
(t/h)
(m3/h)
33,21
18,12
0,02
0,05
33,80
16,09
33,60
8,37
3,37
11,00
11,39
120,95
18,74
16,50
-4,03
3,24
27,20
92,76
10,60
7,24
37,80
100,00
47616,00 47616,00
0,03
0,10

Temperatura (K)
entra
sale
agua
mineral
mineral
1036,15
353,80
483,84
0,15
0,03
0,22
1037,27
355,44
478,34
1044,12
357,64
471,83
32,72
6,22
47,82
1070,33
38,66
2286,96
110,95
2,18
2,99
-7,36
-1,11
1,06
845,53
48,47
353,60
392,23
318,63
362,71
1237,77
367,09
716,31
47616,00 47616,00 47616,00
0,29
0,06
0,43

72

�La tabla 3.2 muestra que el flujo de mineral máximo que entró a los hornos, en el período
analizado, correspondió a 37,8 t/h , conociendo que cada horno puede operar a una capacidad
máxima de 22 t/h , para una productividad por enfriador cercana a las 44 t/h , donde se
justifica que los hornos deben trabajar siempre a su capacidad nominal.
El valor medio de la temperatura del mineral a la descarga del enfriador es de 483,84 K y la
moda de 471,83 K , comportamiento que describe el régimen de operación real del proceso.
Al igual que para el flujo de mineral los valores mínimos corresponden a situaciones de
arrancadas, paradas y averías del proceso en los hornos o en los enfriadores, tabla 3.2.
3.2. Modelo para estimar la temperatura del agua en x = 0
Para la solución del modelo matemático es necesario conocer las condiciones iniciales y de
frontera, definidas en x = 0 , para el caso de estudio el proceso de transferencia de calor
ocurre a contraflujo y es por ello que se conoce la temperatura del agua a la salida del
enfriador ( =
x L=
30 m ). Con el objetivo de obtener la temperatura del agua en x = 0 para
c
cualquier régimen de operación de la instalación se realizó un ajuste de mínimo cuadrado a
partir de los datos experimentales obtenidos donde se incluye el factor adimensional ε
descrito por la expresión (2.67).
El modelo obtenido para la estimación de la temperatura del agua en x = 0 se muestra en la
ecuación (3.1) con un coeficiente de correlación de 0,99. En el anexo 3 se muestra el análisis
estadístico y las pruebas para los coeficientes del modelo.
Ta ( x =0)= ε ⋅ (15,997407 + 0, 011042286 ⋅ ε )

−1

(3.1)

Donde:
Ta ( x =0) - Temperatura del agua en x = 0; ºC

73

�3.3. Modelo para ajustar las ecuaciones diferenciales.
En el epígrafe 2.4 quedó establecido el modelo físico-matemático que describe el
comportamiento de las temperaturas del mineral, la pared y el agua en el objeto de estudio
mediante las ecuaciones (2.65), (2.66) y (2.10) así como las condiciones (2.9). En la ecuación
(2.65) aparece la función f m (ε ) y en la ecuación (2.66) la función f a (ε ) . La determinación
de estas funciones puede realizarse a partir de los datos experimentales obtenidos y mediante
el método de ajuste mínimo cuadrado.
El procedimiento empleado es el siguiente:
1. Se tienen 105 combinaciones de los valores de las variables independientes: m m , m a ,
Tm (0) y Ta (30) que constituyen vectores ( m m , m a , Tm (0) , Ta (30) ). Para cada uno de
estos vectores se midieron cinco réplicas de los valores de Tm (30) y TP (30) ; y se
calcularon los valores promedio de estas réplicas: Tm1 (30) y TP1 (30) . También se calculó
para cada vector el valor Ta1 (0) mediante la expresión (3.1). Los valores de C pa se
determinan a partir de las temperaturas Ta (30) y los valores C pm a partir de las
temperaturas Tm (0) .
2. El sistema de ecuaciones del modelo físico-matemático descrito en el epígrafe 2.4.4 se
resuelve para cada vector ( m m ,

m a , Tm (0) , Ta (30) ) tomando diferentes valores

numéricos positivos de f m y f a . Para cada vector se escogen los valores de f m y f a
donde los resultados del cálculo de Tm 2 (30) y TP 2 (30) y Ta 2 (0) sean más cercanos a sus
correspondientes valores Tm1 (30) , TP1 (30) y Ta1 (0) .
3. Para cada uno de los 105 vectores de valores ( C pa , C pm , m m , m a , Tm (0) , Ta (30) ) se
genera el valor ε mediante la expresión (2.67) y se obtienen los dos conjuntos de 105
pares de valores ( ε , f m ) y ( ε , f a ).
74

�4. Mediante el Método de los Mínimos Cuadrados, a partir del conjunto de pares ( ε , f m ) se
obtiene la función f m = f m (ε ) y a partir del conjunto de pares ( ε , f a ) se obtiene la
función f a = f a (ε ) .
De los datos experimentales se obtiene la función f m (ε ) descrita por la expresión (3.2), la
cual se sustituye en la ecuación diferencial (2.65) para la temperatura del mineral.
f m (ε )= ε ⋅ ( −425, 63786 + 1,371593 ⋅ ε − 0, 000016018 ⋅ ε 2 )

−1

(3.2)

Análogamente, a partir de los datos experimentales se obtiene la función f a (ε ) descrita por la
expresión (3.3) la cual se sustituye en la ecuación diferencial (2.66) para la temperatura del
agua.
−0, 0751245 + 0, 00101265 ⋅ ε
f a (ε ) =

(3.3)

3.4. Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática
Con la finalidad de manejar de forma práctica y obtener en un tiempo razonable los resultados
de las ecuaciones planteadas, a partir de las propiedades de los materiales y las sustancias
(mineral, acero, agua, aire) involucradas en el proceso para un amplio rango de temperaturas,
integrados en un modelo de parámetros distribuidos que describe el comportamiento de la
temperatura del mineral laterítico reducido, de la pared del cilindro y del agua de
enfriamiento, resuelto como un sistema de ecuaciones a través del Método de Runge Kutta 4to
Orden [253], fue creada la aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción
ECECG” que permite la validación y la simulación de los principales parámetros que
caracterizan el objeto de estudio. La misma consta de cinco ventanas, ellas son: “Relación
Radio-Área-Ángulo”; “Relación Flujo-Volumen-Velocidades”; “Piscina y Superficie del
Tanque”; “Transferencia de Calor y Parámetros Racionales de Operación”. Las operaciones
que se pueden realizar en cada ventana se exponen en el anexo 4.

75

�Cabe destacar que para aplicar el Método de Runge – Kutta se determinó el paso de trabajo de
este método, de modo que el error quedara acotado por el valor 0,1 K . Asimismo durante la
programación se tuvo en cuenta el chequeo de la estabilidad del sistema de ecuaciones y del
método de solución, cosa que hasta la actualidad no ha sido detectada.
3.5. Validación del modelo matemático para el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a escala industrial
Para validar el modelo propuesto se comparan los resultados experimentales obtenidos de la
temperatura del mineral laterítico reducido a la descarga del enfriador, con los teóricos
obtenidos a través del modelo propuesto en el epígrafe 2.4.4 para iguales condiciones de
trabajo. Luego se calculan los errores relativos puntuales y promedios entre los resultados
experimentales y los teóricos, se tiene como criterio de aceptación que el error relativo
promedio sea inferior al 10 % . Para el cálculo de los errores se emplean las ecuaciones (3.4)
y (3.5); propuestas por [262] y [260].
=
E

(Tmp.Exp. − Tmp.Teo. ) ⋅ Tmp−1.Exp. ⋅100
=
EP

Nd

∑E⋅N
i =1

−1
d

(3.4)

(3.5)

Donde:
E : Error relativo puntual entre los valores experimentales y los teóricos de temperatura; %

Tmp.Exp. : Valor promedio de la temperatura del mineral obtenido de forma experimental; K
Tmp.Teo. : Valor promedio de la temperatura del mineral obtenido de forma teórica; K

EP : Error relativo promedio entre los valores experimentales y los teóricos de temperatura; %
N d : Número de determinaciones; adimensional.

76

�3.5.1.

Validación del modelo a través del experimento activo

En la tabla 1 del anexo 5 se relacionan los valores de la temperatura del mineral laterítico
reducido, obtenidos a través del diseño de experimento activo descrito en el epígrafe 3.1.3.1 y
los teóricos calculados a través del modelo matemático para iguales condiciones de operación.
Los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real de operación
del mineral laterítico reducido y la pronosticada por el modelo son inferiores al 5 % y el error
relativo promedio total es de 2,37 % . Estos resultados confirman la validez del modelo
propuesto para predecir el valor de la temperatura del mineral a la salida del enfriador, según
se muestra en la figura 3.1.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Mineral

-5%

+5%

550
500
450
400
350
350

400
500
450
Temperatura actual de operación (K)

550

Figura 3.1. Comportamiento del error promedio para la temperatura del mineral laterítico
reducido; experimento activo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura de la pared del cilindro en
la descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio del 1,26 % (tabla 2 del anexo 5).
Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real de
la pared del enfriador y la pronosticada por el modelo son inferiores al 4 % , según se muestra
en la figura 3.2.

77

�Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Pared

-4%

+4%

350
340
330
320
310
300
290
280
280

290

300
310
320
330
Temperatura actual de operación (K)

340

350

Figura 3.2. Comportamiento del error promedio para la temperatura de la pared; experimento
activo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura del agua en la piscina en
la zona de descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio del 1,68 % (tabla 2 del
anexo 5). Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la
temperatura real del agua en la piscina y la pronosticada por el modelo son inferiores al
4 % , según se muestra en la figura 3.3.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Agua

-4%

+4%

350
340
330
320
310
300
290
280
280

290

300
310
320
330
Temperatura actual de operación (K)

340

350

Figura 3.3. Comportamiento del error promedio para la temperatura del agua; experimento
activo.

78

�3.5.2.

Validación del modelo a través del experimento pasivo

Con el objetivo de dar más credibilidad al modelo propuesto se realizaron una serie de
mediciones adicionales para abarcar un mayor rango de operación del equipo (experimento
pasivo, epígrafe 3.1.3.2). Los resultados obtenidos se muestran en las tablas 3 del anexo 5,
donde se observa que el modelo predice la temperatura del mineral a la salida del enfriador
con un error relativo puntual inferior al 6 % y un error relativo promedio del 2,3 % . Por lo
que se confirma una vez más la capacidad predictiva del modelo (ver figura 3.4) y se da
cumplimiento al objetivo de la investigación.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Mineral

-6%

+6%

550
500
450
400
350
350

400
450
500
Temperatura actual de operación (K)

550

Figura 3.4. Comportamiento del error promedio para la temperatura del mineral; experimento
pasivo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura de la pared del cilindro en
la descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio de 0,94 % (tabla 4 del anexo 5).
Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real de
la pared del enfriador y la pronosticada por el modelo son inferiores al 3 % , según se muestra
en la figura 3.5.

79

�Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Pared

-3%

+3%

360
350
340
330
320
310
300
300

310

320

330
340
Temperatura (K)

350

360

Figura 3.5. Comportamiento del error promedio para la temperatura de la pared; experimento
pasivo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura del agua en la piscina en
la zona de descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio del 1,2 % (tabla 4 del anexo
5). Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real
del agua en la piscina y la pronosticada por el modelo son inferiores al 4 % , según se muestra
en la figura 3.6.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Agua

-4%

+4%

350
340
330
320
310
300
300

310

320
330
340
Temperatura actual de operación (K)

350

Figura 3.6. Comportamiento del error promedio para la temperatura del agua, experimento
pasivo.

80

�La figura 3.7 demuestra la validez del modelo propuesto para predecir el comportamiento de
la distribución de la temperatura de la pared del cilindro y del agua en la piscina, para flujos
de mineral y de agua, de 20 t/h y 100 m3 /h respectivamente.
Pared real

Agua real

Pared modelo

Agua modelo

Temperatura (K)

400

360

320

280
0

3

5

8

10 13 15 18 20 23
Longitud del cilindro (m)

25

28

30

Figura 3.7. Distribución de la temperatura de la pared del cilindro y del agua en la piscina.
El error relativo promedio total a causa de la diferencia entre la temperatura real de la pared y
la pronosticada por el modelo es de 1,2 % . El error relativo puntual es inferior al 9 % y
alcanza su mayor valor en x = 0 de 8,9 % . Esta diferencia se atribuye al error que se
introduce durante la medición de la temperatura de la pared en x = 0 , ya que la misma está
cubierta por una fina película de agua que se evapora a presión atmosférica, lo que impide que
se alcancen temperaturas superiores a los 273 K .
Los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real del agua en la
piscina y la pronosticada por el modelo son inferiores al 1,2 % y el error relativo promedio
total es de 0,7 % .
3.6. Aplicación práctica del modelo matemático establecido
La aplicación práctica del modelo matemático con base fenomenológica propuesto y validado
en el desarrollo de esta investigación, radica en la posibilidad de pronosticar el
81

�comportamiento de la temperatura del mineral laterítico reducido a la salida del enfriador
cilíndrico horizontal rotatorio, bajo diferentes regímenes de operación, con la finalidad de
garantizar una temperatura del mineral en los tanques de contactos que garantice el menor
consumo de agua, el índice de extractable y el desarrollo eficiente del proceso de lixiviación,
contribuyendo de esta manera al ahorro de portadores energéticos.
3.7. Aplicación del procedimiento establecido al Enfriador 5 de la Unidad Básica de
Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”
En este epígrafe se calculan los principales parámetros que caracterizan el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido a escala industrial (ver sus características en la
tabla 1 del anexo 6). En los siguientes sub-epígrafes se exponen los resultados obtenidos con
su correspondiente análisis.
3.7.1. Cálculo del coeficiente de llenado
El coeficiente de llenado es la variable que define el área transferencia de calor entre el
mineral y la pared del cilindro, así como, la altura de la cama de mineral, relacionada con el
flujo y el tiempo de retención de mineral en el interior del cilindro (ecuación (1.19) y (2.28)).
A través de la aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción ECECG” y las
opciones

que

brindan

las

ventanas

“Relación

Radio-Área-Ángulo”

y

“Relación

Flujo-Volumen-Velocidades”, anexo 4, figura 1 y 2, se demostró que para un tiempo de
retención de 50 minutos y flujo de mineral entre 20 y 34 t/h el coeficiente de llenado toma
valores entre 8 y 15 % (coincide con los resultados obtenidos por Valle, et al. [6]), que es el
rango establecido para las condiciones estándar de operación (figura 3.8). Estos valores
obtenidos se tomarán como referencia para la simulación del proceso.

82

�Coeficiente de llenado (%)

tr = 30 min

tr = 40 min

tr = 50 min

tr = 60 min

24
22
20
18
16
14
12
10
8
6
4
20

23

25

28

31

33

36

39

41

44

Flujo de mineral (t/h)
Figura 3.8. Comportamiento del coeficiente de llenado para diferentes flujos de mineral y
tiempos de retención.
Además se demostró a través de la figura 3.9 que al estimar la temperatura del mineral
laterítico reducido a la salida del enfriador para tiempo de retención entre 30 y 50 minutos , se
incurre en un error de entre 0,73 y 0,80 % para flujos de agua de 10 y 100 m3 /h

Temperatura del mineral (K)

respectivamente.
tr = 30 min; 100 m^3/h

tr = 40 min; 100 m^3/h

tr = 50 min; 100 m^3/h

tr = 30 min; 10 m^3/h

tr = 40 min; 10 m^3/h

tr = 50 min; 10 m^3/h

600
550
500
450
400
350
20

23

25

28

31

33

36

39

41

44

Flujo de mineral (t/h)

Figura 3.9. Comportamiento de la temperatura del mineral vs flujo de mineral y tiempo de
retención.

83

�Un incremento del coeficiente de llenado trae aparejado un aumento del área de transferencia
de calor de contacto entre el mineral y la pared, lo cual es beneficioso para el proceso, pero
también incrementa la altura de la cama de mineral y dificulta de esta manera la transferencia
de calor a través de este (sólido granulado), debido principalmente a su bajo coeficiente de
conductividad térmica, entre 0,11 a 0,17 W/(m ⋅ K) para temperaturas entre 338,15 y

Altura del mineral (m)
dentro del cilindro

973,15 K respectivamente [16].
0,90
0,80
0,70
0,60
0,50
0,40
0,30
0,20
4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

Coeficiente de llenado (%)
Figura 3.10. Comportamiento de la altura del mineral con respecto al coeficiente de llenado.
Por lo que se recomienda trabajar con un coeficiente de llenado del 15 % para garantizar que
la altura de la cama de mineral reducido sea menor de 0,65 m (figura 3.10), facilitar la
renovación de la capa de mineral fría en contacto con la pared por otra cercana más caliente y
garantizar un mejor mezclado.
3.7.2. Cálculo de los coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud
A partir de los resultados obtenidos en el epígrafe 3.7.1 y con ayuda del procedimiento
descrito en el epígrafe 2.4, se calculan los coeficientes de transferencia de calor por unidad de
longitud del mineral a la pared, de la pared al agua y del agua al aire, su distribución se
muestra en la figura 3.11, para una velocidad de rotación de 0,97 rad/s , con flujo de mineral
y de agua de 34 t/h y 35 m3/h , respectivamente. Se debe destacar que la transferencia de calor
de contacto entre la pared y la cama de mineral es el modo dominante y que la causa de que el
84

�coeficiente pared-agua alcance valores más altos se debe a que está afectado por un área de
transferencia de calor mucho mayor que la que existe entre el mineral y la pared interior del
cilindro.

Coeficiente de transferencia
de calor (W/(m·K)

Mineral-Pared (K1· 10^-3)

Pared-Agua (K2 ·10^-4)

Agua-Aire (K3 ·10^-1)

1,20
1,00
0,80
0,60
0,40
0,20
0,00
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

26

28

30

Longitud del enfriador (m)
Figura 3.11. Distribución de los coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud.
Como el aire se comporta como un depósito térmico su temperatura permanece constante al
igual que el coeficiente de transferencia de calor por unidad de longitud agua-aire K 3 que
depende de las propiedades termo-físicas del aire y de su velocidad (figura 3.11).
3.7.3. Cálculo del coeficiente de transferencia de calor del mineral-Pared
El coeficiente de transferencia de calor por unidad de longitud del mineral a la pared K1 se
calcula a través de la ecuación (2.41) según el procedimiento descrito en el epígrafe 2.4.1 y
depende de las propiedades termo físicas del mineral, del tiempo de retención y del flujo de
mineral.
La figura 3.12 muestra que a mayor flujo de mineral (Fm) y velocidad de rotación del cilindro
(n) K1 incrementa su valor. Como el tiempo de retención (50 min) se mantiene constante,
aumentan el coeficiente de llenado y la altura de la cama de mineral, factores que inciden
negativamente en el proceso de mezcla y de transferencia de calor a través del mineral debido
a su baja conductividad térmica. El flujo de agua se mantuvo constante (30 m3/h).
85

�Coeficiente de transferencia de
calor Mineral -Pared K1
(W/(m·K)

Fm = 20 t/h; n = 0,48 rad/s

Fm = 20 t/h; n = 1,59 rad/s

Fm = 44 t/h; n = 0,48 rad/s

Fm = 44 t/h; n = 1,59 rad/s

900
800
700
600
500
400
300
200
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

26

28

30

Longitud del cilindro (m)

Figura 3.12. Comportamiento del coeficiente de transferencia de calor Mineral-Pared
3.7.4. Cálculo del coeficiente de transferencia de calor pared-agua
El coeficiente de transferencia de calor por unidad de longitud pared-agua se ve afectado
principalmente por la velocidad de rotación del cilindro, que define el valor del número de
Reynolds y este al número de Nusselt.

Coeficiente de transferencia de
calor Pared-Agua K2
(kW/(m·K)

0,48 rad/s

0,97 rad/s

1,59 rad/s

18
16
14
12
10
8
6
4
2
0
1

3

5

7

9

11

13

15

17

19

21

23

25

27

29

31

Longitud del cilindro (m)

Figura 3.13. Comportamiento del coeficiente de transferencia de calor pared-agua
La figura 3.13 muestra que para velocidades de rotación mayor de 0,97 rad/s el incremento
de la transferencia de calor es insignificante y se requiere de un estudio científico para evaluar
si es factible operar a velocidades de rotación por encima de 1,59 rad/s . Para establecer el
86

�comportamiento de la figura 3.13 se consideraron contantes, el tiempo de retención (50 min),
el flujo de agua (30 m3/h) y de mineral (40 t/h).
3.8. Simulación del proceso de enfriamiento
Conocida la relación entre las variables que caracterizan el coeficiente de llenado y los
coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud mineral-pared, pared-agua y
agua-aire, se simuló el proceso de enfriamiento con la aplicación informática “Enfriador del
Hornos de Reducción ECECG” y las opciones que brinda la ventana “Transferencia de
Calor”, anexo 4 figura 4, se obtuvieron los resultados que se muestran en la figura 3.14.
Donde se aprecia que el mineral experimenta una disminución de temperatura en 500 K
aproximadamente, que resulta muy significativo con la pequeña variación (menos de
60 K) que experimentan la pared del cilindro y el agua de enfriamiento.

Figura 3.14. Simulación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido.
La figura 3.15 demuestra que el flujo de mineral es la variable de mayor efecto en la
temperatura del mineral y que para flujos de mineral de 44 t/h la temperatura del mineral a la
salida del enfriador siempre estará por encima de los 473,15 K .
87

�Temperatura del mineral (K)

20 t/h y 100 m^3/h

20 t/h y 10 m^3/h

44 t/h y 10 m^3/h

44 t/h y 100 m^3/h

1050
950
850
750
650
550
450
350
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

26

28

30

Longitud del enfriador (m)
Figura 3.15. Simulación del proceso de enfriamiento para diferentes flujos de mineral y de
agua.
La simulación del proceso de enfriamiento revela que para las dimensiones del enfriador y el
régimen de operación actual solo se pueden alcanzar temperaturas del mineral a la descarga
cercana a 423,15 K , como lo exige el esquema tecnológico Caron, para un flujo de mineral
reducido igual a 26 t/h (aproximadamente 30 t/h mineral oxidado que entra a los hornos).

Temperatura del mineral (K)

Otros factores que influyen en este comportamiento son los analizados en el epígrafe 3.4.
575
550
525
500

20 t/h

475

26 t/h

450

32 t/h
38 t/h

425

44 t/h

400
375
10

20

30

Flujo de agua

40

50

60

(m3/h)

Figura 3.16. Simulación del proceso de enfriamiento de mineral para diferentes flujos de
agua.

88

�A través de la simulación del proceso se demostró que para flujos de agua superiores a los
30 m3/h la temperatura del mineral a la descarga permanece constante, para diferentes flujos
de mineral (figura 3.16).
La simulación del proceso de enfriamiento demuestra que el incremento de la velocidad de
rotación desde 0,97 rad/s hasta 1,59 rad/s garantiza una disminución de la temperatura del
mineral a la descarga del enfriador en 21 K como promedio y su descenso hasta 0, 48 rad/s
provoca el aumento de la temperatura del mineral en 30 K como promedio, para un tiempo de

Temperatura del mineral (K)

retención constante de 50 minutos (figura 3.17).
20 t/h y 1,59 rad/s

32 t/h y 1,59 rad/s

44 t/h y 1,59 rad/s

20 t/h y 0,48 rad/s

32 t/h y 0,48 rad/s

44 t/h y 0,48 rad/s

600
550
500
450
400
350
10

20

30

40

50

60

Flujo de agua (m3/h)

Figura 3.17. Comportamiento de la temperatura del mineral a la salida del enfriador con
respecto al flujo de agua y diferentes flujos de mineral y velocidades de rotación.
Otro aspecto a señalar está relacionado con la geometría del enfriador ya que en vez de
incrementar su longitud con respecto a los enfriadores de la empresa “Comandante René
Ramos Latour” de Nicaro, debieron incrementar su diámetro para lograr mayor área de
transferencia de calor, mayor capacidad de flotación, mayor área de contacto del mineral con
la pared interior del cilindro y menor altura de la cama de mineral [8].

89

�Temperatura del mineral (K)

20 t/h; 4 m

32 t/h; 4 m

44 t/h; 4 m

20 t/h; 3,08 m

32 t/h; 3,08 m

44 t/h; 3,08 m

600
550
500
450
400
350
10

20

30

Flujo de agua

40

50

60

(m3/h)

Figura 3.18. Comportamiento de la temperatura del mineral a la salida del enfriador con
respecto al flujo de agua y diferentes flujos de mineral para un cilindro de 4 m de diámetro.
Quedó demostrado a través de la simulación del proceso de enfriamiento en un enfriador con
un diámetro de 4 m que se logra disminuir la temperatura del mineral hasta 423,15 K para un
flujo de mineral de 32 t/h (aproximadamente 36,5 t/h mineral oxidado que entra a los hornos),
figura 3.18.
3.9. Valoración técnico-económica
El proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido desde el punto de vista económico
ejerce notable influencia en los costos de producción de la empresa así como en la eficiencia
energética y metalúrgica.
Está establecido que el flujo de agua en la piscina de enfriamiento sea de 107 m3 /h [2]. Pero
a través de un análisis estadístico (tabla 3.2) se observó que esta variable fluctúa entre 7,24 y
100 m3/h . Durante 5,5 días de la etapa experimental se consumieron como promedio 62 m3/h
de agua (para un rango entre 40 y 100 m3/h). A partir de los resultados de la simulación del
proceso de enfriamiento (epígrafe 3.8) se demuestra que para flujos de agua mayores de
30 m3 /h , la temperatura del mineral a la descarga del enfriador tiende a ser constante, por lo
que se determinó que hubo un consumo innecesario de agua equivalente a 8 176 m3 que
90

�reporta una pérdida de 2 289,33 CUC a 0,28 CUC/m3 de agua. Si los 11 enfriadores restantes
tuvieran un comportamiento similar, las pérdidas económicas por exceso de consumo de agua
serían de 27 471,96 CUC .
Las pérdidas diarias por evaporación del amoníaco en los tanques de contacto en las
condiciones actuales son de 10,93 t/día [129, 239], considerando que el precio del amoníaco
es de 587 CUC/t estas ascienden a 6 415,91 CUC/día por tanto las pérdidas económicas para
un año de trabajo continuo son 2 341 807,15 CUC .
Debido a las altas temperaturas del mineral a la descarga del enfriador, el magnesio se hace
soluble en la pulpa; se incrusta en las paredes de los tanques de contacto y en las tuberías por
donde es transportado, las cuales se cambian cada dos o tres meses aproximadamente y
generan pérdidas de 12 570 CUC por cada tramo de tubería. Las pérdidas metalúrgicas
ocurren en los reactores producto del aumento de la densidad y de la temperatura de la pulpa a
la salida del tanque de contacto, estas disminuyen considerablemente la posibilidad de
extracción de níquel y cobalto en la empresa, constituyen las mayores pérdidas del sistema y
sus valores oscilan alrededor de los 2 054 347,82 CUC/año para el níquel y 3 130 416,00
CUC/año para el cobalto [122].
3.10. Análisis socioambiental del proceso de enfriamiento
El desarrollo de la industria minero metalúrgica en la región de Moa, es una muestra de lo
agresiva que puede ser la actividad humana sobre el medio ambiente. La explotación de los
recursos perteneciente a la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” ejerce una doble
acción sobre el medio y la sociedad, primero emplea y consume los recursos naturales de la
zona, produce residuos potencialmente negativos como la emisión de gases, ruidos, polvos,
vibraciones y vertidos. Segundo, permite el establecimiento de fuentes de empleo, desarrollo
inducido en la región.

91

�Al realizar un estudio del comportamiento ambiental del proceso de enfriamiento del mineral
reducido en la planta de hornos se determinaron los factores que de una forma u otra influyen
en el entorno, con énfasis fundamentalmente en los más predominantes: derrame de mineral,
escape de gases contaminantes, emisiones continuas de polvo y de ruido.
• Contaminación, salideros y elevados consumo de agua.
El agua es un recurso renovable, pero su uso indiscriminado puede poner en riesgo la
disponibilidad del mismo para las futuras generaciones, su contaminación puede impactar
negativamente en las riquezas de flora y fauna ubicadas en zonas que no se benefician con los
resultados directos de la actividad minera.
• Evaporación y consumo de grandes cantidades de amoníaco.
Es un recurso no renovable, que ejerce un impacto negativo sobre la fauna y los seres
humanos, provoca enfermedades del aparato respiratorio y en ocasiones hasta la muerte por
asfixia.
• Elevados consumos de energía eléctrica.
Es un recurso no renovable obtenido principalmente de combustibles fósiles y su combustión
genera gases (óxidos de carbono, de nitrógeno y de azufre) que provocan el efecto
invernadero, el calentamiento global y el cambio climático experimentado por el planeta.
• Emanaciones de polvo.
Es un recurso no renovable porque se obtiene del mineral que es extraído en las minas, que
para llevarlo a ese estado de reducción se han invertido toneladas de combustibles, por lo
tanto además de ser dañino para la salud, la flora y la fauna, es una pérdida considerable de
material y energía para el proceso metalúrgico.
Se observa que existen contradicciones en el proceso de obtención del níquel y que las
mismas están condicionadas por la falta de una estrategia medioambiental en la que el
trabajador de cada planta se vea reflejado y estimulado. Se debe trabajar en aras de que el
92

�obrero cree conciencia de que las malas operaciones que realice afectan al medioambiente, a
él y a su familia de manera directa e indirecta. El trabajador debe ser consciente de que el
agua, la energía y los reactivos que ahorra, repercuten en la economía del país y que se refleja
en su beneficio propio.
Con la creación del modelo matemático propuesto y con ello la posibilidad de la simulación
del proceso, se crean las condiciones para establecer lazos de control para el proceso, que
evitarían la presencia de los operarios en el área de los enfriadores de mineral y así se evita su
desgaste físico debido a la agresividad del medio en la Planta de Hornos.
Con la disminución de la temperatura del mineral a la descarga del enfriador se reducen las
emanaciones de gases perjudiciales en el entorno y hacia los barrios de la ciudad, al igual que
se determina la cantidad de agua racional para el proceso, mitigando su impacto sobre la flora
y la fauna de los territorios aledaños, donde el agua como fuente renovable y su tasa de
utilización debe ser equivalente a la recomposición natural del recurso.
La producción de un nuevo conocimiento que genere una tecnología para la explotación
eficiente de la instalación, permite a los obreros operar la instalación sin la necesidad de estar
expuestos a las altas temperaturas por tiempo excesivo. Garantizaría la manipulación de las
variables que influyen en la temperatura del mineral a la salida y que sea la menor posible,
con ello la cantidad de gases de amoníaco que se emanan al medioambiente serían mínimas,
por lo tanto disminuye su incidencia en la aparición de enfermedades respiratorias.
Conclusiones del capítulo
•

El modelo que permite estimar la temperatura del agua en x = 0 quedó conformado por la
expresión (3.1) el cual se obtuvo a través de un ajuste de mínimo cuadrado a partir de los
datos experimentales obtenidos, donde se incluye el factor adimensional ε .

•

Se estableció el procedimiento para la obtención de las funciones de operación
f m (ε ) y f a (ε ) descritas a través de las expresiones (3.2) y (3.3).

93

�•

La implementación del modelo matemático en la aplicación informática, desarrollada por
el autor de este trabajo, permitió determinar la temperatura teórica del mineral a la salida
del enfriador, la cual se comparó con los resultados experimentales del proceso de
enfriamiento a escala industrial y con ello se confirmó la capacidad predictiva del
modelo, donde los errores relativos puntuales son inferiores al 6 % y el error relativo
promedio es de 2,3 % .

•

Los resultados obtenidos demuestran que el consumo innecesario de agua (8 176 m3 en
5,5 días) en el enfriador cinco reportó una pérdida de 2 289,33 CUC . Además con la
disminución de la temperatura del mineral a la descarga del enfriador se reducen las
emanaciones de gases tóxicos y su impacto sobre la flora y la fauna.

94

�CONCLUSIONES GENERALES
1. El modelo físico-matemático generalizado con base fenomenológica propuesto
caracteriza el proceso de transferencia de calor en los enfriadores de la Unidad Básica de
Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”, es capaz de predecir los valores de la temperatura del mineral a la salida del
enfriador con una precisión de un 97 % , con un error relativo promedio total de 2,3 % .
2. La aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción ECECG” permitió la
validación del modelo para cualquier condición de operación, el establecimiento de las
relaciones existentes entre las variables que caracterizan el objeto de estudio, la
simulación del proceso de enfriamiento y la determinación de los valores de los
parámetros que garantizan el régimen racional de operación del proceso.
3. Se demostró que al estimar la temperatura del mineral a la salida del enfriador con
velocidad de rotación constante (0,97 rad/s) , flujos de agua de 10 y 100 m3/h y tiempos
de retención entre 30 y 50 minutos, se incurre en un error entre 0,7 y 0,8 % . Para un
tiempo de retención de 50 minutos y flujos de mineral entre 20 y 34 t/h , se garantiza un
coeficiente de llenado menor del 15 % y una altura de la cama menor de 0,65 m .
4. Se demostró que el flujo de mineral es la variable de mayor efecto en la temperatura del
mineral a la descarga, que para valores entre 26 y 44 t/h , la temperatura oscilará entre
423,15 y 473,15 K respectivamente; para flujos de agua superiores a 30 m3/h , la
temperatura del mineral a la descarga tiende a ser constante; la velocidad de rotación
tiene un efecto positivo en el coeficiente de transferencia de calor e inversamente
proporcional a la temperatura del mineral en la descarga y para un flujo de mineral de
32 t/h , 50 minutos de tiempo de retención y un enfriador de cuatro metros de diámetro,
se logra disminuir la temperatura del mineral hasta 423,15 K .

95

�RECOMENDACIONES
1.

Emplear el modelo propuesto a partir de la aplicación informática “Enfriador del Horno
de Reducción ECECG” para establecer los parámetros racionales de operación que
garanticen que la temperatura del mineral a la salida del enfriador sea menor o igual que
533,15 K .

2.

Continuar con el perfeccionamiento de las instalaciones experimentales (a escala
industrial, piloto y de laboratorio), que permitan la realización de experimentos que
aporten nuevos conocimientos relacionados con este tema, en el menor tiempo posible,
con el mínimo de gastos y sin poner en riesgo la producción de la industria.

3.

Utilizar el modelo y la simulación del proceso como una base de conocimiento en la
automatización y control del proceso de enfriamiento en la Unidad Básica de Producción
Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.

96

�REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
[1]

"Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución". In. La
Habana, Cuba: Partido Comunista de Cuba, 2011, p. 38.

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[229] GARCÍA-MERIÑO, D. A., "Establecimiento de los parámetros de diseño y
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[230] ZALAZAR-OLIVA, C., "Obtención de los parámetros de funcionamiento del
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[231] ORTIZ-CASTRO, F. A., "Estimación de la temperatura del mineral reducido durante
el proceso de enfriamiento por el método de elementos finitos (ANSYS)". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez
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en el proceso Caron, con ayuda de Redes Neuronales Artificiales". Tesis de Maestría.
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[233] LONDREZ-MENA, J., "Modelación y simulación del proceso de enfriamiento del
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123

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agua de enfriamiento en el proceso transferencia de calor del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales en la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr.
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[235] PUPO-RAMÍREZ, E., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.
[236] OSORIO-GÓNGORA, I., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez
Jiménez". Moa-Cuba, 2009.
[237] ÁLVAREZ ÁLVAREZ, R., "Evaluación del proceso de transferencia de calor del
mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
[238] RODRÍGUEZ-MORENO, J. A., "Proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". MoaCuba, 2011.
[239] MATOS-CASALS, D., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Maestría. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.
[240] PUPO-REVÉ, Y., "Evaluación del proceso de enfriamiento de mineral reducido en la
empresa "Comandante René Ramos Latour” de Nicaro". Tesis de Ingeniería. Instituto
124

�Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2010.
[241] ARENA-CUTIÑO, A., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante René Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". MoaCuba, 2009.
[242] VARGAS -PÉREZ, A., "Evaluación del proceso de transferencia de calor del mineral
laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa “Comandante
René Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
[243] SANTANA-PERCEVAL, O., "Evaluación técnico – económica del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.
[244] LEYVA-DURÁN, Y., "Influencia de la temperatura del mineral laterítico reducido en
el índice de extractable en el tanque de contacto". Tesis de Ingeniería. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2010.
[245] SOTTO-GUILARTE, Y., "Influencia de los elementos mecánicos del enfriador
horizontal en el proceso de transferencia de calor del mineral reducido en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
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[246] CALA, S. E., "Estudio del proceso de enfriamiento de mineral en cilindros rotatorios
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2005.
[247] DE VALLE-RAMÍREZ, E., "Programación de modelo matemático para la evaluación
del proceso de transferencia de calor en cilindros horizontales rotatorios para el
enfriamiento de mineral laterítico reducido". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
[248] SI, X.; YANG, H.; et al., "Heat transfer in the rotary ash cooler with residual char
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[250] DHANJAL, S. K.; BARR, P. V.; WATKINSON, A. P., "The Rotary Kiln: An
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Cuba: Ediciones ISJAM, 1986.
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[262] MONTGOMERY, D., "Diseño y análisis de experimentos". La Habana: Editorial
Félix Varela, 2004. 325 p.

127

�SÍMBOLOGÍA
A - Área de la sección transversal al flujo de calor; m 2

A1 - Área de la superficie emisora; m 2
A2 - Área de la superficie receptora; m 2
A cg - Área de la ceniza en contacto con el gas; m 2

A gp - Área de la pared en contacto con el gas; m 2
Apcm - Área de la pared cubierta por el mineral; m 2
Apnsa - Área de la pared no sumergida en el agua; m 2
Apncm - Área de la pared no cubierta por el mineral; m 2
Apsa - Área de la pared sumergida en el agua; m 2

Asect . - Área del sector; m 2
Asta - Área de la sección transversal ocupada por el agua; m 2
Astc - Área de la sección transversal del cilindro; m 2
Astcsa - Área de la sección transversal del cilindro sumergida en el agua; m 2
Astm - Área de la sección transversal del mineral; m 2
AT - Área del triángulo; m 2
aa - Cuerda del segmento sumergido en el agua; m
am - Cuerda del segmento ocupado por el mineral; m
a p - Ancho de la piscina; m
C - Constante para flujo por el exterior de cilindros; adimensional

C p - Calor específico a presión constante; kJ/(kg ⋅ K)
C pa - Calor específico del agua; kJ/(kg ⋅ K)

C pm - Calor específico del mineral; kJ/(kg ⋅ K)
C pp - Calor específico del material del cilindro; kJ/(kg ⋅ K)
C ps - Calor específico a presión constante del sólido; kJ/(kg ⋅ K)

De - Diámetro exterior del cilindro; m
I

�DAB - Coeficiente binario de difusión de masa; m 2 /s

e - Energía térmica por unidad de masa; J/kg
F12 - Factor de visión; adimensional
GrL - Número de Grashof; adimensional
g - Constante de la gravedad; m/s 2

hacc - Altura del agua en la piscina con el cilindro sumergido; m
hasc - Altura del agua en la piscina sin el cilindro sumergido; m
h fg - Calor latente de vaporización; J/kg
h fg .a - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la piscina; J/kg

h fg . p - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la pared no sumergida; J/kg
hm - Altura de la cama de mineral; m
hm.a - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la piscina; m/s
hm. p - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la pared no sumergida; m/s

hT - Altura del triángulo; m
K1 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del sólido a la pared por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)
K 2 - Coeficiente variable de transferencia de calor a través de la pared del enfriador por
unidad de longitud al agua de la piscina; W/(m ⋅ K)
K 3 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del agua al medio por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)
L - Longitud característica; m

Laire. - Longitud de la superficie de agua en contacto con el aire; m
Lc - Longitud del cilindro; m
Lap - Longitud del ancho de la piscina en contacto con el aire; m

m - Constantes para flujo por el exterior de cilindros; adimensional
m a - Flujo de agua; kg/s
menf - Masa del enfriador; kg

II

�m g - Flujo de gases; kg/h

m m - Flujo de mineral; kg/s

n - Velocidad de rotación del cilindro, rad/s
n′′A.a - Flujo de masa por evaporación del agua en la piscina; kg/(s ⋅ m 2 )
n′′A. p - Flujo de masa por evaporación del agua en la pared no sumergida; kg/(s ⋅ m 2 )

n A - Aumento de masa de la especie A, debido a reacciones químicas; kg/(s ⋅ m3 )
p - Presión; Pa
Pra - Número de Prandtl a la temperatura del agua; adimensional
Prp - Número de Prandtl a la temperatura en la pared; adimensional
q - Calor transferido; W

q - Flujo de calor generado por unidad de volumen; W/m3

q" - Densidad del flujo de calor; W/m 2
q1,2 - Calor transferido por radiación desde la superficie emisora a la receptora; W

qevp ( x ) - Calor transferido por evaporación por unidad de longitud; W/m
′′ .a - Flujo de calor por evaporación del agua en la piscina; W/m 2
qevp
′′ . p - Flujo de calor por evaporación del agua en la pared no sumergida; W/m 2
qevp

RaL - Número de Rayleigh; adimensional
Rea - Número de Reynolds para el agua; adimensional
ReL - Número de Reynolds; adimensional

Rer - Número de Reynolds rotacional; adimensional
Rera - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua en la piscina; adimensional
Rerp - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua sobre la pared; adimensional

re - Radio exterior del cilindro; m
ri - Radio interior del cilindro; m

rp - Radio de la partícula; m
T1 - Temperatura de la superficie emisora; K

III

�T2 - Temperatura de la superficie receptora; K
Ta - Temperatura del agua en la piscina; K
Taire - Temperatura del aire; K
Tc - Temperatura de la ceniza; K
Tm - Temperatura del mineral; K
TP - Temperatura de la pared; K
TS - Temperatura de la superficie; K
Tsat - Temperatura de saturación de la ebullición del agua a 101,325 kPa ; 273,15 K
T∞ - Temperatura del fluido; K
Sc - Número de Schmidt; adimensional
Sh - Número de Sherwood; adimensional

S pcm - Arco de la pared cubierta por el mineral; m
S pncm - Arco de la pared no cubierta por el mineral; m
S pnsa - Arco de la pared no sumergida en el agua; m
S psa - Arco de la pared sumergida en el agua; m

tc - Tiempo de contacto; s
tr - Tiempo de retención; s

u - Componentes de la velocidad promedio de flujo de masa en x ; m/s
ua - Velocidad del agua; m/s
uaire - Velocidad del aire; m/s
Vasc - Volumen que ocupa el agua en la piscina sin el cilindro; m3
Vacc - Volumen que ocupa el agua en la piscina con el cilindro; m3
Vc - Volumen interior del cilindro, m3
Vm - Volumen de mineral en el interior del enfriador, m3

Vsa - Volumen del enfriador sumergido en el agua; m3
X - Componentes de la fuerza de cuerpo por unidad de volumen; N/m3
Y - Componentes de la fuerza de cuerpo por unidad de volumen; N/m3

IV

�LETRAS GRIEGAS

α r - Coeficiente de transferencia de calor por radiación; W/(m 2 ⋅ K)

α aire - Coeficiente de transferencia de calor por convección del agua al aire; W/(m 2 ⋅ K)
α ebull ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor por ebullición del agua; W/(m 2 ⋅ K)
α g - Coeficiente de transferencia de calor por convección del gas a la pared W/(m 2 ⋅ K)

α gp - Coeficiente de transferencia de calor del gas a la pared del cilindro; W/(m 2 ⋅ K)

α pa - Coeficiente de transferencia de calor de la pared del cilindro al agua; W/(m 2 ⋅ K)

α pcm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

α pdm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared no cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

α pnsa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared no sumergida a la película
de agua; W/(m 2 ⋅ K)

α ps ,λ - Coeficiente de transferencia de calor de contacto; W/(m 2 ⋅ K)

α psa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared sumergida al agua;
W/(m 2 ⋅ K)

α ps ,contacto - Coeficiente de transferencia de calor entre la pared y la primera capa de partículas;
W/(m 2 ⋅ K)

α s , penetración - Coeficiente de transferencia de calor por penetración en la cama sólida;
W/(m 2 ⋅ K)

α ∞ - Coeficiente de transferencia de calor por convección; W/(m 2 ⋅ K)
β - Coeficiente de expansión térmica volumétrica; K −1

γ - Ángulo de llenado; rad

ε1 - Emisividad de la superficie emisora; adimensional
ε 2 - Emisividad de la superficie receptora; adimensional
ε c - Emisividad de la ceniza; adimensional
V

�ε m - Emisividad del mineral; adimensional
ε p - Emisividad de la pared; adimensional
θ - Ángulo de sumersión del cilindro en el agua; rad

λ - Conductividad térmica; W/(m ⋅ K)

λaa - Conductividad térmica del agua a la temperatura en la piscina; W/(m ⋅ K)
λap - Conductividad térmica del agua a la temperatura en la pared no sumergida; W/(m ⋅ K)
λg - Conductividad térmica del gas; W/(m ⋅ K)

λm (Tm ( x)) - Conductividad térmica variable del mineral; W/(m ⋅ K)
λ p - Conductividad térmica del material del cilindro; W/(m ⋅ K)

λs - Conductividad térmica del sólido; W/(m ⋅ K)

µa - Coeficiente dinámico de viscosidad para el agua; kg/(s ⋅ m)
µaa - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/(s ⋅ m)
µap - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la pared; kg/(s ⋅ m)
µ - Coeficiente dinámico de viscosidad; kg/(s ⋅ m)

ξ c - Concentración de partículas en la cama a granel; adimensional

ν aire - Coeficiente cinemático de viscosidad del aire; m/s 2
ρ - Densidad; kg/m3

ρ A - Densidad de la especie A; kg/m3

ρ a - Densidad del agua; kg/m3
ρ aa - Densidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/m3
ρ ap - Densidad del agua a la temperatura en la pared no sumergida; kg/m3
ρ A, sat .a - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del agua; kg/m3
ρ A, sat . p - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura en la pared no sumergida;
kg/m3

ρ A,aire - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del aire; kg/m3

ρ m - Densidad aparente del mineral; kg/m3
VI

�ρ p - Densidad del material del cilindro; kg/m3

ρ s - Densidad aparente del sólido granulado; kg/m3

ρva - Densidad del vapor de agua; kg/m3

σ - Constante de Stefan-Bolztman; 5,67 ⋅ 10−8 ⋅ W/(m 2 ⋅ K 4 )
σ s - Tensión superficial; N/m

υ - Componentes de la velocidad promedio de flujo de masa en y ; m/s
ϕ - Coeficiente de llenado; adimensional
χ - Espesor de la película de gas; adimensional.
dT
- Gradiente de temperatura en la dirección del flujo de calor; K/m
dx

∂T ∂τ - Variación de la temperatura en el tiempo; K/s
∂  ∂T 
3
λ ⋅
 - Conducción del flujo de calor neto en el volumen de control; W/m
∂y  ∂y 



µ 2 ⋅




∂u 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección x ; N/m
∂x 3  ∂x ∂y  

µ ⋅ 2 ⋅


∂υ 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección y ; N/m
∂y 3  ∂x ∂y  

 ∂u ∂υ 
2
+
 - Esfuerzo cortante en la dirección x e y ; N/m
y
x
∂
∂



µ ⋅

VII

�ANEXO 1.

ENFRIADOR DE MINERAL HORIZONTAL ROTATORIO.

Figura 1. Vista lateral del enfriador número 5

Figura 2. Vista superior del enfriador número 5

Carro
Raspador
Pendular

a)

Carro
Raspador
Pendular

b)

Figura 3. Vista interior del enfriador: a) número 5; b) a escala de laboratorio
VIII

�ANEXO 2.

INSTALACIÓN EXPERIMENTAL

Figura 1. Imagen de las variables registradas por el SCADA (CITECT).

Figura 2. Ventana del CITECT para el monitoreo de las variables del proceso de
enfriamiento.
IX

�Donde:
TAP_ENF5: Temperatura del agua en la piscina; ºC
TDM_ENF5: Temperatura del mineral a la descarga del enfriador; ºC
A_ENF5: Corriente del motor; A
T/h HR9: Flujo de mineral que entra al horno al horno de reducción 9; t/h
T/h HR10: Flujo de mineral que entra al horno de reducción 10; t/h
TH15-9: Temperatura en el hogar 15 del horno 9; ºC
TH15-10: Temperatura en el hogar 15 del horno 10; ºC
N PENF5: Nivel del enfriador; mm
T1 Est Enf5: Temperatura del agua en el punto 1 del lado este de la piscina; ºC
T1 Oes En5: Temperatura del agua en el punto 1 del lado oeste de la piscina; ºC
T2 Est Enf5: Temperatura del agua en el punto 2 del lado este de la piscina; ºC
T2 Oes En5: Temperatura del agua en el punto 2 del lado oeste de la piscina; ºC
T3 Est Enf5: Temperatura del agua en el punto 3 del lado este de la piscina; ºC
T3 Oes Enf5: Temperatura del agua en el punto 3 del lado oeste de la piscina; ºC
La figura 3 es una vista superior de la instalación donde se muestra la posición de los
instrumentos y los puntos donde se realizan las mediciones.

Tme

OESTE

Ta1O

Ta2O

Ts1O

Ts2O

Ts3O

Ts1E

Ts2E

Ts3E

Ta1E

Ta2E

Ta3O

Tms

Fm

Fas

ESTE

Ta3E

Fae

Figura 3. Vista superior de la posición de los instrumentos de medición en el enfriador.

X

�Para establecer el perfil de temperatura en diferentes puntos de la superficie de la pared
(figura 3), se utilizó una termocámara de mano, modelo FLUKE y un pirómetro digital de
mano modelo RAYMXPE, donde:
Ts1E, Ts2E, Ts3E:

Temperatura de la superficie del cilindro en tres puntos del lado Este; ºC

Ts1O, Ts2O, Ts3O:

Temperatura de la superficie del cilindro en tres puntos del lado Oeste; ºC

Ta1E, Ta2E, Ta3E:

Temperatura del agua de la piscina en tres puntos del lado Este; ºC

Ta1O, Ta2O, Ta3O:

Temperatura del agua de la piscina en tres puntos del lado Oeste; ºC

Tem, Tsm: Temperatura del mineral a la entrada y a la salida; ºC
Fm: Flujo de mineral; t/h
Fae, Fas: Flujo de agua a la entrada y a la salida de la piscina; m3 /h
A continuación se muestran los parámetros que se registran con sus correspondientes
instrumentos de medición y sus características técnicas.
PARÁMETRO: Flujo de mineral alimentado al enfriador.
EQUIPO: Báscula de pesaje continuo, tipo WESTERDAM.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Alimentación

220 V AC

Entrada

0 a 18 t/h

Salida

4 a 20 mA

PARÁMETRO: Temperatura del mineral a la entrada y salida del enfriador.
EQUIPO: Termopar tipo K con vaina y cabezal de conexión de roscado con convertidor de
señal programable mediante la PC alojado en el cabezal.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Temperatura de servicio hasta

1523,15 K

Cabezal de conexión: forma A, DIN 43729; de metal ligero fundido, con entrada de cable.
Convertidor de señal programable con rango ajustado.
PARÁMETRO: Temperatura del agua en la piscina.
EQUIPO: Termómetro de resistencia PT-100 con vaina y cabezal de conexión de roscado con
convertidor de señal programable mediante PC alojado en el cabezal.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Longitud de inmersión

250 mm

Convertidor de señal programable con rango ajustado.

273 a 393 K

PARÁMETRO: Flujo de agua que entra a la piscina.
XI

�EQUIPOS: Elemento primario de caudal tipo PITOT delta.
TUBE modelo 301 - AK - 10 - AD para agua.
Transmisor de presión diferencial para la medida de caudal, inteligente, modelo SITRANS P
serie HK.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Alcance de medida ajustable

2,5 a 25 kPa

Margen de medida ajustado

0 a 15 kPa

Precisión mejor que el 1 % incluido la histéresis y la repetibilidad.
Rangeabilidad

1 a 10

Indicador local incorporado, analógico

escala 0 a 100 %

Conexión eléctrica

conector HAN 7D

PARÁMETRO: Velocidad de rotación del enfriador
EQUIPO: Tacogenerador.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
0 a 8,0 rev/min

0 a 10 V

PARÁMETRO: Temperatura de la superficie del cilindro.
EQUIPO: Pirómetro Digital, de mano. Modelo RAYMXPE de fabricación alemana.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Temperatura de servicio entre 243 y 1273 K
Emisividad de la superficie ajustable.
PARÁMETRO: Temperatura de la superficie del enfriador.
EQUIPO: Termocámara, de mano, Modelo FLUKE.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Temperatura de servicio entre 258,15 y 528,15 K
Conexión a PC.
Emisividad de la superficie ajustable.
Capacidad para 100 imágenes.

XII

�ANEXO 3.

MODELO PARA TEMPERATURA DEL AGUA POR AJUSTE DE
MÍNIMO CUADRADO

Ta ( x =0)= ε ⋅ (15,997407 + 0, 011042286 ⋅ ε )

−1

Donde:
Ta ( x =0) - Temperatura del agua en x = 0; ºC
Determinante de la matriz del sistema:

552072819722,351

Determinante normalizado del sistema:

6,36703790238522E-5-15

Error máximo al resolver el sistema:

3,19744231092045E-14

Variación explicada:

641098,950662012

Grados de libertad:

1

Variación residual:

6833,65182137836

Grados de libertad

103

Variación total:

647932,602483391

Grados de libertad

104

Error estándar de una estimación: 8,18514425554623
Error probable de una observación: 5,49401404579817
Coeficiente de correlación,

r =0,99471259369407

Para una prueba con nivel de confianza 0,95:
Intervalo de confianza de r:

[0,99221494,

0,99641038]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0,95:
Valor de Fc para el ajuste: 9662,9436

Valor de Ft por la tabla:

3,0855

El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft,
Coeficientes de correlación parcial: 0,99471259
Prueba para los Coeficientes del Modelo
Valor teórico (t de Student), t= 1,6598112853

t2= 98,30027248

El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
Número de Variables: 2
Número de Datos: 105
Variable

ε
Ta ( x =0) (ºC)

Valor
Mínimo Máximo
1383,29 24499,58
44,65
92,65

Rango
23116,29
48

Media
Aritmética
7449,61
67,94

Desviación
Estándar
7076,34
14,90

XIII

�Tabla 1. Resumen de datos del experimento pasivo.
Flujo
Mineral Agua
(t/h)
(m3/h)
34,8
17,5
34,8
17,5
34,8
9,5
34,8
9,5
34,8
25,5
34,8
25,5
29,6
25,5
29,6
25,5
33,8
50
33,8
50
33,6
70
33,6
70
34
100
34
100
32
100
32
100
34
50
34
50
34
70
34
70
34
9
34
9
34
25
34
25
32,6
9,5
32,6
9,5
20
75
20
75
20
50
20
50
20
100
20
100
34
100
34
100
34
70
34
70
34
50
34
50
32,6
25
32,6
25
34
75
34
75

Temperatura (ºC)
Mineral
Agua
Pared
Entra Sale Entrada Emerge Sumerge Emerge Sumerge
733,61 203,95
26,2
85,9
81,6
94
93
733,05 204,09
26,2
84,8
80,5
94
94
773,85 213,21
27,5
92
85,6
89
96
773,04 213,4
27,5
90,9
84,5
93
94
775,42 196,97
26,3
95,3
89,6
79
95
764,24 195,54
26,3
94,2
88,5
81
86
811,96 161,03
25,6
93,1
82,6
96
99
811,05 161,74
25,6
92
81,5
95
98
773,34 182,78
27,6
78
77,5
89
91
774,46 182,61
27,6
76,9
76,4
85
95
755,43 180,68
28,1
60,9
58,7
78
89
755,45 180,91
28,1
59,8
57,6
78
80
764,73 177,6
27,8
51,2
49
75
96
766,38 177,69
27,8
50,1
47,9
66
94
884,17 167,57
26,2
52,4
52,4
65
80
883,3 168,61
26,2
51,3
51,3
66
90
751,71 143,41
25,4
63,3
60,6
81
84
751,73 142,87
25,4
62,2
59,5
81
72
798,53 192,89
25,6
57,4
57,1
72
80
796,68 192,59
25,6
56,3
56
75
82
749,92 243,27
26,9
81,6
80,6
97
100
751,76 243,85
26,9
81,4
80,4
95
95
773,08 204,02
28,7
80,3
77,6
94
104
784,73 201,49
28,7
80,1
77,4
95
102
745,54 213,89
28,3
82
81,1
99
97
744,01 212,64
28,3
81,8
80,9
98
98
840,2 120,27
26,6
45,3
44,4
69
80
803,75 122,02
26,6
45,1
44,2
71
74
771,33 135,47
28,5
71,6
70,8
80
78
762,37 137,87
28,5
71,4
70,6
81
83
787,86 131,71
26,4
50
52,9
64
71
787,83 132,45
26,4
49,8
52,7
65
73
763,47 189,74
25,5
49,3
47
72
82
759,08 188,2
25,5
49,1
46,8
68
89
739,74 192,83
25,8
58,6
57,6
74
83
750,89 194,3
25,8
58,2
57,2
77
82
756,61 214,05
26,1
61,4
60,2
75
89
753,28 215,74
26,1
61,0
59,8
76
80
772,03 197,26
27,1
82,6
81,8
96
99
771,66 195,75
27,1
82,2
82,2
87
98
748,85 174,09
27,6
58,2
57,2
78
87
746,41 175,81
27,6
57,8
56,8
81
90

XIV

�ANEXO 4.

DESCRIPCIÓN DE LA APLICACIÓN INFORMÁTICA

Figura 1. Ventana creada para calcular la relación radio, área y ángulo de llenado.

Figura 2. Ventana creada para calcular la relación flujo de mineral y tiempo de retención.

XV

�Figura 3. Ventana creada para calcular la relación Flujo y volumen de agua y altura
sumergida.

Figura 4. Ventana creada para resolver el modelo y visualizar la distribución de la
temperatura del mineral, de la pared y del agua.

XVI

�Figura 5. Ventana creada para validar el modelo, simular el proceso y racionalizarlo.

XVII

�ANEXO 5.

VALIDACIÓN MODELO PROPUESTO

Tabla 1. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la temperatura del mineral.
Experimento Activo.
m m

m a

(t/h)

(m3 /h)

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tae

TmExp.

Tme

TmTeor .

20,00
50,00
302,00
1 054,00
409,00
395,00
20,00
75,00
300,00
1 056,00
392,00
397,00
20,00
100,00
300,00
1 061,00
404,00
402,00
34,00
50,00
299,00
1 030,00
487,00
465,00
34,00
75,00
301,00
1 022,00
447,00
464,00
34,00
100,00
299,00
1 039,00
463,00
466,00
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos

Error
(%)
3,44
1,31
0,52
4,60
3,68
0,69
2,37

Tabla 2. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la temperatura de la pared y del
agua. Experimento Activo.
m m

m a

(t/h)

(m3 /h)

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tme

Tae

TpExp

TaExp

TpTeor .

TaTeor .

20,00 50,00 1 054,00 302,00 314,00 312,00 315,00 313,00
20,00 75,00 1 056,00 300,00 310,00 303,00 309,00 306,00
20,00 100,00 1 061,00 300,00 309,00 304,00 302,00 298,00
34,00 50,00 1 030,00 299,00 320,00 317,00 333,00 329,00
34,00 75,00 1 022,00 301,00 324,00 314,00 323,00 318,00
34,00 100,00 1 039,00 299,00 320,00 309,00 320,00 315,00
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos
m a - Flujo de agua; m3 /h

Error (%)
Pared
0,53
0,34
2,48
3,86
0,35
0,02
1,26

Agua
0,30
0,83
1,91
3,63
1,32
2,11
1,68

m m - Flujo de mineral; t/h

Tae ; TaExp ; TaTeor .

- Temperatura del agua a la entrada; experimental y teórica; o C

Tme ; TmExp. ; TmTeor .

- Temperatura del mineral a la entrada; experimental y teórica; o C

TpExp ; TpTeor .

- Temperatura de la pared experimental y teórica; o C

XVIII

�Tabla 3. Resultados experimentales y teóricos (adicionales) obtenidos para la temperatura del
mineral. Experimento Pasivo.
m m

m a

(t/h)

3

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tae

(m /h)

TmExp.

Tme

TmTeor .

299
1008
477
482
34,80
17,50
301
1048
486
511
34,80
9,50
299
1068
469
479
34,80
25,50
299
1082
433
455
29,60
25,50
301
1046
454
464
33,80
50,00
301
1029
455
462
33,60
70,00
299
1155
440
463
32,00
100,00
299
1071
467
467
34,00
70,00
300
1022
515
507
34,00
9,00
302
1048
477
472
34,00
25,00
301
1023
485
492
32,60
9,50
299
1013
466
463
34,00
70,00
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos

Error
(%)
1,14
5,25
2,21
5,04
2,35
1,62
5,25
0,09
1,64
1,00
1,40
0,63
2,30

Tabla 4. Resultados experimentales y teóricos (adicionales) obtenidos para la temperatura de
la pared y del agua. Experimento Pasivo.
m m

m a

(t/h)

3

(m /h)

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tme

Tae

TpExp

TaExp

TpTeor .

TaTeor .

Error (%)

Pared
34,80 17,50
1008
299
344
340
346
342
0,70
34,80
9,50
1048
301
348
347
349
344
0,31
34,80 25,50
1068
299
345
341
343
339
0,60
29,60 25,50
1082
299
338
338
341
338
0,81
33,80 50,00
1046
301
332
323
331
327
0,23
33,60 70,00
1029
301
321
315
324
319
0,77
32,00 100,00 1155
299
322
313
320
315
0,54
34,00 70,00
1071
299
320
312
328
324
2,69
34,00
9,00
1022
300
344
342
349
344
1,33
34,00 25,00
1048
302
341
337
340
337
0,27
32,60
9,50
1023
301
343
336
347
343
1,22
34,00 70,00
1013
299
321
315
327
322
1,83
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos 0,94

Agua
0,61
0,83
0,57
0,16
1,25
1,32
0,85
3,63
0,54
0,26
1,98
2,41
1,20

XIX

�ANEXO 6.

ENFRIADOR TIPO BAKER

Tabla 1. Características técnicas del enfriador de mineral laterítico reducido tipo Baker.
Capacidad a procesar (mineral neto)
Densidad absoluta del sólido enfriado
Densidad a granel
&gt; 0,15 mm
Granulometría de 0,15 mm a 0,074 mm
las partículas
0,074 mm a 0,044 mm
&lt; 0,044 mm
Temperatura del mineral a la entrada
Temperatura del mineral a la salida
Presión operativa
Consumo de agua en la piscina del enfriador
Largo de la piscina
Ancho de la piscina
Profundidad de la piscina
Temperatura del agua a la entrada
Consumo de agua en las chumaceras
Diámetro exterior
Dimensiones principales:
Espesor de pared
Longitud del cilindro
Material de construcción
Diámetro interior del enfriador
Longitud del enfriador
Altura del tubo vertedero (mínima)
Altura del tubo vertedero con las anillas (máxima)
Diámetro del tubo vertedero
Altura de las anillas
Diámetro de las anillas
Desplazamiento vertical del cilindro en los apoyos
Peso del cuerpo del cilindro enfriador sin accionamiento
Peso de los carros
Potencia del motor principal de accionamiento
Potencia del motor auxiliar
Velocidad de rotación del motor principal
Velocidad de rotación del motor auxiliar
Velocidad rotacional del enfriador (con motor principal)
Velocidad rotacional del enfriador (con motor auxiliar)
Coeficientes de corrección para estimar el flujo de mineral reducido
Considera el extractable en la Planta de Secaderos y Hornos
Considera las pérdidas por calcinación y reducción del mineral

31 000 kg/h
3,3 a 3,5 t/m3
0,8 a 0,85 t/m3
14,3 %
17,4 %
13,6 %
54,7 %
1023,15 K
423,15 a 473,15 K
0,01 a 0,02 kPa
107 m3/h
32 m
3,5 m
2m
303,15 K
1 m3/h
3,080 m
18 mm
31 m
A11483.1
3,50 m
30,90 m
0,85 m
1,05 m
0,25 m
0,066 m
0,25 m
0,035 m
44 879 kg
3 870 kg
75 kW
11 kW
140,056 rad/s
140,056 rad/s
0,97 rad/s
0,064 rad/s
0,88
0,9978

XX

�ANEXO 7.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA
TESIS

1 GÓNGORA-LEYVA, E., "Modelación físico-matemática del proceso de enfriamiento de
mineral en cilindros rotatorios de la planta hornos de reducción de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Maestría. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2004.
2 GÓNGORA-LEYVA, E.; GUZMAN, D. R. D.; et al., "Modelo matemático multivariable
para un proceso de enfriamiento industrial de sólidos en cilindros rotatorios horizontales".
Energética, 2007, vol. 28, no. 2, p. 15-25.
3 GÓNGORA-LEYVA, E.; LAMORÚ, U. M.; et al., "Coeficientes de transferencia de
calor en enfriadores de mineral laterítico a escala piloto". Minería y Geología, 2009, vol.
25, no. 3, p. 1-18.
4 GÓNGORA-LEYVA, E.; PALACIO-RODRÍGUEZ, A.; et al., "Evaluación del proceso
de enfriamiento del mineral laterítico reducido en la empresa Comandante Ernesto Che
Guevara (Parte 1)". Minería y Geología, 2012, vol. 28, no. 3, p. 50-69.
5 GÓNGORA-LEYVA, E.; RUIZ-CHAVARRÍA, G.; et al., "The Cooling of a Granular
Material in a Rotating Horizontal Cylinder". Experimental and Computational Fluid
Mechanics, 2014, p. 197-205.
PARTICIPACIÓN EN EVENTOS
1

Modelación y simulación del proceso de enfriamiento de mineral en cilindros
horizontales rotatorios. 2da Conferencia Internacional Ciencia Tecnología por un
Desarrollo Sostenible, CYTDES, Julio 2007. ISBN: 978-59-16-0568-9.

2

Modelo matemático multivariable para un proceso de enfriamiento industrial de sólidos
en cilindros rotatorios horizontales. 5to Taller Internacional de Energía y Medio
Ambiente, Abril de 2008. ISBN: 978-959-257-186-0

XXI

�3

Evaluación del proceso de enfriamiento de mineral reducido en la empresa “Comandante
René Ramos Latour” de Nicaro. ENERMOA, Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-161216-8

4

Influencia de la temperatura del mineral laterítico reducido en el índice de extractable en
el tanque de contacto en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara. ENERMOA,
Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-16-1216-8

5

Obtención de los parámetros de funcionamiento del enfriador rotatorio a escala piloto del
ISMM. ENERMOA, Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-16-1216-8

6

Evaluación del proceso de transferencia de calor en el enfriamiento del mineral laterítico
a escala piloto. ENERMOA, Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-16-1216-8

7

Identificación del proceso de enfriamiento de mineral laterítico reducido con ayuda de
redes neuronales artificiales.
a. XXXIII Convención Panamericana de Ingenieros, UPADI. Abril de 2012.
ISBN: 978-959-274-094-1
b. 7mo. Taller Internacional de Energía y Medio Ambiente, Abril de 2012. ISBN:
978-959-257-323-9

8

Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”.
a. XXXIII Convención Panamericana de Ingenieros, UPADI. Abril de 2012.
ISBN: 978-959-274-094-1
b. 7mo. Taller Internacional de Energía y Medio Ambiente, Abril de 2012. ISBN:
978-959-257-323-9

9

Modelación del proceso de enfriamiento de sólidos granulados en cilindros horizontales
rotatorios. XVIII Congreso de la División de Dinámica de Fluidos. Sociedad Mexicana
de Física. Noviembre de 2012. La Ensenada, Baja California. México

XXII

�TESIS DE INGENIERÍA DIRIGIDAS
1

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, R., "Evaluación del proceso transferencia de calor del mineral
laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.

2

ARAUJO-ESCALONA, E., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
enfriamiento del mineral laterítico a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.

3

ARENA-CUTIÑO, A., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante René Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2009.

4

CALA, S. E., "Estudio del proceso de enfriamiento de mineral en cilindros rotatorios
horizontales como objetivo de modelación matemática.". Tesis de Ingeniería. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2005.

5

DE VALLE-RAMÍREZ, E., "Programación de modelo matemático para la evaluación del
proceso de transferencia de calor en cilindros horizontales rotatorios para el enfriamiento
de mineral laterítico reducido". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.

6

ESPINOSA-LOFORTE, E., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.

XXIII

�7

GARCÍA-MERIÑO, D. A., "Establecimiento de los parámetros de diseño y explotación
del enfriador experimental". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico
de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.

8

GÓMEZ-RODRÍGUEZ, I., "Determinación del ángulo de llenado del mineral laterítico
en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.

9

GUTIÉRREZ-GALBÁN, J., "Tecnología de fabricación de los dispositivos del enfriador
de mineral a escala piloto del ISMM". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2011.

10 JACOMINO-RODRÍGUEZ, D., "Construcción de un cilindro horizontal rotatorio a
escala de laboratorio". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa
"Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
11 LEYVA-DURÁN, Y., "Influencia de la temperatura del mineral laterítico reducido en el
índice de extractable en el tanque de contacto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
12 LONDREZ-MINERAL, J., "Modelación y simulación del proceso de enfriamiento del
mineral reducido en cilindros horizontales rotatorios por el método de elementos finitos
(ANSYS)". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr.
Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2007.
13 ORTIZ-CASTRO, F. A., "Estimación de la temperatura del mineral reducido durante el
proceso de enfriamiento por el método de elementos finitos (ANSYS)". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2010.

XXIV

�14 OSORIO-GÓNGORA, I., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2009.
15 PERDOMO-MINERAL, J. J.; MATOS-CASALS, D., "Evaluación de la influencia del
agua de enfriamiento en el proceso transferencia de calor del mineral laterítico reducido
en cilindros horizontales en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2007.
16 PUJOL-LEYVA, J. O., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
enfriamiento del mineral laterítico a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2007.
17 PUPO-RAMÍREZ, E., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.
18 PUPO-REVÉ, Y., "Evaluación del proceso de enfriamiento de mineral reducido en la
empresa Comandante René Ramos Latour” de Nicaro". Tesis de Ingeniería. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
19 QUINTERO-GONZÁLEZ., E.; VERDECIA-REYES, A., "Construcción de un enfriador
cilíndrico rotatorio a escala de laboratorio". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
20 RETIRADO-MEDIACEJA, Y., "Modelación Físico-Matemática del proceso de
enfriamiento del mineral en cilindros rotatorios de la planta Hornos de Reducción
perteneciente a la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.". Tesis de Ingeniería.
XXV

�Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2004.
21 RODRÍGUEZ-GUZMÁN, G., "Construcción de un transportador de tornillo sin fin para
la alimentación del enfriador de mineral a escala piloto del ISMM". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2010.
22 RODRÍGUEZ-MORENO, J. A., "Proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido
en la empresa “Comandante

Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto

Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2011.
23 SANTANA-PERCEVAL, O., "Evaluación técnico – económica del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.
24 SOTTO-GUILARTE, Y., "Influencia de los elementos mecánicos del enfriador
horizontal en el proceso de transferencia de calor del mineral reducido en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2007.
25 TABERA-RODRÍGUEZ., Y.; GARCÍA-GUERRERO, R., "Estudio del comportamiento
de los coeficientes de transferencia de calor en el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2006.
26 VARGAS -PÉREZ, A., "Evaluación del proceso de transferencia de calor del mineral
laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa “Comandante René

XXVI

�Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr.
Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
27 VARGAS-RAMOS, P. L., "Sistema automático de medición para variables en un
enfriador de mineral a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
28 ZALAZAR-OLIVA, C., "Obtención de los parámetros de funcionamiento del enfriador
rotatorio a escala piloto del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2010.
TESIS DE MAESTRÍAS DIRIGIDAS
1

LAMORÚ-URGELLES, M., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
enfriamiento del mineral laterítico para diferentes condiciones de trabajo". Tesis de
Maestría. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2008.

2

SPENCER-RODRÍGUEZ, Y., "Identificación del proceso de enfriamiento del mineral en
el proceso Caron, con ayuda de Redes Neuronales Artificiales". Tesis de Maestría.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2009.

3

MATOS-CASALS, D., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros hrizontales rotatorios". Tesis de Maestría. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.

XXVII

�La investigación, se realizó a través del financiamiento de los proyectos aprobados y
ejecutados por el Departamento de Mecánica del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa, en cooperación con otras entidades:
•

Aplicación de la metodología de diseño alemana en Moa. Cuba. Proyecto conjunto
Universidad Técnica de Clausthal - Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa.
Financiado por el DAAD, Alemania. 2002-2006,

•

Modelación y simulación del proceso de enfriamiento de mineral laterítico reducido.
Departamento de Física, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM). Beca de la Secretaría de Educación Pública de México 2012.
“Programa de Cooperación en Materia de Movilidad estudiantil de la Educación
Superior México-Cuba”

•

Proyecto universitario: Modelación matemática y simulación del proceso de
enfriamiento de mineral en cilindros horizontales rotatorios. PU1251. 2012-2013.

XXVIII

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laterítico en cilindros</text>
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                <text>2013</text>
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