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                    <text>Tesis doctoral

EVALUACIÓN DE PELIGROS DE
DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN DE
SUELOS INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD
SÍSMICA EN CUBA SURORIENTAL

Sandra Yanetsy Rosabal Domínguez

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

EVALUACIÓN DE PELIGROS DE
DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN DE SUELOS
INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD SÍSMICA EN
CUBA SURORIENTAL
Tesis en opción al grado científico de Doctor en Ciencias

Geológicas

MSc. Sandra Yanetsy Rosabal Domínguez

Moa, Holguín

2018

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

EVALUACIÓN DE PELIGROS DE DESLIZAMIENTOS Y
LICUEFACCIÓN DE SUELOS INDUCIDOS POR LA
ACTIVIDAD SÍSMICA EN CUBA SURORIENTAL

Tesis presentada en opción al Grado Científico de
Doctor en Ciencias Geológicas

Autor: MSc. SANDRA YANETSY ROSABAL DOMÍNGUEZ

Tutores: Dr. Alina Rodríguez Infante
Dr. José Alejandro Zapata Balanqué

Moa, Holguín
2018

�AGRADECIMIENTOS
En primer lugar, mi más profundo agradecimiento a mis tutores, los doctores Alina
Rodríguez Infante y José Alejandro Zapata Balanqué. Muchas gracias por confiar en
mí y darme la oportunidad de llevar a cabo esta investigación. Gracias por el tiempo
invertido, los consejos y apoyos concedidos sin reservas.
Agradezco al Instituto Superior Minero Metalúrgico Dr. Antonio Núñez Jiménez
(ISMM), donde me formé como profesional, y al colectivo de profesores de la
Facultad de Geología y Minas (doctores Carlos Leyva, Rafael Guardado y Nicolás
Muñoz; así como a los másteres Yurisley Valdés y Liuska Fernández) por la ayuda
brindada. A Teresa Hernández, por guiarme en la tramitación del doctorado, sus
consejos y sugerencias.
Doy gracias a mi compañero Ing. Ricardo Oliva Álvarez, por su voluntad de
apoyarme durante el trabajo de campo, con muestras de gran empeño y dedicación.
Mis agradecimientos al Dr. Tomás Chuy Rodríguez, que apoyó el trabajo de campo
en Guamá y II Frente.

Gracias al técnico Silvio Rodríguez Albear, por la ayuda brindada; a los
investigadores Eberto Hernández y Nicolás Vega, por su valiosa ayuda e
información necesaria para la culminación de esta investigación; a los doctores
Antonio Salgado y Darío Candebat, por su apoyo y empeño para que terminara la
investigación. También agradezco de corazón a todos mis compañeros, que de una
u otra forma me apoyaron en la realización de este trabajo.
Asimismo, a los oponentes, doctores Liber Galbán Rodríguez, José Rueda, Enrique
Arango Arias, Carlos Pérez Pérez, Fernando Guasch Hechavarría, José Fernando

�Alcaide Orpi y al especialista Eric Escobar Pérez; a todos, muchas gracias por sus
sugerencias, revisión formal de la tesis, comentarios y señalamientos oportunos.
Quiero dar las gracias al Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais),
por formarme como investigadora; al Dr. Bladimir Moreno Toirac (actual director) y
al Consejo Científico, por fortalecer la investigación a través de la asignación del
número de oponentes.
Gracias, Yordan Infante y Alberto Beiris, por su valiosa ayuda en el manejo de los
SIG. Agradezco a la Dra. Ingrid Vidau, por su apoyo en la realización de esta tesis.
Doy gracias al Dr. Guillermo Riveaux, la MSc. Melek Campos Sofía, la Lic. Ena
Tauler Marañón y la Dra. Elizabeth Isaac Alemán del Centro Nacional de
Electromagnetismo Aplicado (CNEA). Agradezco al MSc. Rafael Chagman por su
ayuda incondicional.
Finalmente, gracias a mi madre y mi tía Miriam, que desde el comienzo de mis
estudios me apoyaron en todo y fueron las que me inculcaron los deseos de llegar a
ser una profesional de este país; a mi hija y esposo, por tolerarme durante estos
años; al Dr. Amauris Domínguez, por sus ánimos y porque desde la distancia
siempre estuvo pendiente del desarrollo de la investigación.
¡A todos, gracias de corazón!

�DEDICATORIA

A mi familia,
por su cariño y apoyo incondicional

�SĺNTESIS
Los movimientos telúricos de gran intensidad traen consigo la manifestación de
fenómenos

geológicos

secundarios,

entre

estos

los

principales

son

los

deslizamientos, la amplificación y la licuefacción de suelos; por tanto, su estudio y
consideración en la prevención de desastres es importante. La presente
investigación tiene como objetivo evaluar en Cuba suroriental la susceptibilidad a los
peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por actividad sísmica,
a partir de la integración de los métodos morfométricos, la tectónica activa y el
análisis sismológico.
La aplicación de estos métodos integrados en los sectores elegidos (Guamá,
Santiago de Cuba y Guantánamo) permitió obtener la caracterización de nueve
bloques morfotectónicos, donde predominan los deslizamientos en los bloques en
ascenso y prevalece la licuefacción en los bloques en descenso relativo. Se obtuvo
además la zonación de la susceptibilidad a la licuefacción y a los deslizamientos en
estos territorios; el análisis del carácter activo de las principales fallas, así como su
clasificación de acuerdo con estos criterios.
Palabras

claves:

susceptibilidad.

deslizamientos,

licuefacción

de

suelos,

morfotectónica,

�ABSTRACT
High-intensity telluric movements bring with them the manifestation of secondary
geological phenomena, the main being the landslides, the amplification, and
liquefaction of soils; as their study and consideration in disaster prevention is
important. The present research aims to evaluate in Southeast Cuba the
susceptibility to the hazards of landslides and liquefaction of soils induced by seismic
activity, through the integration the morphometric methods, the active tectonics and
the seismological analysis.
The application of these integrated methods in the sectors the study (Guamá,
Santiago de Cuba and Guantánamo) allowed to obtain the characterization of nine
morphotectonic blocks, where landslides predominate in the rising blocks and
liquefaction prevails in the blocks in relative descent. The zonation of the
susceptibility to liquefaction and landslides in these territories; the analysis of the
active nature of the main faults, as well as their classification according to these
criteria.
Keywords: landslides, liquefaction of soils, morphotectonic, susceptibility

�ÍNDICE

Págs.

SÍNTESIS
ABSTRACT
INTRODUCCCIÓN

1

CAPÍTULO 1. DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN COMO

11

PELIGROS GEOLÓGICOS INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD SÍSMICA
1.1

Introducción

11

1.2 Licuefacción y deslizamientos inducidos por sismos

11

1.2.1 Caracterización de la peligrosidad por deslizamientos

12

1.2. 2 Caracterización de la peligrosidad por licuefacción de suelos

17

inducida por sismos
1.3 Estudios de peligro por licuefacción y deslizamientos inducidos por

18

sismos, situación internacional y nacional
1.4 Metodologías empleadas en la evaluación de la susceptibilidad a

28

licuefacción y deslizamientos inducidos por sismos
1.5 Condiciones ingeniero-geológicas y sismotectónicas de Cuba

31

suroriental
1.6 Conclusiones

39

CAPÍTULO 2. METODOLOGÍA PARA LA EVALUACIÓN DE LA
SUSCEPTIBILIDAD A LOS PELIGROS DE DESLIZAMIENTOS Y
LICUEFACCIÓN DE SUELOS, INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD
SÍSMICA

40

�ÍNDICE

Págs.

2.1 Introducción

40

2.2 Metodología de la investigación

40

2.3 Metodología para la evaluación de la susceptibilidad a los peligros

41

de deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por actividad
sísmica
2.3.1 Caracterización geológica

42

2.3.2 Factores antrópicos

42

2.3.3 Caracterización morfotectónica

42

2.3.3.1 Definición de estructuras tectónicas

42

2.3.3.2. Realización del análisis geomorfológico

45

2.3.3.3 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de

45

bloques morfotectónicos
2.4. Evaluación sismológica

47

2.4.1 Ejecución de análisis de los catálogos del Servicio Sismológico

47

Nacional (SSN)
2.4.2 Realización de análisis de la información macrosísmica existente

48

2.4.3 Obtención de las máximas aceleraciones esperadas

48

2.4.4 Aplicación del Criterio Magnitud-Distancia

48

2.5. Peligros inducidos por actividad sísmica

49

2.5.1 Evaluación de la susceptibilidad a la licuefacción de suelos

49

inducida por sismos

�ÍNDICE

Págs.

2.5.1.1 Criterio geológico-geomorfológico

50

2.5.1.2 Criterio si/no se caracterizan los suelos a licuar

52

2.5.2 Evaluación de la susceptibilidad a los deslizamientos inducidos por

53

sismos
2.5.2.1 Método zonación pasiva

53

2.5.2.2 Comprobación directa

56

2.6 Conclusiones

56

CAPÍTULO 3. EVALUACIÓN DE LA SUSCEPTIBILIDAD A LOS

57

PELIGROS DE DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN DE SUELOS
INDUCIDOS POR ACTIVIDAD SÍSMICA EN TRES SECTORES DE
CUBA SURORIENTAL
3.1 Introducción

57

3.2 Ubicación y caracterización general de los tres sectores de Cuba

57

suroriental
3.3 Evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de

59

suelos inducidos por la actividad sísmica en el sector Guamá
3.3.1 Caracterización geológica

59

3.3.2 Factores antrópicos

60

3.3.3 Caracterización morfotectónica

61

3.3.4 Definición de estructuras tectónicas

61

�ÍNDICE

Págs.

3.3.5 Realización del análisis geomorfológico

65

3.3.6 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de

66

bloques morfotectónicos
3.3.7 Evaluación sismológica

69

3.3.8 Peligros inducidos por la actividad sísmica

69

3.4. Evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de

72

suelos inducidos por la actividad sísmica en el sector Santiago de Cuba
3.4.1 Caracterización geológica

72

3.4.2 Factores antrópicos

74

3.4.3 Caracterización morfotectónica

75

3.4.4 Definición de estructuras tectónicas

75

3.4.5 Realización del análisis geomorfológico

79

3.4.6 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de

80

bloques morfotectónicos
3.4.7 Evaluación sismológica

83

3.4.8 Peligros inducidos por la actividad sísmica

84

3.5. Evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de

86

suelos inducidos por la actividad sísmica en el sector Guantánamo
3.5.1 Caracterización geológica

87

3.5.2 Factores antrópicos

88

3.5.3 Caracterización morfotectónica

89

�ÍNDICE

Págs.

3.5.4 Definición de estructuras tectónicas

89

3.5.5 Realización del análisis geomorfológico

92

3.5.6 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de

93

bloques morfotectónicos
3.5.7 Evaluación sismológica

95

3.5.8 Peligros inducidos por la actividad sísmica

96

3.6 Conclusiones

97

CONCLUSIONES

99

RECOMENDACIONES

100

BIBLIOGRAFÍA

101

ANEXO

�INTRODUCCIÓN

�INTRODUCCCIÓN
Los terremotos son fenómenos geológicos devastadores que causan cada año
pérdidas de vidas humanas y materiales. En el período 2010-2017 han ocurrido
en el mundo 11 terremotos fuertes (Japón 2011, Chile 2010, 2014, 2015 y 2016;
Indonesia 2012, Rusia 2013, Ecuador 2016, México e Irak 2017), de acuerdo con
los datos del servicio geológico de los Estados Unidos (United States Geological
Survey (USGS) en el 2017, con magnitudes superiores a los 7,1 grados en la
escala Richter; de estos, el sismo de Japón fue el más devastador y el que mayor
número de víctimas humanas provocó.
Los movimientos telúricos de gran intensidad traen consigo la manifestación de
fenómenos geológicos secundarios. Entre los principales se encuentran los
deslizamientos, la amplificación y licuefacción de los suelos; por tanto, su estudio
y consideración en la prevención de desastres es importante.
En el caso de Cuba, el área geográfica de mayor peligrosidad sísmica es la región
oriental debido a su cercanía al contacto tectónico entre las placas Norteamérica y
la del Caribe (zona de falla Bartlett-Caimán u Oriente). Asociadas con los terremotos
de mayor magnitud de esta región se han reportado manifestaciones de
licuefacción de suelos y deslizamientos.

1

�En el caso de la licuefacción de suelos existen dos reportes en Cuba Oriental, uno
en 1551 en las localidades de Bayamo, Yara, Cauto Embarcadero y Niquero
(Cotilla y Córdoba, 2010) y el otro en 1932; este último proceso afectó las
zonas bajas cercanas a la bahía de Santiago de Cuba, donde existen sedimentos
aluviales de baja compactación, compuestos por arcillas orgánicas, limo orgánico
y arcilla muy plástica, según Fernández et al (2016).
En cambio, los deslizamientos inducidos por sismos fueron reportados en varias
ocasiones: 1852 en la sierra de La Gran Piedra, 1930 en Maffo y Puerto Moya,
1947 en la loma del Kake en Santiago de Cuba y 1976 en la costa sur, cerca de la
Sierra Maestra, entre los municipios Guamá y Pilón (Chuy y Pino, 1982).
El Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (Cenais) dirige los estudios
sismológicos

del

sismogeneradoras

país.

Esta

principales

institución
(Chuy

et

tiene
al.,

identificadas
1997),

así

las

zonas

como

otras

caracterizaciones específicas relacionadas con la manifestación de los sismos y el
peligro que generan. Sin embargo, los fenómenos secundarios que estos inducen
(deslizamientos y licuefacción de suelos) son pocos tratados y se encuentran
caracterizados a través de diferentes métodos.
En el caso de los deslizamientos, a nivel regional están los resultados obtenidos
por Castellanos E. (2008), así como los alcanzados para las provincias de
Santiago de Cuba (Villalón et al., 2012; Galbán y Guardado, 2016), Guantánamo
(Savón et al., 2017) y Holguín (Colectivo de autores, 2011); la mayoría de ellos
realizados para los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgos (PVR); dirigidos
por la Agencia Nacional de Medio Ambiente (AMA) y la Defensa Civil, en
cumplimiento de las indicaciones de la Directiva 1/2010.
2

�Estos estudios, específicamente los referidos a la temática de los deslizamientos,
consideran de conjunto elementos sísmicos y ambientales, así como los
catalizadores de estos fenómenos: lluvias y aceleración pico, mediante
metodologías propias diseñadas a tales efectos. En la actualidad los mismos
sirven de guía a nivel nacional y territorial para la toma de decisiones en
situaciones de desastres por parte de la Defensa Civil, los Centros de Gestión y
Reducción de Riesgos (CGRR), Planificación Física y otras entidades del estado.
A propósito de la licuefacción de suelos, existen estudios detallados específicos
en distintas partes de Cuba Oriental, como en la ciudad de Santiago de Cuba
(García et al., 2002; Márquez et al., 2002; Heredia y Calderín, 2004; Chuy et al.,
2015b; Fernández et al., 2016), en Guantánamo (Fernández et al., 2017) y en
Holguín (Zapata et al., 2013). Estos también han sido entregados a las
autoridades locales para su empleo en la toma de decisiones ante posibles
desastres.
Independientemente de lo expresado con anterioridad, en el caso de los
deslizamientos estos estudios no evalúan los elementos morfométricos,
sismológicos y la tectónica activa de forma integrada; ya abordados parcialmente
por varios autores en diferentes partes del mundo (Everard y Savigny, 1994;
Vargas, 2002; Aristizábal y Yokota, 2006; Flores y Hernández, 2012).
Los métodos morfométricos y geomorfológicos ayudan a precisar los peligros
inducidos por sismos y tienen como ventajas:
1. Permiten la caracterización y cartografiado del fallamiento con énfasis en las
estructuras activas.
2. El estudio de las condiciones morfotectónicas a escala detallada.
3

�3. Elevan el conocimiento para la zonación de la susceptibilidad a los
deslizamientos y licuefacción de suelos.
En Cuba, varias investigaciones se han enfocado en la elaboración de mapas de

zonas sismogeneradoras (Orbera, 1985; González et al., 1991; Cotilla, 1998,
1999, 2001; Cotilla et al., 1997; Cotilla y Álvarez, 1998; Chuy et al., 1997; Pérez et
al., 2008; Cabrera et al., 2011; Arango, 2014), pero no se ha concebido la
zonación de la susceptibilidad a deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos
por sismos, mediante el empleo integrado de métodos morfométricos, la tectónica
activa y el análisis sismológico, incorporados a los métodos tradicionales que
evalúan estos peligros geológicos secundarios, lo cual permite identificar las
zonas donde deben realizarse estudios de detalle. Estos mapas de susceptibilidad
pueden utilizarse como un instrumento en la toma de decisiones por las autoridades, la
Defensa Civil y Cenais, entre otras instituciones.
El estudio bibliográfico mostró que existe poca ejecución de estudios
morfotectónicos (Lilienberg et al., 1988; Magaz et al., 1991; Hernández et al.,
1991; Hernández et al., 1994; Rodríguez, 1998; Zamorano et al., 2000; Rosabal,
2001) que valoren la susceptibilidad a los deslizamientos y licuefacción inducidos
por sismos, para que puedan emplearse en el perfeccionamiento de las
determinaciones del peligro sísmico de esta región.
El análisis anterior establece como problema científico que los estudios de
deslizamientos y licuefacción inducidos por actividad sísmica en el territorio de
Cuba suroriental no integran los métodos morfométricos, la tectónica activa y el
análisis sismológico, hecho que limita la evaluación de sus manifestaciones.

4

�A partir de ese problema se define como objetivo general evaluar en Cuba
suroriental la susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y licuefacción de
suelos, inducidos por actividad sísmica, a partir de la integración de los métodos
morfométricos, la tectónica activa y el análisis sismológico.
El objeto de estudio está constituido por los peligros de deslizamientos y
licuefacción de suelos inducidos por actividad sísmica.
Y como campo de acción se establece la evaluación de la susceptibilidad a los
peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos, inducidos por actividad
sísmica, en Cuba suroriental.
Se elaboraron los siguientes objetivos específicos
1. Evaluar conceptual y contextualmente los deslizamientos y la licuefacción como
peligros geológicos inducidos por la actividad sísmica.
2. Aplicar los métodos morfométricos, la tectónica activa y el análisis sismológico,
apoyados en herramientas del Sistema de Información Geográfica (SIG) en el
área de investigación.
3. Evaluar la susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y licuefacción de
suelos inducidos por actividad sísmica en tres sectores de Cuba suroriental.
Se plantea como hipótesis que, si se determinan las características
morfométricas y geomorfológicas, sismológicas y tectónicas de un territorio,
entonces se podrán definir las zonas de mayor susceptibilidad a los peligros de
deslizamientos y licuefacción de suelos, inducidos por la actividad sísmica, lo que
permitirá mejorar la estimación de la peligrosidad ante estos fenómenos.
Para cumplir con los objetivos propuestos en esta investigación fue necesario
desarrollar varias tareas:
5

�1. Valoración de la bibliografía existente relacionada con los deslizamientos y
licuefacción de suelos como peligros geológicos inducidos por actividad
sísmica.
2. Aplicación de los métodos morfométricos, el análisis sismológico y la
tectónica activa en el área de investigación, apoyados en herramientas del
Sistema de Información Geográfica (SIG).
3. Determinación de las posibles alineaciones y parámetros que indican
movimientos tectónicos en los sectores de estudio de Cuba suroriental.
4. Realización del análisis geomorfológico, la caracterización geológica y
antrópica de los sectores de estudio de Cuba suroriental.
5. Revaluación de las estructuras tectónicas regionales o límites de bloques
morfotectónicos.
6. Definición de los bloques morfotectónicos de cada sector de investigación.
7. Caracterización de la sismicidad de la región de Cuba suroriental y los
sectores de estudio.
8. Valoración de la susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y licuefacción
de suelos inducidos por la actividad sísmica en los sectores de estudio de
Cuba suroriental.
En la región de Cuba suroriental se seleccionaron tres sectores de estudio, bajo
los siguientes criterios:
x Áreas que poseen suficiente grado de estudio que permiten verificar los
resultados.
x Ciudades o asentamientos humanos ubicados en zonas de alta peligrosidad
sísmica.
6

�x Cercanía a las zonas de falla Oriente, la más importante de la región.
La novedad científica de este trabajo se basa en la integración de un conjunto
de métodos morfométricos, el análisis sismológico y la tectónica activa para
determinar los niveles de susceptibilidad a los deslizamientos y licuefacción de
suelos inducidos por actividad sísmica, lo cual permite estimar la peligrosidad ante
estos fenómenos. Las ventajas de su aplicación pueden resumirse en:
x

Se elabora una metodología para evaluar los peligros de deslizamientos y
licuefacción de suelos, inducidos por la actividad sísmica.

x

Se obtienen nuevos mapas de susceptibilidad a los deslizamientos y
licuefacción de suelos inducidos por actividad sísmica, para los sectores
Guamá, Santiago de Cuba y Guantánamo, en todos los casos comprobados
en el campo.

x

Se establecen las fallas principales que cortan los sectores de estudios.

x

Se caracterizan nueve bloques morfotectónicos entre los tres sectores de
Cuba suroriental; de ellos, siete en ascenso y dos en descenso relativo.

La actualidad de la investigación está en correspondencia con los objetivos
priorizados de la Defensa Civil Nacional, establecidos en la Directiva No.1/2010
del presidente del Consejo de Defensa Nacional Para la organización,
planificación y preparación del país para situaciones de desastres; con los
objetivos estratégicos nacionales del Citma y con los Lineamientos de la Política
Económica y Social del Partido Comunista de Cuba, aprobados por el 7mo
Congreso.
La reducción de riesgo de desastres naturales en Cuba es una prioridad. Como
parte del DIRDN (Decenio Internacional para la Reducción de Desastres
7

�Naturales), el gobierno, apoyado en un marco legal internacional (Declaración de
Río sobre el Medio Ambiente y Desarrollo, Convención Marco de Naciones
Unidas sobre Cambio Climático, El Marco de Sendai 2015-2030 para la
Reducción del Riesgo de Desastres (MSRRD), Cumbre de Desarrollo Sostenible)
y nacional (Ley 75 de la Defensa Nacional, Ley 81 del Medio Ambiente, Decreto
Ley 170/97 del Sistema de Medidas de Defensa Civil, Decreto 262/99 de la
Compatibilización del Desarrollo Económico Social del País con los Intereses de
la Defensa, Resolución No.6/2002) a través de la Defensa Civil y el Cenais, ha
desarrollado instrumentos y herramientas que permiten determinar el peligro, la
vulnerabilidad y el riesgo sísmico; accionar en su prevención y dar una respuesta
eficaz.
Además, complementa los estudios de peligro, vulnerabilidad y riesgo de los
territorios estudiados; el ordenamiento territorial, los proyectos constructivos y las
medidas de defensa civil.
El aporte teórico reside en que la metodología utilizada en la investigación
permite integrar los métodos morfométricos, el análisis sismológico y la tectónica
activa para la evaluación de la susceptibilidad a los peligros geológicos inducidos
por la actividad sísmica y mejora el rigor de las evaluaciones que se realicen;
asimismo, permite profundizar el conocimiento geológico de los sectores de
estudio.
El aporte práctico es la determinación de los niveles de susceptibilidad a los
peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por actividad
sísmica en los sectores seleccionados de Cuba suroriental, a partir de la
integración de métodos morfométricos, el análisis sismológico y la tectónica
8

�activa; así como la caracterización de las fallas activas y la elaboración de los
mapas morfotectónicos de estos sectores.
Los resultados que se alcancen en la investigación se podrán insertar dentro de
las acciones estratégicas relacionadas con la planificación y desarrollo de las
zonas costeras y constituirán una base informativa para los estudios del programa
del estado cubano para El enfrentamiento al Cambio Climático denominado Tarea
Vida, teniendo en cuenta la alta susceptibilidad del territorio estudiado a los
cambios de la dinámica global.
El impacto social y ambiental es el incremento en la precisión de la zonación de
la susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos
inducidos por sismos, a través de la integración de los métodos morfométricos, el
análisis sismológico y la tectónica activa; además será posible mejorar la
estimación de la peligrosidad, vulnerabilidad y riesgo ante estos fenómenos. Estos
resultados tienen mayor incidencia en las áreas urbanizadas de las ciudades de
Santiago de Cuba, Guantánamo y el poblado de Chivirico.
El impacto económico establece que, al contar con zonas inestables por peligros
geológicos inducidos por actividad sísmica, se ofrece la posibilidad de planificar
físicamente el espacio y diseñar y ejecutar proyectos de construcción
económicamente sustentables. Además, se incrementa la precisión de los
estudios de PVR de los sectores estudiados y sus asentamientos humanos.
En cuanto a los métodos de investigación, se emplearon métodos teóricos
(histórico-lógico, hipotético-deductivo, inducción-deducción, análisis-síntesis y
modelación), empíricos (documental o bibliográfico y estudio de caso) y el
estadístico.
9

�La presente investigación define como estructura de la tesis la introducción, tres
capítulos, conclusiones, recomendaciones, bibliografía y anexos.
El primer capítulo consta de introducción, epígrafes enfocados en los peligros
geológicos inducidos por sismos, situación internacional y nacional; así como una
caracterización ingeniero–geológica y sismotectónica de Cuba suroriental.
En el Capítulo 2 se explica la metodología seguida en la investigación, la cual se
desarrolló en tres etapas: preliminar, experimental y gabinete. Se diseña y se
desarrolla una metodología que integra los métodos morfométricos, el análisis
sismológico y la tectónica activa para obtener la zonación de la susceptibilidad a
los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos, con el apoyo de
herramientas del SIG.
En el Capítulo 3 se presentan los resultados de la aplicación de la metodología en
los sectores seleccionados de Cuba suroriental. Se obtiene la caracterización de
bloques morfotectónicos, el fallamiento activo y la zonación de la susceptibilidad a
los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por sismos.

10

�CAPÍTULO 1.
DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN COMO PELIGROS
GEOLÓGICOS INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD SÍSMICA

�CAPÍTULO 1. DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN COMO PELIGROS
GEOLÓGICOS INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD SÍSMICA
1.1 Introducción
En este capítulo se establece el basamento teórico de la investigación. Su
objetivo es realizar una valoración de las principales amenazas geológicas
inducidas por la actividad sísmica, los deslizamientos y la licuefacción de suelos;
su evaluación y situación internacional y nacional.
1.2 Licuefacción y deslizamientos inducidos por sismos
Un sismo, terremoto, movimiento telúrico o temblor de tierra es un fenómeno
geológico de carácter repentino, que ocurre por una liberación súbita de energía
en un punto de la corteza terrestre; este movimiento causa ondas sísmicas, que
se propagan desde el punto de origen y viajan a través de la tierra.
De forma general, los sismos pueden producirse por varias causas, tales como: el
choque de las placas tectónicas de la tierra, los deslizamientos de tierra, el
ascenso del magma volcánico, los colapsos de rocas inducidos por el llenado
rápido de los embalses, el choque de meteoritos y la acción antrópica.
Los terremotos se caracterizan por cuatro parámetros: tiempo de origen, foco o
hipocentro, epicentro, magnitud e intensidad.
11

�Los efectos de un terremoto pueden ser varios: movimiento y ruptura del suelo,
deslizamientos

de

tierra,

incendios,

licuefacción

de

suelos,

tsunamis,

inundaciones y lesiones o pérdidas de vidas humanas; además de daños en las
carreteras, puentes y en general en los bienes.
1.2.1 Caracterización de la peligrosidad por deslizamientos
Los deslizamientos son fenómenos que contribuyen significativamente a la
evolución del relieve y el paisaje en numerosas regiones de la superficie terrestre,
modifican más o menos bruscamente las condiciones ambientales y están entre
los peligros de origen geológico que causan los daños más extendidos en el
mundo.
Para que ocurra un deslizamiento es necesario, como condición, la existencia de
un talud o ladera, que posea pendiente o cambios de altura significativos (Suárez,
1998). Los elementos morfométricos de un talud o ladera son:
x

Altura. Es la distancia vertical entre el pie y la cabeza. Se presenta
claramente definida en taludes artificiales, pero es complicada de cuantificar
en las laderas debido a que el pie y la cabeza no son accidentes topográficos
bien marcados.

x

Pie. Corresponde al sitio de cambio brusco de pendiente en la parte inferior.

x

Cabeza o escarpe. Se refiere al sitio de cambio brusco de pendiente en la
parte superior.

x

Altura de nivel freático. Distancia vertical desde el pie del talud o ladera hasta
el nivel de agua medida debajo de la cabeza.

12

�x

Pendiente. Es la medida de la inclinación del talud o ladera. Puede medirse
en grados, porcentaje o relación m/1; en la cual m es la distancia horizontal
que corresponde a una unidad de distancia vertical (ver figura 1).

Figura 1. Nomenclatura de taludes y laderas. Fuente: Suárez, (1998).

Existen, además, otros factores topográficos, como son: longitud, convexidad
(vertical), curvatura (horizontal) y área de cuenca de drenaje; los cuales pueden
tener influencia sobre el comportamiento geotécnico del talud.
Un deslizamiento puede ser descrito por las características geomorfológicas de la
masa desplazada y del terreno alrededor del movimiento. Estas características
definen un cierto número de elementos morfológicos, que han sido descritos por
Varnes (1978):
x

Corona. Sector de la ladera que no ha fallado, se localiza en la parte más alta
de la zona deslizada. En ocasiones presenta grietas, llamadas grietas de la
corona.

x

Escarpe principal. Superficie de la pendiente muy fuerte, localizada en el
límite del deslizamiento y originada por el material desplazado de la ladera. Si
este escarpe se proyecta bajo el material desplazado, se obtiene la superficie
de ruptura.

13

�x

Escarpe menor. Superficie de pendiente muy fuerte en el material desplazado,
producida por el movimiento diferencial dentro de este material.

x

Punta de la superficie de ruptura. Intercepción (algunas veces cubierta) entre
la parte baja de la superficie de ruptura y la superficie original del terreno.

x

Cabeza. Parte superior del material desplazado a lo largo de su contacto con
el escarpe principal.

x

Tope. Punto más alto de contacto entre el material desplazado y el escarpe
principal.

x

Cuerpo principal. Parte del material desplazado sobre el que yace la
superficie de ruptura localizada entre el escarpe principal y la punta de la
superficie de ruptura.

x

Flanco. Lado del deslizamiento.

x

Pie. Porción del material desplazado que descansa ladera abajo desde la
punta de la superficie de ruptura.

x

Dedo. Margen del material desplazado más distante del escarpe principal.

x

Punta. Punto en el pie más distante del tope del deslizamiento (figura 2).

Figura 2. Elementos estructurales de un deslizamiento. Fuente: Varnes, (1978).
14

�Según un colectivo de autores (2011), los factores condicionantes en la formación
de deslizamientos en un territorio son:
x

La estructura y composición geológica de las laderas y taludes.

x

Las particularidades de las propiedades físico-mecánicas de las rocas y
suelos.

x

Las condiciones de actividad de las aguas subterráneas cercanas a la
superficie.

x

Las condiciones de actividad de las aguas superficiales.

x

La presencia de vegetación.

x

Las particularidades climáticas de la región.

x

El régimen hidrológico de las cuencas, sus arroyos y ríos con sus tramos
deslizables.

x

El relieve del terreno.

x

Los movimientos neotectónicos y los fenómenos sísmicos a ellos asociados.

En términos generales, la inestabilidad de las laderas, inducida por sismos,
incluye una variedad de fenómenos que pueden ser clasificados, según Keefer
and Wilson (1989), en tres principales categorías.
x

Categoría I: caídas de rocas o suelos, deslizamiento de suelos o rocas,
deslizamiento translacional a lo largo de una superficie debilitada, aludes de
roca y suelo.

x

Categoría II: deslizamiento rotacional de suelos o masas de rocas, flujos de
tierra lentos.

x

Categoría III: propagación lateral, flujos de tierra rápidos.

15

�Según Keefer (1984), existe posibilidad de deslizamientos causados por sismos
con magnitud de 4,0 (caídas de roca, deslizamientos de roca, caídas de suelo y
alteración de masas de suelo), 4,5 (deslizamiento de traslación, rotación y
bloques de suelo), 5,0 (flujos de suelo, esparcimientos laterales, deslizamientos
subacuáticos), 6,0 (avalanchas de roca) y 6,5 Richter (avalanchas de suelo).
La susceptibilidad a los deslizamientos puede definirse como la posibilidad de que
una zona sea afectada o genere un determinado fenómeno de deslizamiento, en
función de los factores que controlan o condicionan la ocurrencia de estos
procesos; pueden ser intrínsecos a los propios materiales geológicos o externos.
Los mapas de susceptibilidad se realizan a partir de datos cartográficos de tipos
topográficos, geomorfológicos, litológicos, estructurales, uso del suelo y otros.
Estos parten del análisis de las condiciones actuales existentes de los
deslizamientos para, extrapolando los resultados de dicho análisis, confeccionar
el mapa de susceptibilidad (Obregón y Lara, 2014).
Para evaluar la peligrosidad por deslizamientos se emplean en la actualidad los
SIG. Estos se han convertido en una herramienta útil para identificar, cartografiar
y evaluar el riesgo asociado (Bathrellos et al., 2009), ya que permiten la
extracción, almacenamiento y procesamiento rápido de la información (Guzzetti et
al., 2006). Del mismo modo, integran y modelan espacialmente los datos de
fuentes diversas y exploran las relaciones entre causa-efecto (Van Westen y
Soeters, 2000).
Según Van Westen (1993), las ventajas del uso del SIG para evaluar la
susceptibilidad a los deslizamientos son varias, como la velocidad de cálculo, que
permite realizar un número de cruces de mapas y cálculos de tablas; la posibilidad
16

�de mejorar modelos mediante la evaluación de sus resultados y el ajuste de las
variables de entrada; además de la actualización de mapas derivados de
observaciones de campo.
1.2. 2 Caracterización de la peligrosidad por licuefacción de suelos inducida
por sismos
La licuefacción de suelos es un fenómeno donde la rigidez y la resistencia de los
suelos se reducen o se pierden, como consecuencia de movimientos dinámicos
producidos durante los terremotos u otros esfuerzos dinámicos o rápidos. Esto se
debe a la facilidad que tiene un suelo de aumentar su presión de poros, de
manera que se pueda producir la pérdida total de su resistencia efectiva, por lo
cual pasaría a comportarse como un fluido (Pierre–Yves, 2005).
Los daños por licuefacción pueden ser dramáticos: se desestabilizan las
construcciones, pudiendo generar su caída; se produce agrietamiento y
propagación lateral (figura 3), colapso de puentes (figura 4), averías en tuberías,
cables eléctricos y conexiones de gas. El incremento de la presión de poros,
provocado por la licuefacción, puede formar chorros de agua y aire mezclados
con sedimentos finos, que cuando son expulsados sobre la superficie del terreno
crean volcanes de arena y agua (figura 5).
La licuefacción depende de los factores intensidad, duración del sismo y material
susceptible (Technical committee for earthquake geotechnical engineering (TC4)
of the International Society of Soil Mechanics and Geotechnical Engineering
(ISSMGE), 1999). El resultado de la combinación de esos elementos en un sitio
se considera como peligro o potencial de licuefacción (Pierre–Yves, 2005).

17

�Figura 3. Agrietamiento y propagación lateral en Chile. Fuente: Falcón y Ramírez, 2012.

Figura 4. Colapso de puentes y daños por grietas en Chile. Fuente: Falcón y Ramírez, 2012.

Figura 5. Volcanes de arena. Chile. Fuente: Falcón y Ramírez, 2012.

�La estimación del potencial de licuefacción se da generalmente por medio de la
comparación de la fuerza inducida por la acción de carga y la resistencia del suelo
a licuar. La acción de carga se puede especificar a partir de la intensidad máxima
o la aceleración (máximas, efectivas, espectrales).
Lo anterior permite evaluar la posibilidad real de ocurrencia del fenómeno de
licuefacción en una ciudad de alta densidad poblacional y gran volumen de
industrias, en las cuales puede provocar afectaciones económico-sociales
incalculables.
Según Kramer (1996), los suelos susceptibles son los materiales uniformes,
granulares sueltos y saturados, tales como los depósitos fluviales, coluviales y
eólicos; así como los rellenos y suelos reclamados al mar. Este fenómeno se ha
observado en abanicos aluviales, playas y otros depósitos. Los suelos de edad
Holoceno son más susceptibles que los del Pleistoceno.
Los suelos no plásticos son muy susceptibles, especialmente los limos, las arenas
finas y algunas arcillas, de acuerdo con sus propiedades, según Wang (1979).
1.3 Estudios de peligros por licuefacción y deslizamientos inducidos por
sismos: situación internacional y nacional
A nivel internacional la licuefacción es la causante del agravamiento de los
escenarios que han sido afectados por fuertes terremotos, como en los siguientes
casos:
Chile, 2010, la licuefacción se extendió entre La Calera y el Lago Llanquihue. Los
daños incluyeron la formación de grietas, asentamientos, desplazamiento lateral
del suelo y formación de volcanes de arenas. Las estructuras afectadas fueron

18

�viviendas, puentes, pasos a desnivel, puertos, muelles, tranques de relaves y
estructuras enterradas (González y Verdugo, 2014).
En Chile, 1965, fallaron 8 presas de relave; dos de estas arrasaron con el pueblo
El Cobre, donde murieron más de 200 personas (Verdugo, 2009).
En correspondencia con lo anterior, la comunidad científica ha incrementado su
preocupación por la licuefacción, en aras de su prevención; sin embargo, en Cuba
solo se han desarrollado estos estudios de forma puntual, lo cual influye en el
ordenamiento territorial del país; particularmente en Cuba Oriental los estudios
realizados corresponden a las ciudades de Santiago de Cuba, Holguín y el
municipio Caimanera, Guantánamo. A continuación, se mencionan algunos de los
trabajos precedentes:
Zapata (1995) presentó las zonas con posibilidades de desarrollo urbano,
teniendo en cuenta variantes metodológicas para la licuefacción, deslizamientos y
derrumbes en la cuenca Santiago de Cuba. Para la evaluación de la licuefacción
el autor no tuvo en cuenta los suelos susceptibles y sus características.
Fernández (2000) elaboró el mapa de licuefacción de suelos de la ciudad de
Santiago de Cuba a escala 1:25 000, basado en características geólogogeomorfológicas, profundidad de niveles freáticos, entre otros factores; además,
valoró el sismo como catalizador, con diferentes magnitudes y distancia de los
terremotos fuertes ocurridos. Pero la autora excluye los suelos susceptibles y sus
características para la evaluación de la licuefacción.
Fernández et al. (2000) determinaron la posibilidad de ocurrencia de licuefacción
inducida por sismos a través de comprobaciones en el terreno, la evaluación de
los suelos, profundidad de las aguas subterráneas, topografía y los terremotos
19

�como catalizadores. Sin embargo, no valoraron los elementos geológicos y
geomorfológicos, así como las características de los suelos susceptibles que
influyen en la licuefacción.
García et al. (2002) obtuvieron el mapa de riesgo sísmico de Santiago de Cuba a
escala 1:25 000, con la evaluación de la licuefacción de suelos como
consecuencia de sismos de gran intensidad; determinaron la vulnerabilidad
sísmica para la ciudad de Santiago de Cuba y establecieron la distancia a la
tectónica activa. Pero debieron apreciar los criterios geológicos y geomorfológicos
que influyen en la licuefacción.
Heredia y Calderín (2004) determinaron a través del factor de seguridad que la
licuefacción solo ocurre en aislados puntos: en los suelos donde se ubican el
Hospital Militar y el tanque de succión anexo al mismo, el muelle Malecón 620, el
ramal de ferrocarril y el patio de la refinería, la remodelación Punta Gorda,
Almacenes Cimex (Santiago In Bond). Sin embargo, no valoraron los suelos
susceptibles y sus características.
Zapata et al. (2013) lograron determinar la susceptibilidad a la licuefacción de
suelos en la presa de cola de la fábrica Ernesto Guevara de Moa, Holguín, a
través de la identificación de los suelos susceptibles, mediante la valoración de
las propiedades físico–mecánicas, tales como índice de plasticidad (IP), límite
líquido (LL), contenido de agua, tamaño del grano y grado de saturación; además,
aplicaron el criterio chino para la evaluación de la licuefacción.
Chuy et al. (2015b), a partir de las propiedades físico–mecánicas de los suelos en
una pequeña área de la costa oeste de la bahía de Santiago de Cuba, donde se
ubica la terminal portuaria multipropósito, determinaron que en ese sitio no existen
20

�condiciones para que ocurra la licuefacción de suelos. Establecieron como
problemas geotécnicos la subsidencia, asentamientos y grietas en el terreno.
Fernández et al. (2016) obtuvieron la zonación del potencial de licuefacción de
suelos para el Consejo Popular Guillermón Moncada, Santiago de Cuba,
mediante la evaluación de las condiciones ingeniero-geológicas, el nivel freático y
los resultados del cálculo del factor de seguridad. Como resultado propusieron un
esquema de susceptibilidad y demostraron que los sectores más susceptibles
ante sismos de magnitudes entre 7,0 y 8,0 Richter se ubican hacia el centro-este
de esta área, donde predominan suelos areno–arcillosos.
Fernández et al. (2017) obtuvieron el esquema del potencial de licuefacción del
municipio Caimanera a escala 1:50 000, con cuatro niveles de susceptibilidad,
alto, medio, bajo y sin datos; mediante la evaluación de las condiciones
ingeniero–geológicas de los suelos y el cálculo del factor de seguridad.
La tabla 1 muestra la comparación de resultados precedentes de licuefacción de
suelos inducida por actividad sísmica con los resultados alcanzados para los tres
sectores de Cuba suroriental; esta refleja las diferencias existentes ( figura 6),
desde las escalas de trabajo, métodos o metodologías empleados y los resultados
obtenidos.
La mayoría de estos resultados han sido introducidos en la práctica social por
instituciones como el Cenais, la Universidad de Oriente (UO) y el Instituto Minero
Metalúrgico de Moa (ISMM); lo cual influye en la toma de decisiones de los
inversionistas, ya que deben aplicar medidas para mitigar sus efectos y evitar los
suelos susceptibles a licuefacción, tales como construir estructuras resistentes
con cimentaciones superficiales y pilotes (NC46:99).
21

�Galbán, L. 2014

Heredia,
N
y
Calderín, F. 2004

García et al., 2002

Fernández, 2000

La modelación de los niveles freáticos y su
combinación con la susceptibilidad litológica dio
como resultado que las áreas más susceptibles a la
ocurrencia de la licuefacción corresponden a las
zonas bajas cercanas a la costa donde los ríos
depositan
sedimentos
aluviales
de
baja
compactación (formaciones Maya, La Cruz, Río
Macío, El Caney, Jutía y depósitos aluviales
asociados a formaciones del grupo El Cobre).

Análisis de profundidad de niveles freáticos;
tipología y propiedades de los suelos; estructuras
tectónicas locales; pendiente del terreno
Evaluación de las condiciones ingenierogeológicas, el análisis del nivel freático; topografía;
edad de los suelos; magnitud y distancia de los
terremotos; distribución de licuefacción durante
terremotos pasados comparados con las curvas
propuestas por Youd, Perkin y Ambrasey y
reportes históricos (Figura 6).
Calculan el factor de seguridad

Fernández et
2000

al.,

Variante metodológica para la licuefacción

Métodos o Metodologías empleadas para
evaluar la licuefacción de suelos

Zapata, J. 1995

Autor

1:50 000

Escala de
detalle

1:25 000

1:200 000

Escala

Determinan que la licuefacción puede aparecer en los
suelos del Hospital Militar y el tanque de succión
anexo al mismo, en el muelle Malecón 620, en el
ramal de ferrocarril y el patio de la refinería, en la
remodelación Punta Gorda, Almacenes CIMEX
(Santiago In Bond).
Mapa de riesgo a la licuefacción de suelos de la
provincia Santiago de Cuba

Mapa pronóstico de ocurrencia del fenómeno de
licuefacción inducido por sismos con aceleraciones
igual o mayor a 0,3 g e intensidades mayores o
iguales que 8,5 grados MSK, para la cuenca Santiago
de Cuba.

Zona de mayor susceptibilidad a licuefacción de
suelos (bahía, zona industrial y portuaria, cuencas de
los ríos San Juan, Gascón y antiguos ríos que corrían
por Yarayó y Trocha
Esquema de ocurrencia de fenómenos físicogeológicos en la ciudad de Santiago de Cuba.

Resultados

Resultados alcanzados para los
sectores Guamá, Santiago de Cuba
y Guantánamo
x Obtención de nuevos mapas de
susceptibilidad a licuefacción de
suelos inducidos por actividad
sísmica, a partir de la integración de
métodos morfométricos y el análisis
sismológico en los sectores Guamá
(que incluye las desembocaduras de
los ríos Jibacoa, Palma Mocha, El
Naranjo, Potrerillo, Ocujal, El
Muerto, Turquino, Peladero, Babujal,
Uvero, Avispero, Bayamita, Grande
y Guamá), Santiago de Cuba
(actual cauce del río Cobre,
alrededores de las bahías Cabañas
y Santiago de Cuba, cuencas de los
ríos San Juan, Sardinero y Santa
Ana) y Guantánamo (actual cauce
de
los
ríos
Guaso,
Jaibo,
Guantánamo y los alrededores de la
bahía homóloga y el poblado
Caimanera).
x Se
establecieron
las
fallas
principales que cortan a los
sectores de estudios.
x Se caracterizaron nueve bloques
morfotectónicos entre los tres
sectores; de ellos, siete en ascenso
con
gran
susceptibilidad
a
deslizamientos y dos bloques en
descenso relativo con las mayores
áreas susceptibles a la licuefacción
de suelos.

Tabla 1. Resultados de la comparación de trabajos precedentes de licuefacción de suelos con el estudio actual realizado para los
tres sectores de Cuba suroriental. Fuente: Autora

�Figura 6. Mapa de susceptibilidad a la licuefacción de suelos de la cuenca Santiago de Cuba. Escala
1:25 000. Área=216 km2. Fuente: García et al., 2002.

�A partir de experiencias locales y reportes históricos, es recomendable realizar la
zonación de la susceptibilidad a la licuefacción en áreas donde estén presentes
los factores condicionantes y desencadenantes.
Por otra parte, los deslizamientos son considerados entre los principales
causantes de desastres naturales que producen daños significativos a las vidas
humanas, las propiedades y proyectos de ingeniería en las áreas montañosas del
mundo (Marta et al., 2010). En 1960 un terremoto de magnitud 9,5 Richter azotó
las costas del centro sur de Chile y causó deslizamientos profundos y cientos de
deslizamientos superficiales (Davis y Karzulovic, 1963; Weischet, 1963).
A nivel mundial los grandes terremotos han detonado una variedad de
deslizamientos y de erosión, lo que ha afectado la estabilidad de taludes; lo
anterior ha sido documentado en numerosos estudios (Keefer, 1984; Denier et al.,
1991; Vargas, 2002; Keefer, 2002; Meunier et al., 2007; Laffaille et al., 2010).
También otros autores, como Ouimet (2011), Parker et al. (2011) y Schulz et al.
(2012) documentaron deslizamientos en el mundo. Estos fenómenos han causado
cientos de miles de muertos, billones de dólares de pérdidas económicas;
asimismo, han denudado miles de km 2 de suelo (Keefer, 1984). La mayoría de los
procesos han ocurrido a lo largo de fallas y en laderas de montañas escarpadas
con grandes desniveles topográficos (Denier et al., 1991; Laffaille et al., 2010).
Keefer (1984) presentó una recopilación de casos históricos de deslizamientos
inducidos por sismos, con el fin de establecer la relación general entre la
extensión de los deslizamientos y los parámetros sísmicos como herramienta
preliminar de zonificación de riesgos.

22

�Everard y Savigny (1994) estudiaron los efectos neotectónicos en la distribución
de deslizamientos para el área de Yukón, Canadá. Determinaron la relación entre
la litología de los deslizamientos y los epicentros de los sismos por medio de un
inventario de deslizamientos. Las rocas con discontinuidades penetrantes y
orientaciones que faciliten los deslizamientos son más susceptibles a las fallas
sísmicas, debido a que el desplazamiento crítico es mínimo.
Mora (1997a) presentó una compilación de los sismos más fuertes de Costa Rica,
que detonaron deslizamientos con magnitudes mayores a 5,2 Richter, y mostró
que la extensión y distribución de los deslizamientos dependen de las condiciones
climáticas.
Tossati et al. (2008) presentaron una compilación de 18 deslizamientos inducidos
por sismos con magnitudes entre 3,6 y 6,5 Richter en la zona norte de la cadena
montañosa de los Alpes italianos, los cuales reflejan la máxima distancia al
epicentro.
Delgado et al. (2011) recopilaron información de aproximadamente 17 sismos que
indujeron terremotos en la Cordillera Bética, España, entre magnitudes de 4,2 a
6,9 Richter, y realizaron la comparación de la relación entre magnitud y la
distancia epicentral y/o área afectada.
Caballero (2011) desarrolló un formato de recopilación de datos de deslizamientos
inducidos por sismos en Colombia, a partir de 760 eventos compilados, que
incluye tipo de mecanismo, material, distancia epicentral, volumen de sedimentos
ocasionados por cada deslizamiento; así como notas que permiten sintetizar la
información y elaborar análisis estadísticos.

23

�Si bien en los últimos años a nivel mundial ha aumentado la preocupación por la
evaluación de este peligro y la valoración de sus daños, en Cuba aún no ha
adquirido la importancia apropiada, pues se detectan como insuficiencias la
inexistencia de un inventario de deslizamientos inducidos por sismos y solo se
tienen reportes, sin coordenadas para su ubicación; lo cual dificulta la aplicación
de las metodologías antes mencionadas.
En Cuba los deslizamientos mayormente estudiados están relacionados con el
paso de huracanes, tormentas tropicales y con prolongados períodos de intensas
lluvias (Castellanos, 2008). A continuación, se mencionan algunos de los trabajos
precedentes que han evaluado esta amenaza en la región de Cuba Oriental.
Reyes (2001) presentó el mapa de peligro geológico por deslizamientos en la
ciudad de Santiago de Cuba y sus alrededores a escala 1:25 000 y evaluó los
factores condicionantes y los catalizadores. Sin embargo, no consideró la acción
antrópica, los aspectos ingeniero-geológicos y la tipología de deslizamientos
presentes, así como los requerimientos por grados de zonación sísmica según
escala de trabajo.
Del Puerto y Ulloa (2003) identificaron los peligros geólogo-geomorfológicos de la
cuenca Santiago de Cuba a escala 1:25 000, con morfometría, y obtuvieron
mapas tipológicos de peligros y su distribución espacial. En este estudio se
suprimió la evaluación del sismo como detonante de los deslizamientos según la
escala de trabajo.
Almaguer (2005), con el empleo de un mapa de inventario, determinó para el
yacimiento Punta Gorda la susceptibilidad del terreno a la rotura por desarrollo de
deslizamientos; igualmente, evaluó la influencia de los factores condicionantes y
24

�obtuvo la caracterización de los mecanismos y tipologías de deslizamientos. En
este caso debió evaluarse la acción sísmica.
Reyes et al. (2005), a través de la zonación de deslizamientos, basada en la
combinación de la evaluación de factores pasivos y activos (sismo y lluvia) y la
aplicación de métodos de Grado 1, determinaron el nivel de peligro geológico de
la red vial de las provincias orientales para casos de sismos de gran intensidad;
pero los autores no valoraron la acción antrópica.
Morejón et al. (2006) realizaron estudios de vulnerabilidad ante la ocurrencia de
eventos naturales en las carreteras de interés nacional de la provincia Santiago
de Cuba y caracterizaron los peligros geológicos a partir de la topografía,
propiedades físico-mecánicas de los suelos y rocas; además, analizaron los
posibles incrementos de la amenaza sísmica, así como la influencia de la
tectónica. Los autores consideraron los requerimientos de la zonación sísmica
según escala de trabajo.
Castellanos (2008), con el uso de varios métodos, realizó la evaluación
multiescala del riesgo por deslizamientos del terreno en toda Cuba, desde los
niveles nacional, provincial, municipal y local. Para el primer caso empleó
modelos semicuantitativos con 10 indicadores estandarizados; en el segundo
combinó métodos heurísticos, estadísticos y elementos en riesgo; en el tercer
caso utilizó métodos heurísticos con pesos asignados por expertos; y en el último
empleó modelos runout en el escarpe de Caujerí, a escala 1:25 000. Sin embargo,
la zonación obtenida para las caídas de rocas de la provincia Guantánamo debió
incluir otras áreas con susceptibilidad donde existen condiciones para su
ocurrencia.
25

�Rosabal et al. (2009) determinaron la incidencia de la geomorfología en los
deslizamientos de la carretera de Beltrán, Guantánamo, a través de las variables
disección vertical, máximas alturas y clasificación del relieve; se contrastaron los
resultados con los materiales obtenidos de los recorridos de campo. Se
identificaron zonas con similares parámetros, proclives al fenómeno, y se
aplicaron métodos de Grado 1 de zonación sísmica. Se debieron considerar los
aspectos ingeniero–geológicos de las formaciones presentes.
AMA (2012) propone la guía metodológica para el estudio de peligro,
vulnerabilidad y riesgo (PVR) por deslizamientos de terreno a nivel municipal con
4 fases (identificación de escenarios susceptibles, cálculo de peligro y
vulnerabilidad, así como la estimación del riesgo). Esta metodología se
implementa en diferentes partes de Cuba y ha arrojado resultados importantes
para la toma de decisiones a diferentes niveles; sin embargo, no incluye los
aspectos ingeniero–geológicos de las formaciones presentes para determinar la
susceptibilidad litológica.
Savón et al. (2017) realizaron la evaluación del peligro que generan los
movimientos gravitacionales en la provincia Guantánamo. Emplearon una
metodología de PVR mediante el método de suma ponderada de factores y el
mapa isoyético de lluvias máximas de 60 años para obtener un modelo digital de
lluvias máximas hiperanual. La metodología empleada excluye los aspectos
ingeniero–geológicos de las formaciones presentes, no integra los elementos
morfométricos, la tectónica activa y el análisis sismológico; así como excluye la
influencia de la acción antrópica.

26

�Galbán y Guardado (2016) desarrollaron una metodología basada en los niveles
de importancia de las variables que influyen en la manifestación de los
deslizamientos y propusieron la formulación matemática para su determinación
mediante un SIG. En este caso se considera que la susceptibilidad litológica debe
integrar los aspectos ingeniero–geológicos, tales como la alternancia de rocas
duras con débiles, la estratificación y rocas intemperizadas. Además, los
investigadores no concibieron la comprobación directa en el terreno para
corroborar sus resultados, aunque emplearon otros métodos indirectos.
En la tabla 2 se muestran los resultados de la comparación de trabajos
precedentes de deslizamientos inducidos por actividad sísmica con los resultados
alcanzados

para

los

tres

sectores

de

Cuba

suroriental. Esta

refleja

diferencias existentes desde las escalas de trabajo, métodos o metodologías
empleados (figuras 7, 8 y 9) y los resultados obtenidos.
En Cuba Oriental son insuficientes los trabajos que evalúan los deslizamientos
inducidos por sismos ni existe su inventario; los aspectos ingeniero-geológicos no
son considerados en la susceptibilidad litológica y son escasos los estudios que
declaran la existencia de caídas y desprendimientos de rocas; así como tampoco
la valoración de la acción antrópica, la comprobación directa en el terreno de los
resultados y las exigencias de la zonación sísmica por escala de trabajo.

27

�Galbán
Guardado
2016

Villalón et al.,
2012

AMA
2012

y

1:100 000

1:1 000 000

1:25 000

Escala

Metodología basada en los niveles de importancia de las 50 000
variables que influyen en la manifestación de los
deslizamientos y su formulación matemática para su
determinación mediante un SIG.

Empleo de otros métodos a escala local en Jagüeyes y 1:25 000
Caujerí (modelos runout)
Guía metodológica para el estudio de peligro, vulnerabilidad 1:100 000
y riesgo (PVR) por deslizamientos de terreno a nivel
municipal con 4 fases (identificación de escenarios
susceptibles, cálculo de peligro y vulnerabilidad, así como la
estimación del riesgo)
Guía metodológica para el estudio de peligro, vulnerabilidad 100 000
y riesgo por deslizamientos (Variante A-método heurístico)

Método propuesto por Mora y Varshon que incluye el
análisis de la susceptibilidad por relieve (disección vertical)
susceptibilidad por geología (profundidad del nivel freático,
litología predominante, grado de intemperismo y grado de
fracturación); susceptibilidad por humedad del suelo
(precipitaciones mensuales promedio); y disparadores
como lluvia (lluvia máxima) y sismos (intensidad sísmica) .
Modelos
semicuantitativos
con
10
indicadores
estandarizados
Análisis heurísticos, estadísticos (modelos de pesos y
evidencias) red artificial neuronal y elementos en riesgo

García, et al
2002

Castellanos, E
2008

Métodos o Metodologías empleadas para evaluar los
deslizamientos

Autor

Mapa de susceptibilidad, peligro, vulnerabilidad y
riesgo a los deslizamientos de la provincia
Santiago de Cuba (Figura 8)
Modelo de deslizamientos por sismos en el
municipio Santiago de Cuba (Figura 9)

Mapa de susceptibilidad, peligro, vulnerabilidad y
riesgo a los deslizamientos

Mapa de riesgo a deslizamientos

Mapa índice de riesgos por deslizamientos para
Cuba
Mapa de susceptibilidad a los deslizamientos,
(que incluye flujos de detritos, grandes
deslizamientos de rocas, caídas de rocas,
volcamientos y deslizamientos) de la provincia
Guantánamo. Mapa de peligro, vulnerabilidad y
riesgo a deslizamientos (Figura 7)

Esquema de ocurrencia de fenómenos físicogeológicos en la ciudad de Santiago de Cuba.

Resultados

Resultados alcanzados para los
sectores Guamá, Santiago de Cuba y
Guantánamo
Obtención
de
nuevos
mapas
de
susceptibilidad a los deslizamientos
inducidos por actividad sísmica, a partir de
la integración de métodos morfométricos,
el análisis sismológico y la tectónica activa
en
los
sectores
Guamá
(alta
susceptibilidad a caídas, desprendimientos
y deslizamientos en gran parte del sector al
norte), Santiago de Cuba (deslizamientos
al norte en las cercanías del escarpe de
Boniato y al este de la bahía de Santiago
de Cuba, donde también pueden aparecer
desprendimientos y caídas de rocas, así
como en el asentamiento Aguadores,
ubicado al sureste de la bahía de Santiago
de
Cuba
en
la
zona
costera,
deslizamientos en la sierra de la Gran
Piedra) y Guantánamo (caídas y
desprendimientos de rocas en las colinas
montañosas, en la meseta de Santa María
del
Loreto,
alta
susceptibilidad
a
deslizamientos rotacionales en la sierra del
Maquey).
Se establecieron las fallas principales que
cortan a los sectores de estudios.
Se
caracterizaron
nueve
bloques
morfotectónicos entre los tres sectores;
de ellos, siete en ascenso con gran
susceptibilidad a deslizamientos y dos
bloques en descenso relativo con las
mayores áreas susceptibles a la
licuefacción de suelos.

Tabla 2. Resultados de la comparación de trabajos precedentes de deslizamientos inducidos por actividad sísmica, con el estudio
actual realizado para los tres sectores de Cuba suroriental. Fuente: Autora

�Figura 7. Mapa de susceptibilidad a los deslizamientos de la provincia Guantánamo. Escala 1:100 000. Fuente: Castellanos, 2008.

�Figura 8. Mapa de susceptibilidad a los deslizamientos de la provincia Santiago de Cuba, resultado
de los estudios PVR. Escala:100 000. Fuente: Villalón et al., 2012.

Figura 9. Modelo de deslizamientos por sismos, en el municipio Santiago de Cuba.
Escala 1:50 000. Fuente: Galbán y Guardado 2016.

�1.4 Metodologías empleadas en la evaluación de la susceptibilidad a
licuefacción y deslizamientos inducidos por sismos
A nivel internacional existen diversas metodologías para evaluar el potencial de
licuefacción, tales como Seed and Idriss (1971), Seed et al. (1983), Seed et al.
(1985), Tokimatsu and Yoshimi (1983), Seed and De Alba (1986), Ishihara (1985),
Shibata and Teparaksa (1988) (citados por TC4, 1999).
Así como los diferentes métodos desarrollados en el manual de zonación sísmica
japonés, conocido como TC4 (1999), en función de los grados o nivel de estudio y
la escala correspondiente.
Los métodos más empleados tienen dos vertientes:
Métodos empíricos. Se basan en observaciones in situ o en laboratorios del
comportamiento de depósitos tipo arena durante movimientos sísmicos anteriores.
Las pruebas in situ más empleadas para la valoración de la licuefacción son: los
ensayos de penetración estándar, Standard Penetration Test, en inglés (SPT) y
los ensayos de penetración de cono, Cone Penetration Test, en inglés (CPT).
Métodos analíticos. Basados en la determinación en laboratorio de las
características de resistencia a la licuefacción de muestras no alteradas y el uso
de análisis de respuestas dinámicas del predio, para determinar la magnitud de
las tensiones de corte inducidas por los movimientos sísmicos.
En los últimos años estas metodologías fueron implementadas en Cuba de forma
integral, parcial o combinada; esto se puede notar en los trabajos de Ordaz et al.
(2013), Fernández (2000), Márquez et al. (2002), García et al. (2002), Heredia y
Calderín (2004), Zapata et al. (2013), Chuy et al. (2015b), Fernández et al. (2016),
Fernández et al. (2017).
28

�Existen otros métodos para predecir el potencial de licuefacción, tales como:
x Métodos de Grado I. Criterio geológico-geomorfológico (TC4, 1999).
En función de las unidades geomorfológicas (tabla 3) y geológicas se clasifican
los territorios donde existe probabilidad para la licuefacción de suelos (TC4,
1999).
x Métodos de Grado 2. Criterio geológico y geomorfológico para la evaluación del
potencial de licuefacción.
En función de las unidades geológicas (tabla 4) y condiciones geomorfológicas
específicas (tabla 5) se identifican áreas de alto potencial a la licuefacción de
suelos (TC4, 1999).
Por otra parte, para los deslizamientos existen diferentes formas de realizar el
cartografiado de la susceptibilidad a través de métodos estadísticos, heurísticos y
determinísticos (Van Westen et al., 1999; Guzzetti et al., 1999).
El método heurístico, según Van Westen et al. (1997), es el más subjetivo de
todos, ya que un especialista es el que decide el tipo o grado de riesgo para una
zona en cuestión, mediante la asignación directa o indirecta. Así, dos tipos de
análisis heurísticos pueden distinguirse: (1) el análisis geomorfológico y (2) la
combinación cualitativa de mapas.
Mediante el análisis geomorfológico, conocido como método de cartografía
directa, el grado de susceptibilidad del terreno es determinado directamente en el
campo, sobre la base del conocimiento y la experiencia del investigador. Por lo
tanto, los criterios aplicados son difíciles de definir, ya que varían según el sitio
estudiado.

29

�Tabla 3. Susceptibilidad de unidades geomorfológicas a la licuefacción, Grado I.
Fuente: Iwasaki et al., 1982 (citados por TC4, 1999)
Categoría

Topografía

Potencial de licuefacción

A

Actual cauce del río, viejo cauce del río,
pantano, tierras reclamadas, tierras
bajas.
Abanico, arenas de dunas, llanura de
inundación, playas y otras llanuras.
Terrazas marinas, colinas y montañas.

Probable licuefacción

B
C

Posible licuefacción
No probable licuefacción

Tabla 4. Unidades geológicas (resumidas) susceptibles a la licuefacción durante
una fuerte sacudida. Fuente: Youd and Perkins, 1978 (citados por TC4, 1999)
Tipos de depósitos

Canal del río
Llanura de inundación
Abanico y llanura
aluvial
Terrazas marinas
Coluviales

Probabilidad de que los sedimentos cohesivos, saturados, sean
susceptibles a la licuefacción por la edad del depósito
&lt; 500 años
Muy alta
Alta

Holoceno
Alta
Moderada

Pleistoceno
Baja
Baja

Pre-Pleistoceno
Muy baja
Muy baja

------------

Baja

Muy baja

Muy baja

Moderada
Alta

Baja
Moderada

Baja
Baja

Muy baja
Muy baja

Tabla 5. Susceptibilidad de unidades geomorfológicas a la licuefacción sometidas
a una sacudida de VIII grados M.M (Mercali Modificada). Fuente: Wakamatsu,
1992 (citado por TC4, 1999)
Clasificación
Llanura del valle
Pantano y ciénagas
Canal de río
abandonado
Antiguo estanque
Canal de río seco

Condiciones geomorfológicas
Condiciones específicas
Llanura del valle que contiene grava o adoquines
Llanura del valle que contiene suelos arenosos
-------------------------------------Canal de río seco que contiene grava o adoquines
Canal de río seco que contiene suelos arenosos

Potencial
de licuefacción
No probable
Posible
Posible
Probable
Probable
No Probable
Probable

�La combinación cualitativa de mapas, busca superar los criterios ocultos del
análisis geomorfológico. Con este método el científico usa su criterio experto para
asignar pesos (valores que representan un determinado grado de importancia) a
una serie de mapas parámetro. Tales factores se suman de acuerdo con estos
pesos, dando como resultado valores de susceptibilidad que pueden ser
agrupados en categorías o clases.
El método determinístico tiene como base los modelos hidrológicos y de
estabilidad, que consideran la información detallada de las pendientes,
fundamentada en la mecánica de suelos. Este método elimina la subjetividad
mediante la cuantificación de los grados de riesgo en valores absolutos, como por
ejemplo, a través del factor de seguridad (Barredo et al., 2002). Una ventaja de
este método es el alto grado de simplificación para cartografiado de escala media
y regional, debido a la gran variedad de los parámetros geotécnicos. De esta
forma, el desempeño del método depende totalmente de la calidad y cantidad de
los datos colectados (Dai et al., 2002).
El método estadístico, según Carrara et al. (1995) y Guzzetti et al. (1999), tiene
como principio la búsqueda de relaciones entre los factores condicionantes de
inestabilidad (litología, cobertura vegetal, uso del suelo, pendientes, entre otros) y
la distribución de los deslizamientos recientes. A partir de la combinación
estadística de estos factores se determinan los grados de riesgo, asumiendo que
los factores que causan inestabilidad para determinadas áreas serán los mismos
que podrían generar movimientos futuros (Dai et al., 2002).
Esta técnica está compuesta por el análisis multivariado (considera para cada
unidad, polígono o pixel la presencia o ausencia de movimientos de laderas; lo
30

�cual genera una matriz de datos que es analizada en un soporte estadístico
mediante regresión múltiple, análisis discriminante, entre otros) y el análisis
bivariado (considera el peso de cada clase y de cada parámetro de análisis
mediante el uso de técnicas de inferencia como: Lógica difusa o Fuzzy e
Inferencia Bayesiana); según Carrara et al. (1995) y Dai and Lee (2002), la
confiabilidad del método depende de la calidad y cantidad de los datos.
Las metodologías descritas con anterioridad, así como otras empleadas en Cuba
por colectivo de autores (2011), Castellanos (2008), Villalón et al. (2012), Savón
et al. (2017), entre otras, tienen como deficiencia la falta de integración en los
análisis de los peligros de deslizamientos y licuefacción inducidos por sismos, ya
que no integran los aspectos ingeniero-geológicos y no aplican los métodos
morfométricos, el análisis sismológico y la tectónica activa. Los criterios referidos
con anterioridad hacen necesario la introducción de estos métodos.
1.5

Condiciones

ingeniero-geológicas

y

sismotectónicas

de

Cuba

suroriental
El área de estudio se ubica al sur del extremo este de Cuba, entre los 74.133° y
77.752° de longitud oeste y los 19.831° a 20.317° de latitud norte (figura 10).
Abarca parte de la zona emergida de Cuba Oriental y cubre un área aproximada
de 11 632.2 km2. Dentro de sus límites geográficos se encuentran la parte sur de
las provincias de Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma.
Relieve. El relieve de Cuba suroriental es variado, abarca las categorías
morfológicas de montañas, alturas y llanuras (Hernández et al., 1994, ajustado
para Cuba por Moreno et al., 2017). Hacia el sur y noreste se encuentran las dos
primeras clases, representadas por los dos grandes sistemas montañosos:
31

�Figura 10. Ubicación geográfica de Cuba suroriental (rectángulo rojo), con las ciudades Santiago de Cuba y Guantánamo como cabeceras de provincias. Fuente:
Autora.

�la Sierra Maestra y la parte meridional de las sierras de Nipe-Cristal-Sagua-MoaBaracoa y Purial y de mayor manifestación en el área de estudio las dos últimas
sierras (figura 11).
En la Sierra Maestra las mayores alturas corresponden a los picos Turquino (1
970 m), Cuba (1 872 m), Suecia (1 734 m) y loma de la Gran Piedra (1 225 m),
que se clasifican como montañas medias (Moreno et al., 2017). Las pendientes se
caracterizan por ser de moderadas a muy altas.
En las sierras de Nipe-Cristal-Sagua-Moa-Baracoa y Purial se acentúan las zonas
elevadas tales como la superficie de Pinares de Mayarí (500-700 m), restos de la
pendiente meridional de la Sierra del Cristal (700-800 m), de la Loma de Mulas,
entre los ríos Mayarí y Levisa (700-800 m), y otras más elevadas como las de la
Loma de La Mensura, Pico Cristal, La Calinga y Guaso, entre otras, (con alturas
de 900-1000 m, 1100-1200 m, 860-1000 m y 840-900 m, respectivamente).
Magaz 2017.
En las sierras Nipe-Cristal-Sagua-Moa-Baracoa y Purial las pendientes oscilan
entre 7°-15°, en ocasiones mayores; se corresponden con las zonas de
montañas.
Las llanuras se localizan a lo largo de las costas sur, norte y oeste. En la primera
dirección, próximas a la zona costera y con distribución de este a oeste, están las
llanuras fluviales, que se sitúan perpendiculares a la línea costera.
En las llanuras fluviales prevalecen los procesos acumulativos sobre los erosivos.
Las pendientes oscilan entre 0° y 7°. En esta categoría se ubican los alrededores
de la laguna de Baconao, los entornos de las bahías de Santiago de Cuba,
Cabañas y Guantánamo y el valle Caujerí.
32

�Figura 11. Modelo Digital del Terreno (MDT) de la región Cuba oriental. Escala 1:25 000. Fuente: Geocuba, (2006).

�Asimismo, en esta costa, de este a oeste, se desarrollan las terrazas marinas
escalonadas de Cabo Cruz, Pilón, Siboney, Baconao y Maisí; surgidas de la
combinación de un escarpe de falla costero y la abrasión marina. En estas
predominan las formaciones cársicas; además estas terrazas se encuentran
falladas y deformadas (Pérez et al., 1994).
En cambio, en la costa oeste las llanuras están asociadas al litoral que se
desarrolla a lo largo del golfo de Guacanayabo, donde se ubica la bahía de
Niquero. La costa norte se caracteriza por ser abrasiva. Al norte del sistema
montañoso de la Sierra Maestra se localiza una parte de la amplia llanura aluvial
del río Cauto.
Hidrografía. La hidrografía de Cuba suroriental se comporta de forma diferente.
Hacia la costa sur se encuentran los ríos jóvenes, de cortos recorridos y gran
poder erosivo, los cuales transitan por cañones y no permiten el desarrollo de
terrazas fluviales. Entre los ríos más importantes se citan el Chivirico, Sevilla, San
Juan, Sardinero y Baconao. Igualmente, se destacan importantes cuencas
hidrográficas, como la del Guaso, que tiene un número grande de afluentes y
desemboca en la ensenada de Manatí, bahía de Guantánamo.
El río más extenso de Cuba es el Cauto, su nacimiento se ubica dentro del área
de estudio y sus afluentes más importantes son Contramaestre, Cautillo, Bayamo
y Salado.
El grupo montañoso de Sagua-Moa-Baracoa da origen a potentes ríos, como el
Toa, el más caudaloso; Yateras, entre otros (Arcia et al., 1997).
Índice de los ríos. En la vertiente sur de la Sierra Maestra los ríos La Mula,
Guamá, Sevilla, San Juan, Sardinero, Hondo, Cañas, Sabanalamar, Imías y Jojo
33

�poseen quinto orden. El río Guantánamo tiene sexto orden (Cotilla et al., 2003).
Los ríos de mayor orden en la costa norte son Tana, Duaba y Yurumí; con quinto
orden; Yara y Toa, con sexto orden (Cotilla et al., 2003).
Densidad de la red hidrográfica. La mayor densidad de la red fluvial de Cuba está
localizada en la región bahía de Santiago de Cuba-Pinares de Mayarí-Moa-bahía
de Guantánamo. Sin embargo, al este del Turquino se aprecia una considerable
densidad, reflejo de la influencia neotectónica (Cotilla et al., 2003).
En Cuba suroriental los valores de la densidad fluvial y las pendientes de los ríos
son mayores que en el resto de Cuba. Existe un predominio de costas dentadas,
abrasivas y erosivo-tectónicas; vinculadas con montañas y alturas diseccionadas y
con terrazas marinas. Los primeros órdenes (2do-3er) de la red fluvial se
encuentran concentrados en las zonas elevadas, montañosas; por consiguiente,
son más intensos los procesos neotectónicos y existe erosión (Cotilla et al., 2003).
Geología. Se han realizados números trabajos para esclarecer la composición
litológica del territorio cubano, una de las más complejas de toda la región del
Caribe. De acuerdo con el modelo planteado por Iturralde (1998), se pueden
reconocer dos niveles estructurales principales: el substrato plegado y el
neoautóctono. El substrato plegado está constituido por distintos tipos de
terrenos, de naturaleza continental y oceánica, propios de las Placas de
Norteamérica, del Caribe y probablemente del Pacifico; incluidas rocas que datan
desde el Proterozoico (940-1000 Ma) hasta el Eoceno Superior temprano (42 Ma).
El neoautóctono está representado por las rocas y estructuras originadas a partir
del Eoceno Superior, que se desarrollaron básicamente en el mismo lugar que

34

�hoy ocupa el territorio de Cuba, ya formando parte del margen pasivo meridional
de la placa de Norteamérica.
Del substrato plegado en la región de Cuba suroriental se encuentran unidades de
naturaleza continental (secuencias sedimentarias del Protocaribe y plataforma de
Bahamas) y unidades de naturaleza oceánica (ofiolitas septentrionales, arcos
volcánicos, cuencas de antepaís, cuencas posvolcánicas y transportadas (piggy
back).
La tabla 6 representa las principales litologías que reflejan la existencia de los
niveles estructurales, el substrato plegado y el neoautóctono en la región de Cuba
suroriental.
La sismicidad de Cuba suroriental posee dos formas de origen de terremotos: de
entre placas y de interior de placa. El primer tipo incide sobre la región suroriental
por la frecuencia de ocurrencia de sismos de alta magnitud, asociados con la zona
sismogénica Bartlett-Caimán (Oriente). La segunda, asociada con fallas activas de
tipo regional y local, se caracteriza por la baja frecuencia, focos someros y
magnitud baja a moderada de sus eventos.
La información macrosísmica (1528-2010) del Servicio Sismológico Nacional
Cubano (SSNC) muestra que en la zona de falla Oriente se reportaron 22
terremotos fuertes, de ellos 20 en la provincia de Santiago de Cuba y 2 (1976 y
1992) en la provincia de Granma, con intensidad de 8 y 7 grados (Chuy, 1999).
Sobre la estructura Oriente y cercanos a la ciudad de Santiago de Cuba, se
reportaron 2 sismos que produjeron intensidad de 9 MSK con magnitud de 7,6
(1766) y 7,3 Richter (1852).

35

�Tabla 6. Litologías presentes en el área de Cuba suroriental. Fuente: Iturralde
Vinent, 1998

Plataforma de
Bahamas

Rocas ultrabásicas serpentinizadas y
complejo básico
Güira de Jauco, metavulcanitas
cretácicas del Purial.
Formaciones geológicas como: Santo
Domingo, Palma Mocha
Miembros como: Guásimas y Perucho.
Macizo del Turquino

Ofiolitas
septentrionales

Formaciones geológicas como: Mícara,
La Picota, Gran Tierra y Manacal

Cuencas piggy-back
1era generación

Grupo El Cobre.
Formaciones geológicas como:
Sabaneta, Pilón y El Caney
Formaciones geológicas como: Charco
Redondo, Puerto Boniato, San Luis y
Camarones
Formaciones geológicas como: Maquey,
Yateras, Cabo Cruz, Manzanillo, Sevilla
Arriba, La Cruz, Río Maya, Río Macío,
Jaimanitas, Jamaica, Camaroncito,
Yateras, Cauto, Bayamo, Dátil, Jutía
Miembros como: Quintero, Tejar y
Santiago
Depósitos Cuaternarios.

Arco volcánico
AlbienseCampaniense

Arco de islas del
Paleógeno
Cuencas piggy-back
2da generación

Neoautóctono

Substrato plegado

Formación geológica: Chafarina

Unidades de
naturaleza
continental

Formación geológica: Sierra Verde

Elementos Estructurales
(Iturralde-Vinent, 1998)
Secuencias
sedimentarias del
protocaribe

Unidades oceánicas

Litología

�Otros terremotos fuertes afectaron la ciudad de Santiago de Cuba, tales como el
de 1932 (M=6,75 Richter; I=8 MSK) y el de 1947 (M=6,75 Richter; I = 7,0 MSK). El
primer sismo afecto el 80 % de las edificaciones de la ciudad, de las cuales el 5 %
quedó colapsado totalmente (Chuy y Pino, 1982; Magazine Las Noticias, 1932, y
Montoulieu, 1933 (citados por Chuy, 1999).
Sin embargo, a pesar de presentar una menor frecuencia la ocurrencia de
terremotos en las zonas con sismicidad de interior de placa, su ubicación cercana
a las costas en el mar o en el interior del territorio, así como la poca profundidad
de los hipocentros de los sismos que se generan en ellas, hacen que en
ocasiones los efectos de sismos de menor magnitud reporten afectaciones
significativas (Álvarez et al., 1999; SSNC, 2015).
Los ejemplos más reveladores de esta actividad sísmica de interior de placa son
los terremotos ocurridos en octubre de 1905, con epicentro en Songo; el del 27 de
enero de 1922 en Guantánamo y el del 5 de marzo de 1927 en Santiago de Cuba
y Guantánamo.
De lo anteriormente expuesto se infiere que el valor estimado de la intensidad a
esperar depende de la ubicación del epicentro; por tanto, la influencia de zonas
sismogénicas regionales es de obligatoria observación, porque en ocasiones el
mayor peligro sísmico al que está sometida una región no proviene de zonas
sismogénicas localizadas en ella, sino de zonas vecinas, donde sus condiciones
sismotectónicas les imponen una marcada peligrosidad (Chuy et al., 2015a).
Para el caso de la región suroriental, Oriente es la estructura sismogénica
principal y bajo la cual se realizan todas las consideraciones relacionadas con la

36

�peligrosidad sísmica. Desde este punto de vista las estructuras de interior de
placa para las ciudades de esta región se relegan a un segundo término.
Del análisis de la información instrumental (período de 1998-2017), la red de
estaciones del Servicio Sismológico Nacional (SSN) del Cenais registró entre los
años 2000-2015 alrededor de 20 000 eventos sísmicos; de ellos, la mayoría en la
falla Oriente, en particular en el sector Santiago-Baconao. Durante el año 2014 se
registraron 6 872 terremotos; de estos, 5 799 se localizaron en el archipiélago
cubano. De los 1 073 que se reconocieron fuera del territorio nacional, 794
corresponden al área del Caribe y 279 al resto del mundo. En 2017 se reportaron
un total de 4 567 terremotos en el área de Cuba y la zona más activa del año fue
Pilón-Chivirico con 1 824 eventos.
En la figura 12 se muestran los epicentros localizados en el área de estudio
durante el período 2000-2017, nótese la concentración de eventos en este
espacio.
En relación con los sismos perceptibles, los más significativos se reportaron el 15
y el 20 de marzo de 2010, con una magnitud Richter de M=4,2 y 5,5 Richter. Por
ser posteriores al sismo de Haití del 12 de enero de 2010, produjeron estrés en la
población de Santiago de Cuba y Guantánamo. El 17 de enero de 2016 se
destacó la serie anómala de terremotos al sur de la playa de Caletón, con sismos
de 4,8 y 5,0 Richter como máximas magnitudes, perceptibles en gran parte del
oriente cubano y el 17 de enero de 2017 se desató otra serie al sur de Uvero,
con un sismo de máxima magnitud de 5,8 Richter, sentido en Cuba Oriental.
En el contexto geodinámico Cuba suroriental presenta la mayor peligrosidad
sísmica de país por su proximidad al sistema de fallas Oriente.
37

�Figura 12. Mapa de epicentros de Cuba, período de 2000-2017. Fuente: SSNC, 2017.

�Esta estructura (Oriente) es capaz de generar terremotos de hasta 8,0 Richter. A
lo largo de su trazado se pueden encontrar diferentes procesos geodinámicos
(Calais and Lépinay, 1991): al oeste se ubica el centro de generación de corteza
Caimán, con expansión tectónica característica de las dorsales ultralentas
(Lépinay and Rangún, 2011).
Al este se ubica la depresión de Cabo Cruz, interpretada como una cuenca de
pull-apart donde ocurre la transtención. En el propio margen al este de la cuenca
de Cabo Cruz se ubica la Fosa de Oriente, donde ocurre la extensión de este a
oeste. A lo largo de la falla de deslizamiento, por el rumbo, se han desarrollado
dos pequeñas cuencas de pull-apart, Chivirico y Batiquirí; al sur, entre estas
cuencas, está el cinturón deformado de Santiago, con un régimen tectónico
caracterizado por la transpresión.
Estudios recientes sobre esta zona del Caribe proponen la existencia de la
Microplaca de Gonave (Mann et al., 2002; Demets &amp; Wiggins-Grandison, 2007;
Rosencrantz &amp; Mann, 1991). Asimismo, nuevos estudios llevados a cabo en la
parte norte de La Española y Puerto Rico (Mann et al., 2004) demuestran la
existencia de una falla al norte de la Española, que es una continuidad de la zona
de subducción de las Antillas Menores; se conoce como Falla Norte de La
Española.
Calais &amp; Lépinay (1989), a partir de los resultados de la campaña
oceanográfica SEA CARIB II, descubrieron elementos que suponen la no
continuidad de la falla Oriente hacia el este con la zona de subducción que bordea
las Antillas Menores. Estos autores propusieron al norte de la Española una doble
zona de falla: la falla norte de la Española y la falla Septentrional; esta última es la
continuación hacia el este de la falla Oriente en territorio dominicano.
38

�En Cuba suroriental existen condiciones para que se originen deslizamientos y
licuefacción de suelos inducidos por la actividad sísmica, debido a la existencia de
reportes históricos de estos peligros, condiciones del relieve, valores de
pendientes, geología, densidad de la red hidrográfica; zona sismogeneradora
principal, altos valores de aceleración horizontal efectiva e intensidad sísmica a
esperar y presencia de suelos aluviales de edad Holoceno, ubicados en los
canales y desembocaduras de los ríos.
1.6 Conclusiones
1. Del análisis de las metodologías para evaluar los deslizamientos y licuefacción de
suelos inducidos por sismos, a nivel internacional y nacional, se concluye que en
la gran mayoría se emplean elementos relacionados con la sísmica y tectónica;
sin embargo, para los deslizamientos no se integran los elementos morfométricos
y la tectónica activa; la susceptibilidad litológica no contiene los aspectos
ingeniero–geológicos.
2. En la región de Cuba suroriental no existe un inventario de deslizamientos
inducidos por sismos y son escasos los estudios que declaran la existencia de
caídas y desprendimientos de rocas.
3. Las investigaciones precedentes sobre licuefacción de suelos son pocos, ya que
existen reportes históricos en otras partes de Cuba Oriental que demuestran la
necesidad de su estudio.

39

�CAPÍTULO 2.
METODOLOGÍA PARA LA EVALUACIÓN DE LA
SUSCEPTIBILIDAD A LOS PELIGROS DE
DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN DE SUELOS,
INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD SÍSMICA

�CAPÍTULO

2.

METODOLOGÍA

PARA

SUSCEPTIBILIDAD
DESLIZAMIENTOS

LA

A
Y

EVALUACIÓN
LOS

DE

PELIGROS

LICUEFACCIÓN

DE

LA
DE

SUELOS,

INDUCIDOS POR LA ACTIVIDAD SÍSMICA
2.1 Introducción
En este capítulo se explica la metodología seguida por la investigación y el
conjunto de métodos empleados. Posteriormente se presenta la metodología para
la evaluación de los peligros inducidos por la actividad sísmica (deslizamientos y
licuefacción de suelos), a partir de la integración de criterios morfométricos, el
análisis sismológico y geomorfológico y la tectónica activa.
2.2 Metodología de la investigación
La metodología de la investigación consta de tres etapas: preliminar, experimental
y gabinete. A continuación, se explican cada una de ellas:
•

Etapa I. Preliminar. En esta etapa se seleccionó el área de Cuba suroriental
por ser la zona de mayor peligro sísmico, se realizó el basamento teórico de
la investigación, luego se procedió a la revisión, recopilación y valoración de
la bibliografía existente relacionada con los deslizamientos y licuefacción de
suelos inducidos por actividad sísmica. Y por último, se procedió a la
caracterización ingeniero-geológica y sismotectónica del territorio.
40

�•

Etapa II. Experimental. Se diseñó la metodología para la evaluación de la
susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos
inducidos por la actividad sísmica, integrando un conjunto de métodos como
los morfométricos, el análisis sismológico y geomorfológico y la tectónica
activa. Luego se aplicaron los procedimientos y técnicas experimentales
(laboratorio y campo). La escala de trabajo para el uso de la metodología
depende de la escala de la información base con la que se trabaja. En este
caso se partió del mapa geológico digital de Cuba Oriental a escala 1: 100
000, que se corresponde con la zonación sísmica de Grado 1.

•

Etapa III. Gabinete. Se realizó el análisis de los resultados, se elaboraron los
mapas morfotectónicos y de susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y
licuefacción de suelos de los sectores de Cuba suroriental. También se
obtuvo la caracterización de la tectónica activa y se alcanzaron las principales
conclusiones y recomendaciones.

2.3 Metodología para la evaluación de la susceptibilidad a los peligros de
deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por actividad sísmica
En la evaluación de la susceptibilidad a los peligros geológicos secundarios se
utiliza un conjunto de métodos tradicionales, a lo cual se sumará el análisis
morfométrico,

las

condiciones

geológicas,

antrópicas,

geomorfológicas

y

sismológicas, que facilitarán y precisarán las diferentes áreas susceptibles a
deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por la actividad sísmica. A
continuación, se realiza la descripción de cada uno de estos pasos

41

�2.3.1 Caracterización geológica
Se realiza la caracterización geológica del territorio con la ayuda del mapa
geológico digital de Cuba Oriental escala 1:100 000 (Instituto de Geología y
Paleontología (IGP), 2003) y el léxico estratigráfico (Colectivo de autores, 2013).
Se obtienen las formaciones geológicas de mayor susceptibilidad a los peligros de
deslizamientos y licuefacción de suelos. En el caso de los deslizamientos se
incluyen los aspectos ingeniero-geológicos, valorados a partir de la revisión
bibliográfica y observación directa en el campo durante la actividad investigativa.
Se logra una evaluación cualitativa a partir de los datos obtenidos.
2.3.2 Factores antrópicos
Al identificar los principales elementos antropizados del territorio que conducen a
la ocurrencia de deslizamientos y licuefacción de suelos, se obtiene una
caracterización de los factores antrópicos.
2.3.3 Caracterización morfotectónica
La caracterización morfotectónica incluye varias tareas: la definición de las
estructuras tectónicas, el análisis geomorfológico y la revaluación de las
estructuras regionales o límites de bloques morfotectónicos. A continuación, se
realiza la descripción de cada uno de estas tareas.
2.3.3.1 Definición de estructuras tectónicas
Para definir las estructuras tectónicas se aplican los métodos morfométricos, los
cuales ofrecen información acerca de las medidas de las formas del relieve, como
se muestra a continuación:
x

Mapa de red fluvial: para su confección se parte del sistema de ríos y
tributarios, representados en el mapa topográfico, tanto sus cauces
42

�permanentes como temporales; después de lo cual se procede al trazado de
todas las cárcavas y afluentes, que quedan inferidos por las curvas de nivel
hasta llegar a los extremos más elevados de la red fluvial, tanto en su
cabecera como en los márgenes de la cuenca (Rodríguez, 2000).
x

Jerarquización de la red del drenaje: para su elaboración los distintos cursos
de agua que integran la red de drenaje superficial se subdividen en segmentos
de cauce, clasificados en función del orden de magnitud de los mismos, según
el método de Horton (1945).

x

Densidad de drenaje: según Horton (1945), se define como el cociente entre la
longitud total de los cauces que conforman el sistema fluvial de la cuenca y el
área total de la cuenca. Dada por la ecuación 1:
‫ ܦ‬ൌ �Ȁ�

(1)

donde:
�ǣ�longitud total de todos los canales de agua en km;
��ǣ área en km2
El resultado debe interpretarse como el número de cauces existentes por Km 2.
x

Mapas de isobasitas: estos mapas marcarán los niveles de base de erosión
de los ríos de un determinado orden, el cual está dado por el tiempo de su
formación. Se denominan de primer orden los ríos más jóvenes o de última
formación, sucesivamente serán más viejos a medida que el orden sea
mayor. Después de confeccionado el mapa de órdenes, se superpone el
mismo al mapa topográfico; posteriormente, se buscan los puntos de
intersección de los ríos de un orden determinado con las curvas de nivel y
se ponen en esos puntos los valores de la cota topográfica. Después de
43

�marcados todos los puntos, se unen con líneas rectas o curvas los puntos
de igual valor (Rodríguez, 2000).
x

Mapa de pendientes: consiste en la representación areal de la variación de
los valores de pendiente de un sector de la superficie. Para la confección
del mapa se parte del criterio de que áreas con separación similar de las
curvas de nivel presentan iguales valores de inclinación; por lo cual la
primera

tarea

consiste

en

separar

los

sectores

del

mapa

con

comportamiento similar de estas curvas, determinando para cada sector los
valores

de

pendiente

que

le

corresponden

en

dependencia

del

espaciamiento entre curvas. Según Rodríguez (2000) se determina a
través de la ecuación 2:
�Ƚ ൌ ȟȀ�

(2)

donde:
Ƚ: ángulo de pendiente;
ȟ: desnivel o separación vertical entre curvas;
: espaciamiento horizontal entre curvas.
x

Disección vertical: es un parámetro morfométrico que representa la
amplitud del relieve (altura relativa) por unidad de área y se expresa en
m/km2 (Mora &amp; Vahrson, 1993; Priego et al., 2008). Sirve principalmente
para definir algunos tipos de relieve (montañas, planicies acolinadas, etc.) y
ofrece datos sobre la energía del relieve. Se determina a través de la
ecuación 3:
� ൌ � െ �Ȁ���

(3)

donde
44

��: disección vertical;
�ǣ altura máxima en metros;
�Àǣ altura mínima en metros;
�ǣ área en kilómetros cuadrados (km2)
Deben considerarse los valores (Mora &amp; Vahrson, 1993) que influyen en la
inestabilidad de las laderas.
Como resultado se obtienen los esquemas correspondientes a cada método
morfométrico aplicado, apoyados en herramientas SIG.
Luego se identifican los principales alineamientos y se confecciona el mapa de
superposición gráfica de los mismos; finalmente, con la aplicación de criterios de
identificación se obtienen las estructuras, su caracterización y esquema tectónico.
2.3.3.2. Realización del análisis geomorfológico
Para el análisis geomorfológico se considera la clasificación morfológica del
relieve (Moreno et al., 2017), se obtienen las categorías de montañas, alturas y
llanuras; así como las subcategorías asociadas a estas. Se resaltan, además, los
criterios de identificación del fallamiento activo, tales como: encajamiento de
valles fluviales, valores morfométricos marcadamente diferentes sobre igual
litología a ambos lados de la falla, formación de escarpes rectilíneos con
pendientes mayores de 30° en contacto con pendientes suaves, alineación y
desplazamiento de la línea de costa actual, entre otros.
2.3.3.3 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de
bloques morfotectónicos
Se realiza la revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de bloques
morfotectónicos a través del método de Haller et al. (1993), que plantea que las
45

�fallas pueden clasificarse por sus características como: simple falla, definida por
una edad única de ruptura; con secciones, que puede o no ser de una edad o
estilo estructural simple; segmentada, presenta segmentos estructurales con
comportamiento sísmico propio o que actúan independientemente uno de otro.
Como resultado se obtiene el fallamiento activo.
La metodología especifica que las fallas segmentadas deben de contar con
trincheras paleosísmicas en cada uno de sus segmentos, así como datos
geomorfológicos y geológicos (escarpe morfológico, control estratigráfico sobre el
tiempo de fallamiento y la estructura geológica puede tener control físico de la
segmentación, etc).
Si el dato por segmentos independientes no es convincente (definido solamente
por datos geomorfológicos), se debe describir la falla como con secciones. Los
criterios para la sección son menos rigurosos. Las secciones pueden ser definidas
sobre la base del criterio de la edad relativa, por geometría de falla, la presencia y
preservación del escarpe, una sola trinchera o desde otro dato geológico
(estructura, etc,); si ninguno de esos datos existe, se debe caracterizar la falla
como una simple estructura.
Además, explica que el compilador esta forzado a seleccionar un desplazamiento
y una edad incluso cuando no existen datos. En el caso de que se desconozca el
desplazamiento se debe elegir el término desconocido.
La aplicación de esta metodología permite identificar las fallas activas, pero
existen insuficiencias a pesar de la modernización de la red sísmica cubana que
ha mejorado la calidad de la determinación y precisión de los parámetros
sismológicos de los terremotos (Diez et al., 2014), que dificultan la realización de
46

�estudios detallados, así como la determinación del potencial sismogénico de la
tectónica activa expresada por morfometría. Sin embargo, los métodos
morfométricos demuestran la existencia de zonas de levantamientos y descensos
relativos, lo que indica que existen fallas activas que provocan el desplazamiento
de bloques, pero no es posible determinar su sismicidad asociada.
Asimismo, las manifestaciones de deslizamientos dependen del fallamiento activo,
aunque existen deslizamientos no relacionados con fallas activas y catalizadas
por intensas lluvias y la actividad antrópica.
Como resultado final se obtiene el mapa morfotectónico y la caracterización de
sus bloques, el fallamiento activo, las estructuras tectónicas, su caracterización y
el esquema tectónico.
2.4. Evaluación sismológica
La evaluación sismológica incluye varias tareas, tales como: ejecución de análisis
de los catálogos del Servicio Sismológico Nacional, realización de análisis de la
información macrosísmica existente, obtención de las máximas aceleraciones
esperadas, aplicación del Criterio Magnitud-Distancia. A continuación, se
describen cada una de ellas:
2.4.1 Ejecución de análisis de los catálogos del Servicio Sismológico
Nacional (SSN)
Se analizará el catálogo de terremotos y se considerarán los eventos con
magnitud mayor o igual a 4,0 Richter; a partir de esta magnitud se aprecian las
manifestaciones de deslizamientos (Keefer, 1984). Se obtendrán los niveles de
actividad

sísmica

y

epicentros

reportados,

las

principales

zonas

47

�sismogeneradoras que afectan la región o área de estudio, así como los criterios
de fallamiento activo.
2.4.2 Realización de análisis de la información macrosísmica existente
Se analiza la información macrosísmica y se valoran los reportes históricos de
peligros geológicos inducidos por sismos, a través de la documentación histórica
o entrevistas a residentes que puedan proveer información histórica sobre la
ocurrencia de deslizamientos o licuefacción durante pasados terremotos y los
daños causados por estos. Estas zonas constituyen áreas de peligro porque bajo
condiciones similares puede volver a ocurrir el fenómeno (TC4, 1999). También
se obtiene la cantidad de terremotos fuertes ocurridos en la región.
2.4.3 Obtención de las máximas aceleraciones esperadas
Al usar los resultados precedentes de Chuy y Álvarez (1995) y la NC: 46-99
(Cuba. Oficina Nacional de Normalización, 1999), esta información permite ubicar
el área de estudio en las zonas sísmicas de Cuba y obtener los valores de la
aceleración horizontal máxima del terreno e intensidad sísmica. Según los
criterios de Seed et al. (1985) (citado por TC4, 1999), los rangos de la intensidad
(VII-IX) y los valores de la aceleración (0,10g – 0,40g) influyen en la ocurrencia de
la licuefacción.
2.4.4 Aplicación del Criterio Magnitud-Distancia
Este criterio establece que la proporción del fallo de los taludes disminuye
proporcionalmente con el aumento de la distancia de la fuente sísmica (TC4,
1999). Como resultado se obtiene la máxima distancia epicentral de fallo
destructivo de taludes (Clase 1) y la máxima distancia epicentral de fallo de

48

�taludes (Clase 2); esta relación entre la magnitud y la distancia epicentral de fallo
de taludes (figura 13) fue necesaria ajustarla para las condiciones cubanas.
Para la aplicación de este criterio se consideró un país húmedo (Clase 1
representado por la ecuación 4; y Clase 2, representado por la ecuación 5) y los
terremotos históricos con peligros geológicos asociados.
�ൌͲǡͲʹͲ͵݁ ଴ǡଽ଻଻ଵ௑

(4)

�ൌͲǡ͵Ͳͷͳ݁ ଴ǡ଼ହଷଷ௑

(5)

donde:
�: máxima distancia epicentral;
ǣ magnitud
2.5. Peligros inducidos por actividad sísmica
Luego de obtener la caracterización geológica, antrópica, morfotectónica y la
evaluación sismológica del territorio, se evalúan la licuefacción de suelos y los
deslizamientos inducidos por sismos, como se describe a continuación:
2.5.1 Evaluación de la susceptibilidad a la licuefacción de suelos inducida
por sismos
Los principales efectos de la licuefacción de suelos son la pérdida de la capacidad
de presión del suelo debajo de las fundaciones y la expansión lateral, (lateral
spreading en inglés), que ocurren sobre superficies casi llanas sin continuidad
lateral, en las orillas de los ríos (Pierre–Yves, 2005) en las llanuras con rellenos
granulares de origen antrópico, deltaicas y terrazas fluviales, escarpes de riberas
fluviales y lacustres y bordes de humedales; todos con pendientes de 0°-3° (Youd,
1977).

49

�Figura 13. Relación general entre la magnitud y la distancia epicentral de fallo de
taludes. Fuente TC4, (1999).

�Es un movimiento lateral traslacional de terrenos, sobre una zona basal de
sedimentos y suelos de composición limosa, areno-limosa y arena suelta de grano
fino, licuefaccionada; debido a la posición relativamente superficial del techo de la
capa freática. En la corona de los taludes se forman grietas por la baja resistencia
del suelo a los esfuerzos de tensión asociados a la onda sísmica. La falta de
confinamiento lateral al borde de un talud puede inducir esfuerzos de tensión en el
suelo y posterior deslizamiento hacia el borde de la cara libre. Si el suelo está
saturado pierde su capacidad de soporte (Rauch, 1997; Rauch y Martin, 2000).
2.5.1.1 Criterio geológico-geomorfológico
Se aplica el criterio geológico-geomorfológico en función de la información
existente

(mapas

a

escala

1:100

000).

Se

seleccionan

las

unidades

geomorfológicas (tabla 3) y geológicas susceptibles (tabla 4); además, se incluye
la edad de los mismos. Asimismo, se determinan las condiciones geomorfológicas
específicas (tabla 5) para la ocurrencia de este peligro (TC4, 1999).
Suelos susceptibles. Pueden determinarse por el criterio si/no se caracterizan los
suelos a la licuefacción; así como formaciones jóvenes, depósitos palustres,
marinos, biogénicos; sedimentos aluviales de edad Holoceno; estos suelos
poseen alta susceptibilidad al proceso (Youd and Perkins, 1978; Galbán et al.,
2012; Pierre-Yves Bard, 2005; TC4, 1999).
En correspondencia con lo anterior, los depósitos aluviales en Cuba suroriental
incluyen una potente secuencia de bloques, cantos rodados, gravas, arenas
limosas (según la NC: 59-2000 (Cuba. Oficina Nacional de Normalización, 2000)
se clasifica como SM) y arcillas derivadas de la erosión fluvial y regional.

50

�La tabla 7 muestra la clasificación de estos suelos en función de su granulometría
(Peñalver et al., 2008) y su perfil de suelo según la NC: 46-99.
Estos depósitos aluviales se distribuyen en cauces, valles fluviales, llanuras y
abanicos aluviales, terrazas y paleocauces; presentan un nivel freático alto
(González de Vallejo et al., 2002). Las arenas finas y flojas y las arenas y limos
mal graduados son susceptibles a este fenómeno, ya que poseen bajo grado de
compactación; es decir, con valores N de ensayo de penetración estándar
(Standard Penetration Test en inglés, SPT) inferiores a 10 golpes para
profundidades menores de 10 metros y N menor de 20 golpes para profundidades
mayores de 10 metros (González de Vallejo et al., 2002).
También se consideraron la intensidad sísmica, aceleración horizontal (los
sectores de estudio abarcan las zonas 2A con 0,15 g, 2B con 0,20 g y 3 con 0,30
g, según la NC 46:1999) y la topografía (no se consideran montañas, colinas,
terrazas marinas, pues en estos lugares no ocurre o existe baja licuefacción)
(TC4, 1999).
La carencia de información justifica la aplicación del método mencionado, que
pertenece al Nivel o Grado I de Zonación (TC4, 1999). A lo anterior se suma la
poca información ingeniero-geológica para los sectores seleccionados de Cuba
suroriental, la falta de información requerida sobre los mapas de suelos
cuaternarios a escala 1:250 000 (IGP, 2008), la información a escalas pequeñas y
la falta de datos (límite líquido, índice de plasticidad, profundidad del nivel freático)
en las calas realizadas por diversas instituciones con diversos fines; lo cual impide
realizar una evaluación a escala local de esta amenaza.

51

�Nombre del suelo
y símbolo del grupo
Arenas (S),
Arena limosa (SM),
Gravas (G)
Limos (M) y Arcillas (C)
Arcilla y Limo orgánico (O)

Turba (PT)

Clasificación de los suelos

Suelos de granos gruesos

Suelos de granos finos

Suelos altamente orgánicos

Tabla 7. Clasificación de los suelos y su granulometría. Fuente: Autora

-

limos finos 0,1 mm - 0,05 mm
limo grueso 0,05 - 0,1 mm
arcillas &lt; 0,01 mm

Arenas &lt; 1,5 mm
gravas 10 mm -1,0 mm

Granulometría
(mm)

S4

S4

S4

Clasificación del
perfil de suelos

�Respecto a la licuefacción, es necesario esclarecer que este proceso depende de
la respuesta de los suelos poco consolidados ante los sismos; sin embargo, no es
directamente dependiente al fallamiento activo local; por lo tanto, este aspecto no
fue valorado.
2.5.1.2 Criterio si/no se caracterizan los suelos a licuar
Según Pierre–Yves (2005), son susceptibles a licuar:
Cieno y arenas que presenten las siguientes características:
x Grado de saturación al 100 %
x Granulometría uniforme con tamaño del grano al 50 %, (D50), en el intervalo
de 0,05 mm y 1,5 mm
Arcillas que presenten las siguientes características:
x Tamaño del grano al 15 %, (D15) mayor que 0,005 mm
x Límite líquido menor que 35 %
x Contenido de agua mayor que 0,90W l
x Índice de plasticidad menor que 0,73 (W l- 20)
No son susceptibles a licuar en ningún caso:
a) Gravas con D10 mayor que 2 mm
b) Arcillas que presenten las siguientes características:
x Tamaño del grano al 70 %, (D70) menor que 74 ʋm
x Índice de plasticidad mayor que 10 %
Para la aplicación de este criterio se consultó la base de calas disponible (Méndez
et al., 2003). Como resultado se obtienen los suelos susceptibles a la licuefacción.

52

�2.5.2 Evaluación de la susceptibilidad a los deslizamientos inducidos por
sismos
Para la evaluación de la susceptibilidad a los deslizamientos se emplea el método
de la zonación pasiva, que permite clasificar la amenaza por deslizamientos en
áreas tropicales con alta sismicidad. Incluye 5 factores (3 intrínsecos o de
susceptibilidad) y 2 factores externos o de disparo. A continuación, se explica este
método.
2.5.2.1 Método zonación pasiva
La zonación pasiva se obtiene mediante la combinación de las variables
condicionantes, ya que los deslizamientos ocurren cuando una ladera con
determinadas litologías, cierto grado de humedad y pendientes específicas
alcanza un grado de susceptibilidad. Esos elementos son los denominados
elementos pasivos (Mora et al., 1992).
En correspondencia con estos criterios se realizaron modificaciones, tal y como
en la susceptibilidad litológica, en la cual se incluyen los aspectos ingeniero–
geológicos y las características de los grupos litoestructurales (Nicholson y
Hencher, 1997). Además, se sustituye la susceptibilidad por humedad de suelo
por la densidad de la red hidrográfica, según los criterios de Aristizábal y Yokota
(2006), Flores y Hernández (2012), Vargas (2002) y Castellanos (2008). Este
factor determina la intensidad de la erosión; además expresa las características
geoecológicas del territorio, que están controladas por la litología del sustrato,
permeabilidad del suelo y capacidad de infiltración, cobertura vegetal y su tipo.
Los rangos de pendientes fueron modificados (Roa y Kamp, 2008). En la figura 14
se muestran las variables condicionantes que conforman la zonación pasiva.
53

�Figura 14. Variables empleadas para la obtención del mapa de susceptibilidad a los deslizamientos a través de la zonación pasiva. Fuente: Autora.

�Geomorfología. Se consideran las zonas rocosas o acantilados de fuertes
pendientes según los criterios de la Agencia Suiza para la Cooperación y el
Desarrollo/Apoyo Local para el Análisis y Manejo de los Riesgos Naturales
(COSUDE/ALARN, 2006).
Igualmente, la topografía y la forma del relieve, que constituyen un indicador que
es necesario evaluar en los estudios de riesgo geológico (Galbán et al., 2012;
Galbán, 2014). Los valores de las pendientes se generan a partir del MDT, para
obtener la susceptibilidad geomorfológica.
Geología y Geotecnia. Se valoran los afloramientos rocosos, fuertemente
fracturados

(COSUDE/ALARN,

intemperizadas;

presencia

de

2006;

Flores,

estratificación,

2003);

rocas

carsificación,

alteradas,

agrietamiento,

tectonismo y plegamientos (Pérez, 1976); información geológica (IGP, 2003;
Colectivo de autores, 2013) y elementos litológicos (alternancia de estratos de
diferente naturaleza). Además, se clasifican las rocas en rocas duras, duras a
semiduras, friables incoherentes y blandas coherentes (Lomtadze, 1977 y
Abramson, 1996).
Hidrología. La red del drenaje, los efectos del agua en el terreno, los arrastres, la
erosión de los materiales que integran el talud o la ladera, la circulación
subsuperficial de agua, los cambios en el nivel de base en la escorrentía y las
variaciones del nivel freático, entre otros elementos (González de Vallejo et al.,
2002). Igualmente, la densidad de la red y los primeros órdenes de los ríos, que
indican áreas de erosión.
La tabla 8 muestra los tipos de rocas, sus propiedades físico–mecánicas, los
grupos litoestructurales y su susceptibilidad.
54

�La Serpentinita

Esquistos
Pizarra

Intercalaciones
de
estratos
duros
y
blandos,
rocas
bandeadas
o
con
intrusiones ígneas
Areniscas
Margas
Calizas débiles

Granito sano
Gabro
Basaltos
Riolita
Calizas
Mármol
Dolomitas
Conglomerados

Rocas

Roca
Anisotrópica
Rocas debilitadas
tectónicamente

Roca
débil granular

Roca
compuesta

Roca
fuerte
discontinua

Roca
fuerte masiva

Grupos
litoestructurales

Susceptibles a la meteorización del
material y debilitamiento que conduce a
la formación de láminas, caídas de
granos, lavado de granos, colapso y
caídas de bloques. Muy alta porosidad y
pueden formar acuíferos
Susceptibles a la formación de láminas
que pueden colapsar, al lavado
superficial y proceso de erosión.
Zonas trituradas o cortadas y altamente
fracturadas, susceptibles a colapso
desmoronamiento, caídas de rocas y
bloques.

Susceptibles a varios modos de deterioro
dependiendo del sistema de fractura. Las
caídas de rocas y desmoronamiento de
los taludes son dominantes con caídas
de bloques.
Susceptibles
a
la
meteorización
diferencial que conduce al colapso y
caídas de bloques de rocas y de rocas
asociadas.

Resistentes a procesos de deterioro de
roca y susceptibles a la meteorización,
pueden conducir a caídas de bloques.

Susceptibilidad del grupo
litoestructural

9,806-460,912

10,591-225,553
196,133-245,166

7,845-196,133
3,432-193,191
-

-

78,453-264,779
147,099-274,586
196,133-392,266
78,453-156,906
78,453-147,099
78,453-147,099
35,303-549,172
137,293

Resistencia
a la
compresión (MPa)

0,1-0,5

3
0,1-1

5-25
-

-

0,5-1,5
0,1-0,2
0,1-2
4,6
5,0-20
0,3-2
0,2-4
-

Porosidad
(%)

5 000-6 500

3 500-5 000

1 400-4 200
1 800-3 200
-

-

Velocidad de
propagación
(Vp) de las ondas
longitudinales
(m/s)
4 500-6 000
4 500-6 500
4 500-6 500
2 500-6 000
3 500-6 000
2 500-5 000

Propiedades físico-mecánicas

Tabla 8. Tipos de rocas, sus propiedades físico–mecánicas y grupos litoestructurales. Fuente: Autora

2,3 a 2,7

2,7 a 2,9
2,7 a 2,8

1,6 a 2,9
2,6 a 2,7
-

-

2,5 a 2,8
2,8 a 3,1
2,7 a 2,8
2,45 a 2,6
1,5 a 2,8
2,6 a 2,8
2,2 a 2,9
2,0 a 2,7

Densidad
(Tm/m3)

�Es necesario resaltar la aplicación de métodos y técnicas experimentales
(laboratorio y campo) en el área de investigación.
Como parte de este proceso se crea el inventario de deslizamientos, a partir del
reconocimiento geológico y compilaciones antecedentes (Villalón et al., 2012;
Rosabal et al., 2009; Rosabal, 2012 y 2013) el mismo está relacionado con las
intensas lluvias, debido a que no existe un inventario de deslizamientos por
sismos para Cuba.
Con el auxilio de herramienta SIG se digitalizan y confeccionan las bases de
datos, se generan los mapas que dependen del MDT, se georeferencia la
información y se realiza la generalización cartográfica de los mapas bajo análisis.
En el análisis, cada variable condicionante es tratada individualmente en el SIG,
mediante clasificaciones. A partir de lo anterior, se crean 4 clases para generar
los mapas que expresan su aporte a la susceptibilidad, se realiza el
procesamiento de los mapas temáticos a través de consultas al SIG (SQL Select
en inglés) a las capas a analizar a través de la operación contiene o entre
(contains o within en inglés), como resultado se obtiene una consulta (Query en
inglés) que se salva (save as en inglés) y se le otorga un nombre, que
corresponde a la capa que se intercepta, con lo cual se obtiene el mapa de
susceptibilidad a los deslizamientos.
Se consideraron los criterios de evaluación del peligro por derrumbe, teniendo en
cuenta que existe similitud en el tipo de material, las pendientes y la gravedad
como agente detonante (tabla 9). Como resultado se obtiene el mapa de
susceptibilidad

a

los

deslizamientos

(tabla

10)

con

cuatro

niveles

de

55

�Tabla 9. Diferentes niveles de peligro por derrumbes y sus efectos. Fuente:
COSUDE/ALARN, 2006
Nivel de peligro

Efectos indicadores visibles

Bajo

Rocas duras pobremente fracturadas, cono coluvial sin indicios de actividad
reciente y cubierto de vegetación
Rocas con alteración moderada, facturación inicial, pero fracturas no muy
abiertas o cerradas
Rocas con fuerte alteración y profundidad de alteración
Presencia de fracturas abiertas y diaclasadas
Alto grado de intemperismo
Escorrentía superficial o fuentes de agua
Conos coluviales vivos, sin cobertura vegetal y bloques recientes

Medio
Alto

Tabla 10. Propuesta de clasificación de la zonación pasiva. Fuente: Autora
Clasificación Pendientes

Alta

Mayores de
45˚ y de
35˚-45˚

S*.
litológica

Alta

Moderada
25˚ -35˚

Moderada

Baja

15˚ -25˚

Baja

Muy baja

0˚- 15˚

Baja

Relieve
Montañas con
elevaciones de
más 500 m y entre
200 y 500 m sobre
nivel medio del
mar
Zonas elevadas
entre 50 y 200 m
de altura
Zonas bajas,
llanuras o
elevaciones bajas
de hasta 50 m de
altura
Zonas bajas

Hidrología

Resultados a
esperar

Muy densa
y densa

Caídas
desprendimientos
de rocas,
desplomes,
volcamientos,
deslizamientos

Moderadamente
densa

Deslizamientos

Baja densidad

Baja ocurrencia de
deslizamientos

Baja densidad

No ocurren
deslizamientos

Nota: en la tabla 10. S*. litológica representa la susceptibilidad litológica

�susceptibilidad. El mapa obtenido necesita ser validado, a través de la
comprobación directa.
2.5.2.2 Comprobación directa
En el terreno se realiza la comprobación directa del modelo de susceptibilidad
alcanzado, lo cual permite verificar en el campo el comportamiento del modelo y
prever deslizamientos futuros. Se emplean, además, los inventarios y resultados
de investigaciones precedentes. Se obtiene la documentación de deslizamientos,
lo cual contribuye a fortalecer el mapa de susceptibilidad a los deslizamientos.
Al culminar este último paso de la metodología se obtiene la zonación de la
susceptibilidad a la licuefacción de suelos y los deslizamientos inducidos por
actividad sísmica; lo cual permitirá una mejor estimación de la peligrosidad a los
deslizamientos y la licuefacción. Este resultado es una herramienta muy útil para
la toma de decisiones, principalmente en la primera etapa de planificación de un
proyecto constructivo.
Las figuras 15, 15a y 15b muestran el diseño del flujograma para la evaluación de
la susceptibilidad a los peligros objeto de estudio.
2.6 Conclusiones
1. La metodología que agrupa los métodos morfométricos, conjuntamente con
la evaluación sismológica y la tectónica activa, permite la caracterización y
cartografiado del fallamiento activo; la caracterización morfotectónica a
escala detallada y aporta criterios válidos para la zonación de la
susceptibilidad a los deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por
la actividad sísmica, así como la comprobación directa en el terreno de los
deslizamientos.
56

�Figura 15. Flujograma general de la aplicación de métodos integrados para la evaluación de deslizamientos y
licuefacción de suelos, inducidos por la actividad sísmica. Fuente: Autora.

Figura 15a. Representación esquemática detallada del flujograma que muestra la aplicación de métodos
integrados para la evaluación de deslizamientos y licuefacción de suelos, inducidos por la actividad sísmica.
Fuente: Autora.

Figura 15b. Representación esquemática del flujograma en detalle. Fuente: Autora.

�CAPÍTULO 3.
EVALUACIÓN DE LA SUSCEPTIBILIDAD A LOS PELIGROS
DE DESLIZAMIENTOS Y LICUEFACCIÓN DE SUELOS,
INDUCIDOS POR ACTIVIDAD SÍSMICA, EN TRES
SECTORES DE CUBA SURORIENTAL

�CAPÍTULO 3. EVALUACIÓN DE LA SUSCEPTIBILIDAD A LOS PELIGROS DE
DESLIZAMIENTOS
INDUCIDOS

POR

Y

LICUEFACCIÓN

ACTIVIDAD

DE

SÍSMICA,

SUELOS,
EN

TRES

SECTORES DE CUBA SURORIENTAL
3.1 Introducción
El objetivo principal de este capítulo es implementar el conjunto de métodos
integrados, de modo que permitan evaluar la susceptibilidad a los peligros de
deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por la actividad sísmica en tres
sectores seleccionados de Cuba suroriental
3.2 Ubicación y caracterización general de los tres sectores de Cuba
suroriental
Los sectores elegidos para la implementación de la metodología son Guamá,
Santiago de Cuba y Guantánamo.
Estos sectores fueron escogidos bajo el criterio de que son áreas que poseen
suficiente

grado

de

estudio

para

verificar

los

resultados;

ciudades

o

asentamientos humanos ubicados en zonas de alta peligrosidad sísmica y
cercanos a la zona de falla activa más importante de la región.

57

�Sector Guamá. Ubicado en la costa sur del municipio de igual nombre en la
provincia Santiago de Cuba. Se extiende desde los ríos Guamá, al este, hasta La
Plata, al oeste, como límites naturales; al sur limita con las aguas del Mar Caribe.
Posee un área aproximada de 593,76 Km 2. Se extiende por las coordenadas
geográficas longitud oeste: 76.908ͼ a 76.408ͼ, latitud norte: 19.911ͼ a 20.028ͼ
(figura 16).
En el sur del sector se ubica la carretera que conecta las provincias de Santiago
de Cuba y Granma, con varios asentamientos humanos, tales como: Uvero,
Guamá Abajo, La Uvita, Las Cuevas y La Plata.
Sector Santiago de Cuba. Se localiza en la costa sur del municipio Santiago de
Cuba. Consta de dos bahías: Santiago de Cuba y Cabañas. Limita al norte con las
elevaciones de sierra Boniato y Puerto Pelado y al sur con el Mar Caribe; se
extiende desde las cercanías de Rancho Club, al oeste, hasta las inmediaciones
de la localidad de La Estrella, al este (figura 17).
Abarca un área de 612,12 km2 aproximadamente, con coordenadas geográficas
longitud oeste: 75.971° a 75.684°, latitud norte: 19.941° a 20.121°. El
asentamiento poblacional de mayor importancia es la ciudad de Santiago de
Cuba, con más de medio millón de habitantes e infraestructura urbana compleja.
Sector Guantánamo. Se sitúa en la costa sur de las provincias Santiago de Cuba
y Guantánamo, desde el macizo montañoso de La Gran Piedra y las proximidades
del río Duarte, al oeste, hasta Punta Mal Año, ubicada al este de la bahía de
Guantánamo. Al sur limita con el Mar Caribe (Figura 18).
Las coordenadas geográficas son longitud oeste: 75.607° a 75.032°, latitud norte:
19.875° a 20.294°.
58

�Figura 16. Ubicación geográfica del sector Guamá.

�Figura 17. Ubicación geográfica del sector Santiago de Cuba.

Figura 18. Ubicación geográfica del sector Guantánamo.

�El sector Guantánamo abarca un área de 2 674,12 km2 aproximadamente. Los
asentamientos poblacionales del sector son ciudad Guantánamo, Jamaica, El
Salvador, Manuel Tames y Honduras.
3.3 Evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos,
inducidos por la actividad sísmica, en el sector Guamá
En el sector Guamá se aplica el conjunto de métodos integrados para evaluar la
susceptibilidad a los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos
por la actividad sísmica. Se describen los pasos seguidos.
3.3.1 Caracterización geológica
Desde el punto de vista geológico en el sector Guamá se encuentran formaciones
que datan desde el Cretácico hasta el Holoceno. La breve caracterización
geológica se realizó a partir del mapa geológico del IGP (2003) y del léxico
estratigráfico de Colectivo de autores, (2013).
Formación Palma Mocha (pmc): su litología diagnosticada son rocas terrígenoclásticas y vulcanógenas, en menor cantidad aparecen calizas; intercalaciones de
argilitas, su edad es Cretácico Inferior (Aptiano)-Cretácico Superior (Turoniano).
Formación Manacal (mc): compuesta por areniscas y aleurolitas polimícticas y
tobácea, argilitas, calizas, gravelitas, tobas y conglomerados; de edad Cretácico
Superior (Campaniano-Maestrichtiano Inferior).
Grupo El Cobre (ec): está constituido por diferentes tipos de rocas vulcanógenas y
vulcanógeno-sedimentarias

en

distintas

correlaciones

y

combinaciones

alternantes, muy variables, tanto en sentido vertical como lateral. Edad
Paleoceno-Eoceno Medio parte baja (Colectivo de autores, 2013).

59

�Formación Río Macío (río): se caracteriza por poseer litologías como depósitos en
valles aluviales de composición y granulometría heterogénea. De edad
Cuaternario (Colectivo de autores, 2013).
Formación Jaimanitas (js): su litología diagnosticada es calizas biodetríticas
masivas, generalmente carsificadas, muy fosilíferas. Edad Pleistoceno Superior.
Formación Jutía (jut): está constituida por sedimentos no consolidados, friables y
fragmentarios, como aleurolita calcárea y órgano detrítico, arena margosa y
arcillosa. Su edad es Holoceno (Colectivo de autores, 2013).
En las tablas 11 y 12 se muestran los aspectos ingeniero-geológicos de las rocas
y formaciones geológicas presentes en los sectores, así como las formaciones
más susceptibles a los deslizamientos, teniendo en cuenta los criterios de
Lomtadze (1977), Pérez (1976) y Colectivo de autores (2013). Los suelos
aluviales son los susceptibles a la licuefacción.
3.3.2 Factores antrópicos
El sector Guamá presenta condiciones de antropización que conducen a
deslizamientos y a daños generados por estos. Estas condiciones son:
x

La construcción de la carretera Granma-Santiago de Cuba, principal vial de
este sector, expuesta a laderas inclinadas, inestables y donde existen reportes
históricos y actuales de deslizamientos, caídas y desprendimientos de rocas.

x

Los asentamientos poblaciones poseen una importante población dispersa en
las zonas de montañas y serranías, cuyas acciones provocan cortes en las
laderas, la deforestación y erosión de los suelos.

60

�Clasificación
de las rocas

Grabos, Gabrodioritas,
Gabrodiabasas
Gabroplagio-graniticas
Granitos, Dioritas,
Dioritas-cuarciferas,
Dolerita,
Diabasas,
Cuarzo-pofiritas, Sienitas
Tonalito-granodioritico
Granodioritas

Riolitas, Andesitas, Dacitas,
Andesitas-dacitas, Basaltos,
Porfiro-andesito-basalto,
Porfiritas, Porfido-diortico,
Cuarcitas, Andesito-basalto
Formación Manacal
Formación Yaguaneque
Formación Güira de Jauco
Formación Sierra del Purial

Litología

-

-

-

Presencia
de
estratificación

Muy
intemperizadas,
forman cortezas de 10
a 100 m. Los gabros
forman
corteza
de
intemperismo arcillosa
de 10 a 15 m de
potencia que puede ser
mayor en zonas de
fallas. El intemperismo
arenoso se localiza en
áreas de intrusiones
granitoides.

-

-

Presencia
de
intemperismo

Basaltos, entre
otras rocas duras
y areniscas
-

-

Alternancia o
intercalaciones
de rocas duras
y débiles

-

Muy agrietados

-

-

Agrietamiento,
tectonismo y
pleglamiento

-

-

Carso

Tabla 11. Rocas duras firmes de Cuba oriental y sus aspectos ingeniero-geológicos. Fuente: Autora

Rocas duras firmes

Moderado

Baja
Baja
Baja
Baja

Baja

Nivel de
Susceptibilidad

�Clasificación
de las rocas

-

-

-

-

Gran Tierra
Micara
Sierra Verde

Ultrabasitas
serpentinitas

Río Maya

-

Intemperismo
arcilloso y de
agrietamiento
-

-

Cortezas
potentes
-

Presencia
de
Intemperismo
-

-

-

Estratificación
muy fina

Estratificación

Presencia
de
estratificación
-

Pilón
Santo Domingo
Sabaneta

Grupo
El Cobre
El Caney

Sevilla Arriba

Formación
geológica

Intercalaciones
terrígenos

de

clastos

Alternancia de tobas e
intercalaciones de lavas y
aglomerados
Tobas vitroclásticas con
intercalaciones de tufita
Intercalaciones
de
rocas
metavulcanógenas
básicas
con calizas
-

Alternancia o
intercalaciones de rocas
duras y débiles
Calizas biodetríticas duras,
que se interéstratifican con
argilitas calcáreas y margas
limosas
-

carso

Muy afectadas
por el
tectonismo
-

-

-

-

-

-

-

-

-

Intenso
agrietamiento
-

-

-

Agrietamiento,
tectonismo y
pleglamiento
-

Carso

Alta

Alta

Moderada
Moderada
Moderada

Alta
Moderada
Moderada

Alta

Muy Alta

Nivel
Susceptibilidad
asignado
Moderada

Tabla 12. Rocas relativamente duras-semiduras de Cuba oriental y sus aspectos ingeniero-geológicos. Fuente: Autora

Rocas relativamente duras-semiduras

�Clasificación
de las rocas

La Cruz

-

Se encuentra
bien
estratificada
Estratificación
gradacional

San Luis

Sierra del Capiro

-

Presencia
de
estratificación
Estratificación
grosera
Estratificación
fina
Estratificación
fina y gruesa
Finamente
estratificada
Estratificación
de fina a media

Chafarina

Palma Mocha
Maquey

Puerto Boniato

Charco Redondo

Jaimanitas

Yateras

Formación
geológica

-

Las margas se
encuentran
intemperizadas
-

Aleurolitas y margas con
intercalaciones
de
aleurolitas y conglomerados
Intercalaciones de arcillas

Intercalaciones de argilitas
Alternancia de
areniscas,
aleurolitas
y
arcillas calcáreas y margas
Mármoles
y
dolomitas
intercalaciones
de
metapedernales y esquístos
calcáreos
-

-

-

Calizas y margas

-

En ocasiones con margas

-

Alternancia o
intercalaciones de rocas
duras y débiles

-

-

Presencia
de
Intemperismo
Arcilloso y de
agrietamiento
-

Muy afectada
por
procesos
tectónicos
-

-

-

-

-

-

-

-

-

-

Agrietamiento,
tectonismo y
pleglamiento
-

-

-

-

carso

carso

carso

Carso

Moderada

Moderada

Alta

Moderada

Moderada
Alta

Moderada

Alta

Muy Alta

Muy Alta

Nivel
Susceptibilidad

Tabla 12. Rocas relativamente duras-semiduras de Cuba oriental y sus aspectos ingeniero-geológicos (continuación). Fuente:
Autora

Rocas relativamente duras-semiduras

�3.3.3 Caracterización morfotectónica
Se realiza la caracterización morfotectónica del sector Guamá a partir de la
aplicación de métodos y criterios que permiten definir las estructuras tectónicas,
realizar el análisis geomorfológico y revaluar las estructuras tectónicas límites de
bloques morfotectónicos. A continuación, se explican los pasos dados.
3.3.4 Definición de estructuras tectónicas
Se aplican los métodos morfométricos, tales como red del drenaje y su
jerarquización, densidad de la red hidrográfica, nivel base de erosión de segundo
y tercer orden, pendiente y disección vertical.
Red del drenaje. En el centro y este del sector se define como paralela y
subparalela; mientras que, al oeste, en la zona del Pico Turquino, es radial
(figura 19). Los cursos principales de los ríos se disponen paralelos entre sí con
orientación NS, NW, NE; en zonas de igual litología se observan tramos rectos y
alineados, así como cambios bruscos en el trazado de los cauces fluviales
principales; lo cual indica el control tectónico del drenaje.
Jerarquización de la red. En el último tramo de La Mula, situado al oeste, se
encuentra el 5to orden (figura 20).
Densidad de la red hidrográfica. La mayor densidad se obtuvo hacia el suroeste,
que se corresponde con la zona del Pico Turquino; altos valores ubicados al
centro y noreste del sector (figura 21).
Nivel base de erosión de segundo orden. Se obtienen ocho cierres positivos
máximos, localizados en el oeste y este. En el contorno de estos sectores el
espaciamiento se comporta con un gradiente más elevado que en su interior, lo
que indica la existencia de levantamientos con mayor velocidad.
61

�Figura 20. Jerarquización de la red del drenaje del sector Guamá. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

Figura 19. Trazado de la red fluvial del sector Guamá. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�2

Figura 21. Densidad de la red hidrográfica del sector Guamá, expresada en km/km . Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Próximo al litoral las isolíneas mantienen la misma trayectoria que la línea de
costa y las inflexiones negativas conservan una ubicación perpendicular a esta,
formando alineaciones, que pueden estar dadas por la existencia de estructuras
tectónicas. Las direcciones de los morfoalineamientos son NW-SE y NE-SW
(figura 22).
Nivel base de erosión de tercer orden. Se obtienen siete cierres positivos
máximos, ubicados al oeste y este. Se describe un comportamiento similar a las
isobasitas anteriores. Las principales formas alineadas mantienen la orientación
de las primeras, hacia el norte (figura 23).
Pendiente. Muestran sectores de altos valores de 40Û-80Û, que indican
condiciones favorables para el desarrollo de caídas y desprendimientos de rocas,
en zonas de contacto brusco entre inclinaciones altas con las de bajo ángulo, que
pueden ser indicadoras de corrientes fluviales. Al sur, próximo a la costa y
coincidente con los ríos, los valores disminuyen y oscilan entre 0Û-7Û, lo cual indica
ambientes propicios para la licuefacción (figura 24).
Disección vertical. Los máximos valores se distribuyen al oeste (450-650 m/km2),
centro (500-650 m/km2) y al noreste (400-550 m/km2) del sector (figura 25).
Estos valores de disección vertical muestran inestabilidad en las laderas, un
relieve diseccionado y condiciones propicias para el desarrollo de deslizamientos.
Alineaciones tectónicas. Para su determinación se valoraron los criterios de
identificación. A partir del mapa de superposición gráfica de los alineamientos se
confeccionó el mapa de estructuras tectónicas, con el cual quedaron
cartografiadas aquellas que sobre de la base a la suma de criterios resultan de
importancia dentro del área de estudio.
62

�Figura 23. Nivel base de erosión (isobasitas) de tercer orden del sector Guamá. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

Figura 22. Nivel base de erosión (isobasitas) de segundo orden del sector Guamá. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Figura 25. Mapa de disección vertical del sector Guamá. Escala 1:25 000. Fuente: Autora

Figura 24. Mapa de pendientes del sector Guamá. Escala 1: 25 000.

�Los trabajos precedentes describieron las fallas regionales del sector, tales como:
Jibacoa (Alioshin et al., 1975), Turquino, Vega Grande (Pérez y García, 1997) y
Bayamita (Kuzovkov et al., 1977; Pérez y García, 1997); declaradas con el
empleo de métodos geofísicos, geológicos y geomorfológicos.
En la presente investigación los criterios geomorfológicos permitieron identificar o
confirmar la existencia de algunas estructuras (tabla 13 y figura 26).
x Turquino. Se ubica en la parte occidental del sector con una dirección NNW.
Delimitada por los tramos rectos del río Turquino, alineación de cursos de ríos
y arroyos, alteración de valores morfométricos

marcadamente diferentes

sobre la misma litología, inflexión de las curvas de isobasitas de tercer orden.
x Bayamita. De dirección NW-SE. Se determinó por inflexión de las isobasitas
de segundo y tercer órdenes, alteración de los valores morfométricos, tramos
rectos del río Bayamita, alineación de ríos y arroyos.
x Guamá Abajo. Se localiza al este con una dirección NS. Fue identificada por
inflexión de las isobasitas de segundo y tercer órdenes, tramos rectos del río
Guamá, alteración de valores morfométricos, contactos bruscos lineales entre
dos formaciones.
x Palma Mocha. Se sitúa en la parte occidental del sector con una dirección NESW. Identificada por los tramos rectos de río Palma Mocha, alineación de
arroyos, contactos bruscos lineales entre dos formaciones, inflexión de las
curvas de isobasitas de segundo y tercer órdenes, alineación brusca de
montañas.

63

�Xx*
xx

xx

xx
xx
xx

xx
xx
-

xx
xx
xx

Estructuras

Guamà

Vega Grande
Jibacoa
Palma Mocha
El Naranjo

Potrerillo
La Mula
Bruja Arriba

Peladero
La Plata
Grande

Alineación de cursos fluviales

xx
-

xx
xx
-

x
x
xx
xx

-

xx
xx

Alineación brusca del relieve
-

xx
xx

x
x
xx
-

-

-

-

-

-

xx

secundaria
-

-

x
x
-

-

-

Mineralización
epitermal

Contacto brusco lineales entre
dos materiales distintos
xx
-

xx
xx

xx
xx
-

xx

-

Anomalía gravimétrica
-

-

x
-

-

X*
-

gradiente
-

-

x
-

-

-

Alineación
del
magnetomètrico

valores
Alteración
de
morfométricos
xx
xx

-

-

x
-

-

x
-

-

-

x
x
-

-

x
-

Cambios del nivel del campo
radiométrico

-

-

-

-

x
x

Nota: en la tabla 13, las xx* representan la descripción por la investigación y la x* simboliza la descripción por otros autores.

Tramos rectos de ríos y arroyos

Turquino
Bayamita

magnetomètrico
Campo
anómalo

Criterios de identificación de
fallamiento activo
Encajamiento de valles fluviales

Criterios de identificación de fallas

-

-

-

-

xx
-

Valores
morfométricos
marcadamente diferentes sobre
igual litología a ambos lados de
la falla

Tabla 13. Criterios de identificación de fallas y fallamiento activo en el sector Guamá. Fuente: Autora

-

-

x
-

-

-

Actividad sísmica

�3.4. Evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos,
inducidos por la actividad sísmica, en el sector Santiago de Cuba
En el sector Santiago de Cuba, al igual que en el sector Guamá, se aplica un
conjunto de métodos morfométricos, geomorfológicos y sismológicos para evaluar
los peligros de deslizamientos y licuefacción inducidos por la actividad sísmica.
3.4.1 Caracterización geológica
El sector Santiago de Cuba está compuesto por las formaciones geológicas que
datan desde el Paleógeno hasta el Holoceno, donde se destacan el Grupo El
Cobre y las formaciones Charco Redondo, Puerto Boniato, San Luis, Jaimanitas,
La Cruz, Río Macío, Jutía y Río Maya. Algunas de estas formaciones ya fueron
descritas en el sector Guamá. A continuación, se realiza un resumen de las
formaciones presentes.
Formación El Caney (ecy). Su litología diagnosticada es la alternancia de tobas
cineríticas, tufitas, tobas calcáreas, calizas tobáceas, lapilitas e intercalaciones de
lavas y aglomerados. Edad: Eoceno Medio (Colectivo de autores, 2013).
Formación Charco Redondo (chr). Está compuesta por calizas compactas
órgano-detríticas, fosilíferas. En la parte inferior del corte, son frecuentes las
brechas. En esta parte predomina la estratificación gruesa y en la superior
prevalece la estratificación fina. Edad: Eoceno Medio (Colectivo de autores,
2013).
Formación

Puerto

Boniato

(pb).

Presenta

una

alternancia

de

calizas

organodetríticas y margas, con intercalaciones de sílice negro-parduzco. Edad:
Eoceno Medio (Colectivo de autores, 2013).

72

�Formación San Luis (sl). Está constituida por areniscas polimícticas, aleurolitas,
margas, arcillas calizas arcillosas y conglomerados polimícticos. Se encuentra
bien estratificada. Se halla cortada por diques y cuerpos de basalto. Sus
depósitos aparecen ligeramente plegados. Edad: Eoceno Medio parte alta-Eoceno
Superior (Colectivo de autores, 2013).
Formación La Cruz (lcz). Se subdivide en los miembros Quintero, Tejar y
Santiago. Su litología diagnosticada es secuencia terrígeno-carbonática en la
base y el techo, en su parte media carbonato-terrígena. Existen alternaciones de
calizas biodetríticas, a veces limosas o arcillosas; calcarenitas de matriz margosa
y subordinadamente margas, conglomerados, areniscas polimícticas y aleurolitas,
formadas por vulcanitas. Edad: Mioceno Superior-Plioceno Superior.
Miembro Santiago (stg). Está constituido por argilitas calcáreas, limoso-arenáceas
plásticas con interestratificaciones de aleurolitas polimícticas areno-arcillosas y
calcilutitas laminares. Edad: Plioceno Inferior (Colectivo de autores, 2013).
Miembro Quintero (qt). Está compuesto por conglomerados polimícticos de
vulcanitas y calizas. Edad: Mioceno Medio parte alta (Colectivo de autores, 2013).
Miembro Tejar (tjr). Su litología diagnosticada es alternancia de calizas
biodetríticas, calizas limosas y limoso-arcillosas, calcarenitas de matriz margosa,
margas, aleurolitas y más subordinadamente arcillas conglomerados y areniscas
polimícticas. Edad: Mioceno Superior- Plioceno parte baja.
Formación Río Maya (rm). Está constituida por calizas biohérmicas algáceas y
coralinas

muy

duras

de

matriz

micrítica.

Las

calizas

se

encuentran

frecuentemente dolomitizadas. El contenido de arcilla es variable. Edad: Plioceno
Superior-Pleistoceno Inferior (Colectivo de autores, 2013).
73

�En las tablas 11 y 12 se muestran las formaciones geológicas y sus aspectos
ingeniero-geológicos, así como las formaciones más susceptibles a los
deslizamientos. Igualmente, los sedimentos aluviales son susceptibles a la
licuefacción.
3.4.2 Factores antrópicos
El relieve al este de la bahía de Santiago de Cuba ha sido modificado para la
urbanización, lo cual influye en la detonación y formación de deslizamientos en la
ciudad de Santiago de Cuba.
x La proliferación de barrios y asentamientos insalubres, muchos de los cuales
se construyen excavando o con cortes del terreno para realizar su
construcción; así como senderos peatonales, sin estudios geotécnicos previos,
obras de protección y ni drenajes adecuados (figura 34).
x Alteración de las condiciones naturales del terreno, como la eliminación de la
capa vegetal, y construcción de terrazas para ampliar sus propiedades, lo que
impiden el normal flujo del agua (figura 35).
x Localización de viviendas cerca del pie o cabeza de taludes, con pendientes
muy altas o verticales (figura 36).
x Sobrecarga de laderas y taludes de fuerte pendiente, con la conformación de
basureros, muros de contención y edificaciones (figura 37).
x Baja percepción del riesgo de las personas que invaden estos terrenos de
manera ilegal (Rosabal et al., 2014a).
Para minimizar los impactos de los deslizamientos y licuefacción inducidos por
sismos en el sector Santiago de Cuba y Guamá se realizaron acciones en la
comunidad, como talleres comunitarios (Figura 38 y 39) en las zonas de peligro
74

�Figura 34. Barrios y asentamientos insalubres,
construidos en las laderas. Reparto Van Van,
Consejo Popular Altamira, Santiago de Cuba. Foto
tomada por la autora.

Figura 35. Alteración de las condiciones
naturales. Foto tomada por la autora.

Figura 36. Vivienda ubicada cerca del pie del talud
en calle Varadero, Altamira. Santiago de Cuba.
Foto tomada por la autora.

Figura 37. Sobrecarga a las laderas naturales
(al fondo zona de basurero en la ladera). Foto
tomada por la autora.

Figura 38. Talleres comunitarios realizados en el
sector Santiago de Cuba.

Figura 39. Charlas en las zonas de peligro
donde existen instalaciones estatales.

�donde existen instalaciones estatales para elevar el conocimiento entre los
adultos y los decisores.
3.4.3 Caracterización morfotectónica
Para la caracterización morfotectónica del sector se emplean los métodos
morfométricos, los criterios de identicación y se definen las estructuras tectónicas.
Además, se realiza el análisis geomorfológico y se revalúan las estructuras
tectónicas límites de bloques morfotectónicos. A continuación, se explican los
pasos dados.
3.4.4 Definición de estructuras tectónicas
Se aplican los métodos morfométricos en el sector de estudio, como se muestra a
continuación:
La red del drenaje. Se caracteriza por ser paralela y subparalela en casi todo el
sector. Al norte es dendrítica y enrejada (figura 40). Los cursos principales de los
ríos se disponen paralelos entre sí, con orientación NE-SW, NW.
En zonas de igual litología se observan tramos rectos y alineados de los ríos, al
sureste aparecen cambios bruscos de la dirección de los cauces fluviales de San
Juan y Sardinero, lo cual indica el control tectónico del drenaje.
Jerarquización de la red. Se identifica el séptimo orden como mayor índice de los
ríos, lo que es característico del último tramo del río San Juan, ubicado al este de
la bahía de Santiago de Cuba (figura 41).
Densidad de la red hidrográfica. La mayor densidad se obtuvo al norte en la parte
central del sector (figura 42), que se corresponde con la zona del río Bongo. La
litología pertenece al Grupo El Cobre y formación El Caney.

75

�Figura 40. Trazado de la red fluvial del sector Santiago de Cuba.
Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

Figura 41. Jerarquización de la red del drenaje del sector Santiago de
Cuba. Escala 1:25 000.Fuente: Autora.

�Figura 42. Densidad de la red hidrográfica del sector Santiago de
2
Cuba, expresada en km/km . Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Al noreste, por donde corre el río Santa Ana, la litología corresponde a las
formaciones El Caney, Puerto Boniato y San Luis. Alrededor de la bahía de
Santiago de Cuba y la costa se aprecian bajos valores de este parámetro.
Nivel base de erosión (isobasitas) de segundo orden. Se observan cierres
positivos máximos, distribuidos al oeste (150 a 400 m), centro (300 a 400 m) y
este (400 a 750 m). En las zonas próximas a la costa y la ciudad de Santiago de
Cuba

las

isolíneas

poseen

bajos

valores

(figura

43).

Los

principales

morfoalineamientos tienen como dirección predominante NW-SE y NE-SW.
Nivel base de erosión de (isobasitas) de tercer orden. Se observan ocho cierres
positivos máximos, distribuidos en el oeste (450 m), noroeste (300 y 350 m), norte
central (300 a 400 m) y noreste (350 a 700 m). Se observan otros cierres de bajos
valores en los alrededores de la ciudad de Santiago de Cuba (figura 44). Las
inflexiones negativas poseen dirección NW-SE, N y NE-SW, formando posibles
estructuras (Rosabal et al., 2015a).
Pendientes. Muestran sectores mayores de 40Û, ubicados al suroeste; al norte, en
las zonas de escarpes, oscilan entre 30°-50Û; al noroeste con valores de este
parámetro entre 25Û-45Û, al noreste y este entre 20°-50Û y de 0°-3Û en los
alrededores de la bahía de Santiago de Cuba y Cabañas; este último intervalo
muestra un ambiente favorable para la licuefacción, al igual que al sur, en las
zonas coincidentes con las corrientes fluviales, los valores son bajos de 0Û- 7Û.
Próximo a la costa, en las terrazas, oscilan entre 20Û-40Û (figura 45).
Disección vertical. Los máximos valores de disección vertical se encuentran
ubicados hacia el este de la ciudad de Santiago de Cuba con 300-500 m/km2 e
indican media susceptibilidad a los deslizamientos (figura 46);
76

�Figura 43. Nivel base de erosión (isobasitas) de segundo orden del sector
Santiago de Cuba. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

Figura 44. Nivel base de erosión (isobasitas) de tercer orden del
sector Santiago de Cuba. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Figura 45. Mapa de pendientes del sector Santiago de Cuba.
Escala 1: 25 000. Fuente: Autora.

Figura 46. Mapa de disección vertical del sector Santiago de Cuba.
Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�al suroeste sobre igual litología (Grupo El Cobre) con 350 m/km 2, al noroeste y
norte sobre la formación El Caney con 250 m/km 2.
Hacia estas direcciones existe mayor probabilidad de ocurrencia de los
deslizamientos. En los alrededores de la bahía de Santiago de Cuba los valores
son bajos, de 50 m/km2.
Alineaciones tectónicas. A partir de la aplicación e interpretación de los métodos
morfométricos se evidenciaron las principales alineaciones tectónicas del sector y
con los criterios de identificación se determinaron las principales estructuras (tabla
18 y figura 47), muchas de las cuales han sido descritas en trabajos precedentes;
entre ellas: Boniato (Taber, 1934; Pérez y García, 1997; Magaz et al., 1998), Mar
Verde-El Cristo (Pérez y García, 1997), Sardinero y otras (Seisdedos et al., 1991;
Arango, 1996; Pérez y García, 1997; Rosabal, 2001; García et al., 2002);
caracterizadas por diferentes métodos.
En la presente investigación, con la aplicación de métodos geomorfológicos, se
detectan y confirman nueve estructuras, citadas a continuación:
x Boniato. Se confirma por la localización de un escarpe con pendiente por
encima de los 30°.
x Puerto Pelado. Cambios bruscos de pendientes y alineación fluvial. Esta falla
se ubica al norte del área y constituye límites de bloques morfotectónicos.
x Costera. Esta falla es denominada con este nombre por la proximidad a la
costa y los elementos geomorfológicos de igual nombre, conforma la línea
costera con dirección este a oeste y presenta un escarpe costero, que levanta
la topografía del relieve hasta los 40-60 m aproximadamente (Rosabal, 2001).
Identificada, además, por la alineación costera y de pendientes.
77

�xx
xx
xx

Contacto brusco lineales entre
dos materiales distintos
xx
xx
-

-

magnetomètrico
Campo
anómalo
x
x
-

x
x
-

-

Cambios del nivel del campo
radiometrito

xx
x
xx
xx
xx
xx

X*
-

-

xx
xx

Nota: en la tabla 18 las xx* representan la descripción por la investigación y la x* simboliza la descripción por otros autores.

xx
-

Xx*
xx

xx
xx
xx
xx

Estructuras

Costera
Mar Verde
Santiago
Universidad
San Juan
Sardinero
Justicia

Tramos rectos de los ríos y
arroyos

-

Alineación costera

-

Alineación de cursos fluviales

Boniato
Puerto
Pelado

Formación
de
escarpes
rectilíneos
con
pendientes
mayores a 30° en contacto con
pendientes suaves

Criterios de identificación de fallamiento
activo

xx
xx
xx
-

-

Escarpes de fallas

Criterios de identificación de estructuras tectónicas del sector Santiago de Cuba

Alineación brusca del relieve

Tabla 18. Criterios de identificación de fallas y fallamiento activo en el sector Santiago de Cuba. Fuente: Autora

xx
-

-

Alineación y desplazamiento de
la línea de costa actual

�Figura 47. Mapa tectónico del sector Santiago de Cuba. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�x Mar Verde. Esta falla nace en la playa Rancho Club, se extiende desde la
carretera de Mar Verde, Micro VII, hasta las inmediaciones del Cristo con
dirección NE-SW; presenta un escarpe de falla bien definido donde se registran
deslizamientos y derrumbes de rocas (Rosabal, 2001).
x Santiago. Se extiende por el margen este de la bahía de Santiago de Cuba
hasta las cercanías de la sierra de Puerto Boniato. Determinada por criterios
morfométricos y fotogeológicos (Rosabal, 2001). Identificada por el contacto
brusco lineal entre dos formaciones, ubicadas al oeste; escarpe de falla donde
existen desprendimientos de rocas en el lado este de la bahía; alineación de la
costa, visible en fotografías aéreas y mapas topográficos; alineación de cursos
fluviales. Esta estructura presenta elementos geomorfológicos que sugieren
fallamiento activo.
x Universidad. Es nombrada en la investigación con ese nombre por su ubicación
geográfica y su influencia sobre elementos construidos. Se encuentra muy
próxima a la falla Santiago, con la misma dirección, y determinada por los
métodos morfométricos y fotogeológicos (Rosabal, 2001). Se detecta también
por tramos rectos de arroyos y alineación de pendientes.
x San Juan. Se extiende con dirección NNE-SSW a través de los tramos rectos
del río San Juan, determinada por alineación fluvial y otros criterios
morfométricos (Rosabal, 2001). Se observa alineación de pendientes.
x Sardinero. Tramos rectos del río Sardinero, alineación fluvial y de pendientes.
x Justicí. Identificada por tramos rectos del arroyo Justicí y alineación de
pendientes.
78

�En estudios precedentes las estructuras Boniato (Arango, 1996; Pérez y García,
1997; Magaz et al., 1998); Sardinero (Pérez y García, 1997), Mar Verde, (Arango,
1996; Pérez y García, 1997), Santiago (Arango, 1996), San Juan y Puerto Pelado
fueron descritas como fallas activas mediante diversos criterios.
3.4.5 Realización del análisis geomorfológico
En el sector Santiago de Cuba, se distinguen tres categorías básicas del relieve
(Moreno et al., 2017): montañas, alturas y llanuras (figura 48). Esta última
comprende los alrededores del río San Juan y de las bahías de Cabañas y
Santiago de Cuba, que indican condiciones favorables para la licuefacción; al este
de esta última aparecen las llanuras y terrazas fluviales acumulativas y erosivoacumulativas, medianas, onduladas y planas (Pórtela et al., 1989). La zona de
montañas pequeñas a bajas (500-1000 m) está distribuida en todo el sector, como
Pico Cobre (805.6 m), ubicado al oeste, y Loma el Bonete (578.3 m), al este.
Montañas medias como la sierra de la Gran Piedra (1 225 m), ubicada al este. Las
sierras de Puerto Pelado y Boniato desarrollan un relieve de tipo crestas y
cuestas, elevaciones alargadas que poseen una ladera de pendiente suave y otra
más abrupta (Rodríguez, 1991). Al norte se encuentran las montañas pequeñas
en cadenas diseccionadas.
Terrazas fluviales a lo largo de los valles de los ríos San Juan y Sardinero, donde
predominan los procesos de erosión y acumulación. Próximo a la zona costera, al
este, se desarrollan las terrazas marinas escalonadas, producto de la acción
erosiva del mar; al bajar el nivel del mar o elevarse el continente, la plataforma de
abrasión queda expuesta, dando origen a una nueva terraza marina; en las
mismas predominan las formaciones cársicas.
79

�Figura 48. Modelo Digital del Terreno del sector Santiago de Cuba. Escala 1: 25 000. Fuente: Geocuba, 2006.

�Se analizan las principales estructuras límites de bloques morfotectónicos (tabla
18). Se detecta un escarpe en las estructuras tectónicas Boniato, Costera, Mar
Verde y Santiago. En estas dos últimas se registran desprendimientos de rocas,
que se consideran como criterio de falla activa. Así como se determina la
alineación de la línea costera actual en la estructura Costera. Las fallas Puerto
Pelado y Boniato se confirman por la formación de un escarpe rectilíneo con
pendientes mayores de 30° en contacto con pendientes suaves.
Las fallas activas propuestas (Santiago, Universidad, Mar Verde y Boniato), por
mediciones geodésicas de primer orden de la cuenca Santiago de Cuba,
presentan evidencias geomorfológicas; aunque no constituyen un peligro
significativo por su capacidad sismogénica, sino por servir de guías de ondas de
la zona de falla Oriente y por producir movimientos diferenciales rápidos y lentos
(Arango, 1996; García et al., 2002).
3.4.6 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de bloques
morfotectónicos
Al revaluar las estructuras tectónicas mediante el método de Haller et al. (1993),
se detecta poca información relacionada con la geometría y el desplazamiento.
Las fallas Boniato, Puerto Pelado, San Juan y Mar Verde se clasifican como
simple falla (tabla 19).
En cada bloque propuesto se determinó la dirección principal del agrietamiento
mediante la medición de elementos de yacencia y los diagramas de rosetas
(Rosabal, 2001).

80

�Sentido de movimiento
Comentario
Expresión geomorfológica

Situación geológica

Provincia
País
Fidelidad de localización
Comentario

Fecha de compilación
Compilador y afiliación

Autor

Clasificación de la estructura
Comentario

Nombre de estructura
Número de estructura

Falla Boniato
Puerto Pelado
56 referida como falla 06 (Magaz et al.,
57
1998)
Simple Falla
Simple Falla
Se localiza al sur de la meseta de Se localiza al sur de la Sierra
Boniato, al norte de Santiago de Cuba
de Puerto Pelado al noroeste
de Santiago de Cuba
Taber, 1934; Hernández et al., 1989 en Seisdedos et al., 1991;
Magaz et al., 1998; Pérez y García, 1997 Arango, 1996; Rosabal, 2001
(28 /12 /1995)
(- /- /2014)
Hernández, J. Instituto de Geografía Rosabal S. CENAIS
Tropical. CITMA
Santiago de Cuba
Santiago de Cuba
Cuba
Cuba
Buena
Buena
Localización de la falla fundamentada en Localización de la falla basada
el mapa a escala 1:250 000 (Colectivo de en el mapa a escala 1:25 000.
autores, 1988). A partir del mapa de Actual investigación
Alineamientos (Pérez, 1989). Mapa
geomorfológico de la zona de suturas
interplacas (Hernández, 1987; Hernández
et al., 1991).
Limita actualmente con la Formación Limita al oeste la Formación El
Caney de la secuencia superior del grupo Caney del Grupo El Cobre
El Cobre al noroeste de Santiago de
Cuba
Normal de ángulo abrupto
Normal
Magaz et al., 1998
Actual investigación
Escarpe
tectónico,
alineación
de Cambios
bruscos
de
elementos del relieve. Constituye la zona pendientes y alineación fluvial.
de articulación entre la meseta horstmonoclinal de Boniato y la depresión
graben-monoclinal Santiago de Cuba.
Su ubicación desde el oeste
de Santiago de Cuba hasta
las inmediaciones del Pueblo
El Cristo
Normal
Pérez y García, 1997
Alineación del relieve

Santiago de Cuba
Cuba
Buena
Localización de la falla basada
en el mapa a escala 1:50 000
(Pérez et al., 1994)

Simple Falla
Limita a la cuenca de
Santiago de Cuba por el
noroeste
Pérez y García, 1997; Arango,
1996, Rosabal, 2001;
(- /- /1994)
Rosabal, S. CENAIS

Falla Mar Verde
58

Parece limitar la distribución de la
Formación La Cruz del Mioceno
Superior, separa 2 bloques con
diferente corte erosivo
Normal
Actual investigación
Tramos rectos del río San Juan,
alineación fluvial, alineación de
pendientes

Santiago de Cuba
Cuba
Buena
Localización de la falla basada en
el mapa a escala 1:75 000 (
Seisdedos et al., 1991)

Simple Falla
Se localiza al este de la ciudad
de Santiago de Cuba, en la
cercanía de Playa Aguadores
Seisdedos et al., 1991; Arango,
1996; Rosabal, 2001.
(- /- /)
Rosabal, S. CENAIS

Falla San Juan
59

Tabla 19. Resultados de la evaluación de las principales fallas por el método de Haller et al., 1993 en el sector Santiago de Cuba.
Fuente: Autora

�Tipo de línea

Edad

Escala del mapa
Proyección

Nombre de estructura
Azimut
Desplazamiento
Orientación
Longitud
X; Y

Falla Boniato
desconocido
desconocido
NE-SW
11,29 km en el sector
X:598600-609900;
Y:159000-160300
1:25 000
Proyección cónica conforme de
Lambert
Cretácico Superior-Eoceno Medio
En Magaz et al., 1998
sólida

Puerto Pelado
Falla Mar Verde
Falla San Juan
desconocido
desconocido
desconocido
desconocido
desconocido
desconocido
NE-SW
NE-SW
NNE-SSW
7,18 km en el sector
26,51 km en el sector
12,82 km en el sector
X:590700-597700;
X:593500-615200
X:606000-613400;
Y:157000-158400
Y:163000-157700
Y:146900-156800
1:25 000
1:25 000
1:25 000
Proyección cónica conforme de Proyección cónica conforme de Proyección cónica conforme de
Lambert
Lambert
Lambert.
Eoceno Medio
Eoceno Superior y activa desde esaMioceno Superior y activa a partir
etapa
de este.
sólida
sólida
sólida

Tabla 19. Resultados de la evaluación de las principales fallas por el método de Haller et al., 1993 en el sector Santiago de Cuba
(continuación). Fuente: Autora

�Bloques morfotectónicos del sector Santiago de Cuba
El sector Santiago de Cuba queda compuesto por cuatro bloques morfotectónicos
(figura 49). A continuación, se realiza una breve caracterización de cada uno de
ellos (Rosabal et al., 2015a).
Bloque Boniato. Se extiende de este a oeste por toda la parte norte del sector,
limitado por las estructuras Boniato y Puerto Pelado. Afloran las calizas de la
Formación Puerto Boniato, que dan lugar a un paisaje cársico. El relieve que se
desarrolla es de crestas y cuestas. El máximo valor de amplitud es 585,7 m,
ubicado en la parte sur central. Se encuentran las rocas del Grupo El Cobre y las
formaciones Puerto Boniato y San Luis. Como resultado de la aplicación de los
métodos morfométricos se obtienen movimientos relativos de ascenso y
moderada susceptibilidad a deslizamientos. Las mediciones geodésicas reflejan
ascenso de 2 a 3 mm por año en la región de El Cristo (Lilienberg et al., 1998).
Existen condiciones favorables para los deslizamientos y desprendimientos de
roca por las pendientes, condiciones ingeniero–geológicas del Grupo Cobre y por
la estratificación fina de la formación Puerto Boniato. La dirección principal del
agrietamiento es hacia el este-oeste (Rosabal, 2001).
Bloque Cobre. Se extiende de este a oeste, limitado por las estructuras Boniato y
Puerto Pelado al norte y por la falla Mar Verde al sur. Experimenta movimientos
relativos ascendentes. Altos valores de disección vertical (350 m/km 2), isobasitas
de 2do (400, 600 m) y 3er (550 m) órdenes. Relieve de montañas pequeñas en
cadenas diseccionadas.

81

�Figura 49. Mapa morfotectónico del sector Santiago de Cuba a escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Alta susceptibilidad a los desprendimientos de rocas en la Autopista Nacional de
Santiago de Cuba-Palma Soriano (Rosabal, 2012; 2013) y licuefacción de suelos
en el tramo del río Cobre, ubicado entre la presa Paradas y la bahía de Santiago
de Cuba (Rosabal, 2014). La dirección del agrietamiento es hacia el norte-sur,
alcanzando valores aproximados de hasta 90° (Rosabal, 2001).
Bloque Santiago. Se ubica al centro del sector. Limita al norte con la falla Mar
Verde, de dirección SW-NE, y al este con la falla San Juan, de dirección NNESSW. Este bloque experimenta movimientos neotectónicos relativos de descenso,
bajos valores de pendiente, disección vertical (50 m/km2), isobasitas de 2do (50
m) y 3er (50 m) órdenes (tabla 20). La dirección del agrietamiento es hacia el NESW (Rosabal, 2001). El relieve desarrollado es de llanuras; además, presenta
suelos susceptibles a la licuefacción en los alrededores de las bahías de Santiago
de Cuba y Cabañas y en las proximidades del río San Juan (Zapata, 1995;
Rosabal, 2014).
Existe alta susceptibilidad a los deslizamientos en los repartos Altamira y Van
Van, desprendimientos de rocas al este de la bahía de Santiago de Cuba y en la
antigua cantera de la fábrica de cemento José Mercerón (Rosabal, 2012; 2013;
Rosabal et al., 2013, 2014).
Bloque Siboney. Se ubica al este del sector y se encuentra limitado por la falla
San Juan, de dirección NNE-SSW (Rosabal et al., 2015a), y límites
morfométricos. Relieve característico de montañas medias a bajas, presencia de
terrazas fluviales en los ríos San Juan y Sardinero. Terrazas marinas escalonadas
en la parte sur del sector. Se distingue el movimiento relativo de ascenso, la
mayor amplitud se encuentra al este, con 1 010,7 m.
82

�Red
drenaje

Paralela,
subparalela
y
dendritica

Paralela,
subparalela
y
enrejada

Paralela y
subparalela

Paralela,
Subparalela

Bloques

Boniato

Cobre

Santiago

Siboney

7mo
orden

6to
orden

5to
orden

6to
orden

Orden

Montañas
bajas,

Llanuras

Montañas
pequeñas

Crestas
Cuestas

Relieve

50-800

50

50-600

300- 400

Isobasitas
2do orden
(m)

50-700

50

350

300- 400

Isobasitas
3er orden
(m)

Probable
ocurrencia
próximo al río
Sardinero

Probable
ocurrencia al
noreste en el
arroyo Santa
Ana
Posible
ocurrencia en
la costa y
probable en
las
proximidades
del río Cobre
Probable
ocurrencia en
los
alrededores
de las bahías
y próximo al
río San Juan

De 30°-50Û en
la zona del
escarpe.
De 25°-45Û al
noroeste
Mayores
de
40Û al suroeste

De
0°-3Û
próximo a las
bahías
de
Santiago
de
Cuba
y
Cabañas.
Cercano a la
costa
los
valores
son
20°-40Û.
Oscilan entre
y
20°-50Û,
hacia la costa
son de 20°40Û.

Licuefacción

Pendientes

Deslizamientos,
desprendimientos
y caídas de rocas

Deslizamientos y
desprendimientos

Desprendimientos
de rocas

Deslizamientos

Tipos de
deslizamientos

Ascenso

Descenso

Ascenso

Tendencia
de
movimientos
relativos
Ascenso

Tabla 20. Características geomorfológicas de los bloques morfotectónicos del sector Santiago de Cuba. Fuente: Autora

�Altos valores de disección vertical que indican alta influencia a deslizamientos
(501-800 m/km2), isobasitas de 2do (400-800 m) y 3er (650-700 m) órdenes. Alta
susceptibilidad a los deslizamientos, desprendimientos, caídas de rocas y
licuefacción de suelos en las proximidades de los ríos San Juan y Sardinero
(Rosabal, 2014); pueden aparecer las expansiones laterales en las terrazas
fluviales. La dirección del agrietamiento es en dos direcciones, E-W y NE-SW
(Rosabal, 2001).
En resumen, el mapa obtenido muestra la existencia de movimientos
neotectónicos en ascenso y descenso relativo. Los primeros son zonas muy
inestables debido a los movimientos neotectónicos y las condiciones geológicas y
geomorfológicas, que favorecen los deslizamientos. Sin embargo, en los bloques
con descenso relativo predominan las mayores áreas de susceptibilidad a la
licuefacción

por

los

valores

de

las

pendientes,

relieve,

condiciones

geomorfológicas específicas y geológicas.
3.4.7 Evaluación sismológica
El sector se ubica en una zona de alta actividad sísmica por su cercanía a la falla
Oriente. Los últimos terremotos significativos sentidos fueron los sismos del 13 de
octubre de 2003 y 20 de marzo de 2010 (Zapata y Chuy, 2011). La localidad de
mayor perceptibilidad del primero fue la ciudad de Santiago de Cuba, con 5,5; el
segundo fue de 6 grados MSK–EMS en playa Cazonal y Barrio Técnico. Del
primer sismo en esta misma zona (ciudad de Santiago de Cuba) se reportaron
intensidades (SSNC, 2017) cercanas a 6 y 6,5 grados, lo cual pudo deberse a las
características propias de los suelos (Zapata y Chuy, 2011; Chuy et al., 2015a).

83

�Existen reportes de deslizamientos inducidos por sismos, como el terremoto de
1852 que produjo deslizamiento general de grandes rocas en la zona de la Sierra
Maestra, cerca de la Gran Piedra; así como largas y anchas grietas en terrenos
secos y húmedos (Chuy y Pino, 1982). En 1930, en Santiago de Cuba, un sismo
con magnitud de 5,8 Richter causó grandes deslizamientos de en el puerto de
Moya, en la formación de basalto columnar cerca de El Cobre, en Maffo, cerro de
Las Cabras y El Corojo (Chuy y Pino, 1982).
Relacionado con la licuefacción de suelos existe un solo reporte, asociado con el
sismo de 1932, en la zona de La Alameda (figura 50) cercana a la bahía de
Santiago de Cuba (Chuy, 1999).
3.4.8 Peligros inducidos por la actividad sísmica
Al evaluar los factores condicionantes (tabla 10) se determinó: alta susceptibilidad
a los deslizamientos; al norte, en forma de una franja que se extiende de oeste a
este, el relieve es de montañas en cadenas, diseccionadas; limitadas por el
escarpe de Boniato (tabla 21 y figura 51). Presencia de secuencias plegadas,
espejos de fricción, desplazamientos de estratos y fallas. Litológicamente
compuesta por rocas vulcanógenas y vulcanógenas sedimentarias del Grupo El
Cobre. También este nivel de susceptibilidad existe al sureste, en las
proximidades de los cauces de los ríos y en el asentamiento costero Aguadores.
Moderada susceptibilidad a los deslizamientos al este de la bahía de Santiago de
Cuba, donde aflora la formación la Cruz y en la que la acción antrópica ha jugado
un papel importante al alterar el equilibrio natural de esta área; corroborada por el
inventario de deslizamientos, que para este sector cuenta con el reporte de 14

84

�Figura 50. Probable ocurrencia de licuefacción de suelo, en la zona de la Alameda (Avenida Jesús Menéndez), causada por el terremoto del 3
de febrero de 1932. Fuente: Chuy, 1999.

�0-15

25-35

&gt; 35

Moderada

Alta

Pendiente
(°).

Baja

Categoría

176-500

76-175

0-175

Disección
vertical
2
(m/km )

Geomorfología

&gt; 500

50-200

0-50

Relieve
(m)

2,5-5
5-7,5
7,5-16

5-7,5
7,5-16

2,5-5
5-7,5

Hidrología
2
(km/km )

Sinclinales,
anticlinales,
zona agrietada y
agentes tectónicos

Intemperismo

Intemperismo

Aspectos
ingenierogeológicos

Geología y Geotecnia

Rocas
relativamente
duras–semiduras.
Roca débil granular.
Rocas
relativamente
duras–semiduras.
Roca débil granular.
Rocas
relativamente
duras-semiduras.

Clasificación de
las rocas

Grupo El Cobre
Formación
La Cruz
Formación
Jaimanitas

Formación
La Cruz

Formación
La Cruz

Litología

Tabla 21. Caracterización de la susceptibilidad a deslizamientos en el sector Santiago de Cuba. Fuente: Autora

Deslizamientos,
desplomes de cavernas,
caídas
y
desprendimientos
de
rocas

Meteorización, caída de
bloques,
y
deslizamientos

No deslizamientos

Resultados

�Figura 51. Zonación de la susceptibilidad a deslizamientos en el sector Santiago de Cuba. Escala 1:100 000. Fuente: Autora.

�eventos; de ellos: 12 deslizamientos (en la Formación La Cruz) y 2
desprendimientos (en la Formación La Cruz y el Miembro Santiago).
Baja y muy baja susceptibilidad a los deslizamientos en la parte baja de la cuenca
Santiago de Cuba, en las laderas, que no presentan ningún síntoma de que
puedan ocurrir deslizamientos.
Las principales zonas sismogeneradoras que afectan al sector son Oriente, con 8
Richter, y Baconao, con 7 Richter (tabla 22). Pueden ocurrir fallos destructivos de
taludes a las distancias epicentrales de 19 km (Baconao), 50,4 km (Oriente 1) y
fallos de taludes a 119,8 km (Baconao), 281,2 km (Oriente 1) con mayor
incidencia de los terremotos ubicados en la zona sismogeneradora Oriente.
Relacionado con la licuefacción, existe muy alta susceptibilidad a la licuefacción
de suelos al oeste de la bahía de Santiago de Cuba, donde existen sedimentos
aluviales y palustres, con nivel freático de 0-1 m (figura 52); asimismo, al norte de
bahía de Cabañas, al SW y NE del sector, en las proximidades de los ríos
Sardinero, San Juan y El Cobre (Rosabal, 2014), donde además es posible la
manifestación de las expansiones laterales.
Durante la comprobación directa realizada (Rosabal y Oliva, 2012; Rosabal, 2012,
2013; Rosabal et al., 2013, 2014) se corroboró la zonación propuesta de
deslizamientos y se caracterizaron manifestaciones de caídas de rocas y
desprendimientos en la Autopista Nacional Santiago–Palma Soriano, entre el km
10-12 (figura 53), y deslizamientos en la zona de Altamira, con gran incidencia del
factor antrópico (figuras 54, 55 y 56).

85

�Figura 52. Mapa de susceptibilidad a la licuefacción de suelos del sector Santiago de Cuba. Escala 1:100 000. Fuente: Autora.

�Ms
(Richter)
7
8

Zonas
Sismogeneradoras
Baconao

Oriente 1

50,4

Clase 1
(km)
19
281,2

Clase 2
(km)
119,8

Tabla 22. Máxima distancia epicentral de fallo destructivo de taludes (Clase 1) y máxima distancia epicentral de fallo de taludes
(Clase 2). Fuente: Chuy et al., 1997; TC-4, 1999

�Figura 53. Desprendimiento de rocas en la
autopista nacional en el tramo Santiago de
Cuba-Palma Soriano. Foto tomada por la
autora.

Figura 54. Vivienda ubicada en el pie del talud
con pared casi vertical entre calle 10 y calle 14.
Consejo Popular Altamira. Santiago de Cuba.
Foto tomada por la autora.

Figura 55. Desprendimiento del material del
talud, por excavaciones o banqueos para la
ampliación de las viviendas. Foto tomada por
la autora

Figura 56. Calle 12 de Altamira. Santiago de
Cuba. Foto tomada por la autora

�En todo el margen este de la bahía de Santiago de Cuba existen
desprendimientos de calizas de diferentes diámetros, (figuras 57 y 58) en un talud
de 85°-90° aproximadamente (Rosabal et al., 2013, 2014).
En la antigua cantera de la fábrica de cemento José Mercerón se observó erosión
y desprendimientos de rocas en la base del talud. Deslizamientos en las
proximidades del motel Bella Vista, a un 1 km sobre la carretera turística, en un
talud con altura de 5 m y 45Û de inclinación aproximadamente. En calle 3ra de Van
Van, esq. 2da, ocurrencia de un deslizamiento en mayo (Rosabal et al., 2014).
Deslizamiento ubicado en calle 1ra, esq 2da, de Van Van; aparecen calizas
agrietadas en la parte superior, el contacto con margas meteorizadas y presencia
de descalce con desprendimientos de rocas (calizas). Deslizamiento en calle 11
entre Ave. Mármol y calle 7, talud ubicado en calle 11 con altura de 5-7 m, ángulo
de inclinación de 70°-75Û, largo de 50-60 m aproximadamente.
En la localidad de Aguadores se observaron caídas y desprendimiento de rocas,
con indicios recientes (Rosabal et al., 2015) sobre la vegetación (figura 59),
suelos, surcos, bloques individuales y coloración de la roca. En imágenes
satelitales se muestran las caídas de rocas (figuras 60 y 61).
3.5. Evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos,
inducidos por la actividad sísmica, en el sector Guantánamo
En el sector Guantánamo, al igual que en los otros dos sectores de estudio, se
evalúan los peligros inducidos por la actividad sísmica.
3.5.1 Caracterización geológica
Desde el punto de vista geológico el sector Guantánamo está compuesto por
formaciones geológicas del arco volcánico Albiense-Campaniense hasta el
86

�Figura 57. Desprendimiento de roca al este de la bahia de Santiago de Cuba.
Foto tomada por la autora

Figura 58. Rocas desprendidas en la costa este de la bahia de Santiago de Cuba.
Foto tomada por la autora

�Figura 59. Proceso de la caída de un bloque de roca en las cercanías del asentamiento costero de
Aguadores, sector Santiago de Cuba. Foto en sucesión cortesía de Ing. Ricardo Oliva Álvarez.

Figura 60 y 61. Imágenes que muestran el proceso de la caída de roca. Tomadas de google earth,
en diferentes fechas. Cortesía de Ing. Ricardo Oliva Álvarez.

�Holoceno. Solo se describen de forma resumida las formaciones que no han sido
descritas con anterioridad.
Formación Santo Domingo (sd). Su litología diagnosticada es tobas y lavobrechas
andesíticas,
basálticas,

dacíticas,

tufitas,

liparitodacíticas,

argilitas,

aleurolitas

conglomerados

vulcanomícticas,

y calizas.

lavas

También aparecen

pequeños cuerpos de pórfidos dioríticos, andesitas y diabasas. Edad: Cretácico
Inferior (Aptiano)-Cretácico Superior (Turoniano) (Colectivo de autores, 2013).
Formación

Sabaneta

(sn).

Está

compuesta

por

tobas

vitroclásticas,

litovitroclásticas, cristalovitroclásticas con intercalaciones de tufitas calcáreas,
areniscas tobáceas, calizas, conglomerados tobáceos, aleurolitas, margas,
gravelitas, conglomerados vulcanomícticos y ocasionalmente pequeños cuerpos
de basaltos, andesitas, andesito-basaltos y andesito-dacitas. Edad: Paleoceno
Inferior (Daniano parte alta)-Eoceno Medio (Colectivo de autores, 2013).
Formación

Gran

Tierra

(gt).

Está

constituida

por

calizas

brechosas,

conglomerados vulcanomícticos, brechas, margas, tobas, calizas órganodetríticas, areniscas vulcanomícticas de cemento calcáreo, aleurolitas y tufitas.
Edad: Paleoceno Inferior (Daniano) (Colectivo de autores, 2013).
Formación San Luis (sl). Su litología diagnosticada es areniscas polimícticas,
aleurolitas, margas, arcillas calizas arcillosas, organodetríticas, arenosas y
conglomerados polimícticos. Edad: Eoceno Medio parte alta-Eoceno Superior.
Formación Camarones (cm). Está constituida por conglomerados polimícticos y
areniscas polimícticas de grano grueso. Edad: Eoceno Superior.
Formación Maquey (mq). Su litología diagnosticada es alternancia de areniscas,
aleurolitas y arcillas calcáreas y margas, con intercalaciones de calizas
87

�biodetríticas, calizas arenáceas y calizas gravelíticas. Edad: Oligoceno InferiorMioceno Inferior parte baja (Colectivo de autores, 2013).
Formación Yateras (yt). Constituida por alternancia de calizas biodetríticas y
detríticas, y calizas biógenas. Edad: Oligoceno Inferior-Mioceno Inferior parte baja
(Colectivo de autores, 2013).
Formación Jamaica (jmc). Está compuesta por conglomerados polimícticos de
matriz margosa, con clastos que corresponden a calizas, metavulcanitas, silicitas
y ultramafitas. Edad: Plio-Pleistoceno (Colectivo de autores, 2013).
En las tablas 11 y 12 se muestran los aspectos ingeniero-geológicos de las rocas
y formaciones geológicas presentes en los sectores, así como las formaciones
más susceptibles a los deslizamientos. Los sedimentos aluviales y los depósitos
palustres susceptibles son los a licuefacción.
3.5.2 Factores antrópicos
En el noreste del sector el relieve fue antropizado con el trazado y la construcción
de la carretera, ya que se cortó la ladera; por consiguiente, se rompieron las
condiciones de equilibrio existente, las condiciones del drenaje natural formada
por los procesos denudativos de erosión. Bajo esas nuevas condiciones pueden
incrementarse los movimientos gravitacionales e incluso reactivarse antiguos
deslizamientos (Rosabal et al., 2009).
3.5.3 Caracterización morfotectónica
Se realiza la caracterización morfotectónica del sector Guantánamo, con la
aplicación de métodos morfométricos, análisis geomorfológico y revaluación de
estructuras tectónicas límites de bloques morfotectónicos, tal como se muestra a
continuación:
88

�3.5.4 Definición de estructuras tectónicas
Se aplican los métodos morfométricos en el sector de estudio, como se muestra a
continuación:
La red del drenaje. Se caracteriza por ser paralela y subparalela en casi todo el
sector. La orientación de los ríos es NS, NW-SE. El drenaje radial se localiza al
NW en las colinas y al SW en la sierra de la Gran Piedra (figura 62).
Jerarquización de la red. Se identifica el séptimo orden como mayor índice de los
ríos del sector, que caracteriza el último tramo del río Guantánamo, ubicado al
NW-SE (figura 63).
Densidad de la red hidrográfica. Se obtienen altos valores de densidad en casi
todo el sector, excepto en algunas áreas al oeste de la bahía de Guantánamo,
donde la litología presente son sedimentos aluviales, palustres y Formación San
Luis. Al norte, en forma de parches, donde aparecen las formaciones Maquey y
San Luis; y al NW, donde aflora la Formación Charco Redondo (figura 64).
Nivel base de erosión (isobasitas) de segundo orden. Se observan veinte cierres
positivos máximos y zonas de inflexión de isobasitas con dirección NNE y NW-SE,
que se asocian con posibles estructuras tectónicas (figura 65).
Nivel base de erosión (isobasitas) de tercer orden. Se obtienen doce cierres
positivos máximos e inflexiones negativas con dirección NW-SE y NNE por la
presencia de fallas (figura 66).

89

�Figura 62. Trazado de la red fluvial del sector Guantánamo. Escala 1:25 000.Fuente: Autora.

�Figura 63. Jerarquización de la red del drenaje del sector Guantánamo. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Figura 64. Densidad de la red hidrográfica del sector Guantánamo, expresada en km/km2. Escala 1:25 000. Fuente:
Autora.

�Figura 65. Nivel base de erosión (isobasitas) de segundo orden del sector Guantánamo. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Figura 66. Nivel base de erosión (isobasitas) de tercer orden del sector Guantánamo. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Pendientes. Mayores de 40Û, se distribuyen al SW en la sierra de la Gran Piedra,
la meseta de Santa María del Loreto, El Tibet y en sectores pequeños de las
colinas montañosas. Los valores de este parámetro oscilan entre 30° y 60° al
este, en el escarpe y las alturas. Hacia la costa, los cursos fluviales, la laguna de
Baconao y la bahía Guantánamo fluctúan entre 0° y 10° (figura 67).
Disección vertical. Los máximos valores se ubican al oeste del sector con 176-300
y 301-500 m/km2 (figura 68), lo cual indica actividad neotectónica de ascenso y
susceptibilidad a los deslizamientos (Mora &amp; Vahrson, 1993).
Alineaciones tectónicas. Se describen las principales fallas detectadas por
morfometría (figura 69). En estudios precedentes se caracterizaron algunas de
ellas, tales como: Baconao (Nagy et al., 1976; Pérez y García, 1997; Magaz et al.,
1998), Mal Paso, Guantánamo y La Yaya (Hernández et al., 1991); nombradas de
esta forma en la actual investigación.
A continuación, se exponen los criterios geomorfológicos que permitieron
identificar y confirmar las estructuras del área (tabla 23).
x Baconao. Se le asigna dirección NW-SE. Se observan algunos tramos rectos
del río Baconao, alineación de arroyos con dirección NE y SW; hacia esta
última zona se encuentra la mayor cantidad de afluentes. Contacto brusco
lineal entre dos formaciones (depósitos aluviales y la Formación Puerto
Boniato), alteración de valores morfométricos. Presencia de un escarpe y
alineación en costa. El río Baconao posee control tectónico en algunos tramos
(fallas de plumillas).
x Maquey. Dirección N-S. Se observan pendientes mayores de 30Û en contacto
con las de bajos valores. Alineación brusca de norte a sur del relieve.
90

�Figura 67. Mapa de pendientes del sector Guantánamo. Escala 1: 25 000. Fuente: Autora.

�Figura 68. Mapa de disección vertical del sector Guantánamo. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Figura 69. Mapa tectónico del sector Guantánamo. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�xx

Mal Paso

X*

xx

x
xx
xx
x
x

del

campo

xx

xx
x

Criterios de
identificación de
fallamiento activo

Nota: en la tabla 23 las XX* establecen la descripción propia de la investigación y la X* significa la descripción por otros autores.

xx

La Yaya

xx

La Güira

xx
xx

xx

La Higuereta

Jaibo

xx

Xx*

Baconao
Maquey

Criterios de identificación de fallas

nivel

Tabla 23. Criterios de identificación de fallas y fallamiento activo en el sector Guantánamo

Estructuras

Tramos rectos de ríos y arroyos

Anomalías gravimétricas
Alineación de cursos fluviales

Contacto brusco líneales entre dos
materiales distintos

Alteración de valores morfométricos

Campo magnetométrico anómalo

Cambios del
radiométrico

Alineación brusca del relieve

Formación de escarpes rectilíneos con
pendientes mayores a 30° en contacto
con zonas de pendientes suaves

Actividad sísmica

�x La Higuereta. Alineación de pendientes. Dirección NE-SW. Contacto brusco
lineal entre dos formaciones (San Luis y Camarones).
x Jaibo. Tramos rectos del río Jaibo. Dirección N-S.
x Guantánamo. Inflexión de las isobasitas de segundo y tercer órdenes. Se
recomienda emplear otros métodos que validen su existencia; esta estructura
atraviesa la ciudad de Guantánamo y fue cartografiada en trabajos anteriores
(Hernández et al., 1991). Dirección NW-SE.
x La Yaya. Formación de un escarpe rectilíneo, con pendientes mayores de 30°
en contacto con las de bajos grados. Inflexión de isobasitas de tercer orden.
Fue cartografiada en investigaciones precedentes (Hernández et al., 1991).
Dirección NW-SE. Se ubica muy próxima al embalse La Yaya, del cual toma su
nombre. Se recomienda emplear otros métodos que validen su existencia.
x Mal Paso. Se ubica al norte con dirección este oeste. Se manifiesta a través de
los criterios alineación del relieve, ríos y arroyos que corren en dirección N-S;
fue cartografiada en trabajos preliminares (Hernández et al., 1991).
Diversos investigadores definieron la estructura Baconao como activa (Cotilla et
al., 1996; Pérez y García, 1997), con segmentos (Cotilla et al., 2007; Arango
2014) y secciones (Magaz et al., 1998); zona sismogénica (Chuy et al., 1997)
asociada a terremotos (Cotilla &amp; Córdobas, 2010) históricos (5 de marzo de 1927
con I=6 MSK) y perceptibles (Chuy, 1999), con I=4 MSK (23.10.1984, 01.09.1985,
07.01.1986 y 07.07.1987); existencia de deformaciones en casi toda su extensión,
observadas por técnicas de alta precisión (Arango, 2014); además, descrita como
falla normal (Nagy et al., 1976; Iturralde–Vinent, 1998).

91

�3.5.5 Realización del análisis geomorfológico
Según los criterios de Moreno et al. (2017), están presentes tres categorías
básicas del relieve: montañas, alturas y llanuras. Esta última incluye los
alrededores de la laguna de Baconao, las cercanías del litoral, los cursos fluviales
y el valle de Guantánamo.
Las montañas bajas a medias se sitúan al SW y las máximas elevaciones
presentes son La Gran Piedra y Pico Mogote (1 000 m), un relieve de montañas
pequeñas con más de 600 m representado por Santa María del Loreto, al oeste,
en la localidad de Las Yaguas.
Zona de montañas pequeñas a bajas (colinas montañosas) con altitudes entre
500 y 1000 m, ubicada al SW y NW, en forma de una franja estrecha próxima al
Tibet y el Ramón. Al este un escarpe alineado de norte a sur, con pendientes
mayores de 40Û en contacto con las de bajos ángulos (0°-10Û); al sur, cercano a la
bahía de Guantánamo, este tipo de relieve separa las formaciones San Luis y
Maquey. Las alturas grandes como La Plata, Los Malones y Las Guasitas, con
300 m de altitud, se localizan al SE (figura 70).
El análisis geomorfológico realizado a las estructuras Maquey y La Yaya muestra
evidencias de fallamiento activo (tabla 23). La falla Baconao presenta un escarpe
de falla, reflejado en el análisis del relieve; así como los otros elementos descritos
con anterioridad. Esta falla se ubica dentro de la zona sismogeneradora de igual
nombre y tiene un ancho irregular de 10 km (Cotilla, 1993; Cotilla y Álvarez,
1998), según este criterio y la precisión de los datos sismológicos es posible que
terremotos de baja energía se ubiquen dentro de esta franja. En la tabla 24 se
presentan fallas activas y/o zonas sismogeneradoras de los sectores de estudio.
92

�Figura 70. Modelo Digital del Terreno del sector Guantánamo. Escala 1: 25 000.

�German-

Zonas

FA
FA
FA
-

-

Arango,1996

FA*

Magaz et al., 1998
-

SF*
FSc*

Chuy et al., 1997
ZS
-

ZS*
FA
FA
FA
FA
-

FA
FA

Pérez y García,
1997

-

FSeg*
-

FSeg
SF
SF
F
SF
F
F
F
F
F
F
SF
SF
SF
CFA
F*
SF
SF
F

SF
CFA-FSc*

Nota: en la tabla 24 se representa con FA*: Falla Activa; F*: Falla; ZS*: Zona Sismogeneradora; CFA*: Criterios de Falla Activa; SF*: Simple Falla; FSc*:
Falla con Secciones; FSeg*: Falla Segmentada

Boniato
Alineamiento Manati-San
Baconao/ Baconao
Jibacoa
Turquino
Vega Grande
Bayamita/Bayamo
Guamà Abajo
La Fortuna
El muerto
Uvero
Babujal
Peladero
Mar Verde
San Juan
Puerto Pelado
Santiago
Universidad
Maquey
La Yaya
Mal Paso

y/o

al.,
et
Babaev
1989

al.,
et
Cotilla
2007

Fallas
Activas
Sismogeneradoras
Arango 2014

Investigaciones precedentes realizadas para los tres sectores de
estudio

Tabla 24. Resumen de las fallas activas y/o zonas sismogeneradoras propuestas por investigaciones precedentes para los tres
sectores de estudio. Fuente: Autora

Resultados de la
actual
investigación

�3.5.6 Revaluación de estructuras tectónicas regionales o límites de bloques
morfotectónicos
Al aplicar el método de Haller et al. (1993), se detecta que no existen trincheras
paleosísmicas sobre cada uno de los segmentos o sobre una parte de ellos,
control estratigráfico del tiempo de fallamiento, sentido y magnitud del
movimiento; por lo que los segmentos propuestos (Cotilla et al., 2007 y Arango
2014) aquí son considerados como secciones y se confirman los criterios de
Magaz et al. (1998) (tabla 25). Las fallas La Yaya y Maquey se clasifican como
simple falla por insuficiente información (Rosabal et al., 2016b).
A partir del análisis realizado por Pérez et al. (1994) del agrietamiento
fotointerpretado en la Sierra Maestra se toman las direcciones principales de las
grietas de cada bloque morfotectónico.
Bloques morfotectónicos del sector Guantánamo
Para el sector Guantánamo se establecen tres bloques morfotectónicos: Siboney,
Guantánamo y Maquey (figura 71).
A continuación, se realiza una breve caracterización de cada uno de ellos.
Bloque Siboney. Se ubica al oeste del sector en la sierra de la Gran Piedra,
limitado por la falla Baconao, con dirección NW-SE. El relieve característico es de
montañas bajas a medias. Posee altos valores de pendientes, disección vertical,
isobasitas de segundo y tercer órdenes (tabla 26). Refleja los mayores
movimientos neotectónicos de ascenso (Rosabal et al., 2016b). Predominan rocas
del arco volcánico del Paleógeno (Grupo El Cobre), dioritas cuarcíferas, gabros y
basaltos. La dirección del agrietamiento es en dos direcciones: E-W y NE-SW.

93

�Figura 71. Mapa morfotectónico del sector Guantánamo. Escala 1:25 000. Fuente: Autora.

�Azimut
Desplazamiento
Orientación
Longitud:
X:
Y:
Escala del mapa
Proyección
Edad
Tipo de línea

Sentido de movimiento
Comentario
Expresión geomorfológica

Situación geológica

Provincia
País
Fidelidad de localización
Comentario

Fecha de compilación
Compilador y afiliación

Autor

Nombre de la estructura o
Nombre de la sección
Número de la estructura o
Número de sección
Clasificación
Comentario

desconocido
desconocido
dirección NO-SE
37,39 km en el sector
X: 647500-621400
Y: 138900-164000
1:25 000
Proyección cónica conforme de Lambert
Eoceno Medio
sólida

54

53a y referida como falla 07 (Magaz et al.,
1998)
Falla con secciones
Ubicación a lo largo del río Baconao hasta
cerca de El Cristo
Nagy et al., 1976; Pérez, 1989; Pérez y
García, 1997
(10/ 31/1995)
Hernández, J.R; Instituto de Geografía
Tropical. CITMA. (Magaz et al., 1998)
Santiago de Cuba
Cuba
Buena
Localización basada en el mapa a escala 1:50
000 (Pérez et al., 1994); Mapa de
alineamientos, a escala 1: 2000 000 (Pérez,
1989) y expresión en fotos aéreas e imágenes
espaciales.
Separa las rocas carbonatadas de la
Formación Puerto Boniato de las formaciones
San Luís y Camarones
Normal
Pérez y García, 1997
Gran escalón en el relieve y alineación del río
Normal
Actual investigación
Alineación brusca del relieve de norte a
sur. Contacto de pendientes 30Û con las
de bajos ángulos
desconocido
desconocido
dirección N-S
28,60 km en el sector
X: 683400-683000
Y:150600-177400
1:25 000
Proyección cónica conforme de Lambert
Mioceno Inferior
sólida

Al sur de la bahía de Guantánamo separa
la formación San Luis de Maquey

Santiago de Cuba
Cuba
Buena
Localización de la falla basada en el
mapa, a escala 1:25 000 (Hernández et
al., 1991).

(-/-/2014)
Rosabal, S; CENAIS

Simple Falla
Ubicación de norte a sur al este de la
bahía de Guantánamo
Hernández et al., 1991

Maquey

Baconao

formaciones

San

Luis

y

desconocido
desconocido
dirección NO-SE
8,70 km en el sector
X: 645100-653000
Y: 164000-161100
1:25 000
Proyección cónica conforme de Lambert
Eoceno Superior
sólida

Normal
Actual investigación
Escarpe rectilíneo con pendientes  30° en
contacto con las de bajos grados

Separa las
Camarones

Santiago de Cuba
Cuba
Buena
Localización de la falla basada en el mapa,
a escala 1:25 000 (Hernández et al., 1991).

(-/-/2014)
Rosabal, S; CENAIS

Hernández et al., 1991

Simple Falla
Se sitúa al sur del embalse La Yaya

55

La Yaya

Tabla 25. Resultados de la evaluación de las principales fallas por el método de Haller et al., 1993 en el sector Guantánamo.
Fuente: Autora

�Paralela,
Subparalela
y muy densa

Radial
en
las colinas.
Paralelo
y
subparalelo

Paralelo
y
subparalelo

Guantánamo

Maquey

Red
drenaje

Siboney
(parte
oriental)

Bloques

4to
orden

7mo
orden

6to
orden

Orden

Alturas

Llanuras,
alturas
y
colinas
montañosas

Montañas
bajas

Relieve

150- 650

200-450

Isobasitas
2do orden
(m)
100- 950

-

150- 250

Isobasitas
3er orden
(m)
100

‫ ޓ‬40Û

De 2Û a ‫ޓ‬40Û
de
forma
muy puntual

‫ ޓ‬40Û

Pendientes

Probable
ocurrencia
en
tramos
y
desembocadura
del río Baconao
y
en
los
alrededores de
la
laguna
homónima
Probable
ocurrencia
en
los ríos Guaso,
Jaibo
y
Guantánamo,
así como en los
alrededores de
la bahía
Probable
ocurrencia en un
tramo del río
Yateras

Licuefacción

Deslizamientos
rotacional

Caídas de rocas
y
desprendimientos

Deslizamientos

Tipo de
deslizamientos

Tabla 26. Características geomorfológicas de los bloques morfotectónicos del sector Guantánamo. Fuente: Autora

Ascenso

Descenso

Tendencia de
movimientos
relativos
Ascenso

�Este bloque tiene condiciones geológicas, geomorfológicas para el desarrollo de
deslizamientos (Rosabal, 2013). Las rocas se encuentran muy intemperizadas y
agrietadas, en estas zonas pueden ocurrir deslizamientos. Los sedimentos
aluviales de edad Holoceno, ubicados en tramos y desembocadura del río
Baconao y en los alrededores de la laguna homónima, tienen susceptibilidad a la
licuefacción de suelos (Rosabal, 2014). Las arenas no superan el máximo valor
del rango para este fenómeno (1,5 mm) (Peñalver et al., 2008); además, existen
altos valores de aceleración horizontal, que favorecen la licuefacción (TC4, 1999).
Bloque Guantánamo. Se ubica al centro del sector, limitado por las fallas Baconao
al oeste, Maquey al este, Mal Paso y límites morfométricos al norte. Se
caracteriza por movimientos neotectónicos relativos de descenso en comparación
con el resto del área de estudio (Rosabal et al., 2016b). Este bloque está
constituido por las formaciones geológicas Camarones, Charco Redondo, Puerto
Boniato, San Luis, Río Maya, Jaimanitas, depósitos aluviales y palustres.
Su relieve es de llanuras, pero al oeste se observan montañas pequeñas
representadas por Santa María del Loreto y las colinas montañosas. Por los
valores de las pendientes en estas zonas puntuales pueden surgir caídas de
rocas y desprendimientos (Rosabal, 2013).
Los sedimentos aluviales de edad Holoceno en los ríos Guaso, Jaibo y
Guantánamo, así como en los alrededores de la bahía, son suelos susceptibles a
licuar (Rosabal, 2014).
Bloque Maquey. Se localiza al este del sector y se extiende de norte a sur,
limitado por la estructura Maquey, donde aflora la formación geológica de igual
nombre. Posee movimientos neotectónicos de ascenso (Rosabal et al., 2016b). El
94

�relieve característico es de alturas y exhibe altos valores de pendientes y
disección vertical. Presenta alta susceptibilidad a los deslizamientos rotacionales
(Rosabal et al., 2009); además, existen condiciones geológicas y geomorfológicas
que hacen que estos tipos de deslizamientos no sean raros.
Hacia la parte norte, sobre un tramo del río Yateras, por la presencia de suelos
aluviales de edad Holoceno, existe alta susceptibilidad a la licuefacción (Rosabal,
2014). Pueden aparecer, también, deslizamientos, caídas y desprendimientos de
rocas; fallo destructivo de taludes y fallo de estos últimos.
En resumen, los diferentes modelos morfotectónicos obtenidos (figuras 28, 49 y
71) pueden ser empleados como material de consulta para nuevas inversiones,
por Planificación Física, el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas
(Cenais), el Instituto de Vialidad, la Defensa Civil, que intervienen en el
ordenamiento territorial.
3.5.7 Evaluación sismológica
Se reportan sismos históricos y perceptibles; de ellos, una cantidad significativa
con intensidades de 4-5 MSK y otros con epicentro en Oriente (Chuy, 1999).
Igualmente, terremotos con hipocentro en Holguín y Santiago de Cuba fueron
perceptibles en este territorio. De los terremotos sentidos se destaca el del 20 de
marzo de 2010, las localidades de mayor perceptibilidad dentro del sector fueron
Guantánamo y Caimanera, con 5 y 6 grados MSK–EMS respectivamente (Zapata
y Chuy, 2011). Los valores de aceleración horizontal efectiva e intensidad sísmica
son mayores que en el resto del país.

95

�3.5.8 Peligros inducidos por la actividad sísmica
Alta susceptibilidad a los deslizamientos rotacionales (Escobar et al., 2006 y
Rosabal et al., 2009) en la sierra de Maquey (tabla 27 y figura 72), corroborada
por los inventarios, que reportan 4 deslizamientos rotacionales en la formación
Maquey; al W-NW en Santa María de Loreto (Rosabal, 2012, 2013), así como al
SW, donde predomina la Formación Río Maya (Colectivo de autores, 2013) con
calizas biohérmicas muy duras.
Al norte y centro del sector, en las colinas montañosas, pueden producirse caídas
y desprendimientos de rocas en las formaciones Puerto Boniato y Charco
Redondo. Hacia el SW el relieve característico es de montañas, los valores de
pendiente sobrepasan los 35Û (Rosabal, 2012, 2013), se encuentran rocas ígneas
(dioritas cuarcíferas, gabros, gabro-dioritas) y pueden ocurrir deslizamientos.
Moderada susceptibilidad a los deslizamientos al norte del sector por la presencia
de margas intemperizadas de la formación San Luis.
Baja y muy baja susceptibilidad a los deslizamientos en los alrededores de la
bahía de Guantánamo, donde no existen indicios de que puedan ocurrir
deslizamientos.
El Criterio Magnitud-Distancia (TC4, 1999) para el sector Guantánamo muestra
las principales zonas sismogeneradoras (tabla 28): Oriente, con magnitud 8
Richter; Baconao y Sabana, con 7; Purial, con 6,5; todas afectan al sector (Chuy
et al., 1997). Pueden ocurrir fallos destructivos de taludes a las distancias
epicentrales de 19 km (Baconao y Sabana 1), 50,4 km (Oriente 1) y 11,6 km
(Purial); y fallo de taludes a 119,8 km (Baconao y Sabana 1), 281,2 km (Oriente 1)

96

�76-175

&gt; 35

&gt; 35

76-175

25-35

Alta

76-175

&gt; 25

Alta

176-300

76-175

15-25

Moderada

0-75

Disección
vertical
2
(m/km )

0-7

Pendiente
(°).

Geomorfología

Baja
y
muy baja

Categoría

&gt; 500

50-200

200-500

50-200

200-500

Zonas
bajas

Relieve
(m)

2-5,5

2-5,5

5-7,5

5-7,5

5-7,5

0-5

Hidrología
2
(km/km )

Rocas muy
intemperizadas y
agrietadas

Rocas
carsificadas

Estratificación
fina, alternancia
de margas con
calizas
y
alternancia
de
areniscas
y
margas
Rocas
carsificadas,
estratificación y
diente de perro

Margas
intemperizadas

-

Aspectos
ingenierogeológicos

Rocas
masivas
duras

y

fuertes
rocas

Rocas relativamente
duras a semiduras y
rocas
kársticas

Rocas relativamente
duras a semiduras y
rocas kársticas

Rocas relativamente
duras a semiduras y
roca compuesta
Rocas relativamente
duras a semiduras y
roca compuesta

Rocas
friables
incoherentes

Clasificación de las
rocas

Geología y Geotecnia

Dioritas
Cuarcíferas,
Gabros,
Gabro-dioritas

Formación.
Maya

Río

Formaciones
Charco Redondo
Y Camarones

Formación
Maquey

Sedimentos
aluviales y
palustres
Formación
San
Luis

Litología

Tabla 27. Caracterización de la susceptibilidad a deslizamientos en el sector Guantánamo. Fuente: Autora

-

Deslizamientos,
caídas
y
desprendimientos,
colapso, hundimiento
y
desplomes
de
cavernas

Deslizamientos

No deslizamientos

Resultados

�Figura 72. Zonación de la susceptibilidad a deslizamientos en el sector Guantánamo. Escala 1:100 000. Fuente: Autora.

�Ms
(Richter)
7
7
6,5
8

Zonas
Sismogeneradoras

Baconao
Sabana
Purial

Oriente 1

50,4

19
19
11,6

Clase 1
(km)

281,2

78,2

119,8
119,8

Clase 2
(km)

Tabla 28. Máxima distancia epicentral de fallo destructivo de taludes (Clase 1) y máxima distancia epicentral de fallo de taludes
(Clase 2). Fuente: Chuy et al., 1997; TC-4, 1999

�y 78,2 km (Purial), con mayor incidencia de los terremotos ubicados en la zona
sismogeneradora Oriente.
En el caso de la licuefacción de suelos, puede ocurrir en la costa este en los
tramos

de

los

ríos

Guantánamo,

Jaibo,

Baconao,

Hatibonico

y

sus

desembocaduras; asimismo, en los alrededores (norte, este, oeste) de la Laguna
Baconao (figura 73) y los alrededores de la bahía de Guantánamo (Rosabal,
2014). En estas zonas es posible la ocurrencia de expansiones laterales. Baja
susceptibilidad en los depósitos coluviales del pleistoceno, ubicados en el oeste
del sector en toda la sierra de la Gran Piedra.
Se realizó la comprobación directa y se confirma la zonación de la susceptibilidad
a los deslizamientos, donde existe manifestación de deslizamiento rotacional en
Beltrán, Guantánamo, en Bellavista y el Zoológico de Piedra. También se
corroboran estos resultados con los alcanzados por Rosabal et al. (2009).
Asimismo, se confirma la susceptibilidad con la zonación del peligro geológico por
deslizamientos en los municipios de Songo-La Maya (Rosabal, 2012, 2013) y en
las 12 comunidades del municipio de Guantánamo (Chuy et al., 2004).
3.6 Conclusiones
1. Se aplicaron en los sectores seleccionados, los métodos morfométricos, la
tectónica activa y el análisis sismológico, apoyado en herramientas del SIG, y
se demostró su vialidad; dado que permite la caracterización y cartografiado
del fallamiento activo, la caracterización morfotectónica a escala detallada y la
zonación de la susceptibilidad a los deslizamientos y licuefacción de suelos.
2. Se obtuvieron las zonas de mayor susceptibilidad a los deslizamientos en el
sector

Guamá

donde

pueden

ocurrir

caídas,

desprendimientos

y
97

�Figura 73. Mapa de susceptibilidad a la licuefacción de suelos del sector Guantánamo. Escala 1:100 000. Fuente: Autora.

�deslizamientos; en el de Santiago de Cuba producto de la acción antrópica
pueden ocurrir deslizamientos, así como, en Guantánamo pueden ocurrir
deslizamientos rotacionales en la sierra de Maquey.
3. Se obtuvieron las zonas de probable licuefacción de suelos en Guamá en los
depósitos aluviales en cauces de ríos y llanuras fluviales; en Santiago de Cuba
en las proximidades de los ríos Sardinero y San Juan, donde son posibles las
expansiones laterales y licuefacción en los entornos de la bahía de Santiago
de Cuba y en el sector Guantánamo, en los ríos, Guantánamo, Jaibo y
Baconao, así como en los alrededores de la laguna homónima y Guantánamo.
En estos sectores es posible la ocurrencia de las expansiones laterales.
4. Se caracterizaron nueve bloques morfotectónicos; de ellos, siete en ascenso
(Turquino, Uvero, Bayamita, Boniato, Cobre, Siboney y Maquey) y dos en
descenso relativo (Santiago y Guantánamo).
5. Se revaluaron las fallas Jibacoa, Turquino, Bayamita, Boniato, Puerto Pelado,
Mar Verde, San Juan, Maquey y La Yaya como de simple falla, y la Baconao
como una falla con secciones.

98

�CONCLUSIONES
Como conclusiones finales se obtuvieron las siguientes:
1. La evaluación conceptual y contextual de los deslizamientos y la
licuefacción de suelos como peligros geológicos inducidos por actividad
sísmica demostró que en la gran mayoría de las investigaciones se
emplean los criterios sísmicos y tectónicos, sin integrar los elementos
geomorfológicos y la tectónica activa.
2. Se desarrolló una metodología para la evaluación de los peligros
inducidos, deslizamientos y licuefacción de suelos a partir del uso de
indicadores morfométricos, la tectónica activa y el análisis sismológico.
La misma se apoya en herramientas del SIG.
3. Al aplicar la metodología a los sectores Guamá, Santiago de Cuba y
Guantánamo, se establecieron las fallas principales que cortan a los
sectores y se caracterizaron nueve bloques morfotectónicos; de ellos,
siete en ascenso

con predominio a los deslizamientos y dos en

descenso relativo donde prevalece la licuefacción de suelos.
4. Se obtuvo la susceptibilidad a los peligros de deslizamientos en los
sectores donde pueden ocurrir caídas, desprendimientos y derrumbes
de cavernas asociados al carso, así como deslizamientos producto de
la acción antrópica y deslizamientos rotacionales.
5. Se obtuvo la susceptibilidad a la licuefacción de suelos en los sectores
de estudio, donde las zonas de mayor susceptibilidad son los
alrededores de las bahías Cabañas, Santiago de Cuba, Guantánamo y
laguna de Baconao, así como en las proximidades de los ríos
Sardinero y San Juan.

99

�RECOMENDACIONES
1. Generalizar la aplicación de la metodología en otras zonas de Cuba para la
evaluación de los peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos
inducidos por la actividad sísmica.
2. Zonificar con mayor precisión, a través de métodos de detalle, en las áreas
con alta susceptibilidad a la licuefacción de suelos y deslizamientos, para el
ordenamiento del territorio, proyectos constructivos y medidas de defensa
civil. En todos los casos se recomienda la inclusión de las propiedades físicomecánicas de los suelos y rocas.
3.

Crear un inventario de deslizamientos inducidos por sismos para Cuba.

4. Se recomienda que la tarea Vida tenga en cuenta los resultados alcanzados
por esta investigación.

100

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                <text>&lt;div style="text-align:center;"&gt;Evaluación de peligros de deslizamientos y licuefacción de suelos inducidos por la actividad sísmica en Cuba Suroriental &lt;/div&gt;</text>
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                    <text>TESIS

ESTUDIO GEOAMBIENTAL
DEL DEPÓSITO DE LA UB MINA
DE LA EMPRESA
COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA

Yanet Ramírez Urgellés

�Página legal
Título de la obra:Estudio geoambiental del depósito de la UB Mina de la Empresa
Comandante Ernesto Che Guevara, 74pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: Yanet Ramírez Urgellés
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
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Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
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�MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
TESIS EN OPCIÓN AL TÍTULO ACADÉMICO DE MASTER EN GEOLOGÍA
MENCIÓN GEOLOGÍA AMBIENTAL
TÍTULO: ESTUDIO GEOAMBIENTAL DEL DEPOSITO DE LA U.B.MINA DE LA
EMPRESA COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA
MAESTRÍA GEOLOGÍA

 
 

AUTORA: Ing. Yanet Ramírez Urgellés
Año 56 de la Revolución
Moa / 2016

I

�INDICE
RESUMEN
ABSTRAC
INDICE
ÍNDICE DE FIGURAS
ÍNDICE DE TABLAS
INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN
1.1. Antecedentes de la investigacion
1.2. Análisis de los métodos de evaluación de impacto ambiental
1.3. Regulaciones legales vigentes
CAPÍTULO 2. MARCO METODOLÓGICO
2.1. Métodos de la investigación científica
2.2. Etapas metodológicas de la investigación
2.3 Desarrollo de las fases metodológicas
2.4. Procesamiento de la información
CAPÍTULO 3. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS
3.1. Resultados químicos del muestreo
3.2. Identificación de los impactos
3.3. Evaluación final de los impactos sobre cada medio afectado
CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ANEXOS

IX

VII 
VIII 
IX 
X 
XI 
1 
4 
4 
7 
9 
16 
16 
17 
18 
35 
43 
43 
44 
65 
69 
70 
71 

�ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 2.1 Etapas metodológicas

17

Figura 2.2 Mapa de los depósitos.

20

Figura 2.3 Mapa Base.

22

Figura 2.4 Mapa topográfico actual.

22

Figura 2.5 Acumulación de las aguas pluviales.

23

Figura 2.6 y 2.7 Presencia de actividad biótica en áreas aledañas (zona sur).

24

Figura 2.8 y 2.9 GPS Portátil y Equipo para determinar material particulado.

33

Figura 2.10 Determinación In situ de Polvo.

34

Figura 2.11 Sonómetro utilizado en las mediciones de ruido ambiental.

35

Figura 2.12 Ubicación de los puntos de medición de calidad del agua, aire y sedimento.

36

Figura 2.13 Diagrama del VIA

40

Figura 3.1 y 3.2 Grandes espesores de lodo frente a la caseta de muestreo.

48

Figura 3.3 Aguas superficiales provenientes de escorrentías.

51

Figura 3.4 y 3.5 Desprendimientos y deslizamientos en las laderas y taludes que bordean las
plazoletas.

53

Figura 3.6 y 3.7 Arrastre y acumulación de sedimentos durante las precipitaciones atmosféricas.

56

Figura 3.8 y 3.9 Modificaciones del paisaje.

58

Figura 3.10 y 3.11 Depresiones provocadas por la mala operación de los operadores de los
cargadores y retroexcavadoras al minar.

58

Figura 3.12 Plazoletas desérticas por la actividad minera.

61

X

�ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1.1. Nombre: Principales métodos para la evaluación de impactos ambientales.

7

Tabla 2.1. Nombre: Puntos de muestreo de calidad del aire, el agua y los sedimentos.

37

Tabla 2.2. Nombre: Escala de clasificación de impactos.

40

Tabla 2.3. Nombre: Criterios de evaluación y peso asignado.

41

Tabla 2.4. Nombre: Jerarquización de impactos.

42

Tabla 3.1. Nombre: Resumen de las determinaciones de laboratorio de los puntos del muestreo
de aguas superficiales y subterráneas.

68

Tabla 3.2. Nombre: Resultados de las determinaciones de calidad del aire (polvo y ruido).

45

Tabla 3.3. Nombre: Impactos de Ambientes.

46

Tabla 3.4. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el aire

49

Tabla 3.5. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el suelo.

51

Tabla 3.6. Nombre: Jerarquización del impacto sobre las aguas superficiales

53

Tabla 3.7. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el paisaje

55

Tabla 3.8. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el suelo.

57

Tabla 3.9. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el relieve

59

Tabla 3.10. Nombre: Jerarquización del impacto sobre la flora.

60

Tabla 3.11. Nombre: Jerarquización del impacto sobre la fauna.

61

Tabla 3.12. Salarios y plantilla en Depósito.

62

Tabla 3.13. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el medio social.

63

Tabla 3.14. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el medio económico.

64

Tabla 3.15. Nombre: Jerarquización del impacto sobre el medio económico.

65

XI

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

INTRODUCCIÓN
Los recursos minerales conforman un elemento fundamental en la sociedad,
puesto que brindan muchos elementos beneficiosos y traen mejora para el modo de
vida al hombre, y tienen gran importancia, debido a que traen consigo adelantos
económicos, aportando así al desarrollo del país. A partir de la extracción de los
mismos, la minería juega un papel importante en la actualidad.
En la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara

(ECECG) se desarrolla la

minería a cielo abierto y para un mayor logro de su proceso metalúrgico, se emplea
la tecnología de secado solar y aireo en depósitos mineros a la intemperie en los
campos mineros de la Unidad Básica Mina, considerando un gradiente de secado
solar aceptable de la humedad de entrada del mineral, que contribuye a la
disminución del consumo de petróleo al año.
Estos depósitos se usan para el almacenamiento, homogeneización y la reducción
de la humedad del mineral, que se alimenta a la Planta. Están ubicados a unos 500
m del punto de recepción de mineral de la fábrica.
Los depósitos están conformados y operados por bulldozers y cargadores que
descargan el material procedente de los frentes en pilas previamente diseñadas por
rangos de calidad, en dependencia de los frentes en operación. Los depósitos
operan tantas pilas como demande el cumplimiento de los requerimientos para los
cuales fueron creados en cuanto a la calidad del componente útil que se envía para
la fábrica y la disminución del % de humedad.
La tecnología de secado solar en pilas a la intemperie forma parte del Proyecto de
Secado Solar incluido en el Sistema Integral de Preparación de Mineral (SIPREMI)
desarrollado por investigadores del Centro de Investigaciones del Níquel (CEDINIQ)
entre 1994 y 2005 y perfeccionado sobre el sistema de plazoletas desde 2007 en la
ECECG.
Las operaciones y procesos que componen este sistema producen afectaciones
notables sobre el medio natural, que se manifiestan de muchas maneras y que en
general tiene como principales causas el manejo deficiente de residuales sólidos y
emisiones a la atmósfera, la insuficiente aplicación de enfoques preventivos, la falta
1

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de conciencia ambiental de muchos de los actores involucrados en la gestión
ambiental a los diferentes niveles, las debilidades en la aplicación de la legislación y
normas vigentes y la carencia de recursos materiales y financieros para acometer las
inversiones requeridas, sustituir tecnologías obsoletas e implementar un sistema de
monitoreo ambiental que sustente la toma de decisiones (Terry, Rodríguez, et. al.,
2014). Estas razones, unido a que hasta la fecha no se ha realizado un estudio
específico en el depósito de minerales, que identifique, caracterice y evalúe los
impactos ambientales que produce la etapa de operación del mismo, justifica la
realización de esta investigación.
Los factores que se encuentran afectados en esta área son el subsuelo, las
características geotécnicas, las geoformas, la flora, la fauna, las aguas superficiales
y subterráneas, siendo estos aspectos importantes para la caracterización
geoambiental del depósito de minerales.
Sobre esta base, el problema que aborda la investigación, es la necesidad de
elaborar un estudio geoambiental para determinar los efectos que produce la
operación del depósito de la Mina de la ECECG.
El objeto de la investigación son los estudios geoambientales y el campo de acción
el depósito de la Mina de la ECECG.
El Objetivo general de la investigación es elaborar un estudio geoambiental en el
depósito de la Mina en la ECECG para determinar los impactos ambientales que
produce y proponer un sistema de medidas para minimizar sus efectos negativos.
A partir del objetivo general, se establecen los siguientes objetivos específicos:
1. Caracterizar el depósito de secado solar del mineral como productor de impactos.
2. Analizar y seleccionar la metodología de evaluación de impactos a utilizar en la
investigación.
3. Identificar los factores ambientales susceptibles de recibir impactos.
4. Identificar, caracterizar y evaluar los impactos que genera el depósito de
minerales

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5. Elaborar un plan de medidas para mitigar los efectos negativos provocados por
las operaciones en el depósito.
La investigación se sustenta en la siguiente hipótesis: Si se caracteriza el depósito
del secado solar como productor de impactos, se selecciona la metodología aplicar,
se identifican los factores ambientales susceptibles de recibirlos, se pueden evaluar
los impactos ambientales que produce y elaborar un sistema de medidas para
minimizar sus efectos negativos.
La investigación posee valor teórico, metodológico y socio-ambiental.
El valor teórico se manifiesta en la utilización de la metodología de Criterios
Relevantes Integrados, para la evaluación de los impactos ambientales, por primera
vez en el Depósito.
Su aporte metodológico consiste en su posible aplicación en depósitos de otros
yacimientos con características similares.
Se corresponde con la determinación, valoración de los impactos y la elaboración de
medidas para corregirlos que redundarán en el mejoramiento de los estándares
ambientales de la ECECG, la calidad ambiental de los trabajadores y la población
del municipio.

3

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CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN
Este capítulo comprende la sustentación teórica de la investigación. En el mismo la
investigadora realiza una revisión y análisis de los trabajos desarrollados por autores
dentro del área de estudio, así como antecedentes de otras investigaciones
referentes al tema investigado.
1.1. Antecedentes de la investigacion
Con el objetivo de ofrecer criterios ambientales adecuados y actuales por medio de
los cuales se puedan identificar las regulaciones existentes en cuanto a los impactos
ambientales y los que pueden producirse debido a las actividades de extracción y
almacenamiento de minerales, se revisaron normas ambientales, la legislación
vigente en Cuba y otras fuentes bibliográficas relacionadas con el tema.


Sobre depósitos con el secado solar

Según Estenoz (2013), el secado solar de minerales lateríticos comenzó casi de
forma simultánea, en las Filipinas y en Nueva Caledonia, entre 1975 y 1976,
después de la crisis energética mundial del año 1974. Posteriormente lo
implementaron varias empresas de otros países, como Australia y Brasil. En la
industria cubana del níquel los primeros trabajos se desarrollaron en la última
década del siglo pasado, en el Centro de Investigaciones del Níquel, con resultados
muy favorables. Así surgieron las primeras invenciones y patentes para el secado
solar y la homogeneización de minerales lateríticos en depósitos mineros. Ya en el
año 2003 se efectuaron pruebas con 1700 toneladas de lateritas a escala semiindustrial, Como resultado al año siguiente se efectuó una gran corrida a escala
industrial en la Empresa Comandante ECG, en la cual se alimentaron 40140
toneladas de mineral teniendo como resultado más sobresaliente el ahorro de 255
toneladas de petróleo durante los días en que se proceso mineral secado al Sol.
Se conoce de prácticas internacionales que el manejo reiterado y recurrido de los
minerales en depósitos de secado solar de menas lateríticas, influye de manera
positiva, mejorando así su calidad para ser tratado en los procesos metalúrgicos. En
países o regiones tales como Filipinas, Nueva Caledonia, Australia, Brasil, etc. se
secan y se les reduce la humedad con el secado solar o natural a menas lateríticas,
logrando reducir de 4-14% la humedad inicial (Corvalan,1992; Fernández, 1989;

4

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Fernández, 1992; Grupo de Secado Solar, 2004-2009; ISES, 2005; Restrepo y
Burbano, 2005).
La refinería de Yabulu de Quesean Ni en Australia, recibe 3,75 millones de
toneladas anuales de mineral procedente de 16 minas ubicadas en tres países, el
cual es transportado y depositado, para luego conformar los montones horizontales
donde logran reducir la humedad de 35 a 28% y preparar una homogeneidad de
salida superior al 90% (Estenoz, Pérez y Ramírez, 2004).
La Empresa Río Tuba Co en las Filipinas trasiega en los depósitos de secado solar
unos 2.9 millones de toneladas de mineral para reducir la humedad de entrega en un
14% y elevar los niveles de homogeneidad del mineral hasta 88-91% (Estenoz,
Espinosa y Pérez, 2003).
La Empresa Tocantin S.A. del Brasil maneja unos 3,2 millones de toneladas de
minerales en depósitos mineros de secado solar para reducir la humedad del mineral
en 5% y elevar la homogeneización de los flujos de salida de las minas a 75-78 %
(Estenoz, Pérez y Espinosa, 2004).
En Cuba se han realizado investigaciones y comprobaciones a nivel semindustrial
(Estenoz, Rondón y Eulalia, 1997; Estenoz, 1999; Estenoz, Pérez y Rondón, 1999;
Estenoz, Pérez y Rondón, 1999; Estenoz, Pérez y Ramírez, 2003E; Estenoz, Pérez
y Ramírez, 2004) e industrial (Estenoz, Pérez y Espinosa, 2004; Estenoz, Pérez y
Ramírez, 2004; Estenoz y Pérez, 2004; Estenoz, 2005; Estenoz, 2006) cuyos
resultados demostraron la factibilidad de aprovechar la energía solar para favorecer
las condiciones de estabilidad del mineral de alimentación, obtener ahorros
energéticos y mayor eficiencia en los procesos metalúrgicos.


Sobre estudios geoambientales

La Guia No 2 de la Serie Ambiente y Ordenamiento Territorial del Ministerio de
ambiente de Colombia (2010) define los estudios geaambientales como los que
contienen los elementos, informaciones, datos y recomendaciones que se requieren
para describir y caracterizar el medio físico, social y económico del lugar o región de
las obras y trabajos de explotación minera; los impactos de dichas obras y trabajos
con su correspondiente evaluación; los planes de prevención, mitigación, corrección
y compensación de esos impactos; las medidas específicas que se aplicarán para el
abandono y cierre de los frentes de trabajo y su plan de manejo.
5

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En la literatura internacional se recogen diversos trabajos referente a la temática
estudiada, que establecen como tendencia, estructura y contenidos equivalentes y
que seleccionan metodologias de valoración de impacto tomando en cuenta el nivel
de profundidad de los estudios y sobre todo las particularidades propias de cada
proyecto.
En Cuba, como parte de la Maestria de Geología del ISMM de Moa se han realizado
numerosas investigaciones que han abordado estudios geambientale para diferentes
yacimientos y proyectos con distintos objetivos científicos, entre las que se destacan
autores como: Hernández (2003) y Ulloa (2014), en la industria del níquel, Espinosa
(2003) y Perotti (2003) para materiales de construcción y Vílchez (2014) relacionado
con la industria petrolera.
En línea general, estos trabajos se estructuran de forma similar, pero difieren en el
empleo de distintas metodologias

de evaluación de impacto, en función de las

caracteristicas y objetivos ambientales de sus investigaciones.
En el depósito de minerales de la Mina de la ECECG, desde el punto vista
geambiental, no se han realizado investigaciones integrales destinadas a la
determinación de los efectos que produce su face de operación.
La Empresa de Ingeniería y Proyectos del níquel (Ceproníquel) en el año 2013,
elaboró un estudio para identificar las acciones e impactos ambientales que se
desencadenaron a partir de la puesta en marcha del proyecto de Secado Solar,
concluyendo que las mayores afectaciones se presentaron en las fases de
construcción y operación. A partir de ello, establecieron un plan de medidas de
prevención y control para la fase de construcción, operación y cierre del proyecto.
Este trabajo no establece con exactitud las acciones del proyecto y los componentes
ambientales afectados, tampoco identifica y valora cuantitativamente los impactos
que se producen en la etapa de operación que es la que se desarrolla en la
actualidad y la de mayor duración.
Otras investigaciones parciales se han realizado por Inversiones GAMMA SA en el
2010 relacionadas con el área de estudio, para la realización del análisis químico a
la determinación de las emisiones de polvo y de los niveles de ruido emitidos a la
atmósfera en el yacimiento de Punta Gorda.
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1.2. Análisis de los métodos de evaluación de impacto ambiental
Existe una amplia variedad de métodos que permiten realizar la evaluación de
impacto ambiental de una determinada área o actividad.
A continuación se muestran en la Tabla 1.1 un resumen de los principales métodos
para la evaluación de impactos ambientales.
Tabla 1.1 Principales métodos para la evaluación de impactos ambientales.

Métodos
1.- Reuniones de expertos. Solamente a considerar cuando se trata de
estudiar un impacto muy concreto y circunscrito. Si no ocurre así, no se puede
pretender ni rapidez ni exhaustividad, a causa de los cruces interdisciplinarios.
El método Delphi ha sido de gran utilidad en estos casos.
2.-Lista de Chequeo “checklists”. Son listas exhaustivas que permiten
identificar rápidamente los impactos. Existen las puramente “indicativas”, y las
“cuantitativas”, que utilizan estándares para la definición de los principales
impactos (por ejemplo contaminación del aire según el número de viviendas).
3.- Matrices simples de causa-efecto. Son matrices limitadas a relacionar la
variable ambiental afectada y la acción humana que la provoca.
4.- Grafos y diagramas de flujo. Tratan de determinar las cadenas de
impactos primarios y secundarios con todas las interacciones existentes y sirven
para definir tipos de impactos esperados.
5.- Cartografía ambiental o superposición de mapas (overlay). Se
construyen una serie de mapas representando las características ambientales
que se consideren influyentes. Los mapas de síntesis permiten definir las
aptitudes o capacidades del suelo ante los distintos usos, los niveles de
protección y las restricciones al desarrollo de cada zona.
6.-Redes. Son diagramas de flujo ampliados a los impactos primarios,
secundarios y terciarios.
7.- Sistemas de Información Geográficos. Son paquetes computacionales
muy elaborados, que se apoyan en la definición de sistemas. No permiten la
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identificación de impactos, que necesariamente deben estar integrados en el
modelo, sino que tratan de evaluar la importancia de ellos.
8.-Matrices. Consisten en tablas de doble entrada, con las características y
elementos ambientales y con las acciones previstas del proyecto. En la
intersección de cada fila con cada columna se identifican los impactos
correspondientes. La matriz de Leopold es un buen ejemplo de este método. En
matrices más complejas pueden deducirse los encadenamientos entre efectos
primarios y secundarios, por ejemplo.
9.-Criterios relevantes integrados. El método consiste en asignar valores a
los efectos adversos relevantes de acuerdo a los criterios de probabilidad ,
intensidad, duración, extensión y reversibilidad del efecto , para obtener un valor
de impacto ambiental por efecto y la jerarquización de los mismos
Fuente: Espinoza, (2001) Modificada Vílchez, (2014)
La selección del método apropiado a utilizar es un elemento importante en los
resultados de la evaluación. No es posible establecer una formula única para elegir
un método en particular en una evaluación de impacto ambiental, debido a que
ningún método por sí solo puede ser utilizado para satisfacer la gran variedad y tipos
de actividades que intervienen en un estudio de impacto ambiental, la clave está en
seleccionar adecuadamente el método más apropiado de acuerdo a las necesidades
de cada estudio.
La utilización de métodos ya seleccionados para identificar las modificaciones en el
medio, es una tarea relativamente fácil. Pero otra cosa es la calificación de esas
modificaciones: todos los aspectos y parámetros pueden medirse; la dificultad está
en valorarlos.
La medición puede ser cuantitativa o cualitativa; ambas son igualmente importantes,
aún cuando requieren de criterios específicos para su definición adecuada. La
predicción implica seleccionar los impactos que efectivamente pueden ocurrir y que
merecen una preocupación especial por el comportamiento que pueda presentarse.
Es importante contrastarlos con indicadores de la calidad ambiental deseada.
Para seleccionar un método de evaluación de impacto debe partirse de visitar el
sitio, reconocer su entorno, identificar las variables ambientales afectadas por la
8

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actividad, fijarse en el proceso productivo, hablar con los responsables de la
explotación, con personas del entorno afectadas y con grupos ambientalistas (u
otros) si los hubiese. Posteriormente deben analizarse las ventajas y desventajas de
cada método en relación con las características de la investigación.
1.3. Regulaciones legales vigentes
Las principales regulaciones relacionadas con la actividad minera y la protección del
medio ambiente son en Cuba, la Ley No 76 de Minas, la Ley No 81 del Medio
Ambiente y la Ley No. 85 Forestal y sus respectivos reglamentos, y el Decreto-Ley
136 Del Patrimonio Forestal y Fauna Silvestre y sus Contravenciones y además, un
sistemas de normas al respecto.
Ley 81 de Medio Ambiente
La Ley 81 de Medio Ambiente, aprobada el 11 de julio de 1997 por el Parlamento
Cubano, establece en su Artículo 13, que los organismos que tienen a su cargo el
uso y administración de recursos naturales, en cumplimiento de sus deberes,
atribuciones y funciones específicas relativas a la protección del medio ambiente,
deben incorporar y evaluar los requerimientos de la protección del medio ambiente
en sus políticas, planes y programas de desarrollo y ejecutar proyectos con vista a
garantizar la sostenibilidad de su gestión y contribuir al desarrollo de la vida en un
medio ambiente adecuado, valorando científicamente los factores ambientales.
Los Artículos 67 y 70, establecen el régimen de sanciones administrativas en materia
de protección del medio ambiente que incluye a las personas naturales y jurídicas
que incurran en las contravenciones establecidas en la legislación complementaria a
la Ley y asevera que toda persona natural o jurídica que por su acción u omisión
dañe el medio ambiente está obligada a cesar en su conducta y a reparar los daños
y perjuicios que ocasione.
El Artículo 92 plantea la obligación de todas las personas naturales y jurídicas en la
protección y conservación de las aguas y de los ecosistemas acuáticos en
condiciones que permitan atender de forma óptima a la diversidad de usos
requeridos para satisfacer las necesidades humanas y mantener una equilibrada
interpelación con los demás recursos naturales asegurando un adecuado desarrollo
del ciclo hidrológico y de los elementos que intervienen en él, prestando especial
9

�Tesis de Maestría

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atención a los suelos, áreas boscosas, formaciones geológicas y a la capacidad de
recarga de los acuíferos.
Las personas naturales o jurídicas, según el Artículo 106, que tienen a su cargo el
uso o explotación de los suelos se ajustarán hacer su actividad compatible con las
condiciones naturales de estos y con la exigencia de mantener su integridad física y
su capacidad productiva y no alterar el equilibrio de los ecosistemas. Adoptarán las
medidas que correspondan, tendientes a evitar y corregir las acciones que
favorezcan la erosión, salinización y otras formas de degradación o modificación de
sus características topográficas y geomorfológicas. Realizar las prácticas de
conservación y rehabilitación que se determinen de acuerdo con las características
de los suelos y sus usos actuales y perspectivos. Cumplir las demás disposiciones
establecidas en la legislación básica de suelos del país y otras que a su amparo
dicten los organismos competentes.
En los Artículos 120, 122 y 137 se refieren a que toda actividad minera estará sujeta
al proceso de evaluación de impacto ambiental, por lo que el concesionario solicitará
la licencia ambiental para ejecutar la fase de explotación y especifica que las
personas naturales o jurídicas que desarrollan actividades de aprovechamiento de
recursos minerales, estarán en la obligación de rehabilitar las áreas degradadas por
su actividad, así como las áreas y ecosistemas vinculados a éstas que puedan
resultar dañados, de conformidad con lo dispuesto en la Ley de Minas y en la
presente Ley, o en su defecto, a realizar otras actividades destinadas a la protección
del medio ambiente, en los términos y condiciones que establezcan el Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente, el Ministerio de la Agricultura y el Ministerio
de la Industria Básica. Recalca, además, que las medidas correctivas estarán
destinadas a remediar los daños causados al paisaje y, en la medida de lo posible, a
recuperarlos o rehabilitarlos y se aplicarán de conformidad con lo dispuesto en la
presente Ley y su legislación complementaria.
También en esta Ley, el Artículo 160 se refiere a que todo inversionista está
obligado a asegurar condiciones ambientales que no afecten o pongan en riesgo la
salud o la vida de los trabajadores, así como desarrollar las actividades laborales en
armonía con el medio ambiente, garantizando además los medios de protección

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�Tesis de Maestría

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adecuados. El inversionista queda obligado a reparar los daños o perjuicios
provocados por el incumplimiento de las obligaciones anteriores.
Ley 76 de Minas
La Ley 76 de Minas de enero de 1995, establece en su Artículo 40 y 42 que todos
los concesionarios están obligados a preservar adecuadamente el medio ambiente y
las condiciones ecológicas del área, elaborando estudios de impactos y planes para
prevenir, mitigar, controlar, rehabilitar y compensar el impacto derivado de la
actividad minera en los términos que establece la legislación. En el artículo 57
señala que los concesionarios pueden perder esta condición si no cumplen con el
programa de ejecución de las medidas de mitigación y en el 64 y 65 señala la
obligación de restaurar con el cierre de la mina.
Ley No. 85 Forestal
Esta ley de agosto de 1998, tiene entre sus objetivos establecer los principios y
regulaciones generales para la protección, el incremento y desarrollo sostenible del
patrimonio forestal de la nación.
En su Artículo 19 establece como Bosques Protectores de las Aguas y los Suelos a
los situados en las cabeceras de las cuencas hidrográficas, las fajas forestales de
las zonas de protección de embalses, ríos y arroyos, así como todos los situados en
pendientes mayores de 45 % o en zonas susceptibles al desarrollo de la erosión
hídrica y eólica. El ancho de las fajas forestales de las zonas de protección de
embalses y cauces fluviales será establecido conjuntamente por el Ministerio de la
Agricultura y las entidades que correspondan. El artículo 21 prohíbe las actividades
que ocasionen la eliminación permanente de la vegetación en las zonas declaradas
como bosques protectores.
Decreto-Ley

136

Del

Patrimonio

Forestal

y

Fauna

Silvestre

y

sus

Contravenciones
La concepción del Decreto - Ley para la protección del patrimonio forestal y la fauna
silvestre, aprobado el 3 de marzo de 1993 por el Consejo de Estado de la República
de Cuba, plantea “que los bosques y la fauna silvestre constituyen recursos
naturales renovables, patrimonio de todo el pueblo, susceptibles de ser
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�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

aprovechados racionalmente sin detrimento de su integridad ni de sus cualidades
reguladoras y protectoras del medio ambiente”. En este sentido, establece las
regulaciones generales para la protección, la conservación, el desarrollo sostenible,
el incremento y el uso racional de los bosques y la fauna silvestre, así como, de las
especies forestales, y controla sus recursos faunísticos y valores florísticos,
mediante sus regulaciones.
Para el caso particular de las explotaciones mineras, el Artículo 16 de su Capítulo III,
Sección Primera, establece que “cualquier inversión que pueda perjudicar el
patrimonio forestal o alterar el hábitat o las condiciones de vida y reproducción de las
especies de la fauna silvestre, antes de su ejecución, se deberá consultar con el
Ministerio de la Agricultura, el cual explicará, cuando proceda, la correspondiente
autorización. A su vez, semejante actividad perturbadora de las condiciones
medioambientales en áreas forestales, requiere de la correspondiente Licencia
Ambiental, emitida por el Centro Inspección y Control Ambiental del Ministerio de
Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente”.
En su Sección Cuarta, en el Artículo 25, se exige como medida correctiva y de
restauración, la reforestación de las áreas del patrimonio forestal, en las cuales se
realice extracción de minerales, y por otras razones de protección al medio
ambiente, sea recomendable reforestar. Con tales fines, el Artículo 27 refiere, que en
los trabajos de reforestación, se utilizarán especies que mejoren la calidad y las
condiciones del lugar, las que estén en peligro de extinción, incluidas las de
reconocido valor económico, así como, las que sean útiles para la fauna silvestre.
Resolución No. 132 /2009. Reglamento del Proceso de Evaluación de Impacto
Ambiental
Sobre la base de la experiencia acumulada desde 1999 y teniendo en cuenta los
preceptos que se establecen en la Ley Nº81, se procedió a revisar la Resolución
77/99, del propio organismo, "Reglamento del Proceso de Evaluación de Impacto
Ambiental" que dio lugar al nuevo Reglamento del Proceso de Evaluación de
Impacto Ambiental, Resolución No. 132 /2009 .
Este reglamento regula la realización del proceso de Evaluación de Impacto
Ambiental.
12

�Tesis de Maestría

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El Artículo 2 expone que los objetivos de la Evaluación de Impacto Ambiental son los
siguientes:
a) Asegurar que los potenciales impactos ambientales sean debidamente previstos
en una etapa temprana del diseño y la planificación del proyecto, mediante la
identificación de las medidas para prevenir, mitigar, controlar, rehabilitar y
compensar los posibles impactos negativos y realzar los posibles impactos positivos,
así como la presentación de alternativas que los eviten o minimicen al máximo, para
la toma de decisiones.
b) Examinar en qué forma el proyecto puede causar impactos a las comunidades, a
otros proyectos de desarrollo social y al medio ambiente en general.
c) Propiciar la evaluación y la valoración económica de los efectos ambientales
previstos y el costo de la reducción de los efectos ambientales negativos.
Tambien especifica con claridad en su Artículo 3: las actividades para las que la
realización del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental son obligatorias.
Guías para la Realización de las Solicitudes de Licencia Ambiental y los
Estudios de Impacto Ambiental
En el Artículo 27 de la Ley Nº81 se plantea que el Proceso de EIA comprende:
a) La Solicitud de Licencia Ambiental;
b) El Estudio de Impacto Ambiental, en los casos en que proceda;
c) La evaluación propiamente dicha, a cargo del Ministerio de Ciencia, Tecnología y
Medio Ambiente;
d) El otorgamiento o no de la Licencia Ambiental.
El principal objetivo de este manual es establecer el procedimiento metodológico que
garantice el desarrollo homogéneo del Proceso de EIA, en todo el territorio nacional,
y su control, a través del Sistema de Inspección Ambiental Estatal.
Las Guías para la Solicitud de Licencia Ambiental están estructuradas de la forma
siguiente:


Guía General (obligatoria para todos los proyectos de obras o actividades que se
relacionan en el Artículo 28 de la Ley Nº81).
13

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

Yanet Ramírez Urgellés

Guías Específicas (elaboradas para determinadas actividades, como
complemento de la Guía General):

Por otra parte el manual recoge la estructura de las Guías Metodológicas para
realizar Estudios de Impacto Ambiental y las agrupa de la forma siguiente:


Guía General (obligatoria para todos los Estudios de Impacto Ambiental).



Guías

Específicas

(complementan

la

Guía

General,

pero

contienen

especificidades para cada proyecto de obra o actividad):
o Industria
o Petróleo
o Minería
o Obras hidráulicas
o Turismo
o Aeropuertos
o Viales
o Agrícola
o Pecuaria
o Forestal
En este manual no están recogidas las guías específicas para todas las actividades,
sino que aparecen solo aquellas que han tenido una mayor frecuencia en la
presentación de las solicitudes de licencia ambiental y de los estudios de impacto
ambiental.
El alcance de las solicitudes de licencia y los estudios, para el resto de las
actividades, serán definidos por la Autoridad Responsable.

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

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Normas cubanas

Las principales normas cubanas afines con la temática son:
NC 28 1999. Calidad del suelo. Clasificación de las tierras afectadas para la
restauración.
NC 29 1999. Calidad del suelo. Restauración de las tierras. Términos y definiciones.
NC 30 1999. Calidad del suelo. Tierras alteradas. Requisitos generales para la
restauración.
NC.23:99. Franja forestal de las Zonas de Protección a Embalses y Cauces Fluviales.
NC 26:2007. Ruidos en zonas habitables. Requisitos higiénicos sanitarios.
NC.31:99. Calidad del Suelo. Requisitos para la Protección de la Capa Fértil del
Suelo al realizar trabajos de Movimiento de Tierra.
NC 39:99. Calidad de aire. Requisitos higiénico sanitario (antes NC 93 – 02 – 202 –
1987) cambiado por número y título por Enmienda (obligatoria).
NC 111:02. Calidad del aire. Reglas para la vigilancia de la calidad del aire en
asentamientos humanos.
NC

133:02.

Residuos

sólidos

urbanos.

Almacenamiento.

Transportación. Requisitos higiénico sanitarios y ambientales.

15

Recolección.

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Yanet Ramírez Urgellés

CAPÍTULO 2. MARCO METODOLÓGICO
En el presente capítulo se procede a explicar la metodología que se utilizó para la
identificación, caracterización y evaluación de los impactos que se producen al
medio ambiente producto de la acción minera en los Depósitos de mena donde se
aplica el Secado Solar.
2.1. Métodos de la investigación científica
En la Investigación se emplearon métodos empíricos y teóricos de la investigación
científica, entre los que se destacan los siguientes:
Dentro de los métodos empíricos:


Observación: para de manera consciente y planificada, percibir visualmente los
impactos en el Depósito de mena.

 Entrevistas: a técnicos y trabajadores del depósito para identificar los
conocimientos que tienen en lo relativo a la importancia de protegerse de los
impactos causados por la minería y mediante la identificación de estos, contribuir
a la disminución de sus efectos negativos.
 Consulta a expertos: Por su aporte en el dominio en la materia objeto de estudio
y en el desarrollo de la metodología para la identificación, caracterización,
valoración y evaluación de los impactos producto de la minería.
Y de los métodos teóricos:


Histórico- lógico: Permitirán estudiar y valorar la situación ambiental que ha
caracterizado la actividad antes y durante el transcurso de la investigación y
establecer de forma lógica y coherente los fundamentos teóricos del proceso
objeto de estudio.



El hipotético-deductivo: Para la formulación y verificación de la hipótesis.



Análisis- síntesis: Para identificar los impactos ambientales y establecer las
causas de ellos y aplicar la metodología para su estudio.



Inducción-deducción: Se empleará para interpretar los resultados obtenidos de la
evaluación de impactos y establecer las medidas dirigidas a minimizar y corregir
los impactos negativos provocados al medio.

16

�Tesis de Maestría

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2.2. Etapas metodológicas de la investigación
Las etapas metodológicas de la investigación conllevan a un trabajo de forma lógica,
logrando mostrar la estrategia a seguir durante el estudio ambiental. Las etapas del
trabajo se muestran en la Figura 2.1.

Figura 2.1. Etapas metodológicas de la investigación

Etapa 1: Preliminar
El objetivo de esta etapa es definir el área de estudio y las características del
proyecto.
Se formula el problema, objetivos, la hipótesis, se eligen los métodos de trabajo y la
estrategia a seguir y se realiza la recopilación de la información necesaria para
realizar el estudio geoambiental. Esta información permite realizar el análisis y
descripción del proyecto, conocer sus características, y propicia la identificación de
los factores ambientales más impactados por las acciones antrópicas, que se
desarrollan durante la obra.

17

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Yanet Ramírez Urgellés

Etapa 2: Campo
Se realiza la caracterización geoambiental del área de estudio, a partir de la
información recopilada y de recorridos en el área (áreas desbrozadas, minadas
parcialmente y

reforestadas) donde se lleva a cabo diariamente el proyecto de

Secado Solar.
En esta etapa son importantes las entrevistas a los técnicos y especialistas de la
empresa a y a los expertos de los diferentes aspectos del estudio.
Al diagnosticar y evaluar los elementos relacionados con el medio físico natural, se
obtiene una perspectiva amplia de los problemas existentes en el depósito.
Etapa 3: Trabajo de Gabinete
Se procesa toda la información obtenida en la etapa de campo, se identifican los
impactos, se caracterizan y valoran según la metodología a emplear, y se elaboran
las medidas para prevenir, mitigar los impactos negativos.
2.3 Desarrollo de las fases metodológicas
2.3.1. Etapa preliminar
El área de estudio está situada dentro del yacimiento Punta Gorda y su zona de
influencia como se muestra en el Mapa1. Este yacimiento ha sido el más estudiado
en la mina, por lo que de este se puedo adquirir un gran volumen de información
necesaria para la realización de este trabajo (estudios geológicos, ambientales y
mineros).
En esta etapa se analizó el depósito y sus características, además de realizarse
varios recorridos por el área. Se identificaron las principales acciones, que se
desarrollan durante esta etapa de la minería en los depósitos, capaz de producir
impactos, para lo cual se emplearon métodos y técnicas de investigación en
conformidad al objeto de estudio, tales como, análisis de la información, consulta de
experto a través de entrevista, escenarios comparados y consultas públicas a los
responsables de la minería y trabajadores del área del depósito.
El proyecto presenta tres etapas (construcción, operación y cierre de la obra), sin
embargo, actualmente las acciones están ligadas a todas aquellas actividades que

18

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se realizan dentro de la segunda etapa (operación de la obra), y a la vez están
relacionadas con la entrada y salida del mineral a los depósitos.
Las acciones dentro de la Fase de Operación:
a) El muestreo: es la primera acción que se realiza en la caseta, la cual permite
conocer mediante el análisis químico de estas muestras en el CEDINIQ, la calidad
del mineral que se incrementa y evacúa a los depósitos.
b) El abasto: se desarrolla en las plazoletas a medida que los camiones avanzan
desde los frentes de minería y van depositando el mineral en forma de hileras
alargadas quedando así los viajes bien pegados.
c) Remoción y formación de pilas: esta acción ocurre cuando la retroexcavadora
realiza el remonte del mineral depositado, lo que propicia la separación de todo el
material rocoso que pueda estar presente y la homogenización del componente útil,
de esta manera finalmente queda conformada la pila.
d) La evacuación de la mena: corresponde luego de haber sido conformada la pila,
con la ayuda de equipos de arranque y carga para enviar en camiones el material
minado hasta la tolva donde es separado de todo material rocoso, iniciando allí su
preparación para el proceso metalúrgico.
2.3.2. Etapa de Campo


Caracterización geoambiental del área de estudio

El área de estudio se encuentra ubicado dentro del Yacimiento Punta Gorda, el cual
se localiza al Este de la Ciudad de Moa en la provincia de Holguín. El yacimiento
aparece dentro de los límites del macizo montañoso Moa-Baracoa, ocupando un
área de 7.46 Km 2. Como límites naturales tiene por el Oeste-Noroeste; al río Moa,
al Suroeste el río Yagrumaje y al Oeste el arroyo Los Lirios. El Depósito de la
UBMina de la Empresa Comandante ECG se encuentra al sur de las instalaciones
fabriles, y está limitado en las coordenadas X: 703111-703703 y Y: 220227-220919.
(Figura 2.2).

19

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Figura 2.2. Mapa de los depósitos.



Características generales del área del Depósito

El área donde se desarrolla el estudio se encuentra en el yacimiento Punta Gorda
de la ECECG. El mismo presentó en sus inicios un relieve moderado, actualmente
con inclinación hacia el Norte, con rangos de pendientes variables (Ceproníquel,
2013).
El área es rica en reservas de aguas subterráneas, que han afectado la minería
desde el inicio de su explotación; por lo que en el Plan “20 Años de Minería
Conjunta” se previó la construcción de canales magistrales para el drenaje que, en
la actualidad, aún no han alcanzado una eficiencia adecuada.
El régimen de temperaturas del aire es el típico de zonas costeras de la región
tropical, con un valor medio anual superior a 26 ºC y temperaturas máximas y mínima
absolutas anuales de 36 y 12 ºC respectivamente. La temperatura entre 05:30 y
06:30 horas alcanza su valor mínimo absoluto en el mes de enero, a partir de ahí,
con la salida del sol la temperatura experimenta una subida típica del
calentamiento diurno y su comportamiento es similar a la curva de la insolación,
para alcanzar su valor máximo entre las 13:00 y 14:00 horas.

20

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Yanet Ramírez Urgellés

La precipitación media anual en la región de donde se ubicaron las plazoletas, oscila
entre 1400-1600mm, con un gradiente en estos rangos hacia las zonas más
elevadas.
Los sistemas de drenaje debían evacuar de forma continua toda la lluvia que
pudiese producirse en cualquier momento del año, que pueden ser precipitaciones
extraordinarias en 24 horas de hasta 1 000 mm.
La humedad relativa del aire oscila de 60% y hasta 90%, pero en extremos llega a 99
y 100%. La evaporación alcanza entre 1 900 y 2 800 mm al año.
Según el estudio de impacto ambiental de la nueva presa de colas, Línea base, la
evaluación del viento en la zona durante el periodo nocturno reveló una alta
ocurrencia de casos de velocidad del viento inferior a 1 m/s, lo que unido al elevado
número de casos de calma registrados en el aeropuerto de Moa al amanecer, indica
una alta potencialidad para el estancamiento de contaminantes en la zona durante
las noches.


Hidrografía

Según lo reflejado en estudios realizados anteriormente por Martínez (2011), la
hidrografía del área está representada de forma general por los ríos Moa (al norte),
sus afluentes río Los Lirios (al oeste), arroyo La Vaca (área central) y el río
Yagrumaje (al este y sur). La fuente de alimentación principal de estos ríos y
arroyos, son las precipitaciones atmosféricas, desembocando las arterias principales
en el Océano Atlántico, donde forman deltas cubiertos de sedimentos palustres y
vegetación típica de manglar.
La mayor parte del yacimiento está ocupado por la zona de divisorias entre el río
Yagrumaje y el arroyo La Vaca, presentando un relieve suavemente ondulado que
alcanza una altura de 174 m hacia el sur, disminuyendo su altura hasta 20 m al norte
y nordeste. Tratándose de los depósitos en específico, aparece al oeste un pequeño
arroyuelo con estrecho cause proveniente de las aguas de escorrentía.


Relieve

El relieve del área antes de iniciarse la explotación del yacimiento, se caracterizaba
por un conjunto de elevaciones pre-montañosas escalonadas con superficies de
aplanación que descendían suavemente en dirección Noroeste (Figura 2.3).
21

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Figura 2.3. Mapa Base

Durante la explotación del yacimiento los frentes de explotación se orientaron en
dirección Este – Oeste, generándose taludes con pendientes abruptas y depresiones
en esta dirección, que modificaron totalmente el relieve original, interceptando
además transversalmente a la red del drenaje superficial natural. Las nuevas
pendientes generadas tanto por su magnitud, como por su dirección, provocaron
desequilibrios en las formas estables del relieve original, propiciando el desarrollo de
los procesos erosivos y notables modificaciones topográficas (Figura 2.4). Con la
actividad extractiva fueron creadas varias formas antrópicas positivas y negativas del
relieve.

Figura 2.4. Mapa topográfico actual.

22

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

Yanet Ramírez Urgellés

Aguas terrestres

Este factor ambiental ha sufrido el impacto de la actividad minera, con
transformaciones notables de la red de drenaje superficial original, a la cual se han
incorporado los surcos y cárcavas generadas por las alteraciones en la naturaleza
de los materiales superficiales y el surgimiento de formas favorables y desfavorables
del relieve para su desarrollo. El drenaje superficial se ha deteriorado en la mayoría
de las plataformas, aunque se han adoptado medidas correctivas con anterioridad.
Debido a la actividad minera se generan continuamente depresiones donde se
acumulan las aguas pluviales como puede apreciarse en la Figura 2.5.

Figura 2.5. Acumulación de las aguas pluviales.



Suelo

Por la cantidad de cárcavas, surcos erosivos y arrastre de sedimentos hacia lugares
bajos, la erosión en el área puede evaluarse de intensa o de gran magnitud, siendo
este precisamente, como uno de los problemas principales que se observan en el
Depósito.
Dentro de los procesos y fenómenos geoambientales que afectan los suelos se
presenta la erosión, que no es más que el proceso de desagregación y remoción de
partículas del suelo o de fragmentos y partículas de rocas, por la acción combinada
de la gravedad y el agua, la erosión eólica y la acción de los organismos (plantas y
animales).
En general se distinguen dos formas de enfoque para los procesos erosivos:
23

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•Erosión natural o geológica.
•Erosión artificial o antrópica
Erosión natural se desarrolla en equilibrio con la formación de los suelos, es
beneficiosa. En cambio la erosión artificial, es producida por la actividad del hombre.
Crea condiciones de desequilibrio que no son fáciles de controlar y van en aumento
de año en año.
Las causas conocidas de la erosión son muchas, pero podrían sintetizarse en dos:
o

La destrucción de la estructura superficial natural de los suelos, conformada

naturalmente para resistir los golpes de las gotas de lluvia, evitando la separación de
sus partículas componentes.
o


La erosión acelerada provocada por la acción del hombre.

Flora y Fauna
La vegetación juega un papel importante, ya que constituye uno de los productores
primarios de casi todos los ecosistemas, además de ser estabilizadora de
pendientes, retarda la erosión, influye en la cantidad y la calidad del agua, mantiene
microclimas locales, atenúa el ruido, y es el hábitat de varias especies (Hernández,
2003).
En el área, la flora y la fauna fue prácticamente eliminada debido a la explotación
minera, solo se encuentran fragmentos de relictos de vegetación seminatural en
zonas aledañas, asociada algunas cañadas y a fuertes pendientes (Figura 2.6 y 2.7).
De forma similar la fauna asociada fue extinguida y en menor medida migró hacia
áreas distantes al perder su hábitat.

Figura 2.6 y 2.7. Presencia de actividad biótica en áreas aledañas al depósito (zona sur).

24

�Tesis de Maestría



Yanet Ramírez Urgellés

Calidad del aire

Sin duda las condiciones climáticas del territorio determinan los niveles y forma de
afectación de la calidad del aire por la emisión de partículas y de ruido durante y
después de la actividad extractiva. En la región predomina un clima tropical húmedo
con lluvia todo el año a diferencia de la mayor parte del resto del país, que ha sido
clasificado como tropical con verano muy húmedo. Este rasgo distintivo del territorio,
está relacionado con la ocurrencia de las mayores precipitaciones durante el periodo
invernal, con valores máximos entre octubre y febrero, comportamiento diferente al
de la mayor parte del país y el cual está condicionado fundamentalmente por la
orografía presente. El régimen de precipitaciones en Moa, posee rasgos
diferenciales respecto al contexto del país, pues en su ritmo anual se observa como
tendencia la ocurrencia de láminas máximas entre los meses de octubre y enero es
decir, hacia finales del período lluvioso (mayo - octubre) y comienzos del menos
lluvioso (noviembre - abril), de forma que resulta más regular. Existe además un
máximo secundario de precipitaciones en mayo y dos mínimos relativos, el principal
de febrero a abril y el secundario de junio a septiembre (Inversiones GAMMA SA,
2010).


Vientos

La zona de Moa se encuentra bajo la influencia directa de los vientos Alisios, de
manera que la brisa puede quedar enmascarada dentro del flujo de circulación
general de la atmósfera, sin que se aprecie cambio de signo de las componentes en
la mañana, manifestándose solamente un aumento en la velocidad del viento, en un
proceso conocido como reforzamiento del Alisios por la brisa. Aunque la información
sobre el viento en condiciones nocturnas en la zona es muy escasa, la presencia del
terral ha sido inferida a partir de evaluaciones para las primeras horas de la mañana.
En tal sentido, al evaluar datos de las 06.00 horas se encontró la manifestación del
terral como un flujo continuo de vientos del tercer cuadrante de poca intensidad
hasta 2-3 horas después de la salida del sol, quedando ubicado el inicio de la hora
de transición terral-brisa marina en el período de 08.00-09.00. Los espesores del
terral en la zona han mostrado valores entre 300 - 600 m, con las menores alturas en
el área de la fábrica Ernesto Guevara, donde en ocasiones no superan los 300 m.
Dos aspectos fundamentales a la hora de determinar la afectación de calidad del

25

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

aire en el territorio lo constituyen sin dudas la concentración de material particulado
en suspensión y el comportamiento del ruido ambiental.


Polvo

Como resultado del tráfico de camiones y otros equipos que desarrollan la minería,
se pueden presenciar las grandes emisiones de polvo a la atmósfera.
Son notables las consecuencias negativas de los impactos actuales sobre el medio
ambiente. En la atmósfera de regiones como la estudiada, se genera una zona
química de origen antrópico que extiende su influencia a decenas de kilómetros de
distancia en las direcciones predominantes del viento, provocando la presencia de
altos contenidos de sustancias nocivas, que aún en bajas concentraciones, pueden
llegar a afectar no solo la calidad del aire, sino además la del suelo, la vegetación y
la fauna en los ecosistemas presentes, así como la salud de la población
(Inversiones GAMMA SA, 2010).


Economía

Económicamente la región está dentro de las más industrializadas del país, no solo
por sus riquezas minerales, sino además, porque cuenta con dos plantas
procesadoras de níquel en producción, la ECECG y la Cmdte. Pedro Soto Alba. Este
renglón constituye el segundo rubro exportable del país. Además de estas industrias
metalúrgicas, existen otras instalaciones de apoyo a la metalurgia y la minería, tales
como la Empresa Mecánica del Níquel, Centro de Proyectos del Níquel
(CEPRONIQUEL), la Empresa Constructora y Reparadora del Níquel (ECRIN),
CEDINIQ, entre otras (Martínez, 2011).


Geotectónica

Martínez (2011) recoge en su investigación que desde el punto de vista regional,
esta área se relaciona con el desarrollo de sistemas de arco insulares y cuenca
marginal durante el mesozoico, y a su extinción a fines del Campaniano SuperiorMaestrichtiano. Debido a procesos de acreción tectónica, se produce la obducción
del complejo ofiolítico, según un sistema de escamas de sobrecorrimiento, sobre el
borde pasivo de la Plataforma de Bahamas. Una vez que se ha producido el
emplazamiento del complejo ofiolítico – obducción - las litologías ultramáficas en
condiciones de clima tropical y subtropical, fundamentalmente, se inicia el proceso
de

serpentinización,

aunque

hay

criterios
26

fundados

en

consideraciones

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

experimentales, que en ambos procesos – obducción y serpentinización – se
producen casi simultáneamente. La mayoría de los complejos ofiolíticos que afloran
están tectonizados y sumamente agrietados, dislocados, con presencia de espejos
de fricción y otras estructuras que manifiestan una intensa fracturación y
desplazamiento de las litologías hasta emplazarse en la litosfera superior; los
fenómenos estructurales producidos durante los procesos de obducción y
serpentinización, contribuyeron a acelerar el proceso de lateralización de las
ultramafitas serpentinizadas.
Las principales estructuras representativas de este sistema son: falla Los Indios,
Cayo Guam, Moa, Miraflores, Cabaña y Maquey (Martínez, 2011).
Relativo a la morfotectónica, el yacimiento Punta Gorda se encuentra ubicado en el
bloque El Toldo, el cual ha manifestado los máximos levantamientos relativos de la
región. La litología está representada por rocas del complejo máfico y ultramáfico de
la secuencia ofiolítico, sobre las cuales se ha desarrollado un relieve de montañas
bajas de cimas aplanadas ligeramente diseccionadas.


Características geológicas de la región

Según Iturralde-Vinent, (1996a, 1996b, 1996c, 1998) el área de estudio se enmarca
dentro de la región oriental de Cuba, la cual desde el punto de vista geológico se
caracteriza por la presencia de las secuencias del cinturón plegado cubano y las
rocas del “neoautóctono”.
En los macizos rocosos de Mayarí y Sagua-Moa-Baracoa afloran fundamentalmente
unidades oceánicas correspondientes a las ofiolitas septentrionales, y a los arcos de
islas volcánicos del Cretácico y del Paleógeno (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Las
ofiolitas septentrionales en la región de estudio están enmarcadas dentro de la
llamada faja ofiolítica Mayarí-Baracoa (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b, 1998). Sus
principales afloramientos están representados por los macizos Mayarí-Cristal y MoaBaracoa (Martínez, 2011). Desde el punto vista tectónico la región se caracteriza por
su gran complejidad, predominando las estructuras disyuntivas de direcciones NW y
NE.
El área de estudio se caracteriza desde el punto de vista geológico por la presencia
de las secuencias del cinturón plegado cubano y del “Neoautóctono” (Iturralde
Vinent, 1996).
27

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

Se reconocen seis unidades tectónico-estratigráficas (UTE) principales en la región:
1) Rocas de afinidad ofiolíticas.
2) Materiales volcánicos vulcano-sedimentarios asociados a un arco de islas
Cretácico.
3) Materiales asociados a cuencas transportadas del Campaniense Tardío al
Daniense.
4) Rocas volcánicas y vulcano-sedimentarias pertenecientes al arco de islas del
Terciario.
5) Materiales asociados a cuencas transportadas del Eoceno Medio al Oligoceno.
6) Materiales asociados a un estadío neoplatafórmico “Neoautóctono” desde el
Oligoceno al Reciente (Iturralde,1999a).
Las rocas de afinidad ofiolíticas son las de mayor distribución en el área,
enmarcándose dentro de la llamada faja ofiolíticas Mayarí-Baracoa (Iturralde Vinent..
1996 y 1998.). Estas ofiolitas han sido interpretadas como representativas de un
sistema de cuencas de retroarco-marginal, ubicado paleogeográficamente entre la
plataforma de Las Bahamas y el arco de las Antillas Mayores (Iturralde Vinent,
1996b, 1998). La faja ofiolítica constituye un cuerpo alóctono tabular con una
longitud de 170 Km. Geomorfológicamente dividido en diferentes partes por el valle
del río Sagua de Tánamo y las Montañas del Purial. Posee un espesor que en
ocasiones sobrepasa los 1000 metros (Iturralde Vinent 1996, 1998). La secuencia de
piso a techo está compuesta por peridotitas con texturas de tectonitas, “acumulados
ultramáficos”, acumulados máficos, diques de diabazas y secuencias efusivassedimentarias. Estas ofiolitas se disponen en forma de escamas tectónicas,
cabalgando las rocas vulcano-sedimentarias del arco de islas del Cretácico, las
cuales

están

cubiertas

transgresivamente

por

secuencias

flychoides

y

olistostrómicas del Maestrichtiano al Paleoceno (Fm. Mícara, y la Fm. Picota). En
ocasiones las ofiolitas están cubiertas por materiales vulcano-sedimentarios
procedentes del arco de islas del Paleógeno y por secuencias terrígenascarbonatadas más jóvenes.

28

�Tesis de Maestría



Yanet Ramírez Urgellés

Macizo ofiolítico Mayarí –Baracoa

El complejo ofiolítico Mayarí-Cristal se ubica en la parte occidental de la faja
ofiolíticas Mayarí-Baracoa, ocupando un área aproximada de 1200 Km2 y posee una
morfología tabular con un espesor de 1 a 1,5 Km. En él se han descrito
principalmente los complejos utramáficos y diques de diabasas; en cambio la
existencia del complejo de gabros es polémica y el vulcano-sedimentario no ha sido
localizado todavía (Iturralde Vinent, 1996, 1998). Las rocas ultramáficas están
constituidas predominantemente por harzburgitas, dunitas, rara veces por iherzolitas
y piroxenitas. Al sur del macizo Mayarí-Cristal, se localiza el melange La Corea, la
cual es una zona metamórfica de unos 25 Km2. Esta zona se compone por
diferentes bloques separados por una matriz serpentinítica. Predominan las rocas
metamórficas de alta presión, así como metabasitas de baja presión de origen
ofiolítico. Las metamorfitas de alta presión son anfibolitas areníferas y bloques
aislados de esquistos glaucofánicos; además existen esquistos verdes, esquistos
tremolíticos, actinolíticos, diques de pegmatitas y granitóides masivos. En La Corea
existen diferentes fasies metamórficas, y todas afloran hacia la parte sureste de la
región de estudio, las que se distinguen son:


fasies de esquistos verdes: en ellos se asocian los esquistos micáceos, esquistos
grafíticos, cuarcíferos y otros.



fasies de las córneas: estas fasies se encuentran mucho en los metamorfismos
de contacto, en ellas se localizan los mármoles, las cuarcitas secundarias y otras.



fasies de las anfibolitas: Esta es la fasie donde todos los minerales se forman a
alta presión y temperatura, en ella se encuentra todas las anfibolitas propiamente
dichas.

En la faja ofiolítica existen diferentes cuerpos de cromitas con diferentes niveles de
estructuras del corte ofiolítico. Las cromitas ricas en cromo se localizan en rocas
ultrabásicas, peridotitas con texturas de tectonitas (Mayarí), y las ricas en aluminio
en la denominada Moho Transition Zone (Moa – Baracoa). Sin embargo en la zona
de Sagua de Tánamo (extremo oriental del macizo Mayarí-Cristal) existen los dos
tipos de cromitas, las ricas en aluminio y las ricas en cromo, todo esto es debido que
Sagua de Tánamo es el lugar de depósito de estos sedimentos erosionados, es
decir, es la cuenca que acumula los sedimentos de las dos grandes fuentes de
29

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

suministro (Mayarí –Cristal y Moa –Baracoa). En Mayarí - Cristal también están
presentes los cuerpos de piroxenitas los cuales cortan los peridotitos y los cuerpos
de cromitas (Iturralde, 1996, 1998). Los diques de diabazas de pocos centímetros de
potencia se encuentran separados a una distancia de 1mts a 5 mts (Iturralde Vinent,
1996, 1998) hoy por hoy se cuestiona mucho la existencia de una secuencia de
diques paralelos como las que existen en otras regiones del mundo.


Características geológicas del área de estudio

En el yacimiento Punta Gorda se encuentran tres grandes conjuntos litológicos: el
basamento, la corteza de meteorización laterítica y lateritas redepositadas. La
litología que existe en el basamento es la peridotita serpentinizada en mayor o
menor grado, por eso es que hay una complejidad litológica media. Las peridotitas
presentes en el área son harzburgitas, de color azul verdoso oscuro, con contenidos
variables de piroxénos rómbicos y olivinos, y tanto los piroxénos como el olivino han
sido transformados al grupo de la serpentina. En el área, la faja de serpentinita
foliada y esquistosa coincide con las zonas de contacto de los mantos tectónicos. La
faja ofiolítica deformada está cortada completamente por varios sistemas de fallas
más jóvenes. Las budinas, fundamentalmente son peridotitas que se presentan
fracturadas y rodeadas por serpentinitas esquistosas. Estas fajas se orientan
preferentemente al N60ºE.


Caracterización de la corteza de meteorización

La corteza de meteorización está desarrollada sobre rocas peridotíticas como
pueden ser harzburgitas- serpentinizadas en distintos grados y por serpentinitas, las
cuales ocupan la mayor parte del yacimiento, en menor grado existen minerales
friables producto del intemperismo químico de gabro olivínico, plagioclasas y
anfibolitas. Ubicado el primero hacia las zonas este y norte del yacimiento y los otros
dos tipos de corteza hacia la parte este del depósito mineral. Las litologías que
conforman el perfil friable son de arriba hacia abajo:
o

Litología 1: Ocre estructural con concreciones ferruginosos (OICP). Presentan

color pardo oscuro con concreciones ferruginosas que aumentan de tamaño hacia la
superficie donde forman bloques de distintas dimensiones y forma.
o

Litología 2: Ocre inestructural sin concreciones ferruginosos (OISP). Presenta

color pardo oscuro y no lleva en su formación los perdigones de hierro redondeados.

30

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o

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Litología 3: Ocre estructural final (OEF). Se caracteriza por sus estructuras

terrosas y color pardo amarillento hasta amarillo, se distingue la estructura de la roca
madre.
o

Litología 4: ocre estructural inicial (OEI) es un material de color amarillento,

con tonalidades rojizas y verdosas típico de una serpentinita fresca, y en el se
reconoce en su estructura la roca que le dio origen.
o

Litología 5: Serpentina lixiviada (SL). Las rocas como regla están manchadas

de ocre. La ocretización se observa en forma de manchas de los hidróxidos de
hierro. El grado de intemperismo es irregular y las más intemperizadas están
representadas por rocas claras donde en forma de una red de vetillas tiene lugar la
serpentinización. Son rocas friables y ligeramente compactas de color gris verdoso
las cuales conservan la estructura de la roca madre.
o

Litología 6: Corteza a partir de gabros (CG). Son materiales arcillosos de color

pardo lustroso de diferentes tonalidades (desde pardo oscuro brillante hasta colores
ladrillo y crema). Estos materiales son pobres en hierro, níquel y cobalto con
contenidos perjudiciales al proceso de sílice y aluminio. Esta litología está presente
en la parte este del yacimiento y en menor proporción en su parte norte.
En conclusión, el área de estudio presenta un relieve bastante erosionado y afectado
como consecuencia de las

actividades de la explotación minera activa,

principalmente en esta etapa operativa en la que se encuentra actualmente,
representado por taludes descubiertos, expuestos a los agentes erosivos que
accionan con gran intensidad, presencia de surcos y cárcavas de mediana y gran
extensión, influenciados por los agentes de intemperismo, acumulación de aguas
pluviales y subterráneas que drenan desde los taludes existentes.
Existen también escombreras que en estos momentos son inactivas en las cuales en
ocasiones se han descuidado los parámetros de diseño que se exigen, lo que puede
ocasionar inestabilidad de las mismas, afectaciones al paisaje, agrietamiento y
deslizamientos (Inversiones GAMMA SA, 2010). El medio biótico es uno de los más
alterados, encontrándose vida solo en las áreas aledañas, teniendo en cuenta que
son pequeñas zonas donde aparece algún tipo de vegetación, y un poco más
distante, las áreas reforestadas.

31

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

Yanet Ramírez Urgellés

Toma de muestras

Los trabajos de muestreo fueron tomados de trabajos anteriores previamente
realizados. Para la obtención del diagnóstico adquirieron y utilizaron los materiales y
técnicas más novedosas para orientar y apoyar la cartografía durante los trabajos de
campo y para evaluar el estado del medio ambiente y de las acciones de la
rehabilitación minera (Inversiones GAMMA SA, 2010). Entre los materiales, equipos
y técnicas empleadas se encuentran:
Las imágenes satelitales de alta resolución, fueron utilizadas en la delimitación
cartográfica de las zonas afectadas por la minería y áreas de difícil acceso, en las
que fueron realizadas acciones de rehabilitación minera. Se emplearon las imágenes
IKONOS de alta resolución mediante un mosaico de imágenes comprendidas entre
los años 2005 y 2006. Las imágenes IKONOS se obtuvieron en formato GEOTIFF,
con resolución espacial 1 m, color verdadero. El sistema de referencia empleado fue
la proyección geográfica longitud/latitud Datum WGS 84 (EPSG: 4326), método
Bursa-Wolfe (7-parámetros). La imagen se procesó con el Software ENVI versión
4.5, aplicándosele varios filtros para mejorar el contraste y la textura. Posteriormente
se exportó a un Sistema de Información Geográfica (SIG MapInfo V.10),
realizándose la vectorización de la misma, con el objetivo de realizar distintos
análisis de la información espacial e integrar los resultados en una región común
(capa), que contiene una base de datos con los principales indicadores empleados
para el diagnóstico del proceso de rehabilitación minera.
El Sistema de Posicionamiento Global (GPS) se usó durante los trabajos de campo
para delimitar cartográficamente las áreas de las plantaciones forestales. Para las
principales afectaciones provocadas por el desarrollo de los procesos erosivos y la
ubicación de los espejos de aguas y sedimentadores, se utilizó un equipo de
posicionamiento global (GPS) de la marca Garmin 60 Csx con una precisión de más
menos 1 metro (Figura 2.8). Los puntos de GPS conjuntamente con las imágenes
satelitales permitieron precisar la ubicación exacta de cada sitio y su representación,
en el Sistema de Información Geográfico.
o Mediciones de Polvo y de Ruido
Con el objetivo de conocer la calidad del aire, se determinó el grado de dispersión de
las partículas y los niveles de ruido en el Yacimiento y su área de influencia.
32

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Durante los trabajos realizados en el presente estudio, se diseñó una red de punto
para medir in situ el volumen y tipo de polvo en suspensión mediante el contador de
partículas Aerocet 531 Serie E7295 (Figura 2.9). Este equipo es pequeño,
totalmente portable y almacena hasta 4000 mediciones en tiempo real. Esta unidad
contiene una fuente de radiación beta que determina la ganancia de peso en un
filtro, a medida que este experimenta acumulación de partículas dando cumplimiento
al método alterno para determinación de material particulado PM10. El rango de
concentración es de 0-1 mg/m³, el equipo opera a una temperatura no menor a 0 °C
y no mayor a 50 °C y la toma de muestra se realiza durante 2 minutos por punto.
Este equipo puede trabajar en dos modalidades:
a) como contador de partículas en los rangos &gt;0.5 μm y &lt; .5 μm
b) como un contador volumétrico para la fracciones PM1, PM2.5, PM7, PM10 y TSP.
Las mediciones fueron realizadas colocando el sensor del equipo a una altura de
1.55 metros teniendo en cuenta, que esa es la altura promedio de las fosas nasales
para una persona parada o en estado de movimiento, Figura 2.10.

Figura 2.8 y 2.9. GPS Portátil y Equipo para determinar material particulado

33

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Figura 2.10. Determinación in situ de Polvo.

Se diseñó una red de puntos de determinación de polvo que abarcara de forma
general toda el área del Yacimiento Punta Gorda y una parte considerable de
Yagrumaje Norte y Oeste, Figura 2.12.


Equipo para mediciones del ruido ambiental

De forma conjunta con las mediciones de polvo en suspensión se hicieron
mediciones de ruido ambiental. En todos los puntos se midió el ruido con un
sonómetro tipo HD 8701 de la Delta OHM, cuya región de frecuencia y el rango de
niveles abarcados es de 1000 Hz y de 30 a 130 respectivamente, Figura 2.11.
Las mediciones se realizaron siguiendo los siguientes aspectos metodológicos:
-el sonómetro se encontraba debidamente verificado y con alta técnica.
-antes de cada jornada de medición se calibró el sonómetro con una fuente HD 9102
de Clase 1 según la noma IEC 942-1988, para la calibración integral del sistema que
provee un sonido de banda estrecha con nivel sonoro de 94 y 110 dB (lineal) con
incertidumbre no mayor de ± 0, 5 dB (lineal).
-en cada punto de medición se hicieron cinco determinaciones, que fueron
promediadas.


Técnicas de laboratorio empleadas en el análisis de las aguas superficiales.

Las determinaciones de laboratorio de las aguas fueron realizadas en el CEDINIQ.
Los métodos de análisis empleados fueron los siguientes:

34

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o Volumétricos (CO3 -2, CL-, NH3)
o Gravimétricos (ST, S/S, SD, SO4 -2)
o Espectrofotometría de Absorción Atómica: Metales
o Electrométricos (pH)

Figura 2.11. Sonómetro utilizado en las mediciones de ruido ambiental.

Con relación a la calidad de las aguas superficiales, durante la ejecución del
diagnóstico fueron muestreadas y caracterizadas en diferentes sitios del yacimiento
(Tabla 2.1), las aguas de ríos, arroyos y pequeños cuerpos de agua. El punto 36,
presenta como coordenadas X: 20. 612880 y Y: 74. 895650 en el yacimiento PG.,
donde también se tomaron mediciones de polvo y ruido solamente.
2.4. Procesamiento de la información
Se han analizado en otros estudios referentes al área las acciones del proyecto
sobre el medio ambiente, aparecen alteraciones en los factores, lo que trae como
resultado la aparición de varios impactos, muchos de estos se han ido intensificando,
por lo que fue necesario recurrir a varias caminatas por los Depósitos para
corroborar los impactos que anteriormente existían. Este proyecto ha traído como
consecuencia

diversos

impactos

sobre

socioeconómico.
35

los

factores

físico,

biológico

y

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Figura 2.12. Ubicación de los puntos de muestreo de calidad del agua, aire y sedimentos.

36

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Tabla 2.1 Puntos de muestreo de calidad del aire, del agua y los sedimentos.

37

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2.4.1. Elección de la metodología de evaluación de impactos
Se seleccionó la metodología Criterios Relevantes Integrados (CRI) de Buroz (1990),
para la evaluación de los impactos ambientales. El método de CRI está basado en
un análisis multicriterio, partiendo de la idea de que un impacto ambiental se puede
estimar a partir de la discusión y análisis de criterios con valoración ambiental, los
cuales se seleccionan dependiendo de la naturaleza del proyecto. Es una
metodología ventajosa, simple de usar y comprender. Permite el estudio profundo de
las acciones e impactos, la esquematización de los resultados de la EIA, es
excelente para la identificación y análisis de los impactos. Facilita la descripción de
cada impacto en su medio y su efecto en detalle para luego evaluarlo
cuantitativamente a partir de los criterios de evaluación.

38

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Este método se emplea asignando valores a los efectos adversos relevantes de
acuerdo a los criterios de extensión, intensidad, duración, reversibilidad y riesgo,
para de esta manera alcanzar el valor de impacto ambiental por efecto y la
jerarquización de los mismos.


Caracterización de la metodología CRI

Para identificar los impactos que están operando o interactuando sobre el área
previamente seleccionada, es requisito indispensable conocer las diferentes
actividades que se generan durante la ejecución del proyecto y las cuales producen
efectos sobre el medio físico, biológico y socio-económico. (Buroz, 1990, citado por
Vílchez, 2014).
Se mantiene un orden consecutivo según el medio afectado:
Medio Físico

MF - 01

Medio Biológico

MB - 01

Medio Socioeconómico

MSE- 01

La metodología considera indicadores de impactos para la valoración de de los
mismos


Intensidad (I): Cuantificación de la fuerza, peso o rigor con que se manifiesta el
proceso o impacto puesto en marcha.



Extensión (E): Influencia espacial o superficie afectada por la acción antrópica.
Es decir, Medida del ámbito espacial o superficie donde ocurre la afectación.



Duración (D): Lapso o tiempo que dura la perturbación. Período durante el cual
se sienten las repercusiones del proyecto o número de años que dura la acción
que genera el impacto.



Reversibilidad (Rv): La posibilidad o dificultad para retornar a la situación actual.



Riesgo (Ri): Probabilidad de que el efecto ocurra.

La escala de valores para todos los indicadores estará comprendida entre 1 y 10.
Este método considera que el valor del impacto ambiental (VIA), es generado por
una acción que es producto de las siguientes variables, como se muestra en la
Figura 2.13.

39

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MÉTODO DE LOS CRITERIOS RELEVANTES INTEGRADOS
.

Intensidad

Extensión

Duración

Reversibilidad

Riesgo

Valor de Impacto Ambiental (VIA)
Figura 2.13. Diagrama del VIA. Fuente: Buroz, (1990)

En la tabla 2.2 se muestra la clasificación de los impactos según su valor.
Tabla 2.2. Escala de clasificación de impactos.

Valor

Intensidad

Extensión

Duración

Reversibilidad

Riesgo

6-10

Alta

Generalizada

Larga

Irreversible

Alto

&gt; 75%

(&gt;5años)

(baja capacidad

(&gt;50%)

o irrecuperable)
3-5

Media

Local o

Media

Medianamente

Medio

Extensiva

(2&gt;5 años)

reversible de 11

(10 a

a 20 años, largo

50%)

10% - 75%

plazo
1-2

Baja

Puntual

Corta

Reversible (a

Bajo

&lt; 10 %

(&lt;2 años)

corto plazo &lt;de

(&lt;10%)

10 años)
Fuente: Buroz, (1990).
Posterior a la asignación de valores para cada una de las variables antes descritas
se procede a introducir esos datos en la siguiente fórmula, para asignarle una
categoría:
VIA = I x Wi + E x We + D x Wd + Rv x WRv + Ri x WRi(1)
Donde,
I = Intensidad
E = Extensión
40

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D = Duración
Rv = Reversibilidad
Ri = Riesgo
Wi = Peso con que se pondera la intensidad
We = Peso con que se pondera la extensión
Wd = Peso con que se pondera la duración
WRv = Peso con que se pondera la reversibilidad
WRi = Peso con que se pondera el riesgo
La prueba del método en numerosos proyectos indicó la necesidad de diferenciar el
peso de cada indicador. Los diferentes análisis indicaron que los mejores resultados
se obtenían con la ponderación mostrada en la siguiente tabla 2.3.
Tabla 2.3. Criterios de evaluación y peso asignado.

Indicador

Peso (%)

Intensidad

30

Extensión

20

Duración

10

Reversibilidad

20

Riesgo

20

Fuente: Buroz, (1990).
Los resultados de la evaluación se reflejan en la ficha descriptiva que recoge los
elementos fundamentales y se muestra a continuación:
Jerarquización de los impactos
Nombre / Código
Descripción
Para la jjerarquización de impacto ambiental (JIA), una vez que se han aplicado las
metodologías pertinentes, para identificar los impactos ambientales, los ordenamos
de mayor a menor valor, con el fin de establecer prioridades, en cuanto a las
propuestas y ejecución de medidas.

41

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La siguiente tabla 2.4, presenta la Jerarquización de los impactos a partir del valor
de impacto ambiental (VIA).
Tabla 2.4. Jerarquización de impactos.

Categoría

Ocurrencia

Valor de VIA

I

Muy alta

II

Alta

6&lt; VIA ≤ 8

III

Moderada

4&lt; VIA ≤ 6

IV

Baja

VIA &gt;8

VIA ≤ 4

Fuente: Buroz, (1990).
Posteriormente se elaboran las medidas ambientales de prevención, mitigación o
corrección en función de las categorías asignadas:


CATEGORÍA I. Probabilidad de ocurrencia muy alta. VIA ≥ 8. Máxima atención.
Medidas preventivas para evitar su manifestación.



CATEGORÍA II. Probabilidad de ocurrencia alta. 6 &lt;VIA &lt; 8. Medidas mitigantes
o correctivas (preferiblemente estas últimas). Normalmente exigen monitoreo o
seguimiento.



CATEGORÍA III. Probabilidad de ocurrencia moderada. 4 &lt; VIA &lt; 6. Medidas
preventivas, que pueden sustituirse por mitigantes, correctivas o compensatorias
cuando el impacto se produzca, si aquéllas resultaran costosas.



CATEGORÍA IV. Probabilidad de ocurrencia baja o media. VIA ≤ 4. No se
aplican medidas, a menos que se trate de áreas críticas o de medidas muy
económicas.

42

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CAPÍTULO 3. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS
En este capítulo se presentan y analizan los resultados obtenidos durante el
desarrollo de la investigación, siguiendo la metodología expuesta en el capítulo II,
marco metodológico, así como su relación con los objetivos específicos.
3.1. Resultados químicos del muestreo
Se tomaron los resultados obtenidos a partir de los estudios de Inversiones GAMMA
SA, (2010).


Aguas

Los resultados del muestreo de las aguas de ríos, arroyos y pequeños cuerpos de
agua se resumen en la Tabla 3.1.
Del total de los 7 puntos muestreados 5 corresponden a corrientes superficiales (1,
2, 3, 4, y 7) y las dos restantes (la 5 y la 6) a un pozo hidrogeológico y a la surgencia
de un pequeño manantial respectivamente. Es notable la diferencia entre estos dos
tipos de aguas en la mayoría de los indicadores que fueron medidos tales como el
pH, la carga de sedimentos, las concentraciones de Cl, SO4 y Ca.
En pocos casos los valores rebasan las concentraciones máximas admisibles (CMA)
para el agua potable, siendo significativa una mineralización inferior a la reportada
para yacimientos en su fase de inicio de explotación. Esto puede estar motivado por
el hecho de que en Punta Gorda se ha retirado casi en su totalidad la capa mineral y
el agua está en contacto con rocas y sedimentos de más baja mineralización.
En sentido general las aguas de acuerdo a su composición físico-química no
presentan un estado preocupante por una alta contaminación por metales.


Polvo

Las concentraciones de contaminantes en el área, superan, según los resultados de
estudios precedentes, las Concentraciones Máximas Admisibles (CMA) del SO2, H2
S, aerosoles (polvo en suspensión) y polvo en suspensión y sedimentable (INSMET,
1990; CESIGMA, 1997 y 2003 y Inversiones GAMMA, 2009). La emisión de los
contaminantes del aire en el caso del material particulado proviene en la actualidad
del resto de la explotación de los yacimientos más cercanos y de la fábrica Che
Guevara. En cuanto a los gases, los principales contaminantes son SO2, H2S, NO2y
NH3 producto de la actividad de las fábricas (Che Guevara y Moa Níquel) y la Planta
de Amoniaco. Los resultados de las determinaciones de polvo en suspensión para
43

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cada una de las fracciones en los 56 puntos correspondientes a los yacimientos
Punta Gorda, Yagrumaje Norte y Yagrumaje Oeste, obtenidos en este estudio son
mostrados en la Tabla 3.2.
En todos los puntos de medición los valores de las fracciones PM-7, PM-10, TSP
sobrepasan los Concentración Máxima Admisible (CMA) vigente en Cuba de 0,1
mg/m3 para zonas habitables, siendo los más críticos los puntos 49, 51 y 53
asociados al tráfico vehicular en caminos mineros no asfaltados y con bajo grado de
humedad.
Del análisis de estas figuras se puede apreciar la considerable contribución de los
aportes de las emisiones de la fábrica ECECG, ya que por lo general los valores más
altos se encuentran en los puntos más cercanos a las áreas de la fábrica y a la presa
de cola y de forma más puntual a sectores de los caminos principales de mayor
circulación.
Estos resultados concuerdan con los valores existentes para la región y corroboran
el hecho de que la presencia de material particulado suspendido representa un
fenómeno de carácter regional donde el proceso de reforestación si bien puede
contribuir a su disminución no representa la contribución fundamental.
• Ruido
En total fueron medidos una serie de 56 puntos coincidentes con los de
determinaciones de polvo (Figura 2.12), cuyos valores se presentan en la Tabla 3.2.
Como se puede observar, existen una serie de puntos con valores superiores a los
45 dB, valor que representa de forma aproximada el máximo establecido para zonas
rurales no perturbabas, mostrando así que los valores más elevados son producto
de la proximidad a vías con tráfico automotor (17, 22, 43, 44, 46, 47, 48, 49, 50 y 52)
y cercanía a la zona fabril (1, 2, 4, 5, 26, 27, 51, 56).
3.2. Identificación de los impactos
Los impactos evaluados por el método CRI se dividen en tres medios: físico,
biológico y socioeconómico (Tabla 3.3).

44

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Tabla 3.2. Resultados de las determinaciones de calidad del aire (polvo y ruido).

45

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Tabla 3.3. Impactos de Ambientes.

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Componente Medio Físico
A continuación se analizan los impactos que afectan el medio físico. La puntuación
asignada para cada criterio de valoración se obtuvo a través de tormenta de idea,
consulta a especialistas, trabajadores y técnicos que radican en los depósitos.
MF- 01: Alteración de la calidad del aire.
o Medio Afectado: Aire.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Tráfico de vehículos en los depósitos durante la carga y
transportación del mineral desde los diferentes frentes de minería. Emisiones de
polvo, gases y ruido. Ubicación del mineral, remonte y formación de pilas.
o Efectos: La alteración en la composición del aire por las emisiones de polvo,
gases y ruido, afecta la flora y fauna asociada al área. Tratando el tema de los
efectos de las emisiones de polvo en específico, es crítica la situación, debido a que
en tiempo de seca se dificulta grandemente el paso del personal que trabaja en los
depósitos para realizar recorridos y otras tareas. Con el paso de los camiones y
otros equipos, se crean capas con un espesor de hasta 25 cm de polvo muy fino que
logra viajar en forma de torbellino a grandes distancias. En tiempos de lluvia, se
generan capas de lodo de hasta 20 cm de espesor en los caminos mineros, y más
tarde son retirados con buldozer y mototrailla (Figura 3.1 y 3.2), quedando expuesta
una superficie seca y vulnerable al paso de los camiones, ocasionando de esta
manera grandes nubes densas de polvo que se elevan hasta más de 10 m de altura.
El equipamiento minero produce ruido considerable que dificulta la estancia en la
caseta de muestreo donde se realiza la actividad.
El ruido se define como un sonido indeseable para los sujetos que lo perciben. Sus
efectos negativos más importantes son la pérdida de audición, dolores de oído y
cabeza, estrés, irritabilidad, agresividad, malestar, alteraciones del sistema nervioso,
interferencias en la comunicación, disminución de la eficacia en la actividad cotidiana
y perturbaciones en la fauna local (Terry, Rodríguez, et. al., 2014).
o Descripción del impacto: Estas emisiones se pueden considerar como el
impacto negativo que más afecta al medio, en las zonas aledañas donde se ha
logrado desarrollar la reforestación, y en las mismas áreas del depósito. La

47

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contaminación acústica es una de las causas de mayor deterioro de la calidad de
vida en los depósitos.

Figura 3.1 y 3.2. Grandes espesores de lodo frente a la caseta de muestreo.

Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Este impacto ha traído consigo grandes afectaciones a los factores
ambientales en el depósito y en otras áreas circuncidantes, por lo que se considera
como notable o muy alta intensidad 10.
o Extensión: Este impacto es característico en el depósito alcanzando unos 15.73
ha, y cuyo efecto, se manifiesta en todo el entorno considerado, siendo su nivel de
extensión generalizada 9.
o Duración: El criterio de duración del impacto está asociado al tiempo de duración
del mismo desde el momento en que aparece hasta que pueda el medio regresar a
sus condiciones iniciales. A partir de la existencia de los depósitos, ha sido alterada
la calidad del aire, debido a las emanaciones de polvo, ruido y gases durante 12
años, por lo que se considera como larga 9.
o Reversibilidad: La reversibilidad en los depósitos, teniendo en cuenta este tipo
de impacto, puede alcanzar un plazo corto de menos de 10 años para que el medio
retome su condición inicial, lo que se puede lograr una vez que cese la actividad de
la minería, además de ser un área de pequeña extensión en comparación a los
yacimientos. Este efecto se considera reversible con un valor de 1.
o Riesgo: Este impacto representa un alto nivel de riesgo para el medio físico,
debido a las afectaciones que en el entorno se han causado, principalmente por el
exceso de polvo y ruido en el ambiente, se considera el riesgo como alto, con un
valor de 8.
48

�Tesis de Maestría

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Los datos determinados se introducen en la fórmula que aparece en la página 37.
VIA = 10 x 0.3 + 9 x 0.2 + 9 x 0.1 + 1 x 0.2 + 8 x 0.2 = 7.5
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.4.
Tabla 3.4. Jerarquización del impacto sobre el aire.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

10

9

9

1

8

7.5

ll

Afectado
Aire

Fuente: Elaboración propia.
MF-02: Aumento de la intensidad de la erosión en el área por remoción y
excavación.
Medio Afectado: Suelo.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Ubicación del mineral, remonte y formación de pilas.
Tráfico de vehículos y equipos pesados. Formación de pasteles y pilas del mineral
seco.
o Efectos: Los efectos de este impacto se agravan cada vez más, debido a que el
medio no es capaz de restablecerse con la misma intensidad en que se degrada. A
simple vista se pueden notar las afectaciones en el suelo, lo que dificulta el acceso
del personal que transita por el área, e incluso en ocasiones, para los camiones.
Actualmente aunque se toman medidas para una mejor conformación de las
plataformas, no se han resuelto estos problemas.
Cada día se intensifica la erosión de los suelos producto a las malas condiciones del
terreno y por la mala operación de los equipos (cargadores, mototrailla,
retroexcavadoras y buldozer) a la hora de realizar las diversas tareas como:
remonte, evacuación, nivelación de caminos y plataformas donde se incrementa y
extrae el mineral. Toda modificación que se realiza en depósito, al no considerar
medidas para su mejor conformación, influye y determina en el aumento de la
intensidad de la erosión, lo que origina que en ocasiones quede expuesto a la
superficie el material de la propia base del depósito, corriendo el riesgo de ser
minado o arrastrado por las aguas o por los buldozer, lo cual ya ha sucedido con
anterioridad.

49

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o Descripción del impacto: Teniendo en cuenta esta etapa operativa,
constantemente se mantiene la acción sobre el suelo, y trae como consecuencia
negativa la erosión del mismo, lo cual se intensifica y se hace cada vez más notable.
Al caminar a través de las pilas o pasteles, u otras áreas de las plataformas que
están por los alrededores, se observan huellas de la minería que en algún momento
se desarrolló allí, ha sido abandonada por un tiempo, y quedan expuestas a los
agentes de intemperismo, formando así cortezas duras y muy degradadas, dando
lugar al agrietamiento y desertificación de las mismas donde apenas se origina el
habitad para algunas especias de la vegetación típica de estas zonas
semidesérticas.
Existen ciertas características en el terreno como la pendiente, topografía, humedad
del suelo, el contenido en nutrientes, a cuyas variaciones son muy sensibles algunas
especies florísticas, que resultan por tanto, indicadoras de estas condiciones y se
pierden de forma irreversible del territorio (CEPRONIQUEL, 2001).
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: El grado de incidencia de estas acciones sobre el suelo, es notable,
por lo que se considera como de alta intensidad 10.
o Extensión: Este impacto se manifiesta en toda la zona de estudio, con un nivel
de extensión generalizado, tomando el valor de 9.
o Duración: El criterio de duración de este impacto ha estado de manifiesto
durante más de cinco años, por lo que la misma se considera como larga con un
valor de 8.
o Reversibilidad: Este aumento de la intensidad de la erosión en el área, logrará
alcanzar su mayor estabilidad y recuperación luego del cese de la minería, lo que se
podría lograr a corto plazo en menos de 10 años, siempre que se tomen en cuenta
todas las medidas y se realice la supervisión continua. Su efecto se considera
reversible con un valor de 2.
o Riesgo: A pesar del riesgo que representa este impacto, se trabaja por el
mejoramiento de ello, aún así, se considera como alto, incluso sigue generando
otros efectos. Este riesgo alcanza un valor de 9.
VIA = 10 x 0.3 + 9 x 0.2 + 8 x 0.1 + 2 x 0.2 + 9 x 0.2 = 7.8
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.5.

50

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Tabla 3.5. Jerarquización del impacto sobre el suelo.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

10

9

8

2

9

7.8

II

Afectado
Suelo

MF- 03: Contaminación de las aguas superficiales.
o Medio Afectado: Aguas superficiales.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Mantenimiento de los sistemas de drenaje y de las vías
de acceso.
o Efectos:

Las

aguas

superficiales

provenientes

de

escorrentías

corren

contínuamente a orillas del depósito, con un pequeño cauce que ha ido
disminuyendo en el tiempo al igual que su caudal. Los flujos hídricos provocan
cambios físico-químicos en el terreno que disminuyen la resistencia del mismo
(Guardado y Almaguer, 2001), y en temporada lluviosa suele incrementarse y tomar
fuerza mientras que en el período seco, llega a desaparecer. La generación de
polvo, desprendimiento de suelos y materia orgánica, y los desechos sólidos han
contribuído a ello. No da abasto para ningún uso, ni siquiera para regar los caminos
del depósito. En estas zonas pantanales por las que apenas corre un hilillo de agua,
se han reducido las posibilidades de vida vegetal y animal, Figura 3.3

Figura 3.3. Aguas superficiales provenientes de escorrentías.

o Descripción del impacto: La minería es uno de los principales focos
contaminantes

de

las

aguas,

las

cuales

son

impactadas

negativamente,

produciendo de algún modo el encausamiento de las aguas superficiales. Se han
51

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creado sistemas de drenaje, los cuales están cubiertos de sedimentos, y en otros
casos se han formado lagunas de sedimentación de gran espesor, con
granulometría muy fina. Esto ha provocado que las aguas superficiales que
provienen de escorrentía, alcancen elevadas concentraciones de minerales y
elementos pesados propios del medio, modificando así su composición. Son
saturadas por sólidos en suspensión, sales metálicas, nutrientes, restos de suelo y
materia orgánica que se desprende de las laderas de las escombreras ya
reforestadas y de las zonas más altas de los depósitos.
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Si se logra el mantenimiento de los sistemas de drenaje, existe la
posibilidad del aumento de la circulación de las aguas, principalmente las pluviales
que permanecen estancadas en las plataformas, se puede mejorar la fluidez y
circulación del caudal de estos manantiales. El grado de incidencia se considera
como de alta intensidad 6.
o Extensión: Este impacto se manifiesta de forma extensiva en la zona de estudio,
con un valor de 8.
o Duración: Este impacto ha permanecido vigente hace varios años, y a la vez se
incrementa cada vez más. Tiene un valor de 8, debido a que se considera como de
larga duración.
o Reversibilidad: Con el cese de la minería, existe la posibilidad de que estas
aguas recuperen su calidad, quizás no como la inicial, pero ya no existiría una fuente
de contaminación como lo ha sido la minería, lo que se podría lograr a largo plazo,
de 11-20 años, siempre que se tomen en cuenta todas las medidas. Su efecto se
considera medianamente reversible con un valor de 5.
o Riesgo: Al no trabajar en el mantenimiento y mejor conformación del sistema de
drenajes, no se podrá lograr el mejoramiento de la calidad de estas aguas,
permaneciendo de esta manera inútiles. Este riesgo se considera como alto, con un
valor de 8.
VIA = 6 x 0.3 + 6 x 0.2 + 8 x 0.1 + 5 x 0.2 + 8 x 0.2 = 6.4
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.6.

52

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Tabla 3.6. Jerarquización del impacto sobre las aguas superficiales.

Medio
Afectado
Aguas
Superficiales

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

6

6

8

5

8

6.4

ll

MF- 04: Posible ocurrencia de desprendimientos o deslizamientos.
o Medio Afectado: Paisaje.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Tráfico de vehículos y equipos pesados. Producción de
vibraciones.
o Efectos: En los taludes descubiertos de los pasteles, se crean sistemas de
agrietamiento muy pronunciados, cárcavas y surcos de mediana y gran extensión
expuestos a los agentes de intemperismo. Son zonas donde a pesar de tomarse
medidas de seguridad para disminuir la erosión en los depósitos, se hace difícil
mantener la estabilidad, provocando el deslizamiento y desprendimiento del material,
principalmente al aumentar la humedad. A la hora de evacuar el mineral o nivelar los
pasteles (con buldozer o compactadores) para lograr mejor conformación de los
mismos, el suelo es sometido a fuertes vibraciones. Estos taludes aparecen en los
bordes de los pasteles o plataformas, donde es inactiva la minería, y han quedado
abandonadas a la merced de los agentes de intemperismo, modificando el paisaje
con gran intensidad y de manera extensiva, Figura 3.4 y 3.5.

Figura 3.4 y 3.5. Desprendimientos y deslizamientos en las laderas y taludes que bordean las
plazoletas.

o Descripción del impacto: Este impacto negativo va dejando notables
modificaciones en el medio trayendo consigo el deterioro del paisaje, la inestabilidad
53

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de laderas y taludes donde lamentablemente al hombre en ocasiones se le hace
difícil acceder a ellas por el peligro al que se expone. No se manifiestan con
frecuencia deslizamientos de gran escala, mas ocurren con la presencia de la alta
humedad en el medio. El debilitamiento de la resistencia del suelo es consecuencia
de los cambios físicos (Chávez y Guardado, 2008) lo que brinda un enfoque a
estudios geotécnicos de laderas y taludes que puedan ser utilizados para la
prevención, mitigación y estabilización de riesgos por deslizamientos en los
Depósito.
Desde el punto de vista físico, los deslizamientos se producen como consecuencia
de los desequilibrios existentes entre las fuerzas que actúan sobre un volumen de
terreno (Almaguer, 2006).
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: La intensidad de los desprendimientos o deslizamientos en los
depósitos, se considera como de intensidad alta con un valor de 7. A pesar de
tomarse medidas para asegurar la estabilidad del medio, no se erradican todos los
problemas y es necesario persistir en ello.
o Extensión: Este impacto se manifiesta de forma extensiva bordeando todo el
perímetro del depósito, con un valor de 5.
o Duración: Este impacto según ha pasado el tiempo, ha estado vigente y a la vez
se incrementa cada vez más. Tiene un valor de 9, debido a que se considera como
de larga duración.
o Reversibilidad: Al finalizar la minería, estas áreas de los depósitos serán
tratadas como un yacimiento cerrado para su rehabilitación, asegurando su
recuperación a corto plazo, lo que requiere de atención y supervisión para evitar la
erosión de sus laderas como actualmente sucede. Su reversibilidad tiene un valor de
2.
o Riesgo: Se debe trabajar en la conformación de las laderas y taludes, para lograr
mayor estabilidad. Este riesgo se considera como alto, con un valor de 7.
VIA = 7 x 0.3 + 5 x 0.2 + 9 x 0.1 + 2 x 0.2 + 7 x 0.2 = 5.8
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.7.

54

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Tabla 3.7. Jerarquización del impacto sobre el paisaje.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

7

5

9

2

7

5.8

llI

Afectado
Paisaje

MF- 05: Arrastre de sedimentos durante las precipitaciones atmosféricas.
o Medio Afectado: Suelo.
o Localización: Depósitos.
o Acciones

generadoras:

Conformación

de

las

plazoletas

y

falta

de

compactación. Ubicación del mineral, remonte y formación de pilas. Mantenimiento de
los sistemas de drenaje.
o Efectos: Actualmente, uno de los problemas que afectan severamente es el
desnivel e irregularidad en las plataformas, generando el mayor arrastre de
sedimentos hacia las plazoletas bajas, las cuales carecen de un sistema de drenaje
en buen estado (Figura 3.6 y 3.7). Durante los tiempos de seca se crean grandes
emanaciones de polvo, por lo que durante la etapa de las precipitaciones, se
estanca un gran volumen de agua y acarrea con ella materiales y sedimentos muy
finos que son arrastrados desde las partes más elevadas. En la orilla del camino
principal, se acumulan materiales más gruesos removidos por la mototrailla o
buldozer a su paso, los cuales luego son arrastrados por el agua. Al no existir el
contínuo mantenimiento de las zanjas, se originan lagunas pantanosas, las cuales
impiden la circulación de los equipos mineros y dificulta el incremento y evacuación
en el depósito. En ocasiones se atascan los camiones, y aunque no se producen
graves daños materiales, en los frentes de minería o caminos mineros ha ocurrido.
Además de los antes expuesto, incrementa la erosión en las laderas descubiertas y
desprotegidas en los alrededores donde no existe acceso al minado, y afecta la
calidad de las aguas superficiales, además de saturar su cauce con gran cantidad de
sedimentos.

55

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Figura 3.6 y 3.7. Arrastre y acumulación de sedimentos durante las precipitaciones atmosféricas.

o Descripción del impacto: La sedimentación constituye uno de los más graves
impactos de la erosión en el medio ambiente, desequilibrando las condiciones
hidráulicas, promoviendo crecientes, pérdida de capacidad de almacenamiento de
agua, e incremento de sólidos en suspensión y disueltos, con la consecuente
afectación a la calidad del agua (CEPRONIQUEL, 2007). El arrastre de sedimentos
durante las precipitaciones atmosféricas trae consigo diversas afectaciones en los
depósitos y la generación de nuevos impactos con sus efectos negativos sobre el
medio físico, biológico y socioeconómico. Al concluir la temporada de lluvia, el
material húmedo se seca originando mayor volumen de polvo en el aire y en el
suelo, afectando así todo el ecosistema que lo rodea.
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Este impacto se considera como de intensidad alta con un valor de
8.
o Extensión: Este impacto se manifiesta de forma generalizada en todas las
plataformas del depósito, aunque en unas ocurre con mayor intensidad, con un valor
de 8.
o Duración: Con el accionar continuo de la minería, este impacto se incrementa
cada vez más. Alcanza el valor de 7, debido a que se considera como de larga
duración.
o Reversibilidad: Este impacto es medianamente reversible, con un valor de 5,
puesto que cuando cierre el proyecto, y concluya la minería en el área, el medio

56

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afectado que se analiza podrá recuperarse lentamente tomando un tiempo entre 11 20 años.
Riesgo: Este riesgo se considera como alto, con un valor de 7.
VIA = 8 x 0.3 + 8 x 0.2 + 7 x 0.1 + 5 x 0.2 + 7 x 0.2 = 7.1
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.8.
Tabla 3.8. Jerarquización del impacto sobre el suelo.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

8

8

7

5

7

7.1

II

Afectado
Suelo

MF- 06: Cambios geomorfológicos del paisaje (nueva modificación del relieve).
o Medio Afectado: Relieve.
o Localización: Depósitos.
o Acciones

generadoras:

Conformación

de

las

plazoletas

y

falta

de

compactación. Ubicación del mineral, remonte y formación de pilas. Planificación y
dirección de la evacuación del mineral seco y listo para alimentar a fábrica.
Mantenimiento de los caminos.
o Efectos: En el área de estudio han ocurrido notables modificaciones en el
relieve, puesto que se diferencian las condiciones actuales a las que inicialmente
existían (Figura 3.8 y 3.9). En las plazoletas más bajas de los depósitos (al norte), el
mineral aparece depositado generalmente en forma de pilas; en las más altas (al
sur) en forma de pasteles, y el depósito de nivel más bajo está conformado por
pasteles (al este). Según la planificación de la minería, va desarrollándose la
evacuación y el incremento, y con ella el avance de los cambios en el medio. A
medida que se va extrayendo el componente útil, al mismo tiempo en otra plazoleta
se va incrementando desde los frentes. Al remontar el material, quedan
estructuradas las pilas. Los pasteles son conformados con buldozer y deben ser
compactados para una mejor conformación, pero la mayoría de las veces esto no
sucede, por lo que al llover aumenta la humedad del componente útil que no ha
secado completamente, y muchas veces cesa la minería, por lo que se abandona un
leve tiempo. Existen áreas donde antes no se incrementaba, y ahora se toman con
este fin, propiciando la creación de nuevas vías para acceder dentro de ellas, dando
lugar al tráfico de vehículos y equipos pesados, por lo que el relieve es modificado.
57

�Tesis de Maestría

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Figura 3.8 y 3.9. Modificaciones del paisaje.

o Descripción del impacto: Este impacto negativo es el resultado de los trabajos
de movimientos de tierras, conformación de plataformas, construcción de caminos,
zanjas, y otras acciones que se desarrollan en la fase de operación, lo que genera
severas modificaciones morfológicas en la superficie original del terreno propiciando
la creación de formas antrópicas, unas positivas con respecto al nivel del relieve
actual por acumulación de mineral, y otras negativas por la extracción (depresiones)
que se ejecuta depresiones provocadas por la mala operación de los operadores de
los cargadores y retroexcavadoras al minar (CEPRONIQUEL, 2007), Figura 3.10 y
3.11.

Figura 3.10 y 3.11. Depresiones provocadas por la mala operación de los operadores de los
cargadores y retroexcavadoras al minar.

Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Este impacto se considera como de intensidad alta con un valor de
8.
o Extensión: Este impacto se manifiesta de forma generalizada en todas las
58

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plataformas del depósito, aunque en unas ocurre con mayor intensidad, con un valor
de 10.
o Duración: Este impacto acciona desde los inicios de la etapa operativa,
alcanzando un valor de 7, debido a que se considera como de larga duración.
o Reversibilidad: Es reversible, con un valor de 1, puesto que al pasar a la etapa
de cierre se podrá restablecer el área en menos de 10 años.
o Riesgo: Este riesgo se considera como alto, con un valor de 6.
VIA = 8 x 0.3 + 10 x 0.2 + 7 x 0.1 + 1 x 0.2 + 6 x 0.2 = 6.5
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.9.
Tabla 3.9. Jerarquización del impacto sobre el relieve.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

8

10

7

1

6

6.5

ll

Afectado
Relieve

MB - 01: Destrucción de la flora.
o Medio Afectado: Flora.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Tráfico de vehículos. Ubicación del mineral, remonte y
formación de pilas. Emisión de gases y de polvo. Alteración del paisaje. Producción
de ruido y vibraciones. Maquinarias y medios técnicos. Mantenimiento de los
caminos.
o Efectos: En las áreas del depósito no existe vegetación alguna, solo que en
algunos alrededores han sobrevivido algunas especies como: pequeños bosques
donde aparecen la Casuarina equisetifolia y Pinus cubensis, marañón, especies del
orden Orchidale, Crisobalanus icaco (icaco), matorrales espinosos, charrascales y
otros tipos de plantas invasoras. Las pocas especies que aún se encuentran están
amenazadas por la contaminación, el aumento del nivel de ruido, por el trasiego de
los camiones y equipos pesados (CEPRONIQUEL, 2004).
o Descripción del impacto: El impacto es negativo, pues en las áreas destinadas
para la recepción y evacuación del componente útil, es baja la probabilidad de
encontrar vida. Las principales causas que han provocado la pérdida de diversidad
biológica son las siguientes: alteraciones, fragmentación o destrucción de hábitat,
59

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ecosistemas y paisajes, la contaminación del suelo, las aguas y la atmósfera
(Rodríguez, Terry y Valdés, et. al., 2014).
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Su intensidad es alta con un valor de 10, teniendo en cuenta que
este es uno de los impactos más latentes.
o Extensión: Se extiende de manera generalizada en todos los depósitos, con un
valor de 10.
o Duración: Este impacto acciona desde hace más de 5 años, con un valor de 10,
debido a que se considera como de larga duración.
o Reversibilidad: Este impacto es medianamente reversible, luego del cierre de la
minería se puede restablecer el área, mas la flora y la fauna solo logrará recuperarse
una parte de ella, alcanzando un valor de 5.
o Riesgo: El riesgo es alto con un valor de 10, considerando la importancia que
tiene la necesidad del restablecimiento del ecosistema en los depósitos.
VIA = 10 x 0.3 + 10 x 0.2 + 10 x 0.1 + 5 x 0.2 + 10 x 0.2 = 9
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.10.
Tabla 3.10. Jerarquización del impacto sobre la flora.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

10

10

10

5

10

9

l

Afectado
Flora.

MB-02: Alteración del habitad para la fauna (migración y muerte) por la actividad
minera.
o Medio Afectado: Fauna.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Maquinarias y medios técnicos. Mantenimiento de los
caminos. Tráfico de vehículos. Ubicación del mineral, remonte y formación de pilas.
Emisión de gases y de polvo. Producción de ruido y vibraciones.
o Efectos: Debido a cada modificación que surge con el avance de la evacuación y
el abasto en los depósitos, crece la posibilidad de que se degeneren los
ecosistemas, aún aquellos que rodean el área de estudio. Las pocas especies
existentes migran hasta donde puedan sentirse seguras y puedan reproducirse.

60

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o Descripción del impacto: Este impacto negativo permite analizar las
condiciones de esta etapa operativa en la que está encausado este proyecto, donde
las plazoletas son desérticas (Figura 3.12), y el ruido por el tráfico de los equipos es
continuo. Todo esto es lo que propicia seguramente, la no permanencia de especies
en la zona.

Figura 3.12. Plazoletas desérticas por la actividad minera.

Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Su intensidad es alta con un valor de 10.
o Extensión: Se extiende de manera generalizada con un valor de 10.
o Duración: Este impacto acciona desde hace más de 5 años, con un valor de 9.
o Reversibilidad: Este impacto es medianamente reversible con un valor de 5,
considerando que al pasar a la etapa de reforestación, se recupere el ecosistema,
pero no asegura logarlo en su totalidad.
o Riesgo: El riesgo es alto con un valor de 10.
VIA = 10 x 0.3 + 10 x 0.2 + 9 x 0.1 + 5 x 0.2 + 10 x 0.2 = 8.9
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.11.
Tabla 3.11. Jerarquización del impacto sobre la fauna.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

10

10

9

5

10

8.9

l

Afectado
Fauna

MS - 01: Generación de nuevas fuentes de empleo.
o Medio Afectado: Sociedad.
o Localización: Depósitos.

61

�Tesis de Maestría

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o Acciones generadoras: Toma de muestras. Control de las operaciones y
ubicación de los equipos mineros. Maquinarias y medios técnicos. Regadío de agua
por pipas. Mantenimiento de los caminos.
o Efectos: Con la generación de nuevas fuentes de empleo, se benefician
económicamente todo el personal que labora en el depósito, contribuyendo de esta
manera a la disminución de la tasa de desempleo en el municipio y logrando mayor
efectividad del trabajo en la mina. A continuación se muestra la tabla 3.12 donde se
reflejan los salarios según la plantilla establecida en los depósitos.
o Descripción del impacto: La plantilla de los depósitos ha estado incompleta en
ocasiones, pero se han hecho convocatorias de parte de la especialista en recursos
humanos y el especialista al frente del proyecto, incorporando así el personal
idóneo, lo que asegura mejor productividad. La aparición de este impacto positivo
está ligado a la fase operativa del proyecto, puesto que existe demanda de fuerza de
trabajo producto al incremento de los volúmenes de extracción haciéndose
necesario la adquisición de nuevos equipos.
Tabla 3.12. Salarios y plantilla en Depósito.

Turnos
A, B, C y D

Plazas

Salarios por

Salario

turnos

Total

Esp. B en Geología.

589.25$

2357$

Muestrero

482.72$

1930.88$

Muestrero

482.72$

1930.88$

Muestrero

482.72$

1930.88$

Total

8149.64$

Fuente: Elaboración propia.
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Su intensidad es baja con un valor de 2, teniendo en cuenta que el
nivel de empleo es bajo.
o Extensión: Se extiende de manera local con un valor de 3.
o Duración: Este impacto acciona desde hace más de 5 años, con un valor de 8.
o Reversibilidad: Este impacto es irreversible con un valor de 6, dado que siempre
va a existir la necesidad del empleo, producto a la carga de trabajo y tareas que se
deben realizar en el depósito, de manera ardua y continua.
o Riesgo: El riesgo es bajo con un valor de 1.
62

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VIA = 2 x 0.3 + 3 x 0.2 + 8 x 0.1 + 6x 0.2 + 1 x 0.2 = 3.4
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.13.
Tabla 3.13. Jerarquización del impacto sobre el medio social.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

2

3

8

6

1

3.4

lV

Afectado
Sociedad

MS - 02: Aumento del consumo de combustible.
o Medio Afectado: Económico.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Control de las operaciones y ubicación de los equipos
mineros. Maquinarias y medios técnicos. Regadío de agua por pipas. Mantenimiento
de los caminos. Carga y transportación del mineral desde los diferentes frentes de
minería. Desmonte y formación de pasteles del mineral seco.
o Efectos: El consumo diario de petróleo, es considerable en el depósito,
principalmente en aquellos equipos de arranque y carga que son los de mayor
consumo. Por tal motivo cada tarea a realizar debe ser bien orientada y supervisada
para no derrochar este preciado líquido.
o Descripción del impacto: Este impacto repercute en el medio económico, ya
que todo equipamiento minero es habilitado con diesel, y anualmente se consumen
4 488 202.29 ltrs del mismo, en función de las labores mineras, por lo que se toman
medidas para evitar el desvío de este recurso que le cuesta al país.
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Su intensidad es notablemente alta con un valor de 10.
o Extensión: Se extiende de manera generalizada con un valor de 9.
o Duración: Este impacto acciona con un valor de 8.
o Reversibilidad: Este impacto es irreversible con un valor de 10, pues no es
recuperable.
o Riesgo: El riesgo es alto con un valor de 8.
VIA = 10 x 0.3 + 9 x 0.2 + 8 x 0.1 + 10 x 0.2 + 8 x 0.2 = 9
El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.14.

63

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

Tabla 3.14. Jerarquización del impacto sobre el medio económico.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

10

9

8

10

8

9

I

Afectado
Económico

MS - 03: Aumento de la probabilidad de riesgo de accidentes por incremento del
tráfico de equipos.
o Medio Afectado: Sociedad.
o Localización: Depósitos.
o Acciones generadoras: Control de las operaciones y ubicación de los equipos
mineros. Maquinarias y medios técnicos. Carga y transportación del mineral desde
los diferentes frentes de minería. Desmonte y formación de pasteles del mineral
seco. Señalización.
o Efectos: Como parte de los efectos que causa este impacto, se establecen
medidas de seguridad y en cada plazoleta se señalizan los caminos y las pilas para
facilitar de esta manera el tráfico de los camiones y demás equipos.
o Descripción del impacto: La probabilidad de riesgo de accidentes no solo está
dada por el incremento del tráfico de equipos, sino también por las condiciones
irregulares existentes en el terreno, por lo que al personal del área se le exige que
solo deben circular de día para los recorridos y marcha ruta que se orientan, y en
horario nocturno realizarlo en camiones.
Criterios de valoración del impacto
o Intensidad: Su intensidad es alta con un valor de 8.
o Extensión: Este impacto es extensivo en los depósitos con un valor de 5.
o Duración: Desde hace más de 5 años acciona con un valor de 6.
o Reversibilidad: Este impacto es irreversible con un valor de 10. Al tomarse
medidas, se asegura la vida del trabajador. Aún así, de suceder lo contrario, nada
haría volver la vida del hombre.
o Riesgo: El riesgo es alto con un valor de 9.
VIA = 8 x 0.3 + 5 x 0.2 + 6 x 0.1 + 10 x 0.2 + 9 x 0.2 = 7.8

64

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Yanet Ramírez Urgellés

El resultado de los criterios de valoración del impacto se introduce en la tabla 3.15.
Tabla 3.15. Jerarquización del impacto sobre el medio económico.

Medio

I

E

D

Rv

Ri

VIA

Categoría

8

5

6

10

9

7.8

II

Afectado
Económico

3.3. Evaluación final de los impactos sobre cada medio afectado
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: suelo
Este impacto de clasifica como de Categoría II, posee una probabilidad de
ocurrencia alta, con 6 &lt; VIA &lt; 8. Se recomienda como medidas correctivas:
1. Realizar la compactación adecuada (con el equipamiento apropiado) de las
plataformas y pasteles para disminuir el arrastre del material suelto.
2. Relleno de los huecos y nivelación de las plataformas.
3. Remodelación y protección de los taludes para atenuar la acción de la erosión.
4. Capacitar y preparar los operadores de los equipos de arranque y carga (RE, CF
y buldozer) para realizar sus funciones en las distintas plataformas, y así alcanzar y
mantener buena conformación del terreno.
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: relieve
Este impacto de clasifica como de Categoría II, posee una probabilidad de
ocurrencia alta, con 6 &lt; VIA &lt; 8. Se recomienda como medida correctiva:
1. Supervisión del modo operativo de los equipos en el área para evitar graves
modificaciones del terreno.
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: agua
Este impacto se clasifica como de Categoría II, la probabilidad de ocurrencia es alta,
con 6 &lt; VIA &lt; 8. Como parte de las medidas se recomienda:
Correctiva:
Mantener distante los basureros de las zonas por donde corren las aguas de
escorrentía, y garantizar la supervisión y control de estos.
Mitigante :
Lograr la conformación del sistema de drenajes existente, y darle seguimiento.

65

�Tesis de Maestría

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Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: aire
Este impacto se clasifica como de Categoría II, la probabilidad de ocurrencia es alta,
con 6 &lt;VIA &lt; 8. Como medidas correctivas se recomienda:
1. Mantener y priorizar el riego sistemático de agua en los caminos de los depósitos,
principalmente frente a la caseta de muestreo.
2. Reducir las velocidades de los equipos que circulan en los depósitos para
disminuir las emanaciones de polvo.
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: flora
Este impacto se clasifica como de Categoría I, la probabilidad de ocurrencia es muy
alta, con VIA ≥ 8. Se establecen como medidas:
Mitigante :
1. Favorecer el crecimiento de vegetación en forma de pantalla arbórea por los
bordes de los depósitos con el apoyo del personal de REMIN o del Proyecto EcoArte.
Correctiva :
2. Se propone una vez cerrado el proyecto de Secado olar, la restauración de las
áreas afectadas con la siembra de especies propias del territorio.
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: fauna
Este impacto se clasifica como de Categoría I, la probabilidad de ocurrencia es muy
alta, con VIA ≥ 8. Se recomienda como medida preventiva :
1. Monitorear en la etapa de cierre la restauración del terreno para insertar varias
especies endémicas en la zona.
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: paisaje
Este impacto se clasifica como de Categoría IIl, la probabilidad de ocurrencia es
moderada, con 4 &lt; VIA &lt; 6. Se recomienda tomar medidas correctivas como:
1. Exponer en lugares visibles avisos indicando las medidas de protección y
prevención que deben adoptarse respecto a los riesgos ambientales del
establecimiento.
2. Perfeccionar la elaboración de la planificación en Depósitos.
3. Mejoramiento de la señalización en las pilas y caminos.

66

�Tesis de Maestría

Yanet Ramírez Urgellés

Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: sociedad
Este impacto se clasifica como de Categoría Il, la probabilidad de ocurrencia es alta,
se recomienda tomar medidas mitigantes y correctivas :
1. Realizar chequeos médicos con mayor rigor y frecuencia al personal que labora
directamente en los depósitos.
2. Uso de los medios de seguridad, respeto a las señales del tránsito, y no exceso
del uso del claxon de los camiones principalmente frente a la caseta de muestreo.
3. Prohibición de la permanencia de personas ajenas a la actividad, en las áreas
donde se ejecuten los trabajos.
Evaluación final del impacto sobre el medio afectado: económico
Este impacto se clasifica como de Categoría Il, la probabilidad de ocurrencia es alta,
se recomienda tomar medidas de corrección :
1. Uso estricto de las medidas (control de los GPS y mediciones de combustible).
El resultado del análisis previamente realizado, se resume en una tabla matriz (Tabla
3.16), en la que se ordenan los impactos del medio físico, biológico y
socioeconómico de mayor a menor VIA, con la finalidad de proponer que se ejecuten
las medidas mitigantes y correctivas priorizando el orden que ellas presentan. Ver
Anexos.

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Tabla 3.1. Resumen de las determinaciones de laboratorio de los puntos del muestreo de aguas superficiales y subterráneas.

68

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CONCLUSIONES


La caracterización del depósito de mineral del secado solar como productor de
impactos, el análisis y selección de la metodología aplicar, la identificación de los
factores ambientales susceptibles de recibirlos, y la identificación, caracterización y
evaluación de los impactos ambientales permitió obtener el estudio geoambiental del
Depósito de la UBMina y elaborar un sistema de medidas para minimizar sus efectos
negativos.



La caracterización del depósito de mineral de secado solar como productor de
impactos permitió identificar como principales acciones productoras de impactos : la
toma de muestras, el abasto, el remonte y formación de pilas, y la evacuación del
mineral.



El análisis de las principales metodologías de evaluación de impactos propició
seleccionar la metodología Criterios Relevantes Integrados de Buroz (1990), como la
más racional debido a su efectividad, además de ajustarse a las necesidades del
ambiente afectado y a las características del proyecto.



Se

identificaron y caracterizaron seis factores ambientales susceptibles de

recibir impactos en el medio físico, dos en el medio biológico y tres en el medio
socio-económico.


El plan de medidas correctivas y mitigantes elaborado permite minimizar los
efectos negativos provocados por la ejecución del proyecto.

69

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RECOMENDACIONES
Elaborar un programa de educación ambiental para el personal de la Mina con
acciones específicas para los trabajadores del Depósito de Secado solar.

70

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76

�Tabla 3.16. Tabla Matriz.
Código

Nombre del
impacto

Descripción

Medio
Afectado

VIA

Probabilidad
de ocurrencia

Medidas a Aplicar

Alta

Correctivas:
1. Capacitar los operadores de los equipos de
arranque y carga para realizar sus funciones en
las distintas plataformas logrando buena
conformación del terreno.
2. Remodelación y protección de los taludes para
atenuar la acción de la erosión.

Alta

Correctivas:
1. Riego sistemático de agua en los caminos de
los depósitos, principalmente frente a la caseta
de muestreo.
2. Reducir las velocidades de los equipos que
circulan en los depósitos para disminuir las
emanaciones de polvo.

Componente Medio Físico.

MF-02

MF-01

Aumento de la
intensidad de la
erosión por
remoción y
evacuación.

Alteración de la
calidad del aire.

Existen áreas de los alrededores,
donde se observan huellas de la
minería que ha sido abandonada , y
quedan expuestas a los agentes de
intemperismo, formando así cortezas
duras y muy degradadas, apareciendo
el agrietamiento y desertificación de las
mismas donde apenas se origina el
habitad para algunas especias de la
vegetación típica de estas zonas
semidesérticas.
Estas emisiones se pueden considerar
como el impacto negativo que más
afecta al medio en las zonas aledañas
donde se ha logrado desarrollar la
reforestación, y en las mismas áreas
del depósito. La contaminación acústica
es una de las causas de mayor
deterioro de la calidad de vida en los
depósitos.

Suelo

Aire

7,8

7,5

�Tabla 3.16. Continuación.

Código

Nombre del
impacto

Descripción

Medio
Afectad
o

VIA

Probabilida
d de
ocurrencia

Medidas a Aplicar

Alta

Correctivas:
1. Compactación adecuada con el
equipamiento apropiado de las plataformas y
pasteles.
2. Relleno de los huecos y nivelación de las
plataformas.

Alta

Correctiva:
Supervisión del modo operativo de los
equipos en el área para evitar graves
modificaciones del terreno.

Componente Medio Físico.

MF-05

MF-06

El arrastre de sedimentos durante las
precipitaciones atmosféricas afecta los
depósitos y genera nuevos impactos
con sus efectos negativos sobre el
Arrastre de
medio
físico,
biológico
y
sedimentos durante
socioeconómico. Al concluir la Suelo
las precipitaciones
temporada de lluvia, el material
atmosféricas
húmedo se seca originando mayor
volumen de polvo en el aire y en el
suelo, afectando así todo el
ecosistema que lo rodea.
Este impacto negativo es el resultado
de los trabajos de movimientos de
tierras, conformación de plataformas,
Cambios
construcción de caminos, zanjas, y
geomorfológicos otras acciones que se desarrollan en la
del paisaje (nueva fase de operación, lo que genera Relieve
modificación del severas modificaciones morfológicas
relieve).
en la superficie original del terreno
propiciando la creación de formas
antrópicas, unas positivas y otras
negativas.

7,1

6,5

�Tabla 3.16. Continuación.
Código

Nombre del
impacto

Descripción

Medio
Afectado

VIA

Probabilidad
de ocurrencia

Medidas a Aplicar

Alta

Correctivas:
Distanciar los basureros de las zonas por
donde corren las aguas de escorrentía, y
garantizar la supervisión y control de estos.
Mitigante:
Lograr la conformación del sistema de
drenajes existente, y darle seguimiento.

Alta

Correctiva:
Supervisión del modo operativo de los
equipos en el área para evitar graves
modificaciones del terreno.

Componente Medio Físico.

MF-03

Riesgo de
contaminación de
las aguas
superficiales.

MF-04

Posible ocurrencia
de
desprendimientos
o deslizamientos.

Se han formado lagunas de
sedimentación de gran espesor de
granulometría muy fina provocando
que las aguas superficiales que vienen
de escorrentía, alcancen elevadas
concentraciones de minerales y
elementos pesados propios del medio
modificando así su composición,
siendo saturadas de sólidos en
suspensión,
sales
metálicas,
nutrientes, restos de suelo y materia
orgánica que se desprende de las
laderas de las escombreras ya
reforestadas y de las zonas más altas
de los depósitos.
Este impacto negativo va dejando
notables modificaciones en el medio
trayendo consigo el deterioro del
paisaje, la inestabilidad de laderas y
taludes donde lamentablemente al
hombre en ocasiones se le hace difícil
acceder a ellas por el peligro al que se
exponen. No se manifiestan con
frecuencia deslizamientos de gran
escala, pero frecuentan en presencia
de alta humedad en el medio.

Aguas
Superfi
ciales

Relieve

6,4

6,5

�Tabla 3.16. Continuación.
Código

Nombre del
impacto

Descripción

Medio
Afectado

VIA

Probabilidad
de ocurrencia

Medidas a Aplicar

Muy Alta

Mitigante:
Favorecer el crecimiento de vegetación
espontánea en los alrededores de los depósitos
donde no existe vegetación alguna.
Correctivas:
Al cerrar el proyecto de secado solar, restaurar
las áreas afectadas con la siembra de especies
propias del territorio.

Muy Alta

Correctiva:
Supervisión del modo operativo de los
equipos en el área para evitar graves
modificaciones del terreno.

Componente Medio Biológico

MB-01

MB-02

El impacto es negativo, pues en las
áreas destinadas para la recepción y
evacuación del componente útil, es
baja la probabilidad de encontrar vida,
y solamente existen en aquellas zonas
circundantes. Las principales causas
Destrucción de la
que han provocado la pérdida de
flora.
diversidad
biológica
son
las
siguientes:
alteraciones,
fragmentación o destrucción de
hábitat, ecosistemas y paisajes, la
contaminación del suelo, las aguas y
la atmósfera.
Este impacto negativo permite
analizar las condiciones de esta etapa
Alteración del
operativa en la que está encausado
habitad para la
este proyecto, donde las plazoletas
fauna (migración y son desérticas, y el ruido por el
muerte) por la
tráfico de los equipos es continuo.
actividad minera. Todo esto es lo que propicia al seguro
la no permanencia de especies en la
zona.

Flora

Fauna

9

8,9

�Tabla 3.16. Continuación.
Código

MS-02

MS-03

Nombre del
impacto

Consumo de
combustible.

Aumento de la
probabilidad de
riesgo de
accidentes por
incremento del
tráfico de equipos.

Descripción

Medio
Afectado

Componente Socio-económico.
Este impacto repercute en el medio
económico, ya que todo equipamiento
minero es habilitado con diesel, y al
año se consumen 4 488 202.29 litros Económi
del mismo en función de las labores
co
mineras, por lo que se toman medidas
para evitar el desvío de este recurso
que le cuesta tanto al país.
La probabilidad de riesgo de
accidentes no solo está dada por el
incremento del tráfico de equipos,
sino también por las condiciones
irregulares existentes en el terreno, Sociedad
por lo que al personal del área se le
exige que solo deben circular de día
para los recorridos, y en horario
nocturno hacerlo en camiones.

VIA

Probabilidad
de ocurrencia

Medidas a Aplicar

9

Muy Alta

Correctivas:
1. Uso estricto de las medidas (control de los
GPS y mediciones de combustible).

Alta

Mitigante:
Prohibición de la permanencia de personas
ajenas a la actividad del área.
Correctiva:
Uso de los medios de seguridad, y no
exceso del uso del claxon de los camiones
(principalmente frente a la caseta de
muestreo).

7,8

�Tabla 3.16. Continuación.
Código

MS-01

Nombre del
impacto

Generación de
nuevas fuentes de
empleo.

Descripción

Medio
Afectado

Componente Socio-económico.
La aparición de este impacto positivo
está ligado a la fase operativa del
proyecto, puesto que existe demanda
de fuerza de trabajo producto al Sociedad
incremento de los volúmenes de
extracción haciéndose necesario la
adquisición de nuevos equipos.

VIA

2,4

Probabilidad
de ocurrencia

Medidas a Aplicar

Baja

Correctivas:
Realizar chequeos médicos con mayor rigor y
frecuencia al personal que labora directamente
en los depósitos.

��ANEXOS.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
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        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
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                <elementText elementTextId="21">
                  <text>Tesis</text>
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          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
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              <elementText elementTextId="583">
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            </elementTextContainer>
          </element>
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            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
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            <description>The nature or genre of the resource</description>
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MODELACIÓN DE LA POSTCOMBUSTIÓN
EN UN HORNO DE MÚLTIPLES HOGARES
UTILIZANDO
REDES NEURONALES ARTIFICIALES

Deynier Montero Góngora

�Página legal
Título de la obra:Modelación de la postcombustión en un horno de múltiples hogares
utilizando redes neuronales artificiales, 61pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: Deynier Montero Góngora
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://repoedum.ismm.edu.cu

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD METALURGIA-ELECTROMECÁNICA

Tesis presentada en opción al título de Master en Ciencias Técnicas

MODELACIÓN DE LA POSTCOMBUSTIÓN EN UN HORNO DE MÚLTIPLES
HOGARES UTILIZANDO REDES NEURONALES ARTIFICIALES

DEYNIER MONTERO GÓNGORA

Moa, 2016

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA

“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD METALURGIA-ELECTROMECÁNICA

Tesis presentada en opción al título de Master en Ciencias Técnicas

MODELACIÓN DE LA POSTCOMBUSTIÓN EN UN HORNO DE MÚLTIPLES
HOGARES UTILIZANDO REDES NEURONALES ARTIFICIALES

Autor: Ing. Deynier Montero Góngora

Tutores: Prof. Tit., Ing. Mercedes Ramírez Mendoza, Dr. C.
Prof. Aux, Ing. Ever Góngora Leyva, Dr. C.

Moa, 2016

�Resumen
En los hornos de múltiples hogares se generan procesos multivariables complejos, y
su modelación contiene un alto índice de incertidumbre. En la presente investigación
se abordó la temática de redes neuronales artificiales, aplicada al subproceso de
postcombustión de un horno de reducción de mineral que opera según la tecnología
Caron, en la Empresa Productora de Níquel y Cobalto “Comandante Che Guevara”.
Se identificaron las principales variables que caracterizan el proceso y se tomaron
datos que comprenden un período de tres meses de explotación de la instalación, a
los cuales se les realizó un análisis de regresión paso a paso hacia atrás. Este
análisis permitió determinar que el coeficiente de correlación lineal para la
temperatura del hogar cuatro fue de 0,79 y 0,65 para la temperatura en el hogar seis.
Se realizaron experimentos con secuencias binarias pseudoaleatorias de amplitud
modulada sobre el flujo de mineral y las aperturas de las válvulas reguladoras de
flujo de aire a los hogares cuatro y seis, para comprobar el efecto en la temperatura
de estos hogares. Las técnicas de inteligencia artificial posibilitaron la creación de
una red neuronal artificial del tipo perceptron multicapa, capaz de predecir la
temperatura del hogar cuatro con un rango de error de – 8 a 5 % y de – 4 a 1 % para
la temperatura del hogar seis.

�Abstract
In many multihearths furnaces complex multivariable processes are generated, and
modeling contains a high level of uncertainty. In this researching the subject of
artificial neural networks was addressed, applied to a thread postcombustion ore
reduction furnace, with Caron technology, the company producing Nickel and Cobalt
"Comandante Che Guevara". The main variables that characterize the process were
identified and data comprising a period of three months of operation of the facility, to
which underwent a regression analysis step backwards was taken. This analysis
revealed that the linear correlation coefficient for four-furnace temperature was 0.79
and 0.65 for six home temperature. Pseudorandom binary sequences experiments
amplitude modulated on the flow of mineral and openings throttles air flow to
multihearths four six were conducted to check the effect on the temperature of these
multihearths. Artificial intelligence techniques made possible the creation of an
artificial neural network Multilayer Perceptron, able to predict the temperature of four
with a home error range of – 8 to 5 % and – 4 to 1 % home for temperature-six.

�Índice
Introducción ................................................................................................................. 1
Capítulo 1. Marco teórico-conceptual de la identificación de procesos ....................... 6
Introducción ..............................................................................................................6
1.1 Modelos de transferencia de calor y masa en procesos industriales ..................6
1.2 Proceso de reducción de níquel en hornos de reducción de mineral .................7
1.3 Modelado matemático de sistemas físicos .........................................................9
1.4 Generalidades de las redes neuronales artificiales ..........................................11
1.4.1 Identificación de sistemas dinámicos con redes neuronales artificiales .... 13
Conclusiones ..........................................................................................................15
Capítulo 2. Materiales y métodos para la identificación del subproceso de
postcombustión ......................................................................................................... 16
Introducción ............................................................................................................16
2.1 Descripción del reactor .....................................................................................16
2.2 Influencia de la temperatura en el proceso de reducción .................................18
2.3 Estado actual de la Automatización del subproceso de postcombustión..........19
2.4 Análisis estadístico de los datos .......................................................................20
2.5 Diseño del Experimento de Identificación a escala industrial ...........................21
2.5.1 Selección de la señal de entrada para el proceso de identificación .......... 22
2.5.2 Modificaciones realizadas en el CITECT ................................................... 23
2.6 Nociones de modelado mediante redes neuronales artificiales ........................24
Conclusiones ..........................................................................................................29
Capítulo 3. Resultados experimentales y caracterización del subproceso de
postcombustión, con ayuda de redes neuronales artificiales .................................... 30
Introducción ............................................................................................................30
3.1 Resultados del análisis estadístico de los datos ...............................................30
3.2 Descripción de la instalación para la postcombustión ......................................36
3.3 Experimentos previos con entrada escalón ......................................................38
3.4 Condiciones generales para la modelación ......................................................42
3.5.1 Experimento # 1: Variación de la apertura de la válvula del hogar cuatro. 43
3.5.2 Experimento # 2: Variación de la apertura de la válvula del hogar seis .... 46
3.5.3 Experimento # 3: Variación del flujo de mineral ........................................ 49
3.6 Implementación de las redes neuronales artificiales .....................................52
3.7 Valoración socio-ambiental ...........................................................................52
Conclusiones ..........................................................................................................54
Conclusiones generales ............................................................................................ 55
Recomendaciones..................................................................................................... 56
Bibliografía ................................................................................................................ 57
Anexos ...................................................................................................................... 63
Anexo 1. Perfi térmico típico del horno ...................................................................63
Anexo 2. Pantalla CICODE donde se generaron las señales de excitación ...........64

�Introducción

Introducción
El control automático desempeña una función trascendental en el avance de la
ciencia y la tecnología, siendo parte importante e integral de los procesos modernos.
Es esencial en el control de procesos petroquímicos, biofarmacéuticos, energéticos y
metalúrgicos.
Dentro de las estrategias de control avanzado que se investigan para la
automatización de procesos complejos se encuentran: el control adaptable, control
predictivo basado en modelos, control robusto, control inteligente, entre otros. El
control inteligente descansa en varias técnicas como: lógica difusa, algoritmos
evolutivos, redes neuronales artificiales, etc.
Las redes neuronales artificiales pueden ser usadas con efectividad y precisión para
la modelación de sistemas con dinámicas complejas, especialmente para procesos
no lineales que varían en el tiempo. El interés creciente en las redes neuronales
artificiales se debe a su gran versatilidad y al continuo avance en los algoritmos de
entrenamiento de redes y en el hardware (Ljung &amp; Sjöberg, 1992; Isermann, Ayoubi,
Konrad, &amp; Reiss, 1993; Sjöberg, 1995; Ljung, 1999; Valverde, 2007; Santos, 2011).
Las empresas productoras de níquel se caracterizan por presentar procesos
continuos de gran complejidad; que requieren de la automatización para lograr mayor
eficiencia en sus producciones. La Empresa Productora de Níquel y Cobalto
“Comandante Ernesto Che Guevara”, ubicada en Moa, provincia de Holguín, opera
según el esquema de lixiviación carbonato-amoniacal del mineral reducido. Esta
empresa cuenta con una planta de hornos de reducción de múltiples hogares, que
constituye una etapa clave dentro del proceso productivo.
Los hornos de reducción son cilindros metálicos de grandes dimensiones, donde se
realiza básicamente la reducción de óxido de níquel y cobalto a sus correspondientes
formas metálicas (Castellanos, 1986). En estos equipos se requiere mantener un
perfil de temperatura y de gases reductores (monóxido de carbono e hidrógeno), por
cada hogar, su incumplimiento produce pérdidas notables debido a la formación de
estructuras cristalinas de espinelas de hierro, olivinos y piroxenos que atrapan al
níquel y al cobalto en forma de óxidos y en menor grado en estado metálico, y a la
1

�Introducción

aparición de altos contenidos de hierro metálico en el mineral reducido. Esto trae
como consecuencia que disminuya la extracción de níquel y cobalto en el proceso de
lixiviación (Miranda, Chaviano, &amp; Miranda, 2002).
Una vez garantizado el perfil térmico requerido por el horno, se introduce aire
secundario en los hogares cuatro y seis (postcombustión), con el propósito de
garantizar la combustión completa del monóxido de carbono residual y de otros
gases combustibles que provienen de la combustión incompleta en los hogares
inferiores. En esta reacción de tipo exotérmica se genera una cantidad de calor que
contribuye al precalentamiento y secado del mineral.
Por otra parte, es habitual encontrar en el control de procesos, sistemas de varias
entradas y salidas. Un ejemplo de ello es el subproceso de postcombustión,
caracterizado por varias variables como: el flujo y la temperatura del aire en los
hogares cuatro y seis; el flujo y la temperatura del mineral; el flujo, la temperatura y
composición química de la mezcla de gases; y la temperatura ambiente. Esto hace
que se considere dicho subproceso como un sistema multivariable o sistema de
múltiples entradas múltiples salidas (MIMO por sus siglas en inglés). Un fenómeno
característico de este tipo de sistema es la interacción entre sus variables, de tal
forma que una variable de entrada afecta a varias variables de salida y
recíprocamente una salida es afectada por varias entradas, lo cual dificulta en gran
medida el diseño de los sistemas de control (Smith &amp; Corripio, 2006).
En el mundo existen pocas plantas metalúrgicas que utilicen hornos de múltiples
hogares destinados a la reducción de minerales lateríticos, razón por la cual, existen
escasas publicaciones sobre estos equipos y por ende insuficiente conocimiento de
los procesos térmicos, químicos y físicos que se ponen de manifiesto. Además los
métodos de cálculos tradicionales no garantizan la evaluación certera del proceso,
debido a la incertidumbre existente.
La empresa donde se realiza la investigación comenzó a producir en el año 1986 y
se basó en la planta similar construida en Nicaro, donde los problemas desde el
punto de vista de la automatización estaban relacionados con el control de la
temperatura en el hogar cuatro (Ramírez, 2002a).
2

�Introducción

Para el control de la postcombustión se utilizan controladores PID (ProporcionalIntegral-Derivativo) clásicos ajustados por prueba y error, los cuales forman parte de
lazos de control individuales, donde se manipula el flujo de aire de un mismo
conducto que se divide en dos ramas, los cuales entran en conflicto. Por este motivo,
normalmente el lazo de control del hogar cuatro funciona en automático y en el hogar
seis de forma manual, como consecuencia el proceso físico químico que tiene lugar
en estos hogares no se realiza de manera eficiente; observándose oscilaciones de la
temperatura, que afectan los procesos térmicos y aerodinámicos que tienen lugar en
el horno.
Para diseñar una estrategia de control

efectiva para el subproceso de

postcombustión, se requiere de un modelo matemático que describa la dinámica del
proceso.
La literatura consultada muestra modelos matemáticos lineales para los hornos de la
empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro, que operaban bajo diferentes
condiciones de explotación (Ramírez, 2001). Dichos modelos se lograron mediante la
identificación experimental, para valores de ajuste cuadrático medio entre 0,72 y 6,1.
Además se definieron como variables de entrada: el flujo de aire a los hogares cuatro
y seis, y como variables de salida: la temperatura correspondiente a estos hogares.
Montero (2012), obtuvo modelos matemáticos dinámicos, con ajuste entre 62 y
72 % , que caracterizan los hornos de reducción de la Empresa Productora de Níquel
y Cobalto “Comandante Che Guevara”; donde se seleccionaron como variables de
entrada: el flujo de mineral alimentado al horno; flujo de aire a los hogares cuatro y
seis. Como variables de salida: temperatura de estos hogares y concentración de
monóxido de carbono residual.
Si bien los modelos matemáticos antes mencionados permitieron profundizar en el
comportamiento dinámico del subproceso de postcombustión, los mismos solo
arrojaron conclusiones para determinados puntos de operación, dado su carácter
lineal; no permitiendo el diseño de estrategias de control avanzado como lo requiere
un proceso de tal complejidad.

3

�Introducción

Se dice entonces que el problema de la investigación es la inexistencia de un
modelo matemático que favorezca la implementación de una estrategia de control
eficiente para la temperatura del subproceso de postcombustión, en los hornos de
reducción de mineral de la Empresa Productora de Níquel y Cobalto “Comandante
Che Guevara”.
El objetivo del trabajo es obtener un modelo neuronal artificial que represente el
comportamiento dinámico del subproceso de postcombustión, utilizando MATLAB
como herramienta de cálculo.
El objeto lo constituye el subproceso de postcombustión en hornos de reducción de
mineral, que operan según la tecnología Caron.
El campo de la investigación es la modelación matemática del objeto de estudio
mediante técnicas de identificación experimental basadas en el uso de redes
neuronales artificiales.
Como hipótesis se plantea que si se obtiene un modelo neuronal artificial del
subproceso de postcombustión; entonces es posible predecir el comportamiento de
la temperatura en los hogares cuatro y seis con respecto a cambios en el flujo de aire
a estos hogares y el flujo de mineral alimentado al horno, como base para establecer
adecuados algoritmos de control.
Las tareas de la investigación son las siguientes:
1. Caracterización del proceso de reducción de níquel de la Empresa Productora de
Níquel y Cobalto “Comandante Che Guevara” y en particular del subproceso de
postcombustión.
2. Análisis del comportamiento estadístico de las variables a utilizar en el diseño de
la red neuronal artificial.
3. Realización de los experimentos correspondientes para la obtención de datos.
4. Diseño, entrenamiento y validación de la red neuronal artificial seleccionada.
5. Análisis de los resultados obtenidos.

4

�Introducción

Métodos y técnicas empleados en la investigación:


Método de investigación documental y bibliográfica para la sistematización del
conjunto de conocimientos y teorías relacionadas con el objeto de estudio.



Método

experimental

para

la

caracterización

del

subproceso

de

postcombustión del horno de reducción de mineral.


Técnicas computacionales existentes para la creación, entrenamiento e
implementación de la red neuronal artificial.

De acuerdo con la hipótesis y el objetivo propuesto, se establece como aporte de la
investigación:
Obtención de un modelo basado en técnicas de inteligencia artificial (redes
neuronales artificiales) en la identificación del subproceso de postcombustión del
horno de reducción de mineral, en la Empresa Productora de Níquel y Cobalto
“Comandante Che Guevara”.

5

�Capítulo 1. Marco teórico-conceptual de la identificación de procesos

Capítulo 1. Marco teórico-conceptual de la identificación de procesos
Introducción
Los sistemas automatizados están en constante desarrollo y los requisitos de
desempeño de los mismos son cada vez más exigentes, por ello los métodos del
llamado control convencional no siempre resultan adecuados. Por otro lado, las
relaciones entrada - salida de los procesos pueden ser inciertas y también pueden
ser modificadas por perturbaciones externas desconocidas. Todo esto conduce a la
necesidad de aplicar nuevos enfoques para resolver tales problemas y una vía es
utilizar técnicas de inteligencia artificial.
El objetivo de este capítulo es presentar un análisis de la literatura revisada sobre la
aplicación de redes neuronales artificiales para la identificación de procesos,
tomando en consideración que esta técnica de inteligencia artificial ha sido
seleccionada para identificar el proceso objeto de investigación.
1.1 Modelos de transferencia de calor y masa en procesos industriales
Los modelos que representan los mecanismos de transferencia de calor en hornos,
secadores y enfriadores rotatorios, son complejos, ya que involucran la conducción,
la convección y la radiación, en un mismo instante de tiempo.
Las estrategias de modelación en la tecnología Caron han estado basadas en:
procesos de secado natural (Retirado, 2004, 2012; Retirado &amp; Góngora, 2007, 2008,
2009; Retirado &amp; Lamorú, 2011; Retirado &amp; Legrá, 2011, 2012); molienda (Laborde,
2005); transporte neumático de la mena laterítica (Torres, 2003; Torres &amp; Retirado,
2007); enfriamiento del mineral laterítico en cilindros horizontales rotatorios
(Góngora, 2014); enfriamiento y mezcla del licor con el mineral reducido en el tanque
de contacto (Guzmán &amp; García, 2000; Guzmán, 2001; Guzmán &amp; Rodríguez, 2001);
y calcinación del Carbonato Básico de Níquel (Columbié &amp; Rodríguez, 2000;
Columbié, 2001; Columbié &amp; Guzmán, 1999, 2004). La mayoría de estos modelos
utilizan ecuaciones diferenciales, que resuelven por los métodos de separación de
variables, Runge Kutta y diferencias finitas.

6

�Capítulo 1. Marco teórico-conceptual de la identificación de procesos

Los modelos para un proceso en particular son únicos, por eso se desarrollan
modelos genéricos, como los que describen el comportamiento de un secador
rotatorio (Ajayi &amp; Sheehan, 2012) a contracorriente a partir de ajustes empíricos y
seudofísicos (Sheehan, Britton, &amp; Schneider, 2005), constituyen una herramienta
computacional para simular el comportamiento del equipo (Mujumdar &amp; Ranade,
Simulation of Rotary Cement Kilns Using a One-Dimensional Model , 2006), suponen
que los parámetros principales son independientes del tiempo, la temperatura y la
posición (Mujumdar, Arora, &amp; Ranade, 2006), lo consideran como un sistema de
parámetros distribuidos (Shariari &amp; Tarasiewicz, 2011) y aplican los conceptos de
función de operación en la modelación de estos procesos.
En la obtención de modelos matemáticos se utilizan además, el método de
elementos finitos (ANSYS) para predecir la distribución de temperaturas en un horno
rotatorio (Gnielinski, 1976), el método de la dinámica de fluidos computarizada para
explorar la eficiencia energética de un horno (Mujumdar, Arora, &amp; Ranade, 2006), los
análisis energéticos y exergéticos para evaluar las pérdidas termodinámicas
(Peinado &amp; De Vega, 2011) y el consumo específico de energía en secadores
(Tarhan &amp; Telci, 2010).
1.2 Proceso de reducción de níquel en hornos de reducción de mineral
La reducción del mineral mediante el uso de agentes reductores procedentes del
fuel- oil es un fenómeno físico-químico y heterogéneo, debido a que la materia que lo
compone se encuentra en diferentes estados de agregación. Las porciones
físicamente distintas de un sistema heterogéneo se conocen con el nombre de fase y
se encuentran separadas por límites definidos, en este caso el mineral constituye
una fase sólida y los gases producto de la combustión constituyen la gaseosa
(Castellanos, 1986).
Dicho proceso ocurre en un horno, donde la reducción de mineral laterítico
comprende tres etapas. Del hogar cero al cuatro, el mineral sufre un proceso de
calentamiento y deshidratación, le sigue una zona de transición (Reducción Parcial +
Disociación (hogares cinco al nueve), mientras que la reducción comienza a partir del
hogar 10 (Chang, 1999). Se precisa también que el exceso de energía en la zona de
7

�Capítulo 1. Marco teórico-conceptual de la identificación de procesos

calentamiento descompone parte del fuel-oil provocando pérdidas del mineral a la
atmósfera y contaminación ambiental por el exceso de monóxido de carbono e
hidrógeno en los gases de salida del horno, al no poder ser suministrados al sistema
de recuperación de polvo. Además, esto provoca que se pierda parte de la masa de
reductores aportada por el aditivo, incrementa el consumo de combustible y la
ineficacia del proceso de reducción. Este estudio permite ubicar al subproceso de
postcombustión entre las zonas de calentamiento y la de transición.
La introducción de aire a los hogares cuatro y seis provoca las reacciones químicas
exotérmicas mostradas en las ecuaciones (1.1) y (1.2). El calor liberado se utiliza en
el calentamiento de los hogares superiores (cuatro, tres, dos, uno, cero) (Ramírez,
2001):
1
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                    <text>TESIS

PROCEDIMIENTO
PARA LA MODELACIÓN DE
COORDENADAS ESPACIALES
EN LA REGIÓN MINERA DE MOA

Yordanys Esteban Batista Legrá

�Página legal
Título de la obra:Procedimiento para la modelación de coordenadas espaciales en la
región minera de Moa, 166pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: Yordanys Esteban Batista Legrá
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://repoedum.ismm.edu.cu

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
‫ ״‬ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ‫״‬

FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

PROCEDIMIENTO PARA LA MODELACIÓN DE COORDENADAS
ESPACIALES EN LA REGIÓN MINERA DE MOA

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

YORDANYS ESTEBAN BATISTA LEGRÁ

MOA-2015

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
‫ ״‬ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ‫״‬

FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

PROCEDIMIENTO PARA LA MODELACIÓN DE COORDENADAS
ESPACIALES EN LA REGIÓN MINERA DE MOA

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

Autor: Ing. Yordanys Esteban Batista Legrá, M. Sc
Tutor: Prof. Tit., Ing. Orlando Belete Fuentes, Dr. C

�Listado de siglas
GPS.

Sistema de posicionamiento global

NAG.

Nivelación astrogravimétrica

N GPS

Nivelación GPS

RC 3011

Norma Cubana

CEPRONIQUEL. Empresa de Ingeniería y Proyectos del Níquel
GDOP.

Geometría de dilución de precisión

GUM.

Guía de estimación de incertidumbres

MCM.

Simulación Monte Carlo

NMM.

Nivel medio del mar

SIG.

Sistema de información geográfica

TIN.

Superficie triangular e irregular para modelos digitales

UTM

Proyección cartográfica: Universal Transversa de Mercator

RGE

Red geodésica estatal

ME

Mira de espalda

MF

Mira de frente

MG

Modelos geopotenciales

ONHG

Oficina Nacional de Hidrografía y Geodesia.

MINFAR

Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias

MDT

Modelo digital del terreno

MDAE

Modelo digital de alturas elipsoidales

MDCG

Modelo digital de correcciones gravimétricas

MOG

Modelo de ondulaciones del geoide

ARGIS

Software de sistema de información geográfica

�SÍNTESIS
El presente trabajo tiene como objetivo modelar coordenadas espaciales para la
obtención de parámetros técnicos de medición en los yacimientos lateríticos de la
región minera de Moa, con la finalidad de lograr una mayor eficiencia con la
nueva tecnología de estaciones totales y sistema de posicionamiento global
(GPS) en los procesos productivos.
Se elabora un procedimiento como resultado de un análisis interdisciplinario,
donde se aplican métodos relacionados con la Geodesia Física, Topografía,
Hidrografía, Cartografía Digital, Modelación y Simulación. Se integran diferentes
softwares

para

el procesamiento

de

los

resultados obtenidos en

los

experimentos.
Como resultados se muestran nuevos parámetros técnicos para la poligonometría
y levantamientos topográficos, la aplicación de la simulación Monte Carlo en el
cálculo de la incertidumbre de medición, una nueva concepción para determinar
un modelo de ondulaciones del geoide y la implementación de un SIG para la
modelación.

�TABLA DE CONTENIDO

Materia

Pág

INTRODUCCIÓN

1

CAPÍTULO 1. ANTECEDENTES Y TENDENCIAS ACTUALES DEL
EMPLEO DE INSTRUMENTOS TOPOGEODÉSICOS EN LA MINERÍA

1.1. Introducción
1.2. Antecedentes

10
y

tendencias

actuales

de

los

11

instrumentos topográficos
1.3. Concepto de estaciones totales

13

1.4. Principios de funcionamiento de la tecnología GPS

14

1.5. El geoide como superficie de referencia

15

1.5.1. Métodos

para

determinar

modelos

de

17

1.6. La tecnología de estaciones totales y GPS en la

18

ondulaciones del geoide

minería y su impacto en Cuba
1.7. Principales
utilizados
espaciales

características

de

los

softwares

para la modelación de coordenadas

19

�1.8. Análisis de los trabajos precedentes relacionados

21

con la temática a nivel internacional
1.9. Análisis de los trabajos precedentes relacionados

27

con la temática en Cuba
1.10. Conclusiones parciales

31

CAPITULO 2. PROCEDIMIENTO PARA LA MODELACIÓN DE
COORDENADAS ESPACIALES EN LA REGIÓN MINERA DE MOA
2.1. Contenido

33

2.2. Propósito

34

2.3. Alcance

35

2.4. Responsabilidad y autoridad

35

2.5. Descripción de las actividades de la primera etapa

36

del procedimiento
2.5.1. Trabajos de campo

36

2.5.2. Trabajos de gabinete

39

2.6. Descripción de las actividades de la segunda

42

etapa del procedimiento
2.6.1. Trabajos de campo
2.6.1.1. Determinación de incertidumbre de

42
53

medición por el método de simulación
Monte Carlo
2.6.2. Trabajos de gabinete

59

�2.7. Conclusiones parciales

62

CAPÍTULO 3. VALIDACIÓN DEL PROCEDIMIENTO PARA LA
MODELACIÓN DE COORDENADAS ESPACIALES
3.1. Características físico-geográficas del área de

63

estudio (caso de estudio)
3.2. Trabajos de campo con las estaciones totales

65

3.3. Trabajos de gabinete para la determinación de

67

parámetros técnicos aplicados a las estaciones
totales
3.3.1. Análisis de las tolerancias admisibles para la

67

densificación de redes
3.3.2. Determinación de las tolerancias admisibles

69

por normas en coordenadas espaciales para
poligonales.
3.3.3. Determinación de las tolerancias admisibles

72

por normas en coordenadas espaciales para
levantamientos topográficos.
3.4. Análisis de los resultados de las mediciones

72

experimentales con estaciones totales
3.4.1.

Análisis

comparativo

obtenidos

en

de
las

los

errores

74

mediciones

experimentales y los establecidos por las
normas
3.4.2.

Parámetros

técnicos

coordenadas espaciales

modelados

para

75

�3.5.

Validación

de

los

parámetros

técnicos

75

3.5.1. Validación de los parámetros técnicos

77

determinados para la poligonometría

determinados

para

levantamientos

topográficos
3.6. Selección del método para la determinación del

78

modelo de ondulaciones del geoide
3.7. Determinación de la incertidumbre de medición del

80

péndulo simple
3.8. Trabajos de campo para la determinación del

81

modelo de ondulaciones del geoide
3.8.1. Medición con los receptores GPS Leica 1200
3.8.2. Mediciones de aceleración de la gravedad

82
83

con el péndulo simple
3.8.3. Mediciones para la determinación de la altura

83

del punto de origen del modelo
3.9.

Análisis

comparativo

de

las

coordenadas

85

3.10. Trabajos de gabinete para determinar el modelo de

86

altimétricas de punto Blet

ondulaciones del geoide
3.11. Determinación del modelo de ondulaciones del
geoide a partir del análisis geoespacial de planos
aplicando herramientas de SIG

87

�3.12. Cálculo de la corrección por el efecto de las

87

perturbaciones de gravedad
3.13. Cálculo de los modelos de ondulaciones del geoide

89

3.14. Validación de los modelos

90

3.15. Análisis comparativo de los modelos

92

3.16. Evaluación de la efectividad económica del

94

procedimiento propuesto
3.17. Conclusiones parciales.

96

CONCLUSIONES GENERALES

97

RECOMENDACIONES

98

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ANEXOS

�INTRODUCCIÓN
Durante varios años en los procesos de exploración geológica y explotación
minera en los yacimientos lateríticos de la región minera de Moa se confrontan
problemas con las coordenadas de los puntos de apoyo utilizados para la
realización de los trabajos topográficos, los cuales han provocado inestabilidad y
atrasos en los procesos productivos, influyendo en la exactitud de los resultados
del cálculo de reservas, así como el volumen de mineral extraído (Belete y
Batista, 2012).
Con el desarrollo científico-técnico, el avance de la tecnología de instrumentos
topográficos y la necesidad de estudiar los distintos fenómenos naturales que
inciden sobre las obras mineras, se necesitan bases de apoyo con criterios de
exactitud más rigurosos, que permitan dar respuesta a las necesidades
topográficas siempre crecientes en los yacimientos de la región minera de Moa.
En las minas de las empresas Pedro Sotto Alba y René Ramos Latour las redes
geodésicas existentes fueron construidas antes del año 1959 y en la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara desde el año 1986, según Wagdi (2010). Por
las condiciones físico-geográficas y la extensión de los yacimientos las
coordenadas de estos puntos fueron obtenidas por los métodos de densificación
poligonometría y nivelación, que por el paso de los años y la tecnología empleada
para su determinación no satisfacen las exigencias en cuanto a exactitud
precisión de las nuevas tecnologías de instrumentos topogeodésicos.

y

�En los trabajos topográficos en yacimientos lateríticos que corresponden a las
empresas de níquel Comandante Ernesto Che Guevara y Comandante Pedro
Sotto Alba, se aprecian las tendencias siguientes:
1. Se incorporan nuevas tecnologías de instrumentos topogeodésicos.
2. Se ha logrado incrementar la productividad en los trabajos topográficos.
3. El procesamiento de los datos topográficos tomados en campo se ha
logrado automatizar.
En la literatura e instrucciones vigentes se recogen los principales parámetros
para la densificación de redes geodésicas a poligonales

y nivelación con

diferentes órdenes de precisión, sin embargo, estos documentos no tienen en
cuenta la precisión de las nuevas tecnologías de instrumentos topogeodésicos y
son pobres las informaciones relacionadas con la determinación de coordenadas
espaciales.
Se analizaron un total de 123 fuentes bibliográficas, que posibilitaron el análisis y
la síntesis de los elementos fundamentales para la investigación. Durante la
revisión se identificaron las tendencias actuales siguientes:
1. Los documentos técnicos rectores para la realización de poligonales datan
del año 1987, los cuales se realizaron de acuerdo a las características
técnicas del equipamiento topográfico de la época.
2. La estación total y los GPS integran las coordenadas planimétricas y
altimétricas en un proceso de medición, sin embargo, los parámetros
vigentes

están

relacionados

a

dos

métodos

de

densificación

independientes: las poligonales y la nivelación, lo cual duplica los trabajos
de campo.

�3. Se realizan las mediciones topográficas con los GPS, donde se han
obtenido avances significativos en la determinación de la posición
planimétrica de puntos sobre la superficie terrestre, no siendo así en la
determinación altimétrica, influenciado por las irregularidades que presenta
la figura física de referencia denominada geoide en el territorio nacional.
4. No se cuenta con una metodología, instrucción o procedimiento que rija el
trabajo de la topografía minera fundamentado en las potencialidades de
nuevas tecnologías de instrumentos topogeodésicos.
Al considerar la exactitud esperada en los trabajos de la topografía minera y los
que se ejecutan con ambas tecnologías, se definen dos líneas de trabajo
fundamentales:
 En las estaciones totales: cómo fusionar los métodos de densificación
poligonometría y nivelación en un método que permita obtener las
coordenadas espaciales de acuerdo a las tolerancias admisibles que
exigen los trabajos en la minería, así como determinar nuevos parámetros
de medición para explotar al máximo las potencialidades del instrumento.
 En los GPS: garantizar la exactitud adecuada en la determinación de la
posición altimétrica de puntos para obtener coordenadas espaciales y así
ampliar su empleo en los trabajos topográficos mineros.
El presente trabajo representa una investigación que se caracteriza por su interés
en la aplicación y consecuencias prácticas de los conocimientos. Satisface
necesidades concretas relacionadas con la actividad de la topografía minera, su
propósito es mejorar un producto o proceso de producción y sentar las bases
para complementar tareas de máxima prioridad del estado:
1. Contribuir al futuro proyecto de minería de precisión.

�2. Explotación de las nuevas tecnologías en los yacimientos de la región
minera de Moa, de acuerdo a la productividad para lo cual están
diseñadas.
Problema:
No existe un procedimiento que permita modelar coordenadas espaciales y
definir parámetros técnicos de medición en los yacimientos de la región minera
de Moa, para la eficiente explotación de estaciones totales y sistema de
posicionamiento global.
Objeto de estudio:
La modelación de coordenadas espaciales en la región minera de Moa.
Campo de acción:
Los yacimientos lateríticos de las empresas de níquel Comandante Ernesto Che
Guevara y Comandante Pedro Sotto Alba.
Objetivo de la investigación:
Elaborar un procedimiento que permita modelar coordenadas espaciales y definir
parámetros técnicos de medición para la utilización eficiente de estaciones totales
y sistema de posicionamiento global en la región minera de Moa.
Hipótesis:
Si se evalúa la exactitud de las estaciones totales en condiciones ambientales y
se determina un modelo de ondulaciones del geoide para la región minera de
Moa, entonces es posible elaborar un procedimiento para modelar coordenadas
espaciales y definir parámetros de medición en los yacimientos de la región
minera de Moa.

�Objetivos específicos:
1. Evaluar la exactitud de las mediciones con estaciones totales en las
condiciones ambientales de los yacimientos lateríticos de la región minera
de Moa.
2. Definir los parámetros técnicos de medición en la poligonometría y
levantamientos topográficos con el empleo de las estaciones totales.
3. Determinar un modelo de ondulaciones del geoide origen para la región
minera de Moa.
4. Modelar las coordenadas espaciales a partir del análisis geoespacial de
planos en plataformas SIG.
Novedad científica:
Un procedimiento que permite modelar coordenadas espaciales y definir
parámetros técnicos de medición para el empleo de las nuevas tecnologías de
estaciones totales y GPS, de acuerdo con la productividad para lo cual están
diseñadas.
Aportes teóricos:
 Nuevos parámetros técnicos poligonométricos y de levantamientos para el
empleo de estaciones totales.
 Se plantea una nueva concepción para determinar un modelo de
ondulaciones del geoide como resultado de la fusión del método
geométrico y el físico.
Aportes prácticos:
 Determinación de un modelo de ondulaciones del geoide origen para la
región minera de Moa.

� Establecimiento de un punto de origen referido al nivel medio del mar para
la modelación de las ondulaciones del geoide en los yacimientos de la
región minera de Moa.
 Un sistema de información geográfica para el análisis integral de los
resultados.
Actualidad, necesidad e importancia de la investigación:
El empleo de las estaciones totales y los GPS en la actividad minera en Cuba
constituye una temática actual, que se desarrolla cada día más, siendo una
preocupación constante de especialistas determinar las coordenadas espaciales
con las nuevas tecnologías, a partir de parámetros técnicos científicamente
fundamentados y ajustados a la exactitud que requieren los trabajos en la
minería. Con ello se logrará una mayor productividad, eficiencia, calidad y
perfeccionamiento de los servicios topográficos en la región minera de Moa.
Métodos empleados para dar solución al problema científico de la
investigación:


Métodos empíricos: fue imprescindible el empleo de la medición, la
observación científica para el conocimiento de las características
fundamentales del objeto, el experimento y análisis de documentos.



Métodos teóricos para la interpretación conceptual de los datos empíricos,
haciendo uso del análisis y la síntesis para el estudio de las partes del
objeto y comprensión de su comportamiento como un todo; la inducción y
deducción como procedimiento para pasar de lo conocido a lo
desconocido y de lo general a lo particular; la modelación y el empleo de
métodos matemáticos.

�Producción científica del autor sobre el tema de tesis:
Los resultados de esta investigación han sido presentados en los siguientes
eventos científicos:
VI Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales.
CINAREM 2011. Cuba.
XVI Fórum de Ciencia y Técnica. CEPRONIQUEL. 2011. Cuba.
VII Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales.
CINAREM 2013. Cuba.
Fórum Provincial de Ciencia y Técnica 2015. Cuba.
VII Convención internacional de Agrimensura. 2015. Cuba.
Publicaciones sobre el tema:
 Consideraciones

sobre

la

exactitud

de

redes

de

levantamiento

topográficos. Revista Minería y Geología. Volumen 23, No. 3, septiembre
2013.
 Elaboración del modelo digital de elevaciones mediante tecnología 3D
Láser escáner. Revista Minería y Geología. Volumen 30, No. 1, marzo
2014.
 Modelación del geoide en presas de cola de la región minera de Moa.
Revista Minería y Geología. Volumen 30, No. 4, diciembre 2014.
 Determinación del coeficiente conjunto de curvatura y refracción en
yacimientos lateríticos de Moa. Volumen 31, No. 3, septiembre 2015.
Trabajos de diploma tutorados:


Criterios para bases de apoyo topográficas en la minería. Alumno.
Chencho Wangdi. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa. 2010.

�

Determinación de la influencia de los factores meteorológicos durante
las mediciones con estaciones totales para el cálculo de volumen de
mineral extraído. Alumno. Lisbet Guerra Rodríguez. Instituto superior
Minero Metalúrgico de Moa. 2012.



Procedimiento para la elaboración de un Modelo Digital de Elevaciones
mediante tecnología 3D Láser Escáner. Alumno. Fabián Ojeda. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa. 2013.

Reconocimientos obtenidos:
Premio provincial de la Academia de Ciencias de Cuba 2014. Cuba.
Premio relevante en el Fórum provincial de ciencia y técnica 2015.
Impactos producidos por la investigación:


Actualización de las instrucciones técnicas de trabajo ITT-002 Trabajos de
campo, ITT-005 Control de calidad, ITT-007 Trabajos con estación total,
ITT-008 Trabajos GPS, que se aplican en todos los yacimientos lateríticos
de la región minera de Moa, de la empresa de Ingeniería y Proyectos de
Níquel, aprobadas por la Oficina Nacional de Hidrografía y Geodesia.



Implementación de los nuevos parámetros técnicos poligonométricos y el
modelo de ondulaciones del geoide en la empresa Constructora y
Reparadora del Níquel en los trabajos de movimientos de tierra en la presa
de colas de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.



Implementación de los nuevos parámetros técnicos poligonométricos en la
empresa Comandante Ernesto Che Guevara en los controles de volúmenes
de mineral en los frentes de arranque y canteras de préstamos.

�

Implementación del procedimiento en los trabajos topográficos para el
proyecto del emisor submarino de la empresa Comandante Pedro Sotto
Alba.



Implementación del procedimiento en los proyectos de exploración
geológica de los yacimientos Camarioca Sur, Zona septentrional, La Delta y
Canta Rana, ejecutada por la empresa Geocuba Oriente Sur, asesorado
por los consultores de CIH.

Estructura del trabajo:
Capítulo 1: Antecedentes y tendencias actuales del empleo de instrumentos
topogeodésicos en la minería. Se realiza un análisis crítico de los antecedentes y
tendencias de la topografía minera a nivel nacional e internacional, que aborda el
empleo de la nueva tecnología de instrumentos topogeodésicos y las tolerancias
admisibles en los trabajos topográficos para la minería.
Capítulo 2: Procedimiento para la modelación de coordenadas espaciales en la
región minera de Moa. Se propone un procedimiento para modelar coordenadas
espaciales y determinar parámetros de medición para la utilización eficiente de la
nueva tecnología de estaciones totales y GPS.
Capítulo 3: Validación del procedimiento para la modelación de coordenadas
espaciales. Se realiza la validación en un caso de estudio, donde se muestran las
investigaciones de campo y gabinete que permitieron diseñar el procedimiento,
mostrando su factibilidad económica.

�CAPÍTULO I
ANTECEDENTES Y TENDENCIAS ACTUALES DEL EMPLEO DE
INSTRUMENTOS TOPOGEODÉSICOS EN LA MINERÍA

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

CAPÍTULO I. ANTECEDENTES Y TENDENCIAS ACTUALES DEL EMPLEO DE
INSTRUMENTOS TOPOGEODÉSICOS EN LA MINERÍA
1.1. Introducción
Desde la antigüedad el hombre, en su actividad multifacética como ser social,
siempre necesitó y necesita hoy más aún, tener el conocimiento científico
filosófico del mundo material, incluida la tierra como planeta (Nuñez, 2004;
Acosta, 2005).
Las aplicaciones más comprensibles por el ser social en general, relacionadas
con la figura física real de la tierra y su representación, son los mapas. En los
mismos se ubican e investigan la distribución espacial de la esencia y relaciones
de la naturaleza, la sociedad humana y el pensamiento, así como sus variaciones
en el tiempo, mediante el empleo de diferentes modelos (Acosta, 2005).
La exactitud de los trabajos topográficos que hoy en día se ejecutan en los
yacimientos lateríticos de la región minera de Moa dependen, en gran medida, de
las bases de apoyo de levantamiento. Con el advenimiento del sistema de
posicionamiento global por satélites y las estaciones totales se ha hecho cada
vez más real el sueño sobre la determinación de coordenadas espaciales a
grandes distancias con exactitudes similares a las de la nivelación geométrica
con el mínimo gasto material y humano.

10

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

1.2. Antecedentes y tendencias actuales de los instrumentos topográficos
Mucho antes de dejar la vida nómada, el hombre cuando se desplazaba ya
utilizaba señales en el suelo, unas naturales, otras artificiales, conocido por
informes de marcha, para orientarse y tener la garantía de saber llegar a su
destino (Belete, 2008). Actualmente se utiliza este sistema en letreros
toponímicos con indicación de distancias a destinos, en carreteras, faros ópticos
o electrónicos o aún, para los geodestas, marcos o vértices geodésicos.
Estas señales están diseminadas por todo el mundo y algunas muy antiguas
constituyen aún misterios, que difícilmente se pueden solucionar.
El desarrollo tecnológico en estos días, con nuevos instrumentos, tecnologías de
medición y análisis computacional, han obligado a evolucionar la concepción
científica de la Geodesia y la Topografía y los resultados que de ella se esperan.
La Geodesia ha superado por mucho su base geométrica inicial y se desenvuelve
en un contexto de entornos físicos dinámicos fundamentales, y ha pasado de las
interpretaciones bidimensionales a las tridimensionales (Belete, 2008).
Las técnicas de medición contemporáneas se inscriben ahora en un entorno
dinámico espacial que permite resultados de elevada exactitud en tiempos
relativamente cortos en comparación con los métodos tradicionales, en particular
las estaciones totales y los GPS (figura 1.1). En la década de los noventas
vinieron a revolucionar la tecnología de medición geodésica sustituyendo
ventajosamente los métodos de posicionamiento astronómico, triangulación y
trilateración, aplicados hasta fechas recientes para conformar la red geodésica
estatal.

11

�Y. E. Batista Legrá

Estación Total

Tesis Doctoral

GPS

Figura 1.1. Nueva tecnología de instrumentos topogeodésicos.
Ante las nuevas necesidades y conceptos modernos de las ciencias geodésicas y
la topografía, se impone el desarrollo tecnológico. En la época actual, la industria
niquelífera reclama con intensidad cada vez mayor instrumentos topográficos que
se desempeñen satisfactoriamente en condiciones adversas, a costos accesibles
y en corto tiempo.
En Cuba se trabaja en la investigación de la red geodésica estatal de apoyo para
los trabajos topográficos con el empleo de las tecnologías de sistema de
posicionamiento global y estaciones totales, abarcando el mayor campo posible
de aplicaciones, entre ellos la minería, la construcción y la agricultura, además se
ha investigado a nivel nacional la obtención de los valores permisibles para el
replanteo en grandes obras industriales y altos edificios.
Desdin (2009) realizó un estudio de la red geodésica estatal para caracterizar los
movimientos horizontales recientes de la corteza terrestre en los yacimientos
lateríticos de la región minera de Moa, con la tecnología de sistema de
posicionamiento global, donde se realizó un ajuste riguroso de las coordenadas

12

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de puntos de orden superior que sirvieron de base para la investigación (figura
1.2).

Figura 1.2. Puntos de la red geodésica estatal (tomado de Desdin, 2009).
1.3. Concepto de estaciones totales
En el marco de la medición electrónica de ángulos y distancias se denomina
medición total a la acción de obtener en una observación los tres valores que
caracterizan la posición de un punto en el espacio (Belete, 2008).
 El ángulo horizontal.
 El ángulo vertical.
 La distancia geométrica o inclinada.
Conjuntamente con los distanciómetros electrónicos surgieron las libretas
electrónicas o terminales de datos que permiten almacenar la información y
realizar determinados cálculos (Belete, 2008). En la figura 1.3 se muestra en
forma esquemática la estructura de una estación total.

13

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral


123 56’ 12”

+

+

  

=

123 56’ 12”

  
89 56 ‘ 44”

Teodolito electrónico
Total TTTotal

89 56’ 44”

Distanciómetro

  

Libreta Electrónica

Estación

  

Figura 1.3. Esquema de la estructura  estación total (tomado de Belete, 2008).
1.4. Principios de funcionamiento de la tecnología GPS
La tecnología GPS permite obtener coordenadas tridimensionales, por naturaleza
geocéntrica en un sistema de referencia global, tanto geográficas como
cartesianas, con una alta calidad en cuanto a precisión en corto tiempo, aun
cuando se necesite de una fuerte etapa de procesamiento para obtener
resultados altamente refinados (Hoyer et al., 2002, 2004).
El sistema GPS determina la posición donde se encuentra el receptor,
conociendo las distancias de tres puntos de coordenadas conocidas de satélites.
Esta determinación es similar a la estación libre utilizada en la topografía clásica.
Sin embargo, en el caso del GPS, los puntos de coordenadas conocidas no están
sobre la superficie de la tierra, sino en el espacio (Peñafiel y Zayas, 2001).
El cálculo de la distancia se realiza recibiendo mensajes del receptor. En cada
mensaje se indica el instante en que salió del satélite. El receptor tiene un reloj de
precisión, que está sincronizado con el satélite y puede saber el instante que
llegó el mensaje. Con estos datos, el receptor calcula la posición absoluta. Los
satélites envían al receptor información sobre la posición que se encuentran los
datos para que el receptor pueda calcular la distancia. Esta determinación de
posición tiene errores que pueden estar en unas decenas de metros (Rodríguez
et al., 2007).
14

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

1.5. El geoide como superficie de referencia
La palabra geoide significa forma de la tierra, definida como la superficie
equipotencial más aproximada al nivel de los océanos en estado de reposo y
prolongados por debajo de los continentes. Sería la superficie de equilibrio de las
masas oceánicas sometidas a la acción gravitatoria y a la fuerza centrífuga
ocasionada por la rotación de la tierra, de manera que en cualquier punto la
dirección de la gravedad es perpendicular a esta superficie (Acosta, 2002).
En este sentido, el geoide es una superficie definida por magnitudes físicas,
donde el potencial terrestre, las anomalías gravimétricas, la distribución de masas
continentales, la diferente densidad de las cortezas y el achatamiento de los
polos, hace que adopte una forma compleja y ondulada (Batista, 2012). La
diferencia en un punto determinado entre geoide y elipsoide se denomina
ondulación del geoide, concepto fundamental en la evaluación de altitudes
determinadas con GPS (figura 1.4).

Figura 1.4. Modelo del geoide (tomado de Dalda et al., 2003)
La distribución de las masas en el cuerpo de la tierra no es homogénea, por tal
razón tampoco lo son las superficies de nivel, generándose ondulaciones, donde
la densidad varía bruscamente, la curvatura de las superficies de nivel también
presenta variaciones bruscas. Esta condición tiene importante significado para el

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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

estudio de la figura del geoide. Su superficie atraviesa masas de diferentes
densidades (Desdin, 2009).
La curvatura del geoide cambia a saltos ante todo en la orillas de los mares y
océanos y también allí donde el geoide atraviesa rocas de diferentes densidades.
Al mismo tiempo, todas las superficies de nivel y el geoide como una de estas
superficies, no presentan discontinuidades en ningún lugar, esto se deduce de la
continuidad del potencial de la fuerza de gravedad (Zakatov, 1981).
En los trabajos geodésicos se hace necesario reducir las mediciones directas al
elipsoide de referencia, para ello es necesario conocer en todos los puntos la
desviación relativa de la vertical, lo cual obliga a determinar un modelo del
geoide.
Frecuentemente recurrimos al auxilio del GPS para las redes de control y para tal
efecto se necesita conocer las alturas, las cuales no son posibles sin el auxilio de
un modelo de geoide.
Los modelos del geoide utilizados a nivel internacional están asociados a un
elipsoide de revolución, al cual corresponde un datum vertical determinado; los
más conocidos son:
 EGM 96
 IBERGE 02006
 EGG 97
 CG 03 C
 IGG 2005
 GCV 04

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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

En Cuba se emplea el modelo EGM 96 ya que tiene asociado el elipsoide de
Clark 1866 que pertenece al sistema de referencia WGS 1984, de conjunto con el
datum vertical de la República de Cuba.
1.5.1. Métodos para determinar modelos de ondulaciones del geoide
A nivel global existen varios métodos para la determinación de las
ondulaciones del geoide, dentro de los más utilizados se encuentran:
 Métodos físicos.
 Método geométrico
Métodos físicos
Los métodos físicos utilizan la aceleración de la fuerza de gravedad en la
solución de las tareas geodésicas. Para disponer de un modelado del geoide se
precisa conocer el potencial de suficientes puntos, que luego permita generar un
modelo de curvas isoanómalas. Las perturbaciones al potencial son causadas
por las anomalías de la gravedad y son las generadoras de las ondulaciones del
geoide, para determinar el potencial de perturbación se deben emplear las
anomalías de la fuerza de gravedad, para cuya obtención es imprescindible el
levantamiento gravimétrico (Acosta, 2001).
Método geométrico
Si en la zona de trabajo existe una suficiente cantidad de puntos fijos,
altimétricos, de la red geodésica nacional o creados por trabajos de densificación,
empleando la nivelación geométrica y trigonométrica, de los cuales se conocen
los valores de las cotas, se pueden determinar las alturas elipsoidales (según
ecuación 1.1), empleando los GPS; las diferencias entre ambos valores
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

representarán las ondulaciones del geoide dentro de la zona de estudio (Acosta,
2001).
N hH

(1.1)

Donde:
N : Ondulaciones del geoide

h : Altura elipsoidal obtenida con GPS

H : Altura ortométrica obtenida por nivelación geométrica o trigonométrica.

1.6. La tecnología de estaciones totales y GPS en la minería y su impacto en
Cuba
El hombre, al utilizar la nueva tecnología de instrumentos topogeodésicos, debe
justificar su uso con las potencialidades en función de obtener mayor
productividad y calidad en el desarrollo de su trabajo y para ello necesita un
conocimiento tanto científico como técnico.
En

Cuba

los

potencialidades,

parámetros
estableciendo

técnicos

de

medición

dos métodos para

vigentes
la

limitan

obtención

de

las
las

coordenadas de los puntos de apoyo, poligonometría y nivelación. Por su parte,
el sistema de posicionamiento global está limitado en la obtención de las
coordenadas altimétricas debido a la no determinación de un modelo de
ondulaciones del geoide que permita obtener los valores de las cotas de puntos
sobre la superficie con exactitud en los yacimientos de la región minera de Moa.
Las estaciones totales y los GPS se introdujeron a partir de la década del 90,
precisamente en la industria del níquel, en la Empresa de Ingeniería y Proyectos
del Níquel (CEPRONIQUEL), posteriormente se fueron sumando profesionales
de las minas de las plantas de níquel Comandante Ernesto Che Guevara, Pedro
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Sotto Alba y Rene Ramos Latour, logrando adquirir experiencias empíricas que
posteriormente fueron transmitidas a especialistas de GEOCUBA para la creación
de metodologías de trabajo que a partir del año 2000 fueron transmitidas a las
empresas del frente nacional de proyectos.
1.7. Principales características de los softwares utilizados en la modelación
de coordenadas espaciales
La modelación de coordenadas espaciales parte de la generación de un modelo
de superficie 3D, que se fundamenta en una representación digital de entidades,
ya sea real o hipotética en un espacio tridimensional, se pueden crear a partir de
una amplia variedad de fuentes de datos, suele derivarse o calcularse mediante
algoritmos especialmente diseñados para ello, que toman datos de puntos, de
líneas o de polígonos como muestra y los convierte en una superficie 3D digital
(Batista, 2012). A continuación se muestran las principales características de los
softwares empleados en la investigación para la modelación.
Cartomap
El software Cartomap, de la empresa ANEBA de España, es uno de los más
utilizados en el campo de la topografía e ingeniería en muchos países. Dispone
de herramientas específicas de topografía: poligonales, taquimetría, curvas de
nivel, áreas y volúmenes. Cuenta, además, con herramientas específicas de
diseño de carreteras, ensanches y mejoras de vías existentes; es una potente e
intuitiva aplicación que facilita las tareas de proyectos y ejecución de obras de
ingeniería civil, urbanismo y minería. Abarca el ciclo completo, desde la toma de
datos procedentes de diversas fuentes (estaciones totales, GPS, ficheros dxf)
hasta la obtención de planos, vistas en planta, perfiles longitudinales y
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

transversales. La comunicación con otros sistemas es muy flexible, gracias a la
exportación en formato de texto y gráficos compatibles con los estándares del
sector.
AutoCAD Civil 3D
AutoCAD Civil 3D es un programa que permite realizar una amplia gama de
tareas relacionadas con la ingeniería civil, la topografía, minería y el dibujo, con el
software AutoCAD Civil 3D se puede crear relaciones inteligentes entre objetos
de dibujos para que los cambios realizados en el diseño se actualicen
dinámicamente, también ayuda a optimizar el desempeño del proyecto con
análisis geoespaciales, para identificar el mejor sitio del proyecto y realizar un
estudio pluvial para diseños más sostenibles, cálculos dinámicos y modelaciones
3D.
ArGIS
Es un software (SIG) para visualizar, crear, manipular y gestionar información
geográfica, estos corresponden a lugares, direcciones, posiciones en terreno,
áreas urbanas y rurales, regiones y cualquier tipo de ubicaciones en áreas
determinadas. Esta información es trabajada de manera sistémica, lo que
representa una diferencia sustancial relacionada al trabajo con planos y mapas,
permitiendo explorar, ver y analizar los datos según parámetros, relaciones y
tendencias que presenta la información, teniendo como resultado nuevas capas
de información, mapas y bases de datos.

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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

1.8. Análisis de los trabajos precedentes relacionados con la temática a
nivel internacional
En el IV curso GPS para Geodesia y Cartografía, desarrollado en Cartagena de
Indias, Colombia, en el año 2003 (Dalda et al., 2003), se define al geoide como
la superficie de referencia más próxima al nivel medio del mar, que debido a la
distribución no homogénea de las masas en el cuerpo de la tierra y las
perturbaciones provocadas por la densidad de la corteza terrestre toma una
forma irregular. En el curso se muestra de manera simplificada un procedimiento
para la determinación de un modelo del geoide global, a partir de estudios
gravimétricos que especifican las zonas donde es posible lograr precisiones en la
determinación de las alturas hasta 10 cm, pero no aseguran la exactitud de los
resultados en todos los países, además se aborda sobre la existencia de varios
modelos del geoide a nivel mundial y algunos a nivel de países, todos referidos a
un elipsoide de referencia y un datum vertical, solo ilustran los países que se
utiliza como proyección cartográfica UTM.
Marcelo (2011), en su artículo titulado Algunas consideraciones sobre las alturas
ortométricas y normales, plantea que es posible obtener alturas ortométricas más
exactas que las alturas normales. ¨Nuestra conclusión es que la altura
ortométrica, y como consecuencia, el geoide, puede obtenerse tan exactamente
como la altura normal. Se ha mostrado que muchos de los argumentos históricos
en contra de ambas alturas son erróneos: originados por conceptos erróneos o
han sido refutados por avances científicos y tecnológicos, al igual que por la gran
disponibilidad de datos de distinta variedad; por tanto, las tendencias para
desacreditar cualquiera de ellas es la solución más tradicional de Stokes, a partir
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de la integración de modelos de anomalías o la alternativa de Molodensky con el
estudio de las alturas normales, están fuera de lugar y si ambas son igualmente
exactas, por qué no usar una que respete la física y satisfaga los requerimientos
prácticos y científicos¨.
Alfonz (1984) establece el algoritmo de cálculo de las correcciones por la
curvatura de la tierra y refracción solar, factores que influyen en los resultados de
las mediciones de campo ocupando una zona extensa; considera que para cada
región deben de calcularse estas correcciones que están en función de las
relaciones entre la diferencia de alturas y el nivel medio del mar. En las
mediciones de campo con las nuevas tecnologias de estaciones totales y GPS es
fundamental el conocimiento de estas correcciones.
Froment (2009), en su artículo acerca de las Especificaciones técnicas para los
levantamientos topográficos con estación total define las poligonales en tres
clases o tipos: poligonal abierta, cerrada y amarrada, realizando una valoración
de las condiciones idóneas para el empleo de uno u otro tipo. Además, cita los
métodos de cálculo para cada itinerario, haciendo énfasis en los trabajos de
gabinete hacia la solución de los resultados de registros de campo tomados con
estación total. Usa como herramienta bases de datos tomadas en el terreno para
la elaboración matemática de las mediciones y obtener las coordenadas de los
puntos de apoyo, después de realizar la tarea de ajuste donde refiere los
métodos de mínimos cuadrados y ajuste proporcional a la longitud de los lados;
esto posibilitó al autor brindar recomendaciones para lograr el cierre de las
poligonales. Este artículo, aunque incorpora en la poligonometría la nueva

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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

tecnología de estaciones totales, solo se centra al cálculo y ajuste de las
coordenadas planimétricas y no estudia las coordenadas altimétricas.
Sánchez (2010) diseña una metodología para el cálculo de las poligonales o
itinerario considerando los valores planimétricos y altimétricos de los puntos a
determinar con estaciones totales; hace una valoración de los errores de cierre
obtenidos mediante el cálculo, pero no tiene en cuenta las posibles desviaciones
que se pueden cometer durante las mediciones directas en campo. Aporta un
conjunto de criterios a considerar durante la determinación de las alturas de los
puntos, basándose en el fundamento del método de la nivelación trigonométrica
compuesta. Las principales críticas a este método se basan en la exactitud de los
resultados obtenidos, según

las instrucciones técnicas para levantamientos

topográficos de 1987 del Ministerio de la Construcción de la República de Cuba.
Este método solo es aceptable para la obtención de planos topográficos con
equidistancias mayores a 2 m, sin embargo, la metodología refiere que puede ser
utilizada para la obtención de planos de equidistancias menores e incluso para el
replanteo de objetos de obra.
Por su parte, Franco (2008) en su artículo Nociones de Topografía, Geodesia y
Cartografía, acerca del empleo de estaciones totales escribe: ¨ La combinación
de los equipos informáticos e instrumentos topográficos, el desarrollo de
avanzados programas de cálculos topográficos y modelos digitales del terreno, la
utilización ya generalizada de estaciones totales permiten la obtención de
precisiones antes solo alcanzadas por métodos geodésicos¨. Se refiere a la
hipótesis de realizar los trabajos de levantamiento topográfico en paralelo con las
mediciones de los puntos de apoyo y luego transformar, aplicando el método
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Helmert, las coordenadas de todo el trabajo una vez realizado el ajuste de la
poligonal con la ayuda de un software de cálculo topográfico; criterio que difiere
de la tesis de Froment (2009), donde establece la necesaria elaboración
matemática de las mediciones para obtener los puntos de apoyo con la exactitud
que permitan posteriormente realizar los trabajos topográficos. El autor realiza
una sintaxis sobre los softwares topográficos actuales empleados para el cálculo
de poligonales e ilustra varios ejemplos que facilitan el aprendizaje, además,
muestra todo un algoritmo de cálculo hasta la obtención de los principales errores
obtenidos durante el procesamiento, pero no define criterio alguno de los valores
permisibles para cada tipo de poligonal.
López (1996) aborda la temática sobre el ajuste de poligonales cerradas, donde
hace referencia a los métodos de ajustes siguientes: regla de la brújula, regla del
tránsito, método de Crandall, método de los mínimos cuadrados. El autor realiza
una comparación entre los métodos teniendo en cuenta la complejidad y los
criterios de corrección que maneja cada uno y considera los mínimos cuadrados
como el más apropiado para la poligonometría ya que asigna dentro de su
procedimiento un peso relativo a las medidas angulares y otro a las medidas
lineales, ajustando de la manera más imperceptible las longitudes y los rumbos
de sus lados. Deja claro la complejidad y lo extenso del proceso de cálculo pero
con el advenimiento de las computadoras ha pasado de una desventaja a una
particularidad.
Ochoa (1997), en la tesis para obtener el título de Ingeniero Civil en la
Universidad de Sonora, realiza el ajuste de poligonales por el método de mínimos
cuadrados, donde aporta el fundamento matemático llevado a lenguaje de
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

programación Autolisp, para crear una aplicación en Autocad, que permita
realizar los ajustes correspondientes a las mediciones de campo. Coincide con la
tesis de López (1996), en que el método de mínimos cuadrados es el más
apropiado para el ajuste sobre la resolución de la misma poligonal por varios
métodos y la comparación de los resultados le permitieron evaluar la exactitud y
obtener el criterio sobre el más adecuado.
El manual de ingeniería de la Armada de los EEUU, Engineering and Design
Topographic Surveying (1994), establece un conjunto de criterios sobre el control
de la calidad de los trabajos topográficos en la etapa de creación de puntos de
apoyo, levantamiento directo en campo, diseño, control de deformaciones
horizontales y verticales; se definen los principales conceptos de estaciones
totales y poligonometría, así como el algoritmo de cálculo para poligonales
abiertas, cerradas, orientadas en dos puntos extremos y de rodeo. Además,
valora los posibles errores que pueden cometerse con la estación total durante
los trabajos de campo y la obtención de las desviaciones después de realizado el
cálculo. Se puntualiza sobre la tecnología moderna de estaciones totales
integradas con sistema de posicionamiento global (GPS) y su uso en la
densificación de redes de apoyo, fundamentalmente en el método de trilateración,
utilizado en grandes extensiones, tarea de la cual se ocupa la Geodesia,
adoleciendo de información sobre itinerario de poligonales. Generalmente se
hace alusión a parámetros que se deben considerar durante el cálculo, normados
en este manual, pero es poca la información sobre aspectos técnicos a
desarrollar en el terreno.

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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Hundiel (2008) en el Manual de Topografía escribió: ¨Para el cálculo de las
mediciones con estación total, en la determinación de vértices geodésicos por el
método de itinerario o poligonal, es posible emplear software interno del
instrumento para llevar a cabo la tarea de ajuste¨. Describe todo el proceso para
realizar la compensación de la poligonal directamente en el campo con el
software de estación total Sokkia Set 3010, refiriendo todo el proceso de
medición en campo al manual de usuario del instrumento, donde existe el
procedimiento pero no deja claro las tolerancias admisibles en el proceso de
medición, así como el resultado de los errores obtenidos durante el cálculo.
Fargas (2001) en su artículo Redes topográficas, define la poligonometría como
el método de densificación más utilizado en la topografía por ser económico y
que puede adaptarse a cualquier complejidad de la zona de trabajos, pero solo
teniendo en cuenta la planimetría; considera emplear el método de nivelación
para obtener las coordenadas altimétricas. Además, establece una metodología
para el cálculo de poligonales cerradas y la obtención de los errores altimétricos y
planimétricos, sin considerar la tarea de ajuste. Hace un análisis sobre diferentes
sistemas de referencia utilizados en Europa y la necesidad de lograr homogenizar
en un sistema único global, que permita el empleo del sistema de
posicionamiento global a nivel mundial en uno solo.
Batrakov (1987) plantea un algoritmo de cálculo matricial para la obtención de las
etapas de desarrollo de la poligonometría, a partir de poligonales de I orden de
precisión; relaciona la influencia del error angular y lineal durante el desarrollo de
la poligonometría y hace una valoración sobre la longitud límite de la poligonal
fundamentado en los parámetros obtenidos en la teoría de Ganshin (1977).
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Plantea calcular la precisión de las poligonales trazadas entre puntos de apoyo y
demuestra que el mayor error relativo se encuentra en estas mismas poligonales
y establece que, en los levantamientos en superficies abiertas o en terrenos
construidos a escala 1: 5 000, el error límite de posición de los puntos de la base
de levantamiento es de 0,1 m.
1.9. Análisis de los trabajos precedentes relacionados con la temática en
Cuba
Acosta (2001), del Grupo Empresarial GEOCUBA, creó el modelo del geoide
Cuba 2000, a partir de los datos disponibles sobre la base de la adopción del
método combinado de mejoramiento de los modelos geopotenciales, el uso de
determinaciones GPS y de las diferencias entre las superficies de referencia ideal
y el datum vertical de la República de Cuba; demostró que las diferencias
obtenidas en el modelo reflejan fielmente los errores de transmisión de las
ondulaciones del geoide mediante la NAG.
Acosta (2002) presentó una metodología para la nivelación GPS en las
condiciones de la República de Cuba donde, mediante el uso de los modernos
modelos gravitacionales de la tierra y del modelo del geoide Cuba 2000,
determinó las diferencias de altitudes normales entre los puntos sobre la
superficie de la tierra, utilizando las altitudes elipsoidales h, medidas con
receptores GPS, las diferencias entre las ondulaciones del geoide en dichos
puntos (previamente corregidas por la influencia del campo gravitacional) y la
variación de las diferencias entre las desviaciones astrogravimétricas de la línea
vertical. Logró la transmisión de las altitudes hacia los puntos experimentales
coincidentes con puntos de nivelación geométrica a distancias desde 4,4 hasta
27

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

194 km, mediante la nivelación GPS para las condiciones de la República de
Cuba, con exactitudes desde  48,82 hasta  0,04 ppm (partes por millón) o
milímetros por kilómetros respectivamente; que clasifican dentro de todos los
órdenes de nivelación geométrica. Pero, además, reconoce que en las zonas
montañosas y con un relieve ondulado no es posible que la exactitud de los
resultados esté dentro de los órdenes de la nivelación geométrica.
Acosta (2009), en su tesis en opción al título de Doctor en Ciencias Técnicas,
para la determinación de índices de vulnerabilidad geotécnica por métodos
geodésicos, utiliza líneas de nivelación de alta precisión para obtener los valores
de deformaciones de objetos de obra en el plano vertical, pero utiliza
instrumentos ópticos mecánicos y logra realizar un ajuste riguroso de las
observaciones de los puntos de apoyo donde lo define como ramillete;
recomienda para próximas investigaciones la utilización de estaciones totales y
GPS.
Arango (1983) crea en su libro una metodología para la medición y cálculo de la
nivelación trigonométrica y cómo eliminar los errores introducidos en las
mediciones por curvatura y refracción, pero no define las tolerancias admisibles
para cada orden de precisión del punto a determinar, es decir, considera todas
las mediciones en una sola precisión y realiza la corrección de curvatura y
refracción de los parámetros definidos a nivel global. No hace una descripción de
los elementos para asumir el valor de las correcciones que propone, realiza una
caracterización de la instrumentación utilizada en la época en profundidad,
reflejando las verificaciones que deben realizarse antes de ejecutar cualquier

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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

trabajo. Propone una serie de tablas taquimétricas para facilitar los cálculos en el
terreno.
Olivera (2010) en el V Congreso Internacional de Agrimensura analiza a priori la
precisión de las estaciones totales para tener criterio de selección del instrumento
de acuerdo a la precisión de fabricación y el resultado de la elaboración
matemática de las mediciones geodésicas, considerando criterios de la relación
existente entre el error angular horizontal y lineal transversal, la acción conjunta
en el resultado de los errores angulares y lineales y la relación entre el error
angular vertical y el desnivel, todo este algoritmo y análisis de errores admisibles
para la construcción y el montaje facilitan al profesional de la topografía tener
criterio sobre si es óptima la utilización de la estación total o hay que recurrir a
otra más precisa; además escribe:
Es importante que el topógrafo, y sobre todo el ingeniero tecnólogo, tenga
presente que disponer de una estación total no equivale, ni jamás significa que
puede realizar cuanto trabajo desee. Es necesario apreciar los errores y
posibilidades de la estación total que posee, y en base a ella, proyectar
correctamente su uso. No en balde los fabricantes han diseñado una gama de
estaciones totales: precisa, media, y ordinarias. Cada una tiene su campo de
empleo, saberlo aplicar significa profesionalidad. Plantea además: si la estación
total que usted posee no garantiza la exactitud requerida, entonces debe utilizar
los métodos tradicionales, por ejemplo: Teodolito Leica T3 o T2, cinta métrica de
invar, nivel óptico Leica N3, NA2 con placas plano paralelas, etc. Pero recuerde,
que para el empleo de estos medios es necesario también realizar los cálculos a
priori de exactitud.
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Las instrucciones técnicas para levantamientos topográficos a escalas: 1:2000,
1:1000, 1:500, año 1987, es el documento técnico rector que rige la política de la
topografía en Cuba. Define los parámetros técnicos poligonométricos de
nivelación geométrica y establece las normas para levantamiento directo de
campo.
Desdin (2009), en su tesis en opción al título de Doctor en Ciencias Técnicas
para caracterizar los movimientos horizontales recientes de la corteza terrestre en
la región de Mayarí, Nícaro y Moa, con el empleo de tecnología de punta GPS,
establece polígonos geodinámicos para la región niquelífera de Holguín que van
ser utilizados como puntos de origen para la poligonometría en la minería y otras
ramas de la economía.
Belete (1998), en su tesis en opción al grado científico de Doctor en Ciencias
Técnicas, realiza un análisis detallado del control del volumen de mineral extraído
y la masa volumétrica; refleja de manera crítica el estado de los trabajos
topográficos, creando una metodología para la valoración de los errores
cometidos durante la realización del levantamiento, pero de manera clara plantea
en sus recomendaciones que el empleo de las nuevas tecnologías de
instrumentos topográficos y software de cálculo van a minimizar los errores
relacionados en su investigación, incitando a continuar los experimentos con el
sistema de posicionamiento global y estaciones totales para llegar a atenuar las
diferencias del volumen de mineral extraído y el que se reporta por la planta
procesadora, que en aquella época y la actual afecta los resultados productivos.
La empresa Geocuba en el año 2008 elaboró una metodología para el
levantamiento topográfico a grandes escalas con estación total Leica 805, en ella
30

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

se establecen valores admisibles en el levantamiento topográfico, así como se
incorpora un parámetro de medición de distancia máxima del instrumento al
prisma de 1 000 m, pero no deja claro el fundamento teórico para la obtención de
este parámetro.
Herrera (2012), en su tesis en opción al título de Máster en Ciencias, para la
determinación del coeficiente conjunto de curvatura y refracción en los
yacimientos lateríticos cubanos, realizó mediciones experimentales empleando
estaciones totales, donde obtuvo resultados confiables que sirvieron de base en
esta investigación. Demuestra que en las condiciones de las minas en la región
de Moa este coeficiente no se ajusta al estándar propuesto en Cuba, lo cual
permite mitigar los errores en las mediciones.
Por su parte, Pérez (2004), en su tesis de maestría, plantea que “la incidencia de
los factores meteorológicos en cualesquiera de las condiciones climáticas que
pudieran presentarse en el territorio nacional, para los trabajos de levantamientos
topográficos a las escalas 1:2 000, 1:1 000 y 1:500, son despreciables”. Realiza
un análisis de nuevos parámetros técnicos para las mediciones con estaciones
totales bajo el principio de condiciones ambientales, sin tener en cuenta la
influencia de las coordenadas espaciales.
1.10. Conclusiones parciales
Después de realizado un análisis crítico del estado actual y perspectivas de la
nueva tecnología se ha llegado a una serie de conclusiones que ilustran la
necesidad y validez científica de la investigación que se describe en la presente
tesis:

31

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

1. La tendencia actual para la realización de los trabajos de la topografía
minera e implementación del proyecto de máxima prioridad del estado de
la minería de precisión en yacimientos lateríticos cubanos está enfocada a
la utilización de nuevas tecnologías de estaciones totales y GPS.
2. Los parámetros técnicos vigentes para los trabajos topográficos en la
minería fueron determinados en el año 1987, respondiendo a las
necesidades de la tecnología de los instrumentos topogeodésicos ópticos
mecánicos, lo cual presenta la limitante de no lograr la explotación de las
estaciones totales de acuerdo a las potencialidades para la cual están
diseñadas.
3. En Cuba no existe gran desarrollo en la determinación de alturas de
puntos con el empleo del sistema de posicionamiento global.

32

�CAPÍTULO II
PROCEDIMIENTO PARA LA MODELACIÓN DE COORDENADAS
ESPACIALES EN LA REGIÓN MINERA DE MOA

�Y. E. Batista Legrá

CAPÍTULO

Tesis Doctoral

II.

PROCEDIMIENTO

PARA

LA

MODELACIÓN

DE

COORDENADAS ESPACIALES EN LA REGIÓN MINERA DE MOA
2.1. Contenido
El presente procedimiento contiene la secuencia de los trabajos de campo y
gabinete para la modelación de coordenadas espaciales en la región minera de
Moa; se estructura en dos etapas fundamentales:
 Determinación de los parámetros técnicos de medición para las estaciones
totales, a partir de la modelación de coordenadas espaciales.
 Modelación de las ondulaciones del geoide en la región minera de Moa,
para la determinación de las coordenadas espaciales con la tecnología
GPS.
En la figura 2.1 se muestra el flujograma de trabajo que relaciona los pasos a
seguir en el procedimiento. Está concebido para el empleo de la nueva tecnología
de instrumentos topogeodésicos que se utiliza en la región minera de Moa y
perspectivas futuras:
 Estaciones totales
 Sistema de posicionamiento global
 Estaciones totales integradas: aún no se cuenta con esta tecnología pero
está prevista en los planes de inversiones futuros en la industria del níquel.

33

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Figura 2.1. Flujograma que describe el procedimiento.
2.2. Propósito
El procedimiento tiene el propósito de modelar coordenadas espaciales y definir
parámetros técnicos de medición para la utilización eficiente de estaciones totales
y GPS.
En la tecnología estaciones totales se muestran los pasos para fusionar los
métodos de densificación poligonometría y nivelación en un método que permite
obtener las coordenadas espaciales de acuerdo a las tolerancias admisibles que
exigen los trabajos en la minería, así como determinar nuevos parámetros de
medición para explotar al máximo las potencialidades del instrumento.

34

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

En el sistema de posicionamiento global se muestran los pasos para determinar
un modelo de ondulaciones del geoide local, el cual permite garantizar la
determinación de coordenadas espaciales de puntos sobre la superficie terrestre
con la exactitud que requieren los trabajos de la topografía minera y así ampliar
su empleo en los trabajos topográficos mineros.
2.3. Alcance
El presente procedimiento está destinado para ser empleado en los trabajos
topográficos de la minería en los yacimientos lateríticos de la región minera de
Moa. El campo de aplicación se centra en los trabajos siguientes:
 Densificación de redes de poligonales planimétricas y altimétricas.
 Control de volúmenes de mineral extraído.
 Marcación y amarre de pozos para la red de exploración geológica y
explotación minera.
 Levantamiento topográfico para la ejecución de proyectos de canteras
escombreras, caminos mineros, proyectos medioambientales y otros.
 Replanteo de obras mineras.
 Marcación para desbroce.
 Marcación de límites de concepciones mineras.
2.4. Responsabilidad y autoridad
Son máximos responsables de la correcta aplicación del procedimiento, los
especialistas principales de los departamentos de topografía que laboran en los
yacimientos lateríticos de la región minera de Moa. Los controladores de calidad
de cada departamento son responsables del chequeo directo en campo y
gabinete de lo establecido en el documento.
35

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Las revisiones realizadas al procedimiento deben dejarse debidamente
referenciadas, respetando el derecho de autor a favor del Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa.
2.5. Descripción de las actividades de la primera etapa del procedimiento
La determinación de nuevos parámetros técnicos para el empleo de las
estaciones totales en la región minera de Moa permite lograr una mayor
productividad en los servicios topográficos mineros, aumentando las distancias a
medir respecto a los parámetros vigentes y fusionando dos métodos de medición
en uno fundamentado en coordenadas espaciales. A continuación se presentan
los pasos a seguir en esta etapa:
1. Trabajos de campo.
2. Trabajos de gabinete.
2.5.1. Trabajos de campo
Se realizan un conjunto de trabajos directamente en el campo para seleccionar
las áreas de los experimentos, ubicar los puntos o monumentos topográficos de
referencia y realizar mediciones experimentales periódicas.
 Reconocimiento.
 Monumentación.
 Mediciones experimentales.
Reconocimiento
Se realiza directamente en el terreno dentro de la zona de estudio, con el objetivo
de seleccionar las áreas para los experimentos donde existan las condiciones
más desfavorables del relieve, grandes pendientes, alteración del relieve por los
trabajos mineros, grandes taludes, plataformas, etc. Es importante realizar una
36

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

revisión de trabajos anteriormente ejecutados y conocer las perspectivas futuras
a desarrollar en el área seleccionada para garantizar la durabilidad, por el período
de un año, de los puntos experimentales a ubicar sobre la superficie terrestre.
Monumentación
Es necesario solicitar el servicio de la empresa Geocuba, perteneciente al
organismo MINFAR, la construcción y medición de puntos experimentales
(monumentos topográficos) de centración forzada (anexo 1), con un cuarto orden
de precisión en coordenadas espaciales.
Deben construirse, como mínimo, cuatro puntos que conformen una cadena de
triángulos, siempre que sea posible a diferentes niveles (Sánches, 2010). Las
distancias entre los lados de los monumentos deben encontrarse en el rango de
las distancias mínimas y máxima que puede medir la estación total, según
certificado del fabricante, esto permite seleccionar distancias patrones para
realizar los experimentos.
Si el alcance máximo en las mediciones de una estación total por su certificado
es de 1 500 m, se pueden distribuir las distancias patrones a partir de cero cada
500 m hasta sobrepasar su alcance; es importante establecer al inicio de la
primera sección, es decir, de 0 a 500 m, una distancia menor que puede llegar
hasta los 100 m, con el objetivo de comprobar la efectividad de las mediciones en
un rango que no afecte la curvatura y refracción terrestre. En el último intervalo,
es decir, de 1 000 m a 1 500 m, es importante establecer un rango de distancia
intermedia, que sea menor o aproximadamente igual a la media del intervalo.

37

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Mediciones experimentales
Se realiza un inventario sobre el tipo de estaciones totales que se utiliza en la
región de estudio para seleccionar la de menor precisión, con el objetivo de
determinar los nuevos parámetros y estos puedan ser cumplidos por
instrumentos de mayor precisión. El experimento consiste en medir coordenadas
y distancias entre puntos seleccionados de forma reiterada, para lo cual se
estaciona el instrumento en todos los monumentos experimentales y se observa
a las disímiles direcciones utilizando el método de todas las combinaciones
posibles.
Para tener criterio de la cantidad de experimentos que se necesitan realizar para
obtener los resultados esperados, se diseñan experimentos, utilizando el método
plan factorial (Hernández et al., 2007), fundamentado en la expresión 2 n , donde
n es la cantidad de variables que intervienen en el experimento.
En cada experimento para determinar la cantidad de serie de observaciones a
realizar se emplea la ecuación 2.1 (Vidueva, 1978). Se deben realizar mediciones
que correspondan a un cuarto orden de precisión.
K

m

2

m2
m  o
2

(2.1)

2
v

Donde:
K : Cantidad de series de observaciones
2

m : Precisión de la medición del ángulo en segundos. Se toma de certificado del
instrumento

mv2 : Error de colimación en segundos. Se obtiene aplicando la ecuación 2.2
38

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

mo2 : Error medio cuadrático de la medición del ángulo. Se toma de la tabla 1 del
anexo 2.
mv2 

30"
v

(2.2)

Donde:

v : Aumento del anteojo. Se toma de certificado de instrumento.
Las mediciones se realizan en cuatro ciclos durante un año, tratando de buscar
los horarios de las condiciones ambientales más extremas en las minas. En el
anexo 3 se muestra un ejemplo del registro que debe utilizarse para procesar la
información.
Como coeficiente conjunto de curvatura y refracción se emplea 0,20, determinado
en investigaciones anteriores (Herrera, 2012).
2.5.2. Trabajos de gabinete
Para el procesamiento de la información obtenida como resultado de las
mediciones experimentales de campo se deben realizar los siguientes pasos:
 Identificación de las tolerancias admisibles.
 Procesamiento de los registros de campo.
 Análisis comparativo y determinación de los parámetros técnicos de
medición.
Identificación de las tolerancias admisibles
Se realiza un estudio de las normas, instrucciones y procedimientos vigentes en
la minería, con el objetivo de seleccionar las tolerancias admisibles mínimas en
coordenadas espaciales que deben cumplir los diferentes trabajos (Batista,
2012).
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

El caso de los métodos de densificación, poligonometría y nivelación fueron
fusionados en un método planoaltimétrico. La tabla 2.1 muestra las tolerancias
admisibles en coordenadas espaciales para estos trabajos en los yacimientos
lateríticos de la región minera de Moa.
Tabla 2.1. Tolerancias admisibles en coordenadas espaciales para poligonales
Distancias
(m)
&lt; 100
100- 500
500-1 000
1 000- 1 200
1 200-1 500

IV
Orden
(m)
0,007
0,024
0,045
0,053
0,065

I Categoría
(m)

II Categoría
(m)

Técnica
(m)

0,019
0,061
0,112
0,132
0,162

0,026
0,105
0,206
0,246
0,306

0,052
0,252
0,502
0,602
0,752

La tabla 2.2 muestra las tolerancias admisibles en coordenadas espaciales para
levantamientos topográficos a escala 1: 2 000, 1: 1 000 y 1:500, en los
yacimientos lateríticos de la región minera de Moa.
Tabla 2.2. Tolerancias admisibles para la determinación de coordenadas
espaciales en levantamientos topográficos

Escala
1:500
1:1 000
1:2 000

De
En zonas
En zonas
importancia
llanas
montañosas
espaciales espaciales espaciales
(m)
(m)
(m)
0,26
0,30
0,39
0,52
0,60
0,77
1,04
1,20
1,55

Procesamiento de los registros de campo
Se procesan todas las mediciones de coordenadas planimétricas, cotas y
distancias entre los puntos experimentales, realizadas en los cuatro ciclos de
observación, determinando el promedio de las observaciones para cada punto en
40

�Y. E. Batista Legrá

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coordenadas espaciales y para cada lado de distancia medidas entre
monumentos (ecuación 2.3).
Pm 

M
n

(2.3)

Donde:
Pm : Promedio de las mediciones (coordenadas o distancias)

M :

Sumatoria de las mediciones realizadas en los ciclos de observación

(coordenadas o distancias)
n : Cantidad total de mediciones.

Para obtener las desviaciones entre los valores patrones de los puntos
experimentales y el valor promedio de las observaciones realizadas en los
experimentos se aplica la ecuación 2.4.
m  V p  Pm

(2.4)

Donde:
m : Desviaciones
V p : Valor patrón de los puntos experimentales.

Análisis comparativo y determinación de los parámetros técnicos de
medición
Se realiza un análisis comparativo de las principales desviaciones obtenidas en la
realización de los experimentos con las tolerancias admisibles identificadas por
las normas, procedimientos e instrucciones. Se realiza en software Microsoft
Office Excel un gráfico de línea en forma apilada donde se ubican en el eje de las
X las distancias patrones y en el eje de las Y las desviaciones en las mediciones.

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�Y. E. Batista Legrá

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En el gráfico se pueden identificar los rangos de distancias donde se encuentran
las mayores y menores desviaciones; se seleccionan como parámetro técnico de
medición aquellas distancias donde la línea que representa las desviaciones
obtenidas en los experimentos se encuentra más alejada de la línea que
representa un orden de precisión en las poligonales o un parámetro establecido,
según norma para levantamientos topográficos (anexo 4).
2.6. Descripción de las actividades de la segunda etapa del procedimiento
La determinación de las coordenadas altimétricas, empleando la tecnología GPS,
requiere un estudio de las ondulaciones del geoide de la región que se estudia,
para lograr mayor exactitud en el resultado de las mediciones, el procedimiento
establece el método combinado para la determinación de las ondulaciones del
geoide. A continuación se presentan los pasos a seguir en esta etapa:
1. Trabajos de campo.
2. Trabajos de gabinete.
2.6.1. Trabajos de campo
Con los resultados de investigaciones anteriores (geodinámicas, geofísica,
geodésicas, hidrográficas y topográficas) se realizan un conjunto de trabajos de
campo con el objetivo de obtener el modelo de ondulaciones del geoide de la
región de estudio. Los pasos a seguir son los siguientes:
 Reconocimiento.
 Monumentación.
 Mediciones experimentales.

42

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Reconocimiento
Se realiza directamente en el terreno teniendo en cuenta ubicar dentro de la zona
de estudio los lugares de mayor deformación del geoide. Se deben consultar los
resultados de proyectos e investigaciones realizadas anteriormente en el área de
trabajo que tributen informaciones relacionadas con estudios gravimétricos,
topográficos y geológicos. Es importante tener en cuenta que los lugares de
mayor deformación del geoide se encuentran a la orilla de los mares y océanos y
donde existan rocas de diferentes densidades (Dalta et al., 2003). Se delimita el
área que ocupará el modelo de ondulaciones del geoide referenciando las
coordenadas de los vértices al sistema nacional.
Monumentación
Para la ubicación de los puntos experimentales es necesario revisar si en la zona
existen monumentos que se encuentren referenciados al sistema de alturas
nacionales con una precisión de primera categoría o mayor, de no existir se debe
solicitar su ubicación y medición por parte de la Empresa de Ingeniería y
Proyectos del Níquel. Se debe garantizar una densidad de forma homogénea por
toda el área de trabajo, con una distribución de un punto como mínimo cada ocho
hectáreas.
Como punto de origen del modelo de ondulaciones del geoide se selecciona
siempre que sea posible, uno de los puntos de la red geodésica nacional
existente, en caso contrario se debe construir un punto que contenga valores de
coordenadas de orden superior a los monumentos experimentales.

43

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Tesis Doctoral

Mediciones experimentales
Para realizar las mediciones experimentales es necesario contar con un
equipamiento geodésico apto para el uso, conociendo sus valores de
incertidumbres determinados en laboratorios metrológicos. Se debe contar con
dos receptores GPS de doble frecuencia, un nivel óptico o digital y se construye
un péndulo simple para realizar las mediciones de aceleración de la gravedad; al
ser construido este instrumento es necesario determinar su valor de
incertidumbre, ver epígrafe 2.6.1.1. Las mediciones a ejecutar en campo en esta
etapa son las siguientes:
 Mediciones de alturas elipsoidales.
 Mediciones de aceleración de la gravedad.
 Mediciones para obtener la altura del punto origen del modelo.
Mediciones de alturas elipsoidales
En las mediciones de las alturas elipsoidales se utiliza el método estático
diferencial, ubicando un receptor GPS como base en el punto de origen del
modelo y otro instrumento como móvil en cada uno de los puntos topográficos de
apoyo utilizados para los experimentos. En el proceso de medición debe
cumplirse lo establecido en la instrucción ITT- 08 de CEPRONIQUEL:
1. La distancia máxima entre estación de referencia y estación móvil no debe
exceder los límites declarados en los certificados del fabricante.
2. Las condiciones de la geometría de los satélites GDOP, para todo tipo de
receptor GPS, debe ser menor de 3,0.

44

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3. El Tiempo de medición para cada punto va a estar en correspondencia con
el tipo de instrumento y el tiempo que demora en resolver las
ambigüedades. Debe consultarse el manual de usuario.
Durante el trabajo los atributos de los puntos del proyecto, alturas de antena y los
datos meteorológicos, al inicio y al finalizar la sesión, deben ser plasmados en el
registro de campo (anexo 5).
Mediciones de aceleración de la gravedad
Para llevar a cabo las mediciones de aceleración de la gravedad, se construye
un péndulo simple, el cual está compuesto por un hilo de masa despreciable, una
plomada física, cinta métrica, un transportador de ángulos metálico, todos fijados
a un soporte o riostra y un cronómetro (figura 2.2).

Figura 2.2. Péndulo simple construido para la investigación.
El experimento consiste en determinar la gravedad a partir del estudio de un
péndulo simple de hilo. Para ello se miden los períodos de una plomada física de
dimensiones conocidas a cinco longitudes diferentes del hilo (Ramírez, 2005). El
período se define según la ecuación 2.5.
T  2

L
g

(2.5)
45

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Donde:
T : Período
L : Longitud del hilo, (m)
g : Aceleración de la gravedad local, (m/s2)

 : Constante matemática.
Despejando la ecuación 2.5, se obtiene el valor de aceleración de la gravedad
por la ecuación 2.6.
g  4 2

L
T2

(2.6)

Donde:
T : Se determina según ecuación 2.7
T

t
n

(2.7)

Donde:
T : Período

t : Tiempo transcurrido en una oscilación del péndulo, (s)

n : Cantidad de oscilaciones.

Se miden las dimensiones de la plomada física con un pie de rey. Con ayuda de
la balanza electrónica se obtiene el peso. Posteriormente se miden las longitudes
del hilo con la cinta métrica y se señala cada intervalo con un marcador
permanente. Al marcar el hilo se tiene en cuenta la longitud de la plomada física,
porque esta se considera como un cuerpo puntual, involucrando su centro de
masa en las longitudes seleccionadas para el experimento: 0,20 m; 0,40 m; 0,60
m; 0,80 m; 1,0 m; respectivamente (Muffatti y Cian, 2007).

46

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Se arma el sistema atando el hilo al soporte o riostra seleccionado, donde se
ubicaba el transportador para determinar el ángulo de oscilación del hilo.
Se realizan las mediciones para un metro de longitud en el hilo, se traslada la
plomada de manera tal que forme un ángulo de 10º con el eje del soporte, se
libera el péndulo desde esa posición y se realiza simultáneamente un control de
tiempo de oscilación. El cronómetro se detiene cuando el instrumento registra 10
oscilaciones. El mismo procedimiento se aplica para las restantes longitudes.
La cantidad de experimentos a realizar en cada punto se obtiene a partir del
diseño de experimento utilizando el método plan factorial (epígrafe 2.5.1).
Mediciones para obtener la altura del punto de origen del modelo
En los trabajos de campo para obtener la altura del punto de origen de modelo
se planifican dos estudios fundamentales:


Medición y procesamiento de la marea.



Medición de una línea de nivelación técnica para determinar la altura del
punto de origen.

Para la medición y procesamiento de la marea es importante revisar si existe un
mareógrafo instalado en la zona de los trabajos que contenga registros continuos
de la marea para solicitar información; de no existir se utiliza el método de regla
visual de marea.
Se construye una estación mareográfica temporal, conformada por tres reglas de
fibra graduadas cada un centímetro, las lecturas sobre varias reglas se utiliza
como control, las diferencias de lecturas entre las reglas sucesivas debe coincidir
con sus respectivas diferencias de nivel con un error permisible de ± 2 cm (Díaz,
2001). Si esto no ocurre significa que se leyó mal o que las reglas se movieron.
47

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Estos experimentos se realizan en cuatro ciclos de observaciones durante un
año.
Para la selección del lugar de ubicación de las reglas visuales de marea se
tienen en cuenta los aspectos siguientes (Donofio et al., 1982):
1. Que la marea se propague libremente hasta la regla de forma tal que
permita las observaciones de las mayores pleamares y las menores
bajamares.
2. La estimación de la amplitud de la marea para evitar que las reglas queden
en seco o totalmente sumergidas.
3. El terreno sea firme o sobre cabecera de muelle.
4. Fácil acceso.
Si las reglas se instalan en un muelle, se fijan a los pilotes, si el lugar escogido
para su instalación es la costa, se instala clavando en el fondo marino estacas de
madera o acero. Si el fondo es duro y no queda firmemente clavado será
necesario colocar vientos en la parte superior de la estaca o acero, distribuidos
aproximadamente cada 1200 de forma tal que el frente de la regla quede libre
(Instrucción Oceanográfica No 1, 2005). Ver figura 2.3.
Las alturas de la superficie del agua registradas se refieren a un nivel o plano de
referencia en la regla, que se conoce como cero de la estación o también como
cero del puesto (Vallejo, 2003).
Se escoge arbitrariamente, pero una vez fijado se toma como único valor,
considerando las graduaciones de la regla empleada. Se marca el cero en una
lectura que permita observar los valores mínimos alcanzados por la superficie del
agua por encima del cero de la regla, garantizando que no se efectúen lecturas
48

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

negativas del nivel. Se realiza una nivelación técnica entre las reglas ubicadas
con el objetivo de conocer la diferencia de nivel entre ellas, referenciada al cero
del puesto (Díaz, 2001).

Figura 2.3. Ubicación de la regla visual de marea. (Tomado de Instrucciones
Oceanográficas No 1 del 2005).
En la realización de los trabajos de campo para obtener el nivel medio del mar de
la zona de estudio es importante tener cuenta dos parámetros fundamentales: la
hora y la altura de la marea (Vallejo, 2003).
1. Es obligatorio emplear un reloj sincronizado con la emisora nacional Radio
Reloj.
2. Se realizan lecturas en las reglas de marea cada una hora exacta en los
momentos de estabilidad del nivel del mar que se produce entre los trenes
de ola, completando un período de mediciones desde las 6:30 horas, hasta
49

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

las 17:30 horas, por tres días consecutivos en cada ciclo; estas lecturas se
anotan en el registro de campo (anexo 6).
3. Para mitigar los errores de observaciones se realizan tres lecturas de los
valores más altos de la marea y tres de los más bajos en cada regla; la
lectura definitiva resulta el promedio de estas mediciones (ecuación 2.8).
L( R ) 

(l max 1  l max 2  l max 3 )  (l min 1  l min 2  l min 3 )
n

(2.8)

Donde:
L(R) : Lectura en la regla visual de marea para una hora determinada
l max(1.2.3) : Lecturas de los valores máximos de la marea para una hora

determinada
l min(1.2.3) : Lecturas de los valores mínimos de la marea para una hora

determinada
n : Cantidad de lecturas en la regla visual de marea.

Contando con el resultado de las observaciones en campo se realiza el
procesamiento de la marea. Para ello, con ayuda del software Microsoft Office
Excel 2007, se elabora un mareograma donde se realiza el registro de la marea y
el procesamiento de las observaciones.
Se identifican las alturas de marea correspondientes a la hora de observación
(anexo 7) en un gráfico de curva en el cual se representa en el eje de las X el
horario y en el eje de la Y la lectura en la regla, este expresa los valores de la
pleamar más alta y la bajamar más baja, referido al plano de referencia
establecido anteriormente como cero del puesto. Esto permite determinar el nivel
medio del mar de la zona de estudio como resultado del promedio de la pleamar
50

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

más alta y la bajamar más baja, aplicando la ecuación 2.9 a todas las reglas en
cada ciclo (Batista, 2012).
NMM 

Pmax  Bmin
2

(2.9)

Donde:
NMM : Nivel medio de mar
Pmax : Valor máximo de pleamar

Bmin : Valor mínimo de bajamar.

El resultado de esta ecuación revela el valor de lectura en la regla visual de
marea coincidente con el nivel medio del mar, considerado cero para la
determinación de alturas de puntos sobre la superficie del terreno.
Conociendo la lectura en la regla coincidente con el nivel medio del mar en la
zona de estudio se puede determinar la altura del punto de origen del modelo del
geoide. Para darle cumplimiento a esta tarea se emplea el método de
densificación altimétrica llamado nivelación geométrica.
En cada ciclo se mide un circuito de nivelación geométrica cerrada, partiendo de
cada una de las reglas que conforman la estación mareográfica temporal,
tocando el punto de origen del modelo y cerrando en la misma estación (Batista,
2012).
Se debe cumplir con lo establecido en las instrucciones técnicas para la
nivelación del año 1987.
1. El error de cierre de la nivelación no debe exceder los ± 50√L , L, longitud
de la línea de nivelación en km.
2. Distancia máxima del instrumento a la mira 150 m.
3. Distancia máxima de una sección 300 m.
51

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

4. Realizar dos puestas en cada sección.
5. La diferencia entre los desniveles de una misma sección no pueden ser
mayores de 5 mm.
En la sección medida desde la estación temporal de marea y la superficie del
terreno se tiene en cuenta el resultado de la diferencia entre la lectura en la regla
de marea que representa el nivel medio del mar y la superficie de referencia
establecida como cero del puesto (Batista, 2012), ya que la mira está
referenciada al cero del puesto y lo que se necesita es el desnivel referido al
NMM, por lo tanto se le aplica a la mira de espalda una corrección (ecuación
2.10).
MEC  LME  ( LRNMM  CP )

(2.10)

Donde:
MEc : Corrección en la mira de espalda
LME : Lectura en la mira de espalda
LRNMM : Lectura en la regla que representa el nivel medio del mar

C P : Cero del puesto.

Una vez determinada la corrección en la mira de espalda, se calcula el desnivel
entre los puntos empleando la ecuación 2.11,
Z  ME  MF

(2.11)

Donde:
Z : Diferencia de nivel entre dos puntos
ME : Mira de espalda
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�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

MF : Mira de frente.

Los resultados de la observación en campo se registran en la memoria interna del
instrumento utilizado y en gabinete se descargan a una computadora a través del
software Leica Geoffice, donde posteriormente se realiza el ajuste de la línea de
nivelación (anexo 8). Este proceso se realiza para todas las reglas y en cada ciclo
de observación. Para obtener la altura definitiva del punto de origen del modelo,
se calcula el promedio de las alturas de cada ciclo obtenidas por el estudio del
NMM en la región (anexo 9).
2.6.1.1. Determinación de incertidumbre de medición por el método de
simulación Monte Carlo.
Como el péndulo simple es construido para la investigación es necesario
determinar su incertidumbre de medición, para ello se utiliza el método de
simulación Monte Carlo.
La clave de la simulación Monte Carlo consiste en crear un modelo matemático
del sistema, proceso o actividad que se quiere analizar, identificando aquellas
variables inputs del modelo, cuyo comportamiento aleatorio determina el
comportamiento global del sistema (Wolfgang, 2004). Una vez identificados
dichos inputs o variables aleatorias se lleva a cabo un experimento consistente
en:
1. Generar con ayuda del ordenador muestras aleatorias, valores concretos
para dichos inputs.
2. Analizar el comportamiento del sistema ante los valores generados.
Tras repetir n veces este experimento se dispone de una serie de observaciones
sobre el comportamiento del sistema, lo cual será de utilidad para entender el
53

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

funcionamiento del mismo; el análisis será tanto más preciso cuanto mayor sea el
número n de experimentos que se lleven a cabo (Wolfgang, 2004).
El algoritmo de simulación Monte Carlo está fundamentado en la generación de
números aleatorios por el método de transformación inversa, el cual se basa
sobre las distribuciones acumuladas de frecuencias (tabla 2.3).
Tabla 2.3. Distribuciones acumuladas de frecuencia
Distribuciones acumuladas de frecuencia
Distribución
Parámetros
Fórmula Excel
  Ln( ALEATORIO()) * b
Exponencial Media = b
 b * ( LN ( ALEATORIO())^ (1 / a)
Weibull
Escala = b
Forma = a
 DISTR.NOM .INV ( ALEATORIO(),  ,  )
Normal
Media = 
Desv. estándar = 
 DISTR.LOG.INV ( ALEATORIO(),  ,  )
Lognormal
Media de Ln(X )  
Desv. Estándar
de Ln(X )  
 a  b(b  a) * ALEATORIO()
Uniforme
Extremo inferorio = a
entre a y b
Extremo superior = b

Algoritmo del método de simulación Monte Carlo
1. Establecimiento del modelo matemático.
2. Identificación de las fuentes y componentes de incertidumbre.
3. Determinar las variables aleatorias y sus distribuciones acumuladas (F).
4. Generar un número aleatorio distribuido uniformemente entre 0 y 1.
5. Determinar el valor de las variables aleatorias para el número aleatorio
generado de acuerdo con las clases.
6. Calcular media, desviación estándar.
7. Analizar resultados para distintos tamaños de muestra.

54

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Establecimiento del modelo matemático
Representa la dependencia entre el mensurando Y y el valor estimado de cada
magnitud de entrada Xi en el proceso de medición (ecuación 2.12).
Y  F ( X1, X 2 , X 3 )

(2.12)

Donde:
X 1  (u1 ) : Componente debido a la dispersión de las observaciones

X 2  (u2 ) : Componente debido al error del instrumento de medición

X 3  (u3 ) : Componente debido a la apreciación del observador.

Identificación de las fuentes de incertidumbre
 Variación de las observaciones repetidas.
 Error del instrumento de medición.
 Error de apreciación del observador 0,05 mm.
Componente debido a la dispersión de las observaciones
Se tiene en cuenta la desviación estándar del resultado de las observaciones
repetidas en cada punto con el péndulo, donde influyen variables aleatorias que
se determinan mediante la ecuación 2.13.
u1 

S

(2.13)

n

Donde:
u1 : Componente de dispersión de las observaciones

S : La desviación estándar de las repeticiones en las mediciones de gravedad

n : Cantidad de repeticiones.

55

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Para la realización del cálculo se utiliza el software Microsoft Office Excel; se
identifica como variable aleatoria la aceleración de gravedad. Se conoce por
información empírica que los datos generados en mediciones repetidas se
ajustan a una distribución normal, por tanto, se utiliza la distribución acumulada
de frecuencia (ecuación 2.14).
f ( x)  DISTR.NORM .INV ( ALEATORIO(),  ,  )

(2.14)

Donde:

 : Media

 : Desviación estándar.
Los valores de la media y desviación estándar se calculan a partir de las
(ecuaciones 2.15 y 2.16).



g

(2.15)

n

Donde:

 : Valor de la media en las observaciones de aceleración de gravedad
g : Aceleración de la gravedad medida

n : Cantidad de mediciones.



 g

2

n 1

(2.16)

Donde:

 : Valor de la desviación estándar

g 2 : Cuadrado de las desviaciones de la media con cada valor medido
n : Cantidad de mediciones.

56

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Posteriormente en el software Microsoft Office Excel 2007, se generan números
aleatorios (figura 2.4).

Figura 2.4. Generación de números aleatorios.
Conociendo la media y desviación estándar y aplicando la ecuación 2.14 se
determina el valor de la variable aleatoria para el número aleatorio generado
(figura 2.5), con el cual se calcula la media y el valor de la desviación estándar en
las repeticiones de las medidas de gravedad (S); posteriormente se calcula el
valor de u1 .

Figura 2.5. Cálculo de la variable aleatoria.
Componente debido al error del instrumento de medición
Se toma el valor máximo del error del instrumento y se aplica una distribución
rectangular (ecuación 2.17).
u2 

Em

(2.17)

3
57

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Donde:
u 2 : Componente debido al error del instrumento de medición

Em : Error máximo del instrumento 2 mm.

Componente debido a la apreciación del observador
Se calcula por la ecuación 2.18.
d

u3 

(2.18)

12

Donde:
u3 : Componente de apreciación del observador

d : Error debido a la apreciación del observador: 5 mm.

Cálculo de la incertidumbre combinada
En la ecuación 2.19 se aplica la ley de propagación cuadrática de incertidumbre a
la ecuación modelo:
uc ( y) 

n

u
i 1

2

( x) i

(2.19)

Donde:
u c : Incertidumbre combinada

u : Componentes de incertidumbres.

Cálculo de la incertidumbre expandida
Se aplica la ecuación 2.20, para obtener el valor de la incertidumbre expandida.
U  K  uc

(2.20)

Donde:
U : Incertidumbre expandida

K : Factor de cobertura 2
58

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

u c : Incertidumbre combinada.

2.6.2. Trabajos de gabinete
Para procesar las informaciones obtenidas en los trabajos de campo se
desarrollan los pasos siguientes:
 Identificación de las tolerancias admisibles.
 Generación de modelos digitales de superficie 3D.
 Determinación del modelo de ondulaciones del geoide a partir del análisis
geoespacial de planos en plataforma SIG.
Identificación de las tolerancias admisibles
Se realiza un estudio de las normas, instrucciones y procedimientos vigentes en
los trabajos mineros de la región de estudio, con el objetivo de seleccionar las
tolerancias admisibles mínimas en coordenadas espaciales que deben cumplir
los diferentes trabajos. Se realiza un estudio detallado con el objetivo de ampliar
el campo de empleo de la tecnología GPS en los diferentes trabajos que se
relacionan en el alcance del procedimiento.
Generación de modelos digitales de superficie 3D
Para generar los modelos digitales de superficie 3D se utiliza el software Autocad
Civil 3D, cumpliendo con el procedimiento descrito en su manual de usuarios.
Con las coordenadas de los puntos experimentales referenciado al sistema de
alturas obtenido por el estudio del NMM, en la zona de los trabajos se genera un
modelo digital del terreno. Los resultados de las mediciones de alturas
elipsoidales permiten elaborar un modelo digital de alturas elipsoidales y con los
resultados de las mediciones de aceleración de la gravedad se calculan las
correcciones gravimétricas a la topografía, permitiendo generar un modelo digital
59

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de correcciones gravimétricas, que se calcula mediante la ecuación 2.21
(Sánchez, 2010):

g topo  2 f  g med

h2
r3

(2.21)

Donde:

g topo : Corrección a la topografía por gravedad

f : Constante gravitacional: 6.67 *1011kg1m3S 2
g med : Gravedad medida en la superficie del terreno

h 2 : Diferencia de altura entre el punto de origen y el punto a determinar

r 3 : Distancia entre el punto de origen del modelo y el punto a determinar.
Diseño del SIG
Para la creación del sistema de información geográfica se importan todos los
modelos digitales creados en extensión shp al software ArGis, con el objetivo de
realizar un análisis espacial analítico con operaciones matemáticas para obtener
como resultado un nuevo modelo de ondulaciones del geoide. Se utiliza la
herramienta ArcTolbox, del software ArGis, para realizar cálculos entre los
modelos (figura 2.6). Las operaciones matemáticas a utilizar son la suma y resta,
se cargan en la ventana de trabajo (figura 2.7) y se realiza el cálculo.

60

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Figura 2.6. Módulo ArcTolbox de operadores matemáticos en software ArGis.

Figura 2.7. Ventana de cálculo del software ArGIS.
Para calcular el modelo de ondulaciones del geoide en el SIG se emplea la
ecuación 2.22.
61

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

MOG  (MDAE  MDCG)  MDT

(2.22)

Donde:
MOG : Modelo de ondulaciones del geoide
MDAE : Modelo digital de alturas elipsoidales
MDCG : Modelo digital de correcciones gravimétricas

MDT : Modelo digital del terreno.

2.7. Conclusiones parciales:
1. El procedimiento para la modelación de coordenadas espaciales tiene en
cuenta las características de la nueva tecnología de instrumentos
topogeodésicos y su empleo en los yacimientos de la región minera de
Moa, lo cual permite realizar el estudio de las coordenadas espaciales
para determinar los parámetros técnicos de medición y ampliar el campo
de empleo de las estaciones totales y GPS, garantizando la productividad
y eficiencia en los servicios topográficos mineros.
2. Se propone una forma novedosa para determinar el modelo de
ondulaciones del geoide, resultado de la fusión de dos métodos conocidos,
así como la determinación de nuevos parámetros de medición que
permitan utilizar la nueva tecnología de instrumentos topogeodésicos de
acuerdo a la productividad para lo cual ha sido diseñada.

62

�CAPÍTULO III
VALIDACIÓN

DEL

PROCEDIMIENTO

COORDENADAS ESPACIALES

PARA

LA

MODELACIÓN

DE

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

CAPÍTULO III. VALIDACIÓN DEL PROCEDIMIENTO PARA LA MODELACIÓN
DE COORDENADAS ESPACIALES
3.1. Características físico-geográficas del área de estudio (caso de estudio)
Los zona de estudio se encuentra ubicada en el municipio de Moa, en la parte
más nororiental de la provincia de Holguín (figura 3.1); forma parte del grupo
orográfico Sagua Baracoa, lo cual hace que el relieve sea predominantemente
montañoso, principalmente hacia el sur. En el norte el relieve se hace más suave,
disminuyendo gradualmente en la costa.
La vegetación se caracteriza por la existencia de bosques de Pinus cubencis en
las cortezas lateríticas y donde hay menores potencias de las mismas, matorrales
espinosos, típicos de las rocas ultramáficas serpentinizadas. Las zonas bajas
litorales están cubiertas por una vegetación costera típica entre la que se
destacan los mangles (Rodríguez, 1998).
La red fluvial de interés está representada por los ríos Moa, Cayo Guam y Punta
Gorda, el embalse Nuevo Mundo y la micropresa derivadora de Moa. La fuente
de alimentación principal de la red hidrográfica son las precipitaciones
atmosféricas, que desembocan en las arterias principales en el océano Atlántico
y forman deltas cubiertos de sedimentos palustres (Almaguer, 2005).

63

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Figura 3.1. Ubicación geográfica de la región niquelífera.
Las áreas para la validación del procedimiento se encuentran ubicadas dentro del
límite de las coordenadas planas rectangulares aproximadas: x= 696 000,00 m y
703 000,00 m; y=215 000,00 m y 225 000,00 m. En estas zonas se identificaron
los puntos experimentales que se muestran a continuación:
 La densificación geodésica planimétrica y altimétrica utilizada en las
mediciones experimentales con estaciones totales fue construida por el
grupo empresarial del MINFAR (Geocuba) en el año 2010, estableciendo
en la mina de la empresa Comandante Pedro Sotto Alba cuatro puntos de
centración forzada denominados FNC-2, FNC-3, FNC-4 y FNC-5, para una
precisión de cuarto orden en coordenadas planimétricas y un segundo
orden en altimetría.
 Puntos topográficos de la red geodésica de apoyo para la presa de colas
de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, un total de 91 puntos
64

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de primera categoría, creados en trabajos de densificación, ejecutados por
el método de levantamiento directo con estaciones totales por la Empresa
de Ingeniería y Proyectos del Níquel (CEPRONIQUEL).
 Se recopilaron datos de cuatro puntos de primer orden, pertenecientes a la
línea geodinámica de Los Indios a Santa María, con coordenadas
altimétricas y valores de aceleración de la gravedad (tabla 3.1), los mismos
se encuentran en los límites de la zona a estudiar.
Tabla 3.1. Puntos de la red de primer orden de la línea geodinámica
Altura Aceleración de la gravedad
(m)
(miligal)
PR-1
4,076
976366,457
PR-2
3,451
976566,388
PR-3
3,628
970168,574
5277-55-A 11,604
982071,3002
Punto

Además, se cuenta con un levantamiento topográfico a escala 1:500, realizado
por la Empresa de Ingeniería y Proyectos del Níquel con estaciones totales.
3.2. Trabajos de campo con las estaciones totales
Primero se realizó un inventario sobre el tipo de estaciones totales que se utilizan
en los yacimientos lateríticos de la región minera de Moa, donde se pudo
observar la presencia de estaciones totales Sokkia y Leica de diferentes series.
Como conclusión, para realizar la experimentación se decide utilizar la Leica TCR
805, con un error medio cuadrático en la determinación del ángulo de cinco
segundos y un error en la medición lineal de 3 mm+2 ppm, seleccionada bajo el
criterio de ser la menos precisa que se emplea en la región minera de Moa.
Para llevar a cabo la experimentación se seleccionó el polígono de puntos de
centración forzada en la mina de la empresa Comandante Pedro Sotto Alba. Los
65

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

puntos y combinaciones de mediciones del experimento se relacionan en el
anexo 10.
Se midieron coordenadas y distancias entre puntos seleccionados, reiteradas,
estacionados en diferentes posiciones, utilizando el método de todas las
combinaciones posibles. Para conocer la cantidad de experimentos que se
necesitan para obtener los resultados esperados fue necesario diseñar
experimentos, utilizando el método plan factorial (Hernández et al., 2007),
fundamentado en la expresión 2 n , donde n es la cantidad de variables que
intervienen en el experimento.
En este caso para distancias menores a 350 m no influye el error por curvatura y
refracción terrestre e intervienen dos variables no controladas, es decir, no
reguladas en condiciones de laboratorio; en distancias mayores entonces inciden
tres variables (tabla 3.2).
Tabla 3.2: Variables que inciden en los experimentos
Variables que intervienen
Variables que intervienen
en distancias menores a 350 m en distancias mayores a 350 m
Temperatura
Temperatura
Velocidad del viento
Velocidad del viento
…..
Curvatura y refracción

Si se desarrolla la expresión anterior para los dos casos:
22 = 4

23 = 8

Se obtiene como resultado que deben realizarse cuatro experimentos en
distancias menores a 350 m y ocho para distancias mayores. La cantidad de
series de observaciones a realizar en cada experimento se calculó empleando la
ecuación 2.1. Los resultados se muestran en el anexo 11.

66

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Las mediciones se ejecutaron en cuatro ciclos durante un año, tratando de buscar
las condiciones ambientales más extremas en las minas.
3.3. Trabajos de gabinete para la determinación de parámetros técnicos
aplicados a las estaciones totales
Fue necesario realizar un análisis de los parámetros técnicos establecidos por las
instrucciones técnicas para levantamientos topográficos a escala 1: 2 000, 1:
1000 y 1: 500 del año 1987, para los métodos de densificación planimétricos y
altimétricos, así como para los levantamientos topográficos.
Se estudiaron los errores máximos alcanzados en las mediciones experimentales
con las estaciones totales, sometiéndose a una comparación con las tolerancias
admisibles para coordenadas espaciales calculadas según norma, lo cual
permitió determinar los parámetros técnicos de medición para esta tecnología, a
partir de la modelación de coordenadas espaciales.
3.3.1. Análisis de las tolerancias admisibles para la densificación de redes

Para obtener las tolerancias admisibles en coordenadas espaciales en los
métodos de densificación, primeramente se analizan los permisibles para la
planimetría, se realiza un análisis de lo establecido por las instrucciones técnicas
para levantamientos a escalas 1: 2 000, 1: 1 000 y 1: 500 del Ministerio de la
Construcción (tabla1 del anexo 2). Se observa que existen errores permisibles
que no fueron determinados debido a la presencia de solo mediciones angulares
y lineales en determinado orden de precisión que no era necesario tener en
cuenta. Al incorporar los parámetros para las coordenadas altimétricas es
necesario calcularlos considerando la relación entre precisión lineal y precisión
angular. Esta relación se obtiene aplicando las ecuaciones 3.1 y 3.2 (anexo 12).
67

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

P1
P
 2
emc1 emc2

(3.1)

Donde:
P1 : Precisión lineal de la poligonal de cuarto orden

emc1 : Error medio cuadrático de la medición del ángulo de la poligonal de cuarto

orden
P2 : Precisión lineal de la poligonal de primera categoría
emc2 : Error medio cuadrático de la medición del ángulo de la poligonal de primera

categoría.
emc1 emc2

eca1
eca 2

(3.2)

Donde:
emc1 : Error medio cuadrático de la medición del ángulo de la poligonal de cuarto

orden
eca1 : Error de cierre angular de la poligonal de cuarto orden
emc2 : Error medio cuadrático de la medición del ángulo de la poligonal de primera

categoría
eca 2 : Error de cierre angular de la poligonal de primera categoría.

Para determinar las longitudes máximas de las poligonales que no fueron
calculadas en las normas se aplica la ecuación 3.3 (Ganshin y Koskov, 1977;
Belete y Batista, 2012), como se muestra en el anexo 12.

L  1.73MTm

(3.3)

68

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Donde:
L : Longitud máxima de la poligonal
M : Error estándar (Ganshin &amp; Koskov, 1977), M=0,43 mm)
Tm : Denominador del error relativo permisible de la poligonal.

En la tabla 3.3 se muestra el completamiento de los parámetros no tenidos en
cuenta en la instrucción técnica para levantamientos topográficos a escalas
1:2000, 1:1000 y 1:500.
Tabla 3.3. Completamiento de los parámetros técnicos poligonométricos

Características
Error relativo
Error medio cuadrático
en la medición de
ángulos
Error de cierre angular
Longitud límite, km

4to
orden
1:25000

2

"

5 n
10

I
II
categoría categoría
1:10000

5

"

10 n
5

1.5000

10

"

20 n
3

I
clase

II
clase

1:2000

1:1000

"

25

50"

50 n
1,5

100 n
0,7

En la altimetría se analiza lo establecido en la tabla 2 del anexo 2, donde se
muestran los errores de cierres según el orden de precisión. En los trabajos de la
topografía minera se utilizan el cuarto orden y la nivelación técnica.
3.3.2. Determinación de las tolerancias admisibles por normas en
coordenadas espaciales para poligonales
Se realizó un cálculo de los errores máximos permisibles para cada distancia
patrón propuestas en los experimentos, teniendo en cuenta las tolerancias
contenidas en las tablas 1 y 2 del anexo 2, para la posición planimétrica y
altimétrica, respectivamente. Las tablas 3.4 y 3.5 muestran los resultados
obtenidos.
69

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Para realizar los cálculos en la determinación de los errores admisibles en la
planimetría se utilizó la ecuación 3.4.
1
 Dp
P

(3.4)

Donde:
P : Precisión lineal

D p : Distancia patrón.
Tabla 3.4. Errores admisibles en planimetría
Distancias
(m)
Para 100

IV Orden
(m)
0,004

I Categoría
(m)
0,010

II Categoría
(m)
0,020

I Clase
(m)
0,050

II Clase
(m)
0,100

Para 500

0,020

0,050

0,100

0,250

0,500

Para 1000

0,040

0,100

0,200

0,500

1,000

Para 1200

0,048

0,120

0,240

0,600

1,200

Para 1500

0,06

0,150

0,300

0,750

1,500

En los cálculos para la determinación de los errores admisibles en la altimetría se
utilizaron las ecuaciones 3.5 y 3.6 para el cuarto orden de precisión y la
nivelación técnica, respectivamente.
IV orden

Fn  20 L

(3.5)

Técnica

Fn  50 L

(3.6)

Donde:
L : Longitud de la línea en km
Fn : Error de cierre de la línea de nivelación.

70

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Tabla 3.5. Errores admisibles en altimetría
Distancias IV Orden I y II Categoría
(m)
(m)
y Clase (m)
&lt; 100
0,006
0,016
100- 500
0,014
0,035
500-1 000
0,020
0,050
1 000-1 200
0,022
0,054
1 200-1 500
0,024
0,061

Para obtener los errores máximos permisibles en la determinación de
coordenadas espaciales fue necesario combinar las tolerancias en los planos
horizontales y verticales. Se calculó considerando la suma de las fuentes de
errores, según Olivera (2010), a partir de la ecuación 3.7. En la tabla 3.6 se
muestran los resultados.
2
mTC  m 2planimt  malt

(3.7)

Donde:
mTC : Errores totales en la determinación de un punto con coordenadas espaciales
m planimt : Errores en la determinación de la planimetría

malt : Errores en la determinación de las alturas.

Tabla 3.6. Errores totales en la determinación de las coordenadas espaciales
para poligonales
Distancias
(m)
&lt; 100
100- 500
500-1 000
1 000-1 200
1 200-1 500

IV
Orden
(m)
0,007
0,024
0,045
0,053
0,065

I Categoría
(m)

II Categoría
(m)

I Clase
(m)

II Clase
(m)

0,019
0,061
0,112
0,132
0,162

0,026
0,105
0,206
0,246
0,306

0,052
0,252
0,502
0,602
0,752

0,101
0,501
1,001
1,201
1,501

71

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3.3.3. Determinación de tolerancias admisibles por normas en coordenadas
espaciales para levantamientos topográficos
En el cálculo se consideraron los requisitos contenidos en las instrucciones
técnicas para los levantamientos topográficos a las escalas 1: 2 000, 1: 1 000 y
1:500, editada por el Ministerio de la Construcción en el año 1987 (tabla 3 del
anexo 2). La fusión de las tolerancias admisibles en coordenadas espaciales se
realizó utilizando la ecuación 3.7. Los resultados se muestran en la tabla 3.7.
Tabla 3.7. Tolerancias admisibles para la determinación de coordenadas
espaciales en levantamientos topográficos

Escala
1:500
1: 1 000
1: 2 000

De
En zonas
En zonas
importancia
llanas
montañosas
espaciales espaciales espaciales
(m)
(m)
(m)
0,26
0,30
0,39
0,52
0,60
0,77
1,04
1,20
1,55

3.4. Análisis de los resultados de las mediciones experimentales con
estaciones totales
En la tabla 3.8 se muestran los resultados obtenidos en las mediciones
experimentales realizadas con las estaciones totales en el polígono de puntos de
centración forzada de la empresa Comandante Pedro Sotto Alba, donde se
interrelacionan las desviaciones en la medición de distancias, coordenadas y
alturas de los puntos, mostrando las máximas diferencias referenciadas a cada
punto patrón.

72

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Tabla 3.8. Resultados de las mediciones experimentales
Distancias
patrones
(m)
&lt; 100
100- 500
500-1 000
1 000-1 200
1 200-1 500

Desviaciones Desviaciones en
en cotas
coordenadas
(mm)
(mm)
4
2
18
8
44
11
53
13
68
16

Desviaciones
en distancias
(mm)
1
3
5
8
10

El error total de las mediciones experimentales para cada distancia patrón se
obtuvo empleando la ecuación 3.8 (Olivera, 2010), donde se interrelacionan las
tres fuentes de error en la determinación de las coordenadas espaciales. Los
resultados se muestran en la tabla 3.9.

mTC  m2 dist  m2 alt  m2coord

(3.8)

Donde:
mTC : Errores totales en la determinación de un punto con coordenadas

espaciales.
mdist : Errores en la determinación de las distancias
malt : Errores en la determinación de las alturas
mcoord : Errores en la determinación de las coordenadas.

73

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Tabla 3.9. Error total en la determinación de las coordenadas espaciales en los
experimentos

Distancias
(m)
100
500
1000
1200
1500

Errores
obtenidos
coordenadas
espaciales
(m)
0,004
0,020
0,046
0,055
0,070

3.4.1. Análisis comparativo de los errores obtenidos en las mediciones
experimentales y los establecidos por las normas
En el anexo 4 (figura 1), se reflejan los resultados de los errores reales obtenidos
en el experimento para poligonales, llevados a una gráfica en forma de línea
apilada. Se comparan con los errores permisibles según las instrucciones para
las poligonales, teniendo en cuenta los órdenes de precisión establecidos. En el
gráfico se puede apreciar que las poligonales de cuarto orden, cuando se miden
distancias mayores a 800 m, las mediciones están fuera del permisible. Se puede
observar que las mayores exactitudes obtenidas en este orden se encuentran en
las distancias entre 200 y 400 m, tomando el máximo valor a los 350 m. En los
demás órdenes de precisión se puede identificar que las mediciones
experimentales con las estaciones totales están por debajo de las normas,
alcanzando su máxima exactitud en distancias medidas hasta los 900 m.
En el gráfico del anexo 4 (figura 2), se puede observar que todas las mediciones
experimentales están por debajo de la norma establecida para la determinación

74

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de piquetes de levantamiento topográfico; notándose que en todas las escalas, a
distancias mayores a los 1 000 m, se encuentran las mayores dispersiones.
3.4.2. Parámetros técnicos modelados para coordenadas espaciales
A partir de los resultados de los experimentos realizados se proponen los
parámetros técnicos de medición para la poligonometría y levantamientos con las
estaciones totales (tablas 3.10 y 3.11).
Tabla 3.10. Parámetros técnicos para las poligonales planoaltimétricas en
yacimientos lateríticos en la región minera de Moa
Características
Longitud de los
lados de la
poligonal en km

IV Orden
0,350

I Categoría II Categoría
0,900
0,900

I Clase
0,900

II Clase
0,900

Tabla 3.11. Parámetros técnicos para los levantamientos topográficos con
estaciones totales para piquetes del levantamiento

3.5.

Validación

de

Escala

Distancia máxima
(m)

1:500
1: 1 000
1: 2 000

1 000
1 000
1 000

los

parámetros

técnicos

determinados

para

la

poligonometría
Cumpliendo con los parámetros técnicos determinados en la investigación se
realizó una validación a un total de 10 poligonales distribuidas por los yacimientos
lateríticos de las empresas de níquel: Comandante Ernesto Che Guevara y
75

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Comandante Pedro Sotto Alba. En las tablas 1 y 2 del anexo 13 se pueden
observar los cierres planimétricos y altimétricos de las poligonales. La
poligonometría fue ejecutada por brigadas de topografía minera de la Empresa de
Ingeniería y Proyectos del Níquel y de ambas fábricas de níquel en operaciones
radicadas en la región de Moa.
En ambos casos se puede observar que las exactitudes obtenidas en las
poligonales medidas cumplen con las tolerancias admisibles. Para comprobar la
precisión se aplica la ecuación 3,9. Se pudo confirmar que con la utilización de
los parámetros de la investigación, se obtienen exactitudes en las mediciones
superiores a 1,4 veces las exigencias técnicas establecidas. En la tabla 3.12 se
muestran los resultados del análisis realizado, considerando la teoría de
elaboración matemática de las mediciones geodésicas, la cual plantea que las
tolerancias máximas a establecer para un permisible oscilan desde un mínimo de
1,0 hasta un máximo de 2,0 veces el error obtenido, si supera el mayor valor se
diluye precisión. Como resultado se demuestra que cuando se mide con
estaciones totales en las condiciones de las minas no es preciso realizar
poligonales de segunda clase. En la tabla 2.1 se muestran las tolerancias
admisibles para los trabajos de la topografía minera en los yacimientos lateríticos
de la región minera de Moa, resultado de esta investigación, para la
determinación de puntos de apoyo con coordenadas espaciales. Se puede
apreciar la diferencia en relación a la tabla 3.6 por la sustitución de los órdenes
de precisión llamados clases, por un orden al cual se denomina como poligonal
técnica.
VIOrden 

Eobt
Eperm

(3.9)
76

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Donde:
VIOrden . Valor de exactitud en las mediciones para un IV orden
Eobt : Error relativo obtenido en las poligonales
Eperm : Error relativo admisible.

Tabla 3.12. Exactitud en las mediciones
IV Orden I Categoría II Categoría I Clase II Clase
1,6
1,4
1,4
2
5

3.5.1.

Validación

de

los

parámetros

técnicos

determinados

para

levantamientos topográficos
Se realizaron dos levantamientos topográficos: uno en el yacimiento Punta Gorda
de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, a escala 1:500, y otro a
escala 1:1 000 en el yacimiento Camarioca Sur de la empresa Comandante
Pedro Sotto Alba, en ambos casos se estacionó el instrumento de forma tal que
permitiera realizar observaciones hasta 1 000 m.
Con los resultados de campo se generaron los modelos digitales del terreno,
fueron calculadas las desviaciones respecto a levantamientos patrones del área,
realizados con estaciones totales y niveles por la empresa Geocuba Oriente Sur,
durante los trabajos de exploración geológicas. La tabla 3.13 muestra la
comparación de los resultados obtenidos respecto a las tolerancias admisibles.
Como se puede observar en ambos levantamientos se obtuvieron valores de
desviaciones por debajo de tolerancias admisibles, quedando validados los
parámetros para los levantamientos topográficos.

77

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Tabla 3.13. Principales desviaciones entre los levantamientos a validar
Yacimiento

Punta Gorda
Escala 1:500
Camarioca
Sur
Escala
1:1000
3.6.

Valor mínimo de las
desviaciones
(m)
0,06

Valor máximo de
las desviaciones
(m)
0,11

Tolerancias
admisibles
(m)
0,26

0,09

0,18

0,52

Selección del método para

la

determinación del

modelo de

ondulaciones del geoide
Con el objetivo de conocer la exactitud que se necesita para la determinación del
modelo de ondulaciones del geoide, se consultaron las normas cubanas
(RC3008, RC3011, RC3013, RC 3016), aplicadas en los trabajos topográficos en
los yacimientos lateríticos de la región minera de Moa. Las tolerancias admisibles
mínimas identificadas en las normas son las siguientes:
a) Niveles de la superficie ±10 cm
b) Alineación
c) Pie de talud

±20 cm
+ 50 cm

Teniendo en cuenta la tolerancia altimétrica por norma de ±10 cm y los resultados
de la investigación en los departamentos de topografía en la zona de estudio,
donde se plantea que las desviaciones en las altura de puntos cuando se utiliza
la tecnología GPS, son mayores a 20 cm; se justifica la investigación del modelo
de ondulaciones del geoide con precisiones menores a la establecida por la
norma cubana.
Con el resultado de la revisión bibliográfica y la información de trabajos
anteriores, tanto a nivel nacional e internacional y conociendo las particularidades
78

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de los métodos existentes para determinar el modelo del geoide, se decidió
realizar una fusión del método geométrico y el físico (Batista, 2012). Al resultado
de esta fusión se le llamó método combinado.
En el desarrollo del método combinado fue necesario realizar investigaciones en
campo, para determinar las alturas elipsoidales, realizar mediciones de
aceleración de la gravedad y obtener la elevación del punto inicial del modelo,
utilizando los equipos de medición que se muestran en la figura 3.2.
(a)

Figura 3.2. a) Receptor GPS

(b)

b) Nivel Sprinter 200

(c)

c) Péndulo simple.

a) Receptor GPS: instrumento de medición de la marca Leica 1200,
encargado de recibir las señales de la constelación de satélites en órbita,
con el fin de calcular las posiciones de puntos, en el plano, el espacio o
sobre cualquier superficie de referencia. Se conoce la incertidumbre de
medición suministrada por el fabricante, en este caso 5 mm+1 ppm,
siempre se verifican los receptores antes de comenzar los trabajos. En la
investigación se utilizaron dos receptores en el modo estático diferencial.
b) Nivel sprinter 200: instrumento de medición, que se utiliza en la
determinación de coordenadas altimétricas de puntos en el terreno a partir
del método de densificación llamado nivelación geométrica. Cuenta con el
certificado de calibración, emitido por el taller metrológico No 57 de la
79

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

empresa Geocuba Oriente Norte, donde refleja que el instrumento se
encuentra apto para el uso, con un valor de incertidumbre de (± 0,8 mm).
c) Péndulo simple: este instrumento fue construido para la investigación, con
el objetivo de realizar las mediciones para obtener valores de aceleración
de la gravedad en puntos medidos. No se conoce ningún valor de
incertidumbre, por lo que fue necesaria su determinación.
3.7. Determinación de la incertidumbre de medición del péndulo simple
Se consultaron los métodos para la determinación de las incertidumbres de
medición que se utilizan en los laboratorios metrológicos. Como resultado se
pudo comprobar que todos se fundamentan en la GUM, las incertidumbres son
administradas por diferentes fuentes como informe de calibración y

certificado

del fabricante, donde las verificaciones se realizan en condiciones de
laboratorios, con las variables controladas.
Al construir el instrumento no se cuenta con certificado del fabricante o informe
de calibración, por lo que fue necesario recurrir a un método que pudiera
identificar la desviación de una variable en condiciones ambientales de las minas;
por sus características se seleccionó el método de simulación Monte Carlo
(MCM). La aplicación del método se realizó según lo contenido en el epígrafe
2.6.1.1.
Como datos de partida para la determinación de la incertidumbre de medición se
conoce que el valor de división de la cinta métrica es de 1 mm, el valor máximo
de apreciación del cronómetro es de 0,01 s. La tolerancia en la determinación de
los valores de aceleración de la gravedad, según las normas para estaciones de

80

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

la red nacional gravimétrica, es de 0,10 m. Como variable incógnita se identifica
la aceleración de la gravedad medida con el instrumento en puntos conocidos.
En la tabla 3.14 se muestra el resultado final de la determinación de la
incertidumbre de medición por el método de simulación Monte Carlo. Se realizó
una comparación con el valor de incertidumbre permitido en la determinación de
la aceleración de gravedad en puntos de la red gravimétrica nacional, referido a
la red internacional con un valor de 0,10 m; se obtuvo como resultado que la
incertidumbre del péndulo es tres veces menor que la tolerancia permitida
(ecuación 3.10). Se considera el instrumento apto para realizar los trabajos.
Tabla 3.14. Incertidumbres de medición calculadas
Método

u1
(m)

u2
(m)

u3
(m)

uc
(m)

U
(m)

Monte Carlo 0,15909 0,00115 0,0144 0,01602 0,03210

T
0,10

 3,11
U 0,0321

(3.10)

Donde:
T : Tolerancia admisible en la determinación de la aceleración de la gravedad en

puntos sobre la superficie
U : Incertidumbre de medición del péndulo construido.

3.8. Trabajos de campo para la determinación del modelo de ondulaciones
del geoide
Para darle cumplimiento a esta etapa se planificó el área que debe ocupar el
modelo de ondulaciones del geoide en el terreno y se definió como punto de
origen el monumento llamado Blet, el mismo se encuentra en la parte norte de la
81

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

presa de colas de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, próximo a la
costa, buscando un área de mayor deformaciones en la figura de referencia.
Partiendo del punto de origen del modelo se construyó una red de cuadrículas
dentro de los límites definidos para el modelo de ondulaciones del geoide, con un
espaciamiento tanto transversal como longitudinal de 200 m (anexo 14), donde se
encuentran distribuidos, de forma homogénea, un total de 56 puntos
experimentales seleccionados de la red existente en la presa de colas, que
ocupan un área total de 448 ha del terreno.
3.8.1. Mediciones con los receptores GPS Leica 1200
El método de posicionamiento GPS utilizado en los trabajos de campo fue el
estático diferencial, empleando dos receptores: uno en el punto de origen (Blet),
como estación de referencia, y el móvil en las estaciones experimentales (figura
3.3).

Figura 3.3. Receptor GPS en punto experimental.
El inicio y terminación de las sesiones de trabajo fue planificado previamente,
considerando la geometría de la constelación de satélites para cada día de
medición. Los atributos de los puntos del proyecto, alturas de antena y los datos

82

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

meteorológicos al inicio y al finalizar la sesión fueron plasmados en la ficha de
campo (anexo 5).
3.8.2. Mediciones de aceleración de la gravedad con el péndulo simple
En cada punto experimental se realizaron mediciones de aceleración de la
gravedad cumpliendo con lo descrito en el epígrafe 2.6.1 de este trabajo. Antes
de realizar los trabajos en cada jornada se comprobó el péndulo simple en dos
estaciones de la línea geodinámica. Se diseñaron experimentos, utilizando el
método plan factorial (Hernández et al., 2007), como se muestra en el epígrafe
2.5.1.
En las mediciones intervienen tres variables no controladas, es decir, no
reguladas en condiciones de laboratorio:
 Temperatura.
 Presión atmosférica
 Velocidad del viento.
Se obtiene como resultado que deben realizarse ocho mediciones para cada
punto.
3.8.3. Mediciones para la determinación de la altura del punto de origen del
modelo
En la investigación se cumplió con lo establecido en el epígrafe 2.6.1 del
procedimiento. Se ubicó la estación mareográfica temporal en la costa próxima a
la zona de los trabajos, se utilizó la misma área donde se encontraba enclavada
una estación mareográfica para los trabajos del campo de boyas en el año 1996
(figura 3.4). Se utilizaron tres reglas de fibra graduada cada un centímetro,

83

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

colocadas sobre acero hincado en el fondo en una base de hormigón y atada a
una estaca de madera (figura 3.5).

Figura 3.4. Ubicación de la estación mareográfica temporal.

Figura 3.5. Ubicación de una de las reglas de la estación mareográfica temporal.
Se proyectó un circuito de nivelación cerrada partiendo de la estación
mareográfica temporal, tocando el monumento Blet y cerrando en el punto de
partida (figura 3.6). Se cumplió con la secuencia de trabajos contenidos en el

84

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

epígrafe 2.6.1; los resultados del ajuste de los promedios de los ciclos de
observación se muestran en el anexo 9.
Estación
Mareográfica

Ida

Vuelta

Blet

Figura 3.6. Esquema del circuito de nivelación proyectado.
3.9. Análisis comparativo de las coordenadas altimétricas del punto Blet
La estación Blet contaba con valores de altura referida al nivel medio del mar en
el sistema de alturas nacionales llamado Siboney, obtenidas con trabajos de
densificación anteriormente realizados. En la tabla 3.15 se puede observar la
diferencia entre ambas alturas.
Tabla 3.15. Análisis comparativo entre las alturas del punto Blet
Punto

Altura nacional
(m)

Altura NMM Moa
(m)

Diferencia
(m)

Blet

2,454

2,367

0,087

Como anteriormente se refirió, se cuenta con el levantamiento topográfico a
escala 1:500 y 56 puntos de apoyo de la presa de colas de la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara, donde las alturas están referidas al sistema
nacional. Para la obtención del modelo se decidió hacer dos variantes: una con
las alturas en ese sistema y otra con el resultado del estudio de la marea de Moa,
con el fin de establecer un análisis comparativo de las exactitudes del modelo,
85

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

para transformar los demás puntos de apoyo y el levantamiento topográfico al
sistema de alturas obtenido durante la investigación.
3.10. Trabajos de gabinete para determinar el modelo de ondulaciones del
geoide
Para la realización del procesamiento de la información en la obtención del
modelo de ondulaciones del geoide se logran integrar los trabajos de campo en
un sistema de información geográfica, tomando como base mapas generados en
modelos de superficie 3D.
Para cumplir la tarea se consideró realizar dos modelos digitales del terreno: un
modelo que representara el levantamiento topográfico a escala 1:500 con las
alturas referidas al sistema de alturas nacional y otro referido al sistema obtenido
en la investigación mediante el estudio de la marea en la costa de Moa;
igualmente se construyó un modelo digital de alturas elipsoidales y uno de
correcciones gravimétricas (anexo 15).
En la transformación de las alturas de los puntos experimentales del sistema
nacional al sistema de altura resultado del estudio del nivel medio del mar,
tomando como base el punto de origen del modelo, se utiliza el software
Cartomap cumpliendo el procedimiento descrito en su manual de usuarios.
Para la creación del sistema de información geográfica se importaron todos los
planos de modelos digitales creados anteriormente para realizar un análisis
espacial analítico con operaciones matemáticas (Almaguer, 2005), para obtener
como resultado un nuevo mapa. Se cumplió con los pasos descritos en el
epígrafe 2.6.2.

86

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3.11. Determinación del modelo de ondulaciones del geoide a partir del
análisis geoespacial de planos aplicando herramientas de SIG
La ecuación 1.1 define la determinación del modelo de ondulaciones del geoide
por las diferencias de alturas elipsoidales y ortométricas. El método combinado
desarrollado durante la investigación se fundamenta en dicha expresión pero se
aplican correcciones por la influencia de las perturbaciones de gravedad y en el
cálculo intervienen modelos digitales. Se aplicó la ecuación 2.22 que fue
desarrollada en este trabajo para determinar el modelo del geoide local a partir
del análisis geospacial de planos en plataformas SIG.
3.12. Cálculo de la corrección por el efecto de las perturbaciones de
gravedad
Como se puede observar en la ecuación 2.22 interviene un modelo digital de
correcciones gravimétricas. Para calcular este modelo se realizó un análisis de
los valores obtenidos de alturas ortométricas por los métodos de densificación
altimétrica; se consideró el efecto que causan las perturbaciones de las
anomalías de gravedad en el terreno y, a su vez, en la figura física del geoide.
Para darle cumplimiento a esta tarea fue necesario realizar el cálculo de la
atracción gravitacional en los puntos experimentales y la sustracción de la fuerza
de la gravedad medida en cada estación. Según Sánchez (2010) tanto las
depresiones como las elevaciones en los alrededores de la estación disminuye la
gravedad medida, por esto la corrección topográfica siempre es positiva.
Para la realización del cálculo se determinó en cada punto experimental la
corrección a la topografía por el efecto de la gravedad relacionado cada uno de
ellos con el origen del modelo del geoide (Blet), aplicando la ecuación (3.11). Los
87

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

datos de los puntos experimentales calculados fueron convertidos a un fichero de
texto en formato (txt), con el objetivo de ser cargado por el software encardado
para la modelación de superficie 3D.

g topo  2 f  g med

h2
r3

(3.11)

Donde:

g topo : Corrección a la topografía por gravedad

f : Constante gravitacional: 6.67 *1011kg1m3S 2
g med : Gravedad medida en la superficie del terreno

h 2 : Diferencia de altura entre el punto de origen y el punto a determinar

r 3 : Distancia entre el punto de origen del modelo y el punto a determinar.
Una vez determinada la corrección gravimétrica para cada punto experimental, se
realizó una interpolación en el software Autocad Civil 3D creando un modelo
digital de correcciones gravimétricas (figura 3.7).

Figura 3.7. Modelo digital de correcciones gravimétricas (MDCG).
88

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3.13. Cálculo de los modelos de ondulaciones del geoide
Aplicando la ecuación (2.22) en el sistema de información geográfica se
determinaron dos modelos de ondulaciones del geoide, teniendo en cuenta lo
descrito en el epígrafe (2.6.2): en un primer caso utilizando el modelo digital del
terreno en los puntos experimentales referidos al nivel medio del mar de la costa
de Moa y en un segundo caso el MDT referido al sistema nacional (figuras 3.8 y
3.9).

Figura 3.8. Modelo referido al NMM de la costa de Moa (MOG-1).

Figura 3.9. Modelo referido al sistema nacional (MOG-2).
89

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3.14. Validación de los modelos
Los modelos calculados se sometieron a un proceso de validación para
determinar la exactitud en la determinación de las coordenadas espaciales fue
necesario realizar levantamientos topográficos en la presa de colas utilizando el
sistema GPS en su modo diferencial (figura 3.10).

Figura 3.10. Trabajos de campo para la validación de los modelos.
Con los resultados de campo se obtuvo un modelo digital de alturas elipsoidales,
el mismo fue incorporado al SIG y sometido a un proceso de operación
matemática con cada uno de los modelos de ondulaciones del geoide calculados
anteriormente, utilizando la ecuación 3.12:
MDT  MDAE  MOG

(3.12)

90

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Donde:
MOG : Modelo del geoide

MDAE : Modelo digital de alturas elipsoidales
MDT : Modelo digital del terreno.

Se obtuvieron dos modelos digitales del terreno con coordenadas altimétricas
referidas a diferentes figuras de referencias, que posteriormente en el software
ArGis se compararon con los MDT correspondientes al sistema de referencia
empleado, pertenecientes al levantamiento topográfico a escala 1:500, realizado
con estaciones totales; como resultado

se generaron dos planos de las

principales desviaciones (figuras 3.11 y 3.12).

Figura 3.11. Plano de las desviaciones en la medición de alturas utilizando el
modelo de ondulaciones del geoide referido al NMM de la costa de Moa.

91

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Figura 3.12. Plano de las desviaciones en la medición de alturas utilizando el
modelo de ondulaciones del geoide referido al sistema de coordenadas
nacionales.
3.15. Análisis comparativo de los modelos
En la tabla 3.16 se realiza un análisis comparativo de la exactitud de los modelos
de ondulaciones del geoide determinados en la investigación.
Tabla 3.16. Evaluación de la exactitud de los modelos de ondulaciones del
geoide calculados
Evaluación de la exactitud de los modelos
Modelos Valor mínimo alcanzado Valor máximo alcanzado
(cm)
(cm)
MOG-1
1,5
5,7
MOG-2
15
29

Como se muestra en la tabla 3.17 en el modelo de ondulaciones del geoide
(MOG-1), la exactitud en la determinación de las alturas se encuentra en el rango
de los 1,5 a 5,7 cm respectivamente, lo que permite ampliar el campo de empleo
92

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

de la tecnología GPS en los trabajos topográficos en los yacimientos lateríticos
de la región minera de Moa, por tanto, fue seleccionado como modelo a utilizar
en la actividad minera del níquel y como origen para generalizar en todos los
yacimientos de la región.
Los parámetros técnicos del modelo (MOG-1) se muestran en la tabla 3.17.
Tabla 3.17. Estadísticas del modelo de ondulaciones del geoide
Parámetros
Valor máximo

Ondulaciones
(m)
-30.500

Latitud
(º ' ")
20 39 08

Longitud
(º ' ")
-74 53 15

Total de
Datos
…

Valor mínimo

-30.406

20 39 32

-74 53 48

…

Punto de origen

- 30.420

20 39 35

-74 53 25

…

Número de columnas

…

…

…

14

Número de filas

…

…

…

16

Número de puntos

…

…

…

56

Con las estadísticas en el software Leica Geoffice Combinado, se creó un fichero
del modelo de ondulaciones del geoide en la extensión (gem), el cual es
exportado desde la computadora a los receptores GPS para la ejecución de
trabajos en tiempo real o utilizado en el mismo programa informático para el
procesamiento de las mediciones.
El modelo de ondulaciones del geoide (MOG-1) se utiliza desde los inicios del
proyecto (2455 control topográfico fase cinco, presa de colas en explotación)
hasta la actual fase seis, con buenos resultados. En el control de calidad
realizado al 10% del proyecto según establece la instrucción de trabajo ITT-05 de
la empresa de Ingeniería y Proyectos del Níquel, se evaluó como satisfactorio
(anexo 16).
93

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3.16. Evaluación de la efectividad económica del procedimiento propuesto
Al establecer los nuevos parámetros técnicos de medición para las estaciones
totales y el modelo de ondulaciones del geoide en los yacimientos lateríticos de la
región minera de Moa, partiendo de la modelación de coordenadas espaciales,
queda demostrada la factibilidad económica para la topografía minera, con una
destacada eficiencia y rapidez en la ejecución de los trabajos.
Con el objetivo de conocer la efectividad económica del procedimiento propuesto,
se calculó una ficha de costo a la poligonal Che Guevara de I categoría,
ejecutada durante la validación de la investigación, la cual recorre el itinerario de
nueve kilómetros desde la presa de colas de la empresa Comandante Ernesto
Che Guevara hasta el yacimiento Punta Gorda, ocupando un total de cinco
puntos. Se analizaron solo los gastos asociados a los trabajos de campo.
La basificación de la técnica y el personal se instauró en CEPRONIQUEL, a una
distancia promedio de 15 km del área de los trabajos. Se realizó un primer cálculo
de los gastos, considerando las instrucciones técnicas para levantamientos a
escalas 1: 2 000, 1: 1 000 y 1:500, y en un segundo caso, se tuvo en cuenta la
realización de estos trabajos aplicando el procedimiento propuesto (anexo 17).
Para determinar los plazos de ejecución de la poligonal se utilizó el catálogo de
normas de tiempo para los trabajos de la topografía minera, certificado por la
ONHG (tabla 3.19). En el cálculo a partir de los parámetros obtenidos por la
modelación de coordenadas espaciales, solo se consideró la etapa de medición
de puntos para la poligonal de primera categoría de la tabla 3.18.

94

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

Tabla 3.18. Plazo de ejecución de la poligonal por catálogo de normas actuales
Producto

U/M

Medición de puntos para
poligonal I categoría
Nivelación técnica de doble
puesta de instrumento.
Tiempo total en días

(horas
punto)
(horas/km)

Tiempo
por
norma
1,8 946

Volumen

5 puntos

Tiempo
total
(horas)
9,4 730

2,1 468

9 mm

19,3 212
4

Si se realiza un análisis comparativo del tiempo de ejecución de los trabajos y sus
gastos asociados, entre las mediciones realizadas por las instrucciones técnicas
para levantamientos topográficos a escalas 1: 2 000, 1: 1 000 y 1:500; y los
parámetros obtenidos a partir de la modelación de coordenadas espaciales, se
puede observar en la tabla 3.19, la efectividad económica del procedimiento
propuesto en esta investigación, logrando disminuir los gastos asociados al 68%
y reducir el plazo de ejecución de los trabajos en un 50%.
Tabla 3.19. Análisis comparativo del tiempo de ejecución y los gastos de la
poligonal.
Indicadores

Gastos (pesos)
Tiempo de ejecución
(días)

Poligonal medida por
instrucciones actuales

896,16

Poligonal medida por la
modelación
de coordenadas
espaciales
610,32

%

68

4

2

50

95

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

3.17. Conclusiones parciales
1. Se determinaron los parámetros de medición para la poligonometría y
levantamiento topográfico con estaciones totales en los yacimientos
lateríticos de la región minera de Moa a partir de la modelación de
coordenadas espaciales.
2. Se calcularon y evaluaron las exactitudes de los modelos del geoide
elaborados con resultados satisfactorios a partir del análisis geoespacial
de mapas integrados en un sistema de información geográfica.

96

�CONCLUSIONES GENERALES

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

CONCLUSIONES GENERALES
1. Se elaboró un procedimiento que permite determinar a partir de la
modelación de coordenadas espaciales, los parámetros técnicos de
medición para las tecnologías de estaciones totales y sistema de
posicionamiento global en los yacimientos lateríticos de la región minera
de Moa.
2. Se determinó un modelo de ondulaciones del geoide a partir del
procedimiento propuesto que permite obtener la posición altimétrica de
puntos sobre la superficie, cumpliendo con la exactitud que exigen los
trabajos de la topografía minera y ampliando el campo de empleo de la
tecnología GPS en los yacimientos lateríticos de la región minera de Moa.
3. La modelación de coordenadas espaciales permitió fusionar los métodos de
densificación poligonometría y nivelación en un método más productivo y
económico.
4. Se diseñó un sistema de información geográfica en el Software ARGIS que
permitió el cálculo y validación del modelo de ondulaciones del geoide, el
mismo queda establecido para el procesamiento de los trabajos con GPS
en la zona del modelo.

97

�RECOMENDACIONES

�Y. E. Batista Legrá

Tesis Doctoral

RECOMENDACIONES

1. Investigar los parámetros técnicos de medición de la nueva tecnología 3D
Láser Escáner, relacionadas a las coordenadas espaciales en los
yacimientos lateríticos de la región minera de Moa.
2. Continuar los estudios de los modelos de ondulaciones del geoide, para
obtener mayores exactitudes que permitan dar respuestas a trabajos
geodésicos.
3. Aplicar el procedimiento elaborado en los trabajos de la topografía minera
en los yacimientos lateríticos de la región de Moa y su implementación en
otras regiones.

98

�REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

�REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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Diseño

de

��ANEXOS

�ANEXO 1
MONUMENTOS TOPOGRÁFICOS DE CENTRACIÓN FORZADA

�Figura 1. Monumentos topográficos de centración forzada utilizados en los
experimentos.

�ANEXO 2
TOLERANCIAS ADMISIBLES Y PARÁMETROS TÉCNICOS DE MEDICIÓN
PARA LOS TRABAJOS DE LA TOPOGRAFÍA MINERA

�Tabla 1. Tolerancias admisibles para la poligonometría
Características

4to
orden

I
categoría

II
categoría

I
clase

II
clase

1:25 000

1:10 000

1.5000

1:2000

1:1000

Error medio
cuadrático de la
medición de
ángulo, seg.

2

5

10

…

…

Error de cierre
angular

5 n

10 n

20 n

Longitud límite,
km

10

5

3

Error relativo

60 n
…

…

Tabla 2.Tolerancias admisibles para la nivelación
Características IV Orden Técnica
Error de cierre

Fn ± 20√L Fn ± 50√L

Tabla 3. Tolerancias admisibles para la determinación de las coordenadas de los
piquetes de contornos
Contornos
Escala

1:500
1:1000
1:2000

De
importancia

En zonas
llanas

En zonas
En
montañosas cotas

planimetría

planimétria

planimetría

0,20 m.
0,40 m.
0,80 m.

0,25 m.
0,50 m.
1,0 m.

0,35 m.
0,70 m.
1,40 m.

0,17
0,33
m.
0,67
m.
m.

�Tabla 4. Parámetros técnicos para la poligonometría
Características
Longitud
máxima de los
lados de la
poligonal en km

IV orden
0,500

I categoría
0,200

II categoría

I clase

II clase

…

…

0,100

Tabla 5. Parámetros técnicos para la nivelación
Indicadores

IV Orden

Técnica

Distancia máxima entre el instrumento y el
bastón (m)

100

150

Distancia mínima entre el instrumento y el
bastón (m)

3

3

Tabla 6. Parámetros técnicos actuales para levantamiento a escalas 1: 2 000,
1:1 000 y 1:500
Indicadores

Distancia (m)

Distancia del instrumento hasta el prisma en el
levantamiento del relieve

150

Distancia del instrumento al prisma en el
levantamiento de los contornos

Firmes 100
No firmes 150

�ANEXO 3
REGISTRO PARA EL PROCESAMIENTO DE LAS MEDICIONES
EXPERIMENTALES DE CAMPO CON ESTACIÓN TOTAL

�Tabla 1. Ejemplo de registro utilizado en un experimento con estaciones totales
Día
29/01/2012

Ciclo: 1

Hora de medición: 10:40
Temp.
Experimento: 1 Estación
FNC-3
am
290C
8 Series
Orientación FNC-2
Punto FN-C5
Med. de
Med ang.
MEDIDO
Distan
Vert
x
y
z
1
449,21
89,3301 695295,998 217280,505
234,096
2
449,208
89,3259 695295,996 217280,503
234,105
3
449,208
89,3259 695295,998 217280,505
234,098
4
449,208
89,3246 695296,001 217280,504
234,107
5
449,208
89,3251 695296,001 217280,504
234,105
6
449,208
89,3246 695296,001 217280,504
234,107
7
449,21
89,3244 695296,001 217280,504
234,105
8
449,209
89,3251 695295,997 217280,502
234,107
PORMEDIO
449,209
89,326 695295,999 217280,504
234,104

�ANEXO 4
ANÁLISIS COMPARATIVO ENTRE LAS TOLERANCIAS ADMISIBLES Y LAS
DESVIACIONES OBTENIDAS EN LOS EXPERIMENTOS

�ESCALA 1:100

Permisible para poligonales 2da clase

Distancias patrones

ERRORES PERMISIBLES EN METROS

Permisible para poligonales 1ra clase

Permisible para poligonales 2da Categoría

Permisible para poligonales 1ra Categoría

Errores obtenidos en mediciones experimentales

Permisible para poligonales IV Orden

DISTANCIAS EN METROS

ESCALA:1:1000

Figura 1. Análisis comparativo de los errores permisibles y los obtenidos en los experimentos para poligonales.

�Escala: 1:100

PERMISIBLE LEVANTAMIENTO 1:2000

Distancias patrones
PERMISIBLE LEVANTAMIENTO 1:1000

PERMISIBLE LEVANTAMIENTO 1:500

Errores obtenidos en mediciones experimentales

Escala: 1:1000
Figura 2. Análisis comparativo de los errores permisibles y los obtenidos en los experimentos para piquetes del levantamiento

�ANEXO 5
REGISTRO DE MEDICIONES EN CAMPO PARA GPS

�Figura 1. Registro de campo para mediciones GPS.

�ANEXO 6
REGISTRO DE MEDICIONES EN CAMPO PARA LA DETERMINACIÓN DEL
NIVEL MEDIO DEL MAR

�Figura 1. Ejemplo de un registro de anotación utilizado en la determinación del
nivel medio del mar.

�ANEXO 7
PROCESAMIENTO DE LA MAREA

�Figura 1. Mareograma que representa el procesamiento de la marea.

�ANEXO 8
COMPENDIO DE NIVELACIÓN

�Tabla 1. Ejemplo de un compendio de nivelación en un ciclo de observación

Proyecto:
Cota EMT
Cota EMT

Fecha: 13/09/2012
Ciclo:
Regla de marea

Valor
0,000
0,000

Punto
Blet
ET Mareográfica

Distancia
(m)
60,67
60,52

Desnivel
(m)
2,376
-2,367

Error obtenido
0,009
Cota de salida
Cota de llegada
Diferencia
Permisible
Distancia total
Yordanys E. Batista Legrá.
Orlando Belette Fuentes

0,000
0,009
-0,009
0,017
0,121

3
1

Cota medida Corrección
(m)
(m)
2,376
-0,005
0,009
-0,004

m
m
m
m
m
Km

Desnivel
Ajustado (m)
2,371
-0,005

Cota
(m)
2,371
0,000

�ANEXO 9
TABLA RESUMEN DE LOS CICLOS DE OBSERVACIÓN PARA OBTENER
LA ALTURA DEL PUNTO DE ORIGEN DEL MODELO DE ONDULACIONES
DEL GEOIDE

�Tabla 1. Tabla de los ciclos de observaciones de marea y nivelación para
determinar la altura del punto de origen del modelo
Promedio de lectura Altura del punto Blet
Altura
regla visual de marea desde reglas de marea del punto
Blet
R1
R2
R3
R1
R2
R3
Ciclos
(m)
(m)
(m)
(m)
(m)
(m)
(m)
1

0,568

1,375

1,622

2,371

2,373

2,369

2,371

2

0,720

1,528

1,774

2,358

2,369

2,366

2,364

3

0,516

1,321

1,575

2,372

2,376

2,372

2,373

4

0,636

1,449

1,691

2,358

2,364

2,361

2,361

Promedio

2.367

�ANEXO 10
POLÍGONO DE PUNTOS DE CENTRACIÓN FORZADA

�Simbología
Punto de cetración forzada

Combinaciones de mediciones

Sentido de las mediciones

Figura 1. Combinaciones de mediciones en poligono de puntos de centración
forzada.

�ANEXO 11
CÁLCULO DE LA CANTIDAD DE SERIES DE OBSERVACIONES

�Cálculo del error de colimación

mv2 

"
30" 30"

1
v
30

Cálculo de la cantidad de series de observaciones

K

m
mv2 

2

mo2
2



52
25

 8,3
2
2
1 2
1
2

�ANEXO 12
CÁLCULO DE LAS TOLERANCIAS ADMISIBLES QUE NO FUERON
CONSIDERADAS EN LAS NORMAS

�Cálculo de los errores medios cuadráticos en la medición de ángulos

Para I categoría

1 : 25000 1 : 10000
; x=5"

2
x

Para II categoría

1 : 10000 1 : 5000
; x=10"

5
x

Para I clase

1 : 5000 1 : 2000
; x=25"

10
x

Para II clase

1 : 2000 1 : 1000
; x=50”

25"
x

Cálculo de los errores de cierre angular

Para I categoría

2
5
 ; x=12,5 10 n
x
5 n

Para II categoría

5
10
x= 20 n

x
10 n

Para I clase

10
25
;X= 50 n

x
20 n

Para II clase

25"
50"
,x= 100 n

x
50 n

Cálculo de la longitud límite de la poligonal
Para II categoría

L  1,73(0,43)(5000)  3000m

Para I clase

L  1,73(0,43)(2000)  1500m

Para II clase

L  1,73(0,43)(1000)  700m

�ANEXO 13
VALIDACIÓN DE LOS PARÁMETROS TÉCNICOS DETERMINADOS PARA
LA POLIGONOMETRÍA

�Tabla 1. Poligonales realizadas considerando los parámetros propuestos en la
investigación. Cierres planimétricos

Nombre

Orden de
precisión

Error 

Error
angular
permisible

Error lineal
relativo

Error
lineal
admisible

F. SM-2

IV Orden

0° 0' 16"

0° 4' 22"

1: 41644.91

1: 25000

NF06YAG308A

IV Orden

0° 1' 59"

0° 4' 7"

1: 51214.30

1: 25000

Puerto de
Moa

I Categoría

0° 2' 44"

0° 5' 2"

1:16566

1:10000

Portada

I Categoría

0° 2' 2"

0° 4' 9"

1:14039

1:10000

Abril

II Categoría

0° 2' 1"

0° 6' 19"

1: 8796.32

1: 5000

F06-YaG
371

II Categoría

0° 0' 57"

0° 2' 27"

1: 7377.35

1: 5000

CS-III

I Clase

0° 1' 10"

0° 4' 7"

1: 4336

1: 2000

Punta
Gorda

I Clase

0° 1' 16"

0° 5' 1"

1: 4241

1:2000

Che
Guevara

II Clase

0° 2' 9"

0° 4' 22"

1: 5421

1:1000

Che
Guevara

II Clase

0° 1' 1"

0° 3' 9"

1: 5266

1:1000

PSA

�Tabla 2. Poligonales realizadas considerando los parámetros propuestos en la
investigación. Cierre altimétrico
Nombre

Orden de
precisión

IV Orden

Distancia
total de la
poligonal
(m)
881,04

Error
total en
cotas
(m)
0,016

Error
permisible
en cotas
(m)
0,045

F. SM-2
NF06YAG308A

IV Orden

1276,55

0,027

0,045

Puerto de
Moa

I Categoría

1112,19

0,052

0,112

Portada
PSA
Abril

I Categoría

2118,55

0,073

0,112

II Categoría

592,37

0,038

0,105

F06-YaG
371

II Categoría

702,63

0,041

0,105

CS-III

I Clase

909,24

0,047

0,252

Punta
Gorda

I Clase

5789,10

0,120

0,252

Che
Guevara

II Clase

9441,33

0,153

0,501

Che
Guevara

II Clase

6213,16

0,124

0,501

�ANEXO 14
ÁREA QUE OCUPA EL MODELO DE ONDULACIONES DEL GEOIDE

�Puntos experimentales
Figura 1. Área que ocupa el modelo de ondulaciones del geoide

�ANEXO 15
MODELOS DIGITALES GENERADOS

�Figura 1. Ejemplo de uno de los dos modelos digitales del terreno generados.

Figura 2. Modelo digital de alturas elipsoidales (MDAE)

Figura 3. Modelo digital gravimétrico (MDG).

��ANEXO 16
CONTROL DE CALIDAD REALIZADO AL MODELO DE ONDULACIONES
DEL GEOIDE

�Tabla 1. Control de calidad del 10% de las mediciones

Hmc

Alturas
Hp

dH

(m)

(m)

(m)

2,425
1,866
2,180
2,210
1,903
2,320
2,637
2,388
2,611
1,816
2,417
1,974
1,629
1,696
2,515
2,124
2,524
1,728
2,438
2,042
1,860
1,814
1,853
1,904
1,883
1,794
1,861
2,165
2,914
2,083
2,518
2,550

2,428
1,865
2,106
2,078
1,902
2,325
2,624
2,394
2,614
1,751
2,374
1,972
1,603
1,619
2,540
2,129
2,553
1,702
2,463
2,014
1,814
1,812
1,813
1,901
1,889
1,814
1,654
2,153
2,909
2,094
2,587
2,589

-0,003
0,001
0,074
0,032
0,001
-0,005
0,013
-0,006
-0,003
0,065
0,043
0,002
0,026
0,077
-0,025
-0,005
-0,02
0,026
-0,025
0,028
0,046
0,002
0,040
0,003
-0,006
-0,020
0,017
0,012
0,005
-0,011
-0,069
-0,039

Las desviaciones obtenidas en la determinación de las alturas no exceden los 10 cm.
Los resultados del servicio son declarados:
Conforme: ( X)

No conforme: ( )

�ANEXO 17
FICHAS DE COSTOS

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <elementText elementTextId="565">
                <text>Procedimiento para la modelación de coordenadas espaciales en la región minera de Moa</text>
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                <text>Yordanis E. Batista Legrá</text>
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                <text>Liliana Rojas Hidalgo</text>
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                <text>Tesis de doctorado</text>
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            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                <text>2015</text>
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                <text>Minas</text>
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                    <text>TESIS

Metodología para el diseño de
voladuras de contorno en el laboreo
de excavaciones subterráneas
horizontales

Yoandro Diéguez García

�Página legal
Título de la obra:Metodología para el diseño de voladuras de contorno en el laboreo
de excavaciones subterráneas horizontales, 99pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: Yoandro Diéguez García
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://repoedum.ismm.edu.cu

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE VOLADURAS DE
CONTORNO

EN

EL

LABOREO

DE

EXCAVACIONES

SUBTERRÁNEAS HORIZONTALES

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

YOANDRO DIÉGUEZ GARCÍA

MOA
2014

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE VOLADURAS DE
CONTORNO

EN

EL

LABOREO

DE

EXCAVACIONES

SUBTERRÁNEAS HORIZONTALES

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

Autor: Prof. Aux., Ing. Yoandro Diéguez García, M. Sc
Tutores: Prof. Tit., Ing. José Antonio Otaño Noguel, Dr. C
Prof. Tit., Ing. Gilberto Sargentón Romero, Dr. C

MOA
2014

�SÍNTESIS
En la presente investigación, se elaboró una metodología para el diseño de
voladuras de contorno en el laboreo de excavaciones subterráneas horizontales que
considera las propiedades de las rocas, las características mecánico-estructurales
del macizo, las propiedades de las sustancias explosivas y la acción de la explosión
de éstas sobre el macizo rocoso.
Las labores se efectuaron en el Tramo II del Túnel Levisa - Mayarí del Trasvase Este
Oeste, al presentarse en la actualidad como problema fundamental, el exceso de
sobrexcavación obtenido con las voladuras realizadas.
Para validar la metodología se llevaron a cabo trabajos de laboratorio, de campo, de
gabinete y experimentales, que permitieron diseñar patrones de voladura de contorno
para cada una de las secciones típicas y litologías presentes en el tramo del túnel
objeto de estudio. Los resultados obtenidos permitieron disminuir la sobreexcavación
de un 21,07 % a un 4,70 %, aspecto este, que infiere a la empresa un ahorro
(1 286,08 $/ciclo) considerable de recursos y tiempo durante el laboreo de toda la
excavación.

�ÍNDICE
Pág.

INTRODUCCIÓN

1

CAPÍTULO I. ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD DEL PROBLEMA

12

I.1 Introducción

12

I.2 Desarrollo histórico

13

I.2.1 Modelos de cálculo de los ingenieros investigadores

13

militares franceses (siglos XVII-XVIII)
I.2.2 Modelos de los ingenieros investigadores rusos (siglo

16

XIX)
I.2.3 Modelos de los investigadores del siglo XX
I.3 Teoría de la voladura de contorno
CAPÍTULO II. METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE LOS PATRONES DE

17
27
37

VOLADURA DE CONTORNO
II.1 Determinación de las propiedades físico - mecánicas de las

37

rocas
II.2 Estudio del agrietamiento en la excavación

41

II.3 Determinación del diámetro de perforación y la sustancia

42

explosiva a emplear
II.4 Determinación del estado tenso-deformacional al explosionar

45

las cargas de sustancia explosiva
II.4.1 Estado tenso-deformacional al explosionar cargas
compactas

45

�II.4.2 Estado tenso-deformacional al explosionar cargas

51

desacopladas con espacio anular de aire
II.5 Diseño de los patrones de voladura de contorno

52

II.5.1 Diseño de los barrenos de corte

52

II.5.2 Diseño de los barrenos de arranque

58

II.5.3 Diseño de los barrenos de contorno

60

II.5.4 Índices técnico - económicos de la voladura

64

II.6 Ajuste experimental de los patrones de voladura de contorno

66

CAPÍTULO III. CONDICIONES INGENIERO – GEOLÓGICAS DEL TÚNEL

68

OBJETO DE ESTUDIO
III.1 Ubicación geográfica del Túnel Levisa – Mayarí

68

III.2 Características geológicas del túnel

68

III.2.1 Tectónica

68

III.2.2 Hidrología

69

III.2.3 Litología

70

III.3 Características tecnológicas para la construcción del túnel

72

CAPÍTULO IV. VALIDACIÓN DE LA METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE

77

LA VOLADURA DE CONTORNO
IV.1 Introducción

77

IV.2 Diseño de los experimentos

77

IV.3 Propiedades físico - mecánicas de las rocas

79

IV.4 Agrietamiento en el tramo del túnel objeto de estudio

82

IV.5 Diámetro de perforación y sustancia explosiva a emplear

83

IV.6 Estado tenso-deformacional al explosionar las cargas de

85

sustancia explosiva
IV.6.1 Estado tenso-deformacional para los grupos de

85

barrenos de corte y arranque
IV.6.2 Estado tenso - deformacional para el grupo de
barrenos de contorno

87

�IV.7 Diseño de los patrones de voladura de contorno

88

IV.7.1 Diseño de los barrenos de corte

88

IV.7.2 Diseño de los barrenos arranque

90

IV.7.3 Diseño de los barrenos de contorno

90

IV.7.4 Índices técnico - económicos de la voladura

91

IV.8 Resultados de la sobreexcavación obtenida

91

IV.9 Ajuste de los patrones de voladura de contorno

93

IV.10 Propuesta de diámetro de barreno a emplear para

93

diferentes sustancias explosivas
IV.11 Resultados económicos y ambientales producidos por la

96

investigación
CONCLUSIONES

98

RECOMENDACIONES

99

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ANEXOS

�INTRODUCCIÓN

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

INTRODUCCIÓN
En la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobada en el VI
Congreso se plantea lo siguiente: Continuará desarrollándose el programa hidráulico
con inversiones de largo alcance para enfrentar mucho más eficazmente los
problemas de la sequía y el uso racional del agua en todo el país, elevando la
proporción del área agrícola bajo riego.
El proceso de inundaciones y sequías que padece Cuba cada año causa estragos a
la economía y a la población, muchos territorios de Guantánamo, Granma, Holguín,
Ciego de Ávila y Camagüey se ven limitados en su capacidad agrícola por no
disponer de recursos hídricos suficientes, necesitando el agua que vierten al mar los
ríos de mayor caudal de estas provincias, acentuándose esta situación cuando se
producen temporadas prolongadas de sequía. Ante este problema la solución es
llevar el agua desde donde es más abundante, y no se utiliza, hacia donde no hay y
se necesita.
En el año 2005 se reinicia la construcción del Trasvase Este-Oeste, obra iniciada en
los años 90 y propuesta en aquel entonces como la obra más importante de la
ingeniería cubana del siglo XX, que contempla la construcción de una serie de
canales, presas y el laboreo de túneles, con el objetivo de trasvasar el agua existente
en la zona noreste de la región oriental hacia el oeste, zona afectada por
1

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

la sequía más intensa de los últimos 100 años.
La ejecución de túneles y galerías requiere de soluciones novedosas que permitan
disminuir los costos de laboreo durante la construcción de estas obras subterráneas.
Uno de los procesos que mayor importancia reviste en esta actividad es el arranque
de las rocas con perforación y voladura, el cual, sigue siendo un importante método
de excavación y separación de la roca del macizo (P. K. Singh, et. al. 2014); sin
embargo, presenta como principal limitante el daño que produce al contorno de las
excavaciones subterráneas, aspecto este, que provoca desprendimientos y una
sobreexcavación excesiva cuando no se realizan diseños adecuados (Stephen R. et.
al. 2013).
Cuando se distribuyen las cargas y se calculan los parámetros de la explosión por la
forma convencional, por lo general no se consigue obtener con precisión el contorno
proyectado de la excavación, produciéndose desviaciones hacia el interior de la
misma y del macizo, lo que implica un aumento del trabajo y el tiempo para la
recogida de las rocas y su trasportación, además se aumenta el gasto de materiales
y el costo para el relleno detrás de la fortificación. Los contornos más irregulares
dificultan el trabajo de colocación del sostenimiento y en las excavaciones que estas
no se colocan provocan una gran resistencia aerodinámica (Otaño, 1998).
Con el objetivo de obtener el contorno de la excavación con la mayor precisión
posible, así como disminuir las violaciones a la estructura del macizo, se han
elaborado diferentes métodos que se agrupan bajo el nombre de explosión lisa o de
contorno.
2

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Autores como López – Jimeno et al. (2003) plantean que una carga que llena
completamente un barreno (cargas compactas) crea durante la detonación del
explosivo y en la proximidad de la carga, una zona en la que la resistencia dinámica
a compresión es ampliamente superada y la roca triturada y pulverizada. Es por ello
que propone que la voladura de contorno debe considerar el desacople de la
sustancia explosiva y la cámara de carga.
En el Manual de EXSA S.A (2009) se aborda la temática bajo el mismo principio
planteado anteriormente, y así en el resto de la bibliografía consultada. De manera
que, si bien se describe científicamente el proceso de la voladura de contorno en
túneles, aún no se ha encontrado una metodología de cálculo que sea capaz de
integrar las características de las rocas y la acción de la explosión sobre estas.
En Cuba se han desarrollado investigaciones de gran importancia en el tema de la
voladura subterránea, se destaca Sargenton (2008), que establece criterios para la
proyección de voladuras en obras subterráneas, resultados que constituyen un punto
de partida básico en la presente investigación, pero que no constituyen en sí una
metodología para el diseño de las voladuras y no tienen en cuenta todos los
parámetros que intervienen en este tipo de explosión.
En la actualidad en los túneles hidrotécnicos del Trasvase Este – Oeste se realizan
diseños de voladuras que no consideran el comportamiento del macizo ante la acción
de una sustancia explosiva (SE) como un sistema, esto implica que los resultados
difieran de una litología a otra, lo que trae consigo en muchos casos inestabilidad y

3

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

gasto excesivo de recursos producto de la sobreexcavación obtenida después de la
explosión.
Problema científico
Necesidad de una metodología para el diseño de voladuras de contorno, que
considere las propiedades de las rocas, las características mecánico-estructurales
del macizo, las propiedades de las sustancias explosivas y la acción de la explosión
sobre el medio, que permita disminuir la sobreexcavación durante el laboreo de
excavaciones subterráneas horizontales.
Objetivo General
Elaborar una metodología para el diseño de voladuras de contorno que considere las
propiedades de las rocas, las características mecánico-estructurales del macizo, las
propiedades de las sustancias explosivas y la acción de la explosión en el macizo,
que permita disminuir la sobreexcavación durante el laboreo de excavaciones
subterráneas horizontales.
Objeto de estudio
La acción física de la explosión de las cargas de sustancia explosiva sobre el macizo
rocoso.
Campo de acción
El macizo de rocas en el frente de laboreo de las excavaciones subterráneas
horizontales.

4

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Hipótesis
Si se conocen las propiedades de las rocas, las características mecánico
estructurales del macizo, las propiedades de las sustancias explosivas y el campo
tenso - deformacional que se produce en el macizo al explosionar las cargas, es
posible elaborar la metodología para el diseño de voladuras de contorno que permita
disminuir la sobreexcavación durante el laboreo de excavaciones subterráneas
horizontales.
Objetivos específicos
1. Realizar una caracterización ingeniero - geológica de la zona de estudio.
2. Determinar las propiedades físico-mecánicas de las rocas y las características
mecánico – estructurales de los macizos objeto de estudio.
3. Investigar analíticamente el campo tenso-deformacional alrededor de la cámara de
carga después de la explosión de las sustancias explosivas.
4. Diseñar y realizar voladuras experimentales para investigar la acción de las cargas
sobre el contorno de la excavación.
Novedad científica
La inclusión en la metodología propuesta de los siguientes parámetros:


La longitud de carga para los grupos de barrenos de corte y arranque a partir
de calcular la longitud mínima de relleno considerando el principio de la acción
de la explosión en el medio.

5

�M. Sc. Yoandro Diéguez García



Tesis Doctoral

La línea de menor resistencia de los barrenos de contorno a partir del radio de
agrietamiento y descostramiento para delimitar el área de ubicación de los
barrenos de arranque.



La relación entre el diámetro de carga de sustancia explosiva y barreno para el
grupo de barrenos de contorno a partir de considerar la presión producida por
la detonación de las cargas y las resistencias a tracción y compresión
dinámica de las rocas.

Aportes teóricos
Constituyen aportes teóricos de la investigación:


La metodología para el diseño de las voladuras de contorno en el laboreo de
excavaciones subterráneas horizontales fundamentada en el principio de la
acción de la explosión en el medio.



El estado tenso - deformacional que se produce con la explosión de las cargas
de SenatelTM MagnafracTM de 26 y 32 mm y los cordones detonantes de 20 y
42 g/m.

Aporte práctico


Se proponen nomogramas que permiten seleccionar el diámetro racional de
barreno para cinco sustancias explosivas en función de la resistencia a
compresión dinámica de las rocas, durante el laboreo de excavaciones
subterráneas horizontales.

6

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Proceso de investigación científica
El proceso de investigación científica consta de trabajos analíticos, experimentales,
de gabinete, de laboratorio y de campo.
Todos estos trabajos se realizan en una determinada secuencia, la cual constituye el
procedimiento para la realización de la investigación. Este procedimiento se refleja
en el flujograma del proceso de investigación que se muestra en la figura1.
El proceso de investigación se compone de cinco etapas, que son las siguientes:
Primera Etapa:
Comprende el diseño de la investigación y el análisis bibliográfico del tema
Segunda Etapa:
En la misma se realizan trabajos en los laboratorios de Mecánica y Física de las
Rocas del ISMM “Dr. Antonio Núñez Jiménez”, en la empresa de Investigación y
Proyectos de Obras Hidráulicas “Raudales“ de Holguín y en la Empresa de
Construcciones Militares en Mayarí. Estos trabajos incluyen las siguientes tareas:


Determinación de las propiedades másicas de las rocas en los macizos donde
se realizaron las investigaciones.



Determinación de las propiedades acústicas de las rocas en las litologías
donde se realizaron las investigaciones.



Determinación de las características de resistencia de las rocas.



Determinación de las propiedades elásticas de las rocas (se determinan en el
laboratorio o por cálculo a partir de las propiedades acústicas y másicas).

7

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Diseño de la Investigación

a

1 Etapa
Revisión bibliográfica, recopilación y
procesamiento de la información

Trabajos de Laboratorio

Trabajos de campo
a

2 Etapa

a

3 Etapa

Condiciones ingenierogeológicas del macizo
de rocas

Elaboración de la
metodología

a

4 Etapa

5a Etapa

Codiciones minerotecnológicas de la
excavación

Diseño de los
experimentos

Propiedades de las rocas
Estudio del
agrietamiento

acústicas

Modelación del estado
tenso-deformacional

Validación de la metodología propuesta

Ajuste de los pasaportes de voladura
propuestos

Figura 1. Flujograma del proceso de investigación científica.

másicas

elásticas

Cálculo de los
parámetros para cada
grupo de barrenos

de resistencia

Diseño de los
patrones de voladura

Trabajos experimentales

Valoración de los resultados
económicos y ambientales producidos

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Los trabajos de campo se realizaron en el Tramo II del Túnel Levisa – Mayarí del
Trasvase Este – Oeste, los mismos consistieron en:


La descripción petrográfica de las rocas presentes en los macizos rocosos.



Análisis de la tectónica.



El estudio del agrietamiento.

El estudio del agrietamiento comprendió las etapas siguientes:
I. Análisis de la documentación geológica e ingeniero-técnica de la región donde
está enclavado el túnel objeto de estudio.
II. Mediciones de campo de los parámetros de agrietamiento de los macizos de
rocas.
III. Elaboración en el gabinete de los resultados de las mediciones y su análisis.
El procesamiento de esta información se realizó con el software DIPS versión
5.103 (RockScience, 2004), que permite elaborar la rosa de agrietamiento y
establecer los sistemas de grietas.
Tercera Etapa:
En la misma se realizan trabajos de gabinete que incluyen las siguientes tareas:


Elaboración de la metodología para el diseño de la voladura de contorno.



Planificación de los experimentos.



Determinación del estado tenso – deformacional después de la explosión de
las cargas de sustancia explosiva (radios de trituración, agrietamiento y
descostramiento).
8

�M. Sc. Yoandro Diéguez García



Cálculo de los parámetros para cada grupo de barreno.



Diseño de los patrones de voladura de contorno.

Tesis Doctoral

Cuarta Etapa:
Es la etapa experimental, y comprende la validación de la metodología propuesta a
través de la realización de voladuras experimentales en el Tramo II del Túnel Levisa
Mayarí del Trasvase Este – Oeste.
Quinta Etapa:
Es una etapa que se desarrolla en gabinete e incluye las siguientes tareas:


El ajuste de los patrones (en el caso que lo requiera) de voladura de contorno
propuestos.



Valoración de los resultados económicos y ambientales producidos con la
aplicación de la metodología.

Los resultados de esta investigación han sido presentados en los siguientes
eventos científicos:


GEOMOA´2010. Moa, 2010: Diseño de voladura de contorno fundamentado
en la acción de la explosión sobre el medio durante el laboreo de túneles.



CINAREM. Moa, 2011: Impactos socioeconómicos y ambientales de las
voladuras de contorno en excavaciones subterráneas.



CINAREM. Moa, 2011: Propuesta de criterios para el diseño de voladuras de
contorno durante el laboreo de excavaciones subterráneas horizontales.



Geociencias. Santiago, 2011: Diseño de voladuras de contorno en el laboreo
de excavaciones subterráneas horizontales.
9

�M. Sc. Yoandro Diéguez García



Tesis Doctoral

XXXIII Convención Panamericana de Ingeniería, UPADI. La Habana, 2012:
Principios de diseño de las voladuras de contorno fundamentadas en la acción
de la explosión sobre el medio mediante cordón detonante en túneles
laboreados por rocas plásticas. ISBN: 978-959-247-094-1.



VI Taller Regional de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. Holguín, 2012:
Principios de diseño de voladuras de contorno para minimizar los impactos
socioeconómicos y ambientales durante el laboreo de túneles. ISBN 978-95916-1696-1.



16 Convención Científica de Ingeniería y Arquitectura. Evento Simposio
Universitario Iberoamericano sobre Medio Ambiente. La Habana, 2012:
Influencia ambiental de la construcción de obras subterráneas de protección
en el municipio Moa. VII. ISBN 978-959-261-405-5.



V Convención Cubana de Ciencias de la Tierra. La Habana, 2013: Campo
tenso – deformacional producido al explosionar cargas con cordón detonante
durante el laboreo de túneles. ISSN 2307-499X.



II Jornadas de Investigación y Tecnología Aplicada. Venezuela, 2013: Diseño
de voladuras de contorno para el laboreo de túneles. Caso de estudio, Túnel
Levisa – Mayarí.



GEOMOA´2014. Moa, 2014: Metodología para el diseño de voladuras de
contorno en el laboreo de excavaciones subterráneas horizontales.

10

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Publicación de libro digital:


Diseño de Voladuras de Contorno para el Laboreo de Túneles. Editorial
académica española, 2013. ISBN 978-3-659-08064-7.

Publicaciones en revistas:


Campo tenso–deformacional para voladuras con cordón detonante en el
laboreo de túneles. Vol. 29, núm. 3. ISSN: 1993 8012. Revista Minería &amp;
Geología. 2013.



Diseño de voladuras de contorno en túneles. Vol. 30, núm. 3. ISSN: 1993
8012. Revista Minería &amp; Geología. 2014.

11

�CAPÍTULO I

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

CAPÍTULO I. ANTECEDENTES Y ACTUALIDAD DEL PROBLEMA
I.1 Introducción
En la actualidad los cálculos para el diseño de las voladuras en excavaciones
subterráneas se realizan tomando como referencia patrones fundamentados en
resultados empíricos que resultaron en determinadas condiciones, algo que no
siempre cumple los requerimientos de variabilidad de los macizos de rocas y de
sustancias explosivas a emplear.
Cada vez se hace más evidente que los métodos por analogía para realizar los
proyectos de excavaciones subterráneas, no se resuelven por la vía de aplicar
solamente la experiencia adquirida en excavaciones laboreadas acertadamente con
anterioridad.
En opinión de autores como: Hamdi (2003); Karpienko et al. (2005); Rouabhi (2004);
Krising &amp; Novinsky (2006); Semeniak (2006); Vinogradov (2006) y Sargentón (2005a,
2005b, 2007a, 2007b) es más racional la utilización de los métodos analíticos y
numéricos de la mecánica de los medios continuos y del cuerpo sólido deformable y
los principios y regularidades de la mecánica de la fragmentación de rocas, en
comparación con las expresiones empíricas, al resolver tareas concretas de diseño
de voladuras en ingeniería.

12

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

La amplia difusión de la técnica moderna de computación y de las nuevas técnicas
de la información han traído consigo que la práctica ya no sea impotente ante un
aparato matemático complejo.
Un diseño de las voladuras de contorno efectivo, debe realizarse a partir de
considerar la acción de una sustancia explosiva sobre el macizo de rocas, es por
ello, se hace necesario estudiar la evolución histórica de las diferentes teorías que
han regido el proceso de la fragmentación de rocas con explosivos.
I.2 Desarrollo histórico
La teoría de la voladura comienza en el siglo XVII como resultado de la
generalización de las voladuras experimentales y las observaciones elaboradas por
investigadores de la ciencia militar. De esta forma aparecen los primeros modelos
matemáticos, expresiones de cálculo sencillas obtenidas netamente por vía
experimental.
Son los ingenieros investigadores militares franceses, los primeros en establecer las
ecuaciones de cálculo de las cargas de pólvora para el minado de los muros de las
fortalezas en asedio, pero además, la información acumulada permite a estos
investigadores formular en su tiempo toda una teoría relacionada con la acción de la
explosión sobre el medio.
I.2.1 Modelos de cálculo de los ingenieros investigadores militares franceses
(siglos XVII-XVIII)
En 1628 Deuville, citado por Ivolguin (1975), Bobk (1979) y Arsentiev (2004), enuncia
la hipótesis de que la magnitud de la carga (Q) debe de ser linealmente proporcional

13

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

a su profundidad de colocación, por lo que establece para la mina normal la
expresión siguiente:

Q  mW , Kg

(1)

Donde:
W – Línea de menor resistencia, m;
m – Coeficiente de aproximación de las cargas.
El modelo de Deuville presenta como limitación principal la dependencia lineal entre
el peso de la carga y la fragmentación producida. Posteriormente Vauban, citado por
Langefors (1976) y Arcentiev (2004), formula en 1669 la hipótesis, de que el peso
de las cargas es proporcional al volumen, y por consiguiente, también al peso del
terreno expulsado por la voladura del cráter de la explosión, y plantea la expresión
cúbica:

Q m  W 3 , kg o Q 

1 3
W , Kg
m

(2)

El modelo de Vauban supera la dependencia lineal del modelo de Deuville, pero sólo
reconocía la carga normal, la formación de un cono geométricamente regular y una
única resistencia a vencer: la fuerza de gravedad.
Belidor (1725), citado por Ivolguin (1975), plantea un modelo que se deduce de la
hipótesis siguiente: el peso de las cargas es proporcional al cubo de los radios de
fragmentación.
El modelo de Belidor tiene como limitación su elevado empirismo y no considera las
particularidades del terreno a volar, las propiedades de la sustancia explosiva y los
valores reales del índice de acción de la explosión.
14

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

En los siglos XVII y XVIII comenzó la elaboración científica de la teoría de la voladura
prácticamente sobre la base de un fuerte componente experimental y de la
observación científica, métodos sobre los que se apoya en la actualidad en gran
medida el trabajo experimental en la física de la explosión y en la fragmentación de
rocas por voladura.
Sin embargo para ese entonces no se habían descubierto ni la química ni la esencia
física de la explosión, y los investigadores no sobrepasaron el nivel de razonamiento
de los alquimistas de la Edad Media.
En el siglo XIX con la consolidación e intensificación de la Revolución Industrial, las
dos direcciones fundamentales de la Teoría de la Explosión continuaron su
desarrollo.
El auge de la industria química y de la química como ciencia, posibilitó a su vez el
descubrimiento de un gran surtido de sustancias explosivas, con características
energéticas superiores a la pólvora, en 1845 el químico ruso Fadiev descubrió la
piroxilina, un año más tarde en 1846, el químico italiano Sobrero la nitroglicerina.
Estos nitrocompuestos permitieron la aparición de otras sustancias explosivas con
mayor poder rompedor como: el Trotil o TNT, que fue descubierto por Wilbrand en
1863 (Wikipedia, 2014), la dinamita patentada por Alfred Nobel en 1867, las amonitas
descubiertas por los noruegos Olson y Norvin en 1867, el nitruro de plomo en1890, el
TEN en 1891, y el exógeno en el año 1898 (Sargentón, 2008).
Simultáneamente en el siglo XIX se realizaron numerosos experimentos para la
determinación de la función del índice de acción de la explosión.

15

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

I.2.2 Modelos de los ingenieros investigadores rusos (siglo XIX)
El siguiente aporte en el desarrollo de la teoría y la práctica del minado pertenece a
los ingenieros investigadores militares rusos Frolov y Borieskov.
Frolov en 1868 enunció la siguiente hipótesis: “La resistencia total, que presentan los
medios sólidos debe de ser expresada no por el cubo de la línea de la explosión sino
por dos miembros, el primero que consiste en el cubo, y el segundo en el cuadrado
de la línea de la explosión” (citado por Mielnikov, 1962). Frolov plantea determinar la
carga de la mina normal por la ecuación:
, Kg

(3)

En esta expresión los coeficientes a y b para diferentes rocas se determinan por vía
experimental.
Al explicar el mecanismo de fragmentación de los medios en la voladura, Frolov
distinguió las siguientes fuerzas de resistencia: el peso de la masa que es expulsada,
las fuerzas de inercia, las fuerzas de cohesión de las partículas dentro de esta masa
y las fuerzas de cohesión en la superficie del cráter.
Aunque el modelo de Frolov valora más integralmente las fuerzas de resistencia en
el medio que se oponen a la voladura, no tiene en cuenta las propiedades de los
explosivos, ni la del medio que se pretende volar.
Borieskov, en 1876 (citado por Mielnikov, 1962) planteó la expresión para el cálculo
de una carga de sustancia explosiva de la forma siguiente:
Q  qW 3 (0,4  0,6n 3 ) , Kg

(4)

16

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:
q – Gasto específico de sustancia explosiva, Kg/m3;
n – Índice de acción de la explosión.
La fórmula de Borieskov tiene como limitación que no sobrepasa el principio de
semejanza geométrica en el cálculo de la magnitud de las cargas para rocas
resistentes y no analiza la naturaleza de las fuerzas que surgen al formarse el cráter
(en particular la influencia de la fuerza de gravedad de la roca lanzada).
I.2.3 Modelos de los Investigadores del siglo XX
Langefors investigó el mecanismo de fragmentación de las rocas en los cortes rectos
cilíndricos y a partir del análisis de las voladuras realizadas en el laboreo de
excavaciones subterráneas con diversos destinos, plantea expresiones para el
diseño de las voladuras en estas obras.
A pesar de sustentar su teoría tanto en trabajos experimentales de campo (voladuras
de polígono, semindustriales e industriales), como en la descripción cualitativa del
modelo que explica los mecanismos de fragmentación de las rocas y que se
fundamenta en gran medida en la mecánica de los medios sólidos continuos,
presenta como principal limitante el mismo empirismo que la sustenta.
Sus aportes en la voladura de rocas en túneles y en particular, en la voladura de
contorno, han sido tomados como soporte teórico en estas investigaciones.
Pokrovsky (1957, 1977, 1980) citado por Egorov et al. (2000), en su teoría asume a
los procesos ondulatorios como agentes determinantes de la fragmentación y señala
que el volumen principal de fragmentación está condicionado por la acción de las
ondas reflejadas (fenómenos de descostramiento en la superficie libre).
17

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

En su modelo plantea la siguiente expresión de cálculo para determinar la cantidad
de barrenos en el frente de laboreo de las excavaciones subterráneas:
, barrenos

(5)

Donde:
– Área de la sección trasversal de la excavación, m2;
– Coeficiente de llenado de los barrenos;
- Densidad de la sustancia explosiva, Kg/m3;
– Diámetro de la carga de sustancia explosiva, m.
Plantea además que el cálculo del consumo específico por métodos empíricos da
resultados poco confiables, por lo que recomienda que la determinación de este
parámetro se realice por vía experimental para cada caso concreto.
Dolgy &amp; Silantiev (2003) y Lukianov &amp; Gromov (1999) confirman el planteamiento de
Pokrovsky (1980) acerca de la determinación del consumo específico y proponen
establecer este importante indicador por vía experimental, o asumir su valor a partir
de valores tabulados de una serie de voladuras experimentales realizadas en las
condiciones minero-geológicas concretas de laboreo de las excavaciones. Al
pronunciarse respecto al coeficiente de utilización de los barrenos señalan que este
parámetro depende de las propiedades físico - mecánicas de las rocas, del esquema
de disposición de los barrenos, del consumo de sustancia explosiva y del coeficiente
de llenado de los barrenos, pero destacan que la influencia de estos factores ha sido
estudiada aún insuficientemente.

18

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Mielnikov (1974) demuestra mediante el tratamiento estadístico de datos obtenidos
en más de 200 frentes de excavación (Para un área de la sección trasversal de la
excavación mayor de 20 m2) la dependencia entre el consumo específico de
sustancia explosiva y el área de la sección transversal [qSE=f(Sp)].
La dependencia qSE=f(Sp), es no lineal y fue obtenida de la práctica de los trabajos de
voladura en Rusia, EEUU y Suecia. Además introduce en la fórmula de Pokrovsky, la
densidad de carga promedio en el frente, a partir de considerar que la densidad de
carga de los barrenos de contorno sea inferior a la densidad de carga de los
barrenos de corte y de arranque.
Basándose en la relación de la cantidad de barrenos de contorno (Ncont) respecto a la
cantidad total de barrenos (N) obtenida en el laboreo de excavaciones subterráneas
en la central hidroeléctrica de Chirskeisk obtuvo las siguientes expresiones:
N cont  0,34 N , barrenos

(6)

  0,34 1  0,66 2 , Kg/m3

(7)

Donde:

 - Densidad media de carga, Kg/m3;

 1 - Es la densidad de carga de los barrenos de contorno, Kg/m3;

 2 - Densidad de carga de los barrenos de corte y de arranque, Kg/m3.
Según este investigador el coeficiente de carga influye sobre el coeficiente de
aprovechamiento de los barrenos solamente hasta la magnitud 0,75 y añade que un
aumento posterior de la longitud de carga solo mejora la fragmentación de las rocas,
es por ello que modifica la fórmula de Pokrovsky, quedando de la siguiente forma:
19

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

N  1,75

qS p

d 2 0,34 1  0,66 2 

Tesis Doctoral

, barrenos

(8)

Los resultados obtenidos con esta expresión, a pesar de las correcciones
introducidas, no han tenido amplia utilización.
Ibolguin (1975) plantea la siguiente metodología para el cálculo de los patrones de
voladura:
Número total de barrenos:
N  N int  N cont , barrenos

(9)

Cantidad de barrenos interiores:
N int  n S int , barrenos

(10)

Donde:
n - Cantidad de barrenos interiores, que corresponden a 1 m

2

de área del frente de

avance, unidad/m2
n

qint

(11)

 SE
2

S int - Área del frente de avance fragmentada por los barrenos interiores, m ;

qint - Consumo de sustancia explosiva en los barrenos interiores (cantidad en peso de
sustancia explosiva, necesaria para el mullido y el lanzamiento de 1 m3 de roca en
las condiciones planteadas).
qint  qo K agvconf eSE Kc , kg/m3

(12)

q0 - Consumo específico de una sustancia explosiva con una capacidad de trabajo de
420 cm3, cuyo valor numérico se determina por la expresión:

20

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

qo  0,1 f , kg/m

Tesis Doctoral

3

(13)

Kag - Coeficiente que considera el agrietamiento y el carácter de la estratificación de
las rocas;
vconf - Coeficiente de confinamiento, que considera el área del frente de avance (S),

la longitud del barreno (lb), la cantidad de superficies denudadas y el lugar de
ubicación del corte.
e SE - Coeficiente de capacidad de trabajo de la sustancia explosiva.
eSE 

420
CTSE

(14)

K c - Coeficiente que considera la influencia del diámetro del cartucho de la sustancia

explosiva utilizada (valor tabulado).
Y para determinar la masa de sustancia explosiva, que se coloca en un metro lineal
de barreno, la expresión:

 SE  0,08 d c2  SE K comp K ll , Kg/m

(15)

Donde:
dc - Diámetro del cartucho de la sustancia explosiva, cm;

 SE - Densidad de la sustancia explosiva, g/cm3;
Kcomp - Coeficiente de compactación de la sustancia explosiva en el proceso de
carga, se toma igual a 1,1 para las SE encartuchadas y 1,0 para las SE sueltas;
Kll - Coeficiente de llenado del barreno, valor tabulado que se toma en función del
índice de fortaleza ( f ) y del diámetro del cartucho (dc).
Y el área del frente de excavación ( S int ), fragmentado por los barrenos interiores:
21

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

S int  S  S k , m2

(16)

Donde:
S - Área total del frente de avance de la excavación, m2;
Sk - Área del frente fragmentada por los barrenos de contorno, m 2.
S k  Pexc Wcont  C  , m

2

(17)

Donde:
Pexc - Perímetro del contorno de la excavación, m;
Wcont - Longitud de la línea de menor resistencia (LMR) de los barrenos de contorno,

m.
Posteriormente Shejurdin (1985), recomienda las siguientes expresiones para
calcular los parámetros principales de las voladuras en el laboreo de excavaciones:

W

p
 d 2  SE
, m; a  mW , m; p 
, Kg/m
4
q SE m

(18)

Donde:
p - Cantidad de carga de sustancia explosiva por metro lineal de barreno, kg/m;
d - Diámetro del cartucho de sustancia explosiva o diámetro del barreno para
sustancias explosivas no encartuchadas, m;
m - Coeficiente de aproximación de las cargas.
Ninguna de las expresiones expuestas con anterioridad considera las características
de las rocas y de las sustancias explosivas para establecer los parámetros de la
voladura, en todos los casos, se parte de determinar el número de barrenos a partir
del área de la sección trasversal de la excavación y del diámetro de carga.
22

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Kutusov (1973, 1974, 2000) y Noskov et al. (1982), realizan un análisis de los
principios de cálculo de los parámetros de la voladura para el laboreo de
excavaciones subterráneas y señalan que el consumo específico de sustancia
explosiva es la información inicial fundamental.
En opinión de Sargentón (2008), este indicador depende de muchos factores (las
propiedades físico-mecánicas de las rocas, la sección transversal, la profundidad y el
diámetro de los barrenos, el tipo de explosivo, etc.), lo que hace compleja su
determinación, por el hecho de que los factores señalados influyen de forma conjunta
y diferente sobre la magnitud de la carga, por lo que concluye que no es posible su
determinación por vía teórica.
Los criterios y principios de Langefors &amp; Kihlström (1976); Ibolguin (1975); Noskov et
al. (1982); Shejurdin (1985); para el diseño de los patrones de voladura son
reanalizados, perfeccionados y relanzados por Lukianov &amp; Gromov (1999); Egorov et
al. (2000); Dolgy &amp; Silantiev (2003); López - Jimeno et al. (1994, 2000, 2003) bajo el
mismo principio geométrico y sin considerar la acción de la explosión sobre el medio.
Otros autores, entre los que se destacan: Palacios, G. (1997); Ouchterlony, F. et al.
(2000, 2001); Cudmore, B. (2001); Matveichuk, V. (2002); Rouabhi, A. (2004); Blair,
DP. &amp; Minchinton A. (2006); Morin, M. (2006); Singh, P. &amp; Narendrula, R. (2007);
Hustrulid, W. &amp; Johnson, J. (2008); Melieh, I. (2009); EXSA S.A. (2009); ASA (2009);
UEE (2010); Dare-Bryan, PC. et al. (2012); Ghasemi, E. (2012); Concha, V. (2012),
proponen expresiones y métodos de cálculo para el diseño de patrones de voladura
en minas y excavaciones, sin embargo, en sus investigaciones no se concibe este
proceso como un sistema que integre las características de los macizos rocosos y la
23

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

influencia que tiene una sustancia explosiva (después de la explosión de la misma)
sobre este.
En los túneles hidrotécnicos del Trasvase Este – Oeste, y en sentido general, en la
construcción de las excavaciones subterráneas que se laborean en Cuba, se emplea
para el diseño de las voladuras, la metodología propuesta por Otaño (1998), que
consta de los siguientes pasos:
1. Determinación del número total de barrenos:
N  12,7

qS
, barrenos
 d c2 

(19)

Donde:
q - Gasto específico de sustancia explosiva, Kg/m3;
S - Área de la sección trasversal, m2;
- Coeficiente de carga de los barrenos;
dc - Diámetro del cartucho, cm;
 - Densidad de la sustancia explosiva en los cartuchos, g/cm3.
2. Determinación del tipo de corte y la cantidad de barrenos en cada grupo:
Corte:
Nc 

N
, barrenos
m

(20)

Arranque:
Na 

Na
, barrenos
m

(21)

Contorno:
N co 

Nb
, barrenos
m

(22)
24

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

m= 1+a+b

(23)

Donde:
a, b - Valores numéricos que dependen de la relación de proporción que se desea
obtener para ubicar en el frente la cantidad de barrenos por grupo.
5. Determinación de la masa de carga de SE para cada ciclo:
Q=q S P´, kg

(24)

Donde:
P´ - Profundidad del conjunto de barrenos (arranque y contorno), m.
6. Determinación de la masa media de la carga en un barreno:
qm 

Q
, kg
N

(25)

7. Determinación de la masa de carga para cada grupo de barreno:
Corte: qc= (1,1 – 1,2) qm, Kg

(26)

Arranque: qa= qm, Kg

(27)

Contorno: qco= (0,85 - 0,95) qm, Kg

(28)

9. Determinación del gasto total de sustancia explosiva:
Qr= qc Nc+qa Na+qco Nco, Kg

(29)

10. Distribución de los barrenos en la sección transversal de la excavación:
 Distancia media entre los barrenos de contorno.

dm 

Pe
,m
N co

(30)

Pe – Perímetro de la excavación, m.

25

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Las expresiones descritas con anterioridad presentan una serie de limitantes, entre
las que se destacan:
 Parten del área de la sección trasversal de la excavación para determinar la
cantidad de barrenos a utilizar en cada voladura y consideran como única
propiedad del macizo la densidad de las rocas.
 Se distribuye el número de barrenos por grupos a partir de una relación de
proporción, que aumenta o disminuye en cantidad, en función de la fortaleza de
las rocas y el avance que se desea conseguir, sin considerar la línea de menor
resistencia de arranque y contorno.
 Se toma el gasto específico de sustancia explosiva por tablas a partir de los
resultados obtenidos con una serie de explosiones experimentales realizadas
con Amonita 6JV, para luego ajustar a las condiciones reales en que se
proyectan los trabajos.
 No se considera el desacople de las cargas en el contorno de la excavación, ni la
acción que ejerce este grupo de barrenos sobre el macizo de rocas.
 Se realiza una distribución de las cargas a partir del perímetro de la excavación,
sin considerar la presión que produce la explosión de la sustancia explosiva.
De manera general se puede concluir, que la metodología no considera el principio
de la acción de la explosión en el medio para el cálculo de las cargas, aspecto este
decisivo en los diseños de voladuras que se realicen.
Sargentón (2008) establece por primea vez criterios para el diseño de voladuras en
excavaciones subterráneas fundamentados en la esencia física de la acción de la

26

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

explosión, aporte que constituye un fundamento teórico de gran importancia para la
presente investigación, sin embargo presenta las siguientes limitantes:
 Basa su estudio en el dimensionamiento geométrico de los parámetros de diseño
de las voladuras y establece para cada grupo de barrenos un coeficiente de
llenado, que ajusta a partir de las voladuras experimentales realizadas.
 No tiene en cuenta la línea de menor resistencia de los barrenos de contorno
para delimitar la cantidad de barrenos de arranque a emplear.
 No determina la relación entre el diámetro de carga y barreno para el grupo de
barrenos de contorno.
 No establece la longitud de relleno para cada grupo de barrenos a partir de
considerar el diámetro del barreno y las propiedades físico – mecánicas de las
rocas.
I.3 Teoría de la voladura de contorno
Los métodos de voladura de contorno fueron iniciados por Holmes en la década de
los cincuenta en los Estados Unidos (Holmes, 1961), e introducidos posteriormente
en Suecia por Langerfors y Kihlström (1976). En todos los casos se parte del
principio de disminuir la presión producida por la detonación de las cargas a partir del
desacople de la sustancia explosiva y el barreno.
López Jimeno et al. (2003) y EXSA S.A (2009) definen el proceso de la voladura de
contorno de la siguiente forma: “una carga que llena completamente un barreno crea
durante la detonación del explosivo y en la proximidad de la carga, una zona en la
que la resistencia dinámica a compresión es ampliamente superada y la roca

27

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

triturada y pulverizada. Fuera de esa zona de transición, los esfuerzos de tracción
asociados a la onda de compresión generan un esquema de grietas radiales
alrededor de todo el barreno.
Cuando son dos las cargas que se disparan simultáneamente, estas grietas radiales
tienden a propagarse por igual en todas las direcciones hasta que, por colisión de las
ondas de choque en el punto medio entre barrenos, se producen unos esfuerzos
medios de tracción complementarios y perpendiculares al plano axial. Las tracciones
de dicho plano superan la resistencia dinámica a tracción de la roca, creando un
nuevo agrietamiento y favoreciendo, en la dirección del corte proyectado, la
propagación de las grietas radiales.
Posteriormente, la extensión de las grietas se produce bajo la acción de cuña de los
gases de la explosión que las invaden y se infiltran en ellas. La propagación
preferencial en el plano axial junto con el efecto de apertura por la presión de los
gases, permiten obtener un plano de fractura de acuerdo con el corte diseñado.
Puede pues, concluirse que el mecanismo de una voladura de contorno comprende
dos fenómenos distintos, uno derivado de la onda de tensión y el otro de la acción de
los gases de la explosión, pero que entre ambos guardan un nexo causal”.
Son muchas las técnicas de voladura de contorno que se han desarrollado a lo largo
de los años, los métodos más difundidos son las voladuras de precorte y recorte.
La voladura de precorte consiste en crear en el macizo rocoso una discontinuidad o
plano de fractura antes de disparar las voladuras de producción, mediante una fila
generalmente de pequeño diámetro y con cargas de explosivos desacopladas. El
disparo de los barrenos de precorte se puede realizar simultáneamente junto con los
28

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

de arranque pero adelantándose un intervalo de tiempo de 90 a 120 ms. El precorte
se usa principalmente en minería a cielo abierto y obras públicas, en minería de interior
su aplicación es muy rara, prácticamente limitada a la perforación de pozos verticales
(Montoro &amp; Lampaya 2010).
La voladura de contorno de recorte consiste en la explosión de una sola fila de
barrenos con cargas desacopladas. Esta técnica implica el arranque hacia un frente
libre por lo que el espaciamiento de las cargas es mayor que en el caso anterior y
resulta un menor coste.
El uso de la voladura de contorno de precorte en el laboreo de excavaciones
subterráneas horizontales se ve limitada esencialmente por los gastos que produce,
razón por la cual no será abordada en la presente investigación. Cuando se haga
referencia a la voladura de contorno se estará abordando la explosión de recorte.
La mayoría de los investigadores de la fragmentación de rocas con explosivos, entre
los que se destacan: Mielnikov &amp; Marchenko (1963,1964); Baron et al. (1967); Ivanov
&amp; Miloradov (1980); Borovikov &amp; Vaniagin (1995); Shuifer et al. (1982); Azarcovich et
al. (1984, 1996, 1997); Otaño (1998); Konya (1998, 2006); ENAEX S.A (2003); EXSA
S.A (2009); López- Jimeno et al. (2003); Joe – Boy (2007); Sargentón (2008);
Karlinski et al. 2009; Díaz- Martínez et al. 2012; Diéguez-García et al. (2012a, 2012b,
2013a, 2013b), coinciden en que se deben emplear cargas desacopladas en el
diseño de las voladuras de contorno como mecanismo para disminuir la presión
producida por la detonación de las cargas, sin embargo las expresiones propuestas
hasta la actualidad no se integran en una metodología que considere las

29

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

características de los macizos de rocas y la acción de una sustancia explosiva sobre
este.
A continuación se presentan los parámetros y expresiones más difundidas para el
cálculo de las cargas en la voladura de contorno.
Propiedades de las rocas y de los macizos rocosos
Las propiedades más empleadas para el cálculo de los patrones de voladura de
contorno son (López – Jimeno et al. 2003):
 Resistencias dinámicas a tracción y a compresión.
 Nivel de alteración de las rocas.
 Grado de fracturación, espaciamiento de discontinuidades, orientación de las
fracturas y relleno de las mismas.
 Tensiones residuales del macizo rocoso.
Existe como limitante en la mayoría de las expresiones que se emplean en el diseño
de las voladuras que no consideran las propiedades acústicas y elásticas de las
rocas, entre las que se destacan la velocidad de las ondas longitudinales,
trasversales y el módulo de elasticidad.
Propiedades del explosivo
La presión de barreno (presión ejercida en la expansión de los gases de detonación),
puede estimarse para cargas acopladas a partir de la ecuación (López – Jimeno et
al. 2003):
, MPa

(31)

30

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:
PB - Presión de barreno, MPa;
- Densidad del explosivo, g/cm3;
VD - Velocidad de detonación, m/s.
Para cargas desacopladas:
El efecto amortiguador sobre PB, al expansionarse los gases de la cámara de aire,
puede cuantificarse a partir del coeficiente entre el volumen de explosivo y volumen
de barreno elevado a una potencia de 1,2, que es aproximadamente el ratio de los
calores específicos de los gases de la explosión, así resulta:
* +

*√

+

, MPa

(32)

Donde:
PBe - Presión de barreno efectiva, MPa;
D - Diámetro de carga de sustancia explosiva, m;
D - Diámetro del barreno, m;
C1 - Coeficiente entre la longitud de la carga y la longitud del barreno (C 1=1, para
cargas continuas).
Chiappetta, RF. (2001) y P.K. Singh et al. (2014), proponen determinar la presión de
barreno efectiva de la siguiente forma:
( )

, MPa

(33)

Donde:
- Radio de carga de sustancia explosiva, mm;
- Radio del barreno, mm.
31

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Estas expresiones son función de la velocidad de detonación, densidad de las rocas
y de los diámetros de carga de sustancia explosiva y barreno, que son las variables
básicas de este parámetro, sin embargo, la presión no se integra en una metodología
para determinar el campo tensional producido por la detonación de las cargas, a
partir del cual se establecen los parámetros de la voladura de contorno.
Geometría de la voladura y secuencia de iniciación:
 Diámetro de perforación
En los túneles y obras subterráneas los diámetros de perforación más utilizados
varían entre 32 mm y 65 mm, realizándose algunas experiencias con barrenos de 75
mm. En los trabajos subterráneos hay que tener en cuenta que un aumento del
diámetro de perforación trae como consecuencia inmediata una elevación de los
costos de sostenimiento de la roca, debiendo encontrar la combinación diámetro,
carga del barreno que proporcione un coste de excavación y sostenimiento mínimo
(ENAEX S.A 2003; López – Jimeno et al. 2003).
No se ha encontrado en la actualidad una expresión que permita determinar el
diámetro de perforación a emplear para una carga dada de sustancia explosiva, que
a su vez, posibilite utilizar la máxima distancia permisible entre barrenos. En este
trabajo se da respuesta a esta problemática.
 Espaciamiento y profundidad
El espaciamiento entre barrenos en una voladura de contorno depende del tipo de
roca y diámetro de perforación, y aumenta conforme lo hace en el mismo sentido
este parámetro.
32

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

En voladuras de recorte se cumplen unas relaciones S/D que oscilan entre 13 y 16,
con un valor promedio de 15 (UEE, 2010).
La relación entre la línea de menor resistencia (B) y el espaciamiento debe ser
(EXSA S.A, 2009):
B= 1,30 S, m

(34)

Donde:
S - Espaciamiento entre barrenos, m;
D - Diámetro del barreno, m.
Estas expresiones empíricas no tienen en cuenta las tensiones producidas por la
detonación de las cargas ni el límite de resistencia de las rocas, parámetros básicos
para determinar la distancia entre cargas en una voladura de contorno.
Hustrulid, W. &amp; Johnson, J. (2008), proponen una expresión para el cálculo de la
distancia entre cargas que considera la presión de barreno y la resistencia a tracción
dinámica de las rocas:
(

), m

(35)

Donde:
- Radio del barreno, m;
- Presión de barreno, MPa;
- Resistencia a tracción de las rocas, MPa.
Sin embargo presenta como limitante, que no parte de considerar el estado de
tensiones y deformaciones que se produce en el macizo de rocas con la explosión de

33

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

las cargas de sustancia explosiva, ni valora el agrietamiento presente en la
excavación.
Densidad lineal de carga
Para el cálculo aproximado y rápido de la cantidad de explosivo necesario para
diseñar una voladura de contorno pueden emplearse las siguientes expresiones
(López – Jimeno et al. 2003):
, Kg/m
, Kg/m3

(36)
(37)

En el manual de tronadura ENAEX S.A (2003), se propone calcular la densidad lineal
de carga como:
, g/m

(38)

Las ecuaciones anteriores están deducidas como valores medios para explosivos
con una densidad de 1,2 g/cm3 y unas rocas con características medias, aspecto
este que impide su utilización en una buena parte de los trabajos de voladura en
excavaciones subterráneas. Además, son expresiones empíricas que solo parten del
diámetro del barreno empleado para establecer la magnitud de la carga.
 Tiempo de retardo y secuencia de iniciación
La aparición de una grieta a lo largo de una fila de barrenos está basada en el efecto
casi simultáneo de las respectivas ondas de choque, por ello los mejores resultados
se obtendrán cuando todos los barrenos estén conectados en la misma línea de
cordón detonante o energizados con detonadores del mismo número.

34

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Cuando por problemas de vibraciones debe reducirse la cantidad de explosivo a
detonar por unidad de tiempo, se pueden intercalar redes de microrretardo entre
distintos grupos de barrenos o iniciar cada grupo con un detonador de microrretardo
de distinto número.
En este parámetro existe consenso en la mayoría de los investigadores de la
fragmentación de rocas con explosivos, al cual se suma el autor del presente trabajo.
Lo anteriormente expuesto denota la necesidad de una metodología para el diseño
de voladuras de contorno que permita establecer los parámetros de la explosión
sobre la base de la acción que ejercen las cargas de sustancia explosiva sobre el
macizo de rocas, con lo cual se podrán obtener contornos regulares y estables
durante la construcción de las excavaciones subterráneas horizontales.
Conclusiones parciales del capítulo I
Los modelos y las metodologías propuestas por los diferentes autores se
fundamentan en los siguientes principios:


La proporcionalidad entre la energía de la explosión y el volumen de roca a
fragmentar.



No es posible el cálculo analítico del consumo específico de sustancia explosiva,
ya que es extremadamente compleja la descripción matemática de las
características anisótropas y físico-técnicas de las rocas, que influyen sobre la
resistencia de éstas a la voladura.



El cálculo, diseño y la proyección de las voladuras se realizan sobre la base de la
generalización de datos prácticos obtenidos en la ejecución de voladuras en
35

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

condiciones de producción, que luego son tabulados y por analogía se extienden
a las condiciones en que se proyecta.


Los principales parámetros de las voladuras para el laboreo de excavaciones
subterráneas se seleccionan fundamentalmente en función del índice o
coeficiente de fortaleza de las rocas (f), que a su vez, sólo depende de la
resistencia a compresión.



Por lo general se hace limitada referencia a las demás características de
resistencia y a las propiedades elásticas y acústicas de las rocas.



No se cuenta con una expresión matemática para establecer la relación entre el
diámetro de carga y barreno que permita obtener la mínima sobreexcavación
durante el laboreo de excavaciones subterráneas.



No se establece la línea de menor resistencia para el grupo de barrenos de
contorno a partir de determinar el estado tenso – deformacional que produce la
explosión de las cargas de sustancia explosiva.



No se ha encontrado una metodología para el diseño de las voladuras de
contorno fundamentada en la acción de la explosión sobre el medio, que permita
establecer los parámetros de la explosión, a partir de considerar las
características de las rocas y de las sustancias explosivas, y con esto, disminuir
la

sobreexcavación

durante

el

laboreo

de

excavaciones

subterráneas

horizontales.

36

�CAPÍTULO II

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

CAPÍTULO II. METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE LOS PATRONES DE
VOLADURA DE CONTORNO
Como se mencionó en el capítulo I, las expresiones y métodos de cálculo que existen
para el diseño de las voladuras de contorno en el laboreo de excavaciones
subterráneas, no contemplan la acción de la explosión de las sustancias explosivas
sobre el macizo de rocas, principio básico para diseñar voladuras efectivas a partir
de las condiciones existentes en los diferentes macizos por los que se laborean las
excavaciones.
En la figura 2 y anexo 15, se representan los pasos que componen la metodología
para el diseño de voladuras de contorno en el laboreo de las excavaciones
subterráneas horizontales.
II.1 Determinación de las propiedades físico - mecánicas de las rocas
Para realizar una evaluación de las características físico – mecánicas de las rocas
que componen el macizo en una excavación hay que tener en cuenta el estudio de
las siguientes propiedades (Otaño, 2010):
1. Densidad (o);
2. Masa volumétrica ();

 

3. Resistencia a compresión simple estática  ce ;

 

4. Resistencia a tracción estática  te ;
37

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

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METODOLOGÍA PARA EL DISÑEO DE VOLADURAS DE CONTORNO

Determinación de las propiedades físico - mecánicas de las rocas

Estudio del agrietamiento del macizo en el frente de la excavación

Determinación del diámetro de perforación y la sustancia explosiva a emplear

Determinación del estado tenso-deformacional al explosionar las cargas de
sustancia explosiva

Diseño de los patrones de voladura de contorno

Ajuste experimental de los patrones de voladura de contorno

Figura 2. Metodología general para el diseño de las voladuras de contorno.

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

5. Velocidad de las ondas elásticas longitudinales (VL):
a) Velocidad de las ondas longitudinales en la varilla: V Lv
b) Velocidad de las ondas longitudinales en muestras volumétricas:
Todas las propiedades mencionadas con anterioridad se determinan en los
laboratorios destinados para estos fines.
A partir de determinar las propiedades de laboratorio, se calculan:
 Coeficiente de Poisson;
 Módulo de elasticidad;
 Velocidad de las ondas transversales;
 Límite de resistencia a compresión dinámica;
 Límite de resistencia a tracción dinámica;
 Límite de resistencia a cortante dinámico.
 Coeficiente de Poisson (  )
Conociendo las velocidades de las ondas elásticas longitudinales en varilla VLv y en
muestras volumétricas VLm se calcula el coeficiente de Poisson  (Xanukaev, 1962).

VL
1    2 2

m
1 
VL
v

(39)

38

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Módulo de elasticidad (E)
Con la velocidad de las ondas longitudinales en la varilla y la masa volumétrica de la
roca se calcula el módulo de elasticidad E (Xanukaev, 1962).

(VL ) 2 * 
, MPa
g
v

E

(40)

Donde:
 - Masa volumétrica, Kg/m3;
g - Aceleración de la gravedad, m/s2.
 Velocidad de las ondas elásticas transversales en las rocas ( )
Con el módulo de elasticidad y el coeficiente de Poisson calculados y la masa
volumétrica de las rocas, se determina la velocidad de las ondas transversales
(Xanukaev, 1962; citado por Otaño, 1998).

Vt 

E*g



*

1
, m/s
2(1   )

(41)

Resistencia a cargas dinámicas producidas por la explosión de la roca
(Borobikok &amp; Vaniagin, 1985)
 Límite de resistencia a compresión dinámica

   k  
d
c

dc

e
c

(42)

Coeficiente de dinamicidad para la resistencia a compresión:

kdc  16,38 - 0,9 x10 11  0 vL 2
Para todos los casos se cumple que:

(43)
=
39

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Límite de resistencia a tracción dinámica

   k  
d
t

dt

e
t

(44)

Coeficiente de dinamicidad para la resistencia a tracción:
Para rocas monolíticas no alteradas por procesos de intemperismo:
(45)
Para rocas agrietadas alteradas por el intemperismo:
(46)
 Límite de resistencia a cortante dinámico
La resistencia a cortante dinámico de las rocas se puede calcular por la fórmula de
Lundburg (Borobikov &amp; Vaniagin, 1985) obtenida por él sobre la base de la medición
de la resistencia crítica de las rocas a cortante en condiciones de elevadas presiones
hidrostáticas, suponiendo que la carga de las rocas por la presión hidrostática es
equivalente a la presión cuasiestática de los productos de la explosión en la cavidad
de camuflaje.
En este caso la fórmula de Lundburg relativa a la resistencia dinámica a cortante

σdcor  considerando la carga de las rocas por los productos cuasiestáticos de la
explosión tiene la forma:

σdcor   σocor   1   P σPhi  σo 
cor
cor
0

(47)

0

Donde:
o
σ cor
-Límite de resistencia a cortante de las rocas a presión atmosférica, Pa;

40

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

hi
σcor
-Límite de resistencia a cortante de las rocas a presión hidrostática, Pa;

 - Coeficiente de fricción interna;
Po - Presión seudo estática de los productos de la explosión, Pa.
(

)

(48)

Donde kr, es un coeficiente de recálculo de la presión inicial de los productos de la
explosión, y se determina de la siguiente forma:

 seVd2
kr 
2
TVdT

(49)

Donde:

T y VdT - Son la densidad y velocidad de detonación de la sustancia explosiva
patrón ( T  1 600 Kg / m3 , VdT  6 910 m / s ).
II.2 Estudio del agrietamiento en la excavación
El estudio del agrietamiento se realiza siguiendo las etapas propuestas por Kazikaev,
1981 y Hoek, 2007a, 2007b, 2007c, 2008.
El resultado del estudio del agrietamiento caracteriza la estructura de las rocas, las
cuales son necesarias para la investigación del mecanismo de fragmentación por
voladura, e incluye los parámetros siguientes: orientación de las grietas en el espacio
(ángulo de buzamiento y azimut del buzamiento); intensidad del agrietamiento:
contiene abertura de las grietas en los sistemas; indicadores de calidad del
agrietamiento: material de relleno y volumen total de la cavidad de las grietas.
(Bukrinsky, 1985 y Kalinchenko et al. 2000).

41

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Para estudiar el agrietamiento se efectúan mediciones en el frente de la excavación,
esto permitirá conocer el comportamiento de las tensiones ante la interacción con el
sistema de grietas, con lo cual se podrán realizar diseños de voladura de contorno
que tengan en cuenta las características de los macizos rocosos.
II.3 Determinación del diámetro de perforación y la sustancia explosiva a
emplear
Sustancia explosiva a emplear
Para la elección de la sustancia explosiva a emplear hay que tener en cuenta
(Manual de perforación y voladuras de rocas, 1994):


Posibilidades reales de suministro;



Precio del explosivo;



Diámetro de carga;



Características de las rocas;



Volumen de roca a volar;



Presencia de agua.

Posibilidades reales de suministro
Las posibilidades reales de suministro hay que tenerlas en cuenta de acuerdo con la
ubicación de los trabajos, los centros de suministro de estos y los accesorios, así
como los tiempos de almacenamiento y las variaciones de las características
explosivas de algunas sustancias.

42

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Precio del explosivo
Siempre hay que elegir el explosivo más barato dentro de aquellos que sean capaces
de realizar un trabajo determinado. Al hablar de precio del explosivo hay que hacerlo
expresando éste por unidad de energía disponible (unidad monetaria/ kJ) y no por
unidad de peso. Hay que considerar que el objetivo de las voladuras es realizar el
arranque con un costo mínimo y que en las rocas fuertes y muy fuertes, la
perforación es muy costosa, por lo que la disminución de esta puede compensar la
utilización de explosivos caros, pero más potentes.
Diámetro de carga
Es necesario conocer el diámetro crítico de la SE, sobre todo en los explosivos que
varían fuertemente la velocidad de detonación al variar el diámetro. Normalmente
para las voladuras en túneles se emplean como sustancias explosivas los hidrogeles
y las emulsiones encartuchadas.
Características de las rocas
Al elegir el explosivo es necesario considerar la estructura del macizo rocoso. En los
macizos fuertes monolíticos se deben de utilizar explosivos con elevada densidad y
velocidad de detonación que tendrán una mayor presión en la explosión, mientras
que en macizos muy agrietados son recomendables los explosivos con densidad y
velocidad menores, que producen una menor presión en la onda de detonación.
Volumen de roca a volar
Los volúmenes de roca a volar condicionan la forma de realizar la carga de la SE en
los barrenos, cuando las cantidades de explosivo son grandes puede ser racional su
utilización a granel con carga mecanizada.
43

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Presencia de agua
La presencia de agua en los barrenos implica que para utilizar las SE a base de
nitrato de amonio (ANFO, Nitromiel) hay que tomar medidas especiales, como la
desecación de estos, o el encartuchado en fundas plásticas. En los casos de
afluencia de agua no controlable, hay que utilizar hidrogeles o emulsiones.
Diámetro de perforación
El diámetro de los barrenos es un parámetro importante en el laboreo de
excavaciones, al elegirlo hay que tener en cuenta (Otaño, 1998):


Área de la sección transversal de la excavación;



Fortaleza de las rocas;



Tipo de sustancia explosiva;



Potencia de la máquina perforadora;



La densidad de la carga.

En excavaciones con sección trasversal pequeña se deben utilizar diámetros
pequeños para obtener un mayor número de barrenos y lograr mejor contorno.
Al trabajar con rocas de mayor fortaleza el diámetro de los barrenos debe ser mayor,
pero conjugando esto siempre con la potencia de la sustancia explosiva y la máquina
perforadora, pues al aumentar el diámetro disminuye la velocidad de perforación y en
mayor grado en las rocas más fuertes.
Al elegir el diámetro de perforación hay que tener en cuenta la sustancia explosiva,
debido a que cada una de ellas tiene un diámetro crítico por debajo del cual no

44

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

detona o la detonación no es estable, y además, hay que considerar el diámetro de
los cartuchos para obtener una buena densidad de carga.
En la elección del diámetro hay que tener presente también la granulometría de la
roca que se requiere de acuerdo con los equipos de carga utilizados, pues al
aumentar el diámetro disminuye el número de barrenos, aumenta la distancia entre
ellos y aumenta la salida de fracciones gruesas.
II.4 Determinación del estado tenso-deformacional al explosionar las cargas de
sustancia explosiva
La determinación del estado tenso-deformacional al explosionar cargas de sustancia
explosiva en el laboreo de excavaciones subterráneas debe realizarse para cargas
compactas (barrenos de corte y arranque) y desacopladas (barrenos de contorno).
II.4.1 Estado tenso-deformacional al explosionar cargas compactas
 Se determina la presión en el frente de la onda de detonación de la
sustancia explosiva (Borobikok &amp; Vaniagin, 1985; citado por Otaño, 1998)

p

ρ

(v ) 2
se d
, Pa
k 1

(50)

Donde:

se - Densidad de la sustancia explosiva, Kg/m3;
Vd - Velocidad de detonación de la SE, m/s;
k - Índice de la adiabática de los productos de la explosión; K = f (se). Se determina
interpolando en la tabla 1.

45

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 1. Índice de la adiabática de los productos de la explosión

se ( g/cm3)

0,1

0,25

0,5

0,75

1,0

1,25 1,75

k

1,3

1,6

2,2

2,8

3,0

3,2

3,4

 Se determina la velocidad de los productos de la explosión (Borobikok &amp;
Vaniagin, 1985; citado por Otaño, 1998)

v

Vd
, m/s
k 1

(51)

 Se determina el coeficiente de refracción acústica de las ondas (Borovikov &amp;
Vaniagin, 1974)

kR 

2  oVL
 seVd   oVL

(52)

 Se determina el valor inicial de la presión en el frente de las ondas
refractadas a la roca (Borovikov &amp; Vaniagin, 1974)

Pr 1  k R . p , Pa

(53)

 Se determinan los coeficientes empíricos A y m (Gogoliev, 1965)

Si

Pr 1

ρ o v L 

Si 0,1 

2

 0,1

Pr 1

ρ o v L 

2

 35

entonces A =3 y m = 3.

(54)

entonces A =5,5 y m = 5.

(55)

46

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Se determina la presión máxima (Pr) en el frente de las ondas refractadas en
la pared del barreno (Gogoliev y otros, 1968)
Se calcula en dependencia de la relación entre la resistencia de onda de la sustancia
explosiva ( ρse vd ) y la resistencia de onda de la roca ( ρo v L ).
Si ρo v L  ρse vd

 

 




1
 Pr

 1 
1 
 o  
 m 
Pr

 1  
  A
2

  
    oVL

Si

1

v



2k (Pr  p)
se ( k  1)Pr(k  1)  p ( k  1) 

1

2



(56)

ρo v L  ρse vd

 

 




1
 Pr

 1 
1 
 o  
 m 
Pr

 1  
  A
2

V

o L
  
  

Pr

2

se

puede

1

2

determinar

k 1


2kVd   Pr  2 k 
v 2
1  
k  1   p  



(57)
por

uno

de

los

métodos

de

aproximación

o

grafoanalíticamente.
 Se determina la máxima amplitud de las tensiones en la componente radial de
las ondas al difundirse por el macizo alrededor de la carga (Borobikok &amp;
Vaniagin, 1974; citado por Otaño, 1998)

 r max 

Pr

r 

1, 08

, MPa
(58)

47

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:
r - Distancia relativa del punto considerado del macizo al centro de la carga.

r

r
Rce

(59)

Donde:
r - Distancia del punto considerado del macizo al centro de la carga, m;

Rce - Radio de carga equivalente.

 Q 
R  Rc  se se 
 Q 
 p p 



e
c

(60)

Donde:
Rc - Radio de la carga de SE utilizada, m;

 se y  P - Densidad de la sustancia explosiva utilizada y patrón respectivamente
(  P = 1500 Kg/m3);

Qse y QP - Calor de la explosión de la sustancia explosiva utilizada y patrón
respectivamente ( QP = 5950 kJ/Kg);

  1/ 2 - Para cargas cilíndricas.
 Se determina la máxima amplitud en la componente tangencial de estas
ondas (Borovikov &amp; Vaniagin, 1985)

 t max   C1  C2 r  r max , MPa


2



(61)

48

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:

C1 y C2 - Son magnitudes adimensionales que dependen de la dureza acústica de
las rocas.
C1  0,09  0,228 *10 7  o vL



(62)



C2  0,07  0,224 *10 7  o vL *10 2

(63)

 Se determina la máxima amplitud de las tensiones a cortante (Borovikov &amp;
Vaniagin, 1985)

 cor max 

 r max   t max
2

, MPa

(64)

Se construyen los gráficos de extinción de las tensiones
Los gráficos de extinción de las tensiones permiten establecer los radios relativos de
trituración, agrietamiento y descostramiento, a partir de encontrar el punto de
intersección de las tensiones con el límite de resistencia de las rocas.
Anteriormente se mencionó que la modelación del campo tenso – deformacional
comprende el estudio de la explosión para cargas compactas y desacopladas, es por
ello, que para cada caso concreto se debe realizar el gráfico correspondiente.
En la figura 3 se presenta un gráfico que muestra cómo se obtiene el radio relativo de
trituración a partir de encontrar el punto donde se corta el límite de resistencia a
cortante dinámico, con las tensiones a cortante producidas después de la explosión
de las cargas.
El radio de agrietamiento relativo se establece considerando las tensiones
tangenciales y el límite de resistencia a tracción dinámica de las rocas (ver figura 4).
49

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Figura 3. Curvas de extinción de las tensiones a cortante. Figura 4. Curvas de extinción de las tensiones tangenciales.

Figura 5. Curvas de extinción de las tensiones radiales.

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Por último se establece el radio de descostramiento, considerando las tensiones
radiales y el límite de resistencia a tracción dinámica de las rocas (ver figura 5).
Se determinan los radios de trituración, agrietamiento y descostramiento
Una vez encontrados los radios relativos de trituración (̅̅̅ ), agrietamiento (̅̅̅̅) y
descostramiento (̅̅̅̅ ), se determinan los radios de trituración ( ̈ ), agrietamiento ( ̈ )
y descostramiento ( ̈ ) para un macizo monolítico (Borobikok &amp; Vaniagin, 1974;
citado por Diéguez – García et al. 2013a).
̈

̅̅̅
̈
̈

,m

(65)

̅̅̅̅

,m

(66)

̅̅̅̅

,m

(67)

Finalmente se determinan los radios de trituración (Rt), agrietamiento (Rg) y
descostramiento considerando el debilitamiento de las tensiones producto del
agrietamiento.
El coeficiente de debilitamiento de la amplitud de las tensiones con el agrietamiento
(Kdb) en las direcciones de la línea de menor resistencia (Kdbw) y de la línea de unión
de las cargas (Kdba) depende de la resistencia acústica de las rocas ( oVL ) y del
material de relleno de las grietas (  reVre ), así como del valor suma de la abertura de
las grietas en el sector considerado

2



K db  1  0,2  g   0,12 g   r







g

(Borovikov &amp; Vaniagin, 1985).

(68)

Donde:

 g - Abertura de las grietas, m.
50

�M. Sc. Yoandro Diéguez García



 g 



Tesis Doctoral

g

(69)

e
c

R

r – Coeficiente que depende del material que rellena las grietas.

 r  0,81 *  oVL *10

7

12,1*10

6

  reVre

  V
3

o

L
6

 oVL   reVre  12,1*10
3

  reVre 
  reVre



(70)

II.4.2 Estado tenso-deformacional al explosionar cargas desacopladas con
espacio anular de aire
Cuando ocurre la explosión de la carga, en el interior del barreno se produce el
proceso de expansión adiabática de los productos de esta, según la expresión (Joe –
Boy, 2007):

(

) , Pa

(71)

Donde:
dse - Diámetro de la carga de sustancia explosiva, m;
db - Diámetro del barreno, m.
A partir de calcular la presión en el frente de la onda de detonación para cargas
desacopladas (Pd), se determina la presión refractada a la roca y el campo tenso
deformacional siguiendo el mismo procedimiento descrito con anterioridad para la
explosión de cargas compactas (ver expresiones desde la 51 hasta la 70).
Teniendo en cuenta que en el laboreo de excavaciones subterráneas se emplean en
la mayoría de los casos sustancias explosivas encartuchadas y que esto implica un
desacople entre el explosivo y la cámara de carga, se recomienda que para todas los
grupos (corte, arranque y contorno) se determine la presión en el frente de la onda
51

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

de detonación empleando la expresión 71. Esto implica que si el diámetro de la
sustancia explosiva es igual al diámetro del barreno, el valor de Pd será igual al
obtenido en la expresión 50.
II.5 Diseño de los patrones de voladura de contorno
La distribución de los cargas para el arranque en el laboreo de excavaciones
subterráneas se realiza a partir de la ubicación en el frente de los grupos de barrenos
de corte (cuele), de arranque y de contorno.
II.5.1 Diseño de los barrenos de corte
Los cortes pueden clasificarse atendiendo a dos grandes grupos (López – Jimeno et
al. 2003):
a) Cortes de barrenos paralelos
b) Cortes de barrenos con ángulos
Los primeros son los que más se emplean en proyectos con perforación mecanizada,
mientras que los del segundo grupo han caído en desuso por la laboriosidad de la
perforación y solo se aplican en excavaciones pequeñas.
En la actualidad no existe un método que permita seleccionar un corte específico
para cada trabajo, ya que se podrían obtener buenos resultados con diferentes
diseños de estos en una misma excavación.
Teniendo en cuenta esto, se propone integrar en la metodología los criterios
obtenidos por Sargenton, 2008 (Expresiones matemáticas: 72-79), los cuales
permiten, independientemente del tipo de corte elegido, establecer los parámetros
geométricos óptimos de diseño.

52

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Es importante destacar que la influencia del diseño del corte en la voladura de
contorno es mínima, debido a la poca acción que ejercen las tensiones en la zona del
macizo que ocupa el contorno de la excavación, sin embargo la metodología
propuesta integra los tres grupos de barrenos, lo cual permitirá realizar diseños de
voladuras de contorno efectivos durante el laboreo de excavaciones subterráneas
horizontales.
Cortes con barrenos paralelos
Actualmente es el tipo de corte que se utiliza con mayor frecuencia en la excavación
de túneles y galerías, con independencia de las dimensiones de éstas. Consta de
uno o dos barrenos vacíos de expansión, hacia los que rompen escalonadamente los
barrenos cargados. El tipo de corte con barrenos paralelos más empleado es el de
cuatro secciones.
En las figuras 6 y 7 se representan los principales parámetros para el diseño de
estos cortes, a partir de determinar los radios de trituración y el diámetro del taladro
de compensación (vacío).
 Distancia del barreno cargado al taladro de compensación.
,

m

(72)

Donde:
: Diámetro del taladro vacío, m;
: Radio de trituración considerando el agrietamiento para el grupo de barrenos de
corte, m;
̈

,m

(73)

53

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Figura 6. Parámetros geométricos para el diseño del corte con un taladro de
compensación.

Figura 7. Parámetros geométricos para el diseño del corte con dos taladros de
compensación.

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

̈ : Radio de trituración para un macizo monolítico en el grupo de barrenos de corte,
m.
 Distancia desde el centro del barreno cargado al eje de unión de los taladros de
compensación.
,m

(74)

 Distancia entre los centros de los taladros vacíos.

htal

Dt 2  4 Rt c Dt
2
 Dt 2  4 Rt c Dt , m
4

(75)

Cortes de barrenos con ángulos
Este grupo cada día se utiliza menos por la gran laboriosidad en la perforación de los
barrenos.
El corte de barrenos con ángulo más empleado para el laboreo de excavaciones
subterráneas es el de cuña.
Para cortes con barrenos inclinados
 Distancia entre filas de los pares de barrenos.
̈

,m

(76)

Donde:
̈

- Radio de agrietamiento para un macizo monolítico en el grupo de barrenos de

corte, m;
Ks - Coeficiente de solape: tiene en cuenta el solape de las zonas de trituración y de
agrietamiento del par de barrenos en el primer caso y de los barrenos situados en

54

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

dos filas contiguas en el segundo caso. Se asume para la zona de trituración igual a
0,9 y para la zona de agrietamiento igual a 0,5.
 Distancia por el fondo entre los barrenos en la fila.
̈

,m

(77)

 Distancia entre las bocas de los barrenos en la fila.
(

)

,m

(78)

Donde:

kll - Coeficiente de llenado del barreno de corte.
 Ángulo de inclinación de los barrenos en el corte.
(

)

,m

(79)

Donde:

l b - Longitud del barreno de corte, m
En la figura 8 se muestran los parámetros geométricos principales de los cortes con
barrenos inclinados.
 Longitud de relleno
Para el cálculo de la longitud de relleno se toma la porción superior de la carga, con
longitud lc  1,5  5d b. , de modo que se pueda considerar como una carga
concentrada y se determina el radio de esta carga como si fuera una carga esférica
(Borovikov &amp; Vaniagin 1985).

55

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Vista superior

Tesis Doctoral

Vista frontal

Figura 8. Esquema de disposición de los barrenos en el corte de cuña.


 

e

lr  l r * Rcesf

(80)

,m

Donde:


l r - Longitud relativa de relleno;

R  - Radio de carga esférica equivalente;
esf e
c

Rcesf - Radio de carga esférica, m.

√

(

)

,m

(81)

Donde:
db - Diámetro del barreno, m.

R 

esf e
c

  * Qse 

 Rcesf  se
  *Q 
p 
 p

1
3

(82)

56

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:

 se y  p - Densidad de la sustancia explosiva utilizada y patrón respectivamente
(  P = 1500 Kg/m3);
Qse y QP

- Calor de la explosión de la sustancia explosiva utilizada y patrón

respectivamente ( QP = 5950 kJ/Kg).

̅

[

(

)

](

)

(83)

Donde:
ρ0 - Densidad de las rocas, t/m3;
VL- Velocidad de las ondas elásticas longitudinales, m/s;
- Límite de resistencia a tracción dinámica de las rocas, MPa.
 Longitud de la carga (Diéguez – García et al. 2014b)
Lcc= Lbc - lr, m

(84)

Donde:
Lbc - Longitud del barreno, m.
 Número de cartuchos en cada barreno (Diéguez – García et al. 2014b)
cartuchos

(85)

Donde:
lcart - Longitud del cartucho, m.
Una vez calculado el número de cartuchos se precisa la longitud real de carga (
y de relleno (

)

):
,m

(86)
57

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

,m

Tesis Doctoral

(87)

 Número total de cartuchos (Diéguez – García et al. 2014b)
NTc = Ncc*Nbc, cartuchos

(88)

Donde:
Nbc - Número de barrenos de corte.
 Magnitud de la carga (Diéguez – García et al. 2014b)
Qc=NTc*mc; Kg

(89)

Donde:
mc - masa de un cartucho, Kg.
II.5.2 Diseño de los barrenos de arranque
A consecuencia de la voladura de los barrenos de corte, se debe crear una cavidad
suficiente y necesaria, que permita la formación de la segunda superficie libre. Los
parámetros principales de este grupo de barrenos son:
 Línea de menor resistencia de los barrenos de arranque (Pedro – Alexandre,
2006)
̈

̈

,m

(90)

Donde:
̈

– Radio de agrietamiento para un macizo monolítico en el grupo de barrenos de

arranque, m;
̈

– Radio de descostramiento para un macizo monolítico en el grupo de barrenos

de arranque, m.

58

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Distancia entre barrenos de arranque (Sargentón, 2008)
̈

,m

(91)

 Longitud de los barrenos de arranque (Otaño, 1998)
Lba=Pc-0,2, m

(92)

Donde:
Pc - Profundidad de los barrenos de corte, m.
 Cantidad de barrenos de arranque
El número de barrenos de arranque (Nba) se determina luego de delimitar el área que
queda entre la línea de menor resistencia de los barrenos de arranque (W a) y de
contorno (Wco), ver figura 9. Se ubican a la distancia calculada en la expresión 91.

Figura 9. Distribución de los barrenos en el frente de excavación.
A partir de determinar la cantidad de barrenos de arranque, se procede al cálculo del
resto de los parámetros (longitud de relleno, longitud de carga, número de cartuchos
59

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

en cada barreno y magnitud de carga para los barrenos de arranque) siguiendo el
mismo procedimiento que para los barrenos de corte, descritos en las ecuaciones de
la 80 a la 89.
II.5.3 Diseño de los barrenos de contorno
El diseño de los parámetros de este grupo de barrenos se debe realizar con cargas
desacopladas con espacios radiales de aire, esta tecnología es imprescindible para
lograr contornos rocosos más lisos y menos agrietados, con los cuales se obtiene
mayor estabilidad de las excavaciones, disminuyen los riesgos de accidentes y las
superficies denudadas de las excavaciones ofrecen menos resistencia al paso del
aire y del agua por la excavación.
Los parámetros principales son: desacople entre la carga de sustancia explosiva (dc)
y el diámetro del barreno (db), distancia entre los barrenos de contorno (aco) y
distancia del eje del barreno al contorno proyectado de la excavación (c). En la figura
10 se representan estos parámetros.

Figura 10. Parámetros principales de los barrenos de contorno.
60

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Relación entre el diámetro de carga y barreno
Este es uno de los parámetros de mayor importancia en el diseño de las voladuras
de contorno. En esta metodología se establece la relación entre el diámetro de carga
de sustancia explosiva (cuando se emplean cargas continuas desacopladas) y el
diámetro del barreno para que se produzca el corte por la línea de unión de las
cargas y a la vez no existan daños en el macizo de rocas producto de la explosión de
las cargas en el contorno, esto ocurre siempre que se cumpla lo siguiente (DiéguezGarcía, 2013b, 2014a):
(93)
( )

(94)

( )
(

( )

)

(

(95)
)

(96)

De aquí se derivan dos condiciones para la elección del diámetro del barreno a partir
de un diámetro de carga determinado:

1.

2.

(

(

) ,m

) ,m

(97)

(98)

Las expresiones 97 y 98 permiten establecer los valores máximos y mínimos del
diámetro de barreno a emplear en el diseño de la voladura de contorno. Una vez que
se comprueban estas condiciones se procede al cálculo de los restantes parámetros.

61

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Distancia entre cargas en el contorno (Sargentón, 2008)
̈

,m

(99)

Donde:

̈ - Radio de agrietamiento para un macizo monolítico en el grupo de barrenos de
contorno, m.
 Distancia del centro de los barrenos al contorno proyectado de la
excavación (Sargentón, 2008)
̈

, m

(100)

Donde:

̈

- Radio de trituración para un macizo monolítico en el grupo de barrenos de

contorno, m.
 Línea de menor resistencia de los barrenos de contorno (Pedro – Alexandre,
2006)
̈



̈

(101)

Donde:
̈

- Radio de descostramiento para un macizo monolítico en el grupo de barrenos

de contorno, m.
 Cantidad de barrenos de contorno (Otaño, 1998; Diéguez - García et al. 2014b)
, barrenos

(102)

Donde:
Pco - Perímetro que ocupan los barrenos de contorno considerando la distancia c, m.

62

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Longitud de los barrenos de contorno (Otaño, 1998)
Lbco=Lba, m

(103)

 Longitud de la carga (Diéguez - García, 2014a)
La carga en el grupo de barrenos de contorno (para cargas continuas desacopladas),
se recomienda que se distribuya a lo largo del barreno, con lo cual se distribuye la
presión en toda la longitud de la cámara de carga.
Lcco=0,85*Lbco, m

(104)

 Número de cartuchos en cada barreno (Otaño, 2010; Diéguez – García et al.
2014b)
cartuchos

(105)

 Longitud real de carga (Diéguez – García, 2014a)
,m

(106)

 Longitud de relleno (Diéguez - García et al. 2014b)
,m

(107)

 Número total de cartuchos (NTco ) o longitud total de cordón detonante (LTco)
(Diéguez - García, 2014a )
Para cargas encartuchadas:
NTco= Ncco * Nbco , cartuchos

(108)

Donde:
Nbco - Número de barrenos de contorno.
Para cargas de cordón detonante:
LTco= Lcco * Nbco, m

(109)

63

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

 Magnitud de la carga para los barrenos de contorno (Diéguez - García, 2014a)
Qco= Mco* Nbco, Kg

(110)

Donde:
Mco - Carga de sustancia explosiva dentro del barreno, Kg.
Cuando se empleen cargas de cordón detonante:
Mco = Lcco * mg, Kg

(111)

Donde:
mg - Carga del cordón detonante empleado, Kg/m.
Para cargas encartuchadas
Mco = mc* Ncco, Kg

(112)

Donde:
mc - Masa de un cartucho, Kg.
Ncco - Número de cartuchos, se determina empleando la expresión 105.
II.5.4 Índices técnico - económicos de la voladura (Otaño, 1998)
 Avance por ciclo
l  P   , m3

(113)

Donde:
P - Profundidad de los barrenos arranque y contorno, m;
δ - Coeficiente de aprovechamiento del barreno;
 Volumen de roca a arrancar en el macizo
Vr  S  l , m3

(114)

64

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:
- Avance por ciclo, m;
S - Área de la sección transversal de la excavación, m2;
 Gasto de sustancia explosiva por metro de avance
Gl 

QT
, Kg / m
l

(115)

Donde:

QT - Gasto de sustancia explosiva por ciclo, kg;
, Kg

(116)

Donde:
Qc, Qa, Qco - Magnitud de la carga para los grupos de barrenos de corte, arranque y
contorno respectivamente, Kg.


Gasto de sustancia explosiva por metro cúbico de roca a arrancar
(117)



Gasto de detonadores por metro de avance
(118)

Donde:
N - Número total de barrenos para cada ciclo.


Gasto de detonadores por metro cúbico de roca a arrancar
(119)



Cantidad total de metros de perforación

L p  lc  N c  la  N a  lco  N co

,m

(120)
65

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Donde:
Nc, Na, Nco - Número de barrenos de corte, arranque y contorno respectivamente,
barrenos;
lc, la, lco - Longitud de los barrenos de corte, arranque y contorno respectivamente, m.


Metros de perforación por metro de avance

Lp 


Lp
l

, m/m
(121)

Metros de perforación por metro cúbico de roca a arrancar

Lp 

Lp
Vr

, m / m3
(122)

II.6 Ajuste experimental de los patrones de voladura de contorno
Una vez diseñados los patrones de voladura de contorno, se comprueban
experimentalmente y se mide la sobreexcavación obtenida en cada una de las
explosiones realizadas, para luego ajustar, de ser necesario, los parámetros de los
mismos.
Conclusiones parciales del capítulo II
 La metodología para el diseño de las voladuras de contorno tiene en cuenta las
características del macizo de rocas por el cual se laborean las excavaciones
subterráneas horizontales y la acción de las sustancias explosivas sobre este, lo
cual permite realizar los cálculos de los parámetros de este tipo de explosión de

66

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

manera precisa, con el objetivo de disminuir la sobreexcavación y aumentar la
estabilidad y seguridad de estas obras subterráneas.
 Se propone una forma novedosa de seleccionar el diámetro de carga y barreno
para el grupo de barrenos de contorno que permite elegir el diámetro de
perforación racional en función de la sustancia explosiva, esto permite utilizar la
mayor distancia permisible entre las cargas para que se produzca el corte por la
línea de unión de las mismas, y a la vez no ocurra sobreexcavación.

67

�CAPÍTULO III

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

CAPÍTULO III. CONDICIONES INGENIERO – GEOLÓGICAS DEL TÚNEL OBJETO
DE ESTUDIO
III.1 Ubicación geográfica del Túnel Levisa - Mayarí
El Túnel Levisa – Mayarí se encuentra ubicado en el municipio Mayarí, provincia de
Holguín, la zona pertenece al grupo montañoso Nipe – Cristal – Baracoa, se
caracteriza por un relieve montañoso, con cotas que van desde 20,10 m a 477,50 m
y pendientes que oscilan desde 0,002º hasta 64,45º. Los trabajos experimentales de
la presente investigación se realizaron en el Tramo II del Túnel Levisa – Mayarí (ver
figura 11), que tiene una longitud total de 1 797,73 m.
III.2 Características geológicas del túnel
La información que se expone en el presente capítulo fue tomada del informe
realizado por el centro de proyectos Raudal (2010) para la ejecución del Tramo II del
Túnel Levisa – Mayarí.
III.2.1 Tectónica
Los macizos donde se ubica la obra estudiada, por lo general presentan una gran
actividad

tectónica,

las

dislocaciones

están

representadas

por

zonas

de

fragmentación y agrietamiento abierto, en los mismos aparecen algunas fallas con
direcciones muy variadas.

68

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Figura 11. Ubicación de la región de estudio.

Tesis Doctoral

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

La tectónica de la región es compleja respondiendo en primer lugar a la gran
variedad de litologías del macizo y a los diferentes procesos de movimientos
ocurridos en la corteza terrestre. En esta zona se pone de manifiesto la
superposición de fenómenos tectónicos originados en condiciones geodinámicas
contrastantes y en diferentes períodos, lo que provoca un intenso plegamiento, el
cual permite caracterizar la estructura geológica del lugar.
III.2.2 Hidrología
La zona de estudio es, en sentido general, pobre en aguas subterráneas, debido a
la poca permeabilidad de las rocas, las aguas que predominan son de fisuras y
grietas, dependiendo la permeabilidad del grado de alteración y agrietamiento del
macizo, donde en ocasiones las rocas presentan baja permeabilidad, siendo
mayor solamente en las rocas muy agrietadas.
En la zona ocurren abundantes precipitaciones por lo que los ríos corren
permanentemente, aún en época de sequía. Los horizontes acuíferos de la región
son de tres tipos fundamentales:
1) Aguas intersticiales de los depósitos friables aluviales areno-arcillosos
(Ríos Mayarí y Levisa);
2) Aguas fisurales o de grietas, al cual pertenecen los relacionados con las
formaciones rocosas;
3) Las aguas estrato-fisurales de rocas areno-carbonatadas, calizas, margas y
areniscas de edad paleógena, relacionadas con las Formaciones Mucaral,
Bitirí y Río Jagüeyes.
El manto freático se encuentra generalmente por encima del túnel y las aguas
subterráneas como tendencia fluyen en dirección oeste hacia el río Mayarí.
69

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Las aguas subterráneas en la zona se clasifican como cloruradas-sódicasmagnésicas e hidrocarbonatadas – cloruradas – magnésicas. De acuerdo al PH
(9-10) las aguas son alcalinas.
III.2.3 Litología
La principal litología presente en el área de estudio es la serpentinita con distinto
grado de serpentinización. A continuación se realiza una descripción de las capas
litológicas por la que atraviesa el Tramo II de Túnel Levisa - Mayarí. En el anexo 1
se muestra el perfil ingeniero – geológico del tramo en investigación.


Serpentinitas esquistosas y budinadas, capa 5b (5b´)

Aflora en el inicio del Tramo II, se caracteriza por la presencia de serpentinita
esquistosa, plegada con budinas espaciadas de tamaño medio a grande. Las
serpentinitas esquistosas presentan una dureza blanda y las budinas son de
dureza media. El grado de meteorización es de categoría II (algo meteorizada), en
las grietas y planos de esquistosidad se observa humedad. Las grietas aparecen
juntas y muy juntas con una continuidad de alta a muy alta predominando las de
abertura cerrada y en menor medida abiertas, la rugosidad es escalonada rugosa
y ondulada rugosa.
Las budinas por lo general son rocas más duras que la zona que la bordea, las
cuales son esquistosas, desde el punto de vista ingeniero-geológico este es un
factor desfavorable, debido a que las budinas se vuelven inestables cuando se
excavan y pierden su confinamiento natural. En esta fábrica la zona esquistosa
predomina sobre la parte budinada por lo tanto hay que tener en cuenta que se
avanza sobre un tipo de roca blanda a muy blanda en algunos sectores y
aparecen bloques alargados de rocas de dureza media.

70

�M. Sc. Yoandro Diéguez García


Tesis Doctoral

Serpentinita agrietada y/o brechosa media, capa 5c (5c´).

Son muy frecuentes a lo largo de la traza del túnel y se caracterizan por presentar
bloques brechosos de tamaño medio. Por su dureza se clasifican como rocas
medias a blandas, algo meteorizadas. Las grietas están separadas, tienen una
continuidad alta, son abiertas en superficie y sus planos son ondulados rugosos y
escalonados-rugosos,

aunque

en

profundidad,

alejado

de

la

zona

de

meteorización, son por lo general cerradas y si están abiertas están rellenas
mayormente por arcillas, aunque pueden tener otros rellenos como serpofita,
carbonatos y más raramente cuarzo. Cuando están abiertas, su abertura está en
el orden de los milímetros o fracciones de milímetros. Este tipo de litología es la
más favorable para la ejecución de las obras planificadas.
Gabros, capa 6 (6´).
En el levantamiento ingeniero-geológico realizado por los 3 ejes, se detectaron
abundantes bloques angulosos de gabro microcristalino gris oscuro con brillo de
los pequeños cristales de piroxeno y plagioclasa básica, dándole un parecido a
una piedra de esmeril artificial, presenta además una gran dureza. Por lo general
afloran en las partes más elevadas de los trazados, donde se encuentran “in situ”
en la profundidad. La tomografía eléctrica realizada demostró las altas
resistividades que presenta esta roca, la que además, en su emplazamiento
tectónico fluyó entre los bloques de serpentinita, dejando entre esta y el gabro una
banda esquistosa de pequeño espesor desde algunos centímetros hasta algo más
de 50 cm.
En la tabla 2 se presentan las principales propiedades físico - mecánicas de las
rocas en los perfiles litológicos descritos, obtenidas en la etapa de estudio
geológico.
71

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 2. Propiedades físico – mecánicas de las rocas en los tres perfiles
litológicos
Propiedad

U/M

Litología

Litología

Litología

5b

5c

6

Densidad (o)

Kg/m3

2 610

2 733

2 979

Masa Volumétrica ()

Kg/m3

2 231

2 281

2 618

MPa

29,40

101,60

190,90

MPa

0,72

4,55

7,55

Resistencia a compresión
[  ce ]
Resistencia a tracción
[  te ]

III.3 Características tecnológicas para la construcción del túnel
A partir de considerar las litologías presentes en el túnel se hace necesario ajustar
los patrones de voladura, las longitudes de avance y los tipos de sostenimientorevestimiento a emplear en cada sección de la excavación.
Para lograr esto se realiza una división del túnel por secciones típicas en función
de la calidad del macizo de rocas obtenido por Barton (Q), esto permite definir el
avance máximo después de cada explosión y la fortificación a utilizar en cada
sección laboreada.
En las tablas 3, 4, 5, 6, 7 y 8 se muestran las dimensiones y etapas de laboreo
para cada sección típica de túnel a partir de la calidad del macizo rocoso obtenida
por Barton (Q).

72

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 3. Parámetros de laboreo de la Sección Típica 1
Sección Típica 1 (T-1) , Q = 0,001
Dimensiones de la excavación
Ancho

Altura total

Sección

sección

(m)

(m)

6,40

6,00

Alto pared
recta (m)
0,93

Área

Perímetro

Avance

Sección

Sección

posible

(m²)

(m)

por ciclo (m)

30,61

21,24

1,00

Etapas de laboreo
I Etapa
II Etapa
III Etapa

Excavación con perforación y voladura: 1 m
Hormigón lanzado con 5 cm de espesor después de cada
voladura y avanzar hasta 3 m si el frente lo permite
Fortificación con hormigón armado

Tabla 4. Parámetros de laboreo de la Sección Típica 2
Sección Típica 2 (T-2), Q = 0,01
Dimensiones de la excavación
Ancho

Altura total

Sección

sección

(m)

(m)

6,40

6,00

Alto pared
recta (m)
0,93

Área

Perímetro

Avance

Sección

Sección

posible

(m²)

(m)

por ciclo (m)

30,61

21,24

1,00

Etapas de laboreo
I Etapa
II Etapa

Excavación con perforación y voladura: 1 m
Hormigón lanzado con 5 cm de espesor después de cada
voladura y avanzar hasta 3 m si el frente lo permite

III Etapa

Bulonado sistemático en techo y paredes

IV Etapa

Colocación de los 4 aceros para formar los arco transversales

V

Hormigón lanzado con 15 cm de espesor

73

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 5. Parámetros de laboreo de la Sección Típica 3
Sección Típica 3 (T-3), Q = 0,1
Dimensiones de la excavación
Ancho

Altura total

Sección

sección

(m)

(m)

6,30

5,95

Alto pared
recta (m)
0,95

Área

Perímetro

Avance

Sección

Sección

posible

(m²)

(m)

por ciclo (m)

29,94

20,99

1,50

Etapas de laboreo
I Etapa
II Etapa

III Etapa

Excavación con perforación y voladura: 1,50 m
Hormigón lanzado con 5 cm de espesor después de cada
voladura y avanzar hasta 3 m si el frente lo permite
Bulonado sistemático en hormigón lanzado de 10 cm de
espesor

Tabla 6. Parámetros de laboreo de la Sección Típica 4
Sección Típica 4 (T-4), Q = 1
Dimensiones de la excavación
Ancho

Altura total

Sección

sección

(m)

(m)

6,20

5,90

Alto pared
recta (m)
0,98

Área

Perímetro

Sección

Sección

(m²)

(m)

29,27

20,75

Avance posible
por ciclo (m)
3,00

Etapas de laboreo
I Etapa
II Etapa

Excavación con perforación y voladura: 3 m
Hormigón lanzado con 3 cm de espesor después de cada
voladura y avanzar hasta 6 m si el frente lo permite

III Etapa

Bulonado sistemático en techo y paredes

IV Etapa

Colocación de los 4 aceros para formar los arcos transversales

V

Hormigón lanzado con 7 cm de espesor

74

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 7. Parámetros de laboreo de la Sección Típica 5
Sección Típica 5 (T- 5), Q = 3,4 y 5
Dimensiones de la excavación
Ancho

Altura total

Sección

sección

(m)

(m)

6,10

5,85

Alto pared
recta (m)
1,01

Área

Perímetro

Avance

Sección

Sección

posible

(m²)

(m)

por ciclo (m)

28,61

20,51

3,00

Etapas de laboreo
I Etapa
II Etapa

Excavación con perforación y voladura: 3 m
Hormigón lanzado con 3 cm de espesor después de cada
voladura y avanzar hasta 6 m si el frente lo permite

III Etapa

Bulonado sistemático en techo

IV Etapa

Hormigón lanzado con 2 cm de espesor

Tabla 8. Parámetros de laboreo de la Sección Típica 6
Sección Típica 6 (T-6), Q = 8 y 10
Dimensiones de la excavación
Ancho

Altura total

Sección

sección

(m)

(m)

6,10

5,85

Alto pared
recta (m)
1,01

Área

Perímetro

Avance

Sección

Sección

posible

(m²)

(m)

por ciclo (m)

28,61

20,51

3,00

Etapas de laboreo
I Etapa
II Etapa

Excavación con perforación y voladura: 3 m
Hormigón lanzado con 3 cm de espesor después de cada
voladura y avanzar hasta 10 m si el frente lo permite

III Etapa

Bulonado sistemático en techo

IV Etapa

Hormigón lanzado con 2 cm de espesor

Para todos los casos, después de la III etapa se puede continuar con el avance de
la excavación y el resto de las etapas hasta completar el tramo.

75

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

En los anexos 2 y 3 se muestran las dimensiones de la excavación por secciones
típicas y su ubicación por tipo de litología y estacionados de laboreo del túnel.
Conclusiones parciales del capítulo III
 El Tramo II del Túnel Levisa – Mayarí se laborea por tres tipos de capas
litológicas, que son: las serpentinitas esquistosas y budinadas (5b), las
cuales se caracterizan por la presencia de serpentinitas esquistosas, plegadas
con budinas espaciadas de tamaño medio a grande. Las serpentinitas
esquistosas presentan una dureza blanda y las budinas son de dureza media;
las serpentinitas agrietadas y/o brechosas media (5c), son muy frecuentes a
lo largo de la traza del túnel y se caracterizan por presentar bloques brechosos
de tamaño medio. Por su dureza se clasifican como rocas medias a blandas,
algo meteorizadas, constituye la litología más favorable para la ejecución del
tramo y además, es la que más predomina en el túnel; por último se encuentran
los Gabros (6), que se presentan en bloques angulosos de gabro
microcristalino gris oscuro con brillo de los pequeños cristales de piroxeno y
plagioclasa básica, dándole un parecido a una piedra de esmeril artificial,
presenta una gran dureza.
 A partir de la calidad del macizo de rocas se establecieron seis secciones
típicas (T-1, T-2, T-3, T-4, T-5, T-6) para el laboreo del Tramo II del Túnel
Levisa-Mayarí, cada una de ellas con sus dimensiones y etapas de laboreo.

76

�CAPÍTULO IV

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

CAPÍTULO IV. VALIDACIÓN DE LA METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE LA
VOLADURA DE CONTORNO
IV.1 Introducción
La validación de la metodología se realizó en el Tramo II del Túnel Levisa - Mayarí
siguiendo los pasos descritos en el capítulo II.
Previo al desarrollo de esta investigación se diseñaban patrones de voladura que
provocaban exceso de sobreexcavación en el túnel, esto, además de la
inestabilidad que produce en la obra, aumenta los gastos por concepto de
hormigón lanzado, incrementando así el tiempo de laboreo de la excavación
subterránea.
Con la metodología propuesta se diseñaron patrones de voladura de contorno en
los frentes de laboreo del túnel objeto de estudio que fueron validados mediante
voladuras experimentales, con las cuales se logró disminuir la sobreexcavación
de un 21,07 % a un 4,70 %
IV.2 Diseño de los experimentos
Para la investigación experimental se diseñaron patrones de voladura empleando
como sustancias explosivas el SenatelTM MagnafracTM de 32 mm para los grupos
de barrenos de corte y arranque y los cordones detonantes de 20 g/m y 42 g/m y
el SenatelTM MagnafracTM de 26 mm para el grupo de barrenos de contorno, por
ser estas las sustancias explosivas más utilizadas y disponibles por la empresa;
se tuvo en cuenta además, la relación entre la presión producida por la
77

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

detonación de las cargas de sustancia explosiva y las propiedades físico
mecánicas de las rocas.
Para establecer el número de explosiones experimentales necesarias, al no
conocer la dispersión de la sobreexcavación en el túnel, como parámetro a
determinar para evaluar la viabilidad de los patrones diseñados, se realizaron tres
voladuras experimentales con las variantes de sustancias explosivas disponibles y
se determinó el porcentaje de sobreexcavación. Con estos resultados se
determinó el número de voladuras necesarias para un índice de exactitud de 3 %,
utilizando la distribución t de Student para una probabilidad de   0,95 . Los
resultados obtenidos indican que son suficientes cinco voladuras cuando se
emplea el Cordón Detonante de 20 g/m, tres voladuras para la variante de Cordón
Detonante de 42 g/m y cuatro explosiones con el SenatelTM MagnafracTM de 26
mm (ver tabla 7 del anexo 4). Se decidió realizar para cada una de las variantes 5
voladuras, lo cual arroja un total de 15 explosiones experimentales
Los experimentos se realizaron con el objetivo de:
 Confirmar la validez de la metodología para el diseño de las voladuras de
contorno y su acción sobre la sobreexcavación durante el laboreo de
excavaciones subterráneas horizontales.
Planificación de las voladuras experimentales
En la tabla 9 se muestra la planificación de las voladuras experimentales para
cada variante de SE utilizada por litología y sección típica.

78

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 9. Planificación de las voladuras experimentales

Estacionado

1

1+144,759 1+145,759

Sección
Típica
T-2

2

1+183,025 1+184,525

T-3

1+306,327 1+309,327

T-6

4

1+469,296 1+470,796

T-3

5

1+601,659 1+602,659

T-1

6

0+487,572 0+490,572

T-6

0+625,184 0+628,184

T-5

0+796,111 0+799,111

T-4

0+853,756 0+856,756

T-6

0+895,175 0+896,175

T-2

Nº

3

7
8
9

Sustancia
explosiva

Gramaje
Litología
(g/m)

Cordón
Detonante

42

Cordón

20

Detonante

5c

5b

10
Nº

Sustancia

Diámetro

explosiva

(mm)

Litología

11
12
13
14

SenatelTM
MagnafracTM

15

26

6

Desde

Desde

Hasta

Hasta

Sección
Típica

0+685,495 0+688,495

T-5

0+728,522 0+731,522

T-5

0+743,505 0+744,505

T-2

1+517,707 1+518,707

T-1

1+573,147 1+576,147

T-6

IV.3 Propiedades físico-mecánicas de las rocas
En los laboratorios de propiedades físicas de las rocas del ISMM “Dr. Antonio
Núñez Jiménez”, de mecánica de suelos de la ENIA en Holguín y de la Empresa
de Construcciones Militares en Mayarí, se determinaron las propiedades físico
mecánicas de las rocas. Los métodos y ensayos empleados para cada propiedad
fueron los siguientes:

79

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Densidad (o)
Se determinó por el método picnométrico.
Masa volumétrica ()
Se utilizó el método de la pesada hidrostática.

 

Límite de resistencia a la compresión simple estática  ce

Se determinó en muestras cilíndricas de 50 mm de diámetro y 50 mm de altura.

 

Límite de resistencia a tracción estática  te

Se determinó por el método Brasilero en muestras cilíndricas de 50 mm de
diámetro y 58 mm de altura.
Velocidad de las ondas elásticas longitudinales ( V L )
Se determinó la velocidad de las ondas longitudinales en una varilla larga y fina y
en muestras volumétricas por medio del equipo de ultrasonido UK – 14P.
Las muestras en varilla se cortaron con una sección transversal de 4 x 4 mm y
longitud de 80 - 120 mm, mientras que las muestras volumétricas se prepararon
con una sección transversal de 50 x 50 mm y longitud de más de 10 cm.
Para desarrollar el proceso se realizó el muestreo siguiendo un criterio aleatorio y
cuidando que las muestras fuesen representativas.
Como no se conocía la dispersión o variación de los parámetros a estudiar para
determinar el número de muestras pequeño (Herrera, F.; Kostrikov, P. y Díaz
Duque, 1985), se tomaron 10 muestras para cada propiedad.
Con los resultados de los ensayos se determinó el índice de exactitud aplicando la
distribución t de Student para una probabilidad   0,95 . En todos los casos dio un

80

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

índice de exactitud menor de 3 %, por lo que se consideró que el número de
muestras ensayadas era suficiente para obtener valores confiables. En el anexo
4 se exponen los resultados del análisis estadístico realizado.
Propiedades físico-mecánicas de las rocas en el Tramo II
En la tabla 10 se muestran los valores promedios de las propiedades obtenidas
en los laboratorios para cada litología objeto de estudio.
A partir de estos resultados se obtienen las restantes propiedades (ver tablas 11 y
12).

Tabla 10. Propiedades físico - mecánicas obtenidas en el laboratorio

Propiedad

U/M

Litología

Litología

Litología

5b

5c

6

Densidad (o)

Kg/m3

2 656

2 719

2 984

Masa Volumétrica ()

Kg/m3

2 213

2 290

2 634

Resistencia a compresión [  ce ]

MPa

28,60

102,84

191,32

Resistencia a tracción [  te ]

MPa

0,70

4,66

7,68

3 218

3 293

4 538

3 557

3 589

4 789

Velocidad de las
ondas
longitudinales ( )

VLm
m/s

VLv

Tabla 11. Resultados del cálculo de las propiedades acústicas y elásticas
Propiedad

Coeficiente Poisson (µ)
Módulo de Elasticidad (E)
Velocidad de las ondas
trasversales (Vt)

U/M

Litología

Litología

Litología

5b

5c

6

-

0,27

0,25

0,21

MPa

2 336,06

2 531,34

5 529,37

m/s

2 019,15

2 082,68

2 917,14

81

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 12. Resultados del cálculo de las propiedades mecánicas
Litología

Litología

Litología

5b

5c

6

MPa

459,82

1 652,10

3 015,98

Kdc

-

16,08

16,06

15,76

 

MPa

1,94

12,77

15,91

Kdt

-

2,77

2,74

2,07

Resistencia a

 

MPa

142,35

155,30

295,86

cortante

o
σ cor


MPa

11,00

hi
σcor


15,00

17,00

MPa

143,00

156,00

295,00



-

0,80

0,90

0,96

P0

MPa

276,24

337,41

488,73

Kr

-

0,89

1,03

1,09

Propiedad

Parámetros

U/M

Resistencia a

 

dinámica
Resistencia a

d
c

compresión

d
t

tracción
dinámica

dinámico

d
cor

IV.4 Agrietamiento en el tramo del túnel objeto de estudio
El estudio del agrietamiento en el tramo del túnel se realizó en dos fases, una
primera etapa que comprendió la medición de 240 grietas durante un intervalo de
laboreo de 360 m de excavación (ver anexo 5), con lo cual se realizó el
procesamiento estadístico para determinar las familias de grietas presentes en el
túnel. En las figuras 12, 13, 14 y 15 se muestran los diagramas de contorno y
roseta, así como los histogramas que incluyen abertura y relleno de las grietas de
las mediciones realizadas.
En la segunda etapa se hicieron mediciones en el frente del túnel para cada una
de las voladuras experimentales, con el objetivo de determinar el coeficiente de

82

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

debilitamiento de las tensiones producidas por la explosión de las cargas de
sustancia explosiva (ver anexo 6).
La tabla 13 muestra los resultados de las mediciones para la primera voladura
experimental.
IV.5 Diámetro de perforación y sustancia explosiva a emplear
Para la validación de la propuesta se emplean las sustancias explosivas y
diámetros de perforación disponibles en la Unidad de Construcciones Militares del
Trasvase Este – Oeste (ver anexos 7 y 8). En las tablas 14 y 15 se exponen las
características de las sustancias explosivas y del equipo de perforación.

83

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Figura12. Diagrama de contorno del Tramo II.

Figura 14. Histograma del relleno de las grietas.

Tesis Doctoral

Figura 13. Diagrama de roseta del Tramo II.

Figura 15. Histograma de abertura de las grietas.

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 13. Resultados de las mediciones en el frente del Tramo II a lo largo de la
línea de menor resistencia y de la unión de colocación de las cargas

En la dirección de
resistencia

la

 re (Kg/m3) Vre (m/s)

r

1650

1100

línea

de

Corte y Contorno
menor arranque

 db



g

(m)





Kdbw
g

0,027

2,65

0,50

-

0,011

1,11

-

0,83

1,06

En la dirección de colocación de las cargas
1650

1100

1,06

Kdba

0,019

1,88

0,66

-

0,0097

0,96

-

0,86

Tabla 14. Características de las sustancias explosivas
CORDÓN DETONANTE
Características

U/M

42 g/m

20 g/m

10 g/m

Kg/m3

1 620

1 620

1 620

m/s

7 000

6 700

6 500

Gramaje (mg)

Kg/m

0,042

0,020

0,010

Calor de explosión (Q)
Diámetro (dse)

KJ/Kg
m

3 265,86
0,0089

3 265,86
0,0045

3 265,86
0,00225

3,35

3,35

Densidad de la sustancia
explosiva (ρse)
Velocidad de detonación (Vd)

Índice de la adiabática de los
3,35
productos de la explosión, K
SENATELTM MAGNAFRACTM
Características
U/M
26 mm
Densidad de la sustancia
explosiva (ρse)
Velocidad de detonación (Vd)
Calor de explosión (Q)
Diámetro (dse)
Índice de la adiabática de los
productos de la explosión, K

32 mm

Kg/m3

1 150

1 150

m/s

4 200

4 400

KJ/Kg

3 098,38

3 098,38

m
-

0,026

0,032

3,12

3,12
84

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

Tabla 15. Características del equipo de perforación
Parámetro

U/M

Valor

Largo

m

12,47

Ancho

m

3,195

Longitud máxima de perforación

m

3,40
0,046

Diámetros de perforación

m

0,075
0,102

Teniendo en cuenta el área de la sección trasversal de la excavación y los
diámetros de perforación disponibles, además de las condiciones para la elección
expuestas en el capítulo II, se escoge como diámetro de perforación para realizar
los trabajos el de 0,046 m.
IV.6 Estado tenso-deformacional al explosionar las cargas de sustancia
explosiva
En este acápite se muestran los resultados obtenidos del estado tenso
deformacional que se produce al explosionar las cargas de SenatelTM MagnafracTM
de 32 mm para los grupos de barrenos de corte y arranque y de Cordón
Detonante de 42 g/m en el grupo de barrenos de contorno para las cinco
voladuras experimentales realizadas en la litología 5c.
El resto de los resultados para cada carga utilizada, grupo de barreno y tramo de
túnel se muestran en el anexo 9.
IV.6.1 Estado tenso-deformacional para los grupos de barrenos de corte y
arranque
En las tablas 16, 17 y las figuras 16, 17 y 18 se muestran los parámetros
obtenidos por la detonación de las cargas de SenatelTM MagnafracTM de 32 mm de

85

�M. Sc. Yoandro Diéguez García

Tesis Doctoral

diámetro. Estos resultados serán utilizados posteriormente para el diseño de las
voladuras experimentales definidas.
Tabla 16. Estado tenso - deformacional para los grupos de barrenos de corte y
arranque en las cinco voladuras experimentales de la litología 5c
Túnel Levisa - Mayarí: Tramo II
Sustancia Explosiva: SenatelTM MagnafracTM (32 mm)
Resultados

Resistencia dinámica de las rocas

Parámetro

U/M

p

MPa

Pd
V

U/M

Valor

5 403,88

MPa

1 652,10

MPa

1 819,21

MPa

12,77

m/s

1 067,96

MPa

155,30

-

1,32

MPa

2 396,02

A

-

3

m

-

3

Pr

MPa

14977,37

[ ]

Valor

Parámetro

2250
1800

Tensión a cortante

1350

Límite de resistencia a cortante
dinámico

900
450
0
0

10

20

30

40

50

60

70

80

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                <text>Metodología para el diseño de voladuras de contorno en el laboreo de excavaciones subterráneas horizontales</text>
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                <text>Yoandro Diéguez García</text>
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                    <text>TESIS

VARIABLES PARA EL CONTROL DE LA
CONCENTRACIÓN DE SÓLIDOS
ALCANZABLE POR SEDIMENTACIÓN
GRAVITATORIA

Armín Mariño Pérez

�Página legal
Título de la obra:Variables para el control de la concentración de sólidos alcanzable por
sedimentación gravitatoria, 102pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: ArmínMariño Pérez
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://repoedum.ismm.edu.cu

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

Variables para el control de la concentración de sólidos alcanzable
por sedimentación gravitatoria

Tesis presentada en opción al grado científico de
Doctor en Ciencias Técnicas.

M. Sc. Armín Mariño Pérez

Moa
2002

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

Variables para el control de la concentración de sólidos alcanzable
por sedimentación gravitatoria

Tesis presentada en opción al grado científico de
Doctor en Ciencias Técnicas.

Autor:

M. Sc. Armín Mariño Pérez

Tutores: Dr. C. José Falcón Hernández
Dr. C. George Eduardo Sales Valadao

Moa
2002

�TABLA DE IDENTIFICADORES
Término o
Abreviatura

Sedimento

CPE

CTSE
CTE
CPC
VS

Concepto o denominación
convencional

Observaciones

Lecho de sólidos relativamente
concentrado, obtenido como
resultado de cualquier proceso de
separación mecánica de sistemas
líquido-sólido

En dependencia del proceso concreto,
se distingue el producto espesado,
obtenido por sedimentación gravitatoria;
la torta sin escurrir (totalmente saturada
de humedad), obtenida por filtración; la
torta escurrida, obtenida a partir de la
torta sin escurrir mediante el soplado
con aire y el producto centrifugado,
obtenido por sedimentación centrífuga

Concentración de sólidos en el
producto espesado, ya sea en la
descarga del espesador industrial
o al final de la sedimentación
periódica en el laboratorio
Concentración de sólidos en la
torta sin escurrir
Concentración de sólidos en la
torta escurrida
Concentración de sólidos en el
producto centrifugado
Velocidad de sedimentación

Contextualmente se expresan en % en
volumen o % en masa

Se expresa en mm/h

�índice
INTRODUCCIÓN

7

CAPÍTULO 1 ALCANCE DE LA INVESTIGACIÓN Y RESULTADOS TEÓRICOS

15

1.1 Alcance de la investigación

15

1.2 Resultados teóricos
1.2.1 Caracterización de la humedad de materiales sólidos
1.2.2 Introducción teórica sobre sedimentación y filtración
1.2.3 Dependencia hipotética entre la concentración de sólidos en el producto espesado y la
concentración de sólidos en la torta sin escurrir
1.2.4 Otras dependencia hipotéticas y generalización

18
18
21

Conclusiones

36

CAPÍTULO 2 MATERIALES Y MÉTODOS

39

2.1 Obtención de las muestras de trabajo y diseño experimental general
2.1.1 Obtención de las muestras de trabajo
2.1.2 Selección de las variables explicativas y los factores a considerar en el plan experimental
2.1.3 Matriz experimental y metodología general de la investigación

39
39
40
42

2.2 Procedimientos experimentales particulares
2.2.1 Preparación y muestreo de la suspensión
2.2.2 Prueba de sedimentación gravitatoria
2.2.3 Prueba de sedimentación centrífuga
2.2.4 Prueba de filtración

48
48
50
52
54

2.3 Correlación y regresión

55

Conclusiones

56

CAPÍTULO 3 COMPROBACIÓN EMPÍRICA DE LOS RESULTADOS TEÓRICOS

57

3.1 Resultados experimentales
3.1.1 Resultados del cálculo de correlación y regresión
3.1.2 Control de observaciones anómalas

57
59
60

3.2 Análisis de los resultados
3.2.1 Comportamiento del coeficiente de correlación y los parámetros en la ecuación de
regresión
3.2.2 Influencia de la concentración de sólidos inicial y la intensidad de agitación sobre las
variables explicativas

62

Resumen general

75

CONCLUSIONES

78

27
32

62
69

�RECOMENDACIONES

79

REFERENCIAS

80

ANEXOS

85

ANEXO 1 Cálculos preliminares

85

ANEXO 2 Selección de la frecuencia de rotación del agitador

86

ANEXO 3 Correlación y regresión

88

ANEXO 4 Diferencia media en el caso de muestras pareadas

99

ANEXO 5 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la concentración de
sólidos en el producto espesado y cada variable explicativa en las series B, C y D. 100
ANEXO 6 Desarrollo de la recomendación No. 2

101

�INTRODUCCIÓN
En la Empresa “Comandante Pedro Soto Alba”, el mineral se extrae en varios frentes
de explotación y se transporta mediante camiones hasta la planta de “Preparación
de Pulpa”. En esta planta se prepara por vía húmeda hasta obtener una suspensión
cuya concentración de sólidos se encuentra alrededor de 25 % en masa. Esta
suspensión se transporta por gravedad hasta la planta de “Espesadores”, donde se
obtiene un producto espesado, cuya concentración de sólidos debe encontrarse en
niveles racionalmente elevados.
Las dificultades para mantener en la planta de “Espesadores”, valores de CPE (ver
tabla de identificadores) suficientemente elevados y estables, pueden provocar las
siguientes consecuencias:
•

Incremento del costo unitario del producto final a medida que disminuye la CPE.
Esto se produce como resultado del incremento de los costos asociados a la
obtención y transporte de agua, ácido sulfúrico y coral, así como al calentamiento
de la suspensión y el transporte de suspensiones tecnológicas y residuales.

•

Intensificación de las acciones nocivas al medio ambiente y a la sustentabilidad
de la producción a medida que disminuye la CPE. Entre estas acciones nocivas
se encuentran la emisión de gases de combustión, humo y calor en la
termoeléctrica; la extracción de coral de la plataforma insular; la emisión de licor
residual y la emisión de yeso con las colas.

•

Complicaciones operativas, en la planta de “Lixiviación” como resultado de las
variaciones de la CPE.

•

Complicaciones operativas en la mina para obtener mezclas, que además de
garantizar la ley de Ni (Níquel), Fe (Hierro) y Mg (Magnesio), garanticen
concentraciones de sólidos en el producto espesado racionalmente elevadas.

De lo anterior se deriva la permanente necesidad de encontrar vías cada vez más
eficientes, para incrementar y/o estabilizar la CPE y garantizar con ello el incremento
continuo de la eficiencia y la eficacia de la planta de espesadores.

7

�introducción

En la investigación bibliográfica realizada por el autor (1998), se puede apreciar que
los trabajos publicados hasta esa fecha, estuvieron orientados hacia el estudio de la
influencia que sobre la sedimentación, ejercen los siguientes factores:
1. Agentes de agregación.
2. Particularidades constructivas del espesador.
3. Características internas de la suspensión.
A continuación se refieren los trabajos más destacados en el estudio de la influencia
de cada grupo de factores y se resumen sus aportes y deficiencias esenciales.
La influencia de los agentes de agregación, específicamente los floculantes fue
estudiada por Martell (1969), Nebot (1969), Catasús (1971); Grave De Peralta (1970,
1971, 1971a), y la Sherritt Gordon inc. (1974).
Se estudió también la influencia de la magnetización (Martell, 1969), sin lograr el
incremento de la CPE.
Falcón (1997), refiere que en dos oportunidades se realizaron pruebas industriales
con adición de silicato de sodio a la pulpa, con resultados favorables para la VS;
pero insignificantes para la CPE.
Falcón et al. (1997) han planteado que en la mayoría de los trabajos, a pesar de
haberse logrado el incremento de la VS, la CPE no se ha incrementado e incluso ha
disminuido. Sobre esto agregan: “... el aumento de la velocidad de sedimentación en la
zona de caída libre, no determina el incremento del porcentaje de sólidos en el producto
espesado, pues en ello también influye la velocidad de compactación.”.
A pesar de que no se cuenta con información que se refiera a la realización de
pruebas exitosas en el nivel industrial hasta 1998, la contribución de estas
investigaciones en la acumulación de conocimientos es considerable.
La influencia del segundo grupo de factores: las particularidades constructivas del
espesador, fue estudiada por Kandukov (s.a), Grave de Peralta (1971) y Méndez
(1969, 1973).
Novoa (1975) plantea que en la etapa de 1968 a 1974 se logró un incremento de la
CPE de aproximadamente 43,5 a 45,5, gracias al incremento de la potencia nominal
del motor eléctrico, en 5 %.

8

�introducción

Beyrís (1997) plantea: “en los últimos años, con el reforzamiento de los mecanismos
centrales de los espesadores y la construcción del tercer espesador, se ha podido mejorar la
operación de la planta, aunque, en determinados períodos, se presentan dificultades en el
proceso de sedimentación, lo que indica que la eficiencia de este proceso está muy
estrechamente relacionada con las características de la pulpa alimentada y por consiguiente
con el tipo de mineral laterítico minado ...”.
En estos trabajos se aprecia, que el estudio de la influencia de las particularidades
constructivas del espesador, permitió alcanzar un mayor grado de aprovechamiento
de las potencialidades de la suspensión alimentada. Sin embargo, por esta vía es
imposible estabilizar la CPE, porque la capacidad de compactación del mineral es
variable.
En la determinación de la influencia del tercer grupo de factores: las características
internas de la suspensión, se destacan los trabajos de Beyrís (1985) y Falcón (1983,
1997), Silva y Chaviano (1980), Palencia (1981), Rojas y Beyrís (1994), Almaguer
(1995).
Se destaca particularmente el trabajo de Cerpa (1997), donde se presenta un amplio
y profundo estudio sobre la influencia de la mineralogía y de las características
coloidales de la pulpa cruda en la sedimentación. Para los ensayos de
sedimentación, fueron utilizadas suspensiones de concentraciones de sólidos igual a
1 %. Para el estudio del comportamiento reológico de la suspensión, la
concentración de sólidos no superó el 36 % en masa.
Los principales factores cuya influencia ha sido considerada importante por estos
autores son los siguientes: tiempo de agitación durante el lavado, composición
química, mineralógica y granulométrica, así como la estructura morfológica del
mineral, la composición iónica de la fase líquida y las propiedades reológicas de la
suspensión.
Es importante precisar que en la gran mayoría de las investigaciones dedicadas a
determinar la influencia de las características internas de la suspensión sobre la
sedimentación, la atención ha sido dirigida a descubrir la influencia de los referidos
factores sobre la VS. Dicho de otro modo, no se ha tenido en consideración que la
CPE depende esencialmente de las regularidades que rigen el proceso de
estructuración, compactación o apelmazamiento del sedimento.

9

�introducción

Se ha previsto la posibilidad de pronosticar el comportamiento de la CPE, a partir de
la relación entre las propiedades de sedimentación de la suspensión y las
características del mineral. En este sentido, Beyrís (1997) ha propuesto una
ecuación empírico-estadística que describe la dependencia de la CPE, en función de
la relación másica “metales ligeros/metales pesados” (índice de sedimentación). En
ese trabajo se aprecia como insuficiencias, la falta de fundamentación teórica de la
referida dependencia y la determinación de la CPE a las 12 h; tiempo
significativamente menor que el necesario para alcanzar la CPE de equilibrio, que es
el valor máximo de concentración de sólidos alcanzable por sedimentación
gravitatoria. Otra deficiencia de esta propuesta, es que para conocer el índice de
sedimentación es necesario conocer la composición química del mineral.
En

resumen, las

investigaciones

publicadas

hasta 1998, han

contribuido

considerablemente al conocimiento sobre el tema y han servido de punto de partida
para el perfeccionamiento en la etapa siguiente. No obstante, resulta necesario
señalar que en el orden científico-metodológico, estas se caracterizan por las
siguientes particularidades:
•

Han estudiado predominantemente la sedimentación, sin tener en consideración
que la CPE depende esencialmente de las regularidades que rigen el proceso de
compactación.

•

Han estudiado la posibilidad de predecir la CPE, únicamente mediante variables
cuya capacidad predictiva está dada por su influencia sobre la primera.

•

No han proporcionado dependencias científicamente fundamentadas, para la
predicción de la CPE.

Las investigaciones contribuyeron con la acumulación de experiencias y propiciaron
que a partir de 1998 se iniciara una etapa de intensa actividad experimental y
transformadora en el nivel industrial. En este marco, el 15 de agosto de 1999 se
modificó la metodología de predicción de la CPE y en septiembre del 2000 comenzó
a operar un espesador de alta productividad.
Para garantizar la CPE en los niveles requeridos, tanto en la mina como en la planta
de “Espesadores”, se realiza el control predictivo de la CPE. En calidad de variable
predictora se utiliza la VS de la suspensión, dejada en reposo durante dos horas en

10

�introducción

una probeta de 1000 cm3. Para esta prueba la suspensión se diluye previamente
hasta 12,5 % en masa.
Hasta el 15 de agosto de 1999, para realizar la dilución se suponía que la
concentración de sólidos en la alimentación era igual a 25 % en masa. Para
garantizar los valores de CPE deseados, se exigía que la altura leída debía ser igual
o mayor que 90 mm (Reporte diario de la Planta de “Espesadores”), que
conceptualmente corresponde a una VS igual a 45 mm/h. A partir de esa fecha se
pusieron en práctica dos modificaciones.
La primera modificación consiste, en considerar la concentración real de la
suspensión alimentada para realizar la dilución. Esto permite aumentar la precisión
con que se establece el valor de concentración inicial deseado para la prueba (12,5
% en masa). De ese modo disminuye el efecto perturbador de las variaciones de la
concentración de sólidos inicial, sobre la VS. La segunda modificación consiste en
incrementar la VS mínima admisible de 45 a 70 mm/h.
En la tabla que se muestra a continuación, aparecen los resultados del análisis de
los datos de producción correspondientes a los periodos enero-julio de 1999, eneroagosto de 2000 y enero-mayo de 2001. Los datos sobre correlación entre la CPE y
la VS, se refieren a los espesadores convencionales. Los cálculos fueron realizados
mediante el tabulador “Microsoft Excel 2000”. Para ello se consideró el tiempo de
residencia del mineral en los espesadores.

Tabla. Resultados del análisis de los datos de producción de la planta de “Espesadores”.
No.

Indicadores

1

Número de pares ordenados (VS, CPE)
Estimador r, del coeficiente de correlación ρ entre la
CPE y la VS
Probabilidad de significación observada de la hipótesis
nula que supone la igualdad a cero del coeficiente de
correlación
CPE promedio en los espesadores convencionales, % en
masa
Promedio de la VS, mm/h

2
3
4
5

204

Eneroagosto
2000
228

118

0,070

0,154

0,282

0,323

0,020

0,002

46,1

47,2

47,4

68,3

81,4

69,5

Enerojulio 1999

Eneromayo 2001

Como se observa en esta tabla, en la etapa de enero-julio 1999 el coeficiente de
correlación estimado entre la VS y la CPE obtenida en los espesadores
11

�introducción

convencionales, es igual a 0,07 y la probabilidad de significación observada de la
hipótesis nula que supone la igualdad a cero del coeficiente de correlación (0,323),
es mucho mayor que el nivel de significación asumido como máximo admisible
(0,05). Esto permite admitir que la correlación no es significativa; sin embargo, en las
siguientes etapas el coeficiente de correlación se incrementó. Ya en el periodo de
enero-mayo 2001 pasó a ser significativo con un valor igual a 0,282, y una
probabilidad de significación observada igual a 0,002. Cómo se establece la
significación del coeficiente de correlación, se explica en el anexo 3.
El valor del coeficiente de correlación (0,282), a pesar de que es significativo puede
ser considerado demasiado pequeño, lo que quiere decir, que en la actualidad la
predicción de la CPE se realiza mediante una variable cuya capacidad predictiva en
el nivel industrial, a pesar de haber mejorado, es apreciablemente baja. Esto puede
ser provocado por las variaciones en las condiciones operacionales, por el pequeño
valor del coeficiente de correlación real entre ambas variables, o por ambos factores.
Otra deficiencia de la VS como variable predictora es su relativamente prolongado
tiempo de respuesta (igual a 2,3 h aproximadamente).
Luego, la situación actual en la planta de espesadores en la empresa “Comandante
Pedro Soto Alba”, se caracteriza por las siguientes deficiencias:
•

El coeficiente de correlación entre la CPE y la actual variable predictora: la VS, a
pesar de que es significativo, es bajo (alrededor de 0,3).

•

El tiempo de respuesta de la VS como variable predictora, es relativamente
prolongado (igual a 2,3 h aproximadamente).

A partir de estas deficiencias se declara como situación problémica actual, la baja
eficiencia en el control de la CPE en la planta de “Espesadores” de la Empresa “Cdte
Pedro Soto Alba”.
Para el diseño teórico de la investigación, se tiene en cuenta que la correlación
estadística entre dos variables es una interpretación matemática y no tiene que
explicarse necesariamente por la influencia de una sobre la otra, sino que estas
pueden depender de una tercera, cuya influencia común sobre ambas, es la
causante de la correlación entre ellas. Dicho de otro modo, si las variables y 1 y y 2
dependen de un mismo factor x, es posible que exista una dependencia estadística

12

�introducción

entre y 1 y y 2 , que por su naturaleza es indirecta y que puede ser aprovechada para
predecir aquella variable, cuya determinación es más demorada, compleja y costosa.
Un ejemplo práctico del referido comportamiento, ubicado precisamente en el campo
de la separación mecánica de sistemas líquido-sólido, fue obtenido por Valadao et
al. (1996), quienes han verificado la existencia de correlación entre las condiciones
óptimas de sedimentación y de filtración.
Además de lo anterior, se cuenta con la información a priori de que muchos de los
factores que influyen sobre la CPE, deben influir también sobre la concentración de
sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquidosólido (filtración, centrifugación y compresión mecánica). Esto permite suponer que
la concentración de sólidos obtenida por estos métodos debe correlacionar con la
CPE. Resultados preliminares fueron publicados por el autor y colaboradores (2001).
Para contribuir con la solución de la situación problémica se plantea como problema
científico, el insuficiente conocimiento para confirmar que existe relación estadística
entre la concentración de sólidos obtenida por sedimentación gravitatoria y la
concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de
sistemas líquido-sólido, así como para determinar las principales tendencias en el
comportamiento de esta relación, en función de las condiciones experimentales.
Lo anterior permite definir como objeto de la investigación, la relación estadística
entre la concentración de sólidos obtenida por sedimentación gravitatoria y la
concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de
sistemas líquido-sólido.
Se plantea como objetivo, confirmar si la concentración de sólidos obtenida por
sedimentación gravitatoria, se relaciona estadísticamente con la concentración de
sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquidosólido y determinar las principales tendencias en el comportamiento de esta relación,
en función de las condiciones experimentales.
Para cumplir este objetivo se debe profundizar en el campo de acción, del
mecanismo de la separación mecánica de sistemas líquido-sólido.
La hipótesis queda formulada como sigue: El estudio mediante el método lógico, de
los fundamentos teóricos y empíricos existentes acerca del mecanismo de los
procesos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido, conjugado con
13

�introducción

métodos empíricos, permitirá saber si la concentración de sólido obtenida por alguno
de estos procesos se relaciona estadísticamente con la concentración de sólidos
obtenida por sedimentación gravitatoria; así como determinar las principales
tendencias en el comportamiento de esta relación, en función de las condiciones
experimentales.
A partir de esta hipótesis se proyecta como novedad científica, la predicción teórica
y confirmación empírica de la relación estadística entre la concentración de sólidos
obtenida por sedimentación gravitatoria y la obtenida por otros métodos de
separación mecánica de sistemas líquido-sólido; así como de las principales
tendencias en el comportamiento de esta relación, en función de las condiciones
experimentales.

Tareas:
1. A partir del estudio del estado del arte (la predicción de la CPE), mediante el
método histórico, determinar el alcance de la investigación (capítulo 1).
2. A partir de las regularidades conocidas de la separación mecánica de sistemas
líquido-sólido, mediante el método lógico, preseleccionar las variables que
pueden correlacionar con la CPE y prever la influencia de los factores más
importantes, sobre el coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación
de regresión (capítulo 1).
3. A partir de los resultados de la tarea anterior, mediante el método lógico, diseñar
los experimentos para la comprobación empírica de los resultados teóricos
(capítulo 2).
4. Comprobar en el nivel de laboratorio los resultados teóricos, mediante el método
experimental, el método estadístico y el método lógico (capítulo 3).

14

�CAPÍTULO 1
ALCANCE DE LA INVESTIGACIÓN Y RESULTADOS TEÓRICOS

En este capítulo, a partir del estudio del estado del arte (la predicción de la CPE),
mediante el método histórico, se determina el alcance de la investigación. A partir de
las regularidades conocidas de la separación mecánica de sistemas líquido-sólido,
mediante el método lógico, se preseleccionan las variables que pueden correlacionar
con la CPE y se prevé la influencia de los factores más importantes, sobre el
coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión.

1.1 Alcance de la investigación
Smiles (1975), aplica la Ley de Darcy en la predicción del perfil de concentraciones,
en el sedimento formado por sedimentación en columna y también en el formado por
filtración gravitacional con sedimentación conjunta. De acuerdo con el propio Smiles,
los resultados en algunos casos son satisfactorios y en otros no lo son.
Blake y Colombera (1977), también aplican la ley de Darcy en la predicción del perfil
de concentraciones durante la sedimentación periódica. En este trabajo a medida
que las concentraciones se incrementan, los valores estimados se alejan cada vez
más de los observados. Los mismos autores (1979), consideran también el principio
de conservación de la masa. Así obtienen un modelo, cuya aplicabilidad ejemplifican
mediante la utilización de apenas un tipo de suspensión.
A pesar de que a partir de los trabajos de Nichols en 1908, Mishler en 1912, Coe y
Clevenger en 1916 y Kynch en 1952, han sido publicados diversos trabajos teóricos
y experimentales, solamente en los últimos 20 años ha sido desarrollada una teoría
fenomenológica

general

del

proceso

de

sedimentación-consolidación

de

suspensiones completamente floculadas, que modela la suspensión como una
mezcla de dos medios continuos superpuestos (Bürger et al., 2000). Esta teoría fue
formulada por Concha et al. (1996) y enriquecida por Bürger et al. (Bürger y
Wendland, 1998; Bürger, 2000; Bürger et al., 2000; Bürger et al., 2000b; Bürger et
al., 2000c; Garrido et al., 2000), quienes desarrollaron los procedimientos
15

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

matemáticos que permiten predecir el comportamiento de la concentraciones de
sólidos en función de la altura del lecho de sólidos (sedimento). De acuerdo con los
autores, después de admitir una serie de supuestos y simplificaciones, se puede
escribir:
∂
∂φ 
∂φ ∂
+ (q(t )φ + f bk (φ )) =  a(φ ) 
∂z 
∂z 
∂t ∂z

En esta ecuación, φ

(1.1)

es la concentración de sólidos expresada en partes

volumétricas; t es el tiempo; z es la altura; q es la velocidad volumétrica media de
ambas fases; f bk (φ ) es la función de densidad de flujo. El coeficiente de difusión

a(φ ) , se define por
a(φ ) = −

f bk (φ )σ e′ (φ )
∆ρgφ

(1.2)

donde ∆ρ es la diferencia entre las densidades del sólido y del fluido y σ e′ (φ ) se
define por

σ e′ (φ ) =

dσ e
dφ

= 0 si φ ≤ φ c

&gt; 0 si φ &gt; φ c

(1.3)

donde σ e - función de tensión efectiva; φ c - concentración crítica.
En estas ecuaciones la función de densidad del flujo f bk (φ ) corresponde al modelo
de Kynch, que considera únicamente el principio de conservación del flujo
volumétrico. La función de tensión efectiva σ e (φ ) incorpora el efecto de compresión.
La teoría cuya esencia ha sido explicada, también se aplica a varias dimensiones
espaciales, no solo a una dimensión, si se toman en cuenta ecuaciones adicionales
para el movimiento de la mezcla (Bürger et al., 2001).
La ecuación (1.1) se resuelve por métodos numéricos, después de determinar la
función de densidad de flujo f bk (φ ) y la función de tensión efectiva σ e (φ ) , a partir de
datos empíricos sobre la velocidad de propagación de la interfase suspensión-licor
clarificado y sobre la permeabilidad del sedimento.
Los datos empíricos de los cuales se determinan las referidas funciones se obtienen
mediante mediciones de concentración por rayos X, rayos gamma, conductividad y

16

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

tomografía y por otro lado, mediciones de presión de poros con transductores
(Bürger, septiembre 2002, comunicación personal).
Bushell (2002) afirma que la modelación matemática probablemente dependerá por
mucho tiempo, de la determinación experimental de la función de densidad de flujo y
del perfil de tensiones en el sedimento. Esto se explica por la gran dificultad que se
enfrenta al tratar de predecir teóricamente el comportamiento de las mezclas, dada
la complejidad química y reológica de los sistemas reales.
Bürger et al. (2000) han observado que las mayores dificultades se presentan
cuando se trata de aplicar la referida teoría, basada en muchos supuestos ideales, a
suspensiones reales
La simulación del proceso de sedimentación-compresión en el caso de suspensiones
polidispersas, ha sido enfrentada por Stamatakis y

Tien (1992) y Bürger et al.,

(2000b, 2001). Sobre este tema, recientemente han sido publicados varios trabajos
(Berres et al., 2002; 2002a y 2002b; Berres y Bürger, 2002).
El estudio de los trabajos referidos permite resumir lo siguiente:
•

La predicción de la CPE ha sido realizada mediante modelos matemáticos,
basados en relaciones obtenidas mediante la idealización y simplificación de
relaciones muy complicadas. Esto provoca limitaciones en la predicción de la
CPE cuando se trata de suspensiones reales.

•

No ha sido posible evadir la necesidad de apoyarse en métodos experimentales,
en gran medida costosos y consumidores de tiempo.

•

No ha sido abordado el estudio de la posibilidad de predecir la CPE, mediante la
concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de
sistemas líquido-sólido.

De lo anterior se concluye que el problema de la predicción de la CPE, no ha sido
resuelto satisfactoriamente y el estudio de la posibilidad de predecir esta variable
mediante la concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación
mecánica de sistemas líquido-sólido, contribuye a la solución de un problema global.

17

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

1.2 Resultados teóricos
A continuación se especifican los aspectos considerados en el estudio teórico y las
fuentes consultadas.
•

Caracterización de la humedad de los materiales sólidos en cuanto a su posición
relativa respecto al sólido, naturaleza de las fuerzas que participan en su
estabilidad y métodos capaces de eliminarla (Balandin, 1988; Chuianov 1987;
Fritman, 1988; Rudenko y Shemajanov, 1981).

•

Particularidades de la sedimentación-compresión (Blake y Colombera, 1977;
Blake et al., 1979; Brown, 1965; Bürger, 2000; Bürger et al.,2000; Bürger y
Wendland, 1998; Bürger y Wendland, 1998a; Bürger y Wendland, 2001; Bürger et
al. 2000; Bürger et al.; 2000a; Bürger et al., 2000b; Bürger et al., 2000c; Bürger et
al., 2000d; Bürger et al., 2000e; Bürger et al., 2001; Bürger et al., 2001a; Bürger
et al., 2002; Chhabra y Prasad, 1991; Concha et al., 1996; Garrido et al., 2000;
Gould, 1974; Holdich y Butt, 1997; Pérez et al., 1998; Stamatakis y Tien, 1992;).

•

Particularidades de la filtración (Brown, 1965; Malinovskaia, 1983; Shushikov,
1971; Carman, 1997; McCabe y Smith, 1979; Tiller, 1975; Kasatkin, 1985).

•

Particularidades de la sedimentación centrífuga (Brown, 1965; Kasatkin, 1985;
McCabe y Smith, 1979; Vian y Ocon, 1983).

•

Generalización (Chase, 1992; Toorman, 1996; Lu et al., 1998; Smiles, 1975;
Bürger et al., 2001; Tiller y Hsyung, 1993; Tiller y Yeh, 1987; Vian y Ocon, 1983)

1.2.1 Caracterización de la humedad de materiales sólidos
“La energía de enlace entre la humedad y el sólido, influye significativamente en el
mecanismo de desagüe” (separación de sistemas líquido-sólido) “A medida que la energía
de enlace es mayor, mayor será la dificultad para separar la humedad del sólido. En este
principio, se fundamenta la clasificación de las formas de enlace de la humedad con el sólido,
desarrollada por Rebinderon. Mediante esta clasificación se distinguen los enlaces físicomecánico, físico-químico y químico”. (Balandin, 1988).
Si se utiliza como criterio de ordenamiento, el incremento de la energía de enlace
con el sólido, se pueden distinguir los siguientes tipos de humedad:
1. Humedad externa.
a) Humedad gravitatoria.

18

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

b) Humedad capilar.
c) Humedad adsortiva.
• Humedad adhesiva o pelicular.
• Humedad higroscópica.
2. Humedad interna o química.
a) Humedad de cristalización o hidratación.
b) Humedad de constitución.
En la estabilidad de la humedad externa participan los enlaces (físico-mecánicos y
físico-químicos). La humedad gravitatoria, llena todos los espacios entre las
partículas y no se encuentra enlazada con el sólido mediante ningún tipo de fuerza.
(Balandin, 1988). Esta puede ser eliminada en su mayor parte por la fuerza de
gravedad, mediante drenaje, sedimentación o filtración (Rudenko, 1981). El drenaje
no se incluye en el análisis, por ser un proceso no aplicable en el caso de las
suspensiones estudiadas. Este proceso es utilizado para separar la humedad de
sólidos, cuyas partículas descansan en el fondo del recipiente que las contiene y
permiten el escurrimiento del líquido a través de los espacios entre los granos.
La humedad capilar, llena total o parcialmente los poros entre las partículas y dentro
de ellas. En su estabilidad participan las fuerzas superficiales (tensión superficial),
que se manifiestan en la interfase líquido-sólido-gas. La humedad adhesiva o
pelicular, forma una película relativamente gruesa, en cuya estabilidad participan
fundamentalmente las fuerzas moleculares y en mucho menor medida las adsortivas
(más fuertes). A juzgar por lo que explica Fridman (1988), la película líquida puede
ser deformada por la fuerza de gravedad.
La humedad capilar que llena los poros entre las partículas y la humedad pelicular
se eliminan parcialmente durante la filtración con escurrido.
Parte de la humedad que es imposible eliminar por sedimentación gravitatoria o
filtración a presión, resulta posible eliminarla por sedimentación o filtración
centrífugas y también por compresión mecánica.
La humedad clasificada como humedad gravitatoria, la humedad pelicular y la parte
de la humedad capilar que llena los poros entre las partículas, puede ser separada
mediante sedimentación gravitatoria o centrífuga y filtración gravitatoria, a presión o
centrífuga y también por compresión mecánica del sedimento. Estos son métodos

19

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

mecánicos de separación de sistemas líquido-sólido, donde se elimina humedad
externa o física, gracias a fuerzas relacionadas íntimamente con la presión
hidromecánica, la diferencia de densidades entre las partículas y el líquido o ambas.
Esta característica es esencial en todos los procesos analizados y es por ello, que
constituye el primer indicador de la posibilidad de que exista correlación entre los
valores de concentración de sólidos obtenidos por cada uno de ellos.
La humedad higroscópica forma una película muy delgada alrededor de la partícula
de sólido, gracias a las fuerzas adsortivas. Esta y la humedad capilar que se
encuentra en los poros de las partículas, pueden ser separadas solamente por
secado térmico
La humedad de cristalización se encuentra en forma molecular y la humedad de
constitución en forma iónica. La humedad incluida dentro de estos dos tipos, puede
ser separada solamente mediante el calentamiento hasta temperaturas mayores que
las necesarias para el secado térmico.
Los métodos de eliminación de humedad interna e higroscópica, así como de la
humedad que se encuentra en los poros de las partículas, no han sido incluidos en
este análisis, porque se sabe que las fuerzas que enlazan estos tipos de humedad,
difieren cualitativamente por su naturaleza, de aquellas que enlazan los demás tipos
de humedad.
Es importante precisar que la totalidad de la humedad que contiene el producto
espesado es gravitatoria. La torta húmeda antes del escurrido aún contiene parte de
la humedad gravitatoria y se encuentra totalmente saturada de humedad capilar y
pelicular; o sea, que la sedimentación gravitatoria y la filtración hasta el momento de
obtener la torta sin escurrir, además de ser procesos mecánicos de separación de
humedad física como todos los analizados, tienen como característica común que
son procesos de separación de humedad gravitatoria. Esto favorece la posibilidad de
que exista correlación entre la concentración de sólidos obtenida por sedimentación
gravitatoria y la obtenida por filtración sin escurrido.
El escurrido tiene como particularidad que es un proceso de separación de humedad
capilar y pelicular. Esto condiciona la tendencia a que el coeficiente de correlación
entre la CPE y la CTE, sea menor que entre la CPE y la CTSE.

20

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

En resumen, la caracterización de la humedad, en cuanto a su posición relativa
respecto al sólido, la naturaleza de las fuerzas que participan en su estabilidad y los
métodos capaces de eliminarla ha permitido obtener los siguientes resultados
teóricos preliminares:
•

Es posible que la CPE, correlacione con la CTSE, la CTE, la CPC y la
concentración de sólidos obtenida por filtración centrífuga y compresión
mecánica.

•

Existen premisas que indican la posibilidad de que el coeficiente de correlación
entre la CPE y la CTE, sea menor que entre la CPE y la CTSE.

1.2.2 Introducción teórica sobre sedimentación y filtración
En la literatura técnica donde se trata la separación mecánica de sistemas líquidosólido, mediante el término sedimentación se designan genéricamente las
operaciones consistentes en la separación parcial de sistemas líquido-sólido, gracias
a la fuerza de gravedad o la centrífuga. Por filtración se designan aquellas
operaciones de separación del mismo tipo de sistemas, basadas en la participación
de un medio poroso, que permite el paso del fluido, pero retiene las partículas
sólidas (Brown, 1965; Perry, 2000; Kasatkin, 1987).
Este punto de vista para conceptuar la sedimentación y la filtración, tiene un carácter
puramente técnico y no aclara nada, acerca del complejo mecanismo mediante el
cual transcurre cada operación.
En lo adelante cuando se hace referencia a la sedimentación desde este punto de
vista, se utiliza el término “sedimentación-consolidación”. Cuando se trata del
movimiento de las partículas sólidas en el seno del líquido, cualquiera sea el campo
de fuerzas que lo provoca, mientras las partículas no se encuentran continuamente
en contacto, se utiliza el término sedimentación. Cuando ocurre lo mismo, mientras
las partículas sólidas se encuentran en contacto permanente, se utilizan los términos
compresión o apelmazamiento. Cuando se trata de la filtración desde el punto de
vista técnico o de la filtración como el movimiento del líquido a través de capas
porosas, la distinción se hace contextualmente.
Para examinar la sedimentación y la filtración gravitatorias, el autor considera el
modelo físico hipotético representado en la fig. 1.1, tomada de Smiles (1975).

21

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

En esta figura se muestra un cilindro que contiene una suspensión y está dotado de
un fondo poroso en calidad de medio filtrante. El cilindro se encuentra dentro de un
recipiente exterior con el mismo líquido que constituye el medio de dispersión del
sólido en la suspensión. La superficie del líquido en este recipiente se encuentra a
una altura h respecto a la superficie libre de la suspensión en el cilindro. Esta altura
puede ser modificada y con ello se modifica la fuerza motriz de la filtración. Cuando
las superficies del líquido en el recipiente y de la suspensión en el cilindro se
encuentran a la misma altura ( h = 0 ), ocurre solamente la caída de las partículas
(sedimentación), que en este caso se produce únicamente gracias a la acción de la
fuerza de gravedad. Si h &gt; 0, también ocurre el movimiento del líquido a través del
fondo poroso (filtración). Esto, como se verá más adelante, provoca el incremento de
la VS. La participación de la filtración, se hace más evidente a medida que se
incrementa la altura h y viceversa.

Fig. 1.1 Representación gráfica de la sedimentación y la filtración gravitatorias.

Büerger, Concha y Karlsen (2001) han propuesto un modelo físico hipotético de la
filtración a presión con sedimentación simultanea y la ulterior compresión mecánica.
En su propuesta, los referidos autores suponen que la presión se ejerce
directamente sobre la suspensión que se encuentra en la probeta, mediante un
pistón que una vez terminada la filtración propicia la compresión mecánica del
sedimento. Sobre esta base, ilustran la distribución de las concentraciones

22

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

volumétricas del sólido φ en el sistema, en el instante inicial, en un instante donde
ocurre la filtración y en un instante donde ocurre la compresión mecánica.
Si de la situación explicada por Büerger, Concha y Karlsen (2001), se toma la
suspensión en la probeta y la distribución de concentraciones del sólido, y
seguidamente se combina con la situación representada en la fig. 1.1, donde se
supone que h = 0, se obtiene la situación representada en la fig. 1.2.
A partir de esta situación, a continuación se explica simplificadamente el mecanismo
de sedimentación-consolidación periódica. Para ello se admite que en el instante de
tiempo inicial, la concentración volumétrica de sólidos ( φ = φ 0 ) es idéntica en todo el
volumen de suspensión. Luego, como resultado de la sedimentación, cuando las
partículas encuentran el fondo de la columna, forman una capa muy delgada, cuya
estructura consiste en una matriz de sólidos, donde las partículas se encuentran en
contacto mutuo. La concentración de sólidos en esta matriz, se denomina
concentración crítica ( φ = φ c ).

Fig. 1.2 Para explicar el transcurso de la sedimentación y la filtración gravitatorias.
a) Estado inicial; b) Formación del sedimento; c) Sedimento comprimido.

A partir de ese momento, mientras esta capa se compacta, encima de ella se
acumulan nuevas capas recién formadas, donde la concentración de sólidos es igual
a la crítica. De ese modo se origina la situación representada en la fig. 1.2 b), donde
23

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

se observa que es posible la presencia de hasta cinco zonas. De arriba hacia abajo
se distingue en primer lugar, la zona de líquido clarificado, donde la concentración
de sólidos es igual a cero ( φ = 0 ). Debajo se observa una zona de transición, donde
la concentración de sólidos varía desde cero hasta su valor inicial ( 0 &lt; φ &lt; φ 0 ). Le
sigue la zona donde la concentración de sólidos es igual a la inicial ( φ = φ 0 ). Debajo
de esta se observa otra zona de transición, donde la concentración de sólidos se
encuentra entre la inicial y la crítica ( φ 0 &lt; φ ≤ φ c ). Por último, se encuentra la zona del
sedimento en compactación, donde la concentración de sólidos es mayor que la
crítica ( φ &gt; φ c ). En esta, cada capa actúa como soporte mecánico de las capas
superiores. De modo que, el peso de las partículas en cada capa arbitraria situada
en la zona del sedimento y el peso de las capas superiores, crean tensiones sobre la
matriz de sólidos, que provocan un efecto de compresión, apelmazamiento. Mientras
tanto, el líquido se infiltra hacia arriba a través de la propia matriz de sólidos de
porosidad decreciente.
Con el transcurso del tiempo, la velocidad de compresión disminuye. A la
concentración

de

sólidos

alcanzada

cuando

la

velocidad

de

compresión

macroscópicamente puede ser considerada igual a cero, en este trabajo se le
denomina CPE, como también se le denomina a la concentración de sólidos en la
descarga del espesador en el proceso continuo.
En la fig. 1.2 c) puede verse que al final de la sedimentación-consolidación, quedan
dos zonas: la zona de líquido clarificado y la zona del sedimento consolidado o
comprimido por la acción de la fuerza de gravedad.
Entre las fuerzas que se oponen tanto a la sedimentación como a la compactación,
se encuentra la fuerza de Arquímedes y la fuerza de arrastre Fa , provocada por la
fricción del líquido con el sólido. Esta última depende de la velocidad relativa del
líquido respecto al sólido v r conforme la siguiente ecuación:
Fa = C a

ρ l v r2
2

(1.4)

donde C a - coeficiente de arrastre o de fricción; ρ l - densidad del líquido.
En la zona donde la concentración de sólidos es igual a la inicial, se supone que
ocurre la sedimentación contrariada. En estas condiciones, de acuerdo con Lu et al.
24

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

(1998), en el caso de suspensiones polidispersas, la velocidad de sedimentación
gravitatoria puede ser estimada por la fórmula
U = U 0 f (φ )

(1.5)

donde U 0 - velocidad de sedimentación de Stokes; f (φ ) - factor de velocidad
contrariada, que es una función creciente de la fracción volumétrica de las partículas,

φ.
En esta ecuación, el factor f de sedimentación obstaculizada depende solo de la
fracción volumétrica total de las partículas φ , lo que constituye una simplificación de
la realidad. En la actualidad, Berres et al., (2002) han considerado la influencia de
las concentraciones de cada especie. No obstante, está ecuación resulta útil para un
análisis cualitativo como el que se realiza en este trabajo.
Si se supone que en la fig. 1.2, el desnivel entre la superficie libre del líquido en el
recipiente exterior y la superficie libre de la suspensión h, es mayor que cero, la
fuerza de gravedad además de provocar la caída de las partículas, provoca una
corriente de líquido a través del fondo poroso del cilindro.
En este caso, el flujo específico referido a la unidad de área de la sección transversal
del cilindro q ( m 3 (m 2 ⋅ s ), es equivalente a la velocidad lineal con que desciende el
líquido respecto a las paredes del cilindro. Este flujo descendente provoca el
incremento de la velocidad de sedimentación. En estas condiciones la velocidad de
sedimentación resultante u , es la suma de la velocidad de sedimentación
contrariada U y la velocidad del líquido q (Lu et al., 1998)). Lo anterior se expresa
mediante la ecuación
u =U +q

(1.6)

La relación entre el flujo específico q a través del sedimento y las características del
sólido y de la fase líquida, se expresa a través de la ecuación de Kozeny (Carman,
1997), dada para el flujo específico de líquido a través de un lecho poroso arbitrario.
La referida ecuación es

ε 3 ∆P ⋅ g
q=
kµS 2 L

(1.7)

25

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

donde ε - volumen de los poros referido a la unidad de volumen del lecho
(porosidad); k - constante; µ - viscosidad dinámica del fluido; S - área de superficie
de las partículas, referida a la unidad de volumen del lecho; ∆P - diferencia entre la
presión en la parte posterior y anterior del lecho (fuerza motriz de la filtración), g aceleración de la gravedad; L – altura o espesor del lecho.
Durante la sedimentación-compresión, en la capa de sedimento la fuerza motriz de
la compresión es tan solo la fuerza de gravedad, mientras la fuerza de arrastre
provocada por la fricción entre las partículas y el líquido que se mueve hacia arriba,
se opone a la compresión. Sin embargo, en el caso de la filtración, la fuerza de
arrastre actúa de arriba hacia abajo y constituye una componente más de la fuerza
motriz de la compresión. Esto trae como resultado que la capa de sedimento tienda
a compactarse hasta concentraciones mayores, con respecto a las concentraciones
alcanzadas sin la participación de la filtración.
Cuando en el proceso global participa la filtración, la concentración de sólidos se
incrementa de arriba hacia abajo, por que en este sentido el peso que soporta la
capa analizada se incrementa como en la sedimentación. No obstante, se debe
considerar que también se incrementan las tensiones acumuladas; pues la fuerza de
arrastre o de fricción que actúa sobre cada capa es trasmitida por esta, a la capa
subyacente.
El sedimento, que en ausencia de la filtración se denomina producto espesado,
cuando ha sido formado con la participación de la filtración se denomina torta. Chase
(1992), afirma que el comportamiento de la zona de compresión durante la
sedimentación-compresión sin la participación de la filtración, es muy similar al
comportamiento de una torta, con la particularidad de que en la primera el
movimiento del sólido es más importante.
Cuando la altura h tiende a cero y con ello la participación de la filtración se hace
insignificante, la naturaleza de la torta sin escurrir, tiende a ser idéntica a la
naturaleza del producto espesado. En otras palabras, la CTSE y la CPE,
conceptualmente tienden a ser idénticas. Esto permite suponer que con la
disminución de la participación de la filtración, aumenta la posibilidad de que la CPE
y la CTSE correlacionen linealmente.

26

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

1.2.3 Dependencia hipotética entre la concentración de sólidos en el producto
espesado y la concentración de sólidos en la torta sin escurrir
Para deducir la dependencia estadística entre la CPE y la CTSE, se considera que
de acuerdo con la ecuación (1.4) la fuerza de arrastre es proporcional al cuadrado
de la velocidad relativa entre el líquido y el sólido. Se sabe además, que esta
velocidad se incrementa con el incremento del flujo específico de líquido q , que a su
vez, conforme la ecuación (1.7), depende positivamente de la diferencia de presión
∆P , o fuerza motriz de la filtración. De lo anterior se deduce que la fuerza motriz de
la compresión se incrementa con el incremento de la fuerza motriz de la filtración. En
lo adelante, a la fuerza motriz de la compresión se le denominará presión de
compresión Pc
Si a la razón de variación del espesor del sedimento, respecto a la variación
infinitesimal de la fuerza motriz de la compresión para una masa de sólidos
constante, se le denomina factor de compresibilidad, se puede afirmar que la
diferencia (CTSE-CPE), ambas expresadas en partes volumétricas de sólido
respecto a la suspensión, se incrementa con el incremento del factor de
compresibilidad del sedimento y de la fuerza motriz de la filtración ∆P . Esta fuerza
motriz, es a su vez proporcional a h (ver fig. 1.1) y también puede estar dada por el
enrarecimiento en el recipiente exterior, la presión del aire comprimido suministrado
al cilindro, o la presión aplicada sobre la suspensión mediante un pistón.
A continuación se supone la siguiente situación hipotética:
Se cuenta con varias suspensiones que contienen sólidos diferentes, cualquiera sea
el valor del factor de compresibilidad de los sedimentos individuales γ i y de su
desviación típica S γ , incluido el cero. Cada una de estas suspensiones son divididas
en dos partes. Una de estas partes, conforme se representa en la fig. 1.3 a) se
somete a sedimentación con la obtención de un producto espesado, cuya
concentración de sólidos, es CPE i . La otra es sometida a filtración con la obtención
de una torta cuya concentración de sólidos es CTSE i .
Si la fuerza motriz de la filtración es considerablemente mayor que cero como se
representa en la fig. 1.3 b), se obtiene una torta apreciablemente más comprimida
que el producto espesado, cuya concentración de sólidos CTSE i , es mayor que CPE i

27

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

(en el gráfico, el efecto de compresión ha sido ilustrativamente exagerado). Sin
embargo, si la fuerza motriz de la filtración se hace disminuir hasta que tienda a cero
como se representa en la fig. 1.3 c) y se desprecia la influencia de las
perturbaciones, cualquiera sean las condiciones experimentales, cada valor de
CTSE i tiende al correspondiente valor de CPE i .

Fig. 1.3 Para la deducción de la dependencia estadística entre la CPE y la CTSE.
a) Producto espesado ( h = 0 ); b) Torta sin escurrir ( h &gt; 0 ); c) Torta sin escurrir ( h → 0 ).

La situación anterior se encuentra ilustrada en la fig. 1.4 a), donde la escala en
ambos ejes es la misma. Esto en términos finitos equivale a decir, que si se realiza el
análisis de correlación-regresión entre la CPE y la CTSE, se obtiene una ecuación
de regresión lineal del tipo
CPE = b0 + b1 ⋅ CTSE

(1.8)

con intercepto b0 igual a cero, pendiente b1 igual a la unidad y coeficiente de
correlación r igual a la unidad.
En caso de que las partículas en todas las suspensiones supuestamente sean
esféricas; pero en cada una la función de distribución de los tamaños sea distinta a
la función de distribución de tamaños en cualquier otra, cada valor de la CPE i será
desigual a los demás; pero el factor de compresibilidad teóricamente puede

28

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

considerarse nulo. En este caso, si el experimento se realiza con una fuerza motriz
de la filtración considerable, cada valor de CTSE i , como se muestra en la fig. 1.4 b),
será igual al correspondiente valor de CPE i , por lo que se mantiene la condición de
que en la ecuación (1.8), b0 = 0, b1 = 1 y r = 1.
Si la fuerza motriz de la filtración es considerable, en el caso hipotético de
sedimentos igualmente compresibles, o sea cuando la desviación típica de los
factores de compresibilidad S γ tiende a cero, el incremento de la CTSE i , respecto al
correspondiente valor de la CPE i , obtenido a partir de la misma suspensión, será el
mismo cualquiera sea la suspensión y puede esperarse el comportamiento ilustrado
en la fig. 1.4 c), donde se observa que la recta se ha desplazado paralelamente
hacia valores mayores de CTSE. En este caso, se mantiene la igualdad del
coeficiente de correlación y la pendiente a la unidad, pero el intercepto es negativo.

Fig. 1.4 Influencia hipotética de la fuerza motriz de la filtración y la compresibilidad de los
sedimentos, sobre el comportamiento de la CPE en función de la CTSE.
a) ∆P → 0; γ ≥ 0; S γ ≥ 0 ; b) ∆P ≥ 0; γ → 0 ; c) ∆P &gt; 0; γ &gt; 0; S γ → 0 ; d) ∆P &gt; 0; S γ &gt; 0 .

Por último, si como en la situación hipotética anterior la fuerza motriz de la filtración
es considerable; pero los sedimentos, como ocurre en la realidad, además de ser
compresibles, la desviación típica de los factores de compresibilidad Sγ es mayor

29

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

que cero ( S γ &gt; 0 ), el incremento de la CTSE i respecto a la CPE i , no será el mismo
en todos los sedimentos. Por consiguiente, los puntos experimentales se dispersarán
y el coeficiente de correlación lineal será menor que la unidad. En este caso, la
pendiente y el intercepto serán distintos de la unidad y de cero respectivamente.
Los razonamientos expuestos hasta el momento permiten plantear lo siguiente
•

La CPE correlaciona positivamente con la CTSE.

•

La fuerza motriz de la filtración ∆P , influye sobre el coeficiente de correlación y
ambos parámetros de la ecuación de regresión;

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la filtración ∆P , factores
de compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos y desviación típica de
estos factores S γ tiende a cero, el coeficiente de correlación tiende a la unidad.

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la filtración ∆P y factores
de compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos tiende a cero, el
intercepto tiende a cero.

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la filtración ∆P , factores
de compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos y desviación típica de
estos factores S γ tienden a cero, la pendiente tiende a la unidad.

Al incrementarse la fuerza motriz de la filtración se incrementa la fuerza de
compresión y con ello aumenta la dispersión del incremento de concentración
(CTSE i -CPE i ). A partir de cierto valor de presión, puede ocurrir la deformación
elástica y el quebrantamiento de las partículas individuales (Tiller y Yeh, 1987). Este
cambio en el mecanismo de compresión, cuya manifestación tiene lugar
principalmente

a

elevadas

presiones

de

filtración,

también

puede

influir

positivamente sobre la referida dispersión.
Lo anterior corrobora que la fuerza motriz de la filtración ∆P , influye negativamente
sobre el coeficiente de correlación lineal entre la CPE y la CTSE.
Por otra parte, a medida que mayor sea la desviación típica de los factores de
compresibilidad S γ , mayor será la desviación típica de los incrementos individuales
de concentración (CTSE i -CPE i ). Con ello también se incrementará la dispersión de
los puntos experimentales y disminuirá el coeficiente de correlación lineal. Esto

30

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

permite afirmar que la desviación típica de los factores de compresibilidad influye
negativamente sobre el coeficiente de correlación lineal entre la CPE y la CTSE.
Luego, si los sedimentos obtenidos a partir de suspensiones lateríticas además de
ser compresibles, como ha sido demostrado por el autor y colaboradores (1997), la
desviación típica de los factores de compresibilidad S γ es distinta de cero, se puede
esperar que la CPE correlacione con la CTSE.
Obviamente el grado de heterogeneidad del sedimento, influye sobre su
concentración de sólidos. Sobre esto a su vez influye el efecto de segregación que
provoca la diferencia entre las velocidades de sedimentación, de las partículas con
diferentes diámetros y densidades.
Lu (1998) demuestra que como resultado de lo anterior, tanto en la sedimentación
como en la filtración gravitatorias y en la filtración a presión, la distribución de las
partículas

en

el

sedimento

siempre

será

heterogénea.

Sin

embargo,

la

sedimentación gravitatoria es el proceso que conduce a la formación de un
sedimento más heterogéneo. Este comportamiento él lo atribuye a la reducción de la
diferencia entre la velocidad de las partículas, como resultado de un flujo de líquido
descendente durante la filtración.
El autor considera necesario tener en cuenta, que el tiempo de formación del
sedimento se reduce con el incremento de la fuerza motriz de la filtración ∆P . Con
ello se reduce el tiempo de existencia de las zonas donde es posible la segregación
(ver fig. 1.2b). Esto conduce a que las partículas tengan menos oportunidad de
clasificarse durante su caída.
De lo anterior se deduce que sobre la CTSE pueden influir los factores que influyen
sobre el tiempo de existencia de las zonas que se encuentran encima de la capa de
sedimento. Estos factores son el tiempo transcurrido desde que se vierte la muestra
en el filtro hasta que se aplica la fuerza motriz de la filtración (tiempo de espera) y la
masa de la muestra de suspensión. El incremento del tamaño de la muestra,
incrementa el tiempo de existencia de las zonas donde es posible la segregación.
Otro factor que debe ser considerado es, la concentración de sólidos inicial φ 0 . Con
el incremento de la concentración de sólidos inicial φ 0 , la sedimentación se hace
más obstaculizada. Como resultado de ello, la segregación se produce en menor

31

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

grado. Esto, durante la sedimentación, da como resultado la obtención de un
producto espesado más homogéneo y más concentrado.
Sin embargo, durante la filtración aparece como tendencia un efecto negativo de la
concentración de sólidos inicial φ 0 sobre la CTSE. Sobre ello, Tiller y Yeh (1987)
plantean que las suspensiones diluidas tienden a producir sedimentos más
compactos. Las suspensiones más concentradas producen sedimentos de
estructuras más abiertas. A bajas concentraciones, cada partícula penetra
individualmente en los poros de la torta; sin embargo, a elevadas concentraciones
aparece un efecto de obstaculización que conlleva a la formación de bóvedas en la
entrada de los poros. De lo anterior se deduce que entre los factores que pueden
influir sobre la CPE y la CTSE se encuentra la concentración de sólidos inicial φ 0 en
la suspensión. Esta influencia es positiva en el caso de la primera variable y resulta
más complicada en el caso de la segunda.
La temperatura influye muy poco en la estructura de la torta Shushikov (1971).

1.2.4 Otras dependencia hipotéticas y generalización
En el epígrafe anterior se dedujo que la fuerza motriz de la filtración ∆P y la
desviación típica de los factores de compresibilidad de los sedimentos S γ , influyen
sobre el coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión
lineal. Un razonamiento similar permite llegar a conclusiones similares, en cuanto a
la influencia hipotética del coeficiente de separación Ks y la desviación típica de los
factores de compresibilidad de los sedimentos S i , sobre el coeficiente de correlación
entre la CPE y la concentración de sólidos en el producto obtenido por
sedimentación y por filtración centrífugas. La concentración de sólidos inicial φ 0 en la
suspensión, también puede influir sobre la correlación entre la CPE y la CPC.
La particularidad de la sedimentación centrífuga respecto a la sedimentación
gravitatoria, consiste en que la fuerza de compresión durante la sedimentación
centrífuga, es mayor que la fuerza de gravedad en un número de veces igual al
coeficiente de separación Ks .
Durante la filtración gravitatoria y a presión, la fuerza de compresión está dada por la
fuerza de gravedad y la fuerza de arrastre provocada por la fricción del líquido con el

32

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

sólido. Sin embargo, durante la filtración centrífuga la fuerza de gravedad puede ser
despreciada. La fuerza de compresión es la fuerza centrífuga, que se aplica
directamente sobre las partículas del sólido que forman la capa de sedimento y
también la fuerza de arrastre.
La torta puede ser sometida al escurrido, que por su esencia es el desplazamiento
del líquido presente en el medio poroso que constituye la torta, gracias al suministro
de aire. Esto se encuentra acompañado de un flujo bifásico (líquido-aire) a través del
medio poroso. En este caso gana en importancia en primer lugar, la acción de las
fuerzas capilares; en segundo lugar, la formación de grietas como resultado del
escurrido irregular y el debilitamiento de la estructura de la torta al quedar los poros
parcialmente libres de líquido; en tercer lugar, el estancamiento de humedad en los
poros cerrados o perpendiculares al gradiente de presión y en los poros de las
partículas sólidas. Esto permite concluir, que el coeficiente de correlación entre la
CPE y la CTE, debe ser menor que entre la primera y la CTSE.
Los factores que pueden influir sobre la CTSE, también pueden influir sobre la CTE.
Si la fuerza motriz de la filtración se obtiene gracias a la aplicación de presión sobre
la suspensión mediante un pistón, una vez formado el sedimento ocurre su
compresión mecánica, mediante un mecanismo similar al de la filtración centrífuga.
En este proceso, la fuerza además de ser aplicada sobre el líquido, se aplica
directamente sobre el sólido.
Razonamientos similares a los realizados durante el análisis de la posibilidad de
correlación entre la CPE y la CTSE permiten concluir, que entre la CPE y la
concentración de sólidos obtenida por compresión existe correlación.
En general se puede concluir, que el coeficiente de correlación disminuye, con el
incremento de la presión durante la filtración y la compresión mecánica, y del
coeficiente de separación durante la centrifugación.
A juzgar por los fundamentos teóricos expuestos en la bibliografía consultada, la VS
y las demás variables consideradas, pueden depender esencialmente de muchos
factores comunes que a su vez se encuentran interrelacionados. Estos factores son
los siguientes: la superficie específica del sólido, la diferencia efectiva entre la
densidad de las partículas ya sean individuales o agregadas y la densidad del fluido,
la viscosidad del fluido, la concentración de sólidos inicial φ 0 en la suspensión, la

33

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

función de distribución granulométrica, la forma de las partículas, la presencia de
floculantes. También pueden influir todos los factores que inciden sobre el potencial
Z y el espesor de la doble capa eléctrica; tales como, la estructura y composición de
la superficie sólida, la composición iónica de la suspensión y la afinidad de estos
iones con la superficie sólida.
Lo anterior constituye una premisa a favor de la existencia de correlación entre la VS
y la CPE. Sin embargo, la influencia de estos factores y sus interacciones, sobre la
VS y la CPE, es demasiado complicada para poder llegar a conclusiones
incuestionables sobre de la existencia de correlación entre estas variables. Se sabe
por ejemplo, que cualquier proceso de agregación, que conlleve al incremento del
volumen de líquido inmovilizado o retenido por estancamiento dentro de los
agregados, a pesar de que conlleva al incremento de la VS, puede conllevar a la
disminución de la CPE (Vian y Ocon, 1983).
El volumen del líquido inmovilizado por la unidad de volumen de sólido, varía desde
cero para las esferas dispersas, hasta la unidad ó más para las suspensiones
concentradas y con un elevado grado de agregación (Vian y Ocon, 1983). Esto
permite valorar el importante efecto negativo, que puede provocar este factor sobre
la correlación entre VS y la CPE.
Evidencias prácticas de este comportamiento, se aprecian en la tesis doctoral de
Beyrís (1997). En ese trabajo se observa la existencia de suspensiones que
inicialmente sedimentan a gran velocidad; sin embargo, a medida que la
concentración de sólidos se incrementa, la pendiente de la curva disminuye
bruscamente, hasta llegar a concentraciones finales menores que las alcanzadas a
partir de suspensiones cuya cinética de sedimentación en la etapa inicial es más
lenta.
Otras premisas sobre la afectación que puede sufrir la correlación entre la CPE y la
VS, pueden ser encontradas mediante el estudio más detallado de la situación
representada en la fig. 1.2b).
En la zona donde la concentración de sólidos es igual a la inicial ( φ = φ 0 ), las
partículas sólidas sedimentan en el seno del líquido bajo la acción de la fuerza de
gravedad y a pesar de las colisiones, es imposible hablar de contacto permanente

34

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

entre las partículas. Tampoco se puede hablar de la acción continua de un esfuerzo
entre ellas.
En la zona de transición, donde la concentración de sólidos es mayor que la inicial y
menor o igual que la crítica, a medida que se avanza de arriba hacia abajo, las
colisiones, como eventos instantáneos, paulatinamente ceden su importancia al
contacto propiamente dicho. De ese modo se llega a la capa de concentración de
sólidos crítica ( φ = φ c ), donde el contacto continuo entre las partículas, permite la
aparición de un esfuerzo permanente entre ellas.
En la capa de sedimento, el sólido se ha estructurado en una malla, red o matriz,
que a pesar de ser muy porosa y compresible, de cierto modo constituye un medio
de confinamiento del líquido.
De modo que, al sistema líquido-sólido en la zona del sedimento en compresión, les
son inherentes rasgos cualitativamente diferentes de los inherentes a la zona donde
ocurre la sedimentación propiamente dicho.
Al mismo tiempo, la fuerza motriz de la sedimentación es la suma algebraica de la
fuerza de gravedad, la fuerza de Arquímedes y la fuerza de arrastre provocada por la
fricción del líquido con el sólido. No obstante, en el caso de la compresión, participa
también la fuerza de fricción entre las partículas sólidas. Lo anterior introduce una
premisa que influye negativamente sobre la posibilidad de que exista correlación
entre la CPE y la velocidad de sedimentación.
Esto permite concluir, que existen premisas teóricas sobre la posibilidad de que la
VS correlacione con la CPE y de que el coeficiente de correlación entre estas dos
variables sea relativamente bajo.
Del párrafo que sigue a la ecuación (1.7), se deduce que el coeficiente de
correlación y los parámetros de la ecuación de regresión, dependen esencialmente
de la presión de compresión y esta a su vez se encuentra en dependencia de la
fuerza motriz de la filtración ∆P y del coeficiente de separación. Luego, si lo anterior
se

hace extensivo

a

la

centrifugación,

en

las

conclusiones

acerca

del

comportamiento del coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de
regresión, los términos fuerza motriz de la filtración ∆P y coeficiente de separación
Ks , pueden ser sustituidos por el término general, presión de compresión Pc .

35

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

Si se toma en consideración que los sedimentos más concentrados (menos porosos)
tienden a ser menos compresibles (Tiller y Yeh, 1987), se puede deducir que si los
valores de CPE son suficientemente elevados, la concentración de sólidos obtenida
por otros métodos, tiende a igualarse a la CPE.

Conclusiones
1. El problema de la predicicción de la CPE, no ha sido resuelto satisfactoriamente y
el estudio de la posibilidad de predecir esta variable mediante la concentración de
sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquidosólido, contribuye a la solución de un problema global.
2. Como resultado del estudio de los fundamentos teóricos de la separación de
sistemas líquido-sólido, se obtiene la siguiente información a considerar durante
el diseño experimental.
•

Pueden correlacionar con la CPE, la CTSE, la CTE, la CPC, la concentración
de sólidos obtenida por filtración centrífuga y la obtenida por compresión
mecánica.

•

Los factores que pueden influir sobre la correlación entre la CPE y las
variables referidas más arriba se dividen en tres grupos:
‫־‬

Factores que influyen sobre la filtración, el escurrido y la compresión
mecánica por separado o sobre todos estos procesos la vez (se asume
que

el

proceso

se

realiza

con

el

medio

filtrante

colocado

horizontalmente): fuerza motriz de la filtración, fuerza motriz del
escurrido, fuerza motriz de la compresión mecánica, tiempo de espera
antes de aplicar la fuerza motriz de la filtración y tamaño de la muestra.
‫־‬

Factores que pueden influir sobre la sedimentación o la filtración
centrífugas: coeficiente de separación Ks y tiempo de espera antes de
iniciar la filtración centrífuga.

‫־‬

Factores que influyen simultáneamente en todos los procesos: la
superficie específica del sólido, la diferencia efectiva entre la densidad
de las partículas, ya sean individuales o agregadas y la densidad de la
suspensión, la viscosidad del fluido, la concentración de sólidos inicial
en la suspensión φ 0 , la función de distribución granulométrica, la forma
de las partículas, la presencia de floculantes. También todos los

36

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

factores que inciden sobre el potencial Z y el espesor de la doble capa
eléctrica; tales como, la estructura y composición de la superficie
sólida, la composición iónica de la suspensión y la afinidad de estos
iones con la superficie sólida.
3. Como resultado del estudio de los fundamentos de la separación mecánica de
sistemas líquido-sólido, se predice el siguiente comportamiento de la relación
estadística entre la CPE y la concentración de sólidos obtenida por otros métodos
de separación mecánica:
•

La CPE correlaciona positivamente con la CTSE, la CTE, la CPC, así como
con la concentración de sólidos en el producto obtenido por filtración
centrífuga y en el producto obtenido por compresión mecánica.

•

El coeficiente de correlación lineal entre la CPE y las variables explicativas,
es función decreciente de la fuerza motriz la compresión Pc y de la desviación
típica de los factores de compresibilidad S γ .

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la compresión Pc ,
factores de compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos y
desviación típica de estos factores S γ tiende a cero, el coeficiente de
correlación tiende a la unidad.

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la compresión Pc y
factores de compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos tiende a
cero, el intercepto tiende a cero.

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la compresión Pc ,
factores de compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos y
desviación típica de estos factores S γ tiende a cero, la pendiente tiende a la
unidad.

•

La influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 en la suspensión sobre
la CPE es positiva, sin embargo, esta influencia sobre la CTSE debe ser más
complicada.

•

El coeficiente de correlación entre la CPE y la CTE debe ser menor, que entre
la primera variable y la CTSE.

37

�Alcance de la investigación y resultados teóricos

•

Si los valores de CPE son suficientemente elevados, la concentración de
sólidos obtenida por otros métodos, tiende a igualarse a la CPE.

•

Existen premisas teóricas sobre la posibilidad de que la VS correlacione con
la CPE y de que el coeficiente de correlación entre estas dos variables sea
relativamente bajo.

38

�CAPÍTULO 2
MATERIALES Y MÉTODOS

Una vez determinado el alcance de la investigación, preseleccionadas las variables
que pueden correlacionar con la CPE y prevista la influencia de los factores más
importantes, sobre el coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de
regresión, se fundamenta el diseño de los experimentos para la comprobación
empírica de los resultados teóricos. También se explica la metodología general para
el análisis de correlación y regresión.

2.1 Obtención de las muestras de trabajo y diseño experimental general
2.1.1 Obtención de las muestras de trabajo
Para el muestreo se tuvo en cuenta que el valor de cada variable a considerar,
obtenido a partir de una muestra, debe diferenciarse del obtenido a partir de otra
muestra, lo suficiente como para que sea posible detectar la correlación entre ellas,
con una cantidad de puntos experimentales relativamente pequeña.
De los factores que influyen simultáneamente sobre estas variables (ver
conclusiones del capítulo anterior), la función de distribución granulométrica, la forma
de las partículas y la estructura y composición de la superficie sólida, son
características del mineral. De ellas, la estructura y composición de la superficie
sólida, a su vez depende de la composición mineralógica y química del mineral.
Hernández (1997) y Beyrís (1997), se han referido a la elevada variabilidad que
caracteriza a los yacimientos lateríticos, en cuanto a composición mineralógica,
química, granulométrica y morfológica en la misma cota nivelada.
Sobre esta base, a partir del mineral que era extraído en los frentes de explotación,
se tomaron 10 muestras representativas, de aproximadamente 25 kg cada una. En lo
adelante, estas se denominan muestras puras.
En el laboratorio las muestras se sometieron al secado por separado a la intemperie,
simultáneamente con el desmenuzamiento y escogido manual, con el objetivo de

39

�Materiales y métodos

separar los fragmentos de serpentina dura que posteriormente podían entorpecer el
lavado de la suspensión con un agitador de turbina cerrada.
A continuación se determinó la masa total de sólidos necesaria para cada
experimento (anexo 1), o las masas parciales en aquellos experimentos que se
realizaron

con

suspensiones

formadas

por

mezclas

de

muestras

puras.

Seguidamente se homogenizó por el método del lienzo y se muestreó por el método
de la red según explican Mitrofanov et al. (1974).
De modo que, la obtención de las muestras de trabajo se resume en los siguientes
pasos:
1. Obtención de las muestras puras a partir de los yacimientos en explotación.
2. Preparación de las muestras puras.
3. Cálculos preliminares.
4. Homogenización y muestreo.

2.1.2 Selección de las variables explicativas y los factores a considerar en el
plan experimental
De las variables que de acuerdo con las conclusiones del capítulo anterior, pueden
correlacionar con la CPE, para el estudio experimental son seleccionadas las de más
fácil determinación: la CTSE, la CTE y la CPC.
De los factores que pueden influir sobre la CTSE y la CTE, el tiempo de espera se
asume constante e igual a cero. Eso quiere decir que la muestra se agita antes de
ser vertida en el filtro e inmediatamente después de vertida, es aplicada la fuerza
motriz de la filtración. Para determinar la masa de la muestra, como se verá más
adelante se tiene en cuenta el error mínimo admisible durante la determinación de
estas variables.
Para simplificar, la influencia de la fuerza motriz sobre la CTE no se estudia. Las
razones para tomar esta decisión se explican detalladamente en el epígrafe 2.1.3.
Para la sedimentación centrífuga se tiene en cuenta el único factor que en las
conclusiones del capítulo anterior es considerado importante: el coeficiente de
separación Ks .

40

�Materiales y métodos

De los factores que según las conclusiones del capítulo anterior, pueden influir
simultáneamente en todos los procesos, es necesario seleccionar, cuales son
aquellos cuya influencia debe ser estudiada. Para ello se parte de que una vez
tomadas las muestras de sólidos, quedan preestablecidos los factores que tienen
que ver con las características del mineral (superficie específica del sólido, diferencia
efectiva entre la densidad de las partículas, densidad de la suspensión, función de
distribución granulométrica, forma de las partículas, estructura y composición de la
superficie sólida y afinidad de los iónes en la fase líquida con la superficie sólida).
De modo que, los factores que pueden ser considerados son la concentración de
sólidos inicial φ 0 y las condiciones de preparación de la suspensión, que pueden
influir sobre el grado de dispersión de los conglomerados de partículas asociadas
físicamente en el mineral crudo. Eso puede determinar el nivel de los factores que
como se expresa en las conclusiones del epígrafe anterior, pueden influir
simultáneamente en los procesos de sedimentación gravitatoria, sedimentación
centrífuga, filtración y escurrido.
La influencia de las condiciones de agitación, se valoran a través de la intensidad de
agitación I a durante la preparación de la suspensión. El tiempo de agitación se
mantiene constante.
Para evitar la excesiva complicación del estudio experimental, como único medio de
dispersión del sólido se utiliza el agua común, sin agentes químicos ni floculantes.
Luego, en el diseño experimental se tiene en cuenta la influencia de la concentración
de sólidos inicial φ 0 y la intensidad de agitación I a . Por razones que se explican en
el próximo epígrafe, la influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0
particularmente sobre la VS, no se estudia.
En la fig. 2.1 se presenta el diagrama que muestra cuáles son los factores cuya
influencia sobre el coeficiente de correlación se estudia y a través de cuáles de las
variables intermedias (CTE, CTSE, CPE, VS y CPC), puede manifestarse esta
influencia. En este diagrama se observa que la fuerza motriz de la filtración, puede
influir sobre la correlación entre la CPE y la CTSE, a través de la CTSE. La influencia
de la intensidad de agitación I a sobre todos los coeficientes de correlación, puede
manifestarse a través de todas las variables intermedias. La influencia de la

41

�Materiales y métodos

concentración de sólidos inicial φ 0 sobre todos los coeficientes de correlación, puede
manifestarse a través de todas las variables intermedias, excepto la VS, pues esta
variable fue determinada en un nivel único de concentración de sólidos inicial φ 0 .

Fig 2.1 Factores cuya influencia sobre el coeficiente de correlación, se estudia.

2.1.3 Matriz experimental y metodología general de la investigación
Para determinar la CTSE se tuvieron en consideración dos niveles de presión ∆P. El
nivel inferior corresponde a la filtración bajo la fuerza de gravedad y el superior a la
filtración al vacío con una diferencia de presión igual a 29,4 kPa (0,3 at). En calidad
de nivel inferior se asumió la filtración gravitatoria, porque esta es la condición que
garantiza el menor costo de la instalación para la predicción de la CPE, mientras que
el tiempo de experimentación es máximo. El nivel superior fue el que mediante
tentativas preliminares pudo ser considerado racional. Para ello se tuvo en cuenta el
compromiso entre la necesidad de garantizar la reducción del tiempo de
experimentación como resultado del aumento de la fuerza motriz de la filtración y a
la vez trabajar con enrarecimientos relativamente bajos, para tener la posibilidad de
mantener en funcionamiento la bomba de vacío durante amplios intervalos de
tiempo, sin riesgo de sobrecalentamiento.
La CTE se obtuvo solamente por filtración al vacío, pues el tiempo necesario para
determinar la CTE por filtración gravitatoria, desde el punto de vista práctico se
consideró excesivamente prolongado.
Para determinar la CPC, tentativamente el nivel superior del coeficiente de
separación se asumió igual a 2000 y el inferior igual a 1000.

42

�Materiales y métodos

Fueron considerados dos niveles de intensidad de agitación I a . El inferior
corresponde al lavado del mineral mediante el removido manual, seguido por la
homogeneización y muestreo bajo un criterio de Reynolds Re = 2,4 ⋅ 10 4. El superior
corresponde al lavado bajo un criterio de Reynolds Re = 1,0 ⋅ 10 5 , seguido por la
homogeneización y el muestreo bajo el mismo criterio de Reynolds. El cálculo del
criterio de Reynolds aparece en el anexo 2. Detalles sobre la preparación de la
suspensión aparecen en el epígrafe 2.2.1.
Fueron utilizados dos niveles de concentración de sólidos inicial: 3,95 y 8,58 % en
volumen. Estas concentraciones volumétricas corresponden aproximadamente a las
concentraciones másicas 12,5 % y 25 %, bajo el supuesto de que la densidad del
mineral es igual a 3,55 g/cm3.
Pruebas preliminares demostraron que si la concentración de sólidos inicial φ 0 en la
suspensión para la prueba de sedimentación es cercana al 25 % en masa, la altura
recorrida por la interfase agua-suspensión en el transcurso de 2 h, es tan pequeña,
que los errores relativos cometidos en su lectura, resultan inadmisibles. Esto explica
por qué, en el nivel industrial para determinar la velocidad de sedimentación la
suspensión se diluye hasta 12,5 %. Sobre esta misma base en el diseño
experimental, la VS inicial fue determinada únicamente en el nivel mínimo de
concentración de sólidos inicial φ 0 , que es similar al utilizado para el mismo
propósito en el nivel industrial.
Otra particularidad conocida de la velocidad de sedimentación como variable
predictora consiste, en que la concentración de sólidos inicial en la suspensión φ 0 ,
influye significativamente sobre ella. Eso conlleva, a que en la planta de
“Espesadores”, donde se realiza la prueba de sedimentación a la suspensión
preparada en condiciones industriales, la concentración de sólidos inicial φ 0 debe
mantenerse bajo control riguroso, para disminuir el efecto perturbador de sus
variaciones, sobre la lectura de la VS.
Cuando la CPE debe ser predicha y no se cuenta con la suspensión preparada,
además de controlar la concentración de sólidos φ 0 , es necesario controlar las
condiciones de preparación de la suspensión en cuanto a intensidad de agitación I a .

43

�Materiales y métodos

En general la influencia de las condiciones experimentales sobre las variables
explicativas, conlleva a la necesidad de mantener estas condiciones bajo control.
Esto constituye una razón más para incluir la concentración de sólidos inicial φ 0 y la
intensidad de agitación I a , entre los factores a considerar en el diseño experimental.
En la tabla 2.1 se muestran los valores asignados a cada factor en sus dos niveles.

Tabla 2.1. Factores considerados y sus niveles reales
No.
1

φ 0 , % vol.

2

I ag

3
4

∆P
Ks

Nivel inferior

Nivel superior

3,95

8,58

El correspondiente al lavado manual y

Re = 1,0 ⋅ 10 5

Re = 2,4 ⋅ 10 4 durante el muestreo
0,392 kPa (4 cm de H 2 O)
1000

29,43 kPa (0,3 at)
2000

En la tabla 2.2, se muestran las combinaciones de condiciones experimentales
codificadas. El nivel inferior y superior asignado a cada factor, se representa con los
signos ( - ) y ( + ) respectivamente.

Tabla 2.2 Matriz experimental codificada
CPE, CTSE, CTE, CPC CTSE CTE CPC
No. Serie
1
2
3
4

A
B
C
D

φ0

Ia

+
+
-

+
+

∆P
-

+
+
+
+

∆P
+
+
+
+

Ks
-

+
+
+
+

VS

φ0 I a
-

+
+

En esta tabla se muestra que en la serie A, cuando en calidad de variable explicativa
se asumió la concentración de sólidos en la torta sin escurrir CTSE, se aplicaron
combinaciones de tratamiento de tres factores: la concentración de sólidos inicial φ0 ,
la intensidad de agitación I a durante la preparación de la suspensión y la presión
∆P durante la filtración. Cuando en calidad la variable explicativa es la CPC, en

calidad de tercer factor se consideró el coeficiente de separación Ks. Cuando en
calidad de variable predictora se tomó la CTE, conforme ha sido fundamentado
anteriormente, esta variable se tomó solamente en el nivel superior de presión ∆P.

44

�Materiales y métodos

Cada serie experimental está compuesta de 13 corridas. El esquema de una corrida
experimental se resume con arreglo a lo mostrado en la fig. 2.2, como sigue.
Primeramente se llevó a cabo el lavado y la clasificación de la muestra de trabajo
que contiene mineral de una o varias muestras puras, con la obtención de la clase
&gt;0,83 mm en calidad de rechazo y la clase &lt;0,83 mm, que formó parte de la
suspensión de trabajo. El lavado se realizó en uno de los niveles de intensidad de
agitación I a referidos más arriba.
Una vez preparada la suspensión, se reajustó la concentración de sólidos para
garantizar el nivel preestablecido de este factor.
A partir de esta suspensión, se tomaron las muestras para realizar las siguientes
pruebas:
•

Sedimentación gravitatoria para determinar la CPE.

•

Sedimentación gravitatoria para determinar la VS después de nivelar la
concentración de sólidos inicial φ0 en el nivel inferior (3,95 % en volumen).

•

Filtración gravitatoria sin escurrido que corresponde en el nivel inferior de presión
∆P .

•

Filtración al vacío sin escurrido.

•

Filtración al vacío con escurrido.

•

Sedimentación centrífuga en el nivel inferior del coeficiente de separación Ks.

•

Sedimentación centrífuga en el nivel superior del coeficiente de separación Ks.

De ese modo, se obtuvieron los pares ordenados (CTSE, CPE), (CTE, CPE), (CPC,
CPE), y (VS, CPE).
Los detalles metodológicos sobre la ejecución de cada operación, aparecen en los
epígrafes (2.2.1 – 2.2.4).
En la tabla 2.3 se observa que una serie experimental consta de 13 corridas,
designadas cada una con los subíndices del 1 al 13. En la fila 1 se puede apreciar,
que para realizar las corridas experimentales A 1 , B 1 , C 1 y D 1 , fueron utilizadas
muestras de trabajo, 100 % constituidas por mineral de la muestra pura No. 1. En la
fila 8 se aprecia que la octava corrida de cada una de las series experimentales, fue
realizada con muestras de trabajo constituidas por el 35 % de la muestra pura No. 1

45

�Materiales y métodos

y el 65 % de la muestra pura No. 2. Quiere decir que las corridas de igual No. de
orden, fueron realizadas con muestras de trabajo similares.

Fig. 2.2 Esquema de una corrida experimental

El orden en que serían realizadas las corridas experimentales, se decidió
parcialmente al azar. Para tomar esta decisión se tuvo en cuenta lo explicado en el
anexo 3, acerca de la autocorrelación y la importancia de la aleatorización,
Para decidir cual de las corridas con número de orden igual a uno (A 1 , B 1 , C 1 y D 1 ),
sería la primera en ser realizada, se tomaron cuatro recortes de papel, se anotó en
cada uno el código de una de las series (A, B, C, D) y se colocaron en una urna, a
partir de la cual, se extrajeron aleatoriamente. Se anotó el orden en que serían
realizadas las corridas (por ejemplo: A 1 , C 1 , D 1 , B 1 ). En el caso de las corridas con
número de orden igual a dos se procedió similarmente; así sucesivamente, hasta
completar las 13 corridas de las cuatro series experimentales.

46

�Materiales y métodos

Tabla 2.3. Densidad del sólido y contenido de cada muestra pura en las muestras de trabajo
No. de la muestra
Densidad de la muestra pura, g/cm
Código
del experimento

No.

1

2

3

4

5

6

7

8

3

9

10

Densidad
de
la
muestra
de trabajo
3,74 3,80 3,77 3,69 3,69 3,57 3,74 3,56 3,73 3,78
Contenido de cada muestra en el material utilizado en el
experimento, partes másicas

1

A1, B1, C1, D1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

3,74

2

A2, B2, C2, D2

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

3,80

3

A3, B3, C3, D3

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

3,77

4

A4, B4, C4, D4

0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

3,69

5

A5, B5, C5, D5

0

0

0

0

1

0

0

0

0

0

3,69

6

A6, B6, C6, D6

0

0

0

0

0

1

0

0

0

0

3,57

7

A7, B7, C7, D7

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

3,56

8

A 8 , B 8 , C 8 , D 8 0,35 0,65

0

0

0

0

0

0

0

0

3,78

9

A 9 , B 9 , C 9 , D 9 0,35

0

0,65

0

0

0

0

0

0

0

3,76

10 A 10 … D 10

0

0

0

0,35

0

0,65

0

0

0

0

3,61

11 A 11 … D 11

0

0

0

0

0

0

0,35

0

0,65

0

3,73

12 A 12 ... D 12

0

0

0

0

0

0

0

0

3,78

0

3,69

13 A 13 ... D 13

0,35 0,65

0,18 0,08 0,10 0,03 0,20 0,08 0,10 0,18 0,05

La cantidad mínima de mediciones fue seleccionada a partir de pruebas
preliminares, donde se realizaron cuatro mediciones, que permitieron determinar el
error relativo por la ecuación

δx =

∆x ⋅ 100
x

(2.1)

donde ∆x es el error absoluto de estimación y x es el promedio.
Para determinar el error absoluto de estimación ∆x, se asumió un nivel de confianza

α = 0,05 y se tuvo en cuenta que de acuerdo con Freund (1992), cuando el número
de mediciones es menor que 30 resulta válida la siguiente ecuación
∆x = tα

S n −1
2

; n −1

n

(2.2)

donde tα 2; n −1 - percentil de orden 100(1 − α / 2 ) de la distribución t con f = (n − 1)
grados de libertad; S n −1 - desviación típica de la muestra; n - número de mediciones.

47

�Materiales y métodos

La obtención de errores relativos δx mucho menores que el 3 % dio la posibilidad de
admitir, que para obtener el promedio de las variables en cada corrida, es suficiente
realizar tres mediciones. En la tabla 2.4 aparecen los intervalos en que varían la
desviación típica S n −1 , calculada mediante la función “DESVEST” del tabulador
“Microsoft Excel 2000” y el error relativo δx .

Tabla 2.4 Intervalos de variación de la desviación típica y el error relativo
Variable
CPC
CTSE
VS
CTE

0,1
0,5
0,6
1,0

S n-1
0,3
0,8
1,1
1,3

δx
0,2
1,2
1,4
2,5

0,7
2,0
2,7
3,2

La limpieza de errores graves se realizó mediante el criterio de Student, que de
acuerdo con Mitrofanov (1974), se determina por el estadígrafo
t=

x* − x
S n −1

(2.3)

donde x* - medición sospechosa.
El valor calculado de t se comparó con su valor crítico, correspondiente al nivel de
significación máximo admisible (0,05) y grados de libertad f = n − 1 (Mitrofanov,
1974). Ante la aparición de un error grave, la lectura correspondiente se repitió.

2.2 Procedimientos experimentales particulares
2.2.1 Preparación y muestreo de la suspensión
Una vez que se obtuvieron las muestras de trabajo, se añadió aproximadamente el
85 % del volumen de agua necesario para obtener la concentración de sólidos
deseada (anexo 1). A continuación se ejecutó el lavado a la intensidad de agitación
I a preestablecida y seguidamente se agitó durante 40 min mientras se reajustaba la

concentración de sólidos en la suspensión y se practicaba el muestreo.
El lavado en el nivel mínimo de intensidad de agitación I a se realizó mediante el
removido manual, hasta percibir por apreciación táctil, que la fracción más gruesa
había sido liberada de la mayor parte de la fracción fina. La agitación para el reajuste
48

�Materiales y métodos

de la concentración de sólidos y el muestreo, se realizaron bajo el criterio de
Reynolds referido en el epígrafe 2.1.3.
Para el lavado con la intensidad de agitación I a correspondiente al nivel superior,
después de poner en marcha el agitador a la frecuencia de rotación que garantiza un
criterio de Reynolds igual al referido en el epígrafe 2.1.3, se añadió lentamente la
muestra de trabajo y se mantuvo la agitación durante 1 h.
A pesar de que esta operación, ha sido denominada lavado, es necesario aclarar
que en el sentido estricto del término, este proceso termina después de tamizar por
vía húmeda con ayuda de una brocha, hasta lograr que la clase &gt;0,83 mm quedara
virtualmente libre de la clase &lt;0,83 mm.
El reajuste de la concentración de sólidos se realizó iterativamente (anexo 1), hasta
lograr que la concentración de sólidos real se diferenciara de la necesaria en no más
de 3 % relativos. Esto en el caso donde la concentración de sólidos deseada es 8,58
% en volumen, es igual a 0,26 % en volumen, puesto que 0,26/8,58 = 0,03.
Las muestras de suspensión se tomaron manualmente de diferentes partes del
volumen de la suspensión mientras se agitaba y se vertieron de forma intercalada en
las probetas para la sedimentación gravitatoria y en los frascos destinados a
almacenar las muestras para la filtración y la sedimentación centrífuga. Dicho de otro
modo, el contenido del tomamuestras se tomó unas veces para la centrifugación,
otras para la filtración y otras para la sedimentación. Así sucesivamente, hasta
completar el volumen deseado para cada prueba.
El llenado de las probetas se realizó mediante un tomamuestras cuyo volumen es
igual a 90 cm3. El volumen del toma-muestras para las pruebas de sedimentación
centrífuga y filtración es igual a 35 cm3.
La calidad del muestreo se comprobó mediante una prueba de control.
Para esta prueba se obtuvieron experimentalmente 4 valores de concentración de
sólidos inicial de la suspensión. A continuación se tomaron las muestras para una
corrida experimental y posteriormente se determinó la concentración de sólidos en la
suspensión residual. Lo mismo se hizo con el contenido de la fracción &lt;74 µm. Los
datos y resultados aparecen en la tabla 2.5.

49

�Materiales y métodos

En esta tabla, x es el promedio de la variable controlada; δx es el error relativo de
estimación, que se determina por la ecuación 2.1; α v y α m son la probabilidad de
significación observada de la igualdad de las varianzas y la probabilidad de
significación observada de la igualdad de las medias, calculadas respectivamente
por las funciones “PRUEBA. F” y “PRUEBA.T” de dos colas del del tabulador
“Microsoft Excel 2000”.

Tabla 2.5 Datos para el control de homogeneidad de las muestras
No.
1
2
3
4

Variable controlada

x1

x2

x3

x4

Concentración de sólidos inicial, % más. 26,2 26,4 26,3 26,6
Concentración de sólidos final, % más. 26,2 26,7 26,3 26,1
Contenido inicial de la fracción &lt;74 µm 87,9 89,4 87,1 86,3
Contenido final de la fracción &lt;74 µm 87,1 86,1 88,5 87,8

x
26,4
26,3
87,7
87,4

S n-1 ∆x

δx

0,2
0,3
1,3
1,0

1,1
0,50 0,76
1,5
2,4
0,68 0,73
1,8

0,3
0,4
2,1
1,6

αv

αm

Como se observa en la tabla 2.5, la probabilidad de significación observada de la
igualdad de varianzas α v es mucho mayor que 0,05. Es por ello, que para el cálculo
de la probabilidad de significación de la igualdad de las medias α m fue admitida la
igualdad de varianzas. Un valor de α m mayor que 0,05 sugiere que se puede aceptar
la falta de diferencia significativa entre las medias y permite concluir que ha sido
garantizada la homogeneidad de las muestras.

2.2.2 Prueba de sedimentación gravitatoria
Las pruebas de sedimentación gravitatoria para determinar la CPE y la VS, se
realizaron en probetas de 1000 cm3 . Para dar por terminada la prueba de
sedimentación destinada a determinar la CPE, se asumió como condición que la
altura de la capa de sedimento o producto espesado se mantuviese constante en el
transcurso de tres días.
Para determinar la densidad de las mezclas de n componentes, se conoce la
concentración de los componentes individuales

Ci

y sus correspondientes

densidades ρ i y se admite que el volumen total de cualquier mezcla, cuando no
ocurren interacciones químicas, es igual a la suma de los volúmenes parciales de los
componentes individuales. Luego, para 1 kg de mezcla se puede escribir

50

�Materiales y métodos

1

ρm

=

C1

ρ1

+

C2

ρ2

+

C3

ρ3

+ ... +

Cn

ρn

(2.4)

donde ρ m - densidad de la mezcla, g/cm3;
En el caso particular de las suspensiones líquido-sólido de acuerdo con Pavlov et al.
(1981) la densidad de la suspensión se determina a partir de la relación entre la
densidad del sólido ρ sol , la densidad del agua ρ ag y la fracción másica de sólidos
Csol , conforme la ecuación
1

ρs

=

C sol

ρ sol

+

1 − C sol

ρ ag

(2.4a)

Conceptualmente la concentración de sólidos en partes volumétricas, es la relación
entre el volumen de sólidos en suspensión y el volumen de suspensión. Por
consiguiente

ϕ=

m sol .ρ s
ρ
= C sol s
m s .ρ sol
ρ sol

(2.5)

donde msol , ms - masa de sólidos en suspensión y de la suspensión respectivamente,
kg;
La densidad de las muestras de mineral se determinó mediante el pignómetro a gas
modelo SPY-3, serie 467 fabricado por “Quantachrome Corporation”. En calidad de
gas pignométrico se utilizó Helio.
La densidad de las mezclas de mineral se determinó por la ecuación (2.4).
La concentración de sólidos inicial en partes másicas, se despeja de la ecuación
(2.4a).

C sol =

(ρ s − 1)ρ sol
ρ s ( ρ sol − 1)

⋅ 100

(2.4b)

La máxima desviación relativa de la concentración de sólidos inicial resultó igual a 2
% en volumen.
La concentración de sólidos final se determinó por la ecuación
C s, f =

M sol
M sol
=
M p ,e M s ,i − (Vs ,i − V p ,e )

(2.6)

51

�Materiales y métodos

donde M sol - masa de sólidos, g; M p ,e - masa del producto espesado, g; M s ,i - masa
de suspensión al inicio del experimento, g; Vs ,i - volumen de suspensión al inicio del
experimento, cm3; V p ,e - volumen del producto espesado, cm3.
En esta ecuación se admite que la densidad del agua es igual a 1 g/cm3.
La masa de sólidos se determinó por diferencia, después de filtrar el producto
espesado y secarlo.

2.2.3 Prueba de sedimentación centrífuga
Las pruebas de sedimentación centrífuga se realizaron en una centrífuga de
laboratorio modelo TDL-5-A, fabricada por “Shanghai Scientific Instrument Factory”,
dotada de control electrónico de frecuencia de rotación. Después de programar la
centrífuga

para las frecuencias de rotación deseadas, se comprobó que este

parámetro se mantenía prácticamente constante.
Para el cálculo del volumen de suspensión mínimo necesario para determinar la
CPC, se asumió que esta variable debe ser determinada con un error absoluto
máximo admisible igual a ± 0,25 %. Si se asume por experiencia una CPC mínima
igual a 50 %, este error absoluto representa un error relativo igual a 5 ⋅ 10 −3 .
La CPC se determinó por la fórmula

CPC =

M sol M 1 − M 2
=
M PC M 3 − M 2

donde M sol - masa de sólidos seco en el producto centrifugado, g; M PC - masa del
producto centrifugado húmedo, g; M 1 − masa del sólido seco con la tara, g; M 2 masa de la tara, g; M 3 - masa del producto centrifugado con la tara, g.
El error absoluto máximo de una suma algebraica es igual a la suma de los errores
absolutos de los sumandos y el error absoluto máximo de un cociente es la suma de
los errores absolutos del dividendo y el divisor (Danílina, et al., 1990). Luego, si
como en la ecuación (2.1), se representa por ∆ el error absoluto y por δ el error
relativo y se tiene en cuenta que el error absoluto de la balanza utilizada es igual
± 0,01 g , se puede plantear que

52

�Materiales y métodos

∆M sol = ∆M pc = 0,01 + 0,01 = 0,02 g

δ (CPC ) = δM sol + δM pc =

0,02 0,02
0,02
0,02
+
=
+
M sol M + 50 M
M sol 2 M sol
sol
sol
50

Al sustituir en esta ecuación el valor máximo admisible del error relativo

δ (CPC ) = 5 ⋅ 10−3 , se obtiene una masa de sólidos mínima necesaria igual a 6 g, que
en el caso de la menor concentración de sólidos inicial en partes másicas, están
contenidos en 6 0,125 = 48 cm 3 de suspensión. Este es el volumen mínimo de
suspensión, necesario para garantizar en la determinación de la CPC, un error
absoluto igual o menor que el máximo admisible, que fue asumido igual a 0,25 % en
masa.
Finalmente, para garantizar una reserva, se tomó una muestra cuyo volumen en el
nivel superior de concentración de sólidos inicial φ 0 es igual a 70 cm3 (dos tomamuestras de 35 cm3) y en el nivel inferior 140 cm3, que corresponde a una masa de
sólidos aproximadamente constante e igual a 21,4 g.
Para decidir el tiempo de centrifugación que garantiza la CPC de equilibrio, se
asumió por experiencia práctica que el tiempo necesario para alcanzar la CPE de
equilibrio generalmente no excede los 12 días. Luego, si se admite que la velocidad
de los procesos de sedimentación y compresión bajo el campo de fuerzas
centrífugas es proporcional al coeficiente de separación, el tiempo mínimo necesario
para alcanzar la CPC de equilibrio en las pruebas de centrifugación en el nivel
inferior del coeficiente de separación Ks = 1000, se puede valorar por la siguiente
relación
t min =

12 ⋅ 24 ⋅ 60
= 17 min
1000

Como el resultado del cálculo anterior tiene carácter aproximado, se realizó una
prueba de control.
Para ello se obtuvieron experimentalmente 5 valores de CPC, con el tiempo de
centrifugación igual a 20 min y 5 valores con el tiempo de centrifugación igual a 25
min. Los datos y resultados aparecen en la tabla 2.6, que es similar a la tabla 2.5.

53

�Materiales y métodos

Un análisis similar al realizado a los datos de la tabla 2.5, permite aceptar la falta de
diferencia significativa entre las medias. No obstante, para contar con una reserva, el
tiempo de centrifugación se admitió igual a 30 min.

Tabla 2.6 Datos para seleccionar el tiempo de centrifugación
Tiempo de
x
x2
x3
x4
x5
x S n-1 ∆x δx α v α m
centrifugación, min 1
1
20 min
53,51 53,72 53,49 53,84 53,86 53,68 0,18 0,25 0,47
0,50 0,29
2
25 min
53,68 53,55 53,91 54,14 53,79 53,81 0,23 0,32 0,59

No.

2.2.4 Prueba de filtración
La prueba de filtración se realizó en la instalación representada en la fig. 2.3,
formada por el embudo de porcelana (1), en el cual se coloca un filtro de papel de
filtración rápida. El embudo (1) se comunica con el matraz de succión (2), que realiza
la función de colector de filtrado. El enrarecimiento se garantiza mediante la bomba
de vacío (3) y puede ser regulado por medio de la válvula (4), que comunica al
tanque compensador de oscilaciones de presión (5) con la atmósfera. El
enrarecimiento es indicado por el vacuómetro metálico (6). La válvula de tres vías
(7), garantiza el enrarecimiento y la despresurización del matraz de succión (2) y del
filtro (1).
Para esta prueba una vez establecido el enrarecimiento deseado y colocado el filtro
de papel en el embudo (1), con un tomamuestras de 35 cm3 se vertieron 70 cm3 en
un frasco, al que posteriormente se le colocó la tapa, se agitó manualmente y se
vertió su contenido en el centro del embudo. Para la obtención de la torta húmeda, la
filtración se dio por concluida, al detectar visualmente la desaparición de todo
vestigio de suspensión fluida encima de la torta. El escurrido se realizó durante 20
min. Para determinar el tiempo de escurrido se realizaron pruebas preliminares
similares a la mostrada en el epígrafe 2.2.3 para el tiempo de centrifugación.
El volumen de la muestra es igual al fundamentado en el epígrafe 2.2.3 en el caso
de la prueba de sedimentación centrífuga.
La concentración de sólidos en la torta, se determinó como se hace en el caso del
sedimento obtenido por centrifugación.

54

�Materiales y métodos

Fig. 2.3 Esquema de la instalación experimental para la prueba de filtración

2.3 Correlación y regresión
Como medida de la capacidad predictiva de las variables consideradas en calidad de
explicativas, se utilizó el coeficiente de correlación muestral r, que es un estimador
del coeficiente de correlación poblacional ρ.
Para ello se asume que la CPE como variable respuesta o dependiente Y , puede
ser una función lineal tanto en las variables como en los parámetros, de cada una de
las variables explicativas o regresoras consideradas (CTSE, CTE, CPC y VS).
Luego, debe cumplirse la función
Y = β 0 + β1 X + ε

(2.9)

donde X - variable explicativa; ε - error (se conoce además como perturbación
estocástica); β 0 , β 1 - parámetros de la ecuación de regresión.
Los estimadores de β 0 y β 1 , se representan por b0 y b1 respectivamente.
El cálculo del coeficiente de correlación y el ajuste de la recta de regresión, se
realizó mediante la herramienta “Regresión” del tabulador “Microsoft Excel 2000”.
Para establecer la significación del coeficiente de correlación, se registró la
probabilidad de significación de la hipótesis nula que supone la igualdad a cero del
coeficiente de correlación, ofrecido por la referida herramienta y se comparó con el
nivel de significación máximo admisible (0,05). También se registraron los límites del

55

�Materiales y métodos

intervalo de confianza del coeficiente de correlación. Sobre esto se abunda en el
anexo 3, donde también se trata el control de los supuestos en que se basa el
cálculo de regresión lineal por el método de los mínimos cuadrados ordinarios. Para
este control se previo la posibilidad de que puedan cumplirse las ecuaciones de
regresión
Y = β 0 + β1 X 1 + β 2 X 2

(2.9a)

y

Y = β0 + β2 X 2

(2.9b)

donde X 1 es la variable asumida en calidad de explicativa y X 2 = X 12 .

Conclusiones
1. El diseño experimental está constituido por cuatro series experimentales, que
incluyen 13 corridas. En cada corrida se preparó una suspensión a partir de una
muestra de trabajo. De esta suspensión se tomaron las muestras para realizar las
pruebas de sedimentación gravitatoria, filtración y centrifugación, para determinar
las variables CPE, CTSE, CTE y VS en los niveles previamente seleccionados de
los factores intensidad de agitación I a durante el lavado, concentración de
sólidos inicial en la suspensión φ 0 , así como de la presión durante la filtración ∆P
y el coeficiente de separación durante la centrifugación Ks .
2. El esquema general de trabajo en el laboratorio, consistió en la selección de la
muestra de trabajo, seguida de la realización de la correspondiente corrida
experimental como se muestra en la fig. 2.1. Cada variable se determinó a partir
de tres mediciones. Ante la presencia de errores groseros, la determinación de la
variable se repitió hasta obtener como mínimo tres mediciones confiables. Estos
pasos se repitieron hasta completar la totalidad de las corridas.
3. Los mayores errores relativos, fueron observados en la determinación de la CTE.
Estos se encuentran en el intervalo de (2,5 – 3,2 %).
4. El volumen de las muestras tomadas para realizar la pruebas de centrifugación y
filtración, garantiza un error menor que el asumido en calidad de máximo
admisible en la determinación de la CPC.
5. El tiempo de centrifugación garantiza la obtención de la CPC de equilibrio.

56

�CAPÍTULO 3
COMPROBACIÓN EMPÍRICA DE LOS RESULTADOS TEÓRICOS

La comprobación empírica de los resultados teóricos, se realiza mediante el método
experimental en el nivel de laboratorio, el método estadístico y el método lógico.

3.1 Resultados experimentales
Los resultados del tratamiento previo de los datos experimentales, aparecen en la
tabla 3.1.

Tabla. 3.1 Resultados del tratamiento previo de los datos experimentales
Variable
ExperiNo. mento CPE

CPE

% más. % vol.

CTSE CTSE CTSE CTSE

CTE

CPC

% más. % vol. % más. % vol. % más. % más.
Presión inferior

Presión superior

CPC
% más.

Ks inferior Ks superior

VS
mm/h

1

A1

41,6

16,0

43,3

17,0

57,5

26,6

64,2

58,3

62,3

53,5

2

A2

28,9

9,7

31,1

10,6

39,7

14,8

56,4

51,5

56,3

33,0

3

A3

39,1

14,6

41,4

15,8

52,2

22,5

63,8

59,0

62,1

57,5

4

A4

37,5

14,0

40,6

15,6

50,3

21,5

60,8

54,1

58,1

35,0

5

A5

37,0

13,7

40,3

15,5

48,7

20,5

59,2

52,9

57,0

27,0

6

A6

36,5

13,9

39,0

15,2

50,2

22,0

60,4

51,0

56,1

49,5

7

A7

38,7

15,1

40,1

15,8

51,9

23,3

59,8

53,5

57,3

72,5

8

A8

32,4

11,3

34,7

12,3

45,6

18,2

58,9

52,8

57,6

26,5

9

A9

40,9

15,5

43,6

17,1

53,6

23,5

63,6

58,7

62,0

66,0

10

A 10

37,6

14,3

39,2

15,1

51,9

23,0

60,3

51,7

55,3

60,0

11

A 11

38,9

14,6

41,9

16,2

51,7

22,3

58,4

52,4

55,5

48,5

12

A 12

35,9

12,9

37,3

13,6

47,2

19,1

60,9

55,7

59,9

55,0

13

A 13

36,2

13,3

38,4

14,5

50,0

21,3

60,6

54,9

58,6

67,5

14

B1

44,1

17,4

45,4

18,2

58,6

27,5

64,1

59,4

63,0

126,5

15

B2

31,2

10,7

33,0

11,5

41,2

15,6

55,1

51,6

55,6

61,0

16

B3

42,4

16,3

44,8

17,7

53,5

23,4

63,1

57,9

62,2

95,0

17

B4

39,8

15,2

42,5

16,7

52,1

22,8

61,9

54,4

58,0

68,0

18

B5

40,9

15,8

44,0

17,6

50,7

21,8

59,2

53,6

57,8

88,0

19

B6

38,7

15,0

41,0

16,3

50,6

22,3

59,8

50,7

56,7

114,0

57

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

Variable
ExperiNo. mento CPE

CPE

% más. % vol.

CTSE CTSE CTSE CTSE

CTE

CPC

% más. % vol. % más. % vol. % más. % más.
Presión inferior

Presión superior

CPC
% más.

Ks inferior Ks superior

VS
mm/h

20

B7

42,4

17,1

43,6

17,8

54,6

25,3

61,2

54,8

58,3

130,5

21

B8

36,5

13,2

38,5

14,2

47,8

19,5

57,3

53,4

57,3

89,5

22

B9

43,4

16,9

45,7

18,3

55,0

24,5

64,1

58,7

62,2

105,0

23

B 10

41,2

16,3

42,3

16,9

52,4

23,4

59,7

52,2

55,8

133,5

24

B 11

41,3

15,9

43,9

17,3

53,4

23,5

58,6

52,9

55,5

108,5

25

B 12

39,7

14,8

40,6

15,3

49,7

20,7

60,1

55,5

59,6

92,5

26

B 13

39,0

14,8

41,1

15,9

51,2

22,2

59,6

56,0

59,1

126,0

27

C1

42,1

16,3

43,9

17,3

57,4

26,5

63,4

56,7

59,4

132,0

28

C2

31,1

10,6

31,9

11,0

41,4

15,7

55,2

50,0

53,7

70,0

29

C3

40,7

15,4

41,9

16,1

54,0

23,7

62,8

56,3

59,8

99,0

30

C4

38,3

14,4

39,1

14,8

52,6

23,1

60,9

51,7

54,9

67,5

31

C5

35,1

12,8

37,7

14,1

48,7

20,5

58,4

50,7

52,7

93,5

32

C6

37,1

14,2

39,2

15,3

51,5

22,9

60,3

49,8

54,0

112,0

33

C7

39,6

15,6

40,5

16,1

53,7

24,6

60,1

51,4

54,4

105,5

34

C8

34,1

12,0

35,8

12,9

46,8

18,9

56,5

51,3

54,9

91,0

35

C9

42,8

16,6

43,5

17,0

56,1

25,4

63,9

57,2

60,3

110,0

36

C 10

37,9

14,5

40,3

15,7

52,6

23,5

59,5

48,9

53,1

120,0

37

C 11

39,6

14,9

41,8

16,1

53,2

23,3

57,4

50,4

52,4

95,0

38

C 12

36,4

13,1

37,7

13,8

48,7

20,1

60,2

53,7

56,9

85,0

39

C 13

39,4

15,0

40,5

15,6

51,9

22,6

60,1

51,5

55,2

113,0

40

D1

38,4

14,3

38,9

14,5

56,1

25,5

62,9

56,6

59,5

49,0

41

D2

28,1

9,3

28,9

9,7

40,9

15,4

55,6

49,9

53,9

31,5

42

D3

36,0

13,0

37,8

13,9

51,9

22,3

63,2

56,3

59,6

63,5

43

D4

34,8

12,6

35,6

13,0

49,8

21,2

60,2

51,5

54,2

33,0

44

D5

32,9

11,7

34,5

12,5

48,2

20,1

58,7

50,4

52,8

24,5

45

D6

35,5

13,4

37,3

14,3

51,3

22,8

59,8

49,8

53,2

49,5

46

D7

35,9

13,6

36,4

13,8

50,1

21,8

60,1

51,3

53,8

75,0

47

D8

30,7

10,5

30,9

10,6

45,4

17,9

57,7

51,2

54,6

41,0

48

D9

40,0

15,1

40,5

15,3

55,2

24,4

63,4

56,6

58,8

64,5

49

D 10

34,9

12,9

36,3

13,6

50,6

22,1

58,9

49,1

52,2

57,5

50

D 11

36,6

13,4

37,5

13,8

51,6

22,2

56,7

49,9

52,8

45,0

51

D 12

33,4

11,7

34,1

12,0

46,5

18,8

59,9

53,1

56,7

60,0

52

D 13

35,7

13,1

36,5

13,5

50,0

21,3

59,8

51,8

54,7

65,0

58

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

3.1.1 Resultados del cálculo de correlación y regresión
Los resultados del cálculo de correlación y regresión bajo el supuesto de regresión
lineal, realizado como se explica en el epígrafe 2.3, se muestran en la tabla 3.2,
donde aparece el coeficiente de correlación lineal r, la probabilidad de significación
observada de su igualdad a cero α r , los límites inferior y superior de su intervalo de
confianza r inf y r sup , el error típico de estimación E , así como los valores de la
pendiente b 1 y del intercepto b 0, y los límites de sus respectivos intervalos de
confianza.

Tabla 3.2 Resultados del análisis de correlación y regresión
No.

Serie

r

1
2
3
4

A
B
C
D

0,983
0,980
0,979
0,986

5
6
7
8

A
B
C
D

0,968
0,965
0,971
0,969

9
10
11
12

A
B
C
D

0,781
0,862
0,860
0,763

13
14
15
16

A
B
C
D

0,567
0,606
0,623
0,559

17
18
19
20

A
B
C
D

0,601
0,636
0,650
0,577

21
22
23
24

A
B
C
D

0,494
0,605
0,611
0,464

25
26

A
B

0,982
0,979

αr

r inf

r sup

E

b1

b 1,inf

b 1,sup

CPE, % más. vs CTSE, % más. (Presión inferior)
0,000 0,942 0,995 0,65 0,9636 0,8439 1,0833
0,000 0,932 0,994 0,70 0,9648 0,8345 1,0951
0,000 0,931 0,994 0,69 0,9859 0,8512 1,1207
0,000 0,951 0,996 0,54 0,9700 0,8596 1,0803
CPE, % más. vs CTSE, % más. (Presión superior)
0,000 0,892 0,991 0,89 0,7642 0,6319 0,8965
0,000 0,884 0,990 0,92 0,7860 0,6442 0,9277
0,000 0,904 0,992 0,81 0,7570 0,6341 0,8800
0,000 0,897 0,991 0,80 0,7491 0,6225 0,8757
CPE, % más. vs CTE, % más. (Presión superior)
0,002 0,404 0,931 2,20 1,1749 0,5512 1,7986
0,000 0,593 0,958 1,78 1,1161 0,6811 1,5510
0,000 0,588 0,957 1,75 1,0899 0,6611 1,5187
0,002 0,366 0,925 2,08 0,9895 0,4333 1,5458
CPE, % más. vs VS, mm/2h
0,043 0,024 0,852 2,90 0,1240 0,0045 0,2436
0,028 0,082 0,867 2,80 0,0878 0,0113 0,1643
0,023 0,109 0,874 2,68 0,1092 0,0182 0,2002
0,047 0,011 0,849 2,67 0,1134 0,0018 0,2250
CPE, % más. vs CPC, % más. (Ks inferior)
0,030 0,074 0,865 2,82 0,7255 0,0846 1,3664
0,019 0,132 0,879 2,72 0,7888 0,1544 1,4231
0,016 0,155 0,884 2,60 0,7638 0,1715 1,3562
0,039 0,038 0,856 2,63 0,6584 0,0399 1,2769
CPE, % más. vs CMPC, % más. (Ks superior)
0,086 -0,079 0,821 3,07 0,6642 -0,1123 1,4407
0,029 0,080 0,867 2,80 0,7924 0,0994 1,4853
0,027 0,090 0,869 2,71 0,7330 0,1019 1,3641
0,111 -0,117 0,808 2,86 0,5451 -0,1462 1,2365
CPE, % vol. vs CTSE, % vol. (Presión inferior)
0,000 0,940 0,995 0,34 0,9254 0,8079 1,0430
0,000 0,928 0,994 0,39 0,9326 0,8027 1,0625

b0

b 0,inf

b 0,sup

-0,9
-0,5
-1,0
0,1

-5,6
-6,0
-6,3
-3,8

3,9
5,0
4,4
4,1

-1,2
-0,5
-0,9
-2,5

-7,9
-7,8
-7,3
-8,8

5,4
6,8
5,4
3,8

-34,1
-27,2
-27,3
-24,3

-71,9
-53,5
-53,0
-57,6

3,7
-1,0
-1,6
9,0

30,8
31,0
27,2
29,1

24,6
23,0
17,9
23,2

37,0
39,1
36,4
35,0

-2,4
-3,1
-1,9
0,5

-37,3
-37,8
-32,9
-31,7

32,5
31,6
29,1
32,8

-1,7
-6,4
-2,7
4,8

-47,0
-47,0
-37,8
-33,4

43,6
34,3
32,4
42,9

-0,1
0,0

-1,8
-2,1

1,7
2,2

59

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

No.

Serie

27
28

C
D

29
30
31
32

A
B
C
D

r

αr

r inf

r sup

E

b1

b 1,inf

b 1,sup

b0

0,980 0,000 0,931 0,994 0,36 0,9570 0,8269 1,0871 -0,1
0,986 0,000 0,952 0,996 0,27 0,9524 0,8453 1,0594 0,2
CPE, % vol. vs CTSE, % vol. (presión superior)
0,966 0,000 0,887 0,990 0,46 0,5755 0,4733 0,6777 1,4
0,961 0,000 0,870 0,988 0,53 0,6051 0,4888 0,7213 1,7
0,976 0,000 0,918 0,993 0,39 0,5736 0,4879 0,6594 1,4
0,964 0,000 0,880 0,989 0,43 0,5525 0,4511 0,6540 0,9

b 0,inf

b 0,sup

-2,1
-1,3

1,8
1,6

-0,8
-0,9
-0,5
-1,2

3,6
4,4
3,4
3,1

En la tabla 3.2, al comparar los valores del coeficiente de correlación entre la CPE y
la CTSE, ambas en % másicos (filas 1-8), con los correspondientes valores del
coeficiente de correlación entre las mismas variables, expresadas en % en volumen
(filas 25-32), se observa que los valores obtenidos son prácticamente los mismos.
Un análisis similar al anterior, cuando en calidad de variables explicativas se asume
la CPC ofreció el mismo resultado.
Lo anterior y el hecho de que la concentración de sólidos expresada en unidades de
masa tiene como ventaja que se determina directamente, sin necesidad de conocer
la densidad del mineral y de la suspensión, condujo a la decisión de hacer referencia
en lo adelante, únicamente a la correlación y regresión, cuando las variables se
encuentran expresadas en % en masa.

3.1.2 Control de observaciones anómalas
En el caso de la regresión cuyos resultados se muestran en la fila 1, tabla 3.2, se
prepara la tabla 3.3, donde se muestran los valores pronosticados de la CPE, los
residuos absolutos y los residuos estándares.
En este caso se observa la ausencia de observaciones anómalas (con residuo
estándar mayor o igual que 2). El resumen de un análisis similar en el caso de las
regresiones cuyos resultados se muestran en las filas (1-24), de la tabla 3.2, se
aprecia en la tabla 3.4.
En esa tabla se aprecia que en varios casos aparecen observaciones cuyo residuo
estándar se caracteriza por un valor absoluto igual o ligeramente mayor que dos. No
obstante, como se observa por ejemplo de la fila 1 a la 3, la muestra que da como
resultado un residuo divergente en tres series, es la número 11. Luego, resulta
improbable que se haya cometido un error sistemático a la hora de realizar las

60

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

corridas: A 11 , C 11 y D 11 (Además, se sabe que el residuo en el punto No. 11 en la
serie B es igual a 1,84, que a pesar de ser menor que 2, es cercano a este valor).

Tabla 3.3 Datos para la detección de observaciones anómalas
Observación
No.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

Pronóstico
de la CPE
40,9
29,1
39,0
38,3
38,0
36,7
37,8
32,6
41,2
36,9
39,5
35,1
36,1

Residuos
0,730
-0,214
0,061
-0,768
-0,979
-0,226
0,914
-0,183
-0,259
0,681
-0,621
0,812
0,052

Residuos
estándares
1,176
-0,344
0,098
-1,237
-1,576
-0,364
1,471
-0,294
-0,417
1,096
-1,000
1,307
0,083

Tabla 3.4 Resumen de observaciones anómalas
No. Variable explicativa Serie
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11

CTE, % más.

CPC, % más.

A
C
D
A
B
C
D
A
B
C
D

Nivel de
Código del Residuo
presión o Ks experimento estándar
A 11
2,10
Presión superior
C 11
2,58
D 11
2,40
A2
-2,24
B2
-2,46
Ks inferior
C2
-2,07
D2
-2,09
A2
-2,32
B
-2,43
Ks superior
2
C2
-2,15
D2
-2,21

Lo anterior permite considerar racional, aceptar la anomalía en ese punto y se
recomienda considerar en estudios posteriores, la posibilidad de que la divergencia
de las observaciones anómalas se encuentre condicionada por las particularidades
del mineral. Si estos puntos fuesen eliminados, se perdería información que en el
futuro podría ser importante. Aquí se incluye la posibilidad, de que la ecuación de
regresión idónea en general pueda ser no lineal.

61

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

3.2 Análisis de los resultados
3.2.1 Comportamiento del coeficiente de correlación y los parámetros en la
ecuación de regresión
En la tabla 3.2 (filas 1-12), se observa que la correlación lineal bivariada entre la
CPE y las variables CTSE y CTE, es positiva y significativa, pues en todas las
condiciones experimentales la probabilidad de significación observada es mucho
menor que 0,05. Lo mismo ocurre con la correlación entre la CPE y la CPC (filas 1720, 22 y 23). De esta manera ha quedado confirmado empíricamente, que la CPE
correlaciona positivamente con la CTSE, la CTE, la CPC. Esto permite recomendar
que en futuras investigaciones sean incluidas en el estudio experimental, la
concentración de sólidos obtenida por filtración centrífuga y la obtenida por
compresión mecánica, cuya capacidad explicativa de la CPE ha sido fundamentada
teóricamente; pero no ha sido realizado el estudio de confirmación empírica.
Solamente en dos combinaciones de condiciones experimentales (filas 21 y 24), la
probabilidad de significación observada es mayor que 0,05 (0,086 y 0,111
respectivamente). En correspondencia con esto, el límite inferior del intervalo de
confianza del coeficiente de correlación, en ambos casos es menor que cero (-0,079
y -0,117 respectivamente). Esto sucede, cuando la CPC se obtiene en el nivel
superior del coeficiente de separación Ks , cuando la intensidad de agitación I a se
encuentra en el nivel superior y la concentración de sólidos inicial φ 0 en cualquier
nivel. Esto constituye una premisa acerca de la influencia negativa del coeficiente de
separación Ks y la intensidad de agitación I a sobre el coeficiente de correlación
entre la CPE y la CPC.
En las filas 13-16, se observa que la correlación entre la CPE y la VS es positiva y
significativa. Esto se encuentra en correspondencia con la conclusión teórica del
capítulo 1, sobre la existencia de premisas teóricas acerca de la posibilidad de que la
VS correlacione con la CPE.
A partir de los datos que se muestran en la tabla 3.2, en la figura 3.1 se grafican los
valores de los coeficientes de correlación lineal bivariada entre las CPE y las
variables explicativas consideradas para cada condición experimental. La distinción
de cada método de separación mecánica de sistemas líquido-sólido, se realiza
mediante las denominaciones de las variables que aparecen en el eje de las
62

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

categorías. Aparece también, el nivel del factor que influye particularmente sobre la
variable dada. Las demás condiciones experimentales en cuanto a concentración de
sólidos inicial φ 0 e intensidad de agitación I a se distinguen mediante las
denominaciones de las series, donde aparecen los niveles de concentración de
sólidos inicial φ 0 e intensidad de agitación I a .
En este gráfico se puede observar que en el caso de la CPC en ambos niveles del
coeficiente de separación Ks, la VS y la CTE, las dos barras centrales (series B y C)
se encuentran por encima de las laterales (series A y D). Por otra parte, las barras
correspondientes a ambas series en cada pareja, se encuentran aproximadamente a
la misma altura.

Fig. 3.1 Comportamiento del coeficiente de correlación lineal bivariada entre la CPE y las
variables explicativas, en función de las condiciones experimentales.

Si se considera que en cada pareja de series la concentración de sólidos inicial φ 0
se encuentra presente en sus dos niveles, mientras que la intensidad de agitación I a
es constante y su nivel inferior corresponde a la pareja de series (B, C), se puede
apreciar que el coeficiente de correlación no depende de la concentración de sólidos
inicial φ 0 ; pero tiende a disminuir con el aumento de la intensidad de agitación I a . No
obstante, al analizar el comportamiento de los intervalos de confianza ejemplificado
en la fig. 3.2 para el caso de la correlación entre la CPE y la CPC en el nivel inferior

63

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

del coeficiente de separación Ks , no se confirma ninguna influencia. Lo mismo
ocurre en los demás casos mencionados.
En el caso particular de la correlación entre la CPE y la CTSE en ambos niveles de
presión, es notable que cualquier influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0
y la intensidad de agitación I a sobre el coeficiente de correlación, que pueda
confirmarse al aumentar la cantidad de observaciones, será poco importante desde
el punto de vista técnico.

Fig. 3.2 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la CPE y la CPC en
el nivel inferior de Ks.

En la fig. 3.3 se presentan los intervalos de confianza de los coeficientes de
correlación obtenidos en la serie A (como se puede apreciar en el anexo 5, el
comportamiento en las demás series es similar). En esta figura se confirma que la
CTSE garantiza un coeficiente de correlación muestral, mayor que el garantizado por
la VS. Esto se encuentra en correspondencia con lo expuesto en las conclusiones
del capítulo 1, acerca de la existencia de premisas teóricas sobre la posibilidad de
que la VS correlacione con la CPE y de que el coeficiente de correlación entre estas
dos variables sea relativamente bajo.
En la fig. 3.3, no es posible confirmar diferencia significativa entre el coeficiente de
correlación cuando la variable explicativa es la CTSE, obtenida en le nivel superior
de fuerza motriz de la filtración y el coeficiente de correlación cuando la variable
explicativa es la CTE, obtenida en el mismo nivel de fuerza motriz. No obstante, la
tendencia observada corresponde con la conclusión teórica del capítulo 1, referente
64

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

a que el coeficiente de correlación entre la CPE y la CTE, debe ser menor que entre
la primera variable y la CTSE.

Fig. 3.3 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la CPE y cada
variable explicativa en la serie A.

Tampoco es posible confirmar la influencia del coeficiente de separación Ks sobre el
coeficiente de correlación entre la CPE y la CPC, ni la influencia de la fuerza motriz
de la filtración sobre el coeficiente de correlación entre la CPE y la CTSE. Sin
embargo, las tendencias observadas, se encuentran en correspondencia con la
conclusión teórica, referente a que el coeficiente de correlación lineal entre la CPE y
las variables explicativas, es función decreciente de la fuerza motriz de la
compresión.
Para confirmar la afirmación anterior se considera que en el caso de la filtración, la
presión de compresión es la suma de la presión de arrastre y de la presión
provocada por el peso de las capas que se encuentran por encima de la capa
analizada. Como resultado de la acumulación de pérdidas por fricción, la presión de
arrastre y por ende la presión de compresión, se incrementa aguas abajo respecto al
flujo de filtrado. En la misma medida diminuye la presión hidrostática (Tiller y Yeh,
1987).
Determinar el valor integral de la presión de compresión a lo largo de toda la altura
del sedimento, resulta muy difícil. Es por ello, que para un estudio cualitativo acerca
de la influencia de la presión de compresión sobre el coeficiente de correlación y los

65

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

parámetros de la ecuación de regresión, se toma como referencia la presión de
compresión soportada por la capa de sedimento que se encuentra en contacto
directo con el medio filtrante, una vez que todo el sólido se ha depositado.
Esta presión de compresión, si se desprecia la resistencia del medio filtrante y el
peso del sólido, se puede considerar aproximadamente igual a la fuerza motriz de la
filtración.
Luego, los valores de la presión de compresión al final de la formación del
sedimento, en la capa que se encuentra en contacto con el medio filtrante, en los
niveles inferior y superior se conocen y de acuerdo con la tabla 2.1 son iguales a
0,392 y 29,43 kPa respectivamente.
En el caso de la centrifugación, la presión de compresión viene dada por la ecuación
Pc =

m ⋅ g ⋅ Ks
0,785d 2

donde m – masa de sólidos, kg; g – aceleración gravitatoria, m/s2; d – diámetro del
sedimento; m
Si se admite que la densidad de la suspensión es aproximadamente igual a 1,22
g/cm3, y se tiene en cuenta que en epígrafe 2.2.3 se dice que el volumen de muestra
en el nivel inferior de concentración inicial es igual a 140 cm3, la masa de sólidos es
m = 140 ⋅ 1,22 ⋅ 0,25 = 21,4 g

Luego, si se considera que el diámetro del sedimento es igual a 3 cm, finalmente en
el caso del nivel inferior del coeficiente de separación (de acuerdo con la tabla 2.1,
Ks = 1000 ) se puede plantear

Pc =

0,0214 ⋅ 9,81 ⋅ 1000

(

0,785 ⋅ 3,0 ⋅ 10

)

−2 2

≅ 3 ⋅ 10 5 Pa

Si se sabe que la masa de sólidos es la misma en los dos niveles del coeficiente de
separación Ks y que el valor de este último en el nivel superior de acuerdo con la
tabla 2.1, es igual a 2000, en este nivel del coeficiente de separación, la presión de
compresión es Pc = 6 ⋅ 10 5 Pa .

66

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

El comportamiento del coeficiente de correlación r y la pendiente b 1 en función de la
presión de compresión se encuentra representado en la fig. 3.4 y 3.5
respectivamente.

Fig. 3.4 Líneas de tendencia del coeficiente de correlación r, en función de la presión de
compresión Pc .

Fig. 3.5 Líneas de tendencia de la pendiente b 1 en función de la presión de compresión Pc .

A partir de la fig. 3.4 es posible confirmar que el coeficiente de correlación lineal
entre la CPE y las variables explicativas CTSE y CPC, es función decreciente de la
presión de compresión y además, que el límite del coeficiente de correlación cuando
la presión de compresión Pc tiende a cero, es igual a la unidad.
A partir de la fig 3.5 se confirma experimentalmente que el límite de la pendiente,
cuando la presión de compresión tiende a cero, es igual a la unidad.

67

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

El menor valor observado de las variables CTSE y CPC, es mucho mayor que cero
(igual a 28,9, de acuerdo con la tabla 3.1, fila 41). Esto equivale a decir que el
intercepto ha sido estimado por extrapolación, por lo que resulta improcedente
realizar el análisis de su tendencia cuando la presión de compresión tiende a cero.
No obstante, para obtener un criterio valorativo, en la fig. 3.6 se grafica el
comportamiento del intercepto en función de la presión de compresión. En esta
figura se observa que a pesar de las limitaciones expuestas en el párrafo anterior,
las líneas de tendencia muestran la disminución del módulo del intercepto con la
disminución de la presión de compresión Pc y convergen en valores cercanos a cero.
Lo anterior, a pesar de que por las razones ya expuestas, se considera insuficiente
para confirmar la conclusión teórica de que el intercepto tiende a cero cuando la
presión de compresión Pc tiende a cero, se encuentra en correspondencia con el
referido resultado teórico.

Fig. 3.6 Líneas de tendencia del intercepto b 0 en función de la presión de compresión Pc .

La influencia de los factores de compresibilidad individuales γ i y su desviación típica
S γ , sobre el coeficiente de regresión y los parámetros de la ecuación de regresión,

debe ser estudiada en futuras investigaciones.

68

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

La influencia de los factores de compresibilidad individuales γ i y su desviación típica
S γ , sobre el coeficiente de regresión y los parámetros de la ecuación de regresión,

debe ser estudiada en futuras investigaciones.
También queda por confirmar que el límite del intercepto, cuando la presión de
compresión Pc , tiende a cero, es igual a cero y que la influencia de las condiciones
experimentales sobre el intercepto, disminuye con la disminución de la presión de
compresión.
El control de los supuestos relativos a la correcta especificación de la regresión
lineal, la falta de autocorrelación entre la perturbaciones, la homocedasticidad de las
varianzas y la distribución normal de las perturbaciones se muestra en el anexo 3.
Este control permitió aceptar los cuatro supuestos en todas la regresiones excepto
en tres. La primera es la regresión de la CPE sobre la CTE, serie B (fila 10 en la
tabla 3.2), donde la contribución del término cuadrático en la ecuación (2.9a) es
significativa. La segunda es la regresión de la CPE sobre la CTE, serie A (fila 10 en
la tabla 3.2), donde puede haber heterocedasticidad. La tercera es la regresión de la
CPE sobre la CPC, serie C (fila 19 en la tabla 3.2), donde puede haber
heterocedasticidad. Esta situación fue considerada aceptable sin necesidad de darle
un tratamiento más profundo; pues en caso de excluir estas regresiones del análisis,
se puede arribar a las mismas conclusiones a las que se arriba con ellas incluidas a
pesar de las referidas violaciones.

3.2.2 Influencia de la concentración de sólidos inicial y la intensidad de
agitación sobre las variables explicativas
En el epígrafe 2.1.3, se plantea que si la concentración de sólidos inicial en la
suspensión para la prueba de sedimentación, es cercana al 25 % en masa, la altura
recorrida por la interfase agua-suspensión en el transcurso de 2 h, es tan pequeña
que los errores relativos cometidos en su lectura, resultan inadmisibles. Es por ello
que en el nivel industrial y en esta investigación, para determinar la velocidad de
sedimentación la suspensión se diluye hasta 12,5 %.
Sin embargo, las variables explicativas estudiadas, en caso de ser utilizadas para la
predicción de la CPE, tienen como ventaja que para su determinación, la suspensión

69

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

no tiene que ser diluida obligatoriamente. Tan solo se exige, que para obtener un
error absoluto menor que el máximo admisible en la determinación de la
concentración de sólidos, se tome una muestra de sedimento homogenizado, igual a
la exigida por el método experimental utilizado. Por ejemplo, en esta etapa, se
justifica que tanto para la prueba de centrifugación como para la prueba de filtración,
la muestra de sedimento debe contener una masa mínima de sólidos igual a 6 g. En
caso de que la determinación de la concentración de sólidos se realice por un
método especializado y por consiguiente más exacto, esa masa podrá ser menor.
Lo anterior constituye una ventaja de las variables aportadas por este trabajo.
En el epígrafe 2.1.3,. se hace referencia a la necesidad de controlar la concentración
de sólidos inicial φ 0 y la intensidad de agitación I a , cuando en calidad de variable
predictora se utiliza la VS.
Para contar con una valoración sobre la necesidad de realizar el referido control,
durante la determinación de las nuevas variables explicativas, a continuación se
estudia la influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 y la intensidad de
agitación I a , sobre estas variables. Para enriquecer el análisis, se incluye el estudio
de estos factores sobre la CPE.
Los promedios de cada variable en cada serie experimental, aparecen en la tabla
3.5.
Con el objetivo de realizar un análisis preliminar (antes de la confirmación
estadística), a partir de los datos que aparecen en la tabla 3.5 se prepara el gráfico
que se muestra en la fig. 3.7.
La pareja de series experimentales (A, D) fue realizada en el nivel superior de
intensidad de agitación I a . La pareja (B, C) fue realizada en el nivel inferior. Dentro
de cada pareja, la primera serie fue realizada en el nivel superior de concentración
de sólidos inicial φ 0 (ver tabla 2.2). Luego, para estudiar la influencia de la intensidad
de agitación I a sobre la CPE y la CTSE en ambos niveles de presión, es necesario
comparar los resultados de la serie A con los de la serie B. También es posible
comparar los resultados de la serie C con los de la serie D. Esta comparación
permite deducir, que la influencia de la intensidad de agitación I a sobre ambas
variables debe ser negativa.
70

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

Tabla 3.5 Concentración media de las variables en cada serie experimental
No. Variable
1
2
3
4
5
6
7

Nivel de presión Promedio en la serie
o Ks
A
B
C
D

CPE,
37,0 40,0 38,0 34,8
% más.
CTSE,
Presión inferior 39,3 42,0 39,5 35,8
% más.
CTSE,
50,0 51,6 51,4 49,8
% más.
Presión superior
CTE,
60,6 60,3 59,9 59,8
% más.
CPC,
54,4 54,7 52,3 52,1
Ks inferior
% más.
CPC,
58,3 58,5 55,5 55,1
Ks superior
% más.
VS
50,1 102,9 99,5 50,7
mm/h

Fig. 3.7 Comportamiento de la concentración másica de sólidos en función de las
condiciones experimentales.

Para el estudio de significación estadística de las diferencias entre las variables
involucradas en el análisis, es necesario tener en consideración que como se explica
en la descripción de la tabla 2.3, corridas de igual No. de orden, fueron realizadas
con muestras de trabajo similares. Esto quiere decir que cualesquiera sean las
parejas de series estudiadas, ambas se encuentran pareadas. De modo que,

71

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

conforme se explica en el anexo 4, se halla la diferencia entre las variables en cada
corrida y posteriormente se determina su intervalo de confianza. Los resultados
aparecen en la tabla 3.6.
En esta tabla d es la diferencia media; ∆d es el error absoluto de estimación de la
diferencia media; (d − ∆d ) y (d + ∆d ) son los límites inferior y superior del intervalo de
confianza de la diferencia media; α d es la probabilidad de significación observada
de la igualdad a cero de la diferencia, determinada mediante la función “PRUEBA. T”
de dos colas para muestras pareadas, del tabulador “Microsoft Excel 2000”. Esta
probabilidad se determinó para el control redundante de los resultados.
Los resultados se introducen en la tabla 3.6 (filas 1-6), donde se puede observar que
ambos límites del intervalo de confianza de las diferencias son menores que cero.
De modo que, se confirma la influencia negativa de la intensidad de agitación I a
sobre las variables, CPE y la CTSE en ambos niveles de presión.
El análisis de la fig. 3.7, permite deducir que la CTE y la CPC obtenida en los dos
niveles de Ks, son prácticamente independientes de la intensidad de agitación I a .
Esto se confirma en las filas 7-12 de la tabla 3.6, donde se observa que, en la
mayoría de los intervalos de confianza de la diferencia se encuentra incluido el cero
y en aquel donde la influencia negativa queda confirmada (fila 12), el valor absoluto
del límite inferior (-0,68) es menor que el menor de los valores absolutos de los
límites inferiores en las filas 1-6 (-1,96). Esto significa, que la influencia de la
intensidad de agitación I a sobre las variables CTE y CPC no existe, o es negativa
pero menor, que en el caso de las variables CPE y CTSE. Para explicar este
comportamiento, se considera que con el incremento de la intensidad de agitación
se debe incrementar el grado de dispersión de los conglomerados de partículas que
se encuentran asociadas físicamente en el mineral crudo. Esto permite suponer que
a elevados valores de la presión de compresión Pc , la destrucción de los
conglomerados de partículas, no se encuentra determinada por la presión de
compresión.
Desde el punto de vista práctico, el autor considera recomendable continuar el
estudio hasta dilucidar si la posible influencia de la intensidad de agitación sobre la

72

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

CTE y la CPC, exige el control de este factor, durante la determinación de estas
variables con fines predictivos.

Tabla 3.6 Influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 , sobre la CPE y la CTSE

No.

Acápite

Nivel de
presión
o de Ks

Influencia del incremento de la intensidad de agitación
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14

(CPE en la serie A, menos la CPE en la serie B)
(CPE en la serie D, menos la CPE en la serie C)
(CTSE en la serie A, menos la CTSE en la serie B)
(CTSE en la serie D, menos la CTSE en la serie C)
(CTSE en la serie A, menos la CTSE en la serie B)
(CTSE en la serie D, menos la CTSE en la serie C)
(CTE en la serie A, menos la CTE en la serie B)
(CTE en la serie D, menos la CTE en la serie C)
(CPC en la serie A, menos la CPC en la serie B)
(CPC en la serie D, menos la CPC en la serie C)
(CPC en la serie A, menos la CPC en la serie B)
(CPC en la serie D, menos la CPC en la serie C)
(VS en la serie A, menos la VS en la serie B)
(VS en la serie D, menos la VS en la serie C)
(CPE en la serie A, menos la CPE en la serie D)
(CPE en la serie B, menos la CPE en la serie C)
(CTSE en la serie A, menos la CTSE en la serie D)
(CTSE en la serie B, menos la CTSE en la serie C)
(CTSE en la serie A, menos la CTSE en la serie D)
(CTSE en la serie B, menos la CTSE en la serie C)
(CTE en la serie A, menos la CTE en la serie D)
(CTE en la serie B, menos la CTE en la serie C)
(CPC en la serie A, menos la CPC en la serie D)
(CPC en la serie B, menos la CPC en la serie C)
(CPC en la serie A, menos la CPC en la serie B)
(CPC en la serie D, menos la CPC en la serie C)
(VS en la serie A, menos la VS en la serie B)
(VS en la serie D, menos la VS en la serie C)

d − ∆d d + ∆d α d

I a sobre cada variable

-3,03
-3,18
Presión -2,73
inferior -3,74
-1,56
Presión -1,62
superior 0,27
-0,14
-0,35
Ks
inferior -0,16
-0,23
Ks
superior -0,38
-52,8
-48,8
-

Influencia del incremento de la concentración inicial
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

d

-3,45
-3,62
-3,17
-4,23
-1,96
-2,18
-0,25
-0,47
-0,74
-0,32
-0,52
-0,68
-61,9
-58,5

-2,62
-2,73
-2,29
-3,25
-1,16
-1,05
0,79
0,19
0,03
0,000
0,07
-0,07
-43,7
-39,1

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,300
0,397
0,078
0,058
0,129
0,024
0,000
0,000

φ 0 , sobre cada variable
-

Presión
inferior
Presión
superior
Ks
inferior
Ks
superior
-

2,18
2,03
3,52
2,51
0,22
0,17
0,80
0,39
2,23
2,42
3,18
3,03
-0,6
3,4

1,54
1,10
2,82
1,69
-0,37
-0,39
0,49
0,05
1,91
1,86
2,86
2,51
-3,6
-2,5

2,82
2,96
4,21
3,32
0,82
0,73
1,11
0,73
2,55
2,99
3,50
3,56
2,5
9,4

0,000
0,001
0,000
0,000
0,447
0,536
0,000
0,032
0,000
0,000
0,000
0,000
0,700
0,250

A partir de la tabla 3.6 (filas 13 y 14), se confirma además la influencia negativa de la
intensidad de agitación I a , sobre la VS. Este resultado corrobora la misma
afirmación de Beyrís (1997).
Un análisis similar en la fig 3.7 de las parejas de series (A, D) y (B, C), en el caso de
la CPE y la CTSE en el nivel inferior de presión, permite deducir que la influencia de
la concentración de sólidos inicial φ 0 , sobre ambas variables es positiva. Esto se

73

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

confirma en las filas 15-18 de la tabla 3.6. Este comportamiento en el caso de la
primera variable, fue predicho en las conclusiones del capítulo 1.
Un análisis en el caso de la CTSE en el nivel superior de presión en la fig 3.7,
permite suponer la independencia de esta variable, respecto a la concentración de
sólidos inicial φ 0 . Esto se confirma en las filas 19 y 20 de la tabla 3.6, donde se
observa que no puede ser rechazada la falta de influencia de la concentración de
sólidos inicial φ 0 sobre la CTSE en el nivel superior de presión.
Además de eso, la diferencia entre la concentración de sólidos inicial φ 0 en los
niveles superior e inferior es mucho mayor (12,5 % más.), que cualquier diferencia
observada como perturbación durante la realización de la prueba de filtración en el
nivel industrial. De acuerdo con el Reporte diario de la planta de “Espesadores”. de
la Empresa Cdte. Pedro Soto Alba, en el nivel industrial la desviación de la
concentración de sólidos inicial respecto al 25 % en masa es aproximadamente igual
a ± 3 %. Esto permite afirmar que la influencia de la concentración de sólidos inicial

φ 0 sobre la CTSE en el nivel superior de presión, en su intervalo de variación puede
ser considerada técnicamente despreciable.
Esto quiere decir que en el peor de los casos, la diferencia observada entre la CTSE
obtenida en el nivel de concentración de sólidos inicial φ 0 , prefijado con exactitud
absoluta y la CTSE observada en presencia de una perturbación, será mucho menor
que 0,86. Este último valor es el mayor de los límites superiores de los intervalos de
confianza de las diferencias, en el caso de la CTSE en el nivel superior de presión
(ver tabla 3.6 fila 19). Por consiguiente, la influencia de las perturbaciones podrá ser
considerada técnicamente despreciable. Esto significa que para determinar la CTSE
con fines predictivos con una fuerza motriz igual a la utilizada en este trabajo (29,43
kPa), no será necesario nivelar la concentración de sólidos inicial φ 0 en un valor
constante, como en el caso de la VS.
A lo anterior se añade, que los límites superiores de los intervalos de confianza de
las diferencias en el caso de la CTSE en el nivel inferior de presión (2,82 y 1,69), son
mayores que los límites inferiores de los intervalos de confianza en el caso de la
CTSE en el nivel superior (0,82 y 0,73). Esto permite concluir que la influencia de la

74

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

concentración de sólidos inicial φ 0 sobre la CTSE, disminuye con el incremento de la
presión.
En general se confirma la predicción que aparece en las conclusiones del capítulo 1,
acerca de que la influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 en la
suspensión, sobre la CPE es positiva, sin embargo, esta influencia sobre la CTSE,
debe ser más complicada.
La figura 3.7 muestra que la concentración de sólidos inicial φ 0 , debe influir
positivamente sobre la CTE y la CPC. Esta afirmación se confirma en las filas 21-26
de la tabla 3.6. La influencia positiva de la concentración de sólidos inicial φ 0 , sobre
la CPC, se explica con los mismos argumentos expuestos en el epígrafe 1.2.3, sobre
la influencia del mismo factor sobre la CPE y la CTSE.
Como se ha explicado en el epígrafe 2.2.3, para la prueba de sedimentación la
concentración de sólidos inicial φ 0 , en todas las series se ajusta en el nivel inferior.
Es por ello que de acuerdo con las filas 27 y 28 en la tabla 3.6, las diferencias no se
confirman. Es notable que en este caso, los intervalos de confianza de las
diferencias son bastante estrechos. Esto indica que el valor de la concentración de
sólidos inicial φ 0 , en realidad se mantuvo muy cercano al previsto.

Resumen general
El estudio del estado del arte permitió llegar a la conclusión, de que el problema
abordado no ha sido resuelto satisfactoriamente y el estudio de la posibilidad de
predecir la CPE mediante la concentración de sólidos obtenida por otros métodos de
separación mecánica de sistemas líquido-sólido, contribuye a la solución de un
problema global.
El estudio teórico de las regularidades conocidas de la separación mecánica de
sistemas

líquido-sólido,

permitió

preseleccionar

las

variables

que

pueden

correlacionar con la CPE y prever la influencia de los factores más importantes,
sobre esta correlación.
La comprobación empírica en el nivel de laboratorio de las conclusiones teóricas,
permitió obtener los siguientes resultados y recomendaciones.

75

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

1. La CPE correlaciona positivamente con la CTSE, la CTE y la CPC;
2. Si en calidad de variables explicativas se asumen la CTSE y la CPC, se cumplen
las siguientes regularidades:
•

El coeficiente de correlación lineal, es una función decreciente de la presión
de compresión del sedimento.

•

Cuando la presión de compresión del sedimento tiende a cero, el coeficiente
de correlación lineal y la pendiente tienden a la unidad.

3. El módulo del intercepto de la ecuación de regresión con una variable
independiente, de la CPE sobre la CTSE y la CPC, disminuye con la disminución
de la presión de compresión Pc y converge en valores cercanos a cero. Lo
anterior se encuentra en correspondencia con el resultado teórico que predice la
tendencia a cero del intercepto, cuando la presión de compresión tiende a cero.
4. La correlación entre la CPE y la VS es positiva y significativa; pero la CTSE
garantiza un coeficiente de correlación muestral, mayor que el garantizado por la
VS. Esto se encuentra en correspondencia con las premisas teóricas que prevén
la posibilidad de que la VS correlacione con la CPE y que el coeficiente de
correlación entre estas dos variables sea relativamente bajo.
5. La intensidad de agitación influye negativamente sobre la CTSE, la CPE y la VS,
sin embargo, sobre la CTE y la CPC, no influye o influye negativamente; pero en
menor grado que sobre la CPE y la CTSE. La influencia observada de la
intensidad de agitación, sobre la CPE y la VS, confirma los resultados
experimentales de otros autores. En el caso de la CTE y la CPC, se recomienda
continuar el estudio hasta dilucidar si la influencia de la intensidad de agitación
sobre estas variables, a pesar de ser pequeña, exige el control de este factor,
durante determinaciones con fines predictivos.
6. La concentración de sólidos inicial influye positivamente sobre CPE, la CTSE en
el nivel inferior de presión, la CTE y la CPC. Sin embargo, la influencia de este
factor sobre la CTSE en el nivel superior de presión, se considera técnicamente
despreciable. Esto confirma la predicción teórica referente a que la influencia de
la concentración de sólidos inicial en la suspensión, sobre la CPE es positiva, sin
embargo, esta influencia sobre la CTSE, debe ser más complicada.
7. Del punto anterior se deduce, que si la determinación de la CTSE con fines
predictivos, se realiza con una fuerza motriz igual a la del nivel superior utilizado

76

�Comprobación empírica de los resultados teóricos

en este trabajo (29,43 kPa), no será necesario nivelar la concentración de sólidos
inicial en un valor constante, como en el caso de la VS. No obstante, es
necesario continuar estudios, para conocer la influencia de la concentración de
sólidos inicial sobre la CTSE, en otros niveles de fuerza motriz.
8. Las variables explicativas estudiadas, en caso de ser utilizadas en calidad de
variables predictoras de la CPE, tienen como ventaja que para su determinación,
la suspensión no tiene que ser diluida obligatoriamente como ocurre en el caso
de utilizar la VS como variable predictora.
Ha quedado pendiente la confirmación de los siguientes aspectos:
1. La tendencia de la concentración de sólidos obtenida por otros métodos, a
igualarse a la CPE, si los valores de esta última variable son suficientemente
elevados.
2. La posibilidad de que la concentración de sólidos obtenida por filtración
centrífuga y la obtenida por compresión mecánica, también correlacionen con la
CPE.
3. La influencia de los factores de compresibilidad individuales y su desviación
típica, sobre el coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de
regresión.
4. El límite del intercepto, cuando la presión de compresión Pc , tiende a cero, es
igual a cero.
5. El coeficiente de correlación entre la CPE y la CTE, es menor que entre la
primera variable y la CTSE. Tener en cuenta que a pesar de que este resultado
no se confirma estadísticamente, la tendencia observada coincide con lo previsto.

77

�CONCLUSIONES
1. La novedad científica consiste en la predicción teórica y confirmación empírica de
la relación estadística entre la concentración de sólidos obtenida por
sedimentación gravitatoria y la obtenida por filtración sin escurrido, filtración con
escurrido y sedimentación centrífuga; así como de las principales tendencias en
el

comportamiento

de

esta

relación,

en

función

de

las

condiciones

experimentales. Esto se desglosa en los siguientes resultados:
a) La concentración de sólidos en el producto espesado correlaciona
positivamente con la concentración de sólidos en la torta sin escurrir, la
concentración de sólidos en la torta escurrida y la concentración de sólidos en
el producto obtenido por sedimentación centrífuga.
b) Si en calidad de variables explicativas se asumen la concentración de sólidos
en la torta sin escurrir y la concentración de sólidos en el producto obtenido
por sedimentación centrífuga, se cumplen las siguientes regularidades:
•

El coeficiente de correlación lineal, es una función decreciente de la
presión de compresión del sedimento.

•

Cuando la presión de compresión del sedimento tiende a cero, el
coeficiente de correlación lineal y la pendiente tienden a la unidad.

2. La correlación muestral entre la concentración de sólidos en el producto
espesado y la velocidad de sedimentación es positiva y significativa; pero la
concentración de sólidos en la torta sin escurrir, garantiza un coeficiente de
correlación, mayor que el garantizado por la velocidad de sedimentación.
3. Para realizar pruebas predictivas mediante las nuevas variables estudiadas, no
es necesario diluir la suspensión como sí lo es en el caso de la variable
predictora actual (la velocidad de sedimentación). Si la determinación de la
concentración de sólidos en la torta sin escurrir con fines predictivos, se realiza
con una fuerza motriz igual a la del nivel superior utilizado en este trabajo (29,43
kPa), tampoco será necesario nivelar la concentración de sólidos inicial en un
valor constante.

78

�RECOMENDACIONES
1. Realizar el estudio de confirmación empírica de las predicciones teóricas aún no
confirmadas, que aparecen en el resumen general.
2. Completar el estudio para la selección de la variable predictora, las condiciones
experimentales y el cálculo de los parámetros en la ecuación de regresión, para
la predicción de la concentración de sólidos en el producto espesado en
espesadores de descarga continua. Esta recomendación se encuentra
enriquecida en el anexo 6.
3. Realizar los estudios necesarios para la aplicación de los resultados en la
predicción de la concentración de sólidos en el producto espesado en el caso de
materiales no lateríticos.

79

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84

�ANEXOS
ANEXO 1 Cálculos preliminares
Determinación de la masa de mineral requerida para un experimento
Para determinar la masa mínima de la muestra de mineral se tuvo en cuenta que el volumen
de suspensión a obtener Vs , debe ser igual al volumen requerido para las pruebas de
sedimentación gravitatoria, sedimentación centrífuga y filtración, más el volumen necesario
para la determinación de la densidad de la suspensión y la concentración de sólidos, más el
volumen que debe quedar al final para garantizar que el impelente del agitador permanezca
sumergido.
Una vez conocido el volumen de suspensión Vs , se determinó la masa de mineral M min .
Para ello se consideró que por experiencia práctica, el rechazo constituye un 10 % de la
masa inicial y que la humedad del mineral a la intemperie se encuentra cercana al 4 %. De
modo que:

M min = xi ⋅ Vs ⋅ ρ s ⋅ 1,1 ⋅ 1,04
donde xi - concentración inicial de sólidos en la suspensión, partes másicas; ρ s - densidad
de la suspensión, g/cm3.
Para esta determinación la densidad del agua se asume igual a 1 g/cm3. La densidad del
sólido se admite igual a 3,55 g/cm3.
La masa aproximada de agua requerida M ag , se determinó a partir de la relación líquido
sólido y la masa de sólidos que incluye aproximadamente 4 % de humedad. De donde

M ag =

(1 − x ) ⋅ M
x

sol

=

(1 − x ) ⋅ M min
x

1,04

− M min ⋅ 0,04

Determinación del volumen de agua necesario para reajustar la concentración inicial
Para calcular el volumen de agua a añadir Vag ,a a cada 100 cm3 de suspensión, bajo el
supuesto de que la densidad final de esta ρ s , 2 debe ser menor que la inicial, se dedujo la
siguiente ecuación

Vag , a =

M s ,1 − ρ L100

ρ s,2 − ρ L

− 100

donde M s ,1 - masa del volumen de suspensión igual a 100 cm3, g.
El volumen total del agua a añadir se determina por

Vt =

Vt , s ⋅ Vag ,a
100

donde Vt , s - volumen total de suspensión, cm3.
Una vez añadido este volumen de agua, se determina nuevamente la densidad de la
suspensión y la operación se repite hasta lograr una diferencia relativa no mayor que 3 %.

85

�Anexos

ANEXO 2 Selección de la frecuencia de rotación del agitador
Para la selección del tipo de agitador, se considera que este debe garantizar no solo una
buena homogenización de la suspensión después de preparada, sino también una eficiencia
de lavado cercana al 100 %. El tipo de agitador que logra mayor intensidad de agitación es
el de turbina cerrada (Kasatkin et al., 1985; Planovskii, 1968).
La desventaja de este tipo de agitador es que no debe trabajar con suspensiones que
contengan partículas sólidas que puedan obstruir los canales entre los platillos y las aletas.
Esto condiciona la necesidad como se expone en el epígrafe 2.2 de someter el mineral al
desmenuzamiento y escogido manual, con el objetivo de separar los fragmentos de
serpentina dura que posteriormente pueden obstruir los canales del impelente.
Para el cálculo de la frecuencia de rotación mínima necesaria n min en el nivel superior de
intensidad de agitación, se considera que después del lavado y la clasificación, se debe
lograr que las partículas de mayor diámetro (83 µm) no sedimenten. Este cálculo se realiza a
partir de la ecuación del criterio de Reynolds modificado (Kasatkin et al., 1985)

Re min =

nmin .d 2 .ρ s

(1)

µs

donde µ s - viscosidad dinámica de la suspensión, Pa.s; ρ s - densidad de la suspensión;
kg/m3.
De acuerdo con la misma fuente, la viscosidad de la suspensión cuando la concentración
volumétrica de la fase sólida es inferior al 10 %, se determina por la ecuación

µ s = µ c (1+ 2,5φ ) para φ &lt; 0,1

(2)

donde µ c - viscosidad de la fase continua (agua), Pa.s; φ - concentración volumétrica de la
fase sólida, partes volumétricas.
La concentración en partes volumétricas φ , se toma de las condiciones experimentales que
en el caso del nivel superior de concentración inicial es igual a 0,0858. Esta que
corresponde aproximadamente a 25 % en masa.
La viscosidad de la mezcla se calcula mediante la ecuación (2), donde que la viscosidad del
agua a 30 °C es igual a 0,803⋅10-3 Pa⋅s (Pavlov et al.,1981).

µ mez = 0,803 ⋅ 10 −3 (1 + 2,5 ⋅ 0,0858) = 9,752 ⋅ 10 −4 Pa ⋅ s
Para determinar la densidad de la suspensión, esta se despeja de la ecuación (2.4a), donde
se admite que la densidad media del mineral es igual a 3,55 g/cm3, y la densidad del agua
es igual a 1 g/cm3. Luego,

 0,25

+ 0,75 
ρs = 
 3,55


−1

= 1,22 g/cm 3

Para determinar el valor mínimo requerido del criterio de Reynolds, en el caso del agitador
seleccionado, (Pavlov et al., 1981), se puede emplear la siguiente ecuación empírica

Re min = 0,25.Ga 0,57 .S ρ

0 , 37

.I dp

0 , 33

1,15

.I D

(4)

Donde Ga - criterio de Galileo; S p - criterio simple de semejanza respecto a la densidad de
la partícula; I dp , I D - criterios simples de semejanza geométrica;

86

�Anexos

De acuerdo con la misma fuente, la ecuación (4) es válida para las siguientes condiciones:
Re min = 7,3·102 - 3,8·105
G a = 3,5·106 - 7·1010
I dp = (0,23 – 8,25)·10-3
ID = 2 – 3
El criterio de Galileo se determina por la ecuación

d ag .ρ s .g
3

Ga =

2

(5)

µs2

Donde g - aceleración de la gravedad, m/s2.
Los criterios simples de semejanza están dados por las siguientes ecuaciones

Sρ =
I dp =

ρ sol
ρs

(6)

dp

(7)

d

Donde d p - diámetro de las partículas de mayor tamaño que deben formar parte de la
suspensión homogeneizada.

ID =

D
d

(8)

Luego, conforme la ecuación (5) el criterio de Galileo es

(

)

2

0,08 3 ⋅ 1220 2 ⋅ 9,81 m 3 ⋅ kg m 3 ⋅ m s 2
⋅
Ga =
2
(Pa.s )2
9,752 ⋅ 10 − 4

(

)

= 7,860 ⋅ 10 9
De acuerdo con las ecuaciones (6), (7) y (8), los criterios simples de semejanza geométrica
son

Sρ =

3,55
= 2,913
1,22

I dp =

0,83
= 10,38 ⋅ 10 −3
80

ID =

170
= 2,125
80

Finalmente, conforme la ecuación (4), el valor mínimo requerido del criterio de Reynolds se
calcula como

(

Re min = 0,25 ⋅ 7,86 ⋅ 10 9

)

0 ,57

⋅ 2,9130 ,37 ⋅ (10,375 ⋅ 10 −3 ) 0 ,33 ⋅ 2 ,1251,15 = 8,548 ⋅ 10 4

Para admitir la validez de la ecuación (4) a pesar de que I dp = 10,38 ⋅ 10 −3 &gt; 8,25 ⋅ 10 −3 , se
asume un coeficiente de seguridad para la frecuencia mínima necesaria, igual a 1,15.

87

�Anexos

Luego, se multiplica por 1,15 el valor de la frecuencia de rotación despejada de la ecuación
(1) y se obtiene

nmin = 1,15 ⋅ 8,548.10 4 ⋅

9,752.10 −4

1220.(0,08)

2

⋅

kg ⋅ m 3 ⋅ s
kg ⋅ m ⋅ s 2 ⋅ m 2

nmin = 12,28 s -1 = 737 min −1
Finalmente, se admite una frecuencia de rotación del impelente igual a 750 min-1, que
corresponde a un criterio de Reynolds

(750 / 60) ⋅ 0,08 2 ⋅ 1220
Re =
= 1,0 ⋅ 10 5
−4
9,752 ⋅ 10
En el nivel inferior de intensidad de agitación, la frecuencia de rotación durante el muestreo
es igual a 180 min-1, que corresponde a un criterio de Reynolds igual a 2,4 ⋅ 10 4

ANEXO 3 Correlación y regresión
Cómo se establece la significación del coeficiente de correlación lineal
De acuerdo con Ostle (1974), para establecer la significación del coeficiente de correlación
en regresión lineal, se puede utilizar el estadístico

F=

Cuadrado medio debido a la regresión
Cuadrado medio residual

Esta es la prueba realizada por la herramienta “Regresión” del tabulador “Microsoft Excel
2000” para establecer la significación de la regresión, con la particularidad de que el
denominado “Valor crítico de F”, es por su esencia la probabilidad correspondiente al valor
calculado de F. Esto no es más que la probabilidad de significación observada, de la
hipótesis nula que supone la igualdad a cero del coeficiente de correlación, o lo que es lo
mismo, el riesgo de rechazar la igualdad a cero del coeficiente de correlación, cuando en
realidad esta es cierta (error del tipo I).
La significación del coeficiente de correlación, también puede ser establecida con ayuda del
estadístico t (Ostle, 1976; Barskii, 1978; Rubinstein, 1987; Pupo et al., 2001). Para ello se
calcula el estadístico

t=

r n−2
1− r2

En el caso particular de la regresión lineal con una variable independiente, de acuerdo con
Ostle (1976), esta prueba t es idéntica a la realizada para establecer la significación de la
pendiente b 1 , de acuerdo con la fórmula

t=

b1
Error típico de la pendiente

Esta es la prueba realizada por la herramienta “Regresión” del tabulador “Microsoft Excel
2000”, para la pendiente. En este caso, la probabilidad correspondiente al valor calculado de
t se denomina simplemente “probabilidad”. Esto no es más que la probabilidad de
significación observada de la hipótesis nula que supone la igualdad a cero de la pendiente y
en el caso particular de la regresión con una variable independiente, del coeficiente de
correlación.

88

�Anexos

Si se desea, esto se puede confirmar mediante el cálculo a partir de los datos generados por
la referida herramienta.
Luego, en el caso de la regresión lineal ambas pruebas, la F y la t, cuyos resultados son
ofrecidos por la herramienta “Regresión” del referido tabulador, son validas para establecer
la significación del coeficiente de correlación.
Por razones prácticas, el autor no ha comparado el valor observado de uno de los
estadísticos F o t con el tabulado; sino que ha preferido comparar la probabilidad de
significación observada de la hipótesis que supone la igualdad a cero del coeficiente de
correlación con el nivel de significación máximo admisible (0,05). Esto, además de que
excluye la necesidad de conocer los valores tabulados de F o t, permite conocer el riesgo
rechazar la igualdad a cero del coeficiente de correlación, cuando realmente esta es
verdadera. Como se observa en la tabla 3.2, en muchos casos este riesgo es menor que
0,0005, lo que equivale a un nivel de confianza observado mayor o igual que 99,5 %.
Con la finalidad de comparación, se determina el intervalo de confianza del coeficiente de
correlación, que de acuerdo con Werkema (1996) es

rinf ≤ ρ ≤ rsup
donde

z


rinf = tanh v1 = tanh arctan h r − α/ 2 
n−3

z


rsup = tanh v 2 = tanh arctan h r + α / 2 
n−3

donde zα

2

- percentil de orden 100(1-α/2) de la distribución normal estandarizada (para

α = 0,05, . zα 2 = 1,96)
En estas fórmulas,

arctan h r = 0,5 ln

1+ r
1− r

Cualquiera sea v se cumple que

tanh v =

ev − e−v
ev + e− v

Luego, en el caso de la correlación entre la CPE y la CTSE en la serie A, cuyos resultados
se encuentran en la fila 1 de la tabla 3.2, se tiene

arctan hr = 0,5 ln
zα / 2
n−3

=

1+ r
1 + 0,983
= 0,5 ln
= 2,3796
1− r
1 − 0,983

1,96
13 − 3

= 0,6198

v1 = 2,3796 − 0,6198 = 1,7598
v 2 = 2,3796 + 0,6198 = 2,9994
rinf =

e v1 − e − v1 e1, 7598 − e −1, 7598
=
= 0,942
e v1 + e −v1 e1, 7598 + e −1, 7598

89

�Anexos

rsup =

e v2 − e − v2 e 2,9994 − e −2,9994
=
= 0,995
e v2 + e −v2 e 2,9994 + e − 2,9994

Supuestos del modelo clásico de regresión lineal
El cálculo de regresión lineal por el método de los mínimos cuadrados ordinarios, se basa en
varios supuestos simplificadores. Los inconvenientes que se producen con el incumplimiento
de estos supuestos son expuestos en la literatura especializada (Pupo et al., 2001;
Werkema y Aguiar, 1996; Gujarati, sa). El estudio de las fuentes referidas, sugiere centrar la
atención en los siguientes supuestos:
1. La regresión lineal está correctamente especificada; lo que quiere decir, que la ecuación
de regresión es bien aproximada a la (2.9).
2. No existe autocorrelación entre las perturbaciones.
3. La varianza condicional de las perturbaciones ε i es constante u homocedástica.
4. Las perturbaciones poseen una distribución normal.
Control de la correcta especificación de la regresión lineal
La correcta especificación de la regresión lineal, se controla preliminarmente mediante el
análisis de los gráficos de dispersión incluida la línea de tendencia, junto con los gráficos de
residuos. Estos gráficos se representan en las figs. 1, 2, 3. y 4 para la serie experimental A,
B, C y D, respectivamente.
En estos gráficos se observa que cualesquiera sean las condiciones experimentales, la CPE
en función de la CTSE en ambos niveles de presión, sin duda alguna se ajusta a una línea
recta.
En los gráficos donde en calidad de variable explicativa se toma la CTE, la CPC en ambos
niveles de presión y la VS, el patrón global observado permite admitir por aproximación la
correcta especificación del ajuste lineal. No obstante, se considera necesario confirmar lo
anterior mediante una prueba de hipótesis.
La prueba de hipótesis más conocida para controlar la correcta especificación de la
regresión lineal, es la denominada “prueba de falta de ajuste”, que involucra el error de
reproducibilidad. Esta prueba exige disponer de observaciones repetidas de la variable
dependiente para por lo menos un valor de la variable explicativa (Werkema y Aguiar, 1996;
Rubinstein, 1987).
Cuando la variable explicativa se obtiene como resultado de un proceso, resulta imposible
fijar su valor y esto hace imposible obtener valores repetidos de Y para la misma X. En este
caso, para controlar el supuesto sobre la correcta especificación de la regresión lineal, se
puede utilizar el estadístico de Durbin Watson una vez ordenados los residuos de acuerdo
con los valores ascendentes de la variable independiente. También puede ser utilizada la
prueba RESET (regresión specification error test) de Ramsey (Gujarati, sa). En este caso
fueron aplicadas las pruebas parciales F, explicadas por Pupo et al. (2001).
Para saber si la ecuación (2.9) es idónea mediante las pruebas parciales F, se prevé la
posibilidad de que se cumplan las ecuaciones alternativas, (2.9a) y (2.9b). A continuación se
formulan las siguientes hipótesis.
a)

H 0 : ( β 2 / β1 β 0 ) = 0
H 1 : ( β 2 / β1 β 0 ) ≠ 0
En la hipótesis nula de este par de hipótesis, queda planteado que el aporte adicional de la
variable X 2 = X 12 cuando X 1 ha sido previamente ajustada, no tiene una contribución

90

�Anexos

significativa en la ecuación de regresión. En la hipótesis alterna se plantea lo contrario. Esto
es que X 2 = X 12 contribuye significativamente, por lo que ésta es necesaria.
b)

H 0 : ( β1 / β 2 β 0 ) = 0
H 1 : ( β1 / β 2 β 0 ) ≠ 0
En este caso se analiza la contribución adicional de X 1 cuando X 2 = X 12 ha sido
previamente ajustada.
En el caso de la prueba parcial a) se calcula el estadístico

F=

CM (b2 b1b0 )
S e2

donde

S e2 cuadrado medio residual del ajuste mediante la ecuación (2.9a)

CM (b2 b1b0 ) = SC (b2 b1b0 ) 1
SC (b2 b1b0 ) = SC (b1b2 b0 ) − SC (b1 b0 )
SC (b1b2 b0 ) es la suma de cuadrados explicada por la regresión en el ajuste mediante la
ecuación (2.9a) y SC (b1 b0 ) es la suma de cuadrados explicada por la regresión en el ajuste
mediante la ecuación (2.9).

S e2 =

SC e
n−3

donde SC e - suma de cuadrados residual.
La regla de decisión es rechazar H 0 si F &gt; Fα (1, n −3 )
Para el caso de la prueba parcial b)

F=

CM (b1 b2 b0 )
S e2

donde

CM (b1 b2 b0 ) = SC (b1 b2 b0 )
SC (b1 b2 b0 ) = SC (b1b2 b0 ) − SC (b2 b0 )
SC (b2 b0 ) es la suma de cuadrados explicada por la regresión en el ajuste mediante la
ecuación (2.9b).
La regla de decisión es rechazar H 0 si F &gt; Fα (1, n −3 )
En el caso de la correlación y regresión de la CPE, sobre la CTE en la serie A, mediante la
herramienta “Regresión” del tabulador “Microsoft Excel 2000”, se ajusta la ecuación de
regresión en las tres formas asumidas.

91

�Anexos

1

26
30

Residuos

CPE, % mas

48

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

-1,1
45

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

45

1,5

26
39

Residuos

CPE, % mas

48

30

CTSE (nivel superior de presión), % mas

-1,5
58

CTSE (nivel superior de presión), % mas

58

4,6

26
56

Residuos

CPE, % mas

48

39

CTE, % masa

-3,6
65

CTE, % masa

65

4

26
50

Residuos

CPE, % mas

48

56

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

-6,5
60

CPC (nivel inferior de Ks), %, mas

60

4,1

26
55

Residuos

CPE, % mas

48

50

CPC (nivel superior de Ks), % mas

-7,1
63

CPC (nivel superior de Ks), % mas

63

4,6

26
25

Residuos

CPE, % mas

48

55

VS, mm/h

-6,3
76

25

VS, mm/h

76

Fig. 1 Gráficos de dispersión y de residuos (serie A)

92

�Anexos

1,2

26
32

Residuos

CPE, % mas

48

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

-1,2
47

32

47

2

Residuos

CPE, % mas

48

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

26

-1,5
40

CTSE (nivel superior de presión), % mas

60

CTSE (nivel superior de presión), % mas

59

4,5

26
54

Residuos

CPE, % mas

48

40

CTE, % mas

-3,5
65

48

54

CTE, % mas

65

26
50

Residuos

CPE, % mas

3,9

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

-6,8
60

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

60

4

26
55

Residuos

CPE, % mas

48

50

CPC (nivel superior de Ks), % mas

-7
55

64

48

CPC (nivel superior de Ks), % en mas

64

26
55

Residuos

CPE, % mas

4

VS, mm/h

-6
145

55

VS, mm/h

145

Fig. 2 Gráficos de dispersión y de residuos (serie B)

93

�Anexos

48

26
31

Residuos

CPE, % mas

1,2

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

-1,3
45

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

45

1,5

26
40

Residuos

CPE, % mas

48

31

CTSE (nivel superior de presión), % mas

-1,5
58

CTSE (nivel superior de presión), % mas

58

4,7

26
54

Residuos

CPE, % mas

48

40

CTE, % mas

-3,1
65

CTE, % mas

65

4

Residuos

CPE, % mas

48

54

26

-6,5
48

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

58

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

58

52

CPC (nivel superior de Ks), % mas

61

64

VS, mm/h

145

4,2

Residuos

CPE, % mas

48

48

26

-7,2
52

CPC (nivel superior de Ks), % mas

61

4,2

Residuos

CPE, % mas

48

26

-5,5
64

VS, mm/h

145

Fig. 3 Gráficos de dispersión y de residuos (serie C)

94

�Anexos

1,3

26
28

Residuos

CPE, % mas

48

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

-1,3
42

CTSE (nivel inferior de presión), % mas

42

1,5

26
39

Residuos

CPE, %

48

28

CTSE (nivel superior de presión), % mas

-1,5
57

CTSE (nivel superior de presión), % mas

57

5

26
55

Residuos

CPE, %

48

39

CTE, % mas

-3
64

55

CTE, % mas

64

4

Residuos

CPE, % mas

48

26

-6,5
48

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

57

CPC (nivel inferior de Ks), % mas

57

CPC (nivel superior de Ks), % mas

60

VS, mm/h

77

4

Residuos

CPE, % mas

48

48

26

-7
52

CPC (nivel superior de Ks), % mas

52

60

4

Residuos

CPE, % mas

48

26

-6
22

VS, mm/h

77

22

Fig. 4 Gráficos de dispersión y de residuos (serie D)

95

�Anexos

Luego, la ecuación de regresión en la forma dada por (2.9), como se observa en la fila 9 de
la tabla 3.2, es

Yˆ = −34,1 + 1,1749 X
Aquí,

SC (b1 / b0 ) = 83,39 (Casilla “Suma de cuadrados”)

Para el ajuste de acuerdo con la ecuación (2.9a)

Yˆ = −470,4 + 15,5595 X − 0,1184 X 2

SC (b1b2 b0 ) = 89,23
S e2 = 4,75 (casilla “Promedio de los cuadrados”)
Para el ajuste de acuerdo con la ecuación (2.9b)

Yˆ = 1,7 + 0,0096 X 2
SC (b2 b0 ) = 80,40
Para la prueba parcial a)

SC (b2 b1b0 ) = SC (b1b2 b0 ) − SC (b1 b0 ) = 89,23 − 83,39 = 5,83
CM (b2 b1b0 ) = SC (b2 b1b0 ) 1 = 5,83
F=

CM (b2 b1b0 ) 5,83
=
= 1,22
4,75
S e2

De acuerdo con Bluman (1995), Ftab = 4,96.
Como 1,22 no es mayor o igual que 4,96, se concluye que la contribución de la
variable X 2 = X 12 cuando está presente X 1 no es significativa.
A continuación se realiza la prueba parcial b).

SC (b1 b2 b0 ) = SC (b1b2 b0 ) − SC (b2 b0 ) = 89,23 − 80,40 = 6,82
F=

CM (b1 b2 b0 ) 6,82
=
= 1,44
4,75
S e2

Quiere decir, que la contribución de X 1 cuando está presente X 2 = X 12 no es significativa.
En esta situación, con una variable que se ajuste no es necesario ajustar la otra. Finalmente
se acepta el ajuste conforme la ecuación (2.9) que se caracteriza por un valor de r=0,781,
mientras el ajuste de acuerdo con la ecuación (2.9b) se caracteriza por un valor de r=0,776.
Esta situación se repite en todos los casos, excepto en la regresión de la CPE sobre la CTE,
serie B (fila 10 en la tabla 3.2), donde la contribución del término cuadrático es significativa,
pues el valor de F , es igual a 5,5 en la prueba parcial a) e igual a 6,34 en la b).
Control de la ausencia de autocorrelación entre las perturbaciones
Lo más peligroso de la autocorrelación, es que constituye un indicio de que las
dependencias estudiadas han sido perjudicadas o favorecidas sistemáticamente por fuentes
de variación (variables influyentes) no controladas Ostle (1974). En este caso, en calidad de
variables no controladas pueden considerarse la experiencia del investigador y las
vibraciones como resultado del funcionamiento del equipamiento del laboratorio que pueden

96

�Anexos

influir sistemáticamente sobre la concentración de sólidos en la torta y en el sedimento
obtenido por sedimentación gravitatoria.
De acuerdo con el propio Ostle (1974), el efecto sistemático de este tipo de variables se
evita mediante la aleatorización, que en este caso fue realizada como se explica en el
epígrafe 2.1.3. No obstante, el cumplimiento del supuesto de ausencia de autocorrelación
respecto al tiempo, fue controlado. Para ello se aplicó el estadístico de Durbín Watson, que
según Calero (2001); Gujarati (s.a) y Pupo et al. (2001) se define como
n

d=

2
∑ (ei − ei −1 )
i =2

n

∑e
i =1

n

=

∑ (e
i =2

2
i

i

− ei −1 )

2

SC e

donde ei - residuos observados ordenados de acuerdo con el tiempo
En el caso de la correlación y regresión de la CPE, sobre la CTSE en la serie A, mediante la
herramienta “Regresión” del tabulador “Microsoft Excel 2000”, se ajusta la ecuación de
regresión y a partir de la tabla de análisis de variancia (casilla “Suma de cuadrados”) se
obtiene SC e = 4,63 . A continuación se calcula

d=

n

∑ (e
i =2

i

− ei −1 ) = 9,98 . Finalmente
2

9,98
= 2,16
4,63

Si se admite un nivel de significación igual a 0,05, d L = 1,01 y d u = 1,34 (Gujarati, sa).
Como 2,16 &gt; 1,34 se acepta la falta de autocorrelación.
El control redundante se realizó mediante la prueba denominada “prueba de aleatoriedad o
de corridas” o “prueba de Geary”. Esta prueba permitió arribar a la misma conclusión que la
prueba de Durbin Watson.
La aplicación de estas pruebas, permitió aceptar la falta de autocorrelación en todos los
casos.
Control del supuesto de homogeneidad de varianzas de las perturbaciones
El cumplimiento del supuesto homogeneidad de varianzas de las perturbaciones se verifica
por la prueba de Park (Gujarati, sa; Calero, 2001)). De acuerdo con esta prueba, si en la
regresión

ln ei2 = β 0 + β 1 ln X i + ε i

β 1 resulta no significativo, se puede aceptar el supuesto de homocedasticidad.
En el caso de la correlación de la CPE sobre la CTSE en la serie A, se tienen los datos y
resultados que aparecen en la siguiente tabla

97

�Anexos

No.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13

x
43,3
31,1
41,4
40,6
40,3
39,0
40,1
34,7
43,6
39,2
41,9
37,3
38,4

e
0,73022
-0,2139
0,06106
-0,7681
-0,979
-0,2263
0,91374
-0,1828
-0,2589
0,68098
-0,6207
0,81181
0,05185

ln x
3,7682
3,4372
3,7233
3,7038
3,6964
3,6636
3,6914
3,5467
3,7751
3,6687
3,7353
3,6190
3,6481

2

ln e
-0,6288
-3,0847
-5,5918
-0,5278
-0,0425
-2,9717
-0,1804
-3,3984
-2,7030
-0,7685
-0,9537
-0,4170
-5,9187

De donde ln ei2 = −20 + 4,97 ln X i , con una probabilidad de significación observada de la
igualdad acero de
homocedasticidad.

β1 ,

igual a 0,4551, que permite aceptar el supuesto de

Esta prueba permitió aceptar el supuesto de homocedasticidad en todas la regresiones,
excepto en dos. Una es la regresión de la CPE sobre la CTE, serie A (fila 9 en la tabla 3.2).
La otra es la regresión de la CPE sobre la CPC, serie C (fila 19 en la tabla 3.2). En la
primera la probabilidad de significación es 0,023 y en la segunda 0,022.
Control del supuesto de normalidad de las perturbaciones
Si el supuesto sobre normalidad no se cumple, no es posible realizar pruebas de hipótesis
con los estadísticos F y t, al menos que se cuente con muestras grandes (Guajarati, s.a). El
cumplimiento de este supuesto se controló, mediante el método explicado por Drumond et
al. (1996). Este método se basa en el coeficiente de correlación lineal entre los residuos
observados y sus valores esperados, bajo el supuesto de que estos siguen una distribución
normal. Si este coeficiente de correlación es mayor que su valor crítico tabulado por Neter et
al. (1990); citado por Drumond et al. (1996), es posible concluir que la suposición de
normalidad puede ser considerada válida.
Los valores esperados de los residuos E i , se determinan por la fórmula

  i − 0,375  
E1 = QMR  z 
 
  n + 0,25  
donde QMR - cuadrado medio de los residuos; i - número de orden de la observación;
La desviación típica de los residuos se determina por la fórmula

QMR =

SQR
n−2

donde SQR - suma de cuadrados de los residuos.
La determinación de la suma de cuadrados de los residuos se realiza mediante la función
“SUMA.CUADRADOS” del tabulador “Microsoft Excel 2000”.
La determinación de

 1 − 0,375 
z

 n + 0,25 
se realizó mediante la función “DISTR.NORM.ESTAND.INV” del mismo tabulador.

98

�Anexos

El control de validez del supuesto de normalidad, se ejemplifica para el caso de la regresión
cuyos resultados aparecen en la fila 1 de la tabla 3.2. Esto se hace con arreglo a la
metodología, cuyo fundamento se expone en el epígrafe 2.1.2. Para ello, los residuos
presentes en la tabla 3.3 se introducen en orden ascendente en la tabla que se muestra en
este anexo. En esta tabla aparecen también los resultados parciales. Finalmente se obtiene
un coeficiente de correlación lineal entre los residuos esperados y los residuos observados
r = 0,974, cuya comparación con su valor crítico rcr = 0,930 , (Drumond, 1996), permite
aceptar que los residuos se encuentran distribuidos normalmente. La aplicación de esta
prueba a los residuos de todas las regresiones, permitió concluir que en todos los casos se
cumple el supuesto de normalidad de los residuos.
Tabla Resultados del cálculo de los residuos esperados bajo el supuesto de normalidad
Número Residuo
de orden observado
i
ordenado
1
-0,979
2
-0,768
3
-0,621
4
-0,259
5
-0,226
6
-0,214
7
-0,183
8
0,052
9
0,061
10
0,681
11
0,730
12
0,812
13
0,914

1 − 0,375
n + 0,25
0,047
0,123
0,198
0,274
0,349
0,425
0,500
0,575
0,651
0,726
0,802
0,877
0,953

 1 − 0,375 

 n + 0,25 

Residuo
esperado E i

-1,67
-1,16
-0,85
-0,60
-0,39
-0,19
0,00
0,19
0,39
0,60
0,85
1,16
1,67

-1,09
-0,75
-0,55
-0,39
-0,25
-0,12
0,00
0,12
0,25
0,39
0,55
0,75
1,09

z

SQR = 4,63; QMR = 0,42

ANEXO 4 Diferencia media en el caso de muestras pareadas
Para comparar las medias de muestras pareadas y contar con una estimación del valor de la
diferencia, se determinó el intervalo de confianza para la diferencia media. Para ello, de
acuerdo con Sánchez (1986) y Drumond (1996), se estima la diferencia entre los dos
componentes de cada par, se determina la diferencia media d y seguidamente se
determina el intervalo de confianza, para la diferencia media, que es

[d − ∆d ; d − ∆d ]


Sd
Sd 
d − tα / 2;n −1 ⋅ * ; d + tα / 2;n −1 ⋅ * 
n
n 

donde S d - desviación típica de las diferencias; n * - número de parejas de observaciones.

t 0, 025;12 = 2,179 (Mason, 1994)

99

�Anexos

ANEXO 5 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la
concentración de sólidos en el producto espesado y cada variable explicativa
en las series B, C y D.

Fig. 1 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la CPE y cada variable
explicativa en la serie B.

Fig. 2 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la CPE y cada variable
explicativa en la serie C.

100

�Anexos

Fig. 3 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la CPE y cada variable
explicativa en la serie D.

ANEXO 6 Desarrollo de la recomendación No. 2
1. Con vista a la aplicación práctica del resultado, llevar a cabo las siguientes acciones:
• Estudiar la influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 sobre la CTSE, en otros
niveles de fuerza motriz.
• Seleccionar el nivel de fuerza motriz recomendable para realizar las pruebas de
filtración y centrifugación. Para ello tener en consideración los resultados del punto
anterior, así como el efecto negativo de la presión de compresión sobre el coeficiente
de correlación y el tiempo necesario para la prueba. Tener en cuenta además, que
con la disminución del volumen de la muestra, disminuye el tiempo necesario para la
prueba predictiva.
• Estudiar la posibilidad de reducir el tiempo de centrifugación.
• Encontrar las ecuaciones de regresión bivariada de la CPE obtenida en un espesador
de operación continua, sobre la CTSE, la CTE y la CPC.
• Dilucidar experimentalmente, si la influencia de la intensidad de agitación sobre la
CTE y la CPC, a pesar de ser pequeña, exige el control de este factor durante
determinaciones con fines predictivos.
• Seleccionar la variable que complemente o sustituya a la VS en la predicción de la
CPE, en el nivel industrial.
Para seleccionar la variable que puede ser utilizada en calidad de predictora de la CPE, es
necesario tener en cuenta un compromiso entre sus ventajas y desventajas en cuanto a los
siguientes acápites:
• Valor del coeficiente de correlación de la variable explicativa con la CPE.
• Tiempo necesario para llevar a cabo la predicción y grado de complejidad en la
realización de la predicción.
• Error con que se determina la variable explicativa.
• Costos necesarios para realizar la predicción.
Sobre esto, se recomienda considerar los siguientes aspectos:
• En este trabajo se concluye que el coeficiente de correlación muestral, garantizado por la
CTSE en el nivel de presión superior es mayor que el garantizado por la VS;

101

�Anexos

• A pesar de que no se demuestra estadísticamente la superioridad del coeficiente de
correlación entre la CPE y la CTE respecto al coeficiente de correlación entre la CPE y la
VS, tampoco se demuestra lo contrario.
• Para las pruebas de sedimentación es necesario diluir la suspensión y mantener un nivel
de concentración de sólidos inicial φ 0 constante; sin embargo, en caso de utilizar como
predictora cualquiera de las nuevas variables, no es necesario diluir la suspensión. En el
caso particular de la CTSE, tampoco es necesario mantener un nivel constante de
concentración de sólidos inicial.
• El tiempo de respuesta total de la metodología de predicción actual, basada en la VS
como variable predictora, constituye aproximadamente 2,3 h (incluye el tiempo necesario
para tarar la probeta, tomar la muestra, determinar su densidad, decidir cual es el
volumen de suspensión que debe ser añadido, controlar la masa final, agitar y dejar en
reposo). En el caso de la metodología a la que puede dar lugar la CTSE en el nivel
superior de presión, sería necesario esencialmente tomar la muestra, filtrarla en
aproximadamente (10-15) min y determinar la concentración de sólidos en la torta en
aproximadamente 30 min. De modo que, si se cuenta con una reserva, el tiempo de
respuesta no excederá 1 h.
• El error con que se determinan las variables explicativas se encuentra en la tabla 2.4.
• Es necesario calcular en cuanto se incrementa el costo de las pruebas predictivas al
utilizar para ello las nuevas variables.

102

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                    <text>TESIS

INCREMENTO DE LA TERMORESISTENCIA DE LA ALEACIÓN
ACI HK 40 POR PRECIPITACIÓN DE
PARTÍCULAS COHERENTES

Maritza Mariño Cala

�Página legal
Título de la obra:Incremento de la Termo-Resistencia de la aleación ACI HK 40 por
precipitación de partículas coherentes, 122pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor:Maritza Mariño Cala
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://repoedum.ismm.edu.cu

�REPUBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALURGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

INCREMENTO DE LA TERMORESISTENCIA DE LA ALEACIÓN ACI
HK40 POR PRECIPITACIÓN DE
PARTÍCULAS COHERENTES

Tesis presentada en opción al grado científico de
Doctor en Ciencias Metalúrgicas

MARITZA MARIÑO CALA

Moa
2008

�REPUBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALURGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

INCREMENTO DE LA TERMORESISTENCIA DE LA ALEACIÓN ACI
HK40 POR PRECIPITACIÓN DE
PARTÍCULAS COHERENTES
Tesis presentada en opción al grado científico de
Doctor en Ciencias Metalúrgicas

AUTORA: Ing. M. C. Maritza Mariño Cala
TUTORES: Dr. C. Alberto Velázquez del Rosario
Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr. Antonio Núñez
Jiménez”
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Departamento de Mecánica

Dr. C. Antonio R. Chang Cardona
Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr. Antonio Núñez
Jiménez”
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Departamento de Metalurgia

Moa
2008

�SINTESIS
Se presentan los resultados del desarrollo de una nueva aleación austenítica termoresistente para la fabricación de brazos de hornos Herreshoff que operan a
temperaturas entre 400oC y 800oC tomando como patrón la aleación austenítica termoresistente ACI HK 40. Para satisfacer los requerimientos de ingeniería, se simularon
varias variantes de aleación añadiendo cantidades diversas de Al como elemento de
aleación. El pronóstico de las propiedades mecánicas requeridas se realizó utilizando
modelos de redes neuronales. El comportamiento termodinámico, el diagrama de
equilibrio, la ocurrencia de segregación primaria y el pronóstico de los parámetros de
las fases γ y γ' se realizaron utilizando el Software Thermo-Calc y se determinó el
grado de desajuste entre la matriz y las partículas γ'. Los resultados de las
simulaciones arrojaron como resultado principal que la aleación idónea es la HK 40 +
1,5 % Al, la que se obtuvo a escala de laboratorio por fundición al vacío para
caracterizarla utilizando técnicas de Microsciopía Electrónica de Barrido (MEB),
Energía Dispersa de Rayos X (EDAX), Microsciopía Electrónica de Transmisión (TEM),
Difractometría por Rayos X (DRX) y ensayos mecánicos de tracción en caliente y
creep. Los análisis MEB-EDAX, TEM y DRX se correspondieron con los pronosticados.
A la temperatura crítica de análisis (800oC) la nueva aleación experimenta incrementos
en los valores de tensiones de fluencia en 50 MPa y tensiones últimas de rotura en 75
MPa. La resistencia al creep pronosticada a las 100 000 horas es de 223 MPA, lo que
supera los requerimientos de ingeniería de 180 MPa. Se demuestra que la adición de
Aluminio posibilita la formación de partículas coherentes γ' que ejercen un efecto de
fortalecimiento de la aleación al funcionar como barrera ante el movimiento de
dislocaciones.

�ÍNDICE
INTRODUCCION. .

.

.

.

.

.

.

.

.

.1

CAPITULO I. MARCO TEÓRICO
1.1. Introducción.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.10

1.2. Estado del Arte.

.

.

.

.

.

.

.

.

.11

.

.

.11

.

.13

1.2.1. Desarrollo de aleaciones austeníticas termo-resistentes.

1.2.2. Desarrollo y estado actual de las aleaciones endurecidas por
precipitación de partículas coherentes. .

.

.

.

1.2.3. Las Redes Neuronales Artificiales aplicadas al diseño de materiales.

.17

1.3. Consideraciones finales.

.

.

.

.

.

.

.

.21

Conclusiones del Capítulo I.

.

.

.

.

.

.

.

.25

CAPÍTULO II. FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS DE LA INVESTIGACIÓN
2.1. Introducción.

.

.

.

.

.

.

.

.

.26

2.2. Las Redes Neuronales Artificiales (RNA). .

.

.

.

.

.27

2.3. Los Procesos Gaussianos (PG).

.

.

.

.

.

.

.32

2.4. Metodología de trabajo.

.

.

.

.

.

.

.33

2.4.1. Simulación de las propiedades mecánicas.

.

.

.

.

.34

2.4.1.1. Condiciones y parámetros establecidos.

.

.

.

.

.34

2.4.1.1.1. Parámetros tecnológicos del diseño. .

.

.

.

.

.34

2.4.1.1.2. Composición química. .

.

.

.

.

.

.35

2.4.1.1.3. Temperaturas de procesamiento.

.

.

.

.

.

.36

2.4.2. Fundamentos para la simulación. .

.

.

.

.

.

.37

2.5. Simulación de la solidificación y el diagrama de equilibrio.

.

.

.43

2.5.1. Simulación de la segregación primaria. .

.

.

.50

.

.

.

.

.

�2.6. Pronóstico de los parámetros de las fases γ y γ'.

.

.

.

.58

2.7. Predicción del desajuste.

.

.

.

.

.

.

.59

2.8. Determinación de la fracción de volumen. .

.

.

.

.

.61

2.9. Desarrollo y crecimiento de las partículas. .

.

.

.

.

.62

Conclusiones del Capítulo II.

.

.

.

.

.

.64

.

.

.

.

.

.65

3.1.1. Selección del método de fundición.

.

.

.

.

.

.65

3.2. Realización de experimentos.

.

.

.

.

.

.

.68

3.2.1. Análisis químico de la aleación. .

.

.

.

.

.

.68

3.2.2. Selección y preparación de muestras

.

.

.

.

.

.69

3.2.3. Análisis microscópico.

.

.

.

.

.

.

.70

3.2.4. Medición del tamaño del grano. .

.

.

.

.

.

.78

3.2.5. Tratamientos térmicos.

.

.

.

.

.

.

.80

3.2.6. Ensayos de tracción en caliente. .

.

.

.

.

.

.80

3.2.7. Ensayos de termofluencia. .

.

.

.

.

.

.81

3.3. Método estadístico para la validación de los resultados. .

.

.

.83

3.3.1. Pruebas de significancia. .

.

.

.

CAPÍTULO III. MATERIALES Y MÉTODOS
3.1. Obtención de la aleación.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.83

3.3.1.1. Planteamiento de la hipótesis estadística.

.

.

.

.

.84

3.3.1.2. Búsqueda del valor crítico.

.

.

.

.

.

.

.84

3.3.1.3. Cálculo del valor de prueba.

.

.

.

.

.

.

.84

3.3.1.4. Toma de decisión..

.

.

.

.

.

.

.84

3.3.2. Obtención de los modelos y comprobación de la idoneidad. .

.

.85

Conclusiones Capítulo III. .

.

.86

.

.

.

.

.

.

.

.

.

�CAPITULO IV. RESULTADOS Y DISCUSION
4.1. Composición química real de las muestras de la aleación HK 40 + 1,5 % Al .87
4.2. Análisis para la caracterización de fases y redes cristalinas.

.

.

.87

4.3. Influencia del tratamiento térmico sobre la microestructura

.

.

.90

4.3.1. Estado fundido.

.

.

.

.

.

.

.

.

.90

4.3.2. Estado de recocido. .

.

.

.

.

.

.

.

.91

4.3.3. Envejecimiento.

.

.

.

.

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.92

4.4. Verificación del tamaño del grano. .

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.94

.

4.5. Medición de los parámetros de las redes y determinación del desajuste.

.95

4.6. Cinética del desarrollo y crecimiento de las partículas. .

.

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.97

4.7. Determinación de la fracción de volumen. .

.

.

.100

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4.8. Evaluación del comportamiento mecánico de la aleación HK 40+ 1,5 % Al. .101
4.8.1. Ensayo de tracción. .

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.101

4.8.2. Comportamiento al creep. .

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.103

4.9. Establecimiento del mecanismo de fortalecimiento.

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.108

4.10. Análisis Económico. .

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.111

4.10.1. Análisis comparativo de costos de fabricación.

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.111

4.10.2. Pérdidas económicas por rotura de los brazos.

.

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.111

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.

4.11. Evaluación del impacto al medio ambiente laboral y la seguridad industrial.113
4.11.1. Evaluación del impacto. .

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.113

4.11.2. La nueva aleación al servicio de la sustentabilidad. .

.

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.115

4.12. Consideraciones sobre la aplicación y generalización de los resultados.

.117

4.12.1. Sustentabilidad industrial de la nueva variante.

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.118

Conclusiones Capítulo IV. .

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.120

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�CONCLUSIONES. .

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.121

RECOMENDACIONES.

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.122

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.123

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
ANEXOS

�INTRODUCCION
En la Industria Cubana del Níquel se realizan notables esfuerzos para garantizar
procesos estables y continuos que introducen una serie de mejorías tecnológicas
con vistas a obtener producciones con calidad, eficiencia y rentabilidad, lo cual
requiere de un equipamiento fiable y seguro.
La Empresa Comandante Ernesto Che Guevara no ha escapado a estos
sustanciales cambios y en la actualidad se encuentra en un importante período de
reconversión y recuperación industrial para estabilizar su proceso productivo. No
obstante, existen serios problemas en cuanto al comportamiento de muchos equipos
debido a fallas presentadas por las más diversas causas. El estudio y previsión de
fallas en caliente de elementos que operan a temperaturas elevadas, constituye uno
de los principales focos de atención para los investigadores por las incalculables
pérdidas económicas y efectos sociales que implican para nuestro país.
Desde la puesta en marcha de dicha empresa se presentaron problemas tales como
paros de los hornos de reducción debido a roturas de los brazos y los dientes
rascadores que se acoplan al eje central del horno, cuya función principal es
transportar el mineral de solera en solera, provocados por la falla en caliente de
dichos elementos.
Los Hornos de Reducción de la Empresa Che Guevara, del tipo Herreshoff o soleras
múltiples, están compuestos por un cilindro metálico vertical de 15 m de altura
revestido interiormente con ladrillos refractarios y exteriormente con una carcaza
metálica, sistemas de alimentación, barrido, descarga y cámaras de combustión. Los
hornos están provistos de 17 hogares o soleras en forma de bóvedas esféricas a
través de los cuales circula la carga (mena) que, proveniente de la planta de
secaderos, se le suministra al horno por la parte superior a través de un alimentador
sinfín.
En los hornos Herreshoff se verifica la reducción selectiva del hierro presente en el
mineral laterítico, para lo que se requiere altas temperaturas y una atmósfera con
alto contenido de gases reductores (CO, H2); pero a su vez, están presentes otras
especies químicas (CO2, N2 y otros) que provienen de la combustión del petróleo en

1

�las cámaras y del aire alimentado a las mismas. Por lo tanto, los hornos de
reducción operan bajo condiciones muy singulares, y sus elementos mecánicos
interiores requieren de propiedades especiales extremas que permitan mantener un
comportamiento estable de regímenes intensos de altas temperaturas y elevadas
tensiones de trabajo, donde las cargas pueden ser de signo variables generados por
esfuerzos mecánicos y gradientes térmicos.
Los brazos son elementos huecos con una longitud total de 2 648 mm (ver Fig. 1 de
los Anexos), fabricados con acero inoxidable del sistema Fe-Cr-Ni-C y operan bajo
las siguientes condiciones:
1. Cargas de flexión originadas por el peso propio del elemento, acoplado al
mecanismo central en forma de viga en voladizo, el peso de los dientes
rascadores acoplados en la parte inferior de los elementos y la resistencia
que ofrece la carga mineral durante el barrido.
2. Elevadas temperaturas (según un perfil establecido para los distintos
hogares) que oscilan entre 280 y 800º C.
3. Atmósfera reductora compuesta por gases provenientes de la combustión de
petróleo.
4. Tiempos de operación prolongados bajo regímenes continuos de producción.
Bajo estas condiciones de operación, los brazos requieren de propiedades
especiales extremas que permitan mantener un comportamiento estable y
prolongado en el tiempo.
En este sentido, las consecuencias de las paradas imprevistas, aunque acarrean
problemas serios en la estabilidad de la producción, generalmente se resuelven en
períodos de tiempo relativamente cortos, pues los atrasos se recuperan a costa del
aumento de la carga alimentada a los demás hornos hasta equilibrar el flujo total.
Finalmente, la producción se cumple y hasta se sobre-cumple, como ha ocurrido en
los últimos cinco años, a expensas de las sobrecargas de trabajo de los elementos.

2

�Sin embargo, cada parada por concepto de avería implica la revisión y cambio de
elementos en los interiores de los hornos. Esto provoca la entrada de aire hacia los
hogares a través de las escotillas y la posterior re-oxidación de los minerales que ya
habían sido parcial o totalmente reducidos al entrar en contacto con el oxígeno y la
humedad del aire. En la práctica, una vez restablecidas las operaciones de lo
hornos, el mineral retenido se descarga a la siguiente etapa sin aplicar tratamiento
de pre-reducción alguno, lo que conlleva a una disminución en la eficiencia
metalúrgica. Además de la disminución de la eficiencia por este concepto, hay otro
factor no menos importante que también afecta dicho parámetro y es el choque
térmico provocado en los procesos de cambio. Este fenómeno, hace que se vea
afectada la longevidad del revestimiento refractario del horno, provocando
agrietamiento en los mismos y por tanto, disminuyendo su vida útil de operación, lo
que se revierte en la aparición de una nueva avería que detiene el proceso
productivo y que afecta también, por supuesto, la eficiencia metalúrgica del sistema.
El problema de la rotura de brazos y dientes de los mecanismos de hornos de
reducción, además de los efectos negativos que implica en el orden tecnológico
afecta en gran medida los aspectos económico, social y ambiental.
Desde la puesta en marcha de la fábrica, los brazos agitadores se fabricaban
mediante el proceso de fundición en la Empresa Mecánica del Níquel con una
aleación austenítica del tipo ACI HH. Sin embargo, este material no satisfizo las
exigencias requeridas. Debido a esto, se desarrollaron importantes investigaciones
(Girón et.al, 1997; Velázquez y Mariño 1999 a y b y 2001 y Velázquez, 2002)
encaminadas a detectar las principales causas de fallas y averías originadas por
rotura en los hogares de trabajo, sin embargo, no se obtuvieron notables resultados
para mejorar la durabilidad de los mismos.
Como consecuencia, se propuso por especialistas de Departamento Tecnológico del
Taller de fundición de la EMNI la sustitución del material por una aleación
denominada ACI HK-40, la que se está utilizando en la fabricación de los brazos y
los dientes con mejores resultados; lo que influyó en el aumento de la estabilidad e
incremento de los ritmos productivos y el alcance de la capacidad de producción de
la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara y la René Ramos Latour (Velázquez,
2002).

3

�Tomando como punto de partida investigaciones previas (Velázquez, 2002), se
argumenta el empleo satisfactorio de la aleación HK-40 para la fabricación de brazos
y dientes del mecanismo de barrido de los hornos de reducción de mineral laterítico
en las condiciones de operación de los hornos de reducción, pero se enfatiza en la
necesidad de incrementar la resistencia y por ende la longevidad de los mismos para
garantizar producciones y regímenes de explotación estables y satisfacer la
estrategia económica del país de obtener mayores índices de producción de
productos de níquel.
Dentro de esta estrategia también figura la implementación de un esquema
tecnológico para la producción de ferroníquel en Cuba, donde se prevé, en una de
sus alternativas, la utilización de hornos Herreshoff de tostación reductora para la
pre-reducción del mineral laterítico; pero bajo condiciones de trabajo más severas
que las establecidas en las plantas Comandante Ernesto Che Guevara y
Comandante René Ramos Latour (condiciones de carga y perfiles de temperatura
superiores); por lo que se impone buscar alternativas tecnológicas y económicas
para incrementar las condiciones de termo-resistencia de los brazos y dientes.
La aleación tipo ACI HK-40 alcanza cerca de un tercio de la producción de piezas
fundidas resistentes al calor con composición nominal 24 % de cromo y 22 % de
níquel, según ASTM A 297-95. Este material es utilizado a temperaturas elevadas en
la industria de derivados del petróleo, así como en aplicaciones específicas de
generación de energía, plantas offshore, industria de la pulpa y el papel, etc., debido
a su resistencia mecánica, a la oxidación y a temperaturas hasta 1000º C (Wegst,
2000).
El endurecimiento por precipitación es uno de los mecanismos más efectivos en el
fortalecimiento del acero. La presencia de partículas finas y dispersas por
precipitación puede actuar de distintas formas, mejorando sustancialmente la
resistencia del acero en función del tamaño de los precipitados. Las más pequeñas
actúan como freno para el movimiento de las dislocaciones mientras que las de
mayor tamaño anclarán las juntas de grano impidiendo el crecimiento del mismo
(Sequeria y Calderón, 1994).

4

�Los materiales endurecidos por precipitación, constituyen el grupo de aleaciones
para altas temperaturas de mayor uso en los últimos decenios por sus excelentes
condiciones de servicio y en su funcionamiento, los cuales conservan las
propiedades mecánicas de las aleaciones metálicas y se asemejan, en cuanto a la
resistencia a altas temperaturas y atmósferas agresivas, a las de materiales
cerámicos.
Estas aleaciones de uso industrial a altas temperaturas deben sus excelentes
propiedades mecánicas al contenido de partículas coherentes. Las partículas
coherentes son estructuras ordenadas con una composición definida que impiden el
movimiento de las dislocaciones y actúan microscópicamente bloqueando el avance
de la deformación. Se dice que una partícula es coherente cuando los cristales que
la forman se corresponden directamente con el arreglo cristalino de la matriz, o sea,
con el componente de la aleación que constituye la mayor porción del volumen del
sólido y en cuyo seno se alojan las partículas (Sequeria y Calderón, 1994).
La interacción entre las dislocaciones y las partículas (coherentes) finas contenidas
en el metal o aleación producen mecanismos de endurecimiento que permanecen
activos a altas temperaturas, produciendo una alta resistencia mecánica en
condiciones en las que otras aleaciones convencionales sufren un ablandamiento
excesivo.
El aluminio, a pesar de su importante función desoxidante en la elaboración de acero
y en el control del tamaño del grano al reducir el crecimiento del mismo al formar
óxidos y nitruros, es reportado recientemente en la literatura (Sournail, 2002 y Plati,
2003) como un metal que, en presencia de elementos como el hierro y el níquel,
también contribuye a la formación y/o precipitación de partículas coherentes. Es por
ello que resulta muy común encontrarlo como componente de superaleaciones en su
papel de inductor de compuestos intermetálicos.
El aluminio como elemento de aleación en los aceros austeníticos funciona como
agente promotor de la precipitación y por ende provoca un efecto endurecedor como
consecuencia de la presencia de las partículas coherentes ordenadas γ’ del tipo
(Ni3Al)x, mejorando, así, las propiedades termo-resistentes de la aleación y

5

�garantizando buenas combinaciones de resistencia a la tracción y a la termofluencia
(Grosdidier,1998 y Sierpinski y Janusz, 1999).
La obtención de una nueva aleación de mayor resistencia y mejor respuesta a las
variaciones de temperatura implica mayor eficiencia y vida útil de los brazos y
dientes y es el resultado de la aplicación del conocimiento científico a un problema
tecnológico.
En nuestros días, debido al aumento de los índices de producción, también han
aumentado los esfuerzos y condiciones de trabajo de estos elementos. Las
consecuencias de las paradas imprevistas, acarrean problemas serios en la
estabilidad de la producción y afectan de forma significativa la productividad, los
costos de producción y la seguridad industrial de los obreros. Es por ello que la
búsqueda de alternativas tecnológicas que posibiliten el incremento de la resistencia
a la termofluencia de la aleación austenítica ACI HK-40 se enmarca dentro de las
lineamientos del Plan Nacional para el Desarrollo Tecnológico cubano, que plantea
como una de las prioridades la innovación tecnológica en la industria de materiales
como proceso que conlleva una de las posibilidades más importantes para el país,
por ser una de las áreas donde se pueden desarrollar tecnologías propias y
constituir otra opción para la competitividad internacional (Política Nacional de
Ciencia e Innovación Tecnológica en Cuba. RESOLUCION No. 7 /2002).
En consecuencia, la situación problémica de la investigación la constituye:
La pérdida de eficiencia operativa de los hornos Herreshof para la reducción
de menas lateríticas provocada por las fallas en caliente de los brazos que
genera la necesidad de incrementar la termo-resistencia de la aleación
austenítica ACI HK-40, aprovechando las tecnologías y capacidades instaladas
sin incurrir en costos ni inversiones de consideración que permita ampliar la
producción de níquel más cobalto en sus diferentes productos.
En correspondencia con la situación problémica planteada, se establece el siguiente
problema científico:
El incremento de la termo-resistencia de la aleación ACI HK-40 por inducción
de partículas coherentes con la matriz que contribuya a mejorar las
6

�condiciones de operación de los hornos Herreshof para la reducción de menas
lateríticas.
El objeto de investigación es:
El mecanismo de fortalecimiento por precipitación de partículas coherentes γ’Ni3Al en la aleación ACI HK-40.
Sobre la base del problema a resolver se establece la siguiente hipótesis científica:
La adición controlada de aluminio como elemento de aleación en el acero
fundido ACI HK-40, posibilita la formación de compuestos intermetálicos γ’ de
estequiometría Ni3Al que precipitan en forma de partículas coherentes con la
matriz e incrementan la termo-resistencia de la aleación.
A partir de la hipótesis planteada, se define como objetivo general del trabajo:
Obtener y evaluar a escala de laboratorio una nueva aleación a partir del acero
austenítico ACI HK-40 de mayor termo-resistencia por adición controlada del
aluminio que permita elevar la productividad de los Hornos Herreshoff.
Objetivos específicos:
1. Establecer los mecanismos teórico-experimentales de la precipitación
controlada de partículas coherentes γ´- Ni3Al y de fortalecimiento del acero
ACI HK-40 por la adición de aluminio como elemento de aleación.
2. Evaluar el comportamiento mecánico de la nueva aleación a escala de
laboratorio.
Para lograr el cumplimiento de los objetivos propuestos, se plantean las siguientes
tareas de trabajo:
1. Simular teóricamente el comportamiento mecánico del acero austenítico fundido
ACI HK-40 al añadírsele aluminio como elemento de aleación, empleando
softwares profesionales que modelan las deformaciones en función del tiempo y
los esfuerzos de rotura a la termofluencia en función de las temperaturas de

7

�análisis a partir de la composición química y la temperatura de envejecimiento
preestablecidas para pronosticar las propiedades de termo-resistencia del acero.
2. Seleccionar la aleación modelo sobre la base de las propiedades mecánicas preestablecidas a través de modelos de redes neuronales y en correspondencia con
las propiedades mecánicas deseadas para obtener resultados que, utilizados
conjuntamente con otros requerimientos físico-químicos y metalúrgicos, sentarán
las bases para el desarrollo y evaluación de una nueva aleación del tipo Fe-CrNi-C-Al.
3. Simular el diagrama de equilibrio y la evolución de la aleación seleccionada
durante los procesos de solidificación a través de softwares profesionales, para
pronosticar la evolución de la microestructura del acero al someterlo a elevadas
temperaturas, prevenir la precipitación de fases secundarias indeseadas y
predecir la viabilidad de aplicar tratamientos térmicos para inducir la precipitación
de fases secundarias que podrían incrementar la termo-resistencia de la
aleación.
4. Determinar el grado de desajuste entre la matriz austenítica y los precipitados γ’
mediante la simulación de la precipitación de partículas γ y γ’ al darle valores de
entrada en los modelos de redes neuronales.
5. Caracterizar el nuevo acero empleando técnicas de microscopía y DRX.
6. Evaluar el comportamiento de la nueva aleación a diferentes temperaturas de
trabajo empleando ensayos mecánicos.
7. Validar los modelos teórico-experimentales que describen las regularidades del
objeto investigado estableciendo las correspondientes valoraciones estadísticas.
En correspondencia con la hipótesis planteada y el objetivo propuesto, se plantean
las novedades científicas siguientes:
1. La obtención de una nueva aleación austenítica ACI HK-40 fortalecida con la
adición controlada de aluminio.

8

�2. Establecimiento del mecanismo de fortalecimiento de la aleación ACI HK-40 por
precipitación controlada de partículas coherentes γ’.
Las novedades planteadas se argumentan a partir de la significancia que poseen los
resultados mostrados en relación con:
1. La ampliación del conocimiento sobre la precipitación y composición de fases γ’
en aleaciones del sistema Fe-Cr-Ni-C-Al.
2. Los métodos de investigación aplicados se sustentan en el empleo de una base
teórico-experimental con tecnologías y equipamiento de última generación que
proporcionan precisión y confiabilidad a los resultados.
Para el desarrollo de la investigación se emplearon los siguientes métodos de
investigación:
1. Método de investigación documental o bibliográfico para la sistematización del
conjunto de conocimientos y teorías relacionadas con el objeto de estudio.
2. Método de investigación numérico-computacional empleado como elemento de
diseño para la simulación del comportamiento del objeto de estudio bajo
condiciones similares a las de operación.
3. Método de investigación experimental para obtener y caracterizar el objeto de
estudio y sus principales regularidades.
El soporte experimental para la investigación se garantizó a través de la ejecución
del Proyecto de Investigación “Modelo tecnológico para el desarrollo de aleaciones
HK-40 de gran resistencia para la industria del ferro-níquel en Cuba” financiado por
la red Aceros Inoxidables en América Latina, Acrónimo: AIxAL, Proyecto-No.
AML/B7-311/970666/II-0074-FA””,

y

ejecutado

en

el

Centro

Helénico

de

Investigaciones Metalúrgicas de Atenas, Grecia y el Departamento de Metalurgia de
la Universidad de Aachen, Alemania, en coordinación con el Departamento de
Metalurgia de la Universidad de Patras, Grecia.

9

�CAPITULO I. MARCO TEÓRICO
1.1. Introducción
Los aceros inoxidables austeníticos tienen amplia utilización en las industrias química
y de procesos metalúrgicos, plantas refinadoras de petróleo, así como en
aplicaciones específicas de generación de energía, industrias de la pulpa y el papel,
etc.; correspondiendo aproximadamente el 70-80 % de la producción de aceros
inoxidables a nivel mundial por la combinación de sus excelentes propiedades
anticorrosivas y resistencia mecánica a elevadas temperaturas (Sournail, 2001). La
búsqueda de alternativas tecnológicas que posibiliten el incremento de la resistencia
de dichos materiales sin incurrir en costos de consideración debe significar un reto a
asumir por los investigadores en aras de incrementar la eficiencia de los procesos.
En los últimos años, el incremento del rendimiento de los ciclos termodinámicos de
las plantas de potencia ha sido posible por el desarrollo de una serie de tecnologías
que, si bien ya eran conocidas a finales de los años 80 del pasado siglo, han estado
recibiendo un fuerte impulso desde principios de los 90, cuando las plantas de
potencia estaban concebidas para operar a temperaturas críticas de vapor de hasta
650º C. Actualmente, estas plantas están diseñadas para operar a temperaturas de
hasta 750º C, lo que conlleva a un significativo incremento de la eficiencia en los
ciclos termodinámicos desde 42% hasta 60 %, proporcionando un considerable
ahorro de combustible y una significante disminución de emisiones contaminantes
(Tancret y Bhadeshia, 2003).
Los aceros ferríticos se habían estado utilizando con un buen comportamiento a
temperaturas que rondan los 650º C, pero cuando se necesitan propiedades
mecánicas a mayores temperaturas, se requieren otros materiales con superior
resistencia a la termofluencia. En estas situaciones, los aceros austeníticos pueden
utilizarse en la fabricación de componentes de pequeño espesor (álabes y discos de
turbinas de gas y de vapor), sin embargo, su relativamente elevado coeficiente de
expansión y bajo coeficiente de conductividad térmica limitan su utilización para
estos fines. Por esta razón, las superaleaciones base níquel se han convertido en
las primeras candidatas para la fabricación de componentes de turbinas para

10

�temperaturas que exceden los 650º C, aún cuando el precio de las mismas resulte
elevado por los elementos de aleación que contiene (Tancret et al., 2003).
La literatura recoge importantes resultados de investigaciones en el campo del
desarrollo de superaleaciones base níquel y aceros austeníticos. A continuación se
establece el estado del arte en el desarrollo de aleaciones termo-resistentes a partir
del análisis de la bibliografía consultada.
1.2. Estado del Arte
1.2.1. Desarrollo de aleaciones austeníticas termo-resistentes
La obtención y aplicación de aleaciones especiales de base hierro data desde la
segunda mitad del siglo XIX, cuando aún no se tenían conocimientos sobre la
estructura de las mismas, ni qué relación guardaba esta con las propiedades. En los
inicios, la adición de determinados elementos como componentes de la aleación para
mejorar las propiedades del hierro, era un proceso incontrolado y

carente de

fundamentos científicos. Con el desarrollo y aplicación de las técnicas de análisis y
microscopía para la caracterización de la microestructura de los metales, se impulsó
la realización de las investigaciones relacionadas con la introducción de elementos
de aleación para mejorar las propiedades del hierro (Perkins, 1980).
Algunos autores (Lefévre 1993; Davis 1997) plantean que de manera oficial el
descubrimiento de los aceros inoxidables se remonta a los inicios del siglo XX,
momento en que metalúrgicos de Francia, Alemania, Inglaterra y posteriormente de
los Estados Unidos publicaron resultados de investigaciones realizadas en
aleaciones de hierro y cromo con bajos contenidos de carbono.
Según Jones (1998), entre 1904 y 1909 L. B. Gillet y A. M Portevin (Francia)
publicaron una serie de estudios sobre la estructura y propiedades del acero
martensítico 13 % Cr y el ferrítico 17 % Cr con cantidades de carbono desde 0.12
hasta 1.0 %. En 1909 Gillet y W. Giesen (Alemania) dieron a conocer los resultados
de investigaciones realizadas con aceros austeníticos del sistema hierro-cromoníquel (Jones 1998). Estos primeros estudios permitieron la clasificación de acuerdo
a la estructura de todos los aceros inoxidables en martensíticos, ferríticos y
austeníticos.

11

�En 1908 P. Monnartz (Alemania) estudió la influencia del contenido de carbono en la
resistencia a la corrosión de los aceros hierro-cromo y los resultados de su
investigación revelaron que el carácter de inoxidabilidad de estos materiales era una
función del fenómeno de la pasividad (Lefévre, 1993).
Las investigaciones sobre el empleo de los aceros inoxidables a escala industrial se
remontan al período comprendido entre los años 1910 y 1915 (Lula, 1986; Davis,
1997), fecha en que se publicaron las primeras monografías relacionadas con la
estructura y propiedades de los mismos: Aceros inoxidables martensíticos, por H.
Brearley en Inglaterra; Aceros inoxidables ferríticos, por F. Becket y C. Dantsizen en
los Estados Unidos y Aceros austeníticos inoxidables por E. Maurer y B. Strauss en
Alemania.
Estudios posteriores relacionados con la composición, estructura y propiedades de
los aceros inoxidables, así como su tratamiento térmico y la influencia de los
elementos de aleación en sus propiedades, condujeron al desarrollo de las
aleaciones endurecibles por precipitación en la década de los 40 por la USSC
(United States Steel Corporation). El encarecimiento y escasez del níquel durante la
II Guerra Mundial provocó el desarrollo de los aceros austeníticos inoxidables altos
en manganeso, en los que gran cantidad o la totalidad del níquel se sustituyó por
este importante elemento (Blair, 1992).
Inicialmente, problemas presentados con el comportamiento ante la resistencia a la
fluencia con algunos aceros austeníticos inoxidables laminados, especialmente del
tipo 321 en tuberías de supercalentamiento, condujeron a investigaciones que
determinaron el surgimiento de los aceros austeníticos de la serie H como resultado
de las modificaciones realizadas por el American Casting Institute (ACI) al aumentar
el contenido de carbono en aceros de la serie 300. Ello permitió garantizar buena
rigidez y elevada resistencia mecánica en elementos muy cargados a grandes
temperaturas (Peckner y Bernstein, 1994), lo que los convirtió en ese momento, en
materiales idóneos para la fabricación de componentes de hornos metalúrgicos y
equipos de las industrias petroquímicas, energéticas y del cemento.
Dentro del total de la producción mundial de aceros inoxidables, el 52 % pertenece a
los aceros austeníticos inoxidables al cromo-níquel (De Meyer et al., 2001). La

12

�selección de estos materiales para aplicaciones que implican resistencia a la
corrosión a altas temperaturas requiere de un conocimiento profundo sobre los
mecanismos y la cinética de la formación de fases secundarias, capas superficiales,
su composición química, estructura, mecanismos de difusión, etc.

Todos estos

factores y otros que están estrechamente relacionados con las propiedades
mecánicas y estructurales a altas temperaturas permiten la adecuación del material
para usos específicos.
1.2.2. Desarrollo

y

estado

actual

de

las

aleaciones

endurecidas

por

precipitación de partículas coherentes
La necesidad de aumentar la eficiencia operativa de equipamientos y procesos a
elevadas temperaturas ha conllevado al desarrollo de nuevos materiales con
resistencia a la fluencia incrementada, destacándose las superaleaciones complejas
endurecibles por precipitación, aplicables a las más diversas situaciones y
requerimientos industriales. En tal sentido, las superaleaciones base níquel e hierro
han tenido un incuestionable predominio en los campos de la aeronáutica (motores
de aviación), plantas de potencia (componentes de turbinas de gas y de vapor) y las
industrias petroquímicas y metalúrgica (componentes de hornos).
Las superaleaciones tienen como elementos base metales del Grupo VIIIB y
usualmente consisten en varias combinaciones de hierro, níquel, cobalto y cromo con
menores cantidades de wolframio, molibdeno, talio, niobio, titanio y aluminio. Los tres
grupos más importantes de superaleaciones son base níquel, base hierro y base
cobalto.
Los primeros estudios sobre materiales intermetálicos se deben a Kurnakov y Cole
en 1916 y se refieren a un estudio de compuestos intermetálicos del sistema Au-Cu,
pero realmente la actividad científica en este campo se inició a principios de los años
50, a pesar de que a finales de los 60 se produjo un importante declive por el
problema de la gran fragilidad que presentaban estos materiales a temperatura
ambiente. Aunque los estudios realizados hasta ese momento habían sido
fundamentalmente de carácter básico, quedaba implícita la idea de sus posibles
aplicaciones estructurales (González, 1989).

13

�En 1929, Bedford y Pilling y simultáneamente Merica añadieron pequeñas cantidades
de titanio y aluminio a una aleación de base hierro con un contenido de un 10 % de
níquel y un 20 % de cromo y observaron una considerable mejora de la resistencia
en caliente. Con la adición inicial del titanio obtuvieron endurecimiento por
precipitación, mejorado con la adición de aluminio que proporcionó, además, una
mayor resistencia, dando lugar así a la primera superaleación con aplicaciones
prácticas. En 1940, Bradley y Taylor atribuyeron la mejora de las propiedades a altas
temperaturas a la presencia de pequeñas partículas de una fase coherente con la
matriz detectada mediante la difracción de rayos X. Más tarde, Taylor y Floyd
identificaron la fase como γ', en aleaciones de base cobalto endurecidas por la
presencia de carburos (González, 1989).
Hacia 1960, los buenos resultados obtenidos mediante la adición de aluminio y titanio
animaron a los fabricantes de aleaciones a incrementar el número y cantidades de
elementos aleantes, principalmente niobio y tantalio; pero la aparición de problemas
relacionados con la presencia de fases fragilizantes como las fases σ, µ y fases
Laves y el aumento de segregaciones en piezas coladas en diferentes dimensiones
limitaron su aplicación. También se añadieron aleaciones con una compleja
estructura de fronteras de grano, con carburos M23C6 rodeados de γ' (Velázquez,
2002).
Así, como consecuencia de las investigaciones de Plati en el 2003, el
perfeccionamiento y aplicación exitosa de aleaciones con resistencia a la
termofluencia incrementada del tipo Ni-Cr y aceros austeníticos en la fabricación de
componentes de aviación y sistemas generadores de potencia condujo al desarrollo
de las “superaleaciones”.
Las excelentes propiedades de las superaleaciones termo-resistentes base níquel y
algunos aceros austeníticos recaen, fundamentalmente, en la existencia de
precipitados con estequiometría del tipo Ni3X (γ'), donde X representa átomos de
elementos como el niobio, titanio y boro. Gamma prima es un compuesto estructural
intermetálico presente en las superaleaciones. Un compuesto intermetálico que
posee características de ambos: metal y cerámico con enlaces que son una mezcla
de enlace metálico y covalente (Plati, 2003).

14

�Los precipitados γ' pueden ser coherentes con la matriz desordenada de estructura
cúbica centrada en las caras (CCC ó γ). La fracción volumétrica de la fase γ' puede
alcanzar valores de hasta 0,7 y los precipitados suelen poseer también una
estructura cúbica centrada en las caras con una orientación cubo-cubo con la matriz
austenítica

γ. La diferencia entre los parámetros de redes γ y γ' establece dos

aspectos significativos: la magnitud y el signo del desajuste. Ambos parámetros
determinan en gran medida, el comportamiento a la termofluencia de la aleación
debido a los efectos de engrosamiento de las partículas que determina el mecanismo
de movimiento de las dislocaciones (Yoshitake et al, 1998).
Miner (1997) y Bruno et al (2003) definen el desajuste cristalográfico según la
expresión:

δ =2

aγ ' − aγ
( aγ ' + aγ )

.

.

.

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.

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.

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.(1)

Donde:

aγ y aγ ' son los parámetros de la red de las fases γ y γ’ respectivamente.
La dependencia del desajuste en sistemas de aleaciones metálicas ha sido abordada
por Mukherji et al (2003), Verdier (2004) y Huang et al (2005); mientras que el
estudio de los procesos difusivos en las características de las partículas segregadas
y por tanto, en el grado de desajuste, fue abordado por Himemiya y Umeda (1998) y
Fratzl et al (2004), ofreciendo un exhaustivo análisis de las interacciones elásticas
que tienen lugar por la diferencia del espaciamiento de las redes de dos fases
coherentes en superaleaciones base níquel. Estos autores coinciden en que en
dependencia de la composición de la aleación, los precipitados pueden adquirir
diferentes morfologías que están relacionadas con el desajuste del precipitado con la
matriz y, debido a las diferencias entre los radios atómicos de los elementos
disueltos en la fase γ’, el desajuste queda controlado por los elementos aleantes que
se disuelven en la misma. De esta manera, las partículas pueden ser esferoidales
como, por ejemplo, en aleaciones del sistema Ni-Al-Si; cuboidales o tetraédricas
como en las aleaciones Ni-Al, Ni-Al-Mo, Ni-Al-Ti, Ni-Al-Cr o también Ni-Al-Si,
laminares o en forma de discos como en las aleaciones Al-Cu y Cu-Be. Los
precipitados esféricos se observan cuando el desajuste es menor que 0,3 % y los de
cubo o tetraedros para desajustes que oscilan entre 0,3–1,0 %. En las aleaciones en
15

�que el desajuste es mayor que 1,0 %, se obtienen precipitados en forma de láminas
o discos (Peretti, 2000; Fratzl et al., 2004). Valores de desajustes negativos
incrementan el apilamiento y las redes de dislocaciones interfaciales más finas, los
que incrementan la resistencia a la termofluencia de la aleación (Zhang et al., 2002;
Koizumi et al, 2003).
Las superaleaciones, de acuerdo con su etapa de desarrollo, se pueden clasificar en
superaleaciones de primera, segunda, tercera, cuarta y quinta generación. Las de
primera generación se caracterizan por ser monocristalinas monofásicas y no
contienen renio como elemento de aleación e incluyen en su composición elementos
microaleantes como el aluminio, titanio y boro, como es el caso de las
superaleaciones IN600 y IN605.
Como resultado de la aplicación de innovaciones tecnológicas, donde predominan
esencialmente las nanotecnologías como fundamento para la obtención de
materiales con mejores propiedades, a partir de los 80’s, se comenzaron a
desarrollar las superaleaciones de segunda generación, que contienen hasta 3 % de
renio (Li et al, 2000 y Bhadeshia, 2007) y pequeñas cantidades de rutenio e iridio, y
poseen propiedades superiores a las de las aleaciones de referencia o aleaciones
bases. A diferencia de las aleaciones de primera generación, a partir de segunda
generación las aleaciones fueron bifásicas (y por supuesto, tratable térmicamente).
Estas se caracterizaron por poseer resistencia a la termofluencia incrementada por
los efectos de endurecimiento por precipitación de nanopartículas coherentes, como
las superaleaciones René N5, CMSX-4, PWA 1484, IN718 y Nimonic 80A (Mackay et
al, 2007).
La necesidad de incrementar las temperaturas de operación y la resistencia a la
termofluencia de componentes de turbinas, trajo consigo el desarrollo de las
aleaciones de tercera generación como resultado del incremento del contenido de
metales refractarios y la disminución de la cantidad de cromo. Los contenidos de
renio en estas aleaciones están en el orden de 5,5-6 %, como ocurre en las
superaleaciones René N6, TMS-75

y CMSX-10. Las aleaciones de la cuarta

generación contienen mayores cantidades de metales refractarios para incrementar
la resistencia y metales del grupo del platino para la prevención de fases de
empaquetamiento denso, como las superaleaciones EPM 102 y TMS138; mientras

16

�que las aleaciones de la quinta generación poseen mayores contenidos de metales
refractarios como el molibdeno, cromo y rutenio que las de la cuarta generación,
entre las que se destacan actualmente las superaleaciones TMS-162 y TMS-196
(Mackay et al, 2007).
La literatura recoge importantes resultados de investigaciones sobre el desarrollo de
superaleaciones, destacándose los trabajos de Tawancy et al, 1994; Chen, 1995;
Bouse y Dunham, 1997; Hibner y Sizek, 1997; Horton et al, 1997; Kim et al, 1997;
Nazmy et al, 1997; Smith et al, 1997; Lehockey et al, 1998; Yamabe-Mitarai et al,
1998; Furrer y Hans, 1999; Gu et al , 1999; Li et al, 2000; Yu et al, 2000; Huang et al,
2001; Koizumi et al, 2003; Tancret et al, 2003 a y b; Wanderka et al, 2004; Brian,
2005; Del Genovese et al, 2005; Gao et al, 2005; Li et al, 2005; Sournail y
Bhadeshia, 2005; Xishan, 2005; Carroll et al, 2006; Cui et al, 2006; Kablov, 2006;
Kitashima et al, 2006; Sato et al, 2006; Sato y Harada, 2006; Guo et al, 2007;
Kitashima et al, 2007; Lamm y Singer, 2007; Mitchell y Preuss, 2007; Sato et al,
2007; Seo et al, 2007 y Song y Mark, 2007; sin embargo, estas investigaciones se
refieren a superaleaciones base níquel o aceros austeníticos bajos en carbono.
1.2.3. Las Redes Neuronales Artificiales aplicadas al diseño de materiales
Es indudable que para satisfacer de una forma u otra las necesidades de los criterios
de diseño, las aleaciones metálicas complejas usualmente contienen gran variedad
de elementos de aleación. Frecuentemente, la influencia individual de los elementos
de aleación sobre las propiedades mecánicas se puede conocer bajo determinadas
condiciones y en ocasiones, se pueden racionalizar las interacciones simples entre
dos o más elementos; sin embargo, hasta hace muy poco resultaba muy difícil
estudiar la influencia de todas las interacciones entre los elementos a la vez, pues en
el contexto de la ciencia de los materiales, las entradas generalmente están
asociadas a múltiples parámetros como: elementos de aleación, tamaño del grano
metálico, parámetros de la red, tratamientos térmicos y/o termomecánicos,
temperatura, tiempo, tamaño crítico de grietas, etc.; mientras que las salidas
generalmente resultan ser propiedades mecánicas

(tensión de fluencia, tensión

última, dureza, elongación, velocidad de propagación de grietas, propiedades de
termofluencia, etc.) o físico-químicas (grado de desajuste de redes de fases o

17

�estructuras superpuestas, reacciones de precipitación) difíciles de incluir en un solo
modelo utilizando métodos clásicos de regresión.
En tal sentido, investigaciones recientes (Tancret, 2000) enfatizan en la eficacia del
uso de modernas técnicas de inteligencia artificial, tales como las redes neuronales y
los procedimientos Gaussisanos como herramientas para la regresión no lineal en la
modelación del comportamiento de aleaciones complejas y sus procesos de
elaboración según los requerimientos metalúrgicos, tecnológicos y físico-químicos.
Mariño y Velázquez (2007) exponen las potencialidades de aplicación de las Redes
Neuronales Artificiales (RNA) y los Procedimientos Gaussisanos (PG) y las ventajas
que ofrecen ambos métodos en relación con el de regresión lineal clásica, aplicadas
al contexto de la Ciencia e Ingeniería de los Materiales.
En un análisis pormenorizado de la efectividad de los modelos de regresión lineales,
Bhadeshia (1999) subraya algunas irregularidades que limitan su aplicación en el
marco de la ingeniería de los materiales:
1. El modelo se selecciona antes de la realización de los análisis.
2. Se requieren, como mínimo, tantos parámetros como variables de entrada
existan.
3. En presencia de términos no lineales, el modelo de correlación obtenido asume
una tendencia a la linealidad o a formar una ecuación seudo-lineal.
4. Una vez obtenida la ecuación de regresión, ésta es válida para toda la extensión
del espacio de entrada, lo que podría ser desacertado e implicar serios errores en
las predicciones, como es el caso de las aleaciones base hierro, donde la relación
entre la resistencia mecánica y el contenido de carbono de los aceros cambia de
forma brusca y radical a medida que se incrementa el contenido de carbono y el
material adquiere características de hierro fundido.
La irregularidad No. 4 alerta sobre la necesidad de realizar análisis exhaustivos, que
permitan acotar muy bien los intervalos de validez de las expresiones, de acuerdo
con las condiciones analizadas para garantizar la debida correspondencia entre el
significado matemático y el sentido físico del modelo. La existencia de estas
limitaciones presupone la presencia de riesgos en las predicciones que pueden
conllevar a la realización de falsos pronósticos. Como se planteó anteriormente,

18

�estas dificultades podrían superarse con la realización de análisis no lineales como
las RNA y los PG.
Las Redes Neuronales Artificiales permiten la realización de una regresión
paramétrica no lineal de una salida como función de un variado número de entradas
prefijadas. Aspectos esenciales de la estructura y funcionamiento de las RNA se
pueden encontrar en los trabajos publicados por Tancret et. al. (1999), utilizando una
estructura típica de red neuronal similar a la propuesta por Hidetoshi et. al. (1996),
Bhadeshia (1999, 2006) y Mariño y Velázquez (2007).
La literatura consultada recoge un gran número de aplicaciones específicas de las
técnicas de inteligencia artificial en la rama de la Ciencia de los Materiales. Modelos
de redes neuronales artificiales han sido utilizados exitosamente por Jones et. al.
(1995), Fujii et. al. (1996, 1999), Hidetoshi et. al. (1996), Jones (1997), Singh (1998),
Brun et. al. (1999), Tancret et. al. (1999), Warde y Knowles (1999 a y b), Dumortier y
Leher (1999), Dilthey y Heidrich (1999), Kong y Hodgson (1999), Bhadeshia (1999),
Tancret et. al. (2003 a y b), Bhadeshia et. al. (2003), y Bhadeshia y Sournail (2003)
en el diseño y evaluación de aceros y superaleaciones base níquel.
Igualmente, Dumortier y Leher (1999) y Prabhakar y Lahiri (2003) realizaron la
modelación estadística de la resistencia a la tracción en aceros al carbono, Kong y
Hodgson (1999) y Mandal et. al. (2006) modelaron la resistencia en caliente de
aceros austeníticos y Guo y Sha (2004) realizaron la modelación de los parámetros
de procesamiento y propiedades de aceros martensíticos envejecibles. Cole et al.
(2000) y Murugananth et. al (2002) modelaron las propiedades de uniones soldadas
de diferentes aceros, mientras que Sournail (2002) y Sournail et al. (2002) emplearon
con éxito modelos de redes neuronales para evaluar las propiedades de resistencia a
la termofluencia de aceros austeníticos en función de su composición química que
incluyeron 16 elementos diferentes a diversas temperaturas para tratamientos de
solubilización, temperaturas y tiempos de ensayo, se utilizaron modelos constitutivos
artificiales de redes neuronales.
Otros autores refieren la aplicación de redes neuronales a la modelación de las
temperaturas de inicio y final de las transformaciones austeníticas en los aceros
(Gavard et. al. 1996); a
aleaciones

del

tipo

la

relación entre la

estructura

y

propiedades

de

Al-Zn-Mg-Cu (Femminella et. al., 1999); al estudio de los

19

�efectos de la concentración de carbono y la velocidad de enfriamiento sobre las
transformaciones durante el enfriamiento continuo de aceros al carbono y de
mediana aleación (Wang et. al., 1999); al pronóstico de los niveles de temperatura en
altos hornos (Otsuka et. al., 1999); al control de los niveles del molde en la fundición
continua (Watanabe et. al., 1999); al control de procesos de soldadura (Bhadeshia et.
al., 1995; Dilthey y Heidrich, 1999; Suga et. al. ,1999; Auki y Suga, 1999, Vitek,
1999; Thomson, 1999; Metzbower et. al., 2002) y a la modelación de características y
propiedades de hierros dúctiles (Badmos et. al., 1998; Yescas-González y
Bhadeshia, 2002 y Yescas-González, 2003).
Bailer-Jones et. al. (1997), Bhadeshia y Sournail (2003) y Tancret et al. (1999 y
2003a) alcanzaron resultados similares aplicando Procesos Gaussianos y modelos
de redes neuronales por separado. Por su parte, Bailer-Jones et. al. (1998) aplicaron
Procesos Gaussianos a la modelación empírica de la formación de austenita durante
el enfriamiento continuo del acero;

Gibbs (1998), Bailer-Jones et. al. (1999) y

Tancret et. al. (2003a) aplicaron, a su vez, procedimientos Gaussianos al diseño y
evaluación de aceros o superaleaciones base níquel. A su vez, los Procesos
Gaussianos también han sido aplicados a problemas de modelación de procesos de
recristalización en aleaciones de aluminio por Bailer-Jones et. al. (1999 b).
A pesar de que los modelos de RN y PG han sido utilizados indistintamente en el
diseño y evaluación de materiales para ingeniería y otros procesos asociados como
fundición y soldadura, muy pocos autores se han referido a las ventajas y
limitaciones de ambos métodos en tal sentido.
Mariño y Velázquez (2007) sostienen que aunque los modelos paramétricos de PG
se utilizan con más frecuencia, no son los suficientemente generales cuando se
investigan gran número de datos. Tancret et. al. (1999) previene que aunque el
proceso de entrenamiento de un modelo de PG es relativamente simple y suficiente
para entrenar solamente un modelo, el tiempo de cálculo para la optimización se
incrementa aproximadamente con el cubo de la base de datos. De esta forma, los
tiempos de optimización pueden resultar muy rápidos (minutos u horas) para
pequeñas bases de datos (unos pocos cientos de puntos) o muy extensos (horas y
días) para grandes bases de datos (varios miles de puntos).

20

�Sin embargo, los modelos de RN, aunque incrementan la complejidad de los análisis,
son más efectivos para grandes cantidades de bases de datos. La complejidad en los
análisis con RN radica en el entrenamiento y prueba de los disímiles modelos que
puedan analizarse bajo las diferentes condiciones iniciales, en la selección del
modelo más adecuado, la creación del comité (conjunto) de modelos y su posterior
optimización; pero una vez entrenada la base de datos, los modelos de RN no
necesitan recorrer toda la extensión de la base de datos para ejecutar las
predicciones. De esta forma, las predicciones resultan ser más rápidas, los tiempos
de cálculo son independientes de la base de datos y sólo dependen del número de
entradas, del número de parámetros en el modelo y las cantidades de predicciones a
realizar.
1.3. Consideraciones finales
En los últimos años ha habido un importante impulso al estudio y desarrollo de
nuevas superaleaciones. Importantes aportes han sido desarrollados por Gao, 1995;
Kim et al, 1997; Nazmy et al, 1997; Bouse y Dunham, 1997; Smith et al, 1997; Hibner
et al, 1997; Horton, et al, 1997; He et al, 1998;Gu et al, 1999; Peretti, 2000 y Tancret
y

Bhadeshia,

2003

en

relación

con

el

estudio

de

las

características

microestructurales y el comportamiento de superaleaciones base níquel de segunda
y tercera generación, se enfatiza en el aumento de la resistencia de estas aleaciones
mediante la adición de elementos microaleantes como el aluminio, el titanio, el niobio
o el iridio.
Más recientemente Koizumi et al, 2003; Wanderka et al, 2004; Amer et. al, 2005; Del
Genovese et al, 2005; Pyczak et al, 2005; Xishan, 2005; Carroll et al, 2006; Cui et al,
2006; Guo et al, 2007; Kitashima et al, 2007 y Seo et al, 2007; estudiaron los efectos
de elementos como el renio, rutenio, hafnio o iridio en el desarrollo de
superaleaciones base níquel de cuarta y quinta generación. A su vez, YamabeMitarai et al, 1998; Yu et al, 2000 y Huang et al, 2001; desarrollaron superaleaciones
resistentes a la termofluencia base iridio. Todos estos autores confirman el efecto
reforzador de partículas coherentes precipitadas en la matriz, incrementando
considerablemente las propiedades de termo-resistencia de la aleación.

21

�En el campo de las aleaciones base hierro, base titanio y los aceros austeníticos de
bajo carbono también se han reportado algunas investigaciones al respecto dentro
de las que se pueden destacar: Sharma et al (1999), quienes estudian la
precipitación interfásica en una aleación Ti-Al concluyen que la misma al ser
expuesta a altas temperaturas manifiesta el fenómeno de la precipitación interfásica
de la especie Ti2Al (C,N) tal y como ocurre en los aceros aleados con cobre y níquel
y los aleados al vanadio.
García Mateo et al (2000) plantearon el mecanismo de recristalización de un acero
microaleado con vanadio obteniendo como principal resultado el incremento de la
resistencia mecánica de la aleación a través de un endurecimiento por precipitación.
Kimura et al y Wan et al (2002), estudiaron el efecto de elementos de aleación como
el niobio, talio y níquel en aleaciones de matriz austenítica en cuya composición
figura el aluminio y argumentan su contribución en la modificación de las propiedades
de termofluencia. Es de destacar entre los resultados, la caracterización de la
interacción Ni-Al y la formación de compuestos intermetálicos que se tornan más
finos mientras menor es el desajuste de la red, factor que contribuye con el
fortalecimiento de la aleación.
En un trabajo referido a los mecanismos de precipitación de partículas coherentes en
aceros austeníticos con un 24 % de Ni en su composición y con adiciones de boro,
Ducki et al (2003) tratan la influencia de los tiempos de envejecimiento prolongados
en el proceso de precipitación de fases intermetálicas y carburos. Como principal
resultado exponen los histogramas de distribución de tamaño de grano de la fase γ´
que muestran la tendencia a alcanzar el máximo diámetro de las partículas
precipitadas con el incremento del tiempo de envejecimiento.
Entre los años 2002-2004 Dunning y Alman publicaron varios materiales referidos a
la influencia del aluminio y el silicio en la resistencia a

la oxidación de aceros

austeníticos. Pero sólo se enfatiza en la influencia de estos elementos aleantes que
mejoran la respuesta de estos aceros ante condiciones de oxidación a altas
temperaturas, sin llegar a establecer con profundidad la variación y/o mejoramiento
de las propiedades mecánicas de dicho acero, ni a optimizar ningún parámetro de la

22

�microestructura como tamaño del grano, tamaño de las partículas de carburos o la
distribución de los mismos en la matriz austenítica.
Las experiencias que existen en la obtención de superaleaciones de base hierro y
específicamente aceros inoxidables de matriz austenítica endurecibles por
precipitación son numerosas; sin embargo, estas pertenecen a aceros inoxidables
laminados (serie 300 de la ASTM) que se caracterizan por poseer bajos contenidos
de carbono.
Trabajos preliminares realizados con el acero ACI HK-40 por Roach y Van Echo,
1981 reportan las propiedades de fluencia de uniones soldadas en la aleación HK40. Mientras que Avery, 1988, se refiere a la microestructura de aleaciones HH y HK40 después de procesos de carburización, mencionando solamente el fenómeno de
precipitación de carburos; Pardo, 1993 solamente reporta los casos de roturas en
componentes fabricados de este acero y el establecimiento de la cinética de la
corrosión de la aleación pero no se analiza siquiera los efectos de las temperaturas
sobre la microestructura del metal. Todo lo anterior demuestra que las
investigaciones realizadas están dirigidas fundamentalmente a los análisis de rotura
y el fenómeno de precipitación de carburos.
La literatura consultada reporta muy escasa bibliografía sobre el incremento de la
resistencia a la termofluencia de superaleaciones base Fe fundidas por efectos de
elementos microaleantes, con excepción de Zaghloul et al. (1981), que estudiaron la
correlación entre los factores estructurales y la resistencia a la termofluencia del
acero ACI HK-40 microaleado con titanio, niobio y titanio más niobio, pero
enfatizando solamente en el rol que juegan las franjas de carburo en el borde de los
granos. Nakahigashi et al. 1991, consideran que la resistencia mecánica de los
aceros austeníticos se afecta muy poco cuando los contenidos de níquel varían hasta
un 22 % aproximadamente.
Una importante contribución al estudio de las teorías de la fluencia lenta de
aleaciones de la serie H (ACI HH, ACI HK-40 y ACI HI) fue realizada por Velázquez
(2002), quien establece el mecanismo de rotura de aleaciones ACI HH en presencia
de fluencia lenta en condiciones de operación de los hornos de reducción de la
Empresa Che Guevara. Velázquez (2002) obtuvo un modelo matemático que

23

�describe la solución general para la predicción del estado tenso-deformacional de
brazos fabricados con la aleación ACI HH operando en regímenes normales de
explotación para el intervalo de temperaturas de 500º C a 780º C y en ausencia
entallas metalúrgicas como las fases σ, µ y otras.
Según Velázquez (2002), este modelo es generalizable para aceros con
características tenso-deformacionales similares a las del acero ACI HH, como es el
caso del ACI HK-40. Este es considerado como uno de los puntos de partida para la
profundización en los estudios del fortalecimiento de la termo-resistencia de la
aleación ACI HK-40.
Como se observa, en la bibliografía consultada no se ha profundizado en la cinética
del

desarrollo,

crecimiento

y

mecanismos

de

precipitación

de

partículas

intermetálicas en aleaciones de la serie H que induzcan un incremento de la termoresistencia de la dichas aleaciones y en específico la aleación HK-40 por la
utilización de aluminio como elemento de aleación, lo que justifica el desarrollo de
esta investigación.

24

�Conclusiones del Capítulo I
Por todo lo anterior, como resultado de análisis del estado del arte y la base teórica
existente, se plantean las siguientes conclusiones:
1. La bibliografía consultada reporta importantes contribuciones al desarrollo de
superaleaciones donde predominan elementos de aleación como el aluminio,
titanio, niobio, renio, iridio y rutenio en el caso de las superaleaciones base
níquel y cobalto y elementos como el niobio, vanadio, boro y el talio en el caso
de las aleaciones base hierro, que optimizan la respuesta de estos materiales
ante cargas considerables a altas temperaturas debido a la precipitación de
partículas coherentes con la matriz metálica.
2. En correspondencia con la conclusión anterior, no se han reportado resultados
de investigación previos que expliquen el incremento de la resistencia a la
termofluencia de la aleación ASTM ACI HK-40 por precipitación controlada de
partículas coherentes inducidas por la añadidura de aluminio como elemento
de aleación.
3. Las teorías científicas y tecnologías probadas sobre el endurecimiento de
aleaciones por precipitación controlada de partículas coherentes, aunque han
estado enfocadas hacia el diseño, desarrollo y evaluación de superaleaciones
base níquel, base cobalto y base hierro con bajos contenidos de carbono,
también son aplicables al diseño, desarrollo y evaluación de nuevas
aleaciones austeníticas base hierro con elevados contenidos de carbono,
como es el caso del acero austenítico fundido ASTM ACI HK-40.
4. Las regularidades del mecanismo de fortalecimiento de la aleación ACI HK-40
por precipitación controlada de partículas coherentes

γ’ inducidas por la

adición de aluminio como elemento microaleante, no han sido estudiados ni
establecidas con anterioridad, lo que constituye un problema científico en el
campo de la ciencia y la tecnología.

25

�CAPÍTULO II. FUNDAMENTOS CIENTÍFICOS DE LA INVESTIGACION
2.1. Introducción
El diseño de materiales para ingeniería involucra la optimización simultánea de un
conjunto de parámetros bajo circunstancias en que sus interacciones no están a
menudo bien definidas, por lo que la aplicación de los métodos convencionales de
prueba y error en ocasiones resultan inadecuados para estos fines; sin embargo, la
modelación empírica de estos parámetros puede conducir a nuevos métodos
capaces de propiciar el tratamiento de los mismos con independencia del nivel de
complejidad e interrelación de las variables (Bhadeshia et. al, 2003).
Las aleaciones termo-resistentes modernas suelen contener una amplia gama de
elementos químicos que les conceden propiedades particulares. Sin embargo, la
influencia individual de estos elementos de aleación sobre las propiedades se puede
medir y comprender después de no poco tiempo de observación y experimentación,
mientras que las interacciones simples entre dos, tres o más elementos se pueden
formular; sin embargo la descripción de todas las interacciones juntas es un proceso
extremadamente complejo. Por esta razón, los esfuerzos de los investigadores se
dirigen hacia el desarrollo y validación de técnicas de modelación para pronosticar
de forma precisa las propiedades mecánicas, parámetros microestructurales y
estabilidad de fases de aleaciones a elevadas temperaturas con una mejor relación
costo-eficiencia. Las simulaciones de las propiedades con la utilización de
herramientas de cómputo ofrecen descripciones teóricas y numéricas confiables y la
posibilidad de predecir con gran exactitud el fenómeno estudiado, variando a
voluntad el conjunto de variables y parámetros a evaluar y sustituyendo o
complementando los costosos experimentos de laboratorio.
En los últimos años, las técnicas de modelación matemática aplicadas al diseño de
materiales se han convertido en una herramienta eficaz para la predicción de las
propiedades mecánicas de aleaciones metálicas con un amplio rango de parámetros
a partir del conocimiento de los valores de entrada (composición química,
temperatura de tratamiento, tensiones de fluencia, tensiones últimas, resistencia a la
tracción, tenacidad, resistencia a la termofluencia, parámetros de la red, etc.) que
conformarían la base de datos para el entrenamiento y prueba de los modelos
capaces de reproducir de manera fiel el comportamiento de aquellas aleaciones

26

�cuyas características se encuentren dentro de los rangos especificados por los
valores de entrada.
De esta forma, conocidos el conjunto de propiedades mecánicas deseadas y los
límites de composición, es posible obtener un modelo que permita seleccionar la
composición química más idónea para una aleación determinada o aquellas
combinaciones que alcancen o excedan los niveles prefijados en los valores de
entrada.
Las aleaciones metálicas complejas usualmente contienen gran variedad de
elementos de aleación para satisfacer de una forma u otra las necesidades de los
criterios de diseño. Frecuentemente, la influencia individual de los elementos de
aleación sobre las propiedades mecánicas se puede conocer bajo determinadas
condiciones y en ocasiones, se pueden racionalizar las interacciones simples entre
dos o más elementos; sin embargo, hasta hace muy poco resultaba prácticamente
imposible estudiar la influencia de todas las interacciones entre los elementos a la
vez.
En los procesos investigativos aplicados al estudio de materiales, a menudo se
realizan análisis de regresión de parámetros donde los datos se ajustan a relaciones
lineales que no escapan a la realización de estimaciones erróneas. A pesar de que
los modelos lineales resultan ser muy sencillos (con independencia de que se
consideren o no las interacciones entre las variables) y suelen ofrecer buenas
predicciones, estos presentan algunas limitaciones (Bhadeshia, 1999). En tal
sentido, investigaciones recientes (Tancret, 2000) enfatizan en la eficacia del uso de
modernas técnicas de inteligencia artificial tales como las redes neuronales y los
procedimientos Gaussianos como herramientas para la regresión no lineal en la
modelación del comportamiento de aleaciones complejas y sus procesos de
elaboración según los requerimientos metalúrgicos, tecnológicos y físico-químicos.
2.2. Las Redes Neuronales Artificiales (RNA)
Las Redes Neuronales Artificiales permiten la realización de una regresión
paramétrica no lineal de una salida como función de un número de entradas
prefijadas. En el contexto de la ciencia de los materiales, las entradas pueden estar
asociadas a diversos parámetros como: tamaño del grano metálico, parámetros de
27

�la red, composición química, tratamientos termomecánicos, temperatura, tiempo,
tamaño crítico de grietas, etc; mientras que las salidas generalmente resultan ser
propiedades mecánicas

(tensión de fluencia, tensión última, dureza, elongación,

velocidad de propagación de grietas, propiedades de termofluencia, etc.) o físicoquímicas (grado de desajuste de redes de fases o estructuras superpuestas,
reacciones de precipitación).
En la figura 2.1 se muestran algunos aspectos esenciales de la estructura y
funcionamiento de las RNA a partir de lo publicado por Tancret et. al. (1999)
utilizando una estructura típica de red neuronal similar a la propuesta por Hidetoshi
et. al. (1996) y Bhadeshia (1999, 2006).

a)

b)

Figura 2.1. Arquitectura típica de una red neuronal.
a) Regresión lineal, b) Regresión no lineal.

La representación de la regresión lineal se ilustra en la figura 2.1 a), mientras que la
figura 2.1 b) representa la regresión no lineal. Las entradas “xi” definidas por las
concentraciones (en %) de los elementos químicos que se desean investigar,
constituyen los nodos de entrada, mientras que la salida determina el nodo de salida
correspondiente a la tensión de fluencia del acero.
De forma similar a los modelos de regresión lineal y = ∑ ω j x j + θ , en la regresión
j

lineal de redes neuronales cada entrada “xi” se multiplica por un coeficiente aleatorio
“wi” y los productos se suman conjuntamente con la constante “θ” para proporcionar
una salida:

σC = (

∑w x
i

i

+θ

)

.

.

.

.

.

.

.

.

.(2)

i

28

�De la misma forma, en la regresión no lineal cada entrada “xj” también se multiplica
por un coeficiente aleatorio “ w (j1) ” y los productos se suman conjuntamente con la
constante “θ” para proporcionar una salida como la representada en la ecuación 3:

σ C = w ( 2) tanh (

∑w

(1 )
j

x j + θ (1 )

) + θ (2)

.

.

.

.

.

.

.(3)

i

Donde w ( 2 ) es un coeficiente y θ ( 2 ) es otra constante. Como se observa en la
ecuación (3), en la regresión no lineal, la suma de los productos constituye el
argumento de una tangente hiperbólica. La solidez de la tangente hiperbólica como
función de transferencia está determinada por el coeficiente w (j1) . La salida σ C es
además una función no lineal de w j y la función seleccionada usualmente resulta
ser una tangente hiperbólica debido a su flexibilidad.
Variando los coeficientes w (j1) la función hiperbólica cambia de posición dentro del
espacio de entrada y así se puede modificar la forma exacta de la tangente
hiperbólica y evitar la limitación No.4 planteada en el epígrafe 1.2.3 del Capitulo I. En
ambos casos (regresión lineal y no lineal), la operación de sumatoria ocurre de
forma oculta en el nodo oculto.
Es lógico que un solo modelo de unidad oculta como el mostrado en la figura 2.1 no
siempre es lo suficientemente flexible en la realización de las operaciones de
cálculo; pero en este caso, se pueden añadir grados de no-linealidad mediante la
combinación de varias tangentes hiperbólicas. En la figura 2.2 se muestra una
estructura de red neuronal de dos unidades ocultas. En este caso, por razones de
simplicidad, se omiten los detalles.
Para i unidades ocultas, la función adopta la forma de la Ecuación 4. El número de
funciones “tanh” determina el número de unidades ocultas y mientras más unidades
ocultas posibles existan, más se incrementa la capacidad del método para capturar
las interacciones entre las entradas.

29

�Figura 2.2. Arquitectura de una red neuronal con dos unidades ocultas

σ C = wi( 2) tanh (

∑w

(1)
ij

x j + θ i(1)

) + θ (2)

.

.

.

.

.

.

.(4)

j

La complejidad de la función está en correspondencia con el número de unidades
ocultas o “neuronas”.
La facilidad de captura de las interacciones está dada por la naturaleza de no
linealidad de las funciones de activación en cada neurona o unidad oculta. Sin
embargo, la flexibilidad de las funciones utilizadas en el modelo de red neuronal
podría provocar la dificultad de sobreajuste de los datos (Sourmail et al, 2003). Para
minimizar este riesgo, los datos se dividen en dos grupos: datos de entrenamiento y
datos de prueba. De esta forma, el modelo se genera solamente utilizando los datos
de entrenamiento y los datos de prueba se utilizan para verificar que el modelo
funciona cuando se introducen nuevos datos. Para que la modelación resulte
efectiva, deben utilizarse bases de datos que contengan un elevado número de
mediciones que a la vez cubran un amplio rango de composiciones de la aleación.
Debido a que los coeficientes wi” y la constante “θ” para los modelos inicialmente se
seleccionan aleatoriamente, los valores de salida del modelo no se corresponden
con los establecidos en la base de datos, por ello los coeficientes se cambian
sistemáticamente hasta que se obtiene la mejor descripción de la salida en función
de la entrada, lo que se conoce como “entrenamiento de la red”. El entrenamiento de
la red se efectúa mediante el ajuste de una función paramétrica compleja constituida
por la suma de tangentes hiperbólicas factorizadas que incluye la optimización de los
parámetros a través de la reducción progresiva de la suma del cuadrado de los
30

�errores derivados por la comparación de las predicciones contra los valores medidos
de los parámetros de salida. Como resultado, se obtienen los coeficientes M que
minimizan la función objetivo:

M ( w ) = β E D + αE w .

.

.

.

.

.

.

.

.

.(5)

donde β y α son parámetros de que controlan la complejidad del modelo y

ED =

1
(t (i ) − y (1) ) 2
∑
2 i

.

.

.

.

.

.

.

.

.(6)

es el error total. Mientras se incrementa la complejidad de la función de ajuste, error
E D tiende a disminuir su valor. t (i ) y y (i ) son los valores de entrada y salida de los

modelos respectivamente y E w =

1
∑ w i2 el regularizador, utilizado para forzar las
2 i

neuronas a utilizar coeficientes pequeños.
Este método, desarrollado por Mackay, 1992 y utilizado por Sourmail, 2003 a través
de un algoritmo para entrenamiento particular de redes neuronales, por medio de
estadísticas Bayesianas, permite inferir la distribución más probable de los
coeficientes a través del desarrollo de neuronas para la predicción de las
propiedades de aceros austeníticos. En este caso, todas las posibilidades se
consideran, pero se seleccionan según su probabilidad máxima. Los estadísticos
Bayesianos, a diferencia de la estadística tradicional, admiten probabilidades
subjetivas. El teorema de Bayes (Cozman, 2000; Fitelson, 2001; Sober, 2002;
Swinburne, 2002) se utiliza entonces para indicar cómo se deben modificar las
probabilidades subjetivas cuando se recibe información adicional de un experimento.
La estadística Bayesiana está demostrando su utilidad en ciertas estimaciones
basadas en el conocimiento subjetivo a priori y permiten revisar esas estimaciones
en función de la evidencia, lo que está abriendo nuevas formas de hacer
conocimiento (Sober, 2002). Actualmente se estudian y comprueban otros métodos
de entrenamiento de RN (Srinivasulu, S. y Jain, 2006), pero a juzgar por lo reportado
por la literatura, el algoritmo de Mackay es el más utilizado en los análisis de
materiales para ingeniería.

31

�En los modelos de RNA, los riesgos de sobreajuste que proporcionan de modelos
falsos y controlan la complejidad de la función generada por la red, se disminuyen
añadiendo términos normalizadores adicionales a la suma del cuadrado de los
errores. Estos términos “penalizan” las funciones de elevada complejidad a la vez
que la severidad de penalización es controlada por un conjunto de parámetros
denominados hiperparámetros o coeficientes de descenso. En la interpretación
Bayesiana de optimización de redes neuronales, estos hiperparámetros controlan la
distribución de probabilidad previa en las funciones y expresan el grado de no
linealidad esperado en la función. De esta manera, mediante el soporte Bayesiano
se garantiza un control automático de la complejidad del modelo. Una explicación
más detallada sobre las potencialidades de los métodos Bayesianos en el control de
redes neuronales controladas la proporciona Mackay (1995).
Mientras sea posible la optimización de los parámetros e hiperparámetros de una
red neuronal, es usual detectar que los mejores resultados se obtienen mediante la
optimización de varias redes neuronales que difieren en el número de parámetros y
las condiciones iniciales aleatorias de optimización. Para formar el conjunto de
modelos, se toma un subconjunto de redes y se toma el promedio de las
predicciones. La selección de los modelos dentro del conjunto se realiza mediante la
prueba de funcionamiento de cada red sobre un subconjunto de validación, lo que
significa que el otro subconjunto permanece fuera del subconjunto de validación. Sin
embargo, debido a la ocurrencia de todos estos eventos, la obtención de buenas
predicciones mediante redes neuronales involucra el estudio de un gran número de
modelos para la selección del modelo adecuado y consiguientemente hace que el
proceso sea complicado y trabajoso.
Un análisis más minucioso de los fundamentos de las unidades de Redes
Neuronales aplicadas a la simulación de propiedades mecánicas de superaleaciones
se aparta del objetivo de este trabajo, pero aparece detallado por Mariño y
Velázquez (2007).
2.3. Los Procesos Gaussianos (PG)
Una alternativa similar al de las RNA, pero de alcance más simple es el Método de
Proceso Gaussianos. Los Procesos Gaussianos constituyen potentes modelos de

32

�regresión especificados por medias parametrizadas y funciones de covarianza que
han ganado popularidad en los últimos años (Sundararajan y Sathiya, 2005;
Quiñonero-Candela, 2007). La posibilidad de utilizar la modelación de las
propiedades de materiales complejos en función de su composición y/o parámetros
de procesamiento utilizando procesos Gaussianos ha sido demostrada por BailerJones et. al. (1997, 1999), Tancret et. al (2003 a y b), Bhadeshia y Sournail (2003) y
Bailer –Jones (2004). Una explicación más detallada y reciente sobre el fundamento
de los PG la proporcionan Rasmussen y Williams (2006).
De manera similar a los modelos de redes neuronales, en los PG se asume una
distribución previa de la función para los datos de entrada; pero en lugar de definirla
en términos de precedencia sobre los parámetros de la función, se coloca un
Proceso Gaussiano directamente sobre la función. Esta precedencia expresa la
uniformidad en las propiedades y los amplios rangos de correlación esperados de la
función. Dada esta precedencia, asumiendo un modelo de perturbación que es
Gaussiano y una muestra de datos de tamaño N, se pueden obtener las
predicciones de nuevos valores de datos mediante la inversión de una matriz N x N.
Normalmente, es posible conocer con precisión la uniformidad en las propiedades,
por lo que como en las redes neuronales, se introducen hiperparámetros inferidos
desde los datos utilizando métodos Bayesianos para controlar la complejidad
esperada de la función. El análisis de la estructura estadística de un proceso
Gaussiano también se aparta del objetivo de este trabajo, pero se puede obtener de
Tancret et. al, 2003a.
La oportunidad de aplicar estos fundamentos en el diseño de aleaciones austeníticas
con resistencia a la termofluencia incrementada es particularmente atractiva, pues
los beneficios resultarían considerablemente elevados al reducirse las cantidades de
coladas y ensayos mecánicos necesarios para verificar una aleación cuyas
características respondan a las necesidades de diseño.
2.4. Metodología de trabajo para elaborar las hipótesis científicas
Para elaborar las hipótesis científicas de la investigación, se siguió la metodología
de trabajo:

33

�1. Simulación de las propiedades mecánicas requeridas,
2. Simulación de la solidificación y el diagrama de equilibrio,
3. Simulación de la precipitación de partículas γ’,
4. Predicción del desajuste,
5. Obtención de la aleación.
6. Realización de ensayos
2.4.1. Simulación de las propiedades mecánicas
La coincidencia entre los valores obtenidos por simulación de propiedades de
aleaciones metálicas utilizando Redes Neuronales Artificiales y Procesos Gausianos
con las observaciones experimentales obtenidas por Jones et. al. (1995), Fujii et. al.
(1996, 1999), Hidetoshi et. al. (1996), Jones (1997), Singh

(1998), Brun et. al.

(1999), Tancret et. al. (1999), Warde y Knowles (1999 a y b), Dumortier y Leher
(1999), Dilthey y Heidrich (1999), Kong y Hodgson (1999), Bhadeshia (1999),
Tancret et. al. (2003 a y b), Bhadeshia et. al. (2003), y Bhadeshia y Sournail (2003)
en el diseño y evaluación de aceros y superaleaciones base níquel sugieren la
factibilidad de utilizar estas técnicas de inteligencia artificial para simular las
propiedades mecánicas necesarias a obtener sobre la base de los parámetros
requeridos.
2.4.1.1. Condiciones y parámetros establecidos
2.4.1.1.1. Parámetros tecnológicos del diseño
Para el diseño y desarrollo de la aleación se tuvieron como premisa los
requerimientos tecnológicos y de ingeniería que demandan, por una parte, una
aleación con una durabilidad a la termofluencia superior a las 100 000 horas a
temperaturas de hasta 800º C bajo esfuerzos máximos de 180 MPa y por otra, que
se satisfagan los siguientes requisitos:
1. La relación

UTS
debe ser la más elevada posible y, para disminuir los riesgos de
YS

rotura de los elementos durante las operaciones de desmoldeo, maquinado,
transporte, montaje, etc. se debe garantizar que

UTS
mantenga los valores de
YS

34

�la aleación patrón a temperatura ambiente, siendo

UTS
≥ 1.5 donde UTS =
YS

Tensión última de rotura del material, MPa y YS = Tensión de fluencia del
material, MPa.
2. Para garantizar que la resistencia a la termofluencia de la aleación se
corresponda con los requerimientos, el tamaño de los granos debe estar en el
orden ASTM 6-7.
3. Se deben mantener las propiedades de fundición de la aleación patrón como
fluidez, índice de contracción y resistencia a la corrosión en caliente en presencia
de atmósfera reductora.
4. La microestructura de la aleación debe permanecer estable durante los períodos
de exposición a las temperaturas de servicio, evitando la presencia de fases
perjudiciales como las fases σ y µ y ferrita (Fe-α) superiores al 7 % que puedan
promover la posterior precipitación de fases σ.
Estos requerimientos han de lograrse aprovechando las tecnologías y capacidades
instaladas sin incurrir en costos ni inversiones de consideración, lo que excluye la
posibilidad de utilizar elementos de aleación como el cobalto, molibdeno, Ta, niobio,
hafnio y renio que pudieran incrementar considerablemente la resistencia de la
aleación; pero resultan ser muy costosos.
2.4.1.1.2. Composición química
La composición química de la aleación se toma partiendo como aleación base la
aleación ACI HK-40 de composición nominal mostrada en la tabla 1, según ASTM A
297-95 y ASTM A 351-95 (Wegst, 2000).
Tabla 1. Composición nominal de la aleación ACI HK40 (% en masa)

Ni
20–22

Cr
22–26

C
0.35–0.45

P
≤ 0.04

S
≤ 0.04

Si
≤1.75

Mn
≤ 1.75

Fe
Balance

Cada elemento de aleación obedece a un requerimiento en especifico: el níquel le
confiere carácter monofásico a la aleación, incrementando la resistencia a la
corrosión; el cromo garantiza excelente resistencia a la corrosión por formación de
cascarilla en caliente; el carbono proporciona la elevada resistencia a la
termofluencia por formación de gruesas franjas de carburos en los bordes de los
35

�granos; el fósforo y el azufre provienen de la materia prima y se consideran como
impurezas, mientras que el silicio y el manganeso se introducen a la carga como
desoxidantes y, considerando la precedencia de otros trabajos (Grosdidier et

al,1998; Sierpinski y Janusz, 1999; Sournail, 2002 y Plati, 2003) el aluminio se
añade para incrementar la resistencia a la termofluencia por el efecto reforzador por
precipitación de partículas en la matriz metálica, lo que unido a su relativamente bajo
costo, baja densidad y disponibilidad posibilitan el desarrollo de una tecnología poco
costosa. El balance es hierro. En la tabla 2 se muestran los contenidos de elementos
de aleación prefijados para las simulaciones según los datos de entrada solicitados
por el modelo de red neuronal utilizado.
Tabla 2. Contenido de elementos de aleación (% en masa) prefijados para las simulaciones

C
0.4

Ni
22

Cr
24

P
0.04

S
0.04

Si
1,0

Mn
1,0

Al
1.0÷2.0

B
0÷0.5

Fe
Bal.

Se mantuvieron fijos los contenidos de cromo, níquel, manganeso, silicio, carbono,
fósforo y azufre, introduciéndose como variables los contenidos de aluminio y boro,
la temperatura de ensayo, la temperatura de solubilización y la magnitud del
esfuerzo aplicado. Los niveles de aluminio se variaron entre 1.0 y 2.0 %, contenidos
de aluminio por debajo del 1 % no garantizan las fracciones volumétricas de fases γ’
requeridas para el reforzamiento de la aleación, mientras que un incremento de las
fracciones volumétricas de fases γ’ que inducen fragilidad a la aleación y una
disminución en la fluidez del metal líquido están asociados a contenidos de aluminio
por encima del 2 % (González y Montero, 2004).
2.4.1.1.3. Temperaturas de procesamiento
Las simulaciones se realizaron para valores de temperatura similares a los que
normalmente operan los hornos y de ellos, se tomaron los considerados más críticos
por las características tecnológicas de funcionamiento de los hornos de reducción.
En este caso, se tomaron valores de temperatura correspondientes a las zonas
ubicadas por debajo del hogar 5, por lo que se tomó como rango de temperatura de
interés el comprendido entre 500-800º C.
Aún cuando por consideraciones y variables del proceso en los hornos teóricamente
no deben alcanzarse valores de temperatura de hasta 800º C, se consideró tomar

36

�este como máximo valor de temperatura para mantener un margen de seguridad al
prever la ocurrencia de fallas en los sistemas de control de temperatura que
pudieran originar disparos de temperaturas hasta valores próximos a los 800º C y
generar la ocurrencia de roturas o averías catastróficas. En la tabla 3 se muestran
los valores de temperatura asumidos para las simulaciones.
Tabla 3. Valores de temperatura prefijados para las simulaciones

Temperaturas de envejecimiento, TEnv, (oC)

Temperatura de ensayo, TE, (oC)

500, 600, 700, 800

500, 600, 700, 800

Como respuesta, se obtendrán los pronósticos de valores de tiempos de rotura, Tr
(h) en escala logarítmica.
2.4.2. Fundamentos para la simulación
A continuación se muestra la secuencia seguida para las simulaciones de las
propiedades mecánicas:
1. Selección del modelo de RNA a utilizar
Se utilizó el modelo de RNA desarrollado por Sourmail et al (2003): Creep Rupture
Life of Austenitic Stainless Steels, paquete de software que genera modelos de
Redes Neuronales soportadas en

métodos Bayesianos con licencia para el

Laboratorio de Investigaciones Metalúrgicas de Atenas, Grecia, ELKEME. También
disponible

on-line

en

el

sitio:

http://www-map-

online.msm.cam.ac.uk/devel/nn_all.php?. El código fuente del programa se puede
obtener del sitio David MacKay's website.
2. Entrada de datos: composición química de la aleación (Tabla 2), temperaturas de
procesamiento (Tabla 3).
3. Procesamiento de la información.
El software selecciona, dentro de su base de datos, el conjunto de aleaciones que
por su composición química, se asemejen más a la aleación a simular y realiza las
siguientes operaciones:

37

�a- Selección del espacio de entrada,
b- Aleatorización y selección de los datos de entrenamiento del modelo,
c- Aleatorización y selección de los datos de prueba del modelo,
d- Determinación y generación de “i” unidades ocultas,
e- Generación de los modelos “tanh” correspondientes a cada unidad oculta,
f- Selección de los coeficientes aleatorio “wi” y multiplicación de cada entrada
“xi” por “wi”,
g- Determinación de interacciones existentes entre las entradas,
Las funciones “tanh” generadas cambian de posición dentro del espacio de
entrada y varían constantemente los coeficientes w (j1) , modificando así su
forma exacta para capturar las posibles interacciones existentes entre las
entradas,
h- Suma de los productos (Σwixi) como argumentos de la función tanh en cada
unidad oculta conjuntamente con la constante “θ” para generar el modelo,
i- Entrenamiento de la red siguiendo el algoritmo de Mackay, 1992
El algoritmo de Mackay permite entrenar los modelos con la base de datos
para minimizar los coeficientes que originan la función objetivo.
j- Verificación de los modelos de la red
Una vez que los modelos han sido entrenados, se someten a prueba para
comprobar su validez y verificar su capacidad de pronosticar las propiedades
según determinados valores de salida conocidos (puntos de la base de datos
o datos de prueba) o donde se conocen las tendencias teóricas o
experimentales.
k- Establecimiento del comité de modelos.
Este conjunto de operaciones ocurre en las “i” unidades ocultas generadas. El
modelo

de

Redes

Neuronales

utilizado

comprende

una

base

de

datos

experimentales que cubren un amplio rango de composiciones, con un total de 3500
entradas pertenecientes a aleaciones austeníticas termo-resistentes base Fe y sus
variantes publicadas por la ASTM, el NRIM (National Research Institute for Metals,
Japan) y la BSCC (British Steelmakers Creep Committee) que incluye el conjunto de
propiedades mecánicas: tensiones de fluencia, σ F ; tensiones últimas de rotura, σ U ;
resistencia a la termofluencia, σ C y parámetros de las redes aγ y aγ’. En la figura 2.3

38

�se muestra una de las ventanas de introducción de datos utilizada para la realización
de las simulaciones.

Figura 2.3. Ventana de introducción de datos para la simulación de la aleación variando el
% de Al.

El modelo es capaz de realizar predicciones de resistencia a la termofluencia de
aceros austeníticos de las más variadas composiciones dentro de los siguientes
límites:
1) contenido máximo de Ni = 34 %;
2) contenido máximo de Cr = 36 %;
3) contenido máximo de C = 0,42 %;
4) contenido máximo de Si = 1.0 %;
5) contenido máximo de Mn = 1.2 %.
Para el funcionamiento del modelo se requirieron como parámetros de entrada: Cr,
Ni, Mo, Mn, Si, Nb, Ti, V, Cu, N, C, B, P, S, Co y Al (expresados en % en masa),
proporción de estabilización (el programa lo calcula en su etapa inicial) y
temperatura de Tratamiento Térmico de Solubilización (oC). Como resultado, el
modelo de redes neuronales ofreció en forma gráfica la dependencia de las

39

�tensiones de fluencia ( YS ), las tensiones últimas de rotura ( UTS ) y la resistencia a la
termofluencia ( CRS ) en función de las variables investigadas.
Los pronósticos de las propiedades se realizaron a través de la generación y
entrenamiento de 118 redes en 17 unidades ocultas y 5 corridas diferentes. Las
figuras 2.4 y 2.5 ilustran los resultados de la etapa de entrenamiento y prueba de las
redes a partir de los datos ofrecidos en las Tablas I y II de los Anexos.
Como se observa en la figura 2.4, los niveles de ruido estadísticos (diferencia entre
los datos de entrada y salida) percibidos durante el entrenamiento disminuyen
considerablemente al incrementarse el número de unidades ocultas y alcanzan
valores alrededor de 1 (exactamente 0,96) para unidades ocultas entre 5 y 17. Se
refleja, además, la presencia de pocas modas (máximos relativos), lo que indica una
baja tendencia de los datos de entrada a introducir errores durante el entrenamiento
de la red.

Figura 2.4. Variación del nivel de ruido percibido por las redes con el número
de unidades ocultas

De igual manera, el error de prueba (figura 2.5), independientemente de que
manifiesta varias modas para 1, 2 y 3 unidades ocultas, alcanza valores inferiores al
5 % (promedio de 3,9; 2,7; y 1,9 % respectivamente), disminuyendo con el
incremento de las unidades ocultas y tomando valores mínimos estables con
promedio de 0,08 % para números de unidades ocultas entre 5 y 17. Estos
resultados manifiestan la validez de la base de datos utilizada conjuntamente con las
tendencias teórico-experimentales inferidas por el propio modelo durante la etapa de
entrenamiento (Mariño et al., 2008a).

40

�Figura 2.5. Dependencia del error de prueba con el número de unidades ocultas

De igual forma, sirven de soporte para considerar la capacidad e idoneidad del
modelo para pronosticar las propiedades mecánicas de la aleación a investigar bajo
los limites establecidos.
500
YS (MPa)

400
300
200
100
0
27

400

500

600

700

800

o

Temperature ( C)
Figura 2.6. Tensión de Fluencia pronosticada en función de la temperatura

Como se puede observar en las figuras 2.6 y 2.7, los valores pronosticados (Tabla III
de los anexos) concuerdan con los esperados y los requerimientos cuantitativos
parecen ser satisfechos. Según los mismos, esta nueva aleación debe poseer una
Tensión de Fluencia YS = 125 MPa y una Tensión Ultima de Rotura UTS = 260 Mpa
a la máxima temperatura de servicio 800oC.
Según los valores de la Tabla IV de los anexos, la relación UTS/YS a temperatura
ambiente alcanza valores de 1,6 lo que satisface los criterios de diseño. Las
relaciones entre la Resistencia a la termofluencia CRS y el tiempo de rotura t

41

�pronosticadas a las temperaturas de 500°C, 600°C, 700°C y 800°C se muestran en
la figura 2.8.
800

UTS (MPa)

700
600
500
400
300
200
100
0

100 200 300 400 500 600 700 800
o

Temperature ( C)

Figura 2.7. Tensión de Rotura pronosticada en función de la temperatura

Creep Rupture Stress (MPa)

1100
1000
900
800
700
600
500
400
300
200
100
1

2

3

Log tr (h)

4

5

Figura 2.8. Tensión de Rotura a la termofluencia pronosticada en función del tiempo a
las diferentes temperaturas

De acuerdo con las predicciones, se pronostica que la nueva aleación satisfaga el
criterio de diseño de Resistencia a la termofluencia de 180 MPa para 100 000 horas
a 800°C. Los valores de resistencia a la termofluencia pronosticados para 100 000 h
(ver Tabla V de los Anexos) son 440, 387, 325 y 223 MPa a las temperaturas de
servicio de 500°C, 600°C, 700°C y 800°C respectivamente, lo que la convierte, en
una aleación más resistente que la que actualmente se utiliza (ACI HK40).

42

�2.5. Simulación de la solidificación y el diagrama de equilibrio
Tradicionalmente, el análisis y evaluación para el desarrollo de aleaciones se ha
realizado mediante el tratamiento de los diagramas de fases. Estos se obtenían,
hasta los pasados últimos 10 años de forma empírica, a pesar de que la obtención
de los mismos tiene un fundamento termodinámico bien definido (Agudelo y
Restrepo, 2005). El desarrollo y validación de softwares precisos que modelan y
simulan las condiciones de solidificación y los diagramas termodinámicos a partir de
los datos y modelos disponibles de las más disímiles aleaciones ha conllevado a la
sustitución del método empírico por el método teórico para la obtención de
diagramas de fases (Bale et al, 2002 ; Andersson et al, 2002 y Mariño et al., 2008a).
Es importante considerar el comportamiento de la aleación durante los procesos de
fundición, para garantizar un procesamiento eficaz del material (fundición,
maquinado y tratamiento térmico) durante las etapas de elaboración de los artículos
(brazos, dientes) y una microestructura que garantice el conjunto de propiedades y
requerimientos durante las operaciones.
La obtención del diagrama de fases permite estudiar la evolución de las fracciones
de fases sólidas, durante la solidificación, en condiciones de equilibrio en los rangos
de temperatura y composición correspondientes a las ventanas de precipitación de
las fases obtenidas en correspondencia con las propiedades mecánicas estimadas;
así como pronosticar la evolución de la microestructura del acero al someterlo a
elevadas temperaturas, prevenir la precipitación de fases secundarias indeseadas
como las fases sigma (σ) y predecir la viabilidad de aplicar tratamientos térmicos
para inducir la precipitación de dichas fases secundarias que podrían incrementar la
termo-resistencia de la aleación. La modelación y simulación del diagrama de fases
de la aleación se realizó con el uso del Software Thermo-Calc V.TCW3 con licencia
para el Laboratorio de Materiales de la Universidad de Thessaly, Grecia.
Thermo-Calc es un software flexible, aplicable para todo tipo de cálculo
termodinámico y de diagramas multifases y multicomponentes arbitrarios, que
contiene una base de datos que cubre 83 elementos químicos en estado puro y
5043 sustancias y compuestos químicos de las más disímiles naturaleza (metálicos,

43

�intermetálicos, sólidos, líquidos, gases y minerales) agrupados en distintos módulos,
según sus características especificas.
El programa utiliza cálculos de diagramas de fases para extrapolar descripciones
termodinámicas y luego aplicarlas a sistemas de “n” componentes basado en la
evaluación de datos experimentales de diagramas binarios, ternarios y de orden
superior incorporados a la base de datos. Con la utilización de varios modelos, se
minimiza la energía libre de Gibbs de las fases en el sistema generado por el
programa y sobre la base de estos cálculos, se definen las fases y regiones de
menor energía libre, donde las ecuaciones de balance, acción y conservación de
masa se satisfacen a través de soluciones matemáticas y termodinámicas (ThermoCalc Software AB, 2002).
Aún cuando la base de datos existente es extensa, es lógico que existan intervalos
de composición de elementos de aleaciones que no han sido evaluadas u obtenidas.
En este caso, Thermo-Calc utiliza aquellos valores de composición de las aleaciones
existentes en la base de datos para realiza inter y extrapolaciones durante los
cálculos sobre la base de las composiciones iniciales pre-establecidas y aplica la
técnica de minimización de Energía Libre de Gibbs para proponer el sistema más
probable, cuya reserva de energía es mínima.
La Técnica de Minimización de Energía Libre de Gibbs para el cálculo de equilibrio
de fases está soportada en 4 modelos: (1) Energía Libre de Gibbs (GES), para el
tratamiento de las fases estables calculadas; (2) Cálculo de equilibrio heterogéneo
(POLY), para el tratamiento de los cálculos en condiciones de equilibrio
heterogéneo; (3) Tabulación (TAB), para el tratamiento de las derivadas de las
funciones termodinámicas y sus constantes y (4) Optimización de parámetros
(PARROT), para el tratamiento de las variables termodinámicas evaluadas.
Thermo-Calc verifica cálculos termodinámicos, aplicando funciones termodinámicas
de estado siguiendo la 1ra y 2da Leyes de la termodinámica (TCW, Thermodynamic
and data Base Guide, 2002):

dG = − SdT + VdP + ∑ µ i dN i

.

.

.

.

.

.

.

.(7)

i

44

�dA = − SdT − PdV + ∑ µ i dN i

.

.

.

.

.

.

.

.(8)

dU = TdS − PdV + ∑ µ i dN i

.

.

.

.

.

.

.

.(9)

dH = TdS + VdP + ∑ µ i dN i .

.

.

.

.

.

.

.

(10)

i

i

i

En las que G, A, U y H son las energías de Gibbs, Helmholtz e Interna y la Entalpía
respectivamente (kJ.mol-1)

S = Entropía del sistema (kJ mol-1 K-1)
T = Temperatura (K)
P = Presión (Pa)
V = Volumen (m3)

µ = Potencial químico (kJ mol-1)
N = Cantidad de sustancia (Mole)
Estas funciones de estado simplifican la descripción del estado de equilibrio, con las
correspondientes ventajas que reporta el uso de las mismas, dependiendo en cómo
se controla el sistema según las 4 posibilidades siguientes:

•

Cuando se controla la temperatura, la presión y la composición, la función más
apropiada es la Energía de Gibbs (G) debido a que G es mínima durante el
equilibrio.

•

Si se controla la temperatura, el volumen y la composición, la función más
apropiada sería la Energía de Helmholtz (A) debido a que A es mínima cuando
se alcanza el equilibrio.

•

Si se controla la entropía, el volumen y la composición del sistema, se asegura
que la Energía Interna (U) sea la mínima al alcanzarse el equilibrio.

•

El control de la entropía, la presión y la composición del sistema conlleva a que la
Entalpía (H) sea la función más apropiada por ser H mínima cuando se alcanza
el equilibrio.

Para la simulación de los diagramas se utilizó el módulo TCFE3 de TCW.3 (Versión
3.0, Diciembre 2002), que incluye una base de datos aplicable a aceros y aleaciones
base hierro con contenidos de 50 % como mínimo y comprende evaluaciones de
sistemas binarios, ternarios y de orden superior soportados en los siguientes
elementos:

45

�Tabla 4. Elementos incluidos en las bases de datos de TCFE3

Máximo
(% peso)
5.0
1.0
5.0
15.0
30.0
5.0
15.0

Elemento
Al
B
C
Co
Cr
Si
W

Inicialmente se estudiaron

Elemento
Cu
Mg
Mn
Mo
N
Ti
Fe

Máximo
(% peso)
1.0
Trazas
20.0
10.0
1.0
2.0
50 mínimo

Elemento
Nb
Ni
O
P
S
V

Máximo
(% peso)
5.0
22.0
Trazas
Trazas
Trazas
5.0

tres posibles variantes de aleaciones con diferentes

contenidos de aluminio y boro (% en masa). Los cálculos se realizaron sobre la
base de las composiciones prefijadas en la tabla 1 y las variaciones propuestas en la
tabla 5.
El análisis se efectúa considerando, por una parte, la composición de la aleación:
acero fundido altamente aleado en cromo, níquel y carbono en presencia de otros
microconstituyentes como silicio, manganeso y aluminio, estos elementos poseen
diferentes temperaturas de solidificación pero a su vez, pueden reaccionar entre sí
para

formar

otros

compuestos

intermetálicos

a

temperaturas

típicas

de

comportamiento; y por la otra, las características microestructurales del acero en
estado de fundición microestructura compuesta fundamentalmente por dendritas.
Tabla 5. Composición química de las aleaciones propuestas

Elemento (%)
C
Si (max)
Mn (max)
Cr
Mo (max)
Ni
Al
B
P (max)
S (max)
Fe
Masa Total (Kg)

Aleación I
(HK-40 + Al)
0.4-0.45
1
1
24
0.5
22
1.5
0.015
0.02
Balance
(49.4)
20

Aleación II
(HK-40 + B)
0.4-0.45
1
1
24
0.5
22
0.5
0.015
0.02
Balance
(50.4)
20

Aleación III
(HK-40 + Al + B)
0.4-0.45
1
1
24
0.5
22
1
0.5
0.015
0.02
Balance
(49.4)
20

46

�Figura 2.9. Ventana de introducción de datos para la simulación y obtención del diagrama
de fases de la aleación I.

Luego de definidas las condiciones de temperatura (máxima: 1400º C) y presión
(máxima: 100 000 Pa), así como los por cientos de cada elemento se obtendrá como
resultado del cálculo el diagrama de fases correspondiente a cada aleación. En la
figura 2.9 se muestra la ventana principal de introducción de datos. Las figuras 2.10,
2.11 y 2.12 muestran los resultados de los diagramas de estado simulados para las
aleaciones I, II y III.
El diagrama de fases de la aleación I (figura 2.10) reporta la evolución de las
fracciones en por ciento en masa de las fases principales: líquido; fase austenítica
“γ” y en menor cantidad la fase ferrítica “α" (hasta 5 % a 400ºC), correspondientes a
la matriz metálica, fase γ' y fases de carburos complejos del tipo M7C3 a elevadas
temperaturas, en la región libre de γ' y carburos del tipo M23C6 (alrededor de 28 %)
que prevalecen hasta bajas temperaturas.

47

�Figura 2.10. Ventana que representa el diagrama de fases obtenido. Aleación I

Las temperaturas calculadas correspondientes al líquido, sólido y solubilidad de γ'
son 1375oC, 1292oC y 1021oC, respectivamente. El gráfico indica, además, los
rangos de temperatura adecuados para los tratamientos de solubilización, por
encima de 1287oC y envejecimiento, por debajo de 1021oC y la fracción de γ' a las
temperaturas de análisis 10-15 %.
Estos rangos de temperatura y composición correspondientes a las ventanas de
precipitación de las fases reportadas, sugieren la factibilidad de obtener un material
con características termodinámicas similares a las de la aleación diseñada en
correspondencia con las propiedades mecánicas prefijadas; pronosticar la evolución
de la microestructura del acero al someterlo a elevadas temperaturas, prevenir la
precipitación de fases secundarias perjudiciales como las fases σ y predecir la
viabilidad de aplicar tratamientos térmicos de envejecimiento para inducir la
precipitación de fases γ' secundarias que junto a las fases de carburos M23C6 podrían
incrementar las propiedades de termo-resistencia de la aleación propuesta en los
rangos de temperatura prefijados.

48

�Figura 2.11. Ventana que representa el diagrama de fases obtenido. Aleación II

De los diagramas de las figuras 2.11 y 2.12 se aprecia un incremento en la cantidad
de fases sigma precipitadas (35 %) hasta temperaturas de 400 oC, la ausencia de
partículas γ' y un descenso en las cantidades de carburos del tipo M23C6 (alrededor
de 10%).

Figura 2.12. Ventana que representa el diagrama de fases obtenido. Aleación III

49

�2.5.1. Simulación de la segregación primaria
La segregación química primaria ocurre durante la cristalización de la aleación.
Durante la segregación primaria, las dendritas crecen con gradientes de
concentración y por consiguiente, la composición final del medio interdendrítico
difiere de la composición de la aleación. Para efectuar el análisis de la ocurrencia de
los fenómenos de microsegregación, es preciso estudiar la evolución de las
fracciones de fases sólidas durante la solidificación en función de la temperatura, lo
que es posible realizar también con el uso del software Thermo-Calc Los análisis se
verificaron bajo condiciones de equilibrio y se utilizó el modelo de la aproximación de
Scheil. Durante la solidificación en condiciones de equilibrio, las pequeñas
velocidades de enfriamiento favorecen la ocurrencia de los procesos difusivos y las
transformaciones ocurren totalmente.
El modelo de Scheil asume que la difusión es completa en el estado líquido y no
existe difusión en el estado sólido, lo que para el caso de las fundiciones se cumple
cuando las velocidades de enfriamiento son rápidas. No obstante esta limitación,
algunos autores lo han utilizado con buenos resultados en las predicciones
(Himemiya y Umeda, 1998 y Tancrrret y Bhadeshia, 2003). El modelo de Scheil se
describe por la expresión:

C L = C 0 (1 − f S ) k −1

.

.

.

.

.

.

.

.(11)

Donde:

CL = Contenido de soluto en el líquido
C0 = Contenido inicial de soluto en el líquido
k = Coeficiente de distribución del soluto
fS = Fracción de sólido en el líquido
Es conocido que los procesos de cristalización se rigen, mayoritariamente, por la
etapa difusiva, ya sea en el estado líquido, en el estado sólido o en ambos. Durante
la ocurrencia de procesos difusivos, la concentración cambia con el tiempo dentro
del volumen de fundido y el proceso de difusión es gobernado por la segunda ley de
Fick:
Para la fase líquida

50

�∂C L
∂ 2C L
= DL
∂t
∂x 2

.

.

.

.

.

.

.

.

.(12)

.

.

.

.

.

.

.

.

.(13)

Para la fase sólida

∂C S
∂ 2CS
= DS
∂t
∂x 2
Donde:

CL y CS = Contenido de soluto en el líquido y el sólido respectivamente (mol m-3)
t = Tiempo, (s)
DL y DS = Coeficientes difusión del soluto en el líquido y el sólido respectivamente
(m2 s-1)

x = Posición (m)
Cuando se analiza la solidificación siguiendo el modelo de aproximación de Scheil
(se asume que no hay difusión en estado sólido), entonces considerando la ecuación
(11), la (13) adopta la forma siguiente:

∂ (C 0 (1 − f S ) k −1
∂ 2 (C 0 (1 − f S ) k −1
= DL
∂t
∂x 2

.

.

.

.

.

.(14)

El parámetro C L = C 0 (1 − f S ) k −1 se relaciona con la temperatura a través del
coeficiente de difusión DL, según la expresión:

D L = D0 e

−

Q
RT

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.(15)

donde:
D0 = Factor pre-exponencial independiente de la temperatura (m2 s-1)

Q = Energía de activación para la difusión (kJ mol-1)
R = Constante universal de los gases (kJ mol-1 K-1)
T = Temperatura (K)
Y finalmente se tiene que
Q
−
 ∂ 2 (C 0 (1 − f S ) k −1 
∂ (C 0 (1 − f S ) k −1
RT 
.
= D0 e 
2

∂t
∂
x



.

.

.

.(16)

Como se observa, las soluciones a la ecuación (16) se comienzan a obtener a partir
de los datos iniciales C0, fs, k,D0 y Q que una vez introducidos, se comienzan a

51

�evaluar en el tiempo y la posición x. De esta manera, con el uso del modelo de
Scheil se pueden simplificar los cálculos para determinar la evolución de la
concentración de los elementos en la fase líquida en función del total de la fracción
sólida normalizados con respecto a la composición nominal de la aleación.
Para el análisis de la solidificación en el equilibrio, en cambio, son válidas las
ecuaciones (13) y (14). En este caso, se asume un modelo físico del tipo dendrítico
como el ilustrado en la figura 2.13. La solidificación dendrítica ocurre a una velocidad

v a lo largo de la dirección del eje principal de crecimiento. Cuando se considera el
dominio desde x = 0 hasta x = λ, la interfase sólido-líquido se mueve con velocidad v’
a lo largo de la dirección perpendicular del eje dendrítico principal. Si se conoce la
composición del líquido al momento de inicio de la solidificación, este se convierte
en un problema de difusión unidimensional.

Figura No. 2.13. Diagrama esquemático para la simulación de la solidificación dendrítica

Asumiendo una simetría del perfil de distribución del soluto se tiene:
en el líquido
en el sólido

δC L
= 0 en x = λ .
δx
δC S
= 0 en x = 0
δx

.

.

.

.

.

.

.(17)

.

.

.

.

.

.(18)

La posición en x = X se corresponde con la interfase sólido-líquido y cambia desde X
= 0 hasta X = λ en el tiempo. Este proceso es gobernado por el balance de masa
entre el rechazo del soluto por la solidificación y la difusión del soluto en ambos: el

52

�líquido y el sólido. Se asume un perfil de distribución de soluto en el sólido y en el
líquido expresado por
En el liquido C L = a 0 + a1 ( x − X ) + a 2 ( x − X )

2

.

En el sólido C S = b0 + b1 ( x − X ) − b2 ( x − X )

.

.

2

.

.

.(19)

.

.(20)

Donde ai y bi son funciones del tiempo a través de X y sustituyendo (19) y (20) en
(12) y (13) e integrando para las condiciones de frontera establecidas en (17) y (18),
se tiene

Para el líquido

Para el sólido

∂C L
dX
d λ
= − DL
C L dx + C L ( X ,t )
∫
X
∂x
dt
dt

x= X

∂C S
dX
= − DS
dt
∂x

x= X

d
dt

∫

λ

X

C S dx − C S ( X ,t )

.

.

.(21)

.

.

.(22)

El programa modela los perfiles de concentración de las dendritas asumiendo
modelos dendríticos simples para las formas geométricas más probables: formas
esféricas, cilíndricas y laminares y calcula los incrementos de espesor o radio “∆r”
según los modelos:

∆resfera ∝

∆V
∆V
; ∆rcilindro ∝
; ∆rlá min a ∝ ∆V
2
r
r

Si se toma como partida la temperatura inicial del líquido, el software verifica los
cálculos y disminuye sucesivamente la temperatura en intervalos de valores de 1 K y
en cada etapa se calcula un nuevo equilibrio líquido-sólido, se mantiene constante la
cantidad total y la composición del líquido como entrada para la próxima fase. La
suma total del sólido resulta de la suma de las cantidades parciales de sólido
calculadas en cada etapa por separado.
Así, la evolución de la concentración de los elementos en el líquido en función de la
fracción total del sólido normalizada con respecto a la composición nominal, permite
predecir qué elementos segregan entre las dendritas y qué fases se obtienen con el
progreso de la solidificación. Como respuesta final, el programa ofrece, en forma
gráfica, la evolución de la fase sólida durante la solidificación en función de la
temperatura para los estados de equilibrio y utiliza la aproximación de Scheil.

53

�La evolución de la fracción sólida durante la solidificación de la aleación I en función
de la temperatura reportada por Thermo-Calc en condiciones de equilibrio y
utilizando la aproximación de Scheil se presenta en la figura 2.14. Como se ha
planteado anteriormente, el modelo de Scheil asume una homogeneidad perfecta en
la fracción líquida y la no ocurrencia de difusión en la fracción sólida,

lo que

realmente no ocurre a tales temperaturas y en consecuencia, debido a que los
procesos retrodifusivos reducen la microsegregación, es lógico que los perfiles de
concentración durante la solidificación se encuentren en la región comprendida entre
los pronosticados asumiendo el equilibrio y los pronosticados utilizando la
aproximación de Scheil.

Figura 2.14. Evolución de la fracción total de sólido en la aleación I pronosticada para
condiciones de equilibrio y la aproximación de Scheil.

Como se observa, ambas curvas presentan similitudes en las temperaturas de
líquido y sólido, acentuándose la diferencia cuando la temperatura alcanza valores
alrededor de los 1350oC. Es evidente que para las condiciones extremas analizadas
(presencia y ausencia de difusión en la fase sólida), el perfil de concentración se
debe tomar entre los valores pronosticados comprendidos entre ambas curvas, lo
que conduciría a un análisis más engorroso y que puede simplificarse utilizando el
modelo de aproximación de Scheil.
Al no considerarse la difusión en estado sólido, los resultados de la aproximación de
Scheil resultan ser menos precisos que los del análisis en condiciones de equilibrio;

54

�por lo que para comprobar la viabilidad de aplicación del modelo de Scheil en la
determinación de la distribución de los elementos en la fase líquida durante la
cristalización, es necesario verificar pruebas de discrepancia entre los resultados
obtenidos por ambos métodos: solidificación en equilibrio y con la condición de
Scheil.
Para ello, se aplica la prueba de χ 2 para verificar la discrepancia entre ambos
métodos según la metodología explicada en el epígrafe 2.7.1. A los efectos de los
análisis se asume como frecuencia esperada los perfiles de concentración de los
análisis en condiciones de equilibrio y como frecuencia observada, los reportados
por el modelo de Scheil.
En la Tabla 6 aparecen los resultados del análisis estadístico para la prueba
de χ 2 tomando como base los datos de la Tabla VI de los anexos. Como se observa
2
en la tabla, el valor de prueba ( χ Calc
) es menor que el valor crítico ( χ α2 =0,05 ) por lo que

según el criterio de decisión establecido en el epígrafe 2.7.1.4, no se rechaza la
hipótesis estadística asumida en 2.7.1.1 para el nivel de significación α = 0.05 y se
concluye que no existe discrepancia significativa entre los resultados de las
fracciones de fases sólidas durante la solidificación en condiciones de equilibrio y el
modelo de aproximación de Scheil.
Tabla 6. Resumen estadístico para la prueba de χ 2 a los resultados de la figura 6.

υ = N −1

2
χ Calc

χ α2 =0,05

45

8,039

24,34

El hecho de no rechazar la hipótesis planteada para el nivel de significación
establecido permite asumir que como los resultados de los análisis utilizando la
aproximación de Scheil son probablemente significativos, es posible utilizar el
modelo de Scheil para estudiar la evolución de la concentración de los elementos en
la fase líquida en función del total de la fracción sólida normalizados con respecto a
la composición nominal. Siguiendo dichas concentraciones durante la solidificación,
es posible pronosticar, con el uso de Thermo-calc, cuáles elementos segregan entre
las dendritas y qué fases se forman primero a medida que progresa la solidificación,
como se muestra en las figuras 2.15, 2.16 y 2.17.

55

�El cromo y el níquel (figura 2.15) segregan ligeramente desde el líquido hasta que se
ha alcanzado aproximadamente el 40 % de la fracción de sólido. Las cantidades de
ambos elementos permanece dentro de un rango del 10% de la composición
nominal hasta que aproximadamente el 86 % del material ha solidificado, momento
en que además, parte del cromo precipita desde el líquido para formar parte de los
carburos complejos del tipo M7C3, lo cual constituye una de las formas de
segregación esperadas según el diagrama de equilibrio de la figura 2.5.
En este caso, es de esperar que “M” en M7C3 sea principalmente cromo. Como se
puede apreciar en la figura 2.16, se pronostica que las partículas γ' no precipitan
desde el aluminio y el níquel hasta tanto no se haya alcanzado aproximadamente el
99,75 % de sólido.

Figura 2.15. Evolución de las concentraciones relativas de Cr, Ni y Al en el líquido durante la
solidificación de la aleación I.

El hierro (figura 2.17) se concentra ligeramente en el sólido hasta que se alcanza un
96 % de la fracción sólida. El carbono no segrega del líquido hasta tanto los
carburos no comienzan a precipitar.
Los resultados reportados en las figuras 2.15, 2.16 y 2.17 se corresponden con los
obtenidos previamente en el diagrama de la figura 2.10 en el sentido de que en esta
nueva aleación no se pronostica la formación de fases indeseables a las
temperaturas de interés.

56

�Figura 2.16. Ampliación de la zona correspondiente a la ventana de solidificación
del Al y el Ni.

Figura 2.17. Evolución de las concentraciones relativas de Fe y C en el líquido durante el
progreso de la solidificación para la aleación I.

Estos resultados sugieren descartar, a priori, las aleaciones II y III, pues analizando
cuidadosamente todos los diagramas obtenidos, en los mismos se puede observar la
posible aparición, en mayor masa, de fases y estructuras indeseadas (fases σ)
tanto a temperatura ambiente como a altas temperaturas y la ausencia de las fases
responsables del endurecimiento por precipitación: carburos M23C6 y partículas γ'.

57

�2.6. Pronóstico de los parámetros de las fases γ y γ'
La composición en equilibrio de las fases γ y γ’ a las temperaturas de análisis se
estiman con el uso Thermo-Calc. Para modelar la segregación de partículas γ’ se
asume que la segregación de las mismas ocurre durante la segregación secundaria
en estado sólido durante el enfriamiento de la aleación o durante los procesos de
envejecimiento, pues la optimización de las propiedades mecánicas de las
aleaciones endurecibles por precipitación se logra, fundamentalmente, mediante
adecuados tratamientos térmicos de envejecimiento que garantizan el deseado
tamaño, distribución y fracción volumétrica de las partículas.
El software realiza la simulación de la cinética de precipitación de partículas γ'
durante el tratamiento térmico, se combina la modelación del crecimiento isotérmico
controlado por difusión a partir de una solución sólida sobresaturada con la
simulación termodinámica computarizada y un modelo de fortalecimiento por
precipitación desarrollado por Clyne y Kurz y modificado por Brody-Flemings
(Himemiya y Humeda, 1998):


 1 



1 

γ ' = γ 1 − exp −  − 0,5 exp − 
 γ 
 2γ 


.

.

.

.

.

.(23)

Los cálculos se realizan en fracciones de volúmenes elementales ”m” de espesor dx,
cada uno, y contiene un precipitado en crecimiento. Antes de la precipitación, la
concentración de las especies que se difunden (Al + Ni) se asume como la nominal,
“Cnom”. Se considera además que, durante el crecimiento en la interfase del
precipitado/matriz, la concentración de los elementos difusivos en la solución sólida
está dada por el equilibrio termodinámico a la temperatura considerada, “Ceq”.
Como condición inicial, el software asume que en la primera porción C(1) = Ceq y en
las demás C = Ceq, se selecciona un intervalo de tiempo dt durante el cual, el flujo
difusivo de los átomos dN(i) se mueven desde la (i + 1) hasta la i ésima fracción en
virtud de la ley de Fick para el estado estacionario en dependencia del gradiente de
concentración entre la (i + 1) y la i ésima fracción:

dN (i ) = − DS

C (i ) − C (i + 1)
dt
dx

.

.

.

.

.

.

.(24)

Donde:

58

�D : Coeficiente de difusión (m2/s)
S : Sección transversal de la porción (m2)
El número de átomos absorbidos por una partícula dNp se calcula a partir del
gradiente de concentración cerca de la interfase:

dN P = − DS

C (1) − C (2)
dt
dx

.

.

.

.

.

.

.

.(25)

El perfil de concentración transcurrido un tiempo (t + dt) en la solución sólida C(i)t + dt
se re-evalúa asumiendo que el número de átomos difusivos en la i ésima fracción se
determina según la expresión:

C (i ) t + dt = C (i ) t −

dN (i − 1) dN (i )
.
+
Sdx
Sdx

.

.

.

.

.

.(26)

El total de átomos de aluminio y níquel que se incorpora a la partícula NP es el
resultado de la suma de todos los dNP calculados durante el proceso. Cada uno de
esos átomos precipita en la red de las partículas segregadas, lo que permite estimar
la fracción volumétrica de γ', Vf, en función del tiempo de envejecimiento. Los
parámetros de las redes γ y γ’ pronosticados se muestran en la figura 2.18, de
acuerdo con los datos reportados en la tabla VII de los anexos.
Ganma
Ganma-Prime

Lattice parameter (nm)

0,37
0,368
0,366
0,364
0,362
0,36
0,358
0,356
0,354
0,352
0

100

200

300

400

500

600

700

800

900

o

Temperature ( C)
Figura 2.18. Parámetros pronosticados de las redes γ y γ’ de la aleación I

2.7. Predicción del desajuste
Los parámetros de las redes γ y γ’ se utilizaron para estimar el grado de desajuste
cristalográfico entre las matrices γ y γ’ según la ecuación (1). De la ecuación (1) se

59

�deduce que la magnitud del desajuste es proporcional a la diferencia entre los
parámetros de las redes γ y γ'. El signo del desajuste lo determinan los valores
absolutos de aγ y aγ ' . Cuando aγ &gt; aγ ' , el desajuste es positivo, mientras que un
desajuste negativo significa que la fase γ' tiene parámetro de la red menor que el de
la fase γ. Las cantidades relativas de aγ y aγ ' deben ser controladas para lograr los
bajos valores de desajuste requeridos y una morfología uniforme en los precipitados
(Verdier, 2004 y Huang et al, 2005). La figura 2.19 muestra el pronóstico de la
evolución del desajuste de las redes γ/γ’ con la temperatura para las composiciones
en equilibrio.
Como se observa, el grado de desajuste pronosticado es pequeño tanto a
temperatura ambiente como a las temperaturas de servicio y toma valores entre 0,25
y 0,5; lo que está en correspondencia con los resultados deseados. Estos pequeños
valores de grado de desajuste resultan beneficiosos para el funcionamiento de la
aleación, pues incrementan la resistencia a la termofluencia al estabilizar la interfase

γ/γ' y dificultan el crecimiento de las partículas γ’ y su aglomeración durante la
termofluencia a elevadas temperaturas (Tancret el al, 2003 y Mariño et al., 2008a).

Figura 2.19. Pronóstico de la evolución del desajuste de las redes γ/γ’ de la
aleación I con la temperatura

60

�En resumen, los diagramas de las figuras 2.15, 2.16 y 2.17 revelan la no presencia
de fases indeseables después de la solidificación de la aleación I. Según Velázquez
2002, la presencia de pequeñas cantidades de fase ferrítica α (hasta 5 %) en la
aleación I (figura 2.10) no afecta en modo alguno la estabilidad microestructural de
aleación a las temperaturas de trabajo en el sentido de esas cantidades no son
suficientes para promover fases secundarias indeseables como las fases σ. La
predicción de la no ocurrencia de fenómenos de microsegregación durante la
solidificación de la aleación pronosticada utilizando la aproximación de Scheil es un
factor esencial a considerar en la valoración de la calidad de la aleación I pues,
conjuntamente con los resultados mostrados en la figura 2.10 permite pronosticar
una estabilidad microestructural de la aleación durante las exposiciones a largo
plazo a elevadas temperaturas.
La presencia de fases indeseables como las fases sigma y la fase ferrítica en
cantidades superiores al 5 % indica que se descarten las aleaciones II y III. Estos
resultados parciales obtenidos mediante las simulaciones justifican que la aleación I
sea tomada como aleación patrón por cumplir, a priori, los requisitos de ingeniería
establecidos desde el punto de vista metalúrgico (microestructura de la aleación) y
mecánico (termo-resistencia de la aleación), resultados que serán verificados en el
próximo capítulo a través de los correspondientes ensayos.
2.8. Determinación de la fracción de volumen
La fracción de volumen se determinó mediante el procedimiento de conteo de puntos
utilización del software ”Image ProPlus”, según lo especificado por ASTM E562-95.
Aún cuando se pueden emplear otros procedimientos, el conteo de puntos es el más
eficiente, pues reporta la mejor seguridad con el mínimo esfuerzo. Para efectuar la
medición, el software genera un mallado con un número de puntos sistemáticamente
espaciados (usualmente se emplean cruzados, donde el “punto” es la intersección
de los brazos) ubicado sobre la micrografía en la pantalla de proyección.
El software identifica y hace el conteo del número de puntos que yacen a lo largo de
la fase o constituyente de interés y se divide por el número total de puntos de la
rejilla. El número de puntos que yacen sobre una frontera, límite o contorno se

61

�cuenta como medio punto. Este procedimiento se repite aleatoriamente hasta 10
veces y el promedio se obtiene en el reporte final.
2.9. Desarrollo y crecimiento de las partículas
Para conocer la evolución del desarrollo y crecimiento de las partículas γ’, se
obtuvieron mediciones de los tamaños de las partículas de las muestras en los
ensayos de creep (termofluencia) interrumpidos a las temperaturas de análisis
durante los diferentes intervalos de tiempo correspondientes a las respectivas
deformaciones.
La correspondencia entre desarrollo y crecimiento de las partículas con el tiempo y
la temperatura, se estableció ploteando los valores promedio obtenidos en una
gráfica “Tamaño promedio de partículas” vs. “Tiempo de ensayo” a las diferentes
temperaturas y se efectuaron las correspondientes valoraciones estadísticas.
Existen varias teorías que describen la evolución del tamaño promedio de partículas.
Uno de los más utilizados es el principio de engrosamiento de Ostwald, que explica
los procesos en los cuales el tamaño promedio de partículas de fases secundarias
dispersas crece con el tiempo con volumen de fracción virtualmente constante (Lee
et al, 1991).
El engrosamiento de las mismas ocurre por difusión y es regida por la reducción de
la energía libre total interfacial, donde las partículas más grandes se desarrollan a
expensas de las más pequeñas, siendo la más consistente la teoría de Lifshitz–
Slyozov–Wagner, referida como Teoría del engrosamiento LSW (Aikim et al, 1991;
Calderon et al, 1994; Li et al, 2002; Watanabe et al, 2004) que predice el desarrollo
de una distribución de tamaños de partículas controlada por la difusión donde la
energía de deformación asociada al crecimiento de las mismas es despreciable y el
promedio del tamaño de las partículas se incrementa linealmente con t1/3 de acuerdo
con la expresión (27):
3

r 3 − r0 = k (t − t 0 ) .

.

.

Que es lo mismo: r = r0 + k (t − t 0 )

1
3

.

.

.

.

.

.(27)

.

.

.

.

.

.(28)

Donde:

62

�r = es el tamaño promedio de las partículas en el tiempo t, (nm)
r0 = es el tamaño promedio de las partículas en el instante t0, (nm)
k = coeficiente que depende de la temperatura, de la energía interfacial de la
interfase precipitado/matriz, de la solubilidad del elemento precipitado en la
matriz y de los coeficientes de difusión de los solutos del precipitado.
De esta manera, la fracción de volumen, conjuntamente con el grado de desajuste,
el tamaño de las partículas, los valores de tensiones aplicadas y la temperatura
complementan la base de datos necesaria para la modelación matemática de las
propiedades de la aleación.

63

�Conclusiones del Capítulo II
1. El pronóstico de las propiedades de termo-resistencia del acero austenítico
fundido del tipo Fe-Cr-Ni-C con adiciones de 1,5 % de aluminio revela una
influencia positiva del mismo como elemento de aleación para mejorar las
propiedades mecánicas de la aleación original ACI HK40.
2. Los diagramas de fases obtenidos para las aleaciones evaluadas pronostican,
a las temperaturas de análisis, la presencia de la fase austenítica “γ”, de fase
ferrítica “α" con cantidades inferiores al 5 %, precipitados de γ', fases de
carburos complejos del tipo M23C6 para la aleación I y la ausencia de
partículas γ' y presencia de fases sigma, un incremento considerable de la
fase ferrítica y un descenso en las cantidades de carburos del tipo M23C6 para
las aleaciones II y III.
3. Los resultados de la simulación de las propiedades mecánicas, la
solidificación y el diagrama de equilibrio y el grado de desajuste de las redes γ
y γ' aplicados como criterios y herramientas de diseño, establecen la
factibilidad de obtener y evaluar una nueva superaleación base hierro
resistente a la termofluencia para hornos Herreshoff con composición química
similar a la de la aleación I.

64

�Capítulo III. Materiales y Métodos
3.1. Obtención de la aleación
A partir de los resultados preliminares derivados del diseño de la aleación y según
los pronósticos obtenidos con ayuda de los modelos de redes neuronales
argumentados en los acápites 2.4 y 2.5, se procede a la obtención de las aleaciones
indicadas en la Tabla 5 del Capitulo II para, a través de los correspondientes
ensayos, determinar la correspondencia de las microestructuras obtenidas con los
resultados de las simulaciones de la solidificación y el diagrama de equilibrio.
En los procesos de diseño y desarrollo de aleaciones industriales cuyas propiedades
de termo-resistencia se deban a la presencia de partículas coherentes es muy
importante un control microestructural adecuado. En la obtención de este tipo de
material se deben tener en cuenta dos aspectos fundamentales:
-

Se requiere de un proceso de obtención limpio y de un control adecuado de las
cantidades y los tipos de componentes microestructurales para disminuir o evitar
la presencia de impurezas que forman compuestos o partículas indeseadas que
empeoran las propiedades de la aleación (por ejemplo, compuestos fragilizantes
o partículas que fundan a la temperatura de aplicación y esto inutilizaría la
aleación).

-

Es aconsejable conocer de qué manera se puede controlar el proceso de
engrosamiento de partículas o controlar su tamaño promedio. Cuando las
partículas crecen mucho, la resistencia disminuye y bajo la acción de esfuerzos
tienden a deformarse plásticamente y posteriormente a romperse. Este fenómeno
se explica porque al calentarse el material que las contiene, como el sistema en
realidad

no es estable, sino que contiene una alta energía almacenada, la

energía sólo disminuye a través del engrosamiento regular de las mismas.
3.1.1. Selección del método de fundición
De acuerdo con estudios preliminares, la obtención de aceros termo-resistentes a
través del empleo de hornos de inducción en condiciones normales, es muy difícil sin
la introducción de contaminantes.

65

�La adición de un 3 % de aluminio a la aleación HK-40 fue estudiada con anterioridad
(González y Montero, 2004) y se manifestó la presencia de precipitados
intermetálicos, pero en las probetas obtenidas predominó la presencia de defectos:
poros, inclusiones e inicios de formación de grietas, fragilidad excesiva a
temperatura ambiente, etc; defectos que afectan las condiciones de resistencia de la
aleación.
Con el objetivo de minimizar los mencionados defectos que reducen la resistencia a
la tracción, a la rotura, a la termofluencia, la resistencia a la oxidación, la
soldabilidad, etc; de estas aleaciones es necesario cambiar el proceso de fusión.
Las aleaciones que tienen una gran afinidad por los gases, en particular nitrógeno y
oxígeno, son frecuentemente fundidas o refinadas en hornos de inducción al vacío
para prevenir las reacciones con estos gases que contaminan los aceros. Es por
ello, que los procesos de fundición en hornos de inducción al vacío son utilizados
generalmente para procesar materiales de alta pureza, materiales homogéneos o
materiales de estricta tolerancia en la composición química.
Estos elementos que son reconocidos como impurezas deben ser controlados
cuidadosamente o eliminados en el proceso de manufactura utilizado en la
producción comercial de aleaciones “limpias”. Es por ello que es utilizado este
proceso como el ideal para la fusión y el refinado de las aleaciones termo-resistentes
bajo condiciones atmosféricas controladas y, por tanto, el adecuado para obtener
aleaciones patrón para el estudio y caracterización de la aleación ACI HK-40 con la
adición de elementos que mejoren su resistencia a altas temperaturas.
La aleación a investigar contiene elementos como el hierro y el aluminio que
reaccionan fácilmente con el oxígeno y otros elementos del aire (hidrógeno,
nitrógeno) que, facilitados por la actividad del metal fundido, se pueden difundir en el
metal líquido formando compuestos indeseados. Por todo lo anteriormente expuesto,
se evalúa la posibilidad de utilizar el horno de inducción al vacío para realizar la
investigación, el cual garantizará la obtención de lingotes con un mínimo de
contaminantes y defectos de fundición.

66

�La obtención de las aleaciones seleccionadas se realizó en el Laboratorio de
Metalurgia del Departamento de Metalurgia Ferrosa de la Universidad de Aachen,
Alemania. En la tabla 7 y la figura 2 de los anexos, se exponen las características
técnicas y el esquema del horno utilizado en dicho proceso.
Tabla 7. Características técnicas del horno de inducción

Modelo
Fabricante
Capacidad
Presión máxima
Potencia
Termopar

VSG 100 Nr PW V01 037
Pfeifer, Alemania
20 kg
0.01 mbar
20 kW
Pt-Rh/Pt type K

Las aleaciones propuestas fueron producidas a partir de los siguientes componentes
o materias primas:
Tabla 8. Características de las materias primas empleadas

No.

Materia Prima

1
2
3
4
5
6
7
8
9

C
Fe electrolítico
Mn
Ni
Fe-Si
Fe-Cr
Fe-B
Fe-Mo
Al

Forma de
suministro
Grafito en polvo
Lingote
Briquetas
Briquetas
Briquetas
Briquetas
Briquetas
Briquetas
Alambre

Grado de
Pureza
99.99% wt C
99.99 % wt Fe
99.99% wt Mn
99.99% wt Ni
75% wt Si
68-70% wt Cr
19% wt B
99% wt Mo
99.99% wt Al

Suministrado por

Materiales donados a la
institución
industrias

por

las

alemanas:

Thyssenkrupp,
Mannesmann y Salzgitter

Teniendo en cuenta las características de la materia prima, se realizaron los cálculos
de la carga

a introducir en el horno y obtener las aleaciones de composición

química prefijada. La composición de dicha carga para cada una de ellas, se
muestra en la tabla 9.
Tabla 9. Composición de la carga para el horno (Kg)

MATERIALES PARA LA CARGA
Grafito
Fe-Si
Fe-Cr
Briquetas de Ni
Fe-Mo
Fe-Mn
Al
Fe-B
Hierro Puro
Total (Balance)

Aleación I
0,1
0,3
5,0
4,0
0,2
0,2
0,3
0
9,9
20

Aleación II
0,1
0,2
4,8
4,4
0,1
0,2
0
0,2
10
20

Aleación III
0,08
0,2
4,8
4,4
0,1
0,2
0,2
0,2
9,82
20

67

�3.2. Realización de experimentos
3.2.1 Análisis químico de la aleación
Las aleaciones obtenidas en el horno de inducción al vacío fueron descargadas en
una instalación de vaciado semi-continuo y obtenidas en forma de cilindro y
dimensiones 120 mm de diámetro y 500 mm de largo. Luego de la etapa de vaciado
se enfriaron al aire. Después del enfriamiento, los lingotes muestran una mejor
calidad (con respecto a los estudios preliminares) en el producto final con pocos
defectos macroscópicos, o en algunos casos ausencia de ellos.
La aleación de peor calidad, fue la número II, la cual a pesar de haber sido obtenida
en este tipo de horno y vaciada al vacío en la lingotera, presentó pequeñas
porosidades en parte de su volumen así como una prolongación del rechupe hacia el
centro del lingote. Las aleaciones I y III presentaron una calidad aceptable con
presencia de pocas inclusiones y prácticamente sin porosidad.
El comportamiento de estas aleaciones (sobre todo las números I y III) a través de la
preparación de especimenes y análisis de muestras para diferentes fines, es de una
aleación dura pero poco frágil.
Para evaluar la correspondencia química de las aleaciones obtenidas con las
composiciones químicas prefijadas, las muestras fueron procesadas en el
Laboratorio Químico del Instituto de Soldadura de la Universidad de Aachen. Se
aplicaron análisis químicos que

fueron replicados tres veces utilizando un

Espectrómetro de Masa ESPECTROLAB-400 con electrodo de carbón bajo arco
sumergido en atmósfera de argón. Los resultados obtenidos se muestran en las
tablas VIII, IX y X de los anexos.
3.2.2. Selección y preparación de muestras
Se tomaron muestras de las tres aleaciones en estado fundido, recocido,
envejecidas a diferentes temperaturas y ensayadas a la termofluencia. Se
obtuvieron, además, 20 probetas para ensayos de fluencia (creep) de la aleación I
según lo establecido por la norma ASTM E 139. La preparación de las muestras
para la caracterización metalográfica se realizó utilizando técnicas de pulido
mecánico y electrolítico según norma ASTM E3-95.
68

�Para la caracterización microestructural de las muestras, primero que todo los
lingotes fueron micro seccionados a través de operaciones de corte utilizando la
máquina cortadora de metales Struers Model Discotom-50 acoplada a un disco
abrasivo de alta capacidad de corte, sistemas de enfriamiento adecuados y como
parámetros de corte: 0.2 mm/s y 1750 rpm. En los casos requeridos, se aplicó un
sistema

de

refrigeración

intensa

con

emulsión

refrigerante

para

evitar

transformaciones adicionales en la estructura producto del calentamiento durante el
corte.
Posteriormente fueron apropiadamente montadas a través de los métodos de
montaje convencionales en caliente con la ayuda de la máquina Struers Model
ProntoPress-20 y empleando resinas de trabajo en caliente del tipo fenólicas verde y
marrón.
Las operaciones de desbaste fueron realizadas utilizando papeles abrasivos de
carburo de silicio de 80, 120, 300, 500, 800 y 1200 respectivamente. Como son
aceros austeníticos se debe prestar especial atención a la eliminación de las trazas
de metales que aparecen en cada etapa. La velocidad de desbaste fue de 220 rpm,
15 N de presión y un tiempo de 3 minutos en cada etapa en una máquina automática
del tipo Struers Model RoloForce-4.
Después del desbaste, las muestras fueron pulidas utilizando paños de fieltro,
añadiendo inicialmente una suspensión DiaPro-Mol de diamante de 6 µm y como
paso final se añade una suspensión coloidal de SiO OP-U. La velocidad de pulido
fue de 110 rpm y la presión de 15 N pero los tiempos de pulido por etapa son
variables, de 4.30 y 2.30 minutos respectivamente. El ataque químico de las
muestras siguiendo los procedimientos de norma ASTM E 262-Practice A y ASTM E
407-93 y los fundamentos de Greaves y Wrighton, 1996. En este caso,
generalmente se utilizan los reactivos Murakami y Villela (ver tabla No. XI de los
anexos) para la revelación de la microestructura y la identificación de las fases.
Cuando las probetas son atacadas, las muestras deben ser lavadas con etanol y
secadas con aire seco y caliente.
Después de realizado el ataque, los resultados no fueron una excepción y no se
logra revelar prácticamente ningún detalle de la microestructura; hecho que hace

69

�suponer la alta resistencia a la corrosión ante medios agresivos de la aleación objeto
de análisis. Entonces, se manifiesta la necesidad de utilizar el ataque
electroquímico, ya que a través de los medios de ataque convencionales no se
lograron buenos resultados. El proceso fue realizado en la máquina Struers
LectroPol-5 (figura 3 de los anexos) utilizando como electrolito ácido oxálico al 10 %
y los parámetros que a continuación se muestran:
Tabla 10. Parámetros del ataque electroquímico

Parámetro
Temperatura
Voltaje
Amperaje
Tiempo de Exposición

Valor
25° C
3,0 V
0,25 – 0,30 A
15 s

3.2.3. Análisis microscópico
Para determinar y caracterizar las fases predominantes en la aleaciones para los
diferentes estados, el grado de desajuste entre las partículas y la matriz, la
morfología y los parámetros de la matriz γ y los precipitados de γ', la influencia del
tratamiento térmico de envejecimiento sobre la microestructura y la respuesta del
material ante los ensayos de termofluencia, se realizaron análisis con técnicas de
Microscopia Óptica (MO), Microscopía Electrónica de Barrido (MEB), Microscopía
Electrónica de Transmisión (MET) y Difractometría por Rayos X (DRX). En la tabla
11 se recogen las principales características del equipamiento utilizado en los
análisis.
Tabla 11. Características del equipamiento utilizado en los análisis microscópicos

Parámetro

Descripción

MICROSCOPIO OPTICO
Modelo
Eclipse ME600L
Magnificación
1500x
Elementos de imagen
1288x968 Pixeles Efectivos
Modo de resolución SVGA
800 TV
Cámara acoplada
Nikon digital net camera DN100
MICROSCOPIO ELECTRÓNICO DE BARRIDO
Modelo
PHILIPS Xl 40 SFEG
Voltaje de aceleración
30 Kv
Resolución
3.5.NM @ 30 Kv
Detectores
Sec, Bse
MFG/Model
EDAX DX-4
Detector
Light elements
Genesis Spectrum, version
Software
3.51_2003

70

�MICROSCOPIO ELECTRÓNICO DE TRANSMISION
Modelo
JEOL JEM-2010
Voltaje de aceleración
20 Kv
Resoluciones entre líneas
0,14 nm
Resoluciones entre puntos
0,25 nm
OXFORD Instruments, modelo INCA
Sistema de microanálisis
Energy TEM100
Detector
Si(Li)
Area de detección
30 mm2
Resolución
142 eV
Cámara de adquisición de imágenes
SIS MegaView II
Resolución máxima
1300 x 1030 pixeles
Unidad de preparación de muestras
RMC Ultramicrotomo, MTXL.
Software
analySIS
DIFRACTOMETRO DE RAYOS X
Modelo
Rigaku Rotorflex RU-200BV
Ánodo
rotatorio de Cu
Parámetros de operación del ánodo
55 kV, 180 mA
Temperatura máxima de la cámara
1100º C
Software de análisis de asimetría de
PROFIT
picos

A través de los análisis con MO y MEB, se caracterizaron las microestructuras de las
aleaciones. Además se obtuvieron resultados que permitieron caracterizar la forma,
ordenamiento espacial y grado de dispersión de las partículas, se aplicaron
microanálisis a todas las fases detectadas para discriminarlas según su
estequiometría, obteniéndose las fases y la composición química de las mismas, así
como los componentes presentes en la aleación, los cuales fueron estimados a
través de la utilización de un detector del tipo DX-4 acoplado al microscopio
electrónico de barrido soportado por el software SUTW.
Para obtener mejores resultados en los análisis en el MEB, en la etapa de ataque
químico se preparó el reactivo Beraha II, el cual se emplea para colorear la
estructura austenítica en dependencia de su grado de orientación. En el caso de los
aceros austeníticos los carburos no son coloreados y se mantienen blancos. La fase
sigma se muestra blanca o es coloreada muy ligeramente (Baselt, 1993). El proceso
fue realizado manualmente por los métodos convencionales (ASM, 2000) y el
reactivo con la composición mostrada en la tabla 12.

71

�Tabla 12. Composición del reactivo Beraha II

Componente
Difluoruro de amonio
Acido clorhídrico concentrado
Agua destilada

Cantidad
48 g
400 mL
800 mL

En el caso particular de los aceros con alta resistencia a la oxidación es aconsejable,
para obtener mejores resultados, adicionar 1 g de bisulfito de potasio por cada 100
mililitros de solución Beraha II. El ataque se debe realizar de forma húmeda,
inmediatamente después del pulido sin secar la superficie. El tiempo de ataque
oscila entre 10 y 20 s y solo se debe prolongar 10 s más en el caso de aleaciones
muy poco reactivas, manteniendo la muestra en agitación. Se deben observar
minuciosamente los resultados pues solo se obtendrán resultados satisfactorios
cuando la superficie de la probeta se torne azul con transición al verde (ASM, 2000).
La posible presencia de fases secundarias/terciarias en probetas en estado de
fundición, envejecidas y ensayadas a la termofluencia se estudió aplicando técnicas
de MET utilizando una mancha de difracción de la super-red de la fase primaria en
campo oscuro. Igualmente, los análisis MET permitieron determinar la morfología y
distribución de las dislocaciones para el posterior establecimiento del mecanismo de
termofluencia prevaleciente.

Figura 3.1. Aleación I en estado fundido

En la tabla 13 se resumen los primeros resultados obtenidos en la caracterización
microestructural según las figuras 3.1, 3.2 y 3.3.

72

�Figura 3.2. Aleación II en estado fundido

Figura 3.3. Aleación III en estado fundido

Tabla 13. Resultados del análisis microestructural (SEM + DRX) de las aleaciones obtenidas

Estado

Aleación

Microestructura

Observaciones
Anchas

I

II y III

de

carburos

que

bordean los granos austeníticos y
Granos
típicos

Fundido

franjas

dendríticos precipitados de partículas distribuidas
de

aceros uniformemente por toda la matriz.

inoxidables fundidos Franjas de carburos en el límite de los
bordeados de franjas granos austeníticos, fase ferrítica y
de carburo
partículas γ' acompañadas de fases
sigma dispersas en la vecindad del
borde los granos.

En las figuras 3.4, 3.5, 3.6 y 3.7 correspondientes a las fases ferrítica y sigma de
ambas aleaciones, los picos de la especie FeK denotan el predominio de este
elemento en las fases analizadas, reportándose, además, la presencia del CrK y NiK
disueltos en las mismas.

En las tablas de los resultados de análisis EDAX

correspondientes a cada microanálisis aparece el contenido de cada elemento en
fracción másica y por ciento atómico. La presencia de cromo, hierro y níquel en
fases sigma pertenecientes a aceros austeníticos fundidos también fue reportada por
Velázquez, 2002.

73

�EDAX ZAF Quantification (Standardless)
Element Normalized
SEC Table: Default
Elem Wt % At % K-Ratio Z
A
F
------------------------------------------------------------CrK 22.89 22.31 0.2424 0.9857 0.9895 1.1227
FeK 54.29 58.53 0.5000 0.9877 0.9626 1.0312
NiK 22.82 19.16 0.2102 1.0048 0.9169 1.0000
Total 100.00 100.00

Figura 3.4. Microanálisis correspondiente a la fase ferritica de la aleación II

74

�EDAX ZAF Quantification (Standardless)
Element Normalized
SEC Table : Default
Elem Wt % At % K-Ratio Z
A
F
------------------------------------------------------------CrK 31.75 26.34 0.3249 0.9751 0.9933 1.0938
FeK 51.44 61.69 0.4034 0.9768 0.9506 1.0226
NiK 16.81 11.97 0.1536 0.9934 0.9198 1.0000
Total 100.00 100.00

Figura 3.5. Microanálisis correspondiente a la fase sigma de la aleación II

75

�EDAX ZAF Quantification (Standardless)
Element Normalized
SEC Table : Default
Elem Wt % At % K-Ratio Z
A
F
------------------------------------------------------------CrK 20.05 23.92 0.2112 0.9899 0.9876 1.1332
FeK 54.94 53.40 0.5341 0.9921 0.9667 1.0344
NiK 25.01 22.68 0.2313 1.0094 0.9159 1.0000
Total 100.00 100.00

Figura 3.6. Microanálisis correspondiente a la fase ferrítica de la aleación III

76

�EDAX ZAF Quantification (Standardless)
Element Normalized
SEC Table : Default
Elem Wt % At % K-Ratio Z
A
F
------------------------------------------------------------CrK 33.99 60.7 0.1451 0.9419 0.9233 1.0051
FeK 52.23 27.54 0.5101 0.9412 1.0069 1.0306
NiK 13.78 11.76 0.0338 0.9570 0.9340 1.0000
Total 100.00 100.00

Figura 3.7. Microanálisis correspondiente a la fase sigma de la aleación III

Los resultados de los análisis metalográficos resumidos en la tabla 10 y los
microanálisis mostrados en las figuras 3.4, 3.5, 3.6 y 3.7, tienen plena
correspondencia con los pronósticos de los diagramas de fases analizados en el
epígrafe 2.5.2.
La presencia de una estructura austenítica con extensas bandas de carburos
distribuidos en el borde de los granos y precipitados intermetálicos dispersos en la
matriz de la aleación I y la existencia de fase ferrítica con fracciones volumétricas
superiores al 10 % y fases sigma en las aleaciones II y III permiten validar el criterio
de

selección de la aleación I como aleación idónea a obtener para evaluar su

comportamiento

mecánico

ante

las

condiciones

establecidas

por

cumplir,

fundamentalmente, el conjunto de requisitos metalúrgicos relacionados con la
estabilidad microestructural y presencia de las fases deseadas.

77

�3.2.4. Medición del tamaño del grano
El tamaño del grano metálico se midió utilizando el paquete ”Microstructure
Characterizer Software 2.0” con licencia para el Laboratorio de Investigaciones
Metalúrgicas de Atenas, Grecia (ELKEME).
Este software es una potente herramienta para el análisis de imágenes. Las
imágenes digitales se toman por un microscopio metalográfico conectado a una
computadora a través de una interfase. El software capta las imágenes transmitidas
desde el microscopio metalográfico y realiza las mediciones, permitiendo al usuario
optar por la utilización de un procedimiento u otro: método de comparación, método
planimétrico (Jeffries) y el método de intercepción (Heyn). En este caso, por resultar
más preciso y rápido que los demás, el tamaño promedio del grano se determinó
aplicando el método de intercepción, según lo establecido por la norma ASTM E11296 (2004).
Se utilizó un patrón consistente en 3 círculos concéntricos con diámetros respectivos
de 79.5 mm, 47.8 mm y 31.8 mm que hacen una longitud total de circunferencia
igual a 500 mm, como se observa en la Figura 3.8. El software realiza un conteo
automático del número de intercepciones de límites de grano e intercepciones de
uniones triples y determina, automáticamente, el tamaño de grano ASTM según las
relaciones:
−

LL =

1

=

LT
PM

.

.

.

.

.

.

.

.

. (29)

G = −3,2877 − 6,6439. log L L

.

.

.

.

.

.

.

. (30)

−

NL

.
−

Donde:
NL = Número de interceptos por unidad de longitud de líneas de prueba
LT = Total de líneas de prueba
P = Total de intercepciones de límites de grano
M = Magnificación
G = Tamaño de grano ASTM
En la tabla 14 se muestra el equipamiento y parámetros utilizados en la
determinación del tamaño de grano metálico.

78

�Tabla 14. Equipamiento y parámetros empleados en el análisis de imágenes.

Programa

Microstructure Characterizer

Sistema de análisis de imagen
Microscopio
Magnificación
Iluminación
Calibración
Cámara
Interface
Controlador
Cantidad mínima de granos requerida dentro
de la circunferencia mayor para el conteo

Clemex Vision PE
Leica DM LM
100x
Luz Reflejada
1.2658 microns/pixel
Sony 950P
Marzhauser EK32IM
Clemex ST-2000
50

Figura 3.8. Ventana de generación de las circunferencias para la determinación del
tamaño del grano por el método de los interceptos.

79

�3.2.5. Tratamientos térmicos
La aleación producida en el horno de inducción al vacío, luego de la etapa de
vaciado se enfrió al aire y luego fue tratada térmicamente. Se aplicó tratamiento
térmico de recocido a 1200º C, durante 4, 8 y 16 horas para homogeneizar la
estructura de los lingotes y eliminar las posibles tensiones residuales.
Con el objetivo de evaluar la cinética de precipitación de las partículas γ', se
aplicaron tratamientos térmicos de envejecimiento cuyas características se indican
en la tabla 15. Las temperaturas de los mismos coinciden con las empleadas en la
simulación de las propiedades mecánicas (tabla 3) para garantizar mejores
resultados en el análisis comparativo posterior. Las características del horno
empleado para estas operaciones, así como la ilustración de la instalación se
muestran en la tabla 16 y la figura 4 de los anexos, respectivamente.
Tabla 15. Regímenes de tratamiento térmico aplicados.

Tratamiento Térmico
1
2
3
4

Envejecimiento
Envejecimiento
Envejecimiento
Envejecimiento

Regímenes
Temperatura (ºC)
Tiempo (h)
500
1000
600
1000
700
1000
800
1000

Tabla 16. Características del horno de tratamiento térmico

Parámetro
Modelo
Temperatura máxima
Carga máxima
Potencia
Precisión
Dimensiones de la cámara (AxBxC) en mm
Programa Controlador HERMES ELECTRONICS
Termopar

Descripción
Multitherm N 41/H
1280 º C
300 Kg
16 kW
±2ºC
350x500x250
C30 Version 02.07
Pt-Rh/Pt type S

3.2.6. Ensayos de tracción en caliente
Se verificaron ensayos de tracción en caliente para determinar los valores de
tensiones de fluencia (YS) y tensiones últimas de resistencia (UTS). Los ensayos se
realizaron siguiendo las indicaciones de la norma ASTM E8M-92 en una máquina de
tracción universal con capacidad máxima de 100 kN, a temperaturas entre 500 y

80

�850º C en una máquina INSTRON de mando hidráulico, con una velocidad de
desplazamiento del cabezal de 1mm/min (Ver Figura 5 de los anexos).
Tabla 19. Características técnicas de la máquina de tracción.

Parámetro
Modelo
Mando
Deformación máxima
Velocidad de ensayo
Carga máxima a aplicar
Temperaturas de ensayo
Hecho en

Descripción
INSTRON Universal año 2002
Hidráulico
10 %
5 mm/seg
30 000 N
500, 600, 700 y 800º C
Inglaterra

La máquina de tracción-compresión electromecánica tiene la particularidad de estar
conectada a una computadora y un horno compatible con el sistema que permite
alcanzar las distintas temperaturas de ensayo, la misma se programa en la
computadora, teniendo en cuenta los datos de la probeta (tamaño, longitud y
diámetro) y las condiciones de los experimentos.
Las mordazas de la máquina están compuestas de una aleación TZM (aleación de
Mo con 0,5% Ti, 0,1% Zr) la cual resiste a altas temperaturas. Las dimensiones de
las mordazas fueron calculadas para evitar el pandeo. Sobre la mordaza de abajo se
colocaron las probetas cilíndricas que fueron obtenidas de acuerdo a las Normas
ASTM E8-69.
3.2.7. Ensayos de termofluencia
El conocimiento del comportamiento de los metales sometidos a cargas a altas
temperaturas, se establece a través de la deformación progresiva que experimentan
los mismos y se estudia a través del denominado ensayo tecnológico de fluencia
(creep).
Este ensayo se realiza aplicando una carga constante a una probeta de tracción a
temperatura constante. Los valores registrados de deformación se plotean en una
gráfica deformación vs. tiempo, como se muestra en la figura 3.9.

81

�Deformación, ε

I

II

III

εT
εf
ε0

tf
Tiempo, t

Figura 3.9. Curva tecnológica de fluencia.

En el tramo I de la curva, conocido como fluencia primaria o transitoria, ocurre un
alargamiento (deformación) inicial "ε0” muy rápido en la probeta. Posteriormente, la
deformación disminuye con el tiempo hasta alcanzar un estado estacionario
representado por el tramo II de la curva (fluencia secundaria o estacionaria). En la
zona III (fluencia terciaria), la deformación aumenta rápidamente hasta producirse la
rotura de la probeta (Pero-Sanz, 2000).
Para comprobar la validez de los datos obtenidos en las simulaciones, se realizaron
ensayos de fluencia lenta a 20 muestras de la aleación propuesta (I) a las mismas
temperaturas y condiciones utilizadas en las simulaciones.
Los ensayos de termofluencia se realizaron siguiendo lo especificado por ASTM E
139 en instalaciones INSTRON de doble columna con actuador en la cruceta
superior y un horno tubular acoplado que opera bajo atmósfera controlada de gas
inerte. El conjunto tiene las características mostradas en la tabla 17 y la figura 6 de
los anexos.
Tabla 17. Características de la instalación para ensayos de termofluencia

Parámetro
Modelo
Capacidad estática
Carrera máxima
Potencia del horno
Precisión del horno
Rango de temperatura de trabajo del horno

Descripción
INSTRON 4467
±2100 N
60 mm
10 kW
±1ºC
500º C -1200º C

82

�Los ensayos de termofluencia se subdividieron en dos categorías: ensayos de
termofluencia “continuos” hasta 2 200 horas y ensayos de termofluencia
“interrumpidos”. Ambos ensayos se realizaron en paralelo en instalaciones
específicas para cada uno. Los ensayos de termofluencia continuos se efectuaron,
como su nombre lo indica, de forma continua, hasta alcanzar las 2 200 horas y se
realizaron con el objetivo de correlacionar la resistencia a la termofluencia de la
aleación con el tiempo de rotura y la temperatura.
Durante los ensayos de termofluencia interrumpidos, los ensayos se interrumpieron
a niveles de termofluencia correspondientes a 2, 4, 6 y 8 % de deformación y las
muestras fueron enfriadas rápidamente, siempre bajo la acción de las cargas. Esto
se realizó con el objetivo de “retener” las sub-estructuras de deformación, lo que
permitió medir la densidad de dislocaciones, su morfología y ubicación, además de
estudiar la evolución de la morfología y ubicación de los precipitados γ' bajo los
efectos de la termofluencia. La distribución de las 20 muestras preparadas para los
ensayos de termofluencia se efectuó como se indica en la tabla 18.
Tabla 18. Distribución de las muestras preparadas para los ensayos de termofluencia

1
1
1
1

Creep interrumpido a las deformaciones (%)
Total de
2
4
6
8
muestras
1
1
1
1
5
1
1
1
1
5
1
1
1
1
5
1
1
1
1
5

4

4

Temperatura
Creep
o
de ensayo ( C) Continuo
500
600
700
800
Total de
muestras

4

4

4

20

3.3. Método estadístico para la validación de los resultados
Se realizó el tratamiento estadístico de los resultados simulados y experimentales
para establecer la necesaria correspondencia entre las observaciones teóricas y las
experimentales y comprobar la idoneidad de los modelos con la utilización del
paquete estadístico Microsoft Excel 2003
3.3.1. Pruebas de significancia
La prueba de significación o correspondencia entre los resultados teóricos
(frecuencia esperada) y los experimentales (frecuencia observada) se realizó
83

�mediante la prueba de χ 2 (“Chi” cuadrado), considerando como frecuencia, los
valores de tensiones de fluencia y el desajuste de la red, obtenidos en el transcurso
del tiempo para cada temperatura analizada. Los pasos para la realización de la
prueba χ 2 fueron los siguientes:
1. Planteamiento de la hipótesis.
2. Búsqueda del valor crítico.
3. Cálculo del valor de prueba.
4. Toma de decisión.
3.3.1.1. Planteamiento de la hipótesis estadística: El análisis se verifica bajo la
hipótesis nula: no existe discrepancia significativa entre los resultados teóricos y los
resultados experimentales.
3.3.1.2. Búsqueda del valor crítico: Para las muestras de tamaño N, el valor crítico
aparece tabulado y se estableció para un nivel de significación α = 0.05 y ν = N −1
grados de libertad.
3.3.1.3. Cálculo del valor de prueba: El valor de prueba χ 2 se calcula (Mason et al.
1994; Bluman, 1995) por la expresión 31:
N

χ2 = ∑
i =1

( o i − ei ) 2
.
ei

.

.

.

.

.

.

.

.(31)

Donde:
o = Valores observados en las mediciones
i

e = Valores esperados en las mediciones
i

3.3.1.4. Toma de decisión: Si bajo la hipótesis estadística asumida se cumple la
2
2
desigualdad: χ Calc ≥ χ 0,95 ,

entonces,

los

valores

observados

difieren

significativamente de los esperados y se rechaza la hipótesis asumida para ese nivel
de significación. De lo contrario, no se rechaza la hipótesis asumida, concluyéndose
que no existe discrepancia significativa entre los valores observados y los valores
esperados.

84

�3.3.2. Obtención de los modelos y comprobación de la idoneidad
Los resultados de los análisis DRX se correlacionaron para obtener el modelo de
regresión que describe la dependencia del grado de desajuste con la temperatura.
Se correlacionaron, además, los tamaños promedio de las partículas γ' con los
tiempos de ensayo y, tomando como base la información suministrada por las
pruebas de χ 2 realizadas a los resultados simulados y los datos reales de
resistencia a la termofluencia, se procedió al procesamiento estadístico del modelo
que describe el comportamiento de la resistencia a la termofluencia de la aleación en
función del grado de desajuste, el tamaño promedio de las partículas, la temperatura
y el tiempo con la consiguiente prueba de bondad de ajuste del modelo a través del
correspondiente análisis operativos de varianza (ANOVA).

85

�Conclusiones Capítulo III
1. Las técnicas analíticas y ensayos que se emplean son de tecnología
avanzada y apropiadas para la caracterización de la aleación objeto de
estudio, y conjuntamente con el procedimiento experimental explicado
garantiza la confiabilidad necesaria para demostrar las hipótesis planteadas
en el capitulo II.
2. Los análisis metalográficos y los microanálisis corroboran el pronóstico de las
microestructuras obtenidas a través de la simulación de los diagramas de
fases de las variantes de aleaciones estudiadas: la presencia de una
estructura austenítica con extensas bandas de carburos distribuidos en el
borde de los granos y precipitados intermetálicos dispersos en la matriz de la
aleación I y la existencia de fase ferrítica con fracciones volumétricas
superiores al 10 % y fases sigma en las aleaciones II y III.
3. Las características metalúrgicas de la aleación I la convierten en la aleación
idónea a obtener para evaluar su comportamiento mecánico ante las
condiciones establecidas por cumplir, fundamentalmente, el conjunto de
requisitos metalúrgicos relacionados con la estabilidad microestructural y
presencia de las fases deseadas.

86

�CAPITULO IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
4.1. Composición química real de las muestras de la aleación HK 40 + 1,5 % Al
Por resultar la aleación I la seleccionada como idónea a obtener para evaluar su
comportamiento mecánico, se debe conocer la composición química completa de
las muestras que serán sometidas a dichos ensayos. En la tabla 20 se exponen los
resultados del promedio de los análisis químicos realizados.
Dichos resultados muestran que la aleación obtenida se ajusta a los parámetros de
composición química propuesta, con excepción de las cantidades de carbono y
cromo que presentan pequeñas diferencias con respecto a lo establecido en la
tabla 5. No obstante, estas diferencias no afectan las propiedades a obtener ya que
se encuentran en el rango permisible. El cobre, niobio, titanio, vanadio, plomo,
antimonio, arsénico, talio, azufre y fósforo aparecen en cantidades muy pequeñas,
lo que permite considerarlos impurezas.
Tabla 20. Resultados de análisis químico Aleación I (HK 40+ 1.5 % Al)

C
0,501
Al
1,557
Sn
0,0045

Si
0,497
Co
0,0402
As
&lt; 0,0005

Elemento (% masa)
Mn
Cr
Ni
0,473
23,57
22,35
Cu
Nb
Ti
0,0112
0,0055
&lt; 0,0012
Ta
B
S
0,0033
&lt; 0,0100

Mo
0,283
V
0,0243
P
0,011

W
0,0164
Pb
&lt; 0,0002
Fe
50,1

4.2. Análisis para la caracterización de fases y redes cristalinas
Los análisis utilizando las técnicas DRX permitieron complementar los resultados
obtenidos al utilizar MEB y EDAX. Los mismos confirmaron la presencia de carburos
Cr23C6 y la detección e identificación de las fases γ’, como se muestra en la figura
4.1.
En el reporte del DRX de la figura 4.1 se observa un solapamiento de los picos de
las redes γ y γ’. Solamente se pudieron obtener mediciones de los picos (100) y
(110) γ’ como patrones de reflexión de las superredes.

87

�Figura 4.1. Difractograma de la aleación HK 40 + 1.5 % Al en estado de fundición

El solapamiento de los picos de las redes γ y γ’ reafirma la existencia de pequeños
grados de desajuste entre ambas. Las bajas intensidades en los picos de γ’ también
denotan la presencia de fracciones volumétricas pequeñas (Mariño y otros, 2008b).
La figura 4.2 muestra la comparación de los patrones de difracción de γ (a) y γ’ (b).
Como se observa, existen mayores cantidades de picos en los patrones de
difracción de γ', aunque las reflexiones adicionales son débiles en intensidad. Su
aparición en los patrones de difracción se debe, fundamentalmente, porque la red
de γ’ es primitivamente cúbica, lo que significa que los planos como los {100}
provocan un incremento a la intensidad difractada, mientras que las reflexiones de
los planos {100} correspondientes a γ poseen intensidad nula por los efectos de la
interferencia destructiva con los planos {200}.
Las reflexiones adicionales de γ' se denominan “reflexiones de superred” y
normalmente son débiles porque su intensidad depende de la diferencia de la
intensidad de dispersión entre los átomos de níquel y aluminio.
Las condiciones de difracción de las figuras 4.2 a) y 4.2 b) aparecen en las tablas
XII y XIII de los Anexos.

88

�Figura 4.2 a. Patrón de difracción de γ

Figura 4.2 b. Patrón de difracción de γ’

Los patrones de difracción superpuestos de las fases γ, γ' y los carburos M23C6
conjuntamente con su representación esquemática se muestran en la figura 4.3. Los
puntos oscuros pertenecen a la matriz γ, mientras que los círculos con fondo blanco
pertenecen a reflexiones de superredes de γ'. Los puntos restantes, representados
en círculos con fondo gris pertenecen a los carburos M23C6. Como puede
observarse, las fases γ y γ' poseen los bordes de sus redes cúbicas perfectamente
alineadas, lo que valida experimentalmente la obtención de una aleación de matriz
austenítica con partículas coherentes.

89

�Figura 4.3. Patrones de difracción superpuestos de las fases γ, γ' y los carburos M23C6

4.3. Influencia del tratamiento térmico sobre la microestructura
A continuación se muestran ejemplos de las microestructuras tipo que caracterizan
las principales regularidades de la aleación HK 40 + 1,5 % de Al en diferentes
etapas de tratamiento térmico. Las mismas reflejan la presencia de precipitados de
gamma prima dispersa en una matriz gamma y carburos del tipo M23C6.
4.3.1. Estado fundido
La figura 4.4 correspondiente al estado fundido de la aleación revela una
microestructura dendrítica típica de aceros inoxidables fundidos, destacándose las
anchas bandas de carburos que bordean los granos de austenita.

Figura 4.4. Aleación I en estado fundido
90

�La figura 4.5 muestra la microestructura de la aleación en estado fundido obtenida
con el MEB, en ella se observa, además de la estructura austenítica decorada de
bandas de carburos, la aparición de precipitados de forma tetragonal. Los mismos
no aparecen distribuidos de manera dispersa en la matriz austenítica, sino que se
aglomeran en la región cercana al límite de los granos.
El fenómeno de aglomeración de las partículas en las zonas próximas al borde de
los granos implica un incremento adicional en la resistencia de la aleación por los
efectos de barreras contra el movimiento de las dislocaciones según la teoría de
Orowan (Zhu y TJong, 1997; Tian et al, 2001 y Zhang et al, 2002).

M23C6

Figura 4.5. Imagen del MEB de la Aleación I en estado fundido

4.3.2. Estado de recocido
La micrografía de la estructura después de recocer el acero durante 16 horas a
1200º C, se presenta en las figuras 4.6 y 4.7. En este caso, desaparece la estructura
dendrítica de fundición y se obtienen granos equiaxiales y los precipitados de
partículas tetragonales muy similares a las del estado fundido pero, en este caso,
después de recocidas, las partículas muestran una distribución más uniforme en la
matriz con una tendencia a la disminución de la densidad de las partículas
aglomeradas en el borde de los granos.

91

�M23C6

Figura 4.6. Micrografía de la aleación I Recocida

M23C6

Figura 4.7. Imagen del MEB de la Aleación I recocida

4.3.3. Envejecimiento
Después de envejecidas las muestras a las cuatro temperaturas

aplicadas, la

morfología de los granos permaneció prácticamente inalterada en comparación con
la muestra recocida; observándose que a medida que aumenta la temperatura de

92

�envejecimiento, la distribución de las partículas en el interior del grano es más
uniforme, como se detalla a continuación a partir de los análisis de las micrografías
de las figuras 4.8 y 4,9.
•

500º C, 1000 horas

Una micrografía representativa de la aleación I tratada térmicamente es presentada
en la figura 4.8. A pesar de que la distribución de los precipitados para la muestra
envejecida a esta temperatura es más uniforme en el interior del grano, aún se
manifiesta la presencia de conglomerados de partículas en el borde de los mismos.
Las fronteras de granos son también decorados con carburos del tipo Cr23C6 (según
los resultados de los microanálisis obtenidos) que interactúa con las partículas
concentradas en la interfase.

γ´
γ
M23C6

γ´

Figura 4.8. Imagen del MEB de la Aleación I envejecida a 500º C
93

�•

800º C, 1000 horas

En la Figura 4.9 se observa una mejor distribución de las partículas, evidenciándose
una precipitación uniforme por toda la matriz y la ausencia de aglomeraciones en el
borde de los granos.

γ´
M23C6

γ

Figura 4.9. Imagen del MEB de la Aleación I envejecida a 800º C

Los análisis metalográficos corroboran el pronóstico de las microestructuras
obtenidas, coincidiendo con los resultados de la simulación de los diagramas de
fase que fueron obtenidos en la etapa de diseño de la aleación. Estas regularidades,
conjuntamente con la presencia de partículas en la matriz, contribuirán con una
mejor resistencia a la termofluencia de la aleación en cuestión.
4.4. Verificación del tamaño del grano
La figura 4.10. muestra la distribución de tamaños de grano reportada por el
software Microstructure Characterizer Software 2.0. La tabla 21 recoge los
resultados estadísticos de las mediciones. Como se puede observar, el tamaño
promedio de los granos es ASTM 6,35 lo que se corresponde con los parámetros
tecnológicos de diseño.

94

�Tabla 21. Resultados estadísticos de las mediciones del tamaño de los granos

Mínimo
4,26

Máximo
8,44

Grado ASTM promedio
6,35

Desviación estándar
2,95

Figura 4.10. Distribución del tamaño de los granos

4.5. Medición de los parámetros de las redes y determinación del desajuste
En las tablas XII y XIII aparecen las condiciones de difracción de un DRX tipo (500º
C). La evolución de los parámetros de las redes γ y γ’ a diferentes temperaturas se
reportan en la tabla XIV de los Anexos. La figura 4.11 representa la evolución de los
mismos con la temperatura.
Los niveles de desajuste calculados a partir de dichas mediciones también se
recogen en la tabla XV

de los Anexos, mientras que la figura 4.12 expresa el

comportamiento de los mismos al variar la temperatura.
Como se observa en la figura 4.12, a medida que se incrementa la temperatura,
disminuye el grado de desajuste entre la matriz γ y las partículas γ'. Los resultados
reales medidos de los parámetros de las redes γ y γ’ de la nueva aleación se
corresponden con los pronosticados, y de igual manera, los valores del desajuste
calculado satisfacen los predichos y a su vez, los establecidos por los requisitos de
diseño, alcanzando valores reales entre 0.41 y 0.49 en el rango de temperatura

de

95

�400-800 oC. Estos pequeños valores de desajuste alcanzados reafirman, además, lo
planteado por Peretti, 2000; Fratzl et al., 2004, en el sentido de que los precipitados
en forma de cubo o tetraedros aparecen para desajustes que oscilan entre 0,3–1,0
%.
Ganma
Ganma-Prime

0,37

Lattice parameter (nm)

0,368
0,366
0,364
0,362
0,36
0,358
0,356
0,354
0,352
0

100

200

300

400

500

600

700

800

900

o

Temperature ( C)
Figura 4.11. Parámetros reales de las redes γ y γ’ determinados experimentalmente
con las técnicas de DRX

0.6
0.58
0.56

Misfit

0.54
0.52
0.5
0.48
0.46
0.44
0.42
0.4
0

100

200

300

400

500

600

700

800

900

o

Temperature ( C)
Figura 4.12. Evolución del grado de desajuste de la aleación HK 40 + 1.5 % Al con la
temperatura

96

�Estos pequeños valores de desajuste favorecen las condiciones para el
fortalecimiento de la aleación ya que benefician las propiedades de termofluencia,
estabilizan la interfase γ/γ', previene el crecimiento y deformación de las partículas γ'
a elevadas temperaturas y garantiza una morfología más uniforme en los
precipitados.
4.6. Cinética del desarrollo y crecimiento de las partículas
El estudio de la evolución del desarrollo y crecimiento de las partículas permitirá
complementar la fundamentación del mecanismo de fortalecimiento a establecer en
el sentido de verificar si la cinética del proceso de precipitación de los agregados se
describe o no según la teoría LSW.
Las estadísticas de los resultados de las mediciones de los tamaños promedio de
los precipitados de partículas γ' medidos durante los ensayos de termofluencia
interrumpidos se recogen en la tabla 22 y su evolución con los tiempos de ensayo a
las diferentes temperaturas aparece en la figura 4.13.
Tabla 22. Tamaños promedio de partículas (nm) a diferentes temperaturas

Tiempo de
ensayo (h)

Tamaños promedio de partículas (nm) a las
Temperaturas (oC)
500
600
700
800
120
120
120
120
127
127
127
127
128
138
146
167
139
148
182
193
153
180
209
222
171
198
227
263
188
224
258
293
196
245
292
326
235
300
338
409
287
330
405
495
320
412
483
557

0
10
100
200
400
600
800
1000
1400
1800
2200

Como se puede observar en los datos recogidos en la tabla 22 y en la figura 4.13, r0
= 120 nm en el instante t0, por lo que la ecuación (28) se ajusta a la forma:

r = 120 + kt

1
3

.

.

.

.

.

.

.

.

.(32)

97

�(nm)

Average size of particles, r

600

800oC

500

700oC

400

600oC
500oC

300
200
100
0
0

400

800

1200

1600

2000

2400

Lifetime (h)
Figura 4.13. Evolución del tamaño promedio de las partículas γ' con los tiempos de
ensayo a las diferentes temperaturas

El coeficiente k representa la pendiente de las rectas a las diferentes temperaturas y
sus valores se obtienen de los análisis de regresión de cada curva, como se
muestra en la tabla 23.
Tabla 23. Valores del parámetro k de la ecuación (6)

Temperatura (oC)
500
600
700
800

k
0,0891
0,1246
0,1551
0,1939

Los valores que toma el coeficiente k se ajustan perfectamente, según la figura 4.14,
a la recta de la ecuación (33):
k = 0,0003T - 0,0835.

.(R2 = 0,9981).

.

.

.

.

.(33)

0,21

Coeficiente k

0,19
0,17
0,15
0,13
0,11
0,09
0,07
0,05
500

550

600

650

700

750

800

850

Temperatura, ºC

Figura 4.14. Variación del coeficiente k con la temperatura
98

�La relación positiva del coeficiente k con la temperatura constituye una evidencia
definitiva de la ocurrencia del mecanismo de crecimiento controlado por la
difusión, lo que indica que la distribución del tamaño de las partículas según la
ecuación (28) concuerda con el mecanismo de crecimiento descrito por la teoría
LSW, argumentada por Aikim et al, 1991; Calderon et al, 1994; Li et al, 2002 y
Watanabe et al, 2004.
En la micrografía de la figura 4.15. se muestra la distribución de las partículas en
una de las muestras ensayadas a la termofluencia, donde se aprecia la presencia de
partículas γ' primarias cúbicas y tetraédricas en la matriz γ (Mariño y otros, 2008b).
Estos resultados coinciden con lo planteado por Peretti, 2000; Fratzl et al., 2004, en
relación con la morfología de las partículas y su correspondencia con el grado de
desajuste.

M23C6

γ'
γ

Figura 4.15. Presencia de partículas cúbicas y tetraédricas γ' primarias en una probeta
ensayada a 800º C e interrumpida a las 2 200 h

Los análisis metalográficos de las muestras en estado de fundición, envejecidas,
tratadas térmicamente y ensayadas mostraron, además, la ausencia de partículas γ'
secundarias. Esta ausencia de partículas γ' secundarias permite confirmar que la
fracción volumétrica de los precipitados γ' se verifica durante el proceso de

99

�cristalización y que el crecimiento posterior de las mismas ocurre según la Ley de
engrosamiento de Ostwald.
De esta manera, los modelos de las ecuaciones (32) y (33) describen la cinética de
crecimiento de las partículas γ' en la aleación HK 40 + 1,5 % de Al para las
condiciones analizadas.
4.7. Determinación de la fracción de volumen
La tabla XVI de los Anexos muestra los resultados del reporte del software ”Image
ProPlus” que aparecen ploteados en las figuras 4.16 y 4.17.

As-cast
Annealed
Aged
Tested

Volume Fraction, Vf

0,26000
0,25500
0,25000
0,24500
0,24000
0

2

4

6

8

10 12 14 16 18 20 22 24

Time, x 100 (h)
Figura 4.16. Evolución de las fracciones volumétricas de γ' con el tiempo para los
estados fundido, recocido, envejecido y ensayado

En las figuras 4.16 y 4.17 se observa que las fracciones de volumen de las fases
dispersas en las muestras fundidas, recocidas, envejecidas y ensayadas alcanzan
valores dentro del rango previsto según los requisitos de diseño: 0,2 ≤ Vf ≤ 0,25 y
permanecen razonablemente constante durante los tiempos analizados, tomando
valores de alrededor de 0,25; lo que indica que el crecimiento y engrosamiento de
las partículas γ' ocurre sin nucleación adicional.
El hecho de que el crecimiento y engrosamiento de las partículas γ' ocurra sin
nucleación adicional justifica la ausencia de partículas γ' secundarias y volúmenes
de partículas superiores al 25 % que podrían disminuir la resistencia de la aleación.

100

�Volume Fraction, Vf

As-cast
Annealed

0,2600
0,2550
0,2500
0,2450
0,2400
0

0,04

0,08

0,12

0,16

0,2

Time, x 100 (h)
Figura 4.17. Ampliación de la zona de evolución de las fracciones volumétricas
de γ' con el tiempo para los estados fundido y recocido

Tabla 24. Fracciones volumétricas de las partículas γ' para los diferentes tiempos

Tiempo, h
0
4
8
16
100
200
400
600
800
1000
1400
1800
2200

Fracción Volumétrica promedio Vf para los estados
Fundido
Recocido
Envejecido
Ensayado
0,24960
0,24876
0,25000
0,24943
0,24876
0,25014
0,24939
0,24876
0,24977
0,24911
0,24912
0,25014
0,24905
0,25019
0,24924
0,25014
0,24931
0,25023
0,24943
0,25014
0,24949
0,25000
0,24952
0,25032
0,24952
0,24922
0,24949
0,24931

4.8. Evaluación del comportamiento mecánico de la aleación HK 40+ 1,5 % Al
4.8.1. Ensayo de tracción
La tabla 25 recoge los valores de resistencia a la tracción de las aleaciones
analizadas a las diferentes temperaturas, mientras que las figuras 4.18 y 4.19
muestran el comportamiento de la misma. Las líneas de puntos indican la
resistencia a la tracción de la aleación base ACI HK 40, mientras que las líneas

101

�continuas indican el pronóstico y los valores ensayados de resistencia de la aleación
ACI HK 40 + 1,5 % Al.
Tabla 25.Resistencia a la tracción de las aleaciones a las diferentes temperaturas

Temperatura
(ºC)
27
400
500
600
700
800

HK 40 + 1,5 % Al
Pronosticado Ensayado YSHK40/YS* UTSHK40/UTS*
YS UTS
YS
UTS
YS UTS
253 461
409
747
382 700
1,50
1,51
243 437
392
692
371 660
1,52
1,51
237 406
380
646
359 609
1,51
1,5
201 382
325
596
302 578
1,5
1,51
152 241
247
422
230 366
1,51
1,51
95 145
162
268
142 220
1,49
1,51
HK40

* Valores de YS y UTS de la aleación HK 40 + 1,5 % Al
HK 40
HK 40 + 1,5 % A Predicted

Yielding Stress, MPa

500

HK40 + 1,5 % Al Tested

400
300
200
100
0
27

400

500

600

700

800

Temperature, ºC
Figura 4.18. Tensiones de fluencia (YS) de las aleaciones HK 40 y HK 40 + 1,5
% Al en función de la temperatura.

Como se observa en la tabla 25, las relaciones YSHK40/YS* y UTSHK40/UTS* indican
que en la nueva aleación hubo un incremento en la resistencia a la tracción con
respecto a la aleación base. Este incremento en los valores de tensiones a la
tracción de la nueva aleación permite garantizar una mayor resistencia en la zona
de deformaciones elásticas y plásticas, requiriéndose de mayores valores de
tensiones para deformar el material. A 800 oC la tensión de fluencia (YS) de la
aleación base (HK 40) es de 95 MPa, mientras que para la aleación HK 40 + 1,5 %
Al es de 145 MPa. Es decir, a la temperatura crítica de análisis la nueva aleación
102

�experimenta incrementos en los valores de resistencia superiores a los de la

Ultimate Tensile Stress, MPa

aleación base, incrementándose la resistencia en 50 MPa.
HK 40
HK 40 + 1,5 %Al Predicted
HK 40 + 1,5 % Al Tested

800
700
600
500
400
300
200
100
0
27

400

500

600

700

800

Temperature, ºC
Figura 4.19. Tensiones Últimas de Rotura (UTS) de las aleaciones HK 40 y
HK 40 + 1,5 % Al en función de la temperatura.

Las tensiones últimas de rotura (UTS) también experimentaron una considerable
mejoría en cuanto al incremento de los valores de resistencia. A 800 oC, la aleación
base presenta valores de UTS de 145 MPa, siendo las tensiones obtenidas
mediante los ensayos de 220 MPa, con un incremento en los valores de resistencia
a la rotura de 75 MPa.
De acuerdo con los requisitos establecidos en los parámetros tecnológicos de
diseño, la relación UTS/YS ≥ 1,5 a temperatura ambiente. Los valores obtenidos en
ambos casos: ensayos pronosticados y ensayos reales, reflejan que esta relación se
cumple no solamente para la temperatura ambiente, sino que se cumple, incluso,
para todas las temperaturas analizadas; lo que satisface los requerimientos
tecnológicos (Mariño y otros, 2008b).
4.8.2. Comportamiento a la termofluencia
La figura 4.20 muestra el comportamiento de la resistencia a la termofluencia de la
aleación con el tiempo hasta la rotura (tr) a escala logarítmica a las diferentes
temperaturas según los datos reportados en la tabla XVII de los Anexos. Las líneas
de puntos indican la resistencia a la termofluencia para ensayos hasta las 2 200
103

�horas y las líneas continuas los valores pronosticados por los modelos de redes
neuronales.
Como se observa, los resultados de los ensayos de termofluencia reales se ajustan
a curvas con tendencia a seguir un comportamiento similar al de los ensayos
reportados por los modelos de redes neuronales expresados en las ecuaciones 3437. A bajas temperaturas, se observa cierta dispersión en los valores, la que
disminuye al incrementarse los tiempos de ensayo.

O

Tested

— Predicted

500ºC
600ºC
700ºC
800ºC

Figura 4.20. Resistencia al termofluencia de la aleación HK 40 + 1,5 % Al

Las ecuaciones 34-37 indican los modelos ajustados de resistencia a la
termofluencia (CRS) de la aleación I con el tiempo hasta la rotura (tr) brindados
como respuesta en el nodo de salida por las redes neuronales.
A 500ºC CRS500 = −159,5. log(tr ) + 1230,3 (r2 = 0,9916)

.

.

.(34)

A 600ºC CRS600 = −110,7. log(tr ) + 941,13 (r2 = 0,9997)

.

.

.(35)

A 700ºC CRS700 = −77,198. log(tr ) + 704,43 (r2 = 0,9841) .

.

.

.(36)

(r2 = 0,9852) .

.

.

.(37)

A 800ºC CRS800 = −69,32. log(tr ) + 562,7

Como era de esperarse, existe una relación negativa entre las variables: a medida
que se incrementa el tiempo de aplicación de la carga y la temperatura, disminuyen
los valores de tensiones requeridos para provocar la rotura del material. Los valores
de resistencia a la termofluencia simulados se ajustan en los cuatro casos

104

�perfectamente a modelos lineales, como lo evidencian sus respectivos coeficientes
de regresión de cada uno de los modelos. Los resultados de los correspondientes
análisis estadísticos efectuados se muestran en la tabla XVIII de los anexos.
A tenor con los resultados de los análisis de significancia de los coeficientes de los
modelos a través del estadígrafo “t” de Student y significancia de los modelos a
través del estadígrafo “F” de Fisher, se aprecia que los modelos de ajuste
reportados son estadísticamente significativos en los cuatro casos analizados,
concluyéndose que la variación en los tiempos de aplicación de las cargas hasta la
rotura t r pueden explicar el 99,16 %; 99,97 %; 98,41 % y el 98,52 % de la variación
de las tensiones de rotura a la termofluencia CRS a las respectivas temperaturas de
análisis.
En la tabla 26 aparecen los resultados del análisis estadístico para la prueba
de χ 2 tomando como base los datos de la tabla XVII de los anexos.
Tabla 26. Resumen estadístico para la prueba de χ 2 a los resultados de la Figura 4.20

υ = N −1

90

2
χ Calc

χ α2 =0,05

500ºC 600ºC 700ºC 800ºC 500ºC 600ºC 700ºC 800ºC
8.88
9,18
8.77
5.47
69.12

2
) es, en todos los casos, menor que el
Como se observa, el valor de prueba ( χ Calc

valor crítico ( χ α2 =0,05 ) por lo que según el criterio de decisión establecido en el
epígrafe 2.7.1.4, no se rechaza la hipótesis estadística asumida en 2.7.1.1 para el
nivel de significación α = 0.05 y se concluye que no existe discrepancia significativa
entre los resultados de las tensiones de rotura simulados y las tensiones de rotura
ensayadas.
La similitud de las curvas de la figura 4.20 conjuntamente con los resultados de la
Tabla 26, indican la posibilidad de considerar válidos los modelos de las ecuaciones
34-37 para pronosticar la resistencia a la termofluencia de la aleación ensayada
hasta las 100000 horas indicadas por los requerimientos de ingeniería.
El resultado anterior permite la extrapolación de los valores de tensiones de rotura
interrumpidos a las 2 200 horas hasta valores de tiempo de 100 000 horas y

105

�determinar sus correspondientes valores de tensión de rotura utilizando los modelos
de las ecuaciones 34-37 con un error del estimado determinado por la relación (38):
n

e=

∑ (CRS
i =1

ens

− CRS Pr on ) 2
.

N

.

.

.

.

.

.(38)

Donde:

CRSEns = Tensiones de rotura a la termofluencia ensayadas (MPa)
CRSPron = Tensiones de rotura a la termofluencia pronosticadas (MPa)
N = Número de observaciones
En la tabla 27 se muestran los resultados del cálculo de los errores del estimado
para un tamaño de muestra de 90.
Tabla 27. Errores del estimado de los resultados ploteados de la Figura 4.3 a las diferentes
temperaturas

500ºC
9,67

600ºC
8,53

700ºC
7,70

800ºC
6,06

Como se pude observar, los valores del error del estimado son pequeños en
comparación con el promedio de las mediciones, lo que indica que hay buena
concordancia y una estimación certera de los parámetros de los modelos obtenidos
en relación con los valores reales.
A continuación, se verifica el análisis de la influencia de la temperatura en la
variación de las tensiones de rotura. La figura 4.21 muestra el comportamiento de

Tensiones de rotura creep, σC (MPa)

las tensiones de rotura a la termofluencia CRS simuladas a cada temperatura.
500
450
400
350
300
250
200
500

600

700

800

900
o

Temperatura, T ( C)

Figura 4.21. Dependencia de las tensiones de rotura a la termofluencia con la temperatura
106

�La curva de la figura 4. 21 se ajusta al modelo lineal

CRS = −0,725.T + 816 (r2 = 0,9789)

.

.

.

.

.

.(39)

Los resultados del tratamiento estadístico del modelo aparecen en la tabla XIX de
los anexos.
Las tensiones de rotura a la termofluencia en dependencia de la temperatura se
ajustan a un modelo lineal decreciente. Los resultados de la tabla XIX revelan la
significancia del coeficiente del modelo verificado con el estadígrafo “t” de Student y
la significancia del modelo comprobado con el estadígrafo “F” de Fisher, por lo que
el modelo se considera estadísticamente significativo, concluyéndose que las
variaciones en las temperaturas de ensayo (T) pueden explicar el 97,89 % de la
variación de las tensiones de rotura a la termofluencia al cabo de 2 200 h. El término
independiente del modelo sugiere el límite máximo de temperatura a la cual colapsa
la aleación para los valores de tensiones aplicados (816 ºC). Existen diversos
métodos para extrapolar el comportamiento en fluencia lenta o rotura a largos
plazos a partir de ensayos interrumpidos o de corta duración, siendo la utilización
del parámetro de Larson-Miller (LM) el método más difundido y utilizado. Larson y
Miller demostraron que existe un valor constante (parámetro LM) para cada valor de
tensión aplicada a un valor de temperatura especifico (Diéter, 1988; Colangelo y
Heiser, 1994; Peckner y Bernstein, 1994; Davis 1997 y Pero-Sanz, 2000).
Matemáticamente, el parámetro LM tiene la forma:
LM = T (C + log tr) .

.

.

.

.

.

.

.

.(40)

Donde:
T = Temperatura de ensayo, (K).
C = Constante experimental que depende del tipo de material (15 ≤ C ≤ 22 para los
distintos materiales metálicos. Usualmente C = 20 para cualquier valor de
tensión (Pero Sanz, 2000).
tr = Tiempo de rotura ensayado, (h).
Así, con los datos obtenidos de las simulaciones, es posible calcular los Parámetros
LM para cada condición y utilizarlos posteriormente en las extrapolaciones de los
valores

de

resistencia

a

la

termofluencia

ensayados

para

conocer

su

comportamiento final al cabo de 100 000 h para otros valores de temperatura y

107

�tiempo. Los requerimientos de ingeniería dictan que la a resistencia a la
termofluencia de la aleación a la temperatura crítica de análisis debe ser de 180
MPa y se pronostica que la nueva aleación posea una resistencia real de 223 MPa,
lo que significa que existe una reserva de 43 MPa. La figura 4.22 muestra la
variación de las tensiones hasta la rotura a la termofluencia con el parámetro

Creep Rupture Stress CRS,
(MPa)

Larson-Miller para la nueva aleación, según los datos de la tabla XX de los anexos.
500 ºC
600 ºC
700 ºC
800 ºC

1100
1000
900
800
700
600
500
400
300
200
100
10

12

14

16

18

20

3

LM = T (20 + log tr) x 10
Figura 4.22. Variación de las tensiones de termofluencia con el parámetro
Larson-Miller

De esta manera, el parámetro Larson-Miller permitió correlacionar de una manera
razonable la tensión, los tiempos de rotura y la temperatura. Se puede ver que a
medida que aumenta el parámetro LM se manifiesta una tendencia a la linealidad y
por tanto, el método se puede extender hasta cualquier valor de temperatura y
tensiones dentro de las condiciones establecidas para estimar el tiempo de vida en
servicio de los elementos fabricados con la nueva aleación.
4.9. Establecimiento del mecanismo de fortalecimiento
Como se observa en las figuras 4.18, 4.19 y 4.20, en la nueva aleación existe un
incremento en los valores de resistencia en comparación con la aleación base. A
juzgar por los resultados obtenidos, el papel principal en este incremento se debe,
fundamentalmente, a la presencia de las partículas γ’ y su efecto reforzante al
distribuirse en la matriz γ.

108

�En el epígrafe 4.6 quedó demostrado que el mecanismo de crecimiento de las
partículas en la aleación HK 40 + 1,5 % de Al para las condiciones analizadas es
controlado por la difusión según la teoría LSW, cuya cinética es descrita por los
modelos de las ecuaciones (32) y (33); por lo que se puede afirmar que la presencia
de partículas γ’ precipitadas y distribuidas en la matriz de la aleación son, sin

lugar a dudas, un factor determinante en el incremento de los valores de
resistencia por las consecuencias de la interacción de las dislocaciones con los
precipitados.
De modo que conociendo la naturaleza de las dislocaciones y el papel que juegan
en el proceso de deformación en su interacción con las partículas se puede
comprender el mecanismo prevaleciente en el incremento de la resistencia de la
aleación.
Las figuras 4.23 (a), (b) y (c) muestran redes de dislocaciones ubicadas en el interior
de los granos austeníticos de la aleación evidenciándose que las tres presentan
características totalmente diferentes. Las dislocaciones, bajo diferentes condiciones
de carga, tienden a moverse siguiendo planos y direcciones, en dependencia de la
magnitud del esfuerzo de cizallamiento aplicado, el que influye en el tipo de
interacción con otras dislocaciones, precipitados, impurezas, etc.
La figura 4.23 (a), perteneciente a la aleación en estado fundido, ilustra redes de
dislocaciones agrupadas alrededor de los defectos de forma desordenada. Una vez
recocida la aleación, ocurre una reorientación de las mismas por los efectos de la
poligonización, distribuyéndose más uniformemente en la matriz, como se observa
en la figura 4.18 (b).
Una vez ensayada a la termofluencia, se aprecia otro comportamiento debido a la
influencia de los esfuerzos y las altas temperaturas. En la figura 4.23 (c) se aprecia
el movimiento de las dislocaciones alrededor de los obstáculos (partículas

γ’)

durante la termofluencia del material. Es evidente que en este caso se pone de
manifiesto el mecanismo de fortalecimiento de Orowan, consistente en un
incremento de la resistencia en función del espaciamiento entre partículas y el
movimiento de dislocaciones alrededor de ellas.

109

�Figura 4.23. Redes de dislocaciones en muestras fundidas (a), recocidas (b) y ensayadas
(c) de la aleación HK 40 + 1.5 % Al

Debido a que la resistencia a la rotura de las partículas γ’ es mayor que el campo de
tensiones impuesto por el frente de las dislocaciones, las dislocaciones interactúan
con las partículas sin afectarlas y bajo los efectos de las altas temperaturas y los
esfuerzos contornean, en forma de espiral. Así, se produce una tensión alta que
fortalece el efecto. De esta manera, las dislocaciones “trepan” y superan los
defectos y continúan su movimiento, repitiéndose el ciclo. En aquellos casos donde
no es posible superar el defecto, existe una acumulación de dislocaciones alrededor
del mismo que o se aniquilan mutuamente posteriormente cuando poseen signos
contrarios o se multiplican si poseen signos iguales.
El destino final de estas dislocaciones es el borde de los granos, donde se
encuentran los carburos de cromo. El efecto de apilamiento de las dislocaciones
provoca, indudablemente, un incremento en el esfuerzo requerido para superar los

110

�obstáculos, lo que inevitablemente dificulta el movimiento de las dislocaciones por la
red e incrementa la resistencia de la aleación, como se ha demostrado en los
epígrafes 4.3 y 4.4.
El fenómeno anteriormente descrito permite establecer como mecanismo de
fortalecimiento de la aleación HK 40 + 1,5 % Al el trepado de dislocaciones por
presencia de partículas intermetálicas γ’, lo que permite verificar el cumplimiento
de la hipótesis científica planteada y constituye la segunda novedad del trabajo.
4.10. Análisis Económico
4.10.1. Análisis comparativo de costos de fabricación
Al analizar los datos representados en las tablas 28 y 29, se evidencia que los
costos de fabricación de los brazos, con el material de la aleación propuesta, son
superiores sólo en 316, 80 CUP con respecto a la aleación base (HK 40), por lo que
es posible producir este material sin costos adicionales elevados.
Tabla 28. Costo de fabricación de los brazos con HK-40
Precio unitario por
Precio Total
Denominación
Peso de la pieza
kilogramo (CUP)
(CUP)
de la pieza
fundida (Kg)

Brazo

288,0

12,98

3738,24

Tabla 29. Costo de fabricación de los brazos con HK-40+Al
Precio unitario por
Denominación
Peso de la pieza
Precio Total
kilogramo (CUP)
de la pieza
fundida (Kg)
(CUP)

Brazo

288,0

14,08

4055,04

4.10.2. Pérdidas económicas por rotura de los brazos
Las pérdidas económicas que se reportan por la parada del proceso productivo
producto de la rotura de los brazos tiene dos aristas principales:
1- Gastos en que se incurren en las operaciones de parada, cambio de brazos y
puesta en marcha del horno.
2- Pérdidas productivas debido al mineral que se deja de procesar durante las
operaciones de cambio.
Operaciones cambio de brazos
Las paradas por concepto de roturas de brazos durante las operaciones,
representan uno de los renglones que inciden de manera determinante en la
productividad y calidad del producto reducido.

111

�Las operaciones de cambio son realizadas con el horno en caliente. Generalmente,
si se trata del cambio de un solo brazo, el proceso se realiza en un período no
mayor que 4 horas; si hay más de un brazo que sustituir y no hay otras dificultades
puede que tome hasta 8 horas. Estas operaciones son realizadas por una brigada
compuesta por 5 Mecánicos ¨B¨ que reciben un monto de 23,14 CUP y 1,04 CUC
en una jornada de 8 horas (555.44 CUP y 25 CUC mensual). Lo que significan 115,
70 CUP y 5,20 CUC en cada oportunidad sólo por concepto de salario.
Si se tiene en cuenta que en los últimos cinco años como promedio se rompen 75
brazos anuales, se consumen por este concepto 8 677,50 CUP y 390 CUC.
A este valor consumido por concepto de salarios también debe sumarse el valor del
brazo que se sustituye (3738,24 CUP), y si se tiene en cuenta que se cambian 75 al
año, por concepto de consumo de piezas la cifra ascenderá a 280 368 CUP.
Si después que se obtenga la nueva aleación, se estima que se cambiaran en un
año sólo un promedio de 35 brazos, solo se consumirán por concepto de salarios
4049, 50 CUP y 182 CUC y por concepto de consumo de material serán 130 838, 40
CUP.
Tabla 30. Resumen de pérdidas económicas durante las operaciones de cambio

Concepto

Aleación HK-40

Salario

8 677,50 CUP

Consumo
de
materiales

280 368 CUP

TOTAL

289 045, 50 CUP

390
CUC
390
CUC

Aleación HK-40+Al
4049, 50 CUP

4628 CUP

CUC

y 208 CUC

130 838, 4 CUP

134 887, 90 CUP

Ahorro

182

-

149 529, 60
CUP

182

154 157,6 CUP

CUC

y 208 CUC

Pérdidas por concepto de mineral que se deja de procesar
En una jornada de cambio de un brazo (4 horas) y considerando además el tiempo
que transcurre en los

procesos

de parada y arranque que completan

aproximadamente 7 horas, se dejan de procesar aproximadamente 126 toneladas
de mineral por lo que se dejan de producir 1,37 t de Ni+Co (Tomado de las Tablas
de punto de inspección de la UBP Hornos de Reducción).
112

�Si se tiene en cuenta que en un año se rompen 75 brazos se dejan de obtener por
este concepto 102, 75 t de Ni+Co en un año; lo cual significa, con los actuales
precios de este producto en el mercado mundial (23 355, 00 USD/t, según Boletín
No.21 de Níquel y Cobalto del 23 de Mayo del 2008), una pérdida ascendente a 2
399 726, 25 USD.
Si después que se obtenga la nueva aleación, se estima que se cambiarán en un
año sólo un promedio de 35 brazos, solo se dejarán de obtener 47, 95 t de Ni+Co y
las pérdidas por este concepto serán de 1 119 872, 25 USD; lo que significa un
ahorro de 1 279 853, 75 USD.
El ahorro total que reporta la fabricación de los brazos de los hornos con la aleación
HK-40+1,5 % de Al, se resume en la tabla 31. Estos cálculos, a pesar de mostrar
una cifra considerable y constituir un ahorro elevado para la economía del país, son
aun conservadores, pues en ellos no se consideran ni el CoS que se deja de
producir, ni la energía (fuel oil) que se consume para volver a estabilizar los perfiles
de temperatura en el horno en el proceso de puesta en marcha.
Tabla 31. Ahorro total por la introducción del nuevo material

Causas de pérdidas
Operaciones de
cambio de brazos
Mineral que se deja
de procesar

CUP

CUC

USD

154 157,6

208,00

-

-

-

1 279 853, 75

4.11. Evaluación del impacto al medio ambiente laboral y la seguridad
industrial
4.11.1. Evaluación del impacto
La sustentabilidad, una característica de todas las políticas ambientales del
presente, representa un compromiso de solidaridad con las generaciones futuras de
nuestro país y del resto del planeta. En este sentido trabajan todas las empresas y
asociaciones para conseguir que a mayor producción no se produzca un mayor
consumo de recursos y en el campo de los nuevos materiales, también poseen un
compromiso fiel, pues su producción se vincula directamente con la sustentabilidad
a través de aspectos como el aumento de la competitividad industrial (mejores
características y calidad del producto), la economía en el empleo de los materiales
113

�(por reducción de los costos de producción y aumento de la durabilidad), el ahorro
de energía en los procesos de fabricación y/o empleo de nuevos materiales y el
aumento de la seguridad en el trabajo del hombre (Mariño, 2007).
Efectos negativos en el orden tecnológico
Cada parada por concepto de avería implica la revisión y cambio de elementos en
los interiores de los hornos. Esto provoca la entrada de aire hacia los hogares a
través de las escotillas y la posterior re-oxidación de los minerales que ya habían
sido parcial o totalmente reducidos al entrar en contacto con el oxígeno y la
humedad del aire. En la práctica, una vez restablecidas las operaciones de los
hornos, el mineral retenido se descarga a la siguiente etapa sin aplicar tratamiento
de re-reducción alguno, lo que conlleva a una disminución en la eficiencia
metalúrgica.
Sumado a la disminución de la eficiencia por este concepto, hay otro no menos
importante que también afecta dicho parámetro: los choques térmicos provocados
en los procesos de cambio. Este fenómeno, hace que se vea afectada la longevidad
del revestimiento refractario del horno, provocando agrietamiento en los mismos y
así disminuyendo su vida útil de operación, lo que se revierte en la aparición de una
nueva avería que detiene el proceso productivo y que afecta también, por supuesto,
la eficiencia metalúrgica del sistema.
Efectos negativos en el orden social y ambiental
Las paradas operacionales por concepto de roturas y fallas en los mecanismos de
los hornos originan importantes fuentes de agentes contaminantes, esencialmente
polvo mineral que se expulsan a la atmósfera como resultado de las labores de
limpieza para garantizar las operaciones de reparación y cambio de componentes.
Este trabajo se puede considerar como altamente nocivo para la salud del hombre,
ya que el obrero enfrenta directamente las labores de recuperación del ritmo del
proceso productivo y debe manipular aparatos, equipos y piezas a altas
temperaturas.
En el proceso de cambio de brazos el obrero se expone a recibir calor por
radiaciones a temperaturas en rangos entre 300 oC y 500 oC, la presencia de gases
tóxicos que se generan y/o utilizan en el proceso de reducción del mineral (CO, CO2
fundamentalmente), polvos del mineral y además la presencia de minerales

114

�calientes que se hace necesario manipular para realizar exitosamente el proceso de
cambio.
Para resolver este tipo de avería, se comienza un proceso complejo desde sus
inicios. Mientras un grupo de operarios retira el brazo averiado, otro grupo se
encarga del traslado del brazo nuevo, su manipulación es compleja dadas las
características de dimensión, peso y configuración del brazo propiamente dicho. El
transporte también es trabajoso, se necesita la intervención de grúas, elevadores,
guinches y diferenciales de cadena hasta lograr ubicar el brazo en la compuerta del
horno, colocarlo suspendido desde un nivel a otro para luego ubicarlo en la puerta
del hogar. En este momento se procede a rastrillar el mineral caliente que forma
parte de la cama del horno hasta dejar limpia la zona de trabajo donde se sustituirá
el brazo. Finalmente, a través de la utilización de dispositivos especiales, se realiza
la maniobra y colocación del brazo en el agujero del eje central del horno.
4.11.2. La nueva aleación al servicio de la sustentabilidad
Aunque el desarrollo de una nueva tecnología (a través de un nuevo material) es
una condición necesaria pero no suficiente para resolver los problemas ambientales
del presente, este trabajo se puede considerar el epilogo de la dimensión
sustentable en el proyecto que se desarrolla (Mariño y otros, 2007). La efectividad
del impacto de la aplicación de una nueva aleación cualitativamente superior a la
anterior se fundamenta a través de los siguientes argumentos:

•

Desde el punto de vista tecnológico

Se estima que con el uso de la nueva aleación paros por concepto de fallas y
averías en los hornos se reducirán en un 50 %. El incremento de la eficiencia
metalúrgica presupone la obtención de índices de reducción de los minerales de
hierro, níquel y cobalto cercanos a los valores establecidos por la tecnología, lo que
repercute en una mejor extracción del níquel y el cobalto en la etapa de lixiviación.

•

Desde el punto de vista social

Minimizar los peligros y riesgos del hombre como consecuencia de fallas
operacionales es uno de las condiciones fundamentales que sostienen el desarrollo
y aplicación de la nueva aleación. Por ello, si a través de la producción de esta
nueva aleación para la fabricación de brazos que resisten condiciones más severas

115

�de trabajo y los períodos de cambios se alargan cada vez más, la frecuencia de
enfrentamiento de los obreros a esta labor será menor y en consecuencia
aumentará ostensiblemente la seguridad en el trabajo del hombre, lo que permite
considerar este proyecto como un cambio tecnológico eficiente desde el punto de
vista de la seguridad industrial, que contribuye con la creación de ambientes de
trabajo más seguros, menos dañinos a la salud y con mejores espacios de vida para
los obreros.

•

Desde el punto de vista ambiental

Si se tienen en cuenta el conjunto de parámetros que determinan la composición
química, condiciones de procesamiento y resistencia mecánica de esta aleación, el
impacto ambiental de la misma en términos de seguridad, durabilidad y
reciclabilidad se considera positivo.
Como se observa, desde el punto de vista de su composición química y condiciones
de procesamiento, el material mantiene su valor añadido en términos de respeto por
el medio ambiente, dado a que garantiza:

•

Accesibilidad y disponibilidad de los elementos utilizados en la fabricación de la
aleación en los mercados nacionales e internacionales

•

Extracción y reciclaje de la cadena de residuos de los materiales componentes
de la aleación sin emanación de sustancias nocivas al medio ambiente.

•

No interacción con los medios ante los que se expone (atmósfera natural y
atmósfera de los hornos), siendo extremadamente anticorrosivo sin emitir
sustancias peligrosas volátiles o alergénicas.

•

No absorción de otros gases o agentes presentes en la atmósfera de los hornos,
evitando la posible degradación o alteración de su composición durante su
período de vida útil.

•

Efectos secundarios nulos en el personal al ser no magnético ni no poseer
campos eléctricos propios.

Las propiedades amagnéticas de este material también facilitan su reciclaje, con
independencia del tipo de tratamiento utilizado: recogida selectiva, prensado, corte,
fundición, etc. Finalmente, este acero es un material reciclable y una vez reciclado,

116

�se convierte en un nuevo producto de acero. El incremento de la resistencia
mecánica también ofrece destacadas prestaciones medioambientales puesto que
permite, además:

•

Disminuir el consumo de materias primas y recursos energéticos por concepto
de fabricación de nuevos elementos al incrementarse la vida útil de los
componentes fabricados con la nueva aleación.

•

Características diferenciadoras en términos de fiabilidad, seguridad industrial y
del personal.

•

Disminuir los niveles de contaminación originados por averías y fallos en el
sistema debidas a las roturas de brazos y dientes que provocan emanaciones de
gases y polvos a la atmósfera.

La introducción del resultado de esta investigación en la fabricación de los
componentes de hornos metalúrgicos del Grupo Empresarial Cubaníquel, se logrará
actuar en consecuencia con el desarrollo sustentable de la sociedad a través de:

•

Mejores características de trabajo y calidad de la aleación que conlleva al
aumento de la competitividad industrial.

•

Aumento del tiempo de trabajo de los elementos y/o componentes de los hornos
metalúrgicos objeto de estudio, que mejora la economía por concepto de empleo
de materiales.

•

Ahorro de energía por concepto de mejoras en el empleo de la aleación
propiamente dicha.

•

Aumento de la seguridad en el trabajo del hombre al tener que enfrentarse con
menor frecuencia a labores de mantenimiento y paros por concepto de averías.

4.12. Consideraciones sobre la aplicación y generalización de los resultados

Con la finalización de esta investigación y la aplicación de los resultados, se
contribuye a mejorar la sustentabilidad de un sistema industrial y a reducir de
forma sustancial su repercusión sobre la salud y el medio ambiente a través de
nuevos enfoques, así como la potenciación del rendimiento de los recursos y la
reducción del consumo de recursos primarios.

117

�A través de esta investigación se logra elaborar un nuevo material que brinda la
oportunidad de encontrar nuevos campos de desarrollo, en ella se abordan
partes integrantes de las revoluciones tecnológicas del siglo XX –las nuevas
tecnologías aplicadas al desarrollo de nuevos materiales- y se contribuye al
crecimiento del desarrollo tecnológico sustentable y competitivo. Se obtienen así
resultados muy valiosos en dos vertientes igualmente importantes: por un lado el
aumento de la vida útil de un material y por otro su aporte a la sustentabilidad
industrial al implementar su uso y aplicación.
4.12.1. Sustentabilidad industrial de la nueva variante
Desde los inicios, los brazos del mecanismo de barrido se fabricaban mediante el
proceso de fundición en la Empresa Mecánica del Níquel con una aleación
austenítica del tipo AISI HH. Sin embargo, este material no satisfizo las exigencias
requeridas y se sustituyó por el acero austenítico fundido HK-40 (Velázquez, 2002),
el que se ha estado utilizando por alrededor de 10 años en la fabricación de los
brazos y los dientes con mejores resultados.
Aunque las propiedades de la nueva aleación propuesta se garantizan,
fundamentalmente, por la presencia de cromo y níquel en grandes cantidades (se
respeta la composición química del material base, el acero HK-40) que a la postre
resultan ser elementos cotizados y hasta cierto punto “estratégicos” en el mercado
mundial, las excelentes propiedades de resistencia a la termofluencia y
anticorrosividad que les confieren al material justifican su empleo como elementos
de aleación fundamentales en el acero.
Por otra parte, el aluminio y el carbono, quienes juegan otro rol determinante en las
propiedades finales de la misma son también elementos abundantes que garantizan
condiciones de procesamiento poco complejas. La ruta de fabricación de esta
aleación incluye procesos de fundición, maquinado y tratamiento térmico que bajo
estrictas normas de vigilancia ambiental garantizan producciones limpias y seguras.
La variante tecnológica desarrollada para la obtención de la nueva aleación (Mariño
y Velázquez, 2007), como condición adicional solo incluye la introducción del
aluminio como elemento de aleación en cantidades controladas, a través de

118

�procesos de fundición y la inducción y precipitación de partículas insertadas de
forma coherente con la matriz metálica. En trabajos preliminares (González y
Montero, 2004) se demostró la posibilidad de implementación de la variante
propuesta en las instalaciones del taller de fundición de la Empresa Mecánica del
Níquel. Por todo lo anterior, se puede considerar que la infraestructura existente en
este taller para la obtención del acero HK-40 puede utilizarse también para la
obtención de este nuevo material sin hacer inversiones adicionales.
Las propiedades de este nuevo material se adaptan perfectamente a la voluntad del
Grupo Empresarial Cubaníquel y del país en general, de integrar productos y
tecnologías en la dinámica del desarrollo sustentable, aportando y garantizando una
mejor calidad y durabilidad en los elementos, mejorando los rendimientos,
proporcionando mejores condiciones de trabajo para el hombre por disminuirse las
averías por concepto de fallas mecánicas, reduciendo los costos logísticos y de
mantenimiento, así como minimizando el impacto en el Medio Ambiente de las
instalaciones de producción.

119

�Conclusiones Capitulo IV
1. Los resultados de los ensayos de la aleación HK 40 + 1,5 % de Aluminio
tienen plena correspondencia con los pronosticados. La nueva aleación
obtenida supera a la anterior en valores de resistencia a la tracción (YS y
UTS), con un incremento de la resistencia en un 50 %, excediendo los
requisitos establecidos de resistencia a la termofluencia de 180 MPa a 800º C
en 43 MPa.
2. Las principales regularidades

observadas durante la experimentación del

nuevo material verifican la obtención de una nueva aleación de matriz
austenítica con partículas coherentes en forma de cubo o tetraedros cuyos
grados de desajuste alcanzan valores entre 0.41 y 0.49 en el rango de
temperatura

de 400-800 oC; que la cinética del proceso de precipitación de

las partículas γ’-Ni3Al se comporta siguiendo la teoría LSW y que dichas
partículas funcionan como barreras ante el movimiento de las dislocaciones;
por lo que el incremento de la termo-resistencia de la aleación bajo las
condiciones estudiadas responde a un mecanismo por trepado de
dislocaciones por presencia de partículas intermetálicas γ’.
3. La aplicación de esta nueva variante tecnológica en el proceso productivo
significa una ganancia neta para la economía del país ascendente a 154
157,6 CUP; 208 CUC y 1 279 853, 75 USD al año.
4. Con la introducción del resultado de esta investigación a mediano plazo en la

fabricación de los brazos de los hornos Herreshoff del Grupo Empresarial
Cubaníquel, se puede lograr un impacto positivo al medio ambiente laboral y
a la seguridad industrial y actuar en consecuencia con el desarrollo
sustentable de la sociedad.

120

�CONCLUSIONES GENERALES
Se obtuvo y evaluó, a escala de laboratorio, una nueva aleación a partir del acero
austenítico ACI HK 40 con la adición de 1.5 % de Aluminio como elemento de aleación,
demostrándose que la adición controlada de aluminio posibilita la formación de
compuestos intermetálicos γ´- Ni3Al que precipitan en forma de partículas coherentes
con la matriz.
La nueva aleación ACI HK-40 + 1.5 % de Al satisface los requerimientos tecnológicos
exigidos, poseyendo una relación UTS/YS ≥ 1,5 a temperatura ambiente; tensiones de
fluencia (YS) y tensiones últimas de rotura (UTS) superiores en 50 y 75 MPa,
respectivamente, a las de la aleación base HK 40 y garantizando una reserva en las
tensiones de termofluencia de 43 MPa a 800º C.
Se estableció que el incremento de la resistencia de la nueva aleación se debe a la
presencia de partículas coherentes γ´- Ni3Al que funcionan como barreras ante el
movimiento de las dislocaciones e inducen un mecanismo de fortalecimiento por
trepado de dislocaciones.
Se demostró la viabilidad económica y la posibilidad tecnológica de producir esta nueva
aleación a mediano plazo en el Grupo Empresarial Cubaníquel de modo sustentable,
con un mejoramiento de las condiciones ambientales de la planta y la seguridad
industrial de los obreros.

121

�RECOMENDACIONES
Profundizar en el estudio cinético y termodinámico de precipitación de partículas
coherentes en otros sistemas de aleaciones apropiadas para partes y componentes de
hornos de tipo Herreshoff.
Desarrollar un estudio de factibilidad económica y tecnológica que permita obtener de
forma óptima a escala industrial la aleación HK 40 + 1,5 % Al

que garantice la

operación continua e ininterrumpida de los brazos y componentes de

hornos

Herreshoff fabricados con esta aleación
Generalizar los resultados de esta investigación en las industrias del níquel y otras,
donde se utilizan hornos Herreshoff y/o componentes que operan bajo regímenes
similares de elevadas temperaturas y cargas de trabajo prolongadas en el tiempo.

122

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138

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                    <text>TESIS

Procedimiento para la elección del
método de arranque de las rocas
en canteras para áridos

Naisma Hernández Jatid

�Página legal
Título de la obra: Procedimiento para la elección del método de arranque de las rocas
en canteras para áridos, 115pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1. Autor: Naisma Hernández Jatib
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERIA
DEPARTAMENTO DE MINAS

PROCEDIMIENTO PARA LA ELECCIÓN DEL MÉTODO DE ARRANQUE DE LAS
ROCAS EN CANTERAS PARA ÁRIDOS

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE DOCTOR
EN CIENCIAS TÉCNICAS

NAISMA HERNÁNDEZ JATIB

MOA- 2015

�Hernández Jatib N.

ÍNDICE

Tesis Doctoral

Pág.

INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 1
CAPÍTULO I. ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE LA TEMÁTICA .............. 9
1.1. Introducción ................................................................................................. 9
1.2. Métodos de arranque de las rocas ............................................................. 9
1.3. El macizo rocoso ....................................................................................... 11
1.4. Clasificación de los macizos rocosos según su excavabilidad ............ 12
1.5. Actualidad y situación del tema en Cuba ................................................ 26
1.6. Conclusiones ............................................................................................. 27
CAPÍTULO II. PROCEDIMIENTO PARA LA ELECCIÓN DEL MÉTODO DE
ARRANQUE DE LAS ROCAS ................................................................................. 28
2.1. Introducción ............................................................................................... 28
2.2. Identificación de los parámetros que influyen en la excavabilidad de las
rocas .................................................................................................................. 28
2. 3. Método Delphi ........................................................................................... 30
2.4 Clasificación de los parámetros en índices geológicos y geomecánicos
............................................................................................................................ 33
2.5 Estructura general del procedimiento ...................................................... 34
2.5.1 Paso I. Determinación del tipo de roca y análisis estructural del
macizo rocoso ............................................................................................ 35
2.5.2 Paso II. Valoración de las propiedades másicas y mecánicas de las
rocas............................................................................................................ 37
IV

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

2.5.3 Paso III. Evaluación geomecánica del macizo rocoso ................... 40
2.5.4 Paso IV. Determinación de dominios geomecánicos ..................... 43
2.5.5 Paso V. Elección del método de arranque ...................................... 50
2.6 Diagrama del procedimiento propuesto ................................................... 53
2.7 Conclusiones .............................................................................................. 56
CAPÍTULO III. VALIDACIÓN DEL PROCEDIMIENTO PROPUESTO ..................... 57
3.1 Introducción ................................................................................................ 57
3.2 Primer caso de estudio: El Cacao ............................................................. 58
3.2.1 Características geológicas del yacimiento ..................................... 58
3.2.2 Propiedades másicas y mecánicas de las rocas ............................ 62
3.2.3 Evaluación geomecánica del macizo rocoso .................................. 63
3.2.4 Dominios geomecánicos y método de arranque ............................ 64
3.2.5 Validación del método del procedimiento propuesto .................... 68
3.3 Segundo caso de estudio: Pilón ............................................................... 68
3.3.1 Características geológicas del yacimiento ..................................... 68
3.3.2 Propiedades másicas y mecánicas de las rocas ............................ 73
3.3.3 Índices geomecánicos (RMR)........................................................... 74
3.3.4 Dominios geomecánicos y método de arranque ............................ 75
3.3.5 Validación del método del procedimiento propuesto .................... 78
3.4 Tercer caso de estudio: Los Guaos .......................................................... 78
3.4.1 Características geológicas del yacimiento ..................................... 78
3.4.2 Propiedades másicas y mecánicas de las rocas ............................ 82
3.4.3 Índices geomecánicos (RMR)........................................................... 82
3.4.4 Dominios geomecánicos y método de arranque ............................ 83
3.4.5 Validación del método del procedimiento propuesto .................... 86
3.5 Conclusiones .............................................................................................. 86
CONCLUSIONES ..................................................................................................... 87
RECOMENDACIONES ............................................................................................. 88
REFERENCIAS BILIOGRÁFICAS ........................................................................... 89

V

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

ÍNDICE DE FIGURAS

Pág.

Figura 1.1. Clasificación propuesta por Louis (1974).

-13-

Figura 1.2. Clasificación propuesta por Romana (1981).

-14-

Figura 1.3. Clasificación propuesta por Abdullatif y Crudden (1983).

-16-

Figura 1.4. Clasificación propuesta por Franklin (1977).

-18-

Figura 1.5. Método gráfico de excavabilidad de la roca (tomado de

-24-

Karpuz, 1990).
Figura 2.1. Estructura general del procedimiento.

-35-

Figura 2.2. Esquema para la obtención de los dominios geomecánicos

-48-

Figura 2.3. Diagrama del procedimiento propuesto.

-55-

Figura 3.1. Ubicación de los casos de estudio.

-58-

Figura 3.2. Plano geológico del extremo noreste de la provincia Granma.

-59-

Figura 3.3. Plano geológico del yacimiento El Cacao, modificado del
plano geológico del yacimiento.

-60-

Figura 3.4. Diagrama de contorno y planos del agrietamiento de El
Cacao.
Figura 3.5. Diagrama de rosetas del agrietamiento en El Cacao.

-61-62-

VI

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Figura 3.6. Plano de calidad geomécanica del macizo rocoso del
yacimiento El Cacao.

-64-

Figura 3.7. Plano de dominios geomecánicos del yacimiento El Cacao,
modificado del plano geológico del yacimiento.

-67-

Figura 3.8. Plano geológico del área de estudio, yacimiento Pilón,
modificado del plano geológico del yacimiento.

-70-

Figura 3.9. Cavernas desarrolladas en las calizas del yacimiento Pilón.

-71-

Figura 3.10. Contacto tectónico entre las calizas de la Fm Bitirí (encima)
y

las

serpentinitas

(debajo),

ambas

fuertemente

tectonizadas.

-71-

Figura 3.11. Diagrama de contorno y planos del agrietamiento.

-72-

Figura 3.12. Diagrama de rosetas del agrietamiento.

-73-

Figura 3.13. Comportamiento de la Rc en el yacimiento Pilón.

-74-

Figura 3.14. Plano de calidad geomecánica del macizo rocoso del
yacimiento Pilón.

-75-

Figura 3.15. Dominios geomecánicos en el yacimiento Pilón.

-77-

Figura 3.16. Plano geológico del yacimiento Los Guaos.

-80-

Figura 3.17. Diagrama de contorno y planos del agrietamiento en el
yacimiento Los Guaos.

-81-

Figura 3.18. Diagrama de rosetas del agrietamiento en el yacimiento Los
Guaos.

-81-

Figura 3.19. Plano de calidad geomecánica de macizo del yacimiento Los
Guaos.
Figura 3.20. Dominio geomecánico del yacimiento Los Guaos.

-84-85-

VII

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

ÍNDICE DE TABLAS
Tabla 1.1. Clasificación

Pág.
de

los macizos rocosos respecto a la

excavabilidad (Romana, 1981).

-14-

Tabla 1.2. Valoración de la excavabilidad de los macizos rocosos, en
función de los valores del índice de excavabilidad propuesto
-19-

por Scoble y Muftuoglu (1984).
Tabla 1.3. Factores de ponderación de los parámetros del índice de
volabilidad, (Lilly, 1986, 1992).
Tabla 1.4. Sistema

de

evaluación

-20-

del

índice

de

Excavabilidad
-21-

(Hadjigeorgiou y Scoble, 1988).
Tabla 1.5. Clasificación de macizos rocosos según su escarificación

-23-

(Singh et al., 1989).
Tabla 2.1. Valoración

referente

al

espaciamiento

de

juntas,

recomendada por Bieniawski (1976).

-41-

Tabla 2.2. Clasificación de la persistencia o continuidad de las trazas de
las grietas.

-41-

Tabla 2.3. Clasificación de los parámetros y sus valores.

-42-

Tabla 2.4. Ajuste de valores por orientación de las juntas.

-42-

VIII

�Hernández Jatib N.
Tabla 2.5. Tabla

Tesis Doctoral
de

categorías

de

clasificación

geomecánica

(Bieniawski, 1979).

-43-

Tabla 2.6. Matriz de evaluación de los criterios de selección.

-45-

Tabla 2.7. Matriz de jerarquía y peso de los criterios.

-46-

Tabla 2.8. Rangos de variaciones de los índices geomecánicos en
canteras para áridos de Cuba oriental.

-50-

Tabla 3.1. Caracterización del agrietamiento en El Cacao (Tomado de
Alexandre, 2006).

-62-

Tabla 3.2. Estadística descriptiva de propiedades físico-mecánicas del
yacimiento El Cacao, tomada de 38 pozos (Vinent et al., 1983)

-63-

Tabla 3.3. Rangos de Rc en calizas y rocas ígneas.

-63-

Tabla 3.4. Yacencia de Estructuras geológicas en el yacimiento Pilón.

-72-

Tabla 3.5. Estadística descriptiva de propiedades físico-mecánicas del
yacimiento Pilón.

-73-

Tabla 3.6. Yacencia de Estructuras geológicas en el yacimiento Los
Guaos.

-79-

Tabla 3.7. Estadística descriptiva de propiedades físico-mecánicas del
yacimiento Los Guaos.

-82-

IX

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

INTRODUCCIÓN
En Cuba, desde el triunfo de la Revolución en enero de 1959, las transformaciones
puestas en práctica requirieron de un impetuoso desarrollo de las construcciones y,
por consiguiente, se incrementó la demanda de materiales para la construcción.
Entre los más solicitados se encuentran los áridos de trituración, los cuales según
Alfaro (2003) se definen como materiales minerales sólidos inertes que con las
granulometrías adecuadas se usan para la fabricación de productos artificiales
resistentes, mediante adición de aglomerantes hidráulicos o ligantes bituminosos.
Así es que la industria de materiales para la construcción es una de las ramas más
importantes para el desarrollo socio económico de Cuba, pues es la encargada de la
producción de áridos y materiales que deben integrarse y compatibilizarse en dos
ámbitos: La participación en los planes y programas de la Revolución y su
contribución a los requerimientos de las políticas nacionales y provinciales que estén
en correspondencia con el papel de cada territorio y su vinculación con el desarrollo
sostenible para la prosperidad y satisfacción de las necesidades de la sociedad.
En consecuencia, los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la
Revolución en Cuba (Partido Comunista de Cuba, 2011) enfatizan en la necesidad
de recuperar e incrementar la producción de materiales para la construcción que
aseguren los programas inversionistas priorizados del país. En ellos se ha declarado
que se debe definir una política tecnológica que contribuya a reorientar el desarrollo
industrial.
Además, en dichos lineamientos se indica: “…que comprenda el control de las
tecnologías existentes en el país, a fin de promover su modernización. Asimismo,
debe priorizarse que las entidades económicas en todas las formas de gestión
contarán con el marco regulatorio que propicie la introducción sistemática y
acelerada de los resultados de la ciencia, la innovación y la tecnología en los
procesos productivos y de servicios, teniendo en cuenta las normas de
responsabilidad social y medioambiental establecidas…” (PCC, 2011:22).

1

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Cuba cuenta con yacimientos de rocas para la producción de áridos de trituración de
tres tipos genéticos: ígneas, sedimentarias y metamórficas, con más de 1700
millones de metros cúbicos de recursos calculados (Cardentey, 2010). Por ello, la
extracción de estos recursos se ha convertido en una importante actividad minera
debido a los volúmenes que se mueven cada año en las canteras en explotación que
han sido laboreadas atendiendo a los proyectos aprobados al efecto.
En la actualidad, se realizan inversiones para incrementar el volumen y calidad del
material extraído de las canteras (Cardentey, 2010), sin embargo, en la mayoría de
los casos, no se alcanzan los resultados esperados. Se considera que ello está
relacionado con el uso de formas tradicionales de realizar la explotación, vinculadas
con los métodos de arranque de las rocas (Watson, 2008).
La explotación de estos macizos rocosos se basa tradicionalmente en análisis
ingeniero-geológicos y geomecánicos a partir de los cuales se diseña el uso del
método de arranque perforación y voladura. En la práctica, por lo general, no se
realiza un análisis previo sobre la elección del método de arranque de las rocas, a
partir de los principales factores que influyen en este proceso y sin considerar un
examen del posible uso de otro método de arranque, como es el caso del mecánico.
La utilización del método de perforación y voladura sin un análisis previo del método
de arranque más racional o el uso de un método de arranque inadecuado, conlleva
a incongruencias entre las características geológicas y geomecánicas de los macizos
rocosos y el uso del método de arranque. Por tanto se obtienen resultados no
deseados, es decir, bloques sobredimensionados o de pequeños tamaños, lo cual
indica que el proceso de arranque no es óptimo.
En los últimos años se han introducido en el país varios equipos que pueden realizar
el arranque mecánico, sin embargo, han sido destinados solamente a la sustitución
de los explosivos en la fragmentación secundaria de las rocas mientras que en el
resto mundo estas maquinarias son empleadas eficientemente para el arranque
directo en los frentes de cantera (Watson, 2008).

2

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

La disponibilidad de esta tecnología en el país abre la posibilidad de utilizar el método
de arranque mecánico durante la explotación de un macizo rocoso. De ahí la
necesidad de realizar estudios que permitan argumentar desde una perspectiva
científico-técnológica el método de arranque más adecuado en canteras de
materiales para la construcción.
A partir del análisis de la literatura especializada no se pudo demostrar la existencia
de un procedimiento para elegir o establecer métodos más racionales de arranque
de las rocas en Cuba. Sin embargo, a nivel internacional sí se encontraron criterios
establecidos para minas a cielo abierto de carbón y la construcción de carreteras,
por lo que se declara como problema científico:
Inexistencia de un procedimiento integrado y sistémico que garantice la elección
adecuada del método de arranque de las rocas en canteras para áridos.
Objeto de estudio: El macizo rocoso de las canteras para áridos.
Campo de acción: Los procesos de arranque en canteras para áridos.
Objetivo general: Elaborar un procedimiento integrado y sistémico para la elección
del método de arranque de las rocas en canteras para áridos a partir de criterios
geológicos y geomecánicos del macizo rocoso.
Hipótesis: Si se caracteriza el macizo rocoso integrando y sistematizando sus
características geológicas y propiedades geomecánicas, expresadas a través de
índices geológicos y geomecánicos, es posible establecer un procedimiento para la
elección del método más racional de arranque de las rocas en canteras para áridos.
Objetivos específicos:
1. Identificar los índices geológicos y geomecánicos que posibiliten, mediante el
establecimiento de los dominios genomecánicos, la elaboración del procedimiento
para la elección de un método racional de arranque de las rocas
2. Diseñar las etapas que integran el procedimiento establecido para la elección del
método de arranque de las rocas.
3

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

3. Validar el procedimiento propuesto en canteras para áridos con diferentes
condiciones geológicas y geomecánicas.
Se definen como tareas para el cumplimiento de los objetivos específicos las
siguientes:
Para cumplir el objetivo 1:
1. Actualización, mediante búsqueda bibliográfica, del estado del arte
relacionado con la selección y aplicación de los métodos de arranque y
clasificaciones de excavabilidad de las rocas.
2. Sistematización del conocimiento científico que posibilite la selección e
identificación de los índices geológicos y geomecánicos considerados
durante la explotación de un macizo rocoso.
Para cumplir el objetivo 2:
1. Identificación de los parámetros que influyen en la excavabilidad del
macizo rocoso.
2. Determinación, mediante la metodología de consulta a expertos, de los
parámetros más influyentes en la excavabilidad de las rocas en las
canteras para áridos.
3. Clasificación de los parámetros geotécnicos del macizo rocoso, en índices
geológicos y geomecánicos, basada en la integración de sus
características.
4. Establecimiento de los dominios geomecánicos en función de los índices
antes mencionados.
5. Decisión de los elementos que integran el procedimiento, así como sus
pasos y diagrama de ejecución.
Para cumplir el objetivo 3:
1. Caracterización geológica y geomecánica de canteras para áridos con
diferentes condiciones geológicas y geomecánicas.
4

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

2. Selección de las canteras a las que se le aplicará el procedimiento
elaborado para la elección del método de arranque de las rocas.
3. Aplicación del procedimiento a las canteras seleccionadas.
Novedad científica: El procedimiento para la elección del método más racional de
arranque de las rocas en las canteras para áridos.
Los principales métodos de investigación científica empleados en el trabajo se
exponen a continuación:
1. Métodos Empíricos:
a) Las encuestas para obtener información sobre los parámetros que influyen en
la excavabilidad de la roca.
2. Métodos Teóricos:
a) Deductivo-Inductivo: para la identificación de los principales parámetros que
inciden en el proceso de excavabilidad de la roca.
b) Hipotético-Deductivo: para la formulación de una hipótesis y luego, a partir de
inferencias lógicas-deductivas, se arriba a conclusiones particulares que
posteriormente se pueden comprobar.
c) Análisis-Síntesis: para la interpretación de los resultados obtenidos en el
análisis estadístico de la información procesada.
El criterio de experto, a través del Método Delphi se emplea para la determinación
de los parámetros que influyen en la excavabilidad de la roca en las canteras
estudiadas.
Estructura de la tesis
Los resultados se presentan en una introducción, tres capítulos, conclusiones,
recomendaciones y anexos. En el primer capítulo se exponen a través de un marco
teórico- metodológico los antecedentes y estado actual sobre los métodos de
arranque utilizados durante la explotación de macizos rocosos para la producción de
5

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

áridos. Este capítulo aborda además las generalidades sobre el macizo rocoso y la
clasificación del mismo según su excavabilidad con énfasis en las clasificaciones
geomecánicas.
En el capítulo dos se desarrolla el procedimiento para elegir el método de arranque
de las rocas más racional en canteras para áridos, según las características
geológicas y geomecánicas de los macizos rocosos. Contiene además la concepción
del diagrama a través del cual se ejecuta el procedimiento elaborado.
En el tercer capítulo se muestran los resultados mediante la implementación del
procedimiento elaborado en tres casos de estudio de canteras para áridos,
seleccionadas en función de las diferencias en las características geológicas y
geomecánicas de los macizos rocosos correspondientes.
Producción científica del autor sobre el tema de la tesis
Como parte de la investigación, la autora desarrolló un conjunto de trabajos
relacionados con: publicaciones en revistas (4), publicaciones en eventos científicos
(13), trabajos de diploma (5), y proyectos de investigación (3). Estos trabajos se
relacionan a continuación.
Publicaciones en eventos científicos:
1. Hernández, N.; M. Ulloa. (2010): Explotación subterránea de canteras, una
alternativa económica y ambiental en zonas urbanas. CD IV Taller Regional
de Medio Ambiente. Holguín /2010 ISBN 978-959-16-1209-0.
2. Hernández, N.; M. Ulloa; Y. Rosario. (2010): Impacto ambiental de la
explotación del yacimiento de materiales de construcción El Cacao. V Taller
Regional de Medio Ambiente. Holguín/2010. ISBN 959-7117-03-7.
3. Hernández, N.; M. Ulloa.; Y. Rosario. Evaluación socio-ambiental asociada a
la explotación del yacimiento de materiales de construcción la Inagua,
Guantánamo, Cuba. Memorias en CD-Rom, VI Taller Regional de Medio
Ambiente. ISSN 978-959-16-2118-4.
4. Hernández, N.; Y. Rosario; Y. Almaguer; J. Otaño. (2013): Procedimiento para
6

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

la elección del método de arranque de la roca en las canteras de áridos. V
Convención Cubana de Ciencias de la Tierra, GEOCIENCIAS´2013.
Memorias en CD-Rom, La Habana, 1 al 5 de abril de 2013. ISSN 2307-499X.
Publicaciones en revistas científicas:
1. Hernández, N.; M. Ulloa; Y. Rosario (2011): Impacto ambiental de la
explotación del yacimiento de materiales de construcción El Cacao. Revista
Minería y Geología / v.27 n.1 / enero-marzo / p. 38-53 ISSN 1993 8012.
2. Hernández-Jatib, N., Ulloa-Carcasés, M., Almaguer-Carmenate, Y. y Ferrer,
Y. R. (2014). Evaluación ambiental asociada a la explotación del yacimiento
de materiales de construcción La Inagua, Guantánamo, Cuba. Revista Luna
Azul, Manizales. Colombia. ISSN 1918-2474. Recuperado de:
http://lunazul.ucaldas.edu.co/index.php?option=content&amp;task=view&amp;id=899.
3. Hernández-Jatib, N., Almaguer-Carmenate, Y. y Ferrer, Y. R. (2014).
Determinación del método de arranque de la roca. caso de estudio: Cantera
Pilón, Mayarí. Revista Minería y Geología / v.31 n.2 / abril-junio / p. 38-53
ISSN 885-1583-1.
4. Hernández-Jatib, N., Almaguer-Carmenate, Y., Ferrer, Y. R. y J. Otaño (2014).
Árbol de excavabilidad para elegir método de arranque en canteras de áridos
de la construcción: yacimiento El Cacao. Revista Minería y Geología / v.30
n.3/ julio-septiembre / p. 67-84 ISSN 1993 8012.
Trabajos de diploma tutorados:
1. Alcaide, Y. Caracterización de la industria extractiva de materiales para la
construcción en la provincia Santiago de Cuba. ISMMM. Julio/2010.
2. Acuña, R. Criterios para la elección de los métodos de arranque de las rocas
en las canteras de áridos. ISMMM. Julio/2012.
3. Rodríguez, A. Actualización del Proyecto de Explotación de la cantera de
materiales para la construcción El Cacao. ISMMM. Julio/2013.
4. Vega, L. Elección del método de arranque de las rocas en la cantera para
áridos “Los Caliches”. ISMMM. Julio/2014.
7

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

5. Despayne, Y. Elección del método de arranque de las rocas en la cantera para
áridos “Yarayabo”. ISMMM. Julio/2014.

Proyectos de investigación en los que ha participado:
1. Proyecto CITMA: Criterios para la elección del método de arranque en las
canteras de materiales de construcción. Innovación Tecnológica, (CITMA),
2010.
2. Proyecto Institucional: Procedimiento para la elección del método de arranque
de las rocas en las canteras de materiales de construcción en la región oriental
de Cuba. Grupo Empresarial de la Industria de la Construcción (GEICON),
2013.
3. Proyecto Asociado a Programa Nacional: Manejo ambiental sostenible de la
explotación de yacimientos de materiales de construcción. Estrategia nacional
de ciencia, tecnología e innovación. Empresas provinciales de materiales de
la construcción (MICONS), 2014.

8

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

CAPÍTULO I. ANTECEDENTES Y ESTADO ACTUAL DE LA
TEMÁTICA

1.1. Introducción
La excavación de las rocas es un proceso complejo que depende de múltiples
parámetros los cuales están estrechamente relacionados con los métodos de
arranque. Esta temática no ha sido suficientemente investigada en Cuba para el caso
de las canteras para áridos. Es por ello que se requiere del estudio de las
clasificaciones de excavabilidad y de los trabajos precedentes que pueden contribuir
en el análisis y la solución del problema investigado.
El objetivo del presente capítulo es ofrecer una visión general sobre los métodos de
arranque y de las clasificaciones de excavabilidad de las rocas. A partir del
conocimiento de los antecedentes ha sido seleccionada y analizada la información
más importante, para establecer los índices de dichas clasificaciones a considerar
durante la explotación de un macizo rocoso.
1.2. Métodos de arranque de las rocas
La elección del método de arranque depende de las propiedades del macizo rocoso,
las exigencias en la calidad de la materia prima y los factores medio ambientales
(Solis et al., 2004). Es por eso que, de acuerdo con este autor, para la excavación
de las rocas blandas se puede utilizar cualquier equipo de arranque, en este caso,
la preparación del macizo se conjuga con la excavación y se realiza con la misma
9

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

maquinaria mientras que la excavación de las rocas duras, se realiza con
equipamiento de mayor potencia y el macizo se prepara mediante el uso de
explosivos.
En condiciones geólogo-mineras determinadas, el arranque mecánico de las rocas
presenta ventajas sobre la perforación y voladura. La causa principal es la ausencia
de vibraciones en el terreno y el no lanzamiento de fragmentos de rocas durante la
explosión. De ahí que sea muy factible para utilizarlo cerca de zonas pobladas.
Además, la aplicación del método mecánico, en ocasiones, posibilita la disminución
del costo de la fragmentación de las rocas y las pérdidas y el empobrecimiento del
material. También posibilita el aumento de la productividad del trabajo y de los
equipos de carga y transporte (Solis et al., 2004).
A continuación se relacionan los métodos de arranque de las rocas:
 Manual
 Mecánico
 Perforación y voladura
 Hidromecánico
En el caso específico de Cuba, en particular en las canteras para áridos de
trituración, usualmente se utilizan los métodos mecánicos y de perforación y
voladura.
El arranque mecánico puede realizarse con diferentes equipos:
 Excavadoras
 Tractores con escarificador
 Martillos rompedores
El arranque con excavadoras (excavación) puede realizarse en los macizos rocosos
de constitución simple o compuesta, en sus diferentes escalas en la clasificación
genética de las rocas. En este caso, los procesos de arranque y carga se realizan
sucesivamente con el mismo equipo.
El arranque, utilizando tractor con escarificador y martillos rompedores neumáticos
o hidráulicos, se realiza como proceso de preparación de la masa minera para su

10

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

posterior transportación con distintos tipos de equipos de carga. A este método de
arranque se le denomina escarificación.
Al método de arranque con perforación y voladura, en lo adelante, se denomina
voladura.
En Cuba, en las canteras para áridos con macizos rocosos ligados, normalmente se
utiliza la voladura como método de arranque, sin que se disponga de un
procedimiento científicamente fundamentado para elegir, en cada caso concreto, el
método de arranque idóneo a partir de las propiedades del macizo rocoso.
1.3. El macizo rocoso
Un macizo de rocas está formado por bloques de roca intacta separados por
discontinuidades. El comportamiento de este macizo frente a las acciones externas
que actúan sobre él, depende tanto de las propiedades de la roca intacta y sus
discontinuidades como de la resistencia del macizo.
La roca intacta se caracteriza por:
 Su génesis: ígneas, sedimentarias y metamórficas
 Grado de meteorización (adimensional)
 Su porosidad (%)
 Sus propiedades hidrodinámicas: humedad total (%) y humedad natural (%).
 Sus propiedades físicas y mecánicas: densidad (kg/m3), masa volumétrica
(kg/m3), peso específico (kg/m3), peso volumétrico (kg/m3), módulo de elasticidad
(N/m2), módulo de distorsión (N/m2), módulo de elasticidad volumétrico (N/m2),
coeficiente de Poisson (adimensional), módulo de plasticidad (N/m2), coeficiente
de plasticidad (adimensional),

resistencia a compresión (MPa), resistencia a

tracción (kN/m2), resistencia a cortante (MPa), resistencia a flexión (MPa), ángulo
de fricción interna (grados sexagesimales), coeficiente de fricción interna (grados
sexagesimales), velocidad de las ondas longitudinales (km/s), velocidad de las
ondas transversales (km/s).
 Sus índices minero-tecnológicos: coeficiente de fortaleza (adimensional), dureza
(adimensional),

abrasividad

(adimensional),

triturabilidad

(adimensional),

11

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

perforabilidad (adimensional), explosionabilidad (adimensional), resistencia al
corte y al rompimiento (MPa).
Las discontinuidades se caracterizan por:
 Orientación: dirección de buzamiento y buzamiento (grados sexagesimales)
 Espaciado (m)
 Persistencia (m)
 Rugosidad: ondulación y aspereza (m)
 Apertura (m)
 Relleno, que incluye: ancho (m), mineralogía (adimensional), tamaño de partículas
(m), grado de meteorización (adimensional), humedad (%), permeabilidad (%),
flujo de agua (m3/s), número de familias de grietas (m), tamaño de bloque (m),
grado de fracturación del macizo (adimensional) y resistencia al corte del mismo
(MPa).
Otras propiedades:
 Resistencia del macizo (MPa).
 Índice del macizo rocoso, RMi (adimensional).
1.4. Clasificación de los macizos rocosos según su excavabilidad
Los sistemas de clasificación del macizo rocoso tienen en cuenta más o menos
peculiaridades, en dependencia del contexto enmarcado (Franklin y Dusseaul,
1989). No obstante, es posible llegar a un consenso al seleccionar los tipos más
relevantes de observaciones y simplificar los procedimientos para las pruebas tanto
como sea posible.
Numerosos investigadores han abordado el problema de la elección del método de
arranque de las rocas, fundamentalmente para el laboreo de las excavaciones
subterráneas, incluyendo a Duncan (1969), Franklin (1971, 1997); Louis (1974);
Atkinson (1977), Romana (1981, 1997, 1994); Kirsten (1982); Abdullatif y Crudden,
(1983); Scoble y Muftuoglu (1984); Bell (1987); Hadjigeorgiou y Scoble (1988), entre
otros

12

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Duncan (1969) establece que las evaluaciones para determinar la facilidad o
dificultad con la cual el macizo rocoso puede ser excavado, se basan en el tipo de
roca (ígnea, sedimentaria o metamórfica), sus características (composición,
espesores, yacencia, etc.), estado de conservación y la naturaleza, extensión y
orientación de las fracturas.
Louis (1974) presenta un gráfico de excavabilidad basado en el índice de calidad de
la roca (RQD %) propuesto por Deere (1966) y en los valores de la resistencia a
compresión simple de la roca (Figura 1.1), sin embargo no considera la influencia de
la yacencia del agrietamiento y el arranque de la roca. Los criterios propuestos por
estos investigadores no son muy aplicados en la actualidad, fundamentalmente para
los métodos mecánicos, porque los rangos de resistencia son muy limitados o
específicos.

Figura 1.1 Clasificación propuesta por Louis (1974).

Romana (1981) propone una clasificación de los macizos basada en la propuesta de
Louis (1974) pero adaptada a las capacidades tecnológicas de las maquinarias de
excavación (Figura 1.2 y Tabla 1.1).

13

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Figura 1.2 Clasificación propuesta por Romana (1981).

Tabla 1.1 Clasificación de los macizos rocosos respecto a la excavabilidad (Romana, 1981)

Zona

Topo
Rozadora
Fn &gt;25 tn Fn &lt; 25 tn P &gt; 80 tn 50-80 tn

&lt; 50 tn

Martillo

Pala

A
B
C

Posible ?
Adecuado
Adecuado

Posible ?
Adecuado

Posible ?
Adecuado

Adecuado

-

-

-

D

Adecuado

Adecuado

Adecuado

Adecuado

Posible

Posible ?

-

E

Posible

Posible

Adecuado

Adecuado

Adecuado

Posible

Posible ?

F
G

-

-

-

Adecuado
-

Adecuado
Posible

Adecuado
Posible ?

Posible
Adecuado

Posteriormente Romana (1981) presenta una versión más actualizada de dicha
clasificación en función de la calidad del macizo y la resistencia a la compresión de
la roca, al indicar los intervalos de aplicación de los diferentes métodos de
excavación. Esta clasificación se limita a la construcción de túneles, pero se
considera que presenta inconvenientes que impiden, en determinado grado, su
empleo para determinar por sí sola el método de arranque de la roca.
Kirsten (1982) propuso un sistema de clasificación para la evaluación de la
excavabilidad, en términos de las características del macizo rocoso, tales como la
tensión del macizo, tamaño del bloque, orientación relativa de la estructura geológica
y tensión de la pared de la junta. El sistema se basa en las propiedades ingenieriles,
desde suelos débiles hasta la roca más dura y formula el índice de excavabilidad (n),

14

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

determinado mediante el uso graduado de varios sistemas de clasificaciones para la
evaluación de la escarificación de la roca.
El sistema propuesto presenta algunas limitaciones relacionadas con el
comportamiento estructural del macizo, lo cual no le permite determinar el método
más adecuado de arranque. No se valora el grado de humedad de las rocas, un
parámetro que afecta considerablemente las características de resistencia del
macizo. Además no se tiene presente la estratificación del macizo, la separación en
bloques ni el grado de deterioro de las rocas, siendo estos los elementos que mayor
influencia tienen en el comportamiento estructural del macizo rocoso y, por
consiguiente, en el proceso de arranque.
Abdullatif y Crudden (1983) analizan casos de estudio donde el arranque de la roca
se realiza con medios mecánicos y voladura, utilizando los valores del índice de
clasificación de la masa rocosa (RMR, por sus siglas en inglés) propuesto por
Bieniawski (1976), junto a los valores del índice de calidad (Q) planteado por Barton
(1974), quienes estimaron que la excavación es posible hasta un RMR de 30 y
escarificable hasta un valor de 60; además determinan que en los macizos
clasificados como de calidad buena por el sistema RMR debe ser aplicado el método
de perforación y voladura (Figura 1.3).
Esta clasificación de excavabilidad, aunque permite obtener un criterio sobre el
método de arranque de la roca, posee algunas limitaciones que impiden un uso más
amplio en cuanto al campo de utilización. Los autores hacen una evaluación sobre
valores estimados del RMR para proponer el método de laboreo, sin embargo, no
existe una correcta adecuación del sistema de clasificación Q a las operaciones de
arranque, ni tampoco una correlación entre el RMR y los valores de Q; a esto se le
añade el hecho de que no se tiene en cuenta el valor de la resistencia del macizo
sino el valor de la resistencia lineal de las rocas, lo que constituye una limitante para
la aplicación de la misma.

15

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Figura 1.3 Clasificación propuesta por Abdullatif y Crudden (1983).

Minty y Kerans (1983) modifican el sistema de Weaver (1975) para las condiciones
australianas. El índice de factores geológicos (GFR) incorpora nuevos valores
numéricos e incluyen factores para las condiciones de las aguas subterráneas, así
como para la rugosidad superficial de las discontinuidades que fueron incluidos en el
sistema original RMR. En este sistema se multiplica el índice GFR por la velocidad
de las ondas sísmicas y se grafica el producto contra la potencia del tractor, con el
objetivo de determinar si el escarificado sería satisfactorio o marginal. La velocidad
de las ondas sísmicas está muy relacionada con los demás parámetros incluidos en
este sistema.
Romana (1994) propone un sistema de clasificación para la excavación de los
macizos rocosos basado en el siguiente índice:
N = Rc

J
RQD
 Js  r
Jn
Ja

(1.1)

Donde:
N, índice de excavación (adimensional); Rc, resistencia a compresión de las rocas
(MPa); RQD, índice de calidad de la roca (%); Jn y Jr, parámetros del sistema de
clasificación Q de Barton (adimensionales); Js, valor de la disposición relativa de los

16

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

bloques inclinados según la dirección de arranque (adimensional). Para material
intacto Js = 1,0; Ja, factor de alteración de la junta (adimensional).
Según el índice de excavación (N), se evalúa la facilidad al arranque mediante
escarificado de la siguiente forma:
Fácilmente escarificado

(1 &lt; N &lt; 10)

Escarificado duro

(10 &lt; N &lt;1 000)

Escarificado muy duro

(100 &lt; N &lt;1 000)

Escarificado extremadamente duro/voladura

(1 000 &lt; N &lt; 10 000)

Voladura

(N &gt; 10 000)

Ovejero (1987) considera que la velocidad de propagación de las ondas sísmicas de
las rocas en el proceso de arranque es el parámetro más significativo y que a partir
del mismo se infiere su fortaleza. Esta norma se ha utilizado para clasificar las rocas
en cuanto a su escarificación o volabilidad. Aunque, si bien es un parámetro muy
significativo, no debe ser tenido en cuenta de manera aislada como decisor único,
sino visto en conjunto con otros factores del macizo rocoso como el comportamiento
mecánico de la roca y su estructura.
Las clasificaciones de excavabilidad también se han establecido para la minería a
cielo abierto. Franklin (1971, 1977) se basa en los valores del espaciamiento entre
las grietas (Eg) y los valores de la resistencia a la compresión simple de las rocas
(Rc) (Figura 1.4). En este caso, el índice de espaciamiento entre grietas es un valor
promedio, por lo que su medida es aproximada y requiere del acompañamiento de
un histograma o su presentación a través de intervalos de variación.
En esta metodología se proponen cuatro zonas o regiones, de acuerdo con los
valores de los parámetros medidos, pero no se especifican los tipos de maquinarias
de arranque a utilizar ni sus capacidades (Aduvire, 1992).

17

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Figura 1.4. Clasificación propuesta por Franklin (1977).

Atkinson (1977) propone un nomograma donde aparecen zonas de aplicación para
cada tipo de maquinaria utilizada en el arranque de la roca en función de la
resistencia a compresión simple. En la referida investigación, de acuerdo con los
criterios expuestos por Noa (2003), no se consideran las discontinuidades de los
macizos rocosos, un aspecto de gran influencia en el proceso de excavación porque
en las rocas duras el arranque se realiza aprovechando los planos de las estructuras
geológicas primarias como los estratos y secundarias como grietas y fallas.
Scoble y Muftuoglu (1984) formulan un índice de excavabilidad del macizo rocoso
con siete niveles de excavación (Tabla 1.2) mediante el empleo de la siguiente
expresión:
IE = W + S + J + B

(1.2)

Donde:
IE, índice de excavabilidad (adimensional); W, grado de alteración del macizo rocoso,
determinado en las paredes de las excavaciones subterráneas (adimensional); S,
resistencia a la compresión simple (MPa); J, distancia entre grietas (m); B, Potencia
de los estratos (m).

18

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

En el índice IE los límites relativos superiores de S, J y B se definen al tomar como
referencia el rendimiento de las excavadoras hidráulicas. A partir de esto se
determina que todos los macizos rocosos con índices menores a 70 pueden
arrancarse con equipos medianos, entre 70 y 100 con equipos grandes y los de
índices mayores a 100 solo con voladuras.
Tabla 1.2 Valoración de la excavabilidad de los macizos rocosos, en función de los valores del
índice de excavabilidad propuesto por Scoble y Muftuoglu (1984)

Clase

Facilidad de
excavación

Índice
(W+ S+J+B)

1

Muy fácil

&lt;40

2

Fácil

40-50

3

Moderadamente difícil

50 - 60

4

Difícil

60 - 70

5

Muy difícil

70 - 95

6

Extremadamente difícil

95 -100

7

Extremadamente difícil

&gt; 100

Equipo de
excavación

Tractores de
escarificado;
Dragalinas;
Excavadoras

Dragalinas;
Excavadoras

Excavadoras

Modelos de equipos
empleados
Tractor (Cat. D8)
Dragalina &gt; 5m3 (Lima 2400)
Excavadora de cables &gt; 3m3
(Ruston Bucyrus 150 RB)
Tractor (Cat. D9)
Dragalina &gt; 8 m3; (Marion 195)
Excavadora de Cables &gt; 5m3;
(Ruston Bucyrus 150 RB)
Tractor - Excavadora – Pala;
Cargadora (Cat. D9)
Excavadora Hidráulica &gt; 3 m3;
(Cat. 245)
Tractor - Excavadora – Pala
Cargadora (Cat. D10).
Excavadora Hidráulica &gt; 3 m3;
(Cat. 245 ó O&amp;K RH40)
Excavadora Hidráulica &gt; 3 m3;
Cat. 245 ó O&amp;K RH40
Demag H111- Excavadoras;
Poclain 1000 CK
Hidráulicas P &amp; H 1200 &gt; 7
m3; R H 75
Demag H 185 Excavadoras
Demag H 241 Hidráulicas O
&amp; K RH300
&gt; 10 m3

Al igual que otras clasificaciones, la de Scoble y Muftuoglu (1984) también presenta
algunas limitaciones, el índice sólo permite determinar el tipo de arranque mecánico
y está definido para macizos estratificados sin poder generalizarse a otros tipos como
masivos o en bloques compuestos por rocas ígneas o metamórficas.

19

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Lilly (1986, 1992) propone el índice de Volabilidad “BI” para trabajos con rocas
blandas y duras, obtenido como la semisuma de las calificaciones asignadas a cinco
propiedades como se muestra en la siguiente ecuación y en la tabla 1.3:

BI = 0,5 (RMD + JPS + JPO + SGI + RSI)

(1.3)

BI, índice de volabilidad (adimensional); RMD, descripción del macizo rocoso
(adimensional); JPS, espaciamiento de las juntas planares (m); JPO, orientación de
las juntas planares (grados sexagesimales); SGI, peso específico (N/m3); RSI,
dureza de la roca (MPa).
El radio de influencia de la dureza de la roca (RSI) se estima a partir de la expresión:
RSI = 0,05 x RC; donde RC es resistencia a la compresión (MPa).
A partir del índice de volabilidad se puede determinar el consumo específico del
explosivo (CE) y los factores de energía (FE) que se calculan con las expresiones
siguientes:

CE(kg anfo / t ) = 0,004·BI

(1.4)

FE (MJ / t )  0,015·BI

(1.5)

Tabla 1.3 Factores de ponderación de los parámetros del índice de volabilidad, (Lilly, 1986, 1992)

PARÁMETROS GEOMECÁNICOS
1.– Descripción del macizo rocoso (RMD)
Friable/poco consolidado.
Diaclasado en bloques.
Poco masivo.
2.– Espaciamiento entre planos de juntas (JPS)
Pequeño (&lt; 0,1 m)
Medio (0,1 a 1 m)
Grande (&gt; 1 m)
3.– Orientación de los planos de juntas (JPO)
Horizontal.
Buzamiento normal al frente.
Dirección normal al frente.
Buzamiento coincidente con el frente
4.– Influencia del peso específico (SGI)
(SGI es el peso específico en t/m3)

CALIFICACIÓN
10
20
50
10
20
50
10
20
30
40

SGI  25 SG  50

20

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Singh et al. (1987) formulan un índice de escarificación para formaciones
carboníferas. Ellos proponen gráficos para el funcionamiento del escarificador en una
amplia variedad de rocas que se basan en la velocidad sísmica de propagación de
las ondas de compresión (ondas P) a través del macizo rocoso mediante una
prospección geofísica de sísmica de refracción (Church, 1981; Caterpillar, 2001). El
índice propuesto presenta limitaciones por incluir un solo parámetro sin tener en
cuenta la intensidad de agrietamiento y espaciado entre discontinuidades.
Hadjigeorgiou y Scoble (1988) presentan un sistema de clasificación empírica para
evaluar la facilidad de excavación de los macizos rocosos al combinar los valores de
cuatro parámetros geomecánicos: resistencia bajo carga puntual (I s), tamaño de
bloque (Bs), alteración y disposición estructural relativa. En la Tabla 1.4 se presentan
los valores asignados a cada uno de los parámetros.
Tabla 1.4 Sistema de evaluación del índice de Excavabilidad (Hadjigeorgiou y Scoble, 1988)

Clase
Resistencia
bajo carga
puntual: Is(50)
Valoración (Is)
Tamaño de
bloque
Jv (Juntas/m3)
Valoración (Bs)
Alteración
Valoración (W)
Disposición
estructural
relativa
Valoración (Js)
Valoración IE
Facilidad de
excavación

1
0,5

2
0,5 – 2,0

3
1,5-2,0

4
2,0-3,5

5
&gt;3,5

0
Muy
pequeño
30
5

10
Muy
pequeño
10-30
15

15
Medio

20
Grande

25
Muy grande

3-10
30

1-3
45

1
50

0,6
Muy
favorable

0,7
Favorable

0,8

0,9
Desfavorable

1,0
Muy
desfavorable

0,5
Muy fácil
&lt; 200,5

0,7
Fácil
20-30

1,3
Muy difícil
45-55

1,5
Voladura
&gt;55

Ligeramente

favorable
1,0
Difícil
30-45

El Índice de Excavabilidad (IE) se define mediante la expresión:

IE  ( I S  BS )·W ·J S

(1.6)

21

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Is, índice de resistencia bajo carga puntual (MPa); Bs, índice de tamaño de bloque;
W, índice de alteración; Js, índice de disposición estructural relativa.
Los índices Is y Bs constituyen los de mayor importancia del índice IE porque
condicionan la resistencia y tamaño de bloque del macizo y por consecuencia la
facilidad de excavación.
Del método anterior se deduce que, en algunos casos, la mayor alteración o
meteorización de los materiales rocosos puede propiciar una excavación más fácil.
De igual manera, la disposición espacial de la estructura rocosa con respecto a las
direcciones y sentidos de los elementos de arranque juega un papel significativo,
llegando a afectar la excavabilidad de los macizos y por este motivo también
interviene en el sistema de evaluación. Esta metodología es aplicable, tanto para los
trabajos subterráneos como a cielo abierto, sin embargo, no toma en cuenta la
distribución espacial de las características geológicas y geomecánicas.
Singh et al, (1989), definen un índice de arranque de las rocas (IR) que consiste en
la determinación de cuatro parámetros geomecánicos para la clasificación de los
macizos rocosos (Tabla 1.5). Los parámetros del procedimiento son: la resistencia a
la tracción y espaciamiento entre discontinuidades, ambos estimados a partir del
índice de carga puntual o con ensayo brasiliano; el grado de meteorización, el cual
se obtiene mediante observación visual y el grado de abrasividad obtenido por medio
del índice de Cercha. A partir del IR se clasifican los macizos rocosos en cinco grupos
de acuerdo con la facilidad de arranque mecánico de las rocas.
El método expuesto ofrece información orientativa, de carácter generalizador, que
requiere su precisión en cada frente o sector del yacimiento, por lo que se necesita
la presencia de personal calificado en cada caso. Para las condiciones estudiadas
es necesario regionalizar o sectorizar las características que definen en este sentido
el método de arranque y las cualidades del macizo.

22

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Tabla 1.5 Clasificación de macizos rocosos según su escarificación (Singh et al., 1989)

Parámetros
1
Resistencia a
tracción (Mpa)
Valoración
Grado de
alteración
Valoración
Grado de
abrasividad
Valoración
Espaciamiento
entre
discontinuidades
(m)
Valoración
Valoración total
Escarificación
Tractor
recomendado
Potencia (kW)
Peso (t)

Clases de macizos rocosos
2
3
4

5

&lt;2

2-6

6-10

10-15

&gt; 15

0-4

4-8

8-12

12-16

16-20

Completo

Alto

Moderado

Ligero

Nulo

0-4

4-8

8-12

12-16

16-20

Muy bajo

Bajo

Moderado

Alto

Nulo

8-12

12-16

16-20

0-4
&lt; 0,06

4- 8

0,3-1

1-2

&gt;2

0-10
&lt; 22
Fácil
Ningunoclase 1
ligero
&lt; 150
&lt; 25

06 - 0,3
10 - 20
22 - 44

20-30
44-66
Difícil

40-50
&gt; 88
Voladuras

Clase 2
medio

Clase 3
pesado

150-250
25-35

250-350
35-55

30-40
66-88
Marginal
Clase 4
muy
pesado
&lt; 350
&lt; 55

Clase 5
----

El método gráfico propuesto por Karpuz (1990) para seleccionar el arranque de las
rocas se basa en los valores de los índices de carga puntual y espaciamiento de las
discontinuidades. Este último parámetro define el tamaño de los bloques del macizo
mientras que los valores de carga puntual se vinculan con la fortaleza de la roca.
Dicho autor considera principalmente dos métodos de arranque de las rocas:
perforación y voladura y el mecánico. Este último consta de cuatro variantes:
escarificación extremadamente difícil, muy difícil, difícil y fácil (Figura 1.5).
Este gráfico, muy utilizado en la actualidad, sirve de guía al basarse también en los
métodos citados por Franklin (1971), Kirsten (1982), Scoble y Muftuoglu (1984) y
Smith (1986) pero se recomienda la ampliación de los rangos para las propiedades
descritas.

23

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Figura 1.5 Método gráfico de excavabilidad de la roca (tomado de Karpuz, 1990).

Pettifer y Fookes (1994) establecen que la excavabilidad de la roca depende de
propiedades individuales del macizo rocoso, del equipamiento para la excavación y
del método de laboreo. Establecen que además de la tensión de la roca, expresada
por el índice de carga puntual y las características de las discontinuidades, se define
el tamaño individual del bloque rocoso, como uno de los parámetros más importantes
para la escarificación de la roca.
Dichos autores muestran un gráfico detallado, similar al propuesto por Franklin et al.
(1971) que incluye una categorización más detallada de los métodos de excavación.
Dicha investigación reviste importancia porque constituye la principal referencia para

24

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

el establecimiento de los rangos de los índices utilizados en la presente investigación
para la delimitación de los métodos de arranque en canteras de áridos.
Jamaluddin y Mogana (2000), Mohd, Amin y Tonnizam (2003), Jamaluddin y Yusuf
(2003) y Caterpillar (2001, 2006) entre otros, utilizan la evaluación de los métodos
de excavación sobre la base del método gráfico de Karpuz (1990), con los que se
obtiene resultados satisfactorios en macizos rocosos de geología variada.
Hakan (2004) realiza un estudio de excavabilidad utilizando cuatro parámetros:
resistencia a la compresión uniaxial (UCS), índice de carga puntual, velocidad
sísmica, espaciado de las discontinuidades. También propone el uso de la energía
específica, (definida como la energía para extraer unidad de volumen de material)
para las evaluaciones. Estos parámetros se dividen en cinco clases principales con
respecto a la clasificación de escarificación.
Aunque muchos métodos de evaluación de la excavabilidad se basan en la velocidad
de las ondas sísmicas como indicador, sus resultados a menudo son poco fiables
(Kramadibrata, 1998; Rucker, 1999; Hakan, 2004). Esto se debe fundamentalmente
a las propiedades básicas de las rocas, tales como resistencia y abrasividad que
afectan directamente en el método de escarificación.
Scoble y Muftuoglu (1984) y Basarir (2006) concluyeron que las características de
las rocas junto a las dimensiones de la excavación son factores que afectan la
escarificación. Del análisis sobre la revisión del referido trabajo se distingue que los
autores han basado su estudio sólo en dos factores al no evaluar otros índices que
aseveren su conclusión, lo cual justifica la necesidad de precisar en algunos
elementos tales como la estructura del macizo y la evaluación de índices
geomecánicos que permitan valorar de forma más efectiva los factores que pudieran
afectar al mencionado método mecánico.
Por su parte, Bozdag (1988) modificó el gráfico propuesto por Franklin et al. (1971)
para sugerir el tipo de equipamiento en sus casos de estudio. Este plantea que dentro
de las propiedades del macizo rocoso para tener en cuenta, se incluye el tipo de
roca, grado de alteración, características estructurales, abrasividad, contenido de

25

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

humedad y la velocidad de las ondas sísmicas. Como deficiencia de la investigación
se considera la no utilización de parámetros como el espaciamiento entre
discontinuidades y valores de resistencia a la carga puntual o a la compresión simple
para estimar el método de excavación.
Hoek y Karzulovic (2000) utilizaron los datos del estudio de Abdullatif y Cruden
(1983) para estimar el índice de resistencia geológica (GSI) con la finalidad de
evaluar la resistencia del macizo rocoso, propuesto por Hoek y Brown (1997). Para
valorar este índice y la tensión de los macizos rocosos, Hoek y Karzulovic (2000) y,
Tsiambaous y Saroglou (2005) sugieren un rango de GSI para diferentes métodos
de excavación y proponen que los macizos rocosos pueden ser excavados con
valores GSI hasta 40 y valores de tensiones del macizo de alrededor de 1 MPa,
mientras que pueden ser escarificados para valores de GSI de alrededor de 60 y
valores de tensión del macizo alrededor de 10 MPa. La voladura sería el único
método efectivo de excavación para los macizos rocosos que exhiben valores de GSI
mayores que 60 y tensiones mayores a 15 MPa.

1.5. Actualidad y situación del tema en Cuba
El establecimiento de indicaciones metodológicas para la elección del método de
arranque de rocas sólo ha sido evaluado en Cuba por Noa (2003), aunque su
propuesta es empleada durante el laboreo de excavaciones subterráneas
horizontales de pequeña y mediana sección en la región oriental del país.
El autor supera algunas de las limitaciones presentes en trabajos precedentes,
mediante la creación de una metodología que permite agrupar diferentes parámetros
hasta entonces utilizados indistintamente y de forma aislada por varios autores. Esta
investigación fue satisfactoria para los objetivos propuestos. Sin embargo, su
metodología no tuvo en cuenta la delimitación de dominios geomecánicos que
permitieran la agrupación del macizo por sectores con semejanzas en el
comportamiento de las variables analizadas.

26

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

A pesar de los criterios anteriores, no se reporta en la literatura consultada el uso de
un procedimiento que integre las principales características geológicas y
geomecánicas del macizo.
Todos los aspectos abordados en el análisis bibliográfico, resaltan la necesidad de
estudios con enfoques sistémicos que favorezcan la aplicación de los métodos de
arranque de las rocas en función de las condiciones objetivas de cada macizo
rocoso.
1.6. Conclusiones
La elección del método de arranque ha sido estudiada por diversos investigadores
que han propuesto clasificaciones de excavabilidad de las rocas, dirigidas en lo
fundamental a las excavaciones subterráneas y, en menor medida, a las labores a
cielo abierto.
Las clasificaciones propuestas por los diferentes autores emplean, entre otros, los
parámetros geotécnicos siguientes: velocidad de las ondas sísmicas; resistencia a la
carga puntual; resistencia a la compresión simple; dureza y abrasividad; así como la
orientación, persistencia, distancia entre grietas y tamaño del bloque, lo que
constituyen características de las discontinuidades. Estas clasificaciones no integran
los índices geológicos y geomecánicos más influyentes en el proceso de arranque,
por tanto se consideran poco adecuadas para la elección del método racional de
arranque de las rocas.
Los aspectos teórico-experimentales y tecnológicos del proceso de arranque de las
rocas en las canteras para áridos en Cuba, sugieren fundamentalmente el empleo
de la perforación y voladura como método de arranque. Para ello consideran las
características geológicas y geomecánicas del macizo, preestablecidas para
justificar la implementación del referido método. Lo anterior, demuestra la necesidad
de desarrollar un procedimiento, a partir de un enfoque sistémico, para la elección
del método de arranque basado en las características específicas de cada macizo,
donde se integren los índices geológicos y geomecánicos del mismo.

27

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

CAPÍTULO II. PROCEDIMIENTO PARA LA ELECCIÓN DEL MÉTODO
DE ARRANQUE DE LAS ROCAS

2.1. Introducción
La excavabilidad de las rocas depende de diversos parámetros fundamentales que
deben ser considerados en el proceso de arranque. La identificación de los
principales parámetros que influyen en la excavabilidad del macizo rocoso mediante
índices geológicos y geomecánicos resulta novedoso debido a que con la ayuda de
tales índices se establecen los dominios geomecánicos que a su vez constituyen la
base para establecer un procedimiento, que permita elegir satisfactoriamente el
método de arranque más idóneo.
El objetivo del presente capítulo es elaborar un procedimiento para la elección del
método de arranque de las rocas en canteras para áridos.
2.2. Identificación de los parámetros que influyen en la excavabilidad de las
rocas
Del análisis realizado en las diferentes fuentes bibliográficas estudiadas en el
capítulo anterior, se estableció que la metodología a emplear en el proceso de
identificación y selección de los parámetros que influyen en la excavabilidad de las
rocas debe ser la consulta a expertos, mediante el Método Delphi, por la fiabilidad
que el mismo ofrece para la presente temática de investigación.

28

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Dicho método permite definir cuáles elementos serán tomados en consideración para
la elaboración del procedimiento a partir de la identificación de los parámetros o
criterios, como una de las exigencias principales para la excavabilidad de las rocas.
En la presente investigación se valoraron los parámetros a tener en cuenta para la
elaboración del procedimiento, que posibilite la elección del método de arranque de
las rocas en canteras para áridos y se confeccionó un listado con los criterios más
utilizados en las clasificaciones analizadas en la bibliografía. Dicho registro fue
sometido a una consulta a expertos nacionales e internacionales, los cuales
valoraron la propuesta y sugirieron la inclusión de nuevos parámetros.
Se sometieron a criterio de expertos un grupo de 15 parámetros que influyen en la
elección del método de arranque de las rocas, los cuales muestran a continuación:
 Tipo de roca
 Resistencia a la compresión simple de la roca
 Resistencia a la carga puntual de la roca
 Fortaleza de la roca
 Persistencia o continuidad
 Espaciamiento de las discontinuidades
 Orientación de las discontinuidades
 Tipo de relleno de las grietas
 Tamaño del bloque
 Abrasividad
 Erosión
 Cohesión
 Ángulo de fricción residual
 Velocidad sísmica
 Índice de calidad del macizo (RMR).

Existen diferentes métodos para el procesamiento de los criterios, de ellos se
seleccionó el Método Delphi (Legrá, 2012), al considerar que el mismo permite una
determinación del número de expertos mediante técnicas estadísticas, el nivel de

29

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

precisión y confianza deseada, además de aceptarlos y elegirlos en función de su
nivel y competencia.
Los especialistas consultados proceden de los centros vinculados con la
investigación, la docencia, la producción y los servicios. Se consultaron expertos
procedentes de las instituciones siguientes: Empresa de Servicios Minero Geológico
(EXPLOMAT) de Ciudad de la Habana (dos especialistas) y Santiago de Cuba (dos
especialistas); Empresa de Materiales de la Construcción de Holguín (un
especialista); el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa (un especialista).
Proceden además de la Oficina Nacional de Recursos Minerales (ONRM) (un
especialista); Servicio Geológico Mexicano (SGM) (un especialista); Universidad de
Huelva (un especialista); Universidad de Barcelona y Universidad de Oviedo, en
España (dos especialistas); Escuela Superior del Litoral, Ecuador (ESPOL) (dos
especialistas) y la Universidad de Panamá (dos especialistas) para un total de 15
especialistas.

2. 3. Método Delphi
Para la aplicación del método se siguieron los pasos que se exponen a continuación:
1.

Elaboración del cuestionario

-

Se elaboró partiendo de los parámetros que se consideran en las metodologías
existentes, para evaluar la facilidad de excavación de la roca en el macizo
(epígrafe 2.1).

2.

Determinación del número de expertos

-

Para la determinación del número de expertos se utilizó el método probabilístico
presentado por Legrá (2012). Como resultado se obtuvo que se deben
consultar 10 expertos (Anexo 1).

3.

Selección de los expertos

-

Se eligieron 15 candidatos, los cuales fueron encuestados para evaluar su
competencia y fueron seleccionados 10 especialistas. El cuestionario
30

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

presentado y los resultados de la evaluación de la competencia se recogen en
los Anexos 3 y 4.
4.

Rondas de Delphi
Las encuestas confeccionadas se enviaron a los expertos para obtener criterios
cualitativos en una primera ronda y cuantitativos en las rondas dos y tres, lo
que permitió obtener una unidad de criterios acerca de los aspectos que tienen
mayor incidencia en los procesos analizados.
Primera ronda para determinar los criterios:
En esta ronda se somete al criterio de los expertos el cuestionario elaborado
(Anexo 2) para seleccionar los parámetros más importantes para evaluar la
excavabilidad (ver epígrafe 2.2) y además obtener de los expertos otros
criterios que deben ser considerados. Como resultado de esta ronda, fueron
añadidos por sugerencia de los expertos los siguientes criterios: litología,
estratificación, porosidad y fallas. Por consiguiente son aceptados 18
parámetros que serán examinados en la siguiente ronda.
Segunda ronda para eliminar los criterios de más baja aceptación:
En esta ronda fueron eliminados los parámetros que recibieron un apoyo muy
bajo y sometido al proceso de selección 18 parámetros. Cada experto concedió
un valor en una escala de 1 a 18 para cada criterio. El mayor valor (18) indica
la máxima aceptación del criterio como parámetro para evaluar la excavabilidad
de la roca. Fueron seleccionados 11 parámetros como resultado, los cuales
pasaron a la tercera ronda (Anexos 5 y 6).
Tercera ronda para seleccionar los parámetros a tener en cuenta:
En la tercera ronda fueron seleccionados los parámetros que se deben tener
presentes para evaluar la excavabilidad y se determina la concordancia en el
criterio de los expertos. Se sometieron al criterio de expertos 11 parámetros
(Anexo 7).
31

�Hernández Jatib N.

Tesis Doctoral

Finalmente, se realiza una prueba de significación para determinar la concordancia
entre los criterios expresados por los expertos (Legrá, 2006). Al respecto, se definen
las siguientes hipótesis con un nivel de significación de 0,05:
Hipótesis nula: (H0): No existe consenso entre los expertos con relación a los criterios
emitidos (K=0).
Hipótesis alternativa: (H1): Los expertos están de acuerdo, hay consenso entre ellos
(K≠0).
Criterio de decisión
2
Si 2Calculada≤</text>
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MODELACIÓN DEL PROCESO DE
ENFRIAMIENTO DEL MINERAL
LATERÍTICO EN CILINDROS

Ever Góngora Leyva

�Página legal
Título de la obra: Modelación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico en
cilindros horizontales rotatorios, 97 pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2014 -- ISBN:
1. Autor: Ever Góngora Leyva
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández
Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2014
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN DEL PROCESO DE
ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO EN
CILINDROS HORIZONTALES ROTATORIOS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO
DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

EVER GÓNGORA LEYVA

Moa
2013

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN DEL PROCESO DE
ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO EN
CILINDROS HORIZONTALES ROTATORIOS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO
DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

Autor: Prof. Aux., Ing. Ever Góngora Leyva, M. Sc.
Tutores: Prof. Aux., Lic. Arístides Alejandro Legrá Lobaina, Dr. C.
Prof. Tit., Ing. Ángel Oscar Columbié Navarro, Dr. C.

Moa
2013

�SÍNTESIS
En el presente trabajo a través de la sistematización de los fundamentos básicos, las teorías,
las leyes y los principios generales que rigen la termodinámica, la transferencia de calor y la
mecánica de los fluidos, particularizados a condiciones específicas, se desarrolló la
modelación matemática con base fenomenológica del proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido. El modelo matemático obtenido para los flujos de calor que inciden en el
enfriamiento, se implementó en una aplicación informática, a través de la cual se validó y
comprobó que el mismo describe satisfactoriamente el proceso de enfriamiento en las
condiciones actuales de explotación; por tal razón se considera la novedad científica de la
tesis doctoral. La simulación de la distribución de temperatura del mineral, de la pared y del
agua, demuestra que el mecanismo de transferencia de calor predominante durante el
enfriamiento es el que ocurre entre el mineral y la pared interior del cilindro. Se estableció el
régimen racional de operación del objeto de estudio que garantiza la menor temperatura del
mineral a la descarga del enfriador. Se exponen además los beneficios económicos y los
impactos ambientales asociados al proceso de enfriamiento del mineral reducido.

�ÍNDICE
Pág.
INTRODUCCIÓN ......................................................................................................................1
CAPÍTULO

1.

MARCO

CONTEXTUAL

Y

TEÓRICO

DEL

PROCESO

DE

ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO REDUCIDO..............9
Introducción
1.1.

......................................................................................................................9

Caracterización del flujo tecnológico en la empresa ....................................................9
1.1.1.

Flujo tecnológico de la Unidad Básica de Producción Planta de Hornos ....11

1.1.2.

Especificidades del flujo tecnológico del enfriador del mineral laterítico
reducido ........................................................................................................12

1.2.

Modos básicos de intercambio de calor ......................................................................12
1.2.1.

Conducción ...................................................................................................13

1.2.2.

Convección ...................................................................................................14

1.2.3.

Radiación ..........................................................................................................
......................................................................................................................17

1.3.

Procesos donde intervienen sólidos granulados .........................................................18
1.3.1.

Procesos de mezclado de sólidos granulados ...............................................18

1.3.2.

Procesos de transferencia de calor en sólidos granulados ............................20

1.3.3.

Procesos de transferencia de calor entre un sólido granulado y otros medios
......................................................................................................................21

1.4.

Modelos de transferencia de calor y masa en cilindros horizontales rotatorios .........25

1.5.

Procesos de transferencia de calor en el enfriador......................................................26
1.5.1.

Transferencia de calor entre el mineral y la pared del cilindro ....................28

1.5.2.

Transferencia de calor entre el mineral, los gases y la pared del cilindro ....31

1.5.3.

Transferencia de calor en la pared del cilindro ............................................33

1.5.4.

Transferencia de calor de la pared del cilindro al agua ................................33

1.5.5.

Transferencia de calor y masa del agua al aire .............................................36

�1.6.

Análisis crítico de los estudios realizados al proceso de enfriamiento de mineral .....38

Conclusiones del capítulo .........................................................................................................41
CAPÍTULO 2. MODELACIÓN DEL PROCESO DE ENFRIAMIENTO DEL MINERAL
LATERÍTICO

REDUCIDO

EN

CILINDROS

HORIZONTALES

ROTATORIOS ..........................................................................................42
Introducción
2.1.

....................................................................................................................42

Modelación de la transferencia de calor en el enfriador .............................................43
2.1.1.

Balance de masa y energía del mineral ........................................................44

2.1.2.

Balance de masa y energía de la pared del cilindro......................................45

2.1.3.

Balance de masa y energía del agua .............................................................46

2.1.4.

Modelo de transferencia de calor en el enfriador .........................................46

2.1.5.

Modelo para calcular la temperatura del agua ..............................................48

2.2.

Cálculo del área de la sección transversal del sólido..................................................48

2.3.

Cálculo del volumen de la sección del cilindro sumergida en la piscina ...................52

2.4.

Caracterización de los coeficientes del modelo ..........................................................55
2.4.1.

Caracterización de los coeficientes de transferencia del mineral a la pared 55

2.4.2.

Caracterización de los coeficientes de transferencia de la pared al agua .....57

2.4.3.

Caracterización del término y del parámetro de transferencia del agua al aire
......................................................................................................................60

2.4.4.

Modelo generalizado de la transferencia de calor en el enfriador ................63

Conclusiones del capítulo .........................................................................................................64
CAPÍTULO 3. IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO MATEMÁTICO PARA EL
PROCESO DE ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO
REDUCIDO ...............................................................................................65
Introducción
3.1.

....................................................................................................................65

Información experimental para el ajuste y validación del modelo .............................66

�3.1.1.

Selección de las variables que influyen en el proceso de enfriamiento .......66
3.1.1.1.

Flujo de mineral .........................................................................66

3.1.1.2.

Flujo de agua que entra a la piscina ...........................................66

3.1.1.3.

Temperatura del mineral a la entrada ........................................67

3.1.1.4.

Temperatura del mineral a la salida del enfriador .....................67

3.1.1.5.

Temperatura del agua a la entrada de la piscina ........................67

3.1.1.6.

Velocidad de rotación del cilindro.............................................68

3.1.2.

Análisis de las perturbaciones ......................................................................68

3.1.3.

Diseño del proceso de medición ...................................................................69
3.1.3.1.

Experimento activo ....................................................................69

3.1.3.2.

Experimento pasivo ...................................................................71

3.1.4.

Instalación experimental ...............................................................................71

3.1.5.

Análisis estadístico de las variables del proceso de enfriamiento ................72

3.2.

Modelo para estimar la temperatura del agua en x = 0 ..............................................73

3.3.

Modelo para ajustar las ecuaciones diferenciales. ......................................................74

3.4.

Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática............75

3.5.

Validación del modelo matemático para el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a escala industrial ...........................................................76
3.5.1.

Validación del modelo a través del experimento activo ...............................77

3.5.2.

Validación del modelo a través del experimento pasivo ..............................79

3.6.

Aplicación práctica del modelo matemático establecido............................................81

3.7.

Aplicación del procedimiento establecido al Enfriador 5 de la Unidad Básica de
Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” ..................................................................................82
3.7.1.

Cálculo del coeficiente de llenado ................................................................82

�3.7.2.

Cálculo de los coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud
......................................................................................................................84

3.7.3.

Cálculo del coeficiente de transferencia de calor del mineral-Pared ...........85

3.7.4.

Cálculo del coeficiente de transferencia de calor pared-agua ......................86

3.8.

Simulación del proceso de enfriamiento ....................................................................87

3.9.

Valoración técnico-económica ...................................................................................90
3.10.

Análisis socioambiental del proceso de enfriamiento ..................................91

Conclusiones del capítulo .........................................................................................................93
CONCLUSIONES GENERALES .........................................................................................95
RECOMENDACIONES ........................................................................................................96
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ..................................................................................97
SÍMBOLOGÍA

...................................................................................................................... I

ANEXO 1.

ENFRIADOR DE MINERAL HORIZONTAL ROTATORIO. ............... VIII

ANEXO 2.

INSTALACIÓN EXPERIMENTAL........................................................... IX

ANEXO 3.

MODELO PARA TEMPERATURA DEL AGUA POR AJUSTE DE
MÍNIMO CUADRADO ............................................................................ XIII

ANEXO 4.

DESCRIPCIÓN DE LA APLICACIÓN INFORMÁTICA ....................... XV

ANEXO 5.

VALIDACIÓN MODELO PROPUESTO ............................................. XVIII

ANEXO 6.

ENFRIADOR TIPO BAKER ..................................................................... XX

ANEXO 7.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA
TESIS ....................................................................................................... XXI

�INTRODUCCIÓN
La industria cubana del níquel desempeña un papel importante dentro de la economía nacional
y la eficiencia de su equipamiento incide considerablemente en el consumo de portadores
energéticos, ello corresponde con los lineamientos para la política industrial y energética que
consiste en mejorar la posición de la industria del níquel en los mercados, mediante el
incremento de la producción, elevación de la calidad de sus productos y reducción de los
costos, lineamiento 224 [1]. Desde el año 1987 la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” contribuye exitosamente al desarrollo del país con la producción de concentrado de
níquel más cobalto mediante la tecnología de lixiviación carbonato – amoniacal (Caron),
utilizada desde el año 1942 en la empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro.
Esta tecnología se distingue por su sencillez y el uso de equipos universalmente conocidos
(hornos de soleras múltiples, espesadores y columnas de destilación), que favorecen una
producción con alto nivel de mecanización, automatización y un consumo de reactivos
relativamente pequeño, excepto el amoníaco [2].
En este esquema tecnológico, el mineral oxidado de níquel es reducido selectivamente. El
proceso comienza en la Unidad Básica Minera con la extracción del mineral en las minas a
cielo abierto en yacimientos lateríticos del territorio nororiental de Cuba y este se incorpora al
flujo tecnológico a través de la Unidad Básica de Producción Planta (UBPP) de Preparación
de Mineral; a partir de donde el material circula por diferentes unidades básicas de
producción, hasta llegar a la Planta de Calcinación y Sínter, donde culmina el proceso con la
obtención del óxido de níquel sinterizado, el óxido de níquel en polvo y el sulfuro de níquel y
cobalto, según se muestra en la figura 1, donde: THR - Transportador helicoidal rotatorio.

1

�Unidad
Básica
Minera

UBPP de
Calcinación y Sínter

UBPP de
Preparación de
Mineral

HR

750ºC

UBPP de
Precipitación de Sulfuro de
Níquel más Cobalto y de
Recuperación

UBPP de
Hornos de Reducción
THR

Enfriador

UBPP de
Lixiviación
y Lavado

260ºC

Tanque de
contacto

Figura 1. Esquema del proceso tecnológico de lixiviación carbonato – amoniacal.
En la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción se ejecutan los procesos de
reducción y enfriamiento, este último consiste en disminuir la temperatura del mineral
laterítico, después que se ha reducido en el horno y antes de su tratamiento, hasta el valor
requerido con el propósito de preservar sus valores metálicos para el proceso que sigue; y se
realiza en un equipo de transporte de sólidos granulados denominado enfriador, formado por:
•

Cilindro horizontal rotatorio con tapas cónicas.

•

Piscina, donde el cilindro rota y flota, se abastece a flujo constante para garantizar una
temperatura del agua estable a un valor conveniente para el proceso de enfriamiento.

•

Accionamiento electromecánico que transmite el movimiento al cilindro.

En la empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro la temperatura promedio del
mineral laterítico reducido a la descarga del enfriador fue de 423,15 K para un flujo de
mineral de 13,1 t/h por horno. En la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se diseñó
un equipo similar a los de Nicaro, pero 5 m más largo, para garantizar 393,15 K a la descarga.
Estos enfriadores procesarían la carga de dos hornos de reducción (17,2 t/h por horno),
equivalente a 30 t/h de mineral reducido. Como consecuencia la temperatura del mineral a la
descarga del enfriador se elevaría a niveles prohibitivos (564,15 K) [3].

2

�El manual de instrucciones para el servicio del tambor de enfriamiento de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara” establece que la temperatura a la que debe entrar el
mineral al enfriador es de 923,15 K y debe salir a 473,15 K [4].
Entre las acciones realizadas por la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” para
perfeccionar los procesos tecnológicos y elevar la eficiencia en las plantas metalúrgicas, se
destaca la modificación de las cámaras de combustión de los hornos de reducción [5-7], que
permitió aumentar el flujo de mineral de 34 a 44 t/h por enfriador y provocó un incremento de
la temperatura del mineral reducido a la salida del enfriador, superior a 473,15 K [8].
En las condiciones actuales de operación se establece que la temperatura del mineral laterítico
reducido en la descarga del enfriador debe ser menor o igual que 533,15 K [2].
Según Samalea [9] una de las causas de las elevadas temperaturas se debe al aumento de la
capacidad de los hornos de reducción. Argumenta, que para impedir la ebullición de la
solución amoniacal el mineral debe salir de los enfriadores a una temperatura de 393,15 K .
De lo contrario existirá una mayor evaporación de amoníaco en los tanques de contacto y baja
eficiencia en la obtención de níquel y cobalto metálico [8], acarreando problemas extractivos
y la formación de incrustaciones de magnesio [3].
Sustentado en la experiencia adquirida desde la puesta en explotación de los enfriadores y los
estudios realizados, se considera que las principales causas que inciden en que la temperatura
del mineral laterítico reducido a la salida del enfriador sea mayor de 533,15 K son:
•

El incremento de la capacidad de los hornos de reducción de 17,2 a 22 t/h , que
contribuye que la carga de mineral en cada enfriador sea de 44 t/h en vez de 34 t/h .

•

Insuficiente conocimiento acerca de:
−

las variables con mayor efecto en la temperatura del mineral a la salida,

−

los rangos de operación que garanticen que la temperatura del mineral a la salida del
enfriador sea menor de 533,15 K ,
3

�−

la velocidad y el área que ocupa el mineral dentro del cilindro en función de la
cantidad y tipo de carros raspadores instalados,

−

la eficacia de los carros raspadores en el interior del cilindro y su incidencia en la
temperatura del mineral.

A partir de las cuestiones descritas puede afirmarse que en la Unidad Básica de Producción
Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se presenta
una situación problémica relacionada con el desconocimiento del rango racional de
operación del enfriador lo cual provoca la salida del mineral a temperaturas superiores a la
requerida por diseño. Cuando la temperatura de salida es mayor de 533,15 K se crea una
situación crítica, ya que se eleva el consumo de amoníaco en el proceso de lixiviación; hasta
el momento, la solución en estos casos ha sido heurística, enfocada al incremento del flujo de
agua de enfriamiento y del flujo de licor amoniacal que se añade a la canal de contacto que
debe garantizar una relación líquido sólido de 5,5 l de licor por 1 kg de mineral reducido.
Todas estas causas están intrínsecamente relacionadas con la insuficiencia de conocimiento
científicamente fundamentado acerca de la interrelación entre la variable de salida
(temperatura del mineral) y los parámetros de entrada, que constituyen elementos decisores
para lograr que la temperatura del mineral a la salida sea menor o igual que 533,15 K y otras
variables. Es por ello que se declara como problema científico: el insuficiente conocimiento
acerca de la relación que existe entre el comportamiento de la temperatura del mineral
laterítico reducido y los principales parámetros y variables que interactúan durante el proceso
de enfriamiento del mineral en los enfriadores de la Unidad Básica de Producción Planta
Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Como objeto de estudio de la investigación se plantea: el enfriador de mineral número cinco
de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”.
4

�Como campo de acción se declaran: los procesos de transferencia de calor en el enfriador de
mineral número cinco de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Se define como objetivo general de la investigación: establecer un modelo físico-matemático
que caracterice los procesos de transferencia de calor en el enfriador de mineral número cinco
de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” y prediga los valores de las variables y parámetros de entrada que
garanticen que la temperatura del mineral a la descarga sea menor o igual que 533,15 K .
Sobre la base del problema a resolver y el objetivo planteado se establece la siguiente
hipótesis científica: si se caracterizan, teórica y empíricamente el enfriador y el mineral a
través de un modelo físico-matemático, sustentado en las leyes de la termodinámica, la
transferencia de calor y los principios de la mecánica de los fluidos, que describa el proceso
de enfriamiento del mineral laterítico reducido, entonces se podría obtener el régimen racional
de operación del enfriador número cinco de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos de
Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Los resultados más relevantes esperados de la investigación son:
Novedad científica: el modelo matemático con base fenomenológica para el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en la Unidad Básica de Producción Planta Hornos
de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Aportes prácticos:
•

El procedimiento de cálculo que integra las ecuaciones diferenciales, de balance de
energía y de enlace que conforman el modelo matemático que describe el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido.

•

La aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción ECECG” que permite
implementar de forma sencilla, rápida y eficiente, el modelo establecido en el trabajo.
5

�•

El régimen racional de operación de los enfriadores de mineral laterítico reducido.

Para cumplimentar el objetivo general se plantean los siguientes objetivos específicos:
A. Sistematizar los conocimientos sobre:
•

Los procesos de transferencia de calor en el enfriador de mineral laterítico reducido.

•

Los modelos relacionados con los procesos de transferencia de calor en cilindros
horizontales rotatorios, donde intervienen sólidos granulados.

B. Establecer un modelo físico-matemático que caracterice los procesos de transferencia de
calor en los enfriadores de mineral laterítico reducido.
C. Argumentar la capacidad del modelo para predecir los valores de las variables y los
parámetros que caracterizan el proceso y su correspondencia con los datos
experimentales.
D. Predecir mediante el modelo los valores de las variables y parámetros de entrada que
garanticen que la temperatura del mineral a la descarga sea menor o igual que 533,15 K .
Para lograr el cumplimiento de los objetivos propuestos, se plantean las siguientes tareas:
A.1.

Obtener datos, información y conocimiento a partir de materiales impresos y digitales
de fuentes académicas y empresariales.

A.2.

Sistematizar y analizar críticamente los datos, información y conocimientos obtenidos.

B.1.

Obtener mediante mediciones, datos sobre indicadores relacionados con los procesos
de transferencia de calor que ocurren en el objeto de investigación.

B.2.

Determinar las ecuaciones de un modelo matemático que describa los elementos
esenciales del proceso que se estudia.

B.3.

Caracterizar parámetros y coeficientes del modelo a partir de los resultados de B.1.

C.1.

Desarrollar una aplicación informática para la simulación del proceso modelado.

C.2.

Constatar la validez práctica del modelo estudiado a través de la comparación de los
resultados de la simulación con los experimentales.
6

�D.1.

Obtener mediante el modelo los valores de las variables y parámetros de entrada que
garanticen una temperatura del mineral a la descarga menor o igual que 533,15 K .

Se emplearon los siguientes métodos de investigación:
1. Compilación de conocimiento: en la búsqueda de datos e información científica mediante
la revisión crítica de fuentes bibliográficas relacionadas con la modelación y los procesos
de transferencia de calor que tienen lugar en cilindros horizontales rotatorios.
2. Mediciones: en la obtención de los valores de las propiedades que caracterizan el proceso
de transferencia de calor en el enfriador como objeto de modelación matemática.
3. Análisis y síntesis: descomposición de las partes del enfriador (mineral, cilindro y agua) e
identificación de los coeficientes de transferencia de calor inherentes a cada una y su
integración en un modelo matemático que caracterice el proceso de enfriamiento.
4. Sistémico: en el procesamiento del conocimiento científico referido a la modelación y los
procesos de transferencia de calor que tienen lugar en cilindros horizontales rotatorios.
5. Analogía: en el establecimiento de semejanzas o procedimientos que permitan la
modelación de los procesos de transferencia de calor en el enfriador.
6. Modelación: en la obtención del modelo físico-matemático con base fenomenológica,
sustentado en los principios de la mecánica de los fluidos, la termodinámica y la
transferencia de calor.
La tesis presenta introducción, tres capítulos, 4 conclusiones, 3 recomendaciones, 262
bibliografías consultadas, 7 anexos, 4 tablas y 23 figuras, todo recogido en 97 páginas. En el
capítulo 1: Marco contextual y teórico del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido, se hace un análisis de los modelos y los procesos de transferencia de calor en
cilindros horizontales rotatorios y concluye con el análisis crítico de los estudios realizados.
En el capítulo 2: Modelación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido en
cilindros horizontales rotatorios, se establece el modelo estacionario generalizado de la
7

�transferencia de calor en el enfriador a través del balance de masa y energía al mineral, a la
pared del cilindro y al agua, se plantean las ecuaciones para determinar: el área de la sección
transversal del sólido; el volumen del cilindro sumergido en el agua y los coeficientes de
transferencia del mineral a la pared, de la pared al agua y del agua al aire. En el capítulo 3:
Implementación del modelo matemático para el proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido, se seleccionan las variables del proceso de enfriamiento, se identifican las
perturbaciones, se describe el diseño de experimento, se hace el análisis estadístico de la
información experimental obtenida, se propone un modelo de mínimo cuadrado para estimar
la temperatura del agua en x = 0 y otro para ajustar las ecuaciones diferenciales, se
implementa el modelo en una aplicación informática, se ajusta, valida y simula el modelo
propuesto para el proceso a escala industrial y concluye con la valoración técnico - económica
y socioambiental del proceso de enfriamiento.

8

�CAPÍTULO 1. MARCO

CONTEXTUAL

Y

TEÓRICO

DEL

PROCESO

DE

ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO REDUCIDO
Introducción
En el presente capítulo se sistematizan los principales aspectos contextuales y teóricos
relacionados con el objeto y el campo de interés de la investigación, se argumenta la
existencia de la situación problémica y del problema científico. Además se dan elementos que
sustentan la selección del objetivo general de la investigación y el enfoque de la validación de
la hipótesis. Los objetivos que se cumplimentan son:
1.

Sistematizar y analizar críticamente los conocimientos actuales sobre:
a. El flujo tecnológico del objeto de estudio
b. Modos básicos de intercambio de calor
c. Procesos de transferencia de calor en sólidos granulados
d. Procesos de transferencia de calor en el objeto de estudio

2.

Sistematizar y analizar críticamente las investigaciones realizadas sobre el objeto de
estudio y en especial las que se refieren al campo de acción declarado.

1.1. Caracterización del flujo tecnológico en la empresa
La empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” está ubicada en el yacimiento de mineral de
Punta Gorda, en la costa norte de la provincia de Holguín, Cuba, entre los ríos Moa y
Yagrumaje, a 4 km de la ciudad de Moa. El proceso de fabricación de níquel según el
esquema de lixiviación carbonato – amoniacal del mineral laterítico reducido, se caracteriza
por una extracción de 75 a 76 % de níquel y de 25 a 30 % de cobalto [2] a través de un flujo
tecnológico que incluye las unidades básicas y cuyas funciones se describen a continuación.

9

�Unidad Básica Minera: Suministra la mena a la fábrica mediante camiones volquetas que la
transportan directamente desde las excavaciones hasta el área de recepción de la fábrica. La
capa superior de la mena está compuesta de limonita y el cuerpo de laterita y serpentina
(blanda). Los componentes fundamentales del mineral son: Ni ≥ 1,24 % ; Co ≥ 0,09 % ;
Fe ≥ 36,5 % ; SiO2 (10,5 a 11,5 %); MgO (4 a 6 %); S (0,2 a 0,4%); C (2 a 2,8 %) [10].
Unidad Básica de Producción Planta de Preparación de Mineral: Recibe la mena, desde
el punto de recepción a través de transportadores de bandas, para ser introducida a los
secaderos cilíndricos rotatorios donde disminuye su humedad de 38 % hasta valores entre 4,0
y 5,5 % . Luego pasa a la sección de molienda, donde es desmenuzado en molinos de bolas
hasta una granulometría de 0,074 mm [11].
Unidad Básica de Producción Planta de Hornos de Reducción: Ocurre el proceso de
reducción del níquel contenido en el mineral. Está constituida por 24 hornos de soleras
múltiples que descargan el mineral a 12 enfriadores [2].
Unidad Básica de Producción Planta de Lixiviación y Lavado: El mineral reducido y
enfriado, se mezcla con licor amoniacal en la canal de prelixiviación que va al tanque de
contacto, desde donde se envía a los turboaereadores. Las reacciones en este proceso
requieren un control riguroso de la temperatura y la densidad de la pulpa que sale del tanque
de contacto, ya que estas variables afectan la cantidad de magnesio disuelto en la solución. A
mayor temperatura, mayor será la cantidad de hierro disuelto inicialmente. A menor
temperatura, mayor será la disolución de oxígeno introducido a los turboareadores. La
velocidad de disolución del oxígeno gobierna el proceso de las reacciones de lixiviación [12].
Luego la pulpa pasa a los sedimentadores donde el licor producto de la lixiviación, rico en
níquel y cobalto se obtiene por reboso, se separa de los sólidos y es bombeada una parte para
recuperación de amoníaco y la otra para la sección de enfriamiento, donde se reincorpora al

10

�proceso por los tanques de contacto. Los sólidos en forma de pulpa se extraen por la parte
inferior del sedimentador y se dirigen hacia dos sistemas paralelos de lavado [12].
Unidad Básica de Producción Planta de Precipitación de Sulfuro de Níquel más Cobalto
y de Recuperación de Amoníaco: Al licor enriquecido en níquel y cobalto se le inyecta
hidrosulfuro de amonio o sulfhidrato de sodio para precipitar el cobalto en forma de sulfuro;
producto que se comercializa. El licor descobaltizado enriquecido en níquel se envía a
recuperación de amoníaco, donde es tratado con vapor en las torres de destilación y se obtiene
el carbonato básico de níquel que se envía a calcinación y sínter. La pulpa de desecho de la
última etapa de lavado se envía a las torres de destilación de colas para recuperar el licor
amoniacal contenido en ella y luego es enviada a la presa de cola [13].
Unidad Básica de Producción Planta de Calcinación y Sínter: El carbonato básico de
níquel es filtrado y suministrado a los hornos de calcinación para la obtención del óxido de
níquel, que pasa al proceso de sinterización, donde se obtiene el sínter de níquel que es el
producto final de la empresa [14].
1.1.1. Flujo tecnológico de la Unidad Básica de Producción Planta de Hornos
El mineral almacenado en las tolvas de la sección de molienda pasa a los dosificadores de
pesaje automático que de acuerdo con el peso fijado alimentan a través del hogar cero a cada
horno de soleras múltiples (17 hogares). Donde es reducido a partir del establecimiento de un
perfil de temperatura y una concentración determinada de gases reductores, para ello se
cuenta con 10 cámaras de combustión (en los hogares 6, 8, 10, 12 y 15) con quemadores de
petróleo de alta presión. La rotación del eje central del horno, con 68 brazos articulados,
cuatro en cada hogar con dientes o paletas, traslada el mineral de un hogar a otro en forma de
zigzag (los pares por la periferia y los impares por el centro). Para evitar pérdidas de mineral
existe una batería de ciclones por horno y las partículas finas arrastradas por los gases se
recuperan en los electrofiltros, desde donde se transportan hacia las tolvas y luego a los silos.
11

�1.1.2. Especificidades del flujo tecnológico del enfriador del mineral laterítico reducido
En la descarga del horno se encuentra el transportador helicoidal rotatorio quien suministra el
mineral al enfriador, que tiene como funciones transportar, mezclar y enfriar. El mineral en el
interior del cilindro es transportado hacia la salida por carros raspadores pendulares (anexo 1,
figuras 1, 2 y 3) que alcanzan una determinada altura a causa del movimiento de rotación y
cuando caen por su propio peso, mezclan la masa caliente a través de la superposición de
capas, desplazan la capa caliente adyacente al cuerpo y transportan la fría, además raspan la
pared interior para evitar incrustaciones y facilitar el proceso de transferencia de calor. El
mineral a la salida debe alcanzar una temperatura igual o menor que 533,15 K .
El cuerpo del enfriador está parcialmente sumergido en una piscina de agua y se apoya en dos
chumaceras. Su accionamiento está compuesto por el grupo motor-reductor principal y el
auxiliar, acoplados a través de un embrague frontal. Durante el régimen de operación se
suministra agua para el enfriamiento a temperatura ambiente, a contracorriente con el mineral
y su nivel en la piscina se garantiza mediante el uso de anillas en el tubo vertedero. La
temperatura del agua a la salida oscila entre 333,6 y 367,04 K en dependencia de parámetros
como temperatura del mineral, flujo de mineral y flujo de agua [15].
El mineral laterítico reducido, formado por las fases cristalinas: magnetita (82,8 %), fayalita
(14,3 %), óxido de níquel (1,7 %) y óxido de silicio (1,3 %), tiene los siguientes parámetros:
densidad a granel de 980 kg/m3 , granulometría de 0,074 mm , conductividad térmica de 0,11
a 0,17 W/(m ⋅ K) a temperaturas entre 338,15 y 973,15 K respectivamente y calor específico
0,970 kJ/(kg ⋅ K) [16-18].

1.2. Modos básicos de intercambio de calor
La evaluación de los sistemas de intercambio de calor y conversión de la energía requieren de
cierta familiaridad con tres mecanismos diferentes, conducción, convección y radiación, así
como de sus interacciones.
12

�1.2.1. Conducción
La transmisión del calor por conducción, ocurre por contacto directo entre las partículas de un
cuerpo y las de otro cuerpo o entre partes de un mismo cuerpo siempre que se encuentren a
distintas temperaturas, donde se considera la materia como un medio continuo [19, 20].
Cuando en un cuerpo existe un gradiente de temperatura, ocurre transferencia de energía
desde la región a alta temperatura hacia la región de baja temperatura. Se dice que la energía
se ha transferido por conducción y que el flujo de calor por unidad de área es proporcional al
gradiente normal de temperatura. La ecuación (1.1) se conoce como Ley de Fourier de la
conducción de calor y se emplea cuando el flujo de calor es en una sola dirección [21, 22]. El
signo negativo indica que el flujo de calor es transferido en la dirección de la disminución de
la temperatura.

q =−λ ⋅ A ⋅ dT dx

(1.1)

Donde:
q - Calor transferido; W

λ - Conductividad térmica; W/(m ⋅ K)
A - Área de la sección transversal al flujo de calor; m 2

dT
- Gradiente de temperatura en la dirección del flujo de calor; K/m
dx

Al generalizar la ecuación (1.1) se define la ecuación (1.2) de difusión del calor a partir de la
Primera Ley de la Termodinámica para un volumen de control diferencial, dx , dy , dz [22].
∂  ∂T
λ ⋅
∂x  ∂x

 ∂  ∂T
 + λ ⋅
 ∂y  ∂y

 ∂  ∂T
 + λ ⋅
 ∂z  ∂z

∂T

ρ Cp ⋅
 + q =⋅
∂τ


(1.2)

Donde:
q - Flujo de calor generado por unidad de volumen; W/m3

C p - Calor específico a presión constante; kJ/(kg ⋅ K)

13

�ρ - Densidad; kg/m3
∂T
- Variación de la temperatura en el tiempo; K/s
∂τ

∂  ∂T 
3
λ ⋅
 - Conducción del flujo de calor neto en el volumen de control; W/m
∂y  ∂y 
La ecuación (1.2) proporciona las herramientas básicas para el análisis de la conducción del
calor y de su solución se obtiene la distribución de la temperatura T( x , y , z ) en el tiempo.
1.2.2. Convección
El término convección se utiliza para describir la transferencia de energía entre una superficie
y un fluido. Aunque el mecanismo de difusión contribuye a esta transferencia, generalmente
la aportación dominante es la del movimiento global o total de las partículas del fluido [22].
Obviamente la convección aparece únicamente en fluidos, que es donde puede producirse este
movimiento de materia [19]. Un fluido de velocidad V y temperatura T∞ , fluye sobre una
superficie de forma arbitraria y de área AS . La superficie tiene una temperatura uniforme TS ;
si TS ≠ T∞ entonces ocurrirá la transferencia de calor por convección. En estas condiciones se
produce la convección, caracterizada por un flujo térmico transmitido, dado por la relación
empírica conocida como Ley de Enfriamiento de Newton y la densidad del flujo de calor
puede ser expresada por la ecuación (1.3) [20].

q" =α ∞ ⋅ (T∞ − TS )

(1.3)

Donde:
q" - Densidad del flujo de calor; W/m 2
TS - Temperatura de la superficie; K
T∞ - Temperatura del fluido; K

α ∞ - Coeficiente de transferencia de calor por convección; W/(m 2 ⋅ K)
14

�Capa límite hidrodinámica
Al aplicar la ley de conservación de la materia y la segunda ley del movimiento de Newton, a
un volumen de control diferencial en la capa límite hidrodinámica, se requiere que para el
flujo estable, la velocidad neta a la que la masa atraviesa al volumen de control (flujo de
entrada – flujo de salida) tiene que ser igual a cero. La masa entra y sale del volumen de
control exclusivamente a través del movimiento del fluido. El transporte debido a este
movimiento se denomina advección [22].
La ecuación de continuidad (1.4), es una expresión del requerimiento de conservación de la
masa global y debe satisfacerse en todo punto en la capa límite hidrodinámica. Se aplica a un
fluido de una sola especie, así como también para mezclas en las que pueden estar teniendo
lugar la difusión de especies y las reacciones químicas.

∂ ( ρ ⋅ u ) ∂ ( ρ ⋅υ )
+
=
0
∂x
∂y

(1.4)

El campo de velocidad en la capa límite se determina resolviendo la ecuación de continuidad
(1.4) y las ecuaciones de los momentos X y Y (1.5) y (1.6) que proporcionan una
representación completa de las condiciones en dos direcciones de la capa límite
hidrodinámica.


ρ ⋅u ⋅




ρ ⋅u ⋅


∂u
∂u 
∂p ∂   ∂u 2  ∂u ∂υ    ∂   ∂u ∂υ  
+υ ⋅  =
− + µ 2 ⋅ − ⋅  +
  +  µ ⋅  +
  + X (1.5)
∂x
∂y 
∂x ∂x   ∂x 3  ∂x ∂y    ∂y   ∂y ∂x  
∂v
∂v 
∂p ∂   ∂v 2  ∂u ∂v    ∂   ∂u ∂v  
+v⋅  =
− +  µ ⋅  2 ⋅ − ⋅  +    + ⋅  µ ⋅  +   + Y (1.6)
∂x
∂y 
∂y ∂y   ∂y 3  ∂x ∂y    ∂x   ∂y ∂x  

Donde:

u , υ - Componentes de la velocidad promedio de flujo de masa en x , y ; m/s
X , Y - Componentes de la fuerza de cuerpo por unidad de volumen; N/m3

µ - Coeficiente dinámico de viscosidad; kg/(s ⋅ m)
15

�p - Presión; Pa



µ 2 ⋅




∂u 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección x ; N/m
∂x 3  ∂x ∂y  

µ ⋅ 2 ⋅


∂υ 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección y ; N/m
∂y 3  ∂x ∂y  

 ∂u ∂υ 
2
+
 - Esfuerzo cortante en la dirección x e y ; N/m
 ∂y ∂x 

µ ⋅

Capa límite térmica
La ecuación (1.7) representa la ley de conservación de la energía aplicada a un volumen de
control en la capa límite térmica [22].

ρ ⋅u

 ∂u ∂υ 
∂e
∂e ∂  ∂T  ∂  ∂T 
+ ρ ⋅υ=
 − p ⋅ +
 + µΦ + q
λ ⋅
 + λ
∂x
∂y ∂x  ∂x  ∂y  ∂y 
∂
∂
x
y



(1.7)

Donde:

e - Energía térmica por unidad de masa; J/kg

(

Donde el término p ∂u

∂x

+ ∂υ

∂y

) representa una conversión reversible entre energía

cinética y térmica. La disipación viscosa µΦ queda definida por la ecuación (1.8).
 ∂u ∂υ 
 ∂u 2  ∂υ  2  2  ∂u ∂υ  2 
µΦ ≡ µ ⋅  +  + 2   +    −  +  
∂y ∂x 
 ∂x   ∂y   3  ∂x ∂y  


(1.8)

El primer término del lado derecho de la ecuación (1.8) se origina de los esfuerzos cortantes
viscosos y los términos restantes surgen de los esfuerzos normales viscosos.
Capa límite de concentración
La ecuación (1.9) considera una mezcla binaria en la que hay un gradiente de concentración
de la sustancia [22].
u

∂ρ A
∂ρ
∂ρ A  ∂ 
∂ρ A 
∂ 
+ v A=
 + n A
 DAB ⋅
 +  DAB ⋅
∂x
∂y ∂x 
∂x  ∂y 
∂y 

(1.9)
16

�Donde:

ρ A - Densidad de la especie A; kg/m3
DAB - Coeficiente binario de difusión de masa; m 2 /s
n A - Aumento de masa de la especie A, debido a reacciones químicas; kg/(s ⋅ m3 )
1.2.3. Radiación
La radiación térmica es la propagación de ondas electromagnéticas, en determinadas
longitudes de ondas, emitidas por un cuerpo como resultado de su temperatura. La
transferencia de calor por radiación no requiere de presencia de la materia ya que el calor
puede ser transmitido a través del vacío absoluto a diferencia de la transferencia de calor por
conducción y convección [20-22].
El intercambio de radiación entre dos superficies grises, una encima de la otra, se expresa
según la ecuación (1.10).

1− ε2 
1
 1 − ε1
+
+
σ ⋅ (T − T2 ) ⋅ 
q1,2 =

 ε1 ⋅ A1 A1 ⋅ F12 ε 2 ⋅ A2 
4
1

−1

4

(1.10)

Donde:
q1,2 - Calor transferido por radiación desde la superficie emisora a la receptora; W

T1 ; T2 - Temperatura de la superficie emisora y receptora; K
A1 ; A2 - Área de la superficie emisora y receptora; m 2

σ - Constante de Stefan-Bolztman; 5,67 ⋅ 10−8 ⋅ W/(m 2 ⋅ K 4 )
ε1 ; ε 2 - Emisividad de la superficie emisora y receptora; adimensional
F12 - Factor de visión; adimensional

17

�1.3. Procesos donde intervienen sólidos granulados
Un sólido granulado es considerado un medio poroso, o sea, un material de estructura sólida
que contiene espacios o huecos interconectados [23]. En medios porosos naturales (arena;
granos y cereales), la distribución y forma de los poros es irregular, mientras que son
uniformes en los sintéticos (materiales aislantes y de construcción) [24].
El flujo granular es un flujo bifásico formado por partículas y un fluido intersticial, donde las
partículas fluyen de manera similar a un fluido o se resisten al corte como un sólido [25, 26].
Estos desempeñan un papel importante en las industrias de procesos (de alimentos, de
fármacos y metalúrgicos) donde se utilizan ampliamente los cilindros horizontales rotatorios
para la calcinación, calentamiento, secado y enfriamiento, de minerales y granos [27, 28].
1.3.1. Procesos de mezclado de sólidos granulados
El tratamiento de sólidos granulados y su movimiento en el interior de un cilindro horizontal
rotatorio se evalúa en dos componentes: en la dirección axial, causada por la inclinación del
cilindro; y en la dirección radial, provocada por la rotación [29-31], donde el material se
mueve en avalancha a baja velocidad, se mezcla y homogeniza su temperatura [32-37].
En el análisis del comportamiento del flujo de sólidos granulados en el plano transversal de
un cilindro horizontal rotatorio, se tienen en cuenta los fenómenos de cizallamiento, mezclado
y segregación de partículas, que ejercen notable influencia en la redistribución del calor y la
calidad del producto final [30, 38-41]. Se emplean modelos que describen el flujo de corte en
la capa activa [42] y establecen las dimensiones del centro segregado [43-46]. La Dinámica de
los Fluidos Computarizada permite la modelación de una cama granular que incluye
reacciones químicas e intercambio de calor entre la pared, el gas y la cama [44, 47-50].
El Método de Elemento Discreto permite la simulación bidimensional de los procesos
dinámicos de las partículas en la sección transversal del levantador de un secador [51-58]; el
calentamiento de las partículas en contacto con la pared del cilindro [59-61]; el mezclado
18

�transversal de partículas fluidas libres en un cilindro [51]. Sin embargo ninguno describe un
modelo completo para un horno rotatorio y coinciden que el acercamiento por este método es
válido hasta cierto punto, por lo que se recomienda hacer ajustes al modelo y usar los datos de
la literatura para calibrar el método [45, 52, 54].
Fernandes et al. [62] a través de un sistema de ecuaciones predice el arrastre de sólidos en los
levantadores de los cilindros horizontales rotatorios, que controlan las variables de secado, la
longitud de caída, el tiempo de retención y el movimiento de las partículas [63]. Otros autores
evalúan el efecto de variables como: carga de partículas y la velocidad de rotación [64], en el
tiempo de retención [65] y en la variación de la composición local del material granulado
[66]. Afirman además que el ángulo dinámico de reposo y la variación de la superficie normal
de la cama, solo dependen del coeficiente de llenado, de las propiedades reológicas del
material y son una función de la velocidad de rotación del cilindro, [44, 67].
Estudios sobre el movimiento, profundidad y forma de la cama en el plano transversal
[30, 42, 68], la velocidad axial y el tiempo de retención del sólido [30, 38]; el mezclado y la
segregación de partículas [18, 39, 40, 43], demuestran que los parámetros que más influyen en
la velocidad de transferencia de calor son: el movimiento transversal generado en la cama de
sólido que controla la frecuencia de renovación de la superficie y el espacio vacío cerca de la
superficie de intercambio que determina el grado de mezclado del material [42, 44-47].
Las investigaciones relacionadas con el comportamiento del mineral en el interior del cilindro
[69, 70] se limitaron a establecer el ángulo de llenado y la altura de la cama de mineral. El
autor de este trabajo y colaboradores, determinaron experimentalmente la relación entre las
variables mencionadas, el coeficiente de llenado, la masa de los carros raspadores y su ángulo
de desplazamiento, en función de la velocidad de rotación del cilindro y concluyeron que la
variable de mayor efecto es la masa de mineral, que se mueve en avalancha [71, 72].

19

�1.3.2. Procesos de transferencia de calor en sólidos granulados
Los mecanismos de transferencia de calor que predominan en una cama estática compactada
de un sólido granulado, independiente del tipo de flujo son: la conducción térmica a través del
fluido estancado, del sólido y del área de contacto entre dos partículas y la transferencia de
calor por radiación entre superficies de partículas y entre cercanos vacíos [73, 74]. Si se
incluye el flujo de un fluido entonces se consideran: la conducción térmica a través de la
película fluida cerca de la superficie de contacto entre dos partículas y la transferencia de
calor por convección sólido-fluido-sólido. Existen correlaciones y técnicas para referirse a la
conducción de calor en medios granulares [75-77].
La transferencia de calor en flujos granulados, depende de la conductividad térmica de la
cama, de la redistribución de las partículas calientes, del mezclado y la segregación del sólido
granulado [27]. En estos casos el movimiento del material puede originar la segregación
dentro de la cama, que tiende a neutralizar el ascenso en los gradientes de temperatura y la
advección [43] que en algunos casos domina la transferencia de calor total [78, 79].
A escala microscópica, el mezclado de sólidos y la transferencia de calor se logra por el
movimiento relativo entre las partículas [80]. Macroscópicamente, el mezclado es inducido
por el movimiento aleatorio de las partículas y la advección. Al aumentar la frecuencia de
corte, la viscosidad y la conductividad térmica efectiva de la cama aumentan [81] y para
tiempos cortos de contacto y fracciones pequeñas de partículas, se incrementa el mezclado
térmico y la transferencia de calor [81-83].
Entre los procesos de transferencia de calor y de masa en sólidos granulados no existe una
correlación lineal, debido a que obedecen a mecanismos de transporte diferentes [84, 85].

20

�1.3.3. Procesos de transferencia de calor entre un sólido granulado y otros medios
Mediciones de conductividad térmica efectiva en flujos granulares lentos, demuestran que la
resistencia a la transferencia de calor del sólido a la pared es determinante y debe ser
considerada [81, 86, 87]. El coeficiente transferencia de calor, es mayor para superficies
delgadas y menor para superficies embotadas, se incrementa con la capacidad calorífica de la
partícula, con la conductividad térmica del gas y disminuye con el aumento de la superficie de
intercambio [88-90].
La transferencia de calor por contacto entre la pared y la cama sólida es el modo dominante y
la superficie que la delimita depende del coeficiente de llenado y del ángulo de llenado
[31, 64]. Además puede describirse analíticamente a través de modelos macroscópicos,
aunque los coeficientes de transferencia de calor que lo caracterizan muestran diferencias
cuantitativas entre ellos [31, 40, 91-93].
La transferencia de calor en la cama sólida puede usarse como una aproximación del
coeficiente de transferencia de calor de la cama a la pared que depende del diámetro y la
velocidad de rotación del cilindro, del tamaño de la partícula, las propiedades termo físicas
del material y del movimiento de la cama (estática o agitada y tipo de agitación) [94], su valor
aumenta con la intensidad de mezclado, siendo el tiempo de contacto entre las partículas y la
pared inversamente proporcional a la velocidad de rotación [95].
El problema principal de la conducción de contacto, que ocurre entre una superficie caliente y
partículas en movimiento, es la transferencia de calor entre dos partículas lisas en contacto
elástico, donde se asume que el radio de curvatura de las partículas es mucho más grande que
el punto de contacto [96-98]. El coeficiente de transferencia de calor de contacto α ps ,λ está
compuesto de la conexión en serie de la resistencia de contacto entre la pared y las partículas

21

�α ps ,contacto y el coeficiente de penetración dentro de la cama sólida α s , penetración [39, 92, 99-101],
según se muestra en la ecuación (1.11).

α ps ,λ (1/ α ps ,contacto ) + (1/ α s , penetración ) 
=

−1

(1.11)

Donde:

α ps ,λ - Coeficiente de transferencia de calor de contacto; W/(m 2 ⋅ K)

α ps ,contacto - Coeficiente de transferencia de calor entre la pared y la primera capa de partículas;
W/(m 2 ⋅ K)

α s , penetración - Coeficiente de transferencia de calor por penetración en la cama sólida;
W/(m 2 ⋅ K)
Para un horno rotatorio a baja velocidad debe existir un mecanismo de penetración para la
transferencia de calor a las partículas [102]. A causa de la resistencia de contacto, existe un
elevado gradiente entre la temperatura de la pared y la primera capa de partículas cerca de la
pared, donde la temperatura en la cama sólida disminuye debido a la resistencia de
penetración de calor y a las propiedades termofísicas de una partícula que se reemplazan por
las propiedades efectivas de una cama a granel. Paletas distribuidas uniformemente en el
interior del horno evitan el efecto de canalizaciones y permiten un contacto gas sólido
favorable para cualquier relación de longitud y diámetro [103].
Para partículas en movimiento a corto e intermedio tiempo de contacto ( tc &gt; 0,1 s ) se asume
que la temperatura de la pared es constante y el coeficiente de penetración se determina a
través de la ecuación (1.12) [100, 104], aunque para tiempos de contactos muy pequeños, no
se ajusta a los resultados experimentales.

α s , penetración= 2 ρ s ⋅ C ps ⋅ λs π ⋅ tc

(1.12)

22

�Donde:

ρ s - Densidad aparente del sólido granulado; kg/m3
C ps - Calor específico a presión constante del sólido; kJ/(kg ⋅ K)

λs - Conductividad térmica del sólido; W/(m ⋅ K)
tc - Tiempo de contacto; s
El tiempo de contacto tc se determina según la ecuación (1.13), que depende del ángulo de
llenado y la velocidad de rotación.
tc= γ ⋅ ( 2 ⋅ π ⋅ n )−1

(1.13)

Donde:

γ - Ángulo de llenado; rad
n - Velocidad de rotación del cilindro, rad/s
Para tiempos largos de contacto entre la cama sólida y la pared se asume que:

α s , penetración = α ps ,λ y para tiempos cortos de contacto, a altas velocidades de rotación del
cilindro, el coeficiente de transferencia de calor alcanza valores infinitamente grandes [31].
Sin embargo Ernst [105], demostró que para tiempos de contacto cortos, la velocidad de
rotación no tiene influencia en el coeficiente de transferencia de calor por contacto.
Por lo tanto Schlünder [106], supuso que existe una capa de gas de rotacional entre la primera
capa de partículas y la superficie de la pared, que afecta la transferencia de calor por contacto
y que depende del tamaño de las partículas. Para calcular la resistencia de contacto entre la
cama y la pared, se deben considerar la conducción y la radiación en la cavidad ocupada por
el gas, que se forma entre las partículas y la pared. Li, et al. [93] proporciona un listado de
varios modelos para la transferencia de calor de contacto en hornos rotatorios, basado en el
acercamiento de Sullivan et al. [107].

23

�Wachters et al. [108] señalan que para velocidades de rotación superior a 0,17 rad/s y tiempos
cortos de contacto, el coeficiente de transferencia de calor por contacto es menor y se calcula
según la ecuación (1.12). Asumen que la cama sólida tiene temperatura uniforme y que cerca
de la pared, existe una capa delgada de partículas que se mezclan entre ellas después de cada
circulación de la cama.
Herz, et al. [40] exponen que después de un tiempo experimental de 70 min, la temperatura de
la pared alcanza su máximo y tiende a ser constante, hasta que converge en el tiempo con la
temperatura promedio de la cama y el gradiente de temperatura de la cama sólida tiende a
cero

y

el

coeficiente

de

transferencia

de

calor

permanece

constante.

Ortiz et al. [109] en la modelación de un horno rotatorio no consideran la transferencia de
calor por conducción y convección entre la pared cubierta por el sólido y el propio sólido,
porque ambas fases, sólido y pared, alcanzan el equilibrio térmico.
Lehmberg, et al. [86] utilizaron la teoría de la película de gas ficticia para la correlación de los
valores medidos experimentalmente, aproximación que se ajusta a los resultados de Wachters,
et al. [108]. Una representación simplificada de la resistencia de contacto, entre la pared y la
primera capa de partículas de la cama fue presentada por Sullivan, et al. [107], ecuación
(1.14).

α ps ,contacto= λg ⋅ ( 0,17 ⋅ rp )

−1

(1.14)

Donde:

λg - Conductividad térmica del gas; W/(m ⋅ K)
rp - Radio de la partícula; m
Tscheng et al. [110] calcularon los coeficientes de transferencia de calor a través de la
ecuación (1.15) para una región límite de ( n ⋅ ri 2 ⋅ γ ⋅ ρ s ⋅ C ps ⋅ λs−1 ) &lt; 104 , sustentado en la teoría
de la película de gas ficticia entre la pared y la primera capa de partícula.
=
α ps ,λ 11, 6 ( n ⋅ ri 2 ⋅ γ ⋅ ρ s ⋅ C ps ⋅ λs−1 ) ⋅ λs ⋅ ( ri ⋅ γ )
0,3

−1

(1.15)
24

�Donde:
ri - Radio interior del cilindro; m
La teoría abordada en el epígrafe 1.3, es significativa para el desarrollo de esta investigación,
ya que aporta elementos de interés relacionados con los procesos de transferencia de calor y
permite hacer consideraciones respecto al comportamiento del mineral laterítico reducido
como un sólido granulado.
1.4. Modelos de transferencia de calor y masa en cilindros horizontales rotatorios
Los modelos que representan los mecanismos de transferencia de calor en hornos, secadores y
enfriadores rotatorios, son complejos, ya que involucran la conducción, la convección y la
radiación, en un mismo instante de tiempo.
En la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se han modelado los procesos de: secado
natural [111-118]; molienda [119]; transporte neumático de la mena laterítica [18, 120, 121];
enfriamiento y mezcla del licor con el mineral reducido en el tanque de contacto [122-124]; y
calcinación del Carbonato Básico de Níquel [125-128]. Este último sirvió de base en la
modelación del proceso de enfriamiento [129-131] propuesto en este trabajo. La mayoría de
estos modelos utilizan ecuaciones diferenciales, que resuelven por los métodos de separación
de variables, Runge Kutta y diferencias finitas.
Los modelos para un proceso en particular son únicos, por eso se desarrollan modelos
genéricos, como los que describen el comportamiento de un secador rotatorio [132] a
contracorriente a partir de ajustes empíricos y seudofísicos [133-135], constituyen una
herramienta computacional para simular el comportamiento del equipo [136], suponen que los
parámetros principales son independientes del tiempo, la temperatura y la posición [137], lo
consideran como un sistema de parámetros distribuidos [138] y aplican los conceptos de
función de operación en la modelación de estos procesos [138-141].

25

�En la obtención de modelos matemáticos se utilizan además, el método de elementos finitos
(ANSYS) para predecir la distribución de temperaturas en un horno rotatorio [182], el método
de la dinámica de fluidos computarizada para explorar la eficiencia energética de un horno
[137, 142], los análisis energéticos y exergéticos para evaluar las pérdidas termodinámicas
[143] y el consumo específico de energía en secadores [144].
La modelación permite: establecer la relación entre los gradientes axiales de temperatura de la
cama, del gas y de la pared de un horno [78, 145-147], a partir de correlaciones empíricas
para calcular los coeficientes de transferencia de calor local [148-150]; evaluar el efecto de
pantalla de cadenas en el intercambio de calor [151]; predecir el tiempo de retención y del
ángulo de reposo del material, en función de la geometría del levantador en secadores y
hornos rotatorios [134, 152, 153].
La bibliografía consultada no muestra un modelo que caracterice el proceso de enfriamiento
del mineral laterítico reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Solo el
autor de este trabajo y colaboradores proponen un modelo dinámico con base
fenomenológica, conformado por tres ecuaciones diferenciales y las ecuaciones de enlace para
estimar los coeficientes de transferencia de calor que lo identifican [129-131, 154].
1.5. Procesos de transferencia de calor en el enfriador
Los procesos de transferencia de calor en el enfriador del mineral se deducen del análisis del
flujo tecnológico descrito en el epígrafe 1.1. El proceso de enfriamiento tiene como objetivo
disminuir la temperatura del mineral hasta un valor igual o menor que 533,15 K. Para ello se
utiliza el enfriador rotatorio, que es un equipo de transferencia de calor cilíndrico, dispuesto
horizontalmente como una instalación de transporte (figuras 1, 2 y 3 del anexo 1).

26

�4

Conducción

Convección y
radiación

2
Convección

Emerge

Sumerge

Conducción
y radiación
1

3

Convección

Figura 1.1. Modos de transferencia de calor en el enfriador.
La figura 1.1 muestra un corte del sistema formado por el mineral laterítico reducido (1), el
cilindro horizontal rotatorio (2), la piscina de agua para el enfriamiento (3) y el aire
circundante (4). En el proceso de enfriamiento están presentes los tres modos de transmisión
del calor (conducción, convección y radiación), representados en la figura 1.1 y los mismos
influyen de la forma siguiente.
El mineral descargado en el enfriador a una temperatura entre 923,15 y 973,15 K transfiere
calor a la superficie interior del cilindro a través de dos zonas:
1.

La pared cubierta por el mineral, donde están presentes la conducción, la convección y
la radiación, con predominio de la transferencia de calor por conducción debido al
contacto sólido-sólido [6, 7].

2.

La pared no cubierta por el mineral, donde están presentes la convección y la radiación
de los gases productos de la combustión que acompañan al mineral por el interior del
cilindro y la radiación del mineral.

A través del espesor del cilindro (δ = 18 mm) se transfiere calor por conducción, con mayor
intensidad en la zona que el mineral está en contacto con la pared. Por efecto de la rotación el
cilindro emerge de la piscina y la superficie exterior arrastra una película de agua fina que la
cubre hasta que se sumerge nuevamente. Por este motivo la pared exterior entrega todo el
27

�calor que recibe por convección al agua que la cubre e incrementa su temperatura desde
303,15 hasta 353,15 K . El agua transfiere calor al medio ambiente por convección, radiación
y evaporación de la película de agua, esta última se supone que ocurre a temperatura
constante en el sentido radial del cilindro y solo se considera en el sentido longitudinal.
1.5.1. Transferencia de calor entre el mineral y la pared del cilindro
El proceso de transferencia de calor entre el mineral y la pared del cilindro se sustenta en la
teoría abordada en el epígrafe 1.3. Donde se plantea que predomina la conducción de
contacto, que depende del área de contacto entre partículas, entre las partículas y la superficie,
de las propiedades termo físicas del sólido granulado y del tiempo de contacto.
Según el modelo de penetración [155], la resistencia térmica total entre el sólido y la pared
cubierta consiste en tres partes:
1.

La resistencia térmica incompleta introducida por la transmisión de calor por advección
durante el mezclado del material producto de la rotación: aquí el movimiento del sólido
se divide en dos zonas: (a) la capa activa donde el sólido se mueve a lo largo de una
interfaz inclinada que favorece un mezclado radial intenso, donde la temperatura del
sólido se considera una constante y la resistencia térmica se hace nula para valores del
coeficiente de transferencia de calor por advección del sólido infinitamente grande; (b) y
la zona de la capa fija en el fondo donde el sólido apenas se mueve.

2.

Resistencia de conducción térmica no estacionaria a través de la capa límite del sólido: la
resistencia de penetración se obtiene a través de la solución del problema de la
conducción térmica en una dimensión inestable en que el calor se transfiere desde el
sólido a través de la capa límite térmica en la capa de la película de gas [155].

3.

La resistencia de contacto térmico debido a la capa delgada de gas entre el sólido y la
pared: considera la conducción térmica en la película de gas, entre una partícula y la
pared y la radiación entre las partículas y la pared [155].
28

�El coeficiente de transferencia de calor global entre el sólido y la pared cubierta por este α sw
puede estimarse a través de las ecuaciones (1.16) y (1.17) [156]. El primer término de la
derecha en la ecuación (1.16) es una manera simplificada de estimar la resistencia de contacto
[91, 155].

(

(

α sp = χ ⋅ 2 ⋅ rp ⋅ λg−1 + 2 2 ⋅ ρ s ⋅ C ps ⋅ λs ⋅ n ⋅ γ −1

)

)

−1 −1

=
χ 0, 0287(1 − ξ c ) −0,581

(1.16)
(1.17)

Donde:

χ - Espesor de la película de gas; adimensional.

ξ c - Concentración de partículas en la cama a granel; adimensional
Los valores de χ para materiales compactados y camas fluidas son 0,085 y 0,2 a 1,0
respectivamente y es un parámetro que se determina experimentalmente. Sin embargo, se
contradicen con los resultados experimentales obtenidos por Wang, et al. [156].
En el caso de un enfriador de cenizas la radiación de calor ocurre en un espacio cerrado y se
hacen las siguientes suposiciones para simplificar el modelo: (1) la pared rotatoria y la
superficie de ceniza son cuerpos grises; (2) los extremos del cilindro son superficies
térmicamente aisladas; (3) el gas en el cilindro es despreciable, porque representa una
cantidad pequeña en la transferencia de calor total; (4) el impacto del cambio de temperatura
axial en la radiación de calor es despreciable [156]. Sustentados en las suposiciones
anteriores, la radiación de calor en el enfriador rotatorio es análoga a la radiación entre la
superficie gris de la pared expuesta y la superficie gris de la ceniza expuesta. Así, el
coeficiente de transferencia de calor por radiación α r se estima según la ecuación (1.18).

αr

(T − T ) ⋅  1 + A
σ⋅
=

(T − T )  ε A
4
c

4
p

c

p

c

cg
gp

 1

⋅  − 1 
 ε p  

−1

(1.18)

29

�Donde:

α r - Coeficiente de transferencia de calor por radiación; W/(m 2 ⋅ K)
Tc

- Temperatura de la ceniza;

TP

- Temperatura de la pared;

K
K

A cg - Área de la ceniza en contacto con el gas; m 2
A gp - Área de la pared en contacto con el gas; m 2

ε c - Emisividad de la ceniza; adimensional
ε p - Emisividad de la pared; adimensional
El análisis de los parámetros del modelo de transferencia de calor en un horno rotatorio indica
que la temperatura de la pared, del sólido granulado y del gas, son linealmente dependientes.
Se asume que el material se mezcla y se traslada como un fluido, por tanto la convección
entre la pared y el sólido es el modo dominante y significativo en el control de la temperatura
del material, que determina la calidad del producto [157].
Los enfriadores poseen un sistema de carros raspadores pendulares que favorecen la
movilidad y el trabajo con películas finas de mineral, la reposición de la capa estática por una
capa caliente que no ha estado en contacto con la pared, disminuyen el gradiente de
temperatura e inciden en el tiempo de retención [70]. Este último se determina en hornos,
secadores y calcinadores a partir de correlaciones empíricas [68, 158], debido a que factores
como: dimensiones del cilindro; forma y disposición de los carros raspadores; velocidad de
rotación; granulometría, viscosidad y adherencia del mineral, dificultan la obtención de una
relación analítica [149, 150], aunque cuando el coeficiente de llenado es menor del 20 % ; el
flujo de sólidos no ejerce influencia significativa en el tiempo de retención [159], que en el
enfriador de mineral se determina experimentalmente.
30

�La velocidad de transferencia de calor por conducción del mineral a la pared del cilindro está
determinada por las propiedades y las condiciones de la cama del mineral dentro del cilindro
[160, 161], que forma un ángulo de 22 a 26º con respecto a la horizontal y resbala en forma
de una masa estática [69, 162], el mineral no reducido, dificulta el desplazamiento hacia la
descarga y aumentan el coeficiente de llenado [163].
La bibliografía consultada en este epígrafe [91, 155, 156] hace valoraciones importantes para
la modelación del objeto de estudio. Se debe destacar que el mineral reducido se comporta
como un sólido granulado de temperatura homogénea, debido al movimiento de rotación del
cilindro y a la agitación de la cama con ayuda de los carros raspadores pendulares, con
predominio de la transferencia de calor por contacto entre el mineral y la pared del cilindro.
1.5.2. Transferencia de calor entre el mineral, los gases y la pared del cilindro
La transferencia de calor por convección se manifiesta a través de los gases que viajan a lo
largo del cilindro horizontal rotatorio y actúan recíprocamente con la cama y con la pared
[164], a temperatura superior a 700 K se considera que es alrededor del 10 % del total [165].
El coeficiente de transferencia de calor entre el gas libre en la superficie y la cama de sólido
es menos importante que entre el gas libre en la superficie y la pared [166-168]. Es
independiente de la velocidad de rotación, del tamaño de la partícula e inclinación del horno.
La convección es libre para un mínimo flujo de gases y ocurre en toda la longitud del cilindro
a temperaturas promedio de 454,15 y 706,15 K , para la pared y los gases respectivamente
[160]. La radiación en los gases es considerada para el vapor de agua y el dióxido de carbono,
por ser pequeña la emisividad de los gases diatómicos y suponer que ocurre solo en la mitad
más caliente del enfriador (a temperaturas superiores a 573,15 K) [169].
Experimentos realizados en función de la velocidad de rotación, del flujo de gas y el ángulo
de llenado, demuestran que con el aumento del diámetro del horno existe una disminución de

31

�la convección a la cama sólida, donde el diámetro equivalente De (interior del cilindro) es
una función del coeficiente de llenado ϕ [110], que se determina según la ecuación (1.19).

ϕ=

Vm
Vc

(1.19)

Donde:

ϕ - Coeficiente de llenado; adimensional
Vm - Volumen de mineral en el interior del enfriador, m3
Vc - Volumen interior del cilindro, m3
Experimentos realizados con diferentes materiales (cal, arena fina y gruesa), velocidad de
rotación (0,025 rad/s) , ángulo de llenado e inclinación del horno constante, confirman que la
capa límite en la pared del horno es totalmente turbulenta [170].
Como el diámetro del cilindro es grande algunos autores asumen que la transferencia de calor
por convección en su interior es análoga al esquema de flujo de gas sobre una pared plana. De
manera semejante, los coeficientes de transferencia de calor son calculados en tres regiones de
flujo: laminar, de transición y turbulenta [156, 171]. Correlaciones como la ecuación (1.20)
aplicadas a un flujo a través de un tubo permiten determinar la transmisión de calor del gas a
la pared de un horno rotatorio [166, 172, 173].

=
α gp 0, 0981 ⋅ ( m g )

0,67

(1.20)

Donde:
m g - Flujo de gases; kg/h

α gp - Coeficiente de transferencia de calor del gas a la pared del cilindro; W/(m 2 ⋅ K)
Existen correlaciones para estimar el coeficiente de transferencia de calor por convección
entre la partícula y el gas, pero no se ajustan a un enfriador [156, 174-177]. Al no existir un
flujo de gases en el interior del cilindro, se asume que el mineral y los gases que lo
32

�acompañan poseen igual temperatura, se desprecia la convección entre el gas libre en la
superficie y la cama de sólido, solo se considera la convección entre el gas libre en la
superficie y la pared.
1.5.3. Transferencia de calor en la pared del cilindro
La energía entregada a la superficie interior de la pared es absorbida y conducidad a través de
la pared [31, 109] a la superficie exterior del cilindro. Se asume que todo el calor
suministrado por el mineral a la pared es entregado al agua.
En estudios realizados a un horno rotatorio se desprecian el cambio cíclico y las variaciones
en la temperatura de la pared en la dirección angular, por el llamado efecto regenerativo y el
coeficiente de transferencia de calor por conducción en la pared se asume constante e
independiente de la temperatura [109].
La temperatura interna de la pared se estima a través de un complejo sistema de ecuaciones
que consideran la red del flujo de calor (gas – pared, pared interna – externa y pared externa –
medio circundante), donde se desprecia la transferencia de calor por radiación y solo se
considera la convección [178], se establece un balance térmico que incluye la conducción
térmica a la pared cubierta por la ceniza, la transmisión de calor por convección entre el aire
filtrado y la pared y la radiación de calor entre la ceniza caliente y la pared opuesta a la cama
de ceniza [156, 172].
1.5.4. Transferencia de calor de la pared del cilindro al agua
Durante la convección en un cilindro horizontal con un flujo de calor constante, sumergido en
un fluido viscoso e incompresible, el aumento del número de Prandtl contribuye a la
disminución de la temperatura en la pared [179]. El coeficiente de transferencia de calor local
aumenta con el incremento de la velocidad del flujo de aire al disminuir la película de agua
por evaporación [180]. La influencia de una pared caliente en el espesor de la capa límite,

33

�indica que la velocidad del fluido cercano a la pared es superior, ya que la expansión tiene
lugar a temperaturas más altas [181].
Estudios realizados a un enfriador de cenizas consideran que la transferencia de calor en la
intercapa del agua de enfriamiento es análogo a la convección forzada en una tubería, porque
el espesor de la intercapa es mucho más pequeño que la longitud del cilindro [156] y utilizan
las ecuaciones (1.21), (1.22) y (1.23) [182] para estimar los números de Nusselt y Reynolds.

Nu pa = (α pa ⋅ De ) λa
Nu pa = 0, 012 ⋅ ( Re

0,87
a

− 280 ) ⋅ Pr

0,4
a

23

  Pr 
⋅ 1 +  De   ⋅  a 
  L    Prp 

(1.21)
0,11

(1.22)

0, 05 &lt; Pra Prp &lt; 20
Rea = ρ a ⋅ De ⋅ ua ⋅ µa−1

(1.23)

Donde:

α pa - Coeficiente de transferencia de calor de la pared del cilindro al agua; W/(m 2 ⋅ K)
Rea - Número de Reynolds para el agua; adimensional
De - Diámetro exterior del cilindro; m
L - Longitud característica, m

Pra - Número de Prandtl a la temperatura del agua; adimensional
Prp - Número de Prandtl a la temperatura en la pared; adimensional

ρ a - Densidad del agua; kg/m3
ua - Velocidad del agua; m/s

µa - Coeficiente dinámico de viscosidad para el agua; kg/(s ⋅ m)
En un cilindro horizontal que transmite oscilaciones rotatorias en dimensiones infinitas la
convección forzada es causada por la oscilación del cilindro y la convección natural por la
34

�fuerza de flotación del flujo. La transferencia de calor es gobernada por los números de
Rayleigh y Reynolds y por la frecuencia dimensional de las oscilaciones [183-190].
En un cilindro rotatorio calentado con un flujo cruzado, se dividió la región de flujo subcrítico
en tres rangos en función de la relación entre la velocidad del aire y la velocidad
circunferencial de la superficie del cilindro: entre 0 y 0,5 es caracterizado por un aumento del
número de Nusselt; entre 0,5 y 2 los coeficientes de transmisión de calor son independientes
de la velocidad de rotación; mayor de 2, la velocidad de rotación del cilindro y no la
velocidad del flujo cruzado determinan el nivel de transmisión de calor [191]. La rotación
domina sobre el flujo cruzado y tiene un efecto significativo en la distribución de los
coeficientes de transferencia de calor local [181].
El número de Nusselt local refleja las características de transferencia de calor por convección
y las condiciones del flujo dependen del número de Rayleigh y la relación de flotación
[192, 193]. Estudios experimentales acerca de la formación de capas alrededor de un cilindro
[194] demuestran que la transferencia de calor por convección de doble difusividad, está entre
los modos de conducción y convección natural [195-197]. El perfil del número de Nusselt
promedio está entre los modos de conducción pura y convección natural y la variación se debe
a la evolución de las capas [198, 199]. Durante la convección libre desde un cilindro
sumergido en un fluido inmóvil, la disminución de los esfuerzos cortantes en el fluido facilita
la transferencia de calor y su aumento tiene un efecto contrario [200-202].
Para describir la transferencia de calor por convección natural en la capa límite laminar en un
cilindro horizontal se aplican las ecuaciones de energía y continuidad, se determinan las
propiedades del fluido en función de la temperatura y se resuelven los sistemas de ecuaciones
diferenciales parciales por el método de la diferencia finita [203-205].
En este epígrafe se establece la incidencia de la velocidad de rotación, la temperatura y los
números de Nusselt, Rayleigh, Reynolds, en la transferencia de calor por convección de la
35

�pared al agua, en condiciones diferentes a las del objeto de estudio: menos del 30 % del
volumen del enfriador está sumergido en la piscina y el 70 % cubierto por una película de
agua, ambas zonas a diferentes temperaturas, además existe ebullición en la zona que la pared
alcanza valores superiores a los 373,15 K .
1.5.5. Transferencia de calor y masa del agua al aire
La evaporación externa del vapor de agua en un cilindro horizontal calentado y los efectos de
la rotación en la transferencia de masa se evalúan a través del número de Sherwood Sh [206]
(ecuación (1.24)), como una función de los números de Reynolds rotacional Rer , de Grashof
GrL y de Schmidt Sc , ecuaciones (1.25), (1.26) y (1.27).
Sh =
0,32 ⋅ ( 8,5·Rer2 + GrL ) ⋅ Sc 

(1.24)

Rer = π ⋅ De2 ⋅ n ⋅ ρ a ⋅ ( 60 ⋅ µa )

(1.25)

1/3

−1

GrL = g ⋅ β ⋅ (Ts − T∞ ) ⋅ L3 ⋅ν −2
−1
Sc= ν ⋅ DAB

(1.26)
(1.27)

Donde:
Sh - Número de Sherwood; adimensional

Rer - Número de Reynolds rotacional; adimensional
GrL - Número de Grashof; adimensional
Sc - Número de Schmidt; adimensional
g - Constante de la gravedad; m/s 2

β - Coeficiente de expansión térmica volumétrica; K −1

ν - Coeficiente cinemático de viscosidad; m/s 2

36

�La ecuación (1.28) muestra que Sh es directamente proporcional a Ra1/3 y proporciona una
buena predicción para Rer &lt; 7,0 ⋅103 . El efecto de la transferencia de masa por convección
natural predomina más que la rotación del cilindro.
Sh = 0,32·Ra1/3
L

(1.28)

Ra
=
GrL ⋅ Pr
L

(1.29)

Donde:
RaL - Número de Rayleigh; adimensional
Para Rer entre 7, 0 ⋅103 y 1,1 ⋅104 , la rotación es gradualmente más importante y el número de
Sherwood Sh se incrementa ligeramente con el aumento de Rer . Durante este período, la
convección natural y la rotación tienen efectos en la transferencia de calor por convección, así
que ninguno de ellos es despreciable.
Para Rer entre 1,1 ⋅104 y 6, 0 ⋅104 el efecto de rotación es determinante y el de convección
extremadamente bajo. El número de Sherwood Sh sólo depende de Rer , ecuación (1.30).
=
Sh 0,55 ⋅ Rer2/3

(1.30)

El Reynold rotacional crítico Rer ,cri , ecuación (1.31), es mayor para la transferencia de calor
que para la transferencia de masa [207] y decide si se usa la ecuación (1.28) o (1.30).

0, 44 ⋅ Ra1/2
Re=
r , cri

(1.31)

Es de obligatoria consulta la bibliografía básica [20-22] que expone la teoría de la
transferencia de calor, para establecer las ecuaciones del modelo en el capítulo 2, que
caracterizan los procesos que son abordadas en los epígrafes 1.5.4 y 1.5.5.

37

�1.6. Análisis crítico de los estudios realizados al proceso de enfriamiento de mineral
Desde el inicio de la industria del níquel existen deficiencias en el proceso de enfriamiento del
mineral laterítico reducido. Aunque los enfriadores de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” cumplen con la relación longitud diámetro [158], se les debió aumentar el diámetro
en vez de la longitud, para garantizar mejor flotación, menor altura de la cama, mayor
capacidad de enfriamiento y transportación de mineral [8].
Las elevadas temperaturas del mineral reducido y los problemas existentes en el
funcionamiento de los enfriadores de mineral, condujeron a investigaciones en diferentes
períodos de explotación de la tecnología Caron.
En el período comprendido entre el 1956 y 1996, se estudiaron los siguientes temas:
•

Análisis del uso de enfriadores de cama fluida y los mecanismos de transferencia de calor
cuando se adiciona agua atomizada o vapor de agua en el interior del enfriador [160, 169,
208-213].

•

Determinación del ángulo de reposo y del movimiento del mineral laterítico reducido
caliente en el interior del cilindro horizontal rotatorio [69, 70].

•

Consideraciones sobre el mecanismo de los raspadores interiores de los enfriadores, su
incidencia en la transmisión de calor e introducción de mejoras en el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido [70, 161, 162, 214, 215].

•

Análisis de los problemas de fabricación y montaje de los enfriadores y del empleo de
inhibidores de incrustación en el agua de enfriamiento [216, 217].

Baker [218] patentó el equipo que más se asemeja al enfriador de mineral actual, pero solo
hace una descripción de los elementos que lo componen y su funcionamiento.
Estos trabajos abordan temas de interés para esta investigación, pero se debe señalar que en la
actualidad no se introduce vapor de agua o agua atomizada en el interior del enfriador
[208-212] y que los carros raspadores actuales son diferentes a los utilizados en ese período
38

�(anexo 1 figura 3). Se consideran importantes los trabajos que estudian los procesos de
transferencia

de

calor

durante

el

enfriamiento

del

mineral

laterítico

reducido

[6, 7, 70, 161, 162, 214, 215], aunque utilizan los métodos abordados en la bibliografía básica
[20-22, 158] y asumen los coeficientes de transferencia de calor de manera global. No
analizan el enfriador como un objeto de parámetros distribuidos, ni presentan un sistema de
ecuaciones, procedimientos de cálculo o modelo que lo caracterice.
Desde el 2004 hasta el 2013, el autor de este trabajo y colaboradores estudiaron el proceso de
enfriamiento del mineral reducido, donde se destacan los siguientes temas:
• Construcción de un cilindro horizontal rotatorio a escala de laboratorio y obtención del
ángulo de llenado, ángulo de inclinación del mineral laterítico y de los carros raspadores
pendulares para diferentes velocidades de rotación y coeficientes de llenado [71, 72].
• Construcción de un enfriador de mineral laterítico reducido a escala piloto [219-221], con
un sistema automático para la medición de las variables que lo caracterizan [222], para la
evaluación del proceso [223-228] y obtención de los parámetros de explotación [229, 230].
• Modelación, simulación e identificación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios por el método de elementos finitos (ANSYS)
y con ayuda de Redes Neuronales Artificiales (MATLAB) [231-233].
• Evaluación del proceso de enfriamiento en cilindros horizontales rotatorios [15, 234-242].
• Evaluación técnico – económica e influencia de los elementos mecánicos del enfriador en
el proceso de transferencia de calor y de la temperatura del mineral laterítico reducido en el
índice de extractable en el tanque de contacto [243-245].
• Modelación matemática del proceso de enfriamiento de mineral laterítico reducido
[117, 129, 131, 154, 246, 247].
Estos trabajos analizan el proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido como un
objeto de modelación, ajustan y perfeccionan el modelo multivariable propuesto e identifican
39

�los coeficientes de transferencia de calor que lo caracterizan. En la búsqueda de soluciones
para validar el modelo se realizan experimentos que constituyen la base de esta investigación.
Los cilindros horizontales rotatorios han sido muy utilizados en las industrias de procesos,
aunque en menor escala para el enfriamiento de mineral [31]. Sin embargo, ellos aún se
diseñan empíricamente debido a la falta de un modelo apropiado de transferencia de calor
que lo caracterice, razón importante para su estudio [156].
Wang, et al. [156] aborda la modelación matemática de un enfriador de cenizas residuales en
calderas de vapor, basado en un sistema de ecuaciones diferenciales ordinarias, que
caracterizan el comportamiento de la temperatura de la ceniza a través del enfriador. El
modelo incluye el calor de la combustión del carbón residual por su importancia en el
proceso de transferencia de calor durante el enfriamiento de las cenizas y su validación
acredita la pertinencia explicativa y predictiva del mismo [248].
El enfriador de cenizas está formado por dos cilindros concéntricos que rotan sobre un
mismo eje, entre los que circula el agua de enfriamiento. En el interior posee aspas espirales
guías, que imponen movimiento a la ceniza mientras intercambia calor con el aire que circula
por el interior del cilindro y con la pared de este. Características estas que lo distinguen del
enfriador de mineral que está parcialmente sumergido en una piscina con agua y posee carros
raspadores pendulares que transportan el mineral mientras se enfría. Las propiedades
termofísicas de la ceniza y del mineral laterítico reducido son diferentes.
No obstante, existen criterios presentados por Wang, et al. [156] y Si, et al. [248] que son de
interés para el desarrollo de esta investigación, que se abordan y referencian en los siguientes
epígrafes y capítulos.
Estudios realizados al proceso de enfriamiento, demuestran que el mineral transfiere el 75 %
del calor por conducción y el 25 % por radiación a la pared, que le transfiere el 67 % a la

40

�piscina y el 33 % a la zona no sumergida por evaporación de la película de agua adherida a la
pared exterior del cilindro [7].
El calor que no se elimina en los enfriadores, se extrae en los tanques de contacto pero a costa
de un incremento del flujo de licor [161]. Para temperaturas del mineral a la descarga entre
443,15 y 473,15 K , se incorpora al circuito de lixiviación entre 1 744 y 2 908 kW de calor
adicional al que entraría si la temperatura fuera de 393,15 K .
De los estudios sobre el proceso de transferencia de calor en el enfriador de mineral, solo el
autor de este trabajo y colaboradores tuvieron en cuenta la resistencia por conducción del
mineral reducido a la pared del cilindro [15, 129-131, 154, 228], otros autores asumen como
temperatura del mineral, del agua y de la pared un valor promedio entre la entrada y la salida
e introducen errores en el cálculo de la cantidad de calor que se transfiere [249]. Por tener
30 m de longitud se debe considerar como un equipo de parámetros distribuidos.
Conclusiones del capítulo
•

Los resultados de las investigaciones que abordan la modelación del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido no dan solución a la problemática existente y
no se demuestra la validez del modelo dinámico propuesto.

•

Los modelos que describen el intercambio de calor en cilindros horizontales rotatorios
(secadores, hornos, calcinadores y enfriadores), no permiten establecer los parámetros de
operación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido, pero aportan
criterios y ecuaciones a tener en cuenta en la identificación de los coeficientes de
transferencia de calor por unidad de longitud que caracterizan el modelo propuesto en
esta investigación.

41

�CAPÍTULO 2. MODELACIÓN
MINERAL

LATERÍTICO

DEL

PROCESO

REDUCIDO

EN

DE

ENFRIAMIENTO

CILINDROS

DEL

HORIZONTALES

ROTATORIOS
Introducción
El desarrollo de expresiones matemáticas que representen los fenómenos físicos que
intervienen en un proceso y su aplicación a la implementación de las nuevas tecnologías es un
asunto de primordial importancia en el desarrollo del sector industrial, donde la modelación
matemática es un instrumento necesario en el diseño y operación de una planta o de un
proceso de producción. Adelantos en la simulación permiten obtener soluciones a través de
varios métodos numéricos con exactitud y rapidez. Para componer las ecuaciones de un objeto
en la industria, es necesario despreciar una serie de factores secundarios y sí tener en cuenta
los principales: de entrada, de salida y las perturbaciones que influyen en la dinámica del
mismo; además que la sencillez del modelo conformado debe contener las principales
peculiaridades del proceso investigado [122].
En este caso, si se conocen los elementos o factores que influyen en la transferencia de calor
se puede establecer un modelo que prediga la temperatura del mineral a la salida de los
enfriadores.
El objetivo de este capítulo es establecer el modelo físico-matemático teórico del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios de la Unidad
Básica de Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” con la capacidad teórica de regular la operación tecnológica del equipo.

42

�2.1. Modelación de la transferencia de calor en el enfriador
Para establecer las ecuaciones diferenciales que describen el comportamiento del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido se deben precisar los procesos físicos que tienen
lugar en el mismo. El mineral reducido y los gases reductores que lo acompañan, aportan
calor a la pared interior del cilindro al entrar en contacto con ella, luego es transferido a la
pared exterior del cilindro; desde donde es absorbido por el agua contenida en la piscina.
A lo largo del enfriador se presentan fuertes gradientes de temperaturas, que exigen trabajar
con un modelo de parámetros distribuidos, para cuya conformación se divide el cilindro en un
número finito de elementos volumétricos dispuestos en serie y se aplicarán a cada elemento
ecuaciones de conservación de la energía y de la masa [129-131, 149, 154].
Cada elemento de volumen está limitado longitudinalmente por dos secciones, llamadas
sección de entrada (subíndice x ) y sección de salida (subíndice x + dx ) tal como se ilustra en
la figura 2.1. Conocidas las condiciones de alimentación del enfriador, el resto de los
elementos se resuelven en serie, ya que las variables correspondientes a la sección de entrada

x serán conocidas y por lo tanto a partir de las ecuaciones se obtendrán las de salida x + dx .

Figura 2.1. Elemento de volumen del cilindro.

43

�2.1.1.

Balance de masa y energía del mineral

La energía calorífica puede entrar o salir del sistema analizado por el mecanismo de
conducción de calor, de acuerdo con la ley de Fourier (ecuación (1.1)); también puede
transferirse debido al movimiento global del fluido, es decir, por transporte convectivo
(epígrafe 1.2.2) y la energía que se manifiesta mediante este proceso se le llama también calor
sensible. En casos especiales, además se puede considerar el transporte de calor por radiación
(epígrafe 1.2.3), descrito por la ley de Stefan-Boltzmann. Luego se selecciona un volumen de
control infinitesimalmente pequeño como se muestra en la figura 2.1.
A través de un balance de energía al volumen de control diferencial de la figura 2.1, se
obtiene la ecuación (2.1) que caracteriza la transferencia de calor del mineral a la pared. El
miembro izquierdo caracteriza la velocidad de variación de la temperatura en el tiempo T ( t )
del elemento de mineral dx ; el primer miembro de la derecha relaciona el calor que entra con
el flujo de mineral al elemento x y el calor que sale con el mineral x + dx ; el segundo
término es el calor entregado por el mineral y los gases a la pared del cilindro.

ρ m ⋅ c pm ⋅ Astm ⋅ ∆x ⋅

∂Tm ( x, t )  c pm ⋅ m m ⋅ (Tm ( x, t ) − Tm ( x + ∆x, t ) ) − 

=
 − K1 ⋅ (Tm ( x, t ) − TP ( x, t ) ) ⋅ ∆x

∂t



(2.1)

Dividiendo la ecuación (2.1) por ∆x y tomando el límite cuando ∆x → 0 se obtiene la
ecuación (2.2).

ρ m ⋅ c pm ⋅ Astm ⋅

∂Tm ( x, t )
∂T ( x, t )
=
−c pm ⋅ m m ⋅ m
− K1 ⋅ (Tm ( x, t ) − TP ( x, t ) )
∂t
∂x

(2.2)

Donde:

ρ m - Densidad aparente del mineral; kg/m3
C pm - Calor específico del mineral; kJ/(kg ⋅ K)

Astm - Área de la sección transversal del mineral; m 2

44

�Tm - Temperatura del mineral; K
m m - Flujo de mineral; kg/s
K1 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del sólido a la pared por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)
2.1.2.

Balance de masa y energía de la pared del cilindro

Se considera el cilindro un medio homogéneo en el cual no hay movimiento de volumen
(advección), donde la distribución de temperatura ocurre en coordenadas cartesianas en el
sentido longitudinal del cilindro. Luego se selecciona un volumen de control
infinitesimalmente pequeño como se muestra en la figura 2.1 y a través de un balance térmico
se obtiene la ecuación diferencial de la conducción para la pared, expresión (2.3).
∂Tp ( x, t )


+
 −λ p ⋅ Astc ⋅

∂x
∂Tp ( x, t ) 

=  + K ⋅ T x, t − T x, t ⋅ ∆x − 
c pp ⋅ ρ p ⋅ Astc ⋅ ∆x ⋅
(
)
(
)
(
)
1
m
p
∂t


 − K 2 ⋅ (Tp ( x, t ) − Ta ( x, t ) ) ⋅ ∆x 



(2.3)

Donde:
C pp - Calor específico del material del cilindro; kJ/(kg ⋅ K)

ρ p - Densidad del material del cilindro; kg/m3
Astc - Área de la sección transversal del cilindro; m 2

λ p - Conductividad térmica del material del cilindro; W/(m ⋅ K)
Ta - Temperatura del agua en la piscina; K

K 2 - Coeficiente variable de transferencia de calor a través de la pared del enfriador por
unidad de longitud al agua de la piscina; W/(m ⋅ K)

45

�2.1.3.

Balance de masa y energía del agua

La figura 2.1 muestra el área de la sección normal para el estudio del proceso de transferencia
de calor en la piscina por unidad de longitud.
Del balance térmico para el agua, se obtienen la ecuación (2.4).

 c pa ⋅ m a ⋅ (Ta ( x, t ) − Ta ( x + ∆x, t ) ) +


∂Ta ( x, t ) 
ρ a ⋅ c pa ⋅ Asta ⋅ ∆x ⋅
=  + K 2 ⋅ (Tp ( x, t ) − Ta ( x, t )) ⋅ ∆x −

∂t


 − K 3 ⋅ (Ta ( x, t ) − Taire ( x, t )) ⋅ ∆x − qevp ( x, t ) ⋅ ∆x 

(2.4)

Dividiendo la ecuación (2.4) por ∆x y tomando el límite cuando ∆x → 0 se obtiene la
ecuación (2.5).
dTa


+ K 2 ⋅ (Tp ( x, t ) − Ta ( x, t )) − 
∂Ta ( x, t )  −c pa ⋅ m a ⋅
dx
=
ρ a ⋅ c pa ⋅ Asta ⋅


∂t
 − K ⋅ (T ( x, t ) − T ( x, t )) − q ( x, t )

a
aire
evp
3



(2.5)

Donde:
C pa - Calor específico del agua; kJ/(kg ⋅ K)

Asta - Área de la sección transversal ocupada por el agua; m 2
m a - Flujo de agua; kg/s
Taire - Temperatura del aire; K
K 3 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del agua al medio por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)

qevp ( x, t ) - Calor transferido por evaporación por unidad de longitud; W/m
2.1.4.

Modelo de transferencia de calor en el enfriador

Para simplificar el modelo se hacen los siguientes supuestos:
1.

No existe reacción química en el mineral, es decir que el mineral solo intercambia calor
durante su transporte a través del enfriador.

46

�2.

Los gradientes de temperatura en el seno del mineral son despreciables, por lo tanto, la
temperatura es uniforme en todo el volumen del sólido. Esta suposición se sustenta en el
bajo coeficiente de llenado, el pequeño tamaño de las partículas de mineral, la acción de
los carros raspadores y la velocidad de rotación con que trabaja el enfriador [250].

3.

El mineral laterítico reducido y los gases que lo acompañan se encuentran a la misma
temperatura. No existe un flujo de gases a considerar [156].

El modelo de transferencia de calor en el enfriador se puede enunciar entonces mediante el
sistema de ecuaciones simultáneas (2.2), (2.3) y (2.5), donde se cumplen ciertas condiciones
iniciales y de frontera representadas en (2.6):
=
Tm ( x, t1 ) f=
Tm ( x1 , t ) g m (t )
m ( x)
=
Ta ( x, t2 ) f=
Ta ( x2 , t ) g a (t )
a ( x)

(2.6)

Al considerar que el flujo del sólido granulado dentro de un cilindro rotatorio se desarrolla en
estado estacionario, se simplificaría notablemente el modelo [251, 252].
Dado que el mineral se mueve a una velocidad de 0,01 a 0,017 m/s , el tiempo de retención
del mineral en el interior del enfriador es de 30 a 50 minutos [6]. Luego de cierto período de
ocurrencia del proceso de enfriamiento, la temperatura en cualquier posición x a lo largo de
la longitud del cilindro es constante respecto al tiempo. En este sentido se considera que Tm ,
TP y Ta son funciones invariables en el tiempo y quedan las ecuaciones (2.2) y (2.5) de la
forma en que se muestran las ecuaciones (2.7) y (2.8).
dTm ( x )
=
− K1 ⋅ Tm ( x ) + K1 ⋅ TP ( x )
dx

(2.7)

dTa
=
−Ta ( x ) ⋅ ( K 2 + K 3 ) + K 2 ⋅ Tp ( x ) + K 3 ⋅ Taire ( x ) − qevp ( x )
dx

(2.8)

c pm ⋅ m m ⋅
c pa ⋅ m a ⋅

Con las condiciones iniciales representadas en (2.9) que permiten el uso de métodos
numéricos clásicos de solución:
47

�Tm ( 0 ) = T1
Ta ( 0 ) = T2

(2.9)

Conocido que el espesor de la pared del cilindro (0,018 m) , es mucho menor que el diámetro
(3 m) y la longitud (30 m) del enfriador y que el proceso ocurre en equilibrio termodinámico
después de un tiempo de operación, se considera que no existe acumulación neta de energía
dentro de la pared del cilindro [93]. Entonces se propone la ecuación (2.10) para estimar la
temperatura de la pared del cilindro [109, 156, 172].
K1 ⋅ (Tm ( x ) − Tp ( x ) ) =⋅
K 2 (Tp ( x ) − Ta ( x ) )

(2.10)

A través de las ecuaciones (2.7), (2.8) y (2.10) quedó establecido el modelo matemático
teórico genérico con base fenomenológica que describe el proceso de enfriamiento del
mineral laterítico reducido y se da cumplimiento parcial al objetivo de la investigación.
2.1.5.

Modelo para calcular la temperatura del agua

En la presente investigación se hace necesario desarrollar un modelo matemático que permita
estimar el valor de la temperatura del agua para x = 0 ( Ta (0) ) en función de los principales
parámetros que caracterizan el proceso cuyo correspondiente papel se explica en el
epígrafe 3.1, tales como los flujos y calores específicos del mineral y el agua, así como de la
temperatura de entrada del mineral en x = 0 y de entrada del agua en x = 30 . Es decir:
Ta (0) = f (Tm (0), Ta (30), C pm , C pa , m m , m a )

(2.11)

Si se conocen valores suficientes de Ta (0) para valores de las variables independientes Tm (0) ,
Ta (30) , C pm , C pa , m m y m a se puede obtener un modelo de la forma (2.11).
2.2. Cálculo del área de la sección transversal del sólido
Para estimar el coeficiente de transferencia de calor K1 del mineral a la pared es necesario
calcular la cuerda y los arcos de las superficies a través de las cuales se transfiere el calor del
mineral a la pared del cilindro, delimitadas por el ángulo de llenado γ y la altura de la cama
48

�de mineral hm , según se muestra en la figura 2.2 y se determinan por medio de las ecuaciones
(2.12), (2.13), (2.14) y (2.15).
S pcm= ri ⋅ γ

(2.12)

S pncm= ri ⋅ ( 2 ⋅ π − γ )

(2.13)

A=
S pcm ⋅ dx
pcm

(2.14)

A=
S pncm ⋅ dx
pncm

(2.15)

Donde:
S pcm - Arco de la pared cubierta por el mineral; m
S pncm - Arco de la pared no cubierta por el mineral; m
Apcm - Área de la pared cubierta por el mineral; m 2

Apncm - Área de la pared no cubierta por el mineral; m 2
La ecuación (2.16) permite determinar el área del sector de una circunferencia Asect. a partir
del área de la sección transversal que ocupa el mineral en el interior del cilindro Astm y el área
del triángulo circunscrito AT .
Asect
= AT + Astm

(2.16)

Donde:
Asect . - Área del sector; m2
AT - Área del triángulo; m2

49

�Figura 2.2. Representación del ángulo de llenado γ y el área que ocupa el mineral.
Las ecuaciones (2.17) y (2.18) muestran los pasos a seguir para determinar el área del sector
de la circunferencia. Si son asumidas las coordenadas polares ( R, φ ) donde R es el radio y φ
es el ángulo, entonces se puede calcular:
ri γ

ri

0 0

0

ri

Asect. =∫ ∫ R ⋅ dφ ⋅ dR =∫ R ⋅ [φ ]0 ⋅ dR =γ ⋅ ∫ R ⋅ dR
2
Asect. =
γ⋅R
2

γ

0

ri

0

r2
=
γ i
2

(2.17)

(2.18)

Las ecuaciones (2.19), (2.20), (2.21), (2.22), (2.23) y (2.24) muestran los pasos a seguir para
determinar el área del triángulo circunscrito en el sector de la circunferencia.
a 

am 
AT 
hT ⋅ m  


AT =
2⋅  =
2⋅
 hT ⋅ 
2 =

 
 2 
2 
 2 

(2.19)

 am 
 
γ
sen   =  2 
ri
2

(2.20)

am
γ
= ri ⋅ sen  
2
2

(2.21)

h
γ
cos   = T
 2  ri

(2.22)
50

�γ
hT = ri ⋅ cos  
2
AT =

(2.23)

2
2
2
γ   = ri ⋅ sen
 γ  ⋅ r ⋅ cos  γ   =  ri

⋅
r
sen
(γ )
  i
    ⋅ sen  2 ⋅  
i
2 
2
 2   2
 2  2

Astm = γ

ri 2 ri 2
r2
− ⋅ sen ( γ ) = i ⋅ ( γ − sen ( γ ) )
2 2
2

(2.24)

(2.25)

Donde:
hT - Altura del triángulo; m
am - Cuerda del segmento ocupado por el mineral; m
Una forma satisfactoria para determinar el valor de γ cuando se conoce el valor de Astm es
resolver mediante el método de bisección [253] la ecuación (2.25) en γ , ecuación (2.26).
r2
f ( γ ) = i ⋅ ( γ − sen ( γ ) ) − Astm =0
2

(2.26)

Algoritmo:
Sean γ 0 = 0 y γ 1= 2 ⋅ π , Cota de error = 0,000001
Si f ( γ 0 ) = 0 entonces γ 0 = 0 es la solución, en caso contrario:
Si f ( γ 1 ) = 0 entonces γ 1= 2 ⋅ π es la solución, en caso contrario:
1:

Hallar γ m a través de la ecuación por la ecuación (2.27).

γm =

γ 0 + γ1
2

(2.27)

2:

Hallar f ( γ m ) , si este valor es nulo entonces γ m es la solución, en caso contrario:

3:

γ 1 = γ m
Si f ( γ 0 ) ⋅ f ( γ m ) &lt; 0 entonces 
en caso contrario
 f ( γ 1 ) = f ( γ m )

γ 0 = γ m

 f ( γ 0 ) = f ( γ m )

51

�4:

Si ( γ 0 − γ 1 ) &lt; Cota del error entonces γ m =

γ 0 + γ1
2

es la solución, en caso contrario ir al

paso 1.
El tiempo de retención de un sólido en el interior de un cilindro horizontal se determina según
la ecuación (2.28) [248].
tr =

ρ m ⋅ ϕ ⋅ π ⋅ ri 2 ⋅ Lc
m m

(2.28)

Donde:
tr - Tiempo de retención; s
Lc - Longitud del cilindro; m
2.3. Cálculo del volumen de la sección del cilindro sumergida en la piscina
Para estimar el volumen de la sección del cilindro sumergida en el agua se parte del principio
de Arquímedes y para el caso de estudio se expresa según la ecuación (2.29):
Vsa =

menf

ρa

(2.29)

Donde:
menf - Masa del enfriador; kg

Vsa - Volumen del enfriador sumergido en el agua; m3
El área de la sección transversal del cilindro sumergida en el agua se determina a través de la
ecuación (2.30), que se sustituye en la ecuación (2.31) para obtener el valor del ángulo de
sumersión θ , figura 2.3.

=
Astcsa

Asta = Vsa Lc

(2.30)

( re2 2 ) ⋅ [θ − sen (θ )]

(2.31)

52

�Donde:
Astcsa - Área de la sección transversal del cilindro sumergida en el agua; m 2

θ - Ángulo de sumersión del cilindro en el agua; rad
re - Radio exterior del cilindro; m
Para estimar el valor de la altura de sumersión del cilindro hs es necesario calcular los valores
x1 &lt; 0 y x2 &gt; 0 que son los puntos de intersección entre la recta decreciente y= m ⋅ x y la
circunferencia x 2 + y 2 =
re2 , para lo cual se asume que m = tan ( (θ − π ) 2 ) . Luego se obtiene
que hs = m ⋅ x2 + re , ver figura 2.3.

Figura 2.3. Representación del ángulo θ y la altura de sumersión del cilindro en el agua hs .
Para establecer las condiciones de flotación del cilindro en el agua contenida en la piscina se
parte de las ecuaciones (2.32), (2.33) y (2.34).
V=
Vasc + Vsa
acc

(2.32)

Vacc = Lc ⋅ a p ⋅ hacc

(2.33)

Vasc = Lc ⋅ a p ⋅ hasc

(2.34)

53

�Donde:
Vacc - Volumen que ocupa el agua en la piscina con el cilindro; m3
Vasc - Volumen que ocupa el agua en la piscina sin el cilindro; m3
hacc - Altura del agua en la piscina con el cilindro sumergido; m
hasc - Altura del agua en la piscina sin el cilindro sumergido; m
a p - Ancho de la piscina; m

Sustituyendo las ecuaciones (2.33) y (2.34) en la ecuación (2.32), se despeja hcc y se obtiene
la ecuación (2.35) que permite determinar la altura del agua en la piscina con el cilindro
sumergido en ella.

hacc = ( Lc ⋅ a p ⋅ hasc + Vsa ) ( Lc ⋅ a p ) (2.35)
Nótese que si se denomina hap a la altura de los apoyos en el fondo de la piscina, cuando
hacc &gt; hsa + hap el cilindro flota, ver figura 2.3.

El nivel necesario del agua en la piscina sin el cilindro hasc , para que este flote cuando se
llene con el mineral es: hasc &gt; ( ( hs + hap ) ⋅ Lc ⋅ a p − Vsa ) ( Lc ⋅ a p )
Las ecuaciones (2.36), (2.37), (2.38), (2.39) y (2.40) permiten calcular las superficies a través
de las cuales se transfiere el calor de la pared del cilindro al agua, delimitadas por el ángulo de
sumersión θ , según se muestra en la figura 2.3.
S psa= re ⋅ θ

(2.36)

S pnsa= re ⋅ ( 2 ⋅ π − θ )

(2.37)

A=
S psa ⋅ dx
psa

(2.38)

A=
S pnsa ⋅ dx
pnsa

(2.39)

aa = 2 ⋅ re ⋅ sen (θ 2 )

(2.40)
54

�Donde:
S psa - Arco de la pared sumergida en el agua; m
S pnsa - Arco de la pared no sumergida en el agua; m
Apsa - Área de la pared sumergida en el agua; m 2
Apnsa - Área de la pared no sumergida en el agua; m 2

aa - Cuerda del segmento sumergido en el agua; m
2.4. Caracterización de los coeficientes del modelo
Para resolver el modelo matemático que describe el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a través de las ecuaciones (2.7), (2.8) y (2.10) es necesario establecer las
ecuaciones de enlace que permiten determinar los coeficientes que caracterizan los procesos
de transferencia de calor del sólido a la pared K1 , de la pared al agua de la piscina K 2 , del
agua al aire K 3 y el calor transferido por evaporación del agua qevp ( x, t ) .
2.4.1.

Caracterización de los coeficientes de transferencia del mineral a la pared

El coeficiente superficial de transferencia de calor del sólido a la pared del cilindro por unidad
de longitud es variable respecto a x y se propone expresarlo mediante la ecuación (2.41) que
tiene en cuenta los coeficientes de transferencia de calor y el área, tanto de la pared cubierta
por el mineral, como la no cubierta por este.
K1 ( x=
) α pcm ( x) ⋅ S pcm + α pncm ( x) ⋅ S pncm

(2.41)

Donde:

α pcm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

α pdm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared no cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

55

�El calor a la pared cubierta por el mineral se transmite por conducción y radiación y el
coeficiente de transferencia de calor puede definirse por la ecuación (2.42), donde los
términos de la derecha caracterizan la conducción [166] y la radiación [22] de calor entre la
cama de mineral y la pared del cilindro.


4
4


−
(
)
(
)
T
x
T
x
εm ⋅ε p
(
)
2 ⋅ λm (Tm ( x))
m
p


=
+ σ⋅
⋅
α pcm ( x)
1
1
−
(
)
(
)
T
x
T
x
λm (Tm ( x)) ⋅ γ 
(m
) 
p
3⋅
 ε + ε −1
2 ⋅ ρ m ⋅ C pm ⋅ n 
m
p


(2.42)

Donde:

λm (Tm ( x)) - Conductividad térmica variable del mineral; W/(m ⋅ K)
ε m - Emisividad del mineral; adimensional
El calor del sólido a la pared no cubierta, se transmite por convección y radiación, donde el
coeficiente de transferencia de calor se define por la ecuación (2.43) [22].


Tm 4 ( x) − Tp4 ( x) ) 
(

α pdm ( x) = α gp +  σ ⋅ ε m ⋅ ε p ⋅


−
T
x
T
x
(
)
(
)
(
)
m
p



(2.43)

Donde:

α gp - Coeficiente de transferencia de calor del gas a la pared del cilindro; W/(m 2 ⋅ K)
En el epígrafe 1.5.2 a través de la ecuación (1.20) se calcula el coeficiente de transferencia de
calor del gas a la pared del cilindro α gp , que depende del flujo de gases por el interior del
cilindro. Se considera que durante el enfriamiento, el cilindro está caracterizado por el flujo
de calor uniforme a través de la superficie laminar y completamente desarrollado y se emplea
la ecuación (2.44) para determinar el coeficiente α gp . En este caso el número de Nusselt es
una constante, independiente del número de Reynolds, de Prandtl y la posición axial [22].

α gp =

4,36 ⋅ λg
De

(2.44)
56

�2.4.2.

Caracterización de los coeficientes de transferencia de la pared al agua

Para la determinación del coeficiente de transferencia de calor K 2 , se proponen las
ecuaciones (2.45) y (2.46) que tiene en cuenta los modos de transferencia de calor por
convección y ebullición. La ecuación (2.45) se utiliza cuando la temperatura de la pared del
cilindro es inferior a los 378 K y cuando es igual o superior a los 378 K se utiliza la ecuación
(2.46).
K 2 ( x=
) α psa ( x) ⋅ S psa + α pnsa ( x) ⋅ S pnsa

(2.45)

K 2 (=
x) α ebull ( x) ⋅ S psa + α ebull ( x) ⋅ S pnsa

(2.46)

Donde:

α psa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared sumergida al agua;
W/(m 2 ⋅ K)

α pnsa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared no sumergida a la película
de agua; W/(m 2 ⋅ K)

α ebull ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor por ebullición del agua; W/(m 2 ⋅ K)
A partir de la correlación empírica para el número de Nusselt [254], se obtienen los
coeficientes de transferencia de calor por convección, ecuaciones (2.47) y (2.48).



1



−1
α psa ( x) = λaa ⋅  C ⋅ ( Rera ) ⋅ Pra3  ⋅ S psa
m







1



−1
α pnsa ( x) = λap ⋅  C ⋅ ( Rerp ) ⋅ Prp3  ⋅ S pnsa



m

(2.47)



(2.48)

Donde:
Rera - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua en la piscina; adimensional
Rerp - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua sobre la pared; adimensional

57

�λaa - Conductividad térmica del agua a la temperatura de la piscina; W/(m ⋅ K)
λap - Conductividad térmica del agua a la temperatura de la pared no sumergida; W/(m ⋅ K)
Todas las propiedades se evalúan a la temperatura de la película.
Las constantes C y m correspondientes a las ecuaciones (2.47) y (2.48) se buscan en la
tabla 2.1 en correspondencia con los valores del número de Reynolds calculado a través de las
expresiones (2.49) y (2.50).
Tabla 2.1: Constantes C y m para flujos por el exterior de cilindros
ReD

C

m

0,4 - 4

0,989

0,33

4-40

0,911

0,385

40 - 4000

0,683

0,466

4000 - 40 000

0,193

0,618

40 000 – 400 000

0,027

0,805

Fuente: Incropera et al. (2007).
Como el enfriador rota a baja velocidad se considera que transmite movimiento al agua que
está en contacto con su superficie y arrastra consigo una película de agua que cubre la
superficie no sumergida del cilindro, además se asume que el agua en contacto con la
superficie tiene una velocidad igual a la de rotación del enfriador, lo cual está en
correspondencia con la convección en flujo de Couette [22, 191, 199], donde el fluido se
mueve en una sola dirección en flujo paralelo e involucra planos estacionarios y en
movimiento. Tales consideraciones permiten expresar el número de Reynolds en función de la
velocidad de rotación del enfriador a través de las ecuaciones (2.49) y (2.50).
ReDa = π ⋅ n ⋅ ρ aa ⋅ re2 ⋅ (15 ⋅ µaa )

−1

ReDp = π ⋅ n ⋅ ρ ap ⋅ re2 ⋅ (15 ⋅ µap )

−1

(2.49)
(2.50)
58

�Donde:

ρ aa - Densidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/m3
ρ ap - Densidad del agua a la temperatura en la pared no sumergida; kg/m3

µaa - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/(s ⋅ m)
µap - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la pared no sumergida;
kg/(s ⋅ m)

Para calcular el coeficiente de transferencia de calor por ebullición α ebull (ecuación (2.51)), se
considera que esta ocurre en la zona de ebullición nucleada, debido a la diferencia entre la
temperatura de la pared y la temperatura de saturación del agua a la presión de trabajo. Para
valores de la temperatura de la pared superiores a los 378,15 K y menores que 403,15 K
(5 ≤ ∆Te ≤ 30) [22].
1

α ebull

 g ⋅ ( ρ a − ρva )  2  C pa ⋅ (Tp − Tsat ) 
−1
= µa ⋅ h fg ⋅ 
⋅ (Tp − Tsat )
 ⋅ 
n 

σs

  Cs , f ⋅ h fg ⋅ Pra 
3

(2.51)

Donde:
h fg - Calor latente de vaporización; J/kg

Tsat - Temperatura de saturación del agua a 101,325 kPa ; 273,15 K

ρva - Densidad del vapor de agua; kg/m3
σ s - Tensión superficial; N/m
Cs , f y n - Constantes adimensionales que están preestablecidas de acuerdo con la

combinación (superficie-fluido) existente, los posibles valores a tomar por estas se
seleccionan en la tabla 2.2.

59

�Tabla 2.2: Valores de Cs , f y n para varias combinaciones Superficie-Fluido.
Agua-Acero inoxidable

Cs , f

n

Grabado químicamente

0,0130

1,0

Pulido mecánicamente

0,0130

1,0

Molido y pulido

0,0060

1,0

Fuente: Incropera et al. (2007).
2.4.3.

Caracterización del término y del parámetro de transferencia del agua al aire

La transferencia de calor del agua al aire ocurre por convección y evaporación. Donde la
energía exigida para la evaporación proviene de la energía interior del líquido que entonces
trae consigo reducciones en la temperatura del mismo. El flujo de calor transmitido por
evaporación del agua al aire se determina a través de la ecuación (2.52).

′′ . p ⋅ Aap + qevp
′′ . pnsa ⋅ S pnsa
qevp. ( x ) = qevp

(2.52)

Las ecuaciones (2.53) y (2.54) permiten determinar las pérdidas de calor por evaporación
′′ . p y desde la película de agua qevp
′′ . pnsa. que cubre
desde la superficie del agua en la piscina qevp
la pared no sumergida en el agua hacia el aire [22].
′′=
qevp
n′′A.a ⋅ h fg .a
.a

(2.53)

′′=
qevp
n′′A. p ⋅ h fg . p
.p

(2.54)

Donde:
′′ .a - Flujo de calor por evaporación del agua en la piscina; W/m 2
qevp
′′ . p - Flujo de calor por evaporación del agua en la pared no sumergida; W/m 2
qevp

n′′A.a - Flujo de masa por evaporación del agua en la piscina; kg/(s ⋅ m 2 )
n′′A. p - Flujo de masa por evaporación del agua en la pared no sumergida; kg/(s ⋅ m 2 )

60

�h fg .a - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la piscina; J/kg
h fg . p - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la pared no sumergida; J/kg

Los flujos de masa de agua en la piscina n′′A. p y en la pared n′′A. pnsa se determinan según las
ecuaciones (2.55) y (2.56) [22].
=
n′′A.a hm ( ρ A, sat .a − ρ A,aire )

(2.55)

=
n′′A. p hm ( ρ A, sat . p − ρ A,aire )

(2.56)

Donde:
hm.a - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la piscina; m/s
hm. p - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la pared no sumergida; m/s

ρ A, sat .a - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del agua; kg/m3
ρ A, sat . p - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura en la pared no sumergida;
kg/m3

ρ A,aire - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del aire; kg/m3
El coeficiente de transferencia de masa se determina a través de la ecuación (2.57).
1
hm =Sh ⋅ DAB ⋅ L−aire

(2.57)

Donde:
Laire. - Longitud de la superficie de agua en contacto con el aire; m
El número de Sherwood es igual al gradiente de concentración adimensional de la superficie,
proporciona una medida de la transferencia de masa por convección de la superficie y se
determina a través de la ecuación (2.58), válida para 0, 6 &lt; SC &lt; 3000 [22].
4

1

Sh
= 0, 0296 ⋅ ReL5 ⋅ SC3

(2.58)

61

�Donde:
ReL - Número de Reynolds; adimensional

La longitud de la superficie de agua en contacto con el aire Laire (ecuación (2.59) ), se refiere
al ancho de la piscina a p menos la cuerda del segmento sumergido en el agua aa , más el arco
de la superficie del cilindro no sumergido en el agua S pnsa (figura 2.3), que también está
cubierto por una película de agua e intercambia calor con el cilindro y con el medio, es la
zona de mayor evaporación donde el agua alcanza su mayor temperatura.
Laire
= Lap + S pnsa

(2.59)

La longitud de la superficie del agua en la piscina Lap en contacto con el aire, se estima a
través de la ecuación (2.60).
Lap= a p − aa

(2.60)

Donde:
Lap - Longitud del ancho de la piscina en contacto con el aire; m

El número de Reynolds para el aire se determina a través de la ecuación (2.61).
−1
ReL = uaire ⋅ Laire ⋅ν aire

(2.61)

Donde:
uaire - Velocidad del aire; m/s

ν aire - Coeficiente cinemático de viscosidad del aire; m/s 2
Para determinar el número de Schmidt se emplea la ecuación (2.62).
−1
SC ν aire ⋅ DAB
=

(2.62)

El coeficiente de transferencia de calor por convección del agua al aire α aire , se obtiene según
la ecuación (2.63).
62

�1
α aire =λaire ⋅ ( 0, 43 ⋅ ReL0,58 ⋅ Pr 0.4 ) ⋅ L−aire

(2.63)

Entonces el coeficiente de transferencia de calor a través del agua por unidad de longitud al
medio se determina por la ecuación (2.64).
=
K 3 α aire ⋅ Laire
2.4.4.

(2.64)

Modelo generalizado de la transferencia de calor en el enfriador

A partir de un análisis crítico del modelo descrito en el epígrafe 2.1.4 y de las ecuaciones
propuestas para determinar los coeficiente K1 , K 2 , K 3 y el calor de evaporación qevp. , se
observa que en el sistema de ecuaciones (2.7), (2.8) y (2.10) no se integra de manera explícita
la relación que existe entre los parámetros esenciales del proceso C pa , C pm , m m , m a , Tm (0)
y Ta (30) mencionados en el epígrafe 2.1.5 y cuyos correspondientes cometidos se explican en
el epígrafe 3.1.
Las ecuaciones diferenciales (2.7) y (2.8) expresan respectivamente las relaciones numéricas
entre los términos de cada ecuación. Sin perder la esencia de estos modelos y con el objetivo
de ganar mayor ajuste explícito del modelo a los parámetros de operación del sistema, las
ecuaciones (2.7) y (2.8) pueden sustituirse respectivamente por las expresiones (2.65) y (2.66)
que junto con la ecuación (2.10) y las condiciones (2.9) describirán en lo que sigue el modelo
generalizado que en la presente investigación describa las relaciones entre Tm , TP y Ta .
c pm ⋅ m m ⋅ f m (ε ) ⋅
c pa ⋅ m a ⋅ f a (ε ) ⋅

dTm ( x )
= − K1 ⋅ Tm ( x ) + K1 ⋅ TP ( x ) 
dx

dTa
 −Ta ( x ) ⋅ ( K 2 + K 3 ) + K 2 ⋅ Tp ( x ) + K 3 ⋅ Taire ( x ) − qevp ( x ) 
=
dx 

(2.65)

(2.66)

Donde ε es un factor adimensional descrito por la expresión (2.67).

ε=

m m ⋅ C pm ⋅ Tm (0)
m a ⋅ C pa ⋅ Ta (30)

(2.67)

63

�Las funciones f m (ε ) y f a (ε ) pueden ser entendidas como parámetros del sistema de
ecuaciones o funciones de operación [138, 140, 141] y tal como se verá en el epígrafe 3.3 se
ajustan a partir de los valores experimentales disponibles.
Conclusiones del capítulo
•

El modelo dinámico del proceso de enfriamiento del mineral laterítco reducido quedó
conformado por las expresiones (2.1), (2.3) y (2.4) y las condiciones iniciales y de
frontera (2.6).

•

El modelo estacionario del proceso de enfriamiento del mineral laterítco reducido quedó
conformado por las expresiones (2.7), (2.8), (2.10) y las condiciones (2.9).

•

El modelo generalizado del proceso de enfriamiento que describe las relaciones entre Tm ,
TP y Ta , quedó conformado por las expresiones (2.65), (2.66) y (2.10), las condiciones
(2.9) y las funciones de operación f m (ε ) y f a (ε ) .

•

Se establecen las ecuaciones de enlace (2.41), (2.45), (2.46), (2.52) y (2.64) para estimar
los coeficientes variables de transferencia de calor por unidad de longitud K1 , K 2 , qevp y
K 3 , que caracterizan el modelo dinámico, estacionario y generalizado del proceso de
enfriamiento.

64

�CAPÍTULO 3. IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO MATEMÁTICO PARA EL
PROCESO DE ENFRIAMIENTO DEL MINERAL LATERÍTICO REDUCIDO
Introducción
A partir de las teorías, las ecuaciones, los procedimientos y los modelos descritos en los
capítulos 1 y 2, que permiten la estimación de los coeficientes y las áreas de transferencia de
calor por unidad de longitud (mineral – pared; pared – agua y agua – aire), corresponde
comprobar que realmente las respuestas del modelo teórico propuesto en el capítulo 2 se
aproximan lo suficiente al comportamiento del proceso real de trabajo para igual régimen de
operación. Conocidas las ecuaciones involucradas en la evolución de las variables que
caracterizan el proceso de enfriamiento, se implementan las mismas en una aplicación
informática. Por lo que se proponen como objetivos del presente capítulo:
•

Validar el modelo matemático teórico a partir de la información experimental para un
caso de estudio representativo del proceso de enfriamiento del mineral.

•

Implementar una aplicación informática para la validación del modelo, la simulación del
proceso y el cálculo de los parámetros racionales de operación.

•

Realizar la simulación de la distribución de la temperatura del mineral, de la pared del
cilindro y del agua en la piscina con respeto a la longitud del cilindro para diferentes
regímenes de operación.

•

Obtener los parámetros de explotación para diferentes regímenes de operación.

•

Valorar los beneficios económicos y el impacto socioambiental, asociados a la
investigación.

65

�3.1. Información experimental para el ajuste y validación del modelo
Para la realización de los experimentos se utiliza la instalación industrial de la Unidad Básica
de Producción Planta de Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” descrita en el epígrafe 1.1, que cuenta con 12 enfriadores de mineral situados
horizontalmente uno al lado del otro, en grupos de cuatro por lozas. Todos construidos en la
empresa Mecánica del Níquel “Comandante Gustavo Machin Hoed de Beche” con igual
tecnología de fabricación.
3.1.1.

Selección de las variables que influyen en el proceso de enfriamiento

Para la selección de las variables a manipular durante los experimentos se tuvieron en cuenta
las características del proceso tecnológico que se desarrolla en el objeto de investigación y el
control que se ejerce sobre él.
3.1.1.1. Flujo de mineral
Los hornos de reducción deben trabajar a una capacidad nominal de 21 t/h , por tanto cuando
los enfriadores operan con valores inferiores a las 37 t/h es a causa de mantenimientos o
averías. Por lo general la variación del flujo de mineral se debe a operaciones de arrancadas o
paradas del horno.
El flujo de mineral se identifica como una variable independiente que se puede manipular y
evaluar su efecto en la temperatura del mineral a la salida del enfriador.
3.1.1.2. Flujo de agua que entra a la piscina
Esta variable es manipulada con el objetivo de garantizar la flotación del cilindro y una
temperatura no menor de 70 ºC en el agua a la salida de la piscina [2].
El flujo de agua que entra a la piscina se identifica como una variable independiente que se
puede manipular y evaluar su efecto en la temperatura del mineral a la salida del enfriador.

66

�3.1.1.3. Temperatura del mineral a la entrada
Esta variable depende del perfil térmico de operación de los hornos que se mantiene en un
valor fijo y se determina en el hogar 15 (a la salida del horno de reducción), no obstante
experimenta ciertas variaciones debido a las perturbaciones propias del proceso industrial y
aunque es una variable independiente no será considerada como una variable a manipular.
Para la validación del modelo es necesario estimar la temperatura del mineral a la entrada del
enfriador, para lo cual se realiza un balance de masa y energía que tiene en cuenta el flujo y la
temperatura del mineral a la descarga de cada horno.
Para estimar el flujo de mineral laterítico reducido se afecta el flujo de mineral que entra al
horno por un coeficiente de corrección que considera las pérdidas durante la calcinación, la
reducción del mineral (reciclo: 3 % ; humedad: 4,5 % ; petróleo: 2,5 %; derrames: 1 %) y la
precisión de las balanzas, el cual toma un valor aproximado, igual a 0,88.
3.1.1.4. Temperatura del mineral a la salida del enfriador
Aunque la temperatura del mineral a la descarga del enfriador es la variable de salida, se debe
destacar que en ella inciden un grupo de parámetros que no se registran en el proceso
productivo, como son: la cantidad de agua que se evapora; la temperatura y humedad del
medio ambiente y la velocidad del aire. Todas esas variables mencionadas son recogidas en el
modelo fenomenológico propuesto [129, 131, 154].
La temperatura del mineral a la descarga del enfriador se identifica como variable
dependiente, debido a que caracteriza la eficiencia del proceso de enfriamiento.
3.1.1.5. Temperatura del agua a la entrada de la piscina
Esta variable depende de las condiciones climatológicas de la región, ya que el agua se
suministra a la piscina a temperatura ambiente, por lo que es considerada una variable
independiente y no será considerada a manipular.

67

�3.1.1.6. Velocidad de rotación del cilindro
Para esta variable se escoge un solo nivel (0,97 rad/s) a causa de la condición de trabajo
continuo de los enfriadores y la dirección de la Unidad Básica de Producción Planta Hornos
de Reducción no permite que se manipule, ya que un cambio en el régimen de operación
puede traer consecuencias negativas en cuanto a la calidad y eficacia del proceso de
enfriamiento.
3.1.2.

Análisis de las perturbaciones

A los efectos de la presente investigación se consideran perturbaciones las siguientes
variables: la presión de trabajo en el interior del enfriador, la temperatura ambiente y la
humedad relativa.
Para el monitoreo de las variables meteorológicas se empleó el equipo Davis EZ-Mount
Groweather propiedad de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”, el cual cuenta con
un sistema de adquisición de datos, conformado por un conjunto básico de sensores que
garantizan la medición, el registro y el almacenamiento de las variables en una computadora
cada una hora. Las variables meteorológicas que se emplearon en esta investigación son: la
temperatura de bulbo seco, la humedad relativa, la dirección y velocidad del aire, las cuales
por tener un comportamiento aleatorio no pueden ser prefijadas para la experimentación, no
obstante, sus valores reales fueron considerados en el momento en que se realizó la
simulación del proceso con ayuda de la aplicación informática creada.
Según el estudio realizado por la División América de la empresa especializada en auditorías
ambientales CESIGMA S.A. [255] (CESIGMA S.A., 2004), en la región de Moa donde se
encuentra la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” presenta un clima tropical, con una
temperatura media anual de 300,15 K , que en verano fluctúa entre 303,15 y 305,15 K con
máximas que oscilan entre 307,15 y 309,15 K y en invierno varía entre 287,15 y 299,15 K
con mínimas alrededor de los 285,15 K . La humedad relativa media anual para las 7:30 horas
68

�es de 85 a 90 % y para las 13:00 horas está entre 70 y 75 % . El régimen eólico refleja la
ocurrencia mayoritaria de los vientos alisios reforzados por las brisas marinas y
contrarrestados por el terral. Los vientos soplan sobre la zona oriental procedentes del NE en
los meses de octubre-enero; del ENE, durante febrero-mayo; y del este, en junio-septiembre.
La velocidad promedio de la brisa es en general de 1,4 a 4,1 m/s .
A partir del análisis realizado se definen como variables de entrada:
•

Flujo másico de mineral a la entrada del enfriador

•

Flujo de agua de enfriamiento

Como variable de salida o dependiente:
•

Temperatura del mineral a la salida del enfriador

3.1.3. Diseño del proceso de medición
Aunque para realizar una investigación científica se pueden utilizar diversos tipos de diseños
de experimentos [256-260], existen dos procedimientos fundamentales de recolección del
material estadístico inicial, para la obtención y validación posterior del modelo matemático.
Para el desarrollo de esta investigación se propone la conjugación del experimento activo y
pasivo [261].
3.1.3.1. Experimento activo
En consideración de los recursos disponibles y la necesidad de demostrar la validez del
modelo teórico propuesto en el capítulo 2, se realizó el experimento activo, el cual consistió
en un diseño factorial completo, basado en las posibles combinaciones entre las variables de
estudio y los niveles escogidos. Se estudiaron dos factores: flujo de mineral con dos niveles y
flujo de agua con tres niveles, para cada experimento se hicieron cinco réplicas de forma
aleatoria, para un total de 30 pruebas (21 ⋅ 31 ⋅ 5 =
30) [262], según la matriz de experimentos
que se muestra en la tabla 3.1, además de las variables mencionadas se registraron los valores
de la temperatura de la pared en la superficie del cilindro y del agua de enfriamiento, a ambos
69

�lados y en toda la longitud del enfriador. Para la validación del modelo se encontraron los
valores promedios de la temperatura del agua y de la pared en ambos lados, luego se
determinó el promedio de las cinco réplicas a la temperatura del mineral, de la pared y del
agua, utilizados para la validación del modelo.
Tabla 3.1 Matriz de experimento

Número

Cinco muestras y el valor promedio
Tm 2
Tm 3
Tm 4
Tm 5

m m

m a

Tm1

(t/h)

(K)

(K)

(K)

(K)

(K)

Tm111

Tm 211

Tm 311

Tm 411

Tm 511

(K)
Tmp11

Tmp

1

m 1

(m3 /h)
m a1

2

m 1

m a 2

Tm112

Tm 212

Tm 312

Tm 412

Tm 512

Tmp12

3

m 1

m a 3

Tm113

Tm 213

Tm 313

Tm 413

Tm 513

Tmp13

4

m 2

m a1

Tm121

Tm 221

Tm 321

Tm 421

Tm 521

Tmp 21

5

m 2

m a 2

Tm122

Tm 222

Tm 322

Tm 422

Tm 522

Tmp 22

Tm123 Tm 223
Tm 323
m 2
m a 3
Tm 423
Total de observaciones experimentales realizadas = 30

Tm 523

Tmp 23

6

La metodología utilizada durante la realización de los experimentos es la siguiente:
1.

Se calibraron los instrumentos que se describen en el anexo 2, utilizados para medir los
valores de las variables que intervienen en el proceso.

2.

Se comprobó la conexión de los instrumentos empleados al sistema de adquisición de
datos de la empresa (CITECT) para el registro y monitoreo de las variables.

3. Se procedió a fijar un flujo de mineral constante, según el diseño de experimentos sin
dejar de tener en cuenta el perfil térmico del horno. Se esperó y observó durante 35 a 40
minutos (tiempo de retención del mineral en el horno [6]), se registró la hora y la fecha
del momento en que el sistema se estabilizaba para las nuevas condiciones.
4.

Se procedió a establecer el flujo de agua, se registró la hora y la fecha, se esperó
mientras se observaba en el sistema de adquisición de datos de la empresa (CITECT)
hasta que la temperatura del mineral a la descarga se mantuviera estable.

70

�5.

Se procedió a realizar mediciones de la temperatura de la pared exterior del cilindro en
ambos lados (este y oeste) de la instalación.

3.1.3.2. Experimento pasivo
Debido al régimen de producción ininterrumpido en que se encuentra el objeto de estudio es
necesario aplicar un experimento pasivo, donde se observa el diapasón de variación de las
variables controladas e identifican la interrelación entre las variables independientes y sus
efectos en la variable dependiente ya que surge el peligro de ruptura del régimen tecnológico
y de obtención de una producción defectuosa. De manera que el experimento pasivo es
necesario planificarlo y organizarlo correctamente.
3.1.4.

Instalación experimental

Para realizar los experimentos se seleccionó el enfriador de la Línea 5, Loza 2, del cual se
visualizan, grafican y controlan aquellos parámetros de interés para el proceso metalúrgico,
además cuenta con un sistema de control de nivel que mantiene el cilindro en posición
alineada con el transportador helicoidal rotatorio y así se evitan averías en esa línea. Además
es el único donde se registra y controla la variable flujo de agua.
En la figura 1 del anexo 2 se muestra una imagen de las principales variables registradas a
través del sistema de adquisición de datos (CITECT) en la Línea 5 (flujo de mineral,
temperatura en el hogar 15, temperatura del mineral a la salida, flujo de agua, temperatura del
agua en la piscina y corriente consumida por los motores eléctricos), que se grafican y
monitorean a través de las dos ventanas que se muestra en la figura 2 del anexo 2. Se debe
destacar que la ventana inferior fue creada para el desarrollo de esta investigación y a través
de ella se monitorea la temperatura del agua en la piscina en seis puntos adicionales, tres en el
lado este y tres en el lado oeste (figura 3 del anexo 2).

71

�El sistema de control se realiza a través de la medición de cada uno de estos parámetros por el
equipo correspondiente, luego se envía la señal a la computadora donde se registra la
información y se muestra la interrelación entre los parámetros antes mencionados.
3.1.5.

Análisis estadístico de las variables del proceso de enfriamiento

A través del sistema de adquisición de datos de la empresa (CITECT), se obtuvo el
comportamiento de seis meses para algunas variables que serán consideradas en la validación
del modelo propuesto en el capítulo 2. El análisis estadístico descriptivo de dichas variables
proporcionó información acerca de la tendencia central y dispersión de las variables que
caracterizan el proceso, tabla 3.2. A partir del diseño del proceso de medición expuesto en el
epígrafe 3.1.3 y con ayuda de la instalación experimental que se describe en el epígrafe 3.1.4
se realizarán los experimentos para la validación del modelo.
Tabla 3.2: Análisis estadístico descriptivo de una data de seis meses.

Media
Error típico
Mediana
Moda
Desviación estándar
Varianza de la muestra
Curtosis
Coeficiente de asimetría
Rango
Mínimo
Máximo
Cuenta
Nivel de confianza (95 %)

Flujo
mineral
agua
(t/h)
(m3/h)
33,21
18,12
0,02
0,05
33,80
16,09
33,60
8,37
3,37
11,00
11,39
120,95
18,74
16,50
-4,03
3,24
27,20
92,76
10,60
7,24
37,80
100,00
47616,00 47616,00
0,03
0,10

Temperatura (K)
entra
sale
agua
mineral
mineral
1036,15
353,80
483,84
0,15
0,03
0,22
1037,27
355,44
478,34
1044,12
357,64
471,83
32,72
6,22
47,82
1070,33
38,66
2286,96
110,95
2,18
2,99
-7,36
-1,11
1,06
845,53
48,47
353,60
392,23
318,63
362,71
1237,77
367,09
716,31
47616,00 47616,00 47616,00
0,29
0,06
0,43

72

�La tabla 3.2 muestra que el flujo de mineral máximo que entró a los hornos, en el período
analizado, correspondió a 37,8 t/h , conociendo que cada horno puede operar a una capacidad
máxima de 22 t/h , para una productividad por enfriador cercana a las 44 t/h , donde se
justifica que los hornos deben trabajar siempre a su capacidad nominal.
El valor medio de la temperatura del mineral a la descarga del enfriador es de 483,84 K y la
moda de 471,83 K , comportamiento que describe el régimen de operación real del proceso.
Al igual que para el flujo de mineral los valores mínimos corresponden a situaciones de
arrancadas, paradas y averías del proceso en los hornos o en los enfriadores, tabla 3.2.
3.2. Modelo para estimar la temperatura del agua en x = 0
Para la solución del modelo matemático es necesario conocer las condiciones iniciales y de
frontera, definidas en x = 0 , para el caso de estudio el proceso de transferencia de calor
ocurre a contraflujo y es por ello que se conoce la temperatura del agua a la salida del
enfriador ( =
x L=
30 m ). Con el objetivo de obtener la temperatura del agua en x = 0 para
c
cualquier régimen de operación de la instalación se realizó un ajuste de mínimo cuadrado a
partir de los datos experimentales obtenidos donde se incluye el factor adimensional ε
descrito por la expresión (2.67).
El modelo obtenido para la estimación de la temperatura del agua en x = 0 se muestra en la
ecuación (3.1) con un coeficiente de correlación de 0,99. En el anexo 3 se muestra el análisis
estadístico y las pruebas para los coeficientes del modelo.
Ta ( x =0)= ε ⋅ (15,997407 + 0, 011042286 ⋅ ε )

−1

(3.1)

Donde:
Ta ( x =0) - Temperatura del agua en x = 0; ºC

73

�3.3. Modelo para ajustar las ecuaciones diferenciales.
En el epígrafe 2.4 quedó establecido el modelo físico-matemático que describe el
comportamiento de las temperaturas del mineral, la pared y el agua en el objeto de estudio
mediante las ecuaciones (2.65), (2.66) y (2.10) así como las condiciones (2.9). En la ecuación
(2.65) aparece la función f m (ε ) y en la ecuación (2.66) la función f a (ε ) . La determinación
de estas funciones puede realizarse a partir de los datos experimentales obtenidos y mediante
el método de ajuste mínimo cuadrado.
El procedimiento empleado es el siguiente:
1. Se tienen 105 combinaciones de los valores de las variables independientes: m m , m a ,
Tm (0) y Ta (30) que constituyen vectores ( m m , m a , Tm (0) , Ta (30) ). Para cada uno de
estos vectores se midieron cinco réplicas de los valores de Tm (30) y TP (30) ; y se
calcularon los valores promedio de estas réplicas: Tm1 (30) y TP1 (30) . También se calculó
para cada vector el valor Ta1 (0) mediante la expresión (3.1). Los valores de C pa se
determinan a partir de las temperaturas Ta (30) y los valores C pm a partir de las
temperaturas Tm (0) .
2. El sistema de ecuaciones del modelo físico-matemático descrito en el epígrafe 2.4.4 se
resuelve para cada vector ( m m ,

m a , Tm (0) , Ta (30) ) tomando diferentes valores

numéricos positivos de f m y f a . Para cada vector se escogen los valores de f m y f a
donde los resultados del cálculo de Tm 2 (30) y TP 2 (30) y Ta 2 (0) sean más cercanos a sus
correspondientes valores Tm1 (30) , TP1 (30) y Ta1 (0) .
3. Para cada uno de los 105 vectores de valores ( C pa , C pm , m m , m a , Tm (0) , Ta (30) ) se
genera el valor ε mediante la expresión (2.67) y se obtienen los dos conjuntos de 105
pares de valores ( ε , f m ) y ( ε , f a ).
74

�4. Mediante el Método de los Mínimos Cuadrados, a partir del conjunto de pares ( ε , f m ) se
obtiene la función f m = f m (ε ) y a partir del conjunto de pares ( ε , f a ) se obtiene la
función f a = f a (ε ) .
De los datos experimentales se obtiene la función f m (ε ) descrita por la expresión (3.2), la
cual se sustituye en la ecuación diferencial (2.65) para la temperatura del mineral.
f m (ε )= ε ⋅ ( −425, 63786 + 1,371593 ⋅ ε − 0, 000016018 ⋅ ε 2 )

−1

(3.2)

Análogamente, a partir de los datos experimentales se obtiene la función f a (ε ) descrita por la
expresión (3.3) la cual se sustituye en la ecuación diferencial (2.66) para la temperatura del
agua.
−0, 0751245 + 0, 00101265 ⋅ ε
f a (ε ) =

(3.3)

3.4. Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática
Con la finalidad de manejar de forma práctica y obtener en un tiempo razonable los resultados
de las ecuaciones planteadas, a partir de las propiedades de los materiales y las sustancias
(mineral, acero, agua, aire) involucradas en el proceso para un amplio rango de temperaturas,
integrados en un modelo de parámetros distribuidos que describe el comportamiento de la
temperatura del mineral laterítico reducido, de la pared del cilindro y del agua de
enfriamiento, resuelto como un sistema de ecuaciones a través del Método de Runge Kutta 4to
Orden [253], fue creada la aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción
ECECG” que permite la validación y la simulación de los principales parámetros que
caracterizan el objeto de estudio. La misma consta de cinco ventanas, ellas son: “Relación
Radio-Área-Ángulo”; “Relación Flujo-Volumen-Velocidades”; “Piscina y Superficie del
Tanque”; “Transferencia de Calor y Parámetros Racionales de Operación”. Las operaciones
que se pueden realizar en cada ventana se exponen en el anexo 4.

75

�Cabe destacar que para aplicar el Método de Runge – Kutta se determinó el paso de trabajo de
este método, de modo que el error quedara acotado por el valor 0,1 K . Asimismo durante la
programación se tuvo en cuenta el chequeo de la estabilidad del sistema de ecuaciones y del
método de solución, cosa que hasta la actualidad no ha sido detectada.
3.5. Validación del modelo matemático para el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a escala industrial
Para validar el modelo propuesto se comparan los resultados experimentales obtenidos de la
temperatura del mineral laterítico reducido a la descarga del enfriador, con los teóricos
obtenidos a través del modelo propuesto en el epígrafe 2.4.4 para iguales condiciones de
trabajo. Luego se calculan los errores relativos puntuales y promedios entre los resultados
experimentales y los teóricos, se tiene como criterio de aceptación que el error relativo
promedio sea inferior al 10 % . Para el cálculo de los errores se emplean las ecuaciones (3.4)
y (3.5); propuestas por [262] y [260].
=
E

(Tmp.Exp. − Tmp.Teo. ) ⋅ Tmp−1.Exp. ⋅100
=
EP

Nd

∑E⋅N
i =1

−1
d

(3.4)

(3.5)

Donde:
E : Error relativo puntual entre los valores experimentales y los teóricos de temperatura; %

Tmp.Exp. : Valor promedio de la temperatura del mineral obtenido de forma experimental; K
Tmp.Teo. : Valor promedio de la temperatura del mineral obtenido de forma teórica; K

EP : Error relativo promedio entre los valores experimentales y los teóricos de temperatura; %
N d : Número de determinaciones; adimensional.

76

�3.5.1.

Validación del modelo a través del experimento activo

En la tabla 1 del anexo 5 se relacionan los valores de la temperatura del mineral laterítico
reducido, obtenidos a través del diseño de experimento activo descrito en el epígrafe 3.1.3.1 y
los teóricos calculados a través del modelo matemático para iguales condiciones de operación.
Los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real de operación
del mineral laterítico reducido y la pronosticada por el modelo son inferiores al 5 % y el error
relativo promedio total es de 2,37 % . Estos resultados confirman la validez del modelo
propuesto para predecir el valor de la temperatura del mineral a la salida del enfriador, según
se muestra en la figura 3.1.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Mineral

-5%

+5%

550
500
450
400
350
350

400
500
450
Temperatura actual de operación (K)

550

Figura 3.1. Comportamiento del error promedio para la temperatura del mineral laterítico
reducido; experimento activo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura de la pared del cilindro en
la descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio del 1,26 % (tabla 2 del anexo 5).
Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real de
la pared del enfriador y la pronosticada por el modelo son inferiores al 4 % , según se muestra
en la figura 3.2.

77

�Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Pared

-4%

+4%

350
340
330
320
310
300
290
280
280

290

300
310
320
330
Temperatura actual de operación (K)

340

350

Figura 3.2. Comportamiento del error promedio para la temperatura de la pared; experimento
activo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura del agua en la piscina en
la zona de descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio del 1,68 % (tabla 2 del
anexo 5). Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la
temperatura real del agua en la piscina y la pronosticada por el modelo son inferiores al
4 % , según se muestra en la figura 3.3.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Agua

-4%

+4%

350
340
330
320
310
300
290
280
280

290

300
310
320
330
Temperatura actual de operación (K)

340

350

Figura 3.3. Comportamiento del error promedio para la temperatura del agua; experimento
activo.

78

�3.5.2.

Validación del modelo a través del experimento pasivo

Con el objetivo de dar más credibilidad al modelo propuesto se realizaron una serie de
mediciones adicionales para abarcar un mayor rango de operación del equipo (experimento
pasivo, epígrafe 3.1.3.2). Los resultados obtenidos se muestran en las tablas 3 del anexo 5,
donde se observa que el modelo predice la temperatura del mineral a la salida del enfriador
con un error relativo puntual inferior al 6 % y un error relativo promedio del 2,3 % . Por lo
que se confirma una vez más la capacidad predictiva del modelo (ver figura 3.4) y se da
cumplimiento al objetivo de la investigación.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Mineral

-6%

+6%

550
500
450
400
350
350

400
450
500
Temperatura actual de operación (K)

550

Figura 3.4. Comportamiento del error promedio para la temperatura del mineral; experimento
pasivo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura de la pared del cilindro en
la descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio de 0,94 % (tabla 4 del anexo 5).
Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real de
la pared del enfriador y la pronosticada por el modelo son inferiores al 3 % , según se muestra
en la figura 3.5.

79

�Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Pared

-3%

+3%

360
350
340
330
320
310
300
300

310

320

330
340
Temperatura (K)

350

360

Figura 3.5. Comportamiento del error promedio para la temperatura de la pared; experimento
pasivo.
A través del modelo propuesto se predice el valor de la temperatura del agua en la piscina en
la zona de descarga del enfriador ( x = 30) con un error promedio del 1,2 % (tabla 4 del anexo
5). Mientras que los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real
del agua en la piscina y la pronosticada por el modelo son inferiores al 4 % , según se muestra
en la figura 3.6.

Predicción de temperatura
con el modelo (K)

Agua

-4%

+4%

350
340
330
320
310
300
300

310

320
330
340
Temperatura actual de operación (K)

350

Figura 3.6. Comportamiento del error promedio para la temperatura del agua, experimento
pasivo.

80

�La figura 3.7 demuestra la validez del modelo propuesto para predecir el comportamiento de
la distribución de la temperatura de la pared del cilindro y del agua en la piscina, para flujos
de mineral y de agua, de 20 t/h y 100 m3 /h respectivamente.
Pared real

Agua real

Pared modelo

Agua modelo

Temperatura (K)

400

360

320

280
0

3

5

8

10 13 15 18 20 23
Longitud del cilindro (m)

25

28

30

Figura 3.7. Distribución de la temperatura de la pared del cilindro y del agua en la piscina.
El error relativo promedio total a causa de la diferencia entre la temperatura real de la pared y
la pronosticada por el modelo es de 1,2 % . El error relativo puntual es inferior al 9 % y
alcanza su mayor valor en x = 0 de 8,9 % . Esta diferencia se atribuye al error que se
introduce durante la medición de la temperatura de la pared en x = 0 , ya que la misma está
cubierta por una fina película de agua que se evapora a presión atmosférica, lo que impide que
se alcancen temperaturas superiores a los 273 K .
Los errores relativos puntuales debido a la diferencia entre la temperatura real del agua en la
piscina y la pronosticada por el modelo son inferiores al 1,2 % y el error relativo promedio
total es de 0,7 % .
3.6. Aplicación práctica del modelo matemático establecido
La aplicación práctica del modelo matemático con base fenomenológica propuesto y validado
en el desarrollo de esta investigación, radica en la posibilidad de pronosticar el
81

�comportamiento de la temperatura del mineral laterítico reducido a la salida del enfriador
cilíndrico horizontal rotatorio, bajo diferentes regímenes de operación, con la finalidad de
garantizar una temperatura del mineral en los tanques de contactos que garantice el menor
consumo de agua, el índice de extractable y el desarrollo eficiente del proceso de lixiviación,
contribuyendo de esta manera al ahorro de portadores energéticos.
3.7. Aplicación del procedimiento establecido al Enfriador 5 de la Unidad Básica de
Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”
En este epígrafe se calculan los principales parámetros que caracterizan el proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido a escala industrial (ver sus características en la
tabla 1 del anexo 6). En los siguientes sub-epígrafes se exponen los resultados obtenidos con
su correspondiente análisis.
3.7.1. Cálculo del coeficiente de llenado
El coeficiente de llenado es la variable que define el área transferencia de calor entre el
mineral y la pared del cilindro, así como, la altura de la cama de mineral, relacionada con el
flujo y el tiempo de retención de mineral en el interior del cilindro (ecuación (1.19) y (2.28)).
A través de la aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción ECECG” y las
opciones

que

brindan

las

ventanas

“Relación

Radio-Área-Ángulo”

y

“Relación

Flujo-Volumen-Velocidades”, anexo 4, figura 1 y 2, se demostró que para un tiempo de
retención de 50 minutos y flujo de mineral entre 20 y 34 t/h el coeficiente de llenado toma
valores entre 8 y 15 % (coincide con los resultados obtenidos por Valle, et al. [6]), que es el
rango establecido para las condiciones estándar de operación (figura 3.8). Estos valores
obtenidos se tomarán como referencia para la simulación del proceso.

82

�Coeficiente de llenado (%)

tr = 30 min

tr = 40 min

tr = 50 min

tr = 60 min

24
22
20
18
16
14
12
10
8
6
4
20

23

25

28

31

33

36

39

41

44

Flujo de mineral (t/h)
Figura 3.8. Comportamiento del coeficiente de llenado para diferentes flujos de mineral y
tiempos de retención.
Además se demostró a través de la figura 3.9 que al estimar la temperatura del mineral
laterítico reducido a la salida del enfriador para tiempo de retención entre 30 y 50 minutos , se
incurre en un error de entre 0,73 y 0,80 % para flujos de agua de 10 y 100 m3 /h

Temperatura del mineral (K)

respectivamente.
tr = 30 min; 100 m^3/h

tr = 40 min; 100 m^3/h

tr = 50 min; 100 m^3/h

tr = 30 min; 10 m^3/h

tr = 40 min; 10 m^3/h

tr = 50 min; 10 m^3/h

600
550
500
450
400
350
20

23

25

28

31

33

36

39

41

44

Flujo de mineral (t/h)

Figura 3.9. Comportamiento de la temperatura del mineral vs flujo de mineral y tiempo de
retención.

83

�Un incremento del coeficiente de llenado trae aparejado un aumento del área de transferencia
de calor de contacto entre el mineral y la pared, lo cual es beneficioso para el proceso, pero
también incrementa la altura de la cama de mineral y dificulta de esta manera la transferencia
de calor a través de este (sólido granulado), debido principalmente a su bajo coeficiente de
conductividad térmica, entre 0,11 a 0,17 W/(m ⋅ K) para temperaturas entre 338,15 y

Altura del mineral (m)
dentro del cilindro

973,15 K respectivamente [16].
0,90
0,80
0,70
0,60
0,50
0,40
0,30
0,20
4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

Coeficiente de llenado (%)
Figura 3.10. Comportamiento de la altura del mineral con respecto al coeficiente de llenado.
Por lo que se recomienda trabajar con un coeficiente de llenado del 15 % para garantizar que
la altura de la cama de mineral reducido sea menor de 0,65 m (figura 3.10), facilitar la
renovación de la capa de mineral fría en contacto con la pared por otra cercana más caliente y
garantizar un mejor mezclado.
3.7.2. Cálculo de los coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud
A partir de los resultados obtenidos en el epígrafe 3.7.1 y con ayuda del procedimiento
descrito en el epígrafe 2.4, se calculan los coeficientes de transferencia de calor por unidad de
longitud del mineral a la pared, de la pared al agua y del agua al aire, su distribución se
muestra en la figura 3.11, para una velocidad de rotación de 0,97 rad/s , con flujo de mineral
y de agua de 34 t/h y 35 m3/h , respectivamente. Se debe destacar que la transferencia de calor
de contacto entre la pared y la cama de mineral es el modo dominante y que la causa de que el
84

�coeficiente pared-agua alcance valores más altos se debe a que está afectado por un área de
transferencia de calor mucho mayor que la que existe entre el mineral y la pared interior del
cilindro.

Coeficiente de transferencia
de calor (W/(m·K)

Mineral-Pared (K1· 10^-3)

Pared-Agua (K2 ·10^-4)

Agua-Aire (K3 ·10^-1)

1,20
1,00
0,80
0,60
0,40
0,20
0,00
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

26

28

30

Longitud del enfriador (m)
Figura 3.11. Distribución de los coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud.
Como el aire se comporta como un depósito térmico su temperatura permanece constante al
igual que el coeficiente de transferencia de calor por unidad de longitud agua-aire K 3 que
depende de las propiedades termo-físicas del aire y de su velocidad (figura 3.11).
3.7.3. Cálculo del coeficiente de transferencia de calor del mineral-Pared
El coeficiente de transferencia de calor por unidad de longitud del mineral a la pared K1 se
calcula a través de la ecuación (2.41) según el procedimiento descrito en el epígrafe 2.4.1 y
depende de las propiedades termo físicas del mineral, del tiempo de retención y del flujo de
mineral.
La figura 3.12 muestra que a mayor flujo de mineral (Fm) y velocidad de rotación del cilindro
(n) K1 incrementa su valor. Como el tiempo de retención (50 min) se mantiene constante,
aumentan el coeficiente de llenado y la altura de la cama de mineral, factores que inciden
negativamente en el proceso de mezcla y de transferencia de calor a través del mineral debido
a su baja conductividad térmica. El flujo de agua se mantuvo constante (30 m3/h).
85

�Coeficiente de transferencia de
calor Mineral -Pared K1
(W/(m·K)

Fm = 20 t/h; n = 0,48 rad/s

Fm = 20 t/h; n = 1,59 rad/s

Fm = 44 t/h; n = 0,48 rad/s

Fm = 44 t/h; n = 1,59 rad/s

900
800
700
600
500
400
300
200
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

26

28

30

Longitud del cilindro (m)

Figura 3.12. Comportamiento del coeficiente de transferencia de calor Mineral-Pared
3.7.4. Cálculo del coeficiente de transferencia de calor pared-agua
El coeficiente de transferencia de calor por unidad de longitud pared-agua se ve afectado
principalmente por la velocidad de rotación del cilindro, que define el valor del número de
Reynolds y este al número de Nusselt.

Coeficiente de transferencia de
calor Pared-Agua K2
(kW/(m·K)

0,48 rad/s

0,97 rad/s

1,59 rad/s

18
16
14
12
10
8
6
4
2
0
1

3

5

7

9

11

13

15

17

19

21

23

25

27

29

31

Longitud del cilindro (m)

Figura 3.13. Comportamiento del coeficiente de transferencia de calor pared-agua
La figura 3.13 muestra que para velocidades de rotación mayor de 0,97 rad/s el incremento
de la transferencia de calor es insignificante y se requiere de un estudio científico para evaluar
si es factible operar a velocidades de rotación por encima de 1,59 rad/s . Para establecer el
86

�comportamiento de la figura 3.13 se consideraron contantes, el tiempo de retención (50 min),
el flujo de agua (30 m3/h) y de mineral (40 t/h).
3.8. Simulación del proceso de enfriamiento
Conocida la relación entre las variables que caracterizan el coeficiente de llenado y los
coeficientes de transferencia de calor por unidad de longitud mineral-pared, pared-agua y
agua-aire, se simuló el proceso de enfriamiento con la aplicación informática “Enfriador del
Hornos de Reducción ECECG” y las opciones que brinda la ventana “Transferencia de
Calor”, anexo 4 figura 4, se obtuvieron los resultados que se muestran en la figura 3.14.
Donde se aprecia que el mineral experimenta una disminución de temperatura en 500 K
aproximadamente, que resulta muy significativo con la pequeña variación (menos de
60 K) que experimentan la pared del cilindro y el agua de enfriamiento.

Figura 3.14. Simulación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido.
La figura 3.15 demuestra que el flujo de mineral es la variable de mayor efecto en la
temperatura del mineral y que para flujos de mineral de 44 t/h la temperatura del mineral a la
salida del enfriador siempre estará por encima de los 473,15 K .
87

�Temperatura del mineral (K)

20 t/h y 100 m^3/h

20 t/h y 10 m^3/h

44 t/h y 10 m^3/h

44 t/h y 100 m^3/h

1050
950
850
750
650
550
450
350
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

22

24

26

28

30

Longitud del enfriador (m)
Figura 3.15. Simulación del proceso de enfriamiento para diferentes flujos de mineral y de
agua.
La simulación del proceso de enfriamiento revela que para las dimensiones del enfriador y el
régimen de operación actual solo se pueden alcanzar temperaturas del mineral a la descarga
cercana a 423,15 K , como lo exige el esquema tecnológico Caron, para un flujo de mineral
reducido igual a 26 t/h (aproximadamente 30 t/h mineral oxidado que entra a los hornos).

Temperatura del mineral (K)

Otros factores que influyen en este comportamiento son los analizados en el epígrafe 3.4.
575
550
525
500

20 t/h

475

26 t/h

450

32 t/h
38 t/h

425

44 t/h

400
375
10

20

30

Flujo de agua

40

50

60

(m3/h)

Figura 3.16. Simulación del proceso de enfriamiento de mineral para diferentes flujos de
agua.

88

�A través de la simulación del proceso se demostró que para flujos de agua superiores a los
30 m3/h la temperatura del mineral a la descarga permanece constante, para diferentes flujos
de mineral (figura 3.16).
La simulación del proceso de enfriamiento demuestra que el incremento de la velocidad de
rotación desde 0,97 rad/s hasta 1,59 rad/s garantiza una disminución de la temperatura del
mineral a la descarga del enfriador en 21 K como promedio y su descenso hasta 0, 48 rad/s
provoca el aumento de la temperatura del mineral en 30 K como promedio, para un tiempo de

Temperatura del mineral (K)

retención constante de 50 minutos (figura 3.17).
20 t/h y 1,59 rad/s

32 t/h y 1,59 rad/s

44 t/h y 1,59 rad/s

20 t/h y 0,48 rad/s

32 t/h y 0,48 rad/s

44 t/h y 0,48 rad/s

600
550
500
450
400
350
10

20

30

40

50

60

Flujo de agua (m3/h)

Figura 3.17. Comportamiento de la temperatura del mineral a la salida del enfriador con
respecto al flujo de agua y diferentes flujos de mineral y velocidades de rotación.
Otro aspecto a señalar está relacionado con la geometría del enfriador ya que en vez de
incrementar su longitud con respecto a los enfriadores de la empresa “Comandante René
Ramos Latour” de Nicaro, debieron incrementar su diámetro para lograr mayor área de
transferencia de calor, mayor capacidad de flotación, mayor área de contacto del mineral con
la pared interior del cilindro y menor altura de la cama de mineral [8].

89

�Temperatura del mineral (K)

20 t/h; 4 m

32 t/h; 4 m

44 t/h; 4 m

20 t/h; 3,08 m

32 t/h; 3,08 m

44 t/h; 3,08 m

600
550
500
450
400
350
10

20

30

Flujo de agua

40

50

60

(m3/h)

Figura 3.18. Comportamiento de la temperatura del mineral a la salida del enfriador con
respecto al flujo de agua y diferentes flujos de mineral para un cilindro de 4 m de diámetro.
Quedó demostrado a través de la simulación del proceso de enfriamiento en un enfriador con
un diámetro de 4 m que se logra disminuir la temperatura del mineral hasta 423,15 K para un
flujo de mineral de 32 t/h (aproximadamente 36,5 t/h mineral oxidado que entra a los hornos),
figura 3.18.
3.9. Valoración técnico-económica
El proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido desde el punto de vista económico
ejerce notable influencia en los costos de producción de la empresa así como en la eficiencia
energética y metalúrgica.
Está establecido que el flujo de agua en la piscina de enfriamiento sea de 107 m3 /h [2]. Pero
a través de un análisis estadístico (tabla 3.2) se observó que esta variable fluctúa entre 7,24 y
100 m3/h . Durante 5,5 días de la etapa experimental se consumieron como promedio 62 m3/h
de agua (para un rango entre 40 y 100 m3/h). A partir de los resultados de la simulación del
proceso de enfriamiento (epígrafe 3.8) se demuestra que para flujos de agua mayores de
30 m3 /h , la temperatura del mineral a la descarga del enfriador tiende a ser constante, por lo
que se determinó que hubo un consumo innecesario de agua equivalente a 8 176 m3 que
90

�reporta una pérdida de 2 289,33 CUC a 0,28 CUC/m3 de agua. Si los 11 enfriadores restantes
tuvieran un comportamiento similar, las pérdidas económicas por exceso de consumo de agua
serían de 27 471,96 CUC .
Las pérdidas diarias por evaporación del amoníaco en los tanques de contacto en las
condiciones actuales son de 10,93 t/día [129, 239], considerando que el precio del amoníaco
es de 587 CUC/t estas ascienden a 6 415,91 CUC/día por tanto las pérdidas económicas para
un año de trabajo continuo son 2 341 807,15 CUC .
Debido a las altas temperaturas del mineral a la descarga del enfriador, el magnesio se hace
soluble en la pulpa; se incrusta en las paredes de los tanques de contacto y en las tuberías por
donde es transportado, las cuales se cambian cada dos o tres meses aproximadamente y
generan pérdidas de 12 570 CUC por cada tramo de tubería. Las pérdidas metalúrgicas
ocurren en los reactores producto del aumento de la densidad y de la temperatura de la pulpa a
la salida del tanque de contacto, estas disminuyen considerablemente la posibilidad de
extracción de níquel y cobalto en la empresa, constituyen las mayores pérdidas del sistema y
sus valores oscilan alrededor de los 2 054 347,82 CUC/año para el níquel y 3 130 416,00
CUC/año para el cobalto [122].
3.10. Análisis socioambiental del proceso de enfriamiento
El desarrollo de la industria minero metalúrgica en la región de Moa, es una muestra de lo
agresiva que puede ser la actividad humana sobre el medio ambiente. La explotación de los
recursos perteneciente a la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” ejerce una doble
acción sobre el medio y la sociedad, primero emplea y consume los recursos naturales de la
zona, produce residuos potencialmente negativos como la emisión de gases, ruidos, polvos,
vibraciones y vertidos. Segundo, permite el establecimiento de fuentes de empleo, desarrollo
inducido en la región.

91

�Al realizar un estudio del comportamiento ambiental del proceso de enfriamiento del mineral
reducido en la planta de hornos se determinaron los factores que de una forma u otra influyen
en el entorno, con énfasis fundamentalmente en los más predominantes: derrame de mineral,
escape de gases contaminantes, emisiones continuas de polvo y de ruido.
• Contaminación, salideros y elevados consumo de agua.
El agua es un recurso renovable, pero su uso indiscriminado puede poner en riesgo la
disponibilidad del mismo para las futuras generaciones, su contaminación puede impactar
negativamente en las riquezas de flora y fauna ubicadas en zonas que no se benefician con los
resultados directos de la actividad minera.
• Evaporación y consumo de grandes cantidades de amoníaco.
Es un recurso no renovable, que ejerce un impacto negativo sobre la fauna y los seres
humanos, provoca enfermedades del aparato respiratorio y en ocasiones hasta la muerte por
asfixia.
• Elevados consumos de energía eléctrica.
Es un recurso no renovable obtenido principalmente de combustibles fósiles y su combustión
genera gases (óxidos de carbono, de nitrógeno y de azufre) que provocan el efecto
invernadero, el calentamiento global y el cambio climático experimentado por el planeta.
• Emanaciones de polvo.
Es un recurso no renovable porque se obtiene del mineral que es extraído en las minas, que
para llevarlo a ese estado de reducción se han invertido toneladas de combustibles, por lo
tanto además de ser dañino para la salud, la flora y la fauna, es una pérdida considerable de
material y energía para el proceso metalúrgico.
Se observa que existen contradicciones en el proceso de obtención del níquel y que las
mismas están condicionadas por la falta de una estrategia medioambiental en la que el
trabajador de cada planta se vea reflejado y estimulado. Se debe trabajar en aras de que el
92

�obrero cree conciencia de que las malas operaciones que realice afectan al medioambiente, a
él y a su familia de manera directa e indirecta. El trabajador debe ser consciente de que el
agua, la energía y los reactivos que ahorra, repercuten en la economía del país y que se refleja
en su beneficio propio.
Con la creación del modelo matemático propuesto y con ello la posibilidad de la simulación
del proceso, se crean las condiciones para establecer lazos de control para el proceso, que
evitarían la presencia de los operarios en el área de los enfriadores de mineral y así se evita su
desgaste físico debido a la agresividad del medio en la Planta de Hornos.
Con la disminución de la temperatura del mineral a la descarga del enfriador se reducen las
emanaciones de gases perjudiciales en el entorno y hacia los barrios de la ciudad, al igual que
se determina la cantidad de agua racional para el proceso, mitigando su impacto sobre la flora
y la fauna de los territorios aledaños, donde el agua como fuente renovable y su tasa de
utilización debe ser equivalente a la recomposición natural del recurso.
La producción de un nuevo conocimiento que genere una tecnología para la explotación
eficiente de la instalación, permite a los obreros operar la instalación sin la necesidad de estar
expuestos a las altas temperaturas por tiempo excesivo. Garantizaría la manipulación de las
variables que influyen en la temperatura del mineral a la salida y que sea la menor posible,
con ello la cantidad de gases de amoníaco que se emanan al medioambiente serían mínimas,
por lo tanto disminuye su incidencia en la aparición de enfermedades respiratorias.
Conclusiones del capítulo
•

El modelo que permite estimar la temperatura del agua en x = 0 quedó conformado por la
expresión (3.1) el cual se obtuvo a través de un ajuste de mínimo cuadrado a partir de los
datos experimentales obtenidos, donde se incluye el factor adimensional ε .

•

Se estableció el procedimiento para la obtención de las funciones de operación
f m (ε ) y f a (ε ) descritas a través de las expresiones (3.2) y (3.3).

93

�•

La implementación del modelo matemático en la aplicación informática, desarrollada por
el autor de este trabajo, permitió determinar la temperatura teórica del mineral a la salida
del enfriador, la cual se comparó con los resultados experimentales del proceso de
enfriamiento a escala industrial y con ello se confirmó la capacidad predictiva del
modelo, donde los errores relativos puntuales son inferiores al 6 % y el error relativo
promedio es de 2,3 % .

•

Los resultados obtenidos demuestran que el consumo innecesario de agua (8 176 m3 en
5,5 días) en el enfriador cinco reportó una pérdida de 2 289,33 CUC . Además con la
disminución de la temperatura del mineral a la descarga del enfriador se reducen las
emanaciones de gases tóxicos y su impacto sobre la flora y la fauna.

94

�CONCLUSIONES GENERALES
1. El modelo físico-matemático generalizado con base fenomenológica propuesto
caracteriza el proceso de transferencia de calor en los enfriadores de la Unidad Básica de
Producción Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”, es capaz de predecir los valores de la temperatura del mineral a la salida del
enfriador con una precisión de un 97 % , con un error relativo promedio total de 2,3 % .
2. La aplicación informática “Enfriador del Horno de Reducción ECECG” permitió la
validación del modelo para cualquier condición de operación, el establecimiento de las
relaciones existentes entre las variables que caracterizan el objeto de estudio, la
simulación del proceso de enfriamiento y la determinación de los valores de los
parámetros que garantizan el régimen racional de operación del proceso.
3. Se demostró que al estimar la temperatura del mineral a la salida del enfriador con
velocidad de rotación constante (0,97 rad/s) , flujos de agua de 10 y 100 m3/h y tiempos
de retención entre 30 y 50 minutos, se incurre en un error entre 0,7 y 0,8 % . Para un
tiempo de retención de 50 minutos y flujos de mineral entre 20 y 34 t/h , se garantiza un
coeficiente de llenado menor del 15 % y una altura de la cama menor de 0,65 m .
4. Se demostró que el flujo de mineral es la variable de mayor efecto en la temperatura del
mineral a la descarga, que para valores entre 26 y 44 t/h , la temperatura oscilará entre
423,15 y 473,15 K respectivamente; para flujos de agua superiores a 30 m3/h , la
temperatura del mineral a la descarga tiende a ser constante; la velocidad de rotación
tiene un efecto positivo en el coeficiente de transferencia de calor e inversamente
proporcional a la temperatura del mineral en la descarga y para un flujo de mineral de
32 t/h , 50 minutos de tiempo de retención y un enfriador de cuatro metros de diámetro,
se logra disminuir la temperatura del mineral hasta 423,15 K .

95

�RECOMENDACIONES
1.

Emplear el modelo propuesto a partir de la aplicación informática “Enfriador del Horno
de Reducción ECECG” para establecer los parámetros racionales de operación que
garanticen que la temperatura del mineral a la salida del enfriador sea menor o igual que
533,15 K .

2.

Continuar con el perfeccionamiento de las instalaciones experimentales (a escala
industrial, piloto y de laboratorio), que permitan la realización de experimentos que
aporten nuevos conocimientos relacionados con este tema, en el menor tiempo posible,
con el mínimo de gastos y sin poner en riesgo la producción de la industria.

3.

Utilizar el modelo y la simulación del proceso como una base de conocimiento en la
automatización y control del proceso de enfriamiento en la Unidad Básica de Producción
Planta Hornos de Reducción de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.

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[223] TABERA-RODRÍGUEZ.,

Y.;

GARCÍA-GUERRERO,

R.,

"Estudio

del

comportamiento de los coeficientes de transferencia de calor en el proceso de
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Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
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[225] ARAUJO-ESCALONA, E., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
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Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
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[227] LAMORÚ-URGELLES, M., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
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[229] GARCÍA-MERIÑO, D. A., "Establecimiento de los parámetros de diseño y
explotación del enfriador experimental". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
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[230] ZALAZAR-OLIVA, C., "Obtención de los parámetros de funcionamiento del
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[231] ORTIZ-CASTRO, F. A., "Estimación de la temperatura del mineral reducido durante
el proceso de enfriamiento por el método de elementos finitos (ANSYS)". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez
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en el proceso Caron, con ayuda de Redes Neuronales Artificiales". Tesis de Maestría.
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[233] LONDREZ-MENA, J., "Modelación y simulación del proceso de enfriamiento del
mineral reducido en cilindros horizontales rotatorios por el método de elementos
finitos (ANSYS)". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa
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123

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agua de enfriamiento en el proceso transferencia de calor del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales en la empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr.
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[235] PUPO-RAMÍREZ, E., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.
[236] OSORIO-GÓNGORA, I., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez
Jiménez". Moa-Cuba, 2009.
[237] ÁLVAREZ ÁLVAREZ, R., "Evaluación del proceso de transferencia de calor del
mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
[238] RODRÍGUEZ-MORENO, J. A., "Proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". MoaCuba, 2011.
[239] MATOS-CASALS, D., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Maestría. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.
[240] PUPO-REVÉ, Y., "Evaluación del proceso de enfriamiento de mineral reducido en la
empresa "Comandante René Ramos Latour” de Nicaro". Tesis de Ingeniería. Instituto
124

�Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2010.
[241] ARENA-CUTIÑO, A., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante René Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". MoaCuba, 2009.
[242] VARGAS -PÉREZ, A., "Evaluación del proceso de transferencia de calor del mineral
laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa “Comandante
René Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
[243] SANTANA-PERCEVAL, O., "Evaluación técnico – económica del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.
[244] LEYVA-DURÁN, Y., "Influencia de la temperatura del mineral laterítico reducido en
el índice de extractable en el tanque de contacto". Tesis de Ingeniería. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2010.
[245] SOTTO-GUILARTE, Y., "Influencia de los elementos mecánicos del enfriador
horizontal en el proceso de transferencia de calor del mineral reducido en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
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[246] CALA, S. E., "Estudio del proceso de enfriamiento de mineral en cilindros rotatorios
horizontales como objetivo de modelación matemática.". Tesis de Ingeniería. Instituto

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2005.
[247] DE VALLE-RAMÍREZ, E., "Programación de modelo matemático para la evaluación
del proceso de transferencia de calor en cilindros horizontales rotatorios para el
enfriamiento de mineral laterítico reducido". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
[248] SI, X.; YANG, H.; et al., "Heat transfer in the rotary ash cooler with residual char
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[250] DHANJAL, S. K.; BARR, P. V.; WATKINSON, A. P., "The Rotary Kiln: An
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[257] CHACÍN, L. F., "Diseño y análisis de experimentos". Caracas: Ediciones del
Vicerrectorado Académico de la Universidad Central de Venezuela, 2000.
[258] GUZMÁN, J., "Diseño de experimentos para Ingenieros Mecánicos". Santiago de
Cuba: Ediciones ISJAM, 1986.
[259] VIERA, B. R.; LÓPEZ, S.; NOEMÍ, M., "Modelación matemática para ingenieros
químicos". La Habana: Editorial Pueblo y Educación, 1988.
[260] MILLER, I.; FREUND, J.; JONSON, R., "Probabilidades y estadísticas para
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[261] MARTÍNEZ, F.; SZAPIONOVICH, L., "Planificación y realización de experimentos
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[262] MONTGOMERY, D., "Diseño y análisis de experimentos". La Habana: Editorial
Félix Varela, 2004. 325 p.

127

�SÍMBOLOGÍA
A - Área de la sección transversal al flujo de calor; m 2

A1 - Área de la superficie emisora; m 2
A2 - Área de la superficie receptora; m 2
A cg - Área de la ceniza en contacto con el gas; m 2

A gp - Área de la pared en contacto con el gas; m 2
Apcm - Área de la pared cubierta por el mineral; m 2
Apnsa - Área de la pared no sumergida en el agua; m 2
Apncm - Área de la pared no cubierta por el mineral; m 2
Apsa - Área de la pared sumergida en el agua; m 2

Asect . - Área del sector; m 2
Asta - Área de la sección transversal ocupada por el agua; m 2
Astc - Área de la sección transversal del cilindro; m 2
Astcsa - Área de la sección transversal del cilindro sumergida en el agua; m 2
Astm - Área de la sección transversal del mineral; m 2
AT - Área del triángulo; m 2
aa - Cuerda del segmento sumergido en el agua; m
am - Cuerda del segmento ocupado por el mineral; m
a p - Ancho de la piscina; m
C - Constante para flujo por el exterior de cilindros; adimensional

C p - Calor específico a presión constante; kJ/(kg ⋅ K)
C pa - Calor específico del agua; kJ/(kg ⋅ K)

C pm - Calor específico del mineral; kJ/(kg ⋅ K)
C pp - Calor específico del material del cilindro; kJ/(kg ⋅ K)
C ps - Calor específico a presión constante del sólido; kJ/(kg ⋅ K)

De - Diámetro exterior del cilindro; m
I

�DAB - Coeficiente binario de difusión de masa; m 2 /s

e - Energía térmica por unidad de masa; J/kg
F12 - Factor de visión; adimensional
GrL - Número de Grashof; adimensional
g - Constante de la gravedad; m/s 2

hacc - Altura del agua en la piscina con el cilindro sumergido; m
hasc - Altura del agua en la piscina sin el cilindro sumergido; m
h fg - Calor latente de vaporización; J/kg
h fg .a - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la piscina; J/kg

h fg . p - Calor latente de vaporización del agua a la temperatura en la pared no sumergida; J/kg
hm - Altura de la cama de mineral; m
hm.a - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la piscina; m/s
hm. p - Coeficiente de transferencia de masa por convección en la pared no sumergida; m/s

hT - Altura del triángulo; m
K1 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del sólido a la pared por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)
K 2 - Coeficiente variable de transferencia de calor a través de la pared del enfriador por
unidad de longitud al agua de la piscina; W/(m ⋅ K)
K 3 - Coeficiente superficial variable de transferencia de calor del agua al medio por unidad
de longitud; W/(m ⋅ K)
L - Longitud característica; m

Laire. - Longitud de la superficie de agua en contacto con el aire; m
Lc - Longitud del cilindro; m
Lap - Longitud del ancho de la piscina en contacto con el aire; m

m - Constantes para flujo por el exterior de cilindros; adimensional
m a - Flujo de agua; kg/s
menf - Masa del enfriador; kg

II

�m g - Flujo de gases; kg/h

m m - Flujo de mineral; kg/s

n - Velocidad de rotación del cilindro, rad/s
n′′A.a - Flujo de masa por evaporación del agua en la piscina; kg/(s ⋅ m 2 )
n′′A. p - Flujo de masa por evaporación del agua en la pared no sumergida; kg/(s ⋅ m 2 )

n A - Aumento de masa de la especie A, debido a reacciones químicas; kg/(s ⋅ m3 )
p - Presión; Pa
Pra - Número de Prandtl a la temperatura del agua; adimensional
Prp - Número de Prandtl a la temperatura en la pared; adimensional
q - Calor transferido; W

q - Flujo de calor generado por unidad de volumen; W/m3

q" - Densidad del flujo de calor; W/m 2
q1,2 - Calor transferido por radiación desde la superficie emisora a la receptora; W

qevp ( x ) - Calor transferido por evaporación por unidad de longitud; W/m
′′ .a - Flujo de calor por evaporación del agua en la piscina; W/m 2
qevp
′′ . p - Flujo de calor por evaporación del agua en la pared no sumergida; W/m 2
qevp

RaL - Número de Rayleigh; adimensional
Rea - Número de Reynolds para el agua; adimensional
ReL - Número de Reynolds; adimensional

Rer - Número de Reynolds rotacional; adimensional
Rera - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua en la piscina; adimensional
Rerp - Número de Reynolds rotacional a la temperatura del agua sobre la pared; adimensional

re - Radio exterior del cilindro; m
ri - Radio interior del cilindro; m

rp - Radio de la partícula; m
T1 - Temperatura de la superficie emisora; K

III

�T2 - Temperatura de la superficie receptora; K
Ta - Temperatura del agua en la piscina; K
Taire - Temperatura del aire; K
Tc - Temperatura de la ceniza; K
Tm - Temperatura del mineral; K
TP - Temperatura de la pared; K
TS - Temperatura de la superficie; K
Tsat - Temperatura de saturación de la ebullición del agua a 101,325 kPa ; 273,15 K
T∞ - Temperatura del fluido; K
Sc - Número de Schmidt; adimensional
Sh - Número de Sherwood; adimensional

S pcm - Arco de la pared cubierta por el mineral; m
S pncm - Arco de la pared no cubierta por el mineral; m
S pnsa - Arco de la pared no sumergida en el agua; m
S psa - Arco de la pared sumergida en el agua; m

tc - Tiempo de contacto; s
tr - Tiempo de retención; s

u - Componentes de la velocidad promedio de flujo de masa en x ; m/s
ua - Velocidad del agua; m/s
uaire - Velocidad del aire; m/s
Vasc - Volumen que ocupa el agua en la piscina sin el cilindro; m3
Vacc - Volumen que ocupa el agua en la piscina con el cilindro; m3
Vc - Volumen interior del cilindro, m3
Vm - Volumen de mineral en el interior del enfriador, m3

Vsa - Volumen del enfriador sumergido en el agua; m3
X - Componentes de la fuerza de cuerpo por unidad de volumen; N/m3
Y - Componentes de la fuerza de cuerpo por unidad de volumen; N/m3

IV

�LETRAS GRIEGAS

α r - Coeficiente de transferencia de calor por radiación; W/(m 2 ⋅ K)

α aire - Coeficiente de transferencia de calor por convección del agua al aire; W/(m 2 ⋅ K)
α ebull ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor por ebullición del agua; W/(m 2 ⋅ K)
α g - Coeficiente de transferencia de calor por convección del gas a la pared W/(m 2 ⋅ K)

α gp - Coeficiente de transferencia de calor del gas a la pared del cilindro; W/(m 2 ⋅ K)

α pa - Coeficiente de transferencia de calor de la pared del cilindro al agua; W/(m 2 ⋅ K)

α pcm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

α pdm ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor del mineral a la pared no cubierta;
W/(m 2 ⋅ K)

α pnsa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared no sumergida a la película
de agua; W/(m 2 ⋅ K)

α ps ,λ - Coeficiente de transferencia de calor de contacto; W/(m 2 ⋅ K)

α psa ( x) - Coeficiente variable de transferencia de calor de la pared sumergida al agua;
W/(m 2 ⋅ K)

α ps ,contacto - Coeficiente de transferencia de calor entre la pared y la primera capa de partículas;
W/(m 2 ⋅ K)

α s , penetración - Coeficiente de transferencia de calor por penetración en la cama sólida;
W/(m 2 ⋅ K)

α ∞ - Coeficiente de transferencia de calor por convección; W/(m 2 ⋅ K)
β - Coeficiente de expansión térmica volumétrica; K −1

γ - Ángulo de llenado; rad

ε1 - Emisividad de la superficie emisora; adimensional
ε 2 - Emisividad de la superficie receptora; adimensional
ε c - Emisividad de la ceniza; adimensional
V

�ε m - Emisividad del mineral; adimensional
ε p - Emisividad de la pared; adimensional
θ - Ángulo de sumersión del cilindro en el agua; rad

λ - Conductividad térmica; W/(m ⋅ K)

λaa - Conductividad térmica del agua a la temperatura en la piscina; W/(m ⋅ K)
λap - Conductividad térmica del agua a la temperatura en la pared no sumergida; W/(m ⋅ K)
λg - Conductividad térmica del gas; W/(m ⋅ K)

λm (Tm ( x)) - Conductividad térmica variable del mineral; W/(m ⋅ K)
λ p - Conductividad térmica del material del cilindro; W/(m ⋅ K)

λs - Conductividad térmica del sólido; W/(m ⋅ K)

µa - Coeficiente dinámico de viscosidad para el agua; kg/(s ⋅ m)
µaa - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/(s ⋅ m)
µap - Coeficiente dinámico de viscosidad del agua a la temperatura en la pared; kg/(s ⋅ m)
µ - Coeficiente dinámico de viscosidad; kg/(s ⋅ m)

ξ c - Concentración de partículas en la cama a granel; adimensional

ν aire - Coeficiente cinemático de viscosidad del aire; m/s 2
ρ - Densidad; kg/m3

ρ A - Densidad de la especie A; kg/m3

ρ a - Densidad del agua; kg/m3
ρ aa - Densidad del agua a la temperatura en la piscina; kg/m3
ρ ap - Densidad del agua a la temperatura en la pared no sumergida; kg/m3
ρ A, sat .a - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del agua; kg/m3
ρ A, sat . p - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura en la pared no sumergida;
kg/m3

ρ A,aire - Densidad del vapor de agua saturado a la temperatura del aire; kg/m3

ρ m - Densidad aparente del mineral; kg/m3
VI

�ρ p - Densidad del material del cilindro; kg/m3

ρ s - Densidad aparente del sólido granulado; kg/m3

ρva - Densidad del vapor de agua; kg/m3

σ - Constante de Stefan-Bolztman; 5,67 ⋅ 10−8 ⋅ W/(m 2 ⋅ K 4 )
σ s - Tensión superficial; N/m

υ - Componentes de la velocidad promedio de flujo de masa en y ; m/s
ϕ - Coeficiente de llenado; adimensional
χ - Espesor de la película de gas; adimensional.
dT
- Gradiente de temperatura en la dirección del flujo de calor; K/m
dx

∂T ∂τ - Variación de la temperatura en el tiempo; K/s
∂  ∂T 
3
λ ⋅
 - Conducción del flujo de calor neto en el volumen de control; W/m
∂y  ∂y 



µ 2 ⋅




∂u 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección x ; N/m
∂x 3  ∂x ∂y  

µ ⋅ 2 ⋅


∂υ 2  ∂u ∂υ  
2
− ⋅ +
  - Esfuerzo normal en la dirección y ; N/m
∂y 3  ∂x ∂y  

 ∂u ∂υ 
2
+
 - Esfuerzo cortante en la dirección x e y ; N/m
y
x
∂
∂



µ ⋅

VII

�ANEXO 1.

ENFRIADOR DE MINERAL HORIZONTAL ROTATORIO.

Figura 1. Vista lateral del enfriador número 5

Figura 2. Vista superior del enfriador número 5

Carro
Raspador
Pendular

a)

Carro
Raspador
Pendular

b)

Figura 3. Vista interior del enfriador: a) número 5; b) a escala de laboratorio
VIII

�ANEXO 2.

INSTALACIÓN EXPERIMENTAL

Figura 1. Imagen de las variables registradas por el SCADA (CITECT).

Figura 2. Ventana del CITECT para el monitoreo de las variables del proceso de
enfriamiento.
IX

�Donde:
TAP_ENF5: Temperatura del agua en la piscina; ºC
TDM_ENF5: Temperatura del mineral a la descarga del enfriador; ºC
A_ENF5: Corriente del motor; A
T/h HR9: Flujo de mineral que entra al horno al horno de reducción 9; t/h
T/h HR10: Flujo de mineral que entra al horno de reducción 10; t/h
TH15-9: Temperatura en el hogar 15 del horno 9; ºC
TH15-10: Temperatura en el hogar 15 del horno 10; ºC
N PENF5: Nivel del enfriador; mm
T1 Est Enf5: Temperatura del agua en el punto 1 del lado este de la piscina; ºC
T1 Oes En5: Temperatura del agua en el punto 1 del lado oeste de la piscina; ºC
T2 Est Enf5: Temperatura del agua en el punto 2 del lado este de la piscina; ºC
T2 Oes En5: Temperatura del agua en el punto 2 del lado oeste de la piscina; ºC
T3 Est Enf5: Temperatura del agua en el punto 3 del lado este de la piscina; ºC
T3 Oes Enf5: Temperatura del agua en el punto 3 del lado oeste de la piscina; ºC
La figura 3 es una vista superior de la instalación donde se muestra la posición de los
instrumentos y los puntos donde se realizan las mediciones.

Tme

OESTE

Ta1O

Ta2O

Ts1O

Ts2O

Ts3O

Ts1E

Ts2E

Ts3E

Ta1E

Ta2E

Ta3O

Tms

Fm

Fas

ESTE

Ta3E

Fae

Figura 3. Vista superior de la posición de los instrumentos de medición en el enfriador.

X

�Para establecer el perfil de temperatura en diferentes puntos de la superficie de la pared
(figura 3), se utilizó una termocámara de mano, modelo FLUKE y un pirómetro digital de
mano modelo RAYMXPE, donde:
Ts1E, Ts2E, Ts3E:

Temperatura de la superficie del cilindro en tres puntos del lado Este; ºC

Ts1O, Ts2O, Ts3O:

Temperatura de la superficie del cilindro en tres puntos del lado Oeste; ºC

Ta1E, Ta2E, Ta3E:

Temperatura del agua de la piscina en tres puntos del lado Este; ºC

Ta1O, Ta2O, Ta3O:

Temperatura del agua de la piscina en tres puntos del lado Oeste; ºC

Tem, Tsm: Temperatura del mineral a la entrada y a la salida; ºC
Fm: Flujo de mineral; t/h
Fae, Fas: Flujo de agua a la entrada y a la salida de la piscina; m3 /h
A continuación se muestran los parámetros que se registran con sus correspondientes
instrumentos de medición y sus características técnicas.
PARÁMETRO: Flujo de mineral alimentado al enfriador.
EQUIPO: Báscula de pesaje continuo, tipo WESTERDAM.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Alimentación

220 V AC

Entrada

0 a 18 t/h

Salida

4 a 20 mA

PARÁMETRO: Temperatura del mineral a la entrada y salida del enfriador.
EQUIPO: Termopar tipo K con vaina y cabezal de conexión de roscado con convertidor de
señal programable mediante la PC alojado en el cabezal.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Temperatura de servicio hasta

1523,15 K

Cabezal de conexión: forma A, DIN 43729; de metal ligero fundido, con entrada de cable.
Convertidor de señal programable con rango ajustado.
PARÁMETRO: Temperatura del agua en la piscina.
EQUIPO: Termómetro de resistencia PT-100 con vaina y cabezal de conexión de roscado con
convertidor de señal programable mediante PC alojado en el cabezal.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Longitud de inmersión

250 mm

Convertidor de señal programable con rango ajustado.

273 a 393 K

PARÁMETRO: Flujo de agua que entra a la piscina.
XI

�EQUIPOS: Elemento primario de caudal tipo PITOT delta.
TUBE modelo 301 - AK - 10 - AD para agua.
Transmisor de presión diferencial para la medida de caudal, inteligente, modelo SITRANS P
serie HK.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Alcance de medida ajustable

2,5 a 25 kPa

Margen de medida ajustado

0 a 15 kPa

Precisión mejor que el 1 % incluido la histéresis y la repetibilidad.
Rangeabilidad

1 a 10

Indicador local incorporado, analógico

escala 0 a 100 %

Conexión eléctrica

conector HAN 7D

PARÁMETRO: Velocidad de rotación del enfriador
EQUIPO: Tacogenerador.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
0 a 8,0 rev/min

0 a 10 V

PARÁMETRO: Temperatura de la superficie del cilindro.
EQUIPO: Pirómetro Digital, de mano. Modelo RAYMXPE de fabricación alemana.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Temperatura de servicio entre 243 y 1273 K
Emisividad de la superficie ajustable.
PARÁMETRO: Temperatura de la superficie del enfriador.
EQUIPO: Termocámara, de mano, Modelo FLUKE.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS:
Temperatura de servicio entre 258,15 y 528,15 K
Conexión a PC.
Emisividad de la superficie ajustable.
Capacidad para 100 imágenes.

XII

�ANEXO 3.

MODELO PARA TEMPERATURA DEL AGUA POR AJUSTE DE
MÍNIMO CUADRADO

Ta ( x =0)= ε ⋅ (15,997407 + 0, 011042286 ⋅ ε )

−1

Donde:
Ta ( x =0) - Temperatura del agua en x = 0; ºC
Determinante de la matriz del sistema:

552072819722,351

Determinante normalizado del sistema:

6,36703790238522E-5-15

Error máximo al resolver el sistema:

3,19744231092045E-14

Variación explicada:

641098,950662012

Grados de libertad:

1

Variación residual:

6833,65182137836

Grados de libertad

103

Variación total:

647932,602483391

Grados de libertad

104

Error estándar de una estimación: 8,18514425554623
Error probable de una observación: 5,49401404579817
Coeficiente de correlación,

r =0,99471259369407

Para una prueba con nivel de confianza 0,95:
Intervalo de confianza de r:

[0,99221494,

0,99641038]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0,95:
Valor de Fc para el ajuste: 9662,9436

Valor de Ft por la tabla:

3,0855

El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft,
Coeficientes de correlación parcial: 0,99471259
Prueba para los Coeficientes del Modelo
Valor teórico (t de Student), t= 1,6598112853

t2= 98,30027248

El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
Número de Variables: 2
Número de Datos: 105
Variable

ε
Ta ( x =0) (ºC)

Valor
Mínimo Máximo
1383,29 24499,58
44,65
92,65

Rango
23116,29
48

Media
Aritmética
7449,61
67,94

Desviación
Estándar
7076,34
14,90

XIII

�Tabla 1. Resumen de datos del experimento pasivo.
Flujo
Mineral Agua
(t/h)
(m3/h)
34,8
17,5
34,8
17,5
34,8
9,5
34,8
9,5
34,8
25,5
34,8
25,5
29,6
25,5
29,6
25,5
33,8
50
33,8
50
33,6
70
33,6
70
34
100
34
100
32
100
32
100
34
50
34
50
34
70
34
70
34
9
34
9
34
25
34
25
32,6
9,5
32,6
9,5
20
75
20
75
20
50
20
50
20
100
20
100
34
100
34
100
34
70
34
70
34
50
34
50
32,6
25
32,6
25
34
75
34
75

Temperatura (ºC)
Mineral
Agua
Pared
Entra Sale Entrada Emerge Sumerge Emerge Sumerge
733,61 203,95
26,2
85,9
81,6
94
93
733,05 204,09
26,2
84,8
80,5
94
94
773,85 213,21
27,5
92
85,6
89
96
773,04 213,4
27,5
90,9
84,5
93
94
775,42 196,97
26,3
95,3
89,6
79
95
764,24 195,54
26,3
94,2
88,5
81
86
811,96 161,03
25,6
93,1
82,6
96
99
811,05 161,74
25,6
92
81,5
95
98
773,34 182,78
27,6
78
77,5
89
91
774,46 182,61
27,6
76,9
76,4
85
95
755,43 180,68
28,1
60,9
58,7
78
89
755,45 180,91
28,1
59,8
57,6
78
80
764,73 177,6
27,8
51,2
49
75
96
766,38 177,69
27,8
50,1
47,9
66
94
884,17 167,57
26,2
52,4
52,4
65
80
883,3 168,61
26,2
51,3
51,3
66
90
751,71 143,41
25,4
63,3
60,6
81
84
751,73 142,87
25,4
62,2
59,5
81
72
798,53 192,89
25,6
57,4
57,1
72
80
796,68 192,59
25,6
56,3
56
75
82
749,92 243,27
26,9
81,6
80,6
97
100
751,76 243,85
26,9
81,4
80,4
95
95
773,08 204,02
28,7
80,3
77,6
94
104
784,73 201,49
28,7
80,1
77,4
95
102
745,54 213,89
28,3
82
81,1
99
97
744,01 212,64
28,3
81,8
80,9
98
98
840,2 120,27
26,6
45,3
44,4
69
80
803,75 122,02
26,6
45,1
44,2
71
74
771,33 135,47
28,5
71,6
70,8
80
78
762,37 137,87
28,5
71,4
70,6
81
83
787,86 131,71
26,4
50
52,9
64
71
787,83 132,45
26,4
49,8
52,7
65
73
763,47 189,74
25,5
49,3
47
72
82
759,08 188,2
25,5
49,1
46,8
68
89
739,74 192,83
25,8
58,6
57,6
74
83
750,89 194,3
25,8
58,2
57,2
77
82
756,61 214,05
26,1
61,4
60,2
75
89
753,28 215,74
26,1
61,0
59,8
76
80
772,03 197,26
27,1
82,6
81,8
96
99
771,66 195,75
27,1
82,2
82,2
87
98
748,85 174,09
27,6
58,2
57,2
78
87
746,41 175,81
27,6
57,8
56,8
81
90

XIV

�ANEXO 4.

DESCRIPCIÓN DE LA APLICACIÓN INFORMÁTICA

Figura 1. Ventana creada para calcular la relación radio, área y ángulo de llenado.

Figura 2. Ventana creada para calcular la relación flujo de mineral y tiempo de retención.

XV

�Figura 3. Ventana creada para calcular la relación Flujo y volumen de agua y altura
sumergida.

Figura 4. Ventana creada para resolver el modelo y visualizar la distribución de la
temperatura del mineral, de la pared y del agua.

XVI

�Figura 5. Ventana creada para validar el modelo, simular el proceso y racionalizarlo.

XVII

�ANEXO 5.

VALIDACIÓN MODELO PROPUESTO

Tabla 1. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la temperatura del mineral.
Experimento Activo.
m m

m a

(t/h)

(m3 /h)

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tae

TmExp.

Tme

TmTeor .

20,00
50,00
302,00
1 054,00
409,00
395,00
20,00
75,00
300,00
1 056,00
392,00
397,00
20,00
100,00
300,00
1 061,00
404,00
402,00
34,00
50,00
299,00
1 030,00
487,00
465,00
34,00
75,00
301,00
1 022,00
447,00
464,00
34,00
100,00
299,00
1 039,00
463,00
466,00
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos

Error
(%)
3,44
1,31
0,52
4,60
3,68
0,69
2,37

Tabla 2. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la temperatura de la pared y del
agua. Experimento Activo.
m m

m a

(t/h)

(m3 /h)

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tme

Tae

TpExp

TaExp

TpTeor .

TaTeor .

20,00 50,00 1 054,00 302,00 314,00 312,00 315,00 313,00
20,00 75,00 1 056,00 300,00 310,00 303,00 309,00 306,00
20,00 100,00 1 061,00 300,00 309,00 304,00 302,00 298,00
34,00 50,00 1 030,00 299,00 320,00 317,00 333,00 329,00
34,00 75,00 1 022,00 301,00 324,00 314,00 323,00 318,00
34,00 100,00 1 039,00 299,00 320,00 309,00 320,00 315,00
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos
m a - Flujo de agua; m3 /h

Error (%)
Pared
0,53
0,34
2,48
3,86
0,35
0,02
1,26

Agua
0,30
0,83
1,91
3,63
1,32
2,11
1,68

m m - Flujo de mineral; t/h

Tae ; TaExp ; TaTeor .

- Temperatura del agua a la entrada; experimental y teórica; o C

Tme ; TmExp. ; TmTeor .

- Temperatura del mineral a la entrada; experimental y teórica; o C

TpExp ; TpTeor .

- Temperatura de la pared experimental y teórica; o C

XVIII

�Tabla 3. Resultados experimentales y teóricos (adicionales) obtenidos para la temperatura del
mineral. Experimento Pasivo.
m m

m a

(t/h)

3

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tae

(m /h)

TmExp.

Tme

TmTeor .

299
1008
477
482
34,80
17,50
301
1048
486
511
34,80
9,50
299
1068
469
479
34,80
25,50
299
1082
433
455
29,60
25,50
301
1046
454
464
33,80
50,00
301
1029
455
462
33,60
70,00
299
1155
440
463
32,00
100,00
299
1071
467
467
34,00
70,00
300
1022
515
507
34,00
9,00
302
1048
477
472
34,00
25,00
301
1023
485
492
32,60
9,50
299
1013
466
463
34,00
70,00
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos

Error
(%)
1,14
5,25
2,21
5,04
2,35
1,62
5,25
0,09
1,64
1,00
1,40
0,63
2,30

Tabla 4. Resultados experimentales y teóricos (adicionales) obtenidos para la temperatura de
la pared y del agua. Experimento Pasivo.
m m

m a

(t/h)

3

(m /h)

Temperaturas promedios de las cinco réplicas (K)
Tme

Tae

TpExp

TaExp

TpTeor .

TaTeor .

Error (%)

Pared
34,80 17,50
1008
299
344
340
346
342
0,70
34,80
9,50
1048
301
348
347
349
344
0,31
34,80 25,50
1068
299
345
341
343
339
0,60
29,60 25,50
1082
299
338
338
341
338
0,81
33,80 50,00
1046
301
332
323
331
327
0,23
33,60 70,00
1029
301
321
315
324
319
0,77
32,00 100,00 1155
299
322
313
320
315
0,54
34,00 70,00
1071
299
320
312
328
324
2,69
34,00
9,00
1022
300
344
342
349
344
1,33
34,00 25,00
1048
302
341
337
340
337
0,27
32,60
9,50
1023
301
343
336
347
343
1,22
34,00 70,00
1013
299
321
315
327
322
1,83
Error relativo promedio entre los resultados experimentales y teóricos 0,94

Agua
0,61
0,83
0,57
0,16
1,25
1,32
0,85
3,63
0,54
0,26
1,98
2,41
1,20

XIX

�ANEXO 6.

ENFRIADOR TIPO BAKER

Tabla 1. Características técnicas del enfriador de mineral laterítico reducido tipo Baker.
Capacidad a procesar (mineral neto)
Densidad absoluta del sólido enfriado
Densidad a granel
&gt; 0,15 mm
Granulometría de 0,15 mm a 0,074 mm
las partículas
0,074 mm a 0,044 mm
&lt; 0,044 mm
Temperatura del mineral a la entrada
Temperatura del mineral a la salida
Presión operativa
Consumo de agua en la piscina del enfriador
Largo de la piscina
Ancho de la piscina
Profundidad de la piscina
Temperatura del agua a la entrada
Consumo de agua en las chumaceras
Diámetro exterior
Dimensiones principales:
Espesor de pared
Longitud del cilindro
Material de construcción
Diámetro interior del enfriador
Longitud del enfriador
Altura del tubo vertedero (mínima)
Altura del tubo vertedero con las anillas (máxima)
Diámetro del tubo vertedero
Altura de las anillas
Diámetro de las anillas
Desplazamiento vertical del cilindro en los apoyos
Peso del cuerpo del cilindro enfriador sin accionamiento
Peso de los carros
Potencia del motor principal de accionamiento
Potencia del motor auxiliar
Velocidad de rotación del motor principal
Velocidad de rotación del motor auxiliar
Velocidad rotacional del enfriador (con motor principal)
Velocidad rotacional del enfriador (con motor auxiliar)
Coeficientes de corrección para estimar el flujo de mineral reducido
Considera el extractable en la Planta de Secaderos y Hornos
Considera las pérdidas por calcinación y reducción del mineral

31 000 kg/h
3,3 a 3,5 t/m3
0,8 a 0,85 t/m3
14,3 %
17,4 %
13,6 %
54,7 %
1023,15 K
423,15 a 473,15 K
0,01 a 0,02 kPa
107 m3/h
32 m
3,5 m
2m
303,15 K
1 m3/h
3,080 m
18 mm
31 m
A11483.1
3,50 m
30,90 m
0,85 m
1,05 m
0,25 m
0,066 m
0,25 m
0,035 m
44 879 kg
3 870 kg
75 kW
11 kW
140,056 rad/s
140,056 rad/s
0,97 rad/s
0,064 rad/s
0,88
0,9978

XX

�ANEXO 7.

PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA
TESIS

1 GÓNGORA-LEYVA, E., "Modelación físico-matemática del proceso de enfriamiento de
mineral en cilindros rotatorios de la planta hornos de reducción de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Maestría. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2004.
2 GÓNGORA-LEYVA, E.; GUZMAN, D. R. D.; et al., "Modelo matemático multivariable
para un proceso de enfriamiento industrial de sólidos en cilindros rotatorios horizontales".
Energética, 2007, vol. 28, no. 2, p. 15-25.
3 GÓNGORA-LEYVA, E.; LAMORÚ, U. M.; et al., "Coeficientes de transferencia de
calor en enfriadores de mineral laterítico a escala piloto". Minería y Geología, 2009, vol.
25, no. 3, p. 1-18.
4 GÓNGORA-LEYVA, E.; PALACIO-RODRÍGUEZ, A.; et al., "Evaluación del proceso
de enfriamiento del mineral laterítico reducido en la empresa Comandante Ernesto Che
Guevara (Parte 1)". Minería y Geología, 2012, vol. 28, no. 3, p. 50-69.
5 GÓNGORA-LEYVA, E.; RUIZ-CHAVARRÍA, G.; et al., "The Cooling of a Granular
Material in a Rotating Horizontal Cylinder". Experimental and Computational Fluid
Mechanics, 2014, p. 197-205.
PARTICIPACIÓN EN EVENTOS
1

Modelación y simulación del proceso de enfriamiento de mineral en cilindros
horizontales rotatorios. 2da Conferencia Internacional Ciencia Tecnología por un
Desarrollo Sostenible, CYTDES, Julio 2007. ISBN: 978-59-16-0568-9.

2

Modelo matemático multivariable para un proceso de enfriamiento industrial de sólidos
en cilindros rotatorios horizontales. 5to Taller Internacional de Energía y Medio
Ambiente, Abril de 2008. ISBN: 978-959-257-186-0

XXI

�3

Evaluación del proceso de enfriamiento de mineral reducido en la empresa “Comandante
René Ramos Latour” de Nicaro. ENERMOA, Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-161216-8

4

Influencia de la temperatura del mineral laterítico reducido en el índice de extractable en
el tanque de contacto en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara. ENERMOA,
Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-16-1216-8

5

Obtención de los parámetros de funcionamiento del enfriador rotatorio a escala piloto del
ISMM. ENERMOA, Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-16-1216-8

6

Evaluación del proceso de transferencia de calor en el enfriamiento del mineral laterítico
a escala piloto. ENERMOA, Diciembre de 2010. ISBN: 978-959-16-1216-8

7

Identificación del proceso de enfriamiento de mineral laterítico reducido con ayuda de
redes neuronales artificiales.
a. XXXIII Convención Panamericana de Ingenieros, UPADI. Abril de 2012.
ISBN: 978-959-274-094-1
b. 7mo. Taller Internacional de Energía y Medio Ambiente, Abril de 2012. ISBN:
978-959-257-323-9

8

Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”.
a. XXXIII Convención Panamericana de Ingenieros, UPADI. Abril de 2012.
ISBN: 978-959-274-094-1
b. 7mo. Taller Internacional de Energía y Medio Ambiente, Abril de 2012. ISBN:
978-959-257-323-9

9

Modelación del proceso de enfriamiento de sólidos granulados en cilindros horizontales
rotatorios. XVIII Congreso de la División de Dinámica de Fluidos. Sociedad Mexicana
de Física. Noviembre de 2012. La Ensenada, Baja California. México

XXII

�TESIS DE INGENIERÍA DIRIGIDAS
1

ÁLVAREZ ÁLVAREZ, R., "Evaluación del proceso transferencia de calor del mineral
laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.

2

ARAUJO-ESCALONA, E., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
enfriamiento del mineral laterítico a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.

3

ARENA-CUTIÑO, A., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante René Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2009.

4

CALA, S. E., "Estudio del proceso de enfriamiento de mineral en cilindros rotatorios
horizontales como objetivo de modelación matemática.". Tesis de Ingeniería. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2005.

5

DE VALLE-RAMÍREZ, E., "Programación de modelo matemático para la evaluación del
proceso de transferencia de calor en cilindros horizontales rotatorios para el enfriamiento
de mineral laterítico reducido". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.

6

ESPINOSA-LOFORTE, E., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral
laterítico reducido a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.

XXIII

�7

GARCÍA-MERIÑO, D. A., "Establecimiento de los parámetros de diseño y explotación
del enfriador experimental". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico
de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.

8

GÓMEZ-RODRÍGUEZ, I., "Determinación del ángulo de llenado del mineral laterítico
en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.

9

GUTIÉRREZ-GALBÁN, J., "Tecnología de fabricación de los dispositivos del enfriador
de mineral a escala piloto del ISMM". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2011.

10 JACOMINO-RODRÍGUEZ, D., "Construcción de un cilindro horizontal rotatorio a
escala de laboratorio". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa
"Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
11 LEYVA-DURÁN, Y., "Influencia de la temperatura del mineral laterítico reducido en el
índice de extractable en el tanque de contacto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
12 LONDREZ-MINERAL, J., "Modelación y simulación del proceso de enfriamiento del
mineral reducido en cilindros horizontales rotatorios por el método de elementos finitos
(ANSYS)". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr.
Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2007.
13 ORTIZ-CASTRO, F. A., "Estimación de la temperatura del mineral reducido durante el
proceso de enfriamiento por el método de elementos finitos (ANSYS)". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2010.

XXIV

�14 OSORIO-GÓNGORA, I., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2009.
15 PERDOMO-MINERAL, J. J.; MATOS-CASALS, D., "Evaluación de la influencia del
agua de enfriamiento en el proceso transferencia de calor del mineral laterítico reducido
en cilindros horizontales en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2007.
16 PUJOL-LEYVA, J. O., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
enfriamiento del mineral laterítico a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2007.
17 PUPO-RAMÍREZ, E., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros horizontales rotatorios". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.
18 PUPO-REVÉ, Y., "Evaluación del proceso de enfriamiento de mineral reducido en la
empresa Comandante René Ramos Latour” de Nicaro". Tesis de Ingeniería. Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
19 QUINTERO-GONZÁLEZ., E.; VERDECIA-REYES, A., "Construcción de un enfriador
cilíndrico rotatorio a escala de laboratorio". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
20 RETIRADO-MEDIACEJA, Y., "Modelación Físico-Matemática del proceso de
enfriamiento del mineral en cilindros rotatorios de la planta Hornos de Reducción
perteneciente a la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.". Tesis de Ingeniería.
XXV

�Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2004.
21 RODRÍGUEZ-GUZMÁN, G., "Construcción de un transportador de tornillo sin fin para
la alimentación del enfriador de mineral a escala piloto del ISMM". Tesis de Ingeniería.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2010.
22 RODRÍGUEZ-MORENO, J. A., "Proceso de enfriamiento del mineral laterítico reducido
en la empresa “Comandante

Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto

Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2011.
23 SANTANA-PERCEVAL, O., "Evaluación técnico – económica del proceso de
enfriamiento del mineral laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2009.
24 SOTTO-GUILARTE, Y., "Influencia de los elementos mecánicos del enfriador
horizontal en el proceso de transferencia de calor del mineral reducido en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2007.
25 TABERA-RODRÍGUEZ., Y.; GARCÍA-GUERRERO, R., "Estudio del comportamiento
de los coeficientes de transferencia de calor en el proceso de enfriamiento del mineral
laterítico a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2006.
26 VARGAS -PÉREZ, A., "Evaluación del proceso de transferencia de calor del mineral
laterítico reducido en cilindros horizontales rotatorios en la empresa “Comandante René

XXVI

�Ramos Latour”". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr.
Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2008.
27 VARGAS-RAMOS, P. L., "Sistema automático de medición para variables en un
enfriador de mineral a escala piloto". Tesis de Ingeniería. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2010.
28 ZALAZAR-OLIVA, C., "Obtención de los parámetros de funcionamiento del enfriador
rotatorio a escala piloto del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa". Tesis de
Ingeniería. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2010.
TESIS DE MAESTRÍAS DIRIGIDAS
1

LAMORÚ-URGELLES, M., "Evaluación del proceso de transferencia de calor en el
enfriamiento del mineral laterítico para diferentes condiciones de trabajo". Tesis de
Maestría. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez".
Moa-Cuba, 2008.

2

SPENCER-RODRÍGUEZ, Y., "Identificación del proceso de enfriamiento del mineral en
el proceso Caron, con ayuda de Redes Neuronales Artificiales". Tesis de Maestría.
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba,
2009.

3

MATOS-CASALS, D., "Evaluación del proceso de enfriamiento del mineral laterítico
reducido en cilindros hrizontales rotatorios". Tesis de Maestría. Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa "Dr. Antonio Núñez Jiménez". Moa-Cuba, 2012.

XXVII

�La investigación, se realizó a través del financiamiento de los proyectos aprobados y
ejecutados por el Departamento de Mecánica del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa, en cooperación con otras entidades:
•

Aplicación de la metodología de diseño alemana en Moa. Cuba. Proyecto conjunto
Universidad Técnica de Clausthal - Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa.
Financiado por el DAAD, Alemania. 2002-2006,

•

Modelación y simulación del proceso de enfriamiento de mineral laterítico reducido.
Departamento de Física, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM). Beca de la Secretaría de Educación Pública de México 2012.
“Programa de Cooperación en Materia de Movilidad estudiantil de la Educación
Superior México-Cuba”

•

Proyecto universitario: Modelación matemática y simulación del proceso de
enfriamiento de mineral en cilindros horizontales rotatorios. PU1251. 2012-2013.

XXVIII

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laterítico en cilindros</text>
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                <text>Ever Góngora Leyva</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                <text>2013</text>
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                    <text>TESIS

Modelación matemática del proceso
de secado natural de las menas lateríticas

Yoalbis Retirado Mediaceja

�Página legal
Título de la obra. Modelación matemática del proceso de secado natural de las
menas lateríticas. -- 100 pág
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2012 -1. Autor: Yoalbis Retirado Mediaceja
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico” Antonio Núñez Jiménez”
Edición: Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización: Miguel Ángel Barrera Fernández

Institución del autor: ISMM ”Antonio Núñez Jiménez”
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2013
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín
Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL PROCESO DE
SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO
CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

YOALBYS RETIRADO MEDIACEJA

MOA, 2012

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA

MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL PROCESO DE
SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO
CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

Autor: Prof. Aux., Ing. Yoalbys Retirado Mediaceja, Ms. C.

Tutores: Prof. Aux., Lic. Arístides Alejandro Legrá Lobaina, Dr. C.
Prof. Tit., Ing. Enrique Torres Tamayo, Dr. C.

MOA, 2012

�ÍNDICE
INTRODUCCIÓN.

Pág.

-1-

1
MARCO TEÓRICO PARA LA MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL PROCESO DE SECADO
.
NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS.

-11-

1.1- Introducción.

-11-

1.2- Generalidades sobre los procesos de secado.

-11-

1.2.1- Mecanismos de movimiento de la humedad en los materiales porosos.

-12-

1.2.2- Antecedentes y estado actual de las teorías de secado de materiales porosos.

-13-

1.3- Investigaciones precedentes relacionadas con los procesos de secado.

-16-

1.3.1- Modelos matemáticos del proceso de secado solar.

-17-

1.3.2- Secado natural de materiales.

-18-

1.3.3- Secado natural de las menas lateríticas.

-18-

1.4- Teoría básica necesaria para la modelación matemática del proceso de secado natural.

-21-

1.4.1- Contenido de humedad del material.

-21-

1.4.2- Ratio de humedad.

-22-

1.4.3- Requerimiento térmico del proceso de secado.

-23-

1.4.4- Régimen de secado.

-24-

1.4.5- Ratio de secado.

-25-

1.4.6- Propiedades termofísicas del aire que influyen en el proceso de secado natural.

-26-

1.5- Características generales de las menas lateríticas utilizadas en la industria del níquel.

-26-

1.5.1- Composición química, granulométrica y mineralógica.

-26-

1.5.2- Propiedades termofísicas que influyen en el proceso de secado natural.

-27-

1.5.3- Evaporación de la humedad no estructural contenida en las menas lateríticas.

-28-

�1.6- Breve caracterización de las variables meteorológicas en la región de Moa.

-29-

1.7- Análisis del proceso de secado natural como objeto de modelación matemática.

-30-

1.8- Conclusiones del capítulo 1.

-32-

2 MODELACIÓN DE LOS PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL PROCESO DE SECADO
. NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS.

-33-

2.1- Introducción.

-33-

2.2- Modelos de los flujos de calor transferidos durante el proceso de secado natural.

-33-

2.2.1- Modelo del flujo de calor por radiación.
2.2.1.1- Modelo de la radiación solar que incide en la superficie de la pila.

-33-34-

2.2.2- Modelo del flujo de calor por convección.

-39-

2.2.3- Modelo del flujo de calor por conducción.

-42-

2.2.3.1- Modelo unidimensional de la distribución de temperatura en la pila.

-44-

2.3- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de temperatura.

-46-

2.4- Modelo general del proceso de secado natural de una pila de minerales.

-47-

2.4.1- Modelo unidimensional de la distribución de humedad en la pila.

-48-

2.5- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de humedad.

-51-

2.6- Modelos de la velocidad de secado y de la humedad del material en la superficie.

-53-

2.7- Modelos generales del área de exposición y el volumen de las pilas de material.

-55-

2.7.1- Modelos para las pilas de sección transversal triangular y otras de interés.

-57-

2.8- Conclusiones del capítulo 2.

-59-

3 IMPLEMENTACIÓN DE LOS MODELOS MATEMÁTICOS DEL PROCESO DE SECADO
. NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS.
-613.1- Introducción.

-61-

�3.2- Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática.

-61-

3.3- Diseño de experimentos para la validación de los modelos.

-62-

3.3.1- Instalación experimental.

-62-

3.3.2- Selección de las variables.

-62-

3.3.2.1- Masa expuesta a secado, ángulo de reposo y dimensiones de las pilas.

-63-

3.3.2.2- Humedad inicial y final de las menas lateríticas.

-63-

3.3.2.3- Variables meteorológicas.

-64-

3.3.3- Tipo de diseño de experimentos empleado.

-64-

3.3.4- Matriz del diseño de experimentos y número de mediciones experimentales.

-65-

3.3.5- Consideraciones sobre la suficiencia del muestreo y el análisis de varianza.

-66-

3.3.6- Técnica experimental para la medición de la humedad de las menas lateríticas.

-67-

3.4- Validación de los modelos matemáticos con pilas de dimensiones industriales.
3.4.1- Aplicación práctica de los modelos matemáticos establecidos.
3.5 - Aplicación del procedimiento establecido a una pila de dimensiones industriales.

-68-70-70-

3.5.1- Cálculo del área de exposición y el volumen de la pila.

-70-

3.5.2- Cálculo de la radiación global que llega a la superficie de secado de la pila.

-71-

3.5.3- Cálculo del calor total que llega a la superficie de secado de la pila.

-72-

3.5.4- Cálculo y simulación de la distribución de temperatura del material en la pila.

-74-

3.5.5- Cálculo y simulación de la distribución de humedad del material en la pila.

-77-

3.5.6- Cálculo y simulación de la velocidad de secado en la pila.

-80-

3.6- Optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas.

-82-

�3.6.1- Elección del método de optimización.

-82-

3.6.2- Procedimiento de optimización implementado en la aplicación informática.

-83-

3.6.3- Resultados obtenidos en la optimización del caso de estudio considerado.

-85-

3.6.3.1- Según la densidad de radiación recibida en la superficie de la pila.

-85-

3.6.3.2- Según la radiación total y el calor total recibidos en la superficie.

-86-

3.6.3.3- Según el porcentaje y el volumen de mineral secado.

-88-

3.6.3.4- Influencia del área de exposición y el volumen de las pilas.

-89-

3.7- Propuesta de acciones científico-técnicas para perfeccionar la tecnología de secado
natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.

-90-

3.8- Breve valoración de los beneficios económicos derivados de la implementación del
secado natural de las menas lateríticas en las empresas productoras de níquel.

-92-

3.8.1- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.

-92-

3.8.2- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante René Ramos Latour”.

-93-

3.9- Valoración de los impactos ambientales asociados al proceso de secado natural.
3.9.1- Impactos provocados por el polvo sobre la salud de los seres humanos.

-9495

3.9.2- Impactos provocados por el ruido sobre la salud de los seres
humanos.

95

3.10- Conclusiones del capítulo 3.

-96-

CONCLUSIONES GENERALES.

-97-

RECOMENDACIONES.

-99-

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

-100-

ANEXOS.

-XIV-

��SÍNTESIS
En el presente trabajo se desarrolló la modelación matemática del proceso de secado natural de las
menas lateríticas. Para ello, se sistematizaron los fundamentos básicos, las teorías y los modelos
generales de los procesos de secado y se particularizaron a las condiciones específicas del proceso
investigado, lo cual posibilitó la obtención de los modelos matemáticos de los flujos de calor que
inciden en el secado natural; la distribución de temperatura y humedad que experimenta el material;
la velocidad de secado; el área de exposición y el volumen de las pilas de minerales con diferentes
geometrías de su sección transversal. Los referidos modelos se implementaron en una aplicación
informática y se validaron, comprobándose que los mismos describen satisfactoriamente el proceso
de secado natural en las condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel
y cobalto; por tal razón se consideran la novedad científica de esta Tesis Doctoral.
Mediante la aplicación informática creada se simuló la distribución de humedad que experimenta el
material, evidenciándose que durante el secado natural el movimiento de la humedad en las pilas de
minerales se produce, fundamentalmente, por los efectos combinados de la capilaridad y la difusión
de vapor. Se optimizó la geometría de la sección transversal de las pilas atendiendo a varios
criterios energéticos, determinándose que la implementación del secado natural debe desarrollarse
con pilas de sección parabólica que tengan la superficie de secado inclinada entre 30 y 60 grados
sexagesimales, respecto al plano horizontal. Luego, se establecieron acciones científico-técnicas
que contribuyen a perfeccionar la tecnología de secado natural empleada en las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto. Finalmente, se exponen los beneficios económicos y los impactos
ambientales asociados al proceso de secado natural de las menas lateríticas.

�INTRODUCCIÓN
La producción de níquel y cobalto, basada en la aplicación de la lixiviación carbonato amoniacal, se
desarrolla en las empresas “Comandante Ernesto Che Guevara” y “Comandante René Ramos
Latour”, ubicadas en los municipios Moa y Mayarí, respectivamente. El proceso productivo
comienza con la extracción a cielo abierto de las menas lateríticas, las cuales se someten a diversos
procesos metalúrgicos entre los que se encuentra el secado térmico convencional.
Hoy día, en las plantas de Preparación de Mineral de estas industrias metalúrgicas existe como
situación problémica el elevado contenido de humedad que tienen las menas lateríticas al ingresar
a los secaderos térmicos convencionales. Esto provoca que en las mencionadas plantas persistan
como problemas no resueltos: la adherencia y recirculación del tres al cinco por ciento del
material trasegado en los sistemas de transporte automotor y por bandas, que aumenta sus
respectivos consumos de combustible y energía eléctrica; el transporte de 34 a 42 t de agua por
cada 100 t de material procesadas, que impone la necesidad de aumentar la productividad de los
referidos sistemas de transporte para cumplir los planes de producción de las empresas; y el
consumo de 27 a 34 kg de petróleo por cada tonelada de menas lateríticas alimentada al proceso
de secado convencional, lo cual reduce la eficiencia térmica de los secaderos (Diagnóstico técnico
de las empresas “Comandante Ernesto Che Guevara” y “Comandante René Ramos Latour”, 2010).
Entre las causas fundamentales que originan la mencionada situación problémica se encuentran: las
características hidrogeológicas de los yacimientos niquelíferos cubanos (Blanco y Llorente, 2004;
De Miguel, 2004, 2007; Ochoa, 2008; Carmenate, 2009) y la ineficiente tecnología empleada en la
implementación del proceso de secado natural de las menas lateríticas, antes de que estas ingresen
a los secaderos térmicos convencionales de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
La presente investigación está encaminada a mitigar la segunda causa que da origen a la situación
problémica, a partir de introducir acciones científico-técnicas que contribuyan a perfeccionar la
tecnología de secado natural empleada en las empresas niquelíferas cubanas.

�Los estudios más interesantes dedicados a la implementación práctica del secado natural de las
menas lateríticas fueron desarrollados por un grupo de investigadores del Centro de Desarrollo de
Investigaciones del Níquel de Moa (Estenoz et al., 2005, 2007a, b y c). En estas investigaciones, los
autores diseñaron una tecnología para el secado solar a la intemperie de las menas lateríticas que
prevé la formación, la evacuación y el control de las operaciones con pilas de minerales en los
depósitos mineros. La tecnología tiene varias ventajas, pero presenta las siguientes limitaciones:
 Presupone la construcción de un grupo de instalaciones auxiliares que, para su funcionamiento,
requieren de elevados consumos de energía, esto limita su aplicación debido al incremento
progresivo del precio del combustible en el mercado internacional.
 No considera la evaluación rigurosa de los procesos de transferencia de calor y masa que
inciden en el secado natural, así como la aplicación de modelos matemáticos ajustados a las
condiciones en que se desarrolla el proceso en las empresas productoras de níquel y cobalto.
 No permite predecir la variación de humedad que experimenta el material durante el proceso de
secado natural, por tanto, se dificulta estimar el tiempo de secado que se requiere para reducir su
humedad desde un valor inicial conocido a otro valor final deseado.
 No concibe la caracterización de la geometría de la sección transversal de las pilas y, por
consiguiente, no permite calcular con precisión el área de exposición de la pila, el volumen de
material expuesto a secado y la radiación solar global captada por la superficie de secado.
Por su parte, en las investigaciones desarrolladas en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa (Retirado y Legrá, 2011; Retirado et al., 2012) y en el presente trabajo se defiende la idea de
que se puede contribuir al perfeccionamiento de la tecnología empleada para la implementación del
secado natural de las menas lateríticas, a través de la modelación matemática del proceso. Este
aspecto no ha sido suficientemente valorado en los trabajos desarrollados en las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto debido, entre otros factores, a la complejidad que implica la
obtención de los modelos del secado natural de las menas lateríticas.

�La modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas permite estudiarlo
teóricamente y, luego de las correspondientes comprobaciones experimentales, posibilita realizar
simulaciones computacionales del proceso mediante el empleo de adecuados sistemas informáticos.
Esta

posibilidad

constituye

una alternativa

tecnológicamente

viable

para predecir el

comportamiento de la humedad del material y la velocidad de secado cuando las variables
independientes y los parámetros de los modelos matemáticos toman ciertos valores. Además las
simulaciones permiten racionalizar la implementación del proceso de secado natural en las
condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
A nivel internacional, la modelación matemática ha sido utilizada en diversas investigaciones con la
finalidad de establecer tecnologías racionales para la implementación del secado solar de diferentes
materiales. Los estudios más difundidos analizan el secado de granos, café, arroz, madera, pulpa de
bagazo y lodos, entre otros (Simate, 2003; Hossain et al. 2005; Fayett, 2008; Hernández et al.,
2008; Montes et al., 2008; Morsetto et al., 2008; Salinas et al., 2008; Ferreira y Costa, 2009).
En el ámbito nacional, se han publicado trabajos que abordan la modelación del proceso de secado
convencional, pero las investigaciones consultadas no contienen los modelos matemáticos del
secado natural para los materiales analizados. Las mismas se dedican, fundamentalmente, al estudio
energético y termodinámico del secado solar de café (Ferro et al., 1999, 2000; Abdala et al., 2003;
Fonseca et al., 2003), granos (Fonseca et al., 2000), semillas (Fonseca et al., 2002, Bergues et al.,
2002, 2003a), plantas medicinales (Bergues et al., 2003b), madera (Griñán y Fonseca, 2003;
Pacheco et al., 2006), productos varios (Bergues et al., 2006) y carbón mineral (Leyva et al., 2010).
Actualmente, es escasa la literatura internacional que aborda el secado natural de los minerales
lateríticos. En Cuba, los aspectos teóricos, experimentales y tecnológicos del proceso han sido
estudiados por múltiples investigadores (Estenoz y Espinosa, 2003; Estenoz et al., 2005, 2006,
2007b; Retirado et al., 2007, 2009, 2010; Estenoz, 2009; Espinosa y Pérez, 2010a y b; Vinardell,
2011), pero ninguno ha considerado la modelación matemática como herramienta para el

�perfeccionamiento de la tecnología empleada en la implementación del secado natural de las menas
lateríticas que se procesan en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Lo anterior ha contribuido a que, en las empresas niquelíferas cubanas, el proceso de secado natural
de las menas lateríticas se implemente basado en las investigaciones realizadas en el Centro de
Desarrollo de Investigaciones del Níquel y la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Los
referidos estudios se orientan, esencialmente, al desarrollo de tecnologías que presuponen el diseño
y la construcción de costosas instalaciones. Este enfoque implica un incremento de los gastos
económicos y relega a un segundo plano la posibilidad de perfeccionar la tecnología empleada para
la implementación del secado natural, mediante la aplicación de la modelación matemática.
Para contribuir, a través de la modelación matemática, al perfeccionamiento de la tecnología de
secado natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto, se deben
modelar y calcular los parámetros fundamentales del proceso para el material en cuestión, ellos son:
los flujos de calor transferidos, la radiación solar que incide en la superficie de las pilas, la
distribución de temperatura y humedad que experimenta el material, la velocidad de secado, el área
de exposición y el volumen de las pilas. Sin embargo, en la actualidad lo anterior no ha sido posible
debido al limitado conocimiento que se tiene del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
De los criterios expuestos se infiere como problema científico a resolver:
El insuficiente conocimiento del proceso de secado natural de las menas lateríticas, que limita la
modelación matemática y el cálculo de sus parámetros fundamentales en las condiciones de
explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Como objeto de estudio de la investigación se plantea:
El proceso de secado natural de las menas lateríticas en las empresas cubanas productoras de níquel
y cobalto.

�Y su campo de acción es: la modelación de los parámetros fundamentales del proceso investigado.
En correspondencia con el problema científico declarado se define como objetivo general:
Desarrollar la modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas, que
posibilite el cálculo de sus parámetros fundamentales en las condiciones de explotación de las
empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
A partir del problema científico y el objetivo general declarados se establece la siguiente hipótesis:
La sistematización de los fundamentos básicos, las teorías y los modelos generales de secado; y su
particularización para las condiciones específicas en que se implementa el secado natural de las
menas lateríticas, permitirá generar el conocimiento necesario para la modelación y el cálculo de los
flujos de calor transferidos, la radiación solar que incide en la superficie de las pilas, la distribución
de temperatura y humedad que experimenta el material, la velocidad de secado, el área de
exposición y el volumen de las pilas; y posibilitará la simulación y optimización de parámetros del
proceso en las condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
La novedad científica de la presente investigación radica en que:
Se establecen los modelos matemáticos que describen apropiadamente el proceso de secado natural
de las menas lateríticas y posibilitan, mediante su implementación en una aplicación informática, el
cálculo, la simulación y la optimización de parámetros del proceso en las condiciones de
explotación de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Para dar cumplimiento al objetivo general se declaran los siguientes objetivos específicos:
A. Determinar las limitaciones de las investigaciones precedentes relacionadas con los procesos,
las teorías y los modelos de secado, al ser aplicadas al objeto de estudio.
B. Establecer un procedimiento que contenga e integre los modelos matemáticos de los parámetros
fundamentales del proceso de secado natural de las menas lateríticas.

�C. Calcular los parámetros fundamentales del proceso investigado, mediante la implementación
del procedimiento y los modelos matemáticos establecidos.
Para garantizar la obtención de la novedad científica se desarrollan las siguientes tareas:
A.1- Actualizar el estado del arte en relación con las teorías y los modelos de secado, a partir de la
sistematización del conocimiento científico expuesto en las investigaciones precedentes.
A.2- Exponer un sistema gnoseológico actualizado sobre:
 La teoría básica necesaria para la modelación matemática del proceso de secado natural;
 Las características generales de las menas lateríticas utilizadas en la industria del níquel y;
 Las características de las variables meteorológicas en la región de Moa.
B.3- Desarrollar procedimientos y modelos matemáticos para el cálculo de:
 Los flujos de calor transferidos durante el secado natural de las menas lateríticas.
 La radiación solar global que incide sobre la superficie de secado de las pilas de minerales.
 La temperatura y humedad de las menas lateríticas en la superficie de secado de las pilas.
 La distribución de temperatura y humedad que experimenta el material en las pilas.
 La velocidad de secado durante la implementación del proceso.
 El área de exposición y el volumen de las pilas de material expuestas a secado natural.
C.4- Crear una aplicación informática que permita validar los modelos matemáticos establecidos.
C.5- Simular la distribución de temperatura y humedad que experimentan las menas lateríticas, y la
velocidad de secado durante la implementación del proceso.
C.6- Realizar la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección transversal de las
pilas de menas lateríticas en función del aprovechamiento de la energía térmica disponible
para el proceso de secado natural.
D.7- Establecer acciones científico-técnicas que contribuyan a perfeccionar la tecnología de secado
natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.

�D.8- Valorar los beneficios económicos y los impactos ambientales asociados a la implementación
del proceso de secado natural de las menas lateríticas en las empresas productoras de níquel y
cobalto seleccionadas.
Los principales métodos de investigación empleados en el trabajo se exponen a continuación:
 Histórico-lógico: para la actualización del estado del arte relacionado con las teorías y los
modelos actualmente usados para describir el proceso de secado de materiales porosos.
 Sistémico: para la sistematización de la teoría básica de los procesos de secado que resulta de
interés para la modelación matemática de los parámetros fundamentales del objeto de estudio.
 Inductivo-deductivo: para la determinación de las limitaciones de las investigaciones
precedentes consultadas, al ser aplicadas al secado natural de las menas lateríticas.
 Modelación físico-matemática: para el establecimiento de los modelos matemáticos de los
parámetros fundamentales del proceso de secado natural, para el material en cuestión.
 Separación de variables: para la obtención de las soluciones analíticas de las ecuaciones
diferenciales de difusión del calor y del intercambio de humedad en un material poroso.
 Experimental: para la caracterización de las menas lateríticas y la obtención de los datos
experimentales necesarios para la validación de los modelos matemáticos establecidos.
 Computacional: para la validación de los modelos, el cálculo de los parámetros fundamentales
del proceso y la creación de los gráficos de comportamiento de interés para la investigación.
 Búsqueda exhaustiva: para la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección
transversal de las pilas de menas lateríticas expuestas a secado natural.
Se establecen como aportes teóricos específicos de la investigación:
 El modelo de la radiación solar global que incide en la superficie de secado de las pilas de
minerales que es función de la altura solar (incluye los efectos de sombra que se producen por el
movimiento del sol), la latitud, el día del año, la orientación e inclinación de la superficie de
secado, y los ángulos maximal y tangencial de las pilas de menas lateríticas (expresión 2.21).

� Los modelos de la distribución de temperatura y humedad que experimentan las menas
lateríticas durante el proceso de secado natural, los cuales son función de las condiciones de
secado específicas del proceso investigado (expresiones 2.55; 2.81 y la 4 del Anexo 7).
 Los modelos de la velocidad de secado y de la humedad del material en la superficie de las pilas
de minerales que son función de los periodos de secado, el área de exposición de la pila, la
radiación solar global incidente y los flujos de calor transferidos, entre otros parámetros del
proceso de secado natural de las menas lateríticas (expresiones 2.98; 2.99; 2.100 y 2.101).
 Los modelos del área de exposición y el volumen de las pilas con diferentes formas geométricas
de su sección transversal (expresiones 2.112; 2.114 y las 1; 2; 6; 7; 8 y 9 del Anexo 9).
 Los procedimientos para el diseño y la programación de una aplicación informática que
permiten calcular los parámetros del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
 Los procedimientos para la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección
transversal de las pilas de menas lateríticas expuestas a secado natural.
Y se consideran como aportes prácticos del trabajo:
 El procedimiento de cálculo que contiene e integra los modelos matemáticos de los parámetros
fundamentales del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
 La aplicación informática (SecSolar) que permite implementar de forma sencilla, rápida y
eficiente, las ecuaciones de enlace, los procedimientos y los modelos establecidos en el trabajo.
 Las acciones científico-técnicas que contribuyen a perfeccionar la tecnología de secado natural
empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
Producción científica del autor sobre el tema de la tesis
Como parte del proceso investigativo el autor desarrolló y defendió exitosamente su Tesis de
Maestría la cual estuvo directamente relacionada con la temática investigada en esta Tesis Doctoral;
participó en cinco eventos científico-técnicos donde presentó siete ponencias; en revistas científicas
realizó 11 publicaciones relacionadas con el secado solar natural, la modelación matemática, la

�simulación, el mineral laterítico y la transferencia de calor. Además dirigió, como tutor, 17 Tesis de
Ingeniería y una Tesis de Maestría las cuales se vinculan con el tema de investigación en cuestión.
Los eventos, las publicaciones y las tutorías antes mencionadas se relacionan en el Anexo 1.

Metodología empleada para el desarrollo de la investigación
La misma es novedosa porque conjuga el estudio de un proceso complejo y poco investigado para el
material en cuestión, con la utilización del método de modelación físico-matemática y se obtienen
los modelos que describen apropiadamente el objeto de estudio. Además, combina la aplicación de
la simulación y la optimización para el establecimiento de acciones científico-técnicas que
contribuyen a perfeccionar la tecnología empleada para la implementación del proceso de secado
natural de las menas lateríticas, aspecto no logrado hasta el momento.
La metodología consta de cuatro etapas de trabajo que se corresponden con las utilizadas por otros
investigadores en la modelación de procesos industriales (Torres, 2003; Laborde, 2005; Sierra,
2005) y con las empleadas en la modelación del secado de diversos materiales (Jia et al., 2000;
Ananías et al., 2001; Ivanova y Andonov, 2001; Gaston et al., 2002; Mohapatra y Rao, 2005;
Medeiros et al., 2006; Picado et al., 2006; Beltagy et al., 2007; Cala et al., 2007; Parra-Coronado et
al., 2008; Sandoval-Torres, 2009). Las etapas ejecutadas se exponen a continuación:
Primera etapa (Fundamentación teórica de la investigación): se seleccionó el objeto de estudio,
para ello se consideró la importancia económica que el mismo tiene para las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto. Se determinaron los métodos de investigación a emplear, se realizó
la revisión y el análisis de las investigaciones precedentes, y se expuso la teoría básica necesaria
para la modelación del proceso investigado. Se establecieron las características generales de las
menas lateríticas y de las variables meteorológicas de interés para la investigación, y se analizó el
proceso de secado natural como objeto de modelación matemática. Los aspectos anteriores, vistos
de forma integrada, constituyen el marco teórico que sustenta la presente Tesis Doctoral.

�Segunda etapa (Modelación matemática del objeto de estudio): se establecieron los modelos que
permiten calcular los flujos de calor por radiación, convección y conducción; la radiación solar
global que incide sobre la superficie de secado de las pilas de minerales; la distribución de
temperatura y humedad que experimenta el material durante el proceso; la velocidad de secado y la
humedad del mineral en la superficie de las pilas. Además se dedujeron los modelos del área de
exposición y el volumen de las pilas con diferentes formas geométricas de su sección transversal.
Tercera etapa (Validación de los modelos teóricos): se realizaron pruebas de secado natural y se
obtuvieron los valores experimentales de la humedad del material. Se implementaron los modelos
matemáticos en una aplicación informática que permitió calcular los valores teóricos de la
humedad, con los resultados experimentales y los teóricos obtenidos se validaron los modelos
propuestos. El proceso de validación se realizó mediante la comparación de la humedad del material
determinada experimentalmente con la humedad teórica calculada con los modelos para las mismas
condiciones físicas en que se desarrolló el experimento. Se calculó el error relativo promedio y se
verificó que el mismo no excediera el 10 %. Seguidamente, se comprobó que los modelos
matemáticos establecidos, utilizados de forma integrada, describen apropiadamente el proceso de
secado natural de las menas lateríticas.
Cuarta etapa (Implementación de los modelos): mediante la aplicación informática creada
(SecSolar) se calcularon los parámetros fundamentales del proceso estudiado, se simuló la
distribución de temperatura y humedad que experimenta el material y se identificó el mecanismo de
movimiento de la humedad que predomina durante el proceso de secado natural de las menas
lateríticas. Se desarrolló la optimización multicriterial de la forma geométrica de la sección
transversal de las pilas. Luego, se establecieron acciones científico-técnicas que contribuyen a
perfeccionar la tecnología de secado natural empleada en las empresas cubanas productoras de

�níquel y cobalto. Además, se realizó una breve valoración de los beneficios económicos y los
impactos ambientales asociados al secado natural de las menas lateríticas.
Finalmente, se exponen las conclusiones generales, las cuales recogen los principales resultados del
trabajo; las recomendaciones, que constituyen punto de partida para futuras investigaciones
relacionadas con la temática en cuestión; y los anexos, que complementan la información expuesta
en la presente Tesis Doctoral.

�CAPÍTULO I

1. MARCO TEÓRICO PARA LA MODELACIÓN MATEMÁTICA DEL
PROCESO DE SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS
1.1- Introducción
La modelación matemática del secado natural es una tarea compleja que depende de múltiples
parámetros del proceso. Esta temática no ha sido suficientemente investigada para el caso de las
menas lateríticas. Es por ello, que se requiere del estudio de las teorías de secado y los trabajos
precedentes que pueden contribuir en el análisis y la solución del problema investigado.
El objetivo del presente capítulo es: exponer los fundamentos teóricos necesarios para la
modelación matemática del proceso de secado natural de las menas lateríticas, a partir de la
sistematización del conocimiento científico establecido en la literatura consultada.

1.2- Generalidades sobre los procesos de secado
El secado es uno de los procesos más empleados a nivel industrial en el mundo. Actualmente, una
gran cantidad de materiales son secados por diversas razones: la preservación, la reducción de peso
o volumen para el transporte, el mejoramiento de su estabilidad dimensional, o como una etapa más
de su procesamiento industrial. A pesar de los criterios anteriores, todavía se desconocen muchos
aspectos relacionados con las etapas y los mecanismos físicos de movimiento de la humedad
implicados en el proceso de secado. Esto se debe, en buena medida, a la complejidad de la
estructura de los materiales sometidos a secado, porque a nivel microscópico son muy irregulares y
complejos (Hernández y Quinto, 3003b, 2005).

�La importancia de los procesos de secado se puede apreciar a través de los estudios realizados por
Strumillo et al. (1995) quienes estimaron que el 12 % del consumo mundial de energía a nivel
industrial es destinado a los procesos de secado. Por otro lado, Retirado (2007) y Vinardell (2011)
determinaron, basados en el análisis de los informes económicos anuales de las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto, que en el secado convencional de las menas lateríticas se emplea
alrededor del 20 % de la energía consumida en las mencionadas industrias metalúrgicas.
1.2.1- Mecanismos de movimiento de la humedad en los materiales porosos
Para explicar el traslado de la humedad en los materiales porosos, durante el proceso de secado, en
la literatura científica se pueden encontrar referencias a diversos mecanismos de movimiento de la
humedad (Hernández y Quinto, 2003a y b, 2005), ellos son:
 Difusión líquida: debido a los gradientes de concentración de humedad.
 Difusión de vapor: debido a los gradientes de presión parcial del vapor
 Movimiento de líquido: debido a las fuerzas capilares
 Flujo de líquido o vapor: debido a diferencias en la presión que existe en el interior de los
poros y el agente secante.
 Efusión: se presenta cuando el camino libre medio de las moléculas de vapor es del orden del
diámetro de los poros.
 Movimiento de líquido: debido a la gravedad.
 Difusión superficial: debido a los gradientes de concentración de humedad y de presión
parcial del vapor que se generan en la superficie de secado.
De forma general, se considera que el mecanismo de flujo capilar es el que predomina durante el
periodo de secado de velocidad constante, mientras que los mecanismos de condensaciónevaporación y flujo de vapor corresponden al periodo de velocidad decreciente (Keey, 1980). El
estudio de estos mecanismos, aplicados al análisis del proceso de secado, ha dado lugar a diferentes
teorías de secado, cuya descripción es el objetivo principal del epígrafe siguiente.

�1.2.2- Antecedentes y estado actual de las teorías de secado de materiales porosos
Los primeros intentos realizados para tratar de explicar el proceso de secado y los mecanismos que
intervienen en el mismo datan de la primera década del siglo XX. Desde entonces, se han publicado
en la literatura científica diversas teorías que buscan describir la forma en que se desarrolla el
secado. A partir de estas teorías fueron establecidos múltiples modelos matemáticos generales.
La mayor parte de esos modelos se desarrollaron con base en el conocimiento empírico, por lo que
estos solo son útiles para describir el secado de una manera muy general. Sin embargo, también se
ha recurrido a los conocimientos que proporcionan la termodinámica, la mecánica de fluidos y la
transferencia de calor, entre otras disciplinas científicas, para plantear ecuaciones matemáticas que
describan el secado desde un punto de vista más formal (Hernández y Quinto, 2005). Las teorías
actualmente usadas para explicar el proceso de secado de los materiales porosos son las que a
continuación se describen.
En 1907 se enuncia la teoría capilar la cual refiere que durante el secado el transporte del líquido
se produce a través de los interticios y sobre la superficie del sólido debido a la atracción molecular
entre el líquido y el sólido (Buckingham, 1907). Algunos investigadores han señalado que en el
secado de sólidos granulares, el flujo de humedad es determinado totalmente por fuerzas capilares
por lo que es independiente de la concentración de humedad. Sin embargo, se ha demostrado a
través de experimentos, que el flujo de humedad puede ser en la dirección del incremento de la
concentración si la fuerza conductora predominante es el gradiente de tensión.
La teoría de difusión líquida considera que el movimiento de la humedad durante el secado se
debe únicamente a la difusión líquida, por lo que se puede representar con la Ley de Fick (Lewis,
1921), la referida ley ha sido resuelta considerando coeficientes de difusión constantes, medios
isotrópicos y condiciones de frontera de primer orden. Esta teoría, en los últimos años, ha ganado
preferencias entre los investigadores en el área de los alimentos y granos por los buenos resultados
que se obtienen al utilizarla (Yang et al., 2002; Wu et al., 2004; Rafiee et al., 2007, 2008).

�Por su parte, la teoría de condensación-evaporación (o teoría de Henry) tiene en cuenta la difusión
simultánea de calor y masa, asume que los poros forman una red continua de espacios incluidos en
el sólido y que la cantidad de vapor varía de forma lineal con la concentración de vapor y la
temperatura. Esta teoría considera además que el flujo capilar no es el único mecanismo de
transporte de humedad presente al inicio del periodo de velocidad de secado decreciente, sino que
también ocurre la transferencia de vapor por difusión (Henry, 1939).
Entre tanto, la teoría de Philip y De Vries considera que la humedad se desplaza tanto por difusión
como por capilaridad (Philip y De Vries, 1957). Los investigadores derivaron las ecuaciones que
describen la transferencia de calor y masa en materiales porosos bajo los gradientes combinados de
temperatura y de humedad; y extendieron sus modelos para mostrar separadamente los efectos de
los componentes isotérmicos y térmicos de la transferencia de vapor. La limitación de esta teoría
radica en que los modelos matemáticos sólo se emplean en el primer periodo de secado, debido a
que es en esta etapa del proceso donde se mantiene en el medio poroso una película de humedad
continua, en el interior de los poros.
De forma análoga la teoría de Krischer y Berger-Pei establece que durante el secado la humedad
puede migrar en el estado líquido por capilaridad y en el estado vapor por un gradiente de
concentración de vapor (Krischer, 1963). Por su parte, Berger y Pei (1973) señalaron que las
principales dificultades encontradas en el modelo de Krischer son la aplicación de la isoterma de
sorción y el uso de las condiciones de frontera de primer tipo. Estos investigadores, a diferencia de
Krischer (1963), emplearon las ecuaciones acopladas de la transferencia de calor y masa.
Las dos teorías anteriores, las enunciadas por Philip y De Vries y por Krischer y Berger-Pei, fueron
los primeros intentos realizados para lograr un modelo general del proceso de secado, en donde se
considera que la migración de la humedad se debe a más de un mecanismo físico.
La consideración de que los flujos debido a la difusión de vapor y líquida están conformados por
dos partes: una debida al gradiente de concentración de humedad total y la otra debido al gradiente

�de temperatura fue establecida en la teoría de Likov (Likov, 1966). Es una de las teorías más
completa de las enunciadas hasta la actualidad para explicar el proceso de secado de los materiales
porosos. Sin embargo, no ha sido completamente aceptada dado a que no existe consenso entre los
investigadores en cuanto a la validez y el significado físico del potencial de transferencia de masa,
introducido por primera vez por Likov en 1966.
Las ecuaciones de conservación para un volumen promedio del sólido a partir de las expresiones
matemáticas de cada fase del proceso fueron establecidas en la teoría de Whitaker (Whitaker,
1977; Whitaker y Chou, 1983). La modelación general planteada no difiere sustancialmente de la
establecida por Likov (1966), pero debido a que tiene un buen sustento físico y matemático, ha
tenido aceptación entre los investigadores de la temática de secado, al grado de ser considerada
como la mejor aproximación al estudio del secado en materiales porosos. Hoy día el modelo de
Whitaker, aunque es casi imposible de resolver analíticamente, se considera el más completo y
preciso para describir los fenómenos que ocurren durante el proceso de secado de un sólido poroso.
El modelo integral de la transferencia simultánea de calor y masa que considera todos los factores
que intervienen en el proceso de secado está contenido en la teoría de Kowalski-Strumillo
(Kowalski y Strumillo, 1997), el mismo implica serios problemas para resolverse analíticamente, es
por ello que en uno de sus trabajos posteriores (Kowalski y Strumillo, 2001) sugirieron que podría
establecerse un modelo más simple, con base en la termodinámica de los procesos irreversibles,
como el desarrollado por Likov (1966), pero que tome en cuenta la transferencia de calor, de masa y
la presencia de los efectos esfuerzo-deformación que tienen lugar durante el secado.
La incorporación de las ecuaciones de esfuerzo-deformación, a las de transferencia de calor y masa,
constituye la novedad de esta teoría ya que con anterioridad casi todos los modelos de secado
consideraban que el sólido no sufría deformaciones, lo que representa una simplificación que
facilita la solución del sistema de ecuaciones diferenciales. La solución del sistema de ecuaciones
generado permite conocer simultáneamente: la humedad, la temperatura, la deformación y el

�esfuerzo en los materiales durante el proceso de secado. Esta teoría es relativamente reciente, sin
embargo, constituye una de las aproximaciones más interesantes de las conocidas hasta hoy, para
estudiar los fenómenos de esfuerzo-deformación de un sólido durante el secado.

Como se ha indicado en este epígrafe, existen varias teorías que explican el transporte de la
humedad en medios porosos, para las cuales se han desarrollado diversos modelos generales. Sin
embargo, los modelos de secado más difundidos actualmente son los que consideran la difusión
simultánea de vapor y líquido (Henry, 1939; Philip y De Vries, 1957), los que se sustentan en la
termodinámica de los procesos irreversibles (Likov, 1966; Whitaker, 1977; Whitaker y Chou, 1983)
y los que se fundamentan en la transferencia simultánea de calor, masa y momentum (Kowalski y
Strumillo, 1997, 2001), los restantes modelos de secado se utilizan en menor medida.

1.3- Investigaciones precedentes relacionadas con los procesos de secado
La modelación matemática del secado de materiales porosos utilizando aire caliente, implica la
inclusión de fenómenos de transporte multifásicos acompañados por cambios de fase. El parámetro
fundamental del proceso es la velocidad de secado, la que depende principalmente de la
temperatura, velocidad y humedad del aire, el área interfacial por unidad de volumen, el espesor del
lecho y la naturaleza intrínseca del material, que determinará si el mecanismo de transporte de la
humedad en su interior es por difusión líquida, difusión de vapor, capilaridad, convección o
transporte mixto (Thorpe, 1995; Jiménez, 1999).
Los modelos matemáticos más difundidos para el estudio de los procesos de transferencia de calor y
masa consideran un equilibrio térmico local en cada punto del grano, originando modelos formados
por ecuaciones diferenciales hiperbólicas (Thorpe y Whitaker, 1992). En la literatura científica se
encuentran diversos modelos de la transferencia de calor y masa que ocurre en almacenes con lotes
de granos (Muregesan y Seetharamu, 1996; Patiño-Palacios, 1996). Tales modelos se emplean con
fines de investigación para el diseño de los procesos de secado (Jiménez, 1999).

�1.3.1- Modelos matemáticos del proceso de secado solar
Montero (2005) realiza la modelación de un secadero solar híbrido para residuos biomásicos
de la industria almazarera en España. Secaderos similares al estudiado por la investigadora
han sido modelados en diversas publicaciones (Condorí et al, 2001; Adsten et al., 2002;
Torres-Reyes et al., 2002; Bennamoun y Belhamri, 2003; Bahansawy y Shenana, 2004). En
general, los autores se basan en la aplicación de balances de masa y energía en los diferentes
elementos del sistema de secado. Otras investigaciones relacionadas con el análisis energético y la
modelación de los procesos de secado desarrollados en secaderos solares directos, indirectos,
mixtos, híbridos, activos, pasivos, y los de tipo túnel, cabina e invernadero se reportan en múltiples
trabajos (Condorí y Saravia, 2003; Sogari y Saravia, 2003; Celma et al., 2004; Jain, 2005, Ribeiro,
2005, Sacilik et al., 2005; Murthy y Joshi, 2006; Chen, 2007). Los modelos obtenidos en estas
publicaciones son satisfactorios para las aplicaciones para los cuales fueron creados.
Montoya y Jiménez (2006) muestran los resultados de un experimento de secado al aire libre de la
especie de bambú Guadua Angustifolia, apoyados en los resultados experimentales plantearon
diferentes modelos matemáticos (exponenciales, lineales, polinomiales y logarítmicos) para
describir el comportamiento del contenido de humedad en función del tiempo de secado. Basado en
el coeficiente de correlación propusieron el modelo exponencial para lograr el mejor ajuste a las
curvas experimentales. Estudios similares se reportan en numerosas investigaciones (Qisheng et al.,
2002; Liese y Kumar, 2003).
Abdel-Rehim y Nagib (2007) exponen los modelos del secado solar de pulpa de bagazo utilizando
aire por convección natural y forzada, emplearon como ecuación de balance para la convección
natural la expresión reportada por Duffie y Beckman (1980), y para la convección forzada usaron
una ecuación diferencial que relaciona los calores que intervienen en el proceso investigado.
En Cuba, el proceso de secado solar ha sido estudiado por múltiples investigadores (Griñán y
Fonseca, 2003; Bergues et al., 2006; Pacheco et al., 2006; Leyva et al., 2010). Sin embargo, estas

�publicaciones no contienen los modelos matemáticos del secado natural de los materiales
examinados, solo se circunscriben al análisis energético y termodinámico del proceso.

1.3.2- Secado natural de materiales
El secado natural o secado directo al sol es el proceso en el cual los materiales se exponen
directamente a la radiación solar colocándolos sobre el suelo o en dispositivos específicos. Es uno
de los usos más antiguos de la energía solar, siendo aún el proceso más utilizado en países en vías
de desarrollo para el secado de productos agrícolas (Alvear et al., 2002; Chiappero, 2002; Berruta,
2004; Doymaz, 2004, 2006). Es un procedimiento con bajo costo económico y ambiental que por
sus perspectivas es muy utilizado e investigado a nivel mundial (Joshi et al., 2004; Koyuncu et al.,
2004; Kavak et al., 2005; Mohamed et al., 2005; Mwithiga y Olwal, 2005; Restrepo y Burbano,
2005; Telis-Romero et al., 2005; Tunde-Akitunde et al., 2005; Gógüs y Mascan, 2006; Ocampo,
2006; Cortez et al., 2008). En el ámbito nacional, su empleo abarca a las industrias alimenticia,
cafetalera, maderera y niquelífera. En esta última, se han desarrollado diversas investigaciones con
la finalidad de implementarlo de forma permanente y eficiente.

1.3.3- Secado natural de las menas lateríticas
Se conoce de la práctica internacional, fundamentalmente en Brasil, Filipinas, Francia y Australia
que el manejo reiterado de las menas lateríticas en los depósitos de secado solar a la intemperie
influye positivamente en la homogenización del material y en la reducción de su contenido de
humedad (Estenoz, 2001; Estenoz et al., 2005, 2007a, b y c; Serrano, 2009).
En Cuba, el secado natural de los minerales lateríticos se implementa en las empresas “Comandante
Ernesto Che Guevara” y “Comandante René Ramos Latour”. Actualmente, las menas lateríticas se
someten al secado natural en pilas (con secciones transversales triangulares) para lograr un mejor
aprovechamiento de la superficie horizontal disponible para el secado y, además, para facilitar el
drenaje del agua en caso de que ocurran abundantes precipitaciones (Figura 1.1). Estas pilas son

�espaciadas para realizar la remoción del material durante el secado y para posibilitar su evacuación
y transportación una vez concluido el proceso.
A pesar de las medidas que se toman para favorecer la implementación del proceso, en la
actualidad, la tecnología de secado natural empleada presenta algunas limitaciones que dificultan la
obtención de eficiencias racionales en la implementación del mismo (ver Introducción, página 2).

Figura 1.1. Implementación del proceso de secado natural de las menas lateríticas en Moa.
Fuente: Espinosa y Pérez, 2010b.

El secado natural de las menas lateríticas se ha implementado como alternativa para racionalizar el
proceso tecnológico de obtención de níquel (Estenoz et al., 2004, 2005, 2006, 2007a; Retirado,
2007, 2010). Sin embargo, la implementación se ha basado en la experiencia práctica y en algunos
estudios empíricos, sin considerar la evaluación rigurosa de los procesos de transferencia de calor y
masa que inciden en el proceso, en las condiciones de explotación de las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto.

�Estudios empírico-teóricos realizados con menas lateríticas en los yacimientos de Moa y Pinares de
Mayarí evidencian que con el secado natural solo es posible evaporar la humedad ligada
mecánicamente al material debido a los bajos regímenes de temperatura que se generan y establecen
que la humedad del mineral varía en función de las variables climatológicas (Retirado, 2007;
Retirado et al., 2007). Otros estudios teórico-experimentales han permitido establecer los modelos
estadísticos que relacionan la humedad con las variables anteriormente expuestas, así como la
relación existente entre la adherencia de las menas, la humedad, la granulometría y el ángulo de
inclinación de la superficie de contacto (Retirado et al., 2008, 2009).
Las investigaciones relacionadas con el secado natural de las menas lateríticas han tomado dos
direcciones, una hacia los criterios tecnológicos y mineralógicos que influyen en la eficiencia y
homogenización durante el secado (Estenoz et al., 2007b, 2008) y otra destinada al estudio
experimental de la desorción de la humedad, en correspondencia con las diferentes variables
climatológicas que intervienen en el secado natural (Retirado et al., 2007, 2008; Retirado, 2010).
Como se observa, existe diversidad en cuanto a las publicaciones relacionadas con el secado de
materiales. En las investigaciones consultadas se estudian diferentes aspectos del proceso, sin
embargo, del análisis y la sistematización de estas se derivan las siguientes consideraciones:
 La literatura clásica especializada en la temática de secado no contiene los modelos
matemáticos apropiados para la descripción del proceso de secado natural de las menas
lateríticas. Por cuanto, los modelos de secado actualmente usados no posibilitan el cálculo de los
parámetros fundamentales del proceso en las condiciones de explotación de las empresas
cubanas productoras de níquel y cobalto.
 Los modelos matemáticos establecidos para el secado convencional y solar de los materiales
investigados no pueden ser generalizados al proceso de secado natural de las menas lateríticas,
debido a que esos modelos caracterizan a condiciones de secado y mecanismos físicos de la
transferencia de calor y masa que difieren de los encontrados en el proceso objeto de estudio.

�1.4- Teoría básica necesaria para la modelación matemática del proceso de secado natural
La desorción de la humedad de los materiales expuestos a secado está influenciada por diversos
parámetros los cuales deben ser considerados en el análisis matemático del proceso (Babilis y
Belessiotis, 2004; Cardoso et al., 2004; Simal et al., 2005; Javaherdeh et al., 2006; Nogales et al.,
2006; Sandoval et al., 2006; Cota, 2006, 2007). A continuación, se exponen algunos de los
parámetros más importantes a considerar en la modelación matemática del secado natural.
1.4.1- Contenido de humedad del material
Es el factor de mayor influencia en la velocidad de secado, que afecta en general a todos los ratios
de secado. La cantidad de humedad presente en un material (contenido de humedad) puede ser
expresada en base húmeda o en base seca, e indicada en % o kg/kg (Corvalan et al., 1995; Balladin
et al., 1996; Correa y Da Silva, 2005). El contenido de humedad en base húmeda (H bh ), definido
como el peso del agua presente en el producto por unidad de peso del material sin secar, viene dado
por la expresión 1.1. De igual manera, el contenido de humedad en base seca (H bs ), definido como
el peso del agua presente en el producto por unidad de peso del material seco, se calcula por la
expresión 1.2 (Martínez-Pinillos, 1997; Pavez et al., 2000).

H bh

mh
m0

m0 m s
m0

(1.1)

H bs

mh
ms

m0 ms
ms

(1.2)

Donde:
H bh y Hbs : humedad del material en base húmeda y seca, respectivamente; kg/kg.
m h : cantidad de agua en el material húmedo; kg.
m 0 : masa inicial de material sin secar; kg.
m s : masa de la materia seca en el producto; kg.
Las humedades, expresadas en % y kg/kg, se relacionan mediante las expresiones 1.3 y 1.4.

�H*

H

100 H
1 H

(1.3)

H*

(1.4)

100 H *

Donde:
H* y H: humedad del material; % y kg/kg.

La relación entre Hbh y H bs se expresa a través de las expresiones 1.5 y 1.6.

H bh

1

1

H bs

(1.5)

H bs 1

1
1 H bh

(1.6)

1

Habitualmente, en ensayos de secado donde el producto se va pesando de forma regular se dispone
de un registro de pérdida de peso, el contenido de humedad instantáneo para cualquier tiempo , en
base húmeda [Hbh( )] o seca [Hbs( )], se obtiene mediante las expresiones 1.7 y 1.8.
H bh

H bs

1

1 H 0bh m0
m
1 H 0bs m0
m

1

(1.7)

(1.8)

Donde:
Hbh( ) y Hbs( ): humedad instantánea en base húmeda y seca; kg/kg
H0bh y H0bs: humedad inicial en base húmeda y seca; kg/kg.
m( ): masa del material en el tiempo ; kg.

1.4.2- Ratio de humedad
El ratio de humedad se calcula por la expresión 1.9. Sin embargo, es habitual en las aplicaciones de
secado despreciar el contenido de humedad de equilibrio (He), ya que la humedad relativa del aire

�fluctúa continuamente durante el proceso, y por tanto He es un parámetro difícil de determinar en la
práctica (Romero y Kieckbush, 2003; Togrul y Pehlivan, 2004; Montero, 2005). De esta manera, el
ratio de humedad que se utiliza comúnmente es el que se determina a través de la expresión 1.10.
RH

H
H0

RH

H
H0

He
He

(1.9)

(1.10)

Donde:
RH: ratio de humedad; adimensional.
H( ):humedad del material en cada instante de tiempo ; kg/kg.
H e : humedad de equilibrio del material; kg/kg.
H 0 : humedad inicial del material; kg/kg.

1.4.3- Requerimiento térmico del proceso de secado
El requerimiento térmico que se necesita para secar un material se denomina calor latente de
vaporización (Montero, 2005). En el agua libre, a presión constante, depende exclusivamente de la
temperatura. Su valor en función del mencionado parámetro se puede determinar por la ecuación
empírica 1.11 (Giner y Gely, 2005). Esta ecuación tiene una precisión adecuada porque cuando se
calcula con la misma, para el intervalo de temperatura entre 20 y 100 ºC, se incurre en un relativo
promedio de 0,6 %, respecto a los resultados reportados por Vukalovitch (1978).

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

273,15

Donde:
: calor latente de vaporización del agua; J/kg.
R: constante de los gases (8 314); J/kmol·K.
M ag : peso molecular del agua (18,01); kg/kmol.

(1.11)

�C S1 y C S2 : constantes cuyo valores son 6 547,1 y 4,23 (Giner y Gely, 2005); adimensionales.
T ag : temperatura del agua; °C.
Si el agua no está libre, el calor latente es mayor y los factores de los que depende son: el tipo de
producto, su humedad y la temperatura. La variación del parámetro respecto a los factores antes
señalados ha sido estudiada por diversos autores para diferentes materiales (Corvalan et al., 1995;
Ekechukwu y Norton, 1999; Maldonado y Pacheco, 2003; Aviara et al., 2004; Giner y Gely, 2005).
Por otro lado, si el ambiente en el que se encuentra el material tiene una humedad relativa mayor
que la actividad de agua que le corresponde a su contenido de humedad, el producto absorbe
humedad. Por lo tanto, para secar el material no basta con suministrar calor, sino que es necesario
que la humedad relativa del ambiente en el que se encuentra sea lo suficientemente baja (López et
al., 2000; Mujumdar, 2000; Park et al., 2002; Chemkhi et al., 2004; Arslan y Togrul, 2005).

1.4.4- Régimen de secado
Para cualquier material cuyo proceso de secado transcurra completamente dentro del periodo de
velocidad de secado constante, el régimen de secado puede ser determinado por la expresión 1.12.
La misma ha sido reportada en diferentes fuentes bibliográficas especializadas en la temática del
secado (Cabrera y Gandon, 1983; Treybal, 1985; Kasatkin, 1987; Boizán, 1991).

N

NC

ms dH
A d

k y Ys Y

(1.12)

Siendo:
ms

m0 100 H 0
100

Donde:
N: régimen de secado; kg/m2·s.
NC: régimen de secado en el periodo de velocidad constante; kg/m2·s.

(1.13)

�A: área donde se lleva a cabo la evaporación (área de exposición para el proceso investigado); m2.
dH/d : velocidad de secado; kg/kg·s.
: tiempo de secado; s.
ky: coeficiente de transferencia de masa gaseosa; kg/m2·s.
Ys: humedad del aire en la superficie del líquido; kg/kg.
Y: humedad del aire en la corriente principal; kg/kg.
Para calcular el régimen de secado de un material en el periodo de velocidad de secado decreciente,
la práctica más empleada según las investigaciones consultadas (Cabrera y Gandon, 1983; Treybal,
1985; Kasatkin, 1987; Rudenko y Shemajanov, 1989; Boizán, 1991) es la que considera el
comportamiento de la curva de velocidad de secado como una línea recta, la cual puede ser
representada según la expresión 1.14.

N

ND

NC

H
He
Hc He

k2 H

He

(1.14)

Donde:
ND: régimen de secado en el periodo de velocidad decreciente; kg/m2·s.
Hc: humedad del material al finalizar el régimen de velocidad de secado constante; kg/kg.
k2: coeficiente de secado para el segundo periodo; kg/m2·s.
1.4.5- Ratio de secado
Cuando el material que debe secarse se pesa a intervalos predefinidos, puede trazarse la curva
contenido de humedad vs. tiempo de secado. Al diferenciar la referida curva, se obtiene una
información muy importante: la velocidad de secado en función del tiempo de operación o ratio de
secado (RS). La velocidad de secado puede calcularse mediante la expresión 1.15 (Montoya y
Orozco, 2005; Prasad y Vijay, 2005; Kulasiri y Woodhead, 2005).

RS

dH
d

H

d
d

H

(1.15)

�Donde:
RS: ratio de secado; kg/kg·s.
dH: variación de humedad del material; kg/kg.
d : variación de tiempo; s.
H( +d ): humedad del material medida en el instante +d ; kg/kg.

1.4.6- Propiedades termofísicas del aire que influyen en el proceso de secado natural
Las mismas son necesarias para el cálculo del intercambio de calor y masa durante el proceso de
secado solar de los materiales almacenados a la intemperie, pueden ser calculadas mediante las
ecuaciones 1-8 del Anexo 2 (Montero, 2005). Las referidas ecuaciones han sido validadas en
diversas regiones del mundo y utilizadas con éxito en múltiples investigaciones precedentes
relacionadas con el secado solar de diferentes materiales (Jain y Tiwari, 2003, 2004; Tiwari et al.,
2004; Kumar y Tiwari, 2006; Tiwari y Sarkar, 2006; Vinardell, 2011).

1.5- Características generales de las menas lateríticas utilizadas en la industria del níquel
1.5.1- Composición química, granulométrica y mineralógica
Las menas lateríticas empleadas en el proceso productivo (menas objeto de secado natural) están
compuestas por materiales esencialmente ferrosos, con elevados contenidos promedios de Fe2O3
que, en general, varían entre 67,79 y 71,74 % (Retirado, 2007; Retirado et al., 2007).
Por su parte, Sierra (2010) reporta que la granulometría predominantemente oscila entre 0 y 50 mm
que representa el 80,72 % del peso total de las muestras, con humedades (en base húmeda)
comprendidas entre 34 y 38 %, lo anterior concuerda con los resultados obtenidos por diferentes
investigadores para los perfiles lateríticos de los yacimientos niquelíferos cubanos (Almaguer y
Zamarsky, 1993; Almaguer, 1995, 1996a, 1996b; Rojas et al., 2007; Sierra, 2007).
La composición mineralógica evidenció el predominio de la Goethita, la que oscila entre 64,58 y
70,68 %, como promedio. En este aspecto coinciden varios autores que han realizados estudios

�relacionados con la mineralogía del material en cuestión (Oliveira et al., 2001; Rojas, 2001; Rojas
et al., 2005a y b; Agyei et al., 2009a y b; Rojas et al., 2012).

1.5.2- Propiedades termofísicas que influyen en el proceso de secado natural
En la modelación del secado natural se deben considerar las propiedades termofísicas del material
que influyen en el proceso. En la Tabla 1.1 se relacionan los valores usados en la simulación y la
optimización de los parámetros fundamentales del secado natural de las menas lateríticas.
La conductividad térmica (k) de las menas lateríticas procesadas en las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto varía desde 0,11 W/m · ºC para la temperatura ambiente hasta 0,17
W/m · ºC para la temperatura de 700 ºC y su calor específico a presión constante (Cp) en el referido
intervalo de temperatura puede asumirse constante e igual a 970 J/kg · ºC (Page et al., 1998).
La densidad real ( ) se determinó en el laboratorio analítico del Centro de Desarrollo de
Investigaciones del Níquel, mediante el método pignométrico (Mitrofánov et al., 1982). El valor
promedio después del procesamiento estadístico de los resultados fue de 3 726 kg/m3, siendo sus
valores mínimo y máximo iguales a 3 673 y 3 771 kg/m3. El valor promedio de la densidad
aparente fue de 1 100,4 kg/m3 y la oscilación estuvo entre 1 084 y 1 122 kg/m3 (Vinardell, 2011).
La difusividad térmica ( ) se calcula mediante la expresión 6 del Anexo 2, para ello se utilizan los
valores de k, Cp y

declarados en la Tabla 1.1. La emisividad ( ) y la absortividad solar ( s) se

asumen de acuerdo con las recomendaciones expuestas en la literatura especializada en la
transferencia de calor (Mijeeva y Mijeev, 1991; Bejan y Kraus, 2003; Incropera y De Witt, 2003).

Tabla 1.1. Valores de las propiedades termofísicas usados en la simulación y la optimización*.
k
(W/m · ºC)

Cp
(J/kg · ºC)

(kg/m3)

(m2/s)

(adimensional)

(adimensional)

0,11

970

3 726

304,353 ·10-6

0,93

0,63

s

*Los valores mostrados en la Tabla 1.1 corresponden a una temperatura de aproximadamente 300 K.

�1.5.3- Evaporación de la humedad no estructural contenida en las menas lateríricas
Para comprobar en qué medida puede ser evaporada la humedad no estructural que se encuentra
enlazada al material se aplicaron las técnicas de ensayos térmicos, para ello se emplearon muestras
de los perfiles lateríticos L-48 y M-47 del yacimiento Punta Gorda y el equipamiento cuyas
características técnicas se exponen en el Anexo 3. Los termogramas de las muestras de los
horizontes superiores (Figuras 1 y 2 del Anexo 3) exponen tres picos endotérmicos notables: el
primero, alrededor de los 65 oC, producto de la pérdida del agua no estructural. El segundo, entre
los 290 y 320 ºC, atribuible a la deshidroxilación de la Goethita que es la fase mineralógica
predominante y el tercero, entre los 450 y 480 ºC, debido a la oxidación de la fase de Manganeso.
El comportamiento térmico representado en la Figura 3 del Anexo 3 refleja el pico endotérmico a
los 69 ºC ya conocido, atribuible a la pérdida de agua no estructural, la muestra MN5, expone el
endotérmico próximo a los 294 ºC, al presentar cierta cantidad de Goethita. Además, se observa
otro pico endotérmico próximo a los 645 ºC atribuible a la deshidroxilación de la Lizardita. El pico
endotérmico a los 714 y 721 ºC se explica por la presencia del Piroxeno Enstatita. El pico
exotérmico a los 827 ºC se debe a la recristalización del mineral refractario. Resultados similares
para el referido pico exotérmico se ilustran en la Figura 4 del Anexo 3.
El estudio térmico de las menas lateríticas evidencia, en general, que la composición mineralógica
no tiene una influencia significativa en el secado natural. Los termogramas en ambos perfiles para
los dos horizontes (superiores e inferiores) exponen un pico endotérmico alrededor de los 65 ºC,
típico de la pérdida del agua no estructural lo que evidencia una alta humedad en las menas.
Resultados análogos fueron obtenidos por otros investigadores en yacimientos cubanos con
características similares (Rojas et al., 2005a, 2012).
Por otra parte, para las muestras estudiadas se comprueba que con el secado a temperaturas
inferiores a 100 ºC solo se puede extraer el agua no estructural (humedad enlazada de forma físicomecánica), como ha sido reportado por Rebinder (1979) y Kasatkin (1987). Esto confirma que con

�el secado solar natural sólo se elimina parcialmente la humedad que se encuentra ligada al material
de forma físico-mecánica (Vega et al., 2005; Montoya et al., 2007; Retirado et al., 2007).
También se infiere que para las muestras de los horizontes inferiores (Figuras 3 y 4 del Anexo 3) se
produce un cambio de estructura en los minerales que componen las menas lateríticas, que se refleja
en el pico exotérmico a temperaturas entre 820 y 830 ºC producto de la recristalización del mineral
refractario, estos resultados indican que el secado convencional del material a temperaturas
superiores a 820 ºC por un tiempo prolongado puede ser perjudicial para la extracción de los
metales útiles en el proceso metalúrgico, lo anterior evidencia la importancia que tiene la reducción
de la humedad del material a través del secado natural previo. A este aspecto se han referido con
anterioridad otros investigadores (Estenoz y Espinosa, 2003; Aldana et al., 2004; Retirado, 2007).
1.6- Breve caracterización de las variables meteorológicas en la región de Moa
Según el estudio realizado por la División América de la empresa especializada en auditorias
ambientales CESIGMA S.A. (CESIGMA S.A., 2004), la región de Moa donde se encuentra el patio
de secado solar de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” presenta un clima tropical con
una distribución estacional irregular de las precipitaciones, determinada por una significativa
disminución de las mismas dentro del período lluvioso y una tendencia general a la ocurrencia de
láminas máximas al final del mismo. Presenta dos máximos; uno principal en octubre-noviembre y
otro secundario en mayo-junio, de igual manera, presenta dos mínimos; uno en febrero-marzo y otro
en julio-agosto. La cantidad de días al año con lluvias mayor que 1 mm es superior a 100, el
promedio anual de precipitaciones alcanza los 2 000 mm y la evaporación se acerca a los 1 600 mm.
La combinación de la máxima evaporación con el mínimo de precipitaciones en el verano y el
mínimo de evaporación con el máximo de precipitaciones en el invierno producen un resecamiento
intenso en el verano y un exceso de humedad en el invierno.
La temperatura media anual es 27 ºC, en verano fluctúa entre 30 y 32 ºC con máximas que oscilan
entre 34 y 36 ºC y en invierno varía entre 14 y 26 ºC con mínimas alrededor de los 12 ºC. La

�insolación es prácticamente constante todo el año, siendo la frecuencia de días despejados en el
período seco de 60 días/año y la insolación anual es mayor que 2 900 horas luz. La radiación solar
incidente sobre la superficie media anual es de 17 MJ/m2 (suma diaria). La humedad relativa media
anual para las 7:30 horas es de 85 a 90 % y para las 13:00 horas está entre 70 y 75 %.
El régimen eólico refleja la ocurrencia mayoritaria de los vientos alisios reforzados por las brisas
marinas, y contrarrestados por el terral. Los vientos soplan sobre la zona oriental procedentes del
NE en los meses de octubre-enero; del ENE, durante febrero-mayo; y del Este, en junio-septiembre.
La velocidad promedio de la brisa es en general de 1,4 a 4,1 m/s y mantiene una frecuencia de 180
días al año. Se puede afirmar que el viento reinante en la zona es la combinación alisios-brisa
marina con una frecuencia mayor que el 64 %. Generalmente el viento reinante es el de mayor
velocidad promedio anual, que en la zona del patio de secado es de 3,9 a 4,4 m/s.
Como se infiere de las características ante expuestas existen ocho meses del año (diciembre-abril y
julio-septiembre) donde las precipitaciones son moderadas. En el período se destacan los meses de
verano donde existe una marcada disminución de las mismas, lo que conjugado con los altos
regímenes de radiación solar provoca la máxima evaporación de la humedad.

1.7- Análisis del proceso de secado natural como objeto de modelación matemática
Durante el proceso de secado natural el material está expuesto directamente a la radiación solar, al
aire y a otras condiciones ambientales, siendo los requerimientos energéticos de la operación
suministrados, fundamentalmente, por la energía solar (Montero, 2005).
Como se ilustra en la Figura 1.2 una parte de la radiación de onda corta incidente del sol es
absorbida por el material y la otra parte es reflejada. Una fracción de la radiación absorbida y el aire
caliente que circula sobre el material provoca el calentamiento superficial del mismo, lo que da
lugar a la propagación de calor al interior (consiguiéndose la variación de la energía interna del

�material) y a la evaporación de la humedad superficial, de esta forma se logra la desecación del
producto. La otra fracción de la radiación se pierde por la transmisión de onda larga al ambiente.

Sol
Pérdida por radiación de onda larga al ambiente

Pérdidas por reflexión

Radiación solar de onda corta

Calor absorbido
Transferencia de calor y masa
por convección y evaporación

Aire

Material expuesto a secado natural

Superficie del terreno

Figura 1.2. Esquema estructural del secado natural de los materiales almacenados en forma de pila.
Fuente: Montero, 2005.
Al considerar los criterios anteriores, se puede establecer la expresión general 1.16 para el balance
de energía y la modelación matemática de la velocidad de secado en la superficie de las pilas.

qe

(1.16)

qs

Donde:
qe y q s : calores que entran a la superficie de secado y que salen de la superficie de secado; W/m2.

Al particularizar los términos de la ecuación general del balance de energía (ecuación 1.16) al
proceso de secado natural de las menas lateríticas resulta que:

qe

qRad

qs

qCond

qConv [se utilizan los signos + y – para Ta

N

Ts y Ta

Ts, respectivamente]

(1.17)
(1.18)

�Donde:
qRad: calor por radiación que se aprovecha en el secado natural de las menas lateríticas; W/m2.
qConv: calor por convección que intercambian la superficie de la pila de minerales y el aire; W/m2.
qCond: calor por conducción transferido hacia el interior de la pila de minerales; W/m2.
N · : calor de evaporación; W/m2.
En el proceso investigado se considera que qg= qa= 0 porque se trata de un balance de energía en
la superficie de secado de la pila (en la superficie de control) y para este caso los términos de
generación y almacenamiento de energía no son relevantes (Incropera y De Witt, 1999, 2003).
Al sustituir las expresiones 1.17 y 1.18 en la 1.16 se obtiene la ecuación para el balance de energía,
particularizada al proceso investigado (1.19). En la misma, se desprecian las pérdidas de calor por
radiación de onda larga al ambiente y por conducción hacia el terreno. Esto se debe, a que se
considera que el material es opaco y mal conductor del calor, por tanto, los procesos de absorción,
reflexión y conducción se pueden tratar como fenómenos superficiales (Incropera y De Witt, 2003).
q Rad

qConv

qCond

N

(1.19)

En las publicaciones consultadas se reportan trabajos relacionados con el proceso de secado solar de
múltiples materiales (Phoungchandang y Woods, 2000; Türk, 2003; Gigler et al., 2004; Touré y
Kibangu-Hkembo, 2004; Vega et al., 2006). Sin embargo, solo se dispone de estudios aislados para
las menas lateríticas y ninguno de ellos aborda la modelación matemática del secado natural para el
material en cuestión.
1.8- Conclusiones del capítulo 1
La literatura científica contiene un soporte matemático satisfactorio para la modelación de los
procesos de secado, pero las simplificaciones realizadas para resolver las situaciones físicas
particulares no dan solución al problema de la inexistencia de modelos apropiados para la
descripción del secado natural de las menas lateríticas.

�En las investigaciones precedentes se exponen los aspectos teóricos y las metodologías generales
para el análisis de la transferencia de calor y masa en los procesos de secado. Sin embargo, las
publicaciones consultadas no contienen un procedimiento de cálculo que posibilite la determinación
de los parámetros fundamentales del secado natural de las menas laterítica.

�CAPÍTULO II

2. MODELACIÓN DE LOS PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL
PROCESO DE SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS
2.1- Introducción
El secado natural de los materiales almacenados en pilas a la intemperie depende de diversos
parámetros fundamentales los cuales deben ser considerados en la modelación matemática del
proceso. El establecimiento de los modelos que describen el proceso de secado natural de las menas
lateríticas resulta novedoso debido, entre otros aspectos, a las múltiples situaciones físicas que se
presentan durante su implementación en las empresas cubanas productoras de níquel.
El objetivo del presente capítulo es: establecer los modelos matemáticos de los flujos de calor
transferidos; la radiación solar que incide en la superficie de la pila; la temperatura y humedad de
las menas lateríticas en la superficie de secado; la distribución de temperatura y humedad que
experimenta el material; la velocidad de secado; el área de exposición y el volumen de las pilas.

2.2- Modelos de los flujos de calor transferidos durante el proceso de secado natural
2.2.1- Modelo del flujo de calor por radiación
Para determinar el flujo de calor por radiación que recibe la pila de menas lateríticas se realiza el
balance de energía en la superficie de secado de la misma y se obtiene la expresión 2.1.
qRad

Donde:

c

Gc

s

I( , )

I( , )

c

Gc

s

I( , )

(2.1)

�c:

absortividad del cielo; adimensional.

Gc: irradiación del cielo; W/m2.
I( , ): radiación solar global que incide sobre la superficie de secado de la pila; W/m2.
: inclinación de la superficie de la pila respecto al plano horizontal; grados sexagesimales.
: orientación de la superficie de la pila respecto al eje norte-sur; grados sexagesimales.
: reflectividad de las menas lateríticas; adimensional.

La irradiación del cielo debido a la emisión atmosférica se calcula por la expresión 2.2 (Anderson,
1982; Duffie y Beckman, 1991).

Gc

4
Tcielo

(2.2)

Donde:
: constante de Stefan-Boltzman (5,67 · 10-8); W/m2·K4.
Tcielo: temperatura efectiva del cielo; K.

El valor de la temperatura efectiva del cielo depende de las condiciones atmosféricas, el mismo
varía desde 230 K para un cielo claro y frío hasta 285 K aproximadamente, para condiciones
nubladas y calientes (Howell et al., 1982). Esta temperatura puede ser estimada en función de la
temperatura del aire (Ta), a través de la expresión 2.3 (Duffie y Beckman, 1980, 1991).

Tcielo

0,0552 Ta1,5

[en esta expresión Ta se expresa en K]

(2.3)

2.2.1.1- Modelo de la radiación solar que incide en la superficie de la pila
Como consecuencia de las diferentes regiones y composición de la atmósfera, no toda la energía
extraterrestre llega a la superficie de la tierra, modificándose su naturaleza, y sobre todo, su

�componente direccional. La radiación global que incide sobre una superficie inclinada en la tierra
consta de tres componentes, y se calcula por la expresión 2.4 (Luboschik y Schalajda, 1990).
IG I B
Donde:

ID

IR

(2.4)

IG, IB, ID y IR: radiación global, directa, difusa y reflejada, respectivamente; W/m2.
Si se conoce la radiación global sobre una superficie horizontal en sus dos componentes, directa y
difusa, existen varios métodos y modelos matemáticos para determinar la radiación global sobre una
superficie inclinada (Corvalan et al., 1995), uno de ellos es el establecido por Alaiz (1981), en el cual
es necesario determinar la irradiación solar extraterrestre sobre una superficie horizontal (I0), para ello
se emplea la expresión 2.5. Al analizar de forma integrada las ecuaciones 2.5-2.9 se infiere que en una
latitud dada para cada día del año y a cada hora solar le corresponde un valor diferente de I0.
I0

I S cos

I S sen hs

(2.5)

Siendo:

IS

I CS

cos
s

wh

1 0,033 cos
sen l a sen s

23,45 sen 360

360 nd
365,25
cos l a cos s cos wh

(2.6)
sen hs

284 nd
365

nh 15 º

Donde:
I0: irradiancia extraterrestre horaria en la superficie horizontal; W/m2.
IS: irradiancia solar extraterrestre normal a la radiación; W/m2.
: ángulo de incidencia; grados sexagesimales.
hs: altura solar; grados sexagesimales.
ICS: constante solar, su valor más aceptado es 1 367 (Duffie y Beckman, 1980, 1991); W/m2

(2.7)
(2.8)
(2.9)

�nd: número del día del año (siendo nd = 1 para el 1ro de enero); adimensional.
la: latitud; grados sexagesimales.
s:

declinación solar; grados sexagesimales.

wh: ángulo horario; grados sexagesimales.
nh: número de horas antes o después del mediodía solar; adimensional.
La declinación solar varía entre 23,45 y -23,45 grados desde el solsticio de verano al solsticio de
invierno. Para el cálculo del ángulo horario se considera que a cada hora le corresponde una distancia
de 15 grados (Duffie y Beckman, 1980, 1991; Montero, 2005). En la Tabla 2.1 se muestra el valor de
dicho ángulo para cada hora en el hemisferio norte.
Tabla 2.1. Variación diaria del ángulo horario en el hemisferio norte.
Parámetros
nh (adimensional)
wh (grados)

6
6
-90

7
5
-75

8
4
-60

9
3
-45

10
2
-30

Hora del día
11 12 13
14
1
0
1
2
-15 0 +15 +30

15
3
+45

16
4
+60

17
5
+75

18
6
+90

Por su parte, la altura de culminación hc, la hora de salida y puesta del sol ws y el número de horas de
sol Td (orto y ocaso solar o duración del día) para cada día del año se calculan por las expresiones
2.10; 2.11 y 2.12, respectivamente (McQuiston et al., 2008).

hc

90

la

ws

arccos

tan s tan l a

Td

2
ws
15

2
arccos tan s
15

(2.10)

s

(2.11)

tan l a

Donde:
hc: altura de culminación; grados sexagesimales.
ws: hora de salida y puesta de sol; adimensional.
Td: número de horas de sol; adimensional.

(2.12)

�Para calcular las componentes directa (IB) y difusa (ID) de la radiación incidente sobre la superficie
horizontal (IH) es necesario utilizar una serie de correlaciones. Se definen entonces, los coeficientes
kT, kB y kD, los mismos se calculan por las expresiones 2.13; 2.14 y 2.15 (Alaiz, 1981; Duffie y
Beckman, 1980, 1991).

kT

kB

kD

IH
I0
IB
I0
ID
I0

IH
I CS

360 nd
1 0,033 cos
365,25

sen l a sen s

(2.13)

cos l a cos s cos wh

IB
I CS

360 nd
1 0,033 cos
365,25

sen l a sen s

(2.14)

cos l a cos s cos wh

ID
I CS

360 nd
1 0,033 cos
365,25

sen l a sen s

(2.15)

cos l a cos s cos wh

Donde:
kT: coeficiente de transmisión total atmosférico; adimensional.
IH : radiación incidente sobre la superficie horizontal (se determina experimentalmente); W/m2.
kB y kD: coeficientes de transmisión fraccionales; adimensionales.
Calculado el coeficiente kT (mediante la expresión 2.13) se verifican las condiciones representadas
en las ecuaciones 2.17; 2.18 y 2.19 y se calcula el coeficiente empírico Ce, luego se determina la
radiación difusa (ID) haciendo el despeje correspondiente en la expresión 2.16. Por su parte, la
radiación directa (IB) se determina a través de la expresión 2.20.
ID
IH

Ce

(2.16)

Siendo:
Ce

1 0,09 kT

Ce

0,951 0,160 kT

Ce

0,165

4,388 kT2 16,638 kT3 12,336 kT4

para

kT

0,22

para

0,22

kT

para

kT

0,80

(2.17)
0,8

(2.18)
(2.19)

�IB

IH

ID

IH

I H Ce

I H 1 Ce

(2.20)

Para calcular la radiación solar global que incide sobre la superficie de secado de la pila de menas
lateríticas la cual está inclinada y orientada en

y

grados, se emplea la expresión 2.21, nótese que

la misma depende del ángulo . En el caso de las pilas de sección transversal parabólica el ángulo
de referencia para el cálculo es el tangencial ( t) y para las pilas de sección transversal triangular se
considera para el cálculo el ángulo maximal (

m).

Estos ángulos pueden ser determinados como una

función de dos propiedades físicas del material (granulometría y humedad), a través de las
expresiones 3 y 4 del Anexo 9 propuestas por Sierra (2010), o mediante trigonometría si se conoce
el ancho de la base y la altura de la pila.

Al utilizar la expresión 2.21 en la presente investigación se incorpora como elemento novedoso la
modelación matemática del efecto de sombra que se produce por el movimiento diario del sol y la
inclinación de la superficie de secado de la pila (ver Figura 2 del Anexo 10)

I

,

IG

IH

1 Ce R ,

Ce

1 cos
2

1 cos
2

(2.21)

cos wh
cos wh

(2.22)

Siendo:
R ,

sen s sen l a
sen s sen l a

cos s
cos s

cos l a
cos l a

Donde:
Ce: coeficiente empírico; adimensional.
R( , ): factor de conversión; adimensional.
: albedo o reflectividad del suelo frente al plano receptor, habitualmente oscila entre 0,17 y 0,2.

�Luego, el modelo apropiado para el cálculo del flujo de calor por radiación que recibe la superficie
de secado de la pila de minerales expuesta a secado natural lo constituye la ecuación 2.23, la misma
se obtiene al sustituir las expresiones 2.2; 2.3 y 2.21 en la 2.1. En esta ecuación igualmente se
introduce como elemento novedoso la modelación del efecto de sombra anteriormente mencionado.

qRad

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I H 1 Ce R ,

Ce

1 cos
2

1 cos
2

(2.23)

2.2.2- Modelo del flujo de calor por convección
El flujo de calor por convección que intercambian la superficie de la pila y el aire se determina,
según la ley de Newton-Richman, por la expresión 2.24 (Incropera y De Witt, 1999, 2003).
qConv

ha Ts

Ta

(2.24)

Donde:
ha: coeficiente de transferencia de calor por convección; W/m2·ºC.
La literatura internacional reporta diversas investigaciones encaminadas a determinar el coeficiente
de transferencia de calor por convección durante el secado solar de diferentes materiales (Anwar y
Tiwari, 2001; Jain y Tiwari, 2003, 2004; Tiwari et al., 2004; Kumar y Tiwari, 2006). En general,
los modelos obtenidos para el cálculo del coeficiente convectivo constituyen adaptaciones del
modelo reportado por Kumar y Tiwari (1996).
En el presente trabajo el coeficiente de transferencia de calor por convección (ha) se determina por
la expresión 2.25 (Incropera y De Witt, 1999, 2003), para ello se calcula el número de Nusselt (Nu)
en función del tipo de convección que predomina durante la implementación del proceso.

ha

Nu ka
L

Donde:
Nu: número de Nusselt; adimensional.

(2.25)

�L: longitud característica de la superficie de secado; m.

Debido a que el secado solar de las menas lateríticas se desarrolla a la intemperie, el material
intercambia calor con el aire en condiciones naturales, en estas circunstancias la transmisión de
calor se produce por convección libre, forzada y mixta (Retirado et al., 2011), para definir el tipo de
convección predominante se verifican las condiciones mostradas en las expresiones 2.26; 2.27 y
2.28, si se cumple la primera condición se considera que predomina la convección libre, en la
segunda predomina la convección forzada y en la tercera se tiene en cuenta el efecto combinado de
ambas (Incropera y De Witt, 1999, 2003).
Gr

1

(2.26)

1

(2.27)

Re 2
Gr
Re 2
Gr

1

Re 2

(2.28)

Siendo:
Gr

g sen

a

Re

Ts Ta L3

a
2

a Va L

Va L

a

a

Donde:
Gr: número de Grashof; adimensional.
Re: número de Reynolds; adimensional.
g: aceleración de la gravedad (9,81); m/s2.
Va: velocidad del aire; m/s.

(2.29)
(2.30)

�Para calcular el número de Nusselt en la convección libre (NuL) Tiwari y Sarkar (2006)
recomiendan la expresión 2.31. En la misma, las propiedades termofísicas del aire se determinan a
la temperatura promedio (Tp), la cual se calcula por la expresión 9 del Anexo 2.

C Gr Pr n*

NuL

C Ran*

(2.31)

Donde:
NuL: número de Nusselt para la convección libre; adimensional.
Ra: número de Rayleigh; adimensional.
C y n*: constantes experimentales; adimensionales.
En el proceso investigado la superficie de secado de la pila de minerales tiene una inclinación
respecto al plano horizontal ( ) que oscila entre 20 y 70 grados (Estenoz, 2009; Retirado et al.,
2011) y por tanto el número de Nusselt puede ser determinado por la expresión 2.32 (Incropera y de
Witt, 1999; 2003). Las propiedades termofísicas del aire contenidas en la expresión 2.32 ( a,
a)

a,

y

se calculan mediante las expresiones 5, 6 y 8 del Anexo 2. Los valores de las constantes C y n*

se asumen de la literatura consultada (Bejan y Kraus, 2003).

Nu L

0,56

g sen

Ts Ta L

a
a

2

3

a
a

1
4

0,56

g sen

a
a

Ts Ta

1
3 4
L

(2.32)

a

Para determinar el número de Nusselt (NuF) con predominio de la convección forzada (caso más
frecuente en la implementación del proceso) se tiene en cuenta que el mismo es función de los
números de Reynolds, Prandtl y Gujman, según la expresión 2.33 reportada por Kasatkin (1987).

Nu F

2

M Re

B

1
2
3
15
Pr Gu

(2.33)

Siendo:
Gu

Ts
Ta

Donde:

Ta
Ta

(2.34)

�NuF: número de Nusselt para la convección forzada; adimensional.
Gu: número de Gujman; adimensional.
: potencial de secado; K.
M y B: constantes experimentales; adimensionales.
Al sustituir las ecuaciones 2.30; 7 del Anexo 2 y 2.34, en la 2.33 se obtiene la expresión 2.35. Los
valores de las constantes M y B se seleccionaron según las recomendaciones de Kasatkin (1987).

Nu F

2

1
40

Va L

9
10

a

1
a 3
a

2
15

(2.35)

Ta

Las propiedades termofísicas del aire ( a,

a

y Pr) se determinan por las expresiones 2, 4 y 7 del

Anexo 2. Al igual que en la convección libre estas son determinadas a la temperatura promedio Tp.
Si existe predominio de la convección mixta o mezclada el número de Nusselt (NuM) puede ser
determinado por la expresión 2.36, la misma fue propuesta por Churchill (1983) y posteriormente ha
sido recomendada por Incropera y De Witt (1999, 2003). El signo positivo se aplica al flujo
transversal y el signo negativo al flujo opuesto.

Nu M

Nu FP

1
P P
Nu L

(2.36)

Donde:
NuM: número de Nusselt para la convección mixta; adimensional.
P: constante experimental; adimensional.
Sustituyendo las expresiones 2.33; 2.31 y los valores de las constantes en la expresión 2.36 resulta:

Nu M

2 0,025

9
10
Re

1
Pr 3

2
15
Gu

3

0,56 Gr Pr

1
3
3
1
4

(2.37)

Al sustituir la expresión 2.25 en la 2.24 se obtiene el modelo general (ecuación 2.38) para el cálculo
del flujo de calor por convección. En el mismo, se introduce como elemento novedoso la utilización

�del número de Nusselt en función del tipo de convección predominante (ecuaciones 2.32; 2.35 y
2.37), lo cual está determinado por la dinámica con que cambian las condiciones físicas durante la
implementación del proceso de secado natural en las empresas productoras de níquel y cobalto.

Nu ka
Ts Ta
L

qConv

(2.38)

2.2.3- Modelo del flujo de calor por conducción
El calor que se transfiere por conducción desde la superficie de secado hacia el interior de la pila de
minerales se calcula mediante la Ley de Fourier (expresión 2.39), la misma ha sido reportada en
múltiples fuentes bibliográficas (Edwards y Penney, 1994; Incropera y De Witt, 1999, 2003).
qCond

k

Ts

T ,

(2.39)

Donde:
Ts( ): temperatura en la superficie de la pila de minerales en el instante (para y = l); ºC.
T ( , ): temperatura en el interior de la pila de minerales a la distancia

y en el instante ; ºC.

: espesor de la capa de material donde se produce la conducción del calor ( = y - l); m.
La temperatura del material en la superficie de la pila [Ts( )] se calcula como una función de dos
parámetros principales: la radiación solar global y el calor transmitido por convección, dependiendo
el primero de la inclinación de la superficie ( ), el ángulo de incidencia ( ) y la altura solar (hs); y el
segundo del coeficiente de transferencia de calor por convección y la diferencia de temperatura
entre la superficie y la corriente libre, factores todos que se encuentran en la expresión general 2.40.
Se recomienda utilizar algún software apropiado (Derive, MATLAB, Mathcad o cualquier otro). En
este trabajo se determinó con la aplicación informática creada (ver Figuras 7 y 8 del Anexo 10).
Ts

4

ha Ts

Ta4

ha Ta

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I( , )

0 (2.40)

La temperatura T ( , ) se determina al obtener la distribución de temperatura en la pila, para ello es
necesario resolver la ecuación 2.41 con la condición inicial 2.42 y de frontera 2.43.

�2

T

T

x
T x, y, z,0

T S,

2

2

T

2

2

z2

y

x, y, z

T

x, y , z

(2.41)

D , donde D es el conjunto de puntos de la pila

0 , donde S es la frontera de la pila

1

(2.42)
(2.43)

Donde: T: temperatura del material; ºC.
Existen diferentes métodos de solución de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales, los que
se clasifican en analíticos y numéricos (Edwards y Penney, 1994; Jiménez, 1999; Young et al.,
2008). Sin embargo, en este trabajo se empleó el método de separación de variables porque a través
del mismo se muestra explícitamente la dependencia entre las variables del proceso investigado.
2.2.3.1- Modelo unidimensional de la distribución de temperatura en la pila
La expresión que caracteriza la distribución unidimensional de temperatura [T(y, )] de cada sección
del corte (Figura 2.1) se obtiene al considerar que la conducción de calor transitoria cumple las
condiciones del primer problema general de contorno definido por Tijonov y Samarsky (1980), para
ello se emplea la ecuación 2.44 con las condiciones iniciales y de frontera representadas en 2.45.
T

2

T

y2

T y,0

f y,

(2.44)

y

T 0,

1

T l,

2

(2.45)

Para emplear este enfoque es necesario discretizar el problema de la distribución de la temperatura,
lo anterior se logra al dividir la pila en cortes de espesor fino y cada uno de estos cortes en
secciones de ancho suficientemente pequeño, según se muestra en la Figura 2.1.

�y

y

y

y=l

y = f(x)

y = f(x)

bo/2

-bo/2
0

z

a)

x

x

0

xi

b)

xf

x

c)

Figura 2.1. Esquema para el análisis de la distribución unidimensional de temperatura y humedad.
a): Pila de mineral; b): Corte de la sección transversal; c): Sección analizada en el corte.
En el modelo de la distribución de temperatura de una sección se cumplen las condiciones:
f y,
y

0

(2.46)
(2.47)

1

T0

2

Ts

(2.48)
(2.49)

T0

Donde:
T0: temperatura inicial del material; ºC.
Para resolver la ecuación 2.44 con las condiciones 2.46-2.49 se aplica el método de separación de
variables, para ello se introduce una nueva función incógnita v y,
v y,

T y,

, según la expresión 2.50.

U y,

(2.50)

Siendo:

U y,

1

La función v y,
v

2

y

v

2

y
l

y
Ts
T0
l
se determinará como la solución de la ecuación 2.52.

f y,

2

1

U

T0

2

U

y

2

Con las condiciones complementarias:

0

y dTs
l d

0

y dTs
l d

(2.51)

(2.52)

�v y,0

T y,0

U y,0

v 0,

T 0,

U 0,

v l,

T l,

y
1

U l,

y
Ts 0
l
0

T0
1

Ts

Ts

T0

y
T0 Ts 0
l

(2.53)

0

Se resuelve el problema anterior [ecuación 2.52 con las condiciones representadas en 2.53]
suponiendo que la solución tiene la forma de una serie de Fourier (ver Anexo 4). Luego se sustituye
la ecuación 15 del Anexo 4 en la 1 del propio anexo y se obtiene la expresión 2.54.

v y,

cos n
n
n 1
2

n
l

e

2

e

n
l

2

dTs ( )
d
d

0

Ts (0) T0

sen

n
y
l

(2.54)

Al sustituir las ecuaciones 2.54 y 2.51 en la 2.50 se obtiene la expresión 2.55, la cual constituye el
modelo matemático para el cálculo de la distribución de temperatura del material en una pila de
menas lateríticas expuesta a secado natural. El referido modelo tiene como elemento novedoso que
es el resultado de la solución de un problema de contorno que incluye las condiciones iniciales y de
frontera (esta última, es una función que varía en la posición y el tiempo) características del proceso
objeto de estudio. Además, incluye los elementos novedosos declarados con anterioridad.

T y,

cos n
n
n 1
2

T0

y
Ts
l

n
l

e

2

e
0

n
l

2

dTs ( )
d
d

Ts (0) T0

sen

n
y
l

(2.55)

T0

2.3- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de temperatura
Para determinar el valor de la temperatura T(x,y, ) en cualquier punto (x;y) de la sección transversal
de la pila de menas lateríticas para cualquier instante de tiempo

se emplea la Figura 2.2. Para ello

se conoce que T(x,0, ) = T0 y que para y = f(x) se cumple la igualdad siguiente:

T x, y ,

Ts x, f ( x),

(2.56)

�Y

Y

Y
g2(x, )

6
5

y = f (x)

b

y = f (x)

4

(x; y)

f 1(y, )

3

f 2(y, )

2

j
X
a)

1

i

1 2

3

4

5

6

7

8

9

10 11 12

b)

X

0

g1(x, )

a

X

c)

Figura 2.2. Esquema para el análisis de la distribución bidimensional de temperatura y humedad.
a): Corte de la sección transversal de la pila; b): Discretización de la sección transversal;
c): Sección rectangular analizada en el corte.
Sin perder generalidad, el problema se puede discretizar de la forma como se muestra en la Figura
2.2b. Luego cada punto (x;y) pertenece a un rectángulo Rij (i =1, 2,…, 12; j = 1, 2,…, 6) y para cada
rectángulo Rij (Figura 2.2c) se plantea el siguiente problema de contorno:

Tij

2

Tij

2

x2

y2

Tij 0, y,

f1 y,

Tij a, y,

f 2 y,

Tij x,0,

g1 x,

Tij x, b,

g 2 x,

Tij x, y,0

y,

Tij

(2.57)

(2.58)

T0

Para los rectángulos limítrofes con y = f(x) [los sombreados en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,
g 2 x,

Tij x,0,

si j 1

T0

si j 1

Ts x, f ( x),

0

(2.59)
(2.60)

Si i 1, ... ,6 (mitad izquierda de la pila o talud este de la pila)
f1 y,

Ts x, f ( x),

f 2 y,

Ti 1 j x a, y,

(2.61)
(2.62)

�Si i

f1 y,
f 2 y,

7, ... ,12 (mitad derecha de la pila o talud oeste de la pila)
(2.63)

Ti 1 j x a, b,
Ts x, f ( x),

(2.64)

Para los rectángulos no limítrofes con y = f(x) [los interiores en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,

Tij x,0,

si j 1

T0

si j 1

(2.65)
(2.66)

f1 y,

Tij 1 x, y b,
Ti 1 j x a, y,

f2 y,

Ti 1 j x a, y,

(2.68)

g2 x,

(2.67)

Como se aprecia, la modelación bidimensional de la distribución de temperatura en las pilas de
minerales se realiza considerando las condiciones físicas en que se desarrolla el proceso
investigado. El procedimiento general para la obtención de los modelos se expone en el Anexo 5.

2.4- Modelo general del proceso de secado natural de una pila de minerales
En el proceso de secado natural de las menas lateríticas, como resultado de la incidencia de la
radiación solar, en la superficie de secado de la pila de minerales se forma una película de vapor de
agua, la humedad del material disminuye y en el interior de la pila surgen dos gradientes: el de
humedad ( H) y el de temperatura ( T). En presencia de ambos gradientes comienza el traslado de
la humedad desde las capas interiores hasta la superficie de secado de la pila.
Para el estudio del proceso investigado se considera que los coeficientes ku y

son constantes y no

dependientes de la humedad del material, y se emplea la ecuación 2.69 obtenida por Likov (1968).
Esta expresión constituye el modelo general que caracteriza la velocidad de cambio de la humedad
en el interior de un sólido poroso en un punto de coordenadas (x; y; z) en el tiempo , es por ello
que ha sido sugerida por varios investigadores para el estudio del proceso de secado de materiales
porosos (Kasatkin, 1987; Rudenko y Shemajanov, 1989; Hernández y Quinto, 2005, 2008).

�H

2

ku

2

H

x2

H

y2

2

H

z2

2

2

2

x2

y2

z2

T

T

T

(2.69)

Donde:
ku: coeficiente de conducción de humedad; m2/s.
: coeficiente térmico de conducción de humedad; 1/ºC.
La ecuación 2.69 en este trabajo se utiliza concretamente para la determinación de la distribución de
humedad en las pilas de menas lateríticas expuestas al proceso de secado natural. Para ello se
resuelve la misma mediante el método de separación de variables con las condiciones iniciales y de
frontera específicas (problemas de contorno característicos) del proceso investigado.
Los coeficientes ku y

para las menas lateríticas del yacimiento Punta Gorda fueron determinados

por De Miguel (2009) y Retirado (2007), sus valores respectivos son: 0,00112 m2/s y 0,01862 1/ºC.
Los mismos fueron utilizados en la simulación y la optimización de los parámetros del proceso.

2.4.1- Modelo unidimensional de la distribución de humedad en la pila
La expresión que caracteriza la distribución unidimensional de humedad [H(y, )] en la pila de
menas lateríticas se determina considerando que la ecuación 2.70 con las condiciones iniciales y de
frontera representadas en el sistema de ecuaciones 2.73, se corresponde con el primer problema
general de contorno definido por Tijonov y Samarsky (1980).
H

2

ku

H

y2

f y,

(2.70)

Siendo:
2

f y,

ku

T

y2

(2.71)

�2

T

y

2

2

cos n

n
l

n 1

H y,0

2

n
l

e

2

n
l

e

2

dTs ( )
d
d

0

sen

n
y
l

(2.72)

y

H 0,

H0

H l,

Hs

(2.73)

Donde:
(y): función que caracteriza el cambio de H0 en cada instante de tiempo y posición “y”; kg/kg.
Hs( ): humedad del material en la superficie de secado de la pila (para y l ) en el instante ; kg/kg.
Para resolver la ecuación 2.70 con las condiciones representadas en 2.73 se aplica el método de
separación de variables y se emplea la Figura 2.1, para ello se introduce la función incógnita
v y,

, según la expresión 2.74.

v y,

H y,

U y,

(2.74)

Siendo:

U y,

H0

La función v y,
v

2

ku

v

y
Hs
l

H0

(2.75)

se determinará como la solución de la ecuación 2.76.
H

y2

2

ku

H

U

y2

2

ku

U

y2

Con las condiciones complementarias representadas en 2.77.
y
v y,0 H y,0 U y,0
y
H0
Hs 0 H0
l
v 0,
H 0,
U 0,
H0 H0 0
v l,

H l,

U l,

Hs

H0

Hs

H0

y dH s
l d

f ( y, )

y

H0

R ( y, )

y
Hs 0
l

(2.76)

H0

(2.77)

0

Luego el problema anterior se reduce a la ecuación 2.78 y las condiciones representadas en 2.79.
v

2

ku

y

v

2

R( y, )

(2.78)

�v y,0

H y,0

v 0,
v l,

0
0

U y,0

y

y
Hs 0
l

H0

H0

y
(2.79)

Este último problema [ecuación 2.78 con las condiciones representadas en 2.79] se resuelve
suponiendo que la solución tiene la forma de una serie de Fourier (ver Anexo 6). Luego se sustituye
la ecuación 11 del Anexo 6 en la 1 del propio anexo y se obtiene:

ku
2
ku
v y,

e

n
l

2

cos n

e

n
l

0

2
Rn

d

2 H1

n
2H s 0
n

n 1

l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen

Hs 0

2 2

sen n

H 1 y sen
0

n

n
y dy
l

H0 l

l

n
y
l

(2.80)

Al sustituir las ecuaciones 2.80 y 2.75 en la 2.74 se obtiene la expresión 2.81, la cual constituye el
modelo matemático para el cálculo de la distribución de humedad del material en una pila de menas
lateríticas expuesta a secado natural. Este modelo incluye los elementos novedosos declarados
anteriormente y los restantes que, con posterioridad, se declaran en el presente capítulo.
Para el caso particular en que

(y) = H1 = constante se procede de forma análoga al caso general

anteriormente expuesto [donde

(y) = variable] y se obtienen las expresiones 1-4 del Anexo 7.

�2
ku
H y,

e

2

n
l

cos n

e

n
ku
l

0

2
Rn

d

2 H1

n
2H s 0
n

n 1

l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen

Hs 0

n
y
l

y
Hs
l

H0

2 2

sen n

H 1 y sen
0

n

n
y dy
l

H0 l

l

H0

(2.81)

2.5- Formalización de la modelación bidimensional de la distribución de humedad
Para determinar el valor de la humedad H(x,y, ) en cualquier punto (x;y) de la sección transversal
de la pila de menas lateríticas para cualquier instante de tiempo , al igual que para el análisis de la
distribución de temperatura, se emplea la Figura 2.2. Para ello se conoce que H(x,0, ) = H0 y que
para y = f(x) se cumple la relación siguiente:

H x, y ,

H s x, f ( x),

(2.82)

En este caso se procede de forma análoga al análisis realizado para la modelación matemática
bidimensional de la distribución de temperatura y se considera que cada punto (x;y) pertenece a un
rectángulo Rij (i =1, 2,…, 12; j = 1, 2,…, 6), y que para cada rectángulo Rij (Figura 2.2c) puede ser
planteado el siguiente problema de contorno:

H ij

2

ku

2

H ij

x2

H ij

q x, y ,

y2

(2.83)

Siendo:
2

q x, y ,

ku

Tij

2

x2

y2

Tij

(2.84)

�H ij 0, y,

f1 y,

H ij a, y,

f 2 y,

H ij x,0,

g1 x,

H ij x, b,

g 2 x,

H ij x, y,0

y,

(2.85)

H0

Para los rectángulos limítrofes con y = f(x) [los marcados en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,
g 2 x,

H ij x,0,

si j 1

H0

si j 1

H s x, f ( x),

0

(2.86)
(2.87)

Si i 1, ... ,6 (mitad izquierda de la pila o talud este de la pila)
f1 y,

H s x, f ( x),

f2 y,

Hi 1 j x a, y,

Si i

f1 y,
f 2 y,

(2.88)
(2.89)

7, ... ,12 (mitad derecha de la pila o talud oeste de la pila)

(2.90)

Hi 1 j x a, b,
H s x, f ( x),

(2.91)

Para los rectángulos no limítrofes con y = f(x) [los interiores en la Figura 2.2b] se cumple que:
g1 x,

H ij x,0,

si j 1

H0

si j 1

(2.92)

g2 x,

Hij 1 x, y b,

(2.93)

f1 y,

Hi 1 j x a, y,
Hi 1 j x a, y,

(2.94)

f2 y,

(2.95)

Luego, la modelación bidimensional de la distribución de humedad de las menas lateríticas
expuestas a secado natural se desarrolla según el procedimiento que se expone en el Anexo 8.
De los procedimientos generales mostrados en los Anexos 5 y 8 se deduce que los modelos
matemáticos bidimensionales de la distribución de temperatura y humedad de las menas lateríticas
son casi imposibles de validar en la práctica. Es por ello, que en la presente investigación se emplea
la homogenización del material en las pilas como método alternativo para hacer corresponder los
modelos unidimensionales obtenidos [T(y, ) y H(y, )], con la realidad física del proceso estudiado.

�2.6- Modelos de la velocidad de secado y de la humedad del material en la superficie
En la Figura 2.3 se muestra un esquema estructural del secado natural de las menas lateríticas que
refleja los calores que influyen en el proceso, del análisis de la figura antes mencionada y el
ordenamiento de la expresión 1.19 se establece la ecuación 2.96. La misma, relaciona el régimen de
flujo calórico (calor total) y el régimen de secado (N) durante el proceso.

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I( , )

Nu ka
Ts
L

Ta

k

Ts

T ,

N

(2.96)

Las expresiones particulares para la determinación de los calores presentes en el miembro izquierdo
de la expresión 2.96 (las expresiones 2.23; 2.38 y 2.39) se obtienen del análisis de los modos de
transferencia de calor que influyen en el secado natural de las menas lateríticas, el régimen de
secado (N) se determina por las ecuaciones 1.12 o 1.14, según corresponda y el calor latente de
vaporización ( ) se calcula por la expresión 1.11.

Sol
Calor de evaporación
Calor por radiación

Aire

Calor por conducción

Calor por convección

Menas lateríticas expuestas a secado natural

Superficie del terreno
Figura 2.3. Calores que influyen en el proceso de secado natural de las menas lateríticas.

�Al sustituir las expresiones de cálculo de , N y ms (1.11; 1.12 o 1.14 y 1.13) en la ecuación 2.96 se
obtiene para el periodo de velocidad de secado constante:

0,0552 Ta1,5

c

k

Ts

4

I( , )

s

T ,

Nu ka
Ts
L

dH 1 m0 100 H 0
d
A
100

Ta

R
CS1 CS 2 Tag
M ag

(2.97)

273,15

Después de las transformaciones correspondientes, la expresión 2.97 puede ser escrita como se
muestra en la 2.98. Luego se despeja el térmico de interés y se obtiene la expresión 2.99 para el
cálculo de la humedad del material en la superficie de la pila en cualquier instante

A

0,0552 Ta1,5

c

dH
d 1

m0 100 H 0
100

A
k
H0

Nu k a
Ts
L

I( , )

s

Ts

Ta

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

0,0552 Ta1,5

c

Hs

4

4
s

I( , )

k

Ts

[Hs( )].

T ,
(2.98)

273,15

Nu k a
Ts
L

Ta

T ,
m0 100 H 0
100

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

(2.99)
273,15

Donde:
-dH/d 1: velocidad de secado en la superficie de la pila durante el primer periodo; kg/kg·s.

Las expresiones 2.98 y 2.99 solo son aplicables al periodo de velocidad de secado constante, las
mismas caracterizan a la velocidad de secado y la humedad del material en la superficie de una pila
de menas lateríticas sometida al proceso de secado natural.
En el periodo de velocidad de secado decreciente se combinan las ecuaciones 2.96; 1.11; 1.12; 1.13
y 1.14; y se obtienen las expresiones 2.100 y 2.101, las cuales son análogas a la 2.98 y 2.99.

�0,0552 Ta1,5

c

A H
dH
d 2

He

Hc

Ts

R
C S1 C S 2 Tag
M ag
0,0552 Ta1,5

c

A H

s

He
k

Hs

H0
Hc

Ts

I( , )

4

(2.100)
273,15

Nu k a
Ts
L

Ta

T ,

m0 100 H 0
100

He

Ta

T ,

m0 100 H 0
100

He

Nu k a
Ts
L

I( , )

s

k

4

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

(2.101)
273,15

Donde:
-dH/d 2: velocidad de secado en la superficie de la pila durante el segundo periodo; kg/kg·s.
Las expresiones 2.98 y 2.100; 2.99 y 2.101 constituyen los modelos que permiten calcular la
velocidad de secado [-dH/d
instante de tiempo

1

y -dH/d 2] y la humedad del material en la superficie de la pila en el

[Hs( )], respectivamente. Los mismos tienen como elementos novedosos que

son aplicables a los dos periodos de secado y que están particularizados a las condiciones de secado
específicas en que se implementa el secado natural en las empresas cubanas productoras de níquel y
cobalto. También incluyen los elementos novedosos declarados para los modelos de los flujos de
calor por radiación, convección y conducción.
2.7- Modelos generales del área de exposición y el volumen de las pilas de material
En las investigaciones que abordan la modelación matemática del proceso de secado solar,
generalmente, se calcula el área de exposición y el volumen de material expuesto a secado en
función de la forma geométrica que adopta el producto que se desea secar y no como una función de
las propiedades físicas del mismo (Salinas et al., 2004, 2008; Hernández et al., 2008; Montes et al.,
2008; Ferreira y Costa, 2009).

�En el caso particular de las menas lateríticas cubanas, el secado natural se realiza almacenando el
material en pilas, las cuales tienen por lo general su sección transversal triangular (Estenoz et al.,
2007 a y b; Retirado et al., 2007, 2009, 2011; Vinardell, 2011). Debido a esto, las ecuaciones
clásicas que se emplean en el cálculo del área de exposición y el volumen para las geometrías
cuadradas, rectangulares y cilíndricas no pueden ser aplicadas al mencionado proceso. Se requiere
entonces, establecer los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de las pilas de
menas lateríticas con geometrías de su sección transversal triangular.
Para obtener el área de exposición y el volumen de una pila de mineral se deben considerar sus
áreas laterales y frontales (Retirado y Legrá, 2011). De forma general, se puede establecer la
expresión 2.102 para el cálculo del área superficial de una pila de material con simetría axial.
A

2 ASL

ASF

(2.102)

Los parámetros ASL y ASF se calculan por las ecuaciones 2.103 y 2.104 (Stewart, 2009).
bo 2

ASL

2 LSL

1

f ' ( x) 2 dx

(2.103)

0
bo 2

ASF

2

x

1

f ' ( x) 2 dx

(2.104)

0

Donde:
ASL: área de la superficie lateral de la pila; m2.
ASF: área de la superficie frontal de la pila; m2.
LSL: longitud de la superficie lateral de la pila; m.
bo: ancho de la base de la pila; m.
f´(x): derivada de la función que caracteriza la generatriz de la superficie lateral; m.
Luego, el área de exposición de la pila de minerales (A) se obtiene sumando las dos áreas anteriores
(ASL y ASF) y resulta:

�bo 2

A 2

LSL

x

1

f ' ( x) 2 dx

(2.105)

0

El volumen de las pilas de menas lateríticas se calcula por la expresión 2.106, mientras que los
volúmenes de la superficies lateral y frontales se determinan por las expresiones 2.107 y 2.108,
respectivamente (Swokowski, 2002; Stewart, 2009).
V

VSL VSF

(2.106)

Siendo:
VSL

ASTSL LSL

(2.107)

bo 2

VSF

2

x f ( x) dx

(2.108)

0

Donde:
V: volumen de la pila; m3.
VSL y VSF: volumen de la parte lateral y de las partes frontales de la pila; m3.
ASTSL: área de la sección transversal de la superficie lateral; m2.
El área de la sección transversal de la superficie lateral (ASTSL) se calcula por la expresión 2.109, la
misma ha sido recomendada en investigaciones precedentes (Ricaurte y Legrá, 2010; Sierra, 2010).
ASTSL

bo2 k f

(2.109)

Donde:
kf: factor de forma; adimensional.

2.7.1- Modelos para las pilas de sección transversal triangular y otras de interés
Este tipo de geometría en la más frecuente en la práctica. En este caso se considera que las
superficies laterales de la pila son planas y las frontales son cónicas, como se muestra en la Figura
2.4. Las áreas de las superficies laterales y frontales se calculan con las expresiones 2.103 y 2.104.

�Y

Y
D

D

C

f (x)

aSL
h

h
f (x)

ASL
0

0

bo/2

bo/2

m

A
X

A

LSL

X

a)

B

b)

Figura 2.4. Superficies que se generan en una pila de menas lateríticas de sección transversal
triangular (caso donde

m=

t).

a): superficie frontal; b): superficie lateral.

La función f(x) en este caso es una línea recta (Figura 2.5), cuya ecuación es la siguiente:

y

f x

2x
bo

h 1

(2.110)

Siendo la derivada (respecto a x ) de la función f(x):
y'

f ' ( x)

2 h
bo

tan m

(2.111)

Y
P2
f(x)

h
-bo/2
P1

m=

t

0

bo/2
P3
X

Figura 2.5. Vista frontal de una pila de sección transversal triangular.
Se sustituye la ecuación 2.111 en la 2.105 y se obtiene modelo matemático para el cálculo del área
de exposición de la pila de minerales con sección transversal triangular (expresión 2.112).

�bo 2

A 2

LSL

x

tan m 2 dx

1

(2.112)

0

Para establecer el modelo del volumen de la pila se debe calcular el factor de forma, para la sección
transversal triangular se determina por la expresión 2.113 (Ricaurte y Legrá, 2010).

1
tan m
4

kf

(2.113)

Luego, el modelo para el cálculo del volumen de la pila (expresión 2.114) se obtiene sustituyendo
las ecuaciones 2.113; 2.111; 2.110; 2.109; 2.108 y 2.107 en la 2.106.

V

1 2
bo tan m LSL
4

bo 2

2

x
0

bo
tan m
2

1

2x
bo

dx

(2.114)

Finalmente, es importante destacar que, siguiendo el mismo procedimiento descrito en este
epígrafe, se establecieron los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de las
pilas de minerales que tienen su sección transversal parabólica, hiperbólica y semi-elíptica (ver
Anexo 9). Estas geometrías no son frecuentes, pero se obtienen durante la formación de las pilas de
menas lateríticas (Ricaurte y Legrá, 2010; Sierra, 2010; Retirado y Legrá, 2011). Por tal razón,
fueron consideradas en la modelación matemática del proceso de secado natural.
Los modelos establecidos en esta sección tienen como elemento novedoso que permiten
calcular el área de exposición y el volumen de las pilas en función de las dimensiones de la
superficie horizontal disponible para el secado natural y de los ángulos maximal y tangencial de las
pilas.
2.8- Conclusiones del capítulo 2
 La expresión 2.21 constituye el modelo para el cálculo de la radiación solar global que incide
sobre la superficie de secado de las pilas de minerales [I( , )]. La misma es función,
fundamentalmente, del día del año, la declinación solar, el ángulo horario, la latitud, la altura
solar, el ángulo de incidencia, las componentes directa y difusa de la radiación solar horizontal,

�la orientación e inclinación de la superficie de secado, la reflectividad del suelo ubicado frente a
la pila y los ángulos maximal y tangencial de la pila de menas lateríticas.
 Las expresiones 2.23; 2.38; 2.39 y 2.40 son los modelos para el cálculo de los flujos de calor
transferidos y la temperatura del material en la superficie de las pilas. Estos modelos están
particularizados al proceso estudiado y son función de la irradiación del cielo, la radiación
global que incide sobre la superficie de secado de las pilas, el tipo de convección predominante
y la variación de temperatura que experimenta el material durante el proceso de secado natural.
 Quedaron establecidos los modelos para el cálculo de la distribución unidimensional de
temperatura y humedad [T(y, ) y H(y, )] que experimentan las menas lateríticas durante el
proceso de secado natural (expresiones 2.55; 2.81 y 4 del Anexo 7) y los procedimientos
generales para el desarrollo de la modelación bidimensional de estos parámetros [T(x,y, ) y
H(x,y, )] (Anexos 5 y 8). Los referidos modelos y procedimientos se obtienen al resolver las
ecuaciones diferenciales de difusión del calor (2.41) y del intercambio de humedad en un sólido
poroso (2.69) para las condiciones iniciales y de frontera específicas del proceso investigado.
 Los modelos obtenidos para la velocidad de secado [(dH/d 1) y (dH/d 2)] y la humedad del
material en la superficie de la pila en el instante de tiempo

[Hs( )] en los dos periodos de

secado están formados por las expresiones 2.98; 2.99; 2.100 y 2.101. Los mismos se deducen
del balance de energía en la superficie de secado de una pila de menas lateríticas almacenada a
la intemperie que está expuesta, de forma natural, a la radiación solar y la convección del aire.
 Los modelos representados por la expresión 2.112 y las 1; 6 y 8 del Anexo 9 permiten calcular
el área de exposición (A) de las pilas de menas lateríticas expuestas al proceso de secado natural
que tengan simetría axial y geometría de su sección transversal triangular, parabólica,
hiperbólica y semi-elíptica, respectivamente. De modo similar, la expresión 2.114 y las 2; 7 y 9
del Anexo 9 permiten calcular el volumen de las pilas (V). Para ello, basta conocer las
dimensiones (largo y ancho) de la superficie horizontal disponible para el secado natural y los

�ángulos maximal (

m)

y tangencial ( t) de las pilas. Estos ángulos pueden determinarse como

una función de dos propiedades físicas del material: la granulometría y humedad.

�CAPÍTULO III

3. IMPLEMENTACIÓN DE LOS MODELOS MATEMÁTICOS DEL
PROCESO DE SECADO NATURAL DE LAS MENAS LATERÍTICAS

3.1- Introducción
En los capítulos precedentes fueron establecidos los modelos, las ecuaciones de enlace y los
procedimientos que permiten calcular los parámetros fundamentales del secado natural de las menas
lateríticas. Sin embargo, debido a la complejidad que presupone el trabajo manual con los modelos,
se requiere implementarlos en una aplicación informática que permita validarlos y luego posibilite
la simulación y optimización de los parámetros del proceso que son de interés para la presente
investigación. En este sentido los objetivos del capítulo son:
 Implementar en una aplicación informática los modelos, las ecuaciones de enlace y los
procedimientos establecidos para el cálculo de los parámetros fundamentales del proceso.
 Obtener información experimental de un caso de estudio representativo del proceso de secado
natural a escala industrial que posibilite la validación de los modelos teóricos establecidos.
 Desarrollar la simulación de la distribución de temperatura y humedad del material; y la
optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de menas lateríticas.
 Valorar los beneficios económicos y el impacto ambiental asociados al proceso investigado.

3.2- Implementación de los modelos matemáticos en una aplicación informática

�Los modelos matemáticos, las ecuaciones de enlace, y los procedimientos de cálculo establecidos
en los capítulos precedentes fueron implementados en una aplicación informática denominada
“SecSolar”, la cual fue diseñada y creada por un grupo multidisciplinario de investigadores del
Centro de Estudio de Energía y Tecnología Avanzada de Moa y del Departamento de Ingeniería
Mecánica del Instituto Superior Minero Metalúrgico. La mencionada aplicación informática permite
validar los modelos establecidos y calcular los parámetros fundamentales del proceso de secado
natural de las menas lateríticas, en las condiciones de explotación de las empresas cubanas
productoras de níquel y cobalto. La misma consta de cinco ventanas, ellas son: áreas y volúmenes
de pilas; diseño de pilas según radiación solar recibida; cálculo del calor total; dinámica del calor y
dinámica del secado. Las operaciones que se pueden realizar en cada una de las ventanas, sus
imágenes y los diagramas de bloque utilizados para los cálculos se exponen en el Anexo 10.

3.3- Diseño de experimentos para la validación de los modelos
3.3.1- Instalación experimental
Los experimentos se realizaron con menas lateríticas extraídas del frente de explotación del
yacimiento Punta Gorda. El material se transportó en camiones desde la mina de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara” hasta el Centro de Desarrollo de Investigaciones del Níquel,
donde se depositó en el patio de secado solar y se procedió a la formación de las pilas de minerales
mediante el empleo de cargadores frontales. Se seleccionó el yacimiento Punta Gorda porque el
mismo, por sus características promedios, resulta representativo de los yacimientos lateríticos
cubanos (Legrá, 1999; Oliveira, 2001; Vera, 2001; Ariosa, 2002; Cuador, 2002). Lo anterior ha
motivado que el yacimiento en cuestión haya sido objeto de estudio de diversas investigaciones
científicas (Belete, 1995; Rojas, 1995; De Dios y Díaz, 2003; Proenza et al., 2003; De Miguel,
2002, 2009; Sánchez, 2006; Agyei, 2009a y b; Rojas et al., 2012).

�3.3.2- Selección de las variables
La velocidad de secado de las menas lateríticas durante el proceso de secado natural depende de
múltiples variables, entre ellas se encuentran: la masa de material expuesta a secado, el ángulo de
reposo y las dimensiones de las pilas, la humedad inicial y final del material (Retirado et al., 2010).
Para la validación de los modelos matemáticos propuestos las variables antes mencionadas se
midieron de forma directa en las pilas. También se consideraron los parámetros meteorológicos que
influyen en el secado natural. Las particularidades de las variables se describen a continuación:

3.3.2.1- Masa expuesta a secado, ángulo de reposo y dimensiones de las pilas
Se construyeron tres pilas de menas lateríticas con sección transversal triangular, dos se formaron
con 500 toneladas de material y la otra con 700 toneladas. Se experimentó con un ángulo de reposo
maximal de 61 grados sexagesimales. Las dimensiones de las pilas de minerales fueron 140 m de
largo y 3,2 m de ancho de la base, para las pilas de 500 toneladas, mientras que la pila de 700
toneladas tuvo una longitud de 140 m y un ancho de la base de 5,49 m. Las características de las
pilas expuestas en este párrafo (masa de material expuesta a secado, ángulo de reposo maximal y
dimensiones) se corresponden con las utilizadas en la implementación práctica del proceso de
secado natural en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto (Estenoz, 2009; Espinosa y
Pérez, 2010b; Vinardell, 2011).

3.3.2.2- Humedad inicial y final de las menas lateríticas
La humedad inicial se considera una variable independiente y, a la vez, un parámetro de referencia
por cuanto permite estimar la incidencia que tiene el proceso de secado natural en la humedad del
material. Su valor varía aleatoriamente porque depende de las condiciones meteorológicas de la
región en el momento de la implementación del proceso y de las características hidrogeológicas del
yacimiento en explotación. Se experimentó con los valores que tenían las menas lateríticas en el

�momento en que fueron depositadas (valores de referencia), para ello se tomaron tres muestras en
los taludes longitudinales de las pilas. En el caso de la humedad final se realizaron determinaciones
en los mismos puntos donde se hicieron las mediciones de la humedad inicial. Los valores de la
humedad inicial y final se calcularon mediante las expresiones 1.1 y 1.3.
3.3.2.3- Variables meteorológicas
Para el monitoreo de estas variables se empleó el equipo Davis EZ-Mount Groweather que
pertenece a la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. El mismo tiene un sistema de
adquisición de datos, utilizando un conjunto básico de sensores, que incluye la medición y el
registro en computadora, cada una hora, de las variables meteorológicas siguientes: radiación solar,
nubosidad, precipitaciones, temperatura del punto de rocío, y la temperatura, humedad relativa,
dirección y velocidad del aire. Estas variables tienen un comportamiento aleatorio por lo que no
pudieron ser prefijadas para la experimentación, no obstante, sus valores reales fueron considerados
en el momento en que se realizó la simulación computacional con la aplicación informática creada.
3.3.3- Tipo de diseño de experimentos empleado
En las investigaciones científicas contemporáneas pueden ser empleados diversos tipos de diseños
de experimentos (Guzmán, 1986; Guerra et al., 2003; Montgomery, 2004; Miller et al., 2005; Legrá
y Silva, 2011). Sin embargo, por las características del proceso estudiado y los recursos disponibles,
se empleó un diseño multifactorial cuyas características se relacionan a continuación:
1. Se realizaron mediciones en tres pilas de menas lateríticas para descartar la influencia del
proceso mecánico de formación de las pilas. Las mismas se orientaron longitudinalmente en la
dirección del eje norte-sur.
2. Las muestras para la medición de la humedad de las menas lateríticas se tomaron en la
superficie de las pilas, de esta manera se garantizaron mediciones correctas con la
instrumentación disponible.

�3. En cada pila se tomaron tres puntos de medición en diferentes cortes y para el análisis
posterior se consideró el resultado promedio. Se procedió de esta forma debido a los pequeños
valores puntuales y promedios obtenidos para el coeficiente de variación, los cuales fueron
inferiores al 5 %. Lo anterior confirma la calidad de las mediciones realizadas y asegura que
los resultados obtenidos en un corte sean extrapolables a cualquier otro corte de la pila.
4. Las mediciones antes mencionadas se realizaron durante 14 días no consecutivos donde la
variabilidad climática determinó un conjunto diverso de condiciones experimentales en lo que
se refiere a los valores de la humedad inicial del material y de los parámetros meteorológicos.
5. En los días impares (1; 3; 5; 7; 9; 11 y 13) se realizaron mediciones en puntos del talud oeste
de las pilas y en los días pares se realizaron las mediciones en puntos del talud este.
6. No se consideraron pilas con secciones transversales diferentes a las triangulares o ángulos de
reposo maximal diferentes a 61 grados por motivos técnico-económicos. Sin embargo, esto no
constituye un obstáculo para comprobar la veracidad de los modelos teóricos propuestos.

3.3.4- Matriz del diseño de experimentos y número de mediciones experimentales
En el diseño empleado se consideran como factores o variables independientes la distancia en el eje
“X” medida simétricamente desde el origen de coordenadas (XO y XE), la altura en el eje “Y” de la
superficie de secado de la pila (YS), la distancia en el eje “Z” medida desde el origen de la
superficie lateral de la pila (Z1, Z2 y Z3), y el tiempo medido a las seis y las 18 horas (

0

y

F).

El

parámetro de referencia lo constituye la humedad inicial del material (H0) y la variable dependiente
es la humedad final de las menas lateríticas (HF). En la Tabla 3.1 se expone la matriz del diseño de
experimentos implementado en la investigación. Por su parte, los resultados experimentales
obtenidos para la humedad de las menas lateríticas y sus correspondientes valores teóricos
calculados con los modelos establecidos se relacionan en la Tabla 1 del Anexo 11.

Tabla 3.1. Matriz del diseño de experimentos implementado en cada pila de menas lateríticas.

�Día
1
2
3
4

X
(m)
XO
XE
XO
XE

Mediciones de humedad a realizar
en las pilas a las seis horas

Mediciones de humedad a realizar
en las pilas a las 18 horas

Tres muestras y el valor promedio

Tres muestras y el valor promedio

Z
0
(m) (h)
Z1-3 0
Z1-3 0
Z1-3 0
Z1-3 0

H0(Z1)
(%)
H0(Z1)
H0(Z1)
H0(Z1)
H0(Z1)

H0(Z2)
(%)
H0(Z2)
H0(Z2)
H0(Z2)
H0(Z2)

H0(Z3)
(%)
H0(Z3)
H0(Z3)
H0(Z3)
H0(Z3)

H0(P)
(%)
H0P(1)
H0P(2)
H0P(3)
H0P(4)

Tres muestras y el valor promedio

F

(h)
12
12
12
12

HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3)
HF(P)
(%)
(%)
(%)
(%)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(1)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(2)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(3)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(4)
Continuación de la Tabla 3.1.
Tres muestras y el valor promedio

X
Z
H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0(P)
HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3)
HF(P)
0
F
(m) (m) (h) (%)
(%)
(%)
(%) (h) (%)
(%)
(%)
(%)
XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(5) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(5)
5
XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(6) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(6)
6
XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(7) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(7)
7
XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(8) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(8)
8
XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(9) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(9)
9
10 XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(10) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(10)
11 XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(11) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(11)
12 XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(12) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(12)
13 XO Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(13) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(13)
14 XE Z1-3 0 H0(Z1) H0(Z2) H0(Z3) H0P(14) 12 HF(Z1) HF(Z2) HF(Z3) HFP(14)
Total de mediciones experimentales realizadas en cada una de las pilas consideradas 84

Día

3.3.5- Consideraciones sobre la suficiencia del muestreo y el análisis de varianza
Para comprobar la pertinencia práctica de los modelos teóricos establecidos para el cálculo de la
humedad de las menas lateríticas durante el proceso de secado natural se pueden realizar dos tipos
de experimentos, ellos son:
1. El experimento en el cual se determina la humedad de las menas lateríticas tomando muestras
de material en la superficie de secado de las pilas y;
2. El experimento en el cual se determina la humedad de las menas lateríticas tomando muestras
de material en la superficie de secado y en el interior (parte central) de las pilas.
Sin embargo, se debe puntualizar que cuando se someten las menas lateríticas investigadas al
secado natural las mismas se compactan y forman una coraza prácticamente impenetrable que,
según las investigaciones consultadas, dificulta mucho el muestreo en el interior de las pilas de

�minerales (Espinosa y Pérez, 2010a y b; Vinardell, 2011). Este inconveniente determinó que en la
validación de los modelos teóricos se implementara mayoritariamente el primer experimento y en
menor medida el segundo. En ambos casos durante los experimentos se homogenizó el material en
las pilas para obtener valores promedios de humedad. Los resultados obtenidos se exponen en las
Tablas 1 y 3 del Anexo 11.
En relación con la necesidad de realizar o no un análisis de varianza, se debe destacar que en este
caso concreto no se requiere inferir la ya conocida relación existente entre las variables espaciales
(x, y, z) y la variable temporal ( ) con la temperatura y la humedad del material en cada punto
espacial e instante de tiempo, lo anterior resulta evidente en las ecuaciones 2.41 y 2.69. Por otra
parte, en la investigación tampoco fue necesario establecer un modelo empírico para el cálculo de la
humedad de las menas lateríticas, por ejemplo utilizando el Método de los Mínimos Cuadrados,
porque las mediciones experimentales realizadas tienen como único propósito confirmar la validez
de los modelos teóricos obtenidos al resolver las ecuaciones diferenciales 2.41 y 2.69 con los
problemas de contorno planteados para el proceso investigado.
3.3.6- Técnica experimental para la medición de la humedad de las menas lateríticas
Para el experimento realizado se removió y homogenizó el material en la pilas con la finalidad de
obtener valores promedios de humedad. Este parámetro se determinó por el método tradicional de
diferencias de pesadas (Martínez-Pinillos, 1997). Se empleó el mismo por la confiabilidad que
brinda en los resultados, su sencillez y fácil aplicación (Miranda, 1996; Pavez et al., 2000).
Durante el experimento se tomaron muestras de aproximadamente dos kilogramos en la superficie
de las pilas en el horario de las seis de la mañana. Las muestras se trasladaron en recipientes
herméticos hasta el laboratorio, se le determinó la masa en ese instante en una balanza digital (ver
Figura 1 del Anexo 12). Posteriormente se sometieron al secado, en la estufa que se ilustra en la
Figura 2 del Anexo 12, a una temperatura de 105 ºC hasta que la masa de la muestra permaneciera
constante (alrededor de 24 horas), luego se enfriaron en una desecadora, se determinó la masa de la

�muestra seca y se calculó la humedad inicial del material. Simultáneamente las pilas de menas
lateríticas se expusieron al proceso de secado natural en el horario comprendido entre las seis y las
18 horas y en éste último horario se tomaron nuevamente muestras en los mismos puntos de
muestreo, se repitió el procedimiento realizado en la mañana y se determinó la humedad final.
Luego se comprobó el efecto que tuvo el proceso de secado natural en la humedad del material.
3.4- Validación de los modelos matemáticos con pilas de dimensiones industriales
En el capítulo precedente se establecieron los modelos teóricos que permiten calcular la humedad
de las menas lateríticas, pero se desconoce en qué medida los mismos permiten describir el proceso
real, por tal razón los modelos matemáticos deben ser validados.
La validación de los modelos tiene gran importancia porque permite conocer con qué precisión los
mismos se corresponden con la realidad física del proceso investigado (Viera et al., 1988;
Columbié, 2001; Retirado, 2004; Góngora et al., 2007, 2008; Bombino et al., 2010; Brito-Vallina et
al., 2011). Dicha validación puede realizarse comparando los resultados obtenidos con el uso del
modelo con los datos disponibles sobre el objeto de estudio, comparándolos con los datos
reportados por otros modelos ya validados o valorando las conclusiones que se obtienen al usar el
modelo en cuestión (Legrá y Silva, 2011).
En este trabajo, la validación de los modelos se realiza comparando los resultados experimentales
obtenidos para la humedad del material [HF(P)Epx.], con los teóricos calculados con los modelos para
las mismas condiciones del experimento [(HF(P)Teo.]. Luego, se calculan los errores relativos
puntuales y promedios entre los resultados experimentales y los teóricos, teniendo como criterio de
aceptación que el error relativo promedio sea inferior al 10 %. Para el cálculo de los errores se
emplean las expresiones 3.1 y 3.2; propuestas por Montgomery (2004) y Miller et al. (2005). El
diagrama general empleado en la validación de los modelos se expone en la Figura 1 del Anexo 11.

E

H F ( P ) Exp.

H F ( P )Teo.

H F ( P ) Exp.

100

(3.1)

�EP

Nd H
F ( P) Exp.
i 1

H F ( P)Teo.

H F ( P) Exp.

100
Nd

(3.2)

Donde:
E: error relativo puntual entre los valores experimentales y los teóricos de la humedad; %.
HF(P)Exp.: valor promedio de la humedad del material determinado de forma experimental; %.
HF(P)Teo.: valor promedio de la humedad del material determinado de forma teórica; %.
EP: error relativo promedio entre los valores experimentales y los teóricos de la humedad; %.
Nd: número de determinaciones; adimensional.
En la Tabla 1 del Anexo 11 se relacionan los valores de la humedad de las menas lateríticas
obtenidos experimentalmente en las pruebas de secado natural y los valores teóricos calculados con
los modelos matemáticos para las mismas condiciones del experimento, los resultados
experimentales [H0(P)Exp. y HF(P)Exp.] son los promedios para las tres muestras analizadas. En la
referida tabla se observa que los errores relativos puntuales siempre fueron inferiores al 15 %,
siendo el 73,81 % de ellos inferiores al 10 %. El error relativo promedio, en las tres pilas, se
encuentra por debajo del 8 % y el error relativo promedio considerando todas las determinaciones
es igual a 6,57 %. Estos valores indican que existe una correspondencia satisfactoria entre los
resultados de la humedad obtenidos experimentalmente durante el secado natural y los valores
teóricos calculados con los modelos establecidos. Los errores relativos puntuales calculados para
cada uno de los niveles de humedad relacionados en la Tabla 1 del Anexo 11 obedecen a la
distribución que se muestra en la Tabla 2 del Anexo 11.
Teniendo en cuenta el ajuste global del 93,43 % alcanzado con los modelos establecidos para el
cálculo de la humedad del material, la distribución de los errores relativos puntuales calculados y
sus pequeños valores promedios (ver Tablas 1; 2 y 3 del Anexo 11), así como, los criterios
expuestos en las literaturas que abordan la modelación matemática de procesos industriales

�(Tijonov, 1978; Lucenko, 1984; Legrá y Silva, 2011) donde se especifica que para cálculos de
ingeniería (excepto en los procesos y las instalaciones que por su principio de funcionamiento
requieren alta precisión en los cálculos) una aproximación del 90 % es satisfactoria, debido a que
los resultados siempre están influenciados por los errores inherentes al proceso de experimentación,
se puede aseverar entonces que los modelos matemáticos establecidos en el presente trabajo tienen
una exactitud adecuada y, por tanto, son válidos para los fines para los cuales fueron creados.
3.4.1- Aplicación práctica de los modelos matemáticos establecidos
La aplicación práctica fundamental de los modelos establecidos en el presente trabajo, es que
permite calcular los valores y pronosticar los comportamientos de los parámetros fundamentales del
secado natural de las menas lateríticas, lo cual es beneficioso para racionalizar la implementación
del proceso, por cuanto se puede estimar en qué magnitud se reducirá el contenido de humedad de
una cantidad determinada de menas lateríticas, sin tener que someterla al proceso de
experimentación y, por consiguiente, se infiere si es factible el secado natural previo del material
bajo las condiciones prefijadas para las simulaciones computacionales. Estas posibilidades que
brindan los modelos obviamente se pueden convertir en ahorro de combustible y, por tanto, en
utilidades económicas para las empresas niquelíferas cubanas que implementan el proceso.

3.5- Aplicación del procedimiento establecido a una pila de dimensiones industriales
Para desarrollar este epígrafe se calculan los parámetros fundamentales del proceso de secado
natural para la pila de 700 toneladas (ver sus características en la Tabla 1 del Anexo 11). En las
secciones siguientes se exponen los resultados obtenidos y los correspondientes comentarios.

3.5.1- Cálculo del área de exposición y el volumen de la pila
En las Tablas 1 y 2 del Anexo 13 se relacionan los valores obtenidos para el área de exposición y el
volumen de la pila en correspondencia con la variación de los ángulos maximal y tangencial, como

�se aprecia, los modelos establecidos en el capítulo anterior (expresiones 2.112 y 2.114 y las 1; 2; 6;
7; 8 y 9 del Anexo 9) permiten determinar los mencionados parámetros para las pilas de minerales
con geometría de su sección transversal triangular, parabólica, hiperbólica y semi-elíptica.
Sobre el cálculo del área y el volumen resulta interesante destacar que al utilizar los modelos
propuestos en la presente investigación solo se requiere conocer las dimensiones (largo y ancho) de
la superficie horizontal disponible para el secado natural, datos que siempre están disponibles y los
ángulos maximal y tangencial de la pila de minerales, los cuales se pueden determinar conociendo
la granulometría y humedad del material (ver ecuaciones 3 y 4 del Anexo 9), estas propiedades
físicas de las menas lateríticas igualmente son conocidas y ampliamente dominadas por los obreros
e investigadores encargados de implementar el proceso en las empresas productoras de níquel.
Los comportamientos mostrados por los valores expuestos en las Tablas 1 y 2 del Anexo 13 indican
que el área de exposición y el volumen de las pilas aumentan en la medida en que se incrementan
los ángulos maximal y tangencial. Sin embargo, aunque las tendencias al crecimiento de los valores
en ambos casos son similares, se observa que la diferencia entre los valores extremos (máximo y
mínimo) es más acentuada en el caso del volumen. Por tanto, al variar los ángulos maximal y
tangencial se pueden obtener incrementos en el volumen de las pilas que son superiores al
incremento que se obtiene para el área de exposición.
Por otra parte, aunque es importante valorar las tendencias al crecimiento que reflejan el área de
exposición y el volumen de la pila, durante la implementación práctica del proceso de secado
natural se debe considerar que no necesariamente se obtienen eficiencias racionales en las pilas de
mayor área y volumen, sino en aquellas en que los procesos de transferencia de calor y masa se
intensifican como resultado de una mayor captación de la radiación solar y que, a la vez, su
volumen sea suficientemente grande para satisfacer la productividad requerida por las empresas

�productoras de níquel. Estos criterios deben ser considerados en la optimización de la forma
geométrica de la sección transversal de las pilas de menas lateríticas expuestas a secado natural.

3.5.2- Cálculo de la radiación global que llega a la superficie de secado de la pila
Los valores obtenidos para la radiación global que incide sobre la superficie de secado de la pila se
relacionan en la Tabla 3 del Anexo 13, los mismos fueron calculados empleando la expresión 2.21,
la cual fue establecida para las condiciones específicas del proceso investigado.
Al graficar los resultados en la Figura 3.1 se observa que la radiación solar medida sobre la
superficie horizontal, en general difiere de un 3 a un 5 % de la radiación global que incide sobre los
taludes este y oeste de la pila, lo anterior se debe a que la superficie de secado de la pila está
inclinada en 61 grados. De lo aquí expuesto se deduce la importancia que tiene, en el diseño de la
tecnología de secado natural, la evaluación rigurosa de la radiación solar disponible e incidente.

Sobre el talud este

Sobre superficie horizontal

Sobre el talud oeste

Radiación solar (W/m 2)

1200
1000
800
600
400
200
0
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.1. Comportamiento de la radiación solar que llega a la superficie de secado de la pila.

En la Figura 3.1 se observa además que en la sección de la tarde (a partir de las 12 horas) la
radiación es más intensa y en consecuencia el secado del talud oeste de la pila será más rápido que

�en el este, por tanto el proceso de remoción del material debe realizarse en el sentido este-oeste, lo
anterior es congruente con el procedimiento de remoción propuesto por Estenoz (2009), el cual
tiene como objetivo desarrollar un método que posibilite aprovechar al máximo las energías solar y
eólica en el proceso de secado natural para obtener una elevada productividad del secado por unidad
de superficie, mediante la remoción periódica de las pilas, y la regulación y control de sus taludes y
parámetros, en tal forma que se pueda adecuar a las variaciones climáticas y las irregularidades de
los regímenes de precipitación presentes en la región donde se implementa el proceso investigado.

3.5.3- Cálculo del calor total que llega a la superficie de secado de la pila
Debido a que el proceso estudiado se desarrolla a la intemperie, la superficie de secado de la pila
intercambia calor con los alrededores por convección y radiación. El calor total que se aprovecha en
el secado lo constituye la suma o la diferencia (según corresponda) de estos dos flujos de calor.

Calor por convección (W/m 2)

Sobre el talud este

Sobre superficie horizontal

Sobre el talud oeste

11

15

60
50
40
30
20
10
0

6

7

8

9

10

12

13

14

16

17

18

Hora del día

Figura 3.2. Comportamiento del flujo de calor por convección durante el proceso de secado natural.

�Calor por radiación (W/m 2)

Sobre el talud este

Sobre superficie horizontal

Sobre el talud oeste

800
700
600
500
400
300
200
100
0
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.3. Comportamiento del flujo de calor por radiación durante el proceso de secado natural.

En las Tablas 4 y 5 del Anexo 13 se relacionan los valores calculados (con los modelos
matemáticos 2.38 y 2.23) para los flujos de calor transferidos por convección y radiación. Al valorar
sus comportamientos (Figuras 3.2 y 3.3) se infiere que estos están determinados por el régimen de
radiación solar existente, lo anterior explica el hecho de que las tendencias globales de las curvas
representadas en las Figuras 3.1 y 3.3 sean similares. Además, se aprecia claramente que el flujo de
calor predominante y por tanto más influyente en el proceso de secado natural es el de radiación.
Sin embargo, si se comparan los valores obtenidos para la radiación solar (Figura 3.1) y para el
flujo de calor por radiación (Figura 3.3), se observa una reducción del segundo respecto al primero,
lo anterior es consecuencia de la influencia que tienen la absortividad solar y la reflectividad de las
menas lateríticas, la inclinación de la superficie de secado de la pila y las condiciones
climatológicas predominantes en la región durante la implementación del proceso de secado natural.

3.5.4- Cálculo y simulación de la distribución de temperatura del material en la pila
Durante el proceso de secado natural de las menas lateríticas la superficie de secado recibe la
radiación solar, una parte del calor recibido se emplea en evaporar la humedad no estructural del

�producto y otra parte en variar la energía interna del material mientras aumenta su temperatura. La
distribución de temperatura que experimentan las menas lateríticas durante el secado natural se
calcula mediante la ecuación 2.55. Los resultados obtenidos para los diferentes taludes de la pila y
espesores de secado se relacionan en las Tablas 6; 7; 8 y 9 del Anexo 13.
Al analizar los comportamientos mostrados en las Figuras 3.4 y 3.5 se observa que la superficie de
secado de la pila de minerales (donde la altura h = 4,7 m) incrementa su temperatura después de las
ocho y 10 horas, respectivamente (posterior a las dos y cuatro horas de secado) y los mayores
valores en el talud este de la pila se obtienen en el horario comprendido entre las 10 y las 13:30
horas, donde oscilan entre los 51,4 y 82,9 ºC. En el caso del talud oeste de la pila los mayores
valores de temperatura se alcanzan entre las 11 y las 16 horas, en este horario la temperatura del
material oscila entre los 70,9 y 85,8 ºC. Sin embargo, en ambos taludes para las restantes alturas
consideradas este parámetro tiene un comportamiento aproximadamente constante e igual al valor
inicial (25,5 ºC), excepto para la altura h = 4,3 m donde se alcanzan valores cercanos a los 29 y
31ºC entre las 11 y las 13 horas (ver Tablas 6 y 7 del Anexo 13).
De los comportamientos mostrados en las Figuras 3.4 y 3.5 se infiere que las menas lateríticas
investigadas se caracterizan por ser un material mal conductor del calor, por cuanto los cambios que
se producen en la temperatura superficial de la pila de minerales no inciden significativamente en la
capa de material que se encuentra ubicada a una distancia de 0,388 m (38,8 cm).

�Temperatura del material (ºC)

90

h = 0,000 m

80

h = 0,486 m
h = 0,971 m

70

h = 1,457 m

60

h = 1,942 m

50

h = 2,428 m
h = 2,913 m

40

h = 3,399 m

30

h = 3,884 m

20

h = 4,370 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.4. Comportamiento de la distribución de temperatura de las menas lateríticas en el talud
este de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.

Temperatura del material (ºC)

90

h = 0,000 m

80

h = 0,486 m
h = 0,971 m

70

h = 1,457 m

60

h = 1,942 m

50

h = 2,428 m
h = 2,913 m

40

h = 3,399 m

30

h = 3,884 m

20

h = 4,370 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.5. Comportamiento de la distribución de temperatura de las menas lateríticas en el talud
oeste de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.

�Con el objetivo de determinar el espesor de material al cual se produce un cambio significativo en
la temperatura de las menas lateríticas en el interior de la pila se graficaron los valores de
temperatura para las alturas más cercanas a la superficie de secado de la pila (Figuras 3.6 y 3.7).
Como se aprecia para la altura h = 4,6 m, a partir de las 10 horas, se produce un incremento
considerable en la temperatura del material respecto a su valor inicial, sin embargo, para la altura
siguiente (h = 4,5 m) los valores no cambian significativamente, por tanto se puede concluir que
para las condiciones de secado natural analizadas la conducción del calor en ambos taludes de la

Temperatura del material (ºC)

pila se produce en una capa de material de aproximadamente 0,097 m (9,7 cm) de espesor.

90

h = 3,787 m

80

h = 3,884 m
h = 3,981 m

70

h = 4,078 m

60

h = 4,175 m

50

h = 4,272 m
h = 4,370 m

40

h = 4,467 m

30

h = 4,564 m

20

h = 4,661 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.6. Comportamiento de la temperatura en el talud este en función del espesor de secado.

�Temperatura del material (ºC)

90

h = 3,787 m

80

h = 3,884 m
h = 3,981 m

70

h = 4,078 m

60

h = 4,175 m

50

h = 4,272 m
h = 4,370 m

40

h = 4,467 m

30

h = 4,564 m

20

h = 4,661 m
h = 4,758 m

10
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.7. Comportamiento de la temperatura en el talud oeste en función del espesor de secado.
3.5.5- Cálculo y simulación de la distribución de humedad del material en la pila
Los valores de la humedad del material se obtienen con las ecuaciones 2.81 y 4 del Anexo 7, y se
relacionan en las Tablas 10; 11; 12 y 13 del Anexo 13. En general, se observan pequeñas
reducciones en el contenido de humedad de las menas lateríticas que no exceden el 2 y 4,5 % (1,6 y
4,3 %) en los taludes este y oeste de la pila, respectivamente (Figuras 3.8 y 3.9). Estos resultados se
corresponden con la cantidad de energía solar y eólica disponible para el proceso de secado natural
y con las características del movimiento de la fuente de energía utilizada: el sol.
En la Figura 3.8 se observa que en el talud este de la pila se obtienen reducciones en el contenido de
humedad del material a partir de las nueve y hasta las 13:30 horas. Sin embargo, en el horario
restante la humedad de las menas lateríticas permanece prácticamente constante. En la mañana
(desde las seis hasta las nueve horas) se debe a los bajos niveles de radiación solar existentes en ese
horario y en la tarde (de 13:30 a 18) el comportamiento puede ser atribuido al efecto de la sombra
que se genera producto de la inclinación de la superficie de la pila y del movimiento diario del sol.

�37
h = 0,000 m

Humedad del material (%)

h = 0,486 m
h = 0,971 m
h = 1,457 m

36

h = 1,942 m
h = 2,428 m
h = 2,913 m

35

h = 3,399 m
h = 3,884 m
h = 4,370 m
h = 4,758 m

34
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.8. Comportamiento de la distribución de humedad de las menas lateríticas en el talud este
de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.
En el talud oeste de la pila (Figura 3.9) para las capas de mineral ubicadas entre 0 y 2,4 m de altura
se obtienen reducciones de la humedad inferiores al 2,5 %, mientras que en las capas más cercanas
a la superficie de la pila (desde h = 3,8 m hasta h = 4,7 m) los niveles de reducción de la humedad
oscilan entre 3,2 y 4,2 %. Sin embargo, como promedio en los taludes este y oeste la humedad se
redujo en 0,4 y 0,7 %; y en la pila completa la reducción fue de 0,6 %.
Este último valor sugiere que para reducir la humedad entre 5 y 6 % en la pila completa, la misma
se debe someter al proceso de secado natural por un tiempo de alrededor de 10 días si las
condiciones meteorológicas se mantienen similares a las utilizadas en la simulación. De lo contrario
puede que se requiera más o menos tiempo, según sea el caso, para lograr los mismos niveles
reducción de humedad en el material. Resultados similares a los expuestos en este epígrafe han
sidos obtenidos en la implementación práctica del proceso objeto de estudio y en las pruebas

�experimentales de secado natural que constan en las investigaciones consultadas (Estenoz et al.,
2004, 2005; Retirado et al., 2007, 2008, 2009, 2010).

Humedad del material (%)

37

h = 0,000 m
h = 0,486 m

36

h = 0,971 m
h = 1,457 m

35

h = 1,942 m
h = 2,428 m

34

h = 2,913 m

33

h = 3,399 m
h = 3,884 m

32

h = 4,370 m
h = 4,758 m

31
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.9. Comportamiento de la distribución de humedad de las menas lateríticas en el talud
oeste de la pila, desde la base hasta la superficie de secado.
En las Figuras 3.10 y 3.11 se graficaron los valores de humedad obtenidos para las mismas
condiciones de secado en la que se obtuvo la distribución de temperatura que se muestra en las
Figuras 3.6 y 3.7. Al analizar detalladamente las Figuras 3.6; 3.7; 3.10 y 3.11 y su interrelación se
aprecia que en el caso de la temperatura los cambios significativos se producen en la capa de
material que está a 9,7 cm de la superficie de la pila (Figuras 3.6 y 3.7), pero en el caso de la
humedad sucede diferente y se obtienen reducciones en la misma, que resultan significativas para el
proceso (mayor de 1,5 y 3,5 %, según el talud del que se trate), hasta las capas que se encuentran a
una distancia de 29,1 y 87,4 cm en los taludes este y oeste, respectivamente (Figura 3.10 y 3.11).

�37

h = 3,787 m

Humedad del material (%)

h = 3,884 m
h = 3,981 m
h = 4,078 m

36

h = 4,175 m
h = 4,272 m
h = 4,370 m

35

h = 4,467 m
h = 4,564 m
h = 4,661 m
h = 4,758 m

34
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.10. Comportamiento de la humedad en el talud este en función del espesor de secado.

Los resultados anteriores confirman que durante el proceso de secado natural de las menas
lateríticas el transporte de la humedad se produce por los efectos combinados de los gradientes de
temperatura y de humedad. En el caso del primero actúa, fundamentalmente, en las capas cercanas a
la superficie de secado de la pila como resultado del calentamiento que experimenta el material en
esa zona y el segundo, actúa en las capas interiores como consecuencia de la diferencia de
concentración de humedad existente entre las diferentes zonas de la pila. Estos comportamientos
sugieren que durante el proceso investigado el mecanismo de movimiento de la humedad es mixto e
incluye los efectos combinados de la difusión de vapor debido a los gradientes de presión parcial
del vapor, la difusión líquida debido a los gradientes de concentración de humedad y el movimiento
de líquido debido a las fuerzas capilares y gravitatorias.

�Humedad del material (%)

37

h = 3,787 m
h = 3,884 m

36

h = 3,981 m
h = 4,078 m

35

h = 4,175 m
h = 4,272 m

34

h = 4,370 m

33

h = 4,467 m
h = 4,564 m

32

h = 4,661 m
h = 4,758 m

31
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.11. Comportamiento de la humedad en el talud oeste en función del espesor de secado.

3.5.6- Cálculo y simulación de la velocidad de secado en la pila
La velocidad de secado durante el proceso investigado tiene un comportamiento oscilatorio que se
corresponde con las oscilaciones de la radiación solar y la temperatura del material en la superficie
de la pila. Se caracteriza, además, por tener pequeños valores (ver Tablas 14 y 15 del Anexo 13), los
cuales son consecuencia de la baja densidad de energía con que se implementa el secado natural.
En la Figura 3.12 se observa que la velocidad de secado en el talud este de la pila, entre las 6:30 y
las 8 horas, es prácticamente insignificante debido a la poca radiación solar existente, pero se
intensifica entre las 10 y las 13:30 horas como resultado del incremento de la radiación. Posterior a
las 14 horas la velocidad de secado es nula porque en el talud analizado deja de incidir la radiación
solar debido a la inclinación de la superficie y a la posición del sol (ver Tabla 14 del Anexo 13).

�0.050

h = 0,000 m

Velocidad de secado (%/h)

0.045

h = 0,486 m

0.040

h = 0,971 m

0.035

h = 1,457 m

0.030

h = 1,942 m

0.025

h = 2,428 m

0.020

h = 2,913 m
h = 3,399 m

0.015

h = 3,884 m

0.010

h = 4,370 m

0.005

h = 4,758 m

0.000
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.12. Comportamiento de la velocidad de secado en el talud este de la pila, desde la base
hasta la superficie de secado.

0.050
h = 0,000 m

Velocidad de secado (%/h)

0.045

h = 0,486 m

0.040

h = 0,971 m

0.035

h = 1,457 m

0.030

h = 1,942 m

0.025

h = 2,428 m

0.020

h = 2,913 m
h = 3,399 m

0.015

h = 3,884 m

0.010

h = 4,370 m

0.005

h = 4,758 m
0.000
6

7

8

9

10

11

12

13

14

15

16

17

18

Hora del día

Figura 3.13. Comportamiento de la velocidad de secado en el talud oeste de la pila, desde la base
hasta la superficie de secado.

�En el caso del talud oeste de la pila (Figura 3.13) se puede inferir que hasta las 10 horas dicho talud
se encuentra a la sombra, sin embargo, a partir de la hora mencionada comienza a incidir la
radiación solar y por consiguiente se incrementa abruptamente la velocidad de secado alcanzando
sus valores máximos entre las 11 y las 15 horas, pero a diferencia del talud este (Figura 3.12), aquí
entre las 14 y las 18 horas la velocidad de secado tiene valores apreciables para el proceso
investigado (ver Tabla 15 del Anexo 13). Lo anterior está condicionado por los regímenes de
radiación solar que inciden en la superficie de secado de la pila en la sección de la tarde.
De los comportamientos mostrados en las Figuras 3.12 y 3.13 se infiere que la implementación
práctica del proceso pudiera realizarse con pilas asimétricas cuyo talud oeste sea mucho mayor que
el talud este, de esta manera se lograría reducir la inclinación del talud oeste y se haría corresponder
la mayor superficie de captación solar de la pila con el horario en que mayor radiación solar incide.
Finalmente es importante destacar que los resultados mostrados para la distribución de temperatura
y humedad del material; y la velocidad de secado se corresponden con los obtenidos en las
simulaciones computacionales desarrolladas para la pila del caso de estudio analizado. Nótese en las
Figuras 3.4; 3.5; 3.8; 3.9; 3.12 y 3.13 que la temperatura del material, la reducción de la humedad y
velocidad de secado son mayores en las capas superficiales por estar en contacto directo con la
radiación solar, de igual manera se refleja en las simulaciones mostradas en las Figuras 1a y b del
Anexo 14) donde se aprecia, mediante el cambio en la intensidad del color, que en las capas
superiores el material está más caliente y tiene menos contenido de humedad que en el interior de la
pila. También es obvia la diferencia entre los resultados obtenidos en los dos taludes de la pila.

3.6- Optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas
3.6.1- Elección del método de optimización
Se seleccionó el método propuesto por Sierra (2010), el cual básicamente consiste en:

�1. Discretizar los valores de las variables. Con este procedimiento el problema queda escrito
como un problema de optimización combinatoria.
2. Aplicar el método denominado Búsqueda Exhaustiva, el cual consiste en evaluar las
restricciones para cada una de las combinaciones de los valores discretos de las variables.
Cuando cierta combinación de valores de las variables satisface las restricciones, entonces, se
considera que se obtuvo una solución factible (Arzola, 2000).
3. Evaluar la función objetivo para todas las soluciones factibles y seleccionar las mejores
soluciones (combinaciones que generen el menor o los menores valores; o que generen el
mayor o los mayores valores) de acuerdo con las particularidades del proceso investigado.
La ventaja de este método es que no se presentan complicaciones relacionadas con la continuidad,
aleatoriedad y derivabilidad de las funciones objetivos y las restricciones. Su desventaja está
relacionada con la correcta selección de la discretización que contemple el análisis del mayor
número de casos y se logre obtener una solución satisfactoria en un tiempo razonable (Sierra, 2010).

3.6.2- Procedimiento de optimización implementado en la aplicación informática
El proceso de discretización del problema de optimización se realiza siguiendo los pasos que a
continuación se relacionan:
 Se divide la pila en un número n de cortes finos k1, k2, … kn; al espesor de cada corte ki se les
denomina ei. Cada uno de estos cortes ki es dividido en m sectores Ci1, Ci2, Cij, … Cin, tal como
se muestra de forma simplificada en la Figura 1 del Anexo 16.
 La superficie queda dividida en secciones superficiales Sij determinadas por cada corte ki y cada
sector Cij. A cada sección superficial Sij se le puede asociar una sección plana Pij determinada
por los cuatro vértices de Sij.

� A cada corte ki se le asocia una función f(Xi) tal que a cada valor de X se le asocia el valor de Y
en la superficie de la pila.
En la práctica el ancho de la base de la pila de cada corte fue dividido en m subintervalos, donde se
cumple la condición: 3

m

100. Por defecto se tomó m = 50.

Esta partición de la base de la pila generó los subintervalos [Xj; Xj+1], siendo j = 1, 2,…, m. Al
evaluar para cada valor Xj, Xj+1 y Xm se obtienen los respectivos valores de Yj, Yj+1 y Ym, siendo:

Xm

Xj

Xj 1
2

(3.3)

A continuación se determinan los parámetros

j

y lj mediante las expresiones 3.4 y 3.5, para ello se

emplea la Figura 2 del Anexo 16.

j

lj

arctan

Xj 1

Yj 1 Yj
Xj 1 Xj

Xj 2

Yj 1 Yj 2

(3.4)

(3.5)

El área de cada sección superficial Sij (Aij) puede ser aproximada al área de la sección plana Pij, la
misma se calcula por la expresión 3.6.

Aij

l j ei

(3.6)

Mediante las expresiones 3.7; 3.8 y 3.9 se determina la radiación solar global que recibe la pila de
minerales en un período de 12 horas (ISG), contadas desde las 6 hasta las 18 horas del día.

�n

I SG

Ii

(3.7)

i 1
m

Ii

I ij

(3.8)

j 1

18

I ij
h* 6

I ijh *

(3.9)

Donde:
ISG: radiación solar global que recibe la superficie de la pila de menas lateríticas; J/día.
n: número de cortes en que se divide la superficie de la pila; adimensional.
Ii: radiación global que recibe el corte ki; J/día.
m: número de sectores en que se divide cada uno de los cortes de la superficie; adimensional.
Iij: radiación global que recibe una sección plana Pij determinada por el corte i y el sector j; J/día.
h*: número de horas en que las secciones reciben radiación solar (6

h

18); adimensional.

El cálculo de Iijh* se explica en el Epígrafe 2.2.1.1 y su expresión de cálculo es la 2.21. Esta
radiación es una aproximación razonable de la radiación que recibe la sección Sij.

La aplicación del método de optimización denominado Búsqueda Exhaustiva se realiza según
los pasos que a continuación se exponen:
 Se toman los valores mínimos prefijados para los ángulos maximal y tangencial de la pila de
menas lateríticas [

m

=

m(Mínimo)

y

t

=

t(Mínimo)].

Es obvio que la combinación de los valores

de estos dos ángulos determina cierta configuración geométrica de las secciones Pij.
 Se determina el valor de la radiación solar global ISG para los ángulos

m

y

t

prefijados.

� Se inicia un doble lazo algorítmico donde se van incrementando los valores de
los mismos alcanzan ciertos valores máximos prefijados [
cada combinación de los ángulos

m

y

t

m

=

m(Máximo)

y

t

m

=

y

t

hasta que

t(Máximo)].

Para

se calcula ISG.

 Entre todos los valores calculados de ISG se selecciona el valor máximo [ISG(Máximo)]. La pareja de
ángulos maximal y tangencial (

m

y

t)

que lo generó determina la mejor forma geométrica de

la sección transversal de la pila de menas lateríticas.

3.6.3- Resultados obtenidos en la optimización del caso de estudio considerado
3.6.3.1- Según la densidad de radiación recibida en la superficie de la pila
Los resultados obtenidos para la densidad de radiación solar recibida (DR) reflejan un
comportamiento oscilatorio con tendencia decreciente cuando se analizan los valores
correspondientes a los diferentes ángulos calculados (ver Tabla 1 del Anexo 16). Sin embargo,
cuando se fija el valor del ángulo tangencial (AT) y se varía el ángulo maximal (AM) ocurre un
decrecimiento para todas las combinaciones analizadas, observándose que para un mismo ángulo
tangencial se obtiene mayor densidad de radiación en las pilas de sección transversal parabólica
(combinación donde AT &gt; AM). Los valores extremos (máximo y mínimo) de densidad de
radiación se obtienen en las combinaciones 25º-20º y 70º-70º, respectivamente, lo que es lógico
debido a la marcada incidencia que tiene el ángulo de inclinación de la superficie ( ) en la función
objetivo que se empleó para el cálculo (ver ecuaciones 3.7; 3.8; 3.9 y 2.21).
Este análisis puntual de las soluciones que generan los valores máximo y mínimo, si bien es cierto
que puede conducir, desde el punto de vista teórico, a la optimización de la forma geométrica de la
sección transversal de la pila de menas lateríticas, basada en el enfoque clásico (ver Anexo 15), en
la práctica es poco factible porque durante los procesos de apilado y remoción del material es
extremadamente difícil mantener un valor fijo de la inclinación de la superficie, por tanto, para el

�proceso investigado se debe considerar la posibilidad que brinda el enfoque flexible de la
optimización (ver Anexo 15), de encontrar un conjunto de soluciones que satisfagan las
restricciones de la función objetivo y que en la implementación práctica del proceso pueda
materializarse sin grandes dificultades.
Los resultados expuestos en la Tabla 1 del Anexo 16 se graficaron con el propósito de encontrar la
región de soluciones satisfactorias (ver Figura 3 del Anexo 16), como se aprecia en la figura
anteriormente mencionada, se pueden obtener valores de densidad de radiación suficientemente
grandes para oscilaciones de los ángulos maximal y tangencial entre 20º-29,78º y 20º-48,95º,
respectivamente. Esto permite que la implementación del proceso investigado sea más ajustada a la
realidad física en que se desarrolla. Para ello, fue imprescindible la aplicación del enfoque flexible
de optimización, recomendado en la literatura (Arzola, 2000; Legrá y Silva, 2011).

3.6.3.2- Según la radiación total y el calor total recibidos en la superficie
Al considerar como función objetivo la radiación total los resultados obtenidos muestran un
comportamiento similar al caso de estudio anteriormente analizado (Epígrafe 3.6.3.1). En la Tabla 1
del Anexo 16 se observa que el valor máximo de radiación total se obtiene en la combinación 30º30º de los ángulos maximal y tangencial lo que es indicativo de que se puede exponer al secado
natural una pila de mayor volumen respecto a la obtenida en la optimización realizada en el epígrafe
anterior. Por su parte, el valor mínimo igualmente se obtiene en la combinación 70º-70º.
En la Figura 4 del Anexo 16 se aprecia la existencia de una región donde se obtienen valores
satisfactorios de radiación total sobre la superficie de la pila cuando los ángulos maximal y
tangencial oscilan entre 20º-31,96º y 20º-45,66º, respectivamente. De lo anterior se infiere que en
los dos casos de estudio analizados, las mejores soluciones de optimización se obtienen para
combinaciones de ángulos inferiores a 50º-50º. Por tanto, una recomendación práctica para la

�implementación del proceso es que se deben construir las pilas alargadas pero de poca altura para
propiciar que el espesor de secado sea pequeño y que la captación de energía solar sea grande.

Figura 3.14. Comportamiento del calor total recibido en la superficie de la pila.

Al valorar los resultados obtenidos para el flujo de calor total recibido en la superficie se obtiene un
comportamiento similar al caso de la radiación total recibida (ver Figuras 4 del Anexo 16 y 3.14),
coincidiendo que los valores máximo y mínimo se obtienen en las combinaciones 30º-30º y 70º-70º
(ver Tablas 1 y 2 del Anexo 16). Sin embargo, la región de soluciones factibles se obtiene cuando
los ángulos maximal y tangencial oscilan entre 20º-31,96º y 20º-59,47º, respectivamente. La
similitud entre los dos casos analizados se debe a la marcada incidencia que tiene la radiación total
en el flujo de calor total recibido por la superficie. En este punto se debe recordar que el calor total
es la suma o la diferencia entre el calor por radiación y el calor por convección, y que el segundo es
poco influyente para las condiciones del secado natural analizadas (ver Figuras 3.2 y 3.3).

�3.6.3.3- Según el porcentaje y el volumen de mineral secado
Los comportamientos obtenidos para el porcentaje de mineral secado y el volumen de mineral
secado son opuestos pero lógicos, en el primer caso se obtienen los valores máximo y mínimo en las
combinaciones 20º-20º y 70º-70º de los ángulos maximal y tangencial y para el segundo caso se
invierten las combinaciones encontrándose el valor máximo en 70º-70º y el mínimo en 20º-20º (ver
Tabla 2 del Anexo 16). Considerando el enfoque flexible de optimización la región de soluciones
factibles para el caso del porcentaje de mineral secado se obtiene cuando los ángulos oscilan en las
combinaciones 20º-27,61º y 20º-42,37º, respectivamente (ver Figura 3.15).

Figura 3.15. Comportamiento del porcentaje de mineral secado en la pila.
Por su parte, los mayores volúmenes de mineral secado se obtienen para oscilaciones 43,91º-70º y
67º-70º de los ángulos maximal y tangencial (Figura 3.16). De lo expuesto anteriormente, se infiere
que para optimizar la forma geométrica de la sección transversal de las pilas con la finalidad de

�implementar el proceso en la práctica productiva se debe tener en cuenta el compromiso que existe
entre obtener mayor cantidad de material seco o mayor reducción en la humedad del material.

Figura 3.16. Comportamiento del volumen de mineral secado en la pila.
3.6.3.4- Influencia del área de exposición y el volumen de las pilas
Desde el punto de vista de la optimización del proceso de secado natural se deben considerar no
solo las tendencias crecientes del área de exposición y el volumen (ver Figuras 5 y 6 del Anexo 16),
sino también la forma geométrica de la sección transversal de las pilas, porque de ella depende en
buena medida el volumen de material que se puede exponer al proceso de secado en una superficie
horizontal disponible y la cantidad de radiación solar que puede captar la superficie de secado.
En el caso particular del volumen, la optimización de la sección transversal de la pila debe
realizarse estableciendo un compromiso entre la productividad que demanda el proceso industrial y
la reducción en el contenido de humedad del material que se quiere obtener. Si se desea secar mayor
cantidad de material, entonces los niveles de reducción del contenido de humedad serían pequeños
y si, por el contrario, se desea secar más el material, entonces se debe disminuir el espesor de

�secado mediante la reducción del volumen de las pilas que se exponen al proceso de secado natural
o el aumento del área horizontal disponible. Este compromiso que debe considerarse durante la
implementación práctica del proceso está concebido en la aplicación informática creada, pero
esencialmente obedece a la lógica y la experiencia de los trabajadores encargados de implementar el
proceso en las industrias niquelíferas, y a las exigencias tecnológicas del proceso productivo.

De los elementos expuestos hasta aquí se deduce que la sistematización de los fundamentos
básicos, las teorías y los modelos generales de secado; y su particularización para las condiciones
en que se implementa el secado natural de las menas lateríticas permitió la modelación matemática
del proceso y el cálculo de sus parámetros fundamentales. Lo anterior, unido a la aplicación de
procedimientos de simulación y optimización, posibilitó inferir el mecanismo de movimiento de la
humedad y determinar la forma geométrica que debe tener la sección transversal de las pilas para
maximizar la captación de la energía térmica disponible para el secado natural. Los elementos
antes expuestos, vistos de forma integrada, permitieron concretar la novedad científica definida
para la presente investigación.
3.7- Propuesta de acciones científico-técnicas para perfeccionar la tecnología de secado
natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto
Como se ha indicado en la introducción general del presente trabajo, la tecnología de secado natural
empleada en las referidas empresas presenta varias limitaciones, las mismas pueden ser mitigadas
mediante la realización de las siguientes acciones científico-técnicas:
 Implementar un sistema de drenaje en los yacimientos niquelíferos cubanos particularizado a las
características hidrogeológicas y de relieve del yacimiento en cuestión, esto permitirá reducir la
humedad de las menas lateríticas desde el propio momento de la explotación de los yacimientos.

� Caracterizar cualitativa y cuantitativamente las variables meteorológicas del lugar específico
donde se implementará el proceso de secado natural, a partir del estudio del comportamiento de
dichas variables en un periodo de tiempo que resulte representativo para estos fines.
 Caracterizar las menas lateríticas desde el punto de vista granulométrico, químico,
hidrogeológico y termofísico para conocer con anterioridad el posible comportamiento térmico
que experimentará durante la implementación del proceso de secado natural.
 Orientar longitudinalmente las pilas de menas lateríticas en la dirección del eje norte-sur, esto
permitirá que el sol en su movimiento diario (de este a oeste) distribuya uniformemente la
radiación solar sobre la superficie de secado de las pilas y además eliminará los inconvenientes
asociados al cálculo de la radiación solar global que incide sobre una superficie de secado
inclinada y que está orientada arbitrariamente.
 Caracterizar la geometría de la sección transversal de las pilas de menas lateríticas que se
someterán al proceso de secado natural considerando las propiedades físicas (humedad y
granulometría) del mineral y posteriormente calcular, con la debida precisión, el área de
exposición de las pilas, el volumen de material expuesto a secado y la radiación solar global que
llega a la superficie de secado. Lo anterior permitirá estimar con mayor exactitud el tiempo de
secado al que deberá someterse el producto para reducir su contenido de humedad desde un
valor inicial conocido hasta otro valor final deseado y, por consiguiente, mitigará los
inconvenientes asociados a los prolongados tiempos de retención al que someten, a veces de
forma innecesaria, las menas lateríticas en los patios de secado natural.
 Evaluar rigurosamente los procesos de transferencia de calor y masa que se producen durante el
secado natural de la menas lateríticas a partir del empleo de los modelos establecidos en este
trabajo. Por cuanto, dichos modelos están ajustados a las condiciones específicas en que se
desarrolla el proceso en las empresas cubanas productoras de níquel y, por tanto, garantizan un
aceptable grado de confiabilidad de los resultados que se obtienen en su implementación.

� Simular la distribución de temperatura y humedad que experimentará el material durante la
implementación del proceso de secado natural, y con ello predecir la variación de humedad que
es posible obtener en las menas lateríticas para ciertas condiciones de secado predeterminadas.
Esto permitirá perfeccionar la planificación, la ejecución y el control del proceso de secado
natural en las condiciones de explotación de las empresas cubanas productoras de níquel.
 Optimizar la forma geométrica de la sección transversal de las pilas considerando los criterios
científico-técnicos y prácticos que se analizan en la presente investigación con la finalidad de
conocer previamente la conveniencia o no de la implementación del proceso para determinadas
condiciones de explotación. Con ello se reducen los gastos económicos, a veces innecesarios,
asociados a la experimentación y por tanto se racionaliza la implementación del secado natural.
3.8- Breve valoración de los beneficios económicos derivados de la implementación del secado
natural de las menas lateríticas en las empresas productoras de níquel
3.8.1- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”
Durante la prueba de secado realizada en la empresa la productividad promedio de los secaderos
durante los días en que se alimentó el mineral de los depósitos de secado natural se incrementó
hasta 110,2 t/h, mientras que en el período en que se alimentó el mineral en la forma tradicional (sin
secado natural) la productividad promedio fue de 97,2 t/h. En la Tabla 1 del Anexo 17 se observa
que en los secaderos convencionales durante el trabajo con el mineral secado al sol todos los turnos
de trabajo tuvieron productividades mayores que 102 t/h, alcanzándose en el 53 % de los turnos
productividades superiores a las 106 t/h. Por otra parte, durante el procesamiento del material sin
secado natural sólo en el 41 % de los turnos se lograron productividades superiores a 100 t/h.
A partir de la Tabla 1 del Anexo 17 se infiere que en los 29 turnos de trabajo donde se alimentó el
material sin secado natural se procesaron 82 589 toneladas de mineral y se consumieron 2 521
toneladas de petróleo para un índice de 32,8 t de mineral/t de petróleo. Cuando se aplica el secado
natural se procesaron 44 198 toneladas de mineral en 15 turnos de trabajo y se consumieron 1 292

�toneladas de petróleo, para un índice de 34,2 t/t, o sea, se alimentaron a los secaderos 1,4 toneladas
de mineral más que sin secado natural. De lo anterior se deduce que en el caso del secado
convencional cuando se procesa el material secado de forma natural se consumen 1,3 kg de petróleo
menos por tonelada de mineral alimentado a los secaderos y, por tanto, se obtiene un efecto
económico por concepto de ahorro de combustible.
3.8.2- Beneficios obtenidos en la empresa “Comandante René Ramos Latour”
En la Tabla 2 del Anexo 17 se expone el comportamiento del consumo de combustible en función
de la humedad de las menas lateríticas a la entrada de los secaderos térmicos convencionales de la
empresa para el periodo en que se alimentó el material sin y con secado natural. En la prueba de
secado se alimentaron 195 173 toneladas de menas lateríticas sin secado natural, luego la misma
cantidad de material fue sometida al proceso de secado natural y con ello se redujo su humedad
promedio en 1,4 %.
Como se observa en la Tabla 2 del Anexo 17 en los primeros cinco meses donde se alimentó el
material sin secado natural el consumo de petróleo fue igual a 112 192 toneladas, determinado en
gran medida por la alta humedad de las menas, lo anterior eleva los costos de producción y reduce
considerablemente las utilidades que se pueden obtener en la explotación de los secaderos.
De acuerdo con lo expuesto en la Tabla 2 del Anexo 17 el índice de producción fue solo de 1,7 t de
mineral/t de petróleo consumido en la operación convencional sin secado natural, lo anterior
confirma la baja eficiencia con que trabaja la planta de secaderos de la empresa. Al aplicarle el
secado natural al material para el mismo periodo de tiempo se obtuvo un consumo igual a 109 382
toneladas de petróleo y, por consiguiente, se logró un ahorro de 2 810 toneladas y un índice de
producción de 1,8 t/t. Estos comportamientos demuestran la factibilidad económica que tiene la
implementación del proceso de secado natural en la empresa analizada.
En el sistema de transporte de la fábrica también se obtienen los impactos económicos positivos que
se muestran en la Tabla 3 del Anexo 17. Los resultados mostrados en la mencionada tabla indican

�que la implementación del secado natural incidió en que se obtuviera una reducción del combustible
perdido, por concepto de recirculación de las menas lateríticas en el sistema de transporte, que
asciende a 53 206 litros para el periodo enero-mayo. La distribución por meses, comenzando por
enero fue de 22 716; 11 692; 722; 6 552 y 11 524 litros respectivamente, de la misma se observa
que los mayores ahorros se obtuvieron en enero, febrero y mayo (ver Tabla 3 del Anexo 17). Estos
comportamientos aunque no están determinados únicamente por la implementación del secado
natural, los mismos si están influenciados por la aplicación del proceso porque a través del mismo
se reduce la humedad del material y con ello se disminuye la adherencia del mineral a las paredes
de los medios de transporte en que son trasladados desde la mina hasta la empresa.
3.9- Valoración de los impactos ambientales asociados al proceso de secado natural

El proceso de secado natural de las menas lateríticas daña poco al medio ambiente
debido a que utiliza las energías solar térmica y eólica como fuentes de secado. Por
otra parte, los ahorros de combustible que se producen como resultado de la
implementación del proceso, además de los beneficios económicos que generan,
también tienen asociados impactos ambientales favorables, por cuanto el
combustible ahorrado no se combustiona y en consecuencia se reducen las
emanaciones de gases productos de la combustión, los cuales son nocivos para los
seres humanos y los ecosistemas. De lo anterior se desprende que la reducción de las
emanaciones de gases mejora la calidad del aire en el entorno laboral y en las
comunidades mineras cercanas a las empresas, lo que repercute en la disminución de
la contaminación y en el mejoramiento de la calidad de vida.

�No obstante a lo anterior, durante el desarrollo del proceso de secado natural existe
afectación al medio ambiente y los trabajadores del patio de secado provocada por
las emanaciones de polvo producto del desmenuzamiento que sufre el material y por
las emisiones de ruido que se generan en el proceso de carga y descarga de los
camiones, y durante la remoción de las pilas de minerales. En el presente trabajo no
se exponen los valores cuantitativos para las diferentes fuentes contaminantes
porque en las empresas cubanas productoras de níquel no se han realizado
mediciones recientes.
3.9.1- Impactos provocados por el polvo sobre la salud de los seres humanos
Los contaminantes penetran en el organismo de dos maneras: por inhalación de polvo en el aire por
las vías respiratorias y mediante la absorción de polvo a través de la piel. En la primera, el efecto
que se produce depende del tamaño de las partículas, composición química, densidad, superficie
específica, entre otras características. En la segunda, las partículas de diámetro superiores a 5 µm
quedan retenidas en la cavidad nasal y también pueden quedar atrapadas por la mucosa que tapiza la
tráquea. Las partículas con diámetros comprendidos entre 0,5 y 5 µm son capaces de penetrar hasta
el sistema respiratorio inferior depositándose en los bronquios. De aquí que, en la mayoría de los
casos, sean eliminadas al cabo de algunas horas por respiración. Sin embargo, la situación más
preocupante corresponde a las partículas con diámetros menores de 0,5 µm, ya que se ha estimado
que más del 50 % de las partículas de 0,01 a 0,1 µm que penetran en los alvéolos se depositan allí,
donde es difícil eliminarlos por carecer de cilios y mucosas, pudiendo permanecer durante meses e
incluso durante años degradando la salud de los seres humanos (Retirado, 2007; Vinardell, 2011).

�3.9.2- Impactos provocados por el ruido sobre la salud de los seres humanos
Entre los impactos negativos del ruido se encuentran la pérdida de la audición, interferencia de la
comunicación oral, molestias y disminución de la capacidad de trabajo. Se ha demostrado que la
exposición prolongada a altos niveles de ruido (superiores a 85 dB) puede provocar la pérdida
total de la audición. Otras alteraciones del oído producto del ruido son: el tapamiento del canal
auditivo y la ruptura de la membrana timpánica. El ruido también produce en el sistema neurovegetativo una serie de modificaciones funcionales que son reacciones de defensa del organismo
frente a una agresión externa, por ejemplo: la elevación de la presión arterial, aceleración del
ritmo cardiaco y de los movimientos respiratorios, tensión muscular y descarga de hormonas en
sangre. Esto ocurre cuando el ruido es intenso, de carácter impulsivo y el que escucha no está
preparado para ello. Los niveles de ruido altos, son considerados factores de riesgo para la vida de
los seres humanos ya que, por lo general, desencadenan en una enfermedad cardiovascular
(Retirado, 2007; Vinardell, 2011).
3.10- Conclusiones del capítulo 3
 La implementación de los modelos matemáticos en la aplicación informática creada permitió
determinar de forma teórica la humedad promedio del material. Este parámetro se comparó con
los resultados experimentales obtenidos durante el proceso de secado natural a escala industrial
y con ello se validaron los modelos correspondientes, comprobándose que el error relativo
promedio asociado a su uso es ligeramente inferior al 6,6 %.
 Las simulaciones desarrolladas evidenciaron que durante el proceso de secado natural de las
menas lateríticas se producen cambios significativos en la temperatura y la humedad del
material hasta las capas que están separadas alrededor de 10 y 87 cm de la superficie de la pila,
respectivamente. De lo anterior se infiere que el movimiento de la humedad en las pilas de

�minerales se produce, fundamentalmente, por la influencia del gradiente de temperatura en las
capas superficiales y del gradiente de concentración de humedad en las capas interiores.
 La optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de minerales
evidenció que se pueden obtener valores máximos y mínimos puntuales para la densidad de
radiación, la radiación total, el calor total, el porcentaje de mineral secado y el volumen de
mineral secado. Sin embargo, por las características del material y el proceso investigados la
implementación práctica del secado natural debe desarrollarse considerando la región de
soluciones factibles que se obtienen en la optimización. Dicha región puede asumirse cuando la
inclinación de la superficie de secado de las pilas varía entre 30 y 60 grados sexagesimales.
 La implementación del secado natural de las menas lateríticas en la empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” incrementó la productividad promedio de los secaderos en 13 t/h. En la
empresa “Comandante René Ramos Latour” disminuyó en 1,1 % la carga circulante
improductiva en el sistema de transporte por ferrocarril e incrementó la productividad del
referido sistema de transporte en 17 t/vagón. En ambas entidades se redujeron las emanaciones
de gases producto de la combustión y se incrementaron las emisiones de polvo y ruido.

�CONCLUSIONES GENERALES
 La modelación matemática desarrollada para el secado natural de las menas lateríticas posibilitó
modelar y calcular los siguientes parámetros fundamentales del proceso: flujos de calor
transferidos por radiación, convección y conducción; radiación solar global que incide sobre la
superficie de secado de las pilas de minerales; temperatura y humedad de las menas lateríticas
en dicha superficie; distribución de temperatura y humedad que experimenta el material;
velocidad de secado; área de exposición y volumen de las pilas. Los modelos se obtienen del
análisis físico-matemático del objeto de estudio y se validan para las condiciones de explotación
de las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto. Los mismos describen adecuadamente
el proceso investigado por cuanto su precisión es ligeramente superior al 93,4 % y el error
relativo promedio asociado a su uso es inferior al 6,6 %.
 En las condiciones de secado natural analizadas en las simulaciones la humedad de las menas
lateríticas se redujo en 1,5 y 3,5 % hasta las capas que se encuentran separadas alrededor de 29
y 87 cm de la superficie de los taludes este y oeste de la pila, respectivamente. En los referidos
taludes la humedad se redujo en 0,4 y 0,7 % como promedio; y en la pila completa la reducción
fue de 0,6 %, para un tiempo de secado de 12 horas. El movimiento de la humedad durante el
proceso estuvo influenciado, fundamentalmente, por los gradientes de temperatura y de
concentración de humedad, y por las fuerzas capilares y gravitatorias que actúan sobre la
columna de líquido presente en la pila de minerales. Lo anterior determinó la existencia de un
mecanismo mixto de transporte de la humedad que incluye los efectos combinados de la
difusión de vapor, la difusión líquida y el movimiento de líquido.
 El método de optimización seleccionado posibilitó la discretización de los valores de las
variables, la evaluación exhaustiva de las restricciones para cada uno de los valores discretos de
las variables, la evaluación de la función objetivo para todas las soluciones factibles y la

�selección de las mejores soluciones. Este enfoque permitió optimizar la forma geométrica de la
sección transversal de las pilas de minerales atendiendo a múltiples criterios relacionados con el
aprovechamiento de la energía térmica disponible para el secado, y se determinó que la
implementación práctica del proceso de secado natural de las menas lateríticas debe realizarse
con pilas de sección transversal parabólica que tengan la superficie de secado inclinada entre 30
y 60 grados sexagesimales, respecto al plano horizontal.
 Las acciones científico-técnicas establecidas consideran, entre otros aspectos fundamentales, la
caracterización cualitativa y cuantitativa de las variables meteorológicas del lugar específico
donde se implementará el proceso de secado natural; la caracterización granulométrica, química,
hidrogeológica y termofísica de las menas lateríticas; la evaluación rigurosa de los procesos de
transferencia de calor y masa que se producen durante el secado natural; la simulación de la
distribución de humedad que experimenta el material y la optimización de la forma geométrica
de la sección transversal de las pilas de minerales. Estas acciones, implementadas integralmente,
permiten mejorar la planificación, la ejecución y el control del proceso de secado natural de las
menas lateríticas y, por tanto, contribuyen a perfeccionar la tecnología de secado natural
empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
 La implementación del proceso de secado natural en las empresas “Comandante Ernesto Che
Guevara” de Moa y “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro redujo la humedad promedio
de las menas lateríticas en 2,8 y 1,4 %, respectivamente. Lo anterior contribuyó a que el
consumo específico de combustible de los secaderos térmicos convencionales se redujera en 1,3
y 14,4 kg de petróleo por cada tonelada de material procesado y posibilitó que se obtuvieran
impactos ambientales, en general positivos, para los trabajadores de las plantas de preparación
de minerales de las mencionadas industrias metalúrgicas y paras las comunidades mineras
cercanas a las mismas.

��RECOMENDACIONES
 Utilizar los modelos matemáticos establecidos y la aplicación informática creada en futuras
investigaciones donde se requiera el cálculo de los parámetros fundamentales del proceso de
secado natural de las menas lateríticas.
 Incorporar las acciones científico-técnicas propuestas en el presente trabajo a la tecnología de
secado natural empleada en las empresas cubanas productoras de níquel y cobalto.
 Continuar el desarrollo y el perfeccionamiento de la presente investigación mediante:
 La determinación experimental de las constantes que se emplean en el cálculo del flujo de
calor por convección.
 El análisis del proceso de secado natural en pilas de menas lateríticas asimétricas que tengan
la superficie de secado orientada arbitrariamente respecto al eje norte-sur.
 El estudio de otras tecnologías de secado solar (secado techado y en plazoletas de hormigón)
y su posible implementación al proceso investigado.
 La validación de la modelación bidimensional formalizada para la distribución de humedad.
 La modelación del proceso de drenaje durante el secado natural de las menas lateríticas.
 La incorporación de la programación cíclica del secado a la aplicación informática creada.

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Habana: Editorial Félix Varela, 2008. 2 t.

��ANEXO 1
PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA TESIS
Participación en eventos científicos
1. Retirado, Y. Comportamiento de la humedad durante el secado solar del mineral laterítico. XVI
Forum Ramal Cubaníquel “ENERMOA-2007”. Moa. 2007.
2. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; N. Hernández. Cinética del secado solar del mineral
laterítico empleado en la industria del níquel en Moa. V Taller Internacional de Energía y Medio
Ambiente. Cienfuegos. 2008, ISBN: 978-959-257-186-0.
3. Retirado, Y. Modelos teóricos del secado solar natural de las menas lateríticas. V Conferencia
Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa. 2009.
4. Retirado, Y. Cinética y tiempo de secado para las menas lateríticas expuestas a secado solar
natural. V Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa. 2009.
5. Retirado, Y. Estudio experimental del proceso de secado solar de las menas lateríticas
empleadas en la industria del níquel en Moa. Forum Tecnológico Especial de Energía “III
ENERMOA”. Moa. 2010, ISBN: 978-959-16-1216-8.
6. Retirado, Y. Impactos asociados a la implementación del secado solar natural de las menas
lateríticas. VI Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa.
2011.
7. Retirado, Y. Resultados experimentales obtenidos durante el secado solar natural de las menas
lateríticas. VI Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Naturales. Moa.
2011.
Publicaciones científicas relacionadas con el tema de la Tesis Doctoral
1. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; A. Rojas. Comportamiento de la humedad durante el
secado solar del mineral laterítico. Minería y Geología, 2007, 23 (3): 1 - 19.
2. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; N. Hernández. Comportamiento de la adherencia en
menas lateríticas sometidas a secado solar. Minería y Geología, 2009, 25(1): 1 - 11.
3. Retirado, Y.; E. Góngora; E. Torres; M. Lamorú; B. Leyva; D. García. Transferencia de calor
en el secado solar a la intemperie de menas lateríticas ferroniquelíferas. Minería y Geología,
2011, 27(1): 1 - 21.
4. Retirado, Y.; A. Legrá. Modelación del área de exposición y del volumen de las pilas de menas
lateríticas expuestas a secado solar natural. Minería y Geología, 2011, 27(2): 84 - 108.

�5. Retirado, Y.; A. Legrá; M. Lamorú; E. Torres; H. Laurencio. Optimización del secado solar de
la mena laterítica en la industria cubana del níquel. Minería y Geología, 2012, 28(2): 30 - 46.

Otras publicaciones realizadas por el autor que se relacionan con la modelación matemática,
la simulación, el mineral laterítico y la transferencia de calor
6. Torres, E; Y. Retirado. Modelación matemática del transporte neumático del mineral laterítico
en fase densa. Minería y Geología, 2007, 23(1): 1 - 31.
7. Góngora, E.; D. Guzmán; A. Columbié; S. Marrero; Y. Retirado. Modelo matemático
multivariable para un proceso de enfriamiento industrial de sólidos en cilindros rotatorios
horizontales. Energética, 2007, 28(2): 15 - 25.
8. Torres, E; A. Columbié; Y. Retirado; A. Machado. Simulación del transporte neumático del
mineral laterítico en fase densa. Minería y Geología, 2009, 25(3): 2 - 22.
9. Góngora, E.; M. Lamorú; A. Columbié; Y. Retirado; A. Legrá; Y. Spencer. Coeficientes de
transferencia de calor en enfriadores de mineral laterítico a escala piloto. Minería y Geología,
2009, 25(3): 1 - 18.
10. Torres, E.; L. Quintana; O. Vega; Y. Retirado. Coeficientes de transferencia de calor y pérdida
de eficiencia en intercambiadores de calor de placas durante el enfriamiento del licor amoniacal.
Minería y Geología, 2011, 27(2): 67 - 83.
11. Laurencio, H.; J. Falcón; Y. Retirado; O. Pérez. Modelo para cálculo de pérdidas de presión en
tuberías conductoras de petróleo pesado (11º API). Minería y Geología, 2012, 28(3): 70 - 86.

Tutorías a Tesis de Ingeniería
1. Santos, Y. Estudio del proceso de secado solar natural de las menas lateríticas en la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara” de Moa. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2005. 71 h.
2. Romero, Y. Estudio experimental a escala piloto del proceso de secado solar natural de las
menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2006. 65 h
3. Ramírez, Y. Influencia de los parámetros climatológicos en el proceso de secado solar natural de
las menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2006. 74 h
4. Niyuhire, J. Comportamiento de la humedad durante el secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2007. 53 h
5. Castillo, A. Influencia de la humedad de las menas lateríticas en el consumo de combustible de
los secaderos convencionales de la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de
Ingeniería. ISMM. 2007. 64 h

�6. Azman, G. Diagnóstico térmico del proceso de secado en los tambores cilíndricos rotatorios de
la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2008. 69 h
7. Ricardo, M. Procedimiento teórico para la determinación de la variación de la humedad durante
el secado solar de las menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2008. 57 h
8. Moya, Y. Determinación de las pérdidas de calor en los secaderos convencionales de la empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2008. 63 h
9. Cutiño, I. Evaluación de la transferencia de calor durante el secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2009. 62 h
10. Socarrás, D. Evaluación de la transferencia de masa en el secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2009. 71 h
11. Tour, J. Comportamiento de la transferencia de calor en el secado solar de las menas lateríticas
en la empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2010. 58 h.
12. Zayas, M. Automatización de los modelos matemáticos del secado solar natural de las menas
lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2010. 56 h
13. Figueroa, K. Impactos asociados a la implementación del secado solar de las menas lateríticas en
las empresas niquelíferas cubanas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2011. 61 h
14. Valdés, Y. Modelación matemática del secado solar natural de las menas lateríticas cubanas.
Tesis de Ingeniería. ISMM. 2011. 65 h
15. Jardines, Y. Determinación de los parámetros fundamentales del proceso de secado natural de
las menas lateríticas. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2012. 59 h
16. Berrío, D. Simulación computacional del proceso de secado natural de las menas lateríticas.
Tesis de Ingeniería. ISMM. 2012. 52 h
17. Cabezas, A. Optimización de la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de menas
lateríticas expuestas a secado natural. Tesis de Ingeniería. ISMM. 2012. 58 h

Tutoría a Tesis de Maestría
1. Vinardell, J. Implementación del secado solar natural de las menas lateríticas en las empresas
niquelíferas cubanas. Tesis de Maestría. ISMM. 2011. 75 h

�ANEXO 2
ECUACIONES PARA EL CÁLCULO DE LAS PROPIEDADES TERMOFÍSICAS
DEL AIRE QUE INFLUYEN EN EL PROCESO DE SECADO NATURAL
0,0244 0,6763 10 4 T p
353,44
Tp 273,15

ka
a

Cpa
a

999,2 0,1434 T p 1,101 10 4 T p2
1,718 10 5

(1)
(2)
6,7581 10 8 T p3

4,620 10 8 T p

a

a

(3)
(4)
(5)

a

ka
a Cp a

a

Pr

a

(6)
(7)

a

a

1
273,15

Tp

(8)

Siendo:
Tp

Ts

Ta
2

Donde:
ka: conductividad térmica del aire; W/m·K.
Tp: temperatura promedio o de película; ºC.
a:

densidad del aire; kg/m3.

Cpa: calor específico a presión constante del aire; J/kg·K.
a:

viscosidad dinámica del aire; N·s/m2.

a:

viscosidad cinemática del aire; m2/s.

a:

difusividad térmica del aire; m2/s.

Pr: número de Prandtl del aire; adimensional.
a:

dilatación térmica del aire; K-1.

Ts: temperatura de la superficie de secado; ºC.
Ta: temperatura del aire; ºC.

ANEXO 3

(9)

�TERMOGRAMAS REALIZADOS A LAS MUESTRAS DE MENAS LATERÍTICAS
DEL YACIMIENTO NIQUELÍFERO PUNTA GORGA

Figura 1. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes superiores del perfil L-48.

Figura 2. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes superiores del perfil M-47.

�Figura 3. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes inferiores del perfil L-48.

Figura 4. Termogramas de las menas lateríticas de los horizontes inferiores del perfil M-47.
Características técnicas del equipamiento empleado
Se empleó el equipamiento conjugado TG y ATD según modelo PL-STA Thermal Science con
analizador térmico simultáneo STA 1 000/1 500, de la Stanton Rederoff Ltd, que tiene un horno
cilíndrico vertical, con conversor digital acoplado a un micro computador. Crisol de platino, peso de
la muestra de 12 a 14 mg, con registros normalizados para 10 mg. Velocidad de calentamiento de
20 ºC/minuto, temperatura inicial y final variando de 25 ºC a 1 100 ºC, respectivamente. El
equipamiento pertenece al Centro de Geociencia de la Universidad Federal de Pará en Brasil y está
debidamente certificado por las normas internacionales correspondientes.

ANEXO 4

�SOLUCIÓN ANALÍTICA DE LA ECUACIÓN DIFERENCIAL DE DIFUSIÓN DEL
CALOR MEDIANTE EL MÉTODO DE SEPARACIÓN DE VARIABLES
Al resolver la ecuación 2.52 con las condiciones complementarias representadas en 2.53 suponiendo
que la solución tiene la forma de una serie de Fourier, se plantea la expresión 1.

v y,

vn

sen

n 1

n
y
l

(1)

Y se designa la función g y ,
y dTs
l d

g y,

a través de la expresión 2.

gn

n
y
l

sen

n 1

2

dTs
cos n
d n 1 n

sen

n
y
l

(2)

Siendo:

2
l

gn

l

f y,

sen

0

2 dTs
l2 d

n
y dy
l

l

y sen
0

n
y dy
l

2

dTs cos(n )
d
n

(3)

Sustituyendo las expresiones 1 y 2 en la ecuación 2.52 resulta:

vn

n
y
l

sen

n 1

vn

sen

n 1

n
y
l

2
yy

dTs
cos n
d n 1 n

sen

n
y
l

(4)

De modo que se obtiene:
v´n
n 1

n
sen
y
l

n
l

vn
n 1

2

sen

n
y
l

2

dTs
cos n
d n 1 n

sen

n
y
l

(5)

Agrupando los términos de la ecuación anterior resulta:

v´n
n 1

2

n
l

vn

2

dTs cos(n )
n
sen
y
d
n
l

Esta expresión es válida si para todo n 1,2,...,

v´n

n
l

2

vn

2

0

se cumple que:

dTs cos(n )
d
n

Nótese que se trata de encontrar vn
Recordando que:

(6)

como solución de la ecuación diferencial 7.

(7)

�y
T0 Ts 0
l

v y,0

n
y
l

vn 0 sen
n 1

(8)

Ordenando la expresión anterior:
n
y
l

vn 0 sen
n 1

y
T0 Ts 0
l

(9)

Aplicando el concepto de la serie de Fourier a la ecuación 9, se obtienen las expresiones 10 y 11
para el cálculo de v n 0 :

vn 0

vn 0

l

2
l

0

y
T0 Ts 0
l

n
sen
y dy
l

T 0 T0 l 2 cos(n )
2 s
n
l2

2

2 Ts 0

T0 Ts 0
l2
T0

l

y sen
0

n
y dy
l

cos(n )
n

(10)

(11)

Ahora, se resuelve la ecuación diferencial 7 con la condición 11. Dicha ecuación diferencial es
lineal de primer orden, cuya forma general es:
v´n

M

vn

N

(12)

Y su solución, según Swokowski (2002) y Stewart (2009), es:

vn

e

M

d

N

e

y

N

M

d

d

(13)

C

Siendo:

n
l

M

2

gn

2

dTs cos(n )
d
n

(14)

Luego, la solución de la ecuación 7 con la condición 11 es:

vn

2

cos n
n

e

n
l

2

e
0

n
l

2

dTs ( )
d
d

Ts (0) T0

ANEXO 5
MODELACIÓN BIDIMENSIONAL DE LA DISTRIBUCIÓN DE TEMPERATURA

(15)

�Para resolver el problema de contorno definido por la ecuación 2.57 y las condiciones iniciales y de
frontera representadas en 2.58 se realiza el cambio de variable como se muestra en la ecuación 1.
v x, y ,

T x, y ,

T0

(1)

Realizando las correspondientes transformaciones el problema se convierte en:
2

vij

vij

2

x2

y2

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

f 2* y,

vij x,0,

g1* x,

vij x, b,

g 2* x,

vij x, y,0

0

vij

(2)

(3)

Donde, por ejemplo: f1* y,

f y,

(4)

T0

La solución del problema anterior, según Tijonov y Samarsky (1980), puede ser obtenida como la
suma de las soluciones de los cuatro problemas de contorno siguientes:
1ro:

vij

2

vij

2

2

y2

x

2do:

3ro:

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

vij x,0,

vij

2

2

x2

y2

f 2* y,

vij 0, y,

vij x,0,

(8)
2

2

y2

g1* x,

vij a, y,

vij 0, y,
2

(10)

x2

y2

vij a, y,

vij x,0,

0
(9)

vij x, b,

2

g 2* x,

vij x, y,0

vij

vij

vij x, b,

0
(7)

vij x, b,

vij x,0,

vij

vij x, y,0

vij

vij

x

4to:

(6)

vij

2

(5)

vij x, b,

vij a, y,

vij

vij

vij x, y,0

0

vij

(11)

(12)

vij 0, y,

vij x, y,0

0

�Cualquiera de los problemas de contorno anteriores puede ser resuelto mediante una transformación
que homogenice la condición no nula a través del método de separación de variables (Tijonov y
Samarsky, 1980). Por ejemplo, el problema representado por la ecuación 5 con las condiciones
expuestas en 6, mediante la transformación 13, queda escrito como se muestra en 15 y 16.
z x, y,

v x, y,

( x, y, )

(13)

Siendo:
( x, y , )

f1* y,

para x

0

para otros valores de x, y,

2

zij

2

zij

x2

zij 0, y,

zij

y2

zij a, y,

0, siendo 0

y

b, y

0

P x, y,

(14)

(15)

zij x,0,

zij x, b,

zij x, y,0

0

(16)

La solución del problema 15 con las condiciones representadas en 16 es:
z x, y ,

sen

mn
m 1n 1

Donde

dTmn
d

m x
a

sen

n y
b

(17)

es la solución del Problema de Cauchy que a continuación se expone:

mn

2
Wmn
Tmn

Pmn

0 ; con Tmn 0

0

(18)

Siendo:

Pmn

4
a b

ab

P x, y,
00

m
a

2
Wmn

sen

2

n
b

m x
a

sen

n y
dx dy
b

(19)

2

(20)

Luego, se escribe la solución en términos de T(x,y, ) aplicando las transformadas inversas a las
transformadas 1 y 13, obteniéndose el modelo representado por la ecuación 21. Finalmente, los tres
problemas restantes se resuelven de forma análoga con transformaciones semejantes.
T x, y ,

mn
m 1 n 1

sen

m x
a

sen

n y
b

( x, y, ) T0

(21)

ANEXO 6
SOLUCIÓN ANALÍTICA DE LA ECUACIÓN DIFERENCIAL DEL INTERCAMBIO
DE HUMEDAD MEDIANTE EL MÉTODO DE SEPARACIÓN DE VARIABLES

�Al resolver la ecuación 2.78 con las condiciones representadas en 2.79 suponiendo que la solución
tiene la forma de una serie de Fourier, se plantea la expresión 1.

v y,

vn

sen

n 1

n
y
l

(1)

Luego, se designa la función R y,

R y,

Rn

a través de la expresión 2.

n
y
l

sen

n 1

(2)

Siendo:
l

2
l

Rn

n
sen
y dy
l

R y,
0

2
l

l

y dH s
n
sen
y dy
l d
l

f y,
0

(3)

Por tanto:
l

2
R y,
l
n 1 0

R y,

sen

n
n
y dy sen
y
l
l

(4)

Sustituyendo las expresiones 1 y 4 en la ecuación 2.78 se obtiene:

vn

n
y
l

sen

n 1

ku

vn

sen

n 1

n
y
l

Rn
yy

n 1

sen

n
y
l

(5)

Se deriva y agrupan los términos de la ecuación anterior y resulta:

v´n

ku

n 1

n
l

2

vn

Rn

sen

n
y
l

Esta expresión es válida si para todo n 1,2,...,

v´n

ku

n
l

(6)

se cumple que:

2

vn

(7)

Rn

Nótese que se trata de encontrar vn

Recordando que:

0

como solución de la ecuación diferencial 7.

�v y,0

y

y

y
H0
l

H0

Hs 0

n
y
l

vn 0 sen
n 1

(8)

Luego, se agrupa la expresión anterior y se aplica el concepto de la serie de Fourier, obteniéndose la
expresión 9 para el cálculo de v n 0 .

vn 0

2
l

l

y

sen

0

n
y dy
l

(9)

y es una función variable respecto a l , entonces se obtiene que:

Si se considera que

l

2 n
vn 0

2 H s 0 cos n

2 H0

Hs 0

n

n

H1 y sen

sen n

0

2 2

n
y dy
l

n

H0 l

l

(10)

Al resolver la ecuación diferencial 7 con la condición expuesta en 10 se obtiene:

ku
vn

e

n
l

2

2
cos n

e

n
ku
l

0

2
Rn

d

2 H1 H s 0

n
(11)

2H s 0
n
l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen n

H1 y sen
0

2 2

n

n
y dy H 0 l
l
l

ANEXO 7
ECUACIONES PARA EL CASO PARTICULAR DESCRITO EN EL CAPÍTULO 2
vn 0

2 Hs 0

H1 cos n
n

2 H0

Hs 0
n

2 2

sen n

2 H 0 H1
n

(1)

�ku

vn

e

n
ku
l

2

2

e

2

n
l

Rn

0

cos n

Hs 0

sen n

e

2

2

n
ku
l

e

2
Rn

0

cos n

(2)

2 H 0 H1
n

n2 2

v y,

2 H1 H s 0

n

2 H0

n
ku
l

d

d

2 H1

H 0

n

n 1

(3)

2 H0

H 0

sen n

2 H 0 H1
n

n2 2
sen

n
y
l
ku

H y,

e

n
ku
l

2

2

e

n
l

0

cos n

2
Rn

d

2 H1

H 0

n

n 1

(4)

2 H0

H 0
n2 2

sen

n
y
l

H0

y
Hs
l

sen n

2 H 0 H1
n

H0

ANEXO 8
MODELACIÓN BIDIMENSIONAL DE LA DISTRIBUCIÓN DE HUMEDAD
Para resolver el problema definido por la ecuación 2.83 y las condiciones iniciales y de frontera
representadas en 2.85 se realiza el cambio de variable como se muestra en la ecuación 1.

�v x, y ,

H x, y ,

H0

(1)

Realizando las correspondientes transformaciones el problema se convierte en:

vij

2

ku

vij

2

x2

y2

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

f 2* y,

vij x,0,

g1* x,

vij x, b,

g 2* x,

vij x, y,0

0

vij

(2)

q x, y,

(3)

Donde, por ejemplo: f1* y,

f y,

(4)

H0

La solución del problema anterior, según Tijonov y Samarsky (1980), puede ser obtenida como la
suma de las soluciones de los cuatro problemas de contorno siguientes:
1ro:

2do:

3ro:

4to:

vij

2

ku

vij

2

x2

y2

vij 0, y,

f1* y,

vij a, y,

vij x,0,

vij

2

ku

x2

y2

vij 0, y,

vij x,0,
2

ku

y2

vij 0, y,

vij

2

vij

x2

y2

vij a, y,

vij x,0,

vij x, y,0

0
(9)

(10)
2

g 2* x,

(7)

q x, y,

vij x, b,

vij

vij x, b,

0

(8)

x2

vij a, y,

vij x, y,0

q x, y,

vij x, b,
2

g1* x,

ku

vij

vij

vij x,0,

(5)

(6)
2

f 2* y,

q x, y,

vij x, b,

vij

vij a, y,

vij

vij

vij

vij x, y,0

0

q x, y,

(11)

(12)

vij 0, y,

vij x, y,0

0

Cualquiera de los problemas anteriores puede ser resuelto mediante una transformación que
homogenice la condición no nula a través del método de separación de variables (Tijonov y

�Samarsky, 1980). Por ejemplo, el problema representado por la ecuación 5 con las condiciones
expuestas en 6, mediante la transformación 13, queda escrito como se muestra en 15 y 16.
z x, y,

v x, y ,

( x, y, )

(13)

Siendo:
( x, y , )

zij

f1* y,

para x

0

para otros valores de x, y,

2

ku

2

zij

x2

zij 0, y,

zij

q x, y ,

y2

zij a, y,

0, siendo 0

zij x,0,

y

b, y

0

P x, y ,

R ( x, y , )

zij x, b,

zij x, y,0

(14)

(15)

0

(16)

La solución del problema 15 con las condiciones representadas en 16 es:
z x, y ,

sen

mn
m 1n 1

Donde
dH

W2 H
mn mn

d

sen

n y
b

(17)

es la solución del Problema de Cauchy que a continuación se expone:

mn

mn

m x
a

R
mn

0 ; con H

mn

0

0

(18)

Siendo:

Rmn

4
a b

2
Wmn

ab

R x, y,

sen

2

2

00

m
a

n
b

m x
a

sen

n y
dx dy
b

(19)

(20)

Luego, se escribe la solución en términos de H(x,y, ) aplicando las transformadas inversas a las
transformadas 1 y 13, obteniéndose el modelo representado por la ecuación 21. Finalmente, los tres
problemas restantes se resuelven de forma análoga con transformaciones semejantes:
H x, y ,

mn
m 1 n 1

sen

m x
a

sen

n y
b

( x, y , ) H 0

(21)

ANEXO 9
MODELOS PARA EL ÁREA DE EXPOSICIÓN Y EL VOLUMEN DE LAS PILAS
QUE TIENEN DIFERENTES GEOMETRÍA DE SU SECCIÓN TRANSVERSAL
Pilas de menas lateríticas con geometría de su sección transversal parabólica
Las ecuaciones 1 y 2 constituyen los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen
(A y V) de una pila con sección transversal parabólica (Figura 1).

�Y

P2
f(x)

h
t

-bo/2
P1

bo/2
P3

m

0

X

Figura 1. Vista frontal de una pila de sección transversal parabólica.
2
bo 2

A

2

LSL

x

tan t
tan m

1

0

1 2
bo
2

V

tan t
tan m
tan m
tan t
1
tan m

tan m
tan t
tan m

bo
2

x

2

tan m

x
0

1

dx

(1)

1

bo 2

LSL

tan t
tan m

bo
2

tan t
1
tan m

tan t
tan m
x

bo
tan m
2

dx

(2)
Siendo:
1
2
Donde:
kf

m:
t:

n
n 1

tan m

y

n

tan t
tan m

(2a)

ángulo maximal de la pila; grados sexagesimales.

ángulo tangencial de la pila; grados sexagesimales.

Los valores de

m

y

t,

cuando se trata de los ángulos de reposo, se determinan en función de la

granulometría y la humedad del material, usando las ecuaciones empíricas 3 y 4 propuestas por
Sierra (2010). Estas ecuaciones permiten obtener buenas predicciones de

m

y

t

porque para un

nivel de confianza del 95 % sus coeficientes de correlación son iguales a 0,973 y 0,965.
m

30,58 0,4592 G p

0,00496 G p H p

0,00651 G 2p

0,01109 H 2p

(3)

�33,25 0,505 G p

t

0,0025 G p H p

0,0062 G 2p

0,008 H 2p

(4)

Para utilizar las ecuaciones 3 y 4 debe verificarse que:

5 mm G p

78 mm y 26 % H p

(5)

42 %

Donde:
Gp: granulometría promedio de las menas lateríticas; mm.
Hp: humedad promedio de las menas lateríticas; %.
Pilas de menas lateríticas con geometría de su sección transversal hiperbólica
Las ecuaciones 6 y 7 constituyen los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de
una pila con sección transversal hiperbólica (Figura 2a).
Y`

Y

Y
P2

f (x)

y=h

t

t
m

h
X=bo/2

x=x

0

X

-bo/2

y=y

P1

X`

0

bo/2

m

0
b)

a)

P3 X

Figura 2. Vista frontal de una pila de sección transversal hiperbólica [a)] y semi-elíptica [b)].

bo
tan m
2
tan m tan t

bo 2

A 2

LSL

x

2

2

tan t

1

0

x

bo
tan m
2
tan m tan t

2

dx

(6)

�V

tan 2

1
2

bo2

m

tan m

x

tan m
tan m

tan t

bo
tan m
2
tan m tan t

0

x

tan t
tan t

LSL

2

bo
tan m
2
tan m tan t

bo 2

2

tan t
tan m
ln
tan t
tan t 2

bo
tan m tan t
2
tan m tan t

(7)
dx

Siendo:
tan 2 m tan t
tan m
ln
tan t
tan m tan t 2

1
2

kf

tan m tan t
tan m tan t

(7a)

Pilas de menas lateríticas con geometría de su sección transversal semi-elíptica
Las ecuaciones 8 y 9 constituyen los modelos para el cálculo del área de exposición y el volumen de
una pila con sección transversal semi-elíptica (Figura 2b).
2
bo 2

A

2

LSL

x

x tan m

1

bo
2

0

V

bo2

8

LSL

2

x
0

(8)

x2

bo 2

tan m

dx

2

bo
2

2

x2

1
2

tan m

dx

(9)

Siendo:

kf

8

tan m

(9a)

ANEXO 10
DESCRIPCIÓN DE LA APLICACIÓN INFORMÁTICA CREADA EN EL TRABAJO

Primera ventana: “Áreas y volúmenes de pilas”
En esta ventana se programaron las ecuaciones empíricas 3 y 4 del Anexo 9 y con ellas se calculan
los ángulos maximal y tangencial del material. También, se programaron los modelos y

�procedimientos que permiten calcular las áreas y los volúmenes de las pilas de menas lateríticas
expuestas a secado natural con diferentes geometrías de su sección transversal (ver Epígrafe 2.7 y
el Anexo 9). Para ello solo es necesario conocer la granulometría y humedad del material, así como
las dimensiones (largo y ancho) de la superficie horizontal disponible para el secado natural. Estos
datos son conocidos por el personal que implementa el proceso en las empresas niquelíferas.
Como se aprecia en la Figura 1 la aplicación informática permite calcular el valor puntual de la
altura de la pila, el área de la sección transversal, la longitud de la superficie lateral, el área de la
superficie y el volumen. Nótese que se caracteriza la forma geométrica de la sección transversal de
la pila y se realiza el gráfico lateral, además se calculan, con la opción “Llenar Tablas”, todos los
valores del área de exposición y el volumen de la pila cuando los ángulos maximal y tangencial
varían entre 0 y 90 grados. Luego ejecutando la opción GT (Guardar Tablas) se guardan los
parámetros de interés calculados. El diagrama general utilizado se muestra en la Figura 3.

Segunda ventana: “Diseño de pilas según radiación solar recibida”
En la misma se programó el procedimiento para la determinación de la radiación solar global que
incide sobre la superficie de secado (ver Epígrafe 2.2.1.1) y mediante la aplicación informática se
realiza el cálculo cuando el ángulo de inclinación de la superficie de secado oscila entre -90 y 90
grados, y el tiempo de secado varía entre las seis y las 18 horas (ver Figuras 2 y 4). Luego, mediante
la implementación de técnicas de discretización, se calcula la radiación total y la densidad de
radiación solar que llega a la superficie de secado. Los valores obtenidos en estos cálculos
constituyen la base para la optimización de la forma geométrica de la sección transversal de la pila,
atendiendo a estos dos criterios. Aquí se considera la restricción impuesta al volumen.

�Figura 1. Ventana creada para calcular el área de exposición y el volumen de las pilas de minerales.

Figura 2. Ventana creada para calcular la radiación solar global que recibe la superficie de secado
de las pilas de minerales durante la implementación del proceso de secado natural.

�Inicio

Conocidos los parámetros Gp; Hp;

No

¿

m

=

m;

t;

bo; LSL; f(x) y kf
La sección transversal
de la pila es triangular
2x
y f x h 1
bo
1
kf
tan m
4

Si

t?

La sección transversal de la
pila es semi-elíptica
¿

m

&lt;

Si

t?

¿

No

t

Si

90º?

y

bo
2

f x

kf

No

8

2

x2

1
2

tan m

tan m

Calcular:
¿

m

-

t

No

&lt; 60º?

La sección transversal
de la pila es parabólica

f x
axn c
1 n
kf
tan m
2 n 1
y

Si

La sección transversal de la pila es hiperbólica
P
y f x
yo
x xo
kf

1
2

tan 2
tan m

m

tan t
tan m
ln
2
tan t
tan t

tan m tan t
tan m tan t

Calcular el área de exposición y el volumen (A y V) de
la pila para todas las combinaciones de m y t
bo 2

A 2

LSL

x

f ' ( x) 2 dx

1

0

bo 2

V

bo2

k f LSL

2

x f ( x) dx
0

Fin
Figura 3. Diagrama general utilizadoInicio
por la primera ventana de la aplicación informática.

�Conocidos los parámetros nd; la; nh; IH; ;

y

Calcular la irradiancia extraterrestre horaria en la superficie horizontal
I0

I CS

1 0,033 cos

360 nd
365,25

sen la

sen s

cos la cos s

cos wh

Calcular el coeficiente de transmisión total atmosférico
kT

IH
I0

IH
I CS

1 0,033 cos

360 nd
365,25

sen l a sen s

Calcular el coeficiente empírico por
la expresión:

Si

¿0,22&lt; kt 0,8?

cos l a cos s cos wh

Ce

4,388 kT2 16,638 kT3 12,336 kT4

0,951 0,160 kT

No

Calcular el coeficiente empírico por
la expresión:

Si

¿ kt 0,22?

Ce

1 0,09 kT

No

El coeficiente empírico tiene
un valor constante:

Si

¿ kt &gt; 0,8?

Ce

0,165

Calcular la radiación solar global que incide sobre la superficie
de secado de las pilas de menas lateríticas [I( , )]
I

,

IG

IH

1 Ce R ,

Ce

1 cos
2

1 cos
2

Fin
Figura 4. Diagrama general utilizado por la segunda ventana de la aplicación informática.
Tercera ventana: “Cálculo del calor total”

�Para determinar el calor total que llega a la superficie de secado de la pila se programaron los
modelos y los procedimientos que permiten el cálculo de los flujos de calor transferidos por
radiación y convección (ver Epígrafes 2.2.1 y 2.2.2). Estos flujos de calor se determinaron para una
hora específica y para las 12 horas de sol, comprendidas entre las seis y las 18 horas, con los
resultados obtenidos se optimiza la forma geométrica de la sección transversal de la pila
considerando el calor total recibido, el cual se determina como la suma o la diferencia, según
corresponda, entre los flujos de calor transferidos por radiación y convección. Adicionalmente, se
considera la restricción establecida para el valor del volumen mínimo de la pila (ver Figuras 5 y 6).

Figura 5. Ventana creada para calcular el calor total que recibe la superficie de secado de las pilas
de minerales durante la implementación
Inicio del proceso de secado natural.

Conocidos los parámetros Va; L; Ta; Ts;

¿Gr/Re2 » 1?

c;

s;

; I( , );

y

�No

Predomina la
convección libre
Calcular el Nusselt por:

Si

Nu

Predomina la
convección forzada
(caso más frecuente)

Si

2

¿Gr/Re « 1?

0,56 Gr Pr 1 / 4

Calcular el Nusselt por:
9

Nu

1

2

2 0,025 Re 10 Pr 3 Gu 15

No

¿Gr/Re2 1?

Calcular el Nusselt por:
Si

9

Nu

Predomina la
convección mixta

1

2

2 0,025 Re 10 Pr 3 Gu 15

3

0,56 Gr Pr

1
1 3 3
4

Se utiliza el signo “+” para el flujo transversal y el
signo “-” para el flujo opuesto

Calcular el flujo de calor por convección
según el Nu que corresponda
q Conv

Nu k a
Ts
L

Ta

Calcular el flujo de calor por radiación
qRad

0,0552 Ta1,5

c

4
s

I

,

Calcular el calor total disponible para el secado natural (qTotal)
qTotal

c

0,0552 Ta1,5

4
s

I

,

Nu ka
Ts Ta
L

Si Ta &gt; Ts se utiliza el signo “+” y en caso contrario (Ta &lt; Ts) se emplea el signo “-”

Fin
Figura 6. Diagrama general utilizado por la tercera ventana de la aplicación informática.
Cuarta ventana: “Dinámica del calor”

�En esta sección se programaron los modelos establecidos para el cálculo del flujo de calor por
conducción (QCond), la temperatura del material en la superficie de la pila de minerales en cualquier
instante de tiempo

[Ts( )] y la distribución de temperatura del material [T(y, )], los cuales se

exponen en los Epígrafes 2.2.3 y 2.2.3.1, respectivamente. Luego, se calculan los referidos
parámetros y se simula la distribución de temperatura que experimenta la pila de minerales durante
el proceso de secado natural (ver Figuras 7 y 8), para ello se emplean los resultados obtenidos en las
ventanas anteriores (Figuras 1; 2 y 5). Por su parte, los resultados obtenidos en esta ventana son
necesarios para el cálculo y la simulación de la distribución de humedad del material.

Figura 7. Ventana creada para calcular la temperatura en la superficie de la pila y para simular la
distribución de temperatura que experimenta el material durante el secado natural.
Inicio

Conocidos los parámetros Nu; ka; L;

c;

Gcielo;

s;

; I( , ); ; Ta y

�Se desprecia la convección del aire y Ts( ) se calcula por:

Si

¿ha 0?

c

Gcielo

I ,

s

Ts

4

Ta4

0

No

Se considera la convección del aire y Ts( ) se calcula por:
c

Gcielo

I ,

s

4

Ts

Ta4

ha Ts

Ta

0

Calcular la distribución de temperatura en la pila de menas lateríticas [T(y, )]
y con ello se determina T( , ) para el espesor que corresponda

T y,

cos n
n
n 1
2

T0

n
l

e

2

n
l

e

2

dTs ( )
d
d

0

y
Ts
l

Ts (0) T0

sen

T0

Calcular el flujo de calor por conducción (qCond)
q Cond

k

Ts

T

,

Fin
Figura 8. Diagrama general utilizado por la cuarta ventana de la aplicación informática.
Quinta ventana: “Dinámica del secado”

n
y
l

�En esta ventana se programaron los procedimientos de cálculo y los modelos de la distribución de
humedad del material [H(y, )], la velocidad de secado [-dH/d
superficie de la pila en cualquier instante de tiempo

1

y -dH/d 2] y la humedad en la

[Hs( )] en ambos periodos de secado, (ver

Epígrafes 2.4.1; 2.6 y el Anexo 7). Lo anterior permitió determinar la distribución de humedad que
experimenta el material durante el secado natural (ver Figuras 9 y 10) y la humedad promedio del
mismo, además se determina el volumen de material que reduce su contenido de humedad en un
valor predeterminado para la simulación (en la Figura 9 se asume el 2 %). Finalmente, se optimiza
la forma geométrica de la sección transversal de las pilas de minerales ateniendo a dos criterios: el
porcentaje del volumen de mineral secado y el volumen de mineral secado.

Figura 9. Ventana creada para calcular y simular la distribución de humedad que experimenta la
pila de minerales durante la implementación del proceso de secado natural.
Inicio

�Conocidos los parámetros N; A; QRad.; QConv.; QCond.; ; I( , ); H( ); He; Hc; ku y
El proceso se desarrolla en el primer periodo de secado y
Hs( ) se calcula por:
Si

¿N = cte?

A

Ts

k
Hs

No

0,0552 Ta1,5

c

4
s

Nu k a
Ts
L

I( , )

Ta

T ,

H0

m0 100 H 0
100

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

273,15

El proceso se desarrolla en el segundo periodo de secado y Hs( ) se calcula por:
0,0552 Ta1,5

c

A H

k
Hs

H0
Hc

He

Nu k a
Ts
L

I( , )

s

He

4

Ts

Ta

T ,

m0 100 H 0
100

R
C S1 C S 2 Tag
M ag

273,15

Calcular la distribución de humedad en la pila de material [H(y, )] para
n
l

ku
ku
H y,

e

n
l

2

2
cos n

e

(y) = variable:

2

0

Rn

d

2 H1

Hs 0

n
2H s 0
n

n 1

l

2 n
2 H0

Hs 0
n

sen n

2 2

H1 y sen
0

n

n
y dy
l

H0 l

l

n
y
y
H0
Hs
H0
l
l
Para el caso en que (y) = H1 = constante, se calcula H(y, ) por la expresión 4 del Anexo 7
sen

Fin
Figura 10. Diagrama general utilizado por la quinta ventana de la aplicación informática.

ANEXO 11

�VALIDACIÓN DE LOS MODELOS DE INTERÉS PARA LA INVESTIGACIÓN
Tabla 1. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la humedad en las pilas 1, 2 y 3.

Días
(No.)
1
2
3
4
5
6
7

Características de la primera pila de menas lateríticas
Masa = 500 t; LSL = 140 m; bo = 3,2 m; m = 61º; Geometría de la sección transversal: triangular
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
Días
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
(%)
(%)
(%)
(%)
(No.)
(%)
(%)
(%)
34,05
27,81
29,61
6,48
38,04
31,06
34,06
8
32,07
29,46
27,40
6,99
31,42
26,21
26,66
9
31,48
27,02
26,74
1,04
36,93
30,62
32,82
10
34,81
30,29
30,46
0,56
31,36
25,15
26,60
11
31,72
27,90
27,00
3,23
27,73
22,61
22,55
12
35,13
30,81
30,81
0,00
25,63
19,61
20,20
13
32,45
30,68
27,82
9,32
35,31
29,51
31,02
14

E
(%)
9,66
1,72
7,18
5,77
0,27
3,01
5,12

Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad Ep = 4,31 %
Características de la segunda pila de menas lateríticas
Masa = 500 t; LSL = 140 m; bo = 3,2 m; m = 61º; Geometría de la sección transversal: triangular
Días H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
Días
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
(No.)
(%)
(%)
(%)
(%)
(No.)
(%)
(%)
(%)
31,88
30,66
27,18
11,35
30,62
27,72
25,77
1
8
29,99
29,05
25,06
13,73
28,09
24,24
22,94
2
9
35,30
27,43
31,01
13,05
37,39
31,54
33,34
3
10
29,63
27,61
24,66
10,68
27,83
24,74
22,65
4
11
31,16
26,40
26,37
0,11
36,73
33,01
32,60
5
12
31,11
30,39
26,32
13,39
23,89
18,21
18,29
6
13
31,73
25,04
27,01
7,870
33,61
26,77
29,11
7
14

E
(%)
7,03
5,36
5,71
8,45
1,24
0,44
8,74

Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad Ep = 7,65 %
Valores de los factores del diseño de experimento para las pilas 1 y 2
XO = +0,8 m; XE = -0,8 m; Z1 = 35 m; Z2 = 70 m; Z3 = 105 m; Ys = 1,443 m; 0 = 0 h y F = 12 h
Características de la tercera pila de menas lateríticas
Masa = 700 t; LSL = 140 m; bo = 5,49 m; m = 61º; Geometría de la sección transversal: triangular
Días H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
Días
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
(No.)
(%)
(%)
(%)
(%)
(No.)
(%)
(%)
(%)
(%)
36,32
30,61
33,88
10,68
33,05
27,50
30,36
10,40
1
8
36,61
33,89
34,19
0,89
33,96
27,42
31,34
14,30
2
9
35,50
32,11
33,01
2,80
34,94
30,85
32,40
5,02
3
10
42,77
36,56
40,77
11,52
32,22
27,75
29,47
6,20
4
11
39,80
34,68
37,61
8,45
22,74
18,38
19,18
4,35
5
12
34,23
30,54
31,63
3,57
29,02
22,67
26,01
14,73
6
13
36,99
33,93
34,60
1,97
25,07
19,13
21,71
13,49
7
14
Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad Ep = 7,74 %
Valores de los factores del diseño de experimento para la pila 3
XO = +1,3725 m; XE = -1,3725 m; Z1 = 35 m; Z2 = 70 m; Z3 = 105 m; Ys = 2,476 m; 0 = 0 h y F = 12 h

Tabla 2. Distribución de los errores relativos puntuales expuestos en la tabla anterior.
Intervalo

PRE

Intervalo

PRE

Intervalo

PRE

de oscilación

(%)

de oscilación

(%)

de oscilación

(%)

�Pila 1

(0

E

5)

50

(5

E

10)

50

(10 E

15)

0

Pila 2

(0

E

5)

21,43

(5

E

10)

42,86

(10 E

15)

35,71

Pila 3

(0

E

5)

35,71

(5

E

10)

21,43

(10 E

15)

42,86

Distribución de los errores relativos puntuales para las tres pilas juntas
(0

E

5)

PRE = 35,71 %

(5

E

10)

PRE = 38,10 %

(10 E

15)

PRE = 26,19 %

Tabla 3. Resultados experimentales y teóricos obtenidos para la humedad de las menas lateríticas a
diferentes profundidades.

Profundidad a la cual
se midió la humedad
del material
(m)
Superficie (0,0)

Resultados obtenidos en el talud
este de la pila de minerales
A las
A las
seis horas
18 horas
H0(P) Exp.
HF(P)Exp. HF(P)Teo.
E
(%)
(%)
(%)
(%)
32,46
27,59
28,44
3,08

Resultados obtenidos en el talud
oeste de la pila de minerales
A las
A las
seis horas
18 horas
H0(P) Exp.
HF(P)Exp.
HF(P)Teo.
E
(%)
(%)
(%)
(%)
32,46
26,09
26,25
0,61

-0,3

32,46

28,15

28,93

2,77

32,46

26,61

27,01

1,50

-0,6

32,46

28,37

29,42

3,70

32,46

27,17

27,76

2,17

-0,9

32,46

29,22

29,91

2,36

32,46

28,19

28,52

1,17

-1,2

32,46

29,43

30,41

3,33

32,46

30,04

29,28

2,53

-1,5

32,46

32,18

30,90

3,98

32,46

30,91

30,04

2,81

Error relativo promedio entre los valores experimentales y teóricos de la humedad

Ep = 2,50 %

Observación para la Tabla 3: la profundidad se midió desde la superficie de la pila hacia la base.
Simbología empleada en las Tablas 1; 2 y 3 del Anexo 11
XO y XE: distancia en el eje “X” medida desde el origen hacia los taludes oeste y este; m.
Z1, Z2, y Z3: distancia en el eje “Z” medida desde el origen de la superficie lateral de la pila; m.
Ys: altura en el eje “Y” de la superficie de secado de la pila; m.
0

y

F:

tiempo inicial y final medido a las seis y las 18 horas del día; h.

H0(P) Exp.: valor promedio de la humedad inicial del material determinado de forma experimental; %.
PRE: porcentaje que representan los errores que se encuentran en el intervalo considerado; %.
Nota: Los términos HF(P)Exp.; HF(P)Teo.; E y Ep seInicio
declaran en el capítulo 3

Entrada de los datos iniciales y los valores de los coeficientes de los modelos matemáticos
Los mismos deben ser los que se utilizaron en el proceso de experimentación
Seleccionar nuevos valores
de los coeficientes

�Calcular el área de exposición según la forma
geométrica de la sección transversal de la pila
Mediante las expresiones
2.112 y las 1; 6 y 8 del Anexo 9

Calcular la radiación solar global que incide
sobre la superficie de secado de la pila
Mediante la expresión 2.21

Calcular la humedad
experimental promedio del
material [HF(P)Exp.]
Mediante técnicas convencionales

Calcular el calor total disponible para el
proceso de secado natural
Para ello se suman o se restan los flujos de calor
obtenidos con las expresiones 2.23 y 2.38

Calcular la distribución de temperatura en la
pila de menas lateríticas [T(y, )]
Mediante la expresión 2.55

No

Calcular la distribución de humedad en la pila
de menas lateríticas [H(y, )]
Mediante las expresiones 2.81 y la 4 del Anexo 7

Calcular Ep (Ec. 3.2)

¿Ep &lt; 10 %?

Calcular la humedad teórica
promedio del material [HF(P)Teo.]
Mediante técnicas convencionales

Si
Terminar el proceso
de validación

Fin
Figura 1. Diagrama general para la validación de los modelos establecidos en la investigación.

ANEXO 12
PRINCIPALES INSTRUMENTOS USADOS EN LA MEDICIÓN DE LA HUMEDAD

�Figura 1. Balanza utilizada para determinar la masa de las muestras de menas lateríticas.
Balanza de laboratorio de tipo digital

Rango de medición: de 0 a 100 kg

Error: 0,058 kg

Figura 2. Estufa utilizada para la extracción de la humedad de las menas lateríticas.
Estufa marca MEMMERT

Rango de medición: de 0 a 220 ºC

Error: 1 ºC

Nota: Los instrumentos pertenecen al Centro de Desarrollo de Investigaciones del Níquel de Moa.

ANEXO 13

�VALORES DE LOS PARÁMETROS CALCULADOS PARA LA PILA DE MENAS
LATERÍTICAS SELECCIONADA (PILA TRES, DE 700 TONELADAS)

Tabla 1. Valores probables del área de exposición para las diferentes combinaciones de
m→

15º

20º

25º

30º

789,0
791,1
794,9
799,4
804,5
810,0
816,2
823,0
830,6
839,3
849,5

813,4
811,0
813,6
818,4
824,5
831,4
839,3
848,1
858,2
869,6
883,0

849,8
842,9
840,9
843,9
849,8
857,5
866,7
877,3
889,5
903,6
920,2

893,7
887,8
881,6
880,0
883,5
890,6
900,3
912,1
926,2
942,7
962,3

t↓

15º
20º
25º
30º
35º
40º
45º
50º
55º
60º
65º

35º
40º
45º
50º
Área de exposición de la pila (m2)
940,6
942,4
937,0
931,7
930,4
934,4
942,9
955,0
970,2
988,7
1011,1

988,5
1 003,2
1 004,4
1 000,2
995,7
994,9
999,6
1 009,8
1 025,0
1 044,7
1 069,4

1 036,4
1 068,1
1 081,5
1 084,1
1 081,5
1 078,1
1 077,8
1 083,4
1 095,9
1 115,2
1 141,2

1 084,1
1 136,1
1 166,5
1 181,9
1 187,4
1 187,2
1 185,2
1 185,7
1 192,4
1 208,1
1 233,4

15º

20º

25º

30º

277,4
319,9
353,0
380,0
402,7
422,3
439,7
455,5
470,0
483,7
496,8

319,2
376,8
423,6
463,0
497,0
527,2
554,6
579,9
603,6
626,3
648,4

351,7
422,9
482,7
534,5
580,4
621,9
660,3
696,4
730,9
764,4
797,5

t↓

15º
20º
25º
30º
35º
40º
45º
50º
55º
60º
65º

419,2
524,3
619,4
707,3
789,8
868,6
945,2
1 020,8
1 096,5
1 173,5
1 253,1

436,0
550,9
656,9
756,5
851,7
944,1
1 035,2
1 126,5
1 219,3
1 315,3
1 416,1

451,3
575,4
692,1
803,5
911,7
1 018,3
1 125,1
1 233,7
1 345,9
1 463,7
1 589,5

m.

60º

65º

1 131,5
1 206,8
1 259,1
1 293,3
1 313,6
1 323,6
1 327,0
1 327,2
1 328,7
1 337,2
1 357,5

1 179,1
1 280,5
1 359,2
1 418,6
1 461,4
1 490,5
1 508,2
1 517,2
1 520,9
1 524,3
1 535,2

1 227,1
1 357,5
1 467,6
1 559,1
1 633,6
1 692,3
1 736,6
1 767,5
1 786,6
1 796,7
1 803,4

35º
40º
45º
50º
3
Volumen de la pila (m )

378,0 400,1
461,5 494,8
533,7 578,8
597,7 654,7
655,6 724,9
709,1 790,8
759,4 853,8
807,4 915,0
854,2 975,4
900,3 1 035,9
946,5 1 097,5

y

55º

Tabla 2. Valores probables del volumen para las diferentes combinaciones de
m→

t

t

y

m.

55º

60º

65º

465,3
598,4
725,6
849,0
970,7
1 092,5
1 216,3
1 344,2
1 478,4
1 621,7
1 777,5

478,5
620,4
758,1
893,8
1 029,7
1 167,8
1 310,3
1 459,9
1 619,5
1 793,0
1 985,3

491,0
641,6
790,1
938,6
1 089,6
1 245,4
1 408,8
1 583,1
1 772,5
1 982,4
2 220,0

Tabla 3. Valores de radiación global calculados para las 51 secciones del corte realizado.
No.
1
2
.
.
.
25
26

RG -6
35,85
35,85
.
.
.
35,85
37,00

RG -7
30,11
30,11
.
.
.
30,11
38,00

RG -8
42,58
42,58
.
.
.
42,58
54,00

RG -9
202,47
202,47
.
.
.
202,47
254,00

RG -10
390,66
390,66
.
.
.
390,66
470,00

RG -11
804,43
804,43
.
.
.
804,43
865,00

RG -12 RG -13 RG -14 RG -15
1 000,8 944,15 0,00
0,00
1 000,8 944,15 0,00
0,00
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
1 000,8 944,15 0,00
0,00
1 072,0 1 008,0 915,00 779,00

RG -16
0,00
0,00
.
.
.
0,00
662,00

RG -17
0,00
0,00
.
.
.
0,00
460,00

RG -18
0,00
0,00
.
.
.
0,00
217,00

�27
.
.
.
50
51

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

0,00
.
.
.
0,00
0,00

804,43 1 000,8
.
.
.
.
.
.
804,43 1 000,8
804,43 1 000,8

944,15 866,43 755,27
.
.
.
.
.
.
.
.
.
944,15 866,43 755,27
944,15 866,43 755,27

676,75
.
.
.
676,75
676,75

555,42
.
.
.
555,42
555,42

403,30
.
.
.
403,30
403,30

Tabla 4. Valores de los flujos de calor por convección para las 51 secciones del corte realizado.
No.
1
2
.
.
.
25
26
27
.
.
.
50
51

C-6
5,30
5,30
.
.
.
5,30
5,43
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-7
4,63
4,63
.
.
.
4,63
5,54
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-8
6,04
6,04
.
.
.
6,04
7,22
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-9
1,13
1,13
.
.
.
1,13
21,63
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-10
2,38
2,38
.
.
.
2,38
32,18
0,00
.
.
.
0,00
0,00

C-11
5,24
5,24
.
.
.
5,24
46,01
44,21
.
.
.
44,21
44,21

C-12
6,52
6,52
.
.
.
6,52
51,86
50,03
.
.
.
50,03
50,03

C-13
6,07
6,07
.
.
.
6,07
50,36
48,62
.
.
.
48,62
48,62

C-14
0,00
0,00
.
.
.
0,00
47,85
46,44
.
.
.
46,44
46,44

C-15
0,00
0,00
.
.
.
0,00
43,70
42,95
.
.
.
42,95
42,95

C-16
0,00
0,00
.
.
.
0,00
39,75
40,26
.
.
.
40,26
40,26

C-17
0,00
0,00
.
.
.
0,00
31,91
35,77
.
.
.
35,77
35,77

C-18
0,00
0,00
.
.
.
0,00
19,58
29,36
.
.
.
29,36
29,36

Tabla 5. Valores de los flujos de calor por radiación para las 51 secciones del corte realizado.
No.
1
2
.
.
.
25
26
27
.
.
.
50
51

R-6
22,59
22,59
.
.
.
22,59
23,31
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-7
18,97
18,97
.
.
.
18,97
23,94
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-8
26,83
26,83
.
.
.
26,83
34,02
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-9
127,5
127,5
.
.
.
127,55
160,0
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-10
246,12
246,12
.
.
.
246,12
296,10
0,00
.
.
.
0,00
0,00

R-11
506,79
506,79
.
.
.
506,79
544,95
506,7
.
.
.
506,79
506,79

R-12
630,54
630,54
.
.
.
630,54
675,36
630,54
.
.
.
630,54
630,54

R-13
594,81
594,81
.
.
.
594,81
635,04
594,81
.
.
.
594,81
594,81

R-14
0,00
0,00
.
.
.
0,00
576,4
545,8
.
.
.
545,8
545,8

R-15 R-16
0,00
0,00
0,00
0,00
.
.
.
.
.
.
0,00
0,00
490,7 417,06
475,8 426,3
.
.
.
.
.
.
475,8 426,3
475,8 426,3

Simbología empleada en las Tablas 3; 4 y 5 del Anexo 13
RG: radiación solar global que reciben las secciones; W/m2.
C: flujo de calor por convección que reciben o entregan las secciones; W/m2.
R: flujo de calor por radiación que reciben las secciones; W/m2.

R-17
0,00
0,00
.
.
.
0,00
289,8
349,9
.
.
.
349,9
349,9

R-18
0,00
0,00
.
.
.
0,00
136,71
254,0
.
.
.
254,0
254,0

�Observación para las Tablas 3; 4 y 5: los números 6, 7… 18 corresponden a la hora del día.
Tabla 6. Valores de la temperatura del material desde la base hasta la superficie del talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

0,000

0,486

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud este de la pila (ºC)
25,436
25,441
25,444
25,439
25,420
25,379
25,325
25,274
25,205
25,139
25,104
25,077
25,113
25,146
25,317
25,471
25,612
25,690
25,654
25,623
25,598
25,577
25,558
25,542
25,528

25,464
25,461
25,457
25,464
25,443
25,505
25,523
25,569
25,564
25,663
25,786
25,733
25,788
25,688
25,848
25,364
24,964
25,198
25,222
25,240
25,257
25,271
25,282
25,293
25,302

25,464
25,461
25,456
25,464
25,431
25,505
25,516
25,567
25,542
25,661
25,819
25,739
25,823
25,692
25,954
25,327
24,815
25,158
25,184
25,203
25,220
25,235
25,247
25,258
25,267

25,432
25,438
25,439
25,437
25,378
25,364
25,276
25,227
25,087
25,060
25,118
25,011
25,137
25,097
25,593
25,391
25,252
25,645
25,602
25,563
25,532
25,505
25,482
25,462
25,445

25,454
25,454
25,450
25,457
25,395
25,465
25,435
25,465
25,374
25,485
25,679
25,549
25,698
25,546
26,054
25,312
24,715
25,250
25,252
25,249
25,250
25,250
25,250
25,251
25,251

25,481
25,473
25,462
25,480
25,416
25,585
25,624
25,746
25,714
25,983
26,326
26,165
26,331
26,047
26,546
25,183
24,065
24,762
24,826
24,875
24,921
24,957
24,988
25,016
25,040

25,427
25,434
25,434
25,434
25,335
25,342
25,217
25,162
24,946
24,949
25,091
24,900
25,112
25,001
25,825
25,290
24,895
25,610
25,563
25,518
25,483
25,452
25,424
25,401
25,380

25,424
25,432
25,433
25,434
25,322
25,334
25,199
25,147
24,915
24,936
25,122
24,925
25,186
25,071
26,019
25,394
24,907
25,685
25,602
25,528
25,471
25,421
25,381
25,347
25,319

25,583
25,548
25,511
25,570
25,509
26,048
26,364
26,841
27,059
27,923
28,817
28,565
28,764
27,985
28,345
24,688
21,625
22,820
23,124
23,389
23,639
23,864
24,073
24,272
24,455

26,834
26,645
26,456
27,112
27,769
32,984
38,199
44,802
51,405
62,388
73,372
78,156
82,941
81,985
81,029
56,165
31,300
31,000
30,700
30,300
29,900
29,450
29,000
28,600
28,200

Tabla 7. Valores de la temperatura del material desde la base hasta la superficie del talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

0,000

0,486

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30

25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453

25,474
25,470
25,467
25,464
25,460
25,457
25,448
25,438
25,312
25,165
25,068
24,995
25,046
25,093

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (ºC)
25,439
25,441
25,443
25,446
25,448
25,451
25,443
25,459
25,272
25,659
26,039
25,863
25,909
25,799

25,439
25,442
25,443
25,446
25,448
25,451
25,439
25,458
25,169
25,664
26,160
25,898
25,972
25,832

25,479
25,475
25,471
25,467
25,461
25,458
25,433
25,430
24,994
25,108
25,311
24,987
25,132
25,108

25,451
25,451
25,451
25,452
25,451
25,453
25,428
25,447
24,941
25,506
26,117
25,698
25,848
25,695

25,418
25,424
25,428
25,436
25,439
25,448
25,425
25,468
24,898
25,982
27,053
26,525
26,665
26,356

25,486
25,481
25,475
25,471
25,464
25,460
25,419
25,423
24,673
25,029
25,510
24,928
25,164
25,070

25,490
25,483
25,476
25,470
25,462
25,457
25,411
25,416
24,561
24,985
25,570
24,941
25,240
25,154

25,288
25,315
25,339
25,370
25,394
25,428
25,415
25,553
24,826
27,821
30,588
29,734
29,814
28,918

23,700
23,750
23,800
23,950
24,100
24,350
24,600
25,850
27,100
51,618
76,136
80,960
85,785
84,820

�13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453
25,453

25,164
25,226
25,288
25,343
25,392
25,433
25,470
25,507
25,545
25,585
25,621

25,760
25,709
25,682
25,632
25,594
25,574
25,559
25,525
25,504
25,474
25,450

25,794
25,739
25,717
25,663
25,623
25,607
25,596
25,559
25,542
25,511
25,488

25,205
25,271
25,363
25,419
25,475
25,535
25,590
25,628
25,680
25,729
25,774

25,705
25,681
25,703
25,673
25,657
25,667
25,681
25,659
25,664
25,654
25,649

26,255
26,122
26,057
25,927
25,828
25,781
25,748
25,659
25,611
25,535
25,475

25,195
25,269
25,396
25,458
25,527
25,611
25,690
25,734
25,806
25,869
25,930

25,308
25,398
25,541
25,604
25,673
25,755
25,832
25,867
25,932
25,986
26,037

28,370
27,789
27,360
26,819
26,379
26,100
25,880
25,547
25,314
25,018
24,791

83,856
82,249
80,641
77,909
75,176
73,029
70,882
67,511
64,139
59,701
55,264

Tabla 8. Valores de la temperatura del material para las alturas seleccionadas en el talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,408
25,419
25,423
25,417
25,300
25,254
25,067
24,949
24,659
24,574
24,659
24,445
24,687
24,625
25,613
25,316
25,135
25,905
25,819
25,740
25,676
25,619
25,570
25,527
25,489

25,424
25,432
25,433
25,434
25,322
25,334
25,199
25,147
24,915
24,936
25,122
24,925
25,186
25,071
26,019
25,394
24,907
25,685
25,602
25,528
25,471
25,421
25,381
25,347
25,319

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud este de la pila (ºC)
25,514
25,498
25,478
25,511
25,433
25,739
25,863
26,110
26,142
26,637
27,216
27,004
27,229
26,758
27,345
25,064
23,164
24,137
24,261
24,360
24,450
24,525
24,591
24,652
24,704

25,480
25,471
25,458
25,478
25,382
25,576
25,588
25,707
25,611
25,905
26,308
26,056
26,270
25,902
26,641
24,956
23,612
24,613
24,715
24,791
24,857
24,909
24,952
24,988
25,017

25,368
25,390
25,402
25,383
25,240
25,075
24,766
24,520
24,094
23,816
23,758
23,525
23,809
23,879
25,120
25,432
25,783
26,573
26,401
26,248
26,119
26,006
25,907
25,819
25,742

25,431
25,440
25,440
25,446
25,329
25,383
25,280
25,278
25,080
25,192
25,482
25,304
25,620
25,474
26,479
25,574
24,806
25,609
25,483
25,378
25,299
25,238
25,193
25,162
25,142

25,583
25,548
25,511
25,570
25,509
26,048
26,364
26,841
27,059
27,923
28,817
28,565
28,764
27,985
28,345
24,688
21,625
22,820
23,124
23,389
23,639
23,864
24,073
24,272
24,455

25,455
25,446
25,433
25,442
25,319
25,422
25,314
25,292
25,030
25,112
25,320
24,943
25,117
24,796
25,756
24,564
23,827
25,220
25,582
25,895
26,178
26,425
26,645
26,839
27,011

25,208
25,278
25,331
25,264
25,057
24,407
23,676
22,980
22,181
21,261
20,796
20,882
21,666
22,798
25,312
28,916
32,103
33,062
32,844
32,644
32,460
32,287
32,120
31,950
31,785

25,594
25,625
25,637
25,760
25,785
26,606
27,445
28,727
30,015
32,372
35,217
37,073
39,473
40,724
42,953
40,027
36,315
36,565
35,948
35,360
34,814
34,293
33,800
33,338
32,900

26,834
26,645
26,456
27,112
27,769
32,984
38,199
44,802
51,405
62,388
73,372
78,156
82,941
81,985
81,029
56,165
31,300
31,000
30,700
30,300
29,900
29,450
29,000
28,600
28,200

Tabla 9. Valores de la temperatura del material para las alturas seleccionadas en el talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de temperatura del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00

25,511
25,501
25,493

25,490
25,483
25,476

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

Temperatura de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (ºC)
25,376 25,418 25,561 25,480
25,388 25,426 25,544 25,472
25,398 25,432 25,527 25,464

25,288
25,315
25,339

25,450
25,462
25,470

25,764
25,707
25,652

25,274
25,212
25,156

23,700
23,750
23,800

�07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

25,484
25,473
25,465
25,415
25,405
24,546
24,686
25,004
24,365
24,648
24,619
24,827
24,976
25,176
25,306
25,436
25,569
25,692
25,783
25,900
26,013
26,117

25,470
25,462
25,457
25,411
25,416
24,561
24,985
25,570
24,941
25,240
25,154
25,308
25,398
25,541
25,604
25,673
25,755
25,832
25,867
25,932
25,986
26,037

25,413
25,423
25,439
25,413
25,492
24,747
26,588
28,366
27,646
27,819
27,299
27,069
26,795
26,624
26,357
26,143
26,019
25,920
25,735
25,612
25,443
25,304

25,440
25,444
25,452
25,417
25,467
24,650
25,969
27,277
26,502
26,678
26,273
26,166
26,019
25,971
25,838
25,748
25,726
25,720
25,643
25,621
25,566
25,531

25,510
25,490
25,473
25,410
25,370
24,371
23,981
23,871
23,191
23,553
23,689
24,072
24,382
24,730
25,008
25,266
25,498
25,705
25,894
26,098
26,310
26,499

25,459
25,451
25,449
25,402
25,418
24,496
25,155
26,000
25,367
25,735
25,628
25,772
25,833
25,947
25,962
25,980
26,017
26,050
26,030
26,047
26,047
26,048

25,370
25,394
25,428
25,415
25,553
24,826
27,821
30,588
29,734
29,814
28,918
28,370
27,789
27,360
26,819
26,379
26,100
25,880
25,547
25,314
25,018
24,791

25,476
25,475
25,477
25,428
25,452
24,502
25,432
26,307
25,268
25,333
24,916
24,883
24,862
24,991
25,084
25,255
25,513
25,806
26,063
26,391
26,714
27,064

25,588
25,525
25,458
25,341
25,163
23,846
21,104
19,136
18,750
19,697
20,985
22,536
24,024
25,508
26,963
28,326
29,531
30,649
31,800
32,891
34,014
35,014

25,122
25,093
25,091
25,056
25,226
24,537
28,529
33,518
35,192
37,881
39,387
40,989
42,290
43,495
44,317
44,976
45,578
46,051
46,192
46,218
45,944
45,505

23,950
24,100
24,350
24,600
25,850
27,100
51,618
76,136
80,960
85,785
84,820
83,856
82,249
80,641
77,909
75,176
73,029
70,882
67,511
64,139
59,701
55,264

Tabla 10. Valores de la humedad del material desde la base hasta la superficie del talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

0,000

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320

0,486

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,299
36,276
36,237
36,177
36,073
35,916
35,719
35,479
35,230
34,970
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834

36,320
36,319
36,318
36,315
36,310
36,297
36,272
36,230
36,165
36,051
35,880
35,666
35,404
35,134
34,851
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702

Humedad de las menas lateríticas en el talud este de la pila (%)
36,320
36,320
36,320
36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,304
36,293
36,275
36,253
36,227
36,198
36,169
36,154
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155
36,155

36,320
36,320
36,320
36,319
36,318
36,315
36,310
36,302
36,288
36,265
36,230
36,187
36,133
36,077
36,019
35,989
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990
35,990

36,320
36,320
36,319
36,318
36,317
36,313
36,306
36,292
36,272
36,238
36,185
36,120
36,040
35,955
35,868
35,823
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825
35,825

36,320
36,320
36,319
36,318
36,316
36,311
36,301
36,283
36,257
36,210
36,140
36,053
35,946
35,834
35,718
35,658
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660
35,660

36,320
36,320
36,319
36,317
36,315
36,309
36,296
36,274
36,241
36,183
36,095
35,986
35,853
35,713
35,568
35,493
35,495
35,495
35,495
35,495
35,495
35,494
35,494
35,494
35,494

36,320
36,319
36,319
36,317
36,314
36,306
36,291
36,265
36,225
36,156
36,050
35,919
35,759
35,592
35,418
35,328
35,330
35,330
35,329
35,329
35,329
35,329
35,329
35,329
35,329

36,320
36,319
36,318
36,316
36,313
36,304
36,286
36,255
36,209
36,128
36,006
35,853
35,666
35,471
35,269
35,163
35,165
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164
35,164

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,302
36,281
36,246
36,193
36,101
35,961
35,786
35,572
35,350
35,119
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999

�Tabla 11. Valores de la humedad del material desde la base hasta la superficie del talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

0,000

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320

0,486

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

Humedad de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (%)
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,312
36,293
36,270
36,241
36,211
36,180
36,148
36,115
36,082
36,050
36,018
35,986
35,955
35,926
35,900
35,877

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,304
36,266
36,219
36,162
36,102
36,040
35,976
35,910
35,845
35,780
35,716
35,652
35,590
35,533
35,481
35,435

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,295
36,239
36,169
36,084
35,993
35,900
35,804
35,705
35,607
35,511
35,414
35,318
35,227
35,140
35,062
34,994

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,287
36,212
36,119
36,005
35,885
35,760
35,632
35,501
35,371
35,242
35,114
34,985
34,863
34,748
34,644
34,553

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,279
36,185
36,068
35,926
35,776
35,621
35,461
35,297
35,134
34,974
34,813
34,653
34,501
34,357
34,227
34,113

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,271
36,158
36,018
35,847
35,668
35,481
35,290
35,093
34,898
34,706
34,513
34,322
34,139
33,966
33,810
33,673

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,262
36,131
35,968
35,768
35,560
35,342
35,119
34,890
34,663
34,439
34,214
33,991
33,777
33,576
33,394
33,234

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,254
36,104
35,917
35,689
35,452
35,203
34,948
34,687
34,428
34,172
33,915
33,660
33,416
33,186
32,978
32,796

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,246
36,077
35,867
35,611
35,344
35,065
34,778
34,485
34,193
33,905
33,617
33,330
33,056
32,797
32,564
32,358

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,239
36,055
35,827
35,548
35,258
34,954
34,642
34,323
34,005
33,692
33,379
33,067
32,769
32,487
32,232
32,008

Tabla 12. Valores de la humedad del material para las alturas seleccionadas en el talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,302
36,282
36,248
36,196
36,106
35,970
35,799
35,591
35,375
35,149
35,031

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,302
36,281
36,246
36,193
36,101
35,961
35,786
35,572
35,350
35,119
34,999

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,298
36,273
36,231
36,168
36,057
35,889
35,679
35,423
35,158
34,880
34,735

36,320
36,319
36,318
36,315
36,310
36,297
36,272
36,230
36,165
36,051
35,880
35,666
35,404
35,134
34,851
34,702

Humedad de las menas lateríticas en el talud este de la pila (%)
36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,301
36,280
36,244
36,190
36,095
35,952
35,773
35,554
35,326
35,089
34,966

36,320
36,319
36,318
36,316
36,312
36,301
36,279
36,243
36,187
36,090
35,943
35,759
35,535
35,302
35,059
34,933

36,320
36,319
36,318
36,315
36,312
36,300
36,278
36,241
36,184
36,084
35,934
35,746
35,516
35,278
35,030
34,900

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,300
36,277
36,239
36,180
36,079
35,925
35,733
35,498
35,254
35,000
34,867

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,299
36,276
36,237
36,177
36,073
35,916
35,719
35,479
35,230
34,970
34,834

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,299
36,275
36,235
36,174
36,068
35,907
35,706
35,460
35,206
34,940
34,801

36,320
36,319
36,318
36,315
36,311
36,298
36,274
36,233
36,171
36,062
35,898
35,693
35,441
35,182
34,910
34,768

�14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032
35,032

34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999
34,999

34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966
34,966

34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933
34,933

34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900
34,900

34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867
34,867

34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834
34,834

34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801
34,801

34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768
34,768

34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735
34,735

34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702
34,702

Tabla 13. Valores de la humedad del material para las alturas seleccionadas en el talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de humedad del material (m)
Hora
del día

3,787

3,884

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,256
36,109
35,927
35,705
35,473
35,231
34,982
34,728
34,475
34,225
33,975
33,726
33,489
33,264
33,062
32,883

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,254
36,104
35,917
35,689
35,452
35,203
34,948
34,687
34,428
34,172
33,915
33,660
33,416
33,186
32,978
32,796

3,981

4,078

4,175

4,272

4,370

4,467

4,564

4,661

4,758

Humedad de las menas lateríticas en el talud oeste de la pila (%)
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,252
36,098
35,907
35,674
35,430
35,176
34,914
34,647
34,381
34,118
33,856
33,594
33,344
33,108
32,895
32,708

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,251
36,093
35,897
35,658
35,409
35,148
34,880
34,606
34,334
34,065
33,796
33,528
33,272
33,031
32,812
32,621

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,249
36,088
35,887
35,642
35,387
35,120
34,846
34,566
34,287
34,012
33,736
33,462
33,200
32,953
32,729
32,533

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,247
36,082
35,877
35,626
35,365
35,093
34,812
34,525
34,240
33,958
33,677
33,396
33,128
32,875
32,646
32,445

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,246
36,077
35,867
35,611
35,344
35,065
34,778
34,485
34,193
33,905
33,617
33,330
33,056
32,797
32,564
32,358

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,244
36,071
35,857
35,595
35,322
35,037
34,744
34,444
34,146
33,852
33,557
33,264
32,984
32,720
32,481
32,270

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,242
36,066
35,847
35,579
35,301
35,009
34,710
34,404
34,099
33,799
33,498
33,198
32,912
32,642
32,398
32,183

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,241
36,061
35,837
35,563
35,279
34,982
34,676
34,363
34,052
33,745
33,438
33,133
32,840
32,564
32,315
32,096

36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,320
36,239
36,055
35,827
35,548
35,258
34,954
34,642
34,323
34,005
33,692
33,379
33,067
32,769
32,487
32,232
32,008

Tabla 14. Valores de la velocidad de secado desde la base hasta la superficie del talud este.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de la velocidad de secado (m)
Hora
del día

0,000

0,486

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,000
0,000
0,000
0,000
0,001

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

0,002
0,001
0,002
0,002
0,005

0,002
0,002
0,002
0,002
0,005

Velocidad de secado en el talud este de la pila (%/h)
0,000
0,000
0,000
0,000
0,001

0,001
0,000
0,001
0,001
0,002

0,001
0,001
0,001
0,001
0,002

0,001
0,001
0,001
0,001
0,003

0,001
0,001
0,001
0,001
0,003

0,001
0,001
0,001
0,002
0,004

0,001
0,001
0,002
0,002
0,004

�09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,001
0,001
0,002
0,003
0,004
0,004
0,004
0,004
0,004
0,002
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,002
0,003
0,003
0,005
0,007
0,008
0,009
0,009
0,008
0,004
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,003
0,004
0,005
0,008
0,011
0,012
0,013
0,013
0,012
0,006
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,003
0,005
0,007
0,010
0,014
0,016
0,018
0,017
0,017
0,008
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,004
0,006
0,008
0,013
0,018
0,020
0,022
0,022
0,021
0,010
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,005
0,008
0,010
0,015
0,021
0,024
0,027
0,026
0,025
0,012
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,006
0,009
0,012
0,018
0,025
0,028
0,031
0,030
0,029
0,014
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,007
0,010
0,013
0,021
0,028
0,032
0,036
0,034
0,033
0,016
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,008
0,011
0,015
0,023
0,032
0,036
0,040
0,038
0,037
0,018
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,008
0,012
0,016
0,025
0,034
0,039
0,044
0,042
0,040
0,020
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

Tabla 15. Valores de la velocidad de secado desde la base hasta la superficie del talud oeste.
Alturas a las cuales se determinaron los valores de la velocidad de secado (m)
Hora
del día

0,000

06:00
06:30
07:00
07:30
08:00
08:30
09:00
09:30
10:00
10:30
11:00
11:30
12:00
12:30
13:00
13:30
14:00
14:30
15:00
15:30
16:00
16:30
17:00
17:30
18:00

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000

0,486

0,971

1,457

1,942

2,428

2,913

3,399

3,884

4,370

4,758

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,016
0,034
0,038
0,043
0,041
0,040
0,038
0,037
0,034
0,032
0,030
0,029
0,026
0,024
0,020
0,017

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,018
0,037
0,042
0,046
0,045
0,043
0,042
0,040
0,037
0,035
0,033
0,031
0,028
0,026
0,022
0,019

Velocidad de secado en el talud oeste de la pila (%/h)

ANEXO 14

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,002
0,004
0,004
0,005
0,005
0,004
0,004
0,004
0,004
0,004
0,003
0,003
0,003
0,003
0,002
0,002

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,004
0,008
0,008
0,009
0,009
0,009
0,009
0,008
0,008
0,007
0,007
0,006
0,006
0,005
0,005
0,004

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,005
0,011
0,013
0,014
0,014
0,013
0,013
0,012
0,012
0,011
0,010
0,010
0,009
0,008
0,007
0,006

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,007
0,015
0,017
0,019
0,018
0,018
0,017
0,016
0,015
0,014
0,014
0,013
0,012
0,010
0,009
0,008

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,009
0,019
0,021
0,024
0,023
0,022
0,021
0,020
0,019
0,018
0,017
0,016
0,015
0,013
0,011
0,009

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,011
0,023
0,025
0,028
0,028
0,027
0,026
0,025
0,023
0,021
0,020
0,019
0,017
0,016
0,014
0,011

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,013
0,026
0,030
0,033
0,032
0,031
0,030
0,029
0,027
0,025
0,024
0,022
0,020
0,018
0,016
0,013

0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,000
0,015
0,030
0,034
0,038
0,037
0,035
0,034
0,033
0,031
0,028
0,027
0,026
0,023
0,021
0,018
0,015

�SIMULACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN DE TEMPERATURA Y HUMEDAD

a)

b)
Figura 1. Simulaciones computacionales realizadas para la pila de menas lateríticas considerada.
a): distribución de temperatura del material; b): distribución de humedad del material

ANEXO 15

�TIPOS DE OPTIMIZACIÓN UTILIZADOS EN LAS INVESTIGACIONES QUE SE
DESARROLLAN EN EL ÁREA DE LAS INGENIERÍAS
De acuerdo con la bibliografía consultada (Legrá y Silva, 2011) el enfoque clásico de la
optimización plantea que un problema de optimización matemática está dado por:
a. Una función objetivo z = f(x) donde X representa un conjunto de n variables independientes
{x1, x2,…, xn}.
b. Un conjunto de k restricciones Gi(x)
relación

0, donde i = 1, 2,…, k y además se cumple que la

{0, &gt;, &lt;, ≤, ≥}.

c. La necesidad de encontrar un conjunto S de valores de X tales que satisfagan las relaciones
Gi(x) y se obtenga como resultado el valor máximo o mínimo de la función objetivo f(x).
El enfoque flexible de la optimización y que se ajusta mejor a la diversidad de problemas que hoy
día formulan los ingenieros asume que la tercera condición [el inciso “c”] se exprese como sigue:
La necesidad de encontrar un conjunto S de valores de X tales que satisfagan las relaciones Gi(x) y
que al evaluarlo en la función objetivo se obtenga como resultado un valor Z que esté por encima o
por debajo de cierta cota de optimización (solución satisfactoria). Gráficamente, estos dos
enfoques de optimización se ilustran en la Figura 1.

Figura 1. Enfoques de optimización empleados en las investigaciones tecnológicas.
En este trabajo se emplea el segundo enfoque de optimización (el flexible) debido a las
características del parámetro del proceso que se desea optimizar y porque brinda la posibilidad de
encontrar un conjunto de soluciones factibles para la implementación práctica del objeto de estudio.

�ANEXO 16
VALORES Y COMPORTAMIENTOS DE LOS PARÁMETROS OBTENIDOS EN LA
OPTIMIZACIÓN DE LA SECCIÓN TRANSVERSAL DE LA PILA DE MINERALES

Y

C10-10 Cn-1
C10-9

Cn

C10-8
C10-7
C10-6
C10-5
C10-4
C10-3
C10-2
C10-1

k1

k2 k3

k4

k5

k6

k 7 k 8 k9

k10 k11 k12 k13 k14 k15 k16 k17 kn-1 kn

X
Figura 1. Representación de los cortes k1, k2,… , kn y los sectores C10-1, C10-2,… , Cn que se forman
al dividir la superficie de captación solar de la pila de menas lateríticas.

lj

Y

Yj+1
j

-bo/2

Yj

xj Xm xj +1
dxj

0

bo/2

X

�Figura 2. Esquema estructural para el cálculo de los parámetros

j y l j.

Tabla 1. Valores calculados para los dos criterios de optimización considerados.
AT
(grados)
20
25
25
30
30
30
35
35
35
35
40
40
40
40
40
45
45
45
45
45
45
50
50
50
50
50
50
50
55
55
55
55
55

AM
(grados)
20
20
25
20
25
30
20
25
30
35
20
25
30
35
40
20
25
30
35
40
45
20
25
30
35
40
45
50
20
25
30
35
40

DR
(J/m2 · día)
598 576,32
598 652,95
581 058,74
595 181,70
578 915,22
555 509,63
583 352,14
563 517,12
533 696,57
493 282,09
573 993,01
554 553,65
529 494,90
493 579,48
455 950,71
563 910,32
545 815,24
522 536,87
491 829,58
453 850,63
413 449,54
552 010,17
531 493,59
506 258,14
476 482,24
437 415,06
390 774,34
337 347,07
540 268,91
519 226,23
494 601,41
465 385,35
430 655,70

RT
(J/día)
485 471 621,20
487 041 100,78
488 623 627,13
487 094 118,27
488 526 352,48
488 867 411,66
480 949 373,91
478 867 615,74
471 497 409,03
458 945 337,11
477 240 543,17
475 547 430,38
471 554 672,25
461 188 023,62
453 621 953,78
473 292 955,83
473 070 846,91
470 425 542,53
463 747 893,19
453 654 425,70
445 623 031,30
468 186 338,71
466 295 602,49
461 769 795,55
455 030 215,78
441 722 338,84
423 357 465,14
399 981 191,25
463 635 939,98
461 862 359,39
458 075 224,73
451 512 586,57
441 411 116,91

AT
(grados)
55
55
55
60
60
60
60
60
60
60
60
60
65
65
65
65
65
65
65
65
65
65
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70

AM
(grados)
45
50
55
20
25
30
35
40
45
50
55
60
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
70

DR
(J/m2 · día)
388 937,80
339 659,23
291 975,00
530 678,19
506 376,20
481 680,37
453 584,75
421 460,48
383 106,34
339 583,10
290 830,83
245 158,33
515 428,64
491 863,43
464 671,14
435 457,94
404 227,22
370 479,17
326 923,11
280 218,19
228 064,76
175 518,25
502 317,26
476 568,97
448 926,91
420 604,40
389 778,36
356 663,40
318 520,24
277 598,79
229 776,98
178 402,08
134 783,89

RT
(J/día)
426 255 493,01
405 016 333,08
387 957 817,31
461 494 555,97
457 575 363,55
454 064 884,32
448 459 162,56
440 283 757,61
427 245 978,64
410 266 344,19
388 887 045,05
373 685 977,38
455 131 137,25
452 608 799,79
447 145 363,33
440 298 192,71
432 269 922,01
422 794 496,19
403 220 622,87
380 410 096,28
350 119 456,06
316 522 196,81
451 584 030,56
448 005 532,36
442 646 982,16
436 832 794,26
428 884 245,42
419 104 496,58
404 166 805,50
386 427 789,33
359 152 870,50
324 388 643,63
300 342 246,96

Tabla 2. Valores calculados para los tres criterios de optimización considerados.
AT
(grados)
20
25
25
30
30
30
35
35
35
35
40
40
40
40

AM
(grados)
20
20
25
20
25
30
20
25
30
35
20
25
30
35

CT
(J/día)
332 582 624,68
333 661 144,90
334 814 479,91
334 105 021,86
334 748 857,67
335 112 042,89
331 376 873,69
328 448 738,55
323 655 438,95
315 500 325,13
330 069 790,95
327 103 801,28
323 715 395,64
316 976 370,11

PVS
(%)
84,68
83,86
81,82
81,97
80,01
77,51
80,15
77,51
74,22
72,15
79,74
76,02
72,20
69,36

VMS
(m3)
318,92
355,09
394,76
379,36
427,45
463,03
398,21
449,68
486,41
522,72
420,19
472,58
511,73
548,29

AT
(grados)
55
55
55
60
60
60
60
60
60
60
60
60
65
65

AM
(grados)
45
50
55
20
25
30
35
40
45
50
55
60
20
25

CT
(J/día)
293 804 952,35
279 759 699,19
268 495 387,79
324 263 650,35
319 676 438,83
315 569 335,46
310 393 571,91
303 850 568,90
294 460 304,45
283 245 203,64
269 119 160,29
259 126 964,39
321 155 448,81
317 706 228,41

PVS
(%)
54,80
48,78
45,77
76,13
70,75
66,10
61,66
56,88
52,52
47,21
41,51
39,76
75,07
69,69

VMS
(m3)
667,86
656,30
676,29
476,42
540,50
594,72
638,38
667,18
690,45
690,69
672,90
712,57
486,26
555,39

�40
45
45
45
45
45
45
50
50
50
50
50
50
50
55
55
55
55
55

40
20
25
30
35
40
45
20
25
30
35
40
45
50
20
25
30
35
40

312 096 639,64
328 595 041,57
326 387 319,21
323 232 441,45
318 639 359,58
312 114 664,68
306 917 583,91
326 505 284,39
323 146 356,47
318 353 169,93
312 940 857,76
304 024 882,97
291 906 426,71
276 361 462,78
324 667 532,04
321 224 561,52
316 977 220,31
311 285 407,30
303 790 003,35

66,47
78,29
74,09
70,68
67,57
63,53
62,63
77,52
73,32
68,96
65,42
60,99
56,79
50,69
76,76
72,06
67,53
63,20
58,79

577,11
433,98
488,97
536,49
576,63
600,25
648,01
449,20
510,32
556,56
598,34
622,32
639,50
625,09
462,99
526,36
576,50
616,14
644,38

65
65
65
65
65
65
65
65
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70
70

30
35
40
45
50
55
60
65
20
25
30
35
40
45
50
55
60
65
70

312 408 914,86
306 226 753,94
299 497 657,35
292 196 060,05
278 404 880,04
263 262 500,06
243 091 230,83
220 608 568,41
320 044 251,81
316 069 425,51
310 873 365,16
305 491 503,70
298 733 005,66
290 993 609,18
279 757 226,85
267 197 598,25
249 078 382,34
225 912 807,72
209 922 058,23

64,80
59,40
54,89
50,48
44,61
39,11
33,58
29,39
74,42
69,13
63,52
58,45
53,37
48,70
43,34
38,26
32,88
27,92
27,51

612,94
651,58
687,52
714,50
708,79
694,97
666,31
652,05
498,16
573,71
630,53
678,29
712,97
741,68
747,84
745,83
724,05
696,44
782,03

Simbología empleada en las Tablas 1 y 2 del Anexo 16
AT y AM: ángulo tangencial y ángulo maximal; grados sexagesimales.
DR: densidad de radiación; J/m2 · día.
RT y CT: radiación total y calor total; J/día.
PVS y VMS: porcentaje de mineral secado y volumen de mineral secado; % y m3.
Observación: se emplean AT y AM en lugar de

t

y

m

para facilitar la realización de los gráficos.

Figura 3. Comportamiento de la densidad de radiación recibida en la superficie de la pila.

�Figura 4. Comportamiento de la radiación total recibida en la superficie de la pila.

Área de exposición (m2)

2000

AT = 15º
AT = 20º

1800

AT = 25º

1600

AT = 30º

1400

AT = 35º
AT = 40º

1200

AT = 45º

1000

AT = 50º

800

AT = 60º

AT = 55º
AT = 65º

600
15

20

25

30

35

40

45

50

55

60

65

Ángulo maximal (grados sexagesimales)

Figura 5. Comportamiento del área de exposición de la pila en función de los ángulos maximal y
tangencial.

�Volumen (m3)

2500

AT = 15º

2200

AT = 20º

1900

AT = 25º
AT = 30º

1600

AT = 35º

1300

AT = 40º

1000

AT = 45º
AT = 50º

700

AT = 55º

400

AT = 60º
AT = 65º

100
15

20

25

30

35

40

45

50

55

60

65

Ángulo maximal (grados sexagesimales)

Figura 6. Comportamiento del volumen de material expuesto a secado natural en función de los
ángulos maximal y tangencial.

ANEXO 17
RESULTADOS ECONÓMICOS DERIVADOS DE LA IMPLEMENTACIÓN DEL
SECADO NATURAL EN LAS EMPRESAS PRODUCTORAS DE NÍQUEL
Tabla 1. Productividad y consumo de petróleo de los secaderos térmicos convencionales de la
empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” de Moa durante la prueba de secado.
Material procesado sin secado natural
H(P) = 38,10 %
Productividad de
los secaderos
(t/h)
Menos de 90
91-95
96-100
101-105
106-110
111-115
116-120
Total

Turnos de
trabajo
(No.)
04
08
05
10
02

29

(%)

Cantidad
procesada

Petróleo
consumido

(t)

(t)

14
9 751
328
28
22 067
711
17
15 005
468
34
29 041
823
07
6 725
191
Productividad promedio: 97 t/h
Índice de producción: 32,8 t/t
100

Fuente: Estenoz et al., 2007c.

82 589

2 521

Material procesado con secado natural
H(P) = 35,27 %
Turnos de
trabajo
(No.)

07
04
02
02
15

(%)

Cantidad
procesada

Petróleo
consumido

(t)

(t)

Productividad promedio: 110 t/h
Índice de producción: 34,2 t/t
Se reduce el CEP en 1,3 kgp/tm
47
20 717
613
27
12 057
349
13
5 869
176
13
5 555
154
100

44 198

1 292

Observación: CEP es el consumo específico de petróleo.

�Tabla 2. Incidencia de la humedad del material en el consumo de combustible de los secaderos
térmicos convencionales de la empresa “Comandante René Ramos Latour” de Nicaro.
Cantidad de menas lateríticas procesadas en la prueba de secado: 195 173 toneladas

Meses en
que se realizó
la prueba de
secado
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo

Material procesado sin secado natural

Material procesado con secado natural

H(P) = 32,86 %

H(P) = 31,46 %

Humedad del
material a la entrada
de los secaderos
(%)
32,20
32,70
33,56
33,13
32,69

Consumo de
combustible en los
secaderos
(t)
23 250
21 686
22 679
21 722
22 855

Humedad del
material a la entrada
de los secaderos
(%)
32,46
31,61
30,95
30,56
31,71

32,86*

112 192

31,46*

Total

Consumo de
combustible en los
secaderos
(t)
23 704
19 496
21 719
21 942
22 521
109 382

Tabla 3. Impacto económico de la implementación del secado natural de las menas lateríticas en el
sistema de transporte de la empresa “Comandante René Ramos Latour”.
Carga circulante, carga improductiva y combustible perdido durante el transporte por ferrocarril de
las menas lateríticas desde la mina de la empresa hasta la planta de secaderos
Meses en
que se
realizó la
prueba
de secado
Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Total

Material procesado sin secado natural

Material procesado con secado natural

H(P) = 32,86 %

H(P) = 31,46 %

Carga
circulante
(t)
20 118
9 714
6 138
6 642
12 517

Carga
improductiva
(%)
10,40
7,04
6,03
5,01
9,03

Combustible
perdido
(litros)
40 236
19 428
12 276
13 284
25 034

Carga
circulante
(t)
8 760
3 868
5 777
3 366
6 755

Carga
improductiva
(%)
8,10
6,40
5,80
3,90
7,70

Combustible
perdido
(litros)
17 520
7 736
11 554
6 732
13 510

55 129

7,502*

110 258

28 526

6,38*

57 052

Observación para las Tablas 2 y 3 del Anexo 17: * corresponde al valor promedio, no al total.
Simbología empleada en las Tablas 1; 2 y 3 del Anexo 17
H(P): humedad promedio de las menas lateríticas a la entrada de los secaderos convencionales; %.
Con la implementación del proceso de secado natural de las menas lateríticas en la empresa
“Comandante René Ramos Latour” se alcanzó, en el sistema de transporte por ferrocarril, una
productividad de 51 toneladas por vagón de las 34 que se tiene planificada. Lo anterior produjo un
incremento en la cantidad de menas lateríticas transportadas y, por consiguiente, se obtuvieron
ahorros económicos por concepto de consumo de combustible de las locomotoras utilizadas para el
transporte del material desde la mina de Pinares de Mayarí hasta la referida empresa.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Yoalbis Retirado Mediaceja</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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