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                    <text>TESIS

Método para la determinación de parámetros racionales
de transporte por tuberías del combustible cubano
crudo mejorado 650

Héctor Luis Laurencio Alfonso

�Página legal
Título de la obra. Método para la determinación de parámetros racionales de
transporte por tuberías del combustible cubano crudo mejorado 650. -- 100 pág
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2012 -1. Autor: Héctor Luis Laurencio Alfonso
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico” Antonio Núñez Jiménez”
Edición: Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización: Miguel Ángel Barrera Fernández

Institución del autor: ISMM ”Antonio Núñez Jiménez”
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2013
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín
Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA

MÉTODO PARA LA DETERMINACIÓN DE PARÁMETROS
RACIONALES
DE
TRANSPORTE
POR
TUBERÍAS
DEL
COMBUSTIBLE CUBANO CRUDO MEJORADO 650

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en
Ciencias Técnicas

HÉCTOR LUIS LAURENCIO ALFONSO

Holguín
2012

�MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA

MÉTODO PARA LA DETERMINACIÓN DE PARÁMETROS
RACIONALES
DE
TRANSPORTE
POR
TUBERÍAS
DEL
COMBUSTIBLE CUBANO CRUDO MEJORADO 650

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en
Ciencias Técnicas

Autor: Prof. Aux., Ing. Héctor Luis Laurencio Alfonso, Ms. C.
Tutores: Prof. Tit., Ing. José Falcón Hernández, Dr. C.
Prof. Aux., Ing. Alberto Turro Breff, Dr. C.

Holguín
2012

�MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA

MÉTODO PARA LA DETERMINACIÓN DE PARÁMETROS
RACIONALES
DE
TRANSPORTE
POR
TUBERÍAS
DEL
COMBUSTIBLE CUBANO CRUDO MEJORADO 650

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en
Ciencias Técnicas

Autor: Prof. Aux., Ing. Héctor Luis Laurencio Alfonso, Ms. C.

Holguín
2012

�TABLA DE CONTENIDOS
Introducción.

Pág.
1

1. MARCO DE REFERENCIA DE LA INVESTIGACIÓN.
1.1. Introducción.
1.2. Clasificación de los hidrocarburos.
1.2.1. Clases de combustibles cubanos.
1.3. Trabajos relacionados con estudios reológicos de fluidos.
1.4. Modelo reológico del combustible cubano CM-650.
1.4.1. Factores que influyen sobre el comportamiento reológico.
1.4.1.1. Efecto del campo electromagnético.
1.4.1.2. Efecto de la emulsificación.
1.4.1.3. Efecto de la presión.
1.4.1.4. Efecto de los aditivos.
1.4.1.5. Efecto de la temperatura.
1.5. Trabajos relacionados con el transporte de fluidos complejos por tuberías.
1.6. Modelos utilizados en el cálculo de transporte de fluidos seudoplásticos.
1.7. Aplicación del transporte de combustibles por tuberías.
1.7.1. Ventajas del transporte por sistemas de tuberías.
1.8. Conclusiones del capítulo.
2. MATERIALES
Y
MÉTODOS
RELACIONADOS
CON
EL
TRANSPORTE DEL COMBUSTIBLE CUBANO.
2.1. Introducción.
2.2. Procedimientos metodológicos sobre la determinación del gradiente de
presión en conductos circulares.
2.3. Expresiones para la determinación de pérdidas de presión por resistencias
locales.
2.4. Expresiones para la determinación de costos y potencia hidráulica de
transporte.
2.5. Modelo de la variación de temperatura del fluido en la tubería.
2.6. Técnicas experimentales utilizadas.
2.6.1. Procesamiento estadístico de los datos.
2.6.2. Proceso de identificación del modelo del gradiente de presión.
2.7. Conclusiones del capítulo.
3. RESULTADOS EXPERIMENTALES Y OBTENCIÓN DE LOS
PARÁMETROS RACIONALES EN EL TRANSPORTE DEL
COMBUSTIBLE CUBANO CM-650.

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3.1. Introducción.
3.2. Características fisicoquímicas del combustible cubano CM-650.
3.2.1. Resultados experimentales de la reología del combustible cubano
CM-650.
3.3. Análisis de la influencia de la temperatura en las propiedades del
combustible cubano CM-650.
3.4. Adecuación del modelo de variación de temperaturas en la tubería.
3.5. Análisis del modelo del gradiente de presión.
3.5.1. Obtención de los parámetros del modelo del gradiente de presión.
3.5.2. Descripción de la influencia de la temperatura sobre las pérdidas de
presión.

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65

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39
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83

�3.6. Proceso para la obtención de la temperatura racional de transporte del
combustible cubano CM-650.
3.6.1. Obtención de la temperatura racional de transporte del combustible
cubano CM-650, estudio de casos.
3.7. Valoración de los impactos de la investigación.
3.7.1. Análisis económico.
3.7.2. Aporte social.
3.7.3. Impacto ambiental.
3.8. Conclusiones del capítulo.
CONCLUSIONES GENERALES.
RECOMENDACIONES.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
ANEXOS.

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86
92
92
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99
100

�SÍNTESIS
En el presente trabajo se realiza un estudio teórico y experimental, donde se desarrollan
relaciones funcionales para variaciones de presión en tuberías durante el transporte del
combustible cubano CM-650. La revisión bibliográfica pone en evidencia las limitaciones
de los trabajos analizados, en cuanto a desarrollo de modelos matemáticos y correlaciones
empíricas que permitan evaluar los efectos simultáneos de la fuerza viscosa y de mezcla
durante el transporte de fluidos por tuberías en régimen laminar. A partir del estudio
experimental se hace la caracterización considerando el comportamiento reológico del
combustible; en ella se modela el comportamiento de la viscosidad aparente con relación al
gradiente de velocidad y la temperatura, observándose que el combustible presenta
comportamiento seudoplástico para las diferentes temperaturas experimentadas. Se
proponen modelos que conforman un método apropiado para la evaluación y
racionalización del proceso de transporte por tuberías, el que tiene en cuenta las principales
propiedades físicas del combustible pesado CM-650. Los modelos y correlaciones
propuestas, posibilitan la simulación de pérdidas de presión y potencia hidráulica para
fluidos seudoplásticos que se transportan en régimen laminar, considerándose los efectos
de mezclado entre capas de flujo y el intercambio térmico en las tuberías. Con el propósito
de contribuir a soluciones relacionadas a los métodos aplicables para el flujo de fluidos no
newtonianos, se analizan las incidencias más significativas al determinar la temperatura
racional de bombeo, como son el consumo de energía e impactos sociales y ambientales
del proceso de transporte del combustible.

INTRODUCCIÓN

�El sector industrial es el mayor consumidor de portadores energéticos, por lo que ocupa en
Cuba un lugar importante en los lineamientos para la eficiencia económica. El adecuado
rendimiento de los equipos electromecánicos en las instalaciones industriales y el uso
racional de los recursos energéticos disponibles, inciden considerablemente en la reducción
de los costos productivos.
En este escenario se produce un incremento de la generación eléctrica, principalmente a
partir del petróleo crudo cubano. Con la ampliación productiva de estas fuentes nacionales
dedicadas al desarrollo energético, se accede a un mayor uso del combustible crudo pesado
en el sector industrial y a la vez se disminuyen las importaciones de portadores energéticos
(Somoza y García, 2002).
La transportación de los combustibles en las centrales termoeléctricas cubanas y la
industria minero metalúrgica, cobra importancia primaria en el trasiego por sistemas de
tuberías desde los puertos hasta los depósitos y su posterior destino hacia las plantas. Estos
sistemas difundidos mundialmente, cuando operan en los parámetros de máxima eficiencia,
son de gran efectividad económica y ambiental con respecto a los demás medios de
transporte de combustibles pesados.
Los sistemas de tuberías para el transporte de combustibles resultan tan eficaces que
existen hoy en el mundo miles de kilómetros. En Cuba, la transportación por oleoductos,
desde 1999 hasta el 2007, aumentó desde un 21 hasta un 24 %, siendo el oleoducto
Varadero-Matanzas un claro reflejo del desarrollo actual entre las inversiones ejecutadas
en la industria petrolera cubana, el mismo elimina la transportación del petróleo crudo por
barco en este litoral (Laurencio, 2007b).
El mayor problema en el transporte de los petróleos crudos cubanos, radica en que estos
son fluidos de elevada viscosidad con comportamiento no newtoniano, que cambian esa
propiedad en función del gradiente de velocidad, requiriéndose de la determinación de
modelos reológicos que describan su comportamiento de flujo (Laurencio, 2008). Las
investigaciones que se han realizado desde 1997 con petróleos pesados y sus mezclas
(CM-650; CM-1100 y CM-1400), arrojan características tales como bajo grado API, alto
contenido de hidrocarburos aromáticos, asfaltenos, elevado contenido de azufre, nitrógeno
y la presencia de hidrocarburos altamente inestables (Om et al., 2004).
El combustible cubano CM-650, formulado a partir de mezclas de petróleo crudo cubano
de alta viscosidad, presenta numerosas dificultades para su transporte y manejo,
requiriéndose de técnicas especiales para la mejora de sus propiedades. Lo anterior
conlleva a que se estudien vías a través de las cuales pueda mejorarse la fluidez del
combustible pesado. El calentamiento del combustible a una temperatura adecuada para el
bombeo constituye la alternativa más usual y viable aplicada en la actualidad.
Por otra parte, se conoce que las teorías para la determinación de las propiedades
reológicas y de transporte de líquidos y mezclas no conducen a un método teórico de
estimación, sino a técnicas empíricas basadas en la evaluación de algunas constantes a
partir de la estructura o propiedades físicas del fluido del que se trate. Los métodos
utilizados para la estimación de las pérdidas de carga en tuberías se basan en estudios y
correlación de datos experimentales (Costa, 1984; Turro, 2002; Laurencio, 2007a).
La situación actual del equipamiento, la instrumentación y las líneas de transporte,
asociada a la falta de métodos, tecnologías y procedimientos, no favorece la puesta en
práctica del transporte eficiente del combustible cubano CM-650. En tal sentido se han
identificado las siguientes deficiencias:
 Desconocimiento de las propiedades de transporte del combustible cubano CM-650,
debido a la insuficiencia de estudios en este campo.

�

Falta de datos para la proyección, selección y obtención de los parámetros racionales
de transporte del combustible crudo cubano.
 Los métodos de cálculo disponibles para el estimado de los parámetros energéticos en
instalaciones de transporte han sido elaborados a partir de datos experimentales,
obtenidos para sistemas particulares y no existe un método apropiado para determinar
los parámetros racionales de transporte del combustible.
 En las condiciones actuales de operación, no se garantizan los parámetros adecuados
para el desempeño eficiente del proceso de transporte del combustible pesado.
Para la solución de las deficiencias mencionadas, se requiere de estudios que permitan
determinar las propiedades y parámetros racionales de transporte del combustible cubano
CM-650, a partir de su naturaleza reológica y de la determinación de los gradientes de
presión en las tuberías; por lo que este trabajo se convierte en una obra con un aporte
novedoso que contribuirá al funcionamiento racional de las instalaciones de bombeo en
puertos, plantas de generación eléctrica e industrias metalúrgicas.
Se presenta como situación problémica que el desarrollo de la ciencia y la tecnología, no
ha avanzado a profundidad en el estudio y perfeccionamiento de métodos apropiados para
los diferentes sistemas de transporte de combustibles cubanos, lo que dificulta en gran
medida su diseño, selección y evaluación a nivel industrial. A pesar de las disímiles
limitaciones se busca mejorar la eficiencia de los procesos productivos y los medios de
producción relacionados con el tema en cuestión.
Dada la situación planteada, se observan insuficiencias en el conocimiento de las
propiedades del combustible cubano CM-650 y sus regularidades ante variaciones de
temperatura, dificultándose la correcta selección y el establecimiento de los parámetros
racionales de transporte, lo que conduce al aumento del consumo energético e ineficiencia
en las instalaciones de bombeo. Como consecuencia de la irracionalidad para la selección
de temperaturas de flujo, en la mayoría de los casos se han encontrado temperaturas de
bombeo muy superiores a la racional (Laurencio, 2010).
El problema científico a investigar radica en:
Inconsistencia de los métodos de cálculo relacionados con las principales propiedades y el
comportamiento reológico del combustible cubano CM-650, lo que imposibilita el
adecuado estudio de selección, evaluación y obtención de parámetros racionales en los
sistemas de transporte por tuberías.
Se establece como objeto de la investigación:
El proceso de transporte por tuberías del combustible cubano CM-650.
Campo de acción:
Reducción del consumo energético, basado en el establecimiento de parámetros racionales
de transporte por tuberías.
Dado el problema a resolver se plantea como hipótesis:
Si se establecen las principales propiedades físicas y reológicas del combustible cubano
CM-650 y las expresiones matemáticas que describan las regularidades del proceso de
flujo por tuberías; es posible obtener un método para la selección y evaluación eficiente de
los sistemas de transporte, a partir del establecimiento de parámetros racionales,
incluyendo variables tales como temperatura, caída de presión y condiciones de
transportación.
Con relación a la hipótesis, se plantea como novedad científica:
 Establecimiento del modelo de viscosidad aparente, los parámetros reológicos y la
interrelación de las propiedades termofísicas que describen las regularidades del
combustible crudo mejorado cubano CM-650.

�

Propuesta de un método para la evaluación y obtención de parámetros racionales de
transporte por tuberías del combustible crudo mejorado cubano CM-650, incluyéndose
en el gradiente de presión los efectos simultáneos de mezclado, intercambio térmico y
efecto viscoso.
El ajuste de modelos matemáticos que representen el comportamiento de flujo y
fenómenos físicos de los sistemas de transporte, la simulación con técnicas modernas de
sus características y la implementación de nuevas tecnologías constituyen el punto de
partida para la eficiencia energética en el sector industrial.
Se define como objetivo del trabajo:
Obtener un método apropiado para la proyección, evaluación y búsqueda de los parámetros
racionales de transporte del combustible cubano CM-650; basado en el establecimiento de
las propiedades, el modelo reológico y los gradientes de presión en las tuberías.
Para cumplir el objetivo general, se plantean los siguientes objetivos específicos:
1. Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de las propiedades y parámetros
de transporte del combustible cubano CM-650.
2. Analizar la influencia de la temperatura en las propiedades del combustible.
3. Proponer un método de cálculo conformado por un conjunto de ecuaciones, que tenga
en cuenta las características reológicas y fenomenológicas del sistema de flujo.
4. Contribuir a la racionalización de los costos de transportación, sobre la base de la
mejora de los métodos de cálculo, al tenerse en cuenta los efectos reales de flujo de
fluido en tuberías.
De acuerdo con el objetivo propuesto, se plantean las siguientes tareas del trabajo:
1. Planteamiento de las limitaciones teóricas y expresiones empíricas desarrolladas para el
cálculo de las pérdidas de presión al ser aplicadas al combustible cubano CM-650.
2. Planificación y realización de experimentos.
3. Obtención de los parámetros del modelo reológico y del gradiente de presión.
4. Simulación de las características de transporte del combustible cubano CM-650, para la
obtención de la temperatura racional de bombeo.
5. Análisis de las incidencias económicas y ambientales en los sistemas estudiados de
transporte de combustibles.
Los métodos y técnicas de investigación empleados en el trabajo son los siguientes:
1. Técnica de investigación bibliográfica en los archivos de las empresas, las revistas
científicas, las oficinas de registro de patentes y los textos clásicos.
2. Método sistémico para procesar el conocimiento científico referido a la temática
abordada en el presente trabajo.
3. Método histórico-lógico para el estudio del desarrollo de las teorías relacionadas con el
proceso de flujo de combustibles pesados por tuberías y accesorios.
4. Método inductivo-deductivo para el establecimiento de las limitaciones de las teorías
y las expresiones empíricas desarrolladas en el mundo para la determinación del
gradiente de presión en el caso de fluidos complejos.
5. Método de modelación físico-matemática para la obtención de los modelos
propuestos, basado en los principios del movimiento de fluidos no newtonianos.
6. Método de investigación experimental para obtener los datos experimentales
necesarios para validar y describir las principales regularidades del proceso de flujo del
combustible pesado cubano.
7. Técnicas computacionales para el procesamiento estadístico de los datos
experimentales, la validación del modelo matemático y obtención de los parámetros
racionales de transporte.
Aportes metodológicos:

�

Se establece un método para el cálculo, evaluación y obtención de la temperatura
racional de bombeo en los sistemas de transporte del combustible cubano CM-650;
cuya aplicación puede generalizarse a otros tipos de fluidos.
 Los resultados y modelos propuestos para describir el sistema de flujo del combustible
por tuberías, pueden ser introducidos en temas de asignaturas afines a las carreras de
Ingeniería Mecánica, Química y Metalúrgica.
Aportes prácticos:
 La aplicación de los modelos reológicos obtenidos, permiten determinar el
comportamiento del fluido, los valores de sus parámetros y estimar la viscosidad
aparente en función de la temperatura y el gradiente de velocidad.
 La investigación permite disminuir los costos de transporte del combustible cubano
CM-650, mediante el perfeccionamiento de los métodos de cálculo y la reducción del
consumo energético.
Producción científica del autor sobre el tema de la tesis:
Como parte del proceso investigativo el autor defendió exitosamente su tesis de maestría,
la cual estuvo relacionada con la temática investigada; presentó siete trabajos en eventos
científico-técnicos y realizó dos publicaciones en revistas científicas. Además dirigió,
como tutor, nueve tesis de ingeniería y una tesis de maestría, las que se vinculan
directamente con el tema de investigación doctoral. Los eventos, publicaciones y tutorías
antes mencionadas se relacionan en el anexo VII del presente trabajo.

�CAPITULO I
1. MARCO DE REFERENCIA DE LA INVESTIGACIÓN
1.1. Introducción
El papel que desempeñan los sistemas de transporte en las industrias petrolíferas es
considerable en los tiempos actuales. La instalación de un nuevo oleoducto requiere de
estudios previos significativos, en los cuales, se tienen en cuenta todas las variantes que
pudieran acortar o beneficiar el proceso de transporte.
El análisis riguroso de estudios en este campo, permite detectar de forma preliminar las
diferentes características y deficiencias que se manifiestan entre las investigaciones
realizadas, las teorías existentes y los múltiples elementos relacionados con el transporte de
petróleos pesados por sistemas de tuberías. En tal sentido, se declara como objetivo del
capítulo:
 Establecer el estado del arte a partir de la revisión bibliográfica relacionada con las
propiedades de fluidos y su transporte por tuberías, orientado a la fundamentación de la
investigación del combustible cubano CM-650.
En el desarrollo de la investigación se han consultado diferentes trabajos con resultados
reconocidos; la revisión bibliográfica ha estado dirigida a dos líneas fundamentales:
 Las investigaciones efectuadas en los últimos años sobre la temática de fluidos no
newtonianos desde el punto de vista científico, técnico y práctico.
 La información relacionada con el enfoque teórico-metodológico.
Los métodos sistémicos de análisis del conocimiento científico se sintetizan según Guzmán
(2001), permitiendo sustentar teóricamente el trabajo investigativo. En la búsqueda de la
base teórica metodológica, fue necesaria la aplicación de métodos que permitieran la
identificación y el análisis de los diferentes aspectos que tributan al proceso de transporte
de fluidos por tuberías como sistema integrado. El análisis del sistema de flujo se basó en
la obtención del gradiente de presión creado entre el inicio y el final de la tubería de
transporte, a partir del conocimiento del modelo reológico del combustible crudo cubano
CM-650; además de tener en cuenta el gradiente de temperatura que evidencia el fluido al
transportarse por las tuberías.
1.2. Clasificación de los hidrocarburos
A los hidrocarburos se les define como compuestos químicos de carbón e hidrógeno;
elementos como el metano, etano, propano, butano y pentano entre otros forman parte de
estos. La génesis del petróleo, se ubica en el depósito y descomposición de organismos de
origen vegetal y animal, que hace millones de años quedaron atrapados en rocas
sedimentarias en ambientes marinos o próximos al mar y que fueron sometidos a enormes
presiones y elevadas temperaturas. La palabra petróleo, proveniente del latín “petroleum” y
significa aceite de piedra (Momemer, 2004; Laurencio, 2007b).
Se ha encontrado petróleo en todos los continentes excepto en el Antártico, sin embargo, el
petróleo no se encuentra distribuido uniformemente en el subsuelo del planeta. Al analizar
petróleo de procedencias diversas, de manera general puede decirse que lo forman los
siguientes elementos químicos: de 76 a 86 % de carbono y de 10 a 14 % de hidrógeno. A
veces contiene algunas impurezas mezcladas como oxígeno, azufre y nitrógeno; también se
han encontrado huellas de compuestos de hierro, níquel, vanadio y otros metales.
El petróleo se localiza en el subsuelo, impregnado en formaciones de tipo arenoso y
calcáreo. Asume los tres estados físicos de la materia (sólido, líquido y gaseoso) según su
composición, temperatura y presión a la que se encuentra. Los yacimientos de petróleos
crudos están constituidos por hidrocarburos líquidos, bajo las condiciones de presión y

�temperatura del depósito, su viscosidad es medida a la temperatura original del yacimiento
y a la presión atmosférica, como un líquido estabilizado libre de gas.
Dependiendo del número de átomos de carbono y de la estructura de los hidrocarburos que
integran el petróleo, se presentan diferentes propiedades que los caracterizan y determinan
su comportamiento como combustibles, lubricantes, ceras o solventes (Ocampo et al.,
1997; Om et al., 2004).
Según el predominio de uno de los compuestos característicos, los petróleos se pueden
clasificar en:
1- Petróleo de base parafínicas.
 Predominan los hidrocarburos saturados o parafínicos.
 Son muy fluidos de colores claros y bajo peso específico (aproximadamente 0,85 kg/l).
 Por destilación producen abundante parafina y poco asfalto.
 Proporcionan mayores porcentajes de nafta y aceite lubricante.
2- Petróleo de base asfáltica o nafténica.
 Predominan los hidrocarburos etilénicos y diétilinicos, cíclicos ciclánicos (llamados
nafténicos) y bencénicos o aromáticos.
 Son muy viscosos, de coloración oscura y mayor peso específico (aproximadamente
0,950 kg/l).
 Por destilación producen un abundante residuo de asfalto. Las asfaltitas o rafealitas
argentinas fueron originadas por yacimientos de este tipo, que al aflorar perdieron sus
hidrocarburos volátiles y sufrieron la oxidación y polimerización de los etilénicos.
3- Petróleo de base mixta.
 De composición por bases intermedias, formados por toda clase de hidrocarburos:
saturados, no saturados (etilénicos y acetilénicos) y cíclicos (ciclánicos o nafténicos y
bencénicos o aromáticos).
 La mayoría de los yacimientos mundiales son de este tipo.
En la práctica es común hablar de clases de petróleos crudos de acuerdo al peso específico,
expresado en una escala normalizada por el Instituto Estadounidense del Petróleo
(American Petroleum Institute). En la tabla 1.1 se muestra la clasificación de los petróleos
crudos en términos de su densidad, aunque hay que enfatizar que la producción de diversos
yacimientos productores está asociada a un solo tipo (Ávila, 1995).
Tabla 1.1. Clasificación de los petróleos según su densidad.
Petróleo crudo

Densidad (g/cm³)

Densidad (grados
API)

1

Extra pesado

≥ 1,0

≤ 10,0

2

Pesado

1,01 ÷ 0,92

10,1 ÷ 22,3

3

Mediano

0,91 ÷ 0,87

22,4 ÷ 31,1

4

Ligero

0,86 ÷ 0,83

31,2 ÷ 39

5

Superligero

&lt; 0,83

&gt; 39

Fuente: Ávila (1995).
Esta escala es llamada densidad API, o comúnmente conocida como grados API (Ávila,
1995), donde:

�º API 

141,5

15ºC

 131,5 .

.

.

.

.

.

.

.

.(1.1)

Siendo: ρ15ºC - densidad a 15,6 ºC; (kg/m3).
Para asegurar un mejor valor económico de los hidrocarburos en propósitos comerciales,
los combustibles crudos vendidos nacional e internacionalmente son en general mezclas de
petróleos de diferentes densidades.

1.2.1. Clases de combustibles cubanos
En Cuba se han utilizado diferentes clases de combustibles, obtenidos a partir del petróleo
crudo al mezclarlo con otras sustancias para el mejoramiento de sus propiedades, las que
favorecen el proceso de transporte y de combustión (Prieto, 2008).
Estas clases son:
1. FC-900: está compuesto por 55 % de crudo cubano mezclado con 45 % fuel oil de alto
contenido de vanadio, más un dispersante de asfaltenos a 100 p.p.m. (este combustible
comenzó a producirse en el año 1996).
2. Crudo mejorado 650 (CM-650).
3. Crudo mejorado 1100 (CM-1100).
4. Crudo mejorado 1400 (CM-1400).
Los crudos mejorados CM-650, CM-1100 y CM-1400 se obtienen al mezclar petróleo
crudo con nafta y un dispersante de asfaltenos a 100 p.p.m. (estos combustibles comienzan
a elaborarse a partir del año 1997). Los números que representan a cada uno de los
combustibles definen la viscosidad en centistokes (cSt) a 50 oC (Prieto, 2008).
Las características fisicoquímicas de los combustibles cubanos varían considerablemente
con respecto a los combustibles de producciones internacionales, por lo que se caracterizan
como combustibles de baja calidad (Om et al., 2004; Laurencio, 2010). Estas
características traen múltiples dificultades en las líneas de transporte y en los generadores
de vapor, desde su preparación, manipulación y quema. Su alto contenido de asfaltenos
disminuye el poder calórico neto y tienden a formar lodos volátiles propensos a coquizarse
en las zonas de bajas temperaturas. En ocasiones estos combustibles pueden presentar
inestabilidad por calentamiento al mezclarse o al diluirse con otro combustible.
Según Trapeznikov (2011), la inestabilidad y la incompatibilidad son fenómenos
interrelacionados y tradicionalmente son identificados por:
 Inestabilidad: es la tendencia de un combustible a formar sedimentos por calentamiento
o por envejecimiento, últimamente se ha ampliado esta definición a la tendencia del
combustible a efectuar otros cambios tales como el aumento de su viscosidad.
 Incompatibilidad: es la tendencia de un combustible a formar sedimentos cuando se
mezcla con otros combustibles. Así, dos combustibles estables por separados, pueden
formar sedimentos al mezclarse.
Los fenómenos de inestabilidad provocan dificultades por la formación de sedimentos en
intercambiadores de calor, tanques de almacenamiento y tuberías de transporte. A mayor
contenido de azufre en el combustible crudo cubano, se observa un incremento en el
contenido de asfaltenos y una disminución del contenido de carbono (Prieto, 2008;
Om et al., 2004).
1.3. Trabajos relacionados con estudios reológicos de fluidos
Desde fines del siglo XVIII y a lo largo del siglo XIX, la mecánica de los fluidos se ve
enriquecida por los estudios teóricos y experimentales de Henri Darcy, por su discípulo y
continuador H. Bazin y por el médico Jean Poiseulle, interesado en la circulación de la

�sangre. Sobresalieron también en el aspecto teórico Julios Weibach y Gottlieh Hagen, y se
destacan los científicos Lagrange, Helmholtz, Saint-Venatt, Ventura y Pitot entre otros
(Otero, 1989; Laurencio, 2007b; Ochoa, 2011).
El primer intento de incluir los efectos de la viscosidad en las ecuaciones de gobierno de la
dinámica de fluidos se debió al ingeniero francés Claude Navier en 1827 e
independientemente al matemático británico George Stokes, quien en 1845 perfeccionó las
ecuaciones básicas para los fluidos viscosos incompresibles. Actualmente se les conoce
como ecuaciones de Navier-Stokes (Laurencio, 2007b; Ochoa, 2011). En Cuba el
desarrollo de los estudios de fluidos no newtonianos no se promueve hasta después del
triunfo de la Revolución, y han devenido una de las bases principales del progreso
científico-técnico en este campo de la ciencia.
Refiriéndose a la viscosidad de los fluidos y en específico a los no newtonianos, muchos
han sido los autores que abordan esta temática, de vital importancia, en el desarrollo de la
investigación del flujo de fluidos.
En este aspecto resultan interesantes los trabajos de De la Paz (2002); Caldiño y Salgado
(2004), que presentan una metodología para obtener funciones reológicas en forma
simplificada, de utilidad para ajustar modelos de cálculo para fluidos con altas
concentraciones. En los mismos se observó y evaluó la influencia del componente sólido
en el valor de la viscosidad, aunque en ambos casos no se tuvieron en cuenta otros factores
influyentes en la viscosidad de mezclas, como el pH y diámetro medio de las partículas, lo
que limita la aplicación de la metodología.
Se señala como principal limitación de estos trabajos, no tener en cuenta el
comportamiento reológico del fluido para variaciones de la temperatura; siendo esta
variable de gran influencia en la estructura y propiedades de la materia, según refieren los
resultados obtenidos por diferentes investigaciones (Branco y Gasparetto, 2003; Da Silva
et al., 2005; Dak et al., 2007; Sánchez et al., 2008; Andrade et al., 2009; Vandresen et al.,
2009; Trapeznikov, 2011).
Khatib (2006) propone un modelo matemático que correlaciona la viscosidad de fluidos
seudoplásticos con el gradiente de velocidad y el índice de flujo, ajustado por un
coeficiente que ha sido determinado de forma experimental, nombrado como constante de
tiempo de deformación; este modelo se ha relacionado con la viscosidad del fluido cuando
el gradiente de velocidad tiende desde cero hasta infinito.
El avance tecnológico en la industria del petróleo se debe en buena medida a las
herramientas y metodologías proporcionadas por la física. En particular, los estudios
reológicos y dieléctricos se pueden considerar como los más conocidos y eficaces para
estudiar los petróleos parafínicos y asfalténicos (Maruska y Rao, 1987).
En los últimos años las herramientas aplicadas al estudio, caracterización y control de
crudos asfalténicos y parafínicos, aparecen como técnicas altamente promisorias mediante
la aplicación de campos eléctricos y magnéticos, ya sea por separado o combinadas sus
acciones con el efecto de la temperatura. El comportamiento electrorreológico de los
petróleos crudos, debido a la presencia de asfaltenos, es un campo totalmente nuevo que
puede desentrañar algunas características aún desconocidas de estos últimos; la aplicación
de campos eléctricos en petróleos con contenido de agua puede acelerar el rompimiento
entre el enlace de fases dispersas y continuas (Mechetti et al., 2000).
Harms (1991) a partir del estudio reológico de un petróleo parafínico, propuso un método
para controlar la acumulación de depósitos de parafina en la tubería de producción y líneas
de flujo. La exitosa herramienta previene la obstrucción de la tubería por sedimentos
utilizando la caracterización reológica a diferentes temperaturas.

�Wang (1991); Wang y Dong (1995) realizaron estudios del comportamiento de la
viscosidad en diferentes petróleos pesados, comparando la acción de la temperatura y el
campo magnético sobre el área de flujo. En todos los casos la viscosidad disminuyó y
según sus recomendaciones el generador de campo magnético puede ser conectado a la
tubería en el sistema de bombeo mecánico.
Chen et al. (1994) investigaron el efecto de la aplicación del campo eléctrico alterno en la
viscosidad del petróleo pesado y su emulsión, donde se observó la formación de largas
cadenas de gotas entre electrodos, que resulta de los dipolos inducidos en las gotas de agua
en presencia del campo eléctrico, similar a lo observado en fluidos electrorreológicos.
Mechetti y Zapana (2000a); Mechetti y Zapana (2000b); Mechetti et al. (2000), presentan
resultados de estudios del comportamiento reológico de petróleos crudos asfalténicos a
diferentes temperaturas y bajo la acción del campo eléctrico. Investigaron el
comportamiento viscosimétrico de un petróleo crudo argentino de baja viscosidad con 7 %
de contenido de asfaltenos; donde encuentran una dilatancia atípica para un crudo de baja
viscosidad relativa y también una anomalía termorreológica (mayor viscosidad para una
mayor temperatura), resultados análogos a lo planteado por Ferro et al. (2004). La
dilatancia mostrada se explica por la presencia de partículas cargadas en suspensión
coloidal, lo que podría atribuírsele en este caso a la presencia de asfaltenos.
Por otro lado Mechetti et al. (2001) llevaron a cabo estudios electrorreológicos de
petróleos crudos y emulsiones; ellos analizaron el comportamiento de la viscosidad en
condiciones de flujo para diferentes velocidades de deformación e intensidades de campo,
donde observaron un rompimiento rápido de la emulsión, lo que resulta de gran
importancia para el proceso de extracción de agua en los crudos. Similar al trabajo antes
mencionado, en Balan et al. (2008) caracterizan el comportamiento reológico de un
petróleo crudo al ser tratado mediante variaciones del campo eléctrico y magnético para
diferentes temperaturas. Mediante este estudio se demostró la relación de variaciones de la
viscosidad para distintas temperaturas e intensidades del campo electromagnético.
En las últimas décadas se han realizado varios estudios comparativos de viscosidad
relacionados con el método de emulsión de los petróleos pesados; aunque no es el método
más empleado en el transporte de petróleos, se resaltan los resultados obtenidos con la
Oriemulsión en Venezuela; se encuentran además los trabajos de Romo (1993); Romo
(1998), donde se determina que las emulsiones con un 70 % de petróleo pesado y 5 % de
sustancia tensoactiva, tienen una alta fluidez porque la viscosidad se ha reducido a menos
de 1/10 de la viscosidad del petróleo pesado si se logra formar una emulsión directa.
Vita et al. (2001) en sus estudios relacionados con propiedades reológicas de un petróleo
pesado mexicano y la estabilidad de sus emulsiones, determinaron que el petróleo
mantenía un comportamiento seudoplástico a diferentes condiciones de temperatura de
experimentación. Ellos lograron obtener estabilidades hasta de nueve meses,
considerándose resultados satisfactorios al compararse la disminución significativa de la
viscosidad de la emulsión con la viscosidad del petróleo sin emulsionar.
Similar a los trabajos antes descritos, en Díaz y Falcón (2004a), se encuentran los
resultados del estudio reológico al petróleo crudo cubano y la preparación de emulsiones,
empleando productos de la pirólisis como agente emulsionante (patente de Falcón et al.,
1995), donde se establecen consideraciones sobre el transporte de estas emulsiones por
tuberías, sus ventajas y limitaciones.
De igual manera Ferro (2000); Ferro et al. (2004) a partir del estudio reológico realizado a
un petróleo crudo cubano, precisan la influencia de determinadas variables en la
preparación de emulsiones, emplean productos de la pirólisis para su utilización como
pinturas asfálticas. En el trabajo experimental se emplearon dos tipos de agentes

�emulsionantes. En los estudios reológicos de los petróleos se observaron comportamientos
seudoplásticos y plástico ideal para todos los casos.
Benítez et al. (2004) analizan la influencia de aditivos en las propiedades físicas del crudo
cubano. Los resultados mostraron que existe influencia notable en el por ciento de carbón,
cenizas, densidad, viscosidad y valor calórico, alejándose para algunas concentraciones de
las normas establecidas para estos parámetros. Demuestran que las propiedades físicas del
combustible con las muestras de aditivo presentan cierta variación respecto al combustible,
en cuanto a punto de inflamación y por ciento de agua no existe influencia de los aditivos.
En Díaz y Falcón (2004b), se exponen los resultados del estudio reológico de un petróleo
crudo cubano y sus emulsiones; se brinda información de las investigaciones llevadas a
cabo en este campo así como se obtienen experimentalmente las curvas de flujo en
viscosímetros rotacionales para el petróleo crudo cubano y 17 emulsiones elaboradas. De
forma similar Manals y Falcón (2005) analizan la influencia que presentan los productos
de pirólisis y los agentes emulsionantes sobre la tensión superficial y las propiedades del
petróleo crudo cubano.
Falcón et al. (2006) describen algunos resultados de un estudio llevado a cabo sobre la
estabilidad de las mezclas de combustible y su comportamiento reológico. La estabilidad
se evaluó por propiedades macroscópicas tales como la viscosidad y la densidad. También
se estudió el efecto de los agentes tensoactivos en estas mezclas y la estratificación de las
muestras durante el almacenaje.
Laurencio y Delgado (2008a) efectúan el estudio reológico a un petróleo crudo cubano y
sus emulsiones; se determinó que tanto el petróleo como la emulsión presentaban
comportamiento seudoplástico, por lo que se propusieron los modelos para la estimación
de sus parámetros reológicos. Laurencio y Delgado (2008b) incluyen la influencia de la
temperatura en los modelos antes mencionados, obteniéndose un resultado de mayor
aplicabilidad práctica.
Resultados similares han sido obtenidos por Cárdenas y Fonseca (2009), en la modelación
reológica de asfaltos convencionales y por Balagui et al. (2010); Bourbon et al. (2010);
Chenlo et al. (2010); Colby (2010); Risica et al. (2010), en la caracterización reológica de
sistemas hidrocoloides en diferentes niveles de concentración y de temperatura.
1.4. Modelo reológico del combustible cubano CM-650
Desde el punto de vista reológico los fluidos se clasifican en newtonianos y no
newtonianos, a su vez los fluidos no newtonianos quedan clasificados en tres grupos
(Skelland, 1970; Tejeda, 1985; Perry, 1988; Garcell et al., 1988; Díaz, 1990; Darby, 2001;
Turro, 2002; Gardea, 2008; Laurencio, 2009b).
En los fluidos newtonianos existe una relación lineal entre el esfuerzo cortante aplicado y
la velocidad de deformación resultante (figura 1.1a), siguiendo de esta forma la ley de
Newton de la viscosidad, a diferencia de los no newtonianos (figura 1.1b, c, d, e).
Según Laurencio (2009a) el combustible cubano CM-650 presenta un comportamiento no
newtoniano del tipo seudoplástico, partiendo de que su viscosidad es función del gradiente
de velocidad y por tanto, cambia con la variación de dicho gradiente, aún cuando se
mantienen la temperatura y otras condiciones constantes. Aunque no se analiza la
influencia de la temperatura en el rango de operación de bombeo; se demuestra que su
viscosidad disminuye con el incremento del gradiente de velocidad; donde esta comienza a
fluir apenas se les aplica un esfuerzo cortante  &gt; 0, (figura 1.1b). Su curva de flujo se
describe por el modelo de Ostwald de Waele, (ecuación 1.2):

 x, y

 dv
 K    x
 dy

n


 .


.

.

.

.

.

.

.

.(1.2)

�Donde: n - índice de flujo; (adimensional). K - índice de consistencia másica; (Pa∙s).

d vx

   - gradiente de velocidad; (1/s).
dy
Según Khatib (2006), la viscosidad aparente de acuerdo con la ecuación 1.2 viene dada por
la relación:
o
 a  K    
 

n 1

.

.

.

.

.

.

.

.

.(1.3)

Para los líquidos seudoplásticos y dilatantes el gradiente de velocidad en la tubería se
puede expresar en función de la velocidad media del fluido (v) y del índice de flujo (n),
mediante la ecuación 1.4.
o
 3  n  1  8  v 
.
.
.
.
.
.
.
.(1.4)
 

.
 4n   D 
Al representar gráficamente la relación del esfuerzo de corte como función del gradiente de
velocidad, se obtienen las curvas que describen el comportamiento reológico de los fluidos
newtonianos y no newtonianos, las que se denominan curvas de flujo (figura 1.1).

Figura 1.1. Curvas de flujo típica: (a)- newtoniano; (b)- seudoplástico; (c)- dilatante; (d)plástico ideal (Bingham); (e)- plástico real. Fuente: Garcell (2001).
La clasificación reológica tiene su aplicación fundamentalmente en la correcta selección de
métodos aplicables a la evaluación de instalaciones, por ejemplo, para determinar la caída
de presión necesaria para que un material no newtoniano fluya por una tubería de diámetro
conocido, lo que favorece significativamente al objetivo de la investigación del transporte
del combustible pesado (Laurencio et al., 2011). En el anexo 2 se pueden observar, de
forma general, los modelos reológicos que no se han especificado en este acápite.
1.4.1. Factores que influyen sobre el comportamiento reológico
En las industrias química, minera y petrolera se presenta el flujo multifásico a través de
tuberías, muy complejo de modelar debido a la presencia de varias fases (Kunii, 1991).
Estas mezclas de comportamiento no newtoniano, en algunos casos presentan un esfuerzo
de corte inicial (Gillies et al., 1991; Doron y Barnea, 1995); la reología de estos sistemas
se ha estudiado por años y desafortunadamente la mayoría de las aproximaciones
matemáticas basadas en sistemas ideales, son de uso limitado para definir el
comportamiento reológico al variarse diferentes factores.
En los sistemas coloidales, el efecto de las propiedades de superficie se debe
fundamentalmente a que el comportamiento reológico es afectado considerablemente por
la densidad de carga superficial y por la fuerza iónica del medio dispersante, lo que influye
directamente sobre la interacción neta entre las partículas (Turro, 2002).

�La interacción neta es la suma de un componente repulsivo y un componente atractivo.
Cuando la interacción neta es repulsiva, se observa un comportamiento newtoniano, en
cambio, cuando la interacción neta es atractiva el fluido puede exhibir un comportamiento
seudoplástico o plástico, debido a la formación de agregados o flóculos, o de una estructura
espacial (Cerpa, 1997; Cerpa y Garcell, 1998; Cerpa y Garcell, 1999).
Resulta evidente que el efecto de las propiedades superficiales sobre la reología es un
fenómeno de carácter universal, donde diferentes factores pueden influir en su
comportamiento. En el proceso de explotación de petróleos, varios factores tienen efecto
directo en el comportamiento reológico y en gran medida son aplicados como métodos
para mejorar la viscosidad de los mismos. Entre los factores involucrados en el proceso de
transporte de petróleos se pueden analizar los efectos del campo electromagnético, la
emulsificación, la presión, los aditivos y como factor principal la temperatura.
1.4.1.1. Efecto del campo electromagnético
En los fluidos con características coloidales, se manifiestan significativamente los
fenómenos electrocinéticos y otras propiedades superficiales, que pueden ser afectados por
la presencia del campo electromagnético. En los fluidos cuya distribución de tamaño
muestra altos volúmenes de partículas finas se revelan también estos fenómenos,
modificándose el equilibrio de atracción-repulsión entre partículas al desplazarse hacia la
atracción, debido al predominio de las fuerzas de Van der Waals (Tang y Li, 1986;
Urakami, 1990; Szymula et al., 2000; Balan et al., 2008). Hasta el momento no se han
reportado los efectos del campo electromagnético en las propiedades del combustible
cubano CM-650, por resultar muy costosa su aplicación práctica.
1.4.1.2. Efecto de la emulsificación
Los tipos más comunes de emulsiones de petróleos son aquellas en las que el aceite se
dispersa en agua, en cuyo caso el sistema se conoce como emulsiones oleoacuosas o
cuando el agua se dispersa en el aceite para formar emulsiones hidrooleosas (Oberbremer
et al., 1990; Bayvel y Orzechowsky, 1993; Nehal et al., 1999; Momemer, 2004).
El comportamiento reológico de las emulsiones es más complicado que el de las
suspensiones sólidas en líquido, ya que las partículas dispersas en las emulsiones son
deformables por naturaleza (Pal y Masliyah, 1990). En la categoría de alta relación de
aceite-agua, las emulsiones se comportan como fluidos seudoplásticos (Schramm, 1992;
Laurencio y Delgado, 2008a). El comportamiento reológico depende fundamentalmente
del diámetro promedio de las gotas de la fase interna, así como de la concentración.
La emulsificación normalmente requiere de la presencia de un tercer componente con
actividad interfacial que es adsorbido en la interfase de las gotas en la fase dispersa,
denominado surfactante, este facilita la formación de la emulsión y prolonga su estabilidad.
El método de formulación de emulsiones de petróleo para su aplicación en el transporte,
requiere de equipamientos específicos, que de no realizarse un estudio económico
adecuado se encarecería el proceso de transporte.
1.4.1.3. Efecto de la presión
La viscosidad de los líquidos a temperaturas inferiores a la normal de ebullición no está
muy afectada para valores moderados de la presión; a presiones muy elevadas la
viscosidad puede aumentar considerablemente. Al parecer, esta última, crece con la
complejidad molecular, pero no se tiene ningún método seguro de estimación de la
viscosidad y en general de las propiedades reológicas de los líquidos a bajas temperaturas y
elevadas presiones (Costa, 1984; Hunter, 2007).
1.4.1.4. Efecto de los aditivos
En ocasiones, distintos tipos de aditivos, capaces de modificar la concentración real de la
fase dispersa del sistema, afectan notablemente la reología de este tipo de fluidos (Balagui

�et al., 2010; Bourbon et al., 2010; Chenlo et al., 2010; Colby, 2010). Además, cualquier
sustancia que pueda modificar la carga superficial de la fase dispersa y por tanto su
capacidad para atraerse o repelerse modifican drásticamente el comportamiento reológico
de los sistemas constituidos por varias fases (Benítez et al., 2004; Risica et al., 2010).
En las mezclas de petróleo con presencia de aditivos, un papel importante, en muchos
casos, lo tiene el orden del mezclado y de la adición de los componentes de la mezcla,
porque la reversibilidad o la ruptura del sistema depende mucho de la estructura que se
logre al final de la preparación de la mezcla (cuando se detiene la agitación)
(Falcón, 2011). El combustible cubano CM-650, es formulado a partir de la aplicación del
efecto de aditivos en su viscosidad y en la dispersión de los asfaltenos.
1.4.1.5. Efecto de la temperatura
En principio, el comportamiento del fluido siempre y cuando no exista ninguna reacción o
proceso físico, pudiera seguir un comportamiento de acuerdo con la ley de Arrhenius. En
general, en la mayoría de los líquidos y suspensiones se ha observado una disminución de
la viscosidad con el incremento de la temperatura (Balagui et al., 2010; Bourbon et al.,
2010; Chenlo et al., 2010; Colby, 2010); en el caso de los fluidos seudoplásticos el
parámetro más afectado es el índice de consistencia másica, notándose poca incidencia en
el índice de flujo (Branco y Gasparetto, 2003; Da Silva et al., 2005; Dak et al., 2007;
Sánchez et al., 2008; Laurencio y Delgado 2008b; Andrade et al., 2009; Vandresen
et al., 2009).
La disminución de la viscosidad se debe a dos efectos principales (Garcell, 1993;
Laurencio y Delgado 2008b; Cárdenas y Fonseca, 2009; Trapeznikov, 2011):
 Disminución de la viscosidad del medio dispersante.
 Debilitamiento de las estructuras formadas por las partículas al aumentar la
temperatura.
Paul (1978); Pelaez y Stachenco (1999) plantean que por debajo del punto de
enturbiamiento ciertos crudos tienen un rápido aumento de viscosidad debido a la
precipitación de parafina y debilitamiento de enlace entre componentes. El efecto de la
temperatura sobre la viscosidad de líquidos se representa mediante la ecuación 1.5 (Reid y
Sherwood, 1966; Laurencio y Delgado, 2008b; Andrade et al., 2009; Vandresen et al.,
2009; Trapeznikov, 2011):

  C  e Bt . .

.
.
.
.
.
.
.
.
.(1.5)
Donde: µ - coeficiente dinámico de viscosidad; (Pa∙s). t - temperatura; (ºC).
C y B - constantes, cuyos valores dependen de la relación de µ y de t.
De acuerdo con la ecuación 1.5, la viscosidad de los líquidos disminuye exponencialmente
con el aumento de la temperatura. En la práctica, la aplicación del efecto de la temperatura
para la disminución de la viscosidad del combustible es el método de mayor aplicabilidad,
prevaleciendo la dificultad de que la temperatura de transporte se selecciona de manera
irracional (Laurencio y Delgado, 2008b; Nikolaev, 2011).
1.5. Trabajos relacionados con el transporte de fluidos complejos por tuberías
Para el transporte de fluidos no newtonianos, los estudios existentes son limitados a casos
muy específicos, donde diferentes factores han sido analizados. Un ejemplo de estos
estudios es mostrado por Nakayama et al. (1980) con la determinación de las caídas de
presión a través de una tubería. Se comprobó la presencia de valores altos en las pérdidas
de energía atribuidos a la naturaleza del comportamiento no newtoniano del fluido.
En los estudios realizados por García y Steffe (1987); Liu y Masliyah (1998) se subraya la
importancia que tiene la consideración del esfuerzo de cedencia en la correcta predicción

�de las pérdidas de presión en la tubería; en este caso las predicciones del coeficiente de
fricción se relacionaron con el índice de flujo, los números de Reynolds y Hedstrom.
En la revisión bibliográfica resultaron significativos los estudios precedentes dedicados al
hidrotransporte, los que han servido de aporte a la comprensión de los métodos que
describen el comportamiento del flujo de fluidos complejos en tuberías. Dentro de estos
trabajos se destacan los resultados de Ivenski (1957); Iakovlev y Dalkov (1961); Pérez
(1979) donde sobre la base de las investigaciones teóricas y experimentales, determinaron
los parámetros y los regímenes racionales de hidrotransporte de diferentes minerales.
Por otra parte, Pakrovskaya (1985) realiza un amplio estudio teórico-experimental donde
se abordan temas muy importantes entre los que se destacan: características, parámetros y
regímenes de transportación de hidromezclas de diferentes grados de saturación y la
efectividad del transporte de fluidos bifásicos.
Se encuentra como dificultad de los cuatro trabajos anteriormente descritos, que los autores
no determinan las relaciones de las propiedades reológicas en sus investigaciones; lo cual
dificultaría el escalado a otras condiciones de transporte de los fluidos estudiados al no
poder utilizar apropiadamente los criterios de semejanza en la extrapolación del factor de
fricción, tanto para el régimen laminar como para el régimen turbulento.
Manssur y Rajie (1988) desarrollaron una ecuación explícita generalizada para el factor de
fricción de fluidos newtonianos y no newtonianos en conductos circulares y no circulares,
considerada por sus creadores como un paso primario en el desarrollo de una expresión
universal para la determinación del factor de fricción de todo tipo de fluido, conducto y
régimen de circulación, para la cual se utiliza el criterio generalizado de Reynolds.
Wojs (1993) al realizar estudios friccionales en tuberías lisas y rugosas con soluciones
diluidas de polímeros, desarrolló una ecuación teórico-experimental que aunque concuerda
adecuadamente con los resultados experimentales, su aplicación se encuentra limitada por
estar el factor de fricción de Darcy implícito en la ecuación.
En Izquierdo (1989); Izquierdo et al. (2001) se obtiene gráfica y analíticamente la relación
entre el coeficiente de pérdida hidráulica por rozamiento (
Reynolds (Re*). El análisis se realiza determinándose los diferentes regímenes de
transporte de las tuberías. De forma similar, Suárez (1998) hace referencia a la elaboración
del modelo físico-matemático del movimiento de suspensiones de mineral por tuberías,
basado en los resultados de las investigaciones de las propiedades reológicas y la
determinación de las pérdidas específicas de presión para el movimiento de las
hidromezclas de mineral en régimen turbulento.
Turro (2002) a partir del modelo matemático, propone un sistema de correlaciones para el
cálculo y evaluación de las instalaciones de hidrotransporte de colas, que provienen de los
resultados de la caracterización realizada al fluido para diferentes temperaturas. En este
trabajo no se tiene en cuenta el estado no estacionario del proceso, al no contemplar en el
modelo el gradiente de temperatura durante el recorrido del fluido en las tuberías.
Ávila et al. (2007) plantea modelos matemáticos para el transporte hidráulico de café a
través de tuberías de PVC de 88 mm. Propone una nueva ecuación con relación a la
pérdida de presión que incluye el efecto de cambios en la concentración de sólidos en la
mezcla. Esta ecuación permite la predicción de los gradientes de pérdida de carga para el
rango experimentado de velocidades y concentración en transporte de mezcla.
Relacionado con la modelación del flujo de fluidos no newtonianos en general, Davidson
et al. (2004) muestran un estudio teórico de algunos sistemas de ecuaciones en derivadas
parciales no lineales que describen el comportamiento de ciertas clases de fluidos no
newtonianos; obtienen un modelo para fluidos plásticos Bingham, seudoplásticos y
dilatantes en densidad variable, no descrito en trabajos precedentes.

�Pedroso et al. (2000) a partir del modelo de Otswald de Waele, obtuvieron la expresión
para el cálculo de la velocidad media de transporte de un fluido y los gradientes de
velocidad a que son transportadas las mieles y meladuras en un conducto, lo que posibilitó
obtener el perfil universal de distribución de la velocidad a través de la sección de un
conducto circular, en dependencia del valor del índice de flujo. Este resultado brinda la
posibilidad de representar los diferentes tipos de perfiles de velocidad en el flujo laminar.
Adhikari y Jindal (2000) incorporaron el concepto de las redes neuronales en el cálculo de
las pérdidas de presión en tuberías, para lo cual manejaron fluidos de comportamiento no
newtoniano; se obtienen errores de predicción menores a 5,4 % con respecto a los valores
experimentales. De forma similar Sánchez (2002) realiza un estudio numérico de mecánica
de fluidos 2D en una contracción brusca para fluidos no newtonianos tipo ley de potencia
de Ostwald de Waele. Se emplean dos métodos de resolución, el método de los volúmenes
finitos y el método de los elementos finitos para la resolución de las ecuaciones de
momentum lineal y de continuidad. En ambos métodos se estudia el comportamiento del
fluido para diferentes índices de flujo.
Perona (2003) reportó los resultados obtenidos en la transición de régimen laminar a
turbulento para purés de frutas diluidas; se consideró que las discrepancias observadas en
su estudio pueden atribuirse a los efectos viscoelásticos de los fluidos.
Entre las investigaciones relacionadas para el transporte de petróleos pesados por tuberías
se pueden encontrar varios trabajos como el de Liang (1999), donde se presentó resultados
comparativos de pruebas para transporte de crudo tratado magnéticamente a grandes
distancias a través de oleoductos. Las pruebas se corrieron en un aparato de tratamiento
magnético para varias intensidades y diferentes configuraciones del campo magnético bajo
ciertas temperaturas, flujo y caída de presión. Las deducciones mostraron que los factores
más importantes en el tratamiento son la temperatura y el campo magnético.
Placencia y Martínez (2000); Martínez y Eguez (2001), arribaron a conclusiones
significativas en el sentido de la aplicación de las propiedades reológicas de petróleos
ecuatorianos al transportarse por tuberías, a pesar de no tenerse en cuenta los criterios de
semejanza, importantes a la hora de extrapolar los resultados a escala industrial. En estos
trabajos se realiza el estudio solamente para tuberías de una pulgada.
Resultados reportados por García (2003), muestran diferencias significativas en la
predicción del gradiente de presión entre modelos homogéneos, cuya única diferencia es la
forma de evaluar la viscosidad de mezcla de petróleo. Haoulo y García (2004), observaron
un marcado efecto de la densidad de mezcla en el gradiente de presión debido a los
cambios de energía cinética y adicionalmente evaluaron el efecto de la viscosidad del
líquido en el gradiente de presión total. Sin embargo, no evaluaron el efecto de las
propiedades de mezcla en el gradiente de presión total.
Mansoori (2005) describe la conducta electrocinética de ciertos crudos vinculándolos con
la fluidodinámica. Plantea que cuando el crudo ingresa a la tubería se genera una diferencia
de carga entre asfaltenos y los demás componentes del petróleo, creándose un campo de
potencial entre la pared de la tubería y el fluido; la diferencia de potencial que se opone al
movimiento del flujo multifásico. Como resultado de la diferencia de carga, las partículas
tienden a contrafluir debido a la transferencia de carga, conocida como corriente de
pérdida o potencial espontáneo.
Salazar et al. (2005) presentan un análisis teórico del problema de transporte de recortes de
perforación en pozos horizontales. La solución del modelo permite evaluar el
comportamiento del gradiente de presión como función de la velocidad, la fracción de
volumen de recortes total y la relación de la altura del lecho estacionario y del diámetro de

�la tubería. Los resultados numéricos se compararon con datos experimentales,
encontrándose una comparación satisfactoria entre los perfiles medidos y los simulados.
Haoulo et al. (2005) evalúan el efecto de la densidad y de la viscosidad dinámica de
mezcla en la determinación del gradiente de presión longitudinal de flujo de petróleo
bifásico en tuberías horizontales para un fluido seudohomogéneo. Se evaluaron 16
ecuaciones de viscosidad de mezcla y cuatro ecuaciones de densidad de mezcla (anexo 1).
La evaluación del desempeño de los diferentes modelos para determinar el gradiente de
presión, se realiza comparando los resultados obtenidos por cada modelo con 93 datos
experimentales.
Concha et al. (2006) proponen un modelo matemático para predecir el crecimiento de la
zona de mezcla que se genera entre combustibles derivados del petróleo como
consecuencia de su transporte secuencial por poliductos. La mayor dificultad para aplicar
el modelo es el cálculo del coeficiente efectivo de transferencia de masa, motivo por el
cual se han desarrollado diferentes correlaciones empíricas para su cálculo.
García y Haoulo (2007) realizan un estudio experimental y teórico para evaluar diferentes
modelos empíricos y mecanicistas utilizados comúnmente para predecir patrones de flujo
bifásico de petróleo en tuberías horizontales y ligeramente inclinadas. Se evaluó la
precisión de las predicciones de cuatro modelos mecanicistas y dos modelos de correlación
utilizados comúnmente en la literatura especializada para determinar patrones de flujo. En
general, los modelos seleccionados tienen un porcentaje de acierto mayor al 75 % con
respecto al patrón de flujo experimental.
Mediante el estudio realizado por Frigaard et al. (2007) se proponen los modelos de
desplazamiento por tubería de un petróleo crudo, los mismos son aplicables a diferentes
regímenes de flujo, en consideración con diferentes diámetros de tubería, lo cual amplia el
campo de aplicación de los modelos para casos prácticos.
Japper et al. (2009) analizan el flujo de polímeros en tuberías, para el caso en estudio se
determinó la relación del factor de fricción mediante la experimentación del gradiente de
presión, para mezclas newtonianas y no newtonianas del tipo seudoplásticas. Las
correlaciones obtenidas fueron expresadas en función del número de Reynolds,
evidenciándose ciertas desviaciones del modelo tradicional en el caso del régimen laminar,
atribuidas al efecto de esfuerzos de cortes perpendiculares a la velocidad del fluido en la
tubería, manifestado en los líquidos de viscosidad elevada.
Para la optimización de los sistemas de flujo de fluidos por tuberías, la función objetivo es
usualmente formulada en términos de costos fijos y pocas veces se tienen en cuenta los
costos de energía (Abebe y Solomatine, 1998; Walski, 2001). Investigadores como Goulter
y Bouchart (1990); Loganathan et al. (1995); Xu y Goulter (1999); Tanyimboh y
Templeman (2000); Martínez (2007), utilizan sólo los costos de inversión durante la
formulación, los cuales no representan resultados satisfactorios de optimización.
Chiong (1985); Hechavarría (2009) incluyen en la función objetivo los costos energéticos,
donde los costos de inversión totales de capital incluyen además de los costos fijos, en
función de los diámetros y las longitudes de las tuberías, los costos variables producto del
bombeo directo. El objetivo del procedimiento es minimizar los costos anuales de capital y
los costos energéticos anuales, donde los costos fijos están restringidos a los costos de
inversión de las tuberías (Martínez et al., 2007).
En tal sentido resulta significativo para el caso de fluidos no newtonianos, el trabajo de
Díaz y Hechavarría (1999) realizado a partir de Skelland (1970), ambos presentan una
metodología para el cálculo del diámetro óptimo de tubería, aplicable a cualquier tipo de
fluido no newtoniano. Plantean que los costos debidos a tuberías y accesorios pueden
representar una parte importante de la inversión total de una planta química.

�Dentro de los trabajos reportados sobre la influencia de las propiedades reológicas en el
comportamiento de la característica operacional de equipos de bombeo, se han reportado
numerosos resultados que contribuyen al desarrollo de esta esfera de la ciencia.
Según lo planteado por Bienvenido (1973); Roque (1989); Turiño (1999); Santos y Martín
(1999); León y Percy (2000); Turro (2002), sobre la influencia de las propiedades
reológicas en el comportamiento de la característica operacionales de equipos de bombeo,
el método más simple para la obtención de los parámetros de funcionamiento y de
reconstrucción de las características al variar la viscosidad se basa en el empleo de
coeficientes de corrección específico para cado fluido, obtenidos por vía experimental.
La revisión bibliográfica descrita no da respuesta satisfactoria a la problemática tratada. En
la mayoría de los casos se trata la fenomenología de fluidos no newtonianos, que aunque
sirven de base para la investigación no describen en su totalidad el fenómeno estudiado (el
transporte de fluidos a temperaturas superiores a la del ambiente y las irregularidades del
flujo en régimen laminar). El planteamiento impone la necesidad de dedicar una
investigación que contribuya a la mejora de la eficiencia energética en los sistemas de
transporte del combustible cubano CM-650, a partir del establecimiento de los parámetros
racionales basados en las propiedades reológicas y de transporte de este fluido.
1.6. Modelos utilizados en el cálculo de transporte de fluidos seudoplásticos
El parámetro más importante del flujo en tuberías es el gradiente de presión. El
comportamiento del gradiente de presión como función de la velocidad en un fluido no
newtoniano y en particular el de petróleos pesados, es sustancialmente diferente del
comportamiento newtoniano (Doron y Barnea, 1995; Doron et al., 1997). La predicción de
las caídas de presión y los patrones de flujo constituyen un problema muy complejo, donde
las dos aproximaciones principales que se han usado son relacionadas a continuación.
1) Correlaciones de datos empíricos, usando potencialmente un razonamiento semi-teórico
como por ejemplo los resultados de Newitt et al. (1955); Turian y Yuan (1977); Suárez
(1998); Izquierdo et al (2001); Turro (2002); Laurencio (2007b).
2) Desarrollo de aproximaciones teóricas basadas en una modelación fenomenológica, tal
como los modelos de dos capas de Wilson (1988); Televantos et al. (1979); Gillies et al.
(1991) y los modelos de tres capas de Doron et al. (1997).
La principal limitación de los modelos teóricos existentes, consiste en su imposibilidad
para predecir de manera suficientemente exacta los efectos de mezclado y cambio de
densidad del fluido en las tuberías, mientras que las correlaciones empíricas tienen un
intervalo limitado de aplicabilidad, cuando no están concebidas bajo criterios de
semejanzas para la extrapolación del factor de fricción (Nikolaev, 2011).
Los números adimensionales principales que permiten establecer el criterio de semejanza
en diferentes condiciones del flujo de fluidos (Otero, 1989; Laurencio, 2007b), son:
Número de presión:

 


 

 H    p 
.
.
.
.
.
.
.
.
.(1.6)
 v2   v2


    

 2 g   2
Donde: H - altura de presión; (m). v - velocidad media del fluido; (m/s). Δp - diferencia de
presión; (Pa). ρ - densidad; (kg/m3).
Número generalizado de Reynolds para fluidos seudoplásticos y dilatantes (Garcell, 2001;
Turro, 2002), el que se describe por la ecuación 1.7:

�81n  D n  v 2n    4  n 
Re * 

 .
K
 3  n  1
n

.

.

.

.

.

.(1.7)

Donde: n - índice de flujo; (adimensional). D - diámetro de la tubería; (m). K - índice de
consistencia másica; (Pa·s).
Estos números se suelen ordenar en la forma siguiente (ecuación 1.8):




k2
k3
 H   k   k0    L   Re*k 4 .
.
.
.
.
.
.(1.8)
 v 2  1  D   D 


 2 g 
Donde: k1, k2, k3, k4 - coeficientes de ajuste del modelo. k0 - rugosidad de la tubería; (m).
Esta expresión evidencia el efecto del escalado al variar las dimensiones de la tubería y
condiciones de transporte del fluido, la cual se puede reducir a la ecuación de
Darcy-Weibach (ecuación 1.9):




 H     L 
.
.
.
.
.
.
.
.
.(1.9)
 
 v2 
D


 2 g 
Donde: λ - coeficiente de fricción por rozamiento del fluido; (adimensional). L - longitud
de la tubería; (m).
a

k 
.
.
.
.
.
.
.
.(1.10)
  k1   0   Re*c .
D
El coeficiente o factor de fricción es un parámetro de diseño importante al considerar las
pérdidas de energía mecánica en el transporte de fluidos a través de tuberías, ya sea para
evaluar la potencia necesaria, o para estimar el diámetro del conducto (Welty et al., 1976;
Bandala, 2001; Ibarz et al., 2001; Vélez, 2003). Este coeficiente de fricción puede
obtenerse con la pérdida de presión que se da en un segmento de tubo o accesorio, o bien
puede evaluarse por medio de modelos o gráficas propuestas para tal propósito (Charm,
1971; Foust et al., 1980; Macedo, 2000; Macedo et al., 2001; Gardea, 2008). La
información que existe en este sentido, ha sido desarrollada principalmente para fluidos de
tipo newtoniano y los trabajos que se han realizado en fluidos no newtonianos
independientes del tiempo (Steffe et al., 1986; Ibarz et al., 2001; Vélez, 2003; Perona,
2003; Sablani y Shayya, 2003), no relacionan el intercambio térmico y el efecto de
mezclado en el transporte del fluido.
De forma similar Darby (2001); Gardea (2008), tratan el factor de fricción de Fanning (fF)
(para este caso fF =
) mediante la gráfica obtenida por Dodge y Metzner para fluidos
que se ajustan a la ley de potencia, adaptada por Levenspiel (1986) (figura 1.2), en la cual
se incluyó el flujo laminar con mezcla según Laurencio et al. (2011).

�Figura 1.2. Diagrama del factor de fricción para fluidos seudoplásticos.
Fuente: Gardea (2008).
Según Martínez y Linares (2001) el coeficiente de fricción para el manejo de fluidos
seudoplásticos se puede ajustar a la ecuación 1.11, obtenida por Manssur y Rajie (1988):

*    Re* n e  Re*n  .

.

.

.

.

.

.

.(1.11)

En la que los parámetros ψ y β son coeficientes determinados experimentalmente.
Este modelo no incluye los efectos de la rugosidad de la tubería (e/d) para la determinación
del coeficiente de fricción de fluidos no newtonianos, lo cual limita su aplicación.
Para el caso de tuberías rugosas, Wojs (1993) propone la siguiente ecuación:


1
B

 A log 
1 n

λ*
 Re* λ * 2



 e / d 
 α 




.

.

.

.

.(1.12)

La ecuación anterior, según plantea su autor, fue derivada del modelo de ley de potencia y
generalizada para soluciones diluidas de polímeros, cuya concentración y peso molecular
están contenidos en los parámetros A y B, los que son determinados experimentalmente.
Por otra parte, Darby (2001) recomienda un conjunto de correlaciones para la
determinación del factor de fricción de Fanny (ecuación 1.13):

f  1     f L 

f



8



8 1 / 8

.

.

.

.

.

.

.

.(1.13)

 f Tr
Donde: f L - factor de fricción laminar. f T - factor de fricción turbulento. f T r - factor de
fricción de transición.  - coeficiente de modelo.
Los factores de fricción del modelo y el coeficiente  se determinan por las expresiones
propuestas por Darby (2001):
16
fL 
. .
.
.
.
.
.
.
.
.
.(1.14)
Re*
T

�fT 

0,0682  n 0.5

Re*1 / 1,872,39n 

.

.

.

.

.

.

.

.

.(1.15)

.
.
.
.
.
.(1.16)
f Tr  1,79  10 4  Re*0, 4140,757n  e 5, 24n .
1
.
.
.
.
.
.
.
.
.(1.17)

 Re* Recr 
1 4
El número de Reynolds crítico se determina por la siguiente ecuación.
Re crit.  2100  875  1  n . .
.
.
.
.
.
.
.(1.18)
La simulación de pérdidas de presión en tuberías para el transporte del combustible pesado
a partir de los modelos antes descritos, muestran notables desviaciones con relación a las
pérdidas experimentales, obtenidas bajo las mismas condiciones de la simulación
(Laurencio et al., 2011).
1.7. Aplicación del transporte de combustibles por tuberías
En el mundo del petróleo, los oleoductos y los buques tanqueros son los medios por
excelencia para el transporte del crudo. El oleoducto es el complemento indispensable y a
veces el competidor del navío de alta mar, mediante el cual se conduce el petróleo desde el
yacimiento hasta el puerto de embarque, del yacimiento directamente a la refinería o del
puerto de desembarco a la refinería.
El transporte de petróleo tiene dos momentos netamente definidos; el primero es el traslado
de la materia prima desde los yacimientos hasta la refinería donde finalmente será
procesado para obtener los productos derivados; el segundo momento es el de la
distribución cuando los subproductos llegan hasta los centros de consumo.
Los oleoductos principales son tuberías de acero cuyo diámetro puede medir hasta más de
0,8 m y se extienden a través de grandes distancias, desde los yacimientos hasta las
refinerías o los puertos de embarque. Están generalmente enterrados y protegidos contra la
corrosión mediante revestimientos especiales.
La construcción de un oleoducto que tiene que cruzar montañas, ríos y desiertos,
constituye una gran tarea de ingeniería. El sistema de transporte de hidrocarburos por
tuberías resulta el más eficiente y económico cuando se han tenido en cuenta los
parámetros racionales de operación en diseño.
1.7.1. Ventajas del transporte por sistemas de tuberías
El transporte por tuberías tiene una gran aplicación en las industrias y en el laboreo de
minas; además, en la industria metalúrgica tiene efectividad para la transportación de
concentrados de materiales no ferrosos, carbón, petróleo, gas, materias primas hacia
plantas metalúrgicas y puertos marítimos (Laurencio, 2007b; Trapeznikov, 2011).
En la actualidad, en las industrias cubanas, se utilizan diversas formas de transportación,
cobrando mayor auge el transporte por tuberías, debido a que tiene gran efectividad
económica con respecto a los demás sistemas de transporte.
La efectividad del transporte por tuberías progresa principalmente por la aplicabilidad y la
posibilidad de simplificar la longitud de la vía según las características del relieve, y se
logra una productividad anual de la instalación superior a otros sistemas de transporte. El
transporte por tuberías posee significativas ventajas en comparación con el transporte
ferroviario, automotriz y marítimo, tales como:
 Garantiza un proceso tecnológico continuo con la disminución considerable del
volumen de las operaciones principales.
 Facilidad en la variación de la dirección y superación de obstáculos.
 Ausencia de vías de transporte especiales.
 Eleva la productividad del trabajo.

� Poca necesidad en servicio de personal.
 Posibilita la automatización de todo el proceso de transportación.
 No existen pérdidas del material durante su transportación.
 Las instalaciones y equipos principales son de pequeño tamaño y de poco peso.
 El material puede ser beneficiado simultáneamente durante su transportación.
La desventaja principal de este tipo de transporte se debe a los gastos elevados de energía,
asociados a la operación fuera de los parámetros racionales y deposición de sedimentos en
las tuberías. Estas desventajas son compensadas con las disímiles ventajas que se ofrecen
en el caso de transportar combustibles pesados con el establecimiento de sus parámetros
racionales de flujo.
Las investigaciones dentro del transporte por tuberías, específicamente del desplazamiento
de flujos líquidos, se han desarrollado en tres direcciones fundamentales (Turro, 2002;
Laurencio, 2007b):
 Trabajos experimentales con la posterior generalización de los resultados.
 Trabajos teóricos, donde se trata de hallar la expresión matemática y la aplicación
física de los procesos que tienen lugar cuando se trasladan fluidos.
 Trabajos que buscan el enlace de la teoría con los resultados prácticos.
1.8. Conclusiones del capítulo
 En la literatura citada, se hace referencia general al estudio de las propiedades
reológicas y de flujo de suspensiones acuosas con partículas, pulpas minerales,
polímeros, combustibles pesados, extrapesados y emulsiones; encontrándose poca
información sobre estos aspectos para las mezclas de combustibles pesados de Cuba.
 La esencia física del proceso de flujo por tuberías del combustible pesado cubano
CM-650 es poco conocida, a esto se añaden las imprecisiones de las teorías científicas
existentes para la predicción del gradiente de presión en los sistemas de tuberías,
teniendo en cuenta variaciones de temperaturas y mezclado durante el transporte del
fluido.
 Es insuficiente la información acerca del establecimiento de los parámetros racionales
de transporte del combustible cubano CM-650 a través de tuberías; de ahí la necesidad
del estudio teórico y experimental de este sistema en particular.

�CAPITULO II

2. MATERIALES Y MÉTODOS RELACIONADOS CON EL TRANSPORTE DEL
COMBUSTIBLE CUBANO
2.1. Introducción
Los conocimientos teóricos acerca del comportamiento y propiedades de transporte del
combustible cubano CM-650, contribuyen a la selección de métodos apropiados para la
solución de problemas asociados a la evaluación y diseño de los sistemas de transporte por
tuberías de este fluido en las industrias cubanas; en tal sentido los objetivos del capítulo se
sintetizan en:
 Establecer la investigación teórica y métodos que posibilitan describir las propiedades
y comportamiento de flujo del combustible cubano CM-650.
 Describir las diferentes técnicas experimentales a utilizar en la investigación.
2.2. Procedimientos metodológicos sobre la determinación del gradiente de presión
en conductos circulares
En los cálculos de ingeniería, se prefiere hacer uso de las expresiones que relacionan el
factor de fricción de Fanning o el factor de fricción de Darcy con el número de Reynolds y
con otros números adimensionales, tanto en régimen laminar como en turbulento, los
cuales son correlacionados de forma experimental.
Las expresiones más difundidas en la literatura para el régimen laminar, las cuales
relacionan los parámetros antes señalados, presentan ciertas limitaciones que se
manifiestan en desviaciones de su predicción en los sistemas de flujo con diámetros
relativamente grandes (Laurencio et al., 2011). Es por ello que se hace evidente la
necesidad de determinar expresiones y métodos apropiados para la evaluación del
transporte de petróleo, como es el caso específico de la mezcla que constituye el
combustible cubano CM-650.
La obtención del modelo teórico-experimental para el transporte del combustible se
elabora a partir del uso simultáneo de las ecuaciones de balance de masa, de momentum y
de energía, considerándose los efectos de los esfuerzos de mezclado entre capas de flujo
(Vennard y Streeter, 1986; García, 2003; Mansoori, 2005; Japper et al., 2009).
En general, las pérdidas de presión en las tuberías deben determinarse mediante
experimentación. Esto implica que parte de la energía disponible se convierte en energía
intrínseca durante un proceso irreversible. Las pérdidas ocurren cuando parte de la energía
disponible durante el flujo de un fluido se convierte en energía térmica a través de esfuerzo
cortante viscoso y turbulencia (Streeter et al., 2000; Moring, 2006).
Para el análisis de los esfuerzos que intervienen en el flujo del combustible por la tubería,
se consideró una sección de tubería inclinada con movimiento del fluido hacia arriba y un
ángulo ( ) desde la posición horizontal, según se indica en la figura 2.1.

�Figura 2.1. Esquema estructural utilizado en la obtención del modelo.
Al modelo de flujo homogéneo referenciado por Haoulo et al. (2005), para este caso se le
adicionó el gradiente de presión causado por el mezclado entre capas de flujo en la tubería
((dp/dx)m), basándose en los planteamientos de Nekrasov (1968); Nekrasov (1990);
Vennard y Streeter (1986); Streeter et al. (2000); Garcell (2001), los que refieren que:
 La corriente laminar no se puede considerar carente de torbellinos, porque aún sin
presentar torbellinos bien manifestados, con el movimiento de traslación surge un
movimiento de rotación ordenado de partículas aisladas del líquido alrededor de su
centro instantáneo con velocidades angulares determinadas (Nekrasov, 1968;
Nekrasov, 1990).
 Las ecuaciones tradicionales para el cálculo del gradiente de presión, se cumplen bien
para tuberías de diámetros relativamente pequeños; para tubos de grandes diámetros se
detectan ciertas desviaciones entre los valores calculados y los experimentales
(Garcell, 2001).
 En los problemas de ingeniería, se consideran despreciables los esfuerzos de corte
perpendiculares a la dirección del movimiento del fluido, denominado con frecuencia
como corriente de arrastre. En los fluidos dominados por la acción viscosa, este efecto
no puede ser despreciado (Vennard y Streeter, 1986; Streeter et al., 2000).
Teniendo en cuenta los planteamientos antes mencionados, las ecuaciones básicas de
conservación de masa y de momentum del modelo homogéneo para flujo en tuberías con la
modificación propuestas se expresa como:
Continuidad:
d
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.1)
   v   0 . .
dx
Momentum:
dv dp P   p  dp 
 

      g  sen .
.
.
.
.
.(2.2)
dt dx
A
 dx  m
Donde: A- área de la sección transversal;(m2), P - perímetro de la tubería; (m). θ - ángulo
de inclinación de la tubería; (grados sexagesimales). dp/dx - gradiente de presión en la
dirección del flujo; (Pa/m). τp - esfuerzo de corte en la pared de la tubería; (Pa).
g - aceleración de gravedad; (m/s2). (dp/dx)m - gradiente de presión adicional en la
tubería, (Pa/m).
El gradiente de presión adicional [(dp/dx)m] es causado por el efecto de mezclado entre las
capas de flujo, incrementándose este efecto en el régimen turbulento y en tuberías de

�diámetros relativamente grande (incremento del recorrido radial de las partículas en la
tubería) (Laurencio et al, 2011).
Al desarrollar el lado izquierdo de la ecuación 2.2, las derivadas totales también llamadas
derivadas materiales, son:
dv v
v
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.3)

v .
dt t
x
Al trabajar con un flujo permanente, la derivada parcial de la velocidad con respecto al
tiempo se anula, lo que resulta:
dv
v
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.4)
v .
dt
x
Sustituyendo la ecuación 2.4 en 2.2 y presentándola como una ecuación explícita en
términos del gradiente de presión, se tiene que:
dp P   p  dp 
dv

      v     g  sen .
.
.
.
.
.(2.5)
dx
A
dx
 dx  m
En la ecuación 2.5, el gradiente de presión longitudinal total en la tubería se divide en
cuatro componentes:
dp  dp 
 dp 
 dp   dp 
        . .
.
.
.
.
.(2.6)
dx  dx V  dx  m  dx  a  dx  G
Donde:
El primer componente [(dp/dx)V] es el gradiente de presión en la tubería debido al esfuerzo
viscoso del fluido, es costumbre asumir a este como la pérdida de carga total de la tubería.
Este gradiente de presión para un fluido no newtoniano en flujo permanente, con un
diámetro constante, se obtiene partiendo del análisis de la distribución de esfuerzos
cortantes en la tubería, considerado en la figura 2.2 por un flujo en una tubería cilíndrica de
diámetro (D) y la longitud (X).

Figura 2.2. Sección de tubería que describe el flujo de un fluido no newtoniano por una
tubería de sección circular y diámetro igual a D. vi - velocidad en un punto genérico de
radio r i. i - tensión tangencial en un punto genérico de radio r i.
Según Méndez y Ojeda (2007); Hunter (2007), para obtener el gradiente de presión en la
dirección x, se considera un flujo laminar totalmente desarrollado en un tubo de paredes
rígidas. Utilizando las ecuaciones de continuidad y cantidad de movimiento en
coordenadas cilíndricas y considerando que no hay variaciones en la dirección de θ; la
ecuación de cantidad de movimiento con las simplificaciones anteriores se escribe como:
1 d
 dp 
.
.
.
.
.
.
.(2.7)
      (r   p ) . .
r dr
 dx V
Del examen de la figura 2.2, luego de analizar las fuerzas involucradas, se considera que la
velocidad en la pared del tubo es cero y la condición de frontera de que en R = ri; se llega a
la expresión del caudal en función de los esfuerzos de corte.

�p

Q
1
 3   2 f  d . .
.
.
.
.
.
.
.(2.8)
3
 r
 p 0
Al integrar la ecuación 2.8 y considerado el combustible CM-650 como seudoplástico para
el desarrollo del modelo, según Laurencio (2010), se asume que la velocidad del fluido en
la pared de la tubería es cero, queda:

 p
Q
n

 
3
3 n 1  K
 r





1
n

.

.

.

.

.

.

.

.(2.9)

El esfuerzo de corte en la pared de un tubo, para todo fluido no newtoniano independiente
del tiempo según Rabinovisch (1987); Méndez y Ojeda (2007), será:
D  dp 
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.10)
 p    .
4  dx V
Al sustituir la ecuación 2.10 en la ecuación 2.9 y modificándola en función del diámetro
de la tubería, se llega a la ecuación para el gradiente de presión debido al esfuerzo de corte
viscoso entre el fluido y la pared de la tubería.
n 1

4  2
 dp 
 3 n 1

    Qn . .
.
.
.
.(2.11)
   2 K 
2 
dx
n


D
 V

 D
Expresada la ecuación 2.11 en función de la velocidad del fluido en la tubería queda:
n

n 1

 dp 
 3  n 1  2 
n
.
.
.
.
.
.(2.12)
   2 K 
   v
dx
n
D
 V

  
Este modelo es utilizado por diversos autores (Placencia y Martínez, 2000; Martínez y
Eguez, 2001), para la estimación de pérdidas de cargas cuando se transportan fluidos
seudoplásticos en tuberías rectas de pequeño diámetro. En estos trabajos no se especifica el
régimen de flujo en que es válido el modelo y se ha notado la presencia de errores
significativos en sus simulaciones para tuberías de diámetro relativamente grande; el
mismo solo considera el recorrido axial de las partículas y el perfil parabólico de
velocidades (Laurencio et al., 2011).
El segundo componente [(dp/dx)m] es el gradiente de presión adicional por efectos de
mezclado entre las capas de flujo en la tubería, que puede estimarse mediante la ecuación
de Darcy-Weisbach, ajustada mediante el factor de fricción adicional (λ*).
1 v2
 dp 
.
.
.
.
.
.
.
.(2.13)


*

  .
 
D 2
 dx  m
Donde: λ*- coeficiente de fricción por rozamiento adicional del fluido; (adimensional).
En este caso λ* representará los efectos adicionales del gradiente de presión en régimen
laminar, manifestados con mayor incidencia en tuberías de gran diámetro (efecto de
mezcla entre capas del flujo que no es contemplado por la ecuación 2.11) y se determina
por experimentación, correlacionándolo con el número de Reynolds generalizado (Re*),
(ecuación 1.7).
a
. .
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.14)
* 
Re*b
n

Donde: a y b - son coeficientes que dependen del régimen del fluido y de las características
propias de este; estos se determinan de forma experimental para cada fluido, similar a lo
planteado por Aguirre et al. (1996); Streeter et al. (2000); Martínez et al. (2007);
Laurencio y Turro (2009).

�La ecuación 2.14, es aplicable en el caso de los fluidos no newtonianos de elevada
viscosidad, donde no existen suficientes evidencias del efecto de la rugosidad de la pared
del tubo sobre el coeficiente de fricción, dado que la subcapa laminar es más gruesa en los
fluidos no newtonianos que en los newtonianos (Darby, 2001).

Al sustituir la ecuación 2.14 en la 2.13 y expresándola en función del flujo volumétrico
(Q), resulta:

a 8    Q2
 dp 
 2
  
b
5 . .
 dx  m Re*   D

.

.

.

.

.

.

.(2.15)

El tercer componente [(dp/dx)a] es el gradiente de presión debido a los cambios de
densidad por variaciones de temperaturas en el fluido durante su transporte, considerado
por García y Haoulo (2007) para el cambio de propiedades de fluidos con mezclado
bifásico, donde de la componente de la ecuación 2.5 se deduce que:
2

  
 dp 
m d  1 
.
.
.
.
.
.
.(2.16)
         . .
 dx  a  A  dx   
 
Resuelta la ecuación 2.16 (anexo I-A) y expresándola en términos del flujo másico resulta
que:
v2
 dp 
.
.
.
.
.
.
.
.(2.17)
  f   i  .
  
L
 dx  a
Donde: ρf y ρi - son las densidades final e inicial del combustible durante el transporte por
las tuberías cuando existe enfriamiento; (kg/m3). L – longitud de la tubería; (m).
Si se expresa la ecuación 2.17 en función del flujo volumétrico, queda:
16  Q 2
 dp 
  f   i .
.
.
.
.
.
.
.(2.18)
   2
4
 dx  a   L  D
La ecuación 2.18, es función de la densidad y se debe tener en cuenta para el flujo con
intercambio térmico, en el caso que las variaciones de temperatura sean significativas; para
variaciones pequeñas de densidad el término puede ser despreciable.
El cuarto componente [(dp/dx)G] es debido a los cambios de energía potencial como
consecuencia de los cambios de pendiente en la tubería (ecuación 2.19). En el caso de
tuberías horizontales este gradiente de presión se hace cero.
 dp 
.
.
.
.
.
.
.
.(2.19)
     g  sen ..
 dx  G
Del análisis realizado y mediante la sustitución de las ecuaciones 2.11; 2.15; 2.18 y 2.19 en
la ecuación 2.6, se obtiene la expresión del gradiente de presión para el transporte del
combustible pesado por tuberías. El modelo cumple con el comportamiento de un fluido
seudoplástico, lo que queda explícito como:
n
n 1


4  2
a 8   Q2
 3 n 1
n



Q



...



2  K  

dp 
n

 D2   D 
Re*b  2  D 5

. .


dx  16  Q 2


 2








g

sen

f
i
   L  D4


.(2.20)

�Al expresar la ecuación 2.20, en diferencia de presión y sustituido el sen  Z / L , la
ecuación queda como:
n
n 1


4  2
a 8  L    Q2
 3 n 1
n



Q



...



2  K  L  

2
n

 D2   D 
Re*b

 D5


 . .(2.21)
p 
 16  Q 2

 2










g


Z
f
i
   D4


En la tubería donde la temperatura es constante, el gradiente de presión debido a los
cambios de densidad del fluido es nulo, por lo que:

4  2
 3 n 1
p  2  L  K  

  
  D2   D 
 n
n

n 1

a 8  L    Q2
Q 

   g  Z .(2.22)
Re*b
 2  D5
n

El modelo general obtenido (ecuación 2.21), principal aporte de este trabajo, una vez
identificado y validado, tienen gran aplicación práctica en la obtención de las caídas de
presión en tuberías que transportan fluidos con comportamiento seudoplástico. Al calcular
los sistemas de transporte con el referido modelo se minimizan los errores de escalado,
pues el mismo tiene en cuenta los efectos reales de flujo en las tuberías.
2.3. Expresiones para la determinación de pérdidas de presión por resistencias locales
Los trabajos realizados por Skelland (1970); Garcell (2001); Darby (2001), tanto en
flujo laminar como turbulento, con materiales seudoplásticos y plásticos Bingham,
demuestran que las pérdidas por fricción ocasionadas por el flujo de estos fluidos a
través de accesorios y válvulas son prácticamente similares a las obtenidas con los
fluidos newtonianos.
En la literatura especializada (Skelland, 1970; Nekrasov, 1990; Streeter et al., 2000;
Garcell, 2001; Darby, 2001) para la estimación de las pérdidas de presión por
resistencias locales se utiliza fundamentalmente la expresión:
1
ploc  loc   v 2  
2
.(2.23)

.

.

.

.

.

.

.

Siendo: loc - coeficiente de fricción de pérdidas locales; (adimensional).
El mismo se puede encontrar como una función del número de Reynolds y de las
relaciones geométricas del sistema de flujo, y se expresa por:
L
.
.
.
.
.
.
.
.
.
 loc   
D
.(2.24)
Para el cálculo del coeficiente de fricción de pérdidas locales en los codos, Darby (2001)
propone el método llamado 2K, aplicable a fluidos seudoplásticos, donde:
Km
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.25)
 loc 
 Kn .
Re*
A partir de los resultados de Darby (2001) para codos estándar (r/D = 1, donde la longitud
del codo es: Lcodo  1,57  D ), se tomó el valor de Km = 850 y se correlacionaron los datos
de Kn, según se indica en la figura 2.3.

�Figura 2.3. Correlación del coeficiente Kn en función del diámetro de la tubería.
Al sustituir la correlación de Kn en función del diámetro y el coeficiente Km en la ecuación
2.25 y esta en la 2.23, se obtiene el modelo que describe la caída de presión en el codo para
fluido con comportamiento seudoplástico, dada por la relación:
1  850 0,199  2
.
.
.
.
.
.
pcodo   

v   .
2  Re* D 0, 22 
.(2.26)
Si los datos se necesitan en forma de longitudes equivalentes (Le), se sumarán todas
esas longitudes equivalentes correspondientes a todos los accesorios y se le añadirá a
la longitud total de la tubería (Laurencio, 2007b).
Al sustituir la ecuación 2.11 (pérdidas por fricción en la pared de la tubería recta) en la
ecuación 2.26, se obtiene la expresión para la determinación de la longitud equivalente
en codos estándar, donde:
n

 n  D
Leq. codo  
  
 3  n 1  2 
.(2.27)

n 1

 850 0,199  

 0, 22  
 v 2n .
Re*
4

K
D



.

.

.

El modelo obtenido (ecuación 2.27) es considerado como uno de los aporte del trabajo, el
cual no ha sido reportado de esta forma por la literatura especializada, donde no se analizan
los efectos del régimen de flujo en la longitud equivalente del codo.
Para la estimación de las pérdidas de presión en válvulas de globo y de compuerta, durante
el flujo de fluidos seudoplásticos, se proponen las siguientes correlaciones según Banerjee
et al. (1994):
Para válvulas de compuerta:
ploc  1,905    v 2  Re*0,917 1,98
.
.
.
.
.
.
.(2.28)
Para válvulas de globo:
ploc  8,266    v 2  Re*0,610 0,797

.

.

.

.

.

.(2.29)

Donde: δ - posición de apertura de las válvulas; (%).
2.4. Expresiones para la determinación de costos y potencia hidráulica de transporte

�Para un sistema de transporte de combustible, es importante considerar la temperatura y
presión de operación, la configuración del sistema de impulsión, la longitud y diámetro de
la tubería con el costo del material, relacionados estos factores con la velocidad del fluido
y sus propiedades físicas y reológicas. El análisis de los costos de operación del sistema de
transporte bajo los factores antes mencionados, conduce a la determinación de los
parámetros racionales de operación, ya sea, la velocidad racional, el diámetro económico
de la tubería o la temperatura racional de transporte, para el caso del trasiego de fluidos de
elevada viscosidad como el combustible cubano CM-650.
Son característicos en la formulación del problema de racionalización del transporte de
fluidos, el costo atribuible a las tuberías (costos fijos) y el costo energético en cuanto a
costos de explotación (costos variables) (Aguirre et al., 1996; Martínez et al., 2007;
Hechavarría, 2009). El costo de bombeo en que se incurre al transportar el fluido se
expresa mediante la siguiente ecuación (Laurencio 2010):
t t
Cbom  el t  N h  10 .3 .
.
.
.
.
.
.
.
.(2.30)
 m  b
Donde: Cbom - costo de bombeo de la instalación; (CUC/año). Nh - potencia hidráulica;
(W). tel - tarifa eléctrica; (CUC/ kW·h). tt - tiempo de trabajo del equipo; (h/año).
ηb - rendimiento de la bomba; (adimensional). ηm - rendimiento del motor eléctrico;
(adimensional).
Para cualquier fluido, la potencia hidráulica necesaria para su transporte por una tubería
será:
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.31)
N h  Q  p .
Tomado a:
Q - flujo volumétrico; (m3/s). Δp - caída de presión; (Pa).
La potencia hidráulica, para el transporte de un fluido seudoplástico (combustible cubano
CM-650), está dada por la combinación de la ecuación 2.21 y la 2.31, donde se obtiene
que:
n
n 1


4   2Q 
a 8  L    Q3
 3 n 1





...



2  K  L  

2
b
2
5
n
D


D
Re*


D




.
Nh  
 16  Q 3



 2








g


Z

Q
f
i
   D4


.(2.32)

En caso de que la tubería no tenga diferencia de nivel entre el punto de carga y de
descarga, y el flujo sea considerado isotérmico, la ecuación 2.32 quedaría de la forma
siguiente:

 3 n 1 4 
Nh  2  L  K 


  D2 
 n

n

 2Q 


 D 

n 1



a 8 L   3

Q . .
Re* b  2  D 5

.

.(2.33)

Mediante las ecuaciones 2.32 y 2.33, reportadas por este trabajo, se determina la potencia
que se necesita para transportar un fluido del tipo seudoplástico, como es el caso del
combustible pesado cubano CM-650.
Para el caso del motor de la bomba bajo la acción del momento electromagnético M &gt; 0, la
potencia consumida se determina por el modelo propuesto por Morera (1993); Vilaragut
(2008), siendo:

N m  3 U  I  cos 

.
.
.
.
.
.
.
.(2.34)
Donde: U - tensión eléctrica; (V). I - corriente eléctrica; (A). cos  - factor de potencia.

�La potencia hidráulica útil (ecuación 2.32) resulta menor que la potencia consumida de la
red por el motor (ecuación 2.34), por lo que el rendimiento del conjunto bomba-motor
queda expresado por la ecuación:

 isnt.

n
n 1


4   2Q 
a 8  L    Q3
 3 n 1
2

K

L





 ...




2 
b
2
5
 D   D 
Re*
 D
 n


3
 16  Q



 2








g


Z

Q
f
i
4


D



.
3  U  I  cos 

.(2.35)

Esta expresión puede utilizarse como herramienta para la evaluación preliminar del
rendimiento de una instalación de bombeo, al obtenerse mediante su empleo el rendimiento
total del conjunto bomba-motor. Para el análisis energético de la instalación, este criterio
puede resultar muy útil sobre todo si se simula su solución mediante softwares adecuados.
Los costos asociados a las tuberías pueden representar una parte importante de la inversión
total. En el caso del costo de la instalación de tubería se recomienda la expresión:
C * C mant
. .
.
.
.
.
.
.
.
.(2.36)
C F  tub
Vu
Donde: CF - costo fijo de la red de tuberías; (CUC/año·m). Ctub.* - costo específico de la
tubería; (CUC/m). Cmat. - costo de mantenimiento de la tubería; (CUC/m). Vu. - vida útil de
la tubería; (año).
El calentamiento del fluido es el método más utilizado para disminuir la viscosidad del
combustible pesado. Para determinar el costo de calentamiento del combustible se propone
la ecuación siguiente (Laurencio, 2010):
º

.
.
.
.
.
.
.
.(2.37)
Ccal  Cv  m v  t t  3600 .
Donde: Ccal - costo por calentamiento del combustible; (CUC/año). Cv - costo específico
º

del vapor. (CUC/kg). m v - flujo másico de vapor; (kg/s).
El flujo másico del vapor se obtiene mediante la correlación con el incremento de la
temperatura del combustible, a partir de datos experimentales relacionados con el tipo de
intercambiador de calor utilizado; los mismos se ajustan a la ecuación 2.38, según
Laurencio (2010).
m v  k t  t  . .
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.38)
Donde: t - diferencia de temperatura del combustible a la entrada y la salida del
intercambiador de calor; (ºC). k t - coeficiente de proporcionalidad del intercambiador de
calor; el cual se obtiene por experimentación.
2.5. Modelo de la variación de temperatura del fluido en la tubería
Con el objetivo de conocer las variaciones de temperatura durante el transporte del
combustible, se realizó la modelación teniendo en cuenta las configuraciones de las
tuberías (figura 2.4), las propiedades de los materiales y los fluidos que intervienen en el
proceso de transporte.
º

�Figura 2.4. Radios de la sección transversal de la tubería de transporte.
Del balance de energía para la tubería (figura 2.4), se obtienen las ecuaciones de
conducción para las tres resistencias.
dt A
dt B
dt C
 k A  r1
 ro qs ;  k B  r2
 ro qs ;  kC  r3
 ro qs .
.
.(2.39)
dr
dr
dr
Al integrar las ecuaciones anteriores y tomadas como constante a kA, kB y kC, queda que:
 r1 
 r2 
 r3 
 ln 
 ln 
 ln 
ro 
r1 
r2 


;
;
t o  t1  ro q s
t1  t 2  ro q s
t 2  t3  ro qs 
.(2.40)
 kA 
 kB 
 kC  . .












Del análisis anterior, el calor transferido del interior al exterior del conducto será:
2    L   ti  te 
qs 
; (W). .
.
.(2.41)
 r1  1
 r2  1
 r3 
1
1
1
  ln     ln     ln   
r0  hp k A
 r1  kc
 r2  r3  he
 r0  k B
Donde: hp - coeficiente de convección del combustible; (W/m2·ºC). he - coeficiente de
convección del aire (según datos de anexo III, tabla 3); (W/m2·ºC). ti - temperatura del
fluido en el interior de la tubería; (ºC). te - temperatura exterior del aire; (ºC). r0 - radio
interior de la tubería; (m). r1 - radio exterior de la tubería; (m). r2 - radio exterior del
aislante; (m). r3 - radio exterior del protector del aislamiento; (m). kA - coeficiente de
conductividad térmica de la tubería (anexo III, tabla 2); (W/m·ºC). kB - coeficiente de
conductividad térmica del aislante (anexo III, tabla 1) (W/m·ºC). kC - coeficiente de
conductividad térmica del protector del aislamiento (anexo III, tabla 2); (W/m·ºC).
El coeficiente de convección para el combustible, tanto en convección forzada como
natural, se determina por la expresión propuesta por Laurencio (2010), obtenida a partir de
Incropera y De Witt, (2003).

h  0,023  Re 0,8  Pr 0,3 

kp
D

.

.

.

.

.

.

.

.(2.42)

Donde: Pr - número de Prandt; (adimensional). D - diámetro de la tubería; (m).
kp - coeficiente de conductividad térmica del petróleo; (W/m·ºC).
El número de Prandt, que describe la característica termofísica del agente portador de calor

�(Trapeznikov, 2011), se determina mediante la ecuación:

Pr 

a  c p
k

..

.

.

.

.

.

.

.

.

.(2.43)

Donde: cp - capacidad calorífica; (J/kg·ºC).
Para el aire, el coeficiente de convección, tanto en convección forzada como natural se
determina por la expresión (Incropera y De Witt, 2003; Trapeznikov, 2011):

h  0, 245  Re0,6 

k
.
D

.

.

.

.

.

.

.

.(2.44)

Donde: D - diámetro exterior del conducto; (m). k- coeficiente de conductividad térmica
(anexo III, tabla 3 y tabla 4); (W/m·ºC).
Las propiedades termofísicas del aire pueden ser calculadas a través de las ecuaciones
empíricas reportadas por Tiwari (2002); Montero (2005) (anexo III-A).
Para determinar la variación de temperatura en el conducto se utiliza la expresión obtenida
a partir de Moring (2006), propuesta por Laurencio (2010).

t f  ti 

qs

.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.45)
Qp   p  c pp
Donde: cpp - capacidad calorífica del combustible; (J/kg·ºC). Qp - flujo volumétrico del
combustible; (m3/s). tf - temperatura final del combustible; (ºC). ti - temperatura inicial del
combustible; (ºC). L - longitud de la tubería; (m).
Al combinar la ecuación 2.41 con la 2.42 y 2.44, y sustituida en 2.45 se obtiene la ecuación
de variación de temperatura aplicable al transporte de combustibles pesados por tuberías.
2    L   ti  t e 
t 
.
.
.(2.46)


 r1 
1
1
  ln    ...


 r0 
 r  0, 023  Re 0,8  Pr 0,3  k p k A

p
p
 0

Di
Q p   p  c pp 

 r2  1
 r3 
1
 1

  k  ln  r   k  ln  r  

k
 1 c
 2  r3  0, 245  Re a 0,6  a 
 B
De 

El empleo de este modelo (ecuación 2.46), para la simulación del transporte del
combustible pesado CM-650, facilita determinar las variaciones de temperaturas del fluido
al ser transportado por tuberías, y posibilita conocer si estas variaciones son significativas.
La validación del modelo consiste en realizar muestreos de diferencia de temperatura en
unidad de longitud en la instalación experimental; para obtener los datos experimentales se
contó con instrumentos de medición de alta precisión.
2.6. Técnicas experimentales utilizadas
1- Obtención de los parámetros reológicos.
Los resultados del estudio reológico del combustible CM-650, se obtuvieron en la
investigación realizada en la Universidad de Oriente, donde se determinó la relación del

�esfuerzo de corte ( ) en función del gradiente de velocidad ( ), mediante el uso del
viscosímetro rotacional HAAKE VT550 (figura 2.5). El gradiente de velocidad se
experimentó desde 4,5 a 268 1/s, para los niveles de temperatura de 29; 38,6; 50,2; 57,4 y
69,8 ºC, en correspondencia con las temperaturas y condiciones más frecuentes de su
transporte por tuberías, según el procedimiento ASTM D 445-96.

Figura 2.5. Viscosímetro rotacional HAAKE VT550.
El sensor utilizado es el MV2 y cuenta con un procedimiento interno que contempla los
factores de corrección para determinar los valores de esfuerzo de corte y de gradiente de
velocidad. Para garantizar una correcta lectura de los valores de viscosidad fue necesario
comprobar la calibración del equipo, para ello se utilizó el aceite de refrigeración A-100 de
viscosidad conocida y se observaron resultados satisfactorios, por lo que no se hizo
necesaria la variación de las constantes brindadas por el fabricante para el sensor MV2. El
control de temperatura se obtuvo con la utilización de un termostato de 0,5 ºC de precisión.
Para la experimentación se introduce en el interior de la copa la muestra del combustible,
la que debe ser representativa de lo que se quiere analizar, así como garantizar un volumen
suficiente para cubrir totalmente el sensor, el cual no excede los 80 ml.
Número de corridas experimentales.
Para los niveles de temperaturas programadas, el número de corridas experimentales se
determina en correspondencia con lo planteado en la literatura (Suárez, 1998; Turro, 2002;
Laurencio y Delgado, 2008b) y los valores prefijados por el viscosímetro; tomándose
nueve niveles del gradiente de velocidad y cinco niveles de temperatura, para tres réplicas
de cada experimento.
2- Obtención de las principales propiedades termofísicas y químicas.
Los resultados de las principales propiedades termofísicas y químicas del combustible
cubano CM-650 se obtuvieron en el laboratorio analítico de la central termoeléctrica de
Felton “Lidio Ramón Pérez”. Para la determinación de estas características mediante la
experimentación se aplicaron los siguientes procedimientos:
- Procedimiento ASTM D 240-92. Método estándar para determinar el valor calórico
superior, el valor calórico inferior y la capacidad calorífica.
- Procedimiento ASTM D 287-92. Método estándar para determinar la densidad y la
gravedad en API del petróleo crudo y sus productos.
- Procedimiento IP 143-90. Método estándar para determinar asfaltenos (Insolubles en nheptano).
- Procedimiento ASTM D 129-95. Método estándar para determinar azufre en productos
del petróleo (Método general de la bomba),
- Procedimiento ASTM D 95-83 (Reaprobada en 1990). Método estándar para determinar
agua por destilación en productos del petróleo y materiales bituminosos.

�- Procedimiento ASTM D 189-95. Método estándar para determinar contenido de carbón
conradson en productos del petróleo.
- Procedimiento ASTM D 1548-92. Determinación de vanadio en fuel oil pesado,
- Procedimiento ASTM D 93-96. Método estándar para determinar punto de inflamación
empleando el equipo de Persky-Martens (cápsula cerrada).
3- Obtención del gradiente de presión y de temperatura en tuberías.
Selección de las variables.
En relación con el modelo desarrollado y los planteamientos de Suárez (1998); Turro
(2002); Laurencio (2007b); Gardea (2008); Trapeznikov (2011), se determinó que las
pérdidas en las tuberías durante el transporte del combustible crudo cubano dependen
fundamentalmente de los siguientes factores:
 Diámetro de la tubería.
 Flujo volumétrico del combustible en la tubería.
 Temperatura media de transporte del combustible.
 Disposición geométrica de la línea de transporte.
La investigación de los parámetros y regímenes de transportación se realizó en la
instalación de la sección del primer impulso del combustible en la central termoeléctrica de
Felton (ver anexo V). La instalación está dotada de equipos y accesorios que permiten
mayor calidad en el registro y control de las variables y su procesamiento posterior,
mediante el programa de adquisición de datos Intouch 9.0 (figura 2.6).

Figura 2.6. Esquema del sistema de suministro de combustible primer impulso de la CTE
“Lidio Ramón Pérez” visualizado por el Intouch 9.0.
La investigación de los parámetros de transportación se realizó en el intervalo de
temperaturas de 55 a 69 °C, tomadas de forma aleatoria. Los datos para la validación del
modelo del gradiente de temperaturas fueron obtenidos para los diámetros 0,2; 0,3 y 0,4 m.
La correlación del incremento de la temperatura del combustible, en los intercambiadores
de calor de tubo y coraza, se obtuvo a partir de los datos almacenados en el programa de
adquisición de datos Intouch 9.0.

�Instrumentación utilizada.
La instalación experimental (primer impulso, central termoeléctrica de Felton) cuenta con
los siguientes instrumentos (ver certificaciones de calibración en el anexo V):
 Flujómetro ultrasónico.
 Manómetros y vacuómetros.
 Termopares.
Metodología para la toma de datos experimentales.
Mediante la obtención de los gradientes de presión se elaboró el gráfico de la pendiente
hidráulica (i = f (v)) para el flujo del combustible durante el transporte por tuberías; la
misma se determinó por la expresión.
p
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.47)
i.
L
El factor de fricción quedará determinado por la relación:
2 D
. .
.
.
.
.
.
.
.
.
.(2.48)
  i
  v2
Con la obtención del gráfico
(Re) se estableció la correlación entre el factor de
fricción con el aumento del número de Reynolds. El número de Reynolds se determinó en
dependencia del modelo reológico del fluido estudiado. La velocidad de transición se
comprueba por la expresión 2.49, obtenida a partir del número de generalizado de
Reynolds y el número de Reynolds crítico para fluidos seudoplásticos.
1

vtran

n

K
 3  n  1   2 n
 2100  875  1  n  

  .
  D n  81n  4  n  


.

..

.(2.49)

La ecuación 2.49, se plantea por primera vez en este trabajo, esta se emplea para
determinar la velocidad de transición al experimentar las pérdidas de presión en las
tuberías con combustible cubano CM-650 con comportamiento seudoplástico.
Número de corridas experimentales.
El número de corridas experimentales se determinó a partir de la aplicación de un diseño
multifactorial. En correspondencia con los niveles determinados de cada variable se
establecen como mínimo ocho niveles del flujo volumétrico en dos diámetros de tuberías,
para dos réplicas de los experimentos. La variable temperatura se toma según su
comportamiento aleatorio en el sistema de transporte.
2.6.1. Procesamiento estadístico de los datos
El procesamiento de los datos se efectúa mediante los errores admisibles de los valores
de las variables. Los parámetros de cálculo del análisis estadístico son:
Media aritmética:
1 np
X   Xi . .
.
.
.
.
.
.
n i 1
Donde: Xi - elementos de la serie. np - número de pruebas.
Desviación media:
 Xi  X . .
X 
.
.
.
.
.
n

Varianza muestral:

.

.

.(2.50)

.

.

.(2.51)

� X
n

Sx 
2

i 1

 X

2

i

. .
.
.
.
.
.
.
.
.(2.52)
n 1
La confirmación de la validez de los valores experimentales con el modelo teórico se
desarrolla a través del error relativo, o sea, la diferencia entre el módulo del valor
experimental “Xexp” de la caída de presión y el valor teórico “Xteo” obtenido por el
modelo para las mismas condiciones del experimento.
El error relativo puntual se calcula por la siguiente expresión:
Ep 

X exp  X teo
X exp

 100 . .

.

.

.

.

.

.

.(2.53)

En la literatura (Torres, 2003) se hace un examen de los errores y sus posibles fuentes,
se especifican los valores satisfactorios de desviación en cálculos de ingeniería, pues en
cada error influyen los siguientes factores:
 Características de los instrumentos de medición, que en algunos casos pueden ser de
menor precisión.
 Perturbaciones que puedan ocurrir en las variables prefijadas durante las mediciones.
 Los valores experimentales son promedios de las réplicas.
2.6.2. Proceso de identificación del modelo del gradiente de presión
Para realizar el ajuste del modelo que estima la caída de presión durante el transporte
por tuberías (ecuación 2.21), se seleccionan los parámetros reológicos del combustible
cubano CM-650 y sus principales propiedades termofísicas, para la lograr la
identificación de los coeficientes del modelo al simular el proceso de transporte por las
tuberías.
Según Torres (2003), se hace necesario comparar los valores de las características del


proceso tecnológico real  dp   con las magnitudes calculadas
 dx  exp 

 dp 

 
 por el
 dx  teórico 

modelo propuesto (ecuación 2.21). El mejor ajuste de los factores lo proporciona el
juego de coeficientes donde se garantiza el error mínimo. El procedimiento general
para la solución de identificación del modelo del gradiente de presión, queda
representado por el diagrama que se describe en la figura 2.7.

�Figura 2.7. Diagrama para la identificación de los parámetros del modelo de gradiente
de presión.
En el proceso de identificación del modelo, se varían los parámetros del modelo en
dependencia de la medida de diferencia de los componentes, donde se utiliza el
procedimiento iterativo a partir del estado de referencia de los datos. El proceso se
utiliza para encontrar los valores de los coeficientes característicos del modelo, para el
cual se realizó una aplicación de cálculo iterativo a partir de MatLab (Laurencio,
2010).
2.7. Conclusiones del capítulo
 Los modelos matemáticos del gradiente de presión y la potencia hidráulica de
transporte por tuberías, obtenidos para la simulación operacional con fluidos
seudoplásticos; se han elaborado tomando en consideración el efecto de mezclado, el
cambio de densidad del fluido, el efecto viscoso y el efecto de la energía potencial.
 El sistema de ecuaciones propuesto para la simulación del transporte del combustible
pesado cubano y la obtención de parámetros racionales, tiene en consideración los
siguientes aspectos:
1- Parámetros de rendimiento de la bomba y el motor.
2- Variación de la velocidad de transportación.
3- Variación del diámetro de la tubería.
4- Cambios de las propiedades del fluido en función de la temperatura.

�

Quedan expuestas las técnicas experimentales y los métodos que se emplean en la
investigación de las propiedades de transporte del combustible y la obtención de
parámetros racionales de flujo por tuberías.

�CAPITULO III

3. RESULTADOS EXPERIMENTALES Y OBTENCIÓN DE LOS PARÁMETROS
RACIONALES EN EL TRANSPORTE DEL COMBUSTIBLE CUBANO CM-650
3.1. Introducción
Los estudios experimentales de las propiedades de transporte del combustible cubano
CM-650, posibilitan una mejor selección de modelos para la adecuación de los métodos de
cálculo. El método de correlación, aplicado en parte de los resultados del trabajo, tiene una
aplicabilidad universal para conjuntos de datos de toda clase en procesos físicos. Las
correlaciones empíricas tienen implícito el comportamiento real del fenómeno en estudio,
este es un método válido independientemente de la complejidad del problema. Sin
embargo, su precisión es adecuada si se utilizan dentro del intervalo de aplicación en el
cual fueron desarrolladas. Relacionado con este planteamiento, se proponen como
objetivos del capítulo:
 Analizar la dependencia entre los factores influyentes en el comportamiento de las
propiedades de transporte del combustible cubano CM-650 y su incidencia en el grado
de validación de los modelos presentados en el capítulo 2.
 Determinar los parámetros de transporte del combustible CM-650, a partir de la
propuesta de un método para la obtención de la temperatura racional de flujo.
3.2. Características fisicoquímicas del combustible cubano CM-650
En la tabla 3.1 se muestran los principales parámetros característicos del combustible con
sus valores promedios, obtenidos a partir de los procedimientos planteados en el capítulo 2.
Para las muestras analizadas se comprueba en todos los casos que los valores promedios
obtenidos en el laboratorio por periodos de 10 días son representativos de los valores
normalizados (anexo IV, tabla 1 y tabla 1B), lo que concuerda con las especificaciones del
combustible crudo cubano mejorado 650 según Ochoa (2011). Los resultados mostrados,
justifican la utilización de las mediciones de presión y temperaturas registradas en la base
de datos para diferentes flujos volumétricos.
Tabla 3.1. Características fisicoquímicas del combustible cubano CM-650.
Valor
Método de
Valor
No Parámetros
U/M
medio
ensayo
normalizado
1
Azufre total
% m/m
7,16
ASTM D 1 552
7,5 máx.
2
Temperatura de inflamación
ºC
33,11
ASTM D 93
ambiente
3
Temperatura de fluidez
ºC
14,6
ASTM D 97
15 máx.
4
Carbón conradson
% m/m
13,05
ASTM D 189
14,0 máx.
5
Gravedad a 15 ºC
ºAPI
12,75
ASTM D 1298
11 mín.
6
Valor calórico neto
kcal/kg
9123
ASTM D 4868
9 100 mín.
7
Agua por destilación
% v/v
1,1
ASTM D 95
2,0 máx.
8
Sedimentos por extracción
% m/m
0,14
ASTM D 173
0,15 máx.
9
Cenizas
% m/m
0,11
ASTM D 482
0,10 máx.
10
Asfaltenos
% m/m
15,76
IP 143
18,0 máx.
11
Vanadio
p.p.m.
150
ASTM D 5 863
150,0 máx.
12
Sodio
p.p.m.
150
ASTM D 5 863
150,0 máx.
13
Aluminio + silicio
p.p.m.
80
ISO 10 478
80,0 máx.

�3.2.1. Resultados experimentales de la reología del combustible cubano CM-650
La comprensión de la reología del combustible crudo tiene gran uso práctico en relación
con sus parámetros de flujo al transportarlos a través de las tuberías. El interés por el tema
va acentuado debido a la creciente utilización de petróleos crudos de alta viscosidad en
centrales termoeléctricas y plantas metalúrgicas. El modelado de las propiedades
reológicas de estos combustibles ha sido hasta ahora una tarea difícil, principalmente por la
variabilidad y la presencia de diversas fases en su composición. La obtención de los
resultados implicó modelos experimentales, además de la obtención de un modelo
específico en la interpretación del efecto de la temperatura y el gradiente de velocidad
sobre la viscosidad del combustible pesado.
A partir del estudio reológico, se obtuvieron los resultados mostrados en la tabla 3.2, en la
misma se recoge la dependencia entre el esfuerzo de corte y el gradiente de velocidad para
las temperaturas experimentadas. Con los resultados experimentales, se construyeron las
curvas de flujo mediante el empleo de software (MatLab y el tabulador Microsoft Excel
2007), donde se identificaron los parámetros del modelo matemático que relaciona el
esfuerzo de corte con el gradiente de velocidad, así como su coeficiente de correlación.
Tabla 3.2. Resultados obtenidos del estudio reológico al CM-650.

Nº

Gradiente de
velocidad,

1
2
3
4
5
6
7
8
9

 (1 / s)
4,5
7,5
13
21
41
58
97
162
268

Esfuerzo de corte,  (Pa)
Valores de temperatura



29 ºC
51,82
88,98
143
209,1
423,9
547,6
º

38,6 ºC 50,2 ºC 57,4 ºC
29,04
13,13
8,12
41,91
19,82
15,54
71,85
28,71
23,36
115,11 55,87
37,43
213,4
99,95
69,26
294,54 118,6
96,01
483,1
220,6
153,8
354,6
235,9
546,3
393,5

69,8 ºC
5,12
9,73
16,63
25,52
46,35
64,24 Al
representar
112,24 gráficamente
los
154,71
datos
244,45 experimentales de

en función de  , se trazaron las curvas de flujo (figura 3.1), las mismas permiten
realizar el ajuste de los datos mostrados en las tabla 3.2.

�Figura 3.1. Curvas de flujo del combustible cubano CM-650 en función de la temperatura.
En la figura 3.1 se observa que para el rango de temperaturas desde 29 hasta 70 ºC, el
combustible cubano CM-650 mostró el mejor ajuste para el modelo de fluido
seudoplástico, corroborándose lo planteado por Laurencio (2009a). El comportamiento
manifestado, está caracterizado por los parámetros reológicos, índice de consistencia
másica (K) e índice de flujo (n). En cuanto a los parámetros reológicos, fue posible
identificar la tendencia respecto a la dependencia de cada factor con la temperatura. Los
modelos ajustados para cada temperatura se exponen en la tabla 3.3.
Tabla 3.3. Correlaciones de esfuerzo de corte en función del gradiente de velocidad.
Temperatura
Modelo ajustado
29 ºC
38,6 ºC
50,2 ºC
º

57,4 C

 x, y

 dv 
 13,55   x 
 dy 

 x, y

 dv 
 6,89   x 
 dy 

 x, y

 x, y

 dv
 3,097   x
 dy

 dv
 2,22   x
 dy

0, 917

0, 926









0 , 926

0, 925

0, 929

 dv 
 x, y  1,46   x 
69,8 C
 dy 
En la tabla 3.4, se resumen los parámetros reológicos y los coeficientes de correlación
obtenidos del ajuste del modelo reológico.
Tabla 3.4. Parámetros reológicos obtenidos y coeficiente de correlación múltiple.
Temperatura
No Parámetros
º
º
29 C
38,6 C
50,2 ºC
57,4 ºC
69,8 ºC
K (Pa·s)
13,55
6,89
3,097
2,22
1,46
1
n (adim.)
0,917
0,926
0,926
0,925
0,929
2
2
R
0,997
0,999
0,997
0,998
0,997
3
º

El coeficiente de correlación múltiple (R2) en todos los casos fue superior a 0,996; por lo
que se considera satisfactorio el ajuste de los modelos a los datos experimentales,
indicativo de que se experimenta un fluido estable. Con el empleo de los resultados
mostrados en la tabla 3.4 y sustituyéndolos en la ecuación 1.3, se graficó el
comportamiento de la viscosidad aparente en función del gradiente de velocidad (figura
3.2) a partir de los resultados mostrados en el anexo IV, tabla 2. Los resultados obtenidos
posibilitan visualizar el grado de variabilidad de la viscosidad aparente ante variaciones de
la temperatura y el gradiente de velocidad, observándose en todo caso un comportamiento
no newtoniano.

�Figura 3.2. Dependencia entre el gradiente de velocidad y la viscosidad aparente.
En la figura 3.2 se resalta que la viscosidad aparente del combustible cubano CM-650
disminuye de forma potencial con el aumento de la temperatura. En la misma se puede
apreciar que para los menores valores del gradiente de velocidad se manifiesta un mayor
cambio de la viscosidad, lo que coincide con lo planteado por la literatura (Carpenter,
1986; Tang, 1988; Cárdenas y Fonseca, 2009; Laurencio, 2009a; Trapeznikov, 2011)
asociado a cambios de estructuración en el comportamiento de las partículas dispersas en
el combustible. Los resultados obtenidos justifican la necesidad de conocer los parámetros
reológicos del combustible crudo cubano CM-650 para diseñar y evaluar su sistema de
transporte, aspecto muy importante al trabajar con este tipo de fluido.
3.3. Análisis de la influencia de la temperatura en las propiedades del combustible
cubano CM-650
Al aumentar la temperatura, se observó que los valores del índice de consistencia másica
disminuyeron (figura 3.3), comportamiento similar a los resultados obtenidos por
Laurencio y Delgado (2008b) en el estudio de las emulsiones del combustible CM-650
(anexo IV, figura1). El índice de flujo mostró variaciones poco significativas, con el valor
promedio de 0,925; corroborándose lo planteado por Branco y Gasparetto (2003); Da Silva
et al. (2005); Dak et al. (2007); Sánchez et al. (2008); Laurencio y Delgado (2008b);
Andrade et al. (2009); Vandresen et al. (2009).

Figura 3.3. Comportamiento de K en función de la temperatura.

�Realizando el ajuste del comportamiento del índice de consistencia másica (K) a la ley
exponencial, se obtuvo la correlación en función de la temperatura (ecuación 3.1) con un
coeficiente de correlación múltiple de 0,97. El grado de adecuación del modelo con los
datos experimentales se confirma en el análisis de Fisher donde el valor crítico fue menor
que el valor calculado ( Fcrit  F ) (anexo IV, tabla 3), por lo que la dispersión entre los
resultados obtenidos no es significativa. El resultado obtenido (ecuación 3.1) permitió
establecer el comportamiento de la viscosidad aparente, a partir de las variaciones de la
temperatura y el gradiente de velocidad.
.
.
.
.
.
.
.
.(3.1)
K  59,86  e ( 0,056t ) . .
La función obtenida (ecuación 3.1) posibilita simular el comportamiento del índice de
consistencia másica (K) al variar la temperatura (t), teniendo como recomendación que la
misma es válida sólo para las condiciones experimentales en la que fue ajustada.
Al sustituir la ecuación 1.4 y 3.1 en la ecuación 1.3, e incorporando los parámetros
reológicos ajustados, se obtuvo el modelo que describe el comportamiento de la viscosidad
aparente del combustible CM-650, para variaciones de la temperatura y el gradiente de
velocidad; siendo estas las variables con mayor incidencia en los cambios de la viscosidad
aparente para un fluido seudoplástico (Cárdenas y Fonseca, 2009; Laurencio, 2009b).
0 , 075

59,86  8,16  v 

.
.
.
.
.
.
.
.(3.2)

e 0,056t  D 
Mediante el modelo anterior (ecuación 3.2), es posible definir la viscosidad aparente del
combustible cubano CM-650 durante su transporte por tuberías; relacionado con la
correcta predicción de la viscosidad al ser un fluido no newtoniano. Su aplicación puede
incidir en la correcta descripción del consumo energético de las instalaciones, al conocerse
el comportamiento del fluido ante variaciones de la temperatura, la velocidad y el diámetro
de la tubería (Laurencio y Delgado, 2008b).

a 

Para variaciones de la temperatura la densidad manifestó un comportamiento decreciente
con tendencia logarítmica, según indica la figura 3.4.

Figura 3.4. Correlación entre la densidad del combustible y la temperatura.
A partir de los resultados mostrados en la figura 3.4, se correlacionó el comportamiento de
la densidad del combustible CM-650 en función de la temperatura, determinándose según

�la ecuación 3.3, obtenida con un coeficiente de correlación múltiple de 0,989; lo que
satisface los resultados esperados mediante el análisis de la adecuación del modelo
(anexo IV, tabla 4).

  7,62  ln(t )  1012 .

.
.
.
.
.
.
.
.(3.3)
Donde: ρ - densidad del combustible; (kg/m3). t - temperatura a la que se desea conocer la
densidad; (ºC).
De la misma manera se exponen el comportamiento de los valores de la capacidad
calorífica a presión constante y la conductividad térmica (figura 3.5 y figura 3.6).

Figura 3.5. Correlación entre la capacidad calorífica del combustible y la temperatura.
Para los valores experimentados de la capacidad calorífica del combustible se observó una
tendencia creciente, para la cual se obtiene la ecuación 3.4 con un coeficiente de
correlación múltiple de 0,96; considerándose satisfactorios los resultados de predicción,
reafirmados mediante el análisis de la adecuación del modelo (anexo IV, tabla 5).
c p  8,56  t  1483 . .
.
.
.
.
.
.
.
.(3.4)

Figura 3.6. Correlación entre la conductividad térmica del combustible y la temperatura.

�Según la tendencia de los puntos experimentales la conductividad térmica se puede
predecir mediante la ecuación 3.5, la misma es ajustada para un coeficiente de correlación
de 0,982. La tendencia decreciente de la conductividad térmica se le atribuye a la
reestructuración de las partículas dispersas en el combustible, efecto relacionado con la
variación del comportamiento reológico y la densidad.
k  (0,13  t  149,1) 10 3 . .
.
.
.
.
.
.
.(3.5)
Sustituyendo las ecuaciones 3.5, 3.4 y 3.2 en la ecuación 2.43, se obtiene la expresión del
número de Prandt (ecuación 3.6), particularizada para el combustible cubano CM-650.

Pr 

0,856  t  1483  59,86   8,16  v  0,075 .


 0,13  t  149,1  10 3 e 0,056t  D 

.

.

.

.(3.6)

La ecuación 3.6 se obtiene con el objetivo de describir la variabilidad de las características
termofísica del combustible crudo mejorado 650 durante el proceso de transporte por
tuberías. Mediante este modelo se pueden simular los valores de las propiedades que
relacionan dicho combustible para variaciones de la temperatura y del gradiente de
velocidad, de esencial aplicación en la racionalización del transporte por tuberías de
fluidos con intercambio térmico.
3.4. Adecuación del modelo de variación de temperatura en la tubería
El objetivo radica en comprobar el modelo propuesto en el capítulo 2 (ecuación 2.46) para
la determinación de las variaciones de temperatura en las tuberías. Se tuvo en cuenta la
temperatura inicial (ti) y la temperatura exterior promedio (te), así como los radios de la
tubería (r0; r1; r2; r3), descritos en la tabla 3.5. Se determinó el coeficiente de convección
del aire (he) y el del combustible (hi), también se consideró la conductividad térmica de los
materiales (kA; kB; kC) donde se logró como resultado la relación de variación de
temperatura para la comprobación del modelo con los datos experimentales mostrados en
la tabla 3.6, tomados en la instalación del primer impulso de la central termoeléctrica
de Felton “Lidio Ramón Pérez”.
Tabla 3.5. Relación de radios de las tuberías de conducción del combustible CM-650.
Diámetro de la tubería (m)
r
0,2
0,3
0,4
r0
0,100
0,150
0,200
r1
0,103
0,153
0,203
r2
0,128
0,178
0,228
r3
0,130
0,180
0,230
Para obtener las variaciones de temperatura, se realizó un muestreo en la instalación, donde
se obtuvieron los resultados del gradiente de temperatura para tres flujos volumétricos, en
busca de una mayor variabilidad de los datos, los cuales se utilizaron para la determinación
del error de predicción del modelo, según se indica en la tabla 3.6.
Tabla 3.6. Comparación de las variaciones de la temperatura en la tubería.
Q
Diámetros Longitud
Δt (ºC)
Error
3
(m /s)
(m)
(m)
Teórico
(Exp.)1
(Exp.)2
Promedio (%)

0,015

0,4
0,3
0,2

104,73
7,45
660

0,44
3,80
0,04
2,50
3,80
8,25
Error promedio

3,50
1,90
7,94

3,65
2,20
8,10

1,17
0,79
1,55
1,17

�0,029

0,044

0,4
0,3
0,2

104,73
7,45
660

0,4
0,3
0,2

104,73
7,45
660

0,36
3,30
0,029
1,28
2,68
7,22
Error promedio
0,3
5,30
0,023
1,26
2,03
7,22
Error promedio

2,80
1,17
7,30

3,05
1,23
7,26

5,60
1,23
6,90

5,45
1,25
7,06

0,98
0,44
1,66
1,03
1,88
0,45
1,83
1,39

La tabla 3.6 muestra las diferencias de temperatura para tres diámetros de tuberías y tres
flujos volumétricos, con los errores calculados en grados Kelvin (Moring, 2006) y
obtenidos los puntos experimentales para dos réplicas. Al comprobar el modelo del
gradiente de temperatura en la tubería de transporte del combustible (ecuación 2.46), en
ninguno de los casos el error sobrepasó el 1,39 %, lo que explica la proximidad de la
simulación con los valores observados según la literatura (Torres, 2003). Los errores están
estrechamente relacionados con las condiciones de deterioro de los aislamientos y la
influencia de perturbaciones. Los resultados son reafirmados mediante la prueba de Fisher
donde Fcrit  F , indicando para todos los casos que los errores no son significativos
(anexo IV, tabla 6). Se puede afirmar que la adecuación del modelo propuesto es aceptable
para la comprobación y obtención del comportamiento de la temperatura en las tuberías de
transporte del combustible cubano crudo mejorado 650.
3.5. Análisis del modelo del gradiente de presión
La determinación de los parámetros indeterminados (a y b) del modelo del gradiente de
presión (ecuación 2.21), se realiza a partir de conocer las propiedades reológicas del
combustible cubano CM-650, donde se garantiza la adecuación del modelo que describe el
proceso de transporte según las características del sistema (anexo V). De ahí que se hace
necesario comparar los valores de las simulaciones y del proceso de transporte. Los
parámetros de ajuste seleccionados, serán los que garantizan la condición, error → min.
Los resultados de las pérdidas de carga para la identificación del modelo se
experimentaron en una instalación a escala industrial (ver análisis de datos en anexo IV,
tabla 7). En la tabla 3.7 aparecen los valores de los datos experimentales, los cuales fueron
obtenidos a partir de la relación de pendiente hidráulica y el flujo volumétrico [i = f (Q)]
para las tuberías de 0,2 y 0,3 m de diámetro; para cada resultado se determinó el factor de
fricción y el número generalizado de Reynolds.
Tabla 3.7. Resultados experimentales para la identificación del modelo.
i
i
D
Q
v
(Pa/m) (Pa/m) i (Pa/m) i (Pa/m)
i
Nº (m) (m3/s) (m/s) Exp.1 Exp.2 Promedio Teórico. Error (Pa/m) Re*
0,005 0,16 160,43 163,83
162,13
149,02
0,09
13,11 26,73
1
0,010 0,32 327,03 301,03
314,03
281,96
0,11
32,07 56,51
2
0,015 0,48 462,67 450,77
456,72
409,45
0,12
47,27 87,56
3
0,020 0,64 606,13 618,09
612,11
533,51
0,15
78,60 119,46
4
0,2
0,025 0,80 755,52 777,61
766,57
655,09
0,17 111,48 152,02
5
0,030 0,96 883,16 913,64
898,40
774,72
0,16 123,68 185,10
6
0,040 1,27 1186,12 1192,00 1189,06 1009,46 0,18 179,60 252,55
7
0,044 1,39 1302,30 1292,00 1297,15 1090,45 0,19 206,70 276,50
8

�1
2
3
4
0,3
5
6
7
8

0,005
0,010
0,015
0,020
0,025
0,030
0,040
0,044

0,07
0,14
0,21
0,28
0,35
0,42
0,57
0,62

33,86
66,22
99,13
129,94
171,01
191,93
251,15
271,98

34,79
67,55
103,64
133,75
163,98
198,44
266,22
278,16

34,33
66,89
101,39
131,85
167,50
195,19
258,69
275,07

32,44
61,39
89,14
116,16
142,63
168,67
219,78
237,41

0,06
0,09
0,14
0,14
0,17
0,16
0,18
0,16

1,88
5,50
12,24
15,69
24,87
26,51
38,91
37,66

16,17
34,18
52,96
72,26
91,95
111,96
152,76
167,24

Para el análisis de los valores de la pendiente hidráulica, se compararon los valores
experimentales con los resultados teóricos obtenidos mediante el empleo de la ecuación
2.21, despreciando los efectos de mezclado en el gradiente de presión para el régimen
laminar. Los parámetros reológicos, índice de flujo (n) e índice de consistencia másica (K)
fueron escogidos en relación con la temperatura media de cada experimentación. En la
figura 3.7 y 3.8, se muestran los resultados de pendiente hidráulica (teórica y
experimental) para cada diámetro de tubería examinado, observándose la tendencia a
desviaciones entre los modelos presentes en las literaturas (Placencia y Martínez, 2000;
Martínez y Eguez, 2001; Darby, 2001; Hunter, 2007; Gardea, 2008) y los resultados
experimentales.

Figura 3.7. Pérdidas específicas de presión en función del flujo volumétrico del petróleo
para la tubería de 0,2 m de diámetro.

�Figura 3.8. Pérdidas específicas de presión en función del flujo volumétrico del petróleo
para la tubería de 0,3 m de diámetro.
En las figuras 3.7 y 3.8 se observa que durante el transporte del combustible por la tubería,
a partir del análisis del error puntual de cada experimento, relacionado con la simulación
del modelo para el régimen laminar establecido (sin considerar los efectos de mezclado del
fluido), se resalta que a medida que aumenta la velocidad del fluido en la tubería el error
tiende a ser mayor; por lo que el modelo utilizado por Placencia y Martínez (2000);
Martínez y Eguez (2001); Darby (2001); Hunter (2007); Gardea (2008) no incluye este
efecto. El error se le atribuye al mezclado entre capas que manifiesta el combustible al fluir
por la tubería; este resultado permite corroborar los planteamientos de las literaturas
(Nekrasov, 1968; Vennard y Streeter, 1986; Nekrasov, 1990; Streeter et al., 2000; García,
2003; Mansoori, 2005; Japper et al., 2009) descritas en el capítulo 2.
Resultados similares a los de pérdidas de presión en las tuberías, pueden observarse en las
figuras 3.9 y 3.10 para el análisis de la potencia que se necesita para transportar el
combustible por las tuberías (ver anexo IV, tabla 8), lo que constituye el indicador
económico principal en un sistema de transporte. Los valores teóricos de la potencia
hidráulica se determinaron a partir de los resultados de simulación obtenidos por la
ecuación 2.32, conociéndose las propiedades reológicas y las condiciones de las tuberías.
Debido a que los errores de las simulaciones (desviaciones entre los valores teóricos y los
experimentales) son significativos (anexo IV, tabla 8), se deben minimizar estos para poder
tomar decisiones adecuadas en materia de la selección de criterios para la racionalización
del consumo de energía en el transporte del combustible pesado.
Como valores promedios de las componentes del modelo (ecuación 2.21), se determinó
que para tuberías horizontales en el sistema general de experimentación: el 74,7 % de las
pérdidas de presión es debido al efecto viscoso, el 16,9 % al efecto de mezclado y el 8,4 %
al cambio de densidad por intercambio térmico, por lo que se hace necesario considerar
todos los efectos en el cálculo del gradiente de presión total en las tuberías.

�Figura 3.9. Potencia de fluido en función del flujo volumétrico del petróleo para la tubería
de 0,2 m de diámetro.

Figura 3.10. Potencia de fluido en función del flujo volumétrico del petróleo para la
tubería de 0,3 m de diámetro.

3.5.1. Obtención de los parámetros del modelo del gradiente de presión

�La representación y ajuste del modelo del gradiente de presión aplicable al proceso de
transporte del combustible, parte de la descripción del factor de fricción adicional en la
tubería [λ* = f (Re*)] causado por los efectos de mezclado entre las capas adyacentes del
fluido al transportarse por las tuberías. A partir de los resultados mostrados en la tabla 3.7,
se obtiene la relación de ajuste del modelo, basado en las diferencias encontradas entre los
datos experimentales y el error de la simulación con el modelo analizado. Las diferencias
antes mencionadas pueden observarse en la figura 3.11.

Figura 3.11. Comparación del factor de fricción experimental con los valores teóricos en
función del número de Reynolds.
En la figura 3.11, se observó la tendencia del coeficiente de fricción a ser mayor en el caso
de flujo con mezcla que en el laminar estable, debido en este caso a que la agitación de las
partículas no solo es de naturaleza molecular, por lo que estas no están restringidas a
trayectorias paralelas (Vennard y Streeter, 1986; Nekrasov, 1990; Streeter et al., 2000). Se
puede afirmar que este fenómeno sigue esta tendencia hasta dar origen al régimen
turbulento, efecto similar a los resultados experimentales de Turro (2002) para desechos
lixiviados con comportamiento seudoplástico (anexo IV, figura 2). Este análisis se realiza
para valores de Re* hasta 300, por ser el rango de operaciones más utilizado. Para la
identificación del modelo (ecuación 2.21), el factor de fricción adicional (λ*) ajustado a
partir del error del modelo, se infirió según se indica en la figura 3.12.

�Figura 3.12. Factor de fricción adicional en función del número de Reynolds.
Los valores de los coeficientes obtenidos para el factor de fricción adicional, a partir del
análisis de la figura 3.12 se expresa como:
0,14
. .
.
.
.
.
.
.
.
.
.(3.7)
* 
Re* 0, 2
La expresión anterior satisface el ajuste de la ecuación 2.21 para el rango de datos
experimentados; los resultados de adecuación del modelo general son reafirmados por
razón de la prueba F, donde Fcrit  F (ver anexo IV, tabla 9a y 9b). Mediante el ajuste de
la ecuación 2.21 por la ecuación 3.7 se simula el gradiente de presión con un error
promedio de 4,5 %. Los resultados obtenidos son satisfactorios para el cálculo de la
variación de presión en las instalaciones industriales donde se transporta por tubería el
combustible cubano CM-650, estos constituyen un punto de partida para la validación del
modelo propuesto para otros diámetros de tuberías donde se manifieste intercambio
térmico y para el transporte de distintos fluidos con comportamiento seudoplástico.
3.5.2. Descripción de la influencia de la temperatura sobre las pérdidas de presión
Con la finalidad de describir el efecto de la temperatura sobre el gradiente de presión, en la
figura 3.13 se presentan las curvas de simulación de dp/dL = f(Q), para los diámetros de
tuberías de 0,2 y 0,3 m y a las temperaturas de 30 y 70 °C.

Figura 3.13. Influencia de la temperatura en las pérdidas específicas de presión.

�Puede verse en la figura que con el aumento de la temperatura la fluidez del combustible
aumenta progresivamente, debido a que la viscosidad aparente del combustible decrece, lo
que provoca una disminución apreciable en las pérdidas de presión. En las simulaciones de
la figura 3.13 se observa un solo régimen de flujo; la posibilidad de obtener datos en otros
regímenes de flujo depende fundamentalmente del aumento de la temperatura y el diámetro
de la tubería de transporte.
Es necesario indicar que una de las peculiaridades del flujo de combustible en el régimen
laminar, se relaciona con las dimensiones de las tuberías y los elevados valores de
viscosidad aparente de este fluido; lo que favorece el mezclado entre capas de flujo y la
formación de remolinos. La aparición de estos comportamientos en el flujo de fluidos por
tuberías, considerados por Streeter et al. (2000) como el flujo de fluidos reales, se
manifiesta con el aumento de las pérdidas de presión en las tuberías, lo que hace evidente
considerar estos efectos en los cálculos para la obtención de parámetros racionales en los
sistemas de transporte de combustibles de viscosidad elevada (Laurencio et al., 2011).
3.6. Proceso para la obtención de la temperatura racional de transporte del
combustible cubano CM-650
Para la racionalización de los parámetros de un sistema de bombeo se seleccionan aquellos
valores que garantizan su mayor efectividad con el menor costo posible. Con el aumento
de la temperatura del fluido se reduce el costo de bombeo del combustible, pero al mismo
tiempo crece el costo para el calentamiento del mismo (Laurencio, 2010).
En la literatura especializada (Skelland, 1970; Díaz y Echavarría, 1999; Laurencio, 2007b;
Hechavarría, 2009) se aprecia que existen herramientas que permiten llevar a cabo el
estudios de sistemas de transporte de fluidos por tuberías, permitiendo analizar situaciones
como operaciones fuera de régimen, predicciones de operaciones en el futuro,
determinación de las condiciones óptimas y el análisis de las variables de mayor influencia
en el proceso (Hechavarría, 2009).
El análisis de la relación de los costos del proceso de transporte del combustible pesado
CM-650, garantiza el establecimiento de las condiciones donde los costos del proceso sean
mínimos, es decir, no se establecerían parámetros erróneos que aumentarían el gasto de
energía y disminuirían el rendimiento de la instalación. Por consiguiente, resulta evidente
la necesidad de implementar un método que garantice aquellos valores de temperatura
racional de transporte para gastos de explotación mínimos. Para la determinación del costo
total del sistema se parte de la relación de costo simultáneo de bombeo, calentamiento y de
las tuberías, siendo esta la función objetivo para la racionalización del sistema de
transporte (ecuación 3.8).
.
.
.
.
.
.
.(3.8)
Ct  Cbom.  Ccal.  L  C F . .
Siendo: Cbom - costo de bombeo; (CUC/año). Ccal - costo por calentamiento del
combustible; (CUC/año). CF - costo fijo de la red de tuberías; (CUC/año·m).
La temperatura racional queda determinada por la temperatura a la cual el costo total de la
instalación alcanza su valor mínimo; considerándose el gradiente de temperatura en la
tubería de transporte. El procedimiento para la búsqueda del valor mínimo de la ecuación
3.8, queda representado por el diagrama de la figura 3.14, donde se elaboró una aplicación
informática en MatLab (anexo VI) para encontrar el punto mínimo global usando el
método de búsqueda exhaustiva.

�Figura 3.14. Diagrama para la obtención de la temperatura racional de transporte.

3.6.1. Obtención de la temperatura racional de transporte del combustible cubano
CM-650, estudio de casos
Para la obtención de la interrelación entre los factores que intervienen en el flujo del
combustible pesado CM-650 por tuberías y la selección de los parámetros racionales de
transporte, se hace preciso simular las características de los costos de transporte para
diferentes temperaturas, para ello se utilizan los modelos propuestos en el capítulo 2. El
comportamiento de los costos de operación de los sistemas estudiados, se examinó
mediante la interrelación de los parámetros de cada uno de los elementos característicos
del transporte. Se parte del conocimiento de los parámetros específicos del costo de la
instalación del primer impulso de la central termoeléctrica de Felton y la instalación del
puerto de Moa a la empresa Cmdte. Che Guevara, los cuales se exponen en la tabla 3.8.
Tabla 3.8. Relación de parámetros de las instalaciones.
Instalación de Felton
Parámetro
Símbolo / unidad Valor
Rendimiento de la bomba
ηbomba
0,74
Rendimiento del motor
ηmotor
0,95
Tarifa eléctrica

tel (CUC/kW·h)

0,09

Costo del vapor

Cv (CUC/kg)

0,006

�Flujo de petróleo
Tiempo de trabajo

Q (m3/s)
tt (horas /año)

0,03
8 784

Diámetro de la tubería

D (m)

0,2

Longitud de la tubería

L (m)

779

Altura geodésica

ΔZ (m)

9

Tabla 3.8. Relación de parámetros de las instalaciones. (Cont.)
Instalación del puerto de Moa
Parámetro
Símbolo / unidad Valor
Rendimiento de la bomba
ηbomba
0,71
Rendimiento del motor
ηmotor
0,94
Tarifa eléctrica

tel (CUC/kW.h)

0,09

Costo del vapor

Cv (CUC/kg)

0,017

Flujo de petróleo
Diámetro de la tubería
Longitud de la tubería
Tiempo de trabajo
Altura geodésica

3

Q (m /s)
D (m)
L (m)
tt (horas /año)
ΔZ (m)

0,05
0,25
5 100
4 392
21

El costo específico de la tubería con aislamiento (figura 3.15), se determina a partir de la
función aproximatoria (ecuación 3.9). Esta función se obtuvo a partir de los precios
designados según proveedores de tuberías para transporte de petróleos y sus derivados.

Figura 3.15. Correlación del costo para cada diámetro de tubería.
Donde el costo específico de la tubería viene dado por:
.
.
.
.
.
.
.
. (3.9)
Ctub  22,41  D 0,147 . .
La relación del costo por metros de tuberías puede variar tanto en el tiempo, como por los
diferentes proveedores de estos materiales; por lo que se recomienda actualizar en el
momento de tomar decisiones para la racionalización energética del proceso de transporte.

�El costo de mantenimiento se toma como, Cmant = 0,36·Ctub según Laurencio (2010).
La obtención de la temperatura racional hace necesario establecer la relación del costo de
calentamiento del combustible, dada fundamentalmente por la correlación entre el
incremento de la temperatura y el flujo másico de vapor en el intercambiador de calor.
Para el caso particular de los intercambiadores de calor de tubo y coraza utilizados en la
central termoeléctrica de Felton y en la empresa puerto de Moa, se plantea la correlación
mostrada en la figura 3.16, a partir de los resultados experimentales obtenidos en las
instalaciones en estudio, los cuales son registrados en el programa de adquisición de datos
Intouch 9.0 (Ochoa, 2011).

mv  kt  t 
º

Figura 3.16. Correlación entre el incremento de la temperatura y el flujo másico de vapor.
Para los datos experimentados se obtuvo como ajuste una dependencia lineal, expresada
mediante la ecuación 3.10, con un coeficiente de correlación múltiple de 0,96; lo que
muestra el grado de ajuste de los datos al modelo, donde:
º

.
.
.
.
.
.
.
.(3.10)
m  0,0326  (t e  t s ) . .
Siendo: te - temperatura del combustible a la entrada del intercambiador de calor; (ºC).
ts - temperatura del combustible a la salida del intercambiador de calor; (ºC).
La ecuación general del costo total de transporte del combustible, ajustada según los
parámetros característicos obtenidos del combustible crudo mejorado cubano 650, para la
cual se buscan los valores mínimos, queda expresada de la siguiente manera:

�0 , 925
1, 93




 16,32 
 2Q 


2  K med .  L.


...





2


  D 
 D 



3
 t .  t  10 .3 

8  L   med .  Q
0,14
  ...
 el t



...
 Re med . *0, 2

 2  D5


  m  b



.
.(3.11)
Ct  
.
3
 16  Q



   2  D 4   f   i    med .  g  Z  Q 








 30,5  D 0,147 

 C v  0,0326  t b  t e   t t  3600  L  

Vu






Una vez conocidos los parámetros propios de operación de las instalaciones de bombeo del
combustible pesado y las condiciones ambientales e introduciendo estos datos en las
ventanas de la aplicación informática descrita en la sección 3.6 (figura 3.17), se obtienen
los valores de las temperaturas racionales para los casos de estudio; partiendo del análisis
de la simulación del costo de bombeo, el costo de calentamiento, el costo fijo y el costo
total. Se limita que la temperatura racional de bombeo debe encontrarse en el rango de 29
hasta 70 ºC, seleccionada con relación a la temperatura del combustible en condiciones
ambientales y la temperatura máxima recomendada de bombeo.

�Figura 3.17. Ventanas para la entrada de datos.

�La simulación de los costos para la sección del primer impulso en la central termoeléctrica
de Felton y para la empresa puerto de Moa conllevó a la obtención de los siguientes
resultados, según se muestra en las figuras 3.18 y 3.19 respectivamente.
3

x 10

5

Temperatura racional = 39 º C; Costo total = 178013.3924 CUC/año
Costo de Calentamiento
Costo de Bombeo
Costo Total

2.5

Costo (CUC/año)

2

1.5

1

0.5

0

30

35

40

45
50
Temperatura (ºC)

55

60

65

70

Figura 3.18. Valores racionales para la instalación de primer impulso, Felton.
8

x 10

5

Temperatura racional = 57 º C; Costo total = 429614.3822 CUC/año
Costo de Calentamiento
Costo de Bombeo
Costo Total

7

Costo (CUC/año)

6

5

4

3

2

1

0

30

35

40

45
50
Temperatura (ºC)

55

60

Figura 3.19. Valores racionales para la instalación del puerto de Moa.

65

70

�En relación con los resultados de simulación de los costos de operación, en las figuras 3.18
y 3.19 se muestra la tendencia decreciente del costo de bombeo al aumentar la temperatura
del combustible, comportamiento relacionado con la disminución de la viscosidad aparente
del combustible; no siendo así el comportamiento del costo de calentamiento, influenciado
por el incremento del consumo de vapor en los intercambiadores de calor.
La combinación del costo de calentamiento con el costo de bombeo, asociados con el costo
fijo, posibilitó la búsqueda de los valores mínimos de costo de operación. Para las
instalaciones analizadas se encuentra que la temperatura actual de bombeo del combustible
supera a la temperatura racional con 26 ºC, superior en la instalación de la sección del
primer impulso, en la central termoeléctrica de Felton y 13 ºC en la instalación de la
empresa puerto de Moa, según se indica en las figuras 3.18 y 3.19.
3.7. Valoración de los impactos de la investigación
En la investigación se demuestra que los métodos existentes, aplicados a la selección de
parámetros racionales de transporte de petróleos pesados, no representan la realidad para el
diseño de los sistemas de bombeo del combustible cubano CM-650. El análisis del aporte
de la investigación se realiza desde varios puntos de vista:
 Económico.
 Social.
 Ambiental.
3.7.1. Análisis económico
La escalada en los precios del petróleo en los últimos tres años se ha incrementado hasta
más de $ 70 y ha alcanzado niveles por encima de los $ 84 el barril, lo cual ha motivado
que muchos países se preocupen nuevamente por hacer un uso racional de la energía.
El uso del combustible cubano CM-650 en la generación de electricidad, ha sido uno de los
pasos más importantes del país durante los últimos años en el terreno energético. El
combustible cubano comenzó a utilizarse antes de ejecutarse la modernización de las
instalaciones, que entre otras cosas agudizó los problemas de operación para poder quemar
el combustible crudo. Al ser un recurso mucho más viscoso que el fuel oil y con una carga
importante de azufre, provocó daños severos en los sistemas de combustión e ineficiencias
en el transporte; ocasionando pérdidas económicas significativas.
Tras la modernización de las instalaciones de bombeo y centrales termoeléctricas, más de
150 millones de dólares ha dejado de gastar el país durante los últimos años debido al
empleo del combustible crudo nacional, lo cual muestra por sí solo la trascendencia del
cambio, pese a los inconvenientes que ocasiona operar con un combustible denso y con
elevada cantidad de azufre, entre ellos la reducción del ciclo de mantenimiento de las
plantas y el consiguiente aumento de las paradas técnicas previstas, lo que aumenta el
costo de mantenimiento en un 7,3 %.
La utilización del combustible crudo mejorado 650 en el sector industrial cubano,
constituye un impacto positivo desde el punto de vista tecnológico y económico. El
establecimiento de parámetros racionales de transporte del crudo nacional, contribuye
significativamente al ahorro del consumo energético y al aumento del rendimiento de las
instalaciones de transporte por sistemas de tuberías.
Mediante la implementación de los resultados de simulación, se comprobó la posibilidad
de ahorro de energía en las instalaciones estudiadas. En el análisis económico se realiza la
comparación de los costos de operaciones de transporte del combustible CM-650 para la
temperatura actual y le temperatura racional, determinada a partir de los resultados de la
investigación; valores mostrados en la tabla 3.9.

�Tabla 3.9. Comportamiento de los costos para la temperatura de bombeo actual y racional
en las instalaciones en estudio.
Primer impulso, central termoeléctrica de Felton
Racional
Actual
ahorro
t (39 ºC)
t (65 ºC) (CUC/año)
Costo (CUC/año)
114 597,60 31 134,21 -83 463,39
Costo de bombeo
61 850,00 222 700,00 160 850,00
Costo de calentamiento
1 565,79
1565,79
0,00
Costo fijo
178 013,39 25 5400,00 77 386,61
Costo total
Puerto de Moa a empresa Cmdte. Che Guevara
Racional
Actual
ahorro
t (57 ºC)
t (70 ºC) (CUC/año)
Costo (CUC/año)
173 657,38
93343,00 -80 314,38
Costo de bombeo
245 400,00 359300,00 113 900,00
Costo de calentamiento
10 557,00
10557,00
0,00
Costo fijo
429 614,38 463 200,00 33 585,62
Costo total
Por concepto de calentamiento del combustible, el costo de las dos instalaciones alcanza
los 582 000,00 CUC/año para mantener una temperatura de 65 y 70 ºC. Al establecer la
temperatura racional de transporte, el costo total desciende de 718 600,00 a 607 627,77
CUC/año. Por concepto de ahorro, se deja de consumir 110 972,23 CUC/año, lo que
evidencia resultados económicos significativos. La implementación de los resultados
contribuirá significativamente al ahorro del consumo energético en las instalaciones de
transporte del combustible crudo mejorado 650.
3.7.2. Aporte social
Aunque el aporte económico de la introducción del combustible cubano CM-650 es
evidente, muchas son las restricciones que impone la sociedad, a causa de sus primeros
choques en su empleo. El aporte social está complementado en la producción de un nuevo
conocimiento que genera métodos para la operación eficiente de las instalaciones de
bombeo de combustibles crudos pesados, a partir de la obtención de parámetros racionales
como la temperatura.
La implementación de los resultados de esta investigación, garantiza de forma racional y
eficiente la manipulación de variables como la temperatura del combustible transportado,
el flujo volumétrico y el flujo másico de vapor en los intercambiadores de calor, los que se
relacionan directamente con rendimiento de transporte de fluidos por tuberías. La
implementación de los modelos matemáticos en software, humaniza el trabajo de cálculo
para la predicción de los consumos energéticos de las instalaciones de bombeo. Los aportes
en ahorro de energía significan de forma clara, recursos que los sistemas no necesitan y
pueden ser dedicados a otros fines sociales.
Los resultados de la caracterización de las propiedades de transporte del combustible
cubano permiten ampliar el conocimiento de sus características químicas, físicas y
mecánicas. El método propuesto con principal aplicación en la selección y evaluación de la
eficiencia de los sistemas de transporte de combustibles es un aporte novedoso, ya que en
la literatura consultada no se estima la potencia de transporte de fluidos según las
propiedades reológicas, los efectos de mezclado y de intercambio térmico durante el
transporte de fluidos por tuberías.

�Por otra parte se ha facilitado la comprensión científica del proceso de transporte de fluidos
complejos y la influencia de la temperatura sobre las propiedades del fluido. En la solución
del problema científico planteado se obtiene un nuevo conocimiento que permite la
explotación eficiente de las instalaciones y se podrán trazar estrategias de capacitación para
operarios y técnicos, con el fin de elevar la cultura energética y ambiental.

3.7.3. Impacto ambiental
El comportamiento ecológico del transporte eficiente del combustible cubano CM-650,
está dado por una serie de actividades e impactos entre los que se pueden resaltar, la
identificación de las acciones con repercusión ambiental (vertimiento de combustibles al
medio y escape de vapores a elevadas temperaturas) y la identificación de los factores
ambientales susceptibles a afectaciones (tabla 3.10).
Tabla 3.10. Identificación de los factores ambientales susceptibles a afectaciones.
Medio físico
Medio socioeconómico
Suelo
Hombre
Agua
Aspectos sociales
Aire
Aspectos económicos




El proceso de caracterización de los impactos ambientales (tabla 3.11) es de suma
importancia, pues posibilita la compresión de la dimensión exacta en el análisis
desarrollado (Somoza y García 2002), determinando como repercute sobre el medio cada
uno de los impactos ambientales que tienen lugar en el proceso de transporte de
combustibles pesados por tuberías (Laurencio, 2007b).
Tabla 3.11. Identificación de los impactos ambientales asociados al transporte de
combustible pesados por tuberías.
Acciones o actividades
Factores ambientales
Impactos ambientales
Disminución de la calidad
Escape de vapores
Aire
del aire
Aumento de enfermedades
Escape de vapores
Hombre
respiratorias y quemaduras
Escape de vapores
Económico
Pérdidas económicas
Derrame de combustible
Económico
Pérdidas económicas
Derrame de combustible
Suelo
Degradación del suelo
Las afectaciones mencionadas producen efectos indirectos y negativos como incremento de
la presión sanguínea, la aceleración del ritmo sanguíneo, la contracción de los capilares de
la piel y la disminución en la capacidad de trabajo físico y mental del hombre, expuestos
también a enfermedades respiratorias.
3.8. Conclusiones del capítulo
Para variaciones de la temperatura en el rango experimentado, el combustible cubano
CM-650 presentó un comportamiento del tipo seudoplástico, notándose poca variabilidad
en los resultados del índice de flujo, con el valor promedio de 0,925.
Con la identificación del modelo matemático para la estimación de las pérdidas de presión
en tuberías, se demostró la incidencia en el gradiente de presión total de los efectos
simultáneos de esfuerzo viscoso, de mezcla entre capas del fluido y por variación en la
densidad del combustible debido al intercambio térmico; haciéndose viable la
implementación computacional del método propuesto para el diagnóstico operacional de
los sistemas de bombeo del combustible cubano CM-650.

�

Se demostró que en las instalaciones analizadas la temperatura actual de bombeo del
combustible supera a la temperatura racional con 26 ºC, superior en la instalación de la
sección del primer impulso de la central termoeléctrica de Felton y 13 ºC en la instalación
de la empresa puerto de Moa.

CONCLUSIONES GENERALES
 Según los reogramas experimentales analizados, el combustible cubano CM-650 presentó
un comportamiento del tipo seudoplástico, notándose poca influencia de las variaciones
de temperatura en los valores obtenidos del índice de flujo, con el valor de 0,925 como
promedio.
 De acuerdo con los resultados del análisis de las pérdidas de cargas teóricas y
experimentales, se mostró que las caídas de presión en las tuberías durante el transporte
del combustible cubano CM-650, son influenciadas por la variación de la temperatura del
fluido, el rozamiento viscoso y los efectos de mezclado entre capas de flujo. El modelo
se complementa con las correlaciones obtenidas de las propiedades del combustible en
función de la temperatura y los costos asociados al proceso de transporte.
 Mediante la simulación de los sistemas de transporte de combustible, considerando los
efectos reales de flujo por tuberías y la obtención de la temperatura racional, se confirma
la posibilidad significativa de reducir el consumo de energía, incidiéndose de forma
directa en la disminución de los costos de operación. En los dos casos analizados se
evidenció un ahorro monetario de 110 972,23 CUC/año.
 Con la implementación del método propuesto para la obtención de la temperatura
racional de transporte del combustible cubano CM-650, se hizo factible la aplicación
computacional para la simulación de diferentes condiciones de operación de los sistemas
de bombeo, lo que viabiliza el periodo de obtención de los valores de temperatura para
costo mínimo de transporte.







RECOMENDACIONES
Emplear el método propuesto a partir de la aplicación informática en MatLab para estimar
las pérdidas de carga en las tuberías, cuando se transporta el combustible crudo cubano en
régimen laminar y para obtener los valores de temperatura racional de bombeo en función
de las condiciones reales de los sistemas de transporte.
Considerar en futuras investigaciones, la obtención de las propiedades reológicas de otros
petróleos crudos en función de los factores que influyen en su comportamiento físico, lo
que permitirá establecer el procedimiento de flujo según sus propiedades de transporte.
Continuar el estudio y la aplicación de los métodos para la obtención de parámetros
racionales de transporte, permitiendo obtener soluciones viables para la optimización del
diseño de sistemas de transporte de petróleos bajo criterios técnico-económicos múltiples.
Validar el modelo de cálculo propuesto de estimación de la potencia necesaria de
transporte para otros fluidos con comportamiento seudoplástico.

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100.
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102.
103.
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105.

106.

107.
108.

109.
110.
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�ANEXOS

ANEXO I. Modelos de viscosidad y densidad de fluidos
Tabla 1. Ecuaciones de viscosidad de mezcla. (Fuente: Haoulo et al., 2005)

M

Bingham (1906)

M 

Hatshek (1928)

L
1   L



  G  0,4   L
 G   L

 M   L  1  2,5  




   L 




 M   L exp K  L 

Richardson (1933)



1



McAdams et al. (1942)

M

Vermeulen (1955)

M 

mG


 G  mM

L
1  L



mG
1 

 1
 L  m
M


  1,5   G   L
 1  
   L  G

 M   L  G1 

Hoogendoom (1959)

L



Cicchitti et al.(1960)

1

 M   L 1  KL 

Einstein (1909-1911)

Taylor (1932)


1  L 
 L 
 G 
 L

 M  G 

mG
.

mM

L













m
  L  1  .G

 mM






Dukler et al. (1964)

 M   L  L  G  1  L 

Cengel (1967)

 M   L 1  2,5  L  11,01  2L  52,62  2L 

Soot (1971)

M

 1
 1 




 G
 


  L  1    
 1
 L



ANEXO I, cont. Modelos de viscosidad y densidad de fluidos

�Tabla 1, cont. Ecuaciones de viscosidad de mezcla. (Fuente: Haoulo et al., 2005),

M 

Oliemans (1976)

 L  L   G  1  H L 
;   H L  L
1 
  G  0,4   L
  G   L

 M   L exp 

Oglesby (1979)



  L  1L,667  1L,66 





 M   L  1     1  2,5      G   ;  

Beattie y Whalley (1982)



1 x
1 x   G 1  x 

 M  L   L  1  L   G  2 L 1  L    L  G

Forrar y Bories (1994)

Tabla 2. Ecuaciones de densidad de mezcla (Fuente: Haoulo et al., 2005).
Duckler et al. (1964)

M 

Oliemans (1976)

M 

Beattie y Whalley (1982)

1

M



 L 2L
HL

 G

1  L 2
1  H L 

 L  L   G 1  H L 
;   H L  L
1 
x

G



1 x

L

 M   L H L   G 1  H L 

Ouyang (1998)

ANEXO I-A: Desarrollo de modelo del gradiente de presión por cambio de densidad
º

º

m
m
Como;  
y v
v A
A
Partiendo de la componente de ecuación 2.5, se tiene:

  
dv
m
d  m 
.
.
.
.
 v 
v 
dx v  A
dx    A 


º
º


m d  m 
 dp 
.
.
.
.
.
    
 dx  a A dx    A 


Tomando variable a la densidad queda:

.

.

.

.(4)

.

.

.

.(5)

.

.

.

.(6)

2

 º 
 dp   m  d  1 
        
 dx  a  A  dx   
 

.

.

.

.

�

Sustituyendo el flujo másico ( m  A    v ) se obtiene:

 dp 
 A  v d  1 
.
  
    
 dx  a  A  dx   
Simplificando la ecuación 7, queda:
.
.
.
dp  v 2  d . .
Integrando la ecuación 8:
2

.

.

.

.

.

.(7)

.

.

.

.

.

.(8)

f

pf

 dp  v   d .
2

.

.

.

.

.

.

.

.

.(9)

Donde se obtiene que:
p  v 2   f   i  . .

.

.

.

.

.

.

.

.(10)

pi

i

ANEXO II: Modelos reológicos de fluidos
Tabla 1. Clasificación y modelos reológicos de fluidos (Fuente: Laurencio., 2007b).

ANEXO III: Propiedades termofísicas
Tabla 1. Propiedades termofísicas de aislamientos (Fuente: Incropera y De Witt, 2003).
.
Description /Composition

Blanket and Butt
Glass fibber, paper faced

Typical Properties
Density
ρ
(kg/m3)

Thermal
Conductivity
k
(W/m·ºC)

Specific Heat
cp
(J/kg·ºC)

16

0,046

-

�Glass fibber, coated, duct liner
Cellular glass
Glass fibres, organic bonded
Polystyrene, expanded
Extruded(R-12)
Moulded beads

28
40
32
145
105

0,038
0,035
0,038
0,058
0,036

835
1 000
795

55
16

0,027
0,040

1 210
1 210

Tabla 2. Propiedades termofísicas de metales (Fuente: Incropera y De Witt, 2003).
Properties
Composition
Carbon steels
Plain carbon
(Mn≤ 1% Si≤0,1%)
Aluminum Pure
Alloy 2024-T6
(4,5 % Cu, 1,5 % Mg,
0,6 % Mn)
Alloy 195, Cast
(4,5%Cu)
Zinc

ρ
(kg/m3)

cp
(J/kg· ºC)

k
(W/m·ºC)

α .10-6
(m2/s)

7854

434

60,5

17,7

2702

903

237

97,1

2770

875

177

73,0

2790

883

168

68,2

7140

389

116

41,8

Tabla 3. Propiedades termofísicas del aire (Fuente: Incropera y De Witt, 2003).
t

ρ

cp

µ · 10-7

ν · 10-6

k · 10-3

α ·10-6

(ºC)
23
27

(kg/m3)
1,3947
1,1614

(kJ/kg· ºC)
1,006
1,007

(N · s/m2)
159,6
184,6

(m2/s)
11,44
15,89

(W/m·ºC)
22,3
26,3

(m2/s)
15,9
22,5

Pr
0,720
0,707

ANEXO III-A: Propiedades termofísicas del aire
Estas propiedades son necesarias para el cálculo del intercambio de calor durante el
transporte del combustible por tuberías, las mismas pueden ser determinadas a través de las
ecuaciones empíricas reportadas por Tiwari (2002) y Montero (2005)
k  0,0244  0,6763  10 4  t p
(1.1)
353,44

t p  273,15
(1.2)
4
2
8
3
Cp  999,2  0,1434  t p  1,101  10  t p  6,7581  10  t p
(1.3)
5
8
  1,718  10  4,620  10  t p
(1.4)

�Siendo: tp – temperatura pelicular; (ºC).
t t
tp  s a
2
Donde: k - coeficiente de conductividad térmica del aire; (W/m·ºC).
 - densidad del aire; (kg/m3).
cp - capacidad calorífica del aire a presión constante; (J/kg·ºC).
 - coeficiente dinámico de viscosidad del aire; (Pa·s).
ta - temperatura del aire; (ºC).
ts - temperatura de la superficie; (ºC).

(1.5)

ANEXO IV: Análisis de datos
Tabla 1. Muestras del combustible cubano CM-650 por tiempo decenal, Felton.
No

Parámetros

U/M

1

Azufre total

%
m/m

Temperatura de
ºC
inflamación
Temperatura de
ºC
3
fluidez
Carbón
%
4
conradson
m/m
5 Gravedad a 15 ºC ºAPI
Agua por
% v/v
7
destilación
%
Asfaltenos
10
m/m
2

No
1
2
3
4
5
7
10

Abril
7,3
34
14,63
15,96
12,1
1,2
15,19

6,8
33
15,13
14,96
12,8
1
16,4

Enero

Febrero

6,9

7,2

7,5

7,1

7,3

6,9

7,6

7,137

6,9

33

33

32

33

34

32

33

32

33

16,50 14,90 15,50 14,63 14,13 13,63 13,13 12,63 12,13
11,55 11,64 11,48 11,76 12,08 12,22 12,46 12,58 13,04
13,3

13,4

12,8

12,5

12,8

12,6

12,5

12,9

12,9

0,9

0,9

1,6

0,9

1

1,1

1

0,6

0,8

15,27 15,34 15,23 16,84 17,09 15,21 17,21 16,7 16,54
Mayo

7,0
35
15,63
13,45
12,6
1,3
15,43

7,2
32
14,13
13,9
12,5
0,9
16,65

Marzo

6,8
34
15,63
12,8
12,9
0,5
14,5

Junio
7,4
32
13,13
12,42
12,7
1
13,78

7,1
36
16,63
15,7
12,7
1,8
15,69

7,6
32
15,13
12,77
12,9
1,4
14,56

Promedio Varianza
7,2
33
15,63
14,15
12,6
1,3
16,23

7,163968
33,11111
14,60556
13,05167
12,75
1,066667
15,76833

0,064584
1,281046
1,649575
1,901768
0,088529
0,105882
0,965544

Tabla 1.B. Resumen estadístico del análisis de muestras de combustible.
ANÁLISIS DE VARIANZA
Origen de las Suma de Grados de

Promedio

F

Probabilidad

Valor

�variaciones

cuadrados

Entre grupos
Dentro de los
grupos
Total

10532,8667
102,967784
10635,8345

libertad

de los
cuadrados
6 1755,47778 2028,80791

119
125

crítico para
F
2,655E-117 2,17566054

0,8652755

ANEXO IV, cont. Análisis de datos
Tabla 2. Comportamiento de la viscosidad aparente del combustible pesado CM-650.
Gradiente de
velocidad,
Nº

 (1 / s)

1
2
3
4
5
6
7
8
9

4,5
7,5
13
21
41
58
97
162
268



Viscosidad aparente,  a ( Pa  s)
para diferentes valores de
temperatura
29ºC 38,6ºC 50,2ºC 57,4ºC 69,8ºC
11,97 6,17
2,77
1,99
1,31
11,47 5,94
2,67
1,91
1,26
11,00 5,72
2,57
1,84
1,22
10,54 5,50
2,47
1,77
1,18
9,97 5,24
2,35
1,68
1,12
9,69 5,10
2,29
1,64
1,09
9,28 4,91
2,21
1,58
1,05
8,90 4,73
2,12
1,52
1,02
8,54 4,56
2,05
1,46
0,98

Figura 1: Comportamiento reológico de la emulsión de combustible crudo CM-650.
Fuente: Laurencio (2007b).

�ANEXO IV, cont. Análisis de datos
Tabla 3. Análisis del índice de consistencia másica experimental y del modelo para el
combustible cubano CM-650.
Grupos
Fila 1
Fila 2
Fila 3
Fila 4
Fila 5

Cuenta
2
2
2
2
2

Origen de
las
Suma de
variaciones cuadrados
Entre
grupos
172,2827694
Dentro de
los grupos 1,521912645
Total
173,804682

Suma
Promedio
Varianza
25,48538799
12,742694
1,29703552
13,89443622 6,947218108 0,00557951
6,770003705 3,385001853 0,16565981
4,68276625
2,341383125 0,02869599
2,693653585 1,346826793 0,02494181
ANÁLISIS DE VARIANZA
Grados de
libertad

Promedio de
los cuadrados

F

Probabilidad

Valor
crítico
para F

4

43,07069235

141,501855

2,495E-05

5,19216

5
9

0,304382529

Tabla 4: Resumen estadístico del análisis del modelo de la densidad en función de la
temperatura.
Grupos
Fila 1
Fila 2
Fila 3
Fila 4
Fila 5
Origen de
las
variaciones
Entre
grupos
Dentro de
los grupos
Total

Cuenta
2
2
2
2
2

Suma
Promedio
1983,35816
991,679079
1974,87781
987,438907
1970,47614
985,23807
1965,65263
982,826317
1960,75015
980,375075
ANÁLISIS DE VARIANZA

Varianza
0,20598048
0,62965175
1,16107571
0,06033125
0,36112168

Suma de
cuadrados

Grados de
libertad

Promedio de los
cuadrados

F

Probabilidad

Valor
crítico
para F

150,843508

4

37,7108769

77,974293

0,000108

5,192167

2,41816087
153,261668

5
9

0,48363217

�ANEXO IV, cont. Análisis de datos
Tabla 5: Resumen estadístico del análisis del modelo de la capacidad calorífica en función
de la temperatura.
Grupos
Fila 1
Fila 2
Fila 3
Fila 4
Fila 5

Cuenta
2
2
2
2
2

Suma
Promedio
Varianza
3498
1749
162
3634,6
1817,3
137,78
3792,2
1896,1
456,02
4031,8
2015,9
729,62
4155,4
2077,7
44,18
ANÁLISIS DE VARIANZA
Origen de
Promedio
Valor
las
Suma de Grados de
de los
crítico
variaciones cuadrados libertad cuadrados
F
Probabilidad para F
Entre
grupos
148076,8
4
37019,2 121,0094142 3,67243E-05 5,1921677
Dentro de
los grupos
1529,6
5
305,92
Total
149606,4
9
Tabla 6: Resumen estadístico del análisis de la variación de a temperatura.
Grupos
Fila 1
Fila 2
Fila 3
Fila 4
Fila 5
Fila 6
Fila 7
Fila 8
Fila 9

Cuenta
3
3
3
3
3
3
3
3
3

Suma
Promedio
Varianza
826,74
275,58
3,4572
823,435
274,478333
1,65240833
838,99
279,663333
6,17303333
825,46
275,153333
2,47453333
821,479
273,826333
0,47983033
836,2
278,733333
6,99373333
830,2
276,733333
8,86333333
821,513
273,837667
0,49798633
835,15
278,383333
8,45923333
ANÁLISIS DE VARIANZA

Origen de
las
Suma de
Grados de
variaciones cuadrados
libertad
Entre
grupos
117,252771
8
Dentro de
los grupos 78,1025833
18
Total

195,355355

26

Promedio de
los cuadrados

F

Probabilidad

Valor
crítico
para F

14,6565964

3,37784903

0,0152106

2,510157

4,33903241

�ANEXO IV, cont. Análisis de datos
Tabla 7. Resumen estadístico del análisis de pérdida de carga.

Media
Varianza
Observaciones
Diferencia hipotética de las medias
Grados de libertad
Estadístico t
P(T&lt;=t) una cola
Valor crítico de t (una cola)
P(T&lt;=t) dos colas
Valor crítico de t (dos colas)

Variable 1
Variable 2
431,16125
434,71875
161917,6582 163830,8582
16
16
0
30
-0,02493238
0,490137005
1,697260851
0,980274011
2,042272449

Tabla 8. Variación de potencia del fluido, teórica y experimental.
D
(m) Q (m3/s)
0,005
0,010
0,015
0,020
0,2
0,025
0,030
0,040
0,044
0,005
0,010
0,015
0,020
0,3
0,025
0,030
0,040
0,044

i (Pa/m) i (Pa/m) N (W/m) N (W/m)
Exp.pro
Teó.
Exp.
Teór.
162,13
149,02
0,81
0,75
314,03
281,96
3,14
2,82
456,72
409,45
6,85
6,14
612,11
533,51
12,24
10,67
766,57
655,09
19,16
16,38
898,4
774,72
26,95
23,24
1189,06 1009,46
47,56
40,38
1297,15 1090,45
56,43
47,43
34,33
32,44
0,17
0,16
66,89
61,39
0,67
0,61
101,39
89,14
1,52
1,34
131,85
116,16
2,64
2,32
167,5
142,63
4,19
3,57
195,19
168,67
5,86
5,06
258,69
219,78
10,35
8,79
275,07
237,41
11,97
10,33

Error
0,08
0,10
0,10
0,13
0,15
0,14
0,15
0,16
0,06
0,08
0,12
0,12
0,15
0,14
0,15
0,14

ANEXO IV, cont. Análisis de datos

�Tabla 9A. Resumen estadístico del análisis de adecuación del modelo de presión.
D (m) Q (m3/s)
i exp.1
i exp.2
i exp.pro
i sim.
error
0,005
160,43
163,83
162,13
153,83
0,054
0,010
327,03
301,03
314,03
297,03
0,057
0,015
462,67
450,77
456,72
440,77
0,036
0,020
606,13
618,09
612,11
586,09
0,044
0,025
755,52
777,61
766,57
733,61
0,045
0,030
883,16
913,64
898,40
883,64
0,017
0,040
1186,12
1192,00
1189,06
1192
0,002
0,044
1302,30
1292,00
1297,15
1302
0,004
0,2
0,005
33,86
34,79
34,33
33,05
0,039
0,010
66,22
67,55
66,89
63,54
0,053
0,015
99,13
103,64
101,39
93,65
0,083
0,020
129,94
133,75
131,85
123,74
0,066
0,025
171,01
163,98
167,50
153,97
0,088
0,030
191,93
198,44
195,19
184,43
0,058
0,040
251,15
266,22
258,69
246,21
0,051
0,044
271,98
278,16
275,07
268,13
0,026
0,3
error
promedio
0,045
Tabla 9B. Resumen estadístico del análisis de adecuación del modelo de presión.
Grupos
Cuenta
Suma
Promedio
Varianza
Fila 1
2
315,96
157,98
34,445
Fila 2
2
611,06
305,53
144,5
Fila 3
2
897,49
448,745
127,20125
Fila 4
2
1198,2
599,1
338,5202
Fila 5
2
1500,175
750,0875
543,0160125
Fila 6
2
1782,04
891,02
108,9288
Fila 7
2
2381,06
1190,53
4,3218
Fila 8
2
2599,15
1299,575
11,76125
Fila 9
2
67,375
33,6875
0,8128125
Fila 10
2
130,425
65,2125
5,5945125
Fila 11
2
195,035
97,5175
29,9151125
Fila 12
2
255,585
127,7925
32,8455125
Fila 13
2
321,465
160,7325
91,4628125
Fila 14
2
379,615
189,8075
57,8350125
Fila 15
2
504,895
252,4475
77,8128125
Fila 16
2
543,2
271,6
24,0818
ANÁLISIS DE VARIANZA
Origen de
Suma de
Promedio de
variaciones
cuadrados
los cuadrados
F
Probabilidad
Entre grupos 4893445,884
326229,7256
3196,265018
6,79631E-25
Entre grupos
1633,0547
102,0659188
Total
4895078,939

crítico
para F
2,35222

�ANEXO IV, cont. Análisis de datos.

Figura 2: Comparación del comportamiento de la caída de presión teórica y con la
experimental en régimen laminar para desechos lixiviados al 25 % de sólidos.
Fuente: Turro, (2002).

ANEXO V. Especificidades de la estación del primer impulso
En la estación de primer impulso es donde se le da el tratamiento primario al combustible
utilizado en la CTE. Los tanques cuentan en el interior con calentadores de serpentín y por
medio de dos líneas por cada tanque sale el combustible, pasando por calentadores de tubo
y coraza que de conjunto con los serpentines garantizan que el combustible llegue a la
succión de las bombas con una temperatura entre 65 a 70 ºC.
Dentro de la casa de bombas del primer impulso se encuentran situadas seis bombas de
combustible, tres para cada una de las dos unidades generadoras de la CTE. Las bombas
están ubicadas en paralelo, dos se encuentran en operación continua y la tercera en reserva,
cada una garantiza un flujo máximo de 0,032 m3/s. En la figura 1 se muestra el esquema
que representa la instalación.

�Φ=0,42
6m
L=112,7
Φ=0,426
6m m
L=103,6
4m

Φ=0,21
9m
L=2,40
m

Φ=0,32
4m
L=7,25
Φ=0,15
m
9m
L=9,97
m
Φ=0,219
m
L=667,0
m

Figura 1. Esquema de la instalación de combustible primer impulso de la CTE de Felton.

ANEXO V, cont. Especificidades del primer impulso

�Figura 2. Pasaporte de las bombas de combustible de primer impulso de la CTE de Felton.

ANEXO V, cont. Certificaciones de los instrumentos de medición

�ANEXO VI: Estructura de la aplicación informática para la obtención de la
temperatura racional de transporte del combustible

�prompt={'Rango de temperatura de bombeo (ºC)','Temperatura de entrada en
el intercambiador de calor (ºC)',...
'Radios de la tubería (m) [ro r1 r2 r3]','Costo del vapor
(CUC/kg)','Tiempo de trabajo (horas/año)',...
'Índice de flujo','Diámetro de tubería (m)','Flujo volumétrico del
combustible (m^3/s)','Longitud de la tubería (m)',...
'Altura geodésica (m)','Costo de energía eléctrica
(CUC/kW.h)','Rendimiento de la bomba y el motor [Rb Rm]','Número de
codos',...
'Conductividad térmica de la tubería, aislante, protector (W/m.ºC)
[ka kb kc]',...
'Velocidad del aire (m/s)','temperatura del aire (ºC)',};
name='Entrada de datos';
numlines=1;
def={'29:0.01:70','29','[0.15 0.153 0.178
0.1795]','0.017','7042.3','0.92','0.3','0.05','1000','6','0.09','[0.74
0.95]','1',...
'[ 60.5
0.035
237]','5','27'};
Datos=inputdlg(prompt,name,numlines,def);
Tbo = str2num(Datos{1});
Te = str2double(Datos{2}); RT1 =
str2num(Datos{3});
r0 = RT1(1); r1 = RT1(2); r2 = RT1(3); r3 =
RT1(4);
Cv = str2double(Datos{4}); Tt = str2double(Datos{5});
n =
str2double(Datos{6}); D = str2double(Datos{7}); Q =
str2double(Datos{8});
Lt = str2double(Datos{9}); Dz = str2num(Datos{10}); Ce =
str2double(Datos{11}); ren = str2num(Datos{12}); Rb = ren(1); Rm =
ren(2);
Ncod = str2double(Datos{13}); cond = str2num(Datos{14}); ka =
cond(1); kb = cond(2); kc = cond(3);
v = str2double(Datos{15});
Ta = str2double(Datos{16});
% =======================================================================
a=59.86;
b=0.056;% coeficientes del índice de consistencia másica.
A1=0.14;
B1=0.2; % coeficientes de fricción de mezcla.
Ai= 0.0326; % coeficiente de proporcionalidad del intercambiador de
calor.
g = 9.81; % gravedad (m/s^2)
Kbo = a*exp(-b*Tbo);
Densbo = - 7.62*log(Tbo)+ 1012; % Densidad bombeo del petróleo (kg/m^3)
Rebo = (8^(1-n)*D^n*Densbo*(4*Q/(pi*D^2))^(2-n))*(4*n/(3*n+1))^n./Kbo; %
Reynolds de bombeo(adim.)
%========================================================================
% Propiedades del combustible CM-650.
kp = (-0.13*Tbo+149.1)*0.001;
cp = 8.56*Tbo+1483;
vp = 4*Q/(pi*D^2);
vip = (3*n+1/n)*(8*vp/D)^-0.075;
Prp = cp*vip/kp;
%========================================================================
%Propiedades del aire
kaire = 0.0244+Ta*0.6763*10^-4;
densaire = 353.44/(Ta+273.15);
visaire = 1.718*10^-5+4.62*10^-8*Ta;
Cpaire = 999.2+0.1434*Ta+1.101*10^-4*Ta^2-6.7581*10^-8*Ta^3;
Praire = visaire*Cpaire/kaire;
Reaire = v*r3*2*densaire/visaire; % Reynolds para el aire exterior
%========================================================================

�hp = 0.023*Rebo.^0.8*Prp^0.3.*kp./D; % Coeficiente de convección del
combustible
haire = 0.023*Reaire^0.8*Praire^0.3*kaire/(r3*2); % Convección del aire
Pcal = (1./(1/r0*hp))+ log(r1/r0)/ka + log(r2/r1)/kb + log(r3/r2)/kc +
(1/r3*haire);
Tf = Tbo - 2*pi*Lt*(Tbo - Ta)./(Q*Densbo.*cp.*Pcal);
Final====================================================================
Kf = a*exp(-b*Tf);
Densf = - 7.62*log(Tf)+ 1012; % Densidad promedio de transporte del
petróleo (kg/m^3)
Ref = (8^(1-n)*D^n*Densf*(4*Q/(pi*D^2))^(2-n))*(4*n/(3*n+1))^n./Kf;
Reynolds de promedio (adim.)
Promedio=================================================================
Tmed = (Tbo + Tf)/2;
Kmed = a*exp(-b*Tmed);
Densmed = - 7.62*log(Tmed)+ 1012; % Densidad promedio de transporte del
petróleo (kg/m3)
Remed = (8^(1-n)*D^n*Densmed*(4*Q/(pi*D^2))^(2-n))*(4*n/(3*n+1))^n./Kmed;
% Reynolds de promedio
Cca1 = Cv*Ai*Tt*3600*(Tbo - Te); % Costo de calentamiento del petróleo
(CUC/año)
Le=n/(3*n+1))^n*(D/2)^(n+1)*((850./Remed)+(0.199/D^0.22)).*Densmed./(4*Km
ed)*(4*Q/(pi*D^2))^(2-n); % Longitud eq. del codo (m)
L = Le*Ncod+Lt;
Nn=2*Kmed.*L*((3*n+1)/n*4/(pi*D^2))^n*(2*Q/D)^(n+1)+(8*A1*L.*Densmed*Q^3)
./(Remed.^B1*D^5*pi^2)+Densmed*g*Dz*Q +...
(Densf-Densbo)*16*Q^3/(pi^2*D^4);
Cca2 = Ce*Tt*Nn/(Rb*Rm)*1e-3;
Cca3 = 22.44*D^0.147;
Cca4 = (Cca3+0.36*Cca3)/12;
Ccatotal=Cca1+Cca2+L*Cca4;
plot(Tbo,Cca1,Tbo,Cca2,Tbo,Ccatotal),grid
error = 0.01;
for I = 1:length(Cca1)
if Cca1(I) - Cca2(I) &lt;= error
Ccalculo1 = Cca1(I);
Ccalculo2 = Cca2(I);
Tb1 = Tbo(I);
end
%========================================================================
[Ccamin No]= min(Ccatotal);
xlabel('Temperatura (ºC)')
ylabel('Costo (CUC/año)')
Tbmin = Tbo(No);
title([' Temperatura racional = ',num2str(Tbmin),' º C; Costo total =
num2str(Ccamin),' CUC/año'])
%========================================================================

ANEXO VII: Producción científica del autor sobre el tema de la tesis
Participación en eventos científicos:
1. Laurencio, H., “Propiedades reológicas de emulsiones de petróleo pesado en agua”,
ENERMOA, ISMM, Moa, Cuba, 2007.

�2. Laurencio, H., “Modelo de viscosidad del petróleo no newtoniano”, 8vo Congreso
Iberoamericano de Ingeniería Mecánica, Perú, 2008.
3. Laurencio, H. y Turro, A., “Método de cálculo para el transporte de petróleo crudo
cubano por tuberías”, CINAREM, Moa, Cuba, 2009.
4. Laurencio, H., “Estudio reológico de petróleo pesado de 11º API”, CINAREM, ISMM,
Moa, Cuba, 2009.
5. Laurencio, H., “Propiedades reológicas de petróleo pesado” Convención Internacional
de Ingeniería en Petróleo &amp; Gas”, Mérida, Venezuela, 2009.
6. Laurencio, H., “Método para la obtención de la temperatura racional de bombeo de
petróleos pesados”, ENERMOA, ISMM, Moa, Cuba, 2010.
7. Laurencio, H., Delgado, Y., Falcón, J., “Modelo para la estimación de pérdidas de
presión en el transporte de petróleos pesados por tuberías”, CINAREM, ISMM, Moa,
Cuba, 2011.
Publicaciones en revistas científicas:
1. Laurencio, H. y Delgado, Y., “Comportamiento reológico de emulsiones de petróleo
pesado en agua”. Ingeniare, Revista Chilena de ingeniería. 16(2) 244-250, 2008. ISSN
0718-2281.
2. Laurencio, H. y Delgado, Y., “Influencia de la temperatura en las propiedades
reológicas de la emulsión de petróleo pesado”. Minería y Geología. 24(2) 56-77, 2008.
ISSN 1993-8012
Tutorías a tesis de ingeniería:
1. Columbie, M., Evaluación del sistema de transporte de combustible a los secaderos de la
planta niquelífera Ernesto Che Guevara, Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa,
Cuba, 2005. 58p
2. Cutiño, A., Evaluación de operación del oleoducto del campo de boyas del puerto Moa,
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2006. 49p
3. Torres, R., Diseño y fabricación de un reómetro de tubo capilar, Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2006. 58p
4. Negret, E., Modelación y simulación de sistemas de flujo de petróleo para el transporte
por tuberías, Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2007. 61p
5. Nogera, P., Formulación de emulsiones de petróleo crudo cubano pesado CM-650,
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2008. 53p
6. Saldas, L., Determinación de las propiedades de transporte del petróleo crudo CM-650,
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2008. 49p
7. Romero, D., Evaluación del sistema de transporte de combustible CM-650 en la central
termoeléctrica Lidio Ramos. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba,
2009. 57p
8. Ávila, L., Obtención de la temperatura racional de transporte del combustible CM-650
en la central termoeléctrica Lidio Ramos. Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa, Cuba, 2010. 54p
9. Rodríguez, G., Método para la obtención del diámetro racional en el transporte del
combustible CM-650. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2011. 43p
Tutoría a tesis de maestría:
1. Ochoa, O., Procedimiento para el bombeo eficiente de petróleos pesados, Tesis de
Maestría, Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2011. 85p
Otras investigaciones realizadas:
Laurencio, H., Análisis del régimen de explotación del sistema de bombeo de colas en el
proceso carbonato amoniacal. Diplomado, Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa,
Cuba, 2006. 45p

�Laurencio, H., Método de cálculo para el transporte de emulsiones de petróleo pesado por
tuberías, Tesis de Maestría, Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, 2007.
87p

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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Método para la determinación de parámetros racionales de transporte por tuberías del combustible cubano crudo mejorado 650</text>
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                <text>Héctor Luis Laurencio Alfonso</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                <text>2012</text>
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                    <text>TESIS

Evaluación de la calidad de las aguas para
consumo humano en el Sector Ancón Bajo
II. Municipio Maracaibo.

Irguin Alberto Bracho Fernández

�Página legal
Título de la obra: Evaluación de la calidad de las aguas para consumo humano en el
Sector Ancón Bajo II. Municipio Maracaibo, 65 pp. Editorial Digital Universitaria de
Moa, año.2015 -- ISBN:

1. Autor: Irguin Alberto Bracho Fernández
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández
Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Evaluación de la calidad de las aguas para consumo
humano en el Sector Ancón Bajo II. Municipio Maracaibo.

Tesis en opción al título académico de Máster en Geología mención Geología
Ambiental

Autor: Ing. Irguin Alberto Bracho Fernández

Moa, 2015

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Evaluación de la calidad de las aguas para consumo
humano en el Sector Ancón Bajo II. Municipio Maracaibo.
Tesis en opción al título académico de Máster en Geología mención Geología
Ambiental

Autor: Ing. Irguin Alberto Bracho Fernández
Tutor: MsC. Moraima Fernández Rodríguez
Tutor: Dr. Giussepe Malandrino

Mayo 2015

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN………………………………………………………………….……
CAPÍTULO I- CARACTERÍSTICAS FÍSICO-GEOGRÁFICAS Y ECONÓMICAS
DE LA REGION………………………………………………………………………...
1.1. Situación geográfica.………………………………………………………….…..
1.2. Clima………………………………………………………………………………...
1.2.1. Precipitaciones……………………………………………………………..
1.3. Geología…………………………………………………………………………….
1.4. Condición actual del suelo……………………………………………….……….
1.5. Recursos Hídricos…………………………………………………………………
1.6. Embalses en Venezuela…………………………………………………………..
1.7. Hidrografía………………………………………………………………………….
1.8. Regiones hidrogeológicas en el país……………………………………………
1.8.1. Provincias y subprovincias hidrogeológicas…………………………….
CAPITULO II. METODOLOGÍA Y VOLUMEN DE LAS INVESTIGACIONES
DESARROLLADAS EN EL ÁREA DE ESTUDIO…………………………………..
2.1. Metodología de Trabajo………………………………………………………….
2.2. Identificación de las fuentes de abasto de aguas en la comunidad
campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II……………………………………..
2.3. Principales fuentes de contaminación…………………………………………..
2.4. Muestreo hidroquímico y análisis físico-químico………………………………
2.5. Descripción de los puntos de muestreo………………………………………...
2.5.1. Muestra1. Pozo Granja San Martín………………………………………
2.5.2. Muestra 2. Pozo Granja La Zeta…………………………………………
2.5.3. Muestra 3. Pozo Granja El Bosque………………………………………
2.5.4. Muestra 4. Pozo Granja Los Cascabeles………………………………..
2.5.5. Muestra 5. Pozo Granja San Benito……………………………………...
2.5.6. Muestra 6. Pozo Granja Monte Santo……………………………………
2.5.7. Muestra 7. Pozo Granja La Estancia…………………………………….
2.5.8. Muestra 8. Botellón de Agua……………………………………………...
2.5.9. Muestra 9. Tubería (Aducción)……………………………………………
2.5.10. Muestra10. Cañada Iragorry…………………………………………….
CAPÍTULO III- INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS........
3.1. Fuentes de abasto de aguas que consumen los habitantes en la
comunidad campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II, Parroquia Venancio
Pulgar, Municipio Maracaibo………………………………………………………….

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44

I

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

3.2. Fuentes de contaminación que afectan la calidad de las aguas en el
sector……………………………………………………………………………………..
3.3. Propiedades físicas, químicas y bacteriológicas de las fuentes de abasto
de agua en la comunidad………………………………………………………………
3.3.1. Muestra1. Pozo Granja San Martín………………………….……………
3.3.2. Muestra 2. Pozo Granja La Zeta……………………………….…………
3.3.3. Muestra 3. Pozo Granja El Bosque………….……………………………
3.3.4. Muestra 4. Pozo Granja Los Cascabeles……………………….………
3.3.5. Muestra 5 Pozo Granja San Benito…….………………………………
3.3.6. Muestra 6. Pozo Granja Monte Santo…………………………………..
3.3.7. Muestra 7. Pozo Granja La Estancia…………………………………….
3.3.8. Muestra 8. Botellón de Agua……………………………………………..
3.3.9. Muestra 9. Tubería (Aducción)………….………………………………...
3.3.10. Muestra10. Cañada lragorry……….……………………………………
3.4. Medidas preventivas y correctoras para minimizar la contaminación que
posibiliten la accesibilidad de abasto de agua para consumo humano en la
comunidad……………………………………………………………………………….

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CONCLUSIONES……………………………………………………………………….

61

RECOMENDACIONES………..……………………………………………………….

62

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS…………………………………………..………

63

ANEXOS…………………………………………………………………………...........

65

II

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

ÍNDICE DE FIGURAS
Pág.
Figura 1. Ubicación del sector Ancón Bajo II…………………………………….....
Figura 2. Ubicación geográfica del sector Ancón Bajo II………………………….
Figura 3. Poligonal geográfica del sector Ancón Bajo II…………………………..
Figura 4. Columna Litoestratigráfica del Sector Ancón Bajo II....…………………………

Figura 5. Mapa Geológico del Sector Ancón Bajo II……………………………….
Figura 6. Mapa de Uso de los Suelos de la Comunidad…………………………..
Figura 7. Uso de los suelos de la comunidad…….…………………………….....
Figura 8. Embalse los Tres Ríos………………..…………………………………..
Figura 9. Regiones hidrográficas de Venezuela……………………………………
Figura 10. Zonas potenciales de agua subterráneas en Venezuela…………….
Figura 11. Diagrama de flujo con la metodología de trabajo……………………..
Figura 12. Visitas a La comunidad, entrevista y observación directa…………...
Figura13. Focos de contaminación presentes en la comunidad Ancón Bajo II...
Figura 14. Equipo de mediciones in situ…………………………………..………..
Figura 15. Muestreo pozo granja San Martín…………..…………………………..
Figura 16. Muestreo pozo granja La Zeta…………………………………………..
Figura 17. Muestreo pozo granja El Bosque………………..………………………
Figura 18. Muestreo pozo granja los cascabeles…………………………………..
Figura 19 Muestreo pozo granja San Benito (Casa Azul)…………………………
Figura 20. Muestreo pozo granja Monte Santo…………………………………….
Figura 21. Muestreo pozo granja La Estancia……………………………………...
Figura 22. Muestreo botellón de agua familia Alzate………………………………
Figura 23. Muestreo de la tubería de aducción…………………………………….
Figura 24. Muestreo de la quebrada Iragorry………………………………………
Figura 25. Parámetros fuera de norma granja pozo San Martin…………………
Figura 26. Parámetros fuera de norma granja pozo La Zeta……………………..
Figura 27. Parámetros fuera de norma granja pozo El Bosque……………….....
Figura 28. Parámetros fuera de norma granja pozo Los Cascabeles…………...
Figura 29. Parámetros fuera de norma granja pozo San Benito…………………
Figura 30. Parámetros fuera de norma granja pozo Monte Santo……………….
Figura 31. Parámetros fuera de norma granja pozo La Estancia………………...
Figura 32. Parámetros fuera de norma Botellón de Agua………………………..
Figura 33. Parámetros fuera de norma Tubería (Aducción)………………………
Figura 34. Parámetros fuera de norma Cañada lragorry…………………………

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III

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

INDICE DE TABLAS
Pág.
Tabla 1. Componentes indeseables en el agua potable, orígenes y formas de
remoción…………………………………………………………………………….…..
Tabla 2 Estándares secundarios o no obligatorios de agua potable………….….
Tabla 3. Parámetros físicos, químicos y biológicos Determinados……………...
Tabla 4. Contaminantes del Agua Potable………………………………………....
Tabla 5. Resultados análisis físico, químico y Biológico………………………….

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35
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47
49

IV

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

INTRODUCCIÓN
El agua potable es esencial e imprescindible para que la vida misma sea posible
sobre la faz de la tierra, es mucho más que un bien, que un recurso, que una
mercancía, el agua potable es concretamente un derecho humano de primer orden y
un elemento esencial de la propia soberanía nacional ya que, muy probablemente,
quien controle el agua controlará la economía y toda la vida en un futuro no tan
lejano.
Los esfuerzos del hombre por mejorar el medio ambiente en el que habita y elevar su
calidad de vida, dependen en gran medida de la disponibilidad de agua, existiendo
una estrecha correlación esencial entre la calidad del agua y la salud pública, entre la
posibilidad de acceder al agua, el nivel de higiene, la abundancia del agua, el
crecimiento económico y desarrollo social.
Las medidas dirigidas a ampliar y mejorar los sistemas públicos de prestación del
servicio de agua potable, contribuyen a una reducción de la morbimortalidad,
relacionada con las enfermedades endémicas, porque dichas enfermedades, están
asociadas directa o indirectamente con el abastecimiento de aguas deficientes o
provisión escasa de agua. Actualmente, 1.400 millones de personas no tienen
acceso a agua potable, casi 4.000 millones carecen de un saneamiento adecuado.
Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 80% de las
enfermedades se transmiten a través de agua contaminada.
Esta situación se debe a que sólo una pequeña parte de la población, en particular
en los países en desarrollo, tiene acceso a un abastecimiento de agua de calidad
aceptable. Se estima que en algunos países solamente el 20% de la población rural,
dispone de agua de calidad satisfactoria. Basándose en estas estadísticas, se
desprende la urgente necesidad de tomar conciencia sobre el cuidado del uso del
agua. Casi sin darnos cuenta, estamos poniendo en serio peligro este recurso tan
esencial, no solo para nosotros, sino también para los hijos de nuestros hijos y sus
generaciones siguientes, tomar conciencia de que cada gota tiene un valor que
nosotros no le damos.
1

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

A pesar que Venezuela es un país con grandes recursos hídricos, provenientes en su
mayoría de los aportes de la cuenca del río Orinoco, uno de los principales ríos del
mundo. El volumen superficial promedio nacional escurrido era de 705 millones de
metros cúbicos anuales, mientras que las aguas subterráneas se estiman mayores
que las superficiales, pero no han sido cuantificadas (González, 2000; AVEAGUA y
VITALIS, 2006).
Sin embargo, el patrón de asentamiento de la población hace que esta abundancia
sea relativa, ya que 80% de sus habitantes están ubicados al norte del país, pero
85% del total del agua dulce se genera al sur en el Orinoco. Los recursos hídricos
internos renovables de Venezuela se estiman en 1.320 kilómetros cúbicos al año,
distribuidos de la siguiente forma: 46% para uso agrícola, 43% para fines de
consumo doméstico y 11% para uso industrial (AVEAGUA y VITALIS, 2006).
Venezuela alcanzó las metas del milenio en cuanto a la cobertura de agua potable
con un 95% de los venezolanos tienen acceso al agua potable (INE, 2011), pero
muchas zonas aún no tienen un suministro permanente (PROVEA, 2010).
El estado Zulia según datos tomados de Dossier 2010. Despacho del Viceministro de
Planificación Territorial Dirección General de Evaluación y Seguimiento de
Inversiones Públicas Dirección de Desarrollo Estadal, cuenta con 511.405 viviendas
(81.4%), de un total de 628.230 viviendas ocupadas en el estado son abastecidas del
servicio de agua potable por sistema de acueducto o tubería. El resto de las
viviendas son abastecidas del servicio por otros medios (cisternas, bombas, entre
otros).
Un digno ejemplo de lo último mencionado lo es La comunidad San Valentín del
sector Ancón Bajo II, parroquia Venancio Pulgar, municipio Maracaibo, la cual esta
próximos a cumplir un siglo de fundada, en la actualidad presenta múltiples
necesidades de infraestructura y de servicios básicos que garanticen una mejor
calidad de vida de sus habitantes. Aunado a dichas carencias se suma el hecho de
estar asentado en un área donde los drenajes naturales, próximos a su
desembocadura (laguna el gran Eneal, Lago de Maracaibo), se encuentran
2

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

contaminados por recolectar aguas residuales, así como de estar rodeados por una
extracción minera no organizadas del manto superficial de los suelos.
La comunidad es ubicada al noroeste de la ciudad de Maracaibo, aproximadamente
a unos 8.5 kilómetros al noroeste de la intercepción de la avenida 16 (vía Puerto
Caballo) con la calle 10 (vía la tubería). (Figura 1)

ANCÓN BAJO II

Figura 1. Ubicación del sector Ancón Bajo II.
Fuente. Google Map. Mayo 2014.

En el año de 1919 fue creada la comunidad de Ancón Bajo II San Valentín; no
obstante, pese al transcurso de casi un siglo de historia la misma no ha logrado su
desarrollo local. La comunidad no cuenta con suministro adecuado de agua potable
los habitantes invierten gran parte de su presupuestos familiares para abastecerse
del vital líquido, pues deben asumirse costos para financiar redes informales, equipos
de bombeo, dispositivos de almacenamiento e incluso el pago a distribuidores
privados.
Es claro que no es posible lograr bienestar de la población sin un suministro seguro
de agua higiénica y apta para su consumo, con espacios llenos de basura, con
grandes problemas de contaminación de las fuentes naturales de agua potabilizable,
3

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

el aire y los suelos, así como la disminución de la biodiversidad. Un futuro digno y
con bienestar será la consecuencia de nuestra acción responsable hacia el ambiente.
Considerando la ausencia del inventario sobre el recurso hídrico actualizado y
confiable, que permitan evaluar la cantidad, calidad y accesibilidad del agua, así
como su distribución en el tiempo y el espacio, es pertinente proponer una
investigación orientada a la evaluación de la calidad del agua para consumo humano
en la comunidad San Valentín del sector Ancón Bajo II, parroquia Venancio Pulgar,
municipio Maracaibo con los objetivos de identificar las fuentes de abasto de aguas
y

las principales fuentes de contaminación, caracterizar las propiedades físicas,

químicas y bacteriológicas de las fuentes de abasto de agua según normas
establecidas, además, proponer medidas preventivas y correctoras para minimizar la
contaminación que posibiliten la accesibilidad de abasto de agua para consumo
humano en la comunidad.
Diseño teórico
La justificación del tema
El servicio de Agua Potable y Saneamiento es un servicio público vital para la salud y
el desarrollo de los ciudadanos. Comprende la captación, tratamiento, distribución y
control de agua para el consumo humano, de igual manera la recolección,
depuración y vertido de las aguas servidas.
Es importante desarrollar el mejoramiento de los servicios de agua potable y
saneamiento en la comunidad campesina Ancón Bajo II, ésta se encuentran muy
deteriorada en lo ambiental: pobres condiciones de salubridad, plagados de
desechos sólidos mal recolectados y dispuestos, sin servicio de aguas negras ni
tratamiento, nociva contaminación atmosférica por fuentes vehiculares y minera no
sistematizada, muy precarios o inexistentes espacios para el deporte y el
esparcimiento y nulo contacto con la Naturaleza. Estas razones sustentan la
imperiosa necesidad de considerar los factores de calidad del servicio por parte de
los entes competentes, que permita evaluar los estándares de cantidad, calidad
requeridos, para el bienestar social de la comunidad.
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�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Pese a que existen varios entes gubernamentales, no existe un inventario
actualizado, confiable sobre la calidad de las aguas que la comunidad en estudio
consume y la información existente no es accesible por lo importante y particular de
la temática abordada. Siendo esta investigación insumo indispensable que
suministrara a todos los interesados y en especial a los habitantes de la unidad de
análisis el acceso de manera rápida y en un leguaje adecuado los datos técnicos
sobre la ubicación y calidad de las fuentes disponibles de agua para consumo
humano en el área geográfica abordada.
El agua vehiculiza diferentes agentes nocivos para la salud, a saber: Físicos,
químicos, radioactivos y biológicos. Los diversos agentes pueden producir
enfermedades diversas y variadas a corto, mediano y largo plazo, siendo en
ocasiones difíciles de medir en los seres vivos. Además de contaminar el suelo,
afecta de manera directa a la actividad agrícola y pecuaria al desconocer la calidad
de sus aguas y los efectos que ellas pueden producir.
Aspectos generales de la temática ambiental y calidad de las aguas
Medio Ambiente
Término sobre el que existen varias definiciones, por muchos se define como “el que
permite al hombre crear las condiciones necesarias para la vida. Incluye al medio
natural y al medio social”, “consiste en la interacción Naturaleza-Sociedad en un
contexto de espacio y tiempo dado”.
El agua es uno de los recursos naturales fundamentales, junto con el aire, la tierra y
la energía constituye los cuatro recursos básicos en que se apoya el desarrollo. La
importancia de la calidad del agua ha tenido un lento desarrollo. Hasta finales del
siglo XIX no se reconoció el agua como origen de numerosas enfermedades
Infecciosas. Hoy en día, la importancia tanto de la cantidad como de la calidad del
agua esta fuera de toda duda. Constituye parte integrante de todos los tejidos
animales y vegetales, siendo necesaria como vehículo fundamental para el proceso
de las funciones orgánicas, pero, además, es indispensable para toda una serie de
usos humanos que comportan un mayor bienestar, desde la salud y la alimentación,
5

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

a la industria y al esparcimiento. El agua se encuentra en la naturaleza con diversas
formas y características y cada una de ellas tiene su función dentro del gran
ecosistema del planeta Tierra.
La que nos interesa, principalmente, para los usos humanos, es en forma líquida y la
conocida como agua dulce, en la cual existe una gama de componentes en
disolución en pequeñas proporción, que la hace más o menos apta para los distintos
usos, para lo cual se han desarrollado una serie de normas que definen la calidad y
tratan de regularla, desde el agua para el consumo directo o agua potable hasta el
agua para usos industriales.
Contaminación hídrica
La contaminación hídrica o contaminación del agua es una modificación de esta,
generalmente provocada por el ser humano, que la vuelve impropia o peligrosa para
el consumo humano, la industria, la agricultura, la pesca y las actividades
recreativas, así como para los animales y la vida natural y cotidiana.
Fuentes y causas productoras de la contaminación
Cualquier sustancia que se añada al agua que amenace la salud, la supervivencia,
o las actividades de los seres humanos o de otros organismos vivos, se denomina
contaminación o polución. La mayoría de los contaminantes corresponden a
subproductos o residuos sólidos, líquidos o gaseosos, que se originan al extraer,
procesar, convertir en productos y/o utilizar el recurso natural. Los contaminantes
pueden llegar a nuestro medio ambiente a través de las actividades humanas o
actividades antrópicas, y aunque parezca contradictorio también ciertos procesos
naturales como una erupción volcánica, pueden dar origen a la contaminación de las
aguas.
Breve reseña histórica de los estudios sobre calidad de las aguas y temática
diversas desarrolladas en el ámbito local, nacional e internacional.
La calidad del agua potable es de suma importancia para la salud pública, por lo cual
la mayoría de los países tienen legislaciones internas que están relacionadas con las
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�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

aguas de consumo humano. Estas normas sirven para determinar la responsabilidad
de los distintos sectores involucrados en la producción y distribución del agua
potable, su monitoreo y su control. Los países cuentan, así mismo, con
reglamentaciones que definen qué se entiende por agua potable; es decir, los
patrones que se deben seguir para que el agua sea inocua para la salud humana.
Entre esas reglamentaciones hay una muy específica, que se denomina “Norma de
Calidad del Agua Potable”. Allí se establece que sustancias pueden estar presentes
en el agua y las concentraciones máximas permisibles que no significan riesgo para
la salud.
Todos los países que establecen este tipo de normas nacionales utilizan como
parámetro principal de comparación las Guías de la OMS para la Calidad del Agua
Potable. Las guías son documentos que se publican aproximadamente cada 12
años, donde se acopia la última información disponible en el mundo sobre el tema.
Las últimas directrices publicadas por la OMS son las acordadas en Génova en
1993. (Confirmar con las establecidas en Génova en el 2004).
Organización Mundial de la Salud (2005), Guías para la calidad del agua potable
primer apéndice a la tercera edición. Volumen 1, establece que el acceso al agua
potable es una cuestión importante en materia de salud y desarrollo en los ámbitos
nacional, regional y local. En algunas regiones, se ha comprobado que las
inversiones en sistemas de abastecimiento de agua y de saneamiento pueden ser
rentables desde un punto de vista económico, ya que la disminución de los efectos
adversos para la salud y la consiguiente reducción de los costos de asistencia
sanitaria es superior al costo de las intervenciones. Dicha afirmación es válida para
diversos tipos de inversiones, desde las grandes infraestructuras de abastecimiento
de agua al tratamiento del agua en los hogares.
La experiencia ha demostrado asimismo que las medidas destinadas a mejorar el
acceso al agua potable favorecen en particular a los pobres, tanto de zonas rurales
como urbanas, y pueden ser un componente eficaz de las estrategias de mitigación
de la pobreza.
7

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Truque, P. (2006), en su investigación denominada “Armonización de los estándares
de agua potable en las Américas”, realiza una comparación de los valores
recomendados por la Organización Mundial de la Salud en las Guías de Calidad de
agua Potable para los diferentes contaminantes del agua, con los valores
establecidos en las diferentes normas de calidad de agua existentes en cada uno de
los países del continente americano. Esto se realiza con el fin de proponer
alternativas y brindar soluciones que permitan la creación de políticas que con lleven
a la armonización de los estándares de calidad de agua potable a nivel hemisférico.
Los países del Caribe no son incluidos en este informe debido a la dificultad para
acceder a sus normas nacionales. Por otro lado, un reporte de la CEPIS afirma que
estos países se acogen a los estándares establecidos en las “Guías de Calidad de
Agua Potable” recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
La superintendencia de servicios sanitarios división de fiscalización 2007, basado en
“Standard Methods for the Examination of Water and Wastewater 19th ed. del año
1995”, la primera versión del “Manual de Métodos de Análisis Físico-Químicos para
agua potable. Este documento sumado a las normas chilenas para análisis
bacteriológicos que existían en esa época establecieron las metodologías de ensayo
oficiales y alternativas que se han utilizado en Chile durante los últimos 10 años, para
el autocontrol y la fiscalización de los servicios de agua potable a lo largo de todo el
país y que fueron paulatinamente acreditadas por los laboratorios del sector basado
en la clasificación de parámetros de calidad establecidos en la nueva norma de
requisitos para agua potable, donde se han subdividido los parámetros normados en
diferentes tipos, en función de su importancia ya sea positiva o negativa para la salud
de los consumidores y usuarios del agua potable suministrada.
Villalobos, A. et al (2010), en el estudio del ion sulfato como indicador de
sustentabilidad en la cuenca del río Guasare, estado Zulia. Este trabajo está
orientado en la identificación y construcción de tendencias de medición del ión sulfato
en la cuenca media del río Guasare, para establecer un diagnóstico de los impactos
acumulados y proyectar, qué cantidad de sulfatos estará presente en este cuerpo de
8

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

agua. El ión sulfato es un importante indicador de sustentabilidad, porque permite
tomar decisiones referentes a la gestión ambiental minera, dado su potencial de
acidificar el medio, garantizando el desarrollo sustentable de la actividad en la zona
de estudio. Se recolectaron muestras estratificadas en diversos puntos del área
seleccionada bajo estudio, evaluando las concentraciones del ión sulfato (SO4 -2) y
los cationes de calcio y magnesio (Ca+2 y Mg+2), pH, temperatura y turbidez. Se
encontró que las cantidades presentes en el agua del río no superan los límites
establecidos para este parámetro en la norma nacional.
De igual forma explica los requisitos necesarios para garantizar la inocuidad del
agua, incluidos los procedimientos mínimos y valores de referencia específicos, y el
modo en que deben aplicarse tales requisitos. Describe asimismo los métodos
utilizados para calcular los valores de referencia, e incluye hojas de información
sobre peligros microbianos y químicos significativos, revisión en profundidad de los
métodos utilizados para garantizar la inocuidad microbiana, importantes novedades
en la evaluación de los riesgos.
Hernández, M., et al (2010), estudian la Hidrogeoquímica de las aguas subterráneas
ubicadas en los estados Anzoátegui y Monagas, persiguen el clasificar e identificar
los procesos geoquímicos que gobiernan en la zona de estudio. Para ello, se tomó
como punto de partida la información recabada por el Laboratorio Nacional de
Hidráulica (2009).
En base a esto, fueron seleccionados 300 pozos ubicados en los estados Monagas y
Anzoátegui, debido a los parámetros medidos como: pH, Sólidos Disueltos Totales
(SDT), conductividad, temperatura (T), Dureza Total, alcalinidad, las especies
químicas Na+, K+, Ca2+, Mg2+, F-, Cl-, SO42- , NO-3 , y la sílice disuelta (SiO2), los
tipos de aguas identificados a través de los resultados obtenidos fueron:
bicarbonatadas sódicas (Na+-HCO3-), bicarbonatadas magnésicas (Mg2+- HCO3-),
sulfatada sódica (Na+-SO4 2-) y Clorurada sódica (Na+- Cl-).
También se establecieron algunas relaciones inter iónicas, la cuales apuntan a que
dicha composición, es la consecuencia de procesos asociados a la interacción agua9

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

roca, intercambio iónico y a la disolución de sales evaporíticas formadas durante los
eventos de evaporación, lixiviadas hacia el subsuelo durante la precipitación
atmosférica.
Pérez, E. (2011), realiza determinaciones de los parámetros que afectan la calidad
de cualquier tipo de agua, rigiéndose por las más estrictas metodologías
estandarizadas para los ensayos de laboratorio y calibración a fin de proporcionar
resultados de análisis confiables. Los parámetros a analizar en una muestra de agua
son los indicados en la Gaceta oficial 36.395 para aguas potables y el decreto No.
883 para aguas residuales. Es por ello que la Fundación Tecnología de Seguridad
Integral (FUNSEIN) cuenta con el laboratorio de aguas y caracterización de efluentes
en el cual toma en cuenta las exigencias de las leyes para asegurar la calidad de las
muestras de aguas que son analizadas.
Los parámetros de calidad del agua estudiados se clasifican en: Carácter Físico:
características organolépticas (color, olor y sabor), turbidez, sólidos en suspensión y
temperatura. Carácter Químico: Conductividad, salinidad, dureza, pH, oxígeno
disuelto, alcalinidad, sustancias de carácter orgánico e inorgánico. Carácter
Microbiológico: Coliformes totales, fecales y microorganismo patógenos
Ughi, A. (2011), en su trabajo denominado “Estudio hidrogeofísico para caracterizar
el acuífero del Jardín Botánico de Caracas”. Aplica la técnica de sondeos eléctricos
verticales en un área inferior a 20 Ha.
Los resultados obtenidos revelan la presencia de gradación vertical de los tipos
litológicos con variaciones en el contenido de finos, factor que controla de forma
determinante el valor de resistividad del subsuelo y permitió construir el modelo
geológico para la zona el cual se encuentra constituido por roca metamórfica en
forma de doble cuenca que alberga dos secuencias sedimentarias que constituyen
dos acuíferos bien desarrollados pero es probable que a grandes profundidades no
estén conectados, por lo que se reduce su capacidad de producción al limitarse su
extensión lateral; sin embargo, la forma lenticular que los caracteriza implica que
poseen gran desarrollo vertical con espesores que pueden variar entre 6 y 10 m.
10

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Tejedor, L., et al (2011), en su estudio de calidad de las aguas asociadas con la
cuenca alta del río Morichal Largo. Estados Anzoátegui y Monagas consideraron
herramientas de calidad, hidrogeológicas e hidrogeoquímicas, con el propósito de
describir los principales mecanismos que condicionan las características e
interacción entre las aguas asociadas con la cuenca alta de dicho río. La información
recopilada fue organizada y depurada para luego delimitar el área y las variables
estudio.
El cauce principal del río Morichal Largo está ubicado sobre un acuífero libre de alto
rendimiento que se extiende hasta las cuencas de los ríos Caris y Tigre. Los
patrones de flujo se mantuvieron relativamente constantes en el tiempo, con un
movimiento en dirección sur este y un recorrido que parte de las cuencas de los ríos
Tigre y Caris. Por otro lado, se reportaron los mayores valores de concentración de
especies iónicas en la cuenca de los ríos Caris y Tigre.
Asimismo, las aguas estudiadas son bicarbonatadas sódicas, cálcicas y magnésicas
tanto en la cuenca alta del río, como en la cuenca de los ríos Caris y Tigre. Por su
parte, el mecanismo principal que gobierna la composición química de las aguas
superficiales es la precipitación atmosférica.
Cataldi, A., et al (2011), elaboran la Prospección Electromagnética en el Dominio del
Tiempo para la exploración profunda de agua subterránea (Edo Zulia, Venezuela),
En el ámbito de un estudio de investigación de agua para el desarrollo industrial en el
sector la Cañada, Edo. Zulia, se realizó un estudio Hidrogeofísico profundo. Esto se
realizó ejecutando diez (10) Sondeos Electromagnéticos en el Dominio del Tiempo
SEDT (TDEM) para la caracterización de zonas de transición entre agua dulce y
cuñas de agua salobre en el subsuelo. Los resultados han permitido la
caracterización eficaz y exitosa del perfil de resistividad y derivar las condiciones
hidrogeológicas hasta profundidades de 300m.
Severiche, C. et al (2013), publica Manual de Métodos analíticos para la
determinación de parámetros fisicoquímicos básicos en aguas, con el objetivo de
servir como guía de estudio en los temas relacionados con el análisis fisicoquímico
11

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

de aguas. El manual presenta un esquema muy general, indicando el fundamento, el
ámbito de aplicación, las posibles interferencias, seguidamente la descripción de la
metodología analítica, luego los cálculos y presentación de resultados, por último las
referencias bibliográficas utilizadas en cada método. Además se detallan los
procedimientos de validación y verificación de métodos y presentación de informes
de laboratorio.
En la actualidad se han publicado tres ediciones de las Guías de Calidad de Agua
Potable. Las dos primeras ediciones fueron utilizadas como directrices para
establecer las normas internas que regulan el agua potable de cada uno de los
países. La tercera edición hace una evaluación de riesgo, es decir, describe un
“Marco para la Seguridad de Agua potable " y habla de los papeles y las
responsabilidades

de

los

distintos

tenedores,

incluyendo

los

papeles

complementarios de reguladores nacionales, proveedores, comunidades y agencias
"de vigilancia" independientes. En esta edición la información sobre muchas
sustancias químicas fue revisada por la OMS para considerar la inclusión de nuevas
sustancias químicas que no habían sido consideradas con anterioridad.
Actualmente las Guías de Calidad de agua Potable de la OMS están siendo
revisadas con el fin de publicar unos nuevos apéndices en el 2005 y el 2007, y
finalmente esperan poder tener lista una cuarta edición de las Guías en el 2008.
Versión final 2014, Proyecto de suministro de agua potable para el Zulia, El
Gobernador del estado Zulia, Francisco Arias Cárdenas se reunió con el Ministro de
Ambiente, Miguel Rodríguez junto a todos los entes de ambiente del estado, dicho
encuentro se efectuó en la Residencia Oficial del Mandatario Regional. Durante el
encuentro se estableció el desarrollo de proyectos con las gobernaciones, las
empresas hidrológicas y en primer lugar con las mesas técnicas de agua de los
consejos comunales.
Para el Zulia fueron aprobados 9 proyectos importantes que ya tienen recursos,
donde se van a procesar los primeros 30 millones de Bolívares. Proyectos
municipales: Ampliación de plantas de potabilización, Trabajos especiales en grupos
12

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

de pozos de agua, Ampliación de estación de bombeo y Creación de la red de
acueductos en algunos casos.
Mesas Técnicas del Agua
El gobierno venezolano ha estimulado a las comunidades para que se involucren en
el mejoramiento de sus calidades de vida.
Las Mesas Técnicas de Agua (MTA) surgieron como una alternativa para la
resolución, en una forma participativa, de problemas relacionados con el suministro
de agua potable y el saneamiento ambiental. Creó los Consejos Comunales del
Agua, donde convergen todas las MTA para presentar sus problemas y proponer sus
ideas (Salazar, 2009).
Por el

insuficiente conocimiento sobre las características físicas, químicas y

microbiológicas de las fuentes de abasto de agua para consumo humano que
imposibilitan el uso sustentable en la comunidad San Valentín se hace necesario
evaluar la calidad de las fuentes de agua para consumo humano en el Sector Ancón
Bajo II. Parroquia Venancio Pulgar, Municipio Maracaibo y determinar las principales
fuentes de contaminación, con el fin de proponer medidas correctoras y de mitigación
para un buen uso, manejo y calidad del recurso.
Fundamentación científica de la investigación
El agua es vital para la vida humana; usamos agua para beber, para producir
nuestros alimentos, para sanear nuestro ambiente, como medio de transporte, para
generar energía y mil otros fines. Los recursos hídricos son finitos y además se
encuentran distribuidos desigualmente en las regiones del mundo. Un hecho sobre el
agua destaca sobre todos los demás, son los patrones actuales de su utilización
pues, muchos no son sostenibles en algunas regiones del mundo, incluyendo
porciones importantes del continente Americano.
Uno de los grandes retos del siglo XXI será mejorar nuestra gestión y la utilización de
agua, para garantizar que este recurso fundamental soporte una población mundial
de nueve mil millones o más en 2050. Una contribución sustantiva para la solución
13

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

de este reto es el uso eficaz de la ciencia, que mejore el aprovechamiento de
nuestros recursos hídricos, no sólo creando nuevo conocimiento, sino también
traducir ese conocimiento científico hacia el público abierto, de tal modo que las
nuevas tecnologías y los nuevos conceptos puedan implementarse rápidamente.
El agua para consumo humano es aquella que es agradable al paladar, sin olor ni
color, fresca, transparente y que no contiene microorganismos ni sustancias
químicas que puedan poner en peligro nuestra salud, aunque no alcance los
requisitos establecidos por las leyes del país.
La importancia económica que supone el aprovechamiento del agua subterránea en
el mundo es enorme, pues el agua subterránea es preferida generalmente al agua
superficial por las siguientes razones: el agua subterránea generalmente no posee
organismos patógenos y por ello no necesita ser tratada previamente, con el
consiguiente menor coste al no pasar por

depuradoras, su temperatura es

constante, no posee ni turbidez ni color, su composición química es generalmente
constante.
Cuando está condiciones de calidad no están presentes, se hace necesario un
estudio detallado de las fuentes de agua para determinar su calidad y potabilidad. La
problemática ambiental esta dada en el Insuficiente conocimiento sobre las
características físicas, químicas y biológicas de las fuentes de abasto de agua para
consumo humano que imposibilitan su uso sustentable en la comunidad campesina
San Valentín, Sector Ancón Bajo II, Parroquia Venancio Pulgar, Municipio Maracaibo.
El problema de la investigación esta dado en la contaminación física-química y
bacteriológica de las aguas de consumo humano, motivada por la presencia de
fuentes contaminantes de carácter antropogénico y naturales lo que implica un riesgo
para la salud del hombre.
Objeto
Las propiedades físicos-químicas y bateriológicas de las aguas utilizadas para
consumo humano en el Sector Ancón Bajo II. Parroquia Venancio Pulgar, Municipio
Maracaibo.
14

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Objetivo General
Evaluar la calidad de las fuentes de agua para consumo humano en el Sector Ancón
Bajo II. Parroquia Venancio Pulgar, Municipio Maracaibo y su incidencia en la salud
del hombre.
Objetivos específicos
1. Identificar las fuentes de abasto de aguas que consumen los habitantes en la
comunidad campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II, Parroquia
Venancio Pulgar, Municipio Maracaibo.
2. Identificar las principales fuentes de contaminación que afectan la calidad de
las aguas en el sector.
3. Caracterizar las propiedades físicas, químicas y bacteriológicas de las fuentes
de abasto de agua en la comunidad, compararlas con las Normas Sanitarias
de Calidad de Agua Potable, publicadas en Gaceta Oficial de la República de
Venezuela N" 36.395 de fecha 13/02/1998 y los catálogos de calidad de agua
emitidos por la organización Mundial de la salud 1993.
4. Proponer medidas preventivas y correctoras para minimizar la contaminación
que posibiliten la accesibilidad de abasto de agua para consumo humano en
la comunidad.
Hipótesis
Si se identifican las fuentes de abastos de agua para consumo humano en la
comunidad San Valentín, así como las fuentes principales de alteración y se
determina su calidad se pueden pronosticar su grado de contaminación y tomar las
medidas correctoras

de higienización y recuperación para la protección de los

consumidores.
Campo de acción
Las aguas de consumo humano de la comunidad campesina San Valentín Ancón
Bajo II.
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�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Aporte científico- técnico
Caracterización físico-químico y bacteriológico de las aguas de consumo humano en
la comunidad campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II realizada en un
laboratorio certificado, identificación de los principales contaminantes naturales y
antrópicos que afectan la calidad así como las propuestas de mejoramiento que
posibiliten su ingesta sin riesgo a enfermedades.
Cartografía geológica en la comunidad (mapas: ubicación geográfica, geológico, red
fluvial hidroquímico, mapas de isocontenidos, mapas de contaminantes etc.)
Aporte social
Toda vez caracterizada físico, químico y bacteriológicas serán Beneficiadas 590
personas que habitan en la comunidad san Valentín Ancón bajo II, puesto que
tendrán información actualizada y confiable sobre la calidad de las aguas
consumidas, el riesgo de exposición de las aguas por contaminación natural y
antrópica resaltando las acciones propuestas para mejorar su calidad y prevenir
enfermedades y con ello elevar la calidad de vida en pro de alcanzar la suprema
felicidad social que bien expresa se encuentra en el segundo plan de desarrollo
político, económico y social PLAN PATRIA ahora ley.
Aporte práctico
Inventario actualizado para noviembre de 2014 de los pozos de agua existentes en la
comunidad San Valentín, sector Ancón Bajo II.
Metodología que permita caracterizar la calidad de agua de consumo humano así
como las medidas preventivas y correctoras.

16

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

CAPITULO I- CARACTERÍSTICAS FÍSICO-GEOGRÁFICAS Y ECONÓMICAS DE
LA REGION
1.1. Situación geográfica
La Comunidad campesina San Valentín, Ancón Bajo II pertenece a la Parroquia
Venancio Pulgar del municipio Maracaibo, ubicada a 16 km aproximadamente de la
Catedral de Maracaibo, entre las coordenadas norte 1.190.000- 1.192.000 y este
200.000- 205.300, abarcando un área de 3.300 Ha (33 Km²), (Figura 2 y 3). Sus
límites geográficos, son al norte: Vía de penetración la Salina; al Sur: Vía de
penetración El Polvorín; al este: Vía de penetración El Imperio y al oeste: cañada La
Ceiba.

Figura 2. Ubicación geográfica del sector Ancón Bajo II.
Fuente: Elaboración propia, 2015.
17

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Figura 3. Poligonal geográfica del sector Ancón Bajo II.

Delimitación del sector Ancón Bajo II, al noroeste
Fuente: Modificado de Google Map, 2013.
del
municipio
Maracaibo
1.2. Clima
Aunque Venezuela está situada completamente en el trópico, su clima varía entre
planicies húmedas de baja elevación (llanos), donde la temperatura promedio anual
alcanza valores tan altos como los 28°C, hasta glaciares y tierras altas (“páramos”)
con una temperatura promedio de 8°C.
En la región Zuliana existe un marcado contraste entre la parte norte con un clima
seco y caliente y la parte sur con un clima húmedo y tropical. El elemento más
variado lo constituye la precipitación, pues la temperatura se mantiene regularmente
alta, fluctuando entre los 26ºC de temperatura media anual. Corpozulia (2010).
La poca amplitud entre las temperaturas mensuales dan un valor relativo a la
distinción de mes más cálidos y menos cálidos, que oscilan entre 1,5ºC y 1,9ºC. Esta
poca amplitud caracteriza el clima de la región como netamente tropical estas
temperaturas están influenciadas meteorológicamente a los hemisferios norte y sur.
18

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

1.2.1. Precipitaciones
La lluviosidad en el estado Zulia, ocurre dentro del ritmo estacional normal, es decir
entre mayo y noviembre. La causa de la sequía del norte se debe a que los alisios, al
soplar sobre las aguas, se van calentando y cargando de humedad, pero debido a su
alta temperatura, su humedad relativa resulta baja y, por lo tanto, actúan como
consumidores de ella. Corpozulia (2010).
Las precipitaciones promedio varían entre 430 mm 3 en las regiones semiáridas del
noroeste hasta más de 4.000 mm3 en la región sur. La mayor parte de las
precipitaciones se presenta entre junio y octubre (estación lluviosa o “invierno”); al
resto del año, más cálido y seco, se le conoce como “verano” (estación seca),
aunque la variación de temperatura a lo largo del año es poco pronunciada si se le
compara con las latitudes templadas (Gobierno en Línea, 2009).
1.3. Geología
En la comunidad Campesina Ancón bajo II, exhibe una secuencia aflorante
caracteriza por presentar en el sustratum las limolitas grises con alteración a ocre –
pardo, con presencia de paleosuelos hacia el tope y desarrollo de nodulaciones de
hierro (pisolita, Goethitas) por alteración de los minerales arcillosos presentes en
esta facie. Suprayacente a esta le se superpone una arena de grano medios
ocasionalmente conglomeráticas con presencia de restos de plantas petrificados, le
sigue unos depósitos recientes de facies lacustrinos y aluviales y en ocasiones se
encuentran suelos residuales derivados de la meteorización de las rocas expuesta
siendo estas las explotadas en la comunidad. Sugiero atribuirle el nombre de la
Formación El Milagro de edad Terciario (Plioceno) - Cuaternario (Pleistoceno), (figura
4 y 5), como la unidad aflorante en la localidad puesto que corresponde con la
ubicación geográfica y su posición estratigráfica en la columna geológica
generalizada de la cuenca del lago de Maracaibo. Esta formación está constituida
de arenas friables, finas a gruesas, muy micáceas, de color crema a pardo-rojizo,
limos micáceos de color gris claro, interestratificadas con arcillas arenosas, rojas y
pardo-amarillentas y lentes lateríticos bien cementados (PDVSA, Intevep, 1997).
19

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

0,2

Estructuras y
Fosiles

Columna
Litológica

Espesor (m)

Formación
Suelo Residual
Milagro

Holoceno
Holoceno

Cenozoico

Cenozoico

Sedimentos

Serie

Sistema

Columna litoestratigrafica Calicata 1.
Coordenadas 1190637 mN; 203201 mE; 17 msnmm
Sector Ancon Bajo II

Descripciones litologicas

Arenas de granos finos a gruesos de color ocre
constituidos principalmente por cuazo con tamaño
fino hasta granulo, subredondeado a subangulosos,
fragmentos de pisolitas de 1 @ 4 mm y otros
constituyentes.

0,1

Arena limoso, de color rojizo, friable ausencia de
nodulos, El contacto es transicional e irregular.

0,34

areno – limo – arcilloso, de color rojizo, friable con
presencia de minerales de cuarzo con un tamaño
desde 0.5 mm @ 2 mm, clastos de arcillas entre 1 @ 8
mm, nodulos de negro a rojo con un tamaño de 2 @
7mm de oxido de hiero, incrementando su ocurrencia
de base a tope siendo escasa hacia la base hasta
cuantificar en el tope un aproximado de 35 % del
volumen total de la roca

0,2

Areniscas – limo – arcilloso, de color rojizo, friable con
presencia de minerales de cuarzo con un tamaño que
va desde 0.5 mm @ 2 mm, clastos de arcillas cuyo
tamaño oscila entre 1 @ 8 mm aproximadamente y
nodulos de hierro menonres a 1 mm

Figura 4. Columna Litoestratigráfica del Sector Ancón Bajo II
Fuente Bracho. I y Sangronis, D (2012)
20

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Figura 5. Mapa Geológico del Sector Ancón Bajo II
Fuente: Elaboración propia, 2015.
21

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

1.4. Condición Actual del Suelo
El suelo de la comunidad corresponde a la clasificación de los Oxisoles por lo que
presenta una coloración ocre a rojiza. Este suelo, de acuerdo a las opiniones y
observaciones de los residentes de la comunidad se pueden distinguir tres capa: 1)
Capa vegetal de aproximadamente de 2m de espesor, 2) una capa de barro y, 3) otra
de arcilla. Los espesores de las dos últimas capas son aún desconocido. Pérez L.
(2012).
La capa vegetal ha sido muy intervenida y ha producido efectos de carcavamiento,
potenciando la erosión del suelo cultivable y provocando, en unión a las condiciones
climáticas, un efecto de desertización de la zona. La comunidad presenta un área
total de 20.707.593,270m² y su suelo presenta los siguientes usos (figura 6 y 7)

Figura 6. Mapa de Uso de los Suelos de la Comunidad.
Fuente: Pérez L (2012)

22

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Figura 7. Uso de los Suelos de la Comunidad.
Fuente: Pérez L (2012)

1.5. Recursos hídricos
Venezuela cuenta con abundantes recursos hídricos distribuidos en siete sistemas y
16 regiones hidrográficas. El país tiene más de 100 embalses, los cuales se han
construido con la finalidad de satisfacer diversos propósitos: suministro de agua
potable y para las industrias, riego, control de inundaciones, recreación y generación
de energía hidroeléctrica.
Cuenta con abundantes recursos hídricos, especialmente en la región sur
(Rodríguez-Betancourt y González-Aguirre, 2000). Se ha calculado que el volumen
de los recursos hídricos es de 1.320 km3 por año (Cañizales et al., 2006). El proceso
de ocupación del territorio nacional se ha caracterizado por una concentración
poblacional progresiva en el arco Andino-Costero del país y, especialmente, en las
grandes ciudades ubicadas en el área Centro- Norte, la cual tiene la menor
disponibilidad de agua (Rodríguez-Betancourt y González-Aguirre, 2000; Cañizales
et al., 2006).
La demanda de agua en el país está asociada a las actividades de riego, usos
urbanos e industriales y la generación de energía eléctrica (Rodríguez-Betancourt y
González-Aguirre, 2000). Los usos para la navegación y la recreación representan
una demanda relativamente menor, con un carácter no consuntivo.
23

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

1.6. Embalses en Venezuela
Para finales de 2006, se contaban 110 embalses operativos en Venezuela (MINAMB,
2006; 2007) distribuidos a lo largo de los territorios nacionales y construidos para
satisfacer fines diversos: suministro de agua para usos domésticos (potable) e
industriales, generación de energía hidroeléctrica, riego, recreación, entre otros usos.
El Ministerio del Ambiente es el propietario de los embalses nacionales y rige las
funciones de estos cuerpos de agua a través de la Dirección General de Cuencas
Hidrográficas, de la Dirección de Estudios y Proyectos y de la Dirección de
Operación y Mantenimiento de Obras de Saneamiento Ambiental.
Las principales fuentes de abastecimiento del Estado Zulia está representado por un
centenar de ríos surten los embalses Tres Ríos, Tulé, Manuelote, Machango y Burro
Negro, los cuales poseen en conjunto una capacidad de almacenamiento de 704.80
millones de metros cúbicos de agua. A continuación se describen:


Embalse Tres Ríos (figura 8), Fecha de Construcción 2006. Ubicado en el
Sector El Laberinto, Municipio Jesús Enrique Losada. Ríos que lo surten:
Palmar, Las Lajas y Caño e´ Pescado. Capacidad Total: 180 MMM 3 con una
profundidad máxima de 74 metros, altura efectiva de 59 metros. Tiene un uso
combinado para riego en la planicie de Maracaibo y abastecer con 4000 L/s a
la Planta potabilizadora Wuinpala ubicada en la Parroquia la Sierrita Municipio
Mara.

Figura 8. Embalse los Tres Ríos.
Disponible en http://www.hidrolago.gov.ve/hidrocuencas.htm
24

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II



Embalse Manuelote, fue construido durante los años 1.972 – 1.975 y es una
de las presas que conforman el sistema hidráulico “Luciano Urdaneta” junto al
embalse de Tulé. Esta ubicado en la parroquia Monseñor Godoy, en el
Municipio Mara, a unos 100 Km. de Maracaibo.

Su capacidad de almacenamiento alcanza los 211.55 millones de metros cúbicos de
agua y posee una superficie de 2.209 ha. Su fuente de abastecimiento es el Rio
Socuy, está conectado a Tulé por medio del canal de trasvase y juntos proveen de
agua cruda a la Estación de Bombeo “Tulé”, donde es conducida hasta la Planta
Potabilizadora “Alonso de Ojeda”, mejor conocida como Planta C, para luego ser
distribuida como agua potable a las poblaciones de Maracaibo, norte de San
Francisco, Jesús Enrique Losada, Santa Cruz de Mara y Miranda.


Embalse Burro Negro, construido durante los años 1958 - 1960 y es uno de
los reservorios de agua que abastece a los principales municipios de la Costa
Oriental del Lago. Se encuentra ubicado a 4 Km aguas arriba de la carretera
Lara – Zulia, en el municipio Lagunillas. Su capacidad de almacenamiento es
de 76 millones de metros cúbicos y posee una superficie de 1000 ha. Su
fuente de abastecimiento son Río Chiquito y Río Grande, y provee de agua
cruda a la Planta Potabilizadora “Pueblo Viejo”, la cual abastece de agua
potable a los municipios Santa Rita, Cabimas, Simón Bolívar y Lagunillas.



Embalse Machango, abastece los Municipios Valmore Rodríguez y Baralt,
fue construido durante los años 1985 –1988, y es uno de los reservorios de
agua dulce más importante de la Costa Oriental. Esta ubicado a 2 Km. al este
del puente Machango en la carretera Lara - Zulia. Su capacidad de
almacenamiento es de 109.3 millones de metros cúbicos y posee una
superficie de 1.180 ha.

Su fuente de abastecimiento es el Río Machango. Su vida útil es de 100 años
aproximadamente y provee de agua cruda a la Planta “General en Jefe Rafael
Urdaneta”, para luego ser distribuida como agua potable a las poblaciones de
Bachaquero, Mene Grande, Pueblo Nuevo, El Venado, entre otras.
25

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II



Embalse Artificial El Tablazo, construido desde Diciembre del año 1970 por
el Instituto Nacional de Obras Sanitarias (INOS) y fue puesto en servicio en
1973. Esta ubicado a 4 Km de los Puertos de Altagracia, Municipio Miranda,
encontrándose en las adyacencias del Complejo Petroquímico el Tablazo.

Este reservorio artificial de agua potable, que se surte del Sistema Tulé a través de
una tubería de 36 pulgadas, es una de las ramificaciones que se forman de la
aducción principal de 48 pulgadas que viene de Bifurcación (Tramo Punta de
Palmas- Planta de Potabilización El Tablazo- Embalse El Tablazo).
Los embalses de la región occidental de Venezuela también presentan problemas de
eutrofización. El embalse Tulé es un cuerpo de agua somero que se emplea para el
suministro de agua potable a la ciudad de Maracaibo (aproximadamente 3.000.000
de habitantes), por lo que muestra bajos valores de transparencia y altas
concentraciones de nitrógeno (Páez et al., 2001).


Embalse Tulé, construido durante los años 1964 - 1971 y es uno de los
reservorios de agua dulce que conforman el sistema hidráulico “Luciano
Urdaneta” junto al embalse de Manuelote. Está ubicado a 80 Km. al noroeste
de Maracaibo, específicamente en el Municipio Mara. Su capacidad de
almacenamiento supera los 267.80 millones de metros cúbicos y posee una
superficie de 5.171 ha, a nivel normal.

Su fuente de abastecimiento es el Río Cachirí, su vida útil es de 100 años
aproximadamente y junto a Manuelote proveen de agua cruda a la Planta
Potabilizadora “Alonso de Ojeda”, para luego ser distribuida como agua potable a las
poblaciones de Maracaibo, norte de San Francisco, Jesús Enrique Losada, Santa
Cruz de Mara, Miranda y el Complejo Petroquímico El Tablazo.
Es de precisar que la comunidad campesina Ancón Bajo II, se encuentra dentro de la
ciudad de Maracaibo, esta no cuenta con el servicio de suministro de agua por
tubería, a pesar de que a escasos 7 Km, en los sectores aledaños en especial en
Ancón Bajo, si existe este servicio.
26

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

1.7. Hidrografía
En Venezuela pueden distinguirse siete sistemas hidrográficos: Mar Caribe, Río
Orinoco, Golfo de Paria, Casiquiare-Río Negro, Río Esequibo, Lago de Maracaibo y
Lago de Valencia. Entre ellas, el sistema Orinoco es el más importante, ya que
agrupa 49 subcuencas que drenan sus aguas hacia el canal principal del río Orinoco,
lo que representa el 94,4 % del volumen total drenado en las cuencas hidrográficas
venezolanas (Rodríguez-Betancourt y González-Aguirre, 2000), y descarga sus
aguas al Océano Atlántico Occidental. Dentro de los sistemas hidrográficos, el del
Lago de Valencia es particular, ya que es una cuenca endorreica, la cual recibe
aguas de tributarios originados de la región sur de la Cordillera Centro-Norte; esta
cuenca hidrográfica representa sólo el 0,029% del volumen total drenado.
Más recientemente, Cañizales et al. (2006) distinguieron 16 regiones hidrográficas en
la clasificación previa (Figura 9):

Figura 9. Regiones hidrográficas de Venezuela
Fuente: Foro Consultivo Científico Y Tecnológico, AC (2011)
27

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Se debe destacar que en las áreas con menor drenaje en el país se localizan las
áreas más densamente pobladas, lo cual genera problemas relacionados con el
suministro de agua para propósitos diversos.
1.8. Regiones hidrogeológicas en el país
En Venezuela están identificadas cuatro provincias hidrogeológicas con grandes
posibilidades de acumulación y aprovechamiento de aguas subterráneas, las cuales
son: Provincia Andina-Vertiente Atlántica y del Caribe, Provincia Planicies Costeras,
Provincia del Orinoco y Provincia del escudo Septentrional o de Guayana. Estas
provincias a su vez se dividen en subprovincias, cuencas y subcuencas. Entre ellas
los acuíferos con mayor potencial y calidad con fines de consumo y riego están en la
provincia hidrogeológica del Orinoco. En ese sentido, en Venezuela se ha propuesto
la clasificación de cuatro (4) Provincias Hidrogeológicas, Quince (15) subprovincias y
cincuenta y un (51) cuencas Hidrogeológicas.
1.8.1.

Provincias

y

subprovincias

hidrogeológicas.

Características

generales de la hidrología subterránea en función del comportamiento
hidrogeológico de las diferentes facies presentes en nuestro país (figura 10), se
distinguen tres categorías distribuidas de la siguiente forma:
a) La unidad litológica de sedimentos poco o no consolidados,
permeables, con porosidad intergranular y rendimiento de alto a bajo.
Constituidas generalmente por gravas, conglomerados, arenas, areniscas
con intercalaciones de arcillas y lutitas de edades desde el terciario hasta el
reciente.

Esta

unidad

está

presente

en

las

cuatros

provincias

hidrogeológicas del país, abarca una superficie de aproximadamente
352.400 Km2, que representa el 42 % del territorio nacional.
b) La unidad litológica de rocas consolidadas, con porosidad por
fracturamiento y/o disolución y rendimiento altos a bajos. Constituidas por
conglomerados, areniscas y calizas, con intercalaciones de lutitas,
esquistos con calizas cristalinas, las edades comprenden desde el
28

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

precámbrico hasta el cuaternario. Se emplazan en las Provincias AndinaVertiente Atlántica y del Caribe y escudo de Guayana con una superficie de
102.500 Km2, que representa el 12 % del territorio nacional.
c) La unidad litológica de sedimentos pocos o no consolidados y rocas muy
consolidadas, prácticamente impermeables, con porosidad efectiva casi
nula e importancia hidrogeológica muy baja. Compuestas por rocas ígneas,
metamórficas, lutitas y arcillas, de edades precámbrico hasta el cuaternario.
Afloran en las Provincias Andina-Vertiente Atlántica y del Caribe, escudo de
Guayana y Orinoco con 374.100 Km2 con el 45 % del total del territorio.

Figura 10. Zonas Potenciales de agua Subterráneas en Venezuela.
Fuente: Decarli. F. (2009).

29

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

CAPITULO II.

METODOLOGÍA Y VOLUMEN DE LAS INVESTIGACIONES

DESARROLLADAS EN EL ÁREA DE ESTUDIO.
Con el desarrollo económico y social y los avances de la ciencia y la técnica, el agua
ha sido uno de los recursos naturales más afectados por el hombre, quien ha
alterado la dinámica de los ciclos naturales, superando la capacidad de
autodepuración de las corrientes y cuerpos hídricos. Se reconoce que la actividad
antrópica afecta de forma notoria y en general adversa a las aguas superficiales del
entorno, y esto de manera que puede parecer sorprendente para quienes no se
hayan preparado a reflexionar sobre el tema.
En este capítulo se hace referencia al método de la investigación científica que es
aquel que aborda la realidad, de estudiar los fenómenos de la naturaleza, la sociedad
y el pensamiento con el propósito de descubrir la esencia de los mismos y sus
relaciones. Legrá A y Silva O., (2008) afirman que es conveniente entender al
Método Científico como algo más que la ejecución ordenada de un conjunto de
pasos y prescripciones que pueden convertirse en recetarios formales.
2.1. Metodología de Trabajo
Existe en la actualidad un consenso amplio en cuanto a la necesidad de un enfoque
totalizador, entendiéndosele al Método Científico como una estrategia global de
obtención, formalización y aplicación del conocimiento científico. Por tanto: El Método
Científico es la estrategia para la búsqueda del conocimiento científico, teórico,
aplicado y tecnológico, que le imprime al proceso de investigación una dirección
consciente y la correspondiente lógica organizativa dialéctica y flexible, en estrecha
ligazón con la práctica.
Para la caracterización físico – química y bacteriológica de las aguas de consumo
humano en el Sector Ancón Bajo II. Parroquia Venancio Pulgar, Municipio Maracaibo
y su incidencia

en la salud del hombre. Se hace necesario cumplir con la

metodología de trabajo desarrollada durante esta tesis se puede resumir
gráficamente como se muestra en la Figura 11.

30

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Recopilación y análisis de la información disponible de la región de estudio y áreas
adyacentes.

Levantamiento Hidrogeológico a escala 1: 50 000.

Determinación de las posibles fuentes de contaminación.

Muestreo
Hidroquímico
Análisis de laboratorio

Físicos

Químicos

Bacteriológicos

Procesamiento de la Información.

Realización de un muestreo
Hidroquímico.

Figura 11. Diagrama de flujo con la metodología de trabajo.
Realización

Fuente: Elaboración Propia, 2015.
2.2. Identificación de las fuentes de abasto de aguas en la comunidad
campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II.
En la legislación nacional, el diagnóstico participativo es definido como un
“instrumento empleado por las comunidades para la edificación en colectivo de un
conocimiento sobre su realidad, en el que se reconocen los problemas que las
afectan, los recursos con los que cuenta y las potencialidades propias de la localidad
que puedan ser aprovechadas en beneficio de todos” (Art. 5 Ley de Reforma Parcial
de la Ley de los Consejos Locales de Planificación Pública).
Las técnicas utilizadas para la recolección de datos en este estudio estuvo
fundamentada en varias herramientas metodológicas como le corresponde a la
observación directa, encuestas y entrevistas no estructuradas que se realizaron a
31

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

través de visitas a la Comunidad Campesina San Valentín, Ancón bajo II (Figura 12),
donde se mantuvieron entrevista no estructurada con Voceros del Consejo Comunal,
presentándonos una serie de problemáticas mencionados a continuación: Vialidad,
Vivienda, Suministro de Agua potable, fuentes de empleo, Educación, Pozos de agua
sin caracterización físico – químico, entre otros.
De igual manera se utilizaron otras técnicas de recolección de información como lo
fue la observación directa y una encuesta de información básica de cada granja
visitada.

Figura 12. Visitas a La Comunidad, entrevista y observación directa.
Fuente: Bracho I. (2013).

2.3. Principales fuentes de contaminación
El agua de consumo inocua (agua potable), no ocasiona ningún riesgo significativo
para la salud cuando se consume durante toda una vida, teniendo en cuenta las
diferentes vulnerabilidades que pueden presentar las personas en las distintas
etapas de su vida. Las personas que presentan mayor riesgo de contraer
enfermedades transmitidas por el agua son los lactantes y los niños de corta edad,
las personas debilitadas o que viven en condiciones antihigiénicas y los ancianos.
OMS (1998). El agua potable es adecuada para todos los usos domésticos
habituales, incluida la higiene personal.
El sector San Valentín de Ancón Bajo II, presenta numerosas actividades
económicas, tales como: agricultura, ganadería, piscicultura, viveros, elaboración de
carbón vegetal, abastos populares, entre otros (Figura 13). Existen aproximadamente
32

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

cien (100) agricultores quienes manifiestan falta de conocimiento sobre la calidad y
cantidad de agua disponibles para el desarrollo de sus actividades los cuales inciden
negativamente. Los principales cultivos corresponden a yuca y níspero. También se
tiene una importante producción de mango, lechosa, auyama, entre otros.

A

D

B

C

E

F

Figura13. Focos de contaminación presentes en la comunidad Ancón Bajo II, A. Ganadería
Vacuna; B, C y F Agricultura; D Ganadería Porcina; E Piscicultura.
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

Los riesgos para la salud asociados a los componentes químicos del agua de
consumo se deben principalmente a la capacidad de producir efectos adversos sobre
la salud tras periodos de exposición prolongados. Pocos componentes químicos del
agua pueden ocasionar problemas de salud como resultado de una exposición única,
excepto en el caso de una contaminación masiva accidental de una fuente de
abastecimiento de agua de consumo.
Por otro lado, la experiencia demuestra que en muchos incidentes de este tipo,
aunque no en todos, el agua se hace imbebible, por su gusto, olor o aspecto
inaceptables. (Tabla 1 y 2).
33

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Tabla 1. Componentes indeseables en el agua potable, orígenes y formas de remoción

Componente
Sólidos suspendidos

Origen o composición
Materia orgánica e

Formas de remoción
Sedimentación, filtración,

inorgánica,
microorganismos

Sólidos disueltos

Lixiviación natural en

Nanofiltración,

acuíferos

hiperfiltración,
electrodiálisis

Orgánicos refractarios

Patógenos

Solventes industriales,

Adsorción con carbón

insecticidas, herbicidas,

activado, destrucción con

plaguicidas, orgánicos

ozono, nanofiltración,

sintéticos

hiperfiltración

Microorganismos

Desinfección con

presentes en aguas no

agentes oxidantes (cloro,

desinfectadas

ozono), desinfección con
calor o con radiación UV

Metales tóxicos

Lixiviación natural en

Precipitación química,

acuíferos, contaminación

sedimentación,

antropogénica

nanofiltración,
hiperfiltración

Fuente: Castro R. (2011).
34

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Tabla 2 Estándares secundarios o no obligatorios de agua potable
Componente

Concentración
máxima permitida

Consecuencias

Aluminio

0.2 mg/L

Precipita y forma coágulos en el agua

Cloruros

250 mg/L

Afecta el sabor del agua, causa problemas
de corrosión

Color

16 Unidades de Color

Afecta las propiedades estéticas del agua

Flúor

2,0 mg/L

Fluorosis dental, a altos niveles daños al
sistema óseo. En realidad ya se
considera un estándar
primario,
obligatorio.

Agentes
Espuma
ntes
Fierro

0.5 mg/L

Afecta las propiedades estéticas del agua

0.1 mg/L

Daña los accesorios en contacto con el
agua, mancha la ropa. Afecta el sabor del
agua.

Manganeso

0.05 mg/L

Daña los accesorios en contacto con el
agua, mancha la ropa. Afecta el sabor del
agua.
Causa los mismos efectos que el hierro.

Olor

Menos de 3 Unidades

Afecta las propiedades estéticas del agua

pH

6.5 a 8.5 Unidades de pH Puede afectar el sabor del agua.
Corrosión en equipos en contacto con el
agua.

Plata

0.1 mg/L

Decoloración en la piel. Irritación al
usuario sensible a este agente.

Sulfatos

250 mg/L

Afecta el sabor del agua. Tiene
propiedades laxantes

STD (Sólidos
Totales Disueltos)

500 mg/L

Afecta el sabor del agua. Causa
inconvenientes en su uso doméstico e
industrial.

Zinc

5 mg/L

Afecta el sabor del agua.

Fuente: Castro R, (2011).
35

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

2.4. Muestreo hidroquímico y análisis físico-químico
Las aguas naturales son soluciones de composición compleja, contienen cantidades
considerable de elementos químicos en forma de iones, moléculas y coloides. Al
considerar las granjas visitadas solo siete (7) fueron seleccionadas para el análisis
químico físico y bacteriológico, ya que los pozos contaban con el sistema de bombeo
necesario para la toma de muestra lo cual fue requisito indispensable de la empresa
HIDROLAGO encargada del muestreo.
Conjuntamente se tomó muestras de agua a un afluente natural cercano a la
comunidad (Cañada Iragorry), tubería de aducción que transporta agua cruda desde
el embalse de Tule hacia la Petroquímica el Tablazo, puesto que algunos habitantes
del sector se conectaron de manera ilegal para satisfacer sus necesidades básicas
de agua domestica, agrícola y pecuaria, Así como también a uno de los botellones de
agua que suministran en la comunidad para un total de diez (10) muestras.
El muestreo se realizó, con el objetivo de conocer el comportamiento de las
concentraciones de los compuestos químicos que intervienen en los procesos físicoquímicos que influyen en la migración de los contaminantes disueltos en el agua. El
análisis en el laboratorio comprendió el estudio de las siguientes propiedades físicas,
químicas y biológicas determinadas.
Las muestras fueron captadas, trasladadas y analizadas en el laboratorio de la
calidad de agua Alonso de Ojeda de acuerdo a la metodología establecida en el
Método Estándar para el Análisis de Aguas y Aguas Residuales (AWWA, APHA y
WEF) 21 st edición 2005 (Tabla 3).
Al realizar la captación de las muestras, se efectuaron mediciones en sitio, de los
parámetros pH, salinidad, conductividad, cloro residual y se observó el aspecto y olor
del agua. (Figura 14).

36

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Tabla 3. Parámetros físicos, químicos y biológicos Determinados.

Propiedad
Aspecto
Olor
Cloro Residual (mg/L)
Salinidad (mg/L)
Conductividad μS/cm)
pH
Color Aparente Unid Pt - Co
Color Real Unid Pt - Co
Turbiedad Unid NTU
Cloruro (Cl) (mg/L)
Sulfato (SO4) (mg/L)
Fluoruro (F) (mg/L)
Calcio (Ca) (mg/L)
Magnesio (Mg) (mg/L)
Sodio - Potasio (Na + K) (mg/L)
Hierro Total (Fe) (mg/L)
Manganeso total (Mn) (mg/L)
Anhídrido Carbónico Libre (CO2)
Alcalinidad Total (mg/L)
Dureza Total (mg/L)
Dureza Carbonatica (mg/L)
Dureza No Carbonatica (mg/L)
Minerales Disueltos (mg/L)
Índice Langelier pH - pHs
Dureza Cálcica (mg/L)
Aluminio Residual (mg/L)
Heterotrofogos Aeróbicos (ufc/mL)
Índice de Coliformes totales (NMP / 100 mL)
Índice de Coliformes fecales (NMP / 100 mL)

Método: Standard
Methods 2005
2210
2210
4500G
2520A
2510B
4500H'B
2120B
2120B
2130 B
4500 Cl B
4500 SO4 E
4500 F' D

3500 Fe B
3500 Mn B
2320 B
2340 C

2330 B
3500 Ca B
3500 Al B
9215 B
9221 B

Método Analítico
Organoléptico
Organoléptico
Comparación
Potenciómetro
Electrométrico
Potenciómetro
Comparación
Comparación
Nefelométricas
Volumétrico
Fotométrico
Fotométrico
Cálculos
Cálculos
Cálculos
Fotométrico
Fotométrico
Cálculos
Volumétrico
Volumétrico
Volumétrico
Volumétrico
Cálculos
Volumétrico
Volumétrico
Fotométrico
Recuento de Placas
Fermentación de
tubos múltiples y
Florocourt

Fuente: Laboratorio de Calidad de agua. Planta Potabilizadora Alonso de Ojeda. Hidrolago
(2014).
37

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Figura14. Equipo de mediciones in situ, Potenciómetro (consort 530c), peachímetro.
Fuente: Bracho I., 2015.

2.5. Descripción de los puntos de muestreo
Para la valoración de la calidad de los recursos hídricos se realizó un muestreo
hidroquímico en las aguas subterráneas siendo en total siete (7) muestras las
analizadas Ubicadas dentro de la comunidad, una (1) muestra de agua de la tubería
de aducción, una (1) muestra de agua de un drenaje natural y una (1) muestra de
agua embotellada comercialmente. Seguidamente se presenta una descripción de
los diferentes puntos de control:
2.5.1. Muestra1. Pozo granja San Martín
El pozo tiene más de 20 años funcionando, tiene 28 metros de perforación,
inicialmente era utilizada para consumo humano. Hoy en día el agua es muy salada
se usa para riego y animal, la cual almacenan en un tanque cilíndrico elaborado de
concreto sin tapa; por otra parte se abastecen de botellones con agua mineral y
camiones cisternas para sus satisfacer su necesidades básicas del vital líquido.
(Figura 15)

Figura 15. Muestreo Pozo granja San Martín.
Fuente: Bracho I., 2015.
38

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

2.5.2. Muestra 2. Pozo granja La Zeta
El pozo tiene más de 15 años funcionando, tiene 28 metros de perforación, durante
sus primeros años de vida, suministraba agua dulce la cual aprovechaban para
consumo humano posteriormente fue cambiando la concentración de sales un año
después de su perforación, actualmente su uso está limitado para riego y consumo
de ganado. Por su parte el abasto para consumo humano es atreves de compras de
botellones con agua potable mineral. (Figura 16)

Figura16. Muestreo Pozo granja La Zeta
Fuente: Bracho I., 2015.

2.5.3. Muestra 3. Pozo granja El Bosque
El pozo tiene 28 años funcionando y 30 metros de perforación construido de manera
artesanal, 10 metros de nivel de agua, revestido con anillo de concreto prefabricado
de 1,20 metros de diámetro, según sus usuarios posee sabor oxido derivado del
contenido excesivo de iones de hierro, lo utilizan para riego y para consumo humano.
(Figura17)

Figura17. Muestreo Pozo granja El Bosque.
Fuente: Bracho I., 2015.
39

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

2.5.4. Muestra 4. Pozo granja Los Cascabeles
El pozo tiene más de 25 años funcionando y 40 metros de perforación construido de
manera artesanal, 10 metros de nivel de agua, revestido con anillo de concreto
prefabricado de 1,20 metros de diámetro, lo utilizan solo para riego y para los
animales doble propósito vacuno y porcino, ya que el agua es salobre. Para el
consumo compran botellones con agua mineral. Anteriormente usaban el agua para
consumo, desde que se dañó la bomba (marzo de 2013.) e instalaron una de menor
potencia, el pozo arrastra arena. (Figura 18).

Figura 18. Muestreo Pozo granja los cascabeles
Fuente: Bracho I., 2015.

2.5.5. Muestra 5. Pozo granja San Benito (Casa Azul)
El pozo tiene más de 28 años funcionando y 40 metros de perforación construido de
manera artesanal, 10 metros de nivel de agua, revestido con anillo de concreto
prefabricado de 1,20 metros de diámetro, lo utilizan solo para riego y para ganado
vacuno, ya que el agua es salobre. Para el consumo compran botellones con agua
mineral. (Figura 19)

Figura 19 Muestreo Pozo granja San Benito (Casa Azul)
Fuente: Bracho I., 2015.
40

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

2.5.6. Muestra 6. Pozo granja Monte Santo
El pozo tiene más de 20 años funcionando construido de manera artesanal y 13
metros de nivel de agua, lo utilizan solo para riego y para consumo animales ya que
el agua es salobre. Para el consumo compran botellones con agua mineral. Al captar
las muestras del pozo se observó el agua de aspecto ligeramente turbio y olor
aceptable. (Figura 20).

Figura 20. Muestreo Pozo granja Monte Santo.
Fuente: Bracho I., 2015.

2.5.7. Muestra 7. Pozo granja La Estancia
El pozo tiene más de 20 años funcionando y 54 metros de perforación, construido de
manera artesanal, lo utilizan solo para riego y para los animales ya que el agua es
salobre. Para el consumo compran botellones con agua envasada. Al captar las
muestras se observó un agua de aspecto claro, con arrastre de arenilla y olor
aceptable. (Figura 21)

Figura 21. Muestreo Pozo granja La Estancia
Fuente: Bracho I., 2015.
41

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

2.5.8. Muestra 8. Botellón de Agu
El botellón se encontraba en la vivienda de la familia Alzate, vocero del Consejo
Comunal San Valentín. Los botellones son distribuidos en camionetas cada 8 días.
En la tapa de las botellas aparece el nombre de Everest, posiblemente de la empresa
embotelladora. La botella se encontraba cerrada al captar la muestra. (Figura 22)

Figura 22. Muestreo Botellón de Agua Familia Alzate.
Fuente: Bracho I., 2015.

2.5.9. Muestra 9. Tubería (Aducción)
La muestra se captó en la aducción (tubería) que se encuentra en la vía La Sibucara
(Figura 23), estribaciones orientales de la comunidad objeto de estudio. Esta tubería
conduce agua cruda proveniente del Embalse de Tulé. En ocasiones el agua es
aprovechada por los habitantes de las viviendas cercanas a la tubería. Los
parámetros medidos en sitio: Salinidad: 129 mg/L, Conductividad .246.9

µS/cm

(agua dulce)

Figura 23. Muestreo de la Tubería de aducción.
Fuente: Bracho I., 2015.
42

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

2.5.10. Muestra10. Cañada Iragorry
Está ubicada en la vía La Sibucara, la cual conduce hasta el municipio Mara. En el
sitio se pudo observar desechos de basura (por todos los alrededores) y vegetación,
descargas de aguas servidas provenientes de las viviendas que colindan el drenaje
desde su nacimiento hasta su desembocadura a la laguna el Gran Eneal. El agua se
observó de aspecto claro y color verdoso y se percibió olor fétido. (Figura 24)

Figura24. Muestreo de la Quebrada Iragorry.
Fuente: Bracho I., 2015.

43

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

CAPÍTULO III- INTERPRETACIÓN DE LOS RESULTADOS
Introducción
La definición básica de evaluación de la calidad del agua se describe como una
variante al monitoreo para establecer la naturaleza y el grado de contaminación del
agua. Esta evaluación es un proceso de disímiles enfoques, la cual tiene como
objetivo caracterizar física, química e impacto ambiental con relación a la calidad
natural, efectos humanos y otros usos.
El objetivo primordial está encaminado a evaluar la calidad físico-química de las
aguas y las principales fuentes de contaminación que llegan los pozos de abasto y
proponer medidas correctoras o de mitigación.
3.1. Fuentes de abasto de aguas que consumen los habitantes en la comunidad
campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II, Parroquia Venancio Pulgar,
Municipio Maracaibo.
Del diagnóstico participativo comunitario utilizando como herramienta metodológica
la entrevista, aplicación de encuestas y la observación directa arrojo que las fuentes
de abasto de agua para consumo humano en la comunidad campesina Ancón bajo II
sector San Valentín, se enumeran a continuación según orden de importancia:
1. Cisternas independientes a costos variable provenientes en su mayoría de la
tubería de aducción y/o de los puntos de llenado para los vehículos cisternas
ubicados en la subestación bifurcación; agua utilizada para fines domésticos.
2. Botellas plásticas de 19 litros contenidas de agua supuestamente mineral,
adquirida principalmente por distribución directa a través de proveedor quien
la oferta en cada vivienda del sector y/o en diversos establecimientos fuera de
la comunidad, en especial el sector Los Morales.
3. Tubería de aducción ubicada en el límite sur de la comunidad, obtenida de
tomas ilegales la cual usan para fines domésticos, consumo humano,
consumo animal y riego.
44

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

4. Pozos de agua construidos de manera artesanal, revestidos con anillos de
concreto prefabricados la cual usan para fines domésticos, consumo humano,
consumo animal y riego
3.2. Fuentes de contaminación que afectan la calidad de las aguas en el sector.
Son pocas las sustancias químicas de las que se haya comprobado que causan
efectos extendidos sobre la salud de las personas como consecuencia de la
exposición a cantidades excesivas de las mismas en el agua de consumo. Entre ellas
se incluyen el fluoruro, el arsénico y el nitrato. También se han comprobado en
algunas zonas efectos sobre la salud de las personas asociados al plomo
(procedente de las instalaciones de fontanería domésticas) y existe preocupación por
el grado potencial de exposición en algunas zonas a concentraciones de selenio y
uranio significativas para la salud.
El hierro y el manganeso generan preocupación generalizada debido a sus efectos
sobre la aceptabilidad del agua, y deben tenerse en cuenta en cualquier
procedimiento de fijación de prioridades. En algunos casos, la evaluación indicará
que no existe riesgo de exposición significativa para los habitantes del sector
estudiado.
Otra problemática que presenta la actividad agrícola en la zona, es que los
agricultores trabajan con técnicas agrícolas tradicionales que, aunque favorece la
protección del ambiente por el escaso uso de productos agroquímicos, no les da las
estrategias necesarias para enfrentar enfermedades y plagas en sus cosechas las
cuales provocan pérdidas económicas. Entre estas enfermedades, se tiene piojo
blanco en la patilla, la raya en el melón, ceniza en la lechosa, entre otros.
Requiriéndose el uso de productos químicos para prevenir enfermedades, otras
veces para aportar nutrientes al suelo que es de muy baja calidad, se adicionan
elementos aloctonos convirtiéndose en fuentes de contaminación. Sumado a lo
anterior y no menos importante es la actividad vacuna, porcina y aviar en el área
objeto de estudio, quienes aportan desechos orgánicos al suelo que percolan junto a
45

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

las aguas pudiendo encontrar canales de permeabilidad vertical que los conduzcan
hasta el acuífero, contaminando con presencias de coliformes totales y fecales las
aguas subterráneas.
Otra fuente de contaminación le corresponde a la presencia de pozos sépticos y
letrinas puesto que la comunidad no cuenta con servicio básico de recolección de
aguas negras, las mismas son trasladadas bien sea a los afluentes naturales
superficiales, quebradas: Iragorry, Fénix y la laguna el Gran Eneal, generando
contaminación de las masas de aguas superficiales.
Las subterráneas también sufren contaminación por desechos orgánicos humanos,
cuando los habitantes del sector defecan en pozos sépticos y letrinas, los cuales
contaminan las aguas subterráneas, limitando su uso, generando probablemente
problemas de salud publico dentro y fuera de la comunidad al colocar sus productos
en el mercado municipal.
En esta ocasión debo referir que además de las actividades humanas, existen otras
fuentes de contaminación la natural, exhibiéndose en los acuíferos del sector objeto
de estudio en la alta concentración de sales en las aguas de los pozos estudiados,
teniéndose varias teorías en su génesis, la que cobra mayor fuerza le corresponde a
una intrusión salina proveniente del Lago de Maracaibo el cual aporta altas
concentraciones de cloruros inferidos por la cercanía de este con la comunidad.
Otra causa le corresponde a la sobreexplotación del yacimiento, como resultado del
aprovechamiento irracional de los usuarios quienes no consideran en sus sistemas
de riego, el volumen requerido versus la capacidad que tiene el acuífero de
regenerarse, utilizando sus reservas provocando la precipitación de sales.
Por lo que estas actividades antrópicas pueden afectar las condiciones hidroquímicas
naturales de las aguas (Anexos 1,2,3,4,5,6,7,8,9,y,10), debido a la gran cantidad de
partículas en suspensión provenientes del drenaje de los residuales, de la erosión en
su cuenca de drenaje, así como sustancias orgánicas suficientemente diferentes a
las naturales y de la sedimentación a lo largo del río.(Tabla 4).

46

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Tabla 4. Contaminantes del Agua Potable.

Contaminante
Unidad OMS
Coliformes Fecales UFC/100 mL
0
Coliformes Totales UFC/100 mL

0

PRINCIPALES CONTAMINANTES DEL AGUA POTABLE
MICROBIOLOGICOS
Venezuela Medido
Fuente de contaminacion
ND
2a9
Excrementos humanos o animales. Los excrementos
pueden ser fuente de patógenos, como bacterias,
ND
2a9
virus, protozoos y helmintos.
PLAGUICIDAS
ND
0.2
Utilizados en actividades Agricolas principalmente,
30
como control de plagas en sembradios
2
20
DESINFECTANTES SECUNDARIOS
200
Actividades Industriales, petroquimica y Domesticas
100
RADIACTIVOS
0.1
Origen natural
1
Origen natural
SUSTANCIAS QUE PUEDEN PRODUCIR QUEJAS EN LOS USUARIOS
300
21 - 3260
0.3
0,09 - 0,34
Origen Natural, producto de procesos geologicos
200
11,00 - 2535
relacionados con disolucion, erosion, movilizacion y
1000
529 - 7116
acumulacion de particulas y elementos.
5
1,00 - 85,00
15
5 - 150
QUIMICOS DE IMPORTANCIA PARA LA SALUD INORGANICOS
0,01
0,7
0,3
0,003
Origen natural
0,07
2
0,05

Aldrina/dieldrina
Clordano
2.4 D
Lindano
Metoxicloro

ug/L
ug/L
ug/L
ug/L
ug/L

0.03
0.2
30
2
20

Cloroformo
Bromoformo

ug/L
ug/L

200
100

Alfa Global
Beta Global

Bq/L
Bq/L

0.1
1

Cloruro
Hierro
Sodio
Sólidos Disueltos
Turbiedad
Color

mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
UNT
UCV

250
0.3
200
1000
5
15

Arsénico
Bario
Boro
Cadmio
Cianuro
Cobre
Cromo

mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L
mg/L

0,01
0,7
0,3
0,003
0,07
2
0,05

Fluoruro

mg/L

1,5

1,5

Manganeso
Mercurio
Molibdeno
Níquel

mg/L
mg/L
mg/L
mg/L

0,5
0,001
0,07
0,02

0,5
0,001
0,07
0,02

Nitrato

mg/L

50

45

Nitrito

mg/L

3

0,03

Plomo

mg/L

0,01

0,01

Efecto Sobre la Salud
Enfermedades intestinales y otras
enfermedades infecciosas

Enfermedades intestinales y otras
enfermedades infecciosas

Riesgo significativo de cáncer y
lesiones cutáneas

En concentraciones menores no
representan riesgo para la salud
publica, mas sin embargo la calidad
de agua potable se compromete
cuando su aspecto no es estetico y
modifica su sabor, olor, apariencia.

Riesgo significativo de cáncer,
lesiones cutáneas, Leciones cerbro vasculares, entre otras.

Manchas en los dientes y, en casos
graves, fluorosis ósea incapacitante
Origen natural
Origen natural y aplicación excesiva de fertilizantes o
a la filtración de aguas residuales u otros residuos
orgánicos. Amplia distribucion por su movilidad y
estabilidad en sistemas aerobicos de agua
subterranea
Origen natural y Antropica
Origen natural y Antropica. Accesorios o soldaduras
de plomo

Riesgo significativo de cáncer,
lesiones cutáneas, Leciones cerbro vasculares, entre otras.

Metahemoglobinemia

Metahemoglobinemia
Efectos neurológicos adversos

Fuente: Modificado de OMS (1995).

47

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

3.3. Propiedades físicas, químicas y bacteriológicas de las fuentes de abasto
de agua en la comunidad
La determinación de la seguridad o de qué riesgo se considera tolerable en
circunstancias concretas, es un asunto que concierne al conjunto de la sociedad. En
último término, es responsabilidad de cada país decidir si las ventajas de adoptar
como norma nacional o local alguna de las metas de protección de la salud justifican
su costo.
En la presente investigación se realiza la evaluación físico-química y bacteriológica
de las muestras analizadas para determinar su calidad, se determina que las aguas
se encuentran contaminadas por varios elementos químicos. los resultados de los
análisis fisicoquímicos y bacteriológicos efectuados se presentan en la tabla 5 y
fueron comparados con las Normas Sanitarias de Calidad de Agua Potable,
publicadas en Gaceta Oficial de la República de Venezuela No 36.395 de fecha 1302-1998 y con las Normas para la clasificación y el control de la calidad de los
cuerpos de agua y vertidos o efluentes líquidos, Gaceta Oficial de la República de
Venezuela No 5 021 de fecha 18-12-1995 y con los catálogos de calidad de agua
emitidos por la Organización Mundial de la Salud.
3.3.1. Muestra1. Pozo granja San Martín
Las propiedades físicas: Aspecto, olor, color, turbiedad se encuentran en valores
aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
medidas tales como: Cloro,

conductividad, fluoruro, calcio, magnesio, sodio +

potasio, hierro, alcalinidad, dureza, índice de Langelier, Aluminio están dentro de los
parámetros normales tanto en la norma venezolana como en la propuesta por la
OMS.
La salinidad medida alcanzo un valor de 5000 mg/L la cual afecta su sabor, el pH es
de 5,98 por debajo del mínimo permitido por ambas normas, Cloruros 3250 mg/L
siendo 300 mg/L el máximo permitido por la norma Venezolana y 250 mg/L por la
OMS, el contenido de sulfato es de 393 mg/L aunque para la norma venezolana es
aceptable para la OMS no puesto no debe exceder de 250 mg/L, minerales disueltos
48

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Tabla 5. Resultados análisis físico, químico y Biológico.
Propiedad
Aspecto
Olor
Cloro Residual (mg/L)
Salinidad (mg/L)
Conductividad μS/cm)
pH
Color Aparente Unid Pt - Co
Color Real Unid Pt - Co
Turbiedad Unid NTU
Cloruro (Cl) (mg/L)
Sulfato (SO4) (mg/L)
Fluoruro (F) (mg/L)
Calcio (Ca) (mg/L)
Magnesio (Mg) (mg/L)
Sodio - Potasio (Na + K) (mg/L)
Hierro Total (Fe) (mg/L)
Anhidrido Carbonico Libre (CO2)
Alcalinidad Total (mg/L)
Dureza Total (mg/L)
Dureza Carbonatica (mg/L)
Dureza No Carbonatica (mg/L)
Minerales Disueltos (mg/L)
Indice Langelier pH - pHs
Dureza Calcica (mg/L)
Aluminio Residual (mg/L)
Heterotrofogos Aerobicos (ufc/mL)
Indice de Coliformes totales (NMP / 100 mL)
Indice de Coliformes fecales (NMP / 100 mL)

Los
San Benito
Tuberia
Monte Santo La Estancia Botellon
Cascabeles Casa Azul
(Aduccion)
Ligeramente
Claro
Claro
Claro
Claro
Turbio
Claro
Claro
Claro
turbio
Aceptable Aceptable Aceptable Aceptable Aceptable Aceptable Aceptable Aceptable Aceptable
S/Cl
S/Cl
S/Cl
S/Cl
S/Cl
S/Cl
S/Cl
S/Cl
S/Cl
5000
4630
293
4100
204
1350
2990
126
129
9580
10110
850,9
8294
540,1
2518
5718
496,1
246,9
5,98
6,05
6
5,71
6,62
6,57
5,57
7,68
7,48
10
5
10
5
150
15
5
5
5
5
4
5
4
75
7
4
4
4
1,06
1,19
3,59
3,44
85,3
10,7
1,48
1,2
2,01
3260
3280
200
2950
140
870
2150
125
21,3
393
588
133,7
449
33,8
130
255
29
10,2
0,26
0,55
0,17
0,34
0,02
0,29
0,17
0,06
0,51
80,24
76,56
29,28
81,68
30,04
82,24
100,4
38,96
31,6
40,48
36,89
15,26
50,5
17,67
47,04
37,42
3,26
6,32
2187,97
2325,48
165,69
1980,3
111,69
485,18
1351,09
76,04
11,77
0,165
0,094
0,243
0,34
2,488
0,455
0,24
0,272
0,155
245,83
265,57
156,67
315,83
63,44
191,25
242,16
2,79
5,64
118
162
75,2
75,8
158,6
91,8
44,8
69,8
90,2
367,2
343,2
136
412
147,8
399,2
405
110,8
105
118
162
75,2
75,8
147,8
91,8
44,8
69,8
90,2
249,2
181,2
60,8
336,2
0
307,4
360,2
41
14,8
6106,08
6505,22
636,09
5614,63
529,19
1727,2
3948,98
357,74
191,89
-1,5
-1,52
-1,53
-2
-1,16
-1,1
-2,3
-0,5
-0,5
200,6
191,4
73,2
204,2
75,1
205,6
251
97,4
79
0,021
0,023
0,019
0,022
0,021
0,023
0,024
0,021
0,024
1
12
4
60
28
72
20
56
25
2
4
2
4
9
4
2
9
2
2
4
2
4
9
4
2
9
2

San Martin

"Z"

El Bosque

Cañada
Irragorry

Vzla

OMS

Verdoso

Aceptable

Aceptable

Fetido
S/Cl
429
9555
8,05
30
15
9,42
3750
388
0,51
110,8
34,89
2535,82
0,437
3,51
242,4
420,6
242,4
178,2
7116,19
0,16
277
0,02
0
0
0

Aceptable
0,3-0,5

Aceptable

6,5 - 8,5
15
15
5
300
500
0,7

15
15
5
250
250
1,5

200
0,3

200
0,3

500

1000

1000

0,2
100
1,1
1,1

0,2
0
0

Fuente: Elaboración Propia, 2015.
49

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

fue determinado en 6106 mg/L siendo 1000 el máximo permitido por ambas normas.
El exámen bacteriológico indica presencia de Heterótrofogos Aeróbicos 1 ufc/mL,
coliformes totales en 2 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 2 NMP /
100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100
mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 25)

Figura 25. Parámetros fuera de norma granja pozo San Martin.
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.2. Muestra 2. Pozo granja La Zeta
Las propiedades físicas: Aspecto, olor, color, turbiedad se encuentran en valores
aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
medidas tales como: Cloro, pH, conductividad, fluoruro, calcio, magnesio, sodio +
potasio, hierro, alcalinidad, dureza, índice de Langelier, Aluminio están dentro de los
parámetros normales tanto en la norma venezolana como en la propuesta por la
OMS.

50

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

La salinidad medida alcanzo un valor de 4630 mg/L la cual afecta su sabor, Cloruros
3280 mg/L siendo 300 mg/L el máximo permitido por la norma Venezolana y 250
mg/L por la OMS, el contenido de sulfato es de 580 mg/L excede la norma
venezolana de 500 mg/L y la OMS no puesto no debe exceder de 250 mg/L,
minerales disueltos fue determinado en 6505 mg/L siendo 1000 el máximo permitido
por ambas normas.
El exámen bacteriológico indica presencia de Heterótrofogos Aeróbicos 12 ufc/mL,
coliformes totales en 4 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 4 NMP /
100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100
mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 26)

Figura 26. Parámetros fuera de norma granja pozo La Zeta
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.3. Muestra 3. Pozo granja El Bosque
Las propiedades físicas: Aspecto, olor, color, turbiedad se encuentran en valores
aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
51

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

medidas tales como: Cloro, salinidad, cloruro, conductividad, fluoruro, sulfato, calcio,
magnesio, sodio + potasio, hierro, alcalinidad, dureza, índice de Langelier, Aluminio
están dentro de los parámetros normales tanto en la norma venezolana como en la
propuesta por la OMS.
El pH medida alcanzo un valor 6,00 por debajo del mínimo permitido por ambas
normas de 6,50.
El exámen bacteriológico indica presencia de Heterotrofogos Aerobicos 4 ufc/mL,
coliformes totales en 2 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 2 NMP /
100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100
mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 27)

Figura 27. Parámetros fuera de norma granja pozo El Bosque
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.4.4. Muestra 4. Pozo Granja Los Cascabeles
Las propiedades físicas: Aspecto, olor, color, turbiedad se encuentran en valores
aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
medidas tales como: Cloro, pH, conductividad, fluoruro, calcio, magnesio, sodio +
potasio, hierro, alcalinidad, dureza, índice de Langelier, Aluminio están dentro de los
parámetros normales tanto en la norma venezolana como en la propuesta por la
OMS.
52

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

La salinidad medida alcanzo un valor de 4100 mg/L la cual afecta su sabor, Cloruros
2950 mg/L siendo 300 mg/L el máximo permitido por la norma Venezolana y 250
mg/L por la OMS, el contenido de sulfato es de 449 mg/L no excede la norma
venezolana de 500 mg/L pero si la OMS de 250 mg/L, minerales disueltos fue
determinado en 5614 mg/L siendo 1000 el máximo permitido por ambas normas.
El exámen bacteriológico indica presencia de Heterotrofogos Aerobicos 60 ufc/mL,
coliformes totales en 4 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 4 NMP /
100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100
mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 28)

Figura 28. Parámetros fuera de norma granja pozo Los Cascabeles
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.5. Muestra 5. Pozo Granja San Benito (Casa Azul)
Las propiedades físicas: Olor, se encuentran en valores aceptables para el consumo
humano; no obstante, el Aspecto es turbio, el color medido 150 excediendo el
máximo de 15 unidades, la turbiedad alcanzo 85 NTU siendo el máximo de 5 NTU
para ambas normas.
Por su parte las propiedades químicas medidas se encuentran dentro de ambas
normas. El exámen bacteriológico indica presencia de Heterotrofogos Aerobicos 28
53

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

ufc/mL, coliformes totales en 9 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 9
NMP / 100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP
/ 100 mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 29)

Figura 29. Parámetros fuera de norma granja pozo San Benito (Casa Azul).
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.6. Muestra 6. Pozo Granja Monte Santo
Las propiedades físicas: El olor y color se encuentran en valores aceptables para el
consumo humano. No obstante su aspecto es ligeramente turbio, la turbiedad es de
10,7 NTU excediendo el máximo de 5 NTU para ambas normas
Por su parte las propiedades químicas medidas tales como: Cloro, pH,
conductividad, sulfato, fluoruro, calcio, magnesio, sodio + potasio, hierro, alcalinidad,
dureza, índice de Langelier, Aluminio están dentro de los parámetros normales tanto
en la norma venezolana como en la propuesta por la OMS.
La salinidad medida alcanzo un valor de 1350 mg/L la cual afecta su sabor, Cloruros
870 mg/L siendo 300 mg/L el máximo permitido por la norma Venezolana y 250
mg/L por la OMS, minerales disueltos fue determinado en 1727 mg/L siendo 1000 el
máximo permitido por ambas normas.
54

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

El exámen bacteriológico indica presencia de Heterotrofogos Aerobicos 72 ufc/mL,
coliformes totales en 4 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 4 NMP /
100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100
mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 30)

Figura 30. Parámetros fuera de norma granja pozo Monte Santo.
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.7. Muestra 7. Pozo granja La Estancia
Las propiedades físicas: El olor, color, turbiedad y aspecto se encuentran en valores
aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
medidas tales como: Cloro, conductividad, sulfato, fluoruro, calcio, magnesio, hierro,
sodio + potasio, hierro, alcalinidad, dureza,

índice de Langelier, Aluminio están

dentro de los parámetros normales tanto en la norma venezolana como en la
propuesta por la OMS.
La salinidad medida alcanzo un valor de 2990 mg/L la cual afecta su sabor, Cloruros
2150 mg/L siendo 300 mg/L el máximo permitido por la norma Venezolana y 250
55

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

mg/L por la OMS, el contenido de sulfato es de 255 mg/L no excede la norma
venezolana de 500 mg/L pero si la OMS de 250 mg/L minerales disueltos fue
determinado en 3984 mg/L siendo 1000 el máximo permitido por ambas normas.
El exámen bacteriológico indica presencia de Heterotrofogos Aerobicos 20 ufc/mL,
coliformes totales en 2 NMP / 100 mL, fecales y heterótrofos aerobios de 2 NMP /
100 mL, cuando el máximo permitido por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100
mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS. (Figura 31)

Figura 31. Parámetros fuera de norma granja pozo La Estancia.
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.8. Muestra 8. Botellón de Agua
Las propiedades físicas: Olor, aspecto, sabor, turbiedad, color, se encuentran en
valores aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
medidas se encuentran dentro de ambas normas. El exámen bacteriológico indica
presencia de Heterotrofogos Aerobicos 56 ufc/mL, coliformes totales en 9 NMP / 100
mL, fecales y heterótrofos aerobios de 9 NMP / 100 mL, cuando el máximo permitido
por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100 mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS.
(Figura 32)

56

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

Figura 32. Parámetros fuera de norma Botellón de Agua.
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

3.3.9. Muestra 9. Tubería (Aducción)
Las propiedades físicas: Olor, aspecto, sabor, turbiedad, color, se encuentran en
valores aceptables para el consumo humano. Por su parte las propiedades químicas
medidas se encuentran dentro de ambas normas. El exámen bacteriológico indica
presencia de Heterotrofogos Aerobicos 25 ufc/mL, coliformes totales en 2 NMP / 100
mL, fecales y heterótrofos aerobios de 2 NMP / 100 mL, cuando el máximo permitido
por la norma venezolana es de 1,1 NMP / 100 mL y 0 NMP / 100 mL para la OMS.
(Figura 33)

Figura 33. Parámetros fuera de norma Tubería (Aducción).
Fuente: Elaboración Propia, 2015.
57

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

3.3.10. Muestra10. Cañada lragorry
Las propiedades físicas: El olor fétido, color verdoso, turbiedad alcanzo 9,42 NTU
siendo el máximo de 5 NTU para ambas normas, color verdadero 30 excede el valor
máximo de 14 unidades para ambas normas.
Por su parte las propiedades químicas medidas tales como: Cloro, conductividad,
fluoruro, calcio, magnesio, hierro, sodio + potasio, hierro, alcalinidad, dureza, índice
de Langelier, Aluminio están dentro de los parámetros normales tanto en la norma
venezolana como en la propuesta por la OMS.
La salinidad medida alcanzo un valor de 429 mg/L la cual afecta su sabor, Cloruros
3750 mg/L siendo 300 mg/L el máximo permitido por la norma Venezolana y 250
mg/L por la OMS, el contenido de sulfato es de 388 mg/L no excede la norma
venezolana de 500 mg/L pero si la OMS de 250 mg/L minerales disueltos fue
determinado en 7116 mg/L siendo 1000 el máximo permitido por ambas normas.
(Figura 34)

Figura 34. Parámetros fuera de norma Cañada lragorry.
Fuente: Elaboración Propia, 2015.

El exámen bacteriológico no se aplicaron por observarse mucha contaminación
biológica producto de la acumulación de desechos orgánicos, domésticos.
58

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

3.4. Medidas preventivas y correctoras para minimizar la contaminación que
posibiliten la accesibilidad de abasto de agua para consumo humano en la
comunidad.
Con el fin de reducir al mínimo la probabilidad de que aparezcan brotes epidémicos,
es preciso vigilar adecuadamente el abastecimiento de agua de consumo, tanto en
condiciones normales como durante el mantenimiento y los periodos en los que se
produce un deterioro transitorio de la calidad del agua. Por lo tanto, al formular metas
de protección de la salud hay que tener en cuenta el funcionamiento del sistema de
abastecimiento de agua de consumo durante las circunstancias transitorias (como la
variación en la calidad del agua de origen, los fallos del sistema y los problemas de
procesamiento).
Tanto las circunstancias transitorias como las derivadas de catástrofes naturales
pueden ocasionar, durante cierto tiempo, un alto grado de degradación de la calidad
del agua de origen y una gran disminución de la eficiencia de muchos procesos;
ambos tipos de situaciones proporcionan una justificación lógica y sólida para aplicar
el principio de las barreras múltiples, aplicado desde hace largo tiempo en la
seguridad del agua. La formulación, aplicación y evaluación de las metas de
protección de la salud ofrecen ventajas.
A. Evaluar las aguas desde el punto de vista higiénico- sanitario, mediante el
control estricto y sistemático bacteriológico de los coliformes totales, fecales y
otras bacterias que pudieran estar presentes en las aguas de abasto.
B. Se recomienda Proponer programas de gestión de la calidad del agua de
consumo comunitaria, es preciso que cuenten con el apoyo activo y la
participación de las comunidades locales. Éstas deben participar en todas las
etapas de dichos programas: los estudios iniciales; las decisiones sobre la
ubicación de pozos comunitarios nuevos, la ubicación de los puntos control de
la calidad agua o la creación de zonas de protección; el monitoreo y la
vigilancia de los sistemas de abastecimiento de agua de consumo; la
notificación de averías, la realización de tareas de mantenimiento y adopción
59

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

de medidas correctoras; y las actividades de apoyo, incluidas las relativas a
prácticas de saneamiento e higiene.
C. Los consumidores pueden, por medio de sus acciones, ayudar a garantizar la
inocuidad del agua que consumen, así como contribuir a mejorar o bien a
contaminar el agua que consumen otros. Tienen la responsabilidad de
asegurarse de que sus acciones no afecten negativamente a la calidad del
agua. La instalación y mantenimiento de redes de fontanería domésticas
deben realizarlas preferiblemente fontaneros cualificados y autorizados (véase
el apartado 1.2.10) u otras personas que tengan los conocimientos precisos
para garantizar que no se producen conexiones cruzadas ni reflujos que
puedan contaminar el sistema de abastecimiento de agua local.
D. Aplicar medidas adecuadas para garantizar que la potabilización y el
almacenamiento adecuado para su consumo, el tratamiento del agua de
consumo proveniente de los pozos de agua resultaría un tanto costosa debe
recibir tratamiento permanente de desinfección (Cloración) y corrección del
pH, por aplicación de cal, en el menor de los casos. La retención del hierro
puede realizarse con aireación y coagulación a pH básico, seguido de
procesos de floculación, sedimentación y filtración.
E. Se recomienda el diseño de redes de tuberías para la distribución a presión de
agua de consumo a viviendas individuales, edificios y grifos comunitarios es
un componente importante que contribuye al progreso y la salud de muchas
comunidades. Esta publicación examina la introducción de contaminantes
microbianos y la proliferación de microorganismos en redes de distribución,
así como las prácticas que contribuyen a garantizar la inocuidad del agua de
consumo en los sistemas de distribución por tuberías.
.

60

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

CONCLUSIONES
Las fuentes de abasto de aguas que consumen los habitantes en la comunidad
campesina San Valentín, Sector Ancón Bajo II, Parroquia Venancio Pulgar, Municipio
Maracaibo.

Están

representadas

por:

Camiones

cisternas,

Agua

mineral

embotelladas con capacidades 19 litros principalmente, Tubería de aducción y Pozos
de agua artesanales.
Las principales fuentes de contaminación que afectan la calidad de las aguas en el
sector llegan al medio ambiente a través de las actividades antrópicas y también
ciertos procesos naturales. Los tipos de contaminantes se dividen en: Contaminantes
inorgánicos: Tales como: hierro, Cloruros, solidos disueltos, otros metales;
Contaminantes

orgánicos:

Que

incluye

pesticidas,

herbicidas,

solventes

Contaminantes microbiológicos: Tales como bacterias, virus y protozoarios.
Los resultados de los análisis fisicoquímicos y bacteriológicos demuestran que: El
agua de la tubería requiere tratamiento convencional completa para su potabilización.
Mientras que las aguas tomadas de los pozos ubicados en las granjas. San Martín,
"2", Los Cascabeles, Monte Santo y La Estancia San Benito, son salobres y para ser
potabilizados requieren un tratamiento de desalinización. La Cañada Iragorry está
altamente contaminada (aguas servidas) por lo cual no es no es una opción segura
como fuente de abastecimiento y su tratamiento resultaría muy costoso para su
potabilización
Se proponen cinco (5) medidas preventivas y correctoras para minimizar la
contaminación que posibiliten la accesibilidad de abasto de agua para consumo
humano en la comunidad.

61

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

RECOMENDACIONES


Evaluar los contenidos de elementos metálicos

y agroquímicos para

pronosticar su grado de nocividad y su posible influencia sobre la salud de los
pobladores.


Realizar Sondeo eléctricos verticales que permitan verificar la presencia de
otros acuíferos más profundos de mejor calidad.

62

�Calidad de agua potable sector Ancón Bajo II

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64

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                <text>Evaluación de la calidad de las aguas para consumo humano en el Sector Ancón Bajo II. Municipio Maracaibo</text>
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                <text>Irguin Alberto Bracho Fernández</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>TESIS

Estudio de la génesis y migración del crudo y
gas del yacimiento Eoceno “B” Superior,
División Sur del Lago Trujillo en el Occidente de
Venezuela

Isnardy José Toro Fonseca

�Página legal
Título de la obra: Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento
Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela,
89pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN:
1. Autor: Isnardy José Toro Fonseca
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Estudio de la génesis y migración del crudo y gas
del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago
Trujillo en el Occidente de Venezuela.

(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Isnardy José Toro Fonseca

Moa, 2014

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Estudio de la génesis y migración del crudo y gas
del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del Lago
Trujillo en el Occidente de Venezuela.

(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Isnardy José Toro Fonseca
Tutor: Dra. M. Margarita Hernández S., Msc. Frank Cabrera,
Msc. Jhaisson Vasquéz, Dr. José F. Lastra.
.

Moa, 2014

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 1
CAPÍTULO I – GEOQUÍMICA DE LOS YACIMIENTOS DE PETRÓLEO Y GASES
ÁCIDOS ASOCIADOS. .............................................................................................. 7
1.1 Introducción ..................................................................................................... 7
1.2 Antecedentes ................................................................................................... 7
1.3 Geoquímica de yacimientos petrolíferos ........................................................ 10
1.3.1 Geoquímica de H2S y CO2 ................................................................... 10
1.3.2 Composición isotópica del azufre y carbono ........................................ 11
1.3.3 Fraccionamiento isotópico del H2S ....................................................... 12
1.4 Mecanismos de generación del H2S y CO2 ................................................... 12
1.4.1 Dióxido de carbono .............................................................................. 14
1.4.2 Sulfuro de hidrógeno ............................................................................ 14
1.5 Ubicación geográfica ..................................................................................... 14
1.5.1 Área del campo Franquera ................................................................... 15
1.5.2 Área del campo Moporo ....................................................................... 17
1.5.3 Área del campo La Ceiba ..................................................................... 18
1.6 Características geólogo-tectónicas ................................................................ 19
1.6.1 Estratigrafía regional campo Franquera y Moporo ............................... 19
1.6.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba ................................................. 21
1.6.3 Geología estructural campo Franquera ................................................ 23
1.6.4 Geología estructural campo Moporo .................................................... 25
1.6.5 Geología estructural campo La Ceiba .................................................. 26
1.7 Conclusiones ................................................................................................. 28
CAPÍTULO II – MATERIALES Y MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN ........................ 30
2.1 Introducción ................................................................................................... 30
2.2. Tipo de investigación .................................................................................... 30
2.3. Métodos empleados en la investigación ....................................................... 31
2.3.1 Selección de pozos del área ................................................................ 32
2.3.2 Selección de muestras ......................................................................... 32
2.3.3 Geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de H2S y CO2 ...... 33
2.3.4 Métodos y procesamiento .................................................................... 34
2.3.5 Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir del
H2S ................................................................................................................ 48
2.3.6 Cromatografía de Gases ...................................................................... 48
2.3.7 Generación de mapas de isoconcentraciones de H2S y CO2 ............... 49
2.3.8 Técnicas para la recolección de información........................................ 49
2.4 Conclusiones ................................................................................................. 50
CAPÍTULO III – ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS ....................... 51
II

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

3.1 Introducción ................................................................................................... 51
3.2 Distribución espacial del H2S y CO2 .............................................................. 51
3.3 Origen de los crudos ...................................................................................... 60
3.4 Clasificación de los Crudos............................................................................ 63
3.4.1 Fracción C15+ ........................................................................................ 67
3.5 Análisis de biomarcadores ............................................................................. 69
3.5.1 Origen de los crudos de acuerdo a los biomarcadores. ....................... 69
3.5.2 Tipo de roca fuente .............................................................................. 70
3.5.3 Madurez térmica de los crudos ............................................................ 71
3.5.4 Biodegradación de los crudos .............................................................. 73
3.6 Mecanismos de generación de gases ácidos ................................................ 75
3.7 Procesos geoquímicos evolutivos en el área de FRAMOLAC. ...................... 78
3.8 Origen del H2S y CO2 .................................................................................... 79
3.9 Correlación de 34S crudo - H2S .................................................................... 80
3.10 Tipo de materia orgánica ............................................................................. 80
3.11 Temperatura del yacimiento ........................................................................ 81
3.12 Conclusiones ............................................................................................... 82
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ............................................................ 83
Conclusiones ....................................................................................................... 83
Recomendaciones ............................................................................................... 85
BIBLIOGRAFIA ........................................................................................................ 86
ANEXOS ................................................................................................................... 89

ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 1

Procesos de estudio de los gases ácidos en yacimientos petrolíferos.

Figura 2

Rangos isotópicos para las diferentes fuentes de H2S.

Figura 3

Mecanismos de generación de CO2 y H2S.

Figura 4

Ubicación geográfica del área de FRAMOLAC.

Figura 5

Ubicación del campo Franquera (Yacimientos B-1 FRA0001 y B-4
FRA0001).

Figura 6

Ubicación del Yac. B Sup. VLG-3729.

Figura 7

Ubicación del Campo la Ceiba.

Figura 8

Columna estratigráfica generalizada del Campo Ceuta-Tomoporo.

Figura 9

Columna Estratigráfica Campo La Ceiba..

Figura 10

Marco Estructural Franquera.

Figura 11

Marco Estructural Yacimiento B-Superior VLG-3729.

III

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 12

Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0003, MISB6 CEI0001 y
MISB6 CEI0004.

Figura 13

Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0005 y MISB6 CEI0006.

Figura 14

Toma de muestras para análisis de H2S Y CO2.

Figura 15

Esquema del equipo (modificado de GPA 2377-86 y ASTM D 4810-88).

Figura 16

Conexión de separador crudo/gas.

Figura 17

Purga de envase de recolección.

Figura 18

Medición de la concentración de H2S y CO2.

Figura 19

Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área
de Franquera.

Figura 20

Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área
de Moporo.

Figura 21

Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área
de La Ceiba.

Figura 22

Gas recolectado en bolsas especiales con una presión máxima de 5psi.

Figura 23

Precipitación de H2S.

Figura 24

Esquema para la captura y análisis de muestras de crudos.

Figura 25

Montaje instrumental para la toma de la fracción C15-.

Figura 26

Toma de muestra de la fracción C15-.

Figura 27

Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Franquera con
y sin volátiles.

Figura 28

Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Moporo Tierra
con y sin volátiles.

Figura 29

Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de La Ceiba con y
sin volátiles.

Figura 30

Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-1.

Figura 31

Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-4.

Figura 32

Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-1.

Figura 33

Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-4.

Figura 34

Concentración de vanadio (V) vs. Concentración de níquel (Ni) de
muestras de crudo del área de FRAMOLAC.

IV

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 35

Ambiente depositacional definido en función de la concentración de
vanadio (V) vs. Concentración de níquel (Ni) para los crudos del área de
FRAMOLAC (modificado de Galárraga et al., 2008).

Figura 36

Contenido de azufre vs Gravedad API.

Figura 37

Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en base a la
composición SARA (Tissot y Welte, 1984).

Figura 38

Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en función de la
concentración de parafinas, naftenos y aromáticos (Tissot y Welte, 1984).

Figura 39

Gráfico de columnas de los PNA de los crudos de los pozos CEI-0004,
CEI-0005 y CEI-0006 de la Unidad B4.

Figura 40

Cromatograma de crudo total (fracción C15+) del crudo del pozo TOM0008.

Figura 41

Gráfico de Pristano/n-C17 vs. Fitano/n-C18 de las áreas de Franquera y
Moporo.

Figura 42

Distribución del porcentaje de esteranos en los crudos de las áreas de
Moporo y La Ceiba.

Figura 43

Tipo de litología de la roca fuente en función de la correlación de los
terpanos tricícliclos C24-3/C23-3 vs. C22-3/C21-3.

Figura 44

Isómero biológico (R) e isómero geológico (S) (tomado de Hunt, 1996).

Figura 45

Relación de los parámetros de biomarcadores utilizados con respecto a
la ventana de generación del petróleo (modificado de Killops y Killops,
2005).

Figura 46

Escala de biodegradación (modificado de Peters y Moldovan, 1993).

Figura 47

Distribución de n-alcanos (m/z 99) de la muestra de crudo del pozo TOM0007.

Figura 48

Distribución isotópica del azufre (34S/32S) en muestras de crudos de las
áreas de Moporo y La Ceiba.

Figura 49 Esquema evolutivo de los procesos geoquímicos de la Cuenca del Lago
de Maracaibo.
Figura 50

Concentración de H2S vs temperatura estimada del yacimiento.

V

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 51

Distribución isotópica del azufre (34S/32S) en muestras de agua de
formación, crudos y precipitados de H2S como sulfuros del área de
FRAMOLAC.

INDICE DE TABLAS
Tabla 1 Composición de parafinas, naftenos y aromáticos de los crudos de los
pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006 de la Unidad B4.
Tabla 2 Porcentaje en masa normalizada de los PNA de los crudos de los pozos
CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006 de la Unidad B4.
Tabla 3 Parámetros obtenidos de la fracción C15- para los crudos de las áreas de
Franquera y Moporo.
Tabla 4 Porcentajes de esteranos en los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba.
Tabla 5 Relación isotópica de azufre promedio (34S/32S) en crudos de las áreas de
Moporo y La Ceiba.
Tabla 6 Relación isotópica de azufre (34S/32S) en los precipitados de H2S como
sulfuros de pozos de las áreas de Franquera, Moporo Tierra y La Ceiba.

VI

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

INTRODUCCIÓN
A nivel mundial la industria petrolera se ha mantenido durante varias décadas como
parte importante de la economía global, dado que el petróleo es la fuente de energía
que mueve a la humanidad. El proceso de crecimiento económico de este tipo de
industrias, viene dado por el incremento de las ganancias, las cuales dependen en
gran parte de una adecuada y óptima explotación de los recursos petroleros. En
Venezuela, la principal actividad económica del mercado es sustentada por la
empresa Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA), la cual tiene como
misión, promover el fortalecimiento del sector productivo nacional, transformando las
materias primas provenientes de los hidrocarburos. Entre sus responsabilidades
destaca, el control de los procesos de exploración, producción, manufactura y
mercadeo de todos los hidrocarburos presentes en el territorio nacional; por esto, se
ve en la necesidad de implementar tecnologías cada vez más novedosas y financiar
investigaciones, facilitar la capacidad de los recursos humanos bajo su control con el
propósito de maximizar las ganancias, reducir los costos operativos y garantizar la
sostenibilidad como empresa.
Actualmente la industria petrolera presenta inconvenientes con la generación de
gases ácidos en los yacimientos de petróleo, pues uno de sus efectos es la corrosión
que generan en las tuberías de los oleoductos, gasoductos y daños en la
cementación de pozos. En Venezuela, concentraciones de CO2 en campos
petroleros son encontradas principalmente en el área de Anaco y en el área de
Guárico (Marcano y Alberdi, 2001). Además de ello, participan en la contaminación
ambiental y su presencia disminuye el precio de comercialización del petróleo. Por
esta razón, es necesario comprender las posibles procedencias de dichos gases, a
fin de desarrollar métodos tecnológicos que permitan reducir o controlar la
producción de los mismos en los yacimientos.
Dentro de las investigaciones que actualmente se desarrollan en PDVSA están las
asociadas a los programas académicos. Una de estas investigaciones está dirigida a
1

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

caracterizar el comportamiento del azufre en un sector geográfico de interés. El área
de estudio está compuesto de tres campos: Franquera, Moporo y La Ceiba
(FRAMOLAC) ubicados en tierra, adscritos a la División Sur del Lago Trujillo situado
entre el Estado Trujillo y el Estado Zulia de Venezuela; son campos en desarrollo
cuyos datos oficiales indican un POES de 7.749 MMBNP, unas reservas
recuperables de crudo liviano de 1.483 MMBNP, de crudo mediado y liviano con una
gravedad °API promedio de 24° y saturaciones promedio de petróleo de 73 %, lo cual
representa una gran oportunidad para mantener los niveles de producción del
occidente del país, cuentan actualmente con 9 yacimientos en producción, 35 pozos
activos, proporcionando un caudal de producción de aproximadamente 65 000
barriles normales por día (BNPD) de crudo y 21 millones de pies cúbicos normales
por día (MMPCND) de gas. El primer pozo perforado en estos campos de tierra se
realizó en La Ceiba en el año 1998, y de allí en adelante se ha continuado con la
perforación de pozos en estos campos, contando con un plan de explotación a 20
años.
La producción de H2S es reportada a partir de las primeras etapas del desarrollo del
yacimiento. Este fenómeno ha sido denominado como “geologic souring” (Eden et al.,
1993) ya que la fuente de H2S es generada en el pasado geológico y está asociado a
algunos elementos dentro de la cuenca petrolera y no a procesos microbiológicos o
geoquímicos modernos. La generación de H2S requiere típicamente altas
temperaturas (&gt; 140C) y altas presiones (Grimes y Mc Neil, 2005), esto puede ser
detectado durante las operaciones de perforación y muestra altas concentraciones;
normalmente desde más de 1000 ppm de H2S.
Vale mencionar que los procesos por los cuales el H2S y, eventualmente el CO2, se
producen en los yacimientos, pueden ser de origen natural o antrópico. Para el
primer caso, el H2S puede formarse a partir de Bacterias Reductoras de Sulfato
(BRS), Reducción Termoquímica del Sulfato (RTS), o maduración del crudo. Por el
contrario, estos gases también se pueden generar como subproductos del proceso
de acuatermólisis cuando se implementan procesos de inyección continúa o alterna
de vapor (Cabrera, 2012).

2

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Dentro del área de estudio, la producción de H2S y CO2 ha sido reportada desde el
2006; sin embargo, no existen reportes previos sobre las posibles fuentes del H2S.
Adicionalmente, la inyección de agua no ha sido implementada antes de las
campañas de medición de H2S en los respectivos campos. Los pozos asociados al
área FRAMOLAC, tienen la tendencia a producir sulfuro de hidrógeno (H2S), cuyas
concentraciones varían en el orden de 9 a 82 ppm; dado que el H2S es un
contaminante del gas natural, se hace necesaria su remoción. Para el caso del CO2
la concentración varía entre 3 % y 12 %. Actualmente el gas proveniente de los
pozos de estos campos es endulzado con productos químicos líquidos, denominados
secuestrantes de H2S, cuyo método consiste en la inyección continua y directa del
producto químico en las líneas de flujo multifásico y/o monofásico directamente en
los pozos y/o en las estaciones de flujo.
Actualmente la producción en el área FRAMOLAC está limitada al yacimiento
Eoceno “B” Superior. Por varios años, era conocido que las concentraciones de H2S
y CO2 en el yacimiento Eoceno “B” Superior variaban. Un estudio detallado fue
iniciado para mapear los perfiles de concentración de los gases ácidos a lo largo del
área y abordar la migración de los mismos dentro de este. Esto incluyó la medición
de H2S y CO2 de corrientes de pozo de una amplia área y las huellas geoquímicas de
los crudos de FRAMOLAC. Por primera vez, las concentraciones de H2S y CO2
fueron mapeadas a lo largo del campo. La migración de H2S y CO2 en la parte norte
del campo tiene serias implicaciones debido a que la planta de separación gas-crudo
(GOSP), fue diseñada para el procesamiento de crudo dulce. Si la migración es
probada, las facilidades en la parte norte del campo necesitan ser mejoradas para
manejar crudo ácido. Las concentraciones de H2S y CO2 en el área de Moporo Tierra
presentan valores más altos en comparación con las áreas de Franquera-La Ceiba y
las concentraciones más bajas se localizan hacia el área de Moporo Lago,
desconociéndose la génesis de los gases ácidos que intervienen en los procesos de
extracción en el área FRAMOLAC.
Los yacimientos del área FRAMOLAC, ubicados en el occidente de Venezuela,
contienen dos clases de crudos reflejados por sus gravedades API, contenidos de
saturados y aromáticos, además de sus composiciones totales de nitrógeno, azufre y
3

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

oxígeno (compuestos NSO). La biodegradación parece haber tenido un rol
importante en el control de las composiciones de las dos clases de crudo.
Las relaciones de isótopos de azufre (34S) son reportados en partes por mil (‰) de
la relación

34

S/32S, relativa al estándar de referencia internacional CDT. Los isótopos

de azufre son muy útiles para determinar el origen del H2S. El H2S generado por
bacterias reductoras de sulfato generalmente tiene una composición isotópica
negativa (&lt; 0 ‰), mientras que el H2S producido por Reducción Termoquímica de
Sulfato generalmente refleja el valor de la anhidrita de la cual se formó (&gt; 10 ‰).
Adicionalmente, la composición isotópica del sulfuro de hierro (pirita) en el yacimiento
proporciona evidencia sobre si el H2S fue removido por reacción con el hierro durante
la migración.
En una revisión detallada de la documentación existente, entrevistas con los
especialistas de mayor experiencia en esta actividad y la información publicada
oficialmente en artículos y boletines empresariales del pasado y presente siglo, pudo
comprobarse que prácticamente no existen reportes de que se hayan realizado
estudios relacionados con los gases ácidos, lo que se hace más prioritario en la
actualidad debido a las implicaciones que ya se mencionaron y que abarcan todas
las etapas del proceder petrolífero, incluyendo la seguridad y la salud de las
personas y la estrecha relación ya publicada que existe entre la presencia de este
gas y la acumulación del petróleo. En correspondencia con esto se propone el
siguiente diseño de investigación.
Problema de investigación desconocimiento del mecanismo de generación de
gases ácidos tanto en el crudo como en los gases.
Objeto de estudio.
Crudo y gases ácidos, correspondiente a los pozos petroleros del área FRAMOLAC.
Campo de acción.
Geoquímica del crudo de gases ácidos.
Objetivo general

4

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Determinar la génesis, migración del crudo y gases ácidos del yacimiento Eoceno “B”
Superior del área FRAMOLAC, a través de correlaciones químicas e isotópicas.
Objetivos específicos
 Caracterizar desde el punto de vista fisicoquímico muestras de crudo y gas en el
área FRAMOLAC.
 Caracterizar las composiciones isotópicas de las especies de azufre presentes en
el crudo y gas del área.
 Establecer el mecanismo de generación de H2S y/o CO2 y su migración en el área
de FRAMOLAC.
Hipótesis
Si se realizan las correlaciones químicas e isotópicas en muestras de crudo y gas se
podrá determinar la génesis y migración de los gases ácidos presentes en el
yacimiento del Eoceno “B” Superior del área FRAMOLAC.
Para desarrollar esta investigación se tuvieron en cuenta métodos teóricos y
empíricos de la investigación científica:
Métodos teóricos:


Análisis y síntesis de la información obtenida a partir de la revisión de la
documentación y literatura especializada.



Inductivo – deductivo: para determinar los mecanismos de formación y migración
de los gases ácidos.



Métodos empíricos: en la presente investigación se aplican:



Las entrevistas a técnicos y especialistas: para comprobar la existencia de
investigaciones y antecedentes relacionados con el tema.



La observación directa en el área de estudio durante toda la investigación.



Métodos y herramientas de la química analítica:



Procesamiento para la elaboración de mapas por medio del simulador Discovery.

El trabajo representa un aporte científico al constituir un estudio conclusivo sobre el
mecanismo de generación de gases provenientes del crudo y gas que se considera
pionero debido al no registro de estudios similares realizados anteriormente.
5

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

También es de importancia práctica ya que la información que se genera permitirá
hacer precisiones en el proceso productivo de la empresa, del mismo modo que
contribuirá a la vigilancia tecnológica y a medidas relacionadas con la seguridad del
trabajo.
La tesis se estructuró del siguiente modo:
La introducción en la que se presenta el problema científico, el objetivo general y la
hipótesis de la misma. Tres capítulos denominados del modo siguiente: Capítulo I.
Geoquímica de los yacimientos de petróleo y gases ácidos asociados. Capítulo II.
Materiales y métodos de investigación. Capítulo III. Principales resultados sobre la
génesis y migración de los gases ácidos.

6

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO I – GEOQUÍMICA DE LOS YACIMIENTOS DE PETRÓLEO
Y GASES ÁCIDOS ASOCIADOS.
1.1 Introducción
1.2 Antecedentes
1.3 Geoquímica de yacimientos petrolíferos
1.3.1 Geoquímica de H2S y CO2
1.3.2 Composición isotópica del azufre y carbono
1.3.3 Fraccionamiento isotópico del H2S
1.4 Mecanismos de generación del H2S y CO2
1.4.1 Dióxido de carbono
1.4.2 Sulfuro de hidrógeno
1.5 Ubicación geográfica
1.5.1 Área del campo Franquera
1.5.2 Área del campo Moporo
1.5.3 Área del campo La Ceiba
1.6 Características geólogo-tectónicas
1.6.1 Estratigrafía regional campo Franquera y Moporo
1.6.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba
1.6.3 Geología estructural campo Franquera
1.6.4 Geología estructural campo Moporo
1.6.5 Geología estructural campo La Ceiba
1.7 Conclusiones

1.1 Introducción
En el presente capítulo se muestran las recopilaciones de algunos trabajos o
estudios que anteceden a esta investigación, asimismo se refieren las bases teóricas
que sustentan el estudio isotópico del azufre en crudo y gas del yacimiento Eoceno
“B” Superior. Para Hernández et al. (2004) el marco teórico “es un compendio escrito
de artículos, libros y otros documentos que describen el estado pasado y actual del
conocimiento sobre el problema de estudio”.
1.2 Antecedentes
A continuación, se citan aquellos estudios que se han realizado a nivel nacional
sobre el tema, que son similares al ejecutado; por tal motivo, se han seleccionado

7

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

aquellos que guardan relación con el estudio propuesto, para lo cual se consideró su
relevancia y cercanía en el tiempo.
- Manowitz et al. (1990) realizaron un estudio referente a la composición isotópica del
azufre en muestras de crudo del Campo Costanero Bolívar (Venezuela), donde
destacan que el crudo en el campo Costanero Bolívar de Venezuela ha sido dividido
en cinco clases principales de petróleo que se cree reflejan en gran medida las
variaciones causadas por la biodegradación en el yacimiento. En este trabajo, treinta
crudos del campo Costanero Bolívar fueron colectados, estos crudos fueron
caracterizados por su gravedad API, porcentaje de saturados aromáticos, NSO y
compuestos de asfaltenos, cromatograma de gas para crudo, fracciones de C4-C7 y
aromáticos. Concurrentemente, 24 aguas asociadas fueron también muestreadas y
analizadas para Ca2+, Mg2+, Na+, HCO3-, CO32-, SO42-, pH y sólidos totales disueltos
(STD), de los cuales 27 de estos crudos se analizaron por separado para el
contenido de azufre y valores  34 S. Las muestras fueron oxidadas en una bomba
Parr Instrument; el sulfato fue precipitado con Ba2+ y el BaSO4 precipitado sirvió para
la determinación gravimétrica de la conversión del contenido de S a SO2 para la
espectrometría de masa.
- Alberdi (1996) realizó una caracterización geoquímica de tres (3) muestras de
crudos de diferentes pozos del yacimiento en estudio, con el objetivo de analizar la
fracción C15- y la gravedad ºAPI para determinar la compatibilidad de los mismos, los
crudos de los pozos VLG-3772 abierto a producción al momento de la toma de la
muestra en las arenas C-2 y el crudo del pozo VLG-3780 abierto a producción de las
arenas C-3, ambos presentaron 33 °API, por otra parte el crudo del pozo VLG-3786
presentó 25,8 °API pareciendo ser una mezcla de los crudos de las arenas C-1 y C2. Los crudos de los pozos VLG-3772 y VLG-3780, considerando su similitud
composicional, permiten concluir que entre los yacimientos C-2 y C-3 existe una
buena comunicación vertical, al menos, en el área drenada por los mismos, sin
embargo en dicho trabajo se recomendó caracterizar una mayor cantidad de pozos y
hacer énfasis en el crudo de la arena C-1 cuyas características posiblemente sean
diferentes a las de los crudos de las arenas C-2 y C-3.

8

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

- López y Alberdi (1997) destacaron el mecanismo de generación de H2S en el área
Urdaneta Lago. Ellos consideran que el H2S presente en estos yacimientos es
originado a partir de la maduración térmica del crudo en el yacimiento, proponiendo
que las mayores concentraciones de H2S presentes en los yacimientos carbonáticos
respecto a los siliciclásticos, está relacionado a la eliminación eficiente del H2S, en
estos últimos, debido a la formación de sulfuros (pirita).
- Marcano y Alberdi (2001) estudiaron que en el área de Anaco se han presentado
problemas de corrosión en tuberías, generando comunicación mecánica. Dicha
corrosión se relacionó a las concentraciones de CO2 producidas en estos campos.
Datos operacionales de 299 pozos indican que 79 pozos están comunicados
detectándose concentraciones de CO2 que oscilan entre 0,40 % y 17,20 %. En este
caso el CO2 actúa como contaminante, generando problemas de producción. Es
recomendable en estos campos, profundizar el estudio del origen de este gas.
- Marcano y Alberdi (2001), estudiaron que en el campo Yucal-Placer (Estado
Guárico) han sido reportadas las mayores concentraciones de CO2 en Venezuela,
con valores que oscilan entre 2,28 % y 27 %. De acuerdo a estudios de isótopos
estables, dicho gas tiene un origen mayormente inorgánico, producto de la
descomposición térmica, probablemente en medio ligeramente ácido, de cemento
calcáreo y/o roca carbonática. En este caso en particular es importante destacar el
aumento del por ciento de CO2 con la profundidad. Adicionalmente el CO2 de los
yacimientos más someros es más liviano, presentando  13 C= -12 ‰, indicando un
origen orgánico, mientras que el CO2 encontrado a mayor profundidad es más
pesado con  13 C= -3 ‰. Es probable que la generación del CO2 obedezca a la
reacción entre caolinita y carbonatos para producir clorita y CO2; dicha reacción es
controlada por la temperatura y es más efectiva con la profundidad.
- Por último se seleccionó el estudio realizado por Centeno (2007) donde analizó las
consecuencias que tienen el CO2 y el H2S sobre el material cementante utilizado en
la construcción de pozos petroleros. Ambos gases presentaron un alto potencial de
disolución de los minerales que constituían el material cementante, salvo en pruebas
con H2S (sin presencia de CO2), donde el efecto es corrosivo, destruyendo la matriz
del material cementante. Este comportamiento es inhibido cuando está presente el
9

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CO2, el cual ejerce una acción neutralizante (reacción ácido-base) en el cemento. Por
lo tanto, basado en la existencia de estos dos gases, la alteración del material es
significante cuando aumenta la relación H2S/CO2. Estos resultados le permitieron
proponer un modelo matemático capaz de permitir interpretar el comportamiento del
material cementante en función de parámetros fisicoquímicos, a fin de evaluar la
durabilidad del material cementante.
1.3 Geoquímica de yacimientos petrolíferos
La geoquímica de yacimientos abarca el estudio de los fluidos en los yacimientos de
petróleo (crudo y gas), sus orígenes e interacciones con el yacimiento (Larter y Aplin,
1994). También puede ser definida como la elucidación mediante caracterización
elemental, isotópica y molecular, los procesos de entrampamiento, llenado de fluidos
en el yacimiento, la naturaleza de las interacciones y las variaciones en composición
y propiedades en el tiempo (López, 2005).
Algunas de las áreas de estudio de la geoquímica de yacimientos son las siguientes:


Distancia de migración y dirección de llenado del yacimiento



Grado de mezcla de crudos



Continuidad del yacimiento



Monitoreo de producción



Determinación de heterogeneidades (calidad de yacimientos y fluidos)



Predicción y explicación de fenómenos relevantes para el manejo de los
yacimientos (por ejemplo, precipitación de sólidos)

1.3.1 Geoquímica de H2S y CO2
Los mecanismos de generación de gases ácidos en los yacimientos petrolíferos es
posible abordarlos desde dos perspectivas diferentes en cuanto a su génesis: i.estudio de la generación del CO2 y H2S en las cuencas sedimentarias (connotaciones
de tiempo geológico) y ii.- producción de estos gases como subproductos de la
intervención del hombre en el yacimiento, bien sea para el mantenimiento de la
presión (inyección de agua) o para el incremento del factor de recobro (métodos
térmicos) (Cabrera, 2012). Esos dos mecanismos de generación de gases ácidos se
esquematizan en la figura 1.
10

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 1. Procesos de estudio de los gases ácidos en yacimientos petrolíferos. Fuente: Cabrera (2012)

1.3.2 Composición isotópica del azufre y carbono
Los valores δ13C y δ34S son empleados en los estudios de correlación crudo-crudo y
crudo-roca fuente. En base a los valores δ13C es posible definir crudos y bitúmenes
de fuentes orgánicas terrestres y marinas (Peter et al., 2005). La interpretación de los
valores obtenidos en una muestra en lo referente al contenido de isótopos de
carbono y azufre en el CO2 y H2S, respectivamente, es una de las maneras de inferir
el origen de estos gases en un yacimiento y las causas de sus diferencias en
proporción (fraccionamiento). Es también adecuada la generación de mapas de
tendencias areales y la construcción de perfiles de tendencia del H2S y CO2 en
profundidad, con el objetivo de estudiar el origen de este gas ácido (Rodríguez y
Centeno, 2008).
En cuanto al fraccionamiento isotópico del azufre, los rangos de valores  34S varían
de acuerdo a la fuente de H2S. Los mecanismos que involucran generación térmica
de H2S por craqueo a altas temperaturas, mantienen la relación isotópica de la fuente
11

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original, debido a que el craqueo no realiza ningún tipo de diferenciación entre el
azufre con peso molecular 34 (34S) o el azufre con peso molecular 32 (32S). Por el
contrario, los procesos de generación de H2S mediatizados por bacterias realizan un
marcado fraccionamiento isotópico, asociado a la preferencia de las bacterias por
utilizar el isótopo menos pesado (32S) (Rodríguez y Centeno, 2008).
1.3.3 Fraccionamiento isotópico del H2S
El cálculo para el fraccionamiento isotópico del azufre es el valor de  (delta),
expresado en partes por mil con el símbolo ‰. La referencia es el estándar
internacional del azufre CDT (Canyon Diablo Troilite),

34

S/32S = 449,94 x 10-4 (Thode

et al., 1961);  34 S = 0,00 ‰.
El valor de  34 S en partes por mil es definido como:



 34 S  







S / 32S muestra 
 1  1.000
34
S / 32S CDT


34





1

La figura 2 muestra los intervalos isotópicos generales para diferentes fuentes de
H2S.

34

Figura 2. Rangos de valores δ S para las diferentes fuentes de H2S. Fuente: Alberdi et al. (2002)

1.4 Mecanismos de generación del H2S y CO2
Los procesos por los cuales el H2S y eventualmente el CO2 son producidos en los
yacimientos, pueden ser de origen natural o antrópico. Es decir, para el primer caso,
12

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el H2S puede formarse a partir de las bacterias reductoras de sulfato, reducción
termoquímica del sulfato o maduración del crudo. Por el contrario, estos gases
también pueden ser generados como subproductos del proceso de acuatermólisis
cuando se implementan los procesos de inyección continúa o alterna de vapor
(Cabrera, 2012).
En la figura 3 puede apreciarse que el H2S y CO2 pueden tener origen tanto orgánico
como inorgánico. En el caso del origen orgánico, uno de los procesos implica la
presencia de microorganismos que metabolizan la materia orgánica en búsqueda de
nutrientes. De acuerdo al tipo de bacteria, las reacciones pueden desarrollarse en
condiciones aeróbicas o no, lo cual depende de las condiciones del medio y la
profundidad del sistema sedimentario (Hunt, 1996). Cuando la degradación ocurre
por incremento de temperatura y profundidad de la secuencia sedimentaria, se habla
de descomposición térmica de la materia orgánica, donde el material húmico
continental es la principal fuente de CO2. Otro proceso que implica reacciones de las
fracciones de crudo que contienen oxígeno y azufre con vapor de agua en el
yacimiento, es la acuatermólisis. La alteración de estas fracciones pesadas de crudo
genera CO2, en condiciones de altas temperaturas y presiones.

Reducción de sulfato bacteriano
Descomposición térmica de orgánicos

Origen orgánico

Acuatermólisis

Reducción termoquímica del sulfato
Disolución de minerales de azufre

Origen inorgánico

Reducción no oxidativa de la pirita
Figura 3. Mecanismos de generación de CO2 y H2S

Con respecto al origen inorgánico se pueden visualizar procesos donde el sulfato es
reducido por los hidrocarburos, lo cual significa que los compuestos orgánicos se
13

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oxidan a temperaturas mayores a 100 °C y sin la intervención de bacterias (Hunt,
1996; Lesniak et al., 2003). Este proceso es conocido como Reducción
Termoquímica de Sulfatos (RTS) (Machel, 2001). Es decir, el H2S resulta de la
reducción del sulfato, mientras que el CO2 proviene de la oxidación del crudo.
1.4.1 Dióxido de carbono
El CO2 en sistemas sedimentarios puede ser de origen orgánico e inorgánico (Hunt,
1996). Su generación puede estar relacionada directamente a la secuencia
sedimentaria o provenir de otros sistemas sedimentarios, ígneos o metamórficos, los
cuales pueden estar ubicados próximos al yacimiento o a grandes distancias del
mismo. En tal sentido, la distribución de CO2 en yacimientos presenta grandes
variaciones en cuanto a su concentración en el gas natural, producto de las distintas
fuentes de las cuales proviene, aunado a la alta reactividad y solubilidad en fluidos
de formación (Centeno, 2007). En el anexo 1 son descritos los mecanismos comunes
de generación de CO2.
1.4.2 Sulfuro de hidrógeno
Es un gas altamente reactivo, la mayor parte del H2S es convertido en los
sedimentos a azufre elemental, sulfuros metálicos y compuestos organosulfurados
(Centeno, 2007). Un ejemplo de la formación de sulfuro de hierro y de azufre
elemental, a partir de la generación de H2S, es mostrado en el siguiente conjunto de
reacciones (ecuaciones 2, 3 y 4, Hunt, 1996):

CH 4 g   SO42ac  H ac  HCO3ac  H 2 Ol   H 2 S  g 

(2)

2 FeOH 3s   H 2 S ( ac)  2 Fe ac2  2 H 2 O(l )  4OH (ac)  S (0s )

(3)

Fe (2ac )  H 2 S ( ac)  2OH ac  FeS ( s )  2 H 2 O(l )

(4)

En el anexo 2 son descritos los diferentes mecanismos de generación de H2S.

1.5 Ubicación geográfica
El área de estudio que abarca el proyecto FRAMOLAC se encuentra situado al
sureste de la Cuenca del Lago de Maracaibo, comprendido por los yacimientos del
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Eoceno B de las regiones lago y tierra (Franquera, Moporo y La Ceiba) sobre una
extensión areal de 620 km2 (figura 4).
Los campos Franquera, Moporo y La Ceiba (FRAMOLAC) ubicados en tierra y
adscritos a la División Sur del Lago Trujillo, se encuentran situados entre el Estado
Trujillo y el Estado Zulia de Venezuela, son campos en desarrollo cuyos datos
oficiales indican un POES de 7.749 MMBNP, unas reservas recuperables de crudo
liviano de 1.483 MMBNP y cuentan actualmente con 9 yacimientos en producción, 35
pozos activos, proporcionando un caudal de producción de aproximadamente 65.000
BNPD de crudo y 21 MMPCND de gas. El primer pozo perforado en estos campos de
tierra se realizó en La Ceiba en el año 1998, y de allí en adelante se ha continuado
con la perforación de pozos en estos campos, contando con un plan de explotación a
20 años.

Area Proyecto
FRAMOLAC
Bloque VII Ceuta
Campos Moporo,
Franquera, La
Ceiba, San
Lorenzo,
Tomoporo
Tradicional y Área
8 Norte

VII

Figura 4. Ubicación geográfica del área de FRAMOLAC. Fuente: PDVSA. (2013)

1.5.1 Área del campo Franquera
El campo Franquera se encuentra ubicado al sureste del parcelamiento Tomoporo
entre el Estado Zulia y Trujillo a una distancia de 6 km al este de la costa del Lago de
Maracaibo (figura 5). Desde el punto de vista geológico está en el bloque deprimido
de la Falla Pasillo 1, la cual limita el área hacia el este con el yacimiento Eoceno B-4
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VLG-3729. El pozo descubridor fue el FRA-1X, perforado el 24 de noviembre de
2004, con el propósito de evaluar la prospectividad del área en las arenas basales de
Paují y Misoa (desde B Superior a C Superior) de edad Eoceno hasta el Grupo
Cogollo de edad Cretácico. El mismo está ubicado en el parcelamiento Ciénaga del
Carrillo al norte del Caño Carrillo y al sureste del parcelamiento Tomoporo en el
Municipio Baralt del Estado Zulia a 3,2 km al sureste del pozo TOM-0001, 5,2 km al
noreste del pozo TOM-0008 y 4,3 km al noreste del TOM-0019. Posee tres (03)
nuevos yacimientos, B4 FRA0001, B3 FRA0001 y B1 FRA0001, Unidades Informales
“B1”, “B3” y “B4” de la formación Misoa (Chacín et al., 2012).

Figura 5. Ubicación del campo Franquera (Yacimientos B-1 FRA0001 y B-4 FRA0001). Fuente:
PDVSA. (2013)

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1.5.2 Área del campo Moporo
Comprende tanto el área del lago (Moporo Lago) como de Tierra (Moporo Tierra)
ubicado hacia el este de la Falla de Pueblo Viejo, cuyo yacimiento es el B4 VLG3729,
formación Misoa de edad Eoceno medio, situado al sureste del Campo Ceuta, dando
una superficie total de 68.21 km2 (figura 6). Al igual que muchos yacimientos del
Eoceno de la formación Misoa en la Cuenca de Maracaibo, constituye uno de los
reservorios más productivos para la corporación (Chacín et al., 2012).
El entrampamiento de este yacimiento es básicamente estructural, siendo limitado al
oeste por la falla VLG-3866 (Pueblo Viejo), al norte por la falla VLG-3729, hacia el
este por las fallas de dirección N-S que separan las regiones 1 y 6 de la zona
denominada pasillo, y hacia el sur por un contacto agua petróleo a 1750 pies
observado a nivel de B-4 en las regiones 3 y 5.

Figura 6. Ubicación del Yac. B Sup. VLG-3729. Fuente: PDVSA. (2013)

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1.5.3 Área del campo La Ceiba
Se encuentra ubicado en el área de tierra, en la costa este del Lago de Maracaibo,
Municipio La Ceiba, Estado Trujillo. Limita con el Campo Moporo al oeste,
extendiéndose hasta el límite sur de los campos Barúa y Motatán por el norte,
llegando hasta el Flanco Andino en el límite sur, dando una superficie total de 1082
km2 (figura 7). El área La Ceiba fue dividida en 15 bloques, con un área de 497,83
km2. Geológicamente los yacimientos del Campo La Ceiba se encuentran en trampas
estructurales con acumulaciones probadas y estimadas principalmente en las
estructuras de pliegues de inversión de las fallas de orientación NNE-SSO,
interactuando con un sistema de fallas transcurrentes en dirección aproximada E-O,
paralelas al sistema de fallas de rumbo del yacimiento vecino al norte (B4 VLG3729)
(Chacín et al., 2012).

Figura 7. Ubicación del Campo la Ceiba. Fuente: PDVSA. (2013)

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1.6 Características geólogo-tectónicas
1.6.1 Estratigrafía regional campo Franquera y Moporo
La secuencia estratigráfica que se perfora en el área de Moporo y Franquera, está
constituida de lo más reciente (tope) a lo más antiguo (base) por las siguientes
formaciones (figura 8):
Formación El Milagro (Plioceno Tardío-Pleistoceno): Arenas friables, finas a gruesas,
limos micáceos, interestratificados con arcillas arenosas y lentes lateríticos bien
cementados. Estos sedimentos son de aguas dulces y llanas de carácter fluvial y
paludal, que se depositaron sobre un amplio plano costanero de poco relieve, y
estuvieron expuestos a la meteorización y anegamiento por lo menos tres veces
durante el Cuaternario.
Formación Onia (Plioceno Tardío-Pleistoceno): Areniscas y limolitas de grano grueso
a fino, arcillosas, micáceas y friables, localmente con capas calcáreas. El contacto
superior es transicional y ocasionalmente interdigitado con la formación El Milagro
(suprayacente). La formación Onia es una de varias formaciones no marinas en la
Cuenca de Maracaibo (tal como la formación El Milagro) y de probable correlación
lateral con el flanco norandino por medio de las formaciones Carvajal y Necesidad.
Existen dudas sobre sus correlaciones a través de la cuenca.
Formación La Puerta (Mioceno Tardío): Está compuesta por argilitas abigarradas,
limolitas, areniscas macizas y friables. La unidad contiene intercalaciones marinas de
menor espesor y está subdividida en tres miembros denominados en secuencia
ascendente Poro, Playa y Timoteo. El Miembro Timoteo es el más superior y su
contacto es concordante con la formación Onia (suprayacente). El Miembro Playa es
el intermedio de la formación La Puerta y se caracteriza por su predominio de
areniscas que lo distinguen de la litología fundamentalmente arcillosa de los
miembros adyacentes (Poro y Timoteo). El Miembro Poro es el más inferior y posee
grandes desarrollos de capas de arcilla y menos proporción de areniscas. En
general, la formación La Puerta correlaciona en su parte media y tope (miembros
Playa y Timoteo) con la formación Isnotú en el Flanco Norte de Los Andes.

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Formación Lagunillas (Mioceno Medio): En el campo Bachaquero la formación
Lagunillas está subdividida en tres miembros, que de base a tope son: Lagunillas
Inferior, Laguna y Bachaquero. El Miembro Bachaquero es el superior y está formado
por areniscas arcillosas potentes y su contacto es de carácter concordante con el
Miembro Poro de la formación La Puerta. El Miembro Laguna es el intermedio de la
formación Lagunillas y consiste en alternancias de areniscas bioturbadas
correspondiente a canales de marea o estuarinos junto a lutitas fosilíferas
depositadas en ambientes marinos de plataforma de aguas someras a medias. El
Miembro Lagunilllas Inferior, constituye el intervalo basal de la formación Lagunillas y
representa la evolución de un sistema deltáico destacándose hacia su base los
depósitos más antiguos correspondientes a canales fluviales (rellenos de
paleovalles);

progresivamente

Lagunillas

Inferior-Laguna

es

concordante

y

transicional. La formación Lagunillas es equivalente lateral de la formación Isnotú en
el Flanco Norte de Los Andes.
Formación La Rosa (Mioceno Temprano): Constituida principalmente por sedimentos
marinos (predominantemente lutíticos), ha sido subdividida en dos miembros que en
orden ascendente son Santa Bárbara y Lutitas de la Rosa (Informal). El miembro
Lutitas de La Rosa está constituido primordialmente por lutitas grises marinas,
mientras que el miembro Santa Bárbara, está conformado por areniscas arcillosas
poco consolidadas.
Formación Paují (Eoceno Medio): Esta formación es infrayacente en forma
discordante a la Formación La Rosa. Se encuentra constituida de una espesa
secuencia de lutitas, claramente diferenciable de las areniscas de la formación Misoa
infrayacente. Las lutitas típicas tienen color gris medio a oscuro y son macizas a
físiles y concrecionarias. Frecuentemente exhiben fractura concoidal. Hacia la base
de esta formación existe el desarrollo de unas capas de areniscas glauconíticas.
Formación Misoa (Eoceno Temprano): En contacto concordante a la formación Paují
se encuentra la formación Misoa. A grandes rasgos, está constituida por areniscas,
limolitas y lutitas intercaladas. Las areniscas presentan tamaño de grano variado,
pero en general, son de grano fino y gradan a limolitas; son duras, micáceas y

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

carbonáceas. Esta localización se perforó hasta la sub-unidad B-1 de la formación
Misoa.

Figura 8. Columna estratigráfica generalizada del Campo Ceuta-Tomoporo.
Fuente: PDVSA. (2013)

1.6.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba
La secuencia estratigráfica en el campo La Ceiba está constituida de base a tope
como se describe a continuación (ver figura 9):
La secuencia se inicia con la formación Colón, de edad Cretácico, la cual está
integrada por lutitas microfosilíferas de color gris oscuro a negras, posteriormente se
depositaron en forma discordante la formación Misoa durante el Eoceno, formada por
la intercalación de areniscas y lutitas. Suprayacente a esta, se encuentra en forma
discordante

los

sedimentos

de

la

formación

Palmar,

correspondientes

a

intercalaciones de areniscas y argilitas. Posteriormente se depositaron los
21

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sedimentos

de

la

formación

Isnotú

durante

el

Mioceno,

conformados

predominantemente por arcillas e intercalaciones de areniscas. Sobre estas
formaciones del Mioceno se sedimentaron en forma concordante la formación
Betijoque de edad Mio-Plioceno, conformados por conglomerados macizos, arcillas
macizas y areniscas poco consolidadas. En forma concordante la cuenca se terminó
de rellenar con sedimentos de la formación Carvajal de edad reciente, que consiste
de arenas y gravas macizas mal cementadas.
La formación Misoa corresponde a la unidad estratigráfica prospectiva en el área y
está dividida operacionalmente en los miembros informales denominados “Arenas B”
y “Arenas C”. La sección superior de la formación Misoa la integran las “Arenas B"
clasificadas en B-Superior (B-1 a B-5) y B-Inferior (B-6 y B-7); mientras que la
sección inferior la constituyen las “Arenas C”, divididas a su vez en C-Superior (C1C3) y C-Inferior (C4-C6).
Como se mencionó anteriormente, la formación Misoa en el Campo La Ceiba se
encuentra erosionada hacia el tope producto de la Discordancia del Eoceno,
encontrándose que hacia el norte (Pozo CEI-6X), la Unidad B-1 y parte de B-2 fueron
removidas, mientras que hacia el sur (Pozo CEI-3X), la erosión fue mayor,
alcanzando incluso hacia la base de la Unidad B-4.
Las Unidades B-4 y B-6, son las más prospectivas en el área. Las mismas están
separadas verticalmente por una lutita regional (Unidad B-5), de un espesor menor
de 500 pies, que separa hidráulicamente las zonas de B Inferior y B Superior.

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Figura 9. Columna Estratigráfica Campo La Ceiba. Fuente: PDVSA. (2013)

1.6.3 Geología estructural campo Franquera
Estructuralmente, el campo Franquera está constituido por un monoclinal contra la
falla normal VLG-3729, la cual fue parcialmente invertida durante el Eoceno Medio y
Mioceno, de rumbo NO-SE con un buzamiento suave de 3º a 5º hacia el sur. Las
fallas que lo cruzan son normales y desplazamientos que varían entre 50 y 200 pies.
Las fallas principales tienen una dirección preferencial N-S.
Esta estructura está delimitada hacia el norte por la Falla VLG-3729 de dirección
general O-E y buzamiento al norte, originalmente de tipo normal, la cual fue
parcialmente invertida durante el Eoceno Medio y Mioceno, alcanzando saltos
verticales entre 50 y 200 pies a nivel del Terciario. Debido al aumento de espesor de
los niveles más profundos, el salto inverso solo se observa en los niveles someros,
(Paují, Tope de Misoa), mientras que en los niveles subyacentes, el salto es
aparentemente normal, aunque el último movimiento de la falla haya sido inverso. El
límite oeste lo constituye la falla normal denominada Pasillo 1, que buza hacia el este y
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tiene una dirección preferencial NNO-SSE, la cual se profundiza hasta el Paleoceno y
presenta saltos verticales de hasta 400 pies. Hacia el este, el límite está definido por una
falla normal con buzamiento hacia el este, que se denomina Falla TOM-1, la cual
presenta un salto vertical de hasta 600 pies.
Hacia el sur la estructura monoclinal es cortada preferencialmente en dirección oesteeste por la falla VLG-3783, con buzamiento al norte y de componente normal, posee
saltos verticales que alcanzan los 300 pies aproximadamente. El pozo FRA-0003
estructuralmente a nivel del Eoceno (Unidades B-1 y B-4), está ubicada al oeste del
bloque homoclinal fallado, el cual a este nivel presenta suaves buzamientos (3-5°).
Este bloque monoclinal está delimitado por las fallas principales que enmarca el Campo
Franquera y presenta además cortes transversales de fallas secundarias normales e
inversas de dirección preferencial NNO-SSE, con saltos que oscilan entre 100-150 pies,
relacionadas con la extensión del margen de la cuenca durante el Eoceno y con los
eventos de compresión de la cuenca durante el Mioceno (Figura 10).

Figura 10. Marco Estructural Franquera. Fuente: PDVSA. (2013)

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1.6.4 Geología estructural campo Moporo
El yacimiento "B Sup VLG-3729" ha sido dividido estructuralmente en seis regiones,
delimitadas por fallas claramente definidas a partir de los levantamientos sísmicos
del área. Cada región presenta rasgos estructurales que las diferencian entre sí, tal
como se describen a continuación:
Los bloques estructurales correspondientes a las regiones 1 y 3, en rasgos generales
están conformados por un homoclinal de rumbo ENE-OSO y un buzamiento
aproximado de 3 a 7° hacia el sur-sureste, aunque hacia el oeste de ambos bloques
estructurales, se observa un cambio en el buzamiento hacia el suroeste, producto de
los esfuerzos compresivos contra la falla mayor del yacimiento (Falla VLG-3686).
La región 2, está conformada por un homoclinal de rumbo NE-SO, con un
buzamiento promedio de 4° al noroeste. La región 4, corresponde a un anticlinal con
eje en dirección SO-NE, cuyos flancos poseen un buzamiento entre 5 y 10° hacia el
NO, SO y SE. La región 5, está conformada por un anticlinal, cuyo eje se orienta en
dirección N-S y un buzamiento entre 3 y 5° al sureste. La región 6 está representada
por un homoclinal de rumbo O-E y buzamientos entre 3 y 5° al sur. El yacimiento "B
Superior VLG-3729", está limitado como se describe a continuación:
Al norte, por la falla normal VLG-3729 de dirección preferencial O-E y buzamiento
hacia el norte, la cual separa el área 8 sur del Área 8 Norte, hacia el sur en las
regiones 3 y 5, el yacimiento está limitado por un C.A.P. @ -17150' b.n.l., mientras
que en la región 6 el límite lo constituye el C.A.P. @ -17270' b.n.l., Al oeste está
limitado por la falla inversa VLG-3686 de dirección NO-SE y buzamiento hacia el
noreste, la cual separa el área 8 sur del área 2 sur mientras que al este el límite lo
constituye la falla normal pasillo 1, de dirección N-S y buzamiento al este (Figura 11).

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Figura 11. Marco Estructural Yacimiento B-Superior VLG-3729. Fuente: PDVSA. (2013)

1.6.5 Geología estructural campo La Ceiba
El Área La Ceiba está localizada entre dos estructuras de carácter regional (ambas
de comportamiento transgresivo), al oeste por la Falla de Pueblo Viejo en dirección
NNO-SSE, y al este por los sistemas de fallas del Alto de Barúa, con rumbo N-S.
Localmente, el Área La Ceiba está cortada por dos sistemas de fallas, un sistema de
fallas normales NO-SE, relacionadas con la extensión del margen de la cuenca
durante el Eoceno y un sistema de fallas inversas E-O, relacionadas con los eventos
de compresión de la cuenca durante el Mioceno y la consiguiente subsidencia.
El área presenta una alta continuidad, con acumulaciones probadas y estimadas
principalmente en las estructuras de pliegues de inversión de las fallas tipo pasillo,
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propiciados en un sistema de fallas transcurrentes en dirección aproximada E-O
paralelas al sistema de fallas VLG-3729, VLG-3783 y Ceiba 5; intersectado, a su vez,
por el sistema de fallas normales de dirección noreste-sureste de edad Eoceno y el
sistema de fallas inversas de edad Mioceno, de dirección NE-SO, creando un grupo
de bloques o compartimentos que entrampan el hidrocarburo al nivel de las Arenas B
Inferior y B Superior de la formación Misoa.
Se estima que la inversión del sistema de fallas ocurrió durante el período del
Eoceno hasta el Mioceno, después de la depositación de las arenas B de la
formación Misoa, de edad Eoceno Superior (figuras 12 y 13).

Figura 12. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0003, MISB6 CEI0001 y MISB6 CEI0004.
Fuente: PDVSA. (2013)

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Figura 13. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0005 y MISB6 CEI0006. Fuente: PDVSA.
(2013)

1.7 Conclusiones
En el presente capitulo, después de haber analizado las diferentes investigaciones
que han tributado al conocimiento de la geoquímica de los yacimientos de petróleo,
se han caracterizado los yacimientos del Eoceno B Superior de las regiones lago y
tierra: Franquera, Moporo y La Ceiba, en cuanto a las condiciones geológicas en las
que se encuentran emplazados.
La columna estratigráfica del área correspondiente a los campos Franquera y
Moporo está representada por secuencias terrígenas: areniscas, arcillas, lutitas y
argilitas y en ocasiones material calcáreo, que van desde el Eoceno Temprano hasta
el Plioceno Tardío-Pleistoceno.

La secuencia estratigráfica en el campo La Ceiba está conformada por unidades
cretácicas en su base, iniciando con la formación Colón, formada por lutitas
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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

microfosilíferas y que muestra en su tope a la formación Carvajal de edad reciente,
constituida por arenas y gravas.
Estructuralmente los tres campos, a pesar de presentar rasgos tectónicos
específicos, muestran como rasgo común la presencia de fallas normales de
dirección noroeste-sureste.

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO II – MATERIALES Y MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN
2.1 Introducción
2.2. Tipo de investigación
2.3. Métodos empleados en la investigación
2.3.1 Selección de pozos del área
2.3.2 Selección de muestras
2.3.3 Geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de
H2S y CO2
2.3.4 Métodos y procesamiento
2.3.5 Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros
precipitados a partir del H2S
2.3.6 Cromatografía de Gases
2.3.7 Generación de mapas de isoconcentraciones de H2S y
CO2
2.3.8 Técnicas para la recolección de información
2.4 Conclusiones
2.1 Introducción
En este capítulo, se abordan los criterios metodológicos pertinentes al momento
técnico operacional del proceso investigativo, se expone el conjunto de métodos,
técnicas, protocolos e instrumentos que permitirán obtener la información requerida
para el estudio propuesto. Se trata del abordaje del objeto de estudio para lograr
confrontar la visión teórica del problema con los datos reales. Igualmente, se explican
las estrategias metodológicas utilizadas, tales como: tipo de investigación, población
y muestra, las técnicas e instrumentos de recolección de datos, así como la técnica
de tratamiento, análisis de dichos datos y el procedimiento de la investigación.
2.2. Tipo de investigación
Según el nivel de profundidad del conocimiento, esta investigación se considera de
tipo descriptiva, bajo la modalidad de campo, pues mediante 4 campañas de
muestreo en el área FRAMOLAC se recolectaron muestras de crudo y gas para
realizarle análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir de H2S y
poder determinar el origen del H2S y CO2.
30

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

La presente investigación es descriptiva de campo porque los datos fueron
recolectados directamente del cabezal del pozo para determinar el origen de gases
ácidos en el área FRAMOLAC y poder generar mapas de isoconcentraciones de H2S
y CO2 del área con la finalidad de disminuir la producción de gases ácidos e
identificar el mecanismo de generación que predomina, dando solución a esta
problemática que existe en el Distrito Sur del Lago Trujillo.
Al mismo tiempo, la investigación es de tipo documental porque se consultaron
manuales, libros, folletos, artículos, tesis de grado, entre otros, con la finalidad de
recopilar información necesaria para la elaboración de la presente investigación.
Según

Cázares

y

otros

(2000:18),

la

investigación

documental

“depende

fundamentalmente de la información que se recoge o consulta en documentos,
entendiéndose este término, en sentido amplio, como todo material de índole
permanente, es decir, al que se puede acudir como fuente o referencia en cualquier
momento o lugar, sin que se altere su naturaleza o sentido, para que aporte
información o rinda cuentas de una realidad o acontecimiento”.
2.3. Métodos empleados en la investigación
El estudio propuesto se adecuó a los propósitos de la investigación experimental,
debido a que las muestras y datos obtenidos en el campo son llevados al laboratorio,
para obtener los resultados y análisis que nos llevarán a determinar el origen y los
mecanismos de generación de los gases ácidos, de tal manera que permita un
adecuado estudio del yacimiento Eoceno “B” superior.
En los laboratorios de PDVSA-INTEVEP, se sometieron a diferentes análisis
geoquímicos las muestras de crudo y gas.
- Análisis realizados al crudo: gravedad API, % V/N, %S,  34 S
- Análisis realizados al gas: cromatografía de gas,  34 S (H2S) en precipitado de
sulfuros, H2S (ppm) y CO2 (%).
El procedimiento experimental se realizó en dos fases: la primera referida al
tratamiento previo de las muestras de crudo y gas y luego, la segunda fase,

31

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

relacionada a la metodología correspondiente a los ensayos en condiciones estáticas
y dinámicas, para evaluar el comportamiento de estas interacciones.
El trabajo de esta investigación fue realizada a partir de:
- Selección de pozos del área.
- Selección de muestras.
- Técnica de geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de H2S y CO2.
- Métodos y procesamiento.
- Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir de H2S.
- Técnicas para la recolección de información.
2.3.1 Selección de pozos del área
Con la finalidad de realizar análisis químico e isotópico a las muestras de crudo y
gas, se realizó un muestreo a la mayoría de los pozos que conforman el área
FRAMOLAC, de esta manera, la población que sirvió como objeto de investigación
fueron 48 pozos pertenecientes al área (Anexo 3), de los cuales 16 pozos están
produciendo del Yacimiento B1 y 32 pozos del yacimiento B4, del Distrito Sur Lago
Trujillo. Dicha selección contó previamente con un análisis realizado por el
departamento de geoquímica en Los Teques Intevep, por cuanto hasta la fecha de
inicio del presente estudio no existían análisis isotópicos de azufre a los sulfuros
precipitados a partir de H2S.
2.3.2 Selección de muestras
En este trabajo se presentan los primeros esfuerzos realizados en PDVSA Intevep
para determinar la composición isotópica del azufre de 21 muestras de crudo
correspondientes a los yacimientos de Moporo (Lago y Tierra) y La Ceiba, ubicados
en el occidente de Venezuela. Cabe destacar que la caracterización isotópica del
azufre en el crudo permite en primera instancia generar un mapa con la información
de 34S de la zona de estudio con el objetivo de estudiar los principales procesos que
controlan el ciclo biogeoquímico de este elemento en el yacimiento y asimismo,
comprender el mecanismo predominante para la generación de H2S en el yacimiento.
32

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Adicionalmente, la información de los isótopos de azufre en los crudos resulta útil
para interpretar la ocurrencia y nivel de biodegradación del crudo.
La instrumentación usada para el estudio del crudo fue un Espectrómetro de Masa
de Relaciones Isotópica (IRMS, por sus siglas en inglés) de Thermo Scientific,
modelo DELTA V Plus, acoplado a un analizador elemental marca Thermo Scientific,
modelo FlashEA 1112, mientras que en el estudio de los sulfuros precipitados a partir
del H2S se utulizó un espectrómetro de masas de relaciones isotópicas (IRMS) de
thermo scientific modelo DELTA V plus, acoplado a un analizador elemental (EA)
marca Costech modelo 4010. Treinta (30) muestras de crudos del área FRAMOLAC
fueron recolectados durante tres campañas de muestreo. Estos crudos fueron
caracterizados por su gravedad API, porcentajes de saturados y aromáticos,
compuestos NSO y asfaltenos, cromatografía de gases para crudo total, fracciones
C4-C7 y aromáticos.
En el presente trabajo, veintisiete de estos crudos fueron separadamente analizados
para contenido de azufre y relación isotópica de azufre (34S). Las muestras fueron
oxidadas en una bomba de la compañía Parr Instrument. El sulfato en el lavado de la
bomba fue precipitado con Ba2+. El precipitado BaSO4 sirvió para la determinación
gravimétrica de la conversión del contenido de azufre a SO2 para espectrometría de
masas. Las relaciones

34

S/32S son presentadas como valores 34S. Los resultados

mostrados en esta investigación corresponden a cuatro campañas de muestreo
realizados el 11-15 de junio 2012, 13 de agosto de 2012, 27 - 31 de mayo 2013 y el
11 - 15 de noviembre de 2013 en los yacimientos del campo Franquera, Moporo y La
Ceiba.
2.3.3 Geoquímica de gases para evaluación y monitoreo de H2S y CO2
Las muestras para la determinación del origen de los gases ácidos tienen distinta
naturaleza. A continuación es presentado un esquema sencillo de las muestras a
tomar y los análisis indicados para caracterizar los gases ácidos que originan la
problemática en la generación y distribución del crudo (Figura 14).

33

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Análisis

Gas

-Análisis

en

Crudo

-Contenido isotópico

en crudo deshidratado,

sulfuro de hidrógeno

-Determinación % de C,H,S.

gaseoso.

-Caracterizados por su gravedad API, porcentajes de
saturados y aromáticos, compuestos NSO y asfaltenos,
cromatografía de gases para crudo total, fracciones
C4-C7 y aromáticos.
Figura 14. Toma de muestras para análisis de H2S y CO2.

2.3.4 Métodos y procesamiento
2.3.4.1 Muestreo de gas
El procedimiento estándar para determinar la concentración de H2S ó CO2 en
muestras de gas natural en puntos de producción (M-0461, 2006) está basado en las
Normas GPA 2377-86 y ASTM D 4810-88. La Figura 15 muestra el esquema del
aparato para la toma de muestra:

34

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 15. Esquema del equipo (modificado de GPA 2377-86 y ASTM D 4810-88). Fuente: García et
al. (2006)

En una primera etapa se realiza la inspección del punto de producción, verificando el
sistema protector respiratorio, luego evaluar los riesgos del área. Es recomendable
disponer de la planilla de reporte diario e identificar el punto de producción donde es
realizada la toma de muestra. Seguidamente se verifica el estado del punto de
producción y la presencia y estado de instrumentos de medición (manómetros y
termómetros) en el punto de producción. Finalmente se selecciona el sitio de la toma
de muestra en el punto de producción de tal forma que esta sea representativa del
gas a analizar.
Al reconocer la válvula fuente de conexión en el punto de producción, se abre y se
deja pasar gas vigorosamente para limpiar la válvula. Se cierra la válvula y se instala
un separador crudo/gas en la válvula fuente del punto de producción (Figura 16), se
conecta el envase de recolección al separador crudo/gas y el envase para desechos
al separador crudo/gas. Para la toma de muestra se abre la válvula fuente, la válvula
de control B y la válvula de control D.

35

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 16. Conexión de separador crudo/gas

El envase es colocado venteando hacia la atmósfera a través del orificio de acceso
del envase de recolección (Figura 17). Es recomendable purgar el envase hasta
haber desplazado todo el aire, durante 30 minutos como mínimo.

Figura 17. Purga de envase de recolección

Inmediatamente antes de aplicar cada medida, se prueba que la bomba de fuelle no
tenga fugas. Se Inserta un tubo de detección cerrado y se presiona el fuelle (una
bomba con fuga se abrirá durante la prueba) para la determinación de concentración.
Se selecciona el tubo de detección adecuado, según el rango de concentración
esperado de la muestra de gas. Si la concentración es desconocida se comienza por
el tubo detector que mide una concentración mayor e se va disminuyendo hasta
alcanzar el rango adecuado. La certidumbre en la lectura aumenta cuando el área
coloreada cubre al menos hasta el 50 % de la escala en el tubo. Si esta región no es
alcanzada empleando el número de carreras especificadas, hay que aumentar el
número de éstas (siguiendo las recomendaciones del fabricante) y/o utilizar un tubo
que registre un rango menor (M-0461, 2006).
36

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Se rompen los extremos del tubo detector e se inserta el orificio de salida del tubo
(sin forzarlo) hasta la cabeza de la bomba de fuelle, registrando a la vez la
temperatura a que sale el gas. El tubo detector solo puede utilizarse a una
temperatura menor de 30°C, por lo que si la temperatura del gas fuese mayor, es
necesario enfriarlo pasándolo a través de un baño de enfriamiento.
Luego se coloca el tubo detector en el envase de recolección a través del orificio de
acceso y el venteo. Es importante utilizar el envase purgado completamente de aire y
controlar la válvula de forma tal que exista siempre un flujo positivo de gas saliendo
del orificio de acceso y venteando durante el curso de toda la determinación Las
mediciones reportadas realizadas con tubos calorimétricos tipo Drager, están
basados en la reacción de acetato de plomo con H2S para generar como producto un
precipitado color marrón oscuro de sulfuro de plomo:
Pb(CH 3 COO) 2  H 2 S  PbS  2CH 3 COOH

(5)

La precisión analítica del Drager es baja: 15-25 %, pero es el único método de
campo que permite, a un costo razonable, realizar monitoreos sistemáticos en todos
los puntos de producción. La medición de Drager está afectada por las condiciones
de humedad atmosférica; adicionalmente, el H2S es un compuesto muy reactivo que
reacciona con el acero de las líneas de producción. Ambas condiciones son difíciles
de controlar (Alberdi et al., 2002).
De manera más detallada las reacciones del H2S en los tubos detectores que tienen
lugar son (Da Silva et al.1983):
Re acción 1
Re acción 2
Re acción 3

Pb 2   H 2 S  PbS  2 H  ( pardo claro)
Hg
Cu

2

2

 H 2 S  HgS  2 H
 H 2 S  CuS  2 H





( pardo claro) Complejo
(negro)

(6)
(7)
(8)

Luego que se estima la concentración de H2S con los Drager, es operada la bomba
succionando el volumen de gas (100 cm3 por carrera) a través del tubo detector. En
cuanto al número de carreras a efectuar, son seguidas las instrucciones del
37

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

fabricante para cada tipo de tubo. Seguidamente se quita el tubo detector de la
bomba y se lee inmediatamente la concentración en la escala del tubo. El número
que coincida con el final del área coloreada representa la concentración aproximada
de H2S o CO2 (Figura 18) en la muestra de gas natural. Es necesario anotar la
presión barométrica y la temperatura del gas que pasa a través del tubo detector

Figura 18. Medición de la concentración de H2S y CO2

En las figuras 19, 20 y 21 se presentan la ubicación de los pozos con muestras de
gases del área de FRAMOLAC.

38

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestras de gases (H2S y CO2)

Figura 19. Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área de Franquera.

39

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestras de gases (H2S y CO2)
Figura 20. Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área de Moporo.

40

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestras de gases (H2S y CO2)
Figura 21. Mapa de ubicación de las muestras de gases captadas en pozos del área de La Ceiba.

41

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2.3.4.2 Preparación de H2S y CO2 para análisis isotópico
Los valores de isótopos de azufre y carbono en una muestra de gas están asociados
a la fuente. Como el H2S es un gas que reacciona rápidamente con los aceros
convencionales y con vidrio, para ser analizado en laboratorio fue capturado en
bolsas especiales (Figura 22) pero aun así el tiempo transcurrido entre la toma de la
muestra y la medición analítica en el laboratorio no puede ser mayor a 72 horas.

Figura 22. Gas recolectado en bolsas especiales con una presión máxima de 5psi

En vista de que los isótopos de azufre son cuantificados fuera del país, existe una
metodología que permite precipitar el azufre del H2S (Figura 23) como un sólido
estable mediante una reacción simple y estequiométrica. El compuesto formado es
sulfuro de plata un sólido fácil de transportar que mantiene la relación isotópica del
azufre en el H2S original.

Figura 23.Precipitación de H2S

H 2 S  AgCOOH 3  Ag 2 S  HCOOCH3

(9)
42

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

El H2S es burbujeado directamente desde el cabezal de los pozos sobre una solución
de acetato de plata al 10 %. Al cabezal es conectado un separador y a la salida del
separador tres trampas en línea, para evitar contaminación con crudo en aquellos
pozos con alta producción. La fase gaseosa tomada y pasada por las tres trampas,
es burbujeada por varios minutos sobre la solución de acetato de plata obteniéndose
un precipitado de sulfuro de plata, sólido, insoluble (Kps = 6 x 10-51).
2.3.4.3 Muestreo de crudo
El muestreo de crudos se efectuó a nivel de cabezal de pozo en las líneas de flujo,
en cuyo caso fueron tomadas muestras de un (1) galón para pozos del área de
Franquera, Moporo y La Ceiba. En la figura 24 es representado el esquema realizado
en campo y los análisis aplicados en las muestras recolectadas.

Figura 24. Esquema para la captura y análisis de muestras de crudos.

En lo que respecta a la fracción C15-, la muestra se recolectó en envases de color
ámbar de 100 mL y de boca de sello de 20 mm con septum de goma y tapa de
aluminio. Para ello, fue necesario contar con mangueras de alta presión conectadas
a un separador bifásico, dos (2) agujas con recubrimiento de cobre, una para inyectar
el fluido y la otra para liberar presión, y la pistola de sellado de septum. Tomadas las
muestras, éstas se llevaron al laboratorio para ser analizadas por cromatografía de
43

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

gases de crudo total (Whole Oil). En las figuras 25 y 26 se visualiza la forma de
captar las muestras de C15-.

Figura 25. Montaje instrumental para la toma de la fracción C15-

Figura 26. Toma de muestra de la fracción C15-

En los pozos seleccionados para la captura de la fracción C15- también se
recolectaron muestras de crudos sin volátiles en envases de un (1) galón. En las
figuras 27, 28 y 29 son apreciados los pozos con muestras de crudos sin volátiles y
con volátiles (C15-) del área de FRAMOLAC.
44

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km
Muestra de crudo sin volátiles y
con volátiles (C15-)

Muestra de crudo (sin
volátiles)

Figura 27. Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Franquera con y sin volátiles.

45

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestra de crudo sin volátiles y con
volátiles (C15-)

Muestra de crudo (sin volátiles)

Figura 28. Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de Moporo Tierra con y sin volátiles.

46

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2 km

Muestra de crudo sin volátiles y con
volátiles (C15-)

Muestra de crudo (sin volátiles)

Figura 29. Mapa de ubicación de las muestras de crudo del área de La Ceiba con y sin volátiles.

47

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Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

2.3.5 Análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a partir del H2S
Ensayo: Análisis isotópico del δ34S vía flujo continuo (EA-IRMS)
Tipo de muestras: Sulfuros precipitados a partir del H2S
Procedimiento experimental
La instrumentación usada en este estudio fue un espectrómetro de masas de
relaciones isotópicas (IRMS) de thermo scientific modelo DELTA V plus, acoplado a
un analizador elemental (EA) marca Costech modelo 4010. Se utilizaron el PSO_1 y
PSR_1 como patrones internos, los cuales están calibrados con el patrón
internacional NBS-127 que a su vez esta referenciado a la escala internacional para
el azufre (CDT).
La introducción de las muestras y los patrones al (IRMS), fue vía flujo continuo
mediante el uso del analizador elemental (EA). Las muestras y los patrones fueron
pesados en una capsula de estaño mezclándola en una relación 1:1 con el V2O5
como agente oxidante para facilitar la reacción de combustión en caso de los
sulfatos. Posteriormente las capsulas se colocaron en el automuestreador del
analizador elemental (EA), las cuales caen en un reactor de combustión a 1000°C
que posee una zona de oxidación (WO3) y una de Reducción (Cobre metálico), los
productos generados del reactor (N2, SO2 y H2O), son transportados a una trampa de
agua para la remoción de la misma, y posteriormente fluyen hacia la columna
cromatográfica a 90 °C, donde son separados el N2 y SO2 para finalmente ser
analizadas las relaciones isotópicas del azufre en forma de SO2 en el IRMS.
2.3.6 Cromatografía de Gases
Como parte del estudio para identificar el origen y migración del H2S y CO2 en los
campos Franquera, Moporo y La Ceiba (FRAMOLAC) ubicados en el occidente
venezolano, se realizaron cuatro campañas de muestreo de fluidos (crudo y gas)
durante el 2012 y 2013. Se utilizaron bolsas aluminizadas y un separador bifásico
conectado directamente al cabezal para separar el gas del crudo. Las bolsas
aluminizadas fueron analizadas por cromatografía de gases acoplado a un detector
específico de azufre, considerando que el tiempo transcurrido entre la toma de la
muestra y la medición analítica en el laboratorio no puede ser mayor a 72 horas. Se
48

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

recolectaron 13 muestras de gas de las cuales 8 corresponden al campo Franquera y
5 al campo Moporo.
2.3.7 Generación de mapas de isoconcentraciones de H2S y CO2
Para la elaboración de estos mapas fueron utilizadas las concentraciones de H2S y
CO2 medidas con los tubos colorimétricos, analizador automático y cromatografía de
gases. De igual manera, se utilizaron los valores reportados con el equipo de Well
Testing durante el año 2010, 2011 y 2012 (135 mediciones para el H2S y 135
mediciones para el CO2). La distribución de la concentración de H2S y CO2 en el área
de Franquera, Moporo y La Ceiba fueron mapeadas usando el software Discovery.
Los estilos estructurales (fallas) y los límites de yacimiento fueron obtenidos del
modelo estático más reciente. Los grids de H2S y CO2 fueron construidos usando el
promedio entre los diferentes datos disponibles. Este programa de mapeo usa
interpolaciones y extrapolaciones complejas y su uso está limitado a áreas con
suficientes datos disponibles. No obstante, estos proporcionan un “retrato” de la
variación espacial de la concentración de ambos en el área de FRAMOLAC.
2.3.8 Técnicas para la recolección de información
Según Hurtado (2010) “el proceso de recolección de datos requiere del empleo de
técnicas e instrumentos que permitan acceder a la información necesaria durante la
investigación”.
Para el desarrollo de esta investigación fue necesario utilizar herramientas que
permitieron recolectar el mayor número de información necesaria para obtener un
conocimiento más amplio de la realidad de la problemática. Por naturaleza del
estudio se requirió la recopilación documental, la cual según Hurtado (2010) la
revisión documental “es una técnica en la cual se recurre a información escrita, ya
sea bajo la forma de datos que pueden haber sido producto de observaciones o de
mediciones hechas por otros, o como textos que en sí mismos constituyen las
unidades de estudio”.
De este modo, se consultaron los antecedentes relacionados con la investigación, al
igual que documentos escritos, formales e informales, tales como; libros, manuales,
leyes, resoluciones, revistas científicas, páginas web y folletos sobre yacimientos,
49

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

completación, cañoneo, reservas de gas natural y petróleo, entre otros. Igualmente,
se consultaron aplicaciones corporativas para obtener la información necesaria y así
evaluar los pozos del campo Moporo los cuales se encuentran activos en los
Yacimientos B1 y B4.
2.4 Conclusiones
En el presente capítulo se han establecido los métodos empleados en la consecución
del objetivo propuesto, así como la metodología seguida.
La investigación es de tipo descriptiva, basada en la información obtenida en 4
campañas de muestreo en el área FRAMOLAC, donde se recolectaron muestras de
crudo y gas para realizarle análisis isotópicos de azufre de los sulfuros precipitados a
partir de H2S y poder determinar el origen del H2S y CO2.

50

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO III – ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
3.1 Introducción
3.2 Resultado de la medición de H2S y CO2 con tubos
colorimétricos
3.3 Análisis de cromatografía de gases para compuestos
azufrados
3.4 Distribución espacial del H2S y CO2
3.5 Origen de los crudos
3.6 Clasificación de los Crudos
3.6.1 Fracción C15+
3.7 Análisis de biomarcadores
3.7.1 Origen de los crudos
3.7.2 Tipo de roca fuente
3.7.3 Madurez térmica de los crudos
3.7.4 Biodegradación de los crudos
3.8 Análisis de gases del área de FRAMOLAC
3.8.1 Mecanismos de generación de gases ácidos
3.9 Procesos geoquímicos evolutivos en el área de
FRAMOLAC.
3.10 Origen del H2S y CO2
3.11 Correlación de 34S crudo - H2S
3.12 Tipo de materia orgánica
3.13 Temperatura del yacimiento
3.14 Conclusiones

3.1 Introducción
Después de haber realizado el análisis de la base teórica de la investigación,
incluyendo el estado del arte que existe sobre el tema que constituye el objeto
declarado y las características geográficas y geológicas del yacimiento; y haber
aplicado los métodos de investigación declarados, procedemos a presentar los
resultados obtenidos de la caracterización química e isotópica de los fluidos (crudo y
gas) recolectados durante el 2012 y 2013 en el área de FRAMOLAC.
3.2 Distribución espacial del H2S y CO2
Con el objetivo de conocer la distribución espacial de los gases ácidos se
confeccionaron los mapas de isoconcentración, a partir de los resultados obtenidos
51

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

de las mediciones realizadas con tubos colorimétricos Drager y un analizador
automático durante cuatro campañas de muestreo realizadas en el área de estudio;
así como los resultados obtenidos a través de la cromatografía de gases para
compuestos azufrados.
La concentración de H2S determinada con tubos colorimétricos Drager varió entre 9
ppm y 83 ppm, como se muestra en la tabla 1. Para el caso del CO2, la concentración
promedio fue entre 3 % y 12 %. Todos estos datos fueron comparados con
mediciones realizadas por PDVSA Intevep (2006) utilizando ampollas Drager, así
como valores reportados por Schlumberger (2010-2012) utilizando Well Testing.
Basado en los resultados obtenidos de las diferentes técnicas de medición, se
elaboraron mapas de isoconcentración tanto para la Unidad B-1 como para la Unidad
B-4. La concentración de H2S en las unidades B-1 y B-4 varío entre 9 ppm y 52 ppm,
observándose mayores concentraciones de H2S hacía la Unidad B-4. Los resultados
reflejan mayores concentraciones de H2S en la parte central de FRAMOLAC,
específicamente en Moporo (30 – 58 ppm). El H2S disminuye gradualmente hacia el
este (Franquera 21 – 42 ppm) y es mucho más notorio hacia el oeste (&lt; 18 ppm). La
concentración de H2S en La Ceiba fue 19-35 ppm. El CO2 presentó un
comportamiento similar al H2S, variando entre 1 % y 16 %.

52

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 1. Concentraciones de H2S y CO2 medidas con tubos colorimétricos Drager durante el 2012 y
2013
H2S (ppm)

CO2 (%)

Pozo

Jun
2012

May
2013

Nov
2013

Prom

Jun
2012

May
2013

Nov
2013

Prom

TOM-0007

-

-

40,0

40,0

-

-

3,0

3,0

TOM-0008

-

-

40,0

40,0

-

-

5,5

5,5

TOM-0010

-

-

62,0

62,0

-

-

12,0

12,0

TOM-0013

16,0

-

-

16,0

-

-

-

-

TOM-0018

22,0

-

26,0

24,0

-

-

9,0

9

TOM-0020

-

30,0

-

30,0

-

-

-

-

TOM-0021

-

-

29,0

29,0

-

-

6,1

6,1

TOM-0023

-

-

45,0

45,0

-

-

7,0

7,0

TOM-0025

-

83,0

-

83,0

-

-

-

-

TOM-0028

-

-

27,0

27,0

-

-

-

-

TOM-0032

-

70,0

40,0

55,0

-

-

-

-

TOM-0034

-

55,0

-

55,0

-

-

-

-

VLG-3822

9,0

-

-

9,0

-

-

-

-

VLG-3831

17,0

-

-

17,0

-

-

-

-

VLG-3860

11,0

-

-

11,0

-

-

-

-

VLG-3866

14,0

-

-

14,0

-

-

-

-

VLG-3872

15,0

-

-

15,0

-

-

-

-

VLG-3889

12,0

-

-

12,0

-

-

-

-

FRA-0002

-

30,0

35,0

32,5

-

-

4,0

4,0

FRA-0004

-

-

44,0

44,0

-

-

6,4

6,4

FRA-0005

-

28,0

-

28,0

-

-

-

-

FRA-0007

-

15,0

-

15,0

-

-

-

-

FRA-0008

-

38,0

24,0

31,0

-

-

6,0

6,0

FRA-0009

-

40,0

-

40,0

-

-

-

-

FRA-0017

-

-

30,0

30,0

-

-

7,0

7,0

FRA-0018

-

-

21,0

21,0

-

-

4,0

4,0

FRA-0019

-

-

32,0

32,0

-

-

11,6

11,6

CEI-004X

20,0

-

42,0

31,0

-

-

-

-

CEI-005X

35,0

-

-

35,0

5,0

-

-

5,0

CEI-006X

19,0

-

-

19,0

-

-

-

-

CEI-007X

-

-

25,0

25,0

-

-

-

-

Los valores reportados por el método de cromatografía de gases se muestran en las
tablas 2 y 3, y corresponden al análisis de azufre discriminado en gas natural y gases
combustibles (norma ASTM D5504) realizado en los Laboratorios de Química
Analítica de PDVSA Intevep.
53

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Los resultados obtenidos con estas determinaciones de laboratorio se analizan
conjuntamente con la distribución de los gases ácidos obtenidos.

Tabla 2. Resultados de cromatografía de gases para compuestos azufrados de los pozos de
Franquera.

Compuesto

FRA-1X

FRA-02

FRA-3X

FRA-05

FRA-6X

FRA-08

FRA-09

FRA-10

Sulfuro de hidrógeno

66,65

54,52

40,31

20,83

62,57

54,19

44,08

18,96

Sulfuro de carbonilo

0,00

0,21

0,15

0,24

0,00

0,03

0,00

0,06

Metilmercaptano

0,32

0,19

0,56

0,04

0,06

0,02

0,08

0,07

Etilmercaptano

0,24

0,12

0,26

0,02

0,04

0,02

0,08

0,05

Dimetilsulfuro

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Disulfuro de carbono

0,00

0,03

0,89

0,00

0,00

0,00

4,73

0,00

Isopropil mercaptano

0,03

0,00

0,00

0,01

0,06

0,00

0,00

0,03

Terbutil mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

n-propil mercaptano

0,05

0,00

0,00

0,01

0,00

0,00

0,03

0,04

Etil-metil sulfuro

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Tiofeno / Secbutil merc

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Isobutil mercaptano

0,00

0,04

0,54

0,01

0,00

0,00

0,13

0,00

Dietil sulfuro

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

n-Butil-mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Dimetil disulfuro

0,04

0,05

0,06

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

2-metil tiofeno

0,00

0,00

0,32

0,01

0,00

0,00

0,11

0,00

3-Metil tiofeno

0,00

0,00

0,26

0,01

0,00

0,00

0,12

0,00

Ter Amil mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Iso Amil mercaptano

0,00

0,00

0,19

0,00

0,00

0,00

0,15

0,00

n – Amil mercaptano

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Dialil sulfuro

0,00

0,00

0,14

0,00

0,00

0,00

0,00

0,00

Dipropil sulfuro

0,00

0,00

0,19

0,01

0,00

0,00

0,15

0,00

n-Hexil mercaptano

0,00

0,00

0,21

0,00

0,00

0,00

0,23

0,00

Dietil disulfuro

0,00

0,00

0,13

0,02

0,00

0,00

0,13

0,00

n-Heptil mercaptano

0,00

0,00

0,11

0,01

0,00

0,00

0,09

0,00

Dibutil sulfuro

0,00

0,00

0,17

0,01

0,00

0,00

0,05

0,00

TOTAL

67,33

55,15

44,48

21,24

62,72

54,26

50,17

19,20

54

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 3. Resultados de cromatografía de gases para compuestos azufrados de los pozos de Moporo.
Compuesto
Sulfuro de hidrógeno
Sulfuro de carbonilo
Metilmercaptano
Etilmercaptano
Dimetilsulfuro
Disulfuro de carbono
Isopropil mercaptano
Terbutil mercaptano
n-propil mercaptano
Etil-metil sulfuro
Tiofeno / Secbutil merc
Isobutil mercaptano
Dietil sulfuro
n-Butil-mercaptano
Dimetil disulfuro
2-metil tiofeno
3-Metil tiofeno
Ter Amil mercaptano
Iso Amil mercaptano
n – Amil mercaptano
Dialil sulfuro
Dipropil sulfuro
n-Hexil mercaptano
Dietil disulfuro
n-Heptil mercaptano
Dibutil sulfuro
TOTAL

TOM-08

TOM-11

TOM-14

TOM-21

TOM-34

22,40
0,12
0,02
0,01
0,00
0,00
0,02
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
22,56

79,35
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
79,35

46,63
0,00
0,07
0,04
0,00
0,00
0,02
0,00
0,02
0,00
0,00
0,02
0,00
0,00
0,00
0,01
0,01
0,00
0,00
0,00
0,00
0,01
0,00
0,03
0,04
0,04
46,95

69,90
0,00
0,17
0,09
0,00
0,00
0,08
0,00
0,02
0,00
0,00
0,09
0,00
0,00
0,00
0,03
0,02
0,00
0,01
0,00
0,02
0,02
0,01
0,05
0,00
0,00
70,53

1,38
0,18
0,04
0,03
0,00
0,01
0,00
0,00
0,00
0,00
0,00
0,01
0,00
0,00
0,00
0,03
0,02
0,01
0,00
0,00
0,07
0,05
0,07
0,09
0,00
0,08
1,74

Las concentraciones de H2S y CO2 obtenidos para las unidades B-1 y B-4 se
muestran en la tabla 4.

55

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Tabla 4. Concentraciones de H2S y CO2
Unidad B-1

Unidad B-4

POZO

CO2 (%)

H2S (ppm)

POZO

CO2 (%)

H2S (ppm)

TOM0007

6,5

25,7

TOM0010

12,3

57,0

TOM0008

6,7

44,1

TOM0011

12,7

54,3

TOM0019

11,5

43,0

TOM0012

8,5

42,8

TOM0013

12,9

30,4

TOM0020

13,9

35,6

TOM0014

9,0

49,4

TOM0021

7,4

34,6

TOM0015

7,9

45,3

TOM0022

10,4

32,6

TOM0016

9,5

43,5

TOM0023

9,9

45,0

TOM0017

11,0

35,0

TOM0024

10,2

40,3

TOM0018

9,5

34,3

TOM0026

10,5

24,5

TOM0025

10,7

57,7

TOM0028

9,5

30,3

TOM0027

7,5

49,0

TOM0029

14,3

38,7

TOM0034

13,7

51,5

TOM0030

14,5

53,5

VLG-3822

9,0

TOM0031

8,0

55,7

VLG-3831

17,0

TOM0032

7,0

47,3

14,0

48,0

VLG-3860

2,0

11,0

TOM0033

VLG-3866

4,0

14,0

VLG-3822

9,0

VLG-3831

17,0

VLG-3872

15,0

VLG-3889

12,0

VLG-3860

2,0

11,0

VLG-3862

2,0

13,0

FRA0001

10,1

31,8

VLG-3866

4,0

14,0

FRA0002

7,2

33,3

VLG-3872

FRA0004

8,2

40,5

VLG-3884

3,0

15,0

FRA0009

14,3

38,3

FRA0003

9,0

37,2

FRA0005

8,6

28,5

FRA0006

10,1

32,9

FRA0007

13,8

24,3

FRA0008

11,8

31,3

FRA0010

13,0

38,3

FRA0011

14,0

42,0

FRA0017

7,0

30,0

FRA0018

4,0

21,0

FRA0019

11,6

32,0

CEI-4X

7,0

31,0

CEI-5X

5,0

35,0

15,0

CEI-6X
CEI-7X

19,0
7,0

25,0

56

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Los mapas de isoconcentración se confeccionaron para ambos gases, tanto para la
Unidad B-1 como para la Unidad B-4 (figuras 30, 31, 32, 33). Los contornos sobre
estos mapas (…20, 22, 24, 26 y así sucesivamente) están en ppm y sobre
coordenadas UTM.

Figura 30. Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-1

57

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 31. Mapa de isoconcentración de H2S para la Unidad B-4

De acuerdo con las figuras 30 y 31, la concentración de H2S en las unidades B-1 y B4 varía entre 9 ppm y 57,7 ppm respectivamente. No obstante, existe una ligera
tendencia de encontrar mayores concentraciones de H2S hacia la Unidad B-4. Los
mapas de las unidades B1 y B4 muestran las mayores concentraciones de H2S en la
parte central de FRAMOLAC, específicamente en el área de Moporo Tierra (24-58
ppm). El H2S disminuye gradualmente hacia el este (Franquera, 21-42 ppm) y,
mucho más abrupto hacia el oeste de la zona de mayor concentración (Moporo Lago,
&lt;18 ppm). La concentración de H2S en el área de La Ceiba es 19-35 ppm. A pesar
de existir dichas variaciones, se infiere que la génesis del H2S en estos campos
obedece a un mismo mecanismo de producción.

58

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 32. Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-1

59

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Figura 33. Mapa de isoconcentración de CO2 para la Unidad B-4

3.3 Origen de los crudos
De acuerdo al análisis de las muestras de crudos en el área FRAMOLAC, revelan un
origen marino con poco aporte terrestre (querógeno tipo II) producidos bajo
condiciones del ambiente de sedimentación de tipo reductor y una roca fuente tipo
lutita-calcárea en una etapa de madurez entre inicio de la ventana y pico de
generación (Jhaisson Vásquez, 2014). Asimismo, los crudos de las áreas de Moporo
y La Ceiba se encuentran en una escala de biodegradación de seis (6) (Peters y
Moldovan, 1993) y corresponden a una mezcla de un crudo alterado con uno no
alterado. Igualmente, la fracción C15+ parace mostrar biodegradación y mezcla de
crudos. De la misma manera, la fracción C15- permitió establecer la influencia de
procesos postgenéticos como lavado por aguas; así como, la capacidad de sello de
algunas de las fallas principales del área de FRAMOLAC. Entre ellas se encuentra la
Falla VLG-3783, la cual es de carácter sellante a nivel de la Unidad B4 entre los
pozos TOM-0013 y TOM-0032, mientras la Falla CEI0005 delimitada por los pozos
CEI-0005 y CEI-0006 es parcialmente sellante. En cuanto a la Falla Pasillo 1 ésta
podría ser comunicante en la Unidad B4; sin embargo, no es determinante pues los
crudos pueden pertenecer a una misma familia o inclusive presentar procesos de
alteración secundaria similares. Existen diferentes diagramas para estudiar el azufre
y la relación V/Ni para comprender con mayor precisión el origen y migración de los
crudos.
En lo que respecta al azufre, éste es el tercer constituyente atómico en abundancia
en el petróleo; sin embargo, no es un componente importante en los organismos
vivos. El origen del azufre en los crudos está relacionado con las condiciones del
ambiente de sedimentación de la roca fuente y es asociado a las fracciones de
aromáticos, resinas y asfaltenos. Por tanto, el azufre es empleado como indicador de
sedimentación de la materia orgánica, dado que en lodos carbonáticos (rocas fuente
tipo caliza), donde el hierro es menos abundante, el azufre se va incorporando a la
materia orgánica residual durante la diagénesis, en cambio en rocas fuente
silisiclásticas el azufre se encuentra en fase de tipo sulfuros como pirita, esfalerita,
etc., esto es solo cuando se tratan de crudos no alterados, ya que la concentración
60

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

de este elemento aumenta por procesos de reducción del sulfato inducidos por
bacterias (Tisot y Welte, 1984).
En relación con el V y el Ni el primero en condiciones reductoras se encuentra como
especie vanadilo (VO2+) en la materia orgánica, por la sustitución del Mg lábil de los
complejos tetrapirrólicos de la clorofila, mientras que el Ni puede formar fases de
sulfuros. En condiciones subóxicas, el V es hallado como vanadato (VO43-),
específicamente en las arcillas, por lo que la relación V/Ni es un párametro
geoquímico

convencional

indicador

de

las

condiciones

del

ambiente

de

sedimentación de la materia orgánica, el cual no es afectado por la madurez ni por
los procesos pots-genéticos en el yacimiento. Valores de la relación V/Ni mayores a
uno (1), es característico de ambientes reductores y por el contrario (&lt; 1), indican
ambientes subóxicos.
En el anexo 4 se expresan los resultados del análisis elemental de los crudos de los
pozos de lago y tierra del área de FRAMOLAC, donde se observan datos promedios
de la relación V/Ni de 7,4 para tierra y 7,2 para lago, sugiriendo condiciones
paleoambientales reductoras. En las figuras 34 y 35 se compara la concentración de
vanadio respecto a la concentración de níquel, notándose una buena correlación
entre las muestras de lago y tierra, demostrando que los crudos fueron originados
bajo ambientes de sedimentación similares.

61

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

A modo general, puede argumentarse relaciones V/Ni alrededor de 7 con
concentraciones promedio de azufre aproximadamente de 2 % para todos los crudos
del área de FRAMOLAC, señalando ambientes anóxicos durante la sedimentación de
la materia orgánica.

Figura 34. Concentración de vanadio (V) vs. concentración de níquel (Ni) de muestras de crudo del
área de FRAMOLAC.

62

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 35. Ambiente deposicional definido en función de la concentración de vanadio (V) vs.
concentración de níquel (Ni) para los crudos del área de FRAMOLAC (modificado de Galárraga et al.,
2008).

3.4 Clasificación de los Crudos
Los crudos de Tierra tienen gravedades ºAPI que varían entre 12,9º a 23,2 mientras
que los crudos de Lago con gravedades ºAPI que oscilan entre 15º y 21,7 (anexo 5).
En la figura 36 se correlaciona la gravedad °API con respecto a la concentración de
azufre (% S), donde hay una ligera disminución de la concentración de azufre en la
medida que aumenta la gravedad °API, sugiriendo que los compuestos de azufre no
son metabolizados por la actividad microbiana y por ende, estos acumulan un mayor
contenido de azufre en el crudo degradado.

63

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Figura 36. Contenido de azufre vs Gravedad API
Es importante hacer énfasis en la asociación de los elementos como S, V y Ni sobre
las fracciones pesadas de los crudos, por ende el incremento de la gravedad °API
implica una disminución relativa de la concentración de los mismos.
En el anexo 6 se aprecia la composición SARA de algunos crudos del área de
FRAMOLAC. De igual modo, la figura 37 representa el diagrama ternario SARA, el
cual muestra crudos con cierto carácter aromático para las áreas de Franquera,
Moporo y La Ceiba. Asimismo, en base a la proporción de las parafinas, naftenos y
aromáticos derivadas de la fracción C15-, se observan en su mayoría crudos de tipo
parafínicos a parafínicos-nafténicos para las áreas de Franquera, Moporo Tierra y La
Ceiba (figura 38).

64

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Figura 37. Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en base a la composición SARA (Tissot
y Welte, 1984).

Figura 38. Clasificación de los crudos del área de FRAMOLAC en función de la concentración de
parafinas, naftenos y aromáticos (Tissot y Welte, 1984).

La concentración de parafinas, naftenos y aromáticos (PNA) de los crudos de los
pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006, se observa una composición similar,
mostrándose los resultados de los PNA en la tabla 5 y en la figura 39 el gráfico de
columnas donde se nota el alto grado de similitud de la concentración de PNA entre

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los pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI-0006; representando los porcentajes
normalizados en la tabla 6.

Tabla 5. Composición de parafinas, naftenos y aromáticos de los crudos de los pozos CEI-0004, CEI0005 y CEI-0006 de la Unidad B4

.

Figura 39. Gráfico de columnas de los PNA de los crudos de los pozos CEI-0004, CEI-0005 y CEI0006 de la Unidad B4.

Tabla 6. Porcentaje en masa normalizada de los PNA de los crudos de los pozos CEI-0004, CEI-0005
y CEI-0006 de la Unidad B4

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3.4.1 Fracción C15+
La fracción C15+ se analizó mediante la técnica de cromatografía de gases de crudo
total (Whole Oil) obteniéndose los hidrocarburos con número de carbono mayores a
quince (15) de la fracción saturada. Los resultados de los crudos pertenecientes a los
pozos de las áreas Franquera y Moporo se reportan en la tabla 7, donde se notan
para la mayoría valores de la relación Pristano/Fitano menores a la Unidad,
mostrando un ambiente de sedimentación de tipo reductor en concordancia con los
resultados del análisis elemental. En la figura 40 se observa el cromatograma del
crudo del pozo TOM-0008, evidenciándose un posible proceso de biodegradación
basado en el levantamiento de la línea base y la presencia de la mezcla de
compuestos no resueltos UCM (por sus siglas en inglés unresolved complex
mixture). Al mismo tiempo, se visualiza una serie picos bien definidos, lo cual sugiere
la mezcla de un crudo alterado con uno no alterado. Del mismo modo, en la figura 41
se representa el diagrama Pristano/n-C17 vs. Fitano/n-C18, interpretándose crudos
de origen marino generados a partir de un querógeno tipo II y una roca fuente
madura. En los anexos 7, 8, 9, 10 y 11 se muestran los demás cromatogramas de los
crudos de las áreas de Franquera y Moporo.
Tabla 7. Parámetros obtenidos de la fracción C15´ para los crudos de las áreas de Franquera y
Moporo.

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Figura 40.Cromatograma de crudo total (fracción C15+) del crudo del pozo TOM-0008.

Figura 41. Gráfico de Pristano/n-C17 vs. Fitano/n-C18 de las áreas de Franquera y Moporo.

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3.5 Análisis de biomarcadores
El análisis de los biomarcadores se realizó tanto en la fracción saturada como en la
fracción aromática de los crudos muestreados de las áreas de Moporo y La Ceiba,
cuyos iones elucidados fueron los siguientes:
Fracción saturada: m/z 99, 191 y 217
Fracción aromática: m/z 178, 192, 198 y 231.
3.5.1 Origen de los crudos de acuerdo a los biomarcadores.
De acuerdo a la distribución de los biomarcadores en los fragmentogramas m/z 191 y
217 de la fracción saturada, los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba son de
origen marino, reflejado en el ión 191 por la alta proporción del terpano tricíclico C233, mientras que en el ión m/z 217 es atribuido a la mayor abundancia del esterano
C27 sobre el C28 y el C29 respectivamente (tabla 8 y figura 42), aunque en la
mayoría de las muestras de los crudos (ión 191) se aprecia un bajo aporte terrestre
(&lt;10 %), dado por la presencia del oleanano característico de las plantas superiores.
Tabla 8. Porcentajes de esteranos en los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba.

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Figura 42. Distribución del porcentaje de esteranos en los crudos de las áreas de Moporo y La Ceiba.

3.5.2 Tipo de roca fuente
Los terpanos tricíclicos son empleados en los estudios de correlación gracias a la
ventaja de ser menos afectados por la madurez y la biodegradación en comparación
al resto de los terpanos y los esteranos (Hunt, 1996). Basado en la relación de los
terpanos tricíclicos derivados del fragmentograma m/z 191, correspondiente a los
cocientes de los terpanos tricíclicos C24-3/C23-3 y C22-3/C21-3, puede establecerse el
tipo de roca fuente generadora de los crudos (Peters et al., 2005). En la figura 43 se
representa el gráfico para definir el tipo de roca fuente de acuerdo a la comparación
de los terpanos tricíclicos, cuya ubicación de las muestras de los crudos de las áreas
de Moporo Tierra y La Ceiba se encuentran en la zona de una roca tipo marga (lutitacalcárea). Ahora bien, su edad viene dada en función del 18α(H)-Oleanano. Este
biomarcador al estar presente, no solo es indicativo de un aporte de materia orgánica
terrestre, sino también de una edad de la roca del Cretácico Tardío o incluso más
joven.

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Figura 43. Tipo de litología de la roca fuente en función de la correlación de los terpanos tricícliclos
C24-3/C23-3 vs. C22-3/C21-3.

3.5.3 Madurez térmica de los crudos
La madurez térmica de los crudos permite describir las reacciones que ocurren
cuando la materia orgánica se convierte en petróleo (Peters, et al., 2005). A partir del
rango de madurez puede definirse la etapa en la cual se encuentra la roca fuente; es
decir, si se halla en las etapas tardía de la diagénesis, temprana de la catagénesis,
final de la catagénesis o inclusive en la metagénesis. En todo caso, los parámetros
de madurez son determinados mediante el análisis de los biomarcadores saturados y
aromáticos, aunque muchos de ellos son afectados por el ambiente de depositación
y los procesos post-genéticos (lavado por agua y biodegradación), a pesar de la
mayor resistencia de los biomarcadores aromáticos a la biodegradación con
referencia a los biomarcadores saturados. En éstos últimos, los parámetros de
madurez se definen en función de la relación de los isómeros, los cuales son
compuestos químicos con igual fórmula molecular pero con diferentes disposiciones
geométricas, confiriéndoles distintas propiedades (figura 44). Dentro estos isómeros
se encuentran los R (isómero biológico) y S (isómero geológico), donde el isómero S
incrementa con la madurez a tal punto de llegar a una reacción de isomerización o de
equilibrio entre el isómero R y el S que no es distinguido. De igual manera, se
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encuentran los isómeros ααα (isómero biológico) y αββ (isómero geológico), la
diferencia con los isómeros S y R es que los primeros alcanzan la mezcla racémica a
mayor madurez.

Figura 44. Isómero biológico (R) e isómero geológico (S) (tomado de Hunt, 1996).

Por otro lado, los biomarcadores aromáticos también suelen ser usados como
indicadores de madurez, basado en las relaciones de los compuestos de los
fenantrenos (F), metilfenantrenos (MF), dibenzotiofenos, esteroides monoaromáticos
(MA) y triaromáticos (TA).
Todos estos parámetros de madurez se obtienen de los fragmentogramas de los
hidrocarburos saturados (m/z 99, 113, 191 y 217) y de los hidrocarburos aromáticos
(m/z 178, 192, 231 y 253) determinados por la técnica de cromatografía de gases
acoplado a espectrometría de masas (CG-EM). En la figura 45 se representan dichos
parámetros y su asociación con la ventana de generación del petróleo.

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Figura 45. Relación de los parámetros de biomarcadores utilizados con respecto a la ventana de
generación del petróleo (modificado de Killops y Killops, 2005).

3.5.4 Biodegradación de los crudos
La biodegradación es un mecanismo de alteración del crudo inducido por bacterias,
las cuales son transportadas por aguas meteóricas a los yacimientos de petróleo. La
misma es un proceso selectivo controlado por la actividad biológica (temperaturas
menores de los 90 °C) donde los organismos utilizan algunos tipos de compuestos
como fuente de energía (Hunt, 1995). De la biodegradación, resulta una pérdida de
hidrocarburos livianos (saturados y aromáticos) originando un incremento relativo en
los hidrocarburos más pesados (resinas y asfaltenos) disminuyendo así la gravedad
°API y por ende la calidad del crudo. Es por ello, que Peters y Moldovan (1993)
establecieron una escala de biodegradación que va de acuerdo al tipo de compuesto
consumido por las bacterias, se divide en ligera, cuando solamente son alterados las
73

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n-parafinas; moderada, incluye las n-parafinas y los isoprenoides; elevada, donde se
metabolizan esteranos y hopanos; muy elevada, llegando hasta los diasteranos y
severa, alcanza la biodegradación de los aromáticos (figura 46).

Figura 46. Escala de biodegradación (modificado de Peters y Moldovan, 1993).

Los fragmentogramas m/z 99 de los pozos de las áreas de Moporo Tierra y La Ceiba
demuestran la biodegradación de los crudos por la ausencia en su mayoría de nalcanos de alto peso molecular, por el levantamiento de la línea base y la presencia
de la mezcla de compuestos no resueltos UCM (por sus siglas en inglés unresolved
complex mixture), la cual es un producto de la biodegradación que no es diferenciado
por la técnica de cromatografía de gases; sin embargo, se observan n-alcanos de
bajo peso molecular indicativo de la mezcla de un crudo alterado con uno no alterado
(figura 47). La razón se debe a que los crudos almacenados derivados de un primer
pulso se encontraron a menor profundidad entre el Eoceno Temprano y el Eoceno
Medio (52 – 40 Ma.), permitiendo la entrada de aguas meteóricas transportadoras de
las bacterias responsables de la biodegradación de los mismos. Posteriormente se
dio el basculamiento de la Cuenca del Lago de Maracaibo desde el Mioceno
74

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Temprano al Actual (21 – 0 Ma.), provocando la profundización de las Unidades
productoras. Finalmente se produjo un segundo pulso de generación de la roca
fuente del Mioceno Tardío al Holoceno (10 – 0 Ma.), resultando crudos no
biodegradados los cuales se mezclaron con los crudos previamente alterados
presentes en los yacimientos (Parnaud et al., 1994).

.
Figura 47. Distribución de n-alcanos (m/z 99) de la muestra de crudo del pozo TOM-0007

3.6 Mecanismos de generación de gases ácidos
En las tablas 9 y 10 se muestran los resultados derivados del análisis isotópico de
azufre (34S/32S) en muestras de crudos y gases provenientes de los pozos del área
de FRAMOLAC, resultando valores que van desde 3,5 ‰ hasta 8,5 ‰. En la figura
48 se observa una distribución isotópica similar en las muestras de crudos (desde 4,5
hasta 5,9 ‰), indicando la posibilidad de que provengan de la misma roca fuente.
Otras investigaciones relativas al ciclo del azufre en sedimentos profundos señalan
como posible fuente de aporte de sulfato, la re-oxidación del HS- por medio de
especies intermediarias como el S2O32- o el S0, por acción bacteriana o hidrólisis,
siendo estos mecanismos los que también podrían explicar el origen orgánico del
sulfato (JØrgensen, 1990; Smith, 2000; Konhauser, 2007).

75

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
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Tabla 9. Relación isotópica de azufre promedio (34S/32S) en crudos de las áreas de Moporo y La
Ceiba.

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Tabla 10. Relación isotópica de azufre (34S/32S) en los precipitados de H2S como sulfuros de pozos de
las áreas de Franquera, Moporo Tierra y La Ceiba.

8
7.5

7

SCDTS (0/00)

6.5

6
5.5

5
4.5

4
3.5

3
2.5

CEI-0006

CEI-0005

CEI-0004

VLG-3913

VLG-3889

VLG-3884

VLG-3872

VLG-3866

VLG-3865

VLG-3862

VLG-3860

VLG-3848

VLG-3846

VLG-3840

TOM-0030

TOM-0019

TOM-0018

TOM-0016

TOM-0013

TOM-0010

TOM-0007

2

Figura 48. Distribución isotópica del azufre (34S/32S) en muestras de crudos de las áreas de Moporo y
La Ceiba.

77

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3.7 Procesos geoquímicos evolutivos en el área de FRAMOLAC.
Los procesos geoquímicos dados en la Cuenca del Lago de Maracaibo están
íntimamente relacionados. En la figura 49 se representa un esquema hipotético de
los mecanismos geoquímicos. Se parte de un primer pulso de generación y
acumulación de crudos del Eoceno Temprano al Eoceno Medio (52 – 40 Ma.) e
inclusive de producción de gases no hidrocarburos (H2S y CO2) por la maduración
del querógeno, en este tiempo las unidades productoras se encontraban someras al
sur de la cuenca y en conjunto con la discordancia del eoceno contribuyeron a la
entrada de aguas meteóricas, las cuales fueron las responsables de transportar las
bacterias. Al estar los yacimientos a poca profundidad se dieron las condiciones
propicias (temperaturas iguales o menores de 90 °C) para la biodegradación de los
crudos y posible producción de H2S y CO2 por sulfato-reducción en el Eoceno Tardío
– base del Mioceno Temprano (40 – 21 Ma.), siendo este período caracterizado por
ser de poca generación y expulsión de crudos pero de importantes eventos de
migración, remigración y entrampamiento (Parnaud et al., 1994). Asimismo, ésta
filtración de las aguas meteóricas, explica la dilución de las aguas de formación,
influyendo así en la disminución de las concentraciones de cloruro. Posteriormente
se dio el basculamiento de la cuenca en la base del Mioceno Temprano al Actual (21
– 0 Ma.), causando la profundización de los yacimientos al sur. Luego de presentarse
un segundo pulso de generación de la roca fuente del Mioceno Tardío al Holoceno
(10 – 0 Ma.) se produjeron crudos no alterados que se mezclaron con los crudos
previamente almacenados derivados del primer pulso.

78

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
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Figura 49. Esquema evolutivo de los procesos geoquímicos de la Cuenca del Lago de Maracaibo.

3.8 Origen del H2S y CO2
El yacimiento siliciclástico B Superior del Eoceno tiene una concentración promedio
de 40-60 ppm de H2S y  10 % CO2, sugiriendo un origen común debido a su
estrecha asociación geográfica en el área de FRAMOLAC.
Varios mecanismos de generación fueron considerados para los campos de
Franquera, Moporo y La Ceiba. Las composiciones isotópicas del azufre de H2S

(g),

SO4 (ac) y R-S (crudo) no identifican de forma única un solo proceso para el origen del
H2S en el área de estudio, probablemente debido al potencial que tuvo la Cuenca de
79

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Maracaibo y en particular el yacimiento Eoceno B Superior para la mezcla de fluidos
y sus efectos subsecuentes de interacción agua-roca a lo largo de su historia
geológica.
En general, se cree que en un principio la generación de H2S estuvo marcada por la
maduración de la materia orgánica de origen marina (marga de la formación La Luna)
y, posteriormente, debido a la acción concomitante de bacterias sulfato reductoras
cuando las condiciones del yacimiento favorecieron su actividad microbiológica. Las
evidencias de estos mecanismos propuestos, así como también el descarte de otros
procesos se detallan a continuación:
3.9 Correlación de 34S crudo - H2S
El azufre orgánico de las muestras de crudo tiene relaciones de isótopos positivas,
entre +4,4 y +5,9‰, lo cual es característico del azufre de RBS; en este caso, el
azufre orgánico originado a partir del mismo material orgánico que generó los
hidrocarburos desde la roca fuente. De igual manera, el H2S en las muestras de gas
tiene valores positivos de 34S entre +3,5‰ y +6,1‰. Dado que el H2S fue generado
a partir de la misma fuente que formó el azufre orgánico en el crudo, ambas huellas
tienen una relación de

34

S/32S similar (o ligeramente más agotado en 34S para el

H2S). Si el H2S hubiese tenido una relación isotópica muy diferente a la del crudo (tal
vez &gt; 20‰), indicaría por tanto la existencia de otro mecanismo, posiblemente la
RST en el yacimiento o migración del H2S generado por RST desde un yacimiento o
acuífero más profundo.
3.10 Tipo de materia orgánica
La generación de H2S debido a la presencia de materia orgánica rica en azufre en la
roca fuente (formación La Luna), también puede ser una posibilidad. El querógeno en
la roca fuente tiene características marinas, asociado a un ambiente de depositación
reductor, con un contenido significativo de azufre y suficiente evolución térmica para
generar el H2S.

80

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3.11 Temperatura del yacimiento
La temperatura promedio del yacimiento es 89,011 C, lo cual impide cualquier
desarrollo microbiano reciente en el subsuelo. Ni siquiera las bacterias termófilas
pudiesen adaptarse a estas temperaturas.
La temperatura promedio en FRAMOLAC para la Unidad B-1 es 273 F (133 C) y
para la Unidad B-4 es 287 F (141 C). La figura 50 muestra la concentración de H2S
versus la temperatura registrada con la herramienta Well Testing (la cual no
necesariamente es la temperatura del yacimiento), de hecho estos valores están por
debajo de aquellos reportados como oficiales para las unidades del yacimiento B
Superior.
La figura 50-a muestra la variación de la temperatura estimada del yacimiento para
los campos con información disponible; esta temperatura por estar subestimada
puede considerarse como una temperatura mínima. Si bien los datos son algo
dispersos, la temperatura tiende a ser mayor en el área de Moporo Tierra. Por su
parte, la figura 50-b muestra las concentraciones de H2S discriminada por método de
cuantificación.

100

80
Moporo Tierra
Franquera
La Ceiba

Well Testing
Tubos colorimétricos
Cromatografía de gases

80

H2S (mg/L)

H2S (mg/L)

60

40

60

40

20

20

0

0
120

160

200

Temperatura (ºF)

a

240

280

80

120

160

200

240

280

Temperatura (ºF)

b

Figura 50. Concentración de H2S vs temperatura estimada del yacimiento

81

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Las concentraciones de H2S más altas ocurren aproximadamente entre 180 y 210 ºF
(82,22 y 98,89 C). Por tanto, los datos de estas gráficas niegan la posibilidad de que
el H2S sea originado actualmente por Bacterias Reductoras de Sulfato (BRS) ya que
estas sólo sobreviven a temperaturas &lt; 170 °F (76,67 C) (Machel, 1995), que es
menor que la gran mayoría de los valores reportados en el área de estudio. Por otra
parte, los datos también prácticamente niegan la posibilidad de que el H2S sea
originado a partir de la Reducción Termoquímica de Sulfato (RTS) ya que esta ocurre
a temperaturas de 250°F o más altas (Worden, 1995). Consecuentemente, el H2S
debe obedecer a otra fuente o quizás haber migrado desde alguna otra zona.
3.12 Conclusiones
Los isótopos de azufre fueron usados para determinar si el H2S fue formado por
Bacterias Reductoras de Sulfato (BRS), Reducción Termoquímica del Sulfato (RTS)
ó cualquier otro proceso. Cabe destacar que el H2S puede formarse en el yacimiento
por BRS si las condiciones son favorables para el crecimiento bacteriano (por
ejemplo, temperatura &lt; 170 0F, y disponibilidad de sulfato y nutrientes disueltos). El
sulfuro producido por BRS está típicamente enriquecido en

32

S, con respecto al

sulfato, y tiene por lo general valores negativos de 34S. El H2S también puede migrar
dentro del yacimiento desde la roca fuente que generó los hidrocarburos. En este
caso, el sulfuro es inicialmente formado por BRS, y es incorporado en el sedimento
como pirita y como sulfuro orgánico en el querógeno. La transformación del
querógeno a hidrocarburos produce H2S teniendo valores negativos de 34S similares
o ligeramente más negativos que el azufre del querógeno. Los compuestos de azufre
orgánicos en el crudo (por ejemplo, compuestos NSO) también tendrán valores
negativos, aunque ellos tenderán a ser ligeramente menos negativos que el H2S
coexistente.

82

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CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Conclusiones
- Los crudos de las áreas de Franquera, Moporo y La Ceiba se clasifican en función
de la gravedad °API de pesados a medianos (17 a 22 °API) y en base a su
composición SARA, son de carácter aromático. De igual forma, fueron originados por
una materia orgánica marina (querógeno tipo II) con bajo aporte de materia orgánica
terrestre, generados en condiciones del ambiente de sedimentación anóxicos, a partir
de una roca fuente de tipo lutita-calcárea típica de la formación La Luna. La edad de
la misma corresponde al Cretácico. Asimismo, se evidencia biodegradación de los
crudos de las áreas de Moporo Tierra y La Ceiba en un nivel de seis (6) según la
escala de Peters y Moldovan (1993); en tanto, los resultados de la fracción C15+ de
los crudos de Franquera parecieran indicar también crudos alterados por la presencia
de la línea base UCM (unresolved complex mix). Igualmente, los crudos del área de
FRAMOLAC, son una mezcla de crudos alterados del Eoceno Tardío- base del
Mioceno Temprano (40 – 21 Ma) y crudos no alterados del Mioceno Tardío al
Holoceno (10 – 0 Ma). En cuanto a la madurez, los crudos del área de FRAMOLAC
se encuentra entre inicio de la ventana y pico de generación.
- Los análisis isotópicos de azufre (34S/32S) realizados en muestras de crudos y
gases sugieren un origen biogénico del H2S.
- La Reducción Termoquímica de Sulfato (RTS) a partir de capas de anhidrita
(CaSO4) no es una fuente posible para el H2S ya que secuencias evaporíticas no
fueron depositadas en esta área y las concentraciones de H2S registradas en el
yacimiento son muy bajas para este tipo de mecanismo geológico en la que la
descomposición de la anhidrita introduce sistemáticamente grandes cantidades de
H2S.
- La correlación existente entre la huella isotópica del H2S (g) y las muestras de crudo,
refiere a un aporte parcial del craqueo del crudo para la generación del H2S. Si bien
83

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es conocido el hecho de que el craqueo del crudo no introduce fraccionamiento
isotópico en la huella de 34S, las diferencias encontradas entre ambos pueden
obedecer a una combinación de procesos, particularmente en la generación de H2S
por vía microbiana.
- La generación de H2S en el yacimiento Eoceno B Superior corresponde a una
mezcla de procesos que ocurrieron en el pasado geológico, cada uno independiente
del otro. La coexistencia intima entre el crudo rico en azufre (1,5-1,9 %) y el H2S, las
composiciones isotópicas de azufre similares entre el crudo y H2S coexistente y otras
series de evidencia, permitieron concluir que: i.- el H2S pudo en un principio ser
generado a partir de la roca fuente rica en azufre y ii.- la reducción bacteriana del
sulfato (RBS) ocurrió durante la diagénesis del yacimiento cuando las condiciones
del yacimiento se vieron favorecidas.
- Adicionalmente, las composiciones isotópicas del sulfato y sulfuro confirman la
posibilidad de Reducción Bacteriana de Sulfato (RBS) en un “sistema cerrado” con
respecto al sulfato. Esto pudo resultar de una tasa de reducción de sulfato mucho
más rápida que la tasa del flujo de fluido, limitando así la disponibilidad del sulfato en
el sistema. La composición isotópica observada del sulfato varía desde +6,1 a +8,5‰
CDT. No hay reportes de presencia de minerales de sulfato en los sedimentos del
Eoceno de la formación Misoa.
- En un principio, se cree que una pequeña fracción de H2S fue generada a partir de
la maduración del querógeno (roca madre marina) que luego migraría junto con el
crudo hasta la roca yacimiento. Esta primera migración estuvo marcada por la cocina
activa que se encontraba en la parte noreste del área (Eoceno Temprano).
- Posteriormente, durante la etapa de diagénesis de los sedimentos en la que el
yacimiento se encontraba más somero y frio (Eoceno Medio), las bacterias sulfato
reductoras tuvieron su mayor actividad microbiológica para la reducción del sulfato
disponible en el sistema. Esto es confirmado por nivel de biodegradación que
presentan los crudos estudiados (nivel 6).

84

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- No obstante, con el posterior basculamiento, inversión y soterramiento de la
cuenca, la acción bacteriana tuvo que disminuir o parar en su totalidad debido al
aumento de temperatura en el sistema y por ende, mermó la producción de H2S.
Recomendaciones

- Realizar el análisis de biomarcadores saturados y aromáticos de los crudos del área
de Franquera.

- Comparar los fragmentogramas m/z 191 y 177 de los crudos del área de Franquera
para establecer si hay o no biodegradación.

- Se propone considerar la explotación de pozos petroleros en zonas donde existan
bajas concentraciones de gases ácidos (CO2 y H2S) mientras sea posible.
- Sin embargo, a pesar de que la tendencia mundial es la de profundizar en los
mecanismos de generación de H2S y CO2 para poder predecir los lugares de
acumulación, en el área FRAMOLAC y en general en el lago de Maracaibo, este
dominio del conocimiento todavía no se ha logrado.

- Confirmar con estudios petrográficos, geoquímicos e isotópicos que parte del
volumen de H2S generado in-situ en el yacimiento precipitó en forma de pirita.

85

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

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88

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

ANEXOS
Anexo 1. Mecanismos de generación de CO2 de origen orgánico e inorgánico (tomado de Vásquez,
2012)

Mecanismo
Fuente: orgánica
Craqueo de la materia orgánica: consiste en la degradación térmica de la materia orgánica
o craqueo primario (grupos carbonilo, metoxi, hidroxi, etc) o craqueo de crudo (secundario),
hasta 50 ºC
Fuente: orgánica
Reducción termoquímica de sulfatos (TSR): reacción del H2S con sulfatos para formar
sulfuro elemental y polisulfuros, seguidos por una reacción entre sulfuros e hidrocarburos
generando H2S y CO2. Es necesaria una temperatura mínima entre 100 – 140 ºC.

SO42 ( ac)  1.33CH 2   0.66H 2Ol   H 2 S g   1.33CO2 g   2OH  ac
Fuente: orgánica
Acuatermólisis del crudo: CO2 como producto secundario en la pirólisis del crudo en
presencia de agua a elevadas P y T. Ocurre a temperaturas mayores de 200 ºC.

RCH 2CH 2 SCH 3  2H 2Ol   RCH 3  CO2 g   H 2 g   H 2 S g   CH 4 g 
Fuente: orgánica
Maduración de carbones: calentamiento de carbones durante la coalificación
(soterramiento). Asociado a altas temperaturas.
Fuente: inorgánica
Reacción entre caolinita y carbonato en presencia de sílice para producir CO 2. La illita puede
también reaccionar. Temperatura promedio de la reacción 100 – 160 ºC.

Al2 Si2O5 OH 4 g   4SiO2S   2 NaCls   CaCO3  2 NaAlSi3O8S   2H 2O  CaCl2  CO2 g  
5FeCO3s   SiO2S   Al2 Si2O5 OH 4s   2H 2Ol   Fe5 Al2 Si3O10 OH 8S   5CO2 g  
Siderita
Caolinita
Clorita
Fuente: inorgánica
Descomposición de rocas carbonáticas debido a procesos a altas presiones y temperaturas
(orogénicos o soterramiento). T &gt; 250 ºC
+ 4 a -5 %0
 13C
Fuente: inorgánica
Actividad volcánica/metamorfismo de contacto: descomposición de rocas carbonáticas
por contactos
con intrusiones volcánicas, generando altas temperaturas y
presiones.
 13C + 4 a -5 %0

89

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 2. Mecanismos de generación de H2S de origen orgánico e inorgánico (tomado de Vásquez,
2012)

Mecanismo
Fuente: orgánica
Reducción bacterial: la presencia de bacterias sulfato reductoras en ambientes
anaeróbicos son las causantes de la producción de H2S a T &lt; 105 ºC. La
reacción general es:

SO42 ( ac)  1.33CH 2   0.66H 2Ol   H 2 S g   1.33CO2 g   2OH  ac
2CH 2O  SO42  ( ac)  H 2 S g   2HCO3ac ( En ausencia de agua)
Fuente: orgánica
Reducción termoquímica de sulfatos (TSR): ocurre cuando están presentes
altas temperaturas (&gt; 140 ºC) y la pre-existencia de H2S y CO2 para comenzar la
reacción, además de la disponibilidad de sulfato. Está vinculado principalmente a
yacimientos con anhidrita.

SO42 ( ac)  1.33CH 2   0.66H 2Ol   H 2 S g   1.33CO2 g   2OH  ac
Fuente: orgánica
Acuatermólisis del crudo: H2S como producto secundario en la pirólisis del
crudo en presencia de agua a elevadas P y T. Ocurre a temperaturas mayores de
200 ºC.

RCH 2CH 2 SCH 3  2H 2Ol   RCH 3  CO2 g   H 2 g   H 2 S g   CH 4 g 
Fuente: inorgánica
Disolución de minerales de azufre: la disolución de la pirita puede provocar la
generación de H2S en un proceso que necesita dos etapas. En una primera etapa
la pirita es llevada a sulfato, y en una segunda etapa, el sulfato es reducido a
sulfuro de hidrógeno. La reacción general es.

FeS 2 g   4H  ac  Fe 2  ac  2H 2 S g 

90

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.

Anexo 3. Pozos seleccionados como muestra para la investigación. Área FRAMOLAC.
Fuente: PDVSA (2013).

B1
TOM0007
TOM0008
TOM0019
TOM0020
TOM0021
TOM0022
TOM0023
TOM0024
TOM0026
TOM0027
TOM0034
VLG-3860
FRA0001
FRA0002
FRA0004
FRA0009

B4
TOM0010
TOM0011
TOM0012
TOM0013
TOM0014
TOM0015
TOM0016
TOM0017
TOM0018
TOM0025
TOM0028
TOM0029
TOM0030
TOM0031
TOM00032
TOM0033
VLG-3862
VLG-3866
VLG-3884
FRA0003
FRA0005
FRA0006
FRA0007
FRA0008
FRA0010
FRA0011
FRA0017
FRA0018
FRA0019
CEI0004
CEI0005
CEI0007

91

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 4. Resultados del análisis elemental para muestras de crudo en pozos de lago y tierra del área
de FRAMOLAC.
2.4
2.1
2.1
2.3
2.0
2.0
2.2
2.2
2.3
2.1
2.0
2.0
2.2
2.1
2.0

V
(ppm)
391
377
326
356
306
316
317
340
386
328
329
245
324
312
322

Ni
(ppm)
55
53
46
49
43
45
45
46
54
45
46
34
44
43
45

15530-16024

2.1

509

14948-15146
17332-17860
17242-17638
17156-17740
16655-17128
16769-17072
17183-17400
17252-17569
15593-15827
16620-16730
15718-16200
15770-15920
16152-16337
16572-16905
16538-16679
16905-17268
17078-17489
16829-17202
16614-17059
15200-15613
15870-17074
16916-17070
15580-17058

2.4
2.1
2.2
2.1
2.0
2.0
2.1
2.0
2.3
2.3
2.4
2.3
2.4
1.8
2.1
2.2
2.2
1.9
2.0
2.4
2.1
1.6
1.5

300
324
320
320
326
335
325
283
356
401
334
259
211
292
318
334
364
303
329
413
373
335
284

16452-17098

1.8

16984-17096
15609-16002

1.5
1.5

14838-16413
15955-17088
15624-15696
16718-17320
18157-18670
17707-17760
17862-18538
17625-18150

Área

Pozo

Unidad

Tope-Base

%S (±0,2)

FRANQUERA

FRA-0001
FRA-0002
FRA-0003
FRA-0004
FRA-0005
FRA-0006
FRA-0007
FRA-0008
FRA-0009
FRA-0012
FRA-0015
FRA-0016
FRA-0017
FRA-0018
FRA-0019

B1
B1
B4
B1
B4
B4
B4
B4
B1
B4
B4
B4
B4
B4
B4
A10,
B1
B1
B4
B4
B4
B4
B4
B4
B4
B1
B1
B1
B1
B1
B4
B4
B4
B4
B4
B4
B1
B1, B4
B3, B4
B1, B4
B2, B3,
B4
B4
B4
B1, B4,
B5
B1, B4
B1
B4
B4
B4
B4
B4

14530-14850
15000-15440
16512-16906
14814-15188
16900-17110
16070-16428
16936-17150
16920-16992
15446-15938
15935-16145
16540-16706
15405-15790
16622-16810
16658-16830
15181-15735

TOM-0007

MOPORO

TOM-0008
TOM-0010
TOM-0011
TOM-0013
TOM-0014
TOM-0015
TOM-0016
TOM-0018
TOM-0019
TOM-0020
TOM-0021
TOM-0022
TOM-0023
TOM-0025
TOM-0028
TOM-0029
TOM-0030
TOM-0032
TOM-0033
TOM-0034
VLG-3846
VLG-3848
VLG-3860
VLG-3862
VLG-3865
VLG-3866
VLG-3872

LA CEIBA

VLG-3884
VLG-3889
VLG-3913
CEI-0004
CEI-0005
CEI-0006
CEI-0007

V / Ni

V / (V + Ni)

7.1
7.1
7.1
7.3
7.1
7.0
7.0
7.4
7.1
7.3
7.2
7.2
7.4
7.3
7.2

0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88

68

7.5

0.88

42
44
46
44
46
47
45
39
48
57
46
40
33
40
45
47
50
42
47
59
51
49
40

7.1
7.4
7.0
7.3
7.1
7.1
7.2
7.3
7.4
7.0
7.3
6.5
6.4
7.3
7.1
7.1
7.3
7.2
7.0
7.0
7.3
6.8
7.1

0.88
0.88
0.87
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.87
0.86
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.87
0.88

470

66

7.1

0.88

315
272

44
38

7.2
7.2

0.88
0.88

1.8

297

40

7.4

0.88

2.1
2.3
1.4
2.5
2.6
2.3
2.0

325
371
301
147
407
336
324

45
50
41
21
55
46
45

7.2
7.4
7.3
7.0
7.4
7.3
7.2

0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88
0.88

92

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 5. Gravedad °API y concentración de azufre de muestras de crudo del área de FRAMOLAC.
Área

FRANQUERA

MOPORO

LA CEIBA

Pozo

Unidad

Tope-Base

°API (± 0.4)

%S (± 0,2)

FRA-0001

B1

14530-14850

18.6

2.4

FRA-0002

B1

15000-15440

18.8

2.1

FRA-0003

B4

16512-16906

21.6

2.1

FRA-0004

B1

14814-15188

19.9

2.3

FRA-0005

B4

16900-17110

23.2

2.0

FRA-0006

B4

16070-16428

22.1

2.0

FRA-0007

B4

16936-17150

22.4

2.2

FRA-0008

B4

16920-16992

20.4

2.2

FRA-0009

B1

15446-15938

20.1

2.3

FRA-0012

B4

15935-16145

20.9

2.1

FRA-0015

B4

16540-16706

21.4

2.0

FRA-0017

B4

16622-16810

21.2

2.2

FRA-0018

B4

16658-16830

21.7

2.1

FRA-0019

B4

15181-15735

22.2

2.0

TOM-0007

A10, B1

15530-16024

13.9

2.1

TOM-0008

B1

14948-15146

22.1

2.4

TOM-0011

B4

17242-17638

22.3

2.2

TOM-0013

B4

17156-17740

20.5

2.1

TOM-0014

B4

16655-17128

21.7

2.0

TOM-0015

B4

16769-17072

21.5

2.0

TOM-0016

B4

17183-17400

18.9

2.1

TOM-0018

B4

17252-17569

19.6

2.0

TOM-0019

B1

15593-15827

20.8

2.3

TOM-0020

B1

16620-16730

17.9

2.3

TOM-0021

B1

15718-16200

20.0

2.4

TOM-0023

B1

16152-16337

20.8

2.4

TOM-0025

B4

16572-16905

22.6

1.8

TOM-0028

B4

16538-16679

21.5

2.1

TOM-0029

B4

16905-17268

21.5

2.2

TOM-0030

B4

17078-17489

18.1

2.2

TOM-0032

B4

16829-17202

19.9

1.9

TOM-0033

B4

16614-17059

20.6

2.0

TOM-0034

B1

15200-15613

18.3

2.4

VLG-3846

B1, B4

15870-17074

15.2

2.1

VLG-3848

B3, B4

16916-17070

18.0

1.6

VLG-3860

B1, B4

15580-17058

21.7

1.5

VLG-3862

B2, B3, B4

16452-17098

15.0

1.8

VLG-3865

B4

16984-17096

19.4

1.5

VLG-3866

B4

15609-16002

21.4

1.5

VLG-3872

B1, B4, B5

14838-16413

20.1

1.8

VLG-3884

B1, B4

15955-17088

21.1

2.1

VLG-3889

B1

15624-15696

20.3

2.3

VLG-3913

B4

16718-17320

20.9

1.4

CEI-0004

B4

18157-18670

18.5

2.5

CEI-0005

B4

17707-17760

12.9

2.6

CEI-0006

B4

17862-18538

21.8

2.3

CEI-0007

B4

17625-18150

21.5

2.0

93

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 6. Composición de saturados, aromáticos, resinas y asfaltenos de los crudos del área de
FRAMOLAC.

Área

Pozo

Unidad

%
Saturados

%
Aromaticos

%
%
% Res +
Resinas Asfaltenos
Asf

FRA-0001

B1

29.56

37.23

26.67

7.55

34.22

FRA-0002

B1

31.03

35.89

26.44

6.64

33.08

FRA-0003

B4

34.41

37.68

20.74

7.18

27.92

FRA-0005

B4

35.81

34.70

22.51

6.97

29.48

FRA-0006

B4

34.22

34.76

23.25

7.77

31.02

FRA-0007

B4

34.82

35.16

22.29

7.73

30.02

FRA-0008

B4

34.55

35.98

25.22

4.24

29.46

FRANQUERA

FRA-0009

B1

31.29

35.79

24.84

8.08

32.92

TOM-0007

A10, B1

27.94

39.08

26.67

6.32

32.99

TOM-0008

B1

32.61

35.32

27.47

4.61

32.08

TOM-0010

B4

37.36

37.48

22.83

2.34

25.17

TOM-0011

B4

33.84

32.58

25.50

8.08

33.58

TOM-0013

B4

35.89

35.89

21.94

6.28

28.22

TOM-0014

B4

35.62

33.3

23.15

7.97

31.12

TOM-0016

B4

36.54

37.1

22.54

3.85

26.39

TOM-0018

B4

35.93

37.3

21.76

4.98

26.74

TOM-0019

B1

32.37

37.36

25.32

4.95

30.27

TOM-0020

B1

20.5

37.15

28.59

7.76

36.35

TOM-0021

B1

31.74

35.49

26.77

6

32.77

TOM-0025

B4

34.34

33.73

24.37

7.57

31.94

TOM-0030

B4

35.74

36.41

21.55

6.3

27.85

TOM-0032

B4

34.56

33.84

24.08

7.53

31.61

TOM-0033

B4

34.53

33.7

23.21

8.56

31.77

TOM-0034

B1

29.14

35.57

27.23

8.06

35.29

VLG-3846

B1, B4

34.25

36.41

23.51

5.83

29.34

VLG-3848

B3, B4

29.92

36.2

25.71

8.16

33.87

VLG-3865

B4

33.01

35.19

23.95

7.85

31.80

VLG-3866

B4

35.05

34.66

24.09

6.21

30.30

CEI-0004

B4

33.56

38.35

23.48

4.61

28.09

CEI-0005

B4

34.54

37.95

24.16

3.35

27.51

CEI-0006

B4

34.99

36.91

22.11

5.99

28.10

MOPORO

LA CEIBA

94

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 7. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Franquera.

95

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 8. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Franquera. Continuación.

96

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 9. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Moporo Tierra.

97

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 10. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Moporo Tierra. Continuación.

98

�Estudio de la génesis y migración del crudo y gas del yacimiento Eoceno “B” Superior, División Sur del
Lago Trujillo en el Occidente de Venezuela.
Anexo 11. Cromatografía de crudo total C15+ del área de Moporo Lago.

99

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Trujillo en el Occidente de Venezuela.</text>
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Caracterización geoquímica y mineralógica de
la pirita presente en muestras de núcleo de la
División Sur del Lago Trujillo, Occidente de
Venezuela

Isnaudy José Toro Fonseca

�Página legal
Título de la obra: Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en
muestras de núcleo de la División Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela,86 pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2015 -- ISBN:
1. Autor: Isnaudy José Toro Fonseca
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez
Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Miguel Ángel Barrera Fernández

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Iñeguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Caracterización geoquímica y mineralógica de la
pirita presente en muestras de núcleo de la División Sur del
Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Isnaudy José Toro Fonseca

Moa, 2014

�Instituto Superior Minero Metalúrgico
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”

Facultad de Geología y Minería
Departamento de Geología

Título: Caracterización geoquímica y mineralógica de la
pirita presente en muestras de núcleo de la División Sur del
Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

(Tesis en opción al título académico de Máster en Geología)

Autor: Isnaudy José Toro Fonseca
Tutor: Dr. Gerardo Orozco, Msc. Frank Cabrera, Msc. Jhaisson Vásquez.

Moa, 2014

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

INDICE
INDICE ......................................................................................................................... 7
CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO .............................................................................. 17
1.1 Introducción ...................................................................................................... 17
1.2 Antecedentes .................................................................................................... 17
1.3. Geoquímica de yacimientos ............................................................................ 18
1.3.1 Geoquímica de yacimientos petrolíferos .................................................... 19
1.4 Parámetros geoquímicos .................................................................................. 19
1.5 Azufre ............................................................................................................... 20
1.6. Mecanismos de acidificación en yacimientos: ................................................. 20
1.7. Sulfuro de hidrógeno (H2S) .............................................................................. 21
1.8 Geoquímica de azufre en los sedimentos......................................................... 21
1.9. Definición, mineralogía y ambientes de formación de morfologías framboidales
en sulfuros de hierro y otros minerales. .................................................................. 23
1.10 Ambientes de formación de la pirita framboidal .............................................. 28
1.11 Ubicación geográfica ...................................................................................... 29
1.12 Características geólogo-tectónicas ................................................................. 37
1.12.1 Estratigrafía del área de Moporo y Franquera ......................................... 37
1.12.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba ..................................................... 40
1.12.3 Geología estructural campo Franquera.................................................... 41
1.12.4 Geología estructural campo Moporo ........................................................ 43
1.12.5 Geología estructural campo La Ceiba ...................................................... 44

7

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

1.13 Conclusiones .................................................................................................. 46
CAPÍTULO II. MARCO METODOLÓGICO................................................................ 48
2.1 Introducción ...................................................................................................... 48
2.2 Tipo de investigación ........................................................................................ 48
2.3 Nivel de la investigación ................................................................................... 49
2.4 Diseño de la investigación ................................................................................ 49
2.5 Diseño Experimental ........................................................................................ 50
2.6 Métodos y procesamiento................................................................................. 50
2.6.1 Selección y corte de muestras de núcleo................................................... 50
2.6.2 Toma de muestras de núcleo ..................................................................... 51
2.6.3 Extracción con equipo Soxhlet ................................................................... 52
2.6.4 Técnicas geoquímicas de roca total ........................................................... 53
2.6.5 Analizador elemental LECO ....................................................................... 55
2.7 Conclusiones .................................................................................................... 56
CAPÍTULO III. RESULTADOS .................................................................................. 57
3.1 Introducción ...................................................................................................... 57
3.2 Morfología y textura de la pirita en las muestras de núcleo .............................. 57
3.3 Contenidos de pirita en las muestras de núcleo ............................................... 58
3.4 Caracterización mineralógica de las muestras de núcleo del yacimiento Eoceno
B-Superior .............................................................................................................. 60
3.5 Conclusiones .................................................................................................... 79
CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES ............................................................. 80
Conclusiones .......................................................................................................... 80
Recomendaciones. ................................................................................................. 82
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ......................................................................... 83
8

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

ANEXOS .................................................................................................................... 85
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 106
4.- Lista de Fases Identificadas ............................................................................ 107
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 110
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 111
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 114
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 117
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 120
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 121
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 125
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 126
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 129
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 132
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 136
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 139
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 143
4.- Lista de Fases Identificadas ............................................................................ 145
3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra ........................... 147
4.- Lista de Fases Identificadas ................................................................................ 151
ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1. Morfologías relacionadas con pirita framboidal. A. Framboides irregulares.
B. Cluster de framboides con escala = 10 μm. C. Framboides velados D. Cristales
euhedrales junto a framboides E. Aureolas de oxidación alrededor de framboides de

9

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

pirita. F. Framboides disuelto con crecimiento de pirita masiva en los intersticios.
Fuente: Rosario Lunar Hernandez et al. .................................................................... 27
Figura 2. Ubicación geográfica del área de FRAMOLAC. Fuente: PDVSA. (2013) ... 30
Figura 3. Ubicación geográfica del Campo Franquera. Fuente: PDVSA. (2013) ....... 33
Figura 4. Datos básicos y parámetros de producción del campo Franquera. Fuente:
PDVSA. (2013)........................................................................................................... 34
Figura 5. Columna estratigráfica del área Franquera. Fuente: PDVSA. (2013) ......... 36
Figura 6. Columna estratigráfica generalizada del Campo Ceuta-Tomoporo. Fuente:
PDVSA. (2013)........................................................................................................... 39
Figura 7. Columna Estratigráfica Campo La Ceiba. Fuente: PDVSA. (2013) ............ 41
Figura 8. Marco Estructural Franquera. Fuente: PDVSA. (2013) ............................... 42
Figura 9. Marco Estructural Yacimiento B-Superior VLG-3729. Fuente: PDVSA.
(2013) ......................................................................................................................... 44
Figura 10. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0003, MISB6 CEI0001 y
MISB6 CEI0004. Fuente: PDVSA. (2013) .................................................................. 45
Figura 11. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0005 y MISB6 CEI0006.
Fuente: PDVSA. (2013) ............................................................................................. 46
Figura 12. Ubicación de los pozos seleccionados para toma de muestra de núcleo.
Fuente: PDVSA (2013). ............................................................................................. 51
Figura 13. Pulverización de la muestra de núcleo...................................................... 54
Figura 14. Fundamentos Físico-Químicos C,H,N y S (LECO) .................................. 56
Figura 15. Muestra VLG-3863. Edad Eoceno, profundidad 16271'4'' ........................ 61
Figura 16. Espectro de Rayos X (EDX) de la muestra VLG-3863, Edad Eoceno,
16271'4'' ..................................................................................................................... 62
Figura 17. Muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16584'3'' ............................................ 63

10

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Figura 18. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra VLG-3863,
Edad Eoceno, 16584'3''.............................................................................................. 64
Figura 19. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6'' ............................................ 65
Figura 20. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra
VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6'' ........................................................................... 66
Figura 21. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16164' ................................................ 67
Figura 22. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra
VLG-3873, Edad Eoceno, 16164' ............................................................................... 68
Figura 23. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16191'8'' ............................................ 69
Figura 24. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra
VLG-3873, Edad Eoceno, 16191'8'' ........................................................................... 70
Figura 25. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16019'9'' ............................................ 71
Figura 26. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra VLG-3890,
Edad Eoceno, 16019'9''.............................................................................................. 72
Figura 27. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16086' ................................................ 73
Figura 28. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) VLG-3890, Edad
Eoceno, 16086' .......................................................................................................... 74
Figura 29. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14755'7'' ............................................ 75
Figura 30. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) VLG-3891, Edad
Eoceno, 14755'7'' ....................................................................................................... 76
Figura 31. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14824'7'' ........................................... 77
Figura 32. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra
VLG-3891, Edad Eoceno, 14824'7'' ........................................................................... 78

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

INDICE DE TABLAS

Tabla 1. Datos oficiales de los yacimientos del campo Franquera. Fuente: PDVSA.
(2013) ......................................................................................................................... 32
Tabla 2. Muestras seleccionadas de las muestras de núcleo .................................... 51
Tabla 3. Porcentaje de pirita (FeS2) a partir del contenido de azufre total de la
muestra de núcleo, determinada a través del analizador elemental LECO ................ 59
Tabla 4. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3863, Edad Eoceno,
16271'4'' ..................................................................................................................... 62
Tabla 5. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3863, Edad Eoceno,
16584'3'' ..................................................................................................................... 64
Tabla 6. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3873, Edad Eoceno,
15905'6'' ..................................................................................................................... 66
Tabla 7. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3873, Edad Eoceno,
16164' ........................................................................................................................ 68
Tabla 8. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3873, Edad Eoceno,
16191'8'' ..................................................................................................................... 70
Tabla 9. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3890, Edad Eoceno,
16019'9'' ..................................................................................................................... 72
Tabla 10. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3890, Edad Eoceno,
16086' ........................................................................................................................ 74
Tabla 11. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3891, Edad Eoceno,
14755'7'' ..................................................................................................................... 76
Tabla 12. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3891, Edad Eoceno,
14824'7'' ..................................................................................................................... 78

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

INTRODUCCIÓN
La geoquímica de yacimientos ha avanzado y alcanzado un gran interés por parte de
la industria petrolera, pues permite establecer a partir de la caracterización
mineralógica y elemental, los procesos de llenado en los yacimientos.
El azufre, décimo elemento en el universo y décimo cuarto elemento más abundante
en la superficie de la tierra, es el que define los minerales de sulfuro y proporciona
información detallada sobre los orígenes de los mismos. (Seal, 2006).
La pirita (FeS2) es un producto mineral común de la diagénesis temprana en
sedimentos ricos en materia orgánica. Es el resultado de la reacción de sulfuro
producida a través de reducción sulfato bacteriana, (Berner, 1970), ya sea con Fe
(III) en los sedimentos o Fe (II) producido por reducción de Fe(III) bacteriana (Lovley,
1991). Los últimos trabajos sobre hierro, azufre y geoquímica de carbono en los
sedimentos y, en particular, la naturaleza y el mecanismo de la formación de pirita
diagenética temprana, han llevado al desarrollo de indicadores paleoambientales
geoquímicos.
La pirita diagenética temprana puede tener variadas morfologías. Dos de las
morfologías más comúnmente observadas son framboides (agregados esféricos de
cristales de pirita de tamaño micrométrico, Love y Amstutz, 1966; Sweeney y Kaplan,
1973) y cristales euhedrales de tamaño micrométrico (Raiswell, 1982; Passier et al,
1997).
Varios estudios (Kohnenet al., 1990; Mossmannet al., 1991; Ferdelmanet al., 1991;
Schimmelmann y Kastner, 1993; Zaback y Pratt, 1992; Aplin y Macquaker, 1993;
Raiswellet al., 1993) han enfatizado la importancia de la materia orgánica y el azufre
elemental como importantes sumideros diagenéticos recientes de azufre reducido y
Parcialmente oxidados en sedimentos marinos. La incorporación de azufre dentro de
la materia orgánica parece ser más favorable bajo condiciones donde las especies
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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

de azufre acuosas parcialmente oxidadas tales como los polisulfuros pueden estar
presentes. (Mossmannet al., 1991; Raiswellet al., 1993; Aplin y Macquaker, 1993).
Consecuentemente, cambios en la abundancia relativa del azufre mineral, orgánico y
elemental pueden ser usados para interpretar las condiciones del agua intersticial en
el pasado.
De tal manera, debido a la presencia de pirita en los pozos de las unidades
estratigráficas del yacimiento Eoceno “B” Superior, en el Distrito Lago Sur Trujillo,
existe la necesidad de saber la naturaleza y el mecanismo de la formación de la pirita
que se presenta en estos pozos.
Como parte de la investigación se realizó una revisión bibliográfica cuidadosa de la
documentación existente en la empresa y artículos técnicos referentes con el objetivo
de comprobar la existencia de estudios anteriores sobre morfología de la pirita
diagenética, relación genética entre el azufre elemental, orgánico y pirítico en los
sedimentos, también se revisaron artículos técnicos publicados por profesionales de
la empresa. Como conclusión de esta revisión se comprobó que existen documentos
de estudios realizados en otras áreas.
La investigación es de tipo experimental y de diseño experimental de campo y de
laboratorio, pues requiere de la manipulación de variables independientes,
empleándose los métodos y técnicas de laboratorio y campo necesarias, con el
propósito de establecer una relación causa-efecto entre las variables consideradas
en la investigación y así dar respuestas a los objetivos propuestos.
Esta investigación tiene como objetivo caracterizar la pirita y su mecanismo de
formación en las muestras de núcleo de las unidades estratigráficas del yacimiento
eoceno “B” Superior, en la División Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.
Problema científico
Existe la necesidad de conocer el mecanismo de formación de la pirita, su morfología
y la información sobre los procesos diagenéticos de formación relacionados con las
condiciones paleoambientales de sedimentación.

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Hipótesis
Si se realiza la caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita en las muestras
de núcleo de las unidades estratigráficas del yacimiento Eoceno “B” Superior, en el
distrito Lago Sur Trujillo podría proporcionar información sobre los procesos
diagenéticos, morfología de la pirita y su tamaño, e inferir el paleoambiente de
formación.
Objetivo general
Caracterizar la pirita presente en las muestras de núcleo del yacimiento Eoceno “B”
Superior Formación Misoa, Distrito Lago Sur Trujillo y su mecanismo de formación
que permitan inferir las condiciones paleoambientales.
Objetivos específicos
 Determinar el contenido de pirita en las muestras de núcleo a partir del cálculo
del azufre inorgánico elemental.
 Caracterizar la pirita diagenética morfológica y texturalmente por medio de los
análisis de Microscopia Electrónica de Barrido (MEB) con EDX (Energy
Dispersive X-ray Spectroscopy).
 Caracterizar desde el punto de vista mineralógico muestras de núcleo del
Eoceno B-Superior aplicando Difracción de Rayos X (DRX) e inferir condiciones
paleoambientales de formación.
En el desarrollo de la investigación se utilizaron diferentes métodos y técnicas para
cumplir con los objetivos propuestos.
Métodos teóricos:
Análisis y síntesis de la información obtenida a partir de la revisión de la
documentación y literatura especializada.
Inductivo – deductivo: para estudiar las diferentes morfologías de la pirita través de
los análisis geoquímicos.

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Métodos empíricos: en la presente investigación se aplican:
Las entrevistas y criterios de expertos: para comprobar la existencia de
investigaciones y antecedentes relacionados con el tema.
Métodos y herramientas de la química analítica.
Procesamiento para la elaboración de mapas por medio del simulador Discovery.
El trabajo se ha ordenado de la siguiente manera: resumen, introducción, a
continuación tres capítulo: el capítulo I, denominado geoquímica de yacimientos y
morfología de la pirita. El capítulo II, presenta los métodos y técnicas empleados en
la investigación. El capítulo III, el análisis e interpretación de los resultados.
Finalmente las conclusiones, recomendaciones y bibliografía empleada en la
investigación. También se presenta un conjunto de anexos.

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO

1.1 Introducción
El marco teórico es la etapa donde se recopila la información documental para
confeccionar el diseño metodológico de la investigación, es decir, el momento en que
se establece cómo y qué información se recogerá. Simultáneamente, la información
recogida para el marco teórico proporcionará un conocimiento profundo de la teoría
que le da significado a la investigación. Es a partir de las teorías existentes sobre el
objeto de estudio, como pueden generarse nuevos conocimientos.
1.2 Antecedentes
A continuación, se citan aquellos estudios que se han realizado a nivel nacional
sobre el tema, que son similares al ejecutado; por tal motivo, se han seleccionado
aquellos que guardan relación con el estudio propuesto, para lo cual se consideró su
relevancia y cercanía en el tiempo.
- K.G. Taylor, J.H.S. Macquaker (1999) realizaron un estudio sobre la morfología de
la pirita diagenética temprana en una sucesión de lutitas: la formación Cleveland de
arena con óxido de hierro del Jurásico Inferior, Este de Inglaterra, donde la pirita
presenta dos morfologías diferentes: pirita framboidal, comúnmente asociado con la
materia orgánica (bitumen y kerógeno), y la pirita euhedral, asociado con gránulos de
arcilla detrítica. Estas dos morfologías son únicas. La pirita framboidal está presente
en lutitas ricas en arcilla, arena con óxido de hierro, unidades ricas en apatita y
algunas lutitas ricas en limo. La Pirita euhedral está presente en lutitas ricas en limo y
arena. El análisis isotópico del δ34S (isótopo del azufre 34) de las seis muestras de
pirita sugieren que ambos tipos de morfología de pirita precipitaron durante la
diagénesis temprana a partir del agua intersticial con acceso abierto al agua de mar,

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

aunque ambos tipos probablemente actuaron como sitios para continuar la
precipitación de la pirita durante el enterramiento.
- Alfred V. Hirner, Brian W. Robinson (1992) estudiaron la relación genética entre el
azufre elemental, Orgánico y Pirítico en los sedimentos, donde plantean que bajo
condiciones reductoras, las especies de azufre orgánico e inorgánico interactúan
unos con otros en el curso del ciclo del azufre sedimentario. Esto último se discute en
conexión con estudios de crudos de Alemania, Nueva Zelanda y Kuwait. Las formas
orgánicas e inorgánicas del azufre pueden ser utilizadas en la solución de problemas
prácticos de exploración y geoquímica ambiental: el azufre elemental es incorporado
en la materia orgánica sin fraccionamiento isotópico significativo, y conduce a
distribuciones intermoleculares características de

32

S y

34

S en las fracciones

orgánicas.
- J. Borrego, J. Monteverde, J.A. Morales, B. Carro y N. López (2003) estudiaron la
morfología de la pirita diagenética en sedimentos recientes del estuario del Río Odiel
(SO de España), donde resaltan que los azufres muestran tres morfologías
diferentes: agregados de microcristales, agregados de framboides y macrocristales
de pirita euhedral. La génesis de estas morfologías de pirita se producen en
ambientes no estrictamente anóxicos con un continuo aporte de hierro y sulfato
donde la actividad bacteriana induce un rápido crecimiento de microcristales.
- J. Alonso-Azcárate et al (1999) plantean el estudio textural e isotópico de los
sulfuros diseminados en los sedimentos de la cuenca de Cameros (La Rioja,
España), donde los materiales lutíticos de la Cuenca de Cameros presentan en su
composición mineralógica muy pequeñas cantidades de sulfuros diseminados (pirita
y pirrotita). La pirita sedimentaria aparece fundamentalmente formando framboides,
cristales euhedrales y sustituyendo la concha de fósiles. Las piritas sedimentarias se
generaron por reducción bacteriana de sulfatos sedimentarios.
1.3. Geoquímica de yacimientos
La geoquímica de yacimientos abarca el estudio de los fluidos en los yacimientos de
petróleo (crudo, agua y gas), sus orígenes e interacciones con el yacimiento (Larter y
Aplin, 1994). También puede ser definida como la elucidación mediante
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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

caracterización elemental, isotópica y molecular, los procesos de entrampamiento,
llenado de fluidos en el yacimiento, la naturaleza de las interacciones y las
variaciones en composición y propiedades en el tiempo (López, 2005).
1.3.1 Geoquímica de yacimientos petrolíferos
La geoquímica de yacimientos abarca el estudio de los fluidos en los yacimientos de
petróleo (crudo y gas), sus orígenes e interacciones con el yacimiento (Larter y Aplin,
1994). También puede ser definida como la elucidación mediante caracterización
elemental, isotópica y molecular, los procesos de entrampamiento, llenado de fluidos
en el yacimiento, la naturaleza de las interacciones y las variaciones en composición
y propiedades en el tiempo (López, 2005).
Algunas de las áreas de estudio de la geoquímica de yacimientos son las siguientes:


Distancia de migración y dirección de llenado del yacimiento



Grado de mezcla de crudos



Continuidad del yacimiento



Monitoreo de producción



Determinación de heterogeneidades (calidad de yacimientos y fluidos)



Predicción y explicación de fenómenos relevantes para el manejo de los
yacimientos (por ejemplo, precipitación de sólidos)

1.4 Parámetros geoquímicos
Los parámetros geoquímicos son entidades químicas de origen natural que están
presentes en los yacimientos de petróleo y gas. Su ocurrencia puede ser evidenciada
en la forma de un elemento o de un compuesto químico (Xuet al., 2003; Zielinski R. y
Budahn, 2007; Molsonet al., 2008). En términos prácticos, los parámetros
geoquímicos de yacimientos son: elementos mayoritarios, minoritarios, trazas y sus
relaciones, isótopos estables y radiogénicos, especies disueltas, aniones, cationes,
complejos,

compuestos

relacionados

con

la

materia

orgánica

como

los

biomarcadores, compuestos organometálicos, macromoléculas como los ácidos
fúlvicos y húmicos, pH, Eh, composición mineralógica de la roca yacimiento, entre
otros.

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

1.5 Azufre
El azufre, décimo elemento en el universo y décimo cuarto elemento más abundante
en la superficie de la tierra, es el que define los minerales de sulfuro y proporciona
información detallada sobre los orígenes de los mismos a través de sus isótopos
estables. Las variaciones en la composición isotópica de minerales de sulfuro y
componentes relacionados, tales como minerales de sulfato o especies de azufre
acuosas, causados por la partición preferencial de isótopos entre fases que
contienen azufre, se conoce como fraccionamiento. Estas variaciones surgen de las
diferencias en la temperatura, o más importante, reacciones de oxidación y reducción
actuando sobre el azufre. Las reacciones de oxidación y reducción pueden ocurrir a
altas temperaturas, tales como en sistemas ígneos, a temperaturas intermedias, tales
como en sistemas hidrotermales y a bajas temperaturas durante la diagénesis
sedimentaria. A altas temperaturas, las reacciones tienden a ocurrir en condiciones
de equilibrio, mientras a baja temperatura, el desequilibrio prevalece. (Seal, 2006).
1.6. Mecanismos de acidificación en yacimientos:
Las concentraciones de H2S y CO2 normalmente son de origen natural (presencia de
bacterias), pero sin embargo hay ciertas circunstancias que incitan a su generación,
esta puede ser promovida por la influencia antrópica (Es la influencia que realiza el
hombre en determinados ámbitos. Un ejemplo muy claro de la influencia antrópica se
encuentra en el medio ambiente, en donde se realizan prácticas como la tala,
contaminación por agroquímicos, etc. Que modifican el entorno, creando en muchas
ocasiones condiciones adversas) en la búsqueda de optimizar la tasa de producción
de hidrocarburos para el yacimiento, por medio de recuperaciones secundaria
utilizando técnicas de inyección de agua y gases inmiscibles.
Para que el H2S pueda ser generado es necesario la existencia de ciertos factores
ambientales y la presencia de bacterias y compuestos con azufre en su estructura. Si
existen las condiciones ambientales propicias como temperatura, bajo contenido de
oxígeno disuelto, flujo lento y un pH adecuado, entre otros, las bacterias del tipo
Desulfivitrio reducirán los sulfatos presentes en el flujo produciendo una serie de
sulfuros que pasarán a la corriente del fluido.
20

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

La mayor parte de las concentraciones de H2S en los reservorios, se deben a la
presencia de bacterias sulfato reductoras (BSR) las cuales son bacterias que tienen
la facultad de reducir sulfato, sulfito o tiosulfato de manera no asimilatoria. De forma
usual, el agua que es inyectada en algunos casos en pozos para un aumento de
presión y producción del petróleo contienen disuelta cantidades se azufre (iones
sulfitos) tal como el agua de mar.Por lo tanto se puede decir que la escasez de
azufre en el agua debería de impedir o limitar las actividades de BSR y la generación
respectiva de H2S. De tal forma es recomendable que las aguas reinyectadas en los
pozos, realizarle tratamientos biocidas (destrucción de microorganismos) en las
instalaciones periódicamente.
Otro aspecto para que el sulfuro de hidrogeno puede estar presente en yacimientos,
sería la inyección de soluciones ácidas como el ácido clorhídrico (HCl) en reservorios
para la disolución de incrustaciones en tuberías, esta se realiza para tratar pozos con
formación de carbonatos (CO3=)
1.7. Sulfuro de hidrógeno (H2S)
El sulfuro de hidrógeno es un hidruro covalente de fórmula H2S, estructuralmente
ligado al agua ya que el oxígeno y el azufre se encuentran en el mismo grupo de la
tabla periódica. El mismo es incoloro, inflamable, toxico y posee un olor característico
muy desagradable. Se encuentra naturalmente en yacimientos de petróleo, gas
natural, gases volcánicos y aguas termales. Las bacterias reductoras de sulfatos
SO4= son los principales responsables de la generación de H2S bajo condiciones
anaerobias. Propiedades del H2S se muestran en la tabla siguiente:
1.8 Geoquímica de azufre en los sedimentos
La especiación, abundancia y composición isotópica de las fases diagenéticas que
contienen azufre resultan de un sistema complejo que involucra, entre otras variables
de control, el grado de oxigenación bentónica. Las relaciones entre carbono orgánico
y azufre de la pirita o azufre total han sido ampliamente utilizadas en sedimentos
marinos antiguos y recientes como indicadores de la oxigenación relativa de
paleoambientes (Raiswell y Berner, 1985; Raiswellet al., 1988; Dean y Arthur, 1989;
Beinet al., 1990; Middelburg, 1991). Un número de estudios, han mostrado que los
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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

gráficos carbono/azufre suministran información útil pero tienen el potencial para
múltiples interpretaciones (Dean y Arthur, 1989; Beinet al., 1990; Zaback y Pratt,
1992). Varios estudios (Kohnenet al., 1990; Mossmannet al., 1991; Ferdelmanet al.,
1991; Schimmelmann y Kastner, 1993; Zaback y Pratt, 1992; Aplin y Macquaker,
1993; Raiswellet al., 1993) han enfatizado la importancia de la materia orgánica y el
azufre elemental como importantes sumideros diagenéticos recientes de azufre
reducido y parcialmente oxidado en sedimentos marinos. La incorporación de azufre
dentro de la materia orgánica parece ser más favorable bajo condiciones donde las
especies de azufre acuosas parcialmente oxidadas tales como los polisulfuros
pueden estar presentes. (Mossmannet al., 1991; Raiswellet al., 1993; Aplin y
Macquaker, 1993). Consecuentemente, cambios en la abundancia relativa del azufre
mineral, orgánico y elemental pueden ser usados para interpretar las condiciones del
agua en los poros antigua e inferir los ambientes bentónicos en el pasado.
Un obstáculo importante para la interpretación de paleoambientes basado en la
abundancia de productos diagenéticos proviene de la incertidumbre acerca del
tiempo relativo de formación de los compuestos azufrados. La formación de
compuestos de azufre diagenéticos puede continuar por mucho tiempo después de la
depositación del sedimento o comenzar sobre la interfase agua-sedimento.
Limitaciones en el tiempo de formación de especies de azufre pueden ser
proporcionadas por la composición isotópica del azufre estable (Goldhaber y Kaplan,
1980; Chantonet al., 1987; Mossmannet al., 1991; Zaback y Pratt, 1992). A pesar de
que el ciclo diagenético y deposición temprana del azufre no es claramente
comprendido, la composición isotópica de la especie azufre individual puede ser
usada para evaluar su génesis, secuencia de incorporación y condiciones presentes
en el ambiente bentónico durante la formación de productos de azufre.
Las relaciones carbono/azufre, abundancia relativa de las especies de azufre (pirita,
ácidos volátiles, azufre elemental, querógeno, bitumen y sulfato), así como las
abundancias isotópicas de estas especies de azufre son usadas para reconstruir las
condiciones diagenéticas y deposicionales durante los últimos 160 mil años en la
cuenca de California.

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1.9. Definición, mineralogía y ambientes de formación de morfologías
framboidales en sulfuros de hierro y otros minerales.
El término framboide proviene del francés framboise (frambuesa) y fue usado por
primera vez por Rust (1935) para referirse a agregados subesféricos de pequeños
cristalitos de pirita en depósitos de yacimientos minerales tipo Mississipi Valley. Su
estudio ha ocupado a muchos científicos durante gran parte del siglo XX (por ejemplo
Schneiderhöhn 1923; Love y Amstutz 1966; Kalliokoski 1974; Ramdohr 1980;
Schallreuter 1984; Wilkin y Barnes 1997) y los primeros años del siglo XXI (Merinero
2005, Merinero et al 2005a, 2006b, 2008a; Ohfuji y Rickard 2005; González et al.
2006a, 2006b).
Se ha publicado una gran cantidad de literatura sobre los framboides con especial
interés a su posible relación con procesos biológicos. Durante un tiempo se llegó a
considerar que se trataba de microorganismos fosilizados (Schneiderhöhn 1923;
Love 1957; 1962), e incluso, colonias de bacterias. Berner (1969) y Farrand (1970)
fueron los primeros en demostrar, de manera experimental, que la actividad
bacteriana no es un prerrequisito necesario para la formación de framboides,
empezando a considerarse como un término textural, y no genético, para describir
agregados de microcristales.
Las definiciones de framboides más modernas se desarrollan a partir de los tres
principales atributos de los mismos (Ohfuji y Rickard 2005):
1. Morfología externa: agregados microscópicos esféricos o subesféricos,
usualmente con diámetros entre 1 y 20 μm, siendo raros los framboides de tamaño
superior a 50μm (Wilkin et al. 1996).
2. Estructura interna: constituidos por un empaquetado hexagonal o cúbico
compacto de 103 a 106 microcristales, es decir, el interior no es homogéneo.
Además, la estructura interna puede presentar un determinado orden o puede estar
totalmente desordenada (microcristales dispuestos totalmente al azar).
3. Uniformidad de tamaños y morfologías: todos los microcristales tienen el mismo
tamaño (entre 0,1 y 20 μm, aunque usualmente no tienen más de 2μm de diámetro) y

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
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presentan el mismo hábito (normalmente euhedral, octaédrico, piritoédrico, o, menos
común, cúbico o esferoidal).
Por lo tanto, se puede definir framboide como un agregado microscópico esférico o
subesférico de microcristales del mismo tamaño y morfología. Esta definición puede
extenderse para incluir otras morfologías externas, como por ejemplo agregados
irregulares no esféricos, con formas elípticas o poligonales.
La textura framboidal se asocia habitualmente con la pirita y otros sulfuros de hierro,
pero también ha sido observada en otros minerales, como óxidos, hidróxidos y
carbonatos.
Como se verá en apartados posteriores, la greigita y la mackinawita son
monosulfuros de hierro relacionados con la formación de pirita, y en algunas
ocasiones pueden ser precursores de la misma. Las propiedades ferrimagnéticas de
estos minerales se han propuesto para explicar la formación de framboides. Existen
muchas referencias de greigita y mackinawita framboidal (Nuhfer y Pavlovic 1979;
Bonev et al. 1989; Ariztegui y Dobson 1996; Wilkin y Barnes 1997; Rowan y Roberts
2006), además de coexistencia de greigita y pirita con morfologías framboidales
(Roberts y Turner 1993; Jiang et al. 2001; Roberts y Weaber 2005; Roberts et al.
2005; Ortega et al. 2006).
También se ha obtenido greigita y mackinawita framboidal de manera experimental
(Sweeney y Kaplan 1973; Wilkin y Barnes 1996; Wang y Morse 1996; Morse y Wang
1997; Butler y Rickard 2000). Es posible la formación de marcasita framboidal,
probablemente a pH muy bajo (Ixer y Vaughan 1993; Youngson 1995; Falconer et al.
2006).
Se han descrito framboides de sulfuros de cobre en sedimentos de yacimientos
minerales (Alyanak y Vogel 1974; Sawłowicz 1990) aunque algunos de ellos pueden
ser seudomorfos de framboides de pirita (Sawłowicz 1992; Oszczepalski 1999). Los
framboides de sulfuros de zinc son más raros, pero existen varios trabajos que
describen formas parecidas a framboides (Lebedev 1967; Degens et al. 1972; Luther
et al. 1980; Gammons y Frandsen 2001).

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�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Especialmente interesantes son las referencias sobre magnetita framboidal y otras
formas esféricas similares, ya que existen descripciones en materiales terrestres,
sobre todo en carbonatos, (Bethke y Marshak 1990; Suk et al. 1990a; Evans y
Elmore 2006) y en meteoritos y polvo cósmico (Kerridge 1970; Jedwab 1971;
Zolensky et al. 1996; 2002; Hua y Buseck 1998; Boctor et al. 2003; Abreu y Brearley
2005; Gounelle et al. 2005). El principal origen propuesto para la magnetita
framboidal es la oxidación de framboides de pirita (Lu et al. 1990; Suk et al. 1990a,
1990b; 1991; Saffer y McCabe 1992; Housen et al. 1993a, 1993b; Evans y Elmore
2006), aunque también se ha propuesto un origen primario para este tipo de textura
en la magnetita (Wilkin y Barnes 1997), o incluso a partir de pirrotina framboidal
(Zolensky et al. 2002).
Por otro lado, existen varias referencias sobre morfologías framboidales o similares
en carbonatos. Se han descrito formas esféricas de dolomita de tamaño entre 0,2 y 1
μm compuestas a su vez de esferas de 100 nm de diámetro en lagos del sur de
Australia (Von-der-Borch y Jones 1976). También se han producido, de manera
experimental, formas similares de dolomita de tamaño entre 1 y 5 μm a partir de
geles de carbonato (Müller y Fishbeck 1973). En el sistema kárstico de Visean
(Nielsen et al. 1997) se han descrito framboides de pirita junto con cristales
esferoidales de dolomita con una posible relación con actividad bacteriana. Nehrke y
Cappellen (2006) describen framboides de vaterita con posterior transformación a
calcita.
En cuanto a oxihidróxidos de hierro framboidales existen diversas referencias,
aunque en la mayoría de ellas se trata de productos de oxidación y reemplazamiento
de pirita. Las mineralogías descritas son goethita (Mucke et al. 1999; Dill y Melcher
2004), lepidocrocita, szomolnokita y hematites (Lougheed y Mancuso 1973). Son
comunes las descripciones de oxihidróxidos de hierro asociadas a oxidación de pirita
framboidal formando halos y recubrimientos externos de las estructuras esféricas de
pirita (Weber et al. 2004; Sapota 2005; Merinero et al. 2005a; 2008a; Evans y Elmore
2006).

25

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Existen otras morfologías relacionadas con los framboides subesféricos que
presentan muchas de las características de estos, por ejemplo, la presencia en su
interior de microcristales del mismo tamaño y forma. En los próximos apartados se
describen algunas de estas morfologías que, aunque no pueden clasificarse
estrictamente como framboides, comparten propiedades y orígenes comunes. Entre
ellos se encuentran: (Ver figura 1)
Framboides irregulares
En sedimentos naturales, especialmente en sedimentos actuales, es posible
encontrar pirita formando masas irregulares de microcristales que presentan hábitos
y tamaños idénticos, e incluso desarrollan cierta organización, similar a la que se
puede encontrar en el interior de algunos framboides (Bertolin et al. 1995; Jiang et al.
2001; McKay y Longstaffe 2003).
Framboides en forma de girasol (Sunflower framboids)
Los framboides en forma de girasol son texturas constituidas por un núcleo
framboidal y por cristales alargados dispuestos en forma radial alrededor del núcleo
(Love y Brockley 1973; Ostwald y England 1977; Kosacz y Sawłowicz 1983; Brown y
McClay 1998; England et al. 2002; Freitag et al. 2004). Los cristales exteriores
pueden ser tanto de pirita como de marcasita y pueden crecer de manera continua
desde los microcristales más externos del núcleo framboidal o de manera separada.
Asimismo, se han descrito granos esféricos de pirita con textura framboidal en el
núcleo y masiva en la parte externa, con un posible origen secundario de esta última
(Paktunc y Davé 2002; Merinero et al. 2005a; 2008a; Rowan y Roberts 2006; Dekov
et al. 2007; Zielinski et al. 2007).
Racimos de framboides y poliframboides
El término poliframboide fue introducido por Love (1971) para describir agregados de
numerosas unidades de framboides y otras morfologías asociadas (Massaad 1974;
Stene 1979; Sawłowicz 1993; Ohfuji y Akai 2002; Roberts y Weaber 2005; Roberts et
al. 2005; Merinero et al. 2005a; 2006b; 2008a; Wignall et al. 2005). Cuando estos
agregados están formados por framboides de tamaño uniforme y empaquetado

26

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

denso se utiliza el término racimo o cluster (Böttcher y Lepland 2000; Taylor y
Macquaker 2000; Paktunc y Davé 2002; Otero et al. 2005). El tamaño de los
poliframboides y racimos de framboides es variable: desde unas pocas micras hasta
varios milímetros. Los bordes pueden ser irregulares, estar modificados por los
minerales de alrededor o adaptados a la forma del hueco que rellenan (por ejemplo,
una concha de foraminífero, Love 1967; Merinero et al. 2005a; 2006b, 2008a).
Finalmente, a los grupos de numerosos framboides, con microcristales en los
espacios entre ellos, se les ha denominado framboides velados (Passier et al. 1999),
y se interpretan como estructuras de reemplazamiento en conchas de carbonato de
microfósiles que han sido disueltas previamente.

Figura 1. Morfologías relacionadas con pirita framboidal. A. Framboides irregulares. B. Cluster de
framboides con escala = 10 μm. C. Framboides velados D. Cristales euhedrales junto a framboides E.
Aureolas de oxidación alrededor de framboides de pirita. F. Framboides disuelto con crecimiento de
pirita masiva en los intersticios. Fuente: Rosario Lunar Hernandez et al.

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Cristales euhedrales
La presencia de cristales euhedrales con rangos de tamaños similares a los que
presentan los framboides (Raiswell 1982; Passier et al. 1999; Taylor y Macquaker
2000), y de otras morfologías parecidas a framboides con desarrollo de caras y/o
hábitos poligonales (Martínez-Frías et al. 1997; Merinero et al. 2005a; 2008a; Ohfuji y
Rickard 2005), es bastante común en ambientes naturales con una más que posible
relación genética con las morfologías framboidales (Sawłowicz 2000; Merinero 2005;
Merinero et al 2008a) con las que coexisten en muchas ocasiones (Passier et al.
1999; Liagathi et al. 2005; Price y Pichler 2006).
Los framboides y los cristales euhedrales comparten un origen primario y muchas
veces se forman de manera conjunta, posiblemente debido a variaciones en la
velocidad de nucleación. Sin embargo, las morfologías masivas que acompañan a la
pirita framboidal (agregados, recrecimientos, rellenos, etc.) se consideran texturas
con un origen secundario (Wilkin et al. 1996).
1.10 Ambientes de formación de la pirita framboidal
La morfología más común de la pirita en ambientes sedimentarios es la framboidal,
incluyendo sedimentos no consolidados recientes, tanto marinos como lacustres
(Sweeney y Kaplan 1973; Perry y Pedersen 1993), columnas de agua anóxicas
(Ross y Degens 1974; Muramoto et al. 1991; Wilkin y Barnes 1997; Suits y Wilkin
1998), incluso rocas sedimentarias antiguas del Arcaico (Hallbauer 1986). Los
framboides de sulfuros son especialmente comunes en sedimentos anóxicos, donde
la reducción bacteriana de sulfatos es muy activa y la cantidad disponible de metales,
principalmente hierro, es suficiente para que precipiten los sulfuros. Sin embargo, la
pirita framboidal también está presente en acuíferos arenosos someros, donde la
velocidad de reducción bacteriana de sulfatos es tres órdenes de magnitud más baja
que en ambientes marinos (Jakobsen y Postma 1999). También se encuentra pirita
framboidal en sedimentos marinos bajo condiciones oxidantes, donde la reducción
bacteriana de sulfatos queda reducida a pequeños nichos (Jørgensen 1977).

28

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

El sulfuro más abundante en yacimientos minerales de carbones es la pirita con
morfología framboidal (Weise y Fyfe 1986; Kostova et al. 2005; Hower et al. 2007).
La asociación de pirita framboidal con restos fósiles de plantas es bastante común
(García-Guinea et al. 1998; Bajpai et al. 2001; Grimes et al. 2002), incluso se han
descrito framboides de pirita en el interior de libros antiguos (García-Guinea et al.
1997).
Es importante destacar la abundancia de pirita framboidal en residuos procedentes
de explotaciones mineras, con gran cantidad de estudios sobre la oxidación de la
misma en estas condiciones y sus repercusiones medioambientales (Velasco et al,
1998; Sánchez-España et al. 2005; Weber et al. 2004; 2006).
Además de los ambientes sedimentarios, la pirita framboidal es muy abundante en
rocas asociadas a yacimientos hidrotermales (Kanehira y Bachinski 1967; Ostwald y
England 1977; England y Ostwald 1993; Martínez-Frías et al. 1997; Agusto et al.
2004; Bölücek et al. 2004). También se ha descrito pirita con morfología framboidal
en rocas volcánicas (Love y Amstutz 1969) y metamórficas (Schieber y Baird 2001;
Boyle et al. 2003).
La textura framboidal es la más común en los sulfuros de hierro que precipitan de
manera conjunta a los carbonatos autigénicos asociados a emisiones de metano
(Orpin 1997; Stakes et al. 1999; Peckmann et al. 2001; Han et al. 2004; Mazzini et al.
2004; 2006; Kocherla et al. 2006; Merinero 2005; Merinero et al 2005a; 2006b;
2008a).
1.11 Ubicación geográfica
La Cuenca Occidental se encuentra situada en la parte noroccidental del país en lo
que se conoce como Cuenca del Lago de Maracaibo, siendo ésta la de mayor
historia de producción en Venezuela. Dentro de la misma al sureste, la comprenden
los yacimientos del Eoceno B de las regiones de Lago y Tierra (Campos Moporo,
Franquera, La Ceiba, San Lorenzo, Tomoporo Tradicional y Área 8 Norte) las cuales
están en procesos de exploración y producción de hidrocarburos.Los campos
Franquera, Moporo y La Ceiba (FRAMOLAC) están ubicados al sureste de la Cuenca

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

del Lago de Maracaibo, comprende los yacimientos del Eoceno B de las regiones
Lago y Tierra con una extensión areal de 620 Km2 (Figura 2).
Los campos Franquera, Moporo y La Ceiba (FRAMOLAC) ubicados en tierra y
adscritos a la División Sur Lago Trujillo, se encuentran situados entre el Estado
Trujillo y el Estado Zulia de Venezuela, son campos en desarrollo cuyos datos
oficiales indican un POES de 7.749 MMBNP, unas reservas recuperables de crudo
liviano de 1.483 MMBNP, cuentan actualmente con 9 yacimientos en producción, 35
pozos activos, proporcionando un caudal de producción de aproximadamente 65.000
BNPD de crudo y 21 MMPCND de gas. El primer pozo perforado en estos campos de
tierra se realizó en La Ceiba en el año 1998, y de allí en adelante se ha continuado
con la perforación de pozos en estos campos, contando con un plan de explotación a
20 años.

Area Proyecto
FRAMOLAC
Bloque VII Ceuta
Campos Moporo,
Franquera, La
Ceiba, San
Lorenzo,
Tomoporo
Tradicional y Área
8 Norte

VII

Figura 2. Ubicación geográfica del área de FRAMOLAC. Fuente: PDVSA. (2013)

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1.10.1 Descripción del Campo Franquera
El Campo Franquera se encuentra ubicado a 6 km en dirección Este Franco
del parcelamientoTomoporo entre el Estado Zulia y Trujillo, referenciado con las
siguientes coordenadas Nor-oeste X=276830 Y=1066994 y Sur-este X=288990
Y=1050949. Esta área cuenta con 17 pozos completados hasta el cierre de Abril2013 y 3 en actividad de perforación. El pozo descubridor fue el FRA-1X, ubicado
geográficamente en el parcelamiento Ciénaga del Carrillo al norte del Caño Carrillo y
al sureste del parcelamiento Tomoporo, en el Municipio Baralt del Estado Zulia, a 3.2
Km al sureste del pozo TOM0001X, 5.2 Km. al noreste del pozo TOM0008 y 4.3 Km
al noreste del TOM0019. Geológicamente, está situado en el bloque deprimido de la
Falla Pasillo 1, la cual limita el área hacia el este con el Yacimiento Eoceno B-SUP
VLG3729. El FRA-1X inició actividades de perforación el 24 de Junio del año 2004,
cuando inició las operaciones de mudanza a la locación, como pozo exploratorio se
propuso perforar para evaluar la prospectividad de las arenas de la Formación Paují
(Arenas Basales) y Misoa (desde B-Superior hasta C-Superior) de edad Eoceno
hasta el Grupo Cogollo de edad Cretácea; sin embargo, debido a problemas
operacionales, el pozo no alcanzó la profundidad final estimada, llegando hasta una
profundidad de 19090 pies, por lo cual únicamente se logró evaluar las arenas de
edad Eoceno, descubriendo tres (03) nuevos yacimientos, B-4 FRA0001, B-3
FRA0001 y B-1 FRA0001, Unidades Informales “B-1”, “B-3” y “B-4” de la Formación
Misoa.
Con el fin de delimitar los yacimientos descubiertos por el pozo FRA-1X, el 5
de Noviembre del 2007 comenzaron las actividades para la perforación del pozo
delineador FRA-2X, el mismo se encuentra ubicado geográficamente en la región sur
oriental del Lago de Maracaibo en los predios del Parcelamiento Buyai, al sureste de
los Parcelamientos Ciénaga del Carrillo, al sur del Caño Carrillo y al sureste del
ParcelamientoTomoporo, al oeste del Pueblo 3 de Febrero, del Estado Trujillo en el
Municipio la Ceiba. Este pozo probó la continuidad de los yacimientos B-4 FRA0001,
B-3 FRA0001 y B-1 FRA0001, e incorporó nuevas reservas, aprobando oficialmente
la incorporación de nuevas reservas, con un POES de 1027 MMBN, 87 MMBN y
498.7 MMBN, con reservas recuperables en el orden de 83000MBN (FR/8.1), 8600
31

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MBN (FR/9.9) y 62300 MBN (FR/12.5), para las unidadesinformales “B-1”, “B-3” y “B4”, respectivamente. Ver figura 3.
Actualmente el campo Franquera tiene dos yacimientos activos, el B-1
FRA0001 y B-4 FRA0001. La tabla 1 muestra los datos oficiales de ambos
yacimientos.

Tabla 1. Datos oficiales de los yacimientos del campo Franquera. Fuente: PDVSA. (2013)

Campo
Yacimiento
Gravedad API

Franquera
B-1 FRA0001 y B-4 FRA0001
22

Formación

Misoa

Porosidad

16% (B-1) y 10-12% (B2)

Permeabilidad
Reservas probadas (crudo)

100-600 mD (B-1) y 15-85 mD
(B-4)
1581,85 MMBLS

Reservas recuperables

151,9 MMBLS

Reservas probadas (gas)

214,6 MMMPC

Reservas recuperables

20,2 MMMPC

Factor de recobro

8,1 - 12,5% (crudo y gas)

Presión original

7300 lpc

Presión de burbujeo

1500 lpc

Pozos TIPO
Tipo de completación

Verticales y desviados
Flujo natural (PTN)

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Figura 3. Ubicación geográfica del Campo Franquera. Fuente: PDVSA. (2013)

1.10.1.1 Área del Campo Franquera.
El Campo Franquera se encuentra integrado por 3 Yacimientos oficiales; B-1
FRA0001, B-3 FRA0001 y B-4 FRA0001. Los mismos abarcan una extensión de mas
de 8500 acres con un total de 17 pozos terminados hasta ahora y 3 pozos en fase de
perforación. El Campo vio un incremento sustancial en su producción diaria de
petróleo durante el año 2012, pasando de 10 MBPPD a casi 35 MBPPD, debido
básicamente al aporte de nuevos pozos perforados. Ver figura 4.

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• FRANQUERA

UBICACIÓ
UBICACIÓN GEOGRAFICA

• Yacimientos: 3
• POES: 1905 MMBLS
• Reservas Recuperables: 189 MMBLS

13600

FRA-6

L

D
14000
FRA-4

L

FRA-3
FRA-1

L
D

D

FRA-5

N

L

• Petró
Petróleo Acumulado: 18,2 MMBLS
• Reservas Remanentes: 171 MMBLS
• Mecanismo de Producció
Producción: Compresibilidad de

FRA-2

L

la Roca y Expansión de Fluidos.

D

• Prof. Pozo: 15000’
15000’ – 19100’
19100’

FRA-DEL-2
FRA-DEL-3

• Producció
Producción Pozo: 400-3000 BNPD

D
L

• Método de Producció
Producción: FN / BES / LAG
• Producció
Producción Marzo 2013: 36,14 MBls/d
• Nº Pozos Completados: 17
• Nº Pozos Activos: 15

Figura 4. Datos básicos y parámetros de producción del campo Franquera. Fuente: PDVSA.
(2013)

El método de producción predominante en el Campo Franquera es por
levantamiento artificial, utilizando en muchos casos bombeo electro sumergible
(BES) requerido para cubrir la deficiencia de energía dentro de la boca del pozo para
levantar la columna de petróleo debido principalmente a las altas profundidades de
los yacimientos (entre 15.000 a 19.100 pies).
Los yacimientos presentan características volumétricas que envuelven un total
de 189 MMBN de reservas recuperables, distribuidas mayoritariamente en las
unidades de B-1 y B-4 del miembro B-Superior; para un total de 171 MMBN de
reservas remanentes aun disponibles en el Campo Franquera.
1.10.2 Área del Campo Moporo.
Comprende tanto el área del lago (Moporo Lago) como de tierra (Moporo Tierra)
ubicado hacia el este de la Falla de Pueblo Viejo, cuyo yacimiento es el B4 VLG3729,
Formación Misoa de edad eoceno medio, situado al sureste del Campo Ceuta. Al
igual que muchos yacimientos del Eoceno de la Formación Misoa en la Cuenca de
Maracaibo, constituye uno de los reservorios más productivos para la corporación
(Chacín et al., 2012).
34

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

1.10.3 Área de la Ceiba.
Se encuentra ubicado en el área de tierra, en la costa este del Lago de Maracaibo,
Municipio La Ceiba, Estado Trujillo. Limita con el Campo Moporo al oeste,
extendiéndose hasta el límite sur de los Campos Barúa y Motatán por el norte,
llegando hasta el flanco andino en su límite sur, dando una superficie total de
1081,62 Km2. Geológicamente los yacimientos del Campo La Ceiba se encuentran
en trampas estructurales con acumulaciones probadas y estimadas principalmente
en las estructuras de pliegues de inversión de las fallas de orientación NNE-SSO,
interactuando con un sistema de fallas transcurrentes en dirección aproximada E-O,
paralelas al sistema de fallas de rumbo del yacimiento vecino al norte (B4 VLG3729)
(Chacín et al., 2012).
1.10.4 Aspectos Geológicos del Campo Franquera.

El estudio Integrado Fase II del campo Franquera, se está realizando en
conjunto con los campos vecinos Moporo y la Ceiba; a fin de construir un modelo
geológico integrado semiregional del área Framolac. El estudio contempla realizar el
modelo estático de yacimientos para las unidades de edad Eoceno pertenecientes a
las formaciones Misoa y Paují, desde B1 hasta B6, y a los sedimentos suprayacentes
de las arenas Basales de Paují (arenas A-9 y A-10). Ver figura 5.

35

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Figura 5. Columna estratigráfica del área Franquera. Fuente: PDVSA. (2013)

1.10.5 Descripción litológica macroscópica Campo Franquera
Las descripciones litológicas del Campo Franquera se describen a
continuación:
Formación Misoa (Arenas B1)
15653’ - 16202’6” : Este cuerpo arenoso consiste de areniscas de color gris claro a
oscuro, compactas, cuarzosas, de grano medio a fino en partes muy finos, limosas
con bioturbaciones, en parte lutíticas de color gris a gris oscuro, se observan algunas
muestras con granos medio a grueso, generalmente micáceas y carbonáceas.

36

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Formación Misoa (Arenas B4)
15653’ - 16202’6”: Esta consiste en areniscas de color gris claro a oscuro, bien
estratificadas a macizas, cuarzosas, de grano medio a fino en partes muy finos,
limosas con bioturbaciones lutíticas de color gris medio a oscuro, son generalmente
micáceas y carbonáceas.
1.12 Características geólogo-tectónicas
1.12.1 Estratigrafía del área de Moporo y Franquera
La secuencia estratigráfica que se perfora en el área de Moporo y Franquera, está
constituida de lo más reciente (tope) a lo más antiguo (base) por las siguientes
formaciones (figura 6):
Formación El Milagro (Plioceno Tardío-Pleistoceno): Arenas friables, finas a
gruesas, limos micáceos, interestratificados con arcillas arenosas y lentes lateríticos
bien cementados. Estos sedimentos son de aguas dulces y llanas de carácter fluvial
y paludal, que se depositaron sobre un amplio plano costanero de poco relieve, y
estuvieron expuestos a la meteorización y anegamiento por lo menos tres veces
durante el Cuaternario.
Formación Onia (Plioceno Tardío-Pleistoceno): Areniscas y limolitas de grano
grueso a fino, arcillosas, micáceas y friables, localmente con capas calcáreas. El
contacto superior es transicional y ocasionalmente interdigitado con la formación El
Milagro (suprayacente). La formación Onia es una de varias formaciones no marinas
en la Cuenca de Maracaibo (tal como la formación El Milagro) y de probable
correlación lateral con el flanco norandino por medio de las formaciones Carvajal y
Necesidad. Existen dudas sobre sus correlaciones a través de la cuenca.
Formación La Puerta (Mioceno Tardío): Está compuesta por argilitas abigarradas,
limolitas, areniscas macizas y friables. La unidad contiene intercalaciones marinas de
menor espesor y está subdividida en tres miembros denominados en secuencia
ascendente Poro, Playa y Timoteo. El Miembro Timoteo es el más superior y su
contacto es concordante con la formación Onia (suprayacente). El Miembro Playa es
37

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el intermedio de la formación La Puerta y se caracteriza por su predominio de
areniscas que lo distinguen de la litología fundamentalmente arcillosa de los
miembros adyacentes (Poro y Timoteo). El Miembro Poro es el más inferior y posee
grandes desarrollos de capas de arcilla y menos proporción de areniscas. En
general, la formación La Puerta correlaciona en su parte media y tope (miembros
Playa y Timoteo) con la formación Isnotú en el Flanco Norte de Los Andes.
Formación Lagunillas (Mioceno Medio): En el campo Bachaquero la formación
Lagunillas está subdividida en tres miembros, que de base a tope son: Lagunillas
Inferior, Laguna y Bachaquero. El Miembro Bachaquero es el superior y está formado
por areniscas arcillosas potentes y su contacto es de carácter concordante con el
Miembro Poro de la formación La Puerta. El Miembro Laguna es el intermedio de la
formación Lagunillas y consiste en alternancias de areniscas bioturbadas
correspondiente a canales de marea o estuarinos junto a lutitas fosilíferas
depositadas en ambientes marinos de plataforma de aguas someras a medias. El
Miembro Lagunilllas Inferior, constituye el intervalo basal de la formación Lagunillas y
representa la evolución de un sistema deltáico destacándose hacia su base los
depósitos más antiguos correspondientes a canales fluviales (rellenos de
paleovalles);

progresivamente

Lagunillas

Inferior-Laguna

es

concordante

y

transicional. La formación Lagunillas es equivalente lateral de la formación Isnotú en
el Flanco Norte de Los Andes.
Formación La Rosa (Mioceno Temprano): Constituida principalmente por
sedimentos marinos (predominantemente lutíticos), ha sido subdividida en dos
miembros que en orden ascendente son Santa Bárbara y Lutitas de la Rosa
(Informal). El miembro Lutitas de La Rosa está constituido primordialmente por lutitas
grises marinas, mientras que el miembro Santa Bárbara, está conformado por
areniscas arcillosas poco consolidadas.
Formación Paují (Eoceno Medio): Esta formación es infrayacente en forma
discordante a la Formación La Rosa. Se encuentra constituida de una espesa
secuencia de lutitas, claramente diferenciable de las areniscas de la formación Misoa
infrayacente. Las lutitas típicas tienen color gris medio a oscuro y son macizas a

38

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

físiles y concrecionarias. Frecuentemente exhiben fractura concoidal. Hacia la base
de esta formación existe el desarrollo de unas capas de areniscas glauconíticas.
Formación Misoa (Eoceno Temprano): En contacto concordante a la formación
Paují se encuentra la formación Misoa. A grandes rasgos, está constituida por
areniscas, limolitas y lutitas intercaladas. Las areniscas presentan tamaño de grano
variado, pero en general, son de grano fino y gradan a limolitas; son duras, micáceas
y carbonáceas. Esta localización se perforó hasta la sub-unidad B-1 de la formación
Misoa.

Figura 6. Columna estratigráfica generalizada del Campo Ceuta-Tomoporo. Fuente: PDVSA. (2013)

39

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

1.12.2 Estratigrafía regional campo La Ceiba
La secuencia estratigráfica en el campo La Ceiba está constituida de base a tope
como se describe a continuación (ver figura 7):
La secuencia se inicia con la formación Colón, de edad Cretácico, la cual está
integrada por lutitas microfosilíferas de color gris oscuro a negras, posteriormente se
depositaron en forma discordante la formación Misoa durante el Eoceno, formada por
la intercalación de areniscas y lutitas. Suprayacente a esta, se encuentra en forma
discordante

los

sedimentos

de

la

formación

Palmar,

correspondientes

a

intercalaciones de areniscas y argilitas. Posteriormente se depositaron los
sedimentos

de

la

formación

Isnotú

durante

el

Mioceno,

conformados

predominantemente por arcillas e intercalaciones de areniscas. Sobre estas
formaciones del Mioceno se sedimentaron en forma concordante la formación
Betijoque de edad Mio-Plioceno, conformados por conglomerados macizos, arcillas
macizas y areniscas poco consolidadas. En forma concordante la cuenca se terminó
de rellenar con sedimentos de la formación Carvajal de edad reciente, que consiste
de arenas y gravas macizas mal cementadas.
La formación Misoa corresponde a la unidad estratigráfica prospectiva en el área y
está dividida operacionalmente en los miembros informales denominados “Arenas B”
y “Arenas C”. La sección superior de la formación Misoa la integran las “Arenas B"
clasificadas en B-Superior (B-1 a B-5) y B-Inferior (B-6 y B-7); mientras que la
sección inferior la constituyen las “Arenas C”, divididas a su vez en C-Superior (C1C3) y C-Inferior (C4-C6).
Como se mencionó anteriormente, la formación Misoa en el Campo La Ceiba se
encuentra erosionada hacia el tope producto de la Discordancia del Eoceno,
encontrándose que hacia el norte (Pozo CEI-6X), la Unidad B-1 y parte de B-2 fueron
removidas, mientras que hacia el sur (Pozo CEI-3X), la erosión fue mayor,
alcanzando incluso hacia la base de la Unidad B-4.
Las Unidades B-4 y B-6, son las más prospectivas en el área. Las mismas están
separadas verticalmente por una lutita regional (Unidad B-5), de un espesor menor
de 500 pies, que separa hidráulicamente las zonas de B Inferior y B Superior.
40

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Figura 7. Columna Estratigráfica Campo La Ceiba. Fuente: PDVSA. (2013)

1.12.3 Geología estructural campo Franquera
Estructuralmente, el campo Franquera está constituido por un monoclinal contra la
falla normal VLG-3729, la cual fue parcialmente invertida durante el Eoceno Medio y
Mioceno, de rumbo NO-SE con un buzamiento suave de 3º a 5º hacia el sur. Las
fallas que lo cruzan son normales y desplazamientos que varían entre 50 y 200 pies.
Las fallas principales tienen una dirección preferencial N-S.
Esta estructura está delimitada hacia el norte por la Falla VLG-3729 de dirección
general O-E y buzamiento al norte, originalmente de tipo normal, la cual fue
parcialmente invertida durante el Eoceno Medio y Mioceno, alcanzando saltos
verticales entre 50 y 200 pies a nivel del Terciario. Debido al aumento de espesor de
los niveles más profundos, el salto inverso solo se observa en los niveles someros,
(Paují, Tope de Misoa), mientras que en los niveles subyacentes, el salto es
aparentemente normal, aunque el último movimiento de la falla haya sido inverso. El
límite oeste lo constituye la falla normal denominada Pasillo 1, que buza hacia el este
y tiene una dirección preferencial NNO-SSE, la cual se profundiza hasta el
41

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Paleoceno y presenta saltos verticales de hasta 400 pies. Hacia el este, el límite está
definido por una falla normal con buzamiento hacia el este, que se denomina Falla
TOM-1, la cual presenta un salto vertical de hasta 600 pies.
Hacia el sur la estructura monoclinal es cortada preferencialmente en dirección
oeste-este por la falla VLG-3783, con buzamiento al norte y de componente normal,
posee saltos verticales que alcanzan los 300 pies aproximadamente. El pozo FRA0003 estructuralmente a nivel del Eoceno (Unidades B-1 y B-4), está ubicada al
oeste del bloque homoclinal fallado, el cual a este nivel presenta suaves buzamientos
(3-5°).
Este bloque monoclinal está delimitado por las fallas principales que enmarca el
Campo Franquera y presenta además cortes transversales de fallas secundarias
normales e inversas de dirección preferencial NNO-SSE, con saltos que oscilan entre
100-150 pies, relacionadas con la extensión del margen de la cuenca durante el
Eoceno y con los eventos de compresión de la cuenca durante el Mioceno (Figura 8).

Figura 8. Marco Estructural Franquera. Fuente: PDVSA. (2013)

42

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1.12.4 Geología estructural campo Moporo
El yacimiento "B Sup VLG-3729" ha sido dividido estructuralmente en seis regiones,
delimitadas por fallas claramente definidas a partir de los levantamientos sísmicos
del área. Cada región presenta rasgos estructurales que las diferencian entre sí, tal
como se describen a continuación:
Los bloques estructurales correspondientes a las regiones 1 y 3, en rasgos generales
están conformados por un homoclinal de rumbo ENE-OSO y un buzamiento
aproximado de 3 a 7° hacia el sur-sureste, aunque hacia el oeste de ambos bloques
estructurales, se observa un cambio en el buzamiento hacia el suroeste, producto de
los esfuerzos compresivos contra la falla mayor del yacimiento (Falla VLG-3686).
La región 2, está conformada por un homoclinal de rumbo NE-SO, con un
buzamiento promedio de 4° al noroeste. La región 4, corresponde a un anticlinal con
eje en dirección SO-NE, cuyos flancos poseen un buzamiento entre 5 y 10° hacia el
NO, SO y SE. La región 5, está conformada por un anticlinal, cuyo eje se orienta en
dirección N-S y un buzamiento entre 3 y 5° al sureste. La región 6 está representada
por un homoclinal de rumbo O-E y buzamientos entre 3 y 5° al sur. El yacimiento "B
Superior VLG-3729", está limitado como se describe a continuación:
Al norte, por la falla normal VLG-3729 de dirección preferencial O-E y buzamiento
hacia el norte, la cual separa el área 8 sur del Área 8 Norte, hacia el sur en las
regiones 3 y 5, el yacimiento está limitado por un C.A.P. @ -17150' b.n.l., mientras
que en la región 6 el límite lo constituye el C.A.P. @ -17270' b.n.l., Al oeste está
limitado por la falla inversa VLG-3686 de dirección NO-SE y buzamiento hacia el
noreste, la cual separa el área 8 sur del área 2 sur mientras que al este el límite lo
constituye la falla normal pasillo 1, de dirección N-S y buzamiento al este (Figura 9).

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Figura 9. Marco Estructural Yacimiento B-Superior VLG-3729. Fuente: PDVSA. (2013)

1.12.5 Geología estructural campo La Ceiba
El área La Ceiba está localizada entre dos estructuras de carácter regional (ambas
de comportamiento transgresivo), al oeste por la Falla de Pueblo Viejo en dirección
NNO-SSE, y al este por los sistemas de fallas del Alto de Barúa, con rumbo N-S.
Localmente, el área La Ceiba está cortada por dos sistemas de fallas, un sistema de
fallas normales NO-SE, relacionadas con la extensión del margen de la cuenca
durante el Eoceno y un sistema de fallas inversas E-O, relacionadas con los eventos
de compresión de la cuenca durante el Mioceno y la consiguiente subsidencia.
El área presenta una alta continuidad, con acumulaciones probadas y estimadas
principalmente en las estructuras de pliegues de inversión de las fallas tipo pasillo,
propiciados en un sistema de fallas transcurrentes en dirección aproximada E-O
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paralelas al sistema de fallas VLG-3729, VLG-3783 y Ceiba 5; intersectado, a su vez,
por el sistema de fallas normales de dirección noreste-sureste de edad Eoceno y el
sistema de fallas inversas de edad Mioceno, de dirección NE-SO, creando un grupo
de bloques o compartimentos que entrampan el hidrocarburo al nivel de las Arenas B
Inferior y Arenas B Superior de la formación Misoa.
Se estima que la inversión del sistema de fallas ocurrió durante el período del
Eoceno hasta el Mioceno, después de la depositación de las arenas B de la
formación Misoa, de edad Eoceno Superior (figuras 10 y 11).

Figura 10. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0003, MISB6 CEI0001 y MISB6 CEI0004.
Fuente: PDVSA. (2013)

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Figura 11. Mapa Estructural de los Yacimientos MISB6 CEI0005 y MISB6 CEI0006. Fuente: PDVSA.
(2013)

1.13 Conclusiones
Después de analizar el estado del arte de las diferentes morfología de la pirita y las
investigaciones que han tributado al conocimiento de la geoquímica de los
yacimientos de petróleo, se caracterizaron los yacimientos del Eoceno B Superior de
las regiones Franquera, Moporo y La Ceiba, en cuanto a la geología del área en que
se encuentran emplazados.
Estratigráficamente el área correspondiente a los campos Franquera y Moporo está
representada por secuencias terrígenas: areniscas, arcillas, lutitas y argilitas y en
ocasiones material calcáreo, que van desde el Eoceno Temprano hasta el Plioceno
Tardío-Pleistoceno.
El campo La Ceiba está conformado estratigráficamente por unidades cretácicas
como la formación Colón, formada por lutitas microfosilíferas y en su tope, la
formación Carvajal de edad reciente, constituida por arenas y gravas.
46

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Estructuralmente los tres campos muestran como rasgo común la presencia de fallas
normales de dirección noroeste-sureste, aun cuando presentan algunos rasgos
tectónicos específicos.

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CAPÍTULO II. MARCO METODOLÓGICO
2.1 Introducción
El marco metodológico es la sección del trabajo que expone la manera de realizar el
estudio. La investigación científica requiere que estos sistemas; así como también,
las relaciones existentes entre estos, los resultados obtenidos y las evidencias
vinculadas con el problema propuesto, reúnan las condiciones de fiabilidad,
objetividad y validez interna, para lo cual es necesario delimitar los procedimientos
de orden metodológico, con el propósito de dar respuestas a las interrogantes objeto
de estudio. Según Balestrini (2001), el marco metodológico de la investigación es:
“La instancia referida a los métodos, las diversas reglas, registros, técnicas, y
protocolos con los cuales una Teoría y su Método calculan las magnitudes de lo real.
De allí pues, se deberán plantear el conjunto de operaciones técnicas que se
incorporarán en el despliegue de la investigación en el proceso dela obtención de los
datos.” (p. 126).
En atención a lo anteriormente expuesto, para alcanzar los objetivos delimitados al
inicio de la investigación, fueron implementados diversos procedimientos tecnooperacionales de laboratorio para recopilar los datos relacionados al estudio, con la
intención de alcanzar el objetivo general del proyecto, Caracterización Geoquímica y
Mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División Sur del Lago
Trujillo, Occidente de Venezuela. Desde este punto de vista, son desarrollados
importantes aspectos relacionados al tipo de estudio y el diseño de la investigación,
así como las técnicas e instrumentos de recolección de datos.
2.2 Tipo de investigación
Son variados los conceptos y clasificaciones que sobre la investigación científica
existen. La investigación es un proceso, una fase, es una forma operativa en la
búsqueda de respuestas y soluciones a una problemática. Para resolver un problema
desde el punto de vista científico, es conveniente ubicarse en un tipo de
investigación, a fin de seleccionar métodos adecuados y procedimientos específicos
de trabajo. Según Tamayo (2004), existen tres tipos de investigaciones: la histórica,

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

la descriptiva y la experimental, siendo la investigación experimental la que “se
presenta mediante la manipulación de una variable experimental no comprobada, en
condiciones rigurosamente controladas, con el fin de describir de qué modo o por
qué causa se produce una situación o acontecimiento particular.” (p. 47).
Conforme a la conceptualización anterior y a los objetivos propuestos, el tipo de
investigación es considerada experimental, ya que la misma está orientada a la
caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de
núcleo del Distrito Lago Sur Trujillo, Occidente de Venezuela, a través de la
manipulación de variables bajo condiciones controladas que permiten la obtención de
resultados, con la finalidad de dar respuesta a dichos objetivos.
2.3 Nivel de la investigación
Según Arias (1999) el nivel de investigación “se refiere al grado de profundidad con
que se aborda un objeto o fenómeno. Aquí se indicará si se trata de una
investigación exploratoria, descriptiva o explicativa”. Basado en estos tres tipos de
niveles, la investigación es explicativa debido a que “se encarga de buscar el porqué
de los hechos mediante el establecimiento de relaciones causa-efecto” (Arias, 1999).
2.4 Diseño de la investigación
En relación a la investigación experimental, existen diversos tipos de diseños.
Según Balestrini (2001): Un diseño de la investigación se define como el plan global
de la investigación que se integra de un modo coherente y adecuadamente correcto,
técnicas de recogida de datos a utilizar, análisis previstos y objetivos, el diseño de
una investigación intenta dar de una manera clara y no ambigua respuestas a las
preguntas planteadas en la misma. (p. 131).
De acuerdo a la definición de Balestrini (2001), la investigación es de diseño
experimental de laboratorio, pues no solo permite observar, sino recolectar los datos
directamente de la realidad objeto de estudio para posteriormente analizar e
interpretar los resultados de estas indagaciones en un laboratorio experimental, con
el propósito de establecer una relación causa-efecto entre las variables consideradas
en la investigación.

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2.5 Diseño Experimental
En los laboratorios de PDVSA-INTEVEP, las muestras de núcleo de las secuencias
del yacimiento Eoceno B Superior de la formación Misoa fueron sometidas a
diferentes análisis geoquímicos. Los resultados obtenidos a través de los estudios de
Microscopía Electrónica de Barrido (MEB) con EDX (Energy Dispersive X-ray
spectroscopy), Difracción de rayos X (DRX) y porcentaje del azufre (S) determinado
con el analizador elemental LECO, permitieron evaluar las muestras de núcleo
generando una caracterización geoquímica y mineralógica de los pozos del campo
Franquera y Moporo. Para ello, es necesario realizar el siguiente procedimiento
experimental, el cual está dividido en dos fases: la primera fase referida a la
recolección de las muestras de núcleos, para determinar, indagar la morfología de la
pirita a través de los estudios de MEB con EDX, DRX y el porcentaje de azufre de las
muestras de núcleo determinado con el analizador elemental LECO, donde se llevó a
cabo una selección de las profundidades de corte de las muestras, la cual se realizó
en la nucleoteca La Concepción, con la ayuda de los especialistas de corte de
núcleos, tomando como base los aspectos texturales, mineralogía detrítica y
autigénica de las muestras de los pozos VLG-3863, VLG-3873, VLG-3890 y VLG3891, los pozos FRA-08, TOM-09ST y TOM-25 del estudio de Cantillo (2013) el cual
generó un registro mineralógico de todos los pozos que hasta la fecha presentaban
análisis de Difracción de Rayos X (DRX) y Microscopía Electrónica de Barrido (MEB).
Luego, la segunda fase, relacionada con la metodología correspondiente a los
estudios mineralógicos, tales como difracción de rayos X (DRX), microscopía
electrónica de barrido (MEB) con EDX con la finalidad de identificar la presencia de
pirita (FeS2), su morfología y estudiar las características texturales de la pirita.
2.6 Métodos y procesamiento
2.6.1 Selección y corte de muestras de núcleo
La selección de las profundidades y corte de las muestras fue realizado tomando como base los
aspectos texturales y Mineralogía detrital y autigénica de las muestras de los pozos VLG-3863, VLG3873, VLG-3890 y VLG-3891 que contienen presencia de pirita y los pozos FRA-08, TOM-09ST y TOM25 del estudio de Cantillo (2013) que generó un registro mineralógico de todos los pozos que hasta la

50

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fecha presentaban análisis de Difracción de Rayos X (DRX) y Microscopía Electrónica de Barrido
(MEB).

2.6.2 Toma de muestras de núcleo
Se recolectaron muestras de núcleo de los pozos: VLG-3863, VLG-3873, VLG-3890,
VLG-3891, FRA-08, TOM-25 y TOM-09ST. Estas muestras fueron recolectadas en la
nucleoteca de La Concepción, ubicada en el Estado Zulia. En la figura 12 se
muestran lo la ubicación de los pozos donde se tomaron las muestras de núcleos y
en la tabla 2 las muestras son relacionadas según la profundidad en que fueron
tomadas.

Figura 12. Ubicación de los pozos seleccionados para toma de muestra de núcleo. Fuente: PDVSA
(2013).

Tabla 2. Muestras seleccionadas de las muestras de núcleo
N° Muestra

Nombre de la
Muestra

Unidad Estratigráfica

Profundidad Núcleo
(Pies)

1

VLG-3863

B-4.2

16271'4''

2

VLG-3863

B-4.8

16584'3''

3

VLG-3873

B- 4.2

15905'6''

4

VLG-3873

B- 4.7

16164'

5

VLG-3873

B- 4.8

16191'8''

6

VLG-3890

B- 1.2

16019'9''

7

VLG-3890

B- 1.3

16086'

8

VLG-3890

B- 1.6

16287'
51

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9

VLG-3891

B-1.3

14755 7"

10

VLG-3891

B- 1.4

14824'7''

11

FRA-08

17082'3''

12

FRA-08

17149'8''

13

TOM-09ST

16982'11''

14

TOM-09ST

17506'1''

15

TOM-25

B4

16549'9''

16

TOM-25

17

TOM-25

B4
B4

16607'
16661'2''

2.6.3 Extracción con equipo Soxhlet
La extracción Soxhlet realizada a las muestras de núcleo del yacimiento Eoceno “B”
Superior, se realizó mediante extracción por reflujo Soxhlet, empleando el método
EPA 3540C (1996a), es un procedimiento para la extracción de compuestos
orgánicos volátiles y semivolátiles de sólidos tales como suelos, lodos, desechos y
núcleos, este método de extracción asegura el contacto íntimo de la matriz de la
muestra con el disolvente (Diclorometano)
Metodología Extracción Soxhlet
La extracción Soxhlet se fundamenta en las siguientes etapas:


La operación comienza por la preparación de la muestra, La muestra con
frecuencia debe ser dividida en fragmentos de mayor o menor tamaño. Luego la
muestra se carga al cartucho de extracción.



Colocación del solvente en un balón.



Ebullición del solvente (Diclorometano) que se evapora hasta un condensador a
reflujo



El condensado cae sobre un recipiente que contiene un cartucho poroso con la
muestra en su interior.



Ascenso del nivel del solvente cubriendo el cartucho hasta un punto en que se
produce el reflujo que vuelve el solvente con el material extraído al balón.

52

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

Se vuelve a producir este proceso la cantidad de veces necesaria para que la
muestra quede agotada. Lo extraído se va concentrando en el balón del solvente
(diclorometano).

2.6.4 Técnicas geoquímicas de roca total
Microscopía Electrónica de Barrido con Energía Dispersiva de Rayos X (Energy
dispersive X-Ray spectroscopy).
Para la determinación de la morfología de la pirita por medio de microscopia
electrónica de barrido (SEM) con EDX, se seleccionaron diecinueve (17) muestras
tomadas de los núcleos de los pozos VLG-3863, VLG-3873, VLG-3890, VLG-3891,
FRA-08, TOM-09ST y TOM-25, pertenecientes a la Formación Misoa arenas “B”
Superior, con el propósito de identificar a detalle la morfología de la pirita y los
eventos diagenéticos relevantes, que influyen en la calidad de la roca.
De las diecinueve (17) muestras seleccionadas, ocho (8) corresponden a la arena B4, y cinco (5) a la arena B-1 según nomenclatura proporcionada por EEII de PDVSA,
de las cuales tres (3) muestras corresponden a sublitorenitas, cuatro (4) a arenitas
cuarzosas, una (1) a arenisca calcárea, una (1) a arenisca carbonática, dos (2)
Areniscas y una (1) a arenisca sideritizada.
Procedimiento analítico: Para el estudio de Microscopía Electrónica de Barrido (MEB)
con EDX, las muestras fueron partidas para generar superficies frescas,
seleccionando la cara de la arena a estudiar donde se observe posible presencia de
pirita, azufre elemental y tipos de sulfuros de interés. Cada muestra de núcleo fue
montada en un soporte de aluminio, fijada con una pega conductiva de plata con la
finalidad de que la muestra no se cargue de electrones
Las fotomicrografías de SEM son imágenes digitales de electrones secundarios
tomadas con una cámara anexa a un microscopio electrónico de barrido que opera a
20kv. Las mismas se realizaron tomando una a baja magnificación de 120 aumentos,
con la finalidad de observar de manera general la textura y morfología de la pirita y
de la roca en general, e identificar el litotipo. Una última toma a alta magnificación
permite detallar morfológicamente los minerales neoformados y su cristalización
típica bien definida, si está presente.
53

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La evaluación de los datos cualitativos elementales se realizó en la fotografía de alta
magnificación, mediante la Espectroscopia de Rayos X. El proceso de metalización
de las muestras para lograr una mejor conductividad de los electrones, incide en una
mejor calidad de las imágenes.
Difracción de Rayos X.
La mineralogía se determinó mediante difracción de rayos X (DRX) usando el método
del polvo cristalino. El equipo empleado fue un difractómetro con radiación CuKα
(Philips PW-1830). Las muestras se molieron en mortero de ágata (figura 13) hasta
que la muestra fue totalmente pulverizada Las condiciones de medida son:

Voltaje

40 Kv

Intensidad

20 mA

Intervalo de barrido (2Θ) 3 - 80º
Velocidad de barrido

Mortero de Agata

Dos grados por minuto

Proceso de trituración de la
muestra

Muestra pulverizada

Figura 13. Pulverización de la muestra de núcleo

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La mineralogía de una muestra de núcleo puede ser determinada por difracción de
rayos X con el montaje de muestras pulverizadas orientadas al azar. La orientación
aleatoria asegura que la incidencia de los rayos X tenga la misma oportunidad de
difracción en cualquiera de las caras de la red cristalina de los minerales en la
muestra. El uso de una prensa para hacer montajes de muestras pulverizadas
orientadas aleatoriamente es indeseable debido a una fuerza excesiva que podría
causar una orientación preferencial de los cristales. Aunque alguna orientación es
inevitable (minerales laminares tienden hacia alguna orientación preferencial), el
método descrito a continuación es suficiente para la mayoría de las aplicaciones.
Las muestras son comúnmente secadas a 60 ºC antes de la preparación y montaje
de muestras pulverizadas orientadas aleatoriamente. Las muestras pulverizadas son
típicamente radiografiadas entre los ángulos de 2 y 80º, el grado de 2θ (theta)
utilizando radiación (CuKα) a una velocidad de escaneo de 2 grados por minuto.
2.6.5 Analizador elemental LECO
El contenido de azufre total de las muestras de núcleo se determinaron a través del
analizador elemental LECO. El principio de operación del analizador elemental se
basa en la combustión completa de la muestra, en condiciones de 950ºC, los
compuestos resultantes de la combustión son transportados con ayuda de un gas de
arrastre (He) a través del analizador elemental, donde se van separando a través de
un sistema de trampas y finalmente se van registrando las señales por medio de
detectores específicos para cada elemento. Las señales emitidas por el carbono,
hidrógeno y azufre son registrados por un detector infrarrojo a una determinada
longitud de onda (nm). El procesamiento de la señal es realizado a través de un
software del equipo. Según el equipo utilizado, son medidos teniendo en
consideración el peso de la muestra y los datos proporcionados por una muestra
patrón obteniéndose de este modo el contenido porcentual de cada elemento en la
muestra. Ver figura 14.

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Muestra

Procesador

Datos

He
O2
CuO
Célula
IR
H2O

Célula
IR
SO2

Célula
IR
CO2

Célula
CT
N2

Cu
-H2O

-H2O
-CO2

Figura 14. Fundamentos Físico-Químicos C,H,N y S (LECO)

2.7 Conclusiones
Los métodos de investigación expuestos formaron parte de la investigación y fueron
aplicados para caracterizar la mineralogía de la muestra del núcleo para poder
identificar la morfología y textura de los diferentes tipos de pirita en las Arenas B del
yacimiento Eoceno B Superior.

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CAPÍTULO III. RESULTADOS
3.1 Introducción
A partir de los métodos empleados en la determinación de la cantidad de pirita
presente a través del analizador experimental y las características mineralógicas de
las muestras del núcleo del yacimiento se procede en este capítulo a analizar los
resultados obtenidos.
3.2 Morfología y textura de la pirita en las muestras de núcleo
La Pirita diagenética en las lutitas y en las arenas “B” Superior de la formación Misoa
en el Distrito Lago Sur Truljillo, presentan dos morfologías diferentes: pirita
framboidal, comúnmente asociado con la materia orgánica (bitumen y kerógeno), y la
pirita euhedral, asociado con granulos de arcilla detrítico. Estas dos morfologías son
únicas. La pirita framboidal está presente en lutitas ricas en arcilla y algunas lutitas
ricas en limo. La Pirita euhedral está presente en lutitas ricas en limo y arenas. El
control sobre la morfología de la pirita fue probablemente la cantidad y la reactividad
de la materia orgánica dentro de los sedimentos depositados. Las lutitas contienen
materia orgánica menos reactiva debido a la dilución clástica y depositación en
ambientes someros con aguas profundas ricas en oxígeno (O2).
Se ha argumentado que la pirita euhedral precipita a partir del agua intersticial
sobresaturada con respecto a la pirita pero subsaturada con respecto a monosulfuros
de hierro (Goldhaber y Kaplan, 1974; Raiswell, 1982; Wang y Morse, 1996; Rickard,
1997). En contraste, la pirita framboidal se cree comúnmente haber precipitado, a
través de intermediarios de monosulfuros de hierro, a partir del agua intersticial
sobresaturada con respecto a la pirita y monosulfuros de hierro (Sweeney y Kaplan,
1973; Morse et al, 1987; Roberts y Turner, 1993).

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Un control clave en la formación de pirita es la cantidad y la reactividad de la materia
orgánica en el sedimento, que controla la tasa a la que el sulfuro es producido por las
bacterias reductoras de sulfato (Berner, 1970; Westrich y Berner, 1984). La
naturaleza y el estilo de la formación de pirita dependen de si las aguas intersticiales
están dominadas por Fe2+ o sulfuro (Canfield y Raiswell, 1991; Raiswell, 1997).
3.3 Contenidos de pirita en las muestras de núcleo
A partir del analizador elemental LECO se determinó el contenido porcentual de
azufre total de las muestras de núcleo, a partir de ese valor se determinó el valor
porcentual de pirita. Esta correlación directa entre concentración de azufre y pirita se
ha realizado a partir de los resultados de la difracción de rayos X y microscopía
electrónica de barrido, donde se corroboró que el mineral con contenido de azufre
predominante es la pirita. Los resultados de estas determinaciones se recogen en la
tabla 3.

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Tabla 3. Porcentaje de pirita (FeS2) a partir del contenido de azufre total de la muestra de núcleo,
determinada a través del analizador elemental LECO
Muestra
VLG-3863
VLG-3863
VLG-3863
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3873
VLG-3890
VLG-3890
VLG-3890
VLG-3890
VLG-3890
VLG-3890
VLG-3890
VLG-3891
VLG-3891
VLG-3891
VLG-3891
VLG-3891
FRA-08
FRA-08
TOM-09ST
TOM-09ST
TOM-09ST
TOM-09ST
TOM-25
TOM-25
TOM-25
TOM-25
TOM-25
TOM-25
TOM-25
TOM-25
TOM-25

Unidad Profundidad
EstratiNúcleo
gráfica
(Pies)
B-4.2
16271'4''
B-4.8
16584 3"
B-4.8
16584 3"
B- 4.2
15905'6''
B- 4.2
15905 6"
B- 4.2
15905 6"
B- 4.7
16164'
B- 4.7
16164
B- 4.7
16164
B- 4.8
16191 8"
B- 4.8
16191 8"
B- 1.2
16019'9''
B- 1.2
16019 9"
B- 1.3
16086'
B- 1.3
16086
B- 1.3
16086
B- 1.6
16287
B- 1.6
16287
B-1.3
14755 7"
B-1.3
14755 7"
B- 1.4
14824'7''
B- 1.4
14824 7"
B- 1.4
14824 7"
*
17082'3''
*
17149'8''
*
16982 11"
*
16982 11"
*
17506 1"
*
17506 1"
B4
16549'9''
B4
16549 9"
B4
16549 9"
B4
16607'
B4
16607
B4
16607
B4
16661'2''
B4
16661 2"
B4
16661 2"

Peso
(mg)

S
%

FeS2
%

Clasificación de la Roca
según Pettijohn (1987)

2,608
4,290
3,300
2,348
3,010
3,822
2,496
1,183
3,555
3,741
3,690
2,846
2,996
2,902
3,110
3,238
3,832
3,410
3,826
3,748
2,735
1,270
0,963
2,853
2,941
3,946
3,722
0,940
1,018
3,226
3,236
3,767
3,096
1,014
1,059
3,190
3,356
3,511

0,190
0,320
0,398
0,510
0,595
0,501
0,330
0,435
0,562
0,091
0,110
0,521
0,507
0,264
0,232
0,283
0,520
0,335
0,323
0,381
0,337
0,403
0,345
0,342
0,150
0,630
0,466
0,080
0,148
2,334
1,688
2,014
0,770
0,258
0,305
0,973
0,860
0,762

0,355
0,599
0,745
0,954
1,113
0,937
0,617
0,814
1,051
0,170
0,206
0,975
0,949
0,494
0,434
0,529
0,973
0,627
0,604
0,713
0,630
0,754
0,645
0,640
0,280
1,179
0,872
0,150
0,277
4,370
3,158
3,768
1,441
0,483
0,571
1,820
1,609
1,426

Arenita Cuarzosa
Arenita Cuarzosa
Arenita Cuarzosa
Sublitarenita
Sublitarenita
Sublitarenita
Arenita cuarzosa
Arenita cuarzosa
Arenita cuarzosa
Arenita cuarzosa
Arenita cuarzosa
Arenisca Calcárea
Arenisca Calcárea
Arenisca Carbonática
Arenisca Carbonática
Arenisca Carbonática
Arenisca
Arenisca
Arenisca
Arenisca
Arenisca Arc. Sideritizada
Arenisca Arc. Sideritizada
Arenisca Arc. Sideritizada

Sublitorenita
Sublitorenita
Sublitorenita
Sublitorenita
Arenisca Arcósica

* Unidades estratigráficas no determinadas

59

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.4 Caracterización mineralógica de las muestras de núcleo del yacimiento
Eoceno B-Superior
En la caracterización de las muestras del núcleo desde el punto de vista mineralógico
se utilizó la técnica de Microscopía electrónica de barrido (Scanning Electron
Microscope) con EDX y los datos aportados por la difracción de rayos X (DRX).
La composición mineralógica cualitativa reportada por los ambos métodos es
comparada al final del análisis de cada muestra.

60

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 1: VLG-3863
Edad de la formación: Formación Misoa,
Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 16271'4''
Empaquetados esféricos y subesféricos compactos de microscristales de framboides
del mismo tamaño y hábito, compuestos de pequeños cristalitos estrechamente
empaquetados, Los framboides se presentan como cristales aislados, tales como los
que se observan en la figura 15. La morfología es distintiva y fácilmente reconocible
en la micrografía obtenida a partir del detector de electrones retrodispersados
(Backscattered Electrons (BSED)). Los agregados de framboides forman una esfera
de 10 um de diámetro y los pequeños cristalitos están alrededor de 1 um o menores.

Figura 15. Muestra VLG-3863. Edad Eoceno, profundidad 16271'4''

61

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 16) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 15), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2). Los contenidos de aluminio, silicio, sodio y magnesio (Anexos muestra 1)
revelan

la

posible

presencia

de

esmectita

(montmorillonita)

(Na,Ca)0,3(Al,Mg)2Si4O10(OH)2•n(H2O) dada por la relación Si/Al de 2,011 semejante
a la relación teórica de la montmorillonita de 2,08; la montmorillonita posiblemente
rodea a los agregados microscópicos esféricos de framboides.
En la tabla 4 se muestra la comparación de la composición mineralógica cualitativa

Figura 16. Espectro de Rayos X (EDX) de la muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16271'4''

Tabla 4. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16271'4''

Muestra

Profundidad
Núcleo (Pies)

Composición mineralógica
Cualitativa (DRX)

Composición mineralógica
Cualitativa (MEB)

% Pirita

VLG-3863

16271'4''

Cuarzo (fase principal) +
Caolinita + Siderita

Cuarzo + Esmectita
(montmorillonita) + Pirita

0,355

62

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 2: VLG-3863
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 16584'3''
Agregados esféricos y subesféricos de microscristales de framboides piritoédricos
(figura 17). Los framboides piritoédricos reconocibles en la foto a partir del detector
de electrones retrodispersados (Backscattered Electrons (BSED)). Los agregados de
framboides euhedrales tienen 4 um de diámetro aproximadamente, también se
observan pequeños cristalitos menores a 1 um.

Figura 17. Muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16584'3''

63

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 18) realizado en la toma magnificada (circulo rojo
figura 17), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2). Los contenidos de aluminio, silicio, sodio y magnesio (Anexos muestra 2)
revelan

la

posible

presencia

de

esmectita

(montmorillonita)

(Na,Ca)0,3(Al,Mg)2Si4O10(OH)2•n(H2O) dada por la relación Si/Al de 2,19 semejante a
la relación teórica de la montmorillonita de 2,08; la montmorillonita posiblemente
rodea a los agregados microscópicos esféricos de framboides piritoédricos. En la
tabla 5 se muestra la comparación de la composición mineralógica cualitativa

Figura 18. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra VLG-3863, Edad Eoceno,
16584'3''

Tabla 5. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16584'3''

Muestra

Profundidad
Núcleo (Pies)

Composición mineralógica
Cualitativa (DRX)

Composición mineralógica
Cualitativa (MEB)

% Pirita

VLG-3863

16584'3''

Cuarzo (fase principal) +
Caolinita + Dolomita

Cuarzo + Esmectita
(montmorillonita) + Pirita

0,672

64

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 3: VLG-3873
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 15905'6''
Empaquetados esféricos y subesféricos compactos de microscristales de framboides
del mismo tamaño y hábito, compuestos de pequeños cristalitos estrechamente
empaquetados, los framboides se presentan como cristales aislados, además se
observan una serie de framboides rellenando oquedades irregulares más o menos
longitudinales y pequeños cristales aislados tales como los que se observan en la
figura 19. La morfología es reconocible en la microfrafía obtenida a partir del detector
de electrones retrodispersados (Backscattered Electrons (BSED)). Los agregados de
framboides forman una esfera de 8 um de diámetro y los pequeños cristalitos están
alrededor de 1 um o menores.

Figura 19. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6''

65

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 20) realizado en la toma magnificada (círculo rojo de
la figura 19), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2), aluminio, silicio, magnesio y sodio (Anexos Muestra 3) revelan la posible
presencia de illita (K,H3O)(Al,Mg,Fe)2(Si,Al)4O10((OH)2,(H2O) dada por la relación
Si/Al de 2,98 semejante a la relación teórica de la illita de 2,8. A pesar de la
extracción soxhlet de las muestras de nucleo con diclorometano durante la
preparación previa, la presencia de contenido de carbono indica que quedó materia
orgánica dentro de las oquedades donde crecieron los framboides de pirita. En la
tabla 6 se muestra la comparación de la composición mineralógica cualitativa
revelan la posible presencia de

Figura 20. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra VLG-3873, Edad
Eoceno, 15905'6''

Tabla 6. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6''

Muestra

Profundidad
Núcleo (Pies)

Composición mineralógica
Cualitativa (DRX)

Composición mineralógica
Cualitativa (MEB)

% Pirita

VLG-3873

15905'6''

Cuarzo (fase principal) +
Caolinita + jarosita + pirita +
albita + ilmenita

Cuarzo + illita + Pirita

1,002

66

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 4: VLG-3873
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 16164'
Agregados microscópicos subesféricos de microscristales de framboides irregulares
los cuales presentan hábitos y tamaños similares, aislados en la masa de cuarzo
detrítica con tamaños tales como los que se observan en la figura 21. La morfología
es reconocible en la foto obtenida a partir del detector de electrones retrodispersados
(Backscattered Electrons (BSED)). Los framboides irregulares están alrededor de 5
um a 18 um aproximadamente.

Figura 21. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16164'

67

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 22) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 21), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2), silicio y oxígeno revelan la posible presencia de cuarzo, potasio, aluminio,
magnesio y silicio (Anexos Muestra 4) revelan la posible presencia de illita
(K,H3O)(Al,Mg,Fe)2(Si,Al)4O10((OH)2,(H2O) dada por la relación Si/Al de 2,98
semejante a la relación teórica de la illita de 2,8. A pesar de la extracción soxhlet de
las muestras de núcleo con diclorometano durante la preparación previa, la presencia
de contenido de carbono indica que quedó materia orgánica dentro de las oquedades
donde crecieron los framboides de pirita. En la tabla 7 se muestra la comparación de
la composición mineralógica cualitativa.

Figura 22. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra VLG-3873, Edad
Eoceno, 16164'
Tabla 7. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16164'

Muestra

Profundidad
Núcleo (Pies)

Composición mineralógica
Cualitativa (DRX)

VLG-3873

16164'

Cuarzo (fase principal) +
Caolinita + jarosita

Composición mineralógica
% Pirita
Cualitativa (MEB)
Cuarzo + Pirita

0,828

68

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 5: VLG-3873
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 16191'8''
Agregados microscópicos esféricos y subesféricos de microscristales de framboides
y pirita octaédrica se observan en la figura 23, los framboides se presentan como
cristales aislados rellenando oquedades irregulares la morfología es reconocible en
la micrografía obtenida a partir del detector de electrones retrodispersados
(Backscattered Electrons (BSED)). La pirita octaédrica con un tamaño de 2 um
aproximadamente y los pequeños cristalitos framboidales menores a 0,5 um.

Figura 23. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16191'8''

69

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 24) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 23), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2), aluminio, silicio, (Anexos Muestra 5) revelan la posible presencia de
esmectita (montmorillonita) (Na,Ca)0,3(Al,Mg)2Si4O10(OH)2•n(H2O) dada por la
relación Si/Al de 2,09 semejante a la relación teórica de la montmorillonita de 2,08. A
pesar de la extracción soxhlet de las muestras de núcleo con diclorometano durante
la preparación previa, la presencia de contenido de carbono indica que quedó
materia orgánica dentro de las oquedades donde crecieron los framboides de pirita.

Figura 24. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra VLG-3873, Edad
Eoceno, 16191'8''

Tabla 8. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16191'8''

Muestra

Profundidad
Núcleo (Pies)

Composición mineralógica
Cualitativa (DRX)

VLG-3873

16191'8''

Cuarzo (fase principal) +
Caolinita

Composición mineralógica
% Pirita
Cualitativa (MEB)
Cuarzo (fase principal) +
Esmectita (montmorillonita)
+ Pirita

0,188

70

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 6: VLG-3890
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 16019'9''
Agregados esféricos de microscristales de framboides del mismo tamaño y
morfología, también se visualiza en la micrografía pirita octaédrica, los framboides se
presentan como cristales aislados tales como los que se observan en la figura 25. La
morfología es reconocible en la foto obtenida a partir del detector de electrones
retrodispersados (Backscattered Electrons (BSED)). Los pequeños cristalitos de
framboides son de 0,8 um aproximadamente de diámetro y el tamaño de la pirita
octaédrica entre 1,5 um y 7 um.

Figura 25. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16019'9''

71

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 26) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 25), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2), aluminio, silicio, sodio, calcio y magnesio (Anexos Muestra 6) revelan la
posible

presencia

de

esmectita

(Na,Ca)0,3(Al,Mg)2Si4O10(OH)2•n(H2O)

(montmorillonita) dada por la relación Si/Al 1,91 semejante a la relación teórica de la
montmorillonita de 2,08. A pesar de la extracción soxhlet de las muestras de núcleo
con diclorometano durante la preparación previa, la presencia de contenido de
carbono indica que quedó materia orgánica dentro de las oquedades donde crecieron
los framboides de pirita. En la tabla 9 se muestra la comparación de la composición
mineralógica cualitativa

Figura 26. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra VLG-3890, Edad Eoceno,
16019'9''

Tabla 9. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16019'9''

Muestra

VLG-3890

Profundidad
Núcleo (Pies)

Composición mineralógica
Cualitativa (DRX)

Composición mineralógica
Cualitativa (MEB)

% Pirita

16019'9''

Cuarzo (fase principal) + Calcita
+ Dolomita + Microclina +
Caolinita + Yeso

Cuarzo (fase principal) +
Esmectita (montmorillonita) +
Pirita

0,962

72

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 7: VLG-3890
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 16086'
Presencia de cristales euhedrales con rangos de tamaños similares a los que
presentan los framboides (figura 27), es bastante común en ambientes naturales con
posible relación genética con las morfologías framboidales. La morfología es
reconocible en la micrografía obtenida a partir del detector de electrones
retrodispersados (Backscattered Electrons (BSED)). Los cristales euhedrales tienen
un tamaño 1um aproximadamente.

Figura 27. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16086'

73

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 28) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 27), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2), silicio y oxígeno (Anexos muestra 7) revelan la posible presencia de cuarzo.
En la tabla 10 se muestra la comparación de la composición mineralógica cualitativa

Figura 28. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) VLG-3890, Edad Eoceno, 16086'

Tabla 10. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16086'

Muestra

Profundidad
Núcleo (Pies)

VLG-3890

16086'

Composición
mineralógica Cualitativa
(DRX)

Composición
mineralógica
Cualitativa (MEB)

Cuarzo + Calcita + Caolinita
Cuarzo (fase principal) +
+ Microclina + Dolomita +
Pirita
Pirita + Illita

% Pirita

0,486

74

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 9: VLG-3891
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 14755'7''
Empaquetados esféricos compactos de microcristales de framboides del mismo
tamaño y hábito, además se observan una serie de pequeños cristales framboidales
aislados rellenando oquedades irregulares, también pirita octaédrica coexistiendo
con la pirita framboidal como se observa en la figura 29. La morfología es distintiva y
fácilmente reconocible en la micrografía obtenida a partir del detector de electrones
retrodispersados (Backscattered Electrons (BSED)). Los empaquetados esféricos
compactos de framboides tienen 5 um de diámetro, los pequeños cristalitos están
alrededor entre 0,3 um y 0,8 um y la pirita octaédrica un tamaño de aproximado de 4
um.

Figura 29. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14755'7''

75

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 30) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 29), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2). Los contenidos de aluminio, silicio, sodio y magnesio (Anexos muestra 9)
revelan

la

posible

presencia

de

esmectita

(montmorillonita)

(Na,Ca)0,3(Al,Mg)2Si4O10(OH)2•n(H2O) dada por la relación Si/Al de 2,30 semejante a
la relación teórica de la montmorillonita de 2,08, A pesar de la extracción soxhlet de
las muestras de núcleo con diclorometano durante la preparación previa, la presencia
de contenido de carbono indica que quedó materia orgánica dentro de las oquedades
donde creció los framboides y la pirita octaédrica.

Figura 30. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) VLG-3891, Edad Eoceno, 14755'7''

Tabla 11. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14755'7''

Muestra

VLG-3890

Profundidad Composición mineralógica Composición mineralógica
% Pirita
Núcleo (Pies)
Cualitativa (DRX)
Cualitativa (MEB)

14755'7''

Cuarzo (fase principal) +
Caolinita + Siderita + pirita

Cuarzo (fase principal) +
Esmectita (montmorillonita)
+ Pirita

0,659

76

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de Núcleo 10: VLG-3891
Edad de la formación: Formación Misoa, Edad Eoceno.
Profundidad de la muestra: 14824'7''
Agregados subesféricos de microscristales de framboides irregulares los cuales
presentan hábitos y tamaños similares, aislados en la masa de cuarzo detrítica con
tamaños tales como los que se observan en la figura 31. Los framboides irregulares
reconocibles en la micrografía a partir del detector de electrones retrodispersados
(Backscattered Electrons (BSED)). Los framboides irregulares tienen un tamaño
entre 2 y 5 um aproximadamente.

Figura 31. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14824'7''

77

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

EDX: Análisis elemental (figura 32) realizado en la toma magnificada (círculo rojo
figura 31), revela la composición de Fe y S confirmando la identificación de pirita
(FeS2), silicio y oxígeno revelan la presencia de cuarzo, aluminio, silicio, sodio,
magnesio y potasio (Anexos Muestra 10) revelan la posible presencia de una matriz
arcillosa. A pesar de la extracción soxhlet de las muestras de núcleo con
diclorometano durante la preparación previa, la presencia de contenido de carbono
indica que quedó materia orgánica dentro de las oquedades donde crecieron los
framboides de pirita y espacios intersticiales de la pirita

Figura 32. Energía Dispersiva en el Espectro de Rayos X (EDX) Muestra Muestra VLG-3891, Edad
Eoceno, 14824'7''

Tabla 12. Composición mineralógica cualitativa muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14824'7''

Muestra

VLG-3891

Profundidad
núcleo (pies)

Composición mineralógica
cualitativa (DRX)

Composición
mineralógica cualitativa
(MEB)

% pirita

14824'7''

cuarzo (fase principal) + illita
+ siderita + caolinita +
clinocloro + pirita

cuarzo (fase principal) +
illita + pirita

0,677

78

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.5 Conclusiones
La aplicación de los métodos de investigación permitieron determinar en las
muestras de núcleo del yacimiento Eoceno “B” Superior Formación Misoa, Distrito
Lago Sur Trujillo las siguientes características:
La fase principal constituyente del esqueleto mineral es el cuarzo.
En la muestras analizadas se observaron arcillas de composición variada, del tipo
esmectita (montmorillonita) asociada generalmente a las muestras líticas con matriz
arcillosa, hasta caolinita e illita relacionadas con areniscas de madurez avanzada y
posterior formación de minerales autigénicos.
A todas las muestras se les determinó presencia de pirita con cuatro morfologías
diferentes, las cuales se caracterizan por:
 empaquetados esféricos compactos de microcristales de framboides, típicos
de condiciones en que existe exceso de Fe, con formas esféricas y
subesféricas con un tamaño entre 0,3um y 1,0 um.
 Framboides

euhedrales

con

un

tamaño

de

4

um

de

diámetro

aproximadamente
 framboides piritoedricos con un tamaño de 4 um aproximadamente
 pirita octaédrica con un tamaño entre 1,5 um y 7 um.

79

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Conclusiones
Después de haber desarrollado el complejo de métodos de la investigación sobre las
muestras de núcleo del yacimiento Eoceno “B” Superior Formación Misoa, Distrito
Lago Sur Trujillo, se arriba a las siguientes conclusiones:
 El contenido de pirita en las muestras de núcleo a partir del cálculo del azufre
inorgánico elemental oscila entre 0,150% y 4,370%, alcanzando un valor
promedio de 0,941 % FeS2.
 La morfología de framboides simples o en agregados de microcristales
equigranulares de pirita son las texturas dominantes confirmando lo que estos
autores (Sweeney y Kaplan 1973; Perry y Pedersen 1993) argumentan que la
morfología más común de la pirita en ambientes sedimentarios es la framboidal.
 A todas las muestras se les determinó presencia de pirita con cuatro morfologías
diferentes, las cuales se caracterizan por:


Empaquetados esféricos compactos de microcristales de framboides,
típicos de condiciones en que existe exceso de Fe, con formas esféricas y
subesféricas con un tamaño entre 0,3um y 1,0 um.



Framboides

irregulares

con

un

tamaño

entre

de

5

a

18

um

aproximadamente.


Framboides euhedrales con un tamaño de 4 um de diámetro
aproximadamente



Framboides piritoedricos con un tamaño de 4 um aproximadamente



pirita octaédrica con un tamaño entre 1,5 um y 7 um.

80

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

 La acumulación de materia orgánica en estos sedimentos como elemento
fundamental, el exceso de hierro y presencia de bacterias sulfato reductoras
favoreció la formación de pirita (FeS2).
 La presencia predominante de pirita en todas las muestras de núcleo de las
arenas “B” de la formación Misoa permite inferir un ambiente deltaico con
influencia marina.
 El uso combinado de las técnicas de Microscopía electrónica de barrido
(Scanning Electron Microscope) con EDX y los datos aportados por la difracción
de rayos X (DRX) permitieron caracterizar desde el punto de vista mineralógico
las muestras de núcleo. La composición mineralógica cualitativa según la DRX
muestra al cuarzo como fase principal, así como la presencia de caolinita,
siderita, illita, dolomita y pirita. Otros minerales con menor representación
presentes en las muestras son albita, ilmenita, jarosita, calcita, microclina, yeso y
clinocloro. Los resultados de la MEB con EDX por su parte muestran también al
cuarzo como fase mineralógica principal, el cual aparece acompañado esmectita
(montmorillonita) y pirita, exceptuando una muestra que también presenta illita
 En la muestras analizadas se observaron arcillas de composición variada, del
tipo esmectita (montmorillonita) asociada generalmente a las muestras líticas con
matriz arcillosa, hasta caolinita e illita relacionadas con areniscas de madurez
avanzada y posterior formación de minerales autigénicos.

81

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Recomendaciones.
 Realizar análisis isotópico del azufre (δ34S) a las muestras de núcleo que
contienen pirita, para obtener información de cómo precipitaron la pirita
framboidal y euhedral durante la diagénesis, a partir de cuales sitios de
suministro y mecanismos de formación.
 Realizar una selección más amplia del área de estudio que incluya un mayor
número de pozos.
 Se propone realizar el análisis de microsonda electrónica (EPMA) a las
muestras de núcleo de las arenas “B” de la formación Misoa del area
FRAMOLAC, para obtener información cualitativa y cuantitativa en análisis
elemental para volúmenes micrométricos en la superficie de la muestra de
núcleo. es la técnica disponible más precisa y exacta en el ámbito del
microanálisis, pudiendo analizarse todos los elementos desde el Berilio hasta
el Uranio.

82

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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PIÑA, Y; RÍOS, R; ROMERO, J; ROMERO, J; RUBIO, E; SUÁREZ, D; VILLAS, L.
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Franquera, Moporo, La Ceiba, San Lorenzo, Área 8 Norte y Tomoporo Tradicional.
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Cabrutica,

Faja

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84

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

ANEXOS

85

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.
Anexo 1. VLG-3863. Edad Eoceno, profundidad 16271'4'' (Muestra 1)

Anexo 2. Muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16584'3'' (Muestra 2)

86

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 3. Muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16584'3'' (Muestra 2)

87

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 4. Muestra VLG-3863, Edad Eoceno, 16584'3'' (Muestra 2)

88

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 5. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6'' (Muestra 3)

89

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 6. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6'' (Muestra 3)

90

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 7. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6'' (Muestra 3)

91

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Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 8. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 15905'6'' (Muestra 3)

92

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 9. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16164' (Muestra 4)

93

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 10. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16164' (Muestra 4)

94

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 11. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16164' (Muestra 4)

95

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 12. Muestra VLG-3873, Edad Eoceno, 16191'8'' (Muestra 5)

96

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 13. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16019'9'' (Muestra 6)

97

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 14. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16019'9'' (Muestra 6)

98

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 15. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16086' (Muestra 7)

99

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 16. Muestra VLG-3890, Edad Eoceno, 16086' (Muestra 7)

100

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 17. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14755'7'' (Muestra 9)

101

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 18. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14824'7'' (Muestra 10)
102

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Anexo 19. Muestra VLG-3891, Edad Eoceno, 14824'7'' (Muestra 10)

103

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 1 DRX: VLG-3863 (16271'4''), Formación Misoa, Edad Eoceno.

1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:

Dataset Name
RT-16271
File name
F:\Frank Cabrera\RT-16271.RD
Sample Identification
RT-16271
Measurement Date / Time
10/09/2014 01:39:00 p.m.
Raw Data Origin
PHILIPS-binary (scan) (.RD)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
3.0250
End Position [°2Th.]
79.9750
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
1.0000
Scan Type
Continuous
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
1.0000
Specimen Length [mm]
10.00
Receiving Slit Size [mm]
0.2000
Measurement Temperature [°C]
0.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
20 mA, 40 kV
Diffractometer Type
PW3710
Diffractometer Number
1
Goniometer Radius [mm]
173.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 91.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

104

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
RT-16271

15000

10000

5000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-078-1252

01-083-1764

01-080-0886

10

20

30

40

50

60

70

80

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

105

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra
Pos.
[°2Th.]

Height
[cts]

FWHM
[°2Th.]

d-spacing
Rel.
[Å]
Int. [%]

Tip width
[°2Th.]

Matched
by

12.3179
20.7968
24.7969

39.39
2978.56
28.77

0.1313
0.1186
0.0996

7.17977
4.26778
3.58764

0.23
17.73
0.17

0.1575
0.1424
0.1195

3.35120

100.00

0.1481

0.1834

2.79000

0.12

0.2200

1314.98
24.81
701.97

0.1217
0.3531
0.1156

2.46222
2.33528
2.28530

7.83
0.15
4.18

0.1461
0.4237
0.1387

40.2605

479.35

0.1476

2.24008

2.85

0.1771

42.3889

563.77

0.1297

2.13064

3.36

0.1556

44.7130
45.7221

38.35
488.61

0.1045
0.1147

2.02514
1.98276

0.23
2.91

0.1254
0.1376

50.0875
54.8165

2640.23
627.63

0.1008
0.1304

1.81970
1.67337

15.72
3.74

0.1209
0.1564

55.2755

153.15

0.1693

1.66056

0.91

0.2032

57.1921

38.78

0.1070

1.60938

0.23

0.1284

59.9031

1048.96

0.1335

1.54286

6.25

0.1602

63.9648

153.38

0.1441

1.45433

0.91

0.1729

65.0601
65.7278
67.7009

30.24
43.55
637.52

0.1629
0.1058
0.1333

1.43247
1.41953
1.38288

0.18
0.26
3.80

0.1955
0.1269
0.1600

68.1316

1199.96

0.2836

1.37518

7.14

0.3403

01-080-0886
01-078-1252
01-0831764; 01080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-0831764; 01080-0886
01-078-1252
01-080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-0781252; 01083-1764;
01-080-0886
01-080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-078-1252
01-0781252; 01080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-0781252; 01080-0886
01-080-0886
01-078-1252
01-0781252; 01083-1764
01-0781252; 01083-1764;

26.5774

16795.05

0.1234

32.0543

19.94

36.4617
38.5197
39.3965

106

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

73.4060
75.5876

262.54
241.29

0.1302
0.1640

1.28884
1.25697

1.56
1.44

0.1563
0.1968

77.6038

168.50

0.1278

1.22927

1.00

0.1534

01-080-0886
01-078-1252
01-0781252; 01083-1764
01-078-1252

4.- Lista de Fases Identificadas

Visible

Ref. Code

Score Compound
Name

Displaceme
nt [°2Th.]

Scale
Factor

Chemical Formula

*

01-078-1252

87

Quartz $alpha, syn

0.000

0.918

Si O2

*

01-083-1764

14

Siderite

0.000

0.006

Fe ( C O3 )

*

01-080-0886

12

Kaolinite

0.000

0.017

Al2 ( Si2 O5 ) ( O H )4

5.- Difractograma Original.

107

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 2 DRX: VLG-3863 (16584'3''), Formación Misoa, Edad Eoceno.

1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
VGL-3863_16584'3''
File name
F:\Frank Cabrera\VGL-3863_16584'3''\VGL3863_16584'3''.RD
Sample Identification
RT-16584
Measurement Date / Time
10/09/2014 02:09:00 p.m.
Raw Data Origin
PHILIPS-binary (scan) (.RD)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
3.0250
End Position [°2Th.]
79.9750
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
1.0000
Scan Type
Continuous
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
1.0000
Specimen Length [mm]
10.00
Receiving Slit Size [mm]
0.2000
Measurement Temperature [°C]
0.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
20 mA, 40 kV
Diffractometer Type
PW3710
Diffractometer Number
1
Goniometer Radius [mm]
173.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 91.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

108

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
20000

VGL-3863_16584'3''

10000

0
10

20

30

40

50

60

70

70

80

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-083-2465

01-074-1687

01-075-0938

20

30

40

50

60

90

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

109

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos. [°2Th.]

Height [cts]

FWHM

d-spacing

Rel. Int.

Tip width

[°2Th.]

[Å]

[%]

[°2Th.]

Matched by

12.3000

15.24

0.0900

7.19616

0.08

0.1080

01-075-0938

20.8045

3670.68

0.1070

4.26623

20.25

0.1285

01-083-2465;
01-075-0938

23.9694

26.65

0.1690

3.70960

0.15

0.2028

01-074-1687

26.5919

18125.18

0.1138

3.34940

100.00

0.1366

01-083-2465

30.7387

106.84

0.1935

2.90634

0.59

0.2321

01-074-1687

36.4915

1741.70

0.0958

2.46029

9.61

0.1149

01-083-2465

38.3702

56.39

0.1687

2.34403

0.31

0.2025

01-075-0938

39.4014

1113.53

0.1178

2.28503

6.14

0.1414

01-083-2465

40.2175

490.23

0.1320

2.24052

2.70

0.1584

01-083-2465;
01-075-0938

42.3818

768.52

0.1210

2.13098

4.24

0.1452

01-083-2465;
01-075-0938

45.7233

469.77

0.1365

1.98272

2.59

0.1638

01-083-2465

50.0720

1805.26

0.1325

1.82023

9.96

0.1590

01-083-2465

54.8322

692.52

0.1296

1.67293

3.82

0.1555

01-083-2465;
01-075-0938

55.2656

230.01

0.1082

1.66083

1.27

0.1299

01-083-2465

57.1970

50.10

0.1291

1.60925

0.28

0.1549

01-083-2465

59.8984

1356.86

0.1252

1.54297

7.49

0.1503

01-083-2465;
01-074-1687

63.9974

298.24

0.1196

1.45367

1.65

0.1436

01-083-2465;
01-075-0938

65.0518

30.22

0.2320

1.43263

0.17

0.2784

01-075-0938

65.7354

50.25

0.1515

1.41938

0.28

0.1818

01-083-2465

67.7032

997.66

0.1489

1.38283

5.50

0.1787

01-083-2465

68.1550

912.15

0.2630

1.37476

5.03

0.3156

01-083-2465;
01-075-0938

73.4146

243.15

0.1339

1.28871

1.34

0.1607

01-083-2465;
01-075-0938
110

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

75.5967

359.65

0.1450

1.25684

1.98

0.1740

01-083-2465;
01-075-0938

77.6068

402.08

0.1476

1.23025

2.22

0.1771

01-083-2465;
01-075-0938

4.- Lista de Fases Identificadas
Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displaceme

Scale

Name

nt [°2Th.]

Factor

Chemical Formula

*

01-083-2465

35

Quartz

0.000

0.935

Si O2

*

01-074-1687

10

Dolomite

0.000

0.012

Ca Mg ( C O3 )2

*

01-075-0938

5

Kaolinite

0.000

0.097

Al2 Si2 O5 ( O H )4

5.- Difractograma Original.

111

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 3 DRX: VLG-3873 (15905'6''), Formación Misoa, Edad Eoceno.

1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
File name
Sample Identification
Comment
date=7/20/2012 9:56:13 AM

RT-15905
F:\Frank Cabrera\VGL-3863_15905'6''\RT-15095.xrdml
RT-15095
Configuration=Monocromador, Owner=User-1, Creation

Goniometer=PW3050/60 (Theta/Theta); Minimum step size
2Theta:0.001; Minimum step size Omega:0.001
Sample stage=PW3071/xx Bracket
Diffractometer system=XPERT-PRO
Measurement program=Programa de Prueba, Owner=User-1,
Creation date=8/27/2012 10:59:31 AM
Prueba de parametros
Measurement Date / Time
10/09/2014 03:41:18 p.m.
Operator
LABORATORIO
Raw Data Origin
XRD measurement (*.XRDML)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
5.0251
End Position [°2Th.]
79.9751
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
99.4291
Scan Type
Continuous
PSD Mode
Scanning
PSD Length [°2Th.]
2.12
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
0.4354
Specimen Length [mm]
10.00
Measurement Temperature [°C]
25.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
40 mA, 45 kV
Diffractometer Type
0000000011024517
Diffractometer Number
0
Goniometer Radius [mm]
240.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 100.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

112

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
RT-15095

10000

5000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-083-2465

00-001-0527

01-071-1777

00-001-1295

00-001-0739

01-075-1212

20

30

40

50

60

70

80

90

100

110

120

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

113

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos.

Height [cts] FWHM [°2Th.]

[°2Th.]

d-spacing

Rel. Int.

[Å]

[%]

Tip width [°2Th.]

Matched by

12.3068

190.25

0.1547

7.18624

1.43

0.1857

00-001-0527

17.4244

45.82

0.3121

5.08544

0.34

0.3746

01-071-1777

18.7503

120.82

0.0972

4.72871

0.91

0.1166

19.9730

91.04

0.6567

4.44191

0.68

0.7881

00-001-0527

20.8013

2303.36

0.1092

4.26686

17.32

0.1310

01-0832465; 00001-0527

23.9728

503.54

0.1476

3.71215

3.79

0.1771

01-075-1212

24.8192

171.13

0.1476

3.58744

1.29

0.1771

00-0010527; 01071-1777

26.6111

13296.71

0.1476

3.34980

100.00

0.1771

01-083-2465

27.9258

69.05

0.5028

3.19237

0.52

0.6033

00-001-0739

28.5636

79.24

0.1968

3.12511

0.60

0.2362

01-0711777; 00001-1295

29.0732

72.04

0.2952

3.07148

0.54

0.3542

01-071-1777

30.0088

39.01

0.2460

2.97782

0.29

0.2952

01-0711777; 00001-0739

32.8782

35.52

0.2101

2.72194

0.27

0.2522

01-075-1212

34.9127

56.79

0.2952

2.56997

0.43

0.3542

00-0010527; 00001-0739

35.4500

58.75

0.0900

2.53224

0.44

0.1080

01-075-1212

36.4955

1217.92

0.1252

2.46002

9.16

0.1503

01-083-2465

114

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

38.4316

71.69

0.1476

2.34237

0.54

0.1771

00-0010527; 01071-1777;
01-075-1212

39.4172

961.17

0.1235

2.28415

7.23

0.1482

01-0832465; 01071-1777

40.2448

361.04

0.1329

2.23907

2.72

0.1595

01-083-2465

42.3946

439.33

0.1332

2.13037

3.30

0.1599

01-0832465; 00001-0739

44.5704

46.94

0.1968

2.03297

0.35

0.2362

01-071-1777

45.7375

439.91

0.1326

1.98213

3.31

0.1592

01-0832465; 00001-0527;
01-0711777; 00001-0739

47.8699

28.54

0.1712

1.89870

0.21

0.2054

00-0010527; 00001-0739

50.0983

1395.86

0.1324

1.81934

10.50

0.1589

01-083-2465

53.6128

32.40

0.1544

1.70807

0.24

0.1853

01-075-1212

54.8418

377.56

0.1362

1.67266

2.84

0.1635

01-0832465; 00001-0527;
00-001-0739

55.2799

128.02

0.1760

1.66043

0.96

0.2112

01-0832465; 01071-1777

57.1861

48.38

0.1417

1.60953

0.36

0.1700

01-0832465; 01075-1212
115

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

59.9063

1116.05

0.1357

1.54278

8.39

0.1628

01-0832465; 00001-0527;
01-0711777; 01075-1212

62.1681

19.61

0.9444

1.49197

0.15

1.1332

00-0010527; 01075-1212

63.9819

139.98

0.1261

1.45398

1.05

0.1513

01-0832465; 00001-1295

65.7475

37.76

0.1330

1.41915

0.28

0.1596

01-0832465; 01071-1777;
01-075-1212

67.6936

514.30

0.1424

1.38301

3.87

0.1709

01-0832465; 01071-1777;
00-001-0739

68.1375

668.96

0.2605

1.37507

5.03

0.3126

01-0832465; 01071-1777;
00-001-0739

73.4220

128.39

0.1675

1.28860

0.97

0.2009

01-0832465; 00001-0527

75.6055

213.78

0.1776

1.25672

1.61

0.2131

01-083-2465

77.6463

134.07

0.1659

1.22871

1.01

0.1991

01-0832465; 01071-1777

116

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

4.- Lista de Fases Identificadas

Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displacement

Scale

Name

[°2Th.]

Factor

Chemical Formula

*

01-083-2465

79

Quartz

0.000

0.880

Si O2

*

00-001-0527

40

Kaolinite

0.000

0.011

Al2 Si2 O5 ( O H )4

*

01-071-1777

30

Jarosite, syn

0.000

0.016

K ( Fe3 ( S O4 )2 (
O H )6 )

*

00-001-1295

3

Pyrite

0.000

0.022

Fe S2

*

00-001-0739

15

Albite

0.000

0.011

Na Al Si3 O8

*

01-075-1212

26

Ilmenite, syn

0.000

0.011

Fe Ti O3

5.- Difractograma Original.

117

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 4 DRX: VLG-3873 (16164'), Formación Misoa, Edad Eoceno.
1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:

Dataset Name
16164-RT
File name
F:\Frank Cabrera\VGL-3863_16164'\16164-RT.RD
Sample Identification
VLG-3873 16164'RT
Measurement Date / Time
28/08/2014 06:34:00 p.m.
Raw Data Origin
PHILIPS-binary (scan) (.RD)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
3.0250
End Position [°2Th.]
79.9750
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
1.0000
Scan Type
Continuous
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
1.0000
Specimen Length [mm]
10.00
Receiving Slit Size [mm]
0.2000
Measurement Temperature [°C]
0.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
20 mA, 40 kV
Diffractometer Type
PW3710
Diffractometer Number
1
Goniometer Radius [mm]
173.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 91.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

118

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
16164-RT

10000

5000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

00-010-0443

01-085-0796

00-014-0164

20

30

40

50

60

70

80

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

119

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos. [°2Th.]

Height [cts]

FWHM

d-spacing

Rel. Int.

[°2Th.]

[Å]

[%]

Tip width

Matched by

[°2Th.]

12.2000

22.28

0.0900

7.25492

0.19

0.1080

00-014-0164

17.4503

14.32

0.9840

5.08215

0.12

1.1808

00-010-0443

20.7077

2797.06

0.1356

4.28594

23.91

0.1627

01-085-0796

26.4990

11700.62

0.1334

3.36093

100.00

0.1601

01-085-0796; 00014-0164

28.6750

9.98

0.0900

3.11322

0.09

0.1080

00-010-0443; 00014-0164

28.9590

22.05

0.4023

3.08078

0.19

0.4828

00-010-0443; 00014-0164

34.7781

14.57

0.6340

2.57747

0.12

0.7608

00-014-0164

36.4054

675.00

0.1226

2.46591

5.77

0.1472

01-085-0796

39.3634

1543.02

0.1067

2.28715

13.19

0.1281

00-010-0443; 01085-0796; 00-0140164

40.1631

491.89

0.1084

2.24343

4.20

0.1300

01-085-0796; 00014-0164

42.3239

530.06

0.1274

2.13376

4.53

0.1529

01-085-0796; 00014-0164

44.5403

214.99

0.1770

2.03259

1.84

0.2124

45.6794

524.34

0.1269

1.98452

4.48

0.1523

00-010-0443; 01085-0796; 00-0140164

50.0257

1603.68

0.1295

1.82181

13.71

0.1554

00-010-0443; 01085-0796

54.7630

314.78

0.1200

1.67488

2.69

0.1440

01-085-0796; 00014-0164

120

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

55.2189

177.31

0.1268

1.66213

1.52

0.1522

01-085-0796; 00014-0164

57.1309

35.29

0.1330

1.61096

0.30

0.1596

01-085-0796; 00014-0164

59.8472

1470.72

0.1201

1.54417

12.57

0.1441

00-010-0443; 01085-0796; 00-0140164

63.9036

187.47

0.1214

1.45558

1.60

0.1456

01-085-0796

65.6775

33.02

0.1133

1.42049

0.28

0.1359

01-085-0796

67.6445

846.32

0.1221

1.38389

7.23

0.1465

01-085-0796

68.0446

700.42

0.2584

1.37673

5.99

0.3101

01-085-0796

73.3664

181.94

0.1418

1.28944

1.55

0.1701

01-085-0796

75.5572

304.37

0.1291

1.25740

2.60

0.1549

01-085-0796

77.5555

273.69

0.1171

1.22992

2.34

0.1406

01-085-0796

4.- Lista de Fases Identificadas

Visible

*

Ref. Code

00-010-0443

Score

18

Compound

Displacement

Name

[°2Th.]

Jarosite

-0.035

Scale

Chemical Formula

Factor
0.026

K Fe3 ( S O4 )2 ( O
H )6

*

01-085-0796

95

Quartz

-0.125

1.008

Si O2

*

00-014-0164

9

Kaolinite-

0.038

0.113

Al2 Si2 O5 ( O H )4

1\ITA\RG

121

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

5.- Difractograma Original.

122

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 5 DRX: VLG-3873 (16191'8''), Formación Misoa, Edad Eoceno.

1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
16198-RT
File name
F:\Frank Cabrera\VGL-3863_16191'8''\16198-RT.RD
Sample Identification
VGL-3873 16191'8''RT
Measurement Date / Time
29/08/2014 12:52:00 p.m.
Raw Data Origin
PHILIPS-binary (scan) (.RD)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
3.0250
End Position [°2Th.]
79.9750
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
1.0000
Scan Type
Continuous
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
1.0000
Specimen Length [mm]
10.00
Receiving Slit Size [mm]
0.2000
Measurement Temperature [°C]
0.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
20 mA, 40 kV
Diffractometer Type
PW3710
Diffractometer Number
1
Goniometer Radius [mm]
173.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 91.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

123

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
16198-RT
10000

5000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

00-001-0527

01-085-0930

20

30

40

50

60

70

80

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

124

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos. [°2Th.]

Height [cts]

FWHM

d-spacing

[°2Th.]

[Å]

Rel. Int. [%]

Tip width

Matched by

[°2Th.]

12.1733

28.80

0.1936

7.26475

0.26

0.2323

00-001-0527

20.7413

3331.42

0.1420

4.27907

29.51

0.1704

01-085-0930

24.1316

53.49

0.1443

3.68503

0.47

0.1731

26.4780

11289.21

0.1438

3.36356

100.00

0.1726

01-085-0930

36.3657

775.68

0.1322

2.46851

6.87

0.1587

01-085-0930

38.2306

39.00

0.2505

2.35227

0.35

0.3006

00-001-0527

39.2964

659.05

0.1338

2.29089

5.84

0.1605

01-085-0930

40.1304

343.68

0.1381

2.24519

3.04

0.1657

01-085-0930

42.3216

773.72

0.1481

2.13387

6.85

0.1778

01-085-0930

45.6364

431.60

0.1408

1.98629

3.82

0.1689

01-085-0930

49.9942

1334.21

0.1394

1.82288

11.82

0.1672

01-085-0930

54.7370

439.36

0.1551

1.67561

3.89

0.1861

00-0010527; 01085-0930

55.1787

199.68

0.1548

1.66324

1.77

0.1858

01-085-0930

57.0870

25.15

0.2015

1.61209

0.22

0.2417

01-085-0930

59.8161

1121.78

0.1558

1.54490

9.94

0.1869

00-0010527; 01085-0930

63.8873

125.70

0.1476

1.45591

1.11

0.1771

01-085-0930

65.6705

53.41

0.1846

1.42062

0.47

0.2216

01-085-0930

67.6089

651.18

0.1507

1.38453

5.77

0.1808

01-085-0930

67.9990

803.79

0.1653

1.37754

7.12

0.1984

01-085-0930

68.1910

788.25

0.1556

1.37413

6.98

0.1868

01-085-0930

125

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

73.3429

223.85

0.1574

1.28980

1.98

0.1889

00-0010527; 01085-0930

75.4974

282.91

0.1453

1.25825

2.51

0.1744

01-085-0930

77.5285

117.76

0.1859

1.23028

1.04

0.2231

01-085-0930

79.7453

254.09

0.2101

1.20156

2.25

0.2522

01-085-0930

4.- Lista de Fases Identificadas
Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displacemen

Scale

Name

t [°2Th.]

Factor

Chemical Formula

*

00-001-0527

12

Kaolinite

-0.145

0.022

Al2 Si2 O5 ( O H )4

*

01-085-0930

97

Quartz

-0.133

0.968

Si O2

5.- Difractograma Original.

126

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 6 DRX: VLG-3890 (16019'9''), Formación Misoa, Edad Eoceno.
1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
File name
Sample Identification
Comment
date=7/20/2012 9:56:13 AM

RT-16019'9''
F:\Frank Cabrera\VGL-3890_16019'9''\RT-16019'9''.xrdml
RT-16019'9''
Configuration=Monocromador, Owner=User-1, Creation

Goniometer=PW3050/60 (Theta/Theta); Minimum step size
2Theta:0.001; Minimum step size Omega:0.001
Sample stage=PW3071/xx Bracket
Diffractometer system=XPERT-PRO
Measurement program=Programa de Prueba, Owner=User-1,
Creation date=8/27/2012 10:59:31 AM
Prueba de parametros
Measurement Date / Time
19/09/2014 10:23:15 a.m.
Operator
LABORATORIO
Raw Data Origin
XRD measurement (*.XRDML)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
5.0251
End Position [°2Th.]
79.9751
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
99.4291
Scan Type
Continuous
PSD Mode
Scanning
PSD Length [°2Th.]
2.12
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
0.0286
Specimen Length [mm]
10.00
Measurement Temperature [°C]
25.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
40 mA, 45 kV
Diffractometer Type
0000000011024517
Diffractometer Number
0
Goniometer Radius [mm]
240.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 100.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

127

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
RT-16019'9''

10000

5000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-083-2465

00-024-0027

00-019-0926

01-076-1746

01-078-2110

01-074-1687

00-022-0827

00-001-1295

00-002-0462

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

110

120

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

128

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos. [°2Th.]

Height [cts]

FWHM

d-spacing

Rel.

Tip width

[°2Th.]

[Å]

Int. [%]

[°2Th.]

Matched by

8.8000

3.00

0.0900

10.04884

0.02

0.1080

00-002-0462

11.6243

118.72

0.1357

7.60656

0.84

0.1628

01-076-1746

12.3472

64.90

0.2259

7.16280

0.46

0.2710

01-078-2110

17.3975

57.89

0.1763

5.09326

0.41

0.2115

00-022-0827

18.8239

73.20

0.1281

4.71040

0.52

0.1537

01-076-1746;
01-078-2110

20.8650

3598.48

0.0918

4.25398

25.44

0.1102

01-083-2465;
00-019-0926;
01-076-1746

23.0991

141.49

0.0886

3.84735

1.00

0.1063

00-024-0027;
00-019-0926;
01-078-2110

24.0252

532.67

0.1057

3.70110

3.77

0.1269

00-019-0926;
01-076-1746;
01-078-2110;
01-074-1687

25.5272

167.78

0.1476

3.48953

1.19

0.1771

00-019-0926

26.6428

14142.68

0.0839

3.34312

100.00

0.1007

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110;
00-002-0462

27.4237

278.06

0.1561

3.24967

1.97

0.1873

00-019-0926;
01-076-1746;
01-078-2110

28.6228

63.43

0.1476

3.11878

0.45

0.1771

01-076-1746;
00-022-0827;
00-001-1295;
00-002-0462

29.4819

1316.61

0.1968

3.02982

9.31

0.2362

00-024-0027;
00-019-0926;
00-022-0827

129

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

30.7180

278.68

0.3181

2.90826

1.97

0.3818

00-019-0926;
01-076-1746;
01-074-1687;
00-002-0462

33.0242

25.14

0.4270

2.71024

0.18

0.5124

01-076-1746;
01-078-2110;
00-001-1295

36.0276

78.29

0.2977

2.49089

0.55

0.3572

00-024-0027;
00-019-0926;
01-076-1746;
01-078-2110

36.5551

733.35

0.0973

2.45615

5.19

0.1167

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110

37.1078

42.86

0.3674

2.42082

0.30

0.4409

00-019-0926;
00-001-1295

39.4754

758.09

0.1002

2.28091

5.36

0.1202

01-083-2465;
00-024-0027;
01-076-1746;
01-078-2110;
00-022-0827

40.3048

341.84

0.0980

2.23587

2.42

0.1176

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110

40.8637

57.59

0.4445

2.20657

0.41

0.5334

01-076-1746;
01-078-2110;
01-074-1687;
00-001-1295

42.4619

759.65

0.0778

2.12714

5.37

0.0933

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110

43.2511

104.56

0.2066

2.09014

0.74

0.2479

00-024-0027;
00-019-0926;
01-076-1746;
01-078-2110

45.0666

62.36

0.1476

2.01173

0.44

0.1771

01-074-1687

45.8005

402.66

0.1019

1.97955

2.85

0.1222

01-083-2465;

130

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

00-019-0926;
01-076-1746;
01-078-2110;
00-022-0827
47.5894

104.67

0.4571

1.90923

0.74

0.5486

00-024-0027;
00-019-0926;
01-076-1746;
00-022-0827;
00-001-1295

48.6018

96.56

0.2782

1.87180

0.68

0.3338

00-024-0027;
00-019-0926;
01-076-1746

50.1457

1253.52

0.1166

1.81773

8.86

0.1399

01-083-2465;
00-019-0926;
01-076-1746;
01-074-1687;
00-022-0827

53.7084

44.80

0.0866

1.70525

0.32

0.1039

01-076-1746;
01-078-2110

54.8949

415.56

0.1109

1.67117

2.94

0.1331

01-083-2465;
01-078-2110

55.3513

137.51

0.1088

1.65846

0.97

0.1306

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110;
00-022-0827

56.3000

12.12

0.0900

1.63410

0.09

0.1080

01-078-2110;
00-001-1295

57.4036

36.82

0.4143

1.60395

0.26

0.4972

01-083-2465;
00-024-0027;
01-076-1746;
01-078-2110

59.9803

1038.49

0.1057

1.54106

7.34

0.1268

01-083-2465;
01-078-2110

64.0465

127.26

0.1018

1.45267

0.90

0.1221

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110;
01-074-1687;

131

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

00-001-1295
65.7912

87.46

0.1951

1.41831

0.62

0.2342

01-083-2465;
00-024-0027;
01-076-1746;
01-078-2110;
01-074-1687;
00-002-0462

67.7792

395.36

0.2172

1.38147

2.80

0.2606

01-083-2465;
01-078-2110;
00-022-0827;
00-002-0462

68.3230

486.25

0.1540

1.37179

3.44

0.1848

01-083-2465;
01-076-1746;
01-078-2110

73.4887

78.50

0.1476

1.28866

0.56

0.1771

01-083-2465;
00-022-0827

75.6669

207.19

0.1200

1.25585

1.46

0.1440

01-083-2465

77.6899

138.16

0.1410

1.22813

0.98

0.1692

01-083-2465

4.- Lista de Fases Identificadas
Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displacement

Scale

Chemical

Name

[°2Th.]

Factor

Formula

*

01-083-2465

84

Quartz

0.000

0.337

Si O2

*

00-024-0027

54

Calcite

0.000

0.073

Ca C O3

*

00-019-0926

38

Microcline,

0.000

0.023

K Al Si3 O8

ordered
*

01-076-1746

32

Gypsum

0.000

0.015

Ca S O4 ( H2 O )2

*

01-078-2110

26

Kaolinite

0.000

0.020

Al4 ( O H )8 ( Si4
O10 )

*

01-074-1687

25

Dolomite

0.000

0.025

Ca Mg ( C O3 )2

*

00-022-0827

19

Jarosite, syn

0.000

0.012

K Fe3 ( S O4 )2 (
O H )6

*

00-001-1295

17

Pyrite

0.000

0.009

Fe S2

*

00-002-0462

11

Illite, 1M

0.000

0.059

K Al2 ( Si3 Al O10
) ( O H )2

132

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

5.- Difractograma Original.

133

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 7 DRX: VLG-3890 (16086'), Formación Misoa, Edad Eoceno.
1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
16086-RT
File name
F:\Frank Cabrera\VGL-3890_16086'\16086-RT.RD
Sample Identification
VLG-3890 16086'RT
Measurement Date / Time
29/08/2014 05:04:00 p.m.
Raw Data Origin
PHILIPS-binary (scan) (.RD)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
3.0250
End Position [°2Th.]
79.9750
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
1.0000
Scan Type
Continuous
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
1.0000
Specimen Length [mm]
10.00
Receiving Slit Size [mm]
0.2000
Measurement Temperature [°C]
0.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
20 mA, 40 kV
Diffractometer Type
PW3710
Diffractometer Number
1
Goniometer Radius [mm]
173.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 91.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

134

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
16086-RT

4000

2000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-072-1650

01-078-2109

01-076-1239

01-074-1687

00-024-0076

01-086-1560

00-002-0056

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

135

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra
Pos. [°2Th.] Height [cts]

FWHM

d-spacing

[°2Th.]

[Å]

Rel. Int. [%]

Tip width

Matched by

[°2Th.]

8.7208

37.22

0.0346

10.13992

0.73

0.0415

00-002-0056

12.2981

39.92

0.2839

7.19128

0.78

0.3407

01-078-2109

19.9384

26.17

0.6089

4.44953

0.51

0.7307

01-078-2109;
00-002-0056

20.7897

1415.30

0.1492

4.26923

27.80

0.1791

01-076-1239;
01-086-1560;
00-002-0056

22.2532

39.00

0.1682

3.99165

0.77

0.2019

01-076-1239;
01-074-1687;
00-002-0056

23.1143

51.91

0.3299

3.84486

1.02

0.3959

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239;
00-002-0056

23.8784

33.28

0.3690

3.72353

0.65

0.4428

01-078-2109;
01-076-1239;
01-074-1687;
00-002-0056

24.8898

23.66

0.8619

3.57447

0.46

1.0343

01-078-2109;
01-076-1239

26.5947

5091.13

0.2196

3.34905

100.00

0.2635

01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560;
00-002-0056

27.2250

46.56

4.0000

3.27294

0.91

4.8000

01-078-2109;
01-076-1239;
00-002-0056

29.4955

393.29

0.2076

3.02596

7.73

0.2491

01-072-1650;
01-076-1239;
00-002-0056
136

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

30.6161

185.20

0.3743

2.91770

3.64

0.4492

01-076-1239;
01-074-1687

33.0029

26.59

0.2488

2.71195

0.52

0.2986

01-078-2109;
01-074-1687;
00-024-0076

35.0279

24.47

0.7623

2.55966

0.48

0.9147

01-078-2109;
01-076-1239;
01-074-1687;
00-002-0056

36.1080

60.23

0.5033

2.48553

1.18

0.6040

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239;
00-002-0056

36.5351

605.69

0.1370

2.45745

11.90

0.1644

01-076-1239;
01-086-1560;
00-002-0056

37.0425

58.93

0.3553

2.42495

1.16

0.4264

01-076-1239;
01-074-1687;
00-024-0076;
00-002-0056

39.4380

310.53

0.1936

2.28299

6.10

0.2323

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560

40.2474

267.41

0.1333

2.23893

5.25

0.1599

01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560

42.4009

230.21

0.1379

2.13007

4.52

0.1655

01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560;
00-002-0056

43.3220

93.60

0.2124

2.08689

1.84

0.2549

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239
137

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

44.5743

37.95

0.3258

2.03112

0.75

0.3909

01-078-2109;
01-076-1239;
01-074-1687

45.7352

281.50

0.1086

1.98223

5.53

0.1303

01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560;
00-002-0056

47.7242

65.52

0.3761

1.90415

1.29

0.4513

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239;
00-024-0076

48.7277

75.99

0.3312

1.86726

1.49

0.3974

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239

50.0862

528.87

0.1517

1.81975

10.39

0.1821

01-078-2109;
01-076-1239;
01-074-1687;
01-086-1560

54.8430

198.29

0.1795

1.67263

3.89

0.2154

01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560

55.2814

84.94

0.2008

1.66039

1.67

0.2410

01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560;
00-002-0056

56.2354

35.78

0.0781

1.63447

0.70

0.0937

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239;
00-024-0076;
00-002-0056

57.6061

27.51

0.1953

1.59879

0.54

0.2344

01-072-1650;
01-078-2109;
01-076-1239;
01-086-1560;

138

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

00-002-0056
59.9011

523.00

0.1337

1.54290

10.27

0.1604

01-078-2109;
01-076-1239;
01-074-1687;
01-086-1560;
00-002-0056

63.9873

181.54

0.1206

1.45387

3.57

0.1447

01-078-2109;
01-076-1239;
01-074-1687;
00-024-0076;
01-086-1560

67.7045

393.64

0.1687

1.38281

7.73

0.2025

01-078-2109;
01-074-1687;
01-086-1560

68.2711

351.42

0.1941

1.37271

6.90

0.2330

01-086-1560

73.4206

97.68

0.1607

1.28862

1.92

0.1929

01-072-1650;
01-086-1560

75.6335

114.42

0.1946

1.25632

2.25

0.2336

01-086-1560

77.6281

139.13

0.1461

1.22895

2.73

0.1753

01-072-1650;
01-074-1687;
01-086-1560

4.- Lista de Fases Identificadas

Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displacement

Scale

Name

[°2Th.]

Factor

Chemical Formula

*

01-072-1650

53

Calcite

0.000

0.086

Ca C O3

*

01-078-2109

34

Kaolinite

0.000

0.081

Al4 ( O H )8 ( Si4 O10 )

*

01-076-1239

30

Microcline

0.000

0.040

K ( Si3 Al ) O8

*

01-074-1687

27

Dolomite

0.000

0.028

Ca Mg ( C O3 )2

*

00-024-0076

26

Pyrite

0.000

0.011

Fe S2

*

01-086-1560

84

Quartz low

0.000

1.016

Si O2

*

00-002-0056

19

Illite

0.000

0.022

K Al2 Si3 Al O10 ( O H
)2
139

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

5.- Difractograma Original.

140

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 9 DRX: VLG-3891 (14755'7''), Formación Misoa, Edad Eoceno.

1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
14755-RT
File name
F:\Frank Cabrera\VGL-3891_14755'7'\14755-RT.RD
Sample Identification
VLG-3891 14755'7''RT
Measurement Date / Time
29/08/2014 12:02:00 p.m.
Raw Data Origin
PHILIPS-binary (scan) (.RD)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
3.0250
End Position [°2Th.]
79.9750
Step Size [°2Th.]
0.0500
Scan Step Time [s]
1.0000
Scan Type
Continuous
Offset [°2Th.]
0.0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
1.0000
Specimen Length [mm]
10.00
Receiving Slit Size [mm]
0.2000
Measurement Temperature [°C]
0.00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1.54060
K-Alpha2 [Å]
1.54443
K-Beta [Å]
1.39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0.50000
Generator Settings
20 mA, 40 kV
Diffractometer Type
PW3710
Diffractometer Number
1
Goniometer Radius [mm]
173.00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 91.00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

141

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
14755-RT

15000

10000

5000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-078-2315

01-083-1764

01-075-1593

00-024-0076

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

142

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos. [°2Th.] Height [cts]

FWHM

d-spacing [Å]

[°2Th.]

Rel.
Int. [%]

Tip width

Matched by

[°2Th.]

12.2639

102.31

0.2899

7.21130

0.64

0.3479

01-075-1593

17.4077

14.09

0.4091

5.09028

0.09

0.4910

20.7377

2145.97

0.1310

4.27980

13.38

0.1571

01-078-2315

24.7341

56.94

0.2177

3.59661

0.36

0.2612

01-083-1764

26.5284

16036.40

0.1085

3.35728

100.00

0.1302

01-078-2315;
01-075-1593

29.0013

20.23

0.1832

3.07639

0.13

0.2199

01-075-1593

30.4808

85.51

0.2646

2.93034

0.53

0.3175

31.9967

56.12

0.1886

2.79489

0.35

0.2263

01-083-1764

32.9962

19.92

0.2585

2.71248

0.12

0.3102

00-024-0076

36.4290

884.23

0.1180

2.46436

5.51

0.1416

01-078-2315;
01-075-1593

38.3799

30.36

0.3410

2.34346

0.19

0.4092

01-083-1764;
01-075-1593

39.3617

1024.42

0.0992

2.28724

6.39

0.1191

01-078-2315;
01-075-1593

40.1932

408.76

0.1037

2.24182

2.55

0.1245

01-078-2315;
01-075-1593

42.3379

530.63

0.1352

2.13309

3.31

0.1622

01-078-2315;
01-083-1764;
01-075-1593

45.6831

463.25

0.1075

1.98437

2.89

0.1290

01-078-2315;
01-075-1593

50.0436

1557.15

0.1041

1.82120

9.71

0.1249

01-078-2315;
01-075-1593

143

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

54.7824

463.70

0.1335

1.67433

2.89

0.1602

01-078-2315;
01-075-1593

55.2235

136.80

0.1380

1.66200

0.85

0.1656

01-078-2315;
01-075-1593

57.1343

27.72

0.1042

1.61087

0.17

0.1250

01-078-2315

57.5500

8.09

0.0900

1.60154

0.05

0.1080

01-075-1593

59.8623

830.92

0.1253

1.54381

5.18

0.1504

01-078-2315;
01-075-1593

63.9602

289.36

0.1267

1.45443

1.80

0.1521

01-078-2315;
01-075-1593;
00-024-0076

65.6811

47.13

0.1922

1.42042

0.29

0.2306

01-078-2315;
01-075-1593

67.6529

579.08

0.1254

1.38374

3.61

0.1505

01-078-2315;
01-083-1764;
01-075-1593

68.2286

1080.86

0.2952

1.37460

6.74

0.3542

01-078-2315;
01-083-1764;
01-075-1593

73.3879

116.84

0.1217

1.28912

0.73

0.1461

01-078-2315;
01-075-1593

75.5768

309.69

0.1216

1.25712

1.93

0.1459

01-078-2315;
01-083-1764

77.5699

94.67

0.1302

1.22973

0.59

0.1563

01-078-2315;
01-083-1764

144

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

4.- Lista de Fases Identificadas
Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displacement

Scale

Name

[°2Th.]

Factor

Chemical Formula

*

01-078-2315

92

Quartz

-0.096

0.974

Si O2

*

01-083-1764

22

Siderite

-0.066

0.006

Fe ( C O3 )

*

01-075-1593

20

Kaolinite

-0.038

0.023

Al2 Si2 O5 ( O H )4

*

00-024-0076

3

Pyrite

-0.168

0.004

Fe S2

5.- Difractograma Original.

145

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

Muestra de núcleo 10 DRX: VLG-3891 (14824'7''), Formación Misoa, Edad Eoceno.
1.- Muestra Medida y condiciones experimentales:
Dataset Name
File name
Sample Identification
Comment
date=7/20/2012 9:56:13 AM

RT-14824'7''
F:\Frank Cabrera\VGL-3891_14824'7''\RT-14824'7''.xrdml
RT-14824'7''
Configuration=Monocromador,
Owner=User-1,
Creation

Goniometer=PW3050/60 (Theta/Theta); Minimum step size
2Theta:0.001; Minimum step size Omega:0.001
Sample stage=PW3071/xx Bracket
Diffractometer system=XPERT-PRO
Measurement program=Programa de Prueba, Owner=User-1,
Creation date=8/27/2012 10:59:31 AM
Prueba de parametros
Measurement Date / Time
10/09/2014 04:32:57 p.m.
Operator
LABORATORIO
Raw Data Origin
XRD measurement (*.XRDML)
Scan Axis
Gonio
Start Position [°2Th.]
5,0251
End Position [°2Th.]
79,9751
Step Size [°2Th.]
0,0500
Scan Step Time [s]
99,4291
Scan Type
Continuous
PSD Mode
Scanning
PSD Length [°2Th.]
2,12
Offset [°2Th.]
0,0000
Divergence Slit Type
Fixed
Divergence Slit Size [°]
0,4354
Specimen Length [mm]
10,00
Measurement Temperature [°C]
25,00
Anode Material
Cu
K-Alpha1 [Å]
1,54060
K-Alpha2 [Å]
1,54443
K-Beta [Å]
1,39225
K-A2 / K-A1 Ratio
0,50000
Generator Settings
40 mA, 45 kV
Diffractometer Type
0000000011024517
Diffractometer Number
0
Goniometer Radius [mm]
240,00
Dist. Focus-Diverg. Slit [mm] 100,00
Incident Beam Monochromator
No
Spinning
No

146

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

2.-Difractograma Obtenido

Counts
RT-14824'7''

6000

4000

2000

0
10

20

30

40

50

60

70

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

Peak List

01-083-2465

00-029-0696

00-001-0527

01-079-1270

00-001-1295

00-043-0685

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100

110

120

Position [°2Theta] (Copper (Cu))

147

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

3.-Lista de máximos y patrones del ICDD que describen la muestra

Pos. [°2Th.]

Height [cts]

FWHM

d-spacing

[°2Th.]

[Å]

Rel.

Tip width

Int. [%]

[°2Th.]

Matched by

6,1487

64,93

0,6705

14,37469

0,96

0,8046

01-079-1270

8,6215

29,96

0,5647

10,24805

0,44

0,6776

00-043-0685

12,4519

172,81

0,3790

7,10283

2,54

0,4547

00-001-0527;
01-079-1270

18,8037

87,10

0,1476

4,71930

1,28

0,1771

01-079-1270

19,9131

99,24

0,2952

4,45883

1,46

0,3542

00-001-0527;
01-079-1270;
00-043-0685

20,8197

2020,13

0,1189

4,26314

29,72

0,1427

01-083-2465;
00-001-0527;
01-079-1270;
00-043-0685

23,9942

260,79

0,0903

3,70581

3,84

0,1083

01-079-1270;
00-043-0685

24,7758

103,68

0,1968

3,59362

1,53

0,2362

00-029-0696;
00-001-0527

25,2904

116,21

0,2952

3,52165

1,71

0,3542

01-079-1270;
00-043-0685

26,5929

6797,30

0,1199

3,34928

100,00

0,1439

01-083-2465;
00-043-0685

32,0218

188,41

0,2871

2,79276

2,77

0,3445

00-029-0696;
01-079-1270;
00-043-0685

32,9330

26,87

0,2305

2,71754

0,40

0,2766

00-001-1295

34,7752

50,62

0,3936

2,57982

0,74

0,4723

00-029-0696;
00-001-0527;
01-079-1270;

148

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

00-043-0685
36,4844

864,14

0,1361

2,46075

12,71

0,1633

01-083-2465;
01-079-1270;
00-043-0685

38,3605

47,97

0,4743

2,34461

0,71

0,5692

00-029-0696;
00-001-0527

39,4377

614,72

0,1175

2,28301

9,04

0,1410

01-083-2465;
01-079-1270;
00-043-0685

40,2497

246,30

0,1402

2,23881

3,62

0,1683

01-083-2465;
01-079-1270;
00-043-0685

42,4224

424,62

0,1368

2,12904

6,25

0,1642

01-083-2465;
00-029-0696;
01-079-1270

44,6283

47,22

0,3490

2,02879

0,69

0,4188

01-079-1270

45,7663

202,32

0,1440

1,98095

2,98

0,1728

01-083-2465;
00-001-0527

50,1095

880,22

0,1411

1,81896

12,95

0,1693

01-083-2465;
01-079-1270

52,8329

49,06

0,5248

1,73143

0,72

0,6298

00-029-0696;
01-079-1270

54,8255

242,28

0,1415

1,67312

3,56

0,1698

01-083-2465;
00-001-0527;
01-079-1270;
00-043-0685

55,2775

86,85

0,1455

1,66050

1,28

0,1746

01-083-2465;
01-079-1270;
00-043-0685

56,2467

17,91

0,0904

1,63417

0,26

0,1085

01-079-1270;
00-001-1295;
00-043-0685

149

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

56,3989

8,95

0,0904

1,63417

0,13

0,1085

59,9150

525,74

0,1606

1,54258

7,73

0,1927

01-083-2465;
00-001-0527;
01-079-1270

61,6037

29,79

0,8382

1,50428

0,44

1,0058

00-029-0696;
01-079-1270;
00-001-1295;
00-043-0685

64,0060

102,23

0,1715

1,45349

1,50

0,2058

01-083-2465;
01-079-1270;
00-001-1295

65,8463

29,23

0,2952

1,41726

0,43

0,3542

01-083-2465;
01-079-1270

67,7252

446,02

0,1554

1,38244

6,56

0,1865

01-083-2465;
00-029-0696

68,0972

817,43

0,1293

1,37579

12,03

0,1552

01-083-2465;
01-079-1270

68,2619

785,63

0,1416

1,37287

11,56

0,1699

01-083-2465;
01-079-1270

72,1555

9,45

0,4862

1,30807

0,14

0,5834

00-001-0527;
01-079-1270

73,4308

134,96

0,1312

1,28847

1,99

0,1574

01-083-2465;
00-001-0527;
01-079-1270

75,6587

242,30

0,1339

1,25597

3,56

0,1607

01-083-2465;
00-029-0696;
01-079-1270

77,6435

59,88

0,1815

1,22874

0,88

0,2177

01-083-2465;
00-029-0696;
01-079-1270

150

�Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División
Sur del Lago Trujillo, Occidente de Venezuela.

4.- Lista de Fases Identificadas
Visible

Ref. Code

Score

Compound

Displacement Scale Factor

Name

[°2Th.]

Chemical Formula

*

01-083-2465

83

Quartz

0,000

0,869

Si O2

*

00-029-0696

46

Siderite

0,000

0,025

Fe C O3

*

00-001-0527

33

Kaolinite

0,000

0,015

Al2 Si2 O5 ( O H )4

*

01-079-1270

34

Clinochlore

0,000

0,049

( Mg2.96 Fe1.55
Fe.136 Al1.275 ) (
Si2.622 Al1.376 O10
) ( O H )8

*

00-001-1295

3

Pyrite

0,000

0,024

Fe S2

*

00-043-0685

21

Illite-

0,000

0,237

K Al2 ( Si3 Al ) O10

2\ITM\RG#2

( O H )2

5.- Difractograma Original.

151

�</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Caracterización geoquímica y mineralógica de la pirita presente en muestras de núcleo de la División Sur del&#13;
Lago Trujillo, Occidente de Venezuela</text>
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                <text>Isnaudy José Toro Fonseca</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>TESIS

Método para el cálculo de la fractura tridimensional
de tramos horadados en transportadores sinfín
de minerales lateríticos de la Empresa
¨ Comandante Ernesto Che Guevara¨

Isnel Rodríguez González

�Página	legal	
 
Título  de  la  obra.  Método  para  el  cálculo  de  la  fractura  tridimencional  de 
tramos  horadados  en  transportadores  sinfín  de  minerales  lateríticos  de  la 
Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”. ‐‐ 80 pág  
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2013 ‐‐  
 
1. Autor: Isnel Rodríguez González 
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico” Antonio Núñez Jiménez” 
 
Edición: Liliana Rojas Hidalgo 
Digitalización: Miguel Ángel Barrera Fernández 
                           
 
Institución del autor: ISMM ”Antonio Núñez Jiménez”  
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2013 
 
La  Editorial  Digital  Universitaria  de  Moa  publica  bajo  licencia  Creative  Commons  de 
tipo  Reconocimiento  No  Comercial  Sin  Obra  Derivada,  se  permite  su  copia  y 
distribución  por  cualquier  medio  siempre  que  mantenga  el  reconocimiento  de  sus 
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.  
 
La licencia completa puede consultarse en:  
http://creativecommons.org/licenses/by‐nc‐nd/2.5/ar/legalcode  
Editorial Digital Universitaria 
Instituto Superior Minero Metalúrgico 
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín 
Cuba 
e‐mail: edum@ismm.edu.cu  
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum 

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

Método para el cálculo de la fractura tridimensional de tramos horadados en
transportadores sinfín de minerales lateríticos de la Empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”

Tesis en opción al grado de Doctor en Ciencias Técnicas

ISNEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ

Moa, 2011

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“Dr. Antonio Núñez Jiménez”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

Método para el cálculo de la fractura tridimensional de tramos horadados en
transportadores sinfín de minerales lateríticos de la Empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”
Tesis en opción al grado de Doctor en Ciencias Técnicas

Autor:

M. Sc. Ing. Isnel Rodríguez González

Tutores:

Dr. C. Alberto Velázquez del Rosario

Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Departamento de Mecánica, Facultad de Metalurgia y Electromecánica

Dr. C. Vladimir González Fernández
Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echevarria”
Departamento de Mecánica Aplicada, Facultad de Mecánica

Moa, 2011

�TABLA DE CONTENIDOS

Pág.

INTRODUCCIÓN GENERAL ................................................................................................... 5
CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN ................... 9
1.1. Marco contextual donde se desarrolla la investigación ........................................................ 9
1.2. Desarrollo del conocimiento sobre aceros resistentes a elevadas temperaturas ................ 10
1.3. Fragilidad en los inoxidables austeníticos ......................................................................... 11
1.4. Concentración de tensiones en objetos de ingeniería ........................................................ 14
1.5. Conclusiones del capítulo 1 ............................................................................................... 18
CAPÍTULO 2. MÉTODOS, MATERIALES Y CONDICIONES EXPERIMENTALES ....... 20
2.1. Frecuencia de rotura de los tramos horadados en los transportadores sinfín .................... 20
2.2. Concentración de tensiones y propagación de grietas ....................................................... 21
2.2.1. Modelación del desarrollo de una grieta espacial finita en un cilindro anular, horadado
transversalmente .......................................................................................................... 22
2.3. Métodos, procedimientos y condiciones experimentales .................................................. 28
2.3.1. Selección y preparación de muestras ........................................................................... 28
2.3.2. Análisis químico .......................................................................................................... 29
2.3.3. Análisis fractográfico................................................................................................... 29
2.3.4. Análisis metalográfico ................................................................................................. 29
2.3.5. Ensayos de dureza y microdureza................................................................................ 30
2.3.6. Simulación de ensayos de fluencia .............................................................................. 30
2.3.7. Ensayos a escala de laboratorio (fluencia a tracción, fluencia a torsión y torsión) ..... 31
2.4. Determinación de los esfuerzos en torsión ........................................................................ 38
2.5. Conclusiones del capítulo 2 ............................................................................................... 39
CAPÍTULO 3. RESULTADOS Y SU VALORACIÓN ........................................................... 40
3.1. Comportamiento de las averías en tramos de tubos de transportador rotatorio ................. 40
3.2. Composición química de la aleación estudiada ................................................................. 40
3.3. Resultados del análisis fractográfico ................................................................................. 41
3.4. Análisis metalográfico ....................................................................................................... 43
3.5. Ensayos de dureza para el inoxidable AISI 321 ................................................................ 44
3.5.1. Dureza del material ...................................................................................................... 44
3.5.2. Análisis de microdureza .............................................................................................. 45
3.6. Carácter de la rotura y su relación con la microestructura ................................................ 46
3.7. Comportamiento a torsión de tubos de pequeñas dimensiones ......................................... 47
3.7.1. Simulaciones de tubos horadados por el método de elementos finitos ........................... 47
3.7.2. Comparación de tensiones entre tubos con diferentes configuraciones de agujeros ... 50
3.8. Resultados de los ensayos de torsión ................................................................................. 51
3.8.1. Comparación del comportamiento de las tensiones..................................................... 52
3.8.2. Prueba de hipótesis y análisis estadístico .................................................................... 54
3.9. Análisis de fractura en el tubo del transportador de minerales .......................................... 55
3.9.1. Determinación del campo de tensiones ....................................................................... 55
3.9.2. Cálculo del tamaño efectivo ........................................................................................ 55
3.9.3. Tensiones de resistencia al agrietamiento.................................................................... 57
3.10. Comportamiento de las tensiones en el tubo del transportador de minerales .................. 59
3.11. Propuesta de soluciones ................................................................................................... 62
3.12. Valoración de las dimensiones ambiental, social y económica ....................................... 63
3.12.1. Efectos en el orden social y ambiental ....................................................................... 63
3.12.2. Aporte en lo social ...................................................................................................... 63
3.12.3. Aporte en la dimensión ambiental .............................................................................. 64
3.12.4. Determinación del efecto económico ......................................................................... 64

�3.13. Consideraciones sobre la aplicación de los resultados .................................................... 65
3.14. Conclusiones del capítulo 3 ............................................................................................. 65
CONCLUSIONES GENERALES ............................................................................................ 66
RECOMENDACIONES ........................................................................................................... 67
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ...................................................................................... 68
PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA TESIS .................. 76
LISTADO DE SÍMBOLOS ....................................................................................................... 77
ANEXOS ................................................................................................................................... 80

�INTRODUCCIÓN GENERAL
La industria cubana del níquel, fundada hace alrededor de 65 años con la finalidad de producir
concentrado de níquel y cobalto, se encuentra enfrascada en un proceso de mejora de su
equipamiento, así como la búsqueda de una adecuada eficiencia en la obtención del producto
final. Actualmente la producción de níquel y cobalto constituye una de las mayores
posibilidades para el desarrollo de la economía cubana, pues su precio aumenta de manera
paulatina en el mercado internacional; así mismo los costos de producción se incrementan.
Los aceros inoxidables tienen una amplia utilización en la fabricación de equipos y
componentes con diversas especificaciones, dichos aceros son muy empleados en equipos para
la extracción y obtención de concentrados de níquel y cobalto por las características de esas
tecnologías. Entre sus aplicaciones se puede mencionar la resistencia a la corrosión a elevadas
temperaturas de elementos propios de los procesos pirometalúrgicos en la Empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”, donde predominan los aceros inoxidables austeníticos
por su versatilidad y oposición a la corrosión, además de garantizar buenas propiedades
mecánicas a elevadas temperaturas.
Una de las aplicaciones fundamentales de estos materiales es en el cuerpo de los
transportadores sinfín de la Unidad Básica Productiva Hornos de Reducción (UBP Hornos de
Reducción). Estos transportadores, comúnmente conocidos como “Jacobi”, se emplean para
trasegar, hasta los enfriadores, los minerales reducidos en los hornos de soleras múltiples (tipo
Herreshoff) a temperaturas entre 650 y 700 ºC. Una vez enfriados, los minerales pasan a la
etapa de lixiviación para continuar el proceso de extracción del níquel y el cobalto. Durante el
transporte, se requiere de una adecuada hermeticidad en la instalación para evitar la reoxidación de los minerales en caso de entrar en contacto con el aire del medio.
Los transportadores sinfín de la planta (ver figura 1.1) son elementos anulares con una
longitud total de 30,867 m, apoyados sobre seis pares de rodillos con artesa en “V” y 10
secciones o tramos (designados convencionalmente por I; II; IIA; III; IIIA; IV; IVA; V; VI y
VIA) cuyas longitudes varían entre 2 115 y 3 000 mm. El diámetro exterior es de 565 mm y el
interior de 533 mm.
II

IIA

III

II

IIA

III

IIIA

IV

IVRodillos

IIIA

VI

VI

Rueda
dentada
Figura 1.1. Esquema del transportador
sinfín
empleado en la UBP Hornos de Reducción

VI

VI

VIA

VIA

30 867

La alimentación del transportador se efectúa a través de tres horadados (orificios) transversales
practicados en los tramos I y V, localizados en la zona de carga donde no se lleva a cabo
Rodillos y poseen un sistema de rociado
enfriamiento; mientras que losRueda
restantes
dentadatramos son enterizos
con agua que permite reducir la temperatura por30la867
parte exterior.
Según el proyecto inicial de la empresa, los tramos del transportador se diseñaron para
fabricarlos con acero estructural (GOST 20K) pero, debido al frecuente agrietamiento y
fractura en los tramos I y V, a partir de 1996 ese acero se sustituyó por el inoxidable
austenítico AISI 321 y se le colocó un refuerzo exterior de 12 mm. En los demás tramos no se
manifiesta el fenómeno de la rotura repentina; por lo que no se introdujo ninguna modificación
en la forma constructiva y tipo de material.
Los transportadores sinfín operan en regímenes continuos de producción bajo las elevadas
cargas de torsión originadas durante las operaciones de transporte y temperaturas propias del
proceso. Para alimentar al transportador, se requiere de un sistema de cucharas que operan de
forma consecutiva y dosifican la carga hacia el interior. El mineral se deposita en la parte

�inferior del tubo; por lo que se hace necesario vencer la resistencia que ofrece su propio peso,
el peso del tubo y un par de torsión que genera el esfuerzo tangencial originado cuando las
cucharas entran en contacto con los minerales. Para ello la instalación posee un accionamiento
constituido por un motor de 30 kW y un reductor de dientes rectos de tres pasos que imprime
una velocidad de rotación de 23,4 rev/min. En la planta operan 12 transportadores rotatorios
que recogen los minerales reducidos provenientes de 24 hornos, a razón de un transportador
cada dos hornos.
Uno de los problemas medulares, que afecta la productividad de la UBP Hornos de Reducción
y a la empresa en general, es la fractura prematura y en ocasiones catastrófica de los tramos V
de los transportadores que ocasiona una falla funcional de tipo total. En los demás tramos,
aunque en ocasiones ocurren averías por roturas del cuerpo, estas no se consideran prematuras
porque ocurren en períodos de tiempo relativamente largos, previstos en los planes de
mantenimiento.
Según las estadísticas compiladas (Libro de registro de datas y averías 2002-2009), en el
período comprendido entre el 2002 y el 2009 en la UBP Hornos de Reducción se sustituyeron
un total de 49 tramos V que arrojan cuantiosas pérdidas por conceptos de paradas de la
producción, pérdida de minerales reducidos e inversiones.
Tradicionalmente, la metalurgia física ha estudiado los problemas de fractura siguiendo la
teoría de Griffith, donde se da un tratamiento matemático al problema, se asume, por una
parte, que la energía superficial del material es mayor que el nivel de energía necesaria para
causar la fractura y por la otra, la ausencia de deformaciones inelásticas alrededor del frente de
la grieta (Griffith, 1920).
Sin embargo, aunque la teoría de Griffith explica con acertada precisión los fenómenos de
rotura asociados a materiales frágiles, esta no es consistente en su totalidad con las
características de las fracturas y tamaños críticos de grietas manifiestas en las fallas de los
tramos V de los transportadores analizados, pues investigaciones realizadas (Rodríguez et al.
2010) revelan un comportamiento elástico no lineal del material.
Un enfoque a los problemas de la metalurgia física que sigue la versión modificada del
criterio de energía de Griffith fue el establecido por Irwin (Irwin, 1957; Gdoutos, 2005), que
define un comportamiento elástico no lineal; pero al aplicar el mismo a la descripción de las
fallas de los transportadores sinfín, se encontró la limitación de que las soluciones se enfocan a
partir del análisis de la fisuración y considera el crecimiento de la grieta en el sentido
longitudinal o transversal, sin tener en cuenta el efecto mutuo entre ambos sentidos (Cahn y
Haasen, 1996; Erdogan, 2000; Martin-Meizoso, 2001; Oller, 2001; Pérez-Ipiña, 2004; ChangGyu et al. 2006). La limitación trajo consigo la introducción de errores en la estimación de los
tamaños críticos de las grietas de fractura en tramos horadados de los transportadores
rotatorios.
Por lo que se establece como situación problémica:
En los tramos horadados de los transportadores sinfín de minerales lateríticos se produce la
fractura prematura y repentina, lo que provoca una falla funcional de tipo total y conduce a
desarrollar acciones de sustitución con una periodicidad promedio de ocho intervenciones de
este tipo por año en la UBP Hornos de Reducción de la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”, con importantes erogaciones monetarias por concepto de materiales y operaciones
de mantenimiento; así como la reducción de la capacidad de trabajo de la planta.
Lo anteriormente expresado permitió establecer como problema científico:

�Insuficiente sistematización de la dependencia entre los efectos de entalla producidos por la
geometría y orientación de los agujeros y la relación entre los diámetros interior y exterior
(d/D) que determinan un inadecuado método para el tratamiento matemático a los fenómenos
de fractura en los tramos V de transportadores sinfín de la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”.
Para la solución del problema se plantea como objetivo:
Establecer un método que permita predecir el desarrollo de una grieta espacial finita y la forma
de la fractura en un cilindro anular elástico no lineal, horadado transversalmente, en presencia
de esfuerzos de torsión a temperaturas de 650 a 700 oC, para correlacionar el campo de
distribución de tensiones con la relación d/D y reducir la frecuencia de roturas en los tramos
V de transportadores sinfín de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
Como objeto de la investigación se establece:
Fenómeno de fractura en tramos V de transportadores sinfín para minerales lateríticos.
Campo de acción:
Forma en que se produce la fractura de cilindros anulares horadados transversalmente a
temperaturas entre 650 y 700 ºC.
Los elementos anteriores permitieron definir la siguiente hipótesis:
La relación diámetro interior/diámetro exterior (d/D) del tramo V en transportadores sinfín de
minerales lateríticos de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”, determina el campo
de distribución de tensiones y define la forma de la rotura; lo que permite establecer un
método para el análisis de la fractura tridimensional de un sólido curvo elástico no lineal,
horadado transversalmente, en presencia de esfuerzos de torsión a temperaturas entre 650 y
700 oC.
Aportes científicos del trabajo:
Se establece un modelo para el análisis tridimensional de grietas en un cilindro anular
elástico no lineal, horadado transversalmente, en presencia de esfuerzos de torsión a
temperaturas de 650 a 700 ºC,
Se define la forma de la fractura y la distribución de tensiones en función de la relación β
(d/D) y las condiciones de operación de tramos horadados de transportadores sinfín de
minerales lateríticos, fabricados de acero inoxidable austenítico AISI 321.
Tareas a desarrollar:
1.

2.
3.
4.
5.
6.

Establecimiento del estado del arte y sistematización de las teorías, métodos y
procedimientos relacionados con el acero inoxidable AISI 321 y entalla en elementos
circulares,
Establecimiento de un modelo de fractura tridimensional, basado en el modelo de Irwin,
para un comportamiento elástico no lineal en un sólido anular,
Planificación, diseño y realización de experimentos,
Definición del carácter de la rotura en dependencia de la geometría del agujero y la
relación d/D del tramo,
Validación del método propuesto a escala industrial,
Planteamiento de los efectos económicos, sociales y ambientales.

Aseguramiento de la investigación:

�La parte experimental, que fundamenta la investigación, se realizó a través del financiamiento
de los proyectos aprobados y ejecutados por el Departamento de Mecánica del Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa, en cooperación con otras entidades:
1.

Aplicación de la metodología de diseño alemana en Moa. Cuba. Proyecto conjunto
Universidad Técnica de Clausthal - Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa.
Financiado por el DAAD, Alemania. 2002-2006,

2.

Caracterización del acero SS 321 sometido a altas temperaturas empleando las técnicas
de microscopía. Proyecto conjunto Universidad Técnica de Clausthal - Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa. Financiado por el Instituto de Metalurgia de la
Universidad Técnica de Clausthal de Alemania. 2007 – 2008,

3.

Determinación de los parámetros de resistencia mecánica de los transportadores de
tornillo sinfín “Jacobi” para enfrentar nuevos diseños en la Empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara” de Moa. Financiado por CITMA. 2008 - 2010.

�CAPÍTULO 1. MARCO TEÓRICO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN
En las empresas de níquel “Comandante Ernesto Che Guevara” y “René Ramos Latour” los
transportadores de tipo tornillo sinfín se emplean para el trasiego de minerales desde la UBP
Hornos de Reducción, sirven de sistema de alimentación a los enfriadores de minerales. Están
compuestos por varios tramos cilíndricos anulares metálicos con un tornillo sinfín fijo en su
interior, soportado en uno de los extremos de cada tramo, los mismos están dispuestos de
manera horizontal.
En el presente capítulo se exponen los fundamentos teóricos de los procedimientos definidos
que conducen al establecimiento del estado del arte en el tema abordado y sustentan los
resultados de la investigación.
1.1. Marco contextual donde se desarrolla la investigación
El mineral después que se reduce en los hornos es introducido al transportador rotatorio a una
temperatura de 650 a 700 oC, el que lo conduce al tambor enfriador de donde se descarga (con
una temperatura aproximada de 200 oC) a las canales de contacto de la planta de Lixiviación y
Lavado. Cada transportador, alimentado en dos secciones (tramo I y V), trasiega minerales de
dos hornos de reducción hasta los enfriadores.
Los tramos (10) se unen a través de acoplamientos del tipo brida y cada uno posee un
abocinado en los extremos, que incrementa el diámetro en esa zona y permite la fijación de
cada sección y de cada tornillo sinfín al correspondiente tramo. El giro del elemento tubular se
logra a través de un accionamiento electromotor-reductor-transmisión dentada, con una
potencia en el electromotor de 30 kW a 1 175 rev/min.
Desde la puesta en explotación de la empresa en 1986, los transportadores de tipo rotatorio
utilizados en la UBP Hornos de Reducción de la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara” se suministraban por la antigua URSS y, como se planteó anteriormente, estaban
fabricados en su totalidad de acero estructural GOST 20K y a partir de la década de los 90, la
Empresa Mecánica del Níquel desarrolló la tecnología y asumió la fabricación del tubo y del
tornillo. Inicialmente, se mantuvo el acero estructural (GOST 20K) para los tramos sin
agujeros y se introdujo como modificación el acero inoxidable AISI 304 para los tramos de la
zona de alimentación. Posteriormente, este material experimentó varias sustituciones pasando
por los aceros inoxidables AISI 309, AISI 310 y finalmente AISI 321. Actualmente se
mantiene esta combinación y los tramos sin agujeros se confeccionan con acero estructural de
bajo contenido de carbono equivalente al acero 20K y los tramos de la zona de alimentación
con acero inoxidable austenítico AISI 321.
En la UBP Hornos de Reducción de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” se ha
reportado gran cantidad de paros por averías, según lo muestran los registros (Libros de
Registro de Datos y Averías, 2002-2009), donde se compilan algunas informaciones de roturas
repentinas del elemento tubular en el transportador, relacionadas con la presencia de objetos
extraños como fragmentos de dientes y ladrillos del revestimiento desprendidos; aunque el 96
% de las fallas reportadas en los tramos horadados se presentan para condiciones normales de
operación. Del análisis se concluyó que las sobrecargas por presencia de objetos extraños no
constituye la principal causa de rotura del cuerpo tubular. Las estadísticas revelan que entre los
años 2002 y 2009 se sustituyeron 49 tramos V (a razón de ocho por año) con un importante
peso en las pérdidas por paradas para recambio.
Los problemas de rotura de tramos V han sido caracterizados previamente, en recientes
publicaciones (Rodríguez et al. 2006; 2007 y 2010), se evidencia una serie de factores
vinculados con la presencia de agujeros tecnológicos y que influyen de manera aislada o
combinada en la falla de los tramos fabricados de acero inoxidable austenítico AISI 321.

�Rodríguez et al. (2006), utilizando el método de los elementos finitos (MEF), obtuvieron el
mapa de distribución de tensiones en la vecindad de los horadados de alimentación e
identificaron las posibles formas en que pueden producirse las roturas, a saber, desde el
interior del horadado hacia la superficie del cilindro o desde la superficie del cilindro hacia el
interior.
Rodríguez et al. (2007) analizaron variantes de geometría de agujeros en transportadores de
tipo sinfín, similares a los analizados, estudiaron además su comportamiento ante un campo de
tensiones producido por esfuerzos de torsión a temperaturas de 650 a 700 oC y describieron los
efectos de entalla producidos por la geometría y orientación de los agujeros y la relación entre
los diámetros interior y exterior (d/D).
El análisis fractográfico y la caracterización de las superficies de fractura se reporta por
Rodríguez et al. (2010). En este caso, las fracturas analizadas son de tipo intergranular según
el mecanismo de fractura frágil con comportamiento no lineal elástico y propagación de
grietas elasto-plásticas a temperaturas en el rango 500 ºC ≤ T ≤ 780 ºC.
Aspectos metalúrgicos de aceros inoxidables austeníticos, en el Grupo Empresarial
CUBANÍQUEL, han sido tratados por Velázquez y Mariño (1999), Velázquez et al. (2001),
Velázquez (2002) y Mariño (2008), con una diversidad de análisis que fundamentan la
factibilidad de los mismos y su adecuación a los procesos pirometalúrgicos para la obtención
de concentrados de Ni + Co. Sin embargo, solamente se limitan a estudiar aceros austeníticos
de alto contenido de carbono de la serie H (ACI HH y ACI HK40).
Hall y Jones (1986) y Wegst (1995) justifican su empleo cuando el material a manipular es de
elevada agresividad y lo sugieren para ser empleados en la fabricación de componentes de
hornos y equipos de la industria petroquímica, aunque Lefévre (1993), Paolini et al. (2004),
Umoru (2008) y Stainless steel (2010) lo definen como materiales de poca resistencia
mecánica.
Van der Eijk et al. (2001), Velázquez (2002) y Ares et al. (2005) caracterizan los problemas de
roturas en aleaciones austeníticas termo-resistentes más difundidos y que poseen bajo
contenido de carbono, por ser este un elemento de gran importancia para garantizar
propiedades mecánicas y tecnológicas adecuadas; por lo que las bases físico-metalúrgicas y
modelos establecidos para la fractura, en aceros inoxidables austeníticos con entalla, pueden
explicar sólo parcialmente los fenómenos de fallas en elementos anulares con agujeros
transversales para materiales inoxidables austeníticos termo-resistentes, por ello es necesario
desarrollar y comprobar nuevas teorías que den solución al problema expuesto.

1.2. Desarrollo del conocimiento sobre aceros resistentes a elevadas temperaturas
Autores como Lefévre (1993), Davis (1997) y Velázquez (2002) exponen que de manera
oficial el descubrimiento de los aceros inoxidables se remonta a los inicios del siglo XX.
Según Jones (1998), entre los años 1904 y 1909, Gillet y Portevin (Francia) publicaron una
serie de estudios físico-metalúrgicos sobre la estructura y propiedades del acero martensítico
con 13 % de Cr y el ferrítico con 17 % de Cr cuyas cantidades de carbono oscilaba entre 0,12
y 1,0 %. En 1909 Gillet y Giessen (Alemania) exponen los resultados de investigaciones
realizadas con aceros austeníticos de la gama hierro-cromo-níquel (Mott, 1999; De Cock,
2008), lo que posibilitó la clasificación actual de los aceros inoxidables en: martensíticos,
ferríticos y austeníticos.
El desarrollo y empleo de aceros inoxidables a escala industrial se remonta a la década de
1910 a 1920, momento en que se publicaron por Brearley, Becket y Dantsizen y por Maurer y
Strauss las primeras investigaciones relacionadas con la estructura y propiedades de los
mismos (referenciado por Lula, 1986; Davis, 1997 y Britannica Concise Encyclopedia, 2010).

�La influencia de los elementos de aleación, estructura y propiedades, composición y el
tratamiento térmico en los aceros inoxidables se evidenciaron en estudios posteriores, los que
dieron lugar al desarrollo de las aleaciones endurecibles por precipitación en la década de los
40. Los precios y la escasez del níquel influenciados por la II Guerra Mundial favorecieron el
desarrollo de los aceros austeníticos inoxidables con altos contenidos de manganeso,
sustituyéndose total o parcialmente, el contenido de níquel (Blair, 1992; Amin et al. 2008).
El punto de partida para el despunte de lo que es, en la actualidad, esta potente industria y por
ende un paso muy importante en la obtención de los aceros inoxidables, lo constituye el
desarrollo de los procesos de descarburización argón-oxígeno (Lefévre, 1993). El uso de esa
tecnología unida a otras técnicas de fusión al vacío han posibilitado que se mejore la eficiencia
y calidad de los procesos por pérdida de carbono del acero, aumentando la resistencia a la
oxidación y la combinación del cromo con otros elementos, mejora la desulfuración y el
control de la composición química de la aleación con mayor exactitud, lo que ha posibilitado
la producción de una gran variedad de aleaciones inoxidables, con una amplia gama de marcas
en el mundo (Viswanathan y Nutting, 1999; Böhler Edelstahl GmBH &amp; Co. KG, 2009).
Los aceros inoxidables dúplex (austenítico-ferrítico) se descubrieron en la década de los 30,
aunque su auge comercial se produjo en los años 60, fecha en que los estudios sobre la
superplasticidad de estas aleaciones (Van Wershoven, 1999; Atlas Steels Australia, 2008) con
estructura de granos finos incentivó el interés por dichas aleaciones. Comúnmente los aceros
inoxidables se diferencian en dos grupos: los resistentes a elevadas temperaturas (serie H) y
los resistentes a la corrosión (serie C).
Churley y Earthman (1996), Cane et al. (2004), Serrano-García (2007) y Elshawesh et al. (2008)
refieren que los problemas presentados en el comportamiento ante la fluencia de algunos
aceros austeníticos inoxidables laminados, especialmente los de la serie 300 en tuberías,
permitieron investigaciones que condujeron al desarrollo de la serie H como resultado del
aumento en el contenido de carbono en aceros de dicha serie, lo que posibilitó garantizar
buena rigidez y elevada resistencia mecánica en elementos cargados a altas temperaturas.
Gran parte de la producción mundial de aceros inoxidables se destina a los aceros austeníticos
al cromo-níquel (Andries-Bothma, 2006) y se utilizan en aplicaciones que requieren
resistencia a la corrosión a temperaturas superiores a 450 oC, lo que exige conocimientos sobre
los mecanismos y la cinética de la formación de capas superficiales, su composición química,
estructura, mecanismos de difusión, entre otros. Factores estrechamente relacionados con las
propiedades mecánicas y estructurales que permiten la adecuación del acero para usos
específicos (Padilla, 1999; De Meyer et al. 2001; Niffenegger y Lebr, 2005).
1.3. Fragilidad en los inoxidables austeníticos
La fragilidad es un fenómeno que, en ocasiones, afecta a los aceros inoxidables, tanto en la
obtención del semiproducto como en el funcionamiento de elementos de máquina elaborados
de dichos aceros. Autores como Changan (1999), Syed (2004) y Shutov et al. (2006)
caracterizan la conducta por fatiga con el empleo del método de la energía de histéresis,
analizaron las cargas en aplicación de multiniveles cíclicos, demostraron que el efecto de daño
por creep-fatiga es acumulativo y proponen modelos que relacionan la densidad de energía con
la vida útil.
Lima et al. (2005) hacen un estudio de la precipitación de carburos en los aceros inoxidables
austeníticos, particularmente el AISI 321, utilizados en procesos de desulfurización del
petróleo por su buena resistencia a la corrosión y adecuadas propiedades mecánicas a
temperaturas de operación inferiores a 380 oC. Sin embargo, el titanio que se combina con el
carbono reduce la precipitación descontrolada de fases secundarias.

�Autores como Spinosa et al. (2003) y García et al. (2007) establecen la estequiometria de fases
de carburo para diferentes tipos de aceros inoxidables austeníticos, generalizándolas cuando
los mismos están sometidos a elevadas temperaturas. Las fases de carburos (MxCy) poseen una
estructura cristalina compleja (Malik et al. 1995; Oswald, 2005; SUNARC, 2010) formada por
octaedros, cuyos ejes poseen ángulo de inclinación de aproximadamente 126°, de manera
similar a los de la cementita, pero con la diferencia de que en el interior de cada octaedro hay
dos átomos de carbono (Hiller y Qiu, 1991; Janovec et al. 2003).
Estudios realizados muestran que tubos de acero inoxidable austenítico, sometidos a elevadas
temperaturas, no garantizan buenas condiciones de operación después de un año de trabajo por
la severa sensibilización (Ossa et al. 2003; Paolini et al. 2004; García et al. 2007); fenómeno
que ocurre cuando la temperatura se incrementa por encima de 600 oC y luego se realizan
paradas por mantenimiento o fallas en el sistema, aspecto este también reportado por Umoru
(2008).
Un caso particular se produce cuando a temperaturas alrededor de 600 oC (Padilla, 1999;
López e Hidalgo, 2007) el carbonitruro de titanio precipita al interior del grano austenítico, se
reduce la formación de carburos, refuerza el material para resistir la termofluencia y se
mejoran las propiedades mecánicas, esto fue observado también por Ohtani et al. (2006) y
Villafuerte y Kerr (2010). El fenómeno se debe manifestar en todo el volumen y distribuirse
uniformemente.
Existen muchos factores que pueden contribuir, de manera aislada o conjunta, a disminuir la
resistencia de elementos sometidos a elevadas temperaturas, lo que posibilita la aparición de
grietas que producen roturas catastróficas posteriores, aunque predominen como factor común
en las fallas ocurridas, las inestabilidades metalúrgicas de las aleaciones.
Las inestabilidades metalúrgicas caracterizadas por los cambios que ocurren en la
estructura metalográfica, resultado de las altas temperaturas sostenidas, provocan
concentradores de tensiones (Saxena, 1998; Beddoes y Gordon, 1999; Serrano-García, 2007)
que incluyen transiciones de fractura transgranular a intergranular, recristalización,
envejecimiento, precipitación de fases secundarias, retardo de las transformaciones en el
equilibrio de fases, oxidación, corrosión intergranular, agrietamiento por corrosión bajo
tensión y contaminación por trazas de elementos, entre otras. Cuando el material es muy
propenso a los cambios, en presencia de elevadas temperaturas, se modifican y disminuyen las
propiedades que lo caracterizan por el surgimiento o aparición de estructuras anómalas
(Mazorra et al. 1989; Velázquez, 1999; National Physical Laboratory, 2000; Altenbach, 2004).
La presencia de dichas estructuras con frecuencia producen rupturas bruscas e inesperadas,
que actúan de manera independiente o en interrelación entre ellas, el fenómeno se acrecienta
por la influencia de otros factores como las elevadas temperaturas y las sobrecargas, que
modifican las características de la fractura (Kim y Lee, 1996; Castro, 2001; Oliver et al. 2005;
Naumenko, 2006; Outokompu, 2007).
Desde la década de los 50 se investiga la fragilización en caliente como un fenómeno que
afecta a los aceros inoxidables. Mazorra et al. (1989), Lai (1992), Viswanathan (2000), Vedia
y Svoboda (2002) y Naumenko (2006) exponen que las roturas producidas en tuberías,
depósitos, recipientes a presión, equipos para el trasiego de fluidos y otros muy comunes en
plantas químicas, energéticas y metalúrgicas, han dado lugar a que se destinen cuantiosos
recursos al estudio de la relación entre el carácter de la rotura de elementos fabricados de los
mencionados aceros y su microestructura, aspecto que guarda relación con la presente
investigación, aunque solo analizan elementos que no poseen concentradores tecnológicos de
tensiones.

�1.3.1. Agrietamiento en caliente de aceros inoxidables
Existe gran probabilidad de ocurrencia de grietas a elevadas temperaturas, en uniones
soldadas de aceros inoxidables austeníticos, para relaciones de Cr/Ni inferiores a 1,6
(Radhakrishnan, 2000; Kanchanomai y Mutoh, 2007).
Shankar (2003), Singh et al. (2006), Hänninen y Minni (2007) y Schindler et al. (2007)
refieren la ocurrencia de agrietamiento en estos aceros en el proceso de solidificación, la que
se produce predominantemente por la segregación de pequeñas cantidades de mezclas de fases
secundarias, acompañadas de tensiones de contracción, sin embargo se considera que la
presencia de molibdeno en dichos aceros reduce este efecto.
Hazarabedian et al. (2000) y Hilders et al. (2007) analizan el comportamiento a la fractura en
el envejecimiento de aceros inoxidables con entalla y establecen la probabilidad de rotura
cuando hay presencia de temperaturas elevadas, aunque solo estudian aceros inoxidables
dúplex y en ningún momento los someten a temperaturas superiores a 475 oC, por lo que no
describen su conducta a esas temperaturas.
La fragilización en caliente por procesos de solidificación se presenta como una de las causas
más comunes de las roturas en partes de hornos y elementos sometidos a elevadas
temperaturas de servicio (Bailer-Jones et al. 1998; Otegui et al. 2001; Avilés, 2007).
Estudios de fallas realizados en aceros austeníticos, de las series 200; 300 y HH (Mazorra et
al. 1989; Powell et al. 1995; Million et al. 1997; Janovec et al. 2003), revelan la precipitación
de fases sigma bajo condiciones de operación en plantas petroquímicas, del cemento, hornos
para tratamiento de metales y plantas metalúrgicas; pero sólo refieren componentes de sección
transversal rectangular y sin entallas tecnológicas. Zhang (1999) analiza este fenómeno en los
aceros austeníticos AISI 304; 309 y 310, no obstante estudia su comportamiento sólo en el
proceso de soldadura y no durante su trabajo prolongado a altas temperaturas.
Los efectos de fases endurecedoras sobre las propiedades mecánicas de los inoxidables
austeníticos (serie 300); así como aleaciones HH fueron estudiados por Hiller (1991) y
Velázquez et al. (2001) respectivamente, los que proponen modelos termodinámicos, bajo
distintas condiciones, con energía de Gibbs de los compuestos individuales que aparecen,
enfocándose a la solubilidad y precipitación de carburos y fases sigma en la austenita, aunque
no tienen en cuenta el efecto de dichas fases en presencia de concentradores tecnológicos.
Los aceros austeníticos inoxidables resistentes a elevadas temperaturas se someten a un
recocido de homogeneización, donde los carburos precipitan de manera distribuida en todo el
volumen de la pieza, lo que garantiza una mayor resistencia mecánica y a la termofluencia
(Sourmail, 2003; Castro, 2003; KIND &amp; CO, 2009).
1.3.2. Fluencia y disminución de la resistencia mecánica a altas temperaturas
Zharkova y Botvina (2003) plantean que durante las pruebas de termofluencia en largos
períodos, el mecanismo de fractura cambia con la carga y las tensiones “σ”, del mismo modo
considera que el crecimiento es intragranular para altos esfuerzos (σ &gt; σcr1), la propagación
ocurre como resultado del desarrollo de grietas de cuña para esfuerzos medios (σcr1 &gt; σ &gt; σcr2),
igual sucede en el caso de fractura a bajas tensiones (σ &lt; σcr2), que acontece dada la formación
y desarrollo de poros a lo largo de las fronteras de los granos.
Para requerimientos a temperaturas superiores a 500 °C, la resistencia a la termofluencia
constituye un factor muy importante a considerar. En estos casos el AISI 321, con adición de
Ti, es recomendable y puede utilizarse hasta los 800 °C. Para temperaturas de servicio más
altas (hasta 1 100 °C) se emplean los aceros termoresistentes e inoxidables austeníticos

�resistentes a la oxidación y a la termofluencia. Cabe destacar que existen numerosas variantes
de grados no estándares o “grados propietarios” para todas estas aplicaciones.
Los métodos paramétricos conocidos como tiempo-temperatura para la predicción de la vida
útil como los de Dorn, Marrey, Manson–Succop, Manson-Haferd y otros, están basados en
relaciones constantes en amplia gama de duración, de fractura y temperatura e ignoran los
mecanismos de cambio, sin embargo el propuesto por Larson–Miller (LM) es un procedimiento
muy difundido por la fiabilidad que presenta en aquellos casos en que las variaciones
estructurales son pequeñas (Kachanov, 1999; Callister, 2000; Altenbach et al. 2004;
Campanelli y Oliveira, 2005; Gaffard et al. 2005).
La fluencia ocurre para una energía de activación que depende de los esfuerzos aplicados, con
una tensión que llega a producir la rotura si se utiliza una carga constante, es función del
parámetro de Larson-Miller (Pero-Sanz 1992).
La curva
f(LM) puede determinarse experimentalmente a elevadas temperaturas para
ensayos de corta duración y permite conocer, para cada tensión “ ”
produciría la rotura del material. Las técnicas de control posibilitan introducir métodos para
compensar las variaciones de las dimensiones a lo largo de los ensayos, pudiéndose realizar las
pruebas de fluencia bajo condiciones de tensión constante, teniendo en cuenta que se producen
muy pocos cambios microestructurales en la aleación AISI 321, que no modifican la pendiente
de la curva por los efectos que tienen las fases segregadas y su influencia en los valores de
tensiones requeridas para la termofluencia (Velázquez 2002; Mariño, 2008).
1.4. Concentración de tensiones en objetos de ingeniería
La teoría de los efectos de concentradores de tensiones, tanto tecnológicos como grietas que
aparecen durante el funcionamiento de las piezas comenzó a desarrollarse a principios del
siglo XX por Alan Griffith y permitió explicar el fallo de materiales frágiles.
Griffith (1920) planteó, en la segunda década del siglo XX, que el crecimiento de una grieta
requiere la creación de dos nuevas superficies y propuso una expresión de la constante C en
términos de energía superficial de la fisura mediante la resolución del problema de una grieta
finita en una placa elástica:
2E
C
1.1
Siendo:
C – constante que depende de la tensión y la longitud del eje de la elipse de fractura:
C
a
f
- energía superficial; J/m2
E - módulo de elasticidad de primer género; MPa
Esta teoría da una adecuada aproximación a la metalurgia física experimental de materiales
frágiles (como el vidrio). Pero, para materiales dúctiles como los aceros, a pesar de que la
relación de la ecuación 1.1 es buena, la energía superficial
calculada con la teoría de
Griffith es demasiado alta y poco realista (Erdogan, 2000; Villa, 2007; Kuwamura et al. 2003).
Irwin, en el U.S. Naval Research Laboratory, durante la Segunda Guerra Mundial, descubrió
que la plasticidad tiene un papel determinante en la fractura de materiales dúctiles y propuso
una modificación a la teoría de Griffith (Irwin, 1957; Erdogan, 2000; Martin-Meizoso y
Martínez-Espacia, 2001; Oller, 2001; Pérez-Ipiña, 2004). La versión modificada puede
escribirse:

�f

a

EGd

1.2

Siendo:
Gd - energía de disipación plástica; J/m2
Un aporte significativo de Irwin fue encontrar un método de cálculo de la cantidad de energía
disponible para la rotura en términos de tensiones asintóticas y campos de desplazamiento
alrededor del frente de la fisura en el sólido elástico lineal (figura 1.2)

y

Figura 1.2. Sistema de coordenadas con origen en la punta de la grieta (fuente: Pérez Ipiña 2004)

Para el modo III o modo antiplano (Broek, 1983; Cahnx y Haasen, 1996; Oller, 2001; Anglada
et al. 2002; Pérez-Ipiña, 2004; Martín-Meizoso y Martínez-Esnaola, 2005):
K III
cos
z
1.3
r
2
2 r
KIII – factor de intensidad de tensiones para el modo antiplano; MPa m1/ 2
Para un campo de tensiones asintóticas la expresión general, en forma paramétrica, se escribe
como:
Ki
fij ( )
1.4
ij
2 r
Donde:
- ángulo de apertura de la grieta; grados
Ki – factor de intensidad de tensiones; MPa m1/ 2
r - radio de apertura de la grieta; mm
La teoría de Irwin tiene una aplicación generalizada en el estudio de la fisuración de
materiales, con comportamiento tanto elástico lineal como no lineal, resultando ser la
herramienta de cálculo predominante para describir y explicar fenómenos de fractura. En tal
sentido, se destacan algunas publicaciones donde se ha aplicado la teoría de Irwin como Broek
(1983), Shigley y Mishke (1990), Watanabe (1991), Exadaktylos et al. (1996), Magill y
Zverneman (1997), Pilkey (1997),
Martin-Meizoso y Martínez-Esnaola (2005), Wang y
Zhang (2007) y Huh et al. (2007).
Paris et al. (1961 y 1963) proponen una relación matemática entre los ciclos y la longitud de la
grieta, donde es necesario determinar experimentalmente los parámetros a través de los cuales
se puede estimar el tamaño de la fisura. La expresión del desarrollo para una amplitud
constante es:
da
c
Am ( K ) pm
dN
Donde:
K - rango del factor de intensidad de tensiones; MPa m1/ 2
Am y cpm - constantes que dependen de las propiedades del material

�Esta teoría tiene un amplio grado de aceptación a partir de que el momento de crecimiento de
la grieta puede ser relacionado con el proceso físico de daño, aunque en la práctica resulta sólo
eficaz en problemas con cargas cíclicas de amplitud constante y en materiales idealmente
homogéneos (Matos et al. 2009).
Broek (1983) propone el cálculo y control de elementos de ingeniería para la industria química
con el empleo del método de Griffith, mejorado por Irwin. Shigley y Mishke (1990), Pilkey
(1997), así como Martin-Meizoso y Martínez-Esnaola (2005) hacen una valoración de los
efectos de los taladrados y otros concentradores de tensiones en sólidos y chapas traccionadas,
demuestran que las tensiones actuantes aumentan focalizadamente en un agujero circular de
pequeñas dimensiones y toman valores de 3σ en los bordes de dicho agujero, por lo que un
horadado de este tipo tiene un factor de concentración de tensiones de tres.
Por su parte, Watanabe (1991) analiza la propagación de fisuras en materiales frágiles; así
mismo Qian y Fatem (1996) y Magill y Zverneman (1997) analizan el efecto de la
combinación del modo mixto (modos I y III) en el factor de intensidad de tensiones para
probetas planas de poco espesor y entalla oblicua, elaboradas de acero A572. Exadaktylos et
al. (1996) comparan el desarrollo de la grieta en modo antiplano con empleo de las
herramientas de elementos finitos.
Huh et al. (2007) estudian la fractura no lineal elástica en conductos de generadores de vapor
sometidos a elevadas temperaturas, los que poseen grietas en la sección transversal, mientras
que Wang y Zhang (2007), así como Toivonen (2004) estudian el efecto de grietas múltiples
en un material laminado compuesto bajo cargas estáticas y en modo antiplano.
Para el caso de un agujero elíptico con eje mayor o igual a “2a” Griffith e Irwin demostraron,
basándose en la expresión de Inglis, que las tensiones alcanzan los valores máximos en
los extremos de la elipse, perpendiculares a la dirección de la tracción (figura 1.3) y cuya
ecuación es:
m ax

1 2

a
rc

1.5

Siendo:
rc- radio de curvatura en los extremos de la elipse; mm
a- radio del semieje mayor de la elipse; mm
En concordancia con la ecuación 1.5 las tensiones aumentan en la misma medida que se
reduce el radio de redondeo del horadado elíptico, según el modelo de Griffith (Oller, 2001).

�Crecimiento de la grieta

Figura 1.3. Grietas a partir de un taladrado circular (fuente: Oller, 2001)

Un enfoque alternativo a la metalurgia física de la fractura fue la mecánica probabilística de
grietas auto-afines, desarrollado en el periodo 1992–2000 por Balankin (1996; 1999) y
retomado por Ramírez-Sandoval (2006), donde el elemento clave de esta teoría es el concepto
de trayectorias admisibles de grietas, demostraron con buenos resultados, la probabilidad de
que una grieta empezara en un punto y se extendiera hasta otro a través de la profundidad xp,
sin embargo es un método muy engorroso que no permite disponer de resultados rápidos y
confiables en corto tiempo, para su aplicación es necesario disponer de rugosímetros de
elevada precisión y realizar mediciones confiables de rugosidad de la grieta, cuestión muy
difícil en piezas que trabajen con materiales pulverulentos, por cuanto el mismo ocupa las
oquedades del objeto imposibilitando la toma de valores adecuados, tampoco se conocen
resultados favorables para el modo antiplano en elementos anulares con horadados.
Pilkey (1997) además de Martin-Meizoso y Martínez-Esnaola (2005) refieren que en las
grietas que se producen de un taladrado se combinan dos agravantes:
1. La concentración de tensiones con una elevada probabilidad de que un agujero origine una
grieta,
2. El agujero forma parte de la superficie del sólido y actúan tensiones máximas.
Erdogan y Sih (Pilkey, 1997; Oller, 2001; Pérez-Ipiña, 2004; Huh et al. 2007) proponen un
modelo donde suponen que la dirección de crecimiento de una fisura se inicia a partir de uno
de sus extremos y en forma radial, abriéndose de manera ortogonal a la dirección de máxima
tensión circunferencial. Establecen, además, que la propagación se inicia cuando el factor de
intensidad de tensiones (K IIIC ) para el caso de cortante alcanza su valor crítico.
Los parámetros de la metalurgia física en la fractura elasto-plástica (MFEP) permiten
caracterizar el estado tensional en la punta de la fisura cuando se emplean propiedades
plásticas tales como límite de fluencia y el coeficiente de endurecimiento. La MFEP
representa una extensión de la mecánica de la fractura lineal elástica y caracteriza el campo
tensional alrededor de la grieta con menos restricciones. Para el análisis de la MFEP es
conveniente emplear la integral “J” como parámetro de campo de tensiones en virtud de que el
material se comporta como elástico no lineal (Rescalvo, 1982; Broek, 1983 y Anglada et al.
2002). La integral “J” se define como un parámetro de fractura que domina el comportamiento
tanto plástico como elástico en el frente de la grieta y representa una condición de contorno
para la zona de proceso (Oller, 2001; Martín-Meizoso y Martínez-Esnaola, 2005).

�La dirección de propagación de la grieta que producirá la posterior fractura, depende de la
distribución de tensiones circunferenciales en el instante de la expansión y está caracterizada
por un umbral que limita el espacio de los esfuerzos denominada "función de discontinuidad
de comparación" y representada por otra función escalar del factor de intensidad de tensiones
y su correspondiente valor crítico.
Los métodos de fractura que tienen en cuenta la germinación y crecimiento de las grietas
(Putra et al. 2006; Hut et al. 2007), incluidos aquellos que analizan la concentración de
tensiones en tubos con horadados circulares (Kikuchi, 1995), consideran constante la sección
donde se propaga la grieta. Dichos métodos desprecian la influencia de la reducción de la
sección transversal en la zona de los concentradores tecnológicos sobre la distribución de
tensiones tangenciales, cuando la mencionada sección es anular e interceptada por un agujero;
tampoco tienen en cuenta la orientación de éste último en la propagación de las grietas que
pudieran originarse en concentradores tecnológicos.
La concentración de tensiones que introducen las entallas en elementos circulares afecta la
resistencia mecánica, de modo particular el efecto se incrementa cuando dichos elementos son
anulares (Shigley y Mishke, 1990; Mott, 1999; Ferrer et al. 2007).
Pérez-Ipiña (2004) muestra ejemplos de ocurrencia de grietas en fractura frágil aunque
generalmente en aceros estructurales.
A pesar de que el modelo de Griffith resuelve problemas ingenieriles de fractura, las
respuestas son aproximadas al plantearse soluciones para sólidos elásticos lineales que se
consideran como placas donde el espesor, en comparación con el crecimiento de la grieta, se
desprecia y por tanto el desarrollo de dichas grietas es en sentido unidireccional y a
temperatura ambiente.
Irwin (1957) plantea la solución a problemas de crecimiento de la grieta en coordenadas
polares y Oller (2001) las analiza además en coordenadas cilíndricas, ambos consideran que el
ancho es constante y que el agrietamiento se propaga de manera similar en todo el espesor de
la placa de longitud infinita; asumen además que los esfuerzos se producen en el sentido radial
(proyección hacia el plano polar “rθ”), lo que puede constituir una limitación para la solución
matemática de la rotura de tubos horadados, pues el crecimiento de la fisura sí varía en la
dirección del eje “z”, entonces se requiere tener en cuenta su incremento en la dirección
longitudinal además de la transversal y es conveniente realizar el análisis en coordenadas
esféricas.
Hasta el momento se ha publicado muy poco en relación con fenómenos de agrietamiento y
rotura de elementos tubulares de aceros austeníticos, excepto Kemppainen (2003), quien
analizó tubos con relaciones d/D de 0,86 con agujeros transversales y longitudinales sometidos
a elevadas temperaturas; pero no fundamenta su comportamiento.
Castellanos (2006) analiza la rotura de tramos V del transportador sinfín y estudia su fractura
como consecuencia de la elevada frecuencia de roturas de los mismos para incrementar la
capacidad de producción. Rodríguez et al. (2007 y 2010) realizaron un estudio más detallado
sobre las fallas en elementos tubulares de aceros austeníticos para diferentes relaciones d/D y
agujeros transversales y longitudinales sometidos a elevadas temperaturas.
1.5. Conclusiones del capítulo 1
El extensivo empleo de productos laminados ha provocado una marcada tendencia hacia
el estudio de los fenómenos de fractura de estos materiales, siendo muy escasas las
publicaciones relacionadas con la caracterización del mecanismo de rotura en tubos de

�acero inoxidable AISI 321, con entalla y pequeño espesor, sometidos a cargas y
temperaturas.
Los métodos actuales y los tradicionales (Griffith e Irwin) que explican los fenómenos de
rotura en materiales frágiles y dúctiles plantean soluciones parciales para sólidos
elásticos, con comportamiento tanto lineal como no lineal, lo que implica la búsqueda de
una respuesta que considere el desarrollo tridimensional de grietas, que tenga en cuenta la
influencia de la temperatura.
En la literatura consultada no se registran expresiones que relacionen la forma de la
rotura que se produce en elementos anulares que poseen agujeros, con las características
geométricas; así como la durabilidad de componentes, fabricados de acero inoxidable
austeníticos, sometidos a elevadas temperaturas en el transporte de minerales lateríticos.

�CAPÍTULO 2. MÉTODOS, MATERIALES Y CONDICIONES EXPERIMENTALES
La caracterización de materiales implica la realización de ensayos para correlacionar la
microestructura del mismo con el conjunto de propiedades que se han de garantizar. Los
ensayos metalográficos y de resistencia constituyen una herramienta que permite observar el
comportamiento de componentes de máquinas cuando la rotura se produce sin ninguna causa
aparente o no es perceptible a simple vista.
En este capítulo se definen los métodos, procedimientos y condiciones experimentales que
fundamentan las propiedades a investigar para dar solución al problema planteado.
Se utilizaron métodos de investigación, los que se dividen en dos grandes grupos: teóricos y
empíricos.
El primer grupo permitió estudiar las características de la fractura, no observadas
directamente, facilitó la construcción de los modelos e hipótesis de la investigación, creó las
condiciones para, además de tener en cuenta las características fenomenológicas y
superficiales, contribuir al desarrollo de las teorías científicas.
Dentro de los métodos teóricos los más empleados fueron:
Análisis y síntesis: división y unión abstracta del tramo V y el transportador sinfín y el
fenómeno de la fractura en sus relaciones y componentes para facilitar su estudio,
Inducción y deducción: la inducción permitió arribar a proposiciones generales a partir de
hechos aislados y la deducción posibilitó, a partir del estudio de conocimientos generales
de los métodos de cálculo de fractura, inferir particularidades por un razonamiento lógico,
Los métodos históricos: posibilitaron el estudio detallado de todos los antecedentes,
causas y condiciones históricas en que surgió el problema,
Los métodos lógicos: Se basaron en el estudio histórico del fenómeno de la fractura en
objetos de ingeniería,
La modelación: se crearon abstracciones para representar la realidad compleja del
fenómeno de fractura. En alguna medida el modelo sustituyó el fenómeno de fractura 3D.
El segundo grupo explica las características observables y presupone determinadas
operaciones prácticas, tanto con los objetivos como con los medios materiales que conducen al
conocimiento de la forma de la fractura en aceros inoxidables austeníticos. Estos métodos se
expresan a través de las técnicas de la observación, documentación, la comunicación y la
experimentación.
2.1. Frecuencia de rotura de los tramos horadados en los transportadores sinfín
La forma de rotura y el tipo de falla se infiere a través del análisis de las superficies de fractura
y la comparación de los datos disponibles en dependencia de las condiciones de operación de
los tramos del transportador y de las cargas que actúan, por lo que se hace necesario
determinar la frecuencia de fallo de los tramos de cada línea para establecer la relación entre
estos y su influencia en la durabilidad.
Se requiere de un análisis completo de las roturas en tramos horadados, teniendo en cuenta que
las temperaturas y el envejecimiento propio del proceso pueden conducir a cambios en la
estructura metalúrgica de los componentes, lo que afectaría la longevidad de los mismos bajo
la acción combinada de temperatura y elevadas cargas, efectos que se acentúan cuando se
producen condiciones anormales de trabajo al incluirse componentes de hornos (ladrillos
refractarios, dientes de los raspadores, entre otros). Se muestrearon 7 años de funcionamiento
de los tramos, se definieron la durabilidad y el tamaño de las grietas, éstas últimas fueron

�medidas, tanto en la sección transversal como en las superficies (interior o exterior) de los
horadados, en los tres agujeros y en los períodos de intervenciones por mantenimientos
programados cada cuatro meses para cada línea.
2.2. Concentración de tensiones y propagación de grietas
El coeficiente de concentración de tensiones se determinó atendiendo a la relación de las
tensiones que se producen en un vástago de sección anular (sin concentradores) y diferentes
configuraciones de un elemento circular de igual diámetro exterior con horadados de
diferentes configuraciones para distintas relaciones d/D, según Pilkey (1997), Oller (2001) y
Martin-Meizoso y
Martínez-Esnaola (2005):
m ax

n

2.1

K ts

Siendo:
- tensiones tangenciales máximas; MPa
n - tensiones tangenciales nominales; MPa
K ts - coeficiente de concentración de tensiones, depende solo de la geometría del horadado:
m ax

Kts

1 2

ae
rc

Para lo que:
ae - radio del semieje de mayor longitud de la elipse equivalente; m
rc - radio del semieje de menor longitud de la elipse equivalente; m
Si se aplica el criterio de resistencia de von Mises (Schijve, 2004; Stiopin, 2005) para las
tensiones cortantes provocadas por la torsión, se tiene entonces:
0,577

n

2.2

n

Para el tratamiento de la germinación de una grieta en la zona de máxima concentración de
tensiones se tomó la información obtenida de la aplicación del MEF, se emplea el modelo
propuesto por Weibull (Hazarabedian et al. 2000; Pérez-Ipiña, 2004), el que parte de la
hipótesis del eslabón más débil. Lo que quiere decir que existe un volumen elemental de
material que conduce a la fractura final del elemento. Por lo que la probabilidad de rotura PR
del material contenido en la hipótesis es:

1 PR

(1 p r ) V0 V

2.3

V0 V

Donde:
pr - probabilidad de rotura del volumen elemental
V0 - volumen elemental; m3
V- volumen del cuerpo; m3
Se asume que un volumen elemental falla si alcanza la inestabilidad plástica local. En el caso
analizado, solo se logra si existe una cavitación crítica:
d
d

P
eq

0

f(

P
eq

)

Siendo:
P
eq

- función de la deformación plástica equivalente

�Para que la cavitación alcance el valor crítico, la probabilidad de la tasa de germinación Tg
deberá llegar a su valor crítico Tgc como función de la historia plástica local.
pr (V0 )

p( f

fc )

p (Tg

Tgc )

f c - función de porosidad crítica

El volumen elemental considerado deberá ser una zona de desarrollo favorable para las grietas.
La posibilidad de que ese volumen genere una fisura será resultado de la probabilidad de f
multiplicada por la probabilidad de que Tg sea mayor que el valor crítico en dicha región de
germinación favorable:
p (Tg

Tgc )

p (V0 V ), p (Tg

Tgc )

2.4

Para validar el método se comparan los valores de la predicción de la simulación con los
resultados de los ensayos de probetas con entalla transversal.
2.2.1. Modelación del desarrollo de una grieta espacial finita en un cilindro anular,
horadado transversalmente
A tenor de las limitaciones del modelo de Irwin, planteadas en el Capítulo I, se hace necesario
redefinir el problema y considerar que el espesor del cilindro y el crecimiento de la grieta no
se desprecian y por tanto el desarrollo de dichas grietas se produce en sentido bidireccional.
Teniendo en cuenta que la metalurgia física establece los modelos de máximos esfuerzos para
campos de tensiones en el modo antiplano y comportamiento elástico no lineal, al adecuar los
factores de intensidad de tensiones para dicho modo al caso analizado, se obtiene que el área
donde se produce la mencionada concentración de tensiones, así como la propagación de las
grietas, no poseen una magnitud constante y crecen hasta un valor final, de manera
volumétrica (figura 2.1).
Al aplicar el criterio de von Mises (Pilkey, 1997; Oller, 2001), que considera la máxima
oct
resistencia a cortante octaédrica max
, el modelo de daño se alcanza cuando:

K( dag )

oct
max

(dag )

Siendo:
dag - diámetro del concentrador tecnológico; mm

�Este criterio tiene en cuenta las tensiones principales y el tensor de desviación de tensiones y
expone que:
K( dag ) max(dag )
y
rr

r

P

d

b

S

x

h

θ
z

P
Si se retoman los elementos anteriores de dicho criterio en el que:
3
f (r ; ) f (r )
(d ag )
r
(d ag ) 0
dag
2

D
2.5

La expresión 2.5 considera que las tensiones no varían en el tiempo, por lo que existe un
equilibrio estático siendo:
Figura 2.1. Esquema de cálculo de la propagación del agrietamiento

f (r )
Con:
r - distancia al vértice de fractura; mm
- tensión tangencial; MPa
A los modelos tradicionales (Griffith e Irwin) que estudian el problema en coordenadas
polares se les suman otros autores (Broek, 1983; Erdogan, 2000; Oller, 2001; Martín-Meizoso
y Martínez-Esnaola, 2005) que aunque lo analizan además en coordenadas cilíndricas,
consideran que el ancho es constante y que el agrietamiento se propaga de manera similar en
todo el espesor de la placa de longitud infinita y asumen los esfuerzos en la proyección hacia
el plano polar “rθ”, se deduce entonces que esto puede constituir una restricción para la
solución matemática de la rotura del objeto analizado, pues el crecimiento de la fisura varía en
la dirección del eje “z”, por lo que se requiere tener en cuenta su desarrollo en la dirección
longitudinal además de la transversal, entonces es conveniente realizar dicho análisis en
coordenadas esféricas.
En el caso estudiado, la zona de máxima concentración de tensiones posee una elevada
probabilidad de producir la posterior fractura, por lo que al asumir un volumen elemental de
dicha zona se tiene:

V

r 2 sen

r

2.6

Dónde:
- ángulo de apertura de la grieta en el plano “xy”
- ángulo de apertura de la grieta en el plano “xz”
Teniendo en cuenta las tensiones en los ejes y planos esféricos:
( )

d ;

r
(r )

r

r

dr ;

( )

d ;

�r
( r)

r

d

r

r

;

( r)

r

d

r

d

;

Siendo:
(r )

;

( )

;

( )

- tensiones en la dirección de los ejes de coordenadas

r;

;

respectivamente
(r )

;

( r)

;

(

- tensiones en la dirección de los planos r ;

)

r;

respectivamente

El ángulo (ángulo de apertura de la grieta en el plano “xz”) no se tenía en cuenta en los
modelos de fractura anteriormente tratados, y el hecho de ser considerado a partir de este
análisis, le confiere un carácter tridimensional al desarrollo de una grieta espacial en un
cilindro anular elástico no lineal, horadado transversalmente, en presencia de esfuerzos de
torsión. De modo que la integral de volumen de la ecuación 2.6 adquiere la forma:
I
F ( , r , ) r 2 sen dr d d
2.7
V

Como:

x

r sen cos ;

y

r sen sen ;

z

r cos

Si se transforman las coordenadas cartesianas por sus respectivos valores de coordenadas
esféricas, entonces:
I
F (r sen cos , r sen sen , r cos ) r 2 sen dr d d
V

Al considerar el equilibrio de fuerzas sobre el sistema, las ecuaciones de tensión (ver
desarrollo en el anexo 1) se calculan igualando a cero el determinante jacobiano de
transformación:
( r, , )
det
0
2.8
(r , , )
Despreciando los infinitésimos de órdenes pequeños y considerando que el jacobiano de
transformación es numéricamente igual al determinante de tercer orden (Piskunov, 1973;
Vadillo, 2007; Timoshenko y Goodier, 1968; Oller, 2001), considerando además las tensiones
en los diferentes planos se llega, de esta forma, a las ecuaciones de Laplace:
r

r

r

r r

r

r

r r

r

2.9

3
r

r
r

r

r

Si se asume que no existen fuerzas másicas, que las tensiones en los ejes y planos esféricos
;
;
;
toman los valores de: x 0; r 0; r
al agrupar términos y
reducir las identidades trigonométricas, se puede verificar que la tensión de resistencia que
activa el modo antiplano y satisface la ecuación de equilibrio es:
2
(cos ·cos sen ·sen )
3
Si se considera que las grietas comienzan a crecer cuando el ángulo de apertura alcanza su
valor medio (Irwin, 1957; Oller, 2001; Martín-Meizoso y Martínez-Esnaola, 2005) para los
intervalos de: 0 &lt;

2

; 0&lt;

2

, entonces:

�2
3

cos cos
sen sen
2
2
2
2

2.10

Si se tiene en cuenta la relación entre las tensiones normales y tangenciales de la ecuación 2.2
o la descrita por Shigley y Mishke (1990) y Symonds et al. (2001), los que establecen que
dicha relación varía entre 0,5 y 0,6, el coeficiente 2/3, así como 2 , se puede establecer un
factor “Ci” que involucre a todas esas constantes por lo que:
1,154
2.11
Ci
3,5
3,5
Al considerar el modo de fractura y el factor de intensidad de tensiones -además de los
elementos geométricos-, despejar σ en la ecuación 2.2 y sustituir en 2.10, se obtiene entonces:

Ci
r, ,

Ki
cos cos
2
2
r

sen

2

sen

2

2.12

Siendo:
- inverso del factor adimensional que tienen en cuenta la longitud del agrietamiento y la
f (r , D / d )
relación D/d, descrito por Broek (1983) y Pérez-Ipiña (2004):

�K i - factor de intensidad de tensiones, para el modo III de fractura K = K III :
2
f

K III

Ci

r 1

f

2

2
ys

f ( , ) ; MPa m1/ 2

2.13

Con:
f

- tensión de fractura; MPa

ys

- tensión de fluencia del material; MPa

Los valores de tensiones de fluencia del material analizado a las temperaturas de trabajo se
reportan por Rodríguez et al. (2010).
Al considerar el crecimiento de la grieta en los planos “xy” y “xz”, entonces se puede
establecer la distancia al vértice a través de un tamaño equivalente ( req ) que no había sido
considerado por los modelos anteriores de la metalurgia física y la mecánica de la fractura:
2
hxy
bxz2 ; m

req

2.14

Siendo:
hxy - tamaño de la grieta en el plano “xy”; m
bxz - tamaño de la grieta en el plano “xz”; m

La ecuación 2.12 expresa el crecimiento vectorial de la grieta en los planos horizontal (xz) y
vertical (xy). Cuando la fisura se desarrolla en un solo plano, entonces se mantiene la ecuación
de Irwin en el sentido de que la grieta se propaga en la dirección longitudinal y en el extremo
se manifiesta un comportamiento elástico con un componente plástico para materiales dúctiles.
Si se aplica la consideración de Irwin y se tiene en cuenta que el horadado introduce un
tamaño inicial a partir del radio menor de la elipse equivalente, entonces la longitud efectiva
reff se puede establecer por la ecuación:
reff

req

rp ; m

2.15

Donde:
req - radio de la zona de comportamiento elástico; m
r p - radio de la zona de comportamiento plástico; m

Como el análisis del problema se amplía al crecimiento de la grieta, tanto en la zona plástica
como en la zona elástica, entonces el radio de la zona de comportamiento plástico se
corresponde con el radio plástico definido por de Irwin en el modo III (Pilkey, 1997; PérezIpiña, 2004) expresado, según Martín-Meizoso y Martínez-Esnaola (2005) y Matos et al.
(2009) por la ecuación:
2

3 K IIIC
rp
;m
2
ys
Por tanto se puede verificar matemáticamente que cuando bxz o hxy tiende a cero:

2.16

req = r

En el modo antiplano (modo III), la fractura se produce cuando el factor de intensidad de
tensiones se acerca al valor crítico establecido para el material analizado, el que depende de las
tensiones últimas a la temperatura de trabajo y del espesor del objeto (Yung-Li et al. 2005):

�K IIIC

k III

s ; MPa m1/ 2

u

2.17

k III - factor adimensional que considera el modo de fractura, para el modo III (Pilkey,
1997; Oller, 2001): k III

2

s - espesor del objeto analizado; m
Gong y Miguel (1991), Ramos-Morales (2000), Pérez-Ipiña (2004), Martín-Meizoso y
Martínez-Esnaola (2005) coinciden en analizar el modelo de Irwin en coordenadas polares o
cilíndricas, en las que la proyección en el eje “z” del desarrollo de la grieta es nulo o constante
y aplican el modelo paramétrico simplificado, para el modo antiplano:

K III
f( , )
2 r

ij

2.18

Al sustituir las ecuaciones 2.15 y 2.17 en 2.12 se puede escribir que:

Ci
r, ,

K III
reff

cos cos
sen sen
2
2
2
2

2.19

De aquí se deduce que cuando actúan cargas de torsión, para cualquier relación β = d/D, si la
orientación del corte de los agujeros coincide con el plano esférico r , entonces z = 0 y el
desarrollo del agrietamiento se debe analizar en coordenadas polares al asumir que el espesor
es constante. En caso contrario, es necesario introducir el factor KIs, de acuerdo con el campo
de tensiones máximas, dicho factor tiene en cuenta la manera de propagación de la rotura y
adopta la forma de la ecuación de Heaviside ajustada (Piskunov, 1973):

1

Si 0

&lt; 0,75

K Is ( )

2.20

1

Si

0,75

Entonces:

Ci
r

K III K Is
cos cos
2
2
reff

sen

2

sen

2

2.21

Para el caso analizado es necesario tener en cuenta el comportamiento no lineal del material en
los extremos de la grieta, donde las tensiones y deformaciones, en la vecindad del vértice de la
fisura están controlados por el parámetro “J”, para lo que conviene emplearlo como factor de
campo de tensiones según el modo antiplano (Broek, 1983; Pilkey, 1997; Martín-Meizoso y
Martínez-Esnaola, 2005; Oller, 2001; Huh et al. 2007). Si se considera la relación de
Ramberg-Osgood y que existe una correspondencia entre JIII y KIII, entonces:

J III

1
E

2
K III

2.22

Siendo:

JIII - parámetro de campo de tensiones propuesto por Hutchingson, Rice y Rosengreen; kJ/m2
- coeficiente de Poisson del material.

�E - módulo de elasticidad de primer género, para temperatura variable “Tt” en aceros
inoxidables austeníticos se empleará la ecuación propuesta por Velázquez (2002):

E

122 Tt

242600 ; MPa

Tt - temperatura de trabajo; ºC

Si se despeja KIII de 2.21 y se sustituye en 2.20, entonces:

r

Ci

K Is

E J III
reff (1 )

cos cos
2
2

sen

2

sen

2

2.23

La ecuación 2.23 resuelve las limitaciones de Griffith e Irwin en el sentido de que plantea la
solución al crecimiento de una grieta espacial finita para un sólido anular elástico no lineal,
horadado transversalmente, a diferencia del método anterior, que considera dicho crecimiento
en el plano, lo que constituye un aporte científico de la investigación, verificado a través de los
resultados experimentales.
2.3. Métodos, procedimientos y condiciones experimentales
Las fallas en los transportadores sinfín son de constante preocupación debido a las
considerables pérdidas económicas y efectos secundarios que implican; por lo que se hace
necesario definir las regularidades del comportamiento de los mismos. Dichas regularidades se
caracterizan por rasgos peculiares de la aleación a investigar, su estructura y propiedades a
elevadas temperaturas que, conjuntamente con factores de construcción, pueden influir sobre
las mismas.
Lo planteado implica la aplicación de técnicas de ensayos para identificar el carácter de la
rotura en los tramos horadados de los transportadores sinfín a temperaturas entre 650 y 700 ºC.
Se deduce entonces la necesidad de descartar si las fallas están asociadas a dificultades de los
materiales empleados para su fabricación o a problemas relacionados con la construcción,
geometría o insuficiente resistencia mecánica.
Se planificaron los experimentos siguientes a tramos V en estado virgen y después de la falla:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.

Análisis químico,
Análisis fractográfico,
Análisis metalográfico,
Ensayos de dureza y microdureza,
Ensayos de fluencia,
Ensayos de tracción a elevadas temperaturas,
Simulación del comportamiento a la torsión,
Ensayos de torsión a escala de laboratorio.

2.3.1. Selección y preparación de muestras
Los registros de averías (Libro de registro de datas y averías, 2001-2009), el seguimiento a la
durabilidad de los tramos horadados del transportador sinfín de minerales y los resultados
obtenidos en investigaciones previas, condujeron a establecer el criterio de selección y la línea
a estudiar, según la frecuencia de rotura manifestada.
Se tomaron 57 muestras de tramos V fracturados, tres de las líneas de menor disponibilidad
(líneas 1; 6 y 8) y dos de las restantes líneas, provenientes de todas las zonas de rotura
predominantes incluidos los elementos con mayor durabilidad, lo que permitió comparar el
comportamiento del material en ambos casos. Se utilizaron muestras de material virgen,

�perteneciente a planchas de acero AISI 321, destinadas a la conformación de tubos para
transportadores del tipo sinfín, las muestras se replicaron tres veces.
Las probetas se cortaron con el empleo de una cizalla mecánica con capacidad para seccionar
metales de hasta 25 mm y una sierra mecánica de dientes pequeños con enfriamiento
constante. Luego se marcaron para su posterior identificación durante la investigación. Se
realizaron operaciones de preparación y pulido en el laboratorio de Ciencia de los Materiales
del ISMM de Moa, para lo que se siguió la siguiente secuencia:
1. Fresado: las secciones de corte se maquinaron en una fresadora vertical 6P-12Б con
refrigeración constante,
2. Rectificado: se rectificaron dos caras en una rectificadora horizontal 6T-82-1 con
refrigeración continua y los análisis se realizaron en dichas caras,
3. Pulido: se utilizó una pulidora metalográfica modelo Rathenow-43 con el uso de papeles
abrasivos de diferente granulometría (350; 500; 600 y 800), paños de fieltro y una solución
de pasta abrasiva de óxido de cromo con granulometría de 3 m,
4. Limpieza: se sumergieron en acetona para eliminar restos no deseados. Finalmente se
introducen en un recipiente con etanol absoluto, lo que elimina impurezas y humedad,
5. Secado: se secaron con aire caliente a presión para eliminar cualquier vestigio de
humedad.
A continuación se describe el conjunto de métodos, procedimientos y técnicas que
complementaron los experimentos realizados.
2.3.2. Análisis químico
Se efectuó el análisis químico de las muestras en un espectrómetro cuántico de masa
ESPECTROLAB 230 con electrodo de carbón bajo arco sumergido en atmósfera de argón. Se
comparó la composición química de las muestras con los estándares establecidos para conocer
su correspondencia con la aleación a investigar.
2.3.3. Análisis fractográfico
Las superficies de fractura, las macro y microgrietas se estudiaron fractográficamente a través
de la observación visual y la microscopía con aumentos de 20X en un microscopio óptico de la
marca OLYMPUS BX51M, el que posee magnificación de hasta 1000X.
2.3.4. Análisis metalográfico
Como se expresó, es necesario estudiar la estructura interna del material para observar si
ejerce alguna influencia negativa sobre la rotura de los tramos horadados por lo que se realizó
un análisis metalográfico, el que se efectuó según los procedimientos establecidos en las
normas NC 10-56:86 y ASTM E3-95. Se procedió a la selección y preparación de muestras y
ataque químico de las superficies a investigar. Se aplicaron técnicas de microscopía óptica
(MO) con un microscopio óptico OLYMPUS BX51M de magnificación hasta 1000X y
cámara de video acoplada y microscopía electrónica de barrido (MEB) en un microscopio de
barrido PHILIPS Xl 40 SFEG con detectores SEC y BSE de elementos ligeros y tensión de
aceleración entre 20 y 30 kV.
2.3.4.1. Ataque químico de las superficies a investigar
Se realizó el ataque químico, de manera manual con agua regia, una vez desarrollada la
preparación de las probetas, para revelar la estructura general. La composición del reactivo y
las condiciones en las que se aplicó el ataque se muestran en la tabla 2.1.

�Tabla 2.1. Composición del agua regia

Reactivo

Composición química

Forma y tiempo

Observación

Agua regia

20 mL HNO3 60 mL HCl

Inmersión de 30 s

Estructura general

Se aplicó además un ataque, con inmersión de las muestras, empleando un reactivo Beraha II,
descrito por Fosca et al. (1996), lo que permitió observar la estructura y sus fases. Después de
atacadas, las muestras se lavaron con agua destilada, luego se sumergieron en alcohol etílico
durante unos segundos y finalmente se les eliminó la humedad en un secador neumático.
2.3.5. Ensayos de dureza y microdureza
Los ensayos de dureza, según los procedimientos de las normas ISO 3738 y GOST 20017, se
realizaron en un durómetro Rockwell con bola de acero tomando 4 mediciones distanciadas 1
cm una de otra para cada probeta. El análisis de la microdureza se efectuó con el empleo de un
durómetro Vickers, de acuerdo con las normas NC 10-56:86 y ASTM E 384-0, la carga
aplicada fue de 0,7848 N. Los datos se tabularon para su posterior procesamiento (anexo 2).
2.3.6. Simulación de ensayos de fluencia
Se simuló el comportamiento a la fluencia teniendo en cuenta las normas ASTM E 139 para
tracción y ASTM 143 para fluencia a torsión. La simulación se realizó con el empleo del
método de elementos finitos. El MEF permitió pronosticar la resistencia del material en las
condiciones investigadas; mientras que los ensayos de corta duración se verificaron en una
instalación INSTRON 4467 de doble columna, con horno tubular acoplado y que opera bajo
atmósfera protegida con argón como gas inerte. En el caso de las probetas de tracción se les
aplicó una tensión de 130 MPa a 700 ºC. Las pruebas se interrumpieron a las 1 500 horas sin
que se produjera la rotura. A través de la ecuación de Larson-Miller (Callister, 2000; PeroSanz, 1992) se estimó el tiempo, en horas, hasta la rotura:
LM = Tk (Cm + log t e)

2.24

Donde:
Tk- temperatura de ensayo; K
Cm = constante que depende del tipo de material (materiales metálicos 15 ≤ Cm ≤ 22)
te = tiempo de ensayo; h
Las probetas para el desarrollo de los ensayos de fluencia a torsión se sometieron a la misma
temperatura que las de tracción pero a una tensión de 120 MPa. El tiempo de ensayo se tomó
hasta el momento de aparición de la macrogrieta.
En la simulación se utilizaron relaciones de diámetro (d/D) superiores a 0,75:
d
d
0,875 y
0,94
D
D
2.3.6.1. Condiciones y parámetros establecidos
Se elaboró un modelo geométrico equivalente al cuerpo investigado, el que se discretizó con
elementos tetraédricos de nodos intermedios del tipo “SOLID92”. Se establecieron además, las
condiciones de frontera siguientes: se consideró que el material es homogéneo, continuo e
isotrópico, tiene un comportamiento elástico no lineal, no se producen procesos difusivos que
alteren la composición química de la superficie del objeto en interacción con el material a
transportar, la hermeticidad no permite la interacción del oxígeno del medio con el interior del

�tubo, el sólido está fijo en uno de los extremos en tanto que el otro extremo está libre (anexo
3) y el módulo de elasticidad y el coeficiente de Poisson varían con la temperatura (anexo 4).
Condiciones de carga: El análisis se realizó para un coeficiente de llenado de 40 % y
condiciones de máxima carga a la productividad actual del transportador (20 ton/h). Se
consideró que la carga está uniformemente distribuida y que el peso del acero ejerce poca
influencia sobre el comportamiento a la torsión. No hay cambios bruscos en la velocidad de
rotación por lo que se establece como una constante, el material a transportar es homogéneo en
el tiempo. La temperatura en el interior del tubo no varía y se distribuye uniformemente por
todo el volumen.
2.3.6.1.1. Selección de la temperatura de análisis
Se seleccionaron valores de temperaturas representativas de las zonas de los transportadores
donde se producen las averías con mayor frecuencia; por lo que se tomó como rango de
temperatura de interés el comprendido entre 650 y 750 ºC.
Como temperaturas representativas se consideraron: 500; 600; 650; 700 y 750 ºC. La
utilización de idénticos valores de temperatura y tensiones aplicadas para las simulaciones y
ensayos, permite realizar la validación de los resultados teóricos y experimentales a partir del
correspondiente análisis estadístico de los mismos para establecer la idoneidad de los modelos
que describen el comportamiento de las características tenso-deformacionales y de rotura del
elemento analizado.
2.3.6.2. Metodología utilizada
Debido a las características del elemento analizado y las condiciones de trabajo expuestas,
para el cálculo de los esfuerzos mediante el MEF, se realizó un estudio estructural estático con
influencia de la temperatura. Para diferentes relaciones d/D a partir de 0,50 de dichas
relaciones se aumentó con un paso de 0,05 hasta llegar a 0,95 y para cada una de esas la
relación diámetro del agujero/diámetro interior (dAg/d) tomó valores desde 0,10 hasta 0,50
comparados con los que no poseían agujeros.
2.3.7. Ensayos a escala de laboratorio (fluencia a tracción, fluencia a torsión y torsión)
La comprobación experimental del mecanismo de rotura en elementos anulares horadados
transversalmente se realizó mediante los ensayos de torsión a elevadas temperaturas de las
probetas de acero inoxidable austenítico (AISI 321), se realizaron en el taller de maquinado y
el laboratorio de Resistencia de Materiales del ISMM, en una instalación experimental dotada
con un equipo de llama oxiacetilénica y un dinamómetro, con error de ± 0,5 %. Se realizaron
además ensayos de torsión a temperatura ambiente, lo que permitió correlacionar los
resultados según las ecuaciones teóricas.
2.3.7.1. Parámetros de trabajo para la experimentación
Las variables que se tuvieron en cuenta para el desarrollo experimental fueron: el diámetro
exterior (D), diámetro interior (d), diámetro de los agujeros (dAguj), longitud del tubo (l),
longitud de los agujeros (LAguj), torque de trabajo (Mt), temperatura del material a transportar
(T), temperatura en la superficie y del ambiente, cantidad de agujeros, relación entre el
diámetro interior y el exterior (β), características del material a transportar y las propiedades
mecánicas del material de los tubos.
Después de la modelación por el MEF de elementos anulares (descrita en el epígrafe 2.3.6)
con diferentes condiciones de carga, geometría; así como la forma y dimensiones de los
horadados, temperaturas variables y relaciones de β que fluctuaron entre 0,1 y 0,95 y luego de
un análisis preliminar, se concluye que las variables escogidas, por considerar que se pueden

�replicar los experimentos cuantas veces sean necesarias y se obtiene un nuevo resultado con la
variación de sus valores, las establecidas como más importantes son: relación entre el diámetro
interior y el exterior (β) y el diámetro de los agujeros (dAguj), las restantes magnitudes ejercen
una influencia poco significativa en la forma de la rotura y por tanto fueron establecidas como
constantes dentro de una misma experimentación.
A cada una de las variables se le fijaron dos niveles, teniendo como base para la selección el
comportamiento de las tensiones y el carácter de la rotura, según el estudio realizado con el
empleo de la modelación por el método de los elementos finitos y los diámetros de brocas
normalizados y disponibles para la experimentación.

�Los niveles escogidos para las variables son:
Variable β:
• Nivel mínimo: ≤ 0,70
• Nivel máximo: ≥ 0,75
Los números ≤ 0,70 y ≥ 0,75 corresponden a la relación diámetro interior/diámetro menores o
iguales a 0,70 y mayores o iguales a 0,75 respectivamente.
Variable (dAguj):
• Nivel mínimo: 0,2(dint.)
• Nivel máximo: 0,40(dint.)
Los valores de 0,2(dint.) y 0,4(dint.) dependen del diámetro interior de las probetas (dint). Los
resultados de la forma en que se concentran las tensiones máximas se codificaron de la
siguiente manera: 1 (interior); 2 (indeterminado) y 3 (exterior).
2.3.7.2. Planificación del diseño experimental
La planificación se realizó atendiendo a que se requiere obtener los modelos experimentales
que expliquen las regularidades del comportamiento de tubos de acero inoxidable austenítico
AISI 321, empleados en los tramos horadados del transportador sinfín analizado, bajo la
influencia de temperaturas desde 650 hasta 800 oC, a diferentes relaciones d/D y horadados
variables, características que aún no han sido publicadas con anterioridad por otros autores.
Una vez definidas las variables y sus niveles, como se explica en el epígrafe 2.3.7.1, se realizó
entonces la experimentación física, con el empleo de un diseño factorial completo (HernándezSampieri et al. 1991; Chacin, 2000) para estimar y comparar los efectos de los factores
seleccionados, sus interacciones y la estimación de la varianza.

�El número de experimentos a realizar se determina de acuerdo con la siguiente expresión:
N = 2z
Z – número de factores

2.25

Con Z = 2, el número de experimentos (N) resultó igual a cuatro. La matriz de este diseño
experimental se muestra en la tabla 2.2.
Tabla 2.2 Matriz del diseño de experimento
β
+
+

N
1
2
3
4

dAguj
+
+

Al analizar el aspecto de la reproducción se decidió replicar tres veces cada experimento, se
tuvo en cuenta que en los posibles modelos que pudieran obtenerse a partir de la matriz
experimental se consideran los que incluyen las relaciones lineales entre las variables y sus
interacciones según Sánchez y Torres (1989) y Vilar, 2006:
f ij F ( , i , j , k , ijk )
2.26
Siendo:
f ij - forma en que se produce la rotura
i = i, 2,…, a; j = i, 2, …, b
µ - media de las observaciones
i - efecto del i-ésimo valor del factor β, magnitud adimensional definida por la relación
diámetro interior/diámetro exterior:
d
2.27
D
d - Diámetro interior de la sección anular; mm
D - Diámetro exterior de la sección anular; mm
j - efecto del j-ésimo nivel del factor dAguj
Por lo que, según Sánchez y Torres (1989), el modelo experimental toma la forma:
f ij
( ) ij
i
j
k
ijk

2.28

Siendo:
) ij - interacción conjunta del i-ésimo nivel del factor “β” y el j-ésimo nivel del factor

(
k

ijk

“dAguj”.
- k-ésima repetición.
- valores de la variable independiente que responden a distribuciones normales con media
cero y varianza común S 2 , suponiendo que:

a

b
i

i 1

a

j 1

b

(

j
i 1

Las restricciones
; i ; j ; ( ) ij ; k .

) ij

r

(
j 1

anteriores

) ij

k

0

k 1

aseguran

estimaciones

únicas

de

2.3.7.3. Características constructivas y selección de los tipos de agujeros

los

parámetros

�Las probetas para los ensayos de torsión se construyeron según los criterios de semejanza
establecidos por González-Castellanos (2000) y Zlokarnik (2002). Se realizó el análisis de los
tipos de agujeros a estudiar, para lo que fue necesario cumplir que el error en la proyección del
área con respecto a la configuración actual no debe exceder del 6 % para no afectar la cantidad
de mineral alimentado, lo que influye en la productividad del transportador. Se utilizaron
probetas de 25 y 32 mm de diámetro (ver anexos 5 y 6) con diferentes horadados: uno
colocado en el centro y tres agujeros dispuestos a 120º también ubicados en la parte central de
la probeta. Se tomó como referencia la proyección del área, en un plano, con respecto a un
horadado rectangular de esquinas redondeadas con 40 mm de radio, de dimensiones 350 x 150
mm. Se estudiaron 10 variantes (ver anexo 7). La forma elegida fue la circular y rectangular de
extremos redondeados, se emplearon además relaciones d/D de 0,70 y superiores a 0,75. Se
elaboró una base de datos y permitió la toma de decisiones a partir de los criterios de
resistencia y distribución de tensiones.
El diámetro del agujero de la probeta se determinó a partir del criterio de semejanza
geométrica:
D Ag _ P

2.29

Dint R AJ

Con:
Dint - diámetro interior de la probeta; mm
R AJ - relación diámetro del agujero/diámetro interior de la probeta

2.3.7.3.1. Estandarización del diámetro del agujero
Para facilitar el trabajo y evitar errores en la elaboración se estandariza el diámetro del agujero
al diámetro de la fresa disponible y se comprueba su relación con el diámetro interior de la
probeta:
D Ag

2.30

D fresa

DAg
AP

2.31

Dint

2.3.7.3.2. Cálculo de la longitud del agujero rectangular de extremos redondeados
Por la mencionada semejanza geométrica, la razón de variación entre los diámetros de los
agujeros RD es la misma que la de sus longitudes R L :

RL _ Ag

RD _ Ag

D Ag _ J
D Ag _ P

2.32

La longitud del agujero de la probeta es entonces:

LAg _ P

LAg _ J RL _ Ag

2.33

Las probetas se montaron entre plato y punto en un torno C11MT. Para impedir el
deslizamiento y el movimiento relativo de las muestras, en el momento de aplicación de la
carga, se colocaron dos barras metálicas circulares de igual diámetro que el de los agujeros
practicados en los extremos, una para evitar el posible movimiento relativo entre el plato y la
probeta y la otra para impedir la rotación de la misma (anexo 8). Se empleó en el interior una
lámina fina de aluminio, que permitió que se rellenaran dichas probetas con minerales de
similares características para mantener la temperatura uniforme, sin derramarse.
2.3.7.4. Preparación de las probetas para los ensayos de torsión

�La selección se realizó en concordancia con las dimensiones previamente establecidas. Los
horadados transversales, circulares y de extremos redondeados, se elaboraron con el uso de
una fresadora vertical (modelo 6P-12Б) y fresas de 4; 5; 6; 7; 8; 10 y 12 mm de diámetro,
según los rangos de relaciones d/D y en concordancia con la ley de semejanza geométrica con
el tramo V. Para garantizar la fijación de las probetas en el cabezal, se elaboraron dos agujeros
en los extremos y finalmente se eliminaron los cantos vivos para evitar accidentes durante la
manipulación.
2.3.7.5. Determinación del torque disponible en la máquina
El momento torsor disponible en el husillo de la máquina herramienta para saber si es posible
la rotura de las probetas se determinó (Fernández-Levy, 1983; Stiopin, 2005):
N mot
MH
; N .m
2.34
Con:
Nmot - potencia del electromotor; kW
- coeficiente que tiene en cuenta el rendimiento de la transmisión
- velocidad angular disponible; rad/s
nH
rad
;
30
s
Para lo que:
nH - número de revoluciones del husillo; rev/min

2.35

El momento necesario para producir la rotura de un tubo sin agujero transversal depende de las
propiedades del material, de las características geométricas de las probetas y de la relación
entre el diámetro interior y el exterior (Estrada-Cingualbres, 2001; Schijve, 2004):

M tor

u

Wt ; N .m

2.36

Siendo:
u ; tensión última de rotura del material; MPa

0,577 u
Wt - módulo de resistencia de segundo género, mm3
u

2.37

Para el tramo V del tubo del transportador sinfín esa relación se denota como βTJ mientras para
la probeta βP. La geometría de los agujeros se estableció según la secuencia desarrollada en el
epígrafe 2.3.7.3.
2.3.7.6. Calentamiento de las probetas
Después de fijada la probeta, se le comunica un movimiento de rotación a bajas velocidades de
rotación para garantizar que la temperatura se distribuya uniformemente en la superficie, luego
se le aplica calor hasta una temperatura superior a los 800 ºC a través de una llama
oxiacetilénica. Con el pirómetro digital modelo RAYMXPE 2745780101-003 se controla que
dicha temperatura esté en el rango establecido, teniendo en cuenta que se reduce
gradualmente.

�2.3.7.7. Aplicación de la carga de rotura
Una vez que la probeta alcanza la temperatura de análisis (700 oC), se detiene la rotación y se
bloquea a través de la barra transversal que se ha instalado en los agujeros de extremos. Luego
se coloca el extremo de esa barra en el dinamómetro y nuevamente se pone en marcha la
rotación. Se verifica que la temperatura se mantenga en el rango establecido y que el carro
portaherramientas esté en la posición indicada para no permitir el movimiento de las muestras
y finalmente ocurra la torsión de la misma, hasta que se produzca la rotura al nivel del agujero
central.
2.3.7.8. Análisis estadístico y pruebas de significancia
Para comprobar la idoneidad del método y los modelos propuestos se desarrolló el tratamiento
estadístico de los resultados, simulados y experimentales, con la utilización del tabulador
Microsoft Excel 2003 y el paquete estadístico Statgraphics+, lo que permitió establecer la
necesaria correspondencia entre las observaciones teóricas y las experimentales.
La prueba de significación entre los resultados teóricos (frecuencia esperada) y los
experimentales (frecuencia observada) se realiza mediante la prueba de “t-Student”, para
medias de dos muestras emparejadas, la que posibilita establecer si hay diferencia o no entre
las medias de los datos.
El valor de la prueba “t” se calcula (Sánchez y Torres, 1989; Freund y Simona, 1992; Vilar,
2006) por la ecuación:

nx n y

X1 X2
S xy

t

nx

ny

2.38

Donde:

X 1 y X 2 - medias de las series de datos comparadas
S xy - desviación media cuadrática ponderada

nx y ny - tamaño de las series Xi e Yi.
Como el tamaño de la muestra en cada serie es igual, entonces:
X1 X2
S xy

t

n
2

2.39

Por lo que la desviación estándar ponderada se calcula de la siguiente manera:
S

(nx 1) S x2

2
xy

nx

(ny 1) S y2
ny

2

2.40

Según Freund y Simona (1992) y Sánchez y Torres (1989) es necesario determinar la
probabilidad de cometer un error casual o error tipo dos, teniendo en cuenta que no se conoce
la varianza de la población aunque se puede estimar conociendo la varianza de la muestra:
( )

2.41

f (d fm )

Siendo:
dfm - relación entre la diferencia de las medias y la varianza
d fm

1

0

S

�( ) - probabilidad de ocurrencia de un error de estimación
Se determina ( ) en dependencia del número de muestras y del resultado de la relación
entre la diferencia de las medias y la varianza.
2.3.7.8.1. Formulación de la hipótesis estadística
La idoneidad de los modelos para la predicción de la forma en que se produce la rotura se
realiza a través de la comprobación de que hay una relación significativa entre las variables de
salida o si es resultado de la aleatoriedad.
Sobre la base de los planteamientos anteriores se establecen las hipótesis siguientes:

H 0 : tobs

t

t

2

H1 : tobs

t

t

2

;n -1

; para N-1 grados de libertad
; para N-1 grados de libertad

;n 1

Donde:
H0 - hipótesis nula
H1 - hipótesis alterna
t obs - estadístico “t” observado
La toma de decisiones se realiza teniendo en cuenta que si bajo la hipótesis estadística asumida
se cumple la desigualdad t obs t 0, 05 , entonces se rechaza H0 y se concluye que la diferencia
entre las varianzas es significativa. El valor t 0 , 05 se selecciona para un nivel de significación
t

= 0,05 y

l

– 1 grados de libertad.

2.4. Determinación de los esfuerzos en torsión
En el caso de sección circular constante con una configuración anular las tensiones
tangenciales se determinan, según Megson (2000) y Stiopin (2005), por la ecuación:
Mt
; MPa
2.42
Wt
Donde:
Wt - El módulo de resistencia de segundo género; según Timoshenko (1957):
d m e i ac
Wt
; mm3
2
Para lo que:

2.43

e - espesor de la sección anular; mm
i - número de cavidades
ac - ancho de las cavidades; mm
dm - diámetro medio; mm
D(1
)
; mm
dm
2
Las tensiones tangenciales toman valores peligrosos y máximos entre 0,5 y 0,6 , según
plantean Symonds et al. (2001), Ashby (2002), Stiopin (2005) y Alekseev (2005), lo cual es
muy importante al calcular tubos de pequeño espesor, si se compara con las restantes
dimensiones.

�2.5. Conclusiones del capítulo 2
1. Se propone un método para el cálculo de la fractura, que tiene en cuenta el desarrollo de
una grieta espacial finita y permite la predicción de la rotura en cilindros anulares
horadados transversalmente, bajo condiciones de operación de los transportadores sinfín de
la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara”.
2. Se describieron los métodos, procedimientos y condiciones experimentales, que
fundamentan las propiedades a investigar para argumentar la predicción de grietas en los
tramos horadados de transportadores sinfín de la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”.

�CAPÍTULO 3. RESULTADOS Y SU VALORACIÓN
Se hace necesario establecer los criterios y resultados, que fundamentan el cumplimiento del
objetivo y la veracidad de la hipótesis científica planteada, a partir del análisis y
procesamiento de la información obtenida a través de la observación, la experimentación,
cálculos y simulaciones.
En este capítulo se valoran los resultados obtenidos para explicar los fundamentos científicos e
interpretar las regularidades observadas que conducen a la solución del problema identificado.
3.1. Comportamiento de las averías en tramos de tubos de transportador rotatorio
El análisis de averías permitió establecer la frecuencia de rotura de los tramos V en cada línea
de producción de la UBP Hornos de Reducción en la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”, observándose que los transportadores 1; 2; 3; 4; 6 y 8 son los que inciden de manera
negativa en la disponibilidad de dicha planta, con durabilidades mínimas que van desde los 26
hasta los 88 días (figura 3.1a). También se constató que algunos de ellos (5 y 12) poseen una
mayor durabilidad manifiesta (figura 3.1b) después de haber sido sustituidos.
Transportador 6
800

Transportador 5
1400

684

1248

700

1200

600

Duración; días

Duración; días

600
547

500
439

400
300

247
200
100

887
800
600
400
200

88

0
2002

1000

0
2002

2003

2004

2005

2006
2007
Años

2008

2009

154
2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

2010

a

b

Años

Figura 3.1. Durabilidad típica de los trasportadores con horadado rectangular de esquinas redondeadas

Las estadísticas muestran que no hay relación entre las roturas y el lugar de ubicación de los
transportadores. El agrietamiento se produce de manera aleatoria en los agujeros de los tramos
V.
3.2. Composición química de la aleación estudiada
El promedio de las mediciones de composición se muestra en la tabla 3.1. Como se observa la
composición química del material está dentro del rango establecido para la aleación, la que se
corresponde con el acero austenítico AISI 321 (DIN 1.4541), de acuerdo con las
especificaciones de ASTM (Wegst, 1995).
Tabla 3.1. Comparación de la composición química entre las probetas y los estándares de AISI 321

Material
Probetas
AISI 321

C
0,05
≤ 0,06

Si
0,38
≤1

Mn
P
S
1,1
0,02 0,002
≤ 1 ≤ 0,045 ≤ 0,03

Ni
9,82
9 - 12

Cr
17,34
17 - 19

Mo
0,27
≤1

Ti
0,39
&gt; 0,40

Los reportes de composición química permitieron descartar la influencia de las posibles
variaciones metalúrgicas de los elementos presentes en la aleación como causa probable de la
rotura.

�3.3. Resultados del análisis fractográfico
El análisis macroscópico arrojó como resultado fundamental la no existencia de indicios de
deformaciones ni torceduras en los elementos en la zona de rotura, lo que conlleva a rechazar
la posibilidad de ocurrencia de fracturas dúctiles (ver figuras 3.2 y 3.3).
En la figura 3.2 se muestra, además, que existe un levantamiento de un refuerzo de 12 mm
(colocado para incrementar la rigidez del elemento) como secuela de la separación del
elemento en dos superficies producto de la fractura, levantamiento que se produce debido a las
tensiones y deformaciones propias que experimenta dicho refuerzo. Ese comportamiento se
manifestó en todos los tramos rotos estudiados, en ninguno de los casos el refuerzo se
mantenía unido al cuerpo del tubo en la zona de rotura, como resultado de las tensiones
residuales, aseverándose que el frente de la fractura comienza por la parte interior de los
tramos.

Refuerzo

Superficie exterior

Figura 3.2. Zona colapsada de uno de los tramos V de transportador de tornillo sinfín

La figura 3.3 representa una vista general de la rotura catastrófica en uno de los tramos donde
se separó no solamente la parte exterior del transportador (tubo), sino que además se involucró
al tornillo y al eje central. Las flechas indican los puntos concentradores de tensiones por
donde presumiblemente se inició la fractura.

�Figura 3.3. Tramo V del transportador de tornillo sinfín averiado

La figura 3.4 muestra una superficie de fractura típica de las grietas como resultado de la
rotura de los elementos. Se distingue un microrrelieve característico de la rotura frágil con
desgarramiento o descohesión de los granos y la presencia de una microgrieta que contornea
los mismos. En la zona de la imagen destacada dentro del círculo en blanco se observa la
presencia de micro-deformaciones, correspondientes a bandas de deslizamiento que revelan la
propagación de grietas elasto-plásticas.

Figura 3.4. Microgrieta ramificada en un punto triple propio de superficies de fractura (200X)

Predominan zonas con desgarramiento y huellas de clivaje que denotan la preponderancia de
la fractura frágil. La presencia de micro-deformaciones indica la ocurrencia simultánea de la
fractura dúctil, a escala microscópica y la fractura frágil a escala macroscópica.
La propagación de las grietas, de manera intergranular, se produce a través de los bordes de
los granos, aprovecha la menor energía de unión entre dichos bordes, fortalecidos por la
aparición de fases secundarias, y la matriz austenítica del material (figura 3.5).

Figura 3.5. Microgrieta propagada por el borde de los granos (100X)

Los tramos horadados, de forma general, han presentado agrietamiento en todas las líneas de
transportadores, con fisuras que van desde 3 a 16 mm, como se muestra en la figura 3.6. En la
tabla 3 del anexo 9 aparece la data de los tamaños y ubicación de las grietas en las diferentes
direcciones predominantes.

Arista exterior

�Figura 3.6. Grieta en un tramo V con agujero rectangular de esquinas redondeadas (relación β = 0,94)

Estas regularidades se pusieron de manifiesto en la totalidad de los tramos analizados, lo que
se puede asumir como un factor común en la fractura de los mismos.
3.4. Análisis metalográfico
El análisis microestructural del material, antes y después de su puesta en explotación, arrojó
una estructura típica del acero AISI 321, como se muestra en la figura 3.7. Las micrografías
revelan una matriz austenítica con presencia de aisladas inclusiones y borde de granos bien
definido. No se aprecian diferencias significativas entre ambas microestructuras.

a
b
Figura 3.7. Estructura del AISI 321 antes (a) y después (b) de su puesta en explotación (400X)

La fotografía de la figura 3.8 revela la formación de conglomerados duros, típicos de los
aceros inoxidables austeníticos expuestos en sus condiciones de trabajo a elevadas
temperaturas, debido a la precipitación de fases secundarias, que aparecen durante la
explotación en el tiempo, así como defectos internos (figura 3.9), propios de la obtención del
semiproducto, aunque no se apreció una gran densidad de los mismos. Se estima que esas
zonas, bajo la influencia de tensiones a elevadas temperaturas, se combinen con la inadecuada
forma de los concentradores tecnológicos y formen superficies débiles que posibilitan la
generación de grietas.

�Figura 3.8. Formaciones de fases precipitadas en los borde de los granos (6000X)

Figura 3.9. Defectos internos en probetas de tramos fracturados (200X)

Bajo los efectos de las cargas, la temperatura y el tiempo, las microgrietas se propagan
siguiendo las trayectorias de los límites de los granos, confiriéndole carácter intercristalino a la
fractura.
3.5. Ensayos de dureza para el inoxidable AISI 321
La dureza da una idea de la resistencia mecánica de la pieza analizada. Fueron estudiadas la
dureza y microdureza del material una vez retirado del proceso.
3.5.1. Dureza del material
La determinación de la dureza (figura 3.10) muestra una variación desde HRB 80 hasta HRB
89 con promedio de HRB 83,125. Los valores más altos se encontraron en las muestras II; XII;
XIV y XXIV, las restantes se mantuvieron cercanas a la media.

�Figura 3.10. Dureza del AISI 321 de muestras de tramos V fracturados

Las variaciones de la dureza alrededor de la media revelan que no hay una diferencia marcada
que pudiera poner en peligro la estabilidad de funcionamiento de los tramos de acero
inoxidable, con una adecuada plasticidad para el trabajo prolongado.
3.5.2. Análisis de microdureza
La matriz metálica mantiene un patrón de microdureza casi constante con un valor promedio
de HV 258, no siendo así en las fases secundarias, que presentan mínimos de HV 821, picos
de hasta HV 877 y media de HV 849, como se muestra en la figura 3.11 existe una gran
diferencia entre ambos, observándose que los compuestos de fases secundarias toman valores
promedio de 3,2 veces mayor que los de la matriz.

Figura 3.11. Comportamiento de la microdureza de las fases precipitadas respecto con la matriz

Los valores de microdureza de la matriz metálica aseguran a la misma una buena plasticidad y
capacidad para amortiguar la energía elástica del frente de ondas de la microgrieta que se
propaga y evitan que la misma alcance el interior de los granos. La elevada microdureza de las
fases secundarias denota fragilidad de éstos, con poca aptitud para amortiguar la energía
elástica, las que pueden constituir la vía para la aparición y propagación de dichas grietas por
las fronteras de las fases secundarias como fue expresado por Cabrillat et al. (2001).

�3.6. Carácter de la rotura y su relación con la microestructura
La segregación de fases secundarias (figura 3.12), cuando es controlada, normalmente
posibilitan la elevación de la resistencia en las aleaciones al provocar el endurecimiento por
precipitación. Esas fases se localizan en las fronteras de los granos, lo que fue reportado
además por Mazorra et al. (1989), Botella et al. (1999), Viswanathan, (2000), Velázquez
(2002), Shankar (2003) y Wang y Zhang (2007).
Hay una relación directa entre los valores de microdureza de las fases secundarias y las
propiedades mecánicas resultantes. El incremento de la microdureza de las fases precipitadas
presupone la existencia de una marcada rigidez en los límites de los granos, por lo que las
posibilidades de deformación plástica y la absorción de energía elasto-plástica son menores,
esto fue analizado además por Padilha (2007), SUNARC (2010) y Sandmeyer Steel Company
(2010).
Elementos presentes
en las fases precipitadas

Figura 3.12. Microanálisis de la fase ferrítica en la aleación AISI 321 después de la fractura

La resistencia en las fronteras de los granos, a las temperaturas de trabajo del transportador, es
mucho menor que en el interior de los mencionados granos, lo que refuerza la aseveración del
carácter intercristalino de la fractura, según Paolini et al. (2004) y García et al. (2007).
Las capas de átomos exteriores lindan con las de átomos de compuestos duros (fases
precipitadas) y se origina una desarticulación en las zonas de unión de las redes cristalinas,
surgen defectos debido a que los enlaces no son coherentes en el límite de separación
(Velázquez, 2002). Las imperfecciones distorsionan la red, aparece entonces una zona con
deformaciones elásticas de grandes tensiones, que se incrementan con el aumento de las
diferencias en la estructura, lo que es consistente con Lehman et al. (1999). La energía térmica
de activación, como resultado de las elevadas temperaturas, favorece las oscilaciones de los
átomos alrededor de su núcleo y reduce la energía de enlace en la frontera de las fases
secundarias. De este modo, los átomos se desprenden con mayor facilidad de la estructura
cristalina, se originan vacancias que al difundirse y concentrarse bajo los efectos de las
temperaturas y cargas de trabajo, se convierten en focos potenciales para el surgimiento de
grietas.
Las tensiones tangenciales producen deformaciones elásticas o plásticas, que posibilitan la
aparición de dislocaciones cuyo frente inicia su movimiento en aquellas zonas (con densidades
de defectos muy elevadas) donde la energía de perturbación elástica es menor. Las
dislocaciones tienden hacia las zonas con menor energía, se incrementa el movimiento de
vaivén entre éstas y los átomos ubicados de forma regular en el enrejado cristalino. La acción
de las cargas durante la operación del transportador, las elevadas temperaturas de trabajo y la
inadecuada configuración de los agujeros de alimentación exacerban estos efectos.
En el cuerpo del transportador la interacción de los elementos que producen efectos de
reducción de la energía superficial facilita el surgimiento de grietas, como lo expresa la teoría
de Griffith, lo que concuerda con Van Wershoven (1999), Hays et al. (2001) y Gaffard et al.
(2005).

�Las elevadas tensiones facilitan el mecanismo de trepado de las dislocaciones, provocan la
aparición de micro-deformaciones con la correspondiente disminución en la energía
superficial, como fue expuesto por Pero-Sanz (2000), Gaffard (2005), Cui et al. (2006) y
Schindler et al. (2007).
La presencia de fases secundarias y la ocurrencia de micro-deformaciones por deslizamiento,
con predominio del trepado de las dislocaciones, favorecen los mecanismos de formación y
propagación de grietas (figura 3.13) bajo la combinación de los efectos de las tensiones
originadas en los puntos de intersección de las fronteras de los granos.
Los defectos internos después de la fundición del material provocan la deformación de la red
cristalina lo que reduce la resistencia mecánica.

M xC y

Figura 3.13. Microgrieta localizada en la zona de separación matriz-carburos (2000X)

La ocurrencia de rotura prematura y catastrófica de los tramos horadados del transportador
sinfín de minerales, elaborados de aceros austeníticos, está determinada por la influencia de
factores relacionados entre sí: defectos internos de fabricación, propagación de agrietamiento
y concentradores tecnológicos construidos con una configuración no adecuada.
3.7. Comportamiento a torsión de tubos de pequeñas dimensiones
Los ensayos experimentales se realizaron con tubos de diámetros 25 y 32 mm, dichos ensayos
conducen a obtener un comportamiento del objeto estudiado para luego compararlo con los
resultados obtenidos en la modelación por el método de los elementos finitos, en todos los
casos el análisis de convergencia evidenció un error no mayor de 5 %. Se desarrollaron
modelos en código APDL (ver anexo 10).
3.7.1. Simulaciones de tubos horadados por el método de elementos finitos
La respuesta de la simulación de los modelos con agujeros circulares, en el dominio de las
tensiones, muestra que para relaciones β iguales o inferiores a 0,70 el campo de tensiones
máximas se localiza en la parte superior de los agujeros (figura 3.14).

�Campos de
máximas
tensiones

Figura 3.14. Tensiones en un tubo con horadados distribuidos a un ángulo de 120º (

0,7)

Las tensiones tangenciales máximas aparecen con un ángulo de inclinación de 45º con
respecto a los ejes longitudinales y transversales de los horadados (ver figura 3.15).

45º

Figura 3.15. Distribución espacial de tensiones en un tubo con agujero (β = 0,70 y Lag=1,5d)

En modelos con relaciones en el intervalo de 0,70
0,75 el campo de máximas tensiones
se localiza en los agujeros, no siendo posible determinar el lugar preciso hacia dónde se
orientan, pues las máximas están distribuidas de manera casi constante en todo el espesor del
tubo (figuras 3.16 y 3.17).

�Figura 3.16. Probeta con agujero transversal (d = 25 mm; β = 0,70; dAg/d = 0,40)

Figura 3.17. Tubo con un agujero transversal recto (D = 25 mm; β = 0,75; dAg/d = 0,40)

Para relaciones iguales o superiores a 0,75, el campo de máximas tensiones se localiza en la
superficie interna, por lo que cualquier grieta que aparezca dentro de ese campo crecerá desde
el interior hacia afuera (figura 3.18).

�Figura 3.18. Probetas con un agujero transversal vertical recto (D = 32 mm; β = 0,85; dAg/d = 0,50)

3.7.2. Comparación de tensiones entre tubos con diferentes configuraciones de agujeros
Para un horadado rectangular de extremos redondeados, con una longitud 2,5 veces mayor que
el diámetro del agujero y β 0,75, el campo de tensiones máximas está localizado en la parte
interior del agujero (figura 3.19), observándose similar comportamiento que los de una probeta
de igual características pero con longitud del agujero igual al diámetro del mismo.

Figura 3.19. Campo de tensiones en un tubo con un horadado de extremos redondeados (β = 0,85)

Las tensiones aumentan en la medida que lo hacen la longitud y el diámetro del agujero en
probetas horadadas, aunque esos factores no influyen en la forma ni localización del campo de
dichas tensiones. Para probetas con un agujero transversal, tanto pasante como no pasante, con
relación β 0,75 las tensiones tienen valores máximos en el interior de este (figura 3.20).

�Figura 3.20. Campo de tensiones en un tubo con agujero circular pasante (β = 0,85)

3.8. Resultados de los ensayos de torsión
Los ensayos de torsión revelan que en todos los casos las probetas se fracturaron a nivel del
agujero concentrador de tensiones (figura 3.21), lo que se corroboró con el empleo del método
de elementos finitos (Rodríguez et al. 2006 y 2007), se comprobó además que para menores
relaciones de “β” resultaron más resistentes.

Figura 3.21. Probetas de acero AISI 321 antes y después del ensayo

Se verificó que las mayores deformaciones aparecen en el interior del tubo a nivel del agujero;
por lo que la rotura ocurrirá por una propagación de la grieta desde el interior hacia el exterior
del concentrador tecnológico cuando β 0,75 (ver figura 3.22).

�Figura 3.22. Grieta localizada en el campo de máximas tensiones en una probeta con β

0,875

Cuando se producen grandes deformaciones en corto tiempo, se aprecia una rotura dúctil en
una dirección perpendicular al eje longitudinal del agujero (figura 3.23), comienzan por la
zona de máxima concentración de tensiones y se conectan, además, con una zona de poca
resistencia fuera de los agujeros y en una dirección perpendicular.
Zona de poca
resistencia

Figura 3.23. Rotura de la probeta con grandes deformaciones

3.8.1. Comparación del comportamiento de las tensiones
En las probetas analizadas, tanto en la experimentación física como en la modelación por el
MEF, de tubos con diferentes agujeros y diferentes relaciones de β, se pudo comprobar que
hay similitudes, consistentes con el planteamiento expresado, observándose que los campos de
máximas tensiones están localizados en los horadados. En la figura 3.24 se muestra la analogía
entre la experimentación y un modelo de elementos finitos de similares cargas, dimensiones
(diámetro 32 mm) y con β = 0,875.

�a
Figura 3.24. Analogías en las probetas con β

b

0,875 (a - probeta física, b - modelo FEM).

Del análisis de los resultados, la experimentación y la modelación realizada, resultó que la
relación β define la zona donde se localiza el campo de máximas tensiones y el origen de la
fractura de los elementos, de la manera siguiente:


Para relaciones β inferiores a 0,7 se manifiesta una rotura frágil con inicio y propagación
de grietas originadas en el borde exterior de la zona crítica, lo que coincide con Shigley y
Mishke (1990), Pilkey (1997), Symonds et al. (2001), Alekseev (2005) y Stiopin (2005),



Si los valores de β están comprendidos entre 0,7 y 0,75 el carácter de la rotura es similar
al anterior, pero las tensiones se distribuyen en el espesor del agujero. Para este caso,
resulta dificultoso identificar el lugar de origen de la fractura,



Cuando los valores de β son iguales o superiores 0,75 el campo de máximas tensiones se
localiza en la parte interior del concentrador tecnológico y ocurre la aparición de grietas
que se propagarán, de manera catastrófica, desde adentro hacia afuera.

Este comportamiento se puede resumir en el gráfico de la figura 3.25, en el que se diferencian
tres zonas representativas: para relaciones de β menores o iguales que 0,7 se identifica como
“zona de fractura exterior”, si las relaciones de β son iguales o mayores que 0,75 se designa
como “zona de fractura interior”; mientras que para el intervalo 0,7 ≤ β 0,75 se denominará
“zona transitoria”.

Zona de fractura exterior

Figura 3.25. Zonas de fractura y valores del coeficiente KIs en dependencia de β
Zona de transición
De esta manera, se comprueba el sentido físico
y matemático de la ecuación 2.20 y se
evidencia que la distribución de tensiones de torsión localizadas en las entallas, a las
temperaturas de análisis, se correlacionan con “β” y definen el carácter de la fractura en los
tramos horadados de los transportadores sinfín analizados, lo que permite dar solución al
problema identificado, dar cumplimiento al objetivo establecido y verificar la hipótesis
científica planteada.

Zona de fractura interior

�Los resultados expuestos son, además, consistentes con la afirmación de que la relación
diámetro interior/diámetro exterior (β), en elementos anulares, modifica el campo de
distribución de tensiones y el carácter de la fractura en presencia de entalla y esfuerzos de
torsión a temperaturas entre 650 y 700 oC, lo que permite demostrar la hipótesis científica
planteada.
3.8.2. Prueba de hipótesis y análisis estadístico
Para contrastar las hipótesis planteadas sobre los modelos que dan soluciones particulares a la
forma en que se produce la rotura de elementos horadados longitudinal y transversalmente,
según las condiciones expuestas, se empleó el método descrito en el apartado 2.3.7.8, el
procesamiento estadístico se muestra en la tabla 3.2.
Como se cumple que t005 tobs entonces, se acepta la hipótesis nula observándose que no hay
diferencia significativa entre las medias de los datos en las variables analizadas, con un nivel
de confianza superior al 95%.
Tabla 3.2. Prueba t para medias de los datos analizados
Prueba t para medias de dos muestras emparejadas
Media
1,375
Varianza
0,25
Observaciones
16
Coeficiente de correlación de Pearson
0,875
Diferencia hipotética de las medias
0
Grados de libertad
15
Estadístico t obs
-1,463850109
P(T ≤ t) una cola
Valor crítico de t (una cola)
P(T ≤ t) dos colas
Valor crítico de t005 (dos colas)

0,081937807
1,753050325
0,163875614
2,131449536

Luego se calcula la probabilidad de cometer un error de tipo dos por la ecuación 2.41, a
sabiendas de que el tamaño de muestra es de 16 y los demás datos de la ecuación 2.40
derivados de la tabla 3.2, se obtiene que ( ) tiende a cero.
El hecho de no rechazar la hipótesis asumida para el nivel de significación definido permite
plantear que, como los resultados experimentales son probadamente significativos, se pueden
utilizar los modelos definidos para la predicción de la forma de la rotura de los tramos
horadados, operando en regímenes normales de explotación para las condiciones analizadas.
Según los resultados de la prueba de significancia y el carácter de las fallas experimentadas,
para diferentes condiciones, la forma de la rotura se puede establecer a través de la función
unitaria de Heaviside ajustada para tubos horadados:

1

Si 0

&lt; 0,75

K Is ( )

3.1

1

Si

0,75

De esta manera, los resultados experimentales demuestran que las modificaciones realizadas al
modelo de Irwin (ecuación 2.18) son consistentes con la introducción del ángulo (ángulo de
apertura de la grieta en el plano “xz”) y el factor KIs (forma de propagación de la fisura) y
adecuan el mismo al análisis tridimensional en un sólido anular elástico no lineal, horadado

�transversalmente en presencia de esfuerzos de torsión a temperaturas de 650 a 700 oC, lo que
constituye el primer aporte científico de la investigación.
3.9. Análisis de fractura en el tubo del transportador de minerales
El análisis de la fractura del tubo horadado del transportador de minerales se realizó
atendiendo a la forma de la rotura y el tamaño de las grietas encontradas, se tomaron en cuenta
los ángulos de apertura de la grieta en los planos “xy” y “yz”. Se empleó una elipse
equivalente para los agujeros con un número de puntos coincidentes, en el redondeado de los
extremos, no menor de 12, lo que permitió establecer las tensiones de apertura para el modelo
propuesto.
3.9.1. Determinación del campo de tensiones
El cálculo del parámetro de campo de tensiones se realizó por la ecuación 2.22, teniendo en
cuenta el módulo de elasticidad de primer género, obtenido en los ensayos de tracción a
elevadas temperaturas (E = 1,83 x105 MPa), el coeficiente de Poisson ( = 0,33) para la
temperatura de trabajo y el factor de intensidad de tensiones en el modo antiplano, se empleó
la ecuación 2.17; en este caso las tensiones últimas de rotura se calcularon por la ecuación
2.37. Se consideró que la fractura se produce cuando las grietas alcanzan un tamaño similar al
espesor del elemento. Por lo que si se sustituyen los datos y los resultados de 2.16 se obtiene:
JIIIC = 2,745 kJ/m2
3.9.2. Cálculo del tamaño efectivo
La determinación del tamaño efectivo se realizó a partir de las ecuaciones 2.14 y 2.15. En este
caso se consideraron los horadados tecnológicos, que provocan concentración de tensiones, las
dimensiones de las grietas en los dos planos (“xy” y “xz”) donde se desarrollaron; así como el
comportamiento plástico en el frente de las grietas. En la tabla 3.3 se exponen los valores
calculados del tamaño efectivo promedio (reff) y el radio plástico por la ecuación 2.16, según
las respectivas dimensiones en los dos planos analizados y el radio menor de la elipse
equivalente como tamaño inicial (124,66).
Tabla 3.3. Tamaño efectivo de grietas en tramos horadados considerando el tamaño inicial

Tamaño promedio
en “xy” (mm)

Tamaño promedio
“xz” (mm)

rp (m)

reff (m)

16,00

4,52

0,00509

0,14637

14,80

4,50

0,00509

0,14522

12,10

4,39

0,00509

0,14262

11,00

3,71

0,00509

0,14136

9,17

3,42

0,00509

0,13953

8,10

3,03

0,00509

0,13839

7,00

2,92

0,00509

0,13733

6,10

2,80

0,00509

0,13548

5,00

2,01

0,00509

0,13432

4,10

1,80

0,00509

0,13331

3,08

1,00

0,00509

0,13075

�La figura 3.26 muestra los resultados del ajuste a un modelo de regresión lineal para describir
la relación entre el tamaño efectivo de la grieta y el tiempo de duración de los tramos
horadados, el procesamiento estadístico se muestra en la tabla 3.4.
La ecuación del modelo ajustado para el tiempo de vida útil es entonces:
tu

3.2

577303 (reff ) 81900

Tiempo de vida útil (h)

10000
t u = -577303r eff + 81900

9000

R2 = 0,9156

8000
7000
6000
5000
4000
3000
2000
1000
0

0,1260

0,1285

0,1310

0,1335

0,1360

0,1385

0,1410

0,1435

Tamaño efectivo de la grieta (m)

Figura 3.26. Duración de los tramos horadados según el tamaño efectivo de las grietas

Dado que el P-valor en la tabla ANOVA es inferior a 0,01 (ver tabla 3.4), existe relación
estadísticamente significativa entre las variables con un nivel de confianza del 99 %. El
estadístico R2 indica que el modelo explica, con un 91,56 %, la variabilidad en el tamaño
efectivo de la grieta. El error estándar de la estimación muestra la desviación típica de los
residuos que es 0,00134998. Este valor puede usarse para construir los límites de predicción
para nuevas observaciones. El error absoluto medio de los residuos es de 0,0011386.
Con el estadístico Durbin-Watson (ayuda de Statgraphics+) se examinaron los residuos, se
observó que hay una correlación significativa, dado que el P-valor es inferior a 0,05.

�Tabla 3.4. Análisis de regresión múltiple
Variable dependiente: Tamaño efectivo de la grieta
Error de estimación Estadístico estándar
T
0,14007
0,000448003
312,653
- 0,00000143556
8,71229E-8
- 16,4775
Análisis de Varianza
Suma de cuadrados Cuadrado medio
Fuente
Cociente-F
0,000494806
0,000494806
Modelo
271,51
0,0000455611
0,00000182244
Residuo
Grados de libertad
1
R2 (%)
91,5615
0,00113586
Error abs. medio
Error estándar de estimac. 0,00134998
Estad. de Durbin-Watson
Parámetro
Constante
Tiempo duración

P-valor
0,0000
0,0015
P-Valor
0,0000

0,0015

Se decide que para la simplificación del modelo, teniendo en cuenta que el P-valor más alto en
la variable independiente es de 0,0015, para el tiempo de duración (td), muy inferior al
recomendado (0,01), el término de orden superior es estadísticamente significativo con un
nivel de confianza del 99 %. Por tanto, probablemente las variables representan dicho modelo.
Si se despeja el tamaño efectivo de la ecuación 3.2 se obtiene:
tu
reff
0,1418
577303
Por lo que derivando respecto al tiempo se determina la evolución del tamaño de la grieta,
según la cantidad de horas de trabajo:
dreff
Ereff
3.3
dt
Entonces se obtiene que la evolución del tamaño de la grieta en el tiempo:

Ereff = 1732,19 nm/h
3.9.3. Tensiones de resistencia al agrietamiento
Se encontraron dificultades para dar respuesta a las frecuentes roturas de los tramos horadados
de transportadores sinfín, debido a que las fisuras pueden crecer también en forma lenta e
imperceptible hasta alcanzar un tamaño crítico, por mecanismos como la fatiga, influencia del
medio y la termofluencia. Sin embargo al sustituir los tamaños efectivos de las grietas
monitoreadas en los tramos V de transportadores sinfín en la ecuación 2.23), se obtuvo la
dependencia de la resistencia a fractura con el tamaño de las grietas.
Al superponer los valores de resistencia a fractura con el tamaño de las grietas, calculados por
la ecuación de Irwin (figura 3.27), se infiere que los valores de resistencia a la fractura de
cilindros anulares horadados y por consiguiente, los tamaños de grieta asociados a ellos que se
pronostican con el modelo de Irwin son superiores a los valores de resistencia asociados a los
tamaños de grieta determinados experimentalmente que se consideran en el modelo propuesto.

�Modelo de Irwin

Modelo tridimensional

Tamaño de la grieta en el plano “XY” (mm)

Figura 3.27. Tensiones de resistencia de acuerdo con el tamaño de la grieta

Sobre la base de las tensiones de resistencia a la fractura obtenidas y compararlas con los
valores de tensiones actuantes calculadas, según la ecuación 2.42, el modelo propuesto permite
establecer, para condiciones seguras y tensiones de 12,18 MPa, un tamaño crítico de la grieta
igual 12,1 mm en el plano vertical y 4,39 mm en el plano horizontal, que arrojan una fisura
equivalente de 12,87 mm y un tamaño efectivo 0,143 m, valores que han sido experimentados
en condiciones industriales. Sin embargo, el método de Irwin, para esas mismas condiciones,
arroja un tamaño crítico igual a 16 mm en el plano vertical y por tanto una grieta equivalente
de 16 mm; así como un tamaño efectivo de 0,134.
Se observa que existe una discrepancia en los valores calculados por ambos modelos y que se
acentúa en la medida que se incrementa el tamaño de la grieta, discrepancia que puede llegar
22,50
hasta un 20 % (ver figura 3.28).
20,00
17,50

E rror (% )

15,00
12,50
10,00
7,50
5,00
2,50
0,00
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

Tamaño Tamaño
de la grieta
en el en
plano
“XY”
de la grieta
el plano
"XY "(mm)
(mm)

Figura 3.28. Error de las tensiones entre el modelo tridimensional y el bidimensional

Los resultados demuestran la inconsistencia del modelo de Irwin para las condiciones
analizadas al atribuir valores de resistencia a la fractura superiores a los reales y, por

�consiguiente, se cometen imprecisiones de cálculo al pronosticar el tiempo de vida útil de los
elementos.
De esta manera, se demuestra que la expresión de Irwin no describe adecuadamente la
resistencia a la fractura en los tramos V de transportadores sinfín de la Empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”. A su vez la aplicación, a escala industrial, de los resultados obtenidos
permite validar el modelo propuesto. Al escribir la expresión general en su forma paramétrica
se obtiene:

ijk

Ci

K Is

E J III
f( , )
ref (1 )

1

Si 0

0,75

K Is ( )

3.4

1

Si

0,75

La ecuación 3.4 pronostica con mayor precisión los valores de resistencia a la rotura de las
grietas asociadas y conjuntamente con otras adecuaciones realizadas en la configuración de los
horadados garantiza una mayor durabilidad de los elementos, con ninguna avería reportada
hasta el momento, en un tiempo de más de 17 500 horas de trabajo.
Se establece, de esta forma, el carácter de la fractura y la distribución de tensiones en función
de la relación d/D y las condiciones de operación de tramos horadados en transportadores
sinfín de minerales lateríticos, fabricados de acero inoxidable austenítico AISI 321, lo que
constituye el segundo aporte científico del trabajo.
3.10. Comportamiento de las tensiones en el tubo del transportador de minerales
Para la realización de la simulación con el empleo del MEF se analizaron diferentes
configuraciones, como se describió en el acápite 2.3, se obtuvo el modelo discretizado (figura
3.29) a partir de las características geométricas, las solicitaciones y las condiciones de borde,
además de tener en cuenta las temperaturas de trabajo.

Figura 3.29. Tubo del tramo V, discretizado y con cargas de torsión

Los resultados de la modelación por el método de elementos finitos corroboraron que para el
caso de tramos horadados, con relaciones diámetro d/D de 0,94, cuando el tipo de agujero es
rectangular de esquinas redondeadas a 40 mm, las tensiones se localizan en los concentradores

�tecnológicos y alcanzan valores máximos (12,179 MPa) en los bordes, como se muestra en la
figura 3.30, regularidad que fue observada en todos los tramos analizados.

Figura 3.30. Tramo V con agujero rectangular de esquinas redondeadas (β = 0,94)

Para el tipo de agujero rectangular de extremos redondeados y relaciones de diámetro d/D de
0,94 las tensiones máximas (9,396 MPa) continúan localizándose en los agujeros, pero ahora
poseen una mejor distribución y toman valores inferiores a los del caso anterior, como se
observa en la figura 3.31, aunque se mantienen en la superficie interior y localizados en dichos
agujeros.

Tensiones
máximas

Figura 3.31. Tramo V con agujero rectangular de extremos redondeados ((β = 0,94)

Se hizo un análisis de convergencia para definir el nivel de error cometido al emplear el MEF,
en el que tuvo influencia el nivel de fineza de la discretización, resultó que las discrepancias
no exceden del 6 % (Rodríguez et al. 2007).
Si se comparan las tensiones actuantes en los tramos horadados de transportador sinfín con las
de resistencia a la fractura para dos configuraciones de agujeros: rectangulares de esquinas
redondeadas con 40 mm de radio y los rectangulares de extremos redondeados (propuesta
realizada), obtenidas según el modelo tridimensional de la ecuación 2.23, se puede notar que
hay una diferencia significativa entre ambos casos (ver figura 3.32), los de esquinas
redondeadas se deben retirar del proceso y utilizar estrategias de reforzamiento cuando

�aparecen grietas de tamaños superiores a los 12 mm porque las tensiones que actúan
sobrepasan las de resistencia a la fractura, en tanto que los tramos con horadados de extremos
redondeados, si se asumen tamaños similares de fisuras, pueden continuar en explotación sin
que caigan en una situación crítica, por tanto es más conveniente, desde estos puntos de vista,
emplear los agujeros de extremos redondeados.
30,000
Tens iones de res is tencia a la fra ctura (MP a )

27,500

Agujeros de extremos redondeados

25,000
22,500
20,000
17,500
15,000
12,500

Agujeros de esquinas redondeadas

10,000
7,500
5,000
2,500
0,000
0,00

2,00

4,00

6,00

8,00

10,00

12,00

14,00

16,00

Ta m a ño de la s g rieta s en el pla no "XY" (m m )

Figura 3.32. Comportamiento de las tensiones entre dos configuraciones de agujeros

18,00

�Los resultados de las discusiones mostradas en los epígrafes (3.9 y 3.10) permiten reforzar las
novedades científicas declaradas en el trabajo.
El logro y argumentación de estas novedades posibilitaron, asimismo, resolver el problema
propuesto, cumplir el objetivo trazado y verificar la hipótesis científica establecida en el
sentido de que se genera conocimiento sobre los efectos de entalla, de la geometría y
orientación de los agujeros y la relación entre los diámetros interior y exterior (d/D), que
determinan el campo de distribución de tensiones y el carácter de la fractura y posibilitan
generalizar el modelo de Irwin al desarrollo de una grieta espacial finita en un cilindro anular
elástico no lineal, horadado transversalmente, en presencia de esfuerzos de torsión a
temperaturas entre 650 y 700 oC.
3.11. Propuesta de soluciones
Incrementar la vida útil de las piezas y accesorios es de vital importancia para garantizar un
adecuado funcionamiento de los equipos, así como su disponibilidad dentro del proceso
productivo siempre que se trate de elementos con horadado longitudinal y transversal. La
presencia de tensiones en los concentradores tecnológicos es un fenómeno inevitable, por lo
que la minimización del mismo constituye una constante preocupación de los ingenieros.
Algunos de los procedimientos que conducen a la reducción ya han sido descritos por otros
autores (Fernández-Levy, 1981; Shigley y Mishke, 1990; Pilkey, 1997, Schijve, 2004; Stiopin,
2005) y es muy importante considerarlos:
1. Los cortes de horadados transversales en elementos anulares deben tratar de orientarse
siempre al radio del elemento (figura 3.33), ello permite garantizar una mejor distribución
de tensiones con una reducción en la influencia que ejercen dichos cortes en la rotura
posterior de los componentes de máquinas y equipos,

3.33. Orientación de los horadados al radio en un elemento de sección anular

2. Reforzar, con anillos de materiales similares o de mejores propiedades mecánicas, en
dependencia del diámetro de los horadados y de la relación d/D, en la zona donde se
localizan los concentradores tecnológicos,
3. Es adecuado inclinar los horadados un ángulo que no permita la coincidencia entre el eje
geométrico del elemento y el eje geométrico de los agujeros, dicho ángulo no debe
sobrepasar los 10o (figura 3.34) de lo contrario el efecto que se logra es negativo pues las
tensiones de las esquinas se “conectan” con mayor facilidad.

�αi ≤ 10o

3.34. Inclinación de los horadados respecto al eje del elemento

3.12. Valoración de las dimensiones ambientales, sociales y económicas
En la selección de los materiales y tecnología de fabricación de las piezas que conforman los
sistemas de transporte se deben abarcar consideraciones claves, de consumo de energía y
efecto sobre el medio, además de la sustentabilidad en la explotación de menas lateríticas en la
zona oriental del país. El trasiego de minerales tiene un peso relevante en su manipulación
para obtener como resultado productos del níquel (sínter y óxidos de níquel), con una
influencia marcada sobre los costos de operación y mantenimiento. Se analizan entonces las
implicaciones tecnológicas, sociales, ambientales y económicas que se producen en las líneas
de transporte de minerales.
3.12.1.

Efectos en el orden social y ambiental

Estos sistemas poseen un elevado consumo de energía, pues operan a grandes potencias (30
kW) de manera continua, con bajo coeficiente de llenado (menos del 40 %). Una vez
producida la rotura del elemento los minerales se derraman al piso de la planta, parte de ellos
son recogidos, de manera manual, con palas, lo que afecta la salud de los obreros, la otra parte
es llevada al alcantarillado pluvial, con el empleo de un chorro de agua. La energía empleada
en su tratamiento precedente es dilapidada. Pese a las insuficiencias que presentan estos
equipos el paro de los mismos conduce a dejar de procesar unas 40 t/h de minerales.
Las paradas por averías favorecen la entrada de aire del medio hacia el interior de los
transportadores y la posterior re-oxidación de los minerales que ya han sido reducidos, se
disminuye entonces la eficiencia del proceso metalúrgico. Otro fenómeno no menos
importante que afecta la durabilidad de los tramos está relacionado con las fluctuaciones
térmicas, que van desde el valor máximo de trabajo hasta la del ambiente, lo que reduce la
durabilidad de operación de los componentes por la ocurrencia de nuevas averías.
Las personas que realizan la caracterización del mecanismo de rotura deben manejar los
reactivos químicos tóxicos que se emplean, con el cuidado y la protección adecuada, a fin de
no afectar su salud, ni el manto freático.
3.12.2. Aporte en lo social
En lo social se denotan aportes significativos, la caracterización realizada en la presente
investigación ha permitido trazar estrategias para reducir las roturas de los tubos, humanizar la
labor de los operadores y mecánicos que están expuestos a las emisiones de polvos
perjudiciales para la vida, mejoramiento de las condiciones higiénicas y las operaciones de
mantenimiento debido a la reducción del número de intervenciones y los costos de
explotación, así como la mejora en la rentabilidad de la empresa.

�El ahorro de recursos monetarios, por concepto de rotura de los tramos V del transportador de
minerales, permite destinar cuantiosos recursos para la compra de alimentos, medicamentos y
otros materiales necesarios para el desarrollo social.
La transformaciones tecnológicas desarrolladas (Rodríguez et al. 2007) solo exigen un cambio
en la tecnología de corte de los horadados, demostrándose que es posible la implementación
de la variante propuesta para fabricarla en instalaciones de la Empresa Mecánica del Níquel.
3.12.3. Aporte en la dimensión ambiental
Con la aplicación de los resultados del trabajo se puede obtener una reducción de
aproximadamente un 5 % en los niveles de polvos contenidos en el aire del entorno laboral y
hacia los barrios cercanos a la empresa, así como los niveles de contaminación en el
alcantarillado pluvial y fluvial, flora y fauna de los territorios aledaños. Todo ello debido a una
mejor operación de los sistemas de transporte.
Se logra además una disminución en el consumo de metales particularmente los inoxidables,
con alto valor en el mercado mundial y, por ende, un uso más eficiente de los recursos
naturales.
Una vez concluido el proceso de ataque químico a las probetas, con las soluciones propuestas,
se ha tenido en cuenta no verterlas a los residuales por su alto contenido de toxicidad para el
medio y las aguas del manto freático, siendo almacenadas a fin de su uso posterior en otras
aplicaciones.
3.12.4.

Determinación del efecto económico

El empleo de estrategias para incrementar la resistencia mecánica en tubos sometidos a
elevadas temperaturas permite reducir los costos, asociados tanto a intervenciones de
mantenimiento como a las averías y fallas repentinas y catastróficas durante la explotación,
por otro lado se producen pérdidas en la producción, asociadas a la paralización de las
instalaciones para devolverles su capacidad de trabajo.
Cuando se requieren realizar operaciones de recambio de tramos averiados, el tiempo de
parada de una línea es de 20 horas como promedio, en cada una se dejarán de procesar 800
toneladas de menas lateríticas, las que posibilitarían la extracción de 6,4 toneladas de sínter de
Ni + Co. Según los precios actuales del producto en el mercado mundial, esto representa una
pérdida, por transportador, de 109 517,17 CUC/año. Si se tiene en cuenta que las acciones de
sustitución se producen con una periodicidad promedio de 50 días y al año ocurren alrededor
de ocho intervenciones de este tipo en la planta, la empresa dejará de ingresar 876 137,40
CUC/año.
Las consecuencias de las paradas imprevistas, aunque acarrean problemas serios en la
estabilidad de la producción, generalmente se resuelven en períodos de tiempo relativamente
cortos, aunque los atrasos se recuperan a costa del aumento de carga a los demás hornos, hasta
equilibrar el flujo total. La producción se cumple en detrimento de la longevidad de los
equipos.
Un factor negativo e importante a considerar, aparejado a las roturas de los tramos de
transportadores, son los gastos por concepto de mantenimiento. Según las estadísticas
compiladas, en el período comprendido entre el 2002 y el 2009, en la UBP Hornos de
Reducción hubo una frecuencia de roturas de ocho tramos V por año. El costo de estos
elementos fabricados con acero AISI 321 es de € 38 468,42 (48 854,88 CUC), por lo que de
acuerdo con esas cifras, los gastos por concepto de adquisición representan 390 839,04
CUC/año.

�Si se realiza la modernización en los sistemas actuales y se aplican las modificaciones
propuestas, es posible reducir 56 MW·h/año de consumo de energía para transportar la misma
cantidad de material en estas instalaciones, teniendo en cuenta que toda la energía previa
empleada en el procesamiento de los minerales es dilapidada, la frecuencia de roturas se
minimizarían, permitiendo un ahorro de $ 5 040,00 CUC/año.
Indicadores de gastos por concepto de mantenimiento como los costos de salario, transporte,
equipos, materias primas, materiales auxiliares, energía y otros costos indirectos, arrojan
$228 000,00 CUP/año.
El ahorro anual por concepto de reducción de los gastos en que se incurren, por todas las
partidas analizadas anteriormente, como consecuencia de las roturas catastróficas y prematuras
de los tramos V elaborados con aleaciones inoxidables austeníticas, representa una apreciable
cifra de $ 228 000,00 CUP/año + $ 1 272 016,44 CUC/año.
3.13. Consideraciones sobre la aplicación de los resultados
A partir de enero del año 2009, sobre la base de los estudios realizados, se han ido
sustituyendo progresivamente los tramos horadados de esquinas redondeadas por los de
agujeros con extremos redondeados orientados al radio, observándose una mejoría
considerable en la durabilidad de estos elementos, no reportándose hasta la fecha averías por
fractura de dichos tramos, en un tiempo superior a las 17 500 horas de trabajo, con una
disminución drástica de las intervenciones correctivas de mantenimiento.
Se contribuye a la ampliación de los conocimientos en la rama de la ciencia de los materiales y
la metalurgia física referidos a los aceros austeníticos termo-resistentes, expresada a través del
estudio de la resistencia mecánica, el comportamiento tenso-deformacional y el
establecimiento del mecanismo y la forma de fractura de tramos horadados de la zona de
alimentación en los transportadores rotatorios, bajo severas condiciones de operación.
La aplicación de estos resultados en aras de seleccionar la estrategia de reforzamiento idónea
que garantice la durabilidad de tubos horadados longitudinal y transversalmente, según los
períodos de tiempo requeridos, repercutirá favorablemente en la disminución de los costos de
producción de sínter de níquel y propiciará la estabilización e incremento de la productividad
y la competitividad de las empresas del níquel.
3.14. Conclusiones del capítulo 3
La comparación de los resultados obtenidos, por los métodos tridimensional y el tradicional
de Irwin, muestra que este último sobrevalora la resistencia a la fractura de tramos
horadados en transportadores sinfín de minerales lateríticos sometidos a temperaturas entre
650 y 700 oC, lo que conduce a frecuentes roturas en esos elementos,
Los campos de máximas tensiones que se producen en los concentradores tecnológicos de
elementos tubulares, con entalla transversal, provocan la aparición de grietas y la fractura de
los mismos, las que se inician en la zona interior y se propagan de adentro hacia fuera
siempre que la relación diámetro interior/diámetro exterior sea igual o superior al 0,75, cuya
forma sigue una función unitaria de Heaviside,
El material posee defectos internos propios de la fabricación, aunque los mismos no son de
gran densidad. Se produce la precipitación de fases duras, que en ocasiones forman
conglomerados, en el acero austenítico empleado en la fabricación de los tramos V del
transportador de minerales lateríticos.

�CONCLUSIONES GENERALES
El método propuesto posibilita predecir el desarrollo espacial de una grieta en
dependencia del campo de tensiones, la relación d/D y los efectos de entalla bajo
mecanismo de fractura frágil con propagación de fisuras elasto-plásticas en un cilindro
anular horadado transversalmente, sometido a esfuerzos de torsión y elevadas
temperaturas.
La correlación de la forma en que se produce la propagación de las fisuras y el
comportamiento del campo de tensiones con la relación entre los diámetros (d/D), en
tramos horadados del transportador sinfín de minerales lateríticos, demostró que los
máximos esfuerzos se localizan en el borde interior de dichos horadados.
La aplicación de las propuestas realizadas, así como las modificaciones en la forma
constructiva de los horadados de tramos de alimentación en los transportadores de
minerales lateríticos, a partir del modelo obtenido, lograron resolver las fracturas
imprevistas con un impacto económico de $ 228 000,00 CUP/año y $ 1 272 016,44
CUC/año.

�RECOMENDACIONES
Generalizar los resultados de la investigación a la construcción de elementos cilíndricos
anulares con horadados transversales, sometidos a similares condiciones de explotación
(cargas de torsión, relaciones β y temperaturas entre 650 y 700 oC).
Continuar investigando los aspectos relacionados con la durabilidad de los elementos en
explotación que incluyen las modificaciones derivadas de este trabajo.
Profundizar en la determinación experimental de los factores de intensidad de tensiones del
acero inoxidable austenítico empleado en los tramos horadados a temperaturas superiores a
650 oC.
Estudiar la posible aplicación del modelo propuesto para placas planas con espesor finito.

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(tutor). Tesis en opción al título de Doctor en Ciencias Técnicas. Departamento de Ciencia
de los Materiales e Ingeniería Metalúrgica, UPC. Barcelona, España.
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Eleno Alfonso (tutor). Tesis en opción al título de Doctor en Ciencias Técnicas. ISMMMoa, Cuba.
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Weinheim, Germany.

�PRODUCCIÓN CIENTÍFICA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA DE LA TESIS
1. Rodríguez, I.; Fernández, T.; Ilaca, I. 2006. Comportamiento de la resistencia mecánica en
tubos, de materiales dúctiles, con agujero, empleando técnicas MEF. Actas Mecánica “XIII
Convención Científica de Ingeniería y Arquitectura”. La Habana, Cuba.
2. Rodríguez, I.; Fernández, T.; Guardado, R.; Ngendanzi, V. 2007. Modelación por
elementos finitos de la ruptura del tubo en el transportador de mineral laterítico reducido.
Revista Minería y Geología, XXIII (4). ISSN 1993 8012. Moa, Cuba.
3. Rodríguez, I.; Fernández, T.; Velázquez, A.; Muñoz, J.; González, V. 2010.
Caracterización de la rotura del transportador sinfín de mineral laterítico sometido a altas
temperaturas. Revista Geología y Minería, 26 (3): 15-24.
Eventos en los que ha presentado los resultados de la investigación en los últimos años
1. Rodríguez, I.; Fernández, T.; Ilaca Mupende, I. Comportamiento de la resistencia
mecánica en tubos, de materiales dúctiles, con agujero, “XIII Convención Científica de
Ingeniería y Arquitectura”. Del 28 de noviembre al 1ro de diciembre de 2006. ISPJAE. La
Habana, Cuba.
2. Rodríguez, I.; Fernández, T.; Guardado, R.; Ngendanzi, V. Influencia de la modelación por
elementos finitos en la calidad de fabricación de los transportadores sinfín. II Conferencia
Internacional Ciencia y Tecnología por el Desarrollo Sostenible (CYTDES 2007). Del 5 al
8 de Junio de 2007. Universidad de Camagüey. Cuba. ISBN: 978-59-16-0568-9.
3. Rodríguez, I.; Fernández, T.; Alcántara D.; Fernández, E. Incremento de la resistencia
superficial en piezas de sección circular por deformación plástica. “XI Conferencia
Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Mineros”. Del 28 de noviembre al 1ro
de diciembre de 2009. ISMM. Moa, Cuba.
Trabajos de diploma relacionados con el tema, dirigidos por el aspirante
1. Castellanos, R. 2006. Caracterización del mecanismo de rotura del tramo V del
transportador de mineral de tornillo sinfín de la UBP Hornos de Reducción de la Empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”. Trabajo de Diploma en opción al título de Ingeniero
Mecánico. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba.
2. Ngendanzi, V. 2007. Caracterización del mecanismo de rotura en tubos de acero
inoxidable con agujero transversal sometidos a torsión. Trabajo de Diploma en opción al
título de Ingeniero Mecánico. Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba.

�LISTADO DE SÍMBOLOS
a: radio del semieje mayor de la elipse [mm]
ae: radio del semieje de mayor longitud de la elipse equivalente [mm]
ac: ancho de las cavidades [mm]
bxz : tamaño de la grieta en el plano horizontal [m]

β: relación entre los diámetros interior y exterior
C: constante de Griffith
Cm: constante que depende del tipo de material
D: diámetro exterior de la sección anular [mm]
d: diámetro interior de la sección anular [mm]
dfm: relación entre la diferencia de las medias y la varianza
Dint : diámetro interior de la probeta [mm]

dag: diámetro del concentrador tecnológico [mm]
dm : diámetro medio [mm]
E: módulo de elasticidad de primer género [MPa]

Ereff : evolución del tamaño de la grieta en el tiempo [nm/h]
e: espesor de la sección anular [mm]
Gd: energía de disipación plástica [J/m2]
f c : función de porosidad crítica

hxy : tamaño de la grieta en el plano vertical [m]

HRB: Macrodureza, medida con bola de acero templado
HV: Microdureza en profundidad, medida con pirámide de diamante
i: número de cavidades transversales realizadas en el sólido anular
JIII: parámetro de campo de tensiones [kJ/m2]
Z: número de factores a tener en cuenta en el diseño de experimento factorial
Ki: factor de intensidad de tensiones [ MPa m1/ 2 ]
KIII: factor de intensidad de tensiones para el modo antiplano [ MPa m1/ 2 ]
K ts : coeficiente de concentración de tensiones

K Is ( ) : función unitaria de Heaviside ajustada

k III : factor adimensional que considera el modo de fractura
L Ag _ P : longitud de los agujeros de las probetas [mm]

: ángulo de apertura de la grieta en el plano vertical [grados]
: ángulo de apertura de la grieta en el plano horizontal[grados]

�: factor de longitud del agrietamiento
: energía superficial [J/m2]
: coeficiente de Poisson del material
µ: media de las observaciones
: efecto del i-ésimo valor del factor β

i

: coeficiente adimensional de rendimiento de la transmisión
: velocidad angular [rad/s]

( ) : probabilidad de ocurrencia de un error de estimación
: efecto del j-ésimo nivel del factor dAguj

j

: k-ésima repetición

k

ijk

: valores de la variable independiente

: tensión tangencial [MPa]
m ax

: tensiones tangenciales máximas [MPa]

n

: tensiones tangenciales nominales [MPa]

u

: tensiones últimas de rotura del material [MPa]

P
eq

: función de la deformación plástica equivalente

f

: tensión de fractura [MPa]

ys

: tensión de fluencia del material [MPa]

(r )

;

(r )

( )

;

;

( r)

( )

;

(

: tensiones en la dirección de los ejes r ;
)

;

respectivamente [MPa]

: tensiones en la dirección de los planos r ;

[MPa]
Nmot: potencia del electromotor [kW]
nH - número de revoluciones [rev/min]
pr : probabilidad de rotura del volumen elemental
r: radio de apertura de la grieta [m]
rc: radio del semieje de menor longitud de la elipse equivalente [m]
req : radio de la zona de comportamiento elástico [m]
r p : radio de la zona de comportamiento plástico [m]
reff : longitud efectiva de la grieta [m]
R AJ : relación diámetro del agujero/diámetro interior de la probeta

s : espesor del sólido anular [m]

r;

respectivamente

�S xy : desviación media cuadrática ponderada
Tt : temperatura de trabajo [ºC]

Tk: temperatura de ensayo [K]
te: tiempo de ensayo [h]
tu : tiempo de vida útil [h]

V0: volumen elemental [m3]
V: volumen del cuerpo [m3]
Wt : módulo de resistencia de segundo género [mm3]

X 1 y X 2 : medias de las series de datos comparadas

�ANEXOS

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Tesis</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
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                <text>Método para el cálculo de la fractura tridimensional de tramos horadados en transportadores sinfín de minerales lateríticos de la empresa "Comandante Ernesto Che Guevara"</text>
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            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
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              <elementText elementTextId="378">
                <text>Isnel Rodríguez González</text>
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              <elementText elementTextId="379">
                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                <text>Tesis doctoral</text>
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            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
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                <text>2011</text>
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                    <text>TESIS

Petrografía y mineralogía
del sector Las Cuevas,
Holguín

Iván Barea Pérez

�Página legal
Título de la obra:Petrografía y mineralogía del sector Las Cuevas,Holguín, 82pp.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año.2016 -- ISBN:
1.Autor: Iván Barea Pérez
2.Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Edición: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Corrección: Lic. Liliana Rojas Hidalgo
Digitalización. Lic. Liliana Rojas Hidalgo

Institución de los autores: ISMM ¨ Dr. Antonio Núñez Jiménez¨
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2016
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de
tipo Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y
distribución por cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus
autores, no haga uso comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Ave Calixto García Íñiguez # 75, Rpto Caribe Moa 83329, Holguín Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: http://www.ismm.edu.cu/edum

�MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO DE MOA
“DR. ANTONIO NÚNEZ JIMÉNEZ.”
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

Tesis presentada en Opción al Título Académico de Master en
Geología

Petrografía y mineralogía del sector Las Cuevas, Holguín.

Maestría en Geología, Mención Geología de Yacimientos Minerales Sólidos
9na Edición

Autor: Ing. Ivan Barea Pérez
Tutor(es): Dr. José Nicolás Muñoz Gómez
Dra. María Margarita Hernández Sarlabour

Año 2015

�Índice
Dedicatoria_____________________________________________________________ I
Agradecimientos ________________________________________________________ II
Pensamiento __________________________________________________________ III
Síntesis ______________________________________________________________ IV
Sumary _______________________________________________________________ V
Índice _________________________________________________________________ 1
Índice de figuras, ecuaciones y tablas ______________________________________ 3
Abreviaturas empleadas __________________________________________________ 5
Introducción ___________________________________________________________ 6
Capítulo I: Rasgos generales del área de estudio _____________________________ 9
Introducción ___________________________________________________________ 9
Ubicación geográfica ____________________________________________________ 9
Clima _______________________________________________________________ 10
Relieve ______________________________________________________________ 10
Hidrografía ___________________________________________________________ 12
Flora y Fauna ________________________________________________________ 12
Características económicas ______________________________________________ 12
Recursos minerales ____________________________________________________ 13
Investigaciones precedentes _____________________________________________ 14
Características geológicas de la región _____________________________________ 20
Conclusiones _________________________________________________________ 29
Capitulo II: Métodos y técnicas empleadas _________________________________ 31
Introducción __________________________________________________________ 31
Metodología de investigación ____________________________________________ 31
Etapa Inicial o de preparación ____________________________________________ 32
Etapa experimental ____________________________________________________ 33
Etapa tres de procesamiento y análisis de la información _______________________ 35
Conclusiones _________________________________________________________ 36
Capitulo III: Petrografía y mineralogía del sector Las Cuevas, Holguín ___________ 38
Introducción __________________________________________________________ 38
Petrografía del sector Las Cuevas_________________________________________ 38
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�Mineralogía __________________________________________________________ 50
Minerales metálicos ____________________________________________________ 56
Alteraciones hidrotermales y paragénesis minerales___________________________ 60
Conclusiones __________________________________________________________ 62
Recomendaciones______________________________________________________ 63
Anexos _______________________________________________________________ 64
Bibliografía ___________________________________________________________ 77

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�Índice de figuras, ecuaciones y tablas
Figura No. 1 Mapa de ubicación del área de estudio .............................................................. 9
Figura No. 2 Esquema de las principales manifestaciones minerales del municipio de
Holguín escala 1: 100 000. .................................................................................................... 13
Figura No. 3 Zona Estructuro Facial de Cuba centro oriental, según Draper y Barros, 199415
Figura No. 4 Perfil esquemático de los sedimentos vulcanomícticos de la Fm. Iberia, (Kosak
et al., 1988) ............................................................................................................................ 21
Figura No. 5 Reconstrucción estratigráfica y distribución regional de los complejos litológicos
en los diferentes mantos de cabalgamiento (La altura de la columna es proporcional con la
extensión de cada complejo), (Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992). ............................................ 23
Figura No. 6 Etapas del desarrollo de la investigación en el sector Las Cuevas, Holguín. .. 31
Figura No. 7 Medios empleados en la investigación. ............................................................. 33
Figura No. 8 Esquema de tratamiento de las muestras analizadas ...................................... 34
Figura No. 9 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las
muestras LC-30-B, LC-55-A y LC-74-A. ................................................................................ 40
Figura No. 10 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las
muestras LC-12-A, LC-18-A, LC-31-B. .................................................................................. 42
Figura No. 11 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las
muestras LC-50-B, LC-56-A y LC-53-B. ............................................................................... 43
Figura No. 12 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las
muestras LC-53-A y LC-26-A. ............................................................................................... 44
Figura No. 13 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las
muestras LC-55-B, LC-13-A, LC-20-A y LC-79-A. ................................................................. 45
Figura No. 14 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las
muestras LC-27-A, LC-10-A y LC-23-A. ................................................................................ 48
Figura No. 15 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-55-A (gabro).............................. 50
Figura No. 16 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-26-A (diabasa anfibolizada) ...... 51
Figura No. 17 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-30-B (diabasa olivínica) ............ 52
Figura No. 18 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-31-B (gabro anfibolizado) ......... 52
Figura No. 19 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-37-A (gabro anfibolizado) ......... 53
Figura No. 20 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-50-B (gabro anfibolizado) ......... 54
Figura No. 21 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-53-B (gabro anfibolizado) ......... 54
Figura No. 22 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-53-A (diabasa) .......................... 55
Figura No. 23 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-27-A (riolita) .............................. 55
Figura No. 24 Microfotografía de los minerales opacos presentes en las muestras de rocas
del sector Las Cuevas ........................................................................................................... 57
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�Figura No. 25 Fotografías de afloramiento, muestra de mano y sección delgada de la
muestra LC-37-A ................................................................................................................... 69
Figura No. 26 Fotografías de afloramiento, muestra de mano y sección delgada de la
muestra LC-51-B ................................................................................................................... 70
Figura No. 27 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-11-A ................................. 72
Figura No. 28 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-20-A: pirita (Py) y hematita
(Hem) (objetivo 10x) .............................................................................................................. 73
Figura No. 29 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-53-B ................................. 74
Figura No. 30 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-79-A ................................. 75

Ecuación 1 ............................................................................................................................ 39
Ecuación 2 ............................................................................................................................ 41
Ecuación 3 ............................................................................................................................ 58

Tabla No. 1 Minerales resultantes de la hidratación del magma ultramáfico (Best, 2003) .... 61

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�Abreviaturas empleadas
Abreviatura

Significado

Abreviatura

Significado

N

Norte, punto cardinal

mm

Mena metálica

S

Sur, punto cardinal

Pl

Plagioclasa

E

Este, punto cardinal

Opx

Ortopiroxeno

W

Oeste, punto cardinal

Chl

Clorita

Km

Kilómetro

Hbl

Hornblenda

AVC

Arco Volcánico Cretácico

Ep

Epidota

C0

Grados Celsius

Qtz

Cuarzo

h

Horas

Zo

Zoisita

kg ha-1

kilogramos por hectáreas

Sc

Sericita

Fm

Formación

Pmp

Pumpellita

Mbro

Miembro de una formación

dio

Diópsido

Ad

Andesina

Ol

Olivino

ONRM

ISMMM

Oficina Nacional de Recursos
Minerales
Instituto

Superior

Metalúrgico de Moa

Minero

cm

Centímetro

ZEF

Zona Estructuro Facial

GPS

Global Position System

Thl

Talco

DRX

Difracción de Rayos X

SEM

Microscopia Electrónica de
Barrido

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Introducción

Introducción
Los arcos de islas volcánicos, ubicados en varias partes del mundo son el resultado de los
movimientos de placas tectónicas; hospederos de disímiles recursos naturales, entre los que
destacan los yacimientos minerales sólidos. La amplia variedad de depósitos minerales que
se encuentra en este tipo de ambiente tectónico, ha captado la atención de geólogos con el
fin de explicar las causas y fuentes de tales riquezas naturales.
La isla de Cuba, como resultado indiscutible de esos movimientos, es un ejemplo fehaciente
de la diversidad geológica y la amplia variedad de depósitos minerales que se pueden
encontrar en tales condiciones. Constituida por tres arcos volcánicos de edades
comprendidas entre el Cretácico y Paleógeno denota la rica historia geológica que enmarca
a la ínsula. No han sido pocos los especialistas dedicados a profundizar en los rasgos
mineralógicos y petrológicos de las formaciones geológicas que albergan variadas
manifestaciones minerales. Especial interés denota la región de Holguín, donde existe una
gran variedad de manifestaciones minerales.
Las primeras investigaciones reportadas para la región de Holguín datan del periodo
neocolonial. Orientadas a la prospección de materias primas minerales, fundamentalmente
de oro destacan las investigaciones realizadas por (Vaughan, 1901), (Rode, 1930) y
(Aguilera &amp; Manduley, 1909).
Luego del triunfo revolucionario las investigaciones geológicas en Cuba se incrementaron; la
cooperación con los países del CAME posibilitó la asesoría de científicos extranjeros que
junto a cubanos llevaron a cabo el levantamiento geológico de la República de Cuba (Nagy
et al., 1976). Años más tarde fueron publicados diversos trabajos donde se abordaron
rasgos tectónicos, estratigráficos y genéticos de la actualmente conocida zona de Auras
(Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992), (Barea &amp; Rodríguez, 1985), (Brezsnyanszky &amp;
Iturralde_Vinent, 1978) y (Nagy et al., 1976). Algunos de los trabajos más importantes sobre
el área de Las Cuevas fueron publicados por (Kosak et al., 1988) y (Cobiella_Reguera,
1978) los que abordaron la génesis y relación tectónica de las secuencias del Arco Volcánico
y la melange ofiolitica.
Definir el tipo de alteración hidrotermal al que se encuentra asociada una mineralización,
permite su prospección de forma más eficiente (Gifkins et al., 2005) y (Allen et al., 1996). Sin
embargo quedan sectores ubicados al noroeste de la ciudad de Holguín sin estudios
profundos donde existen manifestaciones de minerales metálicos; el área de Las Cuevas es
una de ellas, para la cual se hizo necesario plantearse el diseño de la investigación
siguiente:
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Introducción

Problema
El desconocimiento petrográfico y mineralógico de las alteraciones hidrotermales presentes
en las formaciones geológicas del sector Las Cuevas, Holguín.

Objeto
Las alteraciones hidrotermales presentes en las formaciones geológicas del sector Las
Cuevas.

Objetivo
Caracterizar mediante la petrografía y mineralogía las alteraciones hidrotermales presentes
en las formaciones geológicas del sector Las Cuevas.

Objetivos específicos


Identificar las rocas y los minerales presentes



Identificar los tipos de alteraciones hidrotermales



Definir las paragénesis de minerales metálicos

Hipótesis
Si se logra caracterizar mediante la petrografía y mineralogía las alteraciones hidrotermales
presentes en las formaciones geológicas del sector Las Cuevas, entonces se podrá
identificar las alteraciones hidrotermales y las paragénesis de minerales metálicos.

Campo de acción
La petrografía y mineralogía de las alteraciones hidrotermales presentes en las formaciones
geológicas del sector Las Cuevas.

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�Ivan Barea Pérez

Capítulo I

Capítulo I

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�Ivan Barea Pérez

Capítulo I

Capítulo I: Rasgos generales del área de estudio
Introducción
Holguín es una de las provincias del archipiélago cubano que posee grandes
potencialidades de recursos naturales. Fuentes de materias primas ferrosas, no ferrosas y
metales preciosos se alojan en el territorio. Las regularidades geológicas de esas áreas,
fuente de tales riquezas constituye una estrategia de vital importancia para nuestro país.

Ubicación geográfica
El área de estudio se encuentra enmarcada en el municipio de Holguín. Este último limita al
norte con los municipios de Gibara, al este con Báguano y Rafael Freyre, al sur con
Báguano y Cacocum, y al oeste con el municipio Calixto García. Presenta una superficie en
su mayor parte ondulada, con algunos cerros, una pobre red hidrográfica y extensión
territorial de 655.9 km² (Wikipedia, 2014). Su población es de más de 334 046 habitantes
hasta 2007 (ONEI, 2012).
Enclavada en las cercanías de la ciudad de Holguín (Figura No. 1) a unos 9 km en dirección
al poblado de San Andrés, entre las coordenadas: X: 548838-554495; Y: 252219-257876
según el sistema Cónico Conforme de Lambert, con un área total de 25 km2. Limita al norte
con el embalse Cacoyuguín por el este con el poblado de San Miguel al oeste con el poblado
Las Cruces y al sur con Mata Moros.

Figura No. 1 Mapa de ubicación del área de estudio

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Capítulo I

Clima
Por la extensión superficial de la provincia y su complejidad morfológica, climáticamente se
divide en tres áreas bien definidas: zona de interior, zona costera y zona montañosa,
tipificados por sus modelos de temperatura, lluvia y características eólicas.
El área de estudio que se aborda se encuentra ubicada en la zona de interior. Caracterizada
geográficamente por colinas y zonas llanas no recibe la influencia directa del océano, las
precipitaciones son causadas fundamentalmente por el calentamiento diario, siendo las
lluvias superiores a la zona costera, en el período lluvioso precipita como promedio el 77 %
del valor anual, en ocasiones superan los 100 milímetros. Los registros de temperatura
media son los más altos del área provincial ubicados históricamente entre 24,0 y 25,6 grados
C0, con una oscilación anual de 4,0 grados C0 entre el mes más frío (febrero) y el más cálido
(agosto).
El régimen de vientos en la región está conformado por vientos de moderada intensidad
(9.15 km/h), y la dirección de los mismos es predominantemente noreste. Casi todo el año
soplan los vientos alisios provenientes de la periferia del anticiclón tropical oceánico de los
Azores-Bermudas, provocando que el mismo tenga en superficie una dirección noroesteeste fundamentalmente. La distribución de la frecuencia anual de la dirección e intensidad de
los vientos durante el año muestra que al sur es más notable, con un 0,41% (Atlas Nacional
de Cuba, 1992).

Relieve
El relieve en Cuba está condicionado por una posición de Arco Insular de las Antillas, en la
zona de interacción entre la placa de América del Norte y del Caribe. Su ubicación en el
borde septentrional de la zona de bosques tropicales periódicamente húmedos y la influencia
de las oscilaciones paleoclimáticas del Cuaternario, determinó la heterogeneidad, la
complejidad, el carácter y desarrollo de sus elementos morfoestruturales y morfoesculturales
(NANC, 1992).
El megabloque cubano a su vez se subdivide a lo largo de fallas profundas transversodiagonales en los macrobloques oriental, central y occidental. En la macro región oriental se
encuentra la provincia de Holguín. Caracterizada por un complicado y singular relieve,
relacionado con la litología y la tectónica. En el territorio se pueden distinguir tres regiones
principales: las llanuras que bordean la costa y zona centro - sur de la provincia (llanura de
Nipe y del Cauto), con alturas entre 0,50 m, que presentan un carácter abrasivo del litoral al
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Capítulo I

interior de la provincia; acumulativo con fragmentos de terrazas marinas y playas en algunos
sectores y ciénagas marginales con mangle en otros.
En la zona centro – sur ocupada por llanuras de origen marino, actualmente fluyen
importantes ríos con la presencia de formas y complejos fluviales, presenta un desarrollo
pronunciado de depósitos aluviales. En el sector occidental, las llanuras denudativas
onduladas y de colinas que bordean el sistema de elevaciones de Maniabón alcanzan
alturas entre 50 – 100 m, con pendientes entre 0 – 8 % (Ecured, 2014).
Los valles se encuentran alineados, al igual que las cadenas de elevaciones en dirección
este – oeste y los efectos de la erosión diferencial son evidentes en toda el área. Con alturas
entre 100 – 300 m, aparece el sistema de elevaciones o cerros de Maniabón de singular
morfología. En las alturas y zonas colinosas, con pendientes entre 8 – 15 %, se observan
procesos erosivos – cársicos y denudacionales que conforman típicos cerros de pendientes
abruptas y cimas planas (mogotes).
En el área Las Cuevas, las regiones de llanuras están constituidas por: Horst simples,
bloques y sistemas de bloques (este último con predominio). Hacia el norte y el sur del área,
en la zona de montañas predomina la estructura del zócalo plegado con bloques
(litomorfoestructuras). El tipo de relieve premontañoso es del tipo denudativo y denudativoerosivo, de colina (con alturas de 220 m, 240 m y entre 260 a 280 m) y en menor grado de
horts y bloques diseccionados.
Según el (NANC, 1992) los suelos que se desarrollaron en el área son pardos con
carbonatos típicos y la combinación de pardos sin carbonatos fersialiticos rojos. Por el grado
de erosión que estos presentan se pueden destacar tres categorías: los suelos con erosión
débil (en pendientes de 0, 5 a 5 grados), los suelos con erosión media (en pendientes de 3 a
10 grados) y de forma local los suelos con erosión fuerte característicos de las zonas de
alturas, premontañas y montañas. Los contenidos de materia orgánica y nitrógeno que
presentan los distingue como suelos nitrogenados con 151-200 (kg ha-1) y materia orgánica
2.1-3.0 (%), con valores de Ca y Mg entre 15.001-20.000 (kg ha-1) y 2.000-3.000 (kg ha-1).
Los valores de fósforo menor de 10 (kg ha-1) y potasio oscilan entre 451-600 (kg ha-1)
respectivamente. La acidez de los suelos es débil entre 5,6-6,0 Ph, aunque de forma muy
local. Lo que permite caracterizarlos como suelos productivos. Su composición mecánica
revela contenidos ligeros y medianos de arcillas de composición siali-alítica (contenido de
arcilla de 51-61%).

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Capítulo I

Hidrografía
La red fluvial está regida por las divisorias del parte agua central de Cuba. Lo cual origina
que algunos ríos corran en dirección norte como el Chaparra y el Cacoyuguín y otros hacia
el sur como el Salado. La cuenca de mayor envergadura en la región está representada por
el área del río Cacoyuguín con 242 km2. Existen además pequeños arroyos de carácter
intermitente cuyo caudal fluctúa en los periodos de lluvia y sequía. Entre los embalses más
importantes se encuentra El Cacoyuguín.

Flora y Fauna
La provincia Holguín posee una de las floras más ricas en especies endémicas de Cuba,
debido a la presencia de grandes extensiones de su territorio cubiertas por formaciones
vegetales que se desarrollan sobre suelos originados a partir de rocas ultrabásicas
(serpentinas). Estas formaciones van desde los manglares en las zonas costeras, hasta
selvas tropicales, las que son conocidas como cuabales y charrascales.
En el área, el grupo de mayor endemismo se desarrolla sobre suelos ferríticos o fersialíticos
sobre serpentinitas. Sin embargo las zonas más pobres en endemismo se ubican en la parte
oriental. Entre la vegetación típica de la zona se encuentran los pastos de poca altura en
menor grado mesófilos típicos y más al norte xeromorfos espinosos sobre serpentinita
(cuabal), como flora característica del área se destaca la rosa de sabana, el cactus enano, el
roble de sabana, la jacaranda arbórea, la yuraguana, neobesseya cubensis: (cactus enano
de Holguín, endémico estricto).
Dentro de la fauna más común se encuentra phrynus domonidaensis, reptiles (amphisbaena
cubana), mariposa (papilio caiguanabus), mamíferos (capromys pelorides), aves (cernícalofalco spolverius sporverades), moluscos (coryda alauda).

Características económicas
El acceso a la región es posible a través de la carretera central y otras carreteras aledañas.
También se puede acceder a través del tren, por vía aérea o marítima, esta última desde
varios puntos de la provincia.
La industria desarrollada en la región abarca una amplia gama de sectores entre los que se
encuentra la minería ferrosa y no ferrosa, la industria trasportadora de metales, la industria
de combustible, química y el papel, la industria de los materiales de la construcción, la de
bebidas y comestibles, la industria textil, cuero, calzado, la industria pesquera y electroPágina 12 de 88
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Capítulo I

mecánica; el turismo es otra de las ramas importantes de la economía del municipio
holguinero, también cuenta con una estructura de servicios comerciales en diferentes ramas
(Wikipedia, 2014).
Según (ONEI, 2012) los cultivos de mayor importancia son la caña de azúcar, los cultivos
menores, frutas, etc; los cuales son administrados por cooperativas de producción
agropecuarias y empresas agropecuarias-forestales.

Recursos minerales
El municipio Holguín cuenta con diversas manifestaciones de recursos minerales. Fuentes
de materiales para la construcción como calizas y arcillas entre otros. Metales nobles como
el oro, aunque en la actualidad solo se explota de forma artesanal y de manera ilegal.
Materiales feldespáticos empleados en la cerámica blanca para la fabricación de muebles
sanitarios entre otros. Existen además depósitos de zeolita ubicado al sur del poblado de
San Andrés, (Figura No. 2).

Figura No. 2 Esquema de las principales manifestaciones minerales del municipio de Holguín escala 1: 100 000.

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Capítulo I

Investigaciones precedentes
El área que ocupa la investigación se localiza en la parte oriental del bloque Camagüey,
limitado tectónicamente por las fallas Trocha en la zona más occidental y por la falla CautoNipe en la zona oriental (Figura No.3).
Enmarcada en un área geológicamente compleja, se han desarrollado un gran número de
investigaciones con diversos objetivos, entre las que se destacan las realizadas por:
(Abelspies, 1928), (Nagy et al., 1976), (Brezsnyanszky &amp; Iturralde_Vinent, 1978), (Barea &amp;
Rodríguez, 1985), (Draper &amp; Barro, 1994), (Iturralde_Vinent, 1998), (Blanco_Moreno, 1999) y
(Cobiella_Reguera, 2009).
Conocida como área Gibara-Altos de Maniabón, fue investigada desde el punto de vista
tectono-estratigráfico por (Nagy et al., 1976), (Kosak et al., 1988), (Draper y Barros, 1994),
(Flores et al., 1998) y (Blanco_Moreno, 1999; Blanco_Moreno &amp; Proenza, 2000) los que
definieron para la región de estudio dos Zonas Estructuro-Faciales.
En la parte septentrional (Velasco-Gibara) se encuentran fragmentos de la plataforma de las
Bahamas (zona Remedio). En forma de escamas alargadas y yacencia hacia el norte,
fracturada en bloques latitudinales (NW-SE) conformada por las formaciones: Fm. Vázquez,
Fm. Rancho Bravo, Fm. Vigía, Fm. Embarcadero, Fm. Gibara y Fm. Jobal (Nagy et al.,
1976).
Más al sur se encuentra la Zona Estructuro-Facial Auras (Zaza), constituida por una melange
integrada por formaciones del Arco Volcánico del Cretácico junto a la secuencia de la
asociación ofiolítica (Figura No. 3). La zona está integrada por las formaciones Fm.
Camazán, Fm. Rancho Bravo, Fm. Charco Redondo, Fm. Vigía, Fm. Haticos, Fm. Yaguajay,
Fm. Iberia (Mbro. La Jíquima, Mbro. Tinajita, Mbro. La Morena, Mbro. Lindero) además de
las ultramafitas y gabros (Nagy et al., 1976).

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Capítulo I

Figura No. 3 Zona Estructuro Facial de Cuba centro oriental, según Draper y Barros, 1994

Los primeros trabajos en esta región estaban orientados a la prospección de yacimientos
minerales y se iniciaron a principios del siglo XX, entre los que resaltan (Bonillas, 1924),
(Willson, 1927), (Pennebaker, 1940), (Vaughan, 1901), (Fulton, 1917), (Abelspies, 1928),
(Rode, 1930), (Quirke, 1946), (Merryweather, 1946), (Patterson, G, 1947).
Las investigaciones sobre manifestaciones de cobre fueron iniciada por (Aguilera &amp;
Manduley, 1909) en el área de Majibacoa, barrio San Agustín, municipio de Holguín. Donde
se abordaron las líneas de demarcación, rumbo y longitud de la manifestación mineral entre
otros aspectos. Posteriormente (Aguilera &amp; Manduley, 1918) realizaron una reseña histórica
sobre la minería en Oriente. Un año después (Abelspies, 1919) realiza un informe sobre
unas minas de oro situadas en los terrenos de Aguas Claras, Guajabales y Guabasiabo,
donde recoge la composición mineralógica, morfología y dimensiones de los cuerpos
documentados, así como su buzamiento. Casi dos décadas después (Whitney, 1932) publica
en la revista American Asociation of Petroleum un trabajo relacionado con la Geología de
Cuba y una serie de perfiles geológicos esquemáticos de la parte occidental, central y
oriental de la isla.
Ya en la década del 40 (Bajuelo &amp; Díaz_Velazco, 1940) desarrollaron numerosos reportes
sobre los cotos mineros de Aguas Claras y Guajabales en específico El Tesoro, Agrupada,
Nuevo Potosí, Reina Victoria, El Oro.
Durante la década del 50 los trabajos orientados a profundizar en el conocimiento geológico
de la región se incrementaron, sobresaliendo (Nelson, 1951) y (Lewis &amp; Straczek, 1955).
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�Ivan Barea Pérez

Capítulo I

Con la publicación del trabajo titulado “Geología de la zona centro sur de Oriente” (Lewis &amp;
Straczek, 1955) realizaron una sistematización de la geología del área.
Otras investigaciones se desarrollaron durante estos año: (Patterson, B S, 1954), (Avalos, R,
1955), (Parent, 1956), (Lehner, 1957), (Miles, 1957), (Schnellmann, 1957), (Avalos, R 1958),
(Deschapelles, 1958), (Quirke, 1959), (Charles, 1959), (Helmut, 1960) y (Grahan, 1960) y
(Morón, 1957, 1958, 1959), este último abordó rasgos importantes sobre la geología en los
sectores Santa Lucia, La Palma y Aguas Claras, en la provincia de Holguín, donde se detalla
la mineralogía de los sectores entre otros aspectos.
Años más tarde (Deschapelles, 1958) realizó un informe sobre los minerales, terrenos y
posibilidades de explotación del antiguo coto cuprífero de Guanabo, Holguín. Un año
después (Loynaz &amp; Sainz, 1959) analizaron muestras en varias minas de la provincia de
Oriente ubicada en el barrio de Melones y Gibara. Otros trabajos fueron realizados ese
mismo año como el de (Morales &amp; Longaca, 1959) en el sector de Guabasiabo, orientado a
prospectar minerales de cobre en diorita y serpentinita, además (Bajuelo, 1959) realizó un
estudio mineragráfico sobre la Mina Avelina Esther en el municipio de Gibara.
En la segunda mitad del siglo XX se confeccionaron numerosos reportes sobre el tema, cabe
mencionar los desarrollados por (Mesfa, 1960), sobre Mina Grande, (Ortega, 1960), (Grey,
1961), (Novo_Fernández, 1968), (Roshkov, 1969) y (Nicolaev, 1966) este último abordó los
trabajos de búsqueda y exploración de oro realizados durante los años 1963 al 1965 en la
zona de Holguín. En el mismo año (Svoboda &amp; Deschapelles, 1966) investigan el área del
Tamarindo en la provincia de Holguín y tres años más tarde (Meyerhoff et al., 1969)
abordaron a través de datos radiométricos las edades de diferentes complejos de rocas para
la isla de Cuba.
Otros trabajos como los de (Pavlov, 1970), (Pdkamenniy, 1971) y (Efinova, 1974) fueron
desarrollados en los años 70. En particular (Merconchini &amp; Ariosa, 1972) profundizaron en el
conocimiento de la geología del área de Agrupada y Aguas Claras, en las que definieron
estructuras, complejidad geológica, relación de la mineralización aurífera con los cuerpos de
rocas dioríticas, así como su control tectónico y tipo genético. Posteriormente (Efinova,
1974) estudió la formación geológica y minerales útiles de la parte central y noreste del
anticlinorio Holguín, para evaluar las perspectivas de esta región en oro, cromo y otros
minerales útiles además de confeccionar el mapa geológico a escala 1: 50 000. Durante ese
mismo año (Humphrey, 1974) examinó los rasgos generales de la geología de Cuba a través
de datos sísmicos y propuso diferentes zonas estructurales.

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Capítulo I

En la década de los 70 y 80 del pasado siglo se realizaron los mayores aportes al
conocimiento geológico del área, cabe mencionar los trabajos de (Kamensky, 1980),
(Fernández, 1981), (Sinobas, 1981), (Castillo, 1982), (López, 1985), (Cerny, 1987),
(Martínez, 1988) y (Cruz, 1989). De singular importancia resalta (Nagy et al., 1976), quienes
ejecutaron el levantamiento geológico a escala 1:250 000 de la zona oriental del país y
(Brezsnyanszky &amp; Iturralde_Vinent, 1978) quienes publicaron un trabajo sobre la
paleogeografía de Cuba Oriental, definiendo los regímenes de sedimentación y
estratificación para las principales formaciones presentes en el área, ese mismo año
(Cobiella_Reguera, 1978) recoge los principales rasgos y mecanismo de formación de la
melange que aflora en el noreste de Cuba.
A partir de los 80 (Gyarmati, 1983) publicó un trabajo sobre las formaciones metamórficas en
Cuba oriental y dentro de esta la zona de Auras. Dos años después (Barea &amp; Rodríguez,
1985) realizaron un análisis estructuro-geomorfológico de la parte norte de la provincia de
Holguín donde se exponen las áreas con mayores movimientos necotectónicos y se divide la
zona en cuatro áreas estructurales. Otros de los aportes fue realizado por (Garcés_Leyva,
1988) quien abordó los resultados del Levantamiento Geológico Complejo en el Polígono IV
CAME, Holguín. Durante el trabajo se mapeó un tipo genético de mineralización antes no
conocida como la mineralización de cobre en metasomatitas de ultrabasitas, mineralización
Cu-Au-W en domos fluidales de riolita. Ese mismo año (Kosak et al., 1988) estudiaron la
estructura del Arco Insular Volcánico Cretácico en la región de Holguín, para el que se
planteó un nuevo modelo de evolución del AVC bajo la óptica de la tectónica de placas. Se
definió al vulcanismo riolítico como una fase más joven del Arco Insular Volcánico del piso
Campaniano. Las intrusiones pequeñas de dioritas porfíricas cuarcíferas, dacitas
subvolcánicas y riolitas (queratófiro cuarcífero) ricos en Na y pobres en K están asociados
con el magmatismo de la formación Loma Blanca, aunque algunos de estos cuerpos están
pobremente analizados y probablemente pertenecen a otra serie más antiguas. Un año
después (Masakovski et al., 1989) estudiaron y definieron dos tipos de complejos
ultrámáficos en la estructura de Cuba Oriental
Con el inicio de la década del 90, Cuba experimentó un período de recesión económica
causado por el derrumbe del campo socialista (URSS). No obstante no fueron pocos los
trabajos ejecutados, entre los que se encuentran: (Castañeda, 1990), (García_Sánchez,
1990), (Alvarez, 1990), (Lugo_Aragón, 1991), (Bandera_Girón, 1992), (Zamora, 1992),
(Costafreda, J 1993), (Rubio, 1994), (Calzadilla, 1995), (Wolsteneroft, 1996, 1997) y (Nagy
et al., 1992) estos últimos realizaron un trabajo relacionado con la geologia de Oriente y la
interpretación de un perfil trasversal.
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Capítulo I

Posteriormente del Toro, Dania (1992) resumió las manifestaciones de minerales útiles en el
polígono IV CAME-Holguín, área que fue abordada por (Costafreda, J 1993) quien realizó la
prospección detallada de oro para el sector Aguas Claras y Reina Victoria. Durante los
trabajos se definió que la mineralización en el yacimiento Reina Victoria se encuentra
empleada en el axis de una falla profunda, con estructura de rift, de dirección sublatitudinal.
A finales de esta década, compañías extranjeras inician investigaciones en Cuba, iniciados
por (Goldfields, 1995) quien aborda la geología y mineralización de 4 sectores en la isla de
Cuba (Santi Spíritus, Nicrom-Camagüey, Vertientes-Najasa y Holguín) y (Wolsteneroft, 1996)
en Holguín, cuya finalidad era realizar una exploración geológica sumaria en distintos
sectores auríferos de la región como agrupada, Las Cuevas, Holguinera, Main Power Line,
Milagro, Monte Rojo, Nuevo Potosí y Reina Victoria. Ese mismo año (GoldFields, 1996)
realiza otras investigaciones en las concesiones de Holguín, en los sectores El Cerro bajo,
Bariay, Cayo Muñoz, Charco Prieto y El Mijial con el fin de prospectar las áreas para oro,
cobre, arsénico, plomo, zinc, plata y estroncio. De igual forma (Brace &amp; Pimentel, 1996)
investigaron otras áreas como El Tamarindo y West Central Cuba. Posteriormente (Chaveco,
1996) realiza la exploración del sector Santa María en la concesión Holguín. Para la cual
estableció que la mineralización presente es de tipo auro-polimetálica, asociada a una zona
de alteración hidrotermal en andesitas de composición media a ácida con buzamiento
subvertical hacia el sur. Un año después (Wolsteneroft, 1997) analizó los sectores de Monte
Rojo, Nuevo Potosí, Reina Victoria y Las Tranqueras para cobre y oro, posteriormente
estudiados por (Clair, 1998).
Durante los primeros años del siglo XXI, académicos como (Rodríguez_Vega &amp;
Díaz_Martinez, 2001) publicaron un trabajo relacionado con la mineralización aurífera de
Cuba, su clasificación y rasgos geólogo-geoquímicos para la prospección. Especial atención
prestan algunos distritos poco estudiados y con una mineralización aurífera muy particular:
Santa Clara, Holguín y Sagua-Baracoa, desarrollados fundamentalmente dentro de un
ambiente geológico con predominio de los complejos de la asociación ofiolítica. De igual
forma se realizan aportes a la geología regional con los trabajos realizados por
(Blanco_Moreno, 1999; Blanco_Moreno &amp; Proenza, 2000) sobre la estratigrafía y tectónica
de Cuba oriental. Dos años más tarde (Rivera_Despaigne, 2002) investiga las características
geológicas, geoquímicas, genéticas y las potencialidades meníferas de la manifestación
aurífera Corral de Rojas donde se puntualizan las particularidades de la manifestación
haciendo énfasis en las características de las rocas volcánicas cretácicas, anfitrionas de la
alteración y de la mineralización asociada.

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Capítulo I

Tres años más tarde (Díaz_Martinez &amp; Proenza, 2005) abordan sobre la metalogenia
asociada a las ofiolitas y al Arco de Islas del Cretácico del nordeste de Cuba, puntualizando
diversos sectores con mineralizaciones de oro, plata, cobre-plomo-zinc y cupro-pirítica con
oro asociados a litologías típicas de la zona de retroarco con tendencia boninítica.

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Capítulo I

Características geológicas de la región
La zona de estudio se encuentra ubicada en el borde oriental del bloque Camagüey (Figura
No. 3) es una zona geológicamente compleja, integrada por las ZEF Zaza y Remedios. El
mega bloque tectónico en el cual el área investigada se encuentra está limitado hacia el este
por la falla Cauto – Nipe y hacia el oeste por la falla Trocha.
Las formaciones geológicas presentes en la región son el resultado de eventos geológicos
que desde el Cretácico han moldeado la geología de la región oriental de la isla. El Arco
Volcánico Cretácico está representado por el complejo vulcanógeno-sedimentario,
constituido por basaltos con texturas de almohadillas, basaltos afíricos, en algunas partes
basaltos amigdaloides y basaltos olivínicos, ellos aparecen intercalados con hialoclastitas,
aglomerados, tobas vitroclásticas-cristaloclásticas, tufitas con sedimentos vulcanomícticos
graduados (Fm. Iberia, Aptiano-Campaniano). Esta secuencia subordinadamente contiene
calizas micríticas silicificadas de facies pelágicas y silicitas sedimentarias (radiolaritas)
(Kosak et al., 1988) y (Nagy et al., 1976).
Las secuencias andesítica y basalto-andesítica aparecen en los niveles superiores con
texturas de almohadillas de gran extensión, con intercalaciones tobáceas subordinadas. El
espesor de los cuerpos de lavas varía entre 3-40 m (Nagy et al., 1976). En menor cantidad
aparecen andesitas con estructura porfiritica. En los sedimentos vulcanógenos la cantidad
de material carbonatado aumenta hacia la parte superior en forma de intercalaciones de
margas, calizas vulcanoclásticas de ambiente arrecifal, calizas pelágicas y semipelágicas.
Estas últimas generalmente están silicificadas, microestratificadas, laminadas (calizas
Lindero); forman cuerpos lenticulares de espesor que llega a alcanzar hasta los 25 m.
Bajo el complejo volcánico, disminuye la profundidad de los sedimentos neríticos
(conglomerados vulcanomicticos carbonatados, areniscas aleuroliticas y calizas). La serie
sedimentaria vulcanomíctica en parte carbonatada que forma la parte superior de la Fm.
Iberia está cortada por fallas inversas y la parte más vieja sobrecorrió a la más joven junto
con su basamento tectónico ofiolítico (Kosak et al., 1988) Figura No. 4.

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Capítulo I

Figura No. 4 Perfil esquemático de los sedimentos vulcanomícticos de la Fm. Iberia, (Kosak et al., 1988)

De menor extensión que las secuencias de la Fm. Iberia están las tobas y tufitas andesíticas,
andesito-dacitica, dacitas, riodacitas y riolitas con estructura de adhesión y trasportación
variada (Fm. Loma Blanca Aptiano-Cretácico), el tamaño de sus bloques erosionados
aumentan hacia el oeste y su aflorabilidad es baja, la composición varia de medio-ácida. En
ella se observan cuerpos volcánicos y subvolcánicos de andesita, dacita, riodacita, riolita y
restos de chimenea volcánica (10 m hasta 1,5 Km). Sus mejores afloramientos se
encuentran al este del poblado de San Andrés en los alrededores de Loma Blanca.
Además de las piroclastitas en los sedimentos aparecen los secuencias vulcanomicticas y
carbonatadas (margas, calcarenitas, calizas vulcanoclásticas y arrecifales) indicando los
periodos tranquilos de la actividad volcánica. La edad de las calizas en la parte inferior de la
Formación es Aptiano a Albiano-Canociano, mientras que en la parte superior de la
formación ya están presentes las calizas con fragmentos vulcanomícticos y calizas
arrecifales con rudistas de edad Campaniano (calizas Las Parras). Varios sectores de la
formación sobreyacen los basaltos de la Fm. Iberia, mientras que en otras partes los
basaltos andesíticos de la Fm. Iberia cubren las tobas dacíticas de la Fm. Loma Blanca
(Kosak et al., 1988); entre las tobas vitroclásticas son frecuentes las variedades argilitizada y
zeolitizada.
Según los datos paleontológicos, el vulcanismo riolítico representa la fase vulcanogénica
más joven del Arco Volcánico del piso Campaniano (Kosak et al., 1988). Las intrusiones
pequeñas de dioritas poriríticas cuarcíferas, dacitas subvolcánicas y riolitas (queratófido
cuarcífero) ricos en Na y pobres en K están asociadas con el magmatismo de la Fm. Loma
Blanca aunque algunos de estos cuerpos están pobremente analizados y posiblemente
pertenecen a una serie más vieja (Kosak et al., 1988). Las rocas encajantes son sedimentos
vulcanógenos; tobas y vulcanitas de composición medio-ácida, las serpentinitas y las rocas
antes descritas parecen cortarlas a ellas; evidenciado por las anchas aureolas
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Capítulo I

metasomáticas de las serpentinitas que a veces rodean las intrusiones (Kosak et al., 1988) y
(Costafreda, J, 2011).
El afloramiento más conocido de andesitas subvolcánicas se encuentra hacia norte de
Holguín en la zona de Aguas Claras (yacimiento aurífero Aguas Claras), aquí en las
serpentinitas se encuentran bloques de andesitas anfibolitizadas en parte mineralizadas. Su
posición actual en las serpentinitas es tectónica, con aureolas mineralizadas en los
alrededores de dichas andesitas. La edad de estas rocas, según el método K/Ar es
Maestrichtiano, pero la edad pudo ser alterada por el metamorfismo (Kosak et al., 1988).
Conjuntamente con la formación del complejo vulcanógeno sedimentario del Arco Volcánico
del Cretácico tuvo lugar la obducción de la corteza oceánica, producto del movimiento hacia
el NE de la placa del Caribe, lo que provocó el emplazamiento del complejo ofiolítico en
forma de una melange que se encuentra en posición alóctona sobre el borde meridional de
América del norte, cubrió la zona de Camajuaní-Placetas (talud continental) que aflora en
superficie en parte de la isla y el borde meridional de la zona Remedio (Nagy et al., 1976) y
(Iturralde_Vinent, 1998).
El contacto entre la zona Remedios y Auras es una zona de sutura (plano inferior de una
zona de Benioff) cuya formación culminó en el Paleoceno y se consolidó en el Eoceno
Superior (Nagy et al., 1976). Según (Blanco_Moreno, 1999) las rocas volcánica del Arco de
Islas en general cabalgan las ofiolitas septentrionales, aunque en determinadas áreas
mantos tectónicos de ofiolitas son las que cabalgan las rocas volcánicas (Antiforma Holguín,
Pozo Júcaro 1 y Ramón 1).
Según (Kosak et al., 1988), (Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992; Brezsnyanszky &amp;
Iturralde_Vinent, 1978), (Costafreda, J, 1999), (Cobiella_Reguera, 2000, 2009), (Masakovski
et al., 1989) sobre la base de las rocas que constituyen la melange puede reconstruirse la
asociación completa (Figura No. 5); constituida por basaltos toleiticos oceánicos
relacionados con el complejo de silicitas, radiolaritas y calizas silicificadas micriticas (Fm.
Santa Lucia) esta última se confunden con las formaciones del arco, por la escasa
aflorabilidad, semejanza macroscópica e intemperismo (Kosak et al., 1988).
La colisión de la zona Auras (Zaza) con el margen continental formó un manto de melange
escamoso, plegado, heterogéneo que con estructura sumamente arqueada, rodea la parte
sur del bloque Gibara; durante la formación del melange, sus partes se movieron
relativamente juntas. Las rocas del Arco Volcánico, por su consistencia, generalmente
constituyen valles alargados, mientras las ultrabasitas forman elevaciones alargadas
sublatitudinales (Kosak et al., 1988). En algunos afloramientos las franjas de las vulcanitas
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Capítulo I

están cubiertas por escamas o mantos de las ultrabasitas. Dentro de la melange las
serpentinitas tectónicas representan las partes más plásticas, y el sistema de sus escamas
envuelve y empuja en su parte delantera los diferentes niveles de la asociación ofioltica y las
rocas del Arco Insular.
Las franjas tectónicas donde las diferentes rocas de ambas unidades (ofiolitas y AVC) están
fuertemente mezcladas no son cartografiables en la escala de las investigaciones realizadas
(Nagy et al., 1976), (Kosak et al., 1988). Las dimensiones, trituración y mezclas de los
fragmentos aumentan hacia el norte e indican las zonas de los mayores sobrecorrimientos
en escamas. Los bloques dinamometamorfizados de las ofiolitas, que se formaron en la
base de los sobrecorrimientos, afloran siempre en la franja de micromelange. Las fallas
trasversales forman un sistemas perpendicular al rumbo de los sobrecorrimientos
arqueados, suavemente hacia el norte. A parte de este sistema radial de fallas transversales
se observan fallas con dirección diagonal pero son de segundo o tercer orden.

Figura No. 5 Reconstrucción estratigráfica y distribución regional de los complejos litológicos en los diferentes mantos de cabalgamiento
(La altura de la columna es proporcional con la extensión de cada complejo), (Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992).

En la constitución de la melange (Fm. Yaguajay Maestrichtiano Superior-Paleogeno) tiene un
papel principal los complejos de peridotitas tectónicas, cumulativo, de diques paralelos y
efusivo; pertenecientes a la asociación ofiolitica, representados por serpentinitas,
harzburgitas, gabros-diabasas, basaltos, además se observan secuencias vulcanógenas
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sedimentarias representadas por calizas, tobas, aglomerados, andesitas, margas, areniscas
caóticamente mezcladas y plegadas (Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992), (Nagy et al., 1976).
Los contactos con la Fm. Iberia y sus miembros son tectónicos, además yacen
discordantemente sobre las Formaciones Vigía y Rancho Bravo, su potencia puede exceder
los 1000 m. Los cúmulos máficos (rocas de la familia del gabro-diabasa) en el área de
estudio están presentes en pequeñas extensiones y se localizan hacia la porción sureste.
La suma de evidencias estructurales, radiométricas y estratigráficas puntualizan el
emplazamiento de las ofiolitas de Holguín en el período (Maestrichtiano Temprano-Tardio).
La cual ocurrió en dos fases; la primera, relacionada con el prisma de acreción de edad
Campaniano, ahora probablemente disgregado y la segunda fase por la melange Yaguajay
de edad Maestrichtiano, cuyo rasgo fundamental lo constituye la superposición tectónica de
las secuencias del Arco Volcánico sobre las ofiolitas de Holguín (Cobiella_Reguera, 2009).
A partir del Kimmeridiano, en el protocaribe occidental se desarrolló una serie de plataformas
carbonatadas, una de las cuales, de edad Kimmeridiano-Aptiano, yace sobre el bloque
estrecho de la Florida, y fue denominada mega-plataforma Florida-Bahamas. Una parte de
esta plataforma está ubicada en la parte nororiental de Cuba, en el lugar conocido como
Sierra de Gibara (Iturralde_Vinent, 1998), (Cobiella_Reguera, 2009). Formada por calizas
organógenas, micriticas y dolomitas representando facies de bancos biostrómicos,
retroarrecifales y lagunares (Fm. Gibara) (Nagy et al., 1976) y (Kosak et al., 1988). El límite
estratigráfico inferior de la formación no se conoce sin embargo su límite superior lo
constituye el inicio del proceso orogénico en el Maestrichtiano dando lugar a la Fm.
Embarcadero (Nagy et al., 1976).
Conjuntamente con la sedimentación de la Formación Gibara tuvo lugar una secuencia en
forma de una franja estrecha de dirección este-oeste, 6 km al oeste de la ciudad de Gibara
(Fm. Jobal Campaniano Superior-Maestrichtiano Inferior). Constituida por una secuencia
carbonatada similar a la Fm. Gibara, no contiene material terrígeno ni vulcanógeno; en ella
se observan cambios faciales siendo su ambiente nerítico con influencia pelágica,
intensamente agrietada en dirección EW y SE-NW. Se estima que su espesor es de unos
70-100 m y su límite superior lo constituyen las calizas de la Fm. Gibara, la Fm. Vigía yace
discordantemente en su porción oriental y la Fm. Vázquez en la occidental (Nagy et al.,
1976).
En condiciones de cuencas someras durante el periodo Campaniano-Maestrichtiano tuvo
lugar la formación de secuencias constituidas por calizas de facies retroarrecifales, masivas
y compactas con predominio de los tipos órgano-detrídico y oolítico cuya potencia varia de
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Capítulo I

30-50 m, ampliamente desarrollada en todo el territorio, forma la mayoría de los mogotes de
la zona Auras (Nagy et al., 1976), (Kosak et al., 1988). Generalmente estas secuencias (Fm.
Tinajita) tienen contacto tectónico con la rocas encajantes pero en afloramientos se observa
la transición gradual, de las calizas semipelágicas o calizas conglomeráticas vulcanomícticas
(Cobiella_Reguera, 2009).
La extinción del megaritmo magmático en la zona Auras es consecuencia de la colisión con
el borde del continente americano. La obducción sobre este borde después del empuje
gradual del arco son sucesos que se reflejan en los sedimentos de la cobertura. Sobre esta
base se pueden diferenciar las formaciones terrígenas de las terrígeno-carbonatadas. La
Fm. Tinajita que por su posición transicional, en cierto sentido, también forma parte de la
cobertura del Arco Volcánico extinto (Kosak et al., 1988).
Según (Nagy et al., 1976) y (Cobiella_Reguera, 2009) las secuencias de la Fm. La Jiquima
(Campaniano-Maestrichtiano) forman parte de la Fm. Iberia como uno de sus miembros, sin
embargo (Kosak et al., 1988) la describe como una formación independiente compuesta por
secuencias de areniscas y aleurolitas vulcanomicticas, polimicticas bien clasificadas a veces
graduadas, contiene conglomerados polimícticos (Mbro. Aguada) y calizas cremosas
aleuroliticas (Mbro. Uvilla). El material de la formación es predominantemente vulcanógeno,
incluyendo el material de las intrusiones granodioríticas, pero en su parte superior aparecen
intercalaciones de brechas sedimentarias, mal clasificadas que están constituidas por rocas
de la asociación ofiolítica. En su parte inferior no se diferencia ni el carácter, ni el material de
los vulcanosedimentos bien clasificados del Arco Volcánico. No se observan transiciones
características, ni discordancias bruscas entre ellas (Kosak et al., 1988). En algunas partes
presenta un carácter fhychoide, pero predominantemente forma una secuencia molásica
(Cobiella_Reguera, 2009). Sus conglomerados son de facies fluvio-marinas, nerítica
(molásica), las aleurolitas y areniscas marcan facies neríticas o bien alejadas de la costa.
Existen también sedimentos margosos, arcillosos de facies lagunares (Kosak et al., 1988).
Con la consolidación de los sedimentos depositados a partir de las secuencias erosionadas
del Arco Volcánico y del complejo ofiolítico tuvo lugar una franja discontinua de 500-3000 m
de anchura que bordea las serpentinitas y la Fm. Iberia, en la parte occidental y central de la
Zona Estructuro Facial Auras (Fm. Los Haticos Paleógeno Inferior-Medio) (Nagy et al.,
1976). Constituida por brechas conglomeráticas tipo wildflysh mal clasificadas, en parte con
carácter olistostrómico con olistolito de 10 a 15 m, los fragmentos están constituido de un 60
a 70 % de fragmentos angulosos y subangulosos de la asociación ofiolítica (serpentinitas,
gabros, microgabros, diabasas) mal sorteados, subordinadamente (0-30 %) de su material
proviene del material bien sorteado, redondeado de la Fm. La Jíquima.
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Capítulo I

Las brechas y materiales polimícticos muchas veces transicionan a brechas tectónicas (línea
Tacajó-Holguín) lo que demuestra la relación estrecha con las escamas ofiolíticas. En su
parte superior los conglomerados son más sorteados, su material es subanguloso,
redondeado y tienen intercalaciones de tobas riodacíticas zeolitizadas, tobas pumíticas y
tufitas que se depositaron en aguas someras. Estas tobas son productos de la actividad
subvolcánica lejana en la parte meridional de Oriente (Arco Volcánico Sierra Maestra) el
espesor total de la Fm. Haticos puede llegar a alcanzar entre los 300-400 m. Por su
composición petrográfica y posición estructural, la formación es un conglomerado
postorogénico de tipo molásico a veces con carácter de turbidita (Nagy et al., 1976).
En la parte baja del Eoceno dominó la sedimentación flyshoide caracterizada por areniscas,
pero con la nivelación de la superficie terrestre se depositaron sedimentos finos y la
sedimentación se convirtió en tipo molasoide (Fm. Vigía Paleoceno Superior-Eoceno Medio)
(Nagy et al., 1976). Integrada por areniscas, aleurolitas, margas con intercalaciones de tobas
cineríticas y tufitas de composición ácidas, en su parte superior aumenta la cantidad de
material carbonatado, aparecen margas amarillas bien estratificada con intercalaciones de
arcillas bentónicas redepositadas, además afloran tobas riodacíticas y riodacitas, en los
alrededores de San Andrés, Santa Rosa y Purnio (Kosak et al., 1988). Su espesor alcanza
los 400 m (Kosak et al., 1988), sin embargo (Nagy et al., 1976) considera que depende de la
localidad, aunque puede llegar a alcanzar los 700 m.
Durante el Paleoceno Superior y el Eoceno Medio sobre el borde meridional de la zona
Remedios y la subzona Camajuaní se formó una cuenca superpuesta, donde sedimentaron
secuencias carbonatadas y terrígeno-carbonatadas (Fm. Embarcadero Paleoceno SuperiorEoceno Medio) en forma de brecha calcárea bien cementada y compacta. El cemento y la
matriz también son carbonatados. Los fragmentos están constituidos de rocas carbonatadas
del Cretácico con predominio de calizas con abundante microfauna y rudistas. La cantidad
de sedimentos vulcanógenos sedimentarios es muy baja y la textura es desorientada sin
estratificación alguna; el espesor es variable entre 50-300 m en dependencia de su posición
(Nagy et al., 1976). Al sur de la Fm. Gibara y en forma de una franja angosta se depositaron
sedimentos con intercalaciones que provienen de un material vulcanógeno fino producto de
la actividad volcánica de la Sierra Maestra que pudo llegar en pequeñas cantidades a esa
cuenca (Fm. El Recreo y Fm. Rancho Bravo, (Kosak et al., 1988)). La parte inferior de la
formación contiene capas muy gruesas (0,5-1,5 m) de silicitas intercaladas entre las margas
(Mbro. Cupeicillo) y se diferencia de la parte más alta que se encuentra carbonatada. Este
material durante el proceso de sobrecorrimiento cabalgó el margen meridional de la zona
Remedio, mezclándose tectónicamente. En la parte delantera de la melange durante el
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Capítulo I

proceso de su avance sobrecorrió los tectono-sedimentos y brecha-conglomerados; cuando
el frente de la melange alcanzó el bloque Gibara el proceso se detuvo y el sobrecorrimiento
culminó, este hecho se fija en la parte alta del Eoceno Medio (fase tectónica cubana).
En este ambiente en una fosa estrecha durante el Eoceno Medio sedimentaron los
conglomerados polimícticos de fragmentos variados constituido por porfiritas, diabasas,
microgabros y serpentinitas, areniscas y aleurolitas de la Fm. Rancho Bravo (Kosak et al.,
1988), (Nagy et al., 1976). El material de esta formación refleja bien el acercamiento de la
zona Auras y Remedios durante el proceso de formación de la melange. Los bloques grades
de la Formación Rancho Bravo indican su carácter olistostrómicos (Kosak et al., 1988).
La cuenca formada en un ambiente de aguas poco profundas, tuvo lugar la sedimentación
de calizas compactadas organodetríticas de color blanco a beige con predominio de la
textura organodetritíca, aporcelanada y oolítica (Fm. Charco Redondo Eoceno Medio) cuya
potencia varía entre 50 a 200 m, dentro de la formación se pueden distinguir dos tipos de
calizas una conglomerática con abundantes algas calcáreas y otra densa con textura fina y
compacta, su extensión en la zona de Auras es muy limitada aflorando solamente en las
lomas de Yaguajay y en las alturas situadas al sur de Holguín (loma del mirador de Holguín),
aunque sus límites no están bien definidos, yace discordantemente al sur sobre la Fm.
Pedernal (Nagy et al., 1976). En el Oligoceno Superior-Mioceno Inferior en un ambientes
epineríticos, biostrómicos con influencia lagunar de cuencas restringidas tuvo lugar la
sedimentación de margas amarillentas estratificadas con intercalaciones de calizas
organodetríticas de color amarillo, fragmentarias, que contienen corales (Fm. Camazán).
Ubicado en las áreas que comprenden hoy la zona de Nipe y Banes en forma de parches
más o menos extensos. Su composición y textura pueden variar en cada localidad, desde
calizas arenáceas bien estratificadas hasta margas conglomeráticas de fragmentos variados
llegando a alcanzar hasta 400 m, sin embargo en Holguín solo llega a los 70 m (Nagy et al.,
1976), (Brezsnyanszky &amp; Iturralde_Vinent, 1978).
Según (Brezsnyanszky &amp; Iturralde_Vinent, 1978) el Oligoceno se caracteriza por un
predominio de tierras emergidas y la gran denudación de las mismas, además de un balance
entre las áreas ocupadas por tierras emergidas y los mares. Denotando que el período
Eoceno Superior-Oligoceno Inferior constituyó una etapa de regresión general.
Desde Manatí hasta Gibara se depositaron margas amarillentas con bivalvos, además de
calizas

organodetríticas,

argilaceas,

estratificada,

calcilutitas con

bivalvos,

arcillas

bentoníticas laminares de color verdoso, conglomerado con clastos de calizas de edad
Cretácico Superior de cemento micocristalino (Fm. Vázquez Eoceno Medio). Las
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Capítulo I

intercalaciones de lignito, yeso y diseminaciones de sulfuros denotan un ambiente de fase
lagunar de cuenca restringida. Según (Nagy et al., 1976) los sedimentos que caracterizan la
formación son litofacies de tipo carbonatada biogénica con influencia terrígena y de
asociaciones evaporíticas. Esta formación yace discordantemente sobre dioritas, ultrabasitas
y sobre las Formaciones Buena Ventura, Iberia y Hatico.
Al concluir la orogénesis con la fase cubana, quedó consolidado un sustrato de la corteza
continental recién formada y el territorio se formó según las reglas del desarrollo de
plataforma. La denudación comenzó acompañada de movimientos tectónicos verticales, a
consecuencia de estos procesos, el territorio se fracturó en bloques similar a un mosaico
(Kosak et al., 1988). Los diferentes bloques se hundieron, se elevaron y después se
erosionaron. Debajo del neutoctono aparecen diferentes niveles del sustrato plegado, tobas
y tufitas algo arcillosas del Paleógeno, que en algunas partes se redepositaron formando
lentes de arcillas pláticas amarillentas en el basamento de las formaciones más jóvenes
(línea Banes-Cañadon) (Brezsnyanszky &amp; Iturralde_Vinent, 1978). Más tarde en el Oligoceno
Medio-Superior se inició una transgresión que cubrió los bordes de la estructura acresionada
(anticlinorio Holguín).
Luego en el Neógeno, con pequeños hiatos y discordancias, se desarrollaron sedimentos
predominantemente carbonatados de facies neríticas, litoral y lagunar. Sobre ellos después
de su elevación se acumularon sedimentos terrígenos (eluvio-deluvio, proluvio, lacustre y
pantanoso) de edad Plioceno-Cuaternario (Fm. Varadero, Fm. Jutia, Fm. Jaimanita y Fm.
Rio Macío).

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Capítulo I

Conclusiones


Las formaciones geológicas presentes en el área de estudio pertenecen al complejo
ofiolítico y a las secuencias del Arco Volcánico Cretácico



Las estructuras tectónicas en la periferia del cuerpo riolítico son de tipo
sobrecorrimiento, vinculadas con el emplazamiento del complejo ofiolítico; más al
norte cortan las secuencias del Arco Volcánico estructuras de orientación NE y NW



Rocas riolíticas en la región pertenecen a una serie magmática más antigua, lo cual
debe ser precisado

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Capítulo II

Capitulo II

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Capítulo II

Capitulo II: Métodos y técnicas empleadas
Introducción
La metodología utilizada en la investigación de la zona Las Cuevas con el objetivo de
caracterizar mineralógica y petrográficamente las alteraciones hidrotermales presentes en
las formaciones geológicas, así como los métodos, herramientas y materiales que en su
conjunto posibilitaron el desarrollo de la misma constituyen el contenido del capítulo que se
presenta a continuación.

Metodología de investigación
La investigación ejecutada en la zona de Las Cuevas se realizó en tres etapas
fundamentales como se muestra en la Figura No. 6; para ello se hizo necesario el empleo de
varios métodos, herramientas y materiales que en su conjunto posibilitaron el desarrollo de
la misma. En cada una de las etapas se desarrollaron tareas las que se abordan en detalle a
continuación.

Desarrollo de la
investigación

Etapa inicial

Etapa dos o
experimental

Etapa tres o de
procesamiento de la
información

Estudio bibliográfico del tema y
diseño de la investigación
Planificación de los trabajos de
campo y selección de la escala de
trabajo
Aseguramiento
de
las
cartas
topográficas y otros materiales a
emplear

Cartografiado del sector a escala
1: 25 000
Toma de muestra
Preparación de las muestras en el
laboratorio
Empleo de técnicas analíticas

Procesamiento y análisis de
la información
Redacción de la tesis

Figura No. 6 Etapas del desarrollo de la investigación en el sector Las Cuevas, Holguín.

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Capítulo II

Etapa Inicial o de preparación
Para el estudio bibliográfico de la investigación se consultaron los materiales del fondo
geológico del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, la Revista Geología y Minería y
el centro de información del ISMMM. Se analizó además la búsqueda referativa de los
informes de la ONRM (Oficina Nacional de Recursos Minerales) realizada en el año 2003
(Base de datos en formato Microsoft Access con todos los informes de la ONRM), se
consultó también la página web de la biblioteca de la Sociedad Cubana de Geología
(www.redciencia.cu/geobiblio/geobiblio.html), el texto explicativo del levantamiento CubanoHúngaro

((Nagy

et

al.,

1976)),

bases

de

datos

referenciadas

como

la

www.LylleColleción.com la cual recoge revistas que abarcan diferentes temáticas.
Toda la bibliografía empleada para la realización de la investigación fue almacenada en el
gestor bibliográfico EndNotex4, bajo la norma APA 6th, con modificaciones introducidas por
el autor, según los requerimientos empleado en las publicaciones de la Revista Geología y
Minería del ISMMM.

Planificación de los trabajos de campo y selección de la escala de trabajo
El trabajo de campo se planificó teniendo en cuenta lo abordado en las investigaciones
precedentes, precisando las áreas dentro de la región de estudio con menor información
además de los objetivos de la presente investigación. Se realizó una proyección de puntos
de documentación para el área de estudio la cual abarca 25 km 2, fueron proyectados a una
escala 1:25 000 un total de 400 puntos de documentación, respondiendo a lo exigido según
las normas establecidas para estos tipos de investigación y la instrucción para la realización
del levantamiento geológica a escala 1: 50 000 emitida por el Ministerio de Industria Básica
de la República de Cuba en 1985. Con la red proyectada se conformó un plano para las
salidas al campo que se empleó en el control de los puntos de documentación. Dada la baja
aflorabilidad de las rocas en el área de estudio y la densa vegetación existente solo se
pudieron documentar un total de 83 puntos. Se realizó la toma de muestra de cada
afloramiento para un total de 89 muestras, salvo en aquellos casos donde las rocas
estuviesen muy alteradas o meteorizadas, de tal forma que no permitiese su identificación
mediante ninguna técnica analítica. El método de muestreo empleado fue de tipo de
fragmento, muestreando un monolito en el afloramiento documentado, cuyas dimensiones
fueron de 15 cm x 15 cm x 10 cm.

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Capítulo II

Etapa experimental
Durante la etapa experimental se desarrollaron los trabajos de cartografiado en el campo y la
preparación de las muestras para su correspondientes análisis. Para ello se hizo uso de
diferentes medios, los que se exponen a continuación.

Medios empleados durante el trabajo de campo


Mochila



Libreta, lápiz y marcadores permanentes



Martillo y brújula de geólogo marca Burton



Pomo con ácido clorhídrico diluido al 10%



Imán, bolsa de polietileno para la toma de muestra, soga de nylón para suturas



Carta topográfica del terreno a escala 1:25 000



GPS marca Garmin de factura alemana (Figura No. 7, b), cámara fotográfica marca
Canón

Figura No. 7 Medios empleados en la investigación.
a) Brújula de geólogo marca Brunton; b) GPS-315 marca Maguellan; c) Molino planetario de bola con crisoles de ágata, d) Máquina
esmeriladora (Montasuial); e) Máquina cortadora (Minocecar); f) Máquina pulidora de dos platos (PG-20); g) Microscopio petrográfico de
luz polarizada, modelo NP-400B, marca Novel; h) Microscopio mineragráfico Jenalab (Pol-U) de la Carl-Zeiss; i) video cámara digital ocular
MDCE-5ª

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Capítulo II

Preparación de las muestras en el laboratorio
De las 89 muestras documentadas fueron seleccionadas 20 según los objetivos definidos en
la investigación (Anexo No. 1), las cuales fueron procesadas según el esquema de la Figura
No. 8. En el laboratorio de procesamiento de muestra se cortaron las muestras con una
máquina cortadora Minocecar (Figura No. 7, e) y se desbastaron mediante una máquina
esmeriladora como se puede observar en la (Figura No. 7, d), el pulido de las probetas fue
realizado en la máquina esmeriladora y de pulido (Figura No. 7, d, f). Se conformaron un
total de 20 secciones delgadas para las cuales se empleó esmeril de granulometría 200, 400
y 600, el pegamento empleado fue de tipo termoplas. Las secciones pulidas confeccionadas
fueron 11 para las cuales de empleó esmeril de la misma granulometría que para la
realización de las secciones delgadas. Las fotografías tomadas a las muestras descritas se
realizaron mediante la video-cámara digital ocular MDCE-5ª (Figura No. 7, i).
La trituración de las muestras se realizó según el esquema de la Figura No. 8, para su
posterior análisis de DRX. Mediante un molino de quijadas se trituraron las muestras y
posteriormente se empleó un molino planetario de bolas (Figura No. 7, c) hasta reducir las
muestras a un tamaño de partículas de 0.044 milímetros.

Tratamiento de las
muestras
Cortado de las
muestras
Sección pulida

Sección delgada

Analisis
mineralógico

Empleo de molino de
quijada

Duplicado de las
muestras

Empleo de molino
de bolas
Pesado de la
muestra

Análisis de
DRX
Figura No. 8 Esquema de tratamiento de las muestras analizadas

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Capítulo II

Técnicas analíticas empleadas
Para la identificación de los minerales no metálicos y metálicos de las muestras, se
emplearon los métodos ópticos de petrografía y la microscopia de luz reflejada mediante el
uso del microscopio petrográfico y mineragráfico (Figura No. 7, g, h).

Análisis por Difracción de Rayos-X
La técnica de difracción de rayos-x mediante el método del polvo (por sus siglas en ingles
PXRD) es una de las técnicas analíticas más versátiles en la identificación de las fases de
un material cristalino. El resultado del análisis es un registro gráfico o difractograma (ver
Figura No. 15 a la Figura No. 23). Representado en una gráfica de picos, distribuidos en
función de los valores angulares, 2ð, y que corresponden a las reflexiones de las fases
minerales presentes en la muestra. Para el análisis de las muestras fue necesaria su
trituración en un molino planetario con crisoles de ágata (Figura No. 7: c) hasta alcanzar el
diámetro de 0,004 milímetros.
En la obtención de los difractogramas se empleó el difractómetro de rayos-x automático
marca Phillips Pw 3710MPD de la Universidad Agustino Neto, Luanda, Angola con ánodo de
CuK (Ὺ=1,5414 A°) 36Kv y 30 nA.
La identificación de una fase cristalina se basa en la comparación de los difractogramas
obtenidos respectos a patrones establecidos por el Joint Committee on Powder Difraction
Standards, estos a su vez son coleccionados en una base de datos que permite su
comparación, la que se realizó mediante el software Analyze.

Etapa tres de procesamiento y análisis de la información
En esta etapa correspondió el procesamiento y análisis de la información recogida durante la
investigación fue procesada mediante diversas herramientas informáticas como el
EndNotex4 para la organización y almacenamiento de la bibliografía utilizada, el Microsoft
Word para el procesamiento de la información textual, el Argis, surfer, Microsoft Excel y
Microsoft Access para la manipulación de los mapas obtenidos y la planificación de los
trabajos de campos ejecutados, el Rockplane para la conformación de los diagramas de
rosetas y el análisis de las estructuras disyuntivas documentadas. El software analyze se
empleó para la interpretación de los registros de rayos-x y la identificación de las fases
minerales presentes en las muestras.
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Capítulo II

Conclusiones


Los minerales y fases cristalinas identificadas son confiables al emplearse la
difracción de rayos-x (DRX)



Los minerales del grupo de los sulfuros no fue posible su identificación a través de la
técnica de difracción de rayos-x por estar en bajas concentraciones en las muestras
analizadas

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Capítulo III

Capitulo III

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Capítulo III

Capitulo III: Petrografía y mineralogía del sector Las Cuevas, Holguín
Introducción
En el presente capítulo se exponen los principales rasgos petrográficos y mineralógicos de
las rocas del sector Las Cuevas, las alteraciones hidrotermales así como las paragénesis
minerales y el orden cronológico de formación.

Petrografía del sector Las Cuevas
Las rocas estudiadas durante la investigación pertenecen a las Formaciones Iberia, La
Jíquima y Tinajita las cuales conforman las secuencias del Arco Volcánico y su cobertura
según lo planteado por (Brezsnyanszky &amp; Iturralde_Vinent, 1978; Nagy et al., 1976),
(Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992), (Nagy et al., 1976), (Kosak et al., 1988), (Cobiella_Reguera,
1978) y (Cobiella_Reguera, 2009). Además de rocas pertenecientes al complejo ofiolítico,
cúmulos máficos y bloques tectónicos de diabasas, todos ellos conforman una melange
tectónica (Cobiella_Reguera, 2009).
Desde el punto de vista tectónico las estructuras que cortan las formaciones geológicas se
encuentran mayormente enmascaradas o cubiertas por el suelo y la vegetación existente.
Las principales fallas que afectan al área fueron establecidas por (Kosak et al., 1988) y
(Brezsnyanszky &amp; Boros, 1992). Vinculadas a la secuencia ofiolítica se encuentran las
estructuras de cabalgamientos, sin embargo las formaciones pertenecientes al Arco
Volcánico y su cobertura están falladas por estructuras en dirección NE y NW (Anexo No. 5).
Para el estudio petrográfico de las rocas se seleccionaron en base a la distribución
geográfica y a sus características macroscópicas 20 muestras que ponen de manifiesto las
características geológicas y petrográficas del área investigada (Anexo No. 2).
Dentro de las rocas analizadas se encuentran las gabro-diabasas y en menor medida
anfibolitas, serpentinitas, tronhjemitas, riolitas y cherts, cuyas características petrográficas
serán tratadas a continuación.

Gabro-Diabasas
Las rocas identificadas como gabro-diabasas fueron documentadas en casi toda el área de
estudio (Anexo No. 2), de las 20 muestras analizadas por petrografía 13 correspondieron a
rocas de este grupo o familia. Macroscópicamente son rocas que se presentan mayormente
en forma de fragmentos, de diámetro variado desde 0,20 cm hasta 50 cm (Anexo No. 7). En
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Capítulo III

algunas ocasiones forman parte de afloramientos de extensiones considerables (Anexo No.
8). Las rocas son predominantemente de color verde oscuro, en ocasiones presentan
tonalidades claras, producto a procesos de alteraciones hidrotermales. La estructura es
generalmente masiva y los granos minerales que la constituyen son predominantemente
equidimensionales. En ocasiones es posible observar en los afloramientos grietas rellenas
con minerales de colores claros (Figura No 12, a).
Dentro de esta familia de rocas se cartografiaron tres tipos; gabros sensu stricto, gabros
anfibolizados y diabasas anfibolizadas (Anexo No. 3 y Anexo No. 4).
Las rocas gabroicas sensu stricto (LC-30-B, LC-55-A y LC-74-A) en sus ejemplares de
mano presentan coloración oscura constituida totalmente por cristales de minerales (Figura
No. 9, d, e, f). Bajo el microscopio son rocas con predominio de cristales de plagioclasas,
van desde la andesina hasta el labrador según sus ángulos de extinción (Figura No. 9, h, i,
m). La abundancia de las plagioclasas en la roca oscila entre un 30 % a un 60 %. Los
cristales muestran hábito prismático y tamaño entre 0,05 a 0,5 milímetros, maclados según
la macla de la Albita, Carlsbad y la Periclina, con maclas polisintéticas características de las
plagioclasas. En ocasiones los agregados de plagioclasas están saussuritizados.
Como mineral máfico se observan cristales de piroxenos, desde la hiperestena a la enstatita,
cuyos tamaños oscilan entre 0,05 a 1,0 milímetros en ocasiones mayor. En este tipo de
rocas el olivino solo fue observado en la muestra de la Figura No. 9, h donde dicho mineral
está presente en un 10 %, con hábito anhedral y una marcada birrefringencia, el tamaño de
los granos varía de 0,1 a 0,6 milímetros. Producto de las alteraciones deutéricas se formaron
vetillas de talco, con dimensiones de 0,05 x 1,5 milímetros y alta birrefringencia (Figura No.
9, h). Según (Gribble &amp; Hall, 1985) y (Kornprobst, 2002) es común la alteración de los
minerales máficos portadores de Mg como los piroxenos, anfíboles y el olivino, que en
presencia de agua se alteran a clorita y talco (Ecuación 1).
Ecuación 1

Mg2Mg5Si8O2(OH+F)2+H2O=Mg6Si8O20+Mg(OH)2
Mg antofilita

talco

brucita

Además del talco fueron identificados pequeños cristales de clorita y epidota que no exceden
el 5 % de la muestra (Figura No. 9, j) este último, reportado por (Nicolaev, 1966) en los
trabajos de exploración realizados en la zona de Holguín.
La mena metálica en estas rocas oscila entre 3 % a 5% y las texturas de la roca es
mayormente cumulativa, intergranular y en casos aislados seriada.
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Capítulo III

Por los por cientos modales de minerales presentes en las rocas, fue posible clasificarlas
según la propuesta realizada por (Le Maitre, 2002) y (Gillespie &amp; Styles, 1999) para las rocas
ígneas (Anexo No. 4).

Figura No. 9 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las muestras LC-30-B, LC-55-A y LC-74-A.
a) Fotografía del afloramiento LC-30-B; b) Fotografía del afloramiento LC-55-A; c) Fotografía del afloramiento LC-74-A; d) muestra de mano
LC-30-B; e) muestra de mano LC-55-A; f) muestra de mano LC-74-A; g) Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-30-B: talco
(Tlc) y mena metálica (mm) (objetivo 4x); h) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-30-B: olivino (Ol), plagioclasa andesina
(Pl), ortopiroxeno hiperestena (Opx) y talco (Thl) (objetivo 4x); i) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-55-A: plagioclasa (Pl)
y ortopiroxeno enstatita (Opx) (objetivo 4x); j) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-55-A: clorita (Chl) y ortopiroxeno
enstatita (Opx) (objetivo 10x); k) Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-74-A: ortopiroxeno hiperestena (Opx) y plagioclasa
labrador (Pl) y mena metálica (mm) (objetivo 10x); m) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-74-A: ortopiroxeno hiperestena
(Opx) y plagioclasa labrador (Pl), se observa la clásica macla de la plagioclasa (objetivo 10x)

Los gabros anfibolizados son más abundantes, 7 de las 13 muestras analizadas en el grupo
del gabro-diabasa pertenecen a este tipo de roca. En ejemplares de mano son rocas máficas
(Figura No. 10, d, e y Figura No. 11, d) holocristalinas y equigranulares, muy densas, sin
embargo en ocasiones llegan a tomar tonalidades claras (Figura No. 10, f y Figura No. 11,
c). Bajo el microscopio, están constituidas mayormente por el piroxeno hiperestena, como
mineral máfico ortomagmático. Aunque los por cientos modales de este mineral en cada
muestra varían (Anexo No. 3 y Anexo No. 4). El piroxeno está presenta regularmente con un
hábito subheuedral y clivaje en dos direcciones, con un ligero pleocroísmo que tiende a

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Capítulo III

confundirlo con los cristales del anfíbol hornblenda. Sus dimensiones oscilan entre 0,01 a 0,6
milímetros.
Producto de las alteraciones deutéricas los piroxenos están uralitizados (Anexo No. 7) en
muchas ocasiones es posible observar el borde de alteración (Figura No. 11, j). Según (Best,
2003) en los estados de cristalización del magma a bajas temperaturas, la labradorita
primaria es reemplazada por plagioclasa más sódica, comúnmente albita. Esta albitización
libera Ca y Al en menores cantidades lo cual permite la formación de fases como la calcita
(si la fugacidad del CO2 es alta) hidrosilicatos de Ca-Al como prennita, pumellita, epidota y
zoisita. El clinopiroxeno primario es remplazado por actinolita y posiblemente clorita. A altas
temperaturas, los hidrosilicatos de Ca-Al, albita y la clorita rica en aluminio reaccionan
formando plagioclasas cálcicas y anfíboles ricos en Al (hornblenda).
El anfíbol hornblenda presente en las muestras se pudo formar según (Huang, 1972) a
expensas de la uralitización de los piroxenos y otros minerales máficos presentes en el
magma originario. Los cristales del anfíbol son abundantes en las muestras analizadas
llegando a representar entre el 3 al 60 % de las muestras (Figura No. 10, g, i, m y Figura No.
11, f, i, k) con hábito prismático y dimensiones entre 0,05 a 0,8 milímetros.
La plagioclasa, como mineral félsico presente, es el constituyente principal de algunas
muestras ( Figura No. 11, i, k, m) con valores de hasta el 70 % (Anexo No. 3). Comúnmente
se presentan con maclas polisintéticas, de Carlsbad, Albita y Baveno de hábito prismático y
forma heuedrál a subheuedral (Figura No. 11, i). La superficie de los cristales de
plagioclasas están muy saussuritizadas ( Figura No. 10, i y Figura No. 11, k, m) alteración
que según (Huang, 1972) es producto de la acción de las soluciones con carácter
hidrotermal que al interactuar con los cristales precipitados, produce zoicita a partir de la
plagioclasa anortita como se observa en la Ecuación 2.
Ecuación 2

4CaAl2Si2O8+H2O=2Ca2Al3Si3O12 OH+Al2SiO5+SiO2
Anortita

Agua

Zoisita

Cianita

Cuarzo

Los minerales de alteración reflejan claramente los rasgos genéticos y procesos de
alteración que las rocas han sido sometidas, como se puede observar en la sericita (Figura
No. 10, m), epidota (Figura No. 10, h), clorita (Figura No. 10, j y Figura No. 11, h, j, m),
cuarzo (Figura No. 10, h) y pumpellita (Figura No. 11, g).

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Capítulo III

Según (Kornprobst, 2002) el metamorfismo de fondo oceánico está principalmente
caracterizado por la hidratación de las fases ferromagnesiales primarias; el olivino es
reemplazado por talco y actinolita y los clinopiroxenos por actinolita y hornblenda. Las
plagioclasas tienden a una composición más albítica, especialmente en zonas alteradas
hidrotermalmente donde se produce la sustitución de Ca por el Na entre los fluidos acuosos
y la roca.

Figura No. 10 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las muestras LC-12-A, LC-18-A, LC-31-B.
a) Fotografía del afloramiento LC-12-A; b) Fotografía del afloramiento LC-18-A; c) Fotografía del afloramiento LC-31-B; d) muestra de mano
LC-12-A; e) muestra de mano LC-18-A; f) muestra de mano LC-31-B; g) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-18-A: anfíbol
hornblenda (Hbl), plagioclasa labrador (Pl) y mena metálica (objetivo 10x); h) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-18-A:
epidota (Ep) y cuarzo segundario (Qtz) (objetivo 10x); i) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-31-B: plagioclasa (Pl) y
hornblenda (Hbl) (objetivo 4x); j) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-31-B: clorita (Chl) (objetivo 10x); k) Fotografía con
nicoles // y filtro azul de la muestra LC-31-B: cristal de zoisita (Zo) (objetivo 10x); m) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC12-A: plagioclasas (Pl), hornblenda verde (Hbl), cuarzo (Qz), Sericita (Sc) (objetivo 2.5x)

Una variedad de grano fino de las rocas gabroicas la constituyen las diabasas. Son rocas
compactas macroscópicamente, de color verde oscuro, masiva, en ocasiones muy
agrietadas; las grietas están rellenas de un mineral félsico (Figura No. 12, a). Bajo el
microscopio su constituyente principal es plagiocasa andesina, se presenta en forma de
cristales subheuedrales y llega a constituir entre 45 y 50 % de la roca. Los cristales están
muy alterados, saussuritizados, (Figura No. 12, d, f) resultado de la propilitización de la roca,
hecho que produce colores de tonalidades más claras.
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Capítulo III

Figura No. 11 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las muestras LC-50-B, LC-56-A y LC-53-B.
a) Fotografía del afloramiento LC-50-B; b) Fotografía del afloramiento LC-56-A; c) muestra de mano LC-50-B; d) muestra de mano LC-56A; e) muestra de mano LC-53-B; f) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-50-B: plagioclasa (Pl) y hornblenda (Hbl) (objetivo
4x); g) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-50-B: epidota (Ep) y pumpellita (Pmp) (objetivo 10x); h) Fotografía con nicoles
x y filtro azul de la muestra LC-50-B: clorita (Chl) (objetivo 10x); i) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-56-A: hornblenda
(Hbl), mm (mena metálica) y plagioclasa (Pl) (objetivo 4x); j) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-56-A: clorita (Chl),
hornblenda (Hbl) y mena metálica (mm) (objetivo 4x); k) Fotografía de la sección delgada con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-53-B:
plagioclasa (Pl) y anfibol hornblenda (Hbl) (objetivo 4x); m) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-53-B: plagioclasa
saussuritizada (Pl) y clorita (Chl) (objetivo 10x)

En menor cantidad están presentes cristales de ortopiroxeno con hábito prismático y un
clivaje marcado en dos direcciones, el tamaño de los cristales oscila entre 0,15 a 0,25
milímetros. La uralitización de los piroxenos es acentuada (Figura No. 12, f), de igual forma
que en las variedades de grano más grueso (gabros anfibolizados). Está alteración dio como
resultado la formación de cristales de anfíbol hornblenda y clorita a expensas de la alteración
de los cristales de piroxeno. Los cristales de hornblenda forman entre un 15 y 40 % de la
muestras; sin embargo los minerales opacos son menos abundantes, aunque llegan a
alcanzar hasta un 5 %. De forma global las rocas presentan variadas texturas, desde ofítica,
sub ofítica y en ocasiones panidiomorfica.

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Capítulo III

Figura No. 12 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las muestras LC-53-A y LC-26-A.
a) Fotografía del afloramiento LC-53-A; b) Fotografía del afloramiento LC-26-A; c) Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-53A: plagioclasas (Pl), hornblenda (Hbl) y mena metálica (mm) (objetivo 4x); d) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-53-A:
plagioclasas (Pl) y hornblenda (Hbl) (objetivo 4x); e) Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-26-A: hornblenda (Hbl) y
plagioclasa albita (Ab) (objetivo 4x); f) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-26-A: hornblenda (Hbl), plagioclasa albita (Ab)
y Opx (Opx) (objetivo 4x);

Anfibolitas
Los cambios metamórficos experimentados por las rocas máficas presentes en el área
varían en el espacio. Es posible observar rocas con poco o casi nulo grado de metamorfismo
como las experimentadas por los gabros sensu stricto antes descritos, sin embargo hacia el
este de la zona de estudio es posible observar rocas anfibolíticas. Los mayores
afloramientos de estas rocas se ubican hacia sector centro norte de la zona Auras (Kosak et
al., 1988). Según (Best, 2003) la anfibolita es una roca compuesta por hornblenda y
plagioclasa, que ha sido formada por la recristalización de rocas ígneas máficas como
gabros o basaltos bajo presencia de agua.
Macroscópicamente es una roca de color verde claro y estructura masiva (Figura No. 13, a).
La sección está compuesta mayormente por anfíbol hornblenda en un 60 %, con hábito
prismático, clivaje en dos direcciones y pleocroísmo marcado, los cristales son
subheuedrales de tamaño 0,15 hasta 0,40 milímetros, con una textura poikilítica. La
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plagioclasa está presente en un 30 % en forma de una masa irregular, en muchas ocasiones
con textura glomeroporfídica.
Producto de la alteracion deutérica experimentada por la roca se formó la pumpellita y la
zoisita, está última de alta birrefringencia y hábito radial, rellenando pequeñas grietas (Figura
No. 13, e, f).
Según (Raymon, 2000) estas rocas puedes ser originadas en dos ambientes tectónicos.
Durante la formación de un Arco Volcánico a través de la constitución del orógeno y en el
proceso de formación de las secuencias ofioliticas, ya sea de zona de expansión de
antearco (spreading center) o de cuenca de retroarco (back arc basin).

Figura No. 13 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las muestras LC-55-B, LC-13-A, LC-20-A y LC-79A.
a) Muestra de mano LC-55-B; b) Fotografía del afloramiento LC-13-A; c) Muestra de mano LC-20-A; d) Muestra de mano LC-79-A; e)
Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-55-B: zoisita (Zo), hornblena (Hbl), plagioclasa (Pl) y mena metálica (mm) (objetivo
4x); f) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-55-B: zoisita (Zo), hornblena (Hbl) y plagioclasa (Pl) (objetivo 4x); g) Fotografía
con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-13-A: piroxeno bastitizado (Px) (objetivo 4x); h) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la
muestra LC-20-A: olivino (Ol) y piroxeno (Px) en una matriz de minerales serpentinitos (objetivo 4x); i) Fotografía con nicoles x y filtro azul
de la muestra LC-79-A: cuarzo (Qz) y plagioclasa (Pl) (objetivo 4x); j) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-79-A: cuarzo
(Qz) y plagioclasa (Pl) (objetivo 4x); k) Fotografía de la sección delgada con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-79-A: cristales de
plagioclasa (Pl) se observa el maclado característico de las plagioclasas, cuarzo (Qz) y clorita (Chl) (objetivo 4x); m) Fotografía con nicoles
x y filtro azul de la muestra LC-79-A: cristal de epidota (Ep) (objetivo 10x)

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Serpentinita
Como resultado de la hidratación de minerales máficos en condiciones de bajas presiones y
temperatura se formaron rocas serpentiníticas; consideradas por (Blanco-Quintero, 2010),
(Best, 2003) y (Kornprobst, 2002) como rocas de metamorfismo de bajo grado.
Estas rocas, en ejemplares de mano son de color verde oscuro, con tonalidades claras y una
estructura masiva (Figura No. 13, b, c). Bajo el microscopio están formadas mayormente por
una matriz de minerales del grupo de la serpentina como antigorita y crisotilo (Figura No. 13,
g) que aglomeran fragmento de cristales relícticos de olivino y ortopiroxeno (Figura No. 13,
h). Los minerales orto magmáticos como el piroxeno se encuentra bastitizado (Figura No. 13,
g). La textura de estas rocas es mayormente fibroblástica a seudomorfica. A causa de su
estabilidad geoquímica es posible encontrar cristales de espinela cromífera en la matriz
serpentinítica.

Tronhjemita
La progresiva fusión parcial de las rocas basálticas en condiciones de saturación de agua
genera rocas pertenecientes a la familia de las TTG (tonalita, tronjhemita y plagiogranito) las
que constituyen del 5 al 10 % de las rocas plutónicas de los complejos ofiolíticos (Best,
2003).
Presentes en la porción sur de la zona de estudio, macroscópicamente es una roca de color
blanco y estructura masiva, su contacto con las rocas máficas del complejo ofiolítico es
tectónico ya que no se observó ninguna zona de alteración. Bajo el microscopio presenta
una textura porfídica compuesta por plagioclasas en un 65 %, las que están saussuritizadas
(Figura No. 13, k). Los pequeños cristales de cuarzo ortomagmático forman el 30 % de la
muestra. Producto de la saussuritización de las plagioclasas se formaron la clorita y la
epidota como minerales de alteraciones (Figura No. 13, k, m), cuya abundancia en la
muestra no sobrepasa el 5 %. La presencia de una fase segundaria de cuarzo (Figura No.
13, j) en forma de pequeños filoncillos, denota que la roca experimento una cuarcificación
póstuma a su formación.
La mayor parte de los plagiogranitos integran el Arco Volcánico Cretácico y muy escasos se
encuentran otros que corresponden a la asociación ofiolítica, estos últimos desde el punto de
vista geoquímico presentan diversidad genética (Andó et al., 1976). Estas rocas
leucocráticas afines a las ofiolitas, denominadas plagiogranitos oceánicos por Coleman &amp;
Petreman (1975), se pueden observar en la región oriental de Cuba en el macizo MayaríPágina 46 de 88
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Nicaro y Moa-Baracoa asociadas al complejo cumulativo máfico. Muy raramente aparecen
también dentro de las ultramafitas. En el resto de la isla se encuentran en Loma Cerro el
Chivo a 6 Km al sur de la ciudad Santa Clara, Tres Guanos localidad típica descrita por Truitt
y Pardo en 1954 y posteriormente por Hatten en 1958, al noreste de la ciudad de Placetas y
al este del poblado de Iguará en la región de Venegas.

Riolita
Las secuencias del AVC están representadas según (Kosak et al., 1988) por la Fm. Iberia y
la Fm. Loma Blanca. Las rocas que componen esta última en el sector Las Cuevas son de
color blanco y estructura masiva, granos muy finos que apenas son perceptibles a simple
vista (Figura No. 14, a). El cuerpo riolitico que integra esta formación tiene carácter radial
como se puede observar en el Anexo No. 2, sobre el cual se cartografiaron diversos puntos.
Bajo el microscopio es una roca de textura porfídica, en ocasiones holocristalina, constituida
por plagioclasas en un 70 % las que suelen aparecer formando pequeños cristales alargados
con cierta zonación, maclas según la ley de la albita (Figura No. 14, c). El cuarzo aparece en
un 25 % en forma de microlitos con una geometría bien definida englobado dentro de la
matriz de plagioclasa microlitica. Los cristales de plagioclasas (albita) se encuentran
corroídos por la matriz cuarzo-feldepática Ca, Na. La mena metálica magnetita es escasa
solo está presente en la muestra hasta el 3 % (Figura No. 24, g).

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Figura No. 14 Fotografía de afloramientos, muestras de mano y secciones delgadas de las muestras LC-27-A, LC-10-A y LC-23-A.
a) Afloramiento de la muestra LC-27-A; b) Muestra de mano LC-27-A; c) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-27-A:
plagioclasa (Pl) y (Qz) cuarzo (objetivo 10x); d) Afloramiento de la muestra LC-10-A; e) Muestra de mano LC-10-A; f) Fotografía con nicoles
x y filtro azul de la muestra LC-10-A: plagioclasas (Pl), cuarzo (Qz) y vidrio volcánico (objetivo 4x); g) Fotografía con nicoles x y filtro azul de
la muestra LC-10-A: clorita (Chl) y mena metálica (mm) (objetivo 40x); h) Afloramiento de la muestra LC-23-A; i) Fotografía con nicoles x y
filtro azul de la muestra LC-23-A: calcedonia criptocristalina (cd), mena metálica (mm) y fósiles (Fs) (objetivo 4x)

Hacia el este de la Fm. Loma Blanca el vulcanismo se tornó de carácter diferente,
incrementando los contenidos de vidrio volcánico y disminuyendo los de cuarzo. Aunque la
muestras de mano tiene rasgos similares en cuanto a su color y estructura (Figura No. 14, e)
bajo el microscopio presenta una matriz constituida por microlitos de plagioclasas en un 70
% y vidrio volcánico 6 %. Los cristales de cuarzo representan el 20 % de la muestra y
aparecen en pequeños granos en forma de romboedros agudos con color de interferencia
hasta el blanco gris del primer orden. La textura de la roca es porfídica, en parte fluidal
(pilotaxítica), se observa cierta alineación en los cristales de plagioclasas que integran la
matriz. Los minerales opacos son escasos los que no sobrepasan el 2 %.

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Cherts
Producto de la consolidación de sedimentos silícicos tuvo lugar la formación de rocas tipo
chert. Estas rocas son formadas en la parte superior de la secuencia ofiolítica (Wilson,
2007). Macroscópicamente es una roca de color naranja con una estructura esquelética
típica de la actividad hidrotermal, presencia de grietecillas que están rellenas por un mineral
del grupo de los sulfuros (Figura No. 14, h). La roca en la sección posee una textura clástica,
con fragmentos de rocas sustituidos totalmente por hematita, en ocasiones estos fragmentos
tienen forma elipsoidal y están formados por fósiles. El material cementante está constituido
por calcedonia en agregado criptocristalino de una primera etapa. Las grietas están rellenas
de calcedonia de una formación posterior y algo de material amorfo (ópalo?). La hematita
está sustituyendo la magnetita primaria.

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Mineralogía
El análisis por el método de difracción de rayos-x (por sus siglas en ingle PXRD, Powder XRay Difracction) permitió profundizar en la composición mineralógica de las muestras
investigadas y definir sus fases minerales, siendo esta técnica de alta precisión según lo
propuesto por (Corona-Rodríguez, 2010) y (Cabenses &amp; Scarrow, 2012).
Los minerales presentes en las muestras en pocas cantidades generan picos de difracción
que quedan solapados con el valor de fondo o ruido del difractograma debido a su poca
existencia. Es necesario el uso de técnicas más especializadas en investigaciones futuras.
En varias muestras fue necesario el empleo de filtros para la corrección del ruido de fondo
en los difractogramas (muestras LC-50-B y LC-53-A), para ello se realizó un ciclo de
suavizado previo al análisis. Las fases minerales identificadas en las 9 muestras analizadas
se muestras a continuación.

Difractograma de la muestra LC-55-A
Los resultados del análisis petrográfico realizado arrojaron la presencia de plagioclasa
labrador 55 % + enstatita 35 %+ clorita + epidota+ mena metálica 3% (Figura No. 9, i). Por
los resultados de la difracción de rayos-x se identificaron las fases minerales presentes en la
Figura No. 15. Como minerales principales se encuentran la enstatita MgSiO 3, y la albita
Na(AlSi3O8) y en menor grado la clorita Mg3Al3Si3AlO10O8 y la epidota Ca2 Al2.16Fe0.84Si3O13H.

Figura No. 15 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-55-A (gabro)

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Difractograma de la muestra LC-26-A
Mediante el análisis petrográfico de la muestra se identificó la plagioclasa albita 45% +
ortopiroxeno 35% + anfíbol hornblenda 15 %. La composición mineralogía de la muestra fue
corroborada mediante el análisis de DRX como se observa en la Figura No. 16 donde las
fases minerales que componen la muestra identificada coinciden con las definidas por el
métodos petrográfico, dichas fases son las siguientes: albita Na(AlSi 3O8), ortopiroxeno
Mg1.12Fe0.88Si2O6 y en menor medida magnesiohornblenda Ca2(Mg, Fe2+)4(SiAl)O22(OH,F)2.

Figura No. 16 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-26-A (diabasa anfibolizada)

Difractograma de la muestra LC-30-B
Petrográficamente la muestra está constituida por plagioclasa andesina 60 % + hiperestena
25 % + olivino 10 % + talco + magnetita 3 %. En el análisis de difracción se corroboró la
presencia de estos minerales, como se observa en la Figura No. 17. La fase mineralógica
principal lo constituye la plagioclasa andesina (Na.499Ca.491) (Al1.488Si2.506O8), el ortopiroxeno
Mg1.12Fe0.88 Si2O6, y en menor medida el olivino MgFeSiO4 y el talco Mg3Si4O10(OH)2. En la
sección delgada no se observó el anfíbol magnesiohornblenda ((Ca, Na)2.26(Mg, Fe, Al)

5.15

(SiAl)8O22(OH)2), sin embargo en el registro de difracción es posible observar el pico
característico de esta fase mineral cerca de los 100.

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Capítulo III

Figura No. 17 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-30-B (diabasa olivínica)

Difractograma de la muestra LC-31-B
La sección delgada está integrada por plagioclasa 50% + hiperestena 40% + hornblenda
verde 5% + clorita y zoisita. En el análisis de DRX se corroboraron las fases minerales
Bitownita Ca0.85Na0.14Al1.83Si2.16O8, el ortopiroxeno (Fe0.232Mg0.768)(Fe0.570Mg0.387Ca0.043)Si2O6
y la magnesiohornblenda Na0.4Ca2Mg4Al(Si7Al1O22.4)(OH)1.6 y en menor abundancia se
identificaron las fases clorita (Mg4.715Al.694Fe.269Fe.109Cr.128Ni.011) (Si3.056 Al.944) además de
zoisita Ca2Al3(Si2O7) (SiO4)O(OH) (Figura No. 18).

Figura No. 18 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-31-B (gabro anfibolizado)

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Capítulo III

Difractograma de la muestra LC-37-A
Bajo el microscopio se observó ortopiroxeno hiperestena 45 % + plagioclasa labrador 40 % +
anfíbol hornblenda 3% + mena metálica 3%. Para su análisis por DRX, fue necesario aplicar
un suavizado al difractograma de la muestra (filtro) debido a los niveles de ruido en el fondo
del registro. Para ello se empleó el método de Savitzky &amp; Golay.
Se identificaron las fases minerales ferrohiperestena Mg.318Fe.666Ca.016SiO3, plagioclasa
labrador Ca0.68Na0.30(Al1.66Si2.34O8), magnesiohornblenda Na0.4Ca2Mg4Al1(Si7Al1O22.4) (OH)1.6
y en menor medida lizardita Mg3(Si2O5) (OH)4 y hematita Fe2O3 (Figura No. 19).

Figura No. 19 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-37-A (gabro anfibolizado)

Difractograma de la muestra LC-50-B
En la sección delgada la muestra está formada por anfibol hornblenda 60 %+ plagioclasa 20
% + epidota (zoisita)+ clorita+ pumpellita. Para el análisis del difractograma de la muestra
fue necesario aplicar un ciclo de suavizado (filtro) por los niveles de ruido de fondo en el
registro, para ello se empleó el método antes propuesto. Las fases minerales identificadas
fueron

la

magnesiohornblenda

Na0.4Ca2Mg4Al(Si7Al1O22.4)(OH)1.6,

albita

Na(AlSi3O8),

clinozoisita (mineral del grupo de la epidota) Ca2Al2(Al0.79Fe0.21)(SiO4)3(OH), clorita
(Mg4.715Al.694Fe.269Fe.109Cr.128Ni.011)(Si3.056Al.944)

y

pumpellita

Ca2FeAl2(SiO4)(Si2O7)(OH)2!H2O (Figura No. 20)

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Capítulo III

Figura No. 20 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-50-B (gabro anfibolizado)

Difractograma de la muestra LC-53-B
Petrográficamente la muestra está integrada por plagioclasas 70 % + anfíbol 15 % +clorita 8
%+ mena metálica magnetita 2 %. El análisis de DRX permitió definir las fases minerales
presentes en la muestra, la plagiocasa es labradorita (Ca0.64Na0.31)(Al1.775Si2.275)O8, el anfíbol
es la magnesiohornblenda ferrosa Ca2(Mg, Fe+2)4Al(Si7Al)O22(OH,F)2 y en menor cantidad la
clorita (Mg4.715Al.694Fe.269Fe.109Cr.128Ni.011)(Si3.056 Al.944) y magnetita Fe3O4 (Figura No. 21)

Figura No. 21 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-53-B (gabro anfibolizado)

Difractograma de la muestra LC-53-A
La sección delgada de la muestra está integrada por plagioclasas 50 % + anfíbol hornblenda
40 % + clorita + minerales opacos 5%. Mediante el análisis de DRX se definieron tres fases
minerales que componen la muestra, para ellos fue necesario aplicar un ciclo de suavizado a
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Capítulo III

la muestra con el fin de atenuar el ruido de fondo. Las tres fases minerales presentes son la
labradorita

Ca0.65Na0.32(Al1.62Si2.38O8),

Na.46Ca1.7Mg3.44Fe1.72Al1.08Si6.92O23(OH)

magnesiohornblenda
y

la

clorita

(Mg4.715Al.694Fe.269Fe.109Cr.128Ni.011)(Si3.056Al.944) (Figura No. 22).

Figura No. 22 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-53-A (diabasa)

Difractograma de la muestra LC-27-A
Bajo el microscopio la muestra presenta plagioclasas 70 % + cuarzo 25 % + mena metálica 3
%. Mediante el análisis de DRX fue posible identificar las fases minerales, las que están
integradas por albita desordenada NaAlSi3O8, cuarzo SiO2 y magnetita Fe3O4 como se
puede observar en la Figura No. 23.

Figura No. 23 Difractograma de rayos-x de la muestra LC-27-A (riolita)

Es marcada la presencia de anfíbol en la mayor parte de las muestras analizadas,
identificadas por su pico característico cerca de los 100 (Anexo No. 6).
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Capítulo III

Minerales metálicos
Mediante el empleo del microscopio mineragráfico se identificaron las fases de minerales
metálicos que no pudieron ser identificadas a través de la técnica de difracción de rayos-x
por presentarse en bajos contenidos en las rocas analizadas. El análisis de las probetas
mediante luz reflejada se realizó a las muestras del sector Las Cuevas y arrojó la presencia
de varios minerales que se encuentran en el grupo de los elementos nativos, óxidos y
sulfuros. La formación de estos minerales se encuentra vinculada con los diferentes
fenómenos geológicos que han afectado las rocas como la sericitización, cuarcificación y el
metamorfismo.

Electro
Aparece en solo una de las muestras analizadas, definida como gabro anfibolizado (Figura
No. 10, m). En forma de pequeños cristales a penas visibles con el objetivo 10x (Figura No.
24, a). De color amarillo crema y forma redondeada, isotrópico, rasgos que identifican al
electro. Por el tamaño de los cristales pequeños (10 a 20 micrones), es necesario
profundizar en sus propiedades ópticas y composición química en investigaciones futuras.

Espinela cromífera
La espinela cromífera es una fase mineral ortomagmática formada durante el proceso de
cristalización de las rocas ígneas (Wilson, 2007) muy refractaria, razón por la cual es una de
las primeras en formarse. Los cristales de este mineral están diseminados en toda la
muestra, los cuales presentan un color gris, un alto relieve y son isotrópicos (Figura No. 24,
c). En ocasiones las grietas que aparecen en los granos de espinela están rellenas por un
mineral de color gris claro (magnetita), isotrópico y no tiene birrefringencia. Las rocas que
hospedan este tipo de mineralización metálica son variadas desde las ultramafitas
serpentinizadas hasta las rocas máficas. En las serpentinitas (Figura No. 13, h, g) la cromita
se encuentra en forma de relictos o restos.

Magnetita
La magnetita es una fase mineral que está presente en casi todas las muestras analizadas
(Anexo No. 9). Se encuentra en forma de cristales diseminados (Figura No. 24, c, g, k), en
ocasiones en grietas que aparecen en los granos de espinela. Con un color gris pardusco,
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Capítulo III

isotrópica, no tiene birreflexión y no presenta reflejos internos. Esta fase mineral se identificó
en dos etapas de mineralización. Una asociada a la fase ortomagmática, conjuntamente con
la espinela cromífera (Figura No. 24, c) y otra vinculada con los procesos de alteraciones
hidrotermales (Anexo No. 10). Los cristales de este mineral presentan caras bien definidas,
en ocasiones en contacto con otros minerales metálicos como la esfalerita (Figura No. 24, k).

Figura No. 24 Microfotografía de los minerales opacos presentes en las muestras de rocas del sector Las Cuevas
a) Fotografía con luz polarizada plana y Objetivo 10x de la muestra 12-A: cristales de pirita (Py) y electro (Elt)?; b) Fotografía con luz
polarizada plana y Objetivo 10x de la muestra 12-A: cristales de pirita (Py);c) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 10x de la
muestra 13-A: cristal de espinela cromífera (Epc) y magnetita (Mgt);d) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 50x de la muestra 13A: textura de descomposición de soluciones solida reticular (ilmenita Ilm); e) Fotografía con luz polarizada plana y Objetivo 10x de la
muestra LC-23-A: pirita (Py) y magnetita (Mgt); f) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 10x de la muestra LC-23-A: cristal de pirita
(Py) en forma esferoidal; g) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 50x de la muestra LC-27-A: cristal de magnetita con tamaño que
oscila entre 10-15 µm (Mgt); h) Fotografía con luz polarizada plana y Objetivo 2,5x de la muestra LC-51-A: pequeños cristales de calcopirita
(Cpt) en forma de pequeñas emulsiones; i) Fotografía con luz polarizada plana y Objetivo 10x de la muestra LC-51-A: calcopirita (Cpt),
pirita (Py) y esfalerita (Esf); j) Fotografía con luz polarizada plana y Objetivo 50x de la muestra LC-51-B: calcopirita (Cpy) y bornita (Bn)
bordeando los granos de calcopirita; k) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 10x de la muestra LC-53-A: magnetita (Mgt) y
esfalerita (Sf); m) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 10x de la muestra LC-53-A: pirita (Py) en forma de emulsiones como fase
primaria de mineralización, pirita (Py) y esfalerita (Esf) rellenando los planos de clivaje de un mineral petrográfico

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Capítulo III

Según (Haldar &amp; Tisljar, 2014) la hematita (Fe2O3) y la magnetita Fe2+(Fe3+)2O4 son
minerales muy comunes que forman los constituyentes menores de muchas rocas. Sin
embargo los procesos magmáticos e hidrotermales pueden dar lugar a depósitos
considerables de este tipo de mineral.

Hematita
La hematita, aunque menos abundante que la magnetita, está presente en las muestras
analizadas. Principalmente en la harzburgita serpentinizada y el shert (Anexo No. 11). La
formación de la hematita en la harzburgita serpentinizada está estrechamente relacionada
con el proceso de serpentinización de la roca (Best, 2003). El intercambio de agua de mar
en un sistema hidrotermal de tipo ocean-ridge claramente justifica la formación de hematita a
expensas de la hidratación de minerales máficos primarios como el olivino, aspecto que se
muestra en la Ecuación 3.
Ecuación 3

Fe2SiO4+1/2O2 = Fe2O3+SiO2
olivino + agua de mar =hematita+sílice
La litificación de sedimentos constituidos por calcedonia y ópalo, con algo de hematita
producto de la reacción antes expuesta, dio lugar a la formación de la roca definida como
cherts (Figura No. 14, i). Según (Wilson, 2007) y (Best, 2003) estas rocas constituidas por
sedimentos silíceos o calcáreos de granos finos, ricos en Fe ó Mn forman parte de la porción
superior del modelo de las secuencias ofiolíticas.

Pirita
Esta fase mineral es una de las más abundantes, fue documentada en todas las muestras
investigadas. La pirita -FeS2- se forma en los más disimiles ambientes, desde los
magmáticos, hidrotermales, fumarolas volcánicas, metamórficos hasta en ambiente
sedimentarios de carácter reductor ((Wilson, 2007) y (Best, 2003)). La forma de los cristales
es variada desde pequeños cristales anhedrales hasta formas nodulares (Figura No. 24, a,
b, e, i, m). Por sus texturas y forma de existencia, se definieron tres ambientes de formación
para los cristales de pirita. El primer ambiente asociado con el proceso magmático de
formación de las rocas, donde es posible observar los pequeños cristales del mineral en
forma de emulsiones (Figura No. 24, m). Un segundo ambiente vinculado con los procesos
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Capítulo III

de alteraciones, donde las soluciones mineralizadas percolaron la roca y depositaron el FeS 2
entre los planos de clivaje de los minerales existentes (Figura No. 24, m). El tercer ambiente
de formación tuvo lugar en un medio sedimentario (Figura No. 24, e, f) donde el FeS2 se
depositó en condiciones reductoras formando pequeños nódulos, dando lugar a una textura
esferulítica.

Calcopirita
En menos abundancia que la pirita los cristales de FeCuS 2 son de morfología variada,
subhedrales. En ocasiones se observa la textura en emulsión, con dimensiones pequeñas
(0,01 a 0,1 milímetros) en los minerales petrográficos que componen la roca (Figura No. 24,
h). Los granos minerales de mayor tamaño se encuentran en contacto con la pirita, con
bordes bien definidos, en forma de agregado continuo (Anexo No. 12, d).

Esfalerita
Se encuentra en paragénesis con la pirita y calcopirita en varias muestras, en forma de
cristales subheudrales de bordes bien definidos, muchas veces en contacto con los cristales
de calcopirita y magnetita. Esta fase mineral en paragénesis con la pirita cristalizó según los
planos de clivajes de los minerales petrográficos presentes (Figura No. 24, m).

Bornita
Esta fase mineral se encuentra en forma anhedral bordeando los cristales de calcopirita
(Figura No. 24, j). Su formación tuvo lugar durante el metasomatismo de las rocas gabroicas
anfibolitizadas (Anexo No. 8).

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Capítulo III

Alteraciones hidrotermales y paragénesis minerales
Según (Gifkins et al., 2005) Guilbert y Park en 1986 definieron el termino de alteración como
cualquier cambio en la composición química o mineralógica de una roca producto de la
interacción con soluciones gaseoso-liquidas. Los componentes de las rocas, incluyendo los
minerales metálicos, pueden ser disueltos o recristalizados. Nuevos minerales puede
formarse y cambiar sus radios isotópicos. Una roca puede experimentar varios episodios de
alteración, ya sean alteraciones sin genéticas o postgenéticas, no todas necesariamente se
encuentra asociadas a sistemas hidrotermales.
Como se ha descrito en el acápite “Petrografía del sector Las Cuevas” del presente capítulo,
es posible observar bajo el microscopio petrográfico varios minerales que denotan el
marcado proceso de alteración que han experimentado las rocas del sector Las Cuevas.
Diversos trabajos orientados a la exploración de yacimientos minerales realizados en años
precedentes como los realizados por (Goldfields, 1995), (Chaveco, 1996), (Nicolaev, 1966) y
(Rubio, 1994) entre otros, reportan para la región de Holguín alteraciones como la
clorítización, caolinitización, cuarcificación y listvaenitización, muchas de las cuales están
presentes en el sector de estudio.
Las paragénesis minerales y las texturas observadas en las muestras, denotan varios
orígenes de formación (Anexo No. 9 y Anexo No. 14). Uno asociado con la fase magmática
que a su vez tuvo lugar durante la formación de las rocas ofiolíticas y el AVC.
Durante esta etapa se formaron minerales metálicos como la pirita, calcopirita, magnetita,
hematita, esfalerita, electro y la espinela cromífera, en forma de segregaciones magmáticas.
Uno de los primeros minerales en formarse es la espinela cromífera (Figura No. 24, c)
mineral refractario que conjuntamente con el olivino y las plagioclasas forman la mayoría de
las rocas del complejo ofiolítico. La textura de tipo emulsión presentada por la pirita y
calcopirita denotan su origen magmático (Figura No. 24, h, m).
La segunda etapa de mineralización está asociada con el metamorfismo regional y acreción
del complejo ofiolítico, que según (Kosak et al., 1988) es más pronunciado hacia el norte y
denota la madurez tectónica de la malange ofiolítica. Durante esta etapa tuvieron lugar una
serie de alteraciones como la epidotización, sericitización, serpentinización talcitización,
cloritización y cuarsificación; además de la formación de diversos minerales metálicos como
la pirita, calcopirita, bornita y esfalerita (Figura No. 24, m). La textura de sustitución
presentada por estos minerales metálicos, rellenando los planos de clivajes de minerales
petrográficos denota el origen característico de sistemas hidrotermales con un papel activo
de la concentración del azufre. Según (Wilson, 2007) y (Best, 2003) los minerales primarios
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Capítulo III

anhidros de los magmas máficos y ultramáficos en la litosfera oceánica son trasformados por
el metamorfismo de fondo oceánico, a través de diversas reacciones con el agua de mar
(Tabla No. 1).
Tabla No. 1 Minerales resultantes de la hidratación del magma ultramáfico (Best, 2003)

Magmático primario

Subsólido segundario

minerales + agua =minerales
biotita + agua

clorita + rutilo (o titanita) + K + Si

hornblenda + agua

chlorita + rutilo (o titanita) + Si + Ca

clinopiroxenos cálcicos + agua

actinolita o epidota

olivino/orthopiroxeno + agua

serpentina + óxidos de Fe

plagioclasa + agua Ca + Fe

epidota

feldespatos + agua

cerisita + Si + (alta T)

feldespato + agua

minerales arcillosos + Si (baja T) + Ca + Na

La tercera y última etapa está vinculada con la diagénesis de sedimentos clásticos, ricos en
Fe y Mn asociados al complejo ofiolítico. Durante este período se formaron las fases
minerales hematita, magnetita y pirita, esta última con hábito esferulítico y en ambiente
reductor (Figura No. 24, e, f).

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Conclusiones

Conclusiones


Se identificaron las formaciones geológicas cartografiadas en el sector Las Cuevas
pertenecen a dos grandes complejos geológicos; el complejo ofiolítico y las
secuencias del AVC.



Se identificaron en las secuencias del complejo ofiolítico las rocas pertenecientes a la
familia del gabro-diabasa, ultramafitas serpentinizadas, anfibolitas, thronjemitas y
cherts; las secuencias del AVC están representadas por riolitas.



Se identificaron, por primera vez, las alteraciones hidrotermales: epidotización,
sericitización, serpentinización, talcitización, cloritización y cuarzificación las que se
produjeron durante el metamorfismo del complejo ofiolítico.



Se identificaron los minerales opacos siguientes: electro (Au,Ag), espinela cromífera
Fe2+Cr2O4), magnetita Fe2+(Fe3+)2O4, hematita Fe2O3, pirita FeS2, calcopirita CuFeS2,
esfalerita ZnS y bornita Cu5FeS4.



Se identificaron, por primera vez, las paragénesis minerales, que constituyen un
aporte al conocimiento mineralógico del área de estudio:
 pirita+hematita+magnetita
 sericita+pirita+electro
 piroxeno+olivino+espinela cromífera+magnetita
 antigorita+crisotilo+pirita
 olivino+piroxeno+pirita+magnetita+hematita
 calcedonia+ópalo+pirita+magnetita+hematita
 albita+cuarzo+pirita+magnetita
 plagioclasa andesina+ortopiroxeno+magnesiohornblenda+olivino+magnetita
 lizardita+hematita
 clinozoisita+clorita+pumpellita+magnetita
 pirita+calcopirita+esfalerita
 epidota+calcopirita+bornita+esfalerita
 clorita+magnetita+pirita+esfalerita
 clorita+epidota+magnetita+hematita+calcopirita



Se concluye que el área periférica al cuerpo riolítico del sector Las Cuevas no
constituye un sector perspectivo para exploraciones auríferas futuras, lo que se
fundamenta en la ausencia de aureolas de alteración hidrotermal y las paragénesis
minerales identificadas



Se elaboró, por primera vez, el esquema cronológico de formación de los minerales
metálicos

y

de

alteraciones

hidrotermales

en

el

área

de

estudio.

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Recomendaciones

Recomendaciones


Realizar análisis químico de roca total, con el fin de profundizar en la génesis de las
alteraciones identificadas



Analizar los cristales y agregados de electro, pirita, calcopirita y esfalerita identificados
mediante la técnica de microscopia electrónica de barrido (SEM)



Realizar perforaciones de prospección en los alrededores del cuerpo riolítico



Definir la edad de las riolitas identificadas por (Kosak et al., 1988) y comprobar si
pertenecen a una serie magmática más antigua



Profundizar en el ambiente de formación de la anfibolita y rocas anfibolizadas, así
como definir su ambiente de formación ya sea de expansión de fondo oceánico
(spreading center), cuenca de antearco (forearc basin) o cuenca de retroarco (backarc basin).

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Anexos

Anexos
Anexo No. 1 Muestras analizadas en el sector Las Cuevas, Holguín .................................... 65
Anexo No. 2 Ubicación espacial de las muestras analizadas por petrografía ........................ 66
Anexo No. 3 Diagrama triangular de clasificación para las rocas gabroicas según la
proporción modal de minerales presentes Plag (plagioclasa), Hbl (hornblenda) y Px
(piroxeno) Streckeisen, 1976. ................................................................................................ 66
Anexo No. 4 Diagrama triangular de clasificación para las rocas gabroicas según la
proporción modal de minerales presentes Plag (plagioclasa), Ol (olivino) y Px (piroxeno)
Streckeisen, 1976 .................................................................................................................. 67
Anexo No. 5 Esquema geológico del sector Las Cuevas, Holguín (Instituto de Geología y
Paleontología (2011), modificado por el autor) ..................................................................... 67
Anexo No. 6 Comparación de los difractogramas de las muestras del sector Las Cuevas. .. 68
Anexo No. 7 Análisis petrográfico de la muestra LC-37-A ..................................................... 69
Anexo No. 8 Análisis petrográfico de la muestra LC-51-B ..................................................... 70
Anexo No. 9 Estado de formación de los minerales meníferos y alteraciones ...................... 71
Anexo No. 10 Análisis mineragráfico de la muestra LC-11-A ................................................ 72
Anexo No. 11 Análisis mineragráfico de la muestra LC-20-A ................................................ 73
Anexo No. 12 Análisis mineragráfico de la muestra LC-53-B ................................................ 74
Anexo No. 13 Análisis mineragráfico de la muestra LC-79-A ................................................ 75
Anexo No. 14 Paragénesis minerales del sector Las Cuevas, Holguín ................................. 76

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Anexos

Anexo No. 1 Muestras analizadas en el sector Las Cuevas, Holguín
No Muestra

Petrografía

Mineragrafia DRX

1

LC-10-A

riolita

2

LC-11-A

---------

x

3

LC-12-A

gabro anfibolizado

x

4

LC-13-A

serpentinitas

x

5

LC-18-A

gabro anfibolizado

6

LC-20-A harzburgita serpentinizada

x

7

LC-23-A

cherts

x

8

LC-26-A

diabasa anfibolizada

9

LC-27-A

riolita

10

LC-30-B

diabasa olivínica

x

11

LC-31-B

gabro anfibolizado

x

12

LC-37-A

gabro anfibolizado

x

13

LC-50-B

gabro anfibolizado

x

14

LC-51-A

---------

x

15

LC-51-B

gabro anfibolizado

x

16

LC-53-A

diabas

x

x

17

LC-53-B

gabro anfibolizado

x

x

18

LC-55-A

gabro

19

LC-55-B

anfibolita

20

LC-56-A

gabro anfibolizado

21

LC-74-A

gabro

22

LC-79-A

Thronjemita

x
x

x

x

x

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Anexos

Anexo No. 2 Ubicación espacial de las muestras analizadas por petrografía

Anexo No. 3 Diagrama triangular de clasificación para las rocas gabroicas según la proporción
modal de minerales presentes Plag (plagioclasa), Hbl (hornblenda) y Px (piroxeno) Streckeisen,
1976.

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Anexos

Anexo No. 4 Diagrama triangular de clasificación para las rocas gabroicas según la proporción
modal de minerales presentes Plag (plagioclasa), Ol (olivino) y Px (piroxeno) Streckeisen, 1976

Anexo No. 5 Esquema geológico del sector Las Cuevas, Holguín (Instituto de Geología y
Paleontología (2011), modificado por el autor)

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Anexos

Anexo No. 6 Comparación de los difractogramas de las muestras del sector Las Cuevas.
Abreviaturas empleadas: Hbl (hornblenda), Chl (clorita), Ab (albita), Ep (epidota), Qz
(cuarzo), Opx (ortopiroxeno), Liz (lizardita), Lab (labradorita), Ad (andesina), Tlc (talco), Clz
(clinozoisita)

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Anexos

Anexo No. 7 Análisis petrográfico de la muestra LC-37-A
Descripción detallada
La roca macroscópicamente está muy serpentinizada con una coloración oscura a color gris
claro en forma de bloques de tamaño 0,20 m con un rumbo de S60W y estructura masiva. La
sección delgada está constituida mayormente por el ortopiroxeno hiperestena en un 45 % y
en menor medida por plagioclasa labrador en un 40 %. Se observa además el anfíbol
hornblenda en menor cantidad 3%. Las plagioclasas están muy alteradas saussuritizadas
(Figura No. 25, d) y los cristales de piroxenos están uralitizados. La textura que la muestra
presenta es glomeroporfídica y la mena metálica que contienen representa el 3%. Por la
paragénesis de minerales identificada la roca se define como gabro anfibolizado.

Figura No. 25 Fotografías de afloramiento, muestra de mano y sección delgada de la muestra LC-37-A
a) Fotografía del afloramiento; b) Fotografía de la muestra de mano; c) Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-37-A:
plagioclasa (Pl) y mena metálica (mm) (objetivo 4x); d) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-37-A: plagioclasa (Pl),
piroxeno hiperestena (Opx) y anfibol hornblenda (Hbl) (objetivo 4x)

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Anexos

Anexo No. 8 Análisis petrográfico de la muestra LC-51-B
Descripción de detalle
La muestra de mano documentada es de color verde oscuro y estructura masiva, a la cual se
le realizó sección delgada y se identificó anfíbol (hornblenda verde) presente en un 30%. El
anfíbol mostro dos etapas de formación, una a partir de la alteración de los máficos que
componían la roca primaria y la otra rellenado grietas asociado a la actividad metasomática,
lo que demarca un origen posterior de dicha fase mineral. Las plagioclasas (albita ?) están
bastante alteradas saussuritizada y presentan una extinción sonada, representa el 60% del
total de los minerales que componen la roca. Producto de la alteración de la plagioclasa se
originó la epidota, la cual se observa rodeada de minerales opacos (Figura No. 26, e), los
que no sobrepasan el 10%. La sección presenta una textura hipidiomórfica granular. Por los
minerales identificados la roca fue sometida a procesos metasomáticos, y se define como un
gabro anfibólizado.

Figura No. 26 Fotografías de afloramiento, muestra de mano y sección delgada de la muestra LC-51-B
a) Fotografía del afloramiento; b) Fotografía de la muestra de mano; c) Fotografía con nicoles // y filtro azul de la muestra LC-51-B:
plagioclasa albita (Pl), hornblenda (Hbl) y mena metálica (mm) (objetivo 4x); d) Fotografía con nicoles x y filtro azul de la muestra LC-51-B:
hornblenda (Hbl) y plagioclasa albita (Pl) (objetivo4x); e) Fotografía con nicoles // y filtro azul epidota (Ep) y hornblenda (hbl) objetivo 2,5x;
f) Fotografía con nicoles x y filtro azul LC-798-Aepidota (Ep) y hornblenda (hbl) objetivo 2,5x

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Anexos

Anexo No. 9 Estado de formación de los minerales meníferos y alteraciones
Estadio magmático
minerales

fase magmática en
AVC

fase magmática en ofiolita

epidotización

sericitizaci serpentinizac
ón
ión

antigorita

talcitizaci
ón

cloritización

cuarzificaci
ón

minerales autígeno

13-A

bornita

51-B

calcopirita

51-A; 51-B

clinozoisita

79-A
50-B
31-B; 50-B; 53-A; 53-B; 55-A; 56A; 79-A

clorita
crisotilo

13-A

cuarzo

79-A; 12-A

electro

12-A

18-A; 79-A

18-A; 51-B; 55-A;
79-A

epidota
esfalerita

51-A; 51-B; 53-A

espinela
cromífera

13-A

hematita

11-A; 79-A

53-A; 53-B

20-A; 37-A

lizardita

23-A

37-A
11-A; 13-A; 79-A; 30-B;50B; 53-A

magnetita
pirita

Diagénesis de
sedimentos

Estadio Metamorfismo-hidrotermal

27-A

27-A

11-A; 12-A; 51-A; 53-A; 53B

pumpellita

53-A; 53-B

23-A

50-B; 55-B

sericita

12-A

serpentina

20-A

talco
zoisita

23-A

30-B
31-B; 55-B

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Anexos

Anexo No. 10 Análisis mineragráfico de la muestra LC-11-A
Texturas: cristalización allotromórfica, sustitución esquelética y de intercesión
Composición general: pirita, hematita y magnetita
Descripción de detalle: Se observan pequeños granos de pirita diseminados, de un color amarillo claro,
isotrópico y no tienen birrefringencia. También aparece hematita la cual se puede observar rodeando los
minerales petrográficos. Los minerales petrográficos que están presentes en esta muestra son: cuarzo,
plagioclasas y vidrio volcánico, generados en dos estadios de mineralización uno primario donde solo se
observó pirita como mineral sulfuroso y otro portador de magnetita+hematita, esta última producto de la
alteración de la magnetita.

Figura No. 27 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-11-A
a) Fotografía de la muestra LC-11-A con luz polarizada plana y Objetivo 10x: cristales de pirita (Py); b) Fotografía de la muestra LC-11-A con luz
polarizada plana y Objetivo 50x: cristal de pirita (Py)

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Anexos

Anexo No. 11 Análisis mineragráfico de la muestra LC-20-A
Texturas: cristalización allotromórfica y sustitución corrosión
Composición general: pirita y hematita
Descripción de detalle: Los minerales metálicos que están presentes son la pirita la cual
presenta un color amarillo claro, es isotrópica, no tiene bireflexión ni reflejos interno, también
aparecen algunos granos de magnetita, esta presenta un color gris pardusco, isotrópica, no
tiene bireflexión y no presenta reflejo internos, aparece rodeada por hematita. Los minerales
petrográficos que conforman la muestra son: minerales del grupo de la serpentina, olivino y
piroxeno.

Figura No. 28 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-20-A: pirita (Py) y hematita (Hem) (objetivo 10x)

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Anexos

Anexo No. 12 Análisis mineragráfico de la muestra LC-53-B
Texturas: cristalización allotromórfica, sustitución relictica y corrosión
Composición general: magnetita, pirita, esfalerita
Descripción de detalle: Los minerales metálicos que aparecen son: magnetita, esfalerita y
pirita. La pirita presenta una coloración amarillo claro, no presenta bireflexión, es isotrópica y no
tiene reflejo interno. La magnetita presenta un color gris pardusco, isotrópica, no tiene
bireflexión y no presenta reflejo internos. La esfalerita presenta un color gris, isótropa, no tiene
bireflexión y presenta reflejo interno.

Figura No. 29 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-53-B
a) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo 10x de la muestra LC-53-B: cristales de pirita (Py) y magnetita (Mgt); b) fotografía con luz
polarizada plana y objetivo 10x de la muestra LC-53-B: cristales de pirita y esfalerita orientados según el clivaje del mineral petrográfico

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Anexos

Anexo No. 13 Análisis mineragráfico de la muestra LC-79-A
Texturas: cristalina hipidiomórfica, sustitución y corrosión
Composición general: magnetita, hematita, calcopirita
Descripción de detalle: Los minerales que se observan son: calcopirita la cual tiene un color
amarillo claro, anisotrópico, no tiene bireflexión, la magnetita es de color gris pardusco,
isotrópica, no tiene bireflexión, y no tiene reflejo interno, también se puede ver que en ocasione
los granos de magnetita aparecen rodeados por hematita. Los minerales petrográficos de esta
muestra son: cuarzo, plagioclasas y clorita

Figura No. 30 Fotografía de la sección pulida de la muestra LC-79-A
a) Fotografía con luz polarizada plana y objetivo10x de la muestra LC-79-A: cristales de calcopirita (Cpy); b) fotografía con luz polarizada plana
y objetivo 50x de la muestra LC-79-A: calcopirita (Cpy)

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Anexos

Anexo No. 14 Paragénesis minerales del sector Las Cuevas, Holguín
muestr
as

minerales primarios

10-A
11-A

plagioclasa+cuarzo+vidrio volcánico

12-A
13-A

hiperestena+plagioclasa+hornblenda
piroxeno+olivino

sericita
antigorita+crisotilo

13-A
18-A

piroxeno+olivino
anfíbol hornblenda+plagioclasa labrador

20-A

olivino+piroxeno

antigorita+crisotilo
cuarzo
secundario+epidota
serpentina

23-A

calcedonia+ópalo

26-A
27-A
30-B

albita+ortopiroxeno+hornblenda
albita+cuarzo
andesina+ortopyroxeno+magnesiohornblend
a+olivino
bitownita+hiperestena+hornblenda
ferrohiperestena+plagioclasa
labrador+magnesiohornblenda
magnesiohornblenda+albita

31-B
37-A
50-B

minerales de
alteración

minerales metálicos

paragénesis

pirita+hematita+magnet
ita
pirita+electro
espinela
cromífera+magnetita
pirita

pirita+hematita+magnetita

pirita+magnetita+hemat
ita
pirita+magnetita+hemat
ita

olivino+piroxeno+pirita+magnetita+hematita

talco

pirita+magnetita
magnetita

albita+cuarzo+pirita+magnetita
andesina+ortopiroxeno+magnesiohornblenda+ol
ivino+magnetita

clorita+zoisita
lizardita

hematita

lizardita+hematita

magnetita

clinozoisita+clorita+pumpellita+magnetita

pirita+calcopirita+esfale
rita
calcopirita+bornita+esf
alerita
magnetita+pirita+esfale
rita
magnetita+pirita+esfale
rita

pirita+calcopirita+esfalerita

magnetita+hematita+ca
lcopirita

clorita+epidota+magnetita+hematita+calcopirita

clinozoisita+clorita+pu
mpellita

51-A
51-B

albita+hornblenda

epidota

53-A

labradorita+magnesiohornblenda

clorita

53-B

labradorita+magnesiohornblenda

clorita

55-A
55-B
56-A
74-A
79-A

enstatita+albita
hornblenda+plagioclasa
oligoclasa+hornblenda
hiperestena+labrador
plagioclasas+cuarzo

clorita+epidota
zoisita+pumpellita
clorita
clorita+epidota

sericita+pirita+electro
piroxeno+olivino+espinela cromífera+magnetita
antigorita+crisotilo+pirita

calcedonia+ópalopirita+magnetita+hematita

epidota+calcopirita+bornita+esfalerita
clorita+magnetita+pirita+esfalerita
clorita+magnetita+pirita+esfalerita

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Bibliografía

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                  <text>Tesis</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                <text>2015</text>
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Nuevas regularidades geológicas de la
región Mayarí-Sagua-Moa a partir de la
reinterpretación del levantamiento
aerogeofísico 1:50 000

JOSÉ ALBERTO BATISTA RODRÍGUEZ

MOA 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: MSC. JOSÉ ALBERTO BATISTA RODRÍGUEZ

Nota del editor: La resolución de los gráficos ha sido modificada para disminuir el
tamaño de este fichero.

MOA, 2002

�AGRADECIMIENTOS
Al Dr. José Rodríguez Pérez, tutor de este trabajo, quién desde un inicio depositó toda su
confianza en su culminación feliz. Además por su apoyo, orientación y oportunas
sugerencias durante su desarrollo.
A la Dra. Alina Rodríguez Infante, cotutora del trabajo, por su paciencia y dedicación durante
la

revisión y corrección de estilo del trabajo. Por sus sugerencias constantes al

mejoramiento del mismo.
A los doctores Jesús Blanco Moreno y Antonio Rodríguez Vega, cotutores del trabajo, por
su apoyo durante los trabajos de campo, y por sus oportunas revisiones, sugerencias,
críticas e ideas en el desarrollo del mismo. También el Dr. Roberto Díaz por su apoyo
durante los trabajos de campo y sus sugerencias a las versiones preliminares de algunos
capítulos.
Al Dr. Joaquín Proenza Fernández, por sus constantes revisiones y sugerencias, así como
su apoyo durante el desarrollo del trabajo.
A la MSc. Beatriz Riverón por sus correcciones ortográficas y gramaticales a las versiones
de algunos capítulos.
A Magalis, a la cual no podré reponerle el tiempo que no pude dedicarle, así como por su
paciencia y apoyo.
Al Departamento de Geociencias del ISPJAE, especialmente al Dr. Ramón González
Caraballo, quién desde un inicio me brindó todo su apoyo, al Dr. Ariel de Quesada y Emilio
Escartín, por las sugerencias emitidas durante la revisión del trabajo.
Al Departamento de Geofísica del Instituto de Geología y Paleontología (IGP) por facilitar los
datos geofísicos utilizados en el trabajo.
Al MSc. Leduar Ramayo Cortés por su apoyo en los trabajos de campo y en los contactos
con profesionales dedicados a la Geofísica aplicada en la Argentina.
A los doctores Cesar Lorenzo Alaminos Ibarría y Arturo Rojas Purón, por sus críticas y
sugerencias durante su oponencia en la predefensa, lo cual permitió el perfeccionamiento
del trabajo.
Al Dr. Alain Carballo por su apoyo durante la realización de la predefensa.
A la MSc. Rosa Rodríguez Fernández por su colaboración en la búsqueda y utilización de la
información científica en ICT.
A todo el Departamento de Geología, la Facultad y el ISMMM, por su apoyo brindado directa
o indirectamente.

�SÍNTESIS
La presente investigación titulada Nuevas regularidades geológicas de la región MayaríSagua-Moa a partir de la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico 1:50 000,
tiene como objetivo Revelar nuevas regularidades geológicas y geofísicas en el
territorio Mayarí-Sagua-Moa a partir de la reinterpretación de datos aerogeofísicos,
para enriquecer el conocimiento geológico del territorio, mejorar el modelo geólogogeofísico existente y orientar los trabajos de prospección.
En la investigación toda la información geológica y geofísica disponible se llevó a formato
digital, a partir de lo cual se aplicaron por primera vez en la región de estudio las técnicas
más novedosas en el procesamiento e interpretación de la información geológica y
geofísica.
A partir de la interpretación geólogo-geofísica del levantamiento aerogeofísico se concluyó
que las áreas de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con ayuda de las concentraciones de
eU y eTh, y los valores de las relaciones calculadas entre estos elementos, con lo cual se
proponen nuevas áreas perspectivas para el desarrollo de estas cortezas. Las
concentraciones de estos elementos reflejan mayor desarrollo, grado de madurez,
espesores y tiempo de formación para las lateritas de Moa comparadas con las de Mayarí.
Las variaciones de estos parámetros según los elementos radiactivos mencionados, se
muestran en las diferentes áreas de desarrollo de cortezas de meteorización.
Por otro lado, las concentraciones de K y las relaciones K. eU/eTh, eTh/K y eU/K, así como
el campo magnético, se utilizan para delimitar las zonas de desarrollo de alteraciones
hidrotermales. Con estos parámetros en las áreas de lateritas ferroniquelíferas se revelan
zonas en las cuales pueden existir alteraciones hidrotermales, cuerpos de gabros o rocas
volcano-sedimentarias.
Las principales deformaciones tectónicas reportadas y otras aun no descritas, en las
ofiolitas y rocas asociadas, se evidencian a partir del comportamiento del campo magnético.
Este comportamiento combinado con las características aerogamma espectrométricas
permite delimitar las zonas con predominio en superficie y profundidad de rocas
serpentinizadas, así como las variaciones de los espesores de estas rocas, de los dos
niveles fundamentales del corte ofiolítico y en ocasiones de las volcano-sedimentarias.
Con los resultados de la investigación se revelaron nuevas regularidades geológicas que
aportan nuevos elementos al conocimiento geólogo-estructural de la región, con las cuales
se pueden orientar con mayor eficiencia los trabajos de prospección de minerales y evaluar
las potencialidades para localizar lateritas ferroniquelíferas, cromititas y metales preciosos
asociados a procesos hidrotermales.

�INDICE

Pág

INTRODUCCIÓN .............................................................................................

1

CAPÍTULO I. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO ........
Introducción .....................................................................................................
Metodología de la investigación ......................................................................
Trabajos geológicos y geofísicos precedentes ................................................
Características geológicas del territorio ...........................................................
Caracterización petrofísica ..............................................................................
Conclusiones ...................................................................................................

7
7
7
17
23
33
38

CAPÍTULO II. INTERPRETACIÓN AEROGAMMA ESPECTROMÉTRICA
DE LA REGIÓN MAYARÍ-SAGUA-MOA .........................................................
Introducción .....................................................................................................
Descripción e interpretación de mapas aerogamma espectrométricos ...........
Análisis de los resultados del tratamiento estadístico de los datos
aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa ......................................
Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de Moa .
Interpretación geoquímica ...............................................................................
Conclusiones ...................................................................................................
CAPÍTULO III. INTERPRETACIÓN AEROMAGNÉTICA Y ANÁLISIS
COMBINADO DE LA INFORMACIÓN AEROGEOFÍSICA DE LA REGIÓN
MAYARÍ-SAGUA-MOA ....................................................................................
Introducción .....................................................................................................
Interpretación aeromagnética cualitativa .........................................................
Interpretación aeromagnética cuantitativa .......................................................
Análisis combinado de la información aerogeofísica .......................................
Regularidades geológicas y geofísicas ...........................................................
Aplicabilidad del levantamiento aerogeofísico en la región Mayarí-SaguaMoa ..................................................................................................................
Propuesta metodológica para la ejecución de los trabajos de comprobación
de campo .........................................................................................................
Conclusiones ...................................................................................................

40
40
41
46
68
73
77

79
79
80
88
92
93
94
96
97

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES .................................................. 100
Conclusiones ................................................................................................... 100
Recomendaciones ........................................................................................... 102
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ................................................................ 103
Relación de figuras .......................................................................................... 120
Relación de tablas y anexos gráficos .............................................................. 123
Tablas .............................................................................................................. 123
Anexos gráficos ............................................................................................... 124

�INTRODUCCIÓN
La demanda de recursos naturales en el territorio nacional ha conllevado desde inicio del
siglo XX a una intensificación de las investigaciones geológicas y geofísicas, que cubren
el 100 % del territorio, con las que se ha profundizado en el conocimiento geológico
regional y se han orientado los trabajos de prospección de minerales, llegando al
descubrimiento de nuevos yacimientos.
En la región Mayarí-Sagua-Moa se ubican importantes yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas y de cromitas, lo que ha traído consigo la creación de una gran
infraestructura minero-metalúrgica orientada a la explotación de estos recursos minerales.
Desde principio del siglo pasado se han realizado numerosos trabajos dirigidos al
aumento del conocimiento geológico del área y a la búsqueda y exploración de estas y
otras materias primas, orientados tanto al aumento de las reservas como al hallazgo de
nuevas

acumulaciones

minerales.

La

mayoría

de

estos

trabajos

carecen

de

investigaciones geofísicas y en los casos en que se han realizado, el uso de la
información ha sido insuficiente.
A pesar de que en esta región se han desarrollado levantamientos geológicos a escalas
que varían desde 1:250 000 hasta 1:50 000 y mayores en algunas localidades, existen
discrepancias e imprecisiones en cuanto a la ubicación, extensión y límites de cuerpos, y
estructuras geológicas importantes, lo cual limita la utilización de estos materiales para
fines de prospección y exploración de los principales tipos de materias primas minerales
que se pueden ubicar en la misma.
Las investigaciones geofísicas realizadas en esta región incluyen diferentes métodos
geofísicos, tales como: magnetometría, gravimetría, geoelectricidad, radiometría, así
como investigaciones geofísicas de pozos. Con los datos gravimétricos medidos se
confeccionó un mapa gravimétrico a escala 1: 50 000, el cual no se utilizó en esta
investigación debido a la poca representatividad de la información original en la mayor
parte de la región de estudio. Estas investigaciones geofísicas cubren pequeñas áreas a
diferencia del levantamiento aerogeofísico complejo a escala 1:50 000 que incluye
información aerogamma espectrométrica y aeromagnética, el cual abarca en su totalidad
la región investigada, razón por la cual es la información geofísica fundamental que se
utiliza en esta investigación. Las investigaciones geofísicas mencionadas han tenido como
finalidad la búsqueda de cromita y, en menor grado, de lateritas ferroniquelíferas, sin
profundizar en las características geológicas y estructurales de la región, aspecto que

1

�denota el uso insuficiente de la información geofísica existente, a pesar de que esta
región se caracteriza por una alta complejidad geológica y tectónica, en la cual
recientemente han ocurrido eventos sísmicos - que han puesto en peligro las
instalaciones que forman parte de la infraestructura minero-metalúrgica -, lo que confirma
que algunas de las estructuras geológicas disyuntivas presentes en el área son
tectónicamente activas, lo que ha motivado la realización de trabajos orientados a
profundizar en las características de estas estructuras.
Por los motivos antes expuestos el problema de esta investigación radica en la necesidad
de reinterpretar la información geofísica existente en el territorio para profundizar en el
conocimiento geológico, a través del uso más eficiente de esta información, y con ello
mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los futuros trabajos de
prospección de minerales.
Teniendo en cuenta este problema y que los estudio geofísicos suministran una base para
la interpretación de los modelos de emplazamientos y la historia geológica de las fajas
ofiolíticas y rocas asociadas, el presente trabajo tiene como objetivo Revelar nuevas
regularidades geológicas y geofísicas en el territorio Mayarí-Sagua-Moa a partir de
la reinterpretación de datos aerogeofísicos, para enriquecer el conocimiento
geológico del territorio, mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los
trabajos de prospección.
Para dar cumplimiento al objetivo planteado se realizó la reinterpretación del
levantamiento aerogeofísico complejo 1:50 000, de la región Mayarí-Sagua-Moa, el cual
está conformado por datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos, teniendo en
cuenta la amplia utilización que tienen en la actualidad estos datos durante la cartografía
geológica y la prospección de yacimientos minerales.
El objeto de estudio de esta investigación comprende las secuencias rocosas y las
estructuras geológicas enmarcadas dentro de la región Mayarí-Sagua-Moa, la cual ocupa
un área aproximada de 3 754 Km2, comprendida entre el municipio Cueto al oeste y el
poblado de Cayo Güin al este, extendiéndose de norte a sur desde la costa hasta la
coordenada 199 500. En la misma aflora la faja ofiolítica Mayarí-Moa-Baracoa, en la cual
afloran

fundamentalmente

unidades

oceánicas

correspondientes

a

las

ofiolitas

septentrionales, y a los arcos de islas volcánicos del Cretácico y del Paleógeno. Además
de los tipos de yacimientos mencionados, en esta región aparecen zonas con perspectivas

2

�para localizar bauxitas y mineralizaciones asociadas a áreas de alteraciones
hidrotermales.
Para lograr el objetivo propuesto se partió de la hipótesis de que si el comportamiento de
los datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos responde a las características
geológicas y estructurales del territorio investigado, es posible revelar las regularidades
geológicas y geofísicas del territorio y por ende, enriquecer el conocimiento geológico del
territorio, mejorar el modelo geólogo-geofísico existente y orientar los trabajos de
prospección.
La metodología seguida durante las investigaciones, en esencia no difiere de la que se
lleva a cabo durante las investigaciones geológicas en general, desarrollada en tres
etapas fundamentales. En la primera etapa se seleccionó el área de trabajo teniendo en
cuenta la importancia económica que posee la región y la disponibilidad de la información,
además se procedió a la revisión y recopilación de la información bibliográfica,
culminando con un estudio petrofísico, particularmente de susceptibilidad magnética (κ),
en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias.
En la segunda etapa se preparó y procesó la información aerogeofísica y geológica. En la
primera parte de esta etapa toda la información disponible se llevó a formato digital, luego
se elaboró la información aerogeofísica, según el siguiente orden: organización de la base
de datos del levantamiento aerogeofísico, cálculo de las relaciones entre los
radioelementos y la reducción al polo del campo magnético total, delimitación del
comportamiento de los canales del levantamiento aerogeofísico y las relaciones
calculadas entre ellos, en cada una de las formaciones y rocas ofiolíticas, tratamiento
estadístico para cada formación y tipo de roca de forma general y en áreas particulares y
por último transformaciones del campo magnético.
El análisis estadístico se desarrolló en tres partes. Inicialmente se hizo el análisis general,
durante el cual se procesó estadísticamente el conjunto de datos obtenidos del
levantamiento aerogeofísico complejo determinándose la media, desviación estándar y
rango de variación de los parámetros medidos y las relaciones calculadas entre ellos,
luego se calculó la matriz de correlación. Posteriormente se realizó el tratamiento
estadístico por formaciones y rocas ofiolíticas presentes en los sectores Mayarí y SaguaMoa, cuyo tratamiento tiene características similares al de la etapa anterior e incluye la
verificación del tipo de distribución de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
entre ellos, así como la aplicación del método de análisis de factores basado en las

3

�componentes principales. En la última parte del análisis estadístico se siguió el mismo
procedimiento anterior pero en este caso, para las áreas de afloramientos de las
diferentes formaciones y rocas ofiolíticas.
En función del objetivo de la investigación se realizaron diferentes transformaciones del
campo magnético: reducción al polo, gradientes horizontales y verticales y la continuación
analítica ascendente, así como su representación en forma de mapas de relieve
sombreado, orientadas a resaltar las alineaciones y zonas de contactos, y los cuerpos
geológicos que se ubican a diferentes profundidades.
En la tercera y última etapa se realizó la interpretación geólogo-geofísica, a partir de la
cual se revelaron las regularidades geológicas y geofísicas que sirven como índices de
búsqueda en futuros trabajos de prospección en el territorio, entre las que se pueden citar:
delimitación de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas, alteraciones
hidrotermales, así como de diferentes tipos de rocas, a partir de las concentraciones de
eU, eTh, K y sus relaciones calculadas. También a partir de estas concentraciones se
esclarecen aspectos relacionados con la génesis y desarrollo de los diferentes tipos de
rocas, tales como grado de meteorización, arcillosidad, cambios de facies, contenido
organógeno, enriquecimiento en materia orgánica, predominio en superficie y profundidad
de material volcánico o serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez, ubicación en el
corte y alteraciones hidrotermales.
Con la interpretación del levantamiento aeromagnético se corroboró que el mismo
constituye una herramienta indispensable durante la exploración de áreas con alta
complejidad geológica, conformadas sobre todo por rocas ofiolíticas. También se
evidenciaron las principales deformaciones tectónicas en las ofiolitas y rocas asociadas,
algunas de ellas ya reportadas y otras aun no descritas, las que deben ser objetos de
estudio en futuras investigaciones en el territorio. Con la combinación del comportamiento
del campo magnético y las características aerogamma espectrométricas, se delimitaron
zonas con predominio en superficie y profundidad de rocas serpentinizadas y por ende las
variaciones de espesores de las mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles
fundamentales del corte ofiolítico y se definió el basamento de las rocas aflorantes.
También se delimitaron las zonas donde las rocas volcano-sedimentarias cretácicas
yacen sobre peridotitas serpentinizadas, denotando su carácter alóctono.
La aplicabilidad de esta investigación está dirigida hacia la prospección de yacimientos,
fundamentalmente de lateritas ferroniquelíferas, cromitas y minerales asociados a las

4

�zonas de alteraciones hidrotermales. Además estos resultados sirven de base a los
trabajos de cartografía geológica al aportar nuevos elementos geológicos y estructurales
en esta región.
La novedad científica de la investigación está dada por:
•

La aplicación en el territorio Mayarí-Sagua-Moa, de un conjunto de técnicas
especiales para el procesamiento y reinterpretación de la información geológica y
geofísica.

•

El descubrimiento de nuevas regularidades geológicas y geofísicas, en particular para
los yacimientos lateríticos, de la región Mayarí-Sagua-Moa.

•

El mejoramiento del modelo geólogo-geofísico existente del territorio Mayarí-SaguaMoa.

Aportes científico-técnicos y prácticos de la tesis:
•

El incremento sustancial del conocimiento geológico sobre el territorio Mayarí-SaguaMoa, en relación con sus perspectivas para lateritas ferroniquelíferas, cromitas y otros
minerales.

•

El mejoramiento del modelo geólogo-geofísico existente en el territorio, lo que permite
fundamentar científicamente las investigaciones futuras a desarrollar en el mismo.

Durante el desarrollo de esta investigación se han confrontado diversas limitaciones
dentro de las cuales se destacan por su influencia en la exactitud de los resultados
obtenidos las siguientes:
•

Alta complejidad geólogo-tectónica y evolutiva de la región.

•

Diferencias en el grado de estudio geológico y geoquímico entre las áreas que
conforman la región.

•

La ausencia de perforaciones profundas que confirmen los resultados obtenidos.

•

La falta de recursos materiales para la ejecución de mediciones geofísicas terrestre en
algunas áreas que así lo requieran.

Como parte de estas investigaciones el autor ha dirigido dos trabajos de diploma, ha
publicado un total de 10 artículos científicos, presentando los resultados parciales de esta
investigación en diferentes eventos nacionales e internacionales como el III Taller de
Geociencias y Medio Ambiente. Cuba (1999), II Taller “La minería y la geología aplicadas a
la construcción”. Cuba (2001), X Simposio de las Investigaciones del Níquel. Cuba (2001),
XL Congreso Brasileño de Geología. Brasil (1998), II y III Conferencia Internacional sobre
la Geología de Cuba, El Golfo de México y El Caribe noroccidental. Cuba (1998 y 2000), I
5

�y II Congreso Cubano de Geofísica (2000,2002), V Congreso de Mineralogía y
Metalogenia. Argentina (2000), III Conferencia internacional de Geología y Minería. Cuba
(2000) y VIII Congreso Argentino de Geología Económica. Argentina (2001).

6

�CAPITULO I. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS DEL TERRITORIO.
Introducción. Metodología de la investigación. Trabajos geológicos y
geofísicos

precedentes.

Características

geológicas

del

territorio.

Caracterización petrofísica. Conclusiones.

Introducción
La efectividad de la interpretación geólogo-geofísica de un territorio depende de la
profundidad del conocimiento que se adquiera de las características geológicas y las
propiedades físicas de las rocas y menas que lo constituyen. Para garantizar esta
efectividad también se requiere de una correcta selección de los parámetros del
levantamiento geofísico, lo que a su vez estará en función de las características
geológicas del área investigada y de las tareas que en la misma se desean resolver.
Esos parámetros garantizan la calidad de la información obtenida en las mediciones,
creándose una base de datos que permite la aplicación de diferentes transformaciones del
campo físico medido, permitiendo obtener mapas comparables con la información
geológica disponible.
Por los motivos expuestos, en este capítulo, después de establecer la metodología
seguida en la investigación, se analizan los trabajos geológicos y geofísicos precedentes,
así como las características geológicas y petrofísicas regionales, que permitirán dar
solución al objetivo de la investigación, definiéndose finalmente, el modelo geólogogeofísico que fundamenta el desarrollo de la investigación.

Metodología de la investigación
La metodología seguida durante las investigaciones, no difiere de la que se lleva a cabo
durante las investigaciones geológicas en general, desarrollada en tres etapas
fundamentales.
Primera etapa: Preliminar. En esta etapa se estableció el área de trabajo, garantizando
que en ella quedarán incluidas los principales yacimientos ferroniquelíferos de Cuba
Oriental. Partiendo del objetivo propuesto en la investigación se asumió el área
comprendida entre el municipio Cueto al oeste y el poblado de Cayo Güin al este,

7

�extendiéndose de norte a sur desde la costa hasta la coordenada 199 500, abarcando un
área aproximada de 3 754 Km2, dentro de la región Mayarí-Sagua-Moa (Figura 1).
Una vez establecida el área de trabajo, teniendo en cuenta la ubicación de los
yacimientos ferroniquelíferos y las diferencias existentes entre Mayarí y Sagua-Moa en
cuanto a sus características geológicas, se delimitaron dos sectores - Mayarí y SaguaMoa -, para una profundización en la interpretación aerogeofísica. El sector Mayarí está
comprendido entre Pinares de Mayarí al oeste y Sierra de Cristal al este, y de norte a sur
se extiende desde la ciudad de Mayarí hasta la coordenada 200 000, abarcando un área
aproximada de 787 Km2, mientras que el sector Sagua-Moa está comprendido entre el río
Sagua al oeste y el poblado de Cayo Güin al este, extendiéndose de norte a sur desde la
costa hasta la coordenada 199 500, abarcando un área aproximada de 1 482 Km2.
Según el sistema de coordenadas Lambert el área se encuentra enmarcada entre los
puntos:
X: 586 500 - 737 500
Y: 199 500 - 230 000
El sector Mayarí:
X: 600 000 - 634 900
Y: 200 000 - 219 000
El sector Sagua-Moa:
X: 665 588 - 737 500
Y: 199 500 - 230 000
Dada la importancia económica de la región de Moa se delimitaron las áreas de desarrollo
de lateritas para una mayor profundización en el tratamiento estadístico e interpretación
de los resultados.
En esta etapa se procedió además a la revisión y recopilación de información
bibliográfica, durante la cual se consultaron diferentes trabajos geológicos y geofísicos
realizados en la región de estudio y otros relacionados con la temática de investigación
llevados a cabo en otras regiones del mundo. De los trabajos consultados se asumió gran
parte de la información litológica, tectónica, geoquímica así como de alteraciones y
mineralizaciones presentes. Producto de esta revisión en la tesis se recoge un tal de 269
referencias bibliográficas, de las cuales 103 se enmarcan en los últimos cinco años para
un 38.2 % del total, 133 en los últimos 7 años para un 49.4 % del total, 156 en los últimos

8

�10 años para un 57.9 del total, denotando el grado de actualización de la bibliografía
consultada.
Para dar cumplimiento al objetivo propuesto en esta investigación, de la información
geofísica revisada se seleccionó el levantamiento aerogeofísico complejo que incluye
datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos (Chang y otros, 1990, 1991).
Este levantamiento se realizó a escala 1:50 000, a lo largo de líneas de vuelo de dirección
norte-sur, separadas cada 500 m y una altura media de vuelo de 70 m. El mismo contiene
información proveniente de los canales de K (%), eU (ppm), eTh (ppm), intensidad total
(µr/h) y ∆T(nT).
Los errores cuadráticos medios de tales mediciones son los siguientes:
Canal de Potasio - 0.3 %
Canal del Uranio - 0.4 ppm
Canal del Torio - 0.8 ppm
Intensidad total

- 0.09 µr/h

Campo magnético total (∆T) – Gradientes &lt; 30 nT/Km.

- 5.27 nT.

30 - 100 nT/Km. - 23.53 nT.
&gt; 100 nT/Km.

- 24.32 nT.

A estos datos se le aplicaron las tres correcciones principales que se recomiendan en
trabajos de este tipo: de fondo, de altura y de interacción de canal (Minty, 1992, 1997,
1998; Minty y otros, 1997).
Otros materiales utilizados en esta investigación fueron:
•

Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa, 1:250 000 (Albear y otros, 1988).

•

Mapa geológico de Mayarí, 1:50 000 (Adamovich y Chejovich, 1963).

•

Mapa geológico de Sagua-Moa, 1:100 000 (Gyarmati y Leye O’Conor , 1990).

•

Mapas topográficos, 1:50 000 y 1:100 000.

•

Bases de datos de trabajos geoquímicos, petrológicos, petrofísicos y otros.

Esta etapa culmina con un estudio petrofísico, particularmente de susceptibilidad
magnética, durante el cual el autor de esta investigación tomó un total de 500 muestras
distribuidas en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias.
Segunda etapa: Experimental. Consistió en la preparación y procesamiento de la
información aerogeofísica y geológica.

9

�En la primera parte de esta etapa toda la información disponible se llevó a formato digital
(Rodríguez-Miranda, 1998; Batista, 1998, 2000c) siguiendo la siguiente secuencia:
1. Preparación de la información: en cada uno de los mapas a escanear se definieron
bien los trazos y se fijaron los puntos que realizaron la función de puntos de control. En
esta misma fase se crearon ficheros con la información numérica.
2. Escaneado de los mapas geológicos, topográficos, tectónicos, geoquímicos y otros.
3. Digitalización y georeferenciación de los mapas con ayuda del sistema Telemap.
4. Se exportaron los ficheros en los formatos TXT y DXF, para su posterior comparación
con la información aerogeofísica.
En la segunda parte de esta etapa se llevó a cabo la elaboración de la información
aerogeofísica, según el siguiente orden:
1. Organización de la base de datos del levantamiento aerogeofísico.
2. Calculo de índices complejos (eU/eTh, eU/K, eTh/K y F=K.eU/eTh) y la reducción al
polo del campo magnético total (∆T).
3. Delimitación del comportamiento de los canales del levantamiento aerogeofísico y las
relaciones calculadas entre ellos, en cada una de las formaciones y rocas ofiolíticas,
tanto de forma general como en áreas particulares de los sectores Mayarí y SaguaMoa. En el caso del campo magnético se utilizan los datos reducidos al polo.
4. Transformación de los ficheros con formato GRD a DAT y el filtrado de estos últimos,
con el propósito de facilitar el tratamiento estadístico.
5. Tratamiento estadístico uni y multivariado para cada formación y tipo de roca, de forma
general y en áreas particulares de los sectores Mayarí y Sagua-Moa.
6. Transformaciones del campo magnético para toda el área investigada.
Diversos investigadores en esta y otras regiones del mundo revelan diferentes
características geológicas a partir del comportamiento de los parámetros aerogeofísicos
simples en los distintos tipos de rocas.
El U revela variaciones en el grado de:
•

Enriquecimiento en materia orgánica de las rocas y los suelos desarrollados sobre
ellas (Dickson y otros, 1987; Saunders y otros, 1987; Watanabe, 1987; Chang y otros,
1990; Requejo y otros, 1994; Jubeli y otros, 1998).

10

�•

Meteorización de las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Saager y
otros, 1987; Braun y otros, 1993).

•

Acidez de las rocas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983; Wellman,
1998b).

El Th revela variaciones en el grado de:
•

Meteorización de las rocas (Buguelskiy y Formell, 1974; Galbraith y Saunders, 1983;
Formell y Buguelskiy, 1984; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).

•

Arcillosidad de las rocas (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989;
Ayres y Theilen, 2001).

El K revela la presencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Chang y otros, 1990; Cuería, 1993;
Mustelier, 1993; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Olimpio, 1998; Rickard y otros, 1998; Díaz y
otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Eliopoulos y Economou-Eliopoulos, 2000).
∆T refleja variaciones en los espesores de las rocas magnéticas y su presencia en
profundidad en aquellos lugares donde no floran (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).
Los índices complejos calculados han sido empleados por diversos investigadores para
resaltar diversas características geológicas. Por ejemplo, Heier y Rogers (1963) utilizaron
las relaciones eU/eTh y eTh/K para delimitar áreas intemperizadas; Heier y Rogers
(1963), Moxham y otros (1965), Collins (1978), Galbraith y Saunders (1983), Shives y
otros (1995, 1997), Jenner (1996), Lentz (1996), Torres y otros (1998), Batista (2000a,
2000b), Batista y Blanco (2000), Batista y Ramayo (2000a, 2000b) emplearon las
relaciones eTh/K y eU/K para delimitar áreas afectadas por procesos hidrotermales;
Chang y otros (1990, 1991), Febles (1997), Fonseca y otros (1998), Lipski y Vasconcello
(1998), Pardo y otros (2000), Batista y Ramayo (2000a, 2000b) utilizaron el factor F
(K.eU/eTh) para revelar zonas con desarrollo de procesos hidrotermales.
El análisis estadístico se desarrolló en tres partes, con ayuda del software Statistica 5.0
(StatSoft, Inc., 1984-1995). El mismo se llevó a cabo en los sectores Mayarí y SaguaMoa, así como en las áreas de desarrollo de lateritas en la región de Moa. Inicialmente se
hizo el análisis general, durante el cual se procesó estadísticamente el conjunto de datos
obtenidos del levantamiento aerogeofísico complejo determinándose la media, desviación
estándar y rango de variación de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
11

�entre ellos. Por último se calculó la matriz de correlación, con el objetivo de conocer cómo
se relacionan las variables incluidas en este análisis (Hamed, 1995; Jubeli y otros, 1998;
Batista, 2000a, 2000b). Fue utilizada la prueba del coeficiente de correlación para verificar
la correlación entre las variables, considerándose que las mismas están altamente
correlacionadas cuando dicho coeficiente cae en la región crítica, para un nivel de
significación α&lt;0.05 (Alfonso-Roche, 1989; Bluman, 1992; Freund y Simón, 1992; Mason
y otros, 1994). Este mismo procedimiento se siguió para el resto de las matrices de
correlación calculadas por formaciones y tipos de rocas, así como por áreas de
afloramientos de las mismas. De forma general en esta investigación se describen
solamente las relaciones entre las variables originales del levantamiento (eU, eTh, K) y la
reducción al polo de ∆T, ya que el resto se derivan de las combinaciones de ellas.
A continuación se realizó el tratamiento estadístico por formaciones y rocas ofiolíticas
presentes en el área, según los mapas geológicos tomado como base (Anexo 1, Figuras 3
y 5), cuyo tratamiento tiene características similares al de la etapa anterior e incluye la
verificación del tipo de distribución de los parámetros medidos y las relaciones calculadas
entre ellos, en la cual se utilizó la prueba de Kolmogorov-Smirnov, con un α&lt;0.01. Para
comparar las formaciones, tipos de rocas y yacimientos lateríticos en cuanto a sus
contenidos de eU, eTh, K y la intensidad gamma total, se utilizaron pruebas de hipótesis:
prueba de F de Fisher y t de Student para verificar la homogeneidad de varianza y la
igualdad de medias, respectivamente, de dos muestras distribuidas normalmente, con un
α&lt;0.05 (Alfonso-Roche, 1989; Bluman, 1992; Freund y Simón, 1992; Mason y otros,
1994).
En este tratamiento estadístico también se aplicó el método de análisis de factores
basado en las componentes principales, el que se utiliza con el objetivo de disminuir el
número de variables y agrupar datos con características similares, lo que facilita el mapeo
geológico (Duval, 1976, 1977; Killeen, 1979; Alfonso-Roche, 1989; Requejo y otros, 1994;
Wellman, 1998a; Ranjbar y otros, 2001, Reimann y otros, 2002).
En la última parte del análisis estadístico se siguió el mismo procedimiento anterior pero
en este caso, para las áreas de afloramientos de las diferentes formaciones y rocas
ofiolíticas.
Los parámetros complejos calculados por el análisis de factores se han utilizados por
diversos investigadores para delimitar y establecer las variaciones de diferentes

12

�características geológicas, teniendo en cuenta las variables que más aportan el
comportamiento de los mismos.
El factor de eU, así como el de eTh, K y ∆T describen características geológicas similares
a las mencionadas anteriormente durante el análisis de los parámetros aerogeofísicos
simples. Otros factores se mencionan a continuación:
•

El factor de eU y eTh muestra variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas,
considerando que ambos elementos son típicos de fases arcillosas (Galbraith y
Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001), delimitación de cortezas lateríticas y
revelamiento de las variaciones laterales de sus espesores (Chang y otros, 1990;
Batista, 2000a, 200b; Batista y Blanco, 2000, 2001).

•

El factor de eU y K en las formaciones sedimentarias destaca variaciones en el
contenido de material volcánico y fosilífero de las rocas, así como en el grado de
meteorización (Saager y otros, 1987) y en el enriquecimiento de materia orgánica de
los suelos desarrollados sobre ellas (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994). En las
zonas con mayores valores del factor puede existir mayor contenido de material
volcánico y fosilífero, poca meteorización y alto enriquecimiento en materia orgánica de
los suelos. En rocas volcano-sedimentarias e ígneas, este factor muestra variaciones
en las posiciones de las rocas en los niveles del corte de las formaciones a las cuales
pertenecen, así como en su grado de acidez (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y
Saunders, 1983), meteorización (Saager y otros, 1987). También altos valores de este
factor vinculados con zonas de fallas dentro de estas formaciones ponen de manifiesto
la existencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert, 1973; Collins, 1978;
Portnov, 1987; Cuería, 1993; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998; Batista y
Ramayo, 2000a, 2000b). De forma general, los mayores valores de este factor
evidencian mayor acidez y menor meteorización de las rocas, así como su ubicación
en las partes más altas del corte y posible existencia de alteraciones hidrotermales. La
presencia del parámetro ∆T en este factor destaca además las variaciones de los
espesores de las rocas magnéticas y su distribución en profundidad (Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

El factor de ∆T y K destaca variaciones en la ubicación de las rocas en el corte,
espesor y tipo de substrato, además manifiesta la presencia de alteraciones
hidrotermales (Ranjbar y otros, 2001). En las zonas donde afloran rocas
serpentinizadas, las variaciones en los contenidos de K reflejan variaciones de los
13

�niveles del corte ofiolítico y la posible existencia de alteraciones hidrotermales
(Eliopoulos

y

Economou-Eliopoulos,

2000),

las

cuales

generalmente

están

relacionadas a importantes concentraciones de Au (Buisson y Leblanc, 1986).
•

El factor de ∆T y eU destaca variaciones en el grado de meteorización, acidez,
espesor y contenido de materia orgánica en los suelos desarrollados sobre rocas
ofiolíticas, volcano-sedimentarias y algunas sedimentarias (Davis y Guilbert, 1973;
Galbraith y Saunders, 1983; Saager y otros, 1987; Jubeli y otros, 1998; Wellman,
1998b; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y
Mallick, 2000).

•

El factor de ∆T y eTh está relacionado con las variaciones en el grado de
meteorización y espesores de las rocas aflorantes y su basamento (Portnov, 1987;
Braun y otros, 1993; Ayres y Theilen, 2001; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

El factor de eU, eTh y K muestra variaciones en el grado de arcillosidad y acidez de
las rocas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983). Sus mayores valores se
corresponden con el mayor grado de arcillosidad y acidez. La presencia de ∆T dentro
de este factor también destaca las variaciones en los espesores de las rocas
magnéticas y su distribución en profundidad (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).

•

En los diferentes tipos de rocas el factor de eTh y K destaca variaciones en el grado
de meteorización y arcillosidad (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun,
1993; Ayres y Theilen, 2001). En la medida que aumentan sus valores las rocas
presentan un mayor grado de meteorización y arcillosidad. La presencia del parámetro
∆T en este factor brinda información sobre el espesor y distribución de las rocas
magnéticas (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y
Mallick, 2000).

•

El factor de eU, eTh y ∆T caracteriza variaciones en el grado de arcillosidad, espesor,
tipo de basamento y ubicación en el corte de tales rocas, así como la presencia de
cortezas lateríticas (Galbraith y Saunders, 1983; Batista, 1998; Chang y otros, 1990,
1991; Gunn y otros, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Zaigham y Mallick, 2000; Ayres y
Theilen, 2001).

En función del objetivo de la investigación se realizaron diferentes transformaciones del
campo magnético con ayuda del software Geosoft (Geosoft Inc, 1992), orientadas a
14

�resaltar las alineaciones que pueden estar relacionadas con zonas de contactos y
estructuras disyuntivas, la ubicación de cuerpos geológicos a diferentes intervalos de
profundidades, así como las variaciones de sus espesores. Las transformaciones usadas
fueron las siguientes: reducción al polo, gradientes horizontales y verticales y la
continuación analítica ascendente. Los mapas construidos al efecto se visualizaron en
forma de mapas de isolineas, de colores y de relieve sombreado, utilizando el software
Surfer 7.0 (Golden Software, Inc., 1999).
En esta etapa también se realizaron trabajos de control de campo.
Tercera etapa: Representación e interpretación. En esta etapa inicialmente se procedió a
la representación de la información. Para ello los datos obtenidos en cada canal y las
relaciones calculadas se representaron en forma de imágenes y mapas de relieve, con el
software Surfer 7.00 (Golden Software, Inc., 1999), por la utilidad que tiene esta
representación durante el mapeo geológico y la prospección de yacimientos minerales
(Linden y Akerblom, 1976; Duval y otros, 1977; Duval, 1983; Cordell L y Knepper, 1987;
Broome, 1990; Geosoft Inc, 2000b; Givler y Wells, 2001). Para su representación cada
matriz de datos se regularizó utilizando como método de interpolación el Kriging, con una
distancia entre puntos y perfiles de 500 m en correspondencia con las características del
levantamiento y un radio de búsqueda de 750 m con el objetivo de no generar valores en
las zonas que no se realizaron mediciones (Geosoft Inc, 2000a; Billings y FitzGerald,
2001). Este último y el método de interpolación se establecieron teniendo en cuenta
resultados de trabajos anteriores (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000)
y realizando varias pruebas hasta comprobar que existía plena coincidencia entre la
matriz original y la generada en cuanto a las posiciones de los puntos de medición y valor
del campo físico.
En la última parte de esta etapa se procedió a la interpretación final, la que se realizó a
través de los pasos siguientes:
•

Descripción e interpretación general de los mapas aerogamma espectrométricos y sus
productos derivados.

•

Interpretación de los resultados del tratamiento estadístico en los sectores Mayarí y
Sagua-Moa, así como en las áreas de desarrollo de lateritas en la región de Moa.

•

Interpretación del mapa de intensidad total del campo magnético y sus productos
derivados.

•

Análisis combinado de la información aerogeofísica.
15

�La interpretación aeromagnética se realizó de forma cualitativa y cuantitativa. Durante la
interpretación cualitativa se describieron cada unos de los mapas aeromagnéticos y se
compararon con la información geológica disponible, con el objetivo de aclarar la
naturaleza geológica de las anomalías observadas en los mismos. Por otro lado, la
interpretación cuantitativa se realizó con el software Geomodel 1.3 de modelación 2.5 D
(G.R.J. Cooper 1991), a lo largo de cuatro perfiles de interpretación, trazados a través de
las anomalías más importantes del mapa residual del campo magnético (Yaoguo y
Oldenburg, 1998). Durante este proceso se confeccionaron diferentes modelos físicogeológicos, teniendo en cuenta las características geológicas y petrofísicas de la región,
así como el grado de ambigüedad presentes en la solución de la tarea inversa de los
datos geofísicos (Naudy, 1971; Nabighian, 1984; Renja y Lulo, 1990; Wang y Hansen,
1990; Díaz y otros, 1997; Kospiri y Heran, 1994; Yaoguo y Oldenburg, 1996, 1998;
Abdelrahman y Sharafeldin, 1996; Kara, 1997; Batista, 1998; Ulrych y otros, 2001).
El proceso de interpretación aeromagnética se realizó según la siguiente secuencia:
1. Interpretación cualitativa del mapa de ∆T, que incluye:
• Caracterización magnética general del territorio en función de ∆T y su reducción al
polo.
• Comparación de la información geológica superpuesta con la magnética.
• Comparación entre el mapa magnético y el tectónico a través de la superposición de
este último al primero.
• Descripción de los mapas de relieve de sombras y su comparación con el tectónico.
2. Interpretación de los mapas de gradientes horizontales según los siguientes pasos:
• Descripción de las características de los gradientes.
• Comparación entre estos mapas y el tectónico a través de la superposición de este
último a los primeros.
• Descripción de los mapas de relieve sombreados y su comparación con el tectónico.
3. Interpretación del mapa de gradiente vertical.
4. Interpretación de los mapas de Continuación Analítica Ascendente (CAA) según los
siguientes pasos:
• Selección de los mapas de CAA realizados preliminarmente, que permitieron
caracterizar magnéticamente la región investigada.
• Interpretación de los mismos.
16

�5. Interpretación cuantitativa de las anomalías presentes en los perfiles de interpretación.
Una vez concluido el trabajo de interpretación se realiza generalizaciones y se establecen
las conclusiones.
Esta etapa culmina con la redacción de la memoria escrita y la confección de las tablas,
figuras y anexos que conforman la presente investigación.

Trabajos geológicos y geofísicos precedentes
Gran parte de los trabajos geológicos y geofísicos realizados en la región Mayarí-SaguaMoa, han estado dirigidos a evaluar desde el punto de vista geológico y económico las
grandes reservas minerales asociadas al cinturón ofiolítico del noreste de Holguín,
mientras que otros se han dirigido a profundizar en el conocimiento geológico de la región.
A pesar de existir numerosas investigaciones y reportes sobre la geología de la zona
realizados antes del triunfo de la Revolución no es hasta la década de los sesenta que se
desarrollan investigaciones profundas de carácter regional, haciéndose imprescindible
mencionar los trabajos de los especialistas de la antigua Unión Soviética A. Adamovich y
V. Chejovich (1963, 1964), que constituyeron un paso fundamental en el conocimiento
geológico del territorio oriental y esencialmente para las zonas de desarrollo de cortezas
de intemperismo ferroniquelíferas. La concepción inicial de estos trabajos ha sufrido
importantes cambios con el aporte de investigaciones más recientes.
Adamovich y Chejovich (1963), elaboraron un mapa geológico a escala 1: 250 000 sobre
la base de interpretaciones fotogeológicas y marchas de reconocimiento geológico en el
cual fueron limitadas las zonas de cortezas de intemperismo para el territorio MayaríBaracoa, establecieron la secuencia estratigráfica regional y respecto a la estructura
geológica consideraron la existencia de un anticlinal con un núcleo de rocas antiguas zócalo metamórfico - y rocas más jóvenes en sus flancos, estando cortada toda la
estructura por fallas normales que la dividen en bloques. Las investigaciones posteriores
demostraron que la estructura del territorio oriental cubano estaba muy lejos de tener el
estilo sencillo que ellos concibieron, resultando esclarecidos algunos elementos referidos
a la existencia de fuertes movimientos tectónicos tangenciales que provocaban la
aparición en el corte geológico de secuencias alóctonas intercaladas con secuencias
autóctonas, así como el emplazamiento de cuerpos serpentiníticos en forma de mantos
tectónicos alóctonos sobre las secuencias del Cretácico Superior lo cual complica
extraordinariamente la interpretación tectono-estratigráfica.

17

�De igual forma se estableció que el origen y posición geólogo-estructural de los
conglomerados y brechas de composición serpentinítica, que A. Adamovich

y V.

Chejovich asignan al periodo Maestrichtiano, tienen un carácter esencialmente
sinorogénico relacionado con el emplazamiento tectónico de los cuerpos serpentiníticos.
En 1965 V. Kenarev realiza trabajos de prospección en los yacimientos de cromita Delta
II, Narcizo I - II en la región de Moa, con los cuales se evaluaron las categorías de
reservas.
En el período entre 1965-1966, A.G. Demen y A.S. Kosarieski llevan a cabo trabajos
geológicos de búsqueda en los yacimientos de cromo refractario Merceditas y Yarey, así
como en diferentes indicios conocidos en los límites de los niveles ultramáficos del macizo
Moa-Baracoa, con los cuales se estableció la asociación espacial de la mayoría de los
yacimientos de cromita a la zona de contacto entre las peridotitas y los niveles basales de
gabros bandeados. Frecuentemente, estas zonas de contacto quedan definidas por las
fallas profundas. También en 1996 Murashko realiza investigaciones sobre las cromititas
de Cuba.
V.M. Ogarkov en 1967 realiza trabajos de búsqueda de níquel en los yacimientos del
macizo Moa-Baracoa, fundamentalmente en la zona del río Moa. En los mismos se
calcularon las reservas para níquel.
En la década de los setenta se inicia una nueva etapa en el conocimiento geológico
regional y como señala F. Quintas en su tesis doctoral (1989), se fue abriendo paso la
concepción movilista como base para la interpretación geológica, especialmente con
posterioridad a la publicación en 1974 de los trabajos de Knipper y Cabrera, quienes
sobre la base de las observaciones de campo y revisión de materiales existentes
plantearon que los cuerpos de rocas ultrabásicas serpentinizadas representan fragmentos
de litosfera oceánica que se deslizaron por planos de fallas profundas hasta la superficie
donde se emplazaron sobre formaciones sedimentarias del Cretácico en forma de mantos
tectónicos. Sus investigaciones no aportan información novedosa al esquema
estratigráfico regional, sin embargo, abren una nueva dirección al indicar la presencia de
mantos tectónicos constituidos por rocas ultrabásicas.
En 1972 se inician investigaciones de carácter regional del territorio oriental cubano por
especialistas del Departamento de Geología de la Universidad de Oriente, luego Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa (ISMMM). En 1976 se estableció que la tectónica de
sobrempuje afecta también a las secuencias sedimentarias dislocadas fuertemente,

18

�detectando en numerosas localidades la presencia de mantos alóctonos constituidos por
rocas terrígenas y volcánicas del Cretácico Superior, yaciendo sobre secuencias
terrígenas del Maestrichtiano-Paleoceno Superior. Con estos nuevos elementos es
reinterpretada la geología del territorio y se esclarecen aspectos de vital importancia para
la acertada valoración de las reservas minerales. Como resultado de estos trabajos en
1978 J. Cobiella propone un esquema tectónico que resume una nueva interpretación
estratigráfica y paleogeográfica de Cuba oriental delimitando cinco zonas estructuro
faciales.
En el período 1972-1976 se realiza el levantamiento geológico de la antigua provincia de
oriente a escala 1: 250 000 por la brigada cubano-húngara de la Academia de Ciencias de
Cuba, siendo el primer trabajo que generaliza la geología de Cuba oriental. El mapa e
informe final de esta investigación constituyó un aporte científico a la Geología de Cuba al
ser la primera interpretación geológica regional de ese extenso territorio basada en datos
de campos, obteniéndose resultados interesantes expresados en los mapas geológicos,
tectónicos y de yacimientos minerales, columnas y perfiles regionales así como el
desarrollo de variadas hipótesis sobre la evolución geológica de la región. En este trabajo
la región oriental se divide en cinco unidades estructuro faciales: Caimán, Auras, Tunas,
Sierra de Nipe-Cristal- Baracoa y Remedios y tres cuencas superpuestas: GuacanayaboNipe, Guantánamo y Sinclinorio Central.
Paralela a estas investigaciones se desarrollan trabajos fotogeológicos sobre diferentes
áreas del territorio por especialistas del Centro de Investigaciones Geológicas, entre los
que se encuentran la caracterización de la corteza de intemperismo del sector occidental
de las hojas topográficas de Moa y Palenque desarrollados por V. Teleguin quien realiza
una clasificación de las fracturas que afectan al substrato serpentinítico. Además R. Pérez
realiza el levantamiento fotogeológico de Farallones a escala 1: 50 000, donde se plasma
un estudio detallado de las distintas formaciones geológicas del área de estudio y su
caracterización geomorfológica.
En 1979 F. Formell realiza un estudio morfogenético de las lateritas desarrolladas sobre
rocas ultrabásicas. En 1980, F. Formell y J. Oro investigan los procesos de redeposición
en el yacimiento de lateritas ferroniquelíferas Punta Gorda.
En el periodo 1980-1985 el Departamento de Geomorfología de la propia institución y en
colaboración con la Facultad de Geología del ISMMM, desarrolló el tema de investigación
Análisis Estructural del Macizo Mayarí-Baracoa donde se analiza por primera vez de

19

�forma integral para todo el nordeste de Holguín el grado de perspectividad de las cortezas
de intemperismo ferroniquelíferas en dependencia de las condiciones geólogogeomorfológicas para lo cual fueron aplicados métodos morfométricos y trabajos de
fotointerpretación. La deficiencia fundamental de la investigación consistió en el escaso
trabajo de campo realizado para las comprobaciones, utilizándose en sustitución de estas
los informes de estudios geológicos realizados en la valoración o categorización de los
yacimientos lateríticos.
Desde el punto de vista tectónico de carácter regional adquieren importancia relevante las
investigaciones realizadas por M. Campos (1983, 1990), en su estudio tectónico de la
porción oriental de las provincias Holguín y Guantánamo, donde propone siete unidades
tectono-estratigráficas para el territorio, describiendo las características estructurales de
cada una de ellas y estableciendo los periodos de evolución tectónica de la región.
En 1984 Murashko y Lavandero estudian los yacimientos de cromitas metalúrgicas de la
región Mayarí-Sagua. También Kravchenko y Vázquez (1985) investigan las perspectivas
de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa.
En 1989 Quintas realizó el estudio estratigráfico del extremo oriental de Cuba
proponiendo las asociaciones estructuro-formacionales que constituyen ese extenso
territorio así como las formaciones que las integran, realizando la reconstrucción
paleogeográfica del Cretácico al Paleógeno, intervalo cronológico de mayor complejidad
para la geología de la región oriental. En este mismo año (1989) Nekrasov y otros, y Andó
y otros, realizan investigaciones en las ofiolitas orientales de Cuba, llegando a establecer
divisiones tectónicas de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, así como diferentes
características geológicas y petrológicas de las mismas.
En 1990 se concluye el levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el polígono CAME
Guantánamo por especialistas cubanos y húngaros, el cual constituye uno de los trabajos
más integrales que sobre la geología de la región se realizan al abordar todas las
vertientes del trabajo geológico con un gran volumen de información textual y gráfica.
Paralelamente a estas investigaciones de carácter geológico regional debemos hacer
referencia por su importancia a una serie de trabajos desarrollados por la Empresa
Integral de Proyectos de la Industria Básica en el estudio sismotectónico para el complejo
hidroenergético Toa-Duaba (1990) y de la Central Hidro Acumuladora Oriente Norte
durante los años noventa que junto a los trabajos de Hernández y otros (1987) sobre la
geodinámica reciente han aportado valiosos datos sobre el área de investigación y

20

�constituyen una base metodológica y orientativa en el estudio de las estructuras
sismogeneradoras y morfotectónicas.
En 1992 Fonseca y otros profundizan en las características geológicas de los yacimientos
cromíticos de la región.
En estos últimos años se han intensificado las investigaciones geológicas en la región
oriental de Cuba efectuadas por el Departamento de Geología del ISMMM, ejemplo de
ello es la tesis de doctorados de A. Rojas (1995), en la cual se analizan las principales
fases minerales portadoras de níquel en los horizontes lateríticos del yacimiento Moa; J.
Proenza (1997), dirigida al estudio de la mineralización de cromita en la faja ofiolítica
Mayarí-Baracoa, con ejemplo del yacimiento Mercedita; A. Rodríguez (1998a), en la cual
se efectúa un estudio morfotectónico de Moa y áreas adyacentes para la evaluación de
riesgo de génesis tectónica. También la tesis de maestría de E. Crespo (1996), en la cual
se realiza un análisis estratigráfico del Oligoceno en Cuba oriental; L. Ramayo (1996),
donde estudia los flujos de dispersión mecánica de la región de Moa desde el punto de
vista mineralógico y geoquímico, describiendo zonas de alteraciones hidrotermales; J.
Blanco (1999), en la cual se realiza una profundización en el conocimiento geológico y
tectónico de Moa; A. Vila (1999), estudia la distribución del oro en los depósitos exógenos
de la región Sagua-Moa, destacando las principales zonas de alteraciones hidrotermales
vinculadas con las cortezas lateríticas. Trabajos recientes vinculados a la tesis doctoral de
L Ramayo (2001) reportan altas concentraciones de K en diferentes zonas alteradas
hidrotermalmente. A estas investigaciones se le suman los trabajos de diplomas
desarrollados cada año en esta región.
Desde el punto de vista geofísico se han realizado numerosos trabajos orientados
fundamentalmente a la búsqueda de cromo y áreas de desarrollo de lateritas
ferroniquelíferas, entre 1964

y 1965 se realizan diferentes trabajos en la región

orientados a la búsqueda y evaluación de cromitas metalúrgicas, en los cuales se aplican
diferentes métodos geofísicos, fundamentalmente gravimetría y magnetometría. El
problema principal de estas investigaciones fue la determinación de la efectividad de
estos métodos en el descubrimiento y seguimiento de yacimientos de cromitas
metalúrgicas fundamentalmente aquellos con reservas de 40 000-100 000 tn.
M. E. Zamashikov y V. Tabachkov (1971) realizaron un levantamiento a escala 1:50 000,
durante el cual se emplearon los métodos gravimétrico y magnético, orientado a la
búsqueda de cromitas en la parte suroeste del macizo Moa-Baracoa y de Asbestos

21

�crisotílico y cromitas en los yacimientos Majayara-Rancho Yagua, en un área de
desarrollo laterítico de 200 Km2. Con este trabajo se confeccionó un esquema geológico
donde se delimitaron las áreas de desarrollo de las lateritas. Además se tomaron 548
muestras a las cuales se le midieron densidad y susceptibilidad magnética.
A. Dzuena y otros (1974) realizan trabajos geológicos y de búsqueda para cromitas en los
ríos de la región Moa-Jiguaní-Baracoa. Además se hace un estudio

sobre

las

propiedades físicas de las rocas. Estos trabajos se realizan a escala 1:250 000. Con los
mismos se evaluaron sectores perspectivos para cromo y se recomendaron

otros

trabajos geólogo-geofísicos.
L.I. Liuby (1983) realiza un informe sobre los resultados obtenidos durante el
levantamiento aerogeofísico complejo realizado en la provincia Holguín y Guantánamo, en
el cual se emplearon los métodos magnético, radiométrico y espectrométrico. La
interpretación geólogo-geofísica arrojó nuevos elementos sobre la estructura del área y
posibles zonas perspectivas.
J.L. Chang y otros (1990, 1991) realizan el levantamiento aerogeofísico complejo que
abarcó la provincia de Guantánamo y Holguín (sector Guantánamo sur) con el cual se
realizó la evaluación de pronóstico de las áreas perspectivas para el descubrimiento de
manifestaciones y yacimientos minerales a escala 1:100 000. La interpretación cualitativa
regional de los datos magnéticos permitió conformar la hipótesis más general sobre la
estructura profunda del sector; definir la disposición y emplazamientos de los bloques
magnéticos que la forman en conformidad con los elementos que aporta la interpretación
cuantitativa. En el mismo se revelan altas concentraciones de eTh en las zonas de
desarrollo de cortezas lateríticas tanto in situ como redepositada sobre serpentinitas o
rocas sedimentarias, así como altos contenidos de K y eU en zonas alteradas
hidrotermalmente, y de eU en las rocas con altos contenidos fosilíferos.
Finalmente, J. Batista (1998) en la región de Moa realiza la reinterpretación de los datos
aeromagnéticos pertenecientes al levantamiento aerogeofísico complejo realizado por
Chang y otros (1991), con la cual se establecen las zonas de predominio de rocas
ultrabásicas serpentinizadas en superficie y profundidad, las variaciones laterales de sus
espesores, así como de su grado de serpentinización. También se corrobora la presencia
de los principales sistemas de fallas de esta región, aclarando en ocasiones el carácter
supuesto o probado de las mismas, reportando nuevas posibles zonas de fallas. Por
último se delimitan zonas de probables desarrollo de alteraciones hidrotermales.

22

�Características geológicas del territorio
El área de estudio se enmarca dentro de la región oriental de Cuba, la cual desde el punto
de vista geológico se caracteriza por la presencia de las secuencias del cinturón plegado
cubano y las rocas del “neoautóctono” (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b, 1996c, 1998;
Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 2000a, 2000b) (Figura 2). En los

macizos

rocosos de Mayarí y Sagua-Moa-Baracoa afloran fundamentalmente unidades oceánicas
correspondientes a las ofiolitas septentrionales, y a los arcos de islas volcánicos del
Cretácico y del Paleógeno (Cobiella, 1988, 1997, 2000; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent,
1995, 1996, 1998; Proenza, 1997, Proenza y otros, 1999c; 2000).

Figura 2. Mapa geológico esquemático de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón plegado y del
neoautóctono (adaptado de Iturralde-Vinent, 1996).

Las ofiolitas septentrionales en la región de estudio están enmarcadas dentro de la llamada
faja ofiolítica Mayarí-Baracoa (Iturralde-Vinent, 1994, 1996, 1998). Sus principales
afloramientos están representados por los Macizo Mayarí-Cristal y Moa-Baracoa (Proenza,
1997; Proenza y otros, 1999a) (Anexo 1). Estas ofiolitas han sido interpretadas como
representativas

de

un

sistema

de

cuenca

de

retroarco-mar

marginal,

ubicado

paleogeográficamente entre el margen Cretácico de la Plataforma de Las Bahamas y el Arco
Volcánico de las Antillas Mayores (Iturralde-Vinent, 1994, 1996, 1998; Cobiella, 2000).
Esta faja ofiolítica constituye un cuerpo alóctono tabular con una longitud de 170 Km,
geomorfológicamente dividido en diferentes partes por el valle del río Sagua de Tánamo y
las montañas del Purial. La misma posee un espesor que en ocasiones sobrepasa los 1000

23

�m (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Según Torres (1987), Fonseca y otros (1985, 1992),
Iturralde-Vinent (1996, 1998) y Proenza (1997), está constituida por diferentes términos
litológicos representativos de una secuencia ofiolítica completa, aunque separados por
contactos tectónicos. La secuencia de piso a techo estaría compuesta por peridotitas con
texturas de tectonitas, “cumulados ultramáficos”, cumulados máficos, diques de diabasas y
secuencias efusivas-sedimentarias.
Estas ofiolitas se estructuran en forma de escamas tectónicas, cabalgando las rocas
volcano-sedimentarias

del

arco

de

isla

Cretácico,

las

cuales

están

cubiertas

transgresivamente, por secuencias flyschoides y olistostrómicas del Maestrichtiano al
Paleoceno (formaciones Mícara y La Picota). En ocasiones se observan imbricaciones entre
las ofiolitas y estas secuencias infrayacentes, de manera que se intercalan en el corte
(Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Gyarmati y otros, 1997; Cobiella, 2000).
Estas rocas ofiolíticas muchas veces están cubiertas por materiales volcanosedimentarios del arco de isla del Paleógeno y por secuencias terrígenas-carbonatas más
jóvenes (Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Proenza, 1997; Cobiella, 1997,
2000).
Macizo Ofiolítico Mayarí-Cristal
El macizo ofiolítico Mayarí-Cristal se ubica en la parte occidental de la faja ofiolítica
Mayarí-Baracoa, ocupando un área aproximada de 1200 Km2 (Anexo 1, Figura 3). El
mismo tiene una morfología tabular con un espesor de 1 a 1.5 Km según Fonseca y otros
(1985). En este macizo se han descrito, principalmente, los complejos ultramáficos y
diques de diabasas; en cambio la existencia del complejo de gabros es polémica y el
volcano-sedimentario no ha sido descrito (Iturralde-Vinent, 1996, 1998; Proenza, 1997,
Proenza y otros, 1999a, 2000; Cobiella, 2000).
Las rocas ultramáficas están constituidas predominantemente por harzburgitas y dunitas,
y raras veces lherzolitas y piroxenitas (Fonseca y otros, 1985; Nekrasov y otros, 1989;
Navarrete y Rodríguez, 1991; Proenza y otros, 1999a). En el macizo también están
presentes diques de piroxenitas, los cuales cortan las peridotitas y los cuerpos de
cromititas (Iturralde, 1996, 1998; Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a; 2000; Cobiella,
2000).
El complejo de gabros no se encuentra bien expuesto y su presencia ha sido cuestionada.
Knipper y Cabrera (1974) han reconocido una zona compuesta por gabros normales,

24

�gabros anfibolitizados juntos con diabasas en el extremo noroccidental del macizo; en
cambio, Fonseca y otros (1985) y Nekrasov y otros (1989) no reconocen la existencia del
complejo de gabros. Navarrete y Rodríguez (1991), describen la presencia de gabros,
microgabros y gabros-diabasas y los relacionan con el complejo cumulativo máfico,
aunque plantean que el gabro no es la variedad predominante. Iturralde-Vinent (1996,
1998) y

Quintas y otros (2000) reconocen una zona de gabros junto con diques de

diabasas.
Los diques de diabasas presentan poco centímetros de espesor, se disponen paralelos,
con una separación de 1 a 5 m (Iturralde-Vinent, 1996, 1998). Este complejo tiene un
espesor de 500 m (Fonseca y otros, 1985).

Figura 4. Columna sintética ideal del macizo Mayarí-Cristal, propuesta por Proenza (1997) y Proenza y otros
(1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos (Thayer, 1942; Iturralde-Vinent, 1989,
1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Nekrasov y otros, 1989; Murashko y Lavandero, 1989; Navarrete
y Rodríguez, 1991). La dimensión vertical no está a escala.

En la columna sintética generalizada de este macizo (Figura 4) propuesta por Proenza
(1997) y Proenza y otros (1998b), se señalan de piso a techo: a) una zona de harzburgitas
con textura de tectonitas; b) una zona de alternancia de harzburgitas y dunitas con
abundantes cuerpos de cromititas y diques de piroxenitas (websterita); c) una posible

25

�zona correspondiente a los cumulados máficos (gabros), la cual de existir, sería
extremadamente pequeña; y d) la zona del complejo de diabasas.
Al sur del macizo se localiza la “melange La Corea” (Anexo 1), un área de desarrollo de
rocas metamórficas de unos 25 Km2 (Adamovich y Chejovich, 1964; Millán, 1996). La
misma está compuesta por bloques de rocas metamórficas separados por una matriz
serpentinítica. Predominan las rocas metamórficas de alta presión, así como metabasitas
de baja presión de origen ofiolítico (Millán, 1996). Las metamorfitas de alta presión son
anfibolitas granatíferas y bloques aislados de esquistos glaucofánicos; además existen
esquistos verdes, esquistos tremolíticos, actinolíticos, diques de pegmatitas y granitoides
masivos (Irurralde-Vinent, 1996).
Macizo Ofiolítico Moa-Baracoa
El Macizo de rocas de afinidad ofiolítica Moa-Baracoa se ubica en el extremo oriental de
la faja Mayarí-Baracoa. El mismo ocupa un área aproximada de 1500 Km2 y presenta un
desarrollo considerable de los complejos ultramáfico, de gabros y volcano-sedimentario
(Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b, 1999c, 2000) (Anexo 1, Figura 5). Según
Fonseca y otros (1985) el espesor aproximado del complejo ultramáfico es de 1000
metros y el de gabros de 500 metros. Quintas (1989) estima un espesor de 1200 metros
para el complejo volcano-sedimentario.
El complejo ultramáfico desde el punto de vista petrológico se caracteriza por un
predominio de harzburgitas, y en menor grado dunitas; también se han descrito dunitas
plagioclásicas, wehrlitas, lherzolitas, y piroxenitas (García y Fonseca, 1994; Proenza y
otros, 1999a, 1999b).
Los cumulados de gabros forman grandes cuerpos incluidos en el complejo ultramáfico.
La dimensión de estos cuerpos oscila entre 1 y 3 Km de ancho, por 10 a 15 Km de
longitud. El contacto entre los gabros y el complejo ultramáfico generalmente es tectónico.
Muchas veces los gabros están cubiertos por mantos de rocas ultramáficas (Fonseca y
otros, 1985), aunque Andó y otros (1989) plantean que en algunos sectores el contacto es
transicional.
Los principales tipos petrológicos descritos son: gabros olivínicos, gabronorita, gabros,
anortositas y

noritas (Ríos y Cobiella, 1984; Fonseca y otros, 1985; Torres, 1987;

Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b; Rodríguez, 2000).

26

�El complejo volcano-sedimentario contacta tectónicamente con los demás complejos del
corte ofiolítico (Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a; 2000). Está representado por la
Fm. Quiviján (Iturralde-Vinent, 1996, 1998), la cual incluye basaltos amigdaloides y
porfíricos (algunas veces con estructura de almohadilla), con intercalaciones de
hialoclastitas, tobas, capas de cherts y calizas (Quintas, 1989). Datos de trazas (REE,
LILE) de esta formación, publicados por Keer y otros (1999) demuestran su carácter de
Island-arc tholeiite (IAT).

Figura 6. Columna sintética ideal del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, propuesta por Proenza (1997) y
Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos (Thayer, 1942; Guild,
1947; Ríos y Cobiella, 1984; Iturralde-Vinent, 1989, 1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Torres, 1987).
La dimensión vertical no está a escala.

Proenza (1997) y Proenza y otros (1998b, 1999c) proponen una columna sintética
generalizada para este macizo (Figura 6), en la cual de piso a techo aparece: a) una zona
de harzburgitas con texturas de tectonitas; b) una zona de harzburgitas que contienen
fundamentalmente cuerpos de dunitas, dunitas plagioclásicas, sills de gabros, diques de
gabros y pegmatoides gabroicos; c) la zona de los cumulados máficos (gabros), los cuales
presentan en la base gran desarrollo de gabros bandeados (gabros olivínicos,

27

�gabronoritas), transicionando hacia la parte alta a gabros isotrópicos; d) la zona del
complejo de diques de diabasas ? y e) el complejo efusivo-sedimentario.
Las secuencias del arco de islas volcánico del Cretácico están representadas por las
rocas de la Fm. Sierra del Purial, Téneme y Santo Domingo, así como del Complejo
Cerrajón (Anexo 1, Figuras 3 y 5). La Fm. Sierrra del Purial (Aptiano-Turoniano) se
compone de andesitas basálticas y basaltos, principalmente tobas y lavobrechas,
areniscas polimícticas e intercalaciones y lentes de calizas metamorfizados en
condiciones de muy bajo grado y alta presión (Hernández, 1979, 1987; Cobiella y otros,
1984, 2000; Millán y otros, 1985; Campos y Hernández, 1987; Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990; Millán, 1996). Estas rocas se encuentran imbricadas tectónicamente con las
ofiolitas de la faja Mayarí-Baracoa. En ocasiones los contactos coinciden con zonas de
mezcla de volcanitas del arco Cretácico y de ofiolitas (Iturralde-Vinent, 1996).
La Fm. Téneme (Cretácico Superior-Inferior), está integrada fundamentalmente de
basaltos andesitas basálticas, tobas y brechas (Proenza y Carralero, 1994; IturraldeVinent, 1996, 1998; Gyarmati y otros, 1997).
La Fm. Santo Domingo (Albiano-Turoniano) está compuesta por tobas y lavobrechas
andesíticas,

dacitas,

tufitas,

argilitas,

lutitas

volcanomícticas,

lavas

basálticas,

liparitodacíticas, conglomerados y calizas. También aparecen pequeños cuerpos de
pórfidos dioríticos, andesitas y diabasas (Iturralde-Vinent, 1976, 1996, 1998; Proenza y
Carralero, 1994; Gyarmati y otros, 1997), mientras que el complejo Cerrajón (AptianoTuroniano) está compuesto de diques subparalelos de diabasas y gabrodiabasas
(Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Gyarmati y otros, 1997).
Según Iturralde-Vinent (1994, 1996), el basamento de este arco volcánico es una corteza
oceánica de edad pre-Aptiano, la cual ha sido reconocida en Cuba oriental como
anfibolitas Güira de Jauco.
En la zona de contacto de estas rocas cretácicas con las ofiolitas, las mismas se
encuentran deformadas, generalmente trituradas hasta brechas. En ocasiones los
contactos coinciden con zonas muy fisuradas y foliadas, o con masas caóticas que
contienen mezcla de bloques de ofiolitas y vulcanitas cretácicas (Iturralde-Vinent, 1996,
1998; Cobiella, 2000).
Las unidades estratigráficas representativas del Campaniano Tardío-Daniano son las
formaciones Mícara, La Picota y Gran Tierra (Anexo 1, Figuras 3 y 5). Dentro de las
mismas se encuentran secuencias típicamente olistostrómicas como es el caso de la Fm.

28

�La Picota (Maestrichtiano) y parte de la Fm. Mícara (Maestrichtiano-Paleoceno), las
cuales están compuestas por fragmentos y bloques procedentes de la secuencia ofiolítica
y de las rocas volcánicas cretácicas (Cobiella, 1978a, 1978b, 2000; Quintas, 1989, 1996;
Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). Por otro lado, la Fm. Gran Tierra (Paleoceno) se
compone de calizas brechosas, conglomerados volcanomícticos, brechas, margas, tobas,
calizas organo-detríticas, areniscas volcanomícticas de cemento calcáreo, lutitas y tufitas
(Iturralde-Vinent, 1976; Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989). En algunas localidades
los depósitos Maestrichtiano-Daniano de tipo olistostrómico-flyschoide (formaciones
Mícara y La Picota) transicionan

a la secuencia del Daniano-Eoceno Superior

(formaciones Gran Tierra, Sabaneta, Charco Redondo y San Luis) (Iturralde-Vinent, 1996,
1998; Cobiella, 2000).
Las secuencias del arco de islas volcánico del Paleógeno están representadas por la
Formación Sabaneta (Daniano-Eoceno Medio) (Anexo 1, Figuras 3 y 5) (Iturralde-Vinent,
1976, 1995, 1996, 1998; Cobiella, 1988, 1997, 1998; Proenza y Carralero, 1994; Quintas y
otros, 1995). La cual yace sobre una secuencia de transición que contiene finas
intercalaciones de tufitas (Fm. Gran Tierra) (Iturralde-Vinent, 1976) o descansa
discordantemente sobre las formaciones Mícara y La Picota, y sobre las ofiolitas y
vulcanitas cretácicas (Nagy y otros, 1983). La misma está compuesta por tobas
vitroclásticas, litovitroclásticas, cristalovitroclásticas con intercalaciones de tufitas
calcáreas, areniscas tobaceas, calizas, conglomerados tobaceos, lutitas, margas,
gravelitas, conglomerados volcanomícticos y algunos cuerpos de basaltos, andesitas, y
andesitas-basálticas, los cuales alcanzan hasta 6000 m de espesor. Otros autores como
es el caso de Albear y otros (1988), dividen esta formación en Castillo de los Indios
(Eoceno Inferior-Medio) y Miranda (Paleoceno-Eoceno) (Anexo 1), mientras que Gyarmati
y Leyé O’Conor (1990) la divide en Sabaneta y Castillo de los Indios (Figura 5). Todas
ellas con características similares.
Las rocas asociadas al arco de isla volcánico del Paleógeno yacen sobre los materiales
deformados del arco Cretácico, las ofiolitas y las cuencas de sedimentarias del ciclo
Campaniano Tardío-Daniano (Proenza y Melgarejo, 1998b).
Las secuencias estratigráficas del Eoceno Medio-Oligoceno están representadas por las
formaciones Puerto Boniato, Charco Redondo, Sagua, Sierra de Capiro, Cilindro, Mucaral,
y Maquey (Anexo 1, Figuras 3 y 5).

29

�La Fm. Puerto Boniato (Eoceno Medio) se compone principalmente de calizas organodetríticas, aporcelanadas, algaceas y margas (Nagy y otros, 1976), mientras que la Fm.
Sagua está compuesta por margas y calizas (Albear y otros, 1988; Quintas, 1989, 1996).
La Fm. Charco Redondo (Eoceno Medio) está compuesta por calizas compactas organodetríticas, fosilíferas, de color variable. En la parte inferior del corte son frecuente las
brechas. En esta parte predomina la estratificación gruesa, mientras que en la superior la
fina (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989,1996; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Sierra de Capiro (Eoceno Superior) se compone de lutitas y margas con
intercalaciones de lutitas y conglomerados con fragmentos de calizas arrecifales,
serpentinitas y rocas volcánicas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé
O’Conor , 1990).
La Fm. Cilindro (Eoceno Medio-Superior) se conforma de conglomerados polimícticos con
estratificación lenticular y a veces cruzadas, débilmente cementada con lentes de
areniscas que contienen lignito. La matriz es arenítica polimíctica, conteniendo carbonato
(Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Crespo, 1996).
La Fm. Mucaral (Eoceno Medio-Oligoceno Inferior) está compuesta por

margas con

intercalaciones de calizas arcillosas, areniscas polimícticas, conglomerados polimícticos,
lutitas y tobas (Cobiella, 1983; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Maquey (Oligoceno-Mioceno Inferior) está conformada fundamentalmente por
alternancia de lutitas, areniscas, arcillas calcáreas y espesor variable de calizas
biodetríticas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Crespo, 1996).
Las rocas del “neoautóctono” constituyen una secuencia terrígeno-carbonatada poco
deformada, que aflora en las cercanías de las costas formando una franja que cubre
discordantemente los complejos más antiguos y que estructuralmente se caracterizan por
su yacencia monoclinal suave u horizontal (Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1994, 1996;
Crespo, 1996; Rodríguez, 1998a, 1998b). Son representativas de esta secuencia las
formaciones Bitirí, Camazán, Cabacú, Yateras, Jagüeyes, Júcaro, Río Maya, Jaimanitas,
Cauto y Río Macío (Anexo 1, Figuras 3 y 5).
La Fm. Bitirí (Oligoceno) está representada por calizas algáceas de matriz fina, duras,
compactas, calcificadas, que a veces contienen fragmentos de corales y grandes
Lepydocyclina (Iturralde-Vinent, 1972; Albear y otros, 1988; Crespo, 1996).
La Fm. Camazán (Oligoceno-Mioceno Inferior) está compuesta por calizas coralinoalgáceas (biolíticas), calizas biodetríticas a veces arcillosas, calcarenitas, calciruditas

30

�calcáreas con intercalaciones de margas y arcillas, ocasionalmente yesíferas (Nagy y
otros, 1976; Albear y otros, 1988; Crespo, 1996).
La Fm. Cabacú (Oligoceno Medio-Mioceno Inferior) está compuesta por gravelitas,
areniscas y lutitas polimícticas (proveniente principalmente de ultramafitas y vulcanitas),
de cemento débilmente arcilloso-calcáreo y a veces algunos lentes de margas arcillosas
en la parte inferior (Nagy y otros, 1976; Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990;
Crespo, 1996).
La Fm. Yateras (Mioceno Inferior) se compone de alternancia de calizas biodetríticas y
detríticas, y calizas biógenas de granos finos a gruesos, duras, de porosidad variable y a
veces aporcelanadas (Iturralde-Vinent, 1976; Nagy y otros, 1976; Cobiella, 1978a, 1978b;
Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Manso, 1995; Crespo, 1996).
La Fm. Jagüeyes (Mioceno Medio Temprano) se compone de lutitas, areniscas, gravelitas
polimícticas de matriz arenácea y arcillosa, con escaso cemento carbonático y margas
arcillosas y arenáceas. Esta formación se caracteriza por ser fosilífera, en la cual alternan
calizas biodetríticas, biohérmicas, calcarenitas, y arcillas. Las arcillas y lutitas pueden ser
yesíferas (Nagy y otros, 1976; Albear y otros, 1988; Manso, 1995).
La Fm. Júcaro (Mioceno Superior-Plioceno) está compuesta por calizas generalmente
arcillosas, calcarenitas, margas, lutitas, a veces con gravas polimícticas y arcillas
yesíferas (Nagy y otros, 1976; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Manso, 1995).
La Fm. Río Maya (Plioceno Superior-Pleistoceno Inferior) se conforma de calizas
biohérmicas algáceas y coralinas muy duras, de matriz micrítica, frecuentemente
aporcelanadas,

conteniendo

corales

en

posición

de

crecimiento,

así

como

subordinadamente moldes y valvas de moluscos, todas muy recristalizadas. Las calizas
frecuentemente están dolomitizadas. El contenido de arcillas es muy variable (Nagy y
otros, 1976; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990).
La Fm. Jaimanitas (Pleistoceno Medio-Superior) se compone de calizas biodetríticas
masivas, generalmente carsificadas, muy fosilíferas. Contiene conchas bien preservadas
y corales de especies actuales y ocasionalmente biohermas (Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990).
La Fm. Cauto (Pleistoceno Medio-Superior) se conforma de arcillas, limos, arenas, gravas
y conglomerados polimícticos, con estratificación horizontal y cruzada (Nagy y otros,
1976), mientras que la Fm. Río Macío (Holoceno) está compuesta por cantos rodados,
gravas, arenas, lutitas y arcillas (Adamovich y Chejovich, 1963).

31

�Características tectónicas
La tectónica del bloque oriental cubano, comprendido desde la falla Cauto-Nipe hasta el
extremo oriental de la isla, se va a caracterizar por la alta complejidad, dado por la
ocurrencia de eventos de diferentes índoles que se han superpuesto en el tiempo y que
han generado estructuras que se manifiestan con variada intensidad e indicios en la
superficie (Rodríguez, 1998a, 1998b). Este bloque se caracteriza por el amplio desarrollo
de la tectónica de cabalgamiento que afecta las secuencias más antiguas (Campo, 1983).
Localmente esta complejidad en la región de estudio se pone de manifiesto a través de
estructuras fundamentalmente de tipo disyuntivas con dirección noreste y noroeste, que
se cortan y desplazan entre sí, formando un enrejado de bloques y microbloques con
movimientos verticales diferenciales, que se desplazan también en la componente
horizontal y en ocasiones llegan a rotar por acción de las fuerzas tangenciales que los
afecta como resultado de la compresión (Campo, 1983, 1990; Rodríguez, 1998a, 1998b).
También se observan dislocaciones de plegamientos complejos, sobre todo en la cercanía
de los contactos tectónicos (Campo, 1983, 1990).
En las secuencias más antiguas (rocas metamórficas y volcánicas) existen tres
direcciones fundamentales de plegamientos: noreste-suroeste; noroeste-sureste; nortesur; esta última, característica para las vulcanitas de la parte central del área. Las
deformaciones más complejas se observan en las rocas metamórficas, en la cual en
algunas zonas aparecen fases superpuestas de plegamientos (Campo, 1983, 1990).
En las rocas paleogénicas y eocénicas la dirección de plegamiento es este-oeste,
mientras que las secuencias del Neógeno poseen yacencia monoclinal u horizontal
(Campo, 1983, 1990).
El bloque Mayarí y el de Moa se separan por sistemas de fallas transcurrentes de
dirección norte-noreste subparalelas al rumbo de la falla principal Cauto, que limita al
bloque oriental en su conjunto. El bloque Mayarí se acuña tectónicamente hacia el este y
debe estar sobrecorrido al arco volcánico del Cretácico. En Pinares de Mayarí se
observan pliegues de dirección noreste-suroeste (Campo, 1990).
En el bloque Sierra Cristal en los cúmulos ultramáficos están presentes estructuras
plicativas probablemente de tipo isoclinal de orientación noreste y muy dislocadas por
fallas de orientación noreste y noroeste (Campo, 1990).

32

�En Moa se observan pliegues de dirección noroeste-sureste y noreste-suroeste,
dislocados por fallas con dirección sublatitudinal y submeridional. En su periferia sur la
zona yace tectónicamente sobre los complejos volcano-sedimentarios relacionados con el
arco volcánico Cretácico. Particularmente en los yacimientos de cromo Merceditas y
Amores se observan estructuras plicativas de orientación sublatitudinal y probablemente
submeridional (Campos, 1990; Rodríguez, 1998a, 1998b; Blanco, 1999).
En la Sierra del Purial aparecen dislocaciones plicativas superpuestas de dirección
noroeste predominantemente, además de grandes dislocaciones transcurrentes de
dirección oeste-noreste y oeste-noroeste, y un gran número de dislocaciones más tardías
que dividen la zona en varios bloques (Campo, 1990).
En el anexo 2 se muestra un esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-SaguaMoa, en el cual se recogen los principales sistemas de fallas reportados por Adamovich y
Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y Leyé O'Conor,
1990; Rodríguez, 1998a, 1999b.

Caracterización petrofísica
El estudio de las propiedades físicas de las rocas y minerales es importante durante el
desarrollo de las investigaciones geológicas y geofísicas, ya que permite valorar el
complejo de métodos geofísicos a utilizar, además aportan elementos en el
procesamiento e interpretación de los datos geofísicos y permiten establecer y
caracterizar determinadas regularidades geológicas presentes en la región de estudio.
La región de estudio está conformada fundamentalmente por rocas ofiolíticas, y en menor
grado rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias (Cobiella, 1988; Quintas, 1989;
Iturralde-Vinent, 1995, 1996a, 1996b, 1996c, 1998; Proenza, 1997, Proenza y otros,
1999c; 2000a, 200b). En la misma los levantamientos geofísicos se han realizados en la
mayoría de los casos con el método aeromagnético y aerogamma espectrométrico,
además los estudios petrofísicos han estado restringidos a las propiedades magnéticas.
Teniendo en cuenta estos elementos, en esta investigación, la caracterización petrofísica
se limita a las propiedades radiométricas

- contenidos de eU, eTh y K -

y a las

propiedades magnéticas - susceptibilidad magnética (κ) - de las rocas presentes en la
región de estudio.

33

�La susceptibilidad magnética (κ) se define como la capacidad que tienen los materiales
para magnetizarse bajo la acción de un campo magnético. En la medida que sea mayor κ,
mayor será la magnetización inducida y por ende la anomalía producida por tales rocas
(Logachev y Zajarov, 1986; Nash, 1998). Esta propiedad depende del contenido de
minerales ferromagnéticos de las rocas, de sus condiciones de cristalización e historia
geológica a la cual han estado sometidas (Ellwood y otros, 2000, 2001; García, 1999).
En la región se han realizado diversos trabajos petrofísicos durante la ejecución de
levantamientos geológicos y geoquímicos, orientados fundamentalmente al estudio de las
propiedades magnéticas de las rocas. Entre los trabajos más significativos se encuentran
los de Zamashikov y Tobachkov (1971) y Dzuena y otros (1974), en el macizo MoaBaracoa, Chang y otros (1990, 1991) en la región Mayarí-Sagua-Moa, y Rodríguez (1982)
en las rocas ultrabásicas de Cuba oriental. Recientemente el autor de esta investigación
realizó un estudio petrofísico en la región de Moa y sus alrededores, durante el cual se
tomaron 500 muestras distribuidas en rocas ofiolíticas y volcano-sedimentarias, a las
cuales se le midieron los valores de κ.
Por lo general en los trabajos anteriormente mencionados las mediciones de las
propiedades físicas se efectuaron en muestras de afloramientos, laboreos mineros y
raramente en testigos de pozos, lo que inicialmente hace pensar, que no se puede
realizar una valoración objetiva de estas propiedades. No obstante, y teniendo en cuenta
las características del muestreo específicamente el grado de alteración de las rocas,
permitió realizar una valoración aceptable del comportamiento de las propiedades físicas
en las rocas y zonas mineralizadas.
En esta investigación no se tiene en cuenta la magnetización remanente medida en los
trabajos mencionados, debido a su poca representatividad en cuanto a la cantidad de
muestras y su ubicación, así como a los valores obtenidos.
Las propiedades físicas de las rocas varían de un tipo litológico a otro, e incluso dentro de
un mismo tipo litológico, esto dependen del grado de mineralización y alteración que
tengan los mismos (Logachev y Zajarov, 1986). La región de estudio se encuentra
ocupada en su mayor parte por rocas ofiolíticas y en menor grado por rocas volcanosedimentarias, sedimentarias y metamórficas (Quintas, 1989; Gyarmati y Leyé O’Conor,
1990; Iturralde-Vinent, 1996a). En este mismo orden disminuyen los valores de

34

�susceptibilidad magnética (κ) de las rocas sin considerar su grado de alteración y
mineralización (Clark, 1997).
Dentro de las ofiolitas, las rocas ultrabásicas se caracterizan por las mayores variaciones
de κ y pueden variar desde débil hasta fuertemente magnéticas, en correspondencia con
su grado de serpentinización, porque durante este proceso ocurre la transformación del
olivino o piroxeno en serpentina, quedando libre parte del hierro que se transforma en
magnetita. Los mayores valores de κ, se registran en las rocas más serpentinizadas. Las
transformaciones posteriores de estas rocas por carbonatización y listvenitización
disminuyen nuevamente la susceptibilidad magnética, al igual que las alteraciones
hidrotermales por seritización y cuarcificación ya que con las mismas se produce la
alteración de la magnetita y un enriquecimiento en sílices (Logachev y Zajarov, 1986;
Ishihara, 1990, Alva-Valdivia y otros, 1997; Gunn y otros, 1998; García, 1999).
Los gabros se caracterizan por ser débil o fuertemente magnéticos. Dentro de ellos las
variedades de gabro-noritas y anortositas poseen los valores más bajos de κ. Los
mayores valores se registran en aquellos que se encuentran enriquecidos en magnetitas o
pirrotina. Los procesos posteriores en los mismos, tales como anfibolitización provocan
una disminución en su κ (Logachev y Zajarov, 1986).
Tabla 1. Susceptibilidad magnética (K x 10-6/4π SI) de los principales tipos de rocas que conforman la región
Mayarí-Sagua-Moa. Según datos propios y bibliográficos (Zamashikov y Tobachkov, 1971; Dzuena y otros,
1974; Rodríguez, 1982; Chang y otros, 1990, 1991).
Tipos de rocas
Intervalo
Media
Sedimentarias
0 – 600
50
Volcano-sedimentarias
0 – 890
100
Diabasas
4 – 5 025
2 400
Gabros
10 - 900
107
Dunitas
500 – 3 200
1 000
Dunitas serpentinizadas
20 - 7200
1440
Harzburgitas
500 – 3 900
1 179
Harzburgitas serpentinizadas
10 – 9 150
1423
Piroxenitas
390 – 4 630
2 410
Lateritas
60 000 – 180 000 143 000

Los resultados de las mediciones de κ en el territorio se recogen en la tabla 1. A partir de
las mismas se manifiesta que las rocas ígneas poseen los valores más altos de κ, en
orden le siguen las rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias, lo cual permite inferir
que las mayores intensidades positivas del campo magnético deben estar relacionadas
con

las

características

geológicas

y

estructurales
35

de

las

rocas

ultrabásicas

�serpentinizadas, teniendo en cuenta que ocupan la mayor parte del territorio. En áreas
muy restringidas pueden estar provocadas por piroxenitas y diabasas.
Tabla 2. Concentraciones medias estimadas de Uranio, Torio y Potasio en diferentes tipos de rocas, tomado
de Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b; Heier y Billings, 1970; Kogan y otros, 1971;
Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977; Galbraith y Saunders, 1983.
Tipos de rocas

Th

U

K

Th/U K/U x104 Th/K X10-4

(ppm) (ppm) (%)
Igneas

1

Ultrabásicas

0.02

2.8

1.4

2.0

Básicas

3.4

0.8

1.0

4.3

1.3

3.4

Básicas-intermedias

6.1

1.7

1.9

3.6

1.1

3.2

Intermedias

9.8

3.0

2.5

3.3

0.8

4.1

16.0

3.6

3.0

4.4

0.8

5.3

21.9

4.1

3.5

5.3

0.9

6.3

Evaporitas3

0.4

0.1

0.1

4.0

1.0

4.0

Carbonatadas

1.6

1.6

0.3

1.0

0.2

5.9

Areniscas

5.7

1.9

1.2

3.0

0.6

4.8

11.2

3.7

2.7

3.1

0.7

4.1

Anfibolitas

2

0.9

0.6

2.2

0.7

3.3

Grauvacas

6.7

2.1

2.8

3.2

1.3

2.4

Gneiss

10.6

2.3

3.4

4.6

1.5

3.1

Esquistos

13.5

4.1

2.5

3.3

0.6

5.5

Intermedias-ácidas
Ácidas

2

0.007 0.01

Sedimentarias

Arcillas
Metamórficas

4

1

Ver tabla 3 para los tipos de rocas en cada categoría
Estimados por interpolación gráfica y desde valores medios de monzonitas y cuarzo-monzonitas
dado por Castor y otro, 1977.
3
Promedios derivados de Kogan y otros, 1971.
4
Promedios derivados de Rogers y Adams (1969a, b) y Heier y Billings (1970).
2

Tabla 3. Definición de categorías de rocas ígneas de la tabla 1 (tomada de Galbraith y Saunders, 1983).
Categorías
Ultrabásicas

Tipos de rocas
Peridotitas, dunitas (&lt;0.1 % K y 45 % SiO2)

Básicas

Basaltos, gabros, diabasas, noritas (1.0 ± 0.4 % K y
45.56 % SiO2)

Básicas-intermedias Andesitas, dioritas, tonalitas (1.7 ± 0.5 % y
50-63 % SiO2)
Intermedias

Granodioritas, cuarzo dioritas, dacitas (2.2 ± 0.5 % K y
55-67 SiO2)

36

�Categorías
Intermedias-ácidas

Tipos de rocas
Monzonitas, cuarzo monzonitas, traqui-andesitas
(3.0 ± 0.5 % K y 59-67 SiO2)

Ácidas

Granitos, riolitas, latitas (3.8 ± 0.5 % K y 58-74 % SiO2)

Según los trabajos realizados por Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b;
Heier y Billings, 1970; Kogan y otros, 1971; Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977;
Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987, en otras regiones (ver tabla 2), las
concentraciones de eU, eTh y K, en las diferentes litologías se comportan del siguiente
modo:
En las rocas ígneas, la concentración de elementos radiactivos se relaciona con el
contenido de sílice en las mismas, es decir, con su grado de acidez. Las rocas más ácidas
poseen los mayores contenidos de elementos radiactivos. Por tanto dentro del complejo
ofiolítico los menores contenidos de estos elementos se deben registrar en las rocas
ultrabásicas serpentinizadas, que abarcan el mayor porciento del territorio. En la medida
que se asciende en el corte ofiolítico aumentan las concentraciones de estos elementos
(Galbraith y Saunders, 1983; Saager y otros, 1987; Wellman, 1998b).
En las rocas sedimentarias las concentraciones de estos elementos también es variable,
destacándose las calizas y evaporitas por sus menores concentraciones. Alteraciones
posteriores en los afloramientos de estas rocas traen consigo variaciones en los
contenidos de los elementos radiactivos, por ejemplo, en el desarrollo de cortezas de
meteorización sobre estas litologías, ocurre un enriquecimiento de Th y un
empobrecimiento en U y K (Saager y otros, 1987; Taylor y McLennan, 1985; Portnov,
1987; McLennan, 1989; Braun y otros, 1993), también en la formación de suelos
enriquecidos en materia orgánica en zonas de cuencas, se reconcentra el U (Watanabe,
1987; Requejo y otros, 1994).
En el proceso de meteorización de las rocas ultrabásicas serpentinizadas el Th y U
experimentan cierta concentración (Porcelli y otros, 1997; Casas y otros, 1998; Jubeli y
otros, 1998; Vogel y otros, 1999).
La presencia de alteraciones hidrotermales en las rocas provoca variaciones en los
contenidos de elementos radiactivos y la κ (Moxham y otros, 1965; Gunn y otros, 1998).
En el territorio se han descrito alteraciones de este tipo, en las

37

que los trabajos

�geoquímicos ponen de manifiesto altas concentraciones de K

y en ocasiones de U

(Ramayo, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
En las rocas metamórficas las concentraciones de elementos radiactivos están
determinadas por la composición de la roca original, por las condiciones de formación y
por el tipo e intensidad del metamorfismo. Aquellas que se originan a partir de rocas
sedimentarias poseen menor radiactividad, sin embargo, las que se forman a partir de
rocas magmáticas poseen altos valores de κ, como es el caso de las anfibolitas
(Logachev y Zajarov, 1986), rocas que están presente al sur de la región de estudio
(Hernández, 1979, 1987; Campos y Hernández, 1987; Millán, 1996).
La concentración de elementos radiactivos en los suelos depende de la radiactividad de
las rocas que le sirven de fuente y de los procesos edafológicos. Su grado de
radiactividad aumenta en la medida que lo hace la arcillosidad (Quesada, 1990; Ayres y
Theilen, 2001). Por lo tanto el grado de meteorización y arcillosidad de las rocas en el
territorio deben condicionar las concentraciones de estos elementos.

Conclusiones
A partir de la revisión y recopilación de la información geológica y geofísica en la región
de estudio, y de sus características geológicas y petrofísicas, se define el modelo
geólogo-geofísico que fundamenta el desarrollo posterior de la investigación, cuyas
características se resumen a continuación:
En la región afloran mayoritariamente rocas ofiolíticas sobre las cuales se han
desarrollados potentes cortezas de meteorización, sobre todo en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas, que han dado lugar a la formación de grandes yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas-cobaltíferas, caracterizados por altos contenidos de eTh. En algunas
zonas se reportan lateritas redepositadas sobre rocas sedimentarias con similares
características. Vinculados a las rocas ofiolíticas también aparecen yacimientos de
cromitas. Estas ofiolitas pertenecen a la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa, la cual tiene una
longitud de 170 Km. y un espesor que en ocasiones sobrepasa los 1000 m. Dentro de ella
se diferencian dos macizos: Mayarí-Cristal, compuesto por los niveles de tectonitas y
diques de diabasas, con un espesor que oscila entre 1 y 1.5 Km. y el macizo MoaBaracoa, compuesto fundamentalmente por los niveles de tectonitas y cumulativo, y en
menor grado el complejo efusivo-sedimentario, con espesores de 1 Km., 500 m y 1.2 Km.,

38

�respectivamente. De forma general las áreas de afloramientos de estas rocas se
caracterizan por baja radiactividad, sobre todo por bajos contenidos de K.
En esta región, en menor grado afloran rocas volcano-sedimentarias, sedimentarias y
metamórficas. Los mayores valores de susceptibilidad magnética (Κ) se registran en las
ofiolitas, específicamente en las rocas pertenecientes a los niveles de tectonitas,
aumentando en la medida que las mismas están más serpentinizadas. En orden le siguen
las rocas volcano-sedimentarias, sedimentarias y metamórficas, con valores muy bajos de
Κ comparados con las peridotitas.
Las ofiolitas se encuentran cabalgando a las rocas volcano-sedimentarias cretácicas, las
cuales están cubiertas por las formaciones Mícara y La Picota, compuestas por bloques
provenientes de las ofiolitas y los volcánicos cretácicos. Se considera que las rocas
cretácicas poseen un basamento metamórfico. Las ofiolitas en algunas partes están
cubiertas por formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias paleogénicas, y en
ocasiones cretácicas. En estos dos tipos de rocas y algunas sedimentarias (Formaciones
Mícara y La Picota), se reportan alteraciones de carácter hidrotermal, las que se
caracterizan por altos contenidos de K y eU, y valores negativos del campo magnético.
La región se encuentra afectadas por sistemas de fallas de dirección NE y NW
fundamentalmente, las cuales tienen su reflejo en el comportamiento del campo
magnético a partir de zonas alineadas en los mapas de relieve sombreados, las que en
ocasiones sugieren otros sistemas de fallas no reportados.
En gran parte de las formaciones sedimentarias están presente fases arcillosas y altos
contenidos fosilíferos, revelados por altas concentraciones de eU.
En la región Sagua-Moa, con los datos aeromagnético se establece la distribución en
profundidad y los espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas. Específicamente
en Moa, estos datos sugieren profundidades algo superiores a las señaladas en los
trabajos geológicos precedentes.
Por otro lado, según la bibliografía consultada las mayores concentraciones de eU, eTh y
K deben presentarse en las zonas de desarrollo de cortezas de meteorización, así como
en aquellas que las rocas poseen mayor grado de arcillosidad y acidez, y contenido de
materia orgánica.

39

�CAPITULO II. INTERPRETACIÓN AEROGAMMA ESPECTROMÉTRICA
DE LA REGIÓN MAYARÍ-SAGUA-MOA.
Introducción. Descripción e interpretación de mapas aerogamma
espectrométricos. Análisis de los resultados del tratamiento estadístico
de los datos aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa.
Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de
Moa. Interpretación geoquímica. Conclusiones.

Introducción
En la actualidad los levantamientos aerogamma espectrométricos constituyen una de las
herramientas más importantes en la cartografía geológica y la prospección de yacimientos
minerales, por las ventajas que ofrecen cuando se investigan tanto regiones extensas y
de difícil acceso, como aquellas en las cuales el mapeo geológico existente es
insuficiente. También estos datos se utilizan en la planificación del uso de la tierra y en los
estudios medio ambientales. Los resultados de su aplicación se muestran en numerosos
trabajos realizados en nuestro país (Pardo y Matamoros, 1989; Chang y otros, 1990,
1991; Quesada, 1990, 1998; Febles, 1997; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000;
Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Prieto y otros, 2000; Padilla y García, 2001) y en otras
partes del mundo (Moxham y otros, 1965; Charbonneau y otros, 1973; Duval, 1976, 1977;
Killeen, 1979, 2001; Galbraith y Saunders, 1983; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987;
Saager y otros, 1987; Darnley y Ford, 1989; Dickson, 1995; Shives y otros, 1995, 1997;
Chiozzi y otros, 1998; Fonseca y otros, 1998; Ford y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998;
López, 1998; Rickard, 1998; Bassay, 1999; Bierwirth, 2000). Por lo anterior en el
desarrollo de la presente investigación se realiza el procesamiento e interpretación de los
datos aerogeofísicos pertenecientes al levantamiento aerogeofísico complejo 1:50 000 de
la región oriental de Cuba, con el objetivo de revelar nuevas regularidades geológicas y
geofísicas, y enriquecer y mejorar el modelo geólogo-geofísico inicial, para orientar futuros
trabajos de cartografía geológica y prospección de minerales en el territorio, a partir de la
aplicación de nuevas técnicas del procesamiento e interpretación de la información
geológica y geofísica.

40

�Descripción e interpretación de mapas aerogamma espectrométricos
Antes de realizar la descripción e interpretación de mapas aerogeofísicos es necesario
conocer el comportamiento general de estos datos, es decir, rango de variación, media,
desviación estándar y las relaciones entre las variables, lo cual orienta y facilita dicho
proceso. Por tal razón en este epígrafe inicialmente se muestran los principales resultados
del análisis estadístico en la primera etapa del procesamiento de los datos aerogeofísicos
(Tablas 4 y 5).
Tabla 4. Estadística descriptiva de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-Sagua-Moa.

Datos

Mediciones

Rango

Media

Des. Est.

eU (ppm)
eTh (ppm)
K (%)
I. Total (µr/h)
∆T (nT)

15543
15543
15543
15543
15543

0.94 –7.09
0.5 – 15.4
0.34 – 2.75
1.29 – 8.84
-456 – 1090

1.86
2.23
0.47
2.57
-14

0.67
1.54
0.27
0.99
154.6

Tabla 5. Matriz de correlación de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-Sagua-Moa.

K
eTh
eU
∆T
Iγ eU/eTh eU/K eTh/K
1
∆T
0.007
K
1
eTh 0.025 0.096
1
eU 0.057 0.391 0.634
1
0.039 0.633 0.767 0.889
1
Iγ
eU/eTh -0.015 0.055 -0.573 -0.074 -0.266
1
eU/K 0.005 -0.480 0.522 0.536 0.270 -0.118 1
eTh/K -0.004 -0.284 0.890 0.410 0.460 -0.530 0.712 1
-0.015 0.690 0.290 0.206 0.249 0.66 0.366 -0.45
F

F

1

Del análisis de la matriz de correlación mostrada en la tabla 5 se concluye que los tres
elementos radiactivos (eU, eTh y K) poseen correlación significativa con la intensidad
gamma total, corroborando que la misma constituye las suma de las radiaciones totales
provenientes del medio, o sea de los tres radioelementos fundamentales (eU, eTh y K).
La alta correlación significativa entre el eU y el eTh, y la baja correlación del K con los
elementos antes mencionados, indica que los primeros reflejan situaciones o fenómenos
geológicos distintos a los que caracteriza el K, o sea el eU y el eTh aparecen juntos en
determinadas litologías, estructuras y zonas de alteración (Batista, 2000a, 2000b; Batista
y Blanco, 2000).

41

�En la comparación entre las formaciones, tipos de rocas y yacimientos lateríticos en
cuanto a las medias de sus parámetros aerogamma espectrométricos, se establecieron
diferencias significativas, sustentadas en pruebas de hipótesis (Fisher y Student) (Tabla
6).
A partir del análisis que se muestra a continuación de los mapas aerogamma
espectrométricos, se construyó un catálogo de anomalías (Tabla 7), en el cual se recogen
las características radiométricas y geológicas de las principales anomalías presentes en la
región de estudio. El mismo sirve de base para la interpretación posterior de cada uno de
los mapas mencionados, además constituye una fuente de información a tener en cuenta
en futuros trabajos geológicos y geofísicos en la región investigada.
Mapa de intensidad gamma total
La mayor parte de los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias paleogénicas, de las
áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas y algunos afloramientos de las rocas
volcano-sedimentarias cretácicas y de las formaciones Mícara y Yateras, se delimitan con
las isolíneas de 3 µr/h de intensidades gamma total (Anexo 3). Al sur de Sagua de
Tánamo, en rocas volcano-sedimentarias cretácicas, se observan anomalías con estas
intensidades, alargadas en la dirección de los sistemas de fallas allí presentes (Anexo 2).
Las zonas de afloramientos de rocas máficas y ultramáficas sin desarrollo apreciable de
cortezas de meteorización, se caracterizan por poseer baja radiactividad, coincidiendo con
trabajos realizados en otras partes del mundo (Galbraith y Saunders, 1983; Kostadinoff y
otros, 1998).
Mapa de contenido de eU (ppm)
La mayor parte de las áreas de desarrollo de lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas, sobre todo aquellas que forman parte de los yacimientos lateríticos, se
delimitan con las isolíneas de 2 ppm de contenido de eU (Anexo 4). Estas isolíneas
también delimitan zonas en las cuales es posible que existan cortezas lateríticas no
reportadas hasta el momento.
Los mayores contenidos de eU se localizan en la región de Moa, dentro de los
yacimientos de lateritas ferroniquelíferas Moa y Punta Gorda, evidenciando una marcada
diferencia entre estas lateritas y las desarrolladas en Mayarí, en cuanto a los contenidos

42

�de este elemento según su rango de variación en la región de estudio (Tabla 4, 8 y 14) y
sus diferencias significativas (Tabla 6).
El afloramiento de la Fm. Yateras ubicado al sur de Sagua de Tánamo, se caracteriza por
contenidos de eU de hasta 4.1 ppm, los cuales según Chang y otros (1990, 1991) se
deben al carácter organodetrítico de las calizas que conforman la misma. Resultados de
investigaciones en otras regiones del mundo indican que también pueden estar
relacionado con el desarrollo sobre ellas de un suelo enriquecido en materia orgánica
(Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994).
La naturaleza de estas altas concentraciones de eU se explica en el epígrafe sobre la
interpretación geoquímica.
Mapa de contenido de eTh (ppm)
Las principales áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas en la región se delimitan
con las isolíneas de 2 ppm de contenido de eTh (Anexo 5). Las mismas también sugieren
la presencia de cortezas lateríticas en áreas no reportadas anteriormente.
En los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de la región, o sea en Moa, Punta Gorda y
Pinares de Mayarí, se registran los mayores contenidos de eTh, según el orden
mencionado, denotando una marcada diferencia entre los dos primeros yacimientos y el
último, y de forma general entre las lateritas de Moa y Mayarí, en los contenidos de este
elemento, teniendo en cuenta su rango de variación en la región investigada (Tabla 4, 8 y
14) y sus diferencias significativas (Tabla 6).
Aspectos más detallados sobre la naturaleza del eTh en diferentes ambientes sobre todo
en cortezas lateríticas, serán analizados en el epígrafe de interpretación geoquímica.
Mapa de contenido de K (%)
La mayor parte de los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias se delimitan con las
isolíneas de 0.4 % de contenidos de K (Anexo 6). Generalmente contenidos inferiores
caracterizan las áreas de desarrollo de los niveles de tectonitas y de gabros dentro de la
secuencia ofiolítica, así como los afloramientos de rocas sedimentarias y metamórficas,
coincidiendo en el caso de las ofiolitas, con trabajos realizados en otras partes del mundo
(Coyle y Strong, 1987; Ford y otros, 1998).
En el afloramiento de la Fm. Santo Domingo ubicada al sur de Sagua de Tánamo, se
registran los máximos contenidos de K (2.75 %), en una zona anómala delimitada por la

43

�isolínea de 1.2 % de K, alargada en la dirección de los principales sistemas de fallas que
allí se localizan (Figura 5, Anexo 2). En otras zonas esta formación posee contenidos de K
tan bajos (&lt; 0.4 %) como los registrados en los dos niveles fundamentales del corte
ofiolítico en esta región (niveles de tectonitas y de gabros). La zona anómala mencionada
se debe a procesos de alteraciones hidrotermales relacionados con el sistema de fallas de
dirección NE-SW (Rodríguez-Vega, 1998), evidenciado por el carácter alargado de la
zona anómala según la dirección de los sistemas de fallas mencionados.
Estas características permiten concluir que las rocas del arco de islas volcánicas del
Paleógeno poseen mayores contenidos de K (%) que sus homólogas cretácicas,
exceptuando algunas áreas donde estas últimas están afectadas por estructuras
disyuntivas, las cuales deben estar relacionadas con los procesos que dieron lugar a
mayores concentraciones, probablemente alteraciones hidrotermales (Chang y otros,
1990; Cuería, 1993; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
Contenidos de K iguales o mayores a 1.2 %, en afloramientos de la Fm. Mícara, indican
que en los mismos aflora el basamento de esta formación, es decir rocas volcánicas
cretácicas (Cobiella, 1978a, 1978b, 2000; Quintas, 1989; Chang y otros, 1990, 1991), o
están presentes alteraciones hidrotermales (Ramayo, 2002; Batista y Ramayo, 2000a;
Díaz y otros, 2000).
En las zonas de afloramientos de las rocas ofiolíticas aparecen los menores contenidos
de este elemento, por debajo de 0.4 %, exceptuando algunas áreas vinculadas
espacialmente con sistemas de fallas (Anexo 2), lo que hace considerarlas como posibles
zonas de alteraciones hidrotermales, responsables de las concentraciones de K (%)
registradas.
Mapa de eU/eTh
Entre Mayarí y Sagua de Tánamo se observan los máximos valores de la relación eU/eTh
(Anexo 7), relacionados fundamentalmente con rocas sedimentarias y en menor grado
volcano-sedimentarias y serpentiníticas, indicando bajos grados de meteorización en las
mismas. En Mayarí los valores más altos de manera general están relacionados con rocas
serpentiníticas en las cuales no se reporta un desarrollo apreciable de corteza laterítica
(Adamovich y Chejovich, 1964). En Moa generalmente en presencia de tales rocas se
observan bajos valores de esta relación, denotando un mayor desarrollo de cortezas de
meteorización en las rocas ultrabásicas serpentinizadas.

44

�Estos elementos corroboran que es posible utilizar la relación eU/eTh para delimitar zonas
muy intemperizadas, lo cual se muestra en trabajos realizados en otras partes del mundo
(Heier y Rogers, 1963).
Mapa de eTh/K
Las principales áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con las
isolíneas de 1x10-3 del mapa de la relación eTh/K (Anexo 8). Estas isolíneas dentro de las
rocas ultrabásicas serpentinizadas también delimitan zonas en las cuales pudiera existir
un desarrollo apreciable de corteza de meteorización, no reportadas en trabajos
anteriores.
Bajos valores de esta relación, específicamente iguales o menores de 2x10-4, se observan
en áreas ocupadas por formaciones sedimentarias - Fm. Mícara y Fm. La Picota -, gabros
y peridotitas serpentinizadas, la mayoría de ellas relacionadas con sistemas de fallas
(Anexo 2), sugiriendo la presencia de procesos hidrotermales, lo cual corrobora que es
posible utilizar la relación eTh/K para delimitar áreas hidrotermalmente alteradas con altos
contenidos de K, tal y como ha sido reportado en trabajos realizados en esta región
(Batista, 2000a, 2000b, Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) y en
otras partes del mundo (Moxham y otros, 1965; Collins, 1978; Galbraith y Saunders, 1983;
Shives y otros, 1995, 1997; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Torres y otros, 1998).
Mapa de eU/K
Las principales áreas que ocupan los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de la
región de Moa y Mayarí se delimitan con las isolíneas de valor 5x10-4 del mapa de la
eU/K. De la misma manera las áreas de alteraciones hidrotermales descritas con
anterioridad se contornean con valores iguales y menores a 2x10-4 de esta relación
(Anexo 9).
Mapa de F: K.eU/eTh
En el mapa de este parámetro (Anexo 10) se destacan varias zonas anómalas delimitadas
con las isolíneas de 2x10-2, alineadas con dirección NW y NE principalmente,
relacionadas con sistemas de fallas (Anexo 2). Tales zonas se ubican sobre afloramientos
de rocas volcano-sedimentarias, denotando la presencia de alteraciones hidrotermales y
de posibles mineralizaciones vinculadas con las mismas, según resultados de

45

�investigaciones precedentes en esta y otras regiones del mundo (Chang y otros, 1990,
1991; Febles, 1997; Fonseca y otros, 1998; Lipski y Vasconcello, 1998; Pardo y otros,
2000, Batista y Ramayo, 2000a, 2000b).
La identificación geofísica de las zonas con posibles desarrollo de procesos hidrotermales
se logró a través de la superposición de los resultados del análisis conjunto de las
siguientes características gammaespectrométricos:
•

Anomalías de K.

•

Bajos valores de las relaciones eTh/K y eU/K.

•

Elevados valores de la relación eU/eTh.

•

Valores anómalos del parámetro F= K.eU/eTh, los cuales muestran una abundancia de
K respecto al eU/eTh y un incremento del eU comparado con la relación eTh/K.

Los principales resultados de la interpretación de los datos aerogamma espectrométricos
se muestran en el Anexo 11.

Análisis de los resultados del tratamiento estadístico de los datos
aerogeofísicos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa
A partir de las características geológicas de la región se realiza el análisis estadístico y la
interpretación aerogeofísica en los sectores: Mayarí y Sagua-Moa, donde a cada una de
las formaciones y niveles de la asociación ofiolítica presentes en ellos, se le analizó el
comportamiento de los parámetros aerogeofísicos.
El procesamiento estadístico inicial de los datos aerogeofísicos para el sector Mayarí
arrojó como resultado que las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas y de
gabros se caracterizan por ser las de mayores y menores radiaciones totales,
respectivamente (Tabla 6 y 8), de esta misma manera se comporta el eTh en estas
litologías. En la Fm. Mícara se observan los mayores contenidos de K (%), mientras que
en las lateritas y rocas ultrabásicas serpentinizadas, así como en las formaciones Mucaral
y Yateras, se registran los mínimos valores de este elemento. La delimitación de las rocas
ofiolíticas, por los bajos contenidos de K coincide con reportes de otras regiones del
mundo (Ford y otros, 1998) y de investigaciones realizadas en el territorio (Chang y otros,
1990, 1991; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a,
46

�2000b). Las mayores concentraciones de eU se registran en las lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas, sin embargo en los gabros sin desarrollo de corteza
meteorización, se registran los mínimos contenidos de este elemento, lo cual en principio
es contradictorio teniendo en cuenta que estas rocas por su composición y posición en el
corte ofiolítico deben tener mayor contenido de eU que aquellas que se ubican por debajo
de ellas en el nivel de tectonita. Por lo tanto, estos contenidos de eU sugieren un mayor
grado de alteración de estas rocas en superficie, con respecto al resto de las rocas que
conforman los niveles inferiores del corte ofiolítico. Cabe señalar que en estas zonas de
afloramientos de gabros, otros autores plantean que además de los gabros afloran
mayoritariamente diques de diabasas (Kravchenko, y Vázquez, 1985; Nekrasov y otros,
1989), lo cual no cambia la explicación sugerida sobre las diferencias mencionadas en las
concentraciones eU.
En la Fm. Santo Domingo los valores del parámetro F y las relaciones eTh/K y eU/K
evidencian que es posible que en ellas se manifiesten alteraciones de carácter hidrotermal
enriquecidas en K, según trabajos realizados en rocas similares en otras regiones del
mundo (Davis y Guibert, 1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987;
Shives y otros, 1995, 1997; Jenner, 1996; Lentz, 1996; Ford y otros, 1998; Gunn y otros,
1998; Rickard y otros, 1998; Torres y otros, 1998). De esta misma manera las relaciones
eTh/K y eU/eTh en las áreas de lateritas presentan valores acordes con los procesos que
han tenido lugar en las mismas (Lavaut, 1998), es decir procesos de intemperismo que
provocan la movilización y redistribución de los elementos (Braun y otros, 1993).
Por otro lado en el procesamiento preliminar de los datos del sector Sagua-Moa se obtuvo
como resultado que las formaciones Jaimanita, Sabaneta y Castillo de los Indios son las
más radiactivas (Tabla 15), mientras que la Fm. Sierra del Purial y los gabros poseen la
menor radiactividad. Las mayores concentraciones medias de eU se observan en las
formaciones Sierra de Capiro, Jaimanita y Júcaro, a diferencia de los afloramientos de
gabros, de la Fm. Sierra del Purial y el complejo Cerrajón, caracterizados por presentar
los menores contenidos de este elemento. Las mayores concentraciones medias de eTh
se registran en las áreas de desarrollo de lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas y las formaciones Castillo de los Indios, Jaimanita, Gran Tierra y Júcaro,
mientras que las formaciones La Picota y Mícara, y las áreas en las cuales están
presentes basaltos poseen los menores contenidos de este elemento. Por otro lado, en

47

�las formaciones Sabaneta, La Picota, Jaimanita, Castillo de los Indios y Santo Domingo,
se registran los mayores contenidos de K.
Bajos contenidos de K reflejan la distribución de la Asociación Ofiolítica coincidiendo con
resultados obtenidos en investigaciones realizadas en nuestro país (Chang y otros, 1990,
1991; Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) y
en otras partes del mundo (Ford y otros, 1998).
Los valores calculados de las relaciones eTh/K evidencian el desarrollo de corteza de
meteorización en las rocas ofiolíticas, de esta misma manera destacan la presencia de
procesos hidrotermales con los cuales se vincula un enriquecimiento de K, en las
formaciones La Picota, Cilindro, Castillo de los Indios, Sabaneta y Santo Domingo, es
decir en rocas sedimentarias y volcano-sedimentarias (Batista, 2000a, 2000b; Batista y
Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). En el segundo grupo de rocas deben
estar presentes procesos de alteraciones hidrotermales, considerando que bajos valores
de esta relación constituyen un excelente indicador de alteraciones potásicas (Shives y
otros, 1995). En estas mismas rocas la relación eU/K alcanza sus mínimos valores
corroborando la existencia de procesos con los cuales se vinculan altos contenidos de K.
Los mínimos valores de eU/eTh se observan en las áreas de desarrollo de rocas
ultrabásicas serpentinizadas y gabros, que reafirman la presencia de corteza de
meteorización en las mismas.
La alta radiactividad y de hecho los altos contenidos de eU y eTh en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas se deben al desarrollo sobre ellas de potentes cortezas de meteorización,
según resultados de investigaciones anteriores (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a).
La comparación de los resultados obtenidos en ambos sectores permite concluir que las
rocas más radiactivas se localizan en el sector Sagua-Moa, de hecho la formación
sedimentaria de mayor radiactividad es la Fm. Jaimanita causado por poseer mayor
contenido fosilífero y de componentes organógenos (Chang y otros, 1990) y por la
existencia de suelos desarrollados sobre ella con altos enriquecimientos de materia
orgánica tal y como ha sido reportado en otras regiones del mundo (Watanabe, 1987;
Requejo y otros, 1994); dentro de las formaciones volcano-sedimentarias, Sabaneta, por
su mayor grado de alteración, y en las rocas ígneas las ultrabásicas serpentinizadas. En
estas últimas rocas las altas radiaciones se presentan en aquellas zonas con desarrollo

48

�apreciable de corteza laterítica, donde se registran los mayores contenidos de eU y eTh
(Batista, 2000a, 2000b; Batista y Blanco, 2000; Batista y Ramayo, 2000a).
De forma general los mayores contenidos de K en Mayarí se registran en la Fm. Mícara, y
en Sagua-Moa en la Fm. Sabaneta.
En las formaciones volcano-sedimentarias los altos contenidos de K se presentan en la
Fm. Santo Domingo en Mayarí y en la Fm. Sabaneta en Sagua-Moa. Los mayores
contenidos se registran en la Fm. Sabaneta, lo cual debe responder a la presencia de
procesos tardíos en esta formación, típicos de cuencas traseras de arco, tales como,
zeolitización y montmorrillonitización o un proceso más tardío asociado con alteraciones
hidrotermales.
Para ambos sectores los mayores contenidos de eU se registran en formaciones
sedimentarias, específicamente para el sector Mayarí en la Fm. Yateras y para el sector
Sagua-Moa en las formaciones Sierra de Capiro y Jaimanita, motivado por las causas
antes expuestas que justifican la alta radiactividad de la Fm. Jaimanita. En el sector
Mayarí las mayores concentraciones de eU en las rocas volcano-sedimentarias se
registran en la Fm. Santo Domingo, y para el sector Sagua-Moa en la Fm. Castillo de los
Indios, la cual también posee los mayores contenidos de eTh. Estas características
sugieren un mayor grado de acidez de esta formación, con respecto al resto de las
formaciones

volcánicas

de

ambos

sectores,

según

resultados

alcanzados

en

investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith
y Saunders, 1983). El hecho que la Fm. Santo Domingo en el sector Mayarí posea los
mayores contenidos de eU y K dentro de las formaciones volcano-sedimentarias indica la
existencia en la misma de procesos de carácter hidrotermal con los cuales se vincula el
enriquecimiento de estos elementos. Tales elementos se ponen de manifiesto en otras
regiones de nuestro planeta con características similares (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998), en las cuales también se
evidencia que esos contenidos pueden sugerir menores grados de meteorización (Saager
y otros, 1987) y mayor acidez (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983).
Para ambos sectores las mayores concentraciones de eTh se registran en las lateritas
desarrolladas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, sobre todo en las localizadas en
el sector Sagua-Moa.
Las formaciones que afloran en ambos sectores poseen comportamiento radiométrico
diferente, donde el análisis de este comportamiento dio como resultado que las

49

�formaciones más radiactivas se localizan en los afloramientos del sector Sagua-Moa, con
la excepción de la Fm. Yateras, que al igual que la Fm. Mucaral y la Fm. Sabaneta, posee
mayores contenidos de eTh en el sector Mayarí, mientras que en Sagua-Moa están más
enriquecida en eU y K, lo cual sugiere para el caso de la Fm. Yateras y la Fm. Mucaral un
mayor grado de arcillosidad y alteración de esas rocas en Mayarí y un mayor carácter
organógeno en Sagua-Moa, mientras que en la Fm. Sabaneta se vincula probablemente
con un mayor desarrollo de procesos de alteraciones hidrotermales en Sagua-Moa y de
cortezas de meteorización en Mayarí.
La Fm. Charco Redondo posee mayor concentración de eU y eTh en el sector SaguaMoa, y de K en el sector Mayarí, sugiriendo que la misma es más arcillosa u organógena
en Sagua-Moa. La Fm. Mícara y Santo Domingo, están más enriquecida en K en el sector
Sagua-Moa, y en eU en Mayarí, denotando que la Fm. Mícara en el sector Sagua-Moa
posee un mayor predominio de material volcánico en superficie, según trabajos realizados
en otras partes del mundo por Saager y otros (1987). Por otro lado, la Fm Santo Domingo
debe poseer mayor desarrollo de procesos hidrotermales en Sagua-Moa, y un mayor
grado de alteración y arcillosidad en superficie.
La Fm. La Picota posee las mayores concentraciones de eU, eTh y K en Sagua-Moa
debido a su mayor arcillosidad. Los gabros en Mayarí están más enriquecidos en K y eU
indicando menos alteraciones en superficie y una posición más elevada en el corte
magmático, según resultados de trabajos realizados en otras regiones del mundo
(Galbraith y Saunders, 1983). Los mayores contenidos de eTh en este tipo litológico en
Sagua-Moa denotan un mayor desarrollo de cortezas de meteorización y un mayor grado
de arcillosidad.
Al comparar las formaciones Sabaneta y Castillo de los Indios del sector Sagua-Moa se
obtuvo como resultado que la formación Sabaneta es más radiactiva, caracterizada por un
enriquecimiento más acentuado de K, lo cual puede estar vinculado con un mayor
desarrollo de procesos de alteraciones hidrotermales, teniendo en cuenta resultados de
investigaciones en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Collins, 1978; Grojek
y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998; Rickard y otros,
1998; Torres y otros, 1998). Por otro lado la Fm. Castillo de los Indios posee mayores
contenidos de eU y eTh, lo que destaca su mayor grado de acidez o arcillosidad.
Análisis estadístico por formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica

50

�A continuación se mencionan los elementos más importantes según las características
aerogeofísicas de las formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica de ambos sectores,
siempre que presenten extensión areal significativa, en correspondencia con la escala del
levantamiento aerogeofísico.
En la tabla 8, 11, 14 y 15 se muestran los valores de Iγ, eU, eTh, K y ∆T que caracterizan
el comportamiento radiométrico y magnético de las áreas de afloramientos de las
formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica. En algunas áreas de afloramientos, la
relación eTh/K es menor de 2.5 x 10-4, lo que evidencia mayor grado de alteración de las
rocas presentes en ellas según Galbraith y Saunders (1983).
El análisis de las matrices de correlación calculadas para las formaciones y niveles de la
Asociación Ofiolítica de modo general y particular para cada área de afloramiento, reveló
diversas relaciones entre las variables (Tabla 9, 12, 16 y 17), que ponen de manifiesto las
características químico-mineralógica y su comportamiento una vez afectadas por
procesos de alteración. A continuación se hace un análisis de las relaciones más
importantes:
Correlación directa entre eU, eTh y K: esta correlación en los diferentes tipos de rocas
constituye un indicador de la presencia de fases arcillosas. La correlación directa de estos
elementos con ∆T en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí y el Complejo Cerrajón en el
sector Sagua-Moa, indica que existe relación directa entre la posición de estas rocas en
los diferentes niveles del corte en la formación y el complejo mencionado, su grado de
arcillosidad, espesor y tipo de basamento, es decir, hacia las partes más altas del corte de
estas formaciones las rocas deben ser más arcillosas y magnéticas. En este caso estas
rocas deben estar infrayacidas por ofiolitas según Iturralde-Vinent (1998), caracterizadas
por alta magnetización (Chang y otros, 1990; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
En la Fm. Santo Domingo en Mayarí y en áreas ocupadas por Basaltos y la Fm. Gran
Tierra en Sagua-Moa, también se observa esta relación pero de forma negativa
denotando una relación inversa entre los parámetros mencionados. En la Fm. Mícara
ubicada en el sector Sagua-Moa se observa esta correlación, pero en este caso con el K
en sentido negativo, denotando relación inversa entre el predominio de material volcánico
y el desarrollo de cortezas de meteorización en la misma.
Correlación directa entre eU y eTh: en áreas de desarrollo de cortezas lateríticas esta
relación se pone de manifiesto fundamentalmente en aquellos lugares donde están
presente lateritas de grandes potencias, redepositadas, o con ambas características, lo
51

�que denota un mayor tiempo de formación y desarrollo, y de hecho mayores espesores en
las lateritas, debido a que el proceso que da lugar a la incorporación de ambos elementos
a una misma fase mineral requiere de un tiempo prolongado y trae consigo un acentuado
desarrollo del perfil laterítico (Galbraith y Saunders, 1983; Dickson, 1985; Kögler y otros,
1987; Watanabe, 1987; Porcelli y otros, 1997; Casas y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998;
Vogel y otros, 1999). Estas causas antes mencionadas ponen de manifiesto que sobre las
rocas serpentinizadas esta correlación señala la existencia de tales cortezas, de igual
manera ocurre en los gabros aunque en estas rocas pudiera estar vinculada
fundamentalmente con alta arcillosidad de la corteza de meteorización desarrollada sobre
él. Por otro lado, en formaciones sedimentarias indican la presencia de lateritas
redepositadas, teniendo en cuenta que en la región se han reportados tales procesos
(Chang y otros, 1990) y que en otras partes del mundo donde han sido descritas lateritas
redepositadas sobre calizas se observa esta relación (Eliopoulos y Economou-Eliopoulos,
2000). Esta correlación también es indicadora de fases arcillosas en las rocas. De la
misma manera ocurre con las formaciones sedimentarias con la particularidad que en
estas puede existir un predominio de minerales félsicos (Chiozzi y otros, 1998), con los
cuales se vinculen ambos elementos en estas áreas (López, 1998).
En áreas de afloramientos de algunas formaciones del sector Sagua-Moa estos
elementos se relacionan con ∆T. De ellas las más importantes pertenecen a las lateritas,
indicando relación entre el espesor de las cortezas de meteorización y la magnetización
de las mismas y las rocas subyacentes.
Correlación directa entre eU y K: esta correlación es indicadora de la presencia de
minerales arcillosos (Galbraith y Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001) u otros en los
cuales estén presente ambos elementos. También pone de manifiesto la formación de
suelos enriquecidos en materia orgánica (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994)
formados a partir de rocas volcánicas.
Su presencia en las rocas volcánicas indica relación entre la edad de las rocas, su
contenido de minerales félsicos y grado de meteorización, es decir, las secuencias de
rocas más jóvenes tienen mayor contenido de minerales félsicos (Chiozzi y otros, 1998) y
están menos meteorizadas (Saager y otros, 1987). Esta correlación también es indicadora
de procesos de alteraciones hidrotermales con los cuales se vinculan altas
concentraciones de K y U, procesos que han sido reportados en la región por varios

52

�autores (Chang y otros, 1990; Cuería, 1993; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a,
2000b).
La correlación de eU y K con ∆T en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí, muestra relación
entre el grado de acidez, meteorización, posición en el corte y espesores de estas rocas,
considerando que esta formación yace sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas
(Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998), por ejemplo, en las zonas de menor
potencia de esta formación las rocas ultrabásicas serpentinizadas de alta magnetización
(Chang y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000), se encuentran más
próximas a la superficie y por lo tanto el campo magnético es mayor. En estas
condiciones se registran altas concentraciones de eU si a estas zonas se asocian los
menores grados de meteorización (Saager y otros, 1987) y las rocas más ácidas (Davis y
Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983). La correlación inversa entre estos elementos
y ∆T, en determinadas áreas de afloramientos de la Fm. Castillo de los Indios, Santo
Domingo y en las rocas ultrabásicas serpentinizadas, denota una disminución del
magnetismo de las rocas hacia las partes más altas del corte.
Correlación entre eTh y K: en las formaciones sedimentarias la correlación directa entre
ambos elementos muestra relación entre el grado de meteorización y las zonas más
enriquecidas en K (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989; Braun y
otros, 1993), y la existencia de arcillas con altos contenidos de K, o sea, arcillas micaceas
(Galbraith y Saunders, 1983). En el caso de la Fm. Mícara señala que existe relación
directa entre el predominio de material volcánico en superficie, y el grado de
meteorización de las rocas que conforman esta formación, mientras que en la Fm. La
Picota, indica que existe una fase mineral con la cual se vinculan ambos elementos.
La relación inversa de ambos elementos con ∆T en algunas áreas de afloramientos de la
Fm. La Picota y los gabros en Sagua-Moa, sugiere en el primer caso, que existe en
superficie una mezcla de rocas volcánicas y serpentiníticas, con gran espesor o un
basamento de las primeras rocas mencionadas (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989),o
ambos elementos a la vez. En los gabros muestra bajo grado de alteración, teniendo en
cuenta que en las rocas magmáticas los contenido de Th y K varían en conjunto cuando
dichas rocas no están alteradas ni mineralizadas (Portnov, 1987).
En las rocas serpentinizadas del sector Sagua-Moa ambos elementos se correlacionan
con ∆T en algunas áreas de afloramientos de forma positiva y otros negativas, indicando
relación entre el grado de alteración de las rocas (Portnov, 1987) y sus espesores. En el
53

�primer caso indica que existen zonas con bajo grado de alteración y grandes espesores.
En el segundo caso denota que existen zonas de lateritas ferroniquelíferas desarrolladas
sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas de gran espesor, teniendo en cuenta que
durante el intemperismo ocurre una pérdida de K en las rocas ígneas y la acumulación de
Th en arcillas ferruginosas producto de dicho proceso (Portnov, 1987).
Correlación directa entre eU y ∆T: en la Fm. Sabaneta en el sector Mayarí, de la misma
forma que se explicó durante el análisis de la relación eU, K y ∆T, esta correlación indica
la existencia de relación entre el grado de acidez, meteorización de estas rocas y sus
espesores, considerando que las mismas yacen sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas
(Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998). Esto mismo ocurre en la Fm. Mícara
en ambos sectores con la particularidad que en el sector Mayarí la relación es inversa, por
ejemplo, las zonas con menor grado de meteorización y mayor acidez, poseen bajas
intensidades del campo magnético. Algunas áreas de afloramientos de gabros en el
sector Sagua-Moa presentan el mismo comportamiento que la Fm. Sabaneta en el sector
Mayarí.
En estas mismas rocas en el sector Sagua-Moa esta relación de forma inversa sugiere
que las zonas menos básicas y de baja meteorización en estas rocas, poseen gran
espesor o un basamento de rocas volcánicas cretácicas (Iturralde-Vinent, 1994,
1996b,1996c; Proenza y Melgarejo, 1998), las cuales poseen baja magnetización (Chang
y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Esta correlación directa e inversa también se observa en algunas áreas de desarrollo de
lateritas indicando relación directa o inversa entre la presencia de materia orgánica y el
espesor de dichas lateritas y las rocas subyacentes.
Correlación entre eTh y ∆T: Esta relación se manifiesta en diferentes tipos de rocas de
forma directa e inversa. En las rocas volcano-sedimentarias se considera que se debe a
dos causas fundamentales: primero, a variaciones de la meteorización con los espesores
de estas rocas, por ejemplo, la meteorización es más intensa en las zonas de mayores
espesores. La segunda causa puede ser la presencia en esta área de un predominio de
rocas ultrabásicas serpentinizadas y no de esta litología como se señala en el mapa
geológico (Adamovich y Chejovich, 1963), debido a que esta relación es típica de rocas
altamente magnéticas sobre las cuales se desarrollan cortezas de meteorización (Chang y
otros, 1990, 1991). En la Fm Mícara es indicadora de la relación entre el desarrollo de
cortezas de meteorización, su espesor y basamento.
54

�De forma inversa esta relación en las áreas de desarrollo de lateritas indica mayor tiempo
de formación y desarrollo de la corteza laterítica en aquellos lugares donde las rocas
ultrabásicas serpentinizadas alcanzan sus menores espesores, aunque en ocasiones en
estas zonas las cortezas tienen mayor tiempo de formadas pero las características
geomorfológicas no han permitido un mayor grado de madurez. En la Fm. La Picota en el
sector Sagua-Moa, evidencia un predominio en superficie de bloques de rocas
ultrabásicas serpentinizadas muy meteorizadas, con poco espesor y un basamento
volcánico (Cobiella, 1978a, 1978b; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b).
Correlación directa entre K y ∆T: esta correlación se observa en algunas áreas de
afloramientos de la Fm. La Picota en Mayarí, evidenciando que existe relación entre el
magnetismo de las rocas y su composición mineralógica, por ejemplo, altos contenidos de
K deben estar presentes en zonas con predominios de materiales volcánicos, en las
cuales disminuye la intensidad del campo magnético con respecto aquellas más
enriquecidas en materiales serpentiníticos. Tal relación también se pone de manifiesto en
algunos afloramientos del sector Sagua-Moa, pertenecientes a la Fm. Castillo de los
Indios y Mícara, así como el Complejo Cerrajón y lateritas de forma inversa, evidenciando
que en las dos primeras formaciones mencionadas las rocas más jóvenes poseen mayor
magnetización. En el complejo Cerrajón y las lateritas esta correlación señala la existencia
de alteraciones hidrotermales.
El análisis de las matrices de correlación evidencia que en las rocas sedimentarias que se
desarrollan en ambos sectores existe relación entre la meteorización, arcillosidad y el
contenido de materia orgánica de los suelos desarrollados sobre estas rocas. En algunas
formaciones sedimentarias (Mícara y La Picota), así como en las volcano-sedimentarias e
ígneas, además de estos parámetros se relaciona el predominio en superficie y
profundidad de material volcánico y serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez,
ubicación en el corte y la presencia de alteraciones hidrotermales.
A partir del análisis de los resultados de la aplicación del método de Análisis de Factores
en las diferentes formaciones y niveles de la Asociación Ofiolítica de modo general y en
particular para cada área de afloramiento (Tabla 10, 13, 18 y 19), se establecen las
variaciones laterales de los fenómenos citados durante el análisis de las matrices de
correlación. Solo se tienen en cuenta aquellos factores cuyas variables se distribuyen

55

�normalmente, según se aprecia en las tablas mencionadas. A continuación se analizan los
factores más importantes para el sector Mayarí y Sagua-Moa, teniendo en cuenta las
principales variables que intervienen en su comportamiento.
Factor de eU:
En las formaciones sedimentarias este factor describe el grado de meteorización de las
rocas que conforman las mismas (Saager y otros, 1987; Dickson, 1995), así como el
enriquecimiento en materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas (Watanabe,
1987; Requejo y otros, 1994), el cual ocurre por la existencia de condiciones apropiadas
para la acumulación de U, es decir, cuencas relativamente cerradas, con condiciones
reductoras, y por la existencia de zonas pantanosas sobre todo en la costa (Saunders y
otros, 1987). En ocasiones también refleja el contenido organodetrítico de estas rocas
(Chang y otros, 1990). Por tanto altos valores de este factor en la región de estudio se
vinculan con rocas con bajo grado de meteorización y con altas concentraciones de
materia orgánica en los suelos desarrollados sobre ellas, así como altos contenidos
organodetríticos en algunas formaciones (Jaimanita, Yateras y Puerto Boniato).
En el sector Mayarí (Figura 7), este factor destaca que en la Fm. Yateras sus máximos
valores se reflejan en las localidades de Tres Chorreras, al sur de Arroyo Blanco y La
Juba, en las cuales las calizas deben estar menos conservadas, poseer mayores
contenidos biodetrítico y biogénico, y materia orgánica en los suelos allí presentes, de
igual manera sucede con la formación Puerto Boniato en las localidades de Los Laneros,
La Caridad, Paso de Don Gregorio, Lagunita y Arroyo Seco. Características similares se
observan en La Lechuza, Mula Monte y Buena Ventura, dentro de la Fm. Camazán. En la
formación La Picota las zonas que deben estar menos meteorizadas se localizan en el
extremo SE del sector, específicamente al norte de Yaguasí. Hacia el área dos de la Fm.
Mícara se manifiesta el bajo grado de meteorización de estas rocas, según los resultados
de trabajos realizados por Saager y otros (1987) en otras partes del mundo. También
indica la existencia de condiciones de reducción favorables para la precipitación y
preservación del U lixiviado durante el proceso de intemperismo tal y como ha sido
demostrado por Jubeli y otros (1998) en otras regiones del mundo.
En las formaciones volcano-sedimentarias, el Factor de eU, muestra las variaciones en el
grado de acidez de las rocas que conforman las mismas (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith
y Saunders, 1983), en su meteorización (Saager y otros, 1987) y en el enriquecimiento en
materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas, tal y como ha sido reportado en

56

�otras regiones del mundo donde afloran rocas volcánicas (Dickson y otros, 1987; Jubeli y
otros, 1998), o sea, altos valores de este factor delimitan las rocas más ácidas, menos
meteorizadas y con suelos más enriquecidos en materia orgánica.
Resultados obtenidos en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y
Saunders, 1983; Saager y otros, 1987), evidencian que en la Fm. Sabaneta del sector
Mayarí (Figura 7), este factor sugiere que al sur de La Caridad y al norte de Las
Güásimas, estas rocas deben ser más ácidas y poseer menor grado de alteración.
También en esta zona puede existir un suelo muy enriquecido en materia orgánica, lo cual
se ha reportado en regiones con características similares (Dickson y otros, 1987).
En el sector Sagua-Moa (Figura 8), las áreas con altos valores de este factor se ubican en
los alrededores de Sagua de Tánamo, en Rolo Monterrey y Punta de Jaraguá dentro de
los sedimentos cuaternarios; al norte de Sagua de Tánamo en la Fm. Júcaro, Jaimanita y
Mícara; al sur de esta localidad en la Fm. Yateras y Mucaral; alrededor de Nibujón en la
Fm. Río Maya; SE de Los Calderos en la Fm. Gran Tierra; en la cercanía de Los Calderos
y Cananova en la Fm. Castillo de los Indios y Sabaneta. Durante los trabajos de
comprobación de campo se verificó la existencia en estas zonas de suelos enriquecidos
en materia orgánica.
En las rocas ofiolíticas este factor destaca el grado de meteorización y la presencia de
representantes de diferentes niveles del corte (Saager y otros, 1987; Wellman, 1998b).
Los altos contenidos de eU delimitan las rocas menos meteorizadas y de los niveles más
altos del corte ofiolítico.
En el sector Mayarí, las zonas con menor grado meteorización en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas se localizan al SE de Guamuta, al norte de La Caridad, en Guantanamito,
Lajas, Arroyito y Cortadera (Figura 7), mientras que en el sector Sagua-Moa, las zonas
más significativas se observan al oeste y este de Moa en los gabros y al norte de Sagua
de Tánamo en las rocas serpentinizadas (Figura 8), según los valores de este factor y las
comprobaciones posteriores de campo.
Factor de eTh:
En las formaciones sedimentarias este factor caracteriza el grado de meteorización y
arcillosidad de las rocas (Taylor y McLennan, 1985; Portnov, 1987; McLennan, 1989;
Braun y otros, 1993; Ayres y Theilen, 2001).

57

�Las zonas con mayores valores del Factor de eTh presentan el mayor grado de
meteorización y arcillosidad, así como el desarrollo de corteza de meteorización (Galbraith
y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
En la región de estudio, en algunas formaciones sedimentarias (Mícara y La Picota),
volcano-sedimentarias y en rocas ofiolíticas, el Factor de eTh, caracteriza el grado de
desarrollo de cortezas de meteorización según trabajos realizados por Portnov (1987) en
otras regiones del mundo en rocas similares.
En el sector Mayarí (Figura 9), este factor destaca que en la Fm. Camazán las calizas
más meteorizadas y arcillosas se localizan en el extremo oeste del sector,
específicamente en Birán Tres y las menos arcillosas en Colorado. En la Fm. Yateras las
calizas más meteorizadas y arcillosas se ubican en Tres Chorreras, al sur de Arroyo
Blanco y La Juba. De igual manera ocurre al este de La Lechuza y en Guamuta en la Fm.
Bitirí. En Arroyo Seco se ubican las rocas menos meteorizadas y arcillosas de la Fm.
Puerto Boniato. En la Fm. Sabaneta, de este mismo sector, las zonas con menor
desarrollo de cortezas de meteorización se localizan al sur de La Caridad y al norte de
Las Güásimas, mientras que la Fm. Mícara en Colorado posee el mayor desarrollo de
cortezas de meteorización. Estas características fueron verificadas en el campo.
Inicialmente, las áreas de desarrollo de lateritas en las rocas ultrabásicas serpentinizadas,
señaladas en el mapa geológico (Adamovich y Chejovich, 1963), fueron separadas para
sus análisis independientes. Los bajos contenidos de eTh en las rocas ultrabásicas
serpentinizadas evidencian poco desarrollo de cortezas de meteorización, exceptuando la
zona ubicada al norte del arroyo Alcahuete, la cual debe poseer un desarrollo apreciable
de cortezas de meteorización, sin embargo no aparece señalada en el mapa geológico.
En los sedimentos cuaternarios del sector Sagua-Moa (Figura 10), las zonas con mayores
valores de este factor se localizan en los alrededores de Cananova y Moa, en cuyas
proximidades según los trabajos de campo, afloran rocas volcano-sedimentarias y ofiolitas
sobre las cuales se desarrollan cortezas de meteorización, por lo tanto estos sedimentos
se componen de materiales provenientes de la erosión de estas cortezas. De la misma
manera ocurre al norte y NW de Cananova en la Fm. Jaimanita, Júcaro, Mucaral; al sur de
Sagua de Tánamo en la Fm. Yateras; en los alrededores de Cananova y Los Calderos en
la Fm. Castillo de los Indios, Sabaneta, Gran Tierra, Mícara; al sur de Sagua de Tánamo
en la Fm. La Picota; al sur de esta localidad y Punta de Jaraguá en la Fm. Santo
Domingo. Otras áreas de interés se observan al sur y SE de Moa en la Fm. Sierra del

58

�Purial; al SE de Cananova en el Complejo Cerrajón; al sur y SE de esta última localidad
en basaltos; al SW de Moa y oeste de Yamanigüey en los gabros. En las rocas
serpentinizadas las zonas con mayores valores de este factor se ubican al norte y NW de
Sagua de Tánamo. En las áreas de las rocas volcano-sedimentarias e ígneas
mencionadas existen cortezas de meteorización con desarrollo apreciable sobre gabros y
en ocasiones sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, lo cual se reporta en trabajos
anteriores (Rodríguez, 2000) y en verificaciones posteriores de campo, coincidiendo con
resultados de otras investigaciones en nuestro país (Buguelskiy y Formell, 1974; Formell y
Buguelskiy, 1984) y el mundo en general (Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
Factor de K:
En las formaciones sedimentarias el factor de K muestra variaciones en el contenido de
material volcánico dentro de ellas, teniendo en cuenta las descripciones de las mismas en
la región investigada (Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). En la medida que aumenta el
mismo estos materiales deben ser más abundantes dentro de las rocas pertenecientes a
estas formaciones.
En el sector Mayarí, dentro de la Fm. Bitirí, los mayores valores de este factor se registran
en Seboruco, mientras que en la Fm. Charco Redondo los menores valores se ubican
alrededor de La Represa de Guaro (Figura 11).
En los sedimentos cuaternarios del sector Sagua-Moa, las zonas con mayores valores del
factor de K se registran en los alrededores de Sagua de Tánamo y Cananova, vinculadas
a la existencia de formaciones volcano-sedimentarias y sedimentarias enriquecidas en K,
en los alrededores de los sedimentos cuaternarios (Figura 12).
En la Fm. Mícara, este factor delimita zonas con predominio en superficie de material
volcánico o serpentinitas y de alteraciones hidrotermales (Chang y otros, 1990; Mustelier,
1993; Olimpio, 1998; Díaz y otros, 2000; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Las zonas con
mayores contenidos de K dentro de esta formación en el sector Mayarí, se ubican al sur
de Sao Naranjo, en la cual debe existir el mayor contenido de material volcánico o estar
presente alteraciones hidrotermales. En la Fm. La Picota en el extremo SE altos valores
de este factor destacan la posible existencia de alteraciones hidrotermales.
En los afloramientos de la Fm. Mícara ubicados al este de Sagua de Tánamo en el sector
Sagua-Moa, los contenidos de K están relacionados con el predominio de material
volcánico en superficie (Figura 12), según observaciones de campo.

59

�En las formaciones volcano-sedimentarias el factor de K es probable que muestre
variaciones de los afloramientos de diferentes niveles del corte de las mismas (Wellman,
1998b). También sugiere la presencia de alteraciones hidrotermales (Davis y Guilbert,
1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Jenner, 1996; Lentz, 1996;
Rickard y otros, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Los mayores valores de este
factor destacan las zonas donde probablemente afloren las rocas de las partes altas del
corte de estas formaciones que en ocasiones se encuentran alteradas hidrotermalmente.
En el sector Sagua-Moa, las principales áreas con altos valores de este factor se localizan
en los alrededores y al sur de Cananova y Los Calderos, en las Formaciones Castillo de
los Indios, Sabaneta y el Complejo Cerrajón. También en la Fm. Santo Domingo, al sur de
Moa y Nibujón (Figura 12), en las cuales se comprobó que existen alteraciones
hidrotermales..
En las rocas serpentinizadas las variaciones en los contenidos de K, reflejan variaciones
de los niveles del corte ofiolítico y la posible existencia de alteraciones hidrotermales
(Eliopoulos y Economou-Eliopoulos, 2000), con las cuales generalmente se asocian
importantes concentraciones de Au (Buisson y Leblanc, 1986). En estas rocas los valores
más altos del factor de K se vinculan con las rocas de las partes más altas del corte y en
ocasiones con alteraciones hidrotermales.
En las rocas serpentinizadas del sector Mayarí, los mayores contenidos de este factor se
manifiestan en formas de anomalías alargadas en Río Arriba y alrededor de tres
kilómetros al sur de esta localidad, con dirección NW y NE (Figura 11), relacionadas con
sistemas de fallas (Figura 3, Anexo 2). Estas anomalías alargadas vinculadas con
sistemas de fallas indican la posible presencia de alteraciones hidrotermales. Estas
mismas características se observan en el área 23 de las lateritas, en la cual es probable
que estén presente alteraciones hidrotermales que han sido reportadas anteriormente por
Navarrete y Rodríguez (1991), lo cual adquiere gran importancia ya que su delimitación
permite orientar los trabajos de explotación minera teniendo en cuenta el daño que causa
a proceso metalúrgico la presencia de material silíceo en las lateritas (Rojas y Beyris,
1994), además se ubican las zonas perspectivas para localizar metales preciosos
asociados a estas alteraciones.
En el sector Sagua-Moa, las zonas con estas características se localizan en los
alrededores y al sur de Moa, y al norte de Sagua de Tánamo, en las cuales afloran rocas
que pertenecen a las partes superiores del complejo de tectonitas con alteraciones

60

�hidrotermales, fundamentalmente en la cuenca del río Cabaña (Olimpio, 1998; Ramayo,
2002; Vila, 1999), en la cual se ha reportado la presencia de Au en cuerpos de jaspes,
encajados

en

peridotitas

serpentinizadas

(Proenza

y

Melgarejo,

1998).

Las

investigaciones de campo señalan que en otras zonas las altas concentraciones de K se
asocian con depresiones del relieve en las cuales se acumulan productos de la erosión de
zonas afectadas por alteraciones hidrotermales que rodean las mismas (Figura 12).
Generalmente los afloramientos de la Fm. Sierra del Purial en el sector Sagua-Moa
(Figura 12), se caracterizan por bajos contenidos de K, exceptuando la zona ubicada al
sur de Yamanigüey, en la cual es probable que estén presentes rocas volcánicas no
metamorfizadas afectadas por procesos de alteración hidrotermal - carbonatización y
cuarcificación -, tal y como han sido reportada por diversos autores (Hernández, 1979,
1987; Campos y Hernández, 1987; Millán, 1996).
Factor de ∆T:
Este factor muestra variaciones en los espesores de las formaciones magnéticas y las
rocas subyacentes con similares características (Chang y otros, 1990, 1991; Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000; Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000). Un
incremento del factor de ∆T significa un aumento de los espesores. En las lateritas indica
variaciones en los espesores de ellas y de las rocas ultrabásicas serpentinizadas, los
cuales aumentan hacia la parte noroccidental del sector Mayarí (Figura 13), coincidiendo
con resultados de trabajos anteriores (Campos, 1983, 1990). En este sector, el
afloramiento de la Fm. Sabaneta, ubicado en el extremo oriental, también presenta
características similares. Hacia el centro del área uno de la Fm. La Picota el espesor de
estas rocas debe disminuir y su basamento debe estar conformado por rocas volcánicas
cretácicas.
En el sector Sagua-Moa, el factor de ∆T muestra variaciones en los espesores de dunitas
y rocas ultrabásicas serpentinizadas, ubicadas al SE y este de Cananova y en Moa,
respectivamente (Figura 14c, d y e), evidenciando variaciones en los espesores de estas
rocas y su basamento.
Factor de eU y eTh:
Este factor en las formaciones Mucaral, Charco Redondo y Bitirí del sector Mayarí,
muestra variaciones en sus grados de arcillosidad, según reportes de (Galbraith y
Saunders, 1983; Ayres y Theilen, 2001) en otras regiones del mundo (Figura 15).

61

�La vinculación de estos elementos con las áreas de desarrollo de cortezas lateríticas
(Batista, 2000a, 200b; Batista y Blanco, 2000, 2001) y el reporte de lateritas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias en esta región (Chang y otros,
1990), permite suponer la posible presencia de estas cortezas redepositadas en algunas
áreas de esta región.
En el sector Sagua-Moa, las áreas más importantes en las cuales deben estar presentes
lateritas redepositadas sobre rocas sedimentarias y volcano-sedimentarias, se localizan
alrededor de Moa y al sur de Yamanigüey en sedimentos cuaternarios; en Nibujón donde
aflora la Fm. Río Maya; al sur de Sagua de Tánamo en la Fm. Yateras; al NE y sur de
Cananova en la Fm. Mucaral y Castillo de los Indios, respectivamente (Figura 16). En
Nibujón se verificó la presencia de estas cortezas lateríticas sobre calizas.
En las rocas serpentinizadas el factor de eU y eTh delimita las áreas de desarrollo de
lateritas

ferroniquelíferas,

las

cuales

en

el

sector

Sagua-Moa,

se

distribuyen

fundamentalmente en los alrededores de Moa y hacia el sur, donde se ubican los
principales yacimientos de lateritas ferroniquelíferas (Figura 16). De hecho este factor
delimita los yacimientos de lateritas ferroniquelíferas de ambos sectores y permite
proponer nuevas áreas que no han sido señaladas en trabajos anteriores (Figuras 15 y
16). También este factor sugiere la presencia de estas cortezas en la zona de melange
serpentinítico ubicada al SE de Los Calderos.
Este factor en las lateritas muestra variaciones en sus espesores según ha sido reportado
en trabajos anteriores (Chang y otros, 1990; Batista y Blanco, 2001). En el sector Mayarí,
al oeste y NE de Vivero Dos, norte de Casimba, SW y en Las Cuevas, se registran los
mayores valores de este factor, indicando mayor potencia en las mismas (Figura 15).
Factor de eU y K:
En el sector Sagua-Moa, las zonas más importantes con variaciones de este factor, se
observan en sedimentos cuaternarios ubicados en Sagua de Tánamo (Figura 17).
Mediante los trabajos de campo se comprobó que estas zonas están deprimidas respecto
al relieve circundante y presentan un suelo oscuro enriquecido en materia orgánica en el
cual se concentra el U proveniente del intemperismo de las rocas de la Fm. Mícara que
las rodean. Otras zonas con estas características se observan en las formaciones
Jaimanita y Júcaro, al norte de Sagua de Tánamo, cuyas rocas deben poseer mayor
contenido fosilífero y poca meteorización. También debe existir un alto enriquecimiento en
materia orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas, según los trabajos realizados en

62

�otras regiones del mundo por Saager y otros ( 1987), Watanabe (1987) y Requejo y otros
(1994).
En las rocas volcano-sedimentarias e ígneas de ambos sectores los mayores valores del
factor destacan las zonas en las cuales afloran las rocas con mayor grado de acidez y
menor meteorización, las cuales deben pertenecer a las partes más altas del corte dentro
de las formaciones que la contienen y en ellas es posible que aparezcan alteraciones de
carácter hidrotermal, teniendo en cuenta los resultados de investigaciones realizadas en
esta y otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983;
Saager y otros, 1987; Cuería, 1993; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b) (Figuras 17 y 18).
Según Chang y otros (1990), en el sector Mayarí los altos contenidos de K dentro de las
formaciones volcano-sedimentarias, están relacionados con afloramientos de las rocas
más ácidas dentro de la misma y en ocasiones alteradas hidrotermalmente (Figura 18).
Áreas con similares características se observan en el sector Sagua-Moa, ubicadas al sur
de Sagua de Tánamo, en la Fm. Santo Domingo; al sur de Nibujón en las rocas
serpentinizadas (Figura 17).
En el sector Mayarí, en algunos afloramientos de la Fm. Sabaneta, relacionados con
sistemas de fallas este factor se destaca por altos valores, evidenciando la existencia de
alteraciones hidrotermales (Figura 18).
Factor de ∆T y K:
En la Fm. Mícara del sector Mayarí, este factor se caracteriza por valores negativos de
∆T, sugiriendo que en la localidad de Colorado esta formación debe tener un predominio
en superficie de material serpentinítico y alcanzar sus mayores espesores, yaciendo sobre
rocas volcánicas cretácicas o poco espesor yaciendo sobre rocas ofiolíticas (IturraldeVinent, 1996a) (Figura 19a).
En el sector Sagua-Moa, al NE de Cananova en áreas de desarrollo de dunitas, también
el factor se caracteriza porque las variables fundamentales (∆T y K) se relacionan de
forma inversa. Los mayores valores del factor indican poco espesor de estas rocas o su
basamento, o ambos elementos a la vez y la posible presencia de alteraciones
hidrotermales u otros procesos con los cuales se vincula el K según reportes de
investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Davis y Guilbert, 1973; Collins,
1978; Portnov, 1987; Ford y otros, 1998; Gunn y otros, 1998). Así mismo se manifiesta en
las rocas serpentinizadas que afloran al sur de Nibujón (Figura 20).

63

�En otros tipos de rocas las variables que conforman este factor tienen el mismo signo,
sugiriendo que en la medida que aumentan los valores del factor K y ∆T las rocas deben
pertenecer a las partes más altas del corte, poseer mayores espesores y un substrato de
alta magnetización, es decir, rocas ultrabásicas serpentinizadas según Iturralde-Vinent
(1998) y Proenza y Melgarejo (1998). También con este factor se revela la posible
presencia de alteraciones hidrotermales (Ranjbar y otros, 2001).
En el sector Sagua-Moa, hacia el centro del afloramiento de la Fm. Castillo de los Indios
ubicado al oeste de Nibujón, las rocas deben pertenecer a la parte más alta del corte de
esta formación, con mayor espesor o un substrato más magnético que el resto de las
rocas del área en la cual se encuentran, o ambas características, es decir deben yacer
sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas (Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo,
1998). También es posible que las rocas estén afectadas por alteraciones hidrotermales.
Este mismo fenómeno se pone de manifiesto en el Complejo Cerrajón, en zonas de
Melange serpentinítico y en rocas serpentinizadas, ubicadas al SE de Los Calderos. En
las zonas del complejo mencionado se han reportado alteraciones hidrotermales (Díaz y
otros, 2000).
Factor de ∆T y eU:
En el sector Sagua-Moa (Figura 21), el incremento de este factor está relacionado con
disminuciones en el grado de meteorización y aumentos en la acidez y espesor de las
rocas pertenecientes a las formaciones Castillo de los Indios y Mícara, y su basamento
magnético, ubicadas al oeste y SE para la formación Castillo de los indios y al SE de
Cananova en la Fm. Mícara. En las rocas del Complejo Cerrajón, los gabros y las rocas
ultrabásicas serpentinizadas ubicadas al SE de Cananova, este de Moa y al norte de Los
Calderos, respectivamente, el incremento del factor eU y ∆T evidencia aumento en el
grado de acidez de las rocas y disminución en sus espesores y en el grado de
meteorización. Por último en las formaciones Sabaneta y Santo Domingo ubicadas al sur
de Sagua de Tánamo y NE de Yamanigüey, respectivamente, los incrementos del factor
se relacionan con disminuciones en el grado de acidez y aumento de la meteorización y
espesores de las rocas.
En el sector Mayarí en el área número 20 de desarrollo de lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas el factor de ∆T y eU muestra las zonas con altos contenidos
de eU y mayores espesores de lateritas y rocas ultrabásicas serpentinizadas (Figura 19b).
Factor de ∆T y eTh:
64

�En el sector Sagua-Moa (Figura 22), en algunos afloramientos del Complejo Cerrajón y
Melange serpentinítico ubicados al sur de Cananova, el incremento del factor indica
aumento en la meteorización de las rocas y en el espesor del substrato serpentinítico de
ellas, debido a la relación positiva que existe entre el eTh y ∆T. En el afloramiento de la
Fm. La Picota en Sagua de Tánamo y en los Gabros y Dunitas localizados al oeste de
Moa, los incrementos del factor eTh y ∆T evidencian aumento del grado de meteorización
de las rocas y disminución de los espesores del substrato serpentinítico de las mismas o
la presencia de un substrato de rocas volcánicas cretácicas, por el hecho de que ambas
variables se relacionan inversamente. Trabajos de campo en esas áreas corroboran el
comportamiento de la meteorización.
En el sector Mayarí este factor se caracteriza por una relación inversa entre ∆T y eTh. En
el área 20 de desarrollo de lateritas destaca variaciones en su tiempo de formación y en
sus espesores y los de las rocas ultrabásicas serpentinizadas (Figura 19c).
Factor de eU, eTh y K:
Según este factor que destaca el grado de arcillosidad y acidez de las rocas (Davis y
Guilbert, 1973; Galbraith y Saunders, 1983), en el sector Sagua-Moa, las áreas más
arcillosas dentro de sedimentos cuaternarios, la Fm. Mícara, el Complejo Cerrajón, en los
basaltos y melange serpentinítico, se ubican en los alrededores de Cananova (Figura
14a).
Factor de eTh y K:
En el sector Sagua-Moa (Figura 23), altos valores de este factor y de hecho mayor grado
de meteorización y arcillosidad en las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987;
Braun, 1993; Ayres y Theilen, 2001), se localizan en Cananova y al NW de esta localidad
en sedimentos cuaternarios; al NW y sur de Nibujón en la Fm. Río Maya y Santo
Domingo, respectivamente; al NE y NW de Cananova en la Fm. Júcaro; al NW de
Yamanigüey y sur de Moa en Gabros. En sedimentos cuaternarios ubicados en
Yamanigüey, en la Fm. Yateras y Sabaneta al sur de Sagua de Tánamo, este factor se
caracteriza por altos contenidos de eTh y bajos de K, motivado por la presencia de suelos
rojos y arcillosos, observados en los trabajos de campo. En la Fm. Sabaneta indica
además un aumento del grado de meteorización hacia el extremo donde aumentan los
valores del factor, así como la presencia de rocas de niveles más bajos del corte
(Galbraith y Saunders, 1983). En la Fm. Mícara ubicada al SE de Los Calderos, el factor
de eTh y K se caracteriza por altos contenidos de K y bajos de eTh denotando que hacia
65

�donde disminuyen sus valores, esta formación presenta un predominio en superficie de
rocas serpentiníticas, sobre las cuales se han desarrollado cortezas de meteorización,
según se aprecia en el campo.
Factor de eU, eTh, K y ∆T:
En el sector Sagua-Moa, el factor de eU, eTh, K y ∆T caracteriza la Fm. Mícara, ubicada
al SE de Cananova, sugiriendo que en la misma existe un predominio de material
volcánico muy intemperizado, con un espesor considerable, o un basamento
serpentinítico, o ambas características (Figura 14b).
Factor de eU, K y ∆T negativo:
En el sector Sagua-Moa, dentro de la Fm. Castillo de los Indios ubicada al sur de Los
Calderos el factor de eU, K y ∆T aumenta sus valores hacia el norte (Figura 24a),
sugiriendo que hacia ese extremo afloran las rocas más ácidas yaciendo sobre rocas
volcano-sedimentarias cretácicas o pertenecientes a las cuencas sedimentarias del ciclo
Campaniano Tardío-Daniano (Iturralde-Vinent, 1998; Proenza y Melgarejo, 1998), las
cuales poseen baja magnetización (Chang y otros, 1991; Batista, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000). También es posible que las rocas estén afectadas por procesos de
alteración hidrotermales, según trabajos realizados en otras regiones del mundo (Davis y
Guilbert, 1973; Collins, 1978; Grojek y Prichystal, 1985; Portnov, 1987; Jenner, 1996;
Lentz, 1996; Rickard y otros, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Ranjbar y otros,
2001).
Este factor también se pone de manifiesto en un afloramiento de rocas serpentinizadas
ubicado al norte de Sagua de Tánamo (Figura 24a), indicando variaciones en el grado de
meteorización de estas rocas, su ubicación en los diferentes niveles del corte ofiolítico y
su espesor, tal y como se ha reportado en otros trabajos realizados en la región (Batista,
1998; Batista y Rodríguez, 2000), y en otras partes del mundo (Saager y otros, 1987;
Wellman, 1998b). Hacia el NE se presentan altos contenidos de eU y K, y bajas
intensidades de ∆T, indicando que es probable que afloren las rocas de los niveles más
alto del corte ofiolítico, con menor meteorización y espesor.
Factor de eU, eTh y ∆T:
En el sector Sagua-Moa (Figura 24b), este factor caracteriza algunos afloramientos de la
Fm. Santo Domingo, de basaltos y rocas serpentinizadas, en estas últimas con valores
negativos de eTh y ∆T. En los basaltos ubicados al NE de Los Calderos los mayores
valores del factor indican alto grado de arcillosidad y espesor de estas rocas y su
66

�basamento de alta magnetización. En el afloramiento de la Fm. Santo Domingo ubicada al
NW de Yamanigüey el factor de eU, eTh y ∆T disminuye hacia el norte indicando mayor
grado de meteorización, gran difusión en profundidad o baja magnetización de su
basamento, considerando que el mismo está compuesto por rocas metamórficas según
los trabajos de Iturralde-Vinent (1994, 1996a, 1996b y 1996c). En las rocas
serpentinizadas ubicadas el norte de Sagua de Tánamo dicho factor disminuye hacia el
SW, indicando un aumento de la meteorización y los espesores de tales rocas hacia dicha
zona (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Factor de eTh, K y ∆T:
En el sector Sagua-Moa (Figura 25), este factor caracteriza algunos afloramientos de las
formaciones Gran Tierra y Mícara, así como de gabros y rocas serpentinizadas,
destacando variaciones en sus grados de alteración, espesor y tipo de basamento.
En la parte septentrional de los afloramientos de la Fm. Gran Tierra y Mícara ubicados al
oeste y SE de Cananova, respectivamente, este factor delimita las zonas en las cuales
estas rocas están más alteradas y enriquecidas en material volcánico, con un basamento
serpentinítico. En el afloramiento de gabros ubicado al SW de Yamanigüey destaca un
aumento del grado de alteración y disminución de los espesores de las rocas
serpentinizadas hacia su extremo SW. Al norte de Los Calderos afloran rocas
serpentinizadas en las cuales el factor de eTh, K y ∆T disminuye hacia su extremo
septentrional, lo cual sugiere un aumento en ese sentido, de su grado de meteorización y
espesor, con respecto a las rocas que aparecen en la parte sur, en cuyo extremo es
probable que aparezcan alteraciones hidrotermales.
A partir del análisis de los factores calculados para las distintas formaciones y rocas
ofiolíticas en los sectores Mayarí y Sagua - Moa, se concluye que con la utilización de los
mismos se establecen las variaciones laterales del grado de meteorización, arcillosidad,
cambios de facies, contenidos organógenos de las rocas y los suelos desarrollados sobre
ellas. En algunos casos se manifiesta la existencia de cortezas lateríticas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias. De la misma manera se evidencia el predominio en
superficie y profundidad de material volcánico o serpentinítico para las formaciones
Mícara y La Picota, así como su difusión en profundidad y tipo de basamento. En las
formaciones volcano-sedimentarias además se establecen variaciones en el grado de
acidez, ubicación en el corte, espesor y tipo de basamento de las rocas que conforman
67

�las mismas. En las rocas ultrabásicas serpentinizadas se delimitan nuevas zonas con
características radiométricas similares a las áreas de desarrollo de lateritas, las cuales no
aparecen recogidas en el mapa geológico tomado como referencia (Adamovich y
Chejovich, 1963; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990). En las lateritas se establecen las
variaciones laterales de sus espesores a partir de los contenidos de eU y eTh, así como
de las rocas subyacentes una vez combinados estos elementos con el campo magnético.
Los factores analizados también ponen de manifiesto la presencia de alteraciones
hidrotermales fundamentalmente en las formaciones volcano-sedimentarias y las ofiolitas.

Caracterización aerogeofísica de las áreas de lateritas de la región de
Moa
Cuba posee una de las mayores reservas del mundo en yacimientos de minerales
lateríticos, con una extracción promedio de 52 000 tn/año de níquel (International Nickel
Study Group I.N.S.G., 2002), situándose entre los primeros cuatros países a escala
mundial. Las principales reservas se localizan en la región oriental, específicamente en
Mayarí-Sagua-Moa, siendo en Moa donde se encuentran los principales yacimientos de
lateritas de la región. Por este motivo y teniendo en cuenta la disponibilidad de la
información necesaria, se decide profundizar en las áreas de desarrollo de lateritas
pertenecientes a la región de Moa.
Las investigaciones geofísicas en los yacimientos lateríticos en Cuba son muy limitadas,
tanto en la etapa de búsqueda como en la exploración, motivado porque las mismas no
han mostrado eficiencia en la resolución de determinadas tareas, lo que a su vez está
dado por la gran complejidad de estos yacimientos. Se considera que los elementos
fundamentales que han contribuido a las ineficiencias de estos métodos, están
relacionados con la mala selección del complejo de métodos geofísicos y de los
parámetros de medición, así como la baja calidad tecnológica del equipamiento utilizado y
la valoración inadecuada de las posibilidades reales de los mismos.
Teniendo en cuenta los procesos que dan lugar a la formación de los yacimientos
lateríticos desarrollados en la región, así como sus características geológicas y
geométricas,

se

considera

que

el

comportamiento

de

los

datos

aerogamma

espectrométricos en los mismos esté acorde con sus principales regularidades
geológicas.

68

�SIMBOLOGIA

228000

CORTEZA DE INTEMPERISMO IN SITU SOBRE SERPENTINITAS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.
CORTEZA DE INTEMPERISMO REDEPOSITADA SOBRE SERPENTINITAS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.
CORTEZA DE INTEMPERISMO IN SITU SOBRE GABROS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.

226000

224000

10
2

1

222000

CORTEZA DE INTEMPERISMO REDEPOSITADA SOBRE GABROS
Con espesor potente.
Con potencias menores y variables.

9

2

7

8

6

5

220000

8
218000

4
11

216000

1

3

5

3

12

9

3

2

9

1

214000

2

1

5

1

4

1

2

3

11

10
15

10

3

212000

3

6

2

6

14

4

210000

4

2

1

11
1

208000

0

1.3
692000

5

2.6 Km.
694000

696000

698000

700000

12
4

13
6

7
702000

704000

706000

708000

710000

712000

714000

716000

Figura 26. Esquema de ubicación de las áreas de desarrollo de lateritas de Moa (modificado de
Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).

El análisis de las áreas de desarrollo de lateritas en Moa se realiza tomando como base el
mapa de Gyarmati y Leyé O’Conor (1990) a escala 1:50 000, donde se muestran las
lateritas in situ y redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Figura
26).
En la tabla 15, se aprecia que las lateritas redepositadas poseen mayor contenido de eU y
eTh que las in situ. De esta misma

manera las lateritas de mayores espesores, las

desarrolladas y redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, también poseen
los mayores contenidos de los dos elementos mencionados. En las áreas cinco y seis de
lateritas de gran potencia redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, se
registran los mayores contenidos de eTh y eU.
Del análisis de las matrices de correlación en las diferentes áreas de lateritas sobre rocas
ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Tablas 16 y 17) se ponen de manifiesto relaciones
significativas entre las variables que reflejan las características químico-mineralógicas y el
propio desarrollo de las mismas. Altas correlaciones positivas entre eU y eTh se
manifiestan fundamentalmente en áreas de lateritas de gran potencia o redepositadas, o
ambas a la vez, respondiendo a un mayor tiempo de formación y desarrollo, y de hecho
69

�mayores espesores en las lateritas. En algunas áreas de gran potencia esta relación se
conjuga con ∆T tanto de forma positiva como negativa, corroborando la gran potencia
señaladas en las mismas e indicando, en el primer caso, grandes profundidades de las
rocas ultrabásicas serpentinizadas (Batista, 1998; Gunn y otros, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000; Zaigham y Mallick, 2000).
En el área dos de lateritas con potencias variables redepositadas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas (LVRS), el eTh y ∆T se correlacionan positivamente. Teniendo en cuenta
que los contenidos de Th aumentan con el incremento de la meteorización y edad de las
rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993), y que la
intensidad del campo magnético aumenta en la medida que se incrementan los espesores
de las rocas magnéticas (Karlsen y Olesen, 1996; Matos, 1997; Batista, 1998; Ghidella y
otros, 1998; Batista y Rodríguez, 2000), esta correlación sugiere que existe relación entre
el tiempo de formación y desarrollo de las cortezas lateríticas y su magnetización, por lo
tanto, las zonas con mayor desarrollo de cortezas lateríticas y de hecho con mayor
potencia presentan mayor grado de magnetización. También estas zonas pudieran estar
vinculadas a los mayores espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas. Esta
correlación pero de forma negativa se observa en otras áreas de lateritas, evidenciando
un fenómeno inverso al descrito.
En las áreas uno y tres de lateritas potentes redepositadas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas (LPRS) y lateritas con poca potencia in situ sobre gabros (LVIG),
respectivamente, ∆T y K se correlacionan negativamente, destacando la posible presencia
de alteraciones hidrotermales, según trabajos realizados en nuestro país (Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000) y en otras regiones del mundo (Alva-Valdivia y UrrutiaFucugauchi, 1998; Chernicoff y Paterlini, 1998; Gunn y otros, 1998; Sánchez y Oviedo,
2000).
El análisis de factores para todo el conjunto de lateritas desarrolladas en Moa (Tabla 18)
muestra las variaciones laterales de los contenidos de eU y eTh, lo cual debe estar
vinculado con las características geomorfológicas y otros factores, tales como, variaciones
del pH, Eh, nivel de las aguas subterráneas, contenidos de materia orgánica en el corte y
% modal de fases con alta capacidad de adsorción (ferrihydrite, goethite y % de amorfo)
(Watanabe, 1987; Arnold y otros, 1998; Jubeli y otros, 1998; Vogel y otros, 1999; Luo y
otros, 2000). Las variaciones de estos contenidos deben estar acordes con las
variaciones en los espesores de las mismas, teniendo en cuenta que para la
70

�concentración de U en este ambiente es necesario que existan condiciones topográficas
que le permitan reconcentrarse una vez lixiviado de las rocas intemperizadas (Jubeli y
otros, 1998), además el proceso que da lugar a la adsorción de estos elementos por los
óxidos e hidróxidos de hierro de las lateritas, requiere de un tiempo prolongado, lo cual
provoca un desarrollo considerable de las mismas (Dickson, 1995; Rodríguez-Vega, 1997;
Gabriel y otros, 1998; Von Gunten y otros, 1999; Porcelli y otros, 1997; Casas y otros,
1998; Jubeli y otros, 1998; Vogel y otros, 1999; Luo y otros, 2000). Las mayores
concentraciones de los elementos mencionados se vinculan con los mayores espesores
de las lateritas según la comparación realizada entre estos datos y las potencias
obtenidas de perforaciones. Las concentraciones más significativas se localizan en las
áreas que abarcan los principales yacimientos lateríticos (Figura 27). Con el análisis
independiente para cada área de lateritas (Tabla 19), se logra mayor precisión en las
variaciones de los contenidos de eU y eTh (Figura 28).
Este análisis de forma general muestra variaciones de los contenidos de K, cuyos
máximos valores se ubican al SW de la ciudad de Moa y en varias localidades ubicadas
en la porción central de la región de Moa (Figura 29), coincidiendo en algunos casos con
zonas de alteraciones hidrotermales estudiadas por Ramayo, 1996, 2002; RodríguezVega, 1996a, 1996b, 1998; Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros,
2000. En la figura 30 se muestran estas variaciones con un mayor grado de detalle. Tales
zonas también pueden estar vinculadas con la presencia de rocas volcánicas o
representantes de la parte más alta del corte ofiolítico, es decir, cuerpos (sills y diques) de
gabros que se encajan y cortan las peridotitas (Gutiérrez, 1982; Ríos y Cobiella, 1984;
Berguez, 1985; Rodríguez, 2000). La delimitación de estas zonas dentro de los
yacimientos de lateritas ferroniquelíferas permite orientar los trabajos de exploración y
explotación minera debido a los efectos negativos que causan en el proceso metalúrgico
los materiales presentes en ellas (Rojas y Beyris, 1994). También su ubicación es
importante

porque

con

estas

alteraciones

se

pueden

encontrar

asociadas

mineralizaciones secundarias algunas muy enriquecidas en Au (Ramayo, 1996, 2002;
Rodríguez-Vega, 1996a, 1996b; Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y
otros, 2000). En estudios geoquímicos y mineralógicos realizados recientemente en
perfiles de intemperismo ferroniquelíferos del Sector Cabañas, asociados espacialmente a
zonas de alteraciones hidrotermales -cuarcificación -, fueron revelados concentraciones

71

�entre 30 y 52 ppb de Au, tal evidencia fue comprobada directamente con la revelación de
granos de oro libre (Vila, 2002).
Altas concentraciones de eU y muy bajas de eTh se muestran en partes de las áreas dos
y siete de LPIG y LVIG, respectivamente (Figura 31), relacionadas con depresiones del
relieve, en las cuales estas lateritas deben presentar cierto enriquecimiento en materia
orgánica, según reportes de investigaciones en otras regiones del mundo (Jubeli y otros,
1998).
Variaciones laterales de las concentraciones de eU y de hecho en las características
topográficas, así como en el enriquecimiento en materia orgánica de las lateritas sobre
rocas ultrabásicas serpentinizadas y gabros (Jubeli y otros, 1998), se ponen de manifiesto
en varias áreas de desarrollo de las mismas (Figura 32).
Variaciones laterales conjunta de eU y ∆T en otras áreas denotan variaciones en los
espesores de las lateritas y las rocas subyacentes, los cuales alcanzan sus máximos
valores en las zonas con mayores concentraciones de eU e intensidades del campo
magnético (Figura 33).
Los factores obtenidos también delimitan las variaciones laterales de los contenidos de
eTh los cuales se relacionan con el tiempo de formación, desarrollo y espesores de las
lateritas, según trabajos realizados en otras regiones del mundo (Galbraith y Saunders,
1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993), indicando un aumento de los parámetros
mencionados hacia aquellas zonas donde aumentan los valores de este factor. La
vinculación de esta variable con ∆T de forma inversa, sugiere gran desarrollo y espesor de
la corteza laterítica en las zonas donde las rocas ultrabásicas serpentinizadas alcanzan
sus menores espesores, aunque en ocasiones en esas zonas las cortezas pueden tener
un mayor tiempo de formadas pero las características geomorfológicas no le han
permitido un mayor grado de madurez (Figura 34).
Del análisis efectuado se puede concluir que:
•

Las lateritas redepositadas poseen mayor contenido de eU y eTh que las in situ. Estos
contenidos también son mayores en las lateritas más potentes y aquellas desarrolladas
o redepositadas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas.

•

El tiempo de formación, desarrollo y espesor de las lateritas y rocas subyacentes, así
como las características geomorfológicas y la posible presencia de alteraciones
hidrotermales, se manifiestan a partir de las relaciones encontradas entre los
contenidos de eU, eTh y K, y ∆T.
72

�•

Las variaciones laterales en las concentraciones de eU y eTh en las lateritas indican
variaciones en los espesores de las mismas. Los contenidos de eTh en las lateritas
están relacionados con su tiempo de formación, desarrollo y espesor.

•

También las concentraciones de K evidencian la existencia de alteraciones
hidrotermales, cuya delimitación es muy importante por las afectaciones que provoca
el material silíceo presente en ellas en el proceso metalúrgico y por la posible
presencia de metales preciosos asociados con dichas alteraciones.

•

Las variaciones laterales del campo magnético y los contenidos de cualquiera de los
elementos analizados (eU, eTh y K) responden a los espesores de las lateritas y las
rocas subyacentes.

•

Las lateritas de la región de Moa poseen mayor contenido de eU y eTh que las de
Mayarí, evidenciando mayor tiempo de formación, desarrollo y espesor en la primera
región mencionada.

Interpretación geoquímica
De forma general según Serikov (1963), la existencia de concentraciones anómalas de U
en las rocas sedimentarias puede estar originada por varias causas: a) Erosión de rocas
enriquecidas en elementos radiactivos; b) Introducción de material radiactivo de origen
volcánico; c) La existencia de condiciones físico-químicas específicas durante la
sedimentación, lo que se refiere a la existencia de condiciones de reducción en la cuenca
de deposición, en la cual la fijación del U en los sedimentos ocurre por la reducción del U
hexavalente. La existencia de un ambiente reductor en una cuenca de sedimentación se
reconoce por la presencia de sulfuro de Fe y materia orgánica en los sedimentos.
En la región de estudio los mayores contenidos de eU (ppm) se registran en áreas de
lateritas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas serpentinizadas, en las que ha tenido
lugar un intenso proceso de meteorización mediante el cual este elemento debe migrar de
esta zona, sin embargo se concentra.
Teniendo en cuenta que en otras partes del mundo donde se desarrollan los procesos de
meteorización química que desarrollan lateritas, se ha reportado alta afinidad entre fases
de Fe y U, y la incorporación de este elemento a la estructura cristalina de óxidos de
hierro (Von Gunten y otros, 1999), se considera que la concentración de este elemento
ocurre mediante la vinculación de procesos de adsorción y precipitación, a raíz de la
alternancia de períodos de secas y lluvias, considerando que durante los procesos de

73

�adsorción ocurre el enriquecimiento de U y otros metales (Cu, Ni, Co, Ba, Zn, Pb y Tl) en
las arcillas, los óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso, y la materia orgánica (Kögler y
otros, 1987; Saager y otros, 1987; Requejo y otros, 1994; Dickson, 1995; RodríguezVega, 1997; Gabriel y otros, 1998; Lenhart y Honeyman, 1999; Luo y otros, 2000). Las
mayores concentraciones de eU en las lateritas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas con respecto a las desarrolladas sobre gabros, sugieren que los procesos
mencionados han tenido mayor intensidad en las lateritas sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas, teniendo en cuenta que los gabros son rocas más enriquecidas en U que
las peridotitas. En esta diferenciación también debe influir las características
cristaloquímicas de los minerales formadores de esas lateritas.
No se descarta la posibilidad de que en algunas partes de las áreas de desarrollo de
lateritas las concentraciones de eU estén relacionadas con la existencia de desequilibrios
radiactivos en la serie del U, fenómeno que ha sido reportado en otras partes del mundo
(Kögler y otros, 1987; Saager y otros, 1987; Saunder y Potts, 1978; Saunders y otros,
1987; Schmitt y Thiry, 1987; Dickson, 1995; Luo y otros, 2000).
Las altas concentraciones de eU y eTh relacionadas con los espesores de las lateritas, se
explican por las hipótesis planteadas sobre la incorporación del U a las fases minerales
presentes en ellas, y por el enriquecimiento en Th que se produce en la medida que
aumenta el grado de meteorización de las rocas (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov,
1987; Braun y otros, 1993).
Las altas concentraciones de eU en algunos afloramientos de la Fm. Yateras pudieran
relacionarse con la presencia de lateritas redepositadas sobre estas calizas según Chang
y otros (1990, 1991) o con cierto enriquecimiento en materia orgánica de los suelos
desarrollados sobre estas rocas (Watanabe, 1987; Requejo y otros, 1994). No se debe
descartar la posibilidad de que estas altas concentraciones pudieran estar relacionadas
con la presencia de fosforita, no reportadas hasta el momento, teniendo en cuenta que en
otras regiones del mundo las rocas enriquecidas en fosfatos presentan altas
concentraciones de U y K (Schmitt y Thiry, 1987; Jubeli y otros, 1998).
Los altos contenidos de eU en afloramientos de la Fm. Mícara y en sedimentos
cuaternarios ubicados en los alrededores de esta formación, están relacionados con
zonas deprimidas del relieve circundante, con un carácter relativamente confinado, en las
cuales se evidencian condiciones reductoras. En estas condiciones producto del

74

�intemperismo, el U removilizado de esos afloramientos, migra hacia las zonas bajas y se
concentra en la materia orgánica presente en los suelos negros allí desarrollados.
Las áreas de afloramientos de rocas ígneas sobre las cuales se han desarrollado cortezas
de intemperismo in situ y redepositadas se caracterizan por contenidos relativamente
altos de eTh (ppm) y muy bajos de K (%). El eTh debe concentrarse fundamentalmente en
arcillas ferruginosas y óxidos e hidróxidos de hierro y manganeso (Portnov, 1987; Braun y
otros, 1993). En las ofiolitas de la Faja Mayarí-Moa-Baracoa el eTh que delimita las áreas
de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas-cobaltíferas, debe estar adherido en arcillas o
partículas de hidróxidos de Fe y Mn, los cuales conforman las principales fases minerales
del horizonte limonítico, es decir en goethita, espinelas (magnetita, maghemita y
cromoespinelas) y hematites (Rojas, 1995; Rojas y Orozco, 1994), así como en
determinadas fases accesorias donde se encuentran óxidos e hidróxidos de Mn
(asbolanas), gibbsita, montmorrillonita, nontronita, cloritas y cuarzo (Ostroumov y otros,
1985, 1987). Las diferencias en las concentraciones de este radioelemento en Mayarí y
Moa al parecer están relacionadas con el predominio en Moa, de los niveles mantélicos
superiores (Moho Transition Zone), y además de peridotitas serpentinizadas existe un %
modal importante de sills de gabros, “peridotitas impregnadas” (troctolitas), diques de
gabros y pegmatoides gabroicos (Iturralde-Vinent, 1996a, 1996b; Proenza, 1997; Proenza
y otros, 1998a, 1998b, 1999a, 1999b, 1999c). En los primeros debe existir mayores
concentraciones de Th (Galbraith y Saunders, 1983; Portnov, 1987; Braun y otros, 1993).
Esta diferencia también puede estar vinculada con el tiempo de formación de la corteza
laterítica (Chang y otros, 1990, 1991) y su grado de madurez. Según Rojas (1995) en la
parte superiores de los perfiles maduros existe un predominio de óxidos de hierro;
mientras que en los inmaduros predominan los filosilicatos. En los perfiles maduros deben
ser mayores las concentraciones de Th, por lo tanto se considera que desde el punto de
vista general las cortezas lateríticas del macizo Moa-Baracoa son más viejas y con mayor
grado de madurez que las desarrolladas en Mayarí.
En la región de estudio aparecen determinadas alteraciones de carácter hidrotermal
(cuarcificación, silicificación, argilitización, carbonatización, cloritización, epidotización,
piritización y sericitización) con las que se encuentran vinculados contenidos anómalos de
los radioelementos analizados (Paguagua y Gallo, 1987; Ramayo, 1996; Vila, 1999;
Olimpio, 1998; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros, 2000). Según Olimpio
(1998) y Díaz y otros (2000), también existen evidencias de procesos hidrotermales de

75

�tipo epitermales, como es el caso de la alteración argílica representada por caolinita,
calcedonia, ópalo y otras variedades de sílice, además de zeolitización.
Las manifestaciones hidrotermales se caracterizan por un marcado control tectónico,
relacionadas con determinados sistemas de fallas y planos de cabalgamientos que
delimitan el contacto entre las ofiolitas y los materiales volcánicos.
En la cuenca del río Cabaña y en los alrededores de la ciudad de Moa se ponen de
manifiesto productos relacionados con la actividad hidrotermal (Olimpio, 1998; Vila, 1999;
Díaz y otros, 2000) lo cual provoca que se registren altos contenidos de K y eU.
Como el enriquecimiento de K no está acompañado de un enriquecimiento de Th durante
los procesos de alteraciones hidrotermales, la relación eTh/K diferencia el K asociado con
la alteración del relacionado con las variaciones litológicas normales (Galbraith y
Saunders, 1983; Jenner, 1996; Lentz, 1996). Esta importante correlación es evidente en
numerosos trabajos realizados en diferentes partes del mundo y particularmente en
nuestra área de trabajo, donde en las zonas de altos contenidos de K (%) relacionadas
con sistemas de fallas no se han observado variaciones significativas de los contenidos
de eTh (ppm), demostrando que tales concentraciones deben estar vinculadas a estos
procesos controlados por las estructuras disyuntivas, durante los cuales ocurre un
enriquecimiento de K. La abundancia y distribución del Th en el interior de las fases
minerales en las cuales se encuentra, refleja su relativa estabilidad durante los eventos
hidrotermales (Rickard y otros, 1998).
Recientemente se han realizado trabajos de exploración en otras partes del mundo,
utilizando la espectrometría de rayos gamma para delimitar y cuantificar alteraciones
potásicas asociadas con diferentes tipos de mineralización (Grojek y Prichystal, 1985;
Shives y otros, 1997; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b). Actualmente durante las
investigaciones radiométricas se le presta especial atención a las zonas de fallas con
altos contenidos de K, indicador de que estas estructuras son de origen profundo
(Portnov, 1987). Tales zonas poseen gran importancia para la localización de depósitos
epitermales de metales preciosos, los cuales no tienen una expresión geofísica directa,
sin embargo la geofísica aérea puede delimitar las localidades donde se han formado
estos depósitos (Gunn y otros, 1998). En ocasiones con las anomalías radiométricas
pueden estar asociadas mineralizaciones de Au, Ag, Hg, Co, Ni, Bi, Cu, Mo, Pb y Zn
(Darnley y Ford, 1989).

76

�Conclusiones
El análisis de los mapas aerogamma espectrométricos permitió la construcción de un
catálogo de anomalías en el cual se recogen los principales índices radiométricos y
características geológicas. Con el tratamiento estadístico de los datos aerogeofísicos se
confeccionaron tablas de matrices de correlación y variaciones de los contenidos de eU,
eTh y K, así como de sus relaciones y ∆T, en cada una de las formaciones y áreas de
afloramientos en los sectores Mayarí y Sagua-Moa. Estos materiales poseen mucho valor
para orientar futuros trabajos de cartografía geológica y prospección de yacimientos
minerales en la región de estudio.
En el análisis de estos materiales se revelan nuevas regularidades geológicas y
geofísicas en el territorio, que enriquecen y mejoran el modelo geólogo-geofísico definido
inicialmente a partir de los trabajos precedentes.
Las áreas de afloramientos de rocas volcano-sedimentarias, fundamentalmente las
paleogénicas, se delimitan generalmente con valores de Iγpor encima de 3 µr/h, lo cual se
logra con mayor exactitud utilizando las concentraciones de 0.4 % de K.
Los afloramientos de rocas ofiolíticas sin desarrollo apreciables de cortezas de
meteorización se caracterizan por baja radiactividad.
La mayor parte de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con
las isolíneas de 2 ppm de eTh y eU, 1x10-3 de eTh/K y 5x10-4 de eU/K. Con ayuda de
estos parámetros se delimitan zonas de lateritas no señaladas en los mapas geológicos
tomado como base para este análisis.
En la región de estudio las mayores concentraciones de K aparecen en rocas volcanosedimentarias cretácicas al sur de Sagua de Tánamo, asociadas a sistemas de fallas,
sugiriendo un origen hidrotermal de estas concentraciones. Los altos contenidos de K en
las rocas volcánicas e ígneas indican la posible existencia de alteraciones hidrotermales.
En ocasiones se manifiesta en algunas formaciones sedimentarias como la Fm. Mícara lo
que evidencia este fenómeno, además de un predominio en superficie de material
volcánico y posiblemente el afloramiento de su basamento de rocas volcánicas cretácicas.
Las áreas en las cuales se desarrollan procesos hidrotermales se identifican por
anomalías de K y F, bajos valores de las relaciones eTh/K y eU/K y elevados valores de la
relación eU/eTh. De forma general estos procesos en las rocas volcano-sedimentarias y la
Fm. Mícara, se delimitan con las isolíneas de 1.2 % de contenido de K, 2x10-2 de
K.eU/eTh, de valores iguales o menores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K. En las rocas
77

�ofiolíticas se delimitan con las isolíneas de valores iguales o mayores de 0.4 % de K y
2x10-4 de eU/K.
Las mayores concentraciones de eU y eTh en la región se asocian a áreas de desarrollo
de lateritas ferroniquelíferas en las que se ubican los principales yacimientos. Las
mayores concentraciones de estos elementos en las lateritas de Moa, corroboran que
estas poseen un mayor tiempo de formación, desarrollo, espesor y grado de madurez que
las desarrolladas en Mayarí. En ellas los contenidos de eU y eTh varían en
correspondencia con su génesis, tipo, tiempo de formación y potencias, según los
resultados del análisis de las lateritas de Moa. Los contenidos de K también señalan la
presencia de alteraciones hidrotermales.
Es posible utilizar el factor F y las relaciones eU/K y eTh/K para delimitar las áreas de
desarrollo de alteraciones hidrotermales y las áreas de cortezas de meteorización.
Del análisis de las matrices de correlación se manifiestan las diferentes características de
las rocas que se desarrollan en la región y las relaciones entre ellas. Con ayuda de los
mapas de factores calculados se establecen las variaciones laterales de las
características geológicas de las diferentes formaciones, tales como meteorización,
arcillosidad, cambios de facies, contenidos organógeno, predominio en superficie y
profundidad de material volcánico o serpentinítico, espesor, tipo de basamento, acidez,
ubicación en el corte, alteraciones hidrotermales y la presencia de lateritas redepositadas
sobre formaciones sedimentarias y volcano-sedimentarias.

78

�CAPITULO

III.

INTERPRETACIÓN

AEROMAGNÉTICA

Y

ANÁLISIS

COMBINADO DE LA INFORMACIÓN AEROGEOFÍSICA DE LA REGIÓN
MAYARI-SAGUA-MOA
Introducción. Interpretación aeromagnética cualitativa. Interpretación
aeromagnética cuantitativa. Análisis combinado de la información
aerogeofísica. Regularidades geológicas y geofísicas. Aplicabilidad del
levantamiento aerogeofísico en la región Mayarí-Sagua-Moa. Propuesta
metodológica para la ejecución de los trabajos de comprobación de
campo. Conclusiones.

Introducción
En la cartografía geológica y la prospección de yacimientos minerales se ha convertido en
una herramienta indispensable el uso de los métodos a distancia - Teledetección -, por las
ventajas que ofrecen cuando se investigan tanto regiones extensas y de difícil acceso,
como aquellas en las cuales el mapeo geológico existente es insuficiente, y cuando se
necesitan conocer la distribución de las rocas que se encuentran bajo la cubierta
sedimentaria, lo cual es muy útil para localizar cuerpos minerales.
Dentro de estos métodos se encuentra el levantamiento aeromagnético, utilizado en
numerosas investigaciones desarrolladas en el territorio y en otros países. Ejemplos de
ellos se ilustran en trabajos realizados por Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000, en el área investigada, y por Corner y Wilsher, 1989;
Charbonneau y Legault, 1994; Miranda y otros, 1994; Mickus y Durrani, 1996; Shapiro y
otros, 1997; Chernicoff y Paterlini, 1998; Chernicoff y Zapata, 1998; Nash, 1998; Nash y
Chernicoff, 1998; Bassay, 1999; García, 1999; Sintubin, 1999; Lagroix y Borradaile, 2000;
Belocky y otros, 2001, en otras regiones del mundo.
En el área que abarca la presente investigación el 70 % de las rocas que afloran
pertenecen a la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa y a los arcos de islas volcánicas del
Cretácico y el Paleógeno (Anexo 1), cubiertas en gran medida por potentes cortezas
lateríticas (Cobiella, 1988, 2000; Quintas, 1989; Iturralde-Vinent, 1995, 1996a, 1996b,
1996c, 1998; Proenza, 1997; Lavaut, 1998; Proenza y otros, 1999c, 2000a y 2000b),

79

�mientras que alrededor del 20 % de la cubierta sedimentaria aflorante yacen sobre las
rocas antes mencionadas (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Esta composición litológica justifica la aplicación eficiente de los levantamientos
aeromagnéticos en la región.
Teniendo en cuenta los elementos antes mencionados, en esta investigación se realiza el
procesamiento e interpretación de los datos aeromagnéticos del levantamiento
aerogeofísico complejo 1:50 000 de la región oriental de Cuba, con el objetivo de revelar
nuevas regularidades geológicas y geofísicas, enriquecer y mejorar el modelo geólogogeofísico definido inicialmente y con ello proponer los aspectos metodológicos generales
a tener en cuenta en futuros trabajos de comprobación de campo, lo cual permitirá
orientar los trabajos de cartografía geológica y prospección de minerales en el territorio, a
partir de la aplicación de nuevas técnicas del procesamiento e interpretación de la
información geológica y geofísica.
Para cumplir el objetivo propuesto inicialmente los datos magnéticos fueron reducidos al
polo, posteriormente a partir de estos últimos datos se calcularon diferentes
transformaciones del campo magnético, es decir, gradientes horizontales, derivadas
verticales y Continuación Analítica Ascendente (CAA), que una vez interpretadas
aportaron nuevos elementos sobre las características geológicas y estructurales de la
región, los cuales se enriquecieron con los modelos físico-geológicos propuestos a través
de la interpretación cuantitativa.

Interpretación aeromagnética cualitativa
Mapa de ∆T reducido al polo (∆Trp)
En el levantamiento aeromagnético de la región las intensidades varían entre -585 y 797
nT (Tabla 4) (Anexo 12a). Al reducir al polo el mapa de ∆T (∆Trp), las intensidades oscilan
desde -456 a 1090 nT con medias de 121 y -113 nT en los valores positivos y negativos,
respectivamente (Anexo 12b). Posteriormente los datos regularizados de ∆Trp se utilizan
para generar los diferentes mapas de transformaciones del campo magnético.
En el mapa de ∆Trp las mayores intensidades positivas del campo magnético se registran
al sur de la Sierra Cristal, específicamente al SW y SE de Cayo Verde, mientras que las
negativas se ubican en la Meseta Pinares de Mayarí y sus alrededores (al NE de Hicotea,
en Piloto Abajo y al oeste de Sierra Cristal), y algunas localidades entre Sagua de

80

�Tánamo y Moa, particularmente en Moreiro, Sagua de Tánamo y al sur de Moa,
relacionadas la mayoría de estas anomalías negativas, con zonas de contacto tectónico,
sugiriendo que pueden estar provocadas por la disminución de la magnetización a través
de esas zonas de debilidad tectónica (Jun y otros, 1998) o por la existencia en
profundidad de rocas con menor magnetización que las rocas serpentinizadas
circundantes (Tabla 1), lo que ya ha sido reportado en algunas zonas de esta región
(Campo, 1983, 1990; Murashko y Lavandero, 1989). La mayoría de las anomalías con
altas intensidades positivas y negativas coinciden con afloramientos de peridotitas
serpentinizadas excepto al sur de la Meseta Pinares de Mayarí donde se observan una
anomalía negativa en afloramientos de rocas volcano-sedimentarias pertenecientes a la
Fm. Sabaneta, las que deben alcanzar grandes profundidades o estar infrayacidas por
otras rocas de muy baja magnetización, descartando la posibilidad de que exista un
predominio de peridotitas serpentinizadas en profundidad, a diferencia del resto de las
anomalías con altas intensidades positivas y negativas, en las cuales existe un
predominio en superficie y profundidad de las rocas serpentinizadas.
Las altas intensidades positivas del campo magnético evidencian grandes profundidades
de las rocas altamente magnéticas, y en el caso de las peridotitas serpentinizadas estas
intensidades deben aumentar en la medida que se incrementa el grado de
serpentinización de estas rocas (Papayannopoulou-Econonomou y Kiskyras, 1981; Chang
y otros, 1990, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Chernicoff y Paterlini, 1998;
Gunn y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000), por tanto en las zonas mencionadas con
estas características, estas rocas deben alcanzar grandes profundidades y en ocasiones
presentar alto grado de serpentinización.
En muchas zonas donde no afloran rocas ofiolíticas se registran valores positivos del
campo magnético y en ocasiones con altas intensidades (ver anexo 19), evidenciando la
presencia en profundidad de las mismas, sobre todo ultrabásicas (Zaigham y Mallick,
1994, 2000; Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Chernicoff y Zapata,
1998), por tanto, es posible delimitar la extensión lateral de estas rocas en aquellos
lugares donde no afloran.
Altas intensidades negativas del campo magnético ponen de manifiesto la cercanía a la
superficie o el afloramiento de rocas de muy baja magnetización con grandes espesores
(Karlsen y Olesen, 1996; Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000; Ghidella
y otros, 1998), esto infiere que en las zonas mencionadas con estas características las

81

�rocas ultrabásicas alcanzan sus menores espesores, y se encuentran infrayacidas por
rocas poco magnéticas, probablemente volcano-sedimentarias, sedimentarias o quizás
rocas más ácidas que hasta el momento no han sido reportadas en el área (Campo, 1983,
1990; Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000). De forma
general se puede concluir que en las áreas con valores negativos donde no afloran rocas
ultrabásicas, estas no se extienden lateralmente o por lo menos no poseen un espesor
capaz de reflejarse en dicho campo, por lo que en estas áreas alcanzan sus mayores
espesores las rocas volcano-sedimentarias y sedimentarias, sin descartar la posibilidad
de que en profundidad estén presentes rocas carbonatadas del paleomargen de
Bahamas, según ha sido reportado en otras regiones de Cuba por Iturralde-Vinent (1994,
1996a, 1996b, 1996c) y Proenza y Melgarejo (1998b).
Estos resultados ponen de manifiesto que en la región de estudio es posible inferir las
variaciones en los espesores de las litologías, así como el grado de serpentinización de
las peridotitas, a partir del comportamiento del campo magnético, tendiendo en cuenta su
ubicación espacial y la susceptibilidad magnética que las caracterizan. Dentro de las
rocas ofiolíticas también se establecen las variaciones en los espesores de los niveles
fundamentales del corte ofiolítico presente en la región de estudio (cumulativo y de
tectonitas) (Iturralde, 1996a; Proenza, 1997; Proenza y otros, 1999a, 1999b, 1999c;
2000a, 2000b), lo cual es muy importante durante la prospección de yacimientos de
cromitas, al considerar que estos depósitos suelen estar encajados en dunitas y
harzburgitas en la parte superior de las tectonitas basales de las secuencias ofiolíticas,
incluyendo la denominada zona de transición (Nicolas y Prinzhofer, 1983; Proenza y otros,
1998a, 1998b, 1999, 2000a, 2000b). Valores positivos del campo magnético en las zonas
donde afloran peridotitas serpentinizadas o gabros evidencian gran espesor del complejo
de tectonitas con respecto al cumulativo, mientras que valores negativos en afloramientos
de gabros indican mayor espesor del complejo cumulativo o la combinación de este con
otras rocas infrayacentes de bajas magnetización. Como se mencionó anteriormente
estos valores negativos en las rocas serpentinizadas evidencian su poco espesor y la
existencia en profundidad de rocas del complejo cumulativo, volcano-sedimentarias o
ambas. En las rocas volcano-sedimentarias cretácicas aflorantes los valores negativos
indican su gran espesor y con ello la ausencia en profundidad de rocas serpentiníticas,
mientras que en las rocas volcano-sedimentarias paleogénicas y en las sedimentarias
señalan gran espesor de ellas, de su basamento volcánico cretácico o de ambos

82

�conjuntos rocosos. Por otro lado valores positivos del campo en afloramientos de rocas
volcano-sedimentarias cretácicas indican pequeños espesores yacentes sobre rocas
ultrabásicas, evidenciando el carácter alóctono de las mismas.
Las variaciones en los espesores de las rocas mencionadas según las intensidades de
∆T, se muestran en los anexo 13 y 19.
En las áreas de desarrollo de los yacimientos lateríticos el campo magnético presenta
generalmente valores negativos, sugiriendo poco espesor de los cuerpos serpentiníticos
sobre los cuales se desarrollan estos (Karlsen y Olesen, 1996), lo que a su vez puede
estar dado por la ubicación de los mismos en zonas periféricas del macizo ofiolítico y
donde existe un horts tectónico en el cual ha ocurrido la erosión de las litologías más
superficiales, o ambas condiciones a la vez (Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
En las diferentes áreas en las que se han reportado alteraciones hidrotermales en la
región (Ramayo, 1996, 1999; Rodríguez-Vega, 1996a, 1996b, 1998; Torres y otros, 1998;
Vila, 1999; Batista y Ramayo, 2000a, 2000b; Díaz y otros, 2000) el campo magnético
posee intensidades negativas menores de -25 nT y anomalías alineadas, relacionadas
con sistemas de fallas. Tales resultados coinciden con trabajos geofísicos realizados
anteriormente en esta región (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000) y en
otras regiones del mundo (Rystrom y otros, 2001), por lo que es posible a partir de este
comportamiento del campo magnético, proponer nuevas zonas en las que este proceso
puede estar presente, siempre que en ellas se localicen rocas volcano-sedimentarias,
ofiolitas y algunas sedimentarias pertenecientes a las formaciones Mícara y La Picota,
afectadas por estructuras disyuntivas. La importancia de la delimitación de esas áreas
radica en que a estas zonas se pueden asociar mineralizaciones secundarias ricas en
metales preciosos, como la presencia de oro reportada en los trabajos de Vila (1999),
Batista y Ramayo (2000a, 2000b) y Díaz y otros (2000). Por otra parte, su delimitación en
los yacimientos lateríticos permite orientar los trabajos de explotación minera tomando en
cuenta el gran perjuicio que causa al proceso metalúrgico la presencia de material silíceo
en las lateritas (Rojas y Beyris, 1994). Además estas alteraciones brindan información
sobre la tectónica regional y las condiciones físico-químicas en el interior y alrededores de
las rocas afectadas por ellas (Utada, 1990).
Mapas de relieve sombreado de ∆Trp y sus gradientes horizontales

83

�En los mapas de contorno y de relieve de ∆Trp (Anexos 12b, 14a y b) y de los gradientes
horizontales (Anexos 15 y 16), están presente anomalías alargadas y zonas anómalas
con dirección NE y NW, las cuales en la mayoría de los casos están relacionadas con los
principales sistemas de fallas presentes en la región (Anexo 2) (Linares y otros, 1985;
Campo, 1983, 1990; Albear y otros, 1988; Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990; Rodríguez,
1998a, 1998b; Pérez y otros, 2001), coincidiendo con los resultados alcanzados por Naidu
y Mathew (1998), Demanet y otros (2000), Grauch y Millegan (2000), Belocky y otros,
(2001) y Grauch y otros (2001), en investigaciones realizadas en otras regiones del
mundo. Los altos gradientes que se aprecian en zonas de cambio de polaridad del campo,
evidencian contactos abruptos entre los cuerpos geológicos. Las zonas alineadas que
presentan valores positivos del campo son indicadoras de un incremento de la
magnetización, provocado en el caso de las rocas ultrabásicas, por un aumento de la
serpentinización o por la existencia en profundidad de peridotitas serpentinitas, según
trabajos realizados en la región de estudio (Chang y otros, 1990, 1991; Batista, 1998;
Batista y Rodríguez, 2000) y en otras partes del mundo (Best y otros, 1998; Goussev y
otros, 1998; Hassan y otros, 1998; Peirce y otros, 1998; Rhodes y Peirce, 2000). En las
rocas magnéticas (ofiolitas y volcano-sedimentarias) los valores negativos en las zonas
anómalas pueden estar motivados por: la existencia de alteraciones hidrotermales (Utada,
1990; Locke y otros, 1994; Alva-Valdivia y otros, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez,
2000; Alva-Valdivia y Urrutia-Fucugauchi, 1998; Chernicoff y Paterlini, 1998; Sánchez y
Oviedo, 2000) o de rocas menos magnéticas en profundidad (Batista, 1998; Batista y
Rodríguez, 2000).
Algunas de las zonas anómalas observadas no coinciden con los sistemas de fallas
reportados en la región, pero no se descarta la posibilidad de que estén relacionadas con
estructuras tectónicas no descritas hasta el momento, por el hecho de que sean
estructuras profundas sin reflejo apreciable en superficie o estructuras antiguas pasivas,
teniendo en cuenta que tales estructuras evolucionan en el tiempo y la profundidad. Estos
elementos sugieren considerar esas zonas anómalas en futuras investigaciones
geológicas. De la misma manera existen otras estructuras disyuntivas que no se reflejan
en el campo magnético, lo que puede estar dado porque con ellas no se asocian procesos
que alteren la magnetización de las rocas o porque los mismos abarcan áreas no
perceptibles en la escala del levantamiento. El comportamiento del campo magnético para
la mayoría de las estructuras disyuntivas que se reflejan en él sugiere posiciones,

84

�longitudes y formas algo diferentes a las señaladas en los mapas geológicos y tectónicos,
lo cual es lógico teniendo en cuenta que en este mapa se reflejan tanto las características
superficiales como profundas de las estructuras, tal y como ha sido descrito en trabajos
anteriores en la región, (Matos, 1997; Batista, 1998; Batista y Rodríguez, 2000).
Las características de los mapas analizados aportan elementos a considerar durante el
esclarecimiento del carácter supuesto o probado de determinadas estructuras disyuntivas.
Al sur de Moa el campo magnético posee un comportamiento que señala la existencia de
la estructura circular reportada por Barrios y Ávila (1983) (Anexo 12b).
Mapas de las derivadas verticales de ∆Trp
En los anexos 17 a y b se muestran los mapas de la primera, segunda y tercera derivada
vertical de ∆Trp, en los cuales aparecen diferentes anomalías positivas que reflejan la
existencia de cuerpos geológicos pequeños y someros con un comportamiento magnético
apreciable, a partir del cual se pueden establecer las principales características (formas,
profundidad, yacencia, extensión, dirección, etc.) de los mismos (Henderson, 1992; Best y
otros, 1998; Chernicoff y Zapata, 1998; Nash, 1998; Doll y otros, 2000). En la medida que
aumenta el orden de la derivada la mayoría de esas anomalías se acentúan, evidenciando
la existencia en superficie de los cuerpos que las producen (Gunn y otros, 1998). En las
áreas de desarrollo de peridotitas serpentinizadas se observan la mayor parte de estas
anomalías, donde algunas presentan formas alargadas con dirección NE y NW
relacionadas con sistemas de fallas y otras areales vinculadas con áreas de
intercepciones de fallas. Todos los elementos mencionados indican que estas anomalías
se deben a un incremento de la serpentinización de las rocas en esas zonas, lo que
provoca el aumento de la magnetización (Chang y otros, 1990, 1991; Logachev y Zajarov,
1986), lo cual se describe en trabajos realizados en otras regiones del mundo (Nash,
1998). Esto permite confirmar la existencia de algunas de estas estructuras disyuntivas
que aparecen reportadas como supuestas. En otras zonas de la región las anomalías con
estas características se vinculan con afloramientos de gabros y rocas volcánicas
mostrando la presencia en superficie o la cercanía a esta de rocas serpentinizadas u otras
rocas con mayor magnetización que las circundantes.
Mapas de Continuación Analítica Ascendente (CAA) de ∆Trp

85

�A partir de las características geológicas y los resultados de trabajos geofísicos anteriores
en la región se conoce que en la misma afloran fundamentalmente rocas ofiolíticas
responsables en mayor grado del comportamiento del campo magnético, las cuales se
extienden hasta profundidades que oscilan entre los 2 y 3 Km según Fonseca y otros
(1985), Quintas (1989), Chang y otros (1990, 1991) y Batista (1998).
Con el objetivo de conocer la estructura profunda de la región, es decir, la distribución en
la profundidad de los diferentes tipos de rocas, el mapa de ∆Trp se recalculó para
diferentes niveles en el semiespacio superior (Continuación Analítica Ascendente), con
alturas de hasta 4000 metros, escogiendo después de cálculos y análisis preliminares, las
alturas de 250, 500, 750, 1500, 1800, 2200 y 4000 metros.
En este proceso, en la medida que aumenta la altura del recalculo el comportamiento del
campo magnético depende de las características de los cuerpos geológicos más grandes
y profundos, o sea, se elimina el efecto de las rocas superficiales (Gunn y otros, 1998).
Esta transformación del campo magnético ha sido utilizada en numerosas investigaciones
con el objetivo de conocer la estructura profunda de una región determinada, así como
separar el efecto de los diferentes objetos geológicos de interés (Chang y otros, 1990,
1991; Pearson, 1996; Best y otros, 1998; Hassan y otros, 1998; Zaigham y Mallick, 2000).
En la región de estudio inicialmente las variaciones más importantes se producen para las
alturas de 250, 500 y 750 m, en las cuales se atenúan las señales de gran parte de las
pequeñas anomalías, indicando el carácter relativamente somero y la poca dimensión de
los cuerpos que las producen. En el primer caso (Anexo 18b) se puede citar la anomalía
negativa ubicada en Guamutas coincidiendo con afloramientos de gabros, cuya
atenuación indica profundidades de los mismos alrededor de los 250 m. En otras
anomalías positivas sobre peridotitas serpentinizadas ubicadas al SW de la Sierra Cristal,
SE de La Güira, en El Quemado de Aguacate, Barbarú, al sur de Caimanes Arriba,
Centeno, al norte de Calentura Abajo y Centeno, dicha atenuación indica que el espesor
de esa litología es inferior a 250 m salvo en aquellos lugares donde se localizan otras
anomalías con signos negativos (norte de Sagua de Tánamo, SW de Hato Viejo y sur de
Quemado del Negro) en áreas de peridotitas serpentinizadas indicando la existencia de
otras litologías menos magnética en superficie o muy próximo a ella, lo cual es válido
teniendo en cuenta que algunos investigadores han planteado que al sur de la región
Sagua-Moa las ofiolitas yacen sobre volcánicos (Campo, 1983, 1990; Murashko y
Lavandero, 1989). De forma general los cuerpos que se relacionan con estas anomalías

86

�poseen profundidades que oscilan alrededor de los 250 m. En el segundo caso (Anexo
18c) se destaca la anomalía ubicada al SW de Guamutas en afloramientos de gabros,
cuyos valores negativos se atenúan en este intervalo mostrando la mayor profundidad de
los mismos en este afloramiento. La atenuación de las señales de otras anomalías
positivas sobre peridotitas serpentinizadas en Sierra Cristal, Cayo Acosta Dos, SW de
Caimanes Arriba y NE de Yaguaneque, también sobre rocas volcano-sedimentarias al
norte de La Güira y en la Fm. Gran Tierra al SW de Cananova muestran una extensión en
profundidad de alrededor de 500 m para las peridotitas serpentinizadas aflorantes en las
primeras zonas y las subyacentes a las rocas volcano-sedimentarias y la Fm. Gran Tierra.
La anomalía positiva observada al este de Moa en Cayo Grande donde afloran peridotitas
serpentinizadas rodeadas de gabros corrobora lo señalado en el mapa geológico
(Gyarmati y Leyé O’Conor, 1990) y los resultados obtenidos durante el análisis del mapa
de ∆Trp, o sea una gran extensión en profundidad de los gabros y alrededor de 500 m
para la zona de serpentinita incluida dentro de ellos. Por último se aprecian otras
anomalías que son provocadas por cuerpos con profundidades un poco mayor que las
analizadas hasta el momento, alrededor de los 750 m (Anexo 18d). Las más significativas
con valores positivos se localizan en Melena Ocho, al este de Cananova y norte de
Caimanes Arriba donde afloran, en las dos primeras localidades, volcánicos y en la última
peridotitas serpentinizadas. Es importante señalar que las dos últimas zonas están
vinculadas con un sistema de fallas de dirección NW-SE, indicando la profundidad hasta
la cual se extienden las rocas serpentinizadas afectadas por dicha estructura. Valores
negativos también se observan en la localidad de Castro relacionados con afloramientos
de rocas sedimentarias, poniendo de manifiesto su extensión por lo menos hasta la
profundidad mencionada anteriormente. Para niveles superiores a 750 m no se observan
variaciones significativas hasta el intervalo 1500-1800 m (Anexo 18e, f) donde se atenúa
la anomalía positiva ubicada sobre serpentinitas al SW de Levisa, señalando que la
máxima profundidad de estas rocas en esta zona debe estar incluida en dicho intervalo. A
la altura de 2200 a 4000 m (Anexo 18g, h) se observan variaciones, indicando que gran
parte de los cuerpos de peridotitas se extienden hasta profundidades comprendidas por lo
menos en este intervalo o los mismos poseen un basamento metamórfico rico en
minerales magnético, lo cual se ha puesto de manifiesto en otras regiones del mundo
(Logachev y Zajarov, 1986; Meri-Liisa, 1999). Por tanto, las zonas donde los cuerpos
serpentiníticos tienen mayores profundidades o su basamento metamórfico magnetizado

87

�está más cerca de la superficie, se localizan al SW de Guamutas, Cayo Verde, Moreiro,
así como al SE de Paso La Vaca, Moreiro, La Penda y al sur de Moa, Quemado del Negro
y La Vega de Taco, en cuyas localidades prevalece un relieve montañoso, en el cual la
combinación de los movimientos tectónicos y los niveles de erosión ha provocado un
mayor acercamiento del basamento a la superficie.
Las zonas de valores negativos más importantes y de hecho las de menores espesores
de las peridotitas serpentinizadas y mayores profundidades de los rocas de baja
magnetización, se ubican al sur de Sierra de Nipe y este de Los Indios.
Los resultados obtenidos del análisis de los mapas de CAA permiten orientar la
interpretación posterior a través del modelaje.
El análisis de la distribución irregular de las anomalías descritas, así como sus diferentes
longitudes de ondas e intensidades, evidenciaron las deformaciones tectónicas más
importantes en las ofiolitas y rocas asociadas, desarrolladas durante el emplazamiento y
desarrollo de las mismas (Campo, 1983; Rodríguez, 1998a, 1998b).
De los resultados obtenidos de la interpretación cualitativa se manifiesta que las zonas de
estructuras disyuntivas se revelan a partir de anomalías alargadas y cambios bruscos en
la dirección de las isolíneas en los mapas de contorno y de relieve de ∆Trp y sus
gradientes, destacando la presencia de procesos de serpentinización e hidrotermales, y
de nuevas zonas en las cuales pueden estar presentes estructuras disyuntivas. De la
misma manera la combinación de los mapas de ∆Trp y la CAA de los mismos evidencia el
predominio en superficie y profundidad de los diferentes tipos de rocas que conforman la
región.
En el anexo 19 se muestra el esquema de interpretación geólogo-geofísico en el cual se
recogen los principales resultados obtenidos en la interpretación del levantamiento
aerogeofísico complejo.

Interpretación aeromagnética cuantitativa
En la región se trazaron cuatro perfiles de interpretación a través de las anomalías de
interés presentes en el mapa residual calculado para la componente regional de ∆Trp
obtenida a los 4 Km aplicando la CAA (Anexo 20). Estos perfiles se trazaron con el
objetivo de establecer las principales características geométricas y físicas (formas,
yacencia, dimensiones, profundidades, etc.) de los cuerpos geológicos causantes de las

88

�anomalías. Para esto se utilizó el software Geomodel 1.3 de modelación 2.5 D (G.R.J.
Cooper 1991), considerando que los cuerpos geológicos están magnetizados según la
dirección del campo magnético actual. Además se emplearon los siguientes parámetros
del campo magnético: I= 90o, D= 5.25o y To= 43500 nT, calculados para el año 1985.
Como unidad de longitud se utilizó el metro, la susceptibilidad magnética (K) se trabajó en
el SI y ∆T en nT.
Teniendo en cuenta las diferentes litologías presentes en la región y sus valores de K
(Tabla 1) se elaboraron diferentes modelos, cuyas curvas teóricas se compararon con las
reales durante el modelaje. Se consideró que entre ambas curvas existía buen ajuste
cuando sus diferencias no sobrepasaban los 30 nT, es decir, tres veces el error del
levantamiento (±10 nT). En esas condiciones se asumió como los parámetros del cuerpo
real los del modelo.
Para los modelos elaborados inicialmente se consideró que las anomalías magnéticas
positivas eran producidas por cuerpos de rocas ultrabásicas. Las mayores intensidades se
asociaron con las variedades serpentinizadas de estas rocas, fundamentalmente
harzburgitas serpentinizadas, teniendo en cuenta que son las rocas ultrabásicas
predominante en la región de estudio.
Los modelos elaborados para las anomalías negativas se conformaron de rocas
ultrabásicas con poco espesores, en aquellos casos que las mismas afloran. Cuando
estas no afloran los modelos se componen de rocas sedimentarias y volcanosedimentarias.
Resultados de la modelación
Debido a las características geológicas observadas y al estudio petrofísico realizado
(Tabla 1), se considera que la mayoría de las anomalías positivas significativas,
responden a la presencia de cuerpos de rocas ultrabásicas, los cuales contrastan en
cuanto a la susceptibilidad magnética, con las rocas sedimentarias, volcano-sedimentarias
y los cuerpos de gabros.
En los perfiles de interpretación solamente se muestran los modelos que conforman las
rocas que tienen mayor influencia en el comportamiento del campo magnético.
Perfil I-I’

89

�Los resultados obtenidos mediante la modelación señalan que los cuerpos que causan las
anomalías observadas en el perfil I-I’ (Figura 35), se extienden hasta 500 m de
profundidad en el caso de las rocas ultrabásicas y hasta 100 m para los cuerpos de
gabros, todos ellos con yacencias próxima a la vertical y formas de prisma. Las mayores
profundidades, correspondientes a las rocas ultrabásicas, se localizan en los alrededores
de Guamutas.
Según el modelaje, la mayoría de los afloramientos de rocas ultrabásicas poseen una
pequeña cubierta sedimentaria o de otro tipo de roca, con baja magnetización.
Perfil II-II’
Con el modelaje se estableció que los cuerpos de rocas ultrabásicas, causantes de las
anomalías observadas en el perfil II-II’ (Figura 36), poseen formas de cuñas y prismas
inclinados, tanto hacia el oeste como al este. Los mismos se extienden hasta
profundidades de 2 y 3 Km, fundamentalmente en la cercanía de Cayo Verde y Moreiros.
En la zona de la Meseta de Pinares de Mayarí, donde se desarrollan cortezas de lateritas
ferroniquelíferas, las harzburgitas serpentinizadas alcanzan los menores espesores en el
perfil.
En algunas partes de este perfil el modelaje pone de manifiesto la existencia de pequeñas
cubiertas de rocas sedimentarias sobre las rocas ultrabásicas.
Perfil III-III’
Con ayuda del modelaje se conoce que los cuerpos de rocas ultrabásicas que producen
las anomalías observadas en el perfil III-III’ (Figura 37) poseen forma de prismas, la
mayoría, ligeramente inclinados hacia el SW, con profundidades que oscilan entre 0-800
m, alcanzando sus máximos valores en la localidad de Castro.
Se corrobora que los valores negativos del campo magnético observado en al SW de
Castro, donde afloran harzburgitas serpentinizadas, se deben al poco espesor de las
mismas y a sus menores valores de susceptibilidad magnética a lo largo de este perfil.
Al igual que en los perfiles anteriores, el modelaje pone de manifiesto la existencia de
pequeñas cubiertas de rocas sedimentarias sobre las rocas ultrabásicas.
Perfil IV-IV’

90

�A partir del modelaje realizado se conoce que los cuerpos de rocas ultrabásicas que
ocasionan las anomalías observadas a través del perfil IV-IV’ (Figura 38) poseen forma de
prisma, algunos de ellos inclinados tanto hacia el SW como el NE. Los mismos poseen
profundidades de hasta 900 m, alcanzando su máximo valor en el extremo SW del perfil.
Los cuerpos de gabros presentes en el extremo NE del perfil poseen espesores de hasta
10 m, lo cual en combinación con su baja magnetización provoca una disminución de la
intensidad del campo magnético en aquellos lugares donde afloran estos cuerpos.
En las zonas del perfil donde afloran rocas ultrabásicas y el campo magnético es
negativo, disminuyen los espesores y la susceptibilidad magnética de estas rocas.
En este perfil también se ponen de manifiesto pequeñas cubiertas de rocas sedimentarias
sobre las rocas ultrabásicas, al igual que en los perfiles analizados anteriormente.
El modelaje interactivo permitió arribar a las siguientes conclusiones:
•

Las anomalías magnéticas positivas presentes en cada uno de los perfiles de
interpretación son producidas por rocas ultrabásicas, fundamentalmente harzburgitas
serpentinizadas. Por otro lado, las anomalías magnéticas negativas se deben en
algunos casos al poco espesor de las rocas ultrabásicas aflorantes y en otros casos a
la presencia en superficie y profundidad de rocas sedimentarias, volcanosedimentarias y cuerpos de gabros, coincidiendo con los resultados de la
interpretación de los mapas de ∆Trp y su CAA.

•

Los cuerpos causantes de las anomalías observadas en los perfiles de interpretación,
poseen profundidades que oscilan entre 0-3 Km, con formas de prisma y cuñas, en
algunos casos verticales y en otros inclinados, cuyos resultados coinciden con la
interpretación previa de los mapas de ∆Trp y su CAA.

•

En los perfiles analizados los cuerpos de gabros aflorantes no sobrepasan los 100 m
de profundidad, corroborando los resultados de los análisis anteriores en otros mapas
del campo magnético.

Los resultados del modelaje están acordes con los obtenidos durante la interpretación
cualitativa de los datos magnéticos.

91

�Análisis combinado de la información aerogeofísica
Durante los trabajos de cartografía geológica y de prospección de yacimientos minerales
la interpretación combinada de los datos aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos
brinda mayor información sobre las características geológicas del territorio investigado y
los procesos que en él tienen lugar, debido a que se valora la naturaleza de diferentes
tipos de anomalías, las cuales en ocasiones coinciden, tal y como se aprecia en los
trabajos de Behrendt y Wotorson, 1971; Chernicoff y Paterlini, 1998; Gunn y otros, 1998;
Keating y otros, 2000; Pimentel y otros, 2000.
En la región de estudio con la interpretación de los datos aerogeofísicos se logra una
visión integral de las características geológicas superficiales y profundas de la misma,
máxime si se tiene en cuenta que los datos aerogamma espectrométricos brindan
información de las características geológicas superficiales, a diferencia de los datos
aeromagnéticos que permiten investigar hasta grandes profundidades. La combinación de
ambos conjuntos de datos permite a partir del análisis de factores, delimitar con mayor
precisión elementos geológicos como son las variaciones de los espesores de las rocas y
su basamento, así como el tipo de basamento. En el caso particular de las ofiolitas se
establecen las variaciones en los espesores de los dos niveles fundamentales del corte
ofiolítico en esta región. También en las rocas volcano-sedimentarias y ofiolíticas se
valoran las ubicaciones de las mismas en los diferentes niveles del corte de las
formaciones a las cuales pertenecen. En algunas formaciones sedimentarias (Mícara y La
Picota), se delimita el predominio en superficie y profundidad de material volcánico o
serpentinítico.
Los resultados que se obtienen con el análisis de factores, coinciden con los resultados
de la interpretación del campo magnético, por ejemplo, las zonas donde los factores
sugieren grandes profundidades, la existencia de un basamento volcánico cretácico o
ambos aspectos, para las rocas volcano-sedimentarias y algunas sedimentarias
pertenecientes a la Fm. Mícara y La Picota, el mapa de ∆T presenta valores negativos
que indican que debajo de estas rocas que afloran no deben existir peridotitas
serpentinizadas y de existir no deben alcanzar un espesor significativo.
En ocasiones, el análisis de factores para las rocas sedimentarias y volcanosedimentarias sugiere la existencia de pocos espesores yaciendo sobre rocas

92

�serpentiníticas, coincidiendo este resultado con la presencia de valores positivos en el
mapa de ∆T.
También con la ayuda de esta técnica y la interpretación de los mapas aerogamma
espectrométricos y magnético se delimitan zonas de alteraciones hidrotermales,
coincidiendo con investigaciones realizadas en otras regiones del mundo (Ranjbar y otros,
2001). Particularmente en el campo magnético estas zonas de alteraciones se manifiestan
en forma de anomalías alargadas, con valores negativos menores de -25 nT, relacionadas
con sistemas de fallas mientras que en los mapas aerogamma espectrométricos las
mismas se caracterizan por altos contenidos de K, valores altos de F y bajos de eTh/K y
eU/K.
Con la combinación de ambos métodos geofísicos se pudo además delimitar las ventanas
tectónicas existentes en la región, es decir, los afloramientos de las rocas volcánicas
cretácicas dentro de las rocas ultrabásicas, a partir de concentraciones de K iguales o
superiores a 0.4 % e intensidades negativas del campo magnético.
De manera general estos resultados permiten concluir que con ayuda de la técnica de
análisis de factores y la interpretación del mapa de ∆T, es posible establecer las
variaciones laterales de los espesores de las rocas aflorantes y su basamento con un
comportamiento magnético apreciable, a partir de la combinación de los datos
aerogamma espectrométricos y aeromagnéticos. Por otra parte, además de permitir tener
una idea del tipo de basamento es posible delimitar las áreas de desarrollo de
alteraciones hidrotermales y las ventanas tectónicas.
La superposición de las diferentes transformaciones del campo magnético corrobora los
resultados obtenidos en cada una de ellas de forma independiente, es decir, se delimitan
con mayor precisión las estructuras tectónicas presentes y otras aún no descritas, el
predominio en superficie y profundidad de los diferentes tipos de rocas, así como las
variaciones de sus espesores y la delimitación de procesos tales como serpentinización y
alteraciones hidrotermales.

Regularidades geológicas y geofísicas
En la región de estudio durante la interpretación de los datos aerogeofísicos se revelan
nuevas regularidades geológicas y geofísicas (Tabla 20), que sirven como índices de
búsqueda para las futuras investigaciones, teniendo en cuenta que las anomalías
geofísicas cuya existencia esté condicionada por la presencia de acumulaciones

93

�minerales en el subsuelo pueden servir como índices de búsqueda directos, mientras que
las relacionadas con la heterogeneidad del medio pueden constituir índices de búsqueda
indirectos (Vladimirovich y Ariosa, 1986).
Las delimitaciones y variaciones de estas regularidades se observan en los diferentes
mapas y esquemas analizados en el desarrollo de esta investigación, con lo cual se
enriquece el conocimiento geológico del territorio y se orientan con mayor exactitud los
trabajos de cartografía geológica y de prospección de minerales, porque, por primera vez
se muestran variaciones laterales de procesos geológicos tales como meteorización,
arcillosidad, contenido organógeno, acidez, predominio en superficie y profundidad de
material volcánico y serpentinítico, así como de los espesores y basamento de las
formaciones y rocas ofiolíticas. En las lateritas se muestran las variaciones laterales de su
tiempo de formación, espesores, grado de desarrollo y madurez. Por otra parte, también
se delimitan nuevas áreas de desarrollo de lateritas, alteraciones hidrotermales y de
posibles estructuras disyuntivas.
Las regularidades geofísicas reveladas en este territorio sirven de base para enriquecer el
conocimiento geológico en otras regiones con características geológicas similares,
siempre que se utilicen estos datos geofísicos y se procesen según la metodología
mostrada en este investigación.

Aplicabilidad del levantamiento aerogeofísico en la región MayaríSagua-Moa
El comportamiento de los campos físicos depende fundamentalmente de las
características geológicas de la región investigada, por lo que a partir de la interpretación
de los mapas que muestran el comportamiento de estos campos físicos, es posible
delimitar regularidades geológicas, las cuales pueden estar relacionadas con zonas de
mineralización, estructuras favorables para la acumulación de petróleo y gas, así como
con ciertas características ingeniero geológicas, hidrogeológicas y ambientales.
En la región investigada con ayuda de los datos aerogeofísicos se delimitan ciertas
regularidades geológicas siempre y cuando exista un contraste notable de radiactividad y
susceptibilidad magnética entre los diferentes tipos de rocas y zonas mineralizadas.
También influyen otros parámetros tales como: tipos de suelos (in situ o redepositados),
dimensiones de los cuerpos geológicos y sus áreas de afloramientos, profundidad,
yacencia, forma de los contactos, entre otros.

94

�Según el análisis realizado, en la región investigada, los datos aerogeofísicos se pueden
utilizar para delimitar áreas de desarrollo de alteraciones hidrotermales y de cortezas de
meteorización, sobre todo ferroniquelíferas, teniendo en cuenta que esta región se
encuentra ocupada en su mayor parte por rocas ultrabásicas serpentinizadas sobre las
cuales se desarrollan estas cortezas, y por rocas volcano-sedimentarias con las cuales se
vinculan las alteraciones mencionadas. La delimitación de estas áreas es muy importante
porque en las cortezas ferroniquelíferas aparecen grandes recursos de Fe, Ni y Co,
además con los fenómenos hidrotermales en ocasiones se vinculan importantes
concentraciones de metales preciosos. En el caso de las lateritas, la delimitación de estas
alteraciones permiten orientar los trabajos de explotación minera, teniendo en cuenta el
daño que provoca al proceso metalúrgico la presencia de material silíceo en las lateritas
(Rojas y Beyris, 1994).
Estos datos también se pueden utilizar para establecer variaciones laterales en el grado
de meteorización, arcillosidad, acidez y en los contenidos de materia orgánica de las
rocas y suelos desarrollados sobre ellas, así como en los espesores de las formaciones
con más magnéticas, tipo de basamento y predominio en superficie y profundidad de
material volcánico o serpentinítico en determinadas formaciones sedimentarias y volcanosedimentarias, lo cual brinda información sobre la génesis y desarrollo de las rocas.
En el caso particular de las ofiolitas, los datos aeromagnéticos, permiten establecer las
variaciones en los espesores de los niveles fundamentales del corte ofiolítico, lo cual
permite ubicar las zonas de transición entre los niveles de tectonitas y cumulativo, zonas
en las cuales suelen estar encajados los depósitos de cromitas.
El establecimiento de fenómenos de redeposición, sobre todo de cortezas lateríticas sobre
formaciones sedimentarias, es otra de las características geológicas que pueden ser
establecidas con ayuda de estos datos.
También con los datos aerogeofísicos se delimitan y caracterizan las estructuras
disyuntivas, siempre que con las mismas se asocien procesos que alteren el grado de
magnetización de las rocas, tales como serpentinización, cuarcificación, carbonatización,
entre otros. La delimitación y caracterización de estas estructuras adquiere gran
importancia durante los trabajos sismológicos teniendo en cuenta la gran inestabilidad
sísmica de esta región.

95

�Propuesta metodológica para la ejecución de los trabajos de
comprobación de campo
Durante la interpretación de levantamientos aerogeogfísicos es indispensable realizar
trabajos de comprobación de campo de los resultados.
En la región de estudio debido a las limitaciones materiales actuales solo fueron
comprobados en condiciones de campo los aspectos geológicos de las conclusiones
parciales y finales, limitando las mediciones geofísicas terrestre y los análisis químicomineralógicos a los resultados de trabajos anteriores. No obstante se proponen los
aspectos metodológicos a tener en cuenta durante el diseño de una propuesta de
investigación para futuros trabajos de comprobaciones de campo en esta región, los que
deben estar dirigidos a precisar y delimitar las anomalías de interés y esclarecer sus
naturalezas.
Estos trabajos deben desarrollarse en las siguientes etapas:
1- Seleccionar las áreas a comprobar.
2- Definir los trabajos a realizar y su modo de ejecución en función de los aspectos que
se quieren resolver y de las características del área.
3- Realizar los trabajos de comprobación de campo.
4- Procesar e interpretar la información, y con ello la reelaborar los resultados de la
reinterpretación del levantamiento aerogeofísico.
Tareas a resolver:
1- Seleccionar las áreas con valores anómalos de las concentraciones de eU, eTh y K, y
la intensidad gamma total y ∆T, así como aquellas delimitadas por los intervalos de
dichas concentraciones, en las cuales deben aparecer lateritas y alteraciones
hidrotermales.
2- Seleccionar las áreas de interés dentro de los afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolíticas de los sectores Mayarí y Sagua-Moa, en las cuales según los datos
aerogeofísicos, se manifiestan con mayor o menor intensidad las características
citadas durante la interpretación de los resultados del tratamiento estadístico, es decir,
meteorización, arcillosidad, contenido de materia orgánica, acidez, predominio en
superficie y profundidad de rocas volcánicas o serpentiníticas, alteraciones
hidrotermales, tipo de basamento, espesores y ubicación en el corte, así como tiempo
de formación, espesores, grado de madurez y desarrollo de las lateritas de Moa.

96

�3- En las áreas seleccionadas se escoge el complejo de métodos geofísicos a utilizar en
función de los aspectos que se quieren comprobar. En el caso de las anomalías
aerogamma espectrométricas, teniendo en cuenta las concentraciones anómalas de
los elementos, se realizan mediciones terrestres de las concentraciones de eU, eTh y
K, a lo largo de varios perfiles cuyas longitudes y espaciamientos dependen de las
características de las anomalías y el grado de detalle que se persigue. En las áreas de
interés de los sectores Mayarí y Sagua-Moa, y en las lateritas de Moa, en las cuales se
tienen en cuenta los datos aerogeofísicos, se realizan mediciones espectrométricas y
magnéticas en dependencia de las variables que conforman el factor que describe el
fenómeno a comprobar. Por último en las zonas con anomalías aeromagnéticas se
realizan mediciones magnéticas terrestres.
4- En las áreas a comprobar producto de los resultados de la reinterpretación
aerogamma espectrométrica y del tratamiento estadístico de los datos aerogeofísicos,
se realizan mediciones con los métodos señalados para verificar la existencia real de
la anomalía revelada en el levantamiento aéreo, se delimita la misma, se analizan las
características geológicas, se toman muestras para realizar un análisis químicomineralógico y conocer en detalle las causas de los valores anómalos. Por otro lado,
en las áreas magnéticas anómalas se sigue la misma secuencia hasta el análisis de
las características geológicas, luego se lleva a cabo la interpretación cualitativa y
cuantitativa de las mediciones terrestres y con ello apoyar o rechazar los resultados de
la reinterpretación del levantamiento aeromagnético.
5- Interpretar los resultados de los trabajos de comprobación y reelaborar los resultados
obtenidos durante la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico complejo.

Conclusiones
Con la interpretación del levantamiento aeromagnético en la región investigada se
corroboró la validez de su aplicación en áreas de alta complejidad geológica y conformada
por rocas ofiolíticas, donde se revelaron nuevas regularidades geológicas y geofísicas,
cuyos elementos fundamentales enriquecen y mejoran el modelo geólogo-geofísico
definido inicialmente, ya enriquecido con los resultados de la interpretación aerogamma
espectrométrica y del tratamiento estadístico.

97

�Con el comportamiento del campo magnético y en ocasiones combinado con las
características aerogamma espectrométricas, se delimitaron las zonas con predominio en
superficie y profundidad de rocas serpentinizadas, las variaciones de espesores de las
mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles fundamentales del corte ofiolítico
y se definió el basamento de las rocas aflorantes. También se delimitaron las zonas
donde

las

rocas

volcano-sedimentarias

cretácicas

yacen

sobre

peridotitas

serpentinizadas.
Las mayores intensidades del campo magnético permiten suponer que al sur de la Sierra
Cristal las rocas serpentinizadas deben alcanzar sus mayores espesores o presentar un
basamento metamórfico muy magnético próximo a la superficie. Para corroborar lo mismo
serían necesario estudios más detallados o perforaciones profundas en la región.
Generalmente en las áreas de los yacimientos lateríticos el campo magnético presenta
valores negativos, sugiriendo poco espesor de los cuerpos serpentiníticos sobre los
cuales se desarrollan, motivado tal vez por su ubicación en zonas periféricas del macizo
ofiolítico y donde existe un horts tectónico en el cual ha ocurrido la erosión de las
litologías más superficiales, o ambas condiciones a la vez.
Las principales estructuras disyuntivas y circulares presentes en la región se reflejan en el
campo magnético, en el primer caso, a partir de zonas anómalas alargadas, anomalías
alineadas y altos gradientes, coincidiendo con investigaciones anteriores en otras
regiones del mundo (Blakely y otros, 2001). Este último elemento, pero de forma circular,
caracteriza al segundo tipo de estructuras mencionadas, por lo que, se puede establecer
la presencia y principales características de estas estructuras a partir de la morfología del
campo magnético, la que muestra también otras zonas que pudieran constituir contactos
tectónicos o litológicos no reportados hasta el momento. Por otro lado es posible
determinar la profundidad hasta donde estas estructuras poseen un comportamiento
magnético. Estos elementos constituyen una herramienta durante la aclaración del
carácter supuesto o probado de determinadas estructuras disyuntivas.
Finalmente con las características aerogamma espectrométricas y aeromagnéticas, estas
últimas definidas por anomalías negativas, alargadas, vinculadas con sistemas de fallas,
se delimitaron zonas de probables alteraciones hidrotermales, lo cual orienta los trabajos
de prospección de metales preciosos y los de explotación en los yacimientos de lateritas
ferroniquelíferas. De la misma manera se delimitan las ventanas tectónicas y se definen
los sectores con aumento de la serpentinización a lo largo de las zonas de fallas, así

98

�como la cercanía a la superficie y el afloramiento de rocas ultrabásicas en aquellos
lugares donde se plantea que existen otras litologías.
Con el modelaje interactivo se corroboró que las principales anomalías positivas del
campo magnético se deben a la presencia en superficie y profundidad de rocas
ultrabásicas, fundamentalmente serpentinizadas, las cuales poseen profundidades de
hasta 3 Km. También se corroboró que las anomalías magnéticas negativas están
relacionadas con el poco espesor de las rocas ultrabásicas aflorantes y con la presencia
en superficie y profundidad de rocas sedimentarias, volcano-sedimentarias y cuerpos de
gabros. Con este modelaje también se conoce que los cuerpos de gabros aflorantes en
los perfiles modelados, no sobrepasan los 100 m de profundidad.
Como resultado de la interpretación geólogo-geofísica en el territorio se muestra la tabla
20, en la cual se recogen las principales regularidades geológicas y geofísicas reveladas,
con lo cual se enriquece el conocimiento geológico de esta región y se orientan con mayor
eficiencia los trabajos de prospección. Por último se propone un modelo geólogo-geofísico
perfeccionado a partir de las nuevas regularidades geológicas y geofísicas reveladas, así
como aquellos elementos a tener en cuenta durante la ejecución de los trabajos de
comprobaciones de campo.

99

�CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Conclusiones
A partir de la aplicación del conjunto de técnicas especiales en el procesamiento y
reinterpretación de la información geológica y aerogeofísica en la región Mayarí-SaguaMoa se concluye que:
1. Con los resultados de la investigación se revelaron nuevas regularidades geológicas y
geofísicas, y se construyó un modelo geólogo-geofísico del territorio, con el cual se
pueden planificar con mayor eficiencia los trabajos de prospección de minerales, así
como evaluar las potencialidades para localizar lateritas ferroniquelíferas, cromititas y
metales preciosos asociados a procesos hidrotermales. Dentro de las principales
regularidades

geológicas

aparecen

las

variaciones

laterales

del

grado

de

meteorización, arcillosidad, contenido organógeno, acidez, predominio en superficie y
profundidad de material volcánico y serpentinítico, espesores y basamento de las
formaciones y rocas ofiolíticas, así como del tiempo de formación, espesores, grado de
desarrollo y madurez de las lateritas. También se delimitan nuevas áreas de desarrollo
de lateritas, alteraciones hidrotermales y de posibles estructuras disyuntivas.
2. Para la región investigada los afloramientos de rocas volcano-sedimentarias,
fundamentalmente paleogénicas, se delimitan con las isolíneas de 3 µr/h de Iγ, lo cual
se logra con mayor exactitud utilizando las isolíneas de 0.4 % de K. El mayor porciento
de las áreas de desarrollo de lateritas ferroniquelíferas se delimitan con las isolíneas
de 2 ppm de eTh y eU, 1x10-3 de eTh/K y 5x10-4 de eU/K. Con ayuda de estos
parámetros se delimitan zonas de lateritas no señaladas en los mapas geológicos
tomados como base para este análisis. Las áreas de desarrollo de procesos
hidrotermales se identifican por anomalías de K y F, bajos valores de las relaciones
eTh/K y eU/K, elevados valores de la relación eU/eTh y valores negativos del campo
magnético, por debajo de -25 nT, asociados a zonas de fallas. De forma general estos
procesos en las rocas volcano-sedimentarias y la Fm. Mícara, se delimitan con las
isolíneas de 1.2 % de contenido de K, 2x10-2 de K.eU/eTh, de valores iguales o
menores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K. En las rocas ofiolíticas se delimitan con las
isolíneas de valores iguales o mayores de 0.4 % de K y 2x10-4 de eU/K.
3. En la región investigada las relaciones entre los elementos radiactivos en las rocas
sedimentarias demuestran la presencia de diferentes grados de meteorización,
arcillosidad y enriquecimiento en materia orgánica de los suelos desarrollados sobre
100

�ellas, así como determinados cambios faciales. En las rocas volcano-sedimentarias
estas relaciones indican variaciones en el grado de meteorización, arcillosidad, acidez
y espesor, así como su ubicación en el corte de la formación, tipo de basamento y la
presencia de zonas de posibles alteraciones hidrotermales. En las ofiolitas estas
relaciones destacan diferentes grados de meteorización, variaciones de los espesores
y del nivel del corte ofiolítico aflorante. También se ubican zonas de probables
alteraciones hidrotermales. Por último, en las rocas metamórficas ubicadas en el sector
Sagua-Moa se establecen las variaciones laterales de su grado de meteorización y
acidez. Las características mencionadas se muestran en los mapas de factores.
4. Las concentraciones de eU y eTh corroboran que las cortezas lateríticas de la región
de Moa poseen mayor desarrollo, espesor y grado de madurez que las existentes en
Mayarí, sugiriendo además que las de Moa son más antiguas, teniendo en cuenta que
tales concentraciones en las lateritas varían en correspondencia con su génesis, tipo,
tiempo de formación y potencias. A partir de las concentraciones de eU, eTh y K se
revelan variaciones laterales en el tiempo de formación, desarrollo y espesor de las
lateritas y rocas subyacentes, así como las características geomorfológicas y la posible
presencia de alteraciones hidrotermales en las mismas. Esto último es muy importante
para orientar los trabajos de explotación minera y buscar metales preciosos asociados
a dichas lateritas. Las zonas de lateritas redepositadas presentan mayor contenido de
eU y eTh que las in situ. Estos contenidos también son mayores en aquellas que
tienen mayores espesores, así como las desarrolladas o redepositadas sobre
serpentinitas, con respecto a las que aparecen sobre gabros y rocas volcanosedimentarias. La mayor radiactividad de las rocas que afloran en el sector Sagua-Moa
con respecto a las de Mayarí, refleja un mayor grado de meteorización, arcillosidad y
acidez de las mismas, así como un predominio de las rocas de los niveles superiores
del corte ofiolítico.
5. En el campo magnético de la región investigada se reflejan las principales
deformaciones tectónicas reportadas, en las ofiolitas y rocas asociadas, así como las
profundidades probables hasta las cuales se extienden las mismas. También se
manifiestan zonas de posibles estructuras disyuntivas no descritas hasta el momento.
La combinación del comportamiento del campo magnético y las características
aerogamma espectrométricas, permitieron delimitar las zonas con predominio en
superficie y profundidad de rocas serpentinizadas y por ende las variaciones de

101

�espesores de las mismas y de las diferentes litologías, de los dos niveles
fundamentales del corte ofiolítico. También se define el basamento de las rocas
aflorantes y las zonas donde las rocas volcano-sedimentarias cretácicas yacen sobre
rocas ultrabásicas serpentinizadas.
6. Con todos los elementos anteriormente expuesto se profundiza en el conocimiento
geológico del territorio, se mejora el modelo geólogo-geofísico existente y se orientan
los trabajos de prospección.
7. En la región Mayarí-Sagua-Moa los datos aerogeofísicos se pueden utilizar en el
cartografiado geológico y la prospección de yacimientos minerales, específicamente
para delimitar y caracterizar las áreas de desarrollo de alteraciones hidrotermales y
cortezas de meteorización, sobre todo ferroniquelíferas, lo cual tiene gran importancia
económica por las altas concentraciones de Fe, Ni y Co asociados a estas cortezas, y
la presencia en ocasiones de metales preciosos en las zonas alteradas
hidrotermalmente. En las ofiolitas se pueden delimitar las variaciones de los espesores
de los dos niveles fundamentales del corte ofiolítico en esta región, cobrando gran
importancia para la ubicación de los depósitos de cromitas. De forma general se
pueden revelar variaciones laterales de las características geológicas y estructurales,
sirviendo de base para futuros trabajos sismológicos teniendo en cuenta la gran
inestabilidad sísmica de esta zona.
Recomendaciones
Después de culminada la investigación se recomienda:
1. Utilizar las regularidades geológicas y geofísicas reveladas, y el modelo geólogogeofísico perfeccionado, en futuros trabajos de prospección de minerales en el
territorio.
2. Llevar a cabo un trabajo detallado en las zonas donde se presentan las principales
anomalías aerogamma espectrométricas, destinado a realizar mediciones terrestres de
los contenidos de los radioelementos analizados, tomar muestras y realizar análisis
químicos y mineralógicos, y determinar con ayuda de la información acumulada la
naturaleza de tales anomalías aerogamma espectrométricas observadas. De la misma
manera realizar un levantamiento geológico al sur de la Sierra Cristal, donde se
observan las anomalías magnéticas de mayores intensidades.

102

�3. Tener presente durante la explotación de los yacimientos ferroniquelíferos de la región
Mayarí y Moa, la ubicación de las áreas de alteraciones hidrotermales, delimitadas a
partir de la interpretación de los datos aerogeofísicos y algunas verificaciones de
campo.
4. Aplicar otros métodos geofísicos en la región que corroboren los resultados obtenidos
y aporten nuevos elementos a considerar desde el punto de vista geológico.
5. Validar la metodología seguida en esta investigación en estudios más detallados para
determinar su aplicación durante la prospección.
6. Confeccionar un Sistema de Información Geográfica con la información incluida en
esta investigación.
7. Extender este tipo de trabajo, capaz de detectar nuevas regularidades geológicas a
otras regiones del país, aprovechando la información aerogamma espectrométrica que
lo cubre.

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119

�RELACIÓN DE FIGURAS
Figuras
Figura 1. Esquema de ubicación geográfica.
Figura 2. Mapa geológico esquemático de Cuba mostrando los afloramientos del cinturón
plegado y del neoautóctono (adaptado de Iturralde-Vinent, 1996).
Figura 3. Mapa geológico de la región de Mayarí (modificado de Adamovich y Chejovich,
1963).
Figura 4. Columna sintética ideal del macizo Mayarí-Cristal, propuesta por Proenza (1997)
y Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor y bibliográficos
(Thayer, 1942; Iturralde-Vinent, 1989, 1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Nekrasov
y otros, 1989; Murashko y Lavandero, 1989; Navarrete y Rodríguez, 1991). La dimensión
vertical no está a escala.
Figura 5. Mapa geológico de la región de Sagua-Moa (modificado de Gyarmati y Leyé
O'Conor, 1990).
Figura 6. Columna sintética ideal del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, propuesta por
Proenza (1997) y Proenza y otros (1998b), reconstruida a partir de datos del propio autor
y bibliográficos (Thayer, 1942; Guild, 1947; Ríos y Cobiella, 1984; Iturralde-Vinent, 1989,
1994, 1996; Fonseca y otros, 1985, 1992; Torres, 1987). La dimensión vertical no está a
escala.
Figura 7. Variaciones en el grado de meteorización y enriquecimiento de los suelos en
materia orgánica en el sector Mayarí según el factor de eU.
Figura 8. Variaciones en el grado de meteorización, acidez y enriquecimiento de los
suelos en materia orgánica en las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU.
Figura 9. Variaciones de la meteorización y arcillosidad de las rocas en el sector Mayarí
según el factor de eTh.
Figura 10. Variaciones en el grado de meteorización y arcillosidad de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eTh.
Figura 11. Variaciones en los contenidos de K de las rocas en el sector Mayarí, según el
factor de K.
Figura 12. Variaciones en las concentraciones de K de las rocas del sector Sagua-Moa
según el factor de K.
Figura 13. Variaciones en los espesores de las rocas en el sector Mayarí según el factor
de ∆T.
120

�Figura 14. a, variaciones en el grado de arcillosidad y acidez de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eU, eTh y K.
b, variaciones en el contenido de material volcánico, la meteorización y el espesor de la
Fm. Mícara en su área de afloramiento #6, ubicada al SE de Cananova, sector SaguaMoa, según el factor de eU, eTh , K y ∆T.
c, d y e, variaciones en los espesores de las rocas serpentinizadas en el sector SaguaMoa, según el factor de ∆T.
Figura 15. Variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas y en los espesores de las
cortezas lateríticas en el sector Mayarí según el factor de eU y eTh. Ubicación de las
zonas más probables de desarrollo de cortezas lateríticas.
Figura 16. Variaciones en el grado de arcillosidad de las rocas y en los espesores de las
cortezas lateríticas en el sector Sagua-Moa según el factor de eU y eTh. Ubicación de las
zonas más probables de desarrollo de cortezas lateríticas.
Figura 17. Variaciones en el grado de meteorización, acidez, contenidos de material
volcánico y fosilífero de las rocas, su ubicación en el corte y el enriquecimiento en materia
orgánica de los suelos desarrollados sobre ellas en el sector Sagua-Moa, según el factor
de eU y K.
Figura 18. Variaciones en los contenidos de K y eU de las rocas del sector Mayarí según
el factor de eU y K.
Figura 19. a, Variaciones en los espesores y contenido de material volcánico en la Fm.
Mícara del sector Mayarí, según el factor de K y ∆T.
b, Variaciones de los contenidos de eU y en los espesores de las lateritas del sector
Mayarí, según el factor de eU y ∆T.
c, Variaciones de los espesores y del tiempo de formación de las lateritas del sector
Mayarí, según el factor de ∆T y eTh.
Figura 20. Variaciones en la ubicación de las rocas en el corte, su espesor, tipo de
substrato y delimitación de alteraciones hidrotermales en el sector Sagua-Moa según el
factor de K y ∆T.
Figura 21. Variaciones en el grado de meteorización, acidez y espesor de las rocas del
sector Sagua-Moa según el factor de eU y ∆T.
Figura 22. Variaciones en el grado de meteorización y espesores de las rocas del sector
Sagua-Moa según el factor de eTh y ∆T.

121

�Figura 23. Variaciones en la meteorización y arcillosidad de las rocas del sector SaguaMoa según el factor de eTh y K.
Figura 24. a, Variaciones en el grado de meteorización, acidez, espesor y posición en el
corte de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU, K y ∆T.
b, Variaciones en el grado de arcillosidad, espesor, tipo de basamento y posición en el
corte de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de eU, eTh y ∆T.
Figura 25. Variaciones en el grado de alteración, espesores y tipos de basamentos, así
como delimitación de zonas de alteraciones hidrotermales de las rocas del sector SaguaMoa según el factor de eTh, K y ∆T.
Figura 26. Esquema de ubicación de las áreas de desarrollo de lateritas de Moa
(modificado de Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).
Figura 27. Variaciones de los espesores de las lateritas de Moa según al factor de eU y
eTh.
Figura 28. Variaciones de los espesores en las áreas de lateritas de Moa según el factor
de eU y eTh.
Figura 29. Variaciones en las concentraciones de K de las lateritas de Moa según el factor
de K.
Figura 30. Variaciones de las concentraciones de K en las áreas de lateritas de Moa
según el factor de K.
Figura 31. Variaciones en el enriquecimiento en materia orgánica de las lateritas según el
factor de eU y eTh negativo.
Figura 32. Variaciones en las características topográficas y en los contenidos de materia
orgánica de las áreas de desarrollo de lateritas según el factor de eU.
Figura 33. Variaciones de los espesores de las lateritas y rocas subyacentes según el
factor de eU y ∆T.
Figura 34. Variaciones en el tiempo de formación y desarrollo de las cortezas lateríticas
de Moa según el factor de eTh.
Figura 35. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación I-I'.
Figura 36. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación II-II'.
Figura 37. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación III-III'.
Figura 38. Modelo físico-geológico del perfil de interpretación IV-IV'.

122

�RELACIÓN DE TABLAS Y ANEXOS GRÁFICOS
Tablas
Tabla 1. Susceptibilidad magnética (K x 10-6/4π SI) de los principales tipos de rocas que
conforman

la

región

Mayarí-Sagua-Moa.

Según

datos

propios

y

bibliográficos

(Zamashikov y Tobachkov, 1971; Dzuena y otros, 1974; Chang y otros, 1990, 1991).
Tabla 2. Concentraciones medias estimadas de Uranio, Torio y Potasio en diferentes tipos
de rocas, tomado de Clark y otros, 1966; Rogers y Adams, 1969a, 1969b; Heier y
Billings, 1970; Kogan y otros, 1971; Bhimasankaram, 1974; Gableman, 1977; Galbraith y
Saunders, 1983.
Tabla 3. Definición de categorías de rocas ígneas de la tabla 1 (tomada de Galbraith y
Saunders, 1983).
Tabla 4. Estadística descriptiva de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-SaguaMoa.
Tabla 5. Matriz de correlación de los datos aerogeofísicos de la región Mayarí-SaguaMoa.
Tabla 6. Pruebas de hipótesis.
Tabla 7. Catálogo de anomalías.
Tabla 8. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Mayarí.
Tabla 9. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 10. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 11. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 12. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 13. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos
de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Tabla 14. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Sagua-Moa.
Tabla 15. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.

123

�Tabla 16. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector SaguaMoa.
Tabla 17. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y
rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 18. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 19. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos
de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Tabla 20. Regularidades geológicas y geofísicas de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexos gráficos
Anexo 1. Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Albear y otros,
1988).
Anexo 2. Esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de
Adamovich y Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y
Leyé O'Conor, 1990; Rodríguez, 1998a, 1999b).
Anexo 3. Mapa de intensidad gamma total (Iγ) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 4. Mapa de contenido de eU de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 5. Mapa de contenido de eTh de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 6. Mapa de contenido de K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 7. Mapa de eU/eTh de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 8. Mapa de eTh/K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 9. Mapa de eU/K de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 10. Mapa de F (K.eU/eTh) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo

11.

Esquema

de

interpretación

combinada

de

los

datos

aerogamma

espectrométricos de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 12. a, Mapa de ∆T de la región Mayarí-Sagua-Moa; b, Mapa de ∆T reducido al polo
de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 13a. Variaciones de los espesores de las rocas ultrabásicas serpentinizadas según
las intensidades del campo magnético.
Anexo 13b. Variaciones de los espesores del complejo cumulativo según las intensidades
del campo magnético.

124

�Anexo 13c. Variaciones de los espesores de las rocas volcano-sedimentarias según las
intensidades del campo magnético.
Anexo 13d. Variaciones de los espesores de las formaciones Mícara y La Picota según
las intensidades del campo magnético.
Anexo 14. Mapa de relieve de ∆T reducido al polo (∆Trp) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 15. Mapas de ∆Tx de la región Mayarí-Sagua-Moa. a, ∆Tx iluminado desde el SW;
b, ∆Tx iluminado desde el SE.
Anexo 16. Mapas de ∆Ty de la región Mayarí-Sagua-Moa. a, ∆Ty iluminado desde el SW;
b, ∆Ty iluminado desde el SE.
Anexo 17. Mapas de ∆Tz (a) y ∆Tzz (b) de la región Mayarí-Sagua-Moa.
Anexo 18. Mapas de Continuación Analítica Ascedente (CAA) de la región Mayarí-SaguaMoa.
Anexo 19. Esquema de interpretación geólogo-geofísico.
Anexo 20. Mapa residual de ∆Trp de la región Mayarí-Sagua-Moa, calculado para un
regional obtenida a los 4 Km.

125

�FIGURAS

��Figura 3. Mapa geológico de la región de Mayarí (modificado de Adamovich y Chejovich, 1963).

�Figura 5. Mapa geológico de la región de Sagua-Moa (modificado de Gyarmati y Leyé O'Conor, 1990).

������Figura 12. Variaciones en las concentraciones de K de las rocas del sector Sagua-Moa según el factor de K.

��������������������������TABLAS

�Tabla 6. Pruebas de hipótesis para la verificación de homogeneidad de varianza e igualdad de medias.
No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

eTh
eTh
eTh
eTh
eU
eU
eU
K

Moa
Mayarí
Yac. Moa
Yac. Pta. Gorda
Yac. Moa
Yac. Pta. Gorda
Yac. Mayarí
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí-SaguaMoa
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí
Mayarí

1
2
3
4
5
6
7
8

Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Lateritas
Santo Domingo

9

Castillo de los Indios

K

10

Téneme

K

11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31
32
33
34
35
36
37
38
39

Lateritas
Serpentinitas
Gabros
Camazán
Santo Domingo
La Picota
Río Maya
Mícara
Sabaneta
Cauto
Puerto Boniato
Charco Redondo
Mucaral
Yateras
Bitirí
Mícara
Serpentinitas
Lateritas
Sabaneta
Río Maya
Puerto Boniato
La Picota
Mucaral
Gabros
Charco Redondo
Cauto
Camazán
Bitirí
Yateras

It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
It
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K

Med Var.

n

3.85
5.33
8.14
8.73
4.15
4.11
2.18
1.05

5.34
7.74
9.40
3.16
1.24
1.10
0.54
0.38

3755
2457
78
45
78
45
2457
145

0.67

0.12

405

0.52

0.13

875

3.48
1.80
1.52
2.68
2.62
1.92
2.36
2.47
2.66
2.42
2.43
1.78
2.56
3.04
2.08
0.54
0.35
0.35
0.52
0.46
0.36
0.41
0.35
0.36
0.41
0.36
0.41
0.38
0.35

1.47
0.12
0.02
0.20
0.04
0.11
0.39
0.14
0.37
0.07
0.07
0.06
0.20
0.07
0.14
0.03
0

2457
4920
583
217
5
200
42
131
450
31
683
22
630
74
190
131
4920
2457
450
42
683
208
630
583
22
31
217
190
74

3x10-5

0.06
0.03
0
0.01
0
0
0.01
0
0.02
0.01
0

Prueba F (α=0.05)
1 y 2: F= 0.68, V.C.= 0.94; 3 y 4: F= 2.56, V.C.= 1.58.
5 y 6: F= 1.12, V.C.= 1.58; 5 y 7: F= 2.31, V.C.= 1.28.
4 y 7: F= 2.04, V.C.= 1.37; 3 y 2: F= 2.04, V.C.= 1.37.
4 y 2: F= 0.47, V.C.= 0.67; 8 y 9: F= 3.14, V.C.= 1.24.
9 y 10: F= 1.07, V.C.= 1.15; 11 y 12: F= 11.8, V.C.= 1.05
11 y 13: F= 55.8, V.C.= 1.1; 11 y 14: F= 7.27, V.C.= 1.28
11 y 15: F= 36.3, V.C.= 5.62; 11 y 16: F= 13.1, V.C.= 1.19
11 y 17: F= 3.74, V.C.= 1.50; 11 y 18: F= 10.4, V.C.= 1.24
11 y 19: F= 3.91, V.C.= 1.13; 11 y 20: F= 20.1, V.C.= 1.62
11 y 21: F= 18.5, V.C.= 1.10; 11 y 22: F= 21.3, V.C.= 1.81
11 y 23: F= 7.21, V.C.= 1.11; 11 y 24: F= 18.8, V.C.= 1.34
11 y 25: F= 10.3, V.C.= 1.20; 13 y 12: F= 0.21, V.C.= 0.90
13 y 15: F= 0.65, V.C.= 0.41; 13 y 16: F= 0.23, V.C.= 0.83
13 y 18: F= 0.18, V.C.= 0.80; 13 y 19: F= 0.07, V.C.= 0.86
13 y 21: F= 0.33, V.C.= 0.87; 13 y 22: F= 0.38, V.C.= 0.63
13 y 23: F= 0.12, V.C.= 0.87; 13 y 24: F= 0.33, V.C.= 0.76
13 y 25: F= 0.18, V.C.= 0.82; 13 y 14: F= 0.13, V.C.= 0.83
13 y 20: F= 0.35, V.C.= 0.67; 13 y 17: F= 0.06, V.C.= 0.70
26 y 28: F= 1264, V.C.= 1.21; 26 y 27: F= 23.4, V.C.=1.21
26 y 40: F= 5.46, V.C.= 5.65; 26 y 29: F= 0.60, V.C.= 0.78
26 y 30: F= 1.06, V.C.= 1.56; 26 y 31: F= 17.7, V.C.= 1.23
26 y 32: F= 3.72, V.C.= 1.29; 26 y 33: F= 48.9, V.C.= 1.24
26 y 34: F= 11.7, V.C.= 1.24; 26 y 35: F= 2.22, V.C.= 1.86
26 y 36: F= 43.9, V.C.= 1.67; 26 y 37: F= 1.58, V.C.= 1.28
26 y 38: F= 3.47, V.C.= 1.29; 26 y 39: F= 131, V.C.= 1.42
28 y 27: F= 0.01, V.C.= 0.94; 28 y 40: F= 0, V.C.= 0.42
28 y 29: F= 0, V.C.= 0.88; 28 y 30: F= 0, V.C.= 0.71
28 y 31: F= 0.01, V.C.= 0.90; 28 y 32: F= 0, V.C.= 0.85
28 y 33: F= 0.03, V.C.= 0.90;28 y 34: F= 0, V.C.= 0.90
28 y 35: F= 0, V.C.= 0.64;28 y 36: F= 0.03, V.C.= 0.68
28 y 37: F= 0, V.C.= 0.85;28 y 38: F= 0, V.C.= 0.84
28 y 39: F= 0.1, V.C.= 0.77;27 y 40: F= 0.23, V.C.= 0.42
27 y 29: F= 0.02, V.C.= 0.89; 27 y 30: F= 0.04, V.C.= 0.71
27 y 31: F= 0.75, V.C.= 0.91; 27 y 32: F= 0.15, V.C.= 0.83
27 y 33: F= 2.08, V.C.= 1.10; 27 y 34: F= 0.49, V.C.= 0.90
27 y 35: F= 0.09, V.C.= 0.64; 27 y 36: F= 1.87, V.C.= 1.62
27 y 37: F= 0.06, V.C.= 0.85; 27 y 38: F= 0.14, V.C.= 0.84
27 y 39: F= 5.58, V.C.= 1.34; 33 y 40: F= 0.11, V.C.= 0.41
33 y 29: F= 0.01, V.C.= 0.86; 33 y 30: F= 0.02, V.C.= 0.70
33 y 31: F= 0.36, V.C.= 0.87; 33 y 32: F= 0.07, V.C.= 0.83
33 y 34: F= 0.23, V.C.= 0.87; 33 y 35: F= 0.04, V.C.= 0.63
33 y 36: F= 0.89, V.C.= 0.67; 33 y 37: F= 0.03, V.C.= 0.83
33 y 38: F= 0.07, V.C.= 0.82; 33 y 39: F= 2.67, V.C.= 1.36
39 y 38: F= 0.02, V.C.= 0.71; 39 y 37: F= 0.01, V.C.= 0.71

Prueba t (α=0.05)
1 y 2: t= -22.6, V.C.= 1.64; 3 y 4: t= -1.16, V.C.= 1.65.
5 y 6: t= 0.18, V.C.= 1.65; 5 y 7: t= 22.8, V.C.= 1.64.
4 y 7: t= 17.3, V.C.= 1.64; 3 y 2: t= 8.74, V.C.= 1.64
4 y 2: t= 8.15, V.C.= 1.64; 8 y 9: t= -8.82, V.C.= 1.64
9 y 10: t= -6.84, V.C.= 1.64; 11 y 12: t= -67.1, V.C.= 1.64
11 y 13: t= 77.2, V.C.= 1.64; 11 y 14: t= 20.4, V.C.= 1.64
11 y 15: t= 9.19, V.C.= 2.01; 11 y 16: t= 45.5, V.C.= 1.64
11 y 17: t= 11.1, V.C.= 1.67; 11 y 18: t= 24.5, V.C.= 1.64
11 y 19: t= 21.4, V.C.= 1.64; 11 y 20: t= 19.4, V.C.= 1.67
11 y 21: t= 39.3, V.C.= 1.64; 11 y 22: t= 27.7, V.C.= 1.69
11 y 23: t= 30, V.C.= 1.64; 11 y 24: t= 10.6, V.C.= 1.65
11 y 25: t= 38.1, V.C.= 1.64; 13 y 12: t= -19.1, V.C.= 1.64
13 y 15: t= -12.2, V.C.= 2.13; 13 y 16: t= -22.6, V.C.=1.64
13 y 18: t= -45.3, V.C.= 1.64; 13 y 19: t= -43.3, V.C.=1.64
13 y 21: t= -68.8, V.C.= 1.64; 13 y 22: t= -7.36, V.C.=1.64
13 y 23: t= -52.8, V.C.= 1.64; 13 y 24: t= -68.9, V.C.=1.64
13 y 25 t= -28.7, V.C.= 1.64; 13 y 14: t= -53.5, V.C.= 1.64
13 y 20: t= -29, V.C.= 1.64; 13 y 17: t= -23.5, V.C.= 1.64
26 y 28: t= 11.4, V.C.= 1.65; 26 y 28: t= 11.1, V.C.= 1.65
26 y 40: t= 0.12, V.C.= 1.65; 26 y 29: t= 0.65, V.C.= 1.64
26 y 30: t= 2.38, V.C.= 1.65; 26 y 31: t= 10.6, V.C.= 1.65
26 y 32: t= 6.98, V.C.= 1.65; 26 y 33: t= 11, V.C.= 1.65
26 y 34: t= 10.5, V.C.= 1.65; 26 y 35: t= 3.83, V.C.= 1.68
26 y 36: t= 10.3, V.C.= 1.65; 26 y 37: t= 6.39, V.C.= 1.65
26 y 38: t= 8.85, V.C.= 1.65; 26 y 39: t= 11.1, V.C.= 1.65
28 y 27: t= -6.42, V.C.= 1.64; 28 y 40: t= -64.1, V.C.=1.64
28 y 29: t= -35.6, V.C.= 1.64; 28 y 30: t= -29.4, V.C.=1.64
28 y 31: t= -14, V.C.= 1.64; 28 y 32: t= -32.2, V.C.= 1.64
28 y 33: t= -12.2, V.C.=1.64; 28 y 34: t= -12.1, V.C.=1.64
28 y 35: t= -24.8, V.C.= 1.64; 28 y 36: t= -8.92, V.C.=1.64
28 y 37: t= -21.4, V.C.= 1.64; 28 y 38: t= -14.1, V.C.=1.64
28 y 39: t= -6.91, V.C.= 1.64; 27 y 40: t= -9.95, V.C.=1.64
27 y 29: t= -43.3, V.C.= 1.64; 27 y 30: t= -16, V.C.= 1.64
27 y 31: t= -4.88 V.C.= 1.64; 27 y 32: t= -19.6, V.C.= 1.64
27 y 33: t= -1.69, V.C.= 1.64; 27 y 34: t= -4.83, V.C.=1.64
27 y 35: t= -7.39, V.C.= 1.64; 27 y 36: t= -0.93, V.C.=1.69
27 y 37: t= -17.6, V.C.= 1.64; 27 y 38: t= -7.64, V.C.=1.64
27 y 39: t= -11, V.C.= 1.66; 33 y 40: t= -13.8, V.C.= 1.64
33 y 29: t= -17.1, V.C.= 1.64; 33 y 30: t= -12.3, V.C.= 1.64
33 y 31: t= -2.85, V.C.= 1.64; 33 y 32: t= -13.3, V.C.= 1.64
33 y 34: t= -2.68, V.C.= 1.64; 33 y 35: t= -8.02, V.C.= 1.64
33 y 36: t= -0.53, V.C.= 1.69; 33 y 37: t= -9.29, V.C.= 1.64
33 y 38: t= -4.95, V.C.= 1.64; 33 y 39: t= 0.71, V.C.= 1.64
39 y 38: t= -2.02, V.C.= 1.65; 39 y 37: t= -3.44, V.C.= 1.65

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

39 y 36: F= 0.33, V.C.= 0.61; 39 y 35: F= 0.58, V.C.= 0.58
40 Santo Domingo
K
Mayarí
0.53
0
5
39 y 36: t= -1.14, V.C.= 1.65; 39 y 35: t= -4.22, V.C.= 1.66
39 y 34: F= 0.08, V.C.= 0.73; 39 y 32: F= 0.02, V.C.= 0.71
39 y 34: t= -1.38, V.C.= 1.64; 39 y 32: t= -5.22, V.C.= 1.65
41 Yateras
eU
Mayarí
2.33 0.06
74
39 y 31: t= -1.55, V.C.= 1.64; 39 y 30 t= -4.92, V.C.= 1.65
42 Serpentinitas
eU
Mayarí
1.32 0.06 4920 39 y 31: F= 0.13, V.C.= 0.73; 39 y 30: F= 0, V.C.= 0.64
39 y 29: F= 0, V.C.= 0.73; 39 y 40: F= 0.04, V.C.= 0.4
39 y 29: t= -6.01, V.C.= 1.64; 39 y 40: t= -15.4, V.C.= 1.66
43 Santo Domingo
eU
Mayarí
2.11 0.01
5
7 y 41: t= -4.49, V.C.= 1.65; 7 y 42: t= 55.8, V.C.= 1.64
44 Sabaneta
eU
Mayarí
1.85 0.12
450 7 y 41: F= 8.21, V.C.= 1.34; 7 y 42: F= 7.83, V.C.= 1.05
7 y 43: F= 52.6, V.C.= 5.62; 7 y 44: F= 4.32, V.C.= 1.13
7 y 43: t= 1.37, V.C.= 2.01; 7 y 44: t= 14.5, V.C.= 1.64
45 Río Maya
eU
Mayarí
1.76 0.24
42
7 y 45: t= 5.42, V.C.= 1.68; 7 y 46: t= 26.4, V.C.= 1.64
46 Puerto Boniato
eU
Mayarí
1.70 0.06
683 7 y 45: F= 2.22, V.C.= 1.50; 7 y 46: F= 7.99, V.C.= 1.10
7 y 47: t= 27.2, V.C.= 1.64; 7 y 48: t= 9.87, V.C.= 1.64
47 La Picota
eU
Mayarí
1.47 0.09
208 7 y 47: F= 5.68, V.C.= 1.19; 7 y 48: F= 3.66, V.C.= 1.11
7 y 49: F= 12.3, V.C.= 1.24; 7 y 50: F= 38, V.C.= 1.11
7 y 49: t= 14.5, V.C.= 1.64; 7 y 50: t= 66.7, V.C.= 1.64
48 Mucaral
eU
Mayarí
1.97 0.14
630
7 y 51: F= 44.5, V.C.= 1.81; 7 y 52: F= 9.21, V.C.= 1.62
7 y 51: t= 34.8, V.C.= 1.68; 7 y 52: t= 13.9, V.C.= 1.68
49 Mícara
eU
Mayarí
1.83 0.04
131
7 y 53: F= 3.2, V.C.= 1.18; 7 y 54: F= 5.82, V.C.= 1.20
7 y 53: t= 6.57, V.C.= 1.64; 7 y 54: t= 22.7, V.C.= 1.64
50 Gabro
eU
Mayarí
1.14 0.01
583
50 y 54: F= 0.15, V.C.= 0.82; 50 y 53: F= 0.08, V.C.= 0.83
50 y 54: t= -28.6, V.C.= 1.64; 50 y 53: t= -44.3, V.C.= 1.64
51 Charco Redondo
eU
Mayarí
1.21 0.01
22
50 y 52: F= 0.24, V.C.= 0.67; 50 y 51: F= 1.16, V.C.= 1.82
50 y 52: t= -17, V.C.= 1.64; 50 y 51: t= -2.8, V.C.= 1.64
52 Cauto
eU
Mayarí
1.54 0.05
31
50 y 49: F= 0.32, V.C.= 0.80; 50 y 48: F= 0.09, V.C.= 0.87
50 y 49: t= -51.6, V.C.= 1.64; 50 y 48: t= -50.1, V.C.= 1.64
53 Camazán
eU
Mayarí
1.97 0.16
217 50 y 47: F= 0.14, V.C.= 0.83; 50 y 46: F= 0.20, V.C.= 0.87
50 y 47: t= -21.8, V.C.= 1.64; 50 y 46: t= -48.7, V.C.= 1.64
54 Bitirí
eU
Mayarí
1.57 0.09
190 50 y 45: F= 0.05, V.C.= 0.70; 50 y 44: F= 0.11, V.C.= 0.86
50 y 45: t= -22.8, V.C.= 1.64; 50 y 44: t= -45.8, V.C.= 1.64
55 Yateras
eTh
Mayarí
3.45 0.40
74
50 y 43: F= 1.38, V.C.= 5.63; 50 y 42: F= 0.20, V.C.= 0.90
50 y 43: t= -18.2, V.C.= 1.64; 50 y 42: t= -17, V.C.= 1.64
56 Serpentinitas
eTh
Mayarí
1.40 0.58 4920 50 y 41: F= 0.21, V.C.= 0.76; 43 y 44: F= 0.08, V.C.= 0.17
50 y 41: t= -68.4, V.C.= 1.64; 43 y 44: t= 1.63, V.C.= 1.64
57 Santo Domingo
eTh
Mayarí
1.52 0.02
5
43 y 29: F= 0.11, V.C.= 0.17; 2 y 55: F= 19.3, V.C.= 1.54
43 y 29: t= 0.04, V.C.= 1.64; 2 y 55: t= 20.3, V.C.= 1.65
58 Sabaneta
eTh
Mayarí
2.29 0.30
450 2 y 56: F= 13.3, V.C.= 1.05; 2 y 57: F= 375, V.C.= 5.62
2 y 56: t= 68.7, V.C.= 1.64 ; 2 y 57: t= 44.6, V.C.= 1.78
2 y 58: F= 25.1, V.C.= 1.13; 2 y 59: F= 10.2, V.C.= 1.50
2 y 58: t= 49, V.C.= 1.64; 2 y 59: t= 24.2, V.C.= 1.67
59 Río Maya
eTh
Mayarí
1.81 0.75
42
2 y 60: t= 43.2, V.C.= 1.64; 2 y 61: t= 67, V.C.= 1.64
60 Puerto Boniato
eTh
Mayarí
2.67 0.43
683 2 y 60: F= 17.9 V.C.= 1.105; 2 y 61: F= 60.5, V.C.= 1.19
2 y 62: t= 42, V.C.= 1.64; 2 y 63: t= 56.6, V.C.= 1.64
61 La Picota
eTh
Mayarí
1.22 0.12
208 2 y 62: F= 11, V.C.= 1.11; 2 y 63: F= 47.9, V.C.= 1.24
2 y 64: t= 79.1, V.C.= 1.64; 65 y 66: t= 3.70, V.C.= 1.64
62 Mucaral
eTh
Mayarí
2.58 0.70
630 2 y 64: F= 101, V.C.= 1.11; 65 y 66: F= 0.60, V.C.= 0.83
65 y 67: t= 1.17, V.C.= 1.65; 65 y 68: t= 7.19, V.C.= 1.64
63 Mícara
eTh
Mayarí
1.58 0.16
131 65 y 67: F= 2.21, V.C.= 2.56; 65 y 68: F= 3.09, V.C.= 1.31
65 y 69: t= 4.64, V.C.= 1.64; 65 y 70: t= 10.2, V.C.= 1.65
64 Gabro
eTh
Mayarí
0.79 0.07
583 65 y 69: F= 1, V.C.= 1.21; 65 y 70: F= 2.88, V.C.= 1.18
65 y 71: t= 10.8, V.C.= 1.65; 65 y 72: t= 3.27, V.C.= 1.64
65 Jaimanita
It
Moa
3.39 0.99
206 65 y 71: F= 2.87, V.C.= 1.19; 65 y 72: F= 2.03, V.C.= 1.23
65 y 73: t= 4.91, V.C.= 1.64; 65 y 74: t= 13.3, V.C.= 1.65
66 Lateritas
It
Moa
3.06 1.62 3755 65 y 73: F= 2.26, V.C.= 1.22; 65 y 74: F= 2.22, V.C.= 1.17
65 y 75: F= 8.98, V.C.= 1.37; 65 y 76: F= 10.4, V.C.= 1.64
65 y 75: t= 10.3, V.C.= 1.65; 65 y 76: t= 13.7, V.C.= 1.65
67 Sierra de Capiro
It
Moa
2.85 0.44
11
65 y 77: F= 43.9, V.C.= 1.52; 65 y 78: F= 2.16, V.C.= 1.27
65 y 77: t= 17.4, V.C.= 1.65; 65 y 78: t= 8.35, V.C.= 1.64
68 Maya
It
Moa
2.77 0.32
125
79 y 80: F= 3.28, V.C.= 1.17; 79 y 81: F= 2.18, V.C.= 1.13
79 y 80: t= 21.6, V.C.= 1.64; 79 y 81: t= 1.68, V.C.= 1.64
69 La Picota
It
Moa
3.01 0.98
456 79 y 82: F= 0.75, V.C.= 0.87; 86 y 83: F= 2.49, V.C.= 1.24
79 y 82: t= 9.87, V.C.= 1.64; 86 y 83: t= 2.53, V.C.= 1.65
70 Mucaral
It
Moa
2.66 0.34 1117 86 y 84: F= 18.4, V.C.= 1.05; 86 y 85: F= 1.76, V.C.= 1.20
86 y 84: t= 55.2, V.C.= 1.64; 86 y 85: t= 4.02, V.C.= 1.65
71 Mícara
It
Moa
2.61 0.34
786 65 y 81: F= 1.99, V.C.= 1.19; 65 y 79: F= 0.91, V.C.= 0.82
65 y 81: t= 1.66, V.C.= 1.65; 65 y 79: t= 0.42, V.C.= 1.64
72 Júcaro
It
Moa
3.13 0.48
294 65 y 82: F= 0.68, V.C.= 0.82; 65 y 80: F= 2.99, V.C.= 1.21
65 y 82: t= 7.27, V.C.= 1.64; 65 y 80: t= 15.9, V.C.= 1.65
73 Gran Tierra
It
Moa
3.01 0.43
362 65 y 83: F= 3.26, V.C.= 1.30; 65 y 84: F= 24.1, V.C.= 1.17
65 y 83: t= 13.2, V.C.= 1.64; 65 y 84: t= 21.2, V.C.= 1.65
74 Cuaternario
It
Moa
2.44 0.44 2062 65 y 85: F= 2.30, V.C.= 1.27; 65 y 86 F= 1.31, V.C.= 1.16
65 y 85: t= 14, V.C.= 1.64; 65 y 86: t= 16.2, V.C.= 1.64
75 Cilindro
It
Moa
2.58 0.11
83
65 y 87 F= 19.4, V.C.= 1.26; 65 y 88 F= 2.32, V.C.= 1.25
65 y 87: t= 18.6, V.C.= 1.65; 65 y 88: t= 14.1, V.C.= 1.64
76 Charco Redondo
It
Moa
2.18 0.09
32
79 y 66 F= 0.66, V.C.= 0.89; 79 y 67 F= 2.42, V.C.= 2.54
79 y 66: t= 5.16, V.C.= 1.64; 79 y 67: t= 1.59, V.C.= 1.64
79 y 68 F= 3.38, V.C.= 1.27; 79 y 69 F= 1.10, V.C.= 1.16
79 y 68: t= 8.58, V.C.= 1.64; 79 y 69: t= 5.41, V.C.= 1.64
77 Cabacú
It
Moa
2.12 0.02
44
79 y 70: t= 14.3, V.C.= 1.64; 79 y 71: t= 15, V.C.= 1.64
78 Yateras
It
Moa
2.67 0.45
171 79 y 70 F=3.15, V.C.= 1.12; 79 y 71 F= 3.14, V.C.= 1.13
79 y 72: t= 3.75, V.C.= 1.64; 79 y 73: t= 6.06, V.C.= 1.64
79 Sabaneta
It
Moa
3.36 1.08
530 79 y 72 F= 2.22, V.C.= 1.18; 79 y 73 F= 2.48, V.C.= 1.17
79 y 74: t= 19.2, V.C.= 1.64; 79 y 75: t= 13.3, V.C.= 1.64
80 Cerrajón
It
Moa
2.19 0.33
384 79 y 74 F= 2.43, V.C.= 1.11; 79 y 75 F= 9.84, V.C.= 1.34
79 y 76: t= 16.6, V.C.= 1.66; 79 y 77: t= 24.5, V.C.= 1.64
81 Castillo de los Indios
It
Moa
3.27 0.49
816 79 y 76 F= 11.4, V.C.= 1.62; 79 y 77 F= 48, V.C.= 1.50
79 y 78: t= 10, V.C.= 1.64; 79 y 86: t=20.9, V.C.= 1.64
82 Santo Domingo
It
Moa
2.74 1.44
883 79 y 78 F= 2.32, V.C.= 1.25; 79 y 86 F= 1.43, V.C.= 1.10
79 y 83: t= 16.4, V.C.= 1.64; 79 y 84: t= 31.6, V.C.= 1.64
83 Basaltos
It
Moa
2.27 0.30
133 79 y 83 F= 3.57, V.C.= 1.26; 79 y 84 F= 26.4, V.C.= 1.11
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

84 Gabros
It
Moa
1.92 0.04 2324 79 y 85 F= 2.52, V.C.= 1.23; 79 y 87 F= 21.2, V.C.= 1.22
79 y 85: t= 17.4, V.C.= 1.64; 79 y 87: t= 28.6, V.C.= 1.64
79 y 88: t= 17.7, V.C.= 1.64; 81 y 88: t= 19.6, V.C.= 1.64
85 Dunitas
It
Moa
2.19 0.42
178 79 y 88 F= 2.54, V.C.= 1.21; 81 y 88 F= 1.16, V.C.= 1.20
81 y 87: t= 40.8, V.C.= 1.64; 81 y 85: t= 18.6, V.C.= 1.64
86 Serpentinitas
It
Moa
2.39 0.75 13393 81 y 87 F= 9.70, V.C.= 1.21; 81 y 85 F= 1.15, V.C.= 1.22
81 y 84: t= 54, V.C.= 1.64; 81 y 83: t= 18.5, V.C.= 1.65
87 Sierra del Purial
It
Moa
2.07 0.05
195 81 y 84 F= 12, V.C.= 1.09; 81 y 83 F= 1.63, V.C.= 1.25
81 y 86: t= 28.2, V.C.= 1.64; 81 y 82: t= 11, V.C.= 1.64
88 Melange
It
Moa
2.23 0.42
217 81 y 86 F= 0.65, V.C.= 0.91; 81 y 82 F= 0.34, V.C.= 0.89
81 y 80 F= 1.50, V.C.= 1.15; 81 y 78 F= 1.08, V.C.= 1.22
81 y 80: t= 28.2, V.C.= 1.64; 81 y 78: t= 10.2, V.C.= 1.64
89 Sierra de Capiro
eU
Moa
2.72 0.88
11
81 y 77: t= 34.4, V.C.= 1.65; 81 y 76: t= 18.3, V.C.= 1.67
90 Sierra del Purial
eU
Moa
1.59 0.08
195 81 y 77 F= 21.9, V.C.= 1.49; 81 y 76 F= 5.25, V.C.= 1.61
81 y 75: t= 15.7, V.C.= 1.65; 81 y 74: t= 28.8, V.C.= 1.64
91 Melange
eU
Moa
1.68 0.24
217 81 y 75 F= 4.49, V.C.= 1.33; 81 y 74 F= 1.11, V.C.= 1.09
81 y 73 F= 1.13, V.C.= 1.16; 81 y 72 F= 1.01, V.C.= 1.17
81 y 73: t= 5.94, V.C.= 1.64; 81 y 72: t= 2.96, V.C.= 1.64
92 Basaltos
eU
Moa
1.69 0.13
133
81 y 71 F= 1.43, V.C.= 1.12; 81 y 70 F= 1.44, V.C.= 1.11
81 y 71: t= 20.4, V.C.= 1.64; 81 y 70: t= 20, V.C.= 1.64
93 Gabros
eU
Moa
1.40 0.06 2324
81 y 69 F= 0.50, V.C.= 0.87; 81 y 68 F= 1.54, V.C.= 1.26
81 y 69: t= 5.54, V.C.= 1.64; 81 y 68: t= 8.81, V.C.= 1.65
94 Dunitas
eU
Moa
1.70 0.42
178
81 y 67 F= 1.10, V.C.= 2.54; 81 y 66 F= 0.30, V.C.= 0.91
81 y 67: t= 1.95, V.C.= 1.64; 81 y 66: t= 4.60, V.C.= 1.64
95 Serpentinitas
eU
Moa
1.72 0.47 13393 87 y 66 F= 0.03, V.C.= 0.83; 87 y 67 F= 0.11, V.C.= 0.53
87 y 66 t= -10.8, V.C.= 1.64; 87 y 67: t= -9.55, V.C.= 1.65
96 Cerrajón
eU
Moa
1.47 0.07
384 87 y 68 F= 0.15, V.C.= 0.76; 87 y 69 F= 0.05, V.C.= 0.81
87 y 68 t= -15.6, V.C.= 1.64; 87 y 69: t= -13, V.C.= 1.64
97 Sabaneta
eU
Moa
1.87 0.21
530 87 y 70 F= 0.14, V.C.= 0.82; 87 y 71 F= 0.14, V.C.= 0.82
87 y 70 t= -14, V.C.= 1.64; 87 y 71: t= -12.6, V.C.= 1.64
98 Castillo de los Indios
eU
Moa
2.01 0.19
816 87 y 72 F= 0.10, V.C.= 0.80; 87 y 73 F= 0.11, V.C.= 0.80
87 y 72 t= -20.5, V.C.= 1.64; 87 y 73: t= -19.3, V.C.= 1.64
99 Santo Domingo
eU
Moa
1.70 0.30
883 87 y 74 F= 0.11, V.C.= 0.83; 87 y 75 F= 0.46, V.C.= 0.74
87 y 74 t= -7.82, V.C.= 1.64; 87 y 75: t= -14.9, V.C.= 1.65
100 Lateritas
eU
Moa
2.18 1.05 3755 87 y 76 F= 0.54, V.C.= 0.66; 87 y 77 F= 2.26, V.C.= 1.52
87 y 76 t= -2.46, V.C.= 1.65; 87 y 77: t= -1.81, V.C.= 1.66
101 Maya
eU
Moa
2.35 0.46
125 87 y 78 F= 0.11, V.C.= 0.7; 87 y 80 F= 0.15, V.C.= 0.81
87 y 78 t= -11.7, V.C.= 1.64; 87 y 80. t= -2.85, V.C.= 1.64
102 La Picota
eU
Moa
1.86 0.18
456 87 y 82 F= 0.03, V.C.= 0.82; 87 y 86 F= 0.06, V.C.= 0.82
87 y 82 t= -7.76, V.C.= 1.64; 87 y 86: t= -5.27, V.C.= 1.64
87 y 83 t= -4.67, V.C.= 1.64; 87 y 84. t= 8.81, V.C.= 1.65
103 Mucaral
eU
Moa
2.01 0.35 1117 87 y 83 F= 0.16, V.C.= 0.77; 87 y 84 F= 1.24, V.C.= 0.83
87 y 85 t= -2.57, V.C.= 1.64; 87 y 88: t= -3.35, V.C.= 1.64
104 Mícara
eU
Moa
1.76 0.18
786 87 y 85 F= 0.11, V.C.= 0.78; 87 y 88 F= 0.11, V.C.= 0.79
84 y 88 t= -16.2, V.C.= 1.64; 84 y 85 t= -13.5, V.C.= 1.64
105 Júcaro
eU
Moa
2.28 0.35
294 84 y 88 F= 0.09, V.C.= 0.85; 84 y 85 F= 0.09, V.C.= 0.84
84 y 83 t= -16.6, V.C.= 1.64; 84 y 82 t= -31.6, V.C.= 1.64
106 Jaimanita
eU
Moa
2.66 0.94
206 84 y 83 F= 0.13, V.C.= 0.82; 84 y 82 F= 0.02, V.C.= 0.91
84 y 80 t= -17, V.C.= 1.64; 84 y 78 t= -35.9, V.C.= 1.64
107 Gran Tierra
eU
Moa
1.96 0.19
362 84 y 80 F= 0.12, V.C.= 0.88; 84 y 78 F= 0.08, V.C.= 0.83
84 y 77 t= -8.59, V.C.= 1.67; 84 y 76 t= -7.14, V.C.= 1.64
108 Cuaternario
eU
Moa
1.84 0.36 2062 84 y 77 F= 1.81, V.C.= 1.48; 84 y 76 F= 0.43, V.C.= 0.68
84 y 75 F= 0.37, V.C.= 0.78; 84 y 74 F= 0.09, V.C.= 0.93
84 y 75 t= -28.3, V.C.= 1.64; 84 y 74 t= -35.9, V.C.= 1.64
109 Cilindro
eU
Moa
1.68 0.05
83
84 y 73 F= 0.09, V.C.= 0.87; 84 y 72 F= 0.08, V.C.= 0.86
84 y 73 t= -62.9, V.C.= 1.64; 84 y 72 t= -64.7, V.C.= 1.64
110 Charco Redondo
eU
Moa
1.77 0.12
32
84 y 71 F= 0.11, V.C.= 0.90; 84 y 70 F= 0.11, V.C.= 0.91
84 y 71 t= -48.6, V.C.= 1.64; 84 y 70 t= -54.7, V.C.= 1.64
111 Cabacú
eU
Moa
1.67 0.04
44
84 y 69 F= 0.04, V.C.= 0.88; 84 y 68 F= 0.12, V.C.= 0.81
84 y 69 t= -47.9, V.C.= 1.64; 84 y 68 t= -39.6, V.C.= 1.64
112 Yateras
eU
Moa
2.38 0.82
168
84 y 67 F= 0.09, V.C.= 0.54; 84 y 66 F= 0.02, V.C.= 0.94
84 y 67 t= -14.9, V.C.= 1.64; 84 y 66 t= -42.7, V.C.= 1.64
113 Yateras
eTh
Moa
1.78 1.10
194 89 y 90 F= 9.89, V.C.= 1.87; 89 y 91 F= 3.55, V.C.= 1.87
89 y 90 t= 3.96, V.C.= 1.81; 89 y 91 t= 3.64, V.C.= 1.81
114 Sierra del Purial
eTh
Moa
1.63 0.10
195 89 y 92 F= 6.45, V.C.= 1.90; 89 y 93 F= 14.2, V.C.= 1.83
89 y 92 t= 3.60, V.C.= 1.81; 89 y 93 t= 4.64, V.C.= 1.81
115 Serpentinitas
eTh
Moa
2.52 2.60 13393 89 y 94 F= 2.09, V.C.= 1.88; 89 y 95 F= 1.87, V.C.= 1.83
89 y 94 t= 3.52, V.C.= 1.79; 89 y 95 t= 3.51, V.C.= 1.81
116 Sierra de Capiro
eTh
Moa
1.92 0.05
11
89 y 96 F= 12.3, V.C.= 1.85; 89 y 97 F= 4.19 V.C.= 1.84
89 y 96 t= 4.39, V.C.= 1.81; 89 y 97 t= 2.97, V.C.= 1.81
117 Santo Domingo
eTh
Moa
1.63 0.10
883 89 y 98 F= 4.62, V.C.= 1.84; 89 y 99 F= 2.87, V.C.= 1.84
89 y 98 t= 2.50, V.C.= 1.81; 89 y 99 t= 3.57, V.C.= 1.81
118 Sabaneta
eTh
Moa
2.24 0.73
530 89 y 100 F= 0.84, V.C.=0.39; 89 y 101 F= 1.92, V.C.=1.90
89 y 100 t= 1.89, V.C.=1.81; 89 y 101 t= 1.27, V.C.=1.79
119 Maya
eTh
Moa
2.45 0.79
125 89 y 102 F= 4.74, V.C.=1.85; 89 y 103 F= 2.48, V.C.=1.83
89 y 102 t= 2.49, V.C.=1.81; 89 y 103 t= 3.03, V.C.=1.81
120 La Picota
eTh
Moa
1.53 0.04
456 89 y 104 F= 4.90, V.C.=1.84; 89 y 105 F= 2.49 V.C.=1.80
89 y 104 t= 3.38, V.C.=1.81; 89 y 105 t= 1.53, V.C.=1.81
89 y 106 t= 0.20, V.C.=0.79; 89 y 107 t= 2.67, V.C.=1.81
121 Mucaral
eTh
Moa
1.85 0.29 1117 89 y 106 F= 0.93, V.C.=0.39; 89 y 107 F= 4.48 V.C.=1.85
89 y 108 t= 3.09, V.C.=1.81; 89 y 109 t= 3.66, V.C.=1.81
122 Mícara
eTh
Moa
1.59 0.10
786 89 y 108 F= 2.44, V.C.=1.83; 89 y 109 F= 16, V.C.=1.94
89 y 110 t= 3.26, V.C.=1.79; 89 y 111 t= 3.66 V.C.=1.81
123 Melange
eTh
Moa
1.68 0.22
217 89 y 110 F= 7.22, V.C.=2.15; 89 y 111 F= 19.6 V.C.=2.05
89 y 112 t= 1.20 V.C.=1.65; 106 y 112 t= 2.84, V.C.=1.64
124 Júcaro
eTh
Moa
2.22 0.40
294 89 y 112 F= 1.07 V.C.=1.88; 106 y 112 F= 1.14, V.C.=1.27
125 Jaimanita
eTh
Moa
2.40 0.54
206 106 y 111 F= 20.9, V.C.=1.52; 106 y 110 F= 7.69, V.C.=1.64 106 y 111 t= 13.1, V.C.=1.65; 106 y 110 t=9.67, V.C.=1.65
126 Gran Tierra
eTh
Moa
2.33 0.81
362 106 y 109 F= 17.1, V.C.=1.37; 106 y 108 F= 2.60, V.C.=1.17 106 y 109 t= 13.5, V.C.=1.65; 106 y 108 t= 11.8, V.C.=1.65
127 Gabros
eTh
Moa
1.66 0.08 2324 106 y 107 F= 4.78, V.C.=1.22; 106 y 105 F= 2.65, V.C.=1.23 106 y 107 t= 9.79, V.C.=1.65; 106 y 105 t= 4.95, V.C.=1.65
106 104 F 5 22 V C 1 19 106 103 F 2 64 V C 1 18
106 104 t 13 V C 1 65 106 103 t 9 27 V C 1 65
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

128
129
130
131
132
133
134
135
136
137

Dunitas
Cuaternario
Castilo de los Indios
Cilindro
Charco Redondo
Cerrajón
Cabacú
Basaltos
Lateritas
Sabaneta

eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
eTh
K

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

1.94
1.93
2.52
1.64
1.73
1.61
1.74
1.57
3.85
0.99

0.81
0.88
0.90
0.04
0.14
0.11
0.04
0.07
5.34
0.24

138
139
140
141
142
143
144
145
146
147
148
149
150
151
152
153
154
155
156
157
158
159
160

Yateras
Sierra del Purial
Serpentinitas
Sierra de Capiro
Santo Domingo
Maya
La Picota
Mícara
Laterita
Mucaral
Melange
Júcaro
Jaimanita
Gabros
Cuaternario
Gran Tierra
Dunitas
Castillo de los Indios
Cilindro
Charco Redondo
Cerrajón
Cabacú
Basaltos

K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K
K

Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

0.41
0.37
0.36
0.34
0.76
0.35
0.90
0.66
0.35
0.54
0.43
0.66
0.64
0.35
0.45
0.70
0.34
0.82
0.67
0.34
0.50
0.35
0.47

0.01
0
0
0
0.35
0
0.26
0.07
0
0.05
0.03
0.06
0.09
0
0.03
0.07
0
0.08
0.03
0
0.07
0
0.06

n
178
2062
816
83
32
384
44
133
3755
530

Prueba F (α=0.05)

106 y 104 F= 5.22 V.C.=1.19; 106 y 103 F= 2.64, V.C.=1.18
106 y 102 F= 5.05, V.C.=1.21; 106 y 101 F= 2.05, V.C.=1.31
106 y 100 F= 0.89 V.C.=0.83; 106 y 99 F= 3.06, V.C.=1.19
106 y 98 F= 4.93, V.C.=1.19; 106 y 97 F= 4.47, V.C.=1.20
106 y 96 F= 13.1V.C.=1.21; 106 y 95 F= 1.99, V.C.=1.16
106 y 94 F= 2.23, V.C.=1.97; 106 y 93 F= 15.1, V.C.=1.17
106 y 92 F= 6.88V.C.=1.30; 106 y 91 F= 3.79, V.C.=1.25
106 y 90 F= 10.5, V.C.=1.26; 105 y 90 F= 3.97, V.C.= 1.24
105 y 91 F= 1.42, V.C.= 1.23; 105 y 92 F= 2.59, V.C.= 1.28
105 y 93 F= 5.70, V.C.= 1.14; 105 y 94 F= 0.84, V.C.= 0.80
105 y 95 F= 0.75, V.C.= 0.86; 105 y 96 F= 4.96, V.C.= 1.19
171 105 y 97 F= 1.68, V.C.= 1.18; 105 y 98 F= 1.85, V.C.= 1.16
195 105 y 99 F= 1.15, V.C.= 1.16; 105 y 100 F= 0.33, V.C.=0.86
13393 105 y 101 F= 0.77, V.C.=0.78; 105 y 102 F= 1.90, V.C.=1.18
11
105 y 103 F= 0.99, V.C.=0.85; 105 y 104 F= 1.96, V.C.=1.16
883 105 y 107 F= 1.80, V.C.=1.19; 105 y 108 F= 0.98, V.C.=0.86
125 105 y 109 F= 6.46, V.C.=1.35; 105 y 110 F= 2.89, V.C.=1.63
456 105 y 111 F= 7.87, V.C.=1.51; 105 y 112 F= 0.43, V.C.=0.80
786 93 y 112 F= 0.07, V.C.=0.83, 93 y 111 F= 1.38, V.C.=1.48
3755 93 y 110 F= 0.50, V.C.=0.68, 93 y 109 F= 1.13, V.C.=1.32
1117 93 y 108 F= 0.17, V.C.=0.93, 93 y 107 F= 0.31, V.C.=0.87
217 93 y 104 F= 0.34 V.C.=0.90, 93 y 103 F= 0.17, V.C.=0.91
294 93 y 102 F= 0.33, V.C.=0.88, 93 y 101 F= 0.13, V.C.=0.81
93 y 100 F= 0.20 V.C.=0.91 93 y 99 F= 0.29, V.C.=0.89
206
93 y 98 F= 0.05, V.C.=0.94, 93 y 97 F= 0.32, V.C.=0.91
2324
93 y 96 F= 0.87, V.C.=0.88; 93 y 95 F= 0.13, V.C.=0.94
2034 93 y 94 F= 0.14, V.C.=0.84, 93 y 92 F= 0.45, V.C.=0.82
362 93 y 91 F= 0.25, V.C.=0.85; 93 y 90 F= 0.69, V.C.=0.84
178 105 y 91 F= 0.35, V.C.= 0.79; 105 y 92 F= 0.65, V.C.= 0.77
816 105 y 94 F= 0.21, V.C.= 0.78; 105 y 95 F= 0.18, V.C.= 0.83
83
105 y 96 F= 1.25, V.C.= 1.22; 105 y 97 F= 0.42, V.C.= 1.81
32
105 y 98 F= 0.46, V.C.= 1.82; 105 y 99 F= 0.29, V.C.= 0.82
384 105 y 100 F= 0.08, V.C.=0.83 105 y 101 F= 0.19, V.C.=0.76
44
133

Prueba t (α=0.05)
106 y 104 t= 13 V.C.=1.65; 106 y 103 t= 9.27, V.C.=1.65
106 y 102 t= 11.3, V.C.=1.65; 106 y 101 t= 3.38, V.C.=1.64
106 y 100 t= 6.83, V.C.=1.65; 106 y 99 t= 13.5, V.C.=1.65
106 y 98 t= 9.39, V.C.=1.65; 106 y 97 t= 11.1, V.C.=1.65
106 y 96 t= 17.1, V.C.=1.65; 106 y 95 t= 13.7, V.C.=1.65
106 y 94 t= 11.4, V.C.=1.64; 106 y 93 t= 18.5, V.C.=1.65
106 y 92 t= 12.9, V.C.=1.65; 106 y 91 t= 12.9, V.C.=1.64
106 y 90 t= 15, V.C.=1.65; 105 y 90 t= 16.9, V.C.= 1.64
105 y 91 t= 12.4, V.C.= 1.64; 105 y 92 t= 12.4, V.C.= 1.64
105 y 93 t= 25, V.C.= 1.64; 105 y 94 t= 9.64, V.C.= 1.64
105 y 95 t= 13.8, V.C.= 1.64; 105 y 96 t= 21.6, V.C.= 1.64
105 y 97 t= 10.2, V.C.= 1.64; 105 y 98 t= 7.24, V.C.= 1.64
105 y 99 t= 15.1, V.C.= 1.64; 105 y 100 t= 1.65, V.C.=1.64
105 y 101 t= -1.04, V.C.=1.64; 105 y 102 t= 10.5, V.C.=1.64
105 y 103 t= 6.96, V.C.=1.64; 105 y 104 t= 13.8, V.C.=1.64
105 y 107 t= 7.74 V.C.=1.64; 105 y 108 t= 11.8, V.C.=1.64
105 y 109 t= 13.9, V.C.=1.64; 105 y 110 t= 7.19, V.C.=1.67
105 y 111 t= 12.8, V.C.=1.65; 105 y 112 t= -1.39 V.C.=1.64
93 y 112 t= -36.3, V.C.=1.64; 93 y 111 t= -7.16, V.C.=1.64
93 y 110 t=-8.27, V.C.=1.64; 93 y 109 t= -9.89, V.C.=1.64
93 y 108 t= -32.2, V.C.=1.64; 93 y 107 t= -34.7, V.C.=1.64
93 y 104 t= -28.3, V.C.=1.64; 93 y 103 t= -42, V.C.=1.64
93 y 102 t= -30.8, V.C.=1.64; 93 y 101 t= -36, V.C.=1.64
93 y 100 t= -21.3, V.C.=1.64; 93 y 99 t= -32.6, V.C.=1.64
93 y 98 t= -36, V.C.=1.64; 93 y 97 t= -48, V.C.=1.64
93 y 96 t= -5.08, V.C.=1.64; 93 y 95 t= -22.3, V.C.=1.64
93 y 94 t= -13.1, V.C.=1.64; 93 y 92 t= 12.6, V.C.=1.64
93 y 91 t= -13.9, V.C.=1.64; 93 y 90 t= -9.99, V.C.=1.64
105 y 91 t= -2.12, V.C.= 1.64; 105 y 92 t= -2.70, V.C.= 1.64
105 y 94 t= -2.21, V.C.= 1.64 105 y 95 t= -2.69, V.C.= 1.64
105 y 96 t= 4.66, V.C.= 1.64 105 y 97 t= -7.98, V.C.= 1.64
105 y 98 t= -12.5, V.C.= 1.64 105 y 99 t= -2.78, V.C.= 1.64
105 y 100 t= -8.04, V.C.=1.64 105 y 101 t= -13.7, V.C.=1.64

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

161
162
163
164
165
166
167
168
169
170
171
172
173
174
175
176
177
178
179
180
181
182
183
184
185
186
187
188
189
190
191
192
193
194
195
196

Laterita in situ
Laterita in situ
Laterita redepositada
Laterita redepositada
Laterita poco potente
Laterita poco potente
Laterita potente
Laterita potente
Laterita sobre serp.
Laterita sobre serp.
Laterita sobre gabros
Laterita sobre gabros
Cirpot1
Cirpot1
Cirpot2
Cirpot2
Cirpot3
Cirpot3
Cirpot4
Cirpot4
Cirpot5
Cirpot5
Cirpot6
Cirpot6
Cirpot7
Cirpot7
Cirpot8
Cirpot8
Cirpot9
Cirpot9
Cirpot10
Cirpot10
Cirpot11
Cirpot11
Cirpot12
Cirpot12

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Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa
Moa

Med Var.
2.01
3.80
2.68
4.01
1.68
2.32
2.36
4.40
2.24
4.04
1.47
1.78
1.96
1.68
2.49
4.61
1.39
1.68
1.36
1.87
4.23
6.76
4.59
6.52
3.66
5.89
3.56
5.90
3.13
5.45
2.99
4.94
2.11
3.61
1.41
1.71

0.67
4.59
1.84
7.53
0.22
0.74
1.22
5.84
1.08
5.38
0.06
0.14
0.07
0.03
0.17
2.64
0.01
0.01
0.06
0.17
0.45
1.51
0.38
8.46
0.32
1.13
1.16
3.77
0.87
4.92
2.14
10.1
0.02
1.94
0.02
0.02

n
2807
2807
948
948
982
982
2732
2732
3448
3448
307
307
13
13
28
28
14
14
44
44
56
56
110
110
6
6
12
12
20
20
262
262
7
7
35
35

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

105 y 102 F= 0.47, V.C.=1.81; 105 y 103 F= 0.25, V.C.=0.82 105 y 102 t= -7.81, V.C.=1.64 105 y 103 t= -9.6, V.C.=1.64
105 y 104 F= 0.49, V.C.=1.82; 105 y 107 F= 0.45, V.C.=0.80 105 y 104 t= -15.6, V.C.=1.64 105 y 107 t= -10.3, V.C.=1.64
105 y 108 F= 0.24, V.C.=0.83 105 y 109 F= 1.62, V.C.=1.37
105 y 108 t= -5.74, V.C.=1.64 105 y 109 t= -2.57, V.C.=1.65
105 y 110 F= 0.72, V.C.=0.66; 105 y 111 F= 1.98, V.C.=1.52 105 y 110 t= -2.75, V.C.=1.68 105 y 111 t= -12.1, V.C.=1.66
105 y 112 F= 0.10, V.C.=0.78; 93 y 112 F= 0.08, V.C.=0.80
105 y 112 t= -11.4, V.C.=1.64; 93 y 112 t= -17.9, V.C.=1.64
93 y 111 F= 1.58, V.C.=1.50; 93 y 110 F= 0.58, V.C.=0.67
93 y 111 t= -5.76, V.C.=1.67, 93 y 110 t= -5.92, V.C.=1.64
93 y 109 F= 1.30, V.C.=1.34; 93 y 108 F= 0.19, V.C.=0.87
93 y 109 t= -6.44, V.C.=1.64; 93 y 108 t= -11,7, V.C.=1.64
93 y 107 F= 0.36, V.C.=0.84; 93 y 104 F= 0.39, V.C.=0.86
93 y 107 t= -18.2, V.C.=1.64 93 y 104 t= -12, V.C.=1.64
93 y 103 F= 0.20, V.C.=0.86; 93 y 102 F= 0.38, V.C.=0.85
93 y 103 t= -17, V.C.=1.64; 93 y 102 t= -15.1, V.C.=1.64
93 y 101 F= 0.15, V.C.=0.79; 93 y 100 F= 0.06 V.C.=0.87
93 y 101 t= -20.9, V.C.=1.64; 93 y 100 t= -13.5, V.C.=1.64
93 y 99 F= 0.23, V.C.=0.86; 93 y 98 F= 0.37, V.C.=0.86
93 y 99 t= -7.83, V.C.=1.64; 93 y 98 t= -22, V.C.=1.64
93 y 97 F= 0.33, V.C.=0.85; 93 y 95 F= 0.15, V.C.=0.88
93 y 97 t= -15.3, V.C.=1.64; 93 y 95 t= -7.14, V.C.=1.64
93 y 94 F= 0.16, V.C.=0.81; 93 y 92 F= 0.52, V.C.=0.79
93 y 94 t= -6, V.C.=1.64; 93 y 92 t= -7.31, V.C.=1.64
93 y 91 F= 0.28, V.C.=0.82; 136 y 113 F= 51.7, V.C.= 1.19
93 y 91 t= -6.58, V.C.=1.64; 136 y 113 t= 46.9, V.C.=1.64
136 y 114 F= 487, V.C.= 1.19; 136 y 115 F= 2.05, V.C.= 1.04 136 y 114 t= 57.6, V.C.= 1.64; 136 y 115 t= 33, V.C.= 1.64
136 y 116 F= 103, V.C.= 2.53; 136 y 117 F= 50.1, V.C.= 1.09 136 y 116 t= 24.7, V.C.= 1.73; 136 y 117 t= 56.5, V.C.=1.64
136 y 118 F= 7.22, V.C.= 1.11; 136 y 119 F= 6.69, V.C.=1.26 136 y 118 t= 30.4, V.C.= 1.64; 136 y 119 t= 15.9, V.C.= 1.65
136 y 120 F= 114, V.C.= 1.12; 136 y 121 F= 18.1, V.C.= 1.08 136 y 120 t= 59.4, V.C.=1.64; 136 y 121 t= 48.6, V.C.= 1.64
136 y 122 F= 49.1, V.C.= 1.09; 136 y 123 F= 24.1, V.C.=1.18 136 y 122 t= 57.1, V.C.= 1.64; 136 y 123 t= 43.9, V.C.= 1.4
136 y 124 F= 13.2, V.C.=1.15; 136 y 125 F= 9.82, V.C.=1.19 136 y 124 t= 30.8, V.C.=1.64; 136 y 125 t= 22.7, V.C.=1.64
136 y 126 F= 6.56, V.C.=1.14; 136 y 127 F= 61.9, V.C.=1.06 136 y 126 t= 25.1, V.C.=1.64; 136 y 127 t= 57.4, V.C.=1.64
136 y 128 F= 6.56, V.C.=1.20; 136 y 129 F= 7.78, V.C.=1.06 136 y 128 t= 24.7, V.C.=1.64; 136 y 129 t= 45.8, V.C.=1.64
136 y 130 F= 5.89, V.C.=1.09; 136 y 131 F= 114, V.C.=1.32
136 y 130 t= 26.4, V.C.=1.64; 136 y 131 t= 49.6, V.C.=1.64
136 y 132 F= 36.8, V.C.=1.60; 136 y 133 F= 47.8, V.C.=1.13 136 y 132 t= 27.4, V.C.=1.64; 136 y 133 t= 54.1, V.C.=1.64
136 y 134 F= 122, V.C.=1.48; 136 y 135 F= 70.9, V.C.=1.24
136 y 134 t= 43, V.C.=1.65; 136 y 135 t= 51.2, V.C.=1.64
130 y 135 F= 12, V.C.= 1.25; 130 y 134 F= 20.7, V.C.= 1.49
130 y 135 t= 23.3, V.C.=1.64; 130 y 134 t= 17.1, V.C.= 1.65
130 y 133 F= 8.12, V.C.= 1.15; 130 y 132 F= 6.24, V.C.=1.61 130 y 133 t= 24.3, V.C.= 1.64; 130 y 132 t= 10.5, V.C.=1.67
130 y 131 F= 19.3, V.C.= 1.33; 130 y 129 F= 1.31, V.C.=1.09 130 y 131 t= 21.5, V.C.=1.64; 130 y 131 t= 15.5, V.C.= 1.64
130 y 128 F= 1.11, V.C.= 1.22; 130 y 127 F= 10.5, V.C.=1.09 130 y 130 t= 7.76, V.C.=1.65; 130 y 129 t= 25.4, V.C.= 1.64
130 y 126 F= 1.11, V.C.= 1.16; 130 y 125 F= 1.66, V.C.=1.20 130 y 128 t= 7.76, V.C.=1.65; 130 y 127 t= 25.4, V.C.= 1.64
130 y 124 F= 2.24, V.C.=1.17; 130 y 123 F= 4.09, V.C.=1.20 130 y 126 t= 3.30, V.C.=1.64; 130 y 125 t= 1.96, V.C.=1.64
130 y 122 F= 8.34, V.C.=1.12; 130 y 121 F= 3.08, V.C.=1.11 130 y 124 t= 5.98, V.C.=1.64; 130 y 123 t= 18.1, V.C.=1.64
130 y 120 F= 19.4, V.C.=1.14; 130 y 119 F= 1.13, V.C.=1.26 130 y 122 t= 26.2, V.C.=1.64 ; 130 y 121 t= 18, V.C.=1.64
130 y 118 F= 1.22, V.C.=1.14; 130 y 117 F= 8.51, V.C.=1.11 130 y 120 t= 28.4, V.C.=1.64; 130 y 119 t= 0.86, V.C.=1.65
130 y 116 F= 17.5, V.C.=2.54; 130 y 115 F= 0.34, V.C.=0.91 130 y 118 t= 5.69, V.C.=1.64; 130 y 117 t= 25.4, V.C.=1.64
130 y 114 F= 82.7, V.C.=1.2; 125 y 113 F= 5.26, V.C.= 1.26
130 y 116 t= 7.90, V.C.=1.65; 130 y 115 t= -0.01, V.C.=1.64
125 y 114 F= 49.6, V.C.= 1.26; 125 y 115 F= 0.2, V.C.= 0.84 130 y 114 t= 25.9, V.C.=1.64; 125 y 113 t= 11, V.C.=1.65
125 y 116 F= 10.5, V.C.= 2.56; 125 y 117 F= 5.10, V.C.=1.19 125 y 114 t= 14.7, V.C.= 1.65; 125 y 115 t= -1.07, V.C. 1.64
125 y 118 F= 0.73, V.C.= 0.82; 125 y 119 F= 0.68, V.C.=0.77 125 y 116 t= 5.62, V.C.= 1.71; 125 y 117 t= 14.6, V.C.=1.65
125 y 120 F= 11.6, V.C.= 1.21; 125 y 121 F= 1.84, V.C.=1.18 125 y 118 t= 2.42, V.C.= 1.64; 125 y 119 t= -0.50, V.C.=1.64
125 y 122 F= 5, V.C.= 1.19; 125 y 123 F= 2.45, V.C.=1.25
125 y 120 t= 16.6, V.C.=1.65; 125 y 121 t= 10.1, V.C.= 1.65
125 y 124 F= 1.34, V.C.=1.23; 125 y 126 F= 0.66, V.C.=1.81 125 y 122 t= 15.3, V.C.= 1.65; 125 y 123 t= 11.8, V.C.= 1.64
125 y 127 F= 6.30, V.C.=1.17; 125 y 128 F= 0.66, V.C.=0.78 125 y 124 t= 2.81, V.C.=1.64; 125 y 126 t= 1.01, V.C.=1.64;
125 y 129 F= 0.79, V.C.=0.83; 125 y 131 F= 11.6, V.C.=1.37 125 y 127 t= 14.3, V.C.=1.65 125 y 128 t= 5.55, V.C.=1.64;
125 y 132 F= 3.74, V.C.=1.64; 125 y 133 F= 4.87, V.C.=1.21 125 y 129 t= 7.81, V.C.=1.64 125 y 131 t= 13.4, V.C.=1.65
125 y 134 F= 12.4, V.C.=1.52; 125 y 135 F= 7.21, V.C.=1.30 125 y 132 t= 7.91, V.C.=1.66; 125 y 133 t= 14.5, V.C.=1.65
126 y 135 F= 10.8, V.C.= 1.27; 126 y 134 F= 18.6, V.C.=1.50 125 y 134 t= 11, V.C.=1.65;125 y 135 t= 14.7, V.C.=1.65
126 133 F 7 29 V C 1 18 126 132 F 5 60 V C 1 62
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

126 y 133 F= 7.29, V.C.= 1.18; 126 y 132 F= 5.60, V.C.=1.62 126 y 135 t= 14.3, V.C.=1.64; 126 y 134 t= 10.3, V.C.= 1.65
126 y 131 F= 17.3, V.C.= 1.35; 126 y 129 F= 1.18, V.C.=1.13 126 y 133 t= 14.1, V.C.= 1.64; 126 y 132 t= 7.22, V.C.=1.66
126 y 128 F= 0.99, V.C.= 0.81; 126 y 127 F= 9.44, V.C.=1.13 126 y 131 t= 12.9, V.C.=1.64; 126 y 129 t= 7.74, V.C.= 1.64
126 y 124 F= 2.01, V.C.=1.20; 126 y 123 F= 3.67, V.C.=1.22 126 y 128 t= 4.72, V.C.=1.64; 126 y 127 t= 13.9, V.C.= 1.64
126 y 122 F= 7.49, V.C.=1.15; 126 y 121 F= 2.76, V.C.=1.14 126 y 124 t= 1.71, V.C.=1.64; 126 y 123 t= 11.2, V.C.=1.64
126 y 120 F= 17.4, V.C.=1.17; 126 y 119 F= 1.02, V.C.=1.28 126 y 122 t= 14.9, V.C.=1.64 ; 126 y 121 t= 9.42, V.C.=1.64
126 y 118 F= 1.10, V.C.=1.17; 126 y 117 F= 7.64, V.C.=1.15 126 y 120 t= 16.4, V.C.=1.64; 126 y 119 t= -1.29, V.C.=1.64
126 y 116 F= 15.7, V.C.=2.55; 126 y 115 F= 0.31, V.C.=0.87 126 y 118 t= 1.49, V.C.=1.64; 126 y 117 t= 14.3, V.C.=1.64
126 y 114 F= 74.3, V.C.=1.23; 126 y 113 F= 7.88, V.C.=1.23 126 y 116 t= 4.88, V.C.=1.71; 126 y 115 t= -2.30, V.C.=1.64
124 y 113 F= 3.91, V.C.= 1.24; 124 y 114 F= 36.9, V.C.=1.24 126 y 114 t= 14.4, V.C.=1.64; 126 y 113 t= 10.3, V.C.=1.64
124 y 115 F= 0.15, V.C.= 0.86; 124 y 116 F= 7.83, V.C.=2.55 124 y 113 t= 10.1, V.C.=1.64; 124 y 114 t= 15.5, V.C.= 1.64
124 y 117 F= 3.79, V.C.=1.16; 124 y 118 F= 0.54, V.C.= 0.84 124 y 115 t= -3.18, V.C. 1.64; 124 y 116 t= 3.89, V.C.= 1.73
124 y 119 F= 0.50, V.C.=0.78; 124 y 120 F= 8.68, V.C.= 1.18 124 y 117 t= 15.3, V.C.=1.64; 124 y 118 t= -2.90, V.C.= 1.64
124 y 121 F= 1.37, V.C.=1.16; 124 y 122 F= 3.72, V.C.= 1.16 124 y 119 t= -0.23, V.C.=1.64; 124 y 120 t= 18, V.C.=1.64
124 y 123 F= 1.82, V.C.=1.23; 124 y 127 F= 4.69, V.C.=1.14 124 y 121 t= 9.12, V.C.= 1.64; 124 y 122 t= 16.1, V.C.= 1.64
124 y 128 F= 0.49, V.C.=0.80; 124 y 129 F= 0.58, V.C.=1.86 124 y 123 t= 11, V.C.= 1.64; 124 y 127 t= 15, V.C.=1.64
124 y 131 F= 8.63, V.C.=1.35; 124 y 132 F= 2.78, V.C.=1.63 124 y 128 t= 3.72, V.C.=1.65; 124 y 129 t= 5.77, V.C.=1.64
124 y 133 F= 3.62, V.C.=1.19; 124 y 134 F= 9.24, V.C.=1.51 124 y 131 t= 13.2, V.C.=1.64; 124 y 132 t= 6.39, V.C.=1.67
124 y 135 F= 5.36, V.C.= 1.28; 120 y 135 F= 0.61, V.C.=1.80 124 y 133 t= 14.9, V.C.=1.64; 124 y 134 t= 9.99, V.C.=1.65
120 y 134 F= 1.06, V.C.= 1.50; 120 y 133 F= 0.41, V.C.=0.85 124 y 135 t= 14.9, V.C.=1.64; 120 y 135 t= -1.56, V.C.=1.64
120 y 132 F= 0.32, V.C.= 0.67; 120 y 131 F= 0.99, V.C.=0.76 120 y 134 t= -6.06, V.C.=1.64; 120 y 133 t= -4.26, V.C.=1.64
120 y 129 F= 0.06, V.C.= 0.88; 120 y 128 F= 0.05, V.C.=1.81 120 y 132 t= -4.77, V.C.=1.64; 120 y 131 t= -4.16, V.C.=1.65
120 y 127 F= 0.54, V.C.=0.88; 120 y 123 F= 0.21, V.C.=0.82 120 y 129 t= -10.2, V.C.=1.64; 120 y 128 t= -8.97, V.C.=1.64
120 y 122 F= 0.42, V.C.=0.87; 120 y 121 F= 0.15, V.C.=0.87 120 y 127 t= -8.85, V.C.=1.64; 120 y 123 t= -5.73, V.C.=1.64
120 y 119 F= 0.05, V.C.=0.79; 120 y 118 F= 0.06, V.C.=0.86 120 y 122 t= -3.69, V.C.=1.64; 120 y 121 t= -12.3, V.C.=1.64
120 y 117 F= 0.43, V.C.=0.87; 120 y 116 F= 0.90, V.C.=0.54 120 y 119 t= -19.9, V.C.=1.64; 120 y 118 t= -17, V.C.=1.64
120 y 115 F= 0.01, V.C.=0.89; 120 y 114 F= 4.25, V.C.=1.22 120 y 117 t= -5.87, V.C.=1.64; 120 y 116 t= -5.62, V.C.=1.81
120 y 113 F= 0.45, V.C.=0.82; 122 y 113 F=.05, V.C.=1.21
120 y 115 t= -13.1, V.C.=1.64; 120 y 114 t= -8.24, V.C.=1.64
122 y 114 F= 9.91, V.C.= 1.21; 122 y 115 F= 0.04, V.C.=0.91 120 y 113 t= -11.4, V.C.=1.64; 122 y 113 t=-6.98, V.C.=1.64
122 y 116 F= 2.10, V.C.= 2.54; 122 y 117 F= 1.02, V.C.=1.12 122 y 114 t= -2.86, V.C.= 1.64; 122 y 115 t=-16.1, V.C. 1.64
122 y 118 F= 0.14, V.C.= 0.87; 122 y 121 F= 0.36, V.C.=1.89 122 y 116 t= -3.26, V.C.= 1.73; 122 y 117 t=-2.20, V.C.=1.64
122 y 127 F= 1.26, V.C.=1.09; 122 y 131 F= 2.31, V.C.=1.33 122 y 118 t= -18.9, V.C.=1.64; 122 y 121 t=-11.9, V.C.=1.64
122 y 132 F= 0.74, V.C.=1.68; 122 y 133 F= 0.97, V.C.=0.86 122 y 127 t= -4.85, V.C.=1.64; 122 y 131 t=-1.64, V.C.=1.65
122 y 134 F= 2.48, V.C.=1.49; 122 y 135 F= 1.44, V.C.=1.25 122 y 132 t= -2, V.C.=1.69; 122 y 133 t= -0.86, V.C.=1.64
135 y 134 F= 1.72, V.C.= 1.54; 135 y 113 F= 0.72, V.C.=0.76 122 y 134 t= -4.22, V.C.=1.67; 122 y 135 t= 1.06, V.C.=1.65
135 y 114 F= 6.87, V.C.= 1.29; 135 y 115 F= 0.02, V.C.=0.80 135 y 134 t= -4.31, V.C.= 1.66; 135 y 113 t=-6.20, V.C.=1.64
135 y 116 F= 1.45, V.C.= 2.57; 135 y 117 F= 0.70, V.C.=0.79 135 y 114 t= -2.73, V.C.=1.65; 135 y 115 t= -6.84, V.C.=1.64
135 y 118 F= 0.10, V.C.=0.78; 135 y 121 F= 0.25, V.C.=0.79 135 y 116 t= -4.15, V.C.= .64; 135 y 117 t= -2.14, V.C.=1.64
135 y 127 F= 0.87, V.C.=0.80; 135 y 119 F= 0.09, V.C.=0.74 135 y 118 t= -8.87, V.C.= 1.64; 135 y 121 t=-6.02, V.C.=1.64
135 y 123 F= 0.33, V.C.=0.76; 135 y 128 F= 0.09, V.C.=0.76 135 y 127 t= -3.76, V.C.=1.65; 135 y 119 t= -10.8, V.C.=1.65
135 y 129 F= 0.10, V.C.=0.80; 135 y 131 F= 1.60, V.C.=1.39 135 y 123 t=-2.55, V.C.=1.64; 135 y 128 t= -4.57, V.C.=1.64
135 y 132 F= 0.51, V.C.=0.65; 135 y 133 F= 0.67, V.C.=0.78 135 y 129 t= -5.08, V.C.=1.64; 135 y 131 t= -2.13, V.C.=1.65
137 y 138 F= 18.2, V.C.= 1.23; 137 y 139 F= 130, V.C.= 1.22 135 y 132 t= -2.81, V.C.=1.65; 135 y 133 t= -1.43, V.C.=1.64
10
137 y 140 F=39.2,V.C.=1.10; 137 y 141 F= 3x10 , V.C.=2.54 137 y 138 t= 24.9, V.C.= 1.64; 137 y 139 t= 28.5, V.C.= 1.64
137 y 142 F= 0.69, V.C.= 0.87; 137 y 143 F= 314, V.C.= 1.27 137 y 140 t= 29.1, V.C.= 1.64; 137 y 141 t= 29.8, V.C.=1.64
137 y 144 F= 0.93, V.C.= 0.86; 137 y 145 F=3.26, V.C.= 1.13 137 y 142 t= 7.27, V.C.= 1.64; 137 y 143 t= 29.2, V.C.= 1.64
137 y 146 F= 3811, V.C.=1.11 137 y 147 F= 4.72, V.C.=1.12 137 y 144 t= 2.85, V.C.= 1.64; 137 y 145 t= 13.7, V.C.= 1.64
137 148 F 6 20 V C 1 21 137 149 F 4 07 V C 1 18 137 146 t 29 7 V C 1 64 137 147 t 19 8 V C 1 64
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

137 y 148 F= 6.20, V.C.=1.21; 137 y 149 F= 4.07, V.C.=1.18 137 y 146 t= 29.7, V.C.=1.64; 137 y 147 t= 19.8, V.C.=1.64
137 y 150 F= 2.66, V.C.=1.21; 137 y 151 F= 2923, V.C.=1.11 137 y 148 t= 21.9, V.C.=1.64; 137 y 149 t= 12.6, V.C.=1.64
137 y 152 F= 6.90, V.C.=1.11; 137 y 153 F= 3.35, V.C.=1.17 137 y 150 t= 11.5, V.C.=1.64; 137 y 151 t= 29.7, V.C.=1.64
7
137 y 154 F= 9x10 , V.C.=1.23; 137 y 155 F= 2.86, V.C.=1.13 137 y 152 t= 24.5, V.C.=1.64; 137 y 153 t= 10.9, V.C.=1.64
4
137 y 156 F= 6.85, V.C.=1.34; 137 y 157 F= 1x10 , V.C.=1.62 137 y 154 t= 29.8, V.C.=1.64; 137 y 155 t= 7.12, V.C.=1.64
5
137 y 158 F= 3.12, V.C.=1.17; 137 y 159 F= 3x10 , V.C.=1.50 137 y 156 t= 10.6, V.C.=1.65; 137 y 157 t= 29.8, V.C.=1.64
137 y 160 F= 4.01, V.C.=1.26; 144 y 138 F= 19.5, V.C.= 1.24 137 y 158 t= 18.7, V.C.=1.64; 137 y 159 t= 29.8, V.C.=1.64
144 y 139 F= 139, V.C.= 1.22; 144 y 140 F= 42, V.C.= 1.11
137 y 160 t= 16.9, V.C.=1.64; 144 y 138 t= 19.1, V.C.= 1.64
9
144 y 141 F=3x10 , V.C.= 2.54; 144 y 142 F= 0.74, V.C.=0.87 144 y 139 t= 21.8, V.C.= 1.64; 144 y 140 t= 22.3, V.C.= 1.64
144 y 143 F= 336, V.C.= 1.27; 144 y 145 F= 6.63, V.C.=1.21 144 y 141 t= 22.8, V.C.= 1.64; 144 y 142 t= 4.02, V.C.=1.64
144 y 146 F= 5.05, V.C.=1.13; 144 y 147 F= 3.49, V.C.=1.14 144 y 148 t= 16.8, V.C.= 1.64; 144 y 147 t= 14.2, V.C.=1.64
144 y 148 F= 4079, V.C.=1.11; 144 y 149 F= 4.35, V.C.=1.19 144 y 145 t= 8.98, V.C.=1.64; 144 y 146 t= 22.8, V.C.=1.64
144 y 150 F= 2.84, V.C.=1.22; 144 y 151 F= 3128, V.C.=1.12 144 y 149 t= 8.39, V.C.=1.64; 144 y 153 t= 6.87, V.C.=1.64
144 y 152 F= 7.38, V.C.=1.12; 144 y 153 F= 3.58, V.C.=1.17 144 y 151 t= 22.8, V.C.=1.64; 144 y 152 t= 18.3, V.C.=1.64
8
144 y 154 F= 1x10 , V.C.=1.23; 144 y 155 F= 3.07, V.C.=1.14 144 y 156 t= 7.09, V.C.=1.64; 144 y 154 t= 22.8, V.C.=1.64
4
144 y 156 F=7.33, V.C.=1.34; 144 y 157 F= 1x10 , V.C.=1.62 144 y 155 t= 2.98, V.C.=1.64; 144 y 157 t= 22.9, V.C.=1.64
5
144 y 158 F= 3.34, V.C.=1.17; 144 y 159 F= 3x10 , V.C.=1.50 144 y 158 t= 14, V.C.=1.64; 144 y 159 t= 22.8, V.C.= 1.64
144 y 160 F= 4.30, V.C.=1.27; 137 y 138 F= 6.87, V.C.=1.27 144 y 160 t= 13.1, V.C.=1.64; 150 y 138 t= 10.1, V.C.= 1.65
137 y 140 F= 14.7, V.C.= 1.16 137 y 142 F= 0.26, V.C.=0.82 150 y 140 t= -13.2, V.C.=1.65; 150 y 142 t= -2.93, V.C.=1.64
8
137 y 139 F= 48.9, V.C.=1.26 137 y 141 F= 1x10 , V.C.=2.56 150 y 139 t= 12.6, V.C.= 1.65; 150 y 141 t= 13.8, V.C.=1.65
137 y 143 F=118, V.C.= 1.31 137 y 147 F= 1.77, V.C.=1.18
150 y 143 t= 13.4, V.C.=1.65; 150 y 147 t=4.45, V.C.=1.65
137 y 148 F= 2.33, V.C.=1.25 137 y 149 F= 1.53, V.C.=1.23
150 y 148 t= 8.31, V.C.=1.64; 150 y 149 t= -0.86, V.C.=1.64
137 y 145 F= 1.22, V.C.=1.19 137 y 146 F= 1432, V.C.=1.17 150 y 145 t= -1.02, V.C.=1.65; 150 y 146 t= 13.7, V.C.=1.65
137 y 153 F= 1.26, V.C.=1.22 137 y 151 F= 1098, V.C.=1.17 150 y 153 t= -2.54, V.C.=1.64; 150 y 151 t= 13.7, V.C.=1.65
137 y 152 F= 2.59, V.C.=1.17 137 y 156 F= 2.57, V.C.=1.37
150 y 152 t= 8.82, V.C.=1.65; 150 y 156 t= -1.05, V.C.=1.64
7
137 y 154 F= 3x10 , V.C.=1.27 137 y 155 F= 1.07, V.C.=1.19 150 y 154 t= 13.8, V.C.=1.65; 150 y 155 t= -7.77, V.C.= 1.64
137 y 157 F= 5708, V.C.=1.64; 137 y 158 F=1.17, V.C.=1.21 150 y 157 t= 13.8, V.C.=1.65; 150 y 158 t= 5.40, V.C.=1.64;
5
137 y 159 F= 1x10 , V.C.=1.52; 137 y 160 F=1.51, V.C.=1.30 150 y 159 t= 13.8, V.C.= 1.65; 150 y 160 t= 5.48, V.C.= 1.64
144 y 138 F= 6.37, V.C.= 1.22 144 y 139 F= 45.4, V.C.=1.21 155 y 138 t= 30.7, V.C.= 1.64; 155 y 139 t= 42, V.C.= 1.64
8
144 y 140 F= 13.6, V.C.= 1.08 144 y 141 F=1x10 , V.C.=2.54 155 y 140 t= 44.6, V.C.= 1.64; 155 y 141 t= 46, V.C.= 1.64;
144 y 142 F= 0.24, V.C.=0.89 144 y 143 F= 109, V.C.= 1.26
155 y 142 t= 2.33, V.C.=1.64 155 y 143 t= 44, V.C.= 1.64;
144 y 147 F= 1.64, V.C.=1.11 144 y 148 F= 2.16, V.C.=1.20
155 y 147 t= 22.5, V.C.=1.64 155 y 148 t= 22.8, V.C.=1.64;
144 y 149 F= 1.41, V.C.=1.17 144 y 145 F= 1.13, V.C.=1.12
155 y 149 t= 8.89, V.C.=1.64 155 y 145 t= 10.9, V.C.=1.64;
144 y 146 F= 1328, V.C.=1.09 144 y 153 F= 1.17, V.C.=1.16 155 y 146 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 153 t= 6.49, V.C.=1.64;
7
144 y 151 F= 1018, V.C.=1.09 144 y 154 F=3x10 , V.C.=1.22 155 y 151 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 154 t= 46, V.C.=1.64;
144 y 152 F= 2.40, V.C.=1.10 144 y 156 F= 2.38, V.C.=1.33
155 y 152 t= 33.3, V.C.=1.64 155 y 156 t= 6.36, V.C.=1.65;
144 y 157 F= 5293, V.C.=1.61 144 y 158 F=1.08, V.C.=1.15 155 y 157 t= 45.9, V.C.=1.64 155 y 158 t= 17.5, V.C.=1.64;
5
144 y 159 F= 1x10 , V.C.=1.49 144 y 160 F= 1.40, V.C.=1.25 155 y 159 t= 46, V.C.= 1.64; 155 y 160 t= 14.4, V.C.=1.64
142 y 138 F=26.2, V.C.= 1.22; 142 y 140 F=56.03, V.C.=1.08 142 y 138 t= 16.3, V.C.= 1.64; 142 y 140 t= 20.2, V.C.= 1.64
142 y 143 F= 451, V.C.= 1.26; 142 y 139 F=187, V.C.=121
142 y 143 t= 20.4, V.C.=1.64; 142 y 139 t= 19.5, V.C.= 1.64
8
142 y 141 F=5x10 , V.C.=2.54; 142 y 147 F= 6.78, V.C.= 1.11 142 y 141 t= 20.9, V.C.=1.64; 142 y 147 t= 10.6, V.C.=1.64
142 y 145 F= 4.69, V.C.=1.12; 142 y 146 F= 5471, V.C.=1.08 142 y 145 t= 4.55, V.C.=1.64; 142 y 146 t= 20.8, V.C.=1.64
142 y 153 F= 4.81, V.C.=1.15; 142 y 148 F= 8.90, V.C.=1.20 142 y 153 t= 2.45, V.C.=1.64; 142 y 148 t= 13.8, V.C.=1.64
142 y 149 F= 5.84, V.C.=1.17; 142 y 151 F= 4196, V.C.=1.09 142 y 149 t= 4.18, V.C.=1.64; 142 y 151 t= 20.8, V.C.=1.64
8
142 y 154 F= 1x10 , V.C.=1.22; 142 y 152 F=9.91, V.C.=1.09 142 y 154 t= 20.9, V.C.=1.64; 142 y 152 t= 15.4, V.C.=1.64
142 y 155 F= 4.11, V.C.=1.11; 142 y 156 F= 9.83, V.C.=1.33 142 y 155 t= -2.39, V.C.=1.64; 142 y 156 t= 3.25, V.C.=1.65
142 y 157 F=21807, V.C.=1.61; 142 y 158 F=4.48, V.C.=1.15 142 y 157 t= 20.9, V.C.= 1.64; 142 y 158 t= 10.5, V.C.=1.64
5
142 159 F 4 10 V C 1 49 142 160 F 5 77 V C 1 25
Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�No.

Formaciones y
rocas

Índ.

Región

Med Var.

n

Prueba F (α=0.05)

Prueba t (α=0.05)

142 y 159 F=4x10 , V.C.=1.49; 142 y 160 F= 5.77, V.C.=1.25
78 y 24 F=5.89, V.C.=1.40; 76 y 22 F= 1.36, V.C.=2
79 y 19 F=2.88, V.C.=1.16; 71 y 18 F= 2.44, V.C.=1.25
69 y 16 F= 8.75, V.C.= 1.22; 82 y 15 F= 35.5, V.C.= 5.63
86 y 12 F= 6.07, V.C.= 1.03; 66 y 11 F= 1.10, V.C.= 1.06
112 y 41 F= 12.5, V.C.= 1.40; 113 y 55 F= 0.25, V.C.= 1.73
138 y 39 F= 46.85, V.C.= 1.40; 147 y 33 F= 67.7, V.C.= 1.12
121 y 62 F= 0.41, V.C.= 0.89; 103 y 48 F= 2.42, V.C.= 1.12
97 y 44 F= 1.69, V.C.= 1.16; 118 y 58 F= 2.39, V.C.= 1.16
137 y 29 F= 3.97, V.C.= 1.16; 110 y 51 F= 10.1, V.C.= 2
157 y 35 F= 0, V.C.= 0.52; 104 y 49 F= 4.12, V.C.= 1.25
145 y 26 F= 2, V.C.= 1.25; 142 y 40 F= 51.2, V.C.= 5.63
99 y 43 F= 29.9, V.C.= 5.63; 102 y 47 F= 1.96, V.C.= 1.22
120 y 61 F= 0.36, V.C.= 0.82; 144 y 32 F= 26, V.C.= 1.22
151 y 34 F= 0.02, V.C.= 0.89; 127 y 64 F= 1.12, V.C.= 1.11
93 y 50 F= 4.39, V.C.= 1.11; 79 y 81 F= 2.18, V.C.= 1.13
97 y 98 F= 1.10, V.C.= 1.13; 137 y 155 F= 2.86, V.C.= 1.13
118 y 130 F=0.81, V.C.= 0.87; 161 y 163 F= 0.36, V.C.= 0.91
162 y 164 F= 0.60, V.C.= 0.91; 167 y 165 F= 5.56, V.C.=1.09
168 y 166 F= 7.86, V.C.= 1.09; 169 y 171 F=16, V.C.= 1.15
170 y 172 F= 38, V.C=1.15; 181 y 191 F= 0.21, V.C.= 0.69
181 y 187 F= 0.38, V.C.= 0.50; 181 y 185 F= 1.41, V.C.=4.43
181 y 183 F= 1.15, V.C.= 1.45; 181 y 179 F= 7.42, V.C.=1.62
181 y 177 F= 32.8, V.C.= 2.30; 181 y 176 F= 2.55, V.C.=1.79
181 y 173 F=6.05, V.C.= 2.39; 181 y 195 F= 20.6, V.C.= 1.70
183 y 193F=16.1, V.C.= 3.70; 183 y 189 F= 0.44, V.C.= 0.59
183 y 192 F= 0.83, V.C.= 0.75; 183 y 188 F= 2.24, V.C.=2.45
183 y 180 F= 47.2, V.C.= 1.56; 183 y 176 F=3.20, V.C.= 1.73
183 y 186 F= 7.45, V.C=4.40; 183 y 178 F= 807, V.C.= 2.25
183 y 174 F= 244, V.C.= 2.34; 183 y 196 F= 2.91, V.C.=1.63
183 y 194 F= 4.34, V.C.= 3.70; 183 y 190 F= 1.72, V.C.=1.93
181 y 193 F= 18.7, V.C.= 3.74; 181 y 189 F= 0.51, V.C.=0.56
182 y 192 F=0.14, V.C.= 0.69; 182 y 188 F= 0.40, V.C.= 0.50
182 y 186 F=1.33, V.C.= 4.43; 182 y 184 F= 0.17, V.C.= 0.66
182 y 180 F=8.44, V.C.= 1.62; 182 y 178 F= 144, V.C.= 2.30
182 y 176 F= 0.57, V.C.= 0.59; 182 y 174 F= 43.6, V.C.=2.39
182 y 196 F= 52, V.C.= 1.70; 182 y 194 F=0.77, V.C.= 0.44
182 y 190 F= 0.30, V.C=0.56; 183 y 191 F= 0.18, V.C.= 0.75
183 y 187 F= 0.33, V.C.= 0.53; 183 y 185 F= 1.21, V.C.=4.40
183 y 179 F= 6.40, V.C.= 1.56; 183 y 177 F= 28.3, V.C.=2.25
183 y 176 F= 2.20, V.C.= 1.73; 183 y 173 F= 5.22, V.C.=2.34
183 y 195 F=17.7, V.C.= 1.63

142 y 159 t= 20.9, V.C.= 1.64; 142 y 160 t= 9.90, V.C.= 1.64
78 y 24 t= -6.11, V.C.= 1.65; 76 y 22 t= 4.92, V.C.= 1.67
79 y 19 t= 12.9, V.C.= 1.64; 71 y 18 t= 3.53, V.C.= 1.65
69 y 16 t= 20.7, V.C.= 1.64; 82 y 15 t= 1.19, V.C.= 1.94
86 y 12 t= 65.7, V.C.= 1.64; 66 y 11 t= -13, V.C.= 1.64
112 y 41 t= 0.67, V.C.= 1.65;113 y 55 t= -28.3, V.C.= 1.65
138 y 39 t= 6.07, V.C.= 1.65; 147 y 33 t= 29.6, V.C.= 1.64
121 y 62 t= -21.9, V.C.= 1.64; 103 y 48 t= -1.76, V.C.= 1.64
97 y 44 t= 0.24, V.C.= 0.48; 118 y 58 t= -1.20, V.C.= 1.64
137 y 29 t= 18.8, V.C.= 1.64; 110 y 51 t= 8.46, V.C.= 1.68
157 y 35 t= -3.07, V.C.= 1.67;104 y 49 t= -2.07, V.C.= 1.64
145 y 26 t= 6.25, V.C.= 1.65; 142 y 40 t= 5.56, V.C.= 1.89;
99 y 43 t= -8.33, V.C.= 2.01; 102 y 47 t= 13.1, V.C=1.64
120 y 61 t= 14, V.C.= 1.64; 144 y 32 t= 19.3, V.C.= 1.64
151 y 34 t= -10.5, V.C.= 1.64; 127 y 64 t= 67, V.C=1.64
93 y 50 t= 37, V.C=1.64; 79 y 81 t= 1.68, V.C=1.64
97 y 98 t= -5.37, V.C=1.64; 137 y 155 t= 7.12, V.C=1.64
118 y 130 t= -5.57, V.C=1.64; 161 y 163 t= -18.1, V.C=1.64
162 y 164 t= -2.47, V.C.=1.64;167 y 165 t= 26.3, V.C.= 1.64
168 y 166 t= 38.7, V.C.= 1.64; 169 y 171 t= 33.3, V.C.= 1.64
170 y 172 t= 50.2, V.C.=1.64; 181 y 191 t= 6.20, V.C.=1.64
181 y 187 t= 2.79, V.C.= 1.66; 181 y 185 t= 2.02, V.C.=1.67
181 y 183 t= -3.39, V.C.=1.65; 181 y 179 t= 29.6, V.C.= 1.66
181 y 177 t= 29.9, V.C.=1.66; 181 y 176 t= 14.5, V.C.= 1.66
181 y 173 t= 19.3, V.C.= 1.67; 181 y 195 t= 30.3, V.C.=1.66
183 y 193 t= 29.7, V.C.= 1.71; 183 y 189 t= 8.87, V.C=1.65
183 y 192 t= 4.63, V.C.= 1.65; 183 y 188 t= 0.72, V.C.= 1.65
183 y 180 t= 16.3, V.C.= 1.65; 183 y 176 t= 4.60, V.C=1.66
183 y 186 t= 1.23, V.C=1.81; 183 y 178 t= 17.3, V.C=1.65
183 y 174 t= 17.1, V.C=1.65; 183 y 196 t= 17.2, V.C=1.65
183 y 194 t= 4.87, V.C=1.81; 183 y 190 t= 1.55, V.C=1.65
181 y 193 t= -19.8, V.C=1.68; 181 y 189 t= 5.68, V.C=1.66
182 y 192 t= 4.18, V.C.= 1.64; 182 y 188 t= 1.96, V.C.=1.66
182 y 186 t= 1.66, V.C.= 1.67; 182 y 184 t= 0.57, V.C.= 1.65
182 y 180 t= 27.7, V.C.=1.66; 182 y 178 t= 30.4, V.C.= 1.67
182 y 176 t= 6.74, V.C.= 1.66; 182 y 174 t= 29.4, V.C.=1.66
182 y 196 t= 30.2, V.C.= 1.67; 182 y 194 t= 5.68, V.C=1.89
182 y 190 t= 3.23, V.C.= 1.66; 183 y 191 t= 11, V.C.= 1.64
183 y 187 t= 4.97, V.C.= 1.65; 183 y 185 t= 3.58, V.C=1.65
183 y 179 t= 46.1, V.C=1.65; 183 y 177 t= 47.5, V.C=1.65
183 y 176 t= 21.1, V.C=1.67; 183 y 173 t= 27.2, V.C=1.69
183 y 195 t= 49.2, V.C=1.65

5

Ind: Indices radiométricos; Med: Media; Var: Varianza; n: Tamaño de la muestra; α: nivel de significación; F y t: Estadísticos; V.C: Valor crítico; Cirpot1..12: Corteza laterítica redepositada de gran potencia en las áreas 1..12

�Tabla 7. Catálogo de anomalías.
Región
Moa

Localidad
Mina Moa

Mina Punta Gorda

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

695500, 221000

eU= 7.1 ppm, altos eTh, eTh/K, eU/K y bajos eU/eTh

697000, 220000

eTh= 15.4 ppm, eTh/K= 4.4x10 , eU/K= 2x10 y bajos eU/eTh

serpentinizadas.

700500, 220500

eU= 5.3 ppm

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas

703500, 220000

eU= 5.3 ppm

702000, 220000

eU= 5.3 ppm, eTh= 15.4 ppm, eTh/K= 3.6x10 y eU/K= 1.5x10

689500, 223500

eU= 2 ppm, altos eTh, eTh/k y eU/K

Peridotitas serpentinizadas

690500, 220000

K&gt; 0.4 % y bajos eTh/K

Basaltos con textura de almohadillas y chert

690100, 224370

Altos eTh/K y bajos eU/eTh

692400, 221300

Altos eTh y eTh/K

693000, 224000

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

-3

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas

-3

serpentinizadas.
-3

-3

Peridotitas serpentinizadas
Centeno

Sedimentos Cuaternarios

693200, 223900
698000, 207500
Este de Calentura

eU= 2 ppm

Anomalías alineadas coincidiendo con

698000, 209000

sistemas de fallas de dirección N-S dentro de

698300, 210500

peridotitas serpentinizadas

698500, 212000
708800, 207500

eU= 2 ppm

Harzburgitas serpentinizadas

709000, 211800
Próximo al río Quesigua

711000, 214000
708500, 216000

K&gt; 0.4 %

711000, 206000
Quesigua

711500, 219000

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

Entre los ríos Yamanigüey

715000, 210500

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

y Jiguaní

Tabla 7

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

En ocasiones aflora la Fm. Sierra del Purial

694760, 224630

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

694000, 225000

eU= 2 ppm, altos eTh y eTh/K

695500, 223000

K&gt; 0.4 %, altos eTh y eTh/K

708500, 202000
713500, 207000
Río Jiguaní

711000, 202500
710500, 200000
712500, 200500
714000, 200000

Peridotitas serpentinizadas

696000, 224000
696980, 224775
Moa

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh
Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

694500, 221900
698300, 220880

Altos eTh y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

697200, 224300

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

Sedimentos Cuaternarios

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

704300, 216600

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

704000,212000

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

K&gt; 0.4 %

Peridotitas serpentinizadas

699500, 222500
699500,216000
699500,215000
Río Punta gorda
Río Cayo Guam
Arroyo Calentura
Río Taco

708000, 214000
694500,207000
695000,205500
723500, 206000
723000, 205000
726000, 205500

Río Nibujón

725000, 204000

La última anomalía está relacionada con la

729000, 206000

Fm. Santo Domingo y Sabaneta

730500, 204500
Nuevo Mundo

Tabla 7

720000, 208000

K&gt; 0.4 %

Serpentinitas y Fm. Santo Domingo

�Región

Localidad

Sagua-Moa
En Cupeyes y el Sopo

Centro de
coordenadas

Indices Radiométricos

Características geológicas

662500, 199500

eU&gt; 3.1 ppm

Relacionadas con sistemas de fallas dentro

666500, 201500

K = 2.75 %

de la Fm. Santo Domingo

670250,206500

eU =4.1 ppm, eTh&gt; 4 ppm y altos eU/K

Fm. Yateras

678500,220500

K= 2 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

668000, 202000
Próximo al Fluvial
Melena

679000, 220000

eU/eTh&gt; 2

Fm. Gran Tierra

SE de Melena

680000, 221580

Altos eTh, K, bajos eU/K, eU/eTh y eTh/K

Fm. Sabaneta

Melena Ocho

676900, 222000

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Naranjo Dulce

674500,204500

K&lt; 0.4 %

Fm. Santo Domingo

Maquey

668000, 202000

Altos K (%) y eTh (ppm)

Fm. Santo Domingo

SO de Yaguaneque

683300, 222000

Altos valores de los tres elementos

Fm. Mucaral

690000, 200000

eU= 2 ppm

Fm. Charco Redondo

691500, 207000

K&lt; 0.4 %

Fm. Santo Domingo

690500, 209000

Altos K (%) y eTh (ppm)

Palma Seca

681600, 214000

Altos valores de los tres radioelementos, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Gran Tierra

Cayo Acosta Dos

669950, 224350

Altos valores de los tres radioelementos, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Júcaro

667600, 201900

Altos valores de los tres elementos

Fm. Santo Domingo

683500, 210000

K&gt; 0.4 %

Melanges serpentinítico

Los Farallones

Oeste de Maquey
Lirial Arriba

68251, 211494

eU&gt; 3.5 ppm, eTh&gt; 4 ppm y eU/eTh&gt; 2

679300, 216500

K&gt; 1.4 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

672500, 219000

K&gt; 1.4 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

667500, 201800

eU&gt; 3.5 ppm y eTh&gt; 4 ppm

Fm. Santo Domingo

666475, 213517

eU/eTh&gt; 2

Sedimentos Cuaternarios

Oeste de los Indios

682200, 217500

Altos eTh (ppm) , K= 2.4 % y bajos eU/K

Fm. Sabaneta

La Ayuita

682000, 212500

Contenidos apreciables de K (%) y eTh (ppm)

Fm. Sabaneta

Gran Tierra

688900, 210600

Contenidos apreciables de K (%) y eTh (ppm)

Fm. Sabaneta

684500, 201500

eU= 2 ppm

Peridotitas serpentinizadas

San Pedro
Quemado de Aguacate
Sur de Sagua de T.

Sierra de Maquey

Tabla 7

Fm. Sabaneta y Gran Tierra

679600, 218600

686700, 200500

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Las Animas

669608, 206150

El Guayabo
Arroyo Blanco

Características geológicas

eU/eTh&gt; 2

Fm. Yateras y Mucaral

670500, 213000

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mucaral

675988, 213998

eU/eTh&gt; 2 K, K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Bajos eU/K, eU/eTh y altos de eTh

Fm. Gran Tierra

676800, 216000
677000, 214985

Este de Sagua de T.

667970, 214508

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mícara

Marieta Tres

670457, 215948

eU/eTh&gt; 2

Fm. Mícara

Los Cacaos

678500, 214490

eTh/K&gt; 1x10 , altos eTh/K y bajos eU/eTh

677428, 216251

eTh/K&gt; 1x10

677770, 216500

Altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

El Picao

-3

Fm. Sabaneta

-3

Fm. Sabaneta

-3

Fm. Gran tierra

677167, 223433

eTh/K&gt; 1x10 , altos eTh y bajos eU/eTh

Fm. Sabaneta

677245, 223350

Altos eTh/K y bajos eU/eTh

Fm. Júcaro

Este del río Cananova

682433, 222000

eTh/K&gt; 1x10

-3

Fm. Mucaral

Oeste del río Sagua

665541, 205500

eTh/K&gt; 1x10

-3

Fm. Mucaral

-3

Sedimentos Cuaternarios

Cañada Amarilla

Oeste del río Cananova

677193, 225100

eTh/K&gt; 1x10 y altos eTh, eTh/K y bajos eU/eTh

679500, 225544

La Colorada

686299, 210500

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Amansa Guapo

685000, 214143

K&gt; 1 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

682194, 212300

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

Fm. Sabaneta

NO de las Coloradas
Al sur,
Oeste,
NO de Cananova

Tabla 7

Indices Radiométricos

680000, 213511
680000, 218511
680351, 219143
678667, 220933
679455, 222143
680404, 220406

Cebolla Cinco

674876, 223000

Menores valores de eU/K

Saltadero

672770, 224406

Altos K, bajos eU/K, eTh/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

El Carey

674981, 215353

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas

Entre El Carey y Arroyo

675560, 214000

Menores valores de eU/K

Fm. Sabaneta

672981, 218984

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

El Rifle

673507, 216932

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

Oeste de Puerto Rico

679246, 216458

Menores valores de eU/K

Fm. Mícara

El Cedrito

669295, 219669

K&gt; 1 %, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Paso de la Vaca

667000, 217617

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Marieta Dos

669401, 215511

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Sur de Marieta Dos

669875, 214617

Bajos eU/K

Fm. Mícara

Cebolla Dos

673231, 224501

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Desembocadura del río

679852, 224945

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

680450, 220000

Bajos eU/K, eU/eTh y altos de eTh

Fm. Sabaneta

Indices Radiométricos

Características geológicas

Blanco
Sur de Quemado de
Aguacate

Cananova
Cananova
NO de Los Güiros

683000, 219520

Bajos eU/K, eU/eTh y altos eTh

Fm. Sabaneta

Sur de Los Cacaos

678575, 213400

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Norte del Lirial Arriba

683476, 212000

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

677270, 214900

Bajos eU/K y eU/eTh

Fm. Sabaneta

687500, 211000

Bajos eU/K, eU/eTh y eTh/K

Gran Tierra

688500, 210000
Los Calderos

674950, 217000

Bajos eU, eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Cebolla Cuatro

673000, 224500

Altos eTh (ppm), K&gt; 1 %, bajos eU, eU/eTh, eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Puerto Rico

680400, 217800

Altos eTh (ppm), K&gt; 1 %, bajos eU, eU/eTh, eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Arroyo Los Guineos

678600, 213500

Altos eTh (ppm) y bajos eU y eU/eTh

Fm. Sabaneta

Miraflores

690000, 224400

Altos eTh, eTh/K y muy bajos eU/eTh

Harzburgitas serpentinizadas

Sur de Haití Chiquito

679000, 222800

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

El Quince

684000, 220700

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

667000, 218500

K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Fm. Mícara

Marieta Uno

Tabla 7

667400, 217600

�Región

Mayarí-Sagua

Localidad

Centro de
coordenadas

Juan Díaz

666500, 219500

Indices Radiométricos
K&gt; 1%, bajos eU/K y eTh/K

Características geológicas
Sedimentos Cuaternarios

Brazo Grande

644000,215000

K= 2.2 %, altos eTh (ppm) y eU (ppm), bajos eU/K y eTh/K

Fm. Santo domingo

Calabazas

653000,200000

K= 2.2 %

Fm. Santo domingo

Jagueyes

641000,202000

K= 2.2 %

Fm. Santo domingo

Los Gallegos

646000, 208500

Bajos eU/K y eTh/K

Supuestas rocas volcánicas

K&gt; 1 %, bajos eU/K y altos eU/eTh

Rocas volcánicas

eU= 4.1 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

Corea

640500, 205000

El Purio

638000, 223200

Sur de la Yua

650200, 223200
646500, 221300
651000, 218500

La Cueva
Mayarí

659000, 213500

Calabazas

653000, 202500

Norte de Poza Redonda

634500, 219500

La Micro Onda

-3

613500, 209000

eU= 4.1 ppm y eU/K= 1.1x10

613400, 210600

Altos eTh (ppm) y eTh/K, y bajos eU/eTh. En los puntos uno y tres que señalan

613500, 209000

dichas coordenadas también se observan valores muy altos de eU/K

Corteza laterítica sobre rocas ultrabásicas
serpentinizadas

614000, 208300
613500, 208000
615600, 208200
627000, 206500

K= 1.4 %

Fm. Sabaneta

629800, 206500

eU&gt; 2 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

Hicotea

626500, 208000

eU&gt; 2 ppm

Fm. Sabaneta

Sur de Las Cuevas

615600, 208200

eU= 4.1 ppm, altos eTh (ppm), eU/K y eTh/K, y bajos eU/eTh

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

610500, 206500

eTh= 12.3 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

610000, 206000

eTh/K= 3.5x10

Camarones

Pinares de Mayarí

Tabla 7

-3

Río Guaro

609650, 212850

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

NO de la Sierra Nipe

605665, 209540

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

SE del río Mayarí

623340, 216100

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

Sur de Melones

621000, 213970

Bajos eU y eTh/K

Peridotitas serpentinizadas

�Región

Localidad

Centro de
coordenadas
614892, 204350

Indices Radiométricos
Bajos eTh y eTh/K

Características geológicas
Serpentinitas con poco desarrollo de corteza
de meteorización.

618300, 205700
618700, 208600
Este de Pinares de Mayarí

620600, 209500
621800, 208100
y una gran franja al
norte del río Mayarí

Piedra Gorda

620000, 217000

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

635000, 211000

eU&gt; 2 ppm

Corteza laterítica sobre rocas serpentinizadas

624900, 215600

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

Frío

631000, 205500

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

Norte de Las Guásimas

622000, 208000

Bajos eTh, eTh/K y eU/K, y altos eU/eTh

Peridotitas serpentinizadas

NO de Melones

621000, 215500

Bajos eTh y eTh/K, y altos eU/eTh

Sedimentos Cuaternarios

Altos eTh con bajos de eU/eTh

Fm. Puerto Boniato

Mínimos de eU/K y eTh/K

Fm. Sabaneta

Sierra Cristal
Entre los ríos Mayarí y la

634000, 208000

Ceiba

Tabla 7

Lagunita

620679, 205600

Arroyo Seco

623990, 205000

Paso Don Gregorio

624700, 206000

NO,

626000, 207500

NE de la Deseada

627000, 206700

�Tabla 8. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones y rocas

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
F
eTh/K eU/K eU/eTh
∆T
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT (2) nT (1) 10-3 (1) 10-3 (1) 10-3
(1)

Río Macío

2.33

1.48-3.73

0.4

0.34-1.13

1.76

1.07-3.12

1.81

0.55-3.25

-

-

5.6

0.43

0.42

1.26

Cauto

2.42

2.04-3.06

0.36

0.34-0.48

1.54

1.23-2.1

3.05

2.34-4

-

-

1.8

0.85

0.43

0.5

Camazán

2.68

1.85-4.07

0.41

0.33-1.17

1.97

1.34-3.25

2.6

1.33-4.78

-

-

3.3

0.69

0.5

0.79

Bitirí

2.08

1.48-3.14

0.38

0.34-0.96

1.57

1.14-2.49

1.67

0.66-3.72

-

-

4

0.45

0.43

1.08

Yateras

3.05

2.57-3.93

0.35

0.34-0.45

2.33

1.89-3.00

3.45

2.23-5.24

-

-

2.4

0.98

0.66

0.70

Mucaral

2.58

1.38-4.05

0.35

0.32-0.72

1.97

1.00-3.20

2.58

0.5-5.3

-

-

3.05

0.73

0.56

0.85

Charco Redondo

1.78

1.37-2.38

0.41

0.34-0.81

1.21

1.02-1.55

1.26

0.5-2.36

-

-

5.65

0.33

0.31

1.23

Puerto Boniato

2.43

1.81-3.55

0.36

0.31-0.90

1.70

0.95-2.75

2.67

0.73-5.19

-

-

2.54

0.75

0.48

0.69

Sabaneta

2.67

1.50-4.90

0.52

0.31-1.60

1.85

0.95-3.05

2.29

0.73-4.01

-179

-391-207

4.65

0.51

0.41

0.87

Mícara

2.47

1.66-4.41

0.54

0.34-1.72

1.83

1.30-2.55

1.58

0.80-2.60

240

20-416

6.76

0.33

0.38

1.20

La Picota

1.83

1.36-3.59

0.37

0.31-0.89

1.44

0.93-2.45

1.18

0.50-2.46

52

-272-588

5

0.30

0.36

1.26

Santo Domingo

2.62

2.36-2.82

0.53

0.44-0.63

2.11

1.96-2.21

1.52

1.33-1.64

152

141-169

7.69

0.30

0.41

1.42

Gabros

1.52

1.29-2.49

0.36

0.33-2.85

1.14

0.93-1.55

0.79

0.46-2.84

137

-33-319

5.92

0.22

0.32

1.61

Serpentinitas

1.80

1.29-4.91

0.35

0.31-1.22

1.32

0.91-3.05

1.40

0.44-9.32

37.1

-556-721

4.19

0.40

0.38

1.17

Lateritas

3.48

1.40-6.18

0.35

0.32-0.59

2.18

0.95-4.20

5.33

0.67-12.3

-7.3

-565-526

1.78

1.52

0.62

Tabla 8

0.50
(1) Media
(2) Rango

�Tabla 9. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones
y rocas

Cauto

Mucaral

Charco Redondo

Mícara

Santo Domingo

Serpentinitas

Lateritas

Matriz de correlación
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F
1
0.53
0.65
0.04
-0.32
0.71
0.51
0.83
F
1
-0.53
0.17
-0.76
-0.76
-0.25
-0.29
0.98
F
1
0.45
0.85
-0.63
-0.74
0.59
-0.76
0.88
∆T
1
-0.25
-0.51
-0.32
-0.38
-0.30
-0.72
-0.15
-0.03
∆T
1
-0.41
-0.90
-0.69
-0.82
0.07
-0.94
0.39
0.46
∆T
1
.16
-.20
-.06
-.17
-.17
-.16
-.14
.18
∆T
1
-0.01
0.05
0.01
0.08
0.08
0.01
0.01
-0.02

Iγ

K

eTh

eTh/K

eU

eU/K

eU/eTh

1
0.67
0.86
0.61
0.93
0.76
0.22
Iγ

1
0.46
-0.01
0.54
0.13
0.12
K

1
0.88
0.64
0.51
-0.29
eTh

1
0.43
0.50
-0.40
eTh/K

1
0.90
0.54
eU

1
0.58
eU/K

1
eU/eTh

1
0.02
0.92
0.90
0.92
0.88
-0.54
Iγ

1
-0.05
-0.17
-0.08
-0.27
-0.03
K

1
0.99
0.70
0.69
-0.76
eTh

1
0.71
0.72
-0.74
eTh/K

1
0.98
-0.25
eU

1
-0.24
eU/K

1
eU/eTh

1
0.77
0.36
0.15
0.85
-0.49
-0.01
F

1
-0.30
-0.50
0.68
-0.89
0.54
Iγ

1
-0.56
eU/K

1
eU/eTh

1
0.96
1
0.11
-0.01
1
0.45
0.65
-0.29
-0.88
-0.90
0.27
K
eTh
eTh/K
eU

1
0.51
0.75
-0.30
-0.71
0.26
-0.59
-0.08
F

1
0.91
0.63
0.07
0.68
-0.47
0.23
Iγ

1
0.30
-0.32
0.42
-0.71
0.13
K

1
0.74
0.49
-0.01
0.27
eTh

1
0.31
0.62
0.20
eTh/K

1
0.17
0.23
eU

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.72
0.86
-0.13
-0.88
0.64
-0.81
0.50
F

1
0.93
0.60
-0.49
0.91
-0.74
-0.23
Iγ

1
0.33
-0.76
-0.75
-0.93
-0.01
K

1
0.34
0.58
-0.09
-0.88
eTh

1
-0.26
0.89
-0.52
eTh/K

1
-0.45
-0.13
eU

1
-0.09
eU/K

1
eU/eTh

1
0.99
0.52
0.51
-0.73
eTh

1
0.49
0.52
-0.73
eTh/K

1
0.94
-0.05
eU

1
-0.05
eU/K

1
eU/eTh

1
1.00
0.79
0.79
-0.75

1
0.79
0.79
-0.75

1
1.00
-0.40

1
-0.40

1

1
-0.39
0.24
-0.70
-0.72
0.00
-0.08
0.97
F
1
-0.65
0.09
-0.75
-0.75
-0.40
-0.40
1.00

1
0.29
0.88
0.84
0.64
0.75
-0.48
Iγ
1
0.00
0.97
0.97
0.92
0.91
-0.66

1
0.04
-0.07
0.19
-0.14
0.01
K

1
-0.02
-0.02
0.00
-0.03
0.03

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 9

�Tabla 10. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas ofiolítica
del sector Mayarí.
Prueba de bondad
Formaciones y rocas
Matriz factorial
de ajuste

Camazán

Bitirí

Yateras

Mucaral

Charco Redondo

Puerto Boniato

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F1 F2
Rotación
-.61 .69
.17 .98
-.20 .64
Varimax
.93 .32
normalizado
.89 -.13
-.18 .85
.06 .15
-.88 .30

Variables F 1 F 2 F3
Rotación
F
-.88 .43 .05
.36 .71 .59
Iγ
K
-.10 .98 -.08
Varimax
eTh
.88 .28 .32
normalizado
eTh/K
.91 -.13 .32
eU
.03 .34 .92
eU/K
.11 -.38 .91
eU/eTh -.95 -.17 .11
Variables
F
Iγ
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F1
.73
-.91
-.96
-.98
-.52
-.52
.65
F1
-.74
.95
-.13
.96
.97
.80
.81
-.73

F 2 Rotación
.64
.30
-.21 Factores
no
-.12
rotados
.81
.84
.74
F3 Rotación
-.16
-.19
-.97
Factores
-.07
no
.04
rotados
-.11
.08
.02

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

F 1 F 2 Rotación
-.97 .05
-.42 .90
-.88 .42
Factores
.68 .71
no
.81 .55
rotados
-.51 .72
.84 -.11
-.86 -.39

Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K

F1
.78
-.70
.27
-.96
-.98
-.21
-.32

F2
.55
.61
.13
.00
.00
.96
.85

F1
-.95
.62
.94
.90
.02
.01
-.94

F3 Rotación
-.21
-.34
Factores
-.94
no
-.18
rotados
.00
.01
.38

F2
Rotación
.17
.72
.31
Varimax
.40 normalizado
.97
.99
.30

(Kolmogorov-Smirnov)
D
n
Dα
.09
.08
.10
.10
217
.11
.07
.07
.09
.05
D
n
Dα
.09
.10
.10
.04
190
.11
.04
.10
.08
.09
D
n
Dα
.11
.07
.07
.07
75
.18
.10
.07
.15
D
n
Dα
.04
.05
.05
.04
63
.06
.04
.04
.03
.05
D
n
Dα
.27
.18
.31
.09
22
.34
.10
.13
.16
.15
D
n
Dα
.04
.03
.05
.03

683

.06

.03
.05

Sabaneta

Variables

F1

F2

F3

Rotación

.04
D

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal.
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

n

Dα
Tabla 10

�Formaciones y rocas

Matriz factorial
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K

Mícara

La Picota

Gabros

Serpentinitas

Lateritas

Variables
∆T
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh
Variables
F
Iγ
K
eTh
eTh/K
eU
eU/K
eU/eTh

.88 .34 -.13
-.77 .57 -.22
.02 -.30 -.78
-.97 .05 -.04
-.97 .09 .06
.00 .97 -.14
.00 .98 .03
F1
.58
-.66
-.97
-.92
-.47
.09
-.69
.51
-.20
F1
.83
-.24
.25
-.81
-.94
-.06
-.33
.81

Rotación

F1 F3
Rotación
-.91 -.01
.29 -.39
.58 .47
Factores
.35 .22
Varimax
no
.39 .85 normalizado
rotados
.32 .61
.88 .23
.24 -.06
-.03 .61
F 2 F3 Rotación
.44 -.22
.45 -.27
.16 -.93
Factores
.28 -.42
no
.15 .18
rotados
.95 -.09
.73 .58
.41 .29

Variables F 1 F 2
Rotación
.08 -.33
∆T
F
.86 .44
-.20 .96
Iγ
Varimax
K
.24 .78
eTh
-.89 .40 normalizado
eTh/K
-.95 .23
eU
.21 .74
eU/K
.01 .00
eU/eTh
.94 .01
Variables F 1 F 2
F
-.68 .69
.92 .32
Iγ
K
.02 .31
eTh
.96 -.12
eTh/K
.95 -.15
eU
.67 .71
eU/K
.67 .61
eU/eTh -.71 .64

F3 Rotación
-.05
-.17
-.94
Factores
-.06
no
.03
rotados
.06
.37
.16

Variables F 1 F3 Rotación
.05 .82
∆T
F
-.78 -02
.98 .00 Factores
Iγ
no
eTh
.97 .04
rotados
eTh/K
.97 .03
eU
.85 -.08
eU/K
.85 -.10
eU/eTh -.78 -.05

Prueba de bondad
de ajuste
(Kolmogorov-Smirnov)
.04
.05
.06
450
.07
.02
.05
.06
.06
D
n
Dα
.04
.11
.13
.13
.11
131
.14
.10
.08
.05
.11
D
n
Dα
.09
.07
.10
.07
208
.11
.05
.07
.05
.08
D
n
Dα
.04
.01
.02
.05
583
.06
.02
.10
.04
.05
.03
D
n
Dα
.01
.01
.01
.01
4920
.021
.02
.02
.01
.01
D
n
Dα
.02
.025
.02
.02
2457
.03
.02
.02
.02
.025

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal.
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 10

�Tabla 11. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Formaciones y rocas Área

Camazán

Bitirí

Yateras

Mucaral

Charco Redondo
Sabaneta

Tabla 11

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

1

2.33

1.85-2.96 0.35

0.34-0.38 1.70

1.35-2.33

2.43

1.33-3.54

-

-

2.6

7

5

0.75

2

2.77

2.17-3.31 0.35

0.34-0.44 1.91

1.50-2.15

3.45

1.89-4.78

-

-

2.1

10

5

0.58

3

2.14

1.96-2.42 0.35

0.34-0.36 1.48

1,36-1.59

2.24

1.70-3.09

-

-

2.4

6

4

0.68

4

3.08

2.40-4.07 0.53

0.34-1.17 2.38

1.60-3.25

2.52

1.75-3.17

-

-

5

5

5

0.96

1

1.91

1.48-2.54 0.35

0.34-0.42 1.44

1.15-2.05

1.54

0.56-3.72

-

-

3.9

4

4

1.11

2

2.48

1.98-2.82 0.37

0.35-0.42 2.05

1.45-2.45

2.03

1.76-2.20

-

-

3.7

6

6

0.98

3

2.46

1.97-3.14 0.35

0.34-0.44 2.02

1.45-2.50

2.10

1.58-2.93

-

-

3.5

6

6

0.98

5

2.78

2.40-3.09 0.84

0.35-0.96 1.89

1.45-2.25

1.97

1.75-2.33

-

-

6.3

4

4

0.97

1

2.83

2.62-3.14 0.39

0.35-0.45 2.04

1.89-2.30

3.14

2.74-3.62

-

-

2.6

8

5

0.65

3

3.19

2.69-3.74 0.35

0.34-0.37 2.50

2.11-3.00

3.58

2.50-4.43

-

-

2.5

10

7

0.72

9

2.86

2.56-3.41 0.34

0.34-0.35 2.43

2.10-2.90

2.60

2.23-3.46

-

-

3.3

7

7

0.94

10

3.08

2.70-3.92 0.35

0.34-0.35 2.27

1.98-2.90

3.75

2.80-5.25

-

-

2.2

11

6

0.61

1

1.77

1.65-1.86 0.35

0.34-0.36 1.39

1.31-1.55

1.14

0.59-1.46

-

-

5

3

4

1.40

2

1.66

1.38-2.10 0.35

0.34-0.39 1.28

1.00-1.63

1.05

0.58-1.84

-

-

4.7

3

4

1.32

3

1.75

1.85-1.99 0.35

0.34-0.35 1.48

1.34-1.72

0.89

0.58-1.20

-

-

6.2

3

4

1.76

4

2.05

1.61-3.06 0.35

0.34-0.52 1.58

1.13-2.50

1.68

0.87-2.25

-

-

3.5

5

4

0.97

6

2.80

2.24-3.55 0.37

0.32-0.48 2.02

1.24-2.75

3.19

2.28-4.29

-

-

2.4

9

6

0.63

7

2.32

2.02-2.73 0.35

0.34-0.35 1.67

1.30-1.92

2.46

1.36-3.62

-

-

2.7

7

5

0.76

8

2.75

2.23-4.05 0.35

0.34-0.41 2.12

1.65-3.20

2.92

1.99-5.37

-

-

2.6

8

6

0.74

9

2.70

2.08-3.82 0.35

0.34-0.45 2.07

1.47-2.80

2.83

1.32-5.25

-

-

2.7

8

6

0.77

10

2.39

1.51-2.81 0.37

0.32-0.72 2.02

1.30-2.50

1.75

0.50-2.52

-

-

5

5

6

1.35

10

1.97

1.81-2.12 0.38

0.35-0.40 1.28

1.14-1.35

1.97

1.58-2.36

-

-

2.5

5

3

0.65

13

1.75

1.62-1.84 0.36

0.34-0.39 1.19

1.09-1.28

1.49

1.22-1.82

-

-

3.3

4

3

0.90

1

1.83

1.50-1.79 0.35

0.35-0.35 1.10

0.85-1.32

1.33

1.12-1.47

-16.4

-21 -7.9

3

4

3

0.84

3

2.43

2.23-2.72 0.76

0.68-0.89 1.19

1.15-1.25

1.74

1.81-1.95

-34.6

-55 -13

5.2

2

2

0.69

4

2.14

1.96-2.51 0.35

0.34-0.37 1.73

1.55-2.10

1.69

0.80-2.38

-156

-185 -129

4.2

5

5

1.18

5

2.15

1.94.2.37 0.35

0.34-0.35 1.68

1.45-1.95

1.83

1.19-2.35

-183

-211 -142

3.7

5

5

1.06
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones y rocas Área

Mícara

La Picota

Lateritas

Tabla 11

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

6

2.96

1.89-4.90 0.65

0.31-1.60 1.08

1.28-3.05

2.36

1.07-3.49

-141

-391-207

5.8

4

4

0.87

9

1.97

1.85-2.07 0.35

0.35-0.35 1.52

1.50-1.57

1.57

1.12-1.98

-262

-300 -222

3.6

4

4

1.03

10

2.31

1.87-2.96 0.35

0.34-0.50 1.71

1.20-2.20

2.32

0.73-4.01

-247

-360, -66

2.9

7

5

0.82

1

2.60

1.97-4.41 0.59

0.35-1.72 1.80

1.55-2.31

1.81

0.81-2.60

172

20-291

6.6

4

4

1.13

2

2.41

1.66-3.01 0.51

0.34-0.88 1.85

1.30-2.55

1.46

0.80-2.16

275

139-416

6.8

3

4

1.32

1

1.54

1.36-1.79 0.34

0.34-0.35 1.06

0.93-1.40

1.13

0.75-1.47

-7.7

-27-35

3.4

3

3

0.97

2

1.85

1.50-2.72 0.45

0.34-0.89 1.19

1.04-1.33

1.36

1.03-1.95

-12.8

-103-75

3.9

3

3

0.91

3

2.03

1.85-2.16 0.38

0.34-0.39 1.56

1.35-1.80

1.83

1.27-2.46

-127

-153 -101

3.7

4

4

1.02

4

3.06

2.86-3.59 0.65

0.52-0.88 2.25

2.13-2.45

2.09

1.96-2.31

-142

-157 -121

7

4

4

1.06

5

2.24

1.82-2.76 0.38

0.31-0.54 1.81

1.55-2.45

1.46

1.13-1.95

-235

-247 -220

5

4

5

1.34

9

1.86

1.78-2.00 0.51

0.46-0.82 1.30

1.25-1.34

0.81

0.68-0.88

-34

-44 –17

8.3

2

3

1.69

11

1.96

1.55-2.84 0.42

0.32-0.75 1.56

1.05-2.27

1.09

0.50-2.07

279

-104-588

6.5

3

4

1.56

12

1.86

1.66-2.43 0.34

0.34-0.35 1.48

1.19-1.95

1.84

1.20-2.19

-215

-272 -150

3.3

5

4

0.93

1

2.08

1.89-2.51 0.34

0.32-0.35 1.51

1.20-2.00

1.93

1.12-2.03

7.82

-106-165

2.8

6

4

0.81

2

2.00

1.76-2.48 0.35

0.35-0.35 1.43

1.25-1.80

1.89

1.42-2.74

-221

-297 -125

2.8

5

4

0.80

14

1.74

1.47-2.18 0.35

0.35-0.35 1.28

1.14-1.46

1.30

0.67-2.47

60.8

31-105

3.8

4

4

1.07

18

1.55

1.46-1.60 0.35

0.35-0.35 1.02

0.95-1.10

1.24

1.12-1.43

50.8

43-55

2.9

4

3

0.83

20

2.51

2.18-3.02 0.35

0.35-0.35 1.97

1.88-2.51

2.44

1.61-3.99

-333

-473 –216

3

7

6

0.84

23

3.21

2.40-4.08 0.34

0.34-0.35 2.15

1.56-2.85

4.47

3.31-5.70

-185

-382-0.26

1.6

13

6

0.46

24

1.88

1.75-2.12 0.35

0.35-0.35 1.40

1.21-1.58

1.53

1.17-1.94

5.76

-13-27

3.3

4

4

0.85

26

2.36

1.40-4.19 0.35

0.34-0.35 1.85

0.95-2.90

2.85

0.73-6.19

-39.7

-55-217

2.4

8

5

0.69

27

2.37

2.17-2.54 0.35

0.35-0.35 2.20

1.85-2.50

1.39

1.32-1.54

-29.4

-51 -5

5.6

4

6

1.58

28

1.98

1.75-2.20 0.35

0.35-0.35 1.48

1.21-1.92

1.65

1.44-1.80

40.7

-25-84

3.2

5

4

0.92

37

2.14

2.04-2.28 0.35

0.35-0.35 1.39

1.29-1.55

2.47

2.34-2.61

-125

-171 -90

1.9

7

4

0.55

38

1.82

1.76-1.80 0.35

0.35-0.35 1.47

1.38-1.61

1.18

1.04-1.38

-123

-143 -108

4.5

3

4

1.28

39

2.49

1.83-3.57 0.35

0.35-0.35 1.48

1.15-2.00

3.46

1.59-6.06

-128

-185 -12

1.6

10

4

0.46

40

3.89

1.48-6.18 0.35

0.34-0.36 2.38

0.85-4.20

8.32

0.71-12.3

9.27

-237-526

1.5

18

7

0.43

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 12. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Mayarí.
Matriz de correlación
Formaciones y
Área
rocas

Camazán

Bitirí

3

3

1

Yateras

9

10

Mucaral

1

2

4

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.12
0.08
0.45
0.25
0.12
0.96
0.23
eU
1
0.45
0.47
0.91
0.59
0.33
0.90
0.41
eU
1
0.87
-0.35
0.90
-0.51
0.91
0.86
-0.18
eU
1
0.88
0.07
0.98
-0.29
0.88
1.00
-0.29
eU
1
0.66
-0.12
0.90
0.08
0.66
1.00
0.08
eU
1
-0.56
-0.69
-0.07
0.74
-0.54
0.98
0.74
eU
1
0.66
0.25
0.93
-0.27
0.65
0.98
-0.31
eU
1
0.71
0.52
0.97
0.56
0.55
0.91
0.36

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
0.72
0.94
-0.90
1.00
-0.09
-0.92
eTh

1
0.71
-0.59
0.67
-0.22
-0.65
K

1
-0.71
0.93
0.24
-0.74
Iγ

1
-0.90
0.41
1.00
F

1
-0.08
-0.91
eTh/K

1
0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
0.69
0.77
-0.39
0.92
0.17
-0.62
eTh

1
0.70
0.08
0.35
0.03
-0.27
K

1
0.27
0.61
0.69
0.02
Iγ

1
-0.55
0.63
0.94
F

1
0.20
-0.66
eTh/K

1
0.60
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.10
0.92
-0.67
1.00
0.66
-0.67
eTh

1
-0.12
0.16
-0.11
-0.15
0.09
K

1
-0.35
0.92
0.90
-0.34
Iγ

1
-0.67
0.07
1.00
F

1
0.67
-0.67
eTh/K

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.02
0.96
-0.70
1.00
0.88
-0.71
eTh

1
0.05
0.14
0.01
0.06
0.11
K

1
-0.48
0.96
0.98
-0.48
Iγ

1
-0.70
-0.29
1.00
F

1
0.88
-0.71
eTh/K

1
-0.29
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.10
0.92
-0.67
1.00
0.66
-0.67
eTh

1
-0.12
0.16
-0.11
-0.15
0.09
K

1
-0.35
0.92
0.90
-0.34
Iγ

1
-0.67
0.07
1.00
F

1
0.67
-0.67
eTh/K

1
0.08
eU/K

1
eU/eTh

1
0.67
0.86
-0.89
1.00
-0.62
-0.90
eTh

1
0.44
-0.65
0.63
-0.80
-0.67
K

1
-0.62
0.87
-0.16
-0.62
Iγ

1
-0.89
0.76
1.00
F

1
-0.59
-0.89
eTh/K

1
0.77
eU/K

1
eU/eTh

1
0.04
0.89
-0.86
1.00
0.68
-0.87
eTh

1
0.25
0.09
-0.04
0.03
-0.04
K

1
-0.59
0.87
0.90
-0.62
Iγ

1
-0.87
-0.30
0.99
F

1
0.68
-0.87
eTh/K

1
-0.31
eU/K

1
eU/eTh

1
0.51
0.84
-0.08
0.89
0.58
-0.37

1
0.64
0.51
0.06
0.13
0.04

1
0.45
0.63
0.82
0.17

1
-0.36
0.40
0.88

1
0.61
-0.45

1
0.40

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

6

8

1

3

Sabaneta

4

5

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.78
-0.55
0.94
0.15
0.85
0.97
0.46
eU
1
0.73
-0.04
0.95
0.15
0.73
0.99
0.16
eU
1
0.62
-0.15
0.97
0.81
0.52
0.62
1.00
0.52
eU
1
0.98
0.99
0.99
0.99
1.00
-0.96
-0.83
-0.80
eU
1
-0.04
0.53
0.64
0.20
0.28
-0.07
0.99
0.26
eU
1
-0.09
0.96
0.78
0.98
0.15
-0.10
1.00
0.14
eU
1
0.33
0.60
0.83
0.04
0.70
-0.46
-0.09
0.44

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.27
0.93
-0.38
0.93
0.72
-0.20
eTh

1
-0.34
0.20
-0.59
-0.73
-0.47
K

1
-0.03
0.90
0.87
0.16
Iγ

1
-0.39
0.04
0.76
F

1
0.87
0
eTh/K

1
0.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.74
-0.53
eTh/K

1
0.16
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.03
0.91
-0.54
1.00
0.73
-0.54
eTh

1
-0.01
0.17
-0.11
-0.15
0.02
K
Iγ

1
-0.16
1
0.91
-0.55
0.94
0.13
-0.16
0.99
F
∆T

1
-0.86
0.78
0.60
-0.35
1.00
0.62
-0.35
eTh

1
-0.37
-0.31
0.75
-0.86
-0.15
0.75
K

1
0.82
0.31
0.78
0.97
0.31
Iγ

1
0.27
0.60
0.81
0.27
∆T

1
-0.35
0.52
1.00
F

1
0.62
-0.35
eTh/K

1
0.52
eU/K

1
eU/eTh

1
1.00
1.00
0.95
0.99
-1.00
-0.93
-0.91
eTh

1
1.00
0.96
1.00
-0.99
-0.91
-0.89
K

1
0.97
1.00
-0.99
-0.90
-0.88
Iγ

1
0.98
-0.93
-0.76
-0.73
∆T

1
-0.98
-0.87
-0.85
F

1
0.95
0.93
eTh/K

1
1.00
eU/K

1
eU/eTh

1
0.23
0.75
0.86
-0.91
1.00
-0.08
-0.92
eTh

1
0.56
0.53
-0.08
0.18
0.40
-0.11
K

1
0.80
-0.52
0.72
0.59
-0.54
Iγ

1
-0.76
0.84
0.13
-0.78
∆T

1
-0.92
0.31
1.00
F

1
-0.10
-0.92
eTh/K

1
0.30
eU/K

1
eU/eTh

1
0.14
0.56
0.05
-0.94
1.00
-0.09
-0.94
eTh

1
0.89
0.97
-0.08
0.13
0.96
-0.09
K

1
0.84
-0.46
0.54
0.78
-0.47
Iγ

1
-0.02
0.03
0.98
-0.03
∆T

1
-0.94
0.16
1.00
F

1
0.11
-0.94
eTh/K

1
0.15
eU/K

1
eU/eTh

1
0.33
0.55
-0.03
0.04
0.29
-0.28
-0.67

1
0.92
0.06
0.92
-0.74
-0.79
0.09

1
0.04
0.84
-0.57
-0.58
0.08

1
0.08
-0.01
0
0.01

1
-0.84
-0.61
0.44

1
0.61
-0.55

1
0.28

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

9

Mícara

2

2

4

La Picota

5

12

Lateritas

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-0.46
-0.33
-0.29
0.59
0.47
-0.46
1.00
0.47
eU
1
0.15
0.07
0.64
-0.20
0.35
0.06
0.44
0.48
eU
1
0.12
0.04
0.22
-0.65
0.29
0.09
0.26
0.28
eU
1
1.00
0.80
0.91
-0.13
0.78
-0.67
-0.68
-0.59
eU
1
0.78
0.28
0.89
0.48
0.25
0.75
0.86
0.01
eU
1
0.80
-0.55
0.98
-0.93
0.07
0.80
1.00
0.07
eU
1
0.89
-0.41
0.98
0.18
-0.38
0.90
1.00
-0.35

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.04
0.98
-0.99
-1.00
1.00
-0.46
-.100
eTh

1
-0.12
-0.06
-0.02
-0.04
-0.33
-0.02
K

1
-0.94
-0.98
0.98
-0.29
-0.98
Iγ

1
0.98
-0.99
0.59
0.98
∆T

1
-1.00
0.47
1.00
F

1
0.46
-1.00
eTh/K

1
0.47
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.15
0.24
-0.68
-0.50
0.74
0.26
-0.76
eTh

1
0.76
0.05
0.84
-0.76
-0.84
0.07
K

1
-0.26
0.69
-0.35
-0.34
0.11
Iγ

1
0.28
-0.48
-0.49
0.49
∆T

1
-0.84
-0.58
0.59
F

1
0.75
-0.51
eTh/K

1
0.15
eU/K

1
eU/eTh

1
0.87
0.92
-0.32
0.53
-0.34
-0.81
-0.90
eTh

1
0.98
-0.22
0.83
-0.75
-0.95
-0.75
K

1
-0.35
0.81
-0.64
-0.87
-0.74
Iγ

1
-0.30
0.02
0.06
0.07
∆T

1
-0.90
-0.71
-0.27
F

1
0.75
0.24
eTh/K

1
0.82
eU/K

1
eU/eTh

1
0.81
0.92
-0.16
0.79
-0.68
-0.69
-0.66
eTh

1
0.97
-0.70
1.00
-0.98
-0.98
-0.54
K

1
-0.52
0.97
-0.91
-0.92
-0.59
Iγ

1
-0.72
0.82
0.82
0.22
∆T

1
-0.99
-0.99
-0.52
F

1
1.00
0.44
eTh/K

1
.48
eU/K

1
eU/eTh

1
0.66
0.94
0.40
0.12
0.67
0.44
-0.56
eTh

1
0.68
0.04
0.63
-0.12
-0.24
-0.37
K

1
0.40
0.39
0.57
0.53
-0.27
Iγ

1
-0.06
0.54
0.44
-0.24
∆T

1
-0.45
-0.09
0.47
F

1
0.82
-0.37
eTh/K

1
0.21
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.57
0.91
-0.89
-0.52
1.00
0.80
-0.52
eTh

1
-0.58
0.46
0.14
-0.57
-0.55
0.13
K

1
-0.96
-0.14
0.91
0.98
-0.13
Iγ

1
0.13
-0.89
-0.93
0.13
∆T

1
-0.52
0.07
1.00
F

1
0.80
-0.52
eTh/K

1
0.07
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.27
0.97
0.33
-0.73
1.00
0.89
-0.71

1
-0.33
0.39
0.09
-0.31
-0.46
0

1
0.27
-0.55
0.97
0.97
-0.53

1
-0.30
0.32
0.16
-0.34

1
-0.72
-0.38
1.00

1
0.89
-0.70

1
-0.34

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Formaciones y
Área
rocas

14

20

23

26

39

40

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
0.64
-0.46
0.85
-0.64
-0.41
0.64
1.00
-0.41
eU
1
0.37
0.05
0.82
0.70
0.11
0.37
1.00
0.11
eU
1
0.90
-0.04
0.98
0.55
0.43
0.90
1.00
0.40
eU
1
0.84
0.05
0.95
-0.73
-0.40
0.84
1.00
-0.40
eU
1
0.62
-0.11
0.80
-0.09
-0.17
0.62
1.00
-0.17
eU
1
0.72
-0.05
0.89
0.06
-0.22
0.73
1.00
-0.22

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-0.44
0.95
-0.57
-0.87
1.00
0.64
-0.87
eTh

1
-0.50
0.21
0.43
-0.44
-0.46
0.43
K

1
-0.66
-0.77
0.95
0.85
-0.77
Iγ

1
0.53
-0.57
-0.65
0.53
∆T

1
-0.87
-0.41
1.00
F

1
0.64
-0.87
eTh/K

1
-0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
-0.19
0.84
-0.38
-0.85
1.00
0.37
-0.85
eTh

1
-0.09
0.18
0.17
-0.19
0.05
0.17
K

1
0.18
-0.46
0.84
0.82
-0.46
Iγ

1
0.72
-0.37
0.70
0.72
∆T

1
-0.85
0.11
1.00
F

1
0.37
-0.85
eTh/K

1
0.11
eU/K

1
eU/eTh

1
0.26
0.97
0.56
0.01
1.00
0.90
-0.03
eTh

1
0.10
0.30
-0.54
0.26
-0.05
-0.64
K

1
0.57
0.25
0.97
0.98
0.21
Iγ

1
0.09
0.56
0.55
0.04
∆T

1
0.01
0.44
0.99
F

1
0.90
-0.03
eTh/K

1
0.41
eU/K

1
eU/eTh

1
0.05
0.97
-0.62
-0.77
1.00
0.84
-0.77
eTh

1
0.05
-0.02
-0.02
0.04
0.05
-0.02
K

1
-0.69
-0.63
0.97
0.95
-0.63
Iγ

1
0.23
-0.62
-0.73
0.23
∆T

1
-0.77
-0.40
1.00
F

1
0.84
0.77
eTh/K

1
0.40
eU/K

1
eU/eTh

1
0
0.96
-0.27
-0.81
1.00
0.62
-0.81
eTh

1
-0.03
-0.13
-0.14
0
-0.11
-0.14
K

1
-0.23
-0.67
0.97
0.80
-0.67
Iγ

1
0.41
-0.27
-0.09
0.41
∆T

1
-0.81
-0.17
1.00
F

1
0.62
-0.81
eTh/K

1
-0.17
eU/K

1
eU/eTh

1
0.04
0.96
0.07
-0.68
1.00
0.72
-0.68

1
0.01
-0.01
-0.08
0.04
-0.06
-0.08

1
0.07
-0.54
0.96
0.89
-0.54

1
0.03
0.07
0.06
0.03

1
-0.68
-0.22
1.00

1
0.73
-0.68

1
-0.22

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

Tabla 12

�Tabla 13. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos de
las formaciones y rocas ofiolítica del sector Mayarí.
Prueba de bondad
Formaciones y rocas Área
Matriz factorial
de ajuste

Camazán

1

Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

3

Variables F1 Rotación
eU
.86
eTh
.84
K
.69 Factores
.99
no
Iγ
rotados
F
.14
eTh/K
.71
eU/K
.63
eU/eTh -.10

5

Variables F1 F 2 Rotación
eU
.45 -.80
eTh
.31 -.83
K
-.98 .15 Factores
-.93 -.09
no
Iγ
F
-.91 -.37 rotados
eTh/K
.96 .22
eU/K
.97 -.19
eU/eTh
.20 -.97

6

Variables F1
eU
.74
eTh
.24
K
.96
.93
Iγ
.06
∆T
F
.96
eTh/K
-.81
eU/K
-.68
eU/eTh
.28

2

Variables F1 F 2 F3 Rotación
eU
.14 -.46 .86
eTh
-.63 -.72 -.12
K
.83 -.46 -.29
Factores
.54 -.80 .21
Iγ
no
.44 .71 .02
∆T
rotados
F
.95 -.18 .15
eTh/K
.95 -.16 .14
eU/K
-.69 .13 .70
eU/eTh
.56 .40 .70

1

Variables F3 Rotación
eU
.08
eTh
-.09
K
.11
.02 Factores
Iγ
no
.97
∆T
rotados
F
.02
eTh/K
-.09
eU/K
.08
eU/eTh
.02

Bitirí

Sabaneta

Mícara

La Picota

Variables
eU

F1 F 2 Rotación
-.49 .86
-.96 -.15
.33 .04 Factores
-.88 .46
no
rotados
.75 .63
-.96 -.15
-.50 .85
.74 .64

F2
.14

F2
.08
-.90
-.16
-.26
.03
.19
-.43
.35
.92

F4 Rotación
.04
.03
-.01
.01 Factores
no
-.99
rotados
-.02
-.03
.01
.05

Rotación
Varimax

(Kolmogorov-Smirnov)
D
n
Dα
.16
.07
.17
.08
80
.18
.12
.07
.17
.12
D
n
Dα
.11
.15
.25
.07
25
.32
.17
.08
.11
.12
D
n
Dα
.13
.14
.13
.13
17
.39
.16
.23
.15
.15
D
n
Dα
.04
.03
.09
.07
257
.10
.09
.09
.08
.06
.04
D
n
Dα
.07
.08
.13
.05
87
.17
.05
.10
.14
.07
.07
D
n
Dα
.24
.09
.34
.13
21
.35
.16
.16
.09
.24
.16
D
n
Dα
.15
28
.30

Nota: En negritas las variables que más contribuyen a los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 13

�Formaciones y rocas Área
Lateritas

1

Matriz factorial
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.51 normalizado
.46
.33
.70
-.79
.49
.11
-.83

14

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F1 Rotación
.80
.94
-.55
Factores
.98
no
-.71
rotados
-.85
.94
.80
-.85

20

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F 2 Rotación F1
Rotación
.93
.05
.02
-.90
.15
.26
Factores -.52
.56
no
Varimax
.71
.89
normalizado
rotados
.45
.98
.02
-.89
.93
.05
.45
.98

23

Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F 2 Rotación
-.12
.29
.81
Factores
.06
no
.21
rotados
-.89
.29
-.13
-.93

Prueba de bondad
de ajuste
(Kolmogorov-Smirnov)
.12
.29
.15
.09
.19
.12
.14
.21
D
n
Dα
.12
.20
.19
.19
17
.39
.16
.22
.20
.12
.22
D
n
Dα
.14
.16
.13
.14
21
.35
.09
.17
.16
.14
.17
D
n
Dα
.13
.24
.25
.15
14
.43
.11
.14
.24
.13
.15

Nota: En negritas las variables que más contribuyen a los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 13

�Tabla 14. Características radiométricas y magnéticas de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y rocas

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
F
eTh/K eU/K eU/eTh
∆T
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT (2) nT (1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

Sedimentos cuaternarios

2.44

1.47-6.17

0.45

0.29-1.67

1.84

0.87-5.1

1.93

0.95-8.89

-

-

5

5

4

1.02

Jaimanita

3.39

1.62-5.52

0.84

0.3-1.26

2.66

1.1-5.09

2.4

1.11-5.15

-

-

8

5

5

1.16

Río Maya

2.77

1.89-4.4

0.35

0.31-0.52

2.35

1.3-4.35

2.45

1.56-5.24

-

-

4

7

7

1.06

Júcaro

3.13

1.88-5.25

0.66

0.33-1.74

2.28

1.4-4.75

2.22

1.26-3.94

-

-

7

4

4

1.10

Yateras

2.67

1.69-4.83

0.41

0.32-1.01

2.38

1.08-5.2

1.78

1.25-2.61

-

-

5

5

6

1.34

Cabacú

2.12

1.79-2.43

0.35

0.34-0.35

1.67

1.34-2.1

1.74

1.34-2.53

-

-

3

5

5

0.98

Mucaral

2.66

1.51-5.04

0.54

0.31-1.99

2.01

1.03-5.2

1.85

1.12-4.56

-

-

6

4

4

1.14

Cilindro

2.58

1.86-3.49

0.67

0.32-1.13

1.68

1.39-2.44

1.64

1.3-2.25

-

-

7

3

3

1.05

Sierra de Capiro

2.85

1.84-4.07

0.35

-

2.72

1.40-4.50

1.92

1.40-2.17

-

-

5

6

8

1.37

Charco Redondo

2.18

1.71-2.82

0,34

0.33-0.36

1.77

1.25-2.63

1.73

1.07-2.49

-

-

4

5

5

1.05

C. de los Indios

3.27

1.56-5.33

0.82

0.31-2.19

2.01

1.09-3.25

2.52

0.97-5.65

-44.21

-232-295

8

3

3

0.91

Sabaneta

3.36

1.69-6.28

0.99

0.3-2.24

1.87

1.18-3.5

2.24

1.09-4.86

-108

-270-142

9

3

3

0.93

Gran Tierra

3.01

1.78-4.94

0.70

0.31-2.01

1.96

1.23-3.3

2.33

1.13-5.93

-118.7

-237-41

7

4

3

0.94

Mícara

2.61

1.66-5.23

0.66

0.32-2.44

1.76

0.95-3.25

1.6

0.97-4.18

-37.15

-193-147

8

3

3

1.13

La Picota

3.01

1.80-6.41

0.9

0.32-2.46

1.86

1.16-3.85

1.53

1.07-2.89

10.41

-207-278

12

2

3

1.23

Santo Domingo

2.74

1.59-6.99

0.76

0.32-2.75

1.70

0.89-4.02

1.63

1.05-3.97

27.75

-272-339

10

3

3

1.08

Sierra del Purial

2.07

1.60-2.58

0.37

0.32-0.62

1.59

0.95-2.3

1.64

1.26-2.08

-

-

4

4

4

0.97

Complejo Cerrajón

2.19

1.56-5.20

0.50

0.29-2.01

1.47

1.03-3.15

1.61

1.01-3.43

-84.26

-304-141

5

4

3

0.93

Basaltos

2.27

1.67-5.82

0.47

0.32-1.79

1.69

1.05-3.5

1.57

1.11-2.94

-40.63

-359-172

5

4

4

1.09

Dunitas

2.2

1.55-5.08

0.35

0.34-0.35

1.70

0.98-4.7

1.94

0.95-5.17

12.93

-345-345

3

6

5

0.92

Gabros

1.92

1.55-3.84

0.35

0.32-0.52

1.40

0.90-2.33

1.66

0.88-5.35

51.2

-268-415

3

4.7

4

0.86

Melange

2.23

1.73-5.83

0.43

0.31-1.93

1.68

1.19-3.75

1.68

1.18-3.87

-72.12

-281-141

4

4

4

1.02

Serpentinitas

2.4

1.34-8.84

0.38

0.09-1.74

1.72

0.80-7.1

2.52

0.74-15.4

-6.418

-539-617

3

7

5

0.77

Lateritas (Moa)

3.06

1.64-8.84

0.35

0.33-0.53

2.18

0.94-7.10

2.18

1.05-15.4

14.5

-276-498

2.2

11

6.2

0.64

Tabla 14

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 15. Características radiométricas y magnéticas de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones
y rocas

Sedimentos cuaternarios

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

F
eTh/K eU/K eU/eTh
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4
(1)

1

2,61

1.75-5.56

0.49

0.29-1.18

2.1

1.13-5.1

1.73

1.28-3.29

-

-

6

4

5

1.21

2

3.3

2.73-4.12

0.71

0.35-1.17

2.47

1.7-3.55

2.14

1.47-2.91

-

-

8

3

4

1.28

8

2.96

1.56-4.06

0.53

0.32-0.98

1.86

1.09-2.45

3.27

1.08-6.21

-

-

4

6

4

0.7

10

2.01

1.63-2.51

0.37

0.34-0.45

1.41

1.14-1.73

1.81

1.32-2.44

-

-

3

5

4

0.79

13

2.54

1.99-3.14

0.42

0.32-0.6

1.82

1.28-2.33

2.45

1.79-3.62

-

-

3

6

4

0.75

14

2.54

1.47-5.28

0.52

0.33-1.67

1.78

0.98-3.3

2.06

0.95-4.76

-

-

5

4

4

0.95

15

3.79

3.51-4

0.88

0.73-1.06

1.97

1.6-2.4

4.1

3.21-4.61

-

-

4

5

2

0.49

16

2.9

2.19-3.4

0.85

0.55-1.23

1.79

1.47-2.3

1.54

1.38-1.94

-

-

10

2

2

1.16

17

2.64

2.19-3.48

0.66

0.43-0.93

1.86

1.6-.2.05

1.49

0.89-2.89

-

-

9

2

4

1.42

19

1.77

1.7-1.91

0.34

0.32-0.4

1.37

1.31-1.43

1.21

1.17-1.28

-

-

4

3

4

1.12

23

2.58

1.8-4.25

0.61

0.33-1.25

1.84

1.19-3.25

1.58

1.16-2.36

-

-

8

3

3

1.19

24

2.77

2.23-3.35

0.61

0.35-0.93

2.17

2-2.35

1.48

1.36-1.64

-

-

9

3

4

1.47

32

2.26

1.65-4.58

0.35

0.32-0.67

1.76

0.95-3.8

2.03

1.19-6.6

-

-

3

6

5

0.91

33

2.13

1.81-2.73

0.35

0.34-0.35

1.74

1.45-2.33

1.62

1.14-2.38

-

-

4

5

5

1.13

34

5.05

3.58-6.17

0.35

-

4.02

3.2-4.96

6.61

3.38-8.89

-

-

2

20

10

0.67

38

1.98

1.52-2.98

0.35

-

1.51

0.87-2.55

1.64

1.18-3.7

-

-

3

5

4

0.95

39

3.42

2.42-4.08

0.35

0.34-0.35

2.5

1.75-2.93

4.41

2.64-5.9

-

-

2

10

7

0.6

40

2.16

1.96-2.28

0.35

-

1.81

1.7-1.92

1.56

1.13-1.92

-

-

4

4

5

1.19

41

2

1.59-2.22

0.35

0.34-0.44

1.55

0.95-1.86

1.61

1.53-1.76

-

-

3

5

4

0.95

44

1.7

1.62-1.77

0.35

-

1.1

0.97-1.2

1.6

1.59-1.62

-

-

2

5

3

0.68

46

1.82

1.54-2.38

0.35

-

1.23

0.87-1.8

1.73

1.53-2.46

-

-

2

5

4

0.71

47

1.97

1.66-2.3

0.35

0.34-0.35

1.51

1-1.9

1.59

1.43-1.99

-

-

3

5

4

0.95

49

2.58

1.62-3.93

0.35

0.34-0.37

2.38

1-4.3

1.74

1.54-2.1

-

-

5

5

7

1.94

50

2.32

1.77-3.62

0.35

-

1.94

1.19-3.8

1.82

1.46-2.45

-

-

4

5

6

1.03

55

2.01

1.68-2.7

0.35

0.34-0.39

1.55

0.95-2.59

1.62

1.51-1.85

-

-

3

5

4

0.97

56

2

1.67-2.5

0.35

0.34-0.35

1.53

1.07-2.19

1.87

1.54-1.99

-

-

3

5

4

0.9

57

1.87

1.83-1.94

0.35

-

1.42

1.4-1.45

1.44

1.35-1.65

-

-

3

4

4

0.98
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Jaimanita

Río Maya

Júcaro

Yateras

Cabacú
Mucaral

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

1

4.27

1.92-5.52

0.9

0.34-1.26

3.33

1.37-5.09

2.52

1.53-3.67

-

-

12

3

4

1.35

4

2.21

1.67-2.51

0.47

0.34-0.76

1.6

1.1-.2.1

1.57

1.4-1.76

-

-

5

4

4

1

7

2.81

1.72-3.7

0.52

0.34-0.78

1.83

1.1-2.6

2.89

1.66-5.15

-

-

4

8

4

0.7

13

2.37

1.83-3.39

0.34

0.3-0.35

2.04

1.31-3.54

1.82

1.62-2.54

-

-

4

5

8

1.12

15

4.04

3.13-4.41

0.36

0.34-0.37

3.8

3.23-4.1

3.53

1.68-4.57

-

-

5

10

10

1.36

18

2.67

2.39-2.8

0.35

-

2.39

2.02-2.64

2.04

1.84-3.05

-

-

4

66

7

1.21

2

3.22

2.21-3.94

0.35

-

3.27

1.75-4.35

1.92

1.68-2.21

-

-

6

6

9

1.69

4

2.99

2.12-4.4

0.35

0.34-0.38

2.49

1.61-3.9

2.92

1.63-5.04

-

-

3

8

7

0.91

5

2.43

2.17-3.07

0.39

0.35-0.46

2.07

1.5-3.15

1.67

1.56-1.73

-

-

5

4

5

1.24

6

2.63

1.89-3.95

0.35

0.31-0.52

2.12

1.3-3.7

2.47

1.61-5.24

-

-

3

7

6

0.98

1

3.34

2.00-5.25

0.73

0.33-1.74

2.57

1.5-4.75

1.98

1.26-3.83

-

-

10

3

4

1.33

2

3.35

2.73-4.69

0.79

0.39-1.35

2.04

1.5-2.5

2.88

2.04-3.85

-

-

6

4

3

0.72

3

2.88

2.23-3.83

0.61

0.35-1.06

1.88

1.5-2.42

2.56

1.67-3.94

-

-

5

4

3

0.8

4

2.63

2.05-3.31

0.42

0.33-0.89

1.99

1.55-2.45

2.41

1.31-3.8

-

-

4

6

5

0.92

5

2.65

1.88-3.35

0.56

0.35-0.76

1.84

1.4-2.3

2.11

1.53-2.59

-

-

5

4

4

0.9

6

2.35

2.22-2.40

0.52

0.44-0.58

1.68

1.62-1.75

1.59

1.58-1.61

-

-

6

3

3

1.05

1

3.08

2.64-3.61

0.46

0.34-0.67

2.78

2.25-3.25

1.95

1.50-2.26

-

-

7

4

5

2.45

2.09-2.75

0.36

0.33-0.52

2.20

1.80-2.71

1.61

1.36-1.92

-

-

5

4

6

1.41

1.45

8

2.13

2.02-2.25

0.35

-

1.73

1.56-1.90

1.64

1.60-1.69

-

-

4

5

5

1.04

12

2

1.79-2.42

0.46

0.32-0.74

1.30

1.22-1.40

1.56

1.53-1.60

-

-

4

4

3

0.83

14

3.03

1.91-4.83

0.38

0.32-0.63

2.96

1.50-5.20

1.82

1.25-2.61

-

-

6

5

8

1.61

1

2.04

1.79-2.28

0.35

0.34-0.35

1.53

1.34-2.00

1.78

1.34-2.53

-

-

3

5

4

0.90

2

2.17

1.98-2.43

0.35

-

1.76

1.45-2.10

1.71

1.55-1.89

-

-

4

5

5

1.02

1

3.08

1.51-5.04

0.66

0.33-1.23

2.08

1.03-3.30

2.52

1.12-4.56

-

-

6

4

4

0.89

2

2.31

1.81-3.34

0.60

0.33-0.90

1.43

1.30-2.20

1.61

1.26-3.21

-

-

6

3

3

0.92

4

2.71

1.89-3.98

0.55

0.31-1.18

2.18

1.35-3.40

1.59

1.23-2.60

-

-

8

3

4

1.39

5

2.06

1.89-2.56

0.39

0.34-0.69

1.56

1.48-1.70

1.56

1.40-1.70

-

-

4

4

4

1.00

6

2.71

1.73-5.03

0.51

0.32-1.99

2.13

1.10-5.20

1.93

1.25-4.01

-

-

6

4

5

1.16
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Cilindro

Charco Redondo

Castillo de los Indios

Sabaneta

Gran Tierra

Mícara

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

2.49

1.79-3.53

0.50

0.32-1.10

1.90

1.35-2.85

1.70

1.31-2.49

-

-

6

4

4

1.16

1

2.62

1.92-3.49

0.70

0.36-1.13

1.87

1.39-2.44

1.65

1.30-2.25

-

-

7

3

3

1.05

2

2.22

1.86-2.90

0.46

0.32-0.75

1.63

1.43-2.20

1.58

1.43-1.82

-

-

5

4

4

1.04

3

2.93

2.72-3.10

0.85

0.72-1.02

1.77

1.67-2.02

1.69

1.55-1.73

-

-

9

2

2

1.05

2

2.24

1.90-2.67

0.34

0.33-0.36

1.80

1.37-2.40

1.86

1.33-2.49

-

-

3

5

5

0.99

1

3.18

1.83-5.33

0.77

0.32-1.73

2.02

1.40-3.20

2.41

0.97-5.25

-130

-232-155

8

3

3

0.99

2

3.18

2.39-3.88

0.78

0.48-0.96

2.01

1.52-2.80

2.39

2.13-3.01

-168

-197 -121

7

3

3

0.90

3

2.93

2.00-3.65

0.58

0.35-1.11

2.30

1.21-3.20

1.93

1.37-3.36

-127

-161 -95

7

4

4

1.29

4

3.71

2.56-4.34

0.97

0.64-1.42

2.04

1.50-2.79

3.15

1.65-4.37

-95

-167 -7

7

4

2

0.68

6

3.16

1.56-5.14

0.83

0.31-1.74

1.93

1.09-3.25

2.24

1.06-5.05

-33

-122-43

8

3

3

0.97

7

3.57

2.35-5.20

0.94

0.35-2.19

1.92

1.36-3.25

3.11

1.16-5.65

-44

-106-11

7

4

2

0.72

8

3.59

2.04-5.33

0.85

0.36-2.17

2.29

1.44-3.20

2.80

1.61-4.40

19

-153-144

8

4

3

0.86

11

1.93

1.78-2.38

0.35

0.35-0.37

1.33

1.16-1.72

1.82

1.42-2.52

245

127-295

3

5

4

0.75

12

2.18

2.06-2.35

0.38

0.34-0.50

1.71

1.60-1.75

1.68

1.63-1.73

209

1991-223

4

4

5

1.02

13

1.97

1.83-2.28

0.35

0.34-0.35

1.45

1.30-1.90

1.73

1.60-1.84

137

93-193

3

5

4

0.83

1

3.34

2.23-5.13

0.83

0.35-2.18

2.10

1.65-3.25

2.50

1.69-3.45

-78

-159-113

7.5

4

3

0.87

2

3.38

1.69-6.28

1.03

0.30-2.24

1.84

1.18-3.50

2.19

1.09-4.86

-112

-270-142

9

3

2

0.94

3

3.24

2.62-4.18

0.92

0.54-1.69

1.81

1.50-2.07

2.33

1.46-4.25

-98

-103 -91

9

3

2

0.93

1

2.76

2.08-4.94

0.78

0.35-2.01

1.79

1.42-2.25

1.46

1.21-1.78

-14

-32-4.85

9

2

3

1.24

3

2.84

1.87-4.08

0.63

0.35-1.12

1.78

1.44-2.30

2.52

1.31-4.26

-204

-227 -178

5

4

4

0.86

7

3.06

1.81-4.83

0.70

0.31-1.34

1.99

1.23-3.30

2.45

1.13-5.93

-131

-237-41

6

4

3

0.91

1

2.59

1.67-4.40

0.65

0.32-1.31

1.77

0.95-3.25

1.55

0.97-3.23

-40

-193-115

8

3

3

1.15

2

4.42

3.50-5.12

1.41

0.87-1.78

2.14

1.85-2.30

3.10

2.03-4.19

-6.92

-54.4-27

11

2

2

0.74

3

2.49

2.15-3.23

0.53

0.35-0.70

1.65

1.23-2.64

2.12

1.73-2.46

-78.8

-131 -35

4

4

3

0.78

4

4.58

4.09-5.26

1.89

1.51-2.44

1.90

1.75-2.00

1.67

1.52-1.85

-99.9

-108 -87

22

0.9

1

1.13

5

2.27

1.66-3.70

0.58

0.33-1.20

1.55

1.17-2.37

1.35

1.28-1.49

-22.3

-93.6-38

7

3

3

1.13

6

2.45

1.75-3.53

0.54

0.34-0.77

1.55

1.35-2.42

2.14

1.20-3.21

62.9

-51-147

4

4

3

0.78

1

2.38

2.10-2.88

0.44

0.33-0.65

1.94

1.20-2.70

1.57

1.42-2.06

98.8

68-129

5

4

5

1.24
(1) Media
(2) Rango

�eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

Formaciones
y rocas

Área

La Picota

5

3.07

1.80-6.41

0.94

0.32-2.46

1.86

1.16-3.85

1.52

1.21-2.89

6.87

-207-278

13

2

3

1.24

6

1.99

1.97-2.00

0.35

-

1.50

1.49-1.52

1.67

1.63-1.74

-20.5

-38.3 -5

3

5

4

0.89

8

2.18

2.04-2.31

0.50

0.41-0.59

1.42

1.38-1.50

1.71

1.68-1.75

-33.6

-75-0.65

4

4

3

0.83

3

2.00

1.94-2.09

0.35

-

1.48

1.40-1.64

1.75

1.49-2.26

-10.8

-22 -1.4

3

5

4

0.86

Santo Domingo

Sierra del Purial

Complejo Cerrajón

Basaltos

Dunitas
Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

5

1.84

1.70-2.00

0.35

0.34-0.38

1.24

1.05-1.55

1.73

1.59-1.99

22

-36- 44

3

5

4

0.72

6

1.80

1.59-2.37

0.35

0.35-0.37

1.22

0.95-1.68

1.66

1.48-2.60

-14.1

-56-84

3

5

3

0.74

7

1.92

1.60-2.51

0.38

0.34-0.65

1.27

0.95-2.00

1.78

1.50-2.97

176

-10.5-307

3

5

3

0.73

9

2.07

1.61-3.21

0.38

0.34-0.68

1.52

0.89-2.40

1.72

1.50-3.92

48.8

-132-195

4

5

4

0.89

10

2.02

1.73-2.58

0.38

0.34-0.57

1.41

1.14-1.95

1.83

1.57-2.49

270

213-338

3

5

4

0.79

11

2.01

1.70-2.92

0.41

0.34-0.80

1.39

1.05-1.90

1.66

1.50-1.95

212

152-255

4

4

4

0.84

13

3.62

1.77-6.99

1.21

0.32-2.75

2.08

1.18-4.02

1.55

1.05-3.97

-22.5

-195-338

18

2

2

1.37

14

2.12

1.69-3.01

0.47

0.32-1.23

1.54

1.10-2.30

1.43

1.25-2.22

-172

-272 -82

5

4

4

1.10

1

1.94

1.62-2.25

0.34

0.32-0.38

1.47

1.00-2.00

1.61

1.26-1.86

-

-

3

5

4

0.91

2

2.15

1.60-2.58

0.38

0.34-0.62

1.67

0.95-2.30

1.65

1.55-2.08

-

-

4

4

4

1.01

1

1.91

1.67-2.81

0.37

0.30-0.84

1.46

1.20-2.05

1.37

1.06-1.82

-185

-248 -102

4

4

4

1.08

2

2.25

1.75-3.77

0.43

0.33-0.77

1.61

1.33-2.50

1.87

1.20-3.43

-147

-304 -1.7

4

4

4

0.91

3

1.96

1.89-2.07

0.35

-

1.38

1.32-1.47

1.85

1.50-2.30

-138

-219 -51

3

5

4

0.76

4

1.73

1.56-2.07

0.39

0.32-0.56

1.12

1.03-1.25

1.38

1.34-1.41

54.7

38.9-78.6

3

4

3

0.81

5

2.28

1.63-5.20

0.58

0.29-2.01

1.49

1.25-2.35

1.46

1.01-2.46

-46.9

-183-141

6

3

3

1.06

6

2.32

1.69-5.12

0.58

0.32-1.75

1.47

1.04-3.15

1.67

1.33-1.90

-40.4

-137-93

6

4

3

0.88

7

1.85

1.80-1.94

0.35

0.34-0.35

1.35

1.25-1.50

1.54

1.51-1.60

-55.4

-67 -34.8

3

4

4

0.87

1

2.05

1.83-2.28

0.58

0.43-0.73

1.12

1.05-1.17

1.51

1.48-1.54

-63

-86 -39

4

3

2

0.74

2

2.27

1.97-2.55

0.40

0.32-0.61

1.92

1.68-2.05

1.41

1.16-1.53

-18.6

-37 - 2.73

6

4

5

0.36

3

2.49

2.45-2.61

0.58

0.44-0.78

1.91

1.65-2.05

1.40

1.22-1.65

-0.74

-19-8.34

8

3

4

1.36

4

1.90

1.86-1.95

0.35

-

1.39

1.37-1.42

1.62

1.54-1.74

-333

-359 -300

3

5

4

0.86

5

2.20

1.67-3.41

0.42

0.34-0.94

1.71

1.27-2.45

1.57

1.11-2.28

-25

-91-41

5

4

4

1.09

6

3.58

3.27-4.07

1.28

1.08-1.55

1.77

1.65-2.00

1.65

1.46-2.03

-42.66

-52 -39

14

1

1

1.05

1

2.06

1.74-2.71

0.35

0.34-0.35

1.53

1.30-1.95

1.85

1.29-3.19

220

79-345

3

5

4

0.85
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Gabros

Melange

Serpentinitas

Tabla 15

Área

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

2

2.80

2.47-3.28

0.35

-

2.22

1.83-2.65

2.88

2.17-3.57

190

163-212

3

8

6

0.79

3

2.40

2.28-2.48

0.35

-

2.17

2.07-2.29

1.59

1.30-1.80

-83.6

-132 -30

5

5

6

1.38

4

2.18

1.55-5.08

0.35

-

1.68

0.98-4.70

1.93

0.95-5.17

-13

-151-101

3

8

5

0.92

5

1.94

1.89-1.99

0.35

-

1.43

1.40-1.47

1.68

1.58-1.76

-272

-345 -219

3

5

4

0.85

1

2.29

1.93-2.64

0.35

-

2.00

1.34-2.50

1.59

1.10-2.52

-44.4

-122-33

5

5

6

1.29

2

1.92

1.63-3.32

0.35

-

1.48

1.20-2.83

1.48

1.10-3.31

25.7

-46-63

4

4

4

1.01

3

2.56

1.93-3.32

0.35

-

2.15

1.60-2.80

2.17

1.28-3.36

1.17

-25-19

4

6

6

1.04

4

1.86

1.74-2.11

0.35

0.33-0.44

1.42

1.29-1.50

1.40

1.26-1.88

-110

-168 -49

4

4

4

1.02

5

1.94

1.66-3.84

0.35

0.34-0.49

1.47

1.20-2.72

1.59

0.88-5.35

-54.4

-197-71

3

5

4

0.96

6

1.91

1.65-2.51

0.34

0.32-0.35

1.44

1.10-2.20

1.57

1.11-3.15

-84.8

-153 -7

3

5

4

0.93

7

2.03

1.55-3.03

0.35

0.34-0.35

1.48

1.00-2.18

1.88

1.17-4.36

114

-82-255

3

5

4

0.83

9

1.93

1.84-2.03

0.35

-

1.44

1.30-1.60

1.62

1.60-1.64

-57.1

-105 -11

3

5

4

0.89

10

1.92

1.65-2.19

0.35

-

1.41

1.05-1.70

1.65

1.50-2.01

102

62 133

3

5

4

0.85

12

1.89

1.57-2.68

0.35

0.34-0.52

1.36

0.90-2.20

1.66

1.14-3.26

56.9

-137-415

3

5

4

0.82

13

1.92

1.83-2.10

0.35

-

1.37

1.24-1.51

1.73

1.47-2.05

1.81

-174-125

3

5

4

0.80

15

1.86

1.60-2.41

0.35

0.34-0.44

1.33

0.95-1.99

1.61

1.39-2.05

193

36-341

3

5

4

0.82

16

1.87

1.66-2.04

0.34

0.34-0.35

1.36

1.10-1.56

1.59

1.47-1.80

269

201-332

3

5

4

0.85

17

1.90

1.57-2.63

0.35

0.34-0.37

1.32

0.95-1.95

1.79

1.48-2.91

100

23-329

3

5

4

0.75

2

2.22

1.83-2.63

0.54

0.35-0.76

1.41

1.25-1.81

1.89

1.25-2.09

-152

-185 -112

5

4

3

0.35

3

2.65

1.90-3.76

0.53

0.32-0.90

1.82

1.45-2.50

2.31

1.39-3.83

-214

-229 -201

4

5

4

0.87

5

1.95

1.83-2.01

0.34

0.33-0.36

1.48

1.44-1.50

1.60

1.18-1.76

118

71-141

3

5

4

0.93

6

2.26

1.73-5.83

0.43

0.31-1.93

1.74

1.19-3.75

1.62

1.25-3.87

-107

-281-49

5

4

4

1.09

1

2.11

1.88-2.75

0.36

0.34-0.61

1.68

1.37-2.15

1.58

1.43-1.68

-55.5

-92-13

3.9

4.4

4.6

1.06

2

2.80

1.96-3.60

0.78

0.35-1.18

1.68

1.30-2.25

1.79

1.42-2.41

-6.37

-35-13

7.9

2.6

2.4

0.98

3

2.18

1.69-4.22

0.45

0.31-1.56

1.58

1.10-2.40

1.62

1.12-2.26

-58.6

-135-15

0.4

4.1

3.9

0.98

4

2.59

1.92-3.38

0.64

0.33-1.24

1.75

1.41-2.20

1.67

1.60-1.73

-5.09

-39-23

6.7

3.3

3.4

1.04

5

2.24

1.69-3.06

0.48

0.33-1.14

1.60

1.03-2.20

1.63

1.27-1.82

-27.2

-59-12

4.9

3.9

3.8

0.99

6

2.47

1.61-5.04

0.67

0.29-2.23

1.46

1.20-2.15

1.72

1.16-2.70

-133

-175 -43

5.7

3.5

3.1

0.89
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Área

Lateritas

Serpentinitas

In situ
Potentes

Gabros
Serpentinitas

Redepositadas

Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

2.03

1.58-4.39

0.41

0.30-1.71

1.45

1.00-2.23

1.63

0.99-3.61

-100

-363 -141

3.7

4.2

3.8

0.91

8

2.50

1.58-8.81

0.35

0.32-1.01

1.79

0.94-7.10

2.77

0.74-15.1

-14.5

-539-617

2.6

7.9

5.1

0.74

9

2.24

1.94-2.67

0.35

-

1.89

1.50-2.55

1.67

1.45-1.86

-50.1

-113-1.77

3.9

4.8

5.4

1.13

10

1.91

1.60-2.72

0.35

0.34-0.36

1.39

0.95-2.10

1.66

1.44-2.47

293

182-371

2.9

5

4

0.83

11

1.92

1.72-2.46

0.37

0.34-0.56

1.38

1.16-1.72

1.60

1.51-1.67

213

161-275

3.2

4.5

3.8

0.85

12

2.14

1.57-4.79

0.35

0.34-0.68

1.54

0.89-3.62

2.11

1.25-7.59

42.3

-251-389

2.7

6

4.4

0.76

13

2.05

1.63-2.79

0.34

0.34-0.35

1.59

0.99-2.65

1.69

1.49-1.99

187

217-261

3.2

4.8

4.5

0.92

1

3.81

1.67-8.84

0.34

0.34-0.35

2.68

1.09-5.94

5.33

1.51-.15.4

9.23

-108-88

1.9

15.2

7.6

0.56

2

2.67

2.20-3.75

0.35

-

2.09

1.50-2.75

2.71

1.39-5.34

263

117-498

3.15

7.7

6.0

0.89

3

3.56

1.80-7.53

0.35

0.34-0.43

2.33

0.95-6.00

5.27

1.56-12.3

39.6

-153-179

1.61

15

6.7

0.45

4

2.45

1.73-3.48

0.35

0.34-0.35

1.66

0.9-2.40

2.91

1.42-5.99

-127

-277-86

2.16

8.3

4.8

0.61

7

2.20

2.17-2.22

0.35

-

1.43

1.38-1.49

2.57

2.48-2.69

89

17.0-159

1.95

7.4

4.1

0.55

9

3.14

1.68-5.59

0.35

0.34-0.48

2.09

0.95-4.2

4.35

1.61-8.55

19.7

-259-230

1.78

12.4

6

0.50

10

2.39

2.01-2.91

0.35

0.34-0.42

1.71

1.25-2.30

2.58

1.83-3.54

148

76-263

2.42

7.3

4.9

0.68

11

3.14

2.15-3.84

0.34

0.34-0.35

2.02

1.40-2.60

4.51

2.39-5.95

-72

-114-8.99

1.64

12.9

5.8

0.46

12

1.77

1.69-1.86

0.35

-

1.18

1.02-1.35

1.66

1.58-1.75

-32

-46-0.42

2.51

4.8

3.4

0.71

13

2.00

1.8-2.08

0.35

-

1.54

1.40-1.60

1.64

1.51-1.79

-22

-45-4.99

3.29

4.7

4.4

0.94

14

2.55

2.07-3.23

0.35

-

1.90

1.45-2.30

2.73

1.74-4.18

-24

-233-298

2.57

7.8

5.4

0.73

15

2.32

1.96-2.93

0.35

-

1.76

1.43-2.30

2.24

1.54-3.40

-80

-103 -64

2.9

6

5

0.82

1

2.09

1.70-2.46

0.34

0.34-0.35

1.64

0.95-2.05

1.73

1.53-2.07

67

-33-159

3.37

4.9

4.7

0.96

2

1.86

1.71-2.18

0.35

0.34-0.35

1.27

0.95-1.82

1.77

1.62-2.07

142

88-201

2.58

5.1

3.6

0.73

3

2.06

1.71-2.68

0.35

-

1.51

1.10-2.20

1.92

1.48-2.56

-90

-127-11.5

2.83

5.5

4.3

0.80

1

2.20

1.79-2.57

0.35

0.34-0.35

1.96

1.40-2.34

1.68

1.24-1.86

-54

-103-8.9

4.1

4.8

5.6

1.17

2

3.48

1.87-4.79

0.35

0.34-0.38

2.49

1.40-3.20

4.61

1.49-7.59

43

-7.7-110

2.11

12.9

7

0.59

3

1.91

1.73-2.08

0.34

0.34-0.35

1.39

1.11-1.55

1.68

1.45-1.90

-29

-89-25

2.91

4.8

4.0

0.83

4

1.95

1.67-2.63

0.35

0.34-0.38

1.36

0.95-2.12

1.87

1.42-3.29

45

11-92

2.65

5.3

3.9

0.75

5

5.23

2.74-6.26

0.35

-

4.23

2.20-5.00

6.76

2.74-9.06

-57

-221-93

2.25

19.3

12.1

0.64

6

5.40

3.20-8.14

0.35

-

4.59

2.72-6.00

6.52

3.08-13.1

29

-53-79

2.91

18.6

13.1

0.83
(1) Media
(2) Rango

�Formaciones
y rocas

Área

Serpenti
nitas
Gabros

In situ
Redepositadas

Serpentinitas

Poca potencias

Gabr
os

Tabla 15

Iγ
Iγ
K
(1) µr/h (2) µr/h (1) %

K
(2) %

eU
eU
eTh
eTh
∆T
(1) ppm (2) ppm (1) ppm (2) ppm (1) nT

∆T
(2) nT

eTh/K eU/K eU/eTh
F
(1)
(1) 10-3 (1) 10-4 (1) 10-4

7

4.60

3.59-5.11

0.35

-

3.66

2.65-4.13

5.89

4.65-7.16

81

54-108

2.23

16.8

10.5

0.63

8

4.55

2.84-6.65

0.35

-

3.56

2.22-5.50

5.90

2.95-9.16

127

108-135

2.25

16.9

10.2

0.64

9

4.13

2.44-6.92

0.35

-

3.13

1.88-5.23

5.45

2.37-10.3

85

51-125

2.12

15.6

8.9

0.60

10

3.91

1.98-8.56

0.35

0.33-0.53

2.99

1.20-7.10

4.94

1.54-13.9

26

-41-99

2.45

14

8.5

0.68

11

2.94

2.35-3.68

0.34

0.34-0.35

2.11

1.84-2.25

3.61

2.15-5.99

104

93-110

2.32

10.3

6

0.66

12

1.94

1.69-2.14

0.35

-

1.41

1.10-1.64

1.71

1.51-2.38

-40

-81 –2.28

2.93

4.9

4

0.83

1

2.19

1.73-2.97

0.34

0.34-0.35

1.52

0.95-2.95

2.35

1.45-3.48

25

-67-147

2.42

6.7

4.4

0.69

2

2.38

1.72-3.28

0.35

0.34-0.38

1.75

0.95-2.64

2.47

1.43-3.56

113

5.46-308

2.5

7.0

5.0

0.73

3

2.18

1.68-3.44

0.35

0.34-0.35

1.53

1.15-2.45

2.28

1.36-4.65

-5.11

-116-108

2.65

6.5

4.4

0.75

1

2.31

1.86-3.03

0.34

0.34-0.35

1.54

1.30-1.95

2.71

1.54-4.36

61

28.4-77

2.18

7.8

4.4

0.62

2

1.99

1.79-2.08

0.35

-

1.60

1.27-1.73

1.46

1.39-1.55

120

68-156

3.83

4.2

4.6

1.09

3

1.89

1.73-2.26

0.35

0.34-0.35

1.32

1.07-1.70

1.72

1.35-2.73

105

-9.8-209

2.81

4.9

3.8

0.79

4

1.88

1.65-2.41

0.35

0.34-0.35

1.33

0.95-2.20

1.69

1.48-2.08

68

15-171

2.81

4.8

3.8

0.80

5

1.96

1.64-2.55

0.35

0.34-0.35

1.47

1.11-2.05

1.66

1.17-2.60

125

-11-252

3.15

4.8

4.2

0.90

7

1.90

1.83-1.95

0.35

-

1.42

1.30-1.50

1.56

1.52-1.68

-5.66

-23-13

3.18

4.5

4.1

0.90

1

2.92

1.91-4.88

0.35

-

2.37

1.49-3.78

2.97

1.05-7.29

-0.71

-37-29

3.63

8.5

6.8

1.03

2

3.47

2.55-4.57

0.34

0.33-0.35

2.94

2.20-3.61

3.59

2.12-6.06

-52

-89-0.98

3.02

10.3

8.4

0.86

3

3.04

2.51-4.50

0.35

-

2.33

1.98-3.20

3.46

2.40-6.57

36

11.0-57.0

2.62

9.9

6.7

0.74

4

2.36

2.16-2.84

0.35

-

1.57

1.39-2.09

2.83

2.37-3.33

73.8

44-95

1.86

8.1

4.5

0.56

5

2.71

2.08-3.31

0.35

-

1.89

1.52-2.40

3.30

1.82-4.45

-28

-107-30

2.1

9.4

5.4

0.59

6

2.19

1.85-2.88

0.35

-

1.60

1.30-2.40

2.16

1.34-2.92

-35

-133-83

2.66

6.2

4.6

0.76

10

1.90

1.88-1.93

0.35

-

1.39

1.35-1.45

1.61

1.56-1.73

-149

-161 -131

3.02

4.6

4

0.86

11

2.00

1.65-2.43

0.35

-

1.48

0.95-2.20

1.76

1.51-2.34

55

-73-301

2.98

5.1

4.3

0.85

1

2.18

19.4-2.65

0.35

0.34-0.35

1.73

1.46-2.20

1.81

1.38-2.97

-55

-90 -26

3.5

5.1

4.59

1.00

2

2.04

1.81-2.26

0.35

0.34-0.35

1.64

1.40-1.91

1.53

1.28-1.71

-.58

-.82 -35

3.7

4.3

4.7

1.07

(1) Media
(2) Rango

�Nota:
Valores medios de eU, eTh y K.
Lateritas de gran potencia in situ sobre serpentinitas: eU=2.18 ppm.; eTh=4.40 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de gran potencia in situ sobre gabros:e eU=1.51 ppm.; eTh=1.82 ppm.; K=0.34 %.
Lateritas in situ de gran potencia:e eU=1.78 ppm.; eTh=2.92 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de gran potencia redepositadas sobre serpentinitas: eU=3.12 ppm.; eTh=4.86 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas potentes: eU=2.36 ppm.; eTh=4.40; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia in situ sobre serpentinitas: eU=1.61 ppm.; eTh=2.39 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia in situ sobre gabros: eU=1.41 ppm.; eTh=1.75 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas in situ de poca potencia: eU=1.49 ppm.; eTh=1.98 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas de poca potencia redepositadas sobre serpentinitas: eU=1.93 ppm.; eTh=2.58 ppm.; K=0.34 %.
Lateritas de poca potencia redepositada sobre gabros: eU=1.72 ppm.; eTh=1.76; K=0.35 %.
Lateritas redepositadas de poca potencia: eU=1.89 ppm.; eTh=2.50; K= 0.35 %.
Lateritas de poca potencia: eU=1.68 ppm.; eTh=2.32 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas in situ: eU=2.01 ppm.; eTh=3.80 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas redepositadas: eU=2.68 ppm.; eTh=4.01 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas sobre serpentinitas: eU=2.24 ppm.; eTh=4.04 ppm.; K=0.35 %.
Lateritas sobre gabros: eU=1.47 ppm.; eTh=1.78 ppm.; K=0.35 %.

Tabla 15

(1) Media
(2) Rango

�Tabla 16. Matrices de correlación de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y
Matriz de correlación
rocas

Sierra de Capiro

Charco Redondo

La Picota

Santo Domingo

Basaltos

Dunitas

Melange

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.82
.46
1.00
.98
.82
1.00
.98
eU
1
.60
-.05
.96
.29
.63
1.00
.30
eU
1
-.02
.70
.83
-.45
.84
-.57
-.31
.90
eU
1
0
.80
.90
-.44
.88
-.64
-.41
.88
eU
1
.62
.30
.73
.08
.47
.09
.44
.61
eU
1
.83
.03
.98
.12
.09
.83
1.00
.09
eU
1
.56
.53
.86
-.48
.79
-.17
.51
.62

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.39
.85
.70
1.00
.82
.70
eTh

1
.46
.46
.39
.46
.46
K

1
.97
.85
1.00
.97
Iγ

1
.70
.98
1.00
F

1
.82
.70
eTh/K

1
.98
eU/K

1
eU/eTh

1
.04
-.12
.07
-.09
-.13

1
.02
.82
.95
.02

1
.16
.81
-.56
.99
.58
-.56
eTh

1
-.55
.31
1.00
F

1
.62
-.54
eTh/K

1
.32
eU/K

1
eU/eTh

K

Iγ

∆T

1
-.03
.03
.03
-.14
.26
0
-.42
eTh

1
.98
-.59
.95
-.85
-.81
.65
K

1
-.58
.97
-.81
-.72
.74
Iγ

1
-.55
.65
.60
-.43
∆T

1
-.77
-.65
.82
F

1
.89
-.63
eTh/K

1
-.30
eU/K

1
eU/eTh

1
-.10
0
.20
-.19
.49
.19
-.43
eTh

1
.98
-.46
.94
-.85
-.83
.75
K

1
-.46
.95
-.79
-.72
.79
Iγ

1
-.45
.49
.34
-.52
∆T

1
-.78
-.70
.87
F

1
.83
-.77
eTh/K

1
-.45
eU/K

1
eU/eTh

1
.40
.68
-.23
.30
.20
.02
-.24
eTh

1
.86
-.02
.94
-.76
-.68
-.03
K

1
-.01
.88
-.44
-.27
.21
Iγ

1
.07
-.15
.08
.30
∆T

1
-.72
-.48
.29
F

1
.79
-.09
eTh/K

1
.52
eU/K

1
eU/eTh

1
.04
.93
.17
-.41
1.00
.83
-.41
eTh

1
.03
-.32
0
.04
.03
0
K

1
.14
-.10
.93
.98
-.10
Iγ

1
-.16
.17
.12
-.16
∆T

1
-.41
.09
1.00
F

1
.83
-.41
eTh/K

1
.09
eU/K

1
eU/eTh

1
.72
.82
-.18
.47
.13
-.23
-.27

1
.87
-.26
.85
-.53
-.42
-.11

1
-.40
.88
-.30
.02
.20

1
-.43
.35
-.24
-.45

1
-.61
.06
.41

1
.27
-.25

1
.86

1

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Tabla 16
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

�Formaciones y
rocas

Serpentinitas

Lateritas (Moa)

Matriz de correlación
eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.06
.94
.05
-.41
.99
.80
-.57
eTh

1
.11
-.05
.71
-.16
-.20
.14
K

1
.04
-.12
.92
.90
-.31
Iγ

1
-.07
.06
.05
-.06
∆T

1
-.46
-.18
.77
F

1
.82
-.58
eTh/K

1
-.10
eU/K

1
eU/eTh

eU

eU
1
.80
.01
.94
.04
-.01
.79
.97
-.05
eU
1

eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.83
-.02
.96
.06
-.07
.83
1
-.07

1
.00
.96
.02
-.54
1
.83
-.54

1
.00
.04
.04
-.03
-.05
-.02

1
.04
-.31
.96
.96
-.31

1
.09
.01
.06
.09

1
-.54
-.07
1

1
.83
-.53

1
-.07

1

eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Tabla 16
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

�Tabla 17. Matrices de correlación de las áreas de afloramientos de las formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Formaciones y rocas

Sedimentos cuaternarios

Área

2

10

13

14

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.37
-.47
.29
.64
.51
.67
.75
eU
1
.99
.93
1.00
.22
.94
.79
-.96
eU
1
-.32
.92
.89
.94
-.74
.37
.85
eU
1
.62
.47
.81
.55
.31
.32
.08

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.90
.73
.02
-.57
-.81
-.86
eTh

1
.70
.19
-.85
-.93
-.86
K

1
.66
-.46
-.46
-.36
Iγ

1
-.32
-.01
.28
F

1
.89
.68
eTh/K

1
.93
eU/K

1
eU/eTh

1
.93
1.00
.19
.95
.77
-.98
eTh

1
.95
.52
.77
.50
-.87
K

1
.27
.92
.73
-.97
Iγ

1
-.11
-.36
-.04
F

1
.92
-.97
eTh/K

1
-.80
eU/K

1
eU/eTh

1
-.26
.12
-.52
.84
-.21
-.75
eTh

1
.90
.94
-.72
-.03
.72
K

1
.77
-.41
.14
.52
Iγ

1
-.88
.17
.90
F

1
-.18
-.94
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
.76
.90
.30
.31
-.30
-.69

1
.88
.76
-.29
-.60
-.52

1
.66
.09
-.23
-.41

1
-.43
-.26
.09

1
.59
-.15

1
.69

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

15

17

34

39

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.53
-.55
.70
-1.7
.57
.87
.22
eU
1
.52
.35
.62
-.54
.59
.04
-.45
eU
1
.79
.20
.93
-.19
.79
1.00
-.19
eU
1
.81
-.42
.94
-.38
.81
1.00
-.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.64
.64
-.90
.90
.71
-.69
eTh

1
-.04
.63
-.91
-.87
.15
K

1
-.29
.35
.46
-.25
Iγ

1
-.85
-.52
.85
F

1
.87
-.47
eTh/K

1
-.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.91
.97
-.76
.81
-.65
-.97
eTh

1
.94
-.43
.50
-.89
-.94
K

1
-.65
.72
-.69
-.96
Iγ

1
-.97
.08
.67
F

1
-.12
-.72
eTh/K

1
.76
eU/K

1
eU/eTh

1
-.10
.97
-.69
1.00
.79
-.69
eTh

1
.03
.35
-.10
.20
.35
K

1
-.51
.97
.93
-.51
Iγ

1
-.69
-.19
1.00
F

1
.79
-.69
eTh/K

1
-1.9
eU/K

1
eU/eTh

1
-.52
.97
-.84
1.00
.81
-.84

1
-.50
.46
-.52
-.43
.45

1
-.68
.97
.94
-.68

1
-.84
-.39
1.00

1
.81
-.84

1
-.39

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

46

49

50

56

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.78
.29
.97
.54
.79
1.00
.54
eU
1
.65
-.28
1.00
.96
.70
1.00
.96
eU
1
.85
.63
1.00
.97
.85
1.00
.97
eU
1
.92
.58
1.00
.98
.91
1.00
.98

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.11
.90
-.09
1.00
.78
-.10
eTh

1
.25
.32
.12
.29
.32
K

1
.34
.90
.97
.34
Iγ

1
-.09
.54
1.00
F

1
.79
-.09
eTh/K

1
.54
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.70
.43
.98
.65
.42
eTh

1
-.25
-.26
-.22
-.31
-.29
K

1
.94
.74
1.00
.94
Iγ

1
.47
.96
1.00
F

1
.70
.48
eTh/K

1
.96
eU/K

1
eU/eTh

1
.42
.88
.71
1.00
.85
.71
eTh

1
.62
.65
.42
.63
.65
K

1
.96
.88
1.00
.96
Iγ

1
.71
.97
1.00
F

1
.85
.71
eTh/K

1
.97
eU/K

1
eU/eTh

1
.47
.94
.81
1.00
.92
.81

1
.58
.59
.46
.58
.59

1
.96
.94
1.00
.96

1
.80
.98
1.00

1
.91
.80

1
.98

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

57

4

Jaimanita

15

Río Maya

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.64
-.79
.81
-.49
.64
1.00
-.49
eU
1
.82
.01
.78
.37
.14
.71
.97
eU
1
.44
.08
.73
-.30
.47
.94
-.30
eU
1
.36
.08
1.00
.93
.36
1.00
.93

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.66
.97
-.96
1.00
.64
-.96
eTh

1
-.76
.64
-.66
-.79
.64
K

1
-.89
.97
.81
-.89
Iγ

1
-.96
-.49
1.00
F

1
.64
-.96
eTh/K

1
-.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-.53
.31
-.20
.64
.93
.64
eTh

1
.63
.93
-.96
-.65
.24
K

1
.87
-.49
.15
.90
Iγ

1
-.86
-.36
.58
F

1
.79
-.10
eTh/K

1
.53
eU/K

1
eU/eTh

1
.71
.94
-.96
1.00
.19
-.97
eTh

1
.59
-.58
.65
-.62
-.61
K

1
-.85
.94
.51
-.85
Iγ

1
-.97
-.10
1.00
F

1
.24
-.97
eTh/K

1
-.09
eU/K

1
eU/eTh

1
.65
.44
0
1.00
.36
0

1
.14
-.19
.65
.08
-.19

1
.90
.44
1.00
.90

1
0
.93
1.00

1
.36
0

1
.93

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

4

5

Júcaro

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.74
.65
.97
.31
.72
1.00
.27
eU
1
.29
-.66
.98
.89
.75
.98
.99
eU
1
.35
-.23
.41
-.11
.69
.56
.10
eU
1
.70
.56
.82
.85
-.23
-.05
.10

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.70
.89
-.35
1.00
.72
-.39
eTh

1
.72
.02
.64
.59
-.04
K

1
.08
.88
.95
.03
Iγ

1
-.38
.33
1.00
F

1
.70
-.42
eTh/K

1
.29
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.38
.14
.34
.26
.16
eTh

1
-.51
-.29
-.94
-.78
-.68
K

1
.93
.64
.93
.96
Iγ

1
.37
.80
.90
F

1
.85
.73
eTh/K

1
.98
eU/K

1
eU/eTh

1
.67
.96
-.38
.45
-.37
-.88
eTh

1
.76
.21
-.34
-.89
-.77
K

1
-.11
.28
-.44
-.79
Iγ

1
-.75
-.33
.41
F

1
.63
-.19
eTh/K

1
.663
eU/K

1
eU/eTh

1
.98
.98
.94
.80
.72
-.64

1
.93
.89
-.91
-.84
-.76

1
.98
-.72
-.61
-.49

1
-.70
-.56
-.40

1
.97
.88

1
.97

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

12

Yateras

14

Mucaral

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.63
-.25
.19
.19
.06
.3
.99
eU
1
-.88
-.28
-.16
-.16
.22
.47
.99
eU
1
.77
.01
.99
.57
.67
.95
.73
eU
1
.70
.47
.85
.44
.27
.23
-.09

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.74
.48
.44
-.61
-.77
-.74
eTh

1
.90
.90
-.94
-.96
-.36
K

1
1.00
-.93
-.81
.07
Iγ

1
-.93
-.81
.08
F

1
.95
.18
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
.20
.10
.09
-.23
-.47
.93
eTh

1
.99
.99
-.97
-.97
.27
K

1
1.00
-.97
-.92
.16
Iγ

1
-.97
-.92
.15
F

1
.96
.32
eTh/K

1
.49
eU/K

1
eU/eTh

1
-.05
.82
.08
.91
.76
.14
eTh

1
.12
.63
-.43
-.29
.06
K

1
.58
.67
.90
.66
Iγ

1
-.19
.35
.81
F

1
.78
.08
eTh/K

1
.68
eU/K

1
eU/eTh

1
.52
.85
.08
.51
-.06
-.75

1
.82
.81
-.42
-.70
-.42

1
.57
.09
-.25
-.48

1
-.66
-.54
.15

1
.69
-.37

1
.40

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

5

Cilindro

Castillo de los Indios

3

2

4

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.76
.42
.68
.41
-.15
-.20
-.12
eU
1
.04
-.65
-.22
-.29
.16
.89
,88
eU
1
-.40
.78
.91
-.91
.95
-.89
-.15
.92
eU
1
.78
-.11
.68
.03
-.16
.72
.71
-.35

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.35
.61
.24
.07
-.15
-.74
eTh

1
.94
.99
-.91
-.97
-.11
K

1
.91
-.74
-.83
-.23
Iγ

1
-.95
-.97
.05
F

1
.96
-.25
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
-.59
-.67
-.79
.64
.29
-.43
eTh

1
.88
.91
-.99
-.91
-.26
K

1
.98
-.89
-.63
.18

1
-.92
-.66
.17

Iγ

∆T

F

1
.89
.21
eTh/K

1
.63
eU/K

1
eU/eTh

1
-.08
-.11
.07
-.40
.47
-.52
-.70
eTh

1
.95
-.86
.88
-.91
-.71
.59
K

1
-.96
.93
-.91
-.54
.72
Iγ

1
-.90
.84
.46
-.72
∆T

1
-.95
-.34
.89
F

1
.37
-.83
eTh/K

1
.13
eU/K

1
eU/eTh

1
-.11
.69
-.06
-.48
.78
.59
-.85

1
.60
.80
.82
-.60
-.72
.04

1
.53
.28
.23
.06
-.50

1
.76
-.35
-.45
.10

1
-.67
-.62
.57

1
.94
-.55

1
-.27

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

11

12

13

Sabaneta

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.64
-.10
.93
.49
.08
.62
.99
.11
eU
1
-.59
.34
.58
.16
.50
-.42
-.09
.93
eU
1
.60
.16
.99
.73
.96
.60
1.00
.96
eU
1
-.06
-21
.48
-.56
.24
-.14
.37
.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.52
.87
-.05
-.69
1.00
.69
-.69
eTh

1
-.28
.52
.76
-.58
-.24
.68
K

1
.30
-.26
.85
.95
-.25
Iγ

1
.58
-.09
.41
.56
∆T

1
-.72
-.03
.99
F

1
.68
-.71
eTh/K

1
.01
eU/K

1
eU/eTh

1
-.37
-.43
-.72
.54
.49
.24
-.85
eTh

1
.96
-.30
.98
-.99
-.97
.40
K

1
-.27
.98
-.97
-.86
.58
Iγ

1
-.14
.18
.35
.43
∆T

1
-.99
-.90
.58
F

1
.93
-.51
eTh/K

1
-.17
eU/K

1
eU/eTh

1
.31
.70
.28
.36
.99
.59
.34
eTh

1
.21
.18
.14
.15
.10
.07
K

1
.70
.92
.69
.99
.91
Iγ

1
.76
.26
.73
.75
∆T

1
.35
.96
1.00
F

1
.59
.34
eTh/K

1
.96
eU/K

1
eU/eTh

1
-.64
-07
-.54
-.77
.96
.53
-.92

1
.79
.28
.96
-.73
-.76
.67

1
-.20
.66
-.23
-.42
.26

1
.25
-.58
-.73
.19

1
-.79
-.65
.83

1
.65
-.86

1
-.29

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

1

Gran Tierra

3

Mícara

2

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.13
.19
.36
.06
.46
0
.27
.72
eU
1
.96
.58
.87
-.92
-.14
.89
-.41
-.90
eU
1
.11
.61
.87
.42
.35
-.27
-.33
.14
eU
1
.48
.05
.95
.76
.69
.17
.83
.96

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.80
.76
.57
.62
-.69
-.82
-.77
eTh

1
.98
.53
.95
-.90
-.84
-.45
K

1
.52
.98
-.85
-.75
-.32
Iγ

1
.48
-.49
-.54
-.36
∆T

1
-.82
-.68
-.16
F

1
.94
.48
eTh/K

1
.75
eU/K

1
eU/eTh

1
.75
.96
-.85
.07
.78
-.63
-.98
eTh

1
.90
-.53
.70
.17
-.94
-.81
K

1
-.79
.33
.59
-.79
-.97
Iγ

1
.07
-.77
.28
.74
∆T

1
-.56
-.74
-.16
F

1
-.04
-.70
eTh/K

1
.74
eU/K

1
eU/eTh

1
-.60
-.13
-.84
-.87
.84
.67
-.96
eTh

1
.86
.91
.88
-.92
-.94
.72
K

1
.62
.56
-.60
-.71
.32
Iγ

1
.97
-.95
-.85
.92
∆T

1
-.94
-.83
.96
F

1
.96
-.87
eTh/K

1
-.71
eU/K

1
eU/eTh

1
-.58
.33
.72
-.15
.82
.71
.20

1
.36
-.20
.74
-.92
-.50
.27

1
.68
.86
-.09
.62
.95

1
.37
.47
.74
.62

1
-.54
.19
.83

1
.65
-.08

1
.68

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

4

5

6

La Picota

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.77
-.99
-.99
.64
-.96
.97
.99
-.26
eU
1
.52
.88
.94
-.37
.93
-.94
-.76
.97
eU
1
.76
.55
.81
.34
.60
.65
-.13
-.44
eU
1
-.20
-.45
.60
.44
.48
.40
.80
.91

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.79
-.76
.02
-.90
.82
.72
-.82
eTh

1
1.00
-.59
.98
-.98
-.98
.31
K

1
-.62
.96
-.97
-.98
.26
Iγ

1
-.40
.57
.69
.54
∆T

1
-.96
-.93
.51
F

1
.98
-.36
eTh/K

1
-.20
eU/K

1
eU/eTh

1
.75
.70
.09
.72
-.46
-.72
.30
eTh

1
.99
-.18
.99
-.89
-.93
.78
K

1
-.24
1.00
-.93
-.90
.86
Iγ

1
-.22
.25
-.03
-.43
∆T

1
-.91
-.90
.84
F

1
.88
-.93
eTh/K

1
-.66
eU/K

1
eU/eTh

1
.92
.99
.63
.44
.51
-.68
-.90
eTh

1
.93
.74
.54
.16
-.89
-.93
K

1
.65
.57
.44
-.67
-.86
Iγ

1
.49
-.06
-.76
-.68
∆T

1
-.22
-.40
-.22
F

1
.21
-.34
eTh/K

1
.85
eU/K

1
eU/eTh

1
.51
.40
-.70
-.04
-.19
-.50
-.59

1
.43
-.10
.49
-.94
-.88
-.56

1
.21
.83
-.37
.02
.34

1
.54
-.19
.37
.68

1
-.60
-.06
.43

1
.79
.37

1
.86

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

5

8

Santo Domingo

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.41
.53
.19
-.23
-.61
-.41
1.00
.62
eU
1
-.40
-.26
-.06
.18
-.03
.13
.32
.93
eU
1
-67
-21
19
.53
.86
-.67
1.00
.86
eU
1
-.48
-.11
.93
-.84
.95
-.46
.99
.95

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.43
.82
-.65
-.97
1.00
-.41
-.97
eTh

1
-.12
.07
.52
-.43
.53
.52
K

1
-.85
-.66
.82
.19
-.65
Iγ

1
.50
-.65
-.23
-.50
∆T

1
-.97
.61
1.00
F

1
-.41
-.97
eTh/K

1
.62
eU/K

1
eU/eTh

1
.91
.86
-90
.82
-.85
-.91
-.71
eTh

1
.98
-.97
.97
-.98
-.99
-.57
K

1
-.97
1.00
-.99
-.96
-.39
Iγ

1
-.95
.94
.94
.50
∆T

1
-.99
-.95
-.35
F

1
.98
.44
eTh/K

1
.61
eU/K

1
eU/eTh

1
.65
.60
-.78
-.95
1.00
-.67
-.95
eTh

1
.63
-.78
.58
-.65
-.21
-.52
K

1
-.46
-.32
.60
.19
-.32
Iγ

1
.76
-.78
.53
.76
∆T

1
-.95
.86
1.00
F

1
-.67
-.95
eTh/K

1
.86
eU/K

1
eU/eTh

1
.23
-.14
.70
-.70
.96
-.50
-.72

1
.12
.25
-.02
-.07
-.25
-.17

1
-.65
.81
-.18
.88
.78

1
-.87
.64
-.86
-.89

1
-.71
.93
.99

1
-.44
-.69

1
.95

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

11

13

Complejo Cerrajón

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-25
.76
.94
-.51
.90
-.60
.64
.93
eU
1
.17
.77
.91
-.72
.86
-.73
-.09
.92
eU
1
.23
.76
.89
-.44
.86
-.49
-.35
.82
eU
1
-.10
.39
.69
.26
.51
-.26
.52
.69

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.24
-.01
.08
-.43
.85
-.10
-.98
eTh

1
.86
-.28
.94
-.71
.01
.76
K

1
-.45
.89
-.48
.43
.81
Iγ

1
-.38
.20
-.48
-.43
∆T

1
-.82
.27
.93
F

1
-.07
-.84
eTh/K

1
.54
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
.35
-.46
.12
-.02
-.31
-.23
eTh

1
.96
-.75
.97
-.95
-.70
.65
K

1
-.81
.96
-.88
.49
.76
Iγ

1
-.72
.65
.39
-.53
∆T

1
-.95
-.54
.81
F

1
.66
-.72
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.06
.19
.08
-.06
.41
.11
-.32
eTh

1
.97
-.51
.92
-.78
-.80
.67
K

1
-.50
.93
-.69
-.68
.72
Iγ

1
-.49
.55
.47
-.53
∆T

1
-.68
-.62
.86
F

1
.86
-.62
eTh/K

1
-.36
eU/K

1
eU/eTh

1
-.17
.08
-.75
-.44
.85
.10
-.78

1
.85
.55
.92
-.62
-.63
.31

1
.35
.82
-.38
-.19
.37

1
.71
-.90
-.35
.71

1
-.79
-.42
.64

1
.39
-.78

1
.24

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

2

3

4

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.97
.87
.97
.64
.73
.65
-.28
-.84
eU
1
-.70
.35
-.26
-.79
.84
-.70
1.00
.84
eU
1
.14
.97
.98
-.90
.98
-.94
-.85
.97
eU
1
.62
.92
.94
-.13
.92
-.73
-.75
-.01

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.93
.99
.56
.74
.59
-.44
-.94
eTh

1
.96
.49
.90
.27
-.71
-.87
K

1
.58
.81
.51
-.49
-.91
Iγ

1
.51
.39
-.03
-.37
∆T

1
-.05
-.73
-.57
F

1
.42
-.59
eTh/K

1
.48
eU/K

1
eU/eTh

1
-.25
.87
.39
-.96
1.00
-.70
-.96
eTh

1
-.10
-.64
.39
-.25
.35
.39
K

1
-.01
-.73
.87
-.26
-.73
Iγ

1
-.61
.39
-.79
-.62
∆T

1
-.96
.84
1.00
F

1
-.70
-.96
eTh/K

1
.84
eU/K

1
eU/eTh

1
.14
.17
.14
.10
.02
-.14
-.10
eTh

1
1.00
-.78
1.00
-.98
-.95
.94
K

1
-.81
1.00
-.97
-.93
.95
Iγ

1
-.82
.79
.59
-.93
∆T

1
-.97
-.92
.96
F

1
.95
-.95
eTh/K

1
-.83
eU/K

1
eU/eTh

1
.67
.74
.24
.46
-.24
-.71
-.77

1
.99
-.24
.96
-.84
-.93
-.15

1
-.17
.94
-.78
-.91
-.22

1
-.34
.49
.22
-.43

1
-.91
-.85
.11

1
.81
-.30

1
.30

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

7

Basaltos

1

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.04
.61
.80
.01
.78
-.39
-.03
.94
eU
1
-.85
-.02
.99
0
.99
-.85
1.00
.99
eU
1
.92
-.15
.05
-.56
-.02
.33
.43
.97
eU
1
.60
.11
.65
.69
.25
.26
.38
.24

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.43
-.29
.23
-.43
.50
.46
-.37
eTh

1
.96
-.12
.94
-.92
-.78
.73
K

1
-.08
.96
-.82
-.60
-.86
Iγ

1
-.04
.22
.18
-.06
∆T

1
-.77
-.58
.88
F

1
.91
-.54
eTh/K

1
-.20
eU/K

1
eU/eTh

1
.18
-.78
-.03
-.91
1.00
-.85
-.91
eTh

1
.02
-.73
-.05
.16
-.03
-.06
K

1
-.01
.97
-.79
.99
.97
Iγ

1
.01
-.02
.01
.01
∆T

1
-.91
.99
1.00
F

1
-.85
-.91
eTh/K

1
.99
eU/K

1
eU/eTh

1
-.39
-.19
-.29
-.27
.54
.61
.80
eTh

1
.98
-.71
.99
-.96
-.94
-.01
K

1
-.84
1.00
-.90
-.86
.19
Iγ

1
-.80
.59
.50
-.67
∆T

1
-.93
-.89
.13
F

1
.99
.18
eTh/K

1
.29
eU/K

1
eU/eTh

1
.01
.47
.72
-.20
.63
.42
-.63

1
.81
-.01
.90
-.74
-.81
.10

1
.44
.76
-.32
-.37
.07

1
0
.40
.28
-.20

1
-.82
-.75
.50

1
.92
-.51

1
-.15

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

3

4

5

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.56
-.97
-.99
-.02
-.87
.92
.99
.09
eU
1
.93
.65
.97
-.71
-.85
.93
1.00
-.85
eU
1
.75
.29
.86
-.44
.48
.35
.61
.50
eU
1
-.59
.62
.77
.63
.69
-.70
-.26
.79

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.73
-.60
-.82
-.89
.82
.55
-.78
eTh

1
.98
.25
.96
-.98
-.96
.14
K

1
.09
.89
-.94
-.99
-.04
Iγ

1
.50
-.36
-.02
.96
∆T

1
-.99
-.86
.41
F

1
.93
-.27
eTh/K

1
.10
eU/K

1
eU/eTh

1
.55
.99
-.83
-.98
1.00
.93
-.96
eTh

1
.59
-.42
-.47
.55
.65
-.47
K

1
-.80
-.95
.99
.97
-.95
Iγ

1
.86
-.83
-.71
.86
∆T

1
-.98
-.85
1.00
F

1
.93
-.98
eTh/K

1
-.85
eU/K

1
eU/eTh

1
.4
.82
-.51
.31
.48
.27
-.20
eTh

1
.72
-.44
.92
-.58
-.56
-.12
K

1
-.56
.77
.02
.14
.18
Iγ

1
-.41
-.07
-.06
0
∆T

1
-.59
-.31
.29
F

1
.77
-.08
eTh/K

1
.57
eU/K

1
eU/eTh

1
-.93
-.88
-.94
-.95
.98
.84
-.96

1
.97
.90
.99
-.97
-.91
.93

1
.87
.98
-.95
-.80
.94

1
.92
-.93
-.74
.92

1
-.99
-.87
.97

1
.84
-.99

1
-.74

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

1

3

Dunitas

4

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.68
-.13
.92
.50
.03
.68
1.00
.03
eU
1
0
.47
.71
.18
.25
0
1.00
.25
eU
1
.87
.21
.98
.23
0
.87
1.00
0
eU
1
.80
-.29
.93
-.60
-.60
.80
1.00
-.60

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.16
.91
.05
-.70
1.00
.68
-.70
eTh

1
.01
-.42
-.27
.15
-.13
-.27
K

1
.31
-.35
.91
.92
-.35
Iγ

1
.37
.05
.50
.37
∆T

1
-.70
.03
1.00
F

1
.68
-.70
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
.71
-.98
-.97
1.00
0
-.97
eTh

1
.29
.10
.18
-.06
.46
.18
K

1
-.56
-.51
.71
.71
-.51
Iγ

1
.99
-.98
.19
.99
∆T

1
-.97
.25
1.00
F

1
0
-.97
eTh/K

1
.25
eU/K

1
eU/eTh

1
.21
.95
.17
-.42
1.00
.87
-.42
eTh

1
.22
-.05
.03
.21
.21
.03
K

1
.22
-.16
.95
.98
-.16
Iγ

1
-.03
.17
.23
-.03
∆T

1
-.42
0
1.00
F

1
.87
-.42
eTh/K

1
0
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
.97
-.77
-.95
1.00
.80
-.96

1
-.16
-.10
-.09
-.05
-.29
-.07

1
-.74
-.85
.96
.93
-.85

1
.75
-.78
-.60
.75

1
-.96
-.60
1.00

1
.80
.96

1
-.60

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Gabros

Área

1

2

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.40
-.06
.95
-.70
.85
-.40
1.00
.85
eU
1
.81
.15
.98
-.41
.18
.81
1.00
.18
eU
1
.96
.18
.99
.72
-.84
.96
1.00
-.84
eU
1
.80
.01
.94
.30
-.29
.80
.99
-.30

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.05
-.10
-.11
-.79
1.00
-.40
-.79
eTh

1
-.08
.19
.04
-.05
-.06
.05
K

1
-.80
-.66
-.10
.95
.66
Iγ

1
-.33
-.11
-.70
-.33
∆T

1
-.79
.85
1.00
F

1
-.40
.79
eTh/K

1
.05
eU/K

1
eU/eTh

1
.09
.91
-.37
-.42
1.00
.81
-.42
eTh

1
.13
-.08
.11
.09
.15
.11
K

1
-.41
-.03
.91
.98
-.03
Iγ

1
.02
-.37
-.41
.02
∆T

1
-.42
.18
1.00
F

1
.81
-.42
eTh/K

1
.18
eU/K

1
eU/eTh

1
.01
.99
.52
-.95
1.00
.96
-.95
eTh

1
.11
.29
.23
.01
.18
.23
K

1
.64
-.90
.99
.99
-.90
Iγ

1
-.29
.52
.72
-.29
∆T

1
-.95
-.84
1.00
F

1
.96
-.95
eTh/K

1
-.84
eU/K

1
eU/eTh

1
-.03
.95
.45
-.73
1.00
.80
-.74

1
.07
-.01
.25
-.09
.14
.03

1
.40
-.53
.94
.92
-.56

1
-.44
.45
.30
-.45

1
-.74
-.33
.98

1
.80
-.74

1
.31

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

16

Melange

2

3

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.41
.32
.97
.22
.85
.41
1.00
.85
eU
1
.60
0
.98
-.02
.82
.60
1.00
.82
eU
1
-.12
-.02
.34
-.06
.25
-.01
.44
.63
eU
1
.91
.27
.82
.65
.03
.79
.37
-.41

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.73
.61
.67
-.13
1.00
.41
-.13
eTh

1
.47
-.47
-.07
.73
.32
-.07
K

1
.01
.70
.61
.97
.70
Iγ

1
.63
-.67
.22
.63
∆T

1
-.13
.85
1.00
F

1
.41
-.13
eTh/K

1
.85
eU/K

1
eU/eTh

1
-.01
.75
-.24
.04
1.00
.60
.04
eTh

1
.02
.21
.05
-.06
-.02
.03
K

1
-.08
.69
.75
.98
.69
Iγ

1
.14
-.23
-.02
.13
∆T

1
.04
.82
1.00
F

1
.60
.04
eTh/K

1
.82
eU/K

1
eU/eTh

1
.16
.30
.23
-.19
.28
-.22
-.82
eTh

1
.91
.75
.89
-.90
-.90
-.23
K

1
.69
.85
-.74
-.67
-.13
Iγ

1
.71
-.64
-.76
-.25
∆T

1
-.93
-.69
.21
F

1
.78
-.12
eTh/K

1
.49
eU/K

1
eU/eTh

1
.51
.94
-.59
.14
.68
.05
-.73

1
.76
.32
.87
-.27
-.76
-.73

1
-.30
.47
.41
-.21
.76

1
.66
-.92
-.64
.21

1
-.58
-.74
-.33

1
.71
-.21

1
.53

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

Serpentinitas

2

4

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.59
.58
.87
-.66
.83
-.36
.53
.66
eU
1
-.44
.62
.74
-.80
.06
-.74
.39
.85
eU
1
.22
.05
.31
-.09
.22
-.11
.18
.98
eU
1
-.11
.24
.40
.48
.64
-.28
.19
.78

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.82
.85
-.05
.61
-.18
-.27
-.20
eTh

1
.89
-.11
.87
-.63
-.35
-.08
K

1
-.39
.92
-.50
.06
.26
Iγ

1
-.46
.31
-.67
-.78
∆T

1
-.71
.12
.41
F

1
.16
-.25
eTh/K

1
.92
eU/K

1
eU/eTh

1
-.06
-.04
.54
-.40
.42
.05
-.83
eTh

1
.97
-.42
.06
-.91
.93
.44
K

1
-.51
-.09
-.89
.86
.50
Iγ

1
-.71
.57
.23
-.79
∆T

1
-.95
.73
.82
F

1
.83
-.71
eTh/K

1
-.25
eU/K

1
eU/eTh

1
-.68
-.57
.74
-.66
.61
.65
0
eTh

1
.96
-.85
.90
-.97
.94
.20
K

1
-.82
.99
-.96
.84
.45
Iγ

1
-.06
.81
.77
-.26
∆T

1
-.97
.89
.38
F

1
.95
-.25
eTh/K

1
.03
eU/K

1
eU/eTh

1
.72
.70
.43
.36
-.34
.64
.69

1
.98
.69
0
-.86
.84
-.22

1
.74
.04
-.83
.74
-.11

1
.62
-.59
.37
.09

1
-.85
.59
.34

1
.81
-.06

1
.49

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

8

11

12

13

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.84
-.03
.9
-.09
-.16
.84
1.00
-.16
eU
1
.70
.74
.95
-.53
.05
-.49
.43
.97
eU
1
.62
-.03
.90
-.19
.22
.62
.99
.23
eU
1
.85
.48
1.00
.56
.99
.85
1.00
.99

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.03
.93
.08
-.59
1.00
.84
-.60
eTh

1
0
-.03
.22
-.05
.08
.02
K

1
.09
-.39
.96
.95
-.40
Iγ

1
-.04
.08
.09
-.03
∆T

1
-.60
.17
.98
F

1
.84
-.60
eTh/K

1
-.16
eU/K

1
eU/eTh

1
.46
.68
-.79
.50
-.03
.39
.50
eTh

1
.92
-.49
.90
-.90
.29
.76
K

1
-.58
.97
-.70
.12
.92
Iγ

1
-.40
.17
.09
-.36
∆T

1
-.86
.11
.86
F

1
.51
-.61
eTh/K

1
.37
eU/K

1
eU/eTh

1
-.05
.89
-.12
-.50
1.00
.62
-.59
eTh

1
0
.07
.25
-.11
.13
.06
K

1
-.17
-.10
.89
.90
-.18
Iγ

1
-.03
-.12
.19
-.04
∆T

1
-.59
.19
.98
F

1
.62
-.59
eTh/K

1
.22
eU/K

1
eU/eTh

1
.26
.88
.22
.76
1.00
.85
.76

1
.46
.27
.53
.25
.48
.53

1
.53
.97
.88
1.00
.98

1
.64
.22
.56
.64

1
.75
.99
1.00

1
.85
.76

1
.99

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Lateritas
(Moa)

Potentes

In situ

Área

Serpentinitas

1

2

3

7

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.87
-.01
.96
-.34
-.14
.87
1.00
-.14
eU
1
.01
-.12
.63
.35
.40
.01
1.00
.40
eU
1
.86
-.08
.96
.63
.14
.86
1.00
.14
eU
1
-.74
.43
.38
.30
.07
-.74
1.00
.87

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
0
.97
-.37
-.54
1.00
.87
-.54
eTh

1
-.01
.14
.01
0
.01
.01
K

1
-.37
-.36
.97
.96
-.36
Iγ

1
.23
-.37
.34
.23
∆T

1
-.54
.14
1.00
F

1
.87
-.54
eTh/K

1
-.14
eU/K

1
eU/eTh

1
.05
.78
-.83
-.07
1.00
.01
-.87
eTh

1
-.04
-.01
-.01
.05
.12
-.01
K

1
-.43
-.43
.79
.63
-.43
Iγ

1
.96
-.83
.35
.98
∆T

1
-.87
.40
1.00
F

1
.01
-.87
eTh/K

1
.40
eU/K

1
eU/eTh

1
.05
.96
.59
-.34
1.00
.85
-.34
eTh

1
-.01
-.07
-.15
0
.10
-.20
K

1
.63
-1.0
.96
.96
-.10
Iγ

1
-.04
.59
.63
-.03
∆T

1
-.33
.14
1.00
F

1
.86
-.33
eTh/K

1
.15
eU/K

1
eU/eTh

1
-.48
.35
.02
-.97
1.00
.74
-.97

1
-.06
.33
.40
-.48
.43
.48

1
.45
-.13
.35
.38
-.13

1
0
.02
.30
0

1
-.97
.87
1.00

1
.74
-.97

1
.87

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

9

11

1

Gabros

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.82
-.13
.95
-.46
-.01
.82
1.00
0
eU
1
.85
.18
.94
-.72
-.40
.84
1.00
-.40
eU
1
-.17
-.11
.98
-.77
.93
-.17
1.00
.93
eU
1
-.65
-.52
.98
.57
.99
-.65
1.00
.99

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.03
.96
-.34
-.55
1.00
.81
-.54
eTh

1
-.07
.08
0
-.10
.18
-.08
K

1
-.42
-.30
.96
.94
-.30
Iγ

1
-.09
-.35
.46
-.09
∆T

1
-.54
.01
1.00
F

1
.82
-.53
eTh/K

1
.01
eU/K

1
eU/eTh

1
.31
.97
-.78
0
1.00
.85
-.80
eTh

1
.27
.05
-.30
.31
.18
-.38
K

1
-.78
-.66
.97
.94
-.66
Iγ

1
.54
-.78
.72
.54
∆T

1
-.80
.40
1.00
F

1
.84
-.80
eTh/K

1
-.40
eU/K

1
eU/eTh

1
-.09
.02
.28
-.51
1.00
.17
-.51
eTh

1
-.12
-.11
-.06
-.10
.11
-.06
K

1
.83
.05
.02
.98
.85
Iγ

1
.57
.28
.77
.57
∆T

1
-.51
.93
1.00
F

1
.17
-.51
eTh/K

1
.93
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
-.50
.12
-.75
.100
.65
-.75

1
-.52
-.40
-.51
.29
.52
-.51

1
.68
.95
-.50
.98
.95

1
.40
.12
.57
.48

1
-.75
.99
1.00

1
.65
-.75

1
.99

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Redepositadas

Área

Serpentinitas

1

2

3

5

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.70
.26
.98
-.78
.82
.67
1.00
.62
eU
1
.94
.49
.97
.00
-.79
.95
.99
-.80
eU
1
.23
-.09
.95
-.70
.75
.23
1.00
.75
eU
1
.62
.22
.92
.78
.21
.62
1.00
.21

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
.15
.80
-.73
-.13
1.00
.70
-.12
eTh

1
.25
.60
.18
.15
.21
.18
K

1
-.79
.47
.80
.98
.47
Iγ

1
-.22
-.73
-.76
-.23
∆T

1
-.13
.62
1.00
F

1
.70
-.12
eTh/K

1
.62
eU/K

1
eU/eTh

1
.63
.99
-.19
-.90
1.00
.91
-.91
eTh

1
.59
-.08
-.40
.56
.36
-.53
K

1
-.12
-.07
.99
.95
-.88
Iγ

1
.51
-.19
.01
.50
∆T

1
-.90
.77
1.00
F

1
.92
-.91
eTh/K

1
-.77
eU/K

1
eU/eTh

1
.34
.53
.41
-.40
1.00
.23
-.48
eTh

1
.04
.32
-.31
.34
.09
-.31
K

1
-.48
.49
.53
.95
.49
Iγ

1
-.93
.41
.70
-.93
∆T

1
-.47
.75
1.00
F

1
.23
-.47
eTh/K

1
.75
eU/K

1
eU/eTh

1
-.14
.87
.20
-.63
1.00
.62
-.63

1
-.21
-.10
.00
-.14
.22
.00

1
.58
-.19
.87
.92
-.19

1
.53
.20
.78
.53

1
-.63
.21
1.00

1
.62
-.63

1
.21

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

6

7

8

9

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.60
-.17
.81
.09
-.37
.60
1.00
-.37
eU
1
.69
.89
.94
-.27
.10
.70
1.00
.18
eU
1
.96
-.37
.99
.62
-.41
.96
1.00
-.41
eU
1
.98
.29
1.00
-.83
-.72
.98
1.00
-.72

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.10
.96
-.38
-.93
1.00
.60
-.93
eTh

1
-.14
.06
.00
-.10
.17
.08
K

1
-.25
-.82
.96
.81
-.82
Iγ

1
.46
-.38
.09
.46
∆T

1
-.93
.37
1.00
F

1
.60
-.93
eTh/K

1
-.67
eU/K

1
eU/eTh

1
.63
.90
.50
-.56
1.00
.69
-.56
eTh

1
.84
-.19
.06
.63
.89
.06
K

1
.08
-.17
.90
.93
-.17
Iγ

1
-.95
.49
.27
-.95
∆T

1
-.56
.18
1.00
F

1
.69
-.55
eTh/K

1
.18
eU/K

1
eU/eTh

1
-.30
.99
.50
-.63
1.00
.95
-.63
eTh

1
-.34
-.49
-.11
-.30
.37
-.11
K

1
.57
-.51
.99
.99
-.51
Iγ

1
.09
.50
.62
.09
∆T

1
-.63
.40
1.00
F

1
.96
-.63
eTh/K

1
-.41
eU/K

1
eU/eTh

1
.29
1.00
-.79
-.81
1.00
.98
-.81

1
.29
-.06
-.30
.29
.29
-.30

1
-.81
-.77
1.00
1.00
-.77

1
.40
-.79
.83
.48

1
-.81
.72
1.00

1
.98
-.81

1
-.72

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

10

12

Poca potencia

In situ

Serpentinitas

Gabros

3

1

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.94
-.13
.99
.45
-.25
.94
1.00
.94
eU
1
.20
-.04
.91
.69
.76
.20
1.00
.76
eU
1
.66
-.07
.88
.35
-.09
.66
1.00
-.09
eU
1
.77
.39
-.89
.45
-.59
.77
1.00
-.59

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.16
.98
.45
-.52
1.00
.94
-.51
eTh

1
-.13
.06
.33
-.20
.19
.11
K

1
.46
-.30
.98
.98
-.38
Iγ

1
-.22
.44
.44
-.24
∆T

1
-.53
.27
-.97
F

1
.94
-.81
eTh/K

1
-.24
eU/K

1
eU/eTh

1
-.17
.59
.12
-.40
1.00
.20
-.48
eTh

1
-.10
-.01
.09
-.17
.04
.09
K

1
.62
.43
.59
.91
.43
Iγ

1
.52
.12
.69
.52
∆T

1
-.48
.76
1.00
F

1
.20
-.48
eTh/K

1
.76
eU/K

1
eU/eTh

1
-.21
.94
-.06
-.79
1.00
.67
-.78
eTh

1
-.16
-.02
.25
-.22
.10
.23
K

1
.12
-.55
.94
.88
-.55
Iγ

1
.38
-.06
.35
.38
∆T

1
-.79
.10
1.00
F

1
.67
-.79
eTh/K

1
-.10
eU/K

1
eU/eTh

1
.47
.97
.56
-.94
1.00
.77
-.94

1
.47
.30
-.46
.47
.39
-.46

1
.55
-.87
.97
.89
-.87

1
-.42
.56
.45
-.42

1
-.94
.59
1.00

1
.77
-.94

1
-.59

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

2

3

Redepositas

Serpentinitas

1

2

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
-.21
.87
.99
.89
.94
-.21
1.00
.94
eU
1
-.18
.20
.80
.21
.81
-.19
1.00
.82
eU
1
.90
.02
.97
-.15
-.76
.90
1.00
-.76
eU
1
.89
.62
.97
.46
-.82
.89
1.00
-.64

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.34
-.05
-.04
-.52
1.00
.21
-.52
eTh

1
.84
.55
.06
-.34
.87
.86
K

1
.90
.80
-.05
.99
.88
Iγ

1
.01
-.04
.89
.81
∆T

1
-.52
.94
1.00
F

1
.21
-.52
eTh/K

1
.34
eU/K

1
eU/eTh

1
-.54
.44
-.02
-.71
1.00
.15
.78
eTh

1
-.11
-.63
.59
-.56
.14
.55
K

1
.15
.32
.43
.82
.33
Iγ

1
.01
.00
.25
.04
∆T

1
-.71
.78
1.00
F

1
.15
.71
eTh/K

1
.79
eU/K

1
eU/eTh

1
-.04
.98
-.22
-.92
1.00
.90
-.92
eTh

1
-.01
-.16
.16
-.04
.02
.16
K

1
-.19
-.87
.98
.97
-.87
Iγ

1
.16
-.22
.15
.16
∆T

1
-.92
.76
1.00
F

1
.90
-.92
eTh/K

1
-.76
eU/K

1
eU/eTh

1
.54
.98
.61
-.88
1.00
.89
-.90

1
.60
.44
-.41
.54
.60
-.47

1
.56
-.78
.97
.97
-.80

1
-.85
.61
.46
-.67

1
-.89
.62
1.00

1
.89
-.90

1
-.64

1

Tabla 17

�Formaciones y rocas

Área

3

4

6

Matriz de correlación
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

eU
1
.95
-.15
.98
-.57
-.77
.95
1.00
-.77
eU
1
.76
-.06
.96
-.22
.46
.76
1.00
.46
eU
1
.39
-.01
.88
-.36
.38
.39
1.00
.38

Nota: En negritas correlaciones significativas.
Solo se muestran las matrices donde existen correlaciones significativas entre las variables originales del levantamiento.

eTh

K

Iγ

∆T

F

eTh/K

eU/K

eU/eTh

1
-.30
.99
-.62
-.91
1.00
.95
-.91
eTh

1
-.24
.29
.45
-.30
.15
.45
K

1
-.61
-.86
.99
.98
-.86
Iγ

1
.36
-.62
.57
.36
∆T

1
-.91
.77
1.00
F

1
.95
-.91
eTh/K

1
-.77
eU/K

1
eU/eTh

1
.00
.92
-.40
-.22
1.00
.76
-.22
eTh

1
-.04
-.27
-.11
.00
.06
-.11
K

1
-.31
.19
.92
.96
.19
Iγ

1
.27
-.40
.22
.27
∆T

1
-.22
.46
1.00
F

1
.76
-.22
eTh/K

1
.46
eU/K

1
eU/eTh

1
-.13
.78
-.64
-.75
1.00
.39
-.75

1
-.07
.06
.12
-.13
.01
.12

1
-.58
-.10
.78
.88
-.18

1
.42
-.64
.36
.42

1
-.75
.30
1.00

1
.39
-.75

1
.30

1

Tabla 17

�Tabla 18. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las formaciones y rocas
ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Prueba de
bondad
Formaciones y
Matriz factorial
de ajuste
rocas

Sedimentos
cuaternarios

Jaimanita

Río Maya

Júcaro

Yateras

Cabacú

Mucaral

Cilindro

Variables
eU
eTh
K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU

F1
.21
.10
.85
-.55
.19
F1
.82
.06
.81
.91
.97
-.62
-.07
.68
F1
.86
.71
-.33
.97
-.32
-.72
.86
.12
F1
.75
-.02
.83
.85
.95
-.77
-.38
.53
F1
.64
.06
-.10
.88
.63
.43
.93
F1
.91
-.40
-.32
.68
.96
-.40
.91
.96
F1
.42
0
.84
.77
.96
-.67
-.24
.39
F1
-.05

F2
.21
.97
-.01
.23
-.62
F3
-.05
-.97
-.29
-.37
.04
-.47
.16
.51
F2
-.50
.67
.03
-.08
-.33
.66
-.49
-.97
F2
.28
-.83
-.51
-.33
.21
-.12
.70
.83
F2
.11
-.15
-.91
-.23
-.75
.78
-.15
F2
.39
.91
.20
.73
-.21
.91
.39
-.22
F2
-.89
-.14
.43
-.37
0
-.51
-.95
-.67
F2
-.86

F3
Rotación
.94
.14
Varimax
.01
normalizado
.75
.73
Rotación
F1 F2 F3
Rotación
.98 .01 .13
.06 .01 .99
.37 .89 .21
Factores
.81 .42 .39
Varimax
no
normalizado
.73
.64
-.06
rotados
-.22 -.77 .56
.49 -.85 0
.88 -.09 -.43
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

F1
.97
.19
.54
.88
.78
-.28
.10
.53

Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Varimax
normalizado

F3 Rotación
-.10
-.98
-.29
Factores
-.50
no
.16
rotados
-.46
.12
.60
Rotación

F2
-.14
.96
.16
.25
-.42
.58
-.20
-.81

F3
Rotación
-.10
.10
.80
.39
Varimax
.41 normalizado
-.72
-.95
-.17

(KolmogorovSmirnov)
D
n
Dα
.01
.02
.03 2062 .03
.02
.01
D
n
Dα
.09
.10
.10
.09
206 .11
.10
.10
.10
.04
D
.09
.13
.13
.08
.12
.11
.08
.14
D
.08
.07
.08
.08
.08
.06
.05

n

Dα

125

.14

n

Dα

292

.09

n

Dα

168

.12

n

Dα

44

.24

n

Dα

1117

.04

n

Dα

.07
D
.11
.11
.11
.10
.11
.09
.09
D
.08
.18
.23
.08
.11
.18
.08
.11
D
.01
.02
.03
.02
.01
.02
.03
.03
D
.15
.08

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

83
.17
Tabla 18

�Formaciones y
rocas

Sierra de Capiro

Charco Redondo

Castillo de los Indios

Sabaneta

Gran Tierra

Mícara

La Picota

Prueba de
bondad
de ajuste

Matriz factorial
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
Iγ
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K

-.23
-.98
-.91
-.85
.91
.12
F1
.99
.87
.52
.99
.95
.87
.99
.95
F1
-.86
-.92
-.97
-.93
-.85
.21
F1
.47
-.10
.89
.71
.89
-.76
-.58
.38
F1
.47
.33
.97
.91
.20
.84
-.77
-.82
.03
F1
.28
-.32
.85
.52
-.84
.59
.47
F1
.29
.04
.96
.82
-.12
.85
-.92
-.80
.24
F1
-.81
.14
-.95

.70 Factores
no
.14
-.14 rotados
-.49
.20
-.98
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación
Factores
no
rotados
F2
-.02
-.95
-.36
-.60
.33
-.42
.43
.86
F2
-.21
-.91
-.10
-.35
.47
.42
-.49
.03
.83
F2
-.36
-.92
-.44
-.79
-.37
.28
.67
F2
.92
.02
0
.44
.40
.46
.04
.53
.83
F2
.27
-.75
-.16

F3 Rotación
.83
.21
-.16
Factores
.31
no
.05
rotados
.37
.66
.27
F3 Rotación
.83
.12
-.13
.17 Factores
no
-.13
rotados
.22
.27
.52
.52
F3 Rotación
.86
.01
-.18 Factores
no
.27
rotados
.18
.73
.53
F3
Rotación
.10
.99
.16
.32
Varimax
.07
normalizado
-.15
.30
-.07
-.47
Rotación
Factores
no
rotados

(KolmogorovSmirnov)
.06
.07
.07
.11
.07
D
.15
.20
.45
.14
.20
.20
.15
.20
D
.11
.12
.09
.12
.10
.06
D
.04
.03
.02
.03
.04
.04
.03
.02
D
.06
.06
.05
.05
.04
.04
.04
.01
.03
D
.07
.07
.06
.05
.07
.07
.03
D
.04
.04
.03
.02
.02
.01
.01
.02

n

Dα

.11

.49

n

Dα

32

.28

n

Dα

816

.05

n

Dα

530

.07

n

Dα

362

.08

n

Dα

786

.05

n
456

Dα
.07

.01
D
.06
.06
.05
.03

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 18

�Formaciones y
rocas

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)
.02
.05
.05

-.96 -.09
Iγ
F
-.95 .08
eTh/K
.89 .10
eU/K
.76 .46
.05
eU/eTh -.80 .54
D
n
Variables F 1 F 2 Rotación
Dα
eU
-.86 .28
.01
eTh
.26 .93
.01
K
-.95 .16
.02
.03
-.95 .28 Factores
Iγ
Santo Domingo
.01
no
883 .05
.57 .17
∆T
rotados
.02
F
-.96 .11
.02
eTh/K
.90 .29
.01
eU/K
.76 .03
.01
eU/eTh -.88 -.15
D
n
Variables F 1 F2 F3 Rotación
Dα
eU
.98 .17 -.06
.05
eTh
.27 .61 .74
.10
K
.33 -.79 .50
.10
Factores
Sierra del Purial
0
.18
.06
.98
Iγ
no
195 .11
.07
F
.92 -.38 0
rotados
.10
eTh/K
-.13 .98 .08
.04
eU/K
.81 .51 -.25
eU/eTh
.95
0 -.29
.04
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
.68 -.07 -.71
.02
eTh
.09 -.89 -.36
.01
K
.97 -.13 .10 Factores
.02
Complejo Cerrajón
.02
.93 -.26 -.19
no
Iγ
384 .08
rotados
.05
.15 -.54 .26
∆T
.02
F
.95 .14 -.06
.06
eU/K
-.71 .24 -.61
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
-.49 -.86 -.01
.12
eTh
-.47 -.42 -.71
.13
K
-.97
.20
-.04
.13
Factores
Basaltos
no
.13
-.94 -.30 -.14
133 .14
Iγ
.10
eTh/K
.70 -.52 -.40 rotados
.13
eU/K
.53 -.83 .07
eU/eTh -.14 -.63 .68
.10
D
n
Variables F 1 Rotación
Dα
eU
-.92
.10
eTh
-.97 Factores
.11
Dunitas
no
.10
-.20
178 .12
∆T
rotados
.09
F
.27
eU/eTh
.27
.09
D
n
Variables F 1 F 2 F3 Rotación
Dα
eU
.98 .11 .03
.01
eTh
.17 .97 .02
.02
K
-.04 .07 .85 Factores
.02
Gabros
.01 2324 .03
.86 .49 .09
no
Iγ
rotados
.02
-.18 .18 .56
∆T
.02
F
.76 -.62 .09
.01
eTh/K
.17 .97 -.05
D
n
Variables F 1 Rotación
Dα
eU
.87
.002
eTh
.97
.002
K
-.17
.004
.002
.94 Factores
Iγ
Serpentinitas
.004 13393 .01
no
.07
∆T
.001
F
-.42 rotados
.002
eTh/K
.98
.002
eU/K
.89
.003
eU/eTh -.49
D
n
Variables F 1 F2 Rotación
Dα
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Tabla 18
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

�Formaciones y
rocas
Lateritas (Moa)

Prueba de
bondad
de ajuste

Matriz factorial
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.88
.98
-.02
.97
.01
-.49
.98
.88
-.49

-.02
.02
.82
0
.58
-.02
0
-.05
-.07

Factores
no
rotados

(KolmogorovSmirnov)
.019
.013
.019
.017
.017 3755 .02
.013
.019
.007

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

Tabla 18

�Tabla 19. Matrices factoriales y prueba de bondad de ajuste de las áreas de afloramientos de las
formaciones y rocas ofiolítica del sector Sagua-Moa.
Prueba de
bondad
Formaciones
Área
Matriz
factorial
de
ajuste
y
(Kolmogorovrocas
Smirnov)
Sedimentos
cuaternarios
1

2

Variables

F1

eU

0

eTh
K
8

Iγ

.98
.57
.90

F

.52

eTh/K

.55

Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
F2 F3
.59
.79
.09
.04
.76 .28
.09 .40
.60 .56
.79
0

F 1 F3
.91 .04
.49 -.78
.69 -.31
.97 -.19
.92 .16
-.40 -.19
.33 .23
.80 .55
F 1 F3
.59 -.77
-.89 -.10
-.98 -.14
-.59 -.75
-.05 -.94
.85 .11
.97 -.10
.93 -.30
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

F2
.01

F3
.99

.72

.08

.94
.90

.25
.25

.13

.06

.02

.49

Rotación

D
.02
.02
.02
.01
.01
.01
.01
.01
D
.10
.13
.10
.21
.18
.14
.17
.16
D
.09
.09
.15
.05
.15
.06
.15

Varimax
normalizado

n

Dα

430

.07

n

Dα

24

.33

n

Dα

98

.16

n

Dα

8

.57

n

Dα

16

.40

n

Dα

162

.12

.11
.88

.66
eU/K
.44
.14
.72
.14
eU/eTh
.95
.06 .22
.60
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.99
K
.90
Factores
10
.99
Iγ
no
F
.14
rotados
eTh/K
.96
eU/K
.81
eU/eTh -.98
Variables F 1 Rotación
eU
.95
eTh
-.56
K
.90
Factores
13
.74
Iγ
no
F
.98
rotados
eTh/K
-.90
eU/K
.30
eU/eTh
.94
Variables F 1 F2 Rotación
F1
Rotación
eU
-.63 -.69
.91
eTh
-.88 -.22
.71
K
-.95 .20
.76
Factores
14
.93
Varimax
-.96 -.25
Iγ
no
F
-.68 .06
.77 normalizado
rotados
eTh/K
.06 -.77
.07
eU/K
.47 -.85
.01
eU/eTh
.56 -.32
-.08
15
Variables F 1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.11
.12
.21
.12
.16
.20
.26
.17
D
.19
.24
.26
.14
.15
.21
.21
.18
D
.10
.11
.11
.11
.10
.08
.05
.10
D

n

Dα
Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

16

19

23

24

32

33

.67 .70
.64 -.20
.95 -.22
.51 .71
-.81 -.16
.97 -.20
Factores
.03 .23
Varimax
.55 .21
no
-.83 .53
-.46 -.88 normalizado
rotados
.97 -.04
.82 .52
.87 .44
.89 .07
-.49 .84
.06 -.99
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.63 .67 -.37
eTh
.07 -.46 -.87
K
.87 -.46 .05
Factores
.96 -.06 -.23
Iγ
no
F
.98 .14 .10
rotados
eTh/K
-.92 .20 -.29
eU/K
-.34 .91 -.18
eU/eTh
.52 .84 .07
Variables F1 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
-.65
.22 .12 .96
eTh
-.54
.02 -.92 .36
K
-.97
.76 -.50 .38
Factores
-.96
Varimax
.55 -.41 .72
Iγ
no
F
-.88 rotados
.81 .07 .54 normalizado
eTh/K
.72
-.89 -.30 -.28
eU/K
.70
-.76 .61 .16
eU/eTh
.10
.04 .93 .34
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.74
.28 .88
eTh
-.37
0 -.66
K
.85
.98 .07
Factores
.83 .46
Varimax
.94
Iγ
no
F
.98
.80 .55 normalizado
rotados
eTh/K
-.90
-.89 -.29
eU/K
-.37
-.82 .51
eU/eTh
.74
.23 .96
Variables F2 Rotación
eU
.35
eTh
-.73
K
-.07
Factores
-.03
Iγ
no
F
.20
rotados
eTh/K
-.07
eU/K
.12
eU/eTh
.99
Variables F 1 F3 Rotación
F1 F2 F3
Rotación
.04
.97 .19
0
eU
.74
.64
.03
eTh
.93 .14
.75
.12 .99
K
.16
.96
.04
.96
.09
Factores
Iγ
.94 .12
.23
Varimax
no
.16 .94 .26 normalizado
rotados
F
.34
.12
.64
eTh/K
.93 .06
.75 .04
.18
.96 .17
eU/K
.76
.15
.16
.19 .97
eU/eTh
.32
.01
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.66 -.73
.98 .09

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.22
.13
.22
.14
.16
.14

11

.49

n

Dα

22

.34

n

Dα

9

.54

n

Dα

267

.09

n

Dα

13

.45

n

Dα

560

.06

n
16

Dα
.40

.19
D
14
.20
.09
.14
.13
.11
.17
.18
D
.17
.30
.23
.26
.31
.11
.17
.14
D
.08
.08
.08
.05
.08
.08
.05
.07
D
.21
.15
.11
.15
.11
.11
.13
.20
D
.01
.01
.04
.01
.04
.01
.05

.03

D
.14
.14

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eTh
.98 .09
no
rotados
K
.43 .51
.91 -.40
Iγ
F
-.76 -.62
eTh/K
.98 .08
eU/K
.65 -.74
eU/eTh -.76 -.62
Variables F 1 Rotación
eU
.83
eTh
.98
K
-.07
Factores
34
.97
Iγ
no
F
-.67 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.83
eU/eTh -.67
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.11
eTh
.54 .83
.97 .23 Factores
Iγ
38
no
F
.54 -.83
rotados
eTh/K
.54 .83
eU/K
.99 -.11
eU/eTh
.54 -.83
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.84
.97 .19
eTh
.99
.68 .72
K
-.59
-.36 -.47
Factores
39
.84 .52
Varimax
97
Iγ
no
F
-.81 rotados
-.19 -.97 normalizado
eTh/K
.99
.68 .72
eU/K
.84
.97 .19
eU/eTh -.81
-.19 -.97
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.12 Factores
41
no
eTh
.32 .70
rotados
eTh/K
.43 .89
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.98 -.16
eTh
.60 .73
K
-.01 -.73
Factores
44
.98 -.13
Iγ
no
F
.96 -.22 rotados
eTh/K
.60 .73
eU/K
.98 -.16
eU/eTh
.97 -.22
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.82
K
.33
Factores
46
.98
Iγ
no
F
.47 rotados
eTh/K
.83
eU/K
.99
eU/eTh .47
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.95 .30
eTh
-.36 .91
.83 .53 Factores
Iγ
47
no
F
.98 -.16
rotados
eTh/K
-.36 .91
eU/K
.95 .30
eU/eTh
.98 -.16
49
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.99
.81 .57
Factores
Varimax
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.39
.19
.11
.14
.14
.12
D
.23
.13
.26
.09
.13
.13
.23
.23
D
.07
.018
.10
.08
.018
.07
.08
D
.24
.17
.16
.13
.14
.17
.24

n

Dα

12

.47

n

Dα

71

.19

n

Dα

10

.51

n

Dα

97

.16

n

Dα

12

.47

n

Dα

34

.27

n

Dα

22

.34

n
35

Dα
.27

.14
D
.15
.08
13
D
.19
.15
.20
.19
.19
.15
.19
.19
D
.12
.26
.21
.16
.14
.26
.12
.14
D
.08
.21
.11
.09
.21
.08
.09
D
.11

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU
eTh
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

.99
.81 .57
.72
.11 .98
.77 .62
.99 Factores
Varimax
no
.92
.91 .34 normalizado
rotados
.77
.22 .92
.99
.82 .56
.92
.92 .34
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.87
K
.66
Factores
50
.99
Iγ
no
F
.95 rotados
eTh/K
.87
eU/K
.99
eU/eTh .95
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.98 .16 -.03
eTh
-.31 .91 .25
K
.09 -.03 .99
Factores
55
.96 .23 .04
Iγ
no
F
.99 .02 .08
rotados
eTh/K
-.36 .90 -.20
eU/K
.97 .16 -.13
eU/eTh
.99 .03 -.05
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.92
K
.62
Factores
.99
Iγ
56
no
F
.96 rotados
eTh/K
.92
eU/K
.99
eU/eTh .96
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.78
.26 .94
eTh
.94
.89 .39
K
-.80
-.42 -.75
Factores
57
.76 .60
Varimax
.97
Iγ
no
F
-.89 rotados
-.94 -.23 normalizado
eTh/K
.94
.88 .39
eU/K
.78
.26 .94
eU/eTh -.88
-.94 -.23
Jaimanita
Variables F 1 F3 Rotación
eU
.67 .20
eTh
-.45 .88
Factores
1
K
-.86 .10
no
F
-.12 -.22
rotados
eTh/K
.77 .34
eU/eTh
.76 -.16
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.77 -.42
eTh
-.67 -.73
K
.80 -.39
Factores
7
.39 -.91
Iγ
no
F
.97 -.04 rotados
eTh/K
-.89 -.38
eU/K
-.08 -.02
eU/eTh
.93 .23
13
Variables F2 Rotación
eU
.17
eTh
.97
K
.35
.34
Iγ
F
-.06
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.09
.10
.10
.10
.11
.10
D
.33
.20
.17
.34
.34
.20
.33
.30
D
.22
.21
.24
.21
.17
.26
.26
.17
D
.14
.18
.28
.14
.14
.18
.14
.14
D
.19
.21
.20
.19
.30
.21
.19

n

Dα

12

.47

n

Dα

12

.47

n

Dα

21

.35

n

Dα

8

.57

n

Dα

93

.16

n

Dα

36

.27

n
18

Dα
.38

.30
D
.04
.15
.11
.08
.15
.06
D
.17
.20
.10
.07
.11
.22
.07
.09
D
.18
.25
.28
.20
.13

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

F
-.06
eTh/K
.96
eU/K
.15
eU/eTh -.09
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.48 .86
eTh
-.99 -.06
K
.43 .43
Factores
18
-.19 .97
Iγ
no
F
.83 .55
rotados
eTh/K
-.99 -.06
eU/K
.48 .86
eU/eTh
.83 .55
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.05
eTh
.41 .88
K
.12 .82
Factores
2
.99 .02
Iγ
no
F
.91 -.40 rotados
eTh/K
.41 .87
eU/K
.99 -.05
eU/eTh .91 -.40
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.30
Río Maya
K
-.74
Factores
5
.95
Iγ
no
F
.82
rotados
eTh/K
.82
eU/K
.99
eU/eTh
.98
Variables F1 Rotación F1
Rotación
eU
.73
.95
eTh
-.84
.54
Factores
6
.95
.95
Varimax
Iγ
no
F
-.21 rotados
.22 normalizado
eU/K
.75
.96
eU/eTh -.12
.30
Júcaro
Variables F2 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
.62
.74 .06 -.30
eTh
-.25
.93
0 -.79
K
-.36
.62 -.74 0
Factores
1
.13
.89 -.32 -.32
Varimax
Iγ
no
normalizado
F
.26
.44
-.60
.30
rotados
eTh/K
.27
.01 .95 -.67
eU/K
.84
-.06 .86 -.28
eU/eTh
.86
-.09 .03 .43
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.51 -.15 -.83
eTh
.38 .87 -.27
K
.98 .07 .04
Factores
2
.93 .21 -.26
Iγ
no
F
.92 -.35 -.08 rotados
eTh/K
-.79 .40 -.42
eU/K
-.82 -.05 -.55
eU/eTh -.07 -.95 -.28
Variables F 1 F2 Rotación
eU
-.03 .76
eTh
-.92 .37
K
-.89 -.41
Factores
3
-.91 .23
Iγ
no
F
.16 -.70 rotados
eTh/K
-.09 .98
eU/K
.69 .70
eU/eTh
.94 -.07
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.20
.19
.12
D
.16
.36
.17
.20
.22
.36
.16
.22
D
.18
.11
.39
.15
.20
.11
.18
.20
D
.21
.23
.15
.23
.14
.12
.18
.19
D
.09
.20
.09
.17
.10

n

Dα

16

.40

n

Dα

12

.47

n

Dα

10

.51

n

Dα

55

.21

n

Dα

158

.12

n

Dα

39

.26

n

Dα

29

.30

.16
D
.08
.07
.09
.08
.09
.08
.05
.07
D
.09
.08
.17
.15
.10
.17
.16
.07
D
.11
.19
.10
.15
.10
.11
.09
.12

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

4

5

1

5

Yateras

8

12

14

Cabacú

1

Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.48 .19 .84
eTh
-.95 .18 .19
K
-.48 -.85 .15
Factores
-.70 -.34 .61
Iγ
no
F
.59 -.74 .20 rotados
eTh/K
-.55 .80 .11
eU/K
.63 .71 .29
eU/eTh
.98 -.13 .04
Variables F 1 F2 Rotación
eU
-.58 .81
eTh
-.97 .15
K
-.99 -.02
Factores
-.94 .32
Iγ
no
F
-.91 .39
rotados
eTh/K
.90 .36
eU/K
.83 .54
eU/eTh
.73 .65
Variables F1 F2 Rotación
F 1 F3
Rotación
eU
.02 .99
-.34 -.14
eTh
.76 .18
-.37 .89
K
-.89 -.13
.97 -.14
Factores
-.31 .84
Varimax
.19 .03
Iγ
no
normalizado
F
-.94 .32
.67
-.56
rotados
eTh/K
.96 .25
-.86 .50
eU/K
.78 .54
-.94 .12
eU/eTh -.64 .60
.08 -.83
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.96 .25 .05
eTh
-.24 .96 .12
K
-.57 .35 .73
Factores
.65 .66 .36
Iγ
no
F
.80 -.27 .52
rotados
eTh/K
.27 .76 -.57
eU/K
.97 .10 -.18
eU/eTh
.92 -.37 .09
Variables F 1 F2 Rotación
eU
.99 -.08
eTh
.42 .87
K
.13 .38
Factores
.99 .01
Iγ
no
F
.95 -.29 rotados
eTh/K
.44 .87
eU/K
.99 -.07
eU/eTh .94 -.29
Variables F2 Rotación
eU
-.83
eTh
.83
K
-.27
Factores
-.37
Iγ
no
F
-.38 rotados
eTh/K
.28
eU/K
.02
eU/eTh -.85
Variables F 1 Rotación
eU
.99
eTh
.81
K
-.03
Factores
.98
Iγ
no
F
.50
rotados
eTh/K
.73
eU/K
.96
eU/eTh
.68
Variables F 1 Rotación

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.08
.07
.22
.08
.09
.09
.12
.13
D
.15
.20
.21
.14
.11
.17
.15
.10
D
.10
.13
.13
.12
.22
.12
.12
.14
D
.13
.18
.36
.14
.13
.13
.13
.10
D
.10
.13
.13
.12
.12
.12
.10
.12
D
.17
.11
.22
.25
.26
.20
.13
.11
D
.12
.11
.12
.10
.14
.10
.13
.11
D
.19

n

Dα

50

.23

n

Dα

11

.49

n

Dα

23

.33

n

Dα

15

.42

n

Dα

25

.32

n

Dα

14

.43

n

Dα

68

.19

n
17

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

1

2

4

Mucaral

5

6

7

Castillo de los Indios

2

eU
.67
eTh
-.72
.11 Factores
Iγ
no
F
.98
eTh/K
-.72 rotados
eU/K
.67
eU/eTh
.98
Variables F1 Rotación
F 1 F2
Rotación
eU
-.69
.98 .11
eTh
-.77
.69 .14
K
-.93
.57 -.73
Factores
-.96
Varimax
.88 -.25
Iγ
no
F
-.67 rotados
.53 -.78 normalizado
eTh/K
.10
.19 .88
eU/K
.50
.13 .90
eU/eTh
.54
-.10 .03
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.07 -.03 .99
eTh
-.20 .95 .18
K
-.99 .03 0 Factores
no
-.86 .36 .33
Iγ
F
-.81 -.54 .20 rotados
eTh/K
.80 .57 .15
eU/eTh
.32 -.90 .25
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.20 -.96 -.14
eTh
-.12 0 -.98
K
.91 .33 -.19
Factores
.75 -.49 -.41
Iγ
no
F
.95 -.21 .03
rotados
eTh/K
-.87 -.31 -.32
eU/K
-.53 -.83 .04
eU/eTh
.28 -.87 .38
Variables F 1 F2 Rotación F2
eU
.53 .57
.71
eTh
.43 .89
.99
K
.99 -.09
.23
Factores
.51
Varimax
.97 .20
Iγ
no
F
-.97 -.20 rotados
.12 normalizado
eTh/K
-.86 .49
.18
eU/K
-.93 .28
-.03
eU/eTh -.12 -.77
-.77
Variables F 1 F2 F3
Rotación
eU
.16 .97 .13
eTh
0 -.03 .98
K
.97 -.18 .07
.71 .61 .34
Varimax
Iγ
F
.91 .28 -.20 normalizado
eTh/K
-.74 .18 .60
eU/K
-.43 .88 .09
eU/eTh
.16 .86 -.44
Variables F 1 F2 F3 Rotación
eU
.13 -.80 -.56
eTh
0
.63 -.76
K
.96 .21 -.05
Factores
.83 -.11 -.53
Iγ
no
F
.94 -.30 .02
rotados
eTh/K
-.87 .16 -.43
eU/K
-.70 -.65 -.25
eU/eTh
.03 -.99 .10
Variables F 1 Rotación
eU
.95
eTh
-.33
K
.91
.96
Iγ

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
.14
.12
.15
.18
.12
D
.07
.13
.09
.05
.09
.13
.08
.08
D
.14
.14
.13
.10
.07
.13
.11
D
.08
.10
.10
.06
.07
.04
.04
.06
D
.12
.11
.29
.14
.31
.19
.14
.11
D
.05
.06
.06
.02
.01
.03
.06
.06
D
.06
.11
.10
.06
.11
.08
.06
.04
D
.23
.16
.28
.20

n

Dα

122

.14

n

Dα

116

.15

n

Dα

205

.11

n

Dα

22

.34

n

Dα

479

.07

n

Dα

169

.12

n
10

Dα
.51

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

3

4

6

7

8

11

13

.96
Iγ
-.93
∆T
F
.98
eTh/K
-.96
eU/K
-.39
eU/eTh
.84
Variables F 1 Rotación
eU
.92
eTh
.70
K
-.56
.72 Factores
Iγ
no
.68
∆T
F
-.29 rotados
eTh/K
.87
eU/K
.84
eU/eTh
.39
Variables F 1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.69
-.93 .16
eTh
.82
-.62 .01
K
-.64
.30 .93
-.44 .71
.20 Factores
Iγ
Varimax
no
.03 .89
-.50
∆T
normalizado
rotados
F
-.80
.19 .84
eTh/K
.95
-.80 -.40
eU/K
.89
-.85 -.49
eU/eTh -.64
.15 .08
Variables F 1 F3 Rotación
eU
.26 .85
K
.89 -.20 Factores
no
.64 .14
Iγ
rotados
eTh/K
-.88 .17
eU/eTh
.46 .47
Variables F2 F3 Rotación
eU
0
.92
eTh
-.66 .02
K
-.76 .15 Factores
-.87 .47
no
Iγ
-.12 -.45 rotados
∆T
eTh/K
.04 .02
eU/eTh
.58 .35
Variables F 1 Rotación
F2
Rotación
eU
.64
.03
eTh
-.40
.95
K
.84
-.16
.22
.71 Factores
Iγ
Varimax
no
.68
-.33
∆T
normalizado
rotados
F
.96
-.47
eTh/K
-.88
.71
eU/K
-.26
.04
eU/eTh -.78
-.66
Variables F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.73
.97 .14
eTh
.01
.76 -.61
K
.50
-.17 .80
.48 Factores
.97 -.18
Iγ
Varimax
no
.47 .71
.85
∆T
normalizado
rotados
F
.70
-.09 .98
eTh/K
-.03
.74 -.65
eU/K
.64
.97 .03
eU/eTh
.69
-.07 .96
Variables F 1 Rotación
eU
.97
eTh
.65
K
.21
.97
Iγ

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.19
.16
.23
.18
.16
D
.15
.27
.16
.12
.12
.16
.19
.09
.16
D
.12
.14
.12
.15
.10
.25
.25
.28
.11
D
.07
.04
.04
.08
.08
D
.12
.11
.07
.04
.01
.05
.09
D
.07
.08
.12
.08
.07
.10
.09
.05
.04
D
.17
.16
.23
.23
.23
.15
.18
.21
.13
D
.25
.17
.25
.10

n

Dα

22

.34

n

Dα

12

.34

n

Dα

267

.09

n

Dα

137

.13

n

Dα

146

.13

n

Dα

12

.47

n
9

Dα
.54

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

1

Sabaneta

2

3

Gran Tierra

1

Mícara
3

5

.97
Iγ
F
.74
.91
∆T
eTh/K
.64
eU/K
.96
eU/eTh .90
Variables F1 F3 Rotación
eU
.21 .74
eTh
.44 .55
K
-.92 .04
-.75 .42 Factores
Iγ
no
.35 -.36
∆T
F
.35 -.36 rotados
eTh/K
.94 .09
eU/K
.87 .14
eU/eTh
.12 -.67
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.54 -.15 -.80
eTh
-.44 -.86 -.11
K
-.97 -.09 .12
-.93 -.31 -.16 Factores
Iγ
no
-.21 .57 .29
∆T
F
-.81 .47 -.24 rotados
eTh/K
.75 -.52 -.27
eU/K
.83 .02 -.60
eU/eTh
.04 .83 -.53
Variables F1 F2 Rotación
F1 F3
Rotación
eU
-.14 -.88
.25 .23
eTh
.88 -.18
-.96 -.11
K
-.92 -.20
.52 .83
-.51 -.60 Factores
.02 .96
Iγ
Varimax
no
-.48 .81
.38
0
∆T
normalizado
F
-.95 -.21 rotados
.69 .68
eTh/K
.92 -.13
-.90 -.27
eU/K
.75 -.42
-.31 -.61
eU/eTh -.83 -.20
.95 .20
Variables F1 Rotación
eU
-.32
eTh
-.88
K
.96
-.93 Factores
Iγ
no
-.63
∆T
F
-.86 rotados
eTh/K
.92
eU/K
.92
eU/eTh
.59
Variables F1 F2
Rotación
eU
.96 -.22
eTh
.32 -.84
K
.29 .91
.99 .04
Iγ
.72 -.51
∆T
Varimax
F
.84 .51 normalizado
eTh/K
-.04 -.98
eU/K
.66 -.69
eU/eTh
.97 .03
Variables F1 F2
Rotación
eU
.85 .47
eTh
.80 -.33
K
.97 .14
.96 .24
Iγ
-.01 -.88
∆T
F
.96 .22
eTh/K
-.88 -.37
eU/K
-.95 .04

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.10
.11
.26
.22
.22
D
.17
.08
.17
.11
.14
.14
.10
.05
.05
D
.06
.06
.05
.01
.05
.06
.04
.06
.05
D
.11
.20
.20
.19
.14
.22
.21
.15
.17
D
.09
.16
.17
.22
.10
.20
.09
.14
.09
D
.18
.13
.23
.16
.11
.15
.15
.16
.14
D
.16
.19
.24
.19
.09
.22
.15
.16

n

Dα

75

.18

n

Dα

438

.07

n

Dα

11

.49

n

Dα

40

.25

n

Dα

20

.36

n
25

Dα
.32

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

6

La Picota

1

Santo Domingo

5

6

7

9

10

eU/K
-.95 .04
eU/eTh
.73 .61
Variables F1 Rotación
Rotación
F1 F2
eU
-.70
.19 .76
eTh
-.96
.75 .58
K
-.97
.90 .23
-.97 Factores
.72 54
Iγ
Varimax
no
-.76
.79 -.04
∆T
normalizado
rotados
F
-.57
.26 -.03
eTh/K
-.31
0
.97
eU/K
.78
-.96 .17
eU/eTh
.90
-.93 -.34
Variables F1 F3 Rotación
F3
Rotación
eU
.82 -.39
-.20
eTh
-.63 -.74
.91
K
-.80 .06
.21
.05 -.48 Factores
.14
Iγ
Varimax
no
.55 .58
-.89
∆T
normalizado
rotados
F
.09 .03
-.32
eTh/K
.64 -.36
.13
eU/K
.97 -.17
-.31
eU/eTh
.93
0
-.57
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.95
-.96 -.26
eTh
-.72
.22 .95
.77
-.98 .05
Iγ
Factores
-.92
.73 .53
Varimax
∆T
no
normalizado
F
.98
-.83
-.53
rotados
eTh/K
-.69
.21 .96
eU/K
.94
-.94 -.26
eU/eTh
.99
-.83 -.53
Variables F1 Rotación
eU
.97
.97
Iγ
Factores
.65
∆T
no
F
.78
rotados
eU/K
.98
eU/eTh
.80
Variables F1 F3 Rotación
F2
Rotación
eU
.89 .30
.17
eTh
-.45 .27
.75
K
-.01 -.72
.83
.43 -.01 Factores
.82
Iγ
Varimax
no
-.20 -.03
.61
∆T
normalizado
F
.90 -.37 rotados
.18
eTh/K
-.43 .82
.12
eU/K
.78 .61
-.19
eU/eTh
.97 .07
-.26
Variables F1 Rotación
eU
.74
K
.79
.74 Factores
Iγ
no
-.33
∆T
eTh/K
-.46 rotados
eU/K
.13
eU/eTh
.87
Variables F1 Rotación
F1
Rotación
eU
.95
-.20
eTh
-.47
.99
K
.85
-.19
.88
.03
Iγ
-.50
.01
∆T
F
.97
-.38
eTh/K
-.80
.82
eU/K
.45
-.06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
D
.22
.12
.16
.15
.13
.16
.20
.11
.15
D
.16
.26
.25
.21
.11
.14
.23
.19
.16
D
.23
.15
.09
.19
.21
.16
.20
.23
D
.13
.12
.22
.11
.14
.12
D
.08
.15
.16
.09
.13
.07
.16
.07
.08
D
.06
.11
.07
.09
.08
.07
.07
D
.16
.17
.20
.20
.13
.21
.18
.16

n

Dα

25

.32

n

Dα

23

.33

n

Dα

24

.33

n

Dα

40

.25

n

Dα

84

.17

n

Dα

180

.12

n
26

Dα
.31

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

11

13

14

1

2

Complejo Cerrajón

3

5

eU/K
.45
-.06
eU/eTh
.97
-.53
Variables F1 F2 Rotación
eU
.88 .32
eTh
.24 -.75
K
.97 -.16 Factores
.98 -.03
no
Iγ
rotados
-.81 .19
∆T
eU/K
-.53 .65
eU/eTh
.77 .62
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.83 .41
eTh
.07 .93 Factores
K
-.95 .10
no
rotados
-.94 .28
Iγ
eU/eTh -.83 -.10
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.78
.19 .94
eTh
-.44
.10 -.75
K
.37
.90 .41
.78 Factores
.95 .13
Iγ
Varimax
no
.48
.15 .54
∆T
normalizado
rotados
F
.90
.92 .33
eTh/K
-.70
-.93 -.03
eU/K
.26
-.43 .85
eU/eTh
.78
.16 .97
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eTh
-.65
-.98 .10
K
.79
.25 .92
.68 Factores
.01 .97
Iγ
Varimax
no
.85 .35
.86
∆T
normalizado
eTh/K
-.92 rotados
-.90 -.39
eU/K
.31
-.15 .40
eU/eTh
.79
.81 .24
Variables F1 Rotación
F2
Rotación
eU
-.95
.32
eTh
-.98
.43
K
-.96
.75
.50
.99 Factores
Iγ
Varimax
no
-.61
.09
∆T
normalizado
F
-.82 rotados
.82
eTh/K
-.47
-.46
eU/K
.52
.97
eU/eTh
.90
-.40
Variables F2
Rotación
eU
.81
eTh
-.30
K
.66
.14
Iγ
Varimax
-.95
∆T
normalizado
F
.54
eTh/K
-.30
eU/K
.81
eU/eTh
.54
Variables F2 Rotación
eU
-.01
eTh
.70
.09 Factores
Iγ
no
.72
∆T
rotados
eTh/K
.45
eU/K
-.10
eU/eTh -.92

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.15
D
.14
.09
.21
.21
.11
.15
.09
D
.07
.07
.06
.06
.07
D
.15
.20
.19
.14
.08
.14
.16
.05
.16
D
.09
.18
.11
.04
.05
.18
.05
D
.20
.20
.22
.19
.15
.15
.20
.23
.11
D
.22
.10
.17
.15
.16
.17
.10
.22
.17
D
.23
.16
.22
.18
.17
.20
.05

n

Dα

51

.22

n

Dα

395

.08

n

Dα

56

.21

n

Dα

73

.19

n

Dα

41

.25

n

Dα

20

.36

n

Dα

43

.24

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

2

Basaltos

5

1

2

Dunitas

3

4

Gabros

1

Variables F2 Rotación
eU
.85
eTh
.82
K
.38
.83 Factores
Iγ
no
.81
∆T
rotados
F
.32
eTh/K
.20
eU/K
.11
eU/eTh -.16
Variables F2 Rotación
eU
-.83
eTh
-.76
K
.75
-.98 Factores
Iγ
no
.6
∆T
rotados
F
0
eTh/K
.04
eU/K
.10
eU/eTh -.21
Variables F3 Rotación
eU
.56
eTh
-.17
.22
Iγ
Factores
.77
∆T
no
F
.77
rotados
eTh/K
-.17
eU/K
.56
eU/eTh
.77
Variables F1 F3 Rotación
eU
.04 .96
eTh
-.88 .41
K
-.49 -.42
-.41 .89 Factores
Iγ
no
-.53 -.29
∆T
rotados
F
.89 .35
eTh/K
-.88 .41
eU/K
.04 .96
eU/eTh
.89 .35
Variables F1 F3 Rotación
eU
.08 .97
eTh
-.99 .08
K
.10 .61
-.64 .74 Factores
Iγ
no
.99 .09
∆T
F
.98 .16 rotados
eTh/K
-.99 .08
eU/K
.08 .97
eU/eTh
.98 .16
Variables F1 F3 Rotación
eU
.93 .03
eTh
.98 -.03
Factores
K
.24 -.69
no
.24 .74
∆T
rotados
F
-.33 .01
eU/eTh -.33 .01
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.95 .29
.89 .44
Factores
Varimax
eTh
-.65 .72
.02 -.98 normalizado
no
K
-.02 -.25 rotados
.19 .16
.81 .56
.97 .15
Iγ
-.54 -.72
-.89 .15
∆T
F
.96 -.23
.53 .83
eTh/K
-.65 .72
.02 -.93

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.23
.22
.23
.11
.13
21
.17
.12
.11
D
.16
.14
.16
.12
.09
.15
.12
.12
.14
D
.10
.18
.15
.10
.12
.18
.10
.12
D
.19
.13
.14
.21
.17
.21
.13
.19
.27
D
.12
.10
.23
.12
.15
.12
.10
.12
.12
D
.12
.13
.13
.06
.06
.06
D
.11
.13
.13
.09
.11
.09
.13
.11

n

Dα

13

.45

n

Dα

86

.17

n

Dα

25

.32

n

Dα

9

.54

n

Dα

10

.51

n

Dα

125

.14

n
63

Dα
.20

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eU/K
eU/eTh

3

9

10

12

13

16

Melange

2

.95
.96

.29
.89 .44
-.23
.53 .83
Variables F2 Rotación
eU
-.17
eTh
.06
K
-.88
-.06 Factores
Iγ
no
-.58
∆T
F
-.36 rotados
eTh/K
.06
eU/K
-.17
eU/eTh -.36
Variables F2
Rotación
eU
.18
eTh
-.92
K
-.73
.13
Iγ
Varimax
.55
∆T
normalizado
F
.27
eTh/K
-.92
eU/K
.18
eU/eTh
.27
Variables F2 Rotación
eU
-.09
eTh
.85
K
.70
.14 Factores
Iγ
no
-.90
∆T
F
-.58 rotados
eTh/K
.85
eU/K
-.09
eU/eTh -.58
Variables F3 Rotación
eU
.01
K
-.76
-.12 Factores
Iγ
no
-.65
∆T
rotados
F
0
eU/K
.09
eU/eTh
.11
Variables F1 F2
Rotación
eU
-.01 .99
eTh
.94 .29
.45 .88
Iγ
-.53 .38
Varimax
∆T
F
-.82 .53 normalizado
eTh/K
.94 .29
eU/K
-.01 .99
eU/eTh -.82 .53
Variables F1 F2 Rotación
eU
.99 -.08
eTh
.66 .72
.99 .12
Iγ
Factores
-.05 -.48
∆T
no
F
.77 -.61 rotados
eTh/K
.66 .72
eU/K
.99 -.07
eU/eTh
.77 -.61
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.01 -.69 -.71
eTh
-.14 .78 -.60
K
-.98 .01
0
-.89 -.09 -.40
Iγ
-.84 .11 -.04
∆T
F
-.90 -.40 0

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.09
D
n
.13
.18
.51
.19
.15
9
.19
.18
.13
.19
D
n
.09
.09
.17
.09
.15
18
.15
.09
.09
.15
D
n
.13
.16
.18
.12
.14
21
.18
.16
.13
.18
D
n
.03
.039
.03
.03 1169
.03
.02
.02
D
n
.09
.12
.11
.16
23
.12
.12
.09
.12
D
n
.10
.11
.14
.10
40
.09
.11
.10
.09
D
n
.18
17
.14
.12
.15
.10
.15

Dα

.54

Dα

.38

Dα

.35

Dα

.04

Dα

.33

Dα

.25

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

3

5

Serpentinitas

1

2

3

4

5

F
-.90 -.40 0
eTh/K
.89 .31 -.27
eU/K
.90 -.33 -.27
eU/eTh
.20 -.96 .06
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.91 .22
eTh
-.99 -.01
K
-.50 -.85
-.93 -.32
Iγ
.60 -.72 Factores
∆T
no
F
-.13 -.92
rotados
eTh/K
-.69 .71
eU/K
-.06 .94
eU/eTh
.73 .45
Variables F1 Rotación
eU
.38
eTh
.98
.97 Factores
Iγ
no
.83
∆T
F
-.94 rotados
eTh/K
.98
eU/eTh -.95
Variables F1 Rotación
eU
.94
eTh
-.57
K
.71
.96 Factores
Iγ
no
-.30
∆T
rotados
F
.96
eTh/K
-.85
eU/K
.52
eU/eTh
.95
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
-.87 -.25
.52 .74
eTh
.45 .77
.12 -.88
K
-.87 .47
.97 .17
-.89 .40 Factores
.95 .24
Iγ
Varimax
no
.73 .44
-.29 -.80
∆T
normalizado
rotados
F
-.99 0
.77 .62
eTh/K
.96 -.14
-.84 -.48
eU/K
.73 .61
.95 .02
eU/eTh -.81 -.56
.28 .94
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.50 .81 -.13
eTh
-.15 -.08 -.93
K
.94 -.27 -.15
.94 .11 -.28 Factores
Iγ
no
-.05 -.51 .49
∆T
F
.90
0 -.02 rotados
eTh/K
-.91 .25 -.22
eU/K
.58 .79 .04
eU/eTh
.52 .74 .39
Variables F1 F2 Rotación
eU
.14 .98
eTh
-.72 .34
K
.98 -.09
.97 .18 Factores
Iγ
no
-.89 .03
∆T
rotados
F
.99
0
eTh/K
-.97 .03
eU/K
.91 .31
eU/eTh
.31 .93
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.48 .84
0
-.52 .14 -.80

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.14
.15
.15
D
.19
.18
.18
.16
.16
.19
.17
.14
.13
D
.17
.12
.11
.17
.17
.12
.17
D
.15
.13
.20
.13
.09
.17
.19
.15
.17
D
.09
.07
.13
.14
.13
.11
.19
.15
.08
D
.06
.06
.069
.06
.04
.03
.02
.01
.06
D
.09
.17
.24
.12
.16
.18
.25
.19
.10
D
.07
.09

n

Dα

16

.40

n

Dα

46

.24

n

Dα

57

.21

n

Dα

51

.22

n

Dα

522

.07

n

Dα

28

.30

n
106

Dα
.15

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

no
eTh
-.52 .14 -.80
K
.90 -.33 -.23 rotados
.93 .15 -.28
Iγ
-.25 -.71 .39
∆T
F
.99 -.04 -.03
eTh/K
-.94 .30 -.03
eU/K
.57 .78 .16
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.34 -.86
eTh
-.65 .57
K
-.98 .11
-.98 -.01 Factores
Iγ
6
no
-.74 -.23
∆T
F
-.06 -.42 rotados
eTh/K
.89 .11
eU/K
.81 .43
eU/eTh
.11 -.98
Variables F1 F2 F3 Rotación
eTh
-.50 .84 .03
K
-.98 0
.08 Factores
7
-.09 -.35 .70
no
∆T
eTh/K
.62 .71 -.06 rotados
eU/eTh
.11 -.91 -.32
Variables F1 F3 Rotación
eU
.88 .02
eTh
.98 -.06
K
-.07 -.79
.97 -.04 Factores
Iγ
8
no
.11 .60
∆T
F
-.50 -.02 rotados
eTh/K
.98 -.03
eU/K
.88 .06
eU/eTh -.58 .13
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 .13
eTh
.01 .98
K
.25 .46
.93 .32 Factores
Iγ
9
no
-.59 .02
∆T
F
.91 -.30 rotados
eTh/K
.01 .98
eU/K
.98 .13
eU/eTh
.91 -.38
Variables F1 F2 Rotación
F3
Rotación
eU
.99 .05
.01
eTh
-.32 .65
-.73
K
.14 .73
.04
.98 .11 Factores
-.04
Iγ
10
Varimax
no
-.02 -.76
.07
∆T
normalizado
rotados
F
.99 -.05
.12
eTh/K
0
.23
-.88
eU/K
.99 .03
.01
eU/eTh
.99 -.06
.12
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.93
.54 .81
eTh
.66
.15 .86
K
.92
.94 .30
.99 Factores
.76 .64
Iγ
11
Varimax
no
-.61
-.27 -.63
∆T
normalizado
rotados
F
.96
.90 .42
eTh/K
-.71
-.98 .08
eU/K
.08
.50 .75
eU/eTh
.90
.62 .67
12
Variables F1 F3 Rotación
eU
-.79 -.02
Factores
Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.13
.10
.09
.13
.13
.08
D
n
.17
.17
.20
.20
.10
56
.20
.09
.10
.09
D
n
.08
.04
.04 647
.06
.03
D
n
.015
.014
.019
.015
.010 6500
.010
.015
.010
.010
D
n
.12
.17
.17
.14
.10
22
.15
.17
.12
.13
D
n
.10
.15
.15
.12
.08 100
.06
.14
.10
.06
D
n
.19
.16
.32
.26
.08
23
.30
.20
.17
.16
D
n
.01 2885

Dα

.21

Dα

.06

Dα

.02

Dα

.34

Dα

.16

Dα

.33

Dα
.03

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

13

1

2

Serpentinitas

In situ

Potentes

Lateritas (Moa)

3

4

7

eU
-.79 -.02
eTh
-.96 -.10
K
.12 -.85
-.96 -.10 Factores
Iγ
no
.19 -.52
∆T
rotados
F
.40
0
eTh/K
-.96 -.05
eU/K
.79 .06
eU/eTh
.38 .07
Variables F1 Rotación
eU
.99
eTh
.86
K
.50
.99 Factores
Iγ
no
.56
∆T
F
.97 rotados
eTh/K
.86
eU/K
.99
eU/eTh .97
Variables F1 F3 Rotación
eU
.89 .02
eTh
.98 .05
K
-.02 .90
.97 .04 Factores
Iγ
no
.45 .48
∆T
F
-.53 -.03 rotados
eTh/K
.98 .05
eU/K
.89 .02
eU/eTh -.53 -.03
Variables F1 F2 Rotación
eU
.23 .96
eTh
-.95 .25
K
-.03 -.14
-.59 .79 Factores
Iγ
no
.94 .15
∆T
rotados
F
.97 .10
eTh/K
-.95 .25
eU/K
.23 .96
eU/eTh
.97 .18
Variables F1 Rotación
eU
-.94
eTh
-.96
K
.02
-.99 Factores
Iγ
no
-.70
∆T
rotados
F
.15
eTh/K
-.96
eU/K
.94
eU/eTh
.15
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.03 .99 .00
eTh
-.97 .14 .00
K
.07 -.03 .96
-.71 -.69 .00 Factores
Iγ
no
.33 .07 -.25
∆T
rotados
F
.03 .52 .00
eTh/K
-.97 .14 .00
eU/K
.03 .99 .00
eU/eTh
.83 .52 .00
Variables F1 F2 Rotación
eU
.90 .37
eTh
-.94 .29
K
.56 .11
-.04 .92
Iγ
.13 .75
∆T

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.01
.02
.01
.02
.01
.01
.02
.01
D
.16
.20
.43
.11
.11
.14
.20
.16
.14
D
.02
.02
.05
.01
.06
.06
.01
.01
.06
D
.11
.13
.13
.18
.19
.20
.13
.11
.20
D
.01
.01
.05
.01
.01
.01
.01
.02
.03
D
.08
.08
.05
.04
.03
.05
.01
.08
.05
D
.28
.24
.17
.17
.11

n

Dα

20

.36

n

Dα

419

.07

n

Dα

22

.34

n

Dα

602

.06

n

Dα

325

.09

n
9

Dα
.54

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

10

11

14

1

Gabros
2

Gabros bandeados

1

Serp
entin
itas
epos

itada

1

.13 .75
∆T
F
.90 -.12
eTh/K
-.94 .29
eU/K
.90 .37
eU/eTh
.98 -.12
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.58 .79 .11
eTh
-.94 -.30 -.03
K
.39 -.49 .59
-.92 .30 .11
Iγ
.41 .07 -.80 Factores
∆T
no
F
.57 .79 .16
eTh/K
-.96 -.21 -.12 rotados
eU/K
.59 .80 .01
eU/eTh
.49 .86 .06
Variables F1 Rotación
eU
.87
eTh
.99
-.98
Iγ
Factores
-.80
∆T
no
F
-.70 rotados
eTh/K
.99
eU/K
.87
eU/eTh -.78
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
-.43 .89 .01
eTh
-.99 -.05 .00
K
.01 -.03 .99
-.88 .45 .00 Factores
Iγ
no
.65 .20 -.10
∆T
rotados
F
.70 .60 .03
eTh/K
-.99 -.05 .00
eU/K
.43 .89 .01
eU/eTh
.78 .60 .03
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 .14
eTh
-.31 .94
.94 .31
Iγ
Factores
.72 .57
∆T
no
F
.97 -.21 rotados
eTh/K
-.31 .94
eU/K
.98 .14
eU/eTh
.97 -.21
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.98 .10
.82 .55
eTh
-.74 .65
-.15 -.97
.94 .28
.90 .38
Iγ
Factores
Varimax
.50 .80
.90 -.29
∆T
no
F
.99 -.02 rotados
.74 .65 normalizado
eTh/K
-.74 .65
-.15 -.97
eU/K
.98 .10
.82 .55
eU/eTh
.99 -.02
.74 .65
Variables F1 F2 Rotación
eU
.98 -.05
eTh
.40 .90
K
.05 .20
.94 .31 Factores
Iγ
no
-.34 -.03
∆T
F
.60 -.79 rotados
eTh/K
.40 .90
eU/K
.98 .05
eU/eTh
.60 -.79
Variables F1 F3 Rotación
eU
.98 .00
.78 -.06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.24
.28
.17
D
.08
.08
.20
.06
.09
.08
.09
.07
.07
D
.12
.09
.08
.15
.14
.09
.12
.14
D
.07
.08
.12
.13
.09
.13
.08
.07
.13
D
.18
.13
.16
.08
.23
.14
.18
.23
D
.19
.18
.19
.09
.19
.18
.19
.19
D
.11
.09
.10
.09
.13
.09
.09
.11
.09
D
.14
.22

n

Dα

55

.21

n

Dα

34

.27

n

Dα

117

.15

n

Dα

40

.25

n

Dα

23

.33

n

Dα

47

.23

n
13

Dα
.45

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

2

3

4

5

6

8

no
eTh
.78 -.06
K
.25 -.94 rotados
.99 -.01
Iγ
-.82 -.30
∆T
F
.50 .08
eTh/K
.78 -.06
eU/K
.98 .00
eU/eTh
.50 .08
Variables F1 F2 Rotación
eU
.94 -.27
eTh
.99 -.06
.98 -.14
Iγ
Factores
-.25 -.95
∆T
no
F
-.93 -.31 rotados
eTh/K
.99 -.06
eU/K
.91 .28
eU/eTh -.94 -.30
Variables F1 F2 Rotación
eU
.90 .42
eTh
-.19 .96
.72 .69
Iγ
Factores
-.91 .24
∆T
no
F
.95 -.27 rotados
eTh/K
-.19 .96
eU/K
.90 .42
eU/eTh
.95 -.27
Variables F1 F2 Rotación
eU
-.67 .73
eTh
-.95 -.28
-.92 .34
Iγ
Factores
-.52 -.44
∆T
no
F
.31 .92
rotados
eTh/K
-.95 -.27
eU/K
.67 .73
eU/eTh
.29 .93
Variables F1 F2 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
-.89 .42
.98 .07
eTh
-.89 -.43
.68 -.72
K
.24 -.07
-.25 .01
-.99 .04 Factores
.94 -.31
Iγ
Varimax
no
-.56 .72
.78 .47
∆T
normalizado
rotados
F
.23 .96
.12 .90
eTh/K
-.89 -.43
.68 -.72
eU/K
.89 .42
.98 .07
eU/eTh
.23 .96
.12 .98
Variables F1 Rotación
F1 F2
Rotación
eU
.71
-.20 .95
eTh
.98
-.87 .46
K
-.15
.02 -.23
.98 Factores
-.71 .69
Iγ
Varimax
no
-.36
.69 .35
∆T
normalizado
rotados
F
-.90
.94 -.21
eTh/K
.98
-.87 .46
eU/K
.71
.20 .95
eU/eTh -.90
.94 -.21
Variables F1 Rotación
eU
.96
eTh
.99
K
-.35
.98 Factores
Iγ
no
.56
∆T
F
-.61 rotados
eTh/K
.99
eU/K
.96
eU/eTh -.61

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.14
.19
.10
.13
.22
.14
.13
D
.09
.09
.09
.17
.14
.08
.07
.14
D
.17
.24
.11
.10
.15
.24
.17
.05
D
.14
.21
.18
.12
.09
.21
.13
.09
D
.14
.05
.18
.11
.07
.09
.05
.14
.09
D
.03
.14
.13
.07
.08
.13
.14
.03
.13
D
.18
.17
.30
.14
.24
.16
.17
.18
.18

n

Dα

28

.30

n

Dα

14

.43

n

Dα

44

.24

n

Dα

56

.21

n

Dα

110

.15

n

Dα

12

.47

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

9

10

1

Serpentinitas

2

In situ

Poco potentes

3

1
Gabros

3

Variables F1 F2 Rotación
eU
.97 -.12
eTh
.99 -.05
K
.33 .79
.98 -.08 Factores
Iγ
no
-.80 .43
∆T
F
-.04 -.30 rotados
eTh/K
.99 -.05
eU/K
.97 .11
eU/eTh -.84 -.29
Variables F1 F3 Rotación
eU
.93 -.06
eTh
.98 .00
K
-.21 .84
.97 -.01 Factores
Iγ
no
.52 .46
∆T
F
-.57 -.05 rotados
eTh/K
.99 -.03
eU/K
.93 .12
eU/eTh -.55 -.26
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.93 .33 -.01
eTh
-.58 .79 -.06
K
.11 -.01 -.96 Factores
.57 .79 -.05
no
Iγ
-.28 -.53 -.26 rotados
∆T
eTh/K
-.58 .79 -.06
eU/K
.93 .33 .01
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.87 .47 .02
eTh
-.26 .95 -.02
K
-.06 .04 .96
.56 .82 .02 Factores
Iγ
no
.38 -.23 -.27
∆T
rotados
F
.90 -.38 .06
eTh/K
-.25 .95 -.07
eU/K
.87 .47 .00
eU/eTh
.90 -.38 .04
Variables F1 F2 Rotación F1 F2
Rotación
eU
.73 -.64
-.08 .97
eTh
.98 .09
-.77 .62
.96 -.23
-.53 .83
Iγ
Factores
.00 -.74
.51 .53
Varimax
∆T
no
F
-.73 -.05 rotados
.90 -.03 normalizado
eTh/K
.99 .09
-.77 .62
eU/K
.74 .63
.09 .97
eU/eTh -.72 -.65
.97 -.03
Variables F1 Rotación
eU
.84
eTh
.98
K
.54
.99 Factores
Iγ
no
.59
∆T
F
-.90 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.84
eU/eTh -.90
Variables F1 F3 Rotación F2 F3
Rotación
eU
.83 -.04
.17 .04
Factores
Varimax
eTh
-.67 -.30
-.99 .05 normalizado
no
K
.56 -.56 rotados
.50 -.79
.35 -.25
-.44 .04
Iγ
.03 .88
.08 .95
∆T
F
.99 .00
.69 -.16

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

D
.11
.15
.18
.11
.08
.13
.15
.11
.13
D
.06
.08
.04
.07
.02
.03
.07
.07
.02
D
.10
.04
.10
.07
.10
.04
.10
D
.05
.04
.18
.06
.13
.07
.04
.05
.07
D
.15
.18
.17
.11
.05
.18
.16
.05
D
.24
.19
.28
.19
.27
.09
.19
.24
.09
D
.18
.17
.37
.18
.15
.20
.17

n

Dα

20

.36

n

Dα

262

.10

n

Dα

219

.11

n

Dα

180

.19

n

Dα

72

.19

n

Dα

14

.43

n
17

Dα
.39

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

eTh/K
eU/K
eU/eTh

4

1
Gabros bandeados
3

1

2
Serpentinitas

Redepositadas

4

5

-.68 -.28
-.99 .08
.80 .00
.14 .09
.99 .02
.68 -.12
Variables F1 F2 F3 Rotación
eU
.96 .24 .01
eTh
-.60 .78 .01
K
.15 .16 .79
.89 .42 .02 Factores
Iγ
no
.23 .24 -.70
∆T
rotados
F
.99 .01 .00
eTh/K
-.60 .78 .01
eU/K
.96 .24 .01
eU/eTh
.99 .01 .00
Variables F1 Rotación
eU
.73
eTh
.98
.92 Factores
Iγ
no
F
-.60
rotados
eTh/K
.98
eU/K
.73
eU/eTh -.68
Variables F1 Rotación F1 F2
Rotación
eU
.92
.96 .25
eTh
-.73
-.21 -.94
K
.09
.05 .09
.76 Factores .99 -.04
Iγ
Varimax
no
-.50
-.05 -.77
∆T
normalizado
rotados
F
.99
.01 .57
eTh/K
-.73
-.21 -.94
eU/K
.92
.96 .25
eU/eTh
.99
.81 .57
Variables F1 F2 Rotación
eU
.93 -.06
eTh
.98 -.01
K
-.05 -.83 Factores
-.21 .64
no
∆T
F
-.92 -.14 rotados
eU/K
.93 .06
eU/eTh -.92 -.14
Variables F1 Rotación
eU
.90
eTh
.98
.97
Iγ
Factores
.67
∆T
no
F
-.87 rotados
eTh/K
.98
eU/K
.90
eU/eTh -.89
Variables F1 F2 Rotación
eU
.96 .02
eTh
.90 -.12
K
-.03 .88
.99 -.03 Factores
Iγ
no
-.35 -.46
∆T
rotados
F
.21 .17
eTh/K
.90 -.12
eU/K
.96 .02
eU/eTh
.21 .17
Variables F1 Rotación F1 F2 F3
Rotación
eU
.73
.09 .98 .06
eTh
.96
.85 .49 .03
K
.06
.06 .01 -.95
.96
.56 .81 .05
Iγ
.41
-.03 .64 -.31
∆T
F
-.67
-.90 .07 .06

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.17
.20
D
.14
.12
.19
.14
.08
.14
.12
.14
.14
D
.08
.14
.11
.10
.14
.08
.10
D
.22
.23
.15
.13
.12
.17
.23
.22
.17
D
.16
.18
.15
.07
.08
.16
.08
D
.11
.13
.14
.17
.09
.13
.11
.10
D
.26
.17
.19
.20
.18
.21
.17
.26
.21
D
.11
.08
.17
.09
.15
.09

n

Dα

65

.20

n

Dα

59

.21

n

Dα

10

.51

n

Dα

70

.19

n

Dα

31

.29

n

Dα

11

.49

n
39

Dα
.26

Tabla 19

�Formaciones
y
rocas

Área

Matriz factorial

Prueba de
bondad
de ajuste
(KolmogorovSmirnov)

F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

6

11

-.67
.96
.73
-.67
Variables
eU
eTh
K
Iγ
∆T
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh
Variables
eU
eTh
K
Iγ
F
eTh/K
eU/K
eU/eTh

F1
-.54
-.97
.14
-.87
.74
.61
-.97
.54
.61
F1
.99
-.01
.02
.94
.93
-.01
.99
.93

-.90
.85
.09
-.98
F2
.83
-.17
.10
.47
.00
.77
-.17
.83
.77
F2
.08
.97
-.51
.31
-.32
.97
.08
-.32

.07 .06
.49 .03
.98 .06
.07 .06
Rotación

Factores
no
rotados

Rotación

Factores
no
rotados

Nota: En negritas las variables que más contribuyen en los factores (&gt; 0.70).
Solo se muestran los factores que aportan información y cuyas variables poseen una distribución normal
D: Discrepancia máxima entre la distribución acumulativa de probabilidad empírica y la teórica.
Dα: Valor crítico de D; α&lt;.01: Nivel de significación; n: Número de muestras.

.08
.11
.09
D
.16
.06
.15
.09
.15
.05
.06
.16
.05
D
.09
.11
.12
.05
.07
.11
.09
.07

n

Dα

79

.18

n

Dα

71

.19

Tabla 19

�Tabla 20. Regularidades geológicas y geofísicas de la región Mayarí-Sagua-Moa.

Conjuntos de rocas

Regularidades geológicas
Con alta arcillosidad, acidez o ambos elementos
Con cortezas de meteorización

Regularidades aerogeofísicas
Altos contenidos de eU, eTh y K, y correlaciones estadísticas
significativas entre ellos.
Altas concentraciones de eTh.

Con poco grado de meteorización, altos contenidos
organógenos en ellas y en los suelos desarrollados

Altos contenidos de eU.

sobre ellas
Todas las rocas

De modo general

Afectadas por fallas

Con procesos
hidrotermales

Con aumento de la
serpentinización
Sedimentarias

Con cortezas lateríticas redepositadas
Con altos contenidos de materia orgánica en ellas y en
suelos desarrollados sobre ellas

Altos gradientes y anomalías alargadas de ∆T. Alineaciones en los
mapas de relieve de ∆T y sus gradientes.
Altos contenidos de K. Altos valores del parámetro F, bajos de eTh/K
y eU/K, y altos de eU/eTh. Correlación estadística negativa entre K y
∆T. Anomalías alargadas según la dirección de los sistemas de fallas.
En las mismas el campo magnético posee intensidades negativas
menores de -25 nT. En los mapas los mapas de relieve de ∆T y sus
gradientes se destacan como alineaciones.
Altos gradientes y anomalías positivas alargadas de ∆T. Alineaciones
en los mapas de relieve de ∆T y sus gradientes. Anomalías positivas
alineadas en los mapas de derivada vertical de ∆T.
Correlaciones estadísticas significativas entre eU y eTh.
Altos contenidos de eU (&gt; 4 ppm)

Con predominio de material volcánico en
Fm. Mícara

superficie y profundidad, o con

Altos contenidos de K y bajas intensidades de ∆T. Alta correlación

afloramiento de su basamento, sin

estadística negativa del K con el eU y eTh.

desarrollo de cortezas de meteorización

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�Conjuntos de rocas

Regularidades geológicas

Regularidades aerogeofísicas

Con predominio en superficie y
profundidad de bloques de serpentinitas, Bajos contenidos de K y altas intensidades de ∆T.
yaciendo sobre rocas serpentinizadas
Con afloramiento de su basamento y/o

Contenidos de K&gt; 1.2 %. Valores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K, y 2x10-2

alteraciones hidrotermales.

de F.

Con poco espesor, yaciendo sobre peridotitas
Con grandes espesores o yaciendo sobre rocas de
baja magnetización
De modo general
Con alto grado de acidez y poca meteorización,
yaciendo sobre rocas serpentinizadas
Jóvenes yaciendo sobre rocas serpentinizadas

Volcano-sedimentarias

Con grandes espesores y ausencia en
profundidad de rocas serpentiníticas
Cretácicas
(ventanas tectónicas)
Con pocos espesores, yaciendo sobre
rocas serpentiníticas
Con poco espesor, yaciendo sobre peridotitas
Con grandes espesores o yaciendo sobre rocas de
baja magnetización
Con alteraciones hidrotermales
De modo general

Altas intensidades positivas de ∆T
Altas intensidades negativas de ∆T
Altos contenidos de K. Se delimitan con contenidos iguales o
superiores a 0.4 % de K e Iγ iguales o superiores a 3 µr/h.
Altas concentraciones de eU e intensidades de ∆T.
Altos contenidos de eU y K, y altas intensidades de ∆T.
Altas intensidades negativas de ∆T.
Valores positivos de ∆T.
Altas intensidades positivas de ∆T
Altas intensidades negativas de ∆T
Contenidos de K&gt; 1.2 %. Valores de 2x10-4 de eTh/K y eU/K, y 2x10-2
de F.
Baja radiactividad, sobre todo bajos contenidos de K (&lt; 0.4 %).

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�Conjuntos de rocas
Ofiolitas

Regularidades geológicas

Regularidades aerogeofísicas

De las partes superiores del corte, con bajo grado de

Altas intensidades de ∆T y contenidos relativamente altos de eU, eTh

alteración superficial y grandes espesores

yK

Alteradas hidrotermalmente

De modo general
Con
lateritas

Espesores

De gran potencia, con mayor tiempo de
formación y madurez del corte, formadas
o redepositadas sobre serpentinitas de
gran espesor
Redepositadas o in situ sobre
serpentinitas
Grandes
Pequeños

El complejo de tectonitas con mayor espesor que el
cumulativo, cuando afloran cualquiera de los dos
complejos
El complejo de tectonitas con menor espesor que el
cumulativo o la suma de este con otras rocas, cuando
aflora el primero mencionado
El complejo cumulativo con mayor espesor que el de
tectonitas cuando aflora el primero mencionado

Contenidos superiores a 0.4 % de K y valores iguales o menores de
2x10-4 de eU/K.
Altos contenidos de eU y eTh, así como altos valores de eTh/K, eU/K
y bajos de eU/eTh. Se delimita con contenidos iguales o superiores a
2 ppm de eU y eTh, así como valores de 1x10-3 de eTh/K, 5x10-4 de
eU/K y 3 µr/h de Iγ.
Además de elementos mencionados en las lateritas de forma general,
también se observan altas correlaciones estadísticas entre eU y eTh,
y altas intensidades de ∆T.
Los mayores contenidos de eU y eTh dentro de las lateritas.
Altas intensidades positivas de ∆T.
Altas intensidades negativas de ∆T.
Valores positivos de ∆T.
Valores negativos de ∆T.
Valores negativos de ∆T.

De modo general: se refiere a una formación o roca ofiolítica sin tener en cuenta su composición, grado de alteración, edad, posición en el corte, etc.

Tabla 20

�ANEXOS GRÁFICOS

�Anexo 1. Mapa geológico de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Albear y otros, 1988).

�230000

FRANK PAIS

MAYARI

Miraflores

MOA

0

4

8

Km.

LEVISA
Cananova

220000

Quesigua

SAGUA DE TANAMO

Guamutas

Cayo Grande

Sierra del Cristal

Quemado del Negro

210000

Calentura

La Corea
Sierra de Maguey
El Sopo

Pinares de Mayarí

200000
590000

600000

610000

Cupeyes

620000

630000

640000

650000

660000

670000

680000

690000

700000

710000

720000

730000

Anexo 2. Esquema tectónico generalizado de la región Mayarí-Sagua-Moa (modificado de Adamovich y Chejovich, 1963; Albear y otros, 1988; Linares y otros, 1988; Gyarmati y Leyé
O'Conor, 1990; Rodríguez, 1998a, 1999b).

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                <text>Nuevas regularidades geológicas de la región Mayarí-Sagua-Moa a partir de la reinterpretación del levantamiento aerogeofísico 1:50 000</text>
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                <text>José Alberto Batista Rodríguez</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa</text>
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS GEOLÓGICAS

Sobre la problemática del desarrollo
de los modelos descriptivos de yacimientos
minerales en Cuba

JOSÉ DANIEL ARIOSA IZNAGA

Moa 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: JOSÉ DANIEL ARIOSA IZNAGA
TUTORES: DR. ROBERTO DÍAZ MARTÍNEZ

MOA, 2002

�SINTESIS DE LA TESIS
El trabajo que presento es una generalización e investigación descriptiva (Cruz Baranda, 2000) sobre el
desarrollo del pensamiento geológico en torno a la geología de los yacimientos minerales, en lo que se
refiere a su clasificación y evolución hasta el actual concepto de "modelos de yacimientos minerales".
Su valor en la expansión del conocimiento del contenido de los atributos esenciales que describen las
condiciones geológicas de formación de estos objetos geológicos y su utilidad como instumento
metodológico en el pronóstico, exploración y evaluación de los recursos y reservas de minerales.
Realizo una exposición de la evolución de las ideas sobre la teoría de la formación de las menas y la
sistematización de los yacimientos minerales apoyandome en aquellos juicios y esquemas que a mi
entender, han marcado momentos de transformación cualitativos presentando mis propias deducciones
teóricas; con posterioridad reseño los fundamentos sobre los que se soporta la teoría de los modelos de
yacimientos minerales, su tipología, formatos y finalidades haciendo énfasis en los modelos descriptivos
de yacimientos minerales.
Se presentan por primera vez en nuestro pais (hasta donde he podido consultar a escala internacional bajo
un formato menos elaborado solo se encuentra la propuesta de Cox y Singer de 1986) las aproximaciones
a los modelos descriptivos de los yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co en las ofiolitas del macizo MayaríBaracoa de Cuba oriental.
En el cuerpo de conclusiones y sobre todo en las recomendaciones se propone introducir este enfoque y
conceptos en la asignaturas que vinculadas a los Yacimientos y Prospección de Minerales Sólidos para
contribuir a elevar la calidad en la formación del profesional de la Geología en las Instituciones de
Educación Superior del país dedicadas a ello, a saber, el Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr.
Antonio Nuñez Jiménez” de Moa y la Universidad de Pinar del Río “Hnos. Saiz” (Muñoz Gomez,
Perfeccionamiento del Plan de Estudio “C”. Carrera Ingeniería Geológica, MES/ISMM, Moa, 1997)
Se aspira a que este documento de generalización se constituya en un instrumento metodológico que
contribuya a la sistematización de la información geológica que existe sobre los yacimientos minerales en
la República de Cuba, permita la confección de los modelos descriptivos de los principales tipos de
yacimientos minerales de nuestro pais lo que será de utilidad práctica para el estudio del potencial mineral
de nuestro territorio contribuyendo con ello al incremento del grado de conocimiento geológico de
nuestro pais.

2

�AGRADECIMIENTOS
Para la confección de esta tesis me han ayudado muchas personas. No obstante, quiero dejar constancia
de particular agradecimiento a las siguientes:
Dr. William W Atkinson Jr, del Department of Geological Sciences en la University of Colorado at
Boulder, Profesor de Yacimientos Minerales, que me proporcionó los primeros materiales sobre Modelos
de Yacimientos Minerales y me ha nutrido de valiosa bibliografia sobre el tema
Dr. Dave Lefebure, Manager Mapping and Resource Evaluation, British Columbia Geological Survey,
Ministry of Energy and Mines, Canadá, quien tambien me proporcionó valiosos materiales
Dr. Owen L. White, de la University of Waterloo, quien ha ayudado mucho a varias Universidades
cubanas con el envio de bibliografia científica y a mí en particular con los materiales que le he solicitado
Michel Brisebois, BSc, Geólogo, que me proporcionó un material fundamental sobre los Modelos de
yacimientos minerales y otros mas de sumo interés sobre la Metalogenia del Caribe
Lic Héctor Alvarez Trujillo, MSc, quien antes que nadie me proporcionó valiosos materiales sobre el
tema a costa de su tiempo, esfuerzo y recursos personales
Hay colectivos de personas a quienes también debo mencionar de manera particular como son:
El Departamento de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa cuyos integrantes
me alentaron hasta mas no poder hacia esta empresa y en especial al Dr. Roberto Díaz Martínez que me
brindó una ayuda sin límites con su guía, sus críticas y sus sugerencias en todo momento.
Los Geólogos de la Empresa Geominera de Oriente por su apoyo en los modelos descriptivos que me
proporcionaron.
A las Bibliotecas y Hemerotecas de la Facultad de Ciencias de la Universidad Autónoma de Madrid
y de la Facultad de Ciencias Geológicas de la Universidad Complutense de Madrid, ambas en
España donde realice una estancia de investigación financiada por la AECI-ICI en el último trimestre del
año 1999.
Faltan muchas personas por nombrar. Nadie se sienta ofendido por ello. Si no las menciono es porque
tengo el temor de olvidar a alguna. De todas formas, a todos y a todas, muchas gracias.
E l Autor
Setiembre del 2002.

3

�INDICE
SINTESIS
AGRADECIMIENTO
CAPITULO UNO. ESTRUCTURA GENERAL DE LA INVESTIGACION
1.1.Novedad y actualidad del tema
1.2.Problema
1.3.Objeto de la investigación
1.4.Objetivos de la investigación
1.4.Aporte científico
1.5.Metodología de la investigación
CAPITULO DOS. ESBOZO MUNDIAL E HISTORICO SOBRE LA TEORIA DE FORMACION Y
LA CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES
2.1. Los pensadores de la antigüedad
2.2. La Edad Media
2.3. El siglo XIX
2.4. El siglo XX
2.5. Las clasificaciones fundamentadas en la nueva tectónica global.
CAPITULO TRES.
PROBLEMÁTICA DE LA TEORIA Y TIPOS DE MODELOS DE
YACIMIENTOS MINERALES
3.1. Presentación de los modelos
3.2. De las clasificaciones a los modelos de yacimientos
3.3. La definición de modelo de yacimientos mineral
3.4. Bases para la clasificación de los modelos descriptivos de yacimientos minerales
según Cox y Singer -USGS- 1986
3.5. Grupos de yacimientos minerales del BCGS según Lefebure et al. 1995
3.6. Afinidad litológica de los yacimientos minerales descritos en los perfiles del BCGS
3.7. Tipología de los modelos de yacimientos minerales
a) Modelos descriptivos
b) Modelos genéticos
c) Modelos de probabilidad de ocurrencia
d) Modelos de procesos cuantitativos
e) Modelos de ley y tonelaje
f) Modelos numéricos
g) Modelos de exploración
h) Modelos de expresión geofísica
i) Modelos geoambientales
CAPITULO CUATRO. ESTADO DE DESARROLLO DE LOS MODELOS DE YACIMIENTOS EN
CUBA Y PRESENTACION DE LOS MODELOS DESCRIPTIVOS DE YACIMIENTOS
LATGERITICOS DE Fe-Ni-Co EN LAS OFIOLITAS DEL MACIZO MAYARI-BARACOA DE
CUBA ORIENTAL.
4.1. Problemática de los modelos descriptivos de yacimientos en Cuba.
4.2. El proceso de intemperismo
4.3. Aproximación a los modelos descriptivos de yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co
CONCLUSIONES
RECOMENDACIONES
BIBLIOGRAFIA

4

�ANEXOS
• Clasificación de los yacimientos minerales según el Servicio Geológico de los Estados Unidos de
América(United States Geological Survey -USGS-)
• Clasificación de los modelos de yacimientos minerales en correspondencia con su ambiente
litotectónico( Cox y Singer, 1986)
• Clasificación de los tipos de yacimientos minerales según el Servicio Geológico de Columbia
Británica(British Columbia Geological Survey -BCGS-) (Lefebure y Höy, 1996)
• Hoja de trabajo para los modelos numéricos
• Hoja de trabajo para el modelo numérico de yacimientos de lateritas niquelíferas
• Formato de los modelos de yacimientos descriptivos según Cox y Singer (1986) y Maynard y Van
Houten (1992)
• Formato de perfiles de yacimientos descriptivos según Lefebure et al (1995)

5

�CAPITULO UNO. ESTRUCTURA DE LA INVESTIGACIÓN
1.1. Novedad y actualidad del tema
Los suelos agrícolas pueden ser restaurados para devolverles la fertilidad que les permita a las plantas y a
los animales, el hombre incluido, utilizar sus productos; es mas: algunos residuales estériles se pueden
reforestar... pero un yacimiento mineral de cualquier tipo, metálico, no metálico o combustible sea sólido,
líquido o gaseoso, una vez que ha sido agotado, no se puede reponer ni se puede regenerar. Son
simplemente recursos naturales no renovables. La velocidad a la cual estos recursos se están utilizando y
consumiendo, crece de manera constante y alarmante, en muchos casos indiscriminadamente, en las
sociedades industrializadas de consumo.
Analizado en términos absolutos, 88 elementos químicos están presentes en cantidades notables en la
corteza terrestre. Aunque algunos de ellos aun son relativamente abundantes, otros ya son más escasos.
Elementos Químicos
Oxígeno
Silicio
Aluminio
Hierro
Magnesio
Calcio
Potasio
Sodio

Abundancia ( % en peso)
46
28
8
6
4
2,4
2,3
2,1

Fuente: Merritts, D. et al, Environmental Geology, 1997
Los elementos químicos menos abundantes, están disponibles para la humanidad sólo a través de
procesos de beneficio o concentración de minerales, lo cual se debe a que ellos se acumulan en pocos
lugares de la corteza terrestre en grandes cantidades. En Cuba tenemos un ejemplo de lo que aseguramos,
en los yacimientos de lateritas de Fe-Ni-Co donde se concentran importantes reservas mundiales de estos
metales que son los productos finales principales del proceso de intemperismo de las ofiolitas
especialmente en Cuba oriental.
Esta es la base para el concepto actual de recursos y reservas. Según Whateley y Harvey (1994) ha habido
mucho debate acerca de la nomenclatura utilizada cuando se clasifican a los recursos minerales. El
término "reserva" es considerado como aquella porción de los "recursos" cuya presencia está asegurada
geológicamente y puede ser explotada en la actualidad económicamente. La determinación de las
reservas normalmente podría requerir un estudio de factibilidad multidisciplinario.
Puesto que el nivel de datos requeridos para la determinación de las reservas y los recursos difieren y los
dos conceptos son utilizados para fines distintos, la separación de los términos está completamente
justificada. No obstante el incremento coyuntural de los precios de los minerales y sus productos hace que
algunos yacimientos que están menos accesibles o sus productos finales esenciales tienen menor calidad
sean económicamente factibles de explotar.
Considerando lo errático y a veces la forma aparentemente caprichosa en que se han formado los
yacimientos minerales en la corteza terrestre: ¿cuál es el estado actual de las reservas mundiales de los
minerales sólidos metálicos y no metálicos?
El consumo de minerales está creciendo en una proporción sensiblemente mayor que la tasa de
incremento de la población mundial; no sólo hay mas poblaciones que consumen recursos minerales, sino
que el promedio de consumo por persona tiene diferentes patrones debido a la distribución desigual de la
riqueza en el mundo actual, donde existen sensibles diferencias entre unos pocos países industrializados y
desarrollados y otros muchos países subdesarrollados.
Esta contradicción es mas impactante cuando vemos que generalmente los primeros, no poseen la
mayoría de los recursos minerales que consumen, es decir son importadores netos de minerales y si

6

�poseen algunos de esos recursos, los conservan como reserva nacional para su planeamiento estratégico o
para mover la balanza de los precios en la economía mundial a su favor.
Un ejemplo claro: del grupo de las siete grandes potencias mundiales solo Canadá posee recursos y
reservas de níquel de la que es uno de los líderes mundiales. El resto de los paises exporta mucho
equipamiento y manufactura con níquel contenido que importa desde los restantes países productores del
Tercer Mundo como Nueva Caledonia, Indonesia y Cuba entre otros (Minerals Yearbook, 1988)
Los países desarrollados e industrializados concentran el 16 % de la población mundial pero consumen el
70 % del Al, Cu y Ni, el 58 % del petróleo, el 48 % del gas natural y el 37 % del carbón mundiales.
(Kesler, 1994)
No se puede ignorar la crisis: nuestra civilización está basada en los recursos minerales. La mayor parte
de las máquinas, mecanismos y medios que tributan a la calidad de vida están confeccionados por metales
y movidos por energía procedente de los combustibles fósiles. La producción de alimentos a gran escala
para las poblaciones urbanas depende de la utilización de fertilizantes. Los edificios donde vivimos y
trabajamos están fabricados casi totalmente de minerales y sus productos que son extraidos desde la
corteza terrestre.
Si la población mundial crece tan rápidamente como lo indican los estudios y las tendencias actuales, la
presión para descubrir y producir minerales será enorme. Los factores que controlan la disponibilidad de
minerales son cuatro, según Kesler(1994):
1.

2.

3.

4.

Geológicos: nuestro suministro de minerales proviene de los yacimientos minerales que tienen dos
características geológicas que los convierten en un reto real para la civilización moderna: en primer
término, casi todos son no renovables pues se formaron en procesos geológicos que son
incomparablemente más lentos que la velocidad a la que son consumidos; en segundo lugar, el valor
del lugar donde se encuentran localizados, pues nosotros no podemos decidir donde deben estar para
una mejor extracción, sino que esa decisión la toma por nosotros la naturaleza. Además la
distribución de los yacimientos es errática en el espacio por mas que sus regularidades están
condicionadas por la geología del lugar donde están encajados u hospedados.
Ingenieriles: ellos afectan a la disponibilidad de minerales tanto en los aspectos técnicos como
económicos. Las limitaciones técnicas se presentan cuando no podemos hacer algo con los
minerales independientemente de nuestros deseos y necesidades. Por ejemplo la extracción de una
mena a una profundidad tal que no existen métodos de minería adecuados para ello. Los factores
económicos limitan la disponibilidad de minerales cuando juzgamos el costo de un proyecto como
demasiado alto y simplemente tenemos que abandonarlo.
Ambientales: afecta la disponibilidad en dos sentidos fundamentales. El primero es la contaminación
que está asociada con la extracción y procesamiento o beneficio de los minerales y el segundo con el
compromiso de las naciones para proteger el ambiente global lo cual conduce a consideraciones de
tipo ético al no generar procesos que puedan ser dañinos para el medio.
Económicos: están determinados por el binomio suministro/demanda y el análisis costo/beneficio.
Lo cierto es que el impacto sobre la economía global de los minerales combustibles es de 700
millones de millones y de los metales 500 millones de millones (MMusd) de usd anuales.
Compárese con la producción de ganado 570 MMusd, arroz 150 MMusd, Trigo 80 MMusd y azúcar
25 MMusd anuales (U.S. Bureau of Mines, Mineral Commodity Summaries, 1992)

De acuerdo con la mayoría de los estudios de pronóstico sobre los recursos minerales, los que están
reconocidos como vitales no se agotarán en este siglo XXI, pero algunos tienen ya una existencia física
limitada a varias décadas si es que no se localizan nuevas reservas.
Sin embargo raramente los recursos naturales se agotan en su totalidad; lo que ocurre con mas frecuencia
es que su extracción se abandona como resultado de las variaciones en los costos y los precios de los
productos finales. Con mucha regularidad sucede que la elevación de los precios determina la demanda y
uso de estos productos minerales finales, hasta un punto en que la explotación minera cesa virtualmente y
se comienza a pensar en su sustitución por nuevos minerales. (Berry et al. 1993)

7

�Entre las variables que afectan los costos de explotación de los recursos están la calidad y la
accesibilidad. En el caso de los recursos minerales, la accesibilidad comprende tanto la profundidad en
que se encuentra el yacimiento como su distancia hasta los mercados de consumo. A medida que se
produce el agotamiento de estos recursos minerales, los Geólogos tienen la tarea de descubrir nuevos
yacimientos en condiciones más difíciles y complejas, a mayor profundidad y los mineros la de explotar
reservas de peor calidad y en localidades cada vez más difíciles, remotas e inaccesibles.
La mayoría de los recursos naturales están distribuidos de una manera muy desigual en la corteza
terrestre; este esquema o patrón espacial aparentemente errático, es el resultado de los procesos físicos,
químicos y geológicos que provocan la formación de los yacimientos minerales en un punto determinado
de la corteza terrestre y no en otro. Sin embargo como han señalado los más prestigiosos científicos de la
geología de los
yacimientos minerales, la ubicación de uno u otro cuerpo mineral en la corteza terrestre no es aleatoria
sino que obedece a leyes que se reflejan en las características y regularidades geológicas de uno u otro
territorio, así como a los procesos de formación de menas que son consecuencia de lo primero.
El incremento de la eficiencia y la eficacia de los métodos de prospección y exploración de los
yacimientos se encuentra en el centro de los desarrollos científicos actuales que participan en el proceso
de descubrir nuevos recursos minerales, su evaluación y la creación de nuevas reservas minerales
apoyados en:
1.

2.
3.
4.
5.
6.

La utilización intensiva de diferentes tipos de modelos de yacimientos minerales: descriptivos,
genéticos, de ley y tonelaje, de probabilidad de ocurrencia, de expresión geofísica, geoambientales,
como base para el pronóstico metalogénico y delimitar las áreas perspectivas para realizar trabajos de
exploración detallados con vistas al descubrimiento de nuevos yacimientos minerales o incrementar
las reservas con nuevos cuerpos en los yacimientos ya descubiertos
El desarrollo, perfeccionamiento y aplicación extensiva del complejo racional de métodos geofísicos
de exploración en dependencia de las características geológicas de los territorios y de los minerales a
investigar
Las técnicas analíticas de alta resolución y fiabilidad con elevada precisión en los resultados para
determinar la calidad de los materiales geológicos
Las investigaciones con técnicas de teledetecciónl interconectados con Sistemas de Información
Geográficos (SIG) de diferentes tipos para la evaluación de los territorios y el descubrimiento de
grandes estructuras favorables para la mineralización entre otros aspectos.
Las técnicas de computación avanzada aplicadas a la simulación, procesamiento y evaluación de la
información geológica a veces en tiempo real
Los nuevos y más eficientes métodos de explotación de los yacimientos, de beneficio y
concentración de minerales así como del procesamiento metalúrgico de la materia prima mineral
donde ya participan compuestos químicos y biológicos activos y tecnologías como la extracción por
solventes.

Por tanto al investigar sobre los modelos de yacimientos minerales estamos haciéndolo sobre un tema de
absoluta novedad y actualidad que se encuentra en el centro mismo de la problemática para solucionar el
incremento de los recursos y las reservas minerales que satisfagan las necesidades y demanda crecientes
de la humanidad y constituyen una de las vias identificadas para su logro y alcance.
1.2. Problema
Los modelos conceptuales de yacimientos minerales han existido desde el mismo momento en que el
hombre se dedicó a la investigación de nuevas fuentes de recursos minerales (Barton, 1993). Como se
señalará con posterioridad y de acuerdo con Cox y Singer (1986) “un modelo de yacimiento mineral es
un ordenamiento sistemático de información que describe ciertas o todas las características esenciales de
un evento particular o fenómeno”
En este contexto, los modelos de yacimientos caracterizan a grupos de rasgos que poseen atributos
importantes en común; los modelos son de diferentes tipos y los hay desde empíricos hasta los genéticos

8

�e incluyen los análisis de los procesos genéticos así como las propiedades de distintas clases de
yacimientos.
Aunque las geociencias modernas han proporcionado criterios que nos permiten distinguir a modelos
inferiores y superiores o lo que es lo mismo, modelos con diferentes niveles de desarrollo que otro en
virtud de los vínculos que unen a los distintos atributos que los forman, ninguno de ellos puede
considerarse completo en la actualidad y probablemente nunca lo serán.
De forma tal que siempre será útil y necesario cualquier esfuerzo por perfeccionarlos a medida que se
incrementa el conocimiento humano sobre las distintas características y propiedades de los yacimientos
minerales.
El problema de esta investigación es presentar los atributos esenciales, las supuestas invariantes de los
modelos descriptivos de yacimientos minerales y exponer la forma en que el pensamiento geológico
evolucionó desde las clasificaciones de los yacimientos hasta los modelos de yacimientos.
Los atributos esenciales o invariantes deben excluir lo incidental, lo que es específico de una localidad o
territorio y que, por si mismo, no puede identificar a un yacimiento, una meta que es muy fácil de decir
pero que es difícil de alcanzar.
La base fundamental de toda la tipología de los modelos de yacimientos es el modelo descriptivo; por
ejemplo el modelo genético es superior porque suministra criterios para distinguir los atributos y
propiedades esenciales de los ocasionales o incidentales y poseen la flexibilidad para admitir una cierta
variabilidad en materia de fuentes, procesos y de lugar de deposición. Sin embargo su elaboración se hace
sobre la base del modelo descriptivo. Asi sucede con toda la tipolia de modelos sin excepción conocida
hasta el presente.
Cada yacimiento mineral es un objeto geológico único y no existen dos yacimientos similares en la
corteza terrestre debido a las diferencias fundamentales en los procesos de formación, los ambientes
geotectónicos, así como las variaciones geológicas locales especificas del lugar de emplazamiento del
yacimiento. Siguiendo este razonamiento habría que confeccionar un modelo para cada yacimiento.
Nuestro problema como Geólogos es discriminar, dentro de esa diversidad de información, a los atributos
esenciales o invariantes ya mencionados que permitan confeccionar modelos descriptivos generales de
yacimientos donde queden reflejadas aquellas características que posibiliten realizar el pronóstico
metalogénico de los territorios para descubrir nuevos recursos minerales, incrementar las reservas ya
existentes y que sean aplicables a cualquier territorio utilizando el método de investigación de la analogía
geológica.
A pesar del avance de las ciencias geológicas los actuales modelos de yacimientos no son mas que
intentos de sistematización de la información geológica que existe sobre ellos, la cual es muy amplia,
variable y dispersa a pesar de que determinados elementos permiten hacer hoy en día, una valoración
más cercana a la realidad de sus fuentes de mineralización y sus procesos de formación de los
yacimientos.
Aun con todas esas limitaciones e insuficiencias los modelos de yacimientos son muy útiles en el proceso
de exploración y evaluación de nuevos recursos minerales.
De acuerdo con Cunnigham (1993) algunos de los problemas a resolver en los modelos de yacimientos
son:
1.
2.
3.
4.

Se necesitan separar los efectos de la fuente de mineralización y de los procesos geologicos en la
formación de un yacimiento mineral
¿Cuánta información y de qué tipo consideramos necesaria situar en un modelo para una nueva área
perspectiva?
Tenemos la necesidad de reconocer que tipos diferentes de yacimientos minerales se pueden formar
como parte de un mismo sistema de formación de menas
Es imprescindible la incorporación de mas información sobre su expresión geofísica y su
característica ambiental en los modelos de yacimientos

9

�1.3. Objeto de la investigación
El objeto de esta investigación son los modelos de yacimientos minerales, en especial los descriptivos,
como esquemas conceptuales y mentales de información geológica que ayudan a la toma de decisiones en
los proyectos de exploración y evaluación geológica de territorios para localizar nuevos recursos y
reservas de minerales útiles, sus características, tipología, contenido y posibles usos en los distintos
niveles de la economía nacional.
Los motivos que me animaron a la realización de esta investigación son:
a)

b)

La creación de un instrumento teórico - metodológico para la sistematización de la información
existente sobre los yacimientos minerales de Cuba mediante la confección de sus modelos
descriptivos con la finalidad práctica de utlizarlos en las tareas de pronóstico metalogénico, la
exploración y evaluación de los yacimientos minerales con vistas a incrementar su potencial mineral.
Aportar una literatura geológica de referencia que pueda ser utilizada como material de estudio y/o
consulta por los estudiantes de la carrera de Ingeniería Geológica de las Universidades, así como por
Geólogos, otros especialistas dedicados al estudio de los recursos minerales de Cuba y que se añada
a la que ya tiene publicada el autor sobre los Tipos Genéticos de Yacimientos Minerales Metálicos y
No Metálicos.

1.4. Objetivos de la investigación
En correspondencia con todo lo anterior y partiendo de la base de que esta es una obra de generalización
de información, mis objetivos son:
1.

2.

3.
4.

Presentar una exposición de la evolución histórica del pensamiento geológico relacionado con la
teoria de la formación de las menas y la sistematización de los yacimientos minerales en forma de
clasificaciones de diferente naturaleza y su transición ulterior hacia el concepto de modelos de
yacimientos que son la forma mas evolucionada en este aspecto en la actualidad en el mundo.
Dar una información sobre la tipología de modelos de yacimientos y sus destinos, formato y
contenido a través de los patrones del Servicio Geológico de los Estados Unidos -United States
Geological Survey,USGS-, la Soeidad Geológica de Canadá- Geological Society of Canadá,GSC- y
el Servicio Geológico de Columbia Británica en Canadá -British Columbia Geological Survey,
BCGSPresentación de la aproximación a los modelos descriptivos de yacimientos de lateritas de Fe-Ni-Co
asociados al macizo ofiolítico Mayarí-Baracoa de Cuba oriental
Crear un documento que pueda servir de litertura docente complementaria en la enseñanza de las
asignaturas vinculadas a los Yacimientos y Prospeccion de Minerales Sólidos en las Universidad
cubanas que imparten las carreras de Geologia y Minería y además para los interesados en la
problemática de la evaluacion de los recursos minerales.

1.4 Aporte científico
El trabajo aporta un instrumento de generalización teórico-metodológico inexistente en nuestro pais que
sera de utilidad para la sistematización de los yacimientos minerales de la República de Cuba en forma
de modelos descriptivos.
Semejante proceder se corresponde con la forma más avanzada de sistematización de la información
sobre los yacimientos minerales y crea el mecanismo que facilita su perfeccionamiento continuo mediante
la incorporación y selección de nueva información producto del incremento del conocimiento sobre los
yacimientos minerales y el establecimiento de vínculos genéticos en el desarrollo de los modelos.
Los modelos pueden ser definidos, según el American Heritage Dictionary(1985), como “una descripción
tentativa de un sistema o teoría que reúne a todas sus propiedades conocidas” o también como “un
esquema preliminar que sirve como plan y a partir del cual un objeto que no se ha producido, se puede
construir”. En ambas definiciones queda explícito, a través de las frases “descripción tentativa” y
“esquema preliminar”, que no existe un modelo único y acabado para un tipo o clase específica de
yacimiento mineral, lo que supone un proceso de transformaciones sistemáticas sucesivas, mediante la

10

�conceptualización de sus invariantes. No son las mismas invariantes las de las lateritas niquelíferas que
las de cualqesquiera otro tipo de yacimiento mineral aun teniendo la misma génesis residual y
singenética.
Otro aporte que se hace en el trabajo es la presentación de la aproximación a tres modelos descriptivos de
yacimientos lateriticos de Fe-Ni-Co para los cuales no conocemos referentes en Cuba que se hayan
publicado bajo este formato, ni para ningún otro tipo de yacimiento mineral, como ejemplos de la
sistematización de la información existente sobre nuestro principal recurso mineral metálico.
1.5. Metodología de la investigación.
Esta es una investigación de tipo descriptiva que permite caracterizar a un objeto o fenómeno mediante la
generalización y el análisis de la información geológicia de la que se obtendrán las deducciones teórico,
revelando sus rasgos mas significativos, regularidades y tendencias para llegar a caracterizalo, evaluarlo y
definir sus rasgos esenciales.
Este tipo de investigación permite establecer relaciones entre el objeto de investigación y otros objetos o
fenómenos, comparar, sintetizar caracterísitcas y rasgos comunes entre un conjunto de objetos o
fenómenos.
Su pretensión es caracterizar un objeto, en este caso los modelos descriptivos de yacimientos minerales,
revelando el formato, los atributos esenciales y su contenido en el ejemplo de los yacimientos de lateritas
de Fe-Ni-Co.
Para ello he acopiado la información disponible a mi alcance, datos, resultados de trabajos e informes
geológicos y los he procesado para organizar un texto lo más coherente posible.
A partir del estudio y revisión de la bibliografía se elaboró el marco teórico que sustenta al trabajo y que
se refleja en los capítulos sobre la evolución del pensamiento geológico sobre la teoría de la formación de
la menas y la clasificación de los yacimientos minerales y su transformación ulterior hacia el concepto de
modelo de yacimientos minerales partiendo del criterio de que el marco teórico es la síntesis de los
aspectos mas relevantes de los referentes históricos, conceptuales, tendenciales y contextuales que
permiten la comprobación del problema declarado y la caracterización del objeto de estudio.

11

�CAPITULO DOS. ESBOZO MUNDIAL E HISTORICO
SOBRE LA
TEORIA DE
FORMACION Y LA CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES
La información sobre ciertos minerales y su utilización siempre formó parte del conocimiento humano,
como se puede apreciar a partir de los utensilios que fueron dejando como huellas o rastros de este
acontecer. Hoy solo podemos especular sobre cuándo se produjeron las primeras observaciones de las
propiedades de una clase de roca sobre otra, cómo se hizo y cómo se transfirió de una generación a otra.
Otras actividades humanas que requerían conocimiento acerca de las propiedades de los minerales
emergieron mucho más tarde y no antes del Paleolítico tardío. Ellas incluyen la selección de las mejores
arcillas para hacer vasijas, la identificación de minerales meníferos que se podían reducir para extraer
metales, la evaluación de ciertos minerales por sus cualidades decorativas así como la selección de otros
sobre la base de su dureza y tenacidad para picar y como instrumentos de corte.
Aunque la tabulación de los minerales y sus propiedades se inició antes del siglo XVI como veremos mas
adelante, se considera que la mineralogía como ciencia se inició solo en los años 1660 con los trabajos de
Robert Hooke y Niels Stensen (Nicolás Steno) sobre el crecimiento inorgánico y las posteriores formas
geométricas de los cristales.
Los yacimientos minerales son tan poco frecuentes y su distribución tan aleatoria, de un tamaño tan
modesto en comparación con el volumen de la litosfera y tan diferentes en composición con la
generalidad de las rocas, que ellos requirieron de una secuencia poco común de eventos geológicos para
llegar a su formación (Frye, 1981.)
En el diseño contemporáneo de los modelos de yacimientos está implícita la idea de que los yacimientos
minerales se podrían agrupar en categorías o tipos. En dependencia de los criterios utilizados los tipos de
yacimientos pueden incluir poblaciones que van desde uno hasta algunos miles (Henley et al, 1993); los
tipos son definidos sobre las bases de asociaciones geológicas comunes, características físico químicas o
asociaciones mineralógicas.
Las características de un yacimiento seleccionadas para su clasificación, son el resultado de variados
procesos naturales de la corteza terrestre preponderantemente de tipo físico y químico que han actuado
durante toda la larga y dilatada historia geológica de la Tierra como lo evidencia la existencia de
yacimientos minerales desde las edades más antiguas de nuestro planeta. Sin embargo las circunstancias
concurrentes en la formación de los yacimientos han variado en el tiempo y en el espacio y se han
superpuesto siempre de manera diferente.
Así los yacimientos minerales se diferencian uno de otro tanto por su tipo como por el conjunto de
características que hemos seleccionado para su clasificación. A veces fue la forma de los cuerpos
minerales, otras fue la composición mineral del yacimiento, mas recientemente ha sido la génesis. Los
límites entre un tipo y otro tienen un carácter difuso.
Esto está determinado porque las características de un yacimiento mineral son la consecuencia de un
sistema de procesos que ocurren en el tiempo y en el espacio en la corteza terrestre.
Esta es la razón por la cual Henley (OpCit 1993) propuso utilizar el término “estilo” en lugar de “tipo” en
la clasificación de los yacimientos minerales. El uso del término “estilo” pone mas énfasis en el
reconocimiento de los factores causales, por ejemplo la génesis y por lo tanto en los controles de la
mineralización, que en las comparaciones con yacimientos conocidos.
La sistemática es la ciencia de la clasificación. Clasificar es un proceso que permite la ordenación de
elementos según uno o varios criterios llamados por nosotros "invariantes o esenciales" en la definición
de una agrupación de objetos a los que le asignamos similitudes y semejanzas a partir de ellos.
Como veremos las primeras clasificaciones de los yacimientos se atenían a un solo atributo invariante que
podía ser bien la forma de los cuerpos minerales o la composición mineralógica. Las clasificaciones al
evolucionar fueron incorporando nuevos atributos y eliminado otros, en un proceso de creación y
desarrollo continuos.

12

�En su excelente obra de referencia obligada en trabajos como este llamado “History of the Theory of
Ore Deposits”, Thomas Crook, 1933 nos presenta un compendio de la evolución del pensamiento
geológico sobre la génesis de los yacimientos filoneanos, que refleja a su vez los intentos de los geólogos
por ordenar y sistematizar a los yacimientos minerales hasta principios del siglo XX.
En la desaparecida Unión Soviética F. I. Volfson escribió la obra llamada “Razbiitie uchenia o rudnij
miestoroszdeniaj v SSSR” (Desarrollo del estudio sobre los yacimientos meníferos en la URSS,
traducido al español por Ariosa Iznaga, J.D.) de 1969 donde se presentan las distintas etapas del
pensamiento geológico sobre los yacimientos minerales de la importante escuela rusa. Otras obras
fundamentales de Lindgren (1933) Bateman (1954,1956), Routhier (1963), Kotliar (1970), Mitchell et
al.(1981) Smirnov V.I. (1982), Page (1982), Laznicka (1985), Hutchinson (1985),Guilbert y Park
(1986), Siniakov (1987), Sawkins (1990) serán señaladas en este capítulo.
2.1. Los pensadores de la antigüedad
Entre los filósofos griegos, Thales (alrededor del 640 DC) Padre de la filosofía griega, consideró al agua
como la sustancia más importante en la formación de los minerales. No obstante Zeno (alrededor del 340270 DC) pensó de manera contraria, asignándole mayor importancia al fuego, anticipándose así ambos a
la viva discusión de siglos después entre los “neptunistas” y “plutonistas”
Empédocles (492-432 DC) y Aristóteles (372-322 DC) consideraron que el universo estaba constituido
de cuatro elementos: fuego, agua, tierra y aire y que mediante su interacción se producían los cambios en
el mundo.
Theofatrus (372-287 DC) alumno y sucesor de Aristóteles escribió un libro llamado “De las Piedras”
que se considera el tratado más antiguo que existe sobre los minerales. Agrupó a los minerales en
“metales, piedras y tierras” y describió 16 especies minerales. Hay que decir que las ideas de Aristóteles
y Empedocles sobre los cuatro elementos permanecieron en el pensamiento de los investigadores por
varios siglos (Staples OpCit, 1981)
2.2. La Edad Media
Habría que esperar hasta la Edad Media para que Avicenna (980-1037) agrupara a los minerales en
“piedras, minerales sulfurosos, metales y sales” lo cual representa un avance sobre las ideas de
Teofrastus. Pasarían varios siglos para que el gran Georgius Bauer (Agrícola) presentara una
clasificación muy parecida a la de Avicenna en su "De Natura Fosilium" de 1546
El siglo XVI está marcado sin duda alguna por la figura de Georgius Bauer - Agrícola - (1494-1555)
quien realiza sustanciales aportes a la clasificación de los minerales y de los yacimientos minerales;
escribió muchos trabajos sobre geología y minería pero el mas notorio fue “De Re Metallica” (1556)
Uno de los grandes méritos de Bauer fue distinguir a los “Minerales homogéneos” de las “Mezclas
heterogéneas de minerales”. El primer grupo lo dividió en: “Tierras, Sales, Piedras Preciosas, Metales y
Otros minerales”. En el segundo grupo encerró lo que hoy conocemos por rocas.
Agrícola planteó en su obra “De Ortu et Causis Subterraneorum" (1546) que “los filones metalíferos
eran canales o aberturas que habían sido rellenadas por sustancias depositadas a partir de aguas
subterráneas”. Atribuyó la formación de esos “canales” a “la erosión por las aguas subterráneas que se
derivaron en parte directamente de las aguas superficiales que se infiltraron rápidamente en la tierra y en
parte indirectamente a partir de estas aguas superficiales que se infiltraron lo suficientemente profundo
como para que se calentaran y vaporizaran.”
Agrícola en su “De Re Metallica” clasificó diferentes clases de yacimientos minerales por su forma,
aunque su ordenamiento fue en parte genético ya que consideró el surgimiento de los diferentes grupos
como resultado de la acción de diferentes clases de “succus” o "jugos" acompañados por los efectos de las
variaciones de la temperatura. Clasificó a los yacimientos "in situ" en vetas de fisura, yacimientos en
capas u horizontales, impregnaciones, capas, fajas y stockworks; una veta o una capa podía ser recta,
curvada, inclinada o vertical.

13

�De acuerdo con Hoover y Hoover, traductores de la “De Re Metallica” (Guilbert y Park OpCit, 1986),
Agrícola es el generador de dos principios fundamentales que son:
1.
2.

Los canales meníferos son principalmente rasgos secundarios, mas jóvenes que las rocas encajantes
Las menas han sido depositadas a partir de soluciones que circulan por esos canales

Después de Agrícola que marcó la transición de la especulación hacia la observación, los estudios sobre
los yacimientos minerales tuvieron poco desarrollo hasta el siglo XVII en que René Descartes publica
su “Principia Philosophae” en 1644 donde sugirió que “los minerales eran empujados hacia arriba por el
calor interior desde un núcleo profundo metalífero en forma de fuentes termales para ser depositados en
forma de lodos en las fisuras de la corteza exterior rocosa” Este planteamiento es precursor de algunas de
las ideas que se sostienen hoy en día al respecto.
Por su parte Nicolás Steno en su “De solido intra solidum naturaliter contento” de 1669, realizando
estudios de geología dinámica señaló lo que hoy es aceptado respecto a que los pliegues y grietas se
forman como consecuencia de procesos de elevación y subsidencia de la corteza terrestre y que estas son
estructuras favorables para que en ellas se infiltren las sustancias minerales y se formen los yacimientos
minerales.
De acuerdo con Bateman (1954) el siglo XVIII, sobre todo su último tercio, está marcado por la
presencia de Werner y Hutton, aunque con anticipación Becher (1703) y Henkel (1725) atribuyeron el
origen de los filones “a la acción sobre las rocas de unos vapores provocados por la &lt;fermentación&gt; en la
entrañas de la tierra” La idea de Henkel sobre la &lt;transmutación&gt; llevaba consigo el germen del
metasomatismo de contacto. Lo mismo ocurrió con Zimmerman en 1749 cuando insinuó la idea de la
sustitución metasomática al atribuir el origen de los filones a “la transformación de las rocas en minerales
metálicos y piedras de filón mediante la acción de soluciones que se infiltraban entre innumerables grietas
y otras aberturas de las rocas”.
Finalmente a Von Oppel en su “Anleitung zur Markscheideskunst” (1749) se le otorga el mérito de
haber demostrado que la formación de los filones metalíferos había sido precedida por la formación de
fisuras que experimentaban con posterioridad un proceso de relleno debido a la circulación de soluciones
mineralizantes.
James Hutton (1726-1797) en su trabajo “Theory of the Earth” publicado en 1788 definió por primera
vez el mecanismo genético de las rocas ígneas y metamórficas y aplicó sus ideas a la formación de los
yacimientos minerales afirmando que “los minerales no eran solubles sino que eran inyecciones ígneas”.
Utilizando palabras de su discípulo John Playfair (1802) en su “Illustrations of the Huttonian Theory”:
“los materiales que llenan los filones minerales fueron fundidos por el calor e inyectados a presión en las
grietas y fisuras de los estratos”. Sus partidarios se conocen como “plutonistas”.
Abraham Gottlob Werner (1747-1817) en su obra “Neue theorie von der Entstehung der Gänge
(1791) contrario a Hutton atribuyó la formación de la vetas o filones al relleno de las grietas por
soluciones que se percolaban en ellas desde arriba y la acción ígnea en cualesquiera forma estaba excluida
de los procesos de deposición de las menas.
Las vivas discusiones entre “neptunistas” y “plutonistas” se prolongaron durante la segunda mitad del
siglo XVIII y en la primera mitad del siglo XIX en que las hipótesis extremas desaparecieron. Esta
evolución del pensamiento geológico se produjo a medida que quedó en evidencia que los yacimientos
minerales se formaron tanto como consecuencia de procesos magmáticos generados en el interior de la
Tierra como por procesos superficiales cuya energía estaba relacionada con el sol y la gravedad terrestre.
Mientras tanto en Rusia, M. Lomonosov (1711-1765) creaba en ese pais la base científica de la teoría de
la acumulación de los minerales sobre la cual se desarrolló con posterioridad primero la escuela rusa y
después la escuela soviética de Geólogos aplicados (Smirnov V.I., 1982); de ahí que se considere que dio
inicio al estudio concreto de los yacimientos minerales procurando considerar su desarrollo genético, en
concatenación histórico-natural con sus complejos de rocas encajantes.

14

�2.3. El siglo XIX
Siguiendo con el trabajo de Crook (OpCit 1933) el primer cuarto del siglo XIX fue un periodo de
estancamiento del pensamiento sobre la teoría de los yacimientos minerales. Los partidarios de la teoría
de Werner fueron abdicando uno tras otros al notar las inconsistencias de sus planteamientos y ante las
evidencias de campo aunque tampoco la teoría de la inyección de Hutton y sus seguidores pudo
prosperar: la resultante fue que los estudiosos de los yacimientos minerales se quedaron sin una teoría en
la cual pudieran descansar cómodamente.
No obstante se pueden mencionar algunos trabajos sobre el papel de los vapores de origen ígneo en la
formación de minerales por Cordier (1820) y Haüy incluyo en su “Traite de Mineralogie” (1822) una
clase de rocas como “productos de la sublimación” Otro avance se produjo al reconocerse el papel que
desempeña el agua en la fluidez de las lavas y en los fenómenos volcánicos en general por Dolomieu:
“Travels in the Lipari Isles, 1783; Breislak: “Introduzione alla Geologia” 1811; Boue: “Essai
geologique sur lËcosse”, 1821; Scrope: “Considerations on Volcanoes”, 1825. (Crook OpCit 1933)
En este siglo se destaca el trabajo de un francés: Elie de Beaumont quien a decir de A.M. Bateman
(1952), “es el padre de nuestras ideas modernas sobre la formación de los yacimientos minerales” Su
trabajo “Notes sur les emanations volcaniques et metalliferes” de 1847 se considera como uno de los
documentos más importantes e influyentes publicados sobre la teoría de los yacimientos minerales: fue
uno de los pioneros en el reconocimiento del significado de los grandes lineamientos de la corteza
terrestre, señalando que la orientación de las cadenas de montañas se debían a la dislocación catastrófica
de las rocas de la corteza en diferentes periodos geológicos, seguidos por periodos de tranquilidad y
sedimentación.
Separó dos clases de productos volcánicos que llamo lavas y sublimados respectivamente, distinguiendo
entre la acción de los vapores volcánicos y la acción de las fuentes termales, señalando que los primeros
dan lugar a la formación de azufre, cloruros metálicos y alcalinos mientras que las segundas dan lugar a
depósitos calcáreos y ferruginosos cuando eran de baja actividad química, mientras que si poseían agentes
químicos mas activos podían depositar sílice o mezclas complejas de Ba., B., S., F y otros productos.
Finalmente la ciencia de los yacimientos minerales le debe a Elie de Beaumont el reconocimiento de que,
aunque los yacimientos metálicos están presentes generalmente en forma de vetas o filones, también se
pueden encontrar como segregaciones en las propias ígneas rocas de las cuales se han cristalizado durante
el enfriamiento de las masas intrusivas y atribuyó este fenómeno a las diferencias en las propiedades
químicas entre los metales en cuestión.
El mas brillante pensador alemán de esta época sobre la formación de los yacimientos minerales lo fue sin
duda Bernhard Von Cotta, que se caracterizó por sus rigurosos estudios tanto en Petrografia como en la
teoría de la formación de los yacimientos minerales lo que le proporcionó gran influencia a su teoría sobre
el origen de los filones metalíferos por las soluciones calientes ascendentes o “infiltración desde abajo”
Von Cotta expuso en su “Die Lehre von den Erzlagerstätten” (1859) en muy buen estilo, la teoría
magmática-infiltracional del agua que ya había sido expuesta muy claramente por Elie de Beaumont y
otros en Francia, dando la debida consideración a la complejidad de los procesos involucrados en la
deposición de las menas.
Fue Von Cotta un hombre de pensamiento dialéctico pues apuntó que los sistemas de clasificación que
tienen la apariencia de ser completos y definitivos son, en verdad, realmente arbitrarios; indicó con toda
razón que mientras algunos yacimientos se pueden colocar claramente dentro de ciertos grupos hay otros
que parecen reunir los caracteres de diferentes grupos y al revisar críticamente las hipótesis disponibles
sobre el origen de los yacimientos minerales llegó a la conclusión de que una explicación general
aplicable a todos ellos era imposible de obtener.
Otro de los aportes de este eminente investigador alemán fue el reconocimiento del ordenamiento zonal
en profundidad de los yacimientos minerales.

15

�A. Daubre (Crook OpCit, 1933) con sus “Mémoire sur le gisement” y “La constitution, et l´origine
des amas de minerai d´étain” de 1841; “Les eaux souterraines a l´époque actualle” 1887; “Les eaux
souterraines aux époques anciennes” 1887; “Etudes et expériences synthetiques sur le
métamorphisme et sur la formation des roches crystallines” en 1860, continuó creando lo que seria
con posterioridad la Escuela Francesa sobre la formación de los yacimientos. Realizó tres importantes
contribuciones que fueron: a) resaltar la importancia del flúor como agente mineralizante, b) dio razones
para creer que el agua es un agente importante en el metamorfismo y de la formación de los yacimientos
y es principalmente de origen atmosférico y finalmente c) consideró la génesis de los minerales de vetas
como un aspecto especial en la actividad hidrotermal asociada con el metamorfismo.
Con todos estos trabajos reseñados anteriormente en la mitad del siglo XIX se concedía un fuerte y serio
reconocimiento a la teoría hidrotermal sobre el origen de los filones metalíferos que sustituyó a las teorías
anteriores de magma-mena y de la sublimación.
La parte final de este siglo marcó un avance notable en la teoría de la formación de los yacimientos
minerales, fue un periodo de investigación activa y controversia sobre este aspecto. Crook (OpCit, 1933)
señala que el punto de vista dominante en Europa fue representado por Von Cotta. No obstante lo más
significativo fue el desarrollo de las teorías secrecionistas que tuvieron en F. Sandberger,
“Untersuchungen úber Erzgänge”, (1885) su más firme expositor. Se pueden reconocer tres corrientes
de pensamiento al respecto (Bateman, OpCit 1954):
1.
2.

3.

Deliues, Gerhard y Lassius: descencionistas-secrecionistas es decir que las aguas superficiales
descendían desde la superficie, se calentaban y en su movimiento asimilaban las sustancias que luego
depositaban.
Bischof (1847), Hunt (1861), Phillips (1875) y el propio Sandberger: lateralistas-secrecionistas .
Según el pensamiento de Sandberger las venas debían su origen a su acumulación en fisuras por
secreción lateral procedente de las rocas laterales vecinas en lugar de por cualquier otro proceso de
migración ascendente o descendente.
Stelzner (1879), Patera (1888) y Posepny (1894) considerados ascencionistas-secrecionistas.
Posepny en su “The Genesis of Ore Deposits” realizó una viva crítica a las concepciones de
Sandberger y de S.F.Emmoms y consideró que no existía ni secreción lateral ni segregación
magmática de significación considerable en el proceso de deposición de las menas.

J. Le Conte al criticar a Posepny realizó una importante contribución a la visión sobre la deposición de las
menas y señala:
“Los yacimientos minerales, utilizando el término en su sentido amplio, pueden formarse a partir de
muchas clases de aguas, pero especialmente a partir de soluciones alcalinas; para esto son los solventes
naturales de los sulfuros metálicos y ellos son generalmente la forma corriente de tales yacimientos. Ellos
se forman a partir de aguas a cualesquiera temperatura y presión, pero principalmente a partir de aquellas
a elevada temperatura y bajo una gran presión, porque tomando en cuenta su gran poder solvente, tales
aguas están cargadas fuertemente de metales.
Las aguas pueden moverse en cualquier dirección, ascendiendo, horizontalmente o aun en algunas
ocasiones descendiendo, pero su movimiento principal es ascendente porque debido a las pérdidas de
calor y presión en cada etapa, desde ellas seguramente se depositarán abundantemente los metales.
Los yacimientos pueden formarse en cualquier tipo de conductos o vías de movimiento de las aguas, en
fisuras abiertas, en fisuras incipientes, grietas y aun en areniscas porosas, pero especialmente en las
grandes fisuras abiertas porque ellas son las principales autopistas para las aguas ascendentes
provenientes de las mayores profundidades.
Los yacimientos se pueden encontrar en muchas regiones y en muchas clases de rocas, pero
principalmente en las regiones montañosas y en las rocas ígneas y metamórficas, porque la termosfera
está mas cerca de la superficie y facilita el acceso a través de las grietas grandes que se encuentran
mayormente en estas regiones y en estas rocas”

16

�Hacia finales de siglo los trabajos de Vogt, De Launay, Brögger y Weinschenk aportaron mucha
seguridad al reconocimiento de la importancia de la diferenciación magmática como un proceso de
deposición de las menas, idea que ya había sido delineada claramente por Elie de Beaumont.
Según Smirnov V.I. (Op Cit, 1982) a finales del siglo XIX y principios del siglo XX habían surgido
varias "Escuelas" de pensamiento geológico sobre los yacimientos minerales las que agrupó de la
siguiente manera:
1.

2.
3.
4.
5.

Norteamericana: orientada marcadamente hacia el análisis de las estructuras geológicas que
controlan el proceso de formación y distribución de los yacimientos complementada por importantes
investigaciones físico-químicas y experimentales con destacadísimos representantes como W.
Lindgren, A.M. Bateman, G. Bain, L. Graton, T. Lovering, W Newhouse, J Spurr, S. Emmons, etc.
Alemana: centrada en el estudio de la composición sustancial de los yacimientos minerales con
brillantes científicos como V. Goldschmidt, F. Sandberger, P. Niggli, W. Petraschek, P. Ramdor, J.
Vogt, G. Schneiderhöhn entre otros
Francesa: representada por grandes investigadores como Elie de Beaumont, J Fournier, L., De
Launay, P. Routhier y otros
Japonesa: que hace énfasis como es de suponer en las investigaciones en la formación de
yacimientos asociados al vulcanismo destacándose las figuras de T. Watanabe, T. Kato, T. Tatsumi,
entre otros.
Rusa: orientada por el principio de los vínculos histórico-naturales entre los yacimientos minerales y
el medio geológico con una gran vocación por los problemas genéticos donde se destacan los
nombres de A. Karpinski, V. Obruchev, S. Smirnov. Yu. Bilibin, D. Korzhinski, I. Ginzburg,, V.
Vernadski, A. Fersman, entre otros.

Queda el escenario preparado para el importante siglo XX donde se producen decisivos aportes a toda la
Ciencia Geológica y entre ella a la teoría de los yacimientos minerales al ponerse en evidencia los
conceptos de la nueva tectónica global o tectónica de placas como concepción unificadora para explicar
los principales rasgos y el desarrollo de la corteza terrestre.
Antes de dedicarnos a reseñar al siglo XX quisiera presentar mis deducciones a partir de la
generalización anterior en un intento para caracterizar lo acontecido hasta el presente.
a) La satisfacción de una necesidad fue el principal factor que compulsó al hombre al uso e interés
por conocer a las sustancias minerales. Desde las primeras ideas esbozadas por los incipientes
investigadores se utilizó el método de la observación y el empirismo como vías para la
acumulación de información que en su procesamiento, análisis y sobre todo en el debate vivo, se
fue transformando en conocimiento a medida que se comprobaban en la práctica.
b) Las aproximaciones sucesivas de un objeto a la realidad, algo consustancial en el método
científico de conocimiento, se constata en que las primeras observaciones de los estudiosos de
los minerales y sus concentraciones se basaron en elementos de percepción sensorial como
fueron la forma de los cuerpos minerales y las manifestaciones externas de las propiedades
físicas, químicas y organolépticas de los minerales.
c) Otra constatación de todo este largo periodo, es que cada porción nueva de conocimiento debió
ser alcanzada luego de múltiples discusiones que aportaron un beneficio a la idea que
finalmente fuera adoptada. Ninguna idea fue aceptada de inmediato y la prueba más
contundente de todo este tiempo fue la controversia entre los partidarios de Hutton y Werner,
es decir entre los “plutonistas” y los “neptunistas”.
Considero que el proceso episódico de avance en el conocimiento sobre los yacimientos minerales
fue:
1.
2.

Distinción de la existencia de diferentes sustancias por su naturaleza y origen en particular de
minerales y rocas y por su grado de homogeneidad entendido en el término de complejidad de
la materia.
Reconocimiento de una diversidad de especies minerales y de rocas formados en condiciones
diferentes unas de otras y por procesos bien diferenciados

17

�3.
4.
5.
6.

Identificación de las asociaciones de determinados minerales a determinadas rocas y
establecimiento empírico de vínculos entre ellos.
Surgimiento de las primeras hipótesis de formación de las concentraciones minerales en la
corteza terrestre.
Fundamentacion de las hipótesis sobre la base de la praxis y de la utilización de las semejanzas
para identificar las similitudes o lo que es lo mismo utilizar la analogía geológica.
Finalmente con el incremento de los métodos de experimentación y analíticos en particular de
la física y sobre todo de la química se inicia el proceso de abandono del empirismo y se pasa
progresivamente al método de investigación científico en todas sus etapas. La observación
directa en el terreno de las características de los yacimientos minerales, la realización de
mediciones y toma de muestras permitía la conceptualización o formulación de hipótesis sobre
su génesis. Estas ideas eran comprobadas o no por la experimentación y los análisis de
laboratorio, verificadas en la praxis misma y reformuladas una y otra vez hasta ser aceptadas o
rechazadas.

No obstante, sobre el cimiento de lo nuevo alcanzado o lo viejo desechado, se erigieron nuevos
procesos de conocimiento que dan lugar a las primeras teorías que pretenden explicar las
características genéticas y otros rasgos de los yacimientos minerales o partes de un fenómeno o
proceso. Ejemplo de ello es la explicación del surgimiento de los filones, de los procesos de relleno
de cavidades por la deposición de los minerales en ellas, de la influencia de la temperatura, la
presión, el agua y los gases en la deposición de las sustancias minerales, del origen de las sustancias
minerales y del movimiento de los flujos que transportaban a la sustancia mineral entre otros
muchos aspectos.
También se avanzó mas en el estudio de los yacimientos de metales específicos que en los tipos
genéticos de yacimientos, pues las sustancias minerales fueron modificando cada vez mas su valor
de uso por el valor de cambio, al convertirse los minerales en el fundamento del desarrollo del
trascendental cambio histórico-social que fue la transición de la edad media y su sociedad feudal a
la edad moderna y su sociedad industrial y burguesa.
A juicio de este autor a finales del siglo XIX la ciencia de los yacimientos minerales había quedado
implantada de manera definitiva pero aun los intentos por alcanzar una sistematización de los
yacimientos no se habían logrado por mas que se habían logrado algunas clasificaciones primitivas
para procesos específicos desde sus albores.
Así es como se preparó al siglo XX para que los científicos de los yacimientos minerales
enfrentaran cuestiones fundamentales como:
1.
2.
3.
4.
5.

Geodinámica de las fuentes formadoras de las menas
Profundidad de formación de los yacimientos minerales
Vínculo genético y espacial de las rocas con los yacimientos minerales
Zonalidad de los cuerpos y los yacimientos minerales
Factores que condicionaban el movimiento y la deposición de los minerales a partir de las
fuentes mineralizantes
6. Mecanismos de deposición de las menas
7. La formación de los yacimientos en el contexto general de los procesos evolutivos de la corteza
terrestre
8. Distribución espacial de los yacimientos minerales en la corteza terrestre
9. Sistematización de los yacimientos minerales
10. Verificación experimental, modelación y aplicación masiva de las técnicas analíticas al estudio
de la composición sustancial y los mecanismos de formación de los yacimientos minerales.
11. Evolución de la mineralización en el tiempo geológico y la regeneración de la sustancia mineral.
2.4. El siglo XX
El siglo XX constituye un periodo de la historia donde el conocimiento humano avanzó mas que en toda
la historia anterior de la humanidad debido al extraordinario desarrollo de la ciencia y la técnica que se
transformaron en fuerzas productivas vivas.

18

�En la ciencia de los yacimientos minerales estas influencias se comenzaron a apreciar desde el mismo
inicio de los años 1900.
Crook (OpCit,1933) señala que la especulación de los investigadores de los yacimientos minerales
durante el siglo XIX dejó poco espacio a la originalidad de los primeros investigadores del siglo XX y
que lo fundamental quedó en las controversias teóricas.
A principios de siglo aparecieron dos trabajos de C.R. Van Hise: “Some principles controlling the
deposition of ores” en 1901 y “Treatise on Metamorphism” en 1904 donde admitió que “ las rocas
ígneas son la fuente directa (ígneas) de algunas menas, que ellas son la fuente final de todas las menas y
que el calor de las rocas ígneas es de importancia fundamental en la segregación de las menas” Por esa
razón clasificó a los yacimientos minerales de la misma forma que se hacia con las rocas: ígneos,
sedimentarios y metamórficos. Obsérvese que ya quedaban planteadas las tres series de yacimientos de
minerales que hoy se reconocen en las clasificaciones de los yacimientos minerales.
Van Hise a partir de ese punto de vista arribó a las siguientes conclusiones:
1. Los yacimientos minerales depositados por soluciones acuosas constituyen la clase dominante.
2. El agua de las soluciones acuosas involucradas en la deposición de las menas, en su mayor parte, es
de origen meteórico.
3. Los metales arrastrados por esas soluciones se derivan de rocas en las zonas de fracturas.
Sin embargo, una las principales generalizaciones de Van Hise fue que la formación de los yacimientos
minerales involucra una serie de estadios de concentración por varios procesos que operan durante largos
periodos de tiempo geológico. Es impresionante apreciar que un principio de total vigencia en nuestro
tiempo fuese formulado en fecha tan temprana de manera tan clara.
Además de otros trabajos de Kemp, Goodchild, Morrow, Campell y Spurr, aparece en el escenario de
la ciencia de los yacimientos minerales una figura que marcaría definitivamente la orientación de los
trabajos ulteriores: Waldemar Lindgren.
Simultáneamente, el primer cuarto de siglo vio el desarrollo de la ciencia rusa primero y soviética
después sobre la formación de los yacimientos minerales que se convirtió en un referente mundial por los
indiscutibles aportes que realizaron Geólogos de renombre mundial como lo fueron Zavaritski A.
N(1884-1952), Fersman A. E( 1883-1945), Obruchev V.A (1863-1956) y otros a los cuales haremos
obligada referencia mas adelante.
Antes de los trabajos fundamentales de Lindgren se realizaron una serie de intentos de clasificación de los
yacimientos minerales que están referidos por diferentes autores en sus trabajos (Bateman, 1954; Guilbert
y Park,1986)
El propósito de cualquier clasificación es agrupar objetos similares en clases o series, bien por
conveniencia, organización o acceso, entre otras cosas, con la finalidad de aprender mas sobre los objetos
que están siendo clasificados. El estudio de los yacimientos minerales en el siglo XX requirió y aun
requiere el examen de un gran número de ellos y muchos tipos de distritos mineros, así como el registro
de sus similitudes y diferencias.
La agrupación de los yacimientos con características similares facilita la descripción, permite las
generalizaciones concernientes a la génesis, el control y localización de las menas y mejora nuestras
habilidades colectivas para su exploración. Para ser mas útil, una clasificación de algo tan complejo como
los yacimientos minerales, debe ser verídica, correcta y tan simple como sea posible. (Guilbert y Park,
OpCit, 1986)
La acumulación de informaciones sobre cualquier asunto específico conduce naturalmente a la
comparación. De la comparación deviene, casi que invariablemente, la organización de los datos en
grupos con características comunes. Los yacimientos minerales no constituyen una excepción a esta regla.
Inicialmente el hombre comenzó la búsqueda de los yacimientos minerales de forma empírica;
posteriormente de forma deductiva.

19

�La última etapa de la evolución de los conocimientos, la deductiva, depende de la comprensión de las
características del yacimiento buscado, además de la selección de aquellas que realmente son importantes.
La tipología de los depósitos minerales nace de la organización en grupos de características deducidas de
la comparación de una cantidad importante de depósitos en diferentes ambientes. De esa comparación se
obtienen los aspectos característicos de cada tipo de depósito, permitiendo la organización de un grupo de
características comunes, que perteneciendo a un tipo, pueden ser usadas para la prospección de otros
depósitos, obviamente del mismo tipo (Díaz Martínez)
Es por ello que la sistemática intenta ordenar de forma lógica las características de los yacimientos
minerales. Una sistemática de fenómenos naturales pocas veces es tan detallada que permita enmarcar a
todos los fenómenos en casillas propias. Tal es el caso de los yacimientos minerales, que consisten en
entidades que varían muchisimo por su contenido metálico y mineral, así como en su forma, tamaño,
origen y valor económico.
Una clasificación debe ser lógica, sistemática y permitir una separación lo más categórica posible. No
debe permitir que un tipo de depósito encaje de la misma manera en dos o más casillas. En toda
clasificación o sistemática se plantea siempre el dilema sobre a qué tipos corresponden ciertos depósitos.
Algunos investigadores tienden a considerar la clasificación como último objetivo; otros no hacen mucho
caso a este aspecto. Desde que Agrícola clasificó por primera vez los yacimientos han existido numerosos
autores que han intentado efectuar su clasificación, sin que ninguno de ellos lograra una aceptación
unánime. No obstante, es conveniente pasar revista a las diferentes clasificaciones propuestas
fundamentalmente en el siglo XX.
Recordemos que los primeros esbozos de una clasificación moderna de los yacimientos minerales,
revisados por Kemp, aparecieron a mediados del siglo XIX y abarcaron únicamente los filones metálicos
(Bateman Op Cit,1954). Entre otras clasificaciones figuran las de Von Wissenbach, Von Cotta y Le
Conte. Todas ellas utilizaron de manera poco lógica la forma, origen y posición o el material para trazar
las divisiones generales.
En la segunda mitad del siglo XIX surgen clasificaciones más lógicas. Aparece un primer grupo basado
en la forma y el origen del yacimiento, sin subdivisiones. Posteriormente Von Cotta dividió los depósitos
de la forma siguiente:
CLASIFICACION DE VON COTTA
I. Regulares
a. Capas
b. Vetas
II. Irregulares
c. Segregaciones
d. Impregnaciones
A principios del presente siglo las clasificaciones tuvieron en cuenta el origen de los depósitos. En 1904,
Beck propuso una clasificación teniendo en cuenta el origen primario o secundario de formación de los
yacimientos minerales.
CLASIFICACION DE BECK ( 1904 )
I. Primarios
A) Singenéticos
1. Segregaciones magmáticas
2. Minerales sedimentarios
B) Epigenéticos
1. Filones
2. Depósitos epigenéticos, salvo filones.

II. Secundarios
A. Residuales
B. Placeres

20

�En ese mismo año surge la clasificación de Bergeot - Stelzner, cuya forma es:
CLASIFICACION DE BERGEOT - STELZNER ( 1904 )
Protogénicos

Secundarios

A) Singenéticos
1. Con rocas eruptivas
2. Con rocas sedimentarias

A) Residuales B) Placeres

B) Epigenéticos
1. Relleno de cavidades
2. Reemplazamiento
Dichos esquemas, como se puede observar, dividían a los depósitos en primarios y secundarios. Los
primeros a su vez eran subdivididos en singenéticos o formados al mismo tiempo que la roca encajante y
epigenéticos o formados posteriormente a la roca encajante. Estas clasificaciones fueron ventajosas pues
permitieron aplicar conclusiones científicas y prácticas a cada grupo. Los grupos epigenéticos son los
formados por gases o líquidos de origen predominantemente ígneo y se dividen en subgrupos basados en
los procesos originarios.
En el año 1908, J. D. Irving propuso una clasificación, que aunque se diferenciaba de las anteriores su
fundamentacion era la misma.
CLASIFICACION DE J. D. IRVING (1908)
Depósitos en roca
A) Singenéticos
1. Igneos
2. Sedimentarios
B) Epigenéticos
Depósitos de desintegración
A) Mecánica
B) Química
Beck modificó su clasificación en 1909 del modo siguiente:
1. Segregaciones magmáticas
2. Depósitos metamórficos de contacto
3. Filones en fisuras
4. Depósitos estratificados
5. Bolsas
6. Alteraciones secundarias
7. Depósitos sedimentarios
8. Depósitos detríticos
Esta clasificación fue improcedente por cuanto el proceso y la forma tienen igual valor en la clasificación
y así tipos genéticamente diferentes pueden estar en el mismo grupo y el mismo yacimiento puede estar
incluido en más de un grupo.
La primera clasificación genética de los yacimientos minerales en ganar una amplia aceptación mundial
fue la propuesta por Waldemar Lindgren (1860-1939), uno de los mas brillantes investigadores de la
geología global, en 1906 y fue revisada posteriormente por él mismo en 1933, así como por otros
investigadores como Graton (1933) y Buddington (1935)

21

�Esta clasificación de amplia popularidad en los medios geológicos de entonces y presentada en la obra
clásica “Mineral Deposits” en sus cuatro ediciones de 1907, 1913, 1922 y 1933 presenta en cada una de
ellas alguna nueva modificación.
Lindgren clasificó a los yacimientos en dependencia del mecanismo de concentración de sus productos y
separó dos mecanismos:
1.
2.

La vía mecánica o química y si era por esta última si se depositaban a partir de aguas superficiales
A partir de magmas dentro de los cuerpos de rocas.

Sin lugar a dudas las mayores discrepancias estuvieron en la clasificación de los filones hidrotermales.
CLASIFICACION DE LINDGREN (1911)
I.
II.

DEPOSITOS POR PROCESOS MECÁNICOS
DEPOSITOS POR PROCESOS QUIMICOS

A. En aguas superficiales
1.
2.

Por reacción
Por evaporación, 0-70 ºC y presión media/alta

B. En la masa de rocas:
1.

Concentración de la sustancia contenida en la roca:

a) Por meteorización, 0-100 ºC y presión media
b) Por agua subterránea, 0-100º C y presión media
c) Por metamorfismo, 0-400 ºC y presión alta
2.

Por sustancias introducidas:

a) Sin actividad ígnea, 0-100º C y presión media
b) Relacionada con actividad ígnea:
- por aguas ascendentes
. epitermales 50-200 ºC y presión media
. mesotermales 200-300 ºC y presión alta
. hipotermales 300-500 ºC y presión muy alta
- por emanaciones ígneas directas
. pirometasomáticos 500-800 ºC y presión muy alta
. sublimados 100-600 ºC y presión baja a media
- en magmas por diferenciación
. magmáticos 700-1200 ºC y presión muy alta
. pegmatita mas o menos 575 º C y presión muy alta
Tenemos dos corrientes de pensamiento crítico sobre la clasificación de Lindgren (Ridge,1981):
Los partidarios del primer grupo están vinculados con los Geólogos que ponen en duda las bases
genéticas fundamentales de los trabajos de Lindgren, es decir, que una gran parte de los yacimientos
minerales conocidos en el mundo se formaron por procesos relacionados directamente con la
cristalización del magma. Lindgren consideró que este grupo de yacimientos relacionados con el magma
se formó por dos vías principales:
1.
2.

Como diseminaciones o segregaciones desarrolladas dentro del magma en sí mismo o a partir de
fundidos implícitamente pobres en agua, generados durante el ciclo de cristalización del magma y
cristalizados, bien dentro de la cámara magmática o extruidos desde allí hacia las rocas circundantes.
Como relleno de vetas y masas de reemplazamiento depositadas a partir de soluciones hidrotermales
desarrolladas también durante el proceso de cristalización

22

�Lindgren enfatizó que los procesos mediante los cuales se formaron estos yacimientos relacionados con el
magma estaban vinculados directamente y que muchos factores tales como:
1.
2.
3.
4.
5.

La composición del magma cristalizante.
Su posición con respecto a la superficie terrestre que afectaba la velocidad de enfriamiento y la
presión confinante.
El carácter del ambiente rocoso.
El grado en el cual el magma reaccionaba con dicho ambiente.
La magnitud a la cual aquel ambiente fue afectado por los movimientos de la Tierra.

Todos ellos actuaban de conjunto para determinar qué tipo de menas y medios de transporte, se podrían
generar a partir de un magma dado.
Aquellos que dudaron de la tesis fundamental de Lindgren sobre el origen magmático, de los yacimientos
minerales que no se formaron en la superficie terrestre o cerca de ella, ofrecieron una variedad de
explicaciones sobre los métodos por los cuales se produce la concentración de las menas. Estas
explicaciones van desde la reacción de los gases volcánicos con el agua de mar hasta la difusión a través
de las rocas sólidas de los constituyentes que serán concentrados bajo la influencia de la presión o los
gradientes de concentración. Ninguno de estos u otros mecanismos postulados alcanzó suficiente
aceptación para inspirar el desarrollo de un esquema de clasificación de interés superior al de Lindgren.
Los partidarios del segundo grupo son aquellos que aceptan las premisas básicas de la clasificación de
Lindgren, pero consideran que los avances en la Geología de los Yacimientos Minerales desde la última
versión de la clasificación en los años de la década del 1930 obligan a que esta experimente de manera
natural ciertas modificaciones.
Probablemente el desacuerdo que más se expresó es que Lindgren hizo mucho énfasis en que la
profundidad a la cual se depositaron las menas, era el factor más importante en la determinación de la
intensidad química de las soluciones hidrotermales. Se señala que bajo el sistema de Lindgren todos los
yacimientos de altas temperaturas se formaron a grandes profundidades, un defecto que el propio autor
reconoció con posterioridad.
Como señalo Buddington (Noble,1955 citado por Ridge OpCit,1981) muchos yacimientos cuyo contenido
mineralógico sugiere que fueron formados a altas temperaturas deben haber sido emplazados a
profundidades mucho menores, a partir de las evidencias geológicas. Para tales yacimientos, propuso el
término “xenotermal” que se ha utilizado ampliamente en la literatura geológica.
H.A. Schmidt, Ridge Park y MacDiarmid (Ridge, 1981) intentaron modificar la clasificación de
Lindgren llegando al término “xenotermal”; de estas modificaciones la de Ridge hace los mayores
cambios en el concepto de Lindgren, ya que divide a los depósitos hidrotermales en dos categorías
generales:
1.
2.

Los yacimientos formados con una lenta disminución de la temperatura y la presión
Los yacimientos formados con una pérdida rápida de la temperatura y la presión.

En el primer grupo aparecen los términos “hipotermal” y “mesotermal” de Lindgren pero para los
“epitermales”, utiliza dos términos diseñados por L.C.Craton en 1933 (Noble 1955 citado por Ridge
OpCit 1981) Estos términos son “leptotermal” el cual es esencialmente la porción menos intensa de la
categoría mesotermal de Lindgren y el “teletermal” que se aplica a los depósitos formados bajo
condiciones de intensidad química baja, como es el caso de los yacimientos de Pb-Zn tipo Mississippi
Valley.
Allí donde se reconocen gradaciones entre yacimientos formados en condiciones de intensidad moderada
(mesotermal) hacia los de baja intensidad, esta se produce desde los límites mesotermales, pasando por
las mineralizaciones leptotermales hacia los teletermales y no directamente de mesotermal a epitermal.
Por tanto Ridge (1981) considero una práctica mas sana, que fue la de eliminar el concepto epitermal de
la secuencia hidrotermal-mesotermal.

23

�En los tiempos de Lindgren no se conocían los depósitos epitermales posteriomente reconocidos que
transicionaban, hacia abajo, a mineralizaciones de tipo mesotermal; de hecho no se conocía ninguna
gradación hacia abajo a otro tipo de mineralización. En cada uno de aquellos yacimientos epitermales con
gran extensión vertical, como es el caso de Cripple Creek y Comstock Lode en Estados Unidos de mas de
1000 m, las características epitermales se mantenían en toda la profundidad; sin embargo tales
yacimientos arrastraban minerales formados, con casi toda seguridad, en condiciones de temperaturas y
presiones mas bajas que aquellos de la zona mesotermal; por tanto Lindgren encontró justificada la
ubicación de la categoría epitermal por encima de la mesotermal.
Desde que la clasificación de Lindgren fue modificada finalmente por su autor, ha quedado claro que
algunos depósitos epitermales tales como Potosí y Oruro en Bolivia y Tombstone en Arizona, Estados
Unidos, contienen no sólo minerales epitermales sino también series de minerales típicos de los rangos
mesotermales e hipotermales, que a partir de todas las evidencias se han formado cerca de la superficie de
la Tierra, formando un verdadero sistema de procesos meníferos.
De estas series de minerales de altas temperaturas cerca de la superficie, las que se formaron bajo las
condiciones más intensas se corresponden con la clase xenotermal de Buddington; mientras que aquellos
que contienen minerales de rango hipotermal con toda seguridad no se formaron a las grandes
profundidades que Lindgren le asignó.
En algunos depósitos como los ya mencionados, además de Parral y Santa Eulalia en México, Llallagua
en Bolivia y Akenobe en Japón, la mineralización xenotermal está asociada con minerales característicos
de rango mesotermal. Su posición con respecto a la superficie terrestre en el momento de su formación
los ubican en una parte mucho más profunda en el sentido de Lindgren.
Algunos depósitos que contienen mineralizaciones mesotermales cerca de la superficie, no solo fueron
formados bajo condiciones termodinámicas (temperatura, presion, acción de los fluidos
hidrotermales...etc) menos intensas que los depósitos xenotermales con los cuales están asociados, sino
también están agrupados con minerales epitermales menos intensos, por ejemplo, en Oruro, Potosí y
Tombstone. También en yacimientos formados en condiciones termodinámicas intensas se aprecia la
formacion de minerales epitermales como ocurre en Bor en Yugoslavia y Cerro de Pasco en Perú
De lo antes visto y a partir de las evidencias se deduce que la secuencia de categorías de menas profundas
(hipotermal, mesotermal, leptotermal y teletermal) tienen una contraparte cerca de la superficie de la cual
los dos miembros finales son los xenotermales y epitermales; Ridge designó al grupo intermedio con el
término criptotermal. Schmidt, aunque no desarrolló, nuevos términos para la categoría intermedia
cercana a la superficie tuvo la misma idea de las posiciones de los xenotermales y epitermales hasta la
secuencia de yacencia profunda.
Park y MacDiarmid (1964) añadieron los términos teletermal y xenotermal a los tres términos básicos
de Lindgren y sugiere que, teletermal es el término superior del rango hidrotermal yacente
inmediatamente encima del epitermal. Park sitúa a los xenotermales después de los teletermales en su
categorización pero deja en claro que tales depósitos fueron formados bajo condiciones más intensas que
las epitermales y fuera de la secuencia principal de las zonas de intensidad.
Otra modificación de la clasificación de Lindgren fue ejecutada por Ridge y Park quienes eliminaron el
término “pirometasomático” que fue aplicado por Lindgren a los yacimientos formados por emanaciones
ígneas directas de los cuerpos intrusivos. Lindgren (1933) señaló que estos yacimientos se encuentran
fundamentalmente en calizas, dolomitas, y pizarras calcáreas; el término pirometasomático en el sentido
que lo utiliza Lindgren era esencialmente un sinónimo de las deposiciones de altas temperaturas pero en
rocas calcáreas a grandes profundidades.
Sin embargo, desde la introducción de la clasificación de Lindgren los trabajos han demostrado que la
mayoría de los yacimientos encontrados en tales rocas calcáreas, en el contacto ígneo o cerca de él, no
fueron formados por emanaciones derivadas de un cuerpo ígneo, sino que fueron depositados por
soluciones hidrotermales que utilizaron el contacto ígneo/sedimentario como un canal para su transporte y
arrastraron con ellas la mayoría de lo que depositaron en las rocas carbonatadas.

24

�Además algunos depósitos pirometasomáticos se encontraron a distancias apreciables de cualquier
contacto, mostrando con ello que la formación de tales depósitos de alta temperatura no requiere la
influencia inmediata de un contacto ígneo.
Los estudios sobre los yacimientos hidrotermales de alta temperatura, en general, han mostrado también
que las diferencias principales entre la categoría hipotermal y pirometasomático de Lindgren estriban en
el tipo de roca en que se formó el yacimiento. Excepto por el impresionante desarrollo de los minerales
ricos en calcio, el contenido mineral en los dos tipos es casi el mismo; puede haber una variación en
minerales específicos de un tipo a otro, pero hay una pequeña diferencia en las especies minerales
desarrolladas.
A partir de eso se deduce que los fluidos meníferos que formaron a los depósitos hipotermales y
pirometasomáticos fueron los mismos y las diferencias entre ellos fueron provocadas en gran medida por
el tipo de rocas en las cuales ellas emplazaron su carga mineral.
Por esta razón, Ridge eliminó el término pirometasomático en su totalidad y dividió a la categoría
hipotermal en yacimientos hospedados en rocas calcáreas y en rocas no calcáreas respectivamente. La
validez de este cambio fue demostrada posteriormente por el trabajo publicado por G.C.Kennedy
(Ridge, 1981) sobre las relaciones de la presión -volumen - temperatura del agua que muestra que, a la
temperatura y presión a la cual se formaron los yacimientos hipotermales, los fluidos meníferos aunque
se encuentran técnicamente en estado gaseoso (a temperaturas por encima de la crítica del agua) fueron
tan grandemente comprimidos como para alcanzar una densidad suficiente (alrededor de la mitad de la del
agua a 25º) para acarrear iones de minerales meníferos y de ganga en solución verdadera.
Así que la deposición a partir de fluidos meníferos en los rangos de temperatura inmediatamente por
encima de su temperatura crítica no debe esperarse que produzca asociaciones minerales o texturas
minerales apreciablemente diferentes a aquellas desarrolladas en los rangos inmediatamente por debajo de
esa temperatura crítica.
En su clasificación Lindgren no separó la categoría “en magmas por procesos de diferenciación” excepto
para dividirla en yacimientos propiomagmáticos y pegmatitas. Bateman (1954) aportó una subdivisión de
los yacimientos propiomagmáticos en dos categorías: magmáticos tempranos y magmáticos tardíos, lo
cual es un reconocimiento de que algunos yacimientos magmáticos se forman a principio del ciclo de
cristalización y otros en una etapa más tardía.
Ridge (1981) con posterioridad dividió a estas dos categorías utilizando los términos “separación
temprana-solidificación temprana”, “separación temprana-solidificación tardía”, “separación tardíasolidificación tardía”, “solidificación tardía-alteración deutérica” y luego las subdividió. Él incluyó a las
pegmatitas en esta porción de la clasificación, lo cual no hicieron Lindgren y Bateman, debido a la
relación genética directa de todas las pegmatitas de origen magmático a dichos procesos, no importa si
su último lugar de solidificación fue dentro o fuera de la cámara magmática en la cual fueron generadas.
En la misma subcategoría “separación tardía-solidificación tardía”, él incluyo a mezclas inmiscibles de
metales ricas en oxígeno, que son presumiblemente las fuentes madres de Kiruna en Suecia, Allard Lake
en Quebec y Iron Mountain en Missouri que parecen haber sido generadas en los estadios tardíos de la
cristalización de ciertos magmas ricos en Fe o Fe-Ti
La designación de los estadios a los cuales ocurrieron tanto la separación como la solidificación, en lugar
de usar solamente categorías de tiempo general como lo hizo Bateman(1954) hizo posible indicar mas
seguramente la relación de un yacimiento magmático dado, con los procesos genéticos involucrados en la
producción magmática de menas.
La prominencia dada por los Geólogos europeos a los procesos de formación de menas en cuerpos poco
profundos de agua a partir de emanaciones gaseosas de origen volcánico, está ausente de la clasificación
de Lindgren pero fue incluida posteriormente por Ridge en la subcategoria IIE.

25

�CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES DE LINDGREN (MODIFICADA EN
1933 POR SU PROPIO AUTOR)
TIPO

TEMPERATURA
(ºC)

I.Depósitos mecánicamente
concentrados(placeres)
II:Depósitos químicamente
concentrados
0-70
A. En aguas tranquilas
1.
Por interacción de
soluciones(sedimentaci
ón)
a. Reacciones inorgánicas
b. Reacciones orgánicas
2.
Por evaporación de
solventes
3.
Por la introducción de 0-70
emanaciones de fluidos
100-300
ígneos ricos en agua

PRESION (Atm)
Condiciones
superficiales
Difiere dentro
amplios límites
Baja

Baja
Baja.Moderada
&gt;200)

B. En rocas(con o sin
introducción de material
extraño a las rocas afectadas)
1. Por destrucción de las
rocas e intemperismo
(residuales)
2. Por la circulación de
aguas subterráneas
0-100
(supergénicos)
0-100
C. En rocas por el Igual o menor a 500
metamorfismo dinámico y
regional
(con
o
sin
introducción de material
extraño de rocas afectadas)
C. En rocas por soluciones
hidrotermales.
1.Con lenta disminución de
calor y presión
a. Teletermal
50-150
b. Leptotermal
125-250
c. Mesotermal
200-400
d. Hipotermal
i.En
rocas
no 300-600
calcáreas(Hipotermal
del
Lindgren)
ii.En
rocas
calcáreas 300-600
(contacto metamórfico)

PROFUNDIDAD (Pies)

de
Poco profunda (0-600)

Poco profunda (0-600)
Poco profunda-Media
(1- (Baja- &gt;6 000)

Baja

Poco profunda

Baja-Moderada

Poco profunda-Media

Alta-Muy alta

Grande

Baja a moderada (40240)
Moderada (240-800)
Modeada-Alta(4001600)

Poco profunda (500-3
000)
Media(3000-10 000)
Media(5000-20 000)

Alta-Muy alta (800-4 Media-Grande
000)
(4 000-50 000)
Muy alta (800-4 000) Media-Grande
(4 000-50 000)

26

�2.Con pérdida rápida de calor
y presión
50-200
a. Epitermal

Baja-Moderada (40- Poco
profunda
a
240)
media(500-3 000)
Baja-Moderada
Poco profunda a media
(40-280)
(500- 3000)
Baja-Moderada (80- Pocoprofunda a Media
700)
(1 400-4 000)

150-300

b.

Criptotermal

c.

Xenotermal (presiones 300-500
iniciales apreciablemente
mayores que la que
puede producir la presión
litostática)

E. Por emanaciones gaseosas 100-600
ígneas en rocas
F.
En
magmas
por 500-1 500
diferenciación
o
rocas
adyacentes por inyección
1.Separación tempranaSolidificación temprana
a. Diseminaciones
500-1 500
b. Segregación de cristales
c. Segregación de cristales
mas
inyección
de
cristales.

Baja

2.Separación tempranaSolidificación tardía
a. Acumulación de mezclas
de sulfuros inmiscibles 500-1 500
tempranos
b. Acumulación de mezclas
de sulfuros inmiscibles
temprano,mas inyección
de fluidos posterior
3. Separación tardíaSolidificación tardía con o sin
inyección de fluidos

a.
1.

Pegmatitas silicatadas
Simple

2.

Compleja

575 mas o menos

3.

Estériles de cuarzo

200-550

b.

Mezclas
Inmiscibles 100-300
(metal
ricas
en
Oxigeno)
500-1 000
Mezclas
inmiscibles(ricas
en
carbonatos)

c.

27

Muy alta (1000+)

Poco profunda (100600)
Grande (15 000+)

Muy alta(1 000+)

Grande (15 000+)

Muy alta(1 000+)

Grande (15 000+)

Alta-Muy alta (8004000)
Alta-Muy alta (800-4
000)
Alta-Muy alta (800-4
000)
Muy alta(1 200+)

Grande
(1000-50000+)
Grande
(10000-50 000+)
Grande
(10 000-50 000+)
Grande (15 000+)

�4.Formación
Alteración deutérica

500-1 500

Baja-Muy alta
(1-4 000)

Poco
profundaGrande(0-50 000+)

&lt;575

Moderada-Muy alta
(400-4 000)

Media-Grande
(5 000-50 000+)

tardía-

En Europa occidental han habido dos clasificaciones principales de los yacimientos minerales: la de
Schneiderhöhm y la de Niggli.
El esquema de Schneiderhöhm (1941) citado por Guilbert y Park (1986) tiene cuatro subdivisiones
principales:
1.
2.

3.

4.

Yacimientos intrusivos y líquido-magmáticos que se corresponden estrictamente con la porción
magmática de la clasificación de Lindgren, excepto las pegmatitas
Yacimientos neumatolíticos que abarcan a las pegmatitas; tales depóstios, como los concibe
Schneiderhohm, se pueden categorizar como formados por encima de la temperatura crítica de los
fluidos meníferos. Se subdividen en vetas neumatolíticas, vetas neumatolíticas e impregnaciones y
reemplazamientos neumatolíticos de contacto.
Yacimientos hidrotermales que dividió primero, sobre la base de su contenido mineral y después,
por su profundidad de formación utilizando los términos “hipoabisal” y “subvolcánico” utilizando
otros como mesotermal y epitermal en ocasiones como modificadores de los tipos (contenidos) de
asociación mineral. Asi reconocíó las siguientes asociaciones: Au-Ag, pirita-Cu, Pb-Ag-Zn, Ag-CoNi-Bi-U, Sn-Ag-W-Bi, Sb-Hg-As-Se, no sulfurosas y finalmente no-metalícas.
Yacimientos de exhalación que se corresponden generalmente con la categoría IIE de la
clasificación modificada de Lindgren (emanaciones gaseosas)

Schneiderhohn (Guilbert y Park, 1986) clasificó a los yacimientos minerales de acuerdo con:
1.
2.
3.
4.

Naturaleza de los fluidos meníferos
Asociaciones minerales
Diferencias entre deposición profunda y cerca de la superficie
Tipo de deposición, roca encajante o ganga

A diferencia de la clasificación de Lindgren la de Scheneiderhöhn no hace intento alguno para incluir a
yacimientos formados por los procesos superficiales. Quizás la mayor deficiencia de la clasificación de
Schneiderhohm es la suposición de que el contenido mineral de un yacimiento dado proporciona una
clave directa para las condiciones bajo las cuales este se formó.
Las asociaciones de Hg-Sb hasta donde se conoce, siempre se formaron bajo condiciones de bajas
temperaturas y presiones, mientras que las asociaciones de Au-Ag pueden variar desde hipotermales a
leptotermales y desde xenotermales hasta epitermales; así, el uso de la asociación Au-Ag sirve de poco
para la ubicación genética del yacimiento en la escala de intensidad hidrotermal dentro de una
clasificación de los yacimientos minerales.
El uso de términos tales como mesotermal para modificar la designación de una asociación ayuda en el
esclarecimiento de este problema; pero aun este instrumento no se utiliza conscientemente. La
clasificación de Lindgren, por otro lado, permite que cualquier asociación mineral sea incluida en
cualesquiera de sus categorías con la condición única de que los minerales en cuestión se hayan formado
bajo el rango idóneo de temperatura y presión
La clasificación de Paul Niggli de 1941 (Ridge, 1981) es la única de uso frecuente, que hace una
adecuada consideración de la mayoría de las variables que determinan las condiciones y resultados de la
deposición de las menas. Niggli incluye las siguientes variables en su clasificación:
1.
2.
a)
b)

Lugar de origen de las soluciones meníferas (plutónica profunda, plutónica, subvolcánica, volcánica)
Lugar de deposición de los minerales meníferos en relación con:
Profundidad en la corteza terrestre (abisal, hipoabisal, epicortical, subacuática, aereal(subaereal)
Distancia desde el punto de origen en la cámara magmática (intramagmática, perimagmática,
apomagmática, criptomagmática, telemagmática)

28

�c)

Carácter de la roca encajante y los productos de su alteración ( no se señalan debido al gran número
de categorías que serían necesarias)
d) Estado físicoquímico de los fluidos meníferos (ortomagmático, pegmatítico, neumatolítico,
hidrotermal, exhalativo)
e) Temperatura durante el periodo de mineralización principal (alto, medio, bajo o cata-, meso- y epitermal)
CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES DE NIGGLI(Guilbert y Park, 1986)
PLUTÓNICOS O INTRUSIVOS
A. Ortomagmáticos
- Diamantes, Platino-Cromo
- Ti-Fe-Ni-Cu
B. Neumatolítico a pegmatítico
- Metales pesados, tierras alcalinas, P-Ti
- Si-álcalis-F-B-Sn-Mo-W
- Asociación cuarzo-turmalina
D. Hidrotermal
- Fe-Cu-Au-As
- Pb-Ag-Zn
- Ni-Co-As-Ag
- Carbonatos-óxidos, sulfatos, fluoruros
VOLCANICOS O EXTRUSIVOS
- Sn-Ag-Bi
- Metales pesados
- Au-Ag
- Sb-Hg
- Cu nativo
- Depósitos subacuáticos-volcánicos y bioquímicos.
En cada designación de un yacimiento de la clasificación de Niggli se utilizan normalmente cuatro
variables, con el uso adicional de los térmicos cata, meso y epi en la definición de las asociaciones
minerales que son utilizadas, de la misma manera que lo hizo la clasificación de Schneiderhohm.
Así una veta de oro-pirita de alta temperatura puede ser definida como plutónica, hipoabisal,
apomagmática, hidrotermal y catatermal. Como los términos plutónico y apomagmático coinciden en el
concepto lo cual no puede ser determinado por el yacimiento en si, su validez se debe establecer por el
razonamiento geológico a partir del estudio del yacimiento y su alrededor inmediato.
Por lo tanto es evidente que se debe conocer o suponer mucho mas sobre un yacimiento dado para poder
clasificarlo siguiendo las variables del esquema de Niggli, que lo necesario para ser categorizado dentro
del esquema de profundidad (presión confinante) y temperatura de Lindgren.
La clasificación ideal de los yacimientos minerales aun no se ha alcanzado; se debe avanzar mucho más.
La presencia de menas de mas de un rango de intensidad termodinámica en un volumen de roca dado,
como sucede en yacimientos famosos como Butte, Noranda y Oruro, sugiere con mucha fuerza que otros
factores además de la profundidad tienen una gran responsabilidad en el rango de intensidad de la
mineralización localizada en un yacimiento dado.
La temperatura y la presión confinante de los fluidos meníferos son aun de mayor importancia que lo que
es la profundidad; pero quizás mas importante aun que esto son el pH y la velocidad de variación del pH
de las soluciones hidrotermales, la presión de oxígeno, la concentración de iones de oxígeno y de
hidroxilo de los fundidos metálicos y silíceos generadores de menas y el potencial redox.
Ninguno de estos últimos cuatro factores se habían considerado en las clasificaciones actuales o lo que es
más importante, se han sugerido métodos (mucho menos se han desarrollado) que permitan la
determinación de estas propiedades de los fluidos meníferos a partir de los yacimientos minerales.

29

�La clasificación sería mejorada solamente en la misma medida en que los estudios de campo y de
laboratorio aportaron nuevos datos para hacer avanzar las teorías sobre la formación de las menas,
mismas que definían variables que se podían incorporar en el esquema de clasificación.
Mientras tanto, durante toda esta primera mitad del siglo XX en la desaparecida Unión Soviética comenzó
a desarrollarse una impresionante escuela de pensamiento geológico donde se destacan entre otros los
siguientes aportes: ( Volfson, 1969; Smirnov V.I, 1982):
1.

2.
3.
4.

5.
6.

7.

8.

Los estudios metalogénicos se separan como una parte independiente de la ciencia de los yacimientos
minerales y comienza el estudio detallado de la estructura de los campos meníferos de los
yacimientos endógneos por Koroliov A. y Kreiter V. M entre otros. Koroliov A.V demuestra el
papel principal que desempeñan las estructuras disyuntivas en la manifestacion de la zonación
regional de las regiones y provincias meníferas. Smirnov S. S., Sherbakov D. I y Bilibin Yu. A.
realizan importantes aportes a los estudios metalogénicos regionales haciendo énfasis en el vínculo
histórico-natural de los yacimientos minerales con las regiones geológicas donde se encuentran.
Betejtin A.G inicia los estudios sobre la influencia de los regímenes de oxígeno y azufre en los
procesos de formación de las menas y en la inter-relacion de los minerales en la menas
Zavaritski hace la crítica los trabajos de Vogt y Niggli, presenta una nueva teoría sobre los sistemas
binarios y ternarios asi como propone que las pegmatitas son formaciones entre las rocas magmáticas
y los yacimientos hidrotermales.
Se desarrollan intensas investigaciones sobre los procesos de formación de las menas: se acentúa el
estudio de la deposición de la mineralización en la etapa magmática en especial en la
histeromagmática y las separación de las menas de Cu-Ni por el proceso de licuación. El estudio de
las texturas y estructuras de las cromitas demuestra la dependencia de su composición con la de las
rocas encajantes y que el contenido de Cr dependende de la relación aluminio/calcio y metales
alcalinos
Fersman separa a las pegmatitas graníticas en dos grupos: de la “linea pura” y de la “linea cruzada”.
A partir de investigaciones mineralógicas-geoquímicas detalladas, Vlasov K. A. presenta una nueva
clasificación con cuatro clases de pegmatitas graníticas basado en sus rasgos texturo-estructurales.
Pilipenko P.P destaca que los skarn meníferos se pueden dividir en secos e hidratados asi como la
ubicación del proceso de mineralización dentro del proceso general de formación de los skarn;
Korzhinsky D. S desarrolla su famosa "teoría del metasomatismo" donde se indica que el proceso se
produce tanto debido a la difusion como a la infiltracion de componentes y por medio del analisis
detallado de los potenciales termodinámicos de los sistemas físico-químicos, pudo elaborar la ley de
los volúmenes constantes durante el metasomatismo; en relación con el proceso de bimetasomatismo
destaca el surgimiento de la zonación metasomática.
Smirnov S.S hace la crítica a la teoría de la zonación horizontal y vertical de la mineralización o
teoría batolítica de Emmons y propone la teoria de las pulsaciones. Betejtin mediante estudios sobre
las soluciones hidrotermales indica que todos los yacimientos de esta clase se pueden dividir en tres
grupos en dependencia de la claridad que exista entre la génesis de las rocas madres y la
mineralización hidrotermal lo que facilitaria la ulterior clasificacion de estos yacimientos atendiendo
a criterios geológicos.
Se desarrollan los trabajos de Strajov sobre los yacimientos sedimentarios en general y los de
Betejtin sobre los de Mn en particular y tienen un valor especial los de Ginzburg I. I que le
permiten la clasificación geoquímica de las cortezas de intemperismo y en especial de las cortezas de
lateritas niquelíferas.

La segunda mitad del siglo XX se vio matizada por la profundización de las ideas de la primera mitad del
siglo apoyándose en los avances de la ciencia y la técnica y en especial del potencial de resolución y
precisión de los métodos analíticos, los avances en la termodinámica y la simulación por computadora de
los procesos de formación de las menas de todo tipo, asi como de las amplias investigaciones aplicando
complejos racionales de métodos geoquímicos y geofísicos de explororación que permitieron obtener una
enorme cantidad de datos.
A este avance se sumaron los desarrollos de la imagenología geológica área y espacial para los estudios
metalogénicos regionales y la detección de las áreras de prospección y exploración mas favorables y el
procesamiento de la enorme cantidad de datos con mayor y precisión utilizando las técnicas de la
computación. Aunque sin lugar a dudas lo mas resaltante de todo es la introducción de las concepciones

30

�de la tectonica de placas como un instrumento para explicar las regularidades en la distribución espacial
de los yacimientos minerales primero y despues sus mecanismos de formación.
Los estudios de las inclusiones fluidas y de los isótopos permitieron revelar muchas de las características
de las soluciones hidrotermales y por lo tanto tener una representación mas clara de este complejo
proceso de mineralización. En tal sentido se ha demostrado (Guilbert y Park, OpCit 1986) que la mayoría
de los fluidos hidrotermales están constituidos de hecho por salmueras en lugar de agua pura y los
estudios teóricos han mostrado que los metales son transportados como iones complejos de cloro o de
azufre.
Quedó bien establecido que los yacimientos minerales son un producto de los complicadísimos y variados
procesos que se producen en la corteza terrestre y que por tanto no es posible su estudio desvinculando
sus características de las que existen en el medio donde se encuentren.
En un trabajo fundamental Ridge (1970) presenta la evolucion del pensamiento sobre la génesis de los
yacimientos minerales en los Estados Unidos desde el 1933 hasta el 1967 y alli se afirma que la gran
conclusión final de este periodo es que una teoría geológica y químicamente confiable para la génesis de
los yacimientos minerales se podría construir en torno al concepto de concentración de elementos
meníferos en un fluido menífero generado magmáticamente y en torno a aquellos procesos superficiales
que pueden actuar para concentrar a los materiales económicamente valiosos desde las rocas de cualquier
origen que estén expuestas sobre la superficie terrestre.
Como ideas específicas nos indica:
1.
2.

3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Algunos yacimientos minerales se formaron dentro de las cámaras magmáticas totalmente y por
procesos magmáticos
Algunos yacimientos minerales se concentraron al menos en parte por la segregación de mezclas
ricas en sulfuros dentro de las cámaras magmáticas, pero estas mezclas a menudo son expulsadas de
su foco de desarrollo hacia las rocas circundantes donde cristalizan finalmente. El material fundido
tenía una baja cantidad de agua.
Se destaca el papel que desempeña el fenómeno de la difusion sólida en el proceso de formación de
yacimientos a partir de mezclas con contenidos diferentes de agua.
Se produce un conseso casi universal de que muchos yacimientos minerales se formaron a partir de
soluciones ricas en agua en las cuales los elementos metálicos se transportaron en complejos con
ciertos aniones.
Se acepta de manera general que esas soluciones independientemente del ión o los iones que foman
el complejo son salmueras cloruradas fuertes.
Mientras menor es la temperatura a la cual se ha formado un cuerpo mineral a partir de estas
salmueras ricas en cloruros, menos aceptación se tiene de que ellas puedan tener origen magmático
Se desarrolla un consenso general de que muchos yacimientos de sulfuros masivos estratificados se
formaron singenéticamente con los sedimentos y vulcanitas encajantes
La mayoría de los yacimientos metálicos de mineralogía simple, principalmente los carbonatos o las
pizarras, se depositaron singenéticamente o diagenéticamente.
Se aprecia una reconocimiento bastante generalizado de que las bacterias bajo condiciones
anaerobias son capaces de producir cantidades apreciables de SH2

En esta segunda mitad del siglo XX se conocieron algunas clasificaciones importantes como las de A. M.
Bateman V. I. Smirnov entre otras, donde aun no están vinculados los tipos de yacimientos con los
ambientes litológicos y tectónicos resultantes de la tectónica de placas lo cual ocurrió a finales de la
década de 1970.
Una de las clasificaciones que mas se ha utilizado en el continente americano es la elaborada por
A.M.Bateman en 1950 y que se organizó sobre las bases de los controles estructurales de las menas con
grupos separados de yacimientos que están presentes en fallas, pliegues, a lo largo de contactos ígneos,
como diseminaciones, etc. Tiene la desventaja de que un yacimiento de un mismo tipo genético puede
estar en mas de una de las circunstancias que describe Bateman en su clasificación que, además, se
fundamenta en los principios generales de las ideas de Lindgren.

31

�CLASIFICACION DE A.M.BATEMAN (Bateman, 1954)
PROCESO
TIPO DE YACIMIENTO
Concentración magmática
I.
Magmáticos primarios:
A. Cristalización diseminada
B. Segregación
C. Inyección
II.
Magmáticos posteriores:
A. Separación de líquido residual
B. Inyección de líquido residual
Sublimación
Sublimados
Metasomatismo de contacto
Metasomático de contacto
Procesos hidrotermales
A. Relleno de Cavidades

B. Reemplazamiento

Sedimentación (salvo evaporación)
Evaporación

Concentración residual y mecánica
A. Concentración residual
B. Concentración mecánica

Oxidación
superficial
supergénico
Metamorfismo

y

Relleno de cavidades(deposición en espacios
abiertos:
A. Filones de fisura
B. Depóstios en zonas de cizalladura
C. Criaderos o bonanzas
D. Filones escalonados
E. Crestas de repliegue
F. Rellenos en fisura de tensión
G. Rellenos de brechas
a) Volcánicos
b) Tectónicos
c) Colapsados
H. Rellenos en cavidades de solución:
a) Cavernas y canales
b) Filones de incisión
I. Relleno de espacios porosos
J. Rellenos vesiculares
Reemplazamiento:
A. Masivo
B. Filones de Fisura
C. Diseminado
Sedimentarios
Evaporitas:
A. Marinas
B. Lacustres
C. Aguas subterráneas
Depósitos residuales
Placeres
A. Aluviales
B. De playa
C. Eluviales
D. Eólicos
enriquecimiento Sulfuros supergénicos
A. Metamorfizados
B. Metamórficos

Un interesante ejercicio realizaron Guilbert y Park en 1985 al proponer una clasificación basada en
modificaciones a la de Lingren de 1933 y que tomaba en consideración los avances alcanzados hasta esa
fecha en la tipologia de los yacimientos minerales.
Una de las clasificaciones que mas impacto tuvo en la desaparecida Unión Soviética y fue motivo de
evaluacion y análisis en otras partes del mundo es la de V.I.Smirnov. En ella se mantiene el criterio
expresado por el geólogo ruso V. Obruchev en 1928 cuando señaló: “ el sistema de clasificación que yo

32

�he adoptado se basa en el principio, también aceptado por otros autores, de que los procesos de formación
de menas están estrechamente relacionados con los procesos de formación de rocas”
Smirnov V. I adopta la concepción genética para el ordenamiento de los yacimientos en series, grupos,
clases y sub-clases e introduce un concepto que se relaciona con el pensamiento de Obruchev antes
indicado de vinculo genético-espacial entre las rocas y las menas cuando señala que, las clases y
subclases se pueden dividir en formaciones minerales.
Al respecto Siniakov (1987) establece el concepto de "formaciones meníferas" que se asocian a cada uno
de los grupos de yacimientos en la clasificación de Smirnov V.I aunque tambien el autor identifica las
formaciones meníferas con sus yacimientos asociados.
Esta clasificación enfoca el surgimiento de los yacimientos minerales en un proceso de evolución de la
corteza terrestre sobre la base del esquema clásico del ciclo tectonomagmático geosinclinal-plataforma
aunque mas elaborado, pues reconoce la existencia de dos tipos de geosinclinales uno basaltoide y otro
granitoide con tres estadios de desarrollo respectivamente: inicial , medio y tardío a los cuales se asocian
procesos magmáticos, intensidad de formación de menas, grupos genéticos de yacimientos y composición
mineral específicos para cada uno de ellos.
CLASIFICACION GENETICA DE V. I. SMIRNOV (Smirnov, 1982)
SERIE
Endógena

GRUPO
Magmático

CLASE
SUBCLASE
Licuación
Magmática temprana
Magmática tardía
Simple
Recristalizada
Metasomáticas
Magmática
Metasomática
Combinada
Cálcico
Magnesial
Silicatado
Albitítita
Greissen
Plutogénica
Vulcanogénica
Amagmatógena
(teletermal
y
estratiforme)
Metasomática
Vulcanógenasedimentaria
Combinada
Residual
Infriltración
Eluvial
Diluvial
Proluvial
De lengua de tierra
Aluvial
De cauce
De valle
De delta
De terraza
Lacustre
Lateral
Marina
Oceánica
Morrenas
Glacial
Fluvioglacial

Pegmatítico
Carbonatítico
Skarn
Albititico/Greissenítio
Hidrotermal

Pirítico

Exógena

Meteorización
Placer

33

�Sedimentario

Metamorfogénica

Mecánica
Química
Bioquímica
Vulcanógena
Metamorfismo
regional
Metamorfismo
contacto

Metamorfizada

de

Metamórfico
Hasta el año 1968 en que se comienzan a presentar nuevas orientaciones en las clasificaciones de los
yacimientos la escuela soviética trabajó en las siguientes direcciones:
1.
2.

3.
4.
5.

6.

7.

Nikolaev V.A., Ostovski I. A., Vinogradov A. P. y otros investigadores mas desarrollan
investigaciones fundamentales sobre los sistemas físico-químicos de formación de las menas
Basados en los planteamientos teóricos de Vernadsky V. I. y Fedorov E.S. se desarrolan amplias
investigaciones mineralógicas y cristoloquímicas orientadas a esclarecer la interrelación de los
minerales surgidos en diferentes condiciones y sus propiedades ópticas, composición química y
propiedades físicas asi como la morfología de los cristales generados en diferentes condiciones
geológicas.
Nikitin V.D. expone su teoría de la formación de las pegmatitas por los procesos de recristalización y
reelaboración en estado sólido de las rocas magmáticas y metamórficas bajo la influencia de
soluciones postmagmáticas
Zharikov V. A. continuó sus trabajos sobre los yacimientos de skarn y separa a los magnesiales en
dos categorías: magmáticos y postmagmáticos
Son muy amplias las investigaciones sobre los yacimientos hidrotermales donde se destacan los tipos
greisseníticos y albitíticos como formaciones de altas temperaturas, sobre la relación de la
mineralización de baja temperatura con las formaciones efusivas e intrusivas y se establecen los
vínculos genéticos y paragenéticos de la mineralización con sus rocas encajantes.
Betejtin A.G y sus discípulos prestan atención a las paragénisis minerales de los yacimientos
hidrotermales fundamentalmente; Vajromeev S.A precisa la clasificacion de Tatarinov P. M y con
Smirnov V. I presentan sus clasificaciones de los yacimientos hidrotermales; Ovchivnikov L. N
dedica sus estudios a la separación de los componentes volátiles desde el foco magmático
Se profundizó el estudio sobre la geología de metales específicos y se brindó la clasificación de los
yacimientos de los principales metales fundamentándose en principios geológicos y parcialmente
físico-químicos destacándose las condiciones de formación y las regularidades de la distribución de
estos yacimientos en diferentes situaciones geológicas.

Skinner y Sims en la introducción al volumen de Economic Geology dedicado al 75º Aniversario de esta
importante publicación (Ehle et al, 1981) reflejan la tendencia del desarrollo de las investigaciones sobre
la teoría de la formación de menas en el periodo entre 1955-1980 el cual podemos resumirlo de la
siguiente manera:
1.

2.

3.
4.

El incremento en el uso de los laboratorios en los cuales el quimismo de los tipos de rocas, de las
alteraciones de las rocas encajantes y de las asociaciones meníferas se puede ser simular y estudiar en
condiciones controladas, permitió avanzar nuevas y novedosas teorías sobre las condiciones físicas y
químicas bajo las cuales se formaron los yacimientos minerales.
Creció la data de la geoquímica experimental. Los experimentos eran limitados pero a través de
cálculos termodinámicos fue posible cuantificar y calcular las condiciones de formación que no
pudieron simularse en el laboratorio o directamente medidas a partir de la información conservada en
la mena y la ganga. Como se pronosticó entonces, esta fue una de las direcciones de mas rápido
avance a finales del siglo XX
Con el refinamiento de los espectrómetros de masa se pudo realizar investigaciones sistemáticas del
fraccionamiento isotópico, especialmente los isótopos estables de H, C, O, y S.
Se pudo comprobar el quimismo de los fluidos que transporta a los componentes meníferos, debido a
que sus características isotópicas dan la oportunidad de identificar las fuentes de los materiales.

34

�5.

6.

La enorme demanda de recursos minerales condujo en este periodo a un programa mundial sin
precedente de exploración de yacimientos y como resultado de ello, se revelaron clases de
yacimientos que no se conocían en el año 1955 como es el caso de los yacimientos de cobre
porfídico
Con un tamaño de la muestra mucho mayor y con una comprensión mucho mas profunda de los
ambientes tectónicos que se generan como consecuencia de la tectonica de placas se señaló la
evidencia de que ciertos tipos de yacimientos se encuentran en ambientes tectónicos específicos

2.5. Las clasificaciones fundamentadas en la teoría de las placas.
Todos estos aspectos condujeron a que a partir de 1968 se desarrollara una tendencia, que permanece
hasta el presente, con los lógicos refinamientos, de asignar tipos de yacimientos a ambientes tectónicos
específicos. Como lo señalan Guilbert y Park (1986) algunas clasificaciones fueron propuestas por Guild,
1971; Mitchell y Garson en 1972; Guilbert en 1981 y Sawkins en 1984. Otras han considerado partes
individuales del problema como Sillitoe en 1972, Sawkins en 1972, Solomon y Griffith en 1974.
En una obra pionera en este campo Mitchell (1981) presenta una visión sobre la evolución del
pensamiento geológico sobre la formación de los yacimientos minerales y la tectónica de placas en el
periodo 1967-1980. Indica que al igual que ocurrió en el caso de la hipótesis geosinclnal, aunque en una
escala menor, al principio no se hicieron intentos de relacionar la formación de los yacimientos minerales
con los ambientes tectónicos con independencia de los éxitos obvios de la hipótesis en la explicación de la
formación de las asociaciones y sucesiones de rocas.
Mitchell (1981) propone una clasificación de los ambientes tectóncios
yacimientos minerales. Asi reconoce:
1.
2.
3.
4.
5.
6.

a los que se asocian los

Depósitos formados en focos calientes continentales
Depóstiso formados sobre márgenes continentales pasivas y en cuencas interiores
Depósitos formados en ambientes oceánicos
Depósitos asociados a ambientes de subducción
Depósitos asociados a ambientes de colisión
Fallas tranformantes y lineamientos en la corteza continetal.

Dentro de cada uno de estos ambientes se distinguen zonas o sub-ambientes específicos.
En el comienzo de la década de los años 1970 los primeros intentos fueron realizados por Sillitoe (1970),
Guild (1971), Pereira y Dizon (1971) y Snelgrove (1971).
El número de artículos en este tiempo fue limitado hasta 1972 en que creció rapidamente quedando
reflejados en ellos fundamentalmente los temas relacionados con los yacimientos de cobre porfídico y por
lo tanto la problemática de los ambientes de arcos magmáticos relacionados con la subducción.
El próximo tipo de yacimiento que se intentó explicar en este sentido fueron los VMS. El reconocimiento
de muchos tipos de yacimientos de sulfuros masivos como estratiformes y singenéticos, con el
consecuente enfasis en su posición estratigráfica y la similitud en edad con las rocas encajantes,
facilitaron en gran medida la interpretación del ambiente de formación de las menas junto a sus rocas
encajantes en término de ambiente tectónico.
A partir de 1972, conluye Mitchell, los tipos y cantidad de yacimientos relacionados con los ambientes
tectónicos se incrementaron rápidamente, en especial, en los yacimientos relacionados con arcos
magmáticos y en menor medida con los ambientes de las elevaciones oceánicas.
Ph. Guild en su obra “Metallogenetische und geochemische Provinzen” de 1974 realizó la siguiente
propuesta de relación entre los tipos de yacimientos minerales con las placas litosféricas: (Mitchell, 1981)

35

�Yacimientos formados
Tipos y posibles ejemplos
En o cerca de las La orientación de los yacimientos, distritos y provincias tiende a ser
márgenes de las placas paralela al margen
a) acrecionales(divergentes)
- Fangos del Mar Rojo. Análogos antiguos (?
1.

b) transformante
c)

cosumo
(convergente)

2.

Dentro de las placas

a)

en partes oceánicas

-

Ciertas menas (sulfuros masivos) pirítico cupríferas, Chipre (?)
Cr podiforme (pueden ser arrastradas a través del océano e
incorporadas en arcos de islas o margen continental
- Cr podiforme, Guatemala (?)
- Cu y Mn, Boleo, Baja California
- Principalmente de tipo continente/océano o arco de isla/océano;
yacimientos formados a distancias variables sobre el lado oceánico
opuesto, placa descendente
- Cr podiforme, Alaska
- FeS2-Cu-Zn-Pb en forma de sulfuros masivos estratificados, New
Brunswick, Japón(menas tipo Kuroko), California, Columbia
Británica
- Mn de tipo vulcanogénico asociado con sedimentos marinos, Cuba,
California, Japón
- Skarn de magnetita-calcopirita, Puerto Rico, Española, Cuba, México,
California, Columbia Británica, Alaska
- Pórfido de Cu-Mo, Puerto Rico, Panamá, SW de USA, Columbia
Británica, Islas Filipinas, Bougainville
- Ag-Pb-Zn, México; W de USA, Canada
- Au, Mother Lode, California; Faja Juneau, Alaska
- Bonanza Au-Ag; W de USA, W, Sn, Hg Sb; W y S de América
Los yacimientos tienden a ser equidimensionales, la distribución de los
distritos y provincias está menos orientada (puede ser a lo largo de
lineamientos transversales)
-

b) en
márgenes
continentales de tipo Atlántico
c) en partes continentales
-

Nódulos de Mn-Fe (Cu, Ni, Co)
Sedimentos de Mn-Fe en pequeñas cuencas oceánicas con abundante
contribución volcánica (?)
Evaporitas en cuencas oceánicas pequeñas o re-abiertas
Arenas negras, Ti, Zr, magnetita, etc
Fosforitas sobre la plataforma
Conglomerados deAu(U), Wittwatersrand
Formación de Fe tipo Clinton y Mesabi
Evaporitas, Cuenca Michigan, Cuenca Pérmica; sales, potasio, yeso,
azufre
Cu en Red Beds; Kupferschiefer y Katanga Cu-Co
U, yacimientos de U-V, Meseta de Colorado
Fe-Ti-(V) en macizos anortosíticos, Canadá, USA
Cr estratiforme, Fe-Ti-V, Cu-Ni-Pt, Complejo Bushveld
Yacimientos asociados a carbonatitas de Nb, V, P, Tierras Raras, Cu,
F
Kimberlitas, diamantes
Fe(P) tipo Kiruna, SE de Missouri
Yacimientos tipo Valle de Mississippi,Pb-Zn-Ba-F
(Cu,Ni,Co)

36

�Después de conocer uno de los primeros esquemas de asociación de los yacimientos minerales a las
placas litosféricas, Guilbert y Park (1986) presentan su esquema para relacionar los tipos de
yacimientos minerales a ambientes tectónicos y para determinar la distribución de aquellos ambientes
tectóncios en el espacio y el tiempo, en las masas continentales, en terrenos sospechosos en la corteza
oceánica y en la corteza continental
CLASIFICACION DE LOS YACIMIENTOS MINERALES SOBRE LA BASE DE LA
TECTONICA DE PLACAS Y LA LITOTECTONICA (Guilbert y Park, 1986)
I YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS A CRESTAS CENTROOCEÁNICAS Y PISO
OCEÁNICO/FORMACIÓN DE CORTEZA OCEÁNICA
A. Plutonica-Corteza oceánica Capa 3
1. Intrusiones máficas estratificadas, cromita
2. Peridotita alpina, cromita
3. Placeres de cromita-platinoides
B. Volcánica- Corteza oceánica Capas 1 y 2, hidrotermal-próximos o cercanos
1. Sulfuros masivos tipo Chipre
C. Volcánica-Corteza oceánica Capa 1, hidrotermal-distante o alejados
1. Nódulos de Mn-Cu-Ni-Co
D. Ruptura del mar-Corteza oceánica Capas 32 y 3 con actividad supergénica
1. Lateritas niquelíferas
II.
A.
1.
2.
3.
4.
a)
B.
1.
a)
b)
c)
d)
2.
a)
3.
a)
b)
c)
d)
4.
a)
b)
5.
a)
C.
1.
a)
b)
c)
2.
a)
b)
c)
d)

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON MÁRGENES QUE SE CONSUMEN
EN ZONAS DE SUBDUCCIÓN
Obducción
Peridotitas alpinas
Peridotitas alpinas con laterización, Ni
Melange franciscana, Hg-serpentina-Au
Ofiolitas, sulfuros masivos
Cu-Zn, tipo Chipre
Oceano/océano, arcos de islas, eugeosinclinales
Sulfuros masivos próximos o cercanos
Cu-Zn-Ag
Cu-Ni
Sb
Hg
Oxidos próximos o cercanos
Formación de Fe, tipo Algoma
Oxidos y sulfuros distantes o alejados
Au
Formación de Fe bandeado con Au
Formación de Fe tipo Algoma
Pb-Zn
Pórfido de Cu-Mo-Au
Cu-Mo
Cu-Au
Plutónico-ultramáfico
Asbestos
Océano/Continente, fosa/arco, orógenos cordilleranos
Fe magmático (serie magnetita, tipo I, buzamiento abrupto)
Magnetita plutónica
Magnetita volcánica, hematita
Metamorfitas ígneas, magnetita
Pórfido de Cu-Mo(serie de magnetita, tipo I, buzamiento abrupto)
Cu
Cu-Mo
Mo
Cu-Au

37

�3.
a)
b)
c)
d)
4.
a)
b)
c)
5.
a)
b)
6.
a)
b)
7.
a)
8.
9.
10.
a)
b)
c)
11.
a)
b)
12.
a)
b)
D.
1.
2.
3.
a)
b)
c)
4.

Skarn
Pórfido cuprífero de contacto, Cu, Zn-Pb, Mo
Skarn hidrotermal
W
Skarn de Fe y hornfelsas
Vetas cordilleranas
Cu-Fe-As-S (serie de magnetita, tipo I, buzamiento abrupto)
Pb-Zn-Ag ( tipo I-S, buzamiento suave)
Au(?)
Pórfido de Sn-W (serie de ilmentita, tipo I, buzamiento suave)
Pórfidos de Sn-W
Riolitas estanníferas
Granitos de Sn-W (serie de ilmenita, tipo S, buzamiento suave -?-)
Granitos estanníferos
Granitos con W-Mo-Sn-Be-U
Complejos de núcleos metamórficos (granitos tipo S)
W, U (?)
Pegmatitas graníticas zonadas complejas (granitos tipo S ?)
Pegmatitas de Tierras Raras (lantánidos)
Granitos uraniníferos
Graníticos
Pegmatíticos
Migmatíticos
Rocas industriales
Granitos
Sienitas
Evaporitas lacustres
Cuencas tectónicas de alto nivel
Cadenas de lagos
Oceano/Continente-Extensión
Pórfido cuprífero, afinidad soda-álcalis
Molibdeno tipo Climax (tipo A, escamas abruptas, rifting)
Asociación epitermal-ignimbrita
Ag-Au
Hg-U
Sb
“Bulk silver”, sedimentos de lagos de caldera

III.

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON CUENCAS DE RETROARCO
ENSIALICAS-ENSIMATICAS
A. Tendencias volcánicas-muro o pared exterior (lado del arco)
1. Pb-Zn-Cu
2. Pb-Zn
B. Tendencias sedimentarias-muro o pared interior (lado del continente)
1. Pb-Zn en pizarras negras (“black shale hosted”)
IV.
A.
1.
a)
b)
c)
2.

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON CRATONES
Geosinclinal, miogeosinclinal, plataforma continental
Rocas industriales
Calizas
Areniscas
Pizarras
Formaciones ferruginosas tipo Lago Superior

38

�B.
1.
2.
3.
a)
b)
c)
d)
4.
a)
b)
5.
C.
1.
a)
b)
2.
a)
b)
3.
a)
b)
c)
4.
a)
b)
5.
a)
b)
c)
d)
e)
f)
6.
a)
b)
c)

Margen litoral
Sedimentos de metales base, Cu-Co-U
Hidrocarburos, petróleo, carbón
Placeres fluviales
Au
U
Diamantes
Ti, elementos de las Tierras Raras
Placeres marinos
Ti, Tierras Raras
Diamantes
Fosfatos
Epicontinental
Adyacente a las cuencas sedimentarias
Yacimientos tipo Valle de Mississippi
Estratificados tipo Irish
Relacionados con discordancias
U
Cu-U
Relacionados con la superficie - U en los estados occidentales de USA
Sales
Rool-front
Humatos (pigmentos minerales)
Removilización de la solución
Au
Co-Ag-Ni-As
Arcillas residuales o transportadas, suelos, materia orgánica
Suelos
Lateritas, Al-Fe
Arcillas, fire, ball, y flint
Caolines
Subarcillas
Carbón
Placeres, fluviales, lacustres, residuales
Au-cromita-Pt
Cromita-Pt
Au-U

V.
A.
1.
a)
2.
a)
b)
c)
3.
a)
4.
a)
b)
c)
5.
a)
b)
c)
6.
a)

YACIMIENTOS MINERALES ASOCIADOS CON EL RIFTING CRATONICO
Arqueamiento pre-rift, rifting temprano
Kimberlitas
Diamantes
Carbonatitas
Elementos de las Tierras Raras
Fosfato-Ti-Cu
Fosfato-Ti-Nb
Intrusivos alcalinos
Sienitas
Anortositas
Magnetita
Ti
V
Intrusiones máficas estratificadas
Magnetita-V
Cromita-Platinoides
Cu-Ni
Mo-Silice
Mo

39

�B.
1.
a)
b)
C.
1.
2.
3.
D.
E.
1.

Rifting
Vulcanismo alcalino y lagos
Trona-dawsonita
Carbonatitas
Golfos proto-oceánicos-aulacógenos
Cu-Zn-Mn-Fe-Pb-Ba
Cu-Zn-Ag
Evaporitas, K-Na-Mg-Cloruros
Océanos estrechos poco profundos
Océanos abiertos
Nódulos de Mn-Cu-Co-Ni

Sawkins en su trabajo “Metal Deposits in relation to plate tectonics” (Sawkins,1990) que fue uno de
los precursores en la década de los años 70 del siglo XX en la escritura de artículos que explicaron la
distribucion de los yacimientos en la corteza bajo la óptica de la tectónica de placas, señaló que existía
aun una profunda controversia con respecto a la génesis de muchos yacimientos y que ello influía en el
grado en que ellos podían relacionarse claramente con los ambientes tectónicos en los cuales se
encontraban.
Indicó algo que es fundamental en este contexto: " no tengo dudas de que la aplicación de los conceptos
de la tectónica de plan pueden revelar nuevos yacimientos de carácter global. La principal herramienta a
disposición de los Geólogos de exploración es la analogía con respecto a otros yacimientos y sus
escenarios tectónicos, p.e., ciertos titos tipos de yacimientos metálicos están presentes en asociación con
ciertos tipos de rocas"
Y continua señalando Sawkins: "La importancia de la tectónica de placas es simplemente que sus
interacciones generan varios tipos de asociaciones litológicos y asi tales conceptos precisan
considerablemnte nuestras percepciones e interpretaciones de los terrenos geológicos. Por tanto puede
ayudar a los Geólogos exploradores a la evaluación de varias secuencias litológicas y los tipos de
yacimientos metálicos que pueden haber sido generados en ellos"
(La traducción es libre y de absoluta responsabilidad del autor)
Este razonamiento mantiene todo su valor y lucidez científica en la actualidad. Con posterioridad y en los
finales del siglo XX se aceleraron y profundizaron considerablemente los estudios sobre la génesis de los
yacimientos minerales debido a las razones ya señaladas: el estudio de las inclusiones fluidas, los isótopos
estables y varias técnicas experimentales que han ampliado nuestra visión sobre los aspectos químicos e
hidrodinámicos de la formación de las menas. Estos avances, indica Sawkins finalmente, nos han
permitido la elaboración de modelos conceptuales mas reales de varios tipos de sistemas generadores de
menas.
En la década de los años 1980 y principios de los 1990 se inició la era de los Modelos de Yacimientos
Minerales como la expresión de avanzada en la sistematización del conocimiento sobre los yacimientos
minerales y se convirtieron en una ayuda inapreciable para los Geólogos que se dedicaron a la
exploración y la explotación de los yacimientos minerales, pero aun eran de utilidad mas limitada para los
trabajos de prospección y descubrimiento de nuevos yacimientos minerales.
Presento a continuación la propuesta de Sawkins de los principales ambientes tectónicos de la corteza
terrestre y sus yacimientos asociados.

40

�I.

AMBIENTES DE BORDES DE PLACAS CONVERGENTES

A. ARCOS PRINCIPALES QUE SON ZONAS BIEN DEFINIDAS, DE ACTIVIDAD
VOLCANICA Y PLUTÓNICA, RELATIVAMENTE ESTRECHAS, QUE SE
DESARROLLAN ENCIMA DE ZONAS DE SUBDUCCIÓN CON BUZAMIENTO MEDIO O
ABRUPTO.
ESTOS
ELEMENTOS
METALOGÉNICOS
IMPORTANTES
SE
CARACTERIZAN POR LA FORMACIÓN DE YACIMIENTOS DE Cu., Fe, Mo, Au y Ag
QUE PRESENTAN UNA ESTRECHA RELACIÓN GENÉTICA-ESPACIAL CON EL
MAGMATISMO CALCO-ALCALINO
1. Grandes yacimientos de Cu porfídico con menas diseminadas de bajos contenidos; en los ambientes
de arcos de islas están asociados a dioritas y cuarzodioritas calco-alcalinas mientras que en los
ambientes de márgenes continentales, las intrusiones son de granodioritas y cuarzo-monzonitas: El
Salvador,Chile; Panguna, Bougainville,Papua-Nueva Guinea
2. Tubos de brechas cupríferas en Chile, norte de Méxicoy el SW de USA, Perú y norte de Australia
3. Yacimientos de skarn desarrollados en márgenes continentales y arcos de islas fundamentalmente
donde las intrusiones se encuentran con rocas encajantes ricas en carbonatos, p.e. batolitos de la
Sierra Nevada en USA, Acochi, Sonora y terrenos menores erosionados en Japón, Filipinas,
Indonesia e Irán Se desarrollan preferentemente en los ambientes de arcos interiores donde las rocas
carbonatadas encajantes están mas distribuidas. Los skarn magnetíticos tipo cálcico se asocian con
los ambientes de arcos, mientras que los magnesiales lo hacen con los arcos cordilleranos y sus
márgenes interiores, Pine Creek, USA, Sangdong, Corea del sur, King Island en Tasmania.
4. Yacimientos epitermales epigenéticos de tipo filoneano, formados a poca profundidad, menor a 1 km,
en la corteza terrestre (Au-Cu-Ag y Ag en Chile; Cu y Au-cuarzo en Perú; metales básicos y
preciosos en Ecuador y Colombia, metales preciosos en Centroamérica y Sierra Madre Occidental de
México; Columbia Británica y Yukón en Canadá; arcos de islas del Pacífico occidental e Indonesia
5. Yacimientos de magnetita masivos alrededor de la margen del Pacífico en Chile central, Perú,
México y Columbia Británica
6. Yacimientos de cobre tipo “manto” limitados fundamentalmente a Chile
B. PARTES INTERIORES DE LOS ARCOS PRINCIPALES EN LOS SISTEMAS DE ARCOS
DE ISLAS MADUROS Y FAJAS CORDILLERANAS EN ESTRECHA RELACIÓN
ESPACIAL CON STOCKS AISLADOS QUE LOS INTRUYEN
1. Yacimientos de Pb-Zn-Ag en la zona oriental del batolito costero de Perú central, el este de la Sierra
Madre Occidental en México y la zona oriental del arco magmático relacionado con la subducción
del oeste de USA. Probablemente yacimientos en Japón y Corea del Sur.,
2. Sistemas de vetas polimetálicas de Ag-Pb-ZnmCu en los Andes centrales y en México
3. Yacimientos de vetas epitermales con Cu, Bi y Pb y en menor cantidad Au y W en Perú
4. Yacimientos de Sn-W en muchos sistemas de arcos cordilleranos asociados con rocas ígneas félsicas
como la faja estannífera de Bolivia, Perú, Yukón en Canadá, Australia, Corea del Sur y República
Popular China.
5. Yacimientos de Au de transarco(retroarco) en forma de teleruros de Ag-Au asociados con rocas
ígneas alcalinas: sienitas, traqutias y fonolitas.
C. RIFT VINCULADOS A ARCOS DESARROLLADOS EN ó AL LADO DE SISTEMAS DE
ARCOS DE ISLAS CONSTRUIDOS EN AMBIENTES OCEANICOS MAS QUE EN ó
DENTRO DE MARGENES CONTINENTALES
1. Deposición de Au en la superficie de ambientes de manantiales termales como una réplica de
sistemas meníferos epitermales auríferos modernos asociados a calderas de cenizas riolíticas como
ocurre en la zona volcánica de Nueva Zelandia
2. Yacimientos de Mo tipo porfídico en la Colorado Mineral Belt de USA-Climax- asociados con una
serie de pórfidos riolíticos ricos en álcalis y sílice
3. Yacimientos de Au en series litófilas de fluorita en el NW de México asociados a ignimbritas
riolíticas
4. Yacimientos de sulfuros masivos tipo Kuroko que representan lentes polimetálicos concordantes de
sulfuros masivos en estrecha relación estratigráfica con el vulcanismo félsico. Se desarrollan en todo
el Cinturón Pacífico y donde quiera que se manifieste la presencia de vulcanismo submarino félsico
como en Fiji, Japón, Turquía, Sierra Madre del Sur de México, Irlanda, Arabia Saudita, California,
Canadá
5. Yacimientos de sulfuros masivos encajados en vulcanitas del Pz con Rio Tinto en España como el
mejor exponente. Tambien en Canadá.

41

�D. OTROS TIPOS DE YACIMIENTOS RELACIONADOS CON ARCOS
1. Yacimientos metálicos relacionados con magmatismo félsico de transarco de edad post Pz
2. Yacimientos de Au en sistemas transformantes-arcos de rift en márgenes continentales de evolución
compleja en el oeste de USA; yacimientos filoneanos de Au-Ag en la Gran Depresión de USA;
yacimientos auríferos en sedimentos de Gran Bretaña tipo Carlin; yacimientos de Au relacionados
con fallas de pequeño ángulo de inclinación; mineralización aurífera asociada a fallas transformantes
en USA
3. Yacimientos de Cu porfídico del Pz y mas antiguos en Rusia, Australia, Canadá; se conocen en
terrenos del Pre-Cm en el escudo canadiense, Brasil y Australia
4. Yacimientos de sulfuros masivos en cinturones de rocas verdes que son los análogos Pre-Cm de las
cuencas de transarco e intra-arco tipo Noranda y Kidd Creek en Canadá
5. Yacimientos auríferos en cinturones de rocas verdes del Arqueozoico tardío donde se encuentran una
parte importante de los recursos auríferos mundiales (excluyendo a los placeres) y que por todas las
evidencias, son la fuente del paleoplacer de Witwatersrand en Africa del Sur, USA, Canadá, Brasil,
Tanzania, Zimbabwe e India. Las menas de estos yacimientos son arsenopirita, pirita y pirrotina.
II. AMBIENTES DE BORDES DE PLACAS DIVERGENTES
A. CORTEZA DE TIPO OCEANICA
1. Yacimientos de sulfuros masivos "tipo Chipre" en ofiolitas en Chipre, Omán, USA, Caledónidas
noruegas, Canadá
2. Yacimientos de cromititas en complejos ofiolíticos en Pakistán, Grecia, Zimbabwe, Rusia, Cuba
3. Otras mineralizaciones incluyen yacimientos de Ni en las cortezas de intemperismo de Nueva
Caledonia -garnierita- y en Cuba -menas oxidadas de Ni-; Au en serpentinitas, magnesita, talco y
asbesto.
B. FOCOS CALIENTES INTRACONTINENTALES Y MAGMATISMO ANOROGENICO
1. Yacimientos de Sn asociados con granítos anorogénicos especialmente en Nigeria y Niger, Brasil,
Finlandia y Rusia
2. Yacimientos de Fe-Ti asociados con anortositas
3. Complejos máficos estratificados relacionados con focos calientes de composición basáltica en
Africa del Sur, USA y Sudbury
4. Yacimientos de metales relacionados con carbonatitas en Rusia y Africa del Sur
5. Yacimientos de Cu-U-Au en el sur de Australia
C. ESTADIOS TEMPRANOS DEL RIFTING CONTINENTAL
1. Yacimientos hidrotermales de Cu de origen epitermal en la faja cuprífera de Zambia, en Canadá y en
Africa del Sur
2. Yacimientos de Mo en Noruega
3. Yacimientos de Cu estratiformes, segundos en recursos mundiales despues del Cu porfídico en
Angola, Europa Central, Afganistán, USA, Canadá, Zambia, Namibia, Africa del Sur, Uganda y
Udokán en Asia central
4. Yacimientos magmáticos de Cu-Ni en Rusia, USA y Africa del Sur
5. Yacimientos uraniníferos del Arqueozoico tardío/Proterozoico temprano en Canadá, Africa del Sur,
6. Yacimientos filoneanos de la formación de 5 elementos(Ag-Ni-Co-As-Bi)
7. Yacimientos magmáticos de Cu en terrenos de metamorfismo de alto grado.
D.ESTADIOS AVANZADOS DEL RIFTING CONTINENTAL
1. Yacimientos metalíferos del Mar Rojo: son focos de aguas mineralizadas calientes que metalizan con
sulfuros a los sedimentos fangosos
2. Yacimientos de sulfuros masivos de metales base tipo Sullivan encajados en sedimentos de
ambientes caracterizados por secuencias potentes de clásticos de origen continental en Columbia
Británica y Alaska.
3. Yacimientos de sulfuros masivos en terrenos de metamorfismo de alto grado en Australia y Alaska
4. Yacimientos tipo Valle de Mississippi en ambientes de rifting avanzado en la costa egipcia del mar
Rojo y en Nigeria asi como en márgenes continentales pasivas en el sur de Europa, norte de Africa y
en las rocas del techo de domos salinos en la Costa del golfo en USA.
5. Yacimientos de menas de Fe bandeadas tipo Lahn-Dill, Alemania
6. Yacimientos de Cu-Zn encajados en sedimentos
7. Yacimientos estratiformes de Sn

42

�E.EVENTOS DE COLISION
1. Yacimientos en ofiolitas
2. Yacimientos de Pb-Zn tipo Valle de Mississipi en rocas carbonatadas
3. Yacimientos de Pb-Zn en Irlanda
4. Yacimientos de Pb en areniscas en Suecia
5. Yacimientos de Sn-Mo asociados con graníticos anatécticos tipo S en Portugal
6. Yacimientos de U en Namibia, Francia, República Checa
Uno de los aspectos que mas se trabaja en la actualidad es el vínculo entre la geodinámica y la
mineralización. Los yacimientos minerales se forman en una gran variedad de ambientes estructurales
dependiendtes de la tectónica de placas y la desposición de las menas está dirigida por la energía liberada
en los bordes de las placas.
Los controles potenciales sobre la mineralización en esta visión son: (Lips, 2000)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

Fluidos y calor mantélicos
Magnatismo
Control estructural y estilo de las deformaciones
Ambiente geoquímico
Metamorfismo
Duración y cronología
Erosión y denudación

Es necesario tener en cuenta la escala cuando se considera la mineralización en el contexto geodinámico.
Mientras la tectónica de placas opera a una escala de 100- 1000 km, los procesos de mineralización
comprenden entre otros a los sistemas hidrotermales, el fracturamiento y permeabilidad hidráulica y la
canalización de los flujos defluidos que operan a una escla entre 1m-100km.
El vínculo entre ellos, a una escala intermedia entre 10-100 km, son los diferentes ambientes estructurales
de sistemas de fallas, levantamiento y subsidencia cortical, desarrollo de cuencas sedimentarias,
empalzamiento magmático en ambientes transformantes, relacionados con colisión y subducción de
placas asi como el desarrollo de complejos basales. (Lips, 2000)

43

�CAPITULO TRES. PROBLEMÁTICA DE LA TEORIA Y TIPOS DE MODELOS DE
YACIMIENTOS MINERALES
3.1. Presentación de los modelos
A. M. Bateman en 1919 señaló que “las menas donde se encuentran no lo están por pura casualidad, sino
que son el resultado de procesos definidos que operaron bajo ciertas condiciones en el interior de la
corteza terrestre”
Los yacimientos minerales son concentraciones naturales de uno o más minerales; ellos son los productos
de varios procesos geológicos que han operado en un amplio rango de escenarios geológicos. Un proceso
particular o varios procesos genéticos combinados pueden operar dentro de un ambiente o escenario
geológico especifico o en un rango restringido de escenarios relacionados entre si y bajo condiciones
similares tales como la temperatura, presión, estructuras que favorezcan el flujo de los fluidos meníferos,
disponibilidad de fuentes metalíferas...etc para producir concentraciones minerales de características
similares (Eckstrand O. R et al, 1996)
Si más de un elemento menífero se concentra en un proceso específico o por una combinación de
procesos, se debe a que dichos elementos poseen propiedades geoquímicas similares y estaban
disponibles en dicho ambiente.
La mayoría de los procesos geológicos son recurrentes en la historia geológica y alrededor del planeta.
Por tanto, no es sorprendente que los yacimientos minerales que tengan características geológicas y
generen mineralizaciones similares estén presentes en escenarios comparables que se localizan en
numerosas localidades, en distintas partes del mundo y en rocas de diferentes edades.
Los yacimientos minerales que son similares en ese sentido constituyen un “tipo de yacimiento mineral”
(Eckstrand O.R et al, 1996) que se define como:
“... un término colectivo para yacimientos minerales que comparten una serie de atributos geológicos y
contienen minerales particulares o una combinación de ellos de manera tal que estas dos características lo
distingue de otros tipos de yacimientos minerales”
A partir de esta definición se obtienen dos conclusiones:
1.

2.

“Los yacimientos minerales de un mismo tipo se suponen que tengan una génesis similar o común”·
Este concepto de tipo de yacimiento tiene gran importancia para los geólogos relacionados con la
génesis de los yacimientos minerales y se debe a que la definición es un resumen de los principales
atributos que cualquier teoría debe explicar.
“Las asociaciones de rocas que contienen los atributos geológicos que son característicos de un tipo
particular de yacimiento mineral tienen el mejor potencial para contener a los yacimientos de ese
tipo” Este autor formula este planteamiento a partir de la definición de “formaciones meníferas” que
son tipos de rocas a las que se asocian, con vínculos genéticos y paragenéticos, tipos específicos de
yacimientos minerales. (Kotliar, 1970; Ariosa Iznaga 1977,1984; Smirnov, 1982; Siniakov, 1987)

De esta manera el conocimiento de las clases de rocas y estructuras, así como de los ambientes tectónico,
sedimentario y magmático que tipifican a ciertos yacimientos minerales asi como una comprensión clara
de su génesis, le permite al Geólogo de exploración, discriminar las áreas mas favorables para contener
yacimientos minerales no descubiertos de un tipo específico (Ariosa y Lepin, 1986, 1990). La
prospección de yacimientos es ante todo la revelación de la historia de los procesos geológicos que le
dieron origen y la geometría de las áreas donde ellos estuvieron activos.
Se ha dicho que las tres principales funciones de un Geólogo para la búsqueda de los yacimientos
minerales son:
1.
2.
3.

La formulación de los modelos de yacimientos
La utilización de técnicas para la recolección de datos
La evaluación de la información a partir de fuentes múltiples

44

�Este proceso va estrechando gradualmente el área de búsqueda hasta que se realizan las perforaciones que
descubren al cuerpo mineral. La cadena de eventos desde la idea hasta la puesta en producción de la
empresa minera es la siguiente: (Milenbuch, 1978)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Elaboración de la idea o concepto geológico
Reconocimiento preliminar del campo
Evaluación favorable del territorio
Selección de los objetos a perforar
Perforación
Definición de los cuerpos minerales
Desarrollo del coto minero
Facilidades para la producción minera
Producción de la empresa minera

El proceso mental mediante el cual tratamos de comprender y esclarecer la formación de los yacimientos
minerales se denomina “modelación de yacimientos” y significa el esfuerzo que realizan los Geólogos
que se dedican a la búsqueda, exploración y evaluación geólogo-económica de los yacimientos minerales
para comprender y explicar los procesos que permiten conocer a los yacimientos minerales y a sus
relaciones geológicas (Ohle et al 1981)
Los modelos pueden ser simples o complicados, pero en todos los casos deben ser flexibles puesto que
con el tiempo se generan nuevos datos y descubrimientos y el Geólogo debe estar preparado para
transformarlos en concepto o para hacer un cambio en la idea predeterminada.
El acogerse a una nueva idea no debe provocar una pérdida de objetividad y de valor de los nuevos datos.
Un modelo debe ser dinámico, un esquema creciente de ideas que nunca están totalmente correctas pero
que continuamente están mas en concordancia con la historia geológica actual del yacimiento. A medida
que el modelo mejora también lo hace la expectativa de que la exploración sea exitosa.
Hace mas de 100 años Chamberlain (1897) señalo que “el desarrollo de múltiples hipótesis, permite
tener una visión de cada explicación racional del fenómeno a mano y desarrollar cada hipótesis posible
en relación con su naturaleza, causa u origen dando a todas ellas, de la manera más imparcial posible,
una forma de trabajo y un lugar adecuado en la investigación. El investigador (en este caso el Geólogo) se
convierte en el padre de una familia de hipótesis y por esta relación es moralmente inaceptable brindar
mas preferencia a una que a otra”
La exploración de minerales es una actividad altamente costosa y creativa; además de los medios
tecnológicos que requiere, ella descansa en gran medida en la adquisición y uso de información
geológica, asi como factores económicos y sociopolíticos que influyen en el proceso de la exploración. Su
efectividad depende de la toma de decisiones basadas en la integración de información.
Por tanto el concepto de “modelos de yacimientos” es un paradigma que actúa como herramienta e
instrumento metodológico para apoyar al procesamiento humano de la información (Henley y Berger,
1993)
El término “modelo de yacimiento” también está asociado de alguna manera y comúnmente con grupos
diferentes de yacimientos, de la misma forma en que el término “tipos de yacimientos” se acerca al
concepto de “modelo descriptivo” (Cox y Singer, 1986)
Los “modelos genéticos” son importantes facetas de la geología del yacimiento pero no se utilizan como
criterio para la identificación de los yacimientos minerales. Esto se debe a que el tipo de yacimiento
definido por un modelo empírico, es la base principal sobre la que se formula un modelo genético.
La adición o eliminación de información empírica puede provocar un cambio total en el modelo genético
correspondiente. De esta manera los modelos genéticos son válidos o no en dependencia de las
interpretaciones, mientras que los tipos de yacimientos son bases de datos de información continuamente
crecientes.

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�En este sentido un tipo de yacimiento o modelo descriptivo de yacimiento mineral, cuidadosamente
definido, es más sólido y posee una expectativa de actualidad mas prolongada que su modelo genético
correspondiente.
Hay dos componentes en un modelo de yacimientos minerales: (Roberts y Sheahn, 1988)
1.
2.

El empírico, que consiste en una agrupación de datos que incluyen a los que se obtienen por la
observación y que describen al yacimiento.
El conceptual, que intenta interpretar los datos a través de una teoría genética unificadora.

El componente empírico del modelo se desarrolla a partir del análisis, comparación y generalización de
datos del mayor número posible de ejemplos del tipo de yacimiento con la finalidad de establecer los
atributos esenciales o invariantes comunes.
La selección de los datos es una expresión del pensamiento de los Geólogos pero puede tener la
influencia de su propia experiencia científica-profesional, lo cual puede conducir a que se enfatice mas
un una serie de datos que en otra, a expensa de los datos del campo lo cual es totalmente erróneo. Este
fenómeno es más pronunciado con el desarrollo del modelo conceptual.
El modelo empírico es una base de datos que cuando se narra y escribe se transforma en modelo
descriptivo que es la base de todos los modelos y en especial para construir el modelo conceptual que es
el fundamento del modelo genético e intenta proporcionar una interpretación coherente de los eventos
involucrados en la formación de un yacimiento mineral.
Este es, de hecho, un modelo causal, una descripción de los procesos que se deducen a partir de los datos
de observación. El modelo conceptual proporciona solo una explicación parcial de los datos puesto que
tales modelos se actualizan y perfeccionan continuamente con nueva información, así como con la
reinterpretación de la información anterior por los aportes del progreso del conocimiento científico.
El nivel de desarrollo de los modelos de yacimientos minerales, particularmente sus aspectos
conceptuales, es muy variable y es el reflejo de los esfuerzos acumulados de investigación. Para muchos
Geólogos particularmente los que se dedican a la exploración de yacimientos minerales, el aspecto más
importante del modelo es la descripción de las relaciones temporales y espaciales entre el tipo de menas y
las rocas y estructuras donde se hospedan.
No obstante es necesario tener en consideración las recomendaciones de Hogdson (traducción al
castellano en Bustillo M y C. López-Jimeno, Recursos Minerales, 1996) cuando indica que al utilizar los
modelos de yacimientos minerales se deben tener en cuenta los siguientes “abusos” que se comenten con
ellos:
1.

El culto por la moda: el último modelo es, siempre y por definición, el mejor. Los modelos anteriores
están pasados de moda y no ofrecen ninguna validez.

2.

El culto de la panacea: se trata de encontrar el modelo definitivo, que deja arrinconados a los demás,
y que, frecuentemente, se obtiene con el uso de una técnica rara que sólo unas pocas personas
dominan.

3.

El culto de los clásicos: sería la posición contraria al primer abuso, es decir toda idea nueva es,
rechazada sistemáticamente y sólo los métodos clásicos tienen validez.

4.

El culto del corporativismo: por definición sólo unos pocos (Geólogos), normalmente encuadrados
en determinadas escuelas, tienen la capacidad de generar modelos y avanzar en el conocimiento. El
resto, también por definición, están equivocados.

5.

El culto de los especialistas: fruto de promover la especialización en aras de una mayor eficiencia.
No hay forma de comprobar la validez e interrelación de muchos aspectos de los modelos, pues cada
uno de ellos fue generado por un especialista.

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�Los modelos de yacimientos minerales representan el fundamento científico moderno para la exploración
y la evaluación de los yacimientos minerales; ellos vinculan los yacimientos minerales que queremos
encontrar y evaluar con la geología que podemos apreciar en el terreno.
Mientras mejor es el modelo más efectivas son la exploración y la evaluación de los recursos minerales.
Los modelos actuales son muy útiles y esenciales para el descubrimiento y evaluación de los recursos en
el siglo 21 y más allá pero ellos también representan un intento inicial para la sistematización que por
supuesto siempre podrá mejorarse.
La necesidad de reconocer y distinguir cuáles factores son esenciales y cuáles son fortuitos para la
presencia del yacimiento nos debe estimular a la realización de estudios comparativos críticos de los
grupos de yacimientos minerales utilizando todas las herramientas geológicas, geoquímicas, geofísicas y
estadísticas a nuestra disposición (Barton, 1993)
3.2. De las clasificaciones a los modelos de yacimientos
Un modelo es la abstracción de algo. Representa algún objeto o actividad que es llamado “entidad” y se
utilizan para representar problemas que deben ser resueltos. Se reconocen cuatro tipos de modelos
(McLeod, 1993):
1.

Modelos físicos: son una representación tridimensional de una entidad e incluyen modelos a escala;
los modelos físicos sirven para lograr un propósito que es inalcanzable en el mundo real

2.

Modelos narrativos: describen la entidad con palabras escritas o habladas. El que escucha o lee puede
comprender a la entidad a partir de la narración.

3.

Modelos gráficos: representan a una entidad con una abstracción de líneas, símbolos o formas. Se
utilizan para comunicar información.

4.

Modelos matemáticos: cualquier fórmula o ecuación matemática es un modelo en sí.

Cada uno de ellos puede variar en detalles; en cualquier caso, siempre se hace un esfuerzo por presentar al
modelo en una forma simplificada. Una vez que estos modelos simples se comprenden, pueden hacerse
más complejos para que representen con mayor seguridad a sus entidades, aunque nunca pueden hacerlo
de manera exacta.
Los modelos pueden ser definidos simplemente como una “descripción tentativa de un sistema o teoría
que resume todas sus propiedades conocidas” o como “un patrón preliminar que sirve como un plan que
permite generar lo que no está confeccionado” (American Heritage Dictionary, 1985)
Para Henley y Berger (1993) el concepto de modelo es “un paradigma mental que actua como
herramienta para asistir al procesamiento humano de información” y finalmente lo definen como “redes
de información que han sido construidas para un fin específico”
Los modelos deben reunir cuatro características básicas: (McLeod, 1993)
1.

Relevancia: cuando la información que proporciona pertenece específicamente al problema que se
debe presentar.

2.

Seguridad y confiabilidad: significa que la información se puede utilizar con toda certidumbre.

3.

Temporalidad: la información debe estar disponible para solucionar un problema en el momento
necesario.

4.

Plenitud: la información del modelo debe ser capaz de presentar un cuadro lo mas completo posible
del problema, asunto o entidad que refleja.

47

�En un trabajo presentado en el “First McKelvey Forum on Mineral Resources” (Ludington et al, 1985) se
señala:
“Cada uno de nosotros piensa en algo en específico, cuando escucha la palabra &lt;modelo&gt;... haremos una
definición de la palabra orientada geológicamente de forma tal que todos podamos estar de acuerdo con lo
que estamos diciendo. Es muy interesante reconocer que el diccionario no es muy útil en este problema,
indicándonos cuan rápido está cambiando el lenguaje en los campos tecnológicos. Una parte importante
de la mayoría de las definiciones da la idea de que el objeto en sí mismo no está disponible para el
examen, estudio o uso directo y que el modelo se utiliza en su lugar. También es importante la idea de
que un modelo puede representar muchos objetos diferentes tangibles y él mismo puede ser intangible.
Para nuestros propósitos definimos un modelo de yacimiento mineral como &lt;una información
sistemáticamente organizada u ordenada que describe los atributos esenciales de una clase de yacimiento
minerales&gt; Aquí las palabras claves son: sistemático, información y esencial”
(La traducción es libre y de absoluta responsabilidad del autor)
En el concepto primario de Ludington et al (1985) antes referido, se puede considerar que la generación
de los modelos de yacimientos minerales no es una actividad nueva, aunque si un nombre nuevo y
evolucionado de lo que los Geólogos han estado haciendo desde hace cientos de años con las
clasificaciones de los yacimientos minerales (Cox, 1993)
El proceso de conceptualización de un modelo pasa por la comprensión de que el concepto mismo es
una noción que se puede derivar bien de una fuerte inferencia o suposición según el criterio de Platt
(1964) o a partir de sus interioridades según De Bonno, (1990) de que existe un vínculo entre ciertas
unidades de información. (Henley y Berger, 1993)
En 1979 J. Wilson introdujo este enfoque en el Servicio Geológico de los Estados Unidos - USGS - y
después el Servicio Geológico de Canadá publicó un documento con 40 tipos de yacimientos reconocidos
en Canadá (Ekstrand et al, 1984). La experiencia comenzó a generalizarse y a transferirse desde el USGS
en los años iniciales de la década del 1970 (Cox 1993)
El Programa de Modelos de Yacimientos Minerales auspiciado por la Unión Internacional de Ciencias
Geológicas (IUGS en sus siglas en inglés) y la Organización de las Naciones Unidades para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO en sus siglas en inglés) surgió en 1984 con los objetivos de
(Cunninghan et al, 1993; Johnson, http//www.iugs.org/ 2001):
1.
2.
3.

Hacer avanzar el conocimiento científico y la experiencia en la modelación de los yacimientos
minerales para su utilización en la exploración, la evaluación y el desarrollo de los recursos
minerales.
Facilitar la trasferencia de conocimientos y experiencias a los paises en desarrollo
Aasistir en el entrenamiento y la educación de especialistas en las geociencias de las regiones en
desarrollo de forma que ellos puedan realizar las tareas de exploración y evaluación de los recursos
minerales en sus propios paises.

Este programa persigue el mejoramiento de los modelos de yacimientos minerales existentes hoy en día,
desarrollar nuevos modelos donde sea apropiado, identificar los dominios tectono-estratigráficos
favorables para tipos de yacimientos minerales específicos y transferir la tecnología y la concepción de la
confección de los modelos hacia los países en desarrollo (Cunninghan et al, 1993)
La modelación de los yacimientos siempre ha sido un elemento del estudio de los depósitos minerales y
es una consecuencia natural del reconocimiento de que ellos presentan características comunes que hacen
posible su agrupación de forma natural.
Este es un campo del conocimiento geocientífico relativamente joven y debe enfrentar muchos retos y
oportunidades en lo adelante. Algunos problemas importantes de la modelación de los yacimientos
minerales que se necesita analizar con una visión más global son:

48

�1.
2.
3.
4.

Distinguir y separar los efectos de la fuente de la mineralización de los efectos de los procesos
geológicos de formación de un yacimiento.
Cuánta y qué clase de información es necesaria para poder aplicar un modelo a una nueva área.
Necesitamos reconocer que algunos tipos diferentes de yacimientos minerales se pueden formar
como parte de un mismo sistema formador de menas.
Se deben desarrollar modelos de yacimientos que incluyan su expresión geofísica y resalten su
característica y efectos ambientales potenciales.

El primer trabajo fundamental sobre modelos de yacimientos minerales en la concepción que estamos
utilizando fue elaborado por Erickson en 1982; con anterioridad D. A. Singer había recopilado un grupo
importante de informaciones durante la evaluación de los recursos en Alaska (Cox, 1993) y estos
documentos constituyeron los antecedentes para la obra fundamental y pionera del Boletin 1693 del
USGS “Mineral deposits models” de Cox y Singer en 1986 que es el referente de la gran mayoría de
los trabajos que se han realizado sobre los Modelos de yacimientos minerales.
Como ya señalamos los modelos de yacimientos minerales no son nuevos; los modelos descriptivos
deben haber existido en la mente de los Geólogos desde que ellos y otros investigadores se dedicaron a la
búsqueda científicamente argumentada de los yacimientos minerales. Hoy en día los se utilizan para
sistematizar la experiencia y predecir las cosas que aun no han sido observadas.
Cada yacimiento mineral es único y esta exclusividad se debe a dos causas: Barton(1993)
1.

Las diferencias fundamentales en los procesos y ambientes de formación de los yacimientos
minerales.

2.

Las variaciones geológicas locales y específicas del lugar donde se localiza el yacimiento mineral.

Si agrupamos a los yacimientos de acuerdo con sus características específicas tenemos una clasificación.
Si especificamos cuales características y requerimientos pertenecen
al grupo entonces tendremos las bases para un modelo.
De esta manera sencilla, aunque muy difícil de resolver en la práctica, se plantea el problema fundamental
de distinguir y descartar aquello que es incidental y/o específico de un yacimiento, de aquellas
propiedades mas generales que pueden tener significado genético o que forman la base para la
exploración y la evaluación (Barton, 1993)
Con independencia de que los modelos en su forma empírica y conceptual, han existido desde hace
mucho tiempo, su desarrollo y utilidad actuales se debe a que la ciencia de los yacimientos minerales se
encuentra en un estado de rápida madurez debido a varios factores:
1.

El desarrollo de la nueva tectónica global o teoría de las placas como una visión unificadora de la
evolución y desarrollo de la corteza terrestre proporciona un esquema científicamente fundamentado
general y abarcador que confirma las ideas d la teoría metalogénica del Yu. Bilibin sobre el vinculo
histórico-natural de los yacimientos minerales con ambientes geológicos específicos.

2.

La geofísica ha permitido a los Geólogos exploradores ver partes más profundas dentro de la litosfera
y la teledetección desde aviones e instalaciones cósmicas muestran rasgos tan abarcadores o tan
precisos, que no se pueden apreciar directamente en el terreno y permiten una extraordinaria
ampliación del campo visual de los geólogos.

3.

El estudio y las investigaciones con isótopos estables y radiogénicos, las inclusiones fluidas, las
microsondas iónica y electrónica, otros métodos físicos y químicos de análisis, nos han
proporcionado elementos fundamentales para comprobar las hipótesis sobre la génesis de los proce

4.

Los datos geoquímicos e hidrológicos y el desarrollo de la computación han permitido enlazar los
modelos con los procesos pertinentes de formación de las menas.

49

�Los trabajos de exploración y evaluación de recursos minerales se realizan con una serie de datos y con
afloramientos incompletos de los yacimientos asi como con una comprensión incompleta de la naturaleza
precisa de lo que pueda representar el yacimiento mineral en cuestión. En este sentido sus modelos
proporcionan la mejor via conocida en la actualidad para mejorar su imagen y transformarla en elementos
reconocibles en el terreno.
Algunos problemas que deben tener respuestas inmediatas en el proceso de modelación de los
yacimientos, según Barton (1986) son:
1.

¿Existe un número idóneo de modelos de yacimientos minerales?

2.

¿Se puede fijar a cada yacimiento en uno y sólo en un modelo?

3.

¿ Es un modelo de yacimiento minerallo verdaderamente completo?

4.

¿ Cuán completo debe ser un modelo de yacimiento mineral.para considerarse útil?

3.3. La definicion de modelo de yacimiento mineral
Según Cox, Singer y Barton (1986) y Ariosa-Diaz Martínez (2001) el término “modelo” genera, en el
contexto de las ciencias de la Tierra, una amplia variedad de imágenes mentales que van desde la
duplicación física de la forma de un objeto, como sucede en los modelos tridimensionales a escala de
laboreo de una mina, la geometrización espacial de un yacimiento y sus cuerpos minerales, un modelo
con la expresión de los campos físicos que revela el yacimiento, un modelo para el calculo de las reservas
del yacimiento... hasta un concepto unificador que explica o describe un fenómeno complejo. Es en
este contexto que se trabaja esta investigación.
Se define a un modelo de yacimiento mineral como “la información sistemáticamente ordenada que
describe los atributos esenciales (propiedades) de una clase de yacimiento mineral”.
Están implícitos en esta definición dos aspectos esenciales: (Henley y Berger, 1993):
1.
2.

El modelo, como un sistema de clasificación aceptable.
El modelo, como una selección consciente de cuáles pueden ser los atributos esenciales de este
sistema de clasificación.

Se aprecia una coincidencia del criterio de Ludington et al(1985) y el de estos autores al señalar que el
modelo puede ser empírico o descriptivo en cuyo caso sus atributos se reconocen como esenciales aunque
se desconozcan sus interrelaciones, o puede ser conceptual o genético, en cuyo caso los atributos están
interrelacionados a través de algunos elementos fundamentales.
La secuencia de pensamiento es: (Ariosa Iznaga, 2002)
Modelo Empírico⇒ModeloDescriptivo⇒Modelo conceptual⇒Modelo genético
Henley y Berger ( 1993) indican que los modelos pueden ser definidos mas simplemente como “una
descripción tentativa de un sistema o teoría que es válida para todas sus propiedades conocidas” o como
“un esquema preliminar que sirve de plan y a partir del cual, en el caso de los yacimientos minerales, es
posible el descubrimiento de estilos específicos de yacimientos”
Los modelos son redes de información que se construyen para una finalidad específica y por tanto debe
ser inherente a cada modelo una selección de la información, una red de vínculos de información y un
objetivo para su utilización.
Siguiendo a Barton (1993) un factor que favorece a los modelos genéticos sobre el simplemente
descriptivo es el volumen puro y transparente de la información descriptiva necesaria para representar los
variados rasgos de un yacimiento.

50

�Plumlee y Nash (1995) definen a un modelo de yacimiento mineral como “un sumario sistemático de
información concerniente a las características geológicas, ley, tamaño y génesis de una clase de
yacimientos minerales similares” También consideran estos autores que los modelos pueden empíricos o
basados en observaciones o datos medidos y/o teóricos fundamentados en ideas conceptuales
concernientes a la génesis del yacimiento.
Hogdson (1993) señala al modelo de yacimiento mineral como “un patrón conceptual y/o empírico que
encierra tanto a los rasgos descriptivos del tipo de yacimiento como una explicación de estos rasgos en
términos de procesos geológicos”.
Díaz Martínez R. (Comunicación personal) considera que "los modelos geológicos son ante todo una
acumulación de información que sirve para la comparación y la organización de los datos en grupos".
Indica que la búsqueda de los yacimientos minerales fue empírica en sus inicios pero que en la actualidad
es deductiva; esta etapa deductiva se descompone en dos miembros que son la determinación de las
características del yacimiento y la selección del yacimiento. A partir de ellos se produce la organización
en grupos de la información y se obtiene la tipología del yacimiento mineral.
Concluye señalando que "un modelo geológico es una figura que reúne todas las características
tipológicas según un orden lógico, dinámico y deductivo. Permite enmarcar de forma fácil una
información nueva en el contexto general de una característica a partir de aquellas conocidas". En este
caso el modelo se convierte en “conjunto mnemónico” el cual permite a quien prospecta, la
memorización de las características útiles y utilizables en cualquier momento. Se trata de un sintetizador
de conocimientos de uso imprescindible para el Geólogo de yacimientos minerales
Según la opinion del autor de esta investigación un modelo descriptivo de yacimiento mineral se puede
definir como "una selección de las características geológicas y tecnológicas de un yacimiento que en
calidad de atributos esenciales e invariantes lo distinguen de otro yacimiento, siendo el fundamental
de todo la genesis de su mineralización principal y secundaria, y que pueden ser utilizadas para su
estudio, exploración, evaluación y desarrollo"
Cox (1993) indicó que desde el surgimiento del concepto moderno de modelo de yacimientos minerales,
se ha producido una discusión sobre su importancia y los peligros para la exploración de recursos
minerales e indica que uno de los puntos principales es que al ser los modelos un método
extremadamente útil de organización de los datos pueden tender a la simplificación de fenómenos
naturales muy complejos como son lo que generan y caracterizan a estos objetos geológicos. Dicho de
otra manera: datos importantes del yacimiento pueden pasar por alto al no ser incorporados en el modelo.
Como hemos señalado cada modelo tiene sus limitaciones, particularmente aquellas que pretenden
"retratar" a los rasgos esenciales de los fenómenos naturales. A este respecto Hodgson (1993) indicó que
las interacciones entre los constructores de los modelos que se han publicado, que con frecuencia son
Geólogos de instituciones académicas y los Geólogos de exploración, son fundamentales para la
evolución de modelos más útiles y seguros.
Sucede en ocasiones que son el yacimiento que no se ha podido clasificar o una observación que no
puede explicar con coherencia, lo que nos permite avanzar en nuestra comprensión. Los elementos
fundamentales para la evaluación del potencial de recursos minerales son las descripciones de los tipos de
yacimientos patrones que se utilizan para agrupar a yacimientos similares.
Estas descripciones patrones se utilizan como "definiciones de yacimientos" y por evaluación de expertos
en análisis del potencial mineral de zonas geológicas perspectivas, proporcionan la base para la selección
de los datos para la evaluación cuantitativa (Grunsky, 1995)
En 1992 el Servicio Geológico de Columbia Británica –BCGS sus siglas en inglés- inició un proceso de
evaluación de los recursos minerales de dicha provincia y para ello se apoyó en los trabajos anteriores del
USGS. La parte fundamental de ese proceso fue la compilación de información acerca de los yacimientos
minerales que incluyó la descripción, clasificación y datos sobre recursos con los cuales se
confeccionaron los “Minerals Deposits Profiles” o Perfiles de yacimientos minerales (Lefebure et al,
1995; Lefebure y Ray, 1995; Lefebure y Höy, 1996)

51

�Utilizando un formato similar a aquellos de los modelos de yacimientos de Eckstrand, 1984; Cox y
Singer, 1986, los perfiles de yacimientos minerales del BCGS pretenden ser modelos globales con
suficiente información especifica de Columbia Británica.
Cox y Singer (1986) en el USGS clasifican a los modelos con un esquema fundamentado en el ambiente
geólogo-tectónico de ubicación de los yacimientos minerales. Lefebure et al (1995), Lefebure y Ray
(1995) y Lefebure y Höy (1996) utilizan tres esquemas de clasificación:
1.
2.
3.

Sobre la base de grupos de yacimientos.
De acuerdo con la litologia encajante asociada mas frecuentemente.
Por el producto principal del yacimiento mineral.

3.4. Base para la clasificacion de los modelos de yacimientos minerales en el Servicvio Geológico de
los Estaods Unidos, USGS(Cox y Singer, 1986)
1.

Ambiente geólogo-tectónico ígneo

1.1.

Intrusivo

1.1.1

Máfico-Ultramáfico a) Areas estables
b) Areas inestables
Alcalino y Básico
Félsico
a) Fanerocristalino
b) Pórfiroafanítico

1.1.2
1.1.3
1.2.

Extrusivo

1.2.1 Máfico
1.2.2 Félsico-máfico
2.
2.1.
2.2.
2.3.
3.
3.1.
3.2.
4.
4.1.
4.2.

Ambiente geólogo-tectónico sedimentario
Rocas clásticas
Rocas carbonatadas
Sedimentos químicos
Ambiente geólogo-tectónico metamórfico
Metavolcánico y metasedimentario
Metapelita y metarenita
Ambiente geógogo-tectónico superficial
Residual
Deposicional

3.5. Grupos de yacimientos minerales del Servicio Geológico de Columbia Británica en Canada,
BCGS-C (Lefebure et al 1995)
A. Yacimientos orgánicos
B. Yacimientos residual/superficial
C. Yacimientos de placer
D. Yacimientos de sedimentos y vulcanitas continentales
E. Yacimientos encajados en sedimentos

52

�F. Yacimientos de sedimentos químicos
G. Yacimientos de la asociación volcánica marina
H. Yacimientos epitermales
I.

Yacimientos de vetas, brechas y stockworks

J.

Yacimientos tipo manto

K. Yacimientos de skarn
L. Yacimientos porfiríticos
M. Yacimientos en rocas máficas y ultramáficas
N. Yacimientos de carbonatitas
O. Yacimientos de pegmatitas
P. Yacimientos encajados en metamorfitas
Q. Yacimientos de gemas y piedras semipreciosas
R. Rocas industriales
S. Otros
3.6. Afinidad litológica de los yacimientos minerales descritos en los perfiles del Servicio Geológico
de Columiba Británica, en Canadá, BCGS-C (Lefebure et al, 1995)
ROCAS INTRUSIVAS
1.
1.1.
1.2.
1.3.
2.
2.1.
3.
3.1.
3.2.

Intrusiones de granitoides
Rocas encajantes volcánicas contemporáneas
Rocas calcáreas encajantes
Otras rocas encajantes
Intrusiones de anortositas
Rocas encajantes calcáreas
Intrusiones máficas y ultramáficas
Rocas encajantes calcáreas
Rocas encajantes volcánicas contemporáneas

4.

Intrusiones alcalinas

5.

Carbonatitas

ROCAS VOLCANICAS
1.
1.2.
1.3.

Rocas volcánicas subaéreas félsico-máficas
Encajados fundamentalmente en vulcanitas
Interestratificados o infrayacentes a rocas sedimentarias

53

�2.

Rocas volcánicas subacuáticas félsico-máficas

2.1. Encajados fundamentalmente en vulcanitas
3.

Marinas (máficas incluyendo las ofiolitas)

4.

Rocas volcánicas alcalinas

ROCAS SEDIMENTARIAS
1.
1.1.
1.2.
1.3.
2.
2.1.
2.2.
3.
3.1.
3.2.
3.3.
3.4.
3.5.

Químicas
Evaporitas de playa
Lacustres
Evaporitas marinas
Carbonatadas
Sin asociación con rocas ígneas
Asociadas con rocas ígneas
Clásticas
Biogénicas
Arcillas
Pizarras-Aleurolitas
Areniscas
Conglomerados y brechas sedimentarias

DEPOSITOS NO CONSOLIDADOS
1.
2.
3.

Residual
Aluvial
Marino

El supuesto “modelo final” de un yacimiento mineral debe ser un documento integrado por varios tipos de
modelos específicos tales como: modelo descriptivo, modelo genético, modelo de ley y tonelaje, modelo
de procesos cuantitativos, modelo de probabilidad de ocurrencia (Cox y Singer, 1986, Lefebure y Ray,
1995, Lefebure y Höy, 1996, Lefebure, Simandl, Hora, 1999), modelo numérico (McCammon, 1992),
modelo de expresión geofísica (Hoover, Heran, Hill, 1992), modelo geoambiental (Du Bray, 1995) y
modelo de exploración (Henley y Berger, 1993).
3.7. Tipología de los modelos de yacimientos minerales
Modelos Descriptivos
Puesto que cada yacimiento mineral es diferente a otro en una forma finita, los modelos deben progresar
mas allá del aspecto puramente descriptivo para poder representar a mas de un simple yacimiento.
Aquellos que comparten una variedad relativamente amplia y un gran número de atributos se caracterizan
como un “tipo de yacimiento” y dicho modelo puede evolucionar.
Las interpretaciones genéticas generalmente aceptadas pueden desempeñar un papel significativo en el
establecimiento de las clases de modelos. Pero los atributos descritos en los modelos deben tener como
meta, proporcionar una base para la interpretación de las observaciones geológicas, mas que para
proporcionar interpretaciones en la búsqueda de ejemplos. Los atributos señalados en los modelos
descriptivos deben ser guías para la evaluación de recursos y la exploración tanto en la etapa de
planeamiento como en la interpretación de los descubrimientos.

54

�Los modelos descriptivos se integran por dos partes. La primera es el “ambiente geológico” que describe
el escenario donde se encuentran los yacimientos; la segunda parte proporciona las características que
identifican al yacimiento: los tipos de rocas y texturas se refieren a las rocas encajantes favorables de los
yacimientos así como la roca madre que se considera responsable de los fluidos mineralizantes que deben
haber formado a los yacimientos epigenéticos.
La edad se debe referir a la del evento responsable de la formación del yacimiento. El “escenario
tectónico” esta relacionado con los principales lineamientos de la corteza terrestre y provincias
metalogénicas y que se representan solo a escala 1: 1 000 000 ó menos detalladas y no al control de las
menas por las estructuras geológicas que son locales y específicas de una localidad.
El concepto yacimiento asociado, indica a aquellos cuya presencia puede indicar condiciones favorables
para yacimientos adicionales del tipo descrito por el modelo.
Adicionalmente en la segunda parte del modelo, se hace énfasis en particular en aquellos geoindicadores
con los cuales el yacimiento se puede ser reconocer a través de sus anomalías geoquímicas y geofísicas.
En la mayoría de los casos los modelos deben contener datos útiles para los proyectos de exploración,
planeamiento y evaluación de los recursos minerales. (Cox y Singer (1986)
Lefebure y Ray (1995) en su “Guía para los autores de Perfiles Geológicos Descriptivos de Yacimientos
Minerales" exponen que su contenido debe abarcar:
A. NOMBRE DEL PERFIL
1.
2.
3.

Identificación de sinónimos
Productos principales y subproductos
Ejemplos

B. CARACTERÍSTICAS GEOLÓGICAS
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.

Descripción resumen: es una corta descripción que introduce al lector en el tipo de yacimiento y
donde se hace énfasis en los minerales importantes, forma del yacimiento y otras particularidades
geológicas asociadas.
Escenario tectónico: se utiliza para describir el ambiente generalizado en la visión de la nueva
tectónica global. Por lo tanto se debe referir al ambientes regionales y estructurales.
Ambiente de deposición/Escenario geológico: el ambiente de deposición incluye los eventos
geológicos asociados a la formación del yacimiento y el escenario geológico describe en sentido
amplio el entorno geologico del mismo sin explicar el escenario tectónico.
Edad de la mineralización se refiere a la edad de emplazamiento de la mineralización. En algunos
casos se ofrece con relación a las rocas encajantes y al control estructural del yacimiento.
Tipos de rocas encajantes y asociadas: se trata de una descripción litológica de las rocas que tienen
ese significado para el yacimiento.
Forma del yacimiento: es la forma geométrica de los cuerpos minerales y sus relaciones física y
estructurales con las rocas encajantes y asociadas.
Texturas/Estructuras: se refiere a los minerales útiles y no a las rocas
Mineralogía de la mena(principal y subordinada): se listan los minerales por orden de importancia
Mineralogía de la ganga(principal y subordinada): se listan los minerales por orden de importancia
Mineralogía de las alteraciones: se señalan en caso de que sean importantes para la descripción del
tipo de yacimiento.
Intemperismo: opcional y en caso de que está desarrollado.
Controles de las menas: revisa las particularidades de la génesis de las menas y el control estructurtal
del emplazamiento o deposición de la mineralización útil.
Modelo genético: se describe las teorías genéticas modernas sobre este tipo de yacimiento
Tipos de yacimientos asociados: es un listado de los tipos de yacimientos que están relacionados
genéticamente con el que se está describiendo.
Comentarios

55

�C. GUÍAS DE EXPLORACIÓN
1.
2.
3.

Rasgos geoquímicos: se describen los elementos y métodos geoquímicios que pueden ser útiles para
el descubrimiento del yacimiento
Rasgos geofísicos: se describe la expresión y métodos geofísicos que pueden ser útiles para el
descubrimiento del yacimiento.
Otras guías de exploración

D. FACTORES ECONÓMICOS
1.
2.
3.
4.

Ley y Tonelaje: refleja la ley y el tamaño típico para este tipo de yacimientos
Limitantes económicas: se indican las propiedades físicas y química que afectan el uso de final del
mineral útil, asi como las restricciones para su procesamiento mecánico y/o metalúrgico entre otros
aspectos. Varía de acuerdo al tipo de mineral útil.
Usos finales
Importancia

E. REFERENCIAS
Modelos genéticos
Muchos autores prefieren hacer una clara distinción entre los modelos descriptivos y los genéticos
pensando aparentemente que los modelos descriptivos representan en alguna medida la “verdad pura”
mientras que los genéticos constituyen una posición filosófica menos objetiva. Lo cierto es que siempre
se deben evitar las confusiones que se producen entre las interpretaciones subjetivas y la realidad
objetiva y sobre todo la estricta correspondencia que tiene que existir entre ellas.
Sin embargo es bueno recordar que los Geólogos cuando realizamos trabajos de campo acostumbramos a
extrapolar las características de un punto hacia una determinada área de influencia de ese punto y por lo
tanto le añadimos un componente de interpretación al hecho real.
Lo cierto es que una gran parte de nuestro conocimiento profesional descansa sobre una serie continua de
interpretaciones, cuya mayoría son tan aceptadas, que ellas no tienen cuestionamiento alguno. De ahí
que Cox y Singer (1986) planteen que " la combinación de modelos descriptivos y genéticos no debe ser
inconsistente con la práctica profesional de la exploración geológica"
El modelo genético comienza siendo generalmente empírico y descriptivo pero varios de sus atributos se
transforman en criterios conceptuales y genéticos a medida que ellos adquieren una explicación
satisfactoria en ese sentido. Es decir a medida que se comprenden los atributos de un modelo en un
sentido genético, el modelo descriptivo evoluciona hacia uno genético, que no es mas quela compilación
de las propiedades vinculantes entre un grupo de yacimientos relacionados.
Los modelos genéticos son redes de información derivadas a partir de una amplia variedad de ciencias de
la tierra, información económica y sociopolítica con la finalidad de proporcionar una guía para la
exploración como apoyo a las decisiones corporativas. (Henley y Berger, 1993)
A partir de los modelos genéticos, se pueden derivar los modelos de probabilidad de ocurrencia y de
procesos cuantitativos (Cox y Singer, 1986)
Modelos de probabilidad de ocurrencia
Los modelos de probabilidad de ocurrencia son los que predicen la probabilidad de que un yacimiento de
un tamaño y ley indicados por los propios modelos, se encuentre en un área dada.
Al igual que en los modelos descriptivos y genéticos, los modelos probabilísticos que están ligados a
entidades geológicas de rocas o estructuras característicos son mucho mas especificos; de hecho es muy
difícil generar un modelo probabilístico útil, antes del establecimiento de un modelo genético.

56

�Los modelos de probabilidad de ocurrencia con elevada seguridad son muy difíciles de construir puesto
que, aunque poseamos datos de los yacimientos minerales bajo explotación, no los tenemos tanto sobre
los que no lo están o ellos son sencillamente insuficientes.
Por tanto la muestra base tiene un carácter extraordinario. Aun más importante es que los datos de las
áreas estériles están dispersos y por tanto se hacen extrapolaciones a partir de una base muy fragmentada
hacia una meta, que no es otra que el descubrimiento de un yacimiento mineral, que es completamente
invisible.
Modelos de procesos cuantitativos
Los modelos de procesos cuantitativos son aquellos que describen algunos procesos relacionados con la
formación de los yacimientos minerales; ellos también surgen a partir de los modelos genéticos. Ejemplos
de estos modelos pueden ser los de flujo de calor o de fluidos alrededor de un plutón en enfriamiento; la
velocidad de crecimiento de los cristales en función de la supersaturación, impurezas y temperatura o las
secuencias y cantidades de minerales depositados a partir de la evaporación del agua del mar.
Modelos de ley y tonelaje
Estos documentos generalmente se presentan en forma gráfica y resumen estas dos propiedades a partir
del tratamiento de los datos de muchos ejemplos de un mismo tipo de yacimiento.
Estos modelos se confeccionan ploteando en el eje horizontal los valores de la ley o el tonelaje mientras
que en el eje vertical se sitúan la proporción acumulativa de los yacimientos. Los yacimientos se
identifican con un punto en el espacio, se trabaja sobre una escala logarítmica y las curvas se trazan a
partir de las acumulaciones de puntos correspondientes a los percentiles 90, 50 y 10 de todas las muestras
tratadas.
En la tabla a continuacion aparecen las principales aplicaciones de estos tipos de modelos antes descritos.
DESTINOS PRINCIPALES DE DISTINTOS TIPOS DE MODELOS
Ley/Tonelaje
Descriptivo
Genético
Exploración/
Principal
Principal
Principal
Desarrollo
Incremento del Principal
Mínimo
Mínimo
potencial
mineral
Uso de la Tierra Principal
Menor
Mínimo
Educación
Mínimo
Principal
Principal
Guía de
Mínimo
Menor
Principal
investigación
Fuente: Cox y Singer, 1986 (Modificado por Ariosa, 2002)

Ocurrencia
Menor

Cuantitativo
Menor

Principal

Mínimo

Principal
Menor
Menor

Mínimo
Principal
Principal

Los modelos digitales de ley y tonelaje fueron desarrollados por Singer, Mosier y Menzie (1993) basados
en los modelos de ley y tonelaje elaborados por Cox y Singer (1986), Mosier y Page (1988) y Bliss
(1992). Según estos autores este tipo de modelos es útil en la evaluación cuantitativa de los recursos y en
el planeamiento de la exploración.
La existencia de los modelos de ley y tonelaje así como de los estimados del número de yacimientos no
descubiertos permite tanto la estimación de los recursos que se pueden descubrir bajo diferentes
condiciones de exploración como el análisis económico de estas fuentes de suministro potencial (Singer,
1993)

57

�Las distribuciones de frecuencia de los tonelajes y leyes promedio de los yacimientos minerales de cada
tipo bien explorados, son modelos para la ley y el tonelaje de los yacimientos del mismo tipo no
descubiertos en escenarios geológicos similares. Para cada tipo de yacimiento estos modelos de ley y
tonelaje ayudan a definir a un yacimiento en contraposición a una ocurrencia mineral o a una
manifestación débil de un proceso menífero.
La construcción de los modelos de ley y tonelaje comprenden varios pasos, el primero de los cuales es la
identificación de un grupo de yacimientos bien explorados que se considere que pertenecen al tipo de
yacimiento mineral que se está modelando. Se reúnen los datos de cada uno de ellos; estos datos consisten
de las leyes promedio de cada metal o mineral de posible interés económico y los tonelajes basados en la
producción total, reservas y recursos al cutt-off mas bajo disponible.
Todos los datos usados en el modelo deben representar la misma unidad en la muestra, puesto que la
mezcla de datos a partir de yacimientos y distritos mineros o de viejas producciones y estimados de
recursos recientes, generalmente producen frecuencias bimodales o al menos no-lognormales y pueden
introducir correlaciones entre las variables que son resultado de las unidades de muestras mezcladas.
El siguiente paso es plotear los datos. Para el tonelaje y la mayoría de las variables de la ley, es necesario
una transformación a logaritmos. La finalidad del ploteo y de la estadística es determinar si los datos
contienen poblaciones múltiples (Singer, 1993)
Modelos numéricos
Los modelos numéricos de yacimientos minerales son parte del esfuerzo asociado a la economía de la
materia prima mineral para lograr enfoques más durante la evaluación de los recursos minerales no
descubiertos en áreas geográficamente definidas.
La decisión de definir los tipos de yacimientos minerales en un área dada es eminentemente subjetiva y
depende en gran medida de la experiencia del Geólogo que la adopta; mientras más experimentado es, los
modelos seleccionados se corresponderán mas con la realidad. Consecuentemente un enfoque de equipo
que agrupe a varios Geólogos con conocimiento de diferentes modelos de yacimientos asegura un
espectro amplio de posibilidades a considerar (McCammon, 1992)
Esta idea dió origen al sistema experto llamado PROSPECTOR desarrollado durante la mitad de los años
1979 para ayudar a los Geólogos a buscar los yacimientos ocultos (Duda, 1980). Un sistema experto se
compone de programas informáticos competentes diseñados para resolver tareas especializadas mediante
su razaonamiento y dominio (Feigenbaum et al,1988)
Durante los años de su aplicación PROSPECTOR experimentó extensas evaluaciones y ensayos en el
terreno; en 1983 se habian defionido mas de 2000 criterios para describir 32 tipos de yacimientos
minerales diferentes (McCammon, 1984)
En una sesión de trabajo típica con PROSPECTOR el Geólogo describe primeramente las características
de una zona particular de interés: un escenario geológico, controles estructurales, clases de rocas,
minerales y productos de alteración presentes o supuestos. El sistema compara estas observaciones con el
modelo de yacimiento mineral almacenado en la base de conocimientos apreciando las similitudes,
diferencias e información ausente.
Entonces el sistema involucra al Geólogo en un diálogo con la finalidad de obtener información adicional
relevante y utiliza esta información para evaluar el potencial mineral de la zona bajo análisis. El objetivo
es proporcionar al Geólogo un consejo que solo podría ser obtenido con consultantes especializados en
diferentes tipos de yacimientos minerales.
En 1983 el programa fue incorporado al USGS. Con posterioridad se desarrolló PROSPECTOR II
(McCammon, 1989,1992) como consecuencia, entre otras cosas, del surgimiento de los modelos
descriptivos de yacimientos minerales desarrollados por Cox y Singer en 1986 y Bliss en 1992. En la
actualidad este sistema tiene una base de conocimientos de 86 modelos de yacimientos y la información
de mas de 140 yacimientos minerales.

58

�En cuestión de minutos, el Geólogo puede entrar al sistema los datos que observó en un área, seleccionar
los tipos de modelos de yacimientos a evaluar, recibir consejos y sugerencias sobre aquellos modelos que
más se asemejan a los datos observados y, para un modelo particular, encontrar qué datos se explican,
cuales son inexplicables y cuáles atributos esenciales del modelo no se observan en los datos
proporcionados.
Entre otras cosas dicha información es de utilidad para determinar en qué medida los datos disponibles
para un área se asemejan al modelo de yacimiento almacenado en la base de conocimiento; qué datos
adicionales pueden ser necesarios para llegar a conclusiones firmes y cuándo puede ser considerado un
modelo diferente de yacimiento (McCammon, 1993)
Los modelos numéricos se diferencian de los descriptivos en que las calificaciones o marcaciones están
asociados con cada modelo. Una calificación máxima se obtiene cuando el Geólogo concluye que todos
los atributos de un modelo particular están presentes. Sin embargo las marcaciones máximas para
diferentes modelos pueden diferir y la razón es que los modelos se construyen a partir de diferentes
atributos. (McCammon, 1992)
Una calificación positiva refleja el grado en el cual un modelo sugiere la presencia de un atributo
particular. Una calificación negativa refleja el grado en el cual se niega el modelo cuando un atributo está
ausente. Si por otro lado, la ausencia de un atributo es característica de un modelo, se registra una
calificación positiva asociada con su ausencia y una calificación negativa se asocia con su presencia. En
consecuencia, la situación de la presencia o la ausencia se corresponde respectivamente con las
condiciones de suficiencia y necesidad de un atributo para un modelo.
Los atributos de los modelos numéricos están agrupados en indicadores similares a los de los modelos
descriptivos. Ellos son: rango de edad, tipos de rocas, textura/estructura, alteración, mineralogía,
característica geoquímica, característica geofísica y yacimientos asociados. No todos los indicadores
contenidos en los modelos descriptivos se incluyen en los modelos numéricos. La razón es que aun no es
posible definir una taxonomía y asignar calificaciones o marcaciones positivas y negativas a atributos
tales como “marco tectónico”, “ambiente de deposición” o “control de la meniferación”
La tarea de asignar calificaciones positivas y negativas a los atributos en los modelos numéricos fue
favorecida por los índices preparados por Barton(1986) y Cox (1987). Estos índices contienen
información sobre la frecuencia de ocurrencia o presencia de anomalías geoquímicas, minerales y tipos de
alteración de acuerdo con los modelos descriptivos.
Con cada atributo se asocia un indice numérico que varia desde +5, pasando por 0, hasta –5 en un sistema
similar al de PROSPECTOR (Duda et al, 1977) Los números representan lo común o lo raro de cada
atributo y los números 1,2,3,4 y 5 representan a rangos de relación de frecuencia de 0-10, 10-30, 30-70,
70-90 y 90-100 % respectivamente entre el atributo y los yacimientos representados en los modelos. Cada
atributo tiene asignado un número positivo o negativo para cada modelo.
NIVELES DE CUANTIFICACION PARA DETERMINAR LA PRESENCIA/AUSENCIA DE
YACIMIENTOS MINERALES ESPECIFICOS
Estado
Nivel
Descripcion verbal
Grado de suficiencia
Presencia
+5
Muy altamente sugerente
Presencia
+4
Muy sugerente
Presencia
+3
Moderadamente sugerente
Presencia
+2
Medianamente sugerente
Presencia
+1
Débilmente sugerente
Grado de necesidad
Ausencia
-1
Presente con poca frecuencia
Ausencia
-2
Presente ocasionalmente
Ausencia
-3
Presente comúnmente
Ausencia
-4
Presente casi siempre
Ausencia
-5
Virtualmente siempre presente
Fuente: McCammon, 1992

59

�En los modelos numéricos se diseña un método más simple. Para un modelo de yacimiento dado se
considera que un atributo:
1.
2.
3.
4.

Está presente
Se sospecha que está presente
Está perdido
Está ausente

La pérdida se considera como un atributo que se ha visto pero no encontrado; la ausencia significa que el
atributo ni está presente, ni es sospechoso de estarlo o se conoce a ciencia cierta que esta ausente. En
todos los casos el atributo con esta última condición tiene la calificación de 0; de esta manera, si no existe
información sobre el conocimiento del yacimiento en un área, el indicador “ yacimientos asociados” tiene
un valor 0. Si solamente algunos de los atributos dentro de un indicador están perdidos, los atributos que
lo estén son asignados a una valoración correspondiente al valor –1.
Los atributos que se sospechen que están presentes se asignan al siguiente nivel positivo al nivel asociado
con su presencia. La experiencia indica que este tratamiento a la incertidumbre en las observaciones es
suficiente para tener en cuenta la calidad de la información disponible en la evaluación de los recursos
minerales.
Los modelos numéricos utilizan una hoja de trabajo con una tabulación especifica la cual se presenta en
los materiales anexos a este trabajo.
En resumen los modelos numéricos de yacimientos demuestran la factibilidad técnica de codificarlos para
proporcionar:
1.
2.
3.

Un consultante numérico para la evaluación regional de los recursos minerales
Evaluaciones objetivas de marcos o escenarios geológicos particulares como parte de la evaluación
regional
Determinación del o de los modelos más favorables que deben ser esperados en un escenario
geológico particular

Este enfoque es particularmente valioso para:
1.
2.
3.
4.

Discriminar bases de datos sobre manifestaciones minerales.
Suministrar instrucción sobre la geología de los yacimientos minerales
Sistematización del desarrollo de los modelos de yacimientos minerales
Introducir procedimientos objetivos para la evaluación numérica de los modelos.

Los modelos numéricos nunca serán mejores que los descriptivos; debido a que las técnicas usadas para
desarrollar los modelos numéricos son relativamente nuevas, pocos Geólogos están familiarizados con
ellas. Pero como las ventajas de este enfoque numérico se aprecian cada vez mas, seguramente muchos
mas Geólogos estarán interesados en esta actividad.
Modelos de exploración
La diferencia esencial entre un modelo descriptivo de yacimiento y un modelo de exploración es que en
estos últimos los vínculos con la idea conceptual se pueden incorporar sucesivamente a medida que
avanza el proceso de la exploración del yacimiento. Así en los modelos de exploración la red de vínculos
es el esquema conceptual del modelo (Henley y Berger, 1993)
La exploración de un yacimiento basada en modelos de este tipo es un proceso de optimización, que se
realiza añadiendo valor (v) a las unidades de información, lo que le proporciona una jerarquía a la red de
información. Este es un componente importante en la toma de decisión durante la exploración que
requiere inmediatez.

60

�El valor (v) está formalmente definido como una función de la utilidad de la información obtenida a
diferentes escalas y estadios de la exploración divido entre el costo de obtención de estos datos. De esta
forma la ecuación queda planteada de la siguiente manera:
(Utilidad inicial de las observaciones e información) + (Utilidad
incrementada por medio de información adicional)
v = -------------------------------------------------------------------------------------(Costo de la información inicial) + ( Costo de la información
adicional)
El proceso de conceptualización en los modelos de exploración es una noción que se puede derivar bien a
partir de una fuerte inferencia o a partir de la certidumbre de que existe un vínculo entre ciertas unidades
de información.
Un concepto de exploración puede surgir a partir de una tormenta de ideas que reconozca que una región
contiene elementos geológicos que sugieren la presencia de ciertos estilos de mineralización, por analogía
con otros distritos y aquí entra en función el modelo descriptivo de los yacimientos minerales, o que alli
pueden haber ocurrido ciertos procesos geológicos similares.
Al igual que en los modelos descriptivos de yacimientos, para mantener un fin competitivo, el modelo de
exploración debe evolucionar en el tiempo en respuesta a la adquisición de nueva información y el
desarrollo consciente de vínculos conceptuales.
Así la nueva información geológica y la nueva tecnología disponible permitirá tanto nuevos el
establecimiento de nuevos vínculos conceptuales como la definición de nuevas metas de exploración.
(Henley y Berger, 1993)
Modelos de expresión geofísica
Una gran parte de los yacimientos minerales cerca de la superficie ya se han descubierto, lo que conduce
a la realización de programas de exploración integrados, con la finalidad de mirar hacia las
profundidades del subsuelo o en áreas que están cubiertas. Los métodos geofísicos de exploración
proporcionan una ventaja importante en este proceso y el uso efectivo de los datos geofísicos integrados
nos proporciona un cuadro tridimensional del subsuelo.
La incorporación de su expresión geofísica constituye un importante componente en la evolución
continua de los modelos de yacimientos minerales y por lo tanto son un complemento valioso en su
desarrollo.
La finalidad de un modelo de expresión geofísica es proporcionar, donde sea posible, los valores
cuantitativos de una respuesta geofísica del yacimiento mineral puesto que, como ya se ha indicado, la
función final de un modelo de yacimiento es la utilización de las características geológicas, geoquímicas
y geofísicas para revelar la génesis y para hacer una mejor predicción en la localización de nuevos
yacimientos lo que conducirá a una evaluación de recursos minerales más segura y a programas de
exploración más exitosos (Hoover et al 1992)
Modelos geoambientales
Un paso de avance en la modelación de los yacimientos minerales es el desarrollo de modelos
geoambientales de diversos tipos de yacimientos minerales, geológicamente fundamentados. La geología
de los yacimientos así como los procesos geoquímicos y biogeoquímicos controlan fundamentalmente las
condiciones ambientales que se desarrollan en las áreas mineralizadas naturalmente, antes de su
explotación y las condiciones resultantes de los trabajos de minería y beneficio. (Plumlee y Nash, 1995)
Los yacimientos de un tipo dado que tienen características geológicas similares, también pueden tener
rasgos ambientales similares que pueden ser cuantificados con datos pertinentes de campo, laboratorio y
ser resumidos en un modelo geoambiental para ese tipo de yacimiento.

61

�De manera similar algunas características geoambientales importantes, como la presencia de un tipo de
alteración que ayude a neutralizar el drenaje de las aguas ácidas, también pueden ser comunes a la
mayoría o a todos los yacimientos de un tipo dado y se pueden resumir en un modelo geoambiental.
La necesidad de utilizar a los modelos geoambientales es inmediata y variada para la predicción y
mitigación ambiental, la caracterización de la línea de base, la exploración mineral a escala local, la
evaluación de los terrenos minados abandonados y el mejoramiento o recuperación de los sitios ya
explotados por labores mineras.
Los modelos geoambientales son guías descriptivas relacionadas con el impacto ambiental potencial y no
constituyen herramientas numéricas aplicables a la evaluación cuantitativa de riesgos. No estos modelos
proporcionan una base para la comprensión e interpretación de los procesos geoambientales relacionados
con los yacimientos minerales en un contexto geológico sistemático.
Una meta futura deberá ser la incorporación e integración de nuevos datos empíricos adicionales o
elementos ambientales cuantitativos que puedan aplicar para la predicción de los gastos de mitigación de
problemas ambientales y riesgos asociados con la extracción de minerales.
Se define a un modelo geoambiental como “una compilación de información geológica, geofísica,
hidrológica e ingenieril relacionada con el comportamiento ambiental de yacimientos minerales
geológicamente similares antes de su explotación y después de ella, su beneficio y tratamiento
metalúrgico”
La información relevante para un modelo geoambiental de yacimiento mineral es de tres tipos: geológica,
ambiental y geofísica.
Los controles geológicos para el comportamiento ambiental de los yacimientos minerales son:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.

Mineralogía de las menas y la ganga, litología y alteración de la roca encajante
Composición de los elementos principales y los de traza
Resistencia de los minerales al intemperismo y a la oxidación
Textura de los minerales y contenido de los elementos traza
Extensión de la oxidación antes del minado
Mineralogía secundaria
Características físicas y estructurales de los yacimientos minerales
Clima
Métodos de explotación y de beneficio de los minerales

Los factores geológicos que influyen sobre los efectos (impactos) ambientales potenciales que generan los
yacimientos minerales son: (Plumlee y Nash, 1995)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

Tamaño del yacimiento, ya que la escala que adquiere el impacto estará en función de este
parámetro.
Rocas encajantes, puesto que influirán en factores como la composición del drenaje en las obras
mineras, las características de los elementos traza y la hidrología del agua subterránea.
Los terrenos geológicos circundantes al yacimiento.
La alteración de las rocas encajantes, puesto que al igual que ellas mismas afectarán
significativamente las características ambientales y la hidrología.
Naturaleza de las menas y en especial el tamaño de los granos, la textura y los controles estructurales
de la mena.
La característica geoquímica de los elementos traza del yacimiento pues con frecuencia ella se hereda
por varios materiales como el suelo, sedimentos de ríos y corrientes y las aguas de los ambientes que
circundan a los yacimientos.
La mineralogía de las menas, la ganga y su zonación ya que los minerales presentes en un yacimiento
son el control predominante sobre sus características ambientales. Las variaciones mineralógicas
espaciales del yacimiento pueden provocar variaciones significativas de valor ambiental en esa
misma dimensión.

62

�8.

Las características de los minerales, en particular las texturas y los elementos traza, influyen en la
velocidad a la cual los minerales se intemperizan y oxidan.
9. La mineralogía secundaria debido a que los yacimientos están expuestos en la superficie terrestre a
los procesos de intemperismo, erosión y se forman nuevas series de minerales con una mayor
estabilidad química para estas condiciones termodinámicas.
Los minerales que se formaron antes de la explotación de los yacimientos intemperizados son más
estables que aquellos que se forman a medida que los minerales se exponen a la meteorización
durante el proceso de explotación minera
10. La topografía y fisiografía -geomorfología- afectan la forma y posición de los niveles freáticos los
cuales a su vez controlan la extensión a la cual las minas o los yacimientos minerales están
expuestops a un flujo de agua subterránea significativo.
11. La hidrología está fuertemente controlada por las características geológicas del yacimiento,
incluyendo si la mena está presente como vetas o lentes, pues ambos pueden focalizar al flujo de
agua o si están presentes las barreras de baja permeabilidad al agua subterránea como las rocas
encajantes alteradas a arcillas.
12. Los métodos de minería y molienda empleados están influidos muy fuertemente por las
características geológicas de los yacimientos. Ambos pueden cambiar significativamente durante la
explotación de la mina a medida que la tecnología evoluciona.
Los datos empíricos que se reflejan en los modelos geoambientales comprenden: (Plumlee y Nash, 1995)
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.

8.

Características del drenaje tanto natural como el desagüe en minas. Los datos del drenaje natural se
requieren para definir con seguridad las condiciones de la línea de base antes de la minería
Movilidad de los metales provenientes de los residuales sólidos de las minas, ya que cantidades
considerables de metales y ácidos se pueden almacenar como sustancias totalmente disueltas,
recubrimientos de minerales secundarios o residuales mineros sólidos.
Las características del suelo y los sedimentos antes de la minería se deben conocer para ayudar a
establecer las condiciones de la línea de base antes de la minería
Los rasgos ambientales potenciales asociados con el beneficio de los minerales
Las características de los procesos de fundición y metalúrgicos y donde sea posible, los datos
relacionados con el contenido de metales y su movilidad desde las escorias y sólidos afectados por
las emisiones de esos procesos.
Efectos del clima sobre las características ambientales donde se analiza cómo ellas se modifican en
función de las variaciones climáticas de la región.
Orientaciones y metodologías para la mitigación y la remediación que están destinadas a
proporcionar información relevante sobre los tipos de técnicas ingenieriles que se utilizan
comúnmente para mitigar o remediar los efectos ambientales que están asociados con tipos
particulares de yacimientos. Además se describen los rasgos geológicos del yacimiento que se deben
utilizar para desarrollar técnicas de remediación mas efectivas y baratas.
Geofísica ambiental donde se brinda información sobre las técnicas geofísicas que están en uso para
ayudar a identificar, evaluar o delimitar las características ambientales de los yacimientos

63

�CAPITULO CUATRO
ESTADO DE DESARROLLO DE LOS MODELOS DE YACIMIENTOS EN CUBA Y
PRESENTACION DE LOS MODELOS DESCRIPTIVOS DE YACIMIENTOS LATGERITICOS
DE
Fe-Ni-Co EN LAS OFIOLITAS DEL MACIZO MAYARI-BARACOA DE CUBA
ORIENTAL.
Introducción
El grado de estudio geológico de la República de Cuba experimentó un incremento considerable a partir
de los primeros años de la década de los años 1960 cuando fue reorganizado todo el Servicio Geológico
Nacional y donde se destacan la creación del Instituto Cubano de Recursos Minerales -ICRM- en el
Ministerio de Industrias y la Escuela de Geología en la Universidad de la Habana.
Con posterioridad se fueron incrementando el grado de estudio y conocimiento geológico del pais con el
surgimiento de nuevas organizaciones geológicas como el Instituto de Geología y Paleontología en la
entonces Academia de Ciencias de Cuba y la presencia numerosa de Geólogos y Geofísicos de los paises
que integraron el desaparecido campo socialista, en especial de la Unión Soviética, en las distintas
empresas geológicas, mineras, universidades y la adhesión de Cuba al Consejo de Ayuda Mutua
Económica -CAME- que facilitó el estudio geológico integral de Cuba en los distintos poligonos de
levantamiento geológico que cubrieron a nuestro todo territorio nacional en el periodo entre las décadas
de los años 1970-1990.
La formación de Geólogos y Geofísicos cubanos, tanto en nuestro pais como en el exterior, creó la base
de recursos humanos fundamental que constituye hoy en dia un importante potencial geocientífico
calificado que permite de una forma autosuficiente llevar a cabo las tareas del servicio geologico
nacional, entre ellas la exploración y la evaluación de nuestro potencial mineral.
El volumen de información sobre nuestros recursos minerales es considerable. Miles de estudios e
informes de nuestros yacimientos, manifestaciones y puntos de mineralización se encuentran en los
archivos y fondos geológicos de las principales instituciones geológicas del pais como la Oficina
Nacional de Recursos Minerales, el Instituto de Geología y Paleontología, Uniones Geominera y del
Níquel y sus Empresas en todo el pais.
Esta información es la base inicial necesaria para su sistematización y generalización en forma de
Modelos de Yacimientos Minerales, tarea que no está desarrollada en nuestro pais.
Cuba es un pais que cuenta con una información básica sobre su Geología la que se encuentra en obras
fundamentales de generalización como las de Furrazola y Judoley (1964), Furrazola y Núñez-Cambra
(1997), Iturralde-Vinent (1994, 1996, 1997, 1998) entre otras, asi como una base de cartografía
geológica que incluye a los Mapas Geologíco 1: 500 000 (Linares et al, 1986), MineragénicoPronóstico (Martínez y Klen, 1993) Yacimientos y Manifestaciones de Minerales Metálicos y Aguas
Minerales 1: 500 000 (Lavandero et al, 1988), Yacimientos y Manifestaciones minerales no
metálicos y combustibles 1:500 000 (Coutin D. P et al, 1988), Tectónico (Pusharovsky et al, 1989)
Hidrogeológico 1: 250 000 (Molerio León et al, 1998) entre otros documentos fundamentales.
Nuestro potencial de recursos minerales no se corresponde con las publicaciones sobre ellos que son
relativamente escasas y carecemos de suficientes estudios de generalización sobre tipos especificos de
yacimientos minerales en la República de Cuba aunque en nuestros archivos y fondos geológicos se
mantienen algunos informes y reportes de esta característica sobre tipos de yacimientos concretos o
regiones específicas de nuestro territorio nacional realizados, en particular, a partir de la década de los
años 1960.
Antes de 1959 resultan antológicos, entre otros, los trabajos de Thayer (1942), Guild (1947), Flint et al
(1948) sobre los yacimientos de cromitas; los de Park (1942, 1944); Woodring y Davies (1944); Lewis
y Straczek (1955); Simmons y Straczek (1957, 1958) sobre los minerales de Mn.

64

�Las zonas de Matahambre, El Cobre, la costa norte de Cuba oriental con sus recursos mundiales de
lateritas de Ni-Fe-Co, la zona al este de Santiago de Cuba con los yacimientos de skarn de Fe han sido
escenarios de estudio e investigaciones geológicas sobre sus recursos minerales.
Por citar solo algunos haré referencia a la "Caracteristicas comparativas de los yacimientos de Cu en
Cuba" de Tolkunov et al (1974) "Sistematización y generalización de los yacimientos minerales
metálicos" de Lavandero et al (1985), "Yacimientos minerales de Cuba "de Buguelsky et al (1985),
"Modelos de depósitos minerales en la región oriental: algunas consideraciones genéticas y criterios
para su exploración: metales preciosos y bases" de Moreira et al (1999).
En el Acta Geologica Hispánica (1988) se reunen una cantidad de trabajos de regionalizacion nacional
sobre nuestros cursos minerales como son "Una introducción a la metalogenia de Cuba bajo la
perspectiva de la tectonica de placas " de Megarejo y Proenza; "Introducción a la metalogenia del
Mn en Cuba " de Cazañas y Melgarejo y "Depósitos de zelolitas naturales de Cuba" de Orozco y
Rizo asi como estudios importantes sobre la mineralización cromitica asociada a las ofiolitas de Cuba
oriental, asi como de los campos minerales El Cobre y Matahambre dos de los escenarios emblemáticos
de nuestro patrimonio geológico y minero, entre otras importantes contribuciones a la geologia de los
yacimientos minerales de Cuba.
En el Tercer Congreso de Geología y Minería "Geomin 1998" se presentaron interesantes trabajos de
generalización sobre nuestros recursos minerales como "El potencial de recursos asbestíferos de
Cuba" de Coutin et al (1998) y "Potencial de tobas vítreas de Cuba" de Coutin et al (1998) "Tipos
mineralógicos de yacimientos auríferos de Cuba" de López Kramer et al (1998); fueron notables las
contribuciones sobre la metalogenia asociada a las ofiolitas de la zona central y de Camagüey asi como
los diferentes mapas sobre la geologia y los yacimientos minerales de Cuba Central.
En el Cuarto Congreso de Geología y Mineria "Geomin 2001" se presentaron importantes contribuciones
como los "Depósitos de skarn de Cuba" de Moreira et al (2001):, "Potencialidad de recursos
minerales para metales preciosos y base en la región oriental de Cuba" de Lavandero et al (2001),
"Clasificacion tipologica de los depositos auriferos de Cuba" de Rodríguez Romero (2001), Geomin
2001, la "Monografía sobre yacimientos minerales de la República de Cuba"elaborada por el
MINBAS en 1988 y los trabajos recogidos en
Todo lo anterior nos indica con toda certeza que poseemos los recursos humanos capacitados y la base de
información indispensable para acometer la tarea de sistematización de nuestros yacimientos minerales y
elaborar sus modelos descriptivos.
Por ser los yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co los recursos minerales más importantes de Cuba nos
concentraremos en ellos y en sus modelos descriptivos.
La utilización primaria del Ni (USGS, Mineral Information: Nickel, 2002) es como metal refinado en
cátodos, polvos, briquetas o como ferroníquel. Alrededor del 65 % del consumo mundial del Ni se
utiliza para la producción de acero inoxidable austenítico. Otro 12 % se utiliza en la producción de
superaleaciones como Inconel 600 o aleaciones no ferrosas como las de Cu-Ni (latón y bronce al Ni).
Ambos tipos de aleaciones se usan ampliamente debido a su resistencia a la corrosión.
El restante 23 % del consumo de Ni se divide entre los aceros aleados, baterías recargables, catalizadores
y otros reactivos químicos, acuñamiento de monedas (generalmente 75 % de Cu y 25 % de Ni), productos
de la fundición y para el niquelado.
Los recursos minerales niquelíferos mundiales identificados en depósitos con una ley de 1 % o mas de Ni
contenido es de 130 millones de t (USGS, 2002). Alrededor del 60 % de Ni se encuentra en los depósitos
lateríticos y el restante 40% en los depósitos de sulfuros magmáticos. Además se conocen grandes
cantidades de recursos niquelíferos en el mar profundo asociados a las cortezas y nódulos de Mn que
cubren grandes áreas del fondo oceánico, especialmente en el Oceáno Pacífico.

65

�La producción minera en el 2001 fue de 1 260 000 t destacándose la Federación Rusa (265 000 t),
Australia (184 000 t), Canadá (183 000 t), Nueva Caledonia (126 000 t), Indonesia (105 000 t) y Cuba
(71 500 t) Las principales reservas se localizan en Australia, Cuba, Canadá, Nueva Caledonia, Indonesia,
Africa del Sur y Filipinas (USGS, 2002)
El descubrimiento de las cortezas feeroniqueliferas en Cuba, coincide con el descubrimiento de la isala
por Cristóbal colón que se percató de la abundancia de "piedras de color de hierro" al desembarcar. Sin
embargo, en el transcurso de los cuatrocientos años siguientes despues del desembarco, las lateritas
ferrroniquelíferas no fueron del interes de los investigadores (Ponce Seoane, 1983). En 1762 durante el
desarrollo de la guerra anglo-española, el perdigón fue objeto de atención para la obtención de hierro
(Ariosa Iznaga, 1977)
En los inicios del siglo XX un grupo de Geólogos norteamericanos realizó trabajos sobre las
lateritas de Cuba ( Spencer 1907; Cox, 1911; Hayes, 1911; Kemp 1910, 1915; Leith, 1915). Hacia
finales de la década de los años 1930, el interés hacia las lateritas cubanas creció nuevamente en relación
con el establecimiento en las mismas de altos contenidos de Ni. Los resultados de las investigaciones
correspondientes a este periodo no fueron publicados pues se trataba de conservar los intereses de las
compañías norteamericanas (Ponce Seoane, 1983)
Con la construcción de la planta de níquel de Nicaro en 1943 se incremento el grado de estudio de las
lateritas cubanas; de este periodo datan los trabajos de la Junta de Seguridad de Recursos Naturales
(1950), McMillan (1955), de Vletter (1953, 1955) y Monttoulieu et al (1957).
Despues de 1959 se inició un proceso de estudio profundo y detallado de nuestros recursos niquelíferos y
se terminó una segunda planta en Moa. Hoy son tres las industrias procesadoras de nuestras menas
lateríticas.
A partir de la década de 1960, el nordeste de Cuba oriental ha sido objeto de investigaciones
geológicas sistemáticas en esta dirección y se profundizaron los estudios sobre nuestros yacimientos
lateríticos por Geólogos cubanos (Formell Cortina, Ponce Seoane, Castillo, Lavaut, Bergues, Perez
Alfaro, Apud, Ramsay, Gary, Barrabi, Orozco, Rojas Purón, Crombet, Almaguer, Rodés, entre
otros); de las desaparecidas Unión Soviética (Adamovich, Chejovich, Agienko, Masliukov,
Shirokova, Cherepniov, Zabelin, Egorov, Gorielov, Ogarkov, Serdiuk, Shiriskova, Aliojin, Petrov,
Buguelsky, Korin, Finko, Rechkin, Kostarev, Vershinin, Ostroumov, entre otros) y Checoslovaquia
(Kudelasek, Marxova, Zamarsky, Strand); Hungria (Somos, Szebenyi, Vegh) que han contribuido
notablemente con sus trabajos al incremento del grado de conocimiento sobre nuestros yacimientos
de lateritas.
En los archivos técnicos y fondos geológicos de nuestras Oficina Nacional de Recursos Minerales,
Instituto de Geologia y Paleontologia, Empresas Geomineras y Empresas del Níquel se conservan
centenares de valiosos e importantes informes y documentos con los resultados de los trabajos de
revisión, búsqueda, exploración y cálculo de reservas realizados por estos Geólogos que constituyen una
excelente base de datos reales para la elaboración y fundamentación de los modelos descriptivos de
nuestros yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co que se presentan en este trabajo.
En el Congreso de Geología y Minería de 1998 en La Habana, se presentó un trabajo (Cobas et al, 1998),
sobre "Modelos geológicos de yacimientos lateríticos cubanos". Se confeccionaron los modelos sobre la
base de las descripciones litológicas de testigos de perforación, afloramiento, pozos criollos y canteras; se
documenta, se hace un muestreo y se estudia la composición química, mineralógica y las constantes
físicas(perso volumétrico, humedad natural y otros) para diferentes condiciones de desarrollo del
intemperismo.
Este es el documento más cercano que conocemos sobre modelos de yacimientos de lateritas pero no
llega a constituirse en un modelo descriptivo en la acepción que le damos en nuestra investigación. Sin
lugar a dudas es una contribución notable al grado de conocimiento geológico de este tipo de yacimiento.

66

�Una aplicación práctica concreta con efecto económico tangible de los modelos descriptivos de los
yacimientos lateriticos presentes en nuestras tres zonas principales de desarrollo, Pinares de
Mayarí, Moa y Punta Gorda está en que su tuilización permitirá una mejor delimitación de las
concesiones mineras.
Esto contribuirá a la explotación más eficiente del yacimiento, asi como a una utilización más
racional de las reservas de mineral, con mayor incidencia en la recuperación de Ni y Co durante el
proceso metalúrgico.
El ambiente de la superficie global de nuestro planeta se mantiene mediante la interacción de todas sus
geosferas. Entre estas interacciones la más prominente a nuestros efectos es la de la hidrosfera con la
litosfera, que es la que tiene una influencia principal, tanto en los sistemas marinos como en los
continentales.
Las observaciones a través de satélites, los programas de perforación en el océano y las mediciones
isotópicas nos aportan una nueva apreciación sobre la complejidad de la interacción entre las geosferas y
sobre los cambios en las condiciones de la superficie terrestre a lo largo de todo el tiempo geológico.
Estos avances en nuestra base de datos espacial y temporal nos conducen a modelos más realistas de los
sistemas en la superficie de la tierra. (Krongber, Fyfe, 1989)
Una de las fases más fundamentales del escenario geomorfológico en la superficie de la tierra, es la
destrucción y descomposición de las rocas, por los procesos de intemperismo El 14 % de la superficie
terrestre experimenta el intemperismo físico o mecánico y el 86 % está afectada por los procesos
químicos. (Pedro 1968)
El intemperismo implica una fuerte dependencia de los procesos asociados con la hidrosfera, atmósfera y
biosfera (White and Brantley, 1995), ya que la cristalización y disolución de los minerales a partir de las
soluciones acuosas son los procesos principales en la cinética del intemperismo.
El término "intemperismo de las rocas" se aplica a la alteración física y química de las rocas expuestas en
la superficie terrestre. De acuerdo con Ollier (1975) el intemperismo es "la destrucción y alteración de
minerales y rocas cerca de la superficie de la tierra hacia productos que están mas en equilibrio con las
nuevas condiciones físico-químicas impuestas en este escenario".
Nuestra Norma Ramal lo define como "el conjunto de procesos físicos, físico-químicos y químicos
que provocan la alteración y transformación de las rocas y minerales que se encuentran en la parte
mas superior de la corteza terrestre bajo condiciones hipergénicas" ( Ponce Seoane, 1983)
Provincias del intemperismo
En las zonas de la superficie terrestre donde se genera el intemperismo químico se reconocen dos
provincias sobre la base de las movilidades relativas de la sílice y la alúmina (Pedro, 1968):
1.

Provincias de cheluviación (chelatación y eluviación) en las cuales las soluciones del intemperismo
contienen ácidos orgánicos y domina el proceso de chelación. La alúmina es más móvil que la sílice
y se forma un residuo rico en sílice. Este proceso domina en las regiones frías donde la velocidad de
destrucción orgánica es lenta y la podsolización es el principal proceso pedogénico.
2. Provincias de soluviación (solución y eluviación) donde el proceso dominante es la hidrólisis (acción
de los protones) que da como resultado la solución. La alúmina es menos móvil que la sílice por lo
que la desilicificación varía. Se reconocen tres regiones contrastantes:
a) Región de bisialitización: la pérdida de sílice es moderada y se forman minerales arcillosos con
estructura 2:1 como las smectítas con retención parcial de cationes básicos de Na, K, Ca y Mg y
espacios cargados entre las capas u hojas. Las precipitaciones son inferiores a los 500 mm anuales.
Estas son regiones de estepas y de climas templados.
b) Región de monosialitización: la pérdida de sílice es considerable y tiene a la formación de minerales
arcillosos con estructura 1:1 como la caolinita. Los cationes básicos migran, la corteza de
intemperismo recibe entre 500-1000 mm anuales de precipitaciones y estas son regiones tropicales
sub-húmedas.

67

�c)

Región de alitización: la pérdida de sílice es intensa y los octaedros de Al predominan formándose
hidróxidos como la gibbsita y oxihidróxidos como la bohemita. Esta región coincide con los trópicos
húmedos, las precipitaciones son superiores a los 1500 mm anuales y a ella pertenece Cuba oriental.

El proceso de laterizacion
La existencia de las lateritas fue reconocida por vez primera por Buchanan en 1807. Un siglo después
Harrassowitz en 1926 realizó una descripción general de las lateritas y muchas de sus observaciones y
sugerencias aun poseen un considerable valor (Pedro 1968, Lima Costa, 1997)
Los procesos relevantes para la laterización son: (Harder,1952 y De Swardt, 1964)
a)

Presencia de minerales formadores de las rocas fácilmente solubles y movilizables que dejen residuos
ricos en alúmina y hierro.
b) Permeabilidad y porosidad efectiva que facilite el fácil acceso así como la circulación del agua y las
soluciones. La libre circulación asegura la movilidad de la materia disuelta lo cual no favorece el
establecimiento de condiciones de equilibrio en soluciones saturadas.
c) Precipitaciones normales a abundantes con un régimen estacional o al menos con interrupción entre
ellas.
d) Abundante vegetación y otros componentes bióticos, incluyendo a las bacterias; los ácidos orgánicos
en particular actúan como agentes efectivos de solución y precipitación.
e) Temperaturas tropicales o calientes que aceleran la velocidad de las reacciones químicas y
promueven los procesos de formación de arcillas.
f) Relieve topográfico bajo o moderado que permita el movimiento libre del nivel del agua subterránea
y minimice los procesos de remoción.
g) Un largo periodo de estructuras geológicas estables.
Sobre la terminologia de los perfiles y zonas del corteza de intemperismo lateritica
En estos momentos existe una gran diversidad de criterios y términos para la clasificación de la zonalidad
y perfiles de la corteza de intemperismo en el ámbito mundial y no existe un consenso al respecto. Si
tomamos como referencia a 1807 que es año donde se atribuye la aparición del termino laterita, han
pasado hasta el presente 195 años sin la definición del término laterita haya dejado de mantener
mantenido una controversia, a pesar de que es indispensable para una correcta clasificación de los
productos del intemperismo.
Tardy (1992) propone utiliza ese término en un sentido "amplio" para abarcar a los productos del
intemperismo interso compuestos por una asociación de minerales que pueden incluir óxidos, oxidróxidos
o hidróxidos de Fe o Al, caolinita y cuarzo y caracterizados por una realcion Si02: Al203 que no exceda el
valor requerido para caracetrizar al cuarzo y a la caolinita. Como bien señala Tardy ese término entonces
comprendería a las bauxitas, ferricretos, duricretos de Fe o Al, horizontes moteados, corazas...etc
Nuestra Norma Ramal define el término laterita de la siguiente manera: (Ponce Seoane, 1983)
"Es una roca que representa el estado de equilibrio alcanzado por la materia pétrea en las
condiciones de hipergénesiss como resultado de un desarrollo mas o menos largo, en el cual la roca
inicial sufrió numerosas alteraciones cualitativas y cuantitativas. El miembro inicial de este
desarrollo son las rocas madres y el final la coraza de hierro. Los estadios intermedios, todos juntos,
son los que se denominan lateritas" (El subrayado es del autor)
Goligthly (1981) y Trescases (1986) han realizado importantes trabajos de generalización sobre los
yacimientos lateríticos pero no han encontrado terminología común para los distintos horizontes de lo
perfiles por la gran variedad texturo-estructural y composición mineralógica de los mismos lo cual es una
consecuencia de las características de los procesos del intemperismo y de las rocas madres.

68

�Para la Anaconda Nickel Ltd los perfiles lateríticos de Ni-Co tipicos tienen cuatro horizontes que varian
en espesor en dependencia de la humedad del clima (http://www.anaconda.com/ 2002) - de arriba hacia
abajo:
1.
2.
3.
4.

Ferricretos
Limonitas
Saprolitas
Peridotitas alteradas

En los climas húmedos como es el caso de Nueva Caledonia el horizonte de las limonitas y saprolitas
tiene un mayor espesor; cuando el clima es mas seco como es el caso de Australia Occidental dentro del
horizonte de las limonitas se pueden desarrollar las smectitas.
Entre el 28 de mayo y el 2 de Junio del 2000 se desarrolló el Tour Científico Australasia sobre los
Principales yacimientos de niquel del mundo (http://www.portegeo.com.au/2002/). Se señala que el
Proyecto Goro es el mayor depósito de lateritas niqueliferas oxidadas de Nueva Caledonia. El perfil típico
que se describe comprende:
1.
2.
3.
4.

Capa delgada superior de Fe (menor de 5 m de espesor)
Cubierta de limonita (hasta 25m de espesor que esta enriquecido en Ni en sus 10 m inferiores)
Zona de transición hacia la saprolita
Saprolita hasta roca saprolitica (espesor menor a 10 m y enriquecido en Ni)

En Niquelandia, estado de Goias, Brasil, los yacimientos lateríticos se desarrollan en una zona ultrabásica
del complejo básico-ultrabásico como concentraciones residuales desarrolladas por rocas alteradas en esta
zona (de Carvalho Jr et al, http://makalu.jpf.nasa.gov,2002).
Los perfiles del intemperismo son potentes en las tierras bajas con cinco horizontes o capas similares a las
descritas por para los yacimientos Santa Fé, Goias (Olivera y Trescases, 1980) y Barro Alto(Costas,
1981):
1.
2.
3.
4.

Rocas alteradas (altered rocks): son dunitas serpentinizadas con poco cuarzo y vetas de garnierita.
Saprolita gruesa (coarse saprolite): una zona con concentración de minerales silicatados de Ni. Estas
facies están compuestas fundamentalmente por silicatos amorfos y garnieritas
Saprolita arcillosa fina (clay fine saprolite): es una zona de transición entre las facies oxidadas y
silicatadas que conserva la mayoria de las caracterísitcas presentes en las facies de saporlitas gruesas.
Se aprecia un incremento importante de goethita.
Laterita roja (red laterite): compuesta fundamentalmente por hematita y goethita.Están presentes las
oolitas y las concreciones ferruginosas pisolíticas. Localmente, estas lateritas transicionan hacia
corazas de Fe.

En otras palabras, el perfil completo se compone de tres grupos principales de horizontes: (de abajo hacia
arriba)
1.
2.
3.

Saprolíitico: compuesto por silicatos de Mg y Fe
Limonítico: compuesto fundamentalmente por hidróxidos de Fe
Corazas de Fe.

La variación mineralógica básica es de silicatos magnesiales que incrementan paulatinamente su
contenido de goethita y finalmente en hematita.

69

�Por su parte Barros de Olivera et al (1992) al referirse a estos perfiles esquemáticos hace una
subdivisión mas detallada para los perfiles de las áreas bajas en la zona de Niquelandia al reconocer:
1.
2.
3.
4.
5.

Saprolita 1: roca alterada
Saprolita 2: saprolita gruesa
Saprolita 3: saporlita arcillosa
Laterita 1: laterita amarilla o saprolita ferruginosa
Laterita 2: laterita roja o cubierta laterítica

Los criterios que utilizó para discriminar estas zonas fueron el tamaño de las partículas, la densidad total
y el porcentage de Mg
Schellman (1989) al describir el perfil del yacimiento Tagaung Taung de Birmania señala que se
distinguen claramente tres capas de material intemperizado sobre las rocas ultramáficas. El perfil lo
representa asi: (de abajo hacia arriba)
1.
2.
3.
4.

Roca madre
Saprolitas donde predominan los minerales de Mg y se produce el máximo enrriquecimiento del Ni
Limonitas que son de color amarillo-carmelitoso, portadoras de Ni con un elevado contenido de Fe
Capa superficial de color rojo-carmelitoso con contenidos de Fe y Ni inferiores a la limonita

En un interesante estudio Colin et al (1990) al referirse al comportamiento supergénico del Ni analizan
los perfiles de los yacimientos Jacuba y Angiquinho. En Jacuba el perfil tiene mas de 30 m de espesor, se
desarrolla a partir del intemperismo de piroxenitas y utilizan la siguiente terminología: (de abajo hacia
arriba)
1.
2.
3.
4.
5.

Roca madre
Capa coherente
Capa saprolitica
Capa arcillosa
Capa arcillosa ferruginosa

En Angiquinho, el perfil se formó a partir de una combinación de dunita y prioxenita parcialmente
serpentinizada lo cual es contrastante con Jacuba. La terminologia que se utilizó fue:
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Roca madre
Capa coherente
Capa saprolítica
Capa arcillosa ferruginosa
Capa nodular
Coraza de Fe

Golightly (1981) hace un excelente análisis de los yacimientos de lateritas niquelíferas y señala que un
perfil normal in situ incluye las siguientes unidades (de arriba hacia abajo. Los términos "entre comillas"
son los utilizados por Trescases en Nueva Caledonia)
1.
2.
3.
4.
5.
6.

Ferricretos que es el equivalente a la "canga, cuirrasse de fer"
Limonita transportada equivalente a las "terres rouges"
Limonita in situ que son las "saprolite fine"
Zona intermedia, zona de nontronita
Zona de saprolita equivalente a "saprolite grossiere"
Roca madre

Señala además que los perfiles sin la zona intermedia son caracterísitcos de la zona ecuatorial húmeda u
otras localidades con acumulados de lluvia altos y estaciones de seca mínimas. Esto se produce a
consecuencia de una eficiente lixiviación sin que se llegue a alcanzar la condición de supersaturación para
la formación de arcillas smectíticas en la zona de saprolitas.

70

�Tardy (1992) discute la diversidad y terminología de los perfiles lateríticos y pone al descubierto la falta
de unanimidad y conseso al respecto pues se mezclan los términos para las lateritas, las bauxitas
lateríticas, los suelos lateríticos hasta toda clase de productos del intermperismo intertropical; señala con
toda razon rasgos muy acentuados y detallados caracterizan a los diferentes horizontes, los que a su vez
constituyen una gran variedad de perfiles y de perfiles que se desarrollan en una agran área intertropical.
Estos criterios y términos antes mencionados además de reflejar que no existe un conceso generalizado
adolecen de que engloban más de un litotipo en una sola zona litológica o desmembran las zonas
litológicas naturales en subconjuntos amarrados a determinados intereses particulares (aplicación de
criterios composicionales como el quimismo o la mineralogía o según un fin práctico determinado tal
como la estimación del peso volumétrico, subdivisión por color, granulometría, textura, etc) lo que
conduce a la pérdida de información geológica, obstaculizando las interpretaciones y deducciones
geólogo-genéticas, así como la captación y representación de la información geológica en su estado
natural.
Un resumen de los diferentes criterios sobre la zonalidad vertical de las cortezas de intemperismo,
definida según el sentido de la profundidad es el siguiente:
a)

División del corte en tres zonas litológicas: laterita, saprolita y roca madre, con diversas
denominaciones y subdivisiones (Buchanan, 1807; Webber, 1972; Trescases, 1975, 1986; Tardy,
1992; Golightly, 1981; Nahon,1992 y otros de las escuelas inglesa y francesa);
b) División del corte en cuatro zonas litológicas: ocre inestructural, ocre estructural, serpentinita
lixiviada nontronitizada y serpentinita desintegrada (Glazkovsky, 1963; Smirnov, 1982 y otros de la
ex Unión Soviética);
c) División del corte en cuatro zonas geoquímicas: hidrólisis final, hidrólisis parcial y lixiviación final,
hidratación e hidrólisis inicial, hidratación inicial y lixiviación de la roca madre por grietas.
(Guinzburg I.I, 1963);
d) División del corte en cuatro zonas mineralógicas: ocres, nontronita, kerolita, desintegración de la
roca madre (Nikitin K.K,1971);
e) División del corte en cinco zonas mineralógicas: ocres, nontronita, ferrisaponita, kerolita,
desintegración de la roca madre (Vitovskaya I.V, 1982, 1989);
f) División del corte en seis zonas litológicas (Lavaut, 1998): 1)zona de ocres inestructurales con
concreciones ferruginosas (OICC); 2)zona de ocres inestructurales sin concreciones ferruginosas
(OI); 3) zona de ocres estructurales finales (OEF); 4) zona de ocres estructurales iniciales (OEI); 5)
zona de rocas madres lixiviadas (RML); y 6) zona de rocas madres agrietadas (RMA). (Vea tabla
No.1 y descripción de las zonas más abajo).
Las denominaciones de los tipos de perfiles de intemperismo conocidas se realizan sobre la base de
criterios mineralógicos y por criterios litológicos:
1.

La clasificación mineralógica establece tres tipos de perfiles (Nikitin K.K 1971; Vitovskaya I.V.,
1982, 1989):
a) completo: con las cuatro zonas geoquímicas indicadas más arriba (hidrólisis final, hidrólisis parcial y
lixiviación final, hidratación y lixiviación, desintegración);
b) reducido: si le faltan zonas intermedias entre la zona de hidrólisis final y de desintegración de las
rocas madres;
c) incompleto: si le faltan las zonas geoquímicas superiores y esto no ha sido causa de la erosión.
2.

La clasificación litológica establece tipos de perfiles litológicos de intemperismo en dependencia de
la cantidad y combinación de las zonas litológicas arriba indicadas encontradas en un punto dado del
terreno, lo cual es asequible a simple vista y favorable para la documentación geológica directa por
cualquier persona versada en la materia (geólogo, edafólogo, geógrafo, agrónomo y otros)

71

�La clasificacion vigente en cuba
La clasificación de tipos litológicos de perfiles de intemperismo aplicada actualmente en Cuba (Lavaut
W., 1998), agrupa los perfiles primeramente en tres grandes familias y luego se subdividen en ocho
dominios que son:
A. Perfiles lateríticos, con cuatro tipos de perfiles litológicos: 1) inestructural completo; 2)
inestructural incompleto; 3) estructural completo y 4) estructural incompleto.
B. Perfiles laterítico-saprolíticos, con dos tipos de perfiles: 5) estructural completo y 6) estructural
incompleto
C. Perfiles saprolíticos, con dos tipos de perfiles: 7) estructural completo y 8) estructural
incompleto.
En Cuba, el 60% de las reservas de menas Fe-Ni-Co se relacionan con el tipo de perfil litológico
laterítico-saprolítico, y el 35% del total con el perfil litológico laterítico.
La descripción concisa de las zonas litológicas de la clasificación cubana (Lavaut W., 1987) se
fundamenta en las normas cubanas existentes al respecto y son términos mejorados que indiscutiblemente
son de poco conocimiento fuera de nuestro pais, con excepción de Rusía. Es imprescindible llegar a una
convención internacional al respecto.
Cuba por ser un pais de recursos y reservas mundiales de minerales lateríticos con un alto grado
conocimiento geológico de ella puede exponer sus propios términos, con los términos equivalentes
aproximados más apropiados del ámbito anglo-francés (entre paréntesis y resaltado en negrita)
Los términos que se utilizan en este trabajo son válidos para Cuba y están respaldados por la
Norma Ramal "Cortezas de intemperismo ferroniquelíferas: términos, definiciones y símbolos"
(Ponce Seoane, 1983). Por ello se utilizan los términos alli descritos para describir las zonas en los
modelos descriptivos que se presentan en esta investigación y no otros que por proceder de otras
zonas de desarrollo de estos recursos minerales, aunque más difundidos en la literatura occidental,
no poseen un reconocimiento internacional plenamente aceptado por todos. Esta es una cuestión a
resolver por la comunidad científica en el futuro.
1) ZONA DE OCRES INESTRUCTURALES CON CONCRECIONES FERRUGINOSAS -OICC(nodular and ferricrete zone): se caracteriza por una gran abundancia (usualmente 30-70%) de
globulaciones goethítico-hematíticas sin conservación de los rasgos de la fábrica estructural de la
roca madre, cuya cantidad y tamaño disminuyen (hasta 0.5-1 mm de diámetro) con la profundidad
adquiriendo una forma prácticamente esférica al desaparecer en la masa ocrosa inestructural de la
base de esta capa.
En algunos lugares se observa la cementación de las concreciones ferruginosas (canga, cuirrasse de
fer) formando bloques o seudoestratos con tabiques ferruginosos de unión entre ellos en cortezas
típicas de ultramafitas, lo que testimonia su génesis infiltrativa por removilización parcial del hierro
en medios superficiales con pH ácidos. El color del material de esta zona es marrón rojizo oscuro o
rojo rosado, correspondientemente si la roca madre fué ultramafita o mafita;
2) ZONA DE OCRES INESTRUCTURALES SIN CONCRECIONES FERRUGINOSAS -OI- (laterite
rouge, mottle zone): consiste en una masa ocrosa de aspecto terroso y coloración más clara que la
anterior zona, prácticamente sin concreciones ferruginosas, donde no se conservaron las
características de la fábrica estructural de las roca madre.
3) ZONA DE OCRES ESTRUCTURALES FINALES -OEF- (ferruginous saprolite, saprolite fine,
laterite jaune, limonite sensu stricto): es una masa ocrosa con la conservación de los rasgos de la
fábrica estructural de la roca madre y con relictos de los minerales que la componían en cantidades
insignificantes sobre todo en la base de esta capa. Su coloración es amarilla anaranjada o rosada
violácea con pintas blancas, correspondientemente si la roca madre fué ultramafita o mafita.

72

�4) ZONA DE OCRES ESTRUCTURALES INICIALES - OEI- (clayous saprolite, earthy saprolite):
consiste de una masa semiocrosa granulosa con aproximadamente la misma cantidad de material
ocroso y arcilloso con relictos de los minerales primarios y fragmentos pequeños y medianos (1-3 cm
de diámetro) de rocas madres lixiviadas y parcialmente limonitizadas, friables y con sus núcleos
duros, más o menos frescos. La coloración es abigarrada amarillo-verdosa o blancuzca grisácea,
correspondientemente si la roca madre fue ultramafita o mafita;
5) ZONA DE ROCAS MADRES LIXIVIADAS -RML- (rocky saprolite, bouldery saprolite): está
constituida por una masa fragmentosa arcillosa de consistencia semi-dura, ligera de peso, porosa y
cavernosa, levemente limonitizada (10-15 %), donde se manifiestan en forma relevante los rasgos de
la fábrica estructural de la roca madre.
La fragmentosidad consiste en partes de las rocas madres fuertemente lixiviadas, argilitizadas y
levemente limonitizadas que pueden estar impregnadas por vetas, vetillas y nidos de minerales
infiltrativos de neoformación (supergénicos). Generalmente el material de esta zona está fuertemente
impregado de agua. La coloración del material es verde-grisácea, amarillenta o verde-grisáceablancuzca, correspondientemente si la roca madre fué ultramafita o mafita.
6) ZONA DE ROCAS MADRES AGRIETADAS (parent rock, bedrock, boxwork layer): Consiste en el
frente de intemperismo físico con incipiente lixiviación y oxidación de las rocas madres por las
grietas del intemperismo, provocadas por la anisotropía del coeficiente de dilatación térmica de sus
partes componentes, así como por otros sistemas de fisuras como las tectónicas, gravitacionales, etc.
Por las grietas se depositan usualmente minerales infiltrativos supergénicos, principalmente silicatos
amorfos y microcristalinos; el material de esta zona, sobre todo en su porción más superficial,
también experimenta transformaciones por su masa, incluyendo su posible opalitización hasta el
grado de cuarcitas secundarias.
La coloración del material de esta zona coincide con el color general de las rocas madres primarias,
experimentando una decoloración hasta matices más claros en las partes lixiviadas en torno a las
grietas, así como pueden observarse fenómenos de metasomatosis cromática por contaminación con
oxi-hidróxidos de hierro de las soluciones infiltrativas, serpentinización y argilitización.
EN ESTA CLASIFICACIÓN EL TÉRMINO OCRE NO SE UTILIZA EN SU ACEPCIÓN DE
COLOR SINO PARA IDENTIFICAR A UN MATERIAL ALÍTICO ARCILLOSO-TERROSO
RICO EN OXI-HIDRÓXIDOS DE Fe.
La clasificación más práctica y operativa de las cortezas de intemperismo (Lavaut, 1998) se basa en los
criterios estructuro-genéticos claves: su zonalidad litológica vertical y el tipo de perfil, que son
observables y documentables macroscópicamente en los afloramientos, ya que las delimitaciones por
criterios geoquímicos y mineralógicos conducen a una zonalidad que no coincide con los límites de la
zonalidad litológica natural.
Además, la zonalidad geoquímica o mineralógica tiene que ser determinada, no visualmente, sino sobre la
base de investigaciones analíticas complejas y tardías, realizadas en laboratorios, lo que es inoperante.
La zonalidad litológica de la corteza de intemperismo se establece basándose en sus propiedades físicas y
composiciones: color, fábrica, granulometría, humedad, propiedades físico-mecánicas (densidad,
resistencia a la compresión, estabilidad bajo carga y en estado libre de sus taludes, etc.), composición
química y mineral, que a su vez reflejan la gradualidad metasomática del intemperismo natural de las
rocas madres o substrato en diferentes condiciones microclimáticas, geomorfológicas y geólogoestructurales. Por esta razón, la clasificación con criterios litológicos son los más efectivos y su aplicación
se generaliza cada vez más mundialmente.

73

�Tabla No. 1. COMPOSICIÓN PROMEDIO DE LAS CORTEZAS DE INTEMPERISMO DE ROCAS
ULTRAMÁFICAS DE CUBA ORIENTAL (Lavaut, 1998 - Quimismo y minerales en %)
Zonas
litológi
cas
OICC

OI

Peso
volumétrico
(g/cm3)
1.516

1.27

Potencia
Promedio
(m)
2.10
MG=

1.99
MG=

Fe2O3

FeO

NiO

CoO

SiO2

59.24
-37.9
Goet.=64.1

0.33
-

0.60
-61.9

0.051
-69.9
MtMg=1.24

6.98 1.09
14.47
-19.6 -46.4
0
Mn=0.8
1

2.64
-32.9
Crom=
3.0

Gib.=19.68

Arc(Ferro
halloysita=8
.62
0.31
-

Serpenti
nas=2.3
7
1.06
-37.5

Cuarzo=1.9
7
5.85 1.37
9.75
-46.3 -68.6
0
Mn=0.9
9

2.65
-19.8
Crom=
3.16

Arc(Ferro
halloysita=8
.26
0.33
-

Serpenti
nas=2.1
2
1.34
-37.9

8.61 3.45
7.70
-77.4 -83.9
0
Mn=1.8
7

2.61
13.7
Crom=
3.02

28.1 15.75
-65.5 -73.7

1.69
-4.2

64.35
-16.7
Goet.=69.7
Gib.=12.96

OEF

1.04

5.04
MG=

60.98
38.5
Goet= 65.0
Gib.=7.67

OEI

0.96

2.54
MG=
MG=

32.43
-9.3

RML

1.36

2.19
MG=

16.20
-20.4
Goet.=14.6
Gib.=0

RMA

2..26

7.40
MG=

7. 52
6.6
Goet.=5..9
Gb.=0

RMF

2.525

nx1000 5.79
( n &lt; 12)
Oliv.=37.0

0.199
136.3
MtMg=1.21

MtMg=2.56
Arc(Ferrisa
ponita=22.1
8
1.08
-

Serpenti
nas=28.
8
1.43
14.9

Arc(Montm
orillonita=1
7.9
2.12
-

Serpenti
nas=58.
2
0.46
30.2

74

Cr203

5.67
0

Mn=0.6
9

Crom=
2.04

36.88 27.16
2.57
-64.1 -72.2
0
Mn=0.3
1

0.80
-24.2
Crom=
1.46

37.9 36.13
0..95
-18.4 -25.7
0
Mn=0.1
6

0..39
-31.9
Crom=
1.04

38.2

0.47

Cuarzo=4.0
9
0.032
-50.7
MtMg=2.38
Cuarzo=3.7
9
0.024
51.6
MtMg=3.16

Arc(Nontro Serpenti Cuarzo=5
- nita=9.28 nas=73.
8
3.01
0.29
0.013
Ortpx=
20.0

Al2O3

Cuarzo=1.6
9

Arc(Halloy- Serpenti Cuarzo=1.1
sita=11.51 nas=5.8 1
2
0.81
1.59
0.062
-49.6
-12.2

Goet.=33.3
Gib.=5.03

0.114
-54.8
MtMg=1.27

MgO

39.92
Clpx=1.
3

0.78

Serpen
t=41.7

�Leyenda:
MG = Movilidad geoquímica: Acumulativos &gt; 0; Inertes = 0; Poco móviles (0-30); Móviles (-30-60);
Muy móviles (-60-100).
SiO2 = El cuarzo es hipergénico (ópalo, calcedonia y marshalita principalmente).
Goet.= Goethita
Gib.= Gibbsita
Arc = Arcillas
MtMg = Magnetita+Maghemita
Mn = Minerales manganíferos
Crom = Cromoespinelas
Oliv = Olivino
Ortpx = Ortopiroxeno
Clpx = Clinopiroxeno
Serpent = Serpentina.
Zonas
litológicas
OICC
MG=

0.42 0.49
-63.7 50

OI
MG=

0.78 0.22
-59.7 24.1

OEF
MG=

Mn0

Ti02

Na20

K20

CaO

S03

0.07
Ti&gt;Al&gt;Si&gt;Cr&gt;Fe3+&gt;Mg&gt;Ni&gt;Mn&gt;Co

0.05

0.35

0.14

0.03

12.91

0.07
Ti&gt;Al&gt;Fe3+&gt;Cr&gt;Ni&gt;Si&gt;Co&gt;Mn&gt;Mg

0.05

0.36

0.15

0.03

12.23

1.53
101.
2

0.14 0.07
-35.6 Co&gt;Mn&gt;Fe3+&gt;Cr&gt;Al&gt;Ti&gt;Ni&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.35

0.14

0.03

12.09

OEI
MG=

0.56
5.8

0.16
81.3

0.07
Ti&gt;Mn&gt;Al&gt;Cr&gt;Fe3+&gt;Co&gt;Ni&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.37

0.09

0.03

11.76

RML
MG=

0.24 0.04 0.07
-31.8 -26.1 Ni&gt;Al&gt;Fe3+&gt;Cr&gt;Ti&gt;Mn&gt;Co&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.40

0.09

0.02

12.44

RMA
MG=

0.13
-2.9

0.02 0.05
-17.9 Co&gt;Ni&gt;Fe3+&gt;Al&gt;Mn&gt;Ti&gt;Si&gt;Mg

0.05

0.41

0.1

0.02

12.51

RMF

0.11

0.02

0.05

0.33

-

-

11.8

0.05

75

P2O5

PPI

�Sobre la profundidad e intensidad del intemperismo
El grado de alcance del intemperismo se evalúa por su profundidad que se exprersa en tresconceptos:
a) Profundidad en el sentido espacial, esto es el espesor o potencia de la corteza de intemperismo;
b) Intensidad o grado de intemperismo como expresión del cambio en la roca original afectada por las
reacciones químicas.
c) Velocidad de intemperismo
Los principales factores que determinan la profundidad del intemperismo se exponen en la Tabla No.2
TABLA NO.2
FACTORES
INTEMPERISMO (Thomas, 1974)
Factores climáticos

Factores bióticos

Factores geomorfológicos

Factores locales

Factores geológicos

Factores cronológicos

DETERMINANTES

DE

LA

PROFUNDIDAD

DEL

Temperatura: las temperaturas altas incrementan la velocidad de las reacciones químicas
endotérmicas
Precipitación: las altas precipitaciones incrementan la disponibilidad del agente principal
del proceso de intemperismo: el agua.
Cubierta vegetal: una cubierta forestal densa protege a la superficie de los procesos de
lavado y proporciona los ácidos orgánicos que son capaces de movilizar ciertos
minerales de las rocas, especialmente de Fe por quelación. Contrariamente la vegetación
de sabana abierta favorece la inmovilización del Fe y propicia el escurrimiento
superficial
Estabilidad de la superficie del terreno: la penetración del intemperismo se favorece con
una baja velocidad de denudacion donde prevalecen las pendientes suaves.
Edad de la superficie del terreno: la estabilidad prolongada (persistencia de antiguas
superficies del terreno) permite que se desarrollen perfiles profundos en el sentido
espacial
Drenaje libre: los lugares hipsométricamente elevados posibilitan el movimiento hacia
abajo y la renovación frecuente del agua subterránea que es esencial para la rápida
descomposición de las rocas.
Las zonas de captación-recepción: en los lugares donde se produce la convergencia del
escurrimiento ocurre un incremento de la cantidad de agua lo cual se debe combinar con
un drenaje pobre del sitio.
Tipo de roca: la presencia de minerales particularmente susceptibles a la alteración,
incrementa la velocidad de penetración del intemperismo y puede provocar la
desintegración temprana de la roca.
Textura de la roca: afecta su comportamiento bajo la acción del intemperismo. Las rocas
cristalinas de textura gruesa se desintegran mas rápidamente que las de textura fina. La
textura en las rocas sedimentarias afecta la permeabilidad y la velocidad de penetración
del intemperismo.
Fisibilidad de la roca: las fallas, grietas y bordes de granos fracturados facilitan la
penetración del intemperismo especialmente en las rocas cristalinas.
Alteración hidrotermal: las rocas que han sido sometidas previamente a las distintas
formas de la actividad hidrotermal pueden ser más susceptibles al intemperismo de las
aguas subterráneas.
Cambios climáticos: las variaciones de vegetación y clima alteran con el tiempo el
balance de intemperismo y erosión. Las condiciones pluviales en las zonas áridas durante
el Terciario y el Pleistoceno han conducido a la presencia de un intemperismo relíctico
profundo.
Cambios tectónicos: afectan la estabilidad de la superficie del terreno y el tiempo
disponible para la penetración del intemperismo.

76

�La intensidad o grado de intemperismo es "la cantidad de alteración a partir del estado original que
muestra una roca o un sedimento no consolidado en un punto y momento dados como resultado de la
acción de los distintos procesos de descomposición". Por consiguiente, la velocidad del intemperismo se
refiere a "la cantidad de cambio por unidad de tiempo", aunque en la práctica se refiere a un cambio
generalizado.
Estas dos nociones están unidas ya que una alta intensidad en el intemperismo puede implicar una
velocidad rápida de alteración, aunque se pueden obtener altas intensidades a velocidades moderadas
pero que actúen durante mucho tiempo.
La intensidad del intemperismo está determinada por una serie de factores que afectan a la velocidad y
naturaleza de los procesos. Estos factores se agrupan en dos categorías: intrínsecos y extrínsecos. Los
primeros incluyen a los poros, fracturas de las rocas y a su mineralogía básicamente. Los extrínsecos
comprenden la temperatura, el quimismo de la soluciones determinado básicamente por su índice de
acidez y la hidrodinámica de las soluciones intemperizantes (Bland y Rolls, 1998)
La medida de la "cantidad de intemperismo" que ha tenido lugar en un sitio se puede obtener por la
relación de alúmina en el material intemperizado con respecto al que está en la roca fresca. También
existe una relación entre la suma de los óxidos de Na y K / sílice del horizonte intemperizado con
respecto al del material original que se denomina "factor de lixiviación". (Birkeland,1974)
Influencia del factor biologico en el intemperismo
El papel de los procesos biológicos en el intemperismo es bien conocido. La macroflora aporta un
suministro continuo de materia orgánica a los detritos de la roca intemperizada.
La microflora por su parte vive en el material intemperizado, es variada y numerosa. Está integrada por
bacterias, hongos, actinomicetos, algas, protozoos y gusanos de tierra. Esta biota alcanza valores
considerables pero esta cantidad así como su composición son variables en función del clima, uso del
suelo, adición de fertilizantes y materia orgánica y otros factores. Los diferentes grupos en la microflora
utilizan los compuestos de C y N de las plantas y animales muertos para su nutrición y al hacerlo
producen humus. También utilizan el O2 del suelo e incrementan su contenido en CO2
Los principales procesos biológicos que incrementan el intemperismo de los minerales son: (Barker,
Welch y Banfield, 1997)
a)

El crecimiento de las raíces y la acción de los hongos producen la desintegración física de los
minerales exponiendo nuevas superficies frescas a la acción de los agentes del intemperismo.
b) La estabilización del suelo incrementa la retención del agua prolongando el tiempo para que se
puedan provocar las reacciones del intemperismo
c) La producción de ácidos, en primer término el ácido carbónico a partir del CO2, así como también
otros ácidos orgánicos e inorgánicos, que aceleran la velocidad del intemperismo
d) Los ligandos orgánicos atacan directamente la superficie de los minerales o forman complejos con
iones en solución, cambiando el estado de saturación
e) Los polímeros extracelulares complejos moderan el potencial de agua, mantiene los canales de
difusión, actúan como ligandos o quelatos y sirven como puntos de nucleamiento para la formación
de minerales autígenos
f) La absorción, primeramente de K, Fe y P, disminuye el estado de saturación de la solución y favorece
el intemperismo.

77

�Aproximacion a los modelos descriptivos de yacimientos de lateritas
Puesto que cada yacimiento mineral es diferente a otro en una forma finita, los modelos deben progresar
mas allá del aspecto puramente descriptivo para poder representar a mas de un simple yacimiento.
Aquellos que comparten una variedad relativamente amplia y un gran número de atributos se caracterizan
como un “tipo de yacimiento” y dicho modelo puede evolucionar.
Las interpretaciones genéticas generalmente aceptadas pueden desempeñar un papel significativo en el
establecimiento de las clases de modelos. Pero los atributos descritos en los modelos deben tener como
meta, proporcionar una base para la interpretación de las observaciones geológicas, mas que para
proporcionar interpretaciones en la búsqueda de ejemplos.
Los atributos señalados en los modelos descriptivos deben ser guías para la evaluación de recursos y la
exploración tanto en la etapa de planeamiento como en la interpretación de los descubrimientos.
Los modelos descriptivos tienen dos partes. La primera es el “ambiente geológico” que describe el
escenario donde se encuentran los yacimientos; la segunda parte proporciona las características que
identifican al yacimiento: los tipos de rocas y texturas se refieren a las rocas encajantes favorables de los
yacimientos así como la roca madre que se considera responsable de los fluidos mineralizantes que deben
haber formado a los yacimientos epigenéticos.
La edad se debe referir a la del evento responsable de la formación del yacimiento. El “escenario
tectónico” esta relacionado con los principales lineamientos de la corteza terrestre y provincias
metalogénicas y que se representan solo a escala 1: 1 000 000 ó menos detalladas y no al control de las
menas por las estructuras geológicas que son locales y específicas de una localidad. El concepto
yacimiento asociado, indica a aquellos cuya presencia puede indicar condiciones favorables para
yacimientos adicionales del tipo descrito por el modelo.
Adicionalmente en la segunda parte del modelo, se hace énfasis en particular en aquellos geoindicadores
con los cuales el yacimiento se puede ser reconocer a través de sus anomalías geoquímicas y geofísicas.
En la mayoría de los casos los modelos deben contener datos útiles para los proyectos de exploración,
planeamiento y evaluación de los recursos minerales (Cox y Singer (1986)
MODELO DESCRIPTIVO DE DEPOSITOS Fe-Ni-Co LATERITICOS
(Lavaut Copa, Barrabí Díaz, Rodríguez Crombet, 2002)
NOMBRE: Depósitos Fe-Ni-Co lateríticos.
SINÓNIMOS: Menas oxidadas de níquel; depósitos niquelíferos limoníticos; tipo serpentino-ocroso
cobaltífero-niquelífero; perfil querolítico-ocroso; perfil reducido.
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS: Fe, Ni, Co, (Cr, corrector de cemento, lacas y pinturas)
EJEMPLOS: Pinares de Mayarí (Mayarí, Cuba); Luz (Nicaro, Cuba); Las Camariocas (periferia), Moa
Oriental, Yagrumaje Oeste (Moa, Cuba); Elizavetínsk (Rusia), Ufaléysk (Rusia); Kalum (Liberia).
También se hallan en Brasil, India, Nueva Caledonia, Filipinas, Papuá-Nueva Guinea y Burundi.
CARACTERISTICAS GEOLOGICAS
DESCRIPCIÓN RESUMEN: Depósitos supergénicos de Fe-Ni-Co medianamente difundidos en el
mundo, constituidos por una corteza de meteorización eminentemente laterítica (ferruginosa), muy poco
silicática, eluvial (in situ), en forma de manto friable (3-7 m de potencia), superpuesto sobre basamentos
peniplanizados y pedimentosos inclinados (15-250), compuestos por rocas ultramáficas (harzburgita,
lherzolita, dunita, serpentinitas antigoríticas) que constituyen las reservas principales conocidas de Fe
geothítico de intemperismo y en menor proporción, de Ni y Co.

78

�ESCENARIO TECTÓNICO: Terrenos cerrosos y montañosos obducidos o platafórmicos fuertemente
erosionados en condiciones de estabilidad tectónica prolongada, habitualmente con una estructura fallada
en bloques neotectónicos o con multiaterrazamiento.
AMBIENTE DEPOSICIONAL / ESCENARIO GEOLÓGICO: Acumulación en peniplanicies y
pedimentos con pendiente inclinada (15-250), producidos por la erosión y meteorización superficial,
generalmente de base regional alta, vinculada con los procesos de formación de suelos por encima del
nivel freático.
EDAD DE LA MINERALIZACIÓN: Desde el Triásico, con preponderancia durante el Mesozoico
Superior y Terciario (post-Campaniano-Pleistoceno) La datación se basa en evidencias estratigráficas,
paleogeográficas y geomorfológicas.
TIPOS DE ROCAS ENCAJANTES / TIPOS DE ROCAS ASOCIADAS: Los depósitos minerales yacen
directamente sobre la superficie de las rocas madres y se asocian casi totalmente con lateritas (ocres
inestructurales y estructurales laterítizados), donde las saprolitas (semiocres arcillosos y serpentinitas
lixiviadas nontronitizadas limonitizadas parcialmente) no existen o tienen un desarrollo extremadamente
subordinado, dentro de las cuales es posible separar volúmenes productivos de Fe, Ni y Co.
Las rocas madres fundamentales de este tipo de perfil son ultramafitas poco serpentinizadas (45-60%)
o serpentinitas antigoríticas, así también como ultramafitas normales: dunita, harzburgita, wehrlita y sus
serpentinitas, ubicadas en geomorfotipos de fuerte drenaje de aguas. Subordinadamente, también se
encuentran rocas máficas (generalmente diques o masas de troctolita, gabro olivínico, gabro normal,
norita, raramente plagiogranito) Estas rocas pertenecen a asociaciones ofiolíticas con predominio de
ultramafitas (tectonitas, cúmulos ultramáficos y su zona de transición) o macizos máfico-ultramáficos
estratiformes platafórmicos.
FORMA DEL YACIMIENTO: Cuerpos zonales lenticulares y tabulares irregulares sobre serpentinitas,
compuestos por un horizonte laterítico con la ausencia total o casi total de saprolitas, que sólo se hallan en
forma de relictos locales dispersos en esta capa litológica. Frecuentemente el horizonte laterítico es
medianamente potente (menos de 10 m) y variable por su espesor (50-80 % de variabilidad respecto al
valor medio) La potencia productiva niquelífero-cobaltífera tiene 3 m como promedio.
TEXTURA/ESTRUCTURA: Los depósitos presentan macrobandeamiento litológico (zonalidad), con
predominio de las texturas oolítica, terrosa, cavernosa, amorfa, relíctica y fragmentaria. En su estructura
predominan por el tamaño del los granos, las fracciones finas (menor de 0.05 mm)
El horizonte laterítico se subdivide en tres tipos litológicos de menas que a su vez se corresponden con las
zonas litológicas de la corteza de intemperismo que componen este tipo de perfil y que son:
1. Ocres Inestructurales con concreciones ferruginosas(OICC)
2. Ocres Inestructurales sin concreciones ferruginosas (OI)
3. Ocres Estructurales Finales(OEF)
En la saprolita, los Ocres Estructurales Iniciales (OEI) están ausentes y son frecuentes pequeñas potencias
(20-50 cm) de Roca Madre Lixiviada (RML) limonitizada y 1-2 m de Roca Madre Agrietada (RMA) al
final del corte.
MINERALOGÍA DE LAS MENAS (PRINCIPAL Y SUBORDINADA): Los minerales principales de las
menas son: oxi-hidróxidos de hierro (göethita, alumogöethita, maghemita) y de manganeso (asbolanas y
wades: psilomelano, todorokita, woodruffita, feitknechtita).
Las serpentinas hipergénicas (lizardita, crisotilo, antigorita) y arcillas saponíticas (nontronita,
ferrisaponita, beydelita, ferrihalloysita ) se presentan en forma de trazas y pequeños sectores aislados en
la base de los ocres o linealmente asociados a diques de dunita, piroxenitas o gabroides olivínicos
meteorizados, por lo que la cantidad de oxi-hidróxidos de hierro alcanza hasta 80% de la masa mineral de
las menas.
Los minerales subordinados de las menas componen principalmente a las fracciones gruesas, tanto en la
laterita como en la saprolita, y están representados por cromoespinela, hematita y magnetita en la laterita;

79

�en la saprolita por fragmentos dispersos relícticos de serpentinita limonitizada, nontronitizada,
kerolitizada, serpofitizada, así como cloritas niquelíferas.
En las menas, de conjunto con las fases cristalinas de los minerales, existen importantes fases amorfas
que son niquelíferas y cobaltíferas.
La mineralogía de la ganga está compuesta principalmente por concreciones goethítico-hematíticas,
gibbsita, cromoespinelas y silicatos primarios o secundarios estériles.
INTEMPERISMO: Se manifiesta en forma relevante como intensa maduración de la corteza de
intemperismo por la vía de la oxidación de las saprolitas y lateritización de los ocres hasta llegar a
formar ocres inestructurales (sin la fábrica de las rocas madres) en todo el perfil friable de la corteza de
intemperismo en algunos sitios, en dependencia de la variación de los factores de intemperismo. También
puede ocurrir la erosión parcial o total de los productos del intemperismo localmente.
CONTROLES DE LAS MENAS: El control de las menas es litológico y de acuerdo con su composición
se generan dos tipos de menas lateríticas: ferruginosas legadas naturalmente en níquel, cobalto, cromo,
manganeso que se asocian a litotipos o zonas litológicas inestructurales de la corteza de intemperismo y
ferruginoso-niquelífero-cobaltíferas en los ocres estructurales finales (OEF) y parcialmente en los ocres
inestructurales sin concreciones (OI).
Las mayores concentraciones de hierro, aluminio y cromo se controlan por la laterita más superficial
(OICC, OI); el cobalto se controla por las litologías inferiores de la laterita (OI, OEF principalmente); el
níquel por éstas últimas (OI, OEF principalmente) y por las litologías relícticas saprolíticas (OEI y RML
principalmente así como RMA), aunque estas últimas prácticamente no forman cuerpos minerales.
El níquel en la laterita se asocia a los oxi-hidróxidos de hierro (goethita, maghemita, magnetita) en la
proporción de 60-95% del total y en la saprolita se asocia a los silicatos (serpentinas, arcillas, cloritas)
hasta 85%.
El cobalto casi totalmente (80-90%) se asocia a las psilomelanas, las que también concentran una
proporción importante del níquel (10-20%).
El hierro, aluminio y cromo se asocian al hierro en las goethita, maghemita y magnetita; el aluminio a la
gibbsita y el cromo a las cromoespinelas.
MODELO GENÉTICO: El proceso de generación meteórica de las zonas litológicas ocurre bajo la acción
de tres fenómenos geoquímicos básicos: hidratación, lixiviación e hidrólisis en soluciones naturales
químicamente agresivas.
La hidratación inicial provoca una intensa serpentinización de la ultramafita, facilitando la lixiviación de
los elementos químicos alcalinos y alcalino térreos (Na, K, Ca, Mg) y del silicio (Si 4+) de los silicatos,
con la acumulación simultánea del resto de los elementos químicos que componen la roca: Al, Ti, Fe, Cr,
Ni, Co, V, Cu, Zn, Zr, Mn, Nb, Ga, Sc, Au, Pt, Pd y otros) lo que es típico del estadio inicial del proceso
de intemperismo de las ultramafitas.
El estadio final consiste en la hidrólisis de los productos intermedios del intemperismo, con la generación
de ocres (göethitización y gibbsitización) y la redistribución geoquímica de parte de los elementos
químicos residuales, que adquieren movilidad total o parcial en este medio geoquímico (Fe3+, Cr3+, Mn,
Co, Ni, Au, Pt, Pd)
Durante la hidrólisis final en medio ácido (pH=3-5), en la parte superior, inestructural, de la corteza de
intemperismo, se produce simultáneamente la removilización parcial del Fe3+ y Cr3+ desde la zona de
concreciones, concentrándose en la zona infrayacente de los ocres inestructurales sin concreciones
ferruginosas.
Estas regularidades genéticas generales del intemperismo de las ultramafitas presentan diferentes
intensidades, lo que denota distintos niveles de lixiviación del silicio, en dependencia del microclima,
condiciones geomorfológicas y quimismo de las rocas madres.

80

�A tenor de estas regularidades, los litotipos de la corteza de intemperismo se diferencian intrínsecamente
de un yacimiento a otro, provocando diferencias en las características tecnológicas y potencialidad
económica de los yacimientos, incluso dentro de ellos mismos.
La generación de este tipo de depósito de intemperismo ocurre al nivel de las últimas fases de
meteorización de las ultramafitas en condiciones de intenso drenaje de las aguas, posición elevada por
encima de la base de erosión local y sobre superficies onduladas o de pendientes medias (15-25º) de cuya
acción combinada dependerá la formación de depósitos lateríticos estructurales (con rasgos de la fábrica
de las rocas madres en los OEF) o inestruturales (sin esos rasgos y con textura terrosa en OI o terrosoconcrecional en los OICC), con lo que surgirán depósitos lateríticos ferroniquelífero-cobálticos o
lateríticos ferruginosos legados naturalmente con cromo, cobalto, titanio, aluminio, manganeso y níquel.
TIPOS DE YACIMIENTO ASOCIADOS: Depósitos de Fe-Ni-Co supergénicos eluviales (in situ) con
perfil de tipo laterítico y de lateritas redepositadas en los flancos,
así como depósitos cromíticos, materiales refractarios y asbesto crisotílico generalmente ubicados en los
complejos ultramáficos de rocas madres concomitantes.
COMENTARIOS: Incluye dos subtipos de depósitos, condicionados por particularidades genéticas, que
son:
a) Depósitos lateríticos ferruginosos legados, caracterizados por estar formados por litotipos
inestructurales( OICP, OI )
b) Depósitos lateríticos ferroniquelíferos-cobálticos compuestos por los tres litotipos lateríticos ( OICP,
OI, OEF)
GUIAS DE EXPLORACION
RASGOS GEOQUÍMICOS: Contenidos anómalos de Fe, Ni, Co, Cr, Al, Sc y Mn en suelos pardo-rojizos
ferralíticos sobre rocas ultramáficas, así como la presencia de concreciones ferrugionas (ferricreta) y/o
esqueletos silícicos (silcreta) en la superficie.
RASGOS GEOFÍSICOS: Anomalías electromagnéticas, magnéticas, gravimétricas y sismoacústicas en
cuencas sedimentarias de la periferia de los macizos ultramáficos y sobre zonas cubiertas por vegetación
o sedimentos.
OTRAS GUÍAS DE EXPLORACIÓN: Existencia de suelos ferralíticos potentes sobre rocas ultramáficas
con mayor cantidad de olivino que piroxenos. Presencia de bosques naturales de coníferas (pinos), con
lianas y arbustos densos en regiones tropicales o subtropicales desarrollados sobre suelos ferralíticos.
Campos de lateritas ubicados en superficies inclinadas (onduladas) con fuerte drenaje de las aguas
meteóricas o sobre rocas ul tramáficas antigoríticas o muy piroxénicas.
FACTORES ECONOMICOS
LEY Y TONELAJE: Depósitos de 2-100 millones de toneladas de menas con Fe = 35-60 %, Ni = 0.41.25 %, Co = 0.02-0.3 %, Cr2O3 = 1.8-3.5 %, P = 0.06%, S = 0.1%
LIMITACIONES ECONÓMICAS: Heterogeneidad tecnológica interna de los depósitos con contenidos
variables de hierro, cromo, níquel, sílice, manganeso, cobalto y aluminio, por lo que usualmente las
menas requieren de prebeneficio metalúrgico (mezcla, tamizaje, molienda, etc) y explotación selectiva.
Los costos medioambientales son significativos, incluyendo el relleno y recultivación de suelos.
USOS FINALES: Mineral de hierro, níquel, cobalto y cromo para la obtención de aceros legados
naturalmente o especiales con beneficio metalúrgico previo (descromado y otras vías)
IMPORTANCIA: Depósitos de primordial importancia para la obtención de hierro goethítico y cobalto,
algo menor en relación con el níquel por poseer estos depósitos menor contenido de níquel, dada la
ausencia de saprolitas. No obstante, por ser depósitos aereales de significativa extensión, ellos constituyen
una de las principales reservas de níquel y cobalto.

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�MODELO DESCRIPTIVO DE DEPOSITOS de Fe-Ni-Co LATERITICO-SAPROLITICOS
( Lavaut Copa, Bergues Garrido, Labrada García, 2002)
NOMBRE: Depósitos Fe-Ni-Co laterítico-saprolíticos.
SINÓNIMOS: Menas óxido-silicáticas de níquel; depósitos niquelíferos limonítico-serpentínicos; perfil
laterítico-nontronítico; perfil completo.
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS: Fe, Ni, Co, (Cr, corrector de cemento, lacas y pinturas)
EJEMPLOS: Punta Gorda, Las Camariocas, Moa, Piloto, Yagrumaje (Moa, Cuba); Buruktalsk (Rusia);
Kimpersay (Kazajastán); Greenvale, Bulong (Australia); Soroako (Indonesia); Kastoria (Grecia); La
Gloria(Guatemala); Barro Alto, Niquelandia (Brasil).
CARACTERISTICAS GEOLOGICAS
DESCRIPCIÓN RESUMEN: Son los depósitos supergénicos de Fe-Ni-Co más difundidos mundialmente,
constituidos por una corteza de meteorización ferruginoso-silicática eluvial (in situ), en forma de un
potente manto friable (10 m promedio), superpuesto sobre basamentos peniplanizados ultramáficos
serpentinizados (principalmente harzburgita, lherzolita, dunita) que constituyen las reservas principales
de menas de Fe-Ni-Co de intemperismo conocidas.
ESCENARIO TECTÓNICO: Terrenos cerrosos y montañosos obducidos o platafórmicos fuertemente
erosionados en condiciones de estabilidad tectónica prolongada, frecuentemente con una estructura
fallada en bloques neotectónicos.
AMBIENTE DEPOSICIONAL / ESCENARIO GEOLÓGICO: Acumulación en peniplanicies y
pedimentos con pendiente suave (5-250), producidos por la erosión y meteorización superficial
generalmente de base regional alta, vinculada con los procesos de formación de suelos.
EDAD DE LA MINERALIZACIÓN: Generalmente desde el Triásico, con preponderancia durante el
Mesozoico Superior y Terciario (post-Campaniano-Pleistoceno) La datación se basa en evidencias
estratigráficas, paleogeográficas y geomorfológicas.
TIPOS DE ROCAS ENCAJANTES/TIPOS DE ROCAS ASOCIADAS: Los depósitos minerales yacen
directamente sobre la superficie de las rocas madres y se asocian con lateritas (ocres inestructurales y
estructurales) y saprolitas (semiocres arcillosos y serpentinitas lixiviadas nontronitizadas limonitizadas
parcialmente), dentro de las cuales es posible separar volúmenes productivos de Fe, Ni y Co.
Las rocas madres fundamentales de este tipo de perfil son ultramafitas con alto contenido de olivino (50100 %): dunita, harzburgita, wehrlita y sus serpentinitas, con
subordinación de rocas máficas (generalmente diques o masas de troctolita, gabro olivínico, gabro
normal, norita, raramente plagiogranito) Estas rocas pertenecen a asociaciones ofiolíticas con predominio
de ultramafitas (tectonitas, cúmulos ultramáficos y su zona de transición o macizos máfico-ultramáficos
estratiformes platafórmicos).
FORMA DEL YACIMIENTO: Cuerpos zonales lenticulares y tabulares irregulares sobre serpentinitas,
compuestos por un horizonte laterítico superficial y otro saprolítico más profundo. Frecuentemente el
horizonte laterítico es más potente y continuo, mientras que el saprolítico es menos potente y más
variable, aunque algunos depósitos presentan esta proporción a la inversa, e.g. Nueva Caledonia, San
Felipe (Cuba)
La potencia de los cuerpos frecuentemente fluctúa entre 1 y 25m (hasta 50-150 m en caso de cortezas
lineales) cubriendo extensas áreas (generalmente cientos de kilómetros cuadrados o lineales). La potencia
productiva niquelífera-cobaltífera generalmente es 5-10m. La variabilidad de la potencia y tonelaje
puntuales es compatible con cuerpos irregulares (50- 120 % de fluctuación respecto al valor medio)

82

�TEXTURA/ESTRUCTURA: Los depósitos presentan macrobandeamiento litológico (zonalidad) con
predominio de las texturas oolítica, terrosa, cavernosa, amorfa, relíctica y fragmentaria. Por el tamaño de
los granos predominan en su estructura las fracciones fina (menor de 0.05 mm) y arcillosa.
Los horizontes laterítico y saprolítico internamente se subdividen cada uno en tres tipos litológicos de
menas que a su vez se corresponden con las seis zonas litológicas de la corteza de intemperismo que
componen a este tipo de perfil. Estos tipos litológicos de menas son:
a) en la laterita: Ocres Inestructurales con concreciones ferruginosas (OICC); Ocres Inestructurales sin
concreciones ferruginosas (OI); y Ocres Estruturales Finales (OEF);
b) en la saprolita: Ocres Estructurales Iniciales (OEI); Roca Madre Lixiviada (RML); y Roca Madre
Agrietada (RMA)
MINERALOGÍA DE LAS MENAS (PRINCIPAL Y SUBORDINADA): Los minerales principales de las
menas son: oxi-hidróxidos de hierro (göethita, alumogöethita, maghemita) y de manganeso (asbolanas y
wades: psilomelano, todorokita, woodruffita, feitknechtita, serpentinas hipergénicas (lizardita, crisotilo,
antigorita, bastita, kerolita, pimelita, garnierita, revdinskita, nepuita) y arcillas saponíticas (nontronita,
ferrisaponita, beydellita).
Los minerales subordinados de las menas componen principalmente a las fracciones gruesas, tanto en la
laterita como en la saprolita, y están representados por cromoespinela, hematita y magnetita en la laterita;
en la saprolita son fragmentos relícticos de serpentinita limonitizada, nontronitizada, kerolitizada,
serpofitizada, así como shamosita y cloritas niquelíferas hidratadas.
En las menas, conjuntamente con las fases cristalinas de los minerales, existen importantes fases amorfas
de los mismos que son niquelíferas y cobaltíferas.
La mineralogía de la ganga está compuesta principalmente por concreciones goethítico-hematíticas,
gibbsita, cromoespinelas y silicatos primarios o secundarios estériles.
INTEMPERISMO: Se manifiesta en forma relevante y conduce a la maduración o ulterior crecimiento de
la corteza de intemperismo en dependencia de la variación de los factores de intemperismo, así como a la
erosión parcial o total de los productos del intemperimo localmente.
Usualmente si el depósito sufrió enterramiento, se forman minerales supergénicos infiltrativos como
shamosita, siderita, millerita, manganocalcita, rodocrosita, pirita y otros, surgidos en condiciones
subaerales.
CONTROLES DE LAS MENAS: El control de las menas es litológico, por lo que este tipo de perfil
produce dos tipos composicionales de menas: laterítica y saprolítica, que se asocian a seis litotipos o
zonas litológicas de la corteza de intemperismo.
Las mayores concentraciones de hierro, aluminio y cromo se controlan por la laterita más superficial
(OICP, OI); el cobalto se controla por las litologías inferiores de la laterita (OI, OEF principalmente) y el
níquel por éstas últimas (OI, OEF principalmente) así como por las litologías saprolíticas (OEI y RML
principalmente y RMA). La mayor concentración de níquel se asocia al litotipo OEI y la de cobalto al
litotipo OEF.
El níquel en la laterita se asocia a los oxi-hidróxidos de hierro (göoethita, maghemita, magnetita) en la
proporción de 60-95% del total y en la saprolita se asocia a los silicatos ( serpentinas, arcillas, cloritas )
hasta 85%.
El cobalto casi totalmente (80-90%) se asocia a las psilomelanas, las que también concentran una
proporción importante del níquel (10-20%)
El hierro, aluminio y cromo se asocian respectivamente a los siguientes minerales: el hierro en las
göethita, maghemita y magnetita; el aluminio en la gibbsita y el cromo en las cromoespinelas.

83

�MODELO GENÉTICO: El proceso de generación meteórica de las zonas litológicas ocurre bajo la acción
de tres fenómenos geoquímicos básicos: hidratación, lixiviación e hidrólisis en soluciones naturales
químicamente agresivas.
La hidratación inicial provoca una intensa serpentinización de la ultramafita, facilitando la lixiviación de
los elementos químicos alcalinos y alcalino-térreos (Na, K, Ca, Mg) y del silicio (Si 4+) de los silicatos,
con la acumulación simultánea del resto de los elementos químicos que componen la roca: Al, Ti, Fe, Cr,
Ni, Co, V, Cu, Zn, Zr, Mn, Nb, Ga, Sc, Au, Pt, Pd y otros), lo que es típico del estadío inicial del proceso
de intemperismo de las ultramafitas.
El estadío final consiste en la hidrólisis de los productos intermedios del intemperismo, con la generación
de ocres (göethitización y gibbsitización) y la redistribución geoquímica de parte de los elementos
químicos residuales, que adquieren movilidad total o parcial en este medio geoquímico (Fe3+, Cr3+, Mn,
Co, Ni, Au, Pt, Pd). Durante la hidrólisis final en medio ácido (Ph=3-5), en la parte superior inestructural
de la corteza de intemperismo, se produce la removilización parcial del Fe3+ y Cr3+ paralelamente desde la
zona de concreciones, concentrándose en la zona infrayacente de los ocres inestructurales sin
concreciones ferruginosas.
Estas regularidades genéticas generales del intemperismo de las ultramafitas presentan diferentes
intensidades, lo que denota distintos niveles de lixiviación del silicio, en dependencia del microclima,
condiciones geomorfológicas y quimismo de las rocas madres.
A tenor de estas regularidades, los litotipos de la corteza de intemperismo se diferencian intrínsecamente
de un yacimiento a otro, provocando diferencias en las características tecnológicas y potencialidad
económica de los yacimientos, incluso dentro de ellos mismos.
TIPOS DE YACIMIENTO ASOCIADOS: Depósitos Fe-Ni-Co supergénicos eluviales (in situ) con perfil
de tipo laterítico y de lateritas redepositadas en los flancos, así como depósitos cromitíticos, materiales
refractarios y asbesto crisotílico generalmente ubicados en los complejos ultramáficos de rocas madres
concomitantes.
COMENTARIOS: Incluye subtipos raros, condicionados por particularidades genéticas, tales como:
a) Depósitos laterítico-saprolíticos por conglomerados carbonatado-terrígenos polimícticos(con clastos
mayoritariamente de rocas ultramáficas y subordinadamente máficas) como el yacimiento
niquelífero Martí (Cuba);
b) Depósitos lineales de grietas y grieta-contacto de ultramafitas con rocas carbonáticas y silicáticas
(Elizabetínsk -Sur de los Urales; Lípovsk, Buryktálskoye, Novo-Buránovsk, Rusia y algunos
depósitos en Ucrania);
c) Depósitos laterítico-saprolíticos eluviales enterrados (sepultados por debajo de sedimentos
estratigráficamente más jóvenes) como el depósito Devladóvsk (Urales, Rusia) con 15-25m de ocres
y nontronitas cubiertos por 70-100m de sedimentos paleogénicos (caolines, arenas negras y arcillas
con capas de lignito, arenas blancas), neogénicos ( arcillas grises y arenas) y cuaternarios. Otros
depósitos de este subtipo se encuentran en las regiones de Ufaliey, Jalílovo y Kimpersay (Rusia)
con una corteza laterítico-saprolítica de edad pre-Jurásico cubierta por sedimentos del Jurásico
Medio y Superior, Cretácico y Terciario; también son conocidos en Grecia y Yugoslavia.
GUIAS DE EXPLORACION
RASGOS GEOQUÍMICOS: Contenidos anómalos de Fe, Ni, Co, Cr, Sc y Mn en suelos pardo-rojizos
ferralíticos sobre rocas ultramáficas, así como la presencia de concreciones ferrugionas (ferricreta) y/o
armazones-esqueletos- silícicos (silcreta) en la superficie.
RASGOS GEOFÍSICOS: Anomalías electromagnéticas, magnéticas, gravimétricas y sismoacústicas en
cuencas sedimentarias de la periferia de los macizos ultramáficos y sobre zonas cubiertas por vegetación
o sedimentos

84

�OTRAS GUÍAS DE EXPLORACIÓN: Existencia de suelos ferralíticos potentes sobre rocas ultramáficas
con mayor cantidad de olivino que piroxenos, así como la existencia de cuencas superpuestas en
complejos ofiolíticos obducidos y grábenes colindantes con macizos ultramáficos platafórmicos.
Presencia de bosques naturales de coníferas (pinos), con lianas y arbustos densos en regiones tropicales o
subtropicales desarrollados sobre suelos ferralíticos.
FACTORES ECONOMICOS
LEY Y TONELAJE: Depósitos de 2-200 millones de toneladas de menas con Fe = 10-50 %, Ni = 0.4-3
% (3-12 % en cortezas lineales), Co = 0.02-0.15 %, Cr2O3 = 1.8-3.5 %
LIMITACIONES ECONÓMICAS: Heterogeneidad tecnológica interna de los depósitos con contenidos
variables de magnesio, sílice y aluminio, por lo que usualmente las menas requieren de prebeneficio
metalúrgico (mezcla, tamizaje, molienda) y explotación selectiva. En algunos depósitos tienen altas
proporciones de escombros. Los costos mediambientales son significativos, incluyendo el relleno y
recultivación de suelos
USOS FINALES: Mineral de hierro, níquel, cobalto y cromo para la obtención de aceros legados
naturalmente o especiales con beneficio metalúrgico previo (descromado y otras vías)
IMPORTANCIA: Depósitos de primordial importancia por constituir una de las principales reservas de
níquel y cobalto.
MODELO DESCRIPTIVO DE DEPOSITOS Fe-Ni-Co SEDIMENTARIO - LITORAL
(Lavaut Copa, 2002)
NOMBRE: Depósitos Fe-Ni-Co sedimentarios litorales.
SINÓNIMOS: Lateritas redepositadas; hierro oolítico-pisolítico sedimentario; hierro shamosítico.
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS: Fe, Ni, Co, (Cr)
EJEMPLOS: Punta Gorda (Moa, Cuba); Shaytantassk (Kazajastán); Aydirlinsk (Urales, Rusia); OrskoHalilovsk (Urales, Rusia).
CARACTERISTICAS GEOLOGICAS
DESCRIPCIÓN RESUMEN: Depósitos friables arcillosos shamosítico-goethíticos lenticulares y
tabulares irregulares dentro de secuencias arcillosas carbonatadas y terrígenas, formados en ambientes
costeros marinos y lacustres.
ESCENARIO TECTÓNICO: Cuencas sedimentarias superpuestas en terrenos ofiolíticos obducidos o
relacionados con grábenes.
AMBIENTE DEPOSICIONAL: Erosión y transportación a corta distancia por las aguas (hasta 4-5 Km)
de los productos del intemperismo superficial in situ (principalmente eluviales), con su deposición y
sedimentación subaérea en el shelf marino, mares cerrados, lagos y lagunas.
EDAD DE LA MINERALIZACIÓN: Jurásico-Inferior hasta (Oligoceno?) Mioceno-Cuaternario. La
datación de la edad geológica se realizó por polinología y microfauna (Archaias angulatus Fitchell Moll,
Elphidium puertorricence gall Hemindway, Amphistegina lessoni d’Orbigny, miliólidos, ostrácodos y
otros) en los depósitos terciarios; en los depósitos triásicos fue estratigráficamente.
TIPOS DE ROCAS ENCAJANTES/TIPOS DE ROCAS ASOCIADAS: Los depósitos minerales yacen
directamente sobre la superficie de serpentinitas o se enmarcan dentro de arcillas, calizas, margas,
conglomerados, areniscas, aleuritas, esquistos y material laterítico.

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�FORMA DEL YACIMIENTO: Lentes y cuerpos tabulares irregulares sobre serpentinitas, esquistos o
rodeadas por arcillas con fragmentos de serpentinitas, calizas silicificadas, margas, aleuritas, areniscas,
pudiendo existir aterrazamiento marino. La potencia de los depósitos fluctúa entre 5 y 30 m con una
extensión lateral hasta 2-3 Km2
TEXTURA/ESTRUCTURA: Fragmentaria con estratificación rítmica oblicua o normal; la potencia de
los estratos fluctúa entre 0.5-6 m, predominando la estratificación fina. Las capas se caracterizan por
diferente coloración, predominando el rojo y amarillo en el material más ocroso y el abigarrado en el más
arcilloso, pasando por las tonalidades verdosas. Frecuentan las concreciones goethítico-hematíticas con
variados tamaños, alcanzando hasta 3 cm en las capas más superficiales.
MINERALOGÍA DE LAS MENAS (PRINCIPAL Y SUBORDINADA): Göethita, asbolana, wades,
pirolusita, nontronita y silicatos niquelíferos (nontronita, shamosita, hidroclorita; cromoespinelas, como
minerales principales.
Tienen menor difusión los sulfuros niquelíferos epigenéticos que se encuentran dentro de las arcillas en
forma de concreciones, venillas, costras, granos y diseminaciones muy finas de cristales de sulfuros
(marcasita, melnikovita, pirita, bravowita, viollarita y millerita), así como göethita hidratada, magnetita,
leptoclorita, gibbsita, siderita, manganocalcita y material coloidal, precipitados químicamente, que se
recristalizan a clorita e hidrargilita.
La mineralogía de la ganga consiste principalmente en carbonatos y silicatos, incluyendo además arcillas
ligníferas en el techo de los depósitos.
INTEMPERISMO: Caolinización parcial de las arcillas; limonitización de las margas y de los sulfuros y
cementación superficial local de las concreciones göoethítico-hematíticas, lo que conduce a una
redistribución leve de los elementos químicos, sin llegar a formar una zonalidad geoquímica expresa,
como existe en las cortezas de intemperismo primarias in situ (eluviales)
CONTROLES DE LAS MENAS: Litológico-estratigráfico, relacionado con la composición mineral de
las capas litológicas que componen el depósito, siendo meníferas cuando predominan los oxi-hidróxidos
de hierro, cromo o manganeso, así como silicatos niquelíferos
MODELO GENÉTICO: Erosión, traslado y redeposición en aguas someras de los materiales del
intemperismo supergénico de complejos de rocas máfico-ultramáficas
TIPOS DE YACIMIENTO ASOCIADOS: Depósitos Fe-Ni-Co hipergénicos eluviales (in situ),
incluyendo los parcialmente erosionados.
COMENTARIOS: Incluye los subtipos de depósitos con: a) menas ferruginosas; b) menas ferruginosas
niquelífero-cobálticas; c) menas cobálticas y d) menas ferruginosas cromíticas.
GUIAS DE EXPLORACION
RASGOS GEOQUÍMICOS: Contenidos anómalos de Fe, Ni, Co, Cr y Mn en paquetes sedimentarios de
la periferia de los macizos ultramáficos.
RASGOS GEOFÍSICOS: Anomalías electromagnéticas y magnéticas en cuencas sedimentarias de la
periferia de los macizos ultramáficos
OTRAS GUÍAS DE EXPLORACIÓN: Existencia de cuencas superpuestas en complejos ofiolíticos
obducidos y grábenes colindantes con macizos ultramáficos.

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�FACTORES ECONOMICOS
LEY Y TONELAJE: Depósitos de 20 -100 millones de toneladas de menas
= 30-50 %, Ni = 0,4-1,3 %, Co = 0,02-0,1 %, Cr2O3 = 1,8-3,5 %

con Fe

LIMITACIONES ECONÓMICAS: Heterogeneidad composicional y altos contenidos de azufre, sílice y
cromo. Las menas requieren de beneficio metalúrgico.
USOS FINALES: Mineral de hierro, níquel, cobalto y cromo para la obtención de aceros legados
naturalmente o especiales con beneficio metalúrgico previo (descromado y otras vías)
IMPORTANCIA: Depósitos de segunda importancia por su mayor complejidad tecnológica y limitada
difusión

87

�CONCLUSIONES
• Las numerosas clasificaciones de los yacimientos minerales desarrolladas desde los tiempos de
Agrícola, evidencian que trabajamos todavia con datos incompletos y en cierto grado en un entorno
de incertidumbre; se han añadido relativamente pocos elementos nuevos a los principios y
mecanismos fundamentales de la génesis de los yacimientos. Los adelantos de las técnicas analíticas
tanto físicas y químicas, de la imagenología geológica y la computación se han dedicado mas a
comprobar o descartar hipótesis y teorías ya enunciadas que a generar nuevas ideas básicas al
respecto.
• Los modelos de yacimiento son el instrumento moderno actual para la sistematización de los
yacimientos minerales; el modelo descriptivo es el fundamental y base para los demás. Se utiliza
como "definición del yacimiento" para el análisis por sistemas expertos del potencial mineral de un
territorio y proporcionar la base de información para la selección de los datos esenciales con vistas a
la evaluación cuantitativa del yacimiento.
• Una comprensión clara y detallada de la geología de los yacimientos minerales y de los procesos
geoquímicos que controlan la disposición de los elementos químicos en el medio ambiente, es
fundamental para la predicción y remediación efectiva de los impactos ambientales provocados
durante el desarrollo del potencial mineral de un territorio. Los modelos geoambientales de
yacimientos minerales constituyen la contribución y el esfuerzo más novedoso de los Geólogos
dedicados a la modelación de los depóstios minerales.
• Cuba posee Geólogos calificados y un importante fondo de información geológica sobre sus recursos
minerales, que constituyen los elementos necesarios para la generalización y sistematización en forma
de modelos a los distintos tipos de yacimientos. Este enfoque sirve de instrumento metodológico para
la exploración y la evaluación del potencial mineral de nuestro pais.
• Los yacimientos lateríticos de Fe-Ni-Co en Cuba oriental se pueden agrupar en tres modelos de
acuerdo con su perfil de intemperismo:
a) Laterítico o de perfil reducido
b) Laterítico-Saprolítico o de perfil completo
c) Sedimentario-Litoral o redepositado
El mas importante para Cuba por el volumen de sus reservas es el laterítico-saprolítico.

88

�RECOMENDACIONES
• Sugerir a la Oficina Nacional de Recursos Minerales de Cuba que convoque a las entidades estatales
de producción, investigación y educación vinculadas con este quehacer en nuestro pais, para crear el
Grupo de Modelación de Yacimientos y elaborar un proyecto que tenga como resultado la elaboración
de los Modelos Descriptivos de Yacimientos Minerales, tanto metálicos como no metalícos de la
República de Cuba.
• Proponer a la Comisión de Carrera de Ingeniería Geológica la incorporación del enfoque de modelos
de yacimientos en la impartición de la asignatura Geología y Proespección de Yacimientos Minerales
Sólidos. Para ello se debe realizar un diseño didáctico que tome en consideración no solo los
contenidos teóricos a impartir sino la actividad práctica de confección de modelos de distintos tipos
por parte de los estudiantes.
• Proponer al Programa de Modelación de Yacimientos del IUGS-UNESCO, a través de su
representante en Cuba, los tres Modelos Descriptivos de Yacimientos de Lateritas de Fe-Ni-Co de
Cuba oriental como referentes internacionales, asi como la celebración de un Taller Internacional con
en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, para debatir en torno a los modelos descriptivos
de yacimientos de lateritas de Fe-Ni-Co haciendo énfasis en la terminología a aplicar en la zonalidad y
los perfiles de estos yacimientos asi como en la composición mineralógica de las zonas del perfil.
• Recomendar la aplicación de los modelos descriptivos aquí propuestos a las organizaciones
geológicas encargadas de los estudios de exploración, explotación y evaluación de nuestros
yacimientos lateriticos con vistas a incrementar el aprovechamiento de nuestras reservas de minerales
de Ni-Co.

89

�ANEXOS
CLASIFICACIÓN DE LOS YACIMIENTOS MINERALES SEGÚN
GEOLOGICO DE LOS ESTADOS UNIDOS (USGS)
1.

YACIMIENTOS DE PLUTONES MAFICOS

1.1.
1.2.
1.3.
1.4.
1.5.
1.6.
1.7.
1.8.
1.9.
2.

Cromita podiforme
Fe-Pt ultramáfico zonado
Ni-Cu máfico-ultramáfico zonado
Cr máfico-ultramáfico estratiforme
Pd-Pt máfico-ultramáfico estratiforme
Fe-Ti-V máfico-ultramáfico estratiforme
Ni sinvolcánico sinorogénico
Ni dunítico
Asbesto crisotilo
YACIMIENTOS EN PLUTONES FELSICOS

2.1.
2.2.
2.3.
2.4.
2.5.
2.6.
2.7.
3.

Pórfido cuprífero rico en Mo
Pórfido cuprífero rico en Au
Pórfido de Mo tipo Climax
Pórfido de Mo bajo en F.
Skarn de Fe
Skarn de W
Skarn de Sn
YACIMIENTOS ENCAJADOS EN VULCANITAS MARINAS

3.1.
3.2.
3.3.
3.4.
3.5.
4.

Sulfuros masivos tipo Chipre
Sulfuros masivos en rocas félsicas e intermedias
Oro vulcanogénico
Ni komatiitico
Mn vulcanogénico
YACIMIENTOS ENCAJADOS EN ROCAS SEDIMENTARIAS

4.1.
4.2.
4.3.
4.4.
4.5.
4.6.
4.7.
4.8.
4.9.
4.10.

Cu en capas rojas-capas verdes
Cu nativo volcánico
Co cuprifero dolomítico
U en areniscas (sedimentario)
Pb-Zn exhalativo encajados en rocas sedimentarias de origen marino
Pb-Zn estrato-confinados en carbonatos
Zn estrato-confinados en carbonatos
Pb-Zn encajados en areniscas
Barita estratificada
Cu-Zn exhalativo-sedimentario

90

EL SERVICIO

�5.

YACIMIENTOS DE VETAS Y DE REEMPLAZAMIENTO

5.1.
5.2.
5.3.
5.4.
5.5.
5.6.
5.7.
5.8.
5.9.
5.10.
5.11.
5.12.
5.13.
5.14.
5.15.
6.
6.1.
6.2.
6.3.
6.4.
6.5.
6.6.
6.7.
7.
7.1.
7.2.

Reemplazamientos
Au encajado en carbonatos
Au en cuarzo baso en sulfuro
Au epitermal tipo cuarzo-adularia
Au epitermal tipo cuarzo-alunita
Au-Ag de aguas termales
Hg diseminado
Hg en carbonato
Hg en aguas termales
Vetas de esmeralda
Vetas de Sn y W
U vulcanogénico
Mn vulcanogénico subaéreo
Reemplazamiento masivo en rocas calcáreas encajantes
Reemplazamiento masivo en rocas volcánicas encajantes

YACIMIENTOS SEDIMENTARIOS
Au-U-Os-Ir en conglomerados
Placeres de diamante
Placeres de Au-EGP de alta energía
Placeres de energía intermedia a baja
Mn sedimentario
Fosfatos marinos tipo corrientes de surgencia
Fosfatos marinos tipo corrientes cálidas
YACIMIENTOS POR EFECTO DE LA METEORIZACION
Bauxitas
Lateritas niquelíferas

CLASIFICACION DE LOS MODELOS DE YACIMIENTOS MINERALES EN
CORRESPONDENCIA CON SU AMBIENTE LITOTECTONICO
Cox. D. P y Singer D.A. (1986)
INTRUSIONES MAFICAS Y ULTRAMAFICAS
Areas tectónicamente estables; complejos estratiformes
A1. Yacimientos estratiformes
a) Zona basal: Stillwater Ni-Cu
b) Zona intermedia: Cromititas de Bushveld, EGP en el Merensky Reef
c) Zona superior: Bushveld Fe-Ti-V
A2. Yacimientos “tipo tubos”
a) Tubos de Cu-Ni
b) Tubos de EGP(Elementos del Grupo del Platino)

Areas tectónicamente inestables

91

�B1. Intrusiones contemporáneas a las rocas volcánicas
a) Ambientes de riftogénesis: Duluth y Norilsk (Cu-Ni-EGP)
b) Cinturón de rocas verdes en los que las rocas inferiores de la secuencia contienen a rocas
ultramáficas: Ni-Cu komaiitico y Ni-Cu dunítico
B2. Intrusiones emplazadas durante la orogénesis
a) Sinorogénicas en terrenos volcánicos: Ni-Cu sinorogénico-sinvolcánico
b) Intrusiones sinorogénicas en terrenos no volcánicos: anortositas-Ti
c) Ofiolitas: cromitas podiformes. Serpentina: Limassol Forest de Co-Ni, asbesto encajado en
serpentina, yacimientos silico-carbonatados de Hg, vetas de oro-cuarzo de baja sulfidización; lateritas
niquelíferas, placeres de Au-EGP
d) Intrusiones cortantes zonadas concéntricamente: placeres de EGP-Au, tipo alaskense de EGP
Intrusiones alcalinas en áreas estables
C1. Carbonatitas
a) Complejos alcalinos
b) Tubos diamantíferos
INTRUSIONES FELSICAS
Texturas fundamentalmente fanerocristalinas
D1. Pegmatíticos
a) Pegmatitas de Be-Li
b) Pegmatitas de Sn-Sb-Ta
D2. Intrusiones graníticas
a) Rocas encajantes calcáreas: skarn de W., Sn y reemplazamientos de Sn.
b) Otras rocas encjantes; filones de W., Sn., greissen estannífero, filones de Au-cuarzo de baja
sufidización, Au “tipo Homestake”
D3. Intrusiones de anortositas
a)

Anortositas titaníferas

INTRUSIONES PORFIDOAFANÍTICAS
E1. Granitos y riolitas con elevada cantidad de sílice
a) Mo. “tipo Climax”
b) Fluorita

Otras rocas félsicas y máficas incluyendo alcalinas
a) Cu porfídico
b) Rocas encajantes calcáreas:
Depósitos cerca del contacto: Cu porfídico relacionado con el skarn, skarn de Cu, de Zn-Pb, de Fe y
asbesto encajado en carbonatos.
Depósitos alejados del contacto: reemplazamientos metasomáticos, remplazamientos de Mn, Au
encajado en carbonatos.

92

�c)

Rocas volcánicas contemporáneas con las rocas encajantes:
En rocas graníticas y vulcanitas félsicas: pórfido estannífero, filones de Sn-polimetálicos
En rocas alcalinas o calcoalcalinas: pórfido de Cu-Au, pórfido de Mo con bajo contenido de F,
pórfido de W
Yacimientos en la rocas encajantes: Cu-As-Sb encajado en vulcanitas, filones de Au-Ag-Te, filones
polimetálicos, epitermales de cuarzo-Au-alunita,
Filones de cuarzo-oro de baja sufidización.

ROCAS EXTRUSIVAS
ROCAS MAFICAS EXTRUSIVAS
F1. Continental o cratón desmembrado por rifts
a) Cu basáltico
b) Cu encajado en sedimentos
F2. Marinos incluyendo los relacionados con ofiolitas
a)
b)
c)
d)
e)

Sulfuros masivos “tipo Chipre”
Sulfuros masivos “tipo Besshi”
Vulcanogénicos de Mn
Co-Cu “tipo &lt;Blackbird&gt;”
Ni-Cu komaiítico

ROCAS EXTRUSIVAS FELSICO-MAFICAS
G1. Subaéreos
a)

Yacimientos fundamentalmente en rocas volcánicas:
Fuentes termales de Au-Ag
Filones epitermales “tipo Creede”
Filones epitermales “tipo Comstock”
Filones epitermales “tipo Sado”
Epitermal de cuarzo-alunita aurífera
Vulcanogénico de U
Epitermal de Mn
Sn encajado en riolitas
Magnetita encajada en vulcanitas
Filones polimetálicos de Sn

b) Yacimienos en rocas calcáreas más antiguas:
Au-Ag encajados en carbonatos
Fluorita
c)

Yacimientos en rocas sedimentarias clásticas mas antiguas:
Fuentes termales de Hg
Fe “tipo Algoma”
Vulcanogénico de Mn
Vulcanogénico de U.
Filones de cuarzo-Au de baja sufidización
Au “tipo Homestake”

93

�ROCAS SEDIMENTARIAS
ROCAS SEDIMENTARIAS CLASTICAS
H1. Conglomerados y brechas sedimentarias
a)
b)
c)
d)

Conglomerado de cantos cuarcíferos con Au-U
Cu-U-Au “tipo Olympic Dam”
Areniscas uraniníferas
Cu. Basáltico

H2. Areniscas
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Pb-Zn encajado en areniscas
Cu encajado en sedimentos
Areniscas uraniníferas
Cu basáltico
Cu-Pn-Zn “tipo Kipushi”
Discordantes de U-Au

H3. Pizarras-limolitas (aleurolitas)
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Sedimentario-exhalativo de Zn-Pb “tipo SEDEX”
Barita estratificada
Filones de esmeralda
Cu basáltico
Au-Ag encajado en carbonatos
Cu encajado en sedimentos.

ROCAS CARBONATADAS
I1. Sin asociación con las rocas ígneas
a)
b)
c)
d)
e)
f)

Pb-Zn “tipo sur de Missouri”
Zn “tipo Apalachiano”
Cu-Pn-Zn “tipo Kipushi”
Sn de remplazamiento
Sedimentario exhalativo de Zn-Pb
Bauxita cársica

I2. Fuente de calor ígneo presente
a)
b)
c)
d)

Reemplazamiento polimetálico
Reemplazamiento de Mn
Au-Ag encajados en carbonatos
Fluorita

SEDIMENTOS QUIMICOS
J1.Oceánicos
a) Nódulos de Mn
b) Cortezas de Mn
J2. Plataforma continental

94

�a)
b)
c)
d)

Fe “tipo Lago Superior”
Sedimentario de Mn
Fosfatos “tipo ascendente
Fosfatos “tipo corriente caliente”

J3. Cuencas restringidas
a)
b)
c)
d)

Evaporitas marinas
Evaporitas de playa
Exhalativo-sedimentariso de Zn-Pb
Sedimentario de Mn

ROCAS METAMORFIZADAS REGIONALMENTE
Derivados fundamentalmente de rocas eugeosinclinales
K1. Filones de Au-cuarzo de baja sufidización
K2. Au “tipo Homestake”
K3. Asbesto encajado en serpentina
K4. Au en fallas horizontales
Derivados fundamentalmente de rocas pelíticas y otras rocas sedimentarias
L1. Discordantes de U-Au
L2. Au en fallas horizontales
SUPERFICIALES Y RELACIONADOS CON DISCORDANCIAS
Residual
M1. Lateritas niquelíferas
M2. Bauxitas lateríticas
M3. Bauxitas cársicas
M4. Discordantes de U-Au
Deposicional
N1. Placer de Au- EGP
N2. Placer de EGP-Au
N3. Placer costero
N4. Placer de diamante
N5. Placer de corriente estanníferos
N6. Conglomerados de cantos de cuarzo con Au-U.
CLASIFICACION DE LOS TIPOS DE YACIMIENTOS MINERALES SEGÚN EL SERVICIO
GEOLOGICO DE COLUMBIA BRITÁNICA DE CANADA
Lefebure D.V. y Höy T, (1996)
A. ORGANICOS
A01. Turba
A02. Lignito
A03. Carbón sub-bituminoso
A04. Antracita
A05. Pizarras bituminosas

95

�B. RESIDUAL/SUPERFICIAL
B01. Laterita ferruginosa o sombreros de Fe.
B02. Laterita niquelífera
B03. Laterita-saprolita aurífera
B04. Bauxitas
B05. Minerales residuales (caolín, barita, fluorita, vermiculita)
B07. Pantanos con Fe., Mn., U., Cu y Au
B08. Uranio superficial
B09. Fe, Al, Pb y Zn encajados en el carso
B10. Metales básicos y preciosos supergénicos
B.11. Mármoles
B12. Arenas y gravas
C. PLACER
C01. Placeres superficiales
C02. Placeres enterrados
C03. Placeres marinos
C04. Paleoplaceres
D. SEDIMENTOS Y VULCANITAS CONTINENTALES
D01. Zeolitas de sistema abierto
D02. Zeolitas de sistema cerrado
D03. Capas rojas cupríferas volcánicas
D04. Combinados con areniscas uraniníferas
D05. Areniscas uraniníferas
D06. Uranio encajado en vulcanitas
D07. Filones y brechas de óxido de Fe con mas o menos P, Cu, Au, Ag y U
E. ENCAJADOS EN SEDIMENTOS
E01. Hg “tipo Almadén”
E02. Cu-Pb-Zn “tipo Kipushi”
E03. Au-Ag diseminada en carbonatos
E04. Cu encajado en sedimentos
E05. Areniscas plumbíferas
E06. Bentonita
E07. Caolín sedimentario
E08. Talco encajado en carbonatos
E09. Magnesita espática
E10. Barita encajada en carbonatos
E11. Fluorita encajada en carbontatos
E12. Pb-Zn “tipo Mississippi Valley”
E13. Pb-Zn encajado en carbonatos “tipo Irish”
E14. Sedimentario exhalativo -SEDEX- de Zn-Pb-Ag
E15. Cu-Co encajado en sedimentos “tipo Blackbird”
E16. Ni-Zn-Mo-EGP encajados en pizarras
E17. Barita estratiforme encajada en sedimentos

96

�F. SEDIMENTOS QUIMICOS
F01. Sedimentarios de Mn
F02. Yeso estratificado
F03. Azufre en yeso
F04. Celestita estratificada
F05. Paligorskita
F06. Diatomitas lacustres
F07. Fosfato de tipo ascendente
F08. Fosfato de tipo corriente caliente
F09. Evaporitas lacustres de playa y alcalinas
F10. Formación ferruginosa “tipo Lago Superior y Rapitan”
F11. Ferricretos “tipo Clincton y Minette”
G. ASOCIACION MARINO VOLCANICA
G01. Formación ferruginosa “tipo Algoma”
G02. Vulcanogénicos de Mn
G03. Vulcanogénicos de yeso/anhidrita
G04. Sulfuros masivos de Cu-Zn “tipo Besshi”
G05. Sulfuros masivos de Cu(ZN) “tipo Chipre”
G06. Sulfuros masivos de Cu-Pb-Zn “tipo Kuroko/Noranda”
G07. Fuentes termales de Ag-Au subacuáticas
H. EPITERMAL
H01. Travertino
H02. Fuentes termales de Hg
H03. Fuentes termales de Au-Ag
H04. Au-Ag-Cu de alta sulfidización
H05. Au-Ag de baja sulfidización
H06. Manganeso
H07. Filones de Sn-Ag
H08. Au asociado a Intrusiones alcalinas
H09. Arcillas alumino-silícicas generadas por alteración hidrotermal
I. FILONES, BRECHAS, STOCKWORKS
I01. Filones de cuarzo aurífero
I02. Filones de pirrotina aurífera relacionados con intrusiones
I03. Filones auríferos en turbiditas
I04. Au en formación ferruginosa
I05. Filones polimetálicos de Ag-Pb-Zn con mas o menos Au
I06. Filones de cuarzo con Cu y más o menos Ag
I07. Filones de sílice
I08. Sílice - carbonato de Hg
I09. Filones y diseminados de estibina
I10. Filones de barita
I11. Filones de barita-fluorita
I12. Filones de W.
I13. Filones y greissen de Sn
I14. Filones de 5 elementos (Ni-Co-As-Ag con mas o menos Bi y U)
I15. Filones clásicos de U
I16. Uranio en discordancias
I17. Vetas de magnesita criptocristalina
I18. Vetas y vetillas de cuarzo aurífero relacionadas con plutones

97

�J. MANTOS
J01. Manto polimetálico de Ag-Pb-Zn
J02. Manto y stockwork estannifero
J03. Vetas y reemplazamientos de Mn
J04. Manto de sulfuro aurífero
K. SKARN
K01. De Cu
K02. De Pb-Zn
K03. De Fe
K04. De Au
K05. De W
K06. De Sn
K07. De Mo
K08. Granatífero
K09. Wollastonítico
L. PORFIDICOS
L01. Subvolcánicos de Cu-Ag-Au (As-Sb)
L02. Aurífero
L03. Alcalino de Cu-Au
L04. De Cu con mas o menos Mo y Au
L05. Molibdenítico (tipo bajo contenido de F)
L06. Estannifero
L07. Wolframítico
L08. Molibdenítico "tipo Climax"
M. ASOCIACION ULTRAMAFICA
M01. Ni-Cu asociado con basaltos inundados
M02. Ni-Cu en intrusiones toleíticas
M03. Cromita podiforme
M04. Magmáticos de óxidos de Fe-Ti con mas o menos V.
M05. Pt con mas o menos Os, Rh e Ir “tipo Alaskense”
M06. Asbesto en ultramafitas
M07. Talco y magnesita en ultramafitas
M08. Vermiculita
N. CARBONATITAS, KIMBERLITAS Y LAMPROITAS
N01. Yacimientos en carbonatitas
N02. Kimberlitas diamantíferas
N03. Lamproitas diamantíferas
O. PEGMATITA
O01. Pegmatita de elementos raros - familia Li /Ce /Ta O02. Pegmatita de elementos raros - familia del Nb/ Y/ F O03. Pegmatita moscovítica
O04. Pegmatita cuarzo-feldespática

P. EN METAMORFITAS

98

�P01. Corneanas andalusíticas
P02. Cianita, moscovita y granate en metasedimentos
P03. Grafito microcristalino
P04. Escamas de grafito cristalino
P05. Filones de grafito en terrenos metamórficos
P06. Corindón en metasedimentos ricos en alúmina
Q. GEMAS Y PIEDRAS SEMI-PRECIOSAS
Q01. Jade
Q02. Rodonita
Q03. Agata
Q04. Amatista
Q05. Jaspe
Q06. Esmeralda “tipo Columbia”
Q07. Esmeralda en esquistos
Q08. Opalo precioso en sedimentos
Q09. Corindón en ultramáficos
Q10. Zafiro y rubí en basalto alcalino y lamprófidos
Q11. Opalo preciosos en vulcanitas.
R. ROCAS INDUSTRIALES
R01. Pizarras cementadas
R02. Pizarras expansivas
R03. Piedra ornamental - granito R04. Piedra ornamental - mármol R05. Piedra ornamental - andesita R06. Piedra ornamental - arenisca R07. Arenisca silícica
R08. Piedra estratificada
R09. Caliza
R10. Dolomita
R11. Pumita - ceniza volcánica R12. Perlita - vidrio volcánico R13. Sienita nefelínica
R14. Alaskita
R15. Roca triturada
S. OTROS
S01. Pb-Zn-Ag con mas o menos Cu tipo Broken Hill
HOJA DE TRABAJO PARA LOS MODELOS NUMERICOS
Este documento se utiliza para registrar las descripciones geológicas de las áreas que pueden tener
manifestaciones minerales o yacimientos. Ellas se utilizan para determinar numéricamente el grado en el
cual una descripción geológica se corresponde con un modelo geológico. Si después de la calificación o
valoración numérica existe duda acerca de la selección de un modelo particular, siempre se puede hacer
referencia al modelo descriptivo general.
En muchos casos no es posible, aun utilizando el tanteo, asignar valores positivos o negativos a los
atributos. No tenemos disponible un elemento de racionalidad para hacerlo. En estos casos se utilizan los
valores +2 ó -2 respectivamente.
La calificación o valoración numérica asignada a un atributo en un modelo numérico, está en dependencia
del encabezamiento o característica que se esté evaluando. Al revisar los modelos descriptivos, se
reconoce que un número de atributos dentro de un mismo encabezamiento varían de un modelo al
siguiente. Diferentes encabezamientos contienen un número diferente de atributos.

99

�Como resultado de ello, es necesario diseñar un esquema de compensación que intente balancear las
calificaciones asignadas con cada encabezamiento o propiedad a evaluar y con los valores asignados a
cada uno de los atributos dentro de cada encabezamiento.
Para alcanzar este propósito los niveles en la tabla de los niveles de cualificación están asociados con los
valores dados en otra tabla que establece los niveles de cuantificación y los valores asociados para los
modelos de yacimientos minerales.
Así el valor o calificación asociado con el nivel mas altamente positivo (y negativo) para cada
encabezamiento, refleja tanto su importancia relativa en la definición de un modelo particular y el número
de atributos que este contiene. Por ejemplo, el valor máximo para un tipo particular de roca no puede
exceder de 75. Sin embargo todo los modelos numéricos están caracterizados por algunos tipos de rocas.
Así, si todos los tipos están presentes, el valor total de los tipos de rocas será muchas veces 75
Recordemos que el “grado de certidumbre” fue expresado en una escala desde +5 a través de cero hasta –
5; en esta valoración + 5 significa “certeza absoluta” respecto a la presencia de la evidencia y - 5 fue
considerada una “incertidumbre absoluta” acerca de la ausencia de una evidencia. El valor cero se
considera como “indiferente” o un simple “no sé”
NIVELES DE CUANTIFICACION Y VALORES ASOCIADOS PARA LOS MODELOS
NUMERICOS DE YACIMIENTOS MINERALES
PRESENCIA
Nivel
Red
TRs
Alt
Min
RGf
RGq
YAs

5
100
75
400
75
250
75
400

4
40
60
300
60
150
60
320

3
40
45
200
45
50
45
200

AUSENCIA
2
40
30
100
30
25
30
150

1
40
15
50
15
15
15
75

0
0
0
0
0
0
0
0

2 / Nivel de presencia

-1
-100
-5
-2
0
-10
0
-50

-2
-100
-10
-10
-5
-50
-5
-100

-3
-100
-45
-100
-10
-100
-10
-200

-4
-100
-60
-200
-30
-200
-30
-300

-5
-100
-75
-400
-75
-250
-75
-400

-2 / Nivel de ausencia

Simbología:
Red: Rango de edad
TRs: Tipos de rocas
Alt: Alteración
Min: Mineralogía
RGf: Rasgos geofísicos
RGq: Rasgos geoquímicos
YAs: Yacimientos Asociados:
Los modelos numéricos de yacimientos minerales demuestran la factibilidad técnica de codificarlos y con
ello proporcionan:
1.
2.
3.

Un consultante numérico para la evaluación regional de los recursos minerales
Evaluaciones objetivas de escenarios geológicos específicos como parte de la evaluación regional
Determinación del o de los modelos mas favorables que deben ser esperados en un escenario
geológico particular.

Este enfoque es potencialmente valioso para:
1.
2.
3.

Discriminar bases de datos sobre manifestaciones minerales
Proporcionar instrucción sobre la geología de los yacimientos minerales
Sistematizar el desarrollo de los modelos de yacimientos minerales.

100

�HOJA DE TRABAJO PARA EL MODELO NUMERICO DE YACIMIENTOS DE LATERITAS
NIQUELIFERAS
Yacimiento, depósito o manifestación mineral:
Ubicación geográfica:
Descripción:
Rango de edad: PreCámbrico-Fanerozoico
Tipos de rocas: plutónica ultramáfica (5 a –5); serpentinita (3 a –2)
Textura/Estructura: pisolitas
Alteración:
Mineralogía: garnierita (4 a-5); göethita(3 a –5)
Rasgos geoquímicos: Ni (2 a-5); Co (2 a-5); Cr (2 a-5)
Rasgos geofísicos:
Yacimientos asociados: lateritas niquelíferas, cromitas podiformes, asbestos
encajados en serpentina, placeres de EGP, placeres
de Au-EGP
Calificación máxima: 1 165

101

�FORMATO PARA LOS MODELOS DESCRIPTIVOS DE YACIMIENTOS
A. Cox y Singer (1986), USGS
SINONIMO APROXIMADO
DESCRIPCION
REFERENCIA GENERAL
AMBIENTE GEOLOGICO
Tipos de rocas
Texturas
Rango de edad
Ambiente de deposición
Ambiente(s) tectónico(s)
Tipos de yacimientos asociados
DESCRIPCION DEL YACIMIENTO
Mineralogía
Textura/Estructura
Alteración
Controles de la mena
Intemperismo
Rasgos geoquímicos
Mineralogía de la mena

B.

Maynard y Van Houten (1992), USGS

BREVE DESCRIPCION
Sinónimos
Descripción
Yacimientos típicos
Importancia relativa
Rasgos distinguibles
Productos principales
Otros productos
Tipos de yacimientos asociados
ATRIBUTOS GEOLOGICOS REGIONALES
Ambiente tectonoestratigráfico
Ambiente deposicional regional
Rango de edad
ATRIBUTOS GEOLOGICOS LOCALES
Rocas encajantes
Rocas asociadas
Minerales de ganga
Estructura y zonación
Controles de la mena
Rasgos isotópicos
Escenario estructural
Geometría del yacimiento
Alteración
Efectos del intemperismo
Efectos del metamorfismo
Rasgos geoquímicos
Rasgos geofísicos
Material de recubrimiento

102

�C. Lefebure et al, 1995, BCGS (Perfiles geológicos descriptivos de yacimientos)
IDENTIFICACION Y SINONIMOS
PRODUCTOS Y SUBPRODUCTOS
EJEMPLOS
Descripción resumen
Escenario tectónico
Ambiente de deposición/Escenario geológico
Edad de la mineralización
Tipos de rocas encajantes/asociadas
Forma del yacimiento
Textura/Estructura
Mineralogía de la mena(principal y subordinada)
Mineralogía de la alteración
Intemperismo
Controles de la mena
Modelo genético
Tipos de yacimientos asociados
Comentarios
GUIAS DE EXPLORACION
Rasgos geoquímicos
Rasgos geofísicos
Otras guías de exploración
FACTORES ECONOMICOS
Ley y tonelaje
Limitaciones económicas
Usos finales
Importancia
REFERENCIAS
Reconocimientos

103

�D. Plumlee y Nash, 1995, USGS (Modelos geoambientales de yacimientos minerales)
RESUMEN DE LA INFORMACION GEOLOGICA, GEOAMBIENTAL Y GEOFISICA RELEVANTE
Geología del tipo de yacimiento
Ejemplos de yacimientos de este tipo
Tipos de yacimientos relacionados genética y espacialmente
Consideraciones ambientales potenciales
Geofísica de exploración
FACTORES GEOLOGICOS QUE INFLUYEN EN LOS EFECTOS AMBIENTALES POTENCIALES
Tamaño del yacimiento
Rocas encajantes
Terrenos geológicos circundantes
Alteración de las rocas encajantes
Naturaleza de la mena
Geoquímica de los elementos traza del yacimiento
Mineralogía y zonación de la mena y la ganga
Características del mineral
Mineralogía secundaria
Topografía y fisiografía
Hidrología
Métodos de minería y molienda
RASGOS AMBIENTALES
Características del drenaje natural y minero
Movilidad de los metales desde los residuales mineros
Caracterísiticas de los suelos y sedimentos antes de la minería
Caracterísiticas ambientales potenciales asociadas con el beneficio del mineral
Características de los procesos de fundición
Efectos climáticos sobre las características ambientales
Guias para la mitigación y la remediación
Geofísica ambiental

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4ta. Versión 7 de Setiembre del 2002.

111

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              <elementText elementTextId="51">
                <text>Sobre la problemática del desarrollo de los modelos descriptivos de yacimientos minerales en Cuba</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS GEOLÓGICAS

Geoquímica y mineralogía de la
mineralización cromífera asociada al
complejo ofiolítico en la región de
Moa - Baracoa, Cuba

JOSÉ NICOLÁS MUÑOZ GÓMEZ

Moa 1997

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINAS
DEPARTAMENTO DE GEOLOGÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS GEOLÓGICAS

AUTOR: ING. JOSÉ NICOLÁS MUÑOZ GÓMEZ

MOA, 1997

�José Nicolás Muñoz Gómez

1

INDICE
Contenido

Páginas

Indice
Síntesis
Introducción

1
3
4

Capítulo I. Características geográficas, económicas y geológicas de la región de
Moa - Baracoa y de los yacimientos " Cayo Guan " y “Potosí”
Introducción
Características geográficas de la región de Moa – Baracoa
Situación geográfica
Orografía
Hidrografía
Clima
Flora y Fauna

Características económicas de la región de Moa – Baracoa
Recursos humanos
Recursos minerales
Recursos agrícolas y forestales

Características geológicas de la región de Moa – Baracoa
Particularidades geológicas de la mineralización cromífera en los yacimientos
"Cayo Guan” y “Potosí”
Criterios sobre la prospección cromífera en la región de Moa – Baracoa

Capítulo II. Características geoquímicas de la mineralización cromífera del
yacimiento “Cayo Guan”
Introducción
Espinela cromífera. Generalidades
Espinelas cromíferas masivas
Macrocomponentes
Microcomponentes

Espinelas cromíferas accesorias
Macrocomponentes

Microcomponentes
Resultados geoquímicos

Capítulo III. Mineralogía de las menas cromíferas del yacimiento "Potosí"
Introducción
Identificación de minerales
Espinela cromífera
Rutilo
Laurita – erlichmanita
Calcopirita
Pirita
Mackinawita
Millerita
Pentlandita
Heazlewoodita
Pirrotina

Paragénesis minerales
Paragénesis - A Paragénesis - B -

1Departamento de Geología - ISMMM

16
17
17

17
18
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82
84
87
90
93
93
97

�José Nicolás Muñoz Gómez

2

98
99
Orden de consecutividad de formación de las paragénesis y sus modelos teóricos 100
Resultados mineralógicos
106
Paragénesis - C Paragénesis - D-

Capítulo IV. Características geoquímicas de la mineralización cromífera del
yacimiento "Potosí"
Introducción
Macrocomponentes
Microcomponentes
Relaciones geoquímicas catiónicas
Hipótesis de segregación de la espinela cromífera
Resultados geoquímicos

109
110
111
119
124
138
142

Conclusiones y recomendaciones

145

Bibliografía y referencias

152
153
154

Bibliografía del autor sobre el tema de la tesis
Referencias citadas y bibliografía consultada

2Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

3

Síntesis de la Tesis: “Geoquímica y Mineralogía de la Mineralización Cromífera
Asociada al Complejo Ofiolítico en la Región de Moa - Baracoa, Cuba”.
El trabajo de investigación que se expone recoge los estudios llevados a cabo sobre la
geoquímica y la mineralogía de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa en los yacimientos: “Cayo Guan” y “Potosí”.

Se exponen las características geológicas de la asociación ofiolítica y las particularidades de la geología de los yacimientos "Cayo Guan" y “Potosí” así como las consideraciones del autor sobre la prospección de la mineralización cromífera en la región
de Moa - Baracoa.
El empleo de técnicas de avanzada y el procesamiento computarizado de los
resultados permitió la caracterización geoquímica de los elementos químicos que
integran la espinela cromífera, lo que a su vez contribuyó a profundizar en el
conocimiento de la génesis de los yacimientos de cromititas y sus implicaciones en los
principios de pros-pección de la mineralización cromífera en el área de estudio.

Además, la conjugación de investigaciones mineragráficas tradicionales, estudios petrológicos e investigaciones de microscopía electrónica de barrido facilitaron la identificación precisa de las mineralizaciones asociadas a las espinelas cromíferas en el
yacimiento "Potosí". Se establecieron las paragénesis minerales, los modelos teóricos
correspondientes y el orden de consecutividad de formación de las mismas. Se fundamenta, desde el punto de vista geoquímico, mineralógico y petrológico, la hipótesis
de segregación de la espinela cromífera. En cada capítulo se citan los principales resultados alcanzados.

Finalmente, se presenta un cuerpo de conclusiones que constituyen aportes al conocimiento científico en el campo de la geología, geoquímica, mineralogía y metalogenia
de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa. Asimismo, se argumenta
un grupo de recomendaciones, entre las que se destaca una propuesta de metodología
para el desarrollo de la prospección de los yacimientos cromíferos en el área
investigada y en el resto del país.

3Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

4

INTRODUCCION

GEOQUIMICA Y MINERALOGIA DE LA MINERALIZACION
CROMIFERA ASOCIADA AL COMPLEJO OFIOLITICO EN LA REGION
DE MOA - BARACOA, CUBA.

4Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

5

Geoquímica y Mineralogía de la Mineralización Cromífera Asociada al Complejo
Ofiolítico en la Región de Moa - Baracoa, Cuba.
Introducción
Un rasgo esencial de la geología de nuestro país lo constituye, sin lugar a dudas, el
cinturón o faja de litologías de la asociación ofiolítica dislocadas en el norte del territorio cubano. Sus afloramientos se registran desde el occidente del país hasta el este
de la provincia de Guantánamo. (Adamovich, A. y Chejovich, V., 1963)2.
La metalogenia exógena de la asociación ofiolítica está representada por la existencia
de potentes cortezas de intemperismo con importantes yacimientos de hierro, níquel y
cobalto y otros elementos genéticamente relacionados con la mineralización fundamental; en cambio, la metalogenia endógena está representada por la existencia de la
mineralización cromífera, la cual se manifiesta desde las provincias de Pinar del Río y
Matanzas en el occidente del país hasta Camagüey y en la porción oriental de Holguín
y Guantánamo. (Thayer, T. P., 1942)111, (Semeniov, Y. L., 1968)104, (Muñoz Gómez,
J.N., 1994)82 .
El trabajo de investigación que se expone recoge los estudios realizados sobre la geoquímica y la mineralogía de la mineralización cromífera en los yacimientos: “Cayo
Guan” y “Potosí”.

La fundamentación científica de la presente investigación parte de la hipótesis de que
los yacimientos de espinelas cromíferas podiformes con características refractarias se
localizan en las denominadas zonas de transición entre los complejos máficos y
ultramáficos de la antigua corteza oceánica de la asociación ofiolítica en Cuba y en el
extranjero. (Thayer, T.P., 1964)112, (Dickey, J.S.Jr., 1975)25,(Coleman, R.G., 1977)22,
(Nicolas, A. and Prinzohofer, A., 1982)91, (Gervilla, F. and Leblanc, M., 1990)35 y
(Leblanc, M and Nicolas, A., 1992)68.
Las primeras denuncias de la mineralización cromífera en Cuba datan desde las últimas décadas del siglo pasado y de los primeros años del actual, las que quedan recogidas en los trabajos de Hayes, Vaughan y Spencer (Hayes, C.W., Vaughan, T.W. and
Spencer, A.C.,1901)45.
Desde 1914 en que se realizó la primera exportación de minerales cromíticos hacia Los
Estados Unidos de América (Thayer, T.P., 1942)111 hasta la actualidad, la prospección
de los yacimientos cromíferos - yacimientos de cromitas - siguiendo la terminología

5Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

6

de los mineros del sector, se ha fundamentado en el principio de la aflorabilidad de los
puntos mineralizados, manifestaciones minerales y cuerpos minerales de las espinelas
cromíferas - cromitas - y en la presencia de bloques, cantos rodados y arrastres en los
sedimentos pesados de cañadas, arroyos y ríos que surcan las litologías de la asociación ofiolítica. No en balde, un geólogo con amplia experiencia en la prospección y
exploración del cromo expresó: “… el mejor geólogo prospector para el cromo en Cuba es el
río…”

(Labrada Gómez, J.C., comunicación personal).

Es por ello, que las investigaciones y trabajos desarrollados en las áreas perspectivas
(afloramientos pequeños y cuerpos minerales), sólo se han limitado a la ejecución de
proyectos de prospección y exploración con el objetivo de incrementar las reservas de
menas cromíferas; por lo que no se han realizado trabajos sobre la temática de las características geoquímicas y mineralógicas de las espinelas cromíferas, conducentes a
profundizar en la génesis de la mineralización cromífera.
Por otra parte, la exportación de concentrados de cromo constituye uno de los rubros
de ingresos en moneda libremente convertible para nuestro país y existen perspectivas
de que la demanda se incremente anualmente; por lo que es una necesidad el crecimiento de las reservas, tanto en los actuales yacimientos en explotación como en
aquellos que puedan ser descubiertos al aplicar nuevas concepciones genéticas y de
prospección. De incrementarse las reservas en los yacimientos cromíferos de "Cayo
Guan" y “Potosí” estarían llamados a garantizar una materia prima de mayor calidad e
implicaría una reducción de los costos actuales de producción.

El objetivo fundamental de la presente investigación es contribuir al conocimiento
científico en el campo de la geoquímica y la mineralogía de la mineralización
cromífera, asociada al complejo ofiolítico y sus implicaciones genéticas y de
prospección en la región de Moa - Baracoa, en el ejemplo de los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”.
De este objetivo principal se derivan otros, tales como:
• Caracterizar geoquímica y mineralógicamente la mineralización cromífera
asociada a las litologías de la asociación ofiolítica en la región de Moa Baracoa, en los ejemplos de los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí” .
• Contribuir al conocimiento de las características genéticas de la mineralización cromífera alpinotípica - complejos ofiolíticos obducidos - y de los

6Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

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rasgos estratiformes en los campos minerales estudiados sobre la base de los
contenidos de TiO2 y FeO y otros indicadores petrológicos y geoquímicos, lo que
tiene una incidencia directa en la fundamentación científica para la ela-boración
de proyectos de prospección de los yacimientos de espinelas cro-míferas.
• Caracterizar mineralógicamente las paragénesis asociadas a la mineralización cromífera y la sucesión de su segregación así como contribuir al conocimiento de la mineralización de los elementos del grupo del platino en el
ejemplo del yacimiento “Potosí” .
• Contribuir al conocimiento de la posición de la mineralización cromífera en los
yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí” en relación con el corte teórico de la asociación ofiolítica en la antigua corteza oceánica por la incidencia que ello representa para la prospección de los yacimientos de espinelas cromíferas.
Los resultados arribados durante las investigaciones realizadas constituyen la base
para la presentación de este trabajo.
La presencia de minerales cromíticos - cromitas - se conocen en Cuba desde los inicios
del siglo pasado y a consideración de Thayer los primeros trabajos de explotación se
efectuaron en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado y las exportaciones hacia
Los Estados Unidos de América se iniciaron con un embarque de 34 toneladas métricas
en 1916. (Thayer, P. T., 1942)111
El primer reporte geológico a considerar fue publicado a inicios del siglo XX por Hayes,
Vaughan y Spencer; fue precisamente Spencer el primero en notificar la existencia de
cromitas diseminadas en los horizontes lateríticos de la región de Moa. (Hayes, C.W.,
Vaughan, T.W. and Spencer, A.C., 1901)45
En 1918, Burch y Burchard realizaron algunas evaluaciones de los minerales y recursos
pronósticos de minerales cromíticos y de manganeso en el oriente cubano, los trabajos
estaban dirigidos a incrementar el estudio y los volúmenes de reservas de minerales de
cromo, debido a las necesidades del gobierno de Los Estados Unidos de América, como
consecuencia de la demanda originada por la Primera Guerra Mundial. (Burch, A. and
Burchard, E.F., 1919)14
A finales de 1929 se publicaron los resultados de las investigaciones geológicas sobre
los yacimientos de cromitas en la provincia de Camagüey. (Allende, R., 1949)4.

7Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

8

Un destacado trabajo que contribuyó al conocimiento geológico de la mineralización cromífera asociada a las ultramafitas fue el trabajo regional desarrollado por T. P. Thayer y
sus colaboradores a principios de la década de los años cuarenta del presente siglo
(Thayer, P.T., 1942)111. Posteriormente, a finales de esa década se efectuaron trabajos
detallados en los yacimientos de la provincia de Camagüey y en la región de Moa.
(Guild, P.M., Flint, D.E., and Albear, J.F., 1947)41.
En la sucesión de los trabajos geológicos se destacó el realizado a principios del triunfo
de la Revolución por A. Adamovich y V. Chejovich que consistió en un levantamiento
geológico regional del nordeste de la antigua provincia de Oriente. Las investigaciones
realizadas se ejecutaron con un volumen bajo de laboreos mineros y de pozos de mapeo, no obstante, sirvió de documento geológico primario para futuros proyectos de prospección. En esas investigaciones se evaluaron de forma pronóstica los recursos cromíticos de la zona oriental (Adamovich, A. y Chejovich, V., 1962)2.
Seguidamente, entre los años 1963 y 1964 se llevaron a cabo investigaciones y trabajos
detallados de exploración en los yacimientos de la región de Moa - Baracoa (“Cromita“ ,
“Cayo Guan“, “Potosí” y “Delta“) dirigidos por Kenarev, estableciéndose el carácter refractario de las menas cromíticas de la región de Moa - Baracoa. Se estudió en detalle el
yacimiento de menas cromíferas “Potosí”, realizándose el cálculo de reservas del yacimiento (Kenarev, V., 1962-1963)57.
En la zona de los yacimientos “Mercedita“ y “Yarey“ se efectuaron estudios de la mine-ralización cromítica refractaria dirigida por Diomin durante los años 1964-1966, el objetivo fundamental de los trabajos estaba dedicado a caracterizar la estructura geológica
del campo mineral Mercedita - Yarey, ejecutándose el cálculo de reservas de ambos
yacimientos cromíferos; como tareas secundarias se estudiaron las manifestaciones Loro
y Piloto (Diomin, A.T., 1964)29 y (Diomin, A.T., Konsrestki, A.K., 1965)30.
Durante el año 1964 se llevó a cabo el trabajo Magmatismo Intrusivo y Metalogenia de
Cuba, en dicha memoria se realizó una generalización de los materiales geológicos
existentes sobre diferentes tipos de mineralización útil, incluyéndose la mineralización
cromífera. (Semeniov, Y.A., 1968)104.

Un trabajo de carácter regional realizado en los principales yacimientos y manifestaciones cromíticas en la región de Pinares de Mayarí hasta las inmediaciones del río
Castro en Sagua de Tánamo fue dirigido por Murashko en 1966-1967. Como resultado
de los trabajos ejecutados se presentó un mapa de cada yacimiento y se evaluaron sus
8Departamento de Geología - ISMMM

�José Nicolás Muñoz Gómez

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reservas. Se estableció el carácter metalúrgico de la mineralización cromífera en la zona
de Pinares de Mayarí (Murashko, V., 1963)86.
En los años 1973 y 1974 se realizaron trabajos de prospección y exploración geológica
en el área de explotación histórica (“Cromita“, “Cayo Guan”, “Potosí” y “Las Deltas“),
realizándose un estudio geológico de los yacimientos en explotación y se ejecutó el cálculo de reservas de los mismos (Dzubera, A., 1974)32.
Destacados investigadores del Instituto de Geología y Paleontología de la Academia de
Ciencias de Cuba desarrollaron trabajos científicos en áreas perspectivas dirigidas a
incrementar los conocimientos sobre la mineralización cromífera (1969-1973) entre los
que se destacan: M. Muñoz, N. V. Parlov, I. J. Grigorieva, Krachenko y O. Vázquez.
Es de señalar el trabajo de levantamiento geológico regional de la antigua provincia de
Oriente ejecutado por especialistas de la Academia de Ciencias de Hungría y el Instituto
de Geología y Paleontología de la Academia de Ciencias de Cuba (1973-1976), donde
se exponen consideraciones importantes sobre la mineralización cromífera y un mapa de
yacimientos minerales con la evaluación pronóstica de las reservas de menas cromíferas
(Nagy, E., et.al, 1976)89.
Durante los años 1988-1989 se desarrollaron trabajos temáticos en la región de MoaBaracoa, cuyo objetivo central estaba dado en conocer el comportamiento geoquímico
de los elementos del grupo del platino (PGE) tanto en las cortezas de intemperismo como en las espinelas cromíferas y en las litologías máficas y ultramáficas. Las investigaciones respondían al cumplimiento del tema: " Yacimientos Minerales Utiles de la República de Cuba", participando especialistas de la Academia de Ciencias de Cuba y de
la antigua Unión Soviética y profesores de la Facultad de Geología del Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa.
Como resultado principal de las investigaciones efectuadas se obtuvo la identificación de
fases platiníferas en las mineralizaciones asociadas al complejo ofiolítico (en espinelas
cromíferas de los yacimientos “Cayo Guan”, "Potosí", "Mercedita" y "Albertina" entre
otros yacimientos y manifestaciones) y sus litologías así como en las cortezas de
intemperismo de perfil laterítico, corroborándose la existencia de minerales del grupo del
platino en las menas que abastecen la actual planta de la Moa Nickel S.A., en las colas
metalúrgicas de dicha instalación y en el concentrado final de sulfuro de níquel y cobalto.
(Disther, V.V.,et.al.,1989)27 y (Disther, V.V., Falcón, H.J., Muñoz Gómez J.N. y Campos
Dueñas. M.,1990)28.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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Un tercer trabajo de levantamiento geológico regional a escala 1: 50 000 que incluyó la
región de Moa - Baracoa se llevó a cabo durante el período 1987-1990, fue desarrollado
por especialistas geólogos y geofísicos de la Academia de Ciencias de Hungría y cubanos de la actual Empresa Geólogo - Minera de Oriente; llevándose a cabo un volumen
considerable de trabajos geológicos y tareas de prospección acompañante (Gyarmati,
P. et al., 1990)44.
Importantes trabajos de prospección y exploración geológica se han llevado a cabo durante varios años por geólogos de la Empresa Cromo - Moa de Punta Gorda, Moa.
En el período comprendido entre los años 1986-1990 se efectuaron importantes trabajos
de prospección y exploración detallada en el yacimiento “Amores“, en los cuales se estudiaron en detalle las características del yacimiento y en especial el Cuerpo # 11.(Labrada
Gómez, J. C., 1990 )65.
Asimismo se efectuaron importantes tareas de exploración orientativa en los restantes
cuerpos minerales que conforman el yacimiento “Amores“, en particular los Cuerpos: 1,
2, 5 y 10, estableciéndose además su posición geológica en el yacimiento. (Labrada
Gómez, J. C., 1988 )64
En el año 1991 se presentó el informe sobre los resultados del levantamiento geológico
en escala 1: 10 000 proyectado y ejecutado por especialistas del Instituto de Geología y
Paleontología de la Academia de Ciencias de Cuba, formando parte del tema 401-12,
incluyendo el estudio de la geología de los yacimientos de cromo de la región de Moa Baracoa así como su evaluación pronóstica, es sin lugar a dudas el trabajo de mayor
profundidad científica realizado en la región. (Fonseca, E., et al., 1991)33.
Durante el período de 1992-1993 se realizaron los trabajos de prospección detallada del
yacimiento “Los Naranjos“ incluyéndose el cálculo de reservas del yacimiento de menas
cromíferas. (Pelier Carcasés, M., 1992)94. Asimismo, se ejecutaron diferentes tareas
geológicas en la manifestación mineral MB-32. Esencialmente los trabajos estuvieron
encaminados a realizar la exploración orientativa de la manifestación mineral MB-32 y la
ejecución del cálculo de reservas correspondiente. (Pelier Carcasés, M., 1994 )95.
Recientemente, se concluyó un importante trabajo sobre la generalización de la información geológica sobre las cromitas refractarias de la región de Moa - Baracoa y delimitación de las áreas perspectivas en los flancos de los yacimientos explotados,
realizados por especialistas de la Empresa Cromo - Moa y la Empresa Geólogo - Minera
de Oriente. (Guerra, C.V. y Navarrete, M., 1995)42

Departamento de Geología - ISMMM
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�José Nicolás Muñoz Gómez

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La metodología aplicada en la consecución de las tareas científicas llevadas a cabo en
los últimos diez años, en la asociación ofiolítica y la mineralización cromífera asociada,
conducentes a profundizar en el conocimiento de las particularidades de la geoquímica y
la mineralogía de las cromititas, consistió en:
• Desarrollar una profunda consulta bibliográfica científico - técnica que incluyó contenidos de la tectónica de placas (y sus incidencias en la formación
de los yacimientos magmáticos), complejo ofiolítico, yacimientos de espinelas cromíferas (podiformes y estratiformes), los elementos del grupo del
platino, mineralización sulfurosa asociada al complejo ofiolítico, comportamiento geoquímico de los elementos químicos que conforman la celda unitaria de las espinelas cromíferas, procesos de serpentinización del complejo
cumulativo ultramáfico y máfico, geoquímica y mineralogía de las espinelas
cromíferas y sus paragénesis minerales acompañantes, realizando un resumen de los trabajos desarrollados en la región incluyendo aspectos petrológicos, estructurales y de la geología regional de Cuba oriental.
• Ejecución de los trabajos de reconocimiento entre los que se incluyen documentación y muestreo de puntos de mineralización, manifestaciones minerales y yacimientos minerales de espinelas cromíferas (“Cayo Guan”, “Potosí“, “Amores“ y “Mercedita”).
• Participación en levantamientos geológicos regionales y detallados; documentación y muestreo de testigos de pozos de perforación, laboreos mineros
superficiales y subterráneos. Se efectuó un levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el valle del río Jaguaní, desde las inmediaciones del poblado de La Melba hasta la mina “Mercedita“, con una superficie de 24 kilómetros cuadrados, estudiándose las litologías presentes y sus relaciones
con la mineralización cromífera.
• Además se realizaron visitas, documentación, muestreo de afloramientos,
puntos de mineralización, manifestaciones minerales y yacimientos minerales de espinelas cromíferas y de las diferentes litologías del complejo ofiolítico. Entre los yacimientos estudiados e investigados se incluyen: “Casimba“ y “Caledonia“ en la Meseta de Pinares de Mayarí y pequeños yacimientos en la zona de Sagua de Tánamo, incluyendo el yacimiento “Albertina“.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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• Se efectuó un levantamiento geológico en el área del complejo Miraflores a
escala 1:50 000, documentándose puntos de mineralización y pequeñas
manifestaciones minerales entre ellas “Blas“. Se estudió en detalle un pozo
estructural de 500 metros de profundidad. La documentación de esta área
forma parte del levantamiento realizado por geólogos húngaros y cubanos
del Polígono - V Guantánamo, realizados en los años 1987-1990.(Gyarmati,
P., et al., 1990)44.

Las investigaciones efectuadas se desarrollaron mediante la aplicación de un sistema de
métodos analíticos que incluyen:
I.

Investigaciones mineragráficas

II.

Microscopía electrónica de barrido

III.

Análisis petrológicos.

I. Las investigaciones mineragráficas se efectuaron fundamentalmente en el Laboratorio
de Mineragrafía del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, donde se efectuaron
los análisis de microdureza Vickers (VHN), mediante el microdurómetro PTM-3 de fabricación rusa (LOMO, St. Petersburgo, Rusia), además, se realizaron las determinaciones de los principales parámetros ópticos: color, birreflexión, isotropía -anisotropía y
los análisis textural-estructural de las menas cromíferas.
También se efectuaron investigaciones mineragráficas en el Laboratorio de Microscopía
de Menas de la Facultad de Geología perteneciente a la Universidad Técnica Academia
de Minas de Freiberg, Sajonia, República Federal de Alemania, donde se efectuaron las
mediciones de la capacidad de reflejo (R%), en el espectro visible de los minerales
acompañantes a la mineralización cromífera, utilizándose el microespectrofotómetro
ocular MFV - 4001. (Carl Zeiss de Jena, RFA). (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas,
M., 1992)79.
II. Los análisis de los minerales independientes en las litologías del complejo ofiolítico
(fundamentalmente olivino, piroxenos, plagioclasas, entre otros) y de la mineralización
metálica (espinelas cromíferas, sulfuros, rutilo etc.), se realizaron a través de la microscopía electrónica de barrido con el empleo de la microsonda electrónica Modelo JEOL733 de fabricación japonesa.
Los análisis de microscopía electrónica se efectuaron en el Instituto de Geología de los
Yacimientos Minerales, Petrología y Mineralogía de la Academia de Ciencias de Rusia,

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Universidad Técnica Academia de Minas de Freiberg, República Federal de Alemania y
en el Departamento de Geología de la George Washington University, Washington, D.C.,
Estados Unidos de América.
III. Los análisis petrológicos correspondientes a las litologías del complejo ofiolítico de las
principales áreas estudiadas se realizaron en el Departamento de Geología de la George
Washington University, Washington, D.C., Estados Unidos de América, dichos resultados
han sido publicados (Lewis, F.J., Muñoz Gómez, J.N., Peng, W., Campos Dueñas, M.
and Quintas Caballero, F., 1994)73 y (Lewis, J.F., et al., 1996)74. Además se contó con
determinaciones petrológicas realizadas en el Laboratorio “Elio Trincado” de la Empresa
Geólogo - Minera de Oriente, correspondientes a los trabajos de levantamiento del
Polígono- V, Guantánamo (Gyarmati, P. et al. 1990)44.
Es necesario puntualizar que se han tomado resultados analíticos e información de otras
investigaciones realizadas tanto en el área de estudio como fuera de ella. En esos casos, se han notificado en el texto explicativo y señalado como referencias bibliográficas.
Los resultados analíticos, los cálculos estadísticos, gráficos y tablas han sido procesados
y elaborados con la aplicación de programas profesionales de computación, entre otros:
•

Cationes.exe

(Programación

PASCAL,

Departamento

de

Geología,

ISMM)(*)
•

Microdu.exe (Programación PASCAL, Departamento de Geología, ISMM)
(**)

•

Rockware Utilities, versión 2,0.

•

Winsurf, versión 5,0.

•

Excel, versión 7,0 (Windows’95).

La memoria ha sido editada por Word, versión 7,0 (Windows’95, Microsoft Corporation).
(*)- Realiza el cálculo de los cationes de los elementos químicos que integran la red
cristaloquímica unidad de un mineral a partir de su composición química en óxidos.
(**)- Realiza el cálculo de la microdureza Vickers (VHN) a partir de los resultados de los
ensayos del microdurómetro PTM-3 y similares.
A continuación se recogen los principales resultados de las investigaciones llevadas a
cabo en la región de Moa - Baracoa los que constituyen una síntesis; destacando los de
mayor relevancia científica en el campo de la geoquímica y la mineralogía de la mineralización cromífera.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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• Se logró el establecimiento del carácter podiforme y/o estratiformes de los yacimientos
cromíferos de “Cayo Guan” y “Potosí” en la región de Moa - Baracoa, sobre la base
de los resultados geoquímicos y mineralógicos de las menas cromíferas y minerales
asociados. Este aporte es de extraordinario interés para la proyección de trabajos de
prospección y exploración de la mineralización cromífera.
• Se estableció el comportamiento geoquímico de los principales elementos químicos
que integran la composición de las espinelas cromíferas así como de los elementos
químicos que acompañan a la mineralización principal. Resultado de gran significación para el conocimiento geoquímico de los yacimientos estudiados.
• Se corroboró la presencia de elementos del grupo del platino (PGE) asociados tanto a
la mineralización cromífera - menas masivas - como a sulfuros primarios y minerales
portadores, los cuales forman complejas asociaciones paragenéticas; lo que crea las
bases para investigaciones específicas en el estudio ulterior de esta importante mineralización, fundamentalmente en el área del yacimiento “Potosí” y en los diques de
gabro-pegmatitas. La identificación de las fases platiníferas reafirma los postulados
arribados en estudios anteriores.
• Se estableció el orden de consecutividad de formación de los minerales presentes en
las diferentes paragénesis, lo cual ha contribuido al esclarecimiento de la génesis de
la mineralización cromífera asociada a los complejos máficos y ultramáficos en la región de Moa - Baracoa y en particular en los campos meníferos de “Cayo Guan” y
“Potosí” .
•

Las investigaciones realizadas en las menas cromíferas y en los minerales de las rocas encajantes han permitido caracterizar mineralógicamente cada sector, expresado
en un incremento de los conocimientos en la formación de las menas cromíferas.

•

En el trabajo se presenta un cuerpo de conclusiones y recomendaciones que permitirán perfeccionar los trabajos de prospección con la introducción de consideraciones
genéticas nuevas sobre la mineralización cromífera en la región Moa - Baracoa, sin
lugar a dudas, la de mayor perspectividad para la localización de la mineralización
cromífera y otros minerales útiles asociados al complejo ofiolítico.

En el texto de la memoria se han utilizado las siguientes abreviaturas:
cm - centímetros
g/t - gramos por toneladas

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HOT - Harzburgite Ophiolite Type
Fig. - figura
Kg/mm2 - Kilogramo por milímetro cuadrado
λ(nm) - longitud de onda de la luz ,en el espectro visible, en nanómetros
mm - milímetros
menas mas. - menas masivas
ppm - partes por millón
P - peso en gramos
PGE - Platinum Group Elements
R(%) - capacidad de reflejo de los minerales metálicos
s - segundos
µm - micrones
VHN - microdureza Vickers
t - tiempo

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CAPITULO I

CARACTERISTICAS GEOGRAFICAS, ECONOMICAS Y GEOLOGICAS
DE LA REGION DE MOA-BARACOA Y DE LOS YACIMIENTOS “CAYO
GUAN” Y “POTOSI”.

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Capítulo I. Características Geográficas, Económicas y Geológicas de la Región de
Moa - Baracoa y de los Yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”.
Introducción
Características geográficas de la Región de Moa - Baracoa
•

Situación geográfica

•

Orografía

•

Hidrografía

•

Clima

•

Flora y Fauna

Características económicas de la Región de Moa - Baracoa
• Recursos humanos
• Recursos minerales
• Recursos agrícolas y forestales.
Características geológicas de la región de Moa - Baracoa
Particularidades geológicas de la mineralización cromífera en los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”.
Criterios sobre la prospección de la mineralización cromífera en la región de
Moa - Baracoa.
Introducción
En el capítulo se exponen los rasgos fundamentales de las características geográficas,
económicas y geológicas de la región de Moa - Baracoa. Se hace énfasis en las características geológicas de la asociación ofiolítica y de los yacimientos cromíferos de “Cayo Guan “ y “Potosí” así como los criterios y principios sobre la prospección de la mineralización cromífera, (Muñoz Gómez, J.N., 1994)82. Al exponer los rasgos esenciales de
las características geológicas se incluyen los conocimientos más actuales de la literatura especializada sobre el tema, la cual ha sido referida en el texto y aparece en la
bibliografía consultada. Asimismo, se incluyen las consideraciones del autor en los
temas tratados.
Características geográficas de la Región de Moa - Baracoa
• Situación geográfica
La región de Moa - Baracoa está localizada geográficamente entre los límites siguientes:

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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Norte: Océano Atlántico
Sur: Provincia de Guantánamo
Este: Provincia de Guantánamo
Oeste: Municipio de Sagua de Tánamo.
La región de estudio propiamente dicha abarca las áreas de los campos meníferos de
los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”, los que se ubican en las márgenes de los ríos
“Cayo Guan” y “Yamanigüey”, respectivamente.
• Orografía
La orografía de la región de estudio comprende la porción más oriental de las montañas del nordeste cubano, conocidas como las Cuchillas de Moa y Las Cuchillas del
Toa. En sentido general, el relieve es montañoso, representado por colinas y pequeñas
cimas que oscilan entre los 600-800 metros sobre el nivel medio del mar, como intervalo más frecuente; el punto de mayor altitud es el Alto de La Calinga con 1100 metros
sobre el nivel del mar.
El sistema orográfico está orientado en dirección E-W a NE-SW, direcciones que
siguen líneas paralelas o subparalelas con el eje longitudinal de la Isla de Cuba.
Existe un marcado predominio de pendientes suaves (ángulos 15º- 20º- 30º), lo cual
nos indica la existencia de un buen grado de disección vertical del relieve, lo que no excluye la presencia de abruptas pendientes con ángulos próximos a 70º-80º.
Un rasgo típico de la orografía de la región es la existencia de pequeñas mesetas con
áreas desde dos hasta seis kilómetros cuadrados en las cuales se han desarrollado
potentes cortezas de intemperismo ferroniquelíferas de perfil laterítico, motivado por la
acción conjunta de factores geológicos exógenos en las litologías máficas y ultramáficas del complejo ofiolítico, las cuales tienen predominio en el área de estudio. Los
procesos erosivos son intensos y las corrientes fluviales han escindido las litologías
máficas, ultramáficas y vulcanógenas originando valles profundos en forma de V, verificándose la juventud de los procesos erosivos.
• Hidrografía
La red hidrográfica del área de estudio se caracteriza por la presencia de ríos principales que están entre los más caudalosos del país; ríos tributarios y una densa red de
cañadas que constituyen la red hidrográfica más importante de la nación por el volumen de sus aguas. Los de mayor importancia en la zona son “Toa”, “Jiguaní”, “Cayo
Guan”, “Moa”, “Punta Gorda”, “Quesigua”, entre otros.

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Cayoguan

Potosí

O

C

EA

N

NO
A

TL

A

N

TI

CO

Holguín

Moa

Baracoa

Santiago de Cuba

0

40

80

Guantanamo

120

160

Km

Leyenda
Area de ubicación de los yacimientos minerales cromíferos estudiados.

Fig. No. I-1. Ubicación Geográfica de los Yacimientos Cayo Guam y Potosí.
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Todos se mantienen en caudal durante todas las épocas del año, incluyendo los tributarios y una buena parte de las cañadas, lo cual es originado por las copiosas precipitaciones que se producen en la región, siendo el volumen de las precipitaciones
superiores a los 1000 milímetros al año. Esa enorme reserva hídrica - la mayor del
país - no se explota como fuente de energía eléctrica ni se utiliza en la agricultura, aunque existen planes perspectivos para su utilización en ambos renglones económicos;
en la actual situación todo el volumen de agua se vierte al Océano Atlántico.
• Clima
La región de estudio se caracteriza por condiciones climáticas propias de un clima tropical lluvioso, muy húmedo y con precipitaciones mayores a los 1000 mm/año. Las
particularidades de la orografía y por ende de su relieve inciden en buena medida en
las características climatológicas de la región, además de la latitud geográfica - latitud:
20º Norte -. La conjugación del relieve y su alineación entre el Este y el Noreste con la
dirección de los vientos alisios procedentes del océano Atlántico ocasionan que el aire
cargado de humedad es frenado por el sistema montañoso, originando las intensas
precipitaciones que se producen en la mayor parte del año.
La época de mayor volumen de las precipitaciones se producen desde septiembre
hasta marzo, - época lluviosa -, coincide con la temporada invernal y de abril a agosto,
- época de seca - que coincide con la primavera y el verano. En el resto del país, como
puede valorarse, el régimen de precipitaciones está invertido en comparación con el
régimen de lluvias existentes en la región de Moa - Baracoa.
Las variaciones de las temperaturas son pequeñas en sentido general, manifestándose
temperaturas cálidas, - próximas a los 28ºC - 30ºC -, en los meses de verano, en
cambio, las temperaturas mínimas se presentan en la temporada invernal, siendo enero
y febrero los meses más fríos motivado por el arribo de los frentes fríos prove-nientes
del continente. Es una peculiaridad de las condiciones climatológicas del terri-torio que
los frentes fríos se mantengan frecuentemente estacionarios, ocasionando los valores
altos de precipitaciones durante la temporada invernal.
La conjugación de la composición máfica y ultramáfica de los horizontes del complejo
ofiolítico, las características del relieve y del clima, propios de la región, constituyen los
factores geológicos hipergénicos fundamentales que dieron lugar a la formación de las

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OCE
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Holguín

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Moa

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Baracoa

S. de Cuba

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ESCALA 1: 300 000

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Gua
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Moa

Figura No. I - 2 Red Hidrográfica de la Región Moa - Baracoa.

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Guantánamo

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potentes y ricas cortezas de intemperismo de perfil laterítico, lo que ha sido señalado
por varios autores (Smirnov, V.I., 1986)105 .
• Flora y Fauna
La vegetación de la región de estudio se corresponde con la de un clima tropical
húmedo acompañado de abundantes precipitaciones, la vegetación es exuberante y se
caracteriza por la existencia de hierbas, arbustos, plantas trepadoras, plantas endémicas y árboles maderables los que en conjunto originan una densa floresta. En la
zona de “La Melba”, próximo al yacimiento “Mercedita”, existe una reservación de la
flora y la fauna bajo protección de la Academia de Ciencias de Cuba, la que constituye
un verdadero tesoro de la vegetación autóctona de nuestro país. Asociada a la flora,
vive y se desarrolla una rica fauna, caracterizada por aves: cartacubas, palomas
rabiche, cotorras, carpinteros, sinsontes, caos, gavilanes y tocororos, - el ave nacional
-, en menor grado existen reptiles y mamíferos.
En la región existe una amplia variedad de especies de maderas preciosas, entre otras:
cedro, caoba, caguairán, majagua, jiquí, jacuma, granadillo, predominando los bosques
de gimnospermas representados por extensas áreas de pinus cubensis. También es
típica en la región la presencia de cocoteros, sobre todo en las inmediaciones de la ciudad de Baracoa y en las zonas próximas al litoral, donde también se desarrollan
extensas áreas cubiertas por mangle costero.
La existencia de una flora y fauna típicas del país en la región de estudio convoca a
mantener y conservar el medio ambiente, de forma tal, que los trabajos de prospección
y exploración geológica lo afecten lo menos posible y prever su restauración para bien
de las actuales y futuras generaciones de cubanos.
Características económicas de la región de Moa - Baracoa
La región de Moa - Baracoa se extiende desde el municipio de Moa, provincia de
Holguín, hasta el extremo oriental de la provincia de Guantánamo, a continuación se
recogen los aspectos más dinámicos de la economía.
• Recursos humanos
Constituyen el eje fundamental de la economía de la región de Moa - Baracoa al disponerse de una fuerza altamente calificada compuesta de técnicos de nivel superior,
técnicos medios, obreros calificados, todos con elevada experiencia productiva, los que
se encuentran laborando en las Empresas de la Unión del Níquel, Empresa Construc -

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tora Integral No. 3, la Empresa Cromo - Moa y en el Instituto Superior Minero Metalúrgico, en el que se ha formado una parte importante de los profesionales de la rama
minero - metalúrgica. Complementan los recursos humanos de la zona profesores,
maestros y profesionales de la Salud, indispensables para el funcionamiento pleno de
la sociedad; se incluyen profesionales de diversas ramas del saber.
En la región de Moa - Baracoa gracias a los esfuerzos de la Revolución existen todos
los niveles de enseñanza, situación ésta que la sitúa en un lugar privilegiado del país,
pues es el único municipio de la nación que no siendo capital provincial, cuenta con
todos los niveles de educación.
• Recursos minerales
La región de Moa - Baracoa es una de las zonas privilegiadas de nuestro país al tener
en su suelo reservas de minerales que la hacen el centro minero nacional. Sobre las
litologías máficas y ultramáficas se ha desarrollado una potente corteza de intemperismo de perfil laterítico con menas residuales de níquel, hierro y cobalto; en ese
sentido, Cuba ocupa unos de los primeros lugares a nivel mundial por sus reservas de
níquel, así como por sus reservas de cobalto. Asimismo, unido a la corteza de intemperismo se localiza una de las reservas más importantes de mineral de hierro a escala
mundial.
Vinculado a la corteza de intemperismo se encuentran importantes reservas de espinelas cromíferas diseminadas que a consideración de Thayer los volúmenes sobre
pasan las 4 650 toneladas métricas por hectárea de lateritas hasta una profundidad de
30 centímetros (Thayer, T.P., 1942)111.
En la región de Moa - Baracoa se localizan los principales yacimientos de espinelas
cromíferas del tipo refractario, en la actualidad se explotan los yacimientos “Mercedita“
y “Amores“. Se cuenta además con reservas de piedras ornamentales, decorativas, arcillas rojas y probablemente reservas considerables, aun no evaluadas, de caolinita en
las cortezas desarrolladas sobre litologías máficas (Orozco Melgar, G., comunicación
personal).
Las reservas de minerales en Moa y sus perspectivas en la localización de yacimientos
de metales preciosos, raros y dispersos no han sido agotadas y constituyen direcciones
importantes para la prospección geológica en el futuro mediato.
• Recursos agrícolas y forestales
Las propias características de los suelos de la región, fundamentalmente los lateríticos
desarrollados sobre las litologías máficas y ultramáficas del complejo ofiolítico, no son
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favorables para el cultivo, por lo que la región tiene producciones limitadas provenientes del agro, no obstante, se cosechan limitadas cantidades de café, cacao, coco,
malanga y algunas frutas en las áreas montañosas.
Los recursos forestales son unos de los mayores del país, constituidos por maderas
preciosas y grandes reservas de pinus cubensis. En la actualidad se ejecutan, como
loable acción de protección del medio ambiente, la reforestación de las áreas minadas
con el fin de proteger el suelo de la intensa erosión así como para incrementar las reservas forestales.
La región de Moa - Baracoa está enlazada por carretera con todo el país, existen las
carreteras desde Moa hasta la ciudad de Baracoa y de ésta a Guantánamo (y a través
de esta vía con Santiago de Cuba), de igual manera, con la ciudad de Holguín y con el
resto del país. También existen comunicaciones aéreas con Santiago de Cuba, Holguín y Ciudad de la Habana.
En la región existen recursos turísticos, aún no explotados a plenitud, con su paisaje
tropical, la barrera coralina y se puede desarrollar el turismo científico especializado al
existir uno de los complejos ofiolíticos mayores del mundo.
En la región se encuentran en explotación dos plantas procesadoras de las menas
niquelíferas y una tercera está en fase de terminación. Se incluye además la Empresa
Mecánica del Níquel. En Punta Gorda se localiza la planta beneficiadora de mineral
cromífero. La actividad portuaria complementa las principales actividades económicas
de la región, sin lugar a dudas, una de las más prósperas y ricas del país.
Características geológicas de la región de Moa - Baracoa
La geología regional de Moa - Baracoa se caracteriza por la presencia predominante de
la asociación ofiolítica representada esencialmente en los complejos máficos, ultramáficos y en menor grado por el complejo oceánico, raramente se reporta la existencia
del nivel de tectonitas ultramáficas. Además de las litologías de la asociación ofiolítica
están presentes las secuencias del arco volcánico del Cretácico, las que se encuentran
en contacto tectónico con las ofiolitas. Secuencias flyschoides y con características
olitostrómicas representadas por las formaciones Mícara y La Picota respectivamente,
complementan el marco geológico regional.
Al resumir los rasgos geológicos de la región de Moa - Baracoa, caracterizada por un
amplio predominio de la asociación ofiolítica, es indispensable exponer los dos puntos

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de enfoque en las concepciones geológicas sobre la constitución y emplazamiento de
las litologías máficas y ultramáficas serpentinizadas en el nordeste de Cuba.
El primer punto de vista fue expuesto por varios investigadores que desde las primeras
décadas de este siglo consideraron a las ultramafitas y a las rocas graboides asociadas
como rocas intrusivas las que se emplazaron en el primer estadio del desarrollo geosinclinal a fines del Cretácico superior así fue considerado por Adamovich y Chejovich
durante los trabajos de levantamiento geológico regional llevados a cabo en los primeros años de la década de los sesenta (Adamovich, A., Chejovich, V. et al., 1963)2.
El segundo y más actual fue el resultado de investigaciones posteriores de carácter
regional, sobre todo levantamientos geológicos, en las que consideraron a las litologías
máficas y ultramáficas serpentinizadas y al resto de los complejos como pertenecientes
a la asociación ofiolítica y su emplazamiento en la corteza superior se explica a través
de las concepciones de la tectónica global o tectónica de placas, como se conoce
comúnmente, en ese sentido se destacan los trabajos de (Nagy, et al.,1983)89,
(Fonseca, et al., 1989)33,34, (Iturralde-Vinent, M., 1989)51,52, (Gyarmati, et al., 1990)44 .
Trabajos posteriores han contribuido a esclarecer el emplazamiento de la asociación
ofiolítica en el archipiélago cubano. La clasificación propuesta por Iturralde-Vinent, en
correspondencia con la propuesta inicial de Pieve (1969, 1980, 1981), (Iturralde-Vinent,
M. 1996)52, presenta dos unidades principales: complejos melanocráticos y los
complejos oceánicos, ambas unidades agrupan todas las litologías de la asociación
ofiolítica. La clasificación se recoge en la Tabla No. I-1, la cual se publica en el
presente trabajo por autorización del autor Iturralde-Vinent (comunicación personal).
La clasificación asumida por Iturralde-Vinent (1994)52 , está en correspondencia con la
posición tectónica y la constitución geológica de las ofiolitas, éstas se subdividen en:
Ofiolitas del Cinturón Septentrional
• Faja de Cajálbana
• Faja de Mariel - Holguín
• Faja de Mayarí - Baracoa
Ofiolitas anfibolitizadas
Ofiolitas de los terrenos suboccidentales
En la faja Mayarí - Baracoa se incluye la región de Moa - Baracoa en la cual, como es
conocido, existe un predominio de los complejos del fundamento melanocrático,
aunque también se manifiestan litologías vulcanógenas de los complejos oceánicos tal

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como ha sido reportado por Quintas (1988)97, al estudiar las secuencias volcánicas del
valle del río Quibiján en Baracoa. En ese sentido, Quintas señala: “…son lavas de color
verde oscuro y negro, a veces amigdaloidales (capas de 3-4 metros), lavas brechas basálticas,
lavas basálticas, lavas presentando textura en almohadillas (pillow lavas)…”(pág.15)

(Quintas,

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F., 1988) . Las litologías del fundamento melanocrático están separadas de las litologías vulcanógenas - sedimentarias del arco volcánico del Cretácico por fallas regionales y locales, por tal razón, los contactos entre ambas unidades son tectónicos, lo
que constituye una particularidad de la geología en la región de Moa - Baracoa.
La mayoría de los investigadores consideran que la asociación ofiolítica en Moa - Baracoa es un enorme manto alóctono que está cubierto transgresivamente por depósitos
de las formaciones “Mícara” y “La Picota” (Iturralde-Vinent, M., 1994)52.
En los afloramientos de la asociación ofiolítica, principalmente en sus complejos
peridotíticos, predominan las harzburgitas sobre el resto de las demás litologías máficas y ultramáficas, lo que ha sido corroborado por varios investigadores (Fonseca, E.
et al., 1991)33 . De acuerdo con Leblanc, M. y Nicolas, A. (1992)68 este tipo de macizo
se clasifica como: harzburgítico (HOT).
Se ha podido demostrar que en las litologías del complejo ofiolítico en la región de
Moa - Baracoa predominan las texturas brechosas, por lo que se considera por varios
autores que las litologías afloradas, dado su alto grado de fracturación, representan
una gran brecha (Iturralde-Vinent, M., 1994)52 . El resto de las litologías de los cúmulos
ultramáficos está representado por dunitas serpentinizadas, dunitas enstatíticas, wehrlitas y lherzolitas serpentinizadas y en menor grado peridotitas plagioclásicas.
El complejo cumulativo máfico está representado por gabros normales, gabros olivínicos, gabro-noritas y noritas (Fonseca, E. et al.,1991)33. Como litología más joven y
cortante al resto de las litologías máficas y ultramáficas se tiene a los diques de gabropegmatitas los que presentan grandes cristales de enstatita y anortita, siendo más unmerosos cuando se asocian a la mineralización cromífera (Guild y Albear, 1947)41,
(Muñoz Gómez J.N. y Campos Dueñas, M., 1992)79.
El emplazamiento de las ofiolitas y su procedencia desde su constitución como antigua
corteza oceánica hasta su posición actual es aun uno de los problemas geológicos en
los que se presentan diferentes puntos de vista.
Como ha sido señalado, las concepciones iniciales de su formación y emplazamiento
se concibieron como intrusiones máficas y ultramáficas vinculadas con el primer estadio del geosinclinal cubano (Adamovich, A. y Chejovich, V., 1963)2 .
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Tabla No. I-1 Constitución general de las ofiolitas cubanas. [Tomada de M. Iturralde-Vinent, con
52
autorización del autor ]. (Iturralde-Vinent, M., 1994) .

Complejos del Fundamento Melanocrático
Peridotítico
(Tectonitas)

Transicional

Cumulativo

Harzburgitas, en menor grado websteritas y lherzolitas, con
bolsones aislados de dunitas, todas serpentinizadas. Raros
diques de gabroides. Ocasionalmente cromititas.
Harzburgitas, lherzolitas y websteritas con bolsones y bandas
duníticas, todas serpentinizadas, a veces con cromititas.
Gabroides como cuerpos y diques. En ocasiones haces de
diques de plagioclasitas y gabroides. Diques aislados de
plagiogranitos.
Cúmulos máficos (gabros olivínicos, noritas, troctolitas y anortositas) y ultramáficos (lherzolitas, websteritas, harzburgitas y
raras dunitas, todas serpentinizadas) Ocasionales cuerpos y
venas cortantes de cromititas. Diques de gabroides, plagioclasitas, y plagiogranitos. En la parte superior de la sección a
menudo aparece un cuerpo potente de gabros isotrópicos.

Complejos Oceánicos

Diques de diabasas
Efusivos-sedimentarios

Diques de diabasas, gabro-diabasas y doleritas, aislados o en
haces poco densos, emplazados entre los complejos transicional y cumulativo, en menor grado en el complejo peridotítico. Raramente masas de diques paralelos entre basaltos.
Diabasas, basaltos afíricos, subafíricos y variolíticos, hialoclastitas, silicitas y radiolaritas, lutitas tufíticas, calizas, etc.

También se cuenta con los puntos de vista de Kozary, Knipper y Cabrera (1974)58 en
los que se fundamentan los mecanismos de emplazamiento en frío de las litologías
máficas y ultramáficas a partir del manto superior, señalando que el macizo alóctono y
su emplazamiento provienen del norte. Iturralde-Vinent (1976-1977) y Cobiella (1978)
basándose en la posición de las secuencias olitostrómicas de La Picota sugieren que
los mantos ofiolíticos proceden del sur (Iturrlade-Vinent, M., 1994)52, los que se originaron desde la falla axial cubana.
Consideraciones alternativas al emplazamiento y origen de los mantos ofiolíticos es
que los mismos se originaron por procesos de obducción de la antigua corteza oceánica cuando se produjo la coalición entre Cuba y la porción meridional de la plataforma
de Bahamas, criterio expuesto por Gealey (1980), Wadge y otros (1984), IturraldeVinent y otros (1994), citados por Lewis y Draper.(Lewis, J.F. and Draper, G., 1990)72 .
Particularidades geológicas de la mineralización cromífera en los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”
Al resumir las particularidades geológicas de los yacimientos “Cayo Guan” y
“Potosí”, ubicados desde el punto de vista geológico en las litologías del fundamento

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melanocrático de la asociación ofiolítica en la región de Moa - Baracoa, es necesario
puntualizar las diferencias de la información geológica disponible, como se conoce,
estos yacimientos cromíferos fueron explotados prácticamente sin contar con investigaciones geológicas detalladas. El yacimiento “Cayo Guan” está mejor estudiado, sin
dudas, que el yacimiento “Potosí”, no obstante, existen varios rasgos comunes entre
ambos yacimientos de menas cromíferas.
• Yacimiento “Cayo Guan”
Localizado en el angosto valle del río “Cayo Guan”, el campo menífero del mismo nombre, está integrado además por el yacimiento “Cromita” y pequeñas manifestaciones
tales como “Narcizo”, “Las Deltas” y otras de menor importancia.
En la década de los cuarenta el área fue estudiada por Thayer (1942)111 y Guild y
Albear (1947)42, años más tarde los yacimientos cromíferos se investigaron por
Kenarev y Murashko (1963)57 , Dzubera (1974)32 y más recientemente por Fonseca, E.
et al. (1991)33 y Guerra, C.V., et al., (1995)42.
El yacimiento se localiza desde el punto de vista geológico en las litologías cumulativas
ultramáficas muy próximas a los cúmulos máficos, petrológicamente las rocas ultramáficas están integradas por harzburgitas serpentinizadas, dunitas enstatíticas y dunitas
serpentinizadas. El complejo cumulativo gabroide está representado por gabros normales, gabros olivínicos, troctolitas y noritas (Fonseca, E. et al., 1991)34, (Guerra, C.V.,
et al., 1995)42.
En sentido general, las litologías ultramáficas se presentan estratificadas y la mayoría
de los cuerpos minerales, en forma de lentes, son concordantes con las litologías
encajantes. No obstante, los diques de gabro-pegmatitas son cortantes a las litologías
presentes así como a la mineralización cromífera, siendo los mismos más abundantes
en los cuerpos minerales cromíferos (Guild, P., 1947)41 , (Thayer,T.P., 1942)111 y (Muñoz Gómez, J.N., 1995)80.
La mineralización cromífera está rodeada por dunitas y dunitas serpentinizadas las que
localmente transicionan a dunitas enstatíticas y a harzburgitas serpentinizadas. Thayer
(1942)111 y Guild (1947)41 habían coincidido en la presencia de texturas planas, destacando que las mismas son paralelas a la foliación de las peridotitas.
La composición química de la mineralización cromífera es muy similar entre los cuerpos minerales, por lo que a consideración de Thayer (1942)111 y de Guild (1947)42 se
trataba de un solo cuerpo lentiforme que fue cortado y desplazado por fallas, como

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sucede con el cuerpo mineral “Franklin“, - cuerpo casi isométrico, podiforme - que
está completamente limitado por fallas (Guild, P. y Albear J. F., 1947)41.
La mineralización cromífera masiva en los cuerpos minerales se acompaña de sulfuros
tales como pirita, calcopirita y millerita (Fonseca, E. et al., 1991)33. Se han identificado
fases de mineralización de los elementos del grupo del platino, representado en la serie isomórfica laurita-erlichmanita. (Distler,V.V., Falcon, H.J., Muñoz Gómez, J.N.,
Campos Dueñas, M.,1989)28 y (Muñoz Gómez, J.N. et al., 1991)84.
La similitud mineralógica entre los yacimientos "Cayo Guan" y “Potosí” y la existencia
de paragénesis minerales - platinífera y sulfurosa - semejantes en ambos yacimientos es la causa fundamental para que en el cuerpo de la memoria no se incluya un
capítulo de mineralogía de "Cayo Guan"; además de haberse tratados estos contenidos por otros investigadores cubanos y extranjeros (Thayer, T.P., 1942)111 , (Guild,
P.M., et al., 1947)41, (Fonseca, E., et al., 1991)33 y (Guerra, C.V. y Navarrete, M.,
1995)42.
• Yacimiento “Potosí”
Se encuentra ubicado en el valle del río “Yamanigüey“ y el campo menífero del yacimiento lo integran varias manifestaciones minerales, siendo la de mayor importancia
“Tío Folio“. El yacimiento “Potosí” fue estudiado por Thayer (1942)111 , Kenarev
(1996)57

y recientemente por Muñoz Gómez y Campos Dueñas (1992)79 , Muñoz

Gómez (1995)80 y Lewis, F.J. et al.(1996)74.
El yacimiento “Potosí” está representado por un cuerpo en forma de lente concordante
a la estratificación de las dunitas, dunitas serpentinizadas y harzburgitas serpentinizadas, el cual fue dislocado en bloques por fallas de postmineralización.
En el área el complejo cumulativo gabroide se localiza por debajo de las litologías
cumulativas ultramáficas. Se destacan en las harzburgitas serpentinizadas finas intercalaciones (desde 3 hasta 15 centímetros) de wehrlitas y lherzolitas plagioclásicas, lo
que constituye una particularidad petrológica del área del yacimiento "Potosí" (Lewis,
F.J. et al., 1996)74.
Es un rasgo típico de la geología del yacimiento “Potosí” la existencia de diques de
gabro-pegmatitas, los cuales como se ha señalado, son cortantes a la mineralización
cromífera así como al resto de las litologías cumulativas ultramáficas. Thayer, al
referirse a la existencia de los diques de gabro-pegmatitas expresó: “… gabbroic
pegmatites cut the ore, and in places the gabbro has been injected into broken ore to produce the
breccia textures…”(pág.

71) (Thayer , T. P. ,1942)111.

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De manera similar Kenarev analizó la presencia de los diques de gabro-pegmatitas y
vinculó su emplazamiento a las zonas de fallamiento, en ese sentido expresó: “… los
cuerpos minerales están cortados por una serie de diques de gabro-pegmatitas y mas raramente
por plagioclasitas, que confirman la presencia de dislocaciones tectónicas después de la
formación del mineral…”
La

(pág. 42-43) (Kenarev, V., 1963)57.

composición de las menas cromíferas masivas presentan características refractarias

y sus particularidades geoquímicas y mineralógicas se exponen en los capítulos III y IV
de la presente memoria.
Los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí” y sus respectivos campos minerales presentan, en común, una serie de particularidades geológicas, petrológicas, geoquímicas y
mineralógicas, entre las cuales debemos señalar:
• Existencia de cuerpos en formas de lentes concordantes a las litologías
ultramáficas y cuerpos podiformes en el yacimiento “Cayo Guan” .
• Presencia de dunitas serpentinizadas alrededor de los cuerpos mine rales cromíferos y transiciones locales a dunitas enstatíticas y poste riormente a harzburgitas serpentinizadas.
• La existencia del complejo cumulativo gabroide en los campos meníferos de ambos yacimientos, acompañadas del predominio de las harzburgitas serpentinizadas como litología predominante del fundamento
melanocrático.
• Existencia de dunitas y otras peridotitas plagioclásicas en forma de
lentes estrechos en las harzburgitas serpentinizadas, siendo las menos
abundantes las wehrlitas y lherzolitas plagioclásicas.
• El complejo cumulativo máfico está representado por gabros normales,
gabros olivínicos, troctolitas, noritas y gabro-noritas.
• Los diques de gabro-pegmatitas son cortantes a las litologías cumulativas máficas y ultramáficas así como a la mineralización cromífera,
siendo más abundantes en los cuerpos minerales cromíferos, lo que
constituye una particularidad petrológica en ambos campos meníferos.
• Alta manifestación de los procesos de agrietamiento, esquistosidad y
brechamiento de las litologías de la asociación ofiolítica y de las espinelas cromíferas, lo que ha complicado la yacencia primaria y ha desplazado los cuerpos minerales cromíferos.

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• Características geoquímicas, mineralógicas y genéticas de la mineralización cromífera, donde se presentan similitudes y diferencias en las
menas masivas, las que se exponen en los capítulos II - III - IV de la
presente memoria.
Por todo lo anteriormente expuesto, en relación a las particularidades geológicas, petrológicas y de la yacencia de la mineralización cromífera en ambos campos minerales,
se establecen dos conclusiones:
I. Los campos minerales correspondientes a los yacimientos de espinelas cromíferas de “Cayo Guan” y “Potosí” constituyen en la
actualidad los restos de la antigua zona de transición entre los
complejos cumulativos ultramáficos y máficos en la antigua corteza oceánica.
II. Los yacimientos minerales “Cayo Guan” y “Potosí” de menas cromíferas, independientemente de algunas diferencias geoquímicas
y mineralógicas, se segregaron en un mismo nivel del corte
teórico del perfil de la asociación ofiolítica, lo que constituye una
particularidad de la metalogenia de la mineralización cromífera en
la región de Moa - Baracoa.
Ambas conclusiones tienen incidencia directa al considerar los criterios geológicos,
geoquímicos, petrológicos y mineralógicos en la prospección de la mineralización
cromífera en la región de Moa - Baracoa .
Criterios sobre la Prospección de la Mineralización Cromífera en la Región de
Moa - Baracoa
La prospección de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa data desde los últimos años del siglo pasado los que se fueron intensificando en las primeras
décadas del actual siglo.
La evidencia del control de la mineralización cromífera, asociada espacial y genéticamente a “intrusivos ultramáficos” y en especial las dunitas y dunitas serpentinizadas fue el criterio fundamental que se siguió en las búsquedas de los cuerpos
cromíticos. No obstante, ese principio, en forma general, sigue vigente, aunque su
enfoque no esté fundamentado en la tectónica global y en las actuales concepciones
que se tienen de la asociación ofiolítica, en cuanto a su origen, composición y
emplazamiento.

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Prácticamente, toda la mineralización cromífera, - yacimientos y manifestaciones -,
ha sido descubierta porque las mismas han aflorado producto de la intensa erosión.
Los trabajos geológicos de prospección se incrementaron en esas áreas, donde algunas manifestaciones se convirtieron posteriormente en importantes yacimientos de menas cromíferas refractarias.
En la actualidad y teniendo como fundamento teórico las concepciones sobre el origen,
composición y emplazamiento de la asociación ofiolítica y la posición de la mineralización cromífera en relación con el corte teórico de la antigua corteza oceánica, existen factores geológicos negativos que impiden o limitan el establecimiento de áreas
pronósticas para el desarrollo de proyectos de prospección en la región de Moa Baracoa. Estos factores negativos se relacionan a continuación: (Muñoz Gómez, J.N.,
1994)82
• Los trabajos de levantamiento geológicos regionales a escala 1: 50 000 si
bien han posibilitado esclarecer las relaciones entre las litologías de la asociación ofiolítica y las secuencias vulcanógeno-sedimentarias del arco volcánico del Cretácico y las litologías de las formaciones Mícara y La Picota así
como otros importantes problemas petrológicos y estructurales, no han solucionado la diferenciación litológica de los complejos cumulativos máficos y ultramáficos.
• El emplazamiento alóctono de la asociación ofiolítica en su actual posición,
mediante complicados procesos de obducción de la antigua corteza oceánica,
sin lugar a dudas, perturbó y dislocó la yacencia primaria de las litologías
de la asociación ofiolítica y de la mineralización cromífera asociada. En
ese sentido, es necesario destacar las consideraciones expuestas por Iturralde-Vinent por la incidencia que tienen en la prospección de la mineralización cromífera: “… Los macizos de ofiolitas usualmente están intensamente
deformados debido a la acción de múltiples eventos tectónicos. Quien observa la
representación de las ofiolitas en los mapas geológicos puede crearse la falsa
impresión, a primera vista, que se trata de potentes macizos internamente poco
dislocados (Fig. 1 ), pero la realidad es completamente distinta. Por lo general es muy
difícil encontrar afloramientos extensos de rocas poco deformadas, pues las ofiolitas
son rocas brechosas con texturas muy variables, cuyos bloques han sufrido toda clase
de rotaciones y deformaciones… las deformaciones de los macizos de ofiolitas a
menudo destruyen gran parte de las estructuras primarias y relaciones originales entre
los distintos tipos de litologías…”(

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pág.98) (Iturralde-Vinent, M., 1994)52.

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• Desplazamientos horizontales, fallamiento, plegamiento y serpentinización de las litologías máficas, ultramáficas y de la mineralización
cromífera asociada, posteriores al emplazamiento alóctono, lo que ha complicado aún más la actual posición de la asociación ofiolítica respecto a las
secuencias vulcanógeno-sedimentarias del arco volcánico del Cretácico y las
secuencias flyschoides y olitostrómicas de las formaciones Mícara y La Picota, respectivamente. En la región de Moa - Baracoa es casi una regularidad
que el complejo máfico ocupe posiciones hipsométricas inferiores a las del
complejo cumulativo ultramáfico.
• El desarrollo de una potente corteza de intemperismo producto de la conjugación simultánea de factores geológicos hipergénicos sobre las afloradas
litologías máficas y ultramáficas de la asociación ofiolítica, han devenido en
ricos yacimientos de hierro, níquel y cobalto, pero ha impedido y limitado la
aflorabilidad de las litologías, por ende, ha dificultado el mapeo y la documentación geológica, así como la diferenciación petrológica de los complejos.
• Incide de forma negativa en la prospección de la mineralización cromífera el
amplio desarrollo de la vegetación exuberante que cubre en gran parte todas
las litologías de la asociación ofiolítica así como las características del relieve
abrupto que predomina en la región de Moa - Baracoa.
Teniendo presente los factores geológicos y la existencia de determinadas regularidades geólogo-estructurales, petrológicas, geoquímicas y mineralógicas, el autor recomienda una metodología de prospección que contempla dos etapas en su ejecución,
en sus respectivas escalas, donde se conjugan los resultados geológicos expuestos y
los resultados de las investigaciones geoquímicas y mineralógicas en los yacimientos
“Cayo Guan” y “Potosí”.
La metodología, de la cual se hace mención en las recomendaciones, no establece las
áreas perspectivas para efectuar la prospección de la mineralización cromífera, pero sí
aporta y recoge la sucesión de trabajos y tareas a desarrollar para investigar e identificar los restos de las antiguas zonas de transición entre las litologías máficas y
ultramáficas de la asociación ofiolítica como premisa esencial e indispensable para
poder realizar trabajos de prospección, considerándose como el principal criterio
científico del control de la mineralización cromífera en la región de Moa - Baracoa.

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Fig. No. I-3 Corte Teórico Idealizado de los Restos de la Zona de Transición entre
los Complejos Máficos y Ultramáficos. Yacimientos "Cayo Guan" y "Potosí".

Gabros normales
Troctolitas
Gabro - noritas
Gabros olivínicos

Contacto Tectónico
Werlitas plagioclásicas
Lherzolitas plagioclásicas
Dunitas plagioclásicas
Harzburgitas serpentinizadas
Schlieren cromíticos
Diques de gabro - pegmatitas

Harzburgitas serpentinizadas
Websteritas serpentinizadas
Diques de gabro - pegmatitas con cromitas brechoides
Cuerpos cromíticos con envoltura dunítica

Contacto Tectónico

Peridotitas piroxénicas serpentinizadas

Dunitas serpentinizadas
Dunitas enstatíticas
Cuerpos cromíticos lentiformes (?)
Harzburgitas serpentinizadas.

Harzburgitas serpentinizadas

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CAPITULO II

CARACTERISTICAS GEOQUIMICAS DE LA MINERALIZACION
CROMIFERA DEL YACIMIENTO “CAYO GUAN”

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Capítulo No. II. Características Geoquímicas de la Mineralización Cromífera del
Yacimiento " Cayo Guan "
Introducción
Espinela cromífera. Generalidades
Espinelas cromíferas masivas
Espinelas cromíferas accesorias
Resultados geoquímicos.
Introducción
En el capítulo se recogen las principales características geoquímicas del yacimiento
“Cayo Guan” y su objetivo fundamental es analizar el comportamiento y papel de los
elementos químicos que conforman la celda unidad de la espinela cromífera así como
las implicaciones que en el orden genético se derivan del estudio geoquímico de la mineralización cromífera en el campo mineral del yacimiento.
Mediante la caracterización geoquímica de la mineralización cromífera se ha podido
argumentar el carácter o tendencia genética de las menas cromíferas en el campo mineral del yacimiento “Cayo Guan”. Asimismo se han obtenido un determinado número
de resultados geoquímicos los que contribuyen a un mayor conocimiento del área de
estudio.

Con el empleo de la microscopía electrónica de barrido se determinó la composición
química de las espinelas cromíferas, las que se expresan en óxidos de los elementos
químicos que integran la celda unitaria del mineral.

Se investigó un total de 73 muestras de espinelas cromíferas las que se distribuyen en:
•

Espinelas cromíferas masivas ( menas ): 15 muestras.

•

Espinelas cromíferas accesorias en litologías de los complejos máficos y ultramáficos: 58 muestras, de ellas:
•

Accesorias en harzburgitas: 10 muestras (complejo ultramáfico)

•

Accesorias en gabros y troctolitas: 48 muestras (complejo máfico)

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Espinela Cromífera. Generalidades
Las espinelas cromíferas son óxidos múltiples que responden a la estructura:
[ X 2+ ]8 [ Y3+ ]16 O32
Presentando dos posiciones [ X - Y ] en las cuales se ubican átomos no equivalentes,
con la excepción del Fe2+ y Fe3+ los que comparten ambas posiciones respectivamente.
La distribución del oxígeno en la celda unidad forma un empaquetamiento cúbico
compacto; en la celda cristalográfica unidad los cationes bivalentes se sitúan en [X 2+] y
pueden estar representado por: Mg2+, Fe2+, Zn 2+ , Mn 2+, Ni2+ entre otros, los cationes
trivalentes se ubican en la posición [Y3+] y están representados por los cationes siguientes: Al3+ , Cr3+, Fe3+ , Ti3+ , V3+ entre otros menos comunes. Se ha podido comprobar que los cationes bivalentes forman soluciones sólidas completas y los cationes
trivalentes forman soluciones sólidas incompletas, a esas características se les asume
la amplia variedad de propiedades físicas de las espinelas cromíferas (Hurburt, J. K.,
1984)48
Entre las propiedades físicas de las espinelas cromíferas se pueden mencionar las que
a continuación relacionamos: (Demidov, V. y Muñoz Gómez. J.N., 1989)23
• Cristalizan en el sistema cúbico, isométrico: 4/m32/m
• Dimensión de las celda unidad: 8,34 A0
• Dureza Mohs: 5,5
• Microdureza Vickers: 1036-2200 kg/mm2
• Densidad: 4,6 g/cm3
• Isotrópico, color gris claro en luz reflejada (en aire)
• Reflejos internos pardos oscuros (en inmersión)
La composición química general de las espinelas cromíferas está caracterizada por la
presencia de los siguientes elementos químicos, expresados en óxidos: Cr2O3, MgO
FeO, Al2 O3, Fe2O3 cuya suma es aproximadamente el 98,0% del peso de las muestras, el resto está dado en contenidos bajos de: MnO, NiO, TiO2, ZnO y ocasionalmente VO3, se asocian además sulfuros de Ni, Fe y Cu, magnetita, arseniuros y
fases de los elementos del grupo del platino (PGE), bien en inclusiones mecánicas
(elementos nativos y sus aleaciones), o formando parte de las estructuras de los sulfuros y arseniuros, los que se formaron durante complicados procesos de diferenciación magmática en la antigua corteza oceánica.

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37

�José Nicolás Muñoz Gómez

38

Espinelas Cromíferas Masivas
La composición química de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” se estudió a través de microscopía electrónica de barrido (Tabla No. II-1), obteniéndose una información precisa de su composición expresada en sus componentes
principales (macrocomponentes): Cr2O3 - Al2O3 - FeO - MgO y los componentes secundarios (microcomponentes): TiO2 - NiO - MnO.
Tabla No. II-1 Valores de los contenidos de los componentes principales de las espinelas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa. [Análisis por microsonda electrónica de
barrido].[Rango: Diferencia entre el valor máximo y mínimo].

Oxidos
Cr2O3

Valor Máximo
44.5

Valor Mínimo
35.58

Valor Medio
40.75

Rango
8.92

Al 2O3

29.51

21.16

26.98

8.35

MgO
FeO
TiO2

17.2
28.97
1.26

8.27
12.6
0.06

14.93
15.99
0.29

8.93
16.37
1.2

MnO
NiO

0.3
0.3

0.14
0

0.21
0.13

0.16
0.3

• Macrocomponentes
Las menas masivas presentan un contenido de Cr2O3 que varía entre un 44,5% y
35,8% con un valor promedio de 40,75% y rango estadístico restringido de 8,92%,
ubicándose por su contenido entre los yacimientos cromíticos podiformes, comparándose así con los yacimientos de Nueva Caledonia, Filipinas y Troodos en Chipre.
(Tabla No. II-2).
Por su contenido en porciento de Cr2O3 las menas masivas se clasifican para uso refractario, conclusión que se había enunciado por vez primera por Thayer, refiriéndose
al yacimiento “Cayo Guan”: “... The ore consists of masive coarse-grained chromite containing
38 at 39,5 percent Cr2O3, and having a Cr:Fe ratio of 2,6 to 2,8... this ore is in great demand for
refractories...”

(pág.68).(Thayer, T. P. 1942)111.

Las variaciones del contenido de Cr2O3 en relación con los contenidos de Al2O3 quedan visualizadas gráficamente (Fig. No. II-1). El contenido de Al2O3 varía entre 29,5%
(valor máximo) y 21,16% (valor mínimo) con un promedio de 26,98% y un rango estadístico muy limitado de 8,35 unidades, éstos corroboran aún más el carácter refractario
de las menas cromíferas del yacimiento “Cayo Guan”, así como su carácter de génesis
podiforme en cuanto a los contenidos de alúmina que, de acuerdo a los criterios de
Thayer varían entre 6,0% y 35,0%.(Thayer, T.P.,1964)112.

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38

�José Nicolás Muñoz Gómez

39

La relación existente entre los contenidos de Cr2O3 y Al2 O3 muestran una dependencia
lineal inversa que, unido a bajos contenidos de Fe2O3, es una de las características
para delimitar el carácter podiforme o estratiforme de la mineralización cromífera, tal
como ha sido demostrado por otros investigadores (Augé, T. and Maurizot, P., 1995)7,
lo que se analizará más adelante empleando relaciones catiónicas.

Contenidos en Porciento en Peso

45

%%

40

35
Cr2O3%
Al2O3%
30

25

20
0

5

10

15

Número de Muestras
Fig. No. II-1 Diagrama comparativo de los contenidos de Cr2O3 % y Al 2O3 % en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Se ha corroborado estadísticamente que los contenidos de Cr2O3 y Al2 O3 mantienen
una relación inversa al mostrar un coeficiente de correlación de: - 0,54131. Esta dependencia sitúa al yacimiento “Cayo Guan” con características podiformes de su mineralización cromífera.
Atendiendo al contenido de FeO% (expresado el FeO% como hierro total dada las
características de los análisis de microscopía electrónica de barrido, donde se incluyen
los contenidos de Fe2O3% ), en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” se presentan valores máximos con 28,79% y un valor mínimo de 12,6%; presentando un rango estadístico elevado con: 16,37 y un valor medio calculado de
15,98%. Por sus contenidos en FeO las menas cromíferas masivas presentan un

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39

�José Nicolás Muñoz Gómez

40

carácter dual en relación a su génesis (podiformes o estratiformes). Thayer había determinado un valor máximo para el FeO para las menas masivas de los cuerpos podiformes asociados a los complejos ofiolíticos alpinos de FeO=15,0% (Thayer, T. P.,
1976)113, en el caso específico del yacimiento de “Cayo Guan” el valor medio calculado
es superior al establecido por Thayer.
Tabla No. II-2 Valores medios de las menas masivas de varios yacimientos de génesis podiforme.
68
(*) Valores tomados de Leblanc, M. y Nicolas, A., (1992) . (**) Valores tomados de Greenbaum, D. ,
44
(1977) . (***) Valores del presente estudio. Todos los valores en por ciento en peso. [Análisis por
microsonda electrónica de barrido].

Yacimientos Cromíferos

Cr2O3

Al 2O3

FeO

MgO

TiO2

MnO

Total

Tiébaghi-N.Caledonia *
Anna-Madelaine N. Cal.*
Poum-N. Caledonia *
Poum-N. Caledonia *
Acoje-Filipinas *
Coto- Filipinas *
Troodos- Chipre**
Cayo Guan - Cuba ***
Potosí - Cuba ***
Amores - Cuba ***
Mercedita - Cuba ***

58.39
51.42
60.14
29.57
54.93
35.79
54.5
40.75
39.98
36.17
38.43

11.15
19.53
9.56
39
13.15
32
14.15
26.98
22.83
27.32
29.14

14.3
13.68
18.1
12.64
19.75
14.86
12.26
15.99
22.09
17.76
14.53

15.57
14.65
10.93
18.07
11.42
16.53
14.2
14.93
13.01
18.26
16.54

0.11
0.03
0.02
0.25
0.21
0.32
0.19
0.29
1.06
0.24
0.28

0.13
0.5
0.76
0.34
0.17
0.15
0.13
0.21
0.27
0.19
0.26

99.65
99.81
99.51
99.87
99.63
99.65
95.43
99.13
99.24
99.94
99.18

De los contenidos de FeO en las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” se puede
afirmar que existe una ligera tendencia a las características de menas estratiformes.
Los valores de FeO determinados en el yacimiento “Cayo Guan” son inferiores a los obtenidos en las menas del yacimiento " Potosí " (Tabla No. II-2 y Cap. IV).
Por último, entre los macrocomponentes, se incluyen los contenidos de MgO, los cuales varían entre 17,2% (valor máximo) y 8,27% (valor mínimo), con un valor medio de
14.93% y un rango estadístico de 8,23 (Tabla No. II-1). En correspondencia con los
contenidos de MgO en las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” se corresponden dentro de los intervalos de otros yacimientos de menas podiformes, como en
los casos del yacimiento “ Anna -Madelaine “ en Nueva Caledonia, citado por Leblanc y
Nicolas (Leblanc, M., and Nicolas, A., 1992)67.
Se ha podido establecer una baja correlación entre los contenidos de Cr2O3% y MgO%
(coeficiente de correlación: 0,045625), aunque hay muestras específicas en las que se
demuestra una correlación inversa, debido a que al producirse un incremento de Cr2O3
se produce una disminución en el contenido de MgO.

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40

�José Nicolás Muñoz Gómez

Entre las relaciones de los macrocomponentes es de destacarse las presentadas entre
los contenidos de MgO y FeO, a los cuales como ha sido señalado, ocupan las mismas posiciones en la celda unidad de las espinelas cromíferas (posición: X2+), por lo
que ambos elementos y por ende sus óxidos aumentan y disminuyen sus contenidos
de forma inversa, tal como se presenta gráficamente (Fig. No. II-2), lo que permite
además identificar a la espinela cromífera. Un resultado similar se obtiene al utilizar la
relación catiónica: Fe2+- Mg2+.

Fig. No. II-2 Diagrama comparativo entre los contenidos de MgO y FeO en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Al realizarse el análisis estadístico de los contenidos para ambos óxidos se obtuvo una
correlación inversa, signo negativo, muy alta (coeficiente de correlación: = - 0,91441 y
coeficiente de covarianza: = - 9,55159), la situación antes expuesta se analizará con

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�José Nicolás Muñoz Gómez

42

mayor profundidad en el análisis de la distribución geoquímica de los cationes bivalentes y trivalentes en la celda unidad de las espinelas cromíferas.
De suma importancia, entre las relaciones de los macrocomponentes, es analizar el
comportamiento de la alúmina, expresado en los contenidos de Al2O3 en relación con
los contenidos de MgO y FeO, en el primer caso, la relación entre los contenidos de
Al2O3 y MgO se manifiesta una correlación positiva (coeficiente de correlación:
0,613449), que aunque no es un valor alto, sí se manifiesta su carácter de dependencia
lineal, lo cual queda visualizado en el Fig. No. II-3.

%

Contenido en Porciento en Peso

30

25

20
MgO%
Al2O3%
15

10

5
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de Muestras
Fig. No. II-3 Diagrama comparativo de los contenidos de MgO y Al 2O3 en las menas masivas del
yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Como se observa en varias muestras se corrobora lo anteriormente expuesto. En cambio, al efectuar un análisis similar entre los contenidos de Al2O3 y FeO se manifiesta
una correlación inversa entre ambos contenidos (coeficiente de correlación negativa, no
muy alta: - 0,54525). (Fig. No. II-4).
Los datos expuestos anteriormente muestran gráficamente un comportamiento dual del
origen primario de las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, por una
parte, el carácter podiforme se demuestra en los contenidos de Al2 O3, acotados a los

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42

�José Nicolás Muñoz Gómez

43

valores permisibles, en cambio los contenidos de FeO, tal como se analizó oportunamente, apoyan una génesis primaria con características similares a las menas masivas que se asocian a intrusiones estratiformes.(Thayer, T. P., 1964)112.

30

%

Contenidos en Porciento en Peso

28
26
24
Al2O3%

22

FeO%

20
18
16
14
12
10
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de Muestras

Fig. No II-4 Diagrama comparativo entre los contenidos de Al 2O3 y FeO en las menas masivas del
yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

• Microcomponentes
Entre los microcomponentes de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” debemos de mencionar los contenidos de MnO, NiO y TiO2 cuyos valores se
recogen en la Tabla No. II-3, los mismos han sido expresados en porciento en peso del
óxido correspondiente, en porciento en peso del metal y en ppm (g/t) lo cual facilita la
interpretación geoquímica y los análisis estadísticos.
Los contenidos de MnO% en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” oscilan entre 0,30% (valor máximo) y 0,14% (valor mínimo) y 0,21% correspondiente al valor medio calculado, los cuales no son significativos al compararse con
otros yacimientos cromíferos. (Tabla No. II-2).
Del análisis estadístico se comprobó que prácticamente no existe correlación lineal
entre los contenidos de Cr2O3% y MnO% (coeficiente de correlación: - 0,04232), al
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43

�José Nicolás Muñoz Gómez

44

parecer el comportamiento geoquímico del manganeso, en el proceso de cristalización
de las espinelas cromíferas tiende a elevar su concentración hacia los cationes bivalentes en la celda unidad, no ubicándose en los cationes trivalentes.
Tabla No. II-3 Contenidos de los microcomponentes en las espinelas cromíferas masivas del
yacimiento “Cayo Guan”, Moa. [Análisis por microsonda electrónica de barrido].
Muestra
1--64
1--34

TiO2
%
0.227
0.254

Ti
(%)
0.17
0.15

Ti
(ppm)
1700
1500

NiO
%
0.125
0.2

Ni
(%)
0.0982
0.1572

Ni
(ppm)
982.25
1571.6

MnO
Mn
%
(%)
0.196 0.1518
0.19
0.1471

Mn
(ppm)
1517.824
1471.36

1--59
1--28
3--52

0.28
0.3
0.08

0.17
0.18
0.05

1700
1800
500

0.16
0.05
0.19

0.1257
0.0393
0.1493

1257.3
392.9
1493

0.22
0.3
0.17

0.1704
0.2323
0.1316

1703.68
2323.2
1316.48

3--54
1--82
sp--117

0.06
0.41
0.125

0.04
0.25
0.07

400
2500
700

0.19
0.04
0.2

0.1493
0.0314
0.1572

1493
314.32
1571.6

0.19
0.25
0.2

0.1471
0.1936
0.1549

1471.36
1936
1548.8

sp-115
sp-118
sp--119

0.092
0.325
0.402

0.06
0.19
0.24

600
1900
2400

0.22
0.15
0.16

0.1729
0.1179
0.1257

1728.8
1178.7
1257.3

0.18
0.26
0.19

0.1394
0.2013
0.1471

1393.92
2013.44
1471.36

sp--35
sp--11
sp--47

0.39
0.12
1.26

0.23
0.07
0.76

2300
700
7600

0
0
0

0
0
0

0
0
0

0.14
0.24
0.28

0.1084
0.1859
0.2168

1084.16
1858.56
2168.32

sp--116

0.08

0.05

500

0.3

0.2357

2357.4

0.18

0.1394

1393.92

La conclusión anterior es demostrable a través del análisis estadístico. Así, los contenidos de MnO presentan correlación negativa con relación a los contenidos con el
MgO y el NiO, no obstante, presenta la correlación positiva en relación a los contenidos
de FeO y TiO2, es decir, que desde el punto de vista geoquímico la mayor o menor
concentración del manganeso en las espinelas cromíferas masivas se produce a expensas de la disminución del NiO y MgO ó incremento del FeO y TiO2 , respectivamente.
Tabla No. II-4 Coeficientes de correlación de los contenidos de MnO% con respecto a los óxidos
de los metales bivalente y trivalentes, menas masivas, yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Oxidos

Feo%

NiO%

TiO2

MnO%

MgO%

MnO%

0,7839

-0,4736

0,4845

1,0

-0,7228

Cr2O3%

%

Al2O3%

-

-

-0,0423

-

-0,6570

1,0

-

MnO%

Por otra parte se verificó que el rango de variación de los contenidos de MnO en la
estructura de las espinelas cromíferas del yacimiento “Cayo Gua n” es muy restringido

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44

�José Nicolás Muñoz Gómez

45

(0,16%). Un comportamiento geoquímico similar al analizado se pone de manifiesto en
el caso del NiO%, cuantitativamente los contenidos del óxido varían desde 0,30% hasta muestras en que no se detectan valores del NiO, el contenido medio calculado es de
0,1323%, inferior a los contenidos del manganeso.
Tabla No. II-5 Coeficientes de correlación de los contenidos de NiO% con respecto a los óxidos de
los metales bivalentes y trivalentes de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” , Moa.

Oxidos

FeO%

MgO%

TiO2%

MnO%

NiO%

-0.42043

0.53037

-0.5681

-0.4736

Cr2O3%

Fe2O3%

Al2O3%

NiO%

-0.3136

-

-0.6570

1.0

NiO%

Son significativos los valores negativos de los coeficientes de correlación del hierro y el
manganeso con relación al níquel, ya que dichos metales condicionan los contenidos
del níquel en la estructura de la celda unidad de la espinela cromífera. Por otra parte,
se comprueba una dependencia positiva entre los contenidos de níquel y los de magnesio, llegándose a la conclusión de que en las espinelas cromíferas al aumentar los
contenidos de magnesio se incrementan los contenidos de níquel. Se incluye además,
la relación inversa con respecto a los contenidos de aluminio, en otras palabras, las
espinelas cromíferas refractarias son menos niquelíferas en la misma medida que
aumentan los contenidos de Al2O3 .
En los microcomponentes de las espinelas cromíferas se localizan los contenidos de
TiO2. El comportamiento geoquímico del titanio y de su óxido en las espinelas cromíferas, así como en las litologías de los complejos ofiolíticos, se utiliza como importante
indicador petrogenético y geoquímico. Así, se ha establecido que los contenidos de
TiO2 = 0,25% (Ti = 1496,75 ppm), como valor límite para poder discriminar el origen
primario de las espinelas cromíferas.
En las espinelas cromíferas asociadas a las intrusiones estratiformes (Stillwater Complex, Montana, USA. y Bushveld Complex, Africa del Sur), los contenidos de TiO2%
están por encima del 0,25% de TiO2, en cambio, las espinelas cromíferas en los
complejos ofiolíticos (Nueva Caledonia, Troodos, Chipre, Filipinas, etc.) los contenidos
de TiO2 en las espinelas cromíferas es inferior al valor de 0,25% . En ese sentido, al
estudiar las espinelas cromíferas podiformes Leblanc señala: “ … le titane est un élemént
mineur des cromites ophiolitiques (en général moins de 0,25% TiO2), les chromites des

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45

�José Nicolás Muñoz Gómez

46

complexes stratiformes sont en mayonne plus riches ( 0.3 á 1,5% TiO2) et tendent á s’inricher en
fer titane et vanadium…”

(pág. 11). (Leblanc, M. and Nicolas, A., 1992)68.

Las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” presentan contenidos
de TiO2 en el intervalo: 0,06 &lt; TiO2 &lt; 1,26. Casi la mitad de las muestras estudiadas
presentan contenidos superiores a 0,25% de TiO2 , de los resultados obtenidos se llega
a la conclusión de que las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”
manifiestan un carácter dual en relación a su génesis, inclusive, muestran cierta tendencia a un origen estratiforme.
El comportamiento geoquímico del titanio en las menas masivas se expresa en forma
de Ti +4 en cristales idiomórficos de rutilo y en descomposición de soluciones sólidas textura laminar - en el seno de las espinelas cromíferas masivas, en cambio, el titanio
en forma de Ti 3+ se ubica en la celda cristalográfica de la espinela cromífera en la
posición Y3+, posiblemente como ulvöespinela.
Tabla No. II-6 Coeficientes de correlación de los contenidos de TiO2 en relación a los óxidos de
los metales bivalentes y trivalentes en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo
Guan” , Moa.

Oxidos

FeO%

NiO%

MnO%

MgO%

TiO2

0.4633

-0.5680

0.4845

-0.6047

Cr2O3 %

Fe 2O3%

Al 2O3 %

TiO2

0.2088

-

-0.5628

1.0

TiO2

Como puede valorarse el TiO2 presenta coeficiente de correlación positivos con el FeO
y MnO, lo cual se traduce en que los contenidos de TiO2 se incrementan o disminuyen
en proporción directa a los contenidos de FeO y MnO; en cambio, en las posiciones
bivalentes los valores de NiO y MgO presentan coeficientes de correlación inversa
(valores negativos), siendo el coeficiente del magnesio mayor que del níquel. En este
caso, los contenidos de TiO2 varían inversamente proporcional al contenido de los
óxidos de níquel y de magnesio. En el caso de los óxidos de los metales trivalentes,
existe correlación positiva con el Cr2O3 (aunque baja) y negativo con los valores del
Al2O3.
Las relaciones entre los contenidos de Cr2O3 y TiO2 se recogen gráficamente, donde
las muestras se distribuyen en dos campos bien diferenciados: podiformes TiO2 &lt;
0,25% y estratiformes TiO2%&gt;0,25%. (Fig. No. II-5).

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46

�José Nicolás Muñoz Gómez

47

A partir de los resultados analíticos de microscopía electrónica de barrido, fue factible
calcular el número de cationes (bivalentes y trivalentes) en la celda cristalográfica unidad de la espinela cromífera. Contando con dichos resultados se calcularon diferentes
relaciones geoquímicas, así como se obtuvieron las fórmulas cristaloquímicas de cada
muestra investigada.
En las espinelas cromíferas del yacimiento “Cayo Guan” se analizó la relación entre los
valores de los cationes bivalentes Fe2+: Mg 2+; la que permite discriminar, de una forma
similar a los contenidos de TiO2, el origen primario de las espinelas cromíferas.

46
Podiformes
44

42

Estratiformes

Cr2O3%

40

38

36

34

32

30
0

0.5

1

1.5

TiO2%
Fig. No. II-5 Diagrama de dispersión entre los contenidos de Cr2O3 % y TiO2 % en las espinelas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Thayer (1964)112, Dickey (1975)25, Leblanc (1983)67 , Boudier y Nicolas (1995)11 han demostrado que los valores de la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ varía en un intervalo
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47

�José Nicolás Muñoz Gómez

48

muy limitado para las menas cromíferas podiformes asociadas a los complejos ofiolíticos (0,40 - 0,45) y un intervalo más amplio cuando se trata de las menas cromíferas
estratiformes (0,50 - 1,59). En ese sentido los valores determinados para las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” muestran un valor medio de 0,5433
con valores máximos de 1,57 y mínimos de 0,32. Como puede valorarse, los resultados
obtenidos para las menas masivas incluyen los valores de las menas podiformes y estratiformes, incluso con cierta tendencias a éstas últimas.

1.6
1.4

Fe(2+):Mg(2+)

1.2
1
0.8
0.6
0.4

Estratiformes
Podiformes

0.2
0
0

0.5

1

1.5

TiO2%

2+

Fig. No. II-6 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica Fe :
2+
Mg en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Los cationes bivalentes ocupan la posición [X 2+] en la estructura de la celda cristaloquímica unidad en la espinela cromífera y teóricamente la suma de ambos cationes de ocuparse todas las posiciones - sería un valor máximo de ocho cationes bivalentes,
según ha estudiado Irvine en detalle (Irvine, T. N., 1965)49.
En realidad las posiciones catiónicas bivalentes son sustituidas por cationes metálicos
de valencias atómicas similares en sus radios iónicos, es decir que el Mg2+ y Fe2+
pueden ser sustituidos por los cationes: Zn2+ , Ni2+ y Mn2+.

Departamento de Geología - ISMMM
48

�José Nicolás Muñoz Gómez

49

En el caso específico de las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” los valores de
los cationes de Mg2+son superiores en línea general al número de cationes de Fe2+, lo
cual se puede valorar de las fórmulas cristaloquímicas y en las tablas No. II-7 y No. II-8,
respectivamente.
Tabla No. II-7 Número de cationes bivalentes en la celda cristalográfica unidad de las espinelas
cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

Muestras
m-1-64
m-1-34
m-1-59
m-1-28
m-3-52
m-3-54
m-1-82
m-sp-117
m-sp-115
m-sp-118
m-sp-119
m-sp-36
m-sp-11
m-sp-47
m-sp-116

Ni

2+

0.024
0.038
0.03
0.011
0.037
0.036
0.008
0.038
0.043
0.03
0.031
0
0
0
0.044

Fe

2+

2.19
2.26
2.59
4.89
2
1.94
3.45
2.74
2.07
2.7
2.66
2.85
2
3.8
2.4

Mg

2+

5.81
5.74
5.41
3.11
6
6.06
4.55
5.85
5.93
5.3
5.34
5.15
6
4.2
5.6

Mn

2+

0.039
0.037
0.044
0.066
0.035
0.039
0.052
0.04
0.037
0.053
0.039
0.028
0.049
0.06
0.037

ΣX

2+

8.063
8.075
8.074
8.077
8.072
8.075
8.06
8.668
8.08
8.083
8.07
8.028
8.049
8.06
8.081

Tabla No. II-8 Número de cationes trivalentes en la celda cristalográfica unidad de las espinelas
cromíferas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Muestras
m-1-64
m-1-34
m-1-59
m-1-28
m-3-52
m-3-54
m-1-82
m-sp-117
m-sp-115
m-sp-118
m-sp-119
m-sp-36
m-sp-11
m-sp-47
m-sp-116

Ti

3+

0.041
0.045
0.05
0.058
0.014
0.011
0.076
0.022
0.017
0.059
0.073
0.069
0.022
0.24
0.015

3+

3+

Cr

Al

7.48
7.63
7.69
7.71
8.07
7.84
8.41
7.59
7.67
6.78
6.76
7.91
8.16
9.09
7.85

7.92
7.87
8.15
7.04
7.33
7.45
7.26
7.82
7.59
8.22
8.22
8.33
7.24
6.44
7.97

Fe

3+

0.6
0.5
0.16
1.25
0.6
0.71
0.33
0.59
0.74
1
1.03
0
0.6
0.47
0.18

3+

ΣY

16.041
16.045
16.05
16.058
16.014
16.011
16.076
16.022
16.017
16.059
16.083
16.309
16.022
16.24
16.015

Como consecuencia de ocupar las posiciones (X 2+) en la estructura de las espinelas
cromíferas, los valores de los cationes (Mg 2+ y Fe2+), manifiestan una elevada
Departamento de Geología - ISMMM
49

�José Nicolás Muñoz Gómez

50

correlación inversa (coeficiente de correlación: -0.98254), por lo que al aumentar o
disminuir un catión, aumenta y disminuye el otro respectivamente, tal como se visualiza
gráficamente. (Fig. No. II-7 y Fig. No. II-8).

6.5

6

5.5

Mg(2+)

5

4.5

4

3.5

3
1

2

3

4

5

Fe(2+)
2+

2+

Fig. No. II-7 Diagrama de dispersión entre el número de cationes bivalentes ( Mg y Fe ) en la
celda cristalográfica unidad de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” ,
Moa.

Esta representación gráfica nos permite, además identificar desde el punto de vista
mineralógico a las espinelas cromíferas, mediante el empleo del cálculo del número de
cationes de la celda cristaloquímica de cada muestra, así queda corroborado en el Fig.
No. II-8.

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50

�José Nicolás Muñoz Gómez

51

A continuación se exponen gráficamente las variaciones de los cationes bivalentes
(Mg 2+ y Fe2+ ) en todas las muestras de espinelas cromíferas masivas investigadas, lo
que se demuestra en la Fig. No. II-8.

7

Número de Cationes

6
5
4

Fe(+2)
Mg ( +2 )

3
2
1
0
0

5

10

15

Número de Muestras
2+

2+

Fig. No. II-8 Diagrama comparativo entre los números de cationes bivalentes Mg y Fe en la
celda cristalográfica unidad de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” ,
Moa.

Seguidamente, se recogen a manera de ejemplos cuatro muestras de espinelas cromíferas masivas donde se exponen sus fórmulas cristaloquímicas de sus respectivas
celdas unitarias:

(

+
2+
2+
m-1-64: Mg 25,81
Fe 2+
2,19 Mn 0,039 Ni 0 , 024

m-sp-117:
m-sp-47:
m-sp-116:

( Mg
( Mg

2+
5,85

2+
4,2

( Mg

Σ = 8 , 063

2+
2+
Fe 2+
2 , 74 Mn0,04 Ni 0,038

2+
2+
Fe2+
3,8 Mn 0 ,06 Ni 0,0

2+
5,6

)

)

)

Σ = 8 , 668

Σ =8 , 06

Fe22,4+ Mn20,+037 Ni 2+
0,044

)

( Al

( Al

3+
7,92

( Al

3+
6,44

Σ = 8 ,081

3+
3+
Cr3+
7,48 Fe 0,6 Ti 0,041
3+
7,82

3+
7,97

Σ =16 , 041

3+
3+
Cr3+
7,59 Fe0,59 Ti 0,022

3+
3+
Cr 3+
9,09 Fe0 ,47 Ti 0,24

( Al

)

)

)

Σ = 16 , 24

3+
3+
Cr3+
7,85 Fe0 ,18 Ti 0,015

)

O-232

Σ = 16 , 022

O−322

O-232

Σ =16 , 015

O-232

Los cationes trivalentes en la celda cristalográfica de la espinela cromífera están representados por los cationes: Al3+ - Cr3+ - Fe3+, los cuales ocupan estequiométricamente la posición [Y3+], completando un total de dieciséis cationes, según ha sido
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51

�José Nicolás Muñoz Gómez

52

demostrado por Irvine (Irvine, T.N., 1965)49 y más recientemente por Leblanc y Ceuleneer (Leblanc, M. and Ceuleneer, G., 1992)69. Los ligeros incrementos se deben a los
contenidos de titanio y de vanadio (Ti3+ y V3+), los cuales se ubican en la posición de
los cationes trivalentes.
Del análisis de las tablas donde se exponen los números de cationes bivalentes y trivalentes de las muestras de espinelas cromíferas masivas investigadas, así como de
las fórmulas cristaloquímicas expuestas, se destacan los valores de los números de
cationes de Cr3+ y Al3+ , con valores muy próximos entre ellos, en cambio, los cationes
Fe3+ y Ti3+ manifiestan valores muy bajos, raramente alcanzan los valores de la unidad.
Estas relaciones tienen un extraordinario significado geoquímico, al indicarnos que la
mineralización cromífera es rica en alúmina y se corresponde con las características
genéticas de menas cromíferas asociadas a los complejos ofiolíticos, tal como ha sido
demostrado en las menas cromíferas de Nueva Caledonia. (Augé, T. and Maurizot, P.,
1995)7.

10
9
Número de Cationes

8
7
6

Cr(+3)
Al(+3)
Fe(+3)

5
4
3
2
1
0
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de Muestras

Fig. No. II-9 Diagrama de variación entre el número de cationes trivalentes en las celdas
cristaloquímicas de las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

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52

�José Nicolás Muñoz Gómez

53

En las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” se pone de manifiesto
su carácter genético asociado al complejo ofiolítico, lo que queda representado en la
Fig. No. II-9.

0.8

0.75
Podiformes
0.7

0.65

# Mg

0.6

0.55

0.5

0.45

0.4

0.35
0.44

0.49

0.54

0.59

# Cr
3+

3+

3+

Fig. No. II-10 Diagrama de dispersión entre las relaciones geoquímicas # Cr = Cr / ( Cr + Al ) y
2+
2+
2+
#Mg = Mg / ( Mg + Fe ) en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Finalmente, se analizó la relación geoquímica: # Cr = Cr3+ /( Cr3++ Al3+ ) y # Mg = Mg 2+ /
( Mg 2+ + Fe2+ ) la que ha sido empleada por numerosos investigadores. (Leblanc, M. y
Nicolas. A., 1992)68 , (Leblanc, M., 1994)70 , (Boudier, F., Nicolas, A., 1995)11. La relación geoquímica permite analizar la ubicación de las espinelas cromíferas masivas en
función del número de cationes bivalentes y trivalentes en los campos de las menas
cromíferas podiformes o estratiformes.
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53

�José Nicolás Muñoz Gómez

54

En las menas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”, el # Cr presenta un
valor medio de 0,51 y un intervalo de 0,45 &lt; #Cr &lt; 0,59 situándose en menas de bajo
contenido de cromo (#Cr= 0,45) y alto contenido de aluminio, hasta espinelas
cromíferas con alto contenido de cromo (#Cr = 0,59) y bajo contenido de aluminio. (Fig.
No. II-10).
La relación #Mg manifiesta un valor medio de 0,67 lo cual verifica el alto contenido
relativo de magnesio en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan”
(ver fórmulas cristaloquímicas), la relación geoquímica presenta un amplio intervalo:
0,39 &lt; #Mg &lt; 0,76, en las que se incluyen espinelas cromíferas con bajo contenido de
magnesio (#Mg = 0,39) y alto contenido de hierro hasta muestras con alto contenido de
magnesio (#Mg = 0,76) y bajo contenido de hierro.

En sentido general y de acuerdo al área que abarcan los dos intervalos analizados
(Fig. No. II-10) la mayoría de las muestras se ubican en la zona de las menas cromíferas asociadas a complejos ofiolíticos.

También, una vez más, queda demostrado el carácter refractario de las menas del
yacimiento “Cayo Guan”, utilizando la relación geoquímica #Cr y #Mg, tal como ha sido
expuesto por Lewis J. F. et al. “ … the refractory segregated high alumina chromites from the
Moa-Baracoa area show a wide range in composition. In fact, this composition , in terms of both
#Cr and #Mg, is much wider than for high Al-chromites in any other part of the world…”

(pág. 2)

74

(Lewis, J.F. et al., 1996) .
Espinelas Cromíferas Accesorias

Las espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo máfico y ultramáfico
se han estado utilizando como importantes indicadores geoquímicos y petrogenéticos,
por las características mineralógicas de las espinelas y su alta estabilidad ante diferentes procesos de alteración tales como la serpentinización y variaciones hidrotermales-metasomáticas y la limitada migración geoquímica del cromo.

En el área del yacimiento “Cayo Guan” se estudiaron muestras de espinelas cromíferas
accesorias en harzburgitas serpentinizadas (complejo cumulativo ultramáfico), gabros
olivínicos y troctolitas (complejo cumulativo máfico).
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54

�José Nicolás Muñoz Gómez

55

A continuación se exponen los contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas accesorias:
Tabla No. II-9 Contenidos en por ciento en peso de los componentes principales de las espinelas
cromíferas accesorias en harzburgitas serpentinizadas en el yacimiento “Cayo Guan” , Moa.
Oxidos
Cr2O3

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio
48.13
17.4
39.41

Rango
30.73

Al 2O3

50.12

21.88

28.26

28.24

MgO
FeO
TiO2

18.73
25.06
0.31

9.89
13.66
0.14

13.39
18.54
0.25

8.84
11.4
0.17

MnO
NiO

0.7
0.26

0
0

0.04
0.11

0.7
0.26

Tabla No. II-10 Contenidos en por ciento en peso de los componentes principales de espinelas
cromíferas accesorias en gabros olivínicos del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Oxidos

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio

Rango

Cr2O3
Al 2O3

47.41
29.04

37.2
14.82

40.23
23.71

10.21
14.22

MgO
FeO
TiO2

15.44
36.93
1.88

7.23
16.14
0.21

13.04
21.67
0.68

8.21
20.79
1.67

MnO
NiO

1.06
0.25

0.02
0

0.29
0.11

1.04
0.25

Tabla No. II-11 Contenidos medios en por ciento en peso de los componentes principales en las
espinelas cromíferas accesorias en troctolitas del yacimiento “Cayo Guan” , Moa.
Oxidos
Cr2O3

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio
42.48
35.95
38.64

Rango
6.53

Al 2O3

26.61

19.6

24.54

7.01

MgO
FeO
TiO2

13.48
33.95
0.66

7.97
17.75
0.3

10.76
24.57
0.36

5.51
16.2
0.36

MnO
NiO

0.96
0.18

0.23
0

0.52
0.11

0.73
0.18

Tabla No. II-12 Valores medios en por ciento en peso de las espinelas cromíferas masivas y de las
espinelas cromíferas accesorias en el yacimiento “Cayo Guan” , Moa.

Espinela Cromífera

Cr2O3

Al 2O3

FeO

MgO

TiO2

MnO

NiO

Masivas ( menas)
Gabros olivínicos
Troctolitas
Harzburgitas

40.75
40.23
38.64
39.41

26.98
23.71
24.54
28.26

15.99
21.66
24.57
18.54

14.93
13.04
10.76
13.39

0.29
0.68
0.52
0.04

0.21
0.29
0.36
0.25

0.13
0.11
0.11
0.11

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55

�José Nicolás Muñoz Gómez

56

Macrocomponentes
Los componentes fundamentales de las espinelas cromíferas accesorias del área del
yacimiento “Cayo Guan”: Cr2O3 - MgO - FeO - Al2O3 - manifiestan tendencias geoquímicas que reflejan las características genéticas de sus respectivas litologías. Así, las
espinelas cromíferas accesorias en las harzburgitas serpentinizadas presentan contenidos de Cr2O3 muy similares a las espinelas cromíferas accesorias del complejo
máfico e inclusive a las espinelas cromíferas masivas que constituyen las menas del
yacimiento “Cayo Guan” sensu strictu. (Tabla No. II-1).
50

45

40

Cr2O3%

35

Troctolitas

30

Gabros
Harzburgitas
25

Menas mas.

20

15
0

0.25 0.5 0.75

1

1.25 1.5 1.75

2

TiO2%

Fig. No. II-11 Diagrama de dispersión entre los contenidos de Cr2O3 % y TiO2 % de las espinelas
cromíferas masivas (menas) y las espinelas cromíferas accesorias del yacimiento “Cayo Guan “,
Moa.

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56

�José Nicolás Muñoz Gómez

57

Los contenidos de Al2O3% se corresponden con los valores determinados para las espinelas cromíferas podiformes ricas en alúmina, con valores muy similares entre sí. No
obstante, las espinelas cromíferas del complejo máfico se manifiestan con contenidos
inferiores a las espinelas cromíferas accesorias del complejo ultramáfico; resultados
semejantes fueron obtenidos por Leblanc y Violette al investigar los yacimientos de
Filipinas y Nueva Caledonia (Leblanc, M. and Violette, J. F., 1983)67.
1.6

1.4

1.2

Fe(2+):Mg(2+)

1

0.8
Troctolitas
Gabros
0.6

Harzburgitas
Menas mas.

0.4

0.2

0
0

0.25

0.5

0.75

1

1.25

1.5

TiO2%

Fig. No. II-12 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y los valores de la relación
2+
2+
geoquímica Fe : Mg en las espinelas cromíferas masivas (menas) y las espinelas cromíferas
accesorias del yacimiento “Cayo Guan “, Moa.

Al parecer, se produce una cristalización de las espinelas cromíferas muy adelantada,
por lo que no está influenciada por los altos contenidos de Al2O3 del complejo máfico
en relación al complejo ultramáfico. No obstante, los contenidos de Al2 O3 y Cr2O3 en las

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57

�José Nicolás Muñoz Gómez

58

espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Cayo Guan” y los contenidos de ambos
óxidos en las espinelas cromíferas accesorias, son muy semejantes lo que revela que
las litologías máficas presentes en el campo menífero forman parte del resto de una
antigua zona de transición entre las ultramafitas serpentinizadas y las litologías del
complejo máfico gabroide. Estas zonas de transición son de extraordinaria importancia
para la prospección de la mineralización cromífera, representada en este caso por los
yacimientos “Cayo Guan “, “Cromitas” y “Narciso“ y las manifestaciones minerales en el
área.
0.8

0.75

0.7

Troctolitas
Gabros
Harzburgitas

0.65

Menas mas.

# Mg

0.6

0.55

0.5

0.45

0.4

0.35

0.3
0

0.2

0.4

0.6

0.8

# Cr
3+

3+

3+

Fig. No. II-13 Diagrama de dispersión entre las relaciones geoquímicas # Cr = Cr / ( Cr + Al ) y
2+
2+
2+
# Mg = Mg / ( Mg + Fe ) en las espinelas cromíferas masivas (menas) y las espinelas
cromíferas accesorias del yacimiento “Cayo Guan”, Moa.

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58

�José Nicolás Muñoz Gómez

59

En los macrocomponentes se destacan los altos contenidos de FeO% en las espinelas
cromíferas accesorias los cuales son superiores a los contenidos internacionalmente
establecidos para las espinelas cromíferas asociadas a los complejos ofiolíticos alpinos, [FeO = 15,0%].
El incremento del hierro en las espinelas cromíferas accesorias puede estar motivado
por la intensa movilización del metal durante el proceso de serpentinización; afectando
a todos los complejos y a los yacimientos minerales asociados y por ende, a las espinelas cromíferas masivas, en las cuales, la actividad del hierro se pone de manifiesto al
alterar a la espinela en forma de ferri-cromita, la que en forma de anillo bordea a los
cristales y agregados cromíferos, situación semejante se produce en el área del yacimiento " Potosí " (Capítulo IV). Los datos expuestos corroboran el incremento sustancial del hierro en las espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo
cumulativo máfico; no excluyéndose la posibilidad de que los procesos hidrotermales
hayan contribuido a la modificación de la composición primaria de las espinelas cromíferas.
Los contenidos de MgO son bajos en sentido general y no rebasan el 15%, lo cual es
lógico debido a la relación inversa entre los contenido de MgO y FeO. No obstante, los
contenidos de MgO, en las espinelas cromíferas, van disminuyendo sus valores desde
las harzburgitas serpentinizadas hasta las litologías del complejo máfico.
En sentido general se aprecia una similitud entre las espinelas cromíferas del complejo
ultramáfico serpentinizado y las espinelas cromíferas masivas que conforma las menas del yacimiento “Cayo Guan”, manifestándose esa misma correspondencia entre las
espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo máfico.
• Microcomponentes
En los microcomponentes de las espinelas cromíferas accesorias - TiO2 - NiO - MnO se expresan los contenidos de sus valores medios en la Tabla No. II-12 en comparación con los valores medios determinados en las menas masivas. Los valores
medios calculados para el NiO son casi constante en todas las espinelas, de igual
manera se valora el contenido de MnO, siendo el mayor valor el de las litologías del
complejo cumulativo máfico. Los contenidos de MnO se incluyen en el intervalo en los
valores determinados para otros yacimientos cromíferos cubanos y extranjeros (Tablas
No. II-2).

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59

�José Nicolás Muñoz Gómez

60

Entre los microcomponentes se distinguen los contenidos de TiO2 en las espinelas
cromíferas accesorias en las harzburgitas serpentinizadas y las litologías del complejo
máfico (troctolitas y gabros olivínicos).
La relación entre los contenidos de TiO2% y los contenidos de Cr2O3% en las espinelas
cromíferas accesorias están representadas gráficamente (Fig. No. II-11), se delimitan
dos campos bien definidos: 1) las harzburgitas serpentinizadas con bajo contenido de
TiO2 (TiO2&lt; 0,25%) a las que se asocian algunas muestras de menas y 2) las troctolitas y gabros olivínicos con muestras de espinelas cromíferas masivas con contenidos de TiO2&gt; 0,25% . Como se demuestra, queda bien definido el complejo cumulativo ultramáfico - harzburgitas serpentinizadas - del complejo cumulativo máfico gabros olivínicos y troctolitas - manifestándose un incremento de TiO2 en los gabros
olivínicos.
Complementariamente al análisis anterior se obtiene un resultado similar al estudiarse
la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ y los contenidos de TiO2% (Fig. No. II-12), donde se
corrobora la distribución de las espinelas cromíferas accesorias, en las harzburgitas
serpentinizadas, con bajo contenido de TiO2, las que presentan un reducido intervalo
(0,40 &lt; Fe2+: Mg 2+ &lt; 0,45), es decir se ubican en el campo de las espinelas cromíferas
podiformes.
La mayoría de las muestras de espinelas cromíferas accesorias de las litologías cumulativas máficas se distribuyen en el campo de las espinelas cromíferas estratiformes,
llama la atención la distribución de varias muestras de gabros olivínicos alrededor del
contenido Fe2+: Mg 2+= 0,50 límite entre ambos campos; se trata de muestras cuyos
contenidos de hierro casi duplican los contenidos de magnesio, se ubican además
muestras de espinelas cromíferas masivas (menas), todas por encima de 0,25% de
TiO2. (Fig. No. II-12)
Al analizarse el #Mg y el #Cr en las espinelas cromíferas accesorias se pone de manifiesto: a) un intervalo muy restringido en el #Cr: 0,4 &lt; #Cr &lt; 0,6 lo que corrobora la
similitud de los contenido de Cr2O3 y Al2 O3 en los diferentes tipos de espinelas, incluyendo a las menas propiamente dichas (Fig. No. II-13) y b) un intervalo amplio en el
#Mg: 0,35 &lt; #Mg &lt; 0,77 demostrando las amplias variaciones de los contenidos de
hierro y magnesio en las espinelas cromíferas masivas y accesorias.
Es de singular importancia que las espinelas cromíferas accesorias en las harzburgitas
serpentinizadas se distribuyen en el mismo campo que las espinelas cromíferas

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60

�José Nicolás Muñoz Gómez

61

accesorias del complejo máfico, demostrando que las harzburgitas serpentinizadas
constituyen en el campo menífero del yacimiento “Cayo Guan” la litología transicional,
junto con las dunitas enstatíticas, hacia las litologías del complejo cumulativo gabroide,
tal como ha sido señalado por E. Fonseca al estudiar el área del yacimiento “Cayo
Guan” (Fonseca, E. et al., 1991)33.
Resultados Geoquímicos
1. Desde el punto de vista geoquímico se demuestra el carácter podiforme de las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” asociadas a los complejos ofiolíticos, no
obstante, se comprueba en relación con los contenidos de FeO% y TiO2% cierta tendencia hacia el campo de las espinelas cromíferas asociadas a intrusiones estratiformes, lo que se demuestra en las relaciones: Cr2O3% - TiO2% (Fig. No. II-5) y
Fe2+:Mg2+-TiO2% (Fig. No. II-6).
2. Se utiliza, por primera vez, en el estudio de la mineralización cromífera, los contenidos de TiO2 como indicador geoquímico, lo que ha facilitado argumentar el carácter genético de la mineralización cromífera en el yacimiento “Cayo Guan”.
3. Se calcularon varias relaciones geoquímicas, las que han facilitado el análisis de
comportamiento de los macro y microcomponentes en las espinelas cromíferas y sus
relaciones mutuas; asimismo, contribuyeron a establecer criterios geoquímicos sobre
la génesis de la mineralización cromífera, entre ellas: cálculo del número de cationes
bivalente y trivalentes en la celda cristalográfica unidad de la espinela cromífera, #Cr
= Cr3+/ (Cr3+ + Al3+), #Mg = Mg2+ / (Mg2+ + Fe2+), Fe2+ : Mg2+ .
4. Mediante el estudio de la mineralización cromífera se ha corroborado el carácter refractario de las menas cromíferas del yacimiento “Cayo Gua n” , afirmándose , junto a
otros yacimientos de la región de Moa - Baracoa, como las menas más refractarias
que se hayan explotado en el mundo, hasta la actualidad.
5. Se comprobó el papel activo del hierro durante el proceso de serpentinización en los
complejos ultramáficos y máficos, e inclusive, un incremento adicional del metal en
las litologías del complejo ofiolítico y yacimientos minerales asociados debido a efectos hidrotermales-metasomáticos.
6. Se ha comprobado una amplia distribución de los contenidos de magnesio en las espinelas cromíferas accesorias en litologías de los complejos cumulativos máficos y
ultramáficos, lo cual queda demostrado en las fórmulas cristaloquímicas y en las
relaciones geoquímicas #Cr y #Mg.(Fig. No. II-13).
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�José Nicolás Muñoz Gómez

62

7. El empleo de la microsonda electrónica de barrido para la determinación de la composición química de las espinelas cromíferas masivas, ha permitido incrementar la
precisión y confiabilidad de los resultados analíticos de los elementos químicos que
integran las menas cromíferas. Estos resultados pueden ser utilizados para medir el
grado de eficiencia industrial en la planta de beneficio de Punta Gorda. (Tabla No. II2).
8. El procesamiento computarizado de los resultados analíticos de las espinelas cromíferas mediante la microscopía electrónica de barrido, permitió obtener el número
de cationes bivalentes y trivalentes, facilitando la interpretación geoquímica y corroborando la identificación de la espinela cromífera, tal como se ejemplifica en las relación catiónica: Fe2+ - Mg2+ (Fig. No. II-7 y Fig. No. II-8).
9. Se demuestra que las relaciones geoquímicas entre el número de cationes trivalentes principales de las espinelas cromíferas (Cr3+ - Al3+ - Fe3+) permite discriminar
el origen primario de las menas, en función de las sustituciones mutuas. En las menas podiformes asociadas a los complejos ofiolíticos la sustitución se produce entre
los cationes Cr3+- Al3+ y el Fe3+ permanece con bajos valores y casi constante; tal
como sucede en las menas masivas del yacimiento “Cayo Guan” (Fig. No. II-9), en
cambio, si la sustitución se produce entre los cationes Cr3+- Fe3+ y el Al3+ permanece
casi constante y con bajos valores se está en presencia de espinelas cromíferas de
génesis estratiforme.
10. En los microcomponentes: TiO2 - NiO - MnO - de las espinelas cromíferas accesorias, los contenidos de sus respectivos metales se encuentran por encima del valor
del clarke en los casos del níquel (Niclarke = 99,0 ppm.) y el manganeso (Mn clarke =
1,060 ppm.). En el caso del titanio solo una muestra está por encima de la
abundancia natural del metal (Ticlarke = 6,320 ppm.).

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CAPITULO III

MINERALOGIA DE LAS MENAS CROMIFERAS DEL
YACIMIENTO “POTOSI”

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Capítulo III. Mineralogía de las Menas Cromíferas del Yacimiento “Potosí”
Introducción
Identificación de minerales metálicos
Paragénesis minerales
Orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales y sus
modelos teóricos
Resultados mineralógicos.
Introducción
En el capítulo se recogen los resultados de las investigaciones mineralógicas llevadas
a cabo durante los últimos años en las menas cromíferas del yacimiento “Potosí”, en
las que se incluyen las menas cromíferas masivas, propiamente dichas, las menas cromíferas diseminadas, las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas y los
minerales asociados.
Estudios iniciales de la composición mineralógica de las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí” y de algunas manifestaciones de este campo mineral fueron desarrollados en los años de la década de los sesenta por Kenarev (Kenarev, V., 1966)56.
En años recientes, el autor realizó trabajos cuyos resultados han sido publicados en el
país y en el extranjero. (Muñoz Gómez, J.N., Campos Dueñas, M., 1992)79, (Muñoz
Gómez, J.N., 1995)80 y (Lewis, J.F. et al.,1996)74.
Identificación de Minerales metálicos
Las menas cromíferas del yacimiento “Potosí” fueron estudiadas mineralógicamente
mediante técnicas mineragráficas tradicionales y por microscopía electrónica de barrido
lo que permitió realizar una identificación precisa de los minerales asociados a la mineralización cromífera.
En las técnicas mineragráficas se emplearon:
• Parámetros Opticos: Color, birreflexión, anisotropía - isotropía, reflejos internos.
• Dureza y Microdureza: Dureza Mohs y microdureza Vickers (VHN)
• Capacidad de reflejo: Determinaciones en el espectro visible, obtención de las curvas de dispersión de la capacidad de reflejo.

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Microscopía Electrónica de Barrido: Determinaciones cualitativas y cuantitativas de
la composición de los minerales. Se utilizó el siguiente haz de electrones: 2 OsLα 1;
3Irα 1; 4RuLα1; 15SKα1; 6CaKα1; 7Kα1; 8FeKα1 y 9 CrKα 1.
A continuación se expone la identificación de los minerales metálicos acompañantes a
las espinelas cromíferas masivas, a las menas diseminadas y a las espinelas cromíferas asociadas a los diques de gabro-pegmatitas, especificándose los análisis realizados en cada mineral. La composición mineralógica de las menas es compleja y se
caracteriza por la presencia de rutilo, minerales del grupo del platino y sulfuros asociados en paragénesis complejas.
La identificación de los minerales metálicos se expone en el siguiente orden:
• Espinela cromífera
• Rutilo
• Laurita - Erlichmanita
• Calcopirita
• Pirita
• Mackinawita
• Millerita
• Pentlandita
• Heazlewoodita
• Pirrotina
Espinela cromífera: (Mg, Fe)(Cr, Al, Fe)2 O4
Parámetros ópticos:
Color: gris, gris claro.
Birreflexión: Muy raramente se localizan muestras en que se manifiesta débil birreflexión anómala, probablemente relacionada con procesos tectónicos de dinamometamorfismo que hayan afectado a las espinelas cromíferas.
Relación con la luz polarizada elíptica: En todos los ensayos se manifiesta la isotropía, característica típica de las espinelas cromíferas.
Reflejos Internos: Estos se manifiestan ocasionalmente, sobre todo en los bordes de
agregados independientes, se observan con mayor desarrollo si se emplean líquidos de
inmersión, presentándose con matices desde el pardo al carmelita oscuro, carmelita rojizo, destacándose mejor en las zonas de microfracturas.

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66

Capacidad de reflejo: Se determinaron valores entre 10%-12%, se obtuvo un valor
mínimo de 10,4% (λ= 700 nm) y un valor máximo de 12,8% (λ= 620 nm) y un valor
medio de 11,4%; seguidamente se relacionan los valores obtenidos:
Tabla No. III-1 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la espinela cromífera.(*) Muestra m-36-a.
(**). Datos de la curva patrón.[Valores medios de Ramdohr y Uytenbogaardrt]. (Ramdorh, P.,
98
117
1980) , (Uytembogaardt, W., 1971) . Todas las determinaciones realizadas por el
microespectrofotómetro FMV-4001. En lo adelante, en el texto, todas las determinaciones de la
capacidad de reflejo (R%) están referidas al patrón internacional de silicio puro (Si= 99,9999%)
[ λ=486(nm), R=39,4%; λ=551(nm), R=36,6%; λ=589(nm), R=35,2%; λ=656(nm), R=34,0% ]. [ λ(nm)longitud de onda del espectro visible, en nanómetros ].

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

λ(nm)(**)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
11.4
12.6
11.2
10.8
12.8
11.0
10.4

R(%)
10.6
12.4
12.1
11.0
12.4
11.6
10.8

A partir de los datos obtenidos de la capacidad de reflejo (R%) se obtuvo la curva de
dispersión de la capacidad de reflejo en comparación con la curva patrón de la espinela
cromífera, tal como se representa gráficamente.
Espinela cromífera
15
14
Curva patrón

R(%)

13
12

R(%)

11

R(%)

10
9
8
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-1 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la espinela cromífera en
comparación con la curva patrón (Valores medios de Ramdorh y Uytenbogaardt) (Ramdorh, P.,
98
117
1980) y (Uytenbogaardt, W., 1971) .

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67

Dureza y Microdureza
Todos los ensayos realizados, tanto los de dureza Mohs como los de microdureza Vickers se encuentran dentro de los intervalos internacionales para la espinela cromífera,
citados por Uytenbogaardt (Uytenbogaardt, W.,1971)117. De acuerdo al análisis estadístico el valor máximo es de 1924 (Kg/mm2 ), el valor mínimo de 1759,5 (Kg/mm2) y el
valor medio de 1831,4 ( kg/mm2 ).
Tabla No. III-2 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en la espinela cromífera
de las menas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-6; PS-10; PS-12; PS-18; PS24a; PS-36a-b; PS-38e; PS-41a; PS-43a-b. (*) Todos los ensayos realizados por el microdurómetro
PMT-3 ( t= 15 seg.; P=100g.)

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN (kg/mm2)
1893.41
1765.36
1924.50
1871,55
1798.24
1786.52
1852.16
1759.55
1827.44
1835.48

Las espinelas cromíferas masivas fueron identificadas por microscopía electrónica de
barrido, algunos de esos resultados analíticos han sido publicados (Muñoz Gómez,
J.N., Campos Dueñas, M., 1992)79.
Tabla No. III-3 Resultados analíticos de las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”,
Moa. Microscopía Electrónica de Barrido. (Instituto de Geología de los Yacimientos Minerales,
Geoquímica, Petrología y Mineralogía de la Academia de Ciencias de la ex-URSS, Moscú).
Muestras
P-36-a
P-36-b
P-36-c
P-36-d
P-40-2a
P-40-2b
P-40-2c
P-40-2d
P-40-2e
P-40-3
P-45-1-1
P-45-1-2
P-45-1-3
P-45-2-2

FeO
%
18.4
18.66
18.99
18.89
27.51
26.25
26.44
27.61
25.47
28.17
18.52
18
17.9
18.49

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67

Cr2O3
%
44.94
42.45
42.62
41.14
38.01
38.73
38.38
37.78
38.49
38.29
39.84
39.02
39.76
40.31

TiO2
%
1.93
0.54
0.44
0.58
1.86
1.64
1.68
1.2
1.35
2.24
0.27
0.41
0.34
0.35

MnO
%
0.27
0.31
0.24
0.12
0.18
0.18
0.38
0.32
0.29
0.37
0.27
0.28
0.26
0.35

MgO
%
12.81
14.56
14.08
14.56
11.01
10.94
10.9
11.49
11.45
10.85
15.19
15.23
14.96
14.21

Al 2O3
%
23.37
23.14
23.43
24.58
19.9
20.62
20.33
20.21
21.11
18.88
25.84
26.36
26.09
25.88

NiO
%
0.08
0.11
0.1
0.15
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

Total
%
101.8
99.77
99.9
100.02
98.47
98.36
98.11
98.61
98.16
98.8
99.93
99.3
99.31
99.59

�José Nicolás Muñoz Gómez

68

El análisis de la composición de las menas masivas serán tratadas más adelante, así
como sus rasgos geoquímicos más significativos, a continuación se recoge una microfotografía de una mena masiva.

Fig. No. III-2. Microfotografía. Muestra PS-18. Mena cromífera masiva, yacimiento “Potosí”, Moa.
Aumento 200x. En aire. Nicoles cruzados. (JENAPOL-U). Longitud de la barra: 200 micrones.

Rutilo TiO2
De acuerdo a los contenidos de TiO2 reportados por los análisis de microscopía
electrónica de barrido (Tabla No. III-3), el mineral se encuentra en el seno de las
espinelas cromíferas masivas o en los sistemas de microagrietamiento de las menas;
así como en las espinelas cromíferas que se localizan en los diques de gabropegmatitas, por lo que se deduce que antes de cristalizar el fundido cromítico se
segregaron cristales idiomórficos de rutilo de forma acicular, el cual por su carácter
primario, denominado rutilo-I y en el caso de los rutilos segregados en los sistemas de
microagrietamiento de las espinelas cromíferas, denominado como rutilo-II, de formación evidentemente posterior.

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68

�José Nicolás Muñoz Gómez

69

Los cristales de rutilo-I se manifiestan bien formados, aciculares, con dimensiones que
oscilan entre 45-50µm (micrones) hasta 2,6mm., presentándose raramente cristales
xenomórficos.

En algunas secciones pulidas se identificaron finísimas agujas de rutilo -I dispersas en
el seno de los agregados cromíticos, sin orientación predominante, las dimensiones de
las agujas varían entre los primeros micrones de longitud (de 5 hasta 10 micrones) y se
interpretan como una variedad de las texturas de descomposición de soluciones sólidas entre las espinelas cromíferas (componente principal) y el rutilo -I (componente
secundario), la mencionada textura fue reportada por primera vez en investigaciones
desarrolladas por P. Ramdorh y Schniederhölm (Ramdorh, P., 1980)98.

La existencia del rutilo se identificó a través de las técnicas mineragráficas y por microsonda electrónica de barrido:
Mineragrafía

Parámetros ópticos:
Color: Gris claro (más claro que el gris de la espinela cromífera)
Birreflexión: No se manifiesta.
Relación con la luz polarizada elíptica: No se manifiesta, debido al enmascaramiento
que le producen los intensos reflejos internos.
Reflejos internos: Intensos, se manifiestan en toda la superficie del mineral, rojos,
naranjas y pardos oscuros.

Capacidad de reflejo: Valores entre 22,4% (λ=660nm) y 19,3% (λ=580nm), los que
representan los valores máximos y mínimos.

Los valores obtenidos por el microespectrofotómetro se exponen a continuación, así
como la curva de dispersión obtenida a partir de esos resultados.

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Tabla No. III-4 Valores de la capacidad de reflejo (R%) del rutilo en el espectro visible. (*)-Muestra:
PS-30b; (**) Datos de la curva patrón. (Valores medios de Besmertnaya, Picot y Vjalsov, citados
98

en Ramdorh) ( Ramdorhr, P., 1980) .
(*) Todas las determinaciones con el microespectrofotómetro MFV-4001.

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
20.4
19.9
20.1
19.3
19.8
22.4
21.7

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
21.6
20.4
22.6
18.4
21.2
24.5
22.2

Rutilo
Curva patrón

R(%)

25

R(%)
R(%)

20

15
450

500

550

600

650

700

λ(nm)

Fig. No. III-3 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo del rutilo en las menas cromíferas del
yacimiento “Potosí”, en comparación con la curva patrón. (Valores medios de Besmertnaya, Picot
98
y Vjalsov, citados en Ramdorh) ( Ramdorhr, P., 1980) .

Microdureza
En el caso del rutilo (tanto el rutilo-I como el rutilo -II), no fue posible realizar la medición
de la dureza Mohs en las muestras, debido a las dimensiones pequeñas de los cristales del mineral, es por ello que solo se exponen los resultados de los ensayos de
microdureza Vickers (VHN):
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�José Nicolás Muñoz Gómez

71

Tabla No. III-5 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) de rutilos en las menas
cromíferas masivas. Yacimiento “Potosí”, Moa. (*). Muestras: PS-6; PS-10; PS-12; PS-18; PS-24a;
PS-36a,b; PS-44a; PS-43a,b.
(*) Todos los ensayos realizados con el microdurómetro PMT-3 ( t=15 seg; P= 100g.)

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( kg/mm2)
1854.1
1236.62
1324.25
1328.64
1434.62
916.8
1084.35
1185.62
976.18
1423.77

El valor medio calculado es de VNH100= 1276,49 kg/mm2, valor máximo VHN100=
1854,10 Kg/mm2 y el mínimo de VHN100= 916,80 kg/mm2, todos los valores calculados,
con excepción del ensayo No.6 (VHN100= 916,80 kg/mm2 ) se encuentran en los rangos
internacionalmente reconocidos tales como los publicados por Uytenbogaardt y Ramdorhr (Uytenbogaardt, W., 1971)117 , (Ramdorhr, P., 1980)98, y Spray (Spray, P.G. and
Gedlinske, B.L.,1987)106.
Microsonda electrónica de barrido
La identificación del rutilo existente en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” se realizó por microscopía electrónica de barrido, se ensayaron tres muestras,
cuyos resultados se exponen en la tabla No.III-6
Tabla No. III-6 Resultados analíticos de microscopía electrónica de barrido en rutilo: I-II en
espinelas cromíferas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*) Análisis Realizados en el Instituto de los
Yacimientos Minerales, Geoquímica, Petrología y Mineralogía de la Academia de Ciencias de la
ex-URSS.
Muestra
P - 32
P - 40 - 1
P - 40 - 2

FeO%
1.4
0.19
0.21

Cr2O3 %
0.75
0.27
2.62

TiO2 %
96.25
99.21
99.62

MnO%
-

Al 2O3 %
0.35
0,21
0.19

MgO%
0.40
-

Total
99.15
99.98
100.20

Desde el punto de vista mineralógico, se destaca la importancia de los resultados analíticos, los que corroboran la existencia del rutilo libre en las menas cromíferas masivas
del yacimiento “Potosí” y en las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas. Del tratamiento ulterior de esos resultados se elaboraron las fórmulas

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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cristaloquímicas de la celda unidad para cada una de las tres muestras ensayadas:
(Disther, et al., 1989)28, ( Muñoz Gómez, J.N., Campos Dueñas, M.,1992)79.
Fórmulas cristaloquímicas correspondientes a los ensayos de microscopía electrónica
de barrido:
Muestra: P-32 ( Fe0,02 Cr0,005 Mg0,01 Al0,01 Ti0,962 )Σ =1,040 O2,01 [*]
Muestra: P-40-1 ( Fe0,002 Cr0,001 Al0,002 Ti0,995 )Σ =1,0 O2,001 [*]
Muestra: P-40-2 ( Fe0,003 Cr0,018 Mn0,005 Al0,002 Ti0,972 )Σ =1,0 O2,01 [**]
Las muestras marcadas [*] y [**] representan a cristales de rutilo-I y rutilo-II respectivamente

En la microfotografía se observan a continuación las relaciones entre el rutilo ( I- II ) y
las espinelas cromíferas:

Fig. No. III-4 Microfotografía. Muestra PS-45 Cristales idiomórficos de rutilo-I y rutilo-II en
microgrietas de los agregados cromíticos. Luz reflejada; en aire; 200x; JENAPOL-U. [rt-1 - rutilo-I,
rt-2 - rutilo-II, cr- espinela cromífera]. Longitud de la barra: 200 micrones.

Laurita - Erlichmanita: RuS2 -OsS2
La laurita-erlichmanita constituyen una serie isomorfa entre el disulfuro de rutenio y
disulfuro de osmio, ambos minerales representan los extremos de la serie, en correspondencia a lo expuesto por Sntsinger y Leonard et.al. (Snetsinger, K.G.,1971)103 y
(Leonard, B.G. et al., 1969)75, en realidad, lo que existe es una mezcla continua entre

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72

�José Nicolás Muñoz Gómez

73

ambos sulfuros, en ocasiones incluye el disulfuro de iridio, unas veces se manifiesta
con mayor contenido de rutenio (laurita), y otras con mayor contenido de osmio
(erlichmanita), predominando la primera; ambos minerales representan la forma de
existencia de los minerales del grupo del platino en las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí”, los que fueron identificados por medio de microscopía electrónica
de barrido, no lográndose obtener los parámetros ópticos por las técnicas mineragráficas, debido fundamentalmente a las dimensiones de los minerales del grupo del
platino; excepto con el análisis de la capacidad de reflejo (R%).
Las fases mineralógicas de los disulfuros de rutenio y osmio no solo fueron detectadas
en las menas cromíferas masivas, sino además en los sulfuros primarios - calcopiritapirrotina-pentlandita - las dimensiones de los minerales identificados varían entre los
8-12µm (micrones), raramente se identificaron lauritas de 50-75µm.
En la muestra PS-24 correspondiente a las menas cromíferas masivas se obtuvo el
siguiente resultado analítico a través de la microscopía electrónica de barrido.
(Disther, V.V. et al, 1989)27 , (Muñoz Gómez J.N. y Campos Dueñas M., 1992)79. La
asociación de la serie laurita-erlichmanita aquí expuesta es muy similar a la reportada
por Ohnenstetter, en Blind River Sill, Manitoba. (Ohnenstetter, D., et al., 1982)91.
Muestra: PS-24: Ru= 41,22%; Os= 16,42%; Ir= 5,60%; Rh= 1,49% y S= 35,26%
Obteniéndose la fórmula cristaloquímica: PS-24- ( Ru0,75 Os0,16 Ir0,05 Rho.03 )Σ =0,99 S2,01
La laurita fue identificada mediante las mediciones de la capacidad de reflejo (R%) en
el espectro visible y la obtención de la curva de dispersión de la capacidad de reflejo.
Tabla No. III-7 Resultados de la capacidad de reflejo ( R%) de la laurita-erlichmanita en el espectro
visible. (*) y (**) representan los valores obtenidos y los valores medios de la curva patrón,
16
respectivamente. Tomado de Cabri (Cabri, J.L., 1981) . Todas las determinaciones realizadas con
el microespectrofotómetro MFV-4001.

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

Departamento de Geología - ISMMM
73

R(%)(*)
47.8
46.6
43.7
38.6
36.8
37.4
36.2

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**
48.3
45.3
44.4
40.6
38.9
39.2
38.4

�José Nicolás Muñoz Gómez

74

Fig. No. III-5 Microfotografía. Laurita - erlichmanita en espinela cromífera masiva del yacimiento
"Potosí", Moa. Aumento 500x; en aire. JENAPOL - U. Dimensiones de los agregados: 8,8 y 5,1
micrones.

Fig. No. III-6 Microfotografía. Laurita - erlichmanita en espinela cromífera de los diques de gabro pegmatitas. Yacimiento “Potosí”, Moa. Aumento 500x; en aire. JENAPOL - U. Dimensión del
agregado 7,6 micrones.

Departamento de Geología - ISMMM
74

�José Nicolás Muñoz Gómez

75

Laurita-Erlichmanita
50

45
R(%)

Curva patrón

R(%)
R(%)
40

35
450

500

550

600

650

700

λ (nm)

Fig. No. III-7 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la laurita-erlichmanita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparado con la curva patrón. (Valores
16
tomado de Cabri. (Cabri,J.L., 1981) .

La mineralización platinífera en el yacimiento “Potosí”, está representada, además de lo
expuesto, por la presencia de platino nativo, identificado durante los trabajos realizados
por Kenarev (1966)56 y Stranova donde se expone: “… en las zonas periféricas de los cristales de espinelas de cromo que forman el mineral, de vez en cuando se observan diseminaciones (que miden milésimas de mm) de platino puro en forma de emulsión…”(pág.4),

(Kenarev, V.I.,1966)56; asociación mineralógica muy similar a la identificada por
Chrsitian y Johan al estudiar las menas cromíferas masivas del UG-2 en Bushveld,
Africa del Sur (Christian, H.M. and Johan, D., 1982)20, y a las reportadas por Talkilton al
estudiar la presencia de los elementos del platino en Stillwater, Montana. (Talkilton, R.
W. and Lipin,B. R., 1986)116.
Calcopirita: CuFeS2
La calcopirita es uno de los sulfuros primarios localizados en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí” y se presenta bien en inclusiones en el seno de los
agregados cromíticos, así como en los sistemas de microgrietas de las espinelas, junto

Departamento de Geología - ISMMM
75

�José Nicolás Muñoz Gómez

76

a otros sulfuros. La calcopirita fue identificada a través de los métodos y técnicas
mineragráficas y no por microscopía electrónica de barrido.
Parámetros Opticos
Color: Amarillo, amarillo claro, presenta un buen pulido.
Birrefexión: Se manifiesta en las determinaciones en aire; mucho mejor en inmersión.
Relación con la luz polarizada elíptica: Se manifiesta débilmente; como un ligero
descenso de la intensidad de la tonalidad del amarillo, produciéndose cada 45º de giro
de la platina del microscopio.
Reflejos internos: No se manifiestan, mineral completamente opaco.
Capacidad de reflejo: Se determinaron valores entre R= 49.6% (λ = 700µm) y R=
34,6% (λ= 460µm) los que se corresponden con los valores máximos y mínimos
respectivamente.
En la tabla III-8 se exponen los valores obtenidos de los ensayos del microespectrofotómetro ocular, así como la curva de dispersión de la capacidad de reflejo comparada con la curva patrón.
Tabla III-8 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la calcopirita en el espectro visible.
(*) - Muestra: PS-18. (**) Datos de la curva patrón. Valores medios de Besmertnaya, Picot, Vlasov;
98
117
citados en Ramdohr (1980) y Uytenbogaardt (1971) . Todas las determinaciones realizadas con
el microespectrofotómetro MFV-4001.

R(%)(*)
R(%)(**)
λ(nm)
λ(nm)
460
34.6
460
32.5
500
45.4
500
42.1
540
44.8
540
47.1
580
46.4
580
49.2
620
46.9
620
48.7
660
48.2
660
48.4
700
49.6
700
48.5
En el caso específico de la calcopirita para establecer los valores usados en la curva
patrón se tomaron y se promediaron los datos de la literatura especializada entre ellos
los publicados por Ramdohr y Uytenbogaartd (Ramdohr, P., 1989)98; (Uytenbogaardt,
W., 1971)117 y (Spray, P.G. and Gedlinske, B.L., 1987)106.

Departamento de Geología - ISMMM
76

�José Nicolás Muñoz Gómez

77

Calcopirita
50

R(%)

45

40

R(%)
R(%)

Curva patrón

35

30
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-8 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la calcopirita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
medios de Besmertnaya, Picot, Vlasov; citados en Ramdohr y Uytenbogaardt. (Ramdohr, P.,
98
117
1980) , (Uytenbogaardt, W., and Burke, E.A.J., 1971)
y (Spray, P.G. and Gedlinske, B.L.,
106
1987) .

Microdureza
La calcopirita se ensayó, para su identificación, mediante la metodología de la microdureza Vickers (VHN), obteniéndose resultados que se corresponden con los intervalos
de microdureza calculados internacionalmente, tales como los de Spray y Galinske
(Spray, P.G. and Gedlinske, B.L., 1987)106 . El valor máximo 273,94 Kg/mm2, el mínimo
de 183,19 kg/mm2 y el valor medio calculado de 217,64 Kg/mm2.
Tabla No. III-9 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en calcopiritas de las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*) Todos los ensayos realizados con el
microdurómetro PTM-3 (t=15 seg.; P=100g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

Departamento de Geología - ISMMM
77

VHN ( Kg/mm2 )
183.19
198.21
189.28
273.94
197.23
219.18
226.14
211.54
245.83
231.87

�José Nicolás Muñoz Gómez

78

Pirita- FeS2
Constituye el segundo mineral sulfuroso más abundante, después de la pirrotina, asociado a la mineralización cromífera; significando el hecho de que su génesis es posterior a la cristalización de la mineralización cromítica, localizándose en los sistemas de
microagrietamiento de las espinelas cromíferas, así como en los diques de gabro-pegmatitas, junto a otros sulfuros. La pirita fue identificada a través del empleo de las
técnicas mineragráficas.
Parámetros Opticos:
Color: Amarillo blancuzco, amarillo claro (incide mucho en su color el mineral metálico
que se encuentra en contacto).
Birreflexión: No presenta (ni en aire ni en inmersión).
Relación con la luz polarizada elíptica: Isotrópica, algunos especímenes muestran
una débil anisotropía anómala, debido probablemente a esfuerzos provocados por el
dinamometamorfismo.
Reflejos Internos: No presenta, mineral comple tamente opaco.
Capacidad de reflejo: Se obtuvieron valores de R= 56,4% (λ= 660nm) y R= 45,8%
(λ=460nm), los cuales se corresponden con los valores máximos y mínimos respectivamente, el valor medio calculado R= 53,6%, (λ= 620nm).
Tabla No. III-10 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la pirita en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí” y en los diques de gabro-pegmatitas. Muestra: PS-8. (*) Valores
obtenidos por el microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores medios de la curva
patrón.

R(%)(*)
R(%)(**)
λ(nm)
λ(nm)
460
45.8
460
45.5
500
53.6
500
51.3
540
55.2
540
53.8
580
54.9
580
55,2
620
53.7
620
55.5
660
56.4
660
56.6
700
55.8
700
57
A continuación se expone la curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pirita
basada en los datos anteriores:
Microdureza
Se efectuó un número alto de ensayos de microdureza Vickers en las piritas vinculadas
con la mineralización cromítica, obteniéndose resultados que se corresponden con los
calculados internacionalmente, (Uytenbogaardt, W., 1971)94.

Departamento de Geología - ISMMM
78

�José Nicolás Muñoz Gómez

79

Pirita
60

R(%)

55

50

R(%)
R(%)

Curva patrón

45

40
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-9 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pirita en las menas cromíferas
masivas y en las gabro-pegmatitas del yacimiento “Potosí” , Moa. Comparada con la curva
patrón. Valores medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr (Ramdohr,
98
P.,1989) .

Los valores determinados en las piritas fueron publicadas por el autor y Campos (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M.,1992)79. El valor máximo calculado es de
VHN100= 1206,43 ( Kg/mm2 ); el valor mínimo VHN100= 1014,27 y el valor medio calculado VHN100 = 1132,027 ( Kg/mm2 ).
Tabla No. III-11 Resultados de los ensayos de microdureza (VHN) de piritas en las menas
cromíferas masivas y gabro-pegmatitas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*). Muestras: PS-4; PS-20;
PS-28ª. (*) Todos los ensayos realizados con el microdurómetro PMT-3 (t=15 seg.; P= 100g).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

Departamento de Geología - ISMMM
79

VHN ( Kg/mm2 )
1193.67
1014.27
1154.21
1206.43
1178.25
1056.93
1179.23
1194.23
1024.41
1118.64

�José Nicolás Muñoz Gómez

80

Mackinawita - FeS ó ( Fe, Ni, Co,...)S
La mackinawita es un sulfuro de hierro poco abundante, siendo notificado en asociaciones similares a la que aquí se reporta la analizada por Chamberlain y Delabio en
la intrusión Muskov, Canadá (Chamberlain, J.A. and Delabio, R.N., 1965)19, en el caso
específico de las menas cromíferas de “Potosí” se encuentran en las microgrietas de
las espinelas cromíferas y en los olivinos y piroxenos serpentinizados. La mackinawita
es un sulfuro formando durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos; en ese sentido P. Ramdohr lo considera como un mineral típico
formado durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos y es un indicador de ese proceso (Ramdohr, P., 1980)98; criterios similares fueron
expresados por Goldschmidt. (Goldschmidt, V.M., 1972)40.
La mackinawita se identificó mediante las técnicas mineragráficas:
Parámetros Opticos:
Color: Crema pálido (varía mucho sus tonalidades en función de los minerales que se
encuentran en contacto).
Birreflexión: Débil, aunq ue se manifiesta; se ensayó una muestra en inmersión,
presentando débil tonalidad violeta.
Relación con la luz polarizada elíptica: Muy anisotrópica, se manifiesta con alta intensidad, presentando cambios de tonalidades desde el gris hasta verde-azuloso.
Capacidad de reflejo: De los resultados del microespectrofotómetro ocular se obtuvo
un valor máximo de R= 50,1% (λ= 700nm) y un valor mínimo de R= 38,6% (λ= 460nm),
en sentido general, se aprecia un incremento de la capacidad de reflejo del mineral con
el incremento de la longitud de onda de luz monocromática incidente en el espectro
visible.
Tabla No. III-12 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la mackinawita en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*) Cálculos realizados con el micro-espectrofotómetro
ocular MFV-4001. (**) Valores promedios publicados internacionalmente. Valores medios de
98
Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

Departamento de Geología - ISMMM
80

R(%)(*)
38.6
44.6
42.8
48
45.3
46.4
50.1

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
40.4
43.2
45.6
47
47.8
48.5
49.3

�José Nicolás Muñoz Gómez

81

Partiendo de los valores expuestos en la Tabla No. III-12 se obtuvo la curva de dispersión de la capacidad de reflejo para la mackinawita, comparada con la curva patrón.
Mackinawita
55

R(%)

50

Curva patrón

R(%)
R(%)

45

40

35
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-10 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la mackinawita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr. (Ramdohr, P., 1980) .

Microdureza
Similar a otros minerales identificados, no fue posible valorar la dureza Mohs de la
mackinawita, debido a las dimensiones de los agregados del mineral en los piroxenos y
olivinos serpentinizados, así como los agregados localizados en los sistemas de microagrietamiento de las espinelas cromíferas masivas.

Los ensayos de microdureza realizados permitieron obtener un valor máximo de
VHN100 = 296,24 ( Kg/mm2 ), un valor mínimo de VNH100 = 206,89 (kg/mm2 ) y un valor
medio calculado de VHN100 = 247, 82 ( Kg/mm2 ).
Todos los valores obtenidos de los ensayos se corresponden con los intervalos de
microdureza para la mackinawita publicados, como los reportados por Uytenbogaardt
(Uytenbogaardt, W., 1971)117 y Ramdohr (1980)98.
A continuación se recogen los valores de microdureza Vickers ensayados en muestras
de espinelas cromíferas con mackinawita.

Departamento de Geología - ISMMM
81

�José Nicolás Muñoz Gómez

82

Tabla No. III-13 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en mackinawita en las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-12a; PS-16b; PS-22b. (*)
Ensayos realizados con el microdurómetro PMT-3 (t= 15 seg.; P= 100 g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( Kg/mm2 )
255.14
234.52
221.09
243.49
206.89
286.79
219.08
248.77
266.17
296.24

Millerita - NiS
La millerita se encuentra en los sistemas de microgrietas de las espinelas cromíferas
masivas en asociación con otros sulfuros entre ellos calcopirita y pirrotina, el mineral
no fue localizado en el seno de los agregados cromíferos; se presenta también en asociación con otros sulfuros entre ellos la pentlandita en los diques de gabro-pegmatita.
La millerita se identificó mediante el empleo de técnicas mineragráficas; los resultados
de esas investigaciones se exponen a continuación:
Parámetros Opticos
Color: Amarillo pálido, amarillo tenue, en algunas muestras se presenta con un ligero
tinte crema sobre todo cuando está en contacto con calcopirita.
Birreflexión: Débil en inmersión se manifiesta claramente, con tonalidades que varían
desde el gris oscuro al amarillo.
Relación con la luz polarizada elíptica: Mineral muy anisotrópico, se manifiesta intensamente en variaciones de las tonalidades desde azulosa hasta violeta.
Reflejos internos: No presenta, es un mineral completamente opaco.

Capacidad de reflejo: Todos los valores obtenidos de la capacidad de reflejo para la
millerita, mediante el microespectrofotómetro ocular, se localizan dentro de los intervalos medidos para los valores de la longitud de onda en el espectro visible.
El valor máximo R= 58,4% (λ= 700nm), el valor mínimo de R= 44,7% (λ= 460nm) y el
valor medio calculado de R= 52,9 (λ= 560nm). Como se puede deducir la capacidad de

Departamento de Geología - ISMMM
82

�José Nicolás Muñoz Gómez

83

reflejo de la millerita crece en proporción directa al incremento de los valores de la
longitud de onda monocromática incidente en el espectro visible (coeficiente de correlación: 0,90893748).
Tabla No. III-14 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la millerita en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestra: PS-9a. (*) Cálculos realizados por el
microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores medios de la millerita publicados. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
44.7
50.2
52.6
54.2
56.6
54.2
58.4

R(%)(**)
44
49.5
52.9
58
60.3
61.3
59

La curva de dispersión de la capacidad de reflejo obtenida para la millerita en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, muestra la dependencia lineal anteriormente señalada.

Millerita
65
Curva patrón

R(%)

60

R(%)
R(%)

55
50
45
40
450

500

550

600

650

700

λ( nm)
Fig. No. III-11 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la millerita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr (Ramdohr, P.,1980) .

Microdureza
En los agregados de millerita en las espinelas cromíferas y en las gabro-pegmatitas no
se determinaron los valores de dureza Mohs por sus dimensiones (200-275 µm de longitud), los valores que se exponen se corresponden con los obtenidos a través de la

Departamento de Geología - ISMMM
83

�José Nicolás Muñoz Gómez

84

microdureza Vickers. Se obtuvo un valor máximo de VHN100 = 321.06 (Kg/mm2 ), un
valor mínimo de VHN100= 184,76 ( Kg/mm2 ) y un valor medio calculado de VHN100 =
246,53 (kg/mm2).
Tabla No. III-15 Resultados de ensayos de microdureza Vickers (VHN) en millerita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “ Potosi ”, Moa. Muestras: PS-9a; PS-17b; PS-26d. (*) Ensayos
realizados con el microdurómetro PMT-3 ( t= 15seg.; P= 100g. ).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( kg/mm2 )
196.45
184.76
201.27
219.8
278.1
190.36
271.15
305.26
297.11
321.06

Pentlandita - (Fe, Ni)9S8
La pentlandita en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí” se presenta en
los sistemas de microgrietas de los agregados cromíticos asociados con otros sulfuros,
así como inclusiones mecánicas en el seno de las espinelas cromíferas, además la
pentlandita, está presente, como una fase posterior, en los sulfuros existentes en los
diques de gabro-pegmatitas, lo anterior expuesto ha sido publicado por Muñoz Gómez
y Campos Dueñas (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M., 1992)79 y por Muñoz
Gómez . (Muñoz Gómez, J.N.; 1995 )80.
La pentlandita se identificó a través de técnicas mineragráficas y por microscopía electrónica de barrido.
A continuación se recogen los resultados de las investigaciones mineragráficas durante
su identificación.
Parámetros Opticos:
Color: Blanco-crema, su color está en dependencia de los minerales en contacto,
predominando su color casi blanco; en contacto con la pirrotina toma tonalidades
blanco-amarillenta.

Departamento de Geología - ISMMM
84

�José Nicolás Muñoz Gómez

85

Birreflexión: No se manifiesta, se ensayó una muestra en inmersión.
Relación con la luz polarizada elíptica: Mineral completamente isótropo.
Capacidad de reflejo: Los valores determinados de la capacidad de reflejo, a través
del microespectrofotómetro ocular, muestran una dependencia lineal con el incremento
de los valores de la intensidad de la longitud de onda (λ) monocromática incidente en
el espectro visible, dado al hecho de que los valores de la capacidad de reflejo se
incrementan al aumentar los valores de la longitud de onda incidente.
El valor máximo de la capacidad reflejo es de R= 51,6 (λ = 700nm); el valor mínimo
R= 38,4% (λ= 460nm) y el valor medio calculado R= 45,8% (λ= 565nm).

Tabla No. III-16 Valores de la capacidad de reflejo de la pentlandita (R%) en las menas cromíferas
del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-16; PS-20b; PS-32d. (*) Cálculos realizados por el
microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov,
98
citados por Ramdohr (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
38.4
39.6
45.2
46.9
48.7
50.3
51.6

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
44.2
50.1
45.9
51.4
50.2
54.5
53.4

A partir de los valores de la capacidad de reflejo de las muestras investigadas y de los
valores medios calculados, anteriormente expuestos, se obtuvo la curva de la capacidad de reflejo e n comparación con la curva patrón.
Microdureza
Los agregados y cristales de pentlandita fueron ensayados para la determinación de la
microdureza Vickers (VHN).
No se determinó la dureza utilizando la escala de Mohs, debido a las dimensiones de
los cristales de pentlandita los que se encuentran entre los primeros micrones de
longitud, con la excepción de algunos cristales de pentlandita en los diques de gabropegmatitas con dimensiones desde 1,0cm hasta 2,5cm.(Muñoz Gómez, J.N. y Campos
Dueñas, M., 1992)79.

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85

�José Nicolás Muñoz Gómez

86

Pentlandita
55

Curva patrón

50
R(%)

45
R(%)
R(%)

40
35
30
25
450

500

550

600

650

700

λ (nm)
Fig. No. III-12 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pentlandita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparado con la curva patrón . Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr ( Ramdohr, P., 1980)

El valor máximo medido de la microdureza en las pentlanditas ensayadas es de VHN100
= 254,21 (kg/mm2); el valor mínimo de VHN100 = 206,24 (Kg/mm2) y el valor medio calculado de VHN100 = 229,29 (kg/mm2). Todos los valores determinados se encuentran
dentro de los intervalos publicados en la literatura especializada (Uytenbogaardt, W.
and Burke, E.A.J., 1971)117 .
Tabla No.III-17 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (VHN) en pentlandita de las
menas cromíferas del yacimiento “Potosí” y de los diques de gabro-pegmatitas. Muestras: PS-16;
PS-12; PS-43a,b. (*) Ensayos realizados con el microdurómetro PTM-3. (t= 15seg.; P= 100g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN (kg/mm2 )
218.21
253.84
240.25
211.06
246.18
206.24
254.21
219.53
215.94
227.48

Para corroborar la identificación de la pentlandita en las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí” y en los diques de gabro-pegmatitas se ensayó una muestra a
través de microscopía electrónica de barrido, obteniéndose la confirmación del mineral
asociado con pirrotina (Disther, V., Falcón, H., Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas,

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�José Nicolás Muñoz Gómez

87

M., 1989)28; (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M., 1992)79. Del análisis se
estableció la fórmula cristaloquímica de la celda unidad de la pentlandita: Muestra: PS27a - ( Fe5,40 Ni3,51 Co0,09 )Σ =9,0 S8,0 . Verificándose un alto contenido en hierro y un
ligero contenido de cobalto. Un intercrecimiento similar fue reportado por Howley y How
en menas magmáticas (Howley, J.E.and How, V.A., 1957)47 . A continuación se
exponen gráficamente las relaciones entre las espinelas cromíferas masivas y la
pentlandita.

Fig. No. III-12 Microfotografía. Agregados de pentlandita en los sistemas de microagrietamiento
de las espinelas cromíferas del yacimiento “Potosí”, Moa. En luz reflejada; en aire; 200x; obj.10x;
JENAPOL-U. [cr- espinela cromífera, ptd- pentlandita].

Heazlewoodita - Ni3S2
La heazlewoodita, de forma similar a la mackinawita, se formó durante el proceso de
serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos; en consideración de Ramdohr, se formó a partir de la oxidación de la pentlandita, es por eso que ambos minerales se presentan en paragénesis, a continuación se expone la concepción de Ramdohr, a través de la reacción siguiente: (Ramdohr, P.,1980)98.
Ni6Fe3S6
+
(pentlandita)

6O2 -----------&gt; 2 Ni3S2 +
(heazlewoodita)

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Fe3O4

+

4 SO2

�José Nicolás Muñoz Gómez

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La heazlewoodita se localizó en los sistemas de microagrietamiento de las espinelas
cromíferas masivas, asociada a otros sulfuros fundamentalmente a la pentlandita y
mackinawita. El mineral fue identificado mediante las técnicas mineragráficas tradicionales y microscopía electrónica de barrido.

Parámetros Opticos:
Color: Amarillo pálido hasta amarillo con tonalidades crema.
Birreflexión: Débil, generalmente no es visible en pequeños agregados y cristales, su
valoración es mejor empleando líquidos de inmersión.
Relación con la luz polarizada elíptica: Muy anisotrópico, con cambios de coloración
que varían desde violeta claro a violeta oscuro y en algunos casos desde el verde
pálido al verde esmeralda.
Reflejos internos: No se manifiestan, es un mineral completamente opaco.
Capacidad de reflejo ( R%): Los resultados obtenidos de las determinaciones de la
capacidad de reflejo para la heazlewoodita ofrecen una situación similar a otros
sulfuros, - mackinawita y pentlandita -, de incrementar su capacidad de reflejo al incrementarse la longitud de onda de la luz monocromática incidente. El valor máximo
obtenido es de R= 56,4% (λ= 700nm), el valor mínimo R= 47,2% (λ= 460nm) y el valor
medio calculado R= 52,7% (λ= 565nm).

Tabla No. III-18 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la heazlewoodita en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-1a; PS-17b. (*) Cálculos
realizados por el microespectrofómetro ocular MFV-4001. (**) Datos de la curva patrón. Valores
98
medios de Besmertnaya, Picot y Vlasov, citados por Ramdohr. (Ramdohr, P.,1989) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
47.2
48
51.6
54.3
55.8
56
56.4

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(**)
49.4
46.1
52.8
52.6
56.7
58
53.9

La curva de dispersión de la capacidad de reflejo se obtuvo a partir de los datos
expuestos en la Tabla No. III-18.

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88

�José Nicolás Muñoz Gómez

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Heazlewoodita
65
Curva patrón

R(%)

60

R(%)

55

R(%)

50

45
450

500

550

600

650

700

λ(nm)
Fig. No. III-14 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la heazlewoodita en las menas
cromiferas masivas de yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón.
98
Valores medios de: Besmertnaya, Picot y Vlasov; citados en Ramdohr, P. ( Ramdohr, P., 1980) .

Microdureza
La heazlewoodita se ensayó mediante la técnica de microdureza Vickers, no pudiéndose valorar la dureza de Mohs por las dimensiones de los agregados y cristales de
heazlewoodita. (agregados entre 250- 720µm).

Tabla No. III-19 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers en la heazlewoodita en las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa (*).
Muestras: PS-1a; PS-9c; PS-14d
(*) Ensayos realizados por el microdurómetro PMT-3 (t= 15 seg.; P= 100g.).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

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89

VHN ( kg/mm2 )
237.86
225.05
249.73
276.19
254.23
289.1
271.34
252.25
277.43
286.68

�José Nicolás Muñoz Gómez

90

El valor máximo de microdureza obtenido en la heazlewoodita VHN100= 289,10
(kg/mm2 ), el valor mínimo VHN100= 225,05 (kg/mm2) y el valor medio calculado VHN100=
261,98 (kg/mm2). Todos los valores calculados se localizan dentro de los intervalos
internacionales, entre ellos los de Uytenbogaardt (Uytenbogaardt, W. and Burke, E.A.J.,
1971)117 y (Ramdohr, P., 1980)98. Para la verificación de la existencia de la heazlewoodita se ensayó una muestra por microscopía electrónica de barrido, reportándose
los siguientes contenidos: Fe = 0,19%; Cu = 0,16%; Ni = 72,28%; S = 27,0% (Total:
99,63%); del procesamiento del resultado analítico

se obtuvo la fórmula cristalo-

química de la celda unidad de la heazlewoodita en las menas cromíferas masivas:
Muestra: PS-1d (Ni2,96 Fe0,01 Cu0,01 )Σ =2,98 S2,02.
Comprobándose un déficit del contenido de níquel, sustituido por bajos contenido de
hierro y cobre, así como un ligero incremento de azufre.
Pirrotina - Fe1-x S
Sulfuro de hierro, con relación atómica 1:1 incompleta para el hierro, es portador de los
metales del grupo del platino y sus minerales, así como de contenidos de cobalto y de
níquel. En el caso particular de las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”
es el sulfuro más abundante, se localiza frecuentemente en los sistemas de microagrietamiento de las espinelas cromíferas masivas, en las espinelas cromíferas brechoides en los diques de gabro-pegmatitas y en menor grado en el seno de los agregados cromíferos, casi siempre en asociación con la pentlandita. La pirrotina fue identificada a través de técnicas mineragráficas.
Parámetros Opticos:
Color: Se manifiesta el color crema característico, aunque varía su tonalidad en función del mineral metálico que se encuentra en contacto; con la pentlandita adquiere
tonalidades crema-rosado.
Birreflexión: Se manifiesta en todas las muestras analizadas, presenta variaciones en
sus tonalidades que van desde el crema al carmelita-rosado.
Relación con la luz polarizada elíptica: Muy anisotrópica, en todas las muestras
estudiadas se manifiesta con el cambio de tonalidades desde el amarillo-crema hasta el
verde grisáceo, si se observa con nicoles no completamente cruzados las varia-ciones
de las tonalidades son más intensas, permitiendo la delimitación de los cristales del
mineral y sus interrelaciones mutuas.

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90

�José Nicolás Muñoz Gómez

91

Reflejos internos: No se manifiestan, la pirrotina es completamente opaca.
Capacidad de reflejo: Los valores de la capacidad de reflejo para la pirrotina en el
espectro visible se mantienen dentro de los intervalos publicados internacionalmente
(Howley, J.E. and How, V.A., 1957)47 y (Ramdohr, P., 1980)98 . Los valores que se
exponen a continuación mantienen una tendencia creciente de la capacidad de reflejo
(R%) al mismo tiempo que se incrementa los valores de la longitud de onda monocromática incidente. El valor máximo es de R= 47,6% (λ= 700nm), el valor mínimo R=
32,6% (λ= 500nm) y el valor medio calculado de R= 39,88% (λ= 680nm).

No. III-20 Valores de la capacidad de reflejo (R%) de la pirrotina en las menas cromíferas masivas
del yacimiento “Potosí”, Moa. Muestras: PS-10; PS-10a; PS-12b. (*) Cálculos realizados por el
microespectrofotómetro ocular MFV-4001. (**) Valores de la capacidad de reflejo de la curva
47
patrón. Valores medios de Howley y How. (Howley, J.E., How, V.A., 1957) .

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

λ(nm)
460
500
540
580
620
660
700

R(%)(*)
32.8
32.6
37.4
43.6
44.9
40.3
47.6

R(%)(**)
35.3
34.7
37
41.2
42.5
43.5
44.5

Pirrotina
50

R(%)

45
R(%)
R(%)

40
Curva patrón

35

30
450

500

550

600

650

700

λ(nm)
Fig. No. III-15 Curva de dispersión de la capacidad de reflejo de la pirrotina en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. Comparada con la curva patrón. Valores
47
medios de Howley y How. (Howley, J.E., How, V.A., 1957) .

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�José Nicolás Muñoz Gómez

92

La curva de dispersión de la capacidad de reflejo obtenida a partir de las mediciones
expuestas siguen con bastante aproximación a la curva de dispersión para la pirrotina
obtenida de la bibliografía internacional.(Howley, J.E. and How, V.A., 1957)47
Microdureza
Todas las determinaciones de la microdureza se realizaron mediante la metodología
Vickers, el valor máximo calculado VHN100= 350,55 (kg/mm2); el valor mínimo VHN100=
291,96 (kg/mm2 ) y el valor medio calculado de los ensayos realizados es de VHN100=
341,88 (kg/mm2 ).
Tabla No. III-21 Resultados de los ensayos de microdureza Vickers (R%) en la pirrotina de las
menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa. (*). Muestras: PS-10; PS-6a; PS-36b; PS43ª. (*) Ensayos realizados por el microdurómetro PMT-3 ( t=15 seg.; P= 100g. ).

No. de Ensayos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10

VHN ( Kg/mm2 )
291.96
372.42
359.41
353.7
351.74
360.1
355.81
328.75
294.96
350.55

En la microfotografía se muestran las relaciones de la pirrotina en relación con las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, Moa.

Fig. No. III-16 Microfotografía III-D Relación de la pirrotina con las menas cromíferas masivas del
yacimiento “Potosí”, Moa. [cr- espinela cromífera, prr- pirrotina].

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�José Nicolás Muñoz Gómez

93

Con la pirrotina se concluye la identificación de los principales minerales metálicos
asociados a la mineralización cromífera de las menas masivas del yacimiento “Potosí”.
Durante las investigaciones se identificaron otros minerales tales como: magnetita,
esfalerita y minerales oxidados de hierro y carbonatados de cobre, los cuales no se
incluyen en la identificación por su limitada distribución en algunas muestras, siendo la
magnetita secundaria la más abundante.
Es necesario puntualizar que los minerales silicatados acompañantes de las espinelas
cromíferas y a las mineralizaciones expuestas están representados por: olivino, enstatita, minerales serpentiníticos, fundamentalmente crisotilo y antigorita, y la anortita
muy abundante en los diques de gabro-pegmatitas; todos se recogen en las paragénesis minerales identificadas.
Paragénesis Minerales
La amplia diversidad de minerales metálicos (fundamentalmente sulfuros, rutilo y fases
platiníferas), asociados a las menas masivas del yacimiento “Potosí” y a las espinelas
cromiferas de los diques de gabro-pegmatitas, así como la distribución espacial de los
minerales y sus vínculos genéticos, se han identificado y establecido un determinado
número de paragénesis donde se agrupan los minerales en correspondencia con las
condiciones fisico-quimicas de formación.
Las paragénesis minerales identificadas han sido publicadas (Muñoz Gómez, J.N. y
Campos Dueñas, M., 1992)79, (Muñoz Gómez, J.N., 1995)80 y (Lewis, F.J., et al., 1996).
Esos resultados fueron analizados y procesados a la luz de nuevos criterios geoquímicos, mineralógicos, genéticos y de la distribución espacial de las paragénesis en
el yacimiento “Potosí”, lo cual ha permitido una revalorización de las paragénesis minerales. Se identificaron y se establecieron cuatro paragénesis principales denominadas:
A - B - C - D.
Paragénesis - A En la paragénesis denominada por - A - se incluyen los minerales acompañantes a las
espinelas cromíferas masivas que se formaron en el proceso inicial de diferenciación
magmática del complejo ultramáfico y en el inicio de la cristalización de los agregados
cromíticos.
Las paragénesis se exponen siguiendo el orden de segregación de los minerales que
las conforman.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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Paragénesis - A1 -. La paragénesis - A1 - está representada mineralógicamente por:
♦ espinela cromífera - I
♦ laurita-erlichmanita - I
♦ platino nativo
Las fases platiníferas identificadas y representadas en la serie isomorfa laurita-erlichmanita (RuS2 - OsS2) se encuentran localizadas en el seno de las espinelas cromíferas
masivas, por lo que esta fase de minerales del grupo del platino se segregaron con
anterioridad a la cristalización de los agregados cromíferos, en ese sentido, refiriéndose a las características de la laurita-erlichmanita señaló Disther, et al: “... en las
secciones pulidas, los minerales se encuentran en forma de pequeños granos aislados muy
pequeños (del orden de 1 a 5 micrones) y raramente alcanzan las primeras decenas de micrones.
Los granos mas grandes tienen dimensiones del orden de los 50 micrones. Los minerales se
destacan por poseer altos valores de la capacidad de reflejo en relación con las cromoespinelas.
Generalmente los cristales están constituidos por una sola fase distinguiéndose por la forma
idiomórfica, tabular o laminar de sus cristales...” p.22

(Distler, V.V., Falcón Hernández, J.,

Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M.; 1989)28.
En la paragénesis - A1 - se incluye la existencia de platino nativo, reportada por
Kenarev, (Kenarev, V., 1966)56, en forma de descomposición de soluciones sólidas, lo
que constituye una particularidad de la mineralización platinífera en las menas
cromíferas masivas del yacimiento "Potosí", al estar presente fases de los elementos:
Ru - Ir - Os (laurita -erlichmanita) y fase de los elementos: Pt - Rh - Pd (platino nativo).
Además, existen los sulfuros magmáticos primarios en el seno de las espinelas cromíferas, sin incluir la formación de las soluciones sólidas con la fase platinífera
explicada anteriormente, por lo que se incluye una paragénesis independiente con
predominio de sulfuros de hierro, níquel, cobre y laurita-erlichmanita-II en textura laminar con calcopirita-I y pentlandita -I, la cual queda representada como sigue:
Paragénesis - A2 ♦ espinela cromífera - I
♦ pirrotina - I
♦ calcopirita - I
♦ pentlandita - I
♦ laurita-erlichmanita - II
Si se consideran ambas paragénesis, las menas cromíferas del yacimiento "Potosí"
incluyen en su seno las fases platinífe ras existentes en soluciones sólidas y en sulfuros
magmáticos primarios de licuación, por lo que la paragénesis general quedaría conformada por:

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Fig. No. III-17 Diagrama triangular comparativo de la composición de la fase laurita-erlichmanita
enel sistema Ru – S – Os (en % de átomos). (Disther, V. V., Falcón Hernández, J., Muñoz Gómez, J.
N., Campos Dueñas, M., 1989)

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Paragénesis - A3 ♦ espinela cromífera - I
♦ laurita-erlichmanita - I
♦ platino nativo
♦ pirrotina - I
♦ calcopirita - I
♦ pentlandita - I
♦ laurita-erlichmanita - II
Durante el proceso de cristalización de las espinelas cromíferas masivas y mediante
mecanismos similares de la segregación de fases idiomórficas de la serie lauritaerlichmanita, pero a un intervalo de temperaturas más bajas, se formaron cristales
idiomórficos de rutilo, así como también algunas texturas típicas de descomposición
de soluciones sólidas en texturas laminar y emulsionadas en la masa de los agregados
cromíferos, las que se manifiestan discontinuamente (Muñoz Gómez, J.N., 1988)78. La
paragénesis está representada mineralógicamente por:
Paragénesis - A4 ♦ espinela cromífera - I
♦ rutilo - I
Paragénesis similares solo han sido reportadas en espinelas cromíferas transicionales
a espinelas titano-magnetíticas, como las que fueron descritas por Frankell (1942),
localizándose en pegmatitas básicas en el extremo Este del Complejo de Bushveld,
citadas por Cameron y Desborough (Cameron, E.N. and Desborough, G.A., 1973)17
La paragénesis - A - queda esquemáticamente representada como sigue:
Paragénesis - A: Fase Inicial de Cristalización de la Espinela Cromífera
Paragénesis - A1Espinela cromífera - I
Laurita- erlichmanita - I
Platino nativo
Paragénesis - A2 Espinela cromífera - I
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita- erlichmanita - II

Paragénesis - A3Espinela cromífera - I
Laurita-erlichmanita - I
Platino nativo
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita-erlichmanita - II

Paragénesis - A4
Espinela cromífera- I
Rutilo - I

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Paragénesis - B En la paragénesis - B - se recogen los minerales metálicos asociados a las espinelas
cromíferas, de génesis posterior a los que constituyen la paragénesis - A -, los minerales están localizados en los sistemas de microagrietamiento de los agregados cromíferos. En la paragénesis se incluye el olivino el cual se asocia directamente a los
agregados de espinelas cromíferas.
En una primera etapa se formó el rutilo-II y posteriormente se formaron sulfuros magmáticos primarios de hierro, cobre y níquel. La paragénesis - B - está representada por:
Paragénesis - B1♦
♦
♦
El resto

espinela cromífera - I
olivino
rutilo - II
de los minerales en las microgrietas de las espinelas cromíferas masivas

quedan incluidos en la siguiente paragénesis:
Paragénesis - B2 ♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦
♦

espinela cromífera - I
laurita- erlichmanita - II
pentlandita - II
pirrotina - II
calcopirita - II
pirita - I
millerita - I
crisotilo
antigorita
enstatita

La existencia de la fase platinífera - RuS2-OsS2- en asociación con los sulfuros de hierro, níquel y cobre se manifiesta en forma de solución sólida de forma similar a la analizada anteriormente (Paragénesis - A -), pero en este caso, la segregación y cristalización y la correspondiente descomposición de la solución sólida es posterior, ya
que las mismas se ubican en los sistemas de microagrietamiento de los agregados cromíferos.

En esta paragénesis hay un desarrollo diferenciado en la abundancia de sulfuros, siendo los más frecuentes la pirrotina y pirita, siguiéndole en ese orden, la calcopirita y en
menor grado la pentlandita y millerita.
La paragénesis B puede quedar representada en el siguiente esquema general:

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Paragénesis - B - Fase Final de Cristalización y Agrietamiento de la Espinela
Cromífera.
Paragénesis - B1
Espinela cromífera - I
Olivino
Rutilo - II

Paragénesis - B2 Espinela cromífera - I
Laurita-erlichmanita - II
Pentlandita - II
Pirrotina - II
Calcopirita - II
Pirita - I
Millerita - I
Crisotilo
Antigorita
Enstatita

Paragénesis - C En la paragénesis - C - se asocian los minerales formados durante el proceso final de
segregación y cristalización de las espinelas cromíferas masivas, es de destacarse que
la característica esencial de esta paragénesis es la presencia de sulfuros formados
durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos, y la
formación de minerales del grupo de la serpentina, esencialmente crisotilo y antigorita a
expensa del olivino y otros minerales ferromagnesianos.

A criterios de P. Ramdohr, la existencia de mackinawita y de heazlewoodita, corrobora
el proceso de serpentinización en los complejos máficos y ultramáficos (Ramdohr, P.,
1980)98, incluyendo además, la formación de magnetita secundaria a expensas del
olivino y en condiciones de alto nivel del potencial del oxígeno, en ese sentido Ramdohr
expone: “… during the alteration of olivine to serpentine only small part of the iron enters into
the serpentine, the rest forms a network of magnetite…”

(pág.932), (Ramdorh, P., 1980)98 .

La existencia en esta paragénesis de heazlewoodita, mackinawita y minerales serpentiníticos asociada a las espinelas cromíferas masivas, permite establecer desde el
punto de vista geoquímico una removilización general del hierro, níquel y cobalto en el
complejo ultramáfico serpentinizado.

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La paragénesis - C - queda conformada por la siguiente composición mineralógica:
Paragénesis - C - Fase de Serpentinización de los Complejos Máficos y Ultramáficos.
Espinela cromífera - I
Olivino
Pentlandita - II
Laurita- erlichmanita - II
Heazlewoodita
Mackinawita
Pirita - II
Magnetita
Crisotilo
Antigorita
Enstatita
Anortita

Paragénesis - D La paragénesis - D - está vinculada espacial y genéticamente con los diques de gabropegmatitas y en interrelación con las menas cromíferas masivas. En el capítulo I se exponen los principales rasgos geólogo-estructurales, texturales y sus relaciones con los
complejos máficos, ultramáficos y con la mineralización cromítica. Dada sus particularidades y su yacencia, los diques de gabro-pegmatitas constituyen la litología más
joven en el área de estudio.

Las espinelas cromíferas-II existentes en los diques de gabro-pegmatitas presentan
estructuras brechoides y se encuentran dispersas y fragmentadas en la masa de los
diques de gabro-pegmatitas, los fragmentos tienen dimensiones desde los primeros
milímetros hasta 40-50-70 centímetros, ocasionalmente mayores. Los fragmentos están
englobados en anortita o en piroxenos (enstatita), o en ambos silicatos lo que corrobora
que la presencia de las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas no
fueron segregadas, - cristalizadas -, a partir del fundido gabroide, contribuye a la afirmación anterior la estructura brechoide anteriormente mencionada, de los agregados
cromíticos.

No obstante, se demuestra a través de la composición química, diferencias substanciales entre las espinelas cromiferas que se localizan en los diques de gabro-pegmatitas con las espinelas cromiferas masivas y con las espinelas cromiferas diseminadas. (Capítulo IV).

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�José Nicolás Muñoz Gómez

100

Los sulfuros están presentes en los diques de gabro-pegmatitas, entre los más comunes se encuentran la calcopirita-III, pentlandita-III y en menor grado pirita-III y milleritaII. La pentlandita es idiomórfica con cristales bien desarrollados, que en ocasiones
alcanzan hasta 1,5 centímetros. Es común observar en la superficie de las muestras
óxidos e hidróxidos de hierro en los diques de gabro-pegmatitas, indicando el desarrollo de procesos supergénicos con la alteración de los sulfuros de hierro, níquel,
cobre y minerales del grupo de la serpentina -crisotilo y antigorita-.
En las espinelas cromiferas que yacen en los diques de gabro-pegmatitas se localizan
cristales de rutilo tanto en fases independientes, como en los sistemas de microagrietamiento de los agregados cromíferos.
De acuerdo al análisis realizado la paragénesis - D - está integrada por la siguiente
composición mineralógica.
Paragénesis - D - Fase de Emplazamiento de los Diques de Gabro-pegmatitas.
Paragénesis - DEspinela cromífera - II
Olivino
Pentlandita - III
Calcopirita - III
Pirrotina - III
Laurita-erlichmanita - III
Pirita - III
Millerita - II
Rutilo- I
Rutilo - II
Anortita
Enstatita
Crisotilo
Antigorita

Orden de Consecutividad de Formación de las Paragénesis Minerales y sus Modelos Teóricos.
El orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales existentes en
las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí”, donde se incluyen los agregados cromíferos en los diques de gabro-pegmatitas, está estructurado en el orden
cronológico de formación de las paragénesis minerales (Paragénesis: A-B-C-D), en
estrecha relación con los estadios o fases de mineralización y los eventos geólogoestructurales de carácter regional que sirvieron de control a las condiciones físicoquímicas en las cuales se formaron los minerales identificados.

Departamento de Geología - ISMMM
100

�José Nicolás Muñoz Gómez

101

No obstante, el orden de consecutividad de formación de las paragénesis siguen un
orden cronológico en el proceso de segregación de los minerales que las conforman,
desde la paragénesis -A- hasta la paragénesis -C-. La paragénesis -D- que incluye los
diques de gabro-pegmatitas y los minerales asociados se emplazaron en la fase final
de segregación de las litologías máficas y ultramáficas y su edad se corresponde en el
tiempo geológico con la paragénesis -C- lo anterior queda expuesto en el Fig. No. III-22
que representa el orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales
del yacimiento "Potosí".
En ese sentido, las fases o estadios de mineralización tienen correspondencia espacial
y genética con las paragénesis minerales, y recogen todos los eventos geológicos que
conllevaron a la formación de los cuerpos minerales cromíticos y su posterior complicación mineralógica.
Paragénesis -ALa fase de cristalización inicial de la espinela cromífera, desarrollada durante el proceso de diferenciación magmática en la antigua corteza oceánica, en correspondencia
a los criterios de Coleman, (Coleman, R.G.; 1977)22 , se efectuó a altas temperaturas,
alrededor del intervalo 1500º-1200ºC, cristalizando en primer lugar los minerales de las
fases del grupo de platino, dado su alto grado de refractariedad, criterio sustentado por
varios autores, entre ellos, Cabri (Cabri, J.L.; 1981)16, inmediatamente después
cristalizó el rutilo -I, en sus diferentes formas de existencia.
Un incremento sostenido del contenido relativo del azufre primario en el fundido
cromítico permitió la cristalización de sulfuros magmáticos primarios de hierro, níquel y
cobre.
Las condiciones físico-químicas y el sostenido decrecimiento de la temperatura permitieron la cristalización idiomórfica de los minerales del grupo del platino y el rutilo, asi
como la existencia de texturas de descomposición de soluciones sólidas en sus diferentes variedades (laminar y de emulsión, las más difundidas) entre los agregados cromíferos y el rutilo.
El grado de fugacidad del azufre incrementado hacia el final de la fase de mineralización queda demostrado en la composición mineralógica de la paragénesis - A con la presencia de los sulfuros magmáticos primarios, éstas consideraciones han sido
publicadas con anterioridad (Disther,V V., Falcon, H.J., Muñoz Gómez, J.N., Campos
Dueñas, M.; 1989)28, (Muñoz Gómez, J.N. y Campos Dueñas, M.; 1992)79, (Muñoz

Departamento de Geología - ISMMM
101

�José Nicolás Muñoz Gómez

102

hzg

ol

ol

ol

Cr

Rt
Pt

S
pt

ol
ol

ol

Fig. No. III-18 Modelo teórico de formación de la fase inicial de cristalización de la espinela
cromífera (Paragénesis A) (Rt – Rutilo; Cr – Espinela Cromífera; Pt – Minerales del grupo del
80
Platino; S – Sulfuros magmáticos; ol – olivino; hzg – harzburgitas) (Muñoz Gómez, J. N., 1995)

Departamento de Geología - ISMMM
102

�José Nicolás Muñoz Gómez

103

Gómez, J.N.; 1994)80. El modelo teórico de la paragénesis está representado en el Fig.
No. III-18.
Paragénesis - B En el proceso de consecutividad de cristalización de los minerales se continúa con la
formación de los minerales desarrollados en los sistemas de microagrietamiento de los
agregados cromíticos, en este estadio o fase de mineralización se produce la cristalización de las menas cromíferas en las cuales se desarrollan texturas metamórficas
debido a los efectos del dinamometamorfismo a que fueron sometidas, éstos procesos
quedan bien impregnados en los agregados cromíferos debido a la alta dureza de las
espinelas cromíferas. En la fase silicatada se segregaron simultaneamente el olivino
que se asocia en contacto directo a la espinela cromífera.
En los sistemas de agrietamiento cristalizan el rutilo - II, los sulfuros magmáticos y la
serie isomórfica de laurita-erlichmanita - II, en descomposición de soluciones sólidas
con la pirrotina-II y pentlandita-II.
Al final de esta fase de mineralización debe de iniciarse el proceso de obducción de los
complejos inferiores del corte teórico de la antigua corteza oceánica. La existencia de
los sulfuros de hierro, níquel, cobre, osmio y rutenio sirven de fundamento para asegurar que el papel activo del azufre se mantuvo hacia las postrimerías del estadio de
mineralización. Lo anterior está representado en el modelo teórico de la paragénesis,
Fig. No. III-19.
Paragénesis -CEl siguiente estadio o fase de mineralización, (Fase de Serpentinización de los Complejos Máficos y Ultramáficos), representado en la paragénesis - C - vincula las formaciones mineralógicas desarrolladas durante el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos del corte teórico del complejo ofiolítico. Los minerales
típicos representados son la heazlewoodita, mackinawita, magnetita secundaria y minerales serpentiníticos.
Los minerales formados durante esta paragénesis están vinculados a las espinelas cromíferas masivas (espinelas cromíferas - I). El modelo teórico de la paragénesis se
representa en el Fig. No. III-20.
Paragénesis -DLa fase emplazamiento de los diques de gabro-pegmatitas, están representados por la
presencia de minerales petrogénicos, fundamentalmente anortita y piroxenos
(enstatita),
Departamento de Geología - ISMMM
103

�José Nicolás Muñoz Gómez

104

hzg

dnt

rt

rt

cr

S
pt

Fig. No. III-19 Modelo teórico de la fase final de cristalización y agrietamiento de la espinela
cromífera. Paragénesis B ( Cr- Espinela Cromíferas; Pt - minerales del Grupo del Platino; S ) 89
Sulfuros Magmáticos, Rt - rutilo I y II; Hzb - Harzburgitas ) ( Muñoz Gómez, J.N., 1995 ) .

Departamento de Geología - ISMMM
104

�José Nicolás Muñoz Gómez

105

dnt

hzg
hzg

hzg

hzg

dnt

dnt
hzg

Cr

Cr

Cr
dnt
dnt

dnt

dnt
hzg
Cr
hzg
dnt
dnt

hzg

Figura No III-20 Modelo teórico de serpentinización y fallamiento de los cuerpos cromíferos y
cristalización de los minerales asociados a los sistemas de microagrietamiento. Paragénesis C. )
(Cr - Espinela cromífera; dnt - Dunita serpentinizada; hzg - Harzburgitas serpentinizadas.)

Departamento de Geología - ISMMM
105

�José Nicolás Muñoz Gómez

106

de acuerdo a la nomenclatura actual (Morimoto, N., et.al., 1988)87, así como por la
mineralización sulfurosa y la existencia de minerales hipergénicos (óxidos e hidróxidos
de hierro y manganeso) y minerales de la corteza de intemperismo.
Se incluyen además los minerales surgidos por la alteración secundaria de las espinelas cromíferas: kammerita, eskolaita, uvarovita y mariposita.
Se destaca la presencia de espinelas cromíferas brechoide denominada en el esquema
de consecutividad de los minerales como espinela cromífera-II, incorporada a los diques de gabro-pegmatitas al penetrar por zonas de fallas cortantes a los cuerpos
cromíferos; el carácter diseminado y anguloso de sus fragmentos así lo verifica, la fase
queda representada según el modelo teórico, Fig. No. III-21.
El proceso completo de formación de los minerales se representa en el Orden de
Consecutividad de Formación de las Paragénesis Minerales del Yacimiento “Potosí”. (Fig. No. III-22).
Resultados Mineralógicos
Las investigaciones desarrolladas en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” y las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas ha permitido
contribuir al conocimiento científico en el campo de la mineralogía de la mineralización
cromífera, enunciándose los resultados mineralógicos siguientes:
1. Se corroboró la presencia de minerales del grupo del platino, asociados a las
espinelas cromíferas, a los sulfuros magmáticos primarios en los sistemas de
microagrietamiento y en los diques de gabro-pegmatitas representados por
los sulfuros primarios de rutenio y de osmio en la serie isomórfica lauritaerlichmanita y emulsión de platino nativo.
2. La existencia del dióxido de titanio (TiO2 ), en todas sus formas de existencia,
en las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí” y en los diques de
gabro-pegmatitas, lo que constituye una particularidad en la composición
mineralógica de las menas cromíferas en la región Moa-Baracoa y se distingue por sus contenidos del resto de los yacimientos cromíferos podiformes
cubanos y extranjeros.
3. La identificación y establecimiento de cuatro paragénesis minerales asociadas
a la mineralización cromífera del yacimiento "Potosí" es un aporte al conocimiento científico de la mineralogía de las cromititas y a la metalogenia endógena en la región de Moa - Baracoa; siendo el primer yacimiento de espine-

Departamento de Geología - ISMMM
106

�José Nicolás Muñoz Gómez

dnt

107

hzg

cr

dnt

S

S

Fig. No III-21 Modelo teórico de la fase de emplazamiento de los diques de gabro-pegmatitas y la
mineralización asociada. ( Paragénesis) ( S- Concentración y actividad del azufre; Cr- Espinela
cromífera; dnt - Dunitas serpentinizadas; hzg - Harzburgitas serpentinizadas). (Muñoz Gómez,
89
74
J.N., 1995 ) ,(Lewis, F.J. et al., 1996) .

Departamento de Geología - ISMMM
107

�José Nicolás Muñoz Gómez

108

las cromíferas del país donde se establecieron e identificaron las mismas.
4. Constituye un aporte a la mineralogía de la mineralización cromífera y a la
metalogenia endógena de la región de Moa - Baracoa, la elaboración por
primera vez, del orden de consecutividad de formación de las paragénesis
minerales y los modelos teóricos correspondientes, donde se conjugan la
composición de las menas y las condiciones geólogo - estructurales en las
que se segregó el yacimiento "Potosí".
5. La existencia de sulfuros magmáticos primarios -pirrotina-pentlanditacalcopirita y en menor grado millerita, demuestran una alta concentración
del níquel y el cobre y una elevada actividad geoquímica asociada a la mineralización cromífera que se extiende hasta los diques de gabro-pegmatitas,
indicando que el proceso de cristalización de la espinela cromífera se desarrolló muy próximo al complejo cumulativo máfico, en los cuales el comportamiento geoquímico del níquel, y del cobre es mayor, así como la fugacidad
del azufre en comparación con el complejo ultramáfico. Esta conclusión apoya
el criterio de que las menas cromíferas masivas del yacimiento “Potosí” se
formaron en la zona de transición entre los complejos máficos y ultramáficos.
6. Los minerales identificados en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” y en los diques de gabro-pegmatitas ponen de manifiesto la elevada
fugacidad del azufre durante el largo proceso de cristalización-obducciónserpentinización-agrietamiento, lo que se demuestra en la composición
sulfurosa de los minerales acompañantes a la mineralización principal.
7. El empleo combinado de los métodos convencionales de microscopía de
menas (entre ellos los parámetros ópticos, capacidad de reflejo y microdureza) y microscopía electrónica de barrido permiten, desde el punto de vista
del análisis de la composición mineralógica y geoquímica, una identificación
precisa de los minerales metálicos. En el caso que nos ocupa, es la primera
vez de su empleo simultáneo en el estudio de la mineralización cromífera en
la región Moa - Baracoa. El empleo de las microscopía electrónica de barrido
ha servido de método de confirmación de los resultados obtenidos con los
métodos tradicionales de microscopía de menas.

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108

�Fig. 1 ORDEN DE CONSECUTIVIDAD DE FORMACIÓN DE LAS PARAGÉNESIS MINERALES. YACIMIENTO POTOSÍ, MOA
Minerales

Espinela Cromífera I
Espinela Cromífera II
Olivino
Laurita - Erlichmanita I
Laurita - Erlichmanita II
Laurita - Erlichmanita III
Platino Nativo

Pirrotina I
Pirrotina II
Pirrotina III
Enstatita
Calcopirita I
Calcopirita II
Calcopirita III

Rutilo I
Rutilo II
Anortita
Pirita I
Pirita II
Pirita III

Millerita I
Millerita II
Crisotilo
Heazlewoodita
Mackinawita
Magnetita
Antigorita
Pentlandita I
Pentlandita II
Pentlandita III

Paragénesis A

Paragénesis B

Paragénesis C

Paragénesis D

�CAPITULO IV

CARACTERISTICAS GEOQUIMICAS DE LA MINERALIZACION
CROMIFERA DEL YACIMIENTO “POTOSI”

�José Nicolás Muñoz Gómez

110

Capítulo IV. Características Geoquímicas de la Mineralización Cromífera del Yacimiento “PotosÍ”
Introducción
Macrocomponentes
Microcomponentes
Relaciones geoquímicas catiónicas
Hipótesis de segregación de la espinela cromífera
Resultados geoquímicos.

Introducción
El presente capítulo, similar en su contenido al Capítulo II, tiene como objetivo fundamental analizar, desde el punto de vista geoquímico, el comportamiento y papel de
los elementos químicos que integran la celda elemental de la espinela cromífera y las
implicaciones genéticas y de prospección de la mineralización cromífera en el área del
yacimiento “Potosí”.

Se analiza la composición elemental de la espinela cromífera en todas sus formas de
existencia y sus relaciones mutuas. Como fundamento analítico se cuenta con los resultados de 198 muestras de microscopía electrónica de barrido, mediante el empleo
de esa técnica se determinó la composición química de las mismas, expresada en
óxidos de los elementos químicos que conforman la celda unidad del mineral.
La mineralización cromífera en el área del yacimiento “PotosÍ” está representada en la
existencia de las espinelas cromíferas, las que se manifiestan en:
•

Espinelas cromíferas masivas del nivel # 2 (41 muestras)

•

Espinelas cromíferas diseminadas (9 muestras)

•

Espinelas cromíferas en diques de gabro-pegmatitas (85 muestras)

•

Espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico (38 muestras)

•

Espinelas cromíferas accesorias en litologías del complejo ultramáfico serpentinizado (25 muestras).

Las espinelas cromíferas del nivel # 2 y las espinelas cromíferas diseminadas conforman las menas cromíferas propiamente dichas del yacimiento “Potosí”.

Departamento de Geología - ISMMM
110

�José Nicolás Muñoz Gómez

111

Macrocomponentes
Atendiendo a la composición química de la espinela cromífera se definieron los macrocomponentes y microcomponentes en función de los contenidos en la celda unidad.
Los macrocomponentes están representados por los contenidos en óxidos de Cr2O3 Al2O3 - FeO - MgO y los microcomponentes por TiO2 - NiO - MnO, (todos en por ciento
en peso).
A continuación se recoge la composición química de las espinelas cromíferas en todas
sus formas de existencia:
Tabla No. IV-1 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas masivas
del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
44.94

Valor Mínimo
37.78

Valor Medio
40.5075

Rango
7.16

FeO%
MgO%
Al2O3%

28.17
15.9097
27.3561

14.42
10.85
18.88

17.4234
14.461
25.4129

13.74
5.0597
8.4761

TiO2%
NiO%
MnO%

2.24
0.467
0.3801

0.003
0
0.1216

0.3905
0.238
0.2728

2.237
0.467
0.2585

Tabla No. IV-2 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas en las
menas diseminadas yacimiento “PotosÍ” , Moa. [nd - no determinado]
Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
38.9615

Valor Mínimo
37.9262

Valor Medio
38.6599

Rango
1.0353

FeO%
MgO%
Al2O3%

24.4743
11.9293
21.6803

24.1807
11.425
20.7477

24.3387
11.7475
21.0986

0.2936
0.6043
0.9326

TiO2%
NiO%
MnO%

1.3493
0.3777
nd

1.1803
0.2198
nd

1.253
0.2982
nd

0.169
0.1578
nd

Tabla No. IV-3 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas en los
diques de gabro-pegmatitas del yacimiento “PotosÍ”, Moa. [nd - no determinado]

Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
41.3563

Valor Mínimo
36.7976

Valor Medio
39.6207

Rango
4.5588

FeO%
MgO%
Al2O3%

29.4673
15.6022
26.2154

14.9973
8.547
19.834

21.4389
12.832
22.9973

14.47
7.0562
6.3814

TiO2%

6.8508

0.1741

0.8049

6.6768

NiO%
MnO%

0.3834
nd

0.1532
nd

0.2948
nd

0.2302
nd

Departamento de Geología - ISMMM
111

�José Nicolás Muñoz Gómez

112

Tabla No. IV-4 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas
contacto con litologías del complejo máfico del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
42.9846

Valor Mínimo
39.4491

Valor Medio
41.0794

Rango
3.5355

FeO%
MgO%
Al2O3%

19.0921
16.1774
27.8595

14.7433
13.3623
21.7903

16.1645
15.0655
25.1617

4.3488
2.8161
6.0692

TiO2%

0.7021

0.092

0.345

0.6101

NiO%
MnO%

0.4031
nd

0.1888
nd

0.3154
nd

0.2142
nd

en

Además de las menas cromíferas se incluyen las espinelas cromíferas asociadas a los
diques de gabro-pegmatitas (espinela cromífera - II), se tienen además las espinelas
cromíferas en contacto con gabros, las que están referidas a las espinelas cromíferas
que en forma de pequeños lentes se encuentran

en contacto con litologías del

complejo máfico. Por último, las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas están relacionadas con espinelas cromíferas en dunitas serpentinizadas,
harzburgitas serpentinizadas y en menor grado con lherzolitas y

wehrlitas serpen-

tinizadas.
Tabla No. IV-5 Contenidos de los componentes principales de las espinelas cromíferas accesorias en litologías ultramáficas del yacimiento “PotosÍ ” , Moa.

Oxidos
Cr2O3%

Valor Máximo
43.0628

Valor Mínimo
34.7659

Valor Medio
40.2602

Rango
8.2969

FeO%
MgO%
Al2O3%

28.0347
13.2485
27.6831

17.3313
8.8376
21.0203

21.5181
11.3442
24.159

10.7034
4.4108
6.6628

TiO2%
NiO%
MnO%

0.8112
0.39091
nd

0.025
0.2067
nd

0.2667
0.2944
nd

0.7862
0.1841
nd

Tabla No. IV-6 Valores medios de los contenidos de los componentes principales de las espinelas
cromíferas en el yacimiento “PotosÍ”, Moa. [scrmas- espinelas cromíferas masivas; scrdisespinelas cromiferas dise minadas; scrgpt- espinelas cromíferas en diques de gabro-pegmatitas;
scrgbr- espinelas cromíferas en contactos con gabros; scracc- espinelas cromíferas accesorias
en litologías ultramáficas.; nd - no determinado].
Oxidos
Cr2O3%
MgO%
FeO%
Al2O3%
TiO2%

scrmas
40.507
14.461
17.4234
25.4129
0.3905

scrdis
38.6599
11.7475
24.3387
21.0986
1.253

scrgpt
39.5502
12.5785
21.9906
22.6685
0.8723

scrgbr
41.0794
15.0655
16.1645
25.1617
0.345

scracc
40.2602
11.3442
21.5181
24.159
0.2667

NiO%
MnO%

0.238
0.2728

0.2982
nd

0.2921
nd

0.3164
nd

0.2944
nd

Departamento de Geología - ISMMM
112

�José Nicolás Muñoz Gómez

113

Tabla No. IV-7 Valores medios de los principales componentes de las menas de los yacimientos
cromíferos de la región de Moa-Baracoa. Resultados analíticos de microscopía electrónica de
barrido.[FeO% como hierro total de acuerdo a las características de la técnica de análisis].

Yacimientos

Cr2O3 %

Al 2O3 %

FeO%

MgO%

TiO2 %

MnO%

Total

Cayoguam

40.75

26.98

15.99

14.93

0.29

0.21

99.14

Potosí

39.98

22.83

22.09

13.01

1.06

0.27

99.24

Amores

36.17

27.32

17.76

18.26

0.24

0.19

99.94

Mercedita

38.43

29.14

14.53

16.54

0.28

0.26

99.18

Los contenidos de Cr2O3 en las espinelas cromíferas de las menas del yacimiento
“PotosÍ” son casi similar a los contenidos en las espinelas cromíferas en el yacimiento
“Cayo Guan” y superiores

al resto de los yacimientos de región de Moa-Baracoa,

presentándose ligeras diferencias entre las menas masivas y las menas diseminadas
(rangos estadísticos próximos a la unidad).

Es de destacar que los contenidos de Cr2O3 en las espinelas cromíferas de los diques
de gabro-pegmatitas y las que se encuentran en contacto con litologías del complejo
máfico resultan superiores a los de las menas cromíferas masivas (Tablas No. IV-4 y
IV-5).

Las espinelas cromíferas accesorias en las litologías del complejo ultramáfico serpentinizado presentan los contenidos más altos de Cr2 O3 en relación con el resto de las
espinelas cromíferas, estas espinelas cromíferas se localizan en las dunitas serpentinizadas y harzburgitas serpentinizadas .

Las relaciones entre los contenidos de Cr2O3 y Al2 O3 en las menas cromíferas masivas
se expresan gráficamente, comprobándose una correlación entre ambos contenidos
(coeficiente de correlación: 0,42899).

Departamento de Geología - ISMMM
113

�José Nicolás Muñoz Gómez

Contenidos en Por ciento en Peso

45

114

%

40

35
Cr2O3%
Al2O3%

30

25

20

15
0

2

4

6

8

10

12

14

Número de Muestras
Fig. No. IV-1 Diagrama de variación de los contenidos de Al 2O3 y Cr2O3 en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

La relación geoquímica #Cr= [Cr3+/(Cr3++Al3+)] permite establecer las dependencias
entre ambos elementos en forma catiónica en la celda unidad, así para las menas cromíferas masivas se determinó el intervalo: # Cr = 0,49 - 0,65; los extremos del intervalo
representan los contenidos para las muestras de bajo contenido de Cr2 O3 y alto
contenido de Al2O3 (# Cr = 0,49) y las muestras de alto contenido de Cr2O3 y bajo
contenido de Al2O3 (# Cr = 0,65), respectivamente. Relaciones similares a la expuesta
han sido publicadas por Arai y Yurimoto en menas cromíferas masivas en Japón (Arai,
S., Yurimoto, H.; 1994)6.
Los contenidos de Al2O3 se han utilizado para establecer el carácter podiforme o estratiforme de la mineralización cromífera y para discriminar desde el punto de vista
industrial las menas cromíferas refractarias de las metalúrgicas.
En el caso particular de las menas cromíferas del yacimiento “PotosÍ” se definen como
menas refractarias con un contenido medio de 22,83% de Al2O3, aunque presentan el
contenido más bajo entre los cuatro principales yacimientos de la región de MoaBaracoa (Tabla No. IV -7). También las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” se ubican en las menas podiformes con contenidos de Al2O3 igual a los reportados
por Leblanc al estudiar las menas cromíferas podiformes en Nueva Caledonia (Leblanc,
M., et al., 1990)71 .
Departamento de Geología - ISMMM
114

�José Nicolás Muñoz Gómez

115

Al analizar la relación entre los contenidos de Cr2O3 y MgO se comprueba una baja correlación positiva (coeficiente de correlación: 0,4833), quedando representada gráficamente en la Fig. No. IV-2.

Contenidos en Por Ciento en Peso

45

%

40
35
30
25

Cr2O3%
MgO%

20
15
10
5
0
0

2

4

6

8

10

12

14

Número de Muestras
Fig. No. IV-2 Diagrama de variación entre los contenidos de Cr2O3 % y MgO% en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

La relación geoquímica # Mg = [Mg 2+/( Mg 2++ Fe2+)] permite analizar las relaciones entre los cationes: Mg2+ y Fe2+ para el caso específico del yacimiento “PotosÍ” se calcularon valores de # Mg = 0,49 - 0,68; los extremos del intervalo representan a las menas
de bajo contenido de magnesio y alto contenido de hierro (#Mg = 0,49) y las menas de
alto contenido de magnesio y bajo de hierro (#Mg=0,68), respectivamente.

En correspondencia con los datos expuestos las espinelas cromíferas del área del yacimiento “PotosÍ” presentan contenidos relativamente bajos de MgO%; sólo en las
espinelas cromíferas en contactos con las litologías del complejo máfico presentan un
valor medio de MgO = 15,0655%, los que se corresponden con los contenidos de las
espinelas cromíferas podiformes.

En el resto de las espinelas cromíferas, incluyendo las menas del yacimiento “PotosÍ”,
sus contenidos de MgO se correlacionan con las menas cromíferas con características
estratiformes en correspondencia con los trabajos publicados de Thayer,

Departamento de Geología - ISMMM
115

Wang y

�José Nicolás Muñoz Gómez

116

Leblanc en Turkia, China y Nueva Caledonia, respectivamente (Thayer, T. P., 1964)112,
(Wang, X. And Peisheng, B., 1994)118 y (Leblanc, M., et al., 1990)71.
Al analizarse la relación geoquímica # Cr = [Cr3+ / ( Cr3+ + Al3+ )] y el # Mg = [Mg 2+ / (
Mg2++ Fe2+ )], representada gráficamente en la Fig. No. IV -3, quedan bien definidos
dos campos de las menas cromíferas masivas; el campo (I) donde las menas presentan un alto contenido de Cr2O3 y bajo contenido de Al2O3 (# Mg: 0,49 - 0.,56 ; # Cr:
0,52 - 0,60), con bajo contenido de MgO y alto contenido de FeO; y el segundo campo
(II) donde las menas presentan un bajo contenido de Cr2O3 con un alto contenido de
Al2O3 y MgO (# Mg: 0,63 - 0,68 ; # Cr: 0,495 - 0,555).

Se puede concluir, desde el punto de vista económico, que las menas cromíferas
masivas del yacimiento “PotosÍ” manifiestan tendencia a menas cromíferas metalúrgicas (campo - I) y tendencia a menas cromíferas refractarias (campo - II).

Atendiendo a los contenidos de FeO en las espinelas cromíferas del yacimiento “PotosÍ” (menas masivas y diseminadas), así como las que están asociadas en los diques
de gabro-pegmatitas y las espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo
máfico se destacan por los altos valores de FeO%; siendo los contenidos más altos de
la región de Moa-Baracoa.

Esos valores están muy por encima de los valores promedios calculados internacionalmente para menas cromíferas podiformes para las cuales se sitúa el contenido
de FeO = 15,0% (valor máximo) (Thayer, T.P.; 1969)113, (Dickey, J.S. Jr.;1975)25 y
(Leblanc, M., Violette, F.J.; 1983)67. Por el valor de los contenidos de FeO% se corresponden con los valores determinados para las menas cromíferas estratiformes tales
como los publicados por Christian, H. Y Gauthier (Christian, H.M., and Johan,
D.;1982)20 y (Gauthier,M.,et.al., 1990)37 .

Departamento de Geología - ISMMM
116

�José Nicolás Muñoz Gómez

117

0.58
0.57
0.56

# Cr

0.55

(I)

0.54
0.53
( II )

0.52
0.51
0.5
0.49
0.45

0.5

0.55

0.6

0.65

0.7

# Mg
3+

3+

3+

Fig. No. IV-3 Diagrama de dispersión entre las relaciones geoquímicas de # Cr = [Cr /( Cr + Al
2+
2+
2+
)] y el # Mg = [Mg /( Mg + Fe )] en las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Como puede observarse solo las espinelas cromíferas en contacto con litologías del
complejo máfico presentan contenidos medios de FeO% próximos al valor establecido
(valor medio: 16,1645%, Tabla No. IV -6).
Dando continuidad al análisis debe señalarse que las menas diseminadas mantienen
valores altos (FeO = 24,3387%) pero casi constantes, al presentar un rango estadístico
de 0,2936% (Tabla No. IV -2), en ese sentido, se destaca que las espinelas cromíferas
accesorias en las litologías ultramáficas se vinculan con los mayores contenidos de
FeO (valor máximo de FeO = 28,0347%), localizándose los mayores contenidos en las
dunitas serpentinizadas y harzburgitas serpentinizadas, disminuyendo ligeramente hacia las lherzolitas y wehrlitas serpentinizadas.

Los altos valores de FeO% en todas las espinelas cromíferas del área del yacimiento
“PotosÍ” sitúan a las mismas con características de menas cromíferas estratiformes, lo
que puede explicarse a partir de un incremento de la actividad geoquímica del hierro
durante los procesos de obducción de la antigua corteza oceánica y durante el proceso
de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos; no descartándose la posibilidad de que las menas cromíferas propiamente dichas, respondan a las

Departamento de Geología - ISMMM
117

�José Nicolás Muñoz Gómez

118

características de las menas estratiformes, sustentados en los contenidos absolutos de
FeO en la celda unidad de la espinela cromífera.
Al analizar las relaciones entre los contenidos de FeO y Al2O3 en las menas cromíferas
masivas del yacimiento “PotosÍ” se ha podido corroborar las dos tendencias de las menas -refractarias y metalúrgicas- tal como se representa en el Fig. No. IV -4.

27 %
25

(I)

Al2O3%

23
21
( II )

19
17

%

15
17

19

21

23

25

27

29

FeO%

Fig. No. IV-4 Diagrama de dispersión entre los contenidos de Al 2O3 % y FeO% en las menas
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Como se puede concluir, en el campo (I) se representan las muestras que tienen alto
contenido de Al2O3 y bajo contenido de FeO (tendencia refractaria) y en el segundo
campo (II) donde se representan las muestras que contienen alto contenido de FeO y
bajo contenido de Al2O3. Los dos campos se excluyen dado las relaciones inversas de
los contenidos de FeO y Al2O3 en las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” y comprobadas también en el yacimiento “Cayo Guan“ (Capítulo - II). Así, se
ha podido comprobar la correlación inversa antes señalada, donde al incrementarse los
contenidos de FeO en las menas cromíferas masivas disminuye el contenido de Al2O3 y
viceversa (coeficiente de correlación: Al2O3% - FeO% = - 0,93569).

Tal relación de los contenidos de Al2O3 y FeO ha sido comprobada y demostrada en la
literatura internacional como la citada por Leblanc en los yacimientos de Filipinas
(Leblanc, M., Violette, J.F., 1983)67.

Departamento de Geología - ISMMM
118

�José Nicolás Muñoz Gómez

Contenidos en por ciento en peso

30

119

%

28
26
24
22
FeO%
Al2O3%

20
18
16
14
12
10
0

2

4

6

8

10

12

14

Número de Muestras
Fig. No. IV-5 Diagrama de variación comparativo de los contenidos de FeO% y Al 2O3 % en las
menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Microcomponentes
Los microcomponentes en las espinelas cromíferas TiO2 - MnO - NiO fueron determinados a través de microscopía electrónica de barrido y sus contenidos se exponen en
las Tablas No. IV -1 hasta No. IV -6, ambas inclusive.
Como ha sido analizado con anterioridad (Capítulo-II) los contenidos de TiO2 en las
espinelas cromíferas han sido empleados para discriminar la génesis de los yacimientos cromíferos podiformes - asociados a los complejos ofiolíticos - y de los yacimientos cromíferos estratiformes - vinculados a intrusiones estratiformes en placas
continentales - varios autores han utilizado el dióxido de titanio como indicador petrogenético y genético, entre ellos Leblanc y sus colaboradores (Leblanc, M., Violette, J.F.,
1983)67, Thayer (Thayer,T.P., 1964)112 y Dickey (Dickey, J.S.Jr., 1975)25. Así, Leblanc
al investigar las menas cromíferas podiformes del yacimiento “Coto“ en Filipinas expone:”... The low and constant TiO2 content (about 0,25%) is also characteristic of the podiform
deposits (Dickey, 1975, Leblanc et.al., 1980). In contrast, the TiO2 content of chromite in stratiform
deposits is higher and increases with the iron content...” pág. 296

(Leblanc, M. And

Violette,J.F.; 1975)67 .
Al analizar los resultados analíticos en relación a los contenidos de TiO2 en las
espinelas cromíferas del área del yacimiento “Potosí” se corrobora en todos los casos

Departamento de Geología - ISMMM
119

�José Nicolás Muñoz Gómez

120

que el valor de TiO2 está por encima del valor establecido como límite para discriminar
las menas podiformes de las estratiformes (Tabla No. IV-6), solo las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas presentan valores medios muy próximos al 0,25% de dióxido de titanio.
En las menas cromíferas del yacimiento “Potosí” se tienen valores muy bajos (mínimo:
0,003%) hasta valores muy altos de 2,24% de TiO2, lo que se explica por el hecho de
que en las menas cromíferas existe TiO2 libre, en forma de cristales idiomórficos
aciculares de rutilo (rutilo-I) y en forma de descomposición de soluciones sólidas,
además no se excluye la posibilidad de la existencia de ulvöespinela (Fe2 TiO4) en
forma de texturas de descomposición de soluciones sólidas; situación semejante,
referidos a la existencia de rutilo libre y a las texturas de descomposición de soluciones
sólidas en las espinelas cromíferas fueron estudiadas por Ramdohr y Schneirdrhölm,
citados en Goldschmidt (Goldschmidt, V.M., 1970)40.
Los contenidos muy altos de TiO2 en las menas se explican porque el haz de electrones de la microsonda incide directamente en cristales de rutilo o muy próximo a
ellos.
No obstante, el valor medio de los contenidos de TiO2 para las menas del yacimiento
“Potosí”, donde se incluyen las menas masivas y las menas diseminadas, está por
encima del 0,25% establecido internacionalmente, destacándose las espinelas cromíferas diseminadas con valores medios de 1,25% de TiO2 . Así, en las condiciones
analizadas los bajos contenidos de TiO2 están referidos a los ubicados en la celda unidad de la espinela cromífera (en la posición Y3+) en forma del catión Ti3+ y los altos
contenidos están dados por la existencia de rutilo libre en el seno de la espinela
cromífera, en este caso el titanio está en forma de Ti4+.
Las relaciones del TiO2 con el resto de los componentes de las menas cromíferas
masivas demuestran un comportamiento típico de los yacimientos cromíferos estratiformes, tal como se representan en los gráficos de dispersión.
Obsérvese en la Fig. No. IV-6 donde se manifiesta una relación inversa entre los
contenidos de TiO2% y Cr2 O3%, las menas de menor contenido de TiO2 presentan mayor contenido de Cr2O3 (campo -I) y viceversa (campo -II). En relación a los contenidos
de FeO% y TiO2% en las menas cromíferas masivas se comprueba una correlación directa entre ambos, así a bajos contenidos de FeO le corresponden bajos contenidos de
TiO2 y a altos contenidos de FeO le corresponden altos valores de TiO2, verificándose
lo expresado anteriormente por Leblanc y sus colaboradores en relación con el
Departamento de Geología - ISMMM
120

�José Nicolás Muñoz Gómez

121

incremento del FeO en las espinelas cromíferas, originando un incremento de los contenidos de TiO2 (Leblanc, M., and Violette, J.F., 1983)67, (Leblanc, M., Nicolas, A.,
1992)68.

45

%

44
43

Cr2O3%

42
(I)
41
40
39
(II)

38
37
0

0.25

0.5

0.75

1

1.25

1.5

1.75

2

%
2.25

TiO2%
Fig. No. IV-6 Diagrama de dispersión de los contenidos de TiO2% y Cr2O3 %
cromíferas masiva s del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

en las menas

Constituye una característica geoquímica típica de las menas cromíferas estratiformes
el incremento del contenido de TiO2 al aumentar los contenidos de FeO, tal como queda representado en la Fig. No. IV -7.
Las muestras correspondientes a las espinelas cromíferas masivas del nivel # 2 (spn#2), están por debajo del 0,25% de TiO2.
Se destacan dos campos bien delimitados que se corresponden con las espinelas
cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico: 0,1% &lt; TiO2 &lt; 0,40% y un
segundo campo: 0,40% &lt; TiO2 &lt;0,75% .
Todas las espinelas cromíferas asociadas espacialmente a los diques de gabro-pegmatitas presentan valores de TiO2 mayores a 0,40% y menores a 1,10%.
Como se ha señalado, las menas diseminadas presentan valores de TiO2 superiores a
la unidad y como valor medio 1,2530% y en correspondencia con los contenidos de
FeO, éstas presentan los mayores contenidos de FeO en toda el área del yacimiento

Departamento de Geología - ISMMM
121

�José Nicolás Muñoz Gómez

122

“PotosÍ” con un valor medio de 24,3387% de FeO y un rango estadístico muy limitado
corroborándose casi un valor constante del hierro ferroso para esas espinelas
cromíferas.
Al comparar los contenidos de TiO2 con otros yacimientos cromíferos se verifica que en
las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” sus contenidos de TiO2 son los
más altos reportados, no sólo para los yacimientos cubanos sino también compa-

FeO%

rándolos con otros yacimiento extranjeros (Tabla No. II-2) y (Tabla No. IV-7).

30
28
26
24
22
20
18
16
14
12
10

%

cr-dis
sp- gbr

sp-n#2

sp-gpt

%
0

0.2

0.4

0.6

0.8

1

1.2

1.4

TiO2%

Fig. No. IV-7 Diagrama de dispersión entre los contenidos de FeO% y TiO2 % en espinelas
cromíferas del yacimiento “PotosÍ” , Moa. [sp - n#2: espinelas cromíferas del nivel No. 2; sp -gbr:
espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico; sp -gpt: espinelas
cromíferas en diques de gabro-pegmatitas; sp - crdis: espinelas
cromíferas en menas
diseminadas].

En todos los casos al relacionarse los contenidos de TiO2 con el resto de los componentes se delimitan bien dos campos (I - II), las relaciones geoquímicas antes analizadas constituyen una característica típica de las menas cromíferas estratiformes, lo
anterior queda corroborado en la relación de los contenidos de TiO2 con Al2O3 en la
Fig. No. IV-8, delimitándose también los dos campos anteriormente señalados, pero las
relaciones son completamente inversas, las menas cromíferas masivas con más bajo
contenido de TiO2 le corresponden contenidos altos de Al2O3 (campo - I), en cambio,
los contenidos más altos de TiO2 se corresponden con los valores mas bajos de Al2O3
(campo - II). Lo expresado confirma que los contenidos de titanio en la celda unidad de
la espinela cromífera ocupan la posición de los cationes trivalentes (Y3+).

Departamento de Geología - ISMMM
122

�José Nicolás Muñoz Gómez

123

Al analizar la dependencia de los contenidos de TiO2 en las menas cromíferas masivas
y diseminadas del yacimiento “PotosÍ” con el resto de los componentes principales se
verifica la existencia de una alta correlación negativa, con excepción del hierro y
ligeramente positiva con respecto a los contenidos de MnO%.(Tabla No. IV -8).
Los contenidos de TiO2 en las menas del yacimiento “PotosÍ” constituyen un caso inusual para las menas cromíferas (consideradas hasta ahora como yacimientos cromíferos podiformes), por los altos contenidos de TiO2 . Casos similares fueron reportados
por Cameron al estudiar las menas cromíferas de la porción oriental del complejo de
Bushveld, Sudáfrica (Cameron, E.N., 1973)18, en las que se localizan altos contenidos
del dióxido de titanio.

27

%

26

Al2O3%

25

(I)

24
23
22
21

( II )

20
19
0

0.25

0.5

0.75

1

1.25

1.5

1.75

2

%
2.25

TiO2%
Fig. No. IV-8 Diagrama de dispersión de los contenidos de TiO2% y Al2O3 %
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

en las menas

Tabla No. IV-8 Coeficientes de correlación de los principales componentes de las menas
cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Oxidos

Cr2O3 %

Al 2O3 %

FeO%

MgO%

TiO2 %

MnO%

Cr2O3%

1

0.42899

-0.70448

0.48433

-0.23209

-0.16092

Al2O3%

0.42899

1

-0.93569

0.94641

-0.85321

-0.15391

FeO%
MgO%
TiO2%

-0.70448
0.48433
-0.23209

-0.93569
0.94641
-0.85321

1
-0.94161
0.77676

-0.94161
1
-0.89975

0.77676
-0.89975
1

0.1682
0.94641
0.12812

MnO%

-0.16092

-0.15391

0.1682

0.94641

0.12812

1

Departamento de Geología - ISMMM
123

�José Nicolás Muñoz Gómez

124

Los contenidos de NiO en las espinelas cromíferas en el área del yacimiento “PotosÍ”
se comportan con bastante regularidad, no apreciándose valores significativos. De
acuerdo con los datos expuestos, los contenidos más bajos se relacionan con las
menas del yacimiento “PotosÍ”, siendo las menas masivas las de más bajos contenidos
y las menas diseminadas las de mayor contenido. Valores semejantes muestran las
espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas y las espinelas cromíferas
accesorias en las litologías ultramáficas serpentinizadas, donde los mayores contenidos se localizan en las espinelas cromíferas que se ubican en contacto con las litologías del complejo máfico. Esto se corresponde con el papel más activo del níquel en
las rocas gabroides en relación a los contenidos del metal en el complejo ultramáfico
serpentinizado.

Se incluyen entre los microcomponentes los contenidos de MnO, determinados solo en
14 muestras de las menas cromíferas masivas, con contenidos medios de 0,27%,
contenidos muy semejantes a los calculados para los yacimientos minerales: "Cayo
Guan" y "Mercedita" y mayor que los del yacimiento “Amores“(Tabla No. IV -7). Se ha
comprobado que existe una correlación positiva entre los contenidos de MnO y MgO
(coeficiente de correlación: 0,94641), el resto de las relaciones son negativas con
excepción del TiO2 las cuales son bajas al igual que los contenidos de hierro.
Relaciones Geoquímicas Catiónicas

El análisis de la composición química de la celda elemental de las espinelas cromíferas
en las menas del yacimiento “PotosÍ”, ha permitido corroborar el comportamiento
geoquímico de los elementos químicos que integran las mismas; así, se ha podido
comprobar que la estructura de la celda elemental está más estabilizada hacia los
cationes bivalentes en relación con los cationes trivalentes(Tablas No. IV -9 y IV-10),
donde se aprecia que algunas muestras o no presentan su estructura completa, o se
exceden en fracciones atómicas, sobre todo de los microcomponentes.

Departamento de Geología - ISMMM
124

�José Nicolás Muñoz Gómez

125

Tabla No. IV-9 Número de cationes trivalentes por celda unidad en las espinela cromífera de las
menas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
3+

Muestras
P-36-a
P-36-b
P-36-c
P-36-d
P-40-2a
P-40-2b
P-40-2c
P-40-2d
P-40-2e
P-40-3
P-45-1-1
P-45-1-2
P-45-1-3
P-45-2-2

3+

Cr

Al

8.61
8.29
8.32
7.96
7.85
7.96
7.94
7.79
7.89
7.95
7.67
7.52
7.67
7.80

6.67
6.74
6.81
7.09
6.12
6.31
6.26
6.21
6.45
5.84
7.41
7.57
7.50
7.46

Fe

3+

3+

ΣY
15.64
15,89
15.90
15.89
15.62
15.91
15.66
15.74
15.72
15.55
15.95
15.92
15.92
15.93

0.36
0.86
0.77
0.84
1.65
1.40
1.46
1.74
1.38
1.76
0.87
0.83
0.75
0.67

De las muestras analizadas de las espinelas cromíferas del área del yacimiento “PotosÍ” se seleccionaron algunas de ellas para exponer sus fórmulas cristaloquímicas de la
celda unidad.
Tabla No. IV-10 Número de cationes bivalentes por celda unidad en las espinela cromífera de las
menas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Muestras

Mg

P-36-a
P-36-b
P-36-c
P-36-d
P-40-2a
P-40-2b
P-40-2c
P-40-2d
P-40-2e
P-40-3
P-45-1-1
P-45-1-2
P-45-1-3
P-45-2-2

2+

4.62
5.36
5.18
5.31
4.28
4.23
4.24
4.47
4.27
4.24
5.51
5.53
5.44
5,18

Fe

2+

ΣX

3.36
2.99
3.14
3.02
4.35
4.30
4.31
4.28
4.13
4.41
2.90
2.84
2.90
3.11

2+

7.98
8.35
8.32
8.33
8.63
8.53
8,55
8.75
8.40
8.65
8.41
8.37
8.34
8.29

Las muestras de las espinelas cromíferas están referidas a su origen y localización
petrológica en el yacimiento “PotosÍ” :
a) Muestras de espinelas cromíferas masivas con alto contenido de TiO2
terísticas de menas estratiformes.

(

2+
2+
2+
m-36-a: Mg2+
4,627 Fe3,364 Ni 0,02 Mn0,05

Departamento de Geología - ISMMM
125

)

Σ =8 ,061

(Cr

3+
8,61

3+
3+
Al3+
6,67 Fe0,36 Ti0,35

)

Σ =15, 999

O-2
32

carac-

�José Nicolás Muñoz Gómez

126

(

2+
2+
2+
m-36-c: Mg2+
5,183 Fe3,145 Ni 0,02Mn 0,02

(

2+
2+
m-40-2e: Mg2+
4,427 Fe4 ,136 Mn0,06

(

2+
2+
m-45-1-1: Mg2+
5,511 Fe2,90Mn0,05

)

Σ =8 ,368

( Cr

3+
8,322

3+
3+
Al3+
6,819 Fe0,777 Ti0,08

)

Σ =15, 998

)

Σ =8 , 623

( Cr

2+
7,894

3+
3+
Al3+
6,453 Fe1,389 Ti0,26

)

Σ =15 ,996

)

Σ = 8, 461

( Cr

3+
7,667

3+
3+
Al3+
7,413 Feo,871 Ti 0,05

)

Σ =16, 001

O-2
32

O-2
32
O-2
32

b) Muestras de menas masivas con bajo contenido de TiO2, representantes típicas de
la composición química de las menas cromíferas podiformes:

(

)

Σ =8 ,14

( Cr

3+
3+
Al3+
7,84 Fe0,33 Ti0,008

)

(

)

Σ = 8 ,19

( Cr

3+
3+
Al3+
7,73Fe0,40 Ti0,009

)

(

)

(

)

2+
2+
m-55-a: Mg2+
5,38 Fe2,71Ni 0,05
2+
2+
m-55-i: Mg2+
5,52 Fe2,59 Ni 0,08

2+
2+
m-55-h: Mg2+
5,45 Fe2,69 Ni 0,07
2+
2+
m-55-x: Mg2+
5,48 Fe2,63 Ni 0,09

3+
7,82
3+
7,86

Σ =8 ,20

O-2
32

Σ =15, 999

(Cr

3+
7,84

3+
3+
Al3+
7,70 Fe0,45 Ti0,005

)

(Cr

3+
7,89

3+
3+
Al3+
7,64 Fe0,44 Ti0,012

)

Σ =8 , 21

O-2
32

Σ =15, 998

−2
O32

Σ =15, 995

Σ =15, 982

O-2
32

c) Muestras de menas diseminadas con alto contenido de TiO2 que por sus características geoquímicas se corresponden con menas cromíferas estratiformes:

(

)

Σ = 8, 558

( Cr

3+
3+
Al3+
6,60 Fe1,38 Ti0,24

)

Σ =15 ,970

(

)

Σ = 8, 544

(Cr

3+
Al36,+43 Fe1,35
Ti3+
0,25

)

Σ =16, 0

(

)

(

)

2+
2+
m-65-a: Mg2+
4,59 Fe3,89 Ni 0,078
2+
2+
m-65-c: Mg2+
4,50 Fe3,99 Ni 0, 054
2+
2+
m-65-f: Mg2+
4,57 Fe3, 92 Ni 0,057

2+
2+
m-65-h: Mg2+
4,58 Fe3,91Ni 0,058

Σ = 8, 547

3+
7,75
3+
7,97

( Cr

Σ = 8, 548

3+
8,0

3+
3+
Al3+
6,39 Fe1,36 Ti0,25

(Cr

3+
7,92

)

3+
3+
Al3+
6,46Fe1,35 Ti0,25

Σ =16 ,48

)

O-2
32

O-2
32
O-2
32

Σ =15, 980

O-2
32

d) Muestras de espinelas cromíferas en diques de gabro-pegmatitas, cortantes a las
menas masivas y diseminadas, que por sus características geoquímicas se corresponden con espinelas cromíferas de génesis estratiformes:

(

2+
2+
m-53-Ba: Mg2+
3,53 Fe5,08 Ni 0,044

(

2+
2+
m-54-g: Mg2+
4,58 Fe3,88Ni 0,054

)

)

Σ = 8, 654

Σ = 8, 514

(

)

(

)

2+
2+
m-59-m: Mg2+
5,65 Fe2, 54 Ni 0,038
2+
2+
m-64-27: Mg2+
4,62 Fe3,83 Ni 0,042

( Cr

3+
8,08

(Cr

Σ = 8, 228

Σ = 8, 492

3+
8,11

3+
Al36,+24 Fe1,5
Ti3+
0,17

3+
3+
Al3+
6,47 Fe1,22 Ti0,19

(Cr

3+
7,94

)

)

Σ =15 ,990

Σ =15, 990

O-2
32

3+
Al37,+51Fe3+
0,51 Ti0,031

)

Σ =15, 991

3+
3+
Al3+
6,84 Fe1,12 Ti0,12

)

Σ =15 ,980

( Cr

3+
7,90

O-2
32

o-2
32
O-2
32

e) Muestras de espinelas cromíferas en contacto con litologías del complejo máfico:

(

2+
2+
m-62-Ab: Mg2+
5,43 Fe2,81Ni 0,063

Departamento de Geología - ISMMM
126

)

Σ =8 ,303

( Cr

3+
7,87

3+
3+
Al3+
7,33 Fe0,70 Ti0,088

)

Σ =15 ,988

O-2
32

�José Nicolás Muñoz Gómez

127

(

2+
2+
m-62-Ak: Mg2+
5,54 Fe2,63Ni 0,062

)

Σ = 8, 232

( Cr

3+
7,97

3+
3+
Al7,45
Fe3+
0,52 Ti0,05

)

Σ =15, 990

(

)

Σ = 8, 336

( Cr

3+
7,85

3+
3+
Al3+
7,61Fe0, 51 Ti0,027

)

Σ =15, 997

(

)

Σ = 8, 251

(Cr

3+
7,87

Al73,+56 Fe30 +,54 Ti3+
0,031

)

Σ =16 ,001

2+
2+
m-60-c: Mg2+
5,65 Fe2,53Ni 0,056
2+
2+
m-60-g: Mg2+
5,71 Fe2, 49 Ni 0,051

O−322

O-2
32
−2
O32

f) Muestras de espinelas cromíferas accesorias en litologías ultramáficas:
•

En harzburgitas serpentinizadas:

(

2+
2+
m-96-10Bc: Mg2+
4,49 Fe3,68 Ni 0,058

•

(

( Cr

3+
7,43

3+
3+
Al3+
8,09 Fe0,47 Ti0,004

)

Σ =15, 994

−2
O32

)

Σ = 8, 04

( Cr

)

3+
8,51

3+
+
Al36,94
Fe3+
0,63 Ti0,06

3+
8,08

3+
3+
Al3+
6,87 Fe0,91 Ti0,136

Σ =16,14

O−322

En wehrlitas serpentinizadas:

(

2+
2+
m-96-3Ac: Mg2+
4,40 Fe3,92Ni 0,065

•

Σ = 8, 228

En lherzolitas serpentinizadas:

2+
2+
m-96-10Bd: Mg2+
4,54 Fe3 ,45 Ni 0,05

•

)

)

Σ = 8, 385

( Cr

)

Σ =15, 996

O-2
32

En dunitas serpentinizadas:

(

(

2+
3+
3+
2+
3+
3+
m-96-8c: Mg2+
3,88 Fe4,35 Ni 0.066 ) Σ 8, 296 Cr 8,64 Al6,65 Fe0,66 Ti0,048

)

Σ =15, 998

O-2
32

Las fórmulas cristaloquímicas de la celda unidad de la espinela cromífera expuestas en
forma catiónica reflejan la composición química particular de cada muestra del mineral
y permiten analizar sus relaciones, contenidos específicos y sus tendencias genéticas.
Mediante el análisis de la celda elemental de la espinela cromífera se concluye que
existen todas las fases terminales, no obstante, existe predominio de alumocromita
[Fe(Cr, Al)2 O4], magnocromita (MgCr2O4) y cromita (FeCr2O4), en menor grado existe
hercinita (FeAl2O4) y espinela (MgAl2O4 ); dado los altos contenidos del dióxido de
titanio y del hierro ferroso en la celda elemental de la espinela cromífera, puede existir
ulvöespinela (Fe2TiO4).
Es de gran significación, desde el punto de vista geoquímico, que las menas masivas
presentan espinelas que muestran las características de génesis podiformes (menas
con bajo contenido de T3+) en las cuales existe un mayor contenido de Mg2+ y menos
Fe2+; al mismo tiempo, existen menas masivas con altos valores del catión Ti 3+, las que
reflejan, características estratiformes con mayor valor de los cationes Fe2+ y menos
Mg2+. Obsérvese que las relaciones entre los valores de los cationes Fe2+ y Ti3+ ya
analizados, se incrementan y disminuyen en todas las muestras en correspondencia
biunívoca.

Departamento de Geología - ISMMM
127

�José Nicolás Muñoz Gómez

128

Las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas serpentinizadas no
manifiestan diferencias significativas en relación con los valores de los cationes, con
excepción de las espinelas cromíferas que se localizan en las dunitas serpentinizadas
donde se manifiestan valores más altos de los cationes Cr3+ y Fe2+.
Los valores de Ni2+ en las espinelas cromíferas, tanto las que integran las menas del
yacimiento “PotosÍ” como las asociadas a los diques de gabro-pegmatitas, las vinculadas con el complejo máfico y las accesorias en las litologías ultramáficas, se mantienen casi constante, lo que indica un mismo nivel de segregación de las espinelas
cromíferas en relación con el corte teórico de la asociación ofiolítica.
Se comprobaron las relaciones geoquímicas entre los cationes principales, entre ellas
las relacionadas con los cationes bivalentes (Fe2+- Mg2+), verificándose un comportamiento similar al analizado en el yacimiento “Cayo Guan” (Capítulo - II). Del análisis
estadístico se obtuvo un coeficiente de correlación entre ambos cationes de - 0,98768,
es decir muy próximo a la unidad, pero inversamente proporcional, la relación inversa
se verifica graficamente. (Fig. No. IV -9).

5.5
5.3
5.1
4.9
Mg(2+)

4.7
4.5
4.3
4.1
3.9
3.7
3.5
2

2.5

3

3.5

4

4.5

Fe(2+)

Fig. No. IV-9 Diagrama de dispersión de los números de cationes bivalentes [Mg
espinela cromífera en las menas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
128

2+

2+

y Fe ] de la

�José Nicolás Muñoz Gómez

129

Al analizar la relación de o
l s cationes bivalentes antes mencionados se destaca la
relación geoquímica de Fe2+: Mg 2+, la cual ha sido empleada por varios investigadores
para discriminar la génesis de los yacimientos cromíferos podiformes de los

yaci-

mientos cromíferos estratiformes, así las menas podiformes mantienen valores de Fe2+:
Mg2+&lt; 0,50 y generalmente muy estables entre 0,40 - 0,45. En el caso de las menas
estratiformes esta relación geoquímica está por encima de 0,60 y valores superiores a
la unidad; es interesante exponer un breve párrafo de Dickey sobre esta relación
geoquímica: “ … for example in this body of date chromite from the stratiform Stillwater
2+

2+

intrusion ranged in Fe : Mg

ratio from 0,67 to 1,59, and chromite from the podiform deposits of

the Haggard and New Mine at Canyon Mountain ranged from 0,40 to 0,45 … “pág. 1064 (Dickey,

J. S. Jr., 1975)25, criterio mantenido por varios autores al estudiar las menas cromíferas
típicas de complejos ofiolíticos entre ellos Hock (Hock, M. et al., 1986)46 y Thayer
(Thayer, T.P., 1969)113.
En el caso particular del yacimiento “PotosÍ” se manifiesta la presencia de espinelas
cromíferas con características podiformes, como las menas masivas, aunque sus valores de la relación Fe2+: Mg 2+ presentan un intervalo desde 1.0 4 - 0,42 y un valor medio
de 0,57, es decir, que aunque se incluye el rango de las espinelas cromíferas
podiformes (Fe2+: Mg 2+&lt; 0,50), varios valores exceden esos límites; situación análoga
ocurre con las espinelas cromíferas en contacto con gabroides, pero en este caso
específico, los valores determinados se ciñen más estrictamente a un origen podiforme
de las espinelas cromíferas, haciendo notar que el valor medio es de 0,48 y varios
entre 0,42 a 0,63.
2+

2+

Tabla No. IV-11 Valores de la relación geoquímica Fe : Mg
del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

en las espinelas cromíferas del área

Espinelas Cromíferas

Valor Máximo

Valor Mínimo

Valor Medio

Rango

Menas masivas
Menas diseminadas
En gabro-pegmatitas
En contacto con gabros
Accesorias

1.0403
0.9103
1.5125
0.6363
1.4353

0.4224
0.8476
0.4494
0.4084
0.6653

0.5712
0.8661
0.7728
0.488
0.9339

0.6179
0.0626
1.0631
0.2278
0.77

En cambio, las menas diseminadas, las espinelas cromíferas en los diques de gabropegmatitas (espinelas cromíferas - II) así como las espinelas cromíferas accesorias,
muestran una tendencia marcada hacia una génesis estratiformes de acuerdo a los
valores expuestos.

Departamento de Geología - ISMMM
129

�José Nicolás Muñoz Gómez

130

En las espinelas cromíferas accesorias con un valor medio de 0,93 y en el caso
particular de las espinelas que se localizan en dunitas serpentinizadas la relación
Fe2+: Mg 2+ es superior a la unidad, poniéndose de manifiesto un incremento de la actividad geoquímica del hierro durante el proceso de serpentinización de los complejos
máficos y ultramáficos serpentinizados. Tal afirmación se sustenta porque los olivinos
en las dunitas presentan altos contenidos de la molécula de forsterita (fo = 80 - 87) y
bajos contenidos de la molécula de fayalita (fa = 14 - 19), en otras palabras, se produce
una fuerte extracción del magnesio, al inicio del proceso de cristalización, y en correspondencia baja la asimilación del hierro ferroso durante el proceso final de cristalización del olivino, tal como se aprecia en el diagrama triangular de los olivinos en las
litologías ultramáficas.(Fig. IV -10).
Interpretación semejante puede darse en las espinelas cromíferas que se localiza en
los diques de gabro-pegmatitas, en ellos el olivino se segregó simultáneamente a la
espinela cromífera, cristalizando en primer lugar el olivino extrayendo un alto contenido
de magnesio, manifestado en el alto valor de la forsterita ( fo = 81,56 - 85,96 ) y bajos
valores de la fayalita ( fa = 15,04 - 19,78 ), produciéndose así un incremento relativo del
hierro que pasó a formar parte de la molécula de la espinela cromífera, lo que además
se verifica en los valores de la relación geoquímica: 0,4224&lt; Fe2+: Mg 2+ &lt; 1,5125.

En el caso particular de las espinelas cromíferas que se localizan en los diques de
gabro-pegmatitas, éstas fueron incorporadas a los diques una vez segregadas, lo que
se demuestra por las estructuras brechoides que exhiben, además de presentar, desde
el punto de vista geoquímico, características de espinelas cromíferas de génesis
estratiformes; a diferencias de las menas masivas en las que se verifica un carácter
dual: podiformes - estratiformes.
En ese sentido, existen evidencias - geoquímicas y mineralógicas - que confirman
que las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas han sido incorporadas
desde la profundidad al penetrar los diques las iltologías de los complejos máfico y
ultramáfico serpentinizados y es por ello que no se descarta la posibilidad de localizar
cuerpos de menas cromíferas a mayor profundidad, además, apoyan a este criterio la
existencia de paragénesis sulfurosas representadas en minerales de níquel, hierro y
cobre típicos de los yacimientos magmáticos de licuación vinculados a intrusiones
estratiformes.

Departamento de Geología - ISMMM
130

�José Nicolás Muñoz Gómez

131

Fig. IV-10 Diagrama triangular representativo de la composición de olivinos, en función de los
óxidos de silicio, hierro y magnesio en las litologías ultramáficas serpentinizadas del yacimiento
“Potosí”, Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
131

�José Nicolás Muñoz Gómez

132

Varios investigadores han utilizado la relación geoquímica entre los contenidos de TiO2
y Fe2+: Mg 2+ para discriminar las menas de los yacimientos podiformes asociados a los
complejos ofiolíticos de las menas cromíferas vinculadas a los complejos estratiformes.
Ha sido aplicada en varios yacimientos a escala internacional sobre todo por Leblanc y
sus colaboradores (Leblanc, M., Violette, J.F., 1983)67.
En el área del yacimiento “PotosÍ” y en particular en

las menas masivas con

contenidos bajos de TiO2 en combinación con la relación: Fe2+: Mg 2+ se corrobora su
génesis podiforme, aunque existen menas con alto contenido de TiO2 (TiO2 &gt; 0,25%),
lo que queda expuesto en la Fig. No. IV -11.

1.1

1
Estratiformes

Fe(2+)/Mg(2+)

0.9

0.8

0.7

0.6

0.5
Podiformes

0.4
0

0.5

1

1.5

2

2.5

TiO2%
Fig. No. IV-11 Diagrama de dispersión de los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
132

�José Nicolás Muñoz Gómez

133

Las menas podiformes se ubican hacia la zona de bajo contenido de TiO2, menor de
0,25% y también de bajos valores de la relación Fe2+: Mg 2+. El resto de las muestras
representadas se ubican hacia la zona de espinelas cromíferas estratiformes.
Al realizarse el mismo análisis en las espinelas cromíferas que se localizan en los
diques de gabro-pegmatitas se observa que se ponen de manifiesto sus características
estratiformes, bien marcadas, donde se combinan valores altos de la relación Fe2+:
Mg2+ y contenidos de TiO2% superiores a 0.25% en correspondencia a los establecidos
por otros investigadores, lo cual se expone en la Fig. No. IV-12.

1.6

1.4

Fe(2+)/Mg(2+)

1.2

1
Estratiformes
0.8

0.6
Podiformes

0.4
0

1

2

3

4

TiO2%

Fig. No. IV-12 Diagrama de variación entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas en el yacimiento
“PotosÍ”, Moa.

Como puede valorarse de la Fig. No. IV -12, se ubican muy pocas muestras en el área
que representan las espinelas cromíferas podiformes, es decir, muestras con
contenidos de TiO2%&lt; 0,25 y con los valores de la relación Fe2+: Mg 2+ &lt; 0,60, la
Departamento de Geología - ISMMM
133

�José Nicolás Muñoz Gómez

134

mayoría de las muestras, 98 en total, se localizan en el área que representan a las
espinelas cromíferas estratiformes. Lo expuesto, confirma una vez más las diferencias
genéticas entre las espinelas cromíferas masivas, que conforman el yacimiento “PotosÍ”
y las espinelas cromíferas ubicadas en los diques de gabro-pegmatitas.
Un carácter dual, de las características podiformes y estratiformes, se observa bien en
las espinelas cromíferas que se localizan en los contactos o que yacen en litologías del
complejo máfico.

0.65

0.6

Fe(2+)/Mg(2+)

0.55

Estratiformes

0.5

0.45

0.4

Podiformes

0.35
0

0.2

0.4

0.6

0.8

TiO2%

Fig. No. IV-13 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas que se localizan en litologías del complejo máfico,
yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Como se observa, quedan bien delimitados los campos de las muestras (38 en total).
En el área que representan las espinelas cromíferas podiformes se concentran
alrededor del

valor de Fe2+: Mg 2+ = 0,45, coincidiendo con los criterios de otros

Departamento de Geología - ISMMM
134

�José Nicolás Muñoz Gómez

135

investigadores, no obstante, algunas de las muestras ubicadas en el área mencionada,
exceden los contenido de TiO2 superiores al 0,25%.
Un número importante de muestras se ubican hacia el campo de las espinelas
cromíferas estratiformes, corroborando además el incremento del papel geoquímico del
hierro durante el proceso de serpentinización que afectó también a las litologías
máficas, ultramáficas y a las espinelas cromíferas.
El papel geoquímico del hierro y su intensa manifestación se pone de relieve al
analizarse las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas, tal como
se visualiza en la Fig. No. IV-14.

1.5

1.4

1.3

Fe(2+)/Mg(2+)

1.2
Dunitas
1.1

1
Wehrlitas

0.9

Lherzolitas
Harzburgitas

0.8

0.7

0.6
0

0.2

0.4

0.6

0.8

1

TiO2%

Fig. No. IV-14 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas accesorias en litologías del complejo ultramáfico del
yacimiento “PotosÍ”, Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
135

�José Nicolás Muñoz Gómez

136

De la interpretación de la Fig. No. IV -14, solo las espinelas cromíferas accesorias en
las harzburgitas serpentinizadas presentan características estratiformes en relación a
los contenidos de TiO2, el resto de las espinelas cromíferas presentan valores mayores
a 0,25% y todas están por encima del valor 0,60 para la relación geoquímica Fe2+:
Mg2+. Entre las diferentes litologías del complejo ultramáfico serpentinizado las
espinelas cromíferas accesorias en las dunitas serpentinizadas están muy enriquecidas
en hierro y las wehrlitas serpentinizadas presentan valores muy altos de TiO2.

0.92

0.91

0.9

Fe(2+)/Mg(2+)

0.89

0.88

0.87
Estratiformes
0.86

0.85

0.84
1

1.25

1.5

1.75

2

TiO2%

Fig. No. IV-15 Diagrama de dispersión entre los contenidos de TiO2 % y la relación geoquímica
2+
2+
Fe : Mg en las espinelas cromíferas de las menas diseminadas del yacimiento “PotosÍ” , Moa.

Departamento de Geología - ISMMM
136

�José Nicolás Muñoz Gómez

137

Por último se representan las espinelas cromíferas que constituyen las menas
diseminadas del yacimiento “PotosÍ” en las cuales, como se observa, éstas presentan
valores muy elevados de TiO2 y todos los valores de la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+
están por encima de 0.84, corroborándose las características estratiformes de la
mineralización cromífera del yacimiento “PotosÍ”, así como el incremento del hierro en
todas las formas de existencia de las espinelas cromíferas.
Como es conocido, los análisis realizados a través de la microscopía electrónica de
barrido, no es posible diferenciar los contenidos de FeO y Fe2O3, el resultado analítico
en relación al hierro se expresa en FeO como hierro total, es por ello, que las
asignaciones de los valores correspondientes al catión Fe3+ están basados en el
completamiento estequiométrico por defecto de la celda unidad de la espinela
cromífera

- espinela normal - así, mediante ese procedimiento de cálculo se

obtuvieron los valores del número de cationes Fe3+ para cada muestra y se representan
en las fórmulas cristaloquímicas expuestas.
Por tal motivo las relaciones geoquímicas vinculadas a los valores de Fe3+, no se
analizan con mayor profundidad, dado el grado de incertidumbre que ocasiona la
asignación estequiométrica en la celda unidad de la espinela cromífera. No obstante,
dados los bajos valores del catión Fe3+ , permite la representación gráfica de las
espinelas cromíferas en el área del yacimiento “PotosÍ” mediante los diagramas de
triangulares, tal como se representa en la Fig. No. IV-16.
Tabla No. IV-12 Valores medios del número de cationes Fe

3+

en las espinelas cromíferas del área

del yacimiento “PotosÍ” , Moa.
Espinelas Cromíferas
Menas masivas
Menas diseminadas
En gabro-pegmatitas
En contactos con gabros
Accesorias

Valor Máximo Valor Mínimo Valor Medio
1.768
1.3849
1.5007
0.8422
1.1926

0.3273
1.2752
0.5088
0.4351
0.3315

0.6654
1.3498
1.0667
0.6467
0.6416

Rango
1.4406
0.1096
0.9918
0.4071
0.8611

En las espinelas cromíferas de las menas diseminadas y en las localizadas en los
diques de gabro-pegmatitas los valores medios del catión Fe3+ rebasan la unidad. El
número de cationes Fe3+ en la celda unidad de la espinela cromífera está en
dependencia inversa con el número de cationes trivalentes: Cr3+ - Al3+ - Ti3+, es por ello
que se mantienen relaciones inversas, coeficiente de correlación negativos; al
compararse el número de cationes Fe3+, con los cationes bivalentes la correlación solo

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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es positiva en el caso del Fe2+, motivado por el propio carácter del cálculo estequiométrico, tal situación se expone en la tabla No. IV -13.
Ha quedado suficientemente demostrado el carácter de dualidad genética: podiforme estratiforme de las menas del yacimiento “PotosÍ” y el comportamiento geoquímico de
los elementos que integran la composición de la espinela cromífera. Existiendo una
distribución espacial del origen de las menas, así en las menas cromíferas masivas
propiamente dichas, corroboran un carácter podiforme. No se corresponden con esa
génesis las menas diseminadas así como el resto de las espinelas cromíferas del área
del yacimiento “PotosÍ”, en las cuales se demuestra una fuerte tendencia a las menas
con características estratiformes y en particular las espinelas cromíferas ubicadas
espacialmente en los diques de gabro-pegmatitas.
Tabla No. IV-13 Coeficientes de correlación entre los cationes bivalentes y trivalentes de la
espinela cromífera en las menas cromíferas masivas del yacimiento “PotosÍ”, Moa.
Cationes
2+

Mg
2+
Fe
3+
Cr
3+
Al
3+
Fe

Mg

2+

1
-0.98768
-0.3187
0.82401
-0.50953

Fe

2+

-0.98768
1
0.22343
-0.82525
0.55198

3+

Cr

-0.3187
-0.14876
1
-0.39492
-0.14876

Al

3+

0.82401
-0.82525
-0.39492
1
-0.77775

Fe

3+

-0.50953
0.55198
-0.14876
-0.77775
1

Hipótesis de Segregación de la Espinela Cromífera
Las consideraciones teóricas sobre la segregación de las espinelas cromíferas
asociadas a los complejos ofiolíticos se ha presentado ampliamente en la literatura
especializada sobre el tema, entre ellos Thayer, Dickey, Leblanc, (Thayer, T.P., 1964,
1969, )112,113, (Leblanc, M. et al.1990, 1992, 1994)69,70,71 y (Dickey, J.S.Jr., 1975)25.
En el presente trabajo, se recogen las consideraciones del autor sobre el tema,
partiendo de lo establecido en otras investigaciones, de que las espinelas cromíferas
podiformes ricas en Al2O3 se localizan en la zona de transición, o muy próximos a
dicha zona, entre los complejos máficos y ultramáficos de la antigua corteza oceánica.
Los cuerpos de espinelas cromíferas se segregan bajo un proceso de cristalización
diferenciada en el fundido: cromítico - dunítico, en sistemas magmáticos semi cerrados localizados en las partes superiores del complejo ultramáfico en transición
hacia al complejo máfico en la antigua corteza oceánica.
La cristalización diferenciada debe ocurrir, según nuestro criterio, en dos direcciones:
una, la que se origina en el propio seno del fundido cromítico y la otra, la que se origina

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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en sentido contrario desde el exterior; con la cristalización simultánea del olivino y la
espinela cromífera en los sistemas magmáticos semi - cerrados.
En los casos de los yacimientos "Cayo Guan" y “PotosÍ” el orden de cristalización es
el siguiente:
a) Orden de segregación en el fundido cromítico:
•

Cristalización de las fases de los minerales del grupo del platino: ele mentos nativos [Pt nativo] y sulfuros [ S( Ru - Os - Ir )].

•

Cristalización de las fases de existencia del Ti: rutilo idiomórfico, descomposición de soluciones sólidas de TiO2 y probablemente ulvö espinela.

•

Cristalización de los sulfuros primarios de Fe, Ni, Cu.

•

Cristalización de la espinela cromífera.

b) Orden de segregación desde el exterior de la cámara magmática:
• Cristalización de peridotitas plagioclásicas: dunitas plagioclásicas,
harzburgitas serpentinizadas, wehrlitas plagioclásicas y lherzolitas pla gioclásicas.
•

Cristalización de las peridotitas piroxénicas: Harzburgitas, lherzolitas y
wehrlitas.

•

Cristalización del olivino y la formación de dunitas masivas hasta dunitas enstatíticas.

La simultaneidad en la cristalización del olivino y la espinela cromífera, que se inician a
una alta temperatura, favorece que el catión Al3+ pase a formar parte de los cationes
trivalentes en la espinela cromífera y no existe en el olivino de la envoltura dunítica
(ausencia de piroxenos), que cubre todo el volumen del cuerpo menífero, en ese sentido Thayer señala: “… that the lack of piroxene adjacent to chromite may be due to its
instability at high temperature in the presence of a spinellid mineral…”

página 222], (Guild, P. W., 1947 )

[Citado por Guild,

41

La consideración señalada por Thayer está apoyada en el presente trabajo por 42
análisis de microscopía electrónica de barrido, en el olivino de las dunitas que sirven de
rocas encajantes a las menas cromíferas, en las cuales no se detecta la existencia de
Al3+ , ni minerales que lo contengan de forma independiente, ni en la celda elemental de
los olivinos.

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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La cristalización entre el olivino y la espinela cromífera en el proceso de cristalización
simultánea puede representarse a través de sus cationes bivalentes, según la siguiente expresión:
SiO4 ( Mg 2+, Fe2+) ßà ( Mg 2+ , Fe2+) ( Cr3+ , Al3+ , Fe3+ )2 O4
(olivino)

(espinela cromífera)

Como se puede valorar, ambos minerales tienen en común la posición X2+, ocupada
por los mismos cationes metálicos: Mg2+ y Fe2+ . En el caso específico del Mg2+ se
desplaza tanto hacia la formación de la espinela cromífera como hacia la formación del
olivino, en el caso particular que nos ocupa existe un exceso de magnesio, lo que se
comprueba a través de los resultados analíticos del olivino, donde la molécula de
forsterita está por encima de la molécula de fayalita [SiO4Mg2 - Fo = 81,56 - 85,96 y
SiO4Fe2 - Fa = 15,04 - 19,78], parte también del magnesio se desplaza hacia la conformación de la espinela cromífera.
El hierro que se ha mantenido en el fundido cromítico - dunítico se desplaza tanto hacia la formación del olivino como hacia la formación de la espinela cromífera, completando ambos radicales de acuerdo a la leyes de la estequiometría química, esos
contenidos, en ambos cationes son mutuamente inversos, tanto para el olivino como
para la espinela cromífera, tal como se visualiza en los gráficos: Mg2+ - Fe2+.
Al elevarse el potencial de oxidación el resto del hierro ingresa a la estructura de la celda elemental de la espinela cromífera en forma de catión trivalente Fe3 junto al Al3+ y
Cr3+. Otros elementos químicos como el Ti y el V pasan a la estructura de la espinela
cromífera en la posición trivalente hasta conformar un máximo de dieciséis cationes
Y3+, en cambio, otros cationes bivalentes como el Zn2+ y el Ni2+ se integran a la posición X2+ hasta un máximo de ocho cationes, en el caso particular del Ni2+ pasa integrar
a la molécula de olivino en sustitución isomórfica con el Mg2+ y el Fe2+ y en la molécula
de espinela cromífera con la sustitución de los mismos cationes bivalentes.
En el caso particular del yacimiento “Potosí”, al existir un alto valor de la fugacidad del
azufre y en presencia de elementos calcófilos se integran sulfuros de Fe, Ni y Cu, los
cuales son portadores de fases de minerales del grupo del platino.
La simultaneidad del proceso de cristalización del olivino, que envuelve a los cuerpos
cromíferos de menas podiformes, y la espinela cromífera se comprueba a través de
las estructuras nodulares de las espinelas cromíferas que en forma de nódulos de
forma esférica y elíptica (diámetros de 1 hasta 5 centímetros), son cementados por el

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Fig. IV-16 Diagrama triangular representativo de la composición de las espinelas cromíferas en
los diques de gabro-pegmatitas, en función de los valores de los cationes trivalentes del
yacimiento “Potosí”, Moa.

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olivino. Casos inversos, se ponen de relieve confirmando, una vez más, el proceso de
cristalización simultánea, así Guild al estudiar el yacimiento “Cayo Guan” expone: “… a
peculiar reverse - nodular texture of sferical masses of olivine an inch or two across in otherwise
massive chromite occurred in the southern part of the Cayoguan ore body…”pág.223. ( Guild,

P.W., 1947)41.
La cristalización simultánea del olivino y la espinela cromífera se corrobora en los
cuerpos cromíticos así cuando se presenta un cuerpo con una potencia alta, la envoltura dunítica es de pequeño espesor, en cambio, cuando el cuerpo mineral se manifiesta con bajo espesor, la capa de dunita que lo cubre es mucho más potente. Verificándose que el catión Cr3+ es el factor geoquímico predominante en el proceso de
cristalización simultánea entre ambos minerales.
La concepción expuesta es válida no sólo para explicar la formación de la espinela
cromífera masiva sino también para la cristalización de las espinelas cromíferas diseminadas y accesorias en las litologías ultramáficas y en menor grado en las litologías
del complejo máfico, donde las espinelas cromíferas están incluidas en olivino.
Los procesos de obducción, emplazamiento tectónico y serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos han modificado la composición química del olivino y de la
espinela cromífera, en el caso del olivino, se altera formado magnetita secundaria y
minerales del grupo de la serpentina - crisotilo y antigorita - en el caso específico de
la espinela cromífera, aunque se trata de un mineral estable en condiciones hipergénicas se forman minerales secundarios. Como se conoce, el catión Cr3+, que desde
el punto de vista geoquímico, tiene una migración muy limitada, es capaz, en condiciones específicas de migrar y formar nuevos minerales producto de la alteración de
la espinela cromífera tales como: kammerita - clorita crómica -, eskolaita - óxido crómico -, uvarovita - granate crómico- y muy escasamente la mariposita - mica crómica
- todos presentes en los yacimientos “PotosÍ” y "Cayo Guan".
Resultados Geoquímicos
1. El análisis geoquímico ha permitido establecer el carácter dual de la mineralización
cromífera del yacimiento “Potosí”, manifestándose características podiformes estratiformes en las menas masivas, estas características son únicas y particulares
del yacimiento, lo que se manifiesta en:
• Bajo contenido de Mg (carácter estratiforme).
• Alto contenido de FeO (carácter estratiforme)

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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• Contenido de TiO2 inferior a 0,25% (carácter podiforme), típico de las
menas masivas del yacimiento.
• Contenido de TiO2 superior a 0,25% (carácter estratiforme), típico de
las menas disemi nadas.
• Valores de la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ alrededor del intervalo
0,40 - 0,50 (carácter podiforme) y valores superiores a 0,60 (carácter
estratiforme).
• Bajos valores del número de cationes trivalentes de Fe3+ (carácter podiforme).
• Los diagramas de dispersión entre la relación geoquímica Fe2+: Mg 2+ y
el contenido de TiO2 en los diferentes tipos de espinela cromífera discrimina el carácter podiforme o estratiforme, comprobándose la existencia de espinelas cromíferas en ambos campos.
2. Se han corroborado las diferencias genéticas existentes entre las menas cromíferas
masivas del yacimiento “Potosí” y las espinelas cromíferas localizadas en los diques
de gabro-pegmatitas. En las menas cromíferas masivas predomina el carácter podiforme, exceptuando las menas diseminadas, en cambio, existe predominio del
carácter estratiforme en las espinelas cromíferas que se ubican en los diques de
gabro-pegmatitas, lo que se evidencia en los siguientes parámetros de éstas últimas:
• Mayor contenido de FeO total.
• Mayor contenido de TiO2 .
• Menor contenido de MgO.
• Coeficientes mayores de la relación Fe2+: Mg 2+
• Características menos refractarias.
• Coeficientes mayores de la relación geoquímica Cr3+: Al3+
• Ubicación en los diagramas de dispersión Fe2+: Mg 2+ vs TiO2 de las
menas masivas en el campo de las espinelas cromíferas podiformes y
distribución de las espinelas cromíferas en los diques de gabro-pegmatitas en el área correspondiente a las menas estratiformes.
3. Utilización por primera vez en el estudio sobre la mineralización cromífera de los
contenidos de TiO2 como indicador geoquímico, mediante el cual se ha podido
argumentar el carácter genético de las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí”, así como las localizadas en los diques de gabro-pegmatitas, las espinelas

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cromíferas en el complejo máfico y las espinelas cromíferas accesorias en las litologías ultramáficas.
4. Cálculo de varias relaciones geoquímicas que facilitaron el análisis del comportamiento de los elementos químicos que integran la composición de la espinela
cromífera así como que coadyuvaron a establecer criterios geoquímicos sobre el
origen de la mineralización cromífera, las principales relaciones calculadas son las
siguientes: Cr2O3/Al2O3; Cr2O3/FeO; #Cr=Cr3+/ [Cr3++ Al3+ ]; #Mg = Mg 2+/ [Mg 2+ +
Fe2+]; C = Fe3+/ [Fe3+ + Cr3+ + Al3+ ]; Cr3+: Al3+ , Cr3+/Fet ; Mg 2+: Fe2+, entre otras;
estas relaciones geoquímicas se utilizan por primera vez en las investigaciones
geoquímicas de la mineralización cromífera en el área del yacimiento “Potosí”.
5. Cálculo del número de cationes bivalentes y trivalentes en cada muestra de espinela
cromífera, obteniéndose las fórmulas cristaloquímicas de la celda unidad del mineral, lo que ha facilitado una valoración directa de la composición química de cada
muestra así como la distribución de los elementos químicos en su estructura; el
cálculo y elaboración de las fórmulas cristaloquímicas para las espinelas cromíferas
se realizan por primera vez en las investigaciones de la mineralización cromífera en
la región de Moa - Baracoa y del país.
6. Los contenidos de hierro son anómalos, calculados en las espinelas cromíferas como hierro total, ponen de manifiesto la intensa movilización geoquímica del metal
durante los procesos de obducción y serpentinización de los complejos máficos y
ultramáficos; teniendo presente, que en todos los casos el contenido de FeO es
superior al 15,0% en todas las formas de existencia de las espinelas cromíferas en el
área del yacimiento “Potosí” .
7. Se verificó la dependencia lineal entre los contenidos del hierro y los contenidos del
dióxido de titanio, TiO2, en las menas cromíferas y en el resto de las espinelas
cromíferas lo cual se ha demostrado gráficamente y a través de los valores de los
coeficientes de correlación.
8. Se exponen además, las consideraciones del autor sobre la segregación de las
espinelas cromíferas vinculadas a los eventos geólogo - estructurales, incluyéndose
el proceso desde el inicio de la cristalización hasta las modificaciones de la composición química, motivadas por el proceso de serpentinización; fundamentado en el
principio de la cristalización simultánea entre el olivino y la espinela cromífera.

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CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

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Conclusiones y Recomendaciones
A continuación se recogen las principales conclusiones y recomendaciones, donde se
integran los resultados geoquímicos y mineralógicos, así como aquellos que se derivan
de los resultados específicos de cada capítulo.
Conclusiones:
1. Los campos minerales correspondientes a los yacimientos de espinelas cromíferas de “Cayo Guan” y “Potosí”, representan en la actualidad los restos de
la antigua zona de transición entre los complejos máficos y ultramáficos de
la antigua corteza oceánica.

2. Los yacimientos minerales de menas cromíferas “Cayo Guan” y “Potosí”,
independientemente de algunas diferencias geoquímicas y mineralógicas, se
formaron en el mismo nivel del perfil teórico de la asociación ofiolítica, lo que
constituye una particularidad metalogénica de la mineralización cromífera en
la región de Moa - Baracoa.
3. La aplicación, por primera vez, en las investigaciones de la mineralización
cromífera de los contenidos de TiO2 y FeO y la relación Fe2+: Mg 2+ como
indicadores geoquímicos y petrológicos, mediante los cuales se han podido
argumentar el carácter genético de las espinelas cromíferas en todas sus
formas de existencia en los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”.

4. Las menas cromíferas del yacimiento “Cayo Guan” presentan características
podiformes, no obstante, se comprueba en relación a los contenidos de TiO2
y FeO cierta tendencia hacia la génesis estratiforme.
5. Las menas cromíferas del yacimiento “Potosí” manifiestan características
genéticas podiformes - estratiformes que son únicas y particulares de la mineralización cromífera en el área de este campo mineral.
6. Se ha corroborado, por primera vez, que en las espinelas cromíferas localizadas en los diques de gabro-pegmatitas tienen predominio de las caracte-

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rísticas genéticas estratiformes, lo que constituye una peculiaridad de la
mineralización cromífera en los yacimientos: “Cayo Guan” y “Potosí”.
7. Se ha comprobado, por primera vez, que los contenidos de hierro son anómalos (FeO &gt; 15,0%), en las espinelas cromíferas en todas sus formas de
existencia, poniéndose de manifiesto la intensa movilización del metal durante
el proceso de serpentinización de los complejos máficos y ultramáficos y de la
mineralización cromífera asociada al complejo ofiolítico en la región de Moa Baracoa.
8. La existencia de sulfuros magmáticos primarios -pirrotina-pentlandita-calcopirita y en menor grado millerita, demuestran una alta concentración del níquel y el cobre y una elevada actividad geoquímica asociada a la mineralización cromífera que se extiende hasta los diques de gabro-pegmatitas,
indicando que el proceso de cristalización de la espinela cromífera se desarrolló muy próximo al complejo cumulativo máfico, en los cuales el comportamiento geoquímico del níquel y del cobre es mayor, así como la fugacidad
del azufre, en comparación con el complejo ultramáfico. Con esta conclusión
se apoya el criterio de que las menas cromíferas masivas del yacimiento
“Potosí” se formaron en la zona de transición entre los complejos máficos y
ultramáficos.

9. La mineralización de los elementos del grupo del platino asociada a las espinelas cromíferas en el yacimiento “Potosí” está representada por la serie isomorfa laurita - erlichmanita y emulsión de platino nativo. En el yacimiento
“Cayo Guan” está presente la serie isomorfa laurita - erlichmanita.

10. La presencia del dióxido de titanio (TiO2), en todas sus formas de existencia
en las menas cromíferas del yacimiento "Potosí" y en los diques de gabropegmatitas, constituye una particularidad mineralógica de la mineralización
cromífera en la región de Moa - Baracoa y se distingue por sus contenidos del
resto de los yacimientos podiformes cubanos y extranjeros.

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11.

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La identificación mineralógica y el establecimiento de cuatro paragénesis

minerales asociadas a las mineralización cromífera del yacimiento "Potosí", lo
que constituye un aporte al conocimiento científico de la mineralogía de las
espinelas cromíferas y a la metalogenia endógena en la región de Moa Baracoa, vinculadas a los principales eventos geólogo - estructurales, siendo el
primer yacimiento cromífero del país en identificarse y establecerse las mismas.
Paragénesis - A: Fase Inicial de Cristalización de la Espinela Cromífera
Paragénesis - A1Espinela cromífera - I
Laurita- erlichmanita - I
Platino nativo
Paragénesis - A2 Espinela cromífera - I
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita- erlichmanita - II
Paragénesis - A3Espinela cromífera - I
Laurita-erlichmanita - I
Platino nativo
Pirrotina - I
Calcopirita - I
Pentlandita - I
Laurita-erlichmanita - II
Paragénesis - A4 Espinela cromífera I
rutilo - I
Paragénesis - B - Fase Final de Cristalización y Agrietamiento de la Espinela Cromífera
Paragénesis - B1
Espinela cromífera - I
Olivino
Rutilo - II
Paragénesis - B2 Espinela cromífera – I

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Laurita-erlichmanita - II
Pentlandita - II
Pirrotina - II
Calcopirita - II
Pirita - I
Millerita - I
Crisotilo
Antigorita
Enstatita
Paragénesis - C - Fase de Serpentinización de los Complejos Máficos y Ultramáficos
Espinela cromífera - I
Olivino
Pentlandita - II
Laurita- erlichmanita - II
Heazlewoodita
Mackinawita
Pirita - II
Magnetita
Crisotilo
Antigorita
Enstatita
Anortita
Paragénesis - D - Fase de Emplazamiento de los Diques de Gabro-pegmatitas
Espinela cromífera - II
Olivino
Pentlandita - III
Calcopirita - III
Pirrotina - III
Laurita-erlichmanita - III
Pirita - III
Millerita - II
Rutilo - I
Rutilo - II
Anortita
Enstatita
Crisotilo
Antigorita
12. Se elaboró por primera vez, en la región de Moa - Baracoa y en el país, el
orden de consecutividad de formación de las paragénesis minerales y los
modelos teóricos correspondientes, conjugándose en el esquema la composición mineralógica de las menas, las paragénesis minerales y los

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eventos geólogo - estructurales en los que se segregó el yacimiento "Potosí".
13. Cálculo de los números de cationes bivalentes y trivalentes en cada
muestra de espinela cromífera, obteniéndose las fórmulas cristaloquímicas
de la celda unidad del mineral, lo que ha facilitado una valoración directa de
la composición química de cada muestra así como la distribución de los
elementos químicos en su estructura, el cálculo y elaboración de las
fórmulas cristaloquímicas para la espinela cromífera se realizan por primera vez en las investigaciones de la mineralización cromífera en la región
de Moa - Baracoa y del país.

14. Las investigaciones geoquímicas y mineralógicas desarrolladas han verificado el carácter refractario de la mineralización cromífera en los yacimientos: "Cayo Guan" y "Potosí".
Recomendaciones:
1. Atendiendo a las características geológicas, mineralógicas, geoquímicas y petrológicas así como la yacencia de la mineralización cromífera
en los yacimientos estudiados, recomendamos la elaboración de proyectos de exploración profunda (300 - 500 metros) con el objetivo de localizar otro ho rizonte productivo en los yacimientos “Cayo Guan” y “Potosí”.

2. Una metodología para la prospección futura de la mineralización cromífera asociada al complejo ofiolítico en la región de Moa-Baracoa, fundamentada en la identificación de los posibles restos de la zona de
transición entre los complejos máficos y ultramáficos, considerándose
como el principal criterio científico del control de la mineralización cromífera.

3. La continuación de las investigaciones de la mineralización platinífera
asociada a los sulfuros magmáticos primarios en los diques de gabro-

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pegmatitas y en las litologías del complejo ultramáfico, específicamente en
dunitas y piroxenitas.
4. La utilización combinada de los métodos tradicionales de la microscopía
de menas con la microscopía electrónica de barrido en la prospección de
la mineralización cromífera y de los minerales asociados, lo que permite
una alta precisión en la determinación de la composición de los minerales. En ese sentido, los resultados analíticos alcanzados pueden emplearse para medir el grado de eficiencia de la planta de beneficio de
Punta Gorda.

5. Estudiar en detalle la distribución de los contenidos del dióxido de titanio
en las menas del yacimiento "Potosí", cuando se decida la explotación
de sus reservas, ya que las menas pudieran utilizarse no como refractarios, sino para la producción de aceros inoxidables.

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153

BIBLIOGRAFIA Y REFERENCIAS

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�José Nicolás Muñoz Gómez

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Departamento de Geología - ISMMM
161

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                <text>Geoquímica y mineralogía de la mineralización cromífera asociada al complejo ofiolítico en la región de Moa - Baracoa, Cuba</text>
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                    <text>�PROGRAMA PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO PARA ESTUDIANTES
DE INGENIERÍA INFORMÁTICA

�PROGRAMA PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO PARA ESTUDIANTES
DE INGENIERÍA INFORMÁTICA

AUTOR: M. Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

COLABORADORES:
Dr. Jorge Luis Mateo Sánchez
Dr. C. Arístides Legrá Lobaina
M. Sc. Luis Arnold Martínez Hernández
M. Sc. Amado Díaz Mainat
M. Sc. Karelia de la Caridad Carralero Corella
M. Sc. Miguel Ángel Ávila
M. Sc. Ana Gloria Gelpis
M. Sc. Marcos Medina
M. Sc. Antonio Negrón Segura
Lic. Orlis Matos Meriño

Editorial Digital Universitaria, Moa

�Página legal
Título de la obra: Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería
Informática – 109 pgs.
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015 – ISBN: 978 – 959 – 16 – 2439 - 0
1. Autor: Juan Carlos Figueroa Urgellés
2. Institución: Instituto Superior Minero Metalúrgico “Dr. Antonio Núñez Jiménez”
Edición: M.Sc. Niurbis La Ó Lobaina
Corrección: Lic. Yelenny Molina Jiménez
Institución del autor: ISMM Dr. “Antonio Núñez Jiménez”
Editorial Digital Universitaria de Moa, año 2015
La Editorial Digital Universitaria de Moa publica bajo licencia Creative Commons de tipo
Reconocimiento No Comercial Sin Obra Derivada, se permite su copia y distribución por
cualquier medio siempre que mantenga el reconocimiento de sus autores, no haga uso
comercial de las obras y no realice ninguna modificación de ellas.
La licencia completa puede consultarse en:
http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode
Editorial Digital Universitaria
Instituto Superior Minero Metalúrgico
Las coloradas s/n, Moa 83329, Holguín
Cuba
e-mail: edum@ismm.edu.cu
Sitio Web: https:// ismm.edum.edu.cu

�Agradecer es el placer de reconocer el esfuerzo ajeno, la incomparable ayuda y el valor
de lo ofrecido. Agradecerle, inicialmente, a Dios, a mi país y al Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa “Dr. Antonio Núñez Jiménez” (ISMM), ellos han sido una
gran inspiración. A mi adorable madre, a mi padre y mis hermanos por su desasosiego
a lo largo de mis estudios.
Gracias mil a unas excelentes personas que día a día contribuyen a mi formación como
ser humano y como profesional: Javier Santrayll, Yoel Reyes, Maritza Mariño Cala,
Karelia de la Caridad Carralero Corella, Yunaidys Cuenca Alba y Yoel Hernández, para
ustedes todo el afecto y cariño que de mi ser pueda emanar.
Un agradecimiento especial a mi amigo, hermano y colega Jorge Luis Mateo Sánchez
por su tiempo, dedicación y por su inspiración en los momentos difíciles.
Gracias a todos los especialistas del departamento de Cultura Física del Instituto, a los
estudiantes de la carrera de Ingeniería Informática.
Finalmente, deseo agradecerle y disculparme con mi pequeña familia, mi bebita y mi
esposa, por mis ausencias para el logro de este trabajo.
A todos, mis más profundos y sinceros agradecimientos.

�PRESENTACIÓN
Hablar de la tecnología de la información y la comunicación es hablar de la
esencia misma de la sociedad actual, ella es parte indispensable de todos los
procesos en este siglo y el que viene. Una de las herramientas más
importantes de la actual era tecnológica es la computadora y son numerosas
las actividades que están mediatizadas por la acción de ella; por ello, es cada
vez mayor el número de personas y empresas que adquieren esta tecnología
para realizar sus funciones.
Es de conocimiento general que esas maravillosas herramientas brindan
innumerables beneficios, pero, ¿alguna vez hemos valorado que el trabajo
intenso con las computadoras puede producir daños graves al organismo?
Revertir esta situación precisa, entre otras cosas, que las universidades y las
escuelas, de forma general, se involucren directamente en el fomento de
nuevos comportamientos, al abordar desde una perspectiva local, en contexto,
con sus complejidades, la solución de problemas globales a través de la
promoción y aplicación de conocimientos que permitan a los estudiantes, que
pertenecen a especialidades relacionadas con el uso intensivo de las
computadoras, darle tratamiento a esta problemática.
Precisamente, hacia esa dirección se dirige el presente texto, el cual presenta
un programa profiláctico-terapéutico con un carácter holístico para contribuir a
mitigar los trastornos generados por el comportamiento profesional, a partir
del uso de los medios de la cultura física terapéutica y las terapias alternativas
que asientan su accionar en el programa de Educación Física, en los tiempos
de máquinas y en las prácticas de los estudiantes de la carrera de Ingeniería
Informática.
La significación práctica de la propuesta que aquí se presenta fue corroborada
mediante su aplicación con los estudiantes de Ingeniería Informática del
Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Holguín, Cuba y se espera que
pueda ser extendida a otras instituciones de Cuba y el mundo.

AUTOR

�TABLA DE CONTENIDO

PRESENTACIÓN
INTRODUCCIÓN ...................................................................................... 1
CAPITULO 1……………………………………………………………………………………………….4
TRASTORNOS DE LA SALUD EN EL CONTEXTO DE LA CARRERA DE INGENIERÍA
INFORMÁTICA ......................................................................................... 4
1.1. Trastornos de la salud generados por el uso de las computadoras ...... 4

Trastornos músculo-esqueléticos ................................................ 6
1.2

. Postura y ergonomía en el puesto de trabajo con computadoras .... 8

1.2.1. La postura ...................................................................... 8
1.2.2. Regulación de la postura .................................................. 9
1.2.3. Norma de la buena postura ...................................................... 10

1.2.4. La postura sedente ........................................................ 10
1.2.5. Manifestación de la postura ............................................. 12
1.2.7. Factores de diseños que influyen en la mala postura .......... 13
Otros indicadores a tener en cuenta .......................................... 14
1.2.8. Ergonomía del puesto de trabajo con computadora ..................... 15
1.3. La cultura física terapéutica y las terapias alternativas ................... 17
1.4. Ejercicios físicos y los masajes fisioterapéuticos ............................ 19

1.4.1. Valoraciones fundamentales de las capacidades físicas:
resistencia a la fuerza y flexibilidad ........................................... 21
CAPÍTULO

2 ........................................................................................ 22

DESCRIPCIÓN DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS ANTES DE APLICAR EL
PROGRAMA PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO PARA ESTUDIANTES DE LA CARRERA
INGENIERÍA INFORMÁTICA
2.1. Información obtenida a partir de las técnicas de investigación
aplicadas ......................................................................................... 22

�a)

Análisis de la encuesta inicial ............................................ 23

2.2. Caracterización del puesto de trabajo ........................................... 27
2.3. Estudio de la flexibilidad y la resistencia estática del informático ...... 31

2.4. Análisis de las pruebas físicas iniciales aplicadas a los
estudiantes de Ingeniería Informática de primer año ................... 34
2.5. Análisis por variables de los intervalos de confianza en las pruebas
físicas iniciales ................................................................................. 34
CAPÍTULO 3………………………………………………………………………………………………….68
PROGRAMA
PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO
PARA
MITIGAR
LOS
TRASTORNOS GENERADOS POR EL MODO DE ACTUACIÓN PROFESIONAL
DE LOS ESTUDIANTES DE INGENIERÍA INFORMÁTICA .......................... 69

3.1. Subprograma profiláctico-terapéutico encaminado al desarrollo
de la flexibilidad...................................................................... 69
3.2. Subprograma profiláctico-terapéutico dirigido al desarrollo de la
resistencia estática fundamentalmente ...................................... 80
3.3. Subprograma profiláctico-terapéutico de automasaje dirigido a
mejorar el estado general.................................................................. 90
Masaje aplicado por los especialistas ................................................ 101
CAPÍTULO

4 ................................................................................. 102

RESULTADOS OBTENIDOS DESPUÉS DE APLICADO EL PROGRAMA
PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO .......................................................... 102
CONSIDERACIONES FINALES ................................................................ 107
BIBLIOGRAFÍA..................................................................................... 108
ANEXOS ............................................................................................. 110

�INTRODUCCIÓN
La computadora constituye la herramienta que más ha transformado la
sociedad en el siglo que acaba de terminar. En una entrevista realizada a Bill
Gate expresó « […] si miramos hacia el futuro, el ordenador es, en cualquier
caso, el utensilio de la comunicación que más profundamente cambiará
nuestras formas de vida. Es evidente que este cambio ha comenzado ya, pero
su impacto en el siglo que viene será, sin ningún tipo de duda, extraordinario»

(Virgine, 1999)

Hoy en día son innumerables las actividades que están mediatizadas por la
acción de la computadora, por ello es cada vez mayor el número de personas y
empresas que adquieren esta tecnología para realizar sus funciones. Si a ello le
sumamos que el desarrollo de esta brinda una gama variada de servicios,
entonces nos damos cuenta de que en el centro de la sociedad actual,
interactuando con el hombre se encuentra la computadora, ejerciendo una
influencia multifacética sobre este, fundamentalmente en su estado psicológico
y físico.
Varios autores e instituciones (Matey, 1996; Lapiedra &amp; Hernández, 2001;
iespana, 2003) se han referido fundamentalmente a los trastornos que produce
el ordenador en el hombre y han dictado medidas, desde la perspectiva
ergonómica y de seguridad del trabajo, para evitarlos. Otros, además del
aspecto antes mencionado, han referido que la actividad física cumple un rol
importante para evitar estas molestias y lesiones (Popov, 1988; Guía de salud
laboral, 2001); todos ellos coinciden en plantear que: la posición sedente por
períodos prolongados produce efectos nocivos al organismo y que las
actividades físicas y las terapias alternativas poseen extraordinarias
potencialidades para contribuir a disminuir o eliminar estos trastornos.
La puesta en práctica de una propuesta alternativa que permita evitar o
atenuar los trastornos que produce el estar por períodos prolongados frente al
ordenador en posición sedente constituye una inquietud para los especialistas
de diferentes latitudes, no obstante, en la búsqueda realizada no hemos
encontrado trabajos que aborden este tema desde una visión holística y con
una dimensión educativa; además, la existencia de antecedentes de alternativa
profiláctico-terapéutica sustentada en la cultura física terapéutica y las terapias
alternativas para los estudiantes de la carrera de Ingeniería Informática, en
Cuba, es exigua.
El sistema de organización social en Cuba permite al individuo realizar
actividades físicas cuándo y dónde lo desee y existe una influencia
multifactorial de diferentes sectores como el Instituto Nacional de Deporte,
Educación Física y Recreación (INDER), la comunidad, las organizaciones
sociales, entre otras, que facilitan estas prácticas. Sin embargo, sin restar
méritos al trabajo que estas instituciones realizan, se considera que las
escuelas poseen el rol principal en el logro de una cultura hacia la utilización de

1

�la cultura física terapéutica y las terapias alternativas como medio para evitar
y rehabilitar las lesiones o molestias ocasionadas por la posición sedente
prolongada frente a la computadora.
Es una preocupación en Cuba, y en especial del Ministerio de Educación
Superior, formar un profesional integral «[…]ya en 1987, el Ministerio de
Educación Superior (MES) de Cuba planteó en su Programa de Computación
que, la preparación de las nuevas generaciones para el trabajo en condiciones
ya señaladas (se refiere al desarrollo de la computación y la informática) se
convierte en una necesidad social de primera instancia, o se pondría en peligro
la asimilación de los logros de la revolución científico-técnica en los más
variados campos del trabajo socialmente útil. En dicho programa se
establecieron las pautas para la formación de los futuros profesionales, que
actualmente se encuentran trabajando en la producción» (Griñan &amp; Alfa,
2003).
No solo se trata de aplicar un compendio de actividad física o la utilización de
una u otra terapia alternativa, sino de crear una cultura hacia el uso consciente
y apropiado de estos medios, que le permita a estudiantes y docentes aplicar
soluciones creativas a situaciones originadas durante el proceso de interacción
máquina-hombre.
La aplicación de una propuesta profiláctico-terapéutica para los estudiantes de
la carrera de Ingeniería Informática se convierte hoy en una necesidad
impostergable si se tienen en cuenta los siguientes elementos:
1. La creación de nuevas universidades para la preparación de
profesionales en la especialidad de informática y computación, así como
la apertura de la carrera de Informática en diferentes universidades, el
incremento del número de estudiantes en esta carrera y el inicio de la
enseñanza de la computación en el nivel preescolar, primario y
secundario. Todo ello preparando a nuestro país para lo que se ha dado
en llamar «la sociedad de la información y las comunicaciones»;
2. Los estudiantes no poseen un alcance real de lo que significa la
adopción por un período prolongado de la posición sedente frente a un
ordenador, no tomando en consideración los cambios que ocurren en su
estado fisiológico, morfológico y psíquico; de manera que obvian la
práctica de la cultura física y las terapias alternativas, considerando que
con solo la participación en las clases de Educación Física tradicionales
es suficiente;
3. No existe una preparación dirigida a la creación de una cultura hacia la
práctica de la cultura física y las terapias alternativas, sustentada en
conocimientos, hábitos y habilidades que permitan la formación de una
actitud consciente hacia el mantenimiento y cuidado del cuerpo durante
la carrera y luego en su accionar como profesional de la informática.

2

�En mi opinión, lo acontecido en los elementos dos y tres se ha producido por
insuficiencias teórico-metodológicas en la concepción del Programa de la
disciplina de Educación Física para la carrera de Ingeniería Informática y la no
existencia de una alternativa profiláctico-terapéutica, lo que trae consigo la
formación de un personal altamente calificado en las ciencias informáticas,
pero con deuda en su formación en lo referido a la prevención de las lesiones
que le pudieran provocar su comportamiento profesional, así como una
influencia nula en los individuos que realizan su misma función y en otros
casos, bajo su dirección.
Obviamente, se pretende obtener la máxima eficiencia en el puesto de trabajo
del informático sin que existan laceraciones somáticas o vegetativas como
consecuencia de su labor profesional.
Hacia ese propósito estuvo encaminada esta investigación y como resultado se
elaboró un programa profiláctico-terapéutico, con carácter holístico, para
contribuir a mitigar los trastornos generados por el modo de actuación
profesional de los estudiantes de Ingeniería Informática, el que deberá ser
insertado dentro del programa de Educación Física de esta carrera.

3

�Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería Informática
M.Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

CAPÍTULO

1

TRASTORNOS DE LA SALUD EN EL CONTEXTO
DE LA CARRERA DE INGENIERÍA INFORMÁTICA

1.1. Trastornos de la salud generados por el uso de las
computadoras
La decisión ya ejecutada de llevar la computación a todas las escuelas
primarias y secundarias, incluso a aquellas con un solo estudiante o en
regiones donde aún no llega la electricidad, con soluciones diseñadas a partir
del uso de sistemas fotovoltaicos, muestra claramente la voluntad política de
avanzar en este sentido. No escapan a esta voluntad la enseñanza especial
(entiéndase a discapacitados), la enseñanza preuniversitaria, politécnica,
tecnológica, y por supuesto, universitaria.
Cuba, a pesar de grandes limitaciones de recursos y de las restricciones en el
acceso a tecnologías de avanzada y a la información como consecuencia del
bloqueo económico, comercial y financiero a que está sometida desde hace
más de cuatro décadas, está trabajando con optimismo en el fomento del uso
masivo de las tecnologías de la información y las comunicaciones.
Una interesante experiencia lo constituye la red de los Joven Club de
Computación y Electrónica, con 300 instalaciones diseminadas en todo el país
de manera que en cada municipio existe al menos una, y donde, de forma
totalmente gratuita, se preparan los ciudadanos para la utilización eficiente de
estas herramientas.
Como se puede apreciar en los últimos años ha existido un incremento del uso
de las computadoras, por lo que se ha expresado que «[…] se ha visto
aumentado el número de afecciones músculo-esqueléticas, por la violación de
las exigencias y principios de las condiciones del puesto de trabajo y por

4

�Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería Informática
M.Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

mantenerse una postura inadecuada frente al ordenador» (Guía de salud
laboral, 2001), por ello se considera que es preciso establecer medidas
preventivas y terapéuticas tendentes a evitar el incremento de los trastornos
músculo-esqueléticos, así como reducir la actual incidencia, principalmente
entre quienes, por el tipo de tarea realizada o por el tiempo de permanencia
ante la pantalla, mayores probabilidades tengan de padecer dolencias de esta
índole; debido a ello, consideramos que la práctica de la actividad física juega
un papel preponderante en la profilaxis de la salud de los individuos que
permanecen varias horas frente a estos ingeniosos inventos.
Compartimos el criterio de algunos autores que abordan el tema sobre salud
laboral con el uso de ordenadores que expresan que al trabajar con un
ordenador puede existir un riesgo de daños graves. Algunos estudios sugieren
que periodos prolongados de escritura al teclado, una disposición incorrecta del
puesto de trabajo, unos hábitos de trabajo incorrectos o los problemas
personales de salud pueden tener una estrecha relación con las lesiones. Los
síntomas pueden aparecer al escribir o en otras situaciones, aunque no esté
trabajando con las manos, incluso por la noche (Guía de salud laboral, 2001;
Lapiedra &amp; Hernández, 2001).
La Fundación Europea para la mejora de las condiciones de vida y de trabajo,
en el año 1996, realizó estudios con los trabajadores de la Unión Europea, en
los que se señalan los problemas de salud relacionados con el trabajo,
mencionados con más frecuencia por 1 000 trabajadores/as representantes de
la población activa de cada estado miembro de la Unión Europea, en total 15
800 personas, son los siguientes: dolores de espalda 30 %, estrés 28 % y
dolores musculares en brazos y piernas 17 %.
Esta realidad ha impregnado preocupación en los grupos científicos dedicados a
la motricidad humana y otras ciencias afines y se llevan a cabo investigaciones
para disminuir el efecto hipokinésico y traumático en el cuerpo humano.
Estudios han demostrado que un puesto de trabajo adaptado e idóneo mejora
el confort y, por tanto, la eficacia en el trabajo; no obstante, se señalan los
trastornos específicos, es decir, las alteraciones sufridas por los/as
operadores/as de pantallas de visualización, los cuales las agrupan en tres
categorías:
♦ Fatiga visual
♦ Fatiga física
♦ Fatiga mental o psicológica
En otros estudios realizados (Bolaños, 1999; Guía de salud laboral, 2001) se
muestra una clasificación más amplia de los trastornos que se producen en los
usuarios de las computadoras, a los cuales los hemos agrupado de la forma
siguiente para una mejor comprensión:

5

�Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería Informática
M.Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

El Síndrome de la Visión Informática (Computer Vision Syndrome):
No hay evidencia científica que demuestre que el uso prolongado de la
computadora cause daños irreversibles en los ojos. No obstante, alguna de las
molestias puede resultar ocasionalmente peligrosa.
En una conversación, los interlocutores parpadean una media de 22 veces por
minutos; cuando alguien lee, la frecuencia de este parpadeo disminuye a 10
veces por minutos, pero cuando se está sentado delante de un ordenador los
ojos solo se cierran sietes veces por minutos, como consecuencia, los ojos se
irritan y causan molestias.
Expertos en oftalmología han anunciado que en los últimos años los problemas
visuales como vista cansada, visión borrosa, dolores de cabeza o cuello, se han
multiplicado rápidamente como consecuencia del uso de los ordenadores.
Más del 75 % de las personas que trabajan frente a un ordenador han sufrido
uno o varios problemas reversibles en la vista. La Asociación Americana de
Oftalmología ha decidido agrupar estos trastornos bajo un mismo nombre:
Computer Vision Síndrome.
El Computer Vision Síndrome es una modificación funcional de carácter
reversible debido a un esfuerzo excesivo del aparato visual. Los síntomas se
sitúan en tres niveles:
1. Molestias oculares: que se manifiesta por sensación de tensión, pesadez
de los párpados y ojos, hipersensibilidad a la luz; picores, irritación y
enrojecimiento en conjuntiva y párpados, entre otras;
2. Trastornos visuales: visión borrosa, doble o sensación de vista cansada,
pérdida de agudeza visual, miopía temporal, entre otras;
3. Síntomas extraoculares: dolor de cabeza, vértigos, sensaciones de
desasosiego y ansiedad, molestia en la nuca, la columna vertebral,
espasmos musculares, entre otras.
Trastornos músculo-esqueléticos: trastornos que se producen por la
inclinación excesiva de la cabeza, inclinación del tronco hacia adelante,
rotación lateral de la cabeza, flexión de la mano, desviación lateral de la mano
y fémures inclinados hacia abajo, también incluyen el síndrome del túnel
carpiano, tendinitis, y otras enfermedades.
Trastornos traumáticos de orden acumulativo y lesiones por esfuerzo de
carácter repetido: dichos problemas se manifiestan en forma de inflamación de
los tendones (tendinitis), inflamación de la cubierta del tendón (tendosinovitis),

6

�Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería Informática
M.Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

o en lo que se conoce con el nombre de síndrome del túnel carpiano, afección
de los nervios de la mano que tiene su raíz en problemas de los tendones. El
trabajo de la máquina de escribir-pulsar, el retorno del carro, cambiar la hoja
de papel, y otros evita tales problemas, pero la programación de los equipos
informáticos aumentó de forma vertiginosa los trastornos traumáticos de orden
acumulativo.
Los dolores de espalda, várices, contracciones musculares, calambres
musculares en diversas zonas, fatiga física debido a una tensión muscular
estática, dinámica o repetitiva, bien debido a una tensión excesiva del
organismo en general o a un esfuerzo excesivo del sistema psicomotor, a la
incorrecta organización del trabajo o a condiciones de trabajo o ergonómicas
no satisfactorias.
Síntomas: cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias y otras afecciones relacionadas
con la columna vertebral.
Sobre este aspecto refieren Bassols et al. (2003) que: «El dolor de espalda es
una de las dolencias de alta prevalencia en las sociedades occidentales». Este
autor cita a Devo y Weinstein los cuales han escrito « […] que alrededor de las
dos tercera partes de las personas adultas sufren de dolor de espalda algunas
vez».
El dolor de espalda representa un problema considerable de salud pública por su
importante repercusión socioeconómica, ya que genera numerosas consultas a
profesionales, una elevada utilización de los servicios sanitarios, un notable
absentismo laboral y una considerable pérdida de días de trabajo. Los costes
económicos de esta situación son muy elevados. En 1990, Frymoyer señaló que
en los Estados Unidos podían suponer entre 50 y 100 000 millones de dólares. En
España, González y Condón han calculado que el dolor lumbar supuso un 11,4 %
de todas las incapacidades temporales en el periodo de 1993-1998, con un coste
total solo por este concepto de 75 millones de euros (Bassols et al., 2003).

Stubbs et al., citado por Gómez-Conessa y Carrillo (2002) encontraron una
evidencia razonable para asociar los síntomas de espalda con los siguientes
factores de trabajo:
•

Trabajo físicamente pesado

•

Postura de trabajo estática

•

Flexiones y giros frecuentes de tronco

•

Levantamientos y movimientos potentes

•

Trabajo repetitivo

•

Vibraciones.

Todos estos factores aumentan la carga mecánica y frecuentemente no
ocurren de forma aislada, sino en combinación. En esta misma línea, Fautrel et
al., citado por Gómez-Conessa y Carrillo (2002), señalaron que las
circunstancias en que se producen las lumbalgias profesionales se pueden

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diferenciar en molestias excesivas ligadas a esfuerzos intensos o agotamientos
por cansancios ligados a esfuerzos menos intensos, pero repetidos, o a las
vibraciones.
Según resultados de estudios realizados en Suecia con hombres y mujeres en
edad laboral aparecen numerosas personas aquejadas de dolor lumbar y la
mitad de ellas no presentan signos objetivos de un problema de espalda al
efectuarse un examen físico.
Otro de los problemas de salud que hoy en día es bastante frecuente es la
cervicalgia, asociado a los hábitos de vida que acompañan a los tiempos
modernos, de tal forma, que aproximadamente el 50 % de la población sufrirá
al menos, un episodio de cervicalgia en su vida (Pérez, Díaz &amp; Lebrijo, 2002).
Los factores mecánicos osteoarticulares y los factores ocupacionales son los
principales más habituales desencadenantes de la cervicalgia, distinguiéndose
así la cervicalgia mecánica, la cual hace referencia al dolor de cuello producido
por un espasmo muscular cuya causa exacta no es bien conocida hoy día, pero
aparece frecuentemente asociada a factores posturales.
Por último, nos referiremos a la fatiga mental o psicológica que es el esfuerzo
intelectual o mental excesivo. Sus síntomas pueden ser de tres tipos:
•

Trastornos
neurovegetativos
y
alteraciones
(constipados, diarreas, cefaleas, palpitaciones);

psicosomáticas

•

Perturbaciones psíquicas: (ansiedad, irritabilidad, estados depresivos);

•

Trastornos del sueño: (pesadilla, insomnio, sueño agitado).

1.2 . Postura y ergonomía en el puesto de trabajo con computadoras

1.2.1. La postura
La limitación de la necesidad natural del movimiento, las cargas estáticas
considerables sobre la columna vertebral y los músculos del tronco, así como
las posturas habituales ante la actividad intelectual contribuyen al desarrollo y
fijación de posturas defectuosas.
La postura depende en gran medida, del estado del aparato neuromuscular, del
grado de desarrollo de los músculos del cuello, de la espalda, del pecho, del
abdomen, de las extremidades inferiores, así como de las posibilidades
funcionales de la musculatura o de su capacidad para soportar una tensión
estática prolongada. También forman parte de los factores que influyen en la
postura las propiedades elásticas de los discos intervertebrales, las formaciones
cartilaginosas y de tejido conjuntivo de las articulaciones y semiarticulaciones de
la columna vertebral, de la cadera y de las extremidades inferiores (Popov,
1988).

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La postura ha recibido varias definiciones, entre ellas mencionaremos la de
Silva (citado por Bolaños, 1999) la cual plantea que:
La postura es la actividad muscular donde se mantiene la posición erecta
actuando sobre la fuerza de gravedad. Para mantenerla el organismo pone en
marcha una serie de mecanismos donde se ven vinculados los sentidos en
coordinación con el sistema nervioso, logrando el equilibrio por medio de la
interrelación entre todos.

Frente a este vocablo Astrand y Rodaht, citados por Bolaños (1999), sostienen
que:
La posición erecta es mantenida por la actividad muscular contra la fuerza de
gravedad, donde el reflejo de estiramiento miotático es un factor importante para
mantener la postura adecuada. Dentro de la postura bípeda gran parte de los
movimientos correctores ocurren en las articulaciones de los tobillos y en menor
grado en las rodillas y las caderas.

Aquido, citado por Bolaños (1999), dice que « […] se puede entender como la
relación entre la posición de los segmentos corporales del tronco y del cuerpo
en el espacio, implica la interacción de múltiples funciones y sistemas». Sobre
el mismo tema D´Angelo, citado por Bolaños (1999), indica que « […] se
refiere a la posición del cuerpo con respecto al espacio circundante. La postura
está determinada y mantenida por la coordinación de los diversos músculos
que movilizan las extremidades, por los mecanismos propioceptivos y por el
sentido del equilibrio».
En esta investigación se asumió la definición expresada por Astrand y Rodaht,
citados por Bolaños (1999), ya que se considera que para la prevención de los
trastornos musculoesqueléticos es la más adecuada.

1.2.2. Regulación de la postura
El cuerpo adopta ciertas posiciones, según el estado en que se encuentra, en el
cual influye el sexo, la edad, talla, peso y la actividad que se realiza
constantemente, dándole una característica personal.
Según el trabajo muscular la postura puede ser activa o estática:
La postura estática, según Clarós, citado por Bolaños (1999), «es un individuo
sin movimiento, que se encuentra en reposo; en equilibrio».
López, citado por Bolaños (1999), con el cual coincidimos, sostiene que «la
postura estática constituye el nivel más primitivo que permite a una persona
mantener una posición anatómica y esto se consigue gracias al desarrollo de
un circuito nervioso elemental el cual permite mantener un cierto grado de
contracción que se denomina tono muscular». Daintiht, citado por Bolaños
(1999), considera que «esta trata de la fuerza aplicada a una persona en un

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sistema de equilibrio. En tales casos no hay fuerza resultante y por tanto no
hay aceleración resultante».
En el caso de la postura activa, según Fernández, citado por Bolaños (1999),
la postura activa o dinámica implica, todas las variaciones del tono muscular y
como consecuencia la realización de cualquier movimiento». Clarós y Daintiht,
citado por Bolaños (1999), plantean (y compartimos su criterio) que «en esta
se tiende a cambiar la posición y comprende la relación entre fuerza y
movimiento y la descripción del movimiento».

«

Como se ha visto, la postura como conducta dinámica tiene algunas
características básicas que hacen posible su manifestación:
•

Características morfofuncionales heredadas;

•

Producto de la interacción entre el hombre, el ambiente, la adaptación y
la modificación mutua.

1.2.3. Norma de la buena postura
Para Rasch y Burke, citados por Bolaños (1999), «el término buena postura
sugiere la idea de una posición de pie que satisfaga ciertas especificaciones
estéticas y mecánicas. Solo el tipo muscular determina la postura que
generalmente se considera el ideal; al parecer, no todos los individuos pueden
adoptar la misma postura y no debe esperarse que se haga».
La postura erecta no es necesariamente la de mayor rendimiento. La postura
militar exige alrededor del 20 % más de energía adicional que la posición de
descanso en pie, y una posición erecta relajada requiere del 10 % menos de
energía que la posición de descanso común.
García, García &amp; de la Iglesia (2003) plantearon:
[…] que en una postura normal, vista de frente la línea de gravedad debe pasar
por el centro de la nariz, la apófisis xifoidea. El ombligo y el pubis; caer
simultáneamente entre ambas extremidades inferiores. Vista de espalda la línea
de gravedad debe pasar por el centro del occipital, por las apófisis espinosas de
la columna vertebral, el cóccix, por el pliegue interglúteo vertical y cae
simétricamente entre ambos miembros inferiores. Sagitalmente la línea pasa por
el conducto auditivo externo, centro del hombro por el trocanter mayor, un poco
anterior al centro de la articulación de la rodilla y cae algo por delante del
maléolo externo.

1.2.4. La postura sedente
La automatización, los terminales de ordenadores y las máquinas de oficina
han quitado movilidad a la realización del trabajo. Pasar ocho horas de lunes a
viernes delante de un ordenador, con el tiempo, produce efectos nocivos al
organismo, especialmente para la espalda y la vista. Esta situación se agrava

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cuando las condiciones de trabajo son inadecuadas: recinto con luz artificial y
sin ventanas, humo de cigarros, espacio reducido, mobiliario inapropiado. Ante
esto es mejor tomar las medidas adecuadas para que el cuerpo se resienta lo
menos posible.
El trabajo sedentario es un trabajo ligero en términos de consumo de energía.
Frecuentemente, lo que se mueve más o menos rápidamente son los dedos y
las manos. El resto del organismo está normalmente inmóvil y a menudo
estresado estáticamente.
Según Zimkin (1975), «la posición de sentado está condicionada por una
pequeña tensión de los músculos del tronco y del cuello, mientras la
musculatura de las piernas se mantiene en reposo relativo».
Toda persona que hace un trabajo sedentario ha de saber cuál es la mejor
postura para estar sentado y qué es lo que esto requiere del entorno y del
trabajo.
En la guía para la aplicación de criterios ergonómicos en puestos de trabajo
con pantallas de visualización Lapiedra &amp; Hernández (2001) no puede definir
con carácter general la postura más idónea para el trabajo, entre otros motivos, por la variación considerable de exigencias visuales y gestuales entre una
y otra tarea.
Este planteamiento también es sostenido por Jouvin (1993) quien afirma que
se puede plantear que la postura ideal no existe; el autor considera que se
debe partir de dos reglas fundamentales, la primera, que es necesario sustituir
posturas estáticas por la de sentado en movimiento activo y la segunda, que
es muy importante, no permanecer sentado en la misma postura durante
mucho tiempo, sin embargo, en este documento se dan algunas
recomendaciones generales para mantener una buena postura, las cuales
asumimos por considerarlas adecuadas. Es de capital importancia poder variar
la postura a lo largo de la jornada, a fin de reducir el estatismo postural por lo
que:
•

Deben evitarse los giros e inclinaciones frontales o laterales del tronco.
Actualmente se recomienda que el tronco esté hacia atrás unos 110º-120º,
posición en que la actividad muscular y la presión intervertebral son
menores;

•

La cabeza no estará inclinada más de 20º, evitándose los giros frecuentes
de ella;

•

Para reducir el estatismo, los antebrazos deben contar con apoyo en la
mesa y las manos en el teclado o en la mesa. Muy importante es procurar
un buen apoyo de la espalda en el respaldo, sobre todo de la zona lumbar;

•

Los antebrazos deben estar de forma horizontal formando un ángulo con los
brazos de entre 100° y 110°;

•

Los antebrazos deben estar aproximadamente a la altura de la mesa y
disponer de apoyo para los mismos;

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•

Muslos aproximadamente horizontales, ligeramente abiertos formando un
ángulo de 90° con las piernas y los pies apoyados en el suelo o en un
reposapiés;

•

Líneas de los hombros paralelas al plano frontal, sin torsión del tronco;

•

Línea de visión paralela al plano horizontal;

•

Manos relajadas sin flexión, desviación lateral no mayor de 20°.

1.2.5. Manifestación de la postura
López, citado por Bolaños (1999), plantea que «la postura debe cumplir su
función a partir de la indemnidad y coordinación de las funciones y sistemas
del cuerpo humano. Dicha función es la de desarrollar la interacción cuerpo en
el espacio, por tanto, determinar las posibilidades de desarrollo del individuo
en el ambiente».
Spaet, citado por Bolaños (1999), dice que la postura se manifiesta
dependiendo de: «El nivel madurativo, la fuerza muscular, las características
psicomotrices del individuo, así como de una adaptación favorable del esquema
corporal al espacio y un equilibrio emocional correcto, actuando a la vez en el
plano de la motricidad global y facilitando el equilibrio postural».
López, citado por Bolaños (1999), determinó que al observar la postura del
individuo es posible establecer las siguientes áreas de análisis:
Interacción del cuerpo en el espacio: implica la razón de ser del concepto
postura, al tiempo que inicia la relación causa-efecto de procesos intrínsecos
para garantizar que el individuo se mueva en el espacio.
a) Balance contra la fuerza de gravedad;
b) Orientación del cuerpo y movilidad en tres direcciones;
c) Realización de posturas de movimiento;
d) Interacción de sistemas y funciones.
La postura manifiesta integración de funciones y sistemas a partir de la
adquisición de habilidades basadas en la maduración y el aprendizaje. Las
funciones son la capacidad de mantener las relaciones del cuerpo con el
ambiente y de sus segmentos entre sí de manera eficiente e intencionada.
Dentro de los sistemas involucrados están el sistema nervioso, el sistema
osteomuscular y el sistema metabólico.
A nivel general las funciones y aspectos más relevantes que determinan la
eficiencia de la postura son:

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a) Propiocepción (consciente e inconsciente);
b) La alternación de posición y movimiento articular y muscular;
c) Mantenimiento del tono postural con relación a la fuerza de gravedad;
d) Modulación del reflejo de estiramiento;
e) Modulación de eficiencias motoras.
1.2.6. Posturas incorrectas ante las pantallas
Al trabajar con la computadora poseemos la tendencia de acercar nuestros
ojos al monitor y, sin darnos cuenta, debido a que el monitor consume toda
nuestra atención, desplazamos la cabeza hacia delante, alterando la postura y,
por consiguiente, la posición de la columna vertebral en la posición sedente,
también debemos observar que cuando llevamos la cabeza hacia delante
acercamos los ojos al monitor y las radiaciones emitidas por este influyen
negativamente sobre estos.
Las malas posturas por periodos de tiempo prolongados, además del entorno
laboral, generan inclinación excesiva de la cabeza, inclinación del tronco hacia
adelante, rotación lateral de la cabeza, flexión de la mano, desviación lateral
de la mano y fémures inclinados hacia abajo; provocando dolores que
determinan la existencia de esfuerzos musculares estáticos.
Este tipo de esfuerzos, fundamentalmente en espalda, cuello y hombros,
aunque en un principio no se perciben, a la larga pueden provocar fatiga y
dolores musculares crónicos, sobre todo si llevas una vida sedentaria con poco
ejercicio. Además, la posición sentada supone una sobrecarga en la zona
lumbar de la espalda y trastornos de tipo circulatorio (entumecimiento de las
piernas, hormigueo o calambres). La falta de luz adecuada, el acercamiento
excesivo a la pantalla del ordenador o los reflejos producen irritación ocular.

1.2.7. Factores de diseños que influyen en la mala postura
Tabla 1. Localización de molestias, posibles causas y relación con parámetros de
diseño
Localización de
las molestias
Cuello/hombros

Espalda (región
dorsal)
Espalda (región

Causas posibles

Parámetros de diseños

Flexión cuello

-Altura de la mesa-asiento

Elevación de hombros

-Altura reposabrazos

Falta de apoyo para brazos

-Separación reposabrazos

Flexión

-Respaldo

Falta de movilidad

-Altura de la mesa-asiento
-Profundidad asiento

Inestabilidad

-Altura de la mesa-asiento

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lumbar)

Falta de movilidad
Flexión
tronco

-Respaldo inadecuado

pronunciada

del

-Profundidad asiento

Postura desplomada
Distribución
presiones
Nalgas

inadecuada

-Inclinación asiento
-Firmeza asiento

de

-Firmeza asiento
-Relieve asiento

Falta movilidad
Postura desplomada

-Altura asiento
-Inclinación asiento
-Firmeza asiento

Muslos

-Relieve asiento

Presión excesiva

-Altura asiento
-Inclinación asiento

Piernas/pies

Compresión nerviosa

-Altura asiento

Déficit
de
sanguínea

-Inclinación asiento

circulación

Falta movilidad

-Profundidad
asiento

y

borde

del

-Espacio libre bajo mesa
Tomado de Lapiedra &amp; Hernández (2001).

Otros indicadores a tener en cuenta
•

Falta de apoyo en la espalda o posturas con la espalda muy flexionada;

•

Flexión o torsión del cuello al escribir o mirar la pantalla del ordenador;

•

Brazos sin apoyo, falta de sitio para apoyar las muñecas y los antebrazos,
desviación cubital de las manos al teclear, por entorno inadecuado de
trabajo;

•

Posturas forzadas o movilidad restringida cuando no hay espacio suficiente;

•

Presión del asiento en las corvas o falta de regulación de alturas que
impiden nivelar la posición de los pies en el suelo;

•

Ordenador situado a un lado;

•

Pantalla demasiado cerca de los ojos o luz inadecuada.

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1.2.8. Ergonomía del puesto de trabajo con computadora
Indicadores ergonómicos que deben cumplir los puestos de trabajo con
computadoras:
MESA (Lapiedra &amp; Hernández, 2001; iespana, 2003)
•

Debe ser suficientemente amplia y así permitir una colocación flexible de
la pantalla, del teclado, de los documentos, etc.;

•

Si la altura es fija será aproximadamente de 720 mm a 750 mm;

•

Si la altura es regulable, la amplitud de regulación estará entre 660 mm
y 750 mm;

•

La superficie mínima será de 1 200 mm de ancho y 800 mm de largo;

•

El espesor no debe ser mayor de 30 mm;

•

La superficie será de material mate y color claro suave, rechazándose
las superficies brillantes y oscuras;

•

Debajo de la mesa debe quedar un espacio holgado para las piernas y
para permitir movimientos, aproximadamente de 70 cm de ancho y con
una altura libre de, al menos, 65 cm. Es recomendable que la altura
libre alcance los 70 cm y que la anchura libre supere los 85 cm;

•

Bordes redondeados;

•

La superficie debe ser de baja transmisión térmica y carecer de aristas o
esquinas agudas;

•

Si la altura es regulable debe permitir una regulación entre 60 cm y 80
cm y si es fija de 73 cm.

TECLADO (Lapiedra &amp; Hernández, 2001)
•

Algunas características del diseño del teclado pueden influir en la
adopción de posturas incorrectas, como es la altura, grosor y la
inclinación;

•

El teclado debe ser inclinable e independiente de la pantalla que le
permite adoptar una postura cómoda, que no provoque cansancio en
brazos y manos;

•

La superficie del teclado deberá ser mate para evitar los reflejos;

•

La disposición del teclado y las características de las teclas deberán
tender a facilitar la utilización del teclado;

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•

Los símbolos de las teclas deberán resultar suficientemente legibles
desde la posición normal de uso.

REPOSAMUÑECAS (Lapiedra &amp; Hernández, 2001)
•

Profundidad comprendida entre 50 mm y 120 mm;

•

Longitud mínima igual a la del teclado;

•

Geometría adaptada a la altura e inclinación de la superficie del teclado;

•

Aristas y esquinas redondeadas;

•

Permanecer estable durante su utilización.

PANTALLA (Lapiedra &amp; Hernández, 2001)
•

Los caracteres de la pantalla deben estar bien definidos y configurados
de forma clara y tener una dimensión suficiente, disponiendo de un
espacio adecuado entre los caracteres y los renglones;

•

La imagen de la pantalla deberá ser estable, sin fenómenos de destellos,
u otras formas de inestabilidad;

•

Se deberá ajustar fácilmente la luminosidad y el contraste entre los
caracteres y el fondo de la pantalla, así como adaptarlo fácilmente a las
condiciones del entorno;

•

La pantalla deberá ser orientable e inclinable a voluntad y con facilidad
para adaptarse a tus necesidades;

•

La pantalla debe estar de manera que pueda ser vista dentro del espacio
comprendido entre la línea de visión horizontal y la trazada a 60° bajo la
horizontal;

•

Ajustar la altura de la pantalla con el fin de optimizar los ángulos de
visión del que la opera;

•

Se recomienda situar la pantalla aproximadamente a 40 cm con respecto
a los ojos del usuario;

•

Entre el teclado y el borde de la mesa debe existir unos 10 cm o más.

SILLA (Lapiedra &amp; Hernández, 2001)
•

Respaldo con apoyo lumbar y con regulación, al menos, en inclinación;

•

Asiento regulable de 38 cm a 45 cm y borde redondeado;

•

Mecanismo de ajuste fácilmente regulable desde la posición de sentado
y a prueba de cambios no intencionados;

•

Cinco apoyos, preferiblemente con ruedas cuando se trabaje sobre
superficies amplias.

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REPOSABRAZOS (Lapiedra &amp; Hernández, 2001)
•

Son opcionales pero permiten dar descanso a hombros y brazos;

•

No deben impedir el acercamiento al puesto de trabajo;

•

Distancia recomendada entre ellos de 46 cm;

•

Longitud al menos de 21 cm;

•

Altura de 20 cm sobre el asiento;

•

Superficie de apoyo útil de, al menos, 5 cm.

REPOSAPIÉS (iespana, 2003)
•

Este se hace necesario en los casos donde no se pueda regular la altura
de la silla;

•

Inclinación ajustable entre 0° y 15° respecto al plano horizontal;

•

Dimensiones mínimas entre 45 cm de ancho por 35 cm de profundidad;

•

Tener superficie antideslizante, tanto en la zona de los pies como en el
apoyo al piso.

TEMPERATURA AMBIENTAL (iespana, 2003)
Se recomienda que la temperatura se mantenga entre 23° y 25°, en época de
verano, y entre 20° y 24° en época de invierno, y la humedad relativa debe
ser aproximadamente entre el 45 % y 65 %.
1.3. La cultura física terapéutica y las terapias alternativas
Según varios estudios, espalda con resistencia muscular pobre incrementa el
riesgo de lesiones ocupacionales, mientras que una buena forma física es una
importante defensa para la lumbalgia. Ya en 1978 Chaffing et al., citado por
Gómez-Conesa y Carrillo (2002), señalaron la conveniencia de evaluar la forma
necesaria para realizar tareas laborales antes de emplear a los trabajadores
con la pretensión de reducir la incidencia de los episodios de dolor lumbar.
Con posterioridad, Genaidy et al., citado por Gómez-Conesa y Carrillo (2002),
llevaron a cabo un estudio mediante un programa de entrenamiento físico para
controlar las lesiones por sobresfuerzo en contextos industriales en los que los
trabajadores efectúan levantamientos manuales simétricos y asimétricos.
Gates, citado por Gómez-Conesa y Carrillo (2002), establece que «los
músculos que están fuertes y flexibles resisten los espasmos dolorosos,
alargando el futuro de la vida laboral del trabajador». En esta misma línea, en

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una investigación realizada entre el personal de enfermería, Feldstein et al.,
citado por Gómez-Conesa y Carrillo (2002), encontraron que las personas más
flexibles informaron de menos dolor de espalda.
Existen varios métodos para evitar estas molestias y entre ellos contamos con
algunas sugerencias que se realizan desde la ergonomía que adecuan el
equipo, el mobiliario y el local para realizar este tipo de trabajo; a pesar de
estos esfuerzos, consideramos que no es suficiente, por lo que abogamos por
el uso de la cultura física terapéutica y las terapias naturales y tradicionales
para evitar tales molestias.
El ejercicio físico ha sido utilizado por el hombre con diferentes fines y
propósitos a lo largo de su existencia; en el mundo de hoy este adquiere
mayor connotación dado el vertiginoso desarrollo de la tecnología, lo cual ha
contribuido al incremento del trabajo sedentario.
«La sociedad mecanizada requiere ejercicios físicos». Estas palabras de Thulin
(1943), citado por Charchabal (2003), parecen extrañas pero no lo son.
Durante el último siglo la forma de vida ha cambiado enormemente. La
máquina ha tomado a su cargo el trabajo pesado de la vida diaria y la
mecanización alivia la carga física en la industria, la granja, la oficina y el
hogar.
Sin embargo, la mecanización exige aptitud física para dirigir y coordinar la
siempre creciente innovación de las máquinas; se necesita aptitud física para
afrontar las exigencias, puesto que ellas constituyen una carga para la salud, y
es necesario conservar esta mediante el ejercicio, ya que la salud no es un don
permanente.
Para los trabajadores manuales y sedentarios son beneficiosos durante años
ejercicios con marchas, montañismos, natación, golf y ciclismo. Se estiran
músculos y articulaciones endurecidas, el corazón se entrena sin sobrecarga y se
mantiene la capilarización universal sin elevar la presión arterial. Se ha
constatado que los ejercicios practicados durante las horas de trabajo (Gimnasia
laboral) han determinado un aumento de la eficiencia y la velocidad entre las
personas que participan en ellos (Licht, 1968, citado por Charchabal, 2003).

Varias investigaciones han abordado los problemas de la formación profesional
en relación con la utilización de la preparación física profesional, y la consulta
de la bibliografía especializada sobre el papel de la Educación Física en la
formación de las nuevas generaciones de profesionales ha permitido abordar el
concepto de preparación física profesional que consideramos es de interés
abordar en este texto.
Según Brikina, citado por Charchabal (2003), «la preparación física profesional
está orientada a la asimilación rápida de la futura especialidad, a diferencia de
la preparación física general, que puede ser común para todos, la preparación
física de aplicación profesional se diferencia por tener en cuenta las
características de la futura actividad laboral».

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En el capítulo Preparación Física Profesional, del Manual de Educación Física
para los estudiantes de Nivel Superior, de la escuela Ilinich, V., citado por
Charchabal (2003), se revela la importancia de posiciones metodológicas,
formas y factores que determinan la tendencia general de la preparación física
profesional para los estudiantes, teniendo en cuenta sus futuras
especialidades.
Al respecto se puede plantear que la preparación física profesional debe
concebirse como una preparación física específica, lo que implica que su
aplicación debe estar precedida por un estudio de las especificidades de la
actividad hacia la cual será dirigida. Al igual que se estudian las características de
los diferentes deportes, sus requerimientos físicos y técnicos; así mismo deben
delimitarse las características de las profesiones que requieren de una
preparación física específica (Charchabal, 2003).

Charchabal se refiere a que deben analizarse las especificidades de la
especialidad para concebir la preparación física específica, al igual considera
que se debe realizar un estudio de las características de los diferentes
deportes, aspectos con los cuales coincidimos plenamente, pero somos del
criterio que, además, se deben incluir las terapias alternativas y la cultura
física terapéutica en carreras, como la Ingeniería Informática, donde por las
características de esta actividad, constituyen un medio eficaz en el
enfrentamiento a los trastornos provocados por el comportamiento profesional
de los técnicos de esta especialidad.
1.4. Ejercicios físicos y los masajes fisioterapéuticos
En la actualidad la "actividad física" se ha convertido en uno de los temas de
mayor interés, especialmente si se tiene en cuenta la prevalencia de
enfermedades no transmisibles que invaden a la humanidad. La OMS calcula
que para el año 2020 las enfermedades no transmisibles serán la causa de más
del 70 % de la carga mundial de morbilidad, por este motivo, ha invitado a los
gobiernos a promover y reforzar programas de actividad física para erradicar el
sedentarismo como parte de la salud pública y política social, y como un medio
práctico para lograr numerosos beneficios sanitarios, ya sea de forma directa o
indirecta.
Desde esta perspectiva, los objetivos se centran en involucrar a todos los
actores y sectores de las comunidades para apoyar la realización de programas
de promoción, crear los espacios y las condiciones requeridas, y orientar a la
población para realizar actividades físicas que produzcan los efectos fisiológicos
y psíquicos esperados para la salud.
Las definiciones de actividad física coinciden en determinar que es toda acción
motriz que ocasiona un gasto calórico. Incluye todo movimiento corporal
realizado en la vida cotidiana de cualquier persona, hasta las exigentes
sesiones de entrenamiento. Al tener claro que son muchas y variadas las
posibilidades para realizar actividad física es de interés general identificar

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cuáles son las más adecuadas para producir los beneficios relevantes en
término de salud, promoviendo una regulación de los procesos metabólicos y
de adaptación que aseguren la prevención y el tratamiento de enfermedades.
En general las actividades físicas están reflejadas en las siguientes acciones
motrices:
• Movimientos corporales que forman parte de la vida cotidiana de cada

persona, relacionados además con el desempeño laboral, como caminar,
cargar objetos, subir escaleras, conducir, realizar oficios caseros, otros;

• Actividades recreativas;
• Los ejercicios físicos sistemáticos.

Otras de las terapias que han demostrado sus efectos positivos en el
organismo del hombre son los masajes; cuando un individuo experimenta dolor
o disconfort, la reacción natural es frotar o sostener el área afectada para
reducir la sensación. En una comparación realizada con un tratamiento inerte
su resultado fue superior, sobre todo es muy importante la combinación de
este con la educación. También se pudo constatar que los efectos beneficiosos
del masaje con personas que padecían de dolor crónico lumbar duró al menos
un año.
La influencia del masaje sobre el organismo depende de su duración, así como
también del carácter y metodología de las manipulaciones empleadas (fuerza,
ritmo, etc.), número de receptores que reciben el estímulo y la reacción
(sensibilidad ante el estímulo) del propio organismo. Se señalan cinco
tendencias principales en cuanto a la acción del masaje sobre el organismo:
tonificante, sedante, trófica, energotrópica y de normalización de las funciones.
Tonificante: Relacionada con el intenso torrente de impulsos nerviosos que
parten de los propioceptores de los músculos sometidos al masaje y que llegan
a la corteza de los grandes hemisferios. La acción tonificante del masaje se
emplea para elevar el nivel de excitabilidad del Sistema Nervioso Central
(SNC); se aplica un masaje de corta duración a un ritmo rápido, con
manipulaciones tales como: amasamiento enérgico y profundo, sacudimiento y
percusiones.
Sedante: Relacionada con el estímulo rítmico y prolongado de los
exteroceptores y propioceptores, lo que ejerce un efecto de freno sobre los
procesos del SNC. La fricción rítmica y prolongada que abarca una gran
superficie del cuerpo ejerce una acción aún más sedante sobre el organismo.
Las movilizaciones pasivas y la frotación prolongada, ejecutadas a un ritmo
lento, disminuyen la excitabilidad del sistema nervioso. En el deporte es
necesario durante la llamada fiebre de arranque, así como también, durante
excitación que queda después de la competencia.
Trófica: La acción trófica del masaje se pone de manifiesto en los procesos de
nutrición celular de los diferentes tejidos y órganos. La función trófica está
estrechamente relacionada con la intensificación de la circulación sanguínea y
linfática, también con el mejoramiento del suministro de oxígeno y de

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sustancias alimenticias a los tejidos. Es muy importante el papel de la acción
trófica del masaje para la recuperación de la capacidad de trabajo de los
músculos.

1.4.1. Valoraciones fundamentales de las capacidades físicas:
resistencia a la fuerza y flexibilidad
La flexibilidad expresa la capacidad física para llevar a cabo movimientos de
amplitud de las articulaciones así como la elasticidad de las fibras musculares.
Álvarez del Villar, citado por Martínez (2003), la define: « [...]como la cualidad
que, con base en la movilidad articular y elasticidad muscular, permite el
máximo recorrido de las articulaciones en posiciones diversas, permitiendo al
sujeto realizar acciones que requieran gran agilidad y destreza».
Por su parte, Heyward (1996) la define como la capacidad de una articulación
para moverse en toda su amplitud de movimiento. Plantea, además, que la
flexibilidad guarda relación con la edad, el sexo y la actividad física. La
flexibilidad disminuye progresivamente por la edad, por el cambio en la
elasticidad de los tejidos blandos y una disminución del nivel de actividad
física. Por tanto, a las personas mayores hay que animarlas a realizar ejercicios
de elasticidad diariamente para contrarrestar su pérdida.
Las personas con mayor grado de flexibilidad son susceptibles a menos
lesiones musculares y ligamentosas, no conocemos ningún estudio que sea
capaz de establecer exactamente el grado de flexibilidad ideal o más idónea,
según la edad del sujeto, para cada especialidad deportiva.
Otra de las capacidades importantes para conservar una excelente aptitud es
la resistencia, pero no debemos referirnos a ella sin antes mencionar un
término que a nuestro juicio es muy importante que es la fatiga. Según
Lagrande, citado por Forteza (s.a), define la fatiga como un estado transitorio
creado en el organismo, como consecuencia de una actividad excesiva o
prolongada que se traduce en la disminución de la capacidad funcional del
órgano o sistema afectado o del organismo en general y produce una
sensación de malestar.
Todo lo anterior permite coincidir con Peralta (2003 p. 265) quien plantea en el
CD de Universalización de la Cultura Física que la resistencia es la capacidad de
realizar un esfuerzo físico durante un tiempo prolongado sin que disminuya su
efectividad.
Por ello, la pretensión es que la universidad se convierta en la principal
institución en crear una cultura hacia el uso de los medios de la cultura física y
las terapias alternativas para prevenir los posibles riesgos que pueda originar
el permanecer por periodos prolongados frente al ordenador y la pérdida de la
aptitud física.

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CAPÍTULO

2

DESCRIPCIÓN DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS ANTES
DE APLICAR EL PROGRAMA PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO
PARA ESTUDIANTES DE LA CARRERA INGENIERÍA INFORMÁTICA

2.1. Información obtenida a partir de las técnicas de investigación
aplicadas
En esta investigación se utilizó un diseño preexperimental con pretest-postest
para un solo grupo. La muestra, escogida de forma intencional, estuvo
compuesta por la totalidad de los estudiantes de primer año de la carrera de
Ingeniería Informática del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa (17),
de los cuales 7 son del sexo femenino y 10 del sexo masculino.
Los métodos aplicados en la etapa inicial estuvieron dirigidos a diagnosticar la
situación real en relación con los trastornos padecidos por los estudiantes
como resultado de la actividad que desarrollan con la computadora.
Con la aplicación de la encuesta inicial, las pruebas de resistencia estática,
dinámica, la flexibilidad y la observación participante a los sujetos se pudo
corroborar que existían serias dificultades con la aptitud física de los
estudiantes de informática del instituto, debido en gran medida a insuficiencias
metodológicas, a la poca sistematicidad y práctica de actividades y ejercicios
en función de la actividad que realizan y a que estos se limitaban a las clases
de Educación Física y a ejercicios tradicionales.

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a) Análisis de la encuesta inicial
El objetivo de la encuesta inicial (Anexo 1) fue conocer el tiempo total que
utilizaban los estudiantes frente a las computadoras, las molestias que les
ocasionan y el momento de aparición, así como las zonas del cuerpo, además,
la relación que poseen todos estos elementos con la aptitud física, la cual se
analizó a través de la calidad del programa actual de las clases de Educación
Física y el uso consciente de las terapias alternativas.
La muestra total fue 17 estudiantes a los cuales se les aplicó en febrero de
2003 la encuesta, estos constituyen la totalidad de la población de los
estudiantes de primer año de la carrera de Ingeniería Informática.
La encuesta aplicada a los estudiantes de primer año de la carrera de
Ingeniería Informática comprendió un rango de edad entre 18 y 24 años, siete
del sexo femenino y 10 del masculino. De las respuestas a la primera pregunta
se extrajo que solo dos padecen de enfermedades para un 11,8 %, mientras
que el 88,23 % se consideran personas sanas. Las enfermedades de estos dos
estudiantes pudieran tener una incidencia indirecta en los trastornos que ellos
pudieran presentar.
El trabajo del 100 % de los estudiantes con la computadora es diario y oscila
entre 47 y 68 horas semanales. En el caso de si posee dolor o molestias
corporales el 5,8 % dice no padecer molestias, no así el 88,23 % que plantea
padecer de alguna manifestación de dolor o molestias, las cuales aparecen para
el 41,8 % en la primera hora de estar frente a la computadora; 35,3 % a las
dos horas; 17,6 % a las 3 horas y un 5,9 % expresa la no aparición de estos
trastornos.
Estas dolencias o molestias en la muestra objeto de estudio aparecen y se
mantienen para el 58,8 % en el horario de trabajo frente a la computadora, en
el 23,5 % fuera del horario de trabajo o clase; en el 5,9 % todo el día; en el
5,9 % es indeterminado y en un 5,9 % no existen manifestaciones de estos
signos.
En la pregunta número ocho nos referimos a las zonas donde los estudiantes
manifiestan estos trastornos, encontrándose que los ojos, cervical, hombros,
dedos de las manos, espalda y glúteos son las zonas que mayor incidencias
poseen (Tabla 1), por ello haremos una valoración de estos elementos,
fundamentalmente.
Los ojos, de forma general, poseen una afectación de un 52,9 % del total de la
muestra: un 55,5 % por el sexo femenino y un 44,4 % del masculino; en la
cervical el 52,9 % de los estudiante la seleccionaron como una de las zonas
donde se manifiestan estos trastornos, siendo la afectación del sexo masculino
de un 55,5 % y el femenino de un 44,4 %. Otras de las zonas con una alta tasa
de selección por parte de los estudiantes fueron los hombros, los cuales, de
manera general, obtuvieron un 70,9 %, observándose la mayor afectación en
el sexo masculino, con un 58,3 %.

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Los dedos de las manos presentan un alto porcentaje en el sexo masculino,
con un 55,5 %, y el femenino con un 44,4 %; en la espalda un alto índice de
afectación con un 64,7 %, de forma general, con un 45,4 % para el sexo
femenino y un 54,5 % para el sexo masculino.
Por último, vamos a hacer alusión a los glúteos, los cuales tienen un porcentaje
de afectación de un 58,8 % y se manifiesta: 40 % para el sexo femenino y 60
% para el masculino.
Respuestas de las zonas afectadas
Pregunta 8 de la encuesta 1
Tabla 2
Zonas del
Cuerpo

Respuestas
afirmativas

% General

Sexo % Sexo
F M F

M

Ojos

9

52,9

5 4

55,5 44,4

Cervical

9

52,9

4 5

44,4 55,5

Hombros

12

70,9

5 7

41,7 58,3

Brazos

7

41,2

4 3

57,1 42,8

Antebrazos

8

47

4 4

50

Muñecas

7

41,2

2 5

28,6 71,4

Manos

7

41,2

2 5

28,6 71,4

Dedos manos

9

52,9

4 5

44,4 55,5

Espalda

11

64,7

5 6

45,4 54,5

Cintura pélvica 8

47

4 4

50

50

Glúteos

10

58,8

4 6

40

60

Muslos

4

23,5

2 2

50

50

Rodillas

5

29,4

2 3

40

60

Piernas

2

11,8

0 2

0

100

Pies

1

5,9

1 0

100 -

Otros

3

17,6

2 1

66,7 33,3

50

En la pregunta número 9, que se refiere al conocimiento del estudiante sobre la
relación aptitud física y dolores o molestias músculo-esqueléticas, el 70,9 % de
los estudiantes consideraba que sí, y el 11,8 % que no. Luego se determinó si
los estudiantes realizaban algún tipo de actividad física o profiláctica y se

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determinó que solo el 47 % realizaba algún tipo de actividad dos veces a la
semana, y solo tenían en cuenta aspectos de su profesión para realizar la
actividad en cuestión el 11,8 % de la muestra, mientras que el 88,23 % no lo
hacía.
Por último, nos referimos a si tenían algún conocimiento de la existencia de un
programa para desarrollar actividad física o profiláctica de acuerdo con su
desempeño profesional: el 94,11 % no conocía de la existencia de un programa
con estos fines, solo un estudiante dijo conocer sobre dicho programa
refiriéndose a uno de ejercicios desarrollado en la institución para personas con
sobrepeso. Luego constatamos el aporte de la Educación Física a la
especialidad en cuestión y el 29,4 % consideró que poco y el 70,9 % planteó
que nada, ninguna selección para la categoría mucho.
En aras de hacer partícipe a los estudiantes de la nueva propuesta se les
solicitó las actividades, deportes o ejercicios que se deben utilizar en las clases
de Educación Física para lograr que estas contribuyan a una mejor preparación
para enfrentar las exigencias actuales y futuras de su profesión y consideraron,
de forma general, que debían realizarse ejercicios para las diferentes partes del
cuerpo, pero no se refirieron a uno en particular (Tabla 3).
b) Análisis de preferencia y necesidades de ejercicios y actividades
en las clases de Educación Física
Pregunta 16 de la encuesta 1
Tabla 3

Ejercicios para la cervical

Resp. afirmativas

% indicadores

11

64,7

Ejercicios para los hombros 9

52,9

Ejercicios para la espalda

8

47

Baloncesto

3

17,6

Voleibol

2

11,8

Planchas

1

5,9

Cuclillas

2

11,8

Atletismo

3

17,6

Ejercicios para la cadera

4

23,5

Ejercicios para el cuello

4

23,5

Ejercicios para los brazos

4

23,5

25

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Ejercicios para la cintura

7

41,2

Ejercicios de elasticidad

1

5,9

Ejercicios para los muslos

1

5,9

Masajes

9

52,9

Educación postural

8

47

Ejercicios para el abdomen 1

5,9

En la Tabla 3 observamos que los estudiantes se refieren fundamentalmente
hacia dónde deben estar dirigidos los ejercicios, pero no conocen, con algunas
excepciones, cuáles son los ejercicios específicos a realizar; también podemos
observar que a pesar de no conocer la actividad específica a realizar poseen
conciencia de cuáles son las zonas hacia dónde debe estar dirigida la actividad
a realizar.
Los ejercicios para la cervical, los hombros y la cintura poseen un valor
porcentual de un 64,7 %; 55,9 % y 41,2 %, respectivamente, lo cual nos
permite plantear que los estudiantes le proporcionan una importancia especial
al cuidado y fortalecimiento a estas zonas. Otros elementos a los cuales los
estudiantes les brindan una atención especial son a los masajes y la educación
postural con porcentajes de 52,9 % y 47 %, respectivamente.
c) Resultado de la observación a los estudiantes durante su trabajo
con las computadoras
•

Análisis de la guía de observación

Para constatar en la realidad el comportamiento de los estudiantes frente al
ordenador se aplicó una guía de observación (Anexo 2) con un total de dos
indicadores a observar, y ocho subindicadores pertenecientes al indicador uno,
los cuales serán explicados por la importancia que reviste para esta
investigación.
Luego de aplicada la guía de observación se obtuvieron los siguientes
resultados: En el primer aspecto que se dirige a las posiciones de las diferentes
partes del cuerpo se pudo observar que los estudiantes adoptan posiciones
incorrectas o forzadas frente a la computadora: la cabeza, en el 100 % de los
casos, se encuentra inclinada hacia uno de los laterales, o por el contrario, se
encuentra adelantada o flexionada al frente perdiendo la linealidad con el
cuerpo. Los brazos se encuentran generalmente suspendidos en el aire,
evitando la perpendicularidad de los brazos y la perpendicularidad de estos
respecto al suelo, ya que el apoyo es en la articulación de la muñeca o
articulación radiocarpiana manteniéndose los brazos alejados del cuerpo y en
posición incómoda.

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Una de las partes del cuerpo que más movimiento posee durante el trabajo con
el teclado son las manos, las manifestaciones principales de esta se dan por
desviaciones laterales lo cual hace que se pierda la linealidad con los
antebrazos o muñecas. La espalda y el tronco son, a nuestro modesto criterio,
las dos partes que más sufren, ya que los estudiantes no apoyan la zona
dorso-lumbar en el asiento, si no, que se deslizan hacia delante en el asiento y
apoyan la cintura escapular, o para ser más exacto, los omóplatos.
Otra de las posiciones que adquieren es el apoyo de uno de los omóplatos en el
espaldar de la silla lo que trae consigo la deformación lateral de la columna
vertebral y la desviación lateral del tronco, otros se inclinan hacia delante
llevando al tronco a una posición incómoda y tensa.
Cuando los estudiantes llevan aproximadamente entre 15-30 minutos frente al
ordenador tienden a extender las piernas por encima de los reposapiés lo que
produce una presión en la cara posterior del muslo, disminuyendo el flujo
sanguíneo hacia las zonas de las piernas y los pies, perdiendo la
perpendicularidad de las piernas y el paralelismo de los muslos; ello no
permite que los pies descansen completamente en el piso. Los pies, en algunos
casos, se apoyan completamente, pero otros los cruzan debajo de la mesa con
las piernas extendidas y apoyados totalmente en el calcáneo.
En el segundo aspecto observado, que se refiere al tiempo mantenido de la
postura estática, se pudo constatar que los estudiantes no alternan la postura,
solo se limitan a cambiar la posición de las piernas y pies, pero a excepción de
las manos y los cambios de posición de las piernas y pies, que se realizan
aproximadamente entre 20 y 30 minutos, los estudiantes conservan la posición
estática todo el tiempo de su trabajo en la máquina.
2.2. Caracterización del puesto de trabajo
•

Análisis de la guía de observación

Para la caracterización del puesto trabajo se utilizó la guía de observación que
se encuentra en el Anexo 3 la cual se encuentra compuesta por ocho
elementos a observar los cuales aportaron los siguientes datos.
En el análisis de la iluminación, al medir la cantidad de lúmenes que posee el
laboratorio se pudo observar que este solo cuenta con 150 lux, lo cual es
insuficiente para el trabajo para el cual está destinado el local. En las fotos 1,
2, 3, 4 se puede observar la incorrecta disposición de las luces, la falta de
cortina para eliminar los reflejos provenientes de la ventana, así como los
reflejos que se producen en las pantallas.

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foto 1.

foto 3.

foto 2.

foto 4.

En la valoración de otro aspecto de la guía de observación se encuentra la
caracterización de la silla (foto 5), observamos que las sillas utilizadas para
trabajar
en
el
laboratorio
de
informática poseen aspectos que
dificultan la labor de los estudiantes,
entre ellas nos referiremos a la altura
total de la silla la cual es de 87 cm
desde el piso hasta la parte más alta
del espaldar, de ellos 44 cm
corresponden a la altura desde el piso
hasta el asiento y 43 cm desde el
asiento hasta el espaldar. Es fija la
silla y no es regulable lo cual no le
permite a los estudiantes realizar
algunas funciones en la cual estas
dos características juegan un papel
foto 5.
esencial.

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En la muestra utilizada los estudiantes poseen un estatura que oscila entre
1,49 m y 1,80 m, lo que significa que en las personas que son altas se puede
producir compresión abdominal, dificultad para levantarse, falta de apoyo en
los muslos, aumento de la presión en los glúteos, etc.; no obstante, para sillas
fijas la altura del asiento (44 cm) es la adecuada para la mayoría de las
personas.
Como puede observarse en la foto 2 el asiento carece de acolchonado, el fondo
de este es inclinado hacia la parte central de la silla con una inclinación de
aproximadamente 15° y el respaldo es convexo lo cual facilita la aparición de
molestias. Otro aspecto a tener en cuenta es la terminación del asiento, el
cual, en su parte anterior, posee corte cuadrado y filoso, así como la
inclinación del espaldar respecto al asiento es aproximadamente de 970.
Como podemos observar las condiciones actuales de la silla facilita la aparición
de dolores y molestias en los estudiantes de informática de nuestro centro.
La mesa, como elemento esencial del puesto de trabajo, debe reunir algunos
requisitos para facilitar la labor a los informáticos, sin embargo, en el caso
debemos plantear que en las observaciones realizadas encontramos que la
mesa mostrada en la foto 6, que es la utilizada por nuestros informáticos,
posee un ancho de 47,5 cm, un largo de 120 cm y un alto de 77 cm, con un
reposapiés a una altura de 16,5 cm desde el piso y una altura interior de 67
cm.
La mesa se considera un poco alta, lo cual obliga a las personas de menor
estatura a levantar los hombros para que estos queden a la altura de la mesa,
así como también dificulta la utilización del reposapiés ya que es muy alto.

foto 6.

foto 7.

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Se observa en las figuras anteriores que el puesto no posee reposabrazos para
descansar los brazos y no existe espacio suficiente en la mesa para, a la hora
de trabajar, poder descansar los brazos, y antebrazos en la mesa.
Se observa en la foto 8 que generalmente en la mayoría de los estudiantes la
distancia del monitor se encuentra mucho menor que la distancia apropiada
que es de 40 cm o superior a ella, además se ha podido observar que los
estudiantes no visualizan el monitor desde la línea de visión horizontal.
El teclado posee las características ergonómicas adecuadas para su utilización
con un nivel de variabilidad en la horizontal, no obstante, la tensión estática de
las manos y de los brazos es alta debido a que el espacio existente entre el
teclado y los bordes de la mesa es aproximadamente de 2 cm, como se puede
apreciar en la foto 7.

foto 8.

Debajo de la mesa debe quedar un espacio holgado para las piernas y para
permitir movimientos. En el caso que nos ocupa encontramos unos reposapiés
fijos de un extremo al otro de la mesa a una altura del piso de 16,5 cm, un
ancho de sobre de 8 cm y una altura interior de la parte inferior del sobre al
piso de 67 cm, para una zona libre entre los reposapiés y el sobre de 50,5 cm,
siendo esta insuficiente para conservar las piernas cómodas debajo del puesto
de trabajo.

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2.3. Estudio de la flexibilidad y la resistencia estática del informático
Para realizar este estudio se aplicaron pruebas dirigidas a evaluar las
capacidades fundamentales en la aptitud física del objeto de la investigación, la
resistencia a la fuerza y la flexibilidad.
•

Descripción de las pruebas

Resistencia estática tronco decúbito prono: El examinado se acuesta,
como se muestra en la foto 9, con los huesos iliacos que coincidan con el borde
de la mesa de masaje, en el momento de ubicarse en la mesa se coloca debajo
del tronco una banqueta u otro mueble con alguna superficie acolchonada o
cojín para que se acomode el examinado y así evitar un accidente, en caso de
que se pierda la estabilidad de la posición.
Luego se le lleva las manos a la cintura y se le mantiene el tronco suspendido
en posición paralela al suelo, a la vez que sus piernas son inmovilizadas
sujetándolo por los tobillos. Se toma el tiempo en que el examinado
permanece en la posición.

foto 9.

Resistencia estática pierna decúbito prono: En esta prueba el examinado
se acuesta, como se muestra en la foto 10, con el tronco encima de la mesa al
nivel de los huesos iliacos, de forma que ellos coincidan con el borde de la
mesa de masaje, se colocan la manos hacia delante y debajo de la mesa, se
mantienen las piernas suspendidas en posición paralela al suelo. Se toma el
tiempo en que el examinado permanece en la posición.

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foto 10.

Prueba de flexión de tronco desde posición bípeda: Se coloca al
examinado de pie, detrás de un instrumento de medición (una regla), luego se
le pide que realice una flexión profunda sin realizar movimientos balísticos y si
este no coloca las yemas de los dedos en la superficie, se toma la medida
desde la superficie de contacto hasta la altura de las yemas de los dedos, lo
cual indica el grado de limitación de la movilidad. Todo se realizará sin
flexionar las rodillas.
Prueba de flexión lateral izquierda: Colocamos al examinado en posición
bípeda y le solicitamos que realice una flexión máxima hacia el lateral
izquierdo, con la mano izquierda abierta, este permitirá que el brazo caiga
verticalmente hacia el piso, el examinador tomará la distancia que existe entre
la yema del dedo medio y el piso, denotando el grado de limitación hacia esa
hemiparte.
Prueba de flexión lateral derecha: Colocamos al examinado en posición
bípeda y le solicitamos que realice una flexión máxima hacia el lateral derecho,
con la mano derecha abierta, este permitirá que el brazo caiga verticalmente
hacia el piso, el examinador tomará la distancia que existe entre la yema del
dedo medio y el piso, denotando el grado de limitación hacia esa hemiparte.
Prueba de extensión de tronco: Para aplicar esta prueba colocamos al
examinado en la mesa de masaje, en posición decúbito prono, y le solicitamos
que realice una flexión profunda hacia atrás, siempre observando que no haya
un empuje de los brazos y que la pelvis no se separe de la mesa. Luego
tomamos la distancia que hay desde la séptima vértebra cervical hasta el inicio
del pliegue interglúteo la cual denotará la limitación de la movilidad.

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Resistencia dinámica de tronco decúbito supino: Para ello, como muestra
la foto 11, colocamos al examinado en la mesa de masaje con las piernas
flexionadas y le indicamos que realizará abdominales de tronco con las manos
cruzadas a la altura de los pectorales sin llegar a apoyar la espalda
completamente en la mesa y sin llegar a la vertical a la hora de realizar los
abdominales, otro compañero de grupo le sostiene los pies en el momento de
realizar la prueba.
El examinado realizó los abdominales hasta el momento en que empezó a
mostrar síntomas de deformación de las abdominales, instante en el cual se le
solicitó que finalizara la prueba.

foto 11. Forma de ejecución de la prueba resistencia
dinámica de tronco decúbito supino.

Resistencia dinámica de pierna decúbito supino: Se coloca al examinado
en la mesa de masaje, como se puede observar en la foto 12, con las piernas
extendidas, inicialmente el examinador tomará las piernas del examinado y le
mostrará la forma de realizar los ejercicios, observando como elemento
fundamental mantener el movimiento de la pierna sin alcanzar la
horizontalidad y sin elevar mucho las piernas que permita llegar a la vertical. El
examinado realizará los abdominales de pierna hasta el instante en que
empiece a mostrar síntomas de deformación de estas o fatiga, momento en el
cual se le solicitará que finalice la prueba.

33

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.

Foto 12.

2.4. Análisis de las pruebas físicas iniciales aplicadas a los
estudiantes de Ingeniería Informática de primer año
En el análisis de estas pruebas se utilizó el Plan nacional de las pruebas de
Eficiencia Física, las pruebas de Resistencia Dinámica y el Social Package for
Social Science (SPSS) versión 10, con un nivel de significación de 0,05, para el
análisis de los intervalos de confianzas de los datos recopilados (Tabla 5).
En el Anexo 4 se puede observar el resumen del procesamiento de los datos,
donde se aprecia que todos los casos incluidos en esta investigación fueron
procesados y se obtuvieron los resultados que se plasman en él. Finalmente,
mostramos los peores registros que se obtuvieron del análisis de los intervalos
de confianza, así como la concordancia de los peores registros por casos.
Atendiendo a la ubicación en el intervalo haremos nuestras valoraciones
utilizando como categoría la capacidad que evalúa la prueba con las categorías
de menos, media y mayor, con respecto a la muestra estudiada.
2.5. Análisis por variables de los intervalos de confianza en las pruebas
físicas iniciales
•

Resistencia estática de tronco decúbito prono

En esta prueba se obtuvo un intervalo de confianza de (0,5722 s; 0,9501 s), lo
cual estadísticamente significa que los casos que poseen los valores menores
que 0,5722 s son los que tienen la menor resistencia estática de tronco de la
muestra estudiada; en este estado se encuentran siete estudiantes que
obtuvieron los siguientes valores: 0,31 s; 0,51 s; 0,30 s; 0,30 s; 0,48 s; 0,35
s; 0,44 s.

34

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Los estudiantes que sus valores se encuentran en el intervalo poseen una
resistencia estática de tronco, media; en este caso encontramos tres
estudiantes los cuales tienen puntuaciones de 0,76; 0,75 s y 0,89 s y los
estudiantes que tienen resultados mayores que 0,9501 s tienen la mayor
resistencia estática de tronco de la muestra, estando en esta categoría siete
estudiantes con valores de 1,00; 1,01; 1,10; 1,00; 1,18; 1,06 y 1,50 min.
Resumiendo la prueba, el 82,35 % de los estudiantes se encuentran valorados
entre los de menor y media resistencia estática de tronco y solo un 17,65 % es
considerado dentro de los de mayor resistencia con respecto a la muestra.
•

Resistencia estática de pierna decúbito prono

En esta prueba el intervalo de confianza fue de 0,3864 s; 0,6416 s,
encontrándose que los de menores resistencia estática de pierna están por
debajo de 0,3864 s. Seis estudiantes con 0,26; 0,40; 0,35; 0,15; 0,35 y 0,15 s
se encuentran en este nivel; en los límites del intervalo se encuentran
valorados como de resistencia estática de pierna media seis estudiantes con
puntuación de 0,45; 0,47; 0,51; 0,48; 0,48 y 0,50 s para un porcentaje de
estudiantes entre las categorías de menor y media resistencia estática de
pierna de 70,59 %; con una mayor resistencia estática de pierna por encima
del límite superior de intervalo, que es de 0,6416 s. Existen cinco estudiantes
con valores de 0,78; 0,98; 0,78; 0,80 y 0,87 s evaluados de regular para un
29,41 %.
•

Flexión ventral desde posición bípeda

El intervalo de confianza de esta prueba fue de 1,5050 cm; 5,6950 cm, lo cual
significa que los cuatro estudiantes que poseen valores de 12 cm; 10 cm; 7,20
cm; 12 cm (que se encuentran por encima del límite superior del intervalo que
es 5,6950 cm) son evaluados como los de menor flexibilidad ventral. En el
interior del intervalo encontramos ubicados ocho estudiantes con una
flexibilidad ventral media valorado a través de los siguientes registros: 3,50;
1,20; 1,35; 1,50; 3,49; 1,70; 1,20 y 2,40 cm para un porcentaje de evaluados
de menos y media flexibilidad ventral de 70,6 %; mientras que en la categoría
de los de mayor flexibilidad se encuentran por debajo del límite inferior del
intervalo cinco estudiantes con valores de 1,00; 0,50; 1,00; 1,00 y 0,50 cm
para un 29,4 %.
•

Flexión lateral izquierda

El intervalo de confianza de esta prueba fue de 40,0080 cm; 46,6280 cm (que
estuvo por encima del límite superior que es 46,6280 cm) y evaluados de los
estudiantes de menor flexión lateral izquierda con respecto a la muestra hay
cuatro estudiantes con puntuación de 55,00; 50,00; 51,00 y 51,00 cm. Ya en
los límites del intervalo y valorados que poseen flexibilidad lateral izquierda
media encontramos nueve estudiantes con los siguientes registros 40,06;

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45,03; 40,00; 46,42; 43,05; 45,05; 46,67; 41,00 y 40,00 cm, para un
porcentaje entre la valoración menor y la media de 76,5 %.
Los estudiantes que se valorarán de mayor flexibilidad lateral izquierda,
cuatro, se encuentran por debajo del límite inferior con los siguientes valores:
38,06; 38,02; 29,05 y 37,00 cm para un 23,53 %.
•

Flexión lateral derecha

Los valores de 41,2593 cm; 48,9936 cm son el intervalo de la prueba de
flexión lateral derecha, teniendo como límite superior 48,9936 cm; están por
encima de este y evaluados como los de menor flexibilidad derecha seis
estudiantes con puntuaciones de 46,00; 56,00; 51,00; 51,00; 40,00 y 51,00
cm. Ya dentro del intervalo encontramos cinco estudiantes con los siguientes
valores: 41,00; 40,00; 45,05; 44,00 y 47,00 cm, los cuales se evalúan como
de media flexión lateral derecha y por debajo del límite inferior hay seis
estudiantes con 39,00; 38,00; 30,05; 44,00; 37,00 y 40,00 cm quienes serán
evaluados como la mayor flexibilidad derecha dentro de la muestra objeto de
estudio.
El 65,7 % de la muestra está evaluado de menor y media flexibilidad derecha,
mientras que el 35,3 % está evaluado de mayor flexibilidad derecha.
•

Extensión de tronco

El intervalo de confianza para esta prueba fue de 41,4350 cm; 48,0945 cm, de
lo que se desprende que por encima del límite superior hay cinco estudiantes
con los siguientes registros: 50,00; 46,00; 60,00; 57,00 y 51,00 cm, los
cuales son evaluados como los de menor extensión de tronco. Ya en los límites
del intervalo encontramos nueve estudiantes valorados como los de extensión
media de tronco con los siguientes valores: 43,00; 42,00; 24,00; 43,00;
42,00; 45,00; 43,00; 43,00 y 42,00 cm.
El porcentaje de estudiantes evaluados de menor y media extensión de tronco
es de 82,3 %. Por debajo del límite inferior encontramos tres estudiantes
evaluados como los de mayor extensión de tronco, con los siguientes registros:
35,00; 37,00 y 40,00 cm para un 17,6 %.
•

Resistencia dinámica de tronco decúbito supino

El intervalo de confianza obtenido en esta prueba fue de 15,5571; 30,2076,
por encima del límite superior hay tres estudiantes con los siguientes valores:
45,00; 50,00 y 48,00 los cuales son los que mayor resistencia dinámica de
tronco presentan en la muestra objeto de estudio.
En el interior del intervalo se encuentran ocho estudiantes con valores de
15,00; 25,00; 20,00; 21,00; 29,00; 16,00; 24,00; 30,00 y 25,00, lo cual
significa que estos presentan una resistencia dinámica media de tronco. En el
caso de los estudiantes que están por debajo del límite inferior (que son cinco)

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poseen los siguientes valores: 3,00; 10,00; 13,00; y 12,00 los que
valoraremos de menor resistencia dinámica de tronco de todos los casos
estudiados.
El porcentaje que presentan los estudiantes valorados como de mayor
resistencia dinámica es de 17,6 %, mientras que el porcentaje que aporta los
estudiantes valorados de menor y media resistencia dinámica de tronco es de
82,3 %.
•

Resistencia dinámica de pierna decúbito supino

En esta última prueba el intervalo obtenido fue de 13,4439; 20,6738 y por
debajo del límite inferior 13,4439, encontramos los siguientes valores: 12,00;
6,00; 7,00; 9,00 y 10,00 pertenecientes a cinco estudiantes que poseen la
menor resistencia dinámica de pierna de la muestra estudiada; mientras que el
interior del intervalo posee seis estudiantes con 17,00; 21,00; 19,00; 13,00;
20,00 y 22,00 con una resistencia dinámica media. Por encima del límite
superior del intervalo se encuentran cinco estudiantes con puntuaciones de
23,00; 25,00; 25,00; 27,00 y 24,00 que presentan la mayor resistencia
dinámica de la muestra para un 29,4 %, mientras que la menor y la resistencia
media
posee
un
70,6
%.

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Tabla 4. Resultados de las pruebas físicas aplicadas inicialamente a los estudiantes
de primer año de la carrera de Ingeniería Informática
Talla Sex Restatrop Resestapi
(m) o
ro
pro

Flexifren Flexlateiz
te (cm) qui (cm)

Flexlated
ere (cm)

Extentro Redinatro
nc (cm) pro

Redinapip
ro

1,64 0

0,31

0,45

3,50

40,06

41,00

50,00

15,00

17,00

1,50 0

0,51

0,26

1,20

38,06

40,00

43,00

3,00

21,00

1,62 0

0,76

0,40

1,35

45,03

46,00

42,00

25,00

12,00

1,49 0

0,30

0,47

12,00

40,00

39,00

42,00

10,00

23,00

1,53 0

1,00

0,35

1,50

38,02

38,00

46,00

13,00

25,00

1,61 0

0,75

0,15

1,00

46,42

45,02

35,00

3,00

6,00

1,66 0

1,01

0,35

10,00

55,00

56,00

37,00

20,00

7,00

1,78 1

1,10

0,51

3,49

50,00

51,00

60,00

21,00

10,00

1,56 1

1,00

0,78

1,00

29,05

30,05

43,00

29,00

25,00

1,75 1

1,18

0,98

0,50

43,05

44,00

42,00

12,00

9,00

1,69 1

1,06

0,78

1,70

45,05

44,00

45,00

45,00

19,00

1,74 1

0,30

0,80

1,00

51,00

51,00

57,00

16,00

27,00

1,75 1

0,48

0,48

1,20

37,00

37,00

43,00

24,00

13,00

1,76 1

0,35

0,13

0,50

46,67

47,00

40,00

50,00

20,00

1,80 1

1,50

0,48

7,20

41,00

40,00

43,00

30,00

10,00

1,65 1

0,44

0,87

2,40

40,00

40,00

42,00

48,00

24,00

1,79 1

0,89

0,50

12,00

51,00

51,00

51,00

25,00

22,00

Rojo: Se consideran los menores registros
Negro: Se consideran los registros medios
Azul: Se consideran los de mayores registros

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Tabla 5. Intervalos de confianza
Variables

Descriptivos

Estadísticos

RETCP

Media

,7612

Intervalo de confianza para la media al 95 %

Límite inferior

,5722

Límite superior ,9501

REPCP

Desv. típ.

,3675

Mínimo

,30

Máximo

1,50

Media

,5140

Intervalo de confianza para la media al 95 %

Límite inferior

,3864

Límite superior ,6416

FLEXIVEN

Desv. típ.

,2482

Mínimo

,13

Máximo

,98

Media

3,6200

Intervalo de confianza para la media al 95 %

Límite inferior

1,5450

Límite superior 5,6950

FLEIZQ

Desv. típ.

4,0358

Mínimo

,50

Máximo

12,00

Media

43,3182

Intervalo de confianza para la media al 95 %

Límite inferior

40,0080

Límite superior 46,6285

FLEXIDER

Desv. típ.

6,4383

Mínimo

29,05

Máximo

55,00

Media

43,5335

Intervalo de confianza para la media al 95 %

Límite inferior

40,2240

Límite superior 46,8431

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Desv. típ.

6,4369

Mínimo

30,05

Máximo

56,00

Variables

Descriptivos

Estadísticos

EXTENTRO

Media

44,7647

Intervalo de confianza para la media al 95 % Límite inferior

41,4350

Límite superior 48,0945

RDTCS

Desv. típ.

6,4762

Mínimo

35,00

Máximo

60,00

Media

22,8824

Intervalo de confianza para la media al 95 % Límite inferior

15,5571

Límite superior 30,2076

RDPCS

Desv. típ.

14,2473

Mínimo

3,00

Máximo

50,00

Media

17,0588

Intervalo de confianza para la media al 95 % Límite inferior

13,4439

Límite superior 20,6738
Desv. típ.

7,0309

Mínimo

6,00

Máximo

27,00

67

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•

Índice de coincidencia de pruebas físicas por estudiantes

En el Anexo 5 se muestra la coincidencia de los valores que fueron evaluados
con la menor calificación en las diferentes pruebas aplicadas a los estudiantes.
De forma general, podemos apreciar que solo dos estudiantes de los 17
involucrados en la investigación no presentó ni una sola evaluación de muy
mal en ninguna de las ocho pruebas aplicadas, no obstante debemos señalar
que los casos más afectados fueron los estudiantes de los casos 7 y 17 con
cinco evaluaciones de muy mal.
Por otra parte, las pruebas que mayor incidencia tuvieron en los estudiantes
fueron las pruebas de resistencia estática de tronco decúbito prono, resistencia
estática de pierna decúbito prono, flexibilidad lateral derecha y resistencia
dinámica de pierna decúbito supino.
Teniendo en cuenta la información antes expuesta y con el marcado objetivo
de contribuir a mitigar los trastornos generados por el comportamiento
profesional de los estudiantes de Ingeniería Informática, a partir del uso de la
cultura física terapéutica y las terapias alternativas, se concibió y aplicó la
propuesta de programa profiláctico-terapéutico que presentaremos en el
capítulo III de este texto.

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CAPÍTULO

3

PROGRAMA PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO
PARA MITIGAR LOS TRASTORNOS GENERADOS
POR EL MODO DE ACTUACIÓN PROFESIONAL
DE LOS ESTUDIANTES DE INGENIERÍA INFORMÁTICA

El programa consta de tres partes fundamentales, una dirigida a mejorar los
indicadores de flexibilidad, otra a desarrollar la resistencia estática de los
estudiantes y, por último, una orientada hacia la aplicación de masajes y
automasajes enfocados a conservar la aptitud física y a disminuir los
momentos de tensión durante el trabajo con las computadoras.

3.1. Subprograma profiláctico-terapéutico encaminado
al desarrollo de la flexibilidad
Indicaciones para realizar los ejercicios:
1. Los ejercicios se trabajarán por el método tensión-relajación-extensión;
2. Se trabajarán en cada sesión todos los planos musculares y al menos
dos ejercicios por cada zona;
3. Conservar en la ejecución de cada ejercicio una respiración profunda
lenta;
4. Se incluirán en las dos sesiones de las clases de Educación Física;
5. Se realizarán entre dos y seis repeticiones de cada ejercicio;
6. Los ejercicios se trabajarán desde los pies hacia la cabeza;
7. Los ejercicios se trabajarán en el estado de tensión y extensión
inicialmente de 10 s a 15 s, mientras que el de relajación será de 2 s a 3

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s y se irá aumentando paulatinamente el tiempo de ejecución de los
ejercicios en 5 s;
8. Bajo ningún concepto los ejercicios deben producir dolor;
9. Siempre se aplicará en ambos grupos musculares, es decir, agonistas y
antagonistas;
10. Practique la extensión de la parte interior de la pierna antes que la
parte posterior de la misma;
11. Si Ud. considera que posee una zona más tensa que la otra debe
comenzar por la zona tensa;
12. Si en la parte posterior de la pierna, en especial en los muslos, Ud.
siente tensión y sufre o ha sufrido de dolores lumbares, no debe
flexionar o extender simultáneamente las dos piernas.

PROPUESTA DE EJERCICIOS PARA EL LOGRO DE LA FLEXIBILIDAD
Ejercicio #1
Objetivo: Elongar el flexor corto común de los dedos de los pies,
principalmente.
Descripción: Posición bípeda, colocar la zona ventral de los dedos de los pies
en el piso y realizar una flexión forzada presionando estos suavemente contra
el piso.
Ejercicio #2
Objetivo: Facilitar la flexibilidad de los extensores metacarpofalángicos de los
cuatros primeros dedos y el de los lumbricales esencialmente.
Descripción: Posición bípeda, colocar la cara dorsal de los dedos en el piso
presionándolos suavemente contra la superficie.
Ejercicio #3
Objetivo: Desarrollar la flexibilidad en el músculo extensor largo común de los
dedos y del extensor largo del primer dedo, fundamentalmente.
Descripción: Posición de sentado, realizar flexión plantar del pie buscando la
horizontalidad del pie con la superficie extendiendo al máximo la zona dorsal
de los pies.

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Ejercicio #4
Objetivo: Incrementar la flexibilidad del músculo flexor largo común de los
dedos y del flexor largo del dedo gordo.
Descripción: Posición de sentado, realizar una flexión plantar del pie
buscando una flexión profunda de la articulación del tobillo.
Ejercicio #5
Objetivo: Elevar los indicadores de flexibilidad fundamentalmente de los
gemelos.
Descripción: Posición bípeda, pies en forma de paso, colocar las manos contra
una pared, separar las piernas aproximadamente al ancho y medio de la
longitud de los hombros, conservando el apoyo, plantar, flexionar un poco la
pierna de apoyo buscando inclinar el cuerpo hacia adelante y flexionando la
articulación de los tobillos.
Ejercicio #6
Objetivo: Elongar esencialmente el tríceps sural–soleo, el tríceps sural–
gemelo.
Descripción: Posición bípeda, elevar la zona de los metatarsos, se puede
utilizar un escalón que estará ubicado en los metatarsos para bajar los talones.
Ejercicio #7
Objetivo: Trabajar sobre la flexibilidad del tibial anterior y el peroné anterior,
fundamentalmente.
Descripción: Posición bípeda, apoyado todo el peso corporal en una pierna y
la otra extendida atrás y apoyada en la zona dorsal de los pies, realizar
extensiones y presiones suaves sobre la superficie, facilitándolo con flexiones
de la pierna de apoyo.
Ejercicio #8
Objetivo: Elongar los músculos vasto externo, vasto interno, vasto medio o
clural y recto anterior del muslo.

71

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Descripción: Posición bipedestación. Tomar una pierna con el brazo del
hemicuerpo al cual pertenece la pierna y flexionarla llevando la pierna hacia
arriba en dirección a los glúteos luego cambiar de pierna y así sucesivamente
(foto 13).

Foto 13.

Ejercicio #9
Objetivo: Semejante al anterior, excepto que en este se elimina la fuerza de
gravedad.
Descripción: En posición decúbito lateral tomar una pierna con la mano del
brazo del hemicuerpo al cual pertenece la pierna y flexionarla llevando la
pierna hacia arriba en dirección a los glúteos, luego se cambia de pierna,
sucesivamente.
Ejercicio #10
Objetivo:
Desarrollar
isquiotibiales.

flexibilidad,

esencialmente

en

los

músculos

Descripción: En posición decúbito supino, flexionar una de las piernas
tomando esta por encima de la articulación de la rodilla, presionarla hacia
abajo y arriba, luego se toma la otra pierna y se realiza el mismo ejercicio.

72

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Ejercicio #11
Objetivo: Trabajar la flexibilidad de los músculos isquiotibiales, así como los
músculos esplenios.
Descripción: En posición decúbito supino flexionar el cuello y una de las
piernas tomando esta por encima de la articulación de la rodilla, presionarla
hacia abajo y arriba, luego se toma la otra pierna y se realiza el mismo
ejercicio.
Ejercicio #12
Objetivo: Desarrollar la flexibilidad de la musculatura dorsal largo, los
isquiotibiales y los tríceps surales gemelos y soleos.
Descripción: En posición de sentado, con las piernas extendidas y unidas,
tomarlas por los tobillos y flexionar el tronco sobre las piernas.
Ejercicio #13
Objetivo: Flexibilizar la zona de la musculatura de la zona posterior de las
piernas, los muslos, caderas y tronco.
Descripción: En posición bípeda, colocar una de las piernas extendida a la
altura que su aptitud se lo permita, mantener la pierna de apoyo ligeramente
flexionada, se llevará el tronco sobre la pierna que está extendida; luego se
cambia la pierna y se realiza la misma ejecución del ejercicio.
Ejercicio #14
Objetivo: Trabajar esencialmente el sartorio y el pectíneo.
Descripción: Sentado con las piernas separadas, flexionadas y unidas por las
plantas de los pies, colocamos las manos sobre el interior de las rodillas y
empujamos suavemente hacia abajo.
Ejercicio #15
Objetivo: Flexibilizar el antebrazo y la muñeca.

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Descripción: Nos colocamos con apoyo mixto, con los dedos pulgares
señalando hacia fuera y los demás hacia la rodilla, mantenemos las palmas de
las manos apoyadas completamente en la superficie, mientras inclinamos un
poco el cuerpo hacia atrás para extender la zona anterior de los antebrazos.
Ejercicio #16
Objetivo: Propiciar la flexibilidad en los músculos palmar mayor, palmar
menor y el cubital anterior, principalmente.
Descripción: Posición inicial sentado, manos flexionada y cerca de la zona
media del tronco, realizar una flexión palmar profunda de las manos, luego con
la mano contraria apoyar el dedo pulgar sobre la zona dorsal y presionar hacia
abajo, luego liberar suavemente.

Foto 14.

Ejercicio #17
Objetivo: Facilitar el desarrollo de la flexibilidad en el músculo extensor radial
largo, extensor radial corto y en el cubital.
Descripción: Posición inicial bípeda, una de las extremidades extendida al
frente en anteversión (foto 14) con la mano en flexión dorsal, cuando esta se
encuentre en su punto máximo de flexión tomar la mano por los dedos y hacer
presión suavemente hacia atrás, se mantiene y se libera lentamente.

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Ejercicio #18
Objetivo: Desarrollar flexibilidad
esencialmente en tríceps braquial.

en

la

musculatura

del

antebrazo

Descripción: Posición bípeda, se colocará el brazo por detrás de la cabeza
flexionándolo en forma de V, con la mano del brazo contrario se tomará el
brazo que está flexionado por detrás de la articulación del codo y se presionará
hacia abajo y adentro suavemente, luego se libera lentamente. Se repetirá el
ejercicio para la otra extremidad.
Ejercicio #19
Objetivo: Elongar la musculatura del hombro, haciendo énfasis en los
deltoides.
Descripción: Posición bípeda, se colocará el brazo por detrás de la espalda en
aducción profunda, con la otra mano se tomará el brazo que está por detrás de
la espalda por encima de la articulación del codo y se intentará llevar el codo
hacia el centro de la espalda, mantenemos y luego liberamos. Ejecutar para el
otro brazo.
Ejercicio #20
Objetivo: Flexibilizar la musculatura del hombro y la zona superior de la
espalda trabajando, fundamentalmente, en el bíceps braquial y los trapecios.
Descripción: Posición inicial bípeda, aduciremos profundamente la extremidad
llevándola hacia el hombro opuesto, colocando la mano de la extremidad
contraria por encima de la articulación del codo, luego se cambia de brazo.
Ejercicio #21
Objetivo: Flexibilizar la musculatura de los hombros, parte central y superior
de la espalda, brazos, dedos y muñecas.
Descripción: Se entrelazan los dedos de las manos, brazos en anteversión,
luego realizamos una rotación interna mientras extendemos los brazos hacia
delante.

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Ejercicio #22
Objetivo: Distender la musculatura de la mano, muñeca y antebrazos,
enfatizando en el flexor largo común de los dedos y en el flexor largo profundo
común de los dedos.
Descripción: Posición bípeda, se colocará una de las manos en supinación,
luego con la otra se tomará la mano por la zona dorsal de esta y se le realizará
un movimiento de torsión interna profundizando el movimiento de torsión.
Luego se procederá a realizar el mismo movimiento para la otra mano.
Ejercicio #23
Objetivo: Distender la musculatura de la zona anterior del tronco, trabajando
fundamentalmente la musculatura abdominal.
Descripción: En posición decúbito prono, flexionar los codos colocando las
manos debajo de los hombros, luego se extienden los brazos hasta que queden
extendidos, manteniendo la pelvis y la zona alta de los muslos lo más cerca de
la superficie posible.
Ejercicio #24
Objetivo: Trabajar la flexibilidad de los pectorales y la musculatura del
hombro.
Descripción: Posición bípeda, entrelazar las manos por detrás del tronco,
ejecutar una rotación interna y luego extender en anteversión lentamente los
brazos hasta donde le sea posible.
Ejercicio #25
Objetivo: Flexibilizar
fundamentalmente.

la

musculatura

de

la

zona

anterior,

tronco

Descripción: Posición inicial decúbito supino con apoyo en los pies y las
manos, elevar el pecho y las caderas hacia arriba buscando profundizar el
movimiento hacia arriba.

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Foto 15.

Ejercicio #26
Objetivo: Desarrollar flexibilidad en la musculatura del tronco, de los brazos y
de las manos, haciendo énfasis en la musculatura lateral.
Descripción: En posición bípeda brazos extendidos y entrelazados por encima
de la cabeza, flexionar lateralmente no más de 200, hacia un lado y hacia el
otro.
Ejercicio #27
Objetivo: Distender la musculatura de la espalda y del cuello, trabajando
fundamentalmente los músculos dorsales.
Descripción: En posición de cuadrupedia, llevar el mentón hacia el pecho,
arqueando la espalda hacia arriba, contrayendo los músculos del abdomen y
los glúteos.
Ejercicio #28
Objetivo: Elongar la musculatura de la zona anterior del tronco, haciendo
énfasis en los pectorales y rectos abdominales.

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Descripción: En posición de cuadrupedia, llevar el mentón hacia arriba,
arqueando la espalda hacia abajo, distendiendo los músculos de la zona frontal
del tronco.
Ejercicio #29
Objetivo: Trabajar la flexibilidad de la musculatura de la espalda y de la zona
anterior de los muslos, coadyuvando a la flexibilidad de la musculatura dorsal y
del cuádriceps.
Descripción: Decúbito supino, se toma la pierna derecha y luego la izquierda
flexionándola hacia el pecho y realizando tracción hacia arriba.
Ejercicio #30
Objetivo: Flexibilizar la musculatura de la espalda y del cuello, incidiendo
fundamentalmente en los esplenios de la cabeza y el cuello.
Descripción: Semejante al anterior pero con ambas piernas flexionadas hacia
el pecho, con la cabeza apoyada en la superficie y luego la llevamos hacia las
rodillas.
Ejercicio #31
Objetivo: Flexibilizar la musculatura de la zona anterior del cuello, trabajando
esencialmente esternocleidomastoideo, largo del cuello y largo de la cabeza.
Descripción: Posición bípeda, manos a la altura de la cintura o relajadas al
lado del cuerpo y piernas separadas aproximadamente al ancho de los
hombros. Realizar extensión del cuello y cuando este llegue a su máximo nivel
hiperextender.
Ejercicio #32
Objetivo: Desarrollar la flexibilidad de los músculos del cuello y de la zona
superior de la espalda, haciendo énfasis en los esplenios.
Descripción: Posición bípeda, manos en la cintura o relajadas al lado del
cuerpo y pies separados al ancho de los hombros. Realizar flexión del cuello,
cuando se ha llegado al máximo de la flexión o apoyado la barbilla en el pecho,
colocar las manos entrelazadas en la zona alta de la cabeza y realizar una
presión suave hacia abajo, mantener y liberar suavemente.

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Foto 16.

Ejercicio #33
Objetivo:
Desarrollar
flexibilidad
en
la
musculatura
del
cuello,
fundamentalmente en el músculo esternocleidomastoideo y en los escalenos.
Descripción: Posición bípeda, manos a la cintura o relajadas a los lados del
cuerpo con piernas separadas al ancho de los hombros. Realizar flexión lateral,
luego con la mano del brazo del lado a hacia donde se realiza el movimiento,
tomamos la cabeza y presionamos suavemente hacia abajo, por último,
liberamos la cabeza. Repetir este mismo procedimiento hacia el otro lado.

Foto 17.

Ejercicio #34
Objetivo: Flexibilizar la musculatura del cuello y la zona anterior del tronco,
trabajando esencialmente los rectos abdominales.

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Descripción: Posición inicial decúbito supino, piernas flexionadas con apoyo
de las escápulas, elevar la cintura pélvica, tronco hacia arriba.

foto 18.

3.2. Subprograma profiláctico-terapéutico dirigido
al desarrollo de la resistencia estática fundamentalmente
Indicaciones para realizar los ejercicios:
1. Se trabajarán en cada sesión todos los planos musculares y al menos
dos ejercicios por cada zona;
2. Durante la ejecución de los ejercicios conservar una respiración profunda
lenta;
3. Este programa se incluirá en las dos sesiones de las clases de Educación
Física;
4. Se realizarán entre dos y seis repeticiones de cada ejercicio en cada
clase;
5. Los ejercicios isométricos se realizarán con tiempos iniciales entre 10 s y
15 s, luego se incrementarán progresivamente;
6. Los ejercicios isotónicos se realizarán suaves y lentos.

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Ejercicios isométricos
Ejercicio #1
Objetivo: Tonificar la musculatura abdominal.
Descripción: Decúbito supino, piernas flexionadas aproximadamente a 450 y
brazos aducidos arriba y atrás, contraer los músculos abdominales a la vez que
se presiona con la espalda hacia el suelo.
Ejercicio #2
Objetivo: Tonificar la musculatura de los glúteos y los muslos.
Descripción: Decúbito prono, piernas unidas y pies en posición plantar,
contraer los glúteos y juntarlos.

Ejercicio #3
Objetivo: Tonificar la musculatura de los muslos.
Descripción: Posición de sentado, separar las piernas aproximadamente al
ancho de los hombros, luego cruzando los brazos al frente y conservando la
columna en una posición correcta, sujetar las piernas por la zona baja de los
muslos e intentar cerrarlo a la vez que los brazos impedirán que ellos se
cierren.
Ejercicio #4
Objetivo: Tonificar la musculatura de los pies, piernas, muslos y glúteos,
fundamentalmente.
Descripción: Para este ejercicio se utilizará un área donde la superficie,
cuando el alumno se siente sea un poco menor que su longitud sentado del
tronco a la zona distal de los pies, procederá a sentarse en esa área que
preferentemente tendrá un apoyo para toda la espalda y la planta de los pies,
luego de ubicarse en esta posición se presionará con los pies contra la pared,
mantenemos el tiempo escogido y luego liberamos.

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Ejercicio #5
Objetivo: Tonificar la musculatura del cuello.
Descripción: Posición bípeda, brazos en la cintura o relajados al lado del
cuerpo, se contraerá la musculatura del cuello.
Ejercicio #6
Objetivo: Tonificar la musculatura de las manos, pechos, antebrazos y brazos.
Descripción: Posición bípeda, entrelazar las manos, manteniendo los
antebrazos paralelos al suelo y las manos cerca del pecho, se empujará una
contra la otra.
Ejercicio #7
Objetivo: Tonificar la musculatura de las manos, pechos, antebrazos y brazos.
Descripción: Posición bípeda, entrelazar las manos, manteniendo los
antebrazos paralelos al suelo y las manos cerca del pecho, se intentará separar
las manos tirando en direcciones contrarias.

Ejercicios isotónicos
Ejercicio #1
Objetivo: Fortalecer la musculatura de los metatarsos, de la articulación del
tobillo, de las piernas y los muslos, incidiendo en menor grado en la
musculatura de la espalda y corrigiendo la postura.
Descripción: Posición bípeda, el estudiante tendrá los brazos a los lados del
cuerpo o los puede llevar a la cintura, mantendrá el cuerpo en posición erguida
y elevará el talón de la superficie tanto como pueda, deberá mantener una
correcta disposición del cuerpo.

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Foto 19.

Ejercicio #2
Objetivo: Fortalecer la musculatura abdominal, de la cintura pélvica, muslos y
piernas.
Descripción: Decúbito supino, brazos aducidos, levantar las piernas a un
ángulo aproximado de 450, separarlas y rotarlas en ambas direcciones
comenzando por la izquierda.
Ejercicio #3
Objetivo: Fortalecer la musculatura de la cintura pélvica y las piernas.
Descripción: Posición inicial sentado, el estudiante inclinará el tronco hacia
atrás y se sostendrá por la zona posterior del banco o asiento, luego extenderá
las piernas hacia adelante y realizará movimiento alterno de anteversión y
retroversión.

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Foto 20.

Ejercicio #4
Objetivo: Fortalecer la musculatura de la cintura pélvica y los muslos haciendo
énfasis en el tensor de la fascia lata y la musculatura de los glúteos.
Descripción: Posición de cuadrupedia, elevar y extender lateralmente una de
las piernas y realizar un movimiento corto hacia arriba y hacia abajo. Se
ejecutará la acción por la otra pierna.

Foto 21.

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Ejercicio #5
Objetivo: Fortalecer la musculatura de la cintura pélvica, abdominales y los
muslos, haciendo énfasis en el tensor de la fascia lata, en los transversos del
abdomen y en la musculatura de los glúteos.
Descripción: Posición decúbito supino, piernas flexionadas y extendidas,
brazos a los lados del cuerpo, realizar movimientos laterales.

Foto 22.

Ejercicio #6
Objetivo: Fortalecer la musculatura del cuello, la abdominal y la de la espalda.
Descripción: Posición decúbito supino, piernas flexionadas y brazos al lado del
cuerpo; ejecutar flexiones de cuello.

Foto 23.

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Ejercicio #7
Objetivo: Fortalecer la musculatura de la espalda y del cuello, haciendo
énfasis en los dorsales largos de la espalda.
Descripción: Posición decúbito supino, piernas flexionadas, llevar una de las
piernas flexionadas hacia el pecho, a la vez que se realiza una flexión de la
cabeza, luego se regresa a la posición inicial y se realiza el mismo movimiento
para la otra pierna.

Foto 24.

Ejercicio #8
Objetivos: Fortalecer la musculatura abdominal, de la espalda, pélvica y de
los muslos principalmente.
Descripción: Decúbito supino, brazos al lado del cuerpo, realizar flexión y
extensión de las piernas, conservándolas paralelas con la superficie, se
ejecutará suavemente.
Ejercicio #9
Objetivo: Fortalecer la musculatura de la espalda, abdomen, pelvis, de la
cintura escapular y de las piernas enfatizando en los dorsales largos.
Descripción:
Decúbito
prono,
se
elevarán
unidas
las
piernas,
aproximadamente a un ángulo de 450, luego se realizarán movimientos

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0

alternos de las piernas, se unirán nuevamente a 45 y se ejecutará movimiento
de abducción y de aducción para terminar apoyando las piernas en la
superficie.
Ejercicio #10
Objetivos: Fortalecer la musculatura abdominal, de la cintura pélvica y de los
muslos.
Descripción: Posición decúbito lateral, manos apoyadas en la superficie,
realizar anteversiones y retroversiones de la pierna superior. Luego cambiar la
posición.

Foto 25.

Ejercicio #11
Objetivos: Fortalecer la musculatura abdominal, la de la cintura pélvica y la
de la piernas; haciendo énfasis en el tensor de la fascia lata.
Descripción: Posición decúbito lateral, una mano apoyada en la superficie y la
otra soportando el peso de la cabeza; realizar abducciones de la pierna
superior, luego trabajar la otra pierna.

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Foto 26.

Ejercicio #12
Objetivos: Fortalecer la musculatura de los hombros.
Descripción: Brazos abajo y relajados, realizar círculos de la articulación de
los hombros en ambas direcciones.
Ejercicio #13
Objetivos: Fortalecer la musculatura de la cintura escapular.
Descripción: Círculos de los brazos en ambas direcciones con la mayor
lentitud posible.
Ejercicio #14
Objetivo: Fortalecer la musculatura de la cintura escapular, brazos y
antebrazos.
Descripción: Posición bípeda, brazos laterales realizar círculos de brazos
extendidos en ambas direcciones.

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Foto 27.

Ejercicios para la corrección de postura y fijación de hábitos
Ejercicio #1
Objetivo: Fijar hábitos correctos de postura en la posición sedente.
Descripción: Adoptar una postura correcta; en la posición de sentado, el
profesor velará por la calidad de la postura en el puesto de trabajo.
Ejercicio #2
Objetivo: Corregir y fijar hábitos de la postura sedente y en los cambios de
esta, conservando la correcta posición en cada estado.
Descripción: El estudiante se colocará de espalda a la pared y tomará una
posición correcta en posición bípeda, luego flexionará la rodilla, conservando la
posición correcta del tronco y rectificando la postura en la medida que realiza
el ejercicio.

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Foto 28.

3.3.

Foto 29.

Subprograma profiláctico-terapéutico de automasaje dirigido
a mejorar el estado general

Indicaciones metodológicas para la aplicación
•

Se comenzará a realizar los ejercicios desde los pies hacia la cabeza;

•

El estudiante seleccionará la o las manipulaciones a utilizar;

•

Aplicar las manipulaciones cuando sienta alguna molestia durante su
pausa en la computadora;

•

Aplicar al menos tres veces a la semana automasajes.

Pies
1. Coloque una mano sobre la parte superior del pie, la otra sobre la planta
de los pies y friccione desde la punta de los pies hasta el tobillo y repita
nuevamente.
2. Apoye el pie con una mano y dele masaje a cada dedo
independientemente, presione con fuerza y rótelo en cada articulación
entre el índice y el pulgar y luego extienda suavemente cada dedo.
3. Presione con el pulgar contra la planta de los pies y siga una línea
imaginaria en el medio de la planta del pie y otra a la derecha y a la

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izquierda y luego masajee con un movimiento circulatorio y fuerte desde
el arco interno hasta la zona del metatarso.

Foto 30.

4. Sostenga el pie con una mano, la otra en forma de puño, las manos van
ligeramente abiertas, trabaje con la planta del pie completa con
pequeños movimientos circulares a través de una rotación de los
nudillos.

Foto 31.

5. Sostenga el pie con una mano mientras que con la zona cubital de la
mano golpee contra la planta del pie, retire rápidamente la mano tan
pronto como toque la piel de forma que el movimiento sea suave y
vibrante.

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6. Roce con la punta de los dedos alrededor de los nudillos y en la planta
de los pies roce fuerte hacia adelante y suave hacia atrás, finalice el
masaje con el movimiento descrito al inicio.
Piernas
1. Primero se aplica a una pierna y luego a la otra. Frote con ambas manos
suavemente sobre los dos lados de la pierna desde el pie, pantorrilla, a
rodilla hasta la ingle y repita el movimiento 5 veces aproximadamente.

Foto 32.

2. Amase rítmicamente y alternativamente con ambas manos la parte
superior del muslo donde debe prestar atención a la parte baja y
exterior.
3. El área desde la rodilla hasta la ingle se debe acariciar lentamente,
donde una mano sigue a la otra.
4. Con los puños ligeramente cerrados percuta ligeramente contra la parte
frontal y superior del muslo.
5. De masaje con un movimiento suave, con la punta de los dedos presione
con movimiento circular en la rótula, alrededor de los discos.

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Foto 33.

6. Amase el músculo de la pierna con ambas manos de manera rítmica
separándolo y luego liberándolo; finalmente acaricie el área con
movimientos suaves hasta la ingle donde una mano debe seguir a la
otra.

Foto 34.

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Estómago
Decúbito supino con las rodillas flexionadas
1. Roce con el área de la mano completa en el sentido de las manecillas del
reloj, una mano tras la otra conserva un movimiento circular.
2. Amase el estómago con los dedos y los pulgares, después tome un
pliegue, enróllelo hacia la cadera y las nalgas rotándose hacia la espalda
y otra vez realizar rozamiento en el estómago, abovede la manos sobre
el ombligo hasta que el calor debajo sea perceptible, después libere las
manos lentamente del cuerpo.
Manos
1. Friccione fuertemente la zona ventral de la mano hasta la muñeca,
después mueva los dedos suaves hacia atrás, es decir, hacia la punta de
los dedos. Presione la mano completa fuerte desde la palma de las
manos hacia los dedos.
2. Presione cada uno de los dedos independiente y con el pulgar realice
sobre las articulaciones movimiento circular fuerte, después hálelos
cuidadosamente, desde la base de los dedos hasta la punta.
3. Friccione con el pulgar sobre el área entre los tendones de la zona
ventral de la mano, desde los nudillos hacia la muñeca.
4. Rote la mano, apóyela y sosténgala por la zona ventral con los dedos,
con el pulgar desarrolle un movimiento fuerte circular y un masaje de
presión estática sobre la superficie de las manos, cubriendo el área
hasta la muñeca.
5. Concluye el masaje rozando el área de la mano desde la base de los
dedos hasta la muñeca, presione fuerte con la zona tenar de una mano
contra la superficie de la otra, después pase suave hacia atrás y repita el
movimiento.

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Foto 35.

Brazos
1. Relaje el brazo completo y roce fuerte desde la muñeca hasta el hombro
y deje correr suave las manos hacia abajo y repita el movimiento.
2. Amase el brazo desde abajo hacia arriba de forma rítmica, levantando y
soltando el tejido, preste atención sobre todo en la zona carnosa de la
parte posterior.

Foto 36.

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3. Realice con el pulgar un movimiento circular fuerte en la parte delantera
del antebrazo, después trabaje con las depresiones que están delante
del epicóndilos con los pulgares y dedos, en la zona donde están más
superficial las protuberancias óseas debe disminuir la presión.
4. Golpetee en el brazo para activar la circulación y después roce el brazo
completo.
Hombros
1. Aplique masaje con su mano izquierda sobre el hombro derecho y siga el
recorrido desde el cuello por el hombro, parte superior del brazo hasta el
codo.
2. Con la yema de los dedos haga un movimiento circular fuerte a ambos
lados de la columna vertebral en la zona cervical trabajando hasta la
base del pelo.
3. Cierre la mano izquierda y golpee con ella rítmicamente contra el
hombro derecho, la articulación debe estar sin tensión.
4. Concluya el masaje con fricción con ambas manos a los lados de la cara,
suave hasta la barbilla. En la parte delantera en el pecho cruce las
manos de forma que descansen sobre los hombros. Frote suavemente
desde los hombros, los brazos hasta las puntas de los dedos y repita
ese movimiento a gusto.

Rostro
1. Coloque las manos un momento a lo largo sobre la cara, de forma que
los dedos queden sobre la frente y la base de la mano sobre la barbilla,
luego vaya lentamente hacia fuera en dirección a las orejas y conserve
el movimiento hasta que usted experimente que todas las tensiones
desaparecen de su cuerpo.

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Foto 37.

2. Incline la cabeza lateralmente y roce con la zona ventral de la mano
desde la clavícula hasta la frente, después por el otro lado; luego incline
la cabeza hacia la izquierda y roce con fuerza hacia la parte de la
garganta, derecha hacia adelante y lo mismo repetirlo por otro lado.

Foto 38.

3. Presione la piel desde la barbilla o mandíbula hacia las orejas
fuertemente, entre los pulgares y los nudillos del dedo índice, el agarre
debe ser sobre los huesos de forma que la piel no sea innecesariamente
estirada.

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4. Golpee con ambas zonas dorsales de las manos en la zona baja de la
barbilla, la lengua, durante este movimiento estimulante debe
recogerse.

Foto 39.

5. Haga con los dedos índice y medio de ambas manos, pequeños y fuertes
movimientos circulares debajo de la barbilla y alrededor de la boca, en
tanto la boca debe dibujar una O y los labios yacen sobre los dientes,
luego forme una A, O, E, U, para mejorar la circulación de la sangre y
evitar la formación de arruga.

Foto 40.

6. Coloque una mano en cada mejilla y friccione al mismo tiempo desde el
ángulo de la boca hasta las orejas, luego con la zona ventral de los

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dedos de ambas manos roce sobre la mejilla hacia las orejas actuando
sobre las comisuras de la boca.

Foto 41.

7. Friccione desde la zona alta de la nariz, sobre la frente, hacia la base del
pelo con una mano siguiendo la otra, cierre los ojos para disfrutar de
este movimiento relajante.
8. Coloque ambos dedos índice en la zona alta de la nariz y roce con fijos y
cortos movimientos, primero hacia arriba, luego perpendicular y al final
diagonal.
9. Vaya desde la parte alta de la nariz hacia la sien con fuerte movimiento
circular de forma que toda la región de la frente hasta la base del pelo
sea trabajada, presione fuerte sin que se estire la piel.
10. Friccione suave, con la punta de los dedos, desde el medio de la frente
hasta la sien, para calmar la región después del movimiento
estimulante. Para finalizar presione cuidadosamente contra la sien, en
tanto que apriete los dientes durante la presión sobre la sien, luego
estimule los músculos, sin estirar la piel, con movimientos lentos y
circulares.

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Foto 42.

11. Roce con el dedo medio en forma de círculo alrededor de los ojos, roce
fuerte desde la base superior de la nariz hacia a fuera sobre la cejas, presione
sobre la sien y deslice con un ligero contacto debajo de los ojos hacia atrás.
12. Tire con los pulgares y el índice de las cejas desde el medio hasta la sien;
después presione en el punto medio de la zona interior del ojo y la parte
inferior del tabique.

Foto 43.

11.Relaje los ojos en tanto que lo cubra con el área de las palmas de las
manos, coloque la base de la mano unos segundos en la órbita de los
ojos y disfrute la oscuridad, presiónelo cuidadosamente y luego libere
lentamente las manos.

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12.Concluye el masaje en tanto que la cara la cubre con las manos y se
roza suavemente hacia adelante, a través de esta sencilla manipulación
debe su piel lucir fresca y usted debe sentirse nuevo.
Masaje aplicado por los especialistas
Además de enseñarles a los estudiantes la técnica de automasaje, se les
aplicaba según su preferencia, masaje oriental Shiatsu para los pies y masaje
terapéutico según Cassar (2001).
En el caso del masaje Shiatsu para los pies seguimos la siguiente metodología:
1. Roce superficial
2. Torsión, flexión y rotación
3. Presión plantar
4. Pellizco del borde externo
5. Presión del reflejo vertebral
6. Presión sobre los reflejos
7. Vibración y estiramiento de los dedos
8. Roce superficial
En el masaje terapéutico trabajamos con las siguientes manipulaciones:
•

Effleurage ligero

•

Effleurage profundo

•

Effleurage

•

Compresión intermitente

•

Amasamiento

•

Petrissage

•

Percusión con los meñiques

•

Percusión con los puños

•

Fricción transversal a las fibras

•

Fricción circular

•

Estiramientos y movilizaciones

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CAPÍTULO

4

RESULTADOS OBTENIDOS DESPUÉS DE APLICADO
EL PROGRAMA PROFILÁCTICO-TERAPÉUTICO
PARA ESTUDIANTES DE LA CARRERA
INGENIERÍA INFORMÁTICA

Se aplicaron las mismas pruebas físicas que al inicio de la investigación para
evaluar el efecto de la propuesta del programa profiláctico-terapéutico en los
individuos objetos de estudio. Los resultados que a continuación se describen
declaran resultados significativos en relación con lo que mostraba el objeto de
estudio en momentos precedentes a la aplicación de la propuesta.
Análisis final de las encuestas
Para el análisis final de las encuestas se utilizaron las dócimas no paramétricas
de Wilcoxon con un nivel de significación α=0,05. Fue necesario codificar las
encuestas como se muestra en el Anexo 9.
Como se aprecia en la Tabla 5, la significación obtenida es de 0,008 para la
frecuencia de uso de la computadora, inicialmente los estudiantes hacían un
uso diario de ella, ya en la segunda medición comenzó a utilizarse cada dos
días, según sus criterios, lo que significa que estadísticamente y
cualitativamente ha mejorado la planificación y uso de la computadora.
Se puede apreciar también cambios significativos en el horario de tiempo de
máquina, el cual posee una significación de 0,000, ello trae consigo una
disminución de la permanencia de los estudiantes frente a las computadoras y
por consiguiente un aumento de la movilidad orgánica. Los tiempos extra de
máquina también han presentado avances ya que su nivel de significación es
de 0,002, en este caso, además de que algunos estudiantes limitaron su
tiempo extra de máquina, otros optaron por aprovechar al máximo este.
Los dolores musculares y molestias que presentaban una alta prevalencia en la
encuesta inicial ahora se nos presentan con un nivel de significación 0,046;
esto, estadística y cualitativamente, se traduce en una disminución o
desaparición de estos, lo cual repercute en que se prolongue el tiempo de

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aparición; lo valoramos por el nivel de significación de esta variable (0,004), lo
cual no significa que las molestias y dolores no aparezcan en algún momento.
Si tenemos en cuenta la significación de la variable de la aparición y
permanencia de los dolores (0,005) observamos que estadísticamente no
existen diferencias entre el estado inicial y el estado actual de esta variable y
ello es debido, fundamentalmente, a que existen elementos como el mobiliario
que ha sido imposible mejorarlo.
Observamos también en la Tabla 5 las diferentes partes del cuerpo en las
cuales los estudiantes, en el análisis inicial, planteaban que experimentaban
algún tipo de dolencia o molestia. De forma general, se puede observar que los
ojos (con 0,025), cervical (con 0,008), hombros (con 0,014), brazos (con
0,025), antebrazos (con 0,008), muñecas (con 0,046), manos (con 0,046),
dedos de las manos (con 0,014) y espalda (con 0,014) presentan niveles de
significación menor que 0,05, por lo que se puede inferir que ha existido
mejoría en estas partes del cuerpo.
En el caso de la cintura observamos que posee una probabilidad de 0,083
mayor que el nivel de significación seleccionado en la investigación, lo cual
significa que estadísticamente no hay diferencia, pero si observamos el Anexo
7.2 nos damos cuenta que a pesar de la poca variación desde la encuesta
inicial hasta la aplicación de la segunda, se aprecia que existe una mejoría
discreta ya que en la primera ocho estudiantes plantearon presentar molestias
o dolores en esta zona, pero en la segunda, solo cinco mantuvieron ese
criterio, además debemos tener en cuenta que el mobiliario es el mismo.
Los glúteos y muslos (con probabilidades de 0,157 y 0,083, superior al nivel de
significación que se estableció de 0,05) revelan que no hay diferencia en estas
zonas, ello es debido fundamentalmente a que las características del pupitre no
son las adecuadas, además presenta bordes filosos y a pesar de que los
estudiantes cumplen con las normas mínimas dentro del laboratorio, como
facilitar la circulación sanguínea, interrumpiendo su trabajo cada 15 min
después de la primera hora y luego cada 30 o 45 min, los estudiantes
continúan presentando molestias en estas zonas.
Otro aspecto a tener en cuenta es que si observamos el Anexo 7.2 nos damos
cuenta que sí existen diferencias cuantitativas entre la primera y la segunda
aplicación de la encuesta; en la primera once estudiantes expresaron haber
experimentado dolor o molestias en los glúteos; en la segunda aplicación de la
encuesta siete de ellos continuaban sintiendo las mismas molestias. En los
muslos, en su primera exploración, cuatro estudiantes presentaban algún tipo
de molestia o dolor y en la segunda solo uno, es decir, que aunque los cambios
fueron discretos, consideramos que se llegó a un estadio superior.
Las rodillas, las piernas y los pies poseen los siguientes niveles de
significación: 0,083; 0,317; 0,157, respectivamente. Si realizamos una
valoración fría de los datos expuestos observamos que no existen diferencias
significativas en estas zonas, pero si hacemos una valoración cuantitativas de
las zonas antes señaladas observamos lo siguiente:

103

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En la encuesta inicial sobre la rodilla cinco estudiantes expresaron presentar
problemas; en la segunda encuesta solo dos manifestaron presentar estas
molestias. En las piernas presentaban molestias, en la primera encuesta, tres
estudiantes y en la segunda dos; en los pies, inicialmente había tres
estudiantes que experimentaban dolores o molestias y en la segunda, solo uno
experimentaba aún esas molestias. Por último, en la variable otros (Anexo 7.3)
tres estudiantes dijeron poseer dolores o molestias en otras zonas de las no
relacionadas, mientras que en la segunda encuesta solo un estudiante refirió
poseer alguna molestia o dolor.
Cuando se inició la investigación, en la encuesta inicial se preguntó si los
estudiantes realizaban algún tipo de actividad física o profiláctica y solo ocho
estudiantes refirieron que sí practicaban algún tipo de actividad física o
profiláctica; cuando se aplicó la segunda encuesta se realizó la misma
pregunta y la totalidad de la muestra planteó que sí practicaba algún tipo de
actividad física o profiláctica, por ello consideramos que la significación
obtenida de 0,03 es estadísticamente favorable con respecto a los resultados
esperados en esta investigación.
El otro elemento a valorar es que con qué frecuencia se realizaba alguna
actividad física y profiláctica, aspecto que obtuvo una significación de 0,05 lo
cual significa que para el nivel de significación fijado no existe diferencia, pero
en aras de profundizar en este aspecto, comentaremos que en la primera
encuesta ocho estudiantes expresaron realizar actividad dos veces a la
semana, pero ellos se referían a las clases de Educación Física. Ya en la
segunda encuesta 11 estudiantes realizaban actividad dos veces a la semana,
cuatro tres veces y dos, dos veces; como se puede apreciar aunque desde el
punto de vista estadístico no existan diferencias significativas, sí hay
desigualdad entre la aplicación de la primera encuesta y la segunda.
Por último, se valoró si los estudiantes conocían de la existencia de algún
programa para desarrollar actividad física o profiláctica de acuerdo con su
desempeño profesional, como se puede observar en la Tabla 5.2 el valor
obtenido de 0,00 permite plantear que estadísticamente existen diferencias
significativas entre la primera y la segunda aplicación de la encuesta a favor de
la existencia del programa que se expone en esta investigación.
Para invitar a los estudiantes a participar en esta investigación se hizo una
última pregunta en la encuesta inicial y la final: ¿considera usted que el
programa de Educación Física que reciben actualmente en la carrera contribuye
a mantener su forma física y lo prepara para afrontar las exigencias de su
actuar como estudiante y luego como un futuro profesional? Se puede observar
(Anexo 6) que esta pregunta al compararla obtuvo una significación de 0,000
lo cual nos permite plantear que estadísticamente existen diferencias
significativas a favor de la segunda aplicación de la encuesta.

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Resultados de la aplicación de Wilcoxon a las encuestas iniciales y finales:
Tabla 5

Frecu2 Hortima2 Extrama2 Dolomo2
Frecu1 Hortima1 Extrama1 Dolomo1
Sig.
asintót.
,008
(bilateral)

,000

,002

,046

Aparido2 Momeapa2 Ojos2
Aparido1 Momeapa1 Ojos1

Cervica2 Hombros2
Cervica1 Hombros1

,004

,008

,005

,025

,014

Tabla 5.1
Brazos2 Antebra2 Muñecas2 Manos2
Brazos1 Antebra1 Muñecas1 Manos1
Sig.
asintót.
,025
(bilateral)

,008

,046

,046

Dedoman2 Espalda2
Dedoman1 Espalda1

Cintura2
Cintura1

Glúteos2
Glúteos1

Muslos2
Muslos1

,014

,083

,157

,083

,014

Tabla 5.2
Rodilla2
Rodilla1

Sig.
,083
asintót.
(bilateral)

Piernas2
Piernas1

Pies2
Pies1

Otros2
Otros1

Actipro2
Actipro1

Frecuac2
Frecuac1

Prodese2
Prodese1

Actupro2
Actupro1

,317

,157

,157

,003

,005

,000

,000

105

�Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería Informática
M.Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

Análisis de las pruebas físicas aplicadas
Para comparar los resultados se utilizó la dócima no parámetrica de Wilcoxon
con un nivel de significación α=0,05 arrojando los resultados que se muestran
en la Tabla 6.
Tabla 6. Comparación de las pruebas físicas aplicadas

rtcp2
RETCP

Sig.

,000

resistenc
resistenc
flexión
flexión
ia
flexión
ia
ventral
lateral
extentro dinámica
lateral
dinámica
- repcp2 - PI.
derecha 2
- de
izquierda
de pierna
REPCP
Bípeda 2
- EXTENTR tronco
2
de cúbito
FLEXIVE
FLEXIDE O
de cúbito
FLEIZQ
supino 2
N
R
supino 2
- RDPCS
- RDTCS
,000

,001

,001

,002

,000

,001

,001

Como se puede apreciar se obtuvo un resultado estadísticamente significativo
en las pruebas aplicadas, ya que en el caso de la resistencia estática de tronco
(Anexo 8), la resistencia estática pierna (Anexo 9) y la prueba de extensión de
tronco (Anexo 12) obtuvieron una significación 0,000 lo que permite concluir
que, desde el punto de vista estadístico, físico y funcional, las características
que estas pruebas evalúan mejoraron en los individuos objetos de estudio.
En el caso de flexión ventral bípeda (Anexo 10), la flexión lateral izquierda
(Anexo 11), la resistencia dinámica de tronco (Anexo 13) y la resistencia
dinámica de pierna (Anexo 14) obtuvieron como resultado 0,001, por lo que se
puede inferir que la flexibilidad y la resistencia dinámica de tronco y pierna en
los estudiantes de la carrera de Ingeniería Informática alcanzaron un estadio
superior. Por último, la flexión lateral derecha (Anexo 15), con un 0,002
mejoró
significativamente
respecto
a
la
medición
inicial.

106

�Programa profiláctico-terapéutico para estudiantes de Ingeniería Informática
M.Sc. Juan Carlos Figueroa Urgellés

CONSIDERACIONES FINALES

La metodología seguida para el desarrollo de la investigación permitió arribar a
las consideraciones siguientes:
1. La cultura física terapéutica y las terapias alternativas no tienen un uso
frecuente entre los estudiantes de la carrera de Ingeniería Informática
del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, esencialmente por la
falta de conocimiento sobre qué hacer, cómo hacerlo y dónde hacerlo;
además, el estudio realizado permite afirmar que es posible evaluar la
aptitud física de estos estudiantes en relación con la actividad que
realizan.
2. La cultura física terapéutica y las terapias alternativas les ofrecen a los
estudiantes grandes potencialidades para mitigar y/o eliminar los
problemas generados por la posición sedente prolongada si se conciben
como parte del programa de la Educación Física.
3. La elaboración del programa profiláctico-terapéutico y los resultados de
su intervención educativa, así como la experiencia adquirida en la
práctica pedagógica, permiten aseverar la pertinencia del empleo de la
cultura física terapéutica y las terapias alternativas en los estudiantes de
la carrera de Ingeniería Informática.
4. El análisis de los resultados de la instrumentación del programa
profiláctico-terapéutico se presenta en este texto para respaldar la
significación práctica de la propuesta, que se basa, esencialmente, en
mejorar significativamente la salud de los estudiantes.

107

�BIBLIOGRAFÍA
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�ANEXOS
Anexo 1
Instituto Superior Minero-Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez.
Facultad Electromecánica-Metalurgia. Carrera de Ingeniería Informática.
Departamento de Cultura Física y Entrenamiento Deportivo.
ENCUESTA 1
ENCUESTAS A ESTUDIANTES DE LA CARRERA DE INGENIERÍA INFORMÁTICA
El Departamento de Educación Física y Entrenamiento Deportivo del Instituto
Superior Minero Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez se encuentra
realizando una investigación en aras de mejorar la aptitud física en función de
la actividad presente y futura que ustedes realizarán. Por ello, resulta
imprescindible conocer aspectos del trabajo que ustedes desarrollan con la
computadora y en especial aquellas particularidades que pueden incidir
desfavorablemente en su salud.
Les solicitamos que respondan las siguientes preguntas con la mayor
sinceridad, cuidado y exactitud posibles.
Pautas a observar para elaborar sus respuestas:
1. Lea, observe e interiorice detenidamente cada pregunta.
2. En las preguntas cerradas marque con una X en la casilla correspondiente.
3. En las preguntas abiertas anote todo cuanto desee.
Edad:___
Sexo:___
Año académico:____________
1. Padece usted de alguna enfermedad
SÍ____
2.

(Cuál)

No___

Su trabajo con la computadora es:
Diario___

Cada dos días___

Cada cuatro días___
cantidad) ___

Cada tres días___

Cada cinco días___ Semanal___

Otras (indique la

�3.

Cuántas horas utiliza usted de tiempo de máquina a la semana.
Dos horas___

Tres horas___

Cuatro horas___

Otros (indique la cantidad) ___
4.

Cuántas horas, además de la que usted contabiliza como tiempo de
máquina, permanece frente a la computadora, semanalmente.
Dos horas___ Cuatros horas___
(indique la cantidad) ___

5.

Otros

¿Sufre de dolor o molestias corporales durante su estancia frente a la
computadora?
Sí___

6.

Seis horas___ Ocho horas___

No___

De responder afirmativamente, ¿A las cuántas horas de estar sentado
frente a la computadora aparecen las molestias o dolores ?
1 hora___

2 horas___

3 horas___

4 horas___

5 horas___

6 horas___

7 horas___

8 horas___

Otras (cantidad de horas)___
7. Las molestias o dolores aparecen y se mantienen durante:
Horario de trabajo frente la computadora ___
Fuera del horario de trabajo o clases ___
Todo el día___

Es indeterminado___

8. Pudiera usted mencionar cuáles son las zonas del cuerpo donde experimenta
las molestias o dolores.
Ojos ___
Cervical___
Hombros___
Brazos___
Antebrazos___
Muñecas___ Manos___ Dedos de las manos__ Espalda___ Cintura___
Caderas___
Glúteos___
Muslos___
Rodillas___
Piernas___
Tobillos___ Pies___
Otras Zonas___
9. ¿Considera usted que estas molestias o dolores puedan estar relacionados
con la pérdida de la aptitud física?
Sí___

No___

No sé___

�10. ¿Practica algún tipo de actividad física o profiláctica?
Sí___

No___

11. Teniendo en cuenta la respuesta de la pregunta anterior responda:
¿Con qué frecuencia Ud. realiza actividad física o profiláctica?
Todos los días ___

Tres veces a la semana___

Una vez por semana___

Cuatro veces a la semana___

No realizo actividades___
Otras (otras frecuencias no incluidas)___
12. Para seleccionar la actividad tiene en cuenta usted las exigencias de su
puesto de trabajo.
Sí___

No___

13. Conoce de algún programa para desarrollar actividad física o profiláctica de
acuerdo con su desempeño profesional.
Sí (Cuál y dónde) ___

No___

14. ¿Considera Ud. que el programa de Educación Física que recibe
actualmente en la carrera contribuye a mantener su aptitud física para
enfrentar la exigencia de su labor?
Mucho___

Poco___

Nada___

16. ¿Cuáles considera usted deben ser las actividades, deportes o ejercicios
que se deben utilizar en las clases de Educación Física para lograr que estas
contribuyan a una mejor preparación para enfrentar las exigencias actuales y
futuras de su profesión?
Les agradecemos su cooperación

�ANEXO 2
Guía de observación
Objeto de investigación: Posición sedente frente a la computadora.
Objetivo de la observación: Determinar cuáles son las manifestaciones
principales de la postura de los estudiantes frente a la computadora.
Lugar de observación

———————————————————————

Fecha de inicio —————————————— Fecha de culminación
Horario de inicio ————————

culminación

———————————————

Aspectos a observar:
1. Posición de las siguientes partes del cuerpo.
•

Cabeza

•

Brazos

•

Muñeca

•

Espalda

•

Troco

•

Muslos

•

Piernas

•

Pies

2. Tiempo de la postura estática

—————————————

�ANEXO 3
Guía de observación
Objeto de investigación : Puesto de trabajo.
Objetivo de la observación: Caracterizar el puesto de trabajo.
Lugar de observación —————————————————————————
Fecha

—————————————

Aspectos a observar:
1. Evaluación de la iluminación
2. Relación luminarias puesto de trabajo
3. Características principales de la silla
4. Características principales de la mesa
5. Características principales del reposapiés
6. Distancia y altura monitor de los ojos del estudiante
7. Elementos esenciales del teclado
8. Espacio debajo del puesto de trabajo

�ANEXO 4
Resumen del procesamiento de los casos
Casos
Variables

Válidos

Perdidos

Total
Porcentaje

N

Porcentaje
(%)

N

Porcentaje
(%)

N

RETCP

17

100,0

0

,0

17

100,0

REPCP

17

100,0

0

,0

17

100,0

FLEXIVEN

17

100,0

0

,0

17

100,0

FLEIZQ

17

100,0

0

,0

17

100,0

FLEXIDER

17

100,0

0

,0

17

100,0

EXTENTRO 17

100,0

0

,0

17

100,0

RDTCS

17

100,0

0

,0

17

100,0

RDPCS

17

100,0

0

,0

17

100,0

(%)

�ANEXO 5
Análisis de los registros y su coincidencia por estudiantes
Nr
o.

Sex Restatro
o
pro

Resestap
ipro

Flexifre
nte

Flexlatei
zqui

Flexlated
ere

Extentr
onc

Redinatr
opro

1

0

X

2

0

X

3

0

4

0

5

0

X

X

6

0

X

X

7

0

X

8

1

9

1

10

1

11

1

12

1

13

1

X

14

1

X

15

1

X

16

1

17

1

X
X

X

X
X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X
X

X

X
X

X

X

X
X

X
X

X

Redinapi
pro

X

X

X

X

�ANEXO 6
Instituto Superior Minero-Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez.
Facultad Electromecánica-Metalurgia. Carrera de Ingeniería Informática.
Departamento de Cultura Física y Entrenamiento Deportivo
ENCUESTA 2
ENCUESTAS A
INFORMÁTICA

ESTUDIANTES

DE

LA

CARRERA

DE

INGENIERÍA

El Departamento de Educación Física y Entrenamiento Deportivo del Instituto
Superior Minero-Metalúrgico de Moa Dr. Antonio Núñez Jiménez se encuentra
realizando una investigación en aras de mejorar la aptitud física en función de
la actividad presente y futura que ustedes realizarán. Es por ello que resulta
imprescindible conocer aspectos del trabajo que ustedes desarrollan con la
computadora y en especial aquellos aspectos que pueden incidir
desfavorablemente en su salud. Por ello les solicitamos respondan las
siguientes preguntas con la mayor sinceridad, cuidado y exactitud posibles.
Pautas a observar para elaborar sus respuestas:
•

Lea, observe e interiorice detenidamente cada pregunta

•

En las preguntas cerradas marque con una X en la casilla correspondiente.

•

En las preguntas abiertas anote todo cuanto desee.

Edad:___
Sexo:___
Año académico:____________
1. Padece usted de alguna enfermedad
Sí____

(Cuál)

No___

2. Su trabajo con la computadora es:
Diario___ Cada dos días___
Cada cuatro días___
cantidad)___

Cada tres días___

Cada cinco días___ Semanal___

Otras (indique la

�3. Cuántas horas utiliza usted de tiempo de máquina a la semana.
Dos horas___

Tres horas___

Cuatro horas___

Otros (indique la cantidad)___
4. Cuántas horas, además de la que usted contabiliza como tiempo de
máquina, usted permanece frente a la computadora semanalmente.
Dos horas___
Cuatros horas___
Otros (indique la cantidad)___

Seis horas___ Ocho horas___

5. ¿Sufre de dolor o molestias corporales durante su estancia frente a la
computadora?
Sí___

No___

6. De responder afirmativamente, ¿A las cuántas horas de estar sentados
frente a la computadora aparecen las molestias o dolores ?
1 hora___

2 horas___

3 horas___

4 horas___

5 horas___

6 horas___

7 horas___

8 horas___

Otras (cantidad de horas) ___
7. Las molestias o dolores aparecen y se mantienen durante:
Horario de trabajo frente las computadora ___
Fuera del horario de trabajo o clases ___
Todo el día___

Es indeterminado___

8. Pudiera usted mencionar cuáles son las zonas del cuerpo donde usted
experimenta las molestias o dolores.
Ojos ___
Brazos___
manos__
Muslos___

Cervical___
Trapecios___
Hombros___
Antebrazos___ Muñecas___ Manos___ Dedos de las
Espalda___ Cintura___
Caderas___
Glúteos___
Rodillas___ Piernas___ Tobillos___ Pies___

Otras Zonas___
9. ¿Practica algún tipo de actividad física o profiláctica?
Sí___

No___

�10. Teniendo en cuenta la respuesta de la pregunta anterior responda:
¿Con qué frecuencia Ud. realiza actividad física o profiláctica?
Todos los días ___

Tres veces a la semana___

Una vez por semana___

Cuatro veces a la semana___

No realizo actividades___
Otras (otras frecuencias no incluidas)___
11. Para seleccionar la actividad tiene en cuenta usted las exigencias de su
puesto de trabajo.
Sí___

No___

12. ¿Considera Ud. que el programa de Educación Física que recibe
actualmente en la carrera contribuye a mantener su forma física y lo
prepara para afrontar las exigencias de su actuar como estudiante y
luego como un futuro profesional?
Sí___

Mucho___

En parte___

Poco___

No___

No sé___

Les agradecemos su cooperación

�ANEXO 7
Codificación de las encuestas
frecu1

frecu2 hortima1 hortima2 extrama1 extrama2 dolomo1

dolomo2

aparido1 aparido2 momeapa1 momeapa2 ojos1 ojos2

1

0

8

5

40

28

1

1

1

5

1

1

1

1

1

1

8

5

50

28

1

1

1

4

3

1

1

0

1

1

10

5

55

28

1

0

1

2

1

0

1

0

1

1

8

5

60

28

1

1

2

5

2

1

1

1

1

0

7

5

60

56

1

0

2

0

1

0

1

0

1

0

8

5

60

50

1

1

2

4

1

1

0

0

1

0

7

5

40

28

1

1

2

4

1

1

1

1

1

1

12

5

40

28

1

1

1

6

2

1

0

0

1

0

8

5

70

28

1

0

2

0

1

0

0

0

1

1

8

5

80

97

1

1

3

5

1

1

1

1

1

0

6

5

50

28

1

1

2

7

2

1

1

1

1

1

6

5

60

28

1

1

1

7

2

1

0

0

1

1

7

5

70

28

1

0

1

0

4

0

1

0

1

1

7

5

50

20

0

0

0

0

0

0

0

0

1

1

6

5

84

84

1

1

1

6

1

1

1

0

1

1

7

5

56

56

1

1

3

5

1

1

1

1

1

0

8

5

60

42

1

1

3

6

1

1

0

0

�ANEXO 7.1
Continuación

cerv1

cerv2

homb1

homb2

braz1

braz2

antebra1 antebra2 muñec1

muñec2

manos1 manos2 dedoma1

dedoma2

0

0

1

1

0

0

1

0

1

1

0

0

0

0

0

0

1

0

1

0

1

0

1

1

1

1

1

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

1

1

1

0

0

0

1

0

0

0

1

1

1

0

1

0

1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

1

1

1

1

1

0

1

0

0

0

1

1

1

1

0

0

0

0

0

0

1

1

1

1

0

0

1

0

1

1

1

0

0

0

1

0

1

0

1

1

0

0

1

0

1

0

0

0

1

0

0

0

1

0

1

0

0

0

0

0

1

0

0

0

1

1

0

0

1

0

1

1

1

1

1

1

0

0

1

0

1

0

0

0

1

1

0

0

0

0

1

0

1

1

1

0

1

1

1

0

1

0

1

0

1

0

1

0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

1

1

0

0

0

0

0

0

1

0

0

0

1

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

0

1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

ANEXO 7.2
continuación

�cintura
espalda1 espalda2 1

cintura
2

glúteos1 glúteos2 muslos1 muslos2 rodillas1 rodillas2 piernas1 piernas2 pies1

pies2

0

0

0

0

1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

1

1

1

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

1

0

0

0

1

0

1

0

0

0

0

0

1

1

0

0

1

1

0

0

0

0

1

0

1

1

1

0

0

0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

1

0

1

1

1

0

0

0

1

0

0

0

0

0

1

1

1

1

1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

1

0

1

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

0

0

0

1

1

1

1

1

1

1

1

0

0

1

1

1

1

0

1

1

0

1

1

1

1

0

0

1

1

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

0

1

0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

1

1

1

1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

1

0

0

0

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

1

1

0

0

0

0

0

0

0

0

0

0

�ANEXO 7.3
continuación
otros1 otros2 actipro1 actipro2 frecuac1 frecuac2 prodese1 prodese2 actupro1 actupro2
0

0

0

1

0

2

0

1

0,5

1

1

0

0

1

0

3

0

1

0

1

0

0

1

1

2

2

0

1

0

1

0

0

0

1

0

2

0

1

0

1

0

0

1

1

2

2

0

1

0

1

0

0

0

1

0

3

0

1

0

1

1

0

0

1

0

2

0

1

0,5

1

0

0

1

1

2

3

0

1

0

1

0

0

0

1

0

2

0

1

0

1

1

1

1

1

2

1

0

1

0,5

1

0

0

0

1

0

2

0

1

0

1

0

0

1

1

2

2

0

1

0

1

0

0

0

1

0

3

0

1

0

1

0

0

1

1

2

2

1

1

0,5

1

0

0

1

1

2

1

0

1

0

1

0

0

0

1

0

2

0

1

0

1

0

0

1

1

2

2

0

1

0,5

1

�ANEXO 8
comparación de las pruebas de resistencia estática de tronco
2
1,8
1,6
1,4

tiempo

1,2
retcp
retcp2

1
0,8
0,6
0,4
0,2
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

muestra objeto de estudio

11

12

13

14

15

16

17

�ANEXO 9

�ANEXO 10
comparación de las pruebas de flexión ventral
14

12

valores de flexibilidad

10

8
flexiven
flexiven2
6

4

2

0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

muestra objeto de estudio

11

12

13

14

15

16

17

�ANEXO 11

comparación de las pruebas de flexión lateral izquierda
60

valores de flexibilidad

50

40

Fleizq
Fleizq2

30

20

10

0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

muestra objeto de estudio

11

12

13

14

15

16

17

�ANEXO 12
comparación de la pruebas de extensión de tronco
70

60

valores de extensión

50

40
extentro
extentro2
30

20

10

0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

muestra objeto de estudio

11

12

13

14

15

16

17

�ANEXO 13
comparación de las pruebas de resistencia dinámica de tronco
60

50

valores

40

rdtcs
rdtcs2

30

20

10

0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

muestra objeto de estudio

11

12

13

14

15

16

17

�ANEXO 14
comparación de las pruebas de resistencia dinámica de piernas
50
45
40
35

valores

30
rdpcs
rdpcs2

25
20
15
10
5
0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

11

muestra objetos de estudio

12

13

14

15

16

17

�ANEXO 15
comparación de las pruebas de flexibilidad derecha
60

50

valres de flexibilidad

40

flexider
flexider2

30

20

10

0
1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

muestra objeto de estudio

11

12

13

14

15

16

17

�</text>
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