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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Vías para el perfeccionamiento del cálculo
de volumen de mineral extraído en los
yacimientos lateriticos cubanos

ORLANDO BELETE FUENTES

MOA 1998

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINAS
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: ING. ORLANDO BELETE FUENTES

MOA, 1998

�SINTESIS
En el trabajo se realiza un análisis crítico y detallado del control de volumen de mineral extraído
y de la masa volumétrica en los yacimientos estudiados, donde se reflejan los principales
trabajos relacionados con la temática en cuestión y el análisis de sus deficiencias.
Se refleja de manera crítica el estado de los trabajos topográficos y de la determinación de la
masa volumétrica, en el cual queda claro que el método empleado para el cálculo de la masa
volumétrica no refleja

su variabilidad, provocando grandes fluctuaciones del parámetro,

trayendo como consecuencia

que el resultado del cálculo de reservas sobrepase el error

permisible.
Es creada una metodología para la valoración de los errores topográficos cometidos durante la
realización del levantamiento taquimétrico, cuyos datos son obtenidos para calcular volumen.
Fue creada también una metodología para la toma de los datos para calcular volumen cuando se
utilizan los resultados del levantamiento taquimétrico.
El método seleccionado para el perfeccionamiento de la elaboración de los resultados obtenidos
de la masa volumétrica fue el de las variables aleatorias, para ello fue necesario aplicar la teoría
del procesamiento de la información, comenzando por la filtración de los datos iniciales de los
valores de la masa volumétrica in situ y las cotas altimétricas de los puntos en los cuales fueron
excluidos sus valores extremos por reglas de observación existentes.
A partir de los resultados de la limpieza de los datos se estableció finalmente la zonificación
(división del yacimiento Punta Gorda en grupos homogéneos para la determinación de la masa
volumétrica).
Los resultados obtenidos de la aplicación de las metodologías propuestas y la determinación de
la masa volumétrica a través de la zonificación del yacimiento, permitieron obtener un efecto
económico para los yacimientos de la unión de Empresas del Níquel cerca de $391 000 al año.

4

�INTRODUCCION
La principal fuente de materia prima mineral conque cuenta la República de Cuba son los
yacimientos de la corteza de intemperismo de la rocas ultrabásicas que se distribuyen
ampliamente en la porción nororiental del país y yacen en las formaciones de enriquecimientos
hipergénicos de esa corteza de intemperismo laterítico desarrollada sobre el complejo ofiolítico.
En esta región existen importantes reservas minerales exploradas y usadas inicialmente como
menas de hierro, y desde hace medio siglo de forma extensiva como menas de níquel y
cobalto, de los que hoy el país es un importante productor.
Es importante aclarar que estos yacimientos fueron estudiados por primera vez en 1883 y
puestos en explotación por las compañías norteamericanas en 1943 hasta la nacionalización de
las empresas extranjeras por el gobierno revolucionario en 1960.
Después del triunfo de la Revolución Cubana la tecnología de prospección, extracción y
procesamiento del mineral tuvo que ser rediseñada y reinterpretada por los pocos especialistas
nacionales que quedaron atendiendo este trabajo, debido a que los empresarios capitalistas se
marcharon con una gran cantidad de información geólogo-tecnológica sobre los yacimientos y
el proceso industrial.
El éxito de la administración revolucionaria en esa tarea estuvo decisivamente condicionado por
una correcta utilización de la colaboración de especialistas extranjeros, quienes además de
realizar la exploración de las reservas y el mantenimiento y puesta en marcha de la industria,
ayudaron también a la preparación del personal cubano. Esto provocó que en la actualidad las
riendas de esta actividad sean conducidas por especialistas cubanos.
La política científica del estado con respecto a las investigaciones geológicas y mineras en esta
región ha sido priorizada, escalonada de modo coherente y se puede recorrer a través de las
etapas planteadas en los diferentes congresos del PCC.
El aumento de los volúmenes de producción de níquel es una dirección estratégica del desarrollo
de la economía de nuestro país, que posee una perspectiva duradera.
El desarrollo de la industria del níquel es posible no solamente a costa de la introducción en
explotación de nuevos yacimientos lateríticos, nuevas fábricas, sino también a costa del
mejoramiento y estabilización de la calidad de la materia prima que se entrega a las plantas
metalúrgicas, y el perfeccionamiento de los métodos de cálculo de volumen y de la
determinación operativa de la masa volumétrica (explotación racional de las reservas

5

�disponibles en los depósitos). Estas direcciones de trabajo poseen gran actualidad ya que este es
un país de recursos limitados, por lo que se debe hacer un uso racional de los mismos.
En este trabajo se hace un análisis de los errores topográficos cuando se utilizan los resultados
del levantamiento taquimétrico y como influyen en el cálculo de volumen. También se hace un
análisis de la determinación operativa de la masa volumétrica en el yacimiento para el cual se
propone el método

de las variables aleatorias, realizándose previamente un estudio del

procesamiento de la información para poder determinar la ley de distribución del conjunto
estadístico para la obtención de la masa volumétrica.
Existe una gran diferencia entre el mineral que se extrae de los frentes de extracción y el que se
alimenta a la planta metalúrgica, debido a que el método de levantamiento taquimétrico que se
utiliza para calcular el volumen viene acompañado de errores que lo hacen exceder de los
valores permisibles y a la insuficiencia del método de determinación de la masa volumétrica
que se aplica en estos yacimientos (Punta Gorda y Moa).
El método para la elaboración de los datos obtenidos de la masa volumétrica que se propone
tiene las siguientes ventajas:
- División del yacimiento en grupos homogéneos según la variabilidad de la masa volumétrica,
lo que permite eliminar del conjunto, la componente regular de variabilidad y obtener los
valores generalizado y de cálculo de la masa volumétrica, minimizando así los errores de la
determinación operativa del índice.
- Aumento de la exactitud del cálculo de reservas, conduciendo a la disminución de la
diferencia de

tonelaje entre el mineral que se extrae y el que se alimenta a las plantas

metalúrgicas.
La metodología para el perfeccionamiento de la toma de los datos iniciales para el cálculo de
volumen que se propone tiene las siguientes ventajas:
- Disminución de los errores durante la ejecución del levantamiento taquimétrico.
- Disminución de los errores al realizar la filtración de los valores iniciales de las cotas
altimétricas de los puntos.
- Existe mayor fiabilidad en el cálculo de volumen obtenido.
Estos problemas planteados han sido reflejados en los trabajos de los investigadores Bravo F.
L, Ferrera A. N. Pérez A. R., Polanco A. R., Reborido F. J., Rodríguez R. H., Rodríguez C. A.,
Serrano F. entre otros.
El método de cálculo de volumen que se aplica en el yacimiento Punta Gorda es controlado a
través de un proceso de pesaje del mineral que existe en la fábrica, esto implica que cuando la
6

�transportación del mineral se realiza directamente desde los frentes de arranque (cuando el
mineral transportado va directamente a los depósitos), no se realiza el pesaje.
Se compara la masa minera calculada por métodos topográficos con la estimada por camiones.
La red topográfica de apoyo que se utiliza para llevar a cabo el control de la extracción es
insuficiente porque no está lo debidamente densificada ni ajustada.
Se aplica el valor promedio de la masa volumétrica de las rocas mullidas por etapas de
explotación minera, donde no se realiza la filtración de los datos (filtros), no hay argumentación
de la determinación de la masa volumétrica que se aplica, lo que conduce a la obtención de
grandes errores.
OBJETIVO DEL TRABAJO
 Establecer un método que permita elevar la precisión de los resultados obtenidos del cálculo
de la cantidad de mineral extraído en comparación con los métodos anteriormente usados.
FUNDAMENTACIÓN DEL TRABAJO
Durante la ejecución del levantamiento taquimétrico para calcular volumen, el topógrafo
minero se limita solamente a la realización de los cálculos sin considerar la valoración de la
exactitud, hecho que conduce en este trabajo a elevar la efectividad de la utilización de los
métodos topográficos empleados para calcular volumen (considerando los errores del
levantamiento topográfico) y de la determinación operativa de la masa volumétrica en estos
yacimientos sobre la base de su perfeccionamiento, teniendo en cuenta las condiciones de
explotación del yacimiento y las exigencias que son presentadas a los flujos de mena extraídas
por parte de las plantas metalúrgicas.
HIPOTESIS DEL TRABAJO
La diferencia de tonelaje que existe entre el mineral extraído de los frentes de extracción y el
alimentado a las plantas metalúrgicas disminuye con el aumento de la precisión del cálculo de la
cantidad de mineral extraído.

7

�NOVEDAD CIENTIFICA
La novedad científica del trabajo consiste en lo siguiente:
Argumentación de la determinación de los errores cometidos en el levantamiento taquimétrico
en estos tipos de yacimientos de compleja estructura de yacencia y enorme variabilidad y su
influencia en el cálculo de volumen.
Creación de una metodología de trabajo para la obtención de los datos iniciales para calcular
volumen cuando se utilizan los resultados del levantamiento taquimétrico.
Creación de un modelo geométrico estructural (zonificación del yacimiento) para la
determinación de los resultados obtenidos de la medición de la masa volumétrica mullida en los
yacimientos lateríticos considerando la variabilidad natural de la composición cualitativa.
RESULTADOS CIENTIFICOS DEL TRABAJO
- Establecimiento de las principales deficiencias de la valoración y control del volumen de
mineral extraído en los yacimientos estudiados.
- Creación una metodología para la obtención de los datos iniciales para calcular volumen.
- Disminución en 80% con respecto al año que se analiza de la diferencia de tonelaje entre el
mineral que se extrae de los frentes de arranque y el que se alimenta a la planta metalúrgica.
- División del yacimiento en grupos homogéneos según los valores de la masa volumétrica
mullida con lo cual se elimina la variabilidad regular del parámetro, y los errores en su
determinación tienden a minimizarse.
-

El efecto de la aplicación de estas metodologías asciende a más de 391 000 pesos en un año
de producción.

SIGNIFICADO PRACTICO DEL TRABAJO
El significado práctico consiste en la posibilidad de solucionar la determinación operativa de la
masa volumétrica y elevar la precisión del levantamiento taquimétrico y su influencia en el
cálculo de volumen de mineral extraído, lo que permite sustancialmente disminuir las
diferencias de tonelaje obtenido entre el mineral extraído y el alimentado.
Los resultados de la investigación fueron analizados y valorados en el departamento de minería
del ISMM, en el colegio de minería (órgano local formado por todas las unidades de la Unión
de Empresas del Níquel).

8

�CAPITULO I. ESTADO ACTUAL DEL PROBLEMA Y DETERMINACION DE LAS
TAREAS DE INVESTIGACION
1.1 CARACTERISTICAS GENERALES DE LOS YACIMIENTOS
Los yacimientos Punta Gorda y Moa están ubicados en la parte noreste de la provincia de
Holguin, en las costas del Océano Atlántico. Estos yacimientos comprenden las reservas de
minerales de níquel laterítico y serpentinítico, exploradas en ambas orillas del Río Moa. Su
frontera oriental está ubicada a lo largo del Río Cayo Guan, la parte norte limita con el Océano
Atlantico y con la curvatura en forma de codo del valle del Río Moa y como límite sur se puede
señalar el extremo trazado condicionalmente de occidente a oriente por el curso superior de los
Arroyos Veguita, Los Lirios, Río Yagrumaje , Arroyo Punta Gorda y Río Cabañas.
El relieve tiene una inclinación descendente en el territorio de los yacimientos
predominantemente al norte con cotas absolutas entre 0 y 30 m.
Los yacimientos se dividen en seis zonas principales: Yamaniguey, Atlántic, zona A, zona B,
Pronóstico y Punta Gorda.
La situación geográfica en el sistema de coordenadas de Lambert de las zonas es el siguiente:
Tabla 1.1 Sistema de coordenadas rectangulares de los yacimientos
SISTEMA DE COORDENADAS
ZONAS

NORTE

ESTE

desde-hasta

desde-hasta

Atlantic

214 110-216 540

692 750-695 550

Pronóstico

215 100-216 800

689 750-692 300

Zona Sur

217 900-219 100

692 300-694 200

Zona A

219 100-220 300

695 300-697 590

Zona B

219 000-221 350

692 310-676 310

Yamaniguey

216 300-223 400

691 300-696 600

Punta Gorda

217 200-222 500

669 000-707 000

La diferencia de niveles del relieve en la parte sur de los yacimientos es de 70-110 m.

9

�El clima de la región es tropical caracterizado por una temperatura media anual de 250C, y
dos períodos de lluvias en el año (Mayo-Junio y Octubre-Enero) y dos períodos de seca
(Febrero-Abril y Julio-Septiembre). La cantidad media anual de precipitaciones es de 2500
mm, teniendo en verano un carácter de aguaceros y en invierno estas precipitaciones son más
continuas, en forma de lloviznas densas generalmente. La humedad relativa del aire como
promedio es de 79% y en los períodos lluviosos aumenta a 82-85%.
La red fluvial de la región está orientada en dirección submeridional y está representada por
los ríos Moa, Cabañas, Yagrumaje, Punta Gorda, Cayo Guan y Los Lirios, los que
desembocan en el Océano Atlantico.
El Río Moa corre en los límites de los yacimientos Punta Gorda y Moa, es la fuente de
abastecimiento de agua para las empresas y la población, la velocidad promedio de la
corriente oscila alrededor de 1.5 m/s.
El espesor de estos yacimientos se representa por tres tipos genéticos de roca minera:
- Corteza de intemperismo regional
- Rocas sedimentarias
- Formación diluvial- preluvial.
A cada tipo de roca minera le corresponde un determinado tipo de mena. La composición
mineralógica es la siguiente:
- Goethita (Fe2O3H2O), 70-75%
- Alumogoethita (Al2O3H2O), 10%
- Serpentina (3MgO2SiO2H2O), 2.5%
- Cuarzo (SiO2), 2.5%
- Hidrogoethita.
La composición química se caracteriza por los siguientes contenidos medios: Níquel 1.5%,
Cobalto 0.12%, Fe2O3 60%, Al2O3 10%, Cr2O3 2.5%, SiO2 3%, MgO 0.5%.
Los minerales que contienen níquel y cobalto son en lo fundamental la goethita y la
hidrogoethita.
Estos yacimientos se encuentran en lugares montañosos cuyas particularidades son:
condición de yacencia no uniforme, relieve del terreno complejo, gran variabilidad de los
elementos tanto en la dirección horizontal como en la vertical.
Precisamente estas particularidades influyen sustancialmente en la tecnología de explotación,
es decir, en la extracción, carga y transporte del mineral útil y rocas estériles.
El cuerpo mineral de estos yacimientos está compuesto por los siguientes horizontes
10

�(ver fig 1.1):
-

Horizonte superior – limonítico, con potencia promedio de 0.5 - 2 m compuesto por
menas de hierro con fortaleza 1 (según la escala de Protodiákonov), de color rojizo o
pardo rojizo, pardo oscuro. En este horizonte se encuentran las concreciones ferruginosas
con medidas de 1 - 15 mm, formando bloques de hidróxido de hierro hasta 1m de
potencia. Este horizonte representa las rocas estériles con contenido mínimo industrial de
níquel menores de 0.9 % (para el yacimiento Punta Gorda) y de 1% (para el yacimiento
Moa).

-

Horizonte limonítico, se caracteriza por tener un contenido de hierro de 40 - 60%, níquel
entre 0.51 - 0.56% y cobalto alrededor de 0.07%. Macroscópicamente en este horizonte
se distinguen dos capas: la capa superior con potencia de 1.5 - 2.0 m representada por
laterita ferruginosa de color pardo rojizo. Las concreciones tienen un color oscuro y
componen hasta el 50% de toda la masa minera. Las dimensiones de las concreciones
varían desde 1-2mm desapareciendo gradualmente con la profundidad.

-

Horizonte inferior, con 2.0 metros de espesor, se caracteriza por un color pardo
amarillento y pardo verdoso, las lateritas ferruginosas están representadas por variedades
de hierro y arena.

El contacto de esta capa con la inferior de las lateritas de balance es no uniforme, para ella
es característico una superficie bastante variable, lo que a simple vista es muy difícil
diferenciar.
Esta particularidad exige una realización de los trabajos de exploración más detallada de la
cual se hablará más adelante. Los ángulos de yacencia de este contacto alcanzan una
magnitud de 1 - 400 aproximadamente.
- Horizonte de las lateritas de balance, tiene una potencia de 1 - 6 m con un valor medio de
2.64 m, su fortaleza es 1(según la escala de Protodiákonov), su color es rojizo.
En este horizonte existe una gran cantidad de rocas serpentiníticas y de arcillas interpuestas.

11

�Figura 1.1 Corte litológico de la parte central del yacimiento punta Gorda.
Donde:
ESC- Escombro, LB- laterita de balance, SB- serpentina blanda, SD- serpentina dura, Cot
Fond.- cota de fondo.
Las lateritas niquelíferas se consideran de balance, cuando el contenido de níquel supera el
0.9 % y el hierro más del 35%. El contenido medio de níquel es de 1.19%, del hierro 44% y
del cobalto 0.10%.
12

�En la parte inferior de este horizonte yacen las serpentinas blandas que se forman como
resultado de la intemperización de las serpentinas duras.
El contacto de estas dos capas está representado por una superficie irregular en el cual se
encuentran los bolsones mineros con alto contenido de níquel. La diferenciación del contacto
de las lateritas rojas y de las serpentinas blandas de color pardo verdoso y pardo amarillento
determina la posibilidad de dividir estas menas en el proceso de trituración.
Las propiedades físico - mecánicas de las serpentinas blandas son iguales que las lateritas
niquelíferas, su potencia varía de 1 - 15 m, el contenido de hierro es menor del 35% y el de
níquel mayor de 0.9 y 1.0%. En el contacto no uniforme de las lateritas de balance y de las
serpentinas blandas los ángulos de yacencia oscilan entre 1 y 450 y más.
- Horizonte de las serpentinas duras, su fortaleza alcanza hasta 7(por la escala de
Protodiákonov), la potencia media de este horizonte es de 4 m.
La serpentina dura contiene: menos de 12% de Fe, más de 0.9 - 1.0% de Ni y entre 15 - 20%
de Mg. El contacto de este horizonte con el suprayacente también es irregular.
Estos yacimientos tienen forma de bloque, ya que el cuerpo mineral se interrumpe por
sectores de rocas estériles en toda su extensión. Las dimensiones de estos bloques naturales
oscilan desde 100 x 100 m hasta 300 x 300 m. Ellos se dividen para su extracción en bloques
regulares de forma cuadrada con dimensiones de 300 x 300 m.
Las condiciones minero - geológicas de los yacimientos son variables, por lo general no
existen dos bloques de iguales características de mineralización ni de iguales condiciones de
yacencia.
La variabilidad del contenido de los principales componentes tanto en dirección horizontal
como en la vertical es bastante grande.
El contenido elevado de Fe se halla en el horizonte superficial con valores de 45 - 55%
disminuyendo con la profundidad hasta los valores de 6 - 7%. El contenido de níquel en el
horizonte superficial (lateríta ferruginosa) es de 0.3 - 0.7%, aumentando paulatinamente con
la profundidad hasta 2 - 2.5% y luego disminuye hasta 0.1 - 0.2%. El cobalto se distribuye de
forma irregular.

13

�1.2 PARTICULARIDADES DE LA VALORACION Y CONTROL DEL VOLUMEN
DE MINERAL EXTRAIDO
En las empresas del Níquel el volumen de mineral extraído se determina una vez al mes
luego de actualizados los planos de trabajo y los cortes por bloques por el método de las
áreas medias y secciones verticales.
La determinación del pozo para el cual es necesario realizar el cálculo, se hace mediante el
análisis del levantamiento topográfico a escala 1:500 y en los perfiles a escala 1:500 por
1:200.
Después de determinado el volumen total de mineral útil extraído por pozo, se determinan
sus componentes por tipo de mena, utilizando para ello los cortes verticales (perfiles) y las
cotas de los intervalos de muestreo, se determina el área promedio y los volúmenes de
extracción para cada intervalo. La suma de los volúmenes por cada intervalo debe coincidir
con el volumen total de extracción del pozo y con la suma por tipo de mena. No existe
ningún método de control de volumen.
El cálculo de la cantidad de masa minera extraída en estos yacimientos de la Unión del
Níquel se realiza con una precisión que supera el error mínimo permisible (2.5%), las áreas
con un error mayor de 10 m2, la potencia y la cota mayores de 0.1m.
Estos volúmenes de masa minera extraída además de no ser controlados por un método
efectivo alcanzan una diferencia en su determinación que varía desde 10 000 hasta 30 000
m3 y en ocasiones mayor de 30 000 m3 al mes, lo que conlleva consecuencias perjudiciales
para la Mina e influyen de manera directa en el salario del trabajador, porque estos errores a
veces son positivos y a veces negativos. Todos estos problemas surgen por la falta de
control operativo.
La masa volumétrica se determina por el método del pozo criollo, calicata que se realiza con
dimensiones de 1 x 1.5 m en el yacimiento con densidad de 10 - 12 pozos criollos por
kilometro cuadrado de área de mineral en el caso de mina Moa y casi uno por bloque en la
mina Che Guevara.
El cálculo de las reservas de metal existentes en el yacimiento se realiza aplicando el
contenido medio de metal al tonelaje total de las reservas de la mena, las cuales a su vez, han
sido calculadas sobre la base de la masa volumétrica establecida.
Existen zonas en las cuales la ejecución de los pozos criollos no alcanza la cantidad
necesaria, por tanto al obtenerse la masa volumétrica, no se logra la representatividad
necesaria en toda la zona estudiada. Esto conlleva un aumento brusco de las fluctuaciones de
14

�este parámetro ya que investigaciones antes realizadas demostraron que la masa volumétrica
es un indicador muy variable.
En el trabajo [9] se demostró que la masa volumétrica está por encima de su valor real, esto
evidencia la falta de control a la hora de determinarla y de su pronóstico al ser obtenida por
el método del pozo criollo.
Hasta el presente se han empleado dos métodos diferentes para la determinación de la masa
volumétrica en estos yacimientos. El primer método, que se está aplicando en la actualidad
en los yacimientos Moa y Punta Gorda, consiste en obtener un valor de masa volumétrica
promedio para cada uno de los horizontes tecnológicos de mineral. Esto significa que
mediante el pesaje y determinación de la humedad de todo el mineral de los pozos criollos
comprendidos en la zona que se haya clasificado como laterita de balance de acuerdo con el
resultado de la perforación, se establece un solo valor de masa volumétrica para ese mineral.
De la misma forma se procede con la serpentina.
En realidad, el mineral comprendido dentro del horizonte de serpentina blanda está
compuesto por fracciones de roca dura hasta terrosa, y por alguna laterita presente como
bolsones o desarrollada en grietas preexistentes. Pero aunque cada una de estas fracciones
posee de hecho un valor de masa volumétrica propio, se obtiene para todo el material un
promedio.
1.3 ESTADO DE LOS TRABAJOS TOPOGRAFICOS Y DEL CALCULO DE
VOLUMEN QUE SE REALIZAN EN EL YACIMIENTO
En la mina existen los sistemas de coordenadas local y nacional.
Durante la exploración por empresas norteamericanas de la mina Moa en 1958, se comienza
a realizar el primer trabajo topográfico en la zona A, lugar donde se inicia el origen del
sistema de coordenadas locales con X= 10 000, Y= 10 000, avanzando hasta una longitud de
8 km con una reserva de 2 km. Los puntos topográficos para desarrollar la red de apoyo
fueron ubicados al comienzo del yacimiento, se monumentaron con dimensiones de 0.40 m
por la base inferior y 0.20 m por la superior y 1.0 m de largo. El primer punto topográfico se
situó con coordenadas X1=10 000, Y2=10 000 y el segundo X2= 10 000 y Y2= 9900, esta
línea quedó orientada hacia el norte con una brújula. Las coordenadas debían disminuir a
medida que se alejaban del inicio del yacimiento hasta obtener valores de X= 0.00 y Y= 0.00
en los extremos del mismo, donde comienza la zona no mineral. Luego fueron trazadas líneas
perpendiculares con separación de 300 m formando bloques de 300 x 300 m. Este sistema
15

�local permitió además trazar redes de 100 x 100, 33.33 x 33.33 m hasta obtener una red
mucho más densa de 16.66 x 16.66 m para la extracción del estéril. Esto se hizo con el
objetivo de obtener una mejor planificación , orientación y cálculo de reservas, no siendo así
en el yacimiento Punta Gorda, donde los soviéticos utilizaron una microtriangulación para el
desarrollo de la red topográfica.
La existencia en estos yacimientos de redes de apoyo mal confeccionadas conlleva la
imposibilidad de hacer controles para

conocer la verdadera posición del frente de

excavación o de un pozo del bloque geológico, hecho que provoca que se cometan grandes
errores. Un ejemplo de ello es que con un determinado desplazamiento del frente de
arranque, se obtiene una información geológica no coincidente con la verdadera, ocurriendo
lo mismo con el volumen de masa minera que se extrae.
Existen zonas mineras con sus coordenadas locales desplazadas (yacimiento Moa), esto
provoca que al salir de una zona y entrar en otra se produzca una variación en los valores de
las coordenadas.
El departamento de minería del ISMM lleva a cabo trabajos de investigación sobre la
proyección de las redes topográficas en estos yacimientos [38].
El sistema local que se aplicaba en las minas carecía de relación con el nacional, hasta que
en 1961 el entonces Instituto Cubano de Recursos Mineros (ICRM) comienza a situar en el
yacimiento una serie de puntos topográficos de apoyo enlazados a dicho sistema de
coordenadas y a partir de ese momento se comienzan a relacionar entre sí a través de la
siguiente expresión:

..

x′ =

[x]
+ by r + ax r
N

y´=

[y]
+ ay r - bx r
N

.......................................................................(1.1)

........................................................................(1.2)

Donde:
X, Y - coordenadas de los puntos de los sistemas nacional y local;
X’ , Y’ - coordenadas de transformación;
Xr , Yr - Coordenadas reducidas;
16

�a, b – coeficientes de correlata;
N – número de puntos idénticos.
Desde entonces los planos topográficos

tienen señaladas las coordenadas en los dos

sistemas.
El altimétrico también tuvo el problema de estar en dos sistemas de coordenadas. Esto hizo
que se alcanzaran durante la determinación de la altura de un punto diferencias de hasta 20
cm.
Las Empresas norteamericanas, durante la exploración del yacimiento Moa realizaron
levantamientos topográficos, utilizando como método principal las poligonales con teodolito,
luego éstas se fueron dejando de realizar, centrando la mayor parte en la construcción de
perfiles y trabajos de nivelación. En la actualidad se realizan muy pocas poligonales, solo en
caso extremo, cuando es necesario.
Las poligonales que se realizan en la mina Moa son de enlace y de rodeo sin compensación.
El instrumento que se utiliza para medir los ángulos es el THEO 010 B y las distancias de las
líneas se miden con cintas metálicas sin comparar. La altura de los puntos se determina con
la utilización de la nivelación técnica a través de los pozos del bloque, con el inconveniente
de que cuando el frente de excavación es muy profundo esta nivelación no se puede realizar,
entonces se acude al método de la nivelación trigonométrica que tiene menor precisión en la
determinación de las cotas de los puntos. El instrumento que se utiliza es el Ni 040 para la
nivelación técnica y el DALHTA 010 B para la trigonométrica.
El método de levantamiento que se utiliza para calcular el volumen de masa minera extraída
de los frentes de excavación es el taquimétrico, con el cual se levantan las secciones
paralelas. El instrumento que se utiliza es el DALHTA 010 B. La distancia entre perfiles es
de 16.66 m.
En cambio en el yacimiento Punta Gorda si existe una red de apoyo, pero se utiliza poco,
tampoco hay control del avance del frente de excavación. Se realizan los mismos tipos de
poligonales y no se aplica la nivelación técnica. La nivelación que se usa para darle cota a
las estacas es la trigonométrica y el método para calcular el volumen es el de las áreas
medias apoyándose en el levantamiento taquimétrico.
El cálculo de las reservas y de componentes útiles se realiza en cada pozo por el método de
las secciones verticales en los yacimientos Moa y Nicaro. En el yacimiento Punta Gorda el
cálculo se realiza con la utilización de la computación, aplicando paquetes de programas,
algunos de ellos elaborados por los técnicos de la Empresa. Las áreas antes de ser
17

�introducidas en la computadora son obtenidas por el método de las cuadrículas. El método
mecánico (el planímetro) usado para calcular área se utiliza en muy pocas ocasiones.
En la mina mensualmente se realizan mediciones topográficas para calcular los volúmenes de
extracción y para controlar las reservas de minerales útiles. Estas mediciones sirven además
para controlar la realización de los trabajos mineros en correspondencia con el proyecto,
plano topográfico y las exigencias de la explotación, para la determinación de las
dimensiones del espacio laboreado como consecuencia del avance de los trabajos de
extracción del mismo, control de la calidad de la extracción de los recursos minerales del
subsuelo, determinación de los datos para el completamiento de la documentación gráfica
minera, determinación de las áreas desbrozadas, terrenos recultivados y rehabilitados para
otros fines de la economía.
La documentación minera principal se actualiza con los resultados de las mediciones y sirven
para el cálculo de volumen y contenidos utilizando los planos de los trabajos por bloque a
escala 1:500 (en el yacimiento Punta Gorda) y de perfiles cada 16.66 m. con escala
horizontal 1:500 y vertical 1:200 (en los yacimientos Moa y Nicaro).
En los planos mineros de cada bloque, durante su operación se sitúan los puntos de la red
geodésica ( si existen), los pozos de la red de desarrollo (81 pozos) señalando el número de
cada uno, la cota del techo del mineral, el volumen del mineral, los contenidos de hierro,
níquel y cobalto, si es necesario se sitúan los objetos existentes sobre la superficie del cuerpo
mineral.
En las secciones verticales (perfiles) se sitúan los pozos de la red de explotación con los
contenidos de níquel y hierro en cada intervalo de muestreo, los límites del cuerpo mineral
(techo y fondo) diferenciando la laterita de balance (lb) y serpentina de balance (sb) al igual
que la situación de la superficie en el momento de realización de los trabajos de extracción.
Si es necesario, pueden ser señalados otros objetos. El cálculo de las reservas se realiza con
ayuda de la computación.
Durante el análisis de las particularidades y estado del cálculo de volumen en estos
yacimientos se detectaron las siguientes insuficiencias:

- No existe ningún método de control efectivo de volumen (se compara el real minado con el
estimado).
- Los errores en la determinación del volumen basado en el levantamiento taquimétrico
sobrepasan sus límites permisibles.
18

�- La diferencia entre el real minado (topográfico) y el alimentado a la planta metalúrgica
oscila entre 8 y 16% del total en el mes.
- Se afecta el salario de los trabajadores por la presencia de estos errores.
- Se aplica una distribución irracional (poca cantidad) de los pozos criollos para determinar la
masa volumétrica sin tomar en cuenta su variabilidad.
- Se aplica un promedio de masa volumétrica mullida por etapa de preparación minera, sin
realizar limpieza de datos (filtros). No hay argumentación del modelo que se aplica, lo que
conduce a la obtención de grandes errores.
- Existe una insuficiente red topográfica de apoyo.
- No se realizan controles del avance de los frentes de extracción.
- La existencia de dos sistemas discordantes de coordenadas en el yacimiento Moa crea
problemas (no existen zonas de solape).
- La nivelación trigonométrica en el yacimiento Punta Gorda tampoco asegura la precisión
exigida.
- En el yacimiento Moa se mezclan la nivelación trigonométrica con la geométrica y tampoco
se logra la precisión.
1.4 SELECION Y FUNDAMENTACION DE LAS TAREAS DE INVESTIGACION

Como se había señalado antes, en estos yacimientos lateríticos no existen redes de apoyo
bien confeccionadas que permitan enlazar los puntos topográficos que determinan el avance
del frente de extracción. Eso impide conocer con precisión la situación de los puntos y
objetos, y que el volumen y la masa volumétrica que ahí se determinan no excedan del error
permisible. Esto provoca la discordancia entre los valores del tonelaje de mineral extraído de
los frentes de arranque y el reportado por las plantas metalúrgicas.
La preocupación por resolver esta tarea en estas minas aumenta cada año, estando ello de
acuerdo con el perfeccionamiento de la tecnología y mecanización de los trabajos mineros.
Para ello es imprescindible el aumento del estudio de los cuerpos minerales, una objetiva
valoración cuantitativa de la variabilidad y de la determinación operativa de la masa
volumétrica y una adecuada aplicación de las metodologías para calcular volumen, las
cuales existen con poca precisión.
La masa volumétrica no ha sido abordada por otros autores con suficiente claridad, la
cantidad de pozos criollos en el yacimiento no es representativa, además no se considera la
variabilidad del parámetro, lo que hace que se obtengan resultados diferentes.
19

�Considerando todos los factores antes señalados, se decide perfeccionar el método de cálculo
de volumen y proponer un método de análisis de los resultados obtenidos de la masa
volumétrica en estos yacimientos con el objetivo antes propuesto para resolver las siguientes
tareas:
- Comprobación de la homogeneidad estadística de las determinaciones de los valores de la
masa volumétrica mullida.
- Elaboración de métodos más fiables para el procesamiento de los resultados obtenidos de la
masa volumétrica.
- Caracterizar la exactitud de los métodos de levantamiento topográfico empleados.
- Comprobar teórica y experimentalmente los métodos propuestos de pronóstico de la masa
volumétrica y de perfeccionamiento del cálculo de volumen y determinar su efecto.
-

Comprobar teórica y experimentalmente la metodología propuesta para la toma de los
datos iniciales para calcular volumen y el método para la valoración de los resultados
obtenidos de la masa volumétrica.

CONCLUSIONES DEL CAPITULO I

1. Del análisis del estado y control del cálculo de volumen, se deduce que durante la
determinación de este parámetro ocurren errores que alteran los resultados.
2. No existe un modelo de determinación de la masa volumétrica que refleje la variabilidad
del índice, hecho que provoca grandes fluctuaciones del parámetro.
3. La deficiencia que existe en la aplicación de la red topográfica de apoyo provoca grandes
fluctuaciones de las reservas de mineral extraído.

20

�CAPITULO II. ANALISIS DE LOS ERRORES TOPOGRAFICOS COMETIDOS EN
LA DETERMINACION DE LOS VOLUMENES DE EXTRACCION CON LA
UTILIZACION DE LOS RESULTADOS DEL LEVANTAMIENTO TAQUIMETRICO
2.1 INTRODUCCION
Los volúmenes de masa minera extraída de las minas se determinan a partir de los resultados

del levantamiento topográfico con el objetivo de controlar el cumplimiento del plan de minería
y el control del movimiento de las reservas industriales, pérdidas y empobrecimiento del
mineral útil.
El levantamiento empleado para la determinación del volumen de los trabajos mineros
realizados sirve de base para la obtención del salario de los trabajadores y para el control de las
pérdidas y el empobrecimiento, debe realizarse con la mayor precisión posible. Los errores de
cálculo en estos yacimientos pueden conllevar grandes pérdidas inadmisibles tanto para la
empresa como para los obreros de las minas.
En consideración con lo planteado, el topógrafo de la mina debe determinar no solamente el
volumen de los trabajos mineros realizados, sino también valorar los errores de su cálculo.
Muchos de los factores que influyen en la diferencia de tonelaje que se obtiene entre el mineral
que se extrae de los frentes de excavación y el que se alimenta a las plantas metalúrgicas
investigados por diferentes autores no resaltan con claridad la esencia del fenómeno, por lo que
el problema no llega a resolverse.
Como el volumen que se calcula en estos yacimientos se fundamenta en los resultados del
levantamiento taquimétrico, se analizan aquí los errores que en él están presentes y su influencia
en el cálculo de volumen, obtenidos algunos de ellos por las metodologías expuestas en los
trabajos de Chaiko, 1969 y VNIMI, 1971, las mismas han sido modificadas por el autor de este
trabajo y adaptadas a los yacimientos lateríticos cubanos, y otros que han sido investigados por
él.
2.2 INFLUENCIA DE LOS ERRORES DE LA POSICION DE LOS PUNTOS EN

LA

RED DE LEVANTAMIENTO

Teniendo en cuenta que los puntos topográficos no pueden conservarse permanentemente en la
mina debido al avance de los frentes de explotación, el levantamiento taquimétrico al principio
y final de cada mes se realiza desde diferentes posiciones de los puntos de la red de apoyo,
hecho que provoca la obtención de grandes desviaciones en la determinación de los volúmenes
influenciado por el error de la posición del punto en la red de levantamiento.
21

�Se conoce que no todos los errores de posicionamiento de los puntos de la red de levantamiento
influyen sobre la determinación del volumen, sino aquel que se encuentra perpendicular a los
contornos de los bordes del escalón y que se representa por mc´ y se calcula según [ 34 ].
′

mc =

mc
...............................................................................................................( 2.1)
2

mvc c = ± m′ c L.h............................................................................................................( 2.2)

donde:
m c! - error de la posición del punto de la red de levantamiento.
Considerando la fórmula precedente, la magnitud relativa del volumen del frente de excavación
será:
′

M vc = ±

mc
.........................................................................................................( 2.3)
d

donde L, d, h - longitud, ancho y altura del frente de excavación.
Es evidente que si aumenta el ancho del frente de excavación, disminuye el error del cálculo de
volumen.
De la fórmula (2.3) se deduce que las exigencias para la exactitud en la determinación de los
puntos de la red de levantamiento deben ser diferentes en dependencia del ancho del frente de
excavación para cada mina.
Si el levantamiento del frente de

excavación se hace desde varios puntos determinados

independientemente, el error relativo en la determinación del volumen será [34]:
Mvc = ±

mc
........................................................................................................( 2.4)
d k

donde k - cantidad de puntos en la red de levantamiento.
De esta manera, al aumentar la cantidad de puntos de la red de levantamiento, el error en la
determinación del volumen disminuye en

k veces.

En fuentes de literaturas técnicas antes analizadas se plantea que la influencia principal sobre el
error de la determinación del volumen la ejercen los errores de la posición de los puntos de la
red de levantamiento, por lo que el error del cálculo de volumen será solamente igual al del
error de la posición del punto en la red de levantamiento, es decir:
22

�Mv = mvc
El autor de la Tesis plantea que aquí debe considerarse el error por la linearización de las formas
de los frentes de extracción (mvo), por tanto:

M v = ± m 2 vc + m 2 vo .........................................................................................( 2.5)
Aplicando el principio de las influencias semejantes y sustituyendo a m = mv c = mv0 , se obtiene
que Mv = ± m 2 .
El error medio en la determinación del volumen en (2.2) no debe superar el 2,5 %, entonces:

m= ±

2,5 2,5
=
= ±1,8%......................................................................................( 2.6)
2 1,41

Al utilizar en (2.3) la tolerancia obtenida con anterioridad, se logran los errores medios de la
posición de los puntos de la red de levantamiento para los frentes de excavación de diferente
ancho (ver tabla 2.1), considerando la variabilidad de la forma de los frentes de explotación. Así
para los frentes de 67.7 m de ancho:
mc = ± 0.018 * 67.7 = 1.22 m;
Para los frentes de 58.6 m de ancho:
mc = ± 0.018 * 58.6 = 1.05 m
TABLA 2.1 Determinación de los errores medios de la posición de los puntos en la red de
levantamiento
YACIMIENTO

m c , (m)

L , (m)

d , (m)

H, (m)

Mv , (m3)

Mvc (%)

Punta Gorda

0.86

80

67.7

9.35

643.28

1.87

Moa

0.74

80

58.6

15.28

904.57

2.00

Los valores de m’c se calcularon por (2.1), y los de mv y Mvc por (2.2) y (2.3) respectivamente.
La precisión en la determinación de los puntos de la red de levantamiento está condicionada por
la precisión necesaria en la determinación de los volúmenes de extracción de la masa minera y
el ancho de los frentes que se emplean en la mina.
23

�La determinación de los puntos de la red de levantamiento se recomienda realizar con
distanciómetro electro-óptico, empleando los métodos de microtriangulación, intersecciones,
poligonales con teodolito, estaciones totales, GPS, cumpliendo las exigencias de las
instrucciones técnicas de GEOCUBA, [46].
Estos errores topográficos disminuyen con la existencia de una adecuada red de puntos de
apoyo en las minas y con el aumento del ancho del frente.
En el caso que la longitud del frente tenga una magnitud de 33.0 m, el error de la posición del
punto de la red de levantamiento mc =0.018* 33.0 =0.59 m. Por tanto , el error del cálculo de
volumen para las minas se calcula según (2.3):
Che Guevara :
Mvc =0.59/67.7=0.87%
Moa:
Mvc =0.59/58.6=1.00%.

2.3

INFLUENCIA

DE

LOS

ERRORES

DE

DETERMINACION

DE

LOS

CONTORNOS DE LOS BORDES SUPERIOR E INFERIOR DE LOS ESCALONES

La realización del levantamiento taquimétrico de los bordes superior e inferior de los contornos
de los frentes de extracción siempre se lleva a cabo desde una superficie irregular y en ocasiones
con derrumbes, por ello los puntos taquimétricos se sitúan generalmente entre 20 y 40 m
aproximadamente, lo que conlleva la irregularidad de los contornos de los bordes y por
consiguiente errores de las áreas de las secciones.
Es evidente que la magnitud de los errores del cálculo de las áreas entre los bordes de los
contornos linearizado y real de la mina, depende ante todo de la distancia entre puntos del
yacimiento y de la irregularidad de los contornos de los bordes tanto superior como inferior.
Para poder determinar los errores producidos por la irregularidad de los contornos de los
bordes, en la fig. 2.1, a manera de ejemplo se muestra un sector del borde determinado para los
puntos 1, 2 y 3, donde los intervalos entre ellos se seleccionaron a una equidistancia (a) de 20 m
y se determinaron las longitudes de las ordenadas (b) en el plano entre los bordes superior e
inferior en el cual tomaron los siguientes valores: b1=8 m, b2=14 m, b3=10 m; a- distancia entre
puntos. El área real del sector limitado por el contorno del borde y la recta AB será igual a:

24

�S A 123 B =

a( b1 + 2 b 2 + b3 ) 20( 8 + 28 + 10 )
=
= 20 * 23 = 460 m 2 ............................( 2.7)
2
2

2
3
1

b2

b1
a

b3
a

A

B

Fig.2.1 Representación de un contorno limitado por tres puntos.

Si el contorno real 1- 2- 3 se sustituye por el contorno 1-3 entonces el área de la figura A13B
será la siguiente:
S A 13B =

2a( b1 + b 3 ) 40( 8 + 10 )
=
= 40 * 9 = 360 m 2 .............................................( 2.8)
2
2

La diferencia entre los valores de las fórmulas (2.7) y (2.8) será ∆ S , y se denomina
irregularidad del contorno y es igual a:

∆ s1 =

8 + 10 - 28
b1 + b 3 - 2 b 2
*2a =
* 40 = 100m 2 ..............................................( 2.9)
4
4

Al dividir el valor ∆ S1 entre la longitud del sector AB, es decir entre 2a:

∆s ( b1 + b 3 - 2 b 2 ) 100
=
=
= 2.5m 2 ....................................................................( 2.10)
2a
4
40
De donde se obtiene el error por la irregularidad (linearización) del contorno.
Para poder operar con los errores de la irregularidad de los contornos de los bordes al igual que
con los errores casuales es necesario conocer si existe una ley de distribución normal.

25

�Utilizando softwares especializados de estadística matemática se analizaron varios contornos,
las segundas diferencias de las ordenadas se distribuyen normalmente, se construyeron los
histogramas de frecuencia.
El histograma que se presenta (fig. 2.2) muestra que en el contorno del borde superior del sector
experimental número dos de la mina Moa, las segundas diferencias pueden considerarse
distribuidas normalmente

Histograma
12

Frecuencia

10
8
6

Frecuencia

4
2

y
mayor...

14.45

13.5

12.55

11.6

10.65

9.7

0

Clase

Fig.2.2 histograma de distribución de las segundas diferencias de las ordenadas.
Conociendo que en estos yacimientos los contornos son bastante irregulares, analizamos por
primera vez el área limitada por ”n” puntos (fig.2.3), el cálculo se realiza por la siguiente
fórmula [35]:

s = a(

b1
b
+ b2 + b3 + .... + bn + n +1 )........................................................................(.2.11)
2
n

como l= a * n y bmedia =∑ b/n
Entonces S = l* bmedia.
Donde:
l- longitud del sector levantado;
26

�a- distancia entre puntos.
El error de determinación del área en función de los errores producidos por la irregularidad del
contorno se determinó por la siguiente expresión:
ms = l * mbmedia..................................................................................................(2.12)
De la expresión (2.12) se evidencia que el error del área es proporcional al error de la ordenada
media (mbmedia) el cual depende de la magnitud del intervalo (a) y del carácter del contorno del
borde (fig. 2.3)

4

2

1

b1 b2

5

3

7

6

b3

b4

b5

b6

8

b7

bn-1

bn

l
Fig. 2.3 Representación de un contorno limitado por varios puntos

Al variar la magnitud del intervalo se pueden obtener diferentes magnitudes de mbmedia.
La determinación del error de mbmedia se puede realizar mediante la comparación de las
ordenadas medias obtenidas por el número limitado de puntos para los distintos intervalos de
distancia y las ordenadas más probables (bprobable) obtenidas por el levantamiento más detallado
(a intervalo de 5 m) de los contornos de los bordes (tablas 2.3 y 2.4) y se puede calcular por la
siguiente expresión:
mb media = ±

[δ * δ ]
................................................................................................( 2.13)
n

Donde:
ð = bmedia-bprob.
n- cantidad de diferencias de las ordenadas medias y las ordenadas más probables.

27

�El levantamiento de los contornos se realizó en un plano a escala 1:250 divididos en sectores
experimentales de longitud de 40 m. El valor más probable de las ordenadas se obtuvo a
intervalo de 5 m.
Los valores de bmedia para determinar el error del área por la irregularidad de los contornos de los
bordes se determinaron para los distintos intervalos de 10, 20 y 40 m por las siguientes fórmulas
[34]:
para intervalo de 10 m

b media =

( b1 + 2 b 2 + 2 b5 + 2 b7 + b 9 )
..............................................................................( 2.14)
8

para intervalo de 20 m

b media =

( b1 + 2 b 5 + b 9 )
................................................................................................( 2.15)
4

para intervalo de 40 m

b media =

( b1 + b 2 )
...........................................................................................................( 2.16)
2

El error del área (ms) para el sector elemental con longitud (l) considerando los errores de los
contornos de los bordes superior e inferior es igual a:
m s a = ± mb media * l * 2 ....................................................................................................(2.17)

y para el frente de excavación con longitud L= l*n

28

�m s a = ± mb media 2Ll ....................................................................................................( 2.18)

Al multiplicar y dividir la parte derecha de la expresión (2.18) por (a) se obtiene que:

ms a =

mb media
2l * a L ............................................................................................( 2.19)
a

Suponiendo que:

mb media
2L
a
m s a = K * a L ...........................................................................................................( 2.20)
K=

Donde:
K – coeficiente de irregularidad de los contornos de los bordes de los escalones.
De esta manera se puede afirmar que el error del área de la sección horizontal determinado por
el levantamiento taquimétrico depende del intervalo (a) entre puntos, de la longitud del frente de
excavación (L) y del coeficiente K.
El coeficiente K depende de mbmedia (error de la ordenada media) que es determinado por el
carácter de los contornos y de la magnitud (a): Cuanto más complejos sean los contornos,
mayores valores de mbmedia se obtendrán, y por tanto mayor será también el coeficiente K (tabla
2.3).
El error del volumen se determinó (según [34] para rocas blandas) por la siguiente ecuación:

(0.11* a1.1 * h L )
.........................................................................................( 2.21)
mv s =
2

29

�Donde:
a- intervalo entre puntos;
L- longitud del frente de excavación.
El error relativo de determinación del volumen se determinó por la siguiente relación [35]:

(0.11* a1.1 )
* 100...................................................................................( 2.22)
M vs =
d 2L

Donde:
d- ancho del talud.
En la tabla 2.2 se pueden apreciar los resultados de la determinación del coeficiente de
irregularidad (K) de los contornos superior e inferior de los escalones para diferentes distancias
entre puntos (a). Como se observa, los contornos del yacimiento Moa son más complejos que
los de Punta Gorda según el coeficiente de irregularidad (K) obtenido.
Tabla 2.2 Cálculo del coeficiente de irregularidad (K)

Yacimiento

Punta Gorda
Moa

Sector

Errores de mbmedia

Coeficiente de irregularidad , K

a=10

a=20

a=40

a=10

a=20

a=40

11

0.50

0.86

1.53

0.63

0.54

0.48

14

0.71

0.80

1.70

0.89

0.50

0.53

En la tabla 2.3 se presentan los errores relativos de determinación del volumen sin considerar el
coeficiente de irregularidad de los contornos (K).
Estos errores fueron calculados por las fórmulas (2.21) y (2.22) para rocas blandas con
coeficiente de fortaleza f=2 (según Protodiákonov).

30

�Tabla 2.3 Error relativo de determinación del volumen sin considerar el coeficiente K

Yacimiento

Sect.

Msa (m²)
10

Punta Gorda
Moa

20

Error relativo de determinación. del volumen.
m3

40

%

10

20

40

10

20

40

11

56

96.5

172

116

249

532

0.49

1.04

2.25

14

80

89.4

189.5

189

406

870

0.48

1.03

2.20

Se han introducido nuevas fórmulas (2.23), (2.24) y (2.25) creadas por el autor durante la
ejecución de este trabajo, que consideran el coeficiente de irregularidad de los contornos en el
cálculo de volumen. Los resultados obtenidos se aproximan con mayor exactitud al valor real.
Proponemos realizar el cálculo del error del volumen considerando la irregularidad del contorno
K por las siguientes fórmulas:

mvs =

K *a*h* L 3
, m ...............................................................................................(2.23)
2

el resultado se comprueba a través de la siguiente fórmula:

mvs =

ms * h 3
, m .......................................................................................................(2.24)
2

En ambas fórmulas se obtuvieron resultados idénticos.
En unidades relativas:

M vs =

K *a
*100;%.............................................................................................................(2.25)
d* L

Tabla 2.4 Error relativo de determinación del volumen considerando el coeficiente K.

Yacimiento

Sect.

msa (m²)
10

Punta Gorda
Moa

20

Error relativo de determinación. del volumen.
m3

40

%

10

20

40

10

20

40

11

56

96.5

172

371

637

1141

1.17

2.30

4.67

14

80

89.4

189.5

867

969

2053

1.35

2.70

5.40

31

�Estos errores disminuyen con la reducción de la distancia entre los puntos de detalle (a) y de la
ubicación correcta de la parte quebrada donde hace cambio de dirección el contorno del borde.
Si tomamos una distancia (a) de 10 y 20 m, el error disminuye hasta 1.17-1.35%.
2.4

INFLUENCIA DE LA IRREGULARIDAD DE LOS PERFILES DE LOS

TALUDES

Las configuraciones regulares del perfil del escalón son limitadas por la porción del contorno en
los bordes superior e inferior, suficiente para la representación gráfica en la proyección en el
plano horizontal y vertical, con la cual se determina el volumen de la masa minera extraída. Sin
embargo, en diferentes métodos de extracción y estabilidad de la rocas en el macizo, los ángulos
y perfiles de los taludes de los escalones son distintos e inclusive, más complejos, diferenciando
así el cálculo de volumen.
En la actualidad, los bordes de los taludes de los escalones se determinan en dos posiciones,
borde superior y borde inferior, con cuyas representaciones gráficas se calculan los volúmenes.
Considerando lo antes expresado, es necesario determinar un tercer punto en el escalón para
poder configurar bien el talud.
Si se calcula el volumen con relación a los puntos AC (volumen 1) y ABC (volumen 2), (ver
fig. 2.4), se obtiene una diferencia de volumen ocasionada por la configuración del talud del
escalón y ocurre el denominado error por la configuración del talud, que ejerce gran influencia
en el cálculo de volumen.
Se sabe que la forma de los frentes de excavación se determina no solamente por los contornos
de los bordes, sino también por la superficie de los escalones, sin embargo, durante la
realización del levantamiento taquimétrico del talud de los escalones estas superficies no se
levantan a causa de su inaccesibilidad para el portamira, como resultado de lo cual, en los
planos de las secciones verticales transversales éstos taludes se representan en forma de líneas
continuas que unen los bordes superior e inferior (fig. 2.4).
En la explotación de rocas relativamente blandas con la utilización de excavadoras, el
movimiento de la cuchara durante el arranque de la roca se realiza de abajo hacia arriba en tres
ciclos: arranque, arranque- izaje e izaje (fig. 2.4). Como resultado de la trayectoria de la
cuchara el perfil del talud va a tener forma cóncava aproximándose a una parábola.

32

�F

B
b1
b2
b3
b4

∆S1
C

b5
b6

A

∆S2
G
E
a

Fig.2.4 Configuración de los perfiles del talud.

Con relación a la fig. 2.4 donde ABC y EGF representan el perfil real del talud y AB y EF, el
linearizado, se tiene que:

S R = S g - ∆ S 1 + ∆ S 2 ......................................................................................................( 2.26 )

Donde:
SR y Sg - áreas de la sección transversal del perfil real y linearizado;

∆ S1 y ∆ S2 - áreas entre los perfiles real y generalizado de los taludes;
1 y 2 - posición inicial y sucesiva del talud.
De la expresión (2.26) se deduce que:

S g - S R = ∆ S 1 - ∆ S 2 ......................................................................................................( 2.27 )

33

�Si,S g - S R = ∆ ;entonces∆ S 1 - ∆ S 2 = ∆

En este caso ∆ representa la diferencia entre las áreas de las secciones de los perfiles linearizado
y real de los taludes y depende de la magnitud de las áreas ∆ S1 y ∆ S2.
Si ∆ S1 = ∆ S2, entonces ∆ =0 y por consiguiente, la posición de los puntos C y G no ejerce
influencia en el volumen del frente de excavación. Como demuestra la investigación realizada,
en la mayoría de los casos ∆ S1 y ∆ S2 no son iguales y tienen diferencias considerables.
Los trabajos experimentales para determinar los valores de ∆ S1, ∆ S2 y ∆ , se realizaron en
distintas minas de la Unión de Empresas del Níquel, con diferentes condiciones minerogeológicas en sectores experimentales de 80 m de longitud a ambos lados del frente de
excavación, a intervalos de 5 metros.
En los planos, a intervalos de 5 m se trazaron secciones transversales para medir las ordenadas
b1, b2, b3 ........bn-1 (fig. 2.4).
Para cada sección se calcularon las áreas de las figuras ABCA y EFGE y luego los valores de:

∆ S 1 = S abcd - S acd ......................................................................................................( 2.28 )

S abcd =

S acd =

b1
b1 + b2
b2
* h1 +
* h2 +...+bn-1 + * hn-1
2
2
2

bn
*h
2

Análogamente se determinó ∆ S2 para la siguiente posición del talud.
En cada sector experimental se determinaron las áreas ∆ S1, ∆ S2, ∆ y las medias aritméticas
34

�∆ S1 media, ∆ S2 media y ∆ media.

∆ media =

[ ∆i ]
..............................................................................................................( 2.29 )
n

La magnitud ∆

media

se puede analizar como las diferencias entre las áreas de la sección

transversal vertical del frente de excavación, obtenidas en los taludes linearizado y real
respectivamente.
La dispersión de los valores de ∆ i con respecto a ∆ media, se determinó como la desviación
medio cuadrática.

M∆ = ±

[( ∆i - ∆ media )2 ]
........................................................................................( 2.30 )
n-1

Donde:
n - cantidad de secciones al determinar

∆ media, donde el error del valor medio de la

diferencia ∆ media es ∆ M media = ∆ M/n
Todos estos resultados aparecen en la tabla 2.5 donde se observa que el valor medio de ∆ S1 y

∆ S2 tienen diferentes magnitudes.
La diferencia de los volúmenes del frente de excavación determinado en los taludes linearizado
y real respectivamente, es [35]:
V = Vg - VR ..........................................................................................................................(2.32)
Donde:
Vg - volumen linearizado del talud
VR - volumen real del talud

Como:V = [

( S1+ Sn )
+ S 2 + S 3 +..+ S n-1 ]* a
2

35

�entonces: ∆ v = (

∆1 + ∆ n
+ ∆ 2 + ∆ 3 +...+ ∆ n-1 )* a
2

Supongamos,que,

∆1 + ∆ n
= ∆1 ,entonces,
2

∆v = a * ( ∆1 + ∆ 2 + ∆3 + ...+ ∆ n-1 )......................................................................( 2.32)

Al dividir y multiplicar a (2.32) por n-1, se obtiene que

∆V = a* n - 1

( Σ∆ )
n -1

Donde:

Σ∆ = ∆ media

a(n-1)=L -longitud del frente de excavación.
Donde:

mvo = ∆V = ∆ media * L

El error relativo de determinación del volumen del frente de excavación se determinó por la
siguiente relación:

MVo =

∆ media .............................................................................................................( 2.33 )
S

Donde:
S- área media de la sección transversal del frente de excavación.
36

�Tabla 2.5 Determinación de los errores por la irregularidad de los perfiles de los taludes
YACIMIENTO

FRENTES

∆S1; m²

∆S2; m²

∆media

∆V; m3

Mvo %

Punta Gorda

1

9.54

11.56

-2.02

323.2

2.36

Punta Gorda

2

7.63

11.44

-3.31

609.6

3.56

Punta Gorda

3

5.69

9.56

-3.87

619.2

3.64

Moa

1

9.24

14.96

-5.72

192.0

4.07

Moa

2

8.5

11.00

-3.52

563.2

0.06

Moa

3

7.48

8.31

0.120

915.3

10.6

De la tabla 2.5 se observa que los errores del volumen por la influencia de la configuración del
talud son causados por la variabilidad de la forma de la superficie del talud y no por distancia
entre los puntos.
En investigaciones antes realizadas en las minas de Cobre, Hierro, Manganeso y otros, en la
antigua URSS, Checoslovaquia, Alemania, Afganistán, no se hace un análisis de la influencia de
este tipo de error, por la forma casi recta que deja el perfil del talud y su poca influencia en el
cálculo de volumen (&lt;1%) , pero en estos yacimientos, donde el perfil del talud forma una
concavidad pronunciada (fig.2.4) el autor propone se consideren todos los errores obtenidos
(&gt;3%).
Se realizó un análisis con el objetivo de obtener una ecuación para representar el perfil del talud
del escalón. Fueron ubicados varios puntos en la curva que forma el perfil (fig.2.4), pero sucede
que la ecuación obtenida del tipo Y=ax2 no puede ser considerada porque, en primer lugar,
todos los perfiles son diferentes debido a las condiciones minero-geológicas y a la tecnología de
extracción. Se debe señalar que destacar que todas estas curvas fueron bien ajustadas por el
método de los mínimos cuadrados.
Este problema puede ser resuelto con la introducción de una técnica nueva, el distanciómetro
electrónico sin el uso de reflectores (Dior, Wild, y el Rec Elta de la Karl Zeiss ). La utilización
de esta técnica permite al minero obtener una información del paramento más objetiva, lo que es
muy importante para los sectores de difícil acceso para el hombre por las condiciones de
seguridad (irregularidad de los fondos minados, taludes y contornos producidos por la
tecnología de extracción).
37

�La aplicación de este equipo electrónico en la minería contribuye a la elevación de la precisión
de los resultados.
Este equipo permite crear en las minas la red de puntos de la base de levantamiento topográfica.
La determinación de las coordenadas de los puntos de esas redes con la exactitud necesaria es
posible solamente con una fuerte elaboración matemática de las mediciones y la utilización de
los esquemas de construcción que garantizan la elevación de la precisión de la red.
Los puntos de detalle se miden sin necesidad de poner miras, por lo que se puede utilizar no
solamente para determinar los contornos de los bordes de los escalones, sino también para
determinar la concavidad que forma el talud.
El nuevo taquímetro universal del tipo Rec Elta RLR ofrece métodos de medición sumamente
económicos debido al módulo rápido de medición de impulsos que permite la medición de
distancias sin reflector.
Estos distanciómetros ( DIOR) permiten medir una distancia máxima de 2000 m con un error
medio cuadrático en la medición de la distancia de 1 cm en todo su diapasón, y en la medición
de la dirección 3 cc .
Las ventajas que ofrece esta novedosa técnica son las siguientes:

- Posibilidad de medir distancias sin el uso de reflectores.
- Mayor precisión en la realización de los trabajos.
- Menor costo en la realización de los trabajos.
- Mejor cumplimiento con las reglas de seguridad (al no usar portamiras se evita el riesgo de
caída por el talud).
- Mayor rapidez en la ejecución del levantamiento.
- Posibilidad de regulación de los errores de cálculo de área, ploteo de los puntos en el plano e
irregularidad del talud.
- Se puede realizar el levantamiento en condiciones hidrogeológicas desfavorables.
En este caso, los errores por la irregularidad de los perfiles de los taludes se reducen al mínimo.
2.5 INFLUENCIA DE LOS ERRORES DE LA POSICION DEL PUNTO EN EL
LEVANTAMIENTO TAQUIMETRICO

Los errores de la posición de los puntos durante el levantamiento taquimétrico surgen a causa
de los errores de la medición de los ángulos y distancias.
La magnitud de estos errores fue investigada por diferentes autores [34] y es de ± (0.30 - 0.40)
m.
38

�Estos datos fueron obtenidos por una investigación realizada por VNIMI (centro de
investigación de topografía, Rusia). El error medio de la posición del punto en la dirección del
contorno del borde se obtuvo para longitudes de rayos visuales de 20 - 240 m y fue de ± 0.30 m.
El error del área de la sección horizontal del frente de excavación a causa de los errores de la
posición de los puntos del levantamiento es:
ms t = ± mT * 2ah .........................................................................................................( 2.34 )

Donde:
mT - error de la posición del punto en la dirección al contorno del borde;
h - altura media.
El error del volumen del frente teniendo en cuenta las secciones horizontales en los bordes
superior e inferior es igual a:
mvT = ± mT * h * aL .....................................................................................................( 2.35 )

y en unidades relativas:

M vT = ±

mT * a
.........................................................................................................( 2.36 )
d L

El error del volumen del frente a causa de los errores de la posición de los puntos en la altura es:

mv h = ±

(m H )
n

* S......................................................................................................( 2.37 )

en unidades relativas:

mv h = ±

(m H )
h n

.............................................................................................................( 2.38 )

Donde:
mH - error de la posición del punto en el plano vertical. Esta magnitud ya fue investigada por
otros autores [34], [35] y fue de ± 0.1 m;
39

�n - número de puntos para la determinación de la altura media de un borde.
El error relativo total de determinación del volumen a causa de los errores de la posición de los
puntos es igual a:
M v T, h = ±

2
m 2 T * a + m H ......................................................................................( 2.39 )
d 2 * L n* h2

En la fórmula (2.39) se ve que el error de determinación del volumen del frente depende no
solamente de la magnitud mT y mH, sino de la distancia entre puntos, longitud y ancho del
frente.
En la tabla 2.6 se muestran los errores medios de determinación del volumen a causa de los
errores de la posición de los puntos para diferentes minas a intervalo de 10, 20 y 40 m.
Tabla 2.6 Errores medios de determinación del volumen causados por los errores de la
posición de los puntos a intervalos de 10, 20 y 40 metros para diferentes yacimientos
Yacimientos

Punta Gorda

Moa

Parámetros

a=10

a=20

a=40

msT, m2

4.1

5.8

8.2

mvT , m3

79.33

112.2

158.67

MvT , %

0.16

0.22

0.37

mvh , m3

127.73

171.39

221.06

Mvh , %

0.25

0.34

0.44

MvTh , %

1.10

1.16

1.25

msT , m2

5.24

7.41

10.49

mvT , m3

129.65

163.6

259.3

MvT , %

0.18

0.26

0.36

muh , m3

110.37

148.35

191.34

Mvh , %

0.15

0.21

0.27

MvTh , %

0.73

0.80

0.92

40

�Estos errores disminuyen su valor con la utilización de instrumentos topográficos de medición
de mayor precisión y también con la ubicación de los puntos del relieve a una menor distancia.
2.6 INFLUENCIA DE LOS ERRORES DE UBICACION DE LOS PUNTOS EN EL
PLANO

La determinación de los volúmenes de extracción de masa minera se realiza a base de la
documentación gráfica obtenida de los materiales del levantamiento topográfico. Sin embargo
la representación de los puntos en el plano se puede determinar por la siguiente fórmula:
2
2
m H i = ± (m H β i cos ∝i ) + (m H li sin ∝ i ) .................................................................( 2.40 )

Donde:
mHβi y mHli - errores de la determinación del punto a causa de los errores de construcción del
ángulo y de la distancia acumulada;

∝ i - ángulo formado entre el rayo visual y la dirección del borde, grados
La magnitud m H β i depende de la exactitud del transportador utilizado y de la distancia li del
instrumento hasta el punto y es de:

mH βi = ±mβi *

li

ρ

........................................................................................................( 2.41 )

El error medio mβ en base al estudio de los trabajos publicados e investigados [34] es de ± 10
minutos, de aquí:
m H β i = ±0.003 l i ......................................................................................................( 2.42 )
El error medio de la distancia acumulada mHl es igual a ± 0.25 mm, o sea:
mHli = ±0.00025M.................................................................................................................(2.43)
Donde:
M - denominador de la escala del plano.
41

�Los errores del ploteo de los puntos fueron calculados para diferentes minas a escala 1:250
situando el taquímetro del borde a las distancias de 10, 20, 30, 40 y 130 m.
Tabla 2.7 Errores de ubicación de los puntos en el plano para el yacimiento Punta Gorda
(mHβicosα)2

(mHβi senα)2

α

li

mHβi

mHli

1

119.30

10

0.03

0.062

0.0002

0.003

0.06

2

135.52

20

0.06

0.062

0.002

0.0009

0.06

3

151.30

30

0.09

0.062

0.006

0.0009

0.08

4

174.10

40

0.12

0.062

0.010

0.006

0.13

5

198.20

50

0.15

0.062

0.020

0.02

0.20

6

212.15

60

0.18

0.062

0.020

0.001

0.14

7

222.15

70

0.21

0.062

0.020

0.002

0.11

8

241.12

80

0.24

0.062

0.010

0.003

0.11

9

256.50

90

0.27

0.062

0.004

0.004

0.09

10

272.59

100

0.30

0.062

0.0002

0.003

0.06

11

281.30

110

0.33

0.062

0.004

0.004

0.09

12

298.10

120

0.36

0.062

0.03

0.003

0.18

13

312.12

130

0.39

0.062

0.007

0.002

0.09

N°

Suma

mH =

Σm H i
n

=

mHi

1.40

1.40
= ±0.33
13

42

�Tabla 2.8 Errores de determinación del volumen en el yacimiento Punta Gorda

Error determinación.

a=10

a=20

a=40

mvH , m3

29.83

42.19

59.63

MvH , %

0.15

0.21

0.29

Tabla 2.9 Errores de ubicación de los puntos en el plano para las condiciones del
yacimiento Moa

α

N°

li

mHβi

mHli

(mHβicosα)2

(mHβi senα)2

mHi

1

140.15

10

0.03

0.06

0.0005

0.002

0.05

2

152.12

20

0.06

0.06

0.003

0.0008

0.06

3

168.20

30

0.09

0.06

0.008

0.0002

0.28

4

176.35

40

0.12

0.06

0.01

0.0001

0.10

5

184.40

50

0.15

0.06

0.02

0.00004

0.14

6

198.43

60

0.18

0.06

0.03

0.0004

0.17

7

220.18

70

0.21

0.06

0.02

0.002

0.15

8

236.15

80

0.24

0.06

0.02

0.003

0.15

9

254.30

90

0.27

0.06

0.005

0.004

0.09

10

271.42

100

0.30

0.06

0.00008

0.004

0.06

11

298.50

110

0.33

0.06

0.020

0.005

0.16

12

50.30

120

0.36

0.06

0.005

0.002

0.23

13

75.42

130

0.39

0.06

0.009

0.004

0.11

suma

1.75

43

�mH =

1.75
= ±0.37
13

Tabla 2.10 Errores de determinación del volumen en el yacimiento Moa

Error de determinac.

a=10

a=20

a=40

mvH , m3

69.88

98.83

139.77

MvH , %

0.16

0.22

0.32

El error del volumen del sector elemental entre los puntos adyacentes, para las secciones
superior e inferior será:

mvi = ± m H i * a * h...................................................................................................( 2.44 )
El error de todo el volumen del frente es:

mv H = ± m2 H 1 * a 2 h2 + m2 H 2 * a 2 h 2 +...+m2 H n * a 2 h 2

= ± a 2 h 2 (m 2 H 1 + m 2 H 2 + ...+ m 2 H n ) ..............................................................( 2.45 )

Si se multiplica y se divide la expresión (2.45) por h² tenemos que:

mv H = ±

mH
n

* L * h..............................................................................................( 2.46 )

44

�Donde:
mH- error medio cuadrático de la ubicación de los puntos en el plano.
mH = ±

m12 + m22 + ...+ mn2
.......................................................................................( 2.47 )
n

La expresión mH/ n representa el error medio de la posición del contorno levantado del borde
con longitud Li producto a la ubicación de los puntos en el plano.
Al sustituir en la fórmula (2.46) h = L/a, se obtiene la expresión del error del volumen del
frente:
mv H = ± m H * h a * h .............................................................................................( 2.48 )

M vH = ±

mH a
L* d

........................................................................................................( 2.49 )

Se analiza como varía la relación mH/ n al variar L. Para los planos a escala 1:250 el error
medio cuadrático comenzando con L = 80 m aumenta, pero como

L también aumenta,

entonces la relación prácticamente no varía. Por eso al tomar el valor medio mH/ L = 0.037 y
0.041, la fórmula (2.49) se puede escribir:
M vH = ±0.02 *

a
* 100,%...................................................................................( 2.50 )
d

La fórmula (2.50) se obtuvo para los planos a escala 1:250 teniendo en cuenta que el error
relativo de determinación del volumen del frente provocado por los errores de ubicación de los
puntos en el plano no depende de la longitud del frente, de la distancia entre puntos y del ancho
del frente.
El análisis de los errores de ubicación de los puntos en el plano muestra que a pesar de las
magnitudes considerables, su influencia en la exactitud de determinación del volumen no es
45

�sustancial en comparación con otras fuentes de errores, por lo que no se pretende cambiar la
metodología de ploteo de los puntos en el plano.
Estos errores se atenúan al dibujar el plano en la computadora, permitiendo eliminar el
semicírculo y la regla. En este caso, los valores de los errores se minimizan.
2.7 INFLUENCIA DE LOS ERRORES DE MEDICION DE AREAS

En la determinación de los volúmenes de masa minera extraída, las áreas se calculan por el
método del planímetro el cual posee una gran sencillez y alta productividad.
El error mayor que se puede cometer con el planímetro es el que se produce cuando el
operador no sigue con exactitud el perímetro de la figura con el punzón trazador,
Independientemente del cuidado y destreza del operador, cuanto más pequeña sea la
superficie que se mide, mayor será s el error relativo de la medición.
Por esta razón es conveniente que la figura se dibuje a escala apropiada a la precisión con
que se quiere medir el área, ordinariamente las mediciones de pequeñas superficies con
planímetro tienen una precisión de 1% y tratándose de superficies de mayor tamaño, la
precisión puede ser de 0.1, ó 0.2%, [46].
En general una superficie medida directamente por la diferencia entre lectura inicial y final
de un planímetro, puede expresarse por tres cifras significativas. Las áreas deben medirse con
una aproximación de 0.01 cm2.
Además de la determinación de áreas pequeñas, hay que acortar la magnitud del brazo
trazador hasta 6-10cm.
La diferencia de las lecturas que se le determinan al área de un mismo sector, no puede
superar las siguientes magnitudes:
-

Hasta dos divisiones en áreas hasta 50 cm2;

-

Tres divisiones en áreas hasta 50-200 cm2;

-

Cuatro divisiones en áreas mayores de 200 cm2.

Es bueno señalar que durante la determinación del área en el plano por los métodos
gráficos, mecánico y de plantilla, los mayores errores surgen a causa de la deformación del
papel.
La deformación lineal del papel de alta calidad conservado por largo tiempo es de 1:500 1:400 y las de menor calidad 1:200 - 1:150. prácticamente no se deforman aquellos papeles
que se fijan a una base sólida.

46

�Las principales fuentes de errores que influyen sobre los resultados de las mediciones del
área son los errores instrumentales, los errores de representación de los contornos en el plano
(durante su confección), los errores de trazados y lectura, la inexactitud en la determinación
de la constante del planímetro, la configuración de los contornos, etc.
Con el objetivo de demostrar cuan importante es considerar la influencia de estos errores en
el cálculo de volumen se realizó un extenso trabajo experimental en los yacimientos
estudiados (Moa y Punta Gorda), en las cuales se determinaron las áreas a diferentes frentes
de excavación con distintas longitudes y ancho para los planos 1:250 (ver tablas 2.11. La
fórmula que se utilizó fue la del profesor W. Jordan.

∆S = ±0.0002M S ...................................................................................................( 2.51 )
Donde:
M - denominador de la escala del plano;
S - área de la sección;
∆ S - error del área calculada con el uso del planímetro.
La determinación de los errores del planímetro se hizo en comparación con las áreas
obtenidas por los métodos mecánico y el analítico.
En la tabla 2.11 se muestra la suma de los errores de las áreas calculadas para diferentes
intervalos de distancia. Como se puede apreciar, según aumenta el intervalo entre secciones,
las áreas aumentan y por consiguiente el error relativo disminuye.

47

�TABLA 2.11 Cálculo del error del área para diferentes intervalos de distancia en
secciones verticales en el yacimiento Moa

a=10

A=10

a=20

a=20

a=40

a=40

Sp (m2)

∆ s(m2)

Sp (m2)

∆ s(m2)

Sp (m2)

∆ s(m2)

70.81

0.42

70.81

0.42

70.81

0.42

100.74

0.5

114.76

0.54

140.01

0.6

114.76

0.54

140.01

0.6

114.12

0.53

159.6

0.65

70.47

0.42

148.45

0.61

140.01

0.6

114.12

0.53

149.77

0.61

97.34

0.5

125.03

0.56

total

total

70.47

0.42

148.45

0.61

623.16

2.77

110.62

0.5

139.59

0.58

104.12

0.53

149.73

0.61

84.6

0.46

Total

total

125.03

0.56

1073.41

4.88

137.08

0.58

148.45

0.61

133.05

0.58

139.99

0.59

166.68

0.64

149.77

0.61

total 2063.42

total 9.27

Donde:
Sp – Area medida con el planímetro;
∆S – Error del área.

48

�TABLA 2.12 Influencia del error del área en el cálculo de volumen para el yacimiento
Moa

Yacim.

∆S

A

d

(m2)

(m)

Intervalo

L

mvp

Mvp

(m)

(m)

(m3)

(%)

P. Gorda

a=10

11.77

9.35

67.7

80.0

110.04

0.22

P. Gorga

a=20

8.77

9.35

67.7

80.0

82.00

0.16

P. Gorda

a=40

5.86

9.35

67.7

80.0

54.75

0.11

Moa

a=10

9.27

15.28

58.6

80.0

741.6

1.03

Moa

a=20

4.55

15.28

58.6

80.0

364.0

0.51

Moa

a=40

2.27

15.28

58.6

80.0

181.6

0.25

Donde:
Mvp y Mvp – errores medio cuadrático y relativo del cálculo de volumen influenciados por el
error del área.
Hay que destacar que en la mina Moa se miden áreas con el planímetro menores de 9 cm2,
alcanzando errores sustanciales. Según los resultados de las mediciones obtenidas en la tabla
2.13, se muestra que estas áreas muy pequeñas no deben medirse con los planímetros polares
ordinarios, ya que resultan muy inexactas sus mediciones y cuanto mayor sea la escala del
plano más precisa ésta será.
TABLA 2.13 Cálculo de área con el planímetro

∆S

µ

-0.2

0.83

1.20

100.0

0.00

1.00

1.00

276.3

277.6

-1.3

1.67

0.60

20x20

395.8

400

-4.2

2.0

0.50

5

33x33

1105.3

1110.9

-4.6

3.33

0.30

6

40x40

1580

1600

-20.0

4.0

0.25

7

50x50

2479.2

2500

-20.8

5.0

0.20

8

66x66

4424.3

4443.6

-19.3

6.67

0.15

9

100x100

9930.0

10000

-70.0

10.0

0.10

Número

Dimensión

Sp

SR

Sp - SR

1

8.3x8.3

68.7

68.9

2

10x10

100.0

3

16x16

4

49

�Donde:
Sp – área medida con el planímetro;
SR – área real;
µ - error relativo del cálculo de área.
Conociendo que en la exactitud del cálculo de área ∆ S/S es menor que 1:200, las áreas hasta
400 m2 a escala 1:500 alcanzan una precisión de 1/200 y de ahí para abajo no cumplen con
este requisito, es decir, se hacen no permisibles.
En la tabla también se observa que en la medida que aumenta el área, disminuye el error
relativo, esto argumenta el aumento de la escala del plano para calcular volumen.
En la minería existen momentos en que se calculan áreas muy pequeñas (en el caso de los
perfiles), esto trae como consecuencia que aumenten los errores en el cálculo.
Estos errores se eliminan al calcular el área por computadora. En el caso del yacimiento
Punta Gorda, las áreas se miden por el método de las cuadrículas (la precisión que se obtiene
es similar a la del planímetro) y luego se introducen en la computadora para calcular el
volumen.
2.8 ERROR TOTAL DE DETERMINACION DEL VOLUMEN DEL FRENTE DE
EXCAVACION EN EL LEVANTAMIENTO TAQUIMETRICO

El error medio cuadrático de determinación del volumen del frente de excavación o del
bloque en relación con la investigación realizada es igual a:

2
2
2
2
2
2
M v = ± M vc + M va + M vo + M vt + M vh + M vp ............................................................( 2.52 )

Donde:
Mvc - error de la posición de los puntos en la red de levantamiento;
Mva - error de determinación de los contornos de los bordes superior e inferior de los
escalones;
Mvo - error por la irregularidad de los perfiles de los taludes;
Mvt - error de la posición de los puntos en el levantamiento taquimétrico;
Mvh - error de ubicación de los puntos en el plano;
Mvp - error de medición de áreas.

50

�De acuerdo al análisis realizado en los yacimientos Punta Gorda y Moa , como se puede
observar en la tabla 2.14, los errores en la posición de los puntos en la red de levantamiento
surgen debido a la insuficiente construcción de la red de puntos de apoyo en el yacimiento.
Los errores en la posición de los puntos del levantamiento taquimétrico en el yacimiento
Punta Gorda son mayores que en el yacimiento Moa, ya que las cotas en los puntos se le da a
través de la nivelación trigonométrica con menor exactitud que la nivelación geométrica.
También se puede observar que los errores de linearización de los contornos de los bordes
superior e inferior de los frentes de excavación surgen debido a las condiciones minerogeológicas y a la tecnología de extracción, y la magnitud de estos depende ante todo de la
distancia entre puntos y de la ubicación correcta del punto en la parte quebrada donde hace
el cambio de dirección el contorno del borde.
Los errores de linearización de los taludes de los frentes de excavación también surgen
debido a la tecnología de extracción y dependen de la variación de la forma, altura y ángulo
de inclinación del talud y de la ubicación del punto en la parte característica donde se
produce el cambio de inclinación del talud, y no de la distancia entre puntos en el
levantamiento.
Los errores de la posición de los puntos en el levantamiento taquimétrico surgen debido a los
errores en la mediciones angulares y lineales cuando estos son muy grandes y trae consigo
desplazamiento sistemático de los contornos.
Los errores de ubicación de los puntos en el plano se deben a los errores que se cometen
durante la ubicación de los puntos debido a la inexactitud de los materiales utilizados,
longitud de la distancia medida y escala del plano.
TABLA 2.14 Resumen de los errores de determinación del volumen de masa minera
extraída en diferentes yacimientos antes del perfeccionamiento
Yacim.

Mvc

Mva

Mvo

MvT

MvH

Mvp

Mv

1

2

3

4

5

6

7

P. Gorda

1.87

1.17

2.36

1.10

0.15

0.11

3.42

P. Gorda

1.87

2.30

3.56

1.16

0.21

0.16

4.78

P. Gorda

1.87

4.67

3.64

1.25

0.29

0.22

6.34

Moa

1.97

1.35

4.07

0.73

0.16

0.25

4.78

Moa

1.7

2.7

0.06

0.80

0.22

0.51

3.48

Moa

1.97

5.4

10.6

0.92

0.32

1.03

12.1

51

�Con relación a las investigaciones realizadas sobre la exactitud de determinación de los
volúmenes, se estableció que el levantamiento taquimétrico no garantiza la determinación de
los volúmenes de mineral extraído con la exactitud necesaria durante la extracción de las
lateritas con excavadoras con frentes de extracción mayores de 20 m de ancho, sobrepasando
así el límite permisible (2.5%).
2.9 APLICACIÓN DE LA CARTOGRAFIA DIGITAL ( MODELO DIGITAL DEL
TERRENO, MDT).

Hasta hace pocos años la confección de mapas topográficos operativos se realizaba por
métodos manuales y en el mejor de los casos semiautomáticos tanto en Cuba como en otros
países; a partir de los años 50, con el desarrollo de las técnicas informáticas se fueron
automatizando paulatinamente estas tareas y con el surgimiento y generalización del uso de
microcomputadoras surgieron programas (software) capaces de generar todo tipo de mapas a
partir de ciertos datos, con un alto nivel de confiabilidad, gran calidad y en muy poco tiempo.
La cartografía digital (en lo concerniente a modelo digital del terreno) se introduce en estos
yacimientos a partir de 1992 (con fines investigativos). Después del año 1997 se comienzan
a dar los primeros pasos para su aplicación en la planificación minera.
El modelo digital del terreno es un conjunto de elementos formados por la información
topográfico-geodésica del terreno y las reglas para su transformación. Representa un
conjunto de puntos del terreno con coordenadas espaciales conocidas y simbologías digitales
condicionales, que aproximan la superficie real del terreno con su objeto y condiciones
naturales. El modelo digital del terreno (MDT) y el modelo digital de elevación (MDE) se
aplican en la minería para conocer la forma del frente de explotación, construcción de
caminos, cálculo de volumen de mineral extraído, etc.
Para la determinación de la forma de la superficie del campo minero fueron utilizadas
diferentes expresiones de polígono de exponentes elevados.
En el proceso de resolución, con la utilización de los puntos con coordenadas conocidas
situados en los límites del contorno minado de cada forma homogénea, se creó un sistema de
ecuaciones en las cuales los coeficientes desconocidos deben satisfacer la condición de
garantizar la superficie de puntos ubicados en sus límites. Esta ecuación de la superficie de
cada sector homogéneo se expresa por la siguiente fórmula:

52

�{a0 + a1x1 + a2y1+ a3x21 + a4x1y1 + a5y21 + a6y31 + a7x1y1 + a8x2y31 + ..................+ akyn1 = Z1
a0 + a1x2 + a2y2 +a3x22 + a4x2y2 + a5y32 + a6x32 + a7x22y2 + a8x2y22 + a9y32 +.........+akyn2 = Z2
........................................................................................................................................
........................................................................................................................................
........................................................................................................................................
a0 + a1xm + a2ym + a3x2m + a4xmym + a5y2m + a6x3m + a7x2mym + a8xmy2m + a9y3m
+..........+akynm = Zm}.
Donde:
n- exponente del polinomio;
m- cantidad de ecuaciones (cantidad de puntos de partida);
k- cantidad de coeficientes desconocidos del polinomio.
La cantidad de coeficientes desconocidos debe ser igual o menor a la cantidad de ecuaciones:
k ≤ m.
Después de obtener los valores de los coeficientes del polinomio se sitúan en la línea del
polinomio con las coordenadas planas (Xi, Yi) del punto determinado, Se calcula su cota.
De esta manera se hallan las alturas de cualquier punto del terreno que se encuentre en su
superficie en los límites del sector que se analiza.
Considerando los valores tan exagerados obtenidos en el cálculo de los errores que influyen
en la determinación del volumen cuando se utiliza el levantamiento taquimétrico
(Yacimiento Punta Gorda, Mv = 4.8%, Yacimiento Moa, Mv = 6.8%) se decide aplicar el
MDT y el MDE para poder minimizar la influencia de estos errores.
Con la aplicación del MDT a los frentes de extracción se logra minimizar los errores por la
ubicación de los puntos en el plano y los del cálculo de área, no pudiéndose determinar los
demás errores debido a que el Surffer, Topoceiss y otros, (con ellos se crea el MDT) no
poseen las herramientas para determinar la cuantía de estos errores.
El error de determinación del volumen de masa minera extraída en diferentes yacimientos
después del perfeccionamiento que incluye entre otras cosas la aplicación del MDT en estos
yacimientos de complejas estructuras de yacencia se reduce a lo siguiente
(ver tabla 2.15):

53

�TABLA 2.15 Resumen de los errores de determinación del volumen de masa minera
extraída en diferentes yacimientos después del perfeccionamiento (con la aplicación del
modelo digital del terreno ( MDT).
Yacim.

Mvc

Mva

Mvo

MvT

MvH

Mvp

Mv

1

2

3

4

5

6

7

8

P. Gorda

0.87

0.75

-

1.17

-

-

1.64

Moa

1.00

0.74

-

0.82

-

-

1.50

Con un modelo maqueta construido a través de una simulación en computadora aplicando el
método Spline Cúbico natural Iterado [ 57 ], se logró calcular el volumen y compararlo con
el real, determinado por el Surfer [ 88 ], Volumoa [ 56 ]. El error obtenido durante la
comparación de ambos modelos fue de: MvModelo = 0.29%.
Entonces el error total del cálculo de volumen (MvT ), considerando los errores de campo
(MvC ) antes determinados (ver tabla 2.15) y los del modelo (MvM ) se obtiene por la
siguiente fórmula:
M vT = ± M 2 vC + M 2 v M ...................................................................................................(2.53)

Para el yacimiento Punta Gorda:
M vT = ± (1.64) 2 + (0.29) 2 = 1.66%

Para el yacimiento Moa:
M vT = ± (1.50) 2 + (0.29) 2 = 1.53%

Hasta aquí se ha abordado la influencia de estos errores en el cálculo de volumen,
permitiendo disminuirlos al aplicar las medidas de perfeccionamiento a 1.53%, en el caso
del yacimiento Moa y 1.66% en el yacimiento Punta Gorda.
En nuestro trabajo se analizó también la posibilidad de aplicación de los sistemas de
posicionamiento global (GPS) que en nuestra minería vendría a resolver un gran problema
relacionado no solamente con la precisión, sino también con la efectividad de realización de
los trabajos topográficos mineros y la disminución de los cotos.
Este sistema lógico GPS Survey se aplica en una gran cantidad de casos en la minería
mundial, por el momento en estos yacimientos lateríticos se está usando muy limitadamente.
Indudablemente, durante la última década, el avance tecnológico más importante en
topografía ha sido la creación del sistema de posicionamiento global (GPS), una constelación
54

�de 24 satélites dedicados a la navegación y posicionamiento, venciendo las limitaciones
lógicas inherentes al empleo de los sistemas topográficos basados en tierra. Los productos
basados en el GPS han revolucionado la manera en que los topógrafos realizan sus trabajos
geodésicos o fotogramétricos.
El sistema lógico GPS Survey se puede usar, aproximadamente, para suplementar el trabajo
topográfico GPS realizado en tiempo real, por ejemplo, para determinar líneas bases de más
de 10 km, o para obtener coordenadas aún con mayor precisión, en trabajos de apoyo
fotogramétrico, especialmente si se trata de grandes líneas bases, para el levantamiento de los
frentes mineros de extracción.
El Lógical GPS Survey es un conjunto completo de módulos, todos ellos corriendo sobre
Windows, diseñados para el tratamiento, en posprocesado de los datos de GPS. Sus diversas
funciones incluyen la planificación y análisis gráfico de las misiones (el módulo de alerta),
el posprocesado automático y/o manual de las líneas bases, el cierre gráfico, la transferencia
de datos a los sistemas lógicos topográficos y a los colectores de datos ya en uso, la
exportación de coordenadas, la creación de informes de datos procesados para su inclusión
en el proyecto en cuestión y el ajuste de la red geodésica mediante el nódulo Trimnet plus,
probado en el tiempo y homologado por las autoridades geodésicas del país de origen.
En esta investigación fue analizado también el método de levantamiento fotogramétrico
terrestre para valorar la influencia de estos errores en el cálculo de volumen, no pudiéndose
llegar a conclusiones importantes, por que según Rodiles y Chivúnishev, 1986, [ 72] este tipo
de levantamiento no puede aplicarse en los yacimientos lateriticos para calcular volumen de
extracción por la cantidad de zonas muertas que se obtienen.
Un resultado positivo dio este método de levantamiento al ser aplicado a la determinación de
los volúmenes de escombro removido en el yacimiento Moa.
Con los resultados antes elaborados se obtuvo la metodología que se describe a continuación
para la toma de los datos iniciales para calcular volumen.

55

�PROPUESTA DE

NUEVA METODOLOGIA PARA LA OBTENCION DE LOS

DATOS INICIALES PARA CALCULAR VOLUMEN.

Considerando que en estos yacimientos lateriticos no existe ninguna metodología para
calcular volumen que tenga en cuenta los errores topográficos cuando se aplica el método de
levantamiento taquimétrico, proponemos se aplique la siguiente metodología propuesta por el
autor de la tesis.
I.. Sobre la toma de los datos iniciales para calcular volumen.

1.1 Realizar el control sistemático de la extracción fundamentado en la red topográfica de
apoyo. Debe existir una red de apoyo densificada y ajustada en la cual se basará el
levantamiento para el control de la extracción mensual.
1.2 La determinación de los puntos de la red de levantamiento se recomienda realizar con
distanciómetros electro-ópticos, empleando los métodos de microtriangulación ,
intersecciones, poligonales con teodolito, cumpliendo las instrucciones técnicas de
Geocuba.
1.3 Los puntos de mira para la determinación del contorno de los bordes superior e inferior
de los escalones deben ubicarse cada 10 m aproximadamente, para poder obtener el
error mínimo. Deben ubicarse puntos en la parte quebrada donde el contorno del borde
hace cambio de dirección.
1.4 La distancia máxima del instrumento a la mira en estos levantamientos de contornos
blandos y sometidos a derrumbe y deslizamiento debe reducirse a 66 m.
1.5 Se deben determinar como mínimo tres puntos en la concavidad que forma el talud para
minimizar el error del área que influye en el cálculo de volumen.
1.6 Las áreas menores de 400 m2 a escala 1:500 no deben medirse con planímetro, porque
disminuye considerablemente su precisión (menor que 1/200).
1.7 Los frentes de explotación para la extracción de las lateritas deben ser mayores de 20 m.
Con ello se asegura que el levantamiento taquimétrico garantice la determinación del
volumen con la exactitud necesaria.
1.8 Los errores medio cuadráticos de la posición de los puntos del levantamiento no deben
superar la magnitud de ± 0.06 m para ancho del frente de 33 m.
1.9 Los datos obtenidos deben ser filtrados para poder determinar la ley de distribución de
las cotas altimétricas.
1.10 Realizar el perfeccionamiento constante de los trabajos topográficos mineros con el
objetivo de elevar la precisión en el cálculo de volumen.
56

�II. Sobre la determinación de los errores que influyen en el cálculo de volumen.

2.1 Los errores de la posición de los puntos en la red de levantamiento deben considerar la
irregularidad de la forma de los frentes de explotación, su influencia en el cálculo de
volumen quedará representada por:
M v = ± m 2 vc + m 2 vo
Donde:
mvc – error por la posición del punto en la red de levantamiento;
mvo – error por la irregularidad de la forma del frente de extracción.
2.2 El error por la posición del punto en la red de levantamiento quedará afectado por el
ancho del frente de explotación, de manera que con el aumento del ancho del frente,
disminuye este error.
m vc = ±

m!c
d

2.3 Los errores de determinación de los contornos de los bordes de los escalones deben ser
analizados a través de la representación de los contornos por más de tres puntos y no por
tres.
2.4 El error por la irregularidad de los perfiles de los taludes debe considerarse solamente en
el caso cuando las diferencias entre las áreas de los perfiles real y linearizado sea mayor o
igual 1, es decir, ∆S1 - ∆S2 ≥1.
2.5 El error de determinación de los contornos de los bordes de los escalones debe
contemplar su carácter, representado a través del coeficiente de irregularidad (K).
2.6 El coeficiente que representa el carácter del contorno debe oscilar entre 0.50 – 0.65,
cuando los puntos de mira sean cada 10 m.
2.7 La forma de la superficie de los escalones se determina con la aplicación del taquímetro
electrónico sin uso de reflectores, siempre y cuando se cumpla la condición de que,
∆S1 - ∆S2 &gt;1.
2.8 La distancia del instrumento a la mira cuando se determinan los errores por la posición
de los puntos en el levantamiento taquimétrico debe aumentarse hasta 250 m. No se produce
alteración del error permisible del cálculo de volumen.
2.9 Cuando se midan distancias mayores de 100 m, las lecturas deben redondearse hasta los
centímetros, con dos cifras significativas.

57

�2.10 Los errores de ubicación de los puntos en el plano y los de cálculo de área son
eliminados al aplicar el modelo digital del terreno (MDT).
2.11 Los errores de la representación de los contornos que influyen en el cálculo de volumen
en estos yacimientos deben considerar la irregularidad del contorno (K).
2.12 El error medio cuadrático del volumen debe determinarse por las siguientes fórmulas:
mvs =

K *a*h* L 3
,m
2

y comprobarlo a través de la siguiente fórmula:
mvs =

ms * h 3
,m
2

En ambas fórmulas se deben obtener resultados idénticos.
En unidades relativas:
M vs =

K *a
* 100;%
d* L

III. Sobre la aplicación de taquímetro electrónico universal.

3.1. El levantamiento debe realizarse desde el punto más alto del frente de extracción para
asegurar la mayor visibilidad posible.
3.2. Realizar las mediciones en forma radial de manera tal que abarque la mayor parte del
sector a levantar ( en forma de estaciones totales).
3.3. Lograr la perpendicularidad entre la superficie del objeto que se levanta (superficie del
talud) y el de la visual del instrumento, ello posibilitaría mayor precisión en la determinación
de las coordenadas de los puntos.
3.4. Introducir las coordenadas del punto donde se ubica el instrumento.
3.5 Realizar el procesamiento de la información con la utilización de algún software
especializado.
IV. Sobre la confección automatizada de planos topográficos (cartografía digital).

4.1. Análisis de la fiabilidad de los datos de entrada.
Se relaciona con el análisis de los errores técnicos y reales de las mediciones de las variables
que se consideran en función de los métodos que se usarán para procesar estos y para
desarrollar los cálculos. A esto se refiere esencialmente nuestro trabajo.
4.2. Análisis de la representatividad de los datos de entrada.

58

�Se refiere a que se deben tomar las medidas necesarias para que los datos reflejen las
tendencias generales y particulares del fenómeno que se mide. Deben evitarse omisiones de
mediciones de zonas particulares donde el fenómeno presente características anómalas. De
ser posible las mediciones deberán desarrollarse sobre redes (lineales, planas o especiales)
“rectangulares”.
4.3. Solución del problema de la frontera.
Deberán tenerse a mano algoritmos que permitan obtener la frontera convexa de la región
donde se realizan las mediciones y otros algoritmos para procesar los datos en caso de que la
frontera esté dada junto con las mediciones.
4.4. Obtención de una red rectangular y completa mediante un método de estimación.
En la mayoría de los casos se hace necesario crear una red rectangular y completa (grid) a
partir de los datos dados. Esto se logra mediante la estimación de cada variable dependiente
en todos los puntos de la red a partir de los datos dados. Entre los métodos de estimación se
usan con frecuencia el de inverso de una potencia de la distancia, Kriging, míninos
cuadrados, interpolación lineal con triangulación, Spline, etc. Hay que destacar que se habla
de método de estimación como un concepto que incluye la interpolación (exacta o no) y la
extrapolación.
4.5. Obtención de isolíneas, isofranjas mapa de una superficie a partir ciertos algoritmos.
Existen diferentes opciones gráficas para representar los datos en un mapa, entre ellos se
unan mayoritariamente las isolíneas, isofranjas y las superficies tridimensionales. Para
generar isolíneas se utilizan diferentes algoritmos tales como proyección cilíndrica del grid,
TESELADO, cortes con planos horizontales, etc [64]; no debe olvidarse que la generación
de isolíneas no tiene una única solución: Las isofranjas (basadas en el hecho de que el grid
obtenido posee una alta densidad) es preferido por algunos por depender solo del método de
estimación utilizado. De la misma manera los mapas tridimencionales (usan “grid” menos
densos) dependen solo del método de estimación.
4.6. Dibujo automatizado del gráfico.
El dibujo automatizado se realiza mediante una impresora o un ploter conectado a una
computadora que mediante un programa procesa los datos en los pasos 4.3, 4.4 y 4.5.
Estos programas pueden ser confeccionados por el usuario en algunos de los lenguajes de
programación conocidos (Basic, Pascal, C, etc) o pueden ser obtenidos software de empresas
que se dedican al desarrollo de estos productos, entre ellos SURFER, SURPACK-2000,
GENCOM, DATAMINE, etc.
59

�CONCLUSIONES DEL CAPITULO II

1. Los errores de la posición de los puntos en la red de levantamiento, de la posición de los
puntos del levantamiento taquimétrico, de ubicación de los puntos en el plano y los de
medición de las áreas no ejercen influencia significativa en la exactitud de determinación del
volumen de la masa minera extraída, a diferencia de los errores de determinación de los
contornos de los bordes superior e inferior de los escalones y los de la irregularidad de los
perfiles de los taludes, que ejercen una influencia más significativa.
2. Los errores de determinación de los contornos de los bordes superior e inferior de los
escalones y de la irregularidad de los perfiles de los taludes en los frentes de excavación
surgen debido a las condiciones minero-geológicas y a la tecnología de extracción, y su
magnitud depende de la variación de la forma, altura y ángulo de inclinación del talud y de
la ubicación correcta en la parte quebrada donde hace cambio de dirección el contorno del
borde y no depende de la distancia entre puntos en el levantamiento.
3. Los errores de la posición de los puntos en el levantamiento taquimétrico surgen debido a los
errores en las mediciones angulares y lineales cuando estos son muy grandes y traen consigo
desplazamiento sistemático de los contornos.
4. Los errores de ubicación de los puntos en el plano se deben a la inexactitud de los materiales
utilizados, longitud medida y escala del plano.
5. Los errores de medición de las áreas con el planímetro dependen en elevado grado de la
dimensión de las áreas a medir y de la escala del plano.
6. A partir de los resultados de las investigaciones realizadas se comprueba que cuando
aumenta la longitud del frente de excavación, disminuye la precisión de las mediciones
topográficas, lo que indudablemente influirá de forma negativa en la calidad de la
determinación del volumen extraído.
7. Se obtiene una metodología para la toma de los datos iniciales para calcular volumen.
8. Fue investigada una nueva fórmula para calcular el error del volumen que considera la
irregularidad de los contornos.
9. Se aplica por primera vez en estos yacimientos el modelo digital del terreno (MDT) para
valorar los errores del cálculo de volumen.

60

�CAPITULO III. VIA PARA EL PERFECCIONAMIENTO DE LA ELABORACION
DE LOS RESULTADOS OBTENIDOS DE LA MASA VOLUMETRICA
3.1 INTRODUCCION

La importancia de dividir el yacimiento en grupos homogéneos para establecer una masa
volumétrica del mineral mullido correctamente para cada sector o yacimiento, la cual será
utilizada tanto en la etapa de cálculo de reservas como durante la etapa de extracción del
mineral, se hace evidente.
Si consideramos que el tonelaje (cantidad de mineral que ha sido extraída del área minada en el
período, según las mediciones de campo y los cálculos de gabinete que se utilizan a ese efecto)
existente en una zona o yacimiento mineral, se calcula aplicando la masa volumétrica
establecida, llegamos a la conclusión de que cualquier inexactitud existente en el cálculo de
volumen obtenido, existirá también en el tonelaje.
Debido a que el tonelaje obtenido según planos representa la cantidad de mineral que la mina da
por extraído, al no existir el método correcto de pesaje y muestreo, su comparación con el
mineral procesado ofrece la medida de las inexactitudes existentes en la evaluación del mineral
minado.
Al realizar esta comparación, es inevitable tomar en consideración las variaciones que puede
haber sufrido el mineral extraído, por la acción de cualquier operación intermedia entre la
extracción del mineral y su entrega a la planta.
La masa volumétrica en estos yacimientos se aplica con la utilización de su promedio por etapa
de desarrollo geológico sin la previa realización de limpieza de datos (aplicación de filtros) para
poder nominar la ley de distribución y sin la consideración de la variabilidad natural por tratarse
de un yacimiento de complejas estructuras de yacencia, este hecho conduce a la obtención de
errores.
La

tarea aquí radica en buscar un

modelo geométrico estructural

(zonificación del

yacimiento)que considere la variabilidad del índice y permita realizar el cálculo de la masa
volumétrica por zona según su variabilidad.

�3.2 EXCLUSION DE LOS VALORES EXTREMOS EN LA COLUMNA DEL POZO
CRIOLLO (DIRECCION VERTICAL) Y EN LOS VALORES PROMEDIOS
(DIRECCION HORIZONTAL) DE LA MASA VOLUMETRICA

POR TIPOS DE

MENA

Antes de comenzar el procesamiento

de la información minero-geológica es necesario

cerciorarse de su homogeneidad. En principio la homogeneidad de la información se garantiza
a través de reglas de observación rígidas sobre la constancia de los factores esenciales y de las
características fundamentales. En la aplicación al estudio de la masa volumétrica esto significa
que:
a) las muestras de rocas que son investigadas se eligen de un elemento del perfil, que se
caracteriza por la homogeneidad según la composición litológica, el estado físico y por otras
características;
b) se cumplen las instrucciones sobre las reglas de las tomas, transportación y conservación de
las muestras;
c) las investigaciones de laboratorio se ejecutan con la utilización de medios técnicos, y
procedimientos metodológicos iguales.
Si se conoce que aunque sea una de esas exigencias es violada, todos los resultados de la
investigación deberán ser excluidos del procesamiento estadístico general, independientemente
de sus magnitudes y de la semejanza o diferencia con todos los demás resultados.
Prácticamente no se logra cumplir con esto, ya que las causas de las violaciones de las
exigencias de los cálculos pueden ser muchas.
Estas exigencias pueden estar relacionadas con las mismas rocas mineras (presencia de
intercalaciones, grietas, lentes) y con la metodología de ejecución de la investigación (violación
de la estructura de las muestras, el trabajo incorrecto del equipamiento, los errores en la toma
de las lecturas, etc).
Por eso en la mayoría de los casos el explotador se acostumbra a relacionarse con materiales de
cifras listas, donde los distintos resultados de las determinaciones provocan dudas a causa de
que ellos notoriamente se diferencian según la magnitud de todos los demás. Dudosos son los
así denominados "valores extremos".
Para la solución del problema sobre el destino de estos valores la estadística propone una serie
de reglas y de procedimientos que están fundamentados en el principio de la imposibilidad
práctica de los sucesos de poca probabilidad. Como se cuenta con dos series de mediciones; una
dada por los valores de la masa volumétrica en la columna del pozo criollo (dirección vertical)
2

�y la otra dada por los valores promedios de los pozos criollos (dirección horizontal), ambos por
tipos de mena, se pasa al análisis de los valores de la masa volumétrica en la columna del pozo
criollo, para ello aplicaremos el método de la magnitud centrada (criterio de Shovens), ya que se
trata de una elección de pequeño volumen, como promedio n=10 mediciones.
En la tabla 3.1 se muestra la columna de las determinaciones de la masa volumétrica por tipos
de mena en el ejemplo del pozo criollo No61. Como desde el punto de vista de la explotación se
consideran dos tipos de menas industriales, la LB y SB, se respeta tal clasificación para la
determinación de la masa volumétrica, la que se realiza con una frecuencia de muestreo de un
metro.
En este criterio la valoración de los errores groseros se ejecuta con la utilización en calidad de
medida de la dispersión, la amplitud centrada ∆ n. Previamente todos los valores de las variables
aleatorias se disponen en una serie ordenada: x1, x2....xn y se calcula el volumen de la elección n.
Después en dependencia del volumen establecido de la elección n, se elige el criterio de la
desviación normada admisible (Z). Los resultados de las determinaciones, las cuales /D/&gt;ZS,
deberán ser considerados como errores groseros y eliminarse del conjunto de mediciones.
También fue aplicado el método de la desviación normada (método de Grebbs) el cual se
explica en el epígrafe siguiente a manera de comprobación: los resultados se muestran en la
tabla 3.2.
TABLA 3.1 Valoración de la determinación de la masa volumétrica en la columna del
pozo criollo N°61
Tipos de mena
Laterita de Balance
No de intervalo

Serpentina Blanda
No de intervalo

Masa volum. Seca

Masa volum. Seca

1

1.55

1

0.95

2

1.78

2

1.03

3

1.10

3

0.88

4

0.96

4

0.95

3

�TABLA 3.2 Filtración de los datos en la columna de un pozo criollo por los métodos de la
magnitud centrada (Shovens) y desviación normada (Grebbs) para laterita de balance y
serpentina blanda
Tipo de
mena

Fe
%

Ni
%

Co
%

Humed. MvH
t/m3

%

MvS
t/m3

Métodos

de

filtración:
Mv filt..
Magnit

Desviac

Centrad Normad

LB

SB

46.6

0.92

0.123

22.18

2.12

1.65

1.65

1.65

46.1

0.97

0.118

21.41

2.14

1.58

1.58

1.58

46.3

1.26

0.170

21.20

2.20

1.73

1.73

1.73

47.3

0.93

0.143

16.91

2.48

2.26

-

-

47.2

0.96

0.204

21.67

2.31

1.81

1.81

1.81

47.0

0.94

0.160

29.59

2.22

1.53

1.53

1.53

47.6

0.78

0.130

32.93

1.84

1.23

1.23

1.23

46.5

1.44

0.102

39.77

1.70

1.02

1.02

1.02

45.0

2.13

0.107

46.71

1.55

0.62

-

-

37.8

2.38

0.079

42.36

1.66

0.95

0.95

0.95

21.1

2.04

0.037

35.12

1.61

1.04

1.04

1.04

16.5

1.25

0.028

37.26

1.53

0.76

0.76

0.76

Donde:
MvH y MvS – masas volumétricas húmeda y seca.
Durante el análisis de los valores dudosos en los promedios de la masa volumétrica (dirección
horizontal), es necesario garantizar también la homogeneidad de la información, en este caso
sobre la base de los principios teóricos y de la experiencia que se tiene se impone deducir del
análisis previo del material empírico, el tipo de distribución de la magnitud que se investiga.
La comprobación de la pertenencia al conjunto investigado se fundamenta en que en los
conjuntos de las distribuciones que son normales, la probabilidad de la desviación de un valor
independiente con variable aleatoria X de su esperanza matemática M que es igual o supera a
3s, es igual a 0.0027, es decir, menor del 0.3%. Esto permite considerar que tales desviaciones

4

�prácticamente no son posibles y si ellas se tienen en la elección se debe analizar como errores
groseros.
En la aplicación de ésta regla al material empírico no se utiliza la desviación estandar teórica,
sino su valoración calculada según la elección.
La comprobación se reduce al cálculo de los limites X±3S, que aparecen trazados en el gráfico
de dispersión, representando posteriormente en él los valores de la masa volumétrica. Los
puntos que resulten fuera de estos límites se excluyen de los cálculos posteriores (fig. 3.1).
La comprobación continúa hasta tanto todos los puntos resulten en el interior de los limites
trazados en el gráfico.
Indicamos ahora el cálculo realizado por tipos de mena:
Los parámetros de la distribución para la laterita de balance serán:
X=1.136 t/m3, S=0.2082 t/m3 y los límites reciben los valores:
Superior 1.788 t/m3 e inferior 0.519 t/m3.
Fuera del límite de las tres sigmas se encuentran dos variantes, la 2.16 t/m3 , y la 0.78 t/m3 ,
como se muestra en la figura 3.1.
Después de la exclusión de las elecciones, los parámetros de la distribución se hacen iguales a
X=1.126 t/m3 ,S=0.1593 t/m3 y los límites reciben valores superior 1.604 t/m3 e inferior 0.648
t/m3.
Todo el resto de los valores resultan dentro de estos límites y pueden examinarse como un
conjunto único según este criterio, por cuanto la comprobación de pertenencia de las distintas
variantes al conjunto se desarrolla en el mismo comienzo del procesamiento de la información
cuando todavía la ley de distribución no ha sido determinada.
En la distribución ligeramente asimétrica como el caso nuestro, la probabilidad del error puede
ser significativa, así, de acuerdo a la desigualdad de Chebyshev [87]:
P{X-m&gt;3s}&lt;0.111
Como se estableció, la probabilidad de la desviación de los distintos valores de la variable X con
respecto a la esperanza matemática M, que superan las 3s en la distribución de forma asimétrica
y distinta a la normal puede alcanzar el 10%, lo que es inadmisible para los cálculos ingenieros.
De ésta manera, lo realizado hasta aquí evidencia que la regla de las 3s disminuye la precisión
en las distribuciones de forma asimétrica, lo que puede conducir a conclusiones erradas; es por
lo que el procedimiento de la limpieza de datos debe realizarse en interrelación con la
determinación de la ley de distribución para analizar su asimetría con mayor exactitud.

5

�La regla de las tres sigmas se distingue por su simplicidad y comodidad en el trabajo, posee la
inconsistencia sustancial de no considerar la influencia de la cantidad de ensayos.
Al mismo tiempo es evidente que cualquiera que fuera la probabilidad de aparición de uno u
otro valor de la variable aleatoria, y pertenezca al mismo conjunto, al realizarse un gran número
de determinaciones, a medida que crezca la cantidad de ensayos, aumenta también el grado de
dispersión, circunstancia bien conocida por los investigadores.
En relación con esto, para un número elevado de observaciones n&gt;30 se debe actuar no por la
regla de las 3s, si no por el criterio de la desviación normada o criterio de Grebbs, que
responde a una mayor exactitud.
!
!

.(2.16)

¡------.---------.--------.---------.--------X +3s=1.604
¡. . . ............
¡----------.---..--------.------.------------X=1.126
¡. .. . . . .. . .. . . ... ... ..

¡------.-....-----.--.---.---.---.---.....----X -3s=0.80
¡
¡

.(.078)

Fig. 3.1 Gráfico de control para la laterita de balance
En observaciones de gran volumen, la valoración de la pertenencia al conjunto que es
investigado se debe basar en la utilización del criterio de Grebbs, que está fundamentado en
la aplicación de la desviación normada t = (x-X)/S.
El criterio t tiene el siguiente sentido: si constituimos del conjunto normal un gran número de
elecciones con volumen N, entonces al nivel de significación en solamente en el 100 α % de
todas las elecciones pueden observarse las variantes que entran dentro del límite X ± t, S, en
los restantes 100(1-α)% de las elecciones, tales variantes no deberán observarse. Si la
magnitud alfa se toma suficientemente baja, se puede utilizar la regla de la imposibilidad
práctica de los sucesos de poca probabilidad y considerar que las elecciones con tales
desviaciones no deberán observarse. El nivel de significación habitualmente se acepta igual a
0.05. Los valores de t se encuentran tabulados [84 ].
6

�A demás de realizar la limpieza de los datos de la laterita de balance y de serpentina blanda,
se hizo también a los de las cotas altimétricas utilizando los métodos de la Tres Sigmas y de
la Desviación Normada (tabla 3.3), donde queda excluido el valor de la cota 359.10 m.
TABLA 3.3 filtración de los datos para las elecciones de los valores de las cotas
altimétricas de los puntos por el método de las tres sigmas y de la desviación normada
(Grebbs)
Numero de

Cotas, m

Cotas filtradas, m

orden
Tres Sigmas

Desviac. Normada

1

340.65

340.65

340.65

2

342.75

342.75

342.75

3

344.43

344.43

344.43

4

359.10

359.10

-

5

334.07

334.07

334.07

6

340.22

340.22

340.22

7

330.01

330.01

330.01

8

329.52

329.52

329.52

9

338.24

338.24

338.24

10

349.13

349.13

349.13

...

......

......

......

...

......

......

......

119

345.07

345.07

345.07

3.3 DETERMINACION DE LA LEY DE DISTRIBUCION DE LA MASA
VOLUMETRICA

Después de realizada la filtración de los datos se determinó la ley de distribución tanto para el
horizonte de laterita de balance como para el de serpentina blanda.
La comprobación de la correspondencia de la distribución empírica con la normal fue realizada
por el método de la asimetría y el exceso. En el caso del horizonte laterítico de balance el

7

�coeficiente de asimetría fue de (A=2.11) el cual supera su error (Sa=0.3) calculado según
Bondarenko, 1985 [25] en más de dos veces.
El exceso E=11.2 es también mayor que su error (Se =0.76), por consiguiente según este
carácter la distribución que es analizada se diferencia de la normal. Del mismo modo este
análisis fue realizado también para el horizonte de serpentina blanda.
Los valores de la asimetría (0.47) y exceso (3.25) fueron representados en un gráfico que
determina la ley de distribución, donde se ve claramente que estos se encuentran en la zona de
la distribución Beta, fronteriza con la distribución Gamma y la Normal. Esto fue determinado
por el criterio más flexible y efectivo para la comprobación de la hipótesis sobre la ley de
distribución, el cual puede aplicarse no solamente para la comprobación con la ley normal sino
también con cualquier otro tipo de distribución, y específicamente en conjunto de pequeño
volumen de datos, que es el criterio Kolmogorov-Smirnov .
El análisis se realizó por tipos de mena para las distribuciones normal, gamma y beta, de donde
se observa que la distribución que mejor se ajusta al proceso es la gamma (tablas 3.4 y 3.5.)
Al compararlo con el valor crítico dado en tabla, podemos inferir que Dmax.&lt;0.181 con un
nivel de probabilidad de 0.95 y se acepta la hipótesis para todas las distribuciones analizadas.
Para decidir la ley se toma el menor valor de la diferencia.
Los parámetros de la distribución son los siguientes:
- Laterita de Balance (filtrados)
N=57; X=1.126; S=0.165 ; A=0.41 y E=2.9
- Serpentina Blanda (filtrados)
N=31; X=0.9435; S=0.1122; A=0.94 y E=3.4
Tabla 3.4 Prueba de la bondad de ajuste por el método Kolmogorov-Smirnov por tipos de
mena
Tipos de mena

Tipos de distribución
Normal

Gamma

Beta

LB

0.179

0.048

0.074

SB

0.116

0.113

0.072

Los valores críticos para ambos horizontes respectivamente son de 0.181 y 0.24.
8

�Además de la prueba realizada por el criterio Kolmogorov- Smirnov se aplicó también el
criterio propuesto por Pearson (criterio X2 también para cualquier tipo de distribución).
Todas las distribuciones analizadas cumplen con la condición de que la ley que mejor se ajusta
al proceso de determinación de la masa volumétrica es la Gamma muy cercana a la normal
según su asimetría .
Tabla 3.5 Prueba de la bondad de ajuste por el método Chi - Cuadrado por tipos de mena
Tipos de mena

Tipos de distribución
Normal

Gamma

Beta

LB

6.0

3.9

6.5

SB

6.9

1.9

2.5

Los valores críticos para ambos horizontes respectivamente son 7.81 para LB y 9.5 para SB
según tabla [25].
Como se ve de las investigaciones realizadas, el error relativo en el caso de dos grados de
libertad se aproxima más a la condición de la bondad de ajuste de que Xobs.&lt;Xtab., tal como se
describe en [84].
Fueron procesados un conjunto de 57 datos de LB y 31 de SB. Se determinaron las
características estadísticas y se realizó el ajuste de las distribuciones normal, gamma y beta a los
datos de la masa volumétrica, se efectuó la estimación por el método de los momentos y el
ajuste de la distribución de acuerdo con los valores modales en su caso, utilizando propiedades
de las variables [91] y métodos no paramétricos según se describe en [25].
3.4 DETERMINACION DE LOS VALORES GENERALIZADOS Y DE CALCULO DE
LOS INDICES DE LA MASA VOLUMETRICA Y VALORACION DE SU
EXACTITUD

El método fundamental de estudio de las propiedades de las rocas y minerales que es aplicado
en la práctica moderna de la investigación, consiste en la toma de las muestras de los
desnudamientos naturales con cuyos índices que se han obtenidos de ésta manera se caracterizan
no todas las rocas o minerales en su conjunto, sino solamente sus volúmenes no grandes, lo que
habitualmente no superan algunas decenas de cm3.
9

�Para escapar de la influencia de los resultados de la determinación del efecto de escala y de la
categoría de ensayo, es decir, de las particularidades de la metodología que se utiliza, la
dimensión de las muestras se toma estandar, el procedimiento de todas las determinaciones y
ensayos se unifican rigurosamente.
En la práctica de campo, el volumen de masa minera para el cual se determinaron los índices de
cálculo, en ocasiones fue mayor, pero en la mayoría se mantuvo incomparable con la magnitud
de todo el mismo macizo o cuerpo mineral, el cual se hizo participar en interacción con la
instalación.
Los valores individuales o particulares de los índices de la masa volumétrica de las rocas y
minerales que fueron establecidos como resultado de las determinaciones únicas en el
laboratorio se diferenciaron siempre según su magnitud.
Para eliminar o disminuir la influencia en los cálculos, habitualmente se utilizan

los

denominados valores generalizados y no lo valores individuales del índices.
En calidad de valor generalizado del índice se recomienda elegir el valor medio de la
característica que fue obtenida en los datos muestrales en cantidad suficiente.
El promedio de los resultados de las determinaciones permite hasta un nivel conocido eliminar
la influencia de diferentes factores aleatorios y obtener un valor, el cual se puede considerar
característico para todo el macizo de roca o de homogeneidad estadística de su parte, es decir,
del elemento minero geológico.
Se debe no obstante considerar que la exactitud del cálculo de la media depende en mucho del
volumen de la elección (n&gt;30), la media de las elecciones se aproxima a su análogo general y
puede analizarse como característica fiable por completo, en conjunto pequeño el error puede
resultar significativo.
Por esa causa la utilización de los valores en los cálculos siempre va asociado a un riesgo
conocido y puede introducir consigo deformaciones peligrosas de la instalación que se
construye.
Es necesario aclarar que los valores extremos como habíamos señalado antes, siempre pueden
resultar errores groseros, ellos provocan una disminución (aumento) del índice. Se recomienda
previamente excluir del análisis los puntos que se encuentran fuera de los límites de las tres
sigmas o desechar el 10% de los puntos extremos en la parte superior e inferior del gráfico de
dispersión.
Este método de determinación de los valores de cálculo se utiliza habitualmente solo en las
determinaciones previas más argumentadas, como es el caso del método de la media ponderada.
10

�Para el cálculo se aplica el valor del índice que corresponda al cuantil inferior (superior) en
dependencia de los cuales estos valores son menos favorables.
La determinación de los errores estandar permite llegar a la elección de los valores de cálculo de
la masa volumétrica, los cuales se establecen según el método de los límites de confianza en
correspondencia con la confiabilidad que fue anteriormente establecida (la probabilidad de
confianza).
En nuestro caso, después de excluidas las variantes extremas, para el horizonte de laterita de
balance se obtuvo: Valor medio (X)=1.1256, Desviación Estándar ( s)=0.1594, Número de
muestras (N)=57.
El intervalo de confianza se obtuvo a través del valor medio.
Entonces:
tcal =1.1256 t/m3
y en el caso del horizonte de serpentina blanda con X=0.937, s=0.1167, y n=32, :
tcal =0.937 t/m3.
De tal manera, quedan establecidos para los dos horizontes analizados los valores generalizados
(media aritmética):
tlb =1.126 t/m3 y tsb =0.937 t/m3 y los valores de cálculo:
tcallb =1.126 t/m3 y tcal =0.937 t/m3.
Es conocido que todas las características estadísticas se calculan con un determinado error. Por
eso, simultáneamente con la característica estadística se acostumbra indicar su error, por
ejemplo x ± Sx
La magnitud del error estandar de la media aritmética se calcula según la fórmula:
Sx =S/ n .................................................................................................................... (3.1)
Ella tiene la misma dimensión que la media aritmética, esto dificulta la comprobación de los
valores medios de distintos índices según la exactitud de su cálculo. Por eso, en la práctica se
utiliza también una magnitud adimensional que es obtenida por la división del error estandar
entre la magnitud de la media
ðx =Sx/x ..................................................................................................................(3.2)
Tal magnitud se denomina índice de la exactitud y en la mayoría de los casos se expresa en por
ciento.
De la expresión (3.1) se ve que el error de la media aritmética es n veces menor que la
determinación por separado y disminuye a medida que la cantidad de observaciones aumenta.
11

�Se debe no obstante tener en cuenta que la disminución notable del error se observa solamente
en una cantidad comparativamente pequeña de determinaciones, aproximadamente hasta 15-20,
y en grandes cantidades es insignificante.
Por eso no tiene gran sentido aumentar la cantidad de observaciones más allá de la indicada.
Estos errores fueron calculados separadamente por horizontes de mena:
- Para el horizonte laterítico:
Sx =0.027 y ðx =2.4%
Después de filtrados los datos, es decir, al eliminar los valores extremos se obtuvo que:
Sx =0.021 y =1.94%
- Para el horizonte de Serpentina blanda:
Sx =0.025 y ðx =2.7%
Después de excluido los valores extremos se obtuvo que:
Sx =0.019 y ðx =2.1%
De las cifras mostradas, todavía se ve claramente la influencia de las grandes desviaciones en
los resultados de los cálculos. La precisión se obtuvo para el horizonte limonítico bastante
aceptable (Por debajo del 2%), no así para el horizonte serpentinítico (Por encima del 2%), ello
se debe a que el horizonte serpentinítico es más heterogéneo que el limonítico,

analizado

anteriormente y comprobado a través del criterio de Fisher [25], por lo tanto la cantidad de
pozos criollos que se realizan para determinar la masa volumétrica de la laterita de balance no
debe ser la misma que para determinar la masa volumétrica de la serpentina.
3.5 DIVISION DEL YACIMIENTO EN GRUPOS HOMOGENEOS POR TIPOS
LITOLOGICOS DE MENA

La masa volumétrica al igual que todos los parámetros y fenómenos tiene sus leyes de
distribución, pero sucede que al analizar el método de las funciones aleatorias para el estudio del
yacimiento se obtuvo un radio de autocorrelación mucho menor que el paso de la red de
muestreo(R=240). La red de muestreo de los pozos criollos es de 300 x 300 m.
Este análisis indica que el modelo no puede estar formado por todos los valores de la masa
volumétrica de yacimiento, sino que hay que ir a una cierta división.
El coeficiente de autocorrelación obtenido fue r = 0.67, esto demuestra que existe cierto enlace
con las coordenadas de los pozos criollos, que no permite que el modelo esté formado por toda
la representación espacial de los valores de la masa volumétrica. La tendencia es ir a una cierta
agrupación.
12

�Esto obliga a pasar al modelo de las variables aleatorias que es puntual.
Al existir ciertas correlaciones con las coordenadas de los pozos, se justifica entonces la
zonificación. Sobre estas bases, si bien no se han aproximado las leyes, se hacen mínimas las
desviaciones debido a las fluctuaciones que tiene el parámetro.
Si se considera la variación espacial de la masa volumétrica en condiciones reales, entonces es
necesario realizar la agrupación de los datos estadísticos en grupos homogéneos atendiendo a
las coordenadas del parámetro, recordando que estas agrupaciones son procedimientos
principales que sirven de instrumentos básicos de generalización de los datos estadísticos.
Las agrupaciones se realizaron en grupos de 5 a 7 muestras representados en el plano (fig. 3.2).
Después de determinado el valor medio ponderado de cada uno de ellos, la media en general a
los 10 subgrupos, fueron representados en un gráfico de control, donde con anterioridad se
trazaron líneas que fijaron el valor medio del conjunto general y los intervalos de confianza
dados para una probabilidad de 95% y un nivel de significación de 0.05.
Como resultado se obtuvo que los grupos 6, 8 para el caso laterita de balance y 1, 2, 6 para
serpentina blanda (fig. 3.3 y 3.4) se encuentran dentro del intervalo, representando la zona No 1;
a los demás se le repitió el proceso, pero en este caso la línea del valor medio y de los intervalos
de confianza fueron trazados con los nuevos valores promedios (fig. 3.5 a y b) obteniéndose dos
zonas más, la No 2 y la No 3. El control indica que existe alguna condición estática, y que
estamos variando los valores de la masa volumétrica.
Si existe una variación muy grande de los valores de la masa volumétrica, se dice que está fuera
de control y por lo tanto pertenece a otro grupo. El gráfico se realizó de la siguiente manera:
En el eje vertical se tiene una escala con los valores observados de la masa volumétrica, en el
eje horizontal, a escala, los subgrupos obtenidos. Se trazó una línea horizontal por la media
supuesta, y dos líneas paralelas de puntos por encima y por debajo de la línea continua
(intervalo de confianza). Si el punto está entre las líneas de trazo discontinuo, se dice que los
valores de la masa volumétrica están bajo control, es decir, pertenecen a un grupo; y si está por
encima o por debajo, entonces pertenece a otro grupo.

13

�W
V
U
T
S
1.12

1.19

1.3

R

1.15

0.90 1.05 1.3

Q

1.08 1.43 1.09 1.12 1.39 1.1

P

1.20 1.54 1.03 1.2

0.92 1.10 O

0.96 1.07 1.15 1.13 1.13 1.3 1.16
0.86 1.12

0.92 0.93

1.16 0.98 1.0 1.33

0.93

1.18 N

0.96 0.78

1.38 1.2 0.95

1.08

1.04 M
1.06

L

1.00 1.02 1.08 1.16 1.15 1.2 1.18 1.35 1.03 1.15 1.19 1.21
42

43

44

45

46

47

48

49

50

51

52

53

K
54

56

Fig. 3.2 Representación espacial de la masa volumétrica
!
!

.3

.5

!

.4

.7

!--------------------------------------X+ 3S =1.167
!

.6

.8

!--------------------------------------X=1.126
!
!---------------------------------------X- 3S=1.085
!
! .10

.2

.1
.9

!
Fig. 3.3 Gráfico de control para la determinación de las zonas de laterita de balance.

14

56

�!
!
!

.3

!---------------------------------------X+ 3S=0.98
!

.2

!----------------------------------------X=0.937
!

.1

.6

!----------------------------------------X- 3S=0.895
! .4
!

.5

!
Fig. 3.4 Gráfico de control para la determinación de las zonas de serpentina blanda.
a)
!
!
!
!----------------------------------------X+ 3S=1.253
! .3

.7

!----------------------------------------X= 1.208
!

.5

.4

!----------------------------------------- X- 3S= 1.163
!
!
!

15

�b)
!
!
!
!-------------------------------------X+ 3S=1.083
!

.1

. 10

!-------------------------------------X=1.011
!

.2

.9

!------------------------------------X- 3S=0.94
!
!
!
Fig. 3.5 Gráficos de control para la comprobación de las restantes zonas: a) para el grupo 2; b)
para el grupo 3 de laterita de balance respectivamente.
Las características estadísticas de las zonas por tipos de mena se encuentran en la tabla 3.6, y las
zonas obtenidas para ambos horizontes litológicos se muestran en las figuras 3.6 y 3.7.

W

V
U
T
S
R
Q

zona # 3

zona # 1

zona # 2

zona # 1

zona # 3
42 43

44

45

46

47

P
O
N
N
L
K

zona # 2
48

49

50

51

52

53

54

55

56

Fig. 3.6 División del yacimiento en grupos homogéneos (vistos para la laterita de balance)

16

�W

V
U
T
S
R
Q
zona # 1

P
O
N
M
L
K

zona # 1

zona # 3
zona # 2

42 43

44

45

46

47

48

49

50

51

52

53

54

55

56

Fig. 3.7 División del yacimiento en grupos homogéneos (vistos para la serpentina)

Para conocer si las zonas elegidas son realmente heterogéneas entre si, o si cabe la posibilidad
de unir una zona con otra se comprobó la homogeneidad estadística, aplicando el criterio t de
Student para las zonas obtenidas, en las cuales las tres zonas pueden considerarse
aproximadamente heterogéneas, dando la posibilidad a la agrupación por zonas.
( Por ejemplo, en las zonas 2 y 3 se obtuvo que t2-3 calculado es igual 2.8, y el tabulado es igual
tα = 1.68, se rechaza la hipótesis de que t2-3 es menor que tα).
TABLA 3.6 Principales características estadísticas de la distribución de las zonas por tipos
de mena
Menas

Zonas

X

s

A

E

Xcal.

LB

1

1.022

0.193

0.29

2.9

1.022

1.137

0.1765

0.82

0.2340

0.41

0.867

0.146

0.30

3.4

0.867

0.915

0.115

0.11

3.18

0.915

1.045

0.204

0.23

2
3
SB

1
2

1.208

17

3.25
2.61

1.137
1.208

1.045

�3

2.00

La división del yacimiento en grupos homogéneos fue comprobada por el método paramétrico
de Student para k objetos [25] en la cual la muestra inicial se subdividió en distintos grupos y
mediante éstos se calcularon las estimaciones de las medias aritméticas y las varianzas
muestrales.
Como resultado de este tratamiento, se pudieron distinguir los grupos estadísticos homogéneos
por la magnitud de su masa volumétrica, o bien se demostró que todos los k objetos ( entiéndase
por k objeto a los subgrupos del 1-10 vistos en el caso anterior) están caracterizados por la
diferencia significativa de los valores de sus masas volumétricas promedios.
De esta manera, la investigación efectuada con los 10 subgrupos de muestras permitió dividir el
yacimiento en tres grupos de objetos por el valor medio de la masa volumétrica: el grupo 1 une
a los subgrupos 6 y 8 con una estimación de la masa volumétrica promedio de 1.022 ; el grupo
2 el cual está compuesto por los subgrupos 3, 4, 5 y 7 con una estimación de 1.137

y el grupo

3 formado por los subgrupos 1, 2, 9 y 10 con una estimación de la masa volumétrica de 1.208.
Del mismo modo se realizó para la serpentina blanda.
3.6 EFECTO DE LA APLICACIÓN DE LAS METODOLOGIAS ELABORADAS

El efecto se obtuvo en función del volumen calculado y la masa volumétrica obtenida según
la zonificación creada. Para ello fue necesario tener en cuenta los datos de la extracción de
un año en el yacimiento Punta Gorda, para poder compararlo con los resultados obtenidos
con la aplicación de las metodologías propuestas de determinación del volumen de mineral
extraído y masa volumétrica mullida.
a) Efecto considerado por los errores del levantamiento taquimétrico:
-

Producción anual de la mina 1 147 748.4 m3 al año;

-

Error obtenido en el yacimiento Punta Gorga 3.3%;

Por tanto, 1 147 748.4 * 0.033 = 37 876 m3
-

Masa volumétrica (promedio de LB y SB)= 1,105 t/m3 ;

Entonces 37 876 * 1.105 = 41 853 t.
b) Efecto producido por la aplicación de la filtración de los datos a las cotas altimétricas:
1 147 748.4 * 0.016 = 18 364 m3
18364 * 1.105 = 20 292 t
18

�Efecto total: 41 853 + 20 292 = 62 145 t en un año.
Si a la diferencia hallada le aplicamos las correcciones por el modelo geométrico estructural
(zonificación de yacimiento) de la masa volumétrica para el año analizado se obtiene lo
siguiente:
c) Balance anual del mineral calculado según propuesta del modelo para el año 1994.
MES

Real minado, t

Según modelo, t

Diferencia, t

%

ENERO

128 652

116 075

12 575

9.8

FEBRERO

128 646

114 931

13 715

10.0

MARZO

113 694

102 154

11 540

10.1

ABRIL

64 036

60 689

3 347

5.2

MAYO

72 796

67 665

5 131

7.0

JUNIO

123 927

112 805

11 122

9.0

JULIO

146 979

134 909

12 070

8.2

AGOSTO

83 179

76 799

6 380

7.7

SEPTIEMBRE

81 947

75 258

6 689

8.2

OCTUBRE

134 946

123 359

11 587

8.6

NOVIEMBRE

89 538

81 902

7 636

8.5

DICIEMBRE

99 926

91 379

8 547

8.5

TOTAL

1 268 262

1 157 923

110 339

8.7

Real minado

1 268 262

Alimentado a hornos

1 055 736

diferencia

212 526

Según los cálculos realizados en el yacimiento Punta Gorda, se obtiene una disminución de
casi el 50% de la diferencia total anual considerado solo por esta causa.
Conociendo que la excavadora estuvo trabajando en el año que se analiza en los bloques P51 y P-52 (fig. 3.6 y 3.7), se aplica la masa volumétrica promedio de la zona homogénea
obtenida (para ambos tipos de mena). Como resultado se obtiene una diferencia de 110 339 t
con respecto al real minado(1 268 262 t).
A las diferencias obtenidas según modelo (zonificación) se le suman las obtenidas por los
errores topográficos (62 145 t) que hacen un total de 172 484 t, que con respecto a la
diferencia inicial (212 526 t) se logra disminuir en un 81 %.
19

�CONCLUSIONES DEL CAPITULO 11I.

1. De los métodos de filtración de los datos aplicados a los valores iniciales de la masa
volumétrica y las cotas altimétricas resulta que el criterio de la desviación normada es más
exacto que el de las tres sigmas.
2. Se comprueba que los datos iniciales de la masa volumétrica se aproximan mejor a la
distribución gamma que a la normal, demostrado a través de la prueba de la bondad de
ajuste(criterio de Kolmogorov-Smirnov, tablas 3.4 y 3.5).
3. En la valoración de la exactitud del cálculo de las características estadísticas generales, según
datos empíricos, se demostró que los horizontes de laterita de balance y serpentina blanda, son
de diferente precisión, por lo que la masa volumétrica debe determinarse por separado, para
cada tipo litológico de mena.
4. Se obtuvo la división del yacimiento en grupos homogéneos por tipos litológicos de mena en
las cuales disminuyen las fluctuaciones del parámetro.

20

�CONCLUSIONES

1. Fue investigada la valoración y control del volumen y masa volumétrica en los
yacimientos estudiados reflejando de manera crítica el estado de los trabajos topográficos y
el comportamiento de la masa volumétrica. Se pudo establecer que el cálculo de volumen
exceder de su valor permisible.
2. De acuerdo a las investigaciones realizadas se aplicó una metodología para la filtración de
los datos iniciales a los valores de la masa volumétrica y de las cotas altimétricas de los
puntos en las cuales quedan excluidos los valores extremos. De aquí se deduce que la ley de
distribución debe ser determinada después de realizada la filtración de los datos. En base al
método elegido fueron determinados:
- Valores generalizados y de cálculo de la masa volumétrica.
- Valoración de la exactitud del cálculo de las características estadísticas generales según
datos empíricos.
- Zonificación del yacimiento por tipos litológicos de mena en los cuales disminuyen las
fluctuaciones del parámetro.
3. Se aplicó una metodología para la valoración de la influencia de los errores topográficos
cuando se utilizan los resultados del levantamiento taquimétrico en el cálculo de volumen en
dos minas de la Unión del Níquel obteniéndose valores que sobrepasan del límite permisible
(2,5%).
4. De acuerdo a las investigaciones realizadas en estas minas los errores de la posición de los
puntos en la red de levantamiento, de la posición de los puntos del levantamiento
taquimétrico y los de la medición de las áreas, no ejercen influencias significativas en la
exactitud de la determinación de volumen, a diferencia de los errores de determinación de
los contornos de los bordes superior e inferior de los escalones y los de la irregularidad de los
perfiles de los taludes que ejercen una influencia mucho mayor.
5. Los errores de la ubicación de los puntos en el plano y los de medición de área surgen
debido a las condiciones minero-geológicas y a la tecnología de extracción, y la magnitud de
ellos depende ante todo de la distancia entre puntos y de la ubicación correcta del punto en la
parte quebrada donde hace cambio de dirección.
6. De los resultados de la investigación realizada se comprueba que en la medida que
aumenta el ancho del frente de extracción aumenta la precisión de las mediciones

21

�topográficas lo que indudablemente influirá de forma positiva en la calidad de la
determinación del volumen extraído.
7. Se argumenta científicamente la determinación de los errores cometidos en el levantamiento
taquimétrico en estos tipos de yacimientos de estructura variable de yacencia y su influencia en
el cálculo de volumen.
8. Fue creada una metodología para la toma de los datos iniciales para calcular volumen
cuando se utilizan los resultados del levantamiento taquimétrico.
9. Fue creado un modelo geométrico estructural (zonificación) para la determinación de la
masa volumétrica del mineral mullido en los yacimientos lateriticos.
10. Se perfecciona el cálculo de volumen y el levantamiento taquimétrico con la aplicación
de nuevas técnicas y tecnologías.
11. Se crearon

tres nuevas fórmulas para el cálculo del error del volumen cuando se

considera la irregularidad de los contornos de los bordes de los escalones.
12. La aplicación del modelo digital del terreno (MDT) a la determinación de los errores del
levantamiento taquimétrico permitió elevar la precisión del cálculo de volumen de mineral
extraído de los frentes de arranque estudiados.
13. Las medidas del perfeccionamiento del cálculo de volumen cuando se utilizan los datos
del levantamiento taquimétrico permitieron disminuir el error total de 4,85 % a 1.64 % en el
yacimiento Punta Gorda, y de 6,8 % a 1,5 % en el yacimiento Moa, alcanzándose un efecto
de alrededor de 391 000 pesos al año.

22

�RECOMENDACIONES

1. Determinar la masa volumétrica a los distintos tipos de horizontes por separado: para
laterita de balance y para serpentina blanda de balance.
2. Considerar el índice de exactitud para determinar la cantidad necesaria de observaciones
de la masa volumétrica.
3. Aplicar el método propuesto de zonificación de la masa volumétrica para minimizar las
oscilaciones que tiene el parámetro.
4. Aplicar las metodologías propuestas para disminuir los errores que influyen en la
determinación de la masa volumétrica y cálculo de volumen.
5. Aplicar las medidas de perfeccionamiento antes propuestas para la disminución de los
errores.
6. Realizar el cálculo de volumen aplicando el modelo digital del terreno (MDT) y el modelo
digital de elevación (MDE) con la utilización del SURFFER, TOPOCEISS, TIERRA.
7. Aplicar cuando sea oportuno la técnica GPS para la obtención de los datos primarios para
la creación del MDT.

23

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32

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                <text>Vías para el perfeccionamiento del cálculo de volumen de mineral extraído en los yacimientos lateríticos cubanos</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Metodología para el pronóstico, planificación
y control integral de la minería en
yacimientos lateríticos

ARÍSTIDES AlEJANDRO LEGRÁ LOBAINA

MOA 1999

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINAS
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: LIC. ARÍSTIDES ALEJANDRO LEGRÁ LOBAINA

MOA, 1999

�Introducción
Resumen
En los últimos años se ha podido enfocar la actividad minera como un sistema que busca
resultados óptimos en todas las etapas del proyecto, desde el estudio de viabilidad hasta la
declaración de agotamiento de los yacimientos y por consiguiente el cierre de la empresa. Este
enfoque ha sido necesario y posible debido a que:
1. Muchos yacimientos no presentan suficiente mineral con altas leyes de componentes útiles
y distribución uniforme del mineral lo cual solo permite una minería cada vez más selectiva.
2. Ha aumentado la demanda mundial de ciertos materiales que se obtienen mediante
procesos mineros o minero - metalúrgicos.
3. La disponibilidad de capitales para desarrollar proyectos mineros se basa cada vez más en
elevar la confianza de los inversionistas en la seguridad de los estudios técnico económicos que se realizan los cuales garantizan la rentabilidad económica y la
disminución de los riesgos.
4. Las ciencias geológicas, mineras y otras afines han desarrollado un gran caudal de
conocimientos teóricos y prácticos.
5. El desarrollo técnico ha incrementado la presencia de: equipos cada vez más adecuados
(por sus parámetros técnicos y por sus dimensiones) a las situaciones concretas del estudio
y explotación de cada yacimiento, equipos sensores, medios de comunicación, software y
hardware (generales y específicos para estas tareas) y técnicas y equipos de control y
automatización de procesos.
6. En el caso especial de Cuba, la industria que realiza la extracción del Ni y el Co se ha
convertido en uno de los pilares en los que se sustenta el desarrollo del país y es una de las
que enfrenta en la actualidad el reto del Perfeccionamiento Empresaria, vía para lograr un
nivel competitivo mundial. Este Perfeccionamiento Empresarial como proceso integral no
puede soslayar el perfeccionamiento tecnológico.
En los yacimientos lateríticos del nordeste de la provincia Holguín que se han explotado en
función de la extracción del Ni desde el año 1943 se presenta una situación polémica.
Existen un conjunto de leyes y normas oficiales tales como la Ley de Minas , Ley de Medio
Ambiente, etc., que definen los principios y reglas para ejecutar los trabajos geológicos y
mineros lo cual es controlado en su cumplimiento por la Unión de Empresas del Níquel y la
Oficina Nacional de Recursos Minerales del Ministerio de la Industria Básica y por el Ministerio
de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
Por otra parte, cada una de las minas de las tres industrias niquelíferas que están en
producción hoy día en Cuba, tienen conjuntos de reglas que, respetando las del nivel superior,
responden a las tradiciones y experiencias particulares de cada mina y aún, cuando se han
incorporado conocimientos teóricos y prácticos nacionales y extranjeros (también tecnología),
en ninguna de ellas se ha logrado conformar un sistema o metodología que enmarque todos
estos conocimientos y experiencias en un soporte informativo que permita no solo el desarrollo
de las tareas sino que también se dirija conscientemente a la optimización de las mismas.
La presente investigación sin pretender abarcar todas las tareas conocidas (pues no se
tratarán en detalle los problemas relacionados con los caminos mineros, transporte, hidrología,

�almacenamiento, homogeneización, rehabilitación y reintegro) estudia los tres principales
elementos del trabajo minero en los yacimientos lateríticos: el pronóstico, la planificación y el
control, los cuales une en un metodología que contempla:
1. Diseño y manejo del sistema informativo de los datos y resultados mediante archivos tipo
texto, tablas y gráficos planos y tridimensionales, etc.
2. Los resultados de las investigaciones geológicas y mineras más recientes desarrolladas en
yacimientos lateríticos de esta región.
3. Técnicas matemáticas actuales relacionadas con la Interpolación Polinómica, la
Geoestadística Lineal, la Interpolación por Splines en espacios euclidianos Rn, técnicas de
la Teoría de los Elementos Finitos y de la Optimización Binaria.
La metodología antes mencionada está siendo llevada parcialmente a la práctica en un
software desarrollado en ambiente Windows llamado TIERRA (ver Anexo 3) destinado a la
Subdirección de Minas de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara de Moa, provincia
Holguín.
En el trabajo desarrollado se demuestra que es posible modelar los yacimientos lateríticos
atendiendo a ciertas características geológicas productos del proceso de intemperización y de
la yacencia y que uniendo esta modelación con técnicas adecuadas de planificación y control,
entonces, el sistema resultante permite el seguimiento de la extracción del mineral (en toda la
explotación del yacimiento) y la toma de las decisiones necesarias para disminuir los
parámetros que influyen negativamente en el proceso: pérdidas, empobrecimiento, no
cumplimiento del volumen y de la calidad del mineral enviado por unidad de tiempo al proceso
metalúrgico, buen uso del equipamiento y permite lograr afectaciones ecológicas pequeñas.
En la memoria escrita se exponen los argumentos que se tuvieron en cuenta para realizar el
análisis de cada aspecto y llegar a las conclusiones y recomendaciones que se exponen
Problema que se toma en consideración
El funcionamiento de la industria cubana del níquel, cuya importancia aumenta cada día en la
economía del país, depende básicamente de la eficiencia de la extracción de la materia prima
mineral y de su procesamiento metalúrgico. El proceso extractivo debe garantizar los
volúmenes y calidades requeridas por la industria metalúrgica durante cada período de tiempo;
para ello, partiendo de las recursos minerales estimados, deben precisarse los volúmenes de
escombro y de las reservas mineras en función de las condiciones reales del yacimiento y del
equipamiento disponible. Esto se realiza mediante la modelación del yacimiento a partir de
parámetros geométricos, geoquímicos, geofísicos, y mineralógicos (lo cual facilita

la

realización de pronósticos); mediante la planificación de la minería a largo, mediano y corto
plazos (atendiendo a las solicitudes de la industria metalúrgica, al equipamiento de extracción y
transporte disponible, a las reservas mineras listas y a las condiciones geográficas y
ambientales) y mediante el control eficiente de la geometría del yacimiento y del mineral
extraído y disponible (control en el tiempo, en el espacio y por equipamiento de extracción); sin
embargo, a pesar de las normas que rigen la actividad minera en Cuba, no existe en nuestro
país una metodología integrada para el pronóstico, el control y la planificación de la minería en
los yacimientos lateríticos y esto constituye el problema que se toma en consideración.

�Objetivo de la Investigación
El objetivo de esta investigación es crear una metodología actualizada para el pronóstico,
planificación y control de la minería en yacimientos lateríticos.
Hipótesis del Trabajo
Si se modelan los yacimientos lateríticos atendiendo a sus características de estratificación y
al nivel de madurez del proceso de intemperización y se une esta modelación con las técnicas
adecuadas de planificación y control de la minería, entonces, el sistema resultante permite el
seguimiento de la extracción del mineral en toda la explotación del yacimiento y la toma de las
decisiones necesarias para disminuir los parámetros que influyen negativamente en el proceso:
pérdidas, empobrecimiento, no cumplimiento del volumen y de la calidad del mineral enviado
por unidad de tiempo al proceso metalúrgico, uso inadecuado del equipamiento y además
permite lograr afectaciones pequeñas al medio ambiente.
Tareas de la Investigación
Para lograr el objetivo planteado deben cumplirse las siguientes tareas:
1. Análisis crítico del conjunto de datos que constituye la información primaria disponible
desde el punto de vista de su estructura y fiabilidad.
2. Modelación de parámetros del mineral de los bloques del yacimiento atendiendo a las
características de estratificación del material que lo forma

y a su grado de madurez

mediante herramientas de la Geoestadística Lineal y la Interpolación por Esplines.
3. Modelación geométrica de las capas tecnológicas de la corteza de intemperismo en los
bloques de un yacimiento.
4. Descripción de métodos para la validación práctica de la modelación desarrollada.
5. Análisis del cálculo de volúmenes y planteamiento de soluciones a diferentes situaciones.
6. Análisis de la estimación de las masas volumétricas y elaboración de un método de
pronóstico de las mismas.
7. Propuesta de un método de cálculo de recursos que mejore la precisión del actual.
8. Desarrollo de algoritmos para la determinación del material que pasará a ser parte del
escombro y del mineral minable.
9. Creación de una estructura informativa para desarrollar a planificación de un yacimiento
como proceso integral , continuo y dinámico en el tiempo.
10. Creación de una estructura informativa para el control de la topografía del yacimiento y las
herramientas para su manejo.
11. Creación de una estructura informativa para el control de la minería y las herramientas para
su manejo.
Métodos de Investigación Utilizados
1. Investigación bibliográfica y en archivos de empresas.
2. Investigación teórica.
3. Modelación numérica.
4. Simulación computacional.
Novedad Científica
La novedad científica consiste en el establecimiento de un modelo tridimensional geométrico y
geoquímico de cada bloque del yacimiento laterítico, basado en el uso de la Geoestadística

�Lineal y la Interpolación por Splines, el cual permite recalcular con mayor precisión los recursos
geológicos y junto a las técnicas de planificación y control de la minería constituye una
metodología para la explotación eficiente de estos yacimientos.
Aportes Particulares Teóricos y Prácticos
1. Modelo de variograma teórico para casos de comportamiento no decrecientes con alcance
ha, meseta Me y efecto pepita C0 del variograma experimental mediante un ajuste mínimo
cuadrado condicionado que consiste en buscar, usando el Principio de los Mínimos
Cuadrados, los coeficientes reales K1, K2, K3 que mejor ajustan la función variograma
γ(h)=K1 e-α h/ha + K2 e-β h/ha + K3 e-δ h/ha ; α, β y δ son valores reales diferentes entre si dos a
dos y le imponemos condiciones para que dicha función pase por los puntos (0,C0) y
(ha,Me).
2. Descripción de las zona de influencia geoestadística mediante splines lineales en
coordenadas polares y bilineales en coordenadas esféricas.
3. Nuevas fórmulas para la corrección de la anisotropía geométrica.
4. Demostración del teorema que afirma que el spline bicúbico obtenido de manera iterada por
el algoritmo de Cheney - Kincaid es el mismo que se obtiene por la definición clásica.
5. Demostración de que la interpolación lineal clásica, vista en el caso de R2 y R3, es bajo
ciertas condiciones, un caso particular de un método de Kriging, lo cual permitió obtener las
fórmulas de estimación del error de interpolación de estos dos casos.
6. Estimación de las masas volumétricas por capa tecnológica en cada pozo de exploración
como función de las coordenadas y % de Ni, Fe y Co (usando datos de los pozos criollos).
7. Algoritmo para el cálculo de volumen por integrales iteradas con error mínimo de las curvas
de interpolación mediante redes cuadradas arbitrarias usando de forma iterativa la fórmula
de Gauss y la transformada LL.
8. Uso de la relación intercalación/mineral como un aspecto a considerar dentro de los
modelos matemáticos desarrollados para la planificación de la minería en los yacimientos
lateríticos cubanos.
Estructura de la Tesis
La presente memoria escrita, desarrollada en WORD 6.0, letra ARIAL N0 10 con interlineado
1.5, está compuesta de Introducción, 5 Capítulos, 8 Conclusiones, 13 Recomendaciones, 158
Fuentes Bibliográficas consultadas así como 48 Anexos. Todo el texto consta de 182 fórmulas
y expresiones matemáticas, 35 tablas y 42 figuras gráficas.
El texto se presenta en 99 páginas para la memoria y 86 páginas para los anexos con un total
de 185 páginas distribuidas en 7912 párrafos, 12968 líneas y 73991 palabras.

�Capítulo 1: Análisis del estado actual del tema.
1.1 El pronóstico, la planificación y el control como aspectos esenciales de la minería.
Toda proyecto o actividad humana que aspire a obtener resultados al menos satisfactorios
debe considerar tres aspectos esenciales:
a. Conocimiento de los recursos disponibles, de la tecnología y de los resultados
esperados.
b. Planificar en el tiempo las tareas que se realizarán y los recursos humanos y técnicos
que se utilizarán en cada una de ellas.
c. Controlar las actividades desarrolladas en función del lógico seguimiento informativo del
desarrollo de los planes y, sobre todo, para conocer los elementos que permitan
distribuir con mayor precisión los recursos disponibles en cada instante y lugar con el
objetivo de reajustar los planes con criterios de optimización.
En el caso de la minería, considerada como una de las más antiguas actividades productivas
del hombre, estos tres aspectos revisten singular importancia debido principalmente a que
los recursos minerales disponibles no son totalmente conocidos, a que la actividad minera
es costosa y de importantes repercusiones negativas en el medio ambiente y a que es una
actividad compleja cuyo desarrollo precisa de profesionales capaces y equipamiento
técnicamente complejo y específico para cada tipo de minería.
En la minería podemos definir la actividad del Pronóstico como aquella que, a partir de un
conjunto

de

mediciones

geométricas,

geofísicas,

geoquímicas,

climatológicas,

hidrogeológicas, etc., permite desarrollar modelos descriptivos, gráficos, analíticos, entre
otros, de ciertas propiedades del mineral (y de su yacencia) o de otros elementos
relacionados con este y a partir de estos modelos se pueden estimar valores de estas
propiedades o nuevas propiedades y sus valores. Esta actividad permite precisar los
recursos y reservas minerales disponibles (ver anexo 45) en cada instante y lugar; permite
elaborar diferentes variantes de un proyecto minero y además es parte del sistema de
reajuste del proyecto durante su ejecución.
La actividad de Planificación es aquella que considerando o determinando los recursos y las
reservas minerales, humanos y técnicos disponibles así como las necesidades planteadas
por la entidad que solicita cierta cantidad de mineral con una calidad dada y en un período
de tiempo determinado, organiza en espacio y tiempo un conjunto de actividades: apertura,
preparación, corte, arranque, rehabilitación y reintegro, que garantizan la satisfacción de
estas necesidades mediante un flujo de mineral, teniendo en cuenta los reglamentos de
Protección e Higiene del Trabajo, las normas de Protección del Medio Ambiente y el
principio del aprovechamiento provechoso, racional y máximo de los recursos.
La actividad del Control es el sistema de tareas que permite en primer lugar un seguimiento
informativo del desarrollo de los planes (incluyendo la calidad y la rentabilidad) y en
segundo lugar el análisis de los resultados para la elaboración de criterios que permitan
reajustar los datos en que se basa el pronóstico y por tanto mejorar la planificación. El
control puede tener diferentes niveles de automatización en la obtención de información, en
su almacenamiento, en su procesamiento y en el envío de esta información y de
recomendaciones u órdenes a los sistemas de pronóstico y de planificación. En la minería,

�el control de las propiedades, fenómenos y procesos relacionados con los recursos
humanos, ambientales, minerales y técnicos se desarrolla en el espacio y en el tiempo.
En la actualidad estas tres actividades son objeto de investigaciones particulares y generales
en los diferentes tipos de minería que se realizan. Los mayores esfuerzos se concentran en
la definición de sistemas o proyectos integrales de minería y en la incorporación de
tecnologías que contengan sistemas automatizados de toma y procesamiento de muestras
donde los mayores avances se tienen en el uso de novedosos métodos de análisis de
propiedades de los minerales, la incorporación de técnicas computacionales a los sistemas
informativos y de modernas herramientas de modelación y cálculo matemático para el
pronóstico y la planificación (sobresalen las técnicas de simulación); el aumento del control
automático a través de los sistemas GPS (Global Position System) y GIS (Geographical
Information System), de la cartografía automática y de sensores implantados a los equipos
de fragmentación, extracción y transporte lo que permite el monitoreo en tiempo real y por
tanto el uso de autómatas programables que controlen gran parte de las actividades.
1.2 Pronóstico, planificación y control en la minería a cielo abierto
Los trabajos mineros se desarrollan fundamentalmente de dos modos: subterráneo y a cielo
abierto. Los del segundo modo son aquellos donde las actividades de apertura,
preparación, corte, arranque y rehabilitación para su posterior reintegro, se desarrollan a
cielo abierto (aunque excepcionalmente parte de algunas de estas actividades puede
hacerse de manera subterránea). A las minas a cielo abierto, generalmente en nuestro país,
se les denomina canteras cuando de ellas se extraen materiales de construcción.
En las minas explotadas a cielo abierto el pronóstico se relaciona con la determinación
aproximada de características de ciertos parámetros geométricos y mineralógicos (tipos de
minerales, propiedades químicas y físicas, etc.) de los materiales que conforman el
yacimiento a partir de las mediciones discretas realizadas mediante diferentes formas tales
como perforaciones, pozos, surcos, métodos geofísicos, con el fin de definir la cantidad y
calidad de los recursos disponibles y de las reservas mineras, la cual será destinada a una
industria de procesos transformadores o se usará directamente en su estado natural. A
partir de estos parámetros se desarrollan los modelos geométricos, geoquímicos,
geofísicos, geomecánicos, hidrológicos, ecológicos, mineros, etc., los cuales son,
generalmente, continuos (en una o varias dimensiones) y permiten estimar valores
puntuales de los parámetros apuntados, calcular los recursos mineros y las reservas de
mena y crear las bases para los planes de desbroce, descombreo, extracción, transporte,
almacenamiento, rehabilitación y reintegro.
Los factores que definen la factibilidad de un proyecto minero tienen que ver principalmente
con las alteraciones positivas y negativas que producen al hombre y al medio ambiente y
con su sostenibilidad vista esta en el sentido más amplio. La planificación debe tener en
cuenta estos elementos asegurando la minimización de los factores negativos y la
maximización de los positivos mediante el establecimiento de planes que garanticen un flujo
de mineral adecuado a las necesidades planteadas por un planta o una industria. En el caso
de la minería a cielo abierto donde las afectaciones negativas al medio son generalmente
significativas y donde, en muchas ocasiones, el suelo y el escombro a remover constituyen

�grandes volúmenes de material y por tanto la rentabilidad del proyecto puede verse
afectada, es imprescindible que toda la planificación constituya un sistema dinámico, válido
para toda la vida útil del proyecto y forme parte del sistema general conjuntamente con el
pronóstico y el control.
El control de las actividades mineras en los yacimientos que se explotan a cielo abierto está
relacionado con el seguimiento informativo de los recursos materiales empleados y de los
recursos y reservas mineras y propiedades pronosticadas, con la valoración permanente
del cumplimiento y la calidad de los planes trazados y con el análisis de las pérdidas o
ganancias de cualquier tipo que se obtengan. Este control se realiza generalmente en el
espacio y el tiempo sobre los recursos humanos y equipos que intervienen en el trabajo y
una de sus características más importantes es su capacidad de proporcionar información
que permita un ajuste de la planificación que mejore la rentabilidad del proyecto y
disminuya, los efectos indeseables provocados por la incertidumbre implícita en el carácter
discreto de la información disponible y las consecuencias negativas de las labores mineras.
Para ello es necesario contar con herramientas potentes para la captación, recepción,
almacenamiento, procesamiento y emisión de:
1. La información topográfica.
2. Posibles estratificaciones litológicas y tecnológicas.
3. Características de los diferentes tipos de menas tecnológicas y litológicas.
4. Situación hidrográfica e hidrogeológica.
5. Mineralogía del material que se mina.
6. Estado de la contaminación ambiental.
7. Protección e higiene del trabajo.
8. Uso del equipamiento (incluyendo mantenimiento y reparación) y de los recursos
humanos.
9. Extracción y almacenamiento del material del suelo y del material del escombro, de la
extracción, control de la calidad, transportación, mezcla y posible almacenamiento y
homogeneización del mineral útil.
10. Procesos de separación.
De todo lo dicho en este epígrafe puede deducirse que el diseño y desarrollo satisfactorio
del pronóstico, la planificación y el control de la minería, unidos en un sistema
dinámico, pueden constituir una verdadera garantía del éxito de la actividad minera.
1.3 Caracterización de los yacimientos lateríticos del nordeste de Holguín.
El concepto de yacimiento que se utiliza en este trabajo se refiere a un área delimitada por
razones minero - técnicas y no por las razones geológicas que definen clásicamente este
concepto.
Aunque en Cuba se presentan yacimientos lateríticos en el nordeste de Holguín (ver anexo 4) y
en San Felipe (provincia Camagüey), los estudios geológicos detallados que conocemos se
han desarrollado hasta el momento en parte de los del nordeste de Holguín; por esta razón,
en lo que sigue, nos referiremos a estos depósitos ya que los datos que se han utilizado en
este estudio se tomaron de ellos.
La primera referencia que se tiene acerca de la existencia en este territorio de suelos rojizos

�portadores de minerales de hierro, según [125] se remonta a la época de la exploración de
nuestra Isla por el Almirante Cristóbal Colón, en cuyo libro de bitácora quedó registrado este
hecho a su paso por las costas de la provincia de Oriente. Las referencias posteriores
encontradas sobre el particular, corresponden a las postrimerías del siglo XIX, y muestran
que entre los años 1890 y 1900, estos minerales son considerados, fundamentalmente,
como ‘ocres’ apropiados para la fabricación de pinturas, que como mena de hierro.
Durante la exploración detallada que se llevó a efecto en 1904 en el yacimiento Pinares de
Mayarí, se halló que el material, hasta entonces considerado como ‘arcilloso’, tenía también
alto contenido de hierro. Este descubrimiento que fue después confirmado en forma
definitiva por los trabajos de exploración, tuvo una enorme repercusión, y atrajo la atención
mundial sobre nuestros yacimientos lateríticos. Al reconocerse que el material 'arcilloso' era
también mineral de hierro de posible uso en la metalurgia , el tonelaje comprendido en las
reservas existentes dio un gran salto, convirtiéndolos en uno de los yacimientos más
grandes del mundo [125].
Siguiendo a [125] se conoce que publicaciones de boletines especializados en los años
1916 y 1918, muestran que a principios del siglo XX se conoce que estas tierras rojas han
resultado ser un magnífico mineral de hierro que reúne todas las condiciones necesarias
para la fabricación de acero.
Hasta aquí, se ha referido solamente el alto contenido de hierro existente en las lateritas y al
interés manifestado por diversas compañías extranjeras con vista a utilizarla en la
fabricación de acero.
Debido al conocimiento limitado que en esa época se tenía acerca de la composición
química de los

yacimientos lateríticos, y a que no existía la intención de realizar la

extracción y aprovechamiento de níquel existente en las lateritas, en los primeros años de la
exploración detallada de nuestros yacimientos no se hizo ningún esfuerzo por conocer el
posible contenido de ese metal.
El níquel fue descubierto en estos minerales de hierro laterítico en 1905, cuando la
Betlehem-Cuba Iron Mines Co. embarcó mineral de sus depósitos de Mayarí a Betlehem,
Pensylvania, Estados Unidos, para la producción de hierro cochino en altos hornos y se
determinó que el mineral contenía suficiente níquel para impartir fragilidad al acero, según
[125].
De este modo el descubrimiento de la presencia de un contenido de níquel relativamente
alto en las lateritas, fue recibido inicialmente con preocupación y hasta los años 1930 el
níquel fue considerado un componente indeseable de los minerales de hierro cubano.
Las cortezas de intemperismo comenzaron a considerarse como fuentes de Ni y Co a partir
del inicio de la década del 40 de este siglo y en la región de Moa ellas comenzaron a
estudiarse con este objetivo en el año 1952. Entre 1958 y 1959 compañías norteamericanas
realizaron la exploración del yacimiento Moa. Después del triunfo de la Revolución el
Instituto Cubano de Recursos Minerales, con la ayuda de especialistas soviéticos, realizó
una nueva exploración de este yacimiento.
Para sistematizar la búsqueda y exploración de las menas niquelíferas surgió la necesidad
de tener la base geológica. Con el fin de confeccionarla fue realizado el levantamiento

�geológico a escala 1:50000 entre los meses de enero y julio de 1962; donde se ha
significado que aunque la red de itinerario era muy escasa y el levantamiento se realizó sin
perforación y con un volumen pequeño de trabajos mineros, el plano geológico
confeccionado es el que se utiliza como base geológica para todos los trabajos geólogo mineros desarrollados en la región [153].
Posteriormente, a partir de 1969, el estudio de las menas de níquel fue concentrado en la
exploración de los yacimientos de Moa, debido a la proyección de las plantas de níquel
Ernesto Che Guevara y el Proyecto Cupey.
Actualmente se tienen reconocidos en esta zona 39 yacimientos lateríticos con diferentes
grados de estudio, asignados a las industrias que están en explotación (Ernesto Che
Guevara y Moanickel S.A. Pedro Soto Alba de Moa y René Ramos Latour de Nicaro), a los
proyectos Cupey y Pinares y otros son reservas estatales.
El estudio de estos yacimientos sigue siendo una necesidad y una tarea de actualidad, tanto en
la exploración detallada de algunos, como en la profundización del conocimiento de su
génesis, evolución, estructura actual y la relación de los materiales que los componen con
el aumento de la eficiencia de los procesos metalúrgicos.
Los yacimientos lateríticos del nordeste de Holguín están situados geográficamente en la zona
llamada Cuba Oriental (desde el punto de vista geológico, es la región situada al este de la
zona de falla de Cauto). Rocas típicas de una secuencia ofiolítica completa (peridotitas con
texturas de tectonitas, cumulados ultramáficos, cumulados máficos, diques de diabasas y
niveles efusivos sedimentarios) están presentes en extensos afloramientos en Cuba Oriental.
Estas secuencias constituyen la denominada Faja Ofiolítica Mayarí - Baracoa, cuyos principales
afloramientos están representados por:
1. Macizo Mayarí - Cristal.
2. Macizo Moa - Baracoa.
3. Macizo Sierra del Convento.
A pesar de los variados trabajos realizados, el grado de conocimiento actual del complejo
ofiolítico cubano es insuficiente [128]; según este autor, no existe una cartografía de detalle de
los diferentes tipos litológicos que integran la asociación ofiolítica; se han realizado muy pocos
estudios que tengan en cuenta las concepciones petrológicas, geoquímicas y estructurales
actuales de las ofiolitas; no se cuenta con estudios petrológicos y estructurales de detalle que
incluyan análisis de fábricas, de química mineral, de geoquímica de elementos en trazas o
isotópica;

no

existen

reconstrucciones

paleogeográficas

fiables

a

partir

de

datos

paleomagnéticos; los estudios geofísicos son limitados.
De la misma manera se han propuesto varias clasificaciones para las ofiolitas cubanas a partir
de su posición tectónica, destacándose el modelo de evolución tectónica de Cuba en el
contexto del Caribe propuesto por Iturralde-Vinent [128,131].
La Faja Ofiolítica Mayarí - Baracoa se localiza en el extremo Oriental de Cuba y se trata de un
cuerpo alóctono de carácter tubular con una longitud de 170 km. y un espesor que raramente
sobrepasa los 1000 metros (este espesor parece estar subestimado) [128].
Por otra parte, [131], se plantea :

�“Las rocas de este complejo se caracterizan por presentar un color verde oscuro o gris
verdoso y por un alto grado de agrietamiento. En las fotografías aéreas, ellas se identifican
por su fototono gris oscuro homogéneo que en zonas de gran desarrollo de la corteza
laterítica aparece moteado de gris claro.”
“Sobre estas rocas se forman relieves muy variados en dependencia del nivel hipsométrico
que ocupan y por ende del grado de desarrollo y conservación de la corteza de
meteorización. Hacia la parte norte del macizo se observa un relieve de premontañas con
cimas redondeadas, mientras que en la parte intermedia aparecen montañas de cimas
peniplanizadas que hacia el sur se vuelven puntiagudas. Los parteaguas secundarios son
rectos y alargados, con pendientes abruptas, siendo esto un criterio importante en su
identificación. El drenaje es frecuentemente de configuración dendrítica, volviéndose
angular debido al alto control tectónico sobre todo en los límites de los bloques, siendo
típicos los valles en forma de V de pendientes fuertes, los cuales se hacen más amplios y
menos profundos cuanto mayor es su orden. En la parte central donde las cimas son
peniplanizadas el drenaje es menos denso, observándose cauces estrechos y profundos
con divisorias aplanadas, generalmente asociados a fracturas.”
Y agrega:
“El relieve de Cuba oriental al igual que el relieve cubano en general es el reflejo de la alta
complejidad geólogo estructural resultante de la acción de procesos compresivos durante la
etapa Mesozoica y el Paleógeno a los cuales se han superpuesto desplazamientos
verticales, oscilatorios, diferenciados e interrumpidos así como la separación en bloques del
territorio.”
“Como resultado del estudio se clasificó el relieve del territorio en dos tipos fundamentales:
relieve de llanura y relieve de montañas con subtipos específicos...”
De lo anterior se puede deducir que los yacimientos lateríticos del nordeste de Holguín
son extremadamente complejos en lo que se refiere a su forma geométrica
tridimensional.
La existencia de estos yacimientos se debe a la interrelación de los siguientes factores [153]:
a. Existencia de un macizo ultrabásico de composición predominantemente harzburguítica
(roca compuesta principalmente por ‘olivino’ (Mg,Fe)2SiO4) y ’enstatita’ (Mg2Si2O6)).
b. Gran densidad de la red de grietas y fracturas de diversos orígenes existentes en las
rocas.
c. Características climáticas propicias que incluye períodos de lluvia y de seca en forma
alterna.
d. Morfología favorable para la formación y conservación de la laterita.
e. Drenaje adecuado que ha facilitado su desarrollo.
El proceso de intemperismo que ha intervenido en la formación de estos yacimientos es un
proceso de meteorización con predominio de incidencias químicas (sobre las incidencias
físicas) de los agentes. Los principales agentes de meteorización que han actuado son:
1. Agua.
2. Oxígeno.
3. Acido carbónico.

�4. Otros ácidos orgánicos e inorgánicos.
5. Organismos vegetales y animales.
6. Temperatura.
Históricamente, el mineral de estos yacimientos ha sido tipificado tecnológicamente para los
cálculos de recursos por los geólogos atendiendo a sus contenidos de Ni y Fe en:
a. Menas lateritas ferruginosas: mineral de hierro de balance FB y mineral de hierro fuera
de balance FF.
b. Menas lateríticas niquelíferas: laterita fuera de balance LF y laterita de balance LB.
c. Menas serpentiníticas friables y duras: serpentina de balance SB, serpentina dura SD y
serpentina fuera de balance SF.
d. Roca estéril RE.
En el anexo 5 se muestra la clasificación actual empleada en la empresa Ernesto Che
Guevara.
Otra forma de clasificar los horizontes de la zonación vertical de la corteza de intemperismo es
por tipos litológicos, atendiendo al estado de agregación de la sustancia y al horizonte
rocoso del basamento no intemperizado [135].
A continuación se verá una breve descripción de cada zona [137]:
1. Zona de concreciones ferruginosas: Coloración parda oscura, abundantes concreciones
de óxidos e hidróxidos de hierro, potencia muy variable desde pocos centímetros hasta
algunos metros.
2. Zona de ocre superior: Materiales terrosos de alta humedad, predomina coloración parda
amarillenta, potencia variable desde algunos pocos metros hasta decenas de metros.
3. Zona de ocre medio: En ella se encuentra localizado esencialmente la LB, coloración
amarilla pardusca de fina granulometría.
4. Zona de ocre inferior: El carácter ocroso de este material depende en gran medida del
grado de intemperización que hayan sufrido las rocas serpentínicas, potencia variable
(en general de poco espesor).
5. Zona de serpentina alterada: La coloración y consistencia varía según el grado de
alteración, a menudo se presentan grietas y bolsones de material laterítico.
6. Zona de serpentinita dura: Material rocoso de coloración verdosa grisácea, compacto y
ocasionalmente agrietado.
En [137], Rojas Purón define nuevos términos para un perfil típico de alteración laterítica
atendiendo al grado de desarrollo geológico en que se encuentra la corteza de
intemperismo y la correspondencia con otras definiciones dadas anteriormente.

�Figura 1.1: Perfil típico de alteración laterítica. Correlación entre los términos utilizados por
Lavaut, 1987 (I) y Rojas Purón, 1994 (II). (Tomado de [137], página 33 ).

En [137], Rojas Purón define:
Grado de Madurez de la Corteza de Intemperismo: ”es un término mineralógico y
geoquímico que permite expresar el nivel evolutivo en que se encuentra un perfil laterítico
determinado, valorado según el punto de vista de la dinámica estadial que posee la corteza
de intemperismo en un sector de la superficie terrestre“.
El concepto de Grado de Madurez de la Corteza de Intemperismo será considerado en este
trabajo (Capítulo 3) como la fundamentación geológica de la selección del modelo
tridimensional del comportamiento geoquímico del Ni, Fe y Co y otras propiedades, en los
bloques que forman un yacimiento dado. Esto se debe a que, Rojas Purón (entre otras
cosas), concluye que:
1. Uno de los rasgos característicos de la corteza de intemperismo es que se presenta
según un nivel evolutivo determinado. El grado de madurez es un término que se utiliza
para reflejar los diferentes niveles evolutivos en que puede presentarse la corteza de
intemperismo y de acuerdo al grado de madurez que posea el perfil laterítico así serán
las características físicas, químicas y mineralógicas del mineral laterítico.
2. La densidad de la laterita de balance es un parámetro variable. Este parámetro varía de
un perfil a otro en el yacimiento, de acuerdo a las características químicas y
mineralógicas que presente el mineral en cada perfil de alteración.
Es evidente que sería conveniente conocer a priori cual es el grado de madurez de una
zona dada a partir de las características mineralógicas físicas y químicas medidas, datos
que como veremos en el Capítulo 2, no siempre están disponibles.
Desde el punto de su experiencia práctica, Rojas Purón expresa mediante la comparación
de ciertos aspectos las diferencias principales entre un perfil de alteración laterítica maduro
y otro inmaduro en el yacimiento Moa tal como se muestra en la tabla del anexo 37.
En dicha tabla se expresan principalmente los criterios mineralógicos y parcialmente, en el
caso de 5, la potencia. No se presentan criterios geoquímicos relacionados con el Ni para la

�identificación del grado de madurez de la corteza de intemperismo aunque si aparecen los
criterios del Fe, Al y Mn en el número 4.
Aunque, como se ha visto, se conocen regularidades en la estructura de estos yacimientos,
debido a la complejidad de su proceso de formación se considera que la variabilidad local
de diferentes parámetros ha constituido una de las principales causas de la complejidad y
dificultades de los procesos extractivos y metalúrgicos. Diversos trabajos se han realizado
para estudiar de una manera u otra la variabilidad para algunas propiedades de algunos
yacimientos [9,13,15,23,46,56,59,65,92,99,109,118,126]. A modo de conclusión se ha
expresado:
“Los resultados de trabajos investigativos geólogo - mineralógicos sobre estos yacimientos,
indican contrastes significativos en la concentración y contenidos de diferentes elementos
en las capas y partículas de diferentes tamaños que constituyen las partes o del yacimiento
en su conjunto...”[66]
“Dentro de los más variables con coeficiente de variación entre el 40 y el 100 % aparecen
tanto componentes útiles como componentes nocivos para los procesos extractivos de los
que se pueden citar níquel, cobalto, sílice, magnesio y manganeso” [66].
Entonces , puede establecerse que, las regularidades y las variabilidades de los
parámetros mineralógicos, químicos y físicos es un producto de la génesis y del
grado de madurez de las cortezas de intemperismo. Como veremos mas adelante, el
conocimiento de estas regularidades y la variabilidades constituye uno de los problemas
principales para la realización satisfactoria de la minería y de los procesos metalúrgicos y es
por tanto de importancia fundamental el lograr la modelación de sus regularidades
estadísticas y determinísticas.
1.4 Características generales de la explotación de estos yacimientos.
Las características generales de la explotación de estos yacimientos se basan en las
propiedades generales y particulares de los mismos y en el tipo de procesamiento
metalúrgico que recibirá el mineral enviado a cada una de las plantas.
En los yacimientos que se procesan en la empresa mixta cubano - canadiense Moanickel
S.A. Pedro Soto Alba según el esquema de lixiviación con ácido sulfúrico a alta presión, se
consideran aptas para acceder al proceso metalúrgico las menas lateríticas que superan el
1% de Ni.
En la empresa René Ramos Latour de Nicaro, se utiliza la tecnología denominada Carbonato Amoniacal y se procesa el mineral que contiene no menos de 1% de Ni para las lateritas y
no menos de 1.2% de Fe para las serpentinitas.
La empresa Ernesto Che Guevara con la misma tecnología procesa lateritas y serpentinitas
con no menos de 0.9%.
Al contenido de hierro también se le hacen diferentes exigencias en dependencia del proceso
metalúrgico.
En las tres plantas, los elementos concomitantes ( Fe, Al, Cr, Mn, Si, Mg) se conservan en
las llamadas colas (residuos del proceso metalúrgico) y se almacenan en depósitos
especiales.

�El diseño de la explotación de estos yacimientos parte de la existencia de diferentes capas de
mineral que se clasifican por su valor tecnológico de acuerdo a sus contenidos de Ni, Fe y
Co, a los contenidos de elementos nocivos y a otras propiedades físicas y mineralógicas.
Estas capas tecnológicas aunque dependen del proceso metalúrgico que se emplee
pueden, en sentido general, ser las siguientes:
a. Escombro superior (todo el mineral que esté por debajo de las leyes de corte, cuttoff, del
% de Ni y del % de Fe y que además esté geométricamente por encima de la primera
manifestación de LB o SB).
b. Laterita de Balance.
c. Serpentina de Balance.
d. Escombros intermedios (todo el mineral que esté por debajo de las leyes de corte,
cuttoff, del % de Ni y del % de Fe y que además esté incluido geométricamente como
intercalación dentro del LB o del SB).
e. Serpentina dura (aunque no se emplea en la actualidad, se tiene en consideración por
poseer, generalmente, altos contenidos de Ni).
La modelación geométrica de estas capas, junto con las masas volumétricas y las condiciones
hidrogeológicas y ambientales determinan los parámetros iniciales para definir las recursos
y reservas minerales, las cuales son calculadas mediante el método de la zona de influencia
[135,156] usando los valores promedios de la masa volumétrica para ciertas zonas del
yacimiento. Los datos usados para desarrollar estos modelos han sido obtenidos mediante
la siguiente secuencia de métodos [135]:
1. Trabajos topográficos: Su finalidad es la confección de los planos topográficos.
2. Itinerarios geológicos: Caracterización de la corteza de intemperismo y el basamento
aflorante mediante estudios químicos, mineralógicos, petrográficos y paleontológicos.
3. Perforación: Determinación de las menas y sus potencias. Estudia la estructura de la
corteza.
4. Investigaciones Hidrogeológicas: Conocer la acuosidad de las rocas, la interacción de
las aguas superficiales y subterráneas, las características artesianas o freáticas del
acuífero, los niveles de agua subterránea en cada pozo y el nivel de inundación en cada
mena.
5. Trabajos de laboreo minero (pozos de mapeo y pozos criollos): Los pozos de mapeo se
realizan en lugares de difícil acceso para realizar pozos de exploración y donde existan
claros indicios de baja potencia de la corteza de intemperismo. Los pozos criollos
permiten controlar los pozos de exploración y en ellos se mide, además de los valores de
% de NI, % de fe y % de Co, la humedad natural del terreno, el coeficiente de
disgregación del material extraído, la masa volumétrica y la composición granulométrica
del mineral. También se han realizado muestreos técnicos y de microfauna.
6. Toma, elaboración y análisis de las muestras (ver anexo 8) .
7. Estudios Geomorfológicos: Establece la relación del espesor con la corteza con la
pendiente del terreno, los niveles hipsométricos, etc. y ayudan a contornear la corteza de
intemperismo y pronosticar la continuidad de las propiedades estudiadas.

�Los características de los tipos de muestreo utilizados en los yacimientos lateríticos que
pueden verse en el anexo 8 son suficientes [135] para la evaluación de la materia prima
mineral según las metodologías existentes y debido al gran volumen de información a
manipular se ha hecho necesario describir con un alto grado de detalle la organización del
flujo informativo durante el desarrollo de los trabajos de prospección geológica de los
yacimientos lateríticos de Cuba [135].
Dentro de los tipos de muestreo, a continuación se particularizará una breve explicación sobre
las perforaciones en espiral y los pozos criollos.
Las primeras se han realizado en redes cuadradas o rectangulares de 400; 300; y 200 m de
lado, para obtener los datos que permiten determinar los recursos minerales (ver anexo 45)
según la categoría C2 (hasta 80 % de error); redes cuadradas de 100 m de lado para la
determinación de los recursos C1 (hasta 40% de error); mediante redes cuadradas de 33.33
m o de 25 m de lado para la determinación de los recursos en la categoría B (hasta 20% de
error), estas redes, llamadas de exploración, se desarrollan cada 1m o cada 0.5 m en la
dirección vertical; no se trataron de determinar recursos en categoría A (hasta 10% de error)
en estos yacimientos.
Los pozos criollos (cuya vista en planta puede representar un cuadrado de 1m o de 1.5 m de
lado o puede representar un rectángulo de lados 1m x 1.5 m) se han excavado
generalmente siguiendo el criterio de que se mantenga una densidad de 10 a 12 pozos por
km2 y de manera que, generalmente, una de sus esquinas coincida con uno de los pozos de
la red de exploración [153]. Mediante las mediciones realizadas en estos pozos criollos se
han determinado las leyes de Ni, Fe y Co, la humedad y el coeficiente de disgregación y los
valores de las masas volumétricas en cada pared del pozo y por cada intervalo de medición.
Conocidas las formas y dimensiones de las capas tecnológicas y los recursos minerales se
procede a confeccionar los planes de minería que para plazos no menores de 1 año,
excepto en el caso de la empresa Moanickel S.A. Pedro Soto Alba (Grupo de Planificación
Minera de la empresa), son confeccionados por CEPRONIQUEL (Centro de Proyectos de la
Unión del Níquel) y los Departamento Técnicos de las Subdirecciones de Minas de cada
empresa en los cuales se determinan realmente las reservas minerales. Los planes
actuales de minería (PFM) pueden dividirse en largo plazo (generalmente 5-20 años), PFM
a mediano plazo (alrededor de 1 año), PFM a corto plazo (no más de 1 mes) y PFM a muy
corto plazo (1 día o un turno); en cada uno de ellos se planifican, con diferentes grados de
detalle, los caminos mineros y las tareas de desbroce, destape, extracción, drenaje,
transporte, almacenamiento y rehabilitación. Para precisar los planes a mediano y cortos
plazos se desarrolla paulatinamente la red de explotación o red auxiliar (que es intermedia a
la de exploración), realizada con barrenas en espiral y que tiene como objetivo principal
precisar la potencia de la capa de escombro superior mediante la medición del % de Ni; en
la empresa Moaníquel S.A. Pedro Soto Alba actualmente se perforan los pozos hasta
encontrar la roca estéril y se miden las concentraciones de % de Ni, Fe, Co, SiO2, Mg, Mn,
Cu, Cr y Zn; en ningún caso se hacen sistemáticamente nuevos cálculos de recursos
o reservas a partir de esta nueva red o de los datos que se van obteniendo según se
desarrolla la minería.

�Hay que destacar que los planes de flujo de mineral de 1 y 5 años se desarrollan de manera
manual y en forma semiautomática por CEPRONIQUEL con el uso del software GEMCOM
y en el caso de la Moanickel S.A. Pedro Soto Alba con el Sistema Minero (actualmente en
desarrollo) por el Grupo de Planificación Minera de esta empresa.
En algunas empresas se acostumbra situar indicadores de diversos materiales (aserrín, cal,
arena, madera, coral, etc), que permite a los geólogos, mineros y técnicos que realizan la
tarea de descombreo conocer el alcance de la profundidad ; en otras casos se trabaja con
el control periódico de la topografía del terreno. Sería recomendable que todo el trabajo
siempre fuera verificado por los topógrafos en el campo como parte del necesario control de
la calidad de estas tareas que puede ser causa de pérdidas, empobrecimiento o de
ineficacia en el control de las labores mineras.
Los modelos geométricos que se desarrollan se basan comúnmente en medias aritméticas y
en interpolaciones lineales y se representan mediante perfiles verticales y ‘planchetas’ (vista
en planta del estado de la topografía del terreno, del techo del mineral, del fondo del
mineral, etc.). Los modelos que se obtienen generalmente se basan en un compósito
(media ponderada) de propiedades en un intervalo de la dimensión vertical de la zona de
influencia de un pozo y por tanto son modelos bidimensionales que se obtienen mediante
diferentes métodos matemáticos atendiendo solo a los valores geoquímicos y sin atender a
las particularidades del enfoque integral geólogo - minero excepto, que conozcamos, en un
caso [16,17] pero aún de manera insuficiente por la no consideración de propiedades
litológicas del mineral.
Los caminos mineros son relativamente de pequeñas longitudes, presentan en ocasiones
pendientes abruptas y perfiles longitudinales (y en el plano) complejos; tienen una elevada
intensidad de tráfico de equipos pesados y el movimiento puede ser unidireccional o
bidireccional por ello son construidos con la resistencia necesaria. Estos caminos se
clasifican en permanentes y secundarios en dependencia al tiempo de utilidad previsto y
esta clasificación define el sitio mas adecuado para la construcción de cada uno de ellos
que además depende del método de apertura del yacimiento, de las condiciones minero técnicas de explotación, dirección y distancia de transportación del mineral útil y las rocas
estériles sobre la base de realizar un movimiento de volumen mínimo de tierra durante su
construcción y el logro del movimiento sobre él con la mayor velocidad posible.
Los accesos pueden ser rectos, circulares y en espiral en dependencia de las características
de la mina. La pendiente óptima se establece como resultado de un análisis técnico económico de variantes diferentes en condiciones concretas y el ancho depende de las
dimensiones de los equipos, sus velocidades deseables y el número de vías previstas. Los
caminos son recubiertos adecuadamente para aumentar su durabilidad y son regados con
agua u otras sustancias para evitar la contaminación por el polvo en la época de seca y
mejorar la compactación. En la actualidad los caminos mineros no son diseñados por
personal especializado en esta tarea (ingenieros civiles en viales), excepto en el caso de la
empresa Moanickel S.A. Pedro Soto Alba; además, excepto en este caso (donde se usa el
software CARTOMAP), no se utilizan sistemáticamente medios computacionales para
desarrollar estas tareas.

�Debido a las condiciones hidrogeológicas difíciles de algunos de estos yacimientos, es
necesario realizar una serie de trabajos de drenaje para reducir la humedad del mineral que se
extrae y evitar pérdidas en los fondos [20,47]. La efectividad del drenaje depende de factores
naturales tales como: la permeabilidad del cuerpo mineral, relieve, características de la zona de
alimentación y régimen de lluvia, así como la configuración del fondo del mineral.
Los trabajos de drenaje más usados hasta el momento son:
1. Canales de drenaje por la parte baja del yacimiento para colectar el agua.
2. Canal colector para la parte superior del área cortando el manto freático.
3. Combinación de ambos.
Estos trabajos de drenaje se realizan en el momento que se considere necesario.
El desbroce consiste en la eliminación de la vegetación y de la capa vegetal del terreno. Se
comienza con la tala de arbustos y árboles y el aprovechamiento de la madera; se remueve
y traslada a depósitos de conservación la capa vegetal del terreno (ver anexo 2); se observa
la conservación de las fuentes de agua y de los monumentos y referencias topográficas.
Este trabajo se realiza generalmente con buldóceres.
El descombreo consiste en remover y trasladar el escombro superior. Esta tarea se realiza a
partir de los indicadores situados o mediante el control topográfico; por el volumen del
material de esta capa tecnológica este proceso es muy costoso. Durante la realización del
descombreo se controlan los niveles de algunos de los componentes principales Ni, Fe y Co
por dos razones principales: evitar las pérdidas y empobrecimientos y decidir el destino del
material removido o sea, cual puede enviarse a escombreras, cual se destina como material
de relleno para diques y caminos y cual se envía a depósitos especiales o a otros destinos
que se definan. Este trabajo se realiza, en general, con buldóceres, mototraillas, escrepas y
retroexcavadoras.
La extracción del mineral se realiza fundamentalmente mediante excavadoras con cubos de
arrastre (dragalinas) y mediante retroexcavadoras, distribuidas en varios frentes de
extracción. Debido a las diferencias que existen entre las recursos minerales estimados, las
reservas de mena estimadas y las cantidades reales del mineral existente; a la
incertidumbre que se tiene sobre la distribución real de cada componente en el espacio que
ocupa en el depósito; a las exigencias de la industria sobre el volumen y calidad estable del
mineral enviado en cada período de tiempo; a la aparición de anomalías tales como
chimeneas, intercalaciones, altos niveles de humedad y presencia local de elementos
negativos para los procesos metalúrgicos; a los niveles exigidos para los parámetros
‘perdida’, ‘empobrecimiento’ y ‘dilución’; a las eventuales roturas de equipos; y a las
condiciones adversas del clima en ciertas épocas del año, la actividad de extracción es
sumamente compleja; además, las deficiencias de los sistemas de control del material
minado [10] restan credibilidad a esta actividad. Para superar estas dificultades se ha
trabajado en el mejoramiento del conocimiento de los depósitos minerales, en aumentar la
efectividad de los sistemas informativos de planificación y control y sobre todo se ha
incrementado el trabajo operativo en el campo; por ejemplo en las minas de la empresa
Ernesto Che Guevara y Moanickel S.A. Pedro Soto Alba, además de la permanencia del
personal geológico calificado en el campo, se realizan entre 2 y 3 recorridos diarios por

�personal de los Departamentos Técnicos y de Geología en los frentes de la mina, además
en el primer caso la industria realiza controles diarios de la calidad de todas las actividades.
Debe destacarse que durante la extracción se realizan análisis químicos periódicos del mineral
de los frentes de descombreo y extracción con objetivos de precisar techos, intercalaciones
y fondos, pero los resultados de estas pruebas no se emplean de manera sistemática en el
perfeccionamiento de los modelos geoquímicos y litológicos de las zonas.
El transporte del mineral se ha realizado o se realiza en estos momentos mediante vehículos
automotores (camiones Euclid, Volvo articulado, Belaz, Komatzu y Aveling Barfod) y
ferrocarril, mediante transportadores de bandas, skip y teleférico, por tuberías con técnicas
de hidrotransporte y neumáticas. Este tema aún mantiene su actualidad; por ejemplo se
prevé estudiar la viabilidad económica del método de hidrotransporte en el caso de la
tecnología carbonato amoniacal por sus característica de ser un proceso ‘seco’ que
eventualmente mezcla laterita y serpentina [145] y se proponen nuevos estudios por parte
del ISMM en la empresa Ernesto Che Guevara sobre uso del transporte automotor.
El almacenamiento del mineral tiene en este caso dos objetivos principales. El primero de ellos
es tener una reserva de mineral con la calidad requerida para garantizar el suministro a la
industria durante los períodos de lluvia o de eventuales problemas con el equipamiento. El
segundo objetivo es el de mezclar y homogeneizar las propiedades de esta mezcla de
minerales con características diferentes o heterogéneas. Este último objetivo es de
importancia capital pues los procesos metalúrgicos de nuestras industrias son continuos en
el tiempo y en gran medida basan su eficiencia en la estabilidad de las características del
mineral que procesan. Sin embargo, por ejemplo, en la empresa Ernesto Che Guevara se
tiene un almacén para cumplimentar el primer objetivo señalado pero no existe en ellos la
infraestructura necesaria para acometer las labores de homogeneización de todas las
propiedades necesarias. No obstante se realizan labores de mezclas en depósitos interiores
llamados silos y mediante las grúas viajeras en los almacenes. En la empresa Moanickel
S.A. Pedro Soto Alba existen almacenes pero tampoco poseen la infraestructura de
homogeneización. No debe dejarse de mencionar la existencia de pequeños almacenes
exteriores de materiales con características conocidas (en ocasiones se les denomina
‘jabas’), los cuales permiten también realizar algunos procesos de mezclas en la mina.
Es conocido que cuando hay ausencia de infraestructura para la mezcla y para la
homogeneización del mineral, se crea la obligación de que al menos un proceso previo de
mezcla se realice durante la extracción tal como sucede en estas empresas. Esto provoca
actualmente que la cantidad de frentes de extracción aumente y disminuya el nivel de
aprovechamiento de los equipos [125].
Las labores de rehabilitación que actualmente se realizan se basan en planes confeccionados
en conjunto por CEPRONIQUEL y cada una de las empresas que realizan minería en estos
yacimientos; en estos planes se contemplan la remodelación de la topografía de las zonas
donde se agotaron las reservas, la devolución de la capa vegetal original u otra compatible
con la biodiversidad de la región y la reforestación de la zona (ver anexo 2).
El cumplimiento de los planes del mineral enviado a la industria tanto en volumen y calidad en
los diferentes períodos de tiempo determinan cuantitativamente la evaluación del trabajo de

�la actividad de minado; las pérdidas, el empobrecimiento y la dilución son los parámetros
que caracterizan la calidad de este trabajo. Las definiciones más conocidas de estos
conceptos [153] y que son aceptadas en la actualidad:
Pérdidas: Está dada por cantidad de mineral que es extraído como escombro o es dejado de
extraer. Se producen pérdidas durante el descombreo si se realiza por debajo del techo del
mineral y durante la extracción al presentarse una parte del mineral en una situación que
hace imposible o antieconómica su extracción.
Empobrecimiento: Está dado por la incorporación de escombro al mineral que se extrae para
su envío a la planta metalúrgica. Ocurre cuando el descombreo es insuficiente, cuando se
incorpora escombro de áreas adyacentes y de los fondos por deficiencias en la extracción y
por la incorporación de escombro intercalado en el mineral.
La dilución es la diferencia entre la calidad prevista de un componente del material a extraer y
la calidad real de este componente en el mineral extraído medido a la entrada del proceso
metalúrgico. En el caso de esta minería se mide la dilución del Ni, del Fe y del Co (ver
anexo 6).
Es evidente que aunque las pérdidas y el empobrecimiento se miden en volumen o masa y la
dilución se mide en los componentes, existe una estrecha relación entre los tres conceptos.
Al final del capítulo 5 se reflexionará sobre el actual concepto de dilución el cual, en opinión
de este autor, está implementado de manera discutible.
1.5 Análisis de la bibliografía consultada.
El análisis de la bibliografía consultada lo enfocaremos en dos direcciones:
a. Etapas :
a1. Etapa hasta el año 1980.
a2. Etapa desde 1981 hasta 1989.
a3. Etapa desde 1990 hasta 1999.
b. Temas Tratados:
b1. Aspectos relacionados con la génesis y evolución de yacimientos.
b2. Geomorfología y topografía en los yacimientos.
b3. Aspectos relacionados con la exploración de yacimientos y toma, preparación y
análisis de muestras.
b4. Aspectos relacionados con el tratamiento de la información y la teoría de errores
y estadística.
b5. Geoestadística.
b6. Interpolación.
b7. Estudio y modelación de parámetros geoquímicos y geofísicos de yacimientos.
b8. Masas volumétricas.
b9. Cálculo o estimación de volúmenes y de recursos mineros.
b10. Determinación de reservas mineras.
b11. Planificación de actividades de la minería: caminos, desbroce, destape, flujos de
minería, transporte, almacenamiento y homogeneización.
b12. Aspectos relacionados con el control de la minería.
b13. Aspectos relacionados con cultura general, medio ambiente, GPS, Redes, etc.

�Tabla 1.1: Bibliografía consultada por etapas y temas.
A\E
b1
b2

a1
76,77,153,158
76,77,153

b3
b4
b5

43,76,77,153
43,153

b6

48,70

b7

41

b8
b9

138,153
76,77,153

b10

153

b11

153

b12
b13

153
45,157

a2
7,72,78,118,129,142
2,7,22,24,25,27,31,72,78,
127, 142,144,148
3.24.72.78.142
3,27,69,133
3,9,32,44,58,134

a3
46,128,131,132,137
10,46,61,63,94,95,102,126,128,131

98,109,132,135
10,18,135
5,13,15,16,49,65,86,89,91,92,94,10
1,103, 112,113,120,
2,30,71,139,143
42,74,83,85,86,87,88,89,90,94,95,1
12
3,9,23,32,57,59
13,15,16,18,19,33,47,62,66,67,75,8
3,92,
95,
98,125,136,137,145,146,152
130,154
10,28,96,98,108,111,141
27,32,44,50,52,53,78,156 5,8,10,11,29,34,35,36,38,49,55,74,7
5,80,
82,84,93,95,98,99,114,115,116,135,
140, 147
50,156
6,8,29,34,35,36,38,55,73,99,106,10
7,114, 115,116,135
22,32
1,8,14,17,34,35,36,63,107,121,123,
124, 150,151
22,32
6,8,14,17,20,121,122,123,124,125
21,26,37,51
4,12,39,40,54,60,64,66,68,79,81,97,
100,
104,105,109,110,117,119,145,146,1
47, 149,155

Desde el punto de vista cualitativo la bibliografía consultada, en opinión de este autor, refleja
que los estudios han ido convergiendo al perfeccionamiento de las teorías generales y
particulares (a veces, esto significa desechar las viejas y crear nuevas teorías) y a la
exhaustiva comprobación práctica de las mismas, gracias a la actual existencia de la
tecnología necesaria para estos fines.
1.6 Pronóstico, control y planificación de la minería en estos yacimientos.
A partir de lo analizado en los epígrafes anteriores se puede inferir que en la minería que se
realiza en los yacimientos lateríticos cubanos están definidas las tareas de pronóstico,
control y planificación. Sin embargo, se concluye que, estas tareas, surgidas básicamente a
partir del entrelazamiento práctico de los sistemas de hacer minería a cielo abierto de los
años 40 y 50 de las compañías norteamericanas y de los años 60, 70 y 80 de la escuela
soviética y sobre las bases del conocimiento geológico de cada época, ahora solo
constituye un conjunto de reglas que, con una base teórica y de conocimiento geológico
firme pero no actualizada, apela fundamentalmente a la operatividad, experiencia y a las
tradiciones de los técnicos más avezados y de mayor tiempo de trabajo para lograr
resultados promedios aceptables pero con notables fluctuaciones cuantitativas. Es
significativa la ausencia de métodos modernos de modelación, de técnicas de planificación
de los flujos de mineral bajo criterios de optimización y de sistemas de control con altos
niveles de informatización y sobre todo de la necesaria interrelación consciente y completa

�entre todas las tareas que son las condiciones que a corto plazo pueden definir un salto
cualitativo en la eficiencia del trabajo minero en estos yacimientos.
Un elemento sobre el cual es indispensable insistir es el referido a la necesidad de disponer de
un soporte informático que complemente para la minería los resultados obtenidos en este
sentido por la Empresa de Geología Santiago que, a partir del sistema “Nikel” [52,53], el
sistema “Microniq” [135], hasta el actual proyecto “Manipulador de Bases de Datos” el cual
ya ha sido presentado para los yacimientos del Proyecto Cupey, han perfeccionado el
software y el orgware (referido a la organización de la información) para el cálculo de
recursos en los yacimientos lateríticos. Esta necesidad ha sido planteada por otros autores
que han concluido que para perfeccionar la prospección de estos yacimientos y abordar
investigaciones complementarias de aprovechamiento integral y completo de las menas es
necesario

emplear

como

instrumentos

técnicas

y

sistemas

de

computación

[68,79,125,132,155].
La ausencia de una metodología moderna, integrada y automatizada para las actividades
de pronóstico, planificación y control de la minería en los yacimientos lateríticos del
nordeste de Holguín es precisamente lo que le confiere actualidad a esta
investigación.
1.7 Objeto de la investigación.
Veamos las siguientes definiciones:
“Sistema es un conjunto de componentes interrelacionados entre si, desde el punto de vista
estático y dinámico, cuyo funcionamiento está dirigido al logro de determinados objetivos,
que posibilitan resolver una situación problémica, bajo determinadas condiciones
externa”[4].
Es conocido, además, que el efecto que logra el sistema es superior al efecto que pueden
lograr cada uno de sus componentes o la simple suma de un conjunto de ellos.
“Metodología es un sistema o grupo de principios y reglas de la investigación científica, del
conocimiento, del cambio y transformación de la realidad, así como los métodos que se
infieren de los principios conceptuales”[64].
A partir de estas dos definiciones se precisa que:
El objeto de la presente investigación lo constituye el perfeccionamiento y la
sistematización de las tareas de pronóstico, planificación y control de la minería en
yacimientos lateríticos y la integración de estas tres actividades en una metodología.
En los próximos capítulos se describirá la metodología que se propone en este trabajo.

�Capitulo 2 : Fuentes, organización y manejo de la información.
2.1 Tipos y fuentes de información para la minería de los yacimientos lateríticos del NE de
Holguín.
La información inicial que se tiene para el desarrollo de las actividades mineras debe definirse
por los nombres de las variables y sus respectivos rangos de valores; obtenerse por las vías
mas adecuadas y finalmente clasificarse atendiendo a los siguientes criterios:
Criterio 1: Fuentes de la información:
a. Según las ciencias que las originan:
1. Geográficas.
2. Topográficas.
3. Física.
4. Químicas.
5. Hidrológicas.
6. Climáticas.
7. Biológicas
8. Ecológicas.
9. Geológicas.
10. Mineras.
b. Según las características del instrumento de medición:
1. Sin el uso de instrumentos.
2. Con el uso de instrumentos; sin automatización.
3. Con el uso de instrumentos; con automatización.
c. Según la fiabilidad de la fuente (la fiabilidad debe asumirse con un rango de error
permisible y también tiene que ver con la representatividad de la información; para mas
detalles, ver epígrafe 2.3):
1. No fiables.
2. Poco fiables.
3. Medianamente fiables.
4. Altamente fiables.
5. Totalmente fiables.
Criterio 2: Nivel de Procesamiento:
a. Original: Es la información tal como se tomó directamente de los fenómenos observados.
b. Con procesamiento Estadístico Elemental : Se han determinado las medidas de
tendencia central y de variación, histogramas y ajuste de distribuciones teóricas de cada
variable (en el caso que nos ocupa, tienen especial interés las distribuciones normal y
lognormal).
c. Con procesamiento Estadístico Entre Variables: Se determinan relaciones estadísticas
entre diferentes variable mediante las técnicas de la Estadística Multivariada incluyendo
el Principio de los Mínimos Cuadrados. Se realizan pruebas de hipótesis.
d. Con procesamiento según la Teoría de los Errores: Se debe esclarecer para cada
información los rangos de error que se tienen para su obtención ya sea en las
mediciones o en los procesamientos. Estos errores deben ser clasificados por sus

�fuentes. Los errores serán considerados y analizados desde que comienza la
planificación de la toma de muestras y en los casos en que sea posible deben tomarse a
tiempo las medidas para su disminución.
e. Con procesamiento de tipo geológico y de sus ciencias afines: Aquí se incluyen los
métodos de selección y ordenamiento según características geográficas (zonas
geológicas), espaciales (bloques y pozos), geofísicas (conductividad, magnetismo,
humedad, compactación, dureza, masa volumétrica, etc), geoquímicas (concentración
química de ciertos componentes del mineral, intercambio iónico, etc), mineralógicas
(tipos de minerales, propiedades de los minerales, concentraciones de los minerales,
etc), así como la estimación de nuevos valores de estas características y de la
estimación o cálculo, a través de modelos, de nuevos parámetros geológicos.
f. Con procesamiento de tipo minero y de sus ciencias afines: Aquí se incluyen los
métodos de selección, ordenamiento, estimación y cálculo según características mineras
tales como rentabilidad de la extracción en cada bloque, coeficiente de destape,
coeficiente de explotación de los equipos de extracción en cada pozo, etc., así como la
estimación de nuevos valores de estas características y de la estimación o cálculo, a
través de modelos, de nuevos parámetros mineros
Criterio 3: Importancia de la información en la calidad de la ejecución de las tareas:
a. Información indispensable para ejecutar una tarea (sin tener en cuenta la calidad).
b. Información indispensable para ejecutar una tarea con una calidad aceptable.
c. Información indispensable para ejecutar una tarea con una calidad excelente.
d. Información complementaria para ejecutar una tarea en los niveles anteriores.
Criterio 4: Papel de la información con respecto a las tareas:
a. Información que define las planificaciones de tareas.
b. Información que chequea el desarrollo de tareas.
c. Información que controla los resultados de tareas.
Criterio 5: Capacidad del usuario para la manipulación de la información.
Información para:
a. Usuario calificado con medios externos automáticos de manipulación.
b. Usuario calificado con medios externos semiautomáticos de manipulación.
c. Usuario calificado sin medios externos de manipulación.
d. Usuario semicalificado con medios externos automáticos de manipulación.
e. Usuario semicalificado con medios externos semiautomáticos de manipulación.
f. Usuario semicalificado sin medios externos de manipulación.
g. Usuario no calificado con medios externos automáticos de manipulación.
h. Usuario no calificado con medios semiautomáticos de manipulación.
i. Usuario no calificado sin medios externos de manipulación.
Criterio 6: Clasificación de la información por niveles y vinculación horizontal entre
informaciones de un mismo nivel y vinculación vertical entre informaciones de
diferentes niveles.

�De la misma manera en que la información obtenida de la prospección geológica y cuyo
destino principal es el de calcular los recursos, se organiza por yacimientos, zonas, bloques
y pozos o por los estadios del trabajo que se realiza, etc., para el conjunto de informaciones
(que pueden coincidir con las informaciones mencionadas) cuya función es definir las
actividades propiamente mineras se hace necesario definir cuales son las que tienen
carácter primario o de primer nivel y a partir de las mismas deben definirse las de niveles
superiores estableciendo los vínculos horizontales entre informaciones de un mismo nivel y
los vínculos verticales entre informaciones de diferentes niveles que pueden ser contiguos o
no. Los niveles, para el caso de la minería pueden definirse a partir de las tareas que se
establezcan; en este trabajo se propone que los niveles sean definidos a partir de los
principales planes y tareas que deben desarrollarse siguiendo el orden lógico de la
explotación del yacimiento:
a. Planes para toda la vida útil del yacimiento.
b. Planes de minería para largos plazos.
c. Planes de minería para medianos plazos.
d. Planes para la construcción de caminos y transporte.
e. Planes de desbroce y de destape.
f. Planes de solución de problemas hidrogeológicos.
g. Planes de minería para cortos plazos.
h. Planes de minería para muy cortos plazos.
i. Planes de rehabilitación.
j. Planes de reintegración de las zonas minadas.
La relación entre el desarrollo de la actividades mineras y la información disponible y
necesaria, en la práctica está supeditada a dos criterios principales:
1. Costo de la información en cada uno de sus niveles de procesamiento.
2. El peso de la información para el cumplimiento y para la calidad de la ejecución de las
tareas.
Es por ello que se puede enunciar la siguiente recomendación:
En todas las etapas del desarrollo del proyecto minero deben definirse cuales son las
informaciones (catalogadas según los Criterio 1 y 2) utilizables según el Criterio 4 en
todos los niveles del Criterio 6 y los tipos del Criterio 3. A continuación deben
valorarse los costos de cada información y crearse para cada una de las tareas una
tabla que relacione el costo de la información y la calidad de éxito de la tarea. Sobre
esta tabla se toma la decisión sobre que información se utilizará en cada etapa del
desarrollo de cada tarea y la calidad esperada teniendo en cuenta el Criterio 5.
Esta estructura informativa obtenida, por supuesto, que no es definitiva; como se mostrará
mas adelante el manejo de la información, además de su carácter fundamental, tiene un
marcado carácter dinámico.
2.2 Formato, organización y manipulación de la información.
Varios son las formas disponibles para el almacenamiento de la información, estos pueden
dividirse en: descripciones o textos, tablas, gráficos y fórmulas. En la actualidad la

�información puede guardarse en dos tipos principales de soportes: papel e informático
(magnético u óptico).
Cada uno de las formas mencionadas tiene sus ventajas y desventajas. Mencionaremos
algunas de ellas:
Descripciones: Se utilizan principalmente para dar información cualitativa aunque puede incluir
información cuantitativa y mezclarse con otros tipos de información. Su mayor desventaja es
que al no tener formato predeterminado, su procesamiento automático se hace muy
complejo.
Tablas: Mantiene la calidad de la información. Pueden ser de difícil interpretación.
Gráficos: No siempre mantiene toda la calidad de la información. Son, generalmente, de fácil
interpretación y permiten mostrar parte de las regularidades del fenómeno.
Fórmulas: No siempre mantiene toda la calidad de la información. Son, generalmente, de fácil
interpretación y tienen la capacidad de mostrar regularidades del fenómeno.
Hoy en día la información puede y debe almacenarse en soporte magnético (alta fiabilidad y
bajos costos), pero debido a la situación especial de nuestro país con respecto a la energía
eléctrica y la situación mundial de permanente emergencia que existe ante la profusión de
virus informáticos es recomendable guardar la información primaria en soporte de papel.
Entre los diferentes formatos de las tablas que se guardan en soporte informático, el mas
usado en Cuba, para los yacimientos lateríticos, ha sido históricamente el DBase, en el
aquellos tiempos de la compañía ASHTON TATE, (especialmente el III); actualmente se
usan, además, formatos Excel y, Access de MicroSoft, Paradox y FormulaOne de la antigua
compañía Borland, WK1 de Lotus 1-2-3, TXT, DAT, PCF, GRD, etc; estos tres últimos son
frecuentemente usados en software relacionados con la Geología y la Minería (sobre sus
características ver anexo 7). En este trabajo se recomienda que se use para guardar la
información primaria aquel formato que puede ser considerado (en su uso y accesibilidad) el
mas sencillo y universal de todos: texto separado por tabuladores. El resto de la información
se guardará según los formatos de los programas que la manipulen.
Las fórmulas pueden guardarse en archivos textos usando la sintaxis y la semántica de un
lenguaje de programación tal como Pascal, Basic, Fortran o C.
Si no es una verdadera necesidad, no es recomendable guardar gráficos como mapas de bit
(ya que ocupan grandes espacios) sino que es preferible guardar las tablas o fórmulas que
los generan o estructuras especiales como la de los archivos SRF (ver anexo 7).
La organización y la manipulación de la información es primordial para lograr eficiencia en su
uso. Los principios que se recomiendan son:
1. Principios de no redundancia y de no contradicción.
Disponer de las vías para la:
2. Clasificación.
3. Indización.
4. Visualización.
5. Actualización y transformación.
6. Manipulación para el análisis que se requiera.
7. Protección.

�8. Compactación.
Dada la situación actual de las bases de datos primarias de los yacimientos lateríticos cubanos
las cuales están dadas actualmente en las minas sobre soporte informático en formato
DBase mediante tablas con estructuras sencillas que regularmente responden a la división
de la zona del nordeste de Holguín en yacimientos y cada uno de ellos en bloques
cuadrados dentro de los cuales están situados un número determinado de pozos de
exploración, es conveniente, por razones organizativas tradicionales, mantener la estructura
yacimientos - bloques - pozos trasladándolas al formato texto y crear los mecanismos que
permitan

la

clasificación,

indización,

visualización,

actualización,

transformación,

manipulación para el análisis, protección y compactación en los niveles yacimiento, bloques
o zonas arbitrarias de los yacimientos.
La información disponible en estos momentos está dada por los diferentes estudios que se han
realizado en los yacimientos. En el anexo 38, a modo de ejemplo, mostramos el estado
actual de la información primaria en el yacimiento Punta Gorda perteneciente a la empresa
Ernesto Che Guevara (aunque en algunos casos se hacen referencias a otras empresas).
A partir de los criterios mencionados en el anexo 38 puede deducirse, que debido a la
insuficiencia de información disponible de las propiedades físicas de los minerales
lateríticos y serpentiníticos que realmente se envían desde la mina hacia la planta y debido
a la ya mencionada variabilidad de estos minerales, no se está aprovechando toda la
potencialidad que brinda el conocimiento de las mismas en el desarrollo más eficiente de la
actividad minera y por tanto el proceso extractivo se desvincula, en este aspecto, de la
búsqueda de mayor eficiencia en los procesos metalúrgicos y además se puede concluir
que la información general disponible puede ser considerada incompleta e inexacta de
acuerdo a lo planteado en 1.4. Este es uno de los casos donde como ha sido señalado
[135], se han presentado deficiencias metodológicas, organizativas y de control de la
calidad durante la prospección de los yacimientos lateríticos cubanos. Sobre las
consecuencias de estas deficiencias se hablará en el próximo epígrafe.
2.3 Fiabilidad de la información y revisión de la misma.
La fiabilidad de la información es tan importante como su disponibilidad y de cierta manera
ambas están entrelazadas. Esta propiedad de la información puede valorares a partir de los
siguientes criterios:
a. Nivel de representatividad de las muestras según el tipo de distribución temporal,
espacial o de otro carácter que aceptamos que tiene cada parámetro medido. La
variabilidad de los parámetros tiene fundamental importancia para valorar la
representatividad de los datos. Un ejemplo bastante conocido es el presentado en [153],
ver anexo 25.
b. Rangos de errores teóricos o posibles de cada variable según los métodos de captación
de datos utilizados. Generalmente aquí solo se contemplan los errores relacionados con
los instrumentos pero en la práctica también deberán considerarse los posibles errores
humanos. Por ejemplo, si se van a realizar 2000 mediciones topográficas en una jornada
de 8 horas, a medida en que se desarrolle el trabajo aumenta la probabilidad de que se
cometan errores humanos debido al natural cansancio que se produce en los obreros y

�técnicos; por esta causa, de la misma manera que se perfeccionan los instrumentos para
disminuir los errores de los instrumentos, deberán tomarse las medidas (calificación ,
descansos periódicos, etc.) para disminuir los errores humanos.
c. Calidad de los sistemas de control de la captación de información y de su manipulación.
En este aspecto se contemplan los siguientes elementos:
i. Verificación periódica del estado técnico de los instrumentos de toma, preparación y
análisis de muestras; de almacenamiento de información y de procesamiento de la
información.
ii. Control periódico visual de la calidad de la ejecución del trabajo del personal
encargado de tomar, preparar y analizar las muestras.
iii. Control periódico del análisis de las muestras mediante el reenvío (cambiando las
etiquetas) de parte de esta al mismo laboratorio y la validación de los resultados de
los análisis enviando parte de las muestras a otros laboratorios de igual o mayor
categoría.
iv. Determinación de los errores sistemáticos de los valores informados mediante
técnicas estadísticas.
v. Obtención, en los casos necesarios, de modelos de corrección de datos de muestras
a partir de muestreos repetidos y analogías.
Debe llamarse la atención sobre la información geoquímica que juega en la actualidad un
especial papel en la mayoría de las decisiones que se toman durante la preparación y
desarrollo del proyecto minero ya que en ocasiones puede presentar dificultades. A modo
de ejemplo veamos a continuación un caso donde se presentan criterios que hacen dudar
de la fiabilidad de algunos datos geoquímicos.
Para el yacimiento Punta Gorda se analizaron datos de 40 pozos criollos tomados de la pared
que coincide con su correspondiente pozo de exploración. A estos datos se les calcularon
medias aritméticas y desviaciones estándar por pozos (ver anexos 9 y 10). Al determinarse
los coeficientes de correlación y covarianzas (ver anexo 11) se obtuvieron como medidas de
tendencia central y dispersión los valores que se expresan en la siguiente tabla:
Tabla 2.1 : Medias aritméticas y desviaciones estandar de las medias de cada componente
Parámetro
Media Aritmética
Desviación Standart

Pozo Criollo
Ni
Fe
1.089
39.02
0.377
5.93

Co
0.09
0.18

Pozo de Exploración
Ni
Fe
1.11
38.50
0.38
5.75

Co
0.09
0.132

El análisis de las magnitudes mostradas en las tablas anteriores nos permitió realizar las
siguientes observaciones.
La media aritmética de los valores absolutos de las diferencias de los contenidos medios de
los elementos en los pozos criollos y los pozos de la red de exploración (columnas 4, 8 y 12
de loa anexos 9 y 10) representa para el níquel 0.14 (12.73% del valor medio de este
elemento en los pozos criollo y de exploración), para el hierro 2.01 (5.17%) y para el cobalto
0.079 (75.24%). De esto se infiere que las mediciones en los contenidos de níquel y cobalto
en los pozos de exploración posee un error relativo elevado (12.73% y 75.24%

�respectivamente) que influye negativamente en el cálculo de la reserva de mena y en la
planificación de la minería, por lo que no debe descartarse la existencia de errores
sistemáticos y entre las opciones a tener en cuenta la de estudiar una metodología para la
correción o rectificación de las mediciones de los pozos de exploración.
A partir del anexo 11 se puede obtener la siguiente tabla:
Tabla 2.2: Comportamiento de la frecuencia de los coeficientes de correlación lineales entre
las medias de cada componente de pozo criollo y pozo de exploración.
Intervalo
Negativos
0 a 0.5
0.5 a 0.6
0.6 a 0.75
0.75 a 1

Ni
2
5
4
5
26

%
5
12.5
10
12.5
65

Fe
3
6
1
5
25

%
7.5
15
2.5
12.5
62

Co
2
5
4
7
22

%
5
12.5
10
17.5
55

En la tabla 2.2 se puede observar que en 26 ocasiones (65 %) el coeficiente de correlación
para el níquel superó el valor de 0.75, es decir existe una correlación que puede
considerarse de buena y en 35 ocasiones (87.5 %) el valor superó la magnitud de 0.5. En el
caso del cobalto el valor del coeficiente superó en 22 ocasiones (55 %) la magnitud de 0.75,
y en 33 ocasiones (82.5 %) se superó el valor de 0.5. El coeficiente de correlación para el
hierro fue mayor que 0.75 en 25 ocasiones (62 %) y superó el valor de 0.5 en 31
oportunidades (77.5 %).
Se puede apreciar que existe una correlación elevada entre los contenidos determinados en
los dos pozos (criollo y de exploración), ello podría indicar la posibilidad de realizar un
estudio profundo con el fin de establecer un posible modelo por el método de los mínimos
cuadrados para la corrección de los valores de los pozos de la red de exploración. Este
aspecto merece ser estudiado atendiendo a las posiciones geométricas de los pozos y las
características geológicas de diferentes zonas del yacimiento.
A modo de conclusión se puede afirmar que las diferencias existentes entre los valores
medidos en los pozos de exploración y los pozos criollos hacen dudar de la fiabilidad de los
datos de la red de exploración (bajo el supuesto de que los datos obtenidos mediante pozos
criollos son confiables) pero además se analiza una posible vía (corrección de las
mediciones de los pozos de la red de exploración) para resolver el problema.
En sentido general, siguiendo las ideas de [135], las dificultades principales que han atentado
contra la fiabilidad de la información pueden ser enumeradas como sigue:
1. Ausencia de controles sistemáticos de la captación, almacenamiento y manipulación
matemática de la información.
2. Trabajo atropellado debido al gran cúmulo de información a controlar, procesar e
interpretar.
3. Existencias de deficiencias metodológicas en el manejo general de los datos.
4. Uso inadecuado de la información y uso ineficiente de la carga informativa de los datos.
5. Realización de cálculos y toma de decisiones sin la validación e interpretación adecuada
de los datos.

�Aunque en la actualidad se han resuelto muchos de los problemas que hemos planteado
(mediante la incorporación de la técnica computacional en las minas y la revisión paulatina y
exhaustiva de las bases de datos con el fin de eliminar los posibles errores) no deja de ser
preocupante el hecho de que las bases de datos de redes de exploración y pozos criollos
disponibles para algunos yacimientos adolecen aún de los defectos originados por las
dificultades planteadas. Recientemente el autor de esta memoria ha realizado un filtraje
computacional a las bases de datos de la red de exploración y de la red de explotación que
se usan en la actualidad en el yacimiento Punta Gorda y se han encontrado errores siendo
los mas comunes los que se producen por mala transcripción de los datos y por datos con
coordenadas repetidas pero diferentes valores de las variables.
Un último punto a tratar es el siguiente: la capacidad del personal técnico geólogo y minero
para relacionarse con la información en computadoras. Ha sido un problema, que este
autor cataloga de grave, el hecho de que en las minas nuestras durante mucho tiempo el
acceso, actualización y manipulación de la información y los cálculos que se han hecho con
esta información, ha dependido para su realización de algunas pocas personas (en algunos
casos, de una sola persona) lo cual no ha permitido la normal fiscalización de este trabajo y
por supuesto su perfeccionamiento. Es alentador observar que esta situación cambia
rápidamente y esto, a corto plazo, debe posibilitar la tan ansiada informatización de
nuestras minas y la imposibilidad de que personal no calificado en las ciencias geólogo mineras asuma responsabilidades (y que además, no le corresponden) solo por ser quien
está capacitado para manejar la información.
Como hemos planteado en 2.1, Criterio 1 inciso c, la información puede clasificarse en no
fiables, poco fiables, medianamente fiables, altamente fiables y totalmente fiables.
Desde el punto de vista cuantitativo es asunto complejo determinar en cual categoría está
situada una información dada, sin embargo es indispensable aproximar esta cualidad de la
información que se usa. Se puede asumir que la clasificación de la información en uno u
otro nivel de fiabilidad es un proceso necesario y es el colectivo técnico de la mina
quien, mediante el análisis de los factores considerados en esta memoria (y tal vez
otros que pudieran ser útiles), debe hacerla periódicamente.
Como epílogo al epígrafe debe aclararse que no es intención de este trabajo clasificar el nivel
de fiabilidad de la información presentada en el caso visto como ejemplo en el anexo 38, lo
cual se ha hecho con un sentido absolutamente constructivo; pero si es pretensión, de este
autor, que el lector de estas líneas saque sus propias conclusiones sin olvidar que el
espíritu del mensaje que se intenta transmitir es que la fiabilidad, propiedad dinámica de
la información, está en dependencia de su constante comprobación y actualización y
de las pruebas de validación directa y cruzada durante el ejercicio diario colectivo de
la actividad geólogo - minera y este precepto es parte del sistema que estamos
describiendo.
2.4 Información disponible. Información visible e información oculta.
El acceso a la información disponible es uno de los aspectos de la relación Hombre Información que también es importante. La disponibilidad de una información está dada por:

�a. Existencia de la información: Se refiere a que una información puede o no existir. Por
ejemplo existen las siguientes informaciones: ‘cuantos días tiene una semana’, ‘cuantos
soles existen en nuestra galaxia’, ‘cual es el valor de π’. No existen las siguientes
informaciones: ‘cuanto kilogramos pesa la potencia de escombro’, ‘fecha en que se
inventó el Ni’ (estos últimos ejemplos no los inventó el autor, los escuchó).
b. Soporte actual de la información: La información puede estar soportada en el sistema
material natural que la originó, en un sistema de captación y almacenamiento de
información o en un sistema de conocimientos.
c. Visibilidad de la información: La visibilidad es una propiedad de la información que
existe; está dada por el modo en que se accede a ella y puede clasificarse en:
i. Visibilidad imposible o de incertidumbre. Por ejemplo, ‘la temperatura media natural
diaria del macizo Moa - Baracoa entre las cotas 100m y 200m bajo el nivel del mar’.
ii. Visibilidad aproximada por técnicas probabilísticas y estadísticas: Es la que se
obtiene a partir de la información primaria mediante procedimientos relacionados con
las Probabilidades y Estadística Matemática. Por ejemplo, ‘45 kilogramos de Ni tiene
como media aritmética la capa de escombro cada pozo del bloque N48 del
yacimiento Punta Gorda de Moa’.
iii. Visibilidad exacta o determinística: Aquí se incluye la información primaria exacta y la
que se pueda obtener mediante procedimientos relacionados con modelos
determinísticos que en ocasiones ofrecen resultados aproximados pero que en la
práctica se consideran exactos. Por ejemplo, ‘se han perforado 5807 pozos en la red
de exploración del yacimiento Punta Gorda’; ‘el coeficiente de escombro del pozo 23
del bloque N48 del yacimiento Punta Gorda es el cociente entre la potencia de
escombro (3m) y la potencia del mineral (12m) o sea 0.25’.
Los información, cuando existe, puede ocultarse (o sea disminuir el nivel de acceso) debido a
su nivel de visibilidad, a las características del soporte que la contiene (provocando pobres
posibilidades de interrelación con ella) y debido al desconocimiento del aparato teórico (si
existe) que permita acceder a la misma; esto puede llevar a la falsa creencia de que la
información es escasa. A modo de ilustración se puede describir el siguiente ejemplo:
Se tienen los datos, medidos cada una hora, correspondientes a la cantidad existentes de
cierta bacteria B utilizada en la extracción del componente X del mineral M:
Tabla 2.3: Cantidad de bacterias B en el tiempo.
Hora
Bacteri
as

0 1
10 18
9

2
95
3

3
865
4

4
5
6
1788 56342 1115
6
48

7
34562
1

8
800217

9
10
2456431 113458
60

La media aritmética de las bacterias en el tiempo es una información que no está visible pero
que existe ya que se conoce su fórmula. De la misma manera se puede modelar la fórmula
aproximada Bacterias=F(Hora) y entonces se puede acceder a la información ‘en la hora 13
hay aproximadamente tantas bacterias’ pero no se puede acceder a la siguiente información
(que existe): ‘en la hora 13 hay exactamente tantas bacterias’. Es conveniente resaltar que
un usuario no calificado solo podrá acceder a la información primaria de la tabla; un usuario

�con conocimientos estadísticos elementales podrá acceder a la información de la media
aritmética y sólo un usuario con calificación en la modelación matemática podrá acceder a
la tercera información.
Una tarea importante para los que diseñan los sistemas informativos en los proyectos
mineros, es la de conocer si existen las informaciones relacionadas con un proyecto,
el soporte en que se tiene y en el que se aspira a tener y el nivel de visibilidad de las
mismas considerando siempre las características del usuario de la información.
2.5 Formas de acceder a la información disponible sobre estos yacimientos.
Las formas de acceso a la información se definen en función de las necesidades que tenga el
usuario y a su calificación.
Criterios para estas definiciones pueden ser:
1. Por la cantidad de información que se accede:
a. Acceso Parcial.
b. Acceso Total.
2. Los criterios de clasificación vistos en 2.1 u otros criterios (incluyendo los filtros).
3. Las formas de visualizar la información. En este caso solo es posible mencionar algunas
de las mas conocidas (de hecho, cualquier persona puede crear otras a partir de sus
necesidades particulares y de su imaginación):
a. Tablas bidimensionales (estáticas o dinámicas).
b. Libros o tablas tridimensionales (estáticas o dinámicas).
La dimensión de una tabla no debe confundirse con el número de variables. Una tabla
bidimensional tiene como dimensiones las FILAS y las COLUMNAS y un Libro es una
‘tabla’ de tablas bidimensionales, por tanto tiene, además, la dimensión TABLA.
c. Gráficos unidimensionales.
d. Gráficos bidimensionales (tales como: de puntos, de barras, curvas, áreas, isolíneas,
isofranjas, etc. y combinaciones de las anteriores)
e. Gráficos tridimensionales (tales como: de puntos, de barras, de curvas, de
superficies, de sólidos, etc. y combinaciones de las anteriores)
Las dimensiones de los gráficos si se refieren al número de variables que se muestran.
Actualmente, gracias al desarrollo de la computación, es posible establecer vínculos
entre tablas, gráficos, textos, etc. de manera que la actualización de los datos primarios
provoca la actualización de los objetos vinculados a estos datos.
f. Resultados cuantitativos calculados mediante herramientas matemáticos.
g. Resultados cualitativos deducidos mediante los conceptos, principios y reglas
científicas (por ejemplo: ‘en este bloque el mayor % de Ni se concentra en la zona
superior de la corteza laterítica por tanto es un bloque anómalo’).
h. Modelos de diferentes tipos (por ejemplo: descripciones, fórmulas matemáticas,
regularidades, principios, etc.).
La calificación del usuario es esencial ya que el acceso a la información visible tiene
como objetivo fundamental, obtener conocimiento sobre un objeto, fenómeno o

�problema a fin de llegar a conclusiones, tomar decisiones, acceder a información
oculta, etc.
2.6 Protección de la información.
Este tema se refiere a siete elementos principales:
a. Clasificación de la información atendiendo a diferentes niveles de posibles accesos tales
como, por ejemplo: información solo para el departamento técnico; para los grupos de
topografía y de geología, para el administrador de la red, etc.
b. Establecimiento del control al acceso a los archivos, aplicaciones, locales, equipos, etc.
c. Definir el nivel de acceso del personal autorizado y calificado: lectura, modificación,
borrado y creación de información y al uso de las opciones de las aplicaciones.
d. Controlar el acceso a la información y a las aplicaciones solo al personal autorizado y
calificado.
e. Establecer sistemas de protección contra virus informáticos.
f. Establecer sistemas de protección contra accesos no autorizados a cada computadora
en el caso de tenerse conexiones con redes, sistemas exteriores, etc.
g. Establecer sistemas de protección contra eventos magnéticos, eléctricos, hídricos, de
cambios de temperatura y humedad, sísmicos, etc., que pueden dañar los equipos y la
información.
h. Establecer sistemas de copias de seguridad.
En la práctica, la mejor protección de la información se logra con organización y
disciplina en el cumplimiento de los aspectos anteriores.

�Capítulo 3 : Pronóstico geoquímico, litológico, topográfico, de masa volumétrica y
cálculo de volumen y recursos.
3.1 Obtención de resultados primarios a partir de la información geoquímica, litológica y
topográfica medida.
Los resultados primarios que pueden obtenerse a partir de la información geoquímica y
litológica disponible pueden ser los siguientes:
A. Por Pozos: Datos del comportamiento geoquímico y litológico de cada pozo. Para ello
proponemos dos tipos fundamentales de formatos informativos que pueden verse en los
anexos 21 y 22 (en ellos no aparece la información litológica por no estar disponible en
las bases de datos que se utilizaron). Además es imprescindible tener disponibles
medios de computo para el cálculo de reservas y recursos en una zona de un pozo en
cualquier oportunidad que se necesite.
B. Por Bloques
1. Tablas de composición porcentual de las capas tecnológicas y litológicas por cada
bloque del yacimiento. (ver el ejemplo del anexo 14 para los tipos tecnológicos).
2. Histogramas del comportamiento de los componentes (ver el ejemplo del anexo 15).
3. Gráficos de los perfiles tecnológicos y litológicos de cada bloque (ver el ejemplo del
anexo 16 para los tipos tecnológicos) y perfiles verticales numéricos.
4. Gráficos tridimensionales del comportamiento tecnológico y litológico de cada bloque
(ver ejemplo del anexo 17 para los tipos tecnológicos).
5. Tablas de los cálculos de recursos por tipo tecnológico y por tipo litológico por
bloques (ver ejemplo del anexo 18 para tipos tecnológicos).
6. Tabla resumen de los principales parámetros tecnológicos del bloque dados por
pozos: Número de Muestras, Cota Superior, Profundidad, Volumen Total, Media %Ni,
D.S. (Desviación estándar) %Ni, Mínimo %Ni, Máximo %Ni, Media %Fe, D.S. %Fe,
Mínimo %Fe, Máximo %Fe, Media %Co, D.S. %Co, Mínimo %Co, Máximo %Co,
Potencia de Mineral, Volumen de Mineral, Masa del Mineral, %Ni en Mineral, %Fe en
Mineral, %Co en Mineral, Kg. de Ni en Mineral, Potencia Escombro Superior,
Volumen ES, Masa ES, %Ni en ES, %Fe en ES, %Co en ES, Kg. de Ni en ES,
Potencia de Escombro Intermedio que no se considera intercalación (EINI), Volumen
de EINI, Potencia de Escombro Intermedio que si se considera intercalación (EISI),
Volumen EISI, Masa de Escombro Intermedio, kg. de Ni en EINI, kg. de Ni en EISI,
potencia de Escombro Fina, Volumen del EF, %Ni Mineral+ES, %Ni Mineral+EINI,
%Ni Mineral+EISI, %Ni Intercalación, %Fe Mineral+ES, %Fe Mineral+EINI, %Fe
Mineral+EISI, %Fe Intercalación, %Co Mineral+ES, %Co Mineral+EINI, %Co
Mineral+EISI, %Co Intercalación.
7. Tablas de las relaciones entre las potencias de los escombros y del mineral así como
de los contrastes en las zonas donde se une el escombro superior y el mineral (ver el
ejemplo del anexo 19).
8. Isofranjas del comportamiento de diferentes propiedades en las capas tecnológicas y
litológicas en las líneas de pozos (ver el ejemplo del anexo 20). En este caso pueden
usarse modelaciones bidimensionales como las de Bernal [14,17].

�Debe agregarse que es muy útil poder acceder desde la información de cada bloque a la
información de los pozos que los conforman.
C. Por Yacimiento: Toda la información del yacimiento está formada por los elementos que
analizamos en el epígrafe 2.2 cuando revisamos el ejemplo del yacimiento Punta Gorda.
Solo queremos destacar que lo que resulta más difícil es mantener funcionando
mecanismos que permitan el acceso, actualización y manipulación de esta información
que, como hemos visto, es abundante y compleja. Como propuesta para la solución a
este problema se plantea que la entrada al manejo de la información de yacimiento se
realice a través de un plano del mismo visto en el monitor de una computadora y
mediante recursos informáticos se complete la tarea necesaria (esto puede estar
desarrollado según se plantea en el anexo 3).
Desde el punto de vista topográfico se deben determinar para los bloques y yacimiento
mecanismos de visualización y cálculo de elementos topográficos o relacionados con ellos.
Tienen importancia la visualización tridimensional y plana de la topografía del terreno (ver
anexo 23), del techo del mineral y del fondo de la capa del mineral; cálculos de volúmenes
entre estas capas. Un modelo de diálogo para resolver estas tareas puede verse en el
anexo 24 donde se destaca que el método de estimación que se utiliza puede ser decidido
por el usuario. Otras informaciones (como las hidrogeológica y ecológica) pueden ser
tratadas de maneras semejantes.
3.2 Introducción a la Geostadística Lineal.
La Geoestadística es actualmente uno de los instrumentos más potentes con que cuentan
los geólogos y mineros para desarrollar con un alto margen de seguridad sus actividades.
Además, independientemente de que existen detractores y críticos que han emitido criterios
que hacen discutibles desde el punto de vista del rigor matemático algunos procedimientos
geoestadísticos [103], no existen dudas de que además de los profesionales de la Geología
y de la Minería, los inversionistas han depositado su confianza en esta rama

de las

matemáticas aplicadas [32,49,50,55,58,75,99].
Desde el punto de vista de sus orígenes, la Geoestadística tiene dos contextos bien
definidos: la práctica (desarrollada principalmente en Sudáfrica por D. G. Krige y otros a
finales de la década del 50 y principios de los años 60 a partir de la explotación de las
minas de oro y de uranio) y la teórica (cuyos artífices fueron el francés George Matheron y
sus colaboradores basándose en la Teoría de los Procesos Estocásticos)[32,44,58,112].
Durante mas de 40 años se han desarrollado nuevas teorías e innumerables aplicaciones
que ya incluyen no solo las ciencias geólogo - mineras sino que también han modelado y
resueltos problemas tan aparentemente diferentes como los que aparecen en la
meteorología y en la economía [32,58]; sin tratar de simplificar demasiado el asunto, se
puede decir que toda la práctica geoestadística comienza con la modelación de la
variabilidad de uno o varios parámetros de un fenómeno y finaliza con la obtención, a partir
de estimaciones mediante Kriging, de resultados que pueden ser materiales, por ejemplo,
una modelación o un plano, o conceptuales, por ejemplo, una conclusión.
Los éxitos que se pueden obtener con el uso de las técnicas que brinda la Geoestadística
se basan en tres aspectos principales:

�1. Determinación de las herramientas mas adecuadas para modelar y resolver un problema
dado.
2. Un análisis variográfico correcto (estudio de la variabilidad).
3. Interpretación adecuada de los resultados que permita volver a los pasos 1 y 2 para
precisar las herramientas y el análisis.
Los aspectos 1 y 3 no deben ser automatizados y el segundo aspecto solo será
automatizado en las cuestiones relacionadas con cálculos y gráficos que permitan
interactuar con los datos y modelos de manera rápida y fiable.
En este epígrafe se presentan algunos elementos relacionados con la realización práctica
del análisis variográfico y de la estimación por kriging puntual así como algunas ideas
vinculadas a la automatización de los procedimientos que se vinculan a estos procesos.
Para recordar algunos aspectos básicos de la Teoría de los Procesos Estocásticos (PE) y
de la Geostadística Lineal ver el anexo 33.
Las condiciones que deben cumplir los datos que expresan las mediciones del fenómeno
pueden verse en el anexo 34.
El enfoque que se presenta a continuación es el que ha sido llevado a la práctica en el resto
del presente trabajo.
Determinación del Variograma Experimental
El variograma real (VR) del fenómeno como expresión de su variabilidad es desconocido y
solo sería posible determinarlo si se estudiara el fenómeno dentro de la continuidad
espacial del dominio donde se desarrolla. En la práctica, se determina un variograma
experimental (VE) que refleja de manera discreta al variograma real pero para los fines de
los cálculos ajustamos un variograma teórico (VT) al variograma experimental. A
continuación se explica como se determina el variograma experimental.
Sea A el conjunto de n datos dados como pares (Pi,Wi), i=1,...,n donde Pi es un punto del
plano o del espacio y Wi es el valor en Pi de la variable que se analiza. El variograma debe
expresar de alguna forma el comportamiento de la variabilidad de W en cierto subconjunto
del plano o del espacio el cual recibe el nombre de Campo Geométrico (CG); el subconjunto
del CG en la cual se realizan las mediciones se denomina Soporte; este concepto es
fundamental pues de sus dimensiones depende la modelación que se obtenga (aunque
todas las modelaciones obtenidas a partir de diferentes soportes están relacionadas por sus
parámetros [32,58]); es fundamental conocer que según aumentan las dimensiones del
soporte disminuye la varianza experimental.
Esta variabilidad puede ser estudiada por sus valores medios en función de las distancias
entre los puntos y se expresa mediante el variograma, por tanto el variograma es una
función de h. El valor de la distancia h puede ser determinado de varias maneras pero es la
distancia euclidiana la que expresa (en las escalas en que se desenvuelven la geología y la
minería) de manera mas exacta las distancias entre los objetos del mundo real; es evidente
que γ(0)=0.
Generalmente los valores de γ crecen o se mantienen aproximadamente constantes en la
medida que aumentan los valores de h pues el variograma refleja un fenómeno bastante

�común relacionado con el hecho de que la variabilidad entre los valores de W no disminuye
a medida en que los puntos de medición se alejan entre si. Un variograma con un
crecimiento lento indica una gran continuidad del comportamiento de W y por el contrario un
crecimiento rápido del variograma indica muchos cambios en el comportamiento de la
variable.
La influencia de un valor de W con respecto a otro disminuye generalmente a medida en
que los puntos de medición se alejan
La primera cuestión a analizar para obtener el VE es precisar cual es la distancia básica o
paso ho (en los textos en inglés aparece como lag [32,44,58,120]) a partir de la cual se
definen las diferentes distancias 2ho, 3ho,...,kho. Puesto que en la práctica las distancias que
se obtienen entre los pares de puntos de A no coinciden exactamente con los valores de h,
entonces se definen k+1 intervalos disjuntos dos a dos [0,ho], (ho,h1],..., (hk-1,hk] y las
distancias entre los pares de puntos de A se incluyen en uno de estos intervalos.
Llamando D a la máxima distancia entre todas las distancias entre parejas de puntos de A,
entonces ho≤D; si ho es muy grande entonces k será pequeño y se pierde mucha
información sobre el fenómeno (el variograma se presenta gráficamente muy suavizado) y
si por el contrario ho es demasiado pequeño entonces no se obtiene una buena apreciación
de las características mas importantes de la variabilidad del fenómeno (el gráfico del
variograma aparece como una sucesión de valores alto y bajos como ‘dientes de sierra’). En
la práctica se recomienda que para comenzar se definan todos los rangos de distancia
posibles que sean iguales e incluyan al menos una pareja de puntos y se busquen de 6 a 10
rangos que con mayor frecuencia aparecen y de ellas se tome la menor como ho. No
obstante, ha sucedido que se ha tenido necesidad de rectificar el valor de ho después de
encontrarlo de esta manera debido a que las redes han sido especialmente complejas por
sus irregularidades. Si las redes son regulares entonces el valor de ho es bastante fácil de
determinar pero ha de tenerse extremo cuidado si existe mucha diferencia entre dos de las
medidas del rectángulo (en el caso del plano) o del paralelepípedo (en el espacio) pues esto
puede conducir a que se asigne a ho un valor no adecuado. En [58] se expresa que debe
tomarse como ho la moda de los intervalos o sea aquella que tiene mayor cantidad de pares
de puntos.
La segunda cuestión que se debe tener en cuenta es que se necesita conocer cuantos
pares de puntos están incluidos en cada intervalo de h. Puede darse el caso de que varios
intervalos tengan cada uno de ellos varios miles de pares de puntos y en otro apenas
aparezcan unas decenas. Esto, en opinión de este autor, debe evitarse ya que este último
intervalo no tiene el mismo peso que los demás y puede tener un valor de γ que no se
corresponde con el comportamiento general de la variabilidad. En estos casos se
recomienda unir dos intervalos en uno de mayor longitud o redefinir ho.
En tercer lugar, para cada valor de h al cual le corresponden n(h) pares de puntos se
calcula

el

valor

γ(h).

Este

cálculo

se

realiza

generalmente

por

la

fórmula

�1 n(h)
γ ( h) =
(W ( Pi ) − W ( Pj )) 2 donde Pi y Pj son dos puntos de A que están a una
∑
2n( h) 1
distancia h uno del otro.
Se conocen otras fórmulas para este cálculo [44] tales como las de Hawkins de 1980,
Armstrong-Delfiner de 1980 y de Omre de 1984 las cuales fueron creadas para mejorar la
solución de ciertos problemas específicos.
En cuarto lugar se precisa editar (en el sentido de seleccionarlos) los intervalos que se
utilizarán en el ajuste y por tanto en las estimaciones. Algunos autores [58,120] plantean
que basta tomar el 25%, el 33% o el 50% de los primeros intervalos puesto que si la
distancia entre dos puntos P1 y P2 es muy grande el valor de W1 no influye en el valor de
W2. Este razonamiento es en la mayoría de los casos correcto pero en este trabajo se opina
que siempre deben tomarse mas del 50% de los intervalos ya que el variograma debe
aportar información que sea posible de comparar con toda la información geológica o
minera que se disponga. Además, si el variograma presenta a partir de cierto punto ha un
valor aproximadamente constante Me entonces se verá que basta tomar hasta el próximo
intervalo después del que incluye a ha.
El quinto paso es el de calcular los parámetros principales de los datos y del variograma.
Para los datos se calcularán, para W la Media Aritmética Ma y la varianza σ2 y para los
puntos Pi se determinarán la distancia media dm y la distancia máxima D.
Para el variograma se determinarán:
1. Efecto Pepita : Este parámetro que se cuantifica como un valor no negativo al que
designaremos como Co tiene especial interés; en caso de que Co=0 entonces se dice
que ‘no hay efecto pepita’. Desde el punto de vista teórico surge como un ruido blanco
[3] y gráficamente se manifiesta como una discontinuidad del variograma en el origen
pues γ(0)=0 y γ(0+)=Co. El origen del efecto pepita puede tener en la práctica dos causas
fundamentales [3,32]:
a. Errores en la mediciones.
b. A que la escala de mediciones sea inferior a las dimensiones de las zonas donde W
manifiesta variaciones substanciales.
Según [32] en la práctica es bastante difícil discernir entre los dos motivos y sólo un
buen conocimiento del fenómeno podrá ayudar a hacerlo.
El valor de Co puede ser determinado prácticamente a partir del análisis de dos primeros
puntos del variograma experimental buscando la intersección de la recta que ellos
determinan con el eje de las ordenadas γ [58]. Este no es un criterio absoluto y en
algunas ocasiones hemos tomado con estos fines la recta mínimo cuadrada a partir de
los primeros tres o cuatro puntos. Sin embargo estos valores de Co siempre deberán ser
cuidadosamente revisados.
Es evidente que si el valor de Co obtenido de esta forma es negativo entonces puede
tomarse como 0 o mejor aún puede revisarse todo el proceso.
2. Alcance y Meseta : Estos parámetros solo existen si el fenómeno es estacionario y el
variograma presenta a partir de cierto punto ha&lt;D un valor aproximadamente constante

�Me. Precisamente ha es denominado alcance y Me meseta. Teóricamente Me coincide
con la varianza experimental σ2 de los datos [3,32,44,58,112,120]. Los variogramas que
presentan valores de meseta y de alcance en ocasiones se les denominan de transición
y aparecen con frecuencia ya que el alcance indica a partir de que distancia promedio
desaparece la relación estadística entre los valores de W en dos puntos. En el caso en
que el valor de Co coincide con el valor de Me y ha=0 entonces el fenómeno se denomina
totalmente aleatorio. En la práctica, los valores del alcance y la meseta los decide el
investigador a partir de los puntos del VE, su experiencia y del conocimiento del
fenómeno, sin embargo se propondrá un método que puede facilitar el análisis:
a. Se definen tres coeficientes porcentuales, a saber:
i. RE o sea rango de estabilidad que define el intervalo de valores de la variable γ
para los cuales se puede considerar que la misma es aproximadamente
constante. En general este intervalo se define mediante [σ2-ε,σ2+ε], donde ε = RE
σ2 / 100. En la práctica de este trabajo, se ha comenzado con RE=20%.
ii. RB o sea rango de búsqueda de estabilidad. Siendo k el número de intervalos o
clase considerados para h se define el índice del intervalo hasta donde se busca
la estabilidad de γ como IB = Red(RB k/100) donde “Red” es la función que
redondea un número. En este trabajo, siempre se comenzó con RB=70%.
iii. RA o sea rango de aleatoriedad pura. Este parámetro tiene en cuenta la
posibilidad de que el crecimiento del variograma sea tan rápido como su
estabilización por lo cual sea conveniente considerar que el fenómeno es
totalmente aleatorio. En esta investigación, siempre se ha comenzado a trabajar
con RA=15%.
b. Conociéndose el intervalo [σ2-ε,σ2+ε] (σ2 debe ser un valor cercano o igual a Me, si
este último existe), se comprueba desde el primer intervalo hasta el intervalo de
índice IB si los valores de γ del VE están, a partir de cierto índice ia dentro de dicho
intervalo y siendo así entonces un valor de h perteneciente al intervalo de orden iaésimo definirá el valor de ha y un valor conveniente de γ∈[σ2-ε,σ2+ε] definirá el valor
de Me. Estos valores de ha y Me deberán ser precisados por los investigadores.
c. Si se obtiene un índice ia donde comience la estabilidad de γ entonces deberá
verificarse que ha &lt; RA hk para decidir si se trata o no de un caso de aleatoriedad
pura.
d. Si no se obtiene un índice ia donde comience la estabilidad de γ entonces trataremos
de encontrar en el VE el primer valor de h tal que γ≥σ2. Si este valor existe entonces
se debe considerar que se produzcan oscilaciones o no y si el variograma es, en
general,

creciente o tiene un comportamiento de crecimiento - decrecimiento o

viceversa; en estos casos se puede sospechar de un modelo compuesto de varias
estructuras (de los cuales hablaremos mas adelante). Si el valor no existe entonces
se puede sospechar un fenómeno de gran continuidad y en estos casos se puede
tomar para los fines prácticos a ha=hk/2 y Me como el valor de γ correspondiente o
analizar la posible existencia de una tendencia (no estacionaridad).

�El alcance y la meseta junto con Co intervienen en muchos modelos teóricos con los que
se

ajusta

el

VE.

Denotando

a

C1=Me-Co,

entre

ellos

podemos

mencionar

[3,5,32,44,49,58,65,120,134]:
I. Modelo Esférico de Matheron : γ(0)=0; γ(h) = Co + C1(3*h/(2*ha)-[(h/ha)3]/2) para
0&lt;h≤ha; γ(h) = Co + C1 para h&gt;ha.
II. Modelo Exponencial de Formery : γ(0)=0; γ(h) = Co + [C1/(1-e-1)](1-e-h/ha) para 0&lt;h≤ha;
γ(h) = Co + C1 para h&gt;ha.
III. Modelo Parabólico de Gauss: γ(0)=0; γ(h) = Co + [C1/(1-e-1)](1-e-sqr(h/ha)) para 0&lt;h≤ha;
γ(h) = Co + C1 para h&gt;ha.
IV. Efecto Seno : γ(0)=0; γ(h) = Co + [C1 /(π h / ha)](1-sen(π h / ha)).
Se quiere destacar que en los casos II y III se han hecho pequeñas variaciones a las
ecuaciones originales para garantizar la continuidad de los modelos en h=ha.
3. Pendiente : Solo es necesario buscarla si se supone que el variograma se puede
explicar como una función lineal de la distancia o sea γ(h)=Co + Pe h. En esta caso Pe es
la pendiente de la recta. En estos casos es mas importante que la recta se corresponda
mejor a los primeros valores de h. Un caso que puede considerarse semejante al modelo
de la recta es el modelo logarítmico de Wijs cuya expresión es γ(h) = Co + ρ ln(h) para
h&gt;0 y γ(0)=0. En esta investigación, también se ha adaptado este modelo al caso de que
se presente un VE con alcance y meseta mediante la expresión γ(h) = Co +
[C1/ln(1+ha)]*(ln(1+h)) si 0&lt;h≤ha y γ(h)=Co + C1 para h&gt;ha.
4. Potencia : En ocasiones el variograma experimental puede explicarse como una función
γ(h)=w2 hv. El parámetro v es la potencia y se demostrado que v∈(0,2). Los parámetro v
y w2 se determinan a partir de que ln(γ)=ln(w2)+vln(h). Este modelo se ha analizado
también para el caso en que Co≠0 donde toma la forma γ(h) = Co + w2 hv.
5. Período y Atenuación : Uno de los modelo utilizados con cierta frecuencia es el llamado
Efecto Coseno que se define como γ(0)=0 y γ(h)=Co+C1(1-cos(2πh/T)) si no presenta
atenuación y en caso contrario γ(h)=Co+C1(1-cos(2πh/T)e(-h/atn)) donde T es el período y
atn es un factor de atenuación. Los valores de T y de atn son difíciles de obtener y el
modo de hacerlo que aquí se ha empleado es mediante la interacción con gráficos y
criterios analíticos de bondad de ajuste usando computadoras.
Aunque los modelos de la recta, de Wijs, potencial y efecto coseno no presentan
explícitamente alcance y mesetas pueden ser definidos por tramos y por tanto a partir de
cierto valor de h precisar que el valor de γ es constante.
En la literatura consultada se proscribe el uso del método de ajuste por el principio de los
mínimos cuadrados o no se menciona (lo mismo sucede con las interpolaciones) como un
posible modelo. Las dos causas principales que se aducen son [32,44,58]:
1. No toda función f(h) es un variograma, ya que para que esto suceda debe cumplirse que
-f(h) sea definida positiva [32,44,134] o sea que si w(P)=

∑ λ W (P )
i

i

i

se cumpla que

para todo conjunto de puntos P1,…,Pq y de números reales λ1,…,λq la condición

�Var(W(p)) = -

∑ ∑ λ λ γ (P , P )
i

j

i

j

i

j

≥ 0 junto con la condición

∑λ
i

i

= 0 . Esto es

sumamente complejo de demostrar para cada caso.
2. Al ajustarse una función f(h) a un VE, deben considerarse dos cuestiones:
a. El ajuste a los primeros intervalos es mas importante que el ajuste global [32,58].
b. Los métodos analíticos no tienen en cuenta el número de pares necesarios para
realizar un buen ajuste (este número según [58] no debe ser menor que 30).
Se puede demostrar una propiedad importante para los variogramas [3,32,44,120]:

lim γ (h)
h →∞ h2
Cuando esta propiedad no se cumple en el VE (efecto de parábola) debe pensarse en la
existencia de una tendencia (drift) [32,101,113].
Siempre deben tenerse en cuenta todos los factores anteriores, no solo como elementos
teóricos sino que, además, deben formar parte de todo análisis variográfico real.
Finalmente se señala que forma común de realizar un buen ajuste a partir de modelos
conocidos es creando un modelo compuesto por varias estructuras en diferentes intervalos
de h (un variograma definido por tramos) o una combinación de variogramas para todo el
intervalo. Para esta última posibilidad hay tres casos interesantes:
1. Estructuras imbricadas: Cuando el comportamiento de la variabilidad del fenómeno real
depende de los cambios de escalas de la distancia.. El variograma se define como una
combinación de variogramas elementales donde cada uno de ellos se ha obtenido a
partir de una escala diferente de h.
2. Estructuras de Periodicidad: El variograma presenta variaciones periódicas que definen
relaciones crecientes y decrecientes de γ con respecto a h. En estos casos puede usarse
un modelo como el de Efecto Coseno o combinarse varios variogramas de este y otros
tipos.
3. Efecto de Pozo o de Hueco: Se produce a partir de cierto valor de h un decrecimiento de
γ y luego se estabiliza su comportamiento (aunque puede presentarse mas de una
oscilación).
Ajuste del Variograma Teórico
Tres elementos contribuyen notablemente realizar un ajuste adecuado de un VT a un VE.
El primer elemento está dado por el conocimiento que tengamos de los diferentes modelos
teóricos de variogramas, tanto de sus parámetros y ecuaciones como de sus gráficos. Esto
se complementa con un software que permita ir ajustando dinámica y visualmente el modelo
teórico al VE.
El segundo elemento es el uso del llamado IGF (Indicative Goodness to Fit) o sea Indicador
de Bondad de Ajuste [120] que está dado por:

hk
Pares(i )
1 T L(T )
2
γ i − γ (hi )]
IGF =
[
∑
∑
L(T )
T k =1 i =1
h
∑ Pares( j ) i
j =1

�Donde T es el número de estructuras que forman el modelo, L(T) es el número de intervalos
que intervienen en la estructura T, Pares(i) es el número de pares que intervienen en el
intervalo i, hk es la distancia máxima de h, hi es la media de la distancia para el intervalo de
índice i, γi es el valor del VE en el intervalo de índice i y γ(hi) es el valor del VT en hi. En este
caso mientras mas cercano a 0 sea el IGF, se podrá considerar como mejor el ajuste del VT
al VE. Este indicador no considera la forma de la curva del VT.
El tercer elemento está dado por cuestiones relacionadas con la estimación por kriging:
a. Validación Cruzada: Estimar cada punto Pi de los datos a partir del variograma obtenido,
usando solo el resto de los datos. Las diferencias entre los valores estimados de W y los
valores originales son buenos indicadores de la eficiencia del modelo.
b. Errores de Estimación: Para fines prácticos lo mas importante es que los errores de
estimación sean mínimos. Es posible obtener una red dos veces mas densa que la que
contiene lo datos y obtener los errores de estimación para cada punto los cuales vistos
desde el punto de vista porcentual con respecto a los valores estimados pueden dar una
idea general y local bastante precisa de la eficiencia del modelo.
Para fines prácticos de estimación para ciertos casos donde el VE es no decreciente en
todos los intervalos de h, se puede utilizar como modelo teórico un spline lineal que por ser
un interpolador exacto garantiza que el IGF sea nulo.
Otro modelo de VT que se ha usado aquí para casos de funciones no decrecientes con
alcance y meseta determinados ha sido un ajuste mínimo cuadrado condicionado lo cual
consistió en buscar, usando el Principio de los Mínimos Cuadrados, los coeficientes reales
K1, K2, K3 que mejor ajustan la función variograma γ(h)=K1 e-α h/ha + K2 e-β h/ha + K3 e-δ h/ha ; α,
β y δ son valores reales diferentes entre si dos a dos (en la práctica se han usado los
valores 0.1, 0.25 y 0.6 respectivamente) y además se le impone condiciones para que dicha
función pase por los puntos (0,C0) y (ha,Me). En estos casos el IGF ha sido muy pequeño y
los resultados de las estimaciones satisfactorios.
Determinación de la Zona de Influencia y su relación con la Anisotropía
Hasta ahora se ha hablado de “medir la variabilidad de W” pero no se ha mencionado un
problema de importancia fundamental y es el hecho de que los fenómenos geológicos y
mineros que estudia la geoestadística no se comportan de la misma forma en todos las
zonas ni en todas las direcciones. Esto se expresa mediante los conceptos de
Comportamiento Isotrópico o Anisotrópico de W. Un fenómeno se dice anisotrópico cuando
presenta direcciones particulares de variabilidad [32], esto quiere decir que, en un punto, la
influencia que se recibe desde otros puntos puede tener intensidades diferentes en
diferentes direcciones y además puede suceder que, en algunas direcciones, a partir de
cierta distancia no exista ninguna influencia. Todo esto, generalmente se describe mediante
una zona de influencia con forma de ELIPSE (caso del plano) o de ELIPSOIDE (caso del
espacio) DE ANISOTROPIA; la longitud de los radios en cada dirección está determinada
por los alcances y la dirección del mayor alcance con respecto al semieje positivo OX define
(caso del plano) el ángulo α o (caso del espacio) los ángulos α y β de anisotropía, este

�último con respecto al plano XY. Los ángulos mencionados tienen dominio [0o,180o) y [90º,90º) respectivamente.
La anisotropía puede ser detectada obteniendo los variogramas en diferentes direcciones
planas o espaciales. En la práctica se distinguen tres tipos de anisotropía:
1. Anisotropía Geométrica: En estos casos, los variogramas presentan el mismo valor de
meseta pero diferentes alcances en diferentes direcciones y mediante un factor de
ponderación que tenga en cuenta los alcances mínimos y máximo y los ángulos de
anisotropía puede resolverse el problema. Sabiendo que la distancia euclidiana es:
hp = d(P1,P2) =

(x

he = D(P1,P2) =

(x

− x 2 ) + ( y1 − y 2 ) para el caso del plano y:
2

1

− x 2 ) + ( y1 − y 2 ) + ( z1 − z2 ) en el caso del espacio.
2

1

2

2

2

Lo que necesitamos es obtener un valor ponderado de la distancia h (al que
distinguiremos por hpp y hep) de manera que en la dirección de (caso del plano) el ángulo
α o (caso del espacio) de los ángulos α y β y en sus respectivas direcciones
perpendiculares se tengan los mismos valores de la distancia ponderada.
Si denotamos en el caso del plano a A1 como el radio de la dirección principal y A2 como
el radio de la dirección perpendicular, esto se puede conseguir mediante la fórmula:

1  1

1
+
−  Sen α − θ  θ es el ángulo que forman P1 y P2.
 A1  A2 A1 


hpp= hp 

En el caso del espacio denotamos a A1 como el radio mayor en el plano XY; A2 como el
radio perpendicular a A1 en el nuevo plano horizontal y A3 como el radio perpendicular al
nuevo plano horizontal. Entonces se tiene la fórmula:

1  1

 1
1
1
+
−  Sen α − θ + 
−  Sen η − µ  donde θ es el ángulo
 A3 A1 
 A1  A2 A1 


hep= he 

que forma la proyección del segmento que une los puntos P1 y P2 en el plano XY con
respecto al eje OX; η=β+90º y µ es el ángulo que forma el segmento que une a P1 y P2
con respecto a al proyección de dicho segmento en el plano XY.
Una forma clásica de realizar esta transformación en el plano puede verse en [32].
2. Anisotropía de Efecto Proporcional: Se manifiesta mediante variogramas de iguales
alcances y diferentes mesetas. En estos casos se toma un único variograma γo(h) y para
los cálculos se multiplica por un factor que es función de la dirección: D(dirección); o sea
γ(h , dirección) = D(dirección) γo(h).
3. Anisotropía Zonal: Esta puede manifestarse de dos formas:
a. Variogramas de diferentes alcances y mesetas: En este caso existe estacionaridad y
deben combinarse los dos casos anteriores.
b. Algunos variogramas no presentan mesetas: Este caso hay que analizarlo con
extremo cuidado pues varias son las posibles explicaciones que están relacionadas
con las dimensiones de la red de muestreo, con la confección del variograma teórico
y con la presencia de tendencias (drift).

�En el desarrollo de esta investigación y del trabajo práctico con ella relacionada,
generalmente hemos analizado en el plano variogramas en 5 clases o intervalos de
direcciones: [0o,30o], (30o,60o], (60o,90o], (90o,120o] y (150o,180o) y en lugar de elipses de
anisotropía hemos utilizado splines lineales en coordenadas polares que pueden describir
curvas cerradas mas complejas que una elipse.
Para el caso del espacio aquí se han utilizado splines bilineales [87] que permiten describir
superficies cerradas; los intervalos del ángulo α medidos para el plano XY son [0o,45o],
(45o,90o], (90o,135o] y (135o,180o) y en el eje OZ, tomando como referencia el plano XY,
mediendo β en los intervalos [-90o,-45o], (-45o,0o], (0o,45o] y (45o,90o).
Estos valores han permitido barrer todas las direcciones posibles de cada caso y en
períodos aceptables de tiempo de cálculo en computadora se han obtenido resultados que
expresan con aproximaciones satisfactorias las características de los fenómenos.
Criterios más recientes pero más complejos y laboriosos para el tratamiento de los
intervalos de las direcciones posibles pueden encontrarse en [120].
Comentarios sobre la Estimación mediante Kriging
Este método de estimación llamado también BLUE (Best Linear Unbiased Estimator o sea
mejor estimador lineal insesgado) es una herramienta fácil de usar y solo requiere de
medios para resolver sistemas de ecuaciones lineales (SEL). El kriging mas conocido es el
p

llamado Puntual y el valor estimado se calcula, en general, como W=

∑ a W , donde p es
i =1

i

i

el número de datos que intervendrán en la media ponderada.
Para obtener los valores de ai se distinguen cuatro casos [32] (ver el anexo 36).
Debe destacarse que en las fórmulas se habla de p puntos que intervienen en la
estimación, esto se debe a que cuando hacemos kriging utilizamos solo aquellos puntos
que por estar dentro de la zona de influencia pueden ser útiles para obtener el valor
estimado. En ocasiones, debido a que los SEL que aparecen son de alto orden, conviene
definir el número máximo de puntos que intervendrán y esto se logra mediante una
reducción radial de la zona de influencia.
Para desarrollar este trabajo ha sido conveniente la idea de separar en algunos casos la
parte determinística de la parte aleatoria y se hizo de la siguiente manera:
Sea W=M(P) una función que describe el valor esperado de W en el punto P; se calculan
los puntos Vi = Wi - M(Pi). Sea el variograma γ(h) de los puntos Vi. Resolver el SEL
cuadrado:

 p
∑ γ (hij )a i + µ = γ (h jo )
i =1
y luego W = M(P) +

p

ai = 1
∑

i =1

p

∑a V
i

i =1

i

p

El error de estimación del kriging está dado por E =

∑ a γ (h
j =1

j

j0

) +µ

�Como puede apreciarse se trata de considerar

una nueva variable regionalizada V y

trabajar sobre ella en lugar de W; la única dificultad que tiene este método esta relacionada
con la determinación de la función M pero esto ha sido resuelto mediante una regularización
especial de los datos y el uso de los splines bilineales y bicúbicos para el plano y los splines
trilineales y tricúbicos para el espacio [87]. La dificultad práctica de este método está dada
por el hecho de que el variograma debe obtenerse después de conocerse M(P) y este
último debe tomarse a partir de las características inconvenientes del variograma lo cual
puede provocar un proceso laborioso y complejo.
El kriging es un interpolador exacto y además es un estimador que garantiza que los valores
estimados de W están acotados por el menor y el mayor valor de Wi [134], pero tal como se
planteó anteriormente debe prestarse especial cuidado a los valores que se estiman y a los
errores que se obtienen de acuerdo al variograma que se tenga. Debe resultarnos
‘sospechoso’ cualquier variograma con zonas de convexidad hacia arriba (este es el
llamado efecto de parábola). Ilustremos con un ejemplo sencillo:
Sea el variograma que cumple que γ(0)=0, γ(0.5)=0.5, γ(1)=1 y γ(1.5)=2. Considere que se
quiere estimar el valor de W para P=(1.5,0) a partir de los puntos (0,0,4) y (1,0,1). Aplicando
lo visto para el caso 3 de kriging puntual del anexo 36 no es difícil obtener que a1=-0.25,
a2=1.25 y µ=0.75 por lo que W=-0.5 y E=1. En este caso, siendo positivo el valor de E no
parece que esta estimación presente dificultades, sin embargo se quiere hacer notar que si
todos los valores de W son no negativos (cosa que no expresa el variograma) entonces el
valor estimado no está acotado por el menor y el mayor valor de Wi; esto nos advierte de
que se desconfíe cuando aparece un valor negativo de ai. El problema puede ser aún peor:
si se cumple que γ(1.5)=10 entonces a1=-4.25, a2=5.25 y µ=4.75 entonces se tiene que W=11.75 y E=-36.4375.
Una forma de resolver estos problemas es revisar el variograma y determinar la posible
existencia de un drift pero además se debe estar atento a las anomalías locales; una
solución puede ser la de no usar los puntos que generan los valores negativos de los
coeficientes ai. Para esto, en este trabajo , se ha definido un Rango de Negatividad
Admisible que puede ser pequeño o por otro camino simplemente pueden eliminarse todos
los puntos que generan coeficientes ai con valores negativos.
Finalmente se debe mencionar que con variaciones metodológicas han surgido otras formas
de estimar con kriging [32,44,101] como por ejemplo Kriging Universal (ya mencionado),
Co-Kriging,

Kriging

Disyuntivo,

Análisis

Krigeante,

Teoría

de las Funciones de

Recuperación, Teoría de Simulación de Explotación, Funciones Aleatorias Intrínsecas de
Orden K (ya mencionado), etc. De la misma manera, en los últimos tiempos, han surgido
otros conceptos mas complejos que estudian nuevos aspectos de la geoestadística [120].
Dos reflexiones deben realizarse en este epígrafe. Primero, el análisis variográfico junto con
la estimación por kriging es actualmente una poderosa herramienta que permite resolver
dos problemas comunes del profesional geólogo - minero: modelar la variabilidad de una
variable aleatoria y estructural del plano o del espacio y realizar estimaciones de nuevos
valores de estas variable o de valores relacionados con ella. Segundo, aunque estas

�técnicas se han popularizado (gracias a sus éxitos prácticos, a la existencia de bibliografía
teórica y práctica de diferentes niveles y sobre todo a la existencia de varios software que
las incluyen), no se puede confiar en recetas y algoritmos mas o menos ingeniosos sino que
se debe conocer a fondo todo lo relacionado con ellas y con el problema geólogo - minero a
que se vincula y sobre todo recordar que sobre cada caso que se estudie se puede escribir,
por sus singularidades, otro manual de recetas prácticas.
3.3 Introducción a los Splines tridimensionales.
Un problema clásico de la interpolación en R3 es el siguiente enunciado:
Sean n puntos del espacio R3 de coordenadas cartesianas Pl(xl,yl,zl) donde n≥4 y llamemos
Ql=(xl,yl) a sus proyecciones en el plano XY. Supóngase que los puntos Ql forman una red
rectangular sobre I=[xmin,xmax]x[ymin,ymax] donde se presentan n1 valores diferentes de x y n2
valores diferentes de y (ordenadas tanto las xi como las yj de menor a mayor). Se cumple que
n=n1 x n2 y a cada punto Ql le corresponde uno y solo un valor de la matriz Mn1 x n2 que contiene
los valores de la variable z.
Interesa encontrar una ecuación z=H(x,y) que cumpla las siguientes condiciones:
1. Que sea continua.
2. Que sea interpoladora exacta (debe satisfacerse para todos los puntos Pl).
3. Que tenga primeras y segundas derivadas continuas.
Algoritmo para obtener el Spline Bicúbico Natural.
El spline bicúbico natural se puede obtener mediante diferentes algoritmos:
a. En forma paramétrica.
b. En forma explícita resolviendo sistemas en cada rectángulo.
c. En forma iterativa.
Es este último (creado en los años 80 [71] para los splines bicúbicos) el caso que interesa en
esta investigación puesto que a pesar de no ser, en su forma original, el más eficiente de los
tres planteados está basado en los algoritmos y expresiones clásicas del spline cúbico natural.
El algoritmo iterativo tiene los siguientes pasos:
1. Obtener n1 splines en dirección y. Cada uno de estos splines tiene n2-1 ecuaciones.
Las mismas se escriben según cada columna:
Columna i =1:
z = a11 + b11 ( y − y1 ) + c11 ( y − y1 ) 2 + d 11 ( y − y1 ) 3

si

y1 ≤ y ≤ y 2

......………..
z = a1n 2 −1 + b1n 2 −1 ( y − y n2 −1 ) + c1n2 −1 ( y − y n2 −1 ) 2 + d 1n 2 −1 ( y − y n2 −1 ) 3

si

y n2 −1 ≤ y ≤ y n2

...
Columna i = n1:
z = a n11 + bn11 ( y − y1 ) + cn11 ( y − y1 ) 2 + d n11 ( y − y1 ) 3

si

y1 ≤ y ≤ y 2

…………….
z = a n1n2 −1 + bn1n 2 −1 ( y − y n2 −1 ) + cn1n2 −1 ( y − y n2 −1 ) 2 + d n1n2 −1 ( y − y n2 −1 ) 3

2. Para cada una de las j= n2-1 franjas horizontales hallar:

si

y n2 −1 ≤ y ≤ y n2

�a. El spline cúbico natural entre los valores (xi,aik) donde 1 ≤ i ≤ n1 y j=1,…n2-1 y se
obtiene:
Franja j =1:
a1 = pa11 + qa11 ( x − x1 ) + ra11 ( x − x1 ) 2 + sa11 ( x − x1 ) 3

para

x1 ≤ x ≤ x 2

…………..

a1 = pa1n1−1 + qa1n1−1 ( x − xn1−1 ) + ra1n1−1 ( x − xn1−1 ) 2 + sa1n1−1 ( x − xn1−1 ) 3

para

xn1−1 ≤ x ≤ xn1

...
Franja j = n2-1:
a n2 −1 = pa n2 −11 + qa n2 −11 ( x − x1 ) + ra n2 −11 ( x − x1 ) 2 + sa n2 −11 ( x − x1 ) 3
…………..

para

x1 ≤ x ≤ x 2

a n2 −1 = pa n 2 −1n1−1 + qa n2 −1n1−1 ( x − x n1−1 ) + ra n2 −1n1−1 ( x − x n1−1 ) 2 + sa n2 −1n1−1 ( x − x n1−1 ) 3

para xn1−1 ≤ x ≤ xn1
b. El spline entre (xi,bik) donde 1 ≤ i ≤ n1 y j=1,…,n2-1 que en general se escribe:

bj = pbji + qbji ( x − xi ) + rbji ( x − xi ) 2 + sbji ( x − xi ) 3

para

i=1,…,n1-1

y

para

xi≤x≤xi+1.
c. El spline entre (xi,cik) donde 1 ≤ i ≤ n1 y j=1,…,n2-1 que en general se escribe:

c j = pc ji + qc ji ( x − xi ) + rc ji ( x − xi ) 2 + sc ji ( x − xi ) 3 para i=1,…,n1-1 y para
xi≤x≤xi+1.
d. Y finalmente el spline entre (xi,dik) donde 1 ≤ i ≤ n1 y j=1,…,n2-1 que en general se
escribe:

d j = pd ji + qd ji ( x − xi ) + rd ji ( x − xi ) 2 + sd ji ( x − xi ) 3 para i=1,…,n1-1 y para
xi≤x≤xi+1.
Luego, para el “parche“ rectangular tal que xi≤x≤xi+1 y además yj≤y≤yj+1 se tiene:
(5) z = H(x,y)=A(x)+B(x)(y-yj)+C(x)(y-yj)2+D(x)(y-yj)3

[
[ pb
[ pc
[ pd

]
+ qb ( x − x ) + rb ( x − x ) + sb ( x − x ) ]( y − y ) +
+ qc ( x − x ) + rc ( x − x ) + sc ( x − x ) ]( y − y ) +
+ qd ( x − x ) + rd ( x − x ) + sd ( x − x ) ]( y − y )

= pa ji + qa ji ( x − xi ) + ra ji ( x − xi ) 2 + sa ji ( x − x i ) 3 +
ji

ji

ji

ji

i

ji

i

ji

i

ji

i

ji

i

ji

2

2

i

2

ji

i

ji

i

ji

3

3

i

j

2

j

3

j

3

Para esta investigación se ha introducido el algoritmo de Kincaid-Cheney (ver anexo 35) para
obtener la expresión explícita para cada parche y entonces el cálculo ha quedado simplificado
notablemente.
El error de interpolación es planteado a partir de la fórmula del error de la interpolación
multivariada [70] que para este caso toma, para cada “parche”, la forma:
E(x,y)ij = h

xx

(ξ , y )( x − x ) 2 ( x − x
) 2 / 2 + h ( x ,η )( y − y ) 2 ( y − y
)2 / 2 −
i
i +1
yy
j
j +1

�h (ξ ' ,η ' )( x − x ) 2 ( x − x
)2 ( y − y )2 ( y − y
)2 / 4
xy
i
i +1
j
j +1
para ξ,ξ’ ∈ [xi,xi+1] y η,η’ ∈ [yj,yj+1].
En el anexo 13 puede verse una demostración del autor de esta tesis del siguiente:
Teorema: La función z=H(x,y) es interpoladora exacta, continua y con primeras y segundas
derivadas continuas.
Generalización
El algoritmo anterior permite definir y obtener para una red ‘rectangular’ de Rk formada por
los puntos (Xij), j=1,...,n y además ij=1,...,mj; donde a cada uno de ellos les corresponde un
valor Zi1i2 ... in , un spline K-Cúbico o sea cúbico para cada una de las variables Xi y que en
general tiene 4K coeficientes numéricos.
Puesto que el Spline Tricúbico se obtiene a partir del Bicúbico de la misma manera que este del
Cúbico entonces es evidente que las propiedades de interpolación y continuidad se trasladan al
spline Tricúbico; de manera análoga todo spline K-Cúbico obtenido de esta manera conservará
dichas propiedades.
Comentario sobre la eficiencia del algoritmo
El algoritmo clásico que conocemos para obtener el spline bicúbico natural precisan de un gran
número de operaciones (incluyendo la solución de (n1-1)(n2-1) sistemas de 16 ecuaciones con
16 variables) [2,139] lo cual es poco atrayente para las aplicaciones prácticas. El proceso
iterativo que se propone sobre el algoritmo de Kincaid-Cheney

no necesita resolver

laboriosamente los sistemas de ecuaciones (que son tridiagonales) y esto, unido a que un
spline (k+1)-Cúbico se obtiene a partir de spline k-Cúbico, hace que pueda ser considerado
más potente el algoritmo presentado. Además cabe señalar que la demostración del teorema
ha sido desarrollada con recursos elementales (anexo 13).
No debe finalizar este epígrafe sin señalarse que pueden ser definidos splines lineales y
cuadráticos que mediante razonamientos análogos pueden ser generalizados de la misma
forma; los splines trilineales también serán mencionados más adelante.
3.4 Modelación del comportamiento geoquímico, litológico y topográfico de los yacimientos
lateríticos.
A. Modelación geoquímico y litológico.
Modelar el comportamiento de un parámetro geólogo - minero tiene incontestable
importancia ya que es la herramienta principal de su pronóstico; como se ha dicho:
“El

pronosticamiento

es

un

problema

más

esencial

que

la

planificación

y

la

homogeneización en el almacén ya que sienta las bases, informa sobre los parámetros
que son indispensables para el desenvolvimiento eficiente de los restantes,...” Página 4
de [16].
Para realizar desarrollar un modelo deben atenderse ciertos requerimientos ideológicos que
tienen que ver con los factores que determinan su éxito. Al respecto se ha planteado,
con mucho acierto, que:
“De manera que si MODELACION es el acto de reflejar las propiedades de un objeto
concreto para facilitar su descripción y caracterización y ese reflejo es el MODELO,

�entonces lo esencial para el éxito de la modelación es reunir el máximo de
observaciones del OBJETO (conocimiento geológico) e interpretar de manera
COMPETENTE esos datos. La TECNOLOGIA, entonces nos brinda las herramientas
para el acto de modelar. Por tanto podemos enunciar que LA TECNOLOGIA ES
IMPORTANTE PERO CONOCER EL OBJETO Y SER COMPETENTE ES LO
ESENCIAL.”
“Ser COMPETENTE se

refiere a tener la capacidad de conocer y manejar con

suficiencia el basamento teórico de las técnicas para modelar.” [136].
Los modelos pueden ser de diferentes tipos, desde simples descripciones en lenguaje
natural hasta complejos sistemas matemáticos. Es esencial percatarse que para lograr
ciertos objetivos bastan los primeros y para cubrir otras necesidades son necesarios los
últimos. En este epígrafe, se hará referencia a modelos matemáticos.
Los modelos mas comunes que se han encontrado pueden ser clasificados en:
1. Modelos de Medias Generales y Zonales.
a. Medias no ponderadas (la media aritmética, etc.).
b. Medias ponderadas (inverso de una potencia de la distancia, kriging, etc).
2. Modelos de Análisis de Tendencia.
3. Modelos de Interpolación.
4. Modelos Estadísticos.
Una forma de clasificar los modelos matemáticos es en Determinísticos y en Probabilísticos
- Estadísticos. Se puede pensar que los primeros son un caso límite de los segundos o
que a partir del nacimiento de Teoría de las Variables Regionalizadas se produjo la unión
entre los dos tipos de modelos.
Lo cierto es que la experiencia ha demostrado en sus múltiples ejemplos que para modelar
matemáticamente un fenómeno en ocasiones ha sido necesario unir teorías
aparentemente diferentes para lograr el modelo deseado y siempre el éxito ha
acompañado a los que encontraron la combinación que el fenómeno real exigía.
En la práctica de los yacimientos lateríticos cubanos, hoy se usan modelos de interpolación
lineal unidimensional para resolver algunos problemas de pronóstico, como por ejemplo
estimar los fondos de los pozos de la red de explotación; se han usado profusamente
métodos de medias aritméticas para estimar valores de algunos componentes en las
columnas de estos pozos e interpolación lineal en los pronósticos de los componentes
en los fondos. Ha sido común buscar relaciones entre variables por ajustes por el
Método de los Mínimos Cuadrados. Se han realizado pronósticos con inversos de
diferentes potencias de la distancia, interpolación lineal con triangulización, kriging, etc.,
métodos que generalmente se usan en el software SURFER [147], pero se desea
reiterar que estos trabajos que revisados aprovechan las excelentes posibilidades de
cálculo y gráfico que tienen hoy en día las aplicaciones computacionales sin tener en
cuenta todas las características reales de los fenómenos; esto tiene su excepción en el
caso de [121] usado por CEPRONIQUEL.
En literatura referida al final de este trabajo se han encontrado modelaciones a partir de la
geoestadística

del

comportamiento

de

parámetros

de

yacimientos

lateríticos

�[16,17,58,65,79,99]. En sentido general los mismos se han caracterizado por tener
enfoques bidimensionales clásicos y por trabajar sobre los parámetros de la potencia, la
concentración de algunos elementos y la estimación de volúmenes y reservas, excepto
en el estudio realizado por la Malecon Minerals and Metals en el Proyecto Cupey [99]
donde se utilizan modelos geoestadísticos tridimensionales para la estimación de
recursos y reservas.
Para ilustrar una parte básica de la complejidad del problema planteado se ha redactado el
anexo 39 donde se hacen algunas consideraciones sobre la consistencia de la
información que se utiliza para las modelaciones geoquímicas.
Al describir el modelo que se propone se parte del hecho de que la clasificación tecnológica
y litológica de una capa depende de los valores de propiedades químicas y físicas de los
minerales que la forman; asimismo el cálculo de reservas depende directamente de los
valores mencionados y como veremos en el capítulo 4, también la efectividad de cada
planificación estará en función de un conocimiento más exacto de las estas propiedades,
por tanto nos concentraremos en la modelación de las mismas.
En ciertas escalas espaciales los fenómenos físicos y químicos actúan de manera tal que
existe influencia o relación entre los valores de una propiedad en un punto y los valores
de esta propiedad en puntos cercanos. Estas relaciones pueden ser de carácter
determinístico o de carácter estadísticos y manifestarse preferentemente en ciertas
direcciones y presentar regularidades en sus variabilidades según ciertas escalas.
Asumiremos que en los yacimientos lateríticos que las propiedades físicas y químicas
mantienen cierta continuidad en el sentido vertical en intervalos de pocos metros y los
cambios en las mismas pueden ser suaves o bruscos, predominando estos últimos
según la génesis y desarrollo de la micro - zona geológica. En el sentido horizontal la
continuidad de la propiedades se manifiesta en intervalos mucho mayores predominando
los cambios suaves pero en ocasiones bruscos debido a la presencia de accidentes
geográficos tales como arroyos y ríos, grandes grietas, desplazamientos, pequeñas
fallas, etc que pueden, en poco tiempo, haber configurado de otra forma la geometría
original.
Principio 1: Una red con distancias verticales no mayores de 1 m y distancias horizontales
mayores que tengan en cuenta las escalas de variabilidad de las propiedades que se
estudian son convenientes para obtener los datos de las modelaciones de estas
propiedades.
Hasta el momento, la mayoría de los modelos introducidos para la descripción de las
propiedades físicas y químicas de los yacimientos lateríticos son bidimensionales y para
todo el yacimiento, se enuncia el:
Principio 2: Los modelos que se empleen para la descripción de propiedades físicas y
químicas de los yacimientos lateríticos deberán ser tridimensionales y locales.
El hecho de que el modelo sea local, no debe interpretarse como una independencia
absoluta de los modelos de zonas colindantes, por el contrario si hay continuidad en el
fenómeno real, esta debe reflejarse en los modelos locales.

�En ocasiones los modelos no presentan las propiedades y consecuencias que exige el
mundo real y nuestras necesidades, para el caso que se discute se enuncia el:
Principio 3: Los modelos que se usen deben permitir describir el comportamiento numérico
de la propiedad estudiada en el mundo tridimensional y deben ser interpoladores exactos
y con niveles de acotación aceptables. Además deben contener parámetros que
permitan el ajuste de la suavización del modelos.
El proceso de intemperismo en cierta medida produce un proceso de ‘organización’ en los
yacimientos lateríticos donde la característica aleatoria pierde preponderancia y la
característica determinística se acentúa.
Principio 4: El estado de la corteza de intemperismo al que se le ha llamado Grado de
Maduración reviste singular importancia en la toma de decisión de cual modelo deberá
asumirse; de este modo en algunos casos deberán emplearse modelos determinísticos,
en otros casos modelos aleatorios y en otros casos, modelos donde se combine lo
determinístico con lo aleatorio.
El modelo propuesto en esta investigación tiene las siguientes características:
I. Se llamará W a la variable modelada y X,Y,Z a las variables espaciales.
II. Siempre se obtendrá un modelo particular de W para cada bloque de exploración.
Esta es una decisión de comodidad administrativa pero asumiremos heurísticamente
que en general estos bloques de 300x300 m2 son de menor o igual tamaño (en
planta) que las zonas geológicas del yacimiento. En los casos necesarios puede
cambiarse esta decisión.
III. Todos los datos de posición vertical de los datos de W en cada pozo, para los efectos
de la modelación pueden ser trasladados a la cota W=Wo mediante una traslación.
Gráficamente un perfil nivelado tiene el siguiente aspecto:
Figura 3.1

A los efectos de las estimaciones, los datos donde se quieran realizar las estimaciones
deberán sufrir la transformación inversa.
IV. El modelo de W siempre tendrá la forma de una combinación lineal de una
componente determinística tipo Spline Tridimensional y una componente aleatoria
descrita por un estimador tipo Kriging Puntual.
W(X,Y,Z) = k1 D(X,Y,Z) + k2 A(X,Y,Z)
Para esta investigación k1 y k2 solo tomarán valores discretos en {0,1}. Siguiendo las
ideas de la tabla del anexo 37 según las consideraciones de [137], se asume que se

�tienen tres estados posibles del grado de maduración de la corteza de intemperismo:
madura, medianamente madura e inmadura.
Para el primer caso, prevalecerá la parte determinística {k1=1 ; k2=0} y se procederá a
una regularización de la red (ver anexo 34, inciso 3.a).
Para el segundo caso {k1=1 ; k2=1} o sea ambas partes tienen la misma
preponderancia pero A(X,Y,Z) se estima sobre los datos residuales Vi = Wi D(Xi,Yi,Zi) según se explicó en 3.2, página 45, donde , para determinar D se realiza
una nivelación con el pozo cuya boca tenga mayor cota y se regulariza todos los
pozos de la red a cotas con valores enteros (ver anexo 34, inciso 3.a) mediante un
método de interpolación unidimensional que puede ser el spline lineal (interpolación
lineal) y mediante una traslación se nivela.
Para el tercer caso se tiene que {k1=0 ; k2=1} y se trabaja la geoestadística lineal
sobre los datos originales nivelados según se vio en III.
En el anexo 40 se ilustra de una manera sencilla la esencia de los dos primeros casos
sobre un corte vertical y el significado de las estimaciones en cada caso.
IV. Estos modelos para su implementación necesitan de ciertos requerimientos.
a. Splines Tridimensionales: Precisan de una red tridimensional rectangular
completa, la misma se obtiene mediante la estimación de los pozos que falten
mediante un método alternativo (hemos empleado inverso del cuadrado de la
distancia en una zona de influencia formada por un elipsoide isotrópico de radios
a=b=100 m y c=3 m); para lograr que todos los intervalos verticales queden a la
misma distancia se interpoló en la dirección vertical mediante el algoritmo descrito
en el anexo 28 teniendo especial cuidado en extrapolar el valor W=0 para los
puntos que están por debajo de los límites del pozo en particular. La decisión de
usar splines trilineales o tricúbicos depende del nivel de ‘suavidad’ que se quiera
imprimirle a la descripción del fenómeno.
b. Kriging Puntual: El análisis variográfico se realizó según se ha explicado en el
epígrafe 3.2. Solo, a modo de curiosidad, se quiere destacar que en una
modelación

experimental

de

12

bloques

del

yacimiento

Punta

Gorda

considerándolos en la categoría inmaduros, el lag que se tomó como más
conveniente en todos los casos fue de 16.66 m y los modelos de variogramas más
eficientes para estimar el Ni, Fe y Co, según los criterios de media aritmética y
desviación estándar de la validación cruzada y de los errores de estimación y el
IGF fueron todos esféricos.
En esta investigación solo se proponen tres opciones para modelar propiedades de los
yacimientos lateríticos; en opinión de este autor, el tema sería enriquecido notablemente
si se trabajara en la búsqueda de la relación entre las características geológicas y los
valores de k1 y k2 pero variando estos parámetros en el campo de los números reales.
Por otra parte solo se pueden ofrecer criterios matemáticos (numéricos) (previos o
posteriores) o prácticos (posteriores) para evaluar la efectividad de cada modelo, lo cual
quiere decir que si a priori no se conoce, por la información geológica, el estado de la
corteza de intemperismo en la zona, se deberán probar los tres modelos y luego

�comprobar su eficiencia mediante el muestreo de explotación u otras mediciones y
mediante criterios matemáticos; este es un tema que también se considera abierto para
su profundización.
B. Modelación topográfica.
Una tarea común en nuestra minería es la de realizar mediciones topográficas en un
terreno y a partir de las mismas modelar la superficie correspondiente con el objetivo de
determinar propiedades o límites de algún estrato o cuerpo [25,51,127,144]. Entre los
métodos que se emplean en la actualidad está el Kriging, ponderado por la posibilidad
de estimar el error de estimación pero que requiere de cierta capacitación especial del
personal y su automatización no resulta siempre conveniente. Existen otros métodos de
estimación que se han utilizado ampliamente; entre estos últimos vale destacar por su
sencillez el método de interpolación lineal con triangulización en R3 muy aceptado
debido a la conveniencia de las redes topográficas triangulares [10].
En el caso de la interpolación lineal con triangulización, el error de estimación no se
puede decir exactamente ya que las fórmulas clásicas para las interpolaciones vienen
dadas por expresiones que incluyen derivadas de la función que describe el fenómeno,
evaluadas en cierto punto acotado pero desconocido; si la función viene dada en forma
de una tabla de datos, determinar el error es prácticamente imposible. Por todo lo
expuesto, reviste singular interés disponer de fórmulas que permitan al menos estimar el
error de interpolación lineal.
Se puede demostrar que la interpolación lineal, vista en el caso más general de Rn, es
bajo ciertas condiciones, un caso particular de un método de Kriging (ver anexo 41), lo
que nos permite afirmar que esta forma de interpolación presenta ventajas relacionadas
con la posibilidad de obtener la estimación del error de interpolación, que es difícil
cuando solo disponemos de una tabla de datos como información del fenómeno siendo
este el parámetro que expresa la eficiencia del modelo analítico - numérico y del modelo
gráfico.
Una proposición para los modelos topográficos de los bloques
En primer lugar, las mediciones topográficas deberán realizarse con la metodología
adecuada y con el rigor requerido para disminuir otro tipo de errores [10,102].
En segundo lugar se propone elaborar para cada bloque sobre un grid o rejilla cuadrada de
1/8 del lado del cuadrado de la red básica de exploración, un total de 7 ‘planchetas’, con
los siguientes fines, controlar:
i. Topografía de la superficie, techo y fondo del mineral original (P1,P2,P3).
ii. Topografía de la superficie, techo y fondo del mineral reales determinados durante en
desarrollo de nuevas exploraciones y de la minería (P4,P5,P6).
iii. Topografía actual del terreno (P7).
Una de las cuestiones que hemos mencionado es el carácter dinámico de la información y de
los modelos. Poder estimar el error de interpolación pone en nuestras manos la
posibilidad de decidir, en conjunto con las técnicas topográficas adecuadas [10,61], en
que zonas es necesario obtener mayor cantidad de información o de mejor calidad para
mejorar nuestros modelos topográficos.

�3.5. Validación y complementación de la modelación propuesta a través de bloques
experimentales, mediante métodos geofísicos y mediante el control de la minería.
La modelación que hemos planteado en 3.4 tiene, al igual que la información, carácter
dinámico y este dinamismo debe basarse en la validación y complementación de cada
modelo con respecto a criterios objetivos y confiables. Para ello se proponen tres vías
principales:
a. Mediante bloques experimentales.
El primer aspecto que debe tenerse en cuenta es que se tenga la posibilidad de poder
escoger una muestra de un tamaño estadísticamente representativa y que también tenga
en cuenta las situaciones previstas. Esto ha encarnado serias dificultades para esta
investigación ya que se supone que los bloques escogidos estén mejor explorados (o
sea que se conozca más sobre los fenómenos que se investigan) que los demás y como
es fácil de entender, hacer que esto suceda puede encarecer la validación de los
modelos hasta límites prohibitivos. En el caso del yacimiento Punta Gorda, al cual se le
han dedicado la mayor parte de las pruebas, se tiene una situación especial ya que
aunque los 88 bloques que lo forman tienen red de exploración, alrededor de 35 tienen
red de explotación (ver capítulo 1) y se tiene el bloque O48 que tiene perforada una red
vertical completa cada 8.33 m lo cual la hace adecuada para un trabajo de este tipo. En
el anexo 32 se describe la metodología (y algunos resultados satisfactorios) para esta
comprobación con el caso del bloque O48. En el caso de la empresa Moanickel S.A.
Pedro Soto Alba es factible en el futuro realizar un experimento con todas las exigencias
requeridas puesto que las redes de explotación se están realizando actualmente como
se ha descrito en el anexo 38.
b. Mediante métodos geofísicos.
Aunque en estos momentos los estudios geofísicos realizados en los yacimientos
mencionados no constituyen en las tres industrias en explotación un método de uso
activo en las decisiones de las actividades mineras, no hay dudas que sus resultados
son positivos [67,152] y que además varias entidades prestigiosas del país han mostrado
interés en profundizar en este tema.
La geofísica tiene diferentes técnicas para realizar sus estudios y en el caso de los
yacimientos lateríticos varias de ellas son aplicables; es esta diversidad, junto al firme
criterio de que solo la validación por la comparación de los resultados de diferentes
métodos puede producir desarrollo positivo en todos y cada uno de los ellos, lo que hace
afirmar que la modelación geoquímica - litológica y topográfica propuesta tiene una de
sus vías de validación, complementación y perfeccionamiento en la investigaciones
geofísicas.
c. Mediante el control de la minería.
Es este, sin dudas, el mejor de todos los métodos de validación de cualquier modelo
teórico, pero tiene la exigencia de que precisa la construcción de un sistema efectivo de
control y de interrelación de la información de ambos subsistemas (pronóstico y control).
Para los detalles sobre el sistema de control que se propone vea el Capítulo 5. En este

�trabajo no se presentará un ejemplo de este tipo de chequeo ya que no se han podido
disponer de los datos de extracción controlados sistemáticamente por una entidad
externa (a los departamentos de la subdirección de minas) en los frentes de extracción
del yacimiento Punta Gorda y de otras minas [10].
3.6 Análisis del problema de la modelación y pronóstico de las masas volumétricas.
Por cálculo de recursos o de reservas se comprende la determinación de la cantidad de
materia prima de un yacimiento o alguna de sus partes, habitualmente expresadas en
toneladas métricas. En todo cálculo de recursos o reservas se consideran las
características físicas y químicas del mineral y la geometría del yacimiento.
Ya hemos visto que una gran cantidad de características físicas varían sensiblemente, tanto
entre diferentes yacimientos, como entre distintas zonas de un mismo depósito. Entre estas
características pueden señalarse la porosidad del mineral, los minerales y elementos
predominantes, la distribución granulométrica, la humedad del mineral y otros que influyen
directamente en los valores de la masa volumétrica de las menas.
La cantidad de cierto metal existente en una zona o yacimiento mineral, se determina
teniendo en cuenta el contenido promedio de metal y el tonelaje total de los recuersos de la
mena, las cuales han sido calculadas sobre la base de la masa volumétrica establecida, por
tanto cualquier inexactitud existente en la determinación de la masa volumétrica empleada,
se refleja como inexactitud en las reservas de metal calculadas.
La determinación de la masa volumétrica a partir de mediciones en pozos criollos es el
principal

método

empleado

en

los

yacimientos

lateríticos

cubanos

[28,108,111,130,138,141,153,154]; el número de pozos criollos que deberán ejecutarse
para obtener un valor confiable, será aquel que garantice que todos los tipos predominantes
de mineral, existentes en el yacimiento queden debidamente representados, con el fin de
que se pueda determinar la masa volumétrica de éstos o de las mezclas en que ellos se
presentan. Además, en los pozos criollos, se determinan las leyes de los componentes Ni,
Co y Fe y la humedad del mineral en el macizo expresada en %.
Cuanto mayor sea el número de pozos criollos que se excaven (estos pozos coinciden,
generalmente, con uno de los pozos de la red de exploración geológica) mayores serán las
probabilidades de obtener una masa volumétrica verdaderamente representativa del
depósito. En la práctica es necesario buscar un equilibrio entre este planteamiento y el
principio de que el volumen de trabajos a realizar en la exploración geológica, debe ser el
mínimo capaz de rendir resultados confiables para la categoría en que se trabaja.
En el caso de los yacimientos lateríticos cubanos, una densidad de unos 10 pozos criollos
por kilómetro cuadrado de área de mineral, “ha producido resultados aceptables” [153]
Determinación de la masa volumétrica en los yacimientos lateríticos cubanos.
En los yacimientos lateríticos cubanos históricamente se ha obtenido la masa volumétrica
promedio por zonas, para cada uno de los horizontes tecnológicos de mineral.
Esto significa, por ejemplo, que mediante el pesaje y determinación de la humedad de todo
el mineral del pozo criollo, comprendido en la zona que se halla clasificado como laterita de
balance de acuerdo con el resultado de la perforación, se establece una sola masa
volumétrica para ese mineral.

�De la misma forma se procede con la serpentinita aunque en realidad, el mineral
comprendido dentro del horizonte de serpentinita blanda estará compuesto por fracciones
de roca dura hasta terrosas, y por alguna laterita presente como bolsones o desarrollada en
grietas preexistentes. Pero aunque cada una de estas fracciones posee una masa
volumétrica propia, se obtiene para todo el material una masa volumétrica promedio.
La proyección de los pozos criollos y el uso de criterios estadísticos adecuados previó que
la determinación de las masas volumétricas fuera adecuada, sin embargo el abuso de los
valores medios, en aras de simplificar los cálculos, ha conducido a la aceptación de
métodos simplistas y burdos. Por ejemplo, en la Empresa Ernesto Che Guevara de Moa,
Provincia Holguín, se ha dividido el yacimiento en tres zonas arbitrarias denominadas
ETAPAS y se le asigna a cada capa tecnológica de las etapas un valor promedio de masa
volumétrica.

Este método conduce evidentemente a errores groseros durante la

determinación de las reservas.
Este método, que hoy se aplica a todos los minerales que se clasifican en el cálculo de las
recursos en los yacimientos lateríticos cubanos, facilita las operaciones de cálculo,
incluyendo las que son realizadas para el mineral extraído durante todo el período de
explotación del yacimiento; sin embargo, la masa volumétrica determinada de esta forma
presenta errores que han influido considerablemente en la exactitud de la determinación de
los recursos y las reservas y en el control de la minería [10].
Para la propuesta del nuevo método se tendrán en cuenta cinco aspectos.
1. En primer lugar, considerando que los cálculos de recursos se realizan actualmente en
los yacimientos lateríticos cubanos a partir de la zona de influencia de cada pozo (ver
epígrafe 3.8) de exploración mediante cuya fórmula básica es la siguiente [156]:
R = A × P × M, donde:
A : Area de influencia superficial del pozo de exploración, m2;
P : Potencia del pozo de exploración , m;
M : Masa volumétrica del mineral, t/m3.
Es necesario, por tanto, tener información confiable sobre el valor de la masa
volumétrica de las capas tecnológicas de cada uno de estos pozos. Otras formas de
calcular los recursos también precisan en sus expresiones o algoritmos del valor de la
masa

volumétrica

por

lo

que

este

problema

adquiere

importancia

general

[58,74,75,77,78,98,135].
2. En segundo lugar, todos los tipos tecnológicos de menas utilizados clásicamente por los
geólogos en la minería cubana del níquel no constituyen necesariamente la clasificación
más adecuada para el proceso de planificación, ejecución y control de la extracción.
Recordemos que desde el punto de vista de la explotación del yacimiento, hemos
propuesto dividir el perfil vertical en las siguientes capas tecnológicas: escombro
superior (ES), laterita de balance, serpentina de balance, la suma de ellas o mena
industrial (LB+SB), escombro intermedio (EI) y serpentina dura (SD), a cada una de las
cuales se le estimará un valor de masa volumétrica promedio (ponderado) en cada pozo
de la red de exploración.

�3. Un tercer aspecto es que cuando el pozo de exploración coincide con un pozo criollo, los
valores de la masa volumétrica de cada capa tecnológica del pozo de exploración deben
coincidir con los del pozo criollo en la pared correspondiente.
4. El cuarto aspecto está relacionado con la dependencia que existe entre la masa
volumétrica y los valores del contenido de algunos componentes del mineral.
Considerando los trabajos de Elmer Ruz [138] y Francisco Serrano [141], desarrollados
en los yacimientos lateríticos de la empresa “René Ramos Latour”, en Nicaro, provincia
Holguín, Cuba, donde se muestra que la masa volumétrica es una función Ft de los
contenidos de Ni, Fe y Co de la mena en cuestión y que depende además de la capa
litológica que se estudie; se puede estimar la masa volumétrica de un pozo de
exploración determinado para cada una de las capas tecnológicas presentes en un perfil
vertical conociendo los valores puntuales de los contenidos de Ni, Fe y Co y el tipo
litológico correspondiente, bastaría con evaluar M = Ft (Ni , Fe , Co) si se conociera la
expresión de la función Ft.
5. Por ultimo, cuando se estudió el modo de encontrar la expresión de Ft surgió de manera
natural el Método de los Mínimos Cuadrados pero en este caso la estimación no cumple
la propiedad de ser interpolador exacto y además consideramos que de cierta manera Ft
debía ser una función que considerara el aspecto local del fenómeno, es decir que
dependiera de un conjunto de pozos criollos geográficamente cercanos.
No obstante, se analizó la posibilidad de aplicar otros tres métodos para obtener una
modelación de las masas volumétricas lo cua se explica en el anexo 26.
Descripción del nuevo método
Conociendo las coordenadas de un pozo de exploración P (Xp; Yp) cuyos contenidos
promedios de níquel, cobalto y hierro para la capa tecnológica t son respectivamente Nit,
Cot y Fet, se puede estimar el valor de la masa volumétrica MtP para la capa tecnológica t
del pozo P utilizando la siguiente metodología:
1. Triangulizar a partir de las coordenadas planas de la pared Norte (puede tomarse otra
pared) del conjunto de pozos criollos conocidos, y determinar por esta pared cuales son
los pozos A1, B1, C1 (donde los valores de Nit1, Cot1, Fet1 y Mt1, son sus contenidos y
masa volumétrica respectivamente para cada capa tecnológica t) que forman un
triángulo tal que el pozo de exploración P (Xp; Yp) este situado en el interior o en la
frontera del mismo ( recordemos que todos los pozos criollos del yacimiento se pueden
determinar para cada una de sus paredes las coordenadas medias (X,Y) y los valores de
los contenidos de Ni, Fe, Co y de masa volumétrica determinados para muestras
tomadas en profundidad a 1 m de distancia unas de otras). Considerando que existen
varios métodos para triangulizar, proponemos que se use el de Delaunay [100] que
satisface la propiedad del círculo donde se generan triángulos cuyos lados tienen
diferencias pequeñas o sea tienden a ser equiláteros.
Se obtienen los puntos A2, B2, C2 cuyas coordenadas planas son las de la media de la
pared opuesta a la que se tomó en el párrafo anterior y los valores de Nit2, Cot2, Fet2 y
Mt2 son sus contenidos y masa volumétrica para cada capa tecnológica t.

�2. A partir de los seis puntos A1, B1, C1, A2, B2, C2 y sus valores respectivos de Nit1, Cot1,
Fet1, Mt1, Nit2, Cot2, Fet2 y Mt2 para cada capa tecnológica t, se obtiene (resolviendo un
sistema de ecuaciones lineales) para cada triángulo de vértices A1, B1 y C1 la ecuación
lineal:
Mt = ao + a1x + a2y +a3Nit + a4Cot +a5Fet
Donde ao, a1, a2, a3, a4, a5 son coeficientes reales.
A partir de la expresión anterior se pueden obtener las masas volumétricas MtP de las
capas tecnológicas t de cualquier pozo de exploración P cuyas coordenadas X y Y se
encuentren en el interior o en la frontera de un triángulo ABC.
3. Cuando no se pueda utilizar este método de estimación de la masa volumétrica, debido
a que el pozo de exploración P(Xp;Yp) no pertenezca a ninguno de los triángulos
formados por los pozos criollos, entonces se propone estimar el valor de Mt en función
de la masa volumétrica de los puntos más cercanos, para ello se utilizara el método del
inverso del cuadrado de la distancia con la restricción de una zona de influencia circular
que incluya no menos de 3 pozos criollos seleccionados entre los más cercanos.
El método propuesto para el establecimiento de la masa volumétrica en los yacimientos
lateríticos además de ser simple con el uso de las computadoras, nos ofrece un resultado
mucho más confiable que el método utilizado con anterioridad, pues prevé un valor de masa
volumétrica para cada pozo de la red de exploración en cada una de sus capas
tecnológicas teniendo en cuenta las relaciones entre los % de Ni, Fe y Co del pozo de
exploración y su posición con respecto a los pozos criollos cercanos, sin embargo tiene la
dificultad de no tener en cuenta directamente los tipos litológicos medios; esto se debe a
que no se disponen hoy en día de esa información en las bases de datos informatizadas de
las minas. Además debemos agregar que este método pude conjugarse con zonificaciones
de los yacimientos tales como las propuestas en [10], lo cual aumentaría la confiabilidad de
los resultados.
Finalmente debe recordarse que según se observó en el Capítulo 2, aún queda por resolver
el problema de aumentar la fiabilidad de los valores de Ni, Fe y Co en los pozos de la red de
exploración que son los datos de entrada para estos cálculos.
3.7 Cálculo de Volúmenes.
Para el cálculo de volúmenes se considerarán soluciones para diferentes casos.
A. Sólidos cuya proyección es un rectángulo y está limitado por techo y piso mediante
superficies alabeadas y se tiene para las mediciones una red rectangular completa.
i. Si se quiere calcular el volumen con un error mínimo de las curvas de interpolación y
mediante pocos puntos y se puede definir donde se realizarán las mediciones,
siempre que los mismos tengan el mismo nivel de representatividad con respecto a
las cotas, bastará con usar de forma iterativa la fórmula de Gauss (anexo 27) tal
como se explica el método de perfiles verticales en [80].
ii. Si se quiere calcular el volumen con un error mínimo de las curvas de interpolación y
mediante pocos puntos donde las mediciones ya se conocen de antemano, bastará
con usar de forma iterativa la fórmula de Gauss (anexo 27) con la transformación LL
(ver anexo 28) tal como se explica el método de perfiles verticales en [80].

�iii. Si se quiere calcular el volumen aprovechando las propiedades de los splines
bidimensionales (ver epígrafe 3.3 ) donde las mediciones ya se conocen de
antemano, bastará con determinar para cada ‘parche’ la ecuación del spline
correspondiente al techo y la del spline correspondiente al piso y calcular la integral
de la manera clásica; siendo el Spline Bicúbico z = H(x,y) según el método descrito
arriba, se calcula el volumen total por:

n2 − 1 n1 − 1
∑ V
V= ∑
ij
j =1 i =1

donde

y
x
i +1 j +1
V = ∫
∫ H ( x , y )dydx
ij
x
y
i
j

El cálculo de los volúmenes Vi j puede hacerse analíticamente sin dificultades.
B. Sólidos cuya proyección es un rectángulo y está limitado por techo y piso mediante
superficies alabeadas y se tiene para las mediciones una red rectangular incompleta.
En estos casos se pueden tomar dos vías:
i. Completar la red mediante el uso del método de interpolación lineal por
triangulización o mediante kriging y usar uno de las vías descritas en 3.6 A.
ii. Usar directamente un método que no precise de una red rectangular como el de
triangulizar (recomendamos el método de Delaunay [100]) la red y calcular el
volumen total aproximado como la suma de los volúmenes de cada uno de los
sólidos cuyos ‘techos’ y ‘pisos’ son dos triángulos; estos últimos volúmenes se
pueden calcular de manera exacta.
Antes de continuar es conveniente señalar que el problema de la exactitud de los métodos
de cálculo de volúmenes para los casos descritos anteriormente ha sido tema de
investigaciones del autor de esta memoria, los resultados principales que nos permiten
reafirmar las recomendaciones 3.6.A.iii y 3.6.B.i puede verse [84,93], donde además se
comprueba mediante un experimento computacional que, además de la densidad de la red,
otros tres factores que determinan la exactitud del cálculo de volúmenes como los descritos
son la variabilidad de la superficie (se describe una fórmula para estimarla), la proporción de
puntos de medición (que no pertenezcan a la frontera de la región) que puedan
considerarse extremos o puntos de ensilladura y la regularidad de la red, medida por un
criterio que puede verse en [90].
C. Sólidos con proyecciones irregulares en los planos de coordenadas.
Son estos sólidos los más difíciles de realizarles los cálculos de volúmenes debido a que
las mediciones deben garantizar la determinación de los límites del cuerpo. Para el
cálculo de sus volúmenes se propone el algoritmo descrito en [82] el cual puede resultar
útil cuando se trata de determinar el volumen de un cuerpo de intercalación.
3.8 Cálculo de Recursos.
En nuestros yacimientos lateríticos el cálculo de los recursos se ha efectuado históricamente
mediante la fórmula de la zona de influencia que puede describirse como:
Método 1: Se tiene una columna vertical o pozo P que tiene D metros de profundidad donde se
han realizado K mediciones en igual número de intervalos que pueden ser o no de la misma
longitud Lk. Se considera que P está situado en el punto de intersección de las diagonales

�de un cuadrado de lado A; este cuadrado es la zona de influencia de P. Para cada intervalo
K se tiene un valor del volumen calculado por Vk=A2 Lk y además se conocen en ese
intervalo los valores promedios de la masa volumétrica Mk y del % de los componentes de
cierto elemento Wk (en nuestro caso se conocen, al menos, valores de Ni, Fe y Co en cada
intervalo). Los valores parciales de los recursos se calculan para cada intervalo como Rk =
Vk Mk y la cantidad de W se calcula como CWk = Rk Wk /100. Para conocer el valor en todo
el pozo se suman los resultados parciales.
En este punto conviene analizar el problema del error de estimación de W. Si se considera que
la variabilidad de W es conocida y está descrita por el variograma γ(h) cuando se estima el
valor de W en un punto Q perteneciente a la zona de influencia de P donde W=Wo entonces
se tiene que en Q el valor de W=Wo y el error de estimación es E=2γ(h) donde h es la
distancia entre los dos puntos; o sea que el error depende de la variabilidad de E y de la
distancia h. El error medio cuadrático de cálculo de recursos tiene la forma ECR =

( E vol ) 2 + ( E mas ) 2 [10] y para el cálculo de recursos del metal W se tiene la fórmula ECRW
=

( E vol ) 2 + ( E mas ) 2 + ( E w ) 2 , donde el valor del error medio de la determinación del

error de W en A estará dado por Ew =

2
A2

A

A

∫ ∫ γ (h)dxdy .
0

0

Otros métodos clásicos de cálculos de recursos que existen se basan fórmulas análogas de
multiplicar volumen por masa volumétrica pero con diferentes formas de calcular el volumen
del cuerpo en dependencia de la forma que tenga el mismo [98,140,156].
Método 2: Se basa en el hecho de que si se conocen las hipersuperficies ‘por tramos’ u=f(x,y,z)
que expresa la ley de un elemento u en cada punto (x,y,z) de un sólido que contiene los
n1×n2×n3 datos y/o estimaciones y la función P(x,y,z) expresa en cada punto la masa
volumétrica, entonces puesto que la reserva R, es el producto del volumen V por la masa
volumétrica P por la ley del componente u y usando la definición de integral triple se tiene:

R=

n3 − 1 n2 − 1 n1 − 1
∑
∑
∑ R
donde
ijk
k =1 j =1 i =1

y
x
z
i +1 j +1 k +1
R = ∫
∫
∫ P( x , y , z ) f ( x , y , z )dzdydx para un pequeño paralelepípedo cuyos
ijk
x
y
z
i
j
k
lados son xixi+1; yjyj+1; zkzk+1. Las dificultades evidentes de este método son la obtención de las
funciones P(x,y,z) y f(x,y,z). La ventaja del método está dada en que elimina la rigidez de
trabajar con valores promediados para todo los puntos del paralelepípedo o sea es una manera
de acercarnos a la realidad.
Método 3: El método estadístico no precisa del cálculo del volumen sino que se basa en la
productividad del área medida de manera estadística y la delimitación de esta área; los detalles
pueden verse en [98]. El método tiene, para este autor, la desventaja de que depende de la
aceptación de la aleatoriedad como única (o preponderante) propiedad del modelo del
fenómeno que se analiza lo cual no concuerda con la realidad y además se precisaría de un

�estudio altamente especializado (por zonas y elementos) de las parámetros y distribuciones
estadísticas de los sitios explorados y minados, cosa para la cual no se tienen en la actualidad
datos precisos.
Método 4: La evaluación de recursos mediante métodos geoestadísticos es bastante conocida
[5,17,32,58,106,107] y puede realizarse de la manera clásica visto en el método 1, calculando el
volumen del cuerpo mediante una red densa estimada por kriging o puede tomarse
directamente el tonelaje como una variable regionalizada en unidades de volumen; los cálculos
se realizan mediante estimaciones por kriging. La ventaja principal de este método es que
permite evaluar el error de estimación y como desventaja precisa de personal calificado y de
labor computacional compleja y laboriosa.
En sentido general, es difícil decidir sin estudios particulares de cada bloque, cual método es
más conveniente para estimar los recursos (o reservas) del bloque, pero este autor no tiene
dudas de que el método de zonas de influencia, por su sencillez, puede ser utilizado en la
medida en que las áreas no sean mayores que los valores permitidos por la variabilidad
estudiada, para garantizar que los errores no excedan los rangos permisibles. Como cuestión
positiva puede aducirse que el uso de intervalos verticales no mayores de 1 m debe permitir
obtener buenos resultados pues en áreas pequeñas las variaciones estadísticas dentro de las
capas del mineral laterítico no son muy grandes. Otra cuestión positiva es que al hacer más
densa la red, se garantiza una rápida disminución del error de estimación lo cual relaciona la
efectividad del método a la efectividad de los modelos propuestos en 3.4.A que permiten
estimar redes más densas.
Un método ‘Zona de influencia 2’, que ha sido empleado en nuestra industria del níquel aunque
de manera muy simple, se explica a partir del siguiente gráfico que representa un plano de la
zona de influencia de un pozo sin y con la red de explotación (la cual puede estar desarrollada
completamente, desarrollada parcialmente con estimaciones de algunos valores o totalmente
estimada). Como se podrá observar en este gráfico, el método ‘Zona de Influencia 2’ es
simplemente aplicar el método 1 de zona de influencia a cada una de las áreas A1,...,A9,
teniendo en cuenta que las fórmulas de cálculo de volumen cambian para cada área y luego
sumar los resultados.
Figura 3.2: Descripción gráfica de las áreas del método de zona de influencia 2.

�Para ilustrar las argumentaciones sobre la propuesta de método que se presenta en esta
investigación como la más adecuada. el autor ha desarrollado un ejemplo de cálculos de
recurso de LB+SB en el bloque XXX del yacimiento Punta Gorda. En los tres métodos se
trabajó con los valores de masas volumétricas constantes utilizados usualmente por los
especialistas de la mina en esa zona: se usaron los datos de la red de exploración en los
Métodos 1 y 2 (usando en este caso el spline trilineal para modelar de manera continua sobre
los datos nivelados los valores de % de Ni, Fe y Co) y se usaron los datos de las redes de
exploración y explotación en el método ‘Zona de influencia 2’ donde se completó el valor del
fondo del mineral de la red de explotación y los valores del Ni, Fe y Co mediante la modelación
(ya que no se dispone de los datos obtenidos por mediciones directas) vista en 3.4.A usando
interpolación trilineal sin kriging.
En el anexo 31 se muestran los resultados de los cálculos del ejemplo mencionado de los
cuales se han obtenido las siguientes conclusiones:
1. A nivel de pozos se presentan diferencias significativas entre el Método 1 con respecto al
Método 2 y al ‘Zona de influencia 2’, no así a nivel de bloque lo cual puede explicarse con la
presencia de los conocidos fenómenos de compensación.
2. Las diferencias, a nivel de pozo, entre los Métodos 2 y ‘Zona de influencia 2’ son pequeñas
debido a que se ha incorporado en ambos casos una modelación que, aunque no refleja
totalmente la realidad, elimina la rigidez que implica suponer como se hace en el método 1,
que los valores de los elementos considerados se mantienen en un área de
aproximadamente 1111.1111 m2 y son independientes de los valores vecinos (considerando
también los valores de los pozos pertenecientes a otros bloques colindantes). En el Método
2, además se han calculado las integrales usando los métodos exactos sobre los
interpoladores obtenidos, lo cual le confiere, en este sentido, mayor confiabilidad teórica a
estos resultados.
3. Puesto que el cálculo se ha realizado pozo a pozo no se ha tenido en cuenta la topografía
real del terreno y de las capas tecnológicas. Para tener en cuenta esta topografía en el
Método 2 implicaría una complicación adicional para los límites de integración de la variable
vertical Z, sin embargo para el método que se denominó ‘Zona de influencia 2’ esta cuestión
resultó fácil de resolver puesto que la nivelación para los 9 puntos de cada bloque solo es
necesaria para estimar valores de los componentes en cada columna.
Por tanto, se recomienda por su sencillez en la aplicación, nivel de precisión para estos casos y
por su fácil comprensión (lo que facilita su adaptabilidad a cada caso) el método ‘Zona de
influencia 2’ y porque, además, puede ser generalizado a sistemas rectangulares de taladros de
mayor densidad con lo que aumentaría la exactitud de los resultados.

�Capítulo 4 : Planificación de la minería en los yacimientos lateríticos del nordeste de
Holguín.
En este capítulo se realiza esta breve introducción debido a que como se ha planteado en otra
oportunidad la minería del níquel en Cuba presenta insuficiencias en lo que concierne a las
actividades almacenamiento - mezcla - homogeneización aunque es de esperar que esta
situación sea resuelta en cortos y medianos plazos.
En la práctica actual, mediante una planificación adecuada de la extracción en los diferentes
frentes se dosifican cantidades de mineral con diferentes características que al mezclarse
garantizan los volúmenes y calidades pedidas; es esta mezcla lograda teóricamente en los
frentes de extracción y ejecutada en el transporte y en los ‘almacenes’ la que más adelante
será homogeneizada para su ingreso en el proceso metalúrgico; en este caso el cliente de la
mina es prácticamente la planta metalúrgica y el material que no le fue enviado se ‘almacena’
en escombreras y ‘jabas’ de la mina o se usa en la construcción de caminos y diques.
Sería, evidentemente, mucho más sencilla la actividad minera si todo el material extraído que
pueda ser considerado como procesable por la planta metalúrgica sea enviado a un depósito
intermedio donde se almacene atendiendo a sus calidades y se proceda a realizar las mezclas
necesarias para su posterior homogeneización y envío al proceso metalúrgico; en este caso el
cliente de la mina estaría en el depósito y la planta metalúrgica sería el cliente del depósito.
Como puede notarse si el cliente es la planta metalúrgica la actividad minera es mucho más
compleja y tensa que en el caso de que el cliente de la mina fuera un depósito donde se
realizarán plenamente las actividades almacenamiento - mezcla - homogeneización.
Por todo lo planteado en los párrafos anteriores, en lo que sigue simplemente se hará
referencia a un cliente de la mina, el cual solicita ciertas cantidades de mineral con ciertas
características y en un plazo determinado.
4.1 La planificación como proceso continuo y dinámico.
La planificación de la minería comienza en etapas muy tempranas del proyecto integral de
la industria. Según las normas establecidas, durante la explotación de un yacimiento por el
método a cielo abierto cada mina debe poseer el proyecto de explotación aprobado por las
instancias correspondientes. En el anexo 48 se describen los aspectos que debe contener un
proyecto minero. Otros enfoques análogos o parciales pueden verse en [8,32,98].
El proyecto se realiza para tomar las decisiones técnico - organizativas óptimas para la
construcción de la mina y explotación del yacimiento, las cuales garantizan el efecto económico
máximo.
El diseño de los proyectos mineros, además de habérsele dedicado en el mundo innumerables
investigaciones, artículos y libros, está contemplado en las legislaciones correspondientes
de todos los países mineros [124]; a la planificación de la minería que es uno de sus
aspectos se le presta máxima atención en nuestro caso ya que es, sin dudas, la parte más
compleja de toda la actividad minera en los yacimientos lateríticos debido principalmente a:
1. Los rangos estrechos de las restricciones del cliente de la mina con respecto a los
volúmenes y las características del mineral que solicita.
2. La característica de homogeneidad y de continuidad del flujo del mineral exigida por el
cliente.

�3. La incertidumbre del pronóstico realizado sobre los recursos minerales.
4. La complejidad de las tareas de determinar las reservas minerales.
5. La gran cantidad de elementos a tener en cuenta a partir de la técnica disponible y las
condiciones particulares de la mina y la empresa para lograr realizar el descombreo y la
extracción (incluyendo el transporte) de los volúmenes y calidades solicitadas.
6. La necesidad de que la planificación contemple el cumplimiento de índices de
rentabilidad económica.
7. Las limitaciones legislativas ambientales y socio - económicas que tiene esta actividad
minera.
Este nivel de complejidad implica que la actividad de planificación tiene que ser continua y
dinámica; la continuidad debe basarse en el principio de que no puede admitirse que se
planifique ignorando la minería realizada en períodos anteriores o sin prever la minería que
se realizará a mayores plazos y el dinamismo debe considerarse desde el punto de vista de
que la planificación debe adaptarse en cortos períodos de tiempo a las nuevas condiciones
que se presentan y de esta adaptación siempre deberán surgir planes de minería de mayor
efectividad que a la vez que consideren que la planificación de la explotación de un
yacimiento es un proceso único que comienza con el proyecto de explotación, su desarrollo
se realiza sobre la base de las condiciones particulares de cada etapa.
La planificación minera define el efecto económico máximo de toda la actividad pero no
puede ser considerada una actividad independiente del pronóstico y del control pues su
dinamismo y efectividad depende esencialmente, junto con la calidad y idoneidad de los
métodos de planificación empleados, de la calidad del pronóstico y solo un control efectivo
de las actividades mineras puede evaluar esta efectividad y hacer que la dirección del
movimiento de la actividad de planificación sea el que aumente esta efectividad.
Generalmente la planificación que se realiza en la actualidad hace énfasis en la definición
de los volúmenes de escombro a remover y en los volúmenes y calidad del mineral a enviar
al cliente y así queda contemplado explícitamente, sin embargo se maneja de manera
implícita el problema de la protección del medio ambiente y de los trabajos hidrogeológicos,
por esta causa se hacen algunas reflexiones al respecto en el próximo epígrafe.
4.2 Relación de la planificación con la conservación del medio ambiente y con los problemas
hidrogeológicos de los yacimientos.
Una de las consecuencias negativas reconocidas (ver anexo 2) de la actividad minera es la
afectación al entorno y esto es motivo de profundo análisis en todos los niveles.
En esta investigación no se propondrán los elementos metodológicos y técnicos particulares de
la protección del medio ambiente que se deben incluir en un plan de minería ya que esto es
un tema amplio y de gran actualidad en las investigaciones que se realizan, sin embargo es
necesario profundizar en una problemática de carácter fundamental y es que en la minería
de los yacimientos lateríticos se debe pasar del enfoque rehabilitativo al enfoque preventivo
y esto no quiere decir que puedan planificarse y evitarse durante la actividad minera todos
los efectos negativos que la misma pudiera causar (ya que esto probablemente afectaría
significativamente la rentabilidad y la propia existencia de la mina) sino que debe buscarse
el equilibrio ecológico - económico entre la actividad minera y su impacto en el medio

�ambiente. En la actualidad, donde junto con el perfeccionamiento empresarial de nuestras
empresas socialistas, se prevé que la rehabilitación es una responsabilidad de la entidad
minera, y donde además es penable económicamente el no cumplimiento de esta
responsabilidad que por demás puede convertirse en un conjunto de tareas costosas, es
necesario crear sistemas de análisis de socio - económicos del impacto ambiental de cada
variante de explotación que se proponga donde se seleccionen las variantes que garanticen
en su conjunto, la mayor efectividad económica en el cumplimiento de las obligaciones con
el cliente y con las tareas preventivas y de rehabilitación del entorno, con el menor efecto
negativo a la sociedad. Esto de alguna manera debe estar de manera explícita en todos los
planes de minería y considerarse en la planificación de los flujos de mineral tal como se
explica en el epígrafe 4.6.
En particular, es conocido que los problemas hidrogeológicos de un yacimiento en explotación
pueden encarecer significativamente el desarrollo del proyecto minero e incluso
suspenderlo. En los yacimientos lateríticos cubanos, debido a las características climáticas
generales del macizo Mayarí - Moa - Baracoa, la situación hidrogeológica se hace bastante
compleja y presenta rangos pequeños de estabilidad, por lo que puede considerarse que las
características hidrogeológicas de un yacimiento que constituyen también un sistema
dinámico, cambia en la medida en que se ve afectado positiva o negativamente por la
actividad del hombre y por la propia naturaleza.
Es por ello que dentro de la actividad minera además de considerar si es rentable minar o no
minar una zona, atendiendo a su situación hidrogeológica, deben emplearse modelos
hidrogeológicos del yacimiento que permitan pronosticar las consecuencias de la actividad
minera; estos pronósticos deben influir de modo significativo en la planificación debido
precisamente al costo que puede tener en el futuro la inundación de los fondos
(probablemente con altos contenidos de Ni) de una zona de extracción o el aumento de la
humedad del mineral hasta niveles que hagan incosteable su procesamiento minero metalúrgico o que se produzcan deslizamientos del terreno que provoquen pérdidas
materiales y humanas.
Es evidente que si asumimos la continuidad y dinamismo de la planificación de la actividad
minera, la consideración de la relación causa - efecto que tiene la actividad minera y la
situación del medio ambiente e hidrogeológica en particular, debe considerarse en ambos
sentidos como un factor decisivo para esta planificación.
En lo que sigue trataremos sobre un tema sumamente importante que pudiera resumirse en
una pregunta ¿Deben planificarse los recursos o deben determinarse primero las reservas
de mena recuperables y sobre estas desarrollar la planificación?
4.3 Determinación de las reservas minerales y del escombro a extraer.
La planificación tiene dos formas conceptuales principales bien diferenciadas en lo que se
refiere a las recursos y reservas (ver anexo 45):
a. Planificar sobre las bases de las recursos pronosticados, tratando sobre la marcha de
respetar las restricciones de protección e higiene del trabajo y medio ambientales.

�b. Definir, a partir de las recursos pronosticados, las reservas minerales y planificarlas
teniendo en cuenta el equipamiento disponible, la disposición geométrica de esta
reservas y las restricciones de protección e higiene del trabajo y medio ambientales.
Esta investigación propone como base conceptual la segunda forma debido a que, en general,
las reservas de mena se calculan sobre la base de un mayor muestreo, modelación más
realista, métodos de cálculo más eficientes, sobre la base del análisis del equipamiento
disponible y de otros factores técnico - económicos.
Para argumentar aún más esta posición debe hacerse énfasis en que en la actualidad se
presenta una situación en algunas empresas que, al menos, puede ser considerada
controvertida y que será ilustrada para el caso de la empresa Ernesto Che Guevara.
Es conocido que la red de exploración con los métodos de cálculo empleado definió los
recursos del yacimiento Punta Gorda en clase B, donde se admite como máximo un 20% de
error. Este autor, no ha podido encontrar, excepto el argumento de la experiencia [135,153],
una justificación científica satisfactoria a la afirmación de que los recursos calculados en
este yacimiento tienen no más de un 20% de error en todos sus pozos, y aunque se
aceptara que el yacimiento tuviera en general recursos calculados con un error menor que
el 20%, la variabilidad que el mismo presenta en diferentes zonas hace presumir que esta
realidad es más bien producto de la compensación entre errores de diferentes signos. En la
siguiente tabla se muestra la media aritmética y la desviación estándar del Ni, Fe y Co
promedio de los 5808 pozos explorados en este yacimiento:
Tabla 4.1: Valores promedios y de las medias aritméticas y desviaciones estándar del Ni, Fe y
Co en los pozos del yacimiento Punta Gorda.
Media % Ni D. E. % Ni Media % Fe D. E. % Fe Media % Co D. E. % Co
0.99711433 0.41380165 37.4673054 10.4130406 0.07898416 0.05136708
Nótese que los coeficientes de variación promedios son respectivamente 41.49%, 27.79% y
65.03% lo cual corrobora lo planteado sobre la variabilidad del yacimiento.
En el anexo 42 se presentan valores promedios pero por bloques para la potencia de todo el
muestreo del pozo y para la capa tecnológica LB+SB sin incluir las intercalaciones. En las
tablas se puede observar que la variabilidad del Ni, Fe y Co entre los bloques es
significativa y no varía de la misma forma en cada componente.
Ahora se puede presentar otro argumento de peso en esta discusión y es que los rangos de
error (20%) de los componentes Ni, Fe y Co pudieran no ser iguales entre si.
Otra razón importante es la conocida presencia de intercalaciones en nuestros yacimientos. En
el anexo 46 se presenta una tabla donde se muestra por bloques los promedios de las
potencias de escombro superior (ES), escombro intermedio menor de 2 m (EINI) y
escombro intermedio mayor o igual que 2 m. En la última columna se muestra la relación
escombro intermedio / mineral la cual muestra que las intercalaciones son un elemento
de gran variabilidad con respecto a la potencia del mineral y por tanto a tener en cuenta en
la planificación de la minería. Vale destacar que en los cálculos clásicos de recursos el EINI
(Escombros Intermedios No Intercalación, o sea con menos de 2 m consecutivos de
potencia) se ha incluido dentro del mineral (esto solo debiera ser hecho, en caso necesario,

�durante el cálculo de reservas de mineral) lo cual agrega un factor de imprecisión para los
resultados de algunos pozos.
De todo lo anterior se deduce que, al menos, es dudosa la aseveración de que el yacimiento
Punta Gorda está clasificado pozo a pozo en la categoría B y por tanto esto demuestra la
necesidad de realizar para la planificación un nuevo cálculo de recursos minerales mediante
el uso de modelos más reales y mediante la utilización de métodos mas idóneos y a partir
de estos resultados estudiar por zonas la verdadera clasificación de los recursos explorados
y señalando donde es necesario un muestreo de mayor densidad; a partir de estos recursos
recalculados y mediante los análisis correspondientes deben determinarse, de manera
explícita y rigurosa, las reservas de mena que es sobre las que en definitiva deben se
creados los planes.
Pero aún si admitiéramos que el yacimiento Punta Gorda efectivamente tiene calculados
recursos en clase B y analizamos la tabla del anexo 6 veremos que las pérdidas
planificadas contra estos valores son de un 6% y el empobrecimiento de un 11% lo cual
indica de que, teóricamente, el cumplimiento de estas planificaciones es bastante
improbable lo cual reafirma lo subrayado.
En la metodología de planificación que proponemos la primera tarea que debe realizarse para
la planificación minera es la que da título a este epígrafe, para lo cual se propone el
siguiente algoritmo:
1. A partir de la modelación obtenida que permite tener para cada pozo de cada bloque un
total de 9 taladros tal como se señala en la figura 3.2 (derecha), determinar un cálculo de
recursos detallado (volumen, masa, % de Ni, % de Fe y % de Co para las capas
tecnológicas Escombro Superior, LB, SB, LB+SB, Escombro Intermedio que constituya
Intercalación, Pérdidas y Empobrecimiento) y el ángulo máximo que se tendrá entre dos
taladros consecutivos después de retirar el escombro, según 6 variantes que
describimos a continuación:
a. Variante 1: Tomar el LB y/o SB más el Escombro Intermedio considerándolo como
parte del LB o del SB en dependencia de su contenido de Fe.
b. Variante 2: Tomar el LB y/o SB más el Escombro Intermedio que no es intercalación
(ya que por su poca potencia no es posible extraerlo separadamente) considerándolo
como parte del LB o del SB en dependencia de su contenido de Fe.
c. Variante 3: Tomar el LB y/o SB más el Escombro Intermedio, más el Escombro
Superior considerándolos como parte del LB o del SB en dependencia de su
contenido de Fe.
d. Variante 4: Variante 3: Tomar el LB y/o SB más el Escombro Intermedio, más una
parte del Escombro Superior que permita mantener la ley de Ni por encima de un
valor dado (considerándolos como parte del LB o del SB en dependencia de su
contenido de Fe). Si el % de Ni del LB y/o SB más el Escombro Intermedio del pozo
no llega a la ley entonces se toma para el pozo según la Variante 1.
e. Variante 5: Se toma una cota común para el final del descombreo en toda el área
analizada de manera que las pérdidas y el empobrecimiento sea mínimo.

�f. Variante 6: Igual que la Variante 1 pero según los cálculos realizados a partir de la
red de exploración.
Una variante importante es aquella donde se tomen en cada pozo cotas que generen
pendientes entre ellos no mayores que un ángulo dado y que además permita minimizar
las pérdidas y el empobrecimiento. Esta variante no ha sido desarrollada teóricamente o
prácticamente en esta investigación y es un problema abierto, considerado por este
autor tan importante como complejo.
2. Se presentará la posibilidad de crear de manera manual a partir de cualquiera de las
variantes anteriores, esta Variante 7 permitirá al usuario interactuar con una aplicación
para computadoras para la determinación de las cotas de descombreo, de ‘resane’
(extracción de escombro intermedio) y del fondo del mineral. En esta variante el colectivo
técnico podrá determinar las cotas mencionadas para cada pozo, teniendo en cuenta la
realidad de la situación técnico - económica de la mina de modo que permita minimizar
los factores negativos relacionados con el empobrecimiento, pérdidas, afectaciones al
entorno y protección e higiene del trabajo y al mismo tiempo garantizar las reservas que
en los planes de flujos de mineral satisfagan en volumen y calidad las demandas del
cliente con el uso más adecuado del equipamiento.
3. En todas las variantes se calculará la cantidad de metal que es posible extraer como una
cuarta manera (además de las pérdidas, el empobrecimiento y la pendiente) de medir las
bondades de una variante.
4. Se tomará la variante Aceptar o Variante de Reservas que es la que definirá las
reservas sobre las que se desarrollarán los planes de minería a medianos (si se trabajó
con recursos indicados) y cortos plazos (si se tienen recursos medidos).
En el anexo 44 se muestran los cuadros de diálogo desarrollados en el software Tierra (ver
anexo 3) para implementar este algoritmo donde los resultados obtenidos se guardan en
archivos que ya contemplan las reservas mineras y las pérdidas y empobrecimiento
planificados a partir de los recursos recalculados.
La determinación de las reservas puede, sin dudas, lograr un mayor nivel de automatización
pero para lograr este objetivo es necesario considerar individualmente la situación técnico económica de cada entidad minera, las características particulares de los depósitos que se
explotan y las estrategias que se plantee cada colectivo técnico.
La complejidad de la planificación aumenta en la medida en que se realiza sobre plazos más
cortos es por ello que en los próximos epígrafes se analizarán los aspectos relacionados
con la planificación del desbroce, destape y extracción en diferentes períodos de tiempo.
4.4 Planificación del desbroce y del destape.
La planificación del desbroce y del destape tiene diferentes niveles de precisión en
dependencia de los períodos que se planifican; en la actualidad dentro de los planes de
minería que se elaboraron para períodos de 20, 5 y 1 año aparecen los planes de desbroce
y destape pero con niveles de detalles muy pobres y sobre la base de cálculos de recursos
a partir de la red de exploración lo cual solo los hace lo suficientemente útiles para orientar
de manera general el trabajo. En este epígrafe nos referiremos a los planes detallados que
realmente orienten con precisión el trabajo diario de desbroce y destape.

�A partir de los resultados obtenidos en la determinación de las reservas mineras y del
escombro a extraer explicada en el epígrafe 4.3 la tarea de planificación del desbroce y
destape está prácticamente resuelta y solo es necesario definir como deben quedar
expresados estos planes y analizar el problema del sincronismo entre el desbroce - destape
y la extracción a partir de las necesidades de mineral planteadas por el cliente y los planes
de extracción que se tienen.
Los planes de desbroce destape deben quedar expresados:
a. Por áreas (que pueden ser cuadradas que incluyan a 9 pozos de un bloque, el área que
ocupa un bloque o un área arbitraria). Es recomendable que estas áreas sean siempre
iguales ya que se facilita el control técnico - económico de la minería.
b. Por volúmenes a trasladar en unidades de tiempo (lo cual principalmente depende de las
necesidades planteadas y del equipamiento disponible).
c. Por el destino del material que se remueve a partir de las calidades del material ya que
esta concepción es sumamente importante para que en un futuro pueda aprovecharse
recursos que hoy la tecnología metalúrgica no puede procesar.
Ejemplo de un plan de este tipo puede verse en el anexo 43 (el cual es muy fácil de
implementar en aplicaciones computacionales de amplio uso como el Excel, por ejemplo).
Para el trabajo en el campo se pueden utilizar planchetas auxiliares por áreas que
contengan los datos de la cota y potencia para cada tipo de trabajo. Estas planchetas
orientarían a los que dirigen el proceso real y además permitirían en un momento
determinado tomar la decisión de realizar algún muestreo y controlar e informar cuando no
se han confirmado los pronósticos.
El desbroce y el destape son actividades que preceden a la extracción del mineral que se
enviará al cliente por tanto deben realizarse con la suficiente antelación como para que se
tengan destapadas las reservas a minar en el momento previsto e incluso estar preparados
para posibles eventualidades de interrupciones de estas tareas o de no confirmación de
reservas en alguna zona; por otra parte, las actividades de desbroce y destape producen
afectaciones importantes al medio ambiente al eliminar la vegetación del terreno dejando al
descubierto grandes zonas y creando escombreras donde el viento y las lluvias producen
rápidamente erosión y contaminación ambiental. Es, por tanto, necesario encontrar un
período de tiempo adecuado que mantenga el equilibrio entre los dos factores subrayados,
es evidente que este período de tiempo será más breve en la misma medida en que se
aumente la fiabilidad del pronóstico y también dependerá de la existencia de un depósito
donde se realicen labores sistemáticas de almacenamiento - mezclas - homogeneización.
En la práctica se han tenido en nuestro país casos de desbroce - destape con tres años de
antelación lo cual garantiza reservas destapadas que facilita en gran medida la planificación
del flujo de mineral pero que es de alta incidencia negativa en el entorno; por otra parte se
ha presentado el caso en que se ha desbrozado y destapado una zona dos días antes de
proceder a la extracción lo cual minimiza las afectaciones al medio ambiente pero pone en
gran peligro el cumplimiento de los compromisos con el cliente de la mina. Hoy en día se
considera por la experiencia acumulada que un período de 1 año es adecuado para
mantener un ritmo de desbroce - destape que mantenga el equilibrio entre los factores

�subrayados [34,35,36,123,125,151] sin embargo este es un tema que debería ser motivo de
análisis permanente en el perfeccionamiento del trabajo de las minas y un acicate para
lograr que el sistema pronóstico - planificación - control se perfeccione.
4.5 Planificación de la extracción del mineral en diferentes plazos.
Tal como hemos dicho anteriormente la planificación de la explotación de un yacimiento,
además de ser continuo y dinámico, es un proceso único que comienza con el proyecto de
explotación y su desarrollo se realiza sobre la base de las condiciones particulares de cada
etapa, es por ello que la planificación de la extracción del mineral se realiza para diferentes
plazos, atendiendo a las necesidades actuales y futuras del cliente, a los recursos minerales
que se disponen y a la fiabilidad de los sistemas de pronósticos.
En nuestro país los planes se realizan generalmente para 20, 5 y 1 año por la empresa Centro
de Proyectos del Níquel (CEPRONI) y los planes para períodos más cortos de tiempo
(trimestral, mensual, decenal, cinco días, diarios) los realiza el personal técnico de la mina.
En sentido general, más importante que definir los períodos de tiempo que deben ocupar los
plazos para cada plan, es determinar la precisión de los planes en cada período de tiempo
fijado. Definiremos cuatro categorías para los planes de minería:
a. A largo plazo: Se desarrollan sobre los cálculos de recursos, sobre las ideas generales
de los requerimientos perspectivos del cliente, sobre las estrategias de protección del
entorno y de la seguridad e higiene del trabajo y sobre una visión concreta de los
recursos humanos y de equipamiento, necesarios para cumplir este plan. Desde el punto
de vista del minado debe contemplar los planes de caminos principales, planes de
exploración detallada y planes de desbroce - descombreo y de extracción a nivel de
áreas no mayores que un bloque. Estos planes pueden ser para períodos de 5, 10, 20
años o más años en dependencia del grado de detalle del conocimiento de los recursos
mineros y de los requerimientos del cliente así como de otros factores socio económicos.
b. A Mediano Plazo: Se desarrollan sobre la base de un cálculo de reservas previo que al
menos tenga categoría de probables y debe contemplar un grado de detalles que
permita formular tácticas precisas para períodos de tiempo de 1 mes, sobre todo en lo
que se refiere a los elementos que garantizan el flujo pedido del mineral; además de los
aspectos vistos en los planes a largo plazo, debe contemplar con precisión los valores
previstos para los parámetros de los sistemas de control del cumplimiento del plan.
Estos planes pueden ser para períodos desde 1 mes hasta 1 año.
c. A Corto Plazo: En este caso se desarrollan según un cálculo de reservas previo que
tenga categoría de probadas y debe contemplar un grado de detalles que permita
formular tácticas precisas para períodos de tiempo de 1 día, debe ser muy exacto en el
uso del equipamiento y de las reservas de modo que garantice el flujo del mineral con
criterios de eficiencia y optimización; debe contemplar con precisión los valores previstos
para los parámetros de los sistemas de control del cumplimiento del plan. Estos planes,
que están estrechamente relacionados con los subsistemas de control y pronóstico,
pueden ser para períodos desde 1 día hasta 1 mes y deben indicar de manera explícita
los índices de rentabilidad económica.

�d. A Muy Corto Plazo: Estos planes son más que nada ajustes y precisiones a los planes a
corto plazo y se ejecutan como una Orden de Extracción Diaria o como una Orientación
Técnica Geólogo - Minera para un turno de trabajo. Estos planes constituyen una
necesidad para lograr imprimir el dinamismo necesario a la actividad minera y están en
dependencia directa con el subsistema de control y con los reajustes que se realizan en
los pronósticos de las reservas. Deben considerar las eventuales afectaciones en las
actividades del equipamiento y del cliente así como las del medio ambiente.
Desde el punto de vista práctico, para la planificación de la extracción del mineral, se propone
crear una estructura informativa que en forma de tabla asigna a cada sector mineral de un
pozo (fila) de la red de exploración una secuencia de parámetros (columnas) que describen
la planificación del mismo. Estos parámetros son los siguientes:

�Tabla 4.2: Parámetros para la planificación de la extracción del mineral.
Parámetro o columna
Bloque.
Pozo.
Sector.

Descripción
Según la notación que se use respecto al yacimiento.
Número del pozo con respecto al bloque.
Un pozo puede ser dividido en diferentes tipos de sectores de
acuerdo a diferentes criterios. Las cuatro que se recomiendan
son:
a. Sectores verticales en forma de ortoedros y según la red
de exploración.
b. Sectores verticales en forma de ortoedros y según la red
de explotación.
c. Sectores verticales en forma de anillos cilíndricos y según
la red de exploración [17].
En todos los casos se puede definir un solo sector que
contemple toda la potencia del mineral del pozo pero es
recomendable definir los sectores con masas ( o volúmenes)
aproximadamente iguales a las que se extraen en un frente
durante un período de tiempo de un turno o de un día lo cual
facilita, como veremos en el próximo epígrafe la planificación.
Para ilustrar el inciso c, ver más adelante el gráfico 4.1.
Coordenada Este - Oeste. Del sector. Pueden usarse coordenadas locales o nacionales.
Coordenada Sur - Norte.
Del sector. Pueden usarse coordenadas locales o nacionales.
% de Ni
En el sector.
% de Fe
En el sector.
% de Co
En el sector.
Valores de las calidades En el sector.
de otros elementos.
Masa (o volumen)
En el sector.
Relación Escombro
En el sector.
Intermedio / Mineral
Disponibilidad
Un sector está disponible si geométricamente es accesible en
el momento en que se realizará la minería que se planifica y si
además técnica y económicamente es factible su extracción.
Vínculos
Establece un vínculo con otros sectores colindantes de
similares condiciones respecto a las calidades de Ni y Fe.
Este parámetro puede ser útil para la definición de una
minería continua.
Selección
Establece si ya ha sido seleccionado en alguno de los planes
anteriores.
Excavadora.
Equipo de excavación que se le asigna en una planificación
realizada.
Período
Período de un mes que se le asigna en una planificación
realizada.
Mes.
Mes que se le asigna en una planificación realizada.
Año.
Año que se le asigna en una planificación realizada.
Extraído.
Masa (o volumen) extraída del pozo. Este parámetro se
actualiza mediante el subsistema de control.
Agotado.
Se declara agotado o no agotado el pozo.

�Figura 4.1: Sectores verticales en forma de anillos cilíndricos según la red de exploración.

Mediante una tabla como la descrita se puede ejecutar un sistema de planificación del minado
el cual estará vinculado a los sistema de pronóstico (ya que se pueden actualizar en esta
tabla los valores de cantidad y calidad de los sectores) y de control.
Dentro de la planificación de la minería un lugar especial lo ocupa el problema de la
determinación de las condiciones para lograr un flujo de mineral con ciertas condiciones
dadas. En el próximo epígrafe se analiza este aspecto.
4.6 Optimización Binaria aplicada a la planificación del flujo de minería.
En el caso de nuestra minería del níquel el problema de la planificación del flujo del mineral
puede expresarse en el lenguaje que hemos venido utilizando Mina - Cliente.
El método para resolver la problemática planteada ha sido bastante diverso pero se parte de
tratar de crear un Sistema Para la Dirección Operativa del Flujo del Mineral. Son conocidos
los métodos básicos de la Teoría Combinatoria donde se prueban todas las combinaciones
posibles [157] y se toman las más adecuadas; hoy en día este método se sigue usando de
manera manual en nuestras empresas con la introducción de criterios heurísticos para
desechar combinaciones no convenientes.
En [125] puede verse un ejemplo convincente de la aplicación de la Teoría Combinatoria a la
elaboración de un plan de flujo de mineral para 5 años para el Proyecto Cupey, con
minimización de los frentes de extracción a partir de una clasificación para las menas que
permitió zonificar horizontal y verticalmente los yacimientos investigados considerando la
investigación de los parámetros estadísticos de las muestras y de los recursos. Esta
zonificación es una forma recomendable de crear sectores (ver la tabla 4.2) a partir de los
cálculos de recursos y de los datos de la red de exploración que permita enfrentar con éxito
la búsqueda de una o varias combinaciones adecuadas para un plan a largo plazo.
Los métodos estadísticos se basan en la caracterización del problema de la planificación a
partir de la consideración de la aleatoriedad de los variables de las reservas de mena y de
la determinación de los parámetros y distribuciones estadísticas de estas variables lo cual
permite realizar inferencias estadísticas y simulaciones con métodos como el de Monte
Carlo [

] y de otros tipos [

]. Estos métodos no serán considerados en esta

�investigación debido a que, este autor considera, no deben ser absolutizadas las
propiedades aleatorias de las variables geólogo - mineras.
La Teoría de los Juegos (vinculada a la Teoría de las Probabilidades) ha sido aplicada a la
planificación de la extracción en estos yacimientos. En [150] puede encontrarse un análisis
donde se considera que la productividad de la cantera es una magnitud aleatoria continua
con distribución Beta y la planificación de una productividad más adecuada se realiza a
partir de una estrategia combinada de la Teoría de los Juegos. La confiabilidad del
resultado se comprueba a través de la Entropía de la Teoría de la Información.
Los métodos geoestadísticos que se han estudiado para la solución de estos problemas son
complicados y exigen de conocimientos especiales de Geoestadística No Lineal por lo que
pueden, por el momento, ser descartados en este caso; su esencia está en la simulación
del proceso y en la búsqueda de soluciones óptimas por diferentes vías (Teoría de las
Funciones de Recuperación, Teoría de Simulación de Explotación); una introducción puede
verse en [32], página 116 donde se presenta el Método de Parametrización Técnica de
Reservas que mediante un algoritmo especial se puede obtener una familia de proyectos
encajados, todos óptimos en el sentido del tonelaje que se obtiene.
La descripción técnica y matemática del flujo de mineral laterítico se describirá a partir de las
ideas básicas de [17] y de [122] los cuales, junto a otros investigadores, han desarrollado
software, con resultados satisfactorios, para las minas de este territorio.
Sean las exigencias para un plan de minería que garantice un flujo de mineral hacia un cliente
(se usará el término volumen para referirse a la cantidad, pudiera usarse masa):
a. El plan se dirige a la formación de un flujo de mineral homogeneizado de volúmenes
constantes para cada período de tiempo. Este flujo es discreto y su forma depende de
los requerimientos del cliente.
b. Los valores medios de los índices en la composición cualitativa para la mena, en el flujo
que se envía al cliente en cada período de tiempo deben satisfacer las exigencias de
este.
c. Deberá ser garantizado el laboreo uniforme de los frentes de extracción dentro de los
límites que se asuman como necesarios.
d. El plan debe garantizar la extracción máxima de los componentes útiles Ni y Co o sea la
minimización (por cuenta de la extracción) de las pérdidas de estos componentes.
La notación que se utilizará es la siguiente:
♦ Los contenidos de Ni, Fe, Co exigidos por el proceso se denotan βNi, βFe, βCo.
♦ A cada excavadora j=1,..n situada en un frente de extracción se le asignan mj sectores,
todos de volumen constante go .
♦ Los contenidos de Ni, Fe y Co en el sector i de la excavadora j se les denomina
respectivamente Pi jNi, Pi jFe, Pi jCo.
♦ El plan es un conjunto X de valores ordenados de las variables xi j tal que:

1 si se incluye en el flujo a la planta, la porción i de la excavadora
xij = 
0 en caso contrario
♦ El plan tendrá N sectores tomados de los diferentes frentes de extracción.

j



�Las exigencias planteadas anteriormente pueden ser descritas de la siguiente forma:
mj

n

a.

∑∑x
j =1 i =1

=N

ij

En este caso como todos los sectores tienen el mismo volumen entonces la suma de N
sectores producirá un volumen constante para todo el flujo en cada período de tiempo.
mj

n

∑∑

b.

PijNi
N

j =1 i =1

n

mj

∑∑

PijFe
N

j =1 i =1
n

mj

∑∑

PijCo

j =1 i =1

N

x ij ≥ β Ni

x ij ≥ βFe
x ij ≥ βCo

c. La diferencia admisible ∆jk de volumen, dada en número de sectores, entre las zonas de
la excavadora j y la zona de la excavadora k fija una restricción que permite un laboreo
tan uniforme como lo determinen los valores de estas diferencias. Esto se expresa como:
mj

mk

i =1

i =1

∑ xij − ∑ xik ≤ ∆ jk , donde j, k =1,…,n; j&lt;k.
∆jk ∈ {1,2,…,u} donde u &lt; Min(mj) para j=1,…,n.
Cada una de estas restricciones no lineales se puede descomponer en dos restricciones
lineales tal como se describe a continuación:
mj

∑x
i =1

mk

ij

− ∑ x ik ≤ ∆ jk
i =1

mj

mk

i =1

i =1

∑ xik − ∑ xij ≤ ∆ jk ,

donde j, k =1,…,n; j&lt;k.

∆jk ∈ {1,2,…,u} donde u &lt; Min(mj) para j=1,…,n.
d. De la última restricción se deduce la función objetivo a minimizar. Si consideramos que
Cni y Cco son valores de ponderación y que αNi y αCo son respectivamente los valores
medios pronosticados (entre todas las zonas de extracción) del Ni y del Co, entonces se
describe la función objetivo como el cuadrado de la distancia ponderada:
2

2

 n m j Ni

 n m j Co

 ∑ ∑ Pij xij

 ∑ ∑ Pij x ij

 j =1 i =1

 j =1 i =1

C Ni 
− α Ni  + CCo 
− α Co  → Min
N
N












Debe destacarse que los sectores que se incluyan en la determinación de un plan de minería
deberán ser aquellos que tengan Disponibilidad según la tabla 4.2.
El método que se propone y que a continuación se describe parte de dos pasos:
1. Transformación del enunciado del problema.

�El problema, tal como ha sido enunciado es de los llamados de Programación Matemática
en Enteros del tipo Cuadrático (todas las restricciones son lineales y la función objetivo
es cuadrática), presenta dificultades para solucionarlo debido al carácter no lineal de la
función objetivo por lo que es preciso realizar algunas transformaciones:
En [122] se desarrollan las vías para la primera transformación basándose en que se puede
convertir cada sumatoria dobles en una sola sumatoria mediante una ordenación
conveniente de los sumandos de las primeras. El problema queda enunciado:
n

S=

∑m
j =1

j

S

∑x
t =1
S

∑
t =1

S

∑
t =1
S

∑
t =1

t

=N

Pt Ni
x ≥ β Ni
N t

Pt Fe
x t ≥ βFe
N
Pt Co
x ≥ βCo
N t

∑x − ∑x

t ∈T j

t

r ∈Tk

r

∑x −∑x

r ∈Tk

r

t ∈T j

t

≤ ∆ jk
≤ ∆ jk

donde ∆jk ∈ {1,2,…,u}; j , k =1,…,n; j&lt;k; u &lt; Min(mj) para j=1,…,n
Tj = {t  xt = xi j , i = 1,…,mj} son n conjuntos disjuntos donde cada cual contiene los índices
correspondientes a la excavadora j y además la unión de todos ellos forman el conjunto
T de todos los índices de todas las excavadoras.
y además xt ∈ {0,1}, t = 1,…,s.
2

2


 S Co

 S Ni

 ∑ Pt x t

 ∑ Pt x t
t =1
t =1



− α Co  → Min
C Ni
− α Ni + CCo




N
N








Todavía es necesario realizar una transformación de la función objetivo para convertirla en
una forma cuadrática; para ello se introduce una variable más al problema xs+1 ∈ {0,1}
para la cual es necesario añadir otra restricción al problema que evite que se anule.
Mediante la siguiente notación:

�lii = C Ni (liNi ) 2 + CCo (liCo ) 2 ,
lij = C Ni liNi l jNi + CCo liCo l Co
j

lis +1 = −( C Ni liNi α Ni + CCo liCo α Co ) ,
lii = C Ni (α Ni ) 2 + CCo (α Co ) 2
y con algunas transformaciones, el problema queda expresado en la forma:
s +1

xt
∑
t

=N

=1

s+ 1

l
∑
t

Ni
t

x t ≥ β Ni

Fe
t

x t ≥ βFe

=1

s+ 1

l
∑
t
=1

s+ 1

l
∑
t

Co
t

x t ≤ β Co

=1

x s+1 ≥ 1

∑x − ∑x
t

t ∈T j

∑x

t ∈Tk

r

≤ ∆ jk

r ∈Tk

r

− ∑ x t ≤ ∆ jk
r ∈T j

x t ∈ {0,1}, t = 1... S + 1
s +1

s +1

i =1

i , j =1
i&lt; j

∑ lii xi2 + 2 ∑ lij xi x j → Min
En este caso la última expresión no tiene ningún término constante por lo que es una forma
cuadrática y se le puede aplicar el algoritmo que se referirá más adelante.
2. Aplicación de un Algoritmo de Optimización Binaria.
En [122] se definen los conceptos generales de la programación Matemática, Programación
Convexa, Programación Lineal, Programación Cuadrática, Programación Lineal Binaria y
Programación Cuadrática Binaria. Seguidamente se hace referencia al Método de
Ramas y Cotas para la solución de Problemas de Programación Discreta definiéndose
los conceptos de Separación y Ramificación y los algoritmos para el Cálculo de la Cota
Superior, de Cálculo de la Cota Inferior y General de Ramas y Cotas.
Se describe el Método de Enumeración Implícita (perteneciente a la clase de los algoritmos
de Ramas y Cotas) para el caso lineal y para el caso cuadrático y dentro de los mismos,
los aspectos relacionados con la Separación, Finitud del Algoritmo, Acotamiento,
Exploración y Selección de la variable a entrar en la ramificación. Este último algoritmo
resuelve el problema planteado.
Es evidente que de la manera en que está planteado el problema aún se tiene la
posibilidad de que no exista la solución buscada o que en la práctica la solución
encontrada no sea conveniente por razones que no se contemplan en el modelo o que

�por situaciones eventuales no se puede aplicar la planificación prevista; en estos casos
se ha propuesto una modificación del Algoritmo de Programación Cuadrática Binaria
(puede verse en [122], página 51) que permite encontrar un conjunto de soluciones
dentro de un rango dado lo cual favorece notablemente la toma de decisiones prácticas.
Un grupo de trabajo del CIL-ISMM ha desarrollado programas computacionales con este
algoritmo en el cual se ha mostrado su confiabilidad y factibilidad.
Finalmente se destaca que en este modelo se pueden agregar otras restricciones
relacionadas con otros componentes positivos o negativos. Por ejemplo si se quiere limitar
la ley del magnesio se incluiría una restricción como la que sigue:
n

mj

∑∑
j =1 i =1

PijMg
N

x ij ≤ β Mg donde βMg es el límite máximo promedio del magnesio permitido.

En la literatura consultada no se ha podido encontrar las definiciones precisas de las
constantes de ponderación Cni y Cco, en [17,122] se expresa:
‘…con la ayuda de los coeficientes C N i y C C o , se calcula el valor económico
relativo del Níquel y el Cobalto en una tonelada de mena (los valores de C N i y
C C o se relacionan aproximadamente como 7:1…)’.
En esta investigación se propone que si asumimos que:
R N i : Precio de una tonelada de Ni.
R C o : Precio de una tonelada de Co.
Y que la relación, entre los % de Co y de Ni que contiene el mineral, que es
más conveniente para la ejecución eficiente del proceso metalúrgico está dada
por ξ = (%Co) / (%Ni), entonces se tiene que:
CNi = ξ RNi.
CCo = ξ RCo.
Un elemento que en esta investigación se propone adicionar al modelo
analizado es el relacionado con las intercalaciones. Si se parte que para los
m j sectores de la excavadora j se define la relación intercalación/mineral de
cada sector como t i j , entonces tiene sentido tratar de asegurar que el
promedio τ j para cada excavadora de los valores t i j sea acotado por un valor
λ

dado

ya

que

τj

puede

indicar

el

valor

esperado

de

la

relación

intercalación/mineral en el área de trabajo de la excavadora j durante el
período que se planifica. Esto se expresa como:
mj

∑t
τj =

i =1
mj

ij

xij

∑x
i =1

≤ λ ; j=1,…,n. Expresiones que pueden escribirse en forma lineal.

ij

De este modo, a menores valores de τ j se tendrán menores valores esperados
en las variaciones locales de la calidad del % de Ni y del % de Fe; esto es
precisamente lo que da importancia a la consideración de la intercalación
dentro de los planes.

�Dos elementos que pueden considerarse de gran importancia para ser
considerados

como

partes

del

modelo

son

los

relacionados

con

las

características litológicas de cada sector y con algunos requerimientos
específicos

que

pudiera

tener

alguna

de

las

plantas

metalúrgicas

en

particular. La incorporación de estos aspectos al modelo son tareas que se
recomiendan para su desarrollo.

�Capítulo 5 : Control de la Minería en los yacimientos lateríticos del nordeste de Holguín.
5.1 Topografía, recursos y otros elementos de control.
Como ya se ha dicho el control es una de las tareas esenciales en el desarrollo del proyecto
minero. Los aspectos principales que se deben controlar:
a. Topografía.
b. Recursos y reservas por pozos y bloques.
c. Cantidad y características del material minado.
d. Destino del material minado (removido o extraído).
e. Control de los equipos.
f. Hidrogeología.
g. Control de la seguridad e higiene del trabajo.
h. Control del estado de ciertos indicadores del impacto ambiental de la minería.
En la minería a cielo abierto la topografía es un elemento fundamental de control debido a que
es ella la que indica los diferentes estados de la geometría de la explotación minera y es
una de las formas de conocer aproximadamente la calidad del material que se extrae y del
que aún queda [27,31,148]. Además, la topografía tiene relación con la toma de decisiones
en la planificación de la geometría y cantidad y calidad del mineral de las próximas
remociones o extracciones.
Los recursos y las reservas se controlan con el fin de determinar la eficiencia de la minería
realizada según los parámetros pérdidas, empobrecimiento y dilución y luego poder tomar a
tiempo decisiones que optimicen las actividades mineras.
El control de las remociones y extracciones es tal vez uno de los elementos más controvertidos
del control por ser caro y al mismo tiempo decisivo dentro de toda la esfera del control. El
control de lo minado está relacionado con el control topográfico, con el control de recursos y
reservas y con el trabajo eficiente de los laboratorios de análisis químico y físico.
Dependiendo del peso que se le asigne a cada uno de estos tres factores así será el
equilibrio entre los costos y la calidad de este control. Una de las cuestiones que deben
destacarse es que este control debe hacer énfasis en que sus funciones principales son las
de explicar el estado del trabajo minero, informar la cantidad y calidad del material que se
mina y enriquecer los modelos de pronóstico vistos en el capítulo 3.
Ya se ha mencionado en los capítulos anteriores que en nuestra actual minería del níquel no
se trabaja sistemáticamente en el almacenamiento - mezcla - homogeneización del mineral
antes de su envío a la planta y la tendencia ha sido la de aumentar la operatividad para
lograr dosificar minerales de diferentes características con el fin de lograr una mezcla
adecuada y un estilo de planificación que facilite el envío directo de estas mezclas de
mineral a las plantas. Esta situación, es estratégicamente desastrosa debido a que
inevitablemente se explotan las zonas de mayor homogeneidad y de mayor calidad primero
por lo que la minería se caracteriza por la abundancia de frentes y la discontinuidad lo cual
provoca pérdida de recursos y un impacto ambiental negativo; por todas esta razones es
necesario seguir insistiendo en que entre la actividad del minado y el proceso metalúrgico
de la planta debe existir una actividad sistemática y completa de almacenamiento - mezcla
- homogeneización. De todas maneras, puede suponerse que el material que entra a la

�planta se mezcla y homogeneiza en algún momento de la actividad minera, esto significa
que en la práctica siempre aparecerán ‘porciones’ que deben ‘almacenarse’ para su
posterior envío a la planta en otra ocasión donde pueda formar parte de una mezcla. Es
esta situación lo que le da importancia al control del destino del material minado; es
indefendible en el caso actual una actividad de control que desconozca la cantidad y
características de sus ‘jabas’, escombreras, almacenes, material usado en la construcción
de caminos y diques, etc.
El control del equipamiento es fundamental para lograr que la actividad sea rentable debido a
que el trabajo de los equipos de extracción y transporte se realiza a costa de grandes
consumos de combustible. Los de extracción deben controlarse por sus niveles de
explotación determinando si se cumplen los parámetros planificados (tanto del uso técnico
del equipo en el arranque y llenado de los equipos de transporte como del cumplimiento de
las orientaciones recibidas para la realización de las extracciones) así como las normas
técnicas de trabajo, de seguridad y mantenimiento. Los equipos de transporte deben
chequearse de manera análoga y además deberá comprobarse el cumplimiento de normas
de consumo de combustible contra la masa real de mineral transportada.
Como se aclaró antes, la hidrogeología no es tema de estudio de esta investigación, pero
debido a la importancia económica que tiene este aspecto, se harán algunas reflexiones
sobre el control hidrogeológico y será primero mediante un ejemplo sencillo:
Supongamos que la humedad del mineral que se está extrayendo y transportando es de un
35% (esto no está lejos de lo que sucede en la realidad en el yacimiento Punta Gorda); en
la practica esto quiere decir que de cada 1000 kg de material extraído se extraen 350 kg de
agua, los cuales también se transportan. Si se tratara del proceso ‘seco’ empleado en la
empresa Ernesto Che Guevara entonces este material deberá secarse y para esto también
se necesita energía. Es evidente que una gran parte del gasto realizado para extraer,
transportar y eliminar agua ha sido proporcional a la cantidad de agua del mineral lo cual
implica que la rentabilidad de todo el proceso es determinada por la humedad del mineral.
Además no debe descartarse la posibilidad de que se inunden los frentes de extracción al
procederse a minar las cotas más bajas, lo cual interrumpiría las actividades en el frente.
Son estas las razones principales (a pesar de las nuevas tecnologías que se han incorporado
en los últimos tiempos para el ahorro de energía en el secado del mineral) para considerar
que el control hidrológico es esencial para planificar las medidas de drenaje y de formas de
extracción que minimicen la humedad del material extraído.
En sentido general ahora no se abundará mas en los aspectos señalados en los incisos f y g
debido a que esto se explica en los anexos 1 y 2 respectivamente. Si debe quedar claro que
estos factores deben influir en las decisiones que se tomen en los reajustes periódicos de
los planes de minería, ya que como se ha señalado son dos aspectos preferenciales y que
a largo plazo, además de ser negativos, encarecen el proyecto minero.
5.2 Control de la topografía. Perfiles vs planchetas.
El control de la topografía tiene tres aspectos que interesa precisar: periodicidad, forma de
realizarlo y forma de visualizarlo.

�En el primer aspecto, se propone que el control topográfico se realice según los períodos
denominados en el capítulo 4 como ‘Corto Plazo’ debido a que este chequeo debe influir
directamente en el control de las extracciones (ver epígrafe 5.5) y en los reajustes de las
planificaciones las cuales deben realizarse al menos una vez cada vez que transcurre un
período de ‘Corto Plazo’.
En el segundo aspecto, la forma de realizarlo deberá ser atendiendo a las normas técnicas de
mediciones correctas [10]; con la necesaria pericia del topógrafo, que deberá medir en los
puntos más representativos del relieve atendiendo a cimas, valles y fronteras de la región; y
al método de actualización (si es necesario) de las planchetas P4,P5,P6,P7 definidas en
3.4.B donde para esta actualización se puede utilizar el procedimiento de estimar los
nuevos valores de cotas de las planchetas a partir de los valores de cotas medidos y para
ello se proponen tres métodos principales: interpolación lineal con triangulización, inverso
del cuadrado de la distancia con potencias de orden 3 o 4 (debido a que las superficies de
excavación son poco abruptas, y a que el efecto bull-eyes puede ser conveniente) o kriging
(a sabiendas de que este método precisa de mayores conocimientos de los técnicos que lo
usen).
En la forma de visualizarlo, este autor considera que no tiene sentido la discusión que
contrapone los perfiles y planchetas. Ambos muestran el comportamiento de un fenómeno
tridimensional usando concepciones diferentes. En el caso de los perfiles, que pueden ser
verticales u horizontales (incluso oblicuos) se muestra un corte de la región y en este corte
se ilustra mediante datos (generalmente números, puntos, líneas y franjas) el
comportamiento de uno varios parámetros del fenómeno; a veces se utilizan varios perfiles
consecutivos para ilustrar el comportamiento tridimensional. Las planchetas muestran en
planta mediante los mismos recursos los mismos problemas pero usando el concepto de
curva de nivel. En el trabajo minero ambos deben ser usados en función de las necesidades
informativas que tengamos y deben tenerse a mano herramientas que faciliten el acceso a
la información de cada pozo. En el anexo 29 se muestran diferentes perfiles y planchetas
que se recomiendan para el uso del trabajo en la minería cubana del níquel.
5.3 Control de recursos, reservas y equipos de extracción: uso de planilla informática por pozo.
El control de los recursos y de las reservas parte del conocimiento de los valores pronosticados
y del control del trabajo del minado (mineral y equipos) y termina en el perfeccionamiento de
los pronósticos a partir de este control. Para el seguimiento del trabajo del minado se ha
diseñado una planilla por pozo PPP (teniendo en cuenta las experiencias prácticas del
trabajo en nuestras minas lateríticas), la cual a partir del uso de computadoras puede cubrir
las necesidades de este control en la minería del níquel en nuestro país. Por su
complejidad, mostraremos por secciones el diálogo que con este fin se programó en el
software Tierra (ver anexo 3). Se debe significar que al activarse la planilla para un pozo se
tiene disponible casi toda la información relacionada con las reservas y en ella se reciben
resultados calculados por otras herramientas y además permite calcular el resumen de
extracción de un pozo al agotarse el mismo así como emitir información (ver epígrafe 5.5).

�Figura 5.1: Primera sección de la PPP:

En esta primera sección se muestran herramientas para acceder a información del pozo y
del bloque provenientes de las exploraciones y se tiene información resumen actualizada de
dos parámetros importantes: pérdidas y empobrecimiento.
Ya en esta versión se permite trabajar con las masas volumétricas clásicas aceptadas o
trabajar con las que hemos propuesto en este trabajo.
Las recursos originales (ver anexo 45) se toman a partir de los cálculos realizados según la red
de la exploración y las reservas recalculadas (ver anexo 45) se toman mediante el método
Zona de Influencia 2 visto en el capítulo 3 según las redes de exploración y de explotación y
de otros muestreos disponibles.
El botón DAME INFO permite acceder a la información según definiremos en 5.5.

�Los botones TRAER y T ACUM permiten incorporar automáticamente los resultados que se
obtienen al calcular una extracción (según veremos en 5.4) a la sección de Historia que
veremos a continuación.
Figura 5.2: Segunda sección de la PPP:

En esta segunda sección se tiene la historia de la minería realizada mensualmente, que
pudiera irse calculando en períodos más cortos de tiempo y acumularse en archivos. La
notación usada es la que actualmente se utiliza en la Subdirección de Minas de la empresa
Ernesto Che Guevara.
Cuando se declara agotado un pozo, se escribe en la casilla No A las letras SI A (tal como
ahora aparece) y entonces aparecen los botones CALCULAR y EDITAR y ACTUALIZAR
CyV; el primero realiza un resumen de lo acontecido con la extracción del escombro y
mineral del pozo y además permite editar los datos de los pozos de manera que si en la
práctica se han producido cambios o incorporado nuevos datos estos puedan rápidamente
pasar al sistema de pronóstico para remodelar la zona; el segundo actualiza el sistema de
control de planificación para garantizar que este pozo esté actualizado en el subsistema que
planifica visto en la tabla 4.2 del epígrafe 4.5. Los valores que aparecen al final son el
resumen del estado actual de las extracciones del pozo, esto (al igual que algunos
resultados de la sección 1) se actualizan automáticamente mediante vínculos que se
activan al mover el ratón o apretar una tecla de la computadora.

�Se puede afirmar que en esta planilla, que sin dudas puede ser ampliada y perfeccionada,
interviene de manera fundamental en la formulación práctica del sistema que vincula las
actividades de pronóstico, planificación y control.
5.4 Metodología para el cálculo de una minería realizada.
Uno de los problemas más complejos es el de calcular aproximadamente pero con la mayor
precisión posible la cantidad y calidad del mineral minado. Como hemos dicho al principio
de este capítulo debe establecerse un equilibrio entre el muestreo visual, geoquímico y
geofísico (a todo esto le llamaremos en este epígrafe muestreo) y la información que pueda
asumirse como aceptable a partir de la calidad pronosticada de manera que la información
sobre el mineral minado sea lo mas real posible.
A continuación se explica el algoritmo general que se propone para realizar los cálculos de una
minería realizada el cual parte de que se conoce por muestreo o por estimación la red
explotación o sea 9 taladros para cada bloque:
1. Tomar los datos de la nueva topografía del terreno del área laborada T.
2. Determinar los bloque que pertenecen a esta área T.
3. Para cada bloque B determinar a partir de la plancheta P7 que tiene la topografía previa
una red con alta densidad pero que sea submúltiplo de la red plana de P7 en ambas
direcciones horizontales y estimar sus cotas mediante el método de interpolación lineal
con triangulización. A estos datos le llamaremos Dv.
4. Para cada bloque B determinar la frontera convexa [82] o no convexa de la intersección
del área laborada T con el bloque B, a la que llamaremos F; la región de puntos
interiores a F junto con F la denotaremos por G.
5. En cada bloque B, eliminar los datos originales de P7 que pertenezcan a G (usando el
método desarrollado por el autor de esta investigación y descrito en el anexo 30) e incluir
en este conjunto de datos los datos medidos que pertenecen a G. Crear con estos datos
una red de la misma densidad usada en el paso 3. A estos datos les llamaremos Dn.
6. Los cotas de la red densa estimada en el paso 5 cuyas coordenadas planas coincidan
con las coordenadas planas de P7 pasan a ser las nuevas cotas de P7 y de esta forma
se actualiza esta plancheta para el bloque B.
7. Para cada bloque B, determinar cuales pozos tienen área de influencia con intersección
no vacía con G. En cada uno de estos pozos Q se determinará los subconjuntos de Dv y
Dn, a los que llamaremos Qn y Qv, de cotas que limitan la extracción en el pozo.
Mediante una de las técnicas explicadas en el epígrafe 3.7.A ya se puede calcular el
volumen extraído y la precisión depende fundamentalmente de la densidad de la red
definida en el paso 3 y del método de estimación usado pero como además nos interesa
la calidad del material, entonces proponemos lo siguientes pasos:
a. Editar los datos de los valores geoquímicos en los 9 taladros del pozo, cambiando o
agregando nuevos datos tomados como muestras.
b. Crear una nueva columna Cn de cada uno de los 9 taladros con intervalos pequeños
(puede ser de 1 cm) donde se estimarán los valores geoquímicos con un método
sencillo que puede se interpolación lineal (spline lineal).

�c. Asumir los valores de calidad en cada ortoedro formado por las redes Qn y Qv y la
nueva red vertical a partir de la pertenencia de los puntos a cada una de las áreas de
influencia de cada taladro según se describió en la figura 3.2. En caso de que los
puntos pertenezcan a diferentes áreas se podrá tomar la media ponderada
correspondiente.
d. Obtener el volumen y masa del material minado en cada uno de los ortoedros
mencionados en 7.c mediante las fórmulas:
V = Largo x Ancho x Altura
M = V x Masa Volumétrica
e. Calcular para cada pozo la suma de volúmenes y de masas minadas así como la
calidad (como media ponderada por los volúmenes) en cada una de los rangos de la
calidad que definamos o por capas tecnológicas.
8. Para cada bloque B se sumarán los valores minados en los pozos y las calidad de cada
componente en cada una de los rangos de la calidad que definamos o por capas
tecnológicas se tomará como media ponderada a partir de los volúmenes
correspondientes. Estos valores deberán incorporarse mediata o inmediatamente a la
planilla de control PPP.
En 7.a se plantea la necesidad de editar los valores geoquímicos en los 9 taladros de un pozo
y es esta, tal vez, uno de los pasos más complejos de definir en la práctica debido a que es
necesario conoce cuantos muestreos se realizarán y donde deberán efectuarse. A modo de
ilustración del planteamiento del problema veamos el siguiente ejemplo:
Sea un pozo Q y consideremos que se tienen solamente los datos reales de la red de
exploración con longitud r5 y que los datos de los 8 pozos de red de explotación de este
pozo son parcialmente reales r1,r2,r3,r4,r6,r7,r8,r9 (por ejemplo si la longitud del pozo de
exploración es de r5=20 m en el área A5 y los pozos de explotación tienen respectivamente
en las áreas A1,A2,A3,A4,A6,A7,A8,A9, los valores r1=5m, r2=4m, r3=0m, r4=12m, r6=7m,
r8=6m, r9=3m, respectivamente) y se conocen los valores estimados para longitudes
e1,e2,e3,e4,e6,e7,e8,e9 (por ejemplo e1=15m, e2=16m, e3=19m, e4=22m, e6=18m,
e8=19m, e9=21m), entonces se trata de definir cuantos y donde se efectuarán estos
muestreos para que el cálculo de la minería realizada tenga mayor confiabilidad.
Este problema, desde el punto de vista teórico, queda planteado y abierto en esta
investigación, sin embargo este autor opina (siguiendo las ideas de [153]) que en esta tarea
es donde los técnicos (topógrafos, geólogos y mineros) que laboran en los frentes de
extracción deben mostrar un alto nivel de conocimiento y operatividad de manera que
considerando el pronóstico dado sean capaces de detectar visualmente las posibles
diferencias que se producen al realizarse la extracción y orientar entonces el muestreo que
servirá para informar realmente la cantidad y características del material extraído y para
mejorar la información del sistema de pronóstico.
5.5 Información en el tiempo, en el espacio y por equipamiento.
Los organismos competentes externos e internos que fiscalizan el desarrollo de la minería y
miden la rentabilidad y minimización de afectaciones al hombre, medio ambiente,
equipamiento exigen periódicamente información sobre la actividad minera, pero además

�esta información sirve para definir la remuneración de los trabajadores y es indicador
permanente para los que dirigen el sistema pronóstico - planificación - control para tomar
las medidas que definan la optimización de la actividad minera. Por todo esto es que se
hace necesario disponer de herramientas que faciliten fiable y rápidamente obtener esta
información. En el caso de la minería que se realiza en los yacimientos lateríticos la
información más solicitada es la que se refiere al trabajo que se ha realizado en un período
determinado (tiempo), en una zona dada (espacio) y por uno o varios equipos
(equipamiento). La propuesta que se presenta tiene en cuenta estos requerimientos y se
basa en el botón DAME INFO de la planilla PPP vista en 5.3. Se propone el :
Figura 5.3: Diálogo para obtener información sobre la minería.

Mediante este diálogo se pueden obtener las informaciones que actualmente se piden en
tiempo, espacio y por equipamiento de la actividad de minado , pero más importante aún es
entender la manera en que la informática puede resolver esta problemática de manera
satisfactoria y que este tipo de diálogo puede enriquecerse de la forma en que sea
necesaria.
Los detalles sobre el control del destino del material minado no ha sido desarrollado en esta
investigación al igual que las formas de controlar la hidrogeología y la situación ecológica pero
se considera que pueden desarrollarse de manera semejante en el sentido de que se definan
los parámetros a registrar y los algoritmos para la realizarán de sus controles y para el manejo
y tratamiento de la información y su vínculo con otras informaciones; el resto del trabajo es la
implementación computacional, la imprescindible disciplina en la realización de la toma de
información y su verificación y finalmente la emisión de información a otros subsistemas.
Un detalle que no aparece tratado dentro del sistema de control propuesto en este capítulo es
el problema de la dilución, término que se definió en 1.4, página 19, como sigue:

�La dilución es la diferencia entre la calidad prevista de un componente del material a extraer y
la calidad real de este componente en el mineral extraído medido a la entrada del proceso
metalúrgico.
Sobre este concepto es necesario realizar algunas reflexiones.
Según [105] se tiene que:
Dilución: Acción de diluir o diluirse.
Diluir: Desleír.
Desleír: Disolverse en un líquido.
Disolver: Desunir, separar las moléculas de un cuerpo sólido o espeso, por medio de
un líquido; Separar, desunir las cosas que están unidas.
Esto simplemente quiere decir que desde le punto de vista de este diccionario el término
dilución no tiene el mismo significado que vimos anteriormente.
En [57] se plantea:
Dilution: Dilución, disolución, desleimiento, disminución de la concentración.
En este caso (que se trata de un diccionario técnico); ya se entrevé una relación.
Según definición dada en Norma Ramal del Balance Anual (NRMG-055-1979) , tenemos que:
Dilución: (mal llamado empobrecimiento).Son rocas, sustancias estériles o mineral de
baja calidad que, de acuerdo a los límites de cálculo, no fueron incluidos en
las reservas, pero por el uso de la tecnología más moderna o para alcanzar
un mayor potencial económico, se mezclan o se pretenden mezclar con el
producto final de la mina.
Es necesario, por tanto, precisar que la dilución es un concepto particular de la minería que
mide un aspecto de la calidad de sus actividades y que en la actualidad, en opinión de este
autor, tiene una acepción más parecida a la que describe [153] que a la otras mencionadas.
En este sentido según el Ing. Dictinio de Dios Leyva se presentan las siguientes definiciones
para el caso de la empresa Ernesto Che Guevara:
Dilución: Es un proceso físico, mediante el cual se experimenta una variación de los
componentes útiles de las Reservas Geológicas Probadas (RGP) al ponerse
en contacto con la roca encajante durante su desarrollo, explotación,
transporte y preparación para su procesamiento tecnológico. Esta variación
se ve reflejada en la planta de Hornos de Reducción, con la muestra HR-1.
La Dilución se determina por la fórmula siguiente:
D(Ni) = % Ni (HR-1) - % Ni (RGP).
D(Fe) = % Fe (HR-1) - % Fe (RGP).
D(Co) = % Co (HR-1) - % Co (RGP).
Donde:
D : Dilución.
%Ni, Fe, Co(HR-1) : Calidad de los componentes útiles del mineral que entra a la
planta de Hornos de Reducción para ser procesado, certificada por la muestra HR-1.

�% Ni, Fe, Co(RGP) : Calidad de los componentes útiles de las Reservas Probadas
Agotadas. (Esto incluye las Reservas Probadas Extraídas más las Reservas Probadas
Perdidas).
Puesto que no quedan aclarados los significados de los términos Reservas Geológicas
Probadas, Reservas Probadas Extraídas y Reservas Probadas Perdidas, para ilustrar la
situación explicaremos brevemente como se mide hoy en día la dilución del Ni en la empresa
Ernesto Che Guevara.
Supongamos un caso simple donde se ha extraído un sólido tridimensional de volumen dado
de un pozo donde se ha pronosticado a partir de la red de exploración que la calidad del Ni en
esta región es 1.2% y en este caso la subdirección de minas asume que esto es cierto por lo
que no hace muestreos de este mineral con el fin de verificar el pronóstico. Al enviarse el
mineral a la planta metalúrgica, después de las transformaciones físico - mecánicas que se
producen en el proceso de mezcla, separación y homogeneización se produce un muestreo en
el primer horno de reducción que define la calidad del mineral que entra en planta. Si
suponemos que el resultado del muestreo para el Ni fue de 0.95%, entonces se calcula (0.95 1.2) % = - 0.25 %.
Se acepta 0.95% como el verdadero valor del Ni en el sólido mencionado y entonces Di = -0.25
(constituye un error del -26.3% del valor estimado con respecto al valor real, siendo esta una
forma de evaluar la dilución que no se utiliza).
Una descripción de los diferentes factores que intervienen en la existencia de los valores de la
dilución pueden verse en [6,153]. El enfoque que a continuación se presenta tendrá otra
orientación.
Los dos factores numéricos que intervienen en este caso en la exactitud del valor informado
como dilución son los siguientes:
a. Conjunto de errores del muestreo y estimación que generan el error del pronostico
realizado.
b. Conjunto de errores del muestreo realizado en la entrada de la planta metalúrgica que
generan el error de valor real.
Estos factores numéricos no se evalúan sistemáticamente.
Hay un factor conceptual negativo que influye decisivamente en la precisión del valor calculado
de la dilución y tiene que ver con el dato que se asume como calidad pronosticada del Ni, que
generalmente se toma a partir de los registros confeccionados a partir de la red de exploración
aún cuando ya se tengan nuevos valores pronosticados a partir de otros muestreos y
modelaciones más realistas. Otro factor negativo, más evidente, es que la dilución se calcula
contra el % de Ni de las recursos calculados y no contra los recursos enviadas al cliente por lo
cual se están incorporando las pérdidas (ya conocidas) al cálculo realizado.
Si además se considera que en realidad a la planta llega mineral que se formó a partir de una
mezcla de minerales procedentes de varios frentes entonces es imposible determinar en cual
de los frentes se produjo realmente la dilución.
Lo planteado hace dudar de la idoneidad (como parte del subsistema de control de la minería
que se propone) del método actual de cálculo de la dilución en la minería que se realiza en
nuestros yacimientos lateríticos y permite afirmar que la dilución podría constituir un elemento

�que evalúe a medianos y largos plazos y en su conjunto la eficiencia de las labores de cálculo
de recursos y de las actividades mineras pero de ninguna manera puede constituir hoy en día
un parámetro dinámico en el sistema pronóstico - planificación - control de la minería.
No es objetivo de esta investigación el proponer nuevas formas de medir la dilución para
convertirlo en un parámetro confiable para medir la eficiencia de la minería e incorporarlo a
todo la metodología propuesta pero este autor considera necesario que este tema sea motivo
de un nuevo enfoque y de exhaustivas investigaciones teórico - prácticas.

�Conclusiones.
Después de analizar los aspectos vistos en el desarrollo de esta investigación se llega a las
siguientes conclusiones:
1. Es necesario la mayor atención a la cantidad y calidad de la información que se tiene y se
necesita para desarrollar las actividades mineras en los yacimientos lateríticos con el fin de
organizarla y explotarla tal como se ha planteado en el capítulo 2.
2. Se ha mostrado que es posible realizar modelaciones satisfactorias de la topografía, de los
valores geoquímicos del Ni, Fe y Co y de las masas volumétricas a partir de los datos que
se disponen en la actualidad en las empresas que explotan los yacimientos lateríticos
cubanos.
3. Se han propuesto métodos de cálculo de volúmenes y de cálculo de reservas eficientes
para las condiciones particulares de estos yacimientos.
4. Se ha definido una estructura informativa que recoge los elementos necesarios para realizar
la planificación de las actividades mineras y se ha descrito un método para realizar esta
planificación de manera que se cumplan condiciones que determinan cierta optimización de
las actividades mineras.
5. Se ha desarrollado un sistema de control de la actividad de minado que permite el
seguimiento de los parámetros topográficos, de los recursos minerales y del uso del
equipamiento de extracción. Además se ha creado un sistema informativo de estos tres
elementos y en general de la actividad del minado en espacio, tiempo y por equipamiento.
6. Se ha demostrado que es posible vincular dinámicamente y con un alto nivel de
automatización los subsistemas de pronóstico, de planificación y de control del minado.
7. Se ha mostrado que el conjunto de principios, reglas y métodos propuestos para el
desarrollo de la minería en los yacimientos lateríticos cubanos, constituyen un sistema
(formado por los subsistemas de pronóstico, de planificación y de control de la actividad de
minado los cuales están interrelacionados entre si desde el punto de vista estático y
dinámico) y además este sistema es una metodología puesto que permite el seguimiento de
la extracción del mineral en toda la explotación del yacimiento y la toma de las decisiones
necesarias para disminuir los parámetros que influyen negativamente en el proceso:
pérdidas, empobrecimiento, no cumplimiento del volumen y de la calidad del mineral
enviado por unidad de tiempo al proceso metalúrgico, uso inadecuado del equipamiento y
además permite lograr afectaciones pequeñas al medio ambiente.
8. La metodología presentada tiene una importante significación económica, tecnológica y
social tal como se muestra en el anexo 47.

�Recomendaciones
1. Estudiar la información disponible en las empresas que explotan los yacimientos lateríticos
cubanos bajo los criterios vistos en el capítulo 2, haciendo énfasis en la recomendación de
la página 26, los principios de la página 27, los criterios de la página 28 y los aspectos
relacionados con la protección de la información.
2. Incluir las características litológicas en las bases de datos de los pozos de exploración y
ampliar las variables que se estudian en la red de explotación incluyendo (en los casos que
aún no los tenga) además del % de Ni, al menos los % de Fe y % de Co y la litología.
3. Elaborar criterios que permitan inferir a partir de las características conocidas y de los datos
que se posean sobre la corteza de intemperismo en un bloque, el tipo de modelo más
adecuado para el mismo.
4. Estudiar la generalización del modelo geoquímico propuesto en el epígrafe 3.4 para el caso
de valores reales de k1 y k2 y para la modelación de las características litológicas del
bloque.
5. Aplicar en la práctica las modelaciones topográfica, geoquímica y de las masas
volumétricas así como los métodos de cálculo de volúmenes y de recursos propuestos, en
las empresas que explotan los yacimientos lateríticos cubanos.
6. Aplicar en las empresas que minan nuestros yacimientos lateríticos las siete variantes para
la definición de las reservas en un bloque tal como se expresan en el epígrafe 4.3 y estudiar
teóricamente la variante donde se tomen en cada pozo cotas que generen pendientes entre
ellos no mayores que un ángulo dado y que además permita minimizar las pérdidas y el
empobrecimiento.
7. Implementar planes de desbroce tal como se describen en el epígrafe 4.4 y en el anexo 43.
8. Implementar en las minas de los yacimientos lateríticos los parámetros para la planificación
de la extracción del mineral en los diferentes períodos de tiempo propuesto y el
modelo/método de optimización binaria descritos respectivamente en los epígrafes 4.5 y
4.6.
9. Estudiar y agregar las restricciones relacionadas con la litología y con la tecnología
particular de la empresa en el modelo descrito en el epígrafe 4.6.
10. Estudiar cuantos y donde deben efectuarse los muestreos geoquímicos para que el cálculo
de la minería realizada tenga mayor confiabilidad.
11. Estudiar algoritmos para incorporar al sistema de control propuesto en el capítulo 5 los
registros del destino del material minado, de la hidrogeología y de la situación ecológica en
el yacimiento.
12. Estudiar e implementar nuevas formas de medir la dilución para convertirla en un
parámetro dinámico y confiable para medir la eficiencia de la minería e incorporarlo a todo al
sistema de control propuesto.
13. Implantar el sistema de control de la actividad minera propuesto en el capítulo 5 en las
minas de los yacimientos lateríticos de níquel.

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�Anexos
Anexo 1: Protección e Higiene en el trabajo minero (PHT) en los yacimientos lateríticos
Existen tres aspectos fundamentales [39] con relación a este punto:
1. Protección del hombre: La normas de PHT advierten al trabajador sobre los posibles peligros
del trabajo con o cerca de las máquinas e instrumentos personales de trabajo, los riesgos
ambientales que pueden estar presente en cualquier industria, los posibles accidentes
relacionados con el desplazamiento personal y colectivo, las normas para resguardar la salud
mental y en general estudia y mejora todo el sistema y condiciones de vida laboral que rodean
al trabajador. Este aspecto es de gran importancia en una sociedad socialista donde priman los
conceptos humanistas.
2. Incremento de la productividad: La PHT tiene entre sus objetivos el de elevar la productividad
del trabajo evitando las perdidas de tiempo por accidentes del trabajo que provocan
alteraciones en el proceso productivo por el daño físico y mental a los trabajadores y el daño a
las máquinas.
3. Eliminar gastos: El aspecto económico en la prevención de accidentes es importante para un
país que construye el socialismo no solo por las afectaciones que provoca en la producción de
bienes materiales sino, además, por los gastos que provoca la curación de los accidentados y
por los gastos de seguridad social.
Cuando la PHT logra los objetivos mencionados (humanos, productivos y económicos), el
trabajador mantiene una actuación sana y segura mientras trabaja.
En las actividades laborales de una mina se distinguen varias formas específicas de protección:
Protección personal
Es necesario, acondicionar al obrero con medios individuales que lo protejan de accidentes
relacionados con su desplazamiento, equipos y sustancias dañinas.
En la tabla siguiente relacionamos las partes del obrero que se deben proteger, así como los
medios de protección y los requisitos básicos de estos medios [39]:
Tabla A1.1: Relación entre el trabajador y los medios que debe usar para su seguridad.
Lugar del
cuerpo

Medio Protector

Cabeza

Se utilizan cascos protectores que Resistentes a impactos, al fuego, a la humedad,
tienen por objetivo reducir el impacto peso ligero, aislamiento de la electricidad.
de objetos que caigan de alturas más o
menos elevadas.

Oídos

Tapones de oídos, orejera o casco Que atenúen el sonido, que tengan confort, que
protector contra ruido.
tengan durabilidad, que no tengan impacto
nocivo sobre la piel, que conserven la palabra
clara y que sean de fácil manejo.

Ojos y cara

Gafas protectoras, pantallas, viseras, Protección adecuada para el riesgo específico
caretas protectoras y espejuelos.
que fue diseñado, comodidad en el uso de los
mismos, ajuste perfecto y ninguna interferencia
en los movimientos, durabilidad y facilidad de
higienización.

Manos y brazos

Guantes, almohadillas, protectores de Que estén reforzados para que protejan al
brazos, mangas y protectores de trabajador contra, llamas, calor y cortaduras. En
dedos.
caso de existir de ácidos, grasas, gasolina

Requisitos que debe cumplir el medio
protector.

( Deben ser plásticos).
Tórax

Delantales de piel de goma sintética y Deben proteger al trabajador contra chispas,
para ácidos.
cortaduras pequeñas y protección contra agua y
tierra.

Pies y piernas

Botas corte alto, tobilleras, polainas, Casquillos
de
acero
para
los
pies,
almohadillas.
anticonductivos, antichispas y deben resistir las
descargas eléctricas.

�Vías
respiratorias.

Respiradores con filtro para polvo, Deben estar acordes con el elemento
mascara con filtro para gases, contaminante y el puesto de trabajo.
respiradores con línea de aire,
No deben ser objetos que impidan que el
mascara con puente de oxigeno.
trabajador realice sus actividades.

Medidas generales de seguridad para el trabajo con los equipos
Estas medidas están presentes en toda la mina y para cualquier equipo.
1. Se prohibe operar equipos con defectos técnicos y con ausencia de alguna de sus partes.
2. Se prohibe operar equipos mineros a personas que no tengan la calificación y el permiso
requerido.
3. Los caminos de la mina en épocas de seca deben regarse convenientemente para evitar el
polvo.
4. Todos los equipos deben poseer sus correspondientes medios de extinción de incendio.
Medidas de seguridad para el trabajo con excavadora
Cuando la excavadora está en operaciones se prohibe la presencia de personas en el radio o
sector de influencia de la misma. Además:
1. La excavadora debe estar provista de señalización sonora de manera que indique el inicio y fin
de cada operación a realizar.
2. Durante el movimiento en pendiente deben contemplarse aquellas medidas que impidan su
corrimiento.
3. El movimiento de la excavadora debe hacerse a la señal del jefe de turno o de brigada.
4. Durante el movimiento debe garantizarse el contacto visual o por radio - comunicación entre el
operador y el que dirige el movimiento.
5. Las excavadoras deben trabajar sobre plataformas aplanadas y compactas cuya pendiente no
exceda de ±1o.
6. Los cables de acero que se utilicen en el alza, el arrastre y la guarnición deben corresponderse
con los del pasaporte del equipo y revisarse no menos de una vez por semana y la cantidad de
hilos rotos no debe ser mayor del 15 % del total de hilos.
Medidas de seguridad para el trabajo con bulldozer
1. Solo trabajará en el radio de acción de una excavadora, cuando esta haya sido
convenientemente posesionada y el cubo esté apoyado en el suelo.
2. Cuando se realice la reparación debajo de la cuchilla, esta debe estar convenientemente
calzada.
3. Al ejecutarse cualquier tipo de trabajo, las pendientes en los accesos bajadas, así como la
inclinación en la dirección transversal no deben sobrepasar los valores máximos señalados por
el fabricante.
4. Al empujar el material en las escombreras o depósitos de mineral el equipo no debe sacar la
cuchilla fuera del borde del terraplén.
5. Al moverse en dirección paralela al borde de la escombrera o depósito de mineral la distancia
entre la estera y el borde del terraplén no debe ser menor a 2 m.
6. Los bancos y terrazas creadas por el bulldozer en las laderas, deben tener una pendiente
transversal en el lado opuesto a la cuneta entre 1o y 3o.
Medidas de seguridad para el trabajo con traíllas y moto traíllas
1. La distancia entre los equipos en movimiento no debe ser menor de 20 - 25 m.
2. Para el desplazamiento de un lugar a otro la caja se elevará a una altura mayor de 0.25 m.
3. La distancia entre el equipo y el borde de la escombrera o corte no debe ser menor de 2 m.
4. No permitir el movimiento de equipos en las siguientes condiciones:

�a. Movimientos hacia arriba a través de pendientes mayores de 25% y bajar cargadas por
pendientes mayores de 30%.
b. Inclinación transversal de las laderas de las cuestas mayor de 12o.
Medidas de seguridad para el trabajo con transporte automotor
1. La planta y perfil de los caminos deben corresponder a las reglas y normas de construcción
vigentes.
2. El ancho de la parte transitable del camino se establece partiendo de las dimensiones del
equipo de manera que haya una holgura no menor de 1.5 m entre los automóviles que circulen
al encuentro y una distancia no menor 0.5 m de las ruedas exteriores hasta el borde de la parte
transitable del camino.
3. No se permite llevar personas fuera de la cabina.
4. No se permite adelantar a otro vehículo que circule en el mismo sentido.

�Anexo 2: El medio ambiente y el trabajo minero en los yacimientos lateríticos
La relación entre las actividades productivas de nuestra economía y el medio ambiente constituyen
un aspecto de permanente análisis en la política del estado cubano donde prima el principio del
desarrollo sostenible [40]. El MINBAS, al igual que otros ministerios de nuestro país, ha definido la
estrategia ambiental de sus entidades en la cual se destacan las siguientes cuestiones:
1. Objetivos.
2. Base institucional.
3. Principales problemas ambientales.
4. Estrategia para minimizar los principales problemas ambientales.
5. Otros lineamientos y acciones para la implementación de la estrategia.
6. Instrumentos para materializar la estrategia ambiental.
A partir de los análisis realizados el MINBAS desarrolló la documentación [104] correspondiente a:
1. Política Ambiental.
a. Fundamentos de la Política
b. Introducción.
c. Objetivos.
d. Principios Ambientales del MINBAS.
e. Acciones para la implementación de la política y estrategia ambiental.
2. Dirección y Organización de la Producción: Medio Ambiente (Manual de la dirección y
organización de la producción, Sistema de Gestión Ambiental).
Una de las cuestiones de mayor interés estratégico en la explotación de los yacimientos lateríticos
de Cuba es la de lograr que las afectaciones al medio ambiente provocadas por estas actividades
sea lo menor posible y además buscar las formas de restablecer, de ser posible, las condiciones
originales de la zona afectada o en su defecto, crear nuevas condiciones compatibles con el resto
del entorno [60,149].
El principio mas importante de la relación que debe existir entre la actividad minera y la
conservación del medio ambiente es que debe existir una etapa preventiva y otra etapa
rehabilitativa. Dicho en otras palabras, no solo se trata de reparar los daños sino que deben
evitarse.
Para desarrollar la labor preventiva deben considerarse los siguientes aspectos [60,149]:
1. Relieve del terreno.
2. Red Hidrográfica de la zona.
3. Condiciones climáticas.
4. Caracterización geológica de la zona.
5. Identificación de los focos contaminantes y de destrucción actuales (frecuencia, magnitud,
reversibilidad, duración y características geométricas de la fuente).
6. Características ingenieros - geológicas actuales y futuras de la región.
7. Planes detallados de la actividad minera a desarrollar y la posibilidad de que al terminar un tipo
de minería se proceda a realizar otro tipo de minería.
8. Identificación de los probables focos contaminantes y de destrucción en el futuro (frecuencia,
magnitud, reversibilidad, duración y características geométricas de la fuente).
9. Estudio de la biodiversidad de la región y contabilización de las especies vegetales y animales
presentes.
Para desarrollar la labor rehabilitativa, además de los aspectos enumerados anteriormente, deben
considerarse las afectaciones reales producidas por la actividad minera y las diferentes variantes
de reconstrucción del entorno ambiental, de esta manera se definirá la nueva superficie topográfica

�del terreno, se escogerán las zonas que serán reforestadas, las que se destinarán a depósitos de
agua, a obras sociales, otra minería, etc y se estudiará la factibilidad de cada variante.
En el caso particular de los yacimientos lateríticos las actividades mineras principales que afectan
al medio ambiente son las siguientes [60,125,149]:
I. Construcción de trochas y caminos para los trabajos topográficos y de muestreo geoquímico.
II. Construcción de caminos mineros para las actividades de desbroce, destape y extracción.
III. Desbroce.
IV. Destape.
V. Extracción.
Las afectaciones más frecuentes producidas al medio ambiente por estas actividades son:
a. Cambios geomorfológicos.
b. Contaminación de las aguas.
c. Obstrucción y encenegamiento de los arroyos y ríos.
d. Erosión eólica, proceso de deflación y contaminación coniótica.
e. Erosión por las aguas.
f. Destrucción de la vegetación.
g. Afectación al paisaje.
h. Pérdida de la biodiversidad.
i. Emigración de la fauna.
j. Alteración de las rutinas migratorias.
k. Ocupación del terreno por escombreras.
l. Cambios en el régimen termodinámico de la zona.
m. Cambios en el régimen hidrogeológico de la zona.
n. Aceleración del proceso erosivo general.
o. Inestabilidad de los terrenos.
Las alternativas de solución de estas afectaciones se pueden dividir en dos grupos:
Medidas preventivas:
i. Construir las trochas y caminos para los trabajos topográficos y de muestreo geoquímico y los
caminos mineros de manera que:
♦ Tengan las dimensiones mínimas necesarias.
♦ Que sigan direcciones adecuadas que minimicen la acción erosiva de las aguas y del viento.
♦ Que tengan pendientes adecuadas, calculadas a partir de las funciones que tendrán y de la
minimización de las mismas.
♦ Construir, en los casos necesarios, cunetas con obras de ingeniería de regulación del
escurrimiento superficial.
♦ Construir trampas de sedimentos en los lugares necesarios.
ii. Elaborar un plan de minería que responda a los siguientes conceptos:
♦ Menor número posible de frentes simultáneos de minería.
♦ Desarrollar la minería, siempre que sea posible, en las direcciones que menos favorezcan la
erosión por el viento y por las aguas.
♦ Planificar zonas de depósito del suelo que se extrae en el desbroce de manera que se
propicie su conservación y su posterior reubicación.

�♦ Planear escombreras con dimensiones adecuadas y en sitios adecuados que minimicen las
acciones erosivas eólicas e hídricas.
iii. Desarrollar la actividad de desbroce teniendo en cuenta que la capa de terreno que se va a
mover es la que contiene las plantas y animales que caracterizan la biodiversidad de la zona
(que en este caso particular presenta características especiales), y por tanto tenemos la
obligación de proteger estas formas de vida garantizando su traslado en condiciones
adecuadas y su ubicación en sitios donde no perezca.
iv. Desarrollar los trabajos de destape o descombreo teniendo en cuenta que este material debe
ser depositado en los sitios seleccionados y que las escombreras deben tener las dimensiones
adecuadas; si se considera necesario pueden construirse empalizadas de sostenimiento o de
retención, también puede vertirse gravas y semillas sobre la superficie para disminuir el
escurrimiento superficial y aumentar la estética y armonía del paisaje. En ocasiones deberán
trazarse surcos siguiendo las curvas de nivel para evitar una larga exposición del área
denudada a los agentes atmosféricos.
v. Desarrollar los trabajos de extracción según los planes previstos de manera que se evite la
apertura de nuevos frentes no planificados. Deberán evitarse los movimientos de tierra que
obstruyan los ríos y arroyos; represar y canalizar las aguas que transportan detritus de manera
que los mismos sean sedimentados y no lleguen a los ríos y arroyos.
La transportación automotor deberá realizarse según los requerimientos técnicos exigidos y en la
época de seca deberán regarse con agua los caminos. En el caso de transportadores hidráulicos
se colocará antes de su instalación un recubrimiento con áridos en la traza y durante su
funcionamiento deberá protegerse el suelo con colchones de ramas.
Medidas rehabilitativas:
Terminada la explotación de una zona se procede a evaluar los daños causados al medio
ambiente y se definen los planes de rehabilitación de la zona. Para ello se analiza cual será la
nueva superficie topográfica; se definirán fundamentalmente los depósitos de agua y los terrenos a
reforestar siendo especialmente cuidadosos al definir las pendientes; luego se estudiarán cuales
son los recursos necesarios para el movimiento de tierra a realizar y a partir de todo lo anterior se
define la variante más adecuada.
Después de conformar la nueva superficie del terreno deberán trasladarse para ciertas zonas
seleccionadas, desde los depósitos creados durante las labores de desbroce, el material que
contiene la biodiversidad que originalmente presentaba la región. De esta manera se garantiza que
la vida vegetal y animal que tradicionalmente ha existido en la zona, se regenere y mantenga su
riqueza tradicional.
Finalmente se procede al completamiento de la vegetación de la zona mediante labores de
reforestación. En este aspecto debe señalarse que las especies vegetales que serán sembradas
deben ser las mismas que existían anteriormente o al menos ser compatibles con ellas y con las
especies animales que pretendemos mantener en la zona.
A manera de conclusión se puede afirmar que tanto las labores preventivas como las rehabilitativas
deben considerarse como una parte del trabajo minero.

�Anexo3 : Resumen del manual de explotación del software TIERRA. (Fuente: Manual de
explotación)
Nombre: Tierra (c)
Versión: 1.0, Diciembre de 1998.
Introducción
La correcta planificación de la minería a partir de una modelación adecuada del yacimiento y su
control durante y después de la extracción ejercen una influencia decisiva en el
comportamiento de los principales índices técnicos y económicos de la empresa minera en
general.
Los yacimientos lateríticos por sus características naturales exigen una minería particular para
su explotación, por ese motivo la utilización de los softwares más difundidos universalmente en
esta rama pueden no ofrecer los resultados óptimos esperados. En la actualidad no se han
comercializado a escala internacional softwares especializados para la explotación de este tipo
de yacimientos.
La industria cubana del níquel basada en la explotación de este tipo de mineral posee una
experiencia de más de 50 años, en cada una de las fábricas que hoy se explotan se han
seguido criterios análogos, observando las características propias de los yacimientos,
equipamiento minero y proceso metalúrgico.
El gran volumen de datos geológicos y su diversidad es un factor que ha dificultado desde el
principio el análisis de múltiples variantes de explotación en periodos de tiempo breves, por ese
motivo en ocasiones las decisiones adoptadas no han sido las más racionales.
El software TIERRA sintetiza y automatiza parte de una metodología para el pronóstico,
planificación y control de la minería en yacimientos lateríticos y se ha aplica prácticamente en
la Subdirección de minas de la empresa “Comandante Ernesto Guevara de la Serna”.
Para la realización de este software se ha recogido la experiencia práctica acumulada durante
años de explotación de yacimientos lateríticos en Cuba, se han analizado las ideas manejadas
en nuestro país y el extranjero con respecto a la explotación de las lateritas que han sido
publicadas y aún aquellas que han sido expuestas oralmente a los autores, se crearon nuevos
algoritmos y criterios donde fue necesario.
Generalidades
El desarrollo de un trabajo como este ha requerido:
1. Conocer el proceso de producción de la industria y con mayor profundidad la metodología
para realizar la extracción del mineral de forma que se satisfagan los requerimientos del
proceso metalúrgico.
2. Desarrollar el diseño de la estructura informativa de manera que se consideren las formas
que históricamente se han usado, se implementen instrumentos que la manejen con
eficiencia y permitan la visualización de los datos y de los resultados numéricos y gráficos
que se obtengan de la misma.
3. Diseñar el conjunto de algoritmos que permitan manejar los datos y realizar los cálculos,
modelaciones y gráficos.
4. Diseñar el software con las características más adecuadas para el usuario.
5. Programar.
6. Validar el software con datos reales.
Los requerimientos para el uso de este software son :
♦ Velocidad : No menos de 200 MHz. Recomendado 300 MHz.
♦ RAM : No menos de 32 Mb. Recomendado 64 Mb.
♦ Disco Duro : No menos de 300 Mb. Recomendado 1 Gb (depende de las bases de datos).
♦ Display : Al menos Super VGA con 256 colores. Recomendado 65536 colores.
♦ Plataforma Window 95, Window 98 y Window NT. Recomendado Window NT.
El sistema se presenta en 7 discos de instalación de 1.44 mb (no se incluyen bases de datos)
en los cuales se incluyen los fuentes de TIERRA y de la ayuda.
Menú Principal
Para el uso de las tareas se elaboró un menú principal que tiene las siguientes opciones.
Trabajo Con Datos
Se presentan ocho opciones para resolver las necesidades del tratamiento de datos que
permiten convertir las bases de datos DBF a los formatos TXT que utiliza TIERRA. También se
permiten accesos a toda la información y actualización de algunas de ellas; se automatizan los
procesos de compactación y descompactación de archivos; se pueden hacer tratamientos de
modelación matemática de algunos datos.
Menú de Geología

�El objetivo general de esta opción es modelar tridimensionalmente la geometría y el
comportamiento geoquímico (ni, fe, co) y las masas volumétricas para cada bloque y recalcular
recursos.
Menú del Plan de Minería
Para lograr planificar correctamente la minería es necesario contar con acceso a la información
necesaria y tener disponible herramientas que posibiliten desarrollar las diferentes etapas de
estos planes. En esta opción se presentan estas herramientas.
Menú del Control de Minería
El control de la actividad minera es esencial para que la misma se desarrolle armónica y
racionalmente. Consideramos los controles topográficos, geoquímicos y de reservas mediante
perfiles, planchetas y planilla para cada pozo y se diseñaron las herramientas necesarias para
los cálculos y actualizaciones.
Calculadora
Con esta opción se tiene acceso a una calculadora científica numérica y lógica. Ella puede ser
usada desde casi cualquier parte de TIERRA. Las instrucciones para su uso están explicadas
en la ventana de la calculadora.
Acerca
Se muestra la ventana de presentación de TIERRA.
Gracias A
En este trabajo se ha recibido la colaboración de numerosos científicos, técnicos, etc. En esta
opción se muestra el nombre de las personas que han contribuido de manera importante en
diferentes temas o aspectos.
Seguridad
En esta opción se da paso al sistema de seguridad de TIERRA. A cada usuario se le asigna
una clave o password y el derecho a trabajar con las opciones que se autorice.
Ayuda
Mediante esta opción se tiene acceso a todo el archivo TIERRA.HLP.
Terminar
Con esta opción se termina la ejecución de la aplicación.
Veamos a continuación la explicación de cada uno de los menúes:
Trabajo con Datos
Yacimiento y Mina
Se presenta el siguiente diálogo:
Figura A3.1:

�En el cuadro superior aparece la lista de los bloques que forman el yacimiento y las
coordenadas del extremo inferior derecho de cada bloque. Esto se almacena y edita en el
archivo *.BLQ.
En el cuadro inferior aparece la lista de "objetos" que pertenecen al yacimiento y a la mina los
cuales se definen por su nombre y por el archivo de sus coordenadas. Estos archivos tienen
tres columnas: las coordenadas OesteEste y SurNorte y la columna UnirCon la cual facilita el
dibujo. Estos archivos pueden editarse mediante el botón EDITAR el cual permite usar la
opción Tablas de Datos y Gráficos.
Cada vez que se agrega o elimina un "objeto" a la lista debe grabarse el cambio mediante el
botón GRABAR DATOS.
El botón RESUMEN muestra una breve caracterización del yacimiento.
El botón GRAFICAR nos muestra un gráfico del yacimiento. Al pasar el puntero del ratón sobre
un objeto del gráfico se visualiza el nombre del mismo. Si hacemos Click Derecho sobre uno de
los pozos criollos aparece una tabla con la información del pozo.
Debemos hacer notar que en la esquina superior derecha del gráfico aparece el nombre del
bloque sobre el que se desliza el puntero del ratón. Si hacemos Doble Click Izquierdo
aparecerá un submenú en la esquina superior izquierda que permite un acceso rápido a
cualquier información disponible sobre bloque.
Esta información es la siguiente :
1. Tabla resumen por tipo de mena.
2. Tabla de cálculos de recursos de la Empresa Geológica de Santiago de Cuba.
3. Tabla de cálculo según red de exploración.
4. Tabla de cálculo según red de explotación.
5. Tabla de porcentajes de escombros y contrastes.
6. Tabla de recálculo de recursos.
7. Gráfico de planta de la red de exploración.
8. Gráfico de planta de la red de explotación.
9. Gráfico de planta de la red de exploración estimada.
Compacta y Descompacta
Los archivos que almacenan los datos y los diferentes resultados que se van obteniendo
pueden almacenarse compactados y descompactarse en caso necesario. Para organizar esta
operación se presenta el correspondiente diálogo:
Debe señalarse que esta compactación/descompactación se realiza con el formato ARJ y se
utiliza un password especial y desconocido para los usuarios.
Generar Red de Exploración
Las bases de datos originales están dado por un archivo DBF para cada bloque, las cuales
fueron convertidas al formato texto en archivos *.TXO.
Esta opción se creó con el fin de convertir las bases de datos originales *.TXO que presentan
la estructura original de los archivos *.DBF a la estructura *.TXT que es la que se define en
TIERRA como estructura básica para estos archivos.
Esta opción debe realizarse una sola vez, al principio del montaje de cada yacimiento.
Generar Red de Explotación
La red de explotación se almacenó originalmente en un archivo DBF el cual se convirtió al
formato TXT. Se presentan dos opciones:
1. Generar la Primera vez : Separar este archivo TXT en varios archivos por bloques.
2. Actualizar : Puesto que esta red se sigue desarrollando en la actualidad es necesario poder
actualizar los archivos.
Filtraje de Datos de la red de Exploración
Dada la necesidad de verificar la confiabilidad de los datos de la red de exploración se decidió
filtrar los mismos a partir de los siguientes criterios:
1. Rangos del % de Ni : [0,4]
2. Rangos del % de Fe : [0,60]
3. Rangos del % de Co : [0,1]
4. Coordenadas OesteEste, SurNorte y Cotas vacías.
5. Rangos de coordenadas y Cotas.
6. Dos cotas consecutivas mayor que 2 m o menor que 0.25 m.
Hay que destacar que para cada bloque se hizo un informe donde se señalan las situaciones
donde se violan las restricciones anteriores con el fin de que se revisen la mismas (ya que
necesariamente estas no constituyen errores).
Control de Muestras

�El control de la muestras está dado por conocer con exactitud el lugar físico donde están las
mismas (Gavetero y Gaveta), los valores de % de Ni, Fe y Co de cada muestra, el lugar
geográfico a que pertenecen y la numeración de la muestra.
Para ello se elaboraron para cada bloque archivos de extensión *.100 y de extensión *.33 (para
cada tipo de muestra) y se crearon mecanismos de visualización de las mismas.
Estos archivos pueden escribirse desde Tablas de Datos y Gráficos.
X-MET
Un analizador instantáneo de muestras X-MET permite en poco tiempo realizar análisis que
determinan el % de los componentes seleccionados. Los resultados pueden ser transmitidos y
almacenados en una computadora.
Para el tratamiento estadístico de estos datos (este tratamiento permite evaluar la fiabilidad del
instrumento y elaborar informes periódicos) se creó el correspondiente diálogo.
Tablas de Datos y Gráficos
En esta opción se presenta un editor de datos numéricos el cual incluye las herramientas
necesarias para procesar estadísticamente y graficar los datos y obtener modelos de curvas,
superficies e hipersuperficies por diferentes métodos tales como ajuste mínimo cuadrado,
inverso de una potencia de la distancia, interpolación lineal, splines, kriging, etc.
Geología
Cortes Geológicos
Dados los datos primarios de la red de exploración que se almacenan en archivos *.TXT se
realizan los primeros análisis. Se obtienen los resultados siguientes:
1. Tabla Resumen por Tipo de Mena.
2. Gráfico de los pozos según perfiles.
3. Gráfico tridimensional de los pozos.
4. Histogramas
Cálculos Primarios
Se presenta un submenú con las siguientes opciones:
1. Tabla de Cálculos Primarios.
2. Tablas para yacimiento a partir de *.PR1.
3. Gráfico de comportamiento geoquímico por pozo.
4. Regularización de la Red de un Bloque :Puesto que las mediciones en el sentido vertical no
constituyen una red regular, mediante estimaciones se obtiene una red totalmente regular
para cada bloque la cual se usa con diferentes fines en otras opciones.
5. Horizontes: En este caso se presenta la posibilidad de obtener gráficos de isofranjas,
gráficos tridimensionales, perfiles, áreas y volúmenes en un área de un bloque con respecto
a los Techos Topográfico y del Mineral y los Pisos del Mineral y del Pozo.
6. Perfiles con Isofranjas de la Red de Exploración:
Se pueden obtener perfiles en diferentes direcciones y en los mismos se presentan isofranjas
de % de Ni, Fe y Co así como del Tipo de Mena.
Estimar Nueva Red
Esta opción tiene como fin, organizar de forma más eficiente los datos de la red de exploración
junto a los datos aportados por la red de explotación o cualquier otra medición.
1. El primer paso consiste en obtener para cada bloque una Red de Techos y Pisos cada 4.16
m en las direcciones OesteEste y NorteSur; la misma se desarrolla para el Techo
Topográfico, el Techo del Mineral y para el Piso del Mineral.
2. Aunque para obtener estas redes se utilizan, además de los datos del bloque en cuestión,
los datos de otros bloques cercanos, se hace necesario compatibilizar estas redes entre
bloques colindantes.
3. A continuación se presenta una opción para extender la Red Regular obtenida en Cálculos
Primarios hasta el borde del bloque. Esto se hace atendiendo también a los valores de los
bloques vecinos.
En TIERRA se presentan tres tipos de estimación de % de Ni, Fe y Co.
El primer tipo consiste en realizar una estimación por spline trilineal o tricúbico en cada punto y
para cada componente realizando previamente una nivelación de las cotas de los pozos. Esto
es un procedimiento sencillo y tiene en cuenta, principalmente, la estratificación de estos
yacimientos.
El segundo tipo de estimación consiste en analizar la variabilidad de los datos disponibles y
obtener variogramas que se ajustan posteriormente a ciertos modelos teóricos (Análisis
Variográfico) y mediante Kriging se realiza la estimación.
El tercer tipo de estimación se basa en buscar el drift o tendencia de cada componente a partir
de los datos regularizados y por diferencia con los datos originales obtener el archivos de

�residuos a los cuales se les hace el análisis variográfico y la estimación es la suma de las
estimación del drift más la estimación del residuo mediante kriging.
4. Las opciones que se presentan para preparar estos métodos de estimación son:
a. Archivos de Residuos (obtenerlos).
b. Variograma y Zona de Influencia de Residuos.
c. Variograma y Zona de Influencia de Datos Originales.
5. El próximo paso consiste en Estimar la Nueva Red.
Hay que señalar que para esta versión solo se obtienen redes cada 16.66 m y que los errores
topográficos y de laboratorio no se tienen en cuenta.
Si se usa Spline entonces se tienen los métodos de estimación primero y tercero dependiendo
esto de que seleccionemos o no la opción METODO POR CORRECCION POR KRIGING DE
RESIDUOS. Si no se usa spline entonces se trata del segundo método.
6. De manera análoga es conveniente lograr una compatibilización entre los valores obtenidos
entre bloques colindantes.
Tablas de medias y gráficos.
Se crea una tabla de diferentes parámetros para cada pozo de un bloque dado.
Patrones de Algunas Variables
En esta opción se pueden buscar para cada bloque patrones o redes densas de varios
parámetros
Masas Volumétricas
Las masas volumétricas de estos yacimientos se han asumido históricamente como promedios
de los valores de las mismas en ciertas zonas definidas de manera bastante arbitraria.
Para un reanálisis de las masas volumétricas se hizo un estudio cuyo resultado permite estimar
las mismas para cada pozo de las red de exploración y para cada tipo de mena tecnológica.
Se puede realizar un análisis estadístico sencillo y un gráfico de las relaciones entre los valores
de las componentes en el pozo criollo y en el pozo de exploración correspondiente.
Recálculo de Recursos
El recálculo de recursos se realiza para cada pozo de la red de exploración pero con los
resultados de la nueva red estimada.
Planificación de la Minería
Definición de Escombro y Mineral Recuperable (definición de reservas de mena)
Esta es una tarea fundamental para lograr desarrollar la planificación de la minería pues aquí
se define que parte de los recursos se convertirá realmente en escombro y cual en mineral.
Después de escribir el nombre del bloque, buscar las masas volumétricas y precisar los cutoff
pedidos debemos seleccionar que red vamos a utilizar para este trabajo. A continuación se
calculan, para los pozos seleccionados, 6 variantes de escombro/mineral y se permite definir
una séptima variante manualmente. Se debe escoger cual será la que define las reservas
recuperables.
Tablas de Reservas Reales y Actuales
Se obtienen y visualizan tablas sobre las reservas reales actuales de diferentes elementos.
Plan de Destape
Es una consecuencia directa de la Definición de escombro y Mineral Recuperable y se realiza
por bloque.
Plan para un Año
En el plan para este período se consideran los valores globales de cantidad y calidad
necesarios para responder a las necesidades presentadas por la industria.
Este plan es consecuencia del plan para 5 años y de la minería efectuada hasta el momento.
Puesto que los flujos de minería se definen con mayor precisión en los planes mensuales y los
planes para 5 días, deberá presentarse la oportunidad de que en los momentos de planificar el
mes y el miniflujo, se puedan hacer correcciones en el plan anual.
Por otra parte, el plan de explotación del yacimiento es definido para toda su vida útil y en este
caso se crea un archivo de extensión CyV que contempla los datos necesarios de estos
planes.
Plan para un Mes
En el plan para este período se consideran valores específicos de cantidad y calidad
necesarios para responder a las necesidades presentadas por la industria. Este plan es
consecuencia del plan para 1 año y de la minería efectuada hasta el momento.
Los flujos de minería se definirán con toda la precisión necesaria en los planes para 5 días y al
confeccionar la orden de extracción diaria, presentaremos la oportunidad de que en los
momentos de planificar el miniflujo y de desarrollar la orden diaria de extracción, se puedan
hacer correcciones en los planes mensuales y anuales.
Plan para pocos días (Miniflujo)

�Los miniflujos pueden ser de números variables de días (entre 4 y 10 días), pero que deben
pertenecer a un mismo mes y año.
Plan para 24 horas (Orden Diaria de Extracción)
El objetivo de esta opción es emitir, a partir de los planes confeccionados la orden diaria de
extracción de mineral.
Control de la Minería
Cálculos para una Extracción
La idea general es que a partir de un conjunto de mediciones topográficas (las cuales pueden
escribirse en diferentes sistemas de coordenadas y que pueden incluir o no la definición de la
frontera), se calculan los contenidos, masa y volumen del material extraído; estos resultados
pueden almacenarse convenientemente o imprimirse.
Se presenta una CALCULADORA TOPOGRÁFICA que permite realizar estos cálculos de una
manera rápida y 'transportar' los resultados mediante un clipboard especial.
El primer paso es OBTENER BLOQUES y es aquí donde se determinan que bloques contienen
las coordenadas de los datos dados. En esta versión sólo se admiten hasta 4 bloques y deben
estar todos colindantes.
El segundo paso es HALLAR COTAS POR BLOQUES. Después de realizar varios cálculos en
cada bloque, se determinan los pozos que se contemplaron en la extracción. Los resultados
obtenidos hasta aquí pueden grabarse en un archivo.
Al grabar los resultados se actualizan las planchetas de los bloques que intervienen.
Al hallar las cotas por bloque aparece para cada bloque una ventana que muestra el gráfico de
las mediciones en dicho bloque.
Al oprimir el botón CALCULO POR BLOQUES se pide la masa volumétrica en caso de que se
tenga seleccionado usar las viejas y para cada pozo se tiene un diálogo que permite realizar
los cálculos.
Se pueden usar los datos de la red de exploración o los de la red de explotación. Se permite
grabar en el sitio adecuado los resultados de la extracción para cada pozo. Esta opción es
imprescindible para lograr eficiencia en el control. Al final se informa sobre los resultados de la
extracción para cada bloque:
Cotas de Relleno para el Destape de un Pozo
Cuando se termina el destape de un pozo es conveniente realizar algunas mediciones
topográficas con tres objetivos principales:
1. Precisar la cantidad de material destapado y los % de Ni, Fe y Co.
2. Actualizar en los archivos *:REA (que contienen los valores reales del techo topográfico,
techo del mineral y fondo del mineral) los valores del techo del mineral para el pozo.
3. Crear y actualizar los archivos *.ARE que contienen para cada una de las 9 áreas de un
pozo los valores de comienzo y final real del mineral.
A partir de un conjunto de mediciones topográficas (las cuales pueden escribirse en diferentes
sistemas de coordenadas), son determinados los contenidos, masa y volumen del escombro
extraído, estos resultados pueden almacenarse convenientemente o imprimirse.
Después de hallar las cotas actuales se procede al cálculo.
Cotas de Relleno para el Agotamiento de un Pozo
Cuando se termina de extraer el mineral de un pozo es conveniente realizar algunas
mediciones topográficas con dos objetivos principales:
1. Actualizar en los archivos *:REA (que contienen los valores reales del techo topográfico,
techo del mineral y fondo del mineral) los valores del fondo del mineral para el pozo.
2. Crear y actualizar los archivos *.ARE que contienen para cada una de las 9 áreas de un
pozo los valores de comienzo y final real del mineral.
A partir de un conjunto de mediciones topográficas (las cuales pueden escribirse en diferentes
sistemas de coordenadas son determinadas las cotas buscadas. Los datos topográficos
pueden leerse o grabarse en archivos y se pueden graficar. Se presenta una CALCULADORA
TOPOGRÁFICA que permite realizar estos cálculos de una manera rápida y 'transportar' los
resultados mediante un clipboard especial.
Control de Pozos
El control de la minería en cada pozo es una tarea esencial. Se presenta un sistema de control
que asigna una 'página' a cada pozo y en ella se controla la información primaria, la
información obtenida a partir de modelos y la información del descombreo y de la minería
realizada.
Se pueden escribir los resultados desde Cálculo para una Extracción.
Los resultados se van acumulando al final y se actualiza al pasar de una celda a otra y cuando
decidimos que el pozo está agotado entonces aparece el cuadro CALCULAR y EDITAR que
permite determinar las características del material extraído del pozo.

�Se presentan opciones para obtener información de la minería realizada (tanto en el tiempo
como en el espacio y por equipamiento).
Perfiles Verticales
En este caso se presentan dos tipos de perfiles:
1. Con Isofranjas.
2. Numéricos.
En el primer caso se pueden obtener perfiles en diferentes direcciones y en los mismos se
presentan isofranjas de % de Ni, Fe y Co así como del Tipo de Mena.
Ver las Cotas (Planchetas)
Ver las cotas a través de una plancheta tiene gran importancia. TIERRA permite ver varios
sistemas de cotas INICIAL, ACTUAL, REAL y las historias. Se pueden observar los bloques o
alguno de sus pozos tanto, mediante números como mediante isofranjas.
Actualiza Archivo *.PLA
En ocasiones es necesario actualizar la plancheta sin necesidad de contabilizar el material
extraído. A partir de mediciones topográficas (que pueden escribirse en diferentes sistemas de
coordenadas) se determina la nueva topografía del terreno. Como elemento colateral se
determinan los volúmenes positivos y negativos de material extraído y depositado.
Actualizar Techo Topográfico, Techo Real del Mineral y Fondo Real de Mineral
Estas opciones son análogas a Actualizar Archivo *.PLA pero aquí se actualiza el archivo
*.REA en sus tres variables que reflejan cotas.
En el presente trabajo se han presentado las ideas generales del software TIERRA el cual recoge
los algoritmos que conforman una metodología para el pronóstico, planificación y control de la
minería en yacimientos lateríticos. Los diálogos se han basado en el diseño propio del
ambiente Windows, lo cual simplifica la necesaria complejidad del intercambio de información
entre el usuario y la computadora. La conexión con otros software de la familia de Microsoft y
con el SURFER está garantizada en los casos necesarios de edición e impresión de textos,
tablas y gráficos. Finalmente, se ha planteado la posibilidad de ampliarse la gama de opciones
de TIERRA a partir de la solicitud de los usuarios.

�Anexo4 : Yacimientos del Nordeste de Holguín (Fuente: Oficina Nacional de Recursos
Minerales. Las asignaciones en algunos casos están a nivel de propuestas).
Tabla A4.1
Orden
Nombre del Yacimiento
Asignado a la empresa:
1

Camarioca Norte

Pedro Soto Alba

2

Colas de Ernesto Che Guevara

Ernesto Che Guevara

3

Atlantic

Pedro Soto Alba

4

Colas de Pedro Soto Alba

Pedro Soto Alba

5

Moa Oriental

Pedro Soto Alba

6

Moa Zona A

Pedro Soto Alba

7

Piloto

Pedro Soto Alba

8

Zona B

Reserva estatal

9

Zona Sur

Pedro Soto Alba

10

Camarioca Este

Proyecto Cupey

11

Camarioca Sur - Norte

Proyecto Cupey

12

Cantarrana

Proyecto Cupey

13

La Delta

Proyecto Cupey

14

Yagrumaje Norte

Proyecto Cupey

15

Yagrumaje Oeste

Proyecto Cupey

16

Yagrumaje Sur

Proyecto Cupey

17

Pinares de Mayarí

Proyecto Pinares

18

Cupey

Reserva estatal

19

Camarioca Sur - Sur

Reserva estatal

20

Santa Teresita

Reserva estatal

21

Yamanigüey Cuerpo 1

Pedro Soto Alba

22

Yamanigüey Cuerpo 2

Pedro Soto Alba

23

Yamanigüey Cuerpo 3

Reserva estatal

24

Yamanigüey Cuerpo 4

Reserva estatal

25

Yamanigüey Ferroaleaciones

Reserva estatal

26

Zona Septentrional

Pedro Soto Alba

27

Zona Pronóstico

Pedro Soto Alba

28

Colas Planta Nicaro

René Ramos Latour

29

Levisa

René Ramos Latour

30

Luz Norte

René Ramos Latour

31

Luz Sur

René Ramos Latour

32

Canadá

Reserva estatal

33

Martí (campos 6,7,9)

René Ramos Latour

34

Playa La Vaca

Reserva estatal

35

Pinares de Mayarí Este

René Ramos Latour

36

Ocujal Ramona

Reserva estatal

37

Sol Líbano

Reserva estatal

38

Vega Grande

Reserva estatal

39

Punta Gorda

Ernesto Che Guevara

�Anexo 5: Clasificación de las menas tecnológicas de los yacimientos lateríticos en la
empresa Ernesto Che Guevara. (Fuente: Departamento Técnico, Subdirección de Minas,
Empresa Ernesto Che Guevara).
Tabla A5.1
% de Níquel
% de Hierro
Mena
Mínimo
Máximo
Mínimo
Máximo
FB
0
0.69999999999
30
100
FF
0
0.69999999999
20
29.9999999999
LF
0.7
8.99999999999
35
100
LB
0.9
100
35
100
SB
0.9
100
12
34.9999999999
SD
0.9
100
0
11.9999999999
SF
0.7
0.89999999999
12
34.9999999999
RE
0
0.69999999999
0
19.9999999999
Como puede observarse, en esta definición hay una zona con %Ni∈[0.7,0.9) y %Fe∈[0,12) que
no pertenece a ninguna clasificación. En este trabajo se propone que se tome la clasificación
Roca Estéril (RE) para estos intervalos.

�Anexo 6: Parámetros de Planes de Pérdida, Empobrecimiento y Dilución de las empresas
de la Unión del Níquel (Fuentes: Subdirecciones de Minas de las empresas Ernesto Che
Guevara, René Ramos Latour y Moanickel S.A. Pedro Soto Alba).
Tabla A6.1
Empresa
% de pérdidas % de empobrecimiento Dilución Dilución % Dilución
% de Ni
de Fe
% de Co
Ernesto Che
6
11
-0.12
-2
-0.01
Guevara
René Ramos
20 en Martí
16.5
-0.16
-2.8
-0.01
Latour
25.9 en Pinares
Pedro Soto Alba
6
8-10
-0.056
-1
0.006

�Anexo 7: Algunos formatos usados en los software de geología y minería (Fuente:
Tomado de [120,147]
Data Files (.DAT)
Data files used by VARIOWIN programs are ASCII files conforming to the Geo-EAS [ENGLUND
&amp; SPARKS 1991 ]or the GSLIB [DEUTSCH &amp; JOURNEL 1992] file format.
Line 1 holds the title of the file.
Line 2 holds the number of variables Nvar.
Line 3 to Line 3+Nvar hold the name of each variable which cannot exceed 10 characters.
All the following lines contains sample values with variables listed in the same order as the one
used for listing the variable names. Values can be separated by BLANKS or by TABS. A
sample name must be enclosed in ' and must be in the last position.
All values greater or equal to 1.0E+31 are considered as missing values.
Example:
Example.dat
5
X
Y
Arsenic
Cadmium
Lead
288.0 311.0 .850 11.5 18.25 'Sample 1'
285.6 288.0 .630 8.50 1.0e+32 'Sample 2'
273.6 269.0 1.02 7.00 20.00 'Sample 3'
...
465.6 216.0 .930 11.6 25.00 'Sample 58'
492.0 216.0 .750 6.90 33.00 'Sample 59'
345.6 216.0 1.45 9.90 40.75 'Sample 60'
The end of the data file is indicated by the End of File character (EOF) which should be on the
last sample line.
However, PREVAR2D will read data files having empty lines, i.e. lines not containing a digit, at
the end of the file.
PCF files
PREVAR2D produces PCF written in a binary format which contains the following information
written sequentially :
L (integer) length of the name of the data file name including a terminating NULL character
Name (L bytes) data file name (WITHOUT the directory path)
Xcol (integer) X column
Ycol (integer) Y column
F1 (integer)
a flag F1 (0 or 1) telling wether all variables are considered with their default
limits. If a subset has been constructed by changing the default minimum or maximum value for
one variable, this flag is set to 1.
If F1 was set to 1 :
Nvar (integer) number of variables in data file
For all variables (i = 1 to Nvar) :
F2 (integer)
a flag (0 or 1) telling wether
the variable examined is considered with its default limits. If a subset has been constructed by
changing the default minimum or maximum value for the variable, this flag is set to 1.
If F2 was set to 1 :
minVi (float)
minimum value for variable i
maxVi (float) maximum value for variable i
Npairs (long) number of pairs i PCF
For all Npairs which are ordered by increasing values of the magnitude of the separation
vector :
tailrec (integer) position in the data file of the tail record
headrec (integer) position in the data file of the head record
distance (float) magnitude of the separation vector
deltax (float)
delta X component of the separation vector
deltay (float)
delta Y component of the separation vector
Grid Files (.GRD)

�Grid files used for variogram surfaces and 2D models of spatial continuity are ASCII files
conforming to the SURFER.GRD file format [GOLDEN SOFTWARE, INC. 1994]. This type of
file is used to transfer a grid to a contouring package such as SURFER. A grid file contains the
following information written on different lines :
id
id (4 characters) DSAA = ASCII grid file
nx ny nx (integer) = number of grid lines along X
axis (columns)
ny(integer) = number of grid lines along Y
axis (rows)
xlo xhi xlo(double) = minimum X coordinate of grid
xhi(double) = maximum X coordinate of grid
ylo yhi ylo(double) = minimum Y coordinate of grid
yhi(double) = maximum Y coordinate of grid
zlo zhi zlo(double) = minimum Z coordinate of grid
zhi(double) = maximum Z coordinate of grid
grid row 1
...
grid row 3...
(float) Z values of the grid organized in row order. Each row has a constant Y
coordinate, with the first row equal to ylo, and the last row yhi. X coordinates within each row
range from xlo to xhi.
Example
DSAA
11 11
-50 50
-50 50
31547.173828 138493.890625
95838.027389 110068.196685 111765.255632
86905.37505 81668.940854 88832.468786 82741.043904
...
82741.043904 88832.468786 81668.940854 86905.37505
111765.255632 110068.196685 95838.027389
Surfer for Windows [.SRF] Files
Surfer [.SRF] files contain all the information necessary to reproduce a complete map in the Plot
window. It contains all the information in the Plot window at the time you saved the [.SRF] file.
Surfer [SRF] files contain a complete map, and can contain contour and surface maps, post
maps, base maps, text, and any associated objects that you have drawn on the map. When
you have completed a map, you can save it as a [.SRF] file. When you open this file at a later
date it is recalled in exactly the same way as you saved it.
When you create a contour map or surface plot, the grid [.GRD] file is only read the first time the
map or surface is created. If you save the map in a [.SRF] file and subsequently change the
grid file used to produce the map or surface, the changes are not reflected the next time you
open the [.SRF] file. You can even delete the grid file and the [.SRF] file can reproduce the
contour map or surface plot created from the deleted grid file.
SYLK [.SLK] Files
SYLK files are special ASCII files that contain worksheet formatting information along with the
data. When you import these files to the Surfer worksheet, the data is formatted in the columns
based on the information in the file. For example, if you are using fixed formatting with 4
decimal digits, the data is displayed in this manner when you load the [.SLK] file into the
worksheet. This formatting can be saved in the file and used in your next session of Surfer, or
can be used by applications that accept the [.SLK] file format (such as Excel).
If you create a SYLK file from another application and load the file into the Surfer worksheet,
there might be special formatting information in the file that Surfer cannot use. In these cases,
the data file is loaded without a problem, but if you save the file in a SYLK format from Surfer,
the special formatting information is lost. Either use another filename, or overwrite the existing
file if you don't care to save the special information.

�Anexo 8: Diferentes tipos de muestreos que se realizan durante la prospección
geológica de yacimientos lateríticos cubanos (Tomado de la Tabla 1.1 de [135], página 21).
Tabla A8.1
Tipo de muestra
Método de Muestreo
Preparación
Finalidad del Muestreo
Ordinario
Testigo de perforación. Secado, pulverización y Determinación
Surco en pozos de
cuarteo.
analíticas cuantitativas
mapeo.
del contenido del Ni, Fe
y Co.
Técnico
Fragmento testigo
Parafinado, secado y
Determinación de la
monolitos Shelby.
pesaje.
humedad, peso
volumétrico y las
propiedades físico mecánicas.
Compuesta
A partir de los
Mezcla y
Determinaciones
duplicados de las
homogeneización del
cuantitativas de 18
muestras ordinarias
mineral.
elementos y
semicuantitativas de 34
elementos.
Tecnológico
Muestra volumétrica del Homogeneización y
Estudio de las
mineral extraído de
separación por áreas,
propiedades
pozos criollos o a partir horizontes o cuerpos.
tecnológicas del
de mezclas de
mineral.
duplicados de otras
muestras.
Litogeoquímico
Jagua.
Separación en
Determinación de la
fracciones ligeras,
existencia de aureolas
pesadas, magnéticas y de dispersión de
diferentes clases
cuerpos minerales
granulométricas.
útiles que acompañen
la mineralización.
Mineralógico
Testigo de perforación y Separación en
Estudio de la
de fragmentos.
fracciones ligeras,
composición
pesadas, magnéticas,
mineralógica de las
electromagnéticas, y
menas.
diferentes clases
granulométricas.

�Anexo 9: Valores Mínimos, Máximos, Medias Aritméticas y Desviación estándar de los %
de NI, Fe y Co en 40 pozos criollos del yacimiento Punta Gorda
Tabla A9.1
Ni
Fe
Co
Pozo Min
Max Med Des
Min
Max Med Des
Min
Max Med Des
1
0.27 2.45 1.23 0.69 11.12 51.78 38.2 14.73 0.027 0.135 0.006 0.034
2 0.077 1.31 0.77 0.45 30.27 49.59 41.64 7.25 0.023 0.11 0.06 0.03
3
0.48
2.5 1.35 0.77 12.21 51.04 35.22 14.6 0.029 0.085 0.049 0.017
4
0.45 4.59 1.38 1.03 25.75 49.49 44.19 8.41 0.012
0.3 0.13 0.09
5
0.41 1.34 0.92 0.36 31.11 49.1 44.04 3.22 0.013 0.152 0.08 0.04
6
0.35 2.26 1.1 0.75 17.4 50.38 39.84 8.79 0.023 0.23 0.07 0.051
7
0.37 1.96 1.08 0.56 14.24 50.85
37 15.94 0.035 0.218 0.065 0.05
8
0.19 2.25 1.04 0.638 18.8 49.13 37.2 11.74 0.015 0.424 0.059 0.09
9
0.28 1.58 0.81 0.48 28.93 43.7 38.61 5.35 0.041 0.096 0.06 0.012
10
0.5 0.52 0.51 0.011 42.48 48.08 45.33
2.4 0.036 0.068 0.05 0.015
11
0.11 2.21 0.88
0.6 41.23 52.9 48.03 4.02 0.032 0.23 0.09 0.06
12
0.23 0.64 0.47 0.15 16.53
43 32.37 11.38 0.025 0.078 0.057 0.022
13
0.28 2.15 1.3 0.75 18.64 51.8 36.83 14.61 0.027 0.11 0.57 0.026
14
0.25 0.46 0.32 0.11 37.67 43.57 41.09 3.06 0.036 0.042 0.039 0.003
15
0.25 1.89 0.96 0.55 9.41 52.1 30.89 13.93 0.011 0.32 0.06 0.06
16
0.2 1.36 0.48 0.27 8.59
49 36.02 12.69 0.08 0.094 0.013 0.03
17
0.34 2.17 1.14 0.35 37.22 51.5 47.3 3.41 0.015 0.02 0.11 0.05
18
0.27 1.74 0.91 0.44 10.06 49.71 31.41 13.32 0.023 0.168 0.64 0.04
19
0.43 1.88 1.31 0.47 22.2 49.2 41.22 10.87 0.035 0.186 0.96 0.04
23
0.39 2.42 0.89 0.67 13.05 49.3 43.9 9.09 0.01 0.14 0.05 0.058
24
0.42 2.38 1.1 0.59 16.5
49 43.29 9.57 0.012
0.2
0.1 0.065
26
0.98 2.17 1.58 0.32 12.6 35.2 19.65 7.57 0.018 0.082 0.039 0.012
27
0.18 1.95 0.91 0.57 27.8 48.13 42.5 6.13 0.012 0.162 0.07 0.04
29
0.96 1.36 1.19 0.15 11.6 49.5 34.91 15.67 0.02 0.122 0.066 0.038
30
0.21 2.07 1.05 0.67 12.2 51.8 39.81 11.98 0.02 0.499
0.1 0.11
32
0.36 1.76 1.07 0.45 10.2 51.2 34.78 16.8 0.015 0.217 0.108 0.069
37
0.34 2.33 1.59 0.63 13.22 51.5 34.16 13.96 0.018 0.169 0.069 0.056
38
0.25 1.64 0.8 0.46 24.47 47.8 41.03 5.78 0.01 0.135 0.05 0.04
39
0.43 0.51 0.47 0.029 41.9 43.4 42.69 0.58 0.034 0.053 0.04 0.008
40
0.7 1.65 1.14 0.39 42.1 48.4 46.05 12.06 0.015 0.27 0.14 0.11
41
1.04 2.48 1.53 0.51 16.8 49.3 40.4 9.89 0.009 0.19 0.07 0.05
42
0.95 2.19 1.62 6.39
7.4 48.4 29.72 16.01 0.008 0.154 0.06 0.04
43
0.03 1.55 0.79 0.46
29 52.4 38.6 15.31 0.01 0.32 0.07 0.067
44
0.71 1.84 1.36 0.28 18.6 49.3 32.42 12.18 0.032 0.223 0.08 0.07
45
0.58 1.22 1.55 0.66 28.4 46.7 38.77 7.98 0.048 0.211 0.09 0.05
46
47
48
49
61

0.46
0.26
0.28
0.39
1.29

2.05
1.75
1.83
2.16
2.47

1.96
1.07
0.97
1.11
1.88

0.4
0.44
0.46
0.56
0.42

44 51.4 49.02 1.99
39
52 47.6 3.63
12.1 51.3 42.9 10.7
16.8 52.5 40.41 11.65
12.9 47.85 33.25 16.35

0.009
0.014
0.017
0.013
0.05

0.256
0.157
0.257
0.145
0.225

0.07
0.086
0.107
0.053
0.124

0.06
0.052
0.088
0.039
0.115

�Anexo 10: Valores Mínimos, Máximos, Medias Aritméticas y Desviación estándar de %
del NI, Fe y Co en 40 pozos de perforación coincidentes con los pozos criollos del Anexo
9 del yacimiento Punta Gorda
Tabla A10.1
Ni
Fe
Co
Pozo Min Max Med Des Min
Max
Med
Des Min
Max
Med Des
1 0.45 2.64 1.37 0.65 10.68
52.2 37.53 15.46
0.017 0.203 0.07 0.053
2
2 0.08 2.46 1.089 0.65
30.4
48.6 44.09 6.61
0.038 0.145 0.07 0.037
4
3 0.49 2.37 1.37 0.69 13.17 51.13 36.82
15
0.028 0.071 0.04 0.013
4 0.52 1.63 1.16 0.38 15.99 49.93 45.06
8.9
0.031 0.398 0.1
0.1
5 0.49 1.34 0.91 0.32 25.03 49.98 43.49 6.43
0.033 0.128 0.07 0.023
3
6 0.05 2.16 0.98 0.49
19.5 49.33
41 7.27
0.022 0.193 0.06 0.03
9
7 0.42 1.85 1.09 0.51 12.17 51.75 36.96 15.33
0.023 0.121 0.04 0.028
7
8 0.13 1.85 0.88 0.62
13.4
48.4 36.86 11.46
0.015
0.27 0.05 0.06
9 0.27
1.7 0.88 0.55
22.7 45.99 38.44 7.21
0.035 0.073 0.05 0.01
2
10 0.27 1.06 0.69 0.39 20.25 39.99
29.5 9.03
0.013 0.087 0.05 0.03
4
11 0.12 1.51 0.78 0.46 40.88 52.14 46.59 3.95
0.032 0.152 0.07 0.048
9
12 0.33 1.19 0.55 0.27 15.86 40.65 30.35 10.97
0.031 0.072 0.04 0.015
6
13 0.31 1.83 1.05 0.52
9.11 53.33 33.83 16.59
0.013
0.11 0.05 0.02
14 0.14 0.56 0.33 0.21 39.27
48.5 43.82 4.66
0.036 0.042 0.03 0.001
8
15 0.18 1.78 0.95 0.54
1.92
51.4 30.73 15.02
0.012
0.35 0.05 0.07
8
16 0.08 2.03 0.97 0.63 11.64 49.65 36.45 10.22
0.015
0.18 0.05 0.04
17 0.36 1.73 1.13 0.32 19.09 52.26 45.91 6.58
0.031
0.25 0.09 0.05
18 0.18
1.8 1.01 0.45 11.28 48.11 32.11 12.42
0.021 0.135 0.06 0.02
1
19 0.42 1.76 1.21 0.05
30
47.5
42.5 7.58
0.046
0.32 0.11 0.08
23
0.4 2.06 0.78 0.5
14.7
60.2 46.11 9.32
0
0.91 0.04 0.03
4
24 0.076 2.54 0.9 0.62
21.8
49.9 43.71 8.64
0.017 0.016 0.08 0.04
4
26 1.59 2.38 1.95 0.2
10.6
42 23.55 11.29
0.016 0.075 0.04 0.012
27 0.12 1.85 0.89 0.51
19.8
47.8
42.7 7.53
0.012
0.2 0.06 0.05
8
29 1.14 1.39 1.24 0.11
21.3
50.6
30.5 13.31
0.036 0.138 0.07 0.04
7
30 0.19
1.9 0.82 0.57
8.8
50.3 38.63 12.22
0.015 0.515 0.1 0.115
32 0.37 1.46 1.97 3.52
11
53.5 39.16 17.13
0.022 0.211 0.89 0.57
37 0.36 2.86 1.775 0.74
16.6
14.1 28.98 12.07
0.02
0.99 0.10 0.25
3
38 0.26 1.41 0.79 0.43
19.7
47.1 41.04 7.46
0.01
0.16 0.05 0.04
2
39 0.47 0.51 0.48 0.02 40.02
42.2 41.62 0.91
0.041 0.057 0.04 0.08
8
40 0.88 1.67 1.22 0.29 43.34
47.5 45.96 1.68
0.031
0.31 0.15
0.1
41 0.91 2.86 1.53 0.68 21.72 51.61 42.96 8.36
0.016 0.138 0.07 0.04

�42
43
44
45

0.89
0.08
0.68
0.58

2.32 1.72 0.44
1.48 0.82 0.44
1.93 1.42 0.32
2.38 1.6 60.63

1.36
3
21
26.92

48.57
50
50.7
46.92

30.33 14.53
38.23 14.1
33.95 12.03
37.81 8.85

0.02
0.01
0.027
0.048

0.148
0.139
0.193
0.141

46 0.081
47 0.32

2.48 1.25 0.48
2.11 1.15 0.54

14.13
21.74

49.89
49.47

43.82 10.06
44.02 8.92

0.011
0.017

0.246
0.168

48
49

0.39
0.37

1.54 0.95 0.33
2.38 1.13 0.58

12.9
14.6

49.9
54.1

41.5 11.06
38.26 14.45

0.014
0.012

0.45
0.35

61

1.21

11.6

52.5

35.5 16.48

0.022

0.21

2.7

1.9 0.97

0.05
0.06
0.07
0.06
8
0.09
0.07
6
0.11
0.07
2
0.11
5

0.36
0.037
0.05
0.013
0.079
0.046
0.12
0.09
0.062

�Anexo 11: Coeficientes de correlación lineal y covarianza entre los valores de los pozos
criollos y sus correspondientes pozos de exploración para él Ni, Fe y Co.
Tabla A11.1
Ni
Fe
Co
Pozo Coeficientes Covarianza Coeficientes Covarianza Coeficientes Covarianza
de Correlación
de Correlación
de Correlación
1
0.98
0.41
0.99
288.79
0.67
0.0012
2
0.31
0.08
0.25
10.62
0.65
0.0006
3
0.99
0.47
0.98
191.06
0.98
0.0002
4
0.59
0.22
0.76
72.42
0.71
0.006
5
0.94
0.09
0.92
28.51
0.52
0.0004
6
0.72
0.19
0.72
44.32
0.88
0.0017
7
0.97
0.26
0.97
217.04
0.95
0.01
8
0.93
0.35
0.74
94.13
0.86
0.004
9
0.89
0.2
0.11
3.85
0.86
0.0002
10
-0.2
-0.0007
-0.79
-12.98
0.83
0.0003
11
0.96
0.25
0.95
13.92
0.91
0.013
12
0.49
0.017
0.97
106.41
0.55
0.00016
13
0.63
0.22
0.917
217.72
0.8
0.0005
14
0.95
0.015
-0.2
-1.98
0.98
0.000006
15
0.94
0.27
0.9
1.8288
0.97
0.04
16
-0.13
-0.02
-0.11
-14.5
-0.42
-0.005
17
0.59
0.06
0.84
18.31
0.61
0.02
18
0.59
0.11
0.67
107.99
0.67
0.0008
19
0.95
0.2
0.94
69.86
-0.08
-0.0003
23
0.92
0.29
0.9
73.9
0.87
0.01
24
0.89
0.31
0.92
72.27
0.8
0.002
26
0.4
0.02
0.54
41.85
0.39
0.0001
27
0.97
0.27
0.89
39.8
0.92
0.002
29
0.79
0.012
0.76
132.71
0.92
0.001
30
0.89
0.33
0.86
121.25
0.97
0.01
32
0.51
0.73
0.84
228.18
0.78
0.03
37
0.42
1.55
0.87
37.76
0.57
0.007
38
0.94
0.18
0.95
38.93
0.93
0.001
39
0.016
7.99
0.16
0.07
0.41
0.00002
40
0.86
0.086
0.66
1.99
0.91
0.009
41
0.71
0.23
0.34
26.17
0.62
0.001
42
0.8
0.13
0.96
210.85
0.86
0.001
43
0.89
0.17
0.96
195.68
0.37
0.0008
44
0.78
0.065
0.86
15.44
0.85
0.03
45
0.97
0.41
0.98
60.91
0.9
0.001
46
0.75
0.14
0.31
5.99
0.65
0.03
47
0.94
0.24
0.03
1.025
0.51
0.001
48
0.71
0.1
0.73
80.18
0.42
0.004
49
0.96
0.3
0.8
126.78
0.34
0.0011
61
0.97
0.18
0.96
226.75
0.87
0.0034
Medias
0.7294 0.4281075
0.670175 79.895095
0.694 0.00597965

�Anexo 12: Rangos de errores permisibles de los análisis químicos realizados (Fuente :
Encuestas en Subdirecciones de Minas de las empresas ECG, PSA y RRL).
Red de Exploración (Realizados por empresas norteamericanas y por la Empresa de Geología
Santiago)
Tabla A12.1
Empresa
% Ni
% Fe
% Co
ECG
3%
5% para valor &lt;30% 10% al 20 % relativos
0.7 a 0.8 para otros
valores
RRL
No tenemos datos
No tenemos datos
No tenemos datos
PSA
0.04
0.5
0.005
Red de Explotación (Realizados por los laboratorios centrales de cada empresa)
Empresa
% Ni
% Fe
% Co
ECG
0,03
0.08
0.01
RRL
6% para valor&lt; 1%
6% para valor &lt;12%
8% para valor &lt; 0.1%
4% para valor 1% a 1.4%
4 para valor 12% - 35%
6% para valor ≥ 0.1%
3% para valor ≥ 1.4%
PSA
0.02
0.5
0.03
Nota : Las masas volumétricas se determinan a partir del material extraído de los pozos criollos
mediante dos métodos diferentes. En el primer caso se realiza atendiendo a los horizontes
tecnológicos promediándose la masa volumétrica para cada tipo y en el segundo caso se
determinan las masas volumétricas atendiendo a las características físicas tales como tipos de
rocas, granulometría, diferencias de color, compactación, textura, etc. que definen los
horizontes litológicos. El segundo método, que conlleva un gran volumen de trabajo, no
proporcionó diferencias significativas en el cálculo de reservas al compararla con los
resultados obtenidos por el primer método durante pruebas realizadas en Nicaro [153], por lo
que ha sido el primer método el mas usado. Un caso análogo se ha producido en la mina Moa.
En la literatura revisada no ha sido posible encontrar los errores permisibles o presuntamente
cometidos en el cálculo de las masas volumétricas.

�Anexo 13: Demostración de un teorema sobre Splines Bicúbicos (las referencias a
fórmulas son las vistas en el epígrafe 3.3)
Teorema: La función z=H(x,y) es interpoladora exacta, continua y con primeras y segundas
derivadas continuas.
Demostración.
La propiedad de que es interpoladora exacta es evidente teniendo en cuenta la expresión 1 del
anexo 35 y el resultado de sustituir en 5 un punto (xi,yj) de los datos.
La propiedad de la continuidad de H y sus primeras y segundas derivadas solo es necesario
probarlas en las uniones de dos parches. Se tienen dos casos; sin perder generalidad, cuando
n1=n2=3, donde tendremos 4 “parches”, a saber: P11, P12, P21 y P22. En este caso se obtienen
los splines verticales:
z=aij+bij(y-yj)+cij(y-yj)2+dij(y-yj)3 para j=1,2; i=1,2,3; y∈[yj,yjj+1]
A partir de las tablas (xi,ai1), (xi,bi1), (xi,ci1), (xi,di1), (xi,ai2), (xi,bi2), (xi,ci2) y (xi,di2) se obtienen splines
a1(x), b1(x), c1(x), d1(x), a2(x), b2(x), c2(x) y d2(x) respectivamente.

El primer caso es la unión de dos “parches” de una misma franja, por ejemplo de P21 y P22. Si
analizamos la continuidad de H(x,y) en esta unión veremos que, para y arbitrario, en el intervalo
correspondiente se cumple que:

lim

x → x−
2

H ( x, y)

H ( x, y)

lim

=

x → x+
2

ya que a1(x), b1(x), c1(x) y d1(x) son splines y por tanto son continuos para todo x.
El segundo caso es la unión de dos “parches” de una misma columna, por ejemplo P11 y P21.

lim

Calculando

y → y+
2

H ( x, y)
= a2(x)

que es un spline y pasa por los puntos (x1,a12), (x2,a22) y (x3,a32), pero ai2=z12, a22=z22 y a32=z32
por lo que a2(x) es el único (teorema de Carl De Boor [30]) spline que pasa por los puntos
(x1,z12), (x2,z22) y (x3,z32).

lim

Calculemos

y → y−
2

H ( x, y)

=a1(x)+b1(x)(y2-y1)+ c1(x)(y2-y1)2+ d1(x)(y2-y1)3.

Si evaluamos la expresión anterior para x=x1, x=x2 y x=x3 se obtienen, respectivamente, los
valores z12, z22 y z23, por tanto a1(x)+b1(x)(y2-y1)+ c1(x)(y2-y1)2+ d1(x)(y2-y1)3 pasa por los
puntos (x1,z12), (x2,z22) y (x3,z32) y al ser una combinación lineal de splines es interpolante,
continuo y con primera y segunda derivadas continuas, luego es un spline y al ser único,
coincide con a2(x). De modo que al ser iguales los valores de ambos límites se demuestra la
continuidad en la unión entre las dos franjas.
De manera análoga se puede demostrar la continuidad de las primeras y segundas derivadas.
LQQD.

�Anexo 14: Distribución porcentual de las muestras tomadas en un bloque a partir de las
capas tecnológicas.
Tabla A14.1
Bloque ???
Tipo
% de
Media Ni
Desv.
Media Fe Desv.
Media Co Desv.
muestras
Estand Ni
Estand Fe
Estand Co
FB
8.490000 0.457000 0.162000 41.900000 3.951000 0.036000 0.031000
FF
0.220000 0.540000 0.142000 26.740000 3.354000 0.065000 0.029000
LF
10.520000 0.809000 0.056000 47.297000 2.615000 0.066000 0.066000
LB
70.200000 1.333000 0.281000 48.342000 2.834000 0.122000 0.097000
SB
9.050000 1.850000 0.391000 21.450000 6.197000 0.054000 0.052000
LB+SB
79.260000 1.392000 0.339000 45.271000 9.202000 0.115000 0.095000
SD
0.520000 1.513000 0.420000 9.808000 1.379000 0.031000 0.021000
SF
0.350000 0.784000 0.072000 26.075000 7.861000 0.090000 0.052000
RE
0.560000 0.498000 0.186000 10.846000 5.176000 0.030000 0.019000
Otras
0.090000 0.770000 0.071000 9.950000 2.192000 0.019000 0.008000
General
2309.0000 1.242000 0.436000 44.682000 9.320000 0.102000 0.092000
0

�Anexo 15: Histograma del Ni según las muestras tomadas en un bloque.
Figura A15.1

�Anexo 16: Gráfico de perfiles tecnológicos de un bloque
Figura A16.1

�Anexo 17: Gráfico tridimensional del comportamiento tecnológico de un bloque.
Figura A17.1

�Anexo 18: Sección de una
tecnológico).
Tabla A18.1
Ord Poz Tipo Desd Hast
en o
de
e
a
Men
a
1
1
FB
0
1

tabla de cálculo de recursos de un bloque (por tipo

2

LF

1

2

1

3

LB

2

19

17

4

SB

19

21.8

2.8

FB

0

2

2

6

LF

2

5

3

7

LB

5

23

18

8

SB

23

25

2

LB

0

22

22

SB

22

22.5

0.5

LB

0

15

15

SB

15

17.3

2.3

FB

0

2

2

14

LF

2

3

1

15

LB

3

22

19

16

SB

22

27

5

5

9

2

3

10
11

4

12
13

5

Lon Volum Reser %Ni
g
.
va
1

17

6

LB

0

25

25

18

7

LF

0

3

3

19

LB

3

19

16

20

SB

19

22.9

3.9

FB

0

9

9

22

LF

9

10

1

23

LB

10

27

17

24

SB

27

28.3

1.3

FB

0

8

8

26

LF

8

11

3

27

LB

11

33

22

21

25

8

9

1111.
11
1111.
11
18888
.8
3111.
11
2222.
22
3333.
33
20000

1889
1489
21531
3297
3777
4466
22798

2222.
22
24444
.4
555.5
55
16666
.6
2555.
55
2222.
22
1111.
11
21111
.1
5555.
55
27777
.7
3333.
33
17777
.7
4333.
33
10000

2355

1111.
11
18888
.8
1444.
44
8888.
88
3333.
33
24444

1489

27864
589
18998
2709
3777
1489
24064
5888
31663
4466
20265
4593
16998

21531
1531
15110
4466
27864

%F
e

%C
o

Ton
Ni

Ton
Fe

Ton
Co

0.48 39.
25
0.83 49.
37
1.33 47.
91
2.22 24.
66
0.45 42.
84
0.78 47.
48
1.53 49.
21
2.23 19.
2
1.37 48.
84
2.23 24.
12
1.56 48.
25
1.89 24.
93
0.52 41.
74
0.82 46.
47
1.3
49

0.0
22
0.0
25
0.0
82
0.0
45
0.0
2
0.0
67
0.0
94
0.0
42
0.0
76
0.0
59
0.1
11
0.0
62
0.0
26
0.0
32
0.0
84
0.0
54
0.0
98
0.0
3
0.1
29
0.0
64
0.0
41
0.0
24
0.0
85
0.0
31
0.0
32
0.0
38
0.1

9.067
2
12.35
8
286.3
6
73.19
34
16.99
65
34.83
48
348.8
09
52.51
65
381.7
36
13.13
47
296.3
68
51.20
01
19.64
04
12.20
98
312.8
32
115.4
04
449.6
14
36.62
12
257.3
65
89.10
42
83.29
02
12.65
65
299.2
80
33.06
96
66.48
4
34.38
82
417.9

741.4
3
735.1
1
1031
5.5
813.0
40
1618.
06
2120.
45
1121
8.8
452.1
6
1360
8.7
142.0
66
9166.
53
675.3
53
1576.
51
691.9
38
1179
1.3
1449.
62
1411
2.1
2050.
34
1010
0.0
1117.
93
7499.
51
725.5
89
1059
5.4
236.2
33
6083.
28
2067.
31
1282

0.4155
8
0.3722
5
17.655
4
1.4836
5
0.7554

1.96 24.
62
1.42 44.
57
0.82 45.
91
1.27 49.
84
1.94 24.
34
0.49 44.
12
0.85 48.
73
1.39 49.
21
2.16 15.
43
0.44 40.
26
0.77 46.
29
1.5
46.

2.9922
2
21.430
12
0.9891
21.176
64
0.3475
1
21.087
78
1.6795
8
0.9820
2
0.4764
8
20.213
76
3.1795
2
31.029
74
1.3398
26.141
85
2.9395
2
6.9691
8
0.3573
6
18.301
35
0.4746
1
4.8352
1.6970
8
28.142

�28

SB

33

37

4

LF

0

1

1

30

LB

1

19

18

31

RE

19

20

1

LF

0

2

2

33

LB

2

24

22

34

SB

24

24.7

0.7

35

RE

24.7

25.7

1

LB

0

19

19

SB

19

21

2

FB

0

1

1

39

LB

1

25

24

40

SB

25

28

3

FB

0

1

1

42

LF

1

5

4

43

LB

5

23.8

44

SB

32.8

33.5

27.
8
0.7

29

32

36

11

12

13

37
38

41

14

15

.4
02
4444. 4711 1.44 25.
44
23
1111. 1489 0.72 45.
11
94
20000 22798 1.32 48.
34
1111. 1589 0.63 15.
11
35
2222. 2977 0.8
48.
22
48
24444 27864 1.27 49.
.4
4
777.7 824
2.17 25.
77
32
1111. 1589 0.22 5.9
11
3
21111 24064 1.44 48.
.1
82
2222. 2355 2.06 16.
22
83
1111. 1889 0.58 43.
11
76
26666 30397 1.49 48.
.6
45
3333. 3533 2.17 28.
33
3
1111. 1889 0.51 42.
11
16
4444. 5955 0.72 48.
44
31
30888 35218 1.34 47.
.8
34
777.7 824
2.2
19.
77
28

01
0.0
56
0.0
24
0.0
84
0.0
41
0.0
33
0.1
0.0
59
0.0
12
0.1
69
0.0
44
0.0
22
0.1
1
0.0
65
0.0
37
0.0
37
0.1
03
0.0
49

6
67.83
84
10.72
08
300.9
33
10.01
07
23.81
6
353.8
72
17.88
08
3.495
8
346.5
21
48.51
3
10.95
62
452.9
15
76.66
61
9.633
9
42.87
6
471.9
21
18.12
8

3.0
1188.
58
684.0
46
1102
0.5
243.9
11
1443.
24
1376
4.8
208.6
36
94.22
77
1174
8.0
396.3
46
826.6
26
1472
7.3
999.8
39
796.4
02
2876.
86
1667
2.2
158.8
67

64
2.6381
6
0.3573
6
19.150
32
0.6514
9
0.9824
1
27.864
0.4861
6
0.1906
8
40.668
16
1.0362
0.4155
8
33.436
7
2.2964
5
0.6989
3
2.2033
5
36.274
54
0.4037
6

�Anexo 19: Sección de una tabla de relación de las potencias de los escombros con las
del mineral y los contrastes en las zonas de contacto del escombro superior y el mineral.
Tabla A19.1
Pozo %ES /
%ES/(Min+ %EI /
%ES / EI Dif. Ni
Dif. Fe
Dif. Co
Min
EI)
Min
(ZCS)
(ZCS)
(ZCS)
1
10.101010 5.31914 200.0000
0.210000
0.000000
0.002000
10.63829
9
2
25.00000 25.000000 0.00000
0.510000
3.400000
-0.028000
0
3
0.000000 4.65116
0.000000
0.000000
0.000000
0.000000
3
0.000000
4
0.000000 0.00000
0.000000
0.000000
0.000000
0.000000
0
5
13.04347 12.500000 4.34782 300.0000
0.160000
1.900000
0.007000
6
6
0.000000 0.00000
0.000000
0.000000
0.000000
0.000000
0
7
15.87301 15.075377 5.29100 300.0000
0.150000
2.100000
0.008000
5
8
54.64480 54.644809 0.00000
0.060000
1.000000
-0.005000
0
9
44.00000 42.307692 4.00000 1100.000
0.200000
2.200000
0.015000
0
10
5.555556 0.00000
0.340000
4.700000
0.007000
5.555556
0
11
8.810573 0.00000
0.120000
0.500000
-0.005000
8.810573
0
12
0.000000 0.00000
0.000000
0.000000
0.000000
0.000000
0
13
3.703704 8.00000
50.0000
0.350000
4.900000
0.003000
4.000000
0
14
17.54386 17.543860 0.00000
0.230000
0.700000
-0.002000
0
15
5.555556 12.5000
0.400000
3.600000
-0.010000
6.250000
0
50.00000
16
10.34482
9.677419 6.89655 150.0000
0.180000
1.800000
-0.008000
2
17
21.81818 21.052632 3.63636 600.0000
0.160000
2.000000
-0.004000
4
18
45.00000 45.000000 0.00000
0.280000
2.800000
0.006000
0
19
43.75000 43.750000 0.00000
0.190000
2.600000
-0.024000
0
20
3.367003 0.00000
0.260000
4.100000
0.001000
3.367003
0
21
3.773585 23.2558 20.00000
0.730000
5.900000
-0.021000
4.651163
1
22
17.77777 16.326531 8.88888 200.0000
0.190000
-0.100000
0.000000
9
23
8.032129 0.00000
0.210000
4.100000
0.002000
8.032129
0
24
10.41666 10.416667 0.00000
0.350000
1.200000
-0.007000
0
25
3.300330 0.00000
0.340000
5.300000
-0.014000
3.300330
0
26
3.448276 11.5384 33.3333
0.390000
2.900000
0.070000
3.846154
6
27
16.94915 16.949153 0.00000
0.060000
4.100000
0.003000
0

�28

26.31578

29
30

25.000000
8.510638

8.510638
15.30612

31

14.563107
4.000000

32

4.000000
28.57142

25.000000

33

20.00000

19.047619

34

25.45454

25.454545

35

15.38461

15.384615

36

24.48979

23.529412

37

30.30303

28.571429

38

16.32653

15.686275

39

5.000000
5.263158

40

6.250000

41

6.250000
25.00000

23.809524

42

18.51851

17.241379

43
44

8.955224
9.230769
28.73563

45

25.773196
8.450704

8.450704
46

3.921569
3.921569

47
48

3.257329
3.367003
19.68503

49

19.685039
0.000000

0.000000
50
51
52

3.846154
3.846154
18.01801
15.62500

16.528926
15.151515

5.26315
8
0.00000
0
5.10204
1
0.00000
0
14.2857
1
5.00000
0
0.00000
0
0.00000
0
4.08163
3
6.06060
6
4.08163
3
5.26315
8
0.00000
0
5.00000
0
7.40740
7
3.07692
3
11.4942
5
0.00000
0
0.00000
0
3.36700
3
0.00000
0
0.00000
0
0.00000
0
9.00900
9
3.12500
0

500.000

0.730000

9.000000

-0.005000

0.120000

0.700000

-0.001000

0.230000

4.800000

0.031000

0.430000

7.000000

-0.009000

200.0000

0.500000

3.300000

-0.001000

400.0000

0.090000

3.300000

-0.006000

0.040000

0.000000

0.004000

0.140000

1.300000

0.006000

600.0000

0.100000

-0.500000

-0.020000

500.0000

0.250000

3.200000

-0.004000

400.0000

0.130000

0.400000

-0.003000

100.0000

0.680000

1.900000

-0.008000

0.450000

2.900000

0.184000

500.0000

0.210000

-1.500000

0.007000

250.0000

0.140000

6.600000

0.026000

300.0000

0.230000

2.300000

0.067000

250.0000

0.120000

2.200000

-0.001000

0.130000

2.500000

0.007000

0.390000

1.900000

-0.010000

0.390000

4.300000

0.062000

0.450000

2.100000

0.141000

0.000000

0.000000

0.000000

0.210000

2.000000

0.025000

0.110000

0.300000

-0.001000

0.370000

0.300000

-0.006000

300.0000

100.0000

200.0000
500.0000

�Anexo 20: Perfil de isofranjas del comportamiento tecnológico en una línea de pozos de
la red de exploración en un bloque (desarrollado mediante interpolación lineal).
Figura A20.1

�Anexo 21: Perfil de los datos de un pozo de la red de exploración (como puede
observarse falta en cada intervalo la clasificación litológica).
Figura A21.1

�Anexo 22: Perfiles de los comportamientos de Ni, Fe y Co en la columna de un pozo.
Figura A22.1

�Anexo 23: Gráficos tridimensionales y de isofranjas de los datos topográficos primarios.
Figura A23.1

Figura A23.2

�Anexo 24: Diálogo para el trabajo con los horizontes topográficos de los datos
primarios.
Figura A24.1

�Anexo 25: Ejemplo sobre la representatividad de muestras.
“En una muestra realizada por especialistas de la mina de Nicaro, en la serpentina
descompuesta, se midió y marcó sobre la pared vertical del corte un cuadrado de 0,50 x 0,50m.
Este cuadrado fue dividido posteriormente en decímetros cuadrados: El mineral
correspondiente a cada decímetro cuadrado fue considerado como una muestra y extraído
cuidadosamente en una profundidad de un decímetro, por lo que cada muestra consistía de un
decímetro cúbico.”
”El análisis químico de las distintas muestras, presentó una distribución irregular de los valores
del níquel. Aunque la prueba se realizó en mineral serpentinítico, pueden esperarse resultados
similares si se realiza en mineral laterítico, aunque, probablemente, las variaciones del
contenido entre las muestras, sean menos pronunciadas.”
Figura A25.1:Valores del Ni según los resultados del ejemplo de 2.3 inciso a. (Tomado de la
Figura 18, página 102 de [153]).

La media aritmética del % de Ni en el cuadrado es 1.68 y la desviación estándar es 0.24. Si la
muestra se toma en la cuadrícula 1a se tendría un error con respecto a la media mencionada
es de 0.53 y si se toma en la cuadrícula d4 se tendría -0.35 de diferencia. Además, si se
hubiese tomado el pozo de exploración según la columna a, se tendría una diferencia de 0.29
en el promedio de las columnas lo cual es también significativo. Puede destacarse que el 16%
de las mediciones tienen errores con valor absoluto mayores que 0.3, el 52% los tiene mayor
que 0.2 y el 84% mayor que 0.1 (compárese con los valores de la dilución del % de Ni en el
anexo 6). Este caso muestra claramente los peligros de no considerar la variabilidad del
fenómeno y la necesidad de corregir frecuentemente la posición y la técnica del muestreo en
función de los resultados que se van obteniendo.

�Anexo 26: Otras vías de analizar el problema de la modelación y posible estimación de
las masas volumétricas.
Para ilustrar la exposición que sigue veamos gráficamente la posición de los pozos criollos con
respecto al yacimiento Punta Gorda en el municipio Moa:
Figura A26.1

En primer lugar se probó el Método de los Mínimos Cuadrados para los datos de 45 pozos
criollos del yacimiento Punta Gorda y se obtuvieron los siguientes resultados:
Tabla A26.1 : Medidas Estadísticas en los pozos criollos.
Medidas
% de Ni
% de Fe
% de Co
Masa Volumétrica
Valor Mínimo
0.03
2.9
0.008
0.56
Valor Máximo
4.59
52.9
0.499
2.96
Media Aritmética
1.079
39.16
0.0758
1.243
Error Típico de la Media
0.0244
0.508
0.00258
0.0155
Desviación Estándar
0.586
12.192
0.0619
0.3719
Error Típico de la Desviación 0.01728
0.3595
0.00183
0.011
Desviación Media
0.478073 9.943
0.0458
0.3122
Coeficiente de Variación
0.543052 0.3113
0.817
0.2992
Para estos resultados queremos hacer la observación de que el coeficiente de variación de la
masa volumétrica es el menor de todos lo que indica que es el parámetro más estable, siendo
el Co el menos estable.
Tabla A26.2 : Coeficientes de Correlación Lineal
Parámetro % Ni
% Fe
% Co
Masa
% Ni
1
-0.3035 0.3024
-0.5526
% Fe
1
0.2824
0.2163
% Co
1
-0.3008
Masa
1
En esta tabla se observa que las relaciones lineales entre estos parámetros, tomados dos a
dos, son débiles y por tanto proponemos no usarlas.
Con respecto al ajuste multilineal se tienen los siguientes resultados:
Ecuación : M = 1.47932807 - 0.28511639 Ni + 0.00419151 Fe -1.22340875 Co
Tabla A26.3 : Análisis de varianza.
Variación
Valor
Grados
Libertad
Explicada
26.93974043
3
Residual
52.45442554
571
Total
79.39416597
574

de

�Error estándar de una estimación :
0.30335673
Error probable de una observación :
0.20443487
Coeficiente de correlación
:
0.58250869
Coeficientes de correlación parcial :
Para el Ni : -0.43044556
Para el Fe : 0.14521463
Para el Co : -0.21273205
Sin necesidad de realizar otros análisis y pruebas estadísticas se puede afirmar que en este
caso este método no es eficiente porque las relaciones globales entre los cuatro parámetros
son débiles.
Otra posibilidad que analizamos es la de obtener por el mismo método una ecuación que
reflejara la relación entre la masa volumétrica y las coordenadas geográficas por tipo de mena.
Los resultados que se obtuvieron también son insatisfactorios.
El segundo método que tuvimos en cuenta es el de estimación por Inverso de una Potencia de
la Distancia donde el valor de M, estimado para un pozo de la red de exploración, depende de
los valores de este parámetro para los pozos criollos teniendo más influencia aquellos que
estén más cercanos. En este caso no se tendrían en cuenta las relaciones entre los valores de
las componentes Ni, Fe y Co con la masa volumétrica y además habría que hacer un análisis
de anisotropía y si la red es irregular y escasa (como sucede en este caso) no proporcionaría
resultados confiables. Por otra parte, quedaría tomar la decisión de cual potencia de la
distancia tomar lo cual es un paso tan complejo como decisivo.
Una variante de este método podría ser considerar que la masa volumétrica por tipo de mena
depende del las coordenadas geográficas y de los componentes Ni, Fe y Co y trabajar con la
distancia euclidiana en el espacio R5. Es evidente que a las últimas dificultades planteadas se
le agregaría la complejidad y laboriosidad de los cálculos.
El último método que analizamos es el Estimación por Kriging a partir de un Análisis
Variógráfico considerando la variabilidad de la masa volumétrica en el contexto geométrico..
Las dificultades que se presentan en este caso están relacionadas, en primer lugar, con el
hecho de no tener en cuenta las relaciones entre los valores de las componentes Ni, Fe y Co
con la masa volumétrica.
En segundo lugar, tenemos que aunque las mediciones realizadas son regulares en el sentido
vertical (cada 1 m), son muy irregulares en el sentido horizontal lo que se deduce de:
a. La distancia entre ellas es como promedio de 1553.53 m siendo su valor mínimo 46.669 m y
su valor máximo es 3795.84 m.
b. Cuando analizamos la triangulización de los datos en el plano obtuvimos que el área según
la frontera exterior convexa es de 6669061 m2, el número de triángulos es 76, el área del
menor triángulo es de 1650 m2, y el área del mayor triángulo es 665100 m2. La media
aritmética de las áreas de los triángulos es 87750.8 m2 y su desviación standart 94204.48
m2.
c. La irregularidad de la red, junto a las diferencias entre las distancias verticales y las
distancias horizontales, dificultan de manera significativa el análisis variográfico.
En tercer lugar, al trabajar el análisis variográfico tridimensionalmente obtuvimos para un paso
básico de h=379.6 m, un modelo esférico sin efecto pepita, alcance de 380 m y meseta de
0.122; El cálculo del coeficiente IGF (Indicative Goodness to Fit o sea Indicador de Bondad de
Ajuste se realizó para todos los puntos del variograma experimental (0.0505) y para la primera
mitad de estos puntos (0.007816) lo cual indica un buen ajuste. Al definir la zona de influencia
nos decidimos por aceptar que el fenómeno fuera isotrópico y estacionario dentro de un
elipsoide de radios horizontales de 1100 m y de radio vertical de 8 m. Esto nos condujo a que
el proceso de estimación posterior (kriging) no tuviera en cuenta las características del
comportamiento de la masa volumétrica en el sentido vertical debido fundamentalemente a las
oscilaciones de la topografía del terreno y a las irregularidades espaciales de las capas
tecnológicas. Para resolver esto valoramos varias vías mediante artificios, estudios particulares
y cálculos laboriosos para cada zona y capa tecnológica por lo que llegamos a la conclusión de
que este método solo debemos utilizarlo en última instancia.

�Anexo 27: Fórmula de Cuadratura de Gauss tomado y traducido de [48]
Sea y= f(x) una función integrable en [a,b] y sean t1,...,tn los n ceros del polinomio de Legendre
Pn(x) (de grado n).
Sean además los valores de A1,A2,..., An llamados factores de ponderación, entonces:
n
b
∫ f(x) dx = (b-a)/2 Σ Ai f((b+a)/2 + ti(b-a)/2)
a
i=1
y el error cometido es:
(b-a)2n+1 (n!)4 f(2n) (l)
Rn = ----------------------------[(2n)!]3 (2n+1)

donde l e (a,b)

Nótese que esta fórmula tiene un alto nivel de precisión de modo que si por ejemplo n=8 se obtiene
un resultado exacto para polinomios de grado 16.
A continuación informamos:
Tabla A27.1: Valores aproximados de ti y Ai para n=8:
i
ti
Ai
1;8
-+ 0.96028986 0.10122854
2;7
-+ 0.79666648 0.22238104
3;6
-+ 0.52553242 0.31370664
4;5
-+ 0.18343464 0.36268378

�Anexo 28: Algoritmo para una Interpolación Optima, según Chebyshev, con Nodos
Arbitrarios. (tomado de [88])
El siguiente algoritmo es la aplicación de la transformada LL extendida y de extremos fijos
sobre f inyectiva.
La interpolación que se obtiene esta dada por y=Yt(W(x)).
A. Dados los n+1 puntos (xi,yi) ∈ RxR donde los xi son todos diferentes entre si, reordenamos
dichos puntos de manera que xi+1&gt;xi , y=0,...,n-1.
B. Determinar el intervalo [a,b] donde x0 y xn son iguales a t0 y tn respectivamente. Esto se
logra resolviendo el sistema :

(1 − k )a + (1 + k )b = 2 xn

 (1 − l )a + (1 + l )b = 2 x0

donde

 pi 
k = cos

 2n + 2 
 (2n + 1) pi 
l = cos

 2n + 2 

C. Hallar para i=0,...,n, los valores
tn-i =

[(b − a ) cos((2i + 1) pi / (2n + 2) + b + a ]
2

D. Aproximar la función t=W(x).
W(x) =

 t −t 
t = ti +  i +1 i  ( x − xi )
 xi +1 − xi 

para

x ∈[ xi , xi +1 ]

para i=0,...,n-1.
n

E. Hallar Yt(x) =

∑y
i =0

Qi ( x ) =

i

P( x )
( x − ti )

Qi ( x )
Qi (ti )
y

donde

P( x ) = ( x − t 0 )...( x − t n )

∈ [x0,xn] entonces calculamos
n
Qi (t c )
tc=W(xc) y después calculamos yc= ∑ yi
i =0
Qi (ti )

F. Si queremos interpolar el valor yc a partir de xc

El error que se comete es mínimo con respecto a la interpolación polinómica y para la función
W(x) puede ser disminuido en la medida que el intervalo [xi,xi+1] sea más pequeño.

�Anexo 29: Perfiles y Planchetas.
I. Sección de un Perfil Vertical Numérico donde se presentan datos de exploración y control
del trabajo por medio de líneas y barras:
Figura A29.1

II. Perfil Vertical de un bloque donde con Isofranjas donde se ilustra el comportamiento del Ni:
Figura A29.2

III. Plancheta con valores numéricos que representan las cotas topográficas de un bloque:
Figura A29.3

�IV. Plancheta donde mediante colores se representan los valores de III:
Figura A29.4

V. Zoom del pozo 1 de la plancheta vista en planta:
Figura A29.5

�VI. Zoom del pozo 1 de la plancheta vista en IV (los colores no son los mismos porque ha sido
de mayor interés mostrar los contrastes):
Figura A29.6

�Anexo 30: Pertenencia de un punto del plano al interior o a la frontera de una región
limitada por un polígono (Tomado de [97])
Es usual definir una región A del plano R2 mediante un conjunto de n puntos Q1,...,Qn , de
coordenadas (xi,yi) i=1,...,n en el sistema O X Y, ordenados, en general en sentido positivo
(contrario a las manecillas del reloj) y según la secuencia del dibujo, que forman un polígono al
cual se considera un modelo de la frontera de dicha región.
En muchas ocasiones es necesario determinar si un punto P de coordenadas (x,y) está en el
exterior o en el interior y frontera de A. Casos que se presentan, relacionados con la Geología
y la Minería son los de la densificación de una red en una región plana limitada por un polígono
y la búsqueda de la posición de un punto con respecto a una región en un mapa digitalizado.
Un caso menos conocido donde se plantea este problema es el relacionado con la fórmula de
G. Pick que plantea que si dividimos el plano en cuadrados de área 1 y denominamos al
conjunto de vértices de todos los cuadrados RETICULO PUNTUAL y a dichos vértice NODOS
del retículo y además tenemos un polígono tal que todos sus vértices pertenezcan al retículo (
a este polígono se le llama POLIGONO RETICULAR ), entonces el área de la región limitada
por el polígono está dada por Ap= i-1+b/2 donde i es el número de nodos que se encuentran
dentro del polígono y b el número de nodos que contiene la frontera. Estos resultados son
utilizados en varias ramas teóricas de la Matemática.
Se conocen varios algoritmos para resolver el problema planteado. Entre ellos son mas
conocidos el de la “Suma de Angulos Subtendidos”, el del “Saltos de una Línea a un Punto
Exterior”, el de “Segmentos de la Frontera a la Derecha de Punto” y el de Davis y David [45].
Los mismos presentan dificultades relacionadas con una gran complejidad o con un
considerable volumen de cálculo.
En este trabajo presentamos un variación del algoritmo de Suma de Angulos Subtendidos
donde se reduce el volumen de cálculo y la complejidad del mismo.
Sea un polígono de n vértices ordenados positivamente. En el vértice Qk, k∈{1,...,n} se tendrá
el ángulo interior αk (definido por tres vértices consecutivos) y se puede definir en este punto el
ángulo exterior βk=π-αk. Se conoce que :
n

∑α
k =1

k

= (n − 2)π

n

∑β
k =1

k

= 2π

Un polígono se dice CONVEXO si todos los ángulos interiores αk son menores o iguales que π.
El área de un polígono se calcula [26] por la fórmula clásica:
APC = [(x1-x2)*(y1+y2) + ... + (xn-1-xn)*(yn-1+yn) + (xn-x1)*(yn+y1]/2
En particular el área de un triángulo se puede calcular por :
AT = [(x1-x2)*(y1+y2) + (x2-x3)*(y2+y3) + (x3-x1)*(y3+y1]/2
Para determinar si un punto P pertenece al exterior o al interior y frontera de la región A
limitada por un polígono convexo (PC) hallamos APC y también hallamos las áreas ATi de los n
triángulos que forma el punto P al unirlo con cada pareja de vértices consecutivos de PC. Si
APC es igual a la suma de los valores ATi entonces se puede afirmar que P pertenece al interior
o a la frontera de A. Si además alguno de los valores ATi es 0 entonces P pertenece
estrictamente a la frontera de A.
Si el polígono que limita a la región A no es convexo (PNC) entonces proponemos el siguiente
algoritmo:
1. Buscar el polígono convexo PC ( que limita a una región B ), formado por el subconjunto de
puntos del PNC tal que todos los puntos de PNC pertenezcan al interior o a la frontera de
la región B. A la región B se le llama CAPSULA CONVEXA de los puntos del PNC. El
polígono PC puede obtenerse mediante el Algoritmo del Angulo Mínimo [82]
2. Si el punto P está en el exterior de B entonces también estará en el exterior de A y finaliza
este algoritmo. En caso de que P esté en el interior o en la frontera de B, entonces
continuamos ejecutando el paso 3.
3. Agregamos un nuevo punto Qn+1 al conjunto Q1, Q2, ..., Qn tal que todos sus componentes
son iguales a las del punto Q1. Podemos asumir en lo que sigue que n=n+1.
4. Trasladamos todos los puntos a un nuevo sistema de coordenadas con centro en P. Se
obtienen los puntos Q11, Q12, ..., Q1n en el sistema de coordenadas O X1 Y1 y se asume
que la SUMA de los ángulos con vértice en el punto P y subtendido a dos lados
consecutivos del polígono es 0.
5. Para j igual 1,2,3,..., n-1 hacer lo siguiente:
A. Hallar γ, ángulo que forma el segmento OQ1j con el eje OX1.
B. Rotar el punto Q1j+1 el ángulo γ y se obtiene el punto Q2j+1 en el sistema O X2 Y2.
C. Hallar α, ángulo entre Q2j+1 y OX2, α∈[-π,π].
D. Hallar SUMA=SUMA+α.

�6. Si SUMA=0° entonces el punto está fuera del polígono y si SUMA=360° entonces está
dentro.
Es obvio que el algoritmo solo se ejecuta totalmente para los puntos interiores o fronteras de B
por lo que el volumen de cálculo se hace menor.
Asimismo afirmamos que la complejidad del algoritmo y de los cálculos son pequeñas puesto
que solo intervienen operaciones sencillas y análisis elementales.
El algoritmo presentado ha sido programado y en la práctica se ha comprobado su eficiencia
cuando se analiza la pertenencia de un gran número de puntos al exterior o al interior y frontera
de una región limitada por un polígono arbitrario ordenado que tiene también un alto número de
puntos. Vale recordar que durante la programación deberán tenerse en cuenta los diferentes
errores de redondeo, operacionales, etc, que pudieran provocar tomas de decisiones
equivocadas.

�Anexo 31: Cálculos de recursos de LB+SB en un bloque del yacimiento Punta Gorda
mediante tres métodos diferentes.
Tabla A31.1
Pozo Método Método Z I 2
Mét1Error Abs. Mét1 - Error Abs. Mét2 - Error Abs.
1
2
Met2
Relativo ZI 2
Relativo ZI 2
Relativo
%
%
%
1 15627.7 13318.2 13425.7 2309.57
17.34 2202.01
16.53 -107.56
0.81
8
1
7
2 12655.5 10211.9 10419.5 2443.62
23.93 2236.05
21.90 -207.57
2.03
6
4
1
3 9355.56 7949.13 8101.53 1406.43
17.69 1254.03
15.78 -152.40
1.92
4 13427.7 11046.4 11123.9 2381.31
21.56 2303.80
20.86 -77.52
0.70
8
7
8
5 9688.89 10002.3 9961.55 -313.43
3.13 -272.66
2.73
40.77
0.41
2
6 9577.78 9778.46 9741.20 -200.68
2.05 -163.42
1.67
37.25
0.38
7 9027.78 11083.1 11170.1 -2055.40
18.55
19.33 -86.91
0.78
8
0
2142.32
8 13211.1 13898.4 14185.5 -687.35
4.95 -974.43
7.01 -287.08
2.07
1
6
4
9 13650.0 14930.8 15270.3 -1280.89
8.58
10.85 -339.50
2.27
0
9
9
1620.39
11 13977.7 15667.2 15652.3 -1689.47
10.78
10.69
14.92
0.10
8
5
3
1674.55
12 11777.7 11193.6 11141.9 584.17
5.22 635.84
5.68
51.67
0.46
8
1
4
13 8366.67 6362.92 6390.78 2003.75
31.49 1975.89
31.05 -27.85
0.44
14 9688.89 9611.75 9786.18
77.14
0.80 -97.29
1.01 -174.43
1.81
15 13211.1 11540.2 11817.1 1670.86
14.48 1393.94
12.08 -276.91
2.40
1
5
7
16 14775.5 12485.7 12689.7 2289.79
18.34 2085.84
16.71 -203.96
1.63
6
7
2
17 13564.4 12139.1 12170.2 1425.25
11.74 1394.23
11.49 -31.03
0.26
4
9
1
18 16294.4 16353.6 16277.6 -59.16
0.36
16.83
0.10
75.99
0.46
4
0
1
19 20003.3 19532.0 19553.2 471.26
2.41 450.04
2.30 -21.22
0.11
3
7
9
21 14533.3 13458.4 13780.1 1074.87
7.99 753.18
5.60 -321.68
2.39
3
6
5
22 9688.89 12562.7 12811.7 -2873.86
22.88
24.86 -248.99
1.98
5
4
3122.85
23 9688.89 9268.99 9328.80 419.90
4.53 360.09
3.88 -59.81
0.65
24 18055.5 12716.0 12668.7 5339.53
41.99 5386.81
42.36
47.28
0.37
6
3
5
25 12766.6 11825.5 11806.0 941.12
7.96 960.62
8.12
19.51
0.16
7
5
5
26 13100.0 13158.9 13302.0 -58.98
0.45 -202.06
1.54 -143.08
1.09
0
8
6
27 14583.3 13086.0 13381.7 1497.33
11.44 1201.59
9.18 -295.74
2.26
3
0
4
28 9027.78 10395.4 10628.8 -1367.65
13.16
15.40 -233.46
2.25
3
9
1601.11
29 12111.1 11926.8 12053.2 184.28
1.55
57.88
0.49 -126.40
1.06
1
3
3
31 2200.00 4807.90 4790.97 -2607.90
54.24
53.89
16.92
0.35
2590.97

�32 3522.22 7272.34 7322.42 -3750.12

52.26

-603.79

3800.20
13.43
1734.79
33.24
3233.33
4.79 -788.61

-50.08

0.69

15.45 -226.89

2.02

35.64 -217.95

2.40

6.26 -184.82

1.47

1286.13

8.61 1270.16

8.50

-15.97

0.11

-462.25

4.07 -412.78

3.63

49.47

0.44

4096.70

35.18 4060.08

34.87

-36.62

0.31

-11.17
-1614.91

0.12 -175.92
76.92
1653.44

1.81 -164.75
78.76 -38.53

1.70
1.84

33 9718.89 11226.7 11453.6 -1507.90
9
8
34 6055.56 9070.93 9288.89 -3015.37
35 12000.0
0
36 16228.8
9
37 10894.4
4
38 15741.1
1
39 9688.89
41 484.44
42
43 11888.8
9
44 17722.2
2
45 15300.0
0
46 12988.8
9
47 17722.2
2
48 21466.6
7
49 14311.1
1
51 5394.44
52 5611.11
53
54 17835.5
6
55 15633.3
3
56 10122.2
2
57 14744.4
4
58 15744.4
4
59 17722.2
2
61 6933.33
62 11227.7
8
63
64 18488.8
9
65 14750.0
0
66 16622.2
2
67 20366.6
7

12603.7
9
14942.7
6
11356.6
9
11644.4
1
9700.06
2099.35

12788.6
1
14958.7
3
11307.2
2
11681.0
3
9864.81
2137.88

13081.4
3
15698.8
8
14022.6
0
14295.9
3
15555.3
8
16778.4
0
13517.0
4
5520.15
6031.79

13027.7
7
15697.8
5
14207.5
5
14634.0
8
15887.9
5
16922.1
8
13479.8
3
5570.66
6162.98

-1192.54

14374.5
7
14678.2
5
12500.3
7
14486.0
7
14553.2
0
14721.8
6
5925.71
9978.30

14556.6
1
14672.1
6
12451.3
1
14561.4
2
14828.2
9
15082.2
7
5942.00
9935.56

16249.1
0
15391.5
5
16125.3
2
17531.7
3

51.57

2023.34

1138.88
12.89 2024.37

1277.40

9.11 1092.45

-1307.04

9.12

53.66

0.00
0.41

12.89

1.03

0.01

7.79 -184.95

1.32

11.51 -338.15

2.37

2166.84

1645.19
13.93 1834.27

11.79 -332.56

2.14

4688.27

27.94 4544.49

27.09 -143.78

0.86

794.07

5.87 831.28

6.15

37.22

0.28

-125.71
-420.68

2.28 -176.22
6.97 -551.87

3.19 -50.51
9.15 -131.20

0.92
2.18

3460.99

24.08 3278.95

22.81 -182.03

1.27

955.08

6.51 961.17

-2378.15

9.14

8.71

19.02

6.55

6.09

0.04

18.63

49.06

0.39

1.26

-75.35

0.52

258.37

2329.09
1.78 183.02

1191.24

8.19 916.15

6.30 -275.09

1.89

3000.36

20.38 2639.95

17.93 -360.41

2.45

1007.62
1249.48

17.00 991.33
12.52 1292.22

16.73
12.95

-16.29
42.75

0.27
0.43

16498.4 2239.79
2
15765.6 -641.55
1
16447.1 496.90
5
17645.7 2834.94
4

13.78 1990.47

12.25 -249.33

1.53

1015.61
3.08 175.07

6.60 -374.06

2.43

1.09 -321.82

2.00

16.17 2720.93

15.52 -114.01

0.65

4.17

�68 17611.1
1
69 19044.4
4
71
72 24104.4
4
73 15083.3
3
74 12880.0
0
75 7705.56
76 16622.2
2
77 17944.4
4
78 9797.78
79 8033.33
81 6711.11
82 19477.7
8
83 12322.2
2
84 15300.0
0
85 15411.1
1
86 7705.56

15570.0 15515.0 2041.11
0
8
15847.3 15827.7 3197.06
8
9

13.11 2096.03

13.46

54.91

0.35

20.17 3216.65

20.30

19.59

0.12

18152.3
0
14367.1
7
11890.9
1
11234.6
9
14596.5
2
14135.4
0
10375.4
4
8119.89
11056.7
9
17438.2
6
15672.4
8
15364.6
9
12688.4
8
9030.76

5952.14

32.79 5542.68

30.53 -409.46

2.26

716.16

4.98 564.51

3.93 -151.65

1.06

989.09

8.32 1009.45

8.49

20.37

0.17

31.09

18561.7
6
14518.8
2
11870.5
5
11198.4
0
14703.4
9
14426.3
0
10625.9
9
8238.37
11010.5
4
17499.5
4
15944.4
3
15742.5
5
12920.4
6
9071.36

-3529.13

36.29

0.32

2025.70

3492.84
13.88 1918.73

13.15 -106.97

0.73

3809.04

26.95 3518.14

24.89 -290.89

2.06

-577.66

5.57 -828.21

7.98 -250.55

2.41

-86.56
-4345.68

1.07 -205.04
39.30
4299.43
11.70 1978.24

2.53 -118.48
38.88
46.25

1.46
0.42

11.34

-61.29

0.35

21.38

23.11 -271.96

1.74

-64.69

3622.21
0.42 -442.55

2.88 -377.86

2.46

2722.63

21.46 2490.65

19.63 -231.98

1.83

14.67

2039.52
-3350.26

-1325.20

87 13322.2 10105.9 10065.2 3216.28
2
4
7
88 20255.5 14545.1 14548.6 5710.41
6
5
0
89 7155.56 10451.9 10593.6 -3296.39
5
6
Suma 997056. 951891. 961094.
6
3
7

31.41

1365.80
31.83 3256.95

15.12

-40.60

0.45

32.23

40.67

0.40

39.26 5706.96

39.24

-3.45

0.02

31.54

32.89 -141.71

1.36

3438.10

Nota: Los pozos que presentan sus datos en blanco, no aparecen desarrollados en las bases de
datos.

�Anexo 32: Validación de la modelación geoquímica del bloque O48 del yacimiento Punta
Gorda.
Los datos que se tienen inicialmente consisten están en un archivo de 6 columnas que
representan coordenadas Oeste - Este (OE), Sur - Norte (SN), Cota, % de Ni, % de Fe y % de
Co; y de 25265 filas (cada una representa una medición en un intervalo de alrededor de 1 m).
De este archivo, que contiene las mediciones en una red cuadrada de 8.1667 m de lado y que
llamaremos O48-8R3.TXT, se obtuvieron los archivos O48-16R3.TXT (que contiene la red
cuadrada de 16,67 m de lado y presenta en este caso 6122 filas) y O48-33R3.TXT (que
contiene la red cuadrada de 33,33 m de lado y contiene 1860 filas).
El análisis que se mostrará a continuación se ha dividido en dos partes, donde la segunda
depende en gran medida de la calidad de los resultados del primero:
1. Modelación del techo topográfico (TT) y de la capa mineral (TM) y del fondo de la capa
mineral (FM).
Se tomaron los datos de la red de O48-16R3.TXT (que incluye al archivo O48-33R3.TXT) y se
obtuvieron los valores del FM, TM y TT para cada pozo; a partir de estos resultados y de los
valores similares de los bloques vecinos, se estimaron mediante kriging puntual los valores
de la red cuadrada de 8.16 m de lado del TT, TM y FM, almacenándose los resultados en el
archivo O48-8E.PT3 (se tienen 5 columnas: OE, SN, FM, TM, TT y se tienen 1369 filas o
pozos).
Se obtuvieron valores de FM, TM y TT de cada pozo a partir del archivo O48-8R3.TXT,
almacenándose en el archivo O48-8R.PT3 que presenta en este caso 1263 filas o pozos. La
diferencia 1369-1263=106 dice cuantos pozos faltaron por desarrollar durante la
exploración.
Se creó el archivo O48-8D.PT3 que contiene las coordenadas planas de los pozos de la red
cuadrada de 8.16 m de lado y las diferencias entre los valores reales menos los valores
estimados de FM, TM y TT, almacenados en los archivos, como se explicó, O48-8R.PT3 y
O48-8E.PT3 respectivamente.
Se eliminaron en O48-8D.PT3 las filas que contengan coordenadas de la red de 16.67 m de
lado ya que se usó para realizar la estimación un interpolador exacto, quedando un total de
321 pozos realmente estimados.
Los resultados estadísticos que se obtuvieron para las diferencias de los errores en cada caso
se reflejan en la siguiente tabla:
Tabla A32.1:
Tipo Media
Error Típico deDesviación
Estándar D
Aritmética M M
FM
TM
TT

-0.201598
-0.045841
-0.124169

0.263481
0.176231
0.054868

4.720655
3.157439
0.983034

Error Típico
de D

Desviación
Media

0.186309
0.124614
0.038797

3.621966
2.405974
0.571349

Coeficiente
de
Variación
-23.416165
-68.877742
-7.916888

La estimación del techo topográfico puede considerarse de muy buena atendiendo a los
valores que se presentan.
Teniendo en cuenta que, según los valores medidos, la media de escombro superior del
bloque es 4.15 m con desviación estándar de 4.48 m y que la media de la capa mineral del
bloque es 14.7 m con desviación estándar 5.51 m y que según los valores estimados la
media de escombro superior del bloque es 14.18 m con desviación estándar de 2.65 m y
que la media de la capa mineral del bloque es 14.52 m con desviación estándar 4.72 m,
entonces puede observarse que la estimación a suavizado los contornos pero ha mantenido
los valores medios del bloque.
Según los valores de la tabla anterior el techo del mineral ha sido estimado de una manera
aceptable pero la estimación del fondo del mineral presenta fluctuaciones importantes y las
del techo del mineral presenta fluctuaciones menos significativas.
Veamos gráficamente como se comportan estas diferencias:

�Figura A32.1: Fondo del Mineral: (abundantes y muy significativas diferencias)

Figura A32.2: Techo del Mineral: (diferencias significativas en algunos sitios)

�Figura A32.3: Techo Topográfico: (muy escasas diferencias significativas)

2. Modelación tridimensional de los % de Ni, Fe y Co.
A partir del archivo O48-16R3.TXT se realizó la modelación geoquímica para el % de Ni, % de
Fe y % de Co de este bloque según los métodos propuestos en 3.4.A (página 52)
denominándose Método 1 cuando {k1=1 ; k2=0}, Método 2 cuando {k1=1 ; k2=1} y Método 3
cuando {k1=0 ; k2=1}. Para cada caso se estimaron los % de Ni, Fe y Co para la red de 8.16
m a partir de los techos y fondos del archivo O48-8R.PT3.
Se eliminaron los valores de la red de 16.67 m en ambos archivos ya que en los mismos
las interpolaciones son exactas. Para los datos que quedaron se determinaron los errores
absolutos porcentuales para las variable % de Ni, % de Fe y % de Co según la conocida
fórmula e = 100 (Valor Real - Valor Estimado) / Valor Real y a partir de los mismos se
determinaron los siguientes resultados estadísticos:
Tabla A32.2:
Error Típico Desviació Error Típico Desviació Coeficiente
Element Media
o
Aritmétic de la Media n
de la DE
n Media
de
a
Estándar
Variación
% Ni
32.7243
0.547397 43.46552
0.387068 24.483427 1.32823093
71
2
8
% Ni
19.8601
0.536076 32.56662
0.379063 23.35082 1.63979656
63
7
2
% Ni
30.5461
0.569546 45.22424
0.40273 23.469336 1.48051991
89
1
% Fe
15.5607
0.520435 31.32467
0.368003 25.150099 2.01305980
27
4
1
% Fe
25.9500
0.504761 40.08006
0.35692 24.67075 1.54450668
78
9
7
% Fe
23.6737
0.632018 50.18478
0.446904 23.907819 2.11984578
91
6
2
% Co
77.6832
1.636587 129.9515
1.157242 63.914619 1.67284006
16
96
4
% Co
55.9239
1.470828 86.78966
1.040032 58.834837 1.55192304
5
7
9
% Co
97.6491
2.336784 185.5500
1.652356 86.782798 1.90017123
31
7
7
Lo más significativo de estos resultados es que el Modelo 2 ha sido más efectivo para la
modelación del % de Ni y del % de Co y el modelo 1 ha sido más efectivo para el % de Fe;
esto tal vez se debe al comportamiento más estable del % de Fe tal como se expresa en la
siguiente tabla referida a los datos medidos según la red de 8.16 m:

�Tabla A32.3:
Variable Media
Aritmética
Ni
Fe
Co

1.112193
40.855007
0.078375

Error Típico Desviación
de la Media Estándar

Error Típico Desviación
de la DE
Media

0.002731
0.066165
0.000367

0.001931
0.046786
0.000259

0.434090
10.516933
0.058322

0.343001
7.970419
0.043281

Coeficiente
de
Variación
0.390301
0.257421
0.744138

Otro de los elementos a considerar para valorar la efectividad de estas modelaciones es el
asunto referido a las intercalaciones las cuales son abundantes y con gran variabilidad y por
tanto afectan a cualquier método de estimación que se utilice. Esto lo podemos ilustrar con
los siguientes gráficos:
Figura A32.4: Potencia de Intercalaciones Estimadas a partir de la red de lado 33.33 m

Figura A32.5: Potencia de Intercalaciones Medidas según la red cuadrada de lado
8.16.

�Analizando estos dos gráficos se observa que las intercalaciones que se deducen de la red
de exploración no han predicho las intercalaciones reales de la red cuadrada de lado 8.16 m
lo cual sucede por la falta de información sobre estas anomalías.

�Anexo 33: Aspectos Básicos de la Teoría de los Procesos Estocásticos y de la
Geoestadística Lineal. (Síntesis de las ideas de [3])
Sea U una población de infinitos valores X∈A⊂R, que miden el comportamiento de un
fenómeno F según varía el parámetro t∈B⊂Rn (t puede referirse al espacio y al tiempo). A la
variable X la consideraremos una variable aleatoria.
Si medimos a X para los valores t∈M=[t1,tm]⊂B entonces se tiene una realización que
denotamos X(t) y es una muestra del conjunto de todas las funciones posibles que representan
a F en el intervalo M.
Si obtenemos k realizaciones S={X1(t),…,Xk (t)} en M, las mismas, en general, serán distintas y
al conjunto S se le denomina Serie.
Gráficamente una serie de 4 funciones puede tener el siguiente aspecto:
Figura A33.1

Si fijamos el valor de t tomando t=t*, entonces para cada función posible X(t) se obtiene un
valor X=X(t*); puesto que es infinito el conjunto Q de estos valores entonces a el se le puede
asociar una función de distribución P[X(t*)]. Si los valores de X se obtienen de una serie
entonces el conjunto de valores {X1,…,Xk} es una muestra tal como la entendemos en la
estadística clásica.
Gráficamente se puede tener la siguiente interpretación:
Figura A33.2

Entonces, se define como proceso estocástico o aleatorio (PE) al conjunto ordenado de todas
las funciones {X(t)} para t∈B.
Un PE se denomina estacionario con respecto a la media si se cumple que E{X(t)}=C1 para
cualquier valor t∈B y se dice estacionario con respecto a la varianza si Var{X(t)}=C2 para
cualquier valor de t∈B.
Cuando un PE no es estacionario respecto a la media, entonces para cada valor de t se
obtienen, en general, diferentes valores de E{X(t)}, ellos son la imagen de una función T(t) que
se denomina tendencia del PE.
Un PE se denomina ergódico con respecto a la media cuando el valor medio en t de cualquier
realización X(t) es igual al valor medio de los valores de E{X(t)} donde t∈M=[t1,tm]⊂B.
Análogamente se puede definir un PE ergódico con respecto a la varianza.
Si un PE es ergódico con respecto a una variable estadística entonces basta una realización
para evaluar dicha característica para todo el proceso.
Cuando un PE es ergódico pero no es estacionario con respecto a la media entonces para una
realización X(t) y para la tendencia T(t) se define la realización residual R(t) = X(t) - T(t) y se
cumple que E{R(t)}=0.

�Un problema de primera importancia es evaluar el grado de aleatoriedad de una serie. Si
aceptamos que el PE es estacionario y ergódico con media 0 y se tiene una realización X(t)
entonces se define la función de autocovarianza:

lim  1
Rxx(τ) =

T → ∞  2T


+
X
t
X
t
dt
τ
(
)
(
)
 donde τ es un desplazamiento arbitrario de t.
∫
−T

T

Se cumple que Rxx(0) = σ2x y se define la función de autocorrelación Cxx(τ) = Rxx(τ) / σ2x.
Tiene especial interés para el desarrollo que veremos mas adelante mencionar un tipo de serie
estacionaria no autocorrelacionada llamada Ruido Blanco que cumple que Rxx(τ)=σo2 para τ=0
y Rxx(τ)=0 para τ≠0.
Una consecuencia de adicionar un ruido blanco S(t) a otra serie X(t) es la aparición de una
discontinuidad de la función de autocorrelación en el origen. En este caso se escribe:

1

Rxx (τ ) 
R
Cxx (τ ) =
=
ss (τ )
Rxx (0)  R (0) + R (0)
xx
 ss

para

τ =0

para

τ &gt;0

La separación RC que debemos producir a partir de un punto arbitrario to para que los valores
de la realización observada X(t ± RC) sean estadísticamente independientes de X(to) se
denomina radio de correlación o de influencia de la realización. El radio de correlación puede
obtenerse teóricamente a partir de la función de autocovarianza pero en la práctica esto es una
tarea de grandes dificultades puesto que la función de autocovarianza debe determinarse a
partir de datos discretos; sin embargo se han estudiado varios casos que aparecen con
frecuencia en la práctica, entre ellos vale la pena destacar el caso en que la función está dada
por la adición de un ruido blanco (es un proceso no autocorrelacionado o sea el radio de
correlación es teóricamente nulo) mas otro proceso de otro tipo, que genera una discontinuidad
de la función de autocorrelación en el origen. El radio de correlación de un ruido blanco es
teóricamente 0 y en la práctica es menor que el intervalo utilizado en el muestreo.
Comentarios sobre los conceptos básicos de la Geoestadística Lineal.
La Geoestadística, surgió como aplicación de la teoría de los PE al estudio de fenómenos y
procesos geológicos y mineros.
La variable aleatoria X en este caso depende de coordenadas espaciales o sea t=(x,y,z) por lo
que se le llama variable aleatoria regionalizada; B⊂R3.
Otros conceptos básicos son los de campo y soporte geométricos y principalmente el
variograma (o función estructural) y la zona de influencia. El variograma (a veces llamado
semivariograma se define, generalmente, como γ(h)= γ (x i , x j ) =

var( X (t i ) − X (t j ))
2

donde

h es la distancia entre ti y tj y contiene junto con la zona de influencia (en este caso es una
región cerrada del plano o del espacio) la información necesaria sobre la parte estructural del
fenómeno estudiado.
Los fenómenos geológicos no siempre cumplen con los requerimientos generales que se
necesitan para aplicar la teoría de los PE, vale destacar que estos fenómenos no siempre son
estacionarios con respecto a la media y a la varianza, por otra parte la información que se
dispone sobre el fenómeno es, la mayoría de las veces, solo una de las infinitas realizaciones
teóricamente posibles por lo que es necesario admitir la ergodicidad del fenómeno.
Esto último generalmente se admite de forma implícita; en nuestra opinión la validez de esta
decisión no puede buscarse solo en la realidad del fenómeno estudiado sino también en la
disponibilidad de información que se tiene del mismo.
Las hipótesis de la Geoestadística mas conocidas que se refieren a la estacionaridad son las
de estacionaridad estricta, estacionaridad de segundo orden , condición intrínseca y la de los
procesos cuasiestacionarios. Expliquemos brevemente cada una de ellas:
1. Estacionaridad Estricta : Para todo t∈B se tiene que E{X(t)}=C1 y Var{X(t)}=C2 o sea las
funciones de distribución de probabilidades son iguales entre si, independientemente del
valor de t escogido.
2. Estacionaridad de Segundo Orden : En este caso E{X(t)}=C1 y además existe la función de
covarianza K(h)= E{X(t),X(t+h)}-C12 la cual es independiente de t.

�3. Condición Intrínseca : Se cumple que E{X(t)}=C1 y existe Var(X(t)-X(t+h))=2γ(h) que solo
depende de los valores de h. La estacionaridad de segundo orden implica la condición
intrínseca (también llamada de homogeneidad) pero lo contrario no se cumple. Se puede
demostrar que γ(h) = σ2 - K(h) donde σ2 es la varianza de los datos.
4. Cuasiestacionaridad : En este caso se cumple la estacionaridad de segundo orden o la
condición intrínseca para |h|&lt;b, donde b representa las dimensiones de una región donde el
fenómeno conserva cierta homogeneidad estadística.
La zona de influencia tiene una enorme importancia práctica ya que define las distancias y
direcciones donde se mantiene la influencia de un dato respecto a otro. En R2 se acostumbra a
representarla mediante una elipse y en R3 mediante un elipsoide aunque no necesariamente
tienen que ser figuras de estas características. Desde el punto de vista geológico la zona de
influencia tiene una interpretación precisa para cada caso que se analiza.

�Anexo 34: Cuatro condiciones que deben cumplir los datos que expresan las mediciones
del fenómeno.
1. Puesto que los datos son los representan al fenómeno que se estudia, hay que garantizar
que existan la cantidad suficiente como para que se obtengan los resultados deseados.
Desde el punto de vista económico las mediciones son generalmente costosas y desde el
punto de vista de la precisión de los resultados buscados, generalmente esta aumenta junto
con el número de mediciones. Esta contradicción es bastante difícil de resolver y es, dentro
de la Geoestadística, un tema particular llamado Optimización de Redes de Exploración y
que exige el estudio particular de cada caso. El criterio general que recomendamos para
determinar la red mas adecuada es el siguiente:
a. Obtener, para una red poco densa de toda la región o para una red densa de una zona
especialmente representativa, el variograma experimental y ajustar el variograma teórico
(el como hacerlo será explicado mas adelante).
b. Obtener mediante estimación por Kriging puntual redes cada vez mas densas o
extendidas a toda la región y calcular la media aritmética y la desviación estándar de los
errores (estos errores solo dependen del variograma y de los datos conocidos).
Comparando estos valores (por ejemplo, mediante por cientos) con la media y la
desviación estándar de los datos usados podemos valorar la calidad de nuestro modelo
para cada nueva densidad de red. Nótese que mantenemos el modelo y se usan para la
próxima red las mediciones que se van estimando.
c. Calcular los costos que se tendrían al realizar mediciones en cada una de las redes mas
densas y mediante un gráfico, por ejemplo de % Error Medio contra Costo, o
auxiliándose de técnicas analíticas tales como la modelación de la relación entre las dos
variables, tomar una decisión.
Otro factor que debe tenerse en cuenta para una posible densificación de la red es la
presencia del efecto pepita, cuestión que analizaremos mas adelante.
Por otra parte, es posible que la mejor solución sea determinar en cuales subregiones se
presentan los mayores errores y solicitar la densificación de la red en estas zonas.
2. La representatividad de los datos es tan importante como el aspecto anterior y no solo debe
estar dada por el hecho de que incluya datos dentro de los rangos en que se manifiesta el
fenómeno (esto es deseable) sino que en nuestra opinión deben ser mediciones tomadas
en puntos geográficamente independientes de las características de la variable que se mide
ya que representan una realización cualquiera de un proceso estocástico. Esto,
generalmente, se considera resuelto definiendo una red espacial de muestreo lo mas
regular posible lo cual, además, garantiza que el error global de estimación (llamado
también Error de Cualidad) sea mínimo [58].
3. Uno de los problemas que se pueden presentar es que las mediciones se hayan
desarrollado sobre una red de dimensiones no uniformes o que se tengan dos o mas redes
diferentes de mediciones; en este caso deben distinguirse dos casos:
a. Se tienen dos o mas redes regulares de diferentes dimensiones. En este caso se
procede a determinar los variogramas en cada una de las redes y se realiza la
regularización de cada uno de ellos, que es un proceso que tiene como objetivo
convertir cada variograma correspondiente a una parte de los datos regulares
pertenecientes a una red (soporte), en un variograma de soporte común para todas las
mediciones. La regularización que se define como una integral estocástica conserva la
media pero produce cambios importantes en el variograma [32,44,58]; el variograma de
la variable regularizada se puede escribir como una función del variograma de la variable
original. El procedimiento de pasar del variograma regularizado al variograma original se
denomina desconvolución. Detalles sobre la práctica de la regularización pueden verse
en [58].
No obstante debemos aclarar que el término regularización puede emplearse en el sentido
de obtener una red regular estimada por diferentes métodos (incluyendo los de
interpolación); en este caso hablamos de regularizar la red.
b. Que la red utilizada sea muy irregular o que exista redundancia en los datos. Cuando
esto sucede se divide la región en subregiones regulares y se le asigna al punto central
de cada una de ellas un valor de la variable W que es una función de los valores Wi que
pertenecen a la subregión (puede usarse la media aritmética, inverso de una potencia de
la distancia, etc); a este proceso se le llama declustering [120]. En los casos de que
una subregión no contenga ningún valor Wi deben cambiarse las dimensiones de las
subregiones.
4. Para ciertos procesos de simulación y de geoestadística no lineal se hace necesario que los
datos se distribuyan normalmente; si esto se cumple o no debe comprobarse mediante los

�métodos conocidos de ajuste de distribuciones y en caso de que no suceda, pueden
tomarse una de los siguientes caminos:
a. Buscar una función de transformación de los datos (en ocasiones se le llama
anaformosis gausiana [32]. Las dos formas más conocidas para realizar estas
transformaciones son la Gráfica mediante el Método de Monte Carlo y la analítica
mediante los Polinomios Ortogonales de Hermite [32].
b. Generar, a partir de los datos dados, un conjunto de nuevos datos que conserven sus
principales parámetros estadísticos (media, varianza, etc), que se distribuyan
normalmente y que estén dentro de los rangos de los valores originales; a partir de estos
nuevos valores se realizan los análisis. El método más conocido para obtener los valores
simulados es el de Bandas Rotantes [32].

�Anexo 35: Elementos Básicos sobre el Spline Cúbico Natural según el algoritmo de
Cheney-Kincaid (Sintetizado de [30]) .
Sean m puntos (xk,yk) de R2 donde m≥2 y xk+1 ≠ xk para k=1,…,m-1 y donde se supone que
yk=g(xk) para la función desconocida g. Se define la función de interpolación por tramos Spline
Cúbico Natural :

 y 2 − y1 
 ( x − x1 ) que es la recta que une a los dos puntos (spline
y = y1 + 
 x 2 − x1 

a. Para m=2 :
lineal).

b. Para m&gt;2 :
y = a k + bk ( x − x k ) + ck ( x − x k ) + d k ( x − x k ) para x ∈ [xk,xk+1],
k=1,…,m-1. Los valores de ak,bk,ck y dk pueden obtenerse mediante algoritmos iterativos
para resolver sistemas de ecuaciones lineales tridiagonales.
Las expresiones de cada uno de los coeficientes es:
1. ak = y k
2

3

[ y"
− 2 y" ]( x
−x )
k
k
1
k k +1 k
+
−
2. bk =
6
x
−x
k +1 k
y

3. ck = y

k ¡1

−y

"
k

y"
− y"
k
+
k
1
4. dk =
x
−x
k +1 k
"

"

donde las incógnitas y k +1 y y k se evalúan usando la ecuación para los nodos interiores:

− x ) y"
+ 2( x
− x ) y" + ( x
− x ) y"
=
k k +1
k +1 k k
k ¡1 k k + 1
6
6
=
[y
−y
]+
[y
−y ]
k +2
k +1 x
k +1
k
−x
−x
x
k +2
k +1
k +1 k

(x

k +1

Y además, que en los extremos las segundas derivadas son nulas.
El error de interpolación depende fundamentalmente de la función y=g(x) que describe
exactamente el fenómeno y está dado en cada tramo por :
E(x)k =

g '' (ξ )
( x − x )2 ( x − x
) 2 donde ζ∈ [xk,xk+1]
k
k +1
2!

Cuando la función g es desconocida conocemos que en la medida en que m aumenta
tendremos mayor información sobre el fenómeno y por tanto el error disminuirá.
El spline cúbico natural tiene las características de ser una función interpoladora exacta,
continua y con primera y segunda derivada continuas . Además tiene la notable propiedad de
que entre todas las funciones f(x) interpoladoras de (xi,yi) de cualquier tipo, minimiza la

xm

expresión ∫ f

x1

' ' ( x ) 2 dx .

El algoritmo de Kincaid-Cheney proporciona la ecuación del spline en cada tramo en forma
sencilla puesto que el sistema de ecuaciones resultantes es tridiagonal.
Existen algoritmos análogos para el spline cuadrático y para el spline lineal se tienen las
conocidas fórmulas de interpolación lineal por tramos.

�Anexo 36: Cuatro formas de realizar el kriging puntual. (Tomado de [32])
1. W es una función aleatoria estacionaria de esperanza conocida:
Sea C(h) la covarianza, esperanza Ma y varianza σ2. Resolver el SEL cuadrado:

 p
∑ C (hij )a i = C (h jo ) , donde j=1,…,p.
 i =1
donde hij es la distancia entre Pi y Pj. Además hjo es la distancia entre Pj y P siendo este
último el punto donde se estima.
p

∑ a (W

W = Ma +

i

i =1

i

− Ma )
p

2

El error de estimación está dado por E = σ -

∑ a C (h
j =1

j

j0

)

2. W es una función aleatoria estacionaria de esperanza desconocida:
Sea C(h) la covarianza y varianza σ2. Resolver el SEL cuadrado:

 p
∑ C (hij )a i + µ = C (h jo )
i =1

p

ai = 1
∑

i =1
donde µ es un multiplicador de Lagrange y a la última ecuación se le llama Condición de No
Sesgo.
p

W=

∑a W
i =1

i

i
p

2

El error de estimación está dado por E = σ -

∑ a C (h
j =1

j

j0

) +µ

3. W es una función aleatoria intrínseca y no existe covarianza:
Sea γ(h) el variograma. Resolver el SEL cuadrado:

 p
∑ γ (hij )a i + µ = γ (h jo )
i =1

p

ai = 1
∑

i =1
p

y luego W =

∑a W
i =1

i

i
p

El error de estimación está dado por E =

∑ a γ (h
j =1

j

j0

) +µ

4. W es una función aleatoria no estacionaria:
Este es el caso mas complejo y sin dar los detalles diremos que se han dado dos
soluciones relacionadas con:
a. Búsqueda con el modelo de Kriging Universal que plantea una descomposición de la
variable W en dos componentes, una de ellas determinística, como combinación lineal
de funciones independientes, que representa la tendencia del fenómeno y la otra
aleatoria (parte residual). Entre varias críticas que se le han hecho a este método
sobresale la que plantea que el variograma de la parte residual es una estimación
sesgada del variograma verdadero.
b. El segundo método está relacionado con la Teoría de las Funciones Intrínsecas de
Orden K que resuelve de manera satisfactoria los problemas de inferencia estadística.

�Anexo 37: Aspectos comparativos entre un perfil de alteración laterítica maduro y otro
poco maduro de la corteza de intemperismo del yacimiento Moa (Tomado de [137]).
Tabla A37.1
Perfil Maduro
Perfil Inmaduro
1. Buena potencia de ocres (mayor de 10 m, 1. Baja potencia de ocres (menor de 10 m ,
como promedio.
como promedio).
2. Densidad del material laterítico superior a 2. Densidad del material laterítico inferior a
3.4 g/cm3.
3.4 g/cm3.
3. Fase de goethita en buena cantidad (mayor 3. Fase de goethita en mediana cantidad
de un 65%), con buena cristalinidad.
(58% a 62%), con baja cristalinidad.
4. Buena cantidad de minerales de óxidos de 4. Los minerales de Fe, Al y Mn no son
hierro (espinelas y hematites), Mn (asbolanas) significativos.
y de Al (gibsita).
5. Horizonte de concreciones ferruginosas 5. Horizonte de concreciones ferruginosas no
bien definido (3 m a 5 m de potencia).
bien definido (1 m a 2 m de potencia).
6. Poca cantidad de filosilicatos (serpentina, 6. Es significativa la presencia de los
nepouita, clorita) en el material laterítico.
filosilicatos en el material laterítico.
7. Presencia normal de cuarzo, serpentina y 7. Presencia normal de cuarzo, son
poca clorita.
significativas las fases de serpentina y clorita.

�Anexo 38: Estado actual de la información primaria del yacimiento Punta Gorda de la
empresa Ernesto Che Guevara.
a. Geográficas
La información geográfica puede considerarse completa y con la calidad suficiente para
realizar los trabajos mineros. Se tienen los mapas geográficos a diferentes escalas tanto
en coordenadas locales como en coordenadas nacionales; no se utilizan sistemas GIS
automatizados lo cuales garantizarían una excelente organización de esta información y
establecería una relación mas eficiente con otras esferas informativas. Sin embargo, en
estos momento se valora la introducción, a través de la oficina INTERFAZ del MES, de
estos sistemas en el trabajo de la Unión del Níquel.
b. Topografía
La información topográfica básica presentada en tablas y planchetas está completa y
actualizada gracias a diversos estudios realizados (1:10000; 1:5000, 1:2000, 1:500) [10,
153] y al trabajo diario que se realiza con estos fines, pero se presentan problemas con
la calidad de la misma ya que aparecen frecuentes errores en los registros de las bocas
de los pozos debido principalmente a deficiencias técnicas en el trabajo topográfico [10]
y al transcribir los datos; además en ocasiones se han producido pérdidas de las
señalizaciones, monumentos y de información. De cierta manera estos problemas son
resueltos debido a que se conservan registros de los techos y fondos de la minería
realizada en cada uno de los pozos. En las tres empresas en explotación se tienen
equipos modernos de topografía que permiten automatizar en gran medida este trabajo
(en el caso de la empresa Ernesto Che Guevara, no se está usando actualmente por
presentar defectos de fabricación); los topógrafos encargados están capacitados para
desarrollar sus labores pero precisan de actualización técnica [10]. En todos los casos
se realizan esfuerzos por automatizar la relación entre el trabajo topográfico y la
planificación y control de los trabajos de desbroce, destape, extracción y rehabilitación
pero se presentan dificultades con la disciplina en el cumplimiento del organigrama de
trabajo lo cual impide la imprescindible actualización constante de los datos topográficos.
Se han desarrollado exhaustivas investigaciones para disminuir los errores referentes a
las mediciones topográficas y se han propuesto metodologías para la práctica de estas
tareas [10]. No se utilizan sistemas automatizados GPS lo cual impide la implantación
de sistemas integrales en la planificación y controles de los procesos extractivos [110].
Los modelos de superficies topográficas que se obtienen se basan en interpolación lineal
por triangulización y en el método de inverso del cuadrado de la distancia (empleados
manualmente y mediante el software SURFER [147]) y en otros métodos aún mas
complejos [10] y en ninguno de los casos se hacen valoraciones prácticas de los errores
cometidos en las mediciones y estimaciones.
c. Físicas
No todas las propiedades físicas mas conocidas para los minerales (exfoliación, partición,
fractura, dureza o rayabilidad, tenacidad, peso específico, masa volumétrica, brillo, color,
luminiscencia, termoluminiscencia, triboluminiscencia, piezoelectricidad, piroelectricidad,
magnetismo, características organolépticas (sabor, olor, tacto y audición), transparencia,
elasticidad,
ductilidad,
radioactividad,
solubilidad,
fusibilidad,
fluorescencia,
opalescencia, iridiscencia, asterismo, refracción, conductividad, humedad natural,
granulometría, etc [21,41,119]), se han medido en las redes de exploración y explotación
y solo en casos de investigaciones aisladas se han determinado la humedad natural,
color, peso específico y granulometría y otras pocas propiedades que permiten definir el
horizonte litológico clásico de la corteza de intemperismo del cual hoy en día no se
tienen planos verticales u horizontales. La humedad, la masa volumétrica húmeda y
seca, el coeficiente de disgregación y la clase litológica son las propiedades medidas en
intervalos de 1 m en los pozos de exploración y en los pozos criollos las cuales se
presentan en las libretas de campos de los archivos. Sin embargo, en los archivos
oficiales en papel y computacionales que se tienen de los pozos de exploración no
se encuentran los datos de clasificación litológica por intervalo de medición.
Es indiscutible que tiene que existir Ni y Co en la materia prima que se procesa para la
extracción de estos elementos, pero hay que resaltar la importancia que revisten las
propiedades físicas en las actividades de preparación previa que se da al mineral antes
de enviarlo al proceso metalúrgico, a modo de ejemplos, se puede mencionar las
siguientes citas:
1. “Puede constituir una revolución para la industria del níquel la utilización del mineral
según fracciones granulométricas...” (Conclusión No 12, [132]).

�2. “Profundizar las investigaciones mineralógicas, experimentando el esquema óptimo
según clases granulométricas, intensidad del campo magnético, etc., y separar
fracciones monominerales...” (Recomendación No 5 [132]).
3. “El contraste en las propiedades físicas que se manifiesta en las menas lateríticas,
hace posible su beneficio. Con la inclusión de variantes de esquemas tecnológicos en
la preparación de la mena para la tecnología húmeda, que contemplen operaciones
de clasificación - separación magnética - beneficio gravimétrico, se garantiza la
calidad de la mena, al separar y/o concentrar componentes y fases minerales,
propiciando su uso más racional.” (Conclusión No 1, [66]).
4. “En la separación gravimétrica resulta como propiedad de separación fundamental el
diámetro de las partículas y no la densidad de estas, motivado por el gran contraste
en el tamaño de las partículas de las principales fases minerales ( goethita, gibsita,
serpentina, etc. ).” (Conclusión No 2, [66]).
5. “En la sedimentación de las pulpas de mineral laterítico de la Pedro Soto Alba, Moa
Nickel S.A influyen más de un factor, en particular la composición química,
granulométrica y mineralógica que actúan como un sistema mejorando las
condiciones de sedimentación...”(Conclusión No 2 [18]).
6. “En el trabajo, experimentalmente se determinó la velocidad crítica en función de la
densidad, las pérdidas específicas de presión en función de la concentración y la
velocidad media del flujo de las hidromezclas de serpentinita dura en tubería de 100
mm y concentraciones másicas de 20 %. Al mismo tiempo se obtuvieron las
características físico - mecánicas de la serpentinita dura y sus hidromezclas
indispensables para el cálculo de una instalación de hidrotransporte.”(Conclusión No
4 [145]).
En sentido general se conoce que [66] las principales fases mineralógicas que
constituyen las menas lateríticas son: Goethita que contiene del 58 al 78 % del níquel
presente en las lateritas , en la maghemita y magnetita se distribuye del 15 al 25 % y en
las asbolanas la presencia de níquel está entre 12 y 17 %. El cobalto se distribuye del 80
al 90 % en las asbolanas, del 10 al 20 % en la maghemita y magnetita, y en unidades de
% en la goethita. El aluminio se encuentra en gibbsita, goethita y las espinelas
fundamentalmente El magnesio se encuentra principalmente en la serpentina alterada y
en la serpentina dura caracterizadas por la presencia de serpentina junto a cual se
encuentran en menores cantidades goethita, olivino y enstatita. En cada uno de los dos
procesos que se utilizan actualmente en las tres plantas cubanas algunas de estas fases
minerales son consideradas, por sus propiedades y contenidos de los diferentes
elementos, como positivas, otras nocivas y otras inertes por lo que la mejoría de la
eficiencia del proceso metalúrgico depende en gran medida en estos momentos de los
procesos de transporte, mezcla, homogeneización y beneficio en general para la
separación del mineral en sus diferentes componentes de manera que al proceso
metalúrgico llegue una mezcla con la composición más adecuada posible.
Mención especial merecen los estudios geofísicos que se han realizado y se realizan
[33,62,67,146,152] sobre los cuales se cifran grandes esperanzas debido a que los
resultados de los trabajos realizados muestran que ya es una realidad la actividad
conjunta de geofísicos, geólogos y mineros para obtener modelos y metodologías de
aplicación directa a la producción sobre todo en problemas tan difíciles como la
determinación aproximada de planos del fondo del mineral y la determinación de
intercalaciones y espesores de diferentes estratos de la corteza de intemperismo.
d. Químicas
La composición química, humedad cristalográfica y el intercambio iónico son las tres
principales propiedades químicas que se han considerado en los materiales lateríticos
sin embargo la composición química y la interacción de los elementos positivos para los
procesos metalúrgicos actuales: Ni, Fe y Co y de los negativos Mg, Al, etc., han sido
históricamente las cuestiones mas estudiadas. Tal vez, la causa por la cual se
concentraron los mayores esfuerzos en los análisis químicos de los minerales haya sido
que, en cierto momento, no estaba bien estudiada la relación entre algunas propiedades
físicas de las partículas que facilitaban o obstruían la extracción del Ni y el Co en los
procesos metalúrgicos.
A continuación haremos un somero análisis crítico del modo en que se han obtenido los
resultados de los análisis químicos que hoy están disponibles como datos. Según [135],
entre los años 1980 y 1988 se procesaron 4000 muestras como promedio mensual,
alcanzándose hasta 7000 muestras en algunos de estos períodos. Las perforaciones se
realizaron con barrena helicoidal para la parte friable del material con diámetro no mayor

�de 135 mm y corona con tubo portatestigo para la roca del basamento, lo cual debió
garantizar una adecuada calidad de la toma de las muestras. No debe dejar de
considerarse que el volumen del trabajo realizado y la intensidad del mismo puede haber
introducido una cierta cantidad de errores en los resultados registrados, tal como se ha
opinado [135].
Las redes de exploración se determinaron empíricamente [135], en opinión de este autor
[135), página 41, ‘La suficiencia de estas redes para caracterizar el mineral lo ha
demostrado la práctica de más de 45 años de trabajo en estos yacimientos; aunque no
son en todos los casos las óptimas”.
Este tema ha sido estudiado desde diferentes puntos de vista [24,98] y aún en la actualidad
constituye un importante tema de investigación [79] y donde además se proyecta un
tema de investigación conjunto entre el ISMM de Moa y la Oficina Nacional de Recursos
Minerales.
Otras opiniones que podrían mencionarse sobre los detalles técnicos del desarrollo del
muestreo geoquímico realizado en estos yacimientos puede ser visto en [98,153].
e. Hidrológicas e hidrogeológicos.
Los estudios hidrológicos realizados en estos yacimientos se han desarrollado con gran
detalle y son bien conocidos los arroyos, ríos y depósitos de aguas superficiales.
Durante el desarrollo de la red de exploración y de la red de pozos criollos se estudiaron
la acuosidad de las rocas, la interacción de las aguas superficiales y subterráneas, las
características artesianas o freáticas del acuífero, niveles de agua subterránea de cada
pozo para la posible confección de mapas de hidroisohipsas y conocer el nivel de
inundación de las menas determinando las oscilaciones de los niveles mediante el
estudio del régimen de las aguas subterráneas. En el caso del yacimiento Punta Gorda
se desarrolló un estudio hidrogeológico y un proyecto ejecutivo de drenaje que mantiene
totalmente actualizada la información en este sentido [20,47].
f. Climáticas
Los estudios climáticos de la zona han dejado bien definidos las características de esta
zona y se presentan mediante descripciones. El clima de la región es tropical
caracterizado por una temperatura media anual de 25o C, y dos períodos de lluvias en el
año (Mayo - Junio y Octubre - Enero) y dos períodos de seca (Febrero - Abril y Julio Septiembre). La cantidad media anual de precipitaciones es de 2500 mm, teniendo en
verano un carácter de aguaceros y en invierno estas precipitaciones son más continuas,
en forma de lloviznas generalmente densas. La humedad relativa del aire como
promedio es de 79% y en los períodos lluviosos aumenta a 82-85%.
g. Biológicas
La vegetación y la fauna de la zona del nordeste de Holguín ha sido estudiada de
manera exhaustiva y también se presentan mediante descripciones como la que sigue.
La vegetación depende de la cubierta vegetal y de la orografía. En las superficies planas,
cubiertas por lateritas; crecen bosques de pinos poco tupidos. Para las montañas tanto en
las lomas como en las divisorias de las aguas son características las malezas tropicales
tupidas entrelazadas. Más cerca del litoral podemos observar grandes áreas cubiertas de
mangles y en los valles y arroyos crece la palma real que junto a la yagruma identifica la
región.
En sentido general esta vegetación la podemos dividir en cuatro formaciones, que se
disponen de la siguiente forma del mar hacia la tierra:
1. Manglares.
2. Matorral xeromorfo subespinoso (Charrascal).
3. Pinar.
4. Pluviselvas.
El manglar se encuentra en suelo cenagoso y el mismo se adentra hacia la tierra por las
márgenes de los ríos, es aparentemente uniforme con gran dominio del mangle rojo.
El matorral xeromorfo subespinoso (Charrascal) aparece en el suelo fisolítico pardo rojizo
(derivado de la serpentina). El mismo se caracteriza por presentar arbustos microjilicos,
espinosos, con árboles emergentes y herbacios emergentes.
La vegetación endémica resulta notable, calculándose más de 70 variedades de plantas
cuyos valores, tal vez, no han sido suficientemente explorados. Entre los principales
cultivos del hombre sobresalen los forestales, café y cacao. En la actualidad en el
territorio se adoptó la variante de zeopónicos y organopónicos como métodos modernos
de cosechar las hortalizas para el abastecimiento local.
La región de estudio presenta una mediana densidad de animales endémicos y dentro
de la distribución de especie de animales notables se pueden encontrar: el murciélago

�mariposa (natalus lepidus) y entre los insectos el papilo de gudianch (blatus
gudiachianus), la avellanada (phaelsis avellanada).
Además de estas especies notables se presentan los animales de los bosques claros y
de pequeños arbustos como son: hormigas, arañas, cucarachas, lagartos, escarabajos y
ciempiés. También se pueden encontrar especie de aves silvestres como zunzún y
paloma.
h. Ecológicas
“Geological indicators of rapid environmental change provide a conceptual framework for
assessing changes in the abiotic components of landscape and ecosystems resulting
from natural processes or human action. The application of geoindicators to monitoring of
landscape conditions, particularly in state-of-the-environment reporting and long-term
ecosystem research, can help earth scientists to contribute more effectively to these
interdisciplinary efforts. Geoindicators may also help to remind policymakers and the
general public of the reality of natural change and the common difficulty of distinguishing
it from human modifications.” [12].
O sea:
“Los indicadores geológicos de rápido cambio ambiental proveen de una armazón
conceptual para evaluar cambios en los componentes abióticos del paisaje y de los
ecosistemas, resultados de procesos naturales o de la acción humana. La aplicación de
geoindicadores para supervisar las condiciones del paisaje, particularmente en informes
del estado del ambiente y en la investigación a largo plazo del ecosistema, puede ayudar
a científicos que estudian las ciencias de la tierra a que contribuyan más efectivamente a
estos esfuerzos interdisciplinarios. Los geoindicadores ayudarían también a recordar
políticas y al público general, la realidad de los cambios naturales y la dificultad común
de distinguirlo de las modificaciones humanas.”
Esta debe ser la forma de precisar en la industria minera la información ecológica:
búsqueda de los indicadores y evaluación de los mismos. En este sentido puede verse el
anexo 2 que contiene las reflexiones de este autor según los detalles de las últimas
valoraciones realizadas sobre este tema en las industrias de Moa.
Un tipo de información ecológica que consideramos que debería estar incluido dentro de la
que se contempla en la industria minera es la relacionada con la Protección e Higiene
del Trabajo Minero, ya que debe considerarse al hombre como parte temporal (en el
sentido particular de una persona determinada) y permanente del ecosistema. Para los
detalles sobre este aspecto puede verse el anexo 1 que recoge el tratamiento que
actualmente se le da a esta información en la minería niquelífera.
i. Geológicas
El estudio geológico de la zona del yacimiento Punta Gorda es uno de los temas mas
controvertidos en estos momentos; esta afirmación se basa en el hecho de que
exploraciones de campo recientemente realizadas por parte de los Ingenieros Geólogos,
Dictinio De Dios Leyva, de la empresa Ernesto Che Guevara, el Dr.C. Roberto Díaz y el
Dr.C. Felix Quintas Caballeros (estos últimos del ISMM de Moa) han mostrado la
existencia de inexactitudes y omisiones en el plano geológico que se acepta de manera
oficial en la empresa [46]. Esto ya es en la actualidad el contenido de una propuesta de
proyecto de investigación que deberá subsanar las deficiencias detectadas.
Por otra parte la ausencia de la continuidad de un estudio sistemático de las características
litológicas de los yacimientos (tal como hemos mencionado en 1.3, página 9) y de las
propiedades físicas mencionadas en el inciso c de este anexo, ha provocado que la
actividad minera se base fundamentalmente en la información geoquímica y en un alto
nivel de operatividad que, queramos admitirlo o no, implica eventualmente un alto nivel
de improvisación.
Los archivos con los resultados del cálculo de recursos realizadas por la Empresa
Geominera de Oriente, hasta hace poco tiempo se han tenido solo en soporte de papel y
con formatos diferentes para libros diferentes lo cual hacía engorroso su manejo.
j. Mineras
La información minera disponible pudiera clasificarse en:
1. Relacionado con la ejecución y mantenimiento de los caminos.
2. Relacionada con la ejecución del desbroce y el destino del material removido.
3. Relacionada con la ejecución del destape, calidad del escombro y destino selectivo
de este material.
4. Relacionada con la extracción del mineral, calidad del mismo y destino selectivo del
mismo.
5. Control por pozos, bloques y zonas de la minería realizada.

�6.
7.
8.
9.

Control de la minería realizada por equipamiento de extracción y transporte.
Control de la minería realizada por períodos de tiempo.
Control del material almacenado en ‘jabas’ y almacenes.
Control de la aparición se situaciones anómalas no previstas en los sistemas de
pronósticos y planificación.
Esta información minera puede considerarse, en general, con una calidad sobresaliente
debido a que se conservan registros sistemáticos completos de los ocho primeros aspectos
mencionados a partir del año 1985, cuando comenzó la producción de la planta.
El problema más agudo se presenta con el hecho de que no se almacena sistemáticamente
la determinación de reservas que se realiza en la mina.

�Anexo 39: Consideraciones sobre la complejidad de la modelación de propiedades
geoquímicas en los yacimientos lateríticos.
Sin perder generalidad, tomemos para la discusión que sigue la propiedad ‘% de Ni del
mineral’, y abusando del lenguaje, para simplificar, le llamaremos ‘Ni’.
Si tomamos una zona de trabajo de medidas tales como las que usamos usualmente para un
pozo de exploración en el yacimiento Punta Gorda, observaremos que el Ni tiene un
comportamiento variable y desconocido pero que su distribución espacial es real. Si este
bloque tuviera 20 m de altura entonces se tendría un volumen de algo mas de 22222 m3, si se
realizan 9 perforaciones por el método usual, de cada metro vertical de muestra, después de
los procedimientos de preparación de muestras, para el análisis en el laboratorio se toma 1 g
para determinar el Ni promedio que contiene el mineral en ese metro [153] y de ese valor se
infiere el Ni promedio que tiene cierta zona cercana al sitio donde se tomó la muestra. O sea
que los análisis de 180 g determinan los datos para caracterizar la distribución espacial del Ni
en el pozo (esto reafirma una vez mas la importancia de la fiabilidad de los datos).
Si se perforó con barrenas de 135 mm de diámetro se tiene una muestra con un volumen total
de 0.2863 m3 por pozo y 2.5765 m3 para los 9 pozos que representa un 0.0116% del volumen
del pozo lo cual indica por si solo bastante poca representatividad.
Siguiendo las ideas de [153] si la masa volumétrica media del pozo fuera 1.15 t/m3, entonces el
pozo tendría una masa de aproximadamente 25550 t (de la cual 180 g representa un
porcentaje muy pequeño) y hay que tomar, a partir del modelo creado, decisiones sobre el
destino de diferentes partes del material del pozo, sobre la forma más racional de mezclar el
mineral de este pozo con los de otros pozos para lograr en períodos cortos de tiempo (8 horas)
flujos estables (por sus volúmenes y calidades) hacia la planta y además hacer todo esto
tratando de explotar al máximo el yacimiento y el equipamiento, preparados ante las
contingencias de la naturaleza y al mismo dañándola lo menos posible. No es difícil entender
la complejidad de acometer semejante modelación si además observamos que las tendencias
del comportamiento del Ni en un pozo pueden tener formas como la que sigue:
Figura A39.1

�Anexo 40: Ilustración de la esencia de los métodos de modelación
Figura A40.1

Veamos primero el caso de corteza considerada MADURA.
Nótese que hay intervalos de diferentes longitudes en los pozos por lo cual es conveniente
estimar valores de W para intervalos de la misma longitud que en este caso la tomaremos con
valor 1. Además nivelaremos todos los pozos a la altura Z=0 por lo cual, para cada pozo queda
establecida una ecuación de transformación, y los nuevos valores se tienen en la siguiente
tabla:
Tabla A40.1
Pozo Cota Pozo 1
Pozo 2 Pozo 3
1
0
1.23
1.02
1.15
2
-1
0.98
1.12
1.21 *
3
-2
1.19
1.26 *
1.36 *
...
...
...
...
...
Los valores con asteriscos han sido estimados.
Las ecuaciones para transformar las cotas en cada pozo han quedado establecidas según las
cotas de la boca del pozo, en este ejemplo:
Pozo 1 : Zn = Z - 59.8
Pozo 2 : Zn = Z - 59.6
Pozo 3 : Zn = Z - 59.45
Recordemos que los valores por debajo de piso real de cada pozo, si es necesario, se
extrapolan con valor 0.
A partir de esta nueva red se crea el spline tridimensional que permite las nuevas estimaciones
usando las ecuaciones de traslación.
Para las cortezas MEDIANAMENTE MADURAS, deberemos crear una red de nivelación a
partir del entero mayor o igual que la cota del pozo cuya boca esté a mayor altura y hasta el
menor valor de cota entre todos los pozos. Supongamos que en este caso es el pozo 1 el que
tiene mayor cota. El valor entero que es mayor o igual que 59.8 es 60, por tanto nivelaremos
según esta cota. Los valores de W para el pozo 1 se estiman por interpolación lineal para
60,59,58,... hasta el menor valor (recordemos que si hay que extrapolar entonces se asume el
valor 0). Guardamos la ecuación de traslación Zn = Z + 0.
En el pozo 2 estimamos previamente mediante interpolación lineal una red vertical cuyos
intervalos sean todos de la misma longitud y sobre valores enteros. Puesto que este pozo
comienza en la cota 59.6 entonces referimos la cota 60. Guardamos la ecuación de traslación
Zn = Z + 0.
Lo mismo hacemos para el pozo 3.
Supongamos que se tiene el pozo 4 el cual comienza en la cota 57.7; debemos estimar los
valores de un pozo con intervalos de la misma longitud pero en valores enteros, en este caso
sería 58,57,... y después de terminar trasladamos los valores a la cota de nivelación Z=60 y se
guarda la ecuación de traslación Zn = Z + 2.

�Con los nuevos datos, ilustrados en la siguiente tabla:
Tabla A40.2
Pozo Cota Pozo 1
Pozo 2 Pozo 3 Pozo 4
1
60
1.21 *
1.01 *
1.13 *
1.17 *
2
59
0.99 *
1.08 *
1.20 *
1.23 *
3
58
1.12 *
1.27 *
1.35 *
1.41 *
...
...
...
...
...
Se construye un spline tridimensional D y evaluando en él a los valores de las posiciones
originales de los puntos (recordando usar las ecuaciones de traslación) se obtienen valores
D(Xi,Yi,Zi). Ahora se crea la tabla de datos de los residuos Vi = Wi - D(Xi,Yi,Zi). Sobre los
valores (Xi,Yi,Zi,Vi) es que se analiza la componente aleatoria.
Recordemos que para evaluar el valor de W en un punto cualquiera (X,Y,Z) se calcula el valor
del spline tridimensional en dicho punto y el kriging puntual y luego se suman los resultados.
La esencia de los métodos de estimación en cada caso puede entenderse a partir del siguiente
gráfico que solo muestra dos dimensiones:
Figura A40.2

�Anexo 41: Relación entre la interpolación lineal y el kriging. (Tomado de [86])
Breve descripción de la Interpolación Lineal
Sean n puntos ( Pi , Yi ) de Rn donde se cumple para los n puntos Pi de Rn-1 .

X

11

...

X

1(n − 1)

1

... X
1
21
2(n − 1)
≠0
.
...
.
.
... X
1
X
n1
n(n − 1)

X

Entonces para cualquier punto P pertenecientes al interior o a la frontera del hipertetraedo de
Rn-1 cuyos vértices son los n puntos Pi se puede obtener el valor interpolado Y en el punto P=
(x1,…xn-1 ) resolviendo el sistema siguiente para obtener los únicos valores de a1,...,an-1,b:

n −1
n −1
∑ a x + b = yj ; j=1,...,n, donde entonces Y = ∑ a X + b
i ij
i
i =1
i =1

A continuación se mostrará que bajo ciertas condiciones, existe una relación entre la
Interpolación Lineal y el caso 3 de Kriging visto en el epígrafe 3.2 y con ello se obtiene también
una estimación del error de interpolación lineal.
Relación General entre el Kriging y la Interpolación Lineal
Consideremos el caso 3 de Kriging (ver anexo 35) para m=n-1, se tienen n puntos de Rn-1, y
tomemos el valor γ ( h ) = h pero asumiendo que h es la distancia definida por:

n −1
∑ x − x , de esta manera:
ik
jk
k =1
n −1
n −1
γ ij = ∑
x −x
y γ = ∑ X
−X .
j
ik
jk
k
jk
k =1
k =1

h ( Pi , Pj ) =

Entonces escribiendo el sistema correspondiente al Kriging para un punto P=(X1,..., Xn-1)
cualquiera, se tiene:

n  n −1
n −1

∑  ∑ X − X  a + µ = ∑ X − X
ik
jk  i
k
jk
i = 1 k = 1
k =1
n
∑ a = 1 para j=1,...,n.
i
i =1
Nótese que el sistema es cuadrado y si tiene solución, por el método de Kramer se obtienen
las n soluciones ai =

D
i
D

Di es un determinante donde la columna de los términos independientes formada por

n −1
n −1
∑ X − X ,..., ∑ X
k
k
1k
k =1
k =1
n −1
∑ X −X
...
1k
1k
k =1
.
.
D = n −1
∑ X −X
...
nk
1k
k =1
....
1

−X

nk

sustituye a la columna i del determinante D.

n.−1
∑ X −X
nk
1k
k =1
.
n −1
∑ X −X
nk
nk
k =1
1

1
.
1
0

�Es significativo que Y=

n
∑ a Y es una función que depende linealmente de los módulos que
i i
i =1

contienen X1,... , Xk y si los módulos pueden ser eliminados, entonces se podrá escribir el
valor estimado como Y=

n −1
∑ C X +d .
i
i
i =1

Puesto que Kriging es un interpolador exacto entonces esta ecuación se satisface para los n
puntos, luego, es la misma que la que se obtiene por Interpolación Lineal.
2

Ilustremos con el caso R
Sean dos puntos de R2 : ( X1,Y1) y (X2,Y2) con X1 ≠ X2.
Kriging:
Y= a1Y1 +a2Y2
d11a1 + d12a2 + µ = d1
d21a1 + d22a2 + µ = d2
a1
a2 + 0u = 1
+
Solución por el método de Kramer (recordando que d11=d22=0):

d
d
1
11 12
D= d
d
1 = d12 + d21 =2d12
21 22
1
1 0

d
d
11 1
d
D2= d
21 2
1
1

1
1 = d1-d2+d12
0

d
1
D1= d
2
1

d
12
d
22
1

d
d
11 12
d
D3= d
21 22
1
1

1
1 = -d1+d2+d12
0
d
1
d = d2*d12+d1*d12-d122
2
1
= d12(d2+d1-d12)

y por tanto a1=

D
1
D

a2=

D
2
D

µ=

D
3
D

Si suponemos X2 &gt; X1 se cumple que X1 ≤ X ≤ X2 y por tanto:
D = 2(X2-X1) D1 = 2(X2-X )
D2 = 2(X-X1 )
D3 = 0, de donde se deduce que

X2 − X
X − X1
y
a2 =
y la ecuación de estimación se escribe :
X 2 − X1
X 2 − X1
X2 − X
X − X1
Y1 +
Y2
Y=
X 2 − X1
X 2 − X1
a1 =

y esta es la ecuación de la recta que pasa por dos puntos que puede escribirse:
Y =

(Y2 − Y1 )
(Y X − Y X )
X + 1 2 2 1 que es la fórmula conocida para la interpolación lineal
( X 2 − X1 )
( X 2 − X1 )

para este caso.
El error de Kriging es σ2 = a1d1 + a2d2 + µ = 2

( X − X )( X − X )
2
1
(X − X )
2
1

Caso de R3
En R3 , aunque no es evidente, se tiene que este método es aplicable directamente para redes
rectangulares ya que las triangulaciones que resultan siempre tienen sus triángulos
rectángulos. Para redes arbitrarias podemos triangulizarlas y definir un variograma γ a partir del
módulo de las diferencias de los valores obtenidos al evaluar dos puntos en el plano dado por
los tres puntos determinados sobre cada triángulo. De esta manera se tiene para el caso que
nos interesa la equivalencia formal entre ambas teorías, lo cual puede extenderse para casos
mas generales con ciertas consideraciones y permitiría obtener fórmulas para estimar los
errores. Este caso reviste particular interés pues permite modelar de una manera sencilla una
superficie topográfica a través de las técnicas de kriging, tomando solo tres puntos y el
variograma mencionado lo cual también permite evaluar los errores de estimación.

�Anexo 42: Media aritmética y desviación estándar del Ni, Fe y Co en los bloques del
yacimiento Punta Gorda según la red de exploración.
Tabla A42.1: Para todo el muestro del Pozo
Bloque Media % Ni D. E. % Ni Media % Fe D. E. % Fe Media % Co D. E. % Co
1
1.31
0.17
43.36
3.4
0.09
0.01
2
1.29
0.3
44.02
6.78
0.12
0.07
3
1.12
0.28
43.48
7.52
0.15
0.08
4
0.99
0.17
46.68
3.27
0.1
0.03
5
1.02
0.2
45.49
5.33
0.14
0.08
6
0.99
0.27
44.26
5.44
0.11
0.08
7
1.18
0.32
44.07
6.74
0.12
0.07
8
1.25
0.48
40.03
13.32
0.09
0.07
9
1.22
0.39
38.69
12.01
0.09
0.06
10
1.23
0.17
37.65
6.68
0.09
0.02
11
1.01
0.28
41.85
8.42
0.11
0.07
12
1.23
0.37
39.87
10.41
0.1
0.06
13
1.15
0.43
39.01
14.24
0.09
0.08
14
1.24
0.41
44.73
8.94
0.1
0.08
15
1.19
0.4
41.79
10.93
0.1
0.08
16
1.21
0.36
38.25
12.24
0.09
0.07
17
0.8
0.17
42.84
6.76
0.1
0.05
18
0.85
0.29
35.96
11.43
0.07
0.05
19
0.7
0.32
30.45
11.61
0.06
0.04
20
0.54
0.27
19.31
7.28
0.04
0.02
21
0.87
0.25
34.29
8.59
0.06
0.02
22
1.33
0.38
38.49
11.33
0.1
0.06
23
1.3
0.49
38.77
12.17
0.09
0.07
24
1.36
0.38
34.02
14.19
0.08
0.05
25
1.18
0.48
36.78
12.95
0.07
0.06
26
1.21
0.46
42.11
10.05
0.08
0.05
27
1.1
0.43
43.09
9.61
0.08
0.05
28
1.15
0.47
39.2
12.13
0.08
0.07
29
0.88
0.45
42.18
8.71
0.08
0.06
30
0.67
0.36
40.27
9.89
0.07
0.06
31
0.71
0.33
40.46
7.94
0.07
0.05
32
0.76
0.35
33.01
9.94
0.07
0.04
33
0.73
0.22
32.23
8.98
0.07
0.03
34
1.23
0.29
36.14
9.52
0.08
0.03
35
1.22
0.51
37.66
12.07
0.08
0.07
36
1.46
0.52
29.1
13.64
0.06
0.05
37
1.06
0.44
32.21
13.16
0.06
0.05
38
0.96
0.39
35.98
11.92
0.08
0.05
39
0.99
0.39
42.53
8.7
0.09
0.06
40
1.12
0.53
35.54
13.85
0.08
0.06
41
0.99
0.54
39.07
11.73
0.08
0.06
42
0.62
0.43
37.06
11.49
0.06
0.05
43
0.69
0.47
37.1
10.29
0.08
0.05
44
0.76
0.27
32.51
10.46
0.07
0.04
45
0.69
0.2
34.97
8.59
0.07
0.04
46
1.11
0.44
36
10.07
0.07
0.05
47
1.07
0.52
38.75
9.74
0.08
0.06
48
1.13
0.39
36.28
10.4
0.07
0.04
49
1.08
0.47
38.04
10.28
0.07
0.05
50
1.03
0.52
39.41
10.84
0.08
0.04

�51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
Medias

1.01
1.04
0.94
0.58
0.46
0.43
0.65
0.91
0.92
1.02
1.11
1.02
1.03
1.08
1.04
0.55
0.61
0.55
0.84
0.89
1.03
1.05
1.04
0.97
1.01
0.95
0.86
0.88
1.14
1.09
0.89
0.76
0.6
1.05
1.11
0.64
0.65
0.52
0.965

0.43
0.48
0.48
0.45
0.4
0.23
0.28
0.42
0.47
0.39
0.46
0.48
0.46
0.57
0.6
0.38
0.48
0.31
0.33
0.43
0.43
0.46
0.44
0.48
0.62
0.55
0.44
0.39
0.5
0.46
0.49
0.42
0.35
0.58
0.54
0.35
0.32
0.27
0.398

39.86
41.41
41.1
35.08
31.63
22.45
32.92
40.12
39.42
37.44
37.48
36.89
39.43
40.42
37.08
31.8
33.5
33.16
38.64
39.73
35.86
28.39
36.5
36.91
36.77
34.69
37.64
32.63
37.06
41.51
30.96
30.56
29.04
33.59
34.1
27.75
33.65
31.39
36.973

9.46
10.26
10.9
9.83
10.7
10.39
10.71
8.8
9.13
10.55
10.2
10.76
10.09
9.89
11.84
9.55
9.01
7.79
8.17
9.09
11.36
14.59
12.01
11.55
10.21
9.31
9.01
12.54
11.25
10.04
12.55
11.88
10.8
13.57
11.79
11.64
9.72
9.58
10.188

0.08
0.09
0.09
0.07
0.05
0.04
0.07
0.06
0.07
0.08
0.08
0.08
0.09
0.08
0.08
0.06
0.06
0.06
0.05
0.07
0.07
0.06
0.09
0.07
0.07
0.06
0.05
0.05
0.07
0.09
0.06
0.06
0.04
0.06
0.07
0.05
0.06
0.05
0.077

0.04
0.05
0.06
0.05
0.04
0.03
0.04
0.04
0.05
0.05
0.06
0.05
0.05
0.04
0.04
0.04
0.04
0.03
0.02
0.04
0.05
0.06
0.06
0.04
0.03
0.02
0.03
0.04
0.06
0.06
0.03
0.03
0.02
0.06
0.05
0.03
0.04
0.03
0.049

�Tabla A42.2: Medias aritméticas para todo el LB+SB sin considerar las intercalaciones
Bloque Potencia % Ni
% Fe
% Co
1
1.95 1.4552 45.4244 0.102
2
8.09 1.4686 45.6063 0.1398
3
7.81 1.3565 44.6735 0.1584
4
2.01 1.144 47.8877 0.1256
5
5.05 1.1617 46.9838 0.1659
6
7 1.2487 46.1356 0.1384
7
7.86 1.4175 44.9703 0.1393
8
17.48 1.474 43.0038 0.1144
9
8.03 1.479 40.0212 0.1148
10
2.39 1.3587 39.4424 0.0879
11
6.56 1.2531 43.3425 0.1379
12
8.77 1.4618 40.9239 0.1215
13
13.66 1.4019 43.2132 0.1162
14
22.67 1.3902 45.3485 0.115
15
16.4 1.3686 44.0592 0.1164
16
12.03
1.39 42.2631 0.1046
17
1.62 1.0203 47.1666 0.1182
18
5.31 1.1965 38.9657 0.1129
19
4.03 1.1784 38.6323 0.1021
20
2.17 1.1703 28.4662 0.059
21
1.89 1.1659 36.4017 0.066
22
8.63 1.5166 38.8282 0.1167
23
14.7 1.538 40.8148 0.1144
24
9.55 1.5368 37.3888 0.0951
25
15 1.434 38.9072 0.094
26
16.45 1.4196 42.2562 0.0979
27
14.89 1.3529 43.4292 0.0974
28
17.06 1.4375 41.1572 0.1029
29
10.1 1.331 41.5045 0.1156
30
5.52 1.2452 39.2492 0.1188
31
5.57 1.2432 40.5811 0.1169
32
5.35 1.2197 37.9961 0.1002
33
2.32 1.1307 38.626
0.09
34
5.29 1.411 35.5109 0.0817
35
16.52 1.512 38.9582 0.1077
36
11.15 1.6747 33.5606 0.0867
37
10.34 1.3778 33.6973 0.0841
38
10.61 1.2774 34.7644 0.0853
39
10.66 1.2964 42.2544 0.1127
40
17.22 1.4889 36.598 0.0918
41
12.01 1.5076 37.213 0.0913
42
3.71 1.3916 34.7858 0.0955
43
5.98 1.4326 40.0481 0.1147
44
4.07 1.212 38.4155 0.1007
45
1.93 1.0478 39.7975 0.0905
46
10 1.4699 36.8759 0.1085
47
12 1.4507 38.3559 0.1117
48
7.14 1.3893 37.6885 0.0997
49
10.66 1.3757 39.392 0.0978
50
12.65 1.4212 39.3611 0.0969
51
10.6 1.3523 40.3779 0.0939
52
11.3 1.3785 41.1449 0.104

�53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
Media
D. E.

9.33
3.39
2.07
1.12
2.47
7.17
7.55
7.07
10.45
10.6
10.6
11.66
8.94
3
4.33
1.87
5.77
6.77
6.94
10.18
8.07
7.17
8.13
7.77
7.21
5.35
8.9
8.38
6.24
5.39
3.27
6.48
9.17
3.14
2.98
2.1
7.986
4.510

1.3833
1.4016
1.3759
1.054
1.124
1.3861
1.3926
1.3664
1.3826
1.3387
1.3472
1.4583
1.5507
1.3512
1.3518
1.165
1.2768
1.3488
1.4121
1.3962
1.3815
1.3739
1.5561
1.5299
1.409
1.3757
1.5142
1.4453
1.3987
1.2882
1.3051
1.6212
1.5407
1.2244
1.2413
1.1317
1.359
0.131

39.6468
34.7583
32.1492
34.3194
39.3784
36.6699
36.8533
37.1266
38.4848
39.0779
40.2475
39.9995
36.6626
29.0701
34.0677
34.3508
33.4223
37.2166
35.5018
34.1657
39.0563
36.8815
36.5562
35.0598
35.1879
31.7898
36.9699
40.607
32.6362
29.7901
25.7004
31.3625
35.0605
22.9122
29.2955
29.493
38.000
4.808

0.1022
0.0927
0.0879
0.0866
0.1054
0.1052
0.0988
0.1018
0.1038
0.0955
0.1028
0.0944
0.0872
0.0777
0.0806
0.0777
0.0613
0.0845
0.099
0.0809
0.1048
0.09
0.0742
0.0725
0.0644
0.076
0.0884
0.1082
0.0745
0.0724
0.0492
0.0941
0.0811
0.0487
0.0835
0.0781
0.098
0.021

�Anexo 43: Ejemplo de plan detallado para el desbroce y el destape.
Aclaraciones:
Las notaciones usadas son las siguientes:
O-E : Oeste - Este.
S-N : Sur - Norte
Pot.: Potencia.
Vol.: Volumen.
Esc-? : Escombrera número ?.
Los datos son ficticios y en este caso se está calculando el volumen por el método de zona de
influencia sobre una red de intervalos horizontales de 10 m y verticales de aproximadamente 1
m de longitud.
Area Coordenada Desbroce
Destape
_
O-E S-N Cota Pot. Vol. Destino Cota Pot. Vol %Ni %Fe %Co Destino Día Turno
1 5 5 62 1.2 1200 Esc-1 50.8 3 3000 0.7 40 0.06 Esc-3 3/12 1
5 15 - - - 52.6 2 2000 0.26 41.3 0.11 Dique
50.6 2 2000 0.63 37.8 0.09 Esc-3
..................................................................................
5 45 54 1 1000 Esc-1 53 3 3000 0.54 43.2 0.012 Esc-3 3/12 1
____________________________________________________________________________
______
Total del Turno
12300
18400
____________________________________________________________________________
_______
10 5 61 1 1000 Esc-1 50 3 3000 0.54 42.1 0.103 Esc-3 3/12
10 15 53.8 1 1000 Esc-1 52.8 3 3000 0.43 40.6 0.101 Esc-2
..................................................................................
10 45 52 1 1000 Esc-1 - - - - - - - 3/12 2

2

____________________________________________________________________________
______
Total del Turno
11800
18900
____________________________________________________________________________
_______
.
.
.
Resumen del Area
Volumen de Desbroce: 52700
Volumen de Destape : 103450
Nota Aclaratoria:
Las coordenadas, cotas y potencias se dan en m.
Los volúmenes se dan en m3.
El Día se da en la notación Día/Mes.

�Anexo 44: Diálogos para la determinación de las reservas de mena por pozos
Esta es una tarea esencial para lograr desarrollar la planificación de la minería pues se define
que parte del material se convertirá en escombro y cual en mineral. El diálogo es el siguiente:
Figura A44.1

Se comienza por escribir el nombre del bloque, buscar las masas volumétricas y precisar los
cut-off pedidos. A continuación se oprime COMENZAR EL CALCULO y aparece la ventana:
Figura A44.2

Con Click Derecho en uno de los pozos se marca o desmarca el pozo para el trabajo de
análisis de 7 variantes.
Si ejecutamos OBTENER 7 VARIANTES se presenta la siguiente ventana:

�Figura A44.3

El trabajo de SALVAR, GRAFICAR y EDITAR se realiza según la variante ACEPTAR la cual
se define en el 'radiogroup' superior. Al editar la variante aceptar se obtiene la variante 7 o sea
la variante MANUAL. Al editar la variante ACEPTAR se tiene el siguiente diálogo:
Figura A44.4

El botón SOBRE LAS AREAS describe el significado de Area1,...,Area9.
Si ejecutamos Click Izquierdo en uno de los pozos se obtiene información precisa del pozo en
la variante ACEPTAR:
Figura A44.5

�Con Click Derecho se pasa al diálogo de definición manual de las cotas:
Figura A44.6

Al salir veremos que el botón METAL POR VARIANTES informa la cantidad de Ni, Fe y Co que
se pueden obtener con cada una de las variantes.

�Anexo 45 : Sobre los conceptos de Recursos y Reservas
Estos dos conceptos han sido en el pasado reciente motivo de análisis mundial en aras de
lograr una unificación o al menos una equivalencia entre los diferentes modos de expresar la
cantidad y cantidad de mineral de un depósito y la cantidad y calidad del mineral del depósito
aprovechable industrialmente.
En Cuba, mediante la norma ramal NR 02 -55-75-1982 “Minerales Utiles y Sólidos:
Clasificación de Reservas” [98] se tienen las siguientes caracterizaciones:
La clasificación se hace en dos sentidos:
1. Por el grado de estudio del depósito:
a. De pronóstico (con tres subcategorías: P1,P2,P3).
b. C2 (error de hasta un 80%).
c. C1 (error de hasta un 40%).
d. B (error de hasta un 20%).
e. A (error de hasta un 10%).
2. Por el valor económico del mineral del depósito:
a. Balanceadas: Corresponden a las exigencias de las condiciones industriales y por tanto
la utilización de dichas reservas es económicamente racional.
b. No balanceadas
En [98] se muestra una tabla comparativa de estas clasificaciones por el grado de estudio con
las de otros países:
Tabla A45.1: (Tomada de Tabla 8.1, [98], Segunda Parte, página 72).
Países Socialistas EE.UU
Inglaterra
Francia
RFA
A
Medidas
Probadas
Ciertas
Seguras
(Measured)
(Proved)
(Certains)
(Sicher)
B
Deducidas
Probables
Probables
Probables
(Indicated)
(Probable)
(Probables)
(Wahrscheinlich)
C1
Señaladas
(Angedentet)
C2
Supuestas
Posibles
Posibles
Supuestas
(Inferred)
(Possibles)
(Possibles)
(Vermuted)
A mediados de la década de los 90 se realizaron estudios que determinaron ciertas
legislaciones que para grupos de países normaron [38] estas clasificaciones o buscaron un
sistema general de clasificación que pudiera servir de lenguaje común a todos los países [114].
En el caso del Código de Australasia para el Reporte de Recursos Minerales Identificados y
Reservas Minerales, se distinguen claramente dos conceptos: Recursos y Reservas Minerales
o de Mena; los Recursos Minerales identifican la presencia de mineral en un sitio, cuantificado
sobre la base de datos geológicos y solamente con un cut-off asumido. El término Reserva
Mineral solo se usa si se ha llevado a cabo un estudio técnico - económico, y los datos
relativos al Recurso Mineral indican la factibilidad potencial y debe establecerse en términos de
tonelaje y calidad minables. En este código se define que los informes de Recursos o Reservas
Minerales solo pueden ser realizados por Personas Competentes (se define quien puede ser
considerado como tal) y se enuncian los criterios para realizar estos informes.
Los Recursos Minerales los clasifican en Inferidos, Indicados y Medidos y presentan
definiciones descriptivas de estas categorías y concluyen que debe ser determinada por la
Persona Competente de acuerdo a los estudios realizados.
Las Reservas de Mena las clasifican en Probadas y Probables (según el documento esta
clasificación depende, desde el punto de vista científico, de que los recursos se consideren
medidos e indicados, respectivamente) y debe ser determinada por la Persona Competente de
acuerdo a los estudios realizados.
En el Marco Internacional de las Naciones Unidas para la Clasificación de Reservas/Recursos
se define Recurso Total como las concentraciones naturales de materias primas minerales de
interés económico que presentan un determinado grado de certidumbre geológica; una
Reserva es la parte económicamente explotable del recurso total, tal como ha sido puesto en
evidencia por la evaluación de la viabilidad minera y el recurso residual es el saldo del recurso
minero que no ha sido identificado como reserva. Se ha propuesto un sistema que tiene en
cuenta tres direcciones con diferentes grados de intensidad:
1. Estudios Geológicos (reconocimiento, prospección, exploración general y exploración
detallada)
2. Estudios de Viabilidad Minera (estudio geológico, estudio de previabilidad minera, estudio
de viabilidad minera con informe de explotación).

�3. Estudios Económicos (Económicamente indeterminado, intrínsecamente económico,
potencialmente económico, económico).
Una opinión muy interesante se da en [73] donde se hace un análisis crítico sobre el uso de la
Geoestadística para la evaluación de recursos y reservas.
A partir de estas direcciones se proponen mediante diferentes combinaciones las formas que
permiten determinar clasificaciones en Reserva Probada, Reserva Probable, Recurso puesto
en evidencia por un estudio de viabilidad minera, recurso puesto en evidencia por un estudio
de previabilidad minera, recurso medido, etc.
En este documento también se hace énfasis en la presencia de una Persona Competente para
realizar la clasificación así como los criterios a tener en cuenta para esto.
En el año 1993 [29] el Centro Nacional del Fondo Geológico define en Cuba por primera vez
las categorías de recursos y reservas, mediante la siguiente estructura:
Figura A45.1

En este caso los recursos económicos posibles se les identificaba como reservas
subeconómicas; los recursos indicados mas los recursos medidos se les llama reservas
demostradas y ya se plantea la relación que existe entre recursos indicados y medidos con
reservas marginalmente económicas y económicas respectivamente.
En Agosto del año 1996 entra en vigor una nueva reglamentación [115] que tiene la siguiente
estructura para los recursos y reservas minerales:
Figura A45.2

De los análisis realizados por la Oficina Nacional de Recursos Minerales, a partir de una
propuesta confeccionada en Mayo de 1998 y de una segunda versión de Septiembre de 1998,
se propuso en Diciembre de 1998 la siguiente “Clasificación de Recursos y Reservas Minerales
Utiles Sólidos” [116]:
Figura A45.3

En este documento se presenta una Guía General para la Clasificación, Cálculo, Estimación y
Control de los Recursos Minerales Sólidos y los Requisitos Generales de la Clasificación de las
Recursos Minerales ‘In Situ’ y de la Clasificación de las Reservas Minerales.

�Para esta investigación se seguirá una notación que atiende a la mencionada en la norma
ramal mencionada al principio de este anexo cuando se haga referencia a los cálculos
realizados en una época anterior a 1993. En estos casos el término Recurso Mineral (según
reconocimiento, prospección, exploración general y exploración detallada) será equivalente a
las Reservas Calculadas por el Grado de estudio del Depósito (tipos C2,C1,B,A,
respectivamente) y Reservas Minerales (con algún tipo de estudio de viabilidad minera y algún
tipo de estudio económico) definirán las Reservas Balanceadas y No Balanceadas.
El concepto de Confirmación de Reservas será entendido cuando se use en citas en el sentido
de la diferencia entre las recursos (antes llamadas reservas) pronosticados a partir de la red de
exploración, aceptados oficialmente por la Oficina Nacional de Recursos Minerales y los
recursos (sean o no sean reservas) enviados al cliente.
En esta investigación, para la época actual, se tendrán en cuenta los conceptos de Recursos
Minerales y Reservas Minerales tal como se expresan en la propuesta de Diciembre de 1998
aunque todavía no está aprobada. Se hará énfasis en que el nivel de estudio técnico económico de los datos relativos al Recurso Mineral que podrá indicar la factibilidad potencial
del minado del mismo y por tanto lo que define la Reserva Mineral, debe ser de tal profundidad
que a partir de él se puedan elaborar planes efectivos de minería de medianos (probables) y
cortos plazos (probadas).
Cuando se use el término Recursos Originales (se usa en la práctica), será equivalente a decir
Recursos Indicados (exploración general) y el término Recursos Recalculados (se usa en la
práctica) será equivalente a Recursos Medidos (exploración detallada).

�Anexo 46 : Tabla de escombros superior e intercalado por bloques en el yacimiento
Punta Gorda
Tabla A46.1
Bloque LB+SB ES
EINI EISI EI=EINI+EISI EI/(LB+SB)
1
1.95
0.2
0
0
0
0.000
2
8.09
0.9
1
0
1
0.124
3
7.81 1.23
1
2.6
3.6
0.461
4
2.01 0.96
1
0
1
0.498
5
5.05 1.46 1.14
2.5
3.64
0.721
6
7 2.75 1.11 2.73
3.84
0.549
7
7.86 1.84
1 3.25
4.25
0.541
8
17.48 4.02
1.6 3.86
5.46
0.312
9
8.03 1.96 1.14 2.93
4.07
0.507
10
2.39 0.12
0
2
2
0.837
11
6.56 1.73 1.13 2.44
3.57
0.544
12
8.77 1.92 1.17 3.92
5.09
0.580
13
13.66 2.11 1.32
5
6.32
0.463
14
22.67 3.81 1.36 3.15
4.51
0.199
15
16.4 3.81 1.44 3.08
4.52
0.276
16
12.03 2.64 1.38 2.58
3.96
0.329
17
1.62 1.19
0
0
0
0.000
18
5.31 3.25
1.5 3.71
5.21
0.981
19
4.03 4.13
1
4.9
5.9
1.464
20
2.17 2.67
1
0
1
0.461
21
1.89 1.47
0
0
0
0.000
22
8.63 1.78 1.08
3.1
4.18
0.484
23
14.7 3.39 1.27 2.73
4
0.272
24
9.55 0.86 1.23
2.3
3.53
0.370
25
15 4.39 1.81
3.9
5.71
0.381
26
16.45
4.8 1.38 2.64
4.02
0.244
27
14.89 5.86 1.26 3.39
4.65
0.312
28
17.06 5.06 1.42 6.47
7.89
0.462
29
10.1 11.04 1.54 3.39
4.93
0.488
30
5.52 10.24 1.05
4.5
5.55
1.005
31
5.57 10.14 1.18 4.81
5.99
1.075
32
5.35 5.15 1.09 4.07
5.16
0.964
33
2.32 2.12 1.14
3.2
4.34
1.871
34
5.29 0.91
1 4.57
5.57
1.053
35
16.52
5.2 1.29 3.13
4.42
0.268
36
11.15 1.61 1.28 4.03
5.31
0.476
37
10.34 4.57 1.52
4.8
6.32
0.611
38
10.61 6.16 1.34 3.45
4.79
0.451
39
10.66 6.58 1.31 3.26
4.57
0.429
40
17.22 6.57 2.03 7.95
9.98
0.580
41
12.01 8.87 1.16 5.65
6.81
0.567
42
3.71 9.17
1 3.63
4.63
1.248
43
5.98 9.96 1.19 2.33
3.52
0.589
44
4.07 3.67
1.1 3.87
4.97
1.221
45
1.93 1.67 1.06
2.8
3.86
2.000
46
10 5.42 1.32 3.25
4.57
0.457
47
12 7.77 1.21 3.29
4.5
0.375
48
7.14
2.5 1.06 2.71
3.77
0.528
49
10.66 4.18 1.39 3.55
4.94
0.463
50
12.65 8.37 1.37 3.09
4.46
0.353

�51
52
53
54
55
56
57
58
59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69
70
71
72
73
74
75
76
77
78
79
80
81
82
83
84
85
86
87
88
Media
D. E.

10.6
11.3
9.33
3.39
2.07
1.12
2.47
7.17
7.55
7.07
10.45
10.6
10.6
11.66
8.94
3
4.33
1.87
5.77
6.77
6.94
10.18
8.07
7.17
8.13
7.77
7.21
5.35
8.9
8.38
6.24
5.39
3.27
6.48
9.17
3.14
2.98
2.1
7.986
4.510

6.82 1.44 3.94
5.54 1.26 2.85
8.1 1.09 2.75
10.02
1 2.25
7.8
1 2.25
2.77
1
4
3.47
1.2 2.33
9.41 1.07 6.31
8.57 1.11 4.85
3.7 1.01 3.11
3.65 1.14 3.16
5.63 1.32 3.05
4.98 1.38
2.4
5.69 1.15 3.49
6.85 1.33 4.53
10.85
1
3.5
10.79
1.2
4
2.6
0
3
7.84
1 4.67
6.01
1.1 5.74
4.28 1.08 3.08
3.05 1.25 3.72
3.25 1.13 3.22
5.64 1.26 2.44
8.05 0.98 4.22
9.4 1.05
6.5
8.39
1.1 4.96
5.65 1.18 2.29
4.97
1.2 3.83
5.37 1.11 2.75
5.44 1.28 3.58
8.47 1.19 4.12
11.26 1.25
11
6.67
1 3.33
5.43 1.23 5.39
6.08 1.33
2
6 1.43 3.14
11.48
1
6
5.138 1.139 3.480
3.008 0.337 1.662

5.38
4.11
3.84
3.25
3.25
5
3.53
7.38
5.96
4.12
4.3
4.37
3.78
4.64
5.86
4.5
5.2
3
5.67
6.84
4.16
4.97
4.35
3.7
5.2
7.55
6.06
3.47
5.03
3.86
4.86
5.31
12.25
4.33
6.62
3.33
4.57
7
4.619
1.828

0.508
0.364
0.412
0.959
1.570
4.464
1.429
1.029
0.789
0.583
0.411
0.412
0.357
0.398
0.655
1.500
1.201
1.604
0.983
1.010
0.599
0.488
0.539
0.516
0.640
0.972
0.840
0.649
0.565
0.461
0.779
0.985
3.746
0.668
0.722
1.061
1.534
3.333
0.786
0.713

�Anexo 47: Valoración del impacto socio - técnico - económico de la metodología
presentada
El impacto social de la implantación de esta metodología está dado por los siguientes factores:
1. Actualización y superación inmediata del personal de la mina en las ciencias geológicas,
mineras e informáticas.
2. Comprensión de toda la actividad minera como un sistema y por tanto se tiene conciencia
de la importancia de la tarea que desempeña cada persona en particular.
3. Humanización del trabajo de gabinete en la mina.
4. Aumento del nivel de confianza en los resultados que se obtienen.
Desde el punto de vista técnico esta metodología implica relacionarse directamente con
conocimiento y tecnología actualizada. En el área de la Matemática se presentan teorías
creadas en los últimos 30 años, incluso, algunos temas han sido creados especialmente para
este trabajo; estos aspectos se utilizan en relación directa con la solución de problemas
concretos de la actividad minera. La Informática se presenta como una herramienta necesaria
en la implementación de la metodología y se hace énfasis en su versatilidad, capacidad de
manejo rápido y fiable de la información y facilidades que se tienen actualmente para los
diálogos hombre - máquina. Desde el punto de vista de la Geología los esfuerzos se han
concentrado en dos aspectos de gran importancia en la actualidad: el problema de la definición
y estimación de recursos y reservas (lo cual se trata de manera indirecta durante todo el
trabajo y de manera directa en el anexo 45) y el problema de la modelación de estos
yacimientos lo cual es analizado en el capítulo 3 y donde se proponen soluciones novedosas
que pueden convertirse en las herramientas comunes para realizar el pronóstico en la actividad
minera del níquel. Esta investigación pertenece a las ciencias mineras y es por ello que en esta
área el impacto puede ser mayor debido principalmente a que en la actualidad la actividad
práctica minera en nuestros yacimientos de níquel se basa en conceptos organizativos que
evolucionaron de manera importante en los últimos 10 - 20 años; los vínculos de la Minería con
otras ciencias afines y con la tecnología ha aumentado; y una mayor matematización de la
Minería la ha convertido en una ciencia de desarrollo seguro y rápido a tenor con las
exigencias de nuestra época. Como puede deducirse de lo planteado en este párrafo, el
impacto técnico de esta metodología pudiera ser revolucionario.
Desde el punto de vista económico el impacto de la implementación de esta metodología
deberá ser importante ya que su objetivo es disminuir las pérdidas, el empobrecimiento, el no
cumplimiento del volumen y de la calidad del mineral enviado por unidad de tiempo al proceso
metalúrgico, el uso inadecuado del equipamiento y además permite lograr afectaciones
pequeñas al medio ambiente. Se distinguirán tres aspectos:
1. Un pronóstico eficiente debe garantizar la base de datos para una planificación eficiente y
esto tiene en sentido general un aporte económico indiscutible porque se sienta las bases
de la estabilización de un proceso de disminución de costos. En particular la estimación de
un pozo de explotación en sustitución de su excavación (sustitución que podrá realizarse a
menudo) aportará ahorros como los siguientes:
Tabla A47.1: Ofertas de precios de algunas actividades para la realización de un pozo de
explotación de 30 m. (calculado según de varias tablas de [99], los precios están dados en
USD )
Actividad
Precio por
Total de
Precio
Unidad
Unidades
Total
Amarre y cálculo de un pozo (topografía) 32.00
1
32.00
Trazado de líneas (topografía)
39.00
1
39.00
Trocha, marcación, remarcación y
49.83
1
49.83
nivelación
1 plataforma y 42 m de camino
35.00
1 plataforma
35.00
realizados con bulldozer Komatzu T-130
42 m de camino
Perforación de pozo por el método
40.62
30 m
1218.6
Hallow Auger (diámetro 76 mm;
recuperación 95%)
Secado y molienda de muestra de 2 a 5 4.00
30 muestras
120
kg.
Traslado de muestras (un viaje)
180.30
0.05 viaje
9.01
Conservación y almacenamiento
0.50
30 muestras
15.00
Ensayos físico - mecánico (humedad y
9.50
30 muestras
285.00
masa volumétrica)
Análisis químico de siete elementos
13.00
30 muestras
390.00

�Total
2193.44
Además se deberá considerar los salarios, impuesto y dietas de algunos especialistas, los
recargos y las bonificaciones. Como puede observarse un bloque de 300x300 con red de
exploración de 33.33x33.33 (81 pozos) contempla una red de explotación de 361 pozos por
lo que se tendrían que desarrollar 280 pozos los cuales costarían alrededor de $ 614000.00
USD.
2. La planificación es la llave del uso adecuado de los recursos y medios para su explotación
por tanto pueden ser importantes los aportes que puede tener una planificación de las
actividades, orientada hacia la obtención de resultados óptimos.
3. El control es quien garantiza la estabilidad del sistema y además aporta los datos para el
cálculo de los costos y ganancias. Un ejemplo conocido es que un control eficiente
garantiza que los obreros reciban como retribución a su trabajo el salario que realmente se
merecen.
En sentido general, no es posible dar en estos momentos un valor numérico que indique
cuantitativamente el aporte económico que pudiera obtenerse por la implementación de esta
metodología en una de nuestras minas pero si pensamos que esta mina tuviera planificados
enviar en un año 3000000 de toneladas de mineral con una ley de 1.31% de Ni (o sea 250000
mensuales) para que se produzcan 30000 toneladas de Ni (asumiendo que la dilución sea de 0.11 y que la eficiencia del proceso metalúrgico sea de 83.34%), necesitaría una adecuada
organización de los trabajos para lograr cumplir con el cliente teniendo pérdidas y
empobrecimiento mínimos y cumplir con las exigencias relacionadas con el uso del
equipamiento y la protección del medio ambiente. Si las pérdidas fueran en ese año del 6%
quiere decir que en el campo quedarían 180000 toneladas de mineral que con los parámetros
anteriores significan alrededor de 1800 toneladas de Ni; no es necesario dar más detalles para
comprender la importancia económica que tiene evitar las pérdidas. Un análisis análogo
pudiera realizarse para el empobrecimiento y los otros parámetros mencionados.

�Anexo 48: Aspectos que debe contener un proyecto minero (según las ideas generales de
[124])
I. Introducción y certificado técnico - económico.
Se señalan las particularidades geológicas y condiciones climáticas generales, las exigencias a
la calidad del mineral útil, indicaciones del contratista y otras particularidades que determinan la
metodología de proyección. El certificado técnico - económico representa un breve compendio
de las partes principales del proyecto presentadas en forma de memoria escrita; en ella se
plasman los siguientes testimonios:
a. Argumentación de la necesidad de construcción de la cantera, características de sus
parámetros, exigencias al mineral útil e índices de productividad por años.
b. Descripción de modelos y cantidad de unidades del equipamiento minero básico.
c. Indices técnico - económicos básicos y su valoración (cantidad de obreros y su
productividad, costo de producción, rentabilidad y ganancias).
d. Datos sobre gastos capitales dinámicos y sobre la efectividad económica de la construcción.
II. Parte geológica.
Incluye las características de la región y del yacimiento, el clima en detalle y orografía de la
región, características geológicas e hidrogeológicas, cantidad de cuerpos minerales y sus
dimensiones. Características mineralógicas de las rocas, potencia de las rocas, su estructura,
propiedades de los tipos de rocas estériles aprovechables para la rehabilitación. Tipos y clases
tecnológicas y litológicas de menas y sus propiedades geoquímicas, densidad, coeficiente de
fortaleza, coeficiente de esponjamiento de los tipos de rocas presentes, humedad, cantidad y
potencia de los horizontes acuíferos, coeficiente de filtración, flujo de aguas lluvias y
subterráneas. Características cualitativas del mineral útil y posibilidad de utilización de las rocas
estériles, propiedades físico - mecánicas del mineral útil y las rocas estériles. Reservas de
mineral útil, grado de exploración del yacimiento, perspectivas de aumento.
III. Parte minera (tecnológica). Contiene lo siguiente:
a. Argumentación de los contornos intermedios y finales de la mina en los yacimientos, división
del campo, establecimiento de las etapas de explotación.
b. Cálculo de reservas del mineral útil y volumen de estéril en los contornos de la cantera, en el
cuerpo, bloques geológicos, en tramos de explotación (en yacimientos inclinados y abruptos
las reservas y volúmenes se calculan por capas).
c. Reservas de suelos fértiles.
d. Principales aspectos del trabajo de organización (régimen calendario, esquema general de
mecanización compleja, tipo de equipamiento para perforación, arranque - carga, transporte
y escombreras, características de la producción).
e. Argumentación de la productividad de la mina, volúmenes promedios anuales de estéril,
plazo de servicio de la cantera, duración del período de asimilación de la productividad
nominal y otros.
f. Trabajos de excavación, argumentación de los tipos de excavadoras, cálculo de su
productividad y cantidad, cálculo de los parámetros de los frentes de excavación).
g. Transporte interior, es decir desde los frentes hasta las escombreras, las plantas de
beneficio, (argumentación de los tipos de transporte, determinación de su productividad y
cantidad, cálculo de los parámetros de las vías de comunicación).
h. Formación de escombreras (argumentación del método de formación de escombreras,
cálculo de los parámetros de las escombreras y cantidad de equipos, ubicación de la
escombrera, selección del método de rehabilitación).
i. Mecanización de los procesos auxiliares y traslado de materiales a la cantera.
j. Laboreo de trincheras (argumentación del método de laboreo, cálculo de los parámetros de
las trincheras, determinación de la velocidad de profundización de los trabajos mineros,
cálculo de los volúmenes de trabajos preparatorios).
k. Apertura ( argumentación del método de apertura y sus características, y de la ubicación de
la traza de la trinchera para el acceso a la cantera, determinación del volumen de trabajos
mineros y duración de su construcción, dinamismo de la apertura de la cantera en la medida
que avanza la explotación).
l. Sistema de explotación (argumentación y características del sistema de explotación, altura
del escalón, ancho de la banda de excavación y plazoleta de trabajo, ángulo de inclinación
del bordo, esquema de preparación de nuevos horizontes de trabajo, condiciones racionales
y métodos de arranque global y selectivo).
m. Plan calendario de la explotación (orden de ejecución de la explotación del yacimiento,
distribución de la extracción del mineral útil y contenido de elementos útiles y volúmenes de

�estéril en tiempo y espacio por años y horizontes; para los primeros 5 años se entrega el
plan detallado con distribución anual, para los siguientes períodos se da el plan aproximado
para cada 5 años ).
n. Drenaje y secado (métodos de protección de la mina de las aguas superficiales, drenaje de
las aguas subterráneas).
o. Medidas para el trabajo seguro en la mina (especialmente contra inundaciones y
deslizamientos).
p. Ventilación de la mina, lucha contra el polvo, incendios y gases nocivos.
q. Condiciones de trabajo y traslado de los obreros (aseguramiento de agua potable y
alimentos, puntos médicos, defensa contra el sol y el viento, etc.).
IV. Parte minero - mecánica (instalaciones de bombeo, compresores, ventilación y ascensos,
bandas transportadoras, organización de los trabajos de reparación y abastecimiento de piezas
de repuestos ).
V. Instalaciones de beneficio y fragmentación - clasificación, tolvas de recarga, depósitos auxiliares
de mineral, control de la calidad del mineral útil.
VI. Parte energética ( abastecimiento de energía eléctrica y térmica, líneas de transmisión,
equipamiento de iluminación ).
VII. Parte constructiva (edificios industriales e instalaciones de superficie).
VIII. Plano general y transporte (ubicación de edificios e instalaciones en áreas de montaje
industrial, trazado de las vías de comunicación, líneas de transmisión eléctrica y diferentes
redes, transporte exterior).
IX. Planes de protección del medio ambiente durante la actividad minera y sistemas de
rehabilitación propuestos..
X. Parte económica (cálculo y análisis de los índices técnico - económicos, cálculo de las
ganancias y rentabilidad de la empresa, argumentación de la efectividad económica de las
decisiones tomadas ).
Los principales índices técnico - económicos son los siguientes:
1. Productividad de la mina en masa minera, mena y concentrado.
2. Plazo de construcción de la mina hasta el momento en que se alcanza la productividad
proyectada.
3. Plazo de existencia de la mina.
4. Gastos capitales en la construcción industrial (sin considerar los gastos en objetos
exteriores).
5. Gastos capitales específicos ( para 1 t de mena, masa minera ).
6. Gastos de explotación anuales para el año nominal.
7. Cantidad de trabajadores.
8. Productividad de los obreros por turnos, en mena y masa minera.
9. Costo de extracción de la mena.
10. Gastos para la extracción de 1 m3 de estéril.
11. Rentabilidad.
12. Ganancia.
XI. Parte de presupuesto ( cálculo financiero de la construcción de la mina, materiales, cálculo del
financiamiento de los diferentes tipos de trabajo, en obtención y montaje de equipamiento;
cálculo del valor de los trabajos de investigación y otros ). El presupuesto total luego de la
aprobación sirve de argumento para financiar la construcción.
Proyecto de organización de la construcción de la mina ( comienzo y plazo general de
construcción, gastos capitales y su distribución por años, plan calendario de la construcción,
organización de los trabajos de construcción, ejecución de las vías de comunicación, trabajos
minero - capitales ).

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                <text>Metodología para el pronóstico, planificación y control integral de la minería en yacimientos lateríticos</text>
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                    <text>Tesis Doctoral: CIENCIAS TÉCNICAS

Estudio del Hidrotransporte de las Colas en
el Proceso Carbonato Amoniacal

ALBERTO TURRO BREFF

Moa 2002

www.ismm.edu.cu/edum

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
¨Dr. Antonio Núñez Jiménez¨

FACULTAD METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE INGENIERÍA MECÁNICA
TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE
DOCTOR EN CIENCIAS TÉCNICAS

AUTOR: ING. ALBERTO TURRO BREFF
TUTORES: DR.C. LEONEL GARCELL PUYÁNS
DR.C. RAFAEL PÉREZ BARRETO
DR.C. RAÚL IZQUIERDO PUPO
DR.C. ARÍSTIDES LEGRÁ LOBAINA

MOA, 2002

�Introducción

1

INTRODUCCIÓN.
En el año 2000 la industria del Níquel constituyó la primera fuente de exportación
del país y se encuentra enfrascada en el proceso de ampliación de las
capacidades instaladas y modernización de su tecnología, lo que le permitirá ir
incrementando su papel en la economía nacional.
En la resolución económica del V Congreso del Partido Comunista de Cuba
(1997), se plantea que para la recuperación y desarrollo de la economía cubana
es necesario intensificar el desarrollo de la industria minero - metalúrgica y como
objetivo estratégico incrementar la producción de concentrado de Níquel con la
mayor eficiencia en las inversiones.
Para cumplir estos lineamientos a mediano y largo plazo, se requiere que
paralelamente al crecimiento progresivo se perfeccionen los parámetros y
regímenes de trabajo de las instalaciones

tecnológicas para explotar de una

forma más racional y eficiente las grandes reservas de recursos minerales
existentes en los yacimientos niquelíferos en la parte oriental de Cuba y se
perfeccione el sistema de transportación de minerales lo que garantizará la
existencia de un proceso productivo continuo.
Dentro del complejo tecnológico de la industria niquelífera cubana, las empresas
Comandante René Ramos Latour de Nicaro y Ernesto Che Guevara de Moa,
realizan la producción de Níquel más Cobalto por el proceso Carbonato Amoniacal
(CARON).
En el costo de la extracción

del Níquel

y en la eficiencia de su proceso

tecnológico incide significativamente el tratamiento de las colas, que contienen
minerales útiles que se depositan en diques para su aprovechamiento futuro y
cuyo volumen es relativamente grande, del orden de 104 T de colas por cada
tonelada de níquel producido.
El costo de producción del Níquel por el proceso CARON esta incrementado en
gran medida por el elevado consumo energético. En el tratamiento de las colas
incide, además, una baja eficiencia del transporte hidráulico cuya causa se
requiere precisar para disminuir los costos e incrementar su fiabilidad.

�Introducción

2

En este tipo de transporte el consumo energético depende en gran medida de las
pérdidas de carga a lo largo de la tubería y ésta, a su vez, depende del diámetro
de la conductora, su estado de explotación, el material y tecnología de que está
hecho, el régimen de trabajo de la instalación y de las propiedades físico
mecánicas del material y de sus suspensiones.
Estos factores tienen distintos grados de influencia y son muy variables e inciden
con diferentes magnitudes, tanto en los indicadores económicos como en la
eficiencia del proceso tecnológico. Cualquier estudio encaminado a perfeccionar el
sistema de evacuación de pulpas implicaría el análisis de estos factores en el
proceso. El orden de la realización de los estudios no está relacionado
obligatoriamente con el grado de incidencia, sino con la obtención organizada de
los datos que se requieren.
Los desechos lixiviados (colas) constituyen suspensiones minerales con
particularidades no newtonianas poco conocidas que influyen en el proceso de
transportación.
La variabilidad de estas propiedades y de las condiciones de hidrotransportación
limitan el campo de aplicación de las fórmulas de cálculo conocidas, y no resulta
posible determinar los parámetros de transportación con la precisión necesaria
para los objetivos prácticos. Los métodos de cálculo propuestos para estos
parámetros, basados en las características del flujo plástico – viscoso de
BINGHAM necesitan en muchas ocasiones correcciones fundamentadas en los
resultados experimentales. Por ello, los resultados publicados sobre trabajos
realizados con múltiples hidromezclas aún resulta insuficiente para la obtención
de correlaciones más generalizadas.
El análisis de las condiciones técnicas y de explotación del sistema de
hidrotransporte de las colas en la planta de Recuperación de Amoniaco de la
Empresa Ernesto Che Guevara muestra problemas respecto a:
•

Dificultades de explotación de los equipos e instalaciones de bombeo que
no trabajan en regímenes eficientes de trabajo y con frecuencia cavitan.

•

Desconocimiento del comportamiento de las colas en función de las
propiedades físico – químicas y reológicas de las mismas.

�Introducción
•

3

Ausencia de un dosificador en la entrega de pulpa a las bombas y
dificultades para su elección por desconocimiento de los parámetros de
hidrotransporte.

•

Diferencia de nivel en las descargas de las líneas que incide en la
productividad del sistema.

Las metodologías de cálculo y evaluación disponible para el estimado de los
parámetros indispensables para proyectar una instalación de transporte
hidráulico, han sido elaboradas a partir de los datos experimentales obtenidos
para sistemas particulares y no existe una metodología única para determinar
los parámetros. Por ello se requiere de la generalización de los resultados
experimentales que permitan la solución racional de diversos problemas en las
condiciones de la Empresa ”Comandante Ernesto Che Guevara”.
Para fundamentar y proyectar una instalación de transporte hidráulico, es
necesario determinar la velocidad crítica, las pérdidas específicas de carga, la
densidad o concentración de las mezclas, el diámetro del conducto que permita
la determinación del régimen racional del trabajo y elegir los equipos adecuados
para el caso concreto, lo que están influidos por las propiedades físico –
mecánicas de las pulpas . Estos parámetros tienen incidencia en la magnitud de
las inversiones, en los gastos de explotación y en la fiabilidad del trabajo de la
instalación.
Situación Problémica: En la actualidad el sistema de hidrotransporte de las
colas de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” presenta alta
ineficiencia debido a problemas técnicos y operacionales que conducen a que
la instalación de transportación de este material opere en un régimen
cavitacional, con los correspondientes incrementos en el consumo energético,
de agua y materiales para el mantenimiento. Hasta el presente esta situación
no se resuelve dado por el desconocimiento de las propiedades de las colas y
por no contar con un método de cálculo y evaluación apropiado.

�Introducción

4

Problema Científico: Obtener las propiedades de las colas y un modelo de
cálculo, que permita establecer los parámetros racionales de operación del
sistema de flujo para la transportación de las colas.
Las dificultades de explotación y los posibles incrementos de la producción de
la empresa, determinan la necesidad de un estudio de las regularidades del
movimiento del flujo y la elaboración de la metodología de cálculo para el
hidrotransporte de las colas del proceso Carbonato Amoniacal, que
constituye el objetivo fundamental del presente trabajo. Por consiguiente la
Hipótesis de la Tesis establece que el empleo de las propiedades físico mecánicas y reológicas de las colas en la obtención de un sistema de
ecuaciones para el cálculo del hidrotransporte en tres fases, permitirá
obtener parámetros más racionales de operación, diseño y mejorar la
eficiencia de las instalaciones de la Empresa “Comandante Ernesto Che
Guevara”.
Por tanto, para cumplir el objetivo central, se desarrollaron los siguientes
objetivos específicos:
•

Caracterizar las colas desde el punto de vista químico, mineralógico,
reológico, granulométrico y de su estabilidad y establecer la influencia
de estos factores sobre su comportamiento.

•

Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de los principales
parámetros del transporte hidráulico de las colas.

•

Proponer un modelo físico – matemático del movimiento de las
hidromezclas de las colas, teniendo en cuenta sus características de
sistema trifásico.

•

Elaborar una metodología para el cálculo y proyección del complejo de
hidrotransporte.

•

Contribuir a la disminución de los costos de producción sobre la base de
la reducción del consumo energético, de los gastos de mantenimiento y
de la magnitud de las inversiones requeridas con vista a mejorar la
fiabilidad de las instalaciones industriales.

�Introducción
•

5

Proporcionar información, acerca de los elementos nuevos que
contribuyan a la disminución de la agresión ecológica debido al
almacenamiento y manipulación actual de las colas.

Novedad Científica
I.- La caracterización de la fase sólida y de la hidromezcla de las colas,
mediante:
•

El establecimiento

de los

modelos reológicos

que describen

el

comportamiento no newtoniano de las colas del proceso CARON, aspecto
este desconocido hasta el presente.
•

La evaluación de la estabilidad de las colas y del efecto de las
propiedades de la fase sólida, la temperatura, la concentración y el pH
sobre los parámetros reológicos y la viscosidad de sus hidromezclas a
través de los modelos

matemáticos obtenidos en relación con estos

aspectos.
•

El sistema de correlaciones, derivado del modelo físico propuesto, para el
cálculo y evaluación de las instalaciones de hidrotransporte que manipulan
las pulpas de cola constituyen un sistema trifásico novedoso para

las

condiciones de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara” .
II. – La propuesta de una metodología de cálculo y evaluación de las
instalaciones de hidrotransporte que manipulan las pulpas de cola,
derivado de los resultados de la caracterización realizada y del sistema de
ecuaciones producto del modelo físico – matemático propuesto para este
sistema.

�Introducción

6

Aportes Metodológicos
• Se establece una metodología para el cálculo y evaluación de un
sistema de hidrotransporte de una hidromezcla con características
trifásicas pudiendo generalizarse la aplicación de dicho modelo a
otras plantas de producción de níquel por el proceso CARON.
• Se ilustra la necesidad de utilizar los parámetros que caracterizan el
comportamiento reológico de fluidos en el cálculo y evaluación de
problemas del transporte de materiales no newtonianos por tuberías,
•

Los resultados de la caracterización y el modelo propuesto para
describir el sistema trifásico puede ser introducido en temas de
asignaturas afines de las carreras de Metalurgia, Mecánica, Minería
e Ingeniería Química.

Valor práctico
•

La aplicación de los modelos reológicos obtenidos permiten
determinar el comportamiento

de las colas y los valores de sus

parámetros.
•

La aplicación de los modelos obtenidos permiten estimar la
viscosidad

y

los

parámetros

reológicos

en

función

de

la

concentración, temperatura y pH.
•

Con el sistema de ecuaciones obtenidas es posible calcular las
instalaciones de bombeo para ser empleadas en un sistema de flujo
dado .

•

La investigación de los parámetros permite estabilizar la producción y
disminuir los costos mediante la reducción del consumo energético, la
magnitud de las inversiones, su amortización, y el perfeccionamiento
de la tecnología del hidrotransporte.

�Introducción

7

Tareas principales a desarrollar.
1. - Determinar las propiedades físico – mecánica de las colas.
2.- Elaborar y fundamentar el modelo físico – matemático para el flujo de pulpas
de colas a altas temperaturas.
3.- Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de los principales
parámetros hidráulicos de las colas.
4.- Elaborar la metodología de cálculo y proyección del hidrotransporte de las
colas a partir del modelo matemático que se obtenga.
5.- Elaborar las recomendaciones en particular definir el régimen de trabajo para
la reducción del consumo energético y del gasto de las inversiones.

�Revisión bibliográfica. 1
CAPITULO I.

REVISION BIBLIOGRAFICA.

La necesidad de determinar con más precisión los parámetros para la
transportación por tuberías de mezclas concentradas de diferentes productos
líquidos y materiales áridos, es evidente durante la manipulación de los
materiales en operaciones y procesos tecnológicos, en diferentes ramas de la
economía nacional ( metalurgia, petróleo, construcción, industria química y la
agricultura).
La variedad de las propiedades físico – mecánicas de estas mezclas confiere
propiedades específicas a los flujos en su movimiento por tuberías u otros
dispositivos de transporte similares. Con frecuencia se requiere la
transportación de suspensiones concentradas que exhiben propiedades no
newtonianas, en las que las partículas tienden a formar estructuras que
exhiben , un comportamiento seudoplástico, o características plásticas con la
aparición de esfuerzos cortantes iniciales. En dependencia de las condiciones
de operación , dichos flujos pueden ser laminares o turbulentos con diferentes
influencias de las características reológicas de las mezclas . Darby,R.( 2000).
El conocimiento de las propiedades de flujo de las suspensiones que se
transportan es de gran importancia para decidir las características de los
sistemas de bombeo, redes de tuberías, accesorios y equipos que deben
utilizarse según las necesidades tecnológicas, así como los requerimientos
medio ambientales, no menos importante que deben tenerse en cuenta en
todo proceso de carga, transportación, vertimiento

y almacenamiento de

cualquier tipo de material.
A continuación se realizará el análisis de los distintos aspectos relacionados
con el tema, que se abordan en la bibliografía consultada, con la finalidad de
disponer de los elementos básico invariantes y de las tendencias actuales
que resulten esenciales para el correcto desarrollo del trabajo.
En la mayoría de los casos, en la práctica mundial, el análisis del
hidrotransporte tiene un carácter bifásico, es decir partículas sólidas
suspensas en líquidos, en casi todos los casos se encuentran gases disueltos
en la fase líquida mediante la ebullición que tiene lugar al igualarse la presión
con la tensión de vapor. Estos problemas tratados de una u otra forma en la

�Revisión bibliográfica. 2
literatura reportada por Daniels, Alberty (1963) influyen considerablemente en
los parámetros de los flujos y en la durabilidad del equipamiento.
La concentración de los gases disueltos en el líquido depende de la
solubilidad del gas en cuestión según Daniels, Alberty (1963) y de la presión
del líquido. Por razones tecnológicas en las colas de la Empresa Ernesto Che
Guevara están constituidos por soluciones amoniacales, gas de alta
solubilidad y fácil desprendimiento del líquido, lo que crea una nueva fase
gaseosa que incide con fuerza en los parámetros de flujos y que en la
literatura se reporta como modelo trifásico según Mijailov (1996) de donde se
deduce la necesidad de investigar las propiedades reológicas de la pulpa y
la influencia de la fase gaseosa en los parámetros del transporte hidráulico de
las colas de la Empresa Ernesto Che Guevara.
1.1.1. Clasificación reológica general de los fluidos.
En la teoría y la práctica actual , los fluidos se clasifican desde el punto de
vista reológico en newtoniano y no newtoniano, según Skelland (1970),
Tejeda (1985), Perry

(1988) y Díaz (1989). A su vez

los fluidos no

newtonianos se clasifican en tres grupos:
- De viscosidad invariable con el tiempo.
- De viscosidad dependiente del tiempo.
- Materiales

( líquidos de Maxwuel)

Fluidos de viscosidad invariable con el tiempo:
a) Seudoplásticos:

⋅

La viscosidad disminuye con el incremento de γ . El

líquido comienza a fluir inmediatamente después que se le aplica un esfuerzo
cortante (τ &gt;0). b) Dilatantes: La viscosidad aumenta con el incremento de γ.
Estos líquidos fluyen también para valores de (τ &gt; 0).
c) Plásticos reales: La viscosidad puede disminuir o aumentar con un
⋅

incremento de γ . Fluyen para valores de τ &gt; τo . La principal característica
de los plásticos ideales y reales es que poseen una estructura tridimensional
muy fuerte cuando están en reposo, la cual resiste la deformación o el
movimiento. Para valores del esfuerzo cortante τ &lt; τo , no se establece el
flujo. Para τ ≥ τo , la estructura se rompe, permitiendo que se establezca el

�Revisión bibliográfica. 3
flujo del material. Al reducir el esfuerzo hasta valores de τ ≤ τo la estructura
de dicho fluido se restablece (Figura 1.1).
Fluidos de viscosidad dependiente con el tiempo:
- Tixotrópicos.
- Reopécticos.
Materiales viscoelásticos (líquidos de Maxwell).
Estos materiales exhiben propiedades viscosas y elásticas. Las sustancias
viscoelásticas fluyen bajo la acción del esfuerzo cortante, pero, aunque la
deformación es continua no resulta totalmente irreversible, de manera que al
cesar la acción del esfuerzo cortante, el material restablece en parte su
forma, semejante al comportamiento de los cuerpos elásticos sólidos. Este
comportamiento se ha observado en NAPALM, en soluciones de polímeros,
en masas cocidas de la industria azucarera con altos contenidos de gomas
(polisacáridos),

en ciertas resinas y en emulsiones de crudo cubano, de

acuerdo a lo reportado por Toose (1995) y Ferro (2000).
1.1.2 Curvas de flujo.
Las curvas de flujo se representan gráficamente al relacionar valores
experimentales de τ contra (- dv/dy ). Así, se obtendrán curvas de flujo de
diferentes formas en dependencia de la naturaleza reológica de los fluidos
(Figura 1.1) , según Turiño ( 1984) y Tejeda (1985).
τ

4
5
2

τo
τo

1
3
⋅

γ
Figura 1.1 Curvas de flujo típicas de fluidos no newtonianos independientes
del tiempo.
1- newtoniano; 2 - seudoplástico; 3 - dilatante; 4 - plástico real y 5 – plástico
ideal (Bingham).

�Revisión bibliográfica. 4
Las curvas de flujo son útiles, fundamentalmente, en el diseño de equipos o
en la evaluación de instalaciones ya construidas, por ejemplo, para
determinar la caída de presión necesaria para que un material no newtoniano
fluya por una tubería de diámetro conocido; para determinar si un equipo ya
construido (con el fin de transportar o elaborar un material determinado)
puede ser usado con otro material diferente; para clasificar los materiales
reológicamente

y

encontrar

el

modelo

adecuado;

para

comparar

características estructurales o de calidad de un mismo producto obtenido sin
producciones “batch” y que hayan sido fabricadas sustituyendo algún
componente por otro , de acuerdo a lo reportado por Toose (1995).
1.1.3 Modelos reológicos.
Se han propuesto numerosas ecuaciones empíricas (modelos reológicos)
.

para expresar la relación que existe en estado estacionario entre

τy γ.

Todas estas ecuaciones contienen parámetros empíricos positivos, cuyo valor
numérico puede determinarse a partir de los datos de la curva de flujo a
temperatura y presión constante. Los modelos mas difundidos de acuerdo a
lo reportado por Bind (1973), Skelland (1970), Tejeda (1985) y

Garcell

(1988), son los siguientes:
a) Modelo de Ostwald de Waele:
⋅

τ =Κ( γ )n …………………………………………………..…………………. (1.2)
Esta ecuación de dos parámetros se conoce también como Ley de Potencia.
Se utiliza mucho para describir el comportamiento reológico de fluidos
seudoplásticos y dilatantes. El parámetro n es el índice de flujo, y es una
medida del grado de comportamiento no newtoniano del material. Para n &lt; 1
el fluido es seudoplástico, mientras que para valores mayores que la unidad
es dilatante. Para n = 1, (ecuación 1.2) se transforma en la ley de Newton,
siendo K = µ. El parámetro K es el índice de consistencia, el cual da una
medida del grado de viscosidad del material.
Para los fluidos no newtonianos se utiliza el concepto de viscosidad aparente
(µa ). De acuerdo con la (ecuación 1.1) la viscosidad aparente viene dada por
la relación:

�Revisión bibliográfica. 5

µa =

τ
⋅

γ

……………………………………………........……………………… (1.3)

Si en esta expresión se sustituye la ecuación (1.2) se obtiene:
⋅
= γ 
µa  

n −1

.....……….……………….....……………………………….. (1.4)

b) Modelo de Bingham:

τ = τ o + µ p  γ  ………………………………….....…………………………… (1.5)
⋅

 

Donde τo es el esfuerzo cortante limite o inicial que es necesario vencer para
que el fluido fluya, µp es la viscosidad plástica. Este modelo se utiliza para
describir el comportamiento de los plásticos ideales, los cuales también se
conocen como plásticos de Bingham. Para τo = 0 (la ecuación 1.5) se
transforma en la ley de Newton, siendo µp = µ.
La viscosidad aparente para los plásticos de Bingham se obtiene
sustituyendo la ( ecuación 1.5) en la relación (1.4):

µa = µ p +

τ
⋅

γ

…………………………………………...……………………….. (1.6)

c) Modelo de Bulkley – Herschel.

τ = τo + K(γ)n ………………………………………....…...…………………….. (1.7)
Los parámetros k, n, τo tienen el mismo significado que en los dos modelos
anteriores. Se utiliza para describir el comportamiento de los plásticos reales.
Para n = 1, (la ecuación 1.7) se transforma en el modelo de Bingham, para

τo = 0, en el modelo de Ostwald de Waele, y para τo = 0 y n = 1 se transforma
en la ley de Newton.
Los tres modelos analizados son los más difundidos en la literatura
especializada y los que más se han utilizado en el diseño de sistemas de
flujos. No obstante, existen otros modelos que también pueden describir el
comportamiento reológico de los materiales no newtonianos con mayor o
menor precisión en dependencia de las características de esos materiales,
por ejemplo los modelos: 1) de Eyring; 2) de Ellis; 3) de Casson, etc.

�Revisión bibliográfica. 6
Si se combinan (las ecuaciones 1.7 y 1.4), se obtiene la expresión de la
viscosidad aparente:
⋅
µ a = τ⋅ o + k  γ 
 
γ

n −1

………….............………………..……………………….. ( 1.8 )

1.2 Tipos de Reómetros ( Viscosímetros).
Existen numerosos tipos de reómetros que se han diseñado y comercializado.
Solo cuatro de ellos, reúnen las condiciones necesarias para ser usados en la
determinación de propiedades reológicas, estas son: a) el de tubo capilar, b)
el rotacional de cilindros concéntricos, c) el rotacional en medio infinito, d) el
rotacional de cono y plato según , Díaz (1989), Garcell (1988), Perry (1988),
Rosabal (1988), Skelland (1970), Tejeda (1985).
Los viscosímetros rotacionales (reómetros) son los mas difundidos para
realizar estudios reológicos. En la figura 1 del anexo 1 se muestra un
esquema de los elementos básicos de medición de los mismos.
1.3 Estabilidad de las suspensiones. Propiedades superficiales. La
doble capa eléctrica. Potencial Zeta. Densidad de carga de las
partículas.
Muchas partículas coloidales en contacto con un líquido polar, como por
ejemplo el agua, adquieren una carga eléctrica superficial Cerpa (1999).,
dando lugar a la aparición de las llamadas propiedades superficiales de las
suspensiones coloidales, tales como: la densidad de carga de la superficie, el
punto de carga cero, los potenciales electrocinéticos, el punto izo eléctrico,
etc., que dependen en gran medida del pH de la suspensión.
La carga superficial influye en la distribución de los iones vecinos que se
hayan en el líquido de manera que los iones de carga opuestas ( contraiones) son atraídos hacia la superficie y los iones con la misma carga ( coiones) son alejados de la superficie por repulsión.
La teoría de la doble capa eléctrica trata sobre la distribución de los iones, y ,
por consiguiente, sobre la magnitud de los potenciales eléctricos que existen
en la proximidad de la superficie cargada.
Stern propuso un modelo para la doble capa eléctrica, donde plantea que
esta está formada por dos partes, una que permanece fija a la superficie

�Revisión bibliográfica. 7
sólida, con un espesor aproximado de un diámetro de molécula, mientras la
otra es una capa difusa que penetra en la solución. Establece además, que
la capa fija y la difusa están separadas por un plano, llamado plano de Stern.
Los iones adsorbidos están localizados en este plano, es decir , entre la
superficie y el plano de Stern. Los iones localizados mas allá de este plano
forman la parte difusa de la doble capa.
La superficie de cizalla es la interfase de contacto entre las fases en el
movimiento relativo,

el potencial de esta superficie es conocido como el

potencial zeta, ξ. ( ver figura 2. anexo 1)
En los sistemas dispersos con características coloidales, la densidad de
carga superficial de las partículas, σo y el potencial zeta, ξ, son funciones del
pH y de la concentración del electrolito indiferente ( fuerza iónica) en

el

medio dispersante,
Tanto σo como ξ constituyen una medida de la estabilidad de la suspensión.
La magnitud del pH a la cual σo = 0 y ξ = 0 se denominan: punto de carga
cero ( p.z.c), y punto izoeléctrico ( i.e.p) respectivamente . El punto de carga
cero y el punto izoeléctrico coinciden cuando no hay adsorción específica de
aniones y/o cationes en la superficie de las partículas.
Mecanismos de carga superficial de las partículas.
Los mecanismos más importantes por lo que la superficie de las partículas
pueden cargarse eléctricamente son los siguientes: Ionización, formación de
iones complejos, adsorción específica de iones, según, Cerpa (1999).
Ionización: Tiene lugar por la disociación de grupos ionogénicos superficiales,
en dependencia del pH de la solución. Por ejemplo, las proteínas poseen
grupos carboxilo y amino que se ionizan para dar iones COO- y NH3+ .
Formación de iones complejos: Un modelo simple generalizado propone que
los centros activos MOH, presentes en óxidos y oxihidróxidos tales como: la
Maghemita, la Goethita, la

Gibbsita, la Sílice

y otros, dan lugar a la

formación de pares de iones MOH2+ MO - que dan carga a la superficie y
que interaccionan con los cationes y aniones que se encuentran en el medio
dispersante Garcell (1998). En estos óxidos, los centros activos exhiben un
comportamiento anfotérico, coexistiendo simultáneamente sitios neutros MOH

�Revisión bibliográfica. 8
y sitios cargados de MOH2+

y MOH - . El tipo predominante de estos sitios

depende del pH. Así, a pH inferiores al p.z.c o al i.e.p. las cargas netas
superficiales pueden ser

positivas y a pH mayores a dichos puntos,

negativas. La carga neta viene dada por la diferencia entre el número de
sitios MOH2+

y

el número de sitios MO

–

por unidad de superficie. A

pH = p.z.c, predominan los sitios MOH y la concentración de los grupos
remanentes de MOH2+ y MO

-

, son iguales, de manera que la carga

superficial de la partícula se hace nula.
Adsorción iónica.
Es posible que la superficie adquiera una carga neta por la adsorción
desigual de iones de signos opuestos. Se consideran iones adsorbidos
específicamente a aquellos que están unidos a la superficie de la capa de
Stern, por fuerzas electrostáticas o de Van der Waals, lo suficientemente
fuerte para superar la agitación térmica.
Una de las leyes importantes de la Química de Superficie establece un cierto
orden en relación con los iones que pueden ser adsorbidos en la superficie de
los óxidos y de otros compuestos de acuerdo a lo expresado por Demai
(1996), Torres (1989) .
Según esta Ley se adsorberán preferiblemente los iones de mayor valencia, y
para los de una misma valencia, los que tengan mayor radio iónico. Esto da
lugar a las llamadas series liotrópicas de adsorción. Por ejemplo, la secuencia
de afinidad normal ( series liotrópicas o de Hofmeister) que presentan
muchos óxidos es la siguiente:
Al3+ &gt; Ca2+ &gt; K1+

( en relación con la valencia).

Ba2+ &gt; Sr2+ &gt; Ca2+ &gt; Mg2+ ( en relación con el radio iónico)
Mediante estudios realizados sobre los fenómenos superficiales de la
Goethita en agua de mar, por Balistrieri y Murray (1979), se logró la serie
liotrópica para este mineral.
H+ &gt;&gt; Mg 2+ = SO 42 - &gt; Ca2+ &gt;Cl = Na+ = K+
Puede observarse que la Goethita muestra una serie líotrópica irregular, ya
que la adsorción del Mg

2+

&gt; Ca2+ es contraria a la secuencia de afinidad

�Revisión bibliográfica. 9
normal de Hofmeister presentada arriba. También puede verse que la
Goethita tiene gran afinidad por los iones Mg2+ y SO42- .
La adsorción iónica se puede producir por intercambio de iones contenidos en
el sólido y en el líquido circundante. En los procesos de intercambio iónico, la
carga neta de la superficie de las partículas no se altera ,según Guardia
(1994), Torres (1989) y Muñiz (2001) , han realizado trabajos con pulpas
de laterita de Moa que demuestran las características coloidales de éstas por
su alto contenido de partículas finas, y en las que se observan y se miden
propiedades superficiales. No se han encontrado trabajos similares acerca de
las colas del proceso CARON.
1.4

Efecto de las propiedades superficiales en las características

reológicas de las suspensiones concentradas.
En las dispersiones gruesas, donde las partículas son de tamaño
relativamente grande, el área superficial total de la fase sólida resulta
relativamente pequeña. En estos sistemas el efecto de las propiedades
superficiales es prácticamente despreciable. En cambio, en las suspensiones
coloidales cuya fase dispersa posee un área superficial grande, el efecto de
las propiedades de superficie desempeñan un papel muy importante. Ello se
debe, fundamentalmente, a que el comportamiento reológico es afectado
grandemente por la densidad de carga superficial y por la fuerza iónica del
medio dispersante, ya que estas variables influyen sobre la interacción neta
entre las partículas.
La interacción neta es la suma de un componente repulsivo y un componente
atractivo. El componente atractivo viene dado por las fuerzas de atracción del
Van der Waals

y no es sensible a los fenómenos superficiales . El

componente repulsivo se debe a las fuerzas repulsivas eléctricas que rodean
a las partículas ( repulsión de Born).
Cuando la interacción neta es repulsiva se observa un comportamiento
newtoniano de la suspensión, en cambio, cuando la interacción neta es
atractiva la suspensión puede exhibir un comportamiento seudoplástico o
plástico, debido a la formación de agregados o flóculos, o de una estructura
espacial. En los trabajos de Cerpa y Col (1997), (1998), (1999) con pulpas
laterititas, así como de Leong y Boger (1990) y con suspensiones de líquido

�Revisión bibliográfica. 10
se ilustra la relación entre los fenómenos de la Química de Superficie y la
reología. No se han encontrado trabajos sobre las colas del proceso CARON
que traten sobre estos aspectos.
Teniendo en cuenta todo lo hasta aquí explicado, resulta evidente que los
efectos de las propiedades superficiales sobre la reología de las
suspensiones minerales coloidales es un fenómeno de carácter universal, de
manera que los principios que rigen estos procesos pueden ser aplicados
independientemente del tipo de mineral que forme la dispersión.
1.5 Interacciones y factores que influyen sobre el comportamiento y
propiedades reológicas de las dispersiones minerales.
Cuando un sólido es dispersado en un líquido, la viscosidad de la suspensión
que se forma se incrementa. La dispersión puede exhibir comportamiento
newtoniano o no newtoniano, en dependencia de las interacciones físicas y
químicas que tiene lugar entre las partículas y el líquido, así como de la
naturaleza y características de las fases mineralógicas que constituyen el
sólido [69].
En la literatura

especializada se han analizado diferentes tipos de

interacciones, los cuales han sido resumidos por Cheng (1980)

dentro de

tres categorías diferentes:
-

Interacciones hidrodinámicas entre el líquido y las partículas sólidas
dispersas, las cuales incrementan la disipación viscosa en la suspensión.

-

La atracción entre partículas que da lugar a la formación de flóculos,
agregados y estructuras.

-

El contacto partícula – partícula, el cual es la causa de las interacciones
de fricción.

Además de estas interacciones existe un número de factores que ejercen
gran influencia sobre el comportamiento de las dispersiones, tales como:
tamaño y distribución de tamaño de las partículas; composición química y
mineralógica

del

sólido;

composición

iónica

del

medio

dispersante;

concentración de la fase sólida; temperatura y pH.
A continuación se analizan brevemente los efectos de los factores más
importantes:

�Revisión bibliográfica. 11
Efecto de la granulometría.
En general, las suspensiones de partículas finas exhiben mayores
viscosidades que las de partículas gruesas, con excepción de aquellas
partículas que poseen propiedades magnéticas con las que ocurre lo
contrario, como es el caso de las pulpas de maghemita, según lo expresado
por Garcell ( 1994).
En un trabajo realizado por Garcell (1992), se confirmó que las pulpas
acuosas de laterita ( limonita) preparadas con partículas mayores de 90 µ m
no logran formar una estructura y muestran un comportamiento newtoniano;
en cambio, las preparadas con mezclas de partículas inferiores a 50 µ m
forman estructuras que comunican a la suspensión propiedades plásticas,
pudiendo ajustarse su curva al modelo de los plásticos Bingham.
Las pulpas de lateritas industriales muestran una distribución granulométrica
en la que predominan las partículas con tamaños inferiores a 43 µ m , de ahí
el comportamiento típico de los plásticos Bingham de estas suspensiones.
Efectos de la temperatura.
En general, en la mayoría de los líquidos y suspensiones se ha observado
una disminución de la viscosidad con el incremento de la temperatura. Se ha
comprobado que la disminución

de la viscosidad puede deberse

a dos

efectos, según Garcell ( 1993), a) disminución de la viscosidad del medio
dispersante; b) debilitamiento de las estructuras formadas por las partículas
al aumentar la temperatura.
Efecto de la composición mineralógica.
Se ha comprobado que las pulpas de mineral laterítco pueden presentar un
amplio rango de los valores del punto izo eléctrico (i.e.p.) o de su punto de
carga cero (p.z.c) en la dependencia de su composición mineralógica, según
lo expresado por Garcell ( 1993).
Este hecho hace que la viscosidad y estructuración de las pulpas de laterita
sean, a su vez, una función del pH.
Los cambios de la composición mineralógica, también influyen sobre las
características de sedimentación de las suspensiones de laterita y sobre la
estabilidad de las pulpas.

�Revisión bibliográfica. 12
Efecto de la concentración de sólidos.
Por lo general, en las suspensiones diluidas ( con valores de concentración
volumétrica ,φ , inferior a 10 % en peso de sólidos) el comportamiento de las
suspensiones es newtoniano . A medida que aumenta la concentración de
sólidos, se incrementan las interacciones de las partículas, con la tendencia a
formar flóculos, agregados y estructuras. Como consecuencia de esto, a
concentraciones

moderadas,

la suspensión

puede alcanzar el

comportamiento Seudoplástico. A concentraciones más altas, los efectos
hidrodinámicos son menos importantes, y , dado que las partículas se hayan
más cerca una de otras, se forman estructuras tridimensionales que le
comunican a la dispersión propiedades plásticas.
En trabajos realizados por Garcell (1993) y por Cerpa y Garcell (1997) con
pulpas de lateritas pudo determinarse que, para concentraciones menores de
18 % en peso de sólidos, estas pulpas exhiben un comportamiento
Seudoplástico que es prácticamente independiente de su composición
mineralógica. Y para contenidos de sólidos en el orden de 22 % en peso se
manifiestan propiedades plásticas, y

a medida que se incrementa la

concentración hasta 45 %, las viscosidades aumentan, dependiendo cada
vez más de la mineralogía del sólido. En estas condiciones, las curvas de
flujo, pueden ser ajustadas, en algunos casos, al modelo de Bingham, o al de
Bulkley – Herschel, en otros.
Efecto del pH.
En

las

suspensiones

grandemente

los

con

características

fenómenos

coloidales,

electrocinéticos

y

se

otras

manifiestan
propiedades

superficiales. En las suspensiones minerales, en la que la distribución de
tamaño muestra altos volúmenes de partículas finas se manifiestan también
estos fenómenos, los cuales son altamente dependientes del pH de la
suspensión. Para pH cercanos al punto isoeléctrico, el equilibrio atracción –
repulsión entre partículas se desplaza hacia la atracción debido al predominio
de las fuerzas de Van der Waals. En estas condiciones la suspensión
incrementa su inestabilidad y muestra los máximos valores de viscosidad,
debido a la formación de estructuras más fuertes. A pH alejado del i.e.p., son

�Revisión bibliográfica. 13
más importantes las fuerzas de repulsión de carácter electrostático entre las
partículas.
Es por ello que las partículas se dispersan más fácilmente, y la suspensión
adquiere más estabilidad y exhibe menores valores de viscosidad.
Otro aspecto importante está relacionado con la adsorción de iones en la
superficie del sólido, lo cual provoca variación de la carga superficial de las
partículas y desplazamiento del i.e.p. y de p.z.c , según Garcell (1994). En
general, cuando no hay adsorción específica de iones, los valores del i.e.p y
de p.z.c coinciden, sin embargo, cuando se adsorben cationes y aniones
los valores del i,e,p

y p.z.c experimentan desplazamiento hacia pH más

ácidos o más básicos, trayendo consigo cambios en el comportamiento de la
suspensión.
El pH juega un papel importante en el proceso de sedimentación de las
pulpas crudas. La experiencia indica que en el agua de reboso

el pH

disminuye su valor con el tiempo de contacto con el mineral laterítico. Novoa
( 1976) propone controlar el pH de la pulpa para lograr valores óptimos de 5,5
– 5,7 con el objetivo de lograr una mejor sedimentación y expone que a
valores mayores o menores de ese rango se observa un efecto negativo en
la velocidad de sedimentación. Los valores de pH alcanzados en este trabajo
difieren de los obtenidos por Valdés (1983), quien estudió los fenómenos
químicos coloidales de la pulpa laterítica, determinando el rango óptimo de
pH entre 6,6 – 7,6, cercano al punto izoeléctrico, lo que ha sido comprobado
por otro trabajo, entre los que se pueden mencionar el de Ferro (1984); sin
embargo Cerpa ( 1997) demuestra que el punto izoeléctrico se alcanza a pH=
4,8 – 8,4.
Esta diferencia puede estar dada por las condiciones de trabajo utilizadas en
cada caso y las características del mineral . Novos (1976) se limitó al estudio
de las condiciones de sedimentación variando el pH en un rango muy
estrecho ( 4-62). Por

otra parte Valdés (1983) realizó un estudio más

profundo a través de mediciones del potencial electrocinética de la partícula
por los métodos de macro y microelectroforesis en un intervalo de pH entre
0,3 y 12,4, estableciendo dos puntos izoeléctricos a pH entre 2 y 7
respectivamente; entre estos dos valores , la superficie de la partícula tiene

�Revisión bibliográfica. 14
carga positiva . Para un valor de de pH inferior a 2 o superior a 7, las
partículas se cargan negativamente . Cerca del punto izoeléctrico a pH de
6,6 – 7 , no existen fuerzas electrostáticas capaces de separar las partículas
entre sí y estas tienden a regularse con la formación de agregados que
sedimentan a mayor velocidad ; es a estos valores de pH que se alcanzan
las mejores condiciones de sedimentación de la pulpa cruda. Este trabajo
establece el valor de pH en que las pulpas sedimentan mejor; pero no tiene
en cuenta la procedencia o tipo del mineral de la pulpa, o sea su composición
granulométrica, mineralógica y química.
Beyris ( 1997) definió un nuevo indicador denominado Índice de
Sedimentación ( Ised) como la relación metal ligero/ metal pesado para
efectuar la homogenización de los minerales lateríticos, no alterando la ley
del

mineral

para

las

tecnologías

ácidas

permitiendo

predecir

el

comportamiento de la sedimentación, teniendo en cuenta la relación existente
entre los factores fundamentales que influyen como sistema en el proceso,
lográndose porcentajes de sólidos a 46,61 %.
Se verifica experimentalmente en el caso del índice de sedimentación ( Ised)
con valores menores que 0,22 para la homogenización de los materiales
laterícos y del Silicato de Sodio como un electrolito en concentraciones (0,001
– 0,0085) g/l, que constituyen vías para el mejoramiento de las condiciones
de sedimentación en la planta de espesadores de pulpa de la Empresa
“Comandante Pedro Soto Alba” de Moa.
1.6 Consideraciones generales sobre las colas de la “ Empresa
Comandante Ernesto Che Guevara”.
La información bibliográfica consultada sobre las características de las colas
puede ser resumida de la forma siguiente: Herrera

y colaboradores del

Centro de Estudios Aplicados al Desarrollo Nuclear (1994), efectuaron una
investigación sobre la caracterización de productos parciales y finales de la
Empresa René Ramos Latourt “Nicaro”. En este estudio se determinó que la
composición química de las colas de Nicaro es bastante similar a la que se
obtiene actualmente en la Empresa Ernesto Che Guevara de Moa; sin
embargo, se observan grandes diferencias en su composición mineralógica ,
por ejemplo, en todas las muestras analizadas, la fase principal es la

�Revisión bibliográfica. 15
magnetita con un contenido de 64 – 90% en peso. En cambio en el proceso
CARON de Moa la fase principal es la maghemita con un contenido en el
orden de 63 – 83 % en peso, esta diferencia se atribuye a las modificaciones
tecnológicas producidas en la fábrica Ernesto Che Guevara de Moa, que
puede haber ocasionado la oxidación de la magnetita transformándose esta
en maghemita , teniendo en cuenta que una vía tanto natural como sintética
de obtención de maghemita es precisamente mediante la oxidación de la
magnetita . (Ver anexo 1 - tablas 1y 2).
1. 7 Propiedades magnéticas de los materiales.
Muchos óxidos de hierro exhiben en mayor o menor grado propiedades
magnéticas según lo expresado por Costa (1996).Estos materiales pueden
adquirir las propiedades magnéticas por la acción del campo magnético
natural de la Tierra ó del campo aplicado de un equipo. Dependiendo de la
naturaleza del óxido de hierro (las características de su estructura atómica),
de la temperatura, de la intensidad del campo magnético aplicado (el campo
magnético natural de la Tierra es aproximadamente de 0.2 Gauss ) y del
tamaño y forma de las partículas,
adquiridas

pueden

variar

las características

magnéticas

de uno a otro material. Así, por ejemplo, la

hematita a 260°k es antiferrimagnética

y a 956° k es débilmente

ferrimagnética. Así mismo, la maghemita a tamaños menores de 10 nm es
súperparamagnética(no exhibe propiedades magnéticas) en cambio, para
dimensiones mayores, a temperatura ambiente, es ferrimagnética.
Entre los óxidos de hierro a temperatura ambiente, y para dimensiones
mayores a 10 nm, la maghemita y la magnetita son las que exhiben
propiedades magnéticas apreciables (ferromagnéticas), siendo mas notables
estas características en la magnemita. Las partículas de estos minerales
poseen formas elipsoidales en rotación y constituyen pequeños

imanes

naturales.
En el trabajo de Garcell y col. 1998 se determinaron las características
reológicas y magnéticas de suspensiones de nanopartículas de maghemita
de diferentes formas, tamaño y distribución de tamaño. Se observa que sus
fuerzas coercitivas y los magnetismos máximos y remanentes adquiridos se
incrementan con el aumento del tamaño de las partículas. Ello provoca un

�Revisión bibliográfica. 16
incremento en la viscosidad y en la magnitud del
ocurre con los materiales

τ 0,

contrariamente a lo que

no magnéticos en los que sus propiedades

reológicas disminuyen con el aumento del tamaño de sus partículas.
No se han encontrado trabajos relativos a los aspectos tratados para las
suspensiones de las cola del proceso CARON. Sin embargo, dado el hecho
de que en este estudio se ha podido determinar que la fase mineralógica
principal de estas pulpas es la maghemita – magnetita, es de esperar que
exhiba propiedades magnéticas y comportamientos similares que las
suspensiones de esos minerales puros.
1.8 Parámetros de hidrotransporte en el flujo de hidromezclas por
tuberías.
El análisis de las investigaciones realizadas por diferentes autores Dyurano
(1952), Ibenskii (1957), Kalinin (1965) , Mijailova (1966), Skelland (1970),
Karasik (1972), Gusarov (1972), Karasik ( 1972), Pérez ( 1970,1983,1984),
Parnoskaya (1976,1987), Smoldriev ( 1980, 1986, 1989), Nuruk (1979,1985),
Shekadeshvarsheischili (1981), Alexandro (1986), Izquierdo (1995), Darby
(2000), G y R (1995), Suárez (1998), Díaz (1999) muestran que las mismas
están dedicadas fundamentalmente a:
1.- Estudio de la estructura dinámica de diferentes flujos de suspensiones y
de las peculiaridades de los regímenes de movimiento del flujo portador de
partículas sólidas. Sobre esta base se construye el modelo físico y se deduce
la ecuación de equilibrio dinámico y la obtención de la dependencia de
cálculo a partir de la utilización de datos experimentales.
2.- Estudio de las regularidades del movimiento de los flujos con partículas en
suspensión, la influencia de partículas sólidas sobre su estructura cinemática
y establecer el enlace de las características locales e integrales.
3.- Determinar la magnitud de la energía que el líquido le trasmite a las
partículas sólidas de diferentes categorías. Este método se fundamenta sobre
el principio de considerar las fuerzas de interacción del líquido y las partículas
sólidas suspendidas en él.
De lo explicado anteriormente se observa, que la solución teórica de los
principales problemas del hidrotransporte es posible obtenerla solo de las
ecuaciones de la hidrodinámica. De igual forma, en relación con la

�Revisión bibliográfica. 17
complejidad de obtención de hidromezclas, se puede utilizar la teoría
semiempírica, la que se fundamenta sobre diferentes representaciones del
movimiento del flujo de las hidromezclas y de la variación de la influencia de
las partículas en el perfil de distribución de velocidades. Por ello, el segundo
aspecto encuentra su aplicación práctica y ha obtenido desarrollo en trabajos
realizados por la mayoría de los investigadores.
Como es conocido, durante el movimiento de un líquido homogéneo a
pequeñas velocidades por la sección de la tubería se subordina a la ley
parabólica.
2

 r 
1 −  R  
   

V= Vmáx

.......................................................................................................

(1.9)

Donde:
R – radio de la tubería
r - distancia del eje.
Vmáx – velocidad máxima para r = 0.
En el régimen turbulento, la distribución de velocidades para líquidos
homogéneos se describe por la ley logarítmica propuesta sobre la base de la
teoría semi empírica de Prandtl – Karman.

Vmáx − V
r
1
= ⋅ ln
V*
χ
r−y

..................................................................................................................... (1.10)

Donde:

χ

- constante de Karman;

y – distancia desde la pared del tubo hasta el punto analizado;

τ 
V =  
ρ
*

τ
τ

1

2

- velocidad dinámica, donde:

- tensión de rozamiento en la pared del tubo.

En varios trabajos según, Smoldriev (1966, 1980) , Karasik (1976), Agustín
(1983), Vennard (1986), muestran que la misma se muestra que debido a la
presencia mediante la existencia de gran cantidad de partículas pequeñas
puede variar el régimen de flujo de la suspensión. Desplazándose a lo largo
de la línea del flujo con velocidades prácticamente igual a la velocidad del

�Revisión bibliográfica. 18
líquido, disminuyendo la resistencia. Las partículas de tamaños medios, bajo
la acción de diferentes fuerzas se separan de ellas y las partículas más
grandes se separan de la frontera sólida, lo que provoca la destrucción de la
estructura del flujo, varían las características de las pulsaciones y la
intensidad de las turbulencias. Como resultado de esto surge el
desplazamiento transversal de las

partículas sólidas, variándose la

interacción mecánica en el flujo y modificándose el perfil de distribución de
velocidades en comparación con un líquido homogéneo.
Smoldriev y Col.( 1980), sobre la base del análisis de los resultados
obtenidos en diversos trabajos realizados por ellos y por otros autores con
hidromezclas de diferentes materiales de granulometrías y densidades
variadas (arcilla, carbón, caolín, desechos de la industria metalúrgica,
materiales de la construcción y otros), a distintos regímenes de flujo, rangos
de temperatura y diámetros de las tuberías lograron establecer y resumir
algunas regularidades en las características del flujo de los productos, Así, se
pudo comprobar que, no obstante las diferencias observadas en las
propiedades físico – mecánicas de los materiales y en las características del
medio dispersante, existen peculiaridades comunes que describen el flujo de
las hidromezclas estudiadas, en relación con sus comportamientos reológicos
con las pérdidas hidráulicas, con los perfiles de velocidad en diferentes
regímenes de flujo ( estructural, transitorio y turbulento).
Los resultados obtenidos por pulpas formadas por materiales de diferentes
formas, tamaño y granulometría, no responden a una expresión única, lo que
a obligado a dividir las hidromezclas en diferentes grupos, la más utilizada es
la (159), que clasifican estas pulpas según el tamaño de las partículas de la
siguiente forma:
Hidromezclas
Muy gruesas
Gruesas
Dispersas gruesas
Dispersas finas
Estructurales
Coloidales

Tamaño, mm
10 – 300 mm
2/3 – 10 mm
0,15 – 2/3
0,05 – 0,15 /0,2/
0,05 – 0,005
0,005

�Revisión bibliográfica. 19
Esta clasificación en nuestra opinión más cerca que cualquier otra responde a
las tareas de hidrotransporte y refleja muy bien múltiples resultados
experimentales y será la utilizada en este trabajo.
A partir de esta clasificación las pulpas de hidrotransporte por el proceso
CARON, se encuentran en el grupo de las finamente dispersas hasta las
coloidales y se hace necesario investigar los factores que inciden en la
variación de las propiedades físico – mecánicas de las hidromezclas por las
posibles influencias que pueden tener las características reológicas en los
parámetros de hidrotransporte

y en particular factores tales como:

concentración, tamaño, granulometría, composición mineralógica y otras.
Las investigaciones experimentales realizadas hasta el presente

en

hidrotransporte de minerales sólidos se refieren fundamentalmente a la
determinación de las pérdidas específicas por rozamiento, la velocidad crítica,
densidad de la pulpa y régimen racional que en última instancia determinan
los indicadores técnico – económico de hidrotransporte.
El régimen con que se puede transportar estas mezclas

varía desde el

puramente laminar hasta el puramente desarrollado, en la (figura 2, curva 1
del anexo1) se observa, que la hidromezcla se desplaza prácticamente como
si fuera un cuerpo sólido y ocupa toda la sección de la tubería.
Con el aumento de la velocidad del movimiento los enlaces estructurales no
logran restablecerse y el flujo ocurre con una viscosidad constante

y

pequeña, prácticamente no se rompe la estructura. A este régimen se le
llama régimen de flujo estructural. Para la curva de flujo, la recta del flujo i =
f(v) se expresa por la ecuación lineal Svedova – Bingham, lo que posibilita
calcular el régimen de flujo establecido (el perfil de velocidades establecidas
en condiciones de desplazamiento homogéneo). Señalamos, que para valorar
este régimen se puede utilizar además el parámetro de viscosidad efectiva

µe

, la cual disminuye con el incremento del gradiente de velocidad. En este

caso los cálculos se complican. Unido a esto , la utilización del esquema
indicado de flujo viscoso plástico posibilita con facilidad resolver las tareas
prácticas. Para describir el flujo de hidromezcla en este régimen se utilizan

�Revisión bibliográfica. 20
dos parámetros independientes: la viscosidad η y la tensión dinámica limite o
limite dinámico de fluidez τd.
Durante la transición del flujo laminar al turbulento, el valor de la viscosidad
estructural disminuye con el aumento de las tensiones tangenciales (o el
gradiente de velocidad), sin embargo cuando se alcanza el limite dinámico de
fluidez, la viscosidad estructural permanece prácticamente constante. Por
cuanto en la práctica en la mayoría de los casos se logra el régimen
estructural, lo que mayor interés representa es el estudio de la influencia de
la concentración de sólido, temperatura, sus propiedades superficiales y otros
factores que influyen en los parámetros reológicos
La curva 2 ( figura 2b del anexo 1), caracteriza la distribución de velocidades
en un flujo de una suspensión de caolín, correspondiente al régimen

de

movimiento estructural. El perfil de velocidades justifica la existencia de zonas
características en el flujo cercano a la pared con estructura y distribución de
velocidades parabólicas, y la zona central con una estructura constituida
(núcleo del flujo); de igual forma mantiene una deformación pequeña. A
medida que aumenta la velocidad media, el espesor de la zona cercana a la
pared con estructura destruida se aumenta. Perfiles de velocidades
semejantes se han obtenido para suspensiones de arcilla, carbón, materiales
de la construcción, etc. Ellos corroboran; que el régimen de flujo plástico
viscoso de Svedova – Bingham corresponde con el perfil de velocidades real.
El análisis preliminar demuestra; que el espesor de la capa cercana a la
pared con estructura destruida

aumenta con rapidez, pero el grado de

destrucción de la estructura de la hidromezcla se encuentra en dependencia
directa a las dimensiones del flujo.
Con el aumento del gradiente de velocidad en el flujo la hidromezcla entra en
un proceso de destrucción de la estructura, después del cual el aumento
posterior del gradiente de velocidad no provoca una caída considerable de la
viscosidad. Es necesario señalar, que para una serie de mezclas el limite de
destrucción de la resistencia ocurre en el régimen transitorio, cuando el flujo
se mueve como un líquido homogéneo con una viscosidad mínima

µ min. . La

zona lineal de la curva reológica de la mezcla estructural, fluye a tal régimen

�Revisión bibliográfica. 21
que pasa, a través del inicio de la ordenada; por eso la viscosidad del sistema
se determina como newtoniano. Esta misma viscosidad se mantiene en el
régimen turbulento.
Cuando es alta la viscosidad del medio (es alta la concentración de la fase
sólida) con frecuencia no se presenta la posibilidad de alcanzar un grado
limite de destrucción de la estructura antes de que aparezca la turbulencia o
la destrucción del flujo suave. Por eso para algunas
hidromezclas de alta concentración no existe el régimen turbulento. Así, las
mediciones realizadas con suspensiones de arcilla demuestran un paso
directo del régimen estructural al régimen de flujo turbulento sin pasar por la
zona considerada de velocidades transitorias (o existe una zona muy
pequeña).
Esta peculiaridad es característica para suspensiones con elevado valor de
concentración de la fase sólida y un alto valor de τ0. Este factor justifica
también los experimentos realizados con suspensiones de polvo y granos de
minerales.
En algunos casos, mediante el movimiento de suspensiones fibrosas (de
masa de papel, turba,

sedimentos de agua subterráneas

a pequeñas

concentraciones) se ha observado la intersección de las curvas de flujo de la
suspensión con las curvas del agua i =f(v); es decir en algunas zonas las
curvas i =f(v) se distribuyen por debajo, fundamentalmente como resultado de
la disminución de la densidad del medio. Sobre el régimen de movimiento de
tales suspensiones se puede juzgar por los datos medidos por E.Gaize,
X.Ianke , representado en ( figura 5, anexo 1 ), donde , se observa un paso
rápido del régimen estructural al régimen de flujo turbulento, por ejemplo las
curvas

2 – 4. Ello se explica por la variación de las

características del

material (desecho de papel cartón y otros) cuando se le adiciona agua hasta
alcanzar una concentración volumétrica 8.6 %.
Análisis del transporte hidráulico en el proceso carbonato amoniacal en
la Industria del níquel.
El proceso carbonato amoniacal en la Empresa Comandante Ernesto Che
Guevara de Moa, el transporte de pulpa se realiza desde los tanques de

�Revisión bibliográfica. 22
contacto en la entrada de la planta de lixiviación hasta la evacuación final de
las colas.
En el proceso de transportación de acuerdo con la densidad de las pulpas y
con una misma granulometría varían los parámetros de transportación y su
régimen de trabajo, esta situación requiere de un estudio reológico para la
determinación del tipo de hidromezclas, por otra parte la presencia de
amoníaco en las colas y su alto grado de solubilidad Daniel, Alberty (1963),
hace que con presiones relativamente bajas la cantidad disuelta en la pulpa
sea relativamente alta, la caída de presión provoca el desplazamiento de una
fase gaseosa que pueda ocupar una sección que hace variar los parámetros
de flujo. En la práctica se crea además de la fase sólida y líquida, una fase
gaseosa adicional, en esencia el flujo de la hidromezcla en la planta de
recuperación de amoníaco está afectado, tanto por las posibles propiedades
reológicas de las mismas como por la presencia de la fase gaseosa.
Otra forma de aplicación del transporte hidráulico se encuentra en la Empresa
Comandante Pedro Soto Alba, donde se utiliza el transporte de pulpas
lateríticas por gravedad y a presión. El transporte por gravedad se realiza
desde la planta de preparación de pulpa hasta los espesadores de pulpa, con
una suspensión de 25 – 30 %de peso en sólido, por una tubería de hormigón
de 610 mm de diámetro y 5129 m de longitud. El transporte a presión se
realiza desde los espesadotes de pulpa hasta la planta de lixiviación con
ayuda de bombas centrífugas, a través de una tubería de 460 m de longitud y
508 mm de diámetro.
Shichenko (1951) Sobre la base de las investigaciones experimentales
estableció; que en el movimiento de mezclas de arcilla por tuberías se
presentan dos regímenes de flujo, el estructural y turbulento. Como resultado
de las investigaciones fue establecido, que la distribución de velocidades por
la ecuación de Svedova – Bingham, ocurre solo a velocidades del flujo hasta
V= 0,6 m/s.
Ivenski ( 1957) mediante el estudio de los regímenes de movimientos de las
mezclas de materiales de la construcción por tuberías de diferentes diámetros
estableció, que existe el régimen estructural en los limites de velocidades
hasta 0.5 m/s, se observa el régimen estructural, que se acompaña de la

�Revisión bibliográfica. 23
rotación de los granos, lo que conlleva a la destrucción de los enlaces
estructurales.
En el trabajo de Iakovlev (1962), se exponen los resultados de estudios
experimentales, los cuales demuestran que, el movimiento de líquidos
estructurales por tuberías
se caracteriza por la presencia de un núcleo del flujo, que se mueve con
velocidad constante como un cuerpo compacto.
Pakrovskaya (1985) , realiza un amplio estudio técnico – práctico donde
abarca temas muy importantes y novedosos entre los que se destacan:
características, parámetros y regímenes de transportación de hidromezclas
de diferentes grados de saturación; métodos para la preparación de pulpas
para el hidrotransporte, desgaste hidroabrasivo de los sistemas de tuberías
durante la transportación de materiales abrasivos; fiabilidad del trabajo de las
instalaciones de hidrotransporte; métodos de control y regulación de los
parámetros de hidrotransporte de los golpes hidráulicos; valoración
económica de la efectividad del transporte hidráulico.
Pérez Barreto; en su trabajo [1979], sobre la base de las investigaciones
teórico experimentales y el análisis de otros autores determinó los parámetros
y estableció los regímenes racionales de hidrotransporte de
minerales de hierro y concentrados . Elaboró las recomendaciones sobre la
modelación de las suspensiones, selección de los regímenes efectivos y la
metodología para la determinación de los parámetros de materiales sólidos
de alta densidad en flujos de alta densidad ( hasta 40 % de sólido por
volumen).
Suárez en su trabajo 1998, hace referencia a la elaboración del modelo
físico – matemático del movimiento de suspensiones de serpentinita blanda
por tuberías, basado en los resultados de las investigaciones de las
propiedades reológicas , la determinación de las regularidades de la variación
de los coeficientes de resistencia

hidráulica en dependencia de la

concentración másica en el intervalo de 40 a 80 % en régimen laminar; la
determinación de las pérdidas específicas de presión para el movimiento de
dichas suspensiones en régimen turbulento; la determinación de las

�Revisión bibliográfica. 24
ecuaciones para la obtención de la velocidad crítica y la velocidad límite de
caída de los granos de serpentinita dura.
Izquierdo en su trabajo (1989) sobre la determinación de los parámetros y
regímenes de hidrotransporte de mineral laterítico aplicable a
las condiciones del proceso productivo de la Empresa comandante Pedro
Soto Alba determinó las propiedades físico – mecánicas de las hidromezclas,
formuló el modelo físico – matemático del flujo de las pulpas lateríticas;
comprobó que durante el flujo dependiendo de la velocidad de las pulpas y de
la concentración del sólido, se presentan los regímenes estructural, transitorio
y turbulento, obtuvo las dependencias para determinar el coeficiente de
resistencia hidráulica para el movimiento del régimen estructural y las
pérdidas hidráulicas durante el movimiento de la hidromezcla en régimen
turbulento.
1.9

Requerimientos energéticos para el transporte de hidromezclas

sólido - líquido no newtonianas por tuberías. Balance de energía
mecánica.
Ecuación de balance de energía mecánica.
Para el diseño de sistemas de tuberías se requiere conocer la relación entre
los gradientes de presión (∆P/L), requeridos para lograr flujos volumétricos,
(Q), en un intervalo de diferentes diámetros, (D), del tubo, a distintas
temperaturas de operación y diferentes propiedades físicas de los fluidos.
Las expresiones que relacionan las variables señaladas en el régimen
laminar, para los modelos reológicos más difundidos en la literatura, así como
las limitaciones que puedan tener en su precisión en los sistemas de flujo con
diámetros relativamente grandes. De ahí, que, en los cálculos de ingeniería,
se prefiera hacer uso de las expresiones que relacionan el factor de fricción
de Fanning con el número de Reynolds y con otros números adimensionales,
tanto en régimen laminar como en turbulento

Skelland (1970), Rosabal

(1988).
Una de las leyes fundamentales de la mecánica de los fluidos se expresa
mediante la ecuación de balance de energía mecánica aplicada al sistema de
flujo en cuestión Skelland (1970), Rosabal (1988) . En la mayoría de los
textos de ingeniería química, el balance de energía mecánica para

�Revisión bibliográfica. 25
condiciones estacionarias de flujo se conoce como ecuación de Bernoulli, y
se ilustra sus aplicaciones para el caso particular del flujo newtoniano.
En el caso específico del flujo de suspensiones minerales no newtonianas
también se aplica el balance de energía mecánica en un sistema de flujo, al
cual entra el fluido por un plano (1) y sale por un plano (2).

Z1 ⋅ g P1
Z ⋅ g P2
+ + Ec1 = 2
+ + Ec2 + WS + ΣF ......................................... (1.11)
ρ
ρ
gC
gC
Donde:
Zg - Es la energía potencial para una altura vertical referida a un plano horizontal de referencia tomado arbitrariamente, m2/s.

P

ρ

- Es la energía de presión hidrostática, m2/s2.

EC - Es la energía cinética medida por unidad de masa, m2/s2.
WS – Es el trabajo por unidad de masa (como trabajo por una bomba sobre el
fluido).

ΣF – Es la energía mecánica convertida a energía térmica como resultado de
las fricciones del fluido, m2/s2.

ΣF =

∆Pf

ρ

+ (pérdidas por fricción por unidad de masa debido a los efectos de

entrada, de accesorios, de equipos, etc). ..............................................( 1.12)
En la expresión ( 1, 13 ), ∆Pf es la caída de presión por fricción asociada con
el flujo totalmente desarrollado a través del sistema de flujo. El término (∆Pf
/ρ) se refiere a los tramos de tubería rectos, y por lo general, es el
componente dominante en la mayoría de los sistemas de tuberías, excepto
en aquellos casos en los que esos tramos sean cortos y el número de
accesorios y válvulas sea grande.
Para el flujo no newtoniano, los términos EC y ΣF dependen de la naturaleza
reológica del fluido, y, por tanto, de los parámetros característicos del modelo
reológico que describe la curva de flujo.
El término de pérdidas de fricción, ΣF, puede estimarse mediante la definición
siguiente [4].

�Revisión bibliográfica. 26

ΣF =

1
⋅V
2

2

⋅ eV ...................................................................................... (1.13)

En la que eV (adimensional) es el factor de pérdidas de fricción, el cual es una
función del número de Reynolds y de las relaciones geométricas del sistema
de flujo.
Para el flujo por tuberías rectas circulares,

L
eV = 4 f   ............................................................................................ (1.14)
 D
Donde f es el coeficiente de fricción de Fanning.
Combinando las expresiones (1.14) y (1.15), se obtiene:

L V
ΣF = 2 f  
 D  gC

2

.................................................................................... (1.15)

La caída de presión en una tubería para materiales que siguen el modelo de
Bingham (plásticos ideales) se expresa en términos de variables de operación
y de los parámetros reológicos y geométricos del sistema de flujo:
∆P = φ  D, L,υ , ρ , µ ,τ o , g 
p



.................................................................... (1.16)

Aplicando el análisis dimensional y la correspondiente manipulación de los
términos, se obtiene una relación entre variables adimensionales que
agrupan las variables de la expresión 1.17. Así, se llega a la expresión que
relaciona al factor de fricción (f)con los números de Reynolds (Re) y de
Hedstrom (He) Skelland (1970) y de Froude (Fr):
 Dυρ   D 2 ρτ   υ 2 
D(∆P ) / 4 L
0 
, 
 .............................................(1.17)
f =
= φ 
,
2  



ρυ 2 2
 µ p   µ p   gD 

 Dυρ 
 ; He =
Donde el Re= 
 µ 
 p 

 D 2 ρτ 0 
 ; Fr =

 µ 2 
p



 υ2 


 gD 

Para hidromezclas que no contienen gases y tuberías llenas del fluido
completamente, el Fr no tiene influencia. Por tanto, para esos casos, la
ecuación (1,19) se puede representar en un gráfico de f vs Re con He como
parámetro en la región laminar. Para flujo altamente turbulento se obtiene una
curva prácticamente independiente del número de He. La región laminar y la
turbulenta y es función del Re y del He.

�Revisión bibliográfica. 27
En un trabajo publicado por Darby (2001) se proponen las expresiones que
describen la ecuación (1,19) para las tres regiones:
Región Laminar
FL =

16 
He 1 He 4 
1
+
−
 .................................................................. (1.18)

Re  6 Re 3 3 f 3 Re 7 

Región turbulenta desarrollada:
FT =

10c
Re 0,193

−5 

He 
C = - 1,378 1 + 0,14e− 2,9.10



................................................... (1.19)

Región de transición
F=

(f

β
L

β = 1,7

+ fT

β

)

1 β

................................................................................. (1.20)

40000
R
e

El sistema de ecuaciones (1.19,1.20,1.21) se describe gráficamente en la
(figura 5 del anexo1)
Para sistemas trifásicos (sólido – líquido – gas) es necesario tener en
consideración el numero de Fr. Este tipo de sistema es poco tratado en la
literatura, sobre este aspecto se abordará en el próximo epígrafe.
1.10 Características del flujo de hidromezclas trifásicas por tuberías.
En muchas industrias químicas y metalúrgicas se manipulan suspensiones
trifásicas (conformadas por una mezcla sólido-líquido-gas). En este epígrafe
se analizan los modelos físicos sobre sistemas trifásicos que fluyen por
tuberías es la única fuente bibliográfica encontrada que aborda esta temática,
es el trabajo de Mijailov (1994) , ya que no se dispone de otras fuentes sobre
este tema. El tema de flujo trifásico es poco tratado en la literatura.
Las experiencias demuestran que las estructuras del movimiento de las
mezclas dependen de la fracción volumétrica del gas y de la velocidad de la
fase líquida en la mezcla y es independiente de la forma de entrada del gas
en la tubería.

�Revisión bibliográfica. 28
En el caso de velocidades de la fase líquida, por tuberías, que no excedan
de 3 – 3.5 m/s, se pueden formar las siguientes estructuras estables del
movimiento de la hidromezcla trifásica.
Estructura

emulsionada:

Está

compuesta

por

burbujas

de

gas

relativamente pequeñas, la cual está más o menos uniformemente distribuida
en los limites del área del flujo de la hidromezcla. Esta estructura es posible
cuando la fracción volumétrica del gas en la mezcla es relativamente baja.
En una primera aproximación se considera, que la estructura emulsionada en
tubería vertical será estable cuando.

C ≤ 0.05Fr

0.2

.......................................................................................... (1.21)

Donde: C – fracción volumétrica del contenido de gas en la mezcla.
Fr – el número de Froude.
Estructura lamelar ( también se le denomina obturada) se representa por
capas alternadas de la fase líquida y del gas, las cuales ocupan
prácticamente toda la sección de la tubería. El gas, en este caso se mueve
con grandes burbujas, las cuales ocupan toda la parte central de la sección
de la tubería y se asemeja por su forma a un proyectil , que atraviesa la fase
líquida. Las partículas sólidas, contenidas en la mezcla, por la acción de las
burbujas de aire se acumulan junto con el agua a las paredes de la tubería.
La estructura lamelar en dependencia del volúmen contenido de aire y la
velocidad de la mezcla posee algunas peculiaridades con diferentes
características de flujo.
El limite superior de la existencia de la estructura lamelar estable en una
tubería vertical se puede considerar para

C = 0.5 Fr

0.1

............................................................................................ (1.22)

En las tuberías horizontales, cuando es constante la entrega de gas en el
flujo de obturación estacionario, se observa que ocurre la separación de la
mezcla: la parte superior (no mayor de la mitad) de la tubería esta ocupada
por gas, y la inferior - con mayor velocidad se mueve la hidromezcla no
gasificada.
Estructura de barra o película. Es característica para mezclas con alto
contenido de gas. El gas ocupa completamente la parte media de la sección

�Revisión bibliográfica. 29
por toda la tubería, las fronteras entre diferentes burbujas de la estructura
lamelar esta destruida, y en la tubería se mueve como si fueran dos flujos
independientes: por la parte central – el gas, a lo largo de la pared – el flujo
de un anillo fino de la fase líquida. Por el limite superior esta estructura se
pude tomar.

C = 0.65Fr

0.05

........................................................................................... (1.23)

Resistencia hidráulica durante el movimiento de la mezcla trifásica.
La alta complejidad de la estructura y dinámica del movimiento del flujo de la
mezcla trifásica no posibilita por ahora determinar las resistencias hidráulicas
por vía teórica. Por eso todas las dependencias para la determinación de las
pérdidas de presión durante el movimiento de las mezclas trifásicas poseen
un carácter empírico.
Para tuberías horizontales la caída de presión total por unidad de longitud se
puede escribir en forma:

∆PT = ∆P0 + ∆Pg ................................................................................... (1.24)
Donde ∆PT – caída presión total resultante.

∆Po – caída presión de la hidromezcla por efectos de fricción.
∆Pg – caída de presión por aceleración de la mezcla como resultado de la
expansión del gas.
Según la (ecuación 1.34), la caída de presión en la tubería, para un sistema
trifásico, es mayor que para un sistema bifásico sólido – líquido en iguales
condiciones de operación debido al efecto que ejerce la presencia y el
movimiento de la fase gaseosa .
Como se verá

en el capítulo III, al parecer el modelo físico que mejor se

ajusta al flujo de las colas es el de estructura lamelar u obturada, de acuerdo
con lo observado durante los ensayos experimentales en las tuberías
horizontales de la instalación semi - industrial utilizada.
En

el estudio realizado por Hurtado (1999), éste hace un análisis y

evaluación de las afectaciones ambientales que provocan cada una de las
zonas que componen el complejo industrial “Cdte. Ernesto Che Guevara”,
donde los impacto de mayor influencia se muestran en la figura 6 ,anexo 1)

�Revisión bibliográfica. 30
La instalación de bombeo de los desechos lixiviados (colas) presentan fallos y
averías producto al desplazamiento de gases y altas temperaturas, las
bombas extraen en estado cavitacional lo que provoca ruidos, bajos
rendimientos

de

la

instalación,

consumo

de

energía

elevado

y

desprendimiento de gases al entorno que afecta directamente la salud de los
trabajadores.
1.11

•

Conclusiones del capitulo I.

En las etapas de explotación de la instalación industrial de hidrotransporte
se confrontan dificultades con el trasiego de los desechos lixiviados (colas
del proceso CARON), así como problemas de eficiencia tecnológica de
dicha instalación.

•

En la bibliografía consultada se hace referencia en general, al estudio de
las propiedades superficiales y de flujo de suspensiones acuosas con
partículas de Maghemita, pulpas minerales (de lateritas férricas,
bentonitas, arcilla, cemento, etc.) así como los polímeros. No se ha
encontrado información sobre estos aspectos para los desechos lixiviados
(colas) de las industrias que trabajan bajo la tecnología del proceso
CARON, con las cuales se han confrontado ciertas dificultades en su
manipulación y transportación con los sistemas de hidrotransporte
existentes en las empresas que operan con el mencionado proceso
tecnológico.

•

En la literatura no reencontró información sobre la influencia que tienen
diferentes factores tales como: propiedades magnéticas, granulometría,
mineralogía

concentración de la fase sólida, temperatura y pH de la

suspensión sobre el hidrotransporte de las suspensiones de las colas y
sus requerimientos energéticos.

•

En la bibliografía consultada es insuficiente la información acerca del flujo
con tres fases de las colas a través de tuberías de sistemas con tres
fases, de ahí la necesidad del estudio experimental de este sistema, en
particular.

•

Entre los óxidos de hierro, la magnetita y la maghemita son los minerales
que

a

temperatura

ambiente

exhiben

propiedades

magnéticas

�Revisión bibliográfica. 31
apreciables y sus partículas se comportan como pequeños imanes
naturales, no se han encontrado trabajos que traten este aspecto del
magnetismo para las colas del proceso CARON. No obstante los
resultados obtenidos por varios autores sobre las características
magnéticas de las suspensiones de maghemita sirven como punto de
referencia para el análisis de las pulpas de cola en este aspecto.

•

Existe un manejo ambiental inadecuado de las instalaciones de
hidrotransporte
explotación,

y deposición de las colas durante todo el periodo de

que

ha

originado

afectaciones

ambientales

severas

relacionadas con el vertimiento de residuales sólidos (colas del proceso
CARON), así como emisiones a la atmósfera de grandes volúmenes de
material particulado (polvo) y gases, fundamentalmente amoniaco y
dióxido de carbono.
1.12.

Planteamiento del problema.

El estudio bibliográfico ha mostrado una serie de aspectos que no se
encuentran actualmente deslucidazo y el análisis realizado muestra la
necesidad de efectuar investigaciones teóricas y experimentales que
permitan en última instancia obtener una metodología de cálculo técnico y
científicamente argumentada para la evaluación de las instalaciones
existentes ,el diseño y ejecución de nuevos proyectos.
El sistema de hidrotransporte en la Empresa Ernesto Che Guevara presenta
fallas y averías producto al desplazamiento de gases y altas temperaturas,
las bombas entran en régimen cavitacional lo que provoca ruidos, bajo
rendimiento de la instalación, consumo de energía elevado, lo que incrementa
los costos o la amortización.
A los dos problemas señalados anteriormente se le agrega la necesidad de
recomendar un régimen de trabajo que evite la cavitación y disminuya los
consumos energéticos.
Para lograr el objetivo propuesto es necesario resolver las siguientes tareas:
1 - Análisis crítico de la fuente.
2 – Determinar las propiedades físico – mecánica de las colas.
3 – Elaborar y fundamentar el modelo físico – matemático para el flujo de
pulpa de cola a alta temperatura.

�Revisión bibliográfica. 32
4 – Realizar las investigaciones teóricas y experimentales de los principales
parámetros hidráulicos de las colas.
5 – Elaborar la metodología de cálculo y proyección del hidrotransporte de las
colas a partir del modelo matemático que se obtenga.
6 – Elaborar la recomendaciones en particular definir el régimen de trabajo
para la reducción del consumo energético y del gasto de las inversiones.

�Caracterización de las colas.

39

CAPITULO II. CARACTERIZACION DE LAS COLAS.
2.1 Áreas del proceso tecnológico que dan origen a las muestras de
estudio en el presente trabajo.
En la figura 2.1 se presenta un esquema muy simplificado de la mayor parte
del proceso tecnológico de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara
de Moa. En el mismo se aprecia la ubicación de la Planta de Recuperación
de Amoniaco y del pozo de cola que son las fuentes de obtención de las
muestras en la presente tesis.

Licor rico en Amoníaco y CO2

Planta de
Hornos

Planta de
Lixiviación
y Lavado

NH3

Suspensión de sólido residual
(Desecho Lixiviado) con alto
contenido de NH3

Planta de
Recuperación de
Amoníaco.

Carbonato
Básico de
Níquel

Pozo de cola

Planta de
Calcinación y
Sinterización

Dique

Desecho Lixiviado (cola)
con bajo contenido de NH3

Figura. 2.1 Esquema de la parte del Proceso Tecnológico donde se
obtienen, transportan y almacenan los desechos lixiviados (colas).
2.2

Materiales y técnicas utilizadas.

Se estudiaron las pulpas correspondientes a 6 muestras compósitos
industriales de desechos lixiviados (colas) del proceso CARON de la
Empresa Comandante Ernesto Che Guevara, que transitan por el proceso
de recuperación de amoniaco. Con vistas a obtener dichas muestras (sólido
seco)se tomaron distintos volúmenes de sus hidromezclas en el pozo cola
de la planta de Recuperación de Amoniaco y en la descarga de las líneas

�Caracterización de las colas.

40

que llegan al dique, en diferentes períodos con la finalidad de lograr una
mayor representatividad de las mismas en la determinación de las
características químicas, granulométricas, mineralógicas y magnéticas del
mineral residual que se obtiene en las etapas del proceso carbonato
amoniacal, donde dicho material es transportado mediante un sistema de
flujo. Estos volúmenes de hidromezclas tomados fueron desecados,
posteriormente. Los sólidos secos , obtenidos en cada período fueron
mezclados debidamente, conformándose así las muestras compósitos que
se identificaron como R-1, R-2, etc., según el período que corresponde a
cada una de ellas.
Con cada suspensión se realizaron ensayos reométricos a diferentes
concentraciones de sólidos (desde 25 – 60 %) en peso, a distintas
temperaturas ( en el rango de 28 - 900 C) y

pH, de acuerdo con las

condiciones del proceso productivo de la industria. Para cada concentración
y temperatura se realizaron tres réplicas, lo que permitió que los resultados
obtenidos sean confiables. Para cambiar los valores de pH, durante la
determinación de sus curvas de flujo, se utilizaron soluciones 0.1M de HNO3
y KOH.
Las mediciones de pH se efectuaron con un peachímetro digital Corming
M-140 de fabricación inglesa.
Las muestras fueron caracterizadas mineralógicamente por difracción de
Rayos X (según el método de policristalinos), utilizando un difractómetro
alemán del tipo HZ6-4; empleando el software SEIFEKT, X – Ray Tecnology,
versión 2.26 de 1999(Alemania),
Las características químicas de las muestras se evaluaron empleando
técnicas de fluorescencia de Rayos X y espectroscopia de absorción atómica
(espectrofotómetro CDN-18).
La morfología y distribución del tamaño de las partículas se estudiaron
mediante microscopía óptica a través de un microscopio binocular, tipo
Stereomikroskop Technival, microscopía electrónica y por análisis de
tamizado por vía húmeda (con juegos de tamices según la serie de Tyler).
Las mediciones de las características magnéticas estáticas de las muestras
de cola se realizaron en los laboratorios del Centro Nacional de

�Caracterización de las colas.

41

Electromagnetismo Aplicado (CNEA) de la Universidad de Oriente, utilizando
el magnetómetro vibracional mvm 2000 a la temperatura de 25 ± 1°C.
Para la realización de la caracterización reológica se utilizó un reómetro
rotacional del tipo Rheostest 2.1 de cilindros concéntricos de fabricación
alemana. Para obtener las curvas de flujo que mejor describen los datos, el
modelo reológico y los parámetros reológicos de cada curva, se empleó el
método de los mínimos cuadrados mediante el software TIERRA Versión 2.0
de Legrá (2002) y el Microsoft Excel 2000 de Microsoft Office.
Las pruebas de estabilidad fueron realizadas en una instalación de
laboratorio que cuenta con un peachímetro digital HANNA-PH 211.
Los ensayos de sedimentación se realizaron en pruebas de banco con
probetas de laboratorio graduadas de 1000ml y un cronómetro.
La investigación de los parámetros y regímenes de hidrotransporte de las
colas se realizaron en una instalación de escala semi - industrial construida
en el ISMM (única de su tipo en Cuba), dotada con el equipamiento,
instrumentos de medición y control necesario y en la instalación de
hidrotransporte industrial en explotación, ubicada en la Planta de
Recuperación de amoníaco.
2.3 Diseño experimental e inferencia estadística.
Para

la realización de los experimentos, con vistas a correlacionar el

esfuerzo cortante y la viscosidad plástica con el contenido de los materiales
y la temperatura, para el caso de los desechos (colas), se planteó un diseño
factorial de experimentos abc, ver Tabla 2.1,González E.S (1996) y
González B.M (1997) , con tres réplicas centrales, de la siguiente manera:

Figura 2.2. Variables para los residuos lixiviados (colas).

�Caracterización de las colas.

42

Se realizaron los ensayos experimentales con cada una de las seis
muestras, ellas a diferentes concentraciones de sólidos, temperatura y pH,
de acuerdo con las condiciones del proceso productivo de la industria. Para
cada caso, se siguió el mismo diseño experimental.
Al analizar el aspecto de la reproducción para decidir cuantas réplicas
realizar en cada experimento tuvimos en cuenta que en los posibles modelos
que pudieran obtenerse a partir de la matriz experimental se consideraron
los que incluyen las relaciones lineales entre las variables y sus
interacciones por lo que sería necesario examinar el error experimental de
cada variable y de sus interacciones cosa que solo puede hacerse si se
tienen 3 o más réplicas, ya que con 1 réplica la media µ de los valores para
un experimento coincide con el valor de la réplica y el error experimental

ee =

∑x

i

−µ

n

(n es el número de réplicas) es nulo; con dos réplicas los

resultados de la media y del error experimental pueden estar muy
influenciados por una medición anómala (lo cual sería contraproducente) y
además la varianza S

2

∑ (x
=

i

− µ)

2

n −1

tendría una dificultad semejante.

Por otra parte se consideró que la calidad de la tecnología que se utilizaría
para desarrollar las mediciones permitía una alta precisión con muy pocas
posibilidades de que se introdujeran errores sistemáticos y que el costo de
cada experimento era alto lo cual implicaba debía seleccionarse el número
de réplicas mínimos económicamente permisibles, por lo que se decidió
realizar 3 réplicas en cada experimento.
El procesamiento digital de las tablas de datos se realizó mediante el
software Tierra Versión 2.0 del 2002.
2.3.1 Modelación matemática
El problema puede describirse por la necesidad de obtener expresiones que
modelen las tendencias de los fenómenos estudiados con el fin de
conceptualizar las cualidades de las mismas en sus diferentes fases y
tengan un nivel satisfactorio de potencia de pronóstico lo cual garantiza la
simulación del comportamiento de los fenómenos bajo diferentes regímenes
de trabajo.

�Caracterización de las colas.

43

Por el carácter de los datos (obtenidos a partir de diseños de experimentos)
se decidió realizar solo un estudio básico estadístico de los datos de cada
parámetro y considerando la alta precisión de las mediciones se decidió
conservar todos los datos.
A continuación se procedió a evaluar los posibles métodos o tipos de
modelos matemáticos que pudieran representar el comportamiento de los
parámetros. A partir de pruebas realizadas y de consultas efectuadas a
especialistas matemáticos Legrá (2002); y de la bibliografía consultada Levi
(1962), López (1982), Lastov (1996), González (1996, 1997), Hernández
(2001) se seleccionó el método de ajuste por los mínimos cuadrados.
Este método puede describirse (para una variable independiente y sin perder
generalidad) por la ecuación general (Modelo Lineal Generalizado):
k

y = ao + ∑ ai f i ( x) ………………………………………….…………(2.1)
i =1

Donde x es la variable o parámetro independiente; y es la variable
dependiente; ao y ai son los coeficientes ajustados; k es el número de
sumandos de la expresión mínimo cuadrado y debe ser menor que el
número de datos. Las funciones fi(x) deben ser independientes entre sí (por
ejemplo no se pueden utilizar al mismo tiempo x y 2x ).
Para cada caso, los esfuerzos se concentraron en determinar el mejor
conjunto de funciones fi(x) tal que se cumplieran los dos preceptos
expresados en el primer párrafo de este epígrafe (modelar tendencias y
capacidad de pronosticar). Estas funciones en los casos tratados dependen
de una o varias de las variables independientes estudiadas.
Los indicadores propuestos para valorar la eficiencia de los modelos fueron
el coeficiente de correlación, las pruebas F de Fisher (para todo el modelo) y
T de Student para los coeficientes ai, y la experiencia acumulada en los
estudios anteriores realizados.
Lo adecuado de la decisión tomada con respecto a la estrategia de
modelación descrita está probado cuando se observan los resultados de los
coeficientes de correlación obtenidos (generalmente por encima de 0,95) y
los resultados de las pruebas F de Fisher y T de Student realizados (todas
dieron resultados positivos).

�Caracterización de las colas.

44

Los modelos obtenidos en esta investigación describen adecuadamente los
fenómenos físicos observados y permiten calcular los parámetros de los
modelos garantizando un rango de error pequeño para mediciones
realizadas en las condiciones experimentales originales. Para el caso de los
modelos reológicos que se estudiarán en el próximo epígrafe este error es
menor del 3% para cualquier estimación realizada a partir de las condiciones
experimentales originales tal como se muestra en las Tablas 2.37 a Tabla
2.42. De lo explicado hasta aquí se infiere que estos modelos pueden ser
utilizados para la determinación de los valores de los parámetros
dependientes estudiados cuando varían los parámetros de operación en el
proceso industrial.
2.3.2 Estudio y modelación de los parámetros reológicos a partir de los
datos obtenidos experimentalmente en un reómetro.
A partir de los datos de las curvas de flujo y de los parámetros reológicos
determinados y utilizando el programa de computación STAGRAPHICS, se
realizó el análisis estadístico, obteniendo los modelos para cada caso en
función de todas las variables cuyos coeficientes son significativos
estadísticamente.
Con el Software “Tierra” Versión 2.0 del 2002, se obtuvieron los modelos de
regresión y en cada caso se realizó:
a. Un análisis de residuos con vista a comprobar la validez de los modelos,
obteniéndose que las medias se ajustan a cero y la población sigue una
distribución normal para un intervalo de confianza del 95 %.
b. Prueba F de Fisher para todo el modelo.
c. Pruebas T de Student para determinar si los coeficientes del modelo son
significativos.
Se probaron varios modelos en los cuales se comprobó que la influencia de
los términos compuestos (interrelaciones) era muy pequeña en comparación
con la complejidad de los modelos que los incluyen, por lo que se prefirió
asumir aquellos que solo incluyen las variables T, pH y C. Los modelos
descodificados obtenidos son:
Para el esfuerzo cortante:

τo= 0,410422 – 0,26743 (T) – 0,001325 (pH) + 0,43677 (C)……………..(2.2)

�Caracterización de las colas.

45

Donde r=0.9728 y para una prueba F de Fisher se obtuvo Fc=113,57 y como
Ft=2.46 entonces se acepta el modelo. Los valores de la correlación parcial
para los coeficientes de T, pH y C son, respectivamente, -0.325686, 0.360737 y

0.4096255 y una prueba t de Student para los coeficientes

muestra la calidad de este modelo (nótese que en todos los casos
t&lt;=abs(ti)):
Valor teórico (t de Student), t= 1.65972
Valores de ti para los coeficientes: -3.26344813, -4.457201 y 9.170231.
Para la viscosidad plástica:

µ p =0,022455–0,00459(T)–0,000775(pH)+0,013615(C) …………………(2.3)
Donde r=0.98056 y para una prueba F de Fisher se obtuvo Fc=141,062 y
puesto que Ft=2.46 entonces se acepta el modelo. Los valores de
correlación parcial para los coeficientes de T, pH y C son, respectivamente, 0.278813124, -0.3901726 y 0.4102417 y una prueba t de Student para los
coeficientes muestra la calidad de este modelo (nótese que en todos los
casos t&lt;=abs(ti)):
Valor teórico (t de Student), t= 1.65972
Valores de ti para los coeficientes: -7.835012, -5.982113 y 13.400172.
Las ecuaciones (2.2) y (2.3) permiten calcular valores de τ 0 y µ p para
diferentes magnitudes de temperatura; pH y concentración de las colas.
Nótese que a medida que aumenta la temperatura, el esfuerzo cortante y la
viscosidad disminuyen.
2.4. Características Físico – Química y Mecánicas de la fase sólida y de
la hidromezcla de las colas.
2.4.1. Caracterización de la fase sólida
Composición química.
En la (Tabla 2.1) se muestran los datos de la composición química
correspondiente a cada muestra mineral estudiada.

�46

Caracterización de las colas.

Tabla 2.1. Composición química de los residuos lixiviados en recuperación de
amoniaco, % en peso.

Composición química
Muestras
Ni

Co

Fe

Mg

SiO2

Al

Cr

Mn

R-1

0.30

0.081

47.6

4.30

12.45

2.00

3.5

0.75

R-2

0.28

0.079

47.6

4.30

12.44

2.05

3.27

0.75

R-3

0.28

0.079

47.6

4.15

11.29

2.04

3.42

0.66

R-4

0.29

0.079

47.8

4.35

12.51

2.00

3.62

0.68

R-5

0.28

0.079

47.6

4.20

11.91

2.03

3.56

0.69

R-6

0.29

0.079

47.1

4.41

11.42

1.98

3.35

0.71

Según los datos de la composición química los elementos predominantes,
son el hierro y la sílice con valores medio de

47,7% y 12,34%

respectivamente. En general, se observa poca variabilidad en las
composiciones químicas de las muestras analizadas; sin embargo, por la
(Tabla 2.2) puede verse que los elementos químicos se distribuyen en
distintos minerales, por lo que la composición mineralógica difiere en cierta
medida en las muestras investigadas en lo que respecta a los porcentajes de
las fases mineralógicas presentes.
Composición mineralógica.
La composición mineralógica obtenida para la fase sólida de las muestras de
cola se da en la (Tabla 2.2).
En la tabla se observa la presencia de las fases mineralógicas siguientes:
Magnetita ( FeFe2O4)
Maghemita ( ϒFe2O3)
Fayalita (Fe2SiO4)
Magnesiocromita (Mg,Fe) Cr2O3)
Lizardita 1T (Mg,Ni)6Si4O10(OH)8
Cuarzo (SiO2)

�Caracterización de las colas.

47

Tabla 2.2. Composición mineralógica de la fase sólida correspondientes a
las muestras de cola estudiadas.
Muestras

Fases Mineralógicas

R-1

R-3

R-4

R-5

R-6

Magnetita

40,41

38,20

38,80

37,94

40,10

Maghemita

36,55

36,40

36,00

36,80

37,45

Fayalita

11,51

9,49

9,32

10,61

10,89

Magnesiocromita

6,69

6,39

6,23

6,19

6,55

Lizardita 1T

3,94

9,12

9,19

7,41

4,20

Cuarzo

0,90

0,40

0,42

1,08

0,81

1,106

1,05

1,08

1,031

1,07

 Magnetita
 Maghemita

Relación 





Los datos de la tabla indican que la magnetita -maghemita constituyen las
fases principales que componen estas colas.
Como fases secundarias más importantes están presentes la fayalita, la
magnesiocromita y la lizardita 1T. A la muestra R-2 no fue posible no fue
posible determinarle la composición mineralógica. A manera de ilustración ,
en la Figura se presenta el difractograma obtenido para la muestra R-1
(Figura 2.3) .
Dado que la magnetita y la maghemita son óxidos de hierro con
características magnéticas, es de esperar que las muestras poseen
propiedades ferrimagnéticas, teniendo en cuenta el alto contenido de ambos
óxidos férricos.
Es interesante señalar que , en la revisión de la literatura especializada, se
encontró resultados acerca de la composición mineralógica de las colas de
la Empresa “ Comandante René Ramos Latourt” de Nicaro ( epígrafe 1.6,
cap.1), que es una fabrica niquelífera con tecnología carbonato

amoniacal

( proceso CARON) . Las colas de Nicaro también contienen la Magnetita
como fase principal, pero no se reporta la presencia de maghemita.
Conociéndose que una de las vías de obtención de maghemita es por
oxidación de la magnetita, se supuso que la maghemita presente en las

�Caracterización de las colas.

48

colas de la Empresa “Comandante Ernesto Che Guevara de Moa”, sea el
resultado de la oxidación de una parte de la magnetita que posee el mineral
a la salida de los Hornos de Reducción, como consecuencia de
características propias de la operación de la fábrica. Para comprobar esto,
se analizaron muestras de los desechos lixiviados que salen de la Planta de
Lixiviación y que habían sido tomadas conjuntamente con las colas que se
estudian en la presente Tesis, en los mismos períodos. Los resultados de la
composición mineralógica de los desechos lixiviados demostraron la
presencia de maghemita en esas muestras, en menor proporción que en las
colas, y de magnetita en mayor proporción . En la Tabla 2.4 se dan los datos
del análisis realizado, correspondiente a la magnetita y a la maghemita. Las
restantes fases mineralógicas se encuentran, en mayor o menor proporción,
pero en el mismo orden que en las colas.
Comparando los datos de ambas tablas se observa que en las colas los
contenidos de magnetita son mayores que en los desechos lixiviados.
Por los resultados obtenidos se deduce que, debido a las muy elevadas
temperaturas ( alrededor de 300º C) que posee el mineral al entrar a la
planta de lixiviación ( en Nicaro la temperatura es del orden de 200º C), debe
comenzar un proceso de oxidación de la magnetita que, al parecer, se
extiende hasta la Planta de Recuperación de Amoníaco, y que pudiera
explicar la presencia de la maghemita en la cola de la Empresa
“Comandante Ernesto Che Guevara”.
Composición granulométrica.
Los resultados del análisis granulométrico se presentan en la (Tabla 2.3) , en
la que se observa que las partículas de tamaños menores de 43 µm, son
mayoritarias y constituyen más del 60 % del volumen de la fase sólida, lo
que se ilustran las características de distribución de tamaño por cernido
(Figura 2.4), para la muestra R-2. Todas las muestras exhiben similar
granulometría y constituyen sistemas altamente polidispersos.

�Caracterización de las colas.

49

Tabla 2.3. Resultados del análisis granulométrico.
Clases de

Diámetro

tamaño (mm)

medio

Fracción peso (%)
R-1

R-2

R-3

R -4

R-5

R-6

0,20

10,0

8,79

7,50

8,0

7,66

9,52

(mm)
+0,175
-0,175

+0,147

0,16

2,6

2,75

2,70

2,8

2,67

2,49

-0,147

+0,074

0,11

14,8

11,09

10,16

12,0

12,03

11,67

-0,074

+0,043

0,059

11,95

9,51

10,72

11,0

11,45

10,84

0,022

60,65

67,85

68,92

66,2

66,19

65,48

-

100

100

100

100

100

100

-0,043
Total

% en peso

100
80
60
40
20
0
0

0,05

0,1

0,15

0,2
d(mm)

Figura 2.4. Característica de distribución de tamaño por cernido (muestra
R-2).
Conociendo el peso inicial

de cada muestra

y el de las fracciones

correspondientes a las mismas, se obtienen las diferentes fracciones de
tamaño de las muestras. Este tamaño de partículas da lugar a suspensiones
con un comportamiento típico de los sistemas coloidales. Del análisis se
deriva que las muestras de sólido son polidispersas.
Forma y tamaño de las partículas.
Con vista a tener una información de la forma de las partículas, se obtuvo un
número de fotografías en las muestras dispersadas con auxilio de un
microscopio electrónico.

�Caracterización de las colas.

50

Las observaciones realizadas para las muestras R-1 y R-3, demuestran el
carácter de polidispersión de las partículas sólidas. Las partículas tienen
forma de elipsoide de revolución, con una relación axial de 1,76 para la
muestra R-1 y 1,18 para la muestra R-3, lo cual puede verse en la Figura
2.5, correspondiente a la muestra R-3.

Figura 2.5. Fotografía que ilustra la forma de las partículas para la muestra
R-3.
Debido a esta forma elipsoidal las partículas de Magnetita y de Maghemita
poseen

propiedades

magnéticas

apreciables,

lo

cual

se

confirmó

prácticamente con auxilio de un imán y con la caracterización magnética.
Esta forma elipsoidal también contribuye a que en las suspensiones de colas
constituidas con estas partículas, exista la posibilidad de la formación de
estructuras fuertes en dependencia de la concentración de sólidos, tal como
se analiza en el epígrafe correspondiente a las propiedades reológicas.
Diámetro equivalente e índice de aplastamiento de las partículas.
La morfología de los granos se estudió con mucho cuidado con la ayuda de
un microscopio binocular, clasificándose la muestra según los tamices 0.1 –
0.21; de dicha clasificación se analizaron las clases + 0.1 – 0.21 y + 0.21 (la
clase – 0.1 no se analizó debido al pequeño tamaño de las partículas por lo
que el microscopio no permitía observarlas). Se examinaron 100 granos,
correspondientes a la muestra 1 y a la muestra 3

las cuales fueron

�Caracterización de las colas.

51

fotografiadas (ver Figura 2.5) con la ayuda de un microscopio electrónico. La
relación entre el tamaño y la forma de las partículas y su composición
mineralógica se estudiaron con anterioridad, los resultados obtenidos fueron
elaborados por la metodología propuesta por Giusti (1985).
El largo, el ancho, y el espesor de cada grano se midió con el objetivo de
determinar el diámetro equivalente:

( π )⋅ l ⋅ a ⋅ e …………………………………………………………(2.4)

Deq = 3 6
Donde:

l: largo (mm)
a: ancho (mm)
e: espesor (mm)
y el índice de aplastamiento
IA =

e
l ⋅a

………………

……………………………………… (2.5)

Este índice expresa el aplanamiento que sufren los granos de cola. A
pequeños valores del IA las partículas presentan forma aplanada en forma de
elipsoide en revolución; mientras que, para valores igual a la unidad de dicho
índice, las partículas alcanzan forma esférica. En el caso concreto de las
muestras de colas estudiadas el índice de aplastamiento alcanza valores
promedio de 0,58 (ver Figura 2.), y la geometría de las partículas
correspondientes es la elipsoidal, en correspondencia con su composición
mineralógica, la forma de las partículas y las mediciones experimentales
realizadas en la instalación industrial, se puede constatar que durante el
desplazamiento de las partículas a concentraciones cercanas y superiores al
35% de sólido en peso las partículas forman estructuras debido a su forma
alargada y al elevado contenido de maghemita y de magnetita presentes en
las fases mineralógica de las colas. Como se puede apreciar, la forma de las
partículas de las colas es una característica estructural de gran importancia.
En general estas partículas pueden tener diversas formas; estas pueden ser
de cierta complejidad, pero se pueden tratar teóricamente como esferas o
elipsoides de revolución (mayoritariamente estas últimas). Al unirse estas
partículas entre sí se obtienen formas muy diferentes que en nada se

�Caracterización de las colas.

52

parecen a su forma inicial. De ahí que la forma de las partículas de colas se
encuentre estrechamente vinculada al índice de aplastamiento.

IA (pro)
1
0,8
0,6
0,4
0,2
0
0.0058

0.0061

0.042

0.11

Dequ (pro) mm

Figura 2.6. Representación de IA = f ( Dequ(pro) ) para muestras de colas.
2.13 Caracterización magnética de las muestras de cola.
El hecho de que las fases mineralógicas principales de las colas sean la
Magnetita

y

la

Maghemita,

crea

la

necesidad

de

caracterizar

magnéticamente las colas dado que tanto la Magnetita como la Maghemita
constituyen minerales con importantes características magnéticas. Por otra
parte, la caracterización magnética proporciona una información que permite
comprender mejor los resultados obtenidos por la vía de la caracterización
química, mineralógica y granulométrica de la cola, así como inferir las
posibles causas de algunos comportamiento observados en la propiedades
de este producto y de sus suspensiones en agua amoniacal.
En la Figura 2.7 se presentan las curvas de histéresis magnética a
temperatura de 25°C para las muestras R-1 y R-5. Como puede verse en las
figuras, ambas muestras presentan características propias de los materiales
ferrimagnético. Curvas de histéresis similares se han obtenido para
nanopartículas de Maghemita, Garcell y Col. (1998). Las diferencias mas
importantes entre estas dos muestras viene dada por la magnetización

�Caracterización de las colas.

53

remanente, Mr, con un valor de 4,56 kA/m para la muestra R-1 y de 3,22
kA/m para la muestra R-5, así como por la fuerza coercitiva de
magnetización, Hcm, con un valor de 14,53 kA/m (183 Oe) para la muestra R1 y de 10,59 kA/m (133 Oe), para muestra R-5.

Figura 2.7. Curva de histéresis magnética a temperatura de 25°C
correspondiente a la muestra R-1.
La diferencia observada en los valores de estos dos parámetros de ambas
muestras indican que la muestra R-1 exhibe propiedades magnéticas más
acentuadas que la R-5. Por otra parte, se determinó para ambas muestras
que la permeabilidad magnética relativa máxima, kmáx, es igual 1,24. Este
parámetro indica que estas muestras adquieren un campo magnético 1,24
veces mayor, que el campo magnético que se les aplique. Por tanto, si se
tiene en cuenta que la intensidad del campo magnético de la Tierra es
aproximadamente de 0,2 Gauss (0,2*10-4 Tessla), entonces la cola
depositada en el dique adquiere un campo magnético de 0,25 Gauss, es
decir, mayor que el campo magnético natural de la Tierra. Por consiguiente,
dada la enorme masa de cola depositada en el dique, es de esperar que
esta provoque una anomalía magnética en esa región.
En la (Tabla 2.7) se muestra un resumen de la caracterización magnética de
las 6 muestras de cola estudiadas. En ella pueden verse los valores de los

�Caracterización de las colas.

54

parámetros Mr y Hcm explicado anteriormente. Se observa, por ejemplo, que
el magnetismo remanente disminuye en el orden R-1&gt;R-6&gt;R-5 lo cual
coincide con la proporción de Magnetita y Maghemita (Tabla 2.3) que
también disminuye en ese mismo orden, dado que la Magnetita posee
propiedades magnética de mayor intensidad que la Maghemita.
Tabla 2.4. Resumen de caracterización magnética.
Magnitudes/
Muestras
Mr

Hcm

R-1

R-2

R-3

4.56

3.59

3.51

kA/m
4.56
emu/cm3

kA/m
3.59
emu/cm3

kA/m
3.51
emu/cm3

14.53

13.33

kA/m
183
Oe

kA/m
167
Oe

R- 4

R-5

R-6

3.41
kA/m
3.41
emu/cm3

3.22

3.26

kA/m
3.22
emu/cm3

kA/m
3.26
emu/cm3

12.63

11.21

10.79

10.79

kA/m
159
Oe

kA/m
141
Oe

kA/m
133
Oe

kA/m
136
Oe

Las magnitudes del producto BH máximo (Tabla 2.4) indica, que la muestra
R-1 es capaz de imantarse en mayor cuantía que las restantes, bajo la
acción de un campo magnético de la misma intensidad
Por otra parte, el comportamiento reológico de las pulpas de las muestras
estudiadas no se corresponde con el de la caracterización magnética, ya que
las suspensiones que exhiben mayores viscosidades son las de las
muestras R-6 y R-3, y no la de R-1. Ello pudiera atribuirse a los efectos
combinados de las propiedades magnéticas con las

superficiales, que

proporcionan ese resultado neto.
2.4.2 Caracterización de las hidromezclas de las colas.
1.8 . Estabilidad de las suspensiones.
Las suspensiones preparadas debido a su alto contenido de partículas finas
(menores de 43 µm), se comportan como sistemas coloidales.

�Caracterización de las colas.

55

Dado que en los sistemas coloidales, las partículas se cargan eléctricamente
es necesario el estudio de las propiedades superficiales que influyen sobre
la estabilidad de las suspensiones de cola, con vista a una mayor
comprensión de los efectos del pH sobre el comportamiento de estas pulpas,
los cuales a su vez influyen sobre su reología en proceso de sedimentación,
en la operación de los sistemas hidráulicos y en el diseño de èstos.
2.8.1 Curvas de densidad de carga superficial en función del pH.
La relación de σo vs pH describe las condiciones de estabilidad de las
suspensiones. En la (Figura 2.8) se presentan las curvas de σ 0 vs pH a dos
concentraciones del electrolito (KNO3) para una suspensión de cola

(R-2)

preparada con agua destilada. Como puede apreciarse, los valores de σ 0 se
incrementan con el aumento de la fuerza iónica para un mismo valor de pH.
Las curvas se interceptan en el eje de las abscisas indicando el valor del pH
correspondiente al p.z.c de la suspensión.

Figura 2.8 Curvas de carga superficial en función del pH y la fuerza iónica.
En este caso, el valor del p.z.c depende de la concentración del electrolito,
indicando claramente que no hay adsorción específica de iones NO3− y K+ en
la superficie de las partículas sólidas( por lo que se dcice que el electrolito es
indiferente) ,por esta razón se utiliza este electrolito para variar la fuerza

�56

Caracterización de las colas.

iónica en las pruebas de estabilidad. Para valores de pH &lt; p.z.c la carga
neta superficial del sólido es positiva y para valores de pH &gt; p.z.c es
negativa. En la (Figura. 2.12) se muestran las curvas de σ 0 vs pH a tres
concentraciones diferentes del electrolito indiferente (KNO3) para una
suspensión

de

cola

(R-3)

preparada

con

agua

amoniacal.

Un

comportamiento similar exhiben las suspensiones de las muestras restantes,
tanto con agua destilada como con las preparadas con agua amoniacal. A
pH alejados del p.z.c predominan las fuerzas de repulsión electrostática
entre las partículas, por lo que la suspensòn es mas estables, no forman
agregados y la sedimentación se dificulta. A pH próximos al p.z.c la pulpa se
hace inestable y las partículas pueden flocular y sedimentar con mayor
posibilidad.
2.9 Influencia de la naturaleza de las muestras y de la composición
iónica del medio

dispersante sobre la estabilidad de la suspensión.

La influencia de la naturaleza de las muestras de mineral puede ser
explicada con el auxilio de la (Figura 2.13), en la cual se presentan las
curvas de σ 0 vs pH, a una misma fuerza iónica y medio dispersante, de las
suspensiones correspondientes a dos de las muestras estudiadas.
Se observa que para un mismo valor de pH la carga superficial es diferente
en cada una de las curvas, por lo cual se deduce que las diferencias
existentes

en

su

composición

mineralógica

constituyen

un

factor

fundamental en el comportamiento mostrado por cada muestra.
Conociendo que los p.z.c resultantes de las pulpas de cada mineral se
obtienen por la contribución de los p.z.c de cada fase mineralógica, se llega
a la conclusión de que las diferencias existentes en los valores del p.z.c
están dadas por las diferencias que presentan las muestras minerales en su
composición mineralógica (Tabla 2.5). En la figura puede verse que la
suspensión que exhibe un mayor p.z.c es la correspondiente a la muestra
(R-3), y es esta, la que presenta mayor contenido de Magnetita y de
Maghemita ; mientras que la pulpa de la muestra (R-2) tiene un menor valor
de su p.z.c, dado su inferior contenido de Maghemita - Magnetita.

�Caracterización de las colas.

57

Así, a mayores contenidos de Magnetita y de Maghemita en las pulpas, las
cargas superficiales son mayores y los p.z.c tienden al pH ≈ 6.6, ( en agua
destilada) que es el valor del p.z.c para suspensiones de Magnetita y de
Maghemita obtenidos en otros trabajos.
La (Tabla 2.5) confirma el análisis realizado y muestra los resultados de los
p.z.c para cada una de las suspensiones de cola, en dependencia del medio
dispersante y de la concentración(fuerza iónica) del electrolito KNO3.
Tabla 2.5. Valores de p.z.c de las colas del proceso CARON para
diferentes muestras en agua destilada y agua amoniacal.

Muestras

Agua Destilada

Agua Amoniacal

KNO3

10-2 M

10-1 M

10-3 M

10-2 M

10-1 M

R-1
R-2
R-3
R-4
R-5
R-6

6.25
6.25
6.40
6.28
6.32
6.50

6.25
6.25
6.35
6.30
6.30
6.45

5.54
5.70
-

5.5
5.51
5.72
5.60
5.625
5.80

5.5
5.50
5.70
5.60
5.62
5.75

El efecto del medio dispersante, con el cual se preparan las suspensiones,
puede verse tanto en la (Tabla 2.5) como en la (Figura 2.14). En esta última
se muestran las curvas de σ 0 vs pH para las suspensiones preparadas con
la muestra (R-6) en ambos medios dispersantes y a una misma fuerza iónica
(10-2 M KNO3 ). Puede verse que en la pulpa preparada con agua amoniacal,
las partículas adquieren mayor carga superficial (a un mismo valor de pH), y
se desplaza el p.z.c hacia pH más ácidos, esto demuestra la adsorción
específica de cationes(como el NH4+ , que se encuentra en grandes
cantidades), lo cual influye sobre otras propiedades de las pulpas, tales
como las reológicas y las de sedimentación, y, por tanto, en la transportación
de estas suspensiones por tuberías.

�Caracterización de las colas.

58

2.10 Caracterización reológica de los desechos lixiviados (colas).
Se analizaron las 6 muestras con diferentes concentraciones de sólido
(desde 30 a 60 % en peso) en un reómetro rotacional Rheostest 2.1 de
cilindros concéntricos en la Universidad de Oriente, donde se obtuvieron los
valores de esfuerzo

( τ)

cortante

en

función

de

la

velocidad

de

⋅

deformación ( γ ),a diferentes temperaturas (en el rango de 23 a 90º C) y a
diferentes pH, de acuerdo a las condiciones del proceso productivo de la
industria.
2.10.1 Efecto de la concentración de sólidos.
En las muestras de colas analizadas se pudo comprobar que, para
concentraciones de 30 y 35% en peso de sólido, las curvas de flujo
obtenidas exhiben un comportamiento seudoplástico, mientras que

para

concentraciones de 40 a 60% en peso las pulpas adquieren propiedades
plásticas, mostrando un comportamiento típico de los plásticos de Bingham
( Figura 2.15). En todos los casos, a medida que aumenta la concentración
los esfuerzos cortantes, τ, se incrementan, y, por tanto las viscosidades
⋅

aparentes, para un valor fijo de γ .

⋅

Figura 2.9. Curvas de flujo (τ vs γ ) a distintas concentraciones de sólido de
las pulpas (muestra R-3).

�Caracterización de las colas.

59

Para las pulpas que poseen comportamiento seudoplástico sus datos han
sido ajustados al modelo de Oswald de Waele, el cual esta caracterizado por
los parámetros reológicos: índice de consistencia, K, e índice de flujo,
n. Los valores de K aumentan con el incremento de la fase sólida, mientras
que los de n cambian muy poco con dicho incremento a una temperatura
dada (Tabla 2.6).
Las pulpas que exhiben un comportamiento plástico se han caracterizado
mediante los parámetros reológicos del modelo Bingham: τ0 (esfuerzo
cortante inicial) y µ p (viscosidad plástica). Ambos parámetros aumentan con
el incremento de la concentración de la fase sólida a una misma temperatura
(Figuras 2.16 y 2.17; Tabla.2.6). Comportamientos similares se han
obtenidos por Cerpa (1997) en pulpas de lateritas.
2.11.

Influencia de la naturaleza de las muestras minerales en el
comportamiento reológico de las suspensiones.

La naturaleza de los minerales juegan un papel fundamental en el
comportamiento reológico de las suspensiones. Las diferencias existentes
en la composición mineralógica de las muestras marcaron las diferencias en
los comportamientos de sus suspensiones.
Estas diferencias se pueden observar en la (Figura. 2.18). En la figura se
muestran las curvas de flujo de algunas suspensiones analizadas a una
misma concentración de sólidos y medio dispersante

(Agua amoniacal). Se

observa que la pulpa de muestra R-6 presenta los mayores valores de τ, y,
por consiguiente, la mayor viscosidad; mientras que la suspensión de la
muestra R-4 es la menos viscosa. Ello está en correspondencia con los
contenidos de Maghemita y Magnetita en las muestras y con las propiedades
superficiales.
Las curvas anteriores confirman el modelo(Plástico Bingham) que describe
el comportamiento reológico de sus suspensiones.

�60

Caracterización de las colas.

2.11.1 Efecto de la temperatura.
En las pulpas estudiadas que exhiben comportamiento seudoplástico, los
valores del índice de consistencia, K, disminuyen con el aumento de la
temperatura (Figura.2.19 a); mientras que, por el contrario, el índice de
flujo n aumenta ligeramente con el incremento de la temperatura a una
misma concentración (Figura.2.19 b), como es de esperar.
Las pulpas que presentan plasticidad, la viscosidad y los parámetros
reológicos disminuyen con el aumento de la temperatura ( Figura 2.20 a y
2.20 b). Este comportamiento es típico de la mayoría de las dispersiones
minerales.
Las Figuras.2.21 (a) y 2.21 (b) muestran la influencia de la temperatura
sobre las propiedades reológicas de las pulpas de las colas mediante la
⋅

correlación gráfica de τ vs. µ 0 γ ,

que ha sido propuesta por Atsushi y

Col. (1987). El método propuesto permite comprender el efecto de la
temperatura sobre el mecanismo de estructuración de la suspensión,
teniendo en cuenta que las fuerzas hidrodinámicas que actúan entre las
partículas del medio disperso son proporcionales al producto de la
⋅

viscosidad del medio dispersante y del gradiente de velocidad, µ 0 γ , a
diferentes temperaturas y concentraciones. Así, puede observarse que para
las concentraciones de 30 y 35% en peso de sólidos se obtienen curvas
únicas para todas las temperaturas, lo cual indica que a esas
concentraciones la temperatura solo afecta a la viscosidad del medio
dispersante, pero no a los mecanismos de formación de la estructura. En
cambio, para la concentración de 45% no se obtiene una única curva al
variar la temperatura, manifestándose con ello que para esta concentración
la temperatura influye, no solo sobre el medio dispersante, sino, también,
sobre la estructura que forman las partículas sólidas, debilitándose las
fuerzas de cohesión interpartículas al aumentar la temperatura. Este efecto
se observó, también, para todas las concentraciones mayores de 45%, en
todas las suspensiones estudiadas.

�Caracterización de las colas.

61

2.11.2 Efecto del pH.
El efecto del pH en las pulpas de las colas se muestra en la (Figura 2.22),
donde se observa la variación de la viscosidad con el pH a diferentes
concentraciones del sólido y a la temperatura de 28°C, para la muestra R- 2
y R- 3, en agua destilada.
Los resultados son similares para las suspensiones de las restantes
muestras.
Como se observa en la figura, los máximos valores de viscosidad en cada
muestra se alcanzan alrededor de los p.z.c de cada muestra, donde se logra
la mayor inestabilidad y estructuración de las pulpas. Para valores de pH
inferiores o superiores al indicado, las viscosidades son menores. Por
consiguiente,

la proximidad o lejanía del pH al p.z.c determina en gran

medida la viscosidad de la suspensión y con ello su comportamiento
reológico. Esta valoración está basada en los resultados obtenidos por
Garcell (1998) con suspensiones acuosas de nanopartículas de Maghemita,
para las que se determinó un valor del punto isoeléctrico ( i.e.p) y del punto
de carga cero (p.z.c) de 6,6. Los valores

de i.e.p. obtenidos por otros

autores con suspensiones de Magnetita y Maghemita (6,6; Garcell (1998) y
6,6 – 7 ; Blesa y Col. (1984; 1997) respaldan totalmente estos resultados.
2.12. Estimación de los parámetros reológicos K y n para las pulpas de
colas

del

proceso

CARON

que

presentan

comportamiento

seudoplástico en dependencia de la temperatura.
Los valores del índice de consistencia K y del índice de flujo n, pueden ser
estimados

mediante

expresiones

obtenidas

a

partir

de

los

datos

experimentales, que han sido procesados con ayuda del programa de
computación TIERRA.
Para determinar la dependencia del índice de consistencia con la
temperatura (tomando, arbitrariamente como referencia, T1 = 400 C), se
correlacionaron (en forma normalizada) los diferentes valores de los índices
de consistencia a distintas temperaturas, Ki, respecto al índice de

�Caracterización de las colas.

62

consistencia experimental a la temperatura de referencia, K40oC, como una
función de la relación adimensional de temperaturas,

40 − Ti
. Así, se obtuvo
40

la siguiente correlación:

 Ki
ln
K 0
 40 C


 =  40 − Ti .e − 0.0178⋅Ti



 %  40 

………………………………………… (2.7)

La ecuación (2.7) es única y válida para cualquier concentración
comprendida entre 25 – 35 % en peso de sólidos y para cualquier
temperatura en el rango de 28 - 900 C.
En la (Figura 2.23)

se representa la curva generalizada descrita por la

ecuación (2.7). Tanto la (Figura 2.23) como la expresión (2.7), permiten
estimar los valores de K como función de T, a una concentración dada
(dentro de los rangos de validez establecidos) con un error medio de 1.7 %.
Los índices de flujo son poco afectados por la concentración y por la
temperatura, en los rangos señalados anteriormente para el índice K. Los
valores de n para las pulpas de las colas pueden ser estimados por la
expresión siguiente:
n = 0.4357 ⋅ Ti

0.1177

…………………………………………………………. (2.8)

La ecuación (2.8) da valores calculados de n con un error medio de ± 1.438
%, respecto a los valores experimentales.
2.13 Caracterización magnética de las muestras de cola.
El hecho de que las fases mineralógicas principales de las colas sean la
Magnetita

y

la

Maghemita,

crea

la

necesidad

de

caracterizar

magnéticamente las colas dado que tanto la Magnetita como la Maghemita
constituyen minerales con importantes características magnéticas. Por otra
parte, la caracterización magnética proporciona una información que permite
comprender mejor los resultados obtenidos por la vía de la caracterización
química, mineralógica y granulométrica de la cola, así como inferir las
posibles causas de algunos comportamiento observados en la propiedades
de este producto y de sus suspensiones en agua amoniacal.
En la Figura 2.24 (a) y 2.24 (b) se presentan las curvas de histéresis
magnética a temperatura de 25°C para las muestras R-1 y R-5. Como puede

�Caracterización de las colas.

63

verse en las figuras, ambas muestras presentan características propias de
los materiales ferrimagnético. Curvas de histéresis similares se han obtenido
para nanopartículas de Maghemita, Garcell y Col. (1998). Las diferencias
mas importantes entre estas dos muestras viene dada por la magnetización
remanente, Mr, con un valor de 4,56 kA/m para la muestra R-1 y de 3,22
kA/m para la muestra R-5, así como por la fuerza coercitiva de
magnetización, Hcm, con un valor de 14,53 kA/m (183 Oe) para la muestra R1 y de 10,59 kA/m (133 Oe), para muestra R-5.
La diferencia observada en los valores de estos dos parámetros de ambas
muestras indican que la muestra R-1 exhibe propiedades magnéticas más
acentuadas que la R-5. Por otra parte, se determinó para ambas muestras
que la permeabilidad magnética relativa máxima, kmáx, es igual 1,24. Este
parámetro indica que estas muestras adquieren un campo magnético 1,24
veces mayor, que el campo magnético que se les aplique. Por tanto, si se
tiene en cuenta que la intensidad del campo magnético de la Tierra es
aproximadamente de 0,2 Gauss (0,2*10-4 Tessla), entonces la cola
depositada en el dique adquiere un campo magnético de 0,25 Gauss, es
decir, mayor que el campo magnético natural de la Tierra. Por consiguiente,
dada la enorme masa de cola depositada en el dique, es de esperar que
esta provoque una anomalía magnética en esa región.
En la (Tabla 2.7) se muestra un resumen de la caracterización magnética de
las 6 muestras de cola estudiadas. En ella pueden verse los valores de los
parámetros Mr y Hcm explicado anteriormente. Se observa, por ejemplo, que
el magnetismo remanente disminuye en el orden R-1&gt;R-6&gt;R-5 lo cual
coincide con la proporción de Magnetita y Maghemita (Tabla 2.3) que
también disminuye en ese mismo orden, dado que la Magnetita posee
propiedades magnética de mayor intensidad que la Maghemita.
Las magnitudes del producto BH máximo (Tabla 2.7) indica, que la muestra
R-1 es capaz de imantarse en mayor cuantía que las restantes, bajo la
acción de un campo magnético de la misma intensidad.
Por otra parte, el comportamiento reológico de las pulpas de las muestras
estudiadas no se corresponde con el de la caracterización magnética, ya que

�64

Caracterización de las colas.

las suspensiones que exhiben mayores viscosidades son las de las
muestras R-6 y R-3, y no la de R-1. Ello pudiera atribuirse a los efectos
combinados de las propiedades magnéticas con las

superficiales, que

proporcionan ese resultado neto.
2.14 Conclusiones parciales.
Los resultados obtenidos en el desarrollo de la caracterización de las colas
permiten llegar a las siguientes conclusiones:
1.-

Las pulpas de las muestras de colas de la Empresa

Comandante

“Ernesto Che Guevara” de Moa estudiadas, poseen composiciones
químicas muy parecidas, pero difieren en su composición mineralógica,
siendo esta última la que determina las diferencias entre ellas, dadas por
su naturaleza. Las fases mineralógicas principales en todas las muestras
son la Magnetita y la Maghemita con un contenido medio en el orden del
39,09 y 36,64% en peso del total respectivamente, siendo las fases
secundarias más importante la fayalita, la magnesio-cromita y la lizardita
1T.
2.- Las muestras están constituidas por partículas finas con tamaños
inferiores a 43 µm (más del 60% en peso de sólidos) y un tamaño medio
de 0.072mm, siendo ellas las causantes principales de las propiedades
superficiales y de la plasticidad de las suspensiones. La distribución de
tamaño las caracteriza como sistemas polidispersos.
3.- Las mediciones realizadas con ayuda de la microscopía electrónica
revelan un índice de aplastamiento promedio de 0.58 y un diámetro
equivalente promedio de 0.04mm, siendo la forma predominante de las
partículas la de un elipsoide de revolución lo que facilita la formación de
estructuras debido al aumento de la superficie de contacto entre las
partículas.
4.- Los resultados de las investigaciones de la velocidad de caída límite
demuestra que

el

criterio

de

Liashehenko

posee

valores

mas

estables y uniformes que los demás criterios con relación a los datos
experimentales. El coeficiente de forma utilizado en la fórmula de

�Caracterización de las colas.

65

Liashehenco oscila de 0.569 a 0.487 para tamaños de granos de 0.175 a
0.044mm, lo que corrobora la forma elipsoidal de estos.
5.- Los ensayos experimentales sobre la velocidad de sedimentación a
diferentes concentraciones de sólido en peso, demostraron que esta
disminuye a medida que aumenta el contenido de sólido en la zona de
sedimentación impedida, se incrementan los volúmenes de sedimento,
comportándose similar a un sistema homogéneo, separándose la parte
espesada del líquido clarificado.
6.-La estabilidad de las suspensiones de las muestras estudiadas y sus
puntos de carga cero (p.z.c.) son afectadas por el medio dispersante, al
comparar los resultados obtenidos de pulpas preparadas con agua
destilada o con agua amoniacal. Las pulpas de agua amoniacal exhiben
mayores cargas superficiales y p.z.c. más ácidos. Ello se atribuye a la
adsorción específica de iones de cargas positiva, como el N H4+ . Para
pH &lt; p.z.c, la carga superficial es positiva y para

pH &gt; p.z.c. es

negativa.
7.- Las magnitudes de las cargas superficiales y de los p.z.c. se incrementan
con el aumento del contenido de maghemita-magnetita de las muestras,
tendiendo hacia el valor del p.z.c. de esos minerales puros. Así, los
valores del p.z.c. cambian de mayor a menor por muestras en el
siguiente orden
R-6 &gt; R-3 &gt; R-5
8.-

El

≈

R-4 &gt;R-2 = R-1.

comportamiento

reológico

depende

fundamentales

de

la

concentración de sólido y de las propiedades superficiales, dado el alto
contenido de partículas finas. A concentraciones de 25 a 35% en peso
de sólidos el comportamiento es seudoplástico, mientras que para
concentraciones mayores fluyen como plástico Bingham.
9.-

Las curvas de flujo y las viscosidades cambian con la temperatura y el
pH, comprobándose que la temperatura tiene influencia solamente
sobre el medio dispersante para las concentraciones de 25 a 35% en
peso de sólidos. Sin embargo; para las concentraciones comprendidas
entre 40-60% de sólido en peso, la temperatura además, tiene un

�Caracterización de las colas.

66

marcado efecto sobre la estructura que forma la parte sólida. Los
mayores valores de viscosidad, a diferentes concentraciones y
temperaturas, para todas las muestras se alcanzan a magnitudes del
pH igual o cercanas a los p.z.c. de las suspensiones.
10.-La caracterización magnética demuestra que las colas son materiales
ferrimagnéticos debido a que sus fases mineralógicas principales son la
Magnetita y la Maghemita. Este hecho da pié para suponer que la
presencia de la cola acumulada en grandes cantidades en el dique
provoca alguna anomalía magnética en el entorno en que se encuentra
con el correspondiente impacto negativo medioambiental.

�CAPITULOIII. DETERMINACIÓN EXPERIMENTAL DEL PROCESO DE
TRANSPORTACION DE LAS COLAS.
3.1 Breve descripción de la instalación experimental a escala Semiindustrial.
La investigación de los parámetros y regímenes de hidrotransportación de
las colas del proceso CARON se realizaron en una instalación de
dimensiones semi- industriales construida en el Instituto Superior Minero
Metalúrgico de Moa tal como ya se mencionó en el epígrafe 2.2. Esta
instalación fue modernizada y dotada de equipos y accesorios que permiten
mayor calidad en el registro y control de las variables y su procesamiento
posterior.
El esquema de la instalación se muestran en la (figura 3.15), consta de los
tanques 1 y 2, para la calibración del tubo Venturi y de recepción de la pulpa
hidrotransportada respectivamente, las bombas centrífugas 3 y 4, los puntos
de toma de presión 5, el tubo Venturi 6, los tramos de tuberías 7, 8 y 9, para
determinar las pérdidas hidráulicas, el drenaje del sistema por la válvula 12,
las válvulas de regulación 13 y 14, y las ventanas del cristal 15 y 16. Desde
la (figura 3.2 a la 3.5) se muestran vistas parciales de la instalación que
proporcionan imágenes muy descriptivas de las secciones más importantes
que la componen.
5

5
7

5

17

11

8

15

9

16
5

12

10
1

14

2

5

13
6
4

18

3

Figura. 3.1. Esquema de la instalación de hidrotransporte para la modelación de
flujos y ensayos de bombas.

�Las tuberías 7,8,9, poseen los diámetros 50, 100, 150 mm respectivamente y
los puntos de tomas de presión están separados por longitudes de tubos de
20, 14.5 y 10 m respectivamente.

Figura 3.2 Instalación de hidrotransporte a escala semi -industrial.

�Los puntos 5 ( para medir la presión)

se encuentran alejados de los

extremos de la tubería a distancia igual o mayor de 40 D, para evitar las
influencias de las perturbaciones más cercanas (codos, ventanas de cristal,
etc.). El punto de observación del flujo de la pulpa (ventana de cristal) se
encuentra situado a 5.5 m del tubo de Venturi.
El tanque 1, posee un volumen de 1.9 m3 y el tanque 2, de 2.9 m3 . La
bomba 3 tiene una capacidad de 160 m3 / h, y, la bomba 4, de 60 m3 / h.
Durante la toma de datos experimentales, la instalación opera en circuito
semi – cerrado ( succión, impulsión, canal (17) y tanque) .La limpieza se
logra con el trabajo de la instalación en circuito abierto (succión, impulsión y
drenaje).
Para eliminar el aire en cada medición se tomaron diferentes medidas, una
de ellas fue la ubicación de ventosas mediante las cuales se expulsaba el
aire de la tubería a la atmósfera.
La regulación del caudal de la bomba se realizó con ayuda de una válvula
de compuerta que se encuentra en la tubería de alimentación. El llenado del
sistema (con agua amoniacal, primero, y añadiendo sólido, después) se
efectuó directamente en el tanque receptor- regulador.
La medición del caudal de la pulpa se realizó con un flujómetro
electromagnético NP-11(16). Para su calibración, se utilizó el método del
peso volumétrico con ayuda de un tanque graduado (1), instalado al final del
circuito de tubería en serie con el colector de alimentación (2).
El tiempo de llenado del tanque calibrado se midió con un cronómetro con
precisión de 0,1 s. El error máximo durante la determinación del caudal no
fue mayor de 1,5 %. La temperatura del agua amoniacal y de la pulpa en el
colector, se midió con un termopar situado en el tanque.
Las pérdidas de presión en la zona investigada se midieron con transmisores
de 0 – 5 mA, los cuales captan la presión, la transforman en energía
eléctrica, y envían la señal para un registrador central, el cual da la
información de los valores de presión medido en cada punto.
La pendiente hidráulica se determinó por la expresión;

�i = ∆Proz/ L

(Pa/m) ………………………………………………………(3.1)

Donde:
∆Proz – Caída de presión por rozamiento,( Pa )
L – Longitud de la tubería entre los puntos de toma de presión,( m)
El valor de las divisiones de la escala de peso es de 0,05 Kg. Por los datos
de estas mediciones el error relativo durante la determinación de la
concentración no superó el 1%.
Para el estudio del proceso y carácter del movimiento de la pulpa, fueron
utilizados tramos de 100 (8) y 150 mm (9), la ventana de cristal (16)
colocada en la tubería de 150 mm (8). La concentración de la pulpa
periódicamente se controló a través de la toma de muestras con su posterior
corrección.
La investigación de los parámetros de transportación de las colas se realizó
durante la variación de la concentración másica de 25 hasta 50 % y a las
temperaturas de 28, 60 y 90°C.

�El contenido de las partículas sólidas, para un volumen dado de la
hidromezcla, se calculó por la siguiente fórmula:
S = ms / ms + ma …………………………………………………………..(3.2)
Donde: S – Concentración en peso, adimensional.
ms – masa del sólido, Kg.
ma - masa del agua, Kg.
La concentración volumétrica se determinó por la expresión:
Cw = S ρp/ ρs

Cw = ρp - ρo / ρs - ρo

o

donde: ρs – densidad del sólido; kg/m3
ρo – densidad del agua; kg/ m3.
ρp – densidad de la pulpa; kg/ m3.
La densidad calculada de la pulpa se determinó por la fórmula:
ρp= ρs / ρs – S (ρs - 1)
En la tabla 3.1 se dan los datos acerca de los parámetros básicos para la
preparación de las suspensiones durante los ensayos experimentales.
Tabla 3.1. Parámetros obtenidos para la realización de los experimentos con

No.

Volumen

Volumen

Masa de

Concentrac

Concentraci

del

de la

mineral,

ión de las

ón de las

Densidades de las

tanque,

tubería,

kg.

suspensio

suspension

suspensiones en, kg/m3.

3

m.

3

m.

nes en

es en

peso, %.

volumen, %.
28°C

60°C

90°C

1

1.820

1.028

949.3

25

8.78

1230

1190

1046

2

1.820

1.028

1220.5

30

11.45

1300

1235

1105

3

1.820

1.028

1898.6

40

19.09

1500

1425

1275

4

1.820

1.028

2563.2

45

24.8

1650

1568

1400

5

1.820

1.028

2848

50

28.6

1750

1663

1488

las colas en la instalación semi – industrial.

�3.2.1 Dependencia de gradiente hidráulico (i = ∆P / L) con la velocidad en
tuberías circulares.

Las investigaciones de los parámetros de hidrotransporte de las colas se
realizaron para concentraciones de 25, 30, 40, 45 y 50 % en peso de sólidos
(tabla 3.1) en un rango de temperatura de 28 – 900 C.
Los datos experimentales fueron elaborados, obteniéndose las relaciones
i = f(v) para el flujo de cola en las tuberías de 100 y 150 mm de diámetro.
En las figura 3.7 se muestran las curvas a 28°C. En ellas se observa que
durante el hidrotransporte de las pulpas de colas del proceso CARON se
presentan, en general, dos regímenes de movimiento: estructural (laminar) y
turbulento. En los gráficos, no se distingue claramente la existencia de una
zona de transición debido, muy probablemente, a que esta es muy breve y
los datos experimentales obtenidos no resultan suficiente para su
representación clara. Es por ello que el cambio de régimen, aparentemente,
es brusco.

Figura 3.7. Dependencia i = f(v) para el movimiento de las pulpas de cola (muestra
R-1) en un tubo circular de D = 150 mm a la temperatura de 280C y a las
concentraciones: 1– agua; 2– 25 %; 3– 30 %; 4– 40 %; 5 – 45 %; 6 – 50 %.

En la figura, solo se aprecia bien el cambio de régimen para las
concentraciones de 45 y 50 % (en la tubería de 150 mm) y para 50 % ( en la
tubería de 100 mm). Las restantes curvas muestran solo el régimen
turbulento.
Los puntos experimentales correspondientes a la zona turbulenta presentan,
en todos los casos, un comportamiento no lineal.

�La zona inicial de las curvas que describen el régimen estructural puede ser
representada por una recta que tiende a interceptar el eje de las ordenadas
a una distancia dada del origen. Para diferentes concentraciones másicas,
estas rectas tienen diferentes ángulos de inclinación (figura 3.7). Las curvas i
= f(v) obtenidas para el régimen turbulento tienen mayor pendiente que las
curvas análogas para el agua.
En la figura 3.7 se observa que la posición de las curvas depende de la
concentración de sólidos, mostrando las mismas características y se
diferencian por un incremento de las pérdidas hidráulicas debido al aumento
de la fase sólida en la hidromezcla.
Los datos representados en la figura 3.7 fueron procesado estadísticamente
mediante un programa de computación (Tierra) con vistas al ajuste de las
curvas a una ecuación polinomial de i = f(v), tal como se muestra en las
tablas 3.2 y 3.3. El mismo procedimiento se aplicó para las curvas obtenidas
a las temperaturas de 60 y 90°C, en el mismo rango de concentraciones de
sólido, para todas las suspensiones de las muestras estudiadas. Los
resultados se dan en las tablas 3.1 a 3.6 del Anexo 3.
Con la finalidad de describir el efecto de la temperatura, en la figura 3.8 se
presentan las curvas de i = f(v) (D = 100mm), a las temperaturas de 28 y
90°C y para una concentración de 50% de sólido correspondiente a la
muestra R-3. Puede verse en la figura, que con el aumento de la
temperatura el límite de fluidez de las pulpas aumenta progresivamente, por
lo que las viscosidades efectivas de las suspensiones decrecen, lo que
provoca una disminución apreciable en las pérdidas hidráulicas .
(X 1000)
∆P/L
(Pa/m)

(X 1000)
8

8

Muestras a 50 % sólido

7

7

C

0

R3- 28 C
R3- 90 0C

6
5

6
5

B

4
3

4
3

A

2

2

1

1

0

0
0

10

20

30

40

50

60

70

80

90

100
Q, m3/h

Figura 3.8 Curvas de ∆P/L vs Q que demuestran el efecto de la temperatura.

�En las curvas se observan con claridad los tres regímenes de flujo (laminar,
transición y turbulento) que están representada por las zonas A, B, C,
respectivamente. En relación con esto ultimo, la posibilidad de obtener datos
de

las

tres

zonas

depende

de

la

concentración

de

sólidos,

fundamentalmente. Así para concentración de 50% se logran las tres zonas,
en cambio, para 40% de sólido se observa solamente la zona C.
Es necesario indicar que una de las peculiaridades del flujo de las colas lo
constituye la zona transitoria entre el régimen laminar y el turbulento. Así,
para una misma concentración ( 40 ó 50 % de peso en sólido ), al
incrementar la temperatura se reduce la magnitud de u, lo que indica la
destrucción de los lazos estructurales de las colas y un cambio en la
distribución del perfil de velocidades por la sección transversal de la tubería,
mediante el cambio del régimen de movimiento por la relación V máx. / V
med. = 1,27 – 1,68 .
Con vista a describir la influencia de la naturaleza de las muestras, en la
figura 3.9 se presenta la dependencia

i = f(v) (D = 100mm) de las

suspensiones correspondiente a las muestras R-1 y R-3, a 90°C y 50% en
peso de sólido. En la figura se observa que, para una misma velocidad, el
gradiente de presión es mayor para la muestra R-3. Este comportamiento
corrobora los resultados de las curvas de flujo (comportamiento reológico) y
de los resultados de estabilidad en el Capitulo II. Para ambas muestras se
distinguen las zonas correspondientes a los regímenes de flujo laminar y
turbulento.
Comportamientos similares se obtienen para todas las muestras, a las tres
temperaturas estudiadas y a todas las concentraciones, las cuales no
se muestran en el trabajo, pero pueden ser comprobadas a través de los
gráficos de i = f(v) presentados anteriormente, tanto en el texto como en el
Anexo 3.

�Tabla 3.2. Resultados de la elaboración de los datos experimentales (D = 100 mm).
Concentración
másica. (C %).
agua

Ecuación.

Coeficiente de
correlación.

Desviación
estándar.

0.9999

13.216

0.9933

100.1268

0.9957

65.6221

0.9884

91.7649

0.9957

85.3446

0.9965

112.6731

i=(-14.0476)*(1)+(26.6143)*(V)+
(96.7643)*(V^2)

25

i=(1023.3834)*(1)+(-2304.622)*(V)+
(2287.4066)*(V^2)+

30

(-762.9451)*(V^3)+(84.9025)*(V^4)
i = (-151.5753)*(1)+ (1218.2622)*(V)+
(-372.6291)*(V^2)+ (50.2225)*(V^3)

40

45

i=(2382.9303)*(1)+(-3299.1734)*(V)+
(2805.6233)*(V^2)+(-856.4800)*(V^3)+
(91.1303)*(V^4)
i =(53.2449)*(1)+(1229.4922)*(V)+
(-279.5508)*(V^2)+(41.9858)*(V^3)

50

i=(2403.3956)*(1)+(-2338.5546)*(V)+
(1566.4489)*(V^2)+(-197.4389)*(V^3)

En la tabla 3.7 del Anexo 3 se dan los

parámetros de hidrotransporte

obtenidos en la instalación semi-industrial para las pulpas de colas (muestra
R-1), a diferentes concentraciones 40-50% que siguen el comportamiento de
los plásticos Bingham.
El comportamiento de las relaciones i = f(v) obtenidas para las pulpas de
cola (que se han descrito en los gráficos) es similar al obtenido por otros
autores para suspensiones de caolín, carbón, laterita, serpentina blanda y
otros en el flujo de otros materiales por tuberías de distintos diámetros,
Izquierdo(1989),Pakrovskaya
Suárez(1989),

lo

cual

(1985),

demuestra

Pérez(1970),
las

peculiaridades

Smoldriev(1989),
comunes

que

�caracterizan el flujo de las hidromezcla por tuberías, independientemente de
la naturaleza y propiedades de la fase sólida y del medio dispersante, tal
como se han explicado por Smoldriev y colaboradores ( 1989 ) (Ver
Capítulo I).
3.3 Correlaciones para el cálculo del gradiente de presión para las
hidromezclas de cola con sistema trifásico.
3.3.1 Modelo físico para describir el flujo de las suspensiones de cola a
través de tuberías.
En el capitulo I (epígrafe 1.10), se

presenta

un

resumen

acerca de

las estructuras del movimiento para el caso de las hidromezclas trifásicas
(conformado por sólido- líquido-gas).

Allí se describen

varios

tipos

de estructuras en dependencia del grado de influencia de la fase gaseosa
sobre las características de flujo de este tipo de suspensiones. Así se
describe la estructura lamelar (obturada), la emulsionada y la de barra o
película. En todos los casos, para describir el flujo de los sistemas trifásicos,
hay que tener en cuenta la influencia del número de Froude, dado que la
presencia de la fase gaseosa impide que la mezcla sólido-líquido llene
completamente la tubería. Por consiguiente, el flujo trifásico por tubería se
caracteriza por el movimiento del gas en la masa de la hidromezcla en forma
de burbujas (que pueden ser de diferentes dimensiones), conformando una
película que envuelve la fase sólido-líquido, o formando un pistón por el
centro de la tubería.
Durante la realización de los ensayos experimentales correspondiente a la
presente Tesis en la instalación semi-industrial a través de la ventana de
cristal que se ha descrito en el epígrafe 3.1 y en las pruebas que se llevaran
a cabo en el sistema de transportación de cola en explotación en la fábrica,
se pudo observar a todas las temperaturas pero con mayor incidencia a
90oC y a bajas concentraciones (30%), los gases
en

amoniacales disueltos

las suspensiones crean burbujas que se desplazan a lo largo de la

tubería dentro de la masa sólido-líquido en movimiento; mientras que a alta
concentraciones (40-50% de sólidos) se constató que la fase gaseosa se
separa en la parte superior de la tubería horizontal y la mezcla espesada se
desplaza por la parte inferior de esta. Este cuadro demuestra que las

�suspensiones de colas al transportarse a través de las tuberías lo hacen en
forma de flujo trifásico según la estructura lamelar u obturada que se
describe en el epígrafe 1.10 del Capitulo I.
Tal como se explica en el epígrafe señalado para tuberías horizontales, la
caída de presión total por unidad de longitud de la suspensión trifásica se
debe a los efectos de fricción más una contribución causado por la
aceleración de la mezcla como resultado de expansión del gas. Es por ello
que, para un sistema trifásico la caída de presión en la tubería resulta mayor
que para un sistema bifásico sólido-líquido en iguales condiciones de
operación.
Para la determinación de la caída de presión por unidad de longitud
(pendiente hidráulica) para el flujo trifásico de la cola se propone utilizar la
relación siguiente:
i=

∆p
2 f .ρ .v 2
=ϕ
, Pa/m………………………………………………….. (3.4)
L
D

Donde: i – pendiente hidráulica durante el movimiento de la mezcla trifásica.

f − coeficiente de fricción. Se estima por las ecuaciones (1.17) a
(1.20) ó por la figura 5 ( Anexo1).

ϕ − coeficiente de corrección que tiene en cuenta la presencia de
vapores de amoniaco en la mezcla, y que ocasionan efectos
hidrodinámicos adicionales, así como que impiden el llenado de la tubería
por la pulpa.
Un valor medio de ϕ = ϕ(Fr) (quedando implícito el He) puede ser estimado
por la ecuación (3.5) o por la figura 3.11.
φ = (7.621)*(1)+ (0.314)*(Fr)+(2.122)*(1/Fr)+ (-2.877)*(

Fr )………………………………(3.5 )

Fr – criterio de Froude, determinado por la velocidad promedio de la mezcla.
Los resultados del ajuste de mínimo cuadrado y la validación del modelo
para calcular φ por la expresión 3.5 aparece reflejada en la tabla 3.8 del
Anexo 3.

�En la figura puede verse que el coeficiente de fricción es una función del Re
y del He para el régimen laminar, mientras que para la zona turbulenta
prácticamente solo depende del Re. El comportamiento de las curvas es
similar al mostrado en la figura 5 ( Anexo 1), para sistemas bifásicos, pero
con valores de f muy superiores a los de esta.

Figura 3.10 Curvas de f vs Re para diferentes valores del número
adimensional He.
A partir de los resultados elaborados, en este trabajo, se obtuvo una
correlación que permite estimar el coeficiente de fricción experimental en la
zona turbulenta, la cual se da a continuación:

f exp

10 C
= 1, 0621
Re

…………………………………………………………..(3.3)

C = 3,7037 – 6,3205*10-6He
Esta expresión se obtuvo con un coeficiente de correlación de 0,9748, y
resulta válida para valores de He = 44000 – 100000, y Re = 10000 – 50000.

�•

Se ha visto en el epígrafe 1.9 (Capitulo I) que el coeficiente de
fricción, para el flujo de materiales que siguen el modelo reológico de
Bingham, es una función del número de Reynolds, del número de
Hedstrom y del número de Froude, los cuales se definen en la
ecuación (1.27). Para sistemas bifásicos, el coeficiente f puede ser
estimado por las ecuaciones (1.18), (1.19) y (1.20) en dependencia
del régimen de flujo.

Figura 3.11 Coeficiente de corrección medio ϕ, para las pérdidas hidráulicas
en función del Fr en tuberías de D = 100 y 150mm.

3.5.2 Construcción de las curvas del sistema.
Para la construcción de las curvas del sistema con la ayuda del programa
Microsoft Excel se representan en el gráfico los valores de altura de la red
contra los valores de caudal (tabla 3.6), para los cuales se determinaron,
haciéndola interceptar con la curva de la bomba, obteniéndose así el punto
de trabajo del sistema para la línea A L = 1654 m, según se muestra en la
figura 3.13.
3.6.4 Resultados de la modelación de la ecuación de altura y potencia
de la bomba.

H = A + B ⋅ Q + C ⋅ Q 2 ………………………………………………………(3.17)
N = D ⋅ Q + E ⋅ Q 2 + F …………………………………………………… (3.18)

�Donde:
H: Carga. (m)
N: potencia.(Kw.)
Q: caudal (m3/s)
A,B,C,D,E,F: coeficientes que se obtienen de las curvas dadas por el
fabricante de bombas.Con ayuda del programa MathCAD y del sistema de
ecuaciones, se forma una matriz para determinar los coeficientes
A,B,C,D,E,F.
Tabla 3.2. Valores de los coeficientes (agua y cola).
Para el

Para la

Coeficientes

agua

cola

A

70

43

B

72.654

44.834

C

74.32

45.851

D

60

33.

E

61.345

33.842

F

62.225

34.323

Así se obtienen las expresiones que describen la carga y la potencia de la
bomba, en función del caudal:
Para el agua

Para la cola

H = 70 + 72.654 ⋅ Q + 74.32 ⋅ Q 2

H = 43 + 44.834 ⋅ Q + 45.851 ⋅ Q 2 …… (3.19)

N = 60 ⋅ Q + 61.345 ⋅ Q 2 + 62.225

N = 33 ⋅ Q + 33.842 ⋅ Q 2 + 34.323 ….

(3.20)

3.6. Sistema de ecuaciones para determinar los parámetros racionales
del sistema de hidrotransporte.
Por racionalización de un sistema de hidrotransporte se entiende la
selección de aquellos valores de los parámetros de dicho sistema que

�garantizan su mayor efectividad. Las variables de operación más
importantes en el hidrotransporte lo constituyen la velocidad del flujo de la
pulpa y la concentración de material sólido en él. Con el aumento de la
velocidad y la concentración se puede disminuir el diámetro de la tubería
(por tanto, disminuye el peso de la tubería metálica y su costo) y utilizar
bombas de menor capacidad. Esto garantiza la disminución de las
inversiones básicas, pero, al mismo tiempo, se aumentan las pérdidas de
presión; es decir, crece el gasto de energía eléctrica, y se incrementa el
desgaste del equipamiento. Esto conlleva al aumento de los gastos de
explotación. Por consiguiente resulta obvio la necesidad de calcular aquellos
valores de velocidad y concentración de la pulpa que posibiliten obtener los
gastos de explotación mínimos.
Para la determinación de la velocidad racional del flujo de la pulpa (Dakukin
1987), propuso la correlación (3.21):
X rac

−0.5
1.3 ⋅ V 1 − V 2 ⋅ X rac
− 0.5 ⋅ V 3 ⋅ X rac 
=

1.2 ⋅ (V 4 + V 5 + 1)



0.6

………………………………..(3.21)

Donde: Xrac – Es la relación entre las velocidades racional e inicial:
( X rac =

Vrac
).
Vo

V0 - Valor inicial de la velocidad del flujo, en (m/s); (con frecuencia es la
velocidad crítica).
Durante la selección de la velocidad óptima es necesario mantener la
condición.

Vrac ≥ VCRIT ………………………………………………………………. (3.22)
Si esta condición no se cumple, entonces en calidad de la velocidad de
trabajo se toma la crítica.
Cb- Costo de una bomba. Cb=8 907. 69 USD.
E- Coeficiente normativo de efectividad de la inversión básica. E=33,3.
nb-Cantidad de bomba en el sistema. Nb=5.
S´- Concentración inicial.%

�QT- Cantidad de sólido transportado en un año, T

ρT- Densidad del sólido, Kg/m3
L- Longitud de la tubería, m.
r- Tarifa de pago de la energía eléctrica.
La concentración racional de la pulpa puede ser estimada por la reacción
propuesta por Dakukin( 1987):
2.5



V2
…(3.23)
Yrac = 
0.3
−0.9 
0.6[V1+V3⋅ (1−b1) +1] −0.4⋅V3⋅ b1⋅Yrac +0.62V4⋅ b2⋅Yrac −1.5[V4(1−b2) +V5]Yrac 

Donde: Yrac= Srac/S´
S´ - Valor inicial de la concentración.

 Qt 
28.2(E + 0.073) ⋅ (0.14C b H + 0.85) 
 ρt 
V1 =
n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r 2

0.15

 Qt 
0.48(E + 0.073) ⋅ (0.13 ⋅ C b H + 0.78) ⋅  
 ρt 
V2 =
n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r 2

23000(E + 0.036) ⋅ n ⋅ nε

0.63

⋅ (v * )

−1.85

V3 =

0.04

0.15

⋅ δ1
……..( 3.24)

0.65

⋅ (v * )

− 2.35

⋅ (S )

− 0..35

⋅ δ1
……(3.25)

(v ) (S ) (0.75+1.67⋅ S )
* −0.85

⋅ (S )

0.37

 Qt 
 
 ρt 

−0.22

⋅ Lv−0.63
…. (3.26)

n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r2
196(E + 0.15) ⋅ n ⋅ nε

V4 =

0.2

(v *)

−0.25

(S )

−0.67

(0.75 + 1.67 ⋅ S )

n ⋅ r1 + 9.3 ⋅ r 2

0.8

 Qt 
 
 ρt 

−0.07

⋅ Lv −0.2
… (3.27 )

b1 =

0.62 ⋅ S
0.75 + 1.67 ⋅ S

b2 =

1.34 ⋅ S
……….. …………………………………………..…… (3.29)
0.75 + 1.67 ⋅ S

……………………………………………………… (3.28)

Las dependencias ( 3.21) y (3.23), se resuelven por el método de
aproximación sucesiva (aplicar método de Newton). Inicialmente se toma
(Xrac = Yrac =1), y se colocan en la parte derecha de las ecuaciones (3.21) y
(3.23). Seguidamente, el ciclo de cálculo (Xrac y Yrac), se repite. El cálculo se

�termina, cuando la diferencia entre los valores calculados y los supuestos
sean pequeños. Con frecuencia son suficientes tres o cuatros ciclos de
cálculo.
Es necesario señalar que las dependencias ( 3.21) a (3.29), fueron
elaboradas para materiales sólidos con una granulometría no mayor de 3
mm, con resultados confiables en esos límites.
A continuación, se procede a ilustrar con su ejemplo el uso del sitema de
ecuaciones propuesto.
Para resolver las ecuaciones del tipo Z=ƒ(z) se pueden utilizar diferentes
métodos analíticos, numéricos y gráficos. Debido a la complejidad que
presenta el sistema de ecuaciones obtenidas para la determinación de Xrac y
Yrac, se prefiere utilizar

un método gráfico-numérico, apoyándose en el

software Derive for Windows, versión 4.0. Para ello se transforman las
ecuaciones del tipo Z=ƒ(z) a ecuaciones del tipo 0=ƒ(z)-z y se grafica la
función U=ƒ(z)-z para determinar si existían ceros de esta función y en que
intervalos puedan estar situados. En ambos casos se determinó el
comportamiento de las funciones U=ƒ(v)-v y U=g(c)-c donde ambas
presentan dos ceros (interceptos con el eje horizontal) cada una. A partir de
conocer en que intervalos se encontraban estos ceros y usando la opción
SOLVE de este software se obtuvieron, por el método de Bisección, las
raíces de cada ecuación.
X1=0,063 289
X2=0,754
Y1=1.14 979
Y2=17.7 597
Ahora toca decidir, para cada caso, cual es la solución más adecuada.
Para el caso de la concentración es adecuado exigir que Crac ≤ Ccr. Puesto
que

Crac=Yrac*Yini

;

Yini=35;

Y1=1,14979;

Y2=17,7597,

entonces

Crac1=Y1*35=40,24 y Crac2=Y2*35=62,1589 ; sobre la base de que Ccr=60, se
toma Cract1=40,24 265 ≤ 60=Ccr.
Para el caso de la velocidad es adecuado exigir que: Vopt ≥ Vcr. Puesto que
Vrac=Xrac*V0 y V0=0,99 m/s; Xrac2=0,7 616 y Xrac1 =0,0 639282; entonces,

�Vrac1=Xrac1*0,99=0,063289 ; Vrac2=Xrac2*0,99=0,754 ; de ahí que Vcr=0,44 m/s, por lo tanto, se toma
Vrac2=0,754 ≥ 0,44=Vcr.

�Valoración Técnico – Económica

90

CAPITULO IV . VALORACIÓN TÉCNICO – ECONÓMICA.
4.1. Valoración Técnico- Económica.
Una gran parte de los gastos durante el hidrotransporte lo constituyen los
gastos de energía eléctrica,

por lo que su economía es una de las

direcciones estratégicas de la producción en la actual etapa. Una correcta
selección y organización en la explotación del equipamiento de bombeo
en régimen económico permite el ahorro de energía eléctrica y aumentar
la efectividad del transporte hidráulico.
Para proyectar y explotar con efectividad el equipamiento de las
instalaciones de hidrotransporte es necesario seleccionar correctamente
el equipamiento de bombeo para las condiciones concretas de
explotación, determinar y analizar el régimen de trabajo de las bombas en
el sistema de hidrotransporte en correspondencia con los requerimientos
exigidos y, considerando mínimo los gastos de energía eléctrica,
determinar y analizar los indicadores técnico - económico de trabajo del
sistema de hidrotransporte.
Dentro de los indicadores técnico - económicos principales de la
instalación de hidrotransporte se encuentran: productividad anual de la
instalación por el sólido transportado , en m3/año; potencia instalada
sumaria del motor, en kW.; gasto anual de energía eléctrica kWh/año;
gasto específico de energía eléctrica por 1 m3 de material transportado,
kWh/m3; costo de energía eléctrica gastado en la transportación de 1 m3
de material sólido $/m3.Por otra parte los costos de mantenimiento
decrecen al disminuir las y fallas y averías del equipamiento. También
disminuye el costo total de los descuentos anuales de los activos fijos al
incrementarse el tiempo de vida útil de la instalación.
En la tabla 4.1 se muestran los resultados de los principales indicadores
tomados en cuenta en la determinación de los gastos de explotación de la
instalación actual trabajando en dos condiciones (a régimen normal de
trabajo (1) y a régimen cavitacional (2)) de operación según la
metodología propuesta por González B.M.(1997).

�Valoración Técnico – Económica

91

En condiciones normales de operación, la instalación trabaja con una
capacidad de 160 m3 / h;

sin embargo cuando entra en régimen

cavitacional su capacidad se reduce a la mitad, ocasionando pérdidas por
mayor consumo de energía y mantenimiento de la instalación, tal como
se refleja en la tabla 4.1 con el correspondiente incremento de los costos
de producción de la Empresa y una menor productividad. Por
consiguiente, si se logra eliminar el régimen cavitacional se ahorrarán 3,2
$ USD por cada m3 de cola transportada, con un ahorro en los gastos de
explotación de 40 340 $USD anualmente.
4.1 . Costo de transportación de un m3 de cola, $ USD.

INDICADORES

1

2

17769.7

17769.7

32850

32850

143848.4

182208

78.84

78.84

14

14

3772

4883

Gastos de amortización de las bombas.

2672.307

2672.307

Gastos de amortización de las tuberías y soportes.

4892.065

4892.065

813

813

Gastos de salario del personal de operación.
Gastos por consumo de agua para disminuirle la
temperatura a la cola.
Gastos de energía eléctrica.
Gastos por iluminación.
Gastos imprevistos.
Gastos por mantenimiento.

Gasto del salario del personal indirecto

205943.112 246180.912

Total ( Gb )
Gasto para transportar un m3 de

cola en 3.5 Km

1.3

4.50

(USD)

Teniendo en cuenta el análisis de lo ilustrado en la tabla 4.1, acerca de la
situación actual de la Planta de Recuperación de Amoníaco, se concluye
que, aplicando los resultados obtenidos en la presente Tesis, es posible,
lograr mejoras sustanciales favorables a la producción y a la economía de

�Valoración Técnico – Económica

92

la fábrica. A manera de ejemplo, se desarrolla en forma resumida , a
continuación , un estudio de factibilidad del mejoramiento del sistema de
transporte de las colas en la Empresa Che Guevara.
4.2 Resumen de la factibilidad del mejoramiento de la eficiencia del
sistema de transporte de cola en la Empresa Comandante Ernesto
Ché Guevara.
El estudio sobre el mejoramiento de la instalación de colas de la Planta
Recuperación de Amoniaco de la Empresa “Cmdte Ernesto Ché
Guevara”, a fin de mejorar su eficiencia se desarrolla sobre la base de
determinar los parámetros racionales de trabajo, que permitan lograr
estabilidad y disminuir los costos en el transporte de las colas. Para ello
se ha tenido en cuenta el aumento de capacidad requerido por la Planta
para los próximos 5 años. Como resultado de este estudio se recomienda
el cambio de la instalación actual, en específico, el cambio de las actuales
bombas por otras bombas centrífugas especialmente diseñadas para el
bombeo de pulpas abrasivas, tipo PKB 2001, con una variación de la
potencia de 75 KWh a 55 KWh, y el cambio del diámetro de tuberías del
actual D-200 a D-250 para mejorar las características de flujo de la pulpa.
Alcance
En este resumen se pretende presentar un cálculo de prefactiblidad de la
instalación, con vistas a determinar desde el punto de vista económico
financiero, las características del proyecto citado.
Modelación
Se ha utilizado un modelo establecido para 7 años en correspondencia
con el tiempo de vida útil calculado a la instalación, con 6 meses para la
contratación, entrega, construcción y montaje y 6,5 años de explotación.
Ha sido elaborado el cálculo del costo de inversión, estado de resultados
para el proyecto, flujo de caja y flujo de fondos, así como el cálculo del
financiamiento requerido.
Ingresos
Inicialmente fueron calculados los gastos de la instalación actual y de la
nueva instalación, resultando un ahorro para el proyecto en los siguientes
elementos:

�Valoración Técnico – Económica

93

Ahorro de electricidad (por concepto de instalar bombas de menor
potencia), calculado a un precio de 70 USD/MW).Ahorro de consumo de
agua ( m3 por año a un precio de 0,15 USD/ m3). Ahorro por
mantenimiento y materiales auxiliares de la operación, por ser este
equipamiento más fiable. Ahorro por gastos imprevistos, el cual se valoró
conservadoramente en 13600 dólares para el primer año, sobre la base
de una reducción esperada del índice de rotura a de 0,20 a 0,03.También
se consideró el ahorro de no ejecutar el recambio de bombas de la
instalación actual, la cuál se encuentra depreciada a un 75 %, en el
segundo año de vida del proyecto. Este ahorro se proyectó para una sola
vez en los 7 años, a pesar de que la instalación actual tiene un tiempo de
vida calculado en 3.5 años y la proyectada de 6,25 años.
Gastos de Inversión
La inversión en activos fijos comprende básicamente el recambio de
tuberías y bombas, estimadas sobre la base de ofertas y estimados
actualizados a precios del año 2002, revisados con personal de la
Empresa Importadora del Niquel y de la Subdirección Comercial de la Ché
Guevara. La construcción y montaje de la instalación se calcularon sobre
la base del costo de los activos fijos que se incorporan, considerando 37%
para el montaje y desmontaje de las bombas y 60 % para el de las
tuberías. Se consideran gastos preoperativos consistentes en el proyecto
de investigación realizado, un proyecto de ingeniería y licencia ambiental.
El total de inversión alcanza 223.5 MUSD.
Capital de trabajo
Se reporta un incremento de gastos por este concepto al considerarse un
aumento de la inmovilización de efectivo, como resultante del proceso de
inversión y un aumento de capacidad del 5% en el uso de la instalación, a
partir de la generación adicional de colas como resultado del aumento de
capacidad de la planta y la reducción de la ley de mineral en el primer
año.
Gastos de Operación
Los gastos de operación de la nueva instalación son similares a los de la
actual, exceptuando los gastos de electricidad, mantenimiento, agua e

�Valoración Técnico – Económica

94

imprevistos que resultan inferiores a los actuales y de ahí un ingreso neto
para el proyecto. Se consideró un incremento de los gastos financieros a
consecuencia del pago de intereses relacionados con la inversión.
Indicadores de factibilidad
El valor neto actualizado del proyecto, calculado para una tasa de
rendimiento del 15%, como promedio para proyectos similares, resulta
positivo en 113,6 MUSD, al término de los 6,5 años de operación, lo que
indica que el proyecto resulta económicamente factible y que como
resultado de su realización se generan ingresos para la entidad.
La tasa interna de retorno de 44% indica el límite del costo del
financiamiento requerido, muy por encima del disponible que se estima en
11,5 % de interés anual, lo que confirma la factibilidad del proyecto.
El período de recuperación es de solo 11 meses. Si no fuera considerada
la necesidad de renovar ningún equipamiento de la instalación actual, en
los próximos años aún el periodo de recuperación del proyecto no
superaría los 3.2 años.
Financiamiento
Se considera una ejecución al crédito de 190.0 MUSD, al 11.5 %, con un
período de repago de 4,5 años, con un período de gracia de 6 meses y un
gasto financiero total de 67.5 MUSD. Estas condiciones están dentro de
las normalmente consideradas para la Empresa en su etapa de
expansión. El financiamiento se proyectó únicamente a partir de los
recursos que genera el proyecto por ahorros.
Los principales indicadores obtenidos en este estudio se dan en las
tablas 4.1 a 4.5 del Anexo 4.
4.2. Conclusiones parciales
1.- El análisis económico realizado revela que los principales gastos de la
instalación son provocados por la cavitación incrementando el gasto
energético y los gastos por concepto de mantenimiento. Si se lograra
eliminar este fenómeno del sistema, se ahorrarían 3,2 USD por cada
metro cúbico transportado con un ahorro de los gastos de explotación de
40 337,8 USD.

�Valoración Técnico – Económica

95

2.-En el estudio de factibilidad de la propuesta de mejora de la instalación
industrial, para las condiciones de operación de la Planta de
Recuperación de Amoniaco,se obtienen los siguientes parámetros de
rentabilidad: El valor neto actualizado del proyecto, calculado para una
tasa de rendimiento del 15%, resulta positivo en 113,6 MUSD, al término
de los 6,5 años de operación; la tasa interna de retorno de 44%, un 11,5
% de interés anual, una recuperación es de solo 11 meses. el periodo de
recuperación del proyecto no superaría los 3.2 años.

�CONCLUSIONES GENERALES.
1.- La caracterización del sólido y de la hidromezcla de la cola realizado en
la presente tesis, además de ser una novedad, constituye una necesidad
para mejorar la actual tecnología de manipulación y transportación de la
cola del proceso CARON .
2.- La investigación permitió establecer que las colas constituyen un sistema
polidisperso con predominio de partículas inferiores a 43 µm, con
partículas en forma de elipsoides de revolución, que presentan un índice
de aplastamiento de 0,58 y un diámetro equivalente promedio de 0,04
mm, y , además , que la fase sólida presenta una composición química
bastante estable y conformadas por varias fases mineralógicas, siendo
las fases principales, la Magnetita y la Maghemita, esta última , al
parecer,

surge por oxidación de una parte de la magnetita como

consecuencia de la acción de las condiciones de operaciones actuales
en las Plantas de Lixiviación y la de Recuperación de Amoníaco. La
caracterización magnética demuestra que la fase sólida posee
propiedades típicas de los materiales ferrimegnéticos, debido a al alto
contenido de Magnetita y Maghemita.
3.- Los ensayos de estabilidad confirman que dado el alto contenido de
partículas finas, las hidromezcla de las colas se comportan como un
sistema coloidal, cuyos valores de p.z.c en agua destiladas son similares
a las reportadas en la literatura para suspensiones de Magnetita y de
Maghemita, como era de esperar , las magnitudes de los p.z.c
disminuyen hacia valores de pH más ácidos en las pulpas preparadas en
agua amoniacal. Se comprueba la gran influencia que ejercen estas
propiedades superficiales sobre la reología y de la sedimentación de las
pulpas.
4.- La caracterización reológica permitió establecer el carácter no
newtoniano de las colas, dependiendo grandemente su comportamiento
de la concentración de sólidos. Así se observa un flujo seudoplástico a
concentraciones de 25 – 35 % en peso y un comportamiento plástico
Bingham para valores mayores de 40 % en peso , a todas las
temperaturas estudiadas

( 28- 90 º C ) .

�5.- Se obtuvo experimentalmente las curvas de estabilidad y los puntos de
carga cero (p.z.c.) en agua destilada y en agua amoniacal industrial.
Los valores de los p.z.c. en agua destilada son cercanos a los
registrados en la literatura para suspensiones de Magnetita y
Maghemitita en agua destilada ( pulpas de la Empresa “Comandante
Ernesto Che Guevara”), estos valores se desplazan hacia la izquierda
es decir hacia la zona más ácida ( pH más bajo) lo que influye
considerablemente en la reología de las pulpas y sedimentación de los
sólidos en las mismas.
6.- Las investigaciones de los parámetros del transporte hidráulico de las
colas de la Empresa “ Comandante Ernesto Che Guevara” con un
componente gaseoso, mostraron mayores caídas de presión y factores
de fricción que los reportados en la literatura para pulpas bifásicas
normales, bajo las mismas condiciones de trabajo. La composición
mineralógica, la concentración y temperatura de las muestras ejercen
gran

influencia

sobre

el

gradiente

hidráulico.

Se

obtuvo

las

correlaciones gráficas y expresiones matemáticas que describen el flujo
de esas colas por tuberías; así como el factor de fricción para régimen
laminar y turbulento.
7.- La velocidad racional de transportación se obtuvo para el inicio del
régimen turbulento a partir de criterios de menor consumo de energía
por toneladas de sólidos transportados, los que resultaron inferiores a
los aplicados en la actualidad y reportados en la literatura para
velocidades críticas de pulpas bifásicas normales. En las velocidades
racionales obtenidas, el sólido se mantuvo en suspensión en la pulpa y
no se observó sedimentación alguna.
8.- El conjunto de correlaciones obtenidas permitió conformar un modelo
matemático aplicado para la metodología de cálculo de las instalaciones
de transporte de colas trifásicas en el proceso CARON, que permitió
calcular las instalaciones, establecer regímenes racionales de trabajo y
seleccionar adecuadamente el equipamiento; así como valorar el
trabajo de las existentes, lo que constituye el principal problema de
estas en la actualidad.

�RECOMENDACIONES
1.- Recomendar a la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara la
introducción de los resultados de esta tesis con vista a eliminar el
régimen de operación cavitacional que actualmente se presenta en el
sistema de bombeo de las colas con el objetivo de disminuir el
consumo el consumo de agua y energía eléctrica que provocan
pérdidas considerable a la fábrica.
2.- Proponer a la dirección de la Empresa ”Comandante Ernesto Che
Guevara “, un proyecto para la evaluación y /o modificación de las
instalaciones que operan con colas, con vista a la ampliación de las
capacidades instaladas sobre la base de la reducción de los
consumos energéticos, y de agua, y de gastos de mantenimiento.
3.- Propiciar que alguna institución elabore una tecnología que permita la
separación de la Magnetita y de la Maghemitita de las colas de
manera que estas constituyan una posible fuente de materia prima de
estos óxidos ferrimagnéticos para ser utilizadas en otra rama de la
economía nacional que lo requiera, el cual ayudaría a mejorar el
balance económico de la Empresa.
4.-Recomendar a CITMA que se realice un estudio acerca de la
anomalía magnética que causa la acumulación de las colas en las
proximidades de la ciudad de Moa, dado su impacto ambiental con
posibles consecuencias sobre la salud de los habitantes, flora y fauna
de la ciudad.
5.- Aplicar los aportes metodològicos señalados en la introducción de la
tesis en los planes y programas de estudio de las carreras indicadas.

�Bibliografía

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sedimentos en el proceso de sedimentación de pulpas de lateritas.
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�Anexo 1

Tabla 1.1. Composición granulométrica de las colas de Nicaro.
Muestra

No.

Fracción ( mm )

Mallas

Peso ( g )

%P

25.91

1

+ 0.150

+ 100

27.26

M-3

2

+ 0.074

+ 200

17.49

+ 0.15

3

+ 0.044

+ 325

8.00

7.600

4

- 0.044

- 325

51.43

48.90

5

+ 0.150

+ 100

2.99

2.41

6

+ 0.074

+ 200

3.99

3.21

7

+ 0.044

+ 325

8.99

7.34

8

- 0.044

- 325

107.24

86.4

9

+ 0.150

+ 100

5.99

5.34

10

+ 0.074

+ 200

11.12

9.91

11

+ 0.044

+ 325

17.99

16.03

12

- 0.044

- 325

75.30

67.11

13

+ 0.150

+ 100

8.57

7.1

14

+ 0.074

+ 200

16.50

13.74

15

+ 0.044

+ 325

11.99

9.98

16

- 0.044

- 325

81.90

68.2

17

+ 0.150

+ 100

6.99

5.4

18

+ 0.074

+ 200

12.99

9.97

19

+ 0.044

+ 325

16.00

12.3

20

- 0.044

- 325

91.93

70.6

M-4
- 0.03

M- 5
- 0.15
+ 0.03

M-6

M-7

Datos sobre la separación en fracciones de las muestras
resultantes del
tratamiento tecnológico.
(*Datos suministrados por el CIS )

�Anexo 1

1.2. Composición química de las colas de Nicaro.
M

% Co

% Fe

% SiO2

%
MgO

%
Al2O3

%
Cr2O3

%
MnO

% Ni

3 ( + 100 )
3 ( + 200 )
3 ( - 325 )
4 ( + 200 )
4 ( + 325 )
4 ( - 325 )
5 ( + 150 )
5 ( + 200 )
5 ( + 325 )
5 ( - 325 )
6 ( + 100 )
6 ( + 200 )
6 ( + 325 )
6 ( - 325 )
7 ( + 150 )
7 ( + 200 )
7 ( + 325 )
7 ( - 325 )

0.061
0.073
0.087
0.090
0.091
0.082
0.082
0.089
0.073
0.079
0.080
0.086
0.082
0.079
0.089

49.4
53.0
52.6
41.68
34.4
42.8
38.80
39.4
42.4
49.0
53.0
50.6
53.0
53.0
12.6
18.4
26.4
41.6

10.4
8.5
9.2
21.8
13.4
17.0
15.7
16.9
8.5
10.7
9.8
10.8
27.8
23.8
17.5

10.4
6.6
4.9
17.0
11.4
16.0
11.6
7.5
6.6
9.0
5.8
5.6
26.9
21.6
12.6

6.94
6.73
6.53
1.41
5.30
5.10
0.70
5.51
6.32
5.10
6.73
6.32
6.94
6.12
0.20
4.28
5.51
5.71

4.35
2.30
2.56
9.78
3.58
2.56
8.47
3.84
4.10
2.56
2.30
2.82
3.58
2.30
4.56
4.61
4.10
3.07

0.76
0.88
0.86
0.66
0.78
0.76
0.76
0.86
0.88
0.90
0.66
0.90
0.42
0.82
0.80

1.7
1.6
1.7
1.8
1.8
1.6
1.6
1.7
1.4
1.5
1.6
1.7
1.6
1.5
1.7

Análisis químico de las muestras estudiadas.
( * Datos suministrados por el CIS ).

�Anexo I

Figura 1. Elementos de medición de los reómetros rotacionales: (a) , (b) , (c) –
de cilindros coaxiales ; (d) – de cono y plato.

�Anexo 1

Figura 3. - Perfiles de distribución de velocidades de una suspensión de caolín
con D = 200 mm y diferentes regímenes de flujo: 1 – homogéneo; 2 –
estructural; 3 – transitorio; 4 – turbulento.

Figura 4. Dependencia de i = f(v), que caracteriza el flujo de la hidromezcla de
materiales granulares por tuberías D =0.3 m: 1 – C = 0; 2 – C = 2,3 %; 3 – C =
3,1 %; 4 – C = 3,2 %; 5 – C = 3,5%; 6 – C = 4,5% ; 7 – C = 5,2%.

�Anexo I

Figura 5. Factor de fricción en la función del número de Re y He para plásticos Bingham (materiales homogéneos,
suspensiones sólido – líquido).

�Anexo I

bas e de c arbon
bas e de c ombus tible

13%

6% 4% 4% 4%

7%

bas e de amoniac o

4%
14%

planta potabiliz adora
ins talac iones de la mina
planta de c alc inac ion y s inter

8%

planta de hornos de reduc c ion

9%

7%

12%

8%

planta de lix iv iac ion y lav ado
planta de rec uperac ion de amoniac o
planta de s ec aderos y molinos
lineas de trans mis ion ady ac entes
pres a de c olas
planta termoelec tric a

Figura 6 . Afectaciones ambientales que provocan cada una de las zonas que
componen la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara.

�Anexo 3

Tabla 3.1. Mediciones del agua en la tubería de 100 mm
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

i (Pa/m) v (m/s)

0,00746779
0,02969446
0,06542366
0,10470181
0,15703775
0,19697478
0,25606422
0,32069423
0,35019403
0,3611404
0,37276062

732,5903
2913,027
6418,061
10271,248
15405,403
19323,226
25119,9
31460,104
34354,034
35427,873
36567,817

18,6516
38,151
57,3678
74,0412
89,5842
100,6056
114,7356
129,996
135,648
137,6262
139,887

49,87
198,3
436,9
699,2
1048,7
1315,4
1710
2141,6
2338,6
2411,7
2489,3

Lamda
0,02300759
0,02186627
0,02130638
0,02047003
0,0209726
0,02085823
0,02084797
0,0203396
0,02039826
0,02043549
0,02041674

Fr
0,4440367
1,85779817
4,20071356
6,99734964
10,243527
12,9190622
16,8028542
21,5698267
23,4862385
24,1762487
24,9770642

ft
0,005884
0,005558
0,005436
0,00522
0,005334
0,005321
0,005301
0,005184
0,005181
0,005176
0,00518

Re/Fr
172003,383
84090,5426
55922,282
43329,0964
35811,4298
31888,2676
27961,141
24678,7462
23650,4651
23310,52
22933,7844

0,66
1,35
2,03
2,62
3,17
3,56
4,06
4,6
4,8
4,87
4,95

ical (Pa/m)
51,0153532
201,616672
445,873732
713,203472
1066,87097
1342,25063
1739,20283
2183,33823
2375,94526
2443,38866
2526,2744

Re
76375,814
156223,256
234913,488
303188,837
366835,349
411966,512
469826,977
532316,279
555460,465
563560,93
572818,605

iadm2
878,611698
1708,01034
2502,57761
3103,1422
3846,74639
4296,4463
4897,46821
5413,54904
5665,21318
5758,321
5847,54522

�Anexo 3

Tabla 3.3. Mediciones de la cola a 30% en peso de sólido en la tubería de 100 mm
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

i (Pa/m)

v (m/s)

Re

Lamda

ft

0,07999985
0,11088629
0,11999978
0,13999974
0,15999971
0,17999967
0,19999963
0,22007447
0,24408461
0,27029001
0,27999949
0,30399914
0,31999941
0,35999934
0,35005027

7847,9856
10877,945
11771,9784
13733,9748
15695,9712
17657,9676
19619,964
21589,3054
23944,7
26515,45
27467,9496
29822,3159
31391,9424
35315,9352
34339,9316

18,0864
29,3904
31,9338
41,8248
46,0638
55,9548
65,5632
76,8672
92,9754
108,2358
111,9096
116,1486
118,9746
124,344
128,0178

534,24
740,5
801,36
934,92
1068,48
1202,04
1335,6
1469,66
1630
1805
1869,84
2030,11
2136,96
2404,08
2337,64

0,64
1,04
1,13
1,48
1,63
1,98
2,32
2,72
3,29
3,83
3,96
4,11
4,21
4,4
4,53

3502
6773,3
7647,2
10924,6
13495,1
16065,6
20178,4
24998,1
32452,5
39906,9
41706,3
43891,3
45369,3
48196,8
50124,6

0,20066106
0,10532829
0,09655114
0,06566556
0,06186967
0,04717101
0,03817571
0,03056087
0,02316767
0,01893068
0,01834428
0,01848939
0,01854893
0,01910426
0,0175254

0,007388
0,006129
0,005923
0,005354
0,005043
0,0048
0,00453
0,004236
0,004
0,003711
0,003664
0,003612
0,003579
0,003517
0,003479

Fr

Re/Fr

ical (Pa/m)

phi

iadm1

0,41753313
1,10254842
1,30163099
2,23282365
2,70835882
3,99633028
5,48664628
7,54169215
11,0337411
14,9530071
15,9853211
17,2192661
18,0673802
19,7349643
20,9183486

8387,3584
6143,31296
5875,09061
4892,72854
4982,75927
4020,08815
3677,72934
3314,65399
2941,2055
2668,82104
2609,03736
2548,96462
2511,11669
2442,20355
2396,20253

78,6792448
172,357286
196,640046
304,912442
348,367414
489,26592
633,939072
814,830182
1125,7064
1415,34349
1493,89194
1586,3709
1649,2984
1770,31712
1856,19749

6,79010076
4,29630807
4,07526349
3,06619171
3,06710661
2,45682348
2,10682707
1,80363962
1,44797969
1,2753088
1,25165679
1,27971965
1,29567821
1,35799398
1,25937031

0,10033053
0,05266414
0,04827557
0,03283278
0,03093484
0,02358551
0,01908785
0,01528043
0,01158384
0,00946534
0,00917214
0,00924469
0,00927446
0,00955213
0,0087627

iadm2 Recr
335,5
340,8
349,68
343,3
368,8
366,4
367,8
365,6
358,8
360,6
367,7
387,7
401,9
439,6
419,6

2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415

Fexp.
0,03952415
0,02074648
0,01901765
0,01293413
0,01218645
0,00929126
0,00751946
0,00601957
0,00456333
0,00372877
0,00361327
0,00364185
0,00365358
0,00376296
0,00345197

�Anexo 3

Tabla 3.4. Parámetros del hidrotransporte de las pulpas de colas, en diferentes regímenes de flujo, para las concentraciones
40-50% ( plásticos Bingham5), obtenidos en la instalación experimental ( Muestra R-1).

i
(Pa/m)
563 ÷ 962,5
762 ÷ 1141,5
1520 ÷ 2029,3

V
( m/s)

T
(º C)

D
( mm)

C
(%)

RcrL

RcrTurb. α C

He

FrcritL Frcrit

ϕ Lam

ϕ Turb. τ 0

(Pa)

Turb
4

0,6 ÷ 1,02
0,78 ÷ 1,16
1,12 ÷ 1,49

28
28
28

100
100
100

40
45
50

4504,6
5145,7
5771,3

7700
7700
7700

0,28405
0,3203
0,3527

4,4x10
4,4x104
4,4x104

442,2 ÷ 823,7 0,48 ÷ 0,89
5844,2 ÷ 940,2 0,59 ÷ 0,95
1476 ÷ 1712,9 0,83 ÷ 1,15

60
60
60

100
100
100

40
45
50

3489,6
4040,5
4722,13

6500
6500
6500

0,19686
0,24732
0,7786

4,4x104
4,4x104
4,4x104

0,85

1,4

829,6 ÷ 1422,5

0,7 ÷ 0,97

90

100

50

3817,5

6200

0,2291

4,4x104

0,68

502,9 ÷ 713,6
8898 ÷ 1140
1683,8 ÷ 1781
195,3 ÷ 372,5
417,3 ÷ 677,7
1155,2 ÷ 1473
799,4 ÷ 1331,3

0,61 ÷ 0,87
0,72 ÷ 0,92
1,06 ÷ 1,23
0,43 ÷ 0,83
0,56 ÷ 0,9
0,80 ÷ 1,06
0,61 ÷ 0,93

28
28
28
60
60
60
90

150
150
150
150
150
150
150

40
45
50
40
45
50
50

6905,6
7800,6
8981,5
4717,8
5788,3
7057,5
4984,4

9800
10000
9500
9000
9400
9000
8300

0,4059
0,4293
0,4608
0,2978
0,3527
0,4055
0,3527

9,9 x104
9,9 x104 0,545
9,9 x104 1,5
9,9 x104
9,9 x104 0,6
9,9 x104 0,748
9,9 x104 0,35

1,32

µp
(Pa/s)

3,8

0,755
1,239
1,815

0,016
0,0215
0,0268

7723

4,8

0,67
1,142
1,556

0,01465
0,0192
0,234

1,35

8,676

5,1

1,30

0,0209

0,95
1,3

9,99
8,15

7,9
8,1

0,9
1,2
1,11

10,2
11,26
15,6

9,95
10,5
8,1

0,755
1,239
1,815
0,67
1,142
1,556
1,30

0,016
0,0215
0,0268
0,01465
0,0192
0,234
0,0209

1,7

4,685

�Anexo 3

Tabla 3.6. Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 100 mm.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m) v (m/s)

Re

fexp

ft

0,19999963

19619,964

20,3472

1335,6

0,72

4701,49254 0,07361111 0,00720208 0,52844037

0,23599987
0,25999952
0,27999949
0,30799884
0,35999934
0,39199988
0,41999923
0,46799854
0,51999905
0,55999897
0,5999989
0,63999883
0,68799964
0,71999868

23151,5869
25505,9532
27467,9496
30214,6858
35315,9352
38455,1882
41201,9244
45910,657
51011,9064
54935,8992
58859,892
62783,8848
67492,7643
70631,8704

29,3904
36,1728
46,629
53,1288
57,3678
60,1938
64,1502
68,3892
72,6282
76,8672
82,5192
86,7582
90,9972
97,7796

1576,01
1736,28
1869,84
2056,82
2404,08
2617,78
2804,76
3125,3
3472,56
3739,68
4006,8
4273,92
4594,47
4808,16

1,04
1,28
1,65
1,88
2,03
2,13
2,27
2,42
2,57
2,72
2,92
3,07
3,22
3,46

6791,04478
8358,20896
10774,2537
12276,1194
13255,597
13908,5821
14822,7612
15802,2388
16781,7164
17761,194
19067,1642
20046,6418
21026,1194
22593,2836

0,04163171
0,03027832
0,01962314
0,01662695
0,0166682
0,01648564
0,01555163
0,0152473
0,01502157
0,01444204
0,01342653
0,01295632
0,01266064
0,01147516

0,00670866
0,00644513
0,00613689
0,00598426
0,00589626
0,00584179
0,00577046
0,00569963
0,00563386
0,00557252
0,00549673
0,00544384
0,00539395
0,00531963

Fr
1,10254842
1,67013252
2,77522936
3,60285423
4,20071356
4,62477064
5,25270133
5,96982671
6,73282365
7,54169215
8,69153925
9,60744139
10,5692151
12,2034659

Re /Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

8896,92164
6159,40729
5004,51842
3882,29308
3407,33169
3155,55841
3007,41013
2821,93109
2647,01801
2492,52279
2355,06749
2193,7615
2086,57446
1989,37378
1851,38254

130,674531
253,962956
369,589432
584,76937
740,277181
850,425883
927,626341
1040,7103
1168,27611
1302,38769
1442,96946
1640,35536
1795,76777
1957,43202
2228,95674

10,2208134
6,20566884
4,6978616
3,1975683
2,77844577
2,82691302
2,82201991
2,69504395
2,67513816
2,66630284
2,59165569
2,44264146
2,37999594
2,34719262
2,15713473

44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832
44222,6832

0,14722222
0,08326342
0,06055664
0,03924628
0,0332539
0,03333641
0,03297129
0,03110326
0,0304946
0,03004315
0,02888408
0,02685307
0,02591264
0,02532128
0,02295032

-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059
-1,43380059

692,164179
565,445608
506,145056
422,849389
408,228803
441,893978
458,583841
461,036229
481,882941
504,17562
513,015803
512,011859
519,461325
532,408223
518,522992

5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44

�Anexo III

Tabla 3.10. Mediciones para la Cola 40%, tubería de 100 mm T=60 grados
dP (kgf/cm2)
0,16819572
0,18730887
0,2
0,21100917
0,22553517
0,24082569
0,26146789
0,26605505
0,2706422
0,2940367
0,32125382
0,33525994
0,34862385
0,3632263
0,43593272

dP (Pa) Q (m3/h) iexp (Pa/m) v (m/s)
16500
18375
19620
20700
22125
23625
25650
26100
26550
28845
31515
32889
34200
35632,5
42765

33,912
39,564
47,4768
54,5418
61,3242
64,998
73,476
79,128
84,78
93,258
98,91
103,7142
115,866
124,344
129,996

1100
1225
1308
1380
1475
1575
1710
1740
1770
1923
2101
2192,6
2280
2375,5
2851

1,2
1,4
1,68
1,93
2,17
2,3
2,6
2,8
3
3,3
3,5
3,67
4,1
4,4
4,6

Re

fexp

ft

Fr

11672,3549
13617,7474
16341,2969
18773,0375
21107,5085
22372,0137
25290,1024
27235,4949
29180,8874
32098,9761
34044,3686
35697,9522
39880,5461
42798,6348
44744,0273

0,02680312
0,02192982
0,01626089
0,01299929
0,01099076
0,01044672
0,00887574
0,00778733
0,00690058
0,00619593
0,0060179
0,00571192
0,00475907
0,00430531
0,00472756

0,00604869
0,00587138
0,00566837
0,00551862
0,00539518
0,00533494
0,00521018
0,00513619
0,00506826
0,00497588
0,00491969
0,00487486
0,00477173
0,00470713
0,00466692

1,46788991
1,99796126
2,87706422
3,79704383
4,80010194
5,39245668
6,89092762
7,99184506
9,17431193
11,1009174
12,4872579
13,7297655
17,1355759
19,7349643
21,5698267

Re/Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

7951,79181
6815,82155
5679,85129
4944,11926
4397,30423
4148,76094
3670,05776
3407,91078
3180,71672
2891,56066
2726,32862
2600,04092
2327,3537
2168,67049
2074,38047

248,238033
327,975324
455,954684
585,85463
724,053319
804,322114
1003,79412
1147,63127
1300,00768
1544,3385
1717,58708
1871,28264
2286,06323
2597,20838
2814,43492

4,43123073
3,73503709
2,86870614
2,35553314
2,03714279
1,9581707
1,70353657
1,51616643
1,36153042
1,24519333
1,22322764
1,17170969
0,99734774
0,91463589
1,01299198

44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843
44485,0843

0,053606238
0,043859649
0,032521781
0,025998579
0,021981518
0,020893443
0,017751479
0,015574651
0,01380117
0,012391861
0,012035804
0,011423848
0,009518144
0,008610628
0,009455112

-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744
-1,43337744

625,711035
597,269625
531,448074
488,072291
463,975087
467,428402
448,936729
424,183325
402,730375
397,766056
409,751341
407,807981
379,588779
368,523115
423,059801

5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44

�Anexo III

Tabla 3.14.Mediciones para la Cola 30% en tubería de 100 mm T=90 grados.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m)

v (m/s)

Re

Lamda

ft

0,06796933
0,0942496
0,10557034
0,1190474
0,1359686
0,15299463
0,17000568
0,18700175
0,20747192
0,22974651
0,23794506
0,25840024
0,27198213
0,30598926
0,32298533

6667,791
9245,886
10356,45
11678,55
13338,52
15008,773
16677,557
18344,872
20352,995
22538,1325
23342,41
25349,064
26681,447
30017,546
31684,861

18,0864
29,3904
32,2164
41,8248
50,868
56,2374
66,411
77,715
93,258
108,801
112,4748
116,4312
119,2572
124,344
128,3004

453,9
629,4
705
795
908
1021,7
1135,3
1248,8
1385,5
1534,25
1589
1725,6
1816,3
2043,4
2156,9

0,64
1,04
1,14
1,48
1,8
1,99
2,35
2,75
3,3
3,85
3,98
4,12
4,22
4,4
4,54

14010,6
25772,9
28917,6
40115,47
51276,2
58152,1
71634,6
87242,3
109652,9
133036,7
138693,8
144838,8
149260,7
157287,2
163588,1

0,20057091
0,10532411
0,09818545
0,06569184
0,05072342
0,04669657
0,03720854
0,02988789
0,02302748
0,01873451
0,01815622
0,01839981
0,01845994
0,01910362
0,01894026

0,00499029
0,00419966
0,00406503
0,0037054
0,00345674
0,00333581
0,00314466
0,00297404
0,00278771
0,0026393
0,00260838
0,00257657
0,00255474
0,00251715
0,00248932

Fr

Re/Fr

ical (Pa/m)

phi

iadm1

iadm2

Recr

Fexp.

0,41753313
1,10254842
1,32477064
2,23282365
3,30275229
4,03679918
5,62945973
7,70897044
11,1009174
15,1095821
16,1471967
17,30316
18,1533129
19,7349643
21,0108053

33555,6606
23375,7534
21828,3823
17966,2509
15525,2939
14405,4974
12724,9511
11316,9846
9877,82322
8804,7902
8589,3423
8370,65598
8222,22921
7969,9764
7785,90338

45,1728926
100,385891
116,752448
179,370648
247,516434
291,943865
383,796641
497,055434
670,914834
864,575141
913,122846
966,56087
1005,45709
1076,97677
1133,92722

10,0480614
6,2698054
6,03841727
4,43216329
3,66844329
3,49964539
2,95807695
2,51239583
2,06509072
1,77457103
1,74018206
1,78529884
1,80644208
1,89734826
1,90215029

0,10028546
0,05266205
0,04909272
0,03284592
0,02536171
0,02334828
0,01860427
0,01494394
0,01151374
0,00936726
0,00907811
0,00919991
0,00922997
0,00955181
0,00947013

176,393899
150,520881
153,811079
133,60071
125,463297
127,694934
120,156184
112,9441
104,422946
99,1148561
99,2988405
104,170864
107,047982
115,505872
118,161912

2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322
2322

0,05014273
0,02633103
0,02454636
0,01642296
0,01268086
0,01167414
0,00930214
0,00747197
0,00575687
0,00468363
0,00453906
0,00459995
0,00461499
0,00477591
0,00473507

�Anexo III

Tabla 3.15. Mediciones para la Cola 50% en tubería de 100 mm T=90 grados
dP (kgf/cm2)
0,16996075
0,20059861
0,22102385
0,2413293
0,26179946
0,30600423
0,33321293
0,35711225
0,39779801
0,44198781
0,47599493
0,50998708
0,58217923
0,58478479
0,61199349

Re/Fr
9700,47847
6651,75666
5372,57269
4365,21531
3880,19139
3423,69828
3248,53232
3036,67152
2850,75286
2686,28635
2567,77371
2391,8988
2275,03078
2149,02908
2012,77939

dP (Pa)
Q (m3/h) iexp (Pa/m) v (m/s)
16673,15 20,3472
1135
0,72
19678,724 29,673
1339,6
1,05
21682,44
36,738
1476
1,3
23674,404 45,216
1611,6
1,6
25682,527 50,868
1748,3
1,8
30019,015 57,6504
2043,5
2,04
32688,188 60,759
2225,2
2,15
35032,712 64,998
2384,8
2,3
39023,985 69,237
2656,5
2,45
43359,004 73,476
2951,6
2,6
46695,103 76,8672
3178,7
2,72
50029,733 82,5192
3405,7
2,92
57111,782 86,7582
3887,8
3,07
57367,388 91,845
3905,2
3,25
60036,561 98,0622
4086,9
3,47

ical (Pa/m)
109,297047
216,12135
317,910042
462,650906
572,382076
717,646087
789,087031
891,355212
999,15237
1112,41144
1206,90926
1372,00414
1501,99212
1664,87581
1874,06206

phi
10,384544
6,19836957
4,64282283
3,48340396
3,05442828
2,84750386
2,81996778
2,67547659
2,65875364
2,6533348
2,63375227
2,48228114
2,58842903
2,34564043
2,18077089

He
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004
44284,7004

Re
5126,1244
7475,59809
9255,50239
11391,3876
12815,311
14524,0191
15307,177
16375,1196
17443,0622
18511,0048
19365,3589
20789,2823
21857,2249
23138,756
24705,0718

iadm1
0,14713905
0,08165704
0,05869441
0,04230721
0,03626336
0,03299981
0,03235111
0,03029656
0,02974231
0,02934323
0,02887412
0,02684341
0,02772198
0,02484698
0,02281036

fexp
0,07356952
0,04082852
0,0293472
0,0211536
0,01813168
0,0164999
0,01617556
0,01514828
0,01487116
0,01467161
0,01443706
0,01342171
0,01386099
0,01242349
0,01140518

c
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019
-1,43370019

ft
0,00708452
0,00658698
0,00632098
0,00607268
0,00593619
0,00579451
0,00573608
0,0056619
0,00559328
0,0055295
0,00548156
0,00540701
0,00535498
0,00529642
0,00522988

iadm2
754,253057
610,435179
543,246227
481,937799
464,726209
479,289802
495,204184
496,10984
518,796992
543,172617
559,157754
558,055319
605,925533
574,92823
563,531569

Fr
0,52844037
1,12385321
1,72273191
2,60958206
3,30275229
4,24220183
4,71202854
5,39245668
6,11875637
6,89092762
7,54169215
8,69153925
9,60744139
10,7670744
12,2741081

Recr
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44
5166,44

�Anexo III

Tabla 3.18.Mediciones de la cola a 30% en peso de sólido en la tubería de 150 mm a T = 28°C.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m)

v (m/s)

Re

Lamda

ft

0,04
0,06
0,07
0,08
0,09
0,10001529
0,12
0,13
0,14
0,15001529
0,16
0,17
0,18
0,2
0,22

3924
5886
6867
7848
8829
9811,5
11772
12753
13734
14716,5
15696
16677
17658
19620
21582

10,80945
23,52645
33,0642
40,05855
55,9548
68,03595
82,02465
94,74165
108,73035
118,90395
129,7134
136,70775
139,887
139,887
139,887

261,6
392,4
457,8
523,2
588,6
654,1
784,8
850,2
915,6
981,1
1046,4
1111,8
1177,2
1308
1438,8

0,17
0,37
0,52
0,63
0,88
1,07
1,29
1,49
1,71
1,87
2,04
2,15
2,2
2,2
2,2

7631,62
11094,8
33303
42953,19
68076,76
88823,96
114583,37
139396,04
166983,9
189855,9
213705,95
229353,85
236647,79
236647,69
236647,79

2,08890072
0,6614598
0,39070323
0,30420373
0,1754013
0,13184222
0,10883222
0,0883744
0,07225892
0,06474526
0,05802502
0,05550443
0,05612842
0,06236491
0,0686014

0,00592642
0,00533094
0,0039058
0,00363442
0,00319032
0,00295896
0,00275322
0,00260465
0,00247489
0,0023866
0,00230799
0,0022623
0,00224234
0,00224234
0,00224234

Fr

Re/Fr

0,01963982
0,09303432
0,18375807
0,26972477
0,52626572
0,77804961
1,13088685
1,50873259
1,98715596
2,37641862
2,82813456
3,14135236
3,28916072
3,28916072
3,28916072

388578,852
119254,917
181232,857
159248,221
129358,151
114162,335
101321,693
92392,8079
84031,6025
79891,606
75564,2795
73011,1823
71947,7733
71947,7429
71947,7733

ical (Pa/m)
2,96874114
12,6499748
18,3062303
25,0033626
42,8234533
58,7203388
79,4150904
100,231606
125,43835
144,658587
166,485823
181,262822
188,117584
188,117606
188,117584

phi
88,1181578
31,0198246
25,0078794
20,9251855
13,7448046
11,1392409
9,8822528
8,48235438
7,29920314
6,78217603
6,28521985
6,13363507
6,25778822
6,95309719
7,64840783

iadm1

iadm2

Recr

1,04445036
0,3307299
0,19535162
0,15210187
0,08770065
0,06592111
0,05441611
0,0441872
0,03612946
0,03237263
0,02901251
0,02775222
0,02806421
0,03118245
0,0343007

746
680,2
638,2
645,2
586,02
574,8
611,9
604,4
596,11
622,28
620,16
630,3
652,2
652,2
652,2

2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415
2415

Fexp.
0,52222518
0,16536495
0,09767581
0,07605093
0,04385033
0,03296055
0,02720805
0,0220936
0,01806473
0,01618631
0,01450625
0,01387611
0,0140321
0,01559123
0,01715035

Tabla 3.21.Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 150 mm a T = 27°C.

dP (kgf/cm2)

iexp
dP (Pa) Q (m3/h) (Pa/m) v (m/s)

Re

fexp

ft

Fr

�Anexo III
0,1146789
0,14525994
0,17584098
0,18042813
0,20948012
0,22324159
0,25229358
0,28
0,3
0,33
0,35
0,3853211
0,4266055
0,48165138
0,5351682

Re/Fr
38954,0894
25285,9878
18478,2219
16378,4239
15013,5553
13726,6791
12642,9939
11717,8968
11172,8783
11086,9331
9940,00901
9545,04176
9008,13316
8428,66261
8097,19835

11250
14250
17250
17700
20550
21900
24750
27468
29430
32373
34335
37800
41850
47250
52500

ical (Pa/m)
26,8055055
60,0082794
105,769453
131,530206
153,925094
180,981579
209,977314
240,881722
262,531196
266,220165
324,292788
348,944738
387,42721
436,887161
469,736443

23,52645
36,24345
49,5963
55,9548
61,0416
66,76425
72,4869
78,20955
82,02465
82,6605
92,19825
96,01335
101,736
108,73035
113,1813

phi
27,9793269
15,8311488
10,8727044
8,97132331
8,90043307
8,06711934
7,85799173
7,6020712
7,47339756
8,10682392
7,05843634
7,22177389
7,20135274
7,21009973
7,45098673

750
950
1150
1180
1370
1460
1650
1831,2
1962
2158,2
2289
2520
2790
3150
3500

0,37
0,57
0,78
0,88
0,96
1,05
1,14
1,23
1,29
1,3
1,45
1,51
1,6
1,71
1,78

3624,06716
5583,02239
7639,92537
8619,40299
9402,98507
10284,5149
11166,0448
12047,5746
12635,2612
12733,209
14202,4254
14790,1119
15671,6418
16749,0672
17434,7015

He

iadm1

99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373
99501,0373

0,46958155
0,25062657
0,16201747
0,13060803
0,12741815
0,11350826
0,10882469
0,10374777
0,10105849
0,10946069
0,09331748
0,09473269
0,09341518
0,0923361
0,09468501

0,23479078
0,12531328
0,08100873
0,06530401
0,06370908
0,05675413
0,05441235
0,05187388
0,05052924
0,05473035
0,04665874
0,04736634
0,04670759
0,04616805
0,04734251

c
-1,38923136
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953
-1,37836953

0,00839158
0,00791562
0,00745065
0,0072792
0,00715797
0,00703524
0,00692446
0,00682365
0,00676121
0,00675115
0,00661035
0,00655882
0,00648595
0,00640325
0,00635386

0,09303432
0,22079511
0,41345566
0,52626572
0,62629969
0,74923547
0,88318043
1,02813456
1,13088685
1,14848794
1,42881414
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

iadm2

Recr

1701,79508
1399,25373
1237,80138
1125,76323
1198,11101
1167,3774
1215,1414
1249,90899
1276,90038
1393,78588
1325,33453
1401,10705
1463,96922
1546,5436
1650,80496

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

�Anexo III
Tabla 3.27.Mediciones para la Cola 50% en tubería de 150 mm T=60 grados
dP (kgf/cm2)
0,11391437
0,13299694
0,15478593
0,18623853
0,20542813
0,2293578
0,25428135
0,28120795
0,31559633
0,31345566
0,33256881
0,36085627
0,39892966
0,4559633
0,49399083

Re/Fr
42396,1279
27520,2935
20110,9837
17825,6447
16340,1743
14939,5879
13760,1468
12753,3068
12160,1297
11367,0778
10818,3223
10388,4552
9804,10457
9173,43117
8812,67826

dP (Pa) Q (m3/h) iexp (Pa/m)v (m/s)
11175 23,52645
13047 36,24345
15184,5 49,5963
18270 55,9548
20152,5 61,0416
22500 66,76425
24945 72,4869
27586,5 78,20955
30960 82,02465
30750 87,7473
32625 92,19825
35400 96,01335
39135 101,736
44730 108,73035
48460,5 113,1813

ical (Pa/m)
25,0598955
54,7147734
96,4392198
119,927541
140,346911
165,016665
191,454601
219,63284
239,372551
270,395992
295,685972
318,163302
353,251122
398,348066
428,299616

Re

fexp

ft

Fr

3944,29487
6076,34615
8315
9381,02564
10233,8462
11193,2692
12152,6923
13112,1154
13751,7308
14711,1538
15457,3718
16096,9872
17056,4103
18229,0385
18975,2564

0,24542672
0,12073653
0,07503935
0,07093343
0,06574523
0,06135948
0,05771006
0,05482317
0,05593701
0,04854726
0,04665436
0,0466796
0,04596245
0,04599223
0,045986

0,00825553
0,00759493
0,00714881
0,0069843
0,00686799
0,00675022
0,00664393
0,00654721
0,0064873
0,00640341
0,00634255
0,00629311
0,00622318
0,00614383
0,00609645

0,09303432
0,22079511
0,41345566
0,52626572
0,62629969
0,74923547
0,88318043
1,02813456
1,13088685
1,2941896
1,42881414
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

He

iadm1

c

iadm2

Recr

99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265
99495,7265

0,49085343
0,24147307
0,15007869
0,14186686
0,13149045
0,12271896
0,11542013
0,10964634
0,11187403
0,09709452
0,09330873
0,0933592
0,09192489
0,09198445
0,091972

1936,07069
1467,27395
1247,90434
1330,85664
1345,65304
1373,62637
1402,66532
1437,69543
1538,46154
1428,37235
1442,30769
1502,80183
1567,90865
1676,78812
1745,19231

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

745
869,8
1012,3
1218
1343,5
1500
1663
1839,1
2064
2050
2175
2360
2609
2982
3230,7

phi
29,7287752
15,8969862
10,4967668
10,1561325
9,572708
9,08999103
8,68613234
8,3735201
8,62254254
7,58147332
7,35577676
7,41757452
7,38568072
7,4859156
7,54308404

0,37
0,57
0,78
0,88
0,96
1,05
1,14
1,23
1,29
1,38
1,45
1,51
1,6
1,71
1,78

-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309
-1,38923309

�Anexo III
Tabla 3.37 Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 150 mm. Muestra R-3 28 °C.
dP (kgf/cm2)
0,13819981
0,16307248
0,17964927
0,19348572
0,21281782
0,24875666
0,26245834
0,29020612
0,32337467
0,35931351
0,38694149
0,41456947
0,44224238
0,47541093
0,49752829

dP (Pa)

Q (m3/h)

13557,401 23,53644
15997,41 36,25884
17623,593 50,25348
18980,949 56,61468
20877,428 61,70364
24403,028 66,7926
25747,163 73,1538
28469,22 78,24276
31723,055 82,6956
35248,655 89,0568
37958,96 92,87352
40669,265 96,05412
43383,977 101,7792
46637,812 108,77652
48807,525 113,22936

iexp (Pa/m) v (m/s)
922,9
1089
1199,7
1292,1
1421,2
1661,2
1752,7
1938
2159,5
2399,5
2584
2768,5
2953,3
3174,8
3322,5

0,37
0,57
0,79
0,89
0,97
1,05
1,15
1,23
1,3
1,4
1,46
1,51
1,6
1,71
1,78

Re

fexp

ft

Fr

3133,06452
4826,6129
6689,51613
7536,29032
8213,70968
8891,12903
9737,90323
10415,3226
11008,0645
11854,8387
12362,9032
12786,2903
13548,3871
14479,8387
15072,5806

0,33978917
0,16894156
0,09688952
0,08221943
0,07613249
0,07594543
0,06679904
0,0645657
0,06440578
0,06170538
0,06110055
0,06119965
0,05814682
0,05472459
0,05285466

0,00862846
0,00793802
0,00745339
0,0072839
0,00716389
0,00705515
0,00693236
0,00684297
0,00677025
0,00667411
0,00662027
0,00657739
0,00650431
0,00642137
0,00637184

0,09303432
0,22079511
0,42412504
0,53829426
0,63941556
0,74923547
0,89874278
1,02813456
1,14848794
1,33197418
1,44858987
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

Re /Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

33676,4385
21860,1443
15772,5092
14000,3171
12845,6518
11866,9355
10835,0281
10130,3108
9584,83251
8900,20161
8534,4399
8251,84256
7787,67641
7286,71477
7000,15857

27,5621671
60,1781332
108,538796
134,623411
157,278504
181,493849
213,921209
241,563539
266,973702
305,229291
329,274772
349,932428
388,523825
438,123772
471,066034

33,4843046
18,0962742
11,0531906
9,59788491
9,03619987
9,15292729
8,19320351
8,02273394
8,08881167
7,86130321
7,84754929
7,91152742
7,60133565
7,24635412
7,05315128

99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265
99154,5265

0,57783575
0,28729719
0,16476755
0,13982001
0,12946875
0,12915063
0,11359654
0,10979859
0,10952663
0,1049344
0,10390585
0,10407438
0,09888281
0,09306307
0,08988313

-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479
-1,38934479

1810,39669
1386,67233
1102,21519
1053,72418
1063,41869
1148,29493
1106,19215
1143,58773
1205,67618
1243,98041
1284,57799
1330,72527
1339,70262
1347,5382
1354,77075

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

�Anexo III
Tabla 3.38 Mediciones de la cola a 50% en peso de sólido en la tubería de 150 mm. Muestra R-3 90 °C.
dP (kgf/cm2)

dP (Pa)

Q (m3/h)

iexp (Pa/m)

v (m/s)

Re

fexp

ft

Fr

0,11749005
0,13863407
0,15272509
0,16449506
0,18093707
0,21148509
0,22313526
0,24672012
0,27491714
0,30548012
0,32896016
0,35248513
0,37595019
0,40419213
0,42298515

11525,774
13600,002
14982,331
16136,965
17749,927
20746,687
21889,569
24203,244
26969,371
29967,6
32270,992
34578,791
36880,714
39651,248
41494,843

23,53644
36,25884
50,25348
56,61468
61,70364
66,7926
73,1538
78,24276
82,6956
89,0568
92,87352
96,05412
101,7792
108,77652
113,22936

784,6
925,8
1019,9
1098,5
1208,3
1412,3
1490,1
1647,6
1835,9
2040
2196,8
2353,9
2510,6
2699,2
2824,7

0,37
0,57
0,79
0,89
0,97
1,05
1,15
1,23
1,3
1,4
1,46
1,51
1,6
1,71
1,78

3441
5301
7347
8277
9021
9765
10695
11439
12090
13020
13578
14043
14880
15903
16554

0,2888705
0,1436236
0,08236861
0,06990019
0,06472762
0,06456642
0,05679081
0,05489084
0,0547546
0,0524605
0,05194493
0,05203463
0,0494306
0,04652658
0,04493561

0,00847527
0,00779709
0,00732107
0,00715458
0,00703671
0,0069299
0,00680929
0,00672148
0,00665006
0,00655562
0,00650274
0,00646062
0,00638883
0,00630737
0,00625872

0,09303432
0,22079511
0,42412504
0,53829426
0,63941556
0,74923547
0,89874278
1,02813456
1,14848794
1,33197418
1,44858987
1,54950731
1,73972137
1,98715596
2,15317703

Re /Fr

ical (Pa/m)

phi

He

iadm1

c

iadm2

Recr

36986,3514
24008,6842
17322,7215
15376,3483
14108,1959
13033,2857
11899,9565
11125,9756
10526,8846
9774,96429
9373,25342
9062,88079
8553,09375
8002,89474
7688,17416

23,0196447
50,2601715
90,6505108
112,436118
131,357425
151,581837
178,664842
201,751438
222,973751
254,924433
275,006977
292,260044
324,49119
365,916567
393,429613

34,0839317
18,420152
11,2509019
9,76999222
9,19856645
9,31707935
8,34019713
8,16648456
8,23370462
8,00237143
7,98816097
8,05412867
7,73703594
7,37654493
7,17968324

99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75
99393,75

0,57774099
0,28724719
0,16473722
0,13980039
0,12945524
0,12913284
0,11358162
0,10978168
0,10950921
0,104921
0,10388985
0,10406925
0,0988612
0,09305317
0,07641622

-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636
-1,38926636

1988,00676
1522,69737
1210,32437
1157,12781
1167,81572
1260,98214
1214,75543
1255,79268
1323,96635
1366,07143
1410,61644
1461,44454
1471,05469
1479,82456
1487,72823

10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3
10268,3

�Anexo 3

1

�Anexo 3

2

�Anexo 3

3

�Anexo 3

4

�Anexo 3

5

�Anexo 3

100 mm
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (2.14978579452149)*(1)+ (-0.0598060840105121)*(FR)+
(4.25567285274943)*(1/FR)
Determinante de la matriz del sistema:12709702.0268345
Determinante normalizado del sistema:0.00538631573913062
Error máximo al resolver el sistema:8.32667268468867E-17
Variación explicada:652.465230843049 Grados de libertad:
2
Variación residual:42.1010718563293 Grados de libertad: 162
Variación total:694.56630269938 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.511368106868763
Error probable de una observación:0.343851579077342
Coeficiente de correlación, r =0.969218805524049
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.95834787,

0.97728541]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1255.3049
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.42446879
0.94631472
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2= -5.96681209
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 37.26138314
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (-1.11299285060411)*(1)+ (2.83754256911439E-5)*(RE)+
(53105.3917275308)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:202655.016369767
Determinante normalizado del sistema:5.9830004165405E-15
Error máximo al resolver el sistema:7.27595761418343E-12
Variación explicada:664.767553272741 Grados de libertad:
2
Variación residual:29.7987492508075 Grados de libertad: 162
6

�Anexo 3
Variación total:694.566302523547 Grados de libertad:

164

Error estándar de una estimación:0.430215526304361
Error probable de una observación:0.289283367649107
Coeficiente de correlación, r =0.978313512863923
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.97060659,

0.98401608]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1806.9944
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.32463571
0.95226340
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
4.36854200
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 39.70266325
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
FEXP = (-0.0172955829742343)*(1)+ (3.48576399471428E-7)*(RE)+
(420.932157108046)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:202655.016369767
Determinante normalizado del sistema:5.9830004165405E-15
Error máximo al resolver el sistema:5.6843418860808E-14
Variación explicada:0.0377998330477443 Grados de libertad:
2
Variación residual:0.00141276292607753 Grados de libertad: 162
Variación total:0.0392125959738214 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.00296224999058026
Error probable de una observación:0.00199186128974654
Coeficiente de correlación, r =0.981820607982629
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.97534450,

0.98660721]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 2167.2330
Valor de Ft por la tabla :
2.6609

7

�Anexo 3
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.52221840
0.96334230
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
7.79392967
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 45.70434627
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3)
Otra forma

LN(FEXP) = (7.88775142665484)*(1)+ (-1.2472640090502)*(LN(RE))
Determinante de la matriz del sistema:6700.13704600312
Determinante normalizado del sistema:0.000265668438176546
Error máximo al resolver el sistema:0
Variación explicada:63.1708212334096 Grados de libertad:
1
Variación residual:3.30058434475009 Grados de libertad: 163
Variación total:66.4714055780879 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.142737442308348
Error probable de una observación:0.0959806240923995
Coeficiente de correlación, r =0.974856810940992
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.96594260,

0.98145981]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 3119.7033
Valor de Ft por la tabla :
3.0519
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.97485681
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65559
t2= -55.85430419
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).

8

�Anexo 3

150 mm
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (5.64280138442511)*(1)+ (-0.418752094542252)*(FR)+
(2.22857009813584)*(1/FR)
Determinante de la matriz del sistema:17190384.7725561
Determinante normalizado del sistema:0.0643456871026736
Error máximo al resolver el sistema:4.44089209850063E-16
Variación explicada:4209.31756980229 Grados de libertad:
2
Variación residual:454.820896897133 Grados de libertad: 162
Variación total:4664.13846669943 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:1.68076605001679
Error probable de una observación:1.13017228214856
Coeficiente de correlación, r =0.949992394752315
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.93256384,

0.96300286]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 749.6461
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.22293834
0.92750471
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2= -2.91079927
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 31.58064521
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
PHI = (-2.10963933955578)*(1)+ (9.64457505079318E-5)*(RE)+
(103330.406429266)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:355779.349216844
Determinante normalizado del sistema:2.02127241583753E-14
Error máximo al resolver el sistema:1.45519152283669E-11
Variación explicada:4279.10639053897 Grados de libertad:
2
Variación residual:385.032051067278 Grados de libertad: 162
9

�Anexo 3
Variación total:4664.1384416063 Grados de libertad:

164

Error estándar de una estimación:1.54644864860691
Error probable de una observación:1.03985524838758
Coeficiente de correlación, r =0.957835272140527
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94306028,

0.96883786]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 900.2046
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.31082817
0.92746308
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
4.16237537
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 31.57050554
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :
FEXP = (-0.0470407096075058)*(1)+ (1.27494427285519E-6)*(RE)+
(1009.60911804834)*(1/RE)
Determinante de la matriz del sistema:355779.349216844
Determinante normalizado del sistema:2.02127241583753E-14
Error máximo al resolver el sistema:6.93889390390723E-18
Variación explicada:0.381581316191436 Grados de libertad:
2
Variación residual:0.03037490841784 Grados de libertad: 162
Variación total:0.411956224609283 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.0137355024458518
Error probable de una observación:0.00923595770245977
Coeficiente de correlación, r =0.962427482927483
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94921992,

0.97224875]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1017.5532
Valor de Ft por la tabla :
2.6609

10

�Anexo 3
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.43763843
0.93893049
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
6.19498560
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 34.72942682
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
Otra Forma

LN(FEXP) = (7.0800300678866)*(1)+ (-1.06214975811003)*(LN(RE))
Nota:
ln(y) = A+Bln(x)
y = 10^(A/ln(10)) / X^(-B), donde c = A/ln(10).
Determinante de la matriz del sistema:7226.8703472136
Determinante normalizado del sistema:0.00030965935196941
Error máximo al resolver el sistema:8.88178419700125E-16
Variación explicada:49.4126138786117 Grados de libertad:
1
Variación residual:5.0570204701612 Grados de libertad: 163
Variación total:54.4696343487851 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.176680999945483
Error probable de una observación:0.118805215826996
Coeficiente de correlación, r =0.952448899152079
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.93584831,

0.96483178]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1592.6880
Valor de Ft por la tabla :
3.0519
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
-0.95244890
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65559
t2= -39.90849594
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).

11

�Anexo 3
Tabla 3.8. Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado :

φ = (7.621)*(1)+ (0.314)*(Fr)+(2.122)*(1/Fr)+ (-2.877)*( Fr )
Determinante de la matriz del sistema:18178176949.2741
Determinante normalizado del sistema:0.000171342661441841
Error máximo al resolver el sistema:1.77635683940025E-15
Variación explicada:7217.22514342882 Grados de libertad: 3
Variación residual:626.28901372635 Grados de libertad: 326
Variación total:7843.5141571552 Grados de libertad: 329
Error estándar de una estimación:1.3881797863238
Error probable de una observación:0.934890078127453
Coeficiente de correlación, r =0.959245530533808
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94962870,

0.96705735]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1252.2522
Valor de Ft por la tabla :
2.3995
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.19593804
0.87167984
-0.35298891
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.6509
t2=
3.60768382
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 32.11460373
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).
t 4= -6.81187835
El coeficiente 4 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t4).

12

�Anexo 3

13

�Anexo 3
Tabla 3.9. Ecuaciones y otros resultados del ajuste mínimo cuadrado.

f exp

10 C
= 1, 0621
Re

Determinante de la matriz del sistema:355779.349216844
Determinante normalizado del sistema:2.02127241583753E-14
Error máximo al resolver el sistema:6.93889390390723E-18
Variación explicada:0.381581316191436 Grados de libertad:
2
Variación residual:0.03037490841784 Grados de libertad: 162
Variación total:0.411956224609283 Grados de libertad: 164
Error estándar de una estimación:0.0137355024458518
Error probable de una observación:0.00923595770245977
Coeficiente de correlación, r =0.962427482927483
Para una prueba con nivel de confianza 0.95:
Intervalo de confianza de r : [
0.94921992,

0.97224875]

Para una prueba F de Fisher con nivel de confianza 0.95:
Valor de Fc para el ajuste : 1017.5532
Valor de Ft por la tabla :
2.6609
El ajuste es estadísticamente significativo ya que Fc&gt;Ft.
Coeficientes de correlación parcial:
0.43763843
0.93893049
Prueba para los Coeficientes del Modelo (0.95)
Valor teórico (t de Student), t= 1.65566
t2=
6.19498560
El coeficiente 2 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t2).
t3= 34.72942682
El coeficiente 3 es estadísticamente significativo ya que t&lt;=abs(t3).

�Anexo 4
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas
de la Empresa Ernesto Ché Guevara.

Tabla 4.1. Flujo de Efectivo
UM: Miles de USD
Flujo de Efectivo
Indicadores
Utilidad Neta
(+) Reserva para Contingencias
(+) Depreciación
(+) Valor Residual del Activo Fijo Neto
(+) Inversión para renovar la instalación
actual
(-) Gastos de Inversión
(-) Gastos Preoperativos
(+-)Variaciones en el Capital de Trabajo
Flujo Neto de Efectivo
Flujo Neto Acumulado

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

13.939
1.384
854
7.533

28.827
2.768
1.709

32.004
2.768
1.709

35.441
2.768
1.709

39.158
2.768
1.709

43.622
2.768
1.709

45.600
2.768
1.709
4.737

55

59

56

177.186
223.449
11.680

(5.013)

55

58

(211.418)
(211.418)

215.502
4.084

36.426
40.510

39.860
80.370

Indicadores Económico- Financieros
Valor Actualizado Neto del Proyecto (VAN) @ 15%) (MUSD)
Tasa Interna de Retorno (TIR) (%)
Período de Recuperación (Años)

43.580 48.040 54.758
123.950 171.990 226.748

102.202
41%

Tabla 4.2. Estado de Origen y Aplicación de Fondos
UM: Miles de USD

2003

2004

2005

2006

2007

2008

2009

7.533
190.000
37.602
235.135

-

-

-

-

-

4.737

75.204
75.204

77.444
77.444

79.767
79.767

82.177
82.177

84.677
84.677

87.273
92.010

35200
16.192
26.185
77.577

38800
11.937
28.997
79.734

43.000
7.234
32.038
82.272

41.400
1.190
35.691
78.281

-

10.925
11.404
234.853

31600
20.033
23.585
75.218

37.309
37.309

282
282

(15)
267

(133)
134

32
166

(95)
71

6.396
6.468

54.701
61.169

Indicadores
Fuentes
Valor Residual del activo fijo
Capital Prestado
Total de Ingresos

Destinos
Gastos de Inversión
Repago de Principal
Intereses
Impuestos

Superavit o Déficit
Saldo Acumulado

223.449

�Anexo 4
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas
de la Empresa Comandante Ernesto Ché Guevara.

Tabla 4.3. Gastos de Inversión y Preoperativos.
UM: Miles de USD
Año 2003

Construcción y Montaje
Equipos
Bombas
Tuberías acero D-250
Instrumentación
Otros
Flete y Seguro
Otros
Proyecto de Investigación
Proyecto de Ingeniería para Montaje
Licencia Ambiental
Contingencia
TOTAL

U/M

uno
m

Unidad

3
3.500

Precio/U

Total

8.908
27

68.420
121.079
26.723
93.100

1.256
33.950
10.000
17.450
1.500
5.000
-

-

223.449

�Anexo 4
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas
de la Empresa Comandante Ernesto Ché Guevara.

4.4. Gastos de Inversión y Preoperativos

2003

Capital de Trabajo
Materiales Auxiliares
Productos en Proceso
Efectivo en Caja
Cuentas por Cobrar
Cuentas por Pagar

(63)
9.310
2.433

Variaciones en el Capital
de Trabajo

Depreciación
Inversión
Terreno
Edificaciones
Maquinaria y Equipos
Equipos de Transporte
Equipos de Computación
Otros Equipos
Depreciación Total Anual
Depreciación Acumulada

Instalación Actual
Terreno
Edificaciones
Maquinaria y Equipos
Equipos de Transporte
Equipos de Computación
Otros Equipos
Depreciación Total Anual
Depreciación Acumulada

2004
(63)

2005
(69)

2006
(69)

2007
(76)

de

(77)

(7.383)
2.433

124

127

131

136

11.680
2003

(5.013)
2004

55
2005

58
2006

55
2007

59
2008

14.212

28.425

28.425

28.425

28.425

28.425

14.212
14.212

28.425
42.637

28.425
71.062

28.425
99.487

28.425
127.912

28.425
156.337

2003

2004

2005

2006

2007

2008

15.067

30.134

30.134

30.134

30.134

30.134

15.067
105.468

30.134
135.601

30.134
165.735

30.134
195.868

30.134
226.002

30.134
256.136

120.534
Variación
Depreciación

2008

241068,82

la

Existentes
Bombas
Tuberías acero D-200
Gasto para renovar la
instalación actual
Bombas
Tuberías acero D-200
Desmontaje
Construcción y Montaje

(854)

5
3.500

5
3.500

(1.709)

(1.709)

7.800
23,30

7.800
23,30

(1.709)

(1.709)

39.000
81.534

177.186
39.000
81.534
14464
42187

(1.709)

�Anexo IV
Estudio de factibilidad para el mejoramiento de la eficiencia de la instalación de colas de la
Empresa Comandante Ernesto Ché Guevara.

Tabla 4.5. Financiamiento del Capital prestado
UM: MUSD
Año 2003

Años

Capital a financiar (MP)
Tasa de Interés:

2003
11,50%
2004

Semestres
I

Capital
190000

II

190000
15.800

I

15.800

II
2005

17.600

I

17.600

II
Condiciones:

2006

6 meses de gracia

19.400

I

19.400

II
2007

2008

Principal

Intereses

Total (Ppal+Int.)

10.925

10.925

10.471

26.271

9.562

25.362

8.602

26.202

7.590

25.190

6.526

25.926

5.411

24.811

I

21.500

4.235

25.735

II

21.500

2.999

24.499

I

41.400

1.190

42.590

190.000

190.000

67.511

-

257.511

�Valoración Técnico - Económica

Tabla 4.1 Costo de Transportación de un m3 de Cola, $ USD.
INDICADORES

1

2

17769.7

17769.7

32850

32850

143848.4

182208

78.84

78.84

14

14

3772

4883

Gastos de amortización de las bombas.

2672.307

2672.307

Gastos de amortización de las tuberías y soportes.

4892.065

4892.065

813

813

205943.112

246180.912

1.3

4.50

Gastos de salario del personal de operación.
Gastos

por

consumo

de

agua

para

disminuirle

la

temperatura a la cola.
Gastos de energía eléctrica.
Gastos por iluminación.
Gastos imprevistos.
Gastos por mantenimiento.

Gasto del salario del personal indirecto
Total ( Gb )
Gasto para transportar un m3 de cola en 3.5 Km (USD)

�Nomenclatura

NOMENCLATURA FUNDAMENTAL UTILIZADA
SIMBOLO

D
d
det
dem
ev
Ec
f, f´
F
∑F
g
gc
He
K
Kc
L
n
N; N´; Ni
Pd; Ps
∆Pf
∆Pb
P1
Q
Qm
Re
Recr
t
Ws
Z
V
Vmáx.
Vm
Vcr
Vp
KT1
KTi
Ht
Hs
(NPSH)A
(NPSH)R
∑h
i.e.p

DENOMINACIÓN

UNIDADES

Diámetro interior de tubos
m (pie)
Diámetro de la partícula
m (pie)
Diámetro equivalente según tamaño de partícula.
m (pie)
Diámetro equivalente según masa de partícula.
m (pie)
Factor de pérdidas por fricción.
(adimensional)
Energía Cinética por unidad de masa.
J/kg ( lbf.pie/lb)
Factor de fricción de Fanning.
( adimensional)
Fuerza resultante en un punto.
N (lbf)
Pérdidas por fricción por unidad de masa.
J/Kg ( lbf.pie/lb)
Aceleración de la gravedad.
m/s2(pie/s2)
Constante adimensional.
(lb.pie/lbf.s2)
Número de Hedstrom.
(adimensional)
Índice de consistencia.
Pa.Sn (lb.s n-2/Pie)
Coeficiente de resistencia en accesorios y válvulas.
(adimensional)
Longitud de tubos rectos.
m(pie)
Índice de flujo.
(adimensional)
Potencia consumida por el fluido; motor impulsor y motor
W (lbf.pie/s)
en una bomba.
Presión de descarga y de succión, respectivamente, en
Pa(lbf /pie)
una bomba.
Caída de presión en una tubería.
Pa(lbf/pie2)
Incremento de presión en una bomba.
Pa(lbf/pie2)
Número de plasticidad.
(adimensional)
Flujo volumétrico.
m3/s(pie3/s)
Flujo másico.
Kg/s(lb/s)
Número de Reynolds.
(adimensional)
Número de Reynolds crítico.
(adimensional)
Tiempo.
s(s)
Trabajo por unidad de masa en una bomba.
J/kg ( lbf.pie /lb)
Altura de un punto con relación a un plano de referencia.
m(pie)
Velocidad del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad máxima del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad media del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad crítica del flujo.
m/s (pie/s)
Velocidad límite de caída de las partículas.
m/s (pie/s)
Coeficiente de consistencia conocido a una temperatura
PaSn
dada.
Coeficiente de consistencia a una temperatura dada.
Pa.Sn
Tensión de vapor del fluido.
ºC
Altura de succión.
m
Altura positiva neta de carga de succión admisible.
m
Altura positiva neta de carga de succión requerida.
m
Pérdidas hidráulicas en la línea de succión.
m
Punto izoeléctrico.

(adimensional)

�Nomenclatura

P.Z.C
T
W
S
Cw
Vs
Vl
ms
ms
i
Hmáx.
Hdmáx.
Mmáx.
Bmáx.
pmáx.
Mr.
Br.
Pr.
Hcm.
Hcb.
BHmáx.
Krec.
Kmáx.
Ucpi.
Umag.
α
αc
β
βi
γ
ξ
µ
µa
π
e

ρ
ρ

s
o

Punto de carga cero.
Temperatura.
Área de la sección transversal del conducto.
Concentración másica.
Concentración volumétrica.
Volumen de sólido.
Volumen de líquido.
Masa de sólido.
Masa de líquido.
Pérdidas específicas de presión.
Intensidad de campo máxima efectiva aplicada la
muestra
Intensidad del campo de desmagnetización máxima
sobre la muestra.
Magnetización máxima en la muestra.
Inducción máxima en la muestra.
Momento magnético máximo en la muestra.
Magnetización remanente en la muestra.
Inducción remanente en la muestra .
Momento magnético remanente en la muestra.
Campo coercitivo de inducción (H para M=0).
Campo coercitivo de inducción (Hpara B= 0)
Producto BH máximo.
Permeabilidad magnética recoil relativa.

(adimensional)
ºC
2
m (pie2)
%
%
3
m (pie3)
m3(pie3)
Kg(lb)
Kg(lb)
Pa/m(lbf/pie)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
T ( Gauss)
k A/m (Oe)
k A/m (Oe)
T . A/m (M gauss
Oe)
-

Permeabilidad magnética relativa máxima.
Energía de primera imanación
Energía de magnetización en un ciclo.
Símbolos Griegos
Parámetros de corrección de energía cinética en el
modelo reológico.
Parámetro que define el Reynolds crítico en plástico
Bingham.
Parámetro para el coeficiente Fanning
Coeficiente de corrección de sobrecargas (incremento
de potencia requerida) en bombas.
Velocidad de deformación (gradiente de velocidad).
Potencial Zeta.
Viscosidad dinámica.

Joule(erg)
Joule(erg)

1/s (1/s)
(mV)
Pas. ( lb/ Pie.s )

Viscocidad aparente con fluidos no newtonianos

Pas. ( lb/ Pie.s)

Constante matemática.
Constante matemática
Densidad del sólido.

(π = 3,1416)
(e =2,7118)
Kg/ m3( lb/Pie3)

Densidad del agua.

Kg/ m3( lb/Pie3)

(adimensional)
(adimensional)
(adimensional)
(adimensional)

�Nomenclatura

ρ

p

τB
τij
τii
τw
τo
G0

ϕ

Densidad de la pulpa.

Kg/ m3( lb/Pie3)

Esfuerzo inicial de Bingham.
Esfuerzo cortante (de cizalla).
Esfuerzo normal.
Esfuerzo cortante evaluado en la pared del tubo.
Esfuerzo cortante inicial físico del modelo de Bingham.
Densidad de carga superficial.
Coeficiente de corrección de las pérdidas hidráulicas en
flujo trifásico.

Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
Pa( lbf/pie2)
C/m2 o mol/L
(adimensional)

�</text>
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                <text>Estudio del hidrotransporte de las colas en el proceso carbonato amoniacal</text>
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                <text>Alberto Turro Breff</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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CARACTERIZACIÓN GEOMECÁNICA DE MACIZOS ROCOSOS EN OBRAS
SUBTERRÁNEAS DE LA REGIÓN ORIENTAL DEL PAÍS

Maday Cartaya Pire

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

TESIS EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS
TÉCNICAS

CARACTERIZACIÓN GEOMECÁNICA DE MACIZOS
ROCOSOS EN OBRAS SUBTERRÁNEAS DE LA REGIÓN ORIENTAL DEL PAÍS

AUTOR: M.Sc. MADAY CARTAYA PIRE

TUTOR: Prof. Tit. Ing. Roberto Blanco Torrens

CUBA, 2001

�INTRODUCCIÓN
Tanto tuneleros, como mineros durante sus labores tratan la extraordinaria variedad
de macizos y la necesidad de “ acomodarlos” y “adaptarlos” hasta alcanzar el éxito, a
partir de medios rudimentarios disponibles, el inteligente uso de las manos y de sus
elementales útiles, sin olvidar la imprescindible habilidad para protegerse ellos
mismos frente a posibles desprendimientos mediante la colocación de soportes y
entibación. La mina más antigua que se conoce en el mundo se localiza en el Cerro
de Bomvu, en Swazilandia, y data del año 40. 000 a.c; en ella el hombre de
Neandertal, minaba hematita, para ritos mortuorios. El primer túnel de la historia, fue
el túnel de Babilonia bajo el Eúfrates, para comunicar el Palacio y el Templo de
Belos en la Babilonia del 2200 a.c. Resulta impresionante la tremenda perseverancia
y desprecio por el riesgo que mostró el hombre desde los orígenes de la historia en
sus intentos de perforar la tierra, partiendo inicialmente, solo de sus propias manos
y, poco apoco confeccionando herramientas, rudimentarios martillos, picos, cinceles.
Si a esta absoluta precariedad de utensilios de trabajo añadimos los elementales
procedimientos de entibación empleados y la ausencia de sistemas de ventilación y
de evaluación o pronóstico de la estabilidad de las obras, comprobamos que la
excavación de túneles y galerías implicaba en la antigüedad una formidable y
enormemente sacrificada y peligrosa labor.
En los últimos años ha sido el boom de la ingeniería subterránea, siendo el rasgo
característico, su diversificación, se puede decir sin exageración, que se está
viviendo la era de los túneles y construcciones subterráneas multipropósito, muestra
de ello son los grandes túneles como los que se proyectan bajo los Alpes, y que
dejarán pequeños a los túneles actuales o el túnel submarino del Seikán con 54 km
de longitud, las autopistas subterráneas de circunvalación

de grandes ciudades

como los de la Bahía de Tokio, París o las Artery Tunnel de Boston. Pero hoy no se
trata sólo de concebir obras lineales, como estas, sino también de construir amplios
espacios subterráneos e inmensas cavernas de propósitos diversos; bien de carácter
lúdico, como el urbanismo subterráneo, bien con función de depósito y
almacenamiento,

tanto

de

combustible,

alimentos,

residuales,

plantas,

hidroeléctricas, potabilizadoras, refugios, etcétera. En la actualidad, las nuevas
tecnologías abren inmensas posibilidades a la construcción de túneles y obras
subterráneas. Esta realidad ya en nuestros días se proyecta hacia el futuro como
una tendencia que apunta hacia mejoras en los rendimientos y en la seguridad de

�los trabajos. Las obras subterráneas tienen un inmenso futuro, que ya es realidad en
muchos lugares del mundo.
En nuestro país la industria minera constituye una de las principales ramas de la
economía, estimula el desarrollo de la industria, asegura el abastecimiento de las
principales materias primas e influye directamente en el desarrollo económico y
social del país, la construcción de obras subterráneas, tanto civiles (trasvases,
almacenes, etcétera), como para obras protectoras de diversos usos, ha aumentado
en los últimos años. Para garantizar la estabilidad y por ende la seguridad de estas
excavaciones, deben realizarse estudios del macizo rocoso, con el objetivo de
conocer cuales son sus características y al menos suponer cual será su
comportamiento ulterior. En nuestro país hoy en día, cada entidad relacionada con la
construcción subterránea realiza el estudio del macizo rocoso donde está enclavada
la obra, pero todavía existen insuficiencias en el alcance y contenido de esos
estudios, ya que las obras subterráneas continúan presentando problemas de
estabilidad, influyendo esto directamente en el gasto de recursos, ocasionado por
que los macizos rocosos no son diferenciados para su estudio y adopción de
medidas, de acuerdo al comportamiento variado que puede presentar una misma
litología en la excavación subterránea, causado por que, en la mayoría de los casos
han sido afectadas por diferentes eventos tectónicos, o resulta que, sencillamente, la
zona en cuestión a sido afectada por el método de arranque empleado. Por lo que
habitualmente se fortifica después que ya se han producido pérdidas de estabilidad,
o sencillamente se fortifica toda la excavación, “preventivamente”, considerando que
el comportamiento de macizo será igual, demostrándose en la práctica que no
siempre resulta así.
Es por ello que el problema que enfrenta la presente investigación radica en que es
insuficiente el alcance y contenido de los procedimientos que se aplican actualmente
para el estudio de los macizos rocosos ya que los mismos no son diferenciados
geomecánicamente.
Lo que en muchos casos puede producir soluciones incorrectas, gastos excesivos y
afectaciones a la seguridad durante los trabajos que en ellos se efectúen.
La formulación de la hipótesis parte del hecho de que si se realiza la
caracterización geomecánica de los macizos rocosos entonces se posibilita la
diferenciación de los mismos de acuerdo a su comportamiento, lo que permitiría

�alcanzar soluciones de proyecto y constructivas de las obras subterráneas más
económicas y seguras.
El objetivo general es caracterizar desde el punto de vista geomecánico los
macizos rocosos de las Minas de cromo Merceditas, Amores y de cobre “El Cobre”,
de los túneles hidrotécnicos de los Trasvases Melones – Sabanilla y Caney – Gilbert.
Es necesario significar que la zona de estudio donde se realiza la investigación,
abarca una extensa región de la zona oriental, por lo que se realiza un macro
estudio de las características geomecánicas de los macizos.
Objetivos específicos
Realizar el estudio ingeniero – geológico de los macizos rocosos.
Determinar los parámetros geomecánicos de los macizos estudiados.
Proponer los modelos geomecánicos más representativos de los macizos
rocosos de las obras estudiadas.
Proponer criterios geomecánicos estructurales que permitan un mejor diseño
de excavaciones y obras subterráneas.
La tesis consta de cuatro capítulos. En el primero se realiza un análisis del estado
actual del tema, así como el desarrollo alcanzado en Cuba, en la materia y se
expone la metodología de investigación empleada.
En el segundo capítulo se realiza el estudio – ingeniero geológico, la determinación
de las propiedades físico – mecánicas y la evaluación de la estabilidad de los
macizos rocosos de las obras estudiadas.
En el tercer capítulo se ofrecen las principales características geomecánicas de los
macizos y se proponen los modelos geomecánicos más representativos del
comportamiento de los macizos rocosos en las obras estudiadas.
En el cuarto capítulo se ofrecen criterios geomecánicos – estructurales para el
diseño de excavaciones y obras subterráneas. Se realiza la estimación de la
resistencia de las rocas por métodos empíricos de actualidad, se definen las posibles
direcciones de las tensiones principales máximas, medias y mínimas, de las
estructuras en las excavaciones con el auxilio de las proyecciones estereográficas,
se proponen los lugares donde es posible aplicar el método del bloque clave y se

�definen los esquemas de interacción macizo - fortificación más representativos de
las obras en estudio
Los principales resultados obtenidos de la investigación son los siguientes.
El establecimiento de una metodología para la caracterización geomecánica
del macizo.
La caracterización geomecánica de los macizos rocosos de las obras
estudiadas y la propuesta los modelos geomecánicos más representativos de
los macizos de las obras estudiadas
El empleo de diferentes criterios geomecánicos - estructurales para el diseño
de excavaciones y obras subterráneas en los macizos rocosos estudiados.
La presente investigación tuvo como punto de partida el estudio efectuado por la
autora en su tesis para la opción al título de Master en Geomecánica, así como la
información obtenida de la revisión bibliográfica y de la búsqueda en las diferentes
entidades a que pertenecen las obras subterráneas estudiadas, estas entidades y
empresas fueron. Empresa Cromo Moa, Empresa Minera del Cobre en Santiago de
Cuba, Empresa No2 de Proyectos e Investigaciones de Holguín, Empresa de
Proyectos e Investigaciones Hidráulicos – Holguín,

Empresa de Proyectos e

Investigaciones Hidráulicos – Bayamo, CITMA- Bayamo. GEOCUBA – Bayamo,
Oficina Nacional de Recursos Minerales - Fondo Geológico – Santiago de Cuba,
también aportaron datos importantes a la investigación, el Centro de Información
Científico Técnica, el Fondo Geológico del Departamento de Geología y el Archivo
del Departamento de Minería, todos del ISMMM. La información obtenida fue muy
amplia, ya que estos macizos han sido bastante estudiados desde el punto de vista
ingeniero geológico y en ellos se han realizado varios estudios de estabilidad, tal es
el caso de las obras del Trasvase Este – Oeste Melones – Sabanilla, del túnel Caney
– Gilbert, en las Minas Merceditas, Amores y El Cobre, en estos tres últimos casos
realizados por el Grupo de Construcción Subterráneas del Departamento de Minería,
al que pertenece la autora del presente trabajo.
No obstante, resulta necesario señalar, que en la bibliografía consultada, son muy
escasas las investigaciones referentes al estudio sectorizado o diferenciado de los
macizos, y no se encontraron referencias en las que se desarrolle una metodología
para la caracterización geomecánica y se propongan los modelos geomecánicos
más representativos del comportamiento de los macizos rocosos teniendo en cuenta

�sus características mecánicas y estructurales, tal vez justificado por el creciente
auge que han alcanzado en nuestro país, en los últimos años, las clasificaciones
geomecánicas (Deere, Barton, etc.) dando lugar a que los estudios geomecánicos
actuales, solo se limiten a clasificar las rocas por estas metodologías, sin llegar al
modelo geomecánico. Sin embargo, resulta evidente la necesidad de profundizar en
los aspectos relacionados con la temática objeto de estudio; no solo por la
importancia de la diferenciación para el estudio de los macizos partiendo de sus
características geomecánicas, sino también, para adecuar las investigaciones
geomecánicas futuras, según esta nueva tendencia.
La novedad científica de la investigación radica en:
El desarrollo de una metodología para realizar la caracterización geomecánica
de los macizos rocosos, y la diferenciación de los modelos geomecánicos
representativos de los macizos estudiados
Los resultados de este trabajo se han presentado en:
II y III Taller de Túneles y Construcciones Subterráneas. 1997, 1998.
Conferencia Internacional de Aprovechamiento Racional de los Recursos
Naturales, CINAREM´ 98.
XII Forum de Ciencia y Técnica de Base, Municipal, Provincial y XII Forum
Municipal de las FAR,

noviembre / 1997, diciembre/ 1997, marzo / 1998 y

noviembre/ 1997.
Evento Internacional de Protección del Medio, PROTAMBI'99.
IX Sesión Científica del Centro de Investigaciones de la Laterita, noviembre /
1999.
Jornada Científico - Técnica de Geominera Santiago de Cuba, febrero/1999.
Primer Taller

Territorial

la Geodesia y la Geomecánica aplicadas a la

construcción, noviembre/1999.
Primer Simposio Internacional la Geodesia y la Geomecánica aplicadas a la
construcción, abril / 2000.
IX Exposición Municipal, Provincial, Nacional de las BTJ "Forjadores del futuro",
marzo/2000, junio / 2000.
IV Congreso De Geología y Minería. Marzo / 2001.

�Publicaciones:
1. Modelos geomecánicos de los macizos rocosos de la mina de cromo
Merceditas, revista Minería y Geología, No. 2, 1999.
2. Caracterización geomecánica de algunas minas y túneles subterráneos de la
región oriental del país. Revista Minería y Geología, No. 1. 2000.
3. Estimación de la resistencia de las rocas. Revista Minería y Geología, No.2.
2000.
4. Caracterización geomecánica de los macizos rocosos en minas subterráneas
para el aprovechamiento racional de los recursos y la protección del medio.
Edición especial Libro de Ponencias de la IX Sesión Científica del Centro de
Investigaciones de la Laterita, Unión del Níquel.
5. Caracterización geomecánica de macizos rocosos. CD-Room, Publicación de
IV Congreso De Geología y Minería. Marzo / 2001.

�Capítulo I. Estado actual de la problemática y metodología de investigación.
Estado actual de la problemática.
La geomecánica es quizás una de las ramas tecnológicas más antiguas del universo,
los griegos y egipcios en sus construcciones emplearon los macizos rocosos para
obras. En las pirámides construidas en Egipto se emplearon bloques de caliza dura.
Todas estas fastuosas obras, contaron con excelentes mineros que desarrollaron
una amplia gama de construcciones subterráneas y fortificaciones que hoy se
observan y conservan en nuestros días.
Sin embargo la geomecánica como ciencia es a fines de los años 50, que hizo su
entrada en el hasta entonces, mundo crítico de las obras subterráneas.
Históricamente se conoce que el Primer Congreso de Mecánica de Rocas se celebró
en Portugal en 1966. (López Jimeno, 1998)
Aún cuando la literatura especializada en estas materias se ha expandido y ha
acelerado su desarrollo en todo el mundo, con el empleo tanto de revistas
especializadas,

como

el

surgimiento

de

nuevas

técnicas

y

tecnologías

computarizadas. El estado actual del conocimiento en mecánica de rocas, así como
la definición y obtención de parámetros y adopción de modelos que representen el
comportamiento real de los macizos rocosos, se encuentran en una fase de
desarrollo inferior al de otras ramas de la ingeniería como pueden ser la Mecánica
de Suelos, Hidráulica, Resistencia de Materiales, etcétera; bien por la menor
antigüedad de la primera, o por una mayor complejidad frente a la simulación del
problema real del macizo. (López Jimeno, 1998)
Como consecuencia de esto, resulta difícil establecer modelos analíticos del
comportamiento del macizo rocoso que sean reflejo fiel de este, cuando se trata de
resolver problemas de estabilidad o dimensionamiento de obras a cielo abierto o
subterráneas.
La Geomecánica está dando a la construcción de obras subterráneas un creciente
soporte científico y técnico que ha encontrando su máximo exponente en la última
década, hasta el punto de que hoy en día, la mayoría de los túneles se hacen bajo
supervisión de un experto en geotecnia. Siendo uno de los objetivos, caracterizar
geomecánicamente los macizos, constituyendo esto el estudio integral del macizo en
cuestión, que incluye tanto el modelo geológico, como el geomecánico, abarcando
aspectos tales como, estructura del macizo, litología, contactos y distribución de

�litologías,

geomorfología,

cartografía

geológica,

estudio

hidrogeológico,

levantamiento de discontinuidades, técnicas geofísicas, sondeos, ensayos in situ, de
laboratorio,

clasificaciones

geomecánicas,

entre

otros.

Convirtiéndose

la

caracterización geomecánica de los macizos rocosos en una herramienta
indispensable para pronosticar su comportamiento.
Una parte importante de la caracterización geomecánica de los macizos rocosos, lo
constituyen sin dudas, las clasificaciones geomecánicas, que surgieron de la
necesidad de parametrizar observaciones y datos empíricos, de forma integrada,
para evaluar las medidas de sostenimiento en túneles. Las mismas son un método
de ingeniería geológica que permite evaluar el comportamiento geomecánico de los
macizos rocosos, y a partir de estas estimar los parámetros geotécnicos de diseño y
el tipo de sostenimiento de un túnel (PalmstrΦm, 1998). Además de las obras
subterráneas, se destacan las aplicaciones en taludes y cimentaciones. Las
clasificaciones llevan más de 50 años en uso, pero es a partir de la década de los 70
cuando se extienden internacionalmente (González de Vallejo, 1998).
Al depender los túneles de múltiples variables geológicas de difícil cuantificación, los
métodos empíricos, a los que pertenecen las clasificaciones geomecánicas, han sido
de gran ayuda, desde el primer sistema de clasificaciones propuesto por TERZAGHI
en 1946 (Moreno, 1998), convirtiéndose este en el primer aporte a las
investigaciones geomecánicas. TERZAGHI parte del criterio de la formación de una
zona de roca destruida por el techo de la excavación, clasificando los terrenos en
nueve tipos atendiendo esencialmente a las condiciones de fracturación en las rocas
y a la cohesión o expansividad en los suelos. Esta metodología expuesta por
TERZAGHI (González de Vallejo, 1998. Moreno, 1998) carece de un índice
cuantitativo mediante el cual se pueda tener un criterio más acertado de la
competencia de las rocas.
En 1958, LAUFFER (Moreno, 1998), propuso una nueva clasificación, también para
túneles, que posee un carácter cualitativo. El autor da una clasificación del macizo
rocoso y a partir de ella efectúa recomendaciones para la elección del sostenimiento,
introduciendo el concepto del claro activo. A nuestro criterio, el inconveniente que
presenta, es la dificultad de determinar los parámetros que intervienen en la
clasificación, si no se tienen abiertas excavaciones de distintas longitudes libres,
durante sus tiempos de estabilidad.

�Más tarde en 1963, DEERE (Blanco, 1998. González de Vallejo, 1998. López
Jimeno, 1998. Moreno,1998, PalmstrΦm, 1998) propuso un índice de la calidad de
las rocas, basado en la recuperación de testigos, denominado como el sistema Rock
Quality Designation (RQD) - Indice de Calidad de las Rocas -. Este índice se ha
usado en muchas partes y se ha comprobado que es muy útil en las Clasificaciones
Geomecánicas de los Macizos Rocosos, formando parte de un sin número de ellas.
En 1972, WICKHAM, TIEDEMAIN Y SKINNER del U. S. Bureau of Mines, (Blanco,
1998. Moreno,1998) Establecen los criterios para la obtención del RSR (Rock
Structure Rating). Según este criterio el efecto del agua está condicionado por
parámetros litológicos y estructurales del macizo y por la influencia del
agrietamiento, por lo que se debe analizar muy bien las características del macizo en
cuestión a la hora de emplear este criterio porque no siempre la afluencia de agua
en una excavación está condicionada exclusivamente estos factores.
BOLUCHOF en la década de los años 70, (Bolushof, 1982. Martínez, 2000)
desarrolló un método para valorar la estabilidad dado por el índice - S - ; este criterio
es bastante completo incorporando parámetros como el coeficiente de fortaleza de
las

rocas.

Durante

esta

misma

década

aparecen

otras

Clasificaciones

Geomecánicas de Macizo Rocoso, como las de, FRANKLIN, (1970 y 1975) y LOUIS
EN 1974, (Moreno, 1998. González de Vallejo, 1998. López Jimeno, 1998) que han
tenido menos seguidores.
La sencillez de los métodos presupuesto por BIENIAWKI (1973) y BARTON, LIEN Y
LUNDE (1974), (Blanco, 1998. González de Vallejo, 1998. López Jimeno, 1998.
Moreno,1998) contribuyeron definitivamente a su rápida aceptación y expansión.
PALMSTRΦM en 1995 y 1996 (PalmstrΦm, 1998) propone el índice RMi, a partir de
la resistencia a la compresión simple de la roca matriz, del parámetro de diaclasado
JP en función de las discontinuidades y tamaño del bloque. El índice permite
caracterizar

macizos

rocoso

y

calcular

sostenimientos

en

excavaciones

subterráneas.
En España la aplicación de las clasificaciones se inicia a finales de la década de los
70 y las primeras publicaciones datan del Simposio de Uso Industrial del Suelo de la
S.E.M.R, en 1981. Los autores Españoles han realizado significativos aportes al
desarrollo de las clasificaciones tales como la propuesta de González de Vallejo, L.
1983, aplicada a túneles y la clasificación para taludes de Romana, M.1985 y 1997.
Entre otras contribuciones se pueden mencionar las realizadas para medidas de

�sostenimiento en túneles por Moreno, E. 1982, para el dimensionamento de galerías
mineras por Abad, et al, 1983 y los trabajos de investigación de Munóz, L.1987 y
Encing, I.1992. (González de Vallejo, 1998. Moreno, 1998. López Jimeno, 1998).
Debe añadirse también el creciente desarrollo de los trabajos de reconocimiento de
los macizos rocosos, como los de auscultaciones, aunque por el momento estas
actividades no han alcanzado la generalización deseable en la mayoría de los
países, es creciente el número de obras subterráneas que, por medio de secciones
instrumentadas u otro tipo de estaciones de control, aportan datos objetivos para las
calibraciones de los modelos, generalmente, semiempíricos, para la verificación
práctica de los estudios teóricos y para la estimación del estado tensional.
La introducción de la computación, como por ejemplo los SofWare para el cálculo de
estabilidad de las obras, diseño del sostenimiento, estado tensional alrededor de las
excavaciones, entre otros (López Jimeno, 1998) también han contribuido
grandemente en el desarrollo científico y técnico de la geomecánica.
En Cuba las Clasificaciones Geomecánicas de los Macizos Rocoso, tienen pocos
seguidores. Han sido empleadas fundamentalmente por las empresas de proyecto y
construcción de obras subterráneas del Ministerio de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias. Durante la década de los 60 y 70, los criterios utilizados en el CAT
– FAR para proyecto y ejecución de túneles se basan en la escuela Soviética, que
se apoya en los trabajos del profesor Protodiákonov. Según esta teoría, la
estabilidad se logra cuando la excavación tiene forma parabólica o cuando alcanza,
por derrumbes, dicha forma. Durante esos años la observación y control de
infinidades de casos reales (Acosta,1996), donde se logra la estabilidad con
secciones de formas absolutamente arbitrarias, puso en dudas el planteamiento de
Protodiákonov.
A principios de la década de los 80 se pone en práctica la clasificación de
Bieniawski, más tarde modificada por F. Torres. La modificación consistió en sustituir
la resistencia a compresión de la roca de Bieniawski por su equivalente dado por el
coeficiente de fortaleza de Protodiákonov. Por lo que a partir de este momento se
comenzó a evaluar la estabilidad de las rocas según el criterio Bieniawski – Torres,
en las investigaciones de los túneles del área CAT – FAR. De acuerdo a esta
evaluación, se establecía el tiempo y el avance permisible sin revestir que admitía
cada tramo de obra. Al verificar en la práctica que la estabilidad no se afectaba con
avances o tiempos sin revestir superiores a los pronosticados, se decidió realizar

�una minuciosa investigación para establecer criterios más exactos y que permitieran
realmente valorara dicho comportamiento. Esta investigación fue realizada por
Augusto A. Cañizares, del Departamento de Matemáticas aplicadas del CDCM.
(Acosta,1996).
En la actualidad el uso de las clasificaciones geomecánicas tanto para trabajos
subterráneos como a cielo abierto se ha incrementado en nuestro país. Se debe
aclarar que las clasificaciones geomecánicas, si bien se puede considerar como una
parte de la caracterización geomecánica del macizo rocoso de ningún modo pueden
representar por sí solas a esta problemática. Ya que no incluyen en su análisis una
variedad de parámetros que deben ser considerados para tener un pronóstico del
comportamiento del macizo rocoso
Las investigaciones encaminadas a la caracterización geomecánica de los macizos
rocosos, en nuestro país, no han alcanzado un desarrollo importante, utilizándose
muy poco en el análisis del comportamiento de los macizos rocosos. Han sido
empleados principalmente para el estudio del macizo en obras con fines hidráulicos
y protectoras, en menor cuantía, le siguen el estudio en laderas, taludes, en obras
civiles (viaductos, embalses, presas, etcétera) y por último (casi nulo) canteras y
minas subterráneas, aunque se debe señalar que en los últimos diez años, se ha
manifestado un cierto interés, por estas materias; destacándose los esfuerzos
realizados, por el grupo de construcción subterránea del ISMMM, apoyándose en los
cursantes de las Maestrías de Geomecánica y Construcción Subterránea, que
desarrollaron varias tesis en esta línea de investigación, que constituyen importantes
documentos científico – técnicos, en la realización de este trabajo, tales como: la
Caracterización geomecánica de los macizos rocosos de la Mina Merceditas
(Cartaya, 1996), la geometría del agrietamiento de la Mina

Merceditas y su

estabilidad (Falero, 1996), la acción de la presión minera en las minas de cromo
(Mondejar, 1996), la elección del método de arranque a partir de las clasificación
geomecánica del macizo (Noa,1996), entre otras investigaciones. (Blanco, 1998.
Blanco, 2000. Cartaya, 1997. Cartaya, 1999. Cartaya, 2000. Guillerme, 1998.
Mondejar,1998. Mondejar,1999. Mondejar, 2000).
El Centro de investigaciones y proyectos Hidráulicos y la Constructora Militar No.2,
ambas de Holguín, desarrollaron un importante trabajo ingeniero geológico y
geomecánico, en el macizo del Trasvase Este – Oeste, con el auxilio de medios y
métodos novedosos, como son el procesamiento de imagen por teledetección, la

�geofísica, y el empleo de las clasificaciones geomecánicas de Beniawski, modificada
por Federico Torres (1989), Barton y Deere, estas investigaciones constituyen una
base importante para la caracterización geomecánica del macizo de esa obra.
(Colectivo, 1991. Colectivo, 1992 a. Hidalgo, 1991 a, b. Pérez, 1991 a, b, c)
En el trabajo aplicación de nuevas técnicas en el estudio ingeniero geológico de los
macizos rocosos del ing. J. M. Alfaro, (2000) se realiza un análisis de los trabajos de
campo más importantes, utilizados en la evaluación de macizos rocosos a partir de
la utilización de métodos de campo no tradicionales utilizados en nuestro país. En el
mismo se hace un análisis y evaluación del agrietamiento del macizo rocoso de
varios túneles en las provincias Granma y Santiago de Cuba. Esta investigación es
sin dudas un paso importante para efectuar la caracterización geomecánica de los
macizos

rocosos,

pero

en

nuestra

opinión

no

se

logra

caracterizar

geomecánicamente los mismos.
Otros esfuerzos en esta temática, lo constituye la investigación realizada por el Ing.
J. L. Peñates, (2000) titulada: caracterización geomecánica de Macizo del
Escambray, donde el peso de la investigación lo tienen los criterios geológicos,
clasificando las rocas por su génesis, para la determinación de las propiedades físico
– mecánicas, como únicos criterios para la caracterización geomecánica del macizo.
Esto a nuestro juicio, más bien es una investigación ingeniero geológica, que
constituye la base fundamental de la caracterización geomecánica, a la cual no se
llega en el trabajo.
En nuestro país actualmente la mayoría de las investigaciones geomecánicas tratan
como principales aspectos, las condiciones ingeniero geológicas del macizo rocoso y
la evaluación de la estabilidad de estos, teniendo en cuenta las Clasificaciones
Geomecánicas. En la presente investigación se consideran esos aspectos, pero
además se introduce un nuevo enfoque, hasta ahora no tratado en la literatura
consultada, que radica en la estimación del modelo geomecánico más representativo
de los macizos rocosos a partir de su estudio diferenciado, de acuerdo a su
comportamiento mecánico y estructural, principales formas de pérdidas de
estabilidad y el mecanismo con que ellas se producen, estado tensional,
bloquisidad, entre otros; con el empleo de una metodología integral de investigación.

�Metodología de la investigación.
La caracterización geomecánica de los macizos rocosos facilita en forma significativa
y hace más confiable el pronóstico sobre el comportamiento del macizo rocoso, lo
que disminuye la probabilidad de que se produzcan afectaciones de diferentes
índoles que puedan atentar tanto la economía como la seguridad de las obras y los
trabajadores que se encuentran en ellasPara cumplimentar la tarea planteada se
emplea una metodología integral de investigación que consta de trabajos analíticos y
experimentales.
La metodología que se desarrolla puede ser aplicada en la caracterización
geomecánica de macizos rocosos, tanto en obras subterráneas como de superficie.
Como tal esta metodología constituye un aporte científico, ya que incluye aspectos
novedosos

de

gran

importancia

que

permiten

evaluar

y

pronosticar

el

comportamiento del macizo.
Los procedimientos empleados en la misma se aplican por primera vez en Cuba y la
propuesta supera cualitativa y cuantitativamente otros intentos hechos en diferentes
países (López Jimeno, 1998). A continuación se relacionan las etapas de trabajo.
(figura 1)
Primera etapa: En esta etapa se estableció el área de investigación, que estuvo
condicionado por la existencia o no de obras subterráneas y el criterio de
implementación

de

la

metodología

en

macizos

de

diferente

génesis

y

comportamiento, y en excavaciones de distintas formas y dimensiones en zonas de
la región oriental del país. Como objeto de la investigación se definió los macizos
rocosos que circundan las obras subterráneas de las Minas Merceditas, Amores y El
Cobre, de los

trasvases Melones – Sabanilla y Caney – Gilbert, y los túneles

populares de los Municipios Moa y Holguín.
En esta etapa se realizó la investigación bibliográfica del tema, en la que se analiza
el estado actual de la temática en el país y en el resto del mundo. Los trabajos
efectuados en nuestro país relacionado con la temática, proporcionan una
información importante para caracterizar el objeto de estudio, es decir los macizos
rocosos de las obras subterráneas estudiadas. Sobre la base de esta información
existente se determinó el conjunto de métodos de investigación a aplicar.

�Segunda etapa: Se realiza la parte experimental de la investigación, que permitió
obtener los datos necesarios, para realizar la caracterización geomecánica. Incluyó
los siguientes aspectos.
Primero: Estudio y evaluación de las condiciones ingeniero - geológicas de los
macizos rocosos de las obras subterráneas de las Minas Merceditas, Amores y El
Cobre, de los

trasvases Melones – Sabanilla y Caney – Gilbert, y los túneles

populares de los Municipios Moa y Holguín.
Segundo: Con el empleo de métodos de laboratorio se realizó en los casos
necesarios la determinación complementaria de las propiedades físico – mecánicas
de las rocas y su procesamiento estadístico.
Tercero: Con el empleo del método geológico se realiza el estudio del agrietamiento
de los macizos rocosos, donde se incluyeron todas las superficies de debilitamiento
presentes en los mismos, se determinó, la abertura de las grietas, su espaciamiento,
rugosidad, alteración, dirección y ángulos de buzamientos y la afluencia de agua,
entre otros aspectos.
Cuarto: Se determinan las principales formas de pérdidas de estabilidad y el
mecanismo con que ellas se manifiestan en los macizos rocosos, así como las
causas que las provocan.
Quinto: Evaluación de la estabilidad de las rocas por varias metodologías de
evaluación de estabilidad de gran actualidad. Este estudio se realizó por tramos
ingeniero – geológico de 10 a 15 m, analizando los macizos rocosos de forma
diferenciada de acuerdo a su comportamiento y estado.
Tercera etapa: De gabinete. En esta etapa se procedió a la interpretación y
procesamiento de la información, realizando la evaluación integral y diferenciada de
los macizos rocosos, lo que permitió efectuar su caracterización geomecánicas.
Sobre la base de lo cual se proponen los modelos geomecánicos más
representativos del comportamiento de los macizos rocosos.
Cuarta etapa: Se ofrecen criterios geomecánicos – estructurales para el diseño de
excavaciones y obras subterráneas. Teniendo como base los resultados obtenidos
de la caracterización geomecánica de los macizos rocosos, tales como: Aplicación
del método del “Bloque Clave” y del método

dado por F. C. Fhillip, para la

Valoración de las posibles direcciones de los esfuerzos principales. Estimación de la

�resistencia de las rocas, a partir de los criterios dados por Hoek y Brown y se
recomiendan los esquemas de interacción macizos – Fortificación.

�Definición del objeto
y objetivos de trabajo

Revisión bibliográfica
recopilación y
procesamiento de la
información

Características
geológicas,
hidrogeológicas,
tectónica del macizo

Determinación de
las propiedades
físico mecánicas de
las rocas

Principales
características
del
agrietamiento

Formas de
pérdidas de
estabilidad

Características
mecánicas y
estructurales

Evaluación de la
estabilidad de los
macizos rocosos
Modelo
geomecánico del
macizo rocoso

CARACTERÍSTICAS
GEOMECÁNICAS DE
LOS MACIZOS
ROCOSOS

Criterios geomecánicos estructurales para el diseño
de excavaciones y obras subterráneas

Determinación de los
sectores de formación de
bloques y cuñas, donde
sea factible aplicar el
método del bloque clave

Determinación de las
posibles direcciones
de los esfuerzos
principales (σ1, σ2, σ3)
en los macizos rocosos

FIGURA 1. Metodología de la investigación

Estimación
de la
resistencia de
las rocas

Esquemas de
interacción
macizo fortificación

�Capítulo II- Estudio ingeniero geológico de los macizos rocosos.
La investigación se realizó en los macizos rocosos de las minas Merceditas, Amores
y El Cobre, obras subterráneas de los Trasvase Melones – Sabanilla y Caney –
Gilbert, teniendo en cuenta que constituyen obras subterráneas de gran importancia
en la región, tanto desde el punto de vista económico, social, como constructivo. Se
tuvo en consideración además que estas obras subterráneas varían desde pequeña,
hasta gran sección y se encuentran en zonas de diferentes complejidades
tectónicas.
Este capítulo se efectúa el estudio y valoración general de las principales
características ingeniero geológicas de los macizos rocosos donde se encuentran
enclavadas las obras de estudio; que incluye un breve análisis de las
particularidades geológicas, hidrogeológicas y tectónicas del macizo rocosos, se
determinan las principales formas de pérdidas de estabilidad que se manifiestan en
los mismos, se ofrecen las principales propiedades físico – mecánicas de las rocas;
se realiza además el estudio de las principales características del agrietamiento y la
valoración de la estabilidad de los macizos rocosos por las metodologías de Deere
(1963), Barton (1974) y Beniawski. (1979). Debe señalarse que este estudio se
realizó por tramos ingeniero – geológicos de 10 a 15 m de longitud.
Características geológicas e hidrogeológicas del macizo rocoso de las obras
subterráneas estudiadas.
Mina El Cobre.
La Mina El Cobre se encuentra ubicada al oeste del municipio de Santiago de Cuba
a una distancia de 13 km de la Ciudad de Santiago de Cuba, está constituida por
tres sectores diferentes: Mina Grande, Gitanilla y Mina Blanca.
Las litologías más comunes en las excavaciones estudiadas son las tobas de
composición andesíticas y andesíto - dacíticas, tobas brechosas y diques de
porfiritas. En el yacimiento existen una gran cantidad de excavaciones y labores
antiguas cuya ubicación no esta determinada, lo que hace que las condiciones
hidrogeológicas sean complejas.
A continuación en la figura 2, se muestra un esquema ingeniero geológico de la
galería principal de la mina el cobre, reducido del plano original a escala 1:500. Para
las demás obras estudiadas se muestran en el anexo 1, Tabla 1.

�v v v
v v
r r
r

- Tobas

- Fallas

- Límite de la zona de influencia de las fallas

- Porfiritas

- Galería

- pozo vertical

Figura 2. Esquema ingeniero geológico de la galería principal de la mina El Cobre.
Vista en planta.
Trasvase Caney - Gilbert
La región se encuentra a unos tres km al Sur del poblado Ramón de Guaninao, y a
tres km al Noroeste de la presa Gilbert y el poblado Dos Palmas. Al Noroeste de la
región corre el río Caney, y al Sur el río Cauto, también a unos tres km. Al Este corre
el arroyo Valdés. La región se enmarca dentro de las estribaciones septentrionales
de la Sierra Maestra Occidental específicamente en la región III Frente - El Cobre Boniato,
En las excavaciones estudiadas las litologías presentes son: Las Tobas de
diferentes granulometrías de coloración muy variada, desde el gris, gris verdoso, gris
azul, pardo, pardo grisáceo, gris amarillento, etc. fundamentalmente estratificadas en
capas de 5-10 m. Los Aglomerados, predominando los colores gris parduzco carmelita a gris verdoso, aparecen dos tipos fundamentales, los aglomerados de
granos finos, con tamaño de 2 – 5 cm que se encuentran generalmente en capas
gruesas de hasta 1,5 m, afectado en diferentes grados por la meteorización, la
matriz es tobacea; y los aglomerados de grano grueso, posee las mismas
características que el anterior solo que los fragmentos son de mayor tamaño (mayor
de 5 cm). La matriz por lo general es tobacea también, Las aguas superficiales en el
área de investigación son realmente muy escasas y sólo tienen pequeño significado
las drenadas por el arrollo Grande, estas aguas son las que alimentan el manto
freático. Las aguas subterráneas se encuentran asociadas con las grietas de las
tobas y los aglomerados, según la observación visual se pueden caracterizar por un
bajo caudal, pudiéndose encontrar valores altos solo en las zonas muy agrietadas y
tectonizadas

�Minas Merceditas
La Mina Merceditas, que explota un yacimiento de cromo por el método de cámaras
y pilares, se encuentra a 38 km del poblado de Moa.
Los cuerpos cromíticos de este yacimiento se relacionan especialmente a las rocas
duníticas y dunito instatíticas y hasta con algunas variedades de gabroides. Los
cuerpos minerales tienen formas de lentes y yacen en su mayoría de forma
concordante con las rocas de caja. A través de la columna litológica (Colectivo,
1996. Proenza, 1997. Iturralde – Vinent, 1996) se puede conocer de forma general
los tipos de rocas de la asociación estudiada, pero particularmente en las
excavaciones de estudio encontramos: dunitas de color gris parduzco, peridotitas
compactas, de color gris verdoso, peridotitas serpentinizadas de color verde
grisáceo, compactas, con abundante serpentinización, gabros de color blanco –
crema, que aparecen en diques y cromitas compactas con brillo metálico. La zona
posee una red hidrográfica bien desarrollada donde los afluentes principales del río
yaguarí nunca se secan como por ejemplo el río Piloto, Jaragua (atraviesa la zona
de los trabajos); Yarey y Ricto.
Mina Amores.
El área de estudio de la mina de cromo Amores, se encuentra en el municipio
Baracoa a seis kilómetros del litoral del Océano Atlántico en el curso superior del río
Báez y a 50 km de la planta de beneficio de Punta Gorda, municipio Moa. Las
litologías principales, que se encuentran en la zona de estudio, que comprende el
socavón principal y galerías adyacentes, así como la única cámara existente son:
dunitas, formando una camisa alrededor del los cuerpos cromíticos, peridotitas,
peridotitas serpentinizadas y la cromita, que presentan características físicas muy
similares alas presentes en la mina Merceditas.
Trasvase Este – Oeste Melones –Sabanilla.
El trasvase Melones – Sabanilla se encuentra ubicado en la Sierra de Nipe – Cristal,
desde el río Mayarí hasta le Presa Sabanilla. Situada al oeste del Central azucarero
Loynaz Hechavarría, en toda la porción del borde norte del municipio Mayarí, de la
provincia Holguín.
Las obras subterráneas estudiadas del Trasvase Este Oeste Melones – Sananilla
son los siguientes túneles: Túnel Seboruquito – Esperanza, Túnel Esperanza – En

�medio, Túnel Enmedio – Guayabo, Túnel Guayabo – Pontezuelo, Túnel Guaro –
Manacal, Túnel Melones – Levisa, Túnel Yagrumal – Guaro.
Las litologías presentes en estos túneles son las siguientes.
Túnel Seboruquito – Esperanza: Litologías presentes: Serpentinitas de textura
brechosa y brechas tectónicas con clastos de serpentinitas y a veces gabrodiabasas
bien cementadas. Conglomerado brecha sedimentario con clastos de caliza,
gabrodiabasas y serpentina con cemento calcáreo. Serpentinitas de harzburgitas,
lixiviadas, argilitizadas, ocretizadas. Calizas de color blanco crema, blanco lechoso,
organodetríticas, carsificadas y microcristalinas aporcelanadas, que varía desde muy
meteorizadas a frescas o poco meteorizadas. Gabrodiabasas duras, agrietadas de
color gris a negruzco en forma de diques y fragmentos de diques.
Esperanza - Enmedio:

litologías presente: Conglomerado brecha. Brecha de

serpentinita meteorizada. Serpentinita. Gabrodiabasas.
Túnel Enmedio – Guayabo: Litologías presente: Calizas de color blanco cremoso,
carsificadas. Conglomerado – brecha sedimentario con clastos de serpentinitas,
caliza, gabrodiabasas y cemento carbonatado. Serpentinitas de textura brechosa y
brechas tectónicas con clastos de serpentinitas y a veces gabrodiabasas.
Serpentinitas de harzburgitas, en ocasiones lixiviadas, agrietadas, de diferentes
grados de dureza. Grabrodiabasas en forma de diques.
Túnel Guayabo – Pontezuelo: En este macizo encontramos las siguientes litologías:
Brechas de serpentinitas meteorizadas. Brechas de serpentinas sanas o poco
meteorizadas.
meteorizadas.

Serpentinitas

meteorizadas.

Gabrodiabasas.

Serpentinitas

Conglomerado

sanas

polimíctico

o

poco

meteorizado.

Conglomerado polimíctico sano o poco meteorizado.
Túnel Guaro – Manacal: Litologías presentes. Serpentinitas alteradas. Serpentinitas
conservadas. Peridotitas conservadas.
Túnel Melones – Levisa: El corte litológico es bastante simple y está compuesto en
su totalidad por las rocas del complejo ultramáfico, representado por serpentinitas y
gabrodiabasas.
Las serpentinitas presentes van desde el color verde claro al verde oscuro casi
negro. Primeramente se encuentran las serpentinitas lixiviadas de color verde claro,
se encuentran en la superficie y hasta profundidades de 14,5 m, debajo aparecen
las serpentinitas masivas de color verde oscuro.

�Túnel Yagrumal – Guaro.: El macizo está compuesto por las siguientes secuencias
de rocas: Calizas arcillosas (formación Bitirí), que se encuentran meteorizadas en
dependencia del grado de meteorización e inalteradas o sanas. Calizas masivas
fosilíferas, carsificadas (formación Camazán): que varían desde Muy meteorizadas.
Medianamente meteorizadas hasta encontrar roca inalterada o sana, Aleurolitas
calcáreas: medianamente meteorizadas y fresca. Brechas calcáreas Gabrodiabasas:
Poco meteorizadas y frescas.
Propiedades físico mecánicas de las rocas.
Las propiedades físico mecánicas de las rocas de la Mina subterráneas El cobre
fueron determinadas en el centro de Investigaciones para la industria minero
metalúrgica de La Habana (CIPIMM), en los laboratorios de la Universidad de
Oriente, y en los laboratorios de mecánica de las rocas del ISMMM. Para el complejo
Minero El Cobre, se trabajó con un volumen de más de 2700 datos en total. Las
propiedades físico – mecánicas de las rocas de las minas de cromo Merceditas,
Amores y túneles populares del municipio Moa, fueron determinadas en los
Laboratorios de Mecánica de Rocas del Departamento de Minería del ISMMM, con
un volumen alrededor de los 1300 datos. En las obras estudiadas de los Trasvase
Este – oeste Melones - Sabanilla y

Caney Gilbert fueron determinadas en los

Laboratorios del Centro de Investigaciones y Proyectos Hidráulicos de Holguín del
INRH y en los laboratorios de mecánica de las rocas del ISMMM con el empleo de
más de 6000 datos para el análisis de las propiedades del Trasvase Este – oeste
Melones – Sabanilla y 1600 para el Caney - Gilbert. Las propiedades de los túneles
del municipio Holguín fueron determinadas en los laboratorios de la Empresa
Nacional de Investigaciones Aplicadas (ENIA-MICONS) y en los laboratorios antes
mencionados del INRH.
Los métodos usados para la determinación de las propiedades físico - mecánicas de
las rocas fueron los convencionales. tales como:
Peso específico (G): Para su determinación se usó en todos los casos el Método
Picnométrico.
Peso volumétrico ( γ v ): El ensayo se realizó siempre por el Método de la Pesada
Hidrostática:
Humedad (W): Se determina por la diferencia de pesos entre la muestra en
condiciones naturales y la muestra seca.

�Porosidad ( η ): En función de los pesos específicos y volumétricos, En los ensayos
en ocasiones se determinó la porosidad abierta de las rocas, para lo cual
habitualmente se empleó el Método de Saturación:
Resistencia a la compresión(σc): Generalmente, se determinó para un estado
uniaxial, o sea, sometiendo las muestras de rocas a cargas uniaxiales, empleando
muestras regulares. En ocasiones la resistencia a compresión se determinó también
usando muestras irregulares.
Resistencia a la tracción (σt): Es uno de los índices principales utilizados en la
evaluación de la resistencia de las rocas. Este índice se determinó con el empleo del
Método Braziliano.
Modulo de elasticidad (E): en algunos casos se determinó en el CIPIMM y otros en
los laboratorios del ISMMM y del INRH de Holguín, utilizando el método que se basa
en la medición de las deformaciones con indicadores de tipo reloj o con el empleo
del método dinámico.
En el macizo del Trasvase Este – Oeste Melones Sabanilla se empleo en algunos
túneles, además de los métodos anteriormente señalados, métodos geofísicos, tales
como: sísmica y Sondeo Eléctrico Vertical.
Características mecánico –

estructurales del macizo rocoso en las obras

subterráneas estudiadas.
Para la evaluación y determinación de las características estructurales de los
macizos rocosos de las obras estudiadas se efectuó el análisis de la tectónica, el
estudio y evaluación integral del agrietamiento y de las principales formas de
pérdidas de estabilidad que se manifiestan en los mismos. Se prestó especial
atención a aquellos tramos de excavación inestables, afectados por el agua, el
intenso agrietamiento u otros factores. De forma resumida se pueden plantear para
las obras estudiadas las siguientes características.
Mina El Cobre
La zona esta afectada por sistemas de fallas divididas de acuerdo al rumbo de las
mismas: sistemas de fallas sublatitudinales, sistemas de fallas noreste o transversal.
Al primer sistema de fallas, pertenecen las más antiguas entre ellas: La falla el
Cobre, la misma presenta un buzamiento abrupto aproximadamente de 85º, con
inclinación al sur. En el sector Gitanilla a lo largo de esta falla, se desarrolla una
zona de trituración. Las rocas vulcanógenas que afloran en la superficie presentan

�fuertes alteraciones, están muy trituras y oxidadas. Al oeste, la zona de falla El
Cobre intercepta otro sistema de fallas submeridionales que tienen un orden
secundario. El sistema de fallas noreste o transversales están muy bien localizadas
al este del sector Gitanilla que afecta la estructura de los cuerpo minerales.
Durante los recorridos realizados en las excavaciones se observaron irregularidades
en el contorno de estas, dado por un alto coeficiente de sobre excavación según las
dimensiones de diseño, debido a los trabajos de perforación y explosivos y producto
al agrietamiento del macizo. También, se aprecian zonas de fallas rellenas de
material caolinizado y arcilla que han originado desprendimientos de fragmentos de
rocas produciéndose, en estos sectores un gran sobreexcavación, como es el caso
de la galería principal y las del nivel + 15, las que para su sostenimiento se
encuentran fortificados actualmente.
De las mediciones realizadas en el macizo rocoso de esta Mina se obtuvo que las
grietas se agrupan fundamentalmente en dos a tres sistemas, mayormente rellenas
de material milonítico, arcilloso, entre otros. Ligeramente onduladas y rugosas,
predominando aberturas menores de 1 mm, son por lo general continuas, con
paredes sanas, poca afluencia de agua, con un espaciamiento promedio de 0,2 –
0,6 m. Esto se comprobó al observar los histogramas de distribución porcentual de
las características de las grietas, que fueron confeccionados para todos tipos de
rocas de las obras subterráneas estudiadas y a partir de ellos se determinaron las
características predominantes en las grietas.
Se realizaron, como promedio, de 500 a 1000 mediciones de los elementos de
yacencia de las rocas en las paredes de las excavaciones. Los valores promedios,
obtenidos del procesamiento estadístico de estos datos, se representaron, con la
ayuda del programa profesional DIP, de procedencia española (1999). A
continuación en la figura 3, se muestra el diagrama de círculos máximos, de las
rocas de la mina El Cobre, para las demás excavaciones se muestran en el anexo 3,
figuras de la 1 a la 15, de la memoria del trabajo.

�E QU A L A N GL E
L O W E R H E M IS P H E R E

M in a E l C o b r e

N

M A JO R
PO L
RA
IE N
N TEA S
T IO N S

3m

#
1m

D IP /D IR .

1 m 58/113
2m

W

E

2 m 21/164
3 m 51/187

1m

3m

2m

S
900
900

D i r e c c io n e s p r in c ip a l e s d e l a g r ie ta m iento

P o le s P lo tte d
D a ta E n tr ie s

Figura. 3. Direcciones principales del agrietamiento en el macizo rocoso de la mina
El Cobre
Trasvase Caney - Gilbert
El área tiene un alto grado de complejidad

y

actividad tectónica, al estar

comprendida dentro del megabloque Sierra Maestra. Las fallas se caracterizan por
un incremento del agrietamiento y el deterioro de las propiedades físico mecánicas
en su zona de influencia, en muchos de los casos sirven de vía de conducción del
agua al interior de las obras. Respecto a las características de las grietas se aprecia
que en los aglomerados predominan las grietas onduladas – rugosas, con ligera
alteración, con un espaciamiento promedio entre grietas de 0,2 a 0,6 m,
generalmente abiertas, mientras que en las tobas predominan las grietas onduladas
– lisas, con ligera alteración y en ocasiones con alteración arcillosa. La afluencia de
agua varía de media con lavado de algunas grietas a afluencia importante por
grietas limpias. En el macizo existen tres sistemas principales de grietas (sistema I:
10º/15º, sistema II: 75º/180º, sistema II: 52º/260º).
Las Principales formas de pérdidas de estabilidad que se manifiestan en los macizos
rocosos de las obras estudiadas de este Trasvase, son esencialmente los
desprendimientos y los posibles deslizamientos de estratos. Éstos se producen en
los tramos de tobas que forman estratos finos, debido a su yacencia casi horizontal y
al efecto provocado por las grietas, éstas se desprenden con facilidad. La presencia
de zonas de goteo intenso, es otro factor que influye significativamente en las
inestabilidades de macizo, fundamentalmente en las tobas, que pierden con facilidad
su capacidad portadora en presencia de agua, el agua actúa además, como material
lubricante en los planos de grietas y fallas, provocando desprendimientos de techo y
hastiales y origina la sobreexcavación de la obra subterránea, la realización de

�voladuras con explosivos ha afectado las zonas de estratificación fina y de alto
coeficiente de agrietamiento.
Mina Merceditas.
El macizo rocoso en la mina Merceditas, se encuentra en bloques agrietados. Los
tramos más débiles de la mina se corresponden con la presencia de dunita, que a
pesar de ser una roca resistente y dura se encuentra muy agrietada. Se observó la
presencia media de agua por las grietas, haciéndose más intensa en los períodos de
lluvias. Las zonas de mayor estabilidad se corresponden con la presencia de
peridotitas.
Se pudo comprobar que el macizo presenta un alto grado de fracturación,
destacándose la existencia de grietas prácticamente en todas las direcciones, no
obstante se definen tres sistemas principales (sistema I: 32º/202º, sistema II:
55º/38º, sistema III: 85º/302º), lo que provoca la formación de bloques en ángulos de
varios tamaños. Las grietas presentes en las peridotitas alteradas aparecen con
ligera alteración, y con paredes sanas en las cromitas, dunitas, peridotitas,
peridotitas serpentinizadas y gabros. Con superficies onduladas – lisas en las
peridotitas, peridotitas alteradas y gabros; y planas – rugosas en las peridotitas
serpentinizadas, dunitas y cromitas. El espaciamiento promedio entre grietas en las
peridotitas es de 0,6 – 2 m y en las peridotitas serpentinizadas, peridotitas alteradas,
cromitas, dunitas y gabros de 0,2 – 0,6 m.
Las principales formas de pérdidas de estabilidad que se manifiestan en el macizo
de la mina Merceditas son los desprendimientos y derrumbes, ocasionados
principalmente por el estado tensional generado por el peso del cuerpo mineral en
las galerías que poseen poca potencia de rocas respecto a este, por la pérdida de
estabilidad de pilares, por el contacto tectónico y muy alterado entre litologías y por
el efecto causado por las voladuras.
Mina Amores
En el yacimiento Amores es notable el alto grado de deformación tectónica,
existiendo un claro predominio de los contactos tectónicos entre las diferentes
litologías. Los cuerpos minerales y su roca encajante se encuentran muy agrietados.
En el macizo existen generalmente de dos a tres sistemas de grietas (sistema I:
68º/296º, sistema II: 40º/233º, sistema III: 74º/329º), con espejos de falla algunas y
con relleno menor de 5 mm otras, las grietas en las peridotitas y dunitas son

�onduladas - lisas, con un espaciamiento promedio de 0,6 a 2 m, con ligera alteración
en las peridotitas; y alteración arcillosa en las dunitas. En las cromitas aparecen
como promedio las grietas onduladas – rugosas, con ligera alteración y
espaciamiento promedio de 0,2 – 0,6 m. Las principales formas de pérdidas de
estabilidad que existen en el macizo son desprendimientos aislados de pedazos
rocas en los sectores de alto agrietamiento y formación de cuñas, así como en
aquellos sectores donde la dunita forma estratos de poca potencia.
Trasvase Este – Oeste Melones – Sabanilla.
Túnel Seboruquito – Esperanza.
En el macizo se presentan tres sistemas de grietas principales (sistema I: 85º/121º,
sistema II: 45º/320º, 25º/26º). Por sus condiciones predominan en primer lugar las
grietas onduladas – rugosas, en segundo lugar las planas - lisas y en tercer lugar las
planas – rugosas. Las grietas se encuentran abiertas, rellenas con carbonato de
calcio, con abertura de 2 – 5 mm. En las zonas de fallas las rocas forman una red
irregular debido a su alto grado de agrietamiento. La acción del intemperismo se
observa a profundidades de hasta los 60 – 70 m a partir de la superficie. De aquí en
adelante generalmente la roca se encuentra poco alterada y los valores de las
propiedades físico – mecánicas son superiores. La principal forma de pérdida de
estabilidad que se observa son los desprendimientos, que se aprecian, además, en
casi toda el área, fundamentalmente en las cotas más bajas y hacia la parte oeste a
partir de los 300 m de la entrada del túnel, el agrietamiento del macizo es el principal
factor que provoca desprendimientos.
Túnel Esperanza – Enmedio.
El macizo se encuentra agrietado en todas las direcciones pero existen cuatro
sistemas principales (Sistema I: 75º/132º, sistema II: 45º/140º, sistema III: 40º/25º,
sistema IV: 29º/240º). La mayoría de las grietas en todo el macizo son abiertas, con
una abertura entre 1-5 mm, rellenas fundamentalmente con carbonato de calcio. En
las partes más meteorizadas predominan las grietas con iguales aberturas pero
vacías, esto se debe a la alteración y posterior lixiviación del material de relleno. el
espaciamiento entre grietas varía de 0,06 – 0,3 m, con un promedio de 0,20 m. En
segundo lugar predominan las mayores de 0,06 m para los sectores más alterados,
ya que las rocas se encuentran muy fracturadas o trituradas. De acuerdo a las
condiciones de las grietas, predominan las onduladas – rugosas y en segundo lugar
las planas – rugosas. Esto no es válido para las gabrodiabasas, donde predominan

�las planas - lisas y en segundo lugar las planas – rugosas. La alteración más
frecuente en las paredes es la presencia de óxido y manchas, que indican la
circulación de agua entre las mismas, pero no ha llegado a alterar la roca
significativamente.

Los

desprendimientos

son

escasos

ocasionados

fundamentalmente por el intenso agrietamiento, que provoca la fracturación de estas
rocas en bloques.
Túnel Enmedio - Guayabo.
El macizo en esta área se encuentra agrietado en todas las direcciones. Pero existen
tres sistemas de grietas fundamentales (sistema I: 40º/50º, sistema II: 60º/258º,
sistema III: 80º/260º). En todo el macizo las grietas son medio abiertas y su abertura
oscila entre 1-5 mm. La distancia entre grietas oscila entre 0,06-0,3 m, exceptuando
las zonas más meteorizadas y alteradas por las fallas, donde la distancia entre
grietas predominantes es menor de 0,06 m, en esta zona la roca se obtiene en
fragmentos y completamente triturada. Existen además grietas lisas con espejos de
fricción, las que ocasionan pérdidas de estabilidad de las rocas de la excavación, el
mayor porcentaje se observa en las serpentinitas. En las calizas predominan las
grietas con ligera alteración y en segundo lugar las sanas y limpias. En las
serpentinitas las paredes de las grietas son alteradas. Según las condiciones de las
grietas en el macizo predominan las onduladas – rugosas, en segundo lugar las
planas – rugosas y en tercer lugar

las planas – lisas. No siendo así para las

gabrodiabasas, en las que aparecen con la misma frecuencia las onduladas rugosas y las planas - lisas y en tercer lugar las planas - rugosas. Las rocas frescas
aparecen a profundidades de 50 – 60 m. Los desprendimientos son provocados por
el intenso agrietamiento, que es la principal pérdida de estabilidad que se manifiesta.
Túnel Guayabo – Pontezuelo.
El macizo está agrietado en todas las direcciones, con cuatro sistemas principales,
(sistema I: 39º/150º, sistema II: 79º/64º, sistema III: 41º/83º, sistema IV: 64º/111º) las
mismas se encuentran medio abiertas y su abertura oscila entre 1 y 5 mm, rellenas
generalmente de material serpentinítico de alteración y carbonato de calcio, la
distancia entre grietas promedio es de 0,06 m y en segundo lugar varía de 0,06 – 0,3
m. Según las condiciones de fracturación, en las brechas predominan las onduladas
– rugosas, en las serpentinitas las planas – lisas y en los gabros las planas –
rugosas. Es necesario destacar la existencia de grietas lisas con espejos de fricción,

�la mayoría de ellas se observan en las serpentinitas. En el macizo en general
predominan las grietas con paredes ligeramente alteradas (oxidadas y manchadas).
Existen algunos desprendimientos asociados al intenso agrietamiento. Las
serpentinitas están meteorizadas en diferentes grados según su profundidad,
observándose procesos de lixiviación, carbonatización, ocretización, etcétera. Los
gabros están menos afectados debido a su gran dureza, solo aparecen agrietados y
en pocas ocasiones debilitados.
Túnel Guaro – Manacal.
El macizo se encuentra muy agrietado, las direcciones promedios de las grietas son:
sistema I: 54º/274º, sistema II: 6º/84º, sistema III:85º/233º, sistema IV: 52º/126º,
sistema V: 64º/72º. Lo que nos indica que este agrietamiento está asociado a las
fallas detectadas en el área que presentan aproximadamente estas mismas
direcciones. Las grietas en las serpentinitas alteradas se encuentran mayormente
rellenas de material carbonatado, aunque se puede encontrar material arcilloso y en
ocasiones vacías, la abertura predominante es menor de 1 mm, y el espaciamiento
promedio es de 0,06 a 0,3 m, con paredes planas – rugosas, que varían de
ligeramente alteradas a alteradas. En las serpentinitas pardo verdosas y en las
peridotitas conservadas, predominan las grietas onduladas – rugosas, generalmente
son sanas o limpias, si aparece relleno es de material calcáreo principalmente la
distancia promedio entre grietas varía de 0,30 – 1m y una abertura de 1 – 5 mm,
como promedio. La meteorización es el principal fenómeno físico – geológico que
afecta la parte superior del macizo destruyendo las rocas hasta el grado de eluvio y
roca muy alterada. Este fenómeno no tendrá mucha importancia en la obra ya que
como se plantea anteriormente su mayor afectación es en la parte superior de las
elevaciones, solo se corta estas capas alteradas en la entrada de la obra.
Túnel Melones – Levisa.
El macizo está agrietado en todas las direcciones, Existen cuatro familias de grietas
fundamentales ( sistema I: 72º/64º, sistema II: 52º/126º, sistema III: 82º/6º, sistema
IV: 54º/274º). En el macizo en general las distancias entre grietas oscilan de 0,06 –
0,3 m, fundamentalmente, en segundo lugar predominan las menores de 0,06 m. En
las zonas más meteorizadas y en zonas alteradas por las fallas, la distancia entre
grietas predominantes es menor de 0,06 m. Las condiciones de las grietas van
desde onduladas – rugosas a planas – rugosas en los afloramientos, así como en
subterráneo. Las grietas son medio abiertas y su abertura oscila entre 1 – 5 mm, el

�relleno predominante es serpentinítico. Las paredes de las grietas poseen ligera
alteración. Las serpentinitas presentan mayor grado de meteorización debido a que
los minerales que la componen son inestables en las condiciones ambientales, está
presente la lixiviación, ocretización, talquitización. Las gabrodiabasas son menos
meteorizadas por su fortaleza
Túnel Yagrumal – Guaro
El tramo se encuentra altamente tectonizado, este tectonismo se asocia
fundamentalmente al cuerpo intrusivo de gabrodiabasas. El macizo de roca
carbonatada tiene forma tabular en su primera parte formación Bitirí y masivo en la
segunda formación Camazán. El macizo de gabrodiabasas, es masivo, formado por
un conjunto de diques paralelos. Las rocas más difundidas son las calizas y las
gabrodiabasas.

De acuerdo a la abertura las grietas se clasifican como medio

abiertas (1 – 5 mm), con excepción de las calizas, donde predominan las grietas con
abertura mayor de 10 mm. El relleno de las grietas se diferencia ampliamente de
acuerdo al tipo de roca, en las calizas arcillosas de la formación Bitirí, predomina el
cemento carbonatado, generalmente con ligeras alteraciones. En las aleurolitas
calcáreas predomina el arenoso carbonatado al igual que en las calizas detríticas y
organodetríticas de la Formación. Camazán, en el macizo de gabrodiabasas la
mayoría de las grietas tienen cemento carbonatado, y en segundo lugar aparecen
las grietas vacías. No obstante debemos señalar que el mayor porcentaje de las
grietas vacías aparece en la superficie, predominando en profundidad las rellenas de
carbonato y oxido de silicio. La distancia entre grietas predominantes es de 0,06 –
0,3 m en las gabrodiabasas y de 0,10 m en las calizas Bitirí y aleurolitas
estratificadas. En las calizas Camazán el promedio es de 0,20 m, y en las brechas
de calizas y gabros, la distancia varía entre 0,3 – 1m. En cuanto a condiciones de las
fracturas, predominan las planas – rugosas, en la calizas arcillosas Bitirí, aleurolitas
calcáreas y gabrodiabasas. Mientras que en las calizas Camazán, y brechas de
calizas y gabro predominan las onduladas – rugosas. Las alteraciones en las
paredes son en su mayoría ligeras (manchas de oxido, señales de meteorización
débil), excepto en las aleurolitas calcáreas, en las que predominan las paredes
sanas o limpias.
En las calizas de la Formación Bitirí, predominan tres sistemas de grietas (sistema I:
5º/23º, sistema II: 15º/159º, sistema III: 19º/190º), En las calizas de Formación
Camazán, existen también, tres sistemas principales (sistema I: 0º/82º, sistema II:

�50º/30º, sistema III: 29º/80º), incluyendo la estratificación. En el macizo de
gabrodiabasas existen cuatro familias de grietas principales (sistema I: 47º/35º,
sistema II: 5º/67º, sistema III: 61º/215º, sistema IV: 65º/316º), las aleurolitas
calcáreas se diferencian de las calizas arcillosas por su composición, pero su
orientación es similar a la de estas.
La meteorización afecta todas las litologías, fundamentalmente en superficie. No
obstante en la profundidad a lo largo del trazado se observan sus manifestaciones
en mayor o menor grado, de acuerdo a la litología, condicionado fundamentalmente
por el alto grado de tectonismo de la zona. La mayor potencia de las rocas
meteorizadas la poseen las gabrodiabasas, en las que aparecen espesores de hasta
30 o 40 m. No obstante la meteorización en estas rocas se manifiesta
fundamentalmente a través de las grietas, en la superficie los bloques se conservan
bastante frescos, compactos y resistentes al golpe del martillo en casi toda su
potencia. Incluso en las zonas más intemperizadas hasta el grado de eluvio,
aparecen bloques de rocas bien conservados. El carso aparece fundamentalmente
en las calizas de la formación Bitirí en forma de oquedades de 3 y 5 cm de diámetro
aproximadamente.
El tramo se encuentra altamente tectonizado, este tectonismo se asocia
fundamentalmente al cuerpo intrusivo de gabrodiabasas, donde se desarrollan los
principales desprendimientos.
Evaluación de la estabilidad de las rocas.
La evaluación de la estabilidad de las rocas de los macizos estudiados fue realizada
por varios criterios tales como:
-

Criterio de evaluación de la estabilidad de Deere (1963), (RQD – Rock Quality
Designation). (Blanco, 1998. González de Vallejo, 1998. Colectivo, 1998.
Moreno,1998, PalmstrΦm, 1998).

-

Criterio de evaluación de la estabilidad de Wikham, Tiedeman y Skinner (1972)
del U. S. Bureau of Mines de Norteamérica . (RSR – Rock Structure Rating).
(Colectivo, 1998. Moreno, 1998).

-

Criterio de evaluación de la estabilidad de Barton (1974) (Q – Quality index).
(Blanco, 1998. González de Vallejo, 1998. Colectivo, 1998. Moreno,1998) .

-

Criterio de evaluación de la estabilidad de Beniawski (1979), (RMR – Rock Mass
Rating).

(Blanco,

Moreno,1998) .

1998.

González

de

Vallejo,

1998.

Colectivo,

1998.

�-

Criterio de evaluación de la estabilidad Bulichev (1975) (S).(Blanco, 1998.
Martínez, 2000).

Después de realizar un análisis de los resultados obtenidos por estos criterios, y
teniendo en cuenta la calidad real de estos macizos, derivada de la observación
visual, y analizando cada parámetro evaluado, se propone que los criterios de
Deere, Barton y Beniawski, son los que más se adecuan a las condiciones reales de
las obras estudiadas. De aproximadamente 940 tramos ingeniero geológicos de
excavación evaluados, por las cinco metodologías anteriormente señaladas, el
86,7% de los resultados obtenidos por estos tres criterios se corresponde con las
condiciones reales observadas en los macizos; de estas tres metodologías, la que
mejor resultado arrojó, fue la metodología de Bieniawski; aspecto este que se
corrobora, al analizar los parámetros que más inciden en los resultados obtenidos
por estas metodologías.
Al considerar la metodología de Deere, (empleando la expresión de PalsmtrΦm,
1974) esta expresa que el número de fracturas por metro cúbico es el factor que
define la calidad de las rocas. En la metodología de Barton, (en la que intervienen
otros parámetros), el tamaño del bloque (

RQD
) es el que más influye en los
Jn

resultados obtenidos. Estos aspectos inciden sin lugar a dudas en la calidad de las
rocas, pero la práctica ha demostrado, que existen otros parámetros que de igual
forma influyen significativamente sobre la calidad y estabilidad de los macizos
rocosos, como por ejemplo, la resistencia de la roca, el estado de las grietas, la
dirección de la excavación respecto al agrietamiento; la afluencia de agua, entre
otros que son muy representativos en los macizos estudiados. La metodología de
Bieniawski, evalúa todos estos parámetros, de forma integral, lo que fundamenta los
resultados alcanzados con su empleo.

Como se ha dicho anteriormente la

evaluación de las rocas se efectuó por sectores de excavación, entre los que se
encontraron aquellos influenciados por las fallas, por el intenso agrietamiento, por la
afluencia de agua, por las características específicas de método de explotación
(minas) así como para los sectores más sanos y secos.
Al analizar los resultados llegamos a la conclusión de que los tramos altamente
agrietados, en zona de fallas, etcétera, se comportaban, como promedio, similar a
los tramos afectados por la afluencia de agua; es por esta razón que en las tablas de
evaluación de estabilidad se muestran los resultados promedios para las rocas en

�estado seco y saturado. Estos resultados muestran que la calidad de los macizos
rocosos de las obras de estudio varían considerablemente, pudiendo encontrarse en
una misma obra, rocas desde muy buenas hasta extremadamente malas, influyendo
en esto el estado de los mismos, es por ello la significativa importancia de
estudiarlos y tratarlos de forma diferenciada.
En la tabla 1, que aparece a continuación se muestran los valores promedios de los
resultados obtenidos con el empleo de la

metodología de Bieniawski, para las

litologías más características de los macizos rocosos de las obras de estudio.
Igualmente se realizó, por la metodología Barton para todas las litologías estudiadas
y por la metodología de Bieniawski para las restantes.

�Tabla No. 1. Valores promedios de la clasificación de los macizo rocoso más representativos de las obras estudiadas
con el empleo del criterio de Beniawski 1979
Valor
del
Efecto de la
RMR
Valor
Espacio Condiciones
RQD
túnel
agua
orientación
Obras
Rocas
según
entre
de las
Ajuste RMR por Clase Clasificación
para
(%)
subterránea de las
Rc
fómula*
fracturas fracturas
el
fracturas
RQD
Tobas
andesíticas de
color girs 90,99 7
17
10
20
15
Favorable
-2
60
67
II
Buena
Mina El
verdoso
de
Cobre
granos medios
Porfiritas
92,5
4
20
10
20
15
Favorable
-2
60
67
II
Buena
Tobas
estratificadas
agrietadas
Muy
54,51 4
13
8
5
7
-12
39
25
IV
Mala
formando
desfavorable
bandas
inestables
Aglomerado
Trasvase
de grano
90,25 4
20
10
10
10
Favorable
-2
64
52
III
Media
Caney grueso
Gilbert
Aglomerado
de grano fino
a medio de
color pardo 89,15 7
17
10
20
15
Favorable
-2
67
67
II
Buena
verdoso de
aspecto
masivo
Mina
Dunitas
90,77 7
20
10
20
7
Regular
-5
62
58
III
Media

�Merceditas

Peridotita
alterada

78,93

4

13

10

10

7

Regular

-5

39

45

IV

Mala

Mia
Amores

Cromita

92,00

7

20

10

15

15

Regular

-5

62

60

II

Buena

�Calizas
Trasvase
este oeste agrietada en
Melones - zona de falla
Sabanilla Conglomerado
brecha en zona
de predominio
de gabro en
estado saturado
Serpentinita
brechosa en
estado seco
Serpentinita
brechosa en
estado saturado
Brecha de
serpentinita
meteorizada en
estado saturado
Gabrodiabasa
en estado seco
Gabrodiabasa
en estado
saturado
Calizas
estratificadas
Fm. Bitirí en
estado saturado

10,00

2

3

8

10

10

Favorable

-2

31

30

IV

Mala

18,00

2

3

8

20

15

Favorable

-2

46

42

III

Media

92,00

4

20

10

20

15

Favorable

-2

67

60

II

Buena

92,00

7

20

8

20

15

Favorable

-2

68

57

II

Buena

33,00

2

8

8

20

4

Favorable

-2

40

38

IV

Mala

60,00

7

13

10

20

10

Favorable

-2

58

59

III

Media

52,00

4

13

10

20

7

Favorable

-2

52

54

III

Media

40,00

2

8

10

20

7

Desfavorable

-10

37

40

IV

Mala

�Calizas masivas
Fm. Camazán,
36,00
en estado
saturado
Aleurolitas
calcareas en 30,00
estado saturado
Brechas
calcareas en 10,00
estado saturado

2

8

10

25

4

1

8

5

10

7

2

3

5

10

4

Regular

-5,00

44

41

III

Media

Desfavorable -10,00

21

25

IV

Mala

19

17

V

Muy mala

Regular

-5,00

�Capítulo III - Caracterización geomecánica de los macizos rocosos en las obras
estudiadas
La cuantificación de los parámetros de resistencia y deformacionales, que gobiernan
el comportamiento tenso – deformacional de cualquier excavación, es uno de los
principales problemas que enfrenta la mecánica de rocas, el modelo geomecánico
del macizo, constituye, una herramienta para estimar este comportamiento, sobre la
base de que el mismo, parte de los aspectos netamente geológicos, incorporando
todos los parámetros físicos, resistentes y deformacionales del macizo rocoso
involucrado. Cuanto más parámetros se logren incorporar, más representativo será
el modelo geomecánico, del comportamiento real del macizo.
Es conveniente aclarar que el modelo geomecánico no es una propiedad del macizo
rocoso como tal, sino una representación de su estado y comportamiento en un
momento dado. Que facilita el estudio del macizo para determinadas condiciones.
A partir del análisis de las propiedades ingeniero geológicas y de las características
mecánico – estructurales del macizo; teniendo en cuenta las características e
intensidad de agrietamiento, el grado de bloquisidad del macizo, las formas de
pérdidas de estabilidad que se manifiestan y el mecanismo con que se producen; el
comportamiento, estado actual y grado de deterioro del macizo o sectores de él, se
puede estimar cueles son los modelos geomecánicos más representativos en los
macizos rocosos estudiados.
En la tabla 2 ( que aparece al final del documento) se resumen los resultados
obtenidos para las litologías más representativas de los macizos rocosos en las
obras subterráneas estudiadas. De igual forma se obtuvo para las demás litologías
en las diferentes obras.
Se debe significar que las observaciones visuales del macizo en

las obras

estudiadas con la realización de diferentes mediciones en las excavaciones, en
algunos casos, complementaron los criterios para la estimación de estos modelos
geomecánicos y en otras posibilitaron la confirmación de la diferenciación hecha.

�Capitulo IV. Criterios geomecánicos – estructurales para el diseño de
excavaciones y obras subterráneas.
A partir del conocimiento de las propiedades de los macizos rocosos y de su
caracterización geomecánica es posible analizar particularmente en cada situación
que se presenta las formas de su comportamiento mecánico – estructural, lo que sin
lugar a dudas reviste gran importancia para garantizar un diseño más seguro y
económico de la obra subterránea.
A continuación se analizan criterios geomecánicos – estructurales empleados para el
diseño de excavaciones y obras subterráneas en los que se utiliza en forma
diferenciada los parámetros geomecánicos obtenidos en los macizos rocosos
estudiados
Propuesta del método del “Bloque Clave” para el análisis de la estabilidad del
macizo rocoso.
El método del “Bloque Clave”, de Goodman y Shi dado a conocer en 1985
(Goodman et al, 1985), constituye una de las contribuciones más importantes para
analizar la estabilidad de los macizos rocosos. Uno de los aspectos más importantes
del método es que una vez determinados los bloques claves, estos se definen de tal
manera que pueden ser identificados durante los trabajos de laboreo lo que permite
aplicar las medidas de sostenimiento necesarias en cada caso con una reducción
apreciable de los costos.
El método puede aplicarse con éxito en aquellos sectores del macizo estudiado
donde las estructuras predominantes sean cuñas o bloques con morfología irregular.
Tal es el caso de tramos de excavaciones de la Mina Merceditas, Mina Amores y
algunos tramos del Trasvase este oeste Melones – Sabanilla, donde la litología
predominante son las serpentinitas, ya que debido a la distancia entre grietas y a la
luz de estas excavaciones, es posible identificar los bloques críticos.
Valoración de las posibles direcciones de esfuerzo principal ( σ1, σ2 y σ3) por el
método de de F.C. Fhillips .
En el estudio de las relaciones estructurales de grupos de grietas o fallas
complementarias, uno de los objetivos inmediatos es efectuar una correlación entre

�la orientación de las fracturas y los esfuerzos a los que la roca ha estado sometida.
A esta correlación se le denomina orientación del elipsoide de deformaciones.
Pasando por cualquier punto de un cuerpo sometido a esfuerzos, siempre hay tres
planos perpendiculares entre sí a través de los cuales sólo hay presión normal (o
tangencial), las normales a estos tres planos son las tres “direcciones de esfuerzo
principal”, en el caso general, los valores de los tres esfuerzos principales serán
desiguales dando ejes de máximo, intermedio y de mínimo esfuerzo principal.
Los intentos para correlacionar las deformaciones observadas y las tensiones
inferidas, nos llevan a un campo en el que aún reina una gran controversia. Tal es el
caso del método de Bucher (1920), que representa las direcciones de los esfuerzos
principales de las diaclasas, con el empleo de hemisferios superior, o el F.C. Fhillips
(1975), que utiliza el hemisferio inferior, siendo este último es el que emplearemos
para el análisis.
Este método fue aplicado en algunos de los macizos estudiados. Así tenemos que
en la mina Merceditas las posibles direcciones de los esfuerzos principales son: σ1
(162º/25º), σ2 (25º/55º) y σ3 (268º/20º).
Para la mina El Cobre las posibles direcciones de esfuerzo principal son: σ1
(325º/42º), σ2

(160º/45º) y σ3 (62º/8º), como se muestra en la figura 4, la que se

realizó con el empleo del programa de computación DIP, de igual modo se
representaron para las demás obras estudiadas, obteniendo los siguientes
resultados.

�σ1
(325º/42º)

EQUAL ANGLE
LOWER HEMISPHERE

N

MAJOR PLANES
# DIP/DIR.
σ3 (62º/8º)
ORIENTATIONS

Galería
principal nivel
15
(N80º E)

2

3
1

W

E

1
2

S

1

58/113
2

51/187

Galería de
ventilación

(N 88º E)

3

σ2
(160º/45º)

Galería de
contorno
(E 40º S)

Figura 4. Posibles direcciones de los esfuerzos principales en las estructuras
existentes en el macizo rocoso de la mina El Cobre
En las obras del Trasvase Caney Gilbert las direcciones de los esfuerzos principales
son: σ1 (34º/30º), σ2 (250º/50º) y σ3 (139º/16º).
En los túneles del trasvase Este Oeste Melones sabanilla las posibles direcciones de
esfuerzo principal son:
Túnel Seboruquito – Esperanza: σ1 (352º/20º), σ2 (254º/30º) y σ3 (112º/60º).
Túnel Enmedio – Guayabo: σ1 (28º/20º), σ2 (225º/70º) y σ3 (120º/8º).
Túnel Guayabo – Pontezuelo σ1 (278º/38º), σ2 (145º/40º) y σ3 (25º/18º).
Túnel Guaro – Manacal: σ1 (9º/33º), σ2 (150º/50º) y σ3 (265º/20º).
Túnel Melones - Levisa: σ1 (268º/30), σ2 (130º/50º), σ3 (15º/15º).
Túnel Esperanza – Enmedio, σ1 (268º/60º), σ2 (75º/30º) y σ3 (170º/12º).
Túnel Yagrumal - Guaro: Gabrodiabasas: σ1 (87º/40º), σ2 (260º/50º) y σ3 (354º/3º).
Calizas Camazán σ1 (227º/50º), σ2 (92º/25º) y σ3 (350º/20º).

�Al analizar las condiciones existentes en el macizo en las excavaciones estudiadas,
se puede observar que las principales formas de pérdidas de estabilidad, en la
mayoría de los casos, se manifiestan por el techo y hastiales de las excavaciones,
aspecto este que se corrobora al observar, que los esfuerzos principales máximo y
medio inciden generalmente con ángulos y direcciones que afectan estas dos partes
de las excavaciones.
En la mina Amores, el macizo se comporta muy estable, las principales formas de
pérdidas de estabilidad que se manifiestan están condicionadas esencialmente, a
sectores de intenso agrietamiento o debido al contacto muy tectonizado entre las
litologías existentes, que provoca la caída de pedazos de rocas aislados. Al analizar
la dirección de esfuerzos principales observamos que el esfuerzo principal máximo
actúa en dirección N 25º W y un ángulo de 20º, este rumbo coincide con la dirección
en que está construido el socavón (N 25º W), por lo que esta excavación no será
prácticamente afectadas por σ1. las direcciones de los esfuerzos principales medio y
mínimo son, σ2 (225º/40º) y σ3 (87º/40º).
.Estimación de la resistencia del macizo rocoso.
Para obtener criterios de la resistencia de los macizos rocosos se puede usar
diferentes clasificaciones geomecánicas (índice RMR de Beniawski, índice Q de
Barton, índice RSR de Wickham, indice RMI de PalmstrΦn y otros), también algunos
investigadores emplean criterios como el de Fairhurst (para rocas no alteradas) o el
de Ladanyi y Archambault (para macizos muy agrietados). (Hoek, 1994. Hoek,
1995. Hoek, 1999)
En la actualidad se emplea mucho las propuestas de Hoek y Brown (Hoek, 1994.
Hoek, 1995. Hoek, 1999 ). Fundamentadas a partir del gran volumen de ensayos y
de un sistema de relaciones matemáticas que permiten obtener criterios sobre la
resistencia del macizo.
Para la estimación de la resistencia de los macizos rocosos de Cuba Oriental
estudiados, (Blanco et al, 2000. Cartaya, 1996. Falero, 1996. Guillerme, 1998) se
plantea la expresión dada por Hoek y Brown en 1994. (Hoek, 1994. Hoek, 1995.
Hoek, 1999 ).

� σ

σ 1 = σ 3 + σ c mb 3 + S 
 Rc


a

(1)

Donde:

σ1 y σ3 – tensiones principales efectivas.
mb – valor de la constante m de Hoek y Brown para el macizo rocoso estudiado.
Rc – resistencia a compresión lineal de la roca intacta.
S y a – constantes que dependen de las características del macizo estudiado. En
algunos de los macizos estudiados (macizos de rocas fuerte o medianamente fuerte
y poco fuerte) que presentan una alta cohesión, como por ejemplo, el macizo de la
mina El Cobre, Amores, Merceditas, se puede considerar a =

1
; (Hoek, 1994. Hoek,
2

1999) por lo que la expresión anterior se transforma en:

σ 1 = σ 3 + σ c mb

σ3
Rc

+S

(2)

En otros macizos de baja calidad, por ejemplo el caso de las rocas meteorizadas del
Trasvase este oeste Melones – Sabanilla, en los que la fuerza de enlace se ve
afectada y la resistencia a tracción se hace débil, se emplea el criterio de resistencia
modificado, o sea haciendo S = 0. (Hoek, 1994. Hoek, 1999)

 σ 
σ 1 = σ 3 + σ c mb 3 
 Rc 

a

(3)

De las investigaciones realizadas en los macizos rocosos estudiados se obtiene los
siguientes resultados en las tablas 3 y 4.

�TABLA 3. Parámetros de cálculos obtenidos.
Obra

Parámetros de cálculo
Tipos de rocas

RMR

GSI

65 - 75

50 - 55

65 - 70

0,094

0,001 ** 0,60

85 - 90

70 - 75

85

0,297

0,017

0,5

Cromita

85

70

80

0,243

0,026

0,5

Dunita

75 - 85

60

60 - 70

0,202

0,04

0,5

Mina

Peridotita

85 - 90

45 - 60

60 - 70

0,197

0,018

0,5

Amores

Dunita

80 - 85

45 - 60

60 - 70

0,189

0,019

0,5

Cromita

90 - 95

60

65 - 70

0,208

0,020

0,5

Tobas

90

70

80 - 85

0,274

0,028

0,5

Porfiritas

95

75

85 - 90

0,306

0,036

0,5

Serpentinita

45 - 50

40

55

0,092

0,0006** 0,6

55 - 60

60 - 65

0,116

0,008

35 - 40

45 - 50

0,062

0,0007** 0,65

Peridotita
Mina

El Cobre

Otros
túneles

S

mb
*
mi

a

meterotizada

Merceditas Peridotita

Mina

RQD

andesíticas

meteorizada
Serpentinita no 60 - 75

0,5

alterada
Laterita

&lt; 45

ferroniquelífera
.
Donde: mi * - valor de la constante mb de Hoek y Brown para roca intacta.
** - Se recomienda en estos casos tomar el valor de S = 0, ya que son macizos muy afectados
y de muy baja calidad.

�TABLA 4.Expresiones para la estimación de la resistencia de las rocas.
Obra

Tipo de roca

Criterio para la estimación de la
resistencia.

Peridotita meteorizada



σ
* σ 1 = σ 3 + Rc  (0,5 ÷ 0,7 ) 3 + 0,001
Rc



Peridotita



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (5,5 ÷ 6,5) 3 + 0,017 
Rc



0,5

Cromita



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (3,7 ÷ 4,5) 3 + 0,026 
Rc



0,5

Dunita



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (2,0 ÷ 3,5) 3 + 0,036 
Rc



0,5

Peridotita



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (4,5 ÷ 5,5) 3 + 0,018 
Rc



Cromita



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (4,0 ÷ 4,5) 3 + 0,020 
Rc



Dunita



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (5,0 ÷ 5,5) 3 + 0,019 
Rc



0,5

Tobas andesíticas



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (4,3 ÷ 4,8) 3 + 0,028 
Rc



0,5

Porfiritas



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (6,5 ÷ 7,0 ) 3 + 0,036 
Rc



Serpentinita meteorizada


σ 
σ 1 = σ 3 + Rc  (0,2 ÷ 0,4) 3 
Rc 


Serpentinita poco alterada



σ
σ 1 = σ 3 + Rc  (2,0 ÷ 2,5) 3 + 0,008 
Rc



Laterita ferroníquelífera


σ 
σ 1 = σ 3 + Rc  (0,2 ÷ 0,3) 3 
Rc 


Mina Merceditas

Mina Amores

Mina El Cobre

Otros túnel

0,6

0,5

0,5

0,5

0, 6

0,5

0 , 65

*- podría emplearse también la expresión (4):
0,6

 σ 
σ 1 = σ 3 + Rc  0,6 3  ........................................................................................ .....(4)
Rc 


�Esquemas de interacción macizo – fortificación más frecuentes en las zonas
de estudio.
La interacción del macizo con la fortificación, depende de un gran número de
factores tanto inherentes al macizo, como al tipo de fortificación que se utilice, donde
esta última debe estar diseñada para garantizar el “trabajo conjunto” con el macizo
circundante. Estos esquemas, posibilitan establecer el esquema de cálculo que
permite determinar cuantitativamente los parámetros que intervienen en cada caso,
en este proceso de interacción.
La denominación de estos esquemas es convencional por lo que, antes de
continuar, es necesario hacer la siguiente aclaración. El esquema de interacción
macizo fortificación no tiene que coincidir necesariamente con el modelo
geomecánico del macizo rocoso, a pesar de que las propiedades geomecánicas del
macizo es uno de los elementos principales a tener en cuenta a la hora de elegir el
esquema de interacción que se va a utilizar. Esto se debe a que un mismo macizo
puede ser representado por distintos esquemas de interacción, en dependencia de
las relaciones existentes entre sus características mecánicas y las del campo
tensional actuante, y que sobre el carácter de interacción también influye el tipo de
fortificación. Por último sobre la caracterización del esquema ofrece también
influencia, el tiempo de servicio de la excavación y la tarea de investigación que se
realiza.
En este acápite se hace a un breve análisis de los esquemas de interacción macizo
– fortificación más representativos para las condiciones estudiadas. Dándose en
cada caso por lo menos una expresión para el cálculo de la presión en las rocas
acorde a la caracterización que se hace del proceso. (Blanco, 1998. Cartaya, 1996).
Esquema elástico de interacción macizo – fortificación: Se recomienda utilizar para el
análisis de la presión actuante sobre excavaciones horizontales situadas a una
profundidad (H) tal que se cumpla

H &gt;&gt; RL, siendo RL el radio de laboreo de la

excavación. Este esquema de interacción se puede presentar en sectores del
macizo rocoso de la mina Merceditas, El Cobre y en el trasvase Caney - Gilbert.
Esquema rígido - plástico de interacción macizo fortificación: Los resultados
obtenidos muestran que para este caso el volumen de roca fracturada o destruida no
depende de la profundidad de la excavación, sino de las características de
resistencia de las rocas y de los parámetros geométricos de la zona de deformación

�o de destrucción. Esta variante que considera la presión que produce una zona de
rocas destruidas en el contorno de la excavación, está difundida y se presenta en
sectores del macizo rocoso de la mina El cobre, del trasvase Caney – Gilbert, del
túnel seboruquito – Esperanza, del túnel Melones – Levisa, en algunos sectores del
túnel Enmedio – Guayabo y Yagrumal – Guaro, donde la litología más común son las
calizas, conglomerados brechosos y brechas calcáreas. En sectores formados por
cromitas, gabros y peridotitas alteradas de la mina Merceditas. Y en los sectores de
serpentinitas alteradas y muy agrietadas de los túneles populares de Holguín.
La variante que considera la presión que produce una columna de rocas se puede
presentar (es la menos difundida) en el túnel Esperanza – Enmedio, Guayabo –
Pontezuelo, Guaro – Manacal y En medio – Guayabo. Esta variante que supone la
presión debido al peso de las rocas contenido en la bóveda de destrucción es
frecuente en los macizos rocosos estudiados, se presenta en muchos de los
sectores estudiados de la mina Amores, de los túneles populares de Moa, del túnel
Esperanza – En medio, Guayabo – Pontezuelo, Guaro – Manacal, en algunos
tramos del túnel Yagrumal – Guaro y en sectores de la mina Merceditas, constituidos
por peridotitas, peridotitas serpentinizadas y dunitas, donde se forma la bóveda.
Esquema

elástico - plástico homogéneo de interacción macizo fortificación: Se

presenta cuando las deformaciones plásticas que ocurren en las partes del macizo
rocoso que rodean la excavación, se manifiestan sin una variación visible de las
propiedades de la roca, o sea sin destrucción. En este caso, a diferencia del rígido
plástico, la parte del macizo rocoso situada fuera de los límites de la zona de
deformaciones plásticas interviene también en el proceso de carga a la fortificación
Estudiando el carácter de distribución de las tensiones que se producen alrededor
de las excavaciones, según este esquema de interacción se ve que en comparación
con el esquema elástico, en el cual las máximas tensiones tangenciales se producen
en el contorno, aquí estas tienen lugar en la frontera entre de las zonas de
deformaciones plásticas y elásticas. Este esquema se puede presentar en sectores
de los macizos rocosos estudiados como un desarrollo de otros esquemas, tal es el
caso de sectores de macizo rocoso de la mina El cobre y Amores.
Esquema elástico plástico heterogéneo de interacción macizo fortificación: Debido a
que muchas de las rocas en los macizos estudiados no poseen una significativa
plasticidad, puede ocurrir que a medida que se aumenta la profundidad de la
excavación ( o por otras causas), aumente el campo tensional existente y se

�comience a desarrollar el proceso de destrucción de la roca. En tales caso el medio
que rodea a la excavación se hace heterogéneo, ya que sus propiedades van a ser
variables en dependencia de la zona del contorno de la excavación.
Algunos autores analizan esta situación considerando que la zona de deformaciones
plásticas que se forma alrededor de la excavación es simultáneamente la zona de
destrucción y que la frontera de ella con el resto del macizo, es a la vez frontera
entre dos medios que poseen diferentes propiedades. Según este criterio la roca en
realidad se estudia como un material frágil coincidiendo en este caso el límite de
elasticidad de dicho material con el de resistencia.
Este esquema es representativo de algunos de los macizos rocoso estudiados, y en
ocasiones se puede presentar como un desarrollo del esquema elástico – plástico
homogéneo o del elástico particularmente en aquellos sectores muy fracturados y
meteorizados, donde las rocas se encuentran muy afectadas con comportamientos
mecánicos predominantemente frágiles
Esquemas de interacción que consideran el macizo rocoso como un medio
discreto.
En los macizos estudiados se presentan situaciones en que ellos se comportan
como un medio discreto, las más comunes son: la presencia de sectores del macizo
fracturado en bloques de formas más o menos regulares que yacen con alguna
inclinación respecto al eje de la excavación; también en ocasiones se presentan
situaciones con bloques acuñados que tienden a deslizarse hacia la excavación y en
no pocos casos sectores triturados del macizo.
Macizo fracturado en bloque: Para macizos agrietados con la formación de capas de
rocas regulares o irregulares por el techo de la excavación, se considera que la zona
de destrucción en general no es simétrica respecto al techo,
Macizos con la presencia de bloques acuñados: Cuando el macizo presenta la
acción de bloques acuñados (cuñas) que tienden a deslizarse hacia la excavación.
Macizo triturado: Cuando el agrietamiento es caótico (desordenado), se forma en el
techo y en ocasiones en los hastiales una zona de roca muy fracturada.
Estos esquemas que consideran el macizo como un medio discreto son muy
característicos de los macizos del complejo ofiolítico.

�Conclusiones
Como resultado del presente trabajo se plantean las siguientes conclusiones.
1. Se establecen las principales características geomecánicas de los macizos
rocosos estudiados y se proponen los modelos geomecánicos más
representativos para cada caso.
2. La metodología de investigación desarrollada constituye un aporte científico y
brinda elementos novedosos, además es aplicable a cualquier tipo de macizo
tanto en obras subterráneas como de superficie.
3. Los resultados del estudio del agrietamiento de los macizos rocosos muestran
que un gran porcentaje de ellos se presentan agrietados, lo que se relaciona a
las formas preponderantes en que se manifiesta la pérdida de su estabilidad y
el mecanismo de actuación de la presión.
4. Como resultado de la evaluación de la estabilidad de los macizos rocosos
según su calidad y estabilidad se obtiene que predominan los macizos de
calidad regular, aunque en diferentes sectores y obras se presentan macizos
en mal estado, lo que es condicionado además, de por los problemas
estructurales, por el deterioro que ellos han sufrido por efectos del agua, la
erosión y la atmósfera subterránea.
5. Se obtienen un grupo de criterios geomecánicos – estructurales que pueden
ser aplicados para el diseño de excavaciones y obras subterráneas,
fundamentando su empleo.

�Recomendaciones.
1. Generalizar el empleo de la metodología desarrollada en la caracterización
geomecánica de macizos rocosos en otras obras, tanto subterráneas como de
superficie, en otras regiones del país.
2. La implementación y utilización de los resultados obtenidos por las diferentes
empresas e instituciones a que pertenecen las obras estudiadas.
3. Evaluar las características geomecánicas con el empleo de otras tecnologías
y técnicas de investigación.
4. Desarrollar otros criterios mecánico – estructurales que puedan ser
empleados en el diseño de excavaciones y obras subterráneas.

�Tabla 2. Características geomecánicas de las litologías más representativas de los macizos rocasos estudiados
Características mecánico estructurales
Obras

Sectores

Volumen
E
C
Jv
σc
ϕ
σt
σt / σc
3 del bloque
(grietas/m )
(MPa) (MPa) (MPa) (MPa) (º)
(Vb - m3)

Tobas
andesíticas de
72,6
color gris
verdoso

Estabilidad
Modelo
mecánico

Circulo de Mohr

37

0,25

7,27

0,2 - 10

τmáx = 29.00 MPa
C = 18.15 MPa

σt

Q

Preponderantemente Elástico Formación de
plástico, lo que puede llegar a
zonas que
Elástico ser rígido - plástico, cuando la
Excelente Media Buena
experimentan
Plástico
roca del contorno es afectada
poca deformación
produciéndose su fracturación

τ

18,15 5918 18,16

RQD

Modelo Geomecánico más
principales
representativo
RMR fórma de pérdida
de estabilidad

σc

El Cobre
τ

Porfiritas

24,86

4,22

6387

5,12

45

0,17

6,81

0,2 - 10

τmáx = 8.74 MPa
C = 5.12 MPa
σt

Tobas
estratificadas
agrietadas
formando
bandas
inestables

σc

τ

τmáx = 14.88 MPa

40

8

8,91

42

0,20

18,33

0,0002 - 0,01

C = 8.91 MPa

σt

σc

τ

Trasvase
Caney Gilbert

Aglomerado
de grano
grueso

38,2

7,25

8,31

43

0,19

7,5

0,01- 0,20

τmáx = 13. 98 MPa
C = 8.31 MPa

σt

Aglomerado
de grano
gruso a medio
de color gris 50,7
verdoso de
aspecto
masivo

σc

Dunita

43,33

Elástico Frágil

Media

Elástico Frágil

τmáx = 1 2.6 0 MPa

3,6

6,72

60

0,07

7,83

0,01- 0,20

C = 6.72 MPa
σt

σc

4,65

7,08

54

0,11

7,34

0,2 - 10

τmáx = 12.81 MPa
C = 7. 08 MPa
σt

σc

Muy
mala

Desprendimientos,
al superar la
reistencia al corte
Mala de las rocas de
estratos finos de
muy poca
inclinación

Elástico, predomina la
fragilidad llegando a ser
Frágil, bajo deterninados
condiciones mecánico estructurales

Formación de
Con características elástico zona de
plástica, aunque en
Elástico Excelente. Media Media destrucción, con
determinadas condiciones se
Plástico
desprendimientos
trasforma en rígido - plástico
de la roca

τ

τ

Mina
Merceditas

Generalmente con
formación de una
zona de roca características elásticas, puede
llegar a Elástico - plástica,
afectada, sin
Elástico Excelente Media Media
desprendimiento o bajo deterninados condiciones
desplazamiento
hidrogeológicas

Buena

Predominantemente las
Formación de
características elástico zona de
destrucción, con frágiles-puede en ocasiones
Buena Buena
presenatarse como un medio
algunos
desprendimientos elástico - plástico homogeneo
y heterogéneo
súbitos.

Desprendimientos
aislados hasta
derrumbes,
Elástico Excelente. Media Media
formación de
Frágil
bóveda de
equilibrio.

Predominantemente las
características elásticas con
marcada fragilidad, aunque
puede presentarse como un
material elástico con
deformaciones remanentes

�τ

Continuación
Mina
Merceditas

Peridotita
alterada

47,09

5,19

7,8

53

0,11

10,93

0,01 - 0,20

Elástico Plástico

τm áx = 14.07 MPa
C = 7 .80 MPa

Buena

Mala

σc

σt

En sectores se presenta como
formación de
elástico - plástico heterogéneo,
zona de
pudiendo llegar a Rígido Mala
destrucción, con
plástico, con tendencia a
desprendimientos.
perder su capacidad portadora

Excelente.
τ

Mina
Amores

τmáx=28,90 MPa

Cromita

67,23 22,07

19,26

30

0,33

6,9

0,2 - 10

Elástico

C= 19.25 MPa

σt

Calizas
agrietada en 52,00
zona de falla
Conglomerado
brecha en
zona de
predominio de 16,00
gabro en
Trasvase
estado
Este - Oeste
saturado
Melones
Sabanilla
Serpentinita
brechosa en
estado
saturado

27,00

Media Buena

σc

τ

10,4

2402

11,6

42

0,20

31,81

Elástico Muy
Muy mala
Frágil
mala

τmáx = 19.35 MPa

0,0002 - 0,01

C = 11.60 MPa
σc

σt

1423

1,3

71

0,03

6

τmáx = 2.54 MPa
C = 1.30 MPa

0,0002 - 0,01

σc

σt

9600

7,26

33

0,29

6,9

0,2 - 10

C = 7.26 MPa

σt

σc

τ

Serpentinita
brechosa en 56,00 15,12 1000 14,54
estado seco

τmáx = 22.88 MPa

35

0,27

6,9

0,2 - 10

C = 14 .54 MPa

σt

Predominantemente
Formación de
características elástico zona de roca
frágiles, puede en ocasiones
detruida, con
Mala
presenatarse como elástico abundantes
plástico heterogéneo
desprendimientos

Formación de
bóveda de
Elástico Excelente. Media Buena equilibrio, con
Plástico
algunos
deprendimientos

τ
τmáx = 11.26 MPa

7,83

Generalmente Rígido Plástico, puede llegar a
Frágil, bajo deterninados
condiciones mecánico estructurales

Predominantemente
Formación de
características rígido zona de roca
plasticas, puede en ocasiones
RígidoMuy
Muy mala
Media detruida, con
presenatarse su forma inicial
Plástico
mala
abundantes
como elástico - plástico
desprendimientos
heterogeneo

τ

0,43

formación de
bóveda de
equilibrio

σc

Con características
principalmente rígido plástica y elástico - plástica

principalmente con
Formación de una
características Elástico zona de roca
Plástico, con tendencia , en
Elástico Excelente. Buena Buena afectada, sin
desprendimiento ocasioones a manifestarse
como elástico - plástico
o desplazamiento

�Brecha de
serpentinita
meteorizada 17,05
en estado
saturado

τ

2,17

1015

3,04

51

0,13

31,80

0,0002 - 0,01

Elástico Plástico

τmáx = 5.38 MPa
C = 3.04 MPa
σt

σc

τ

Gabrodiabasa
76,44
en estado seco

5,09

9,86

61

0,07

16,60

0,01 - 0,20

τm áx = 18, 49 MP a
C = 9 ,8 6MPa
σt

σc

1033,63
Gabrodiabasa
en estado
45,6
saturado
Calizas
Continuación
arcillosas Fm.
Trasvase
23,90
Bitirí en
estado
saturado
Calizas
masivas Fm.
Camazán, en 16,40
estado
saturado.
Aleurolitas
calcareas en
estado
saturado
Brechas
calcareas en
estado
saturado

2,60

5,44

63

0,06

19,00

0,01 - 0,20

máx = 12.52 MPa

C = 5.44MPa

Elástico Media
frágil

Mala

Predominantemente
Formación de
características elástico zona de roca
Mala
destruida, con plasticas, puede en ocasiones
desprendimiento presenatarse con rotura frágil

Elástico Plástico

Mala

Formación de
Elástico - plastico, que puede
bóveda de
llegar a presentarse como
Media Media equilibrio, con
rígido - plástico
algunos
deprendimientos

Mala

Muy
mala

Formación de
Elástico - plastico, que puede
zona de roca
llegar a presentarse como
Mala
destruida, con
rígido - plástico
desprendimiento

Ext.
Mala

Formación de
Elástico - plastico, que puede
zona de roca
Muy
llegar a presentarse como
mala destruida, con
rígido - plástico
desprendimiento

τ

0,95

8700

2,38

67

0,04

22,7

0,2 - 10

τmáx = 4.58 MPa
C = 2.38 MPa
σt

σc

τ

1,76

1099

2,68

54

0,11

23,9

0,0002 - 0,01

τmáx = 4.85 MPa
C = 2.68 MPa
σt

σc

0,55

7025

0,76

50

0,13

25,7

0,01 - 0,20

Elástico Plástico

τmáx = 1.34 MPa
C = 0.76 MPa
σt

σc

τ

5,50

Elástico Media
frágil

Formación de
Predominantemente
bóveda de
características elásticas, puede
Mala Media equilibrio, con
en ocasiones presenatarse
algunos
como elástico - frágil
deprendimientos

σc

σt

Muy
mala

formación de
Elástico - plastico, que puede
bóveda de
Elástico llegar a presentarse como
Media Media Media equilibrio, con
Plástico
rígido - plástico
algunos
deprendimientos

τ

τ

4,21

Mala

1,65

6170

1,50

33

0,30

31,8

0,0002 - 0,01

Elástico Plástico

τmáx = 2.31 MPa
C = 1.505 MPa
σt

σc

formación de
Elástico - Plástico
bóveda de
Mala equilibrio, con heterogéneo, con tendencia a
prígido plástico
algunos
deprendimientos

Muy
mala

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                <text>Caracterización geomecánica de macizos rocosos en obras subterráneas de la región oriental del país</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis doctoral

PROCEDIMIENTO PARA LA DETERMINACIÓN DE LAS REDES
RACIONALES DE EXPLORACIÓN DE LOS YACIMIENTOS
LATERÍTICOS DE NÍQUEL Y COBALTO EN LA REGIÓN
DE MOA

León Ortelio Vera Sardiñas

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE GEOLOGÍA - MINERÍA

Tes is en Opc ión al gra do Cie ntí fic o de Doc tor en
Cie nci as Téc nic as

Procedimiento para la determinación de las redes
racionales de exploración de los yacimientos lateríticos
de níquel y cobalto en la región de Moa

Aut or: Ing . Leó n Ort eli o Ver a Sar diñ as

MO A, 20 01

�AGRADECIMIENTOS
Este trabajo es el fruto de la colaboración de un grupo grande de personas y entidades.
Las primeras palabras debo dedicarlas a quien casi sin conocerme depositó en mí toda
su confianza para llevar a feliz término el presente trabajo, La Dra. Martha Campo
Cordero Directora de Minas, de la Oficina Nacional de Recursos Minerales.
Al Dr. Arístides A. Legrá Lobaina, tutor de este trabajo, quien sufrió conmigo tantas
noches de insomnio y me contagió desde el principio con su “enfermedad” investigativa.
Al Ing. José Manuel Cordovés Pedrianes, especialista del CITEC quien me brindó toda su
experiencia y dedicó innumerables horas de su tiempo libre para la elaboración del mapa
de dominios geológicos del yacimiento Punta Gorda.
Al Mc. Carlos Leyva y al Ing. Norge Carralero por su apoyo durante el período de trabajo
en la Unión de Construcciones Militares en Holguín.
Al Dr. Roberto Díaz Martínez, quien sobre todo en la fase final del trabajo me brindó su
colaboración en la revisión de la parte geológica del mismo.
Al Dr. Alberto Hernández Flores por su empuje inicial en los aspectos metodológicos del
trabajo y por sus inyecciones de ánimo.
Al Lic. Oris Silva, cuyas orientaciones fueron muy valiosas para comenzar la
investigación.
A Elvia Martín Toirán (mi esposa) de quien recibí todo el apoyo moral y humano y a mis
dos hijas que sintieron como suyo el trabajo y me prestaron valiosa ayuda.
A todos los miembros del Departamento de Geología del ISMMM, por su voluntad de
ayudarme en todo momento, especialmente a la Dra. Alina Rodríguez Infante quien
revisó e hizo corrección de estilo a gran parte del texto.
Al Dr. Arturo Rojas Purón por su preocupación en el seguimiento del trabajo y por las
facilidades que me brindó como Jefe del Departamento.
Al Dr. Antonio Rodríguez Vega por su colaboración en el análisis e interpretación de la
geología y la geoquímica del yacimiento Punta Gorda.
Al Dr. Félix Quintas Caballero, por sus sabios consejos y sus críticas oportunas.
Al Dr. Jesús Blanco Moreno por su estricto control de la marcha del trabajo, como jefe de
Dpto. en la última etapa.
Al Dr. Constantino de Miguel Quien me alertó a tiempo de ciertos baches en el camino.
Al Ing. Adrián Martínez Vargas, quien desde su etapa de estudiante fue un fervoroso
colaborador.
A la Ing. Leomaris Domínguez por su apoyo moral y práctico en momentos de apuro.
A la Mc. Elizabeth Crespo por su apoyo en momentos de cansancio.
Al Dr. Rafael Guardado Lacaba, que oportunamente me señaló los mejores rumbos.

�Al trío de Andrés Salazar, Alberto Vila y Yuri Almaguer, colegas con los cuales compartí
los largos días y noches del proyecto en Mina Moa, período que dejó un saldo de
experiencia en la comprensión de muchas realidades durante la explotación de los
yacimientos lateríticos.
Al Mc. José Batista Rodríguez por su ayuda en solucionar problemas propios de la
computación.
A la Tec. Reyna Alpajón, por su apoyo moral.
A María Justiz por su ayuda en la reproducción.
Al Colectivo de Post grado, especialmente a Teresa Hernández por toda su gentileza.
A los colegas del gabinete de doctorado (Maday, Osmany, Armín y Pascual), con los
cuales compartí penas y glorias.
A los Especialistas de la Mina de la Empresa Cmdte. Ernesto Cheguevara, Ingenieros
Alfredo Donatien, Arturo Arderí, Dictinio de Dios, Alberto Heart y Lázaro Fernández, de
quienes recibí valioso apoyo en todo momento.
A los Especialistas de la Mina Cmdte. Pedro Sotto Alba, Ingenieros Alberto Durán,
Antonio Romero, Wilfredo de la Guardia, Domingo Ortiz, Ramón Polanco, Urra y Edil, con
quienes pude contar para la solución de muchos problemas prácticos en diversas
oportunidades.
A los colegas de CEPRONIQUEL, especialmente a Berta, Teresa, María y Norberto cuya
ayuda fue sumamente valiosa.
A los especialistas de la Oficina Nacional de Recursos Minerales, José A. Del Toro, María
E. Fernández, Mabel Pérez, quienes revisaron el trabajo en su primera versión y me
hicieron llegar sus oportunas críticas.
A los especialistas de dicha oficina en Moa, Wilder Ge, Vilma y Xiomara que tan
gentilmente me atendieron en reiteradas ocasiones.
A los geólogos de la Empresa Geominera Oriente, Dres. Waldo Lavaut, Hector
Rodríguez, Adys Rodríguez y al Ing. Rafael (Felo), por sus sabios y oportunos consejos.
A todos los que con noble intento señalaron cada desacierto en el momento oportuno.
A todos los que quizás sin intención he omitido. Gracias.

�SÍNTESIS
El trabajo de investigación que se expone, Procedimiento para la Determinación de las
Redes Racionales de Exploración de los Yacimientos Lateríticos de Níquel y Cobalto en
la Región de Moa muestra los resultados obtenidos en la elaboración de un sistema de
algoritmos para, determinar las densidades de las redes de exploración más racionales
para el estudio de dichos yacimientos sobre la base de un análisis geológico y
geoestadístico.
Se exponen primeramente las características geológicas de la región donde se ubican los
yacimientos lateríticos de Moa, así como una información general sobre los yacimientos
hipergénicos de Níquel y Cobalto de Cuba.
El empleo de herramientas avanzadas en el campo de la geoestadística como son el
Kriging Puntual y de Bloque, los variogramas, la simulación de redes y la determinación
de errores de estimación, entre otros, permitió arribar a un procedimiento, utilizable, con
un adiestramiento previo, por los geólogos dedicados a la prospección y exploración de
estos tipos de yacimientos.
Se exponen además los resultados básicos de la aplicación del procedimiento en dos
bloques pertenecientes a dos dominios geológicos del yacimiento Punta Gorda, dominios
que fueron determinados especialmente para este trabajo y finalmente se presenta un
cuerpo de conclusiones que se refieren a los aportes científicos realizados durante la
investigación así como un grupo de recomendaciones relacionadas con la aplicación
práctica del

procedimiento presentado y con nuestras consideraciones para la

continuación de estos trabajos.

�INDICE

Página

INTRODUCCION

I

CAPÍTULO I. ANÁLISIS DEL ESTADO ACTUAL DEL TEMA.

1

Introducción

1

1.1. Historia de las investigaciones precedentes

1

1.1.1.Trabajos relacionados con la geología regional

2

1.1.2. Trabajos relacionados con el tema de variabilidad de los
parámetros y determinación de redes de exploración
1.2. Metodología de la investigación

7
14

1.3. Redes de exploración utilizadas en el mundo en yacimientos
similares

17

1.4. Características geográficas de la región

18

1.4.1. Infraestructura económica

20

1.4.2. Recursos minerales

21

1.4.3. Recursos humanos

22

1.5. Algunas Características geológicas de la región

22

1.5.1. Características de las rocas del substrato

22

1.5.2. Características Geomorfológicas
1.5.3. Característica de las menas de los yacimientos
hipergénicos de níquel, y cobalto en Cuba
1.6. Breve información sobre los yacimientos de Níquel y
Cobalto
1.6.1. Significado económico de dichas formaciones meníferas
en el mundo; yacimientos extranjeros más importantes, sus

23

25
29

29

escalas
1.6.2. Principales yacimientos de Cuba, significado económico

29

y grado de asimilación
1.6.3. Perspectivas de asimilación de los yacimientos y
problemas actuales

31

�INDICE

Resúmen
CAPITULO II. PROCEDIMIENTO PARA LA RACIONALIZACION DE
LAS REDES DE EXPLORACIÓN.

Página
31

33

Introducción

33

2.1. Análisis geológico integral general del yacimiento

34

2.1.1. Características Geomorfológicas

36

2.1.1.1. Alturas o niveles hipsométricos.

37

2.1.1.2. Pendientes.

37

2.1.1.3. Rugosidad del relieve (coeficiente de variación del

37

relieve)
2.1.2. Características Geológicas

38

2.1.3. Características Geoquímicas.

43

2.1.3.1. Distribución de los contenidos de hierro

43

2.1.3.2. Distribución de los contenidos de cobalto

44

2.1.3.3. Distribución de los contenidos de Níquel

46

2.1.4. Características hidrogeológicas

49

2.1.5. Tectonismo de la zona

49

2.1.6. Caracterización de los Dominios Geológicos

50

2.1.6.1. Dominio I

50

2.1.6.2. Dominio II

51

2.1.6.3. Dominio III

52

2.1.6.4. Dominio IV

53

2.1.6.5. Dominio V

54

2.1.6.6. Dominio VI

55

2.1.6.7. Dominio VII

56

2.2. Definiciones de los conceptos básicos del procedimiento.

57
2.3. Procedimiento propuesto para la densificación racional de
redes para pasar de una etapa a otra (de la etapa Ej a la etapa Ej
+ 1.)

62

�INDICE

Resumen

Página

88

CAPITULO III. APLICACIÓN DEL PROCEDIMIENTO PROPUESTO EN
DOS BLOQUES DEL YACIMIENTO PUNTA GORDA

89
Introducción

89

3.1 Algunas particularidades de la asimilación del yacimiento
Punta Gorda.
3.2 Determinación de los bloques a estudiar.

89
91

3.3 Aplicación del procedimiento propuesto en los bloques O- 48
y Q- 48
Resumen

92
134

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

135

BIBLIOGRAFÍA

137

�INTRODUCCIÓN

�INTRODUCCIÓN
Desde que se iniciaron los estudios de los primeros yacimientos lateríticos de Níquel y
Cobalto en el mundo, han sido realizados numerosos intentos para determinar las
densidades más racionales de las redes de exploración, que permitieran una mayor
exactitud en la evaluación y cálculo de recursos y reservas, como resultado de lo cual se
han desarrollado numerosos métodos que con diferentes grados de aproximación
permiten establecer las densidades de las redes de exploración.
En la literatura especializada (Bustillo R. M. y Jimeno C. L , 1997, Lepin O. V.; Ariosa I. J.
1986) son conocidos cuatro métodos clásicos principales:
a) De analogía
b) De enrarecimiento
c) Analítico
d) De comparación de los resultados de la exploración con la explotación.
Entre los especialistas cubanos dedicados a la exploración de yacimientos lateríticos uno
de los aspectos, que con más frecuencia ha sido objeto de estudio y que ha generado
opiniones discrepantes, es el relacionado con la eficacia de las redes de perforación que
se han utilizado para explorar los recursos hasta la categoría de medidos en las
diferentes minas. A partir de estudios particulares, algunos defienden el criterio de que
las redes utilizadas cumplen satisfactoriamente las exigencias del cálculo e incluso, otros
plantean que cabe la posibilidad de que éstas sean enrarecidas, lo cual reduciría, sin
lugar a dudas, los gastos de perforación.
Sin embargo, otros especialistas son de la opinión de que las redes deben densificarse
aún más, con el objetivo de lograr un mayor control sobre la calidad y tonelaje del mineral
durante la extracción.
Otro aspecto relacionado con la densidad de las redes de exploración está dado por la no
confirmación de los recursos, es decir, la desviación del volumen mineral explotado
respecto al cálculo original de dichos recursos. Esto significa que en la práctica diaria de
la minería suele darse el caso de que muchos pozos no rinden el tonelaje ni la calidad
esperada y originan pérdidas, empobrecimiento y agotamiento prematuro de los recursos,
influyendo significativamente, además, sobre la eficiencia de las plantas de
procesamiento, en las cuales las variaciones de la composición del mineral pueden
afectar los parámetros normales de operación. Es nuestra opinión que la causa principal
de este fenómeno es la falta de conocimiento del yacimiento, debido a la falta de
información y a una modelación inadecuada.

�La experiencia acumulada también demuestra que cada yacimiento y dentro de él cada
sector o dominio geológico, tienen sus características propias y que cada caso concreto
requiere del análisis particular, a partir del cual se tomarán las medidas más adecuadas
en cuanto a las densidades de redes a utilizar.
Lo anterior ha quedado argumentado en algunos yacimientos con características
geológicas relativamente homogéneas, que han sido explorados hasta categoría de
recursos medidos y luego explotados [Rodríguez C.A, 1977], pudiéndose comprobar por
métodos estadísticos que las redes utilizadas han respondido adecuadamente a las
exigencias de dicha categoría e incluso, en ocasiones, con errores sumamente
pequeños, que admitirían la posibilidad de utilizar redes menos densas. Esto corrobora
que la densidad más racional de la red está en dependencia directa de la complejidad
geológica del yacimiento o de cada uno de sus sectores.
Por todo lo expuesto anteriormente se justifica la preocupación por racionalizar las redes
de exploración en el sentido de lograr la información necesaria para modelar en un
mínimo de tiempo y con el uso de la menor cantidad posible de recursos materiales y
financieros. Es por ello que respecto a los yacimientos lateríticos se han desarrollado más
de veinte investigaciones con diferentes grados de profundización sobre el tema.
Si bien, en los estudios realizados hasta la fecha en los yacimientos lateríticos cubanos
se han utilizado métodos estadísticos clásicos para determinar los parámetros más
variables y luego, sobre la base de su análisis, establecer las distancias más racionales
de perforación, e incluso en algunos trabajos recientes se han aplicado algunas de las
nuevas concepciones de la geoestadística moderna, aun no se han utilizado las técnicas
que permiten la simulación de redes sobre la base del kriging de bloques, así como el
cálculo de los errores puntuales en la estimación de redes, ni se ha establecido un
procedimiento general aplicable para este tipo genético de yacimiento.
Dentro del conjunto de informes consultado para la realización de la presente
investigación, en los que se proponen redes (15,54,61,67,74,83,85,86,105) se observa
que, excepto en unos pocos casos, estas se establecen de forma global para todo el
yacimiento, lo cual entra en contradicción con la propia heterogeneidad de los mismos, y
como se ha dicho anteriormente, se requieren redes diferentes para cada uno de los
sectores con características propias.
Otro aspecto a cuestionar de los informes antes referidos lo constituye el hecho de que
en ellos se ha trabajado sobre la base del parámetro más variable -potencia o espesor de
mineral útil- sin considerar la combinación de varios de los parámetros más informativos,
obtenidos por ejemplo, como resultado del análisis de componentes principales.

�En muchos de estos estudios se caracteriza la variabilidad de diferentes parámetros de
los yacimientos sobre la base del comportamiento espacial de éstos, e incluso en algunos
se llegan a proponer densidades de redes, sin embargo ninguno de ellos representa en sí
un procedimiento general que sirva de herramienta al geólogo prospector y al geólogo de
minas para determinar la red racional de perforación en cada yacimiento o partes del
mismo y que le permita caracterizar con la autenticidad requerida los recursos de níquel y
cobalto.
Problema Científico: Los métodos tradicionales empleados en la región de Moa para
establecer las densidades de las redes de exploración de los yacimientos lateríticos de
níquel y cobalto, al no tener en cuenta las características de los diferentes dominios
geológicos, sus variabilidades y no aplicar un modelo adecuado, no responden a las
características complejas de estos yacimientos y sólo permiten establecer redes con
carácter regional para todo el yacimiento.
Un elemento indispensable para la aplicación del procedimiento que se propone para
lograr la racionalización de las redes de exploración, es que se cuente con la selección
de los diferentes dominios geológicos (véase definición en epígrafe 3.1) del área que se
investiga, con lo que se garantiza una relativa homogeneidad geológica para la aplicación
de los métodos geoestadísticos.
La esencia de esta investigación no es determinar la densidad racional de una red de
exploración para un yacimiento en particular, si no, proporcionar al geólogo una
herramienta para que él mismo sea capaz de establecer de una forma suficientemente
exacta, las densidades más racionales de dichas redes para cada dominio del yacimiento
que se va a explorar.
El objetivo de la investigación es elaborar un procedimiento general para la determinación
de las redes racionales de exploración de los yacimientos lateríticos de níquel y cobalto
en la región de Moa.
Como objetivo específico se plantea obtener los dominios geológicos del Yacimiento
Punta Gorda sobre la base del comportamiento de sus parámetros geomorfológicos,
geológicos y geoquímicos.
Para cumplir estos objetivos se desarrollan las siguientes tareas:
•

Estudio de la bibliografía existente relacionada con el tema de racionalización de
redes de exploración de yacimientos minerales, en específico de yacimientos
lateríticos.

•

Recopilación de toda la información geológica sobre el yacimiento Punta Gorda.

�•

Procesamiento de toda la información mediante programas de computación y
obtención de todos los mapas necesarios para el establecimiento de los dominios
geológicos.

•

Aplicación del procedimiento propuesto en dos bloques del Yacimiento Punta Gorda.

Al mismo tiempo, se han centrado los esfuerzos en describir este procedimiento de una
manera asequible al geólogo explorador, para que el mismo pueda ser utilizado por el
personal técnico de las empresas mineras y de proyectos, y que a pesar del necesario
uso de las herramientas matemáticas en su elaboración, las mismas no tienen que ser
dominadas teóricamente por los especialistas que lo aplicarán. No obstante, su
formulación se sustenta en una sólida base Geoestadística, en concordancia con los
avances en el campo de la Geología y la Matemática, aspectos que son tratados con el
mayor grado de detalle posible, en aras de lograr su asimilación.
La novedad científica de la investigación radica en la presentación de un procedimiento
general para la racionalización de las redes de exploración para los yacimientos
lateríticos de Moa sobre la base de un enfoque geológico y geoestadístico, con la
utilización simultánea de los parámetros más variables y de las combinaciones más
informativas de los mismos.
Deben destacarse algunos elementos particulares de este procedimiento:
1. Se establece la relación matricial entre las etapas del conocimiento de un yacimiento,
los parámetros que se estudian y los errores máximos permisibles para la modelación
de cada parámetro en cada etapa.
2. Se precisa que el conocimiento de un parámetro en una etapa dada depende del
modelo que se utilice por lo cual es esencial seleccionar los mejores

modelos

disponibles.
3. Se describe un sistema de elementos básicos para la determinación de los
parámetros a considerar en la racionalización de las redes de muestreo.
4. Se recalca que, respecto a un parámetro dado, el conocimiento del yacimiento debe
concretarse mediante el conocimiento de dicho parámetro en un sistema de paneles
disjuntos (ver definición en epígrafe 3.1) y cuya unión cubra completamente el
yacimiento1.
5. Se describen todos los elementos que permiten un estudio completo de la variabilidad
de un parámetro en cierto dominio donde el mismo se define.

1

Esta concepción, que es evidente, al parecer ha sido “olvidada” por el abuso del Método de Zona
de Influencia.

�6. Se propone el uso de mapas de isolíneas del error de modelación para elaborar las
propuestas de las nuevas posibles redes de muestreo.
7. Se define en el caso del kriging ordinario con trend y de bloque, la necesidad y la
forma de también estimar en el bloque la componente determinística tal como se hace
con la componente aleatoria.
Para el desarrollo de las tareas investigativas se ha partido de la hipótesis de que si se
conoce el comportamiento de la variabilidad de los parámetros geólogo – industriales de
los yacimientos lateríticos de Ni y Co, se escogen las variables más informativas y se
utiliza el modelo adecuado, entonces es posible establecer las redes racionales para su
exploración, dado el hecho de que la densidad de la red de exploración estará siempre en
función de la complejidad geológica del yacimiento estudiado y del modelo que se utilice.
La base teórica fundamental sobre la cual descansó la investigación estuvo dada por el
voluminoso arsenal bibliográfico sobre los yacimientos lateríticos de la región objeto de
estudio, así como las herramientas computacionales existentes y que crearon nuestros
colaboradores que hicieron viable todo el procesamiento geoestadístico de la voluminosa
base de datos del yacimiento Punta Gorda, tomado como ejemplo de aplicación. Entre
dichas herramientas se destacan el programa “Tierra”, versión 1.5.5 del 2000, los
programas: Excel 2 000,

Access 2 000 (9.0.2812), Surfer 7 (1999) así como los

programas: GRD Rios, Morf GRD, Red GRD, elaborados específicamente para la
selección de dominios geológicos en este trabajo.
Las tareas investigativas se desarrollaron en tres etapas consecutivas de trabajo. La
etapa inicial abarcó todo el proceso de interpretación del problema existente, estudio y
análisis de la literatura especializada sobre el tema, determinación del objeto de estudio y
trazado de los objetivos y la hipótesis de trabajo. En la segunda etapa se diseñó el
procedimiento para dar respuesta al problema existente, el que se aplicó con carácter
ilustrativo en el yacimiento Punta Gorda en la tercera etapa.
Los principales métodos de investigación aplicados fueron:
1) Análisis de documentos de las empresas: informes geológicos, bases de datos,
proyectos e informes de investigación, etc.
2) Modelación numérica.
3) Simulación y experimentación computacional.
En enero de 1998 la Dirección de Minas de la Oficina Nacional de Recursos Minerales
efectuó una solicitud oficial al Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa para llevar a
cabo el presente estudio sobre racionalidad de las redes de exploración en los
yacimientos lateríticos de Moa. Teniendo en cuenta que los trabajos de perforación de

�pozos de exploración representan, dentro de todo el proceso de los trabajos geológico –
mineros, la actividad más costosa, al mismo tiempo que es la que ofrece el mayor
volumen de información y sobre la cual descansa el conocimiento y la evaluación eficaz
del yacimiento explorado, la racionalización de la densidad de dichas redes es de una
enorme importancia práctica, tanto desde el punto de vista de optimización de los costos,
como por el aumento del grado de conocimiento de los recursos y reservas que se
obtiene con la utilización de las redes más racionales, lo que garantizará la aplicabilidad
de los resultados de la investigación.
Dado el hecho de que la solución del problema forma parte de los intereses más actuales
del organismo solicitante y de las empresas que exploran y explotan estos yacimientos y
que el ISMMM cuenta con recursos y el personal para dar respuesta a dicha solicitud, se
desarrolló la presente investigación, cuyos resultados han sido presentados ante expertos
de las Empresas Mineras Comandante Ernesto Che Guevara y Moa Nickel S.A.
Comandante Pedro Sotto Alba, y del Centro de Proyectos de la Industria del Níquel,
recibiendo sus respectivas opiniones.
Como resultado final de la investigación se confeccionó el presente informe estructurado
en una introducción, cuatro capítulos, dedicado el primero a la fundamentación y base
teórica general para el desarrollo de las tareas investigativas, el segundo a las
características geológicas del Yacimiento Punta Gorda, el tercero a la propuesta del
procedimiento para el cálculo de redes racionales y el cuarto a la ilustración de la
aplicación del procedimiento en el yacimiento Punta Gorda. Finalmente se presentan las
conclusiones y recomendaciones, la relación bibliográfica utilizada o consultada y los
anexos gráficos y textuales.
El autor de la presente investigación es Ingeniero Geólogo, graduado en el ISMMM en
julio de 1977 y se ha desempeñado desde entonces como profesor en la Facultad de
Geología y Minería del mismo centro.
Ha ejercido como profesor además, en la Universidad Nacional de Angola Dr. Agostino
Neto, por espacio de 18 meses en los años 1981 – 82. y en La Universidad Nacional de
Loja, Ecuador, por espacio de 6 meses, en 1991. Recibió adiestramiento en el Instituto de
Minas de San Petersburgo sobre Perdidas y empobrecimiento en yacimientos lateríticos
durante los años 1986 y 1967.
Ha participado en tres proyectos importantes en prospección y explotación de
yacimientos lateríticos.
a. Proyecto de Normalización de la Base de Datos del Yacimiento Pinares de
Mayarí Oeste. Junio 1999.

�b. Proyecto de Cartografiado Geológico del Yacimiento Pinares de Mayarí Oeste.
Julio - Octubre1999.
c. Proyecto de Control de la Calidad en el Yacimiento Moa. Mayo – Octubre 2000.
El presente trabajo ha sido presentado en el evento Moaminas celebrado en Julio del
2001 en la Empresa Cmdte. Ernesto Che Guevara.
Ha publicado 5 artículos científicos, de los cuales 3 tratan sobre el tema que investiga y
ha participado en varias Jornadas Científicas de la Sociedad Cubana de Geología y en el
III Congreso Nacional de Geología.

�CAPITULO I

�Capítulo I. Análisis del estado actual del tema.
Introducción
1.1 Historia de las investigaciones precedentes
1.2 Metodología de la investigación
1.3 Redes de exploración utilizadas en el mundo en yacimientos similares
1.4 Características geográficas regionales
1.5 Algunas características geológicas de la región
1.6 Breve

información

sobre

los

yacimientos

hipergénicos

de

níquel,

cobalto
Resumen
Introducción.
En este capítulo se presenta un breve bosquejo sobre los más importantes trabajos
desarrollados en la región. La situación en que se encuentra en la actualidad la
problemática relacionada con la determinación de las redes racionales de exploración de
los yacimientos de corteza de intemperismo ferroniquelíferos en la región de Moa, así
como los rasgos fundamentales de las características geográficas, económicas y
geológicas de la región donde se enclavan estos yacimientos, son el objeto de estudio de
este capítulo. En él se describen de forma sintetizada las características geológicas de la
asociación ofiolítica, por cuanto constituyen las litologías sobre las que se desarrollan los
yacimientos lateríticos. En este análisis se exponen los resultados de las investigaciones
más recientes sobre la geología de la parte oriental de Cuba, la cual se refiere en el texto
y se relaciona en la bibliografía consultada, exponiéndose además las consideraciones
del autor sobre algunos de los aspectos tratados.
1.1. Historia de las investigaciones precedentes
Durante la ejecución de la investigación se consultaron diferentes trabajos que para la
región oriental y en particular del territorio de Moa se han desarrollado, orientados
algunos a la evaluación geólogo-económica de las grandes reservas minerales asociadas
al cinturón ofiolítico del noreste de Holguín y otros a la profundización del conocimiento
geológico regional, constituyendo todos una valiosa información para comprender la
génesis de los yacimientos lateríticos de la región.
1.1.1. Trabajos relacionados con la geología regional.
Se destacan los trabajos de los especialistas soviéticos Adamovich A. y Chejovich V.
(1963) que constituyeron un paso fundamental en el conocimiento geológico del territorio
oriental, esencialmente para las zonas de desarrollo de cortezas de intemperismo

�ferroniquelíferas. La concepción inicial de estos trabajos ha sufrido importantes cambios
con el aporte de investigaciones más recientes. Estos investigadores elaboraron un mapa
geológico a escala 1: 250 000 sobre la base de interpretaciones fotogeológicas y
marchas de reconocimiento geológico en el que fueron delimitadas las zonas de cortezas
de intemperismo para el territorio Mayarí – Baracoa; establecieron la secuencia
estratigráfica regional y respecto a la estructura geológica consideraron la existencia de
un anticlinal con un núcleo de rocas antiguas - zócalo metamórfico - y rocas más jóvenes
en sus flancos, estando cortada toda la estructura por fallas normales que la dividen en
bloques. De igual forma ellos realizaron reconstrucciones paleogeográficas que le
permitieron caracterizar el relieve Pre Maestrichtiano de la región al mismo tiempo que
clasificaron el relieve actual.
Las investigaciones posteriores (28, 29, 30, 34, 35, 66, 67, 69, 70) demostraron que la
estructura del territorio oriental cubano no era exactamente como ellos la concibieron,
resultando esclarecidos algunos elementos referidos a la existencia de fuertes
movimientos tectónicos tangenciales que provocaban la aparición de secuencias
alóctonas y autóctonas intercaladas en el corte geológico, así como el emplazamiento de
cuerpos serpentiníticos en forma de mantos tectónicos alóctonos sobre las secuencias
del Cretácico Superior lo cual complica extraordinariamente la interpretación tectono estratigráfica.
En la década del setenta se inicia una nueva etapa en el conocimiento geológico regional
y como señala Quintas F. (1989) en su tesis doctoral “...se fue abriendo paso la
concepción movilista como base para la interpretación geológica....” , especialmente con
posterioridad a la publicación en 1974 de los trabajos de Knipper y Cabrera, quienes
plantearon que las litologías ofiolíticas representan fragmentos de corteza oceánica que
se deslizaron por planos de fallas profundas hasta la superficie donde se emplazaron
sobre formaciones sedimentarias del Cretácico en forma de mantos. Sus investigaciones
abren una nueva dirección al indicar la presencia de mantos tectónicos constituidos por
litologías ultramáficas.
En 1976 se establece que la tectónica de sobrempuje afecta también a las secuencias
sedimentarias dislocadas fuertemente, detectando en numerosas localidades la presencia
de mantos alóctonos constituidos por rocas terrígenas y volcánicas del Cretácico
Superior, yaciendo sobre secuencias terrígenas del Maestrichtiano - Paleoceno Superior,
planteando además el carácter alóctono de los conglomerados - brechas de la formación
La Picota, demostrándose en investigaciones posteriores (Cobiella J. Y Rodríguez J.

1978) el carácter predominantemente autóctono de estas secuencias formadas en las

�cuencas superpuestas al arco volcánico del Cretácico. Con estos nuevos elementos se
reinterpreta la geología del territorio y se esclarecen aspectos de vital importancia para la
acertada valoración de las reservas minerales. Como resultado de estos trabajos Cobiella
J. (1978 a) propone un esquema tectónico que resume una nueva interpretación
estratigráfica y paleogeográfica de Cuba Oriental delimitando cinco zonas estructuro
faciales.

En 1978 Cobiella J. y Rodríguez J. subdividen las anteriores estructuras

propuestas en seis zonas, como se muestra en la figura 1.1.

Figura 1.1: Esquema tectónico según Cobiella y Rodríguez, (1980).
1- Anticlinorium Camagüey - Holguín; 2- Anticlinal Oriental; 3- Cuenca
Nipe - Baracoa; 4- Sinclinorium Central; 5- Anticlinorium Sierra Maestra
y 6- Fosa de Bartlett.
En el periodo 1972-1976, se realiza el levantamiento geológico de la antigua provincia de
oriente a escala 1: 250 000 por la Brigada Cubano - Húngara de la Academia de Ciencias
de Cuba, siendo el primer trabajo que generaliza la geología de Cuba Oriental. En este
trabajo la región oriental se divide en cinco unidades estructuro faciales y tres cuencas
superpuestas como se muestra en la figura 1.2.

�Figura 1.2. Esquema tectónico según E. Nagy, 1976.
1A- Margen Norte; 1B- Margen Sur; 2- Cuenca Guacanayabo Guantánamo; 3- Sinclinorium Central; 4- Cuenca de Guantánamo; 5Zonas pre-cubanas; 6- Zona Caimán y 7- Zona Remedios.
Al mismo tiempo se desarrollan trabajos fotogeológicos sobre diferentes áreas del
territorio por especialistas del Centro de Investigaciones Geológicas, entre los que se
encuentran la caracterización de la corteza de intemperismo del sector occidental de las
hojas cartográficas de Moa y Palenque desarrollados por Teleguin V., quien realiza una
clasificación de las fracturas que afectan al substrato serpentinítico y el levantamiento
fotogeológico de Farallones a escala 1: 50 000 desarrollado por R. Pérez (1976) donde
se realizó un estudio detallado de las distintas formaciones geológicas del área de
estudio y su caracterización geomorfológica, así como un conjunto de trabajos
desarrollados por la entonces Empresa Geológica de Oriente en la búsqueda y
categorización de las reservas lateríticas.
En el periodo 1980-1985 el Departamento de Geomorfología de la propia institución en
colaboración con la Facultad de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa desarrolló el tema de investigación Análisis Estructural del Macizo Mayarí –
Baracoa” donde se analiza por primera vez de forma integral para todo el nordeste de
Holguín el grado de perspectividad de las cortezas de intemperismo ferroniquelíferas en
dependencia de las condiciones geólogo-geomorfológicas para lo cual fueron aplicados
métodos morfométricos y trabajos de fotointerpretación. La deficiencia fundamental de la
investigación consistió en el escaso trabajo de campo realizado para las comprobaciones,
utilizándose en sustitución de estos los informes de estudios geológicos realizados en la
valoración o categorización de los yacimientos lateríticos.
Desde el punto de vista tectónico de carácter regional adquieren importancia relevante
las investigaciones realizadas por Campos, M. en su estudio tectónico de la porción
oriental de las provincias Holguín y Guantánamo, donde propone siete unidades tectono estratigráficas para el territorio, describiendo las características estructurales de cada una
de ellas y estableciendo los periodos de evolución tectónica de la región.
En 1989 Quintas F. en su tesis doctoral, realizó el estudio estratigráfico del extremo
oriental de Cuba donde propone las asociaciones estructuro - formacionales que
constituyen ese extenso territorio así como las formaciones que las integran,
realizando la reconstrucción paleogeográfica del Cretácico al Paleógeno, intervalo
cronológico de mayor complejidad para la geología de la región oriental.

�En 1990 se concluye el levantamiento geológico a escala 1: 50 000 en el polígono CAME
Guantánamo por especialistas cubanos y húngaros el cual constituye uno de los trabajos
más integrales que sobre la geología de la región se realizan al abordar todas las
vertientes del trabajo geológico con un gran volumen de información textual y gráfica.
En 1996, Iturralde-Vinent, reconoce en la constitución geológica del archipiélago cubano
dos elementos estructurales principales: el cinturón plegado y el neoautóctono. Rodríguez
I A.en su tesis doctoral resume las concepciones presentadas por Quintas F. e Iturralde
Vinent, de la manera en que se presentan en la tabla 1.1.
Tabla 1.1: Litologías presentes en la región según Quintas F., 1989 eIturralde-Vinent,

Rocas Ultrabásicas
serpentinizadas y
Complejo básico

Asociaciones Estructuro
Formacionales
Quintas, F 1989

Elementos Estructurales
Iturralde-Vinent,1996

AEF de la antigua corteza
oceánica

Ofiolitas
septentrionales

Fm. Santo Domingo

AEF del arco volcánico del
Cretácico

Fm. La Picota

AEF cuencas superpuestas al

Fm. Quibiján

Fm. Mícara

arco volcánico del Cretácico

Arco volcánico del
Cretácico
Cuencas piggy-back
1ra generación

Fm. Sabaneta

Arco volcánico del Paleógeno

Arco de islas
volcánico del Pg.

Fm. Capiro

Cuenca superpuestas de la
etapa platafórmica

Cuencas piggy-back
2da generación

Fm. Majimiana
Fm. Júcaro
Depósitos Cuaternarios

Secuencias terrígeno –
carbonatadas de la etapa de
desarrollo platafórmico

Unidades Oceánicas

Litología.

CINTURON PLEGADO

1996. (Tomado de Rodríguez I. A 1998).

NEO AUTOCTÓNO

1.1.2. Trabajos relacionados con el tema de variabilidad de los parámetros y
determinación de redes de exploración.
En relación con la variabilidad de los parámetros principales, la modelación y la
determinación de redes, que constituye el objeto fundamental de la investigación,
fueron revisados 27 trabajos, los que se analizan brevemente, siguiendo un orden
cronológico.
A partir de la década del 70, ante la necesidad inminente de conocer con un mayor
grado de detalle el comportamiento espacial de los parámetros geólogo industriales de estos yacimientos, debido al incremento de las pérdidas y
empobrecimiento en el proceso de extracción, se comienzan a realizar algunos

�trabajos, tanto por parte de las Empresas Mineras, como por el Instituto Superior
Minero Metalúrgico de Moa.
Si bien se trata en la mayoría de los casos de trabajos preliminares, marcaron una pauta
a seguir y poco a poco se han venido perfeccionando las técnicas utilizadas para estos
fines y asimilando, por parte de los especialistas, los últimos avances en el campo del
procesamiento geoestadístico de la información, para dar respuesta a esa compleja
problemática que es la variabilidad espacial de los parámetros geólogo industriales de los
yacimientos y la determinación de las redes de exploración más racionales para su
estudio.
A principio de los años setenta, se conoce el trabajo de Secik. R. “Métodos de
Optimización de las Redes de Perforación para las Investigaciones y Exploraciones
Geológicas”, donde se exponen los métodos: analítico, de rarificación o enrarecimiento y
el de comparación de los resultados de la exploración con los de la explotación para el
cálculo de redes “óptimas”. El trabajo se circunscribe a la descripción de estos 3 métodos
clásicos, pero en él no se hace estudio de redes para ningún yacimiento en concreto.
En la Empresa Comandante René Ramos Latourt, en el mismo año 1971, el Dr. Jan
Duda realiza investigaciones sobre redes “óptimas”, utilizando diferentes métodos y
plantea que el método analítico (estadístico) aporta resultados confiables para tal
objetivo.
Al año siguiente Pérez R. realiza un trabajo preliminar sobre redes, utilizando los métodos
analíticos y de enrarecimiento.
En 1976 Ruz E. profundiza sobre el estudio de redes, donde deja sentado las bondades
del método estadístico para el logro de dichos fines.
Es meritorio además en este tiempo el trabajo realizado por Rodríguez C. A. sobre
“Determinación de las Redes Optimas para la Prospección Geológica en los Yacimientos
Ferroniquelíferos de Nicaro”, con el uso de métodos geomatemáticos, específicamente el
Método de Pearson. En este trabajo la autora afirma que el problema de las redes de
exploración debe ser resuelto para cada yacimiento por separado y que además el
análisis debe ser efectuado por horizontes.
En 1981, López A. J. en su trabajo “Cálculo de las redes óptimas para el estudio de los
yacimientos niquelíferos de la Empresa Comandante René Ramos Latourt” utiliza 5
métodos: Método de Analogía, Método de Densificación, Método Analítico, Método de
Comparación de las dos mitades de la misma área y Método de Comparación de los
datos de la exploración con los datos de la explotación. Como conclusión final afirma que
las redes de 25 m x 25 m en el yacimiento Martí y de 30 m x 30 m en Pinares de Mayarí

�no están fundamentadas. El trabajo presenta la insuficiencia de no establecer una
metodología general para la determinación de las redes.
En el “Estudio de la Variabilidad de la Potencia y el Contenido del Yacimiento
Martí”, Reyes H. F., 1982, utiliza los métodos: Estadístico, de Bogatsky y el Método
de Osetsky. Entre las conclusiones más importantes de este trabajo se destacan
primero, que en todos los casos la variabilidad en la serpentinita de balance (SB)
es mayor que en la laterita de balance (LB), que de todos los componentes el más
variable es el Cobalto y por último, que la potencia mineral constituye el parámetro
más variable. Estableció además que para el yacimiento Martí se hacía necesaria la
división en bloques geológicos, pues no todos los sectores presentaban igual
variabilidad, de manera que requerían de diferentes redes.
En 1984 se realizan cuatro trabajos en la E. C. R. R. L. Leyva R. R . y Soler E. F. realizan
el trabajo “Racionalización de las Redes de Perforación del Escombro en los Yacimientos
Ferroniquelíferos de Nicaro y Pinares de Mayarí” donde usan el método de
enrarecimiento. Ellos concluyen que no se justifica técnica, práctica ni económicamente la
densificación de la red en el escombro de estos dos yacimientos.
Riz Romero M. realiza un “Estudio de la Variabilidad de la Potencia y el Contenido del
Yacimiento Pinares de Mayarí”. Usando el método estadístico, deja claro que el
parámetro más variable es la potencia de mineral útil. No recomienda distancia entre
perforaciones.
Arias del Toro J. A. en su trabajo “Geometrización y Variabilidad de un Sector del
Yacimiento Martí” extrae algunas conclusiones importantes, entre las cuales se
encuentran:
a) Que en Grupo V del Yacimiento Martí el radio de autocorrelación no es mayor de 25
m.
b) Que la distancia óptima de la red (cuadrada) se calcula en 20 m.
c) Que el yacimiento se clasifica como irregular por su variabilidad.
Se presenta también en este año el trabajo “Caracterización de la Variabilidad en los
Yacimientos de Minerales útiles y su Influencia en los Trabajos Mineros” por Bravo L. F.
donde utilizando métodos estadísticos clásicos se caracteriza la variabilidad de los
yacimientos lateríticos de la región del nordeste de Holguín. Este trabajo adolece también
de no presentar recomendaciones sobre las redes racionales.
En 1985, Velásquez C. L. estudia la variabilidad de los elementos Fe y Ni en las
capas industriales LB y SB en 15 bloques del sector central del Yacimiento Punta
Gorda. Usa la técnica del Coeficiente de Variación y entre otras conclusiones

�destaca que el horizonte de SB se presenta más variable que el de LB. No propone
red de exploración.
Este mismo año, Tamayo R. J.R. ejecuta el trabajo “Variabilidad de los parámetros
fundamentales del Sector Central del Yacimiento Punta Gorda” donde concluye, entre
otras cuestiones, que el contacto superior de la LB se presenta menos irregular que el
inferior y que la parte central del Yacimiento es menos variable. Adolece de no presentar
una propuesta de densidad de red.
En el trabajo titulado “Cálculo de Redes Optimas del Yacimiento Camarioca Este, Moa,
Holguín”, López D. J, 1986 utiliza el método de Coeficiente de Variación y el Método de
Pearson, concluyendo que la potencia es el parámetro más variable y que para este
yacimiento en específico la red de 33.33 m x 33.33 m asegura la confiabilidad deseada.
En 1987 se publicó el trabajo ‘Aplicación del Krigeage Lognormal a la definición de una
red de control de calidad de aguas subterráneas’ [Candela Lledó, 1987] donde se resume
una de las formas de aplicar la Geoestadística en la selección de redes racionales.
En 1989 se publica la Tesis Doctoral de Chica Olmo M. en Granada, España, titulada
“Análisis geoestadístico en el estudio de la explotación de los recursos minerales”, donde
se tratan pormenorizadamente los procedimientos para la aplicación de las técnicas
geoestadísticas, específicamente, la elaboración e interpretación de variogramas en el
estudio de la variabilidad de los yacimientos minerales y su uso en la determinación de
redes de exploración.
En 1990, Alvarez D. B. en el “Estudio de los Principales Parámetros Geólogo Industriales
del Sector Zona A, Yacimiento Moa” concluye que el parámetro más variable es la
potencia de mineral útil, aunque no se recomienda la densidad más racional de la red de
exploración.
En 1991, García P. M. y Pérez E. C. realizan un “Análisis de la Densificación de la Red de
Desarrollo en un Bloque del Yacimiento Punta Gorda”. En el trabajo se analizan las redes
de 33.33 m x 33.33 m; 16.66 m x 16.66 m y 8.33 m x 8.33 m, en cuanto al
comportamiento de las reservas y el fenómeno de la dilución. Entre algunas conclusiones
se destaca el hecho de que al densificar la red se observa un aumento de la variación en
los niveles del techo y fondo teóricos del mineral útil, aunque aumentan las reservas de
LB al densificar la red y disminuyen las de SB, siendo el saldo total una disminución de
las reservas.
En 1993 comienzan a introducirse en estas investigaciones en Cuba los conceptos sobre
Geoestadística y el uso de los variogramas como herramientas para la caracterización de
la variabilidad de los parámetros geológicos en los yacimientos. El trabajo de Gutiérrez M.

�A. y Beyra M. L. “Introducción al Análisis Variográfico de Yacimientos de Corteza de
Intemperismo” marcó pautas y despertó el interés en cuanto al uso de estas nuevas
técnicas, desarrolladas por Matheron (Francia) y continuadas por David M., entre otros.
En este trabajo también se demuestra que el parámetro más variable es la potencia de la
capa mineral.
En 1999, Ilidio L. D. Realiza un “Análisis Variográfico del Yacimiento Camarioca Norte”,
donde aplica las técnicas de coeficiente de variación y elaboración de variogramas
direccionales, comprobando que la potencia resulta ser también el parámetro más
variable, que el yacimiento se comporta de manera isotrópica y que según el grado de
variabilidad se clasifica de regular a muy irregular. Finalmente propone para este
yacimiento un espaciamiento entre pozos no mayor de 12 m para un error admisible del
20 por ciento.
Un aporte importante, sobre todo en el campo de la geoestadística, aplicada al estudio y
explotación de los yacimientos minerales lateríticos, significó el trabajo presentado como
tesis doctoral por Legrá A. A. en 1999, donde presenta modelaciones novedosas
tridimensionales de los parámetros geoquímicos incluidos en el programa “Tierra”
elaborado precisamente para el procesamiento de la información en yacimientos de este
tipo genético, el que se utiliza actualmente como herramienta básica para el pronóstico, la
planificación y control de la minería en la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
En el 2000 Jordan R. M., utilizando técnicas geoestadísticas realiza el “Estudio
Variográfico del Grupo VII del Yacimiento Martí”, donde demuestra la alta variabilidad de
la potencia mineral, clasificando al yacimiento como muy irregular. Se determinan valores
de espaciamiento no mayores de 10 m para error admisible del 20 %.
En Octubre del 2 000 el Dr. Lavaut W. ejecuta en el yacimiento Yagrumaje Norte un
“Estudio Preliminar de las Redes de Perforación y Muestreo para el Cálculo del Mineral
Laterítico”. En este trabajo, considerado como uno de los que con más rigor ha tratado el
problema de la racionalización de redes de exploración, se caracteriza al yacimiento
sobre la base del comportamiento de cada uno de sus principales parámetros. En el
mismo se aplica el método de variantes para evaluar la eficiencia de las redes de 100
m x 100 m y 33.33 m x 33.33 m. Se calcula además la densidad óptima de la red usando
expresiones matemáticas que consideran las áreas a explorar y el grado de variabilidad.

Entre las conclusiones más importantes de ese trabajo se destacan:
a) La necesidad de argumentar las redes según las condiciones geólogo –
geomorfológicas y genéticas; proponiendo no usar redes con carácter regional
como se ha venido haciendo.

�b) Se requiere disponer de perforaciones según red más densa que 33.33 m x 33.33 m
para precisar las redes óptimas para la exploración geológica y para la explotación.
c) Estimó de forma preliminar que para la exploración detallada (categoría probable) es
suficiente la red de 33.33 m x 33.33 m mientras que para la categoría probada es
suficiente una cuadrícula de 23.57 m.
Se plantea además una recomendación relacionada con lo favorable de la utilización de
trabajos geofísicos (superficiales y de pozos) para optimizar la exploración geológica.
En resumen, si consideramos la bibliografía consultada en tres etapas, a saber:
E1: Anterior a 1959;

E2: Desde 1959 hasta 1996; E3: Desde 1996 hasta la actualidad.

Y si además se consideran los temas:
T1: Corteza de Intemperismo;

T2: Geología Regional;

T3: Recursos y Reservas.

T4: Variabilidad y Geoestadística: T5: Redes de Exploración; T6: Otros temas.
Entonces se tiene la tabla:

Tabla 1.2: Resumen de la bibliografía consultada por etapas y temas.
Etapas

E1

E2

E3

Temas
9,15,19,30,48,50,51,53,61,73,90,93,

23,41,43,78,99

94,106,113,117,121,125,126,

T1
59

3,4,5,13,18,26,27,32,33,34,52,65,66, 28,64,68,112

T2

67,71,72,85,97,98,107,108

T3

2,42,47,49,73,75,96,104

41,45,49,58,102

6,12,16,17,20,21,22,25,29,35,37,38,

31,36,45,55,63,69,70,7

39,40,44,54,56,57,60,92,109,110,11

7,78,79,80,81,82,91

T4

8,120,124
T5

T6

1,11,46,56,86,88,89,111,115116

31,76

7,8,62,74,83,84,87,100,101,

10,14,24,95,105,119

103,114,122,123

1.2. Metodología de la investigación
Para la realización de la presente investigación se siguió la metodología, que se presenta
de forma resumida:

�En una primera etapa, luego de recibir por parte de la Oficina Nacional de Recursos
Minerales la solicitud de ejecución de los trabajos, se analizó el problema existente y
sobre su base se trazó el objetivo fundamental de la investigación y se estableció la
hipótesis a partir de la cual se desarrollaron todos los trabajos que a continuación se
exponen:
El primer problema a solucionar lo constituyó la selección del objeto de estudio, el
que debía cumplir con una serie de condiciones para que fuera tomado como el
yacimiento ejemplo.
Se tomó el yacimiento Punta Gorda debido a varias razones las cuales son:

a) Es un yacimiento con características geológicas típicas de los yacimientos de su tipo
genético, al mismo tiempo que presenta particularidades propias como son amplias
zonas con fenómenos de redeposición de menas.

b) Es un yacimiento donde se han aplicado las diferentes fases de los trabajos de
prospección geológica con la utilización de diferentes redes desde el reconocimiento
hasta la fase de exploración detallada.

c) Existe una base de datos aceptablemente confiable de todo el yacimiento lo que
facilita todo el procesamiento de la información.
Se realizó un amplio estudio bibliográfico, que abarcó desde los aspectos relacionados
con la geología regional hasta los propiamente vinculados con el tema que nos ocupa, lo
cual se detalla en el epígrafe anterior.
Luego de escogido el objeto de estudio se definió el conjunto de métodos a utilizar, los
cuales comprenden el análisis de documentos de empresas, síntesis de los mismos,
modelación numérica y simulación y experimentación computacional.
Se prepara además, en esta etapa la base de datos del yacimiento objeto de estudio.
Una segunda etapa se dedicó a la elaboración del procedimiento para dar respuesta al
problema relacionado con la racionalización de las redes de exploración y a la creación
algunos de los software necesarios para la implementación de los aspectos principales
de dicha metodología la cual, a grandes rasgos se describe a continuación:
Primeramente se establecieron las definiciones de los conceptos generales relacionadas
con la metodología, lo que se expone en el epígrafe 3.1. se definen además, los
parámetros (Pi) y las etapas (Ej) que intervienen en todo el proceso de racionalización de
redes.
Los parámetros se seleccionan básicamente atendiendo a:

1. Definición de los elementos químicos que se extraerán o procesarán en el proceso
postminero.

�2. Definición de otros elementos químicos que intervienen positiva o negativamente en
la extracción de los elementos del inciso anterior.

3. Conocimiento de posibles influencias de los enlaces químicos y de otro tipo entre los
elementos de los dos incisos anteriores, en el proceso metalúrgico.

4. Determinación de las propiedades físicas del mineral que se envía al proceso
postminero y que intervienen en el comportamiento del mismo en ese proceso.

5. Determinación de las condiciones de yacencia del mineral en el dominio haciendo
énfasis en las características geométricas de cada mineralización.
Posteriormente se pasa a la creación del escalafón de los parámetros Pi.
En este paso, para cada parámetro Pi, y a partir de la información disponible sobre ellos
se realizó un estudio completo de sus variabilidades, con el objetivo de definir el orden o
escalafón de variabilidad de dichos parámetros.
Para ello fueron analizados los elementos matemáticos:

a) Coeficiente de Variación: Calculados sobre la base de Media aritmética, Media
geométrica, Mediana y Media cuadrática.

b) Estructura de la variabilidad: (regular o irregular) mediante la realización de los
análisis de tendencia.

c) Informatividad de los parámetros: Sobre la base de los Métodos de Rodionov y de
Garanin.

d) Análisis de covarianza y de componentes principales entre todas las variables y
grupos de variables.

e) Variabilidad Geoestadística de cada variable original y creada: con la utilización de
Kriging Puntual y de Bloque según los propósitos de la modelación. Por otra parte se
usó el Kriging Ordinario (para comportamientos estacionarios), Kriging Ordinario con
Trend

(para

comportamientos

no

estacionarios)

y

Kriging

Universal

(para

comportamientos cuasi-estacionarios).

f) Determinación de variogramas, anisotropía, zona de influencia y tipo de kriging a
usar.

g) Se procedió a establecer el procedimiento para definir las necesidades de mejorar el
conocimiento de cada parámetro Pi, lo cual proporciona el conjunto BN de paneles en
los cuales es necesario mejorar el conocimiento, obteniéndose una versión preliminar
de la nueva red de muestreo, que será sometida a comprobación celda por celda
(paneles) para verificar la autenticidad de la información en cada una de ellas sobre la
base del valor de su error de estimación y el error permisible.

�h) Obtención del error promediado en cada panel y en el dominio por el método de zona
de influencia para la red actual. (basado en el error del kriging puntual)

i) Obtención del error de cálculo del Kriging de Bloque en el dominio y obtención del
error de estimación.

j) Establecimiento de los puntos necesarios de la nueva red sobre la base de la
comparación de sus errores de estimación con los errores permisibles. (con uso del
Kriging de Bloque)
Todo este procedimiento se explica en detalle en el Capítulo III de esta memoria.
Una tercera etapa y final consistió en la aplicación práctica del procedimiento propuesto,
a manera de ilustración, en dos de los dominios del Yacimiento Punta Gorda. Para ello
fue necesario realizar la selección de los dominios geológicos del yacimiento en cuestión,
procedimiento que será explicado en el epígrafe 2.1.6.
1.3. Redes de exploración utilizadas en el mundo en yacimientos similares
En los distintos yacimientos lateríticos de Ni y Co que se han explotado o actualmente se
explotan en el mundo se han utilizado redes con densidades y formas diferentes,
atendiendo a las características geomorfológicas, genéticas y geoquímicas propias de
cada uno de ellos.
En la tabla 1.3. se muestran las diferentes redes de exploración utilizadas en los
yacimientos lateríticos de la antigua URSS.
Tabla1.3: Redes de exploración utilizadas en yacimientos de corteza de intemperismo
ferroniquelíferos de la antigua URSS.
NOMBRE DE YACIMIENTOS EXPLORADOS
BURUKTALBKOE
FASE DE
Y
EXPLORAC.
CEROBSKOE

KIMPERSAISKOE
Y
ROBICHKOE

CHEREMSHANSKOE
Y
LIPOBSKOE

CINARSKOE,
CEBERNOE,
ROGOSHINSKOE
20 X 40 m
40 X 40 m
10 X 10 m

EXPLORAC.
DETALLADA

50 X 25 m
50 X 100 m

25 X 25 m

20 X 40 m
40 X 40 m

EXPLORAC.
PARA
EXPLOTAC.

12,5 X 12,5 m

12,5 X 12,5 m

10 X 10 m

En Colombia, se conoce que el yacimiento “Cerro Matosso” fue explorado en su etapa
preliminar con red de 300 m x 300 m y densificada en la fase detallada a 100 x 100 m. y
posteriormente para la preparación para la explotación las redes fueron densificadas
hasta 8 m x 8 m debido a la alta variabilidad del yacimiento.

�En Brasil: El yacimiento Tocantin, se ha explorado hasta una densificación máxima de
16.66 m x 16.66 m.
1.4. Características geográficas de la región.
La región de Moa, donde se encuentran los yacimientos lateríticos objeto de la presente
investigación, se ubica geográficamente al noreste de la provincia Holguín.
La región comprende la porción más oriental del sistema montañoso del nordeste de
Cuba conocido como las Cuchillas de Moa y las Cuchillas del Toa. El relieve es
típicamente montañoso, constituido por colinas elevadas, y pequeñas y medianas
mesetas cuyas alturas oscilan entre 600 y 800 m sobre el nivel del mar. La mayor
elevación es el alto de La Calinga con 1 100 m sobre el nivel del mar. El sistema
orográfico tiene dirección preponderante E – W y NE – SW, direcciones que se
mantienen con un paralelismo bastante marcado con el eje longitudinal de la Isla
(obsérvese el mapa hipsométrico del yacimiento en el anexo 6 )
La región se caracteriza por la presencia de mesetas con áreas desde 2 hasta 6 km2 , en
las cuales se desarrollan potentes cortezas de intemperismo lateríticas, sobre las rocas
ultrabásicas y básicas de la asociación ofiolítica, las cuales tienen un predominio
marcado en la región, como se puede observar en la figura 1.3. En correspondencia con
todo lo anteriormente planteado, los procesos erosivos son intensos y las aguas
superficiales en toda su amplia red (véase mapa de densidad de drenaje en anexo 8) han
actuado sobre las rocas creando valles profundos en forma de V, lo cual revela la
juventud de dichos procesos erosivos.
Hidrográficamente la región donde se enclavan los yacimientos lateríticos investigados se
caracteriza por presentar un sistema compuesto por una serie de ríos principales,
tributarios y una red importante de arroyos y cañadas. Los ríos más importantes en la
región son “Moa”, “Cayo Guan”, “Quesigua”, y “Punta Gorda”. La mayoría de ellos, son
de corriente permanente debido a la abundancia de lluvias en la región durante todo el
año, las cuales sobrepasan los 1 000 mm. La mayor parte de estas reservas hídricas se
vierten al Océano Atlántico, existiendo sólo una presa de importancia a unos 10 km al sur
de la ciudad de Moa -Presa Nuevo Mundo- cuyas aguas se utilizan para el
funcionamiento de las industrias del territorio.

�Leyenda:
Zona de afloramiento del complejo ofiolítico en la región oriental
De Cuba.
Figura 1.3: Distribución geográfica de las rocas del complejo ofiolítico, sobre las cuales
se desarrollan los yacimientos lateríticos ferroniquelíferos.
1.4.1. Infraestructura económica.
La ciudad de Moa está enlazada por carretera con todo el país, existen las carreteras
desde Moa hasta la ciudad de Baracoa y desde ésta a Guantánamo y Santiago de
Cuba, de igual manera Moa se enlaza con la ciudad de Holguín y con el resto del país.
Por vía aérea existe comunicación en estos momentos con Ciudad de la Habana, y
Holguín, y existe aprobado el proyecto de construcción del aeropuerto internacional en
Moa, como parte del desarrollo del polo turístico del norte de Holguín.
Existe además en Moa un puerto marítimo que permite el atraque de buques de mediano
calado.
En la región se encuentran en explotación dos plantas procesadoras de menas de níquel,
con capacidades de diseño original de 24 000 y 30 000 t de concentrados de Ni + Co al
año respectivamente y en el presente se ejecutan proyectos de ampliación de dichas
capacidades.

�En Punta Gorda, a 8 km. al este de la ciudad de Moa y en Cayo Guan a 15 km. se
encuentran sendas plantas beneficiadoras de mineral cromífero de los yacimientos
Mercedita y Amores.
Forman parte además, de la infraestructura económica, la Empresa Mecánica del Níquel
Cmdte. Gustavo Machín Goetdebeche, el Centro de Proyectos (CEPRONIQUEL) y la
Empresa Constructora y Reparadora de la Industria del Níquel (ECRIN), así como otros
centros industriales de menor tamaño, vinculados a la actividad económica del territorio.

1.4.2. Recursos minerales
La región de Moa, constituye una de las zonas más ricas del país en lo que a recursos
minerales se refiere y es el centro minero de mayor importancia nacionalmente. Los
yacimientos lateríticos de Níquel y Cobalto, de tipo único por sus escalas, que se
encuentran en la región representan la mayor riqueza mineral del país y una de las
mayores del mundo.
Relacionado con estas cortezas de intemperismo se encuentran, además, importantes
recursos de espinelas cromíferas diseminadas, que según cálculos realizados (Thayer
T.P, 1942) pueden alcanzar volúmenes de 4 650 toneladas métricas por hectárea de
lateritas, hasta una profundidad de 30 cm.
Por otra parte, son importantes los yacimientos de cromitas refractarias en la región, los
que se explotan desde principios del siglo pasado, dentro de los cuales los más
importantes son “Potosí”, y “Cayo Guan” (ya explotados) y “Merceditas”, “Amores” y “Los
Naranjos” en explotación actualmente.
La región cuenta, además, con recursos importantes de piedras ornamentales,
decorativas, y arcillas para cerámica roja, los que no han sido estudiados.

1.4.3. Recursos humanos
Estos constituyen la base fundamental de la economía de la región. Se cuenta con una
fuerza altamente calificada, compuesta por técnicos de nivel superior, técnicos medios,
obreros calificados, con elevada experiencia productiva en las industrias del níquel, en las
construcciones, en la industria del cromo, etc. Se cuenta además, con el Centro de
Investigación de la Laterita (CIL), el Centro de Información y Superación (CIS) y el
Instituto Superior Minero Metalúrgico Dr. Antonio Núñez Jiménez, donde desde 1976 se
forman y recalifican los profesionales de la minería, la geología y la metalurgia del
territorio y del país.

�1.5. Algunas Características geológicas de la región
1.5.1. Características de las rocas del substrato
Las rocas del basamento a partir de las cuales se originaron las potentes cortezas
de intemperismo que hoy constituyen los importantes yacimientos lateríticos de
Hierro, Níquel y Cobalto de la región de Moa están constituidas fundamentalmente
por peridotitas serpentinizadas y subordinadamente, dunitas y piroxenitas.
Macroscópicamente son rocas densas y masivas de grano medio a fino y
generalmente agrietadas en diferentes grados. El color de la roca fresca es de gris
verdoso a gris oscuro, en ocasiones hasta negro. La masa volumétrica de estas
rocas oscila entre 2,41 y 2,58 g/cm3.
Bajo el microscopio es común observar una textura de enrejado, con finas vetillas
de serpentina en los centros de cuyas mallas se encuentran núcleos de olivino y
piroxenos.
En la composición mineral aparecen los minerales del grupo de la serpentina
(crisotilo, lizardita, antigorita, etc) cuyo contenido comúnmente alcanza el 60 %.
Los minerales primarios a veces representan el 5-30 %, en casos raros pueden
alcanzar hasta 50 %. En pequeñas cantidades aparecen en su composición
cromoespinelas y magnetita en forma de granos independientes y pequeños
agregados.
La composición química de las peridotitas serpentinizadas en la región de enclave
del yacimiento Punta Gorda se muestran en la tabla 1.4.

Tabla 1.4: Composición química de las peridotitas serpentinizadas en la región del
yacimiento Punta Gorda. (% en peso). Tomado de Labierov H. L. 1985.

Sector

SiO2

TiO2

Al2O Fe2O3 FeO CaO

MgO

MnO Cr2O3

NiO

CaO

Otros

0,015 14,02

3

Norte

38,83

-

0,73

8,24

1,84 0,37 35,81

0,11

0,28

0,31

Sur

40,39

-

0,44

6,89

1,18 0,22

0,1

0,27

0,30

36,9

-

13,83

El agrietamiento es una regularidad textural de las litologías ultramáficas del
complejo ofiolítico, la que contribuyó a los procesos de serpentinización y
laterización de las ultramafitas, originando las cortezas lateríticas ferroniquelíferas.

�1.5.2. Características Geomorfológicas
El relieve de la región minera de Moa, enclavada dentro del contexto de Cuba Oriental, al
igual que el relieve cubano en general es el reflejo de la alta complejidad geólogo
estructural resultante de la acción de procesos compresivos durante la etapa Mesozoica y
el Paleógeno, (Rodríguez I. A. 1998) a los cuales se han superpuesto desplazamientos
verticales, oscilatorios, diferenciados e interrumpidos así como la separación en bloques
del territorio.
Se distinguen en la región muchas morfoestructuras originadas por los procesos
geodinámicos que se iniciaron a fines del Mesozoico continuaron hasta el
Paleógeno, a consecuencia de los cuales se formó el sistema de escamas
tectónicas que caracteriza al complejo ofiolítico y que son parcialmente
enmascaradas por una vigorosa reestructuración neotectónica.
Genéticamente el relieve de Moa y sus áreas adyacentes está clasificado dentro del
tipo de Horst y bloques que corresponden a los cuerpos de rocas ultrabásicas
elevadas en la etapa neotectónica a lo largo de dislocaciones antiguas y rupturas
nuevas, poco o ligeramente diseccionados.
Rodríguez I. A. 1998 en su Estudio Morfotectónico de la región clasificó el territorio
en dos zonas geomorfológicas fundamentales: la zona de relieve de llanura y la
zona de relieve de montañas, con las características generales siguientes:
Zona de Llanuras: Se desarrolla en toda la parte norte del área ocupando la zona
comprendida desde la barrera arrecifal hasta los 100-110 m de altura hacia el sur,
originadas por la acción conjunta de diferentes procesos morfogénicos entre los
que predominan los fluviales y marinos. Entre los tipos de llanuras se encuentran
las fluviales, marinas y parálicas.
Las llanuras acumulativas marinas se ubican entre la barrera coralina y el litoral y se
caracterizan por una pobre actividad erosiva. Los sedimentos que se acumulan provienen
de las cortezas lateríticas y la barrera arrecifal.
Las llanuras fluviales se clasifican en acumulativas y erosivo-acumulativas en
dependencia del proceso que predomine en su morfogénesis, ocupando estas últimas
una posición hipsométrica superior. Los sedimentos que se acumulan en estas zonas se
caracterizan por su carácter temporal y su composición limonítica.
Asociada genéticamente y espacialmente con las llanuras fluviales y marinas y en la zona
de intersección entre ambas aparecen llanuras acumulativas palustres parálicas donde
predominan procesos acumulativos típicos de zonas pantanosas de color oscuro y olor
fétido, anegadas en agua, siendo el mangle la vegetación predominante.

�Zona de Montañas. Es la zona geomorfológica más extendida dentro del área de las
investigaciones, ocupando toda la parte sur y central.
Los valores morfométricos así como la configuración de las elevaciones son
extremadamente variables en dependencia de las características litológicas y del
agrietamiento de las rocas sobre las cuales se desarrolla así como del nivel hipsométrico
que ocupan. Teniendo en cuenta esos parámetros el relieve de montaña fue clasificado
en cuatro subtipos: premontañas aplanadas ligeramente diseccionadas, submontañas y
premontañas ligeramente diseccionadas, montañas bajas aplanadas ligeramente
diseccionadas y montañas bajas diseccionadas.
En la formación de los yacimientos lateríticos los relieves de montañas bajas y
premontañas aplanadas ligeramente diseccionadas constituyen las principales formas de
relieve, ya que sobre éstas se desarrollan los yacimientos de corteza más perspectivos
teniendo en cuenta que las superficies aplanadas favorecen la acumulación y
conservación del eluvio, mientras que las alturas favorecen la circulación rápida de las
aguas subterráneas, agilizando el proceso meteórico.
Conjuntamente con estas zonas, aparecen en la región un conjunto de formas
menores, que constituyen elementos importantes en la caracterización
geomorfológica regional, como son las formas cársicas y barrancos como
elementos naturales; y las áreas minadas y presas de cola como elementos
antropogénicos.
A manera de resumen, existen varios factores que inciden en la complejidad
geológica de los yacimientos lateríticos que en la región se desarrollan desde el
intenso agrietamiento de las rocas del substrato hasta los desplazamientos
verticales, oscilatorios, la separación en bloques del territorio y el sistema de
escamas tectónicas que lo caracteriza, complejidad que debe tenerse en cuenta en
el diseño de las redes de exploración.

1.5.3. característica de las menas de los yacimientos hipergénicos de níquel, y cobalto en
Cuba
Los horizontes lateríticos están compuestos básicamente por óxidos e hidróxidos
de Fe (goethita, espinela, maghemita y hematites), los cuales representan de un 75
% a un 85 % en estos horizontes.
En el corte laterítico pueden estar presentes fases minerales de hidróxidos de Al
(gibbsita) y en menor cantidad minerales de Mn (asbolanas), sílice (en forma
amorfa) y minerales del grupo de las serpentinas (antigorita y lizardita). En la tabla

�1.5 se puede apreciar un resumen de las principales fases minerales por horizonte
en el perfil laterítico en los yacimientos de Moa (Rojas Purón, 1994), pudiéndose
extrapolar esta composición mineralógica para los yaciminentos Nicaro y Pinares
de Mayarí. En esta tabla se nota claramente que la goethita constituye la fase
mineral predominante en el material laterítico, sobre todo en el horizonte de ocre
medio.

Tabla 1.5: Composición mineralógica de las cortezas lateríticas de los yacimientos
cubanos. Rojas Purón, 1994.
Contenido por horizonte (%)
Fases minerales

Concreciones

Ocres

ferruginosas

Serpentinita

Serpentinita

Alterada

dura

Goethita

60

69

18

5

Espinelas

8

10

2

3

Hematites

7

5

-

-

Minerales de Mn

2.5

3

-

-

Gibbsita

15

8

2

-

Cuarzo

2.5

2.5

2

-

Esmectitas

-

-

3

-

Nepouita

-

-

8

3

Enstatita

-

-

2

5

Cloritas

2.5

2.5

5

3

�Serpentina

-

2.5

62

85

Es característico en los depósitos ferroniquelíferos la presencia de la paragénesis
magnetita - maghemita, hecho que indica la transformación de los minerales de Fe en el
ambiente intempérico; la maghemita es una fase metaestable en transición a las fases de
la hematita (Sobol, 1968); la hematita (Fe2O3), es propia de un ambiente netamente
oxidante, se localiza principalmente en la zona superior del perfil laterítico, detectándose
por el aspecto oolítico y la coloración pardo - rojiza.
Las asbolanas constituyen las principales fases representantes de los minerales de Mn
en estos perfiles lateríticos. Ellas se encuentran en muy poca cantidad y tienden a
concentrarse en la zona de ocre medio y superior (ocre estructural e inestructural sin
perdigones). En estos perfiles también se ha detectado la presencia de elisabentinskita
(aunque en poca cantidad), como una de las fases minerales de Mn presentes en el
material laterítico.
En el material laterítico se destaca con frecuencia el cuarzo y probablemente sílice
amorfa en pequeñas cantidades (alrededor de un 3 a un 5 %).
Los minerales del grupo de la serpentina (antigorita, lizardita y crisotilo) constituyen las
principales fases minerales de los horizontes serpentiníticos, además de las cloritas
(clinocloro, schuchardita), esmectitas (principalmente nontronita), así como la presencia
de la fase nepouita, observable en el material serpentinítico lixiviado, de color verde claro
presente particularmente en las grietas y fisuras de las serpentinitas.
Dentro de los minerales serpentiníticos el más abundante en los perfiles lateríticos es la
lizardita, que suele presentarse con una coloración verde a verde grisáceo, asociado a
fibras de crisotilo asbesto y antigorita, difíciles de diferenciar unos de otros por rayos- x
(Bientz, 1990).
De lo visto respecto a la composición mineralógica de los perfiles lateríticos se puede
concluir que muchos de los componentes principales pueden presentarse en más de una
forma mineralógica, por las numerosas fases minerales en que pueden aparecer,
detectándose los compuestos ferrosos (Fe2O3 y FeO), óxidos de Mg y sílice (SiO2). . Vale
señalar que el Fe puede presentarse en varias formas mineralógicas, desde goethita y
hematites, hasta espinelas (magnetita y cromoespinelas), cada una de ellas con sus
características cristaloquímicas específicas, lo que influye en la diferenciada forma de
retención y afinidad que tienen cada una de estas fases minerales respecto al níquel.
Algo parecido se observa con el magnesio y la sílice, los cuales se pueden presentar
según varias formas minerales.

�Es necesario resaltar además, que no existen formas mineralógicas propiamente de Ni en
las menas oxidadas de estos yacimientos, lo que le confiere una enorme importancia a
las fases minerales portadoras de este elemento. La nepouita constituye la fase mineral
de Ni presente en estas cortezas, pero es un filosilicato que predomina en la zona de
serpentinita lixiviada o alterada, estando en muy poca cantidad en el material laterítico
(de un 5% o menos), hemos podido observar que ésta es relativamente abundante en el
yacimiento San Felipe, Camagüey, fundamentalmente en la parte donde el intercambio
hídrico es malo o por debajo del nivel freático, no siendo así en el resto de los
yacimientos.
Los depósitos lateríticos de níquel se forman por oxidación progresiva de los minerales
de la roca madre, siendo lixiviados los componentes solubles por las aguas subterráneas
y acumulados los componentes relativamente insolubles junto con algunos de los
minerales refractarios. La secuencia de minerales metaestables es remplazada por
minerales estables en condiciones superficiales. El grado en que los minerales
transicionales se desarrollan depende de la roca madre y de las condiciones de
meteorización.
En las rocas ultrabásicas la mayor parte del níquel se encuentra en la estructura cristalina
del olivino, mientras que el cobalto se encuentra preferentemente en la estructura
cristalina de los piroxenos; esta es la consecuencia de que la relación níquel – cobalto
sea mayor en dunitas que en piroxenitas, he aquí una razón más para el estudio de la
composición de la roca madre, sobretodo si el proyecto minero a ejecutar se encuentra
en la etapa de exploración preliminar.
La mayor parte de las rocas ultramáficas están serpentinizadas y el grado de alteración
varía en rangos menores que ocupan solo las grietas, hasta un completo metasomatismo.

1.6. Breve información sobre los yacimientos hipergénicos de Níquel, Cobalto
1.6.1. Significado económico de dichas formaciones meníferas en el mundo;
yacimientos extranjeros más importantes, sus escalas.
En toda la faja tropical del planeta se encuentran distribuidos importantes yacimientos
pertenecientes a estas formaciones meníferas desarrolladas sobre rocas ultrabásicas.
De los 48 millones de toneladas en que se calculan los recursos mundiales de níquel
(USBM), más del 50 % se encuentran en yacimientos de cortezas de intemperismo.
Dentro de los yacimientos extranjeros más importantes por el volumen de recursos se
distinguen los de Nueva Caledonia (≈ 15 x 106 t.)
En Filipinas, los yacimientos Mindanao, Palovan, Acoje Mine, y Bethlejem.

�En Indonesia el yacimiento Gebe – Molucca.
En Brasil, los yacimientos Tocantín, Carajas, BarroAlto I, Barro Alto II, Jacupiranga y
Serro.
En Colombia el yacimiento Cerro Matosso.
En Grecia el yacimiento Eubea.
En Rusia, los yacimientos Buruktalbskoe, Kimpersaiskoe, Cheremshanskoe, Cebernoe y
Rogoshinskoe.
También existen yacimientos lateríticos importantes en Australia, Nueva Guinea, Zambia,
República Dominicana y Burundi.

1.6.2. Principales yacimientos de Cuba, significado económico y grado de
asimilación.
Los recursos minerales relacionados con los yacimientos lateríticos de níquel, cobalto y
hierro en el territorio nacional, representan en estos momentos una de las mayores
riquezas naturales del país. En ellos se concentra más del 28 % de los recursos
mundiales de Ni en yacimientos de este tipo genético. La producción de concentrados de
níquel más cobalto representó en el año 2 000 el rubro de mayor aporte neto de divisas al
estado cubano.
En la región nororiental de Cuba - noreste de la provincia Holguín- es donde se
concentran los mayores recursos de dichos minerales, región donde se conocen varios
importantes yacimientos como son los de Nicaro, Pinares de Mayarí, Moa Occidental,
Moa Oriental, Punta Gorda y Camariocas, entre otros, lo que se puede observar en la
tabla del Anexo 42.
La asimilación industrial de estos recursos comenzó a principios de los años cuarenta,
cuando comienzan a explotarse los yacimientos de Nicaro por la norteamericana “Nicaro
Nickel Company”, nacionalizada en 1959, año en que pasa a ser la “Empresa
Comandante René Ramos Latourt”, la cual procesa, mediante un sistema amoniacal el
mineral laterítico y serpentinítico procedente de varios frentes (Mina Martí, Pinares, Grupo
7, Sol Líbano, etc).
El grupo de yacimientos Moa comienza su explotación en 1961 por la planta procesadora
“Comandante Pedro Sotto Alba” la cual mediante un proceso de lixiviación ácida, procesa
las reservas de los frentes Atlantic (ya agotado), Yamanigüey, Pronóstico, Zona Sur,
Zona A y más recientemente (octubre del 2000) el yacimiento Moa Oriental. Esta planta,
en 1994 pasó a ser parte de la Compañía Mixta Cubano Canadiense “Moa Nickel S.A.”, la

�que en los momentos actuales realiza importantes inversiones para incrementar su
producción de diseño hasta 30 000 t/año de concentrado de Ni + Co.
Una tercera planta procesadora, con una capacidad de diseño de 30 000 t/año de
concentrados en forma de óxidos y sinter de Ni + Co fue construida en la década de los
años ochenta “Empresa Comandante Ernesto Che Guevara”, a 8 km al este de la ciudad
de Moa, la cual, mediante un sistema similar al de la planta de Nicaro procesa los
minerales lateríticos y serpentiníticos del yacimiento Punta Gorda.
Al centro norte de la provincia de Camagüey se encuentra el yacimiento “San Felipe”,
ubicado en la meseta del mismo nombre, en el que se desarrollan actualmente trabajos
de exploración por la compañía mixta cubano australiana “San Felipe Mining LTD”, donde
según informaciones recientes, se prevé la construcción de una cuarta planta
procesadora con inclusión de refinería para la obtención de producto final en forma
metálica.

1.6.3. Perspectivas de asimilación de los yacimientos y problemas actuales.
Como ya hemos comentado anteriormente, en los momentos actuales se realizan
importantes inversiones con el fin de aumentar la capacidad productiva de las plantas
instaladas en el norte de Holguín y prácticamente está a punto de comenzar la
construcción de una nueva planta en el Yacimiento San Felipe, al centro norte de la
provincia de Camagüey. Quiere esto decir que las perspectivas de asimilación de los
recursos de níquel y cobalto en yacimientos lateríticos existe y es viable, tanto por el
volumen de sus reservas como por las características favorables de sus parámetros
geólogo industriales.
Sin embargo, aún gravita con bastante peso, por sus implicaciones económicas, el
problema relacionado con la incertidumbre acerca de las densidades de las redes de
exploración a utilizar en cada uno de los yacimientos, dado el hecho de que cada uno de
ellos presenta características muy peculiares en cuanto a la variabilidad de sus
parámetros y suelen incluso presentar dentro de sus límites, diferentes dominios
geológicos claramente diferenciados entre sí.

Resumen.
Al hacer un análisis del estado actual de las investigaciones acerca del tema que nos
ocupa, así como del contexto geográfico, geológico y económico en que se ubica el
objeto de investigación sobre el cual trabajamos podemos resumir lo siguiente:

�1. Independientemente de que el tema ha sido reiteradamente estudiado y realizados
numerosos intentos por establecer una metodología acertada para la determinación
de redes de exploración en los yacimientos lateríticos de Moa, el objetivo en estos
trabajos se ha logrado solo parcialmente estando por resolver dicho problema en su
forma general.
2. Es una necesidad urgente para las empresas mineras y de proyectos, contar con una
metodología científicamente confiable, práctica y asequible para determinar las
densidades más racionales de las redes de exploración en los yacimientos del
territorio.
3. Las características geológicas, genéticas y estructurales de los yacimientos lateríticos
de níquel y cobalto en la región de Moa, les confieren condiciones favorables para la
aplicación de una metodología basada en cálculos geoestadísticos, dado el hecho de
que el comportamiento espacial de sus parámetros geólogo – industriales posibilita su
modelación geométrica y matemática con un alto grado de confiabilidad.

�CAPITULO II

�CAPITULO II. Geología del Yacimiento Punta Gorda.
Introducción
2.1. Análisis geológico integral general del yacimiento
2.1.1. Características Geomorfológicas
2.1.2. Características Geológicas
2.1.3. Características Geoquímicas
2.1.4. Características Hidrogeológicas
2.1.5. Tectonismo de la zona
2.1.6. Caracterización de los dominios Geológicos
Resumen
Introducción.
En el capítulo anterior, en el epígrafe referente a la historia de las investigaciones
precedentes se han mencionado las principales insuficiencias de los trabajos realizados
en relación con la racionalización de redes en los yacimientos lateríticos cubanos, las
cuales pueden resumirse de la siguiente manera:
•

No están sistematizados los análisis para obtener el conjunto de variables sobre las
que se define la racionalización y las técnicas matemáticas para definir la variabilidad
de cada una de ellas.

•

Los métodos utilizados hasta el momento están enfocados generalmente hacia la
determinación por fórmulas estadísticas de los lados de una red “óptima” cuadrada,
rectangular, etc, solución equivalente a obtener el número de pozos en un área dada,
la cual es una respuesta global pero parcial del problema puesto que no se precisa la
mejor posición geométrica de los nuevos puntos de muestreo.

•

No se tiene un procedimiento eficiente en el sentido que exige la explotación de estos
yacimientos en sus diferentes etapas y que contenga los criterios suficientes para
racionalizar una red de manera científicamente argumentada.

En este capítulo se exponen los resultados de un análisis multilateral de toda la
información geológica con que se cuenta del yacimiento Punta Gorda, así como se
caracterizan los dominios geológicos establecidos por el autor en dicho yacimiento para
la realización de este trabajo.
2.1. Análisis geológico integral general del yacimiento
Como hemos planteado en la introducción de la presente memoria, en la aplicación de las
redes de exploración para el estudio de los yacimientos lateríticos en las diferentes

�etapas, ha primado el principio de analogía, independientemente de que se han realizado
determinados estudios para el establecimiento de sus densidades.
La práctica ha demostrado que constituye un error asumir como similares dos
yacimientos por el simple hecho de presentar algunos rasgos coincidentes, por lo tanto,
aplicar redes de exploración solamente por analogía significa correr el riesgo de no
obtener la correspondencia necesaria entre el modelo que se elabora y la realidad
geológica del yacimiento, lo que incidiría significativamente en el grado de conocimiento
de los recursos y reservas y por lo tanto en la eficiencia del proceso de minería.
Esto justifica la necesidad de (además de considerar posibles analogías) la realización
del estudio geológico detallado antes de proceder a la aplicación de cualquier
procedimiento

geoestadístico,

de

manera

que

ambos

análisis

geoestadístico – deben complementarse y no contraponerse.

–

geológico

y

La obtención de los

modelos geológicos en las etapas o fases preliminares sirven de base para la
determinación de las redes en las fases subsiguientes.
Deben formar parte del análisis geológico previo, sobre todo, aquellos fenómenos que
influyen en la variabilidad de los parámetros geólogo industriales, entre los cuales debe
prestársele atención a:
Geomorfología del yacimiento
•

Características geoquímicas de la corteza.

•

Características hidrogeológicas

•

Carácter “in situ” o redepositado del corte laterítico

•

Tectonismo de la zona

•

Rasgos litoestratigráficos

•

Características de las rocas del substrato

•

Otros rasgos particulares de interés.

Sobre la base de la modelación digital del relieve, se obtuvieron los mapas hipsométrico,
de pendientes y de rugosidad del relieve (anexos 6, 7 y 9), que conjuntamente con los
mapas de contenidos de hierro, níquel y cobalto en la corteza total y en la capa útil
(anexos 17 - 22) obtenidos a partir de la información geoquímica del yacimiento, así
como los mapas de potencia total, potencia de la capa útil y potencia de la capa de
escombro superior, (anexos 14, 15 y 16) permitieron arribar, mediante la realización de
un análisis multilateral, geomorfológico, geológico y geoquímico, a la delimitación y
caracterización de 7 dominios geológicos de dicho yacimiento, sectorización que es

�indispensable para acometer los estudios de racionalidad de las redes de exploración, así
como para el desarrollo de los planes de minería del yacimiento en cuestión.
El Yacimiento Punta Gorda es un típico depósito residual de níquel, cobalto y hierro,
asociado a una corteza de meteorización desarrollada en forma de un potente manto,
esencialmente laterítico, sobre un macizo de rocas ultrabásicas serpentinizadas, el cual
se puede caracterizar por una serie de aspectos entre los cuales se destacan los
geomorfológicos, geológicos y geoquímicos, cuyos principales parámetros se expresan
en la tabla 2.1.
Tabla 2.1. Características generales del yacimiento Punta Gorda.
Geomorfológicas
Variables

Mínimo

Máximo

Media Coef. de variación (%)

Pendiente (o)

0.00

58.50

5.19

54.03

Rugosidad superficial (%)

0.00

67.67

3.7

64.62

Geológicas
Potencia total de la corteza (m)

0.00

56.19

16.86

37.5

Potencia útil de la corteza (m)

0.00

34.29

8.92

52.24

Potencia de escombro (m)

0.00

28.26

5.20

69.67

Geoquímicas
Cont. de Fe en la corteza (%)

5.00

50.37

37.28

14.63

Cont. de Fe en la Capa útil (%)

5.00

51.62

36.15

20.92

Cont. de Ni en la corteza (%)

0.2

2.14

0.994

23.38

Cont. de Ni en la Capa útil (%)

0.2

3.23

1.294

21.55

Cont. de Co en la corteza (%)

0.01

0.32

0.08

31.63

Cont. de Co en la Capa útil (%)

0.01

0.49

0.092

34.49

Estos valores de las diferentes variables geológicas y geoquímicas han sido obtenidos
teniendo en cuenta los valores de las variables o sus medias determinados en los pozos
de perforación de la red de 33.33 m x 33.33 m.
2.1.1. Características Geomorfológicas
El área ocupada por el yacimiento Punta Gorda posee una serie de características
geomorfológicas que han permitido el desarrollo y conservación de una potente corteza
de meteorización, representada por un manto esencialmente laterítico casi continuo, que

�cubre una superficie de aproximadamente 6,5 km2. Dentro de esta característica
relacionada con el relieve el papel fundamental es desempeñado por la altura (niveles
hipsométricos) la pendiente y la rugosidad del relieve.
geomorfológicas

influyen

sustancialmente

en

las

Estas tres características

características

geológicas

y

geoquímicas del depósito y de sus diferentes sectores.
2.1.1.1. Alturas o niveles hipsométricos.
Como se puede observar en el anexo 6, en el yacimiento Punta Gorda se distinguen
varios niveles hipsométricos con una dirección predominantemente NE – SW . Hacia el
límite norte del yacimiento se encuentran los niveles hipsométricos de menor altura, la
que aumenta paulatina y suavemente hacia el límite sur, donde se encuentran los niveles
más elevados. El Yacimiento Punta Gorda ocupa la divisoria de las aguas y la vertiente
norte de una cadena de colinas situadas hacia su límite sur con una orientación NE –
SW. En la vertiente norte de esta cadena de colinas las laderas presentan pendientes
muy suaves y extensas surcadas por los cauces fluviales de los arroyos Los Lirios, La
Vaca y pequeños afluentes del río Yagrumaje, mientras que en la ladera sur las
pendientes son muy abruptas y cortas, coincidiendo con la rivera norte del río Yagrumaje.
2.1.1.2. Pendientes.
En el área ocupada por el yacimiento Punta Gorda la pendiente media del relieve es de
5.190, con un mínimo de 00 y un máximo de 58.500, así como una variabilidad moderada
de 54.03 % (Tabla 2.1). En la mayor parte del yacimiento los valores predominantes de
la pendiente son inferiores a los 100 (anexo 7), constituyendo estos valores el fondo
general de la pendiente de todo el depósito, donde se destacan sectores con pendientes
comprendidas entre 10 y 150 y mayores. Los cauces fluviales están bien delimitados por
los sectores con pendientes mayores de 150, asociados a pendientes comprendidas entre
10 y 150, mientras que las divisorias de las aguas son bastante planas y con ángulos de
pendientes predominantemente menores de 100 .
2.1.1.3. Rugosidad del relieve (coeficiente de variación del relieve)
Dentro de los límites del yacimiento Punta Gorda la rugosidad media del relieve es de 3,7
% con un mínimo de 0 %, un máximo de 67.67 % y un coeficiente de variación
relativamente alto de 64.62 %.

En extensos sectores de este depósito la rugosidad

superficial no supera el 2 %, coincidiendo con valores de la pendiente inferiores a 100. La
rugosidad se incrementa significativamente en la medida en que la pendiente crece,
aunque en ocasiones, preferentemente hacia la mitad norte del yacimiento se distinguen
extensas áreas con pendientes menores de 100 que coinciden con valores de la
rugosidad superficial relativamente elevados, de hasta 10 % (anexo 9).

�2.1.2. Características Geológicas
Dentro de las principales características geológicas de los yacimientos de cortezas de
meteorización lateríticos de níquel, cobalto y hierro se destacan las siguientes:
a) Tipo de perfil (In situ, Mixto o redepositado)
a) Zonación de la corteza y profundidad del corte de erosión
b) Potencia total de la corteza
c) Potencia de la capa útil
d) Potencia de la capa de escombro superior
Los principales parámetros de la corteza total, de la capa útil y de la capa de escombro
del yacimiento Punta Gorda se pueden observar en la tabla 2.1. A partir de los datos de
esta tabla se determinaron las siguientes relaciones cuantitativas medias existentes entre
la potencia total, la potencia útil y la potencia de escombro en el yacimiento:
Potencia de la capa útil / Potencia de la corteza total = 0.5
Contenido de níquel en la capa útil / contenido de níquel en la corteza total = 1.28
Contenido de hierro en la capa útil / Contenido de hierro en la corteza total = 0.96
Contenido de cobalto en la capa útil / Contenido de cobalto en la corteza total = 1.15
Existe una relación muy estrecha entre la potencia de la corteza, la pendiente, la
rugosidad superficial y la altura absoluta de los niveles hipsométricos.
Los sectores con mayor potencia de la corteza y de su capa útil, en general, se localizan
hacia el límite sur del yacimiento, coincidiendo con los niveles hipsométricos más
elevados, (obsérvense anexos 14, 15 y 6), mientras que los de menor potencia se
localizan hacia el límite norte. Como regla se observa un aumento paulatino y regular de
la potencia en la medida en que se avanza desde el límite norte al límite sur del depósito,
en plena correspondencia con el aumento de la altura. Las mayores potencias de la
corteza se relacionan con extensos sectores donde se conjugan los niveles hipsométricos
más elevados con las pendientes muy bajas. Cuando se conjugan niveles hipsométricos
elevados

con

pendientes

relativamente

altas

el

papel

de

la

erosión

crece

significativamente y el espesor de la corteza disminuye notablemente, tal y como sucede
en el extremo suroeste del depósito .
También se observa, en general, una relación inversa entre la altura de los niveles
hipsométricos y la potencia de escombro; hacia la parte central y norte del depósito se
incrementa significativamente el número y la extensión de los sectores con elevadas
potencias de escombro, mientras que hacia el sur los sectores con elevadas potencias de
escombro son muy pequeños, dentro de extensas áreas con los mínimos valores de la

�potencia de esta capa (anexo 16). En ambos casos los sectores con elevadas potencias
de escombro coinciden con pendientes muy bajas.
Durante el período de formación de la corteza, la existencia de los niveles hipsométricos
más elevados hacia el sur, conjugados con bajas pendientes, contribuyeron
significativamente a la formación de una corteza más potente hacia esta parte del
yacimiento, a pesar de una mayor intensidad de la erosión en las áreas ocupadas por
estos niveles, mientras que hacia los niveles hipsométricos más bajos se desarrolló una
corteza menos potente al tiempo que los materiales lateríticos erosionados en los niveles
superiores eran redepositados sobre dicha corteza después de experimentar cierto grado
de transporte. De esta forma, en la medida en que se avanza hacia el norte la corteza
cambia significativamente su perfil, desde una corteza con perfil in situ al sur a una
corteza con perfil mixto hacia la parte central y norte, con un perfil de corteza in situ
cubierto

por

determinada

potencia

de

materiales

lateríticos

redepositados,

predominantemente de carácter deluvial, aunque hacia el límite norte del depósito,
coincidiendo con los niveles hipsométricos más bajos, los materiales redepositados
aparentan ser coluviales y aluviales.
En determinados sectores, hacia el límite norte, los materiales lateríticos erosionados y
transportados pudieron redepositarse en sectores con un perfil de meteorización in situ
poco o nada desarrollados, originándose una corteza constituida, esencialmente, por
materiales lateríticos redepositados (cortezas lateríticas redepositadas) las cuales suelen
guardar relación con paleoambientes marinos costeros, lagunares y palustres.
En general existe una relación directa y estrecha entre la potencia total de la corteza y la
potencia de la capa útil (Ni ≥ 0.9 % y Fe ≥ 12 %), aunque se distinguen las siguientes
situaciones particulares:
a) Extensos sectores de potencias de la corteza muy elevadas y homogéneamente
distribuidas que coinciden con potencias útiles también muy elevadas (anexos 14 y
15) dentro de áreas de desarrollo de corteza predominantemente in situ, solamente
perturbados por franjas de bajos valores de la potencia que coinciden con una mayor
pendiente y rugosidad (anexos 7 y 9) así como mayor profundidad del corte de
erosión en los cauces fluviales.
b) Sectores con una distribución bastante densa, pero heterogénea de las potencias
elevadas y moderadamente elevadas de la corteza, dentro de un fondo de potencias
relativamente bajas, coincidiendo con un patrón semejante de las potencias útiles.
c) Sectores medianamente extensos con potencias totales elevadas y moderadamente
elevadas dentro de un fondo de potencias totales muy bajos y moderadamente bajos,

�que coinciden con sectores de potencias útiles muy bajas y moderadamente bajas,
acompañados por una elevadísima capa de escombros.
El primer caso coincide con perfiles in situ completos, sin presencia de material laterítico
redepositado, con un potente horizonte superior poco o nada erosionado, limitado por
sectores en los que este horizonte se encuentra erosionado en mayor o menor grado; la
profundidad del nivel de erosión se refleja en la distribución de los contenidos de hierro,
níquel y cobalto.
El segundo caso responde al desarrollo de una corteza con presencia de un perfil in situ
bien desarrollado, cubierto por materiales redepositados. La mayor discontinuidad en la
distribución de los valores elevados y moderadamente elevados se debe, entre otras
cosas, a un incremento de la rugosidad superficial, lo que contribuye significativamente a
una mayor frecuencia de aparición de pequeños sectores en los que el corte de erosión
se torna más profundo, con el consiguiente desmembramiento de la corteza.
El tercer caso responde al desarrollo de una corteza con un perfil in situ muy poco
desarrollado, probablemente relicto de un perfil in situ completo profundamente
erosionado, cubierto por espesores significativos de materiales lateríticos redepositados.
Después de originada, la corteza laterítica fue sometida a un proceso de erosión y
desmembramiento, relacionado con los movimientos neotectónicos. Los sectores de más
intensa erosión y desmembramiento de la corteza guardan relación muy estrecha con las
máximas pendientes y rugosidad del relieve, mientras que los sectores más extensos de
corteza laterítica con elevada potencia coinciden con las más bajas pendientes y
rugosidades. Hay correspondencia entre el grado de desmembramiento de la corteza
laterítica y su potencia. Independientemente de la baja rugosidad y pendiente, hacia la
parte central del depósito, el grado de desmembramiento de la corteza aumenta
significativamente, en comparación con la parte sur.

El mayor desmembramiento se

observa hacia la parte norte, coincidiendo con bajas pendientes y una rugosidad más
elevada.
Los sectores del depósito con bajas rugosidades y pendientes, situados hacia la parte sur
y central del mismo, coincidiendo con los niveles hipsométricos de alturas medias y
elevadas, se caracterizan por una potencia media de la corteza y su capa útil ligeramente
superior a las respectivas medias para todo el depósito, ocupando un área equivalente al
52,31 % del área total del depósito. Estos sectores se caracterizan además por presentar
los valores medios más elevados de contenidos de hierro y cobalto de la corteza y su
capa útil, superiores a los valores medios de estos elementos para la corteza y su capa
útil en todo el depósito, al tiempo que los contenidos medios de níquel para la corteza y

�su capa útil en estos sectores son ligeramente superiores a sus respectivas medias para
el depósito. La potencia media de escombro en estos sectores es ligeramente superior a
la media para todo el depósito (5.52 m y 5.20 m respectivamente).
Los sectores del yacimiento de bajas pendientes y rugosidades más elevadas, que
ocupan los niveles hipsométricos más bajos, hacia su límite norte, presentan potencias
medias para la corteza y su capa útil muy inferiores a sus respectivas potencia medias
para todo el depósito, con contenidos medios de hierro y cobalto próximos, pero
ligeramente inferiores a los valores medios de la corteza y su capa útil para todo el
depósito, mientras que el contenido medio de níquel para toda la corteza en estos
sectores es ligeramente inferior al medio de la corteza de todo el depósito y el medio de
la capa útil lo es ligeramente superior al medio de la capa útil de todo el depósito. En
estos sectores la potencia media de escombro supera a la media para todo el depósito en
más de medio metro (5.71 m y 5.20 m respectivamente).
Como regla, los sectores del depósito en que se conjugan los más altos valores de la
pendiente y la rugosidad, ubicados preferentemente en los niveles hipsométricos
elevados y moderadamente elevados, se caracterizan por un marcado predominio de los
procesos erosivos, lo que conduce a una significativa disminución de la potencia media
de la corteza. Cuando el nivel de erosión es poco profundo, la potencia media de la
corteza en estos sectores disminuye notablemente con respecto a la potencia media de la
corteza para todo el depósito, mientras que la potencia de la capa útil mantiene un valor
promedio muy próximo a su análogo para todo el depósito.

Esto se refleja en una

significativa disminución de la potencia media de la capa de escombro, con respecto a su
análogo para todo el depósito (1.85 m y 5.20 m respectivamente). En la medida en que
el nivel de erosión se hace más profundo la potencia media de la corteza disminuye aún
más y la potencia media de la capa útil se reduce notablemente, lo mismo que la de la
capa de escombro.
En los sectores en los que el nivel de erosión es poco profundo los contenidos medios de
hierro para la corteza y la capa útil toman valores ligeramente inferiores a sus análogos
para todo el depósito, los contenidos medios de cobalto para la corteza y la capa útil son
idénticos a los del depósito, mientras que los contenidos medios de níquel para toda la
corteza y su capa útil son significativamente superiores a las medias para todo el
depósito.

Cuando el nivel de erosión se hace muy profundo los contenidos medios de

níquel, hierro y cobalto tienden a disminuir significativamente con respecto a las medias
para todo el depósito.
2.1.3. Características Geoquímicas.

�Distribución de los contenidos de hierro, níquel y cobalto.
La distribución de las concentraciones de estos elementos en las cortezas lateríticas
desarrolladas sobre rocas ultrabásicas depende de numerosos factores dentro de los que
se destacan los siguientes:
¾ Tipos de corteza y su potencia
¾ Profundidad del corte de erosión y su relación con los diferentes horizontes de la
corteza.
¾ Carácter Zonal de la distribución de los elementos químicos en la corteza.
2.1.3.1. Distribución de los contenidos de hierro
Los parámetros de la distribución de los contenidos de hierro en la corteza total y en la
capa útil del yacimiento Punta Gorda, como se pueden observar en la tabla 2.1, son los
siguientes: Valor medio para toda la corteza 37. 28 %, con un mínimo de 5 %, un máximo
de 50.37 % y un coeficiente de variación de 14.63 %, mientras que para la capa útil el
valor medio es de 36.15 %, con un mínimo de 5 %, un máximo de 51.62 % y un
coeficiente de variación 20.92 %. La relación Contenido de Fe en capa útil / contenido de
Fe en toda la corteza es de 0.96, lo que constituye una expresión de la baja movilidad de
este elemento en comparación con el níquel y el cobalto, cuyas relaciones son de 1.28 y
1.15 respectivamente.
Los máximos valores de hierro para toda la corteza en el yacimiento se relacionan con
sectores con perfil in situ, tanto de elevadas potencias con perfiles completos, como de
bajas potencias con perfiles completos parcialmente erosionados debido a un nivel de
erosión relativamente poco profundo, que solo afecta el horizonte superior de la corteza
in situ. En los sectores en que el nivel de erosión ha profundizado significativamente,
tanto de bajas potencias como de potencias relativamente elevadas, los contenidos de
hierro disminuyen significativamente, tanto para toda la corteza como para su capa útil.
En el yacimiento Punta Gorda solamente en un pequeño sector de corteza in situ, donde
se manifiestan las mayores potencias de todo el depósito, los contenidos de hierro son
relativamente bajos en la corteza, sin experimentar un enriquecimiento significativo en la
capa útil, caracterizándose además por presentar potencias muy elevadas de la capa útil
y bajas potencias de escombro, muy bajos contenidos de cobalto y muy elevados
contenidos de níquel, lo que indica la presencia de una corteza muy bien desarrollada
con una elevada proporción en profundidad de los horizontes inferiores del perfil, al
tiempo que el horizonte superior pudo haber sido profundamente erosionado.
En los sectores con desarrollo de corteza mixta el hierro presenta un comportamiento
algo diferente en su distribución, con relación a la corteza de perfil completamente in situ.

�Cuando en estos sectores la potencia es relativamente elevada los contenidos de hierro
para toda la corteza disminuyen significativamente, lo que significa que la capa de laterita
redepositada que ocupa el horizonte superior y recubre la corteza in situ se encuentra
notablemente empobrecida en este elemento. Cuando en estos sectores el perfil de la
corteza in situ se encuentra bien desarrollado, el contenido de hierro crece
significativamente en profundidad, mientras que en sectores con poco desarrollo del perfil
in situ los contenidos de hierro disminuyen notablemente. La disminución significativa de
los contenidos de hierro en el horizonte superior de lateritas redepositadas se debe a que
el perfil de la corteza mixta se encuentra en un estado de desequilibrio, con condiciones
que favorecen la disolución del hierro en los horizontes superiores y su migración hacia la
profundidad, fenómeno que no se manifiesta con la misma intensidad en las cortezas con
perfiles in situ en un estado de equilibrio más estable. Todos estos aspectos relacionados
con la distribución del hierro pueden observarse en los mapas correspondientes (anexos
19 y 20).
2.1.3.2. Distribución de los contenidos de cobalto
Los parámetros de la distribución de los contenidos de cobalto en la corteza total y en la
capa útil del yacimiento Punta Gorda, como se pueden observar en la tabla 2.1, son los
siguientes: Valor medio para toda la corteza 0.08 %, con un mínimo de 0.01 %, un
máximo de 0.32 % y un coeficiente de variación de 31.63 %, mientras que para la capa
útil el valor medio es de 0.092 %, con un mínimo de 0.01 %, un máximo de 0.49 % y un
coeficiente de variación 34.49 %. La relación Contenido de Co en capa útil / contenido de
Co en toda la corteza es de 1.15, lo que constituye una expresión de su movilidad
relativamente elevada durante el proceso de formación de la corteza, superior a la del
hierro e inferior a la del níquel.
En general la distribución del cobalto guarda una relación directa bastante estrecha con la
distribución del hierro, lo que a su vez depende del tipo de corteza y su potencia, su
grado de desarrollo y profundidad del corte de erosión. Los contenidos más elevados de
cobalto alcanzan su mayor distribución hacia el extremo sur – suroeste del depósito
(anexos 21 y 22), con una elevada frecuencia de aparición de los valores superiores a la
media

para toda la corteza y su capa útil, (0.08 % y 0.092 % respectivamente),

alcanzándose esporádicos valores próximos a 0.3 % en la corteza y superiores a este
valor en la capa útil. Los valores menores o iguales a 0.08 % en toda la corteza e
inferiores o iguales a 0.092 % en la capa útil ocupan pequeños y aislados sectores
homogéneamente diseminados en toda el área ocupada por esta zona sur – suroeste, la
que se caracteriza por la presencia de una corteza de perfil in situ bien desarrollada,
donde se observan extensos sectores con los mayores valores de la potencia de la

�corteza y su capa útil, dentro de sectores en los que el corte de erosión es más profundo
y la potencia de la corteza disminuye significativamente. En general en esta zona la
potencia de escombro es pequeña con una elevada frecuencia de aparición de los
valores mínimos de esta capa dentro de los límites del yacimiento. Por lo general en esta
zona los valores más elevados de cobalto no guardan relación con los sectores de
potencias más elevadas, si no con aquellos de potencias relativamente pequeñas y
parcialmente erosionados, con una profundidad del corte de erosión moderada o
pequeña. En los sectores donde el corte de erosión es más profundo los contenidos de
cobalto disminuyen significativamente. Esta relación entre la distribución del cobalto y la
profundidad del corte de erosión está en correspondencia con el carácter zonal de dicha
distribución en la corteza, al igual que como sucede con los restantes elementos, en
particular hierro y níquel.
En la medida en que se avanza del sur hacia el norte los contenidos de cobalto, tanto en
la corteza total como en su capa útil disminuyen significativamente con valores
predominantemente inferiores a las medias para todo el yacimiento (0,08 % para la
corteza total y 0.092 % para la capa útil). Hacia la parte central del yacimiento se
observan numerosos pequeños y medianos sectores con contenidos de cobalto
ligeramente superiores a las medias de la corteza y de su capa útil, dentro de un fondo de
valores inferiores a la media. La parte norte y la parte oriental se caracterizan por un
marcado predominio de los sectores con contenidos de cobalto inferiores a las medias de
la corteza y su capa útil, rodeando aislados pequeños y medianos sectores con
contenidos ligeramente superiores a dichas medias, los cuales no superan el 30 % de la
superficie de estas zonas. Esta disminución significativa de los contenidos de cobalto
hacia las partes central, norte y oriental está relacionada con las características del perfil
de la corteza y la profundidad del corte de erosión. Los sectores con contenidos de
cobalto superiores a la media se corresponden con una corteza mixta de perfil in situ bien
desarrollado y suficientemente potente cubierto por espesores significativos de materiales
lateríticos redepositados, mientras que los sectores con contenidos inferiores a la media
(bajos y muy bajos) se corresponden con cortezas in situ poco desarrolladas o con un
marcado predominio de los horizontes inferiores, así como con sectores profundamente
erosionados.
2.1.3.3. Distribución de los contenidos de Níquel
Los parámetros de la distribución de los contenidos de níquel en la corteza total y en la
capa útil del yacimiento Punta Gorda, como se pueden observar en la tabla 2.1, son los
siguientes: Valor medio para toda la corteza 0.994 %, con un mínimo de 0.2 %, un
máximo de 2.14 % y un coeficiente de variación de 23.38 %, mientras que para la capa

�útil el valor medio es de 1.294 %, con un mínimo de 0.2 %, un máximo de 3.23 % y un
coeficiente de variación 21.55 %. La relación Contenido de Ni en capa útil / contenido de
Ni en toda la corteza es de 1.28, lo que constituye una expresión de su mayor movilidad
relativa respecto al cobalto y al hierro durante el proceso de formación de la corteza.
En general la distribución del níquel guarda relación con la distribución del hierro y el
cobalto en las cortezas de meteorización lateríticas desarrolladas a partir de rocas
ultrabásicas, pero en ocasiones esta relación puede ser directa y en otras inversa, como
se verá más adelante. La distribución del níquel en el yacimiento Punta Gorda (anexos 17
y 18) depende del tipo de corteza y su potencia, su grado de desarrollo y profundidad del
corte de erosión. Los contenidos más elevados de níquel, al igual que los de cobalto y de
hierro, alcanzan su mayor distribución hacia el extremo sur – suroeste del depósito con
una elevada frecuencia de aparición de los valores superiores a la media para toda la
corteza y su capa útil en el yacimiento (0.994 % y 1.294 Respectivamente), con un
marcado predominio de los valores superiores a 1.3 % en toda la corteza y 1.6 % en la
capa útil, con numerosos pequeños y medianos sectores de la corteza total con
contenidos muy superiores a 1.6 % de Ni. Los valores inferiores a 1.1 % para la corteza e
inferiores a 1.4 % para la capa útil ocupan pequeños y aislados sectores
homogéneamente diseminados en toda esta zona sur – suroeste, que como ya se señaló
para el caso del cobalto está caracterizada por la presencia de una corteza de perfil in
situ bien desarrollada, donde se observan extensos sectores con los mayores valores de
la potencia de la corteza y su capa útil, dentro de sectores en los que el corte de erosión
es más profundo y la potencia de la corteza disminuye significativamente, con una
potencia de escombro pequeña y con una elevada frecuencia de aparición de los valores
mínimos de esta capa dentro de los límites del yacimiento. Por lo general en esta zona
los valores más elevados de níquel guardan relación con los sectores de potencias más
elevadas, así como con aquellos de potencias relativamente pequeñas y parcialmente
erosionados, con una profundidad del corte de erosión pequeña, moderada, así como en
aquellos profundamente erosionados.

Cuando el corte de erosión es más profundo los

contenidos de Ni aumentan significativamente, revelándose sectores relativamente
amplios con los máximos contenidos de este metal tanto en la corteza total como en su
capa útil.

Esta relación entre la distribución del Ni y la profundidad del corte de erosión

está en correspondencia con el carácter zonal de dicha distribución en la corteza, al igual
que como sucede con los restantes elementos, en particular hierro y cobalto.
En la medida en que se avanza del sur hacia el norte los contenidos de Ni en la corteza
total disminuyen significativamente, con una notable frecuencia de aparición de los
valores inferiores a la media de la corteza en todo el depósito, patrón que no se repite en

�la capa útil en la que se observa una marcada tendencia al incremento de dichos
contenidos, con un marcado predominio de los valores de Ni cercanos y superiores a la
media de la capa útil en el depósito. El empobrecimiento significativo de Ni en toda la
corteza hacia la parte central y norte del depósito, en comparación con su capa útil
guarda relación directa con el aumento de la potencia de los materiales lateríticos
redepositados de la corteza mixta y en consecuencia con el aumento de la potencia de la
capa de escombro, no obstante, hacia la parte central y norte del yacimiento se observan
numerosos pequeños y medianos sectores con contenidos de Ni ligeramente superiores
a las medias de la corteza y de su capa útil, dentro de un fondo de valores inferiores a la
media para ambas capas; estos sectores se hacen más frecuentes y extensos hacia la
porción norte – noreste del depósito, y relacionados con cortezas con un mayor
predominio de los horizontes inferiores. Los más bajos contenidos de Ni en el yacimiento
se distribuyen en áreas situadas en los extremos noroeste, noreste y este del depósito,
coincidiendo en general con los más bajos contenidos de hierro y cobalto, áreas que se
caracterizan además por las más elevadas potencias de las capas de escombro y muy
bajas potencias de la capa útil (obsérvense anexos 15 y 16) con una rugosidad
relativamente elevada (anexo 9). En el área este, además de esta característica se pone
de manifiesto, en algunos sectores, una profundidad significativamente elevada del corte
de erosión, en las que los contenidos de níquel alcanzan sus mínimos valores en todo el
depósito, coincidiendo prácticamente con los valores propios de la rocas madres. En
general en estas áreas se desarrolla una corteza mixta con un perfil in situ muy poco o
nada desarrollado cubierto por una potencia notablemente elevada de materiales
lateríticos redepositados.
Hacia el extremo suroeste del yacimiento se observa una alineación SE – NW muy
marcada, de sectores con contenidos de níquel notablemente bajos, sin relación alguna
con

cauces fluviales, acompañados por valores bajos de los contenidos de hierro y

cobalto, así como por valores muy bajos de la potencia total de la corteza y su capa útil,
muy probablemente relacionada con la existencia de una falla muy reciente.
2.1.4. Características hidrogeológicas
En la zona del yacimiento Punta Gorda están ampliamente distribuidas las aguas
subterráneas, en la parte superficial agrietada de los macizos ultrabásicos, principalmente
de las serpentinitas.
Por los trabajos realizados anteriormente se conoce que el agrietamiento intenso y la
acuosidad relacionada con estos se presentan a una profundidad de 20 – 30 m y que la
zona más agrietada e inundada por lo general tiene una potencia de 2 – 5 m. A grandes
profundidades las rocas son prácticamente monolíticas y no contienen agua subterránea.

�En la región existen manantiales de aguas subterráneas ligados a la zona de
agrietamiento. El gasto de estos varía desde fracciones hasta varios litros por segundo y
se encuentra en dependencia directa de la cantidad de precipitaciones atmosféricas.
2.1.5. Tectonismo de la zona
El área del yacimiento se encuentra limitada por dos grandes fallas regionales que pasan
por los valles de los ríos Moa y Cayo Guan (Rodríguez I. A. 1998). Por su parte, el área
que corresponde al Sector Central se encuentra bajo la influencia de una falla de primer
orden que se corresponde con el río Moa, a partir de ella se desarrollan en el yacimiento
toda una serie de fracturas de segundo orden, entre los que se destacan los arroyos “Los
Lirios”, “La Vaca” y el río “Yagrumaje” ; a partir de las cuales, y en forma de plumaje, se
desarrolla una serie de pequeñas fracturas a todo lo largo y ancho del área del
yacimiento. Estas fracturas tienen carácter premineral.
Dislocaciones Submeridionales con el azimut de buzamiento de 200 a 3400: El período
de su formación es del Cretácico Superior. Por esas fracturas la región fue dividida en
grandes bloques separados, que posteriormente se desplazaron unos con relación a
otros.
Dislocaciones de dirección nordeste: Están desarrolladas ampliamente y con frecuencia
son desplazadas por las dislocaciones del grupo siguiente.
Dislocaciones de dirección noroeste: También se manifiestan en todas partes. Por lo visto
la mayoría de estos son más jóvenes. (Post - miocénicas).
Por su edad las fallas se dividen en dos grupos : Los que se formaron en el Cretácico
(principalmente submeridionales) y más jóvenes (principalmente de dirección noreste noroeste) que están relacionadas con los movimientos tectónicos del Neógeno Cuaternario (N1 - Q).
Todo este sistema de fallamiento y división en bloques tectónicos le confiere al
yacimiento particularidades propias que inciden de manera significativa en la estructura
de la variabilidad de los parámetros geólogo industriales y que debe tenerse en cuenta a
la hora de tomar decisiones sobre redes de perforación.
2.1.6. Caracterización de los dominios geológicos
En el yacimiento Punta Gorda (al igual que en otros yacimientos de la región), existe la
documentación necesaria, para la realización de los estudios particulares que permitan
sistematizar todos los resultados y realizar la Modelación Integral del yacimiento para
definir los dominios geológicos, que como hemos planteado es una condición que
garantiza en gran medida la efectividad de los modelos que se utilicen (entre ellos los

�modelos geoestadísticos). Es por esto que como paso previo para la aplicación del
presente procedimiento se realizó la determinación de dichos dominios en el yacimiento.
2.1.6.1. Dominio I
Es el dominio más extenso del depósito y se ubica hacia la mitad sur del mismo. Se
destaca por presentar los sectores más extensos y potentes de una corteza y su capa útil
in situ con el más bajo grado de desmembramiento en todo el depósito, rodeados por
sectores extensos menos potentes en los que el corte de erosión es más profundo. Este
dominio ocupa los niveles hipsométricos más elevados con un marcado predominio de
las pendientes superiores a 10 grados dentro del fondo general de bajas pendientes
propias para todo el depósito. En este dominio los extensos sectores de corteza y su
capa útil de elevadas potencias coinciden con las áreas de baja pendiente y rugosidad,
(obsérvense anexos 23, 14, 15, 7 y 9) mientras que los sectores de poca potencia se
asocian a las pendientes más elevadas y a las mayores rugosidades.

Otra de las

características distintivas de este dominio son sus contenidos significativamente más
elevados de hierro, níquel y cobalto dentro de los límites del yacimiento, tanto para toda
la corteza como para su capa útil (anexos 17 - 22). Los mayores contenidos de cobalto,
tanto para toda la corteza como para su capa útil en este dominio se asocian a los
sectores de baja potencia, en los que el nivel de erosión es suficientemente profundo, al
tiempo que tienden a disminuir hacia los sectores donde la corteza y su capa útil son más
potentes. El níquel presenta un comportamiento que difiere muy poco del cobalto, con la
diferencia de que cuando el nivel del corte de erosión es más profundo, los contenidos de
níquel se incrementan, mientras que los de cobalto disminuyen, al igual que como sucede
con el hierro.

En este dominio la distribución del hierro es muy semejante a la del

cobalto; los contenidos más elevados de hierro se localizan tanto en los sectores donde
la corteza es potente y el nivel de erosión más bajo como en sectores donde presenta
poca potencia y el corte de erosión es suficientemente profundo. En los sectores donde
el

nivel

de

erosión es

muy

profundo

los

contenidos

de hierro

disminuyen

significativamente.
Otra característica muy distintiva de este dominio es su potencia de escombro
significativamente baja con relación al resto del yacimiento (anexo 16) lo que está
determinado por el carácter marcadamente erosivo del relieve en este dominio.
2.1.6.2. Dominio II.
Es el segundo dominio por su extensión en el depósito y ocupa la parte central del
mismo, ubicándose inmediatamente al norte del dominio I. Dentro de sus características
distintivas se destacan la presencia de numerosos sectores pequeños y medianos, con

�potencias de la corteza y su capa útil elevadas y medias (anexos 14 y 15), rodeados por
numerosos pequeños sectores de bajas potencias de la corteza y su capa útil, resultado
de una mayor profundidad del corte de erosión, lo que contribuye a que en general este
dominio posea un grado de desmembramiento de la corteza más elevado que el dominio
I, determinado en gran medida por el menor espesor de la corteza y su capa útil en este
dominio con relación al primero, así como potencias medias tanto de la corteza como de
su capa útil significativamente inferiores, al igual que los contenidos medios de hierro,
níquel y cobalto. La distribución de las concentraciones de estos elementos es mucho
más heterogénea que en el dominio I. En comparación con el dominio I el área ocupada
por los sectores de baja pendiente es significativamente más elevada que la ocupada por
los sectores de elevadas pendientes, ubicadas en niveles hipsométricos más bajos
(anexo 7), lo que da lugar a un relieve con un carácter más acumulativo que erosivo, con
una potencia de escombro significativamente muy elevada en algunos sectores, como
promedio más elevada que en el dominio I, mientras que la rugosidad es algo más
elevada.
A semejanza con el dominio I la distribución de los contenidos de hierro, níquel y cobalto
guardan relación con la profundidad del corte de erosión . Los más bajos contenidos de
hierro y cobalto se relacionan con los sectores de corteza profundamente erosionados, al
tiempo que los más elevados se asocian a los sectores más potentes. Por su parte los
valores más elevados de níquel coinciden con sectores profundamente erosionados o
con sectores de potencias elevadas de la corteza y su capa útil. En este dominio la
corteza es mixta, con un perfil in situ cubierto por una potencia no significativa de
materiales lateríticos redepositados.
2.1.6.3. Dominio III
Es un pequeño dominio ubicado hacia el límite noroeste del depósito, caracterizado por la
presencia de pequeños sectores con potencias de la corteza relativamente elevadas
(anexo 14), algo superiores a la potencia media del depósito, dentro de pequeños
sectores de bajas y muy bajas potencias, con potencias en general, bajas y muy bajas de
la capa útil (anexo 15) y sectores en los que la potencia de escombro es marcadamente
elevada (anexo 16). Toda la superficie de este dominio se caracteriza por una pendiente
muy baja (anexo 7) y una rugosidad relativamente elevada (anexo 9), ocupando los
niveles hipsométricos más bajos del depósito (anexo 6), por lo que en el mismo el
predominio del carácter acumulativo del relieve es casi absoluto, determinando el
desarrollo de una corteza mixta con un perfil in situ poco desarrollado. En general los
contenidos de hierro para toda la corteza y la capa útil son moderadamente altos (anexos
19 y 20), próximos a la media de todo el yacimiento, mientras que los contenidos de

�níquel para toda la corteza son bajos (anexo 17), muy inferiores a la media del
yacimiento, incrementándose notablemente en la capa útil (anexo 18) donde sus valores
predominantemente se encuentran ligeramente por debajo de la media del yacimiento.
Como regla los contenidos de cobalto son muy bajos, muy inferiores a la media del
depósito, tanto en la capa útil como en toda la corteza, excepto en pequeños sectores
donde la capa útil es algo más potente (anexos 21 y 22).
2.1.6.4. Dominio IV
Se encuentra situado en la parte norte del yacimiento, limitando al sur con el dominio II, al
norte con V y al oeste con el III. Este domino se caracteriza por un marcado predominio
de los sectores con valores bajos y muy bajos de las potencias de la corteza y su capa
útil (anexos 14 y 15), muy inferiores en ambos casos a las respectivas potencias medias
en el depósito, con pequeños sectores en los que las potencias de la corteza y su capa
útil son ligeramente superiores a sus análogas para todo el yacimiento. En este dominio
los sectores con potencias relativamente elevadas de la capa útil también presentan
potencias de escombro altas y moderadamente altas (anexo 16). Las pendientes en el
dominio son predominantemente bajas coincidiendo con sectores de baja rugosidad
(anexos 7 y 9), dentro de un fondo de rugosidad relativamente elevada. Los contenidos
de hierro níquel y cobalto presentan una distribución bastante heterogénea (anexos 17 –
22). Una de las principales características del dominio es la presencia en el mismo de
sectores relativamente extensos con contenidos de níquel en toda la corteza y su capa
útil altos y en ocasiones muy altos, coincidiendo con potencias de la corteza y su capa útil
ligeramente superiores a las respectivas medias del depósito, rodeados por sectores con
concentraciones bajas y moderadas de este elemento. En general los contenidos de
hierro en la corteza y su capa útil tienden a ser bajos, situándose alrededor de las
respectivas medias para el depósito, en algunos sectores ligeramente por encima y en
otros ligeramente por debajo.

Los altos contenidos de níquel unas veces se

correlacionan con los más bajos valores de hierro en el dominio y otras con los más
elevados; en ocasiones los más bajos contenidos de níquel se asocian a los más bajos
contenidos de hierro. Este dominio se caracteriza además por la presencia de sectores
más o menos extensos en los que los contenidos de cobalto son ligeramente superiores a
sus valores medios para la corteza y su capa útil en el yacimiento, rodeados por sectores
con contenidos ligeramente inferiores a las medias, existiendo una estrecha y clara
relación directa entre los contenidos de cobalto y los de hierro en los diferentes sectores.
La corteza en este dominio es mixta con un perfil in situ bien desarrollado, en ocasiones
con marcado predominio, en determinados sectores, de los horizontes inferiores
enriquecidos en níquel cubiertos por una capa de material laterítico redepositado

�bastante potente, tal y como lo demuestra la existencia de sectores relativamente
extensos con potencias de escombro altas y moderadamente altas, lo que constituye una
de las principales características distintivas de este dominio.
2.1.6.5. Dominio V
Es un pequeño dominio situado en el extremo noreste del depósito, caracterizado por la
presencia de sectores relativamente grandes con potencias de la corteza próximas a la
media del depósito (anexo 14), ligeramente más elevadas, rodeados por sectores de
potencias bajas y muy bajas, al tiempo que la potencia de la capa útil (anexo 15) es muy
baja y la potencia de la capa de escombro (anexo 16) suele se muy elevada en los
sectores de corteza más potente. En este dominio las pendientes (anexo 7) son
predominantemente bajas y la rugosidad del relieve (anexo 9) alta, coincidiendo con los
más bajos niveles hipsométricos (anexo 6). Los contenidos de hierro, tanto en la corteza
como en su capa útil son bajos y muy bajos, al igual que los de níquel y cobalto (anexos
17 – 22); solamente en sectores relativamente pequeños los contenidos de estos tres
elementos suelen incrementarse hasta alcanzar valores próximos a las medias de la capa
útil y de la corteza de todo el yacimiento. En la capa útil se observa un incremento
significativo de los contenidos de níquel, pero en general siguen siendo muy bajos con
respecto a la media del depósito. Se trata de una corteza mixta con un perfil in situ muy
poco desarrollado y poco potente, cubierto por una capa relativamente potente de
materiales lateríticos redepositados, lo que se evidencia por la presencia de una capa útil
muy poco potente, una potencia de escombro significativamente elevada y los bajos
contenidos de hierro y cobalto en comparación con los de níquel.
2.1.6.6. Dominio VI
Es el tercer dominio en extensión y está situado en el extremo este del yacimiento Se
caracteriza por un marcado predominio de las pendientes más elevadas (anexo 7), dentro
del fondo general de bajas pendientes del depósito; hacia la mitad occidental del dominio
los sectores de bajas pendientes y bajas rugosidades (anexo 9) se hacen más extensos,
mientras que hacia la mitad oriental se incrementa significativamente la rugosidad y las
pendientes, determinando un carácter más erosivo del relieve. Este dominio se
caracteriza por un marcado contraste de los niveles hipsométricos (anexo 6); hacia el
extremo suroccidental aparecen niveles hipsométricos muy elevados. Paulatinamente los
niveles hipsométricos van disminuyendo de altura desde el extremo suroeste en dirección
noreste y este hasta alcanzar los mínimos valores en el borde noreste. En general el
relieve es muy desmembrado en el dominio, lo que se refleja a su vez en el elevado
grado de desmembramiento de la corteza. La mitad oriental del dominio está ocupada
casi totalmente por sectores con potencias de la corteza muy bajas y bajas (anexo 14),

�mientras que hacia la mitad occidental, particularmente hacia el extremo suroccidental,
aparecen sectores extensos con potencias moderadamente elevadas, por encima de la
media del depósito. Una de las principales características distintivas de este dominio es
el predominio casi absoluto de extensos sectores con potencias muy bajas y bajas de la
capa útil (anexo 15); solamente hacia su parte sur central aparecen pequeños sectores
con potencias de la capa útil cercanas a la media del yacimiento y algo más elevadas. La
potencia de la capa útil disminuye sensiblemente hacia el extremo este del dominio, al
igual que como ocurre con la potencia de la corteza y la capa de escombro (anexo 16).
Hacia la mitad occidental la potencia de la capa útil se incrementa notablemente, al igual
que la de la corteza y la capa de escombro. Hacia esta parte la capa de escombro
alcanza las mayores potencias de todo el yacimiento, englobando numerosos pequeños
sectores con potencias de escombro bajas y muy bajas, en correspondencia con el
marcado grado de desmembramiento de esta capa y el carácter erosivo del relieve en
este dominio, en el que debido a las diferentes profundidades del corte de erosión se
observan sectores de corteza profundamente erosionada dentro de sectores de una
corteza relíctica poco erosionada.
Este dominio se caracteriza por una distribución muy irregular de los contenidos de
hierro, níquel y cobalto (anexos 17 – 22), que en general tienden a tomar valores
próximos a los medios, bajos y muy bajos.

En el dominio predominan los sectores

pequeños, medianos y grandes con contenidos muy bajos y bajos de hierro dentro del
fondo general elevado de todo el yacimiento. Existe una correlación directa muy estrecha
entre los contenidos de hierro y los de cobalto;

hay un marcado predominio de los

valores bajos y muy bajos de cobalto, solamente en los sectores donde los contenidos de
hierro son elevados, en la corteza y su capa útil, los contenidos de cobalto alcanzan
valores próximos o superiores a las medias del yacimiento. En este dominio el níquel se
encuentra muy irregularmente distribuido con un marcado predominio de sectores de
corteza con contenidos muy bajos y bajos rodeando sectores pequeños y medianos con
contenidos próximos a la media del depósito, elevados y muy elevados. En la capa útil el
área de los sectores con contenidos medios elevados y muy elevados se incrementa
significativamente, aunque los sectores con contenidos muy bajos e inferiores a la media
del yacimiento ocupan algo más de la mitad del área total del dominio. Este dominio se
caracteriza por presentar una corteza mixta en la que predominan los sectores con un
perfil in situ poco potente y desarrollado, cubierto por una capa relativamente potente de
materiales lateríticos redepositados, con pequeños sectores de un perfil in situ
relativamente potente y bien desarrollado.
2.1.6.7. Dominio VII

�Es un pequeño dominio situado hacia el sureste del depósito, entre los dominios I, II y VI.
Entre sus principales características distintivas se destacan la presencia de elevadas
potencias con numerosos pequeños sectores en los que se revelan las mayores
potencias de la corteza de todo el yacimiento (anexo 14), rodeado por sectores de
potencias elevadas y muy elevadas. La potencia de la capa útil también es muy elevada
(anexo 15) con sectores de potencias elevadas y muy elevadas rodeados por sectores de
potencias medias y pequeños sectores de bajas potencias. En general en este dominio
predominan los sectores de corteza con contenidos de hierro inferiores a la media del
depósito (anexo 19), pero próximos a esta, que encierran sectores muy pequeños con
contenidos bajos. Este patrón se repite para la distribución del hierro en la capa útil
(anexo 20); en correspondencia con el hierro, en el dominio predominan los sectores con
contenidos de cobalto bajos (anexo 21), rodeando a pequeños sectores con contenidos
de cobalto superiores a la media de la corteza para todo el yacimiento, este patrón se
repite para la capa útil (anexo 22). Los sectores con contenidos elevados de níquel
ocupan la mayor parte del dominio, rodeando a sectores de contenidos medios, tanto de
la corteza como de su capa útil (anexos 17 y 18).

La potencia de escombro es

predominantemente baja (anexo 16), al igual que la pendiente y la rugosidad del relieve
(anexos 7 y 9) , ocupando niveles hipsométricos elevados y moderadamente elevados
(anexo 6), Este dominio está constituido por una corteza de perfil in situ potente, pero
con un desarrollo muy significativo de los horizontes inferiores más enriquecidos en
níquel.
Resumen
El Yacimiento Punta Gorda es un típico depósito residual de níquel, cobalto y hierro,
asociado a una corteza de meteorización desarrollada en forma de un potente manto,
esencialmente laterítico, sobre un macizo de rocas ultrabásicas serpentinizadas
Sobre la base del comportamiento de los parámetros geomorfológicos, geológicos y
geoquímicos dicho yacimiento puede ser dividido en 7 dominios geológicos bien
definidos.
Cada dominio, además de las características tomadas en consideración puede poseer
características industriales propias. El dominio con mejores condiciones desde el punto
de vista industrial es el I, teniendo en cuenta particularmente su área, su alta relación
potencia de la capa útil ⁄ potencia de escombro (&gt;&gt;1) y los altos contenidos de níquel y
cobalto para toda la corteza y para su capa útil. Luego le siguen los dominios II, IV y VII,
con una relación relativamente elevada (&gt;1) entre capa útil y escombro, los más altos
contenidos de níquel y contenidos moderadamente elevados de cobalto, mientras que los

�dominios III, V y VI son los de más baja calidad industrial, mostrando las anteriores
relaciones próximas a 1 y mucho menor que 1, con bajos contenidos de cobalto y
contenidos de níquel significativamente por debajo de la media del depósito,
particularmente en los dominios V y VII, que en suma ocupan un área de 0.7 km2.

�CAPITULO III

�Capítulo III. Procedimiento para la racionalización de las redes de exploración.
3.1. Definición de los conceptos básicos del procedimiento.
3.2. Método propuesto para la racionalización de redes para pasar de la
etapa Ej a la etapa Ej + 1.
Resumen
3.1. Definiciones de los conceptos básicos del procedimiento.
En la elaboración del procedimiento que presentamos se han utilizado términos y
conceptos, algunos de los cuales ya son clásicos en el campo de la geología y la
geoestadística.

Se dan a conocer en este epígrafe los conceptos y términos más

importantes.
Dominio geológico: Se define como la unidad geodinámica que caracteriza a las zonas de
un yacimiento por propiedades litológicas, estructurales, geoquímicas, mineralógicas,
geomorfológicas e hidrogeológicas, sustancialmente diferenciadas con respecto a otras
zonas del propio yacimiento [Quintas F. Y otros, 1999].
Panel: Es un concepto estrechamente relacionado con el Kriging de Bloque; no es más
que la zona geométrica cerrada (un segmento lineal en R, un área plana en R2, un sólido
tridimensional en R3, etc.) sobre la cual se calcula mediante esta técnica de estimación el
valor promedio de una variable regionalizada.
Variograma: es una función aleatoria intrínseca, que representa la mitad de los
incrementos cuadráticos medios de la variable para puntos distantes el vector de
distancia h. (Chica Olmo. M,1989) Su expresión matemática es:
γ(h)= ½ Var {Z(x+h)-Z(x)}2 con γ(h)= 0 para h= 0.
El estimador experimental del variograma se calcula a partir de los datos experimentales
aplicando la fórmula:

1 NP(h)
γ * (h ) =
{z(x i + h) - z(x i )}2
∑
2 NP (h ) i =1
donde:
γ(h)= Variograma
z(xi) = datos experimentales,
NP(h) = número de parejas distantes de h,
h = paso del variograma,

�xi, xi+h = puntos experimentales de un espacio n - dimensional.
Anisotropía. La variable regionalizada tiene comportamiento anisotrópico cuando presenta
direcciones particulares de variabilidad. Tales direcciones privilegiadas corresponden generalmente
a direcciones genéticas o estructurales del fenómeno geológico. Se determinan a través del cálculo
del variograma en diferentes direcciones planas o espaciales (VARIOWIN 2.1, Surfer 7.0).
Métodos de Kriging: Estos métodos son conocidos como métodos geoestadísticos de estimación
(en España se les llama Métodos de Krigeage) y fueron desarrollados por G. Matheron en los años
sesenta a partir de los trabajos de D. G. Krige en Sudáfrica. Desde entonces se ha desarrollado un
gran número de variantes del Kriging, pero en su esencia consisten en estimar el valor de una
variable regionalizada en un punto o panel a partir de unos factores de ponderación que funcionan
de forma semejante a como lo hacen en el inverso de la distancia pero calculados a partir del
variograma que es el núcleo del análisis variográfico. Este valor es considerado el mejor estimador
lineal insesgado. Es el mejor porque los factores de ponderación se determinan de forma tal que la
varianza de estimación es mínima; lineal porque es una combinación lineal de la información
disponible sobre la variable que se estima; insesgado porque la esperanza matemática del error es
nula (considerando como error la diferencia entre el valor real y el estimado).
Error de la estimación: Error que se expresa a través de la varianza del kriging y solo depende de
los factores de ponderación (determinados por los resultados del análisis variográfico y de las
posiciones de los puntos que se consideraron en la estimación).
Kriging Puntual: es aquel donde se estima el valor de la variable regionalizada en un punto de la
forma que hemos explicado más arriba.
Kriging de Bloques: es análogo al Kriging Puntual, con la diferencia de que el valor se
calcula para un panel (bloque) y no para un punto. El cálculo es simple y se basa en la
determinación del valor medio del variograma entre el panel a estimar y cada punto de los
datos, tomados en la práctica mediante un número prefijado de puntos de discretización
distribuidos regularmente en el panel.
Red Racional de Muestreo: Es aquella, donde la correcta posición geométrica de un
número relativamente mínimo de puntos de muestreo permite la ejecución de las

�mediciones con bajos gastos y con un alto aporte de la información requerida para que
sea efectivo un modelo dado.
Potencia máxima admisible de intercalaciones estériles (PMAIE): Es el espesor de
intercalación no industrial por encima del cual debe ser delimitada espacialmente y
excluida del cálculo de recursos. Dicho de otra manera, es el espesor mínimo de masa
estéril para que la misma sea considerada como intercalación estéril o no industrial.
Técnicas de clasificación no supervisadas: se emplean cuando no existe información a priori del
objeto geológico o esta información es muy reducida. En esta técnica la muestra a clasificar se
subdivide en grupos sólo a partir del grado de parecido mutuo de los elementos que la integran; la
muestra a clasificar es la propia muestra de aprendizaje y el resultado no posee un significado
geológico directo por lo que requiere de una corroboración de los mismos.
Parámetros y etapas de exploración:
El conocimiento de ciertos parámetros P1, P2, P3, ..., Pk, por ejemplo, contenidos de níquel,
hierro y cobalto, potencia de mineral útil, etc. definidos en cierto dominio geométrico
plano D (que representa el área que ocupa un yacimiento, dominio geológico o una parte
de él, es un proceso que se realiza en m etapas E1, E2, E3, ......Em de la exploración y
explotación de los recursos minerales que contiene el dominio D y es este proceso, uno
de los elementos principales que garantiza el desarrollo de una minería eficiente.
Generalmente se acepta que a cada parámetro Pi se le asocia en cada etapa Ej una cota
de error permisible en la modelación2 eij por lo cual se define la matriz:

 e11
 .
ER = 
 .

em1

. . e1k 
. . . 
. . . 

. . emk 

De manera que cada fila representa una etapa o fase de exploración y cada columna un
parámetro. El error eij generalmente se expresa de forma porcentual.
Es usual definir para cada yacimiento el número y nombres de las etapas, lo cual se
precisa más adelante sin embargo, en nuestra opinión, no se ha hecho de manera
completa y sistemática la elección de los parámetros P1,...

,

Pk en los yacimientos

lateríticos cubanos para cada etapa.

2

Esta cota del error generalmente se evalúa mediante el error de estimación en los procesos de pronóstico.

�El conocimiento del yacimiento se obtiene al pasar de una etapa a la otra (de una fila a
otra de la matriz), garantizando que el conocimiento de cada parámetro Pi en cada etapa
Ej tenga un error no mayor que el error máximo permitido definido por eij.
Hasta el presente se ha trabajado de manera que el paso de una a otra etapa se realiza
generalmente atendiendo al parámetro más variable, y se han considerado iguales los
valores de los errores permisibles de todos los parámetros de cada etapa, lo cual es
evidentemente

una

simplificación

que

provoca

que

los

resultados

no

sean

suficientemente exactos.
Ahora bien: ¿Qué es conocer el parámetro Pi en la etapa Ej?
La respuesta a esta pregunta es compleja y se asume que se conoce un parámetro Pi en
la etapa Ej cuando es posible, con la información disponible en la etapa Ej,, obtener un
modelo de Pi tal que en cualquier subdominio seleccionado sobre el dominio D para esa
etapa, los valores modelados de Pi tienen un error máximo menor o igual que eij. De esto
se infiere que el valor de la información disponible está relacionado con el modelo que se
use, por lo que se justifica la necesidad de usar los mejores modelos disponibles a
estimar, utilizando el mejor método de estimación. En la determinación del modelo influye
de manera directa la selección de las propiedades a medir y de manera indirecta la
posible cantidad y las posibles posiciones de los puntos de muestreo.
Para lograr conocer los parámetros Pi en la etapa Ej el problema principal como veremos
más adelante es el definir cuantas y donde deben tomarse las muestras lo cual, se
reitera, depende fundamentalmente, además de la existencia de condiciones reales para
realizar el muestreo, de la complejidad de los parámetros Pi, de los errores permisibles eij
y del modelo que se use.
En la etapa E1, los valores de ei1 se toman lo suficientemente grandes como para asumir
la densidad de la red de muestreo y la posición de los puntos de manera heurística por el
método de analogía, usando criterios expertos sobre la base de la experiencia en
yacimientos semejantes, lo cual se acepta en esta investigación como correcto.
El asunto consiste ahora en definir la nueva red de muestreo de la etapa Ej+1 si se
conocen los datos de la etapa anterior Ej (j=1,..., m-1). Gráficamente, el proceso del
conocimiento de una propiedad P en el dominio que se analiza, en su relación con las
redes de muestreo, se puede ilustrar como sigue:

Esto significa que el conocimiento de los parámetros Pi en las diferentes etapas Ej pasa
por un proceso de obtención de nueva información a través de un nuevo muestreo que

�para el problema que se analiza es equivalente a una densificación de la red de muestreo
ya que no es posible reubicar los muestreos anteriores3. Se debe aclarar que esta
densificación no tiene necesariamente que ser regular en el dominio D. Es obvio que por
factores temporales y económicos esta nueva red tiene que ser racional en cuanto a
cantidad y calidad.
La mejor red o red más racional desde un punto de vista pragmático se puede definir
como aquella, donde la correcta posición geométrica de un número relativamente mínimo
de puntos de muestreo permite la ejecución de las mediciones con bajos gastos y con un
alto aporte de la información requerida para un modelo dado.
En nuestra opinión, resolver exactamente este problema es posible pero aún no se
conoce el modo de hacerlo para las complejas condiciones de los yacimientos de Moa sin
embargo consideramos que se puede obtener una aproximación suficientemente buena
de esta solución para dar respuesta a las necesidades de la práctica geólogo – minera
actual; esto se describirá en el próximo epígrafe.
3.2. Procedimiento propuesto para la densificación racional de redes para pasar de una
etapa a otra (de la etapa Ej a la etapa Ej + 1.)
El procedimiento que se propone para llevar a cabo la racionalización de las redes de
exploración conlleva una serie de pasos que se explican a continuación.
Paso 1: Definición de los parámetros Pi y de las Etapas Ej.
Lo primero que debe realizarse en la etapa E1 es definir explícitamente los parámetros y
etapas en que se desarrollará el reconocimiento del dominio que se estudia. Estos
parámetros deberán revisarse siempre al pasar de una a otra etapa.
Los parámetros se definen básicamente atendiendo a:
•

Definición de los elementos químicos que se extraerán para el proceso postminero.

•

Definición de otros elementos químicos que intervienen positiva o negativamente en
la extracción de los elementos del inciso anterior.

•

Determinación de relaciones importantes del enlace químico y de otro tipo entre los
elementos de los dos incisos anteriores.

•

Determinación de las propiedades físicas del mineral que se envía al proceso
postminero y que intervienen en el comportamiento del mismo en ese proceso.

•

Determinación de las condiciones de yacencia del mineral en el dominio haciendo
énfasis en las características geométricas de cada mineralización y en los elementos
más importantes estudiados en el análisis geológico integral.

3

Según A. Legra es posible realizar esto, mediante transformaciones de los datos, en algunos tipos de
interpolación.

�Por ejemplo, para el caso de la explotación de los yacimientos lateríticos que realiza la
Empresa Comandante Ernesto Che Guevara se ha determinado que el elemento principal
que se extraerá es el níquel por lo cual el conocimiento de su distribución espacial es
imprescindible; el cobalto, que hasta hace relativamente poco tiempo no se le concedía el
nivel de importancia del níquel, en estos momentos tiene una alta significación debido a
que se comercializa su valor junto al del níquel en los concentrados que se producen
pero además, se proyecta la construcción en nuestro país de una refinería de este metal
por lo que su importancia continuará en ascenso.
El conocimiento del hierro tiene un gran significado tecnológico debido a que su
presencia define en buena medida la eficiencia del proceso metalúrgico y es por ello que
junto al Ni constituye el conjunto de elementos químicos que resulta tecnológicamente
imprescindible conocer.
Para el proceso amoniacal que se utiliza en la Empresa Comandante Ernesto Che
Guevara (PROCESO CARON) no reviste importancia decisiva el comportamiento de
otros elementos químicos, pero sí el tipo de mineral útil en que se presentan los ya
mencionados, ya que para algunos tipos como la goethita, el proceso extractivo es
sumamente eficiente, no sucediendo así en otros como la magnetita. En la actualidad no
se tiene el conocimiento mineralógico con la precisión que se requiere para que
intervenga en el control consciente del proceso metalúrgico. Para el yacimiento Punta
Gorda, que explota dicha empresa, y donde se ha aplicado el presente procedimiento
hemos trabajado con los parámetros: potencia de escombro, potencia de mineral útil,
contenido de níquel y contenido de hierro.
En el proceso de lixiviación ácida que se utiliza en la Empresa Comandante Pedro Sotto
Alba, Moa Níquel S.A. tienen gran importancia los elementos nocivos al proceso
tecnológico, tales como la sílice y el magnesio.
Dentro de las propiedades físicas es la masa volumétrica la que sin dudas tiene la mayor
importancia sin embargo, se han aceptado tradicionalmente como correctos y suficientes
los datos adquiridos en el muestreo de las cuatro paredes de los pozos criollos diseñados
y ejecutados en Punta Gorda y otros yacimientos a partir de un análisis estadístico, datos
que son insuficientes para caracterizar dicha propiedad. A partir de estos datos los
esfuerzos se han concentrado en tratar de obtener valores medios por zonas y por capas
tecnológicas o modelos en función de los elementos químicos Ni, Fe y Co y de las
coordenadas geográficas planas. En nuestra opinión es esta una propiedad que merece
un análisis especializado, ya que en todo cálculo de recursos que se realice en estos
yacimientos la masa volumétrica interviene como un elemento fundamental.

�La humedad es otra propiedad que se ha estudiado en este yacimiento pero no se han
aplicado sistemáticamente los resultados de estos estudios a pesar de que el mineral que
es enviado al proceso industrial tiene como promedio más de un 30% de humedad, lo
que encarece notablemente la transportación y alarga, encareciéndolo, el proceso de
secado, por tanto no podemos dejar de enfatizar en la necesidad de estudiar
profundamente esta propiedad que por demás sabemos que es extremadamente
dinámica espacial y temporalmente.
En la planta Comandante Pedro Sotto Alba, se considera también el parámetro
sedimentación, que refleja la velocidad de precipitación de las partículas sólidas a partir
de la pulpa del mineral útil.
Algunas propiedades geofísicas han cobrado importancia en los últimos tiempos y son
aquellas que están relacionadas con la posibilidad de detectar la configuración del fondo
del cuerpo mineral que como se conoce, es extremadamente variable (obsérvese mapa
de rugosidad del fondo, Anexo 13 ) y donde los modelos teóricos a partir de propiedades
geoquímicas que lo predicen tienen un alto grado de incertidumbre. Lo mismo puede
decirse con la determinación de algunos cuerpos de intercalaciones estériles o no
industriales. Al parecer, según los resultados de varios trabajos experimentales
realizados por la Empresa Geominera de Oriente y por el Departamento de Geofísica del
ISPJAE estas propiedades geofísicas continuarán aumentando su papel protagónico en
la exploración de estos yacimientos.
Lo anterior está relacionado con la determinación de los límites geométricos del cuerpo
mineral que se basa en la determinación de los límites tridimensionales de las capas
tecnológicas por ejemplo: escombro superior, mineral útil, escombro intermedio y
escombro final; a partir de los tipos tecnológicos: laterita de balance, serpentinita de
balance, serpentinita dura, etc; en bloques administrativos de 300 m x 300 m.
Las capas tecnológicas se definen a partir del modelo geológico que se tenga de la zona
y de las condiciones que se impongan a otras variables, por ejemplo en estos momentos
se considera mineral útil en la empresa que analizamos aquel material que tiene una
concentración de Níquel mayor o igual que 0.9% y mayor o igual que 12% de Fe. Nótese
que no se imponen otras condiciones, ya que para estos valores la empresa con la
tecnología que posee, produce con eficiencia económica, de modo que estos límites
geométricos son variables en el tiempo en dependencia de los avances tecnológicos que
puedan ocurrir, así como de la relación entre los precios de los insumos de la empresa, la
eficiencia del proceso y los precios de sus productos en el mercado. Otro elemento que
se considera en esta geometrización es la llamada potencia máxima admisible de
intercalaciones estériles, la cual indica el rango mínimo de potencia para considerar un

�cuerpo real de material no mineral como intercalación tecnológica y viceversa (ver
epígrafe 3.1) El carácter dinámico de la definición de las capas tecnológicas y por tanto
de la potencia del mineral útil y del escombro superior debe tenerse en cuenta en la
estrategia de racionalización de redes ya que estas potencias deberán ser obtenidas,
como veremos más adelante, para cualquier definición de la red de muestreo.
Respecto a las fases y etapas de exploración, deberán definirse atendiendo a las
necesidades planteadas por el sistema estatal de control de recursos y reservas y por las
necesidades de la industria minera.
El desarrollo de todas estas fases es variable en dependencia del grado de complejidad
geológica de la región, yacimiento o sector objeto de estudio.
Paso 2: Precisar las necesidades de mejorar el conocimiento de cada parámetro Pi.
Si no se tiene definido el conjunto de paneles BNj para la red actual, deben definirse
antes de considerar los paneles para la nueva etapa.
Primero debe definirse en cuales zonas del dominio se necesita conocer el valor del
parámetro Pi con el error definido para la nueva etapa. Esto implica la necesidad de
definir un nuevo conjunto BNj+1 de paneles en los cuales es necesario mejorar el
conocimiento lo cual puede orientar posteriormente sobre una versión preliminar de la
nueva red de muestreo. Nótese que si para un mismo dominio D el número de paneles de
BNj+1 es mayor que el número de paneles BNj y ambos conjuntos cubren al dominio D,
entonces el conocimiento obtenido en BNj+1 es superior o igual al obtenido en BNj.
El tamaño de los paneles depende de varios factores relacionados con el grado de
conocimiento que se desee tener en cada etapa pero siempre es necesario que sea
cubierto con estos paneles todo el dominio D que se analiza, de modo que la intersección
entre cualesquiera dos de ellos sea nula, es decir que no halla solape. Esto, además de
lógico, es conveniente para el método de estimación Kriging de Bloque, que como
veremos más adelante se propone usar, debido a que, en principio, se pueden considerar
dos estrategias:
1.

Mantener un solo tamaño de panel y estimar sobre él los valores de los parámetros y
sus errores de estimación. En este caso cuando se desea que estos errores estén
acotados por valores cada vez menores se realizan nuevas mediciones, densificando
la red, con el inconveniente de que los cálculos de Kriging se hacen más complejos y
menos exactos, pero además una sola medida de panel no responde a las
necesidades de encontrar las zonas anómalas y de ir respondiendo a las
necesidades de la planificación de la explotación.

�2.

Ir aumentando el número de paneles que cubre el dominio de manera que el tamaño
de estos paneles sea cada vez menor. Esto aumenta la cantidad de veces que hay
que calcular pero cada cálculo es más simple y más exacto, además, se pueden
detectar anomalías y estos paneles irán definiendo de manera natural las Unidades
Básicas Mineras. Para la planificación en el caso de los yacimientos lateríticos de
Moa, suelen utilizarse las fases establecidas por la ONRM con paneles de 300 m de
lado en la fase de prospección, de 100 m en la exploración general, de 33.33 m en la
exploración detallada y de 16.16 m en la fase de exploración de explotación.

Estas etapas responden a las concepciones tradicionales de las redes de muestreo y al
método de áreas de influencia para el cálculo de recursos, sin embargo, nos parece
adecuada para el enfoque que aquí se propone ya que por ejemplo, el panel de 33.33 m
x 33.33 m no implica para nosotros, de manera absoluta que la red de muestreo sea de
33.33 m x 33.33 m. Sin embargo al igual que si se aumenta el número de muestras
disminuye el error de muestreo también esto sucede si se disminuye el tamaño de los
paneles, por lo que deberá valorarse la posibilidad de otros tamaños de paneles4
Una forma de lograrlo para redes cuadradas es tomando una red auxiliar regular, y
estimar los paneles del tamaño del área de la zona de influencia que se considera
usualmente para la red que se tiene. Gráficamente puede ilustrase como se muestra en
la figura 3.1

Fig. 3.1. Ilustración del trazado de los paneles B1, B2, ..., B11
Reiteramos que más adelante, al calcular sobre algunos paneles B deberán considerarse
las áreas correspondientes. Aunque no se han hecho consideraciones en este gráfico
sobre el área exterior debe señalarse que esto pudiera hacerse sin dificultad alguna.
4

En particular pudieran tomarse paneles cuadrados de 8.33 m en lugar de 16.66 para la etapa de explotación.

�Para el caso de las exploraciones geológicas que tienen el objetivo de definir si los
recursos de un dominio pueden ser considerados dentro de las categorías establecidas,
las necesidades del conocimiento de las propiedades tienen un carácter más bien general
y el principio que se usa es el de obtener mayor conocimiento para que los valores
conocidos de los parámetros que se estudian sean más exactos y además sirvan como
base para la obtención de nuevo conocimiento a través de modelaciones o para la
propuesta de nuevos estudios.
No sucede exactamente de la misma manera en la explotación minera donde el objetivo
final es mantener un flujo continuo de mineral que sea estable por su cantidad y por su
calidad (parámetros geoquímicos, humedad, etc) hacia la planta procesadora, por lo que
en este caso el conocimiento tiene un carácter extremadamente dinámico desde los
puntos de vista espacial y temporal y la falta de este conocimiento, tiene consecuencias
negativas inmediatas para toda la empresa. Esto nos demuestra la necesidad de incluir
en nuestro análisis el caso del muestreo dinámico racional durante la fase de explotación.
De forma semejante se puede argumentar la necesidad de definir de manera racional los
muestreos durante los procesos de restauración o de saneamiento ambiental cuando se
reparan los daños que causan los trabajos de minería o de otro tipo que realizan estas
empresas.
Paso 3: Creación del escalafón de los parámetros Pi.
En este paso deberá realizarse un estudio completo de las variabilidades para cada
parámetro Pi, a partir de la información disponible sobre ellos, con el objetivo de definir el
orden o escalafón de variabilidad de dichos parámetros.
Metodológicamente se propone que los elementos a analizar sean:
•

Coeficiente de Variación. Calculados sobre la base de:
I. Media aritmética.
II. Media geométrica.
III. Mediana.
IV. Media cuadrática.

•

Coeficiente de variabilidad de Pearson en las direcciones verticales y horizontales.

•

Determinación de la estructura de los datos separando la componente aleatoria de la
componente determinística (si existe) mediante la realización de los análisis de
tendencia. Matemáticamente el comportamiento de P(x,y) se describe mediante una
función del tipo:
P(x,y) = T(x,y) + A(x,y)

�donde T(x,y) es la componente determinística y A(x,y) es la componente aleatoria o
casual.
A T(x,y) se le llama Tendencia (Trend) y para encontrar su expresión la literatura
especializada explica diferentes métodos entre los que se destacan el Ajuste por el
Método de Mínimos Cuadrados y los Splines [Roche A. 1986], pero las explicaciones
para probar su existencia son escasas. En la presente investigación se asumirá la
existencia de la componente T(x,y) cuando se demuestre que los residuos de los
valores medidos menos los valores obtenidos por T(x,y) tengan un comportamiento
marcadamente aleatorio que puede verificarse, es decir que se distribuyan según
cierta ley estadística o lo que es lo mismo, no se distribuyen bajo ninguna ley
determinística; además se analizará si los módulos de los residuos cumplen con
ciertas condiciones prácticas tales como que su media sea pequeña, que su
coeficiente de variación porcentual no sobrepase cierta cota o se puedan modelar
estos residuos y realizar su análisis con técnicas gráficas y analíticas que
demuestren que tienen un comportamiento aleatorio. Cuando no existe tendencia de
ningún tipo (o sea T(x,y)≡0) el comportamiento) se dice que es estacionario, y
cuando existe una tendencia bien definida se dice que hay un comportamiento no
estacionario. En ocasiones se puede establecer que existen comportamientos no
estacionarios locales diferentes para ciertos subdominios del dominio que se analiza
y en este caso, se dice que el comportamiento es cuasi-estacionario.
•

Análisis de la Informatividad de los parámetros considerando la separación de los
datos en dos grupos que en los casos analizados pueden definirse a partir de un
cutoff o ley de corte industrial o de otro tipo, de manera que las mediciones que se
analizan queden divididas en dos grupos disjuntos. En la literatura aparecen
denominados como Meníferos y No Meníferos, [Lepin O.V y Ariosa I. J. 1986].
Para este análisis se aplicarán dos métodos tratados en el trabajo antes citado:
I. Método de Rodionov. Parte de la consideración de que las propiedades son
independientes entre si y el mismo caracteriza cuantitativamente las
posibilidades de información de cada propiedad.
II. Método de Garanin. Para este método se tienen en cuenta las correlaciones entre
las propiedades por lo que el mismo se considera más exacto.
La importancia de estos métodos está en que proporcionan valiosa información sobre
la calidad de los datos la cual permite valorar su influencia en los resultados que se
obtengan con la modelación que se use.

�•

Análisis de covarianza y de componentes principales entre todas las variables y
grupos de ellas. En este paso pueden crearse nuevas variables que reflejen la
variabilidad de un grupo o de todas las variables originales y esto no solo tiene la
ventaja de sintetizar el trabajo sino que además permite detectar relaciones
importantes entre los parámetros. Es necesario aclarar que cuando se cambie el
sistema de variables P1,..., Pk por un nuevo sistema U1,...,Ut donde t ≤ k y cada U se
obtenga como una combinación lineal de las Pi multiplicándolas por el vector propio
correspondiente obtenido al realizar la rotación de la matriz de varianza– covarianza,
entonces la matriz de los errores permisibles en la modelación también cambiará.
Sabemos que una nueva variable U será una combinación lineal de k variables
originales Pi y tendrá la expresión:
k

U = ∑ ai Pi
i =1

Donde: U – Nueva variable

Pi – Variables originales
ai – Componentes del Vector.
A cada coeficiente ai , el cual es un componente de uno de los vectores de la matriz
de rotación que permite diagonalizar la matriz de varianza – covarianza, se le asocia
un error ∆ ai el cual es debido al método con el cual se obtuvo esta matriz de rotación.
Además para cada variable Pi su error porcentual permisible para la modelación es ei
entonces se puede asumir que el error permisible para cada una de ellas es ri = ei Pi .
Este valor ri puede ser calculado para cada medición de Pi de modo que para las n
mediciones se tienen los valores:

Pi

ri

Pi 1

ri1

Pi 2

ri2

……

……

Pi n

rin

y puesto que el error de un producto di = º Pi

no sobrepasa la expresión:

� ∆ai
ri 
 = Pi ∆ai + ai ri
+
 a

P
i 
 i

∆di = ai P i 

[Demidovich, B.P. and Maron Y. A., 1973]

tendremos que para cada medición particular U t (t=1,2,…,n) el error no sobrepasa la
expresión:
k

∆U = ∑ ( Pit ∆ai + ai rit ) .
t i =1
Si se toma el máximo en t de los valores de ∆U t se puede obtener una aproximación
R del error máximo permisible de la nueva variable U de donde el error porcentual
permisible puede aproximarse dividiendo R entre la media M U de las U t calculadas
y multiplicando este cociente por 100.
Este análisis cuantitativo, sin embargo, debe considerar otros elementos heurísticos
que la situación particular aconseje tener presente para definir el error máximo
permisible de U .
Específicamente el método de componentes principales pudiera ser muy útil para
resolver un problema relacionado con el enfoque tridimensional de la racionalización
de redes en los yacimientos lateríticos de Moa. Debe recordarse que se han
considerado los parámetros Pi en cada capa tecnológica, por ejemplo la potencia p
en el escombro superior ES, en la laterita de balance LB, en la serpentinita de
balance SB, en la serpentinita dura SD y en el escombro intermedio EI. Si hacemos
un análisis de estas variables y logramos obtener una nueva variable pg = a1 pES + a2
pLB + a3 pSB + a4 pSD + a5 pEI que refleje la mayor parte de la variabilidad de las
potencias en cada capa tecnológica entonces, racionalizando la red en pg se tendrá
implícitamente una racionalización para las potencias en cada capa.
•

Variabilidad Geoestadística de cada variable original o creada.
Se enfatizaba anteriormente sobre la importancia que tiene el modelo que se utilice
para idealizar el comportamiento de un parámetro y es por ello que se propone que se
utilicen las herramientas de la Geoestadística debido a la conocida capacidad que
tiene esta rama de la Matemática Aplicada, al ser utilizada correctamente, de reflejar
de manera fidedigna el comportamiento de estos parámetros. Debe destacarse que el
Kriging Puntual y de Bloque serán utilizados en la medida que sean más adecuados a
los propósitos de la modelación. Por otra parte se usará Kriging Ordinario para
comportamientos estacionarios, Kriging Ordinario con Trend para comportamientos no
estacionarios y Kriging Universal para comportamientos cuasi-estacionarios según lo
aconsejen las consideraciones que surjan del análisis variográfico de los datos.

�Antes de continuar debe señalarse algo importante que en nuestra opinión no se
precisa por los autores que hemos consultado como por ejemplo [Chica Olmo M.
1989; García P. 1986; Legrá A. A. 1999] y se refiere al Kriging Ordinario con Trend
de Bloque donde estos autores hacen énfasis en la necesidad de determinar la
componente aleatoria A(x,y) mediante kriging de bloque pero la componente
determinística D(x,y) se calcula puntualmente para completar la estimación
Z=D(x,y)+A(x,y). En este caso proponemos que cuando se estime en un panel esta
fórmula se describa de la siguiente forma:
Z = Db + Ab
Donde además deberá especificarse la forma de calcular la componente
determinística. Una forma natural de hacerlo es:
Db(x,y) =

1
AreaPanel 2

∫∫ D( x, y )dxdy .

Panel

Para el estudio geoestadístico se seguirán los siguientes pasos:
1. Determinar variogramas, anisotropía, zona de influencia y tipo de kriging a utilizar. El
variograma puede indicar, si tiene efecto parábola, la existencia de un fenómeno no
estacionario y por tanto la presencia de un trend. Debe realizarse una prueba de
validación cruzada usando kriging puntual.
Cuando el variograma de un parámetro presenta alcance y meseta (Fig. 3.2),
entonces se puede aprovechar esta información para definir la distancia máxima entre
dos puntos de muestreo.

δ (h )

Covarianza

Meseta

Alcance A

Lag (m)

Fig. 3.2 Gráfico general de un variograma con meseta.
Se puede relacionar el alcance A con la longitud del lado del cuadrado que define la red.
P1

P2

�A

P4

P3

Fig. 3.3 Distancias entre puntos de muestreo en una red cuadrada.
Según hemos podido apreciar en estos casos se cometen con cierta frecuencia dos tipos de errores:

a) Tomar la distancia P1P2 = A (se sobredensifica la red).
b) Tomar la distancia P1P2 = 2A (se subdensifica la red).
La solución correcta en este caso es tomar las diagonales P1P4 y P2P3 iguales a 2A lo
cual garantiza que el conocimiento que se deduce de los datos disponibles P1, P2, P3
y P4 mediante el kriging, cubren consistentemente el área del cuadrado.
2. Obtener, de ser posible, el error promedio en cada panel de la etapa actual y en el
dominio D por el método de zona de influencia para la red actual. La forma de realizar
el cálculo se basa en el error del kriging puntual. Para obtener el error en cualquier
punto que esté a una distancia h del punto medido más próximo a él y que define su
valor se puede escribir como una función del variograma o sea E(h)= 2γ( h) [Legrá A.
A. 1999], lo cual determina que el error promedio en el panel cuadrado de lado A se
escriba como:

2
A2

A

∫∫
0

A

0

γ (h)dxdy .

Esta fórmula puede ser generalizada para un panel de cualquier forma sustituyendo
A2 por al área del panel e integrando en los límites de la región geométrica definida
por el panel. El error medio del dominio debe calcularse como la media ponderada por
las áreas de cada panel, de modo que es evidente que si la red es cuadrada este
cálculo es muy simple pero para redes con paneles de otras formas este cálculo
puede ser muy complejo.
Gráficamente el error en un punto, se ilustra en la Fig. 3.4

�Fig. 3.4 Ilustración del cálculo del error en un punto del panel.
El objetivo de este paso es obtener un punto de referencia para valorar
cuantitativamente cuanta ventaja reporta el uso del modelo por kriging de bloque (que
calcularemos en el próximo punto) respecto al modelo clásico de la Zona de
Influencia.
3. Obtener el error de calcular el Kriging de Bloque en el dominio. En este caso debe
ser definida la cantidad de puntos con que se calculará de manera discreta: la
varianza de bloque en cada panel (según el tamaño definido para estos en la etapa
actual) y los términos independientes o variogramas de cada muestra con respecto al
panel. Se propone en este procedimiento que sean como mínimo 6 x 6 puntos
atendiendo a lo que refiere García P. 1988. Posteriormente se calcula el kriging de
bloque para estos paneles y se tendrá una estimación del error. El error promedio en
el dominio D se obtiene también como una media ponderada por las áreas, aunque
pudiera obtenerse de una sola vez considerando todo el dominio como un gran panel,
pero como se conoce, esto conlleva a ciertas complicaciones prácticas con el
volumen del cálculo lo cual puede provocar un resultado poco confiable, [Chica Olmo
M. 1989; García P. 1988].
En este caso la intención es conocer como se comporta este modelo con respecto al
modelo clásico de Zona de Influencia. Teóricamente, en la medida en que la
variabilidad disminuya ambos modelos serán igualmente eficientes.
Aunque cada uno de los elementos de los incisos anteriores es importante, se han ido
enumerando en orden creciente de importancia.
La variabilidad de cada parámetro Pi debe definirse atendiendo a los resultados de todos
los análisis, y es en este momento donde se precisa el llamado Personal Experto para
realizar colectivamente la evaluación final, tal como se define en la Clasificación de
Recursos y Reservas de Minerales Útiles Sólidos, [ONRM, 1998]. Algo imprescindible es
hacer una nueva valoración de los errores permisibles de la matriz de error ER, aunque

�esto conduzca a tener que reajustar varios criterios y repetir algunos cálculos. Este
proceso de aproximaciones sucesivas garantiza la corrección de insuficiencias y
deficiencias en el trabajo de estas etapas.
Aclaración necesaria:
Para poder aplicar el procedimiento antes explicado es necesario conocer las
características de la red actual, la que puede presentar un carácter regular o irregular.
La red actual de muestreo puede ser caracterizada por el coeficiente

α1 =

ATotal
n

Donde: α1 – Lado de la cuadrícula o panel cuadrado (real o imaginario)
ATotal – Area total del dominio que se analiza
n – Número total de muestras
Si la red es irregular es conveniente realizar como parte del conocimiento general que se
debe tener, un análisis de dicha irregularidad mediante el Método de Triangulización que
básicamente consiste en triangulizar en el plano horizontal los puntos de muestreo, lo
cual debe hacerse con el Método de Delaunay, que logra que los triángulos que se
obtienen sean tan parecidos como sea posible a triángulos isósceles y luego de calcular
las áreas de estos triángulos, se valoran los parámetros estadísticos del conjunto de
valores de las áreas, lo cual caracteriza la regularidad de la red. [Legra A. A. et al. 1998;
Legrá L.A.A. 1999].
Esto es necesario ya que en las redes regulares los errores por kriging disminuyen con
respecto a las redes irregulares [García, P. A. 1988,]. Asumiremos por tanto la necesidad
de obtener en cada nueva etapa, redes cada vez más regulares, lo que no implica que
necesariamente la nueva red sea completa e igual para todas las zonas ya que no sólo
se trata de lograr que se realicen más cómodamente los cálculos, sino que también
aumente la exactitud de los resultados que se obtienen a partir de que la posición de los
puntos de muestreo aporten la mayor cantidad de información posible.
Paso 4: Comprobar para cada parámetro Pi si la red actual satisface (o no satisface), con
el modelo seleccionado, el nuevo grado del conocimiento que se necesita.
Para esto se pueden aplicar los siguientes algoritmos:
a. Número Rojo de Osedsky [Lepin, O. Y Ariosa I. J, 1986]: Este método se aplica en
redes rectangulares y consiste en obtener una valoración del grado de semejanza de
la figura, determinada por los valores medidos sobre los cuatro vértices de cada

�rectángulo formado por puntos de la red actual y el plano horizontal, con un prisma
truncado al cual es fácil calcularle su volumen. Debe quedar aclarado que este
método solo orienta sobre la variabilidad de la red, por lo que es necesario aplicar el
siguiente.
b. Análisis de Errores de Kriging: Consiste en el cálculo del error del parámetro Pi, en
cada panel del conjunto de nuevas celdas o paneles del conjunto BNj+1 a partir de los
n puntos de la red (o de una parte de estos puntos) de la etapa actual Ej. El error
calculado Ep no debe ser mayor que el error ei j+1 prefijado para la etapa Ej+1. Dicha
estimación se realizará mediante kriging de bloque de manera que en cada panel se
obtiene el valor:

Ep =

σ Est .
PiEst .

× 100

Donde PiEst . es el valor estimado del parámetro y σ Est . es la raíz cuadrada de la
varianza de estimación (error de estimación). Si Ep es menor que ei j+1 para todos los
paneles de BNj+1, entonces la red actual es suficiente para conocer cada Pi en la
próxima etapa y se procede a desarrollar el Paso 7. En caso contrario deberá
realizarse el Paso 5.
Paso 5: Establecer los nuevos posibles puntos de muestreo.
Se establece una nueva malla regular de puntos que podrán ser parte del posible
muestreo. En esta nueva malla el lado de la cuadrícula de la red será:
α2 = α1 / Fo
Donde: α2 – Lado de la nueva malla de muestreo
α1 – Lado de la malla de muestreo anterior
Fo – Factor de reducción, siempre mayor que 1.
Con lo cual se calcula el número máximo de puntos posible de una nueva red regular
mediante la expresión:
nmax=

ATotal

α 22

Donde: nmax – Número máximo de puntos en la nueva red

ATotal

– Area

total del dominio que se analiza

Los nuevos puntos estarán distribuidos en un rectángulo cuyos vértices están
determinados por los valores mínimos y máximos de las variables x e y. Esta distribución

�debe realizarse de acuerdo con las proporciones de los lados del rectángulo y tratando
que compongan una red regular (debido a como se dijo anteriormente en las redes
regulares los errores por Kriging disminuyen con respecto a las redes irregulares). Si se
eliminan algunos o todos los puntos que están fuera de la frontera del dominio, cosa que
no siempre es conveniente hacer, y los que coinciden con puntos de la red actual que
analizamos, quedarán los n1 puntos posibles de la nueva red de muestreo. Gráficamente
esto se ilustra en la Fig. 3.5.

Fig.. 3.5. Determinación de los nuevos posibles puntos de muestreo
En este caso se tiene que nmax = 35 y n1=16, ya que 16 puntos están evidentemente fuera
de la frontera del dominio y se considera la coincidencia de 3 puntos (aunque hay otros
tres que valdría la pena analizar). También se ha representado el conjunto de nuevos
paneles donde se definirá el nuevo conocimiento del dominio D. Nótese que los puntos
de la nueva red no tienen que estar obligatoriamente en el centro de cada panel aunque
esto es deseable; tampoco es imprescindible que cada panel contenga al menos un
punto de la nueva red ya que puede no tener ninguno o tener uno o más puntos.
El conjunto de posibles nuevos puntos pudiera ser escogido de otras maneras:
1.

Definir que la red regular que estos puntos definen tenga forma triangular,
rectangular, romboidea, exagonal, etc, dependiendo de la forma del sistema de
paneles que se ha definido.

2.

Definir que la red de puntos sea irregular pero que responda desde otro punto de
vista a la solución del problema.
Una nueva forma que proponemos es la siguiente:
A partir de los resultados obtenidos en el paso 4, inciso b se puede crear un archivo
de datos con los valores (xi,yi,Ep) donde los puntos (xi,yi) corresponden al punto
medio de cada panel del conjunto BNj+1 y Ep es el error de estimación obtenido para

�cada panel; entonces se puede obtener un mapa de isolíneas de la variable Ep y
construir la red de posibles puntos siguiendo las líneas de igual error (empezando
por las de mayor error) y tomando como distancia entre dos puntos de la misma
isolínea el valor del alcance A del variograma.
Quedan por definir dos detalles importantes:
El valor de cambio entre las cantidades Ep, para definir cada isolínea que dependerá
de las características de cada caso particular; proponemos como criterio orientativo
que el valor de cambio sea aquel que facilite la ubicación de los posibles puntos de
muestreo en las zonas de mayor error lo cual quiere decir, además, que sobre las
isolíneas de error pequeño no es necesario tomar puntos.
El otro asunto está relacionado con el método que se use para construir las isolíneas
ya que esto puede influir de manera importante en las decisiones que se tomen; en
este caso nosotros no propondremos ninguna solución absoluta a este problema
pero si consideramos que en ausencia de criterios científico – técnicos definidos para
el caso que se estudia el método de elección es el de Interpolación Lineal con
Triangulización mediante el Método de Delaunay (Legrá A.A. y otros 1998; Legrá
A.A. 1999).
No debemos dejar de mencionar un aspecto negativo de este método y es que
cuando se trata de racionalizar la red de muestreo de varios parámetros a la vez
entonces resulta difícil lograr que todos los posibles puntos obtenidos por isolíneas
tengan la coincidencia geométrica necesaria incluso si se consideran vecindades
geométricas de los puntos.

Paso 6: Determinación de la nueva red
Para la determinación de la nueva red se asume el modelo geoestadístico por ser el más
adecuado ya que además de presentar las herramientas necesarias, es capaz de reflejar
las características esenciales de la variabilidad del parámetro que se estudia, dadas por
el variograma general y los resultados del análisis de la anisotropía y de la zona de
influencia.
En el marco de esta investigación se asumió dentro de los modelos geoestadísticos el
kriging, al ser el mejor estimador lineal insesgado ya que minimiza la varianza de
estimación [Chica Olmo M. 1989; García P. 1988] por lo que mediante el error de kriging
de bloque se reflejará la confiabilidad del conocimiento nuevo que se obtendrá con la
nueva red y este valor será el que definirá la credibilidad de la red que simularemos en
los n1 puntos propuestos en el Paso 5.

�Como se ha planteado en el Paso 4 en cada panel de BNj+1, se tiene el valor Ep que
expresa el error porcentual del valor estimado. Entonces se puede señalar el panel
BMayorEp donde se halla el mayor de los módulos de los Ep; se le agrega a la red actual el
punto (x,y,PEst) de la nueva red propuesta que esté más cercano al centro del panel
BMayorEp; a continuación eliminamos el punto agregado del conjunto G de los datos que
están en la nueva red y no están en la actual y repetimos el Paso 4 para comprobar si la
red actual satisface, con el modelo seleccionado, el nuevo grado del conocimiento que se
necesita para el parámetro que se analiza y se repite luego el Paso 6.
Debe ser aclarado que aunque la red actual contendrá puntos donde el valor
correspondiente de P ha sido estimado, el variograma que se usa sigue siendo el mismo
y puesto que, como se conoce, el error de estimación no depende de los valores de P
entonces el procedimiento está justificado, [Chica Olmo M. 1989].
Paso 7: Determinación de la concentración racional de puntos.
Para la determinación de una red regular racional de puntos se parte del momento en que
la red actual, a la que llamaremos REDF atendiendo a que la misma se ha determinado
para el parámetro F, se le han adicionado los puntos necesarios que permiten satisfacer,
con el modelo seleccionado, el nuevo grado del conocimiento que se necesita en los
paneles de BNj+1. Es decir que en cada uno de los paneles el error Ep es menor que el
error permisible para dicha etapa.
Esta nueva red tendrá nF puntos y se cumplirá generalmente que el número de puntos de
la nueva red nF será menor o igual que el número de puntos totales simulados nl en el
conjunto BNj+1. Si llamamos a dF = nl - nF entonces la eficiencia particular de la nueva red
queda expresada por:
EF = dF/nl x 100
Esto no significa que no pueda obtenerse otra red mejor, lo que se puede comprobar
tomando Fo = Fo

anterior+

INC en la expresión α2 = α1 / Fo, donde INC es una variable

positiva que refleja la disminución del lado de la red, recomendándose tomar el valor INC
= 1 al pasar de una red a otra más densa, repitiéndose los pasos 4, 5 y 6.
Debe aclararse que no se densifican los paneles, sino la red de muestreo.
Si se repite este proceso para F = Fo + INC1, Fo + INC2,…,Fo max, entonces se podrá definir
cual de las redes REDF es mejor, atendiendo a la cantidad de nuevos puntos que se
tengan en cada una de ellas, a los errores que se esperan y a la relación de estos puntos
de la nueva red con otras propiedades cualitativas y cuantitativas del Modelo Geológico
Integral del dominio que se analiza y que no se han podido reflejar en el Análisis

�Variográfico y en el Kriging y que por supuesto tengan algún interés para el geólogo y el
minero.
El valor de Fo

max

deberá ser aquel que para los nuevos puntos del conjunto G que él

determina es el último donde:
Costo de la Red ≤ Ingresos – Otros Costos – Ganancias Esperadas
El valor de Fo puede, por defecto, tomarse como 2, pero este debe definirse en
dependencia de la cantidad de divisiones que se desea obtener en la nueva red y
tratando de que los puntos de ésta coincidan con los centros de los paneles de BNj+1.
Se ha dicho que el valor de los incrementos INC1, INC2,… deben ser positivos lo cual
implica que cada nueva red será más densa que la anterior y por tanto lo que
perseguimos es una mejor ubicación geométrica de los puntos de muestreo, sin embargo
se pueden tomar nuevas redes menos densas que la que hemos analizado si
sospechamos que esta última está sobredimensionada en su papel de red más racional.
Para redes definidas por isolíneas las nuevas redes se definen de manera análoga pero
disminuyendo el valor de cambio entre los valores de Ep de manera que el número de
isolíneas aumenta.
Todo este procedimiento puede parecer sumamente complejo y que precisa de un largo y
laborioso trabajo de cálculo matemático pero estas dificultades no existen cuando se
automatizan los pasos descritos y es entonces donde prima el conocimiento geológico,
minero y tecnológico de los que ejecutan la tarea.
Quedan por aclarar aún dos elementos complementarios:
3.4 Casos Particulares
A. Cuando se quieren obtener nuevos puntos de una red con el fin de mejorar
localmente el nivel de información mediante un nuevo muestreo, tal como sucede en
el muestreo permanente que se realiza en los frentes de minería de las empresas de
Moa, conviene utilizar el Método del Punto Ficticio [Chica Olmo M. 1989] que consiste
en:
1. Precisar el subdominio S donde se realizará la búsqueda del nuevo punto. En S
se tienen n puntos de la red original.
2. Calcular por kriging de bloque el error E de estimación considerando como bloque
el subdominio S y los n puntos originales.
3. Incorporar un punto ficticio P en la posición (x,y) de S y obtener el valor del error
EP de estimación mediante kriging de bloque y calcular el valor de ganancia de
información mediante la expresión:

�G=

100( E − E P )
n

Donde: G – Ganancia de información
E – Error de estimación tomando como bloque el subdominio S y considerando los n puntos
originales.
Ep – Valor del error de estimación tomando como bloque a S pero
incorporando a los datos el punto ficticio P.
Si se repite este proceso sobre un conjunto suficientemente denso de puntos de S,
entonces podremos seleccionar entre ellos el punto donde la ganancia de
información es mayor. El número de puntos de ensayo debe ser lo mayor posible y
su cantidad estará limitada por el tiempo disponible para obtener el resultado y el
equipamiento disponible para realizar los cálculos. Se tomarán los puntos de mayor
ganancia de información hasta que el error Ep que se obtenga en el dominio sea
menor que el establecido como límite máximo en el área en cuestión. En dichos
puntos se realizará el muestreo físico.
Gráficamente esto se explica de manera muy simplificada en la figura 3.6.

Fig. 3.6. Colocación de puntos de ensayo para el método de punto ficticio.
Deben aclararse dos cuestiones: La primera es que el número n de datos que
pertenezcan a S no debe ser muy grande atendiendo a que pueden aumentar el
tiempo de cálculo y los errores que se pueden producir en los mismos. La segunda
cuestión está relacionada con el variograma que se utilizará para realizar el kriging
de bloque, ya que si se procede de acuerdo a lo que aconseja la teoría se debería
realizar un nuevo análisis variográfico con los puntos de S (que probablemente no
serán los suficientes) ya que el variograma general puede no expresar con la
precisión necesaria el comportamiento de la variable en S por lo que en este caso

�recomendamos estudiar la situación y en caso de ser posible considerar cuasiestacionario el comportamiento de la variable en S y utilizar el kriging universal para
el bloque S.
B. Cuando se trata de un parámetro con una variabilidad muy pronunciada, tal que al
tomar los paneles BNj+1 y para la nueva red, se obtengan valores relativamente altos
para los errores de estimación, entonces se debe definir una red más densa, pero si
se está ante el límite que imponen los factores económicos y temporales, la situación
puede complicarse y en este caso se propone el siguiente procedimiento:
1. Para la nueva red en su valor máximo respecto a su densidad, la estimación en los
paneles definidos no logra errores por debajo a los prefijados para la etapa Ej+1, por lo
que la solución puede ser disminuir el tamaño de los paneles, pero esto significa que
el error disminuye para algunos paneles y no para otros. Tal vez disminuya el error
promedio. La situación se describe gráficamente en la figura 3.7.

Fig. 3.7 Trazado de una red de paneles.
2. Definir un nuevo sistema de paneles que sea más denso que el anterior, por ejemplo,
para cada panel anterior se pueden definir cuatro o nueve paneles.
Gráficamente, esto se ilustra en la Fig. 3.8.

�Fig. 3.8. Densificación de la red de paneles en una segunda variante.
Nótese que algunos de los nuevos paneles no contienen datos de la red actual ni de la
nueva red de puntos que se propone.
Ahora se realiza primero la estimación en los viejos paneles con la red actual de
muestreo (no con la nueva que se propondrá), y en sentido general algunos de los
valores del error de estimación serán buenos y otros, no serán mayores que la cota
prefijada. Esto se ilustra en la Figura 3.9

Fig. 3.9. Estimación de los errores mediante kriging de bloque en los paneles
anteriores.
3. Se determina el valor en el resto de las áreas dentro de la frontera del dominio. Ahora
se utiliza la red de muestreo actual pero con el nuevo sistema de paneles y
aparecerán nuevas áreas donde la variable queda bien modelada. Figura 3.10.

�Fig. 3.10. Determinación de los errores en el resto de las áreas del dominio.
4. Para el resto de las regiones quedan las siguientes posibilidades:
a) Aplicar el Método del Punto Ficticio en cada uno de los subdominios donde aún
existe indeterminación y de ser posible, obtener para el área en cuestión el
conocimiento que se requiere. Este método se puede aplicar considerando dos
puntos al mismo tiempo, cuando el número de puntos a probar no es muy grande y
por tanto, la combinación entre ellos tomándolos dos a dos no es prohibitivo por el
volumen del cálculo.
b) Considerar cada subdominio anómalo con respecto al dominio como un dominio,
debiendo asociarse al subdominio un subconjunto de puntos de la red actual y
aplicar toda la metodología desde el principio, sobre todo haciendo énfasis en sus
características geológicas y en el análisis variográfico, ya que es muy probable que
estemos en presencia de una zona anómala.
Resumen
Antes de comenzar el trabajo de racionalización del muestreo es necesario definir:

a) El conjunto de parámetros y etapas.
b) La matriz ER de los errores permisibles de modelación.
c) El tipo de modelo que se usará.
Luego debe realizarse el estudio de la variabilidad de los parámetros y la creación de
nuevos parámetros compuestos, si es necesario, lo que racionaliza el estudio y por tanto,
de manera directa, la red.
Para concretar la obtención del conocimiento de un parámetro a partir de las muestras es
necesario definir el conjunto de paneles BN, que para una etapa E, permite concluir si se
conoce o no en dicha etapa el parámetro P según un modelo dado.

�El uso del Kriging de Bloque garantiza un conocimiento mayor del parámetro P en el
dominio, lo cual no sucede con los estimadores puntuales.
Debe ser contemplado el perfeccionamiento de nuestro modelo en relación con el
desarrollo del muestreo en el campo, es decir que en la misma medida en que se
obtienen datos reales del nuevo muestreo propuesto, estos deberán incorporarse a los
análisis y de manera inmediata se corregirán las expresiones del variograma y de otros
elementos del análisis variográfico, lo cual se refleja en la obtención de un modelo más
cercano a la realidad geológica; de esta manera se podrán obtener (con la aplicación del
procedimiento descrito en este capítulo) correcciones de la red de muestreo.
Es evidente que el plan de desarrollo del muestreo en el campo deberá responder
(siempre que sea posible) al criterio de realizar primero el muestreo en los puntos donde
mayor sea el error de estimación esperado.

�CAPITULO IV

�CAPÍTULO IV: Aplicación del procedimiento propuesto en dos bloques del
yacimiento Punta Gorda.
Introducción
4.1. Algunas particularidades de la asimilación del yacimiento Punta
Gorda
4.2. Determinación de los bloques a estudiar
4.3. Aplicación del procedimiento propuesto en los bloques
O – 48 y Q – 48.
Resumen
Introducción
Mostrar la validez del procedimiento elaborado para el establecimiento de las redes
racionales, es el objetivo central de presente capítulo.
En él se presentará una aplicación que tiene carácter ilustrativo sin que pretenda validar
en sus resultados el procedimiento explicado en el Capítulo III; esto no es posible hacerlo
con respecto a los datos de la explotación, debido a que en ninguna de las empresas se
controlan por cada frente de minería los recursos extraídos aunque sí se controla de
manera global para todos los frentes para el período de un turno de trabajo; por otra
parte, la validez del procedimiento explicado está sustentada en su basamento teórico y
en la experiencia práctica sobre la utilización de la Geoestadística, reflejado todo esto en
la bibliografía consultada y en los argumentos expuestos en el Capítulo III.
La aplicación que se hará en dos de los bloques del yacimiento Punta Gorda (O – 48 y Q
– 48) se basará en el hecho de que el primero presenta cierto nivel de homogeneidad en
sus características geológicas; el otro bloque que se examinará (Q - 48) tiene
reconocidas características heterogéneas que explicaremos más adelante.
4.1 Algunas particularidades de la asimilación del yacimiento Punta Gorda.
En el yacimiento Punta Gorda, que consta de 88 bloques administrativos de 300m x
300m se realizó la exploración detallada con red de 33.33 m en la década de los setenta
y principios de la década de los ochenta, trabajo que se realizó en tres etapas principales
(19 bloques en la primera, 15 bloques en la segunda y 49 bloques en la tercera) y cinco
bloques en etapas complementarias a las Etapas 2 y 3, obsérvese Fig. 4.1
El yacimiento se explota desde el año 1985 y la minería que da cumplimiento a planes
anuales, se ha realizado en 5 ó 6 frentes principales simultáneos mediante dragalinas con
cubo de arrastre, auxiliadas en los últimos cinco años por dos retroexcavadoras.

�Fig. 4.1. Etapas de exploración detallada del yacimiento Punta Gorda.
El avance de los frentes se ha realizado desde la dirección Noreste hacia la dirección
Suroeste abriéndose en abanico siguiendo principalmente la dirección de los bloques de
la Etapa 1, Etapa 2 y Etapa 3, en ese orden.
La Subdirección de Minas de la ECECG posee un Grupo de Desarrollo que es el
encargado de, bajo las orientaciones del Geólogo Principal, ejecutar el muestreo en una
red auxiliar cuadrada de 16.66 m de lado, cuyo objetivo inicial fue precisar el contacto
entre la capa de escombro superior y la de mineral útil, sobre la base del contenido del
Ni, pero que en la actualidad se perfora hasta el contacto con la roca del substrato y se
analizan los contenidos de Ni, Fe y Co, debido a que la práctica ha demostrado que la
forma del fondo del mineral es altamente variable y es uno de los factores principales que
junto con las intercalaciones no industriales causan las pérdidas, empobrecimiento y
dilución. Por lo que en estos momentos se tiene la existencia de una nueva etapa del
conocimiento, que determina un estudio de racionalización de redes, según las
exigencias que impone una minería con un alto nivel de estabilidad en el mineral que
envía al proceso metalúrgico; a esta etapa se le llama Etapa de Exploración de
Explotación.
Además se realizan otras mediciones tales como CAROTAGE y mediciones geofísicas
para determinar los contactos entre escombros y mineral útil que evidentemente deberán
estar supeditados a un estudio de las redes de muestreo que se necesiten.
4.2 Determinación de los bloques a estudiar.

�El primer bloque que se seleccionó para ilustrar el procedimiento explicado fue el O-48
que presenta un adecuado nivel de homogeneidad geológica,

pertenece al dominio

geológico No. 1, caracterizado por presentar los sectores más extensos y potentes de
una corteza y su capa útil in situ con el más bajo grado de desmembramiento en todo el
depósito (obsérvese anexo 23) y una potencia de escombro significativamente baja con
relación al resto del yacimiento (véase anexo 16). Otra de las características distintivas
de este dominio son sus contenidos significativamente elevados de hierro, níquel y
cobalto, tanto para toda la corteza como para su capa útil (anexos 17 - 22). Por otra parte
se consideró el bloque Q-48, que presenta una mayor heterogeneidad en el
comportamiento de sus parámetros principales. Pertenece al dominio geológico No. 2,
caracterizado por la presencia de numerosos sectores pequeños y medianos, con
potencias de la corteza y su capa útil elevadas y medias (anexos 14 y 15), rodeados por
numerosos pequeños sectores de bajas potencias de la corteza y su capa útil. posee un
grado de desmembramiento de la corteza más elevado que el dominio I. La
concentración y la distribución de hierro, níquel y cobalto es mucho más heterogénea que
en el dominio I.
4.3 Aplicación del procedimiento propuesto en los bloques O- 48 y Q- 48
A continuación se aplicará el procedimiento descrito en el Capítulo III al bloque O-48 en el
paso de la Etapa de Exploración Detallada (EED) con red cuadrada de 33.33 m de lado a
la Etapa de Exploración de Explotación (EEE).
Las variables o parámetros que estudiaremos son la potencia de la capa de escombro
superior (Potencia ES), la potencia de la capa de mineral útil (Potencia Min) que en este
caso es la unión de la laterita de balance (LB) y la serpentinita de balance (SB). y los
contenidos de Ni y Fe para el mineral útil (NiMin y FeMin, respectivamente). En la EED
los errores permisibles máximos se consideraron del 20% para todos los parámetros;
para la EEE se asumirán, tal como se acostumbra, errores de hasta un 10% para todos
los parámetros.
La importancia de las variables se puede ordenar como NiMin, FeMin, Potencia Min y
Potencia ES; las demás no tienen mayor trascendencia si pensamos en función de las
exigencias industriales y de eficiencia económica. Debieran, según nuestro criterio,
agregarse otras variables, si existieran los datos, tales como la masa volumétrica, la
humedad y la fase mineral predominante.
Ha sido motivo de un profundo análisis la posibilidad de incluir dentro del grupo de
variables que se analizan aquellas que están relacionadas con la geometría de los
cuerpos del escombro superior y del mineral útil y hemos valorado los siguientes criterios:

�1. La topografía del terreno se puede medir en cualquier momento y no tiene especial
importancia su modelación para los fines de este pronóstico.
2. El techo del cuerpo mineral se valora de manera indirecta si se conoce la topografía
del terreno y la potencia del escombro superior. Teniendo en cuenta que la
variabilidad de los valores de este techo del mineral no es grande según se reconoce
por los estudios que se han realizado en estos yacimientos (Calzadilla V. C. 1983;

Nápoles D. A. 1998; Velázquez C. C. 1985) entonces nos parece suficiente
modelar esta topografía a partir de los valores pronosticados para la topografía del
terreno y para la potencia del escombro.
3. La topografía del fondo del mineral es extremadamente variable y generalmente
sorprenden los valores que toma y los sistemas de pronóstico a partir de modelos
geoquímicos y topográficos no son eficientes tanto cuando se usan de manera
indirecta como explicamos en el inciso anterior como cuando se modela directamente
a partir de sus valores medidos tal como se ha estudiado en [Legra, A.A. 1999 b, Pág.
144]. Por estas razones consideramos que el conocimiento de esta variable debe
enfrentarse a partir del estudio de las condiciones en que se desarrolló la corteza en
cada sitio a partir de un concienzudo análisis geológico con el apoyo de mediciones
geofísicas tales como las que se realizan actualmente en la ECECG.
Se comienza el procedimiento por una descripción de los datos que se tienen, para los
cuatro parámetros importantes, para un total de 79 puntos, donde se expresan los valores
de la potencia en metros y los promedios ponderados de los contenidos de Ni y Fe en el
Mineral útil en los pozos medidos. (Tabla 4.1).
Tabla 4.1. Descripción de los datos del bloque O – 48.
Parámetro

Potencia ES

Potencia Min

Ni Min

Fe Min

(m)

(m)

(%)

(%)

Mínimo

0

5

1.1445

17.7286

Máximo

13

30

2.0576

47.5493

Rango

13

25

0.9131

29.8207

Momento de Asimetría

0.654689

0.343632

1.021222

0.853243

Momento de Curtosis

3.211107

2.999916

4.545627

2.871813

5

16

1.37

-

Moda

Se procede a determinar el tipo de distribución de los datos, para lo cual se elaboran los
gráficos correspondientes (Obsérvense Figuras de la 4.2 a la 4.5) y se realizan las
correspondientes pruebas de Ji cuadrado.

�Frecuencias experimentales de la potencia del escombro superior y distribución normal
definida por su media aritmética y su desviación estándar.

Fig. 4.2 Frecuencias experimentales de la potencia de escombro superior ajustadas a
una curva normal.
Prueba Ji-Cuadrado para validar el ajuste (95% de confianza y 15 intervalos)
Valor según los datos = 21.26145
Valor según la tabla = 24.9961
Se comprueba que el parámetro potencia de escombro superior se ajusta

a la

distribución normal.

Frecuencias experimentales de la potencia del mineral y distribución normal definida por
su media aritmética y su desviación estándar.

�Fig. 4.3 Frecuencias experimentales de la potencia del mineral ajustadas a una curva
normal.
Prueba Ji-Cuadrado para validar el ajuste (95% de confianza y 15 intervalos)
Valor según los datos =21.4143
Valor según la tabla = 24.9961
Se comprueba que el parámetro potencia de mineral útil se ajusta a una distribución
normal.

Frecuencias experimentales del contenido de Ni y distribución normal definida por su
media aritmética y su desviación estándar.

�Fig. 4.4 Frecuencias experimentales del contenido de Ni del mineral útil ajustadas a una
curva normal.
Prueba Ji-Cuadrado (con Corrección de Yates) para validar el ajuste (95% de confianza y
15 intervalos)
Valor según los datos = 27.3264
Valor según la tabla = 24.9961
Se comprueba que el parámetro contenido de níquel en el mineral útil no se ajusta
exactamente a una distribución normal, pero están cercanos los valores.

Frecuencias experimentales del contenido de Fe y distribución normal definida por su
media aritmética y su desviación estándar.

�Fig. 4.5 Frecuencias experimentales del contenido de Fe del mineral útil ajustadas a una
curva normal.
Prueba Ji-Cuadrado (con Corrección de Yates) para validar el ajuste (95% de confianza y
15 intervalos)
Valor según los datos = 29.5166
Valor según la tabla = 24.9961
Se comprueba que el parámetro contenido de Fe en el mineral útil no se ajusta
exactamente, pero están muy cercanos los valores.
Según el procedimiento, el próximo paso consiste en el estudio de la variabilidad de los
cuatro parámetros la cual se expresa en la tabla 4.2.

�Tabla 4.2. Variabilidad de los parámetros fundamentales.
Parámetros

Potencia ES
(m)

Potencia Min Cont. Ni Min Cont. Fe Min
(%)
(m)
(%)

Media

4.392405

15.00828

1.425839

38.26801

Desviación
Cuadrática

2.848381

5.409035

0.167999

7.265767

Coeficiente
0.648479
de Variación

0.360405

0.128131

0.189865

Media

0

13.973822

1.416636

37.468187

Desviación
Cuadrática

5.258692

5.508300

0.168254

7.310218

Coeficiente
de Variación

0.394187

0.118770

0.195105

Media

5.225304

15.941587

1.435578

38.943083

Desviación
Cuadrática

2.969156

5.489989

0.168284

7.297461

Coeficiente
0.568227
de Variación

0.344382

0.117224

0.187388

Mediana

4

15

1.403

40.528

Desviación
Cuadrática

2.875627

5.409041

0.169564

7.613436

0.718907

0.360603

0.120858

0.187856

Estadígrafos

Media
Aritmética

Media
Geométrica

Media
Cuadrática

Mediana

Coef. de
Variación
(%)

Como puede observarse la mayor variabilidad está reflejada en las potencias de ES y de
Mineral Util, en este orden y esto reafirma un hecho bien conocido por los mineros de la
ECECG y es que el contacto ES superior – mineral útil y el contacto mineral útil –
escombro inferior son dos propiedades morfológicas de gran variabilidad, aún si
ignoramos el desnivel entre diferentes zonas del bloque. Algo interesante es que en el
mineral útil el Fe es más variable que el Ni.
A continuación se obtuvieron los coeficientes de Pearson en las direcciones verticales y
horizontales. Los resultados de estos cálculos se pueden observar en las siguientes
tablas:

�Tabla 4.3. Variabilidad de Pearson para los parámetros principales
a) Para la potencia del escombro superior
Por filas
Dirección OE
(Coordenada y)
4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

Desviación

Variabilidad %

Error %

2.666667
7.529412
2.853659
6.954545
6.12
6.069767
4.411765
9
5.357143

44.44
125.49
40.77
99.35
87.43
86.71
63.03
128.57
76.53

15.71
44.37
13.59
33.12
29.14
28.9
21.01
42.86
25.51

Dirección SN
(Coordenada x)

Desviación

Variabilidad %

Error %

5533.33334
5566.66667
5600
5633.33334
5666.66667
5700
5733.33334
5766.66667
5800

12
9.931034
13.5
3.606061
5.142857
10.35
7.125
5.651163
4.95

171.43
141.87
192.86
72.12
73.47
147.86
101.79
80.73
70.71

57.14
47.29
64.29
27.26
24.49
49.29
33.93
26.91
23.57

Por columnas

b) Para la potencia del mineral útil.
Por filas
Dirección OE
(Coordenada y)

Desviación

Variabilidad %

Error %

4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

5.790304
1.211506
3.375
3.614458
6.605322
1.54918
5.207143
3.872771
3.323651

96.51
20.19
48.21
51.64
94.36
22.13
74.39
55.33
47.48

34.12
7.14
16.07
17.21
31.45
7.38
24.8
18.44
15.83

�Por columnas
Dirección SN
(Coordenadas x))

Desviación

Variabilidad %

Error %

5533.33334
5566.66667
5600
5633.33334
5666.66667
5700
5733.33334
5766.66667
5800

3.089552
2.897785
5.024691
3.401606
5.313653
2.003826
6.476636
10.325291
4.738162

44.14
41.4
71.78
68.03
75.91
28.63
92.52
147.5
67.69

14.71
13.8
23.93
25.71
25.3
9.54
30.84
49.17
22.56

Desviación

Variabilidad %

Error %

1.046478
1.612181
0.788234
1.478902
1.127529
1.576257
1.573275
2.608493
0.97075

17.44
26.87
11.26
21.13
16.11
22.52
22.48
37.26
13.87

6.17
9.5
3.75
7.04
5.37
7.51
7.49
12.42
4.62

Dirección SN
(Coordenada x)

Desviación

Variabilidad %

Error %

5533.33334
5566.66667
5600
5633.33334
5666.66667
5700
5733.33334
5766.66667
5800

0.906972
1.941488
1.646432
0.615682
1.168167
1.011449
1.082649
2.712654
2.849988

12.96
27.74
23.52
12.31
16.69
14.45
15.47
38.75
40.71

4.32
9.25
7.84
4.65
5.56
4.82
5.16
12.92
13.57

c) Para el contenido de Ni del mineral útil
Por filas
Dirección OE
(Coordenada y)
4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000
Por columnas

�d) Para el Fe en el mineral útil
Por filas
Dirección OE
(Coordenadas y)
4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

Desviación

Variabilidad %

Error %

1.135312
2.291989
0.628996
1.611598
2.070307
1.322059
3.154552
3.730775
3.238476

18.92
38.2
8.99
23.02
29.58
18.89
45.07
53.3
46.26

6.69
13.51
3
7.67
9.86
6.3
15.02
17.77
15.42

Por columnas
Dirección SN
(Coordenadas x)
5533.33334
5566.66667
5600
5633.33334
5666.66667
5700
5733.33334
5766.66667
5800

Desviación

Variabilidad %

Error %

1.860507
1.712423
3.30954
1.855126
1.355109
1.245948
3.316032
1.137678
5.006467

26.58
24.46
47.28
37.1
19.36
17.8
47.37
16.25
71.52

8.86
8.15
15.76
14.02
6.45
5.93
15.79
5.42
23.84

Puede notarse que para el parámetro potencia de escombro superior la variabilidad de
Pearson alcanza valores por encima de 100 % en dos perfiles Este – Oeste y cinco
veces en la dirección Norte - Sur.
El parámetro potencia de mineral útil también se manifiesta variable pero en grado menor
que la potencia de escombro, sus valores más altos son de 94.36% y 96.51 en dos
perfiles de orientación EO y de 92.52 % y 147.5 % en perfiles NS.
El parámetro contenido de Níquel se manifiesta mucho más estable, el valor máximo del
coeficiente de variabilidad de Pearson es de 37.26 % en dirección EO y de 40.71 % en
dirección NS.
Por último, el contenido de Fe en el mineral útil también se comporta bastante estable
siendo sus valores máximos de 46.26 % en perfiles EO y de 71.52 % en dirección NS.
El próximo paso corresponde al análisis de la existencia de tendencias en los datos. Para
ello se aplicó, para cada parámetro, los dos métodos más conocidos y en cada uno de
ellos se valoró la calidad del ajuste por el coeficiente de correlación (Tabla 4.4) y en caso
de que este coeficiente tenga un valor mayor que 0.85 usaremos otras pruebas.

�Tabla 4.4 Coeficientes de Correlación
Parámetros

Pot. ES

Pot. Min.

Ni Min

Fe Min

Coef. de Correl.
Coeficiente de correlación para el
Plano Mínimo Cuadrado

0.43131

0.441622

0.16533

0.4110907

0.549175

0.478515

0.26866

0.485161

z=A+Bx+Cy
Coeficiente de correlación para la
Superficie Cuádrica Mínimo
Cuadrada
z=A+Bx+Cy+Dxy+Ex2+Fy2

Como puede observarse no existe ninguna tendencia evidente para estos parámetros por
lo que podemos decir que sus variabilidades no tienen componente determinística de
estos tipos (tal vez se pudieran buscar tendencias de tipo más complejas).
El siguiente paso consiste en el análisis de informatividad de los cuatro parámetros
estudiados y para ello consideraremos como pozos “meníferos” aquellos que tienen el
contenido del Ni en el mineral útil mayor o igual que 1.35 % y hierro mayor o igual de 40
% debido a que estas son las condiciones establecidas por la Empresa para el mineral
enviado a la planta metalúrgica.
Valores de Informatividad según Método de Rodiónov
Propiedad POTES: 0.971328901542689
Propiedad POTMIN: 7.64949102103694
Propiedad NIMIN: 0.314804639162331
Propiedad FEMIN: 54.9363159484616
Orden de prioridad:
Propiedad FEMIN: 86.01%
Propiedad POTMIN: 11.98%
Propiedad POTES: 1.52%
Propiedad NIMIN: 0.49%

Para los fines del control del mineral que se envía a la planta metalúrgica la propiedad
más informativa es el contenido del hierro y a continuación la potencia del mineral útil lo
cual no significa que sean las más importantes sino que la información que contienen los

�datos de muestreo de estos parámetros es mayor que la información que contienen las
otras dos variables.
Aplicando el Método de Garanin
Cuadrados de las distancias en el Espacio de Indices:
Combinación de dos variables:
P1 2:

8.466081 (1.4085,-2.3733)

P1 3:

1.569339 (1.7808,-27.1871)

P1 4: 57.036561 (-2.3817,-7.2631)
P2 3:

7.689577 (-2.3736,-6.9574)

P2 4: 61.797124 (-2.2701,-6.7678)
P3 4: 72.336029 (-159.3252,-8.6524)
Mejor Combinación (2): 3 4
Combinación de tres variables:
P1 2 3:

8.621440 (1.5374,-2.325,-13.995)

P1 2 4: 64.090784 (-2.4898,-2.3026,-7.2349)
P1 3 4: 73.657108 (-1.894,-156.1291,-8.9714)
P2 3 4: 76.325509 (-1.7522,-147.365,-8.4776)
Mejor Combinación (3): 2 3 4
Combinación de cuatro variables:
P1 2 3 4: 77.821585 (-2.0169,-1.7914,-143.6939,-8.8134)
Mejor Combinación (4): 1 2 3 4
En este caso se han obtenido las combinaciones más informativas y es importante
observar que siempre los contenidos de Ni y Fe, están incluidos en estas combinaciones.
La matriz de varianza – covarianza para los cuatro parámetros analizados se muestra en
la tabla 4.4.
Tabla 4.4 Matriz de varianza - covarianza
Variable
POTES
POTMIN
NIMIN
FEMIN

POTES
8.113275

POTMIN

NIMIN

FEMIN

-2.372849 0.091007

-6.039929

29.257656 0.107311

9.898177

0.028224

-0.450867
52.79137

Nótese que la mayor varianza las poseen el contenido del hierro en el mineral útil y la
potencia del mineral útil lo cual coincide con los resultados del Método de Rodionov.

�Al hacer un análisis de componentes principales se obtuvo la nueva matriz de varianza –
covarianza:
Variable
U1
U2
U3
U4

U1
0.76634757
0
0
0

U2

U3

0
0.49267609
0
0

U4

0
0
1.11431002
0

0
0
0
1.62666632

La matriz de rotación es la siguiente (cada fila representa un vector propio):
0.84986981
-0.02600671
-0.09381839
-0.51792188

0.28105141
0.45988268
0.78891327
0.29518448

-0.24375139
-0.58397696
0.60708869
-0.48062406

0.37325149
-0.66843285
0.01603997
0.64313573

En este caso ninguno de los valores propios reflejados en la diagonal de la nueva matriz
de varianza – covarianza es mayor que el 50% tal como refleja la tabla 4.5.
Tabla 4.5. Valores propios y sus valores porcentuales con respecto a la suma de ellos.
Valor Propio

%

0.76634757

19.16

0.49267609

12.32

1.11431002

27.86

1.62666632

40.67

Además, solo la suma del tercer y cuarto valor de la segunda columna de la tabla anterior
informa que las variables U3 y U4 reportan el 68.28 % de la variabilidad lo cual no nos
parece suficiente como para tomar estas dos variables en lugar de las cuatro originales.
Podría definirse el trabajo posterior a partir de U1, U3 y U4 que reflejan el 87.44% de la
variabilidad del nuevo sistema pero esto puede hacer verdaderamente complejo el trabajo
de trasladar los resultados que se obtengan con las nuevas variables al sistema original
de variables.
Todo lo anterior nos indica que para este caso en que se trata de solo cuatro parámetros
originales es preferible trabajar con ellos.
A continuación se procede a obtener los variogramas para cada variable estudiada donde
se tomará siempre un lag de 17.19 m. Los resultados obtenidos se muestran en las
figuras desde la 4.6 a la 4.17.

�Fig. 4.6 Variograma de la potencia de escombro superior
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación es:
g=0 para h=0
g=0+(6.75)*(3*h/(2*62)-(h/62)*sqr(h/62)/2) para 0&lt;h&lt;=62
g=0+(6.75) para h&gt;62
A partir del análisis de los variogramas direccionales (Fig. 4.7)

Fig. 4.7 Variogramas direccionales de la potencia de escombro.
La elipse de anisotropía tiene la forma que se muestra en la Fig. 4.8.

�Fig. 4.8 Elipse de anisotropía para la potencia de escombro.
Obsérvese que este parámetro se manifiesta de manera casi isotrópica.
El variograma de la potencia del mineral útil se muestra en la Fig. 4.9.

Fig. 4.9 Variograma de la potencia de mineral útil.
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación es:
g=0 para h=0
g=0+(25.4)*(3*h/(2*38.5)-(h/38.5)*sqr(h/38.5)/2) para 0&lt;h&lt;=38.5
g=0+(25.4) para h&gt;38.5
A partir del análisis de los variogramas direccionales que se muestran en la Fig. 4.10 se
elaboró la elipse de anisotropía que se muestra en la Fig. 4.11

�Fig. 4.10 Variogramas direccionales de la potencia de mineral útil
La elipse de anisotropía es:

Fig. 4.11. Elipse de anisotropía de la potencia de mineral útil
El variograma del contenido de Ni del mineral útil se muestra en la Fig. 4.12

Fig. 4.12 Variograma del contenido de Ni en el mineral útil
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación es:
g=0 para h=0
g=0+(0.02660002)*(3*h/(2*42)-(h/42)*sqr(h/42)/2) para 0&lt;h&lt;=42

�g=0+(0.02660002) para h&gt;42
A partir del análisis de los variogramas direccionales (Fig. 4.13 )

Fig. 4.13. Variogramas direccionales del contenido de Ni en el mineral útil.
La elipse de anisotropía tiene la forma que se ilustra en la Fig. 4.14

Fig. 4.14 Elipse de anisotropía del contenido de níquel en el mineral útil.
El contenido de Fe del mineral útil muestra el variograma: (Fig. 4.15)

Fig. 4.15 Variograma del contenido de hierro en el mineral útil

�En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación es:
g=0 para h=0
g=0+(44)*(3*h/(2*39)-(h/39)*sqr(h/39)/2) para 0&lt;h&lt;=39
g=0+(44) para h&gt;39
A partir del análisis de los variogramas direccionales (Fig. 4.16)

Fig. 4.16 Variogramas direccionales del contenido de Fe en el mineral útil.
La elipse de anisotropía tiene la forma que se muestra en la Fig. 4.17

Fig. 4.17 Elipse de anisotropía del contenido de Fe en el mineral útil
Después de estos resultados preliminares se puede concluir, por la ausencia del efecto
parábola, que en todos los casos los fenómenos son estacionarios (esto corrobora lo
analizado anteriormente sobre la ausencia de tendencias) por lo que se utilizará kriging
ordinario puntual y de bloque.
Las elipses de anisotropía muestran que los cuatro parámetros tienen un comportamiento
muy próximo al isotrópico, lo que justifica la adopción de redes de forma cuadrada.

�A continuación se pasa a realizar una valoración del Error de Estimación por zona de
Influencia para cada panel cuadrado de lado 33.33 m, con lo que se comprueba si
realmente la red actual satisface el nivel de conocimiento exigido para la etapa para este
tipo de modelo que es el que se ha empleado históricamente. Los resultados se ilustran
en los gráficos de las Fig. desde la 4.18 a la 4.21, donde se expresa el valor de este
error dividido por el valor asignado a cada panel (que es el dato más cercano al centro
del panel) multiplicado por 100 :
Para el parámetro potencia de escombro:

Fig. 4.18 Errores de estimación de la potencia de escombro por zonas de influencia para
el bloque O – 48.

Debe notarse que en algunos paneles no aparece ningún dato y esto se debe a que en
esos puntos la potencia del escombro superior es cero. Obsérvese además que en la

�mayoría de los paneles se tiene un error mayor que el 20%, que es el máximo permisible
para esta etapa.
Para el parámetro potencia de mineral útil:

Fig. 4.19 Error de estimación de la potencia de mineral útil por zonas de influencia en el
bloque O – 48.

Obsérvese que en la gran mayoría de los paneles los errores se manifiestan por encima
del 20 %, que es el error máximo permisible para esta etapa, de donde puede concluirse
que para este parámetro (potencia de mineral útil) esta red de 33.33 m de lado no
satisface las exigencias si usamos el método de zona de influencia.

�Para el parámetro contenido de Ni del mineral útil:

Fig. 4.20 Error de estimación del contenido de Níquel en el mineral útil por zonas de
influencia en el bloque O – 48.

Debe observarse que en ninguno de los paneles de 33.33 m de lado el error porcentual
sobrepasa el valor de 20 %, lo que expresa que para este parámetro (contenido de
Níquel) dicha red satisface plenamente las exigencias para la precisión de los recursos
por el método de zona de influencia.

�Para el parámetro contenido de Fe en el mineral útil:

Fig. 4.21 Errores de estimación del contenido de Fe en el mineral útil por zona de
influencia en el bloque O – 48.
Nótese, que hay 10 paneles donde este error relativo y porcentual sobrepasa el 20% que
admitimos como máximo para esta etapa lo cual es una primera indicación de las zonas
donde debiera aumentarse el muestreo.
A continuación se muestra un proceso similar pero utilizando el kriging de bloque. Debe
recordarse que para este procedimiento a cada uno de los paneles, no se le atribuye el
valor del parámetro en el área de influencia, sino el valor estimado a partir de los valores
del parámetro en los puntos más cercanos, utilizando el kriging de bloque. Los resultados
se ilustran en las Figuras desde la 4.22. a la 4.25.

�Para el parámetro potencia de escombro:

Fig. 4.22 Errores de estimación de la potencia de escombro en el bloque O - 48, por
paneles de 33.33 m de lado (con el uso de Kriging de bloque).

Obsérvese que hay 24 paneles donde el error de estimación se manifiesta por encima del
20 %, establecido como máximo permisible para esta etapa por lo que se puede afirmar
que para determinar el escombro superior esta red no es suficiente en todo el bloque. Si
comparamos con la figura 4.18 observamos que al cambiar de tipo de modelo los errores
han disminuido de manera notable.

�Para el parámetro potencia de mineral útil.

Fig. 4.23 Errores de estimación de la potencia de mineral útil por paneles en el bloque
O–48 (con el uso de Kriging de bloque).

Nótese que en la abrumadora mayoría de los paneles el error de estimación está por
encima del error permisible (20 %) por lo que esta red es insuficiente para pronosticar
este parámetro en esta etapa sin embargo si comparamos con la figura 4.19 observamos
una apreciable disminución de los errores de estimación debido al cambio de tipo de
modelo.
Para el parámetro contenido de Ni en el mineral útil:

�Fig. 4.24 Errores de estimación del contenido de Ni en el mineral útil por paneles en el
bloque O – 48 (con el uso de Kriging de bloque).
Obsérvese que para este parámetro la red actual (de 33.33.m de lado) cumple
perfectamente con las exigencias en cuanto al error permisible pero al cambiar de tipo de
modelo los errores también han disminuido de manera evidente.
Para el parámetro contenido de Fe en el mineral útil:

�Fig. 4.25 Error de estimación del contenido de Fe en el mineral útil en el bloque O – 48
(con el uso de Kriging de bloque).
Se observa que en solo 10 paneles el error se manifiesta por encima del 20 % pero con
respecto a los resultados de la Fig. 4.21 los errores han disminuido.
Este método, permite modelar con más precisión los parámetros analizados que lo que
puede lograrse mediante el método de zona de influencia y esto se ve reflejado en los
errores (calculados a partir del mismo principio) que se tienen en ambos métodos para
cada parámetro; es por ello que se recomienda en este procedimiento, la modelación de
los parámetros mediante el método de kriging de bloque.

�A continuación se da una valoración de la red de muestreo actual con el método del
Número Rojo de Osetsky y puesto que faltan dos pozos (51 y 52) en los mismos
utilizaremos valores estimados por el método del cuadrado de la distancia y no daremos
importancia en nuestro análisis a los valores en estos puntos. Se han definido las
cuadrículas cada cuatro puntos de la red de muestreo y en cada uno se ha calculado el
Número Rojo de Osetsky, el Número Rojo Relativo (que toma en valores absolutos
números entre 0% y 33%) y el promedio entre los cuatro valores del parámetro cuyas
proyecciones forman los vértices de cada cuadrícula. Estos resultados pueden
observarse en el Anexo 24.
Estos resultados se presentan para ilustrar el hecho de que este método solo valora la
variabilidad de los datos en la relación que existe entre los que son contiguos y expresa
en que caso se puede pronosticar con precisión adecuada usando como estimador el
plano mínimo cuadrado por los cuatro puntos de cada cuadrícula ya que si el número de
Osetsky es 0 entonces los cuatro puntos son coplanares (la estimación en este caso tiene
cierto grado de confiabilidad que depende además de las distancias entre los puntos de
la cuadrícula) y a medida que este número crece en valor absoluto entonces disminuirá el
coeficiente de correlación del plano mínimo cuadrado y por tanto la estimación con este
modelo será menos confiable.
A continuación se procede a evaluar la posibilidad de que la red de la EED (cuadrada con
lado de 33.33 m) satisfaga las necesidades de información de la EEE donde se tiene un
sistema de paneles cuadrados de 16.66 m de lado. Los resultados se exponen en el
Anexo 25, donde los fondos grises corresponden a los paneles de la EEE donde los
errores de kriging de bloque entre los valores estimados, multiplicados por 100,
sobrepasan el 10%.
Es extremadamente interesante que para el caso del contenido de Ni la red de
exploración detallada (33.33 m x 33.33 m) aporta información como para modelar
satisfactoriamente la mayoría de los paneles de la red de exploración de explotación sin
embargo no sucede así con los otros parámetros que se analizan.
A continuación se procede a determinar cuales puntos de una red de muestreo con
centro en los paneles de la EEE deben ser medidos (perforados) para lograr para cada
parámetro que el error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles no
sobrepase el 10% (máximo error permisible para dicha etapa).
Para el parámetro potencia de escombro superior se puede observar en el Anexo 26 el
plano de los errores en los paneles de la red de 16.66 m estimados a partir de una red de
muestreo definida en los centros de estos paneles.

�Las posiciones geográficas de los nuevos puntos propuestos para la red de 16.66 m x
16.66 m se muestran en la fig. 4. 26 (nótese que no están señalados los pozos de la red
de 33.33 m x 33.33 m, que estarían intercalados en esta nueva red).

Pozo de la red de 33.33 m

Fig. 4.26 Posición de los puntos de la red de 16.66 m x 16.66 m propuestos a perforar
(parámetro potencia de escombro, bloque O – 48)
No obstante debe aclararse que los errores que permanecen en la zona sombreada
(anexo 26) son relativamente altos pero en valor absoluto su mayor valor es 0.462m por
lo que las condiciones son favorables para usar esta red de 16.66 m lo cual es
confirmado si analizamos la tabla 4.6.
Tabla 4.6. Medidas estadísticas de los errores con las dos redes.
De los Errores su:
Media Aritmética

Con la red actual

Con la nueva red

1.7

0.29

Desviación Estándar

1.009

0.07

Coeficiente de

0.59

0.23

Variación

Para el parámetro potencia del mineral útil se puede observar en el Anexo 27 el plano de
los errores en los paneles de la red de 16.66 m estimados a partir de una red de
muestreo definida en los centros de estos paneles.
Las posiciones geográficas de los nuevos puntos se muestra en la fig 4.27.

�Fig. 4.27 posición de los puntos propuestos a perforar. (Parámetro potencia de mineral útil, bloque
O – 48)
También en este caso los errores en la zona sombreada son relativamente altos pero su
mayor valor absoluto es 1.482 m por lo que es favorable usar esta red de 16.66 m lo cual
es confirmado si además analizamos la tabla 4.7.
Tabla 4.7. Medidas estadísticas de los errores con las dos redes.

De los Errores su:

Con la red actual

Con la nueva red

Media Aritmética

3.035

1.347

Desviación Estándar

0.799

0.126

Coeficiente de

0.263

0.0937

Variación

Esto demuestra la necesidad de analizar la posibilidad de describir la matriz de errores a
través de valores absolutos de los parámetros en vez de usar sus valores porcentuales.
En estos dos casos se han presentado altos errores en casi todas las esquinas del
bloque y esto se explica por el hecho de que el número de puntos que intervienen en la
aplicación de esos paneles es menor que en los paneles del centro del bloque O – 48, es
por ello que debe tomarse en los datos una aureola de puntos de la red usada en el EED
extrayéndola de los 8 bloques colindantes (N47, N48, N49, O47, O49, P47, P48 y P49).

�En los demás casos donde se presentan agrupaciones de paneles con altos errores
relativos porcentuales estimados pueden agregarse localmente nuevos puntos de
muestreo usando el Método del Punto Ficticio.
Para el parámetro contenido de Ni en el mineral útil es obvio que en este caso el
problema se resuelve con los 6 pozos que constituyen el centro de los paneles con
errores superiores al 10% (obsérvese el anexo 25 c); el de mayor error tiene 11.625%.

Se puede observar en el Anexo 28 el plano de los errores en los paneles de la red
de 16.66 m estimados a partir de una red de muestreo definida en los centros de
estos paneles, obsérvese que todos presentan error por debajo de 10 %.
La ubicación de los pozos que se proponen se muestra en la fig. 4.28. Nótese que estos
corresponden a los paneles que presentaban error por encima de 10 %. (anexo 25 c)

Fig. 4.28 Ubicación de los puntos propuestos a perforar (parámetro contenido de níquel, bloque O –
48)
Para el parámetro contenido de Fe en el mineral útil se aplicó el procedimiento y se
obtuvieron los resultados que se pueden observar en el Anexo 29 en un plano de los
errores en los paneles de la red de 16.66 m estimados a partir de una red de muestreo
definida en los centros de estos paneles. La ubicación de los nuevos pozos propuestos
se muestra en la fig. 4.29.

�Fig. 4.29 Ubicación de los puntos propuestos a perforar (parámetro contenido de hierro,
bloque O – 48)
Si tenemos en cuenta todos los resultados anteriores, se deduce que hay que hacer
todos los pozos de la red de muestreo cuadrada de 16.66 m y además deberán hacerse
algunos complementarios (para completar la información en los casos de las potencias
donde ni siquiera con la red de 16.66 se logra obtener información que permita bajar los
errores a menos de un 10%; esta red complementaria se logra densificando, tal como se
explicó en el Capítulo III, en las zonas donde estos errores son mayores que el 10%) para
disponer de toda la información necesaria y esto es debido principalmente a los
parámetros de las potencias del escombro superior y del mineral útil lo cual nos confirma
la necesidad de encontrar métodos alternativos para determinar los contactos de
Escombro Superior – Mineral útil y Mineral útil - Escombro Final sin necesidad de realizar
los clásicos pozos y los análisis geoquímicos. Una alternativa prometedora es el uso de
los métodos geofísicos que permiten determinar los contactos antes mencionados.

�Análisis del bloque Q – 48.
Tabla 4.8. Descripción de los datos del bloque Q - 48.
Parámetro

Potencia ES

Potencia Min.

Ni Min.

Fe Min.

(m)

(m)

(%)

(%)

Mínimo

0

0.4

0.96

25.1455

Máximo

9

20.6

1.817

47.6911

Rango

9

20.2

0.857

22.5456

Momento de Asimetría

-0.110869

-0.243787

0.543416

-0.776331

Momento de Curtosis

2.578059

2.942410

3.390950

2.768955

4

11

-

-

Moda

Se procede a determinar el tipo de distribución de los datos, para lo cual se elaboran los
gráficos correspondientes que se pueden observar en los Anexos desde el 30 hasta el
33.
En el caso de la distribución del hierro (anexo 33) se trata de la existencia de dos
poblaciones según puede verificarse en el gráfico de la figura 4.30.

Fig. 4.30 Gràfico de distribución de frecuencias para el parámetro contenido de
hierro, bloque Q – 48)

Según el procedimiento, el próximo paso consiste en el estudio de la variabilidad de los
cuatro parámetros la cual se expresa en la tabla 4.9.
Tabla 4.9. Variabilidad de los parámetros fundamentales en el bloque Q – 48.

�Parámetros
Estadígrafos
Media
Aritmética

Media
Geométrica

Potencia ES Potencia Min
(m)
(m)

Mediana

Fe Min
(%)

Media

4.285714

10.972727

1.367242

39.056338

Desviación
Cuadrática

2.012181

3.869232

0.163368

5.982711

Coeficiente
0.469509
de Variación

0.352623

0.119487

0.153182

Media

0.000000

9.942355

1.357845

38.552068

Desviación
Cuadrática

4.760031

4.005820

0.163642

6.004204

0.402905

0.120516

0.155743

Coeficiente
de Variación
Media
Cuadrática

Ni Min
(%)

-

Media

4.729021

11.626576

1.376841

39.506019

Desviación
Cuadrática

2.061062

3.924806

0.163654

5.999809

Coeficiente
0.435833
de Variación

0.337572

0.118862

0.151871

Mediana

4.000000

11.000000

1.355400

39.907100

Desviación
Cuadrática

2.032629

3.869329

0.163802

6.043687

Coeficiente
0.508157
de Variación

0.351757

0.120852

0.151444

Como puede observarse la mayor variabilidad está reflejada en las potencias de
Escombro Superior y de Mineral Util, en este orden y esto vuelve a reafirmar que el
contacto escombro – mineral útil y el contacto mineral – escombro Inferior son dos
propiedades morfológicas de gran variabilidad aún si ignoramos el desnivel entre
diferentes zonas del bloque. En este caso, a diferencia del bloque O – 48, en el mineral
útil el Fe es menos variable que el Ni.
A continuación se obtuvieron los coeficientes de Pearson en las direcciones norte -sur y
este - oeste. Los resultados de estos cálculos se pueden observar en el Anexo 34.
Puede notarse que para el parámetro potencia de escombro superior la variabilidad de
Pearson alcanza valores por encima de 100 % en cuatro perfiles Este – Oeste y dos
veces en la dirección Norte - Sur.
El parámetro potencia de mineral útil también se manifiesta variable pero en grado menor
que la potencia de escombro, sus valores más altos son de 80.74% y 80.6 % en dos
perfiles de orientación EO y de 85.91 % y 68.98 % en perfiles NS.

�El parámetro contenido de níquel se manifiesta mucho más estable, el valor máximo del
coeficiente de variabilidad de Pearson es de 26.19 % en dirección EO y de 29.62 % en
dirección NS.
Por último, el contenido de Fe en el mineral útil también se comporta bastante estable
siendo sus valores máximos de 56.13 % en perfiles EO y de 50.09 % en dirección NS.
El próximo paso corresponde al análisis de la existencia de tendencias en los datos. Para
este estudio se aplicaron, para cada parámetro, los dos métodos más conocidos y en
cada uno de ellos se valoró la calidad del ajuste por el coeficiente de correlación y en
caso de que este coeficiente tenga un valor mayor que 0.85 usaremos otras pruebas.
Estos resultados pueden verse en el Anexo 35.
No existe ninguna tendencia evidente para estos parámetros por lo que podemos decir
que sus variabilidades no tienen componente determinística de estos tipos.
El siguiente paso consiste en el análisis de informatividad de los cuatro parámetros
estudiados y para ello consideraremos como pozos “meníferos” aquellos que tienen el
contenido del Ni en el mineral útil mayor o igual que 1.35 % y hierro mayor o igual de 40
% debido a que estas son las condiciones establecidas por la Empresa para el mineral
enviado a la planta metalúrgica.
Valores de Informatividad según Método de Rodiónov
Propiedad PotES: 1.0870667146525
Propiedad PotMin: 3.38175926911808
Propiedad NiMin: 7.07785461498139
Propiedad FeMin: 20.5396296531814
Orden de prioridad:
Propiedad FeMin: 64.01%
Propiedad NiMin: 22.06%
Propiedad PotMin: 10.54%
Propiedad PotES: 3.39%
Para los fines del control del mineral que se envía a la planta metalúrgica la propiedad
más informativa es el contenido del hierro y a continuación contenido del Ni lo cual no
significa que sean las más importantes sino que la información que contienen los datos
de muestreo de estos parámetros es mayor que la información que contienen las otras
dos variables.

Aplicando el Método de Garanin

�Cuadrados de la distancias en el espacio de índices (Garanin)
P1 2:

6.054534 (-3.4543,-2.4244)

P1 3:

8.537460 (-2.4513,-80.6264)

P1 4: 21.157126 (-1.594,-4.5846)
P2 3: 11.971776 (-2.3271,-87.184)
P2 4: 22.522208 (-1.4749,-4.4909)
P3 4: 36.978638 (-124.2764,-5.8082)
Mejor combinación (2): 3 4
P1 2 3: 15.781243 (-4.1466,-2.9645,-93.2839)
P1 2 4: 24.090705 (-2.6566,-1.8761,-4.3766)
P1 3 4: 37.939481 (-1.9906,-125.7105,-5.7646)
P2 3 4: 40.478459 (-1.9719,-130.6964,-5.6826)
Mejor combinación (3): 2 3 4
P1 2 3 4: 43.089437 (-3.4399,-2.5074,-134.9183,-5.5731)
Mejor combinación (4): 1 2 3 4
En este caso se han obtenido las combinaciones más informativas y es importante
observar que siempre los contenidos de Ni y Fe, están incluidos en estas combinaciones
al igual que sucedió con el bloque O - 48.
La matriz de varianza – covarianza para los cuatro parámetros analizados se muestra en
la tabla 4.10.
Tabla 4.10. Matriz de varianza - covarianza
Variable
POTES
POTMIN
NIMIN
FEMIN

POTES
4.048872

POTMIN

NIMIN

FEMIN

-1.167532 -0.002859 1.606205
14.970957 0.100803
0.026689

4.145612
-0.302119
35.792835

Nótese que la mayor varianza las poseen el contenido del Hierro en el Mineral Util y la
Potencia del Mineral Util lo cual coincide con los resultados del Método de Rodionov.
Al hacer un análisis de componentes principales se obtuvo la nueva matriz de varianza –
covarianza:

�Variable

U1

U2

U3

U4

U1

0.97120172

0

0

0

U2

0

1.1750888

0

0

U3

0

0

0.51173458

0

U4

0

0

0

1.34197489

La matriz de rotación es la siguiente (cada fila representa un vector propio):
0.7965728

0.26963746

0.51539934

0.16471474

-0.40892044

0.82087791

0.07757603

0.39105687

-0.30808385

-0.49394509

0.54142543

0.60748905

0.3214657

-0.09733109

-0.66151937

0.67149135

En este caso ninguno de los valores propios reflejados en la diagonal de la nueva matriz
de varianza – covarianza es mayor que el 50% tal como refleja la tabla 4.11.
Tabla 4.11. Valores propios y sus valores porcentuales con respecto a la suma de ellos.
Valor Propio

%

0.97120172

24.28

1.1750888

29.38

0.51173458

12.79

1.34197489

33.55

Además, solo la suma del tercer y cuarto valor de la segunda columna de la tabla anterior
informa que las variables U3 y U4 reportan el 62.93 % de la variabilidad lo cual no nos
parece suficiente como para tomar estas dos variables en lugar de las cuatro originales.
Podría definirse el trabajo posterior a partir de U1, U3 y U4 que reflejan el 87.21% de la
variabilidad del nuevo sistema pero hace verdaderamente complejo el trabajo de trasladar
los resultados que se obtengan con las nuevas variables al sistema original de variables.
Todo lo anterior nos indica que para este caso en que se trata de solo cuatro parámetros
originales es preferible trabajar con ellos.
A continuación se procede a obtener los variogramas para cada variable estudiada donde
se tomará siempre un lag de 17.19 m. Los resultados obtenidos se muestran en el anexo
36.
Después de obtenidos estos resultados preliminares se puede concluir, por la ausencia
del efecto parábola, que en todos los casos los fenómenos son estacionarios (esto
corrobora lo analizado anteriormente sobre la ausencia de tendencias) por lo que se
utilizará kriging ordinario puntual y de bloque.

�Por otra parte, del análisis de las elipses de anisotropía se concluye que el
comportamiento de los cuatro parámetros se manifiesta de manera bastante cercana a la
isotrópica, al no existir diferencias significativas en cuanto a sus variabilidades en
diferentes direcciones. Esto justifica para este caso la adopción de la forma cuadrada de
la red de exploración.
A continuación se pasa a realizar una valoración del error de etimación por zona de
influencia para cada panel cuadrado de lado 33.33 m, con lo que se comprueba si
realmente la red actual satisface el nivel de conocimiento exigido para la etapa para este
tipo de modelo que es el que se ha empleado históricamente. Los resultados se ilustran
en el anexo 37, donde se expresa el valor de este error dividido por el valor asignado a
cada panel (que es el dato más cercano al centro del panel) multiplicado por 100. En
resumen observamos que en este bloque

el método de zona de influencia

puede

modelar aceptablemente los parámetros geoquímicos pero no los geométricos.
A continuación se muestra un proceso similar pero utilizando el kriging de bloque. Debe
recordarse que para este procedimiento a cada uno de los paneles, no se le atribuye el
valor del parámetro en el área de influencia, sino el valor estimado a partir de los valores
del parámetro en los puntos más cercanos, utilizando el kriging de bloque.

Los

resultados se ilustran en el anexo 38.
Este método, como se observa, permite modelar con más precisión los parámetros
analizados que lo que puede lograrse mediante el método de zona de influencia y esto se
ve reflejado en los errores (calculados a partir del mismo principio) que se tienen en
cuenta en ambos métodos para cada parámetro; es por ello que se recomienda en este
procedimiento, la modelación de los parámetros mediante el método de kriging de bloque.
A continuación se da una valoración de la red de muestreo actual con el método del
Número Rojo de Osetsky y puesto que faltan dos pozos en los mismos utilizaremos
valores estimados por el método del cuadrado de la distancia y no daremos importancia
en nuestro análisis a los valores en estos puntos. Se han definido las cuadrículas cada
cuatro puntos de la red de muestreo y en cada uno se ha calculado el Número Rojo de
Osetsky, el Número Rojo Relativo (que toma en valores absolutos números entre 0% y
33%) y el promedio entre los cuatro valores del parámetro cuyas proyecciones forman los
vértices de cada cuadrícula. Estos resultados pueden observarse en el Anexo 39.
Estos resultados, igualmente se presentan para ilustrar el hecho de que este método solo
valora la variabilidad de los datos en la relación que existe entre los que son contiguos y
expresa en que caso se puede pronosticar con precisión adecuada usando como
estimador el plano mínimo cuadrado por los cuatro puntos de cada cuadrícula ya que si el

�número de Osetsky es 0 entonces los cuatro puntos son coplanares (la estimación en
este caso tiene cierto grado de confiabilidad que depende además de las distancias entre
los puntos de la cuadrícula) y a medida que este número crece en valor absoluto
entonces disminuirá el coeficiente de correlación del plano mínimo cuadrado y por tanto
la estimación con este modelo será menos confiable.
Se procede a evaluar la posibilidad de que la red de la EED (cuadrada con lado de 33.33
m) satisfaga las necesidades de información de la EEE donde se tiene un sistema de
paneles cuadrados de 16.66 m de lado. Los resultados se exponen en el Anexo 40,
donde los fondos grises corresponden a los paneles de la EEE donde los errores de
kriging de bloque entre los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%.
También en este caso para el contenido de Ni la red de exploración aporta información
como para modelar satisfactoriamente la mayoría de los paneles de la red de explotación
sin embargo no sucede así con los otros parámetros que se analizan.
Ahora se procede a la determinación de los puntos de una red de muestreo con centro en
los paneles de la EEE que deben ser medidos para lograr para cada parámetro que el
error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles no sobrepase el 10%.,
donde para el contenido de Ni este paso no es necesario debido a los resultados que se
observan en el anexo 40.
Los resultados de los errores obtenidos, así como los nuevos puntos de muestreo pueden
observarse en el anexo 41.
Si tenemos en cuenta todos los resultados anteriores, se concluye que en este caso
también hay que hacer todos los pozos de la red de muestreo cuadrada de 16.666 m y
además deberán hacerse algunos complementarios para aumentar la información en los
casos de las potencias donde la red de 16.66 no logra obtener información que permita
bajar los errores a menos de un 10%; y esto es debido principalmente a los parámetros
potencia de escombro superior y de mineral útil, lo cual nos confirma nuevamente la
necesidad de encontrar métodos alternativos para determinar los contactos de escombro
superior – mineral útil y de este con el “fondo”, sin necesidad de realizar los pozos y los
análisis químicos.

�Resumen
El uso del Kriging de bloque garantiza un conocimiento mayor del parámetro P en el
dominio que se analiza, lo cual no sucede con los estimadores puntuales.
La importancia de las variables en el yacimiento Punta Gorda se puede ordenar como
contenido de níquel en el mineral útil, contenido de hierro en el mineral útil, potencia de
mineral útil y potencia de escombro; las demás (considerando aquellas sobre las cuales
se tienen datos) no tienen mayor trascendencia para los fines tecnológicos.
La distribución de los datos de los parámetros estudiados en los bloques O – 48 y Q – 48
responden a distribuciones normales, excepto en el caso del parámetro contenido de
hierro en el bloque Q – 48.
Los parámetros más variables son potencia de escombro y potencia de mineral útil.
La variabilidad de los cuatro parámetros analizados en los dos bloques estudiados se
comporta de manera aceptablemente isotrópica.
Las variables analizadas se comportan de manera estacionaria.
Se demostró que para el parámetro contenido de níquel en el mineral útil, la red de 33.33
m de lado satisface plenamente el grado de conocimiento exigido, no así para los otros
tres parámetros.
El procedimiento propuesto permite determinar cuales pozos, de un conjunto dado son
necesarios y cuales no en la nueva etapa de exploración.

�CONCLUSIONES
1. Los métodos tradicionales de cálculo de redes “óptimas” de exploración para
yacimientos lateríticos de níquel y cobalto no se adaptan a las condiciones
geológicas complejas de dichos yacimientos al tratar a los mismos como objetos
naturales homogéneos y determinar redes de exploración con carácter regional
para todo el yacimiento.
2. El procedimiento presentado para la determinación de redes racionales de
exploración, basado en un análisis geológico y geoestadístico por dominios
geológicos responde a las necesidades en cuanto al grado de conocimiento
necesario en cada etapa de exploración de los yacimientos lateríticos de níquel y
cobalto en la región de Moa.
3. El procedimiento propuesto expresa la relación entre la variabilidad de los
parámetros, el nivel de conocimiento que se requiere y el modelo que se usa y
demuestra que el modelo obtenido mediante el kriging de bloque es superior al
modelo puntual de zona de influencia y logra elevar el conocimiento sobre el
comportamiento de los parámetros principales en el yacimiento.
4. La aplicación de este procedimiento permitirá racionalizar los trabajos de
exploración de estos yacimientos puesto que solo se realizarán los muestreos
imprescindibles en las posiciones geométricas más adecuadas, con el
consiguiente efecto económico positivo y con la obtención de resultados más
confiables y científicamente argumentados.
5. Se obtuvo por primera vez, a partir del procesamiento de toda la información
geológica disponible del Yacimiento Punta Gorda, la delimitación de sectores con
características

relativamente

homogéneas,

(Dominios

Geológicos)

y

se

incrementó su grado de conocimiento geológico.
6. El procedimiento presentado, basado en los conceptos geológicos y tecnológicos
principales que se manejan en la industria cubana del níquel así como en
elementos básicos de la Matemática Geológica actual, puede ser aplicado por el
personal técnico de nuestras minas, de las empresas de proyectos y de la ONRM,
después de un entrenamiento adecuado.
7. La factibilidad de la automatización de este procedimiento ha quedado
demostrada al ser implementados especialmente durante esta investigación los
algoritmos más importantes del mismo en la Aplicación Tierra, Versión 1.5.6 del
2001 (desarrollada para la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara).

�8. Los parámetros más variables en los dos bloques de experimentación en el
Yacimiento Punta Gorda son Potencia de Escombro y Potencia de Mineral Útil.
9. La variabilidad de los cuatro parámetros analizados en los dos bloques estudiados
se comporta de manera aceptablemente isotrópica.

10. Se demostró que para el parámetro contenido de níquel en el mineral útil, la red
de 33.33 m de lado, en los bloques O – 48 y Q - 48 satisface plenamente el grado
de conocimiento exigido, no así para los otros tres parámetros.

�RECOMENDACIONES
1. Introducir el presente procedimiento como base metodológica para tomar decisiones
en cuanto a la racionalización de redes de exploración en los yacimientos lateríticos
de la región de Moa.
2. Estudiar la posibilidad de elaborar una metodología técnica particular para
clasificación de recursos y reservas en los yacimientos lateríticos cubanos, sobre la
base de este procedimiento y de la legislación vigente que se relaciona con este
tema.
3. Incluir dentro del sistema cubano de estudios de postgrado de la Geología, los
resultados de la presente investigación.

4. Continuar incrementando el grado de estudio del yacimiento Punta Gorda, incluyendo
los métodos geofísicos, con el objetivo de esclarecer propiedades tales como el
contacto escombro – mineral útil,

características hidrogeológicas, litología del

substrato, humedad, y otras que influyen considerablemente, tanto en el proceso de
minería como en el proceso tecnológico.

�RELACION DE ANEXOS.
Anexo 1: Plano de ubicación geográfica del área de investigación.
Anexo 2: Mapa geológico de la región
Anexo 3: Esquema geológico del sector Central del yacimiento Punta Gorda
Anexo 4: Plano de ubicación de los bloques de explotación
Anexo 5: Tabla de yacimientos lateríticos ferroniquelíferos del nordeste de Holguín
Anexo 6: Mapa hipsométrico con dirección del flujo de drenaje
Anexo 7: Mapa de pendientes
Anexo 8: Mapa de red de drenaje
Anexo 9: Mapa de rugosidad del relieve
Anexo 10: Mapa de densidad de morfoalineamientos
Anexo 11: Mapa de disección horizontal
Anexo 12: Mapa de relación de aspecto
Anexo 13: Mapa de rugosidad del fondo
Anexo 14: Mapa de potencia de la corteza total
Anexo 15: Mapa de potencia de la capa útil
Anexo 16: Mapa de potencia del escombro superior
Anexo 17: Mapa de contenido de níquel en la corteza total
Anexo 18: Mapa de contenido de níquel en la capa útil
Anexo 19: Mapa de contenido de hierro en la corteza total
Anexo 20: Mapa de contenido de hierro en la capa útil
Anexo 21: Mapa de contenido de cobalto en la corteza total
Anexo 22: Mapa de contenido de cobalto en la capa útil
Anexo 23: Mapa de dominios geológicos
Anexo 24: Resultados de aplicar el método del Número Rojo de Osetsky en el bloque O48
Anexo 25: Resultados del error de estimación en los paneles de lado 16.66 m modelados
a partir de la red de 33.33 m en el bloque O-48

�Anexo 26: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado 16.66m a
partir de una red de muestreo con centro en cada panel para la potencia de escombro
superior en el bloque O – 48.
Anexo 27: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado 16.66m a
partir de una red de muestreo con centro en cada panel para la potencia de mineral útil
en el bloque O – 48.
Anexo 28: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado 16.66m a
partir de una red de muestreo con centro en cada panel para el contenido de níquel en el
mineral útil en el bloque O – 48.
Anexo 29: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado 16.66m a
partir de una red de muestreo con centro en cada panel para el contenido de hierro en el
mineral útil en el bloque O – 48.
Anexo 30: Frecuencias experimentales de la potencia de escombro superior ajustadas a
una curva normal en el bloque Q – 48
Anexo 31: Frecuencias experimentales de la potencia de mineral útil ajustadas a una
curva normal en el bloque Q – 48
Anexo 32: Frecuencias experimentales del contenido de níquel en el mineral útil
ajustadas a una curva normal en el bloque Q – 48
Anexo 33: Frecuencias experimentales del contenido de hierro en el mineral útil
ajustadas a una curva normal en el bloque Q – 48
Anexo 34: Estudio de la variabilidad por el coeficiente de Pearson en el bloque Q – 48
Anexo 35: Coeficientes de correlación de los ajustes para el bloque Q – 48
Anexo 36: Análisis variográfico para el bloque Q – 48
Anexo 37: Errores de estimación por zona de influencia en el bloque Q – 48
Anexo 38: Errores de estimación en el bloque Q – 48 por paneles de 33.33 m de lado con
el uso de kriging de bloque.
Anexo 39: Número rojo de Osetsky para el bloque Q – 48
Anexo 40: Resultado del error de estimación en los paneles de lado 16.66 m modelados a
partir de la red de muestreo de 33.33 m en el bloque Q – 48
Anexo 41: Errores relativos porcentuales obtenidos al modelar con la red de muestreo a
la que se agregaron los puntos necesarios a partir de los centros de los paneles de la red
de 16.66 m.
Anexo 42: Posición geográfica de los pozos propuestos a perforar en la red de 16. 66 m
de lado en el bloque Q – 48.

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Moa [Trabajo de Diploma] 1986. ISMM, Moa, Holguín.

127.

Thayer T. P.: Chrome Resources of Cuba. U. S. Geological Survey Bulletin. 1942.

128.

Variowin 2.1, User Manual: Copyright © 1994 Yvan Pannatier Institute of
Mineralogy and Petrography- University of Lausanne – Switzerland.

129.

Velázquez C. C.: Estudio de la Variabilidad de los Elementos Fe y Ni de la Capas
Industriales LB y SB en 15 Bloques del Sector Central del Yacimiento Punta
Gorda [Trabajo de Diploma] 1985. ISMM, Moa, Holguín.

130.

Vera Yeste A..: Introducción a los yacimientos de níquel cubanos, Ciudad de la
Habana: ORBE, 1979.

131.

Videaux L. A..: Valoración Mineralógica del Yacimiento Moa Oriental [Trabajo de
Diploma] 1990. ISMM, Moa, Holguín.

�BIBLIOGRAFÍA DEL AUTOR SOBRE EL TEMA:

132.

Vera Sardinas L. O.; Legrá L. A.; Medina M.: Racionalización de Redes en la

Exploración de los Yacimientos lateríticos Cubanos. Revista Minería y Geología. No.
2, 2001.

133.

Vera Sardinas L. O.; Rodríguez V. A.; Cordovés P. J. M.; Legrá L. A.: Delimitación

y Caracterización de los Dominios Geológicos del Yacimiento Punta Gorda. Revista
Geología y Minería. No. 3, 2001.

�APORTES CIENTÍFICOS TEÓRICOS Y PRÁCTICOS
e) Se establece la relación matricial entre las etapas del conocimiento de un
yacimiento, los parámetros que se estudian y los errores máximos permisibles
para la modelación de cada parámetro en cada etapa.
f)

Se precisa que el conocimiento de un parámetro en una etapa dada depende del
modelo que se utilice por lo cual es esencial seleccionar los mejores modelos
disponibles.

g) Se describe un sistema de elementos básicos para la determinación de los
parámetros a considerar en la racionalización de las redes de muestreo.
h) Se recalca que, respecto a un parámetro dado, el conocimiento del yacimiento
debe concretarse mediante el conocimiento de dicho parámetro en un sistema de
paneles disjuntos y cuya unión cubran completamente el yacimiento5.
i)

Se describen todos los elementos que permiten un estudio completo de la
variabilidad de un parámetro en cierto dominio donde el mismo se define.

j)

Se propone el uso de mapas de isolíneas del error de modelación para elaborar
las propuestas de las nuevas posibles redes de muestreo.

k) Se elaboró por primera vez el mapa de dominios geológicos preliminar del
yacimiento

Punta

Gorda

sobre

la

base

de

la

información

geológica,

geomorfológica y geoquímica disponible.

5

Esta concepción, que es evidente, al parecer ha sido “olvidada” por el abuso del Método de Zona
de Influencia.

�FLUJOGRAMA
ANALISIS GEOLOGICO INTEGRAL GENERAL. DETERMINACIÓN DE DOMINIOS GEOLOGICOS

DEFINICIÓN DE LOS PARÁMETROS Pi Y ETAPAS DE EXPLORACIÓN Ej

CREACIÓN DEL ESCALAFON DE VARIABILIDAD DE LOS PARÁMETROS Y ANÁLISIS DE COMPONENTES PRINCIPALES

SI EP &gt; E Permisible en algún panel

SI EP &lt; E Permisible en todos
los paneles

SE TOMAN COMO POSIBLES NUEVOS PUNTOS DE MUESTREO LOS DE LA
RED FORMADA POR LOS CENTROS DE LOS NUEVOS PANELES BNj + 1

NO ES NECESARIO HACER NUEVO MUESTREO

NO
EJECUTAR MUESTREO FISICO EN LOS
I

PUNTOS SIMULADOS
INCORPORACIÓN DEL PUNTO CENTRAL DEL PANEL DE MÁXIMO EP
COMO NUEVO PUNTO DE LA RED ACTUAL

S

�CALCULO DE LOS EP EN NUEVO CONJUNTO DE PANELES CON LA RED ACTUAL
SI TODOS LOS EP &lt; E Permisible

SI QUEDAN PANELES CON
EP &gt; E Permisible
NO

ESTAN TODOS LOS PUNTOS DE POSIBLE

SE TOMA COMO POSIBLE LA RED ACTUAL

SI
ANALISIS DE RACIONALIDAD DE LA RED PROPUESTA
CRITERIOS DE EXPERTOS

COSTO RED &lt; INGRESOS – OTROS COSTOS – GANANCIA
SI

NO

SE ACEPTA LA RED PROPUESTA COMO POSIBLE

FAVORABLE

SE APLICA CASO

NO FAVORABLE

SE TOMA
NUEVAMENTE

APLICACIÓN DE CRITERIO DE EXPERTOS

NO FAVORABLE

SE TOMA NUEVAMENTE COMO RED

FAVORABLE

SE TIENE LA NUEVA

ACTUAL LA RED DE MUESTREO

SE TOMA OTRO
CONJUNTO DE
PUNTOS QUE

ENSAYO CON NUEVO CONJUNTO DE PUNTOS.
CAMBIO DE F0. CRITERIO DE EXPERTOS SOBRE
SITUACION REAL

FORMEN UNA RED

FIN

�ANEXOS

�Anexo 24: Resultados de aplicar el Método del Número Rojo de Osetsky en el
bloque O – 48.

a)

Para el parámetro potencia del escombro superior:

�b)

Para la potencia del mineral útil

�c)

Para el parámetro contenido del Ni en el mineral útil:

�d)

Para el parámetro contenido del Fe en el mineral útil:

�Anexo 25: Resultados del error de estimación en los paneles de lado 16.66m
modelados a partir de la red de muestreo de 33.33m en el O -48.
(Los fondos grises corresponden a los paneles donde los errores de kriging de
bloque entre los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%)

�a)

Para el parámetro potencia del Escombro Superior.

�b)

Para el parámetro potencia de mineral útil

�c)

Para el parámetro contenido del Ni en el mineral útil

�d)

Para el parámetro contenido del Fe en el mineral útil

�Anexo 26: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado
16.66 m a partir de una red de muestreo con centro en cada panel para la
potencia del escombro superior en el bloque O – 48.

(Los fondos grises corresponden a los paneles donde los errores de kriging de bloque entre
los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%)

�Anexo 27. Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado
16.66m a partir de una red de muestreo con centro en cada panel para la
potencia de mineral en el bloque - 48.
(Los fondos grises corresponden a los paneles donde los errores de kriging de
bloque entre los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%)

�Anexo 28: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado
16.66m a partir de una red de muestreo con centro en cada panel para el
parámetro contenido de Ni del mineral útil en el bloque - 48.
(Los fondos grises corresponden a los paneles donde los errores de kriging de
bloque entre los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%)

�Nótese que al ser agregados los 6 puntos que presentaban error por encima del
10 % (anexo 25 c) se logra que todos los paneles presenten sus errores por
debajo del 10 % (máximo permisible para esta etapa)

Anexo 29: Error relativo porcentual por kriging de bloque en los paneles de lado
16.66m a partir de una red de muestreo con centro en cada panel para el
parámetro contenido de Fe en el mineral útil en el bloque - 48.
(Los fondos grises corresponden a los paneles donde los errores de kriging de
bloque entre los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%)

�Anexo 30: Frecuencias experimentales de la potencia de escombro superior
ajustadas a una curva normal en el bloque Q - 48.

�Anexo 31: Frecuencias experimentales de la potencia del mineral ajustadas a una
curva normal en el bloque Q - 48.

�Anexo 32: Frecuencias experimentales del contenido de Ni en el mineral útil
ajustadas a una curva normal en el bloque Q - 48.

�Anexo 33: Frecuencias experimentales del contenido de Fe en el mineral útil
ajustadas a una curva normal en el bloque Q - 48.

�Anexo 34: Estudio de la variabilidad por el Coeficiente de Pearson en el bloque
Q - 48.
a) Para la potencia del escombro superior
Por filas
Dirección OE
(Coordenada y)
6133.33334
6166.66667

Desviación

Variabilidad %

Error %

3.681818
6.486486

52.6
108.11

17.53
38.22

�6200
6233.33334
6266.66667
6300
6333.33334
6366.66667
6400

6.08
6.608696
6.315789
3.214286
6.065217
3.913043
4.875

101.33
110.14
105.26
45.92
86.65
55.9
69.64

35.83
38.94
37.22
15.31
28.88
18.63
23.21

Dirección SN
(Coordenada x)

Desviación

Variabilidad %

Error %

4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

4.5
5.428571
3.5
8.419355
8.470588
4.384615
3.06
4.040816
5.076923

75
90.48
70
120.28
121.01
62.64
43.71
57.73
72.53

26.52
31.99
26.46
40.09
40.34
20.88
14.57
19.24
24.18

Por columnas

b) Para la potencia de mineral útil
Por filas
Dirección OE
(Coordenada y)

Desviación

Variabilidad %

Error %

6133.33334
6166.66667
6200
6233.33334
6266.66667
6300
6333.33334
6366.66667
6400

5.641791
3.44186
2.075472
3.399771
2.338983
5.651748
3.931579
1.245614
1.741935

80.6
57.36
34.59
56.66
38.98
80.74
56.17
17.79
24.88

26.87
20.28
12.23
20.03
13.78
26.91
18.72
5.93
8.29

Dirección SN
(Coordenadas x))

Desviación

Variabilidad %

Error %

4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

3.860627
3.310345
0.96142
6.013749
2.590909
2.834862
2.746702
4.828326
3.83953

64.34
55.17
19.23
85.91
37.01
40.5
39.24
68.98
54.85

22.75
19.51
7.27
28.64
12.34
13.5
13.08
22.99
18.28

Por columnas

�c) Para el contenido de Ni del mineral útil
Por filas
Dirección OE
(Coordenada y)
6133.33334
6166.66667
6200
6233.33334
6266.66667
6300
6333.33334
6366.66667
6400

Desviación

Variabilidad %

Error %

1.832902
1.138771
1.354763
0.771934
0.737607
1.681229
1.833588
0.827663
1.561254

26.18
18.98
22.58
12.87
12.29
24.02
26.19
11.82
22.3

8.73
6.71
7.98
4.55
4.35
8.01
8.73
3.94
7.43

Por columnas
Dirección SN
(Coordenada x)

Desviación

Variabilidad %

Error %

4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

1.699538
1.777383
1.194676
1.461743
1.130252
1.493551
1.769362
1.219839
1.087408

28.33
29.62
23.89
20.88
16.15
21.34
25.28
17.43
15.53

10.01
10.47
9.03
6.96
5.38
7.11
8.43
5.81
5.18

Desviación

Variabilidad %

Error %

1.647806
0.900474
1.037031
3.368022
0.309477
1.548738
1.40108

23.54
15.01
17.28
56.13
5.16
22.12
20.02

7.85
5.31
6.11
19.85
1.82
7.37
6.67

d) Para el contenido de Fe en el mineral útil
Por filas
Dirección OE
(Coordenadas y)
6133.33334
6166.66667
6200
6233.33334
6266.66667
6300
6333.33334

�6366.66667
6400

0.503848
1.323791

7.2
18.91

2.4
6.3

Dirección SN
(Coordenadas x)
4733.33334
4766.66667
4800
4833.33334
4866.66667
4900
4933.33334
4966.66667
5000

Desviación

Variabilidad %

Error %

3.005387
1.838853
1.445147
1.741288
1.978844
1.869422
2.906499
0.704296
1.015843

50.09
30.65
28.9
24.88
28.27
26.71
41.52
10.06
14.51

17.71
10.84
10.92
8.29
9.42
8.9
13.84
3.35
4.84

Por columnas

Anexo 35: Coeficientes de correlación de los ajustes para el bloque Q – 48.
Parámetros
Coef. de Correlación

Pot. de

Pot. de

Cont. Ni

Cont. Fe

Escombro

Min. útil

Min. útil

Min. útil

0.317136

0.345257

0.07789

0.428238

0.477076

0.388407

0.184149

0.490051

Coeficiente de correlación para el
Plano Mínimo Cuadrado
z=A+Bx+Cy
Coeficiente de correlación para la
Superficie Cuádrica Mínimo
Cuadrada
z=A+Bx+Cy+Dxy+Ex2+Fy2

Anexo 36: Análisis variográfico para el bloque Q – 48.

�Variograma de la potencia de escombro superior.
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación
es:
g=0 para h=0
g=0+(3.84)*(3*h/(2*76)-(h/76)*sqr(h/76)/2) para 0&lt;h&lt;=76
g=0+(3.84) para h&gt;76

A partir del análisis de los variogramas direccionales:

Variogramas direccionales de la potencia de escombro superior
La elipse de anisotropía tiene la forma que se muestra:

�Elipse de anisotropía para la potencia de escombro.
Obsérvese que este parámetro se manifiesta de manera casi isotrópica.
El variograma de la potencia del mineral útil se muestra:

Variograma de la potencia de mineral útil.
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación
es:

g=0 para h=0
g=0+(12.6)*(3*h/(2*76)-(h/76)*sqr(h/76)/2) para 0&lt;h&lt;=76
g=0+(12.6) para h&gt;76
A partir del análisis de los variogramas direccionales que se muestran a
continuación, se elaboró la elipse de anisotropía:

�Variogramas direccionales de la potencia de mineral útil
La elipse de anisotropía es:

Elipse de anisotropía de la potencia de mineral útil
El variograma del contenido de Ni del mineral útil se muestra a continuación:

�Variograma del contenido de Ni en el mineral útil
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación
es:

g=0 para h=0
g=0+(0.0245)*(3*h/(2*42)-(h/42)*sqr(h/42)/2) para 0&lt;h&lt;=42
g=0+(0.0245) para h&gt;42
A partir del análisis de los variogramas direccionales:

Variogramas direccionales del contenido de Ni en el mineral útil.
La elipse de anisotropía tiene la forma que se ilustra:

�Elipse de anisotropía del contenido de níquel en el mineral útil.
El parámetro contenido de Fe en el mineral útil muestra un variograma de la
siguiente forma:

Variograma del contenido de Fe en el mineral útil
En este caso se ha asumido un modelo esférico sin efecto pepita cuya ecuación
es:
g=0 para h=0
g=0+(30)*(3*h/(2*53)-(h/53)*sqr(h/53)/2) para 0&lt;h&lt;=53
g=0+(30) para h&gt;53
A partir del análisis de los variogramas direccionales:

�Variogramas direccionales del contenido de Fe en el mineral útil.
La elipse de anisotropía tiene la forma que se muestra:

Elipse de anisotropía del contenido de Fe en el mineral útil

�Anexo 37: Errores de estimación por zonas de influencia en el bloque Q - 48.
a)

Para el parámetro potencia de escombro:

Errores de estimación de la potencia de escombro por zonas de influencia para el
bloque Q – 48.
Debe notarse que en algunos paneles no aparece ningún dato y esto se debe a
que en esos puntos la potencia del escombro superior es cero. Obsérvese,
además, que en la mayoría de los paneles se tiene un error mayor que el 20%,
que es el máximo permisible para esta etapa.

�b)

Para el parámetro potencia de mineral útil.

Errores de estimación de la potencia de mineral útil por zonas de influencia en el
bloque Q – 48.
Obsérvese que en una gran cantidad de paneles los errores se manifiestan por
encima del 20 %, que es el error máximo permisible para esta etapa, de donde
puede concluirse que para este parámetro (potencia de mineral útil) esta red de
33.33 m de lado no satisface las exigencias si usamos el método de zona de
influencia.

�c)

Para el parámetro contenido de Ni en el mineral útil:

Error de estimación del contenido de níquel en el mineral útil por zonas de
influencia en el bloque Q – 48.
Se observa que en ninguno de los paneles de 33.33 m de lado el error porcentual
está por encima del valor 20 %, lo que expresa que para este parámetro
(contenido de níquel) dicha red satisface plenamente las exigencias para la
precisión de los recursos por el método de zona de influencia.

�d)

Para el parámetro contenido de Fe en el mineral útil:

Errores de estimación del contenido de Fe en el mineral útil por zona de influencia
en el bloque Q – 48.
Nótese, que no hay paneles donde este error relativo y porcentual sobrepasa el
20% que admitimos como máximo para esta etapa.

�Anexo 38: Error de estimación en el bloque Q - 48, por paneles de 33.33 m de
lado con el uso de Kriging de bloque.

a)

Para el parámetro potencia de escombro:

Errores de estimación de la potencia de escombro en el bloque Q - 48.
Obsérvese que hay 16 paneles donde el error de estimación se manifiesta por
encima del 20 %, establecido como máximo permisible para esta etapa por lo que
se puede afirmar que para determinar el escombro superior esta red no es
suficiente en todo el bloque. Si comparamos con las figuras del Anexo 37 a
observamos que al cambiar de tipo de modelo los errores han disminuido de
manera notable.

�b)

Para el parámetro potencia de mineral útil.

Errores de estimación de la potencia de mineral útil.
Nótese que en 5 paneles, el error de estimación está por encima del error
permisible (20 %) por lo que esta red es insuficiente para pronosticar, en algunas
zonas, este parámetro en la etapa; si comparamos con los resultados del Anexo
19 observamos una apreciable disminución de los errores de estimación debido al
cambio de tipo de modelo.

�c)

Para el parámetro contenido de Ni en el mineral útil:

Errores de estimación del contenido de Ni en el mineral útil.
Obsérvese que para este parámetro la red actual (de 33.33.m de lado) cumple
perfectamente con las exigencias en cuanto al error permisible pero al cambiar de
tipo de modelo los errores también han disminuido de manera evidente.

�d)

Para el parámetro contenido de Fe en el mineral útil:

Errores de estimación del contenido de Fe en el mineral útil.

Se observa que en ningún panel el error se manifiesta por encima del 20 % y con respecto a
los resultados del Anexo 37 d los errores han disminuido.

�Anexo 39: Número Rojo de Osetsky para el Bloque Q - 48.

a)

Para la potencia del escombro superior:

�b)

Para la potencia de mineral útil

��c)

Para el contenido de Ni en el mineral útil

�d)

Para el contenido de Fe en el mineral útil

Anexo 40: Resultados del error de estimación en los paneles de lado 16.66m modelados
a partir de la red de muestreo de 33.33 m en el Q -48.

�(Los fondos grises corresponden a los paneles donde los errores de kriging de bloque entre
los valores estimados, multiplicados por 100, sobrepasan el 10%)
a)

Para la potencia del escombro superior

b)

Para la potencia del mineral útil

�c) Para el contenido de Ni en el mineral útil

d) Para el contenido de Fe en el mineral útil

�Anexo 41: Errores relativos porcentuales obtenidos al modelar con la red de
muestreo a la que se agregaron los puntos necesarios a partir de los centros de
los paneles de la red de 116.66 m.
a)

Para la potencia de escombro

Nótese que quedan 8 paneles con errores por encima de 10 %.
Para los errores (en metros).
Media Aritmética =
0.2148194725
Desviación Estándar =
0.1133934416
Coeficiente de Variación =
0.5278545763

�b)

Para la potencia del mineral útil

En este caso se mantienen 16 paneles con errores por encima de 10 %.
Para los errores (en metros).
Media Aritmética =
0.5287216455
Desviación Estándar =
0.2468496847
Coeficiente de Variación =
0.4668802324

�d)

Para el contenido de Fe en el mineral útil

Para los errores (en contenido de Fe).
Media Aritmética =
1.5045373878
Desviación Estándar =
0.2260943198
Coeficiente de Variación =
0.1502749760

�Anexo No. 42. Posición geográfica de los puntos de la red de 16.66 m x 16.66 m
propuestos a perforar en el bloque Q - 48.

a)

Según lel parámetro potencia de escombro.

b)

Según lel parámetro potencia de mineral útil.

�c) Según el parámetro contenido de hierro en el mineral útil.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
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        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="1">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
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                <text>Procedimiento para la determinación de las redes racionales de exploración de los yacimientos lateríticos de níquel y cobalto en la región de Moa</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                    <text>Tesis doctoral

VARIABLES PARA EL CONTROL DE LA CONCENTRACIÓN DE LOS SÓLIDOS
ALCANZABLE POR SEDIMENTACIÓN
GRAVITATORIA

Armín Mariño Pérez

�REPÚBLICA DE CUBA
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE METALURGIA

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE DOCTOR EN
CIENCIAS TÉCNICAS
(RESUMEN)

Vari able s para el cont rol de la conc entr ació n de sóli dos alca nzab le
por sed ime nta ció n gra vita tor ia

Autor: MSc. Armín Mariño Pérez

Tutores: Dr. C. José Falcón Hernández
Dr. C. George Eduardo Sales Valadao

Moa, 2002

3

�SÍNTESIS
Se plantea como problema científico, el insuficiente conocimiento para confirmar que
existe relación estadística entre la concentración de sólidos obtenida por sedimentación
gravitatoria y la concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación
mecánica de sistemas líquido-sólido, así como para determinar las principales tendencias en
el comportamiento de esta relación, en función de las condiciones experimentales. Se define
como objeto de la investigación, la relación estadística entre la concentración de sólidos
obtenida por sedimentación gravitatoria y la concentración de sólidos obtenida por otros
métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido.
Se plantea como objetivo, confirmar si la concentración de sólidos obtenida por
sedimentación gravitatoria, se relaciona estadísticamente con la concentración de sólidos
obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido y determinar
las principales tendencias en el comportamiento de esta relación, en función de las
condiciones experimentales. Se define como campo de acción, el mecanismo de la
separación mecánica de sistemas líquido-sólido.
Se formula como hipótesis que el estudio mediante el método lógico, de los fundamentos
teóricos y empíricos existentes acerca del mecanismo de los procesos de separación
mecánica de sistemas líquido-sólido, conjugado con métodos empíricos, permitirá saber si la
concentración de sólido obtenida por alguno de estos procesos se relaciona
estadísticamente con la concentración de sólidos obtenida por sedimentación gravitatoria;
así como determinar las principales tendencias en el comportamiento de esta relación, en
función de las condiciones experimentales.
Se obtiene como novedad científica, la predicción teórica y confirmación empírica de la
relación estadística entre la concentración de sólidos obtenida por sedimentación
gravitatoria y la obtenida por filtración sin escurrido, filtración con escurrido y sedimentación
centrífuga; así como de las principales tendencias en el comportamiento de esta relación, en
función de las condiciones experimentales.

�TABLA DE IDENTIFICADORES
Término o
Abreviatura

Sedimento

CPE

CTSE
CTE
CPC
VS

Concepto o denominación
convencional

Observaciones

En dependencia del proceso concreto, se
distingue el producto espesado, obtenido
por sedimentación gravitatoria; la torta sin
Lecho de sólidos relativamente
escurrir (totalmente saturada de humedad),
concentrado, obtenido como resultado
obtenida por filtración; la torta escurrida,
de cualquier proceso de separación
obtenida a partir de la torta sin escurrir
mecánica de sistemas líquido-sólido
mediante el soplado con aire y el producto
centrifugado, obtenido por sedimentación
centrífuga
Concentración de sólidos en el
producto espesado, ya sea en la
descarga del espesador industrial o al
final de la sedimentación periódica en
el laboratorio
Contextualmente se expresan en % en
Concentración de sólidos en la torta
volumen o % en masa
sin escurrir
Concentración de sólidos en la torta
escurrida
Concentración de sólidos en el
producto centrifugado
Velocidad de sedimentación
Se expresa en mm/h

4

�INTRODUCCIÓN
En la Empresa “Comandante Pedro Soto Alba”, el mineral se extrae en varios frentes de
explotación y se transporta mediante camiones hasta la planta de “Preparación de Pulpa”.
En esta planta se prepara por vía húmeda hasta obtener una suspensión cuya
concentración de sólidos se encuentra alrededor de 25 % en masa. Esta suspensión se
transporta por gravedad hasta la planta de “Espesadores”, donde se obtiene un producto
espesado, cuya concentración de sólidos debe encontrarse en niveles racionalmente
elevados.
Las dificultades para mantener en la planta de “Espesadores”, valores de CPE (ver tabla de
identificadores) suficientemente elevados y estables, pueden provocar las siguientes
consecuencias:
•

•

•
•

Incremento del costo unitario del producto final a medida que disminuye la CPE. Esto se
produce como resultado del incremento de los costos asociados a la obtención y
transporte de agua, ácido sulfúrico y coral, así como al calentamiento de la suspensión y
el transporte de suspensiones tecnológicas y residuales.
Intensificación de las acciones nocivas al medio ambiente y a la sustentabilidad de la
producción a medida que disminuye la CPE. Entre estas acciones nocivas se encuentran
la emisión de gases de combustión, humo y calor en la termoeléctrica; la extracción de
coral de la plataforma insular; la emisión del licor residual y la emisión de yeso con las
colas.
Complicaciones operativas, en la planta de “Lixiviación” como resultado de las
variaciones de la CPE.
Complicaciones operativas en la mina para obtener mezclas, que además de garantizar
la ley de Ni (Níquel), Fe (Hierro) y Mg (Magnesio), garanticen concentraciones de sólidos
en el producto espesado racionalmente elevadas.

De lo anterior se deriva la permanente necesidad de encontrar vías cada vez más eficientes,
para incrementar y/o estabilizar la CPE y garantizar con ello el incremento continuo de la
eficiencia y la eficacia de la planta de espesadores.
En la investigación bibliográfica realizada por el autor (1998), se puede apreciar que los
trabajos publicados hasta esa fecha, estuvieron orientados hacia el estudio de la influencia
que sobre la sedimentación, ejercen los siguientes factores:
1. Agentes de agregación.
2. Particularidades constructivas del espesador.
3. Características internas de la suspensión.
A continuación se refieren los trabajos más destacados en el estudio de la influencia de
cada grupo de factores y se resumen sus aportes y deficiencias esenciales.
La influencia de los agentes de agregación, específicamente los floculantes fue estudiada
por Martell (1969), Nebot (1969), Catasús (1971); Grave De Peralta (1970, 1971, 1971a), y
la Sherritt Gordon inc. (1974).
Se estudió también la influencia de la magnetización (Martell, 1969), sin lograr el incremento
de la CPE.
Falcón (1997), refiere que en dos oportunidades se realizaron pruebas industriales con
adición de silicato de sodio a la pulpa, con resultados favorables para la VS; pero
insignificantes para la CPE.
Falcón et al. (1997) han planteado que en la mayoría de los trabajos, a pesar de haberse
logrado el incremento de la VS, la CPE no se ha incrementado e incluso ha disminuido.
Sobre esto agregan: “... el aumento de la velocidad de sedimentación en la zona de caída libre, no

5

�determina el incremento del porcentaje de sólidos en el producto espesado, pues en ello también
influye la velocidad de compactación.”.
A pesar de que no se cuenta con información que se refiera a la realización de pruebas
exitosas en el nivel industrial hasta 1998, la contribución de estas investigaciones en la
acumulación de conocimientos es considerable.
La influencia del segundo grupo de factores: las particularidades constructivas del
espesador, fue estudiada por Kandukov (s.a), Grave de Peralta (1971) y Méndez (1969,
1973).
Novoa (1975) plantea que en la etapa de 1968 a 1974 se logró un incremento de la CPE de
aproximadamente 43,5 a 45,5, gracias al incremento de la potencia nominal del motor
eléctrico, en 5 %.
Beyrís (1997) plantea: “en los últimos años, con el reforzamiento de los mecanismos centrales de los
espesadores y la construcción del tercer espesador, se ha podido mejorar la operación de la planta,
aunque, en determinados períodos, se presentan dificultades en el proceso de sedimentación, lo que
indica que la eficiencia de este proceso está muy estrechamente relacionada con las características de
la pulpa alimentada y por consiguiente con el tipo de mineral laterítico minado ...”.
En estos trabajos se aprecia, que el estudio de la influencia de las particularidades
constructivas del espesador, permitió alcanzar un mayor grado de aprovechamiento de las
potencialidades de la suspensión alimentada. Sin embargo, por esta vía es imposible
estabilizar la CPE, porque la capacidad de compactación del mineral es variable.
En la determinación de la influencia del tercer grupo de factores: las características internas
de la suspensión, se destacan los trabajos de Beyrís (1985) y Falcón (1983, 1997), Silva y
Chaviano (1980), Palencia (1981), Rojas y Beyrís (1994), Almaguer (1995).
Se destaca particularmente el trabajo de Cerpa (1997), donde se presenta un amplio y
profundo estudio sobre la influencia de la mineralogía y de las características coloidales de
la pulpa cruda en la sedimentación. Para los ensayos de sedimentación, fueron utilizadas
suspensiones de concentraciones de sólidos igual a 1 %. Para el estudio del
comportamiento reológico de la suspensión, la concentración de sólidos no superó el 36 %
en masa.
Los principales factores cuya influencia ha sido considerada importante por estos autores
son los siguientes: tiempo de agitación durante el lavado, composición química,
mineralógica y granulométrica, así como la estructura morfológica del mineral, la
composición iónica de la fase líquida y las propiedades reológicas de la suspensión.
Es importante precisar que en la gran mayoría de las investigaciones dedicadas a
determinar la influencia de las características internas de la suspensión sobre la
sedimentación, la atención ha sido dirigida a descubrir la influencia de los referidos factores
sobre la VS. Dicho de otro modo, no se ha tenido en consideración que la CPE depende
esencialmente de las regularidades que rigen el proceso de estructuración, compactación o
apelmazamiento del sedimento.
Se ha previsto la posibilidad de pronosticar el comportamiento de la CPE, a partir de la
relación entre las propiedades de sedimentación de la suspensión y las características del
mineral. En este sentido, Beyrís (1997) ha propuesto una ecuación empírico-estadística que
describe la dependencia de la CPE, en función de la relación másica “metales
ligeros/metales pesados” (índice de sedimentación). En ese trabajo se aprecia como
insuficiencias, la falta de fundamentación teórica de la referida dependencia y la
determinación de la CPE a las 12 h; tiempo significativamente menor que el necesario para
alcanzar la CPE de equilibrio, que es el valor máximo de concentración de sólidos
alcanzable por sedimentación gravitatoria. Otra deficiencia de esta propuesta, es que para
conocer el índice de sedimentación es necesario conocer la composición química del
mineral.

6

�En resumen, las investigaciones publicadas hasta 1998, han contribuido considerablemente
al conocimiento sobre el tema y han servido de punto de partida para el perfeccionamiento
en la etapa siguiente. No obstante, resulta necesario señalar que en el orden científicometodológico, estas se caracterizan por las siguientes particularidades:
•
•
•

Han estudiado predominantemente la sedimentación, sin tener en consideración que la
CPE depende esencialmente de las regularidades que rigen el proceso de
compactación.
Han estudiado la posibilidad de predecir la CPE, únicamente mediante variables cuya
capacidad predictiva está dada por su influencia sobre la primera.
No han proporcionado dependencias científicamente fundamentadas, para la predicción
de la CPE.

Las investigaciones contribuyeron con la acumulación de experiencias y propiciaron que a
partir de 1998 se iniciara una etapa de intensa actividad experimental y transformadora en el
nivel industrial. En este marco, el 15 de agosto de 1999 se modificó la metodología de
predicción de la CPE y en septiembre del 2000 comenzó a operar un espesador de alta
productividad.
Para garantizar la CPE en los niveles requeridos, tanto en la mina como en la propia planta
de “Espesadores”, se realiza el control predictivo de la CPE. En calidad de variable
predictora se utiliza la VS de la suspensión, dejada en reposo durante dos horas en una
probeta. Para esta prueba la suspensión se diluye previamente hasta 12,5 % en masa.
Hasta el 15 de agosto de 1999, para realizar la dilución se suponía que la concentración de
sólidos en la alimentación era igual a 25 % en masa. Para garantizar los valores de CPE
deseados, se exigía que la altura leída debía ser igual o mayor que 90 mm (Reporte diario
de la Planta de “Espesadores”), que conceptualmente corresponde a una VS igual a 45
mm/h. A partir de esa fecha se pusieron en práctica dos modificaciones.
La primera modificación consiste, en considerar la concentración real de la suspensión
alimentada para realizar la dilución. Esto permite aumentar la precisión con que se establece
el valor de concentración inicial deseado para la prueba (12,5 % en masa). De ese modo
disminuye el efecto perturbador de las variaciones de la concentración de sólidos inicial,
sobre la VS. La segunda modificación consiste en incrementar la VS mínima admisible de 45
a 70 mm/h.
En la tabla que se muestra a continuación, aparecen los resultados del análisis de los datos
de producción correspondientes a los periodos enero-julio de 1999, enero-agosto de 2000 y
enero-mayo de 2001. Los datos sobre correlación entre la CPE y la VS, se refieren a los
espesadores convencionales. Los cálculos fueron realizados mediante el tabulador
“Microsoft Excel 2000”. Para ello se consideró el tiempo de residencia del mineral en los
espesadores.
Como se observa en esta tabla, en la etapa de enero-julio 1999 el coeficiente de correlación
estimado entre la VS y la CPE obtenida en los espesadores convencionales, es igual a 0,07
y la probabilidad de significación observada de la hipótesis nula que supone la igualdad a
cero del coeficiente de correlación (0,323), es mucho mayor que el nivel de significación
asumido como máximo admisible (0,05). Esto permite admitir que la correlación no es
significativa; sin embargo, en las siguientes etapas el coeficiente de correlación se
incrementó. Ya en el periodo de enero-mayo 2001 pasó a ser significativo con un valor igual
a 0,282, y una probabilidad de significación observada igual a 0,002.
El valor del coeficiente de correlación (0,282), a pesar de que es significativo puede ser
considerado demasiado pequeño, lo que quiere decir, que en la actualidad la predicción de
la CPE se realiza mediante una variable cuya capacidad predictiva en el nivel industrial, a
pesar de haber mejorado, es apreciablemente baja. Esto puede ser provocado por las
variaciones en las condiciones operacionales, por el pequeño valor del coeficiente de
correlación real entre ambas variables, o por ambos factores.

7

�Tabla. Resultados del análisis de los datos de producción de la planta de “Espesadores”.
No.
1
2
3
4
5

Indicadores
Número de pares ordenados (VS, CPE)
Estimador r, del coeficiente de correlación ρ entre la CPE y la
VS
Probabilidad de significación observada de la hipótesis nula que
supone la igualdad a cero del coeficiente de correlación
CPE promedio en los espesadores convencionales, % en masa
Promedio de la VS, mm/h

Enero-julio
EneroEnero1999
agosto 2000 mayo 2001
204
228
118
0,070

0,154

0,282

0,323

0,020

0,002

46,1
68,3

47,2
81,4

47,4
69,5

Otra deficiencia de la VS como variable predictora es su relativamente prolongado tiempo de
respuesta (igual a 2,3 h aproximadamente).
Luego, la situación actual en la planta de espesadores en la empresa “Comandante Pedro
Soto Alba”, se caracteriza por las siguientes deficiencias:
•
•

El coeficiente de correlación entre la CPE y la actual variable predictora: la VS, a pesar
de que es significativo, es bajo (alrededor de 0,3).
El tiempo de respuesta de la VS como variable predictora, es relativamente prolongado
(igual a 2,3 h aproximadamente).

A partir de estas deficiencias se declara como situación problémica actual, la baja
eficiencia en el control de la CPE en la planta de “Espesadores” de la Empresa “Cdte Pedro
Soto Alba”.
Para el diseño teórico de la investigación, se tiene en cuenta que la correlación estadística
entre dos variables es una interpretación matemática y no tiene que explicarse
necesariamente por la influencia de una sobre la otra, sino que estas pueden depender de
una tercera, cuya influencia común sobre ambas, es la causante de la correlación entre
ellas. Dicho de otro modo, si las variables y1 y y2 dependen de un mismo factor x, es posible
que exista una dependencia estadística entre y1 y y2, que por su naturaleza es indirecta y
que puede ser aprovechada para predecir aquella variable, cuya determinación es más
demorada, compleja y costosa.
Un ejemplo práctico del referido comportamiento, ubicado precisamente en el campo de la
separación mecánica de sistemas líquido-sólido, fue obtenido por Valadao et al. (1996),
quienes han verificado la existencia de correlación entre las condiciones óptimas de
sedimentación y de filtración.
Además de lo anterior, se cuenta con la información a priori de que muchos de los factores
que influyen sobre la CPE, deben influir también sobre la concentración de sólidos obtenida
por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido (filtración,
centrifugación y compresión mecánica). Esto permite suponer que la concentración de
sólidos obtenida por estos métodos debe correlacionar con la CPE. Resultados preliminares
fueron publicados por el autor y colaboradores (2001).
Para contribuir con la solución de la situación problémica se plantea como problema
científico, el insuficiente conocimiento para confirmar que existe relación estadística entre la
concentración de sólidos obtenida por sedimentación gravitatoria y la concentración de
sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido, así
como para determinar las principales tendencias en el comportamiento de esta relación, en
función de las condiciones experimentales.
Lo anterior permite definir como objeto de la investigación, la relación estadística entre la
concentración de sólidos obtenida por sedimentación gravitatoria y la concentración de
sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido.

8

�Se plantea como objetivo, confirmar si la concentración de sólidos obtenida por
sedimentación gravitatoria, se relaciona estadísticamente con la concentración de sólidos
obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido y determinar
las principales tendencias en el comportamiento de esta relación, en función de las
condiciones experimentales.
Para cumplir este objetivo se debe profundizar en el campo de acción, del mecanismo de la
separación mecánica de sistemas líquido-sólido.
La hipótesis queda formulada como sigue: El estudio mediante el método lógico, de los
fundamentos teóricos y empíricos existentes acerca del mecanismo de los procesos de
separación mecánica de sistemas líquido-sólido, conjugado con métodos empíricos,
permitirá saber si la concentración de sólido obtenida por alguno de estos procesos se
relaciona estadísticamente con la concentración de sólidos obtenida por sedimentación
gravitatoria; así como determinar las principales tendencias en el comportamiento de esta
relación, en función de las condiciones experimentales.
A partir de esta hipótesis se proyecta como novedad científica, la predicción teórica y
confirmación empírica de la relación estadística entre la concentración de sólidos obtenida
por sedimentación gravitatoria y la obtenida por otros métodos de separación mecánica de
sistemas líquido-sólido; así como de las principales tendencias en el comportamiento de
esta relación, en función de las condiciones experimentales.
Tareas:
1. A partir del estudio del estado del arte (la predicción de la CPE), mediante el método
histórico, determinar el alcance de la investigación (capítulo 1).
2. A partir de las regularidades conocidas de la separación mecánica de sistemas líquidosólido, mediante el método lógico, preseleccionar las variables que pueden correlacionar
con la CPE y prever la influencia de los factores más importantes, sobre el coeficiente
de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión (capítulo 1).
3. A partir de los resultados de la tarea anterior, mediante el método lógico, diseñar los
experimentos para la comprobación empírica de los resultados teóricos (capítulo 2).
4. Comprobar en el nivel de laboratorio los resultados teóricos, mediante el método
experimental, el método estadístico y el método lógico (capítulo 3).

9

�CAPÍTULO 1
ALCANCE DE LA INVESTIGACIÓN Y RESULTADOS TEÓRICOS
A partir del estudio del estado del arte (la predicción de la CPE), mediante el método
histórico, se determina el alcance de la investigación. A partir de las regularidades conocidas
de la separación mecánica de sistemas líquido-sólido, mediante el método lógico, se
preseleccionan las variables que pueden correlacionar con la CPE y se prevé la influencia
de los factores más importantes, sobre el coeficiente de correlación y los parámetros de la
ecuación de regresión.
1.1 Alcance de la investigación
Se consideran los trabajos de Bürger et al. (2000); Concha et al. (1996); Bürger y Wendland
(1998); Bürger (2000); Bürger et al. (2000b); Bürger et al. (2000c); Garrido et al. (2000);
Bushell (2002); Stamatakis y Tien (1992); Bürger et al. (2001); Berres et al. (2002, 2002a y
2002b); Berres y Bürger (2002).
El estudio de los referidos trabajos permite resumir lo siguiente:
•

•
•

La predicción de la CPE ha sido realizada mediante modelos matemáticos, basados en
relaciones obtenidas mediante la idealización y simplificación de relaciones muy
complicadas. Esto provoca limitaciones en la predicción de la CPE cuando se trata de
suspensiones reales.
No ha sido posible evadir la necesidad de apoyarse en métodos experimentales, en gran
medida costosos y consumidores de tiempo.
No ha sido abordado el estudio de la posibilidad de predecir la CPE, mediante la
concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica de
sistemas líquido-sólido.

De lo anterior se deduce la conclusión número 1 de este capítulo.
1.2 Resultados teóricos
1.2.1 Caracterización de la humedad de materiales sólidos
La caracterización de la humedad, en cuanto a su posición relativa respecto al sólido, la
naturaleza de las fuerzas que participan en su estabilidad y los métodos capaces de
eliminarla, ha permitido obtener los siguientes resultados teóricos preliminares:
•
•

Es posible que la CPE, correlacione con la CTSE, la CTE, la CPC y la concentración de
sólidos obtenida por filtración centrífuga y compresión mecánica.
Existen premisas que indican la posibilidad de que el coeficiente de correlación entre la
CPE y la CTE, sea menor que entre la CPE y la CTSE.

1.2.2 Introducción teórica sobre sedimentación y filtración
Para examinar la sedimentación y la filtración gravitatorias, el autor considera el modelo
físico hipotético representado en la fig. 1.1, tomada de Smiles (1975).
Cuando las superficies del líquido en el recipiente y de la suspensión en el cilindro se
encuentran a la misma altura ( h = 0 ), ocurre solamente la caída de las partículas
(sedimentación), que en este caso se produce únicamente gracias a la acción de la fuerza
de gravedad. Si h &gt; 0, también ocurre el movimiento del líquido a través del fondo poroso
(filtración).

10

�Fig. 1.1 Representación gráfica de la sedimentación y la filtración gravitatorias.

Büerger, Concha y Karlsen (2001) han propuesto un modelo físico hipotético de la filtración
a presión con sedimentación simultanea y la ulterior compresión mecánica. En su propuesta,
los referidos autores suponen que la presión se ejerce directamente sobre la suspensión
que se encuentra en la probeta, mediante un pistón que una vez terminada la filtración
propicia la compresión mecánica del sedimento. Sobre esta base, ilustran la distribución de
las concentraciones volumétricas del sólido φ en el sistema, en el instante inicial, en un
instante donde ocurre la filtración y en un instante donde ocurre la compresión mecánica.
Si de la situación explicada por Büerger, Concha y Karlsen (2001), se toma la suspensión en
la probeta y la distribución de concentraciones del sólido, y seguidamente se combina con la
situación representada en la fig. 1.1, donde se supone que h = 0, se obtiene la situación
representada en la fig. 1.2.
A partir de esta situación, se explica simplificadamente el mecanismo de sedimentaciónconsolidación periódica.
En la fig. 1.2 c) puede verse que al final de la sedimentación-consolidación, quedan dos
zonas: la zona de líquido clarificado y la zona del sedimento consolidado o comprimido por
la acción de la fuerza de gravedad.
Entre las fuerzas que se oponen tanto a la sedimentación como a la compactación, se
encuentra la fuerza de Arquímedes y la fuerza de arrastre Fa , provocada por la fricción del
líquido con el sólido. Esta última depende de la velocidad relativa del líquido respecto al
sólido v r conforme la siguiente ecuación:

Fa = C a

ρ l v r2
2

(1.1)

donde C a - coeficiente de arrastre o de fricción; ρ l - densidad del líquido.

11

�Fig. 1.2 Para explicar el transcurso de la sedimentación y la
a) Estado inicial; b) Formación del sedimento; c) Sedimento comprimido.

filtración

gravitatorias.

En la zona donde la concentración de sólidos es igual a la inicial, se supone que ocurre la
sedimentación contrariada. En estas condiciones, de acuerdo con Lu et al. (1998), en el
caso de suspensiones polidispersas, la velocidad de sedimentación gravitatoria puede ser
estimada por la fórmula

U = U 0 f (φ )

(1.2)

donde U 0 - velocidad de sedimentación de Stokes; f (φ ) - factor de velocidad contrariada,

que es una función creciente de la fracción volumétrica de las partículas, φ .

En esta ecuación, el factor f de sedimentación obstaculizada depende solo de la fracción
volumétrica total de las partículas φ , lo que constituye una simplificación de la realidad. En la
actualidad, Berres et al., (2002) han considerado la influencia de las concentraciones de
cada especie. No obstante, está ecuación resulta útil para un análisis cualitativo como el que
se realiza en este trabajo.
Si se supone que en la fig. 1.2, el desnivel entre la superficie libre del líquido en el recipiente
exterior y la superficie libre de la suspensión h, es mayor que cero, la fuerza de gravedad
además de provocar la caída de las partículas, provoca una corriente de líquido a través del
fondo poroso del cilindro.
En este caso, el flujo específico referido a la unidad de área de la sección transversal del
cilindro q ( m 3 (m 2 ⋅ s ), es equivalente a la velocidad lineal con que desciende el líquido
respecto a las paredes del cilindro. Este flujo descendente provoca el incremento de la
velocidad de sedimentación. En estas condiciones la velocidad de sedimentación resultante
u, es la suma de la velocidad de sedimentación contrariada U y la velocidad del líquido q
(Lu et al., 1998)). Lo anterior se expresa mediante la ecuación

u =U +q

(1.3)

La relación entre el flujo específico q a través del sedimento y las características del sólido
y de la fase líquida, se expresa a través de la ecuación de Kozeny (Carman, 1997), dada

12

�para el flujo específico de líquido a través de un lecho poroso arbitrario. La referida ecuación
es

q=

ε 3 ∆P ⋅ g
kµS 2 L

(1.4)

donde ε - volumen de los poros referido a la unidad de volumen del lecho (porosidad); k constante; µ - viscosidad dinámica del fluido; S - área de superficie de las partículas,
referida a la unidad de volumen del lecho; ∆P - diferencia entre la presión en la parte
posterior y anterior del lecho (fuerza motriz de la filtración), g - aceleración de la gravedad;
L – altura o espesor del lecho.
Durante la sedimentación-compresión, en la capa de sedimento la fuerza motriz de la
compresión es tan solo la fuerza de gravedad, mientras la fuerza de arrastre provocada por
la fricción entre las partículas y el líquido que se mueve hacia arriba, se opone a la
compresión. Sin embargo, en el caso de la filtración, la fuerza de arrastre actúa de arriba
hacia abajo y constituye una componente más de la fuerza motriz de la compresión. Esto
trae como resultado que la capa de sedimento tienda a compactarse hasta concentraciones
mayores, con respecto a las concentraciones alcanzadas sin la participación de la filtración.
1.2.3 Dependencia hipotética entre la concentración de sólidos en el producto
espesado y la concentración de sólidos en la torta sin escurrir
Para deducir la dependencia estadística entre la CPE y la CTSE, se considera que de
acuerdo con la ecuación (1.1) la fuerza de arrastre es proporcional al cuadrado de la
velocidad relativa entre el líquido y el sólido. Se sabe además, que esta velocidad se
incrementa con el incremento del flujo específico de líquido q , que a su vez, conforme la
ecuación (1.4), depende positivamente de la diferencia de presión ∆P , o fuerza motriz de la
filtración. De lo anterior se deduce que la fuerza motriz de la compresión se incrementa con
el incremento de la fuerza motriz de la filtración. En lo adelante, a la fuerza motriz de la
compresión se le denominará presión de compresión Pc .
Si a la razón de variación del espesor del sedimento, respecto a la variación infinitesimal de
la fuerza motriz de la compresión para una masa de sólidos constante, se le denomina factor
de compresibilidad, se puede afirmar que la diferencia (CTSE-CPE), ambas expresadas en
partes volumétricas de sólido respecto a la suspensión, se incrementa con el incremento del
factor de compresibilidad del sedimento y de la fuerza motriz de la filtración ∆P . Esta fuerza
motriz, es a su vez proporcional a h (ver fig. 1.1) y también puede estar dada por el
enrarecimiento en el recipiente exterior, la presión del aire comprimido suministrado al
cilindro, o la presión aplicada sobre la suspensión mediante un pistón.
A continuación se supone la siguiente situación hipotética:
Se cuenta con varias suspensiones que contienen sólidos diferentes, cualquiera sea el valor
del factor de compresibilidad de los sedimentos individuales γ i y de su desviación típica S γ ,
incluido el cero. Cada una de estas suspensiones son divididas en dos partes. Una de estas
partes, conforme se representa en la fig. 1.3 a) se somete a sedimentación con la obtención
de un producto espesado, cuya concentración de sólidos, es CPEi. La otra es sometida a
filtración con la obtención de una torta cuya concentración de sólidos es CTSEi.

13

�Fig. 1.3 Para la deducción de la dependencia estadística entre la CPE y la CTSE.
a) Producto espesado ( h = 0 ); b) Torta sin escurrir ( h &gt; 0 ); c) Torta sin escurrir ( h → 0 ).

Si la fuerza motriz de la filtración es considerablemente mayor que cero como se representa
en la fig. 1.3 b), se obtiene una torta apreciablemente más comprimida que el producto
espesado, cuya concentración de sólidos CTSEi, es mayor que CPEi (en el gráfico, el efecto
de compresión ha sido ilustrativamente exagerado). Sin embargo, si la fuerza motriz de la
filtración se hace disminuir hasta que tienda a cero como se representa en la fig. 1.3 c) y se
desprecia la influencia de las perturbaciones, cualquiera sean las condiciones
experimentales, cada valor de CTSEi tiende al correspondiente valor de CPEi.
La situación anterior se encuentra ilustrada en la fig. 1.4 a), donde la escala en ambos ejes
es la misma. Esto en términos finitos equivale a decir, que si se realiza el análisis de
correlación-regresión entre la CPE y la CTSE, se obtiene una ecuación de regresión lineal
del tipo

CPE = b0 + b1 ⋅ CTSE

(1.5)

con intercepto b0 igual a cero, pendiente b igual a la unidad y coeficiente de correlación
igual a la unidad.
En caso de que las partículas en todas las suspensiones supuestamente sean esféricas;
pero en cada una la función de distribución de los tamaños sea distinta a la función de
distribución de tamaños en cualquier otra, cada valor de la CPEi será desigual a los demás;
pero el factor de compresibilidad teóricamente puede considerarse nulo. En este caso, si el
experimento se realiza con una fuerza motriz de la filtración considerable, cada valor de
CTSEi, como se muestra en la fig. 1.4 b), será igual al correspondiente valor de CPEi, por lo
que se mantiene la condición de que en la ecuación (1.5), b0 = 0, b1 = 1 y r = 1.
Si la fuerza motriz de la filtración es considerable, en el caso hipotético de sedimentos
igualmente compresibles, o sea cuando la desviación típica de los factores de
compresibilidad S γ tiende a cero, el incremento de la CTSEi, respecto al correspondiente
valor de la CPEi, obtenido a partir de la misma suspensión, será el mismo cualquiera sea la
suspensión y puede esperarse el comportamiento ilustrado en la fig. 1.4 c), donde se
observa que la recta se ha desplazado paralelamente hacia valores mayores de CTSE. En

14

�este caso, se mantiene la igualdad del coeficiente de correlación y la pendiente a la unidad,
pero el intercepto es negativo.

Fig. 1.4 Influencia hipotética de la fuerza motriz de la filtración y la compresibilidad de los sedimentos,
sobre el comportamiento de la CPE en función de la CTSE. a) ∆P → 0; γ ≥ 0; S γ ≥ 0 ;
b) ∆P ≥ 0; γ → 0 ; c) ∆P &gt; 0; γ &gt; 0; S γ → 0 ; d) ∆P &gt; 0; S γ &gt; 0 .

Por último, si como en la situación hipotética anterior la fuerza motriz de la filtración es
considerable; pero los sedimentos, como ocurre en la realidad, además de ser compresibles,
la desviación típica de los factores de compresibilidad Sγ es mayor que cero ( S γ &gt; 0 ), el
incremento de la CTSEi respecto a la CPEi, no será el mismo en todos los sedimentos. Por
consiguiente, los puntos experimentales se dispersarán y el coeficiente de correlación lineal
será menor que la unidad. En este caso, la pendiente y el intercepto serán distintos de la
unidad y de cero respectivamente.
Los razonamientos expuestos hasta el momento permiten plantear lo siguiente
•
•
•

La CPE correlaciona positivamente con la CTSE.
La fuerza motriz de la filtración ∆P , influye sobre el coeficiente de correlación y ambos
parámetros de la ecuación de regresión;
Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la filtración ∆P , factores de
compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos y desviación típica de estos
factores S γ tiende a cero, el coeficiente de correlación tiende a la unidad.

•

•

Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la filtración ∆P y factores de
compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos tiende a cero, el intercepto
tiende a cero.
Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la filtración ∆P , factores de
compresibilidad individuales γ i de todos los sedimentos y desviación típica de estos
factores S γ tienden a cero, la pendiente tiende a la unidad.

15

�Al incrementarse la fuerza motriz de la filtración se incrementa la fuerza de compresión y
con ello aumenta la dispersión de los incrementos de concentración (CTSEi-CPEi). A partir
de cierto valor de presión, puede ocurrir la deformación elástica y el quebrantamiento de las
partículas individuales (Tiller y Yeh, 1987). Este cambio en el mecanismo de compresión,
cuya manifestación tiene lugar principalmente a elevadas presiones de filtración, también
puede influir positivamente sobre la referida dispersión.
Lo anterior corrobora que la fuerza motriz de la filtración ∆P , influye negativamente sobre el
coeficiente de correlación lineal entre la CPE y la CTSE.
Por otra parte, a medida que mayor sea la desviación típica de los factores de
compresibilidad S γ , mayor será la desviación típica de los incrementos individuales de
concentración (CTSEi-CPEi). Con ello también se incrementará la dispersión de los puntos
experimentales y disminuirá el coeficiente de correlación lineal. Esto permite afirmar que la
desviación típica de los factores de compresibilidad influye negativamente sobre el
coeficiente de correlación lineal entre la CPE y la CTSE.
1.2.4 Otras dependencias hipotéticas y generalización
Para obtener la dependencia hipotética entre la concentración de sólidos en el producto
espesado y las variables no consideradas en el epígrafe anterior, se estudian las
particularidades de la sedimentación en la capa de concentración igual a la inicial (ver fig.
1.2 b), la sedimentación y la filtración centrífugas, el escurrido y la compresión mecánica. Se
llega a conclusiones sobre las particularidades de la correlación que puede haber entre la
CPE y las variables VS, CTE, CPC, la concentración de sólidos en el producto obtenido,
filtración centrífugas y la concentración de sólidos obtenida por compresión mecánica. Ver
conclusiones del capítulo.
Del párrafo que sigue a la ecuación (1.4), se deduce que el coeficiente de correlación y los
parámetros de la ecuación de regresión, dependen esencialmente de la presión de
compresión y esta a su vez se encuentra en dependencia de la fuerza motriz de la filtración
∆P y del coeficiente de separación. Luego, en las conclusiones acerca del comportamiento
del coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión, los términos
fuerza motriz de la filtración ∆P y coeficiente de separación Ks , pueden ser sustituidos por
el término general, presión de compresión Pc .
Conclusiones
1. El problema de la predicción de la CPE, no ha sido resuelto satisfactoriamente y el
estudio de la posibilidad de predecir esta variable mediante la concentración de sólidos
obtenida por otros métodos de separación mecánica de sistemas líquido-sólido,
contribuye a la solución de un problema global.
2. Como resultado del estudio de los fundamentos teóricos de la separación de sistemas
líquido-sólido, se obtiene la siguiente información a considerar durante el diseño
experimental.
•
Pueden correlacionar con la CPE, la CTSE, la CTE, la CPC, la concentración de
sólidos obtenida por filtración centrífuga y la obtenida por compresión mecánica.
•
Los factores que pueden influir sobre la correlación entre la CPE y las variables
referidas más arriba se dividen en tres grupos:
‫־‬
Factores que influyen sobre la filtración, el escurrido y la compresión
mecánica por separado o sobre todos estos procesos la vez (se asume que el
proceso se realiza con el medio filtrante colocado horizontalmente): fuerza
motriz de la filtración, fuerza motriz del escurrido, fuerza motriz de la
compresión mecánica, tiempo de espera antes de aplicar la fuerza motriz de
la filtración y tamaño de la muestra.

16

�Factores que pueden influir sobre la sedimentación o la filtración centrífugas:
coeficiente de separación Ks y tiempo de espera antes de iniciar la filtración
centrífuga.
‫־‬
Factores que influyen simultáneamente en todos los procesos: la superficie
específica del sólido, la diferencia efectiva entre la densidad de las partículas,
ya sean individuales o agregadas y la densidad de la suspensión, la
viscosidad del fluido, la concentración de sólidos inicial en la suspensión φ 0 ,
la función de distribución granulométrica, la forma de las partículas, la
presencia de floculantes. También todos los factores que inciden sobre el
potencial Z y el espesor de la doble capa eléctrica; tales como, la estructura y
composición de la superficie sólida, la composición iónica de la suspensión y
la afinidad de estos iones con la superficie sólida.
3. Como resultado del estudio de los fundamentos de la separación mecánica de sistemas
líquido-sólido, se predice el siguiente comportamiento de la relación estadística entre la
CPE y la concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica:
•
La CPE correlaciona positivamente con la CTSE, la CTE, la CPC, así como con la
concentración de sólidos en el producto obtenido por filtración centrífuga y en el
producto obtenido por compresión mecánica.
•
El coeficiente de correlación lineal entre la CPE y las variables explicativas, es
función decreciente de la fuerza motriz la compresión Pc y de la desviación típica
de los factores de compresibilidad.
•
Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la compresión Pc , factor de
‫־‬

compresibilidad individuales γ i y desviación típica de estos factores S γ tiende a
•

cero, el coeficiente de correlación tiende a la unidad.
Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la compresión Pc y

•

factores de compresibilidad individuales γ i tiende a cero, el intercepto tiende a
cero.
Cuando al menos una de las variables, fuerza motriz de la compresión Pc , factores
de compresibilidad individuales γ i y desviación típica de estos factores S γ tiende

•

•
•
•

a cero, la pendiente tiende a la unidad.
La influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 en la suspensión sobre la
CPE es positiva, sin embargo, esta influencia sobre la CTSE debe ser más
complicada.
El coeficiente de correlación entre la CPE y la CTE debe ser menor, que entre la
primera variable y la CTSE.
Si los valores de CPE son suficientemente elevados, la concentración de sólidos
obtenida por otros métodos, tiende a igualarse a la CPE.
Existen premisas teóricas sobre la posibilidad de que la VS correlacione con la CPE
y de que el coeficiente de correlación entre estas dos variables sea relativamente
bajo.

17

�CAPÍTULO 2
MATERIALES Y MÉTODOS
Una vez determinado el alcance de la investigación, preseleccionadas las variables que
pueden correlacionar con la CPE y prevista la influencia de los factores más importantes,
sobre el coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión, mediante el
método lógico se fundamenta el diseño de los experimentos para la comprobación empírica
de los resultados teóricos. También se explica la metodología general para el análisis de
correlación y regresión.
2.1 Obtención de las muestras de trabajo y diseño experimental general.
2.1.1 Obtención de las muestras de trabajo
A partir del mineral que era extraído en los frentes de explotación, se tomaron 10 muestras
representativas, de aproximadamente 25 kg cada una. En lo adelante, estas se denominan
muestras puras.
La obtención de las muestras de trabajo se resume en los siguientes pasos:
1.
2.
3.
4.

Obtención de las muestras puras a partir de los yacimientos en explotación.
Preparación de las muestras puras.
Cálculos preliminares.
Homogenización y muestreo.

2.1.2 Selección de las variables explicativas y los factores a considerar en el plan
experimental
De las variables que de acuerdo con las conclusiones del capítulo anterior, pueden
correlacionar con la CPE, para el estudio experimental son seleccionadas las de más fácil
determinación: la CTSE, la CTE y la CPC.
En la fig. 2.1 se presenta el diagrama que muestra cuáles son los factores cuya influencia
sobre el coeficiente de correlación se estudia y a través de cuáles de las variables
intermedias (CTE, CTSE, CPE, VS y CPC), puede manifestarse esta influencia. En este
diagrama se observa que la fuerza motriz de la filtración, puede influir sobre la correlación
entre la CPE y la CTSE, a través de la CTSE. La influencia de la intensidad de agitación I a
sobre todos los coeficientes de correlación, puede manifestarse a través de todas las
variables intermedias. La influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 sobre todos los
coeficientes de correlación, puede manifestarse a través de todas las variables intermedias,
excepto la VS, pues esta variable fue determinada en un nivel único de concentración de
sólidos inicial φ 0 .

18

�Fig 2.1 Factores cuya influencia sobre el coeficiente de correlación, se estudia.

2.1.3 Matriz experimental y metodología general de la investigación
Para determinar la CTSE se tuvieron en consideración dos niveles de presión ∆P. El nivel
inferior corresponde a la filtración bajo la fuerza de gravedad y el superior a la filtración al
vacío con una diferencia de presión igual a 29,4 kPa (0,3 at). En calidad de nivel inferior se
asumió la filtración gravitatoria.
La CTE se obtuvo solamente por filtración al vacío.
Para determinar la CPC, el nivel superior del coeficiente de separación se asumió igual a
2000 y el inferior igual a 1000.
Fueron considerados dos niveles de intensidad de agitación I a . El inferior corresponde al
lavado del mineral mediante el removido manual, seguido por la homogeneización y
muestreo bajo un criterio de Reynolds Re = 2,4 ⋅ 10 4. El superior corresponde al lavado bajo
un criterio de Reynolds Re = 1,0 ⋅ 10 5 , seguido por la homogeneización y el muestreo bajo el
mismo criterio de Reynolds.
Fueron utilizados dos niveles de concentración de sólidos inicial: 3,95 y 8,58 % en volumen,
que corresponden aproximadamente a las concentraciones másicas 12,5 % y 25 %, bajo el
supuesto de que la densidad del mineral es igual a 3,55 g/cm3.
En el diseño experimental, la VS inicial fue determinada únicamente en el nivel mínimo de
concentración de sólidos inicial φ 0 , que es similar al utilizado para el mismo propósito en el
nivel industrial.
En la tabla 2.1 se muestran los valores asignados a cada factor en sus dos niveles.
Tabla 2.1. Factores considerados y sus niveles reales
No.

Factor

Nivel inferior

Nivel superior

1

φ 0 , % vol.

3,95

8,58

2

I ag

3

∆P
Ks

4

El correspondiente al lavado manual y

Re = 2,4 ⋅ 10 4

durante el muestreo

0,392 kPa (4 cm de H2O)
1000

Re = 1,0 ⋅ 10 5
29,43 kPa (0,3
at)
2000

19

�En la tabla 2.2, se muestran las combinaciones de condiciones experimentales codificadas.
El nivel inferior y superior asignado a cada factor, se representa con los signos ( - ) y ( + )
respectivamente.
Tabla 2.2 Matriz experimental codificada
CPE, CTSE, CTE, CPC CTSE
No. Serie
1
2
3
4

A
B
C
D

φ0

Ia

∆P

+
+
-

+
+

-

CTE

CPC

VS

∆P Ks φ 0 I a

+
+
+
+

+
+
+
+

-

+
+
+
+

-

+
+

En esta tabla se muestra que en la serie A, cuando en calidad de variable explicativa se
asumió la concentración de sólidos en la torta sin escurrir CTSE, se aplicaron
combinaciones de tratamiento de tres factores: la concentración de sólidos inicial φ0 , la
intensidad de agitación I a durante la preparación de la suspensión y la presión ∆P durante
la filtración. Cuando la variable explicativa es la CPC, en calidad de tercer factor se
consideró el coeficiente de separación Ks. Cuando en calidad de variable predictora se
tomó la CTE, conforme ha sido fundamentado anteriormente, esta variable se tomó
solamente en el nivel superior de presión ∆P.
Cada serie experimental está compuesta de 13 corridas. El esquema de una corrida
experimental se resume en la primera conclusión de este capítulo.
El orden en que serían realizadas las corridas experimentales, se decidió parcialmente al
azar. En la tabla 2.3 aparecen los intervalos en que varían la desviación típica S n −1 , y el
error relativo δx = ∆x ⋅ 100 x , donde ∆x es el error absoluto de estimación y x es el
promedio. El error absoluto de estimación se calculó con un nivel de confianza α = 0,05 .
Tabla 2.3 Intervalos de variación de la desviación típica y el error relativo
Variable
CPC
CTSE
VS
CTE

0,1
0,5
0,6
1,0

Sn-1
0,3
0,8
1,1
1,3

δx
0,2
1,2
1,4
2,5

0,7
2,0
2,7
3,2

La limpieza de errores graves se realizó mediante el criterio de Student.
2.2 Procedimientos experimentales particulares
2.2.1 Preparación y muestreo de la suspensión
Una vez que se obtuvieron las muestras de trabajo, se lavó a la intensidad de agitación I a
preestablecida y seguidamente se agitó durante 40 min mientras se reajustaba la
concentración de sólidos en la suspensión y se practicaba el muestreo.
Las muestras de suspensión se tomaron manualmente de diferentes partes del volumen de
la suspensión mientras se agitaba y se vertieron de forma intercalada en las probetas para
la sedimentación gravitatoria y en los frascos destinados a almacenar las muestras para la
filtración y la sedimentación centrífuga. Dicho de otro modo, el contenido del tomamuestras

20

�se tomó unas veces para la centrifugación, otras para la filtración y otras para la
sedimentación. Así sucesivamente, hasta completar el volumen deseado para cada prueba.
La calidad del muestreo se comprobó mediante una prueba de control, que permitió concluir
que ha sido garantizada la homogeneidad de las muestras.
2.2.2 Pruebas de sedimentación gravitatoria
Las pruebas de sedimentación gravitatoria para determinar la CPE y la VS, se realizaron en
probetas de 1000 cm3. Para dar por terminada la prueba de sedimentación destinada a
determinar la CPE, se asumió como condición que la altura de la capa de sedimento o
producto espesado se mantuviese constante en el transcurso de tres días.
La densidad de las muestras de mineral se determinó mediante el pignómetro a gas modelo
SPY-3, serie 467 fabricado por “Quantachrome Corporation”. En calidad de gas
pignométrico se utilizó Helio.
La concentración de sólidos final se determinó por la ecuación

C s, f =

M sol
M sol
=
M p ,e M s ,i − (Vs ,i − V p ,e )

donde M sol - masa de sólidos, g; M p ,e - masa del producto espesado, g; M s ,i - masa de
suspensión al inicio del experimento, g; Vs ,i - volumen de suspensión al inicio del
experimento, cm3; V p ,e - volumen del producto espesado, cm3.
En esta ecuación se admite que la densidad del agua es igual a 1 g/cm3.
La masa de sólidos se determinó por diferencia, después de filtrar el producto espesado y
secarlo.
2.2.3 Prueba de sedimentación centrífuga
Las pruebas de sedimentación centrífuga se realizaron en una centrífuga de laboratorio
modelo TDL-5-A, fabricada por “Shanghai Scientific Instrument Factory”, dotada de control
electrónico de frecuencia de rotación. Después de programar la centrífuga para las
frecuencias de rotación deseadas, se comprobó que este parámetro se mantenía
prácticamente constante.
El tiempo de centrifugación garantiza la obtención de la CPC de equilibrio.
El volumen de las muestras tomadas para realizar la prueba de centrifugación garantiza un
error menor que el asumido en calidad de máximo admisible en la determinación de la CPC.
La concentración de sólidos se determinó por diferencia de masas, después de secar el
sedimento.
2.2.4 Prueba de filtración
La prueba de filtración se realizó en la instalación representada en la fig. 2.3, formada por el
embudo de porcelana (1), en el cual se coloca un filtro de papel de filtración rápida. El
embudo (1) se comunica con el quitasato (2), que realiza la función de colector de filtrado. El
enrarecimiento se garantiza mediante la bomba de vacío (3) y puede ser regulado por medio
de la válvula (4), que comunica al tanque compensador de oscilaciones de presión (5) con la
atmósfera. El enrarecimiento es indicado por el vacuómetro metálico (6). La válvula de tres
vías (7), garantiza el enrarecimiento y la despresurización del matraz de succión (2) y del
filtro (1).

21

�En este caso, también es valido lo escrito en el último párrafo del epígrafe anterior para la
CPC.

Fig. 2.3 Esquema de la instalación experimental para la prueba de filtración

2.3 Correlación y regresión
Como medida de la capacidad predictiva de las variables consideradas en calidad de
explicativas, se utilizó el coeficiente de correlación muestral r.
Para ello se asume que la CPE como variable respuesta o dependiente Y , puede ser una
función lineal tanto en las variables como en los parámetros, de cada una de las variables
explicativas o regresoras consideradas (CTSE, CTE, CPC y VS). Luego, debe cumplirse la
función

Y = β 0 + β1 X + ε

(2.9)

donde X - variable explicativa; ε - error (se conoce además como perturbación
estocástica); β 0 , β 1 - parámetros de la ecuación de regresión.
Los estimadores de β 0 y β 1 , se representan por b0 y b1 respectivamente.
El cálculo del coeficiente de correlación y el ajuste de la recta de regresión, se realizó
mediante la herramienta “Regresión” del tabulador “Microsoft Excel 2000”.
Para establecer la significación del coeficiente de correlación, se registró la probabilidad de
significación de la hipótesis nula que supone la igualdad a cero del coeficiente de
correlación, ofrecido por la referida herramienta y se comparó con el nivel de significación
máximo admisible (0,05). También se registraron los límites del intervalo de confianza del
coeficiente de correlación. Para el control de los supuestos en que se basa el cálculo de
regresión lineal por el método de los mínimos cuadrados ordinarios, se previo la posibilidad
de que puedan cumplirse las ecuaciones de regresión

Y = β 0 + β1 X 1 + β 2 X 2

(2.9a)

y

Y = β0 + β2 X 2
donde

(2.9b)

X 1 es la variable asumida en calidad de explicativa y X 2 = X 12 .

22

�Conclusiones
1. El diseño experimental está constituido por cuatro series experimentales, que incluyen
13 corridas. En cada corrida se preparó una suspensión a partir de una muestra de
trabajo. De esta suspensión se tomaron las muestras para realizar las pruebas de
sedimentación gravitatoria, filtración y centrifugación, para determinar las variables CPE,
CTSE, CTE y VS en los niveles previamente seleccionados de los factores intensidad de
agitación I a durante el lavado, concentración de sólidos inicial en la suspensión φ 0 , así

2.

3.
4.
5.

como de la presión durante la filtración ∆P y el coeficiente de separación durante la
centrifugación Ks .
El esquema general de trabajo en el laboratorio, consistió en la selección de la muestra
de trabajo, seguida de la realización de la correspondiente corrida experimental como se
muestra en la fig. 2.1. Cada variable se determinó a partir de tres mediciones. Ante la
presencia de errores groseros, la determinación de la variable se repitió hasta obtener
como mínimo tres mediciones confiables. Estos pasos se repitieron hasta completar la
totalidad de las corridas.
Los mayores errores relativos, fueron observados en la determinación de la CTE. Estos
se encuentran en el intervalo de (2,5 – 3,2 %).
El volumen de las muestras tomadas para realizar la pruebas de centrifugación y
filtración, garantiza un error menor que el asumido en calidad de máximo admisible en la
determinación de la CPC.
El tiempo de centrifugación garantiza la obtención de la CPC de equilibrio.

23

�CAPÍTULO 3
COMPROBACIÓN EMPÍRICA DE LOS RESULTADOS TEÓRICOS
La comprobación empírica de los resultados teóricos, se realiza mediante el método
experimental en el nivel de laboratorio, el método estadístico y el método lógico.
3.1 Resultados experimentales
Los resultados del tratamiento previo de los datos experimentales ejemplificados en el caso
de las series experimentales A, aparecen en la tabla 3.1.
Tabla. 3.1 Resultados del tratamiento previo de los datos experimentales
Variable
ExperiNo. mento

CPE

CPE

% más. % vol.

CTSE

CTSE

CTSE

CTSE

CTE

% más. % vol. % más. % vol. % más.
Presión inferior

Presión superior

CPC

CPC

% más.

% más.

Ks inferior Ks superior

VS
mm/h

1

A1

41,6

16,0

43,3

17,0

57,5

26,6

64,2

58,3

62,3

53,5

2

A2

28,9

9,7

31,1

10,6

39,7

14,8

56,4

51,5

56,3

33,0

3

A3

39,1

14,6

41,4

15,8

52,2

22,5

63,8

59,0

62,1

57,5

4

A4

37,5

14,0

40,6

15,6

50,3

21,5

60,8

54,1

58,1

35,0

5

A5

37,0

13,7

40,3

15,5

48,7

20,5

59,2

52,9

57,0

27,0

6

A6

36,5

13,9

39,0

15,2

50,2

22,0

60,4

51,0

56,1

49,5

7

A7

38,7

15,1

40,1

15,8

51,9

23,3

59,8

53,5

57,3

72,5

8

A8

32,4

11,3

34,7

12,3

45,6

18,2

58,9

52,8

57,6

26,5

9

A9

40,9

15,5

43,6

17,1

53,6

23,5

63,6

58,7

62,0

66,0

10

A10

37,6

14,3

39,2

15,1

51,9

23,0

60,3

51,7

55,3

60,0

11

A11

38,9

14,6

41,9

16,2

51,7

22,3

58,4

52,4

55,5

48,5

12

A12

35,9

12,9

37,3

13,6

47,2

19,1

60,9

55,7

59,9

55,0

13

A13

36,2

13,3

38,4

14,5

50,0

21,3

60,6

54,9

58,6

67,5

3.1.1 Resultados del cálculo de correlación y regresión
Los resultados del cálculo de correlación y regresión bajo el supuesto de regresión lineal,
realizado como se explica en el epígrafe 2.3, se muestran en la tabla 3.2, donde aparece el
coeficiente de correlación lineal r, la probabilidad de significación observada de su igualdad
a cero α r , los límites inferior y superior de su intervalo de confianza rinf y rsup, el error típico
de estimación E , así como los valores de la pendiente b1 y del intercepto b0, y los límites de
sus respectivos intervalos de confianza.
Tabla 3.2 Resultados del análisis de correlación y regresión
No.

Serie

r

αr

rinf

rsup

E

b1

b1,inf

b1,sup

b0

b0,inf

b0,sup

-0,9
-0,5

-5,6
-6,0

3,9
5,0

CPE, % más. vs CTSE, % más. (Presión inferior)
1
2

A
B

0,983 0,000
0,980 0,000

0,942
0,932

0,995
0,994

0,65
0,70

0,9636
0,9648

0,8439
0,8345

1,0833
1,0951

24

�r

αr

No.

Serie

3
4

C
D

0,979 0,000
0,986 0,000

5
6
7
8

A
B
C
D

0,968
0,965
0,971
0,969

0,000
0,000
0,000

9
10
11
12

A
B
C
D

0,781
0,862
0,860
0,763

0,002
0,000
0,000
0,002

13
14
15
16

A
B
C
D

0,567
0,606
0,623
0,559

0,043
0,028
0,023
0,047

17
18
19
20

A
B
C
D

0,601
0,636
0,650
0,577

0,030
0,019
0,016
0,039

21
22
23
24

A
B
C
D

0,494
0,605
0,611
0,464

0,086
0,029
0,027
0,111

0,000

rinf

rsup

E

b1

b1,inf

b1,sup

0,931 0,994 0,69
0,9859
0,8512 1,1207
0,951 0,996 0,54
0,9700
0,8596 1,0803
CPE, % más. vs CTSE, % más. (Presión superior)
0,892 0,991 0,89
0,7642
0,6319 0,8965
0,884 0,990 0,92
0,7860
0,6442 0,9277
0,904 0,992 0,81
0,7570
0,6341 0,8800
0,897 0,991 0,80
0,6225
0,8757
0,7491
CPE, % más. vs CTE, % más. (Presión superior)
0,404 0,931 2,20
1,1749
0,5512 1,7986
0,593 0,958 1,78
1,1161
0,6811 1,5510
0,588 0,957 1,75
1,0899
0,6611 1,5187
0,366 0,925 2,08
0,9895
0,4333 1,5458
CPE, % más. vs VS, mm/2h
0,024 0,852
2,90
0,1240
0,0045 0,2436
0,082 0,867 2,80
0,0878
0,0113 0,1643
0,109 0,874 2,68
0,1092
0,0182 0,2002
0,011 0,849 2,67
0,1134
0,0018 0,2250
CPE, % más. vs CPC, % más. (Ks inferior)
0,074 0,865 2,82
0,7255
0,0846 1,3664
0,132 0,879 2,72
0,7888
0,1544 1,4231
0,155 0,884 2,60
0,7638
0,1715 1,3562
0,038 0,856 2,63
0,6584
0,0399 1,2769
CPE, % más. vs CMPC, % más. (Ks superior)
-0,079 0,821 3,07
0,6642
-0,1123 1,4407
0,080 0,867 2,80
0,7924
0,0994 1,4853
0,090 0,869 2,71
0,7330
0,1019 1,3641
-0,117 0,808 2,86
0,5451
-0,1462 1,2365

b0

b0,inf

b0,sup

-1,0
0,1

-6,3
-3,8

4,4
4,1

-1,2
-0,5
-0,9
-2,5

-7,9
-7,8
-7,3
-8,8

5,4
6,8
5,4
3,8

-34,1
-27,2
-27,3
-24,3

-71,9
-53,5
-53,0
-57,6

3,7
-1,0
-1,6
9,0

30,8
31,0
27,2
29,1

24,6
23,0
17,9
23,2

37,0
39,1
36,4
35,0

-2,4
-3,1
-1,9
0,5

-37,3
-37,8
-32,9
-31,7

32,5
31,6
29,1
32,8

-1,7
-6,4
-2,7
4,8

-47,0
-47,0
-37,8
-33,4

43,6
34,3
32,4
42,9

3.1.2 Control de observaciones anómalas
En el caso de la regresión lineal de la CPE sobre la CTE, los residuos estándares en los
puntos A11, C11 y D11 son mayores que 2. Lo mismo ocurre con los puntos A2, B2, C2 y
D2, en el caso de la regresión lineal de la CPE sobre la CPC en ambos niveles del
coeficiente de separación. Esto quiere decir, que las anomalías observadas son
sistemáticas, por lo que se decide aceptarlas y se recomienda considerar en estudios
posteriores, la posibilidad de que la divergencia de las referidas observaciones, se
encuentre condicionada por las particularidades del mineral.
3.2 Análisis de los resultados
3.2.1 Comportamiento del coeficiente de correlación y los parámetros en la ecuación
de regresión
En la tabla 3.2 (filas 1-12), se observa que la correlación lineal bivariada entre la CPE y las
variables CTSE y CTE, es positiva y significativa, pues en todas las condiciones
experimentales la probabilidad de significación observada es mucho menor que 0,05. Lo
mismo ocurre con la correlación entre la CPE y la CPC (filas 17-20, 22 y 23). De esta
manera ha quedado confirmado empíricamente, que la CPE correlaciona positivamente con
la CTSE, la CTE, la CPC. Esto permite recomendar que en futuras investigaciones sean
incluidas en el estudio experimental, la concentración de sólidos obtenida por filtración
centrífuga y la obtenida por compresión mecánica, cuya capacidad explicativa de la CPE ha
sido fundamentada teóricamente; pero no ha sido realizado el estudio de confirmación
empírica.

25

�Solamente en dos combinaciones de condiciones experimentales (filas 21 y 24), la
probabilidad de significación observada es mayor que 0,05 (0,086 y 0,111 respectivamente).
En correspondencia con esto, el límite inferior del intervalo de confianza del coeficiente de
correlación, en ambos casos es menor que cero (-0,079 y -0,117 respectivamente). Esto
sucede, cuando la CPC se obtiene en el nivel superior del coeficiente de separación Ks ,
cuando la intensidad de agitación I a se encuentra en el nivel superior y la concentración de
sólidos inicial φ 0 en cualquier nivel. Esto constituye una premisa acerca de la influencia
negativa del coeficiente de separación Ks y la intensidad de agitación I a sobre el
coeficiente de correlación entre la CPE y la CPC.
En las filas 13-16, se observa que la correlación entre la CPE y la VS es positiva y
significativa. Esto se encuentra en correspondencia con la conclusión teórica del capítulo 1,
sobre la existencia de premisas teóricas acerca de la posibilidad de que la VS correlacione
con la CPE.
En la fig. 3.1 se presentan los intervalos de confianza de los coeficientes de correlación
obtenidos en la serie A. El comportamiento en las demás series es similar. En esta figura se
confirma que la CTSE garantiza un coeficiente de correlación muestral, mayor que el
garantizado por la VS. Esto se encuentra en correspondencia con lo expuesto en las
conclusiones del capítulo 1, acerca de la existencia de premisas teóricas sobre la posibilidad

de que la VS correlacione con la CPE y de que el coeficiente de correlación entre estas dos
variables sea relativamente bajo.
En la fig. 3.1, no es posible confirmar diferencia significativa entre el coeficiente de
correlación cuando la variable explicativa es la CTSE, obtenida en le nivel superior de fuerza
motriz de la filtración y el coeficiente de correlación cuando la variable explicativa es la CTE,
obtenida en el mismo nivel de fuerza motriz. No obstante, la tendencia observada
corresponde con la conclusión teórica del capítulo 1, referente a que el coeficiente de
correlación entre la CPE y la CTE, debe ser menor que entre la primera variable y la CTSE.
Tampoco es posible confirmar la influencia del coeficiente de separación Ks sobre el
coeficiente de correlación entre la CPE y la CPC, ni la influencia de la fuerza motriz de la
filtración sobre el coeficiente de correlación entre la CPE y la CTSE. Sin embargo, las
tendencias observadas, se encuentran en correspondencia con la conclusión teórica,
referente a que el coeficiente de correlación lineal entre la CPE y las variables explicativas,
es función decreciente de la fuerza motriz de la compresión.

26

�Fig. 3.1 Intervalos de confianza de los coeficientes de correlación entre la CPE y cada variable
explicativa en la serie A.

Para confirmar la afirmación anterior se considera que en el caso de la filtración, la presión
de compresión es la suma de la presión de arrastre y de la presión provocada por el peso de
las capas que se encuentran por encima de la capa analizada. Como resultado de la
acumulación de pérdidas por fricción, la presión de arrastre y por ende la presión de
compresión, se incrementa aguas abajo respecto al flujo de filtrado. En la misma medida
diminuye la presión hidrostática (Tiller y Yeh, 1987).
Para un estudio cualitativo acerca de la influencia de la presión de compresión sobre el
coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión, se toma como
referencia la presión de compresión soportada por la capa de sedimento que se encuentra
en contacto directo con el medio filtrante, una vez que todo el sólido se ha depositado.
Esta presión de compresión, si se desprecia la resistencia del medio filtrante y el peso del
sólido, se puede considerar aproximadamente igual a la fuerza motriz de la filtración.
Luego, los valores de la presión de compresión al final de la formación del sedimento, en la
capa que se encuentra en contacto con el medio filtrante, en los niveles inferior y superior se
conocen y de acuerdo con la tabla 2.1 son iguales a 0,392 y 29,43 kPa respectivamente.
En el caso de la centrifugación, la presión de compresión viene dada por la ecuación

Pc =

m ⋅ g ⋅ Ks
0,785d 2

donde m – masa de sólidos, kg; g – aceleración gravitatoria, m/s2; d – diámetro del
sedimento; m
El comportamiento del coeficiente de correlación r y la pendiente b1 en función de la presión
de compresión se encuentra representado en la fig. 3.4 y 3.5 respectivamente.
A partir de la fig. 3.2 es posible confirmar que el coeficiente de correlación lineal entre la
CPE y las variables explicativas CTSE y CPC, es función decreciente de la presión de
compresión y además, que el límite del coeficiente de correlación cuando la presión de
compresión Pc tiende a cero, es igual a la unidad.

27

�Fig. 3.2 Líneas de tendencia del coeficiente de correlación r, en función de la presión de compresión
Pc .

Fig. 3.3 Líneas de tendencia de la pendiente b1 en función de la presión de compresión Pc .

A partir de la fig 3.3 se confirma experimentalmente que el límite de la pendiente, cuando la
presión de compresión tiende a cero, es igual a la unidad.
El menor valor observado de las variables CTSE y CPC, es mucho mayor que cero (igual a
28,9, de acuerdo con la tabla 3.1, fila 41). Esto equivale a decir que el intercepto ha sido
estimado por extrapolación, por lo que resulta improcedente realizar el análisis de su
tendencia cuando la presión de compresión tiende a cero.
No obstante, para obtener un criterio valorativo, en la fig. 3.4 se grafica el comportamiento
del intercepto en función de la presión de compresión. En esta figura se observa que a pesar
de las limitaciones expuestas en el párrafo anterior, las líneas de tendencia muestran la
disminución del módulo del intercepto con la disminución de la presión de compresión Pc y
convergen en valores cercanos a cero. Lo anterior, a pesar de que por las razones ya
expuestas, se considera insuficiente para confirmar la conclusión teórica de que el intercepto
tiende a cero cuando la presión de compresión Pc tiende a cero, se encuentra en
correspondencia con el referido resultado teórico.

28

�Fig. 3.4 Líneas de tendencia del intercepto b0 en función de la presión de compresión Pc .

El control de los supuestos relativos a la correcta especificación de la regresión lineal, la
falta de autocorrelación entre la perturbaciones, la homocedasticidad de las varianzas y la
distribución normal de las perturbaciones, permitió aceptar los cuatro supuestos en todas la
regresiones excepto en tres. Esta situación fue considerada aceptable sin necesidad de
darle un tratamiento más profundo; pues en caso de excluir estas regresiones del análisis,
se puede arribar a las mismas conclusiones a las que se arriba con ellas incluidas a pesar
de las referidas violaciones.
3.2.2 Influencia de la concentración de sólidos inicial y la intensidad de agitación
sobre las variables explicativas
Si la concentración de sólidos inicial en la suspensión para la prueba de sedimentación, es
cercana al 25 % en masa, la altura recorrida por la interfase agua-suspensión en el
transcurso de 2 h, es tan pequeña que los errores relativos cometidos en su lectura, resultan
inadmisibles. Es por ello que en el nivel industrial y en esta investigación, para determinar la
velocidad de sedimentación la suspensión se diluye hasta 12,5 %.
Sin embargo, las variables explicativas estudiadas, en caso de ser utilizadas para la
predicción de la CPE, tienen como ventaja que para su determinación, la suspensión no
tiene que ser diluida obligatoriamente. Tan solo se exige, que para obtener un error absoluto
menor que el máximo admisible en la determinación de la concentración de sólidos, se tome
una muestra de sedimento homogenizado, igual a la exigida por el método experimental
utilizado. Por ejemplo, en esta etapa, se justifica que tanto para la prueba de centrifugación
como para la prueba de filtración, la muestra de sedimento debe contener una masa mínima
de sólidos igual a 6 g. En caso de que la determinación de la concentración de sólidos se
realice por un método especializado y por consiguiente más exacto, esa masa podrá ser
menor.
Lo anterior constituye una ventaja de las variables aportadas por este trabajo.
Para contar con una valoración, sobre la necesidad de realizar el referido control, durante la
determinación de las nuevas variables explicativas, se estudió la influencia de la
concentración de sólidos inicial φ 0 y la intensidad de agitación I a , sobre estas variables.
Para enriquecer el análisis, se incluyó el estudio de estos factores sobre la CPE. Los
resultados forman parte del resumen general.

29

�Resumen general
El estudio del estado del arte permitió llegar a la conclusión, de que el problema abordado
no ha sido resuelto satisfactoriamente y el estudio de la posibilidad de predecir la CPE
mediante la concentración de sólidos obtenida por otros métodos de separación mecánica
de sistemas líquido-sólido, contribuye a la solución de un problema global.
El estudio teórico de las regularidades conocidas de la separación mecánica de sistemas
líquido-sólido, permitió preseleccionar las variables que pueden correlacionar con la CPE y
prever la influencia de los factores más importantes, sobre esta correlación.
La comprobación empírica en el nivel de laboratorio de las conclusiones teóricas, permitió
obtener los siguientes resultados y recomendaciones.
1. La CPE correlaciona positivamente con la CTSE, la CTE y la CPC;
2. Si en calidad de variables explicativas se asumen la CTSE y la CPC, se cumplen las
siguientes regularidades:
•
El coeficiente de correlación lineal, es una función decreciente de la presión de
compresión del sedimento.
•
Cuando la presión de compresión del sedimento tiende a cero, el coeficiente de
correlación lineal y la pendiente tienden a la unidad.
•
La influencia de las condiciones experimentales sobre el coeficiente de correlación,
y la pendiente de la ecuación de regresión lineal, disminuye con la disminución de
la presión de compresión del sedimento.
3. El módulo del intercepto de la ecuación de regresión con una variable independiente, de
la CPE sobre la CTSE y la CPC, disminuye con la disminución de la presión de
compresión Pc y converge en valores cercanos a cero. Lo anterior se encuentra en
correspondencia con el resultado teórico que predice la tendencia a cero del intercepto,
cuando la presión de compresión tiende a cero.
4. La correlación entre la CPE y la VS es positiva y significativa; pero la CTSE garantiza un
coeficiente de correlación muestral, mayor que el garantizado por la VS. Esto se
encuentra en correspondencia con las premisas teóricas que prevén la posibilidad de
que la VS correlacione con la CPE y que el coeficiente de correlación entre estas dos
variables sea relativamente bajo.
5. La intensidad de agitación influye negativamente sobre la CTSE, la CPE y la VS, sin
embargo, sobre la CTE y la CPC, no influye o influye negativamente; pero en menor
grado que sobre la CPE y la CTSE. La influencia observada de la intensidad de
agitación, sobre la CPE y la VS, confirma los resultados experimentales de otros autores.
En el caso de la CTE y la CPC, se recomienda continuar el estudio hasta dilucidar si la
influencia de la intensidad de agitación sobre estas variables, a pesar de ser pequeña,
exige el control de este factor, durante determinaciones con fines predictivos.
6. La concentración de sólidos inicial influye positivamente sobre CPE, la CTSE en el nivel
inferior de presión, la CTE y la CPC. Sin embargo, la influencia de este factor sobre la
CTSE en el nivel superior de presión, se considera técnicamente despreciable. Esto
confirma la predicción teórica referente a que la influencia de la concentración de sólidos
inicial en la suspensión, sobre la CPE es positiva, sin embargo, esta influencia sobre la
CTSE, debe ser más complicada.
7. Del punto anterior se deduce, que si la determinación de la CTSE con fines predictivos,
se realiza con una fuerza motriz igual a la del nivel superior utilizado en este trabajo
(29,43 kPa), no será necesario nivelar la concentración de sólidos inicial en un valor
constante, como en el caso de la VS. No obstante, es necesario continuar estudios, para
conocer la influencia de la concentración de sólidos inicial sobre la CTSE, en otros
niveles de fuerza motriz.

30

�8. Las variables explicativas estudiadas, en caso de ser utilizadas en calidad de variables
predictoras de la CPE, tienen como ventaja que para su determinación, la suspensión no
tiene que ser diluida obligatoriamente como ocurre en el caso de utilizar la VS como
variable predictora.
Ha quedado pendiente la confirmación de los siguientes aspectos:
1. La tendencia de la concentración de sólidos obtenida por otros métodos, a igualarse a la
CPE, si los valores de esta última variable son suficientemente elevados.
2. La posibilidad de que la concentración de sólidos obtenida por filtración centrífuga y la
obtenida por compresión mecánica, también correlacionen con la CPE.
3. La influencia de los factores de compresibilidad individuales y su desviación típica, sobre
el coeficiente de correlación y los parámetros de la ecuación de regresión.
4. El límite del intercepto, cuando la presión de compresión Pc , tiende a cero, es igual a
cero y la influencia de las condiciones experimentales sobre el intercepto, disminuye con
la disminución de la presión de compresión.
5. El coeficiente de correlación entre la CPE y la CTE, es menor que entre la primera
variable y la CTSE. Tener en cuenta que a pesar de que este resultado no se confirma
estadísticamente, la tendencia observada coincide con lo previsto.
CONCLUSIONES
1. La novedad científica consiste en la predicción teórica y confirmación empírica de la
relación estadística entre la concentración de sólidos obtenida por sedimentación
gravitatoria y la obtenida por filtración sin escurrido, filtración con escurrido y
sedimentación centrífuga; así como de las principales tendencias en el comportamiento
de esta relación, en función de las condiciones experimentales. Esto se desglosa en los
siguientes resultados:
a) La concentración de sólidos en el producto espesado correlaciona positivamente con
la concentración de sólidos en la torta sin escurrir, la concentración de sólidos en la
torta escurrida y la concentración de sólidos en el producto obtenido por
sedimentación centrífuga.
b) Si en calidad de variables explicativas se asumen la concentración de sólidos en la
torta sin escurrir y la concentración de sólidos en el producto obtenido por
sedimentación centrífuga, se cumplen las siguientes regularidades:
• El coeficiente de correlación lineal, es una función decreciente de la presión de
compresión del sedimento.
• Cuando la presión de compresión del sedimento tiende a cero, el coeficiente de
correlación lineal y la pendiente tienden a la unidad.
2. La correlación muestral entre la concentración de sólidos en el producto espesado y la
velocidad de sedimentación es positiva y significativa; pero la concentración de sólidos
en la torta sin escurrir, garantiza un coeficiente de correlación, mayor que el garantizado
por la velocidad de sedimentación.
3. Para realizar pruebas predictivas mediante las nuevas variables estudiadas, no es
necesario diluir la suspensión como sí lo es en el caso de la variable predictora actual (la
velocidad de sedimentación). Si la determinación de la concentración de sólidos en la
torta sin escurrir con fines predictivos, se realiza con una fuerza motriz igual a la del nivel
superior utilizado en este trabajo (29,43 kPa), tampoco será necesario nivelar la
concentración de sólidos inicial en un valor constante.
RECOMENDACIONES
1. Realizar el estudio de confirmación empírica de las predicciones teóricas aún no
confirmadas, que aparecen en el resumen general.

31

�2. Completar el estudio para la selección de la variable predictora, las condiciones
experimentales y el cálculo de los parámetros en la ecuación de regresión, para la
predicción de la concentración de sólidos en el producto espesado en espesadores de
descarga continua. Esta recomendación se encuentra enriquecida en el anexo.
3. Realizar los estudios necesarios para la aplicación de los resultados en la predicción de
la concentración de sólidos en el producto espesado en el caso de materiales no
lateríticos.
REFERENCIAS
Almaguer, A. F. 1996. Composición de la pulpa limonítica de la Empresa “Pedro Soto Alba”, Parte II,
período de crisis de sedimentación. Revista Minería y Geología, 13(1): 27–31.
Arzola, R. J. 2000. Sistemas de Ingeniería. Ed. Felix Varela, La Habana, 482 pp.
Balandin, C. M. 1988. Filtrovanie grubodispersnij materialov. Ed. Nedra, Moskva, 104 pp
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ANEXO
1.

Con vista a la aplicación práctica del resultado, llevar a cabo las siguientes acciones:
• Estudiar la influencia de la concentración de sólidos inicial φ 0 sobre la CTSE, en otros niveles
de fuerza motriz.
• Seleccionar el nivel de fuerza motriz recomendable para realizar las pruebas de filtración y
centrifugación. Para ello tener en consideración los resultados del punto anterior, así como el
efecto negativo de la presión de compresión sobre el coeficiente de correlación y el tiempo
necesario para la prueba. Tener en cuenta además, que con la disminución del volumen de la
muestra, disminuye el tiempo necesario para la prueba predictiva.
• Estudiar la posibilidad de reducir el tiempo de centrifugación.
• Encontrar las ecuaciones de regresión bivariada de la CPE obtenida en un espesador de
operación continua, sobre la CTSE, la CTE y la CPC.
• Dilucidar experimentalmente, si la influencia de la intensidad de agitación sobre la CTE y la
CPC, a pesar de ser pequeña, exige el control de este factor durante determinaciones con
fines predictivos.
• Seleccionar la variable que complemente o sustituya a la VS en la predicción de la CPE, en el
nivel industrial.

Para seleccionar la variable que puede ser utilizada en calidad de predictora de la CPE, es necesario
tener en cuenta un compromiso entre sus ventajas y desventajas en cuanto a los siguientes acápites:
• Valor del coeficiente de correlación de la variable explicativa con la CPE.
• Tiempo necesario para llevar a cabo la predicción y grado de complejidad en la realización de la
predicción.
• Error con que se determina la variable explicativa.
• Costos necesarios para realizar la predicción.
Sobre esto, se recomienda considerar los siguientes aspectos:
• En este trabajo se concluye que el coeficiente de correlación muestral, garantizado por la CTSE
en el nivel de presión superior es mayor que el garantizado por la VS;
• A pesar de que no se demuestra estadísticamente la superioridad del coeficiente de correlación
entre la CPE y la CTE respecto al coeficiente de correlación entre la CPE y la VS, tampoco se
demuestra lo contrario.
• Para las pruebas de sedimentación es necesario diluir la suspensión y mantener un nivel de
concentración de sólidos inicial φ 0 constante; sin embargo, en caso de utilizar como predictora
cualquiera de las nuevas variables, no es necesario diluir la suspensión. En el caso particular de la
CTSE, tampoco es necesario mantener un nivel constante de concentración de sólidos inicial.
• El tiempo de respuesta total de la metodología de predicción actual, basada en la VS como
variable predictora, constituye aproximadamente 2,3 h (incluye el tiempo necesario para tarar la
probeta, tomar la muestra, determinar su densidad, decidir cual es el volumen de suspensión que
debe ser añadido, controlar la masa final, agitar y dejar en reposo). En el caso de la metodología a
la que puede dar lugar la CTSE en el nivel superior de presión, sería necesario esencialmente
tomar la muestra, filtrarla en aproximadamente (10-15) min y determinar la concentración de
sólidos en la torta en aproximadamente 30 min. De modo que, si se cuenta con una reserva, el
tiempo de respuesta no excederá 1 h.
• El error con que se determinan las variables explicativas se encuentra en la tabla 2.3.
• Es necesario calcular en cuanto se incrementa el costo de las pruebas predictivas al utilizar para
ello las nuevas variables.

36

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                <text>Tesis doctoral</text>
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                    <text>Tesis doctoral

ESTUDIO EXPERIMENTAL DE FLUJO Y TRANSPORTE DE
CROMO, NÍQUELY MANGANESO EN RESIDUOS DE LA ZONA MINERA
DE MOA(CUBA): INFLUENCIA DEL COMPORTAMIENTO HIDROMECÁNICO

Roberto L. Rodríguez Pacheco

�UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE CATALUÑA
Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona
Departamento de Ingeniería del Terreno y Cartográfica

ESTUDIO EXPERIMENTAL DE FLUJO Y TRANSPORTE DE CROMO,
NÍQUEL Y MANGANESO EN RESIDUOS DE LA ZONA MINERA DE MOA
(CUBA): INFLUENCIA DEL COMPORTAMIENTO HIDROMECÁNICO

Te si s do ct or al pr es en ta da po r:

Rober to L. Rodrí guez -Pache co

Dirigida por:
Dra. Lucila Candela Lledó
Dr. Antonio Lloret Morancho

JUNIO, 2002

�A David y Anna

�ÍNDICE
Agradecimientos

I

Resumen

III

Abstract

VII

Introducción

1

1. Introducción
2. Motivación y objetivos
2.1. Motivación
2.2. Objetivos
3. Metodología
4. Organización y contenidos de la tesis

1
2
4
5
7
8

Capítulo 1. Caracterización de la zona de estudio municipio de Moa
(Cuba)

11

1. Zona de estudio
1.1. Ubicación geográfica.
1.2. Clima
1.3. Marco geológico
1.3.1. Tectónica del área de estudio y sismisidad
1.4. Yacimientos minerales
1.5. Procesos minero-metalúrgicos
1.5.1. Minería a cielo abierto
1.5.2. Procesos de extracción del níquel y el cobalto
1.5.3. Los residuos minero-metalúrgicos

11
11
13
16
23
25
29
29
31
34

Capítulo 2. LOS RESIDUOS MINEROMETALÚGICOS. ESTADO DEL
ARTE

39

2.1.Introducción
2.1.1. Origen de los residuos minero-metalúrgicos
2.2. Tipos de presas de residuos y formas de vertido
2.2.1. Tipos de presas de acuerdo al sistema de cierre utilizado
2.2.2. Formas de vertido de los residuos
2.3. Propiedades de los residuos minero-metalúrgicos sólidos
2.3.1. Principales fases minerales
2.3.1.1. Comportamiento geoquímico
2.3.2. Propiedades físico–mecánicas
2.3.2.1. Licuefacción de los residuos minero-metalúrgicos
2.3.2.2. Comportamiento hidromecánico
2.4. Impacto ambiental de las actividades minero-metalúrgicas
2.4.1. Impacto sobre las masas de agua continentales y marinas
2.4.2. Drenajes y lixiviados de aguas ácidas de escombreras y minas
inactivas
2.4.2.1. Modelos numéricos

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43
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�Índice

2.4.3. Variación de la morfología del terreno
2.4.4. Impactos sobre la atmósfera y el suelo
2.4.5. Impactos paisajísticos
2.4.6. La contaminación ambiental por diferentes formas de energía
2.5. Riesgo ambiental por rotura de las presas de residuos
2.6. Los residuos mineros en Cuba. Antecedentes
2.7. Antecedentes en el estudios de residuos minero-metalúrgico de yacimiento
lateríticos en otras partes del mundo

63
64
66
67
67
71

Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

76

3.1 Introducción
3.2 Trabajo de campo
3.3 Trabajos de laboratorio
3.3.1. Características de la fase líquida
3.3.2. Características de la fase sólida
3.3.3. Ensayos de caracterización geoquímica
3.3.3.1. Ensayos Batch
3.3.3.2. Secuencia de extracción
3.3.4. Parámetros hidráulicos
3.3.5. Propiedades mecánicas
3.4. Equipos desarrollados para la investigación
3.4.1. Bandejas de retracción
3.4.2. Equipo para determinar la resistencia a la tracción directa
3.4.3. Construcción de columnas de pequeño diámetro para el estudio del
flujo y transporte de solutos en el medio poroso
3.4.4. Construcción e instrumentación de una columna para el estudio del
comportamiento hidromecánico de medios porosos
3.4.4.1.Prestaciones de la columna
3.5. Trabajo de gabinete

76
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92

Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos en los medios porosos.
Ensayos en columnas
4.1. Generalidades de los modelos de flujo y transporte de solutos
4.1.1. Acoplamiento químico del transporte del soluto
4.1.2. Definición del equilibrio de adsorción
4.1.3. Método de resolución
4.2. Modelos de equilibrio local
4.2.1. Modelos unicomponentes
4.2.2. Modelos multicomponentes
4.2.3. Aplicabilidad del equilibrio local en el flujo y transporte de solutos
4.3. Modelos de flujo y transporte con cinética de transferencia de masa
4.3.1. Descripción de los modelos de flujo y transporte de solutos en
condiciones de no equilibrio
4.3.1.1. Modelos químicos o modelo de dos sitios (two site models)
4.3.1.2. Modelos físicos o modelos de dos regiones (two region
models)
4.4. Estudios de flujo y transporte de soluto en condiciones de no equilibrio
4.5. Estimación de los parámetros de los modelos de flujo y transporte de dos sitios

75

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121

�Índice

y dos regiones. Significado de estos e influencia sobre las curvas de llegadas de
los solutos

123

Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

131

5.1. Introducción
5.2. Hidrología superficial
5.2.1. Características físico-químicas de las aguas superficiales
5.2.2. Análisis de la contaminación de las aguas superficiales por los
residuos mineros
5.2.3. Calidad de las aguas superficiales
5.3. Hidrología subterránea
5.3.1. Inventario de puntos de agua
5.3.2. Acuífero de las rocas ultramáficas
5.3.2.1. Características geométricas
5.3.2.2. Superficie piezométrica
5.3.2.3. Parámetros hidráulicos
5.3.3. Acuífero aluvial
5.3.3.1. Características geométricas
5.3.3.2. Superficie piezométrica
5.3.3.3. Parámetros hidráulicos
5.3.4. Funcionamiento hidrogeológico
5.3.4.1. Recarga
5.3.4.2. Descarga
5.3.4.3. Balance
5.3.5. Características físico-químicas de las aguas subterráneas
5.3.6. Clasificación de las aguas subterráneas
5.3.7. Análisis de la contaminación de las aguas subterráneas
5.3.7.1. Metales pesados, hierro, magnesio y sulfato en las aguas
subterráneas de las rocas ultramáficas: fondo geoquímico
natural
5.3.7.2. Contaminación de las aguas subterráneas del acuífero aluvial
5.3.7.3. Origen de los metales presentes en las aguas subterráneas
5.3.8. Calidad de las aguas de los acuíferos aluvial y el acuífero de las
rocas ultramáficas
5.3.9. Cálculo de la mezclas de agua en el acuífero aluvial
5.3.9.1. Métodos químicos ambientales
5.3.9.2. Cálculo de la mezcla de agua en el acuífero aluvial mediante
un modelo hidrogeoquímico
5.4. Hidrogeoquímica de las aguas subterráneas
5.4.1. Relaciones iónicas
5.4.2. Interacción agua roca: modelo hidrogeoquímico
5.4.3. Índice de saturación
5.5. Conclusiones

131
131
132
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182

Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos de la
industria cubana del níquel en Moa

185

6.1. Introducción
6.2. Característica de los depósitos de estériles

185
187

�Índice

6.3. Características físico–mecánicas
6.3.1. Propiedades físicas básicas
6.3.2. Ensayos edométricos
6.3.3. Ensayos de compresión simple
6.3.4. Resistencia a tracción
6.3.5. Ensayos de corte directo
6.3.6. Ensayos triaxiales
6.3.6.1. Ensayos triaxiales en condiciones no drenadas
6.3.6.2. Ensayos triaxiales cíclicos en condiciones no drenadas
6.4. Comportamiento hidromecánico
6.4.1. Curva de retención
6.4.2. Cambio de volumen debido a cambios de succión
6.4.3. Permeabilidad
6.5. Formación de grietas por desecación
6.6. Influencia de las grietas de desecación sobre la permeabilidad de los
residuos mineros
6.7. Conclusiones
Capítulo 7. Movilidad de los metales Mn(II), Ni(II) y Cr(VI) en residuos
mineros Ensayos de laboratorio
7.1. Adsorción y desorción de metales (Mn, Ni y Cr)
7.1.1 Introducción
7.1.2. Material
7.1.3. Ensayos de adsorción - desorción de los metales pesados en los
residuos mineros
7.1.4. Metodología de los experimentos Batch
7.1.5. Isoterma de adsorción y desorción del manganeso (MnII))
7.1.6. Isoterma de adsorción y desorción del níquel (NiII)
7.1.7. Isoterma de adsorción y desorción del cromo (CrVI)
7.1.8 Discusión de los resultados de los ensayos Batch
7.1.9. Adsorción instantánea en un sistema cerrado (ensayos Batch)
7.1.10. Comparación de la capacidad de adsorción de los residuos con otros
materiales y suelos naturales
7.2. Ensayos de flujo y transporte de solutos en columna de residuos en el
laboratorio
7.2.1. Introducción
7.2.3. Materiales y método
7.2.3.1. Montaje de las columnas
7.2.4. Ensayos de transporte de soluto con flujo estacionario
7.2.5. Interpretación de los resultados del ensayo de flujo con el trazador
pentafluobenzoato sódico (PFBA)
7.2.6. Análisis de los ensayos de flujo y transporte de los metales en las
columnas de residuo
7.2.6.1. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de
Ni(II)
7.2.6.2. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de
Mn(II)
7.2.6.3. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de
(CrVI)

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194
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266
268
270

�Índice

7.2.7. Discusión de los resultados de los ensayos de flujo y transporte con
adsorción y desorción de Cr(VI), Ni((II) y Mn(II)
7.2.8. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de los tres
metales simultáneamente
7.2.9. Ensayo de flujo y transporte con adsorción y desorción de Ni y Mn
7.2.10. Análisis semicuantitativo de la concentración de los metales en
muestras del residuo ACL del ensayo de flujo y transporte
7.3. Influencia del pH en el proceso de adsorción
7.3.1. Materiales y métodos de ensayos de flujo con adsorción de metales
(Cr(VI), Ni(II), Mn(II)) a diferentes pH
7.3.2. Adsorción de Cr(VI) en un ensayo de flujo y transporte a través del
residuo ACL para diferentes pH
7.3.3. Adsorción de Ni(II) en ensayos de flujo y transporte en el residuo
ACL para diferentes pH
7.3.4. Adsorción de Mn(II) en ensayos de flujo y transporte en el residuo
ACL para diferentes pH
7.4. Influencia de la concentración inicial de soluto en la solución acuosa sobre
el proceso de adsorción en el residuo ACL
7.5. Comparación de la capacidad de adsorción del residuo ACL con una
zeolita (Clinoptilolita)
7.6. Conclusiones
Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y
transporte en columnas
8.1. Introducción
8.2. Selección de los modelos
8.3. Modelos matemáticos
8.3.1. Modelo en condiciones de equilibrio
8.3.2 Modelos en condiciones de no equilibrio (modelo de dos sitios)
8.4. Estimación ó determinación de los parámetros del modelo
8.4.1. Determinación de KL y R para los modelos de dos sitios
8.4.2. Determinación del valor de D, P, w y β
8.5. Análisis de los resultados del ajuste de las curvas de paso del
Pentaflurobenzoato (PFBA)
8.6. Modelación de la curva de llegada de los ensayos de flujo y transporte de
los tres metales
8.6.1. El ensayo de flujo y transporte del Ni(II) con procesos de
adsorción y desorción
8.6.2. El ensayo de flujo y transporte del Mn(II) con procesos de
adsorción y desorción
8.6.3. El ensayo de flujo y transporte del Cr(VI) con procesos de
adsorción y desorción
8.6.4. Discusión de los resultados de modelización de los ensayos de
flujo y transporte con metales
8.7. Conclusiones

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323

�Índice

Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos
minero-metalúrgicos en el flujo y transporte de solutos

327

9.1. Introducción
9.1.1. Procedimiento de ensayo de los residuos mineros en columnas
9.2. Llenado de la columna, saturación y medida de la permeabilidad
9.2.1. Llenado de la columna
9.3. Resultados de las medidas efectuadas durante el proceso de montaje de la
columna por capas
9.3.1. Evaporación
9.3.2. Retracción
9.3.3. Ensayo de saturación
9.3.4. Ensayo de permeabilidad
9.4. Ensayos de flujo y transporte de solutos en columna de residuos
9.4.1. Ensayo de flujo y transporte con el trazador PFBA
9.4.2. Ensayo de flujo y transporte de Ni
9.4.3. Ensayo de flujo y transporte con un trazador fosforescente
(fluoresceína sódica)
9.5. Modelación de los resultados de los ensayos de flujo y transporte
9.5.1. Modelación de los ensayos con el trazador PFBA
9.5.2. Modelación de los ensayos de flujo y transporte con el Ni
9.5. Conclusiones

327
328
329
329

Capítulo 10. Conclusiones generales y líneas de investigación futura

369

10.1. Equipos experimentales
10.2. Hidrología superficial y subterránea
10.3. Características hidromecánicas de los residuos minero-metalúrgicos sólidos
10.4. Ensayos de adsorción y desorción de Ni, Cr y Mn en los residuos mineros.
Ensayos Batch y de flujo y transporte
10.5. Resultados de la modelación numérica del flujo y el transporte de solutos
10.6. Comportamiento hidromecánico de los residuos ACL y su influencia en el
flujo y transporte de solutos
10.7. Conclusión general
10.8. Riesgo ambiental de los residuos
10.9. Futuras lineas de investigación
10.9.1. De aplicación inmediata
10.9.2. Futuras líneas de investigación a desarrollar

369
370
372

Referencias

383

Anejo 1. Datos hidroquímicos
Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción
Anejo 3. Isotermas de adsorción
Anejo 4. Calibraciones
Lista de símbolos
Listado de figuras
Listado de tablas
Listado de fotos

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419
433
437
443
447
455
459

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332
334
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353
353
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362
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363
365

373
375
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379
379
380
381
381

�Agradecimientos

I

Agradecimientos
La realización de esta tesis doctoral no habría sido posible sin el apoyo y confianza depositados en mi
por mis dos directores Profesores Lucila Candela y Antonio Lloret a los cuales quiero agradecer el
excelente apoyo brindado en todos estos años y su preocupación por los aspectos personales y
humanos que trae aparejado la realización de una tesis doctoral alejado de la familia y del país de
origen.
Al Departamento de Ingeniería del Terreno por haber puesto a mi disposición la infraestructura y
bienes materiales indispensables para realizar la investigación y a los profesores (Drs. A. Ledesma, J.
Suriol, E. Alonso, A. Gens, J. Carrera, E. Custodio, S. Olivella, A. Josa, J. Corominas y X. Sánchez)
por la cooperación brindada durante la realización de la tesis y al personal de administración Eva. M.
Martínez y secretaria Mari C. Esteban.
Mi más profundo agradecimiento al personal del laboratorio José Álvarez, Fernando Cortés, Enrrique
y especialmente a Tomás Pérez, que ha contribuido de manera significativa en la fabricación de los
equipos experimentales.
Al personal del Laboratorio de Química, Facultad de Ciencias, Universidad de Girona (Dras. M.
Hidalgo y V. Salvadó) por su paciencia con mis “grandes” conocimientos de química y su
contribución en la realización de varios experimentos en su departamento y al personal del laboratorio
(Mónica, Sonia, Carolina, Roger, Marta, Eva, Gemma y Laura).
A la Dra. A. Cortés de la Facultad de Farmacia, Universidad de Barcelona por su apoyo en la
realización de varios análisis en el laboratorio de la Unidad de Edafología.
Al Departamento de Cristalografía, Mineralogía y Depósitos Minerales, Facultad de Geología,
Universidad de Barcelona y especialmente a los Drs. J. Proenza y J.C. Melgarejo por el apoyo en la
realización de los estudios de mineralogía.
Al personal de CSIC por la realización de ensayos de mineralogía, roca total y ensayos geoquímicos
en sus laboratorios y especialmente a los Drs. I. Queralt y C. Ayora por las discusiones sostenidas
sobre geoquímica y mineralogía.
Al personal de la Escuela Universitaria de Manresa (Drs. J. M. Mata, X. de Las Heras, J.M. Casas, J.
Castany) y al personal de administración Llúcia por haberme recibido y aceptado en su departamento.

�Agradecimientos

II

Al Departamento de Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, Cuba, por el soporte
brindado, la cooperación y facilidades para obtener la información disponible.
Al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos de la Provincia de Holguín y en especial al
Departamento de Hidrogeología por la cooperación y apoyo en la información disponible para poder
desarrollar la tesis.
A la Industria Cubana del Níquel por su cooperación y facilidades brindadas para desarrollar el
muestreo de los materiales y la cooperación en la entrega de la información existente.
A mis amigos en Cuba (B. Riverón, J. Carménate, J. Batista, R. Díaz, J.A. Pons, Joel Batista, J. Tool y
C. De Miguel) en el ISMM y A. Pérez y A. Rodríguez de La Empresa Nacional de Investigaciones
Aplicadas (ENIA) de Holguín, por su apoyo incondicional y constante ánimo para que realizara la
tesis.
A mis amigos en Barcelona, Rebeca, Joa, Claudia, Espi, Núria, Ramón, Salvador, Víctor, Alberto,
Cristina, Jorge, Dolors, Albert, M. José y Joaquín, Vanessa, Toni, Mireia, Xavi, Olga, Ramón,
Sussana, Raul, Esther, Jordi, Dani, Eva, Josepa, Jordi, Lídia, Xavi, Marina, Santi y Cris por el soporte
que me han brindado durante estos años.
A todos los compañeros de doctorado (Oldecop, Luciano, Clemente, Mauricio, Marcelo, Jordi,
Salvatore, Alexandra, Carlos, Carlos, Marcel, Leonardo, Moya, Rius, Cati, Wolf, Annick) que han
pasado por el Departamento de Ingeniería del Terreno en estos años y han hecho de éste un lugar
agradable para trabajar, a pesar de lo “ingrato” pero satisfactorio que resulta el trabajo del laboratorio.
A mi familia en Cuba (David, Vivian, Ramiro, Reynaldo, Yaumara) y en Barcelona (Anna, Victòria,
Albert, Èrika, Josep, Marina, Damián, Mercè, Marc, Tomàs, Pere, M. Àngels y Josep), por el apoyo y
animación constante.
A la Fundación Centro Internacional de Hidrogeología Subterránea y en especial a Margarita, Raquel
y al director del Curso Internacional de Hidrogeología Subterránea E. Batista.
Agradezco el apoyo financiero realizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional
(AECI) para la realización de los cursos de doctorado. Al Comissionat per a Universitats i Recerca de
la Generalitat de Catalunya y a la Vicerrectoría de Investigación de la UPC, especialmente al Dr. A.
Marí, pues sin su soporte habría sido muy difícil la culminación de esta tesis.

�Resumen

III

Resumen
En la actualidad, el impacto ambiental de las actividades minero-metalúrgicas y los
residuos generados por éstas, se han convertido en temas de especial atención en el
estudio de la problemática ambiental que generan sobre las masas de aguas
continentales y marinas. Sin embargo, el estudio de la influencia del factor
hidromecánico en el flujo y transporte de contaminantes no ha sido estudiado de forma
sistemática en los residuos minero-metalúrgicos. El objetivo fundamental de esta tesis
es estudiar los factores físicos, hidromecánicos, hidrogeológicos y geoquímicos que
condicionan el flujo y el transporte de contaminantes metálicos (Cr, Ni, Mn) en residuos
mineros y en segundo lugar realizar una evaluación del impacto ambiental de estos
residuos sobre las aguas superficiales y subterráneas.
El distrito minero de Moa (Cuba), presenta las mayores reservas de Co y las segundas
de Ni a nivel mundial. Los yacimientos de Ni y Co se explotan por el método de minería
a cielo abierto desde el año 1943. El proceso metalúrgico de extracción del Ni y Co se
realiza con dos tecnologías: lixiviación con carbonato amoniacal (ACL) y lixiviación
con ácido sulfúrico (SAL). Los residuos (estériles) de la minería a cielo abierto se
almacenan en escombreras próximas a la mina y los residuos metalúrgicos sólidos (5200
toneladas/día) en presas de residuos anexas a las factorías, ubicadas sobre la terraza del
Río Moa.
El programa de investigación se realizó en dos fases: I) muestreo a nivel de campo de
las aguas (superficiales, subterráneas y residuales), los residuos sólidos y los diferentes
materiales geológicos y II) estudio experimental en el laboratorio. La segunda fase
constituye el grueso de la investigación y en ella se desarrolla una caracterización
hidrogeoquímica de las aguas e hidromecánica y geoquímica de los residuos sólidos de
los dos procesos metalúrgicos.
En el área existen dos unidades hidrogeológicas: el acuífero de las rocas ultramáficas
que ocupa más del 60% del municipio Moa y el acuífero aluvial. La hidroquímica de las
aguas superficiales y subterráneas no contaminadas se caracterizan por un
enriquecimiento en bicarbonatos y magnesio. La presencia de metales pesados en las
aguas subterráneas de la región tiene dos orígenes: I) natural, resultado de los procesos

�Resumen

IV

de meteorización de las rocas ultramáficas y II) antropogénico, debido a los residuos de
la actividad minero-metalúrgica. Las aguas subterráneas y superficiales contaminadas
presentan un enriquecimiento en Mg, SO4 y metales pesados (Cr, Ni y Mn). Las aguas
subterráneas contaminadas por los lixiviados de la presa de residuos son las que
presentan los menores valores de pH, mayor conductividad y mayor cantidad de TSD
(hasta 5000 mg/L). La concentración en el agua de los metales Cr, Ni, Fe y Mn, así
como el sulfato y el magnesio en las aguas subterráneas muy contaminadas supera en
más de dos órdenes de magnitud la concentración en las aguas no contaminadas y su
concentración en el acuífero aluvial se incrementa exponencialmente a medida que
disminuye la distancia a la presa de residuos.
La modelación geoquímica de las aguas subterráneas muestra que los contaminantes
metálicos se mueven en forma de complejos SO4-ion, OH-ion y CO3-ion. El cálculo del
índice de saturación de las especies minerales que conforman la matriz del medio
poroso de los acuíferos muestra que las aguas subterráneas contaminadas presentan una
sobresaturación en hematita y goethita. La mezcla de agua del acuífero aluvial con los
lixiviados que se infiltran a través de la presa de residuos alcanza el 20% en los pozos
situados al lado de la presa de residuos.
En el estudio hidromecánico de los residuos se ha empleado el residuo ACL, para lo que
se ha desarrollado un programa experimental extenso que ha permitido conocer el
comportamiento del material en condiciones saturadas y no saturadas. La investigación
ha hecho énfasis en los residuos del proceso ACL, pues representa más del 70% del
volumen de residuo que se almacena en la actualidad en las presas. Los ensayos de
caracterización hidromecánica muestran que la resistencia a la tracción directa e
indirecta, a la compresión simple, la rigidez del material y la conductividad hidráulica
presenta una gran dependencia del grado de saturación. Los cambios de volumen por
retracción y la variación del grado de saturación provocan una disminución de la
permeabilidad hidráulica, mientras que las grietas de desecación formadas durante el
proceso de retracción del material provocan un incremento de la conductividad
hidráulica de más de un orden de magnitud en comparación con el medio poroso
homogéneo.

�Resumen

V

La adsorción del Cr, Ni y Mn en los dos residuos metalúrgicos de la industria cubana
del Ni [uno perteneciente al proceso de lixiviación con ácido sulfúrico (SAL) y el otro
perteneciente al proceso de lixiviación con carbonato amoniacal (ACL)], se investigó
con el uso de ensayos en Batch y de flujo y transporte de soluto en condiciones
saturadas. La isoterma de adsorción del Cr y el Mn es fuertemente no lineal en los dos
residuos, mientras que en el caso del Ni, la isoterma de adsorción es no lineal en el
residuo ACL y lineal en el residuo SAL. Las isotermas de adsorción no lineal se ajustan
al modelo de Freundlich (Sa=KfCwn). La adsorción de más del 70% de la masa de soluto
retenida ocurre muy rápidamente, alcanzándose el equilibrio de adsorción en los
ensayos Batch, en todos los metales, para tiempos inferiores a 8 horas. La adsorción
física por las fuerzas electrostáticas de las partículas del medio poroso constituye la
mayor causa de la adsorción, mientras que la componente química es más pequeña.
Los ensayos de flujo y transporte de soluto por el medio poroso homogéneo se
realizaron con dos columnas de 5 y 10 cm de longitud y 1.6 cm de diámetro. Los
ensayos se realizaron para tres metales con inyecciones en continuo de 91 volúmenes de
poros y velocidades de 1.2, 14 y 39 cm/h. Las curvas de llegada de los tres metales en
los dos residuos, para las condiciones de flujo y concentración en que se realizaron los
ensayos, exhiben un comportamiento no ideal, caracterizadas por la presencia de
asimetría y grandes colas. Los resultados de los ensayos de flujo y transporte se
simularon con el modelo “Dos sitios” que incorpora la isoterma de adsorción no lineal y
condiciones de no equilibrio debido a la histéresis del proceso de sorción. Los
resultados de la modelación muestran que la causa mayor de que el transporte de solutos
no sea ideal es la no linealidad del proceso de adsorción, debido en primer lugar a la
adsorción física (más del 70%) y en segundo lugar a la adsorción química.
Para el estudio del comportamiento hidromecánico de los residuos mineros y su
influencia sobre el flujo y el transporte de solutos se construyó una columna totalmente
instrumentada con diferentes sensores, capaz de realizar de forma automática un control
de la evolución temporal de los diferentes parámetros que determinan el
comportamiento hidromecánico del residuo. Durante la realización de un ensayo es
posible realizar mediciones de la retracción vertical, la succión, la temperatura, la
humedad relativa y medidas del contenido volumétrico de agua en la matriz del medio

�VI

Resumen

poroso en profundidad y en la superficie de la muestra. Además permite realizar
ensayos de flujo y transporte de solutos en el medio poroso homogéneo o agrietado.
Finalmente se presenta la influencia del comportamiento hidromecánico del residuo
ACL

sobre

flujo

y transporte

de

tres solutos,

un

trazador

conservativo

pentafluorobenzoato (PFBA), un trazador fosforescente fluoresceína sódica (FNa) y Ni,
en el medio poroso saturado en presencia de flujo preferencial en una columna de
residuo de 28.5 cm de diámetro y 31.5 cm de alto con estratificación y presencia de
grietas de desecación. La conductividad hidráulica de la columna es 5.26x10-6 m/s, más
de dos órdenes de magnitud superior a la del medio poroso homogéneo. Los resultados
de los ensayos de flujo y transporte con trazador y solutos reactivos son coherentes con
el modelo conceptual de flujo y transporte advectivo a través de las grietas de
desecación, combinado con la difusión del soluto en el agua relativamente inmóvil que
ocupa los poros de la matriz del medio poroso. Esto queda confirmado por las
características de las curvas de llegada del PFBA y la del Ni, que experimentan una
subida casi vertical muy rápida durante el proceso de adsorción y una gran cola durante
la desorción. Este doble proceso lo muestra la concentración de Ni medida en la matriz
adyacente a la zona de fractura, donde se aprecia que la masa de Ni adsorbida decrece
exponencialmente con la distancia del punto muestreado a la zona de la grieta más
cercana y por la distribución de la fluoresceína en las zonas de grietas.
El comportamiento hidromecánico de los residuos desempeña un papel muy importante
en el flujo y transporte de contaminantes por el medio poroso. En el caso de los residuos
mineros de la Industria Cubana del Níquel las grietas de desecación condicionan el
régimen de infiltración y constituyen una zona preferencial de flujo de indudable
importancia. Por ello, se considera que este es un aspecto a tener encuenta en el
almacenamiento y gestión de los residuos minero-metalúrgicos por la problemática
ambiental que conlleva.

�Abstract

VII

Abstract
The environmental impact of mining and metallurgical activities and the waste
generated by them has become of special interest to the studies of environmental
problems generated on the marine and continental water masses. Nevertheless, the
influence of the hydromechanical behaviour on flow and on transport of contaminants
has not been systematically investigated for mining-metallurgical wastes. The main aim
of this thesis is the study of physical, hydromechanical, hydrogeological and
geochemical factors, conditions that influence flow and transport of metals (Cr, Ni, Mn)
in mining wastes and secondly, the realization of an environmental impact evaluation of
these wastes on surface and groundwater.
The Moa mining district (Cuba) holds the worldwide largest reserves of cobalt and the
second largest reserves of nickel. The Ni and Co deposits are mined in open pits since
1943. The metallurgical process of Ni and Co extraction is realized with two different
technologies: ammoniac carbonate leaching (ACL) and sulphuric acid leaching (SAL).
The sterile mining wastes of the open pit mining are stored in waste piles near the mine
and the solid metallurgical wastes (5200 tons/day) are stored in dams closed to the
factories located on the top of the terraces of Moa river.
The investigation programme carried out consisted in two phases: I)- sampling of water
at field level (surface, ground and waste water), solid wastes and different geological
materials and II)- experimental investigation in the laboratory. The major part of the
investigation concerns the second phase, where a hydrogeochemical characterization of
waters and a hydromechanical and geochemical characterization of solid wastes from
the metallurgical process are developed.
In the studied area two hydrogeological units are present: the ultramaphic rocks aquifer
that occupy more than 60% of the Moa municipality and the alluvial aquifer. The
hydrochemical characteristics of the non-contaminated surface and groundwater are an
enrichment of bicarbonates and magnesium. The presence of heavy metals in the
groundwater of the region has two origins: I) natural, as a product of the ultramaphic
rock weathering process, and II) anthropogenic, due to the wastes of mining and
metallurgical activities. The contaminated surface and ground waters are characterized

�Abstract

VIII

by an enrichment in Mg, SO4 and heavy metals (Cr, Ni and Mn). The groundwaters
contaminated by the leachates of the waste dam show the lowest pH and the highest
conductivity values, as well as highest contents of TDS (up to 5000 mg/l). The
concentration of Cr, Ni, Fe and Mn, as well as of sulphate and magnesium in heavily
contaminated groundwater is up to two orders of magnitude higher than in noncontaminated waters and in the alluvial aquifer its concentration exponentially increases
as the distance to the waste dam decreases.
The geochemical modelling of the groundwater shows that metallic contaminants move
as SO4-ion, OH-ion and CO3-ion complexes. The saturation index calculated of the
mineral species that conform the matrix of the porous medium of the aquifers indicates
that the contaminated groundwaters have an over-saturation of hematite and goethite.
The mixing of water from the alluvial aquifer and leachates from the dam reaches up to
20% in the wells located near the waste dam.
The ACL waste has been used in the hydromechanical investigation of the wastes. With
this purpose an extensive experimental programme has been developed, which has
allowed to know the behaviour of the material under saturated and non saturated
conditions. The investigation emphasized on the wastes of the ACL process since they
represent more than 70% of the waste volume stored in the dams. The hydromechanical
characterization tests show that the resistance to direct and indirect traction, to simple
compression, the rigidity of the material and the hydraulic conductivity are very
dependent on the degree of saturation. The volume changes due to retraction and the
variation in the degree of saturation induce a decrease of the hydraulic permeability,
whereas the desiccation cracks under the retraction process of the material induce an
increase of the hydraulic conductivity higher than one order of magnitude compared
with the homogeneous porous media.
The adsorption of Cr, Ni and Mn in both of the metallurgical wastes of the Cuban
industry (one corresponding to the lixiviation process with sulphuric acid (SAL) and the
other to the lixiviation process with carbonate ammoniac (ACL)) was investigated with
Batch-tests, as well as flow and solute transport tests under saturated conditions. The
adsorption isotherm of Cr and Mn is strongly non-linear in both wastes, whereas for Ni,
the adsorption isotherm is non-linear in ACL wastes and linear in SAL wastes. The non-

�Abstract

IX

linear adsorption isotherm is well described by the Freundlich equation (Sa=KfCwn).
Adsorption of more than 70% of the solute mass retained occurs rapidly, reaching the
adsorption equilibrium in the Batch-tests in less than 8 hours for all metals. The
physical adsorption through electrostatic forces of the particles of the porous media are
the main cause of adsorption, whereas the chemical component is of less importance.
The flow and solute transport tests through homogeneous porous media were done with
two columns of 5 and 10 cm length and 1.6 cm diameter. Tests were fulfilled for three
metals injecting in continuum 91 pore volumes at velocities of 1.2, 14 and 39 cm/h. The
breakthrough curves of the three metals in both wastes under the executed flow and
concentration conditions exhibit a non-ideal behaviour, characterized by asymmetries
and long tailings. The results of the flow and transport tests were simulated with the
“Two site” models, which incorporate the non-linear sorption, rate-limited sorption,
linear sorption and conditions of non-equilibrium due to the hysteresis of the sorption
process. Modelling results indicate that the major cause for the solute transport not
being ideal is the non-linearity of the adsorption process, mainly due to the physical
adsorption (more than 70%) and to the chemical adsorption.
In order to study the hydromechanical behaviour of the mining wastes and their
influence on the flow and the solute transport, a fully equipped column was built with
diverse sensors able to automatically control the temporal evolution of the different
parameters that control the hydromechanical behaviour of the waste. During a test it is
possible to measure the vertical retraction, the suction, the temperature, the relative
humidity and the volumetric water content in the matrix of the porous medium with
depth and at the sample surface. It also allows to perform flow and solute transport tests
in homogeneous or cracked porous media.
Finally the influence of the hydromechanical behaviour of the ACL waste on the flow
and solute transport of three solutes, a conservative pentafluorobensoate (PFBA) tracer,
a fluorescent tracer Na-fluorescein and Ni, was studied in the saturated porous medium
in presence of preferential flow in a waste column of 28.5 cm diameter and 31.5 cm
height with stratification and desiccation cracks. The hydraulic conductivity of the
column (5.26x10-6 m/s) is more than two orders of magnitude higher than the
homogeneous porous media. The results of the flow and solute transport tests with

�Abstract

X

tracer and reactive solutes are coherent with the conceptual flow and advective transport
model along the desiccation cracks, combined with the diffusion of the solute in the
relatively non-mobile water which occupies the matrix of the porous medium. This is
confirmed by the characteristics of the arriving curves of PFBA and nickel, which have
an almost vertical and fast increase during the adsorption process and a big tail during
the desorption process. This double process is also present with the Ni concentration
measured in the adjacent matrix to the crack zone, where the adsorbed mass of Ni
decreases exponentially with the distance of the sampling point to the crack, and with
the distribution of the Na-fluorescein in the crack zone.
The hydromechanical behaviour of the wastes plays a very important role on the flow
and solute transport of contaminants through the porous media. In the case of the
mining wastes of the Cuban Nickel Industry (Industria Cubana del Nickel) the
dissecation cracks influence the infiltration pattern and constitute a zone of preferential
flow of an undoubtful importance. This is an aspect to be considered in the storage and
management of the mining-metallurgical wastes in light of the environmental problems
associated.

�Introducción

1

INTRODUCCIÓN
1. Introducción
La extracción de los recursos minerales ha supuesto la generación de grandes beneficios
económicos y el desarrollo del nivel de vida de la sociedad. Sin embargo, los residuos
generados durante los procesos mineros y metalúrgicos suponen un riesgo para el medio
ambiente y sus ecosistemas. Entre las actividades antropogénicas, la minería y la metalurgia
extractiva son una de las principales causas de contaminación de los recursos hídricos. Sus
efectos están presentes en mayor o menor medida en todas las áreas del planeta donde se
explotan yacimientos de minerales sólidos (metálicos y no metálicos), líquidos y gaseosos y
entre ellos, una de las afectaciones más graves que esta actividad genera sobre el medio
ambiente es el deterioro de la calidad de las aguas subterráneas, superficiales y marinas. La
contaminación de las aguas superficiales y subterráneas constituye un serio problema para su
posterior utilización en el abastecimiento a la población, la agricultura y diferentes ramas de
la industria.
Las operaciones mineras de extracción, transporte y beneficio del mineral ocupan
generalmente una extensión considerable y afectan a zonas agrícolas, poblaciones, bosques,
espacios rurales y zonas de interés natural, sobre los que los impactos en ocasiones son
extremadamente graves, incluso pueden tener carácter terminal (difícil de recuperar mediante
técnicas de restauración). Este deterioro de la calidad ambiental está condicionado por:
I)

los residuos de las propias explotaciones mineras,

II)

los vertidos de las plantas de beneficio,

III)

los residuos de las plantas metalúrgicas de extracción y refinado y

IV)

mala gestión y almacenamiento inadecuado de los residuos.

El impacto ambiental provocado por las actividades minero-metalúrgicas puede definirse
como el efecto de las actividades antropogénicas sobre el medio natural y los ecosistemas que
se desarrollan sobre la superficie o interior de la corteza terrestre, y su trascendencia,
magnitud e importancia, derivan de la vulnerabilidad del territorio.

�Introducción

2

La conservación de los recursos hídricos superficiales y subterráneos constituye una de las
actividades prioritarias de la comunidad científica internacional, por ello el estudio de la
problemática ambiental y la contaminación de las aguas subterráneas por residuos mineros se
ha convertido en una de las principales líneas de investigación dentro del ámbito de las
ciencias de la tierra.
2. Motivación y objetivos
El Municipio de Moa constituye una de las zonas de mayor diversidad biológica del
archipiélago cubano y del Caribe. El área sur del municipio queda englobado dentro de la
reserva de la biosfera declarado por la UNESCO en el año 1998. Además, es la región minera
más importante de Cuba con 10 yacimientos lateríticos de níquel y cobalto; las reservas
probadas de mineral industrial (níquel más cobalto) son de 800 millones de toneladas y se han
estimado por exploración geológica en unos 3000 millones de toneladas, constituyendo la
segunda reserva mundial de níquel y la primera de cobalto (UNI, 1994; Marrero, 1997). En
esta zona existen también varios importantes yacimientos de cromo, que constituyen las
mayores reservas del continente americano con 6.5 millones de toneladas (Silk, 1988;
Proenza, 1998), y uno de los más importantes yacimientos de zeolitas de Cuba con más de 20
millones de toneladas (Orozco y Rizo, 1998).
Algunos de los aspectos más relevantes de la problemática ambiental generados por la
actividad minera y metalúrgica en la zona de estudio son los siguientes:
I)

La explotación de los depósitos lateríticos se realiza mediante la minería a cielo
abierto (desde 1943 en el municipio de Mayarí, Nicaro y a partir de 1963 en el
municipio de Moa). Las actividades de minería a cielo abierto han provocado la
deforestación de más de 5000 ha de bosque, lo que ha provocado el desarrollo de
procesos erosivos y la contaminación con Cr, Ni, Mn y Fe de las aguas superficiales
(Rodríguez et al., 1999) y de las bahías de Moa y Nicaro (González, 1991, González
et al., 1993).

�Introducción

II)

3

La extracción del níquel y el cobalto se efectúa empleando las únicas dos tecnologías
metalúrgicas que se usan a nivel mundial para extraer los dos metales de los depósitos
lateríticos (Antony and Flett, 1997):
a) lixiviación con ácido sulfúrico.
b) lixiviación con carbonato amoniacal con adición de petróleo (Tecnología Carón).

III)

La producción de níquel y cobalto en el territorio de Moa y Nicaro supera las 66 mil
toneladas anuales lo que representa el 10% de la producción de níquel que se
comercializa a nivel mundial y el 40% de la producción de cobalto de los yacimientos
lateríticos (Berezowsky, 1997). Las reservas de mineral existentes en la región
garantizan actividad minera para varios cientos de años al ritmo de la producción
actual.

IV)

Esta actividad genera un volumen de residuos sólidos aproximado de 5200 toneladas
diarias en el municipio de Moa (Terrero et al., 1993a, UNI, 1994) y 5000 toneladas
diarias en Nicaro (Heredia, 1978), esto representa un incremento del volumen anual
de residuos en más de 3 millones de toneladas.

V)

Los residuos sólidos generados por las actividades metalúrgicas son mezclados con
agua y transportados por tubería a las presas de residuos anexas a las factorías. Las
que están en explotación actualmente en Moa se encuentran ubicadas sobre la terraza
aluvial del río Moa y en el caso de Nicaro en la bahía Arroyo Blanco.

VI)

El volumen de residuos sólidos acumulados en las 5 presas de residuos (3 en Moa y 2
en Nicaro), durante las 5 décadas de explotación minera supera los 180 millones de
toneladas, sin que se haya encontrado una aplicación práctica para ellos, ni se hayan
sometido a ningún tipo de tratamiento o técnica de remediación.

VII)

Los lixiviados y drenaje de las presas de residuo junto al vertido de los residuales
líquidos (27000 litros/día) de las plantas procesadoras de mineral en Moa han
provocado la contaminación con Cr, Ni, Mn, Fe, Mg y SO4 de las aguas superficiales
de los ríos Moa y Cabañas, el acuífero aluvial del río Moa (INRH, 1986; Proenza et
al., 1994) y la bahía de Moa (González, 1991).

�Introducción

4

2.1. Motivación
Considerando lo anteriormente expuesto, los motivos para el desarrollo de una investigación
en relación a esta problemática son los siguientes:
- El interés creciente por el medio ambiente y en particular sobre la contaminación de las
masas de aguas continentales y marinas.
- La existencia de una variada gama de ecosistemas, que están siendo afectados por esta
actividad.
- La escasez de estudios sistemáticos de impacto ambiental en el territorio.
- La falta de información sobre el comportamiento geoquímico de los diferentes residuos y
contaminantes generados por la actividad minero-metalúrgica.
- La existencia de una nueva planta en construcción y dos en proyecto en otras zonas de los
municipios de Moa y Mayarí. En consecuencia, las actividades extractivas de minería a
cielo abierto, procesamiento, almacenamiento y transporte del mineral se desarrollaran en
nuevas cuencas hidrográficas y estas pueden ser afectadas por los mismos problemas
ambientales que los existentes actualmente en la cuenca hidrográfica del río Moa.
- La existencia de una alta concentración de metales pesados en las aguas continentales en la
región de Moa y la posibilidad de poder contar con información científica, técnicas analíticas
y experimentales que no se disponen en Cuba, hizo pensar en la oportunidad de trabajar en la
problemática ambiental generada por la actividad minera. Además se debe añadir, el beneficio
de que la información obtenida pueda ser usada en la toma de decisiones sobre la gestión y el
monitoreo de los residuos minero-metalúrgicos.

�Introducción

5

2.2. Objetivos
El objetivo principal de la tesis es evaluar el flujo y el transporte de cromo, níquel y
manganeso en residuos mineros con influencia del comportamiento hidromecánico. Para
lograrlo se han planteado cuatro objetivos particulares:
1- Determinar el origen y las fuentes que aportan los diferentes contaminantes a las aguas
superficiales y especialmente a las aguas subterráneas.
2- Evaluar el impacto de las presas de residuos y los vertidos de agua residual sobre la
calidad de las masas de aguas superficiales y especialmente en las subterráneas.
3- Determinar los factores, causas y condiciones físicas, mecánicas, hidrogeológicas y
geoquímicas que condicionan el flujo y el transporte de contaminantes metálicos (Cr, Ni,
Mn) en los residuos mineros.
4- Construcción y puesta a punto de los equipos para el estudio de las propiedades
hidromecánicas de los residuos y de flujo y transporte de solutos.
Para alcanzar los objetivos propuestos se realizó el trabajo en dos etapas: I) Realización de
reconocimiento y muestreo en el terreno y II) Trabajo experimental en el laboratorio.
La primera se limitó al reconocimiento del terreno y a la toma de muestras de aguas
superficiales, subterráneas, aguas residuales, toma de muestras de los diferentes materiales
geológicos y de los residuos sólidos de la industria del níquel en las presas de residuo. La
segunda fase constituye el grueso de la tesis en el que se ha realizado un estudio experimental
detallado de los residuos minero-metalúrgicos sólidos. El conjunto de los trabajos llevados a
cabo se describe a continuación:
a) Realización de un muestreo de las aguas residuales, superficiales y subterráneas
representativas de las características del municipio minero de Moa, que permitiera su
caracterización en cuanto a su calidad y niveles de contaminación.

�Introducción

6

b) Muestreo de los diferentes materiales geológicos y los residuos sólidos y líquidos
representativos de la zona de estudio.
c) Obtención, mediante el análisis de las muestras de agua (superficial, subterránea y
residual) y de materiales sólidos (rocas y residuos), de información detallada sobre los
principales elementos que han sido detectados como contaminantes de las aguas
residuales, superficiales y subterráneas en el municipio.
d) Caracterización de las propiedades hidromecánicas de los residuos mineros y su
influencia sobre los parámetros hidrogeológicos. Para ello se ha construido una
columna de gran diámetro (28.5 cm), para simular las condiciones “reales” de
sedimentación y secado de los residuos al ser vertidos en las presas.
e) Estudio en el laboratorio de los procesos de adsorción-desorción de los metales Ni(II),
Mn(II) y Cr(VI) en los residuos mineros de la industria del níquel, empleando para
ello los ensayos cinéticos Batch y de flujo y transporte de solutos en columnas de
residuo.
f)

Simulación del flujo y transporte de los metales utilizando los modelos de flujo de
dos sitios y optimización de los parámetros del modelo a partir de los ensayos de flujo
con un trazador.

g) Interpretación de los diferentes parámetros del modelo de flujo y transporte, así como
los cinéticos de cada metal (Cr, Ni, Mn) para evaluar la posible implicación de los
residuos minero-metalúrgicos en la contaminación de las aguas por estos metales a
nivel de campo.
h) Definición de la influencia de las grietas de desecación sobre el flujo y transporte de
contaminantes.
i) Caracterización de los fenómenos de flujo y transporte de metales contaminantes a
través de los residuo minero-metalúrgicos y evaluación del riesgo ambiental que ello
implica.

�Introducción

7

3. Metodología
La metodología de trabajo desarrollada durante esta tesis se puede resumir gráficamente como
se muestra en la Figura 1.1.
Selección del área de estudio y tipo de trabajo experimental

Revisión bibliográfica
(Estado del arte)

Trabajo de campo
Muestreo de aguas, suelos y residuos

Análisis de agua en laboratorio
Mayoritarios y trazas, pH,CE,TSD

Determinación de las posibles fuentes de
contaminación

-

-

Trabajo de laboratorio: caracterización de los residuos sólidos
Características físicas, mineralógica, composición química de sólidos y agua de
poros
CEC, pH, CE, MO, óxidos e hidróxidos, minerales amorfos
Parámetros hidrogeológicos: permeabilidad, curva de retención
Caracterización hidromecánica: agrietamiento, flujo preferencial

Selección de los metales a estudiar
Cr(VI), Ni(II) y Mn(II)

Estudios de adsorción y desorción
Ensayos de Batch con los tres metales

Experimentos de flujo y transporte en columnas de residuo
-Trazadores y metales en medio poroso continuo SAL y ACL
- Trazadores y metales en medio poroso agrietado ACL

Simulación numérica

Conclusiones
Figura 1.1. Diagrama de flujo con la metodología de trabajo.

�Introducción

8

4. Organización y contenidos de la tesis
El primer capítulo describe el área de estudio, detallando sus principales características
climáticas, geológicas y económicas, con énfasis en las actividades minero-metalúrgicas, pues
son las que han provocado el deterioro de la calidad de las masas de aguas superficiales y
subterráneas del área de estudio.
En el Capítulo 2 se analiza el estado del conocimiento sobre los residuos mineros y una
síntesis de sus principales características y la problemática ambiental relacionada con los
residuos derivados de los procesos minero-metalúrgicos. El énfasis se realiza en su efecto
sobre las masas de aguas continentales y las consecuencias que provocan sus lixiviados.
En el Capítulo 3 se detallan las técnicas, métodos y equipos experimentales utilizados y
desarrollados para la investigación. Junto a la descripción de los equipos se incluyen las
calibración y la precisión de los diferentes sensores utilizados en la investigación.
En el Capítulo 4 se introducen una serie de conceptos relacionados con las características
generales de los modelos de flujo y transporte para los medios porosos. Finalmente se
describen los modelos de flujo y transporte de solutos que se utilizan para simular los ensayos
con solutos conservativos y reactivos realizados en las columnas de residuos.
El Capítulo 5 se analiza la calidad de las aguas superficiales y subterráneas de la cuenca
hidrográfica del río Moa que está siendo afectada por las actividades minero-metalúrgicas. En
él se establecen las características físicas y químicas de las aguas superficiales y subterráneas
y se delimitan las fuentes de contaminación.
La caracterización física, química e hidromecánica de los residuos minero-metalúrgicos se
desarrolla en el Capítulo 6, donde se analizan los diferentes factores que condicionan el flujo
saturado y no saturado en estos residuos, así como el desarrollo de las grietas de desecación
en el residuo ACL y su influencia sobre la permeabilidad.
El Capítulo 7 se centra en el estudio del comportamiento cinético de los metales Ni(II),
Cr(VI) y Mn(II) en los dos residuos metalúrgicos existentes en el municipio Moa. En este

�Introducción

9

capítulo se realizan los estudios cinéticos en sistemas cerrados (ensayos Batch) y en sistemas
abiertos (ensayos de flujo y transporte de solutos en columna) a diferentes velocidades.
También se realizan ensayos para diferentes condiciones de pH y concentración de solutos y
un estudio comparativo de las capacidades de adsorción de estos residuos con otros
materiales.
En el Capítulo 8 se realiza la modelación de los ensayos de flujo y transporte en columna
mediante el uso de los modelos de flujo y transporte de dos sitios. Estos modelos se utilizan
para reproducir los ensayos en medios poroso homogéneo y estimar todos los parámetros que
los caracterizan.
En el Capítulo 9 se realiza el estudio del comportamiento hidromecánico de una columna de
residuos sometida a procesos de secado e infiltración. También se analizan los resultados de
los ensayos de flujo y transporte de solutos en una columna de residuos con presencia de flujo
preferencial debido a la existencia de grietas de desecación y estratificación en el medio
poroso.
Finalmente en el Capítulo 10 se resumen los resultados y conclusiones alcanzados. Se
establecen las líneas de investigación futuras y se dan recomendaciones sobre aspectos a tener
en cuenta en la gestión y monitoreo de los residuos mineros.
Los resultados del trabajo realizado que se exponen en el desarrollo de la memoria de la tesis
se complementa con 173 figuras, 94 tablas y 36 fotos.

�UNIVERSIDAD POLITÉCNICA DE CATALUÑA
Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona
Departamento de Ingeniería del Terreno y Cartográfica

ESTUDIO EXPERIMENTAL DE FLUJO Y TRANSPORTE DE CROMO,
NÍQUEL Y MANGANESO EN RESIDUOS DE LA ZONA MINERA DE MOA
(CUBA): INFLUENCIA DEL COMPORTAMIENTO HIDROMECÁNICO

Tesis doctoral presentada por:

Roberto L. Rodríguez-Pacheco

Junio de 2002

Dirigida por:
Dra. Lucila Candela Lledó
Dr. Antonio Lloret Morancho

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

11

Capítulo 1. DESCRIPCIÓN DE LA ZONA DE ESTUDIO MUNICIPIO DE MOA
(CUBA)
1. Zona de estudio
1.1. Ubicación geográfica
El Archipiélago cubano, constituido por la Isla de Cuba y unos 4100 islotes, está situado en el
Mar Caribe, latitud norte entre los 19,8oN a 23,4oN y longitud oeste entre los 74oW (Figura
1.1).

Figura 1.1. Ubicación geográfica de la isla de Cuba y el municipio de Moa.

El municipio de Moa, área objeto de nuestro estudio, se encuentra en el extremo más oriental
de la isla de Cuba, a 200 Km de la ciudad de Holguín y a unos 1000 Km de Ciudad de la
Habana, la capital de la isla de Cuba. Constituye el municipio minero más importante del país,
con una producción de 50 000 toneladas por año de níquel y cobalto (UNI, 1994) y 30000
toneladas por año de cromo, (Proenza, 1998). Posee dos plantas metalúrgicas en explotación y
una en construcción, puerto, aeropuerto y una población de 75000 habitantes (Figura 1.1 y
1.2). Como se observa en la Figura 1.3, el volumen de actividades minero-metalúrgicas está
centrado en un pequeño sector al norte del municipio.
El municipio minero de Moa forma parte del sistema montañoso Moa-Baracoa. Esta región
representa la zona de mayor biodiversidad del país con un 68% de especies autóctonas (Reyes
y del Risco, 1993). El área sur del municipio queda englobada dentro de la reserva de la
biosfera declarada por la UNESCO en el año 1998. Uno de sus elementos naturales más
destacados es el desarrollo de los bosques de coníferas típicos de esta región del país.

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

12

Océano Atlántico

Figura 1.2. Ubicación del Municipio minero de Moa en la provincia de Holguín (ICGC, 1986).

Municipio de Baracoa

Municipio Sagua de Tánamo

Océano Atlántico

Municipio
Yateras

Figura 1.3. Principales instalaciones que conforman la infraestructura del distrito minero de Moa: 1)
combinado mecánico, 2) presa de residuos inactiva, 3) embalse de agua, 4) planta metalúrgica de lixiviación
ácida (SAL), 5) planta de tratamiento de agua, 6) presa de residuos en explotación planta metalúrgica SAL, 7)
laguna de oxidación, 8) presa de residuos en explotación planta ACL, 9) planta metalúrgica de lixiviación con
carbonato amoniacal (ACL), 10) planta metalúrgica en construcción, 11) planta de beneficio del cromo, 13)
puerto, 14) mina de cromo subterránea Mercedita en explotación, 15) minas de Ni y Co a cielo abierto, 16) presa
de residuos en construcción, 12 y 17) mina de cromo (inactiva).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

13

Se caracteriza por un relieve escarpado donde el 6% de la superficie es de llanuras aluviales
fundamentalmente y el 94 % montañas. En una línea perpendicular a la costa Norte-Sur se
pasa de la cota cero (NMM) a 1175 m en una distancia horizontal de 16 Km., sobre el plano
topográfico. La altura topográfica máxima la constituye el Pico del Toldo con una altura sobre
el nivel del mar de 1175 m (Figura 1.3 y 1.4). Presenta pendientes muy marcadas con valores
medios de 5 a 20%, en regiones muy elevadas pueden alcanzar valores muy superiores
(Rodríguez et al., 1996). Al sur, en el valle de los Ríos Moa y Cayo Guam se pueden apreciar
taludes casi verticales.

Figura 1.4. Mapa de altitudes del municipio minero de Moa (ICGC, 1986).

1.2. Clima
El clima es tropical húmedo, siendo una de las áreas de mayor pluviometría del país. El
volumen de precipitaciones alcanza valores comprendidos entre 1000-4000 mm/año (Gagua

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

14

et al., 1976), con una media histórica de 2058 mm/año (Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos -INRH, período 1973-1995). El mes más lluvioso es mayo mientras que el de
menor lluvia es enero (Figura 1.5).
La humedad relativa media anual es del 85%. En la Figura 1.5 se aprecia que los meses de
mayor humedad son octubre, noviembre y diciembre, mientras que las menores humedades
relativas se registran en el mes de marzo (Téllez, 1995, Rodríguez y Téllez, 1995). Hay que
destacar que los datos analizados corresponden a la estación climática El Sitio, que se
encuentra muy cerca de la costa.
El valor medio anual de la temperatura del aire es de 24,5 oC. En la Figura 1.5, se muestra una
variación de la temperatura entre las máximas y las mínimas de unos 9 grados, como media.
Los meses más calurosos son julio, agosto y septiembre, mientras que los más fríos son
diciembre, enero y febrero. Según Lavaut (1998) se pueden experimentar fluctuaciones
espaciales de la temperatura de 10 a 15 grados considerando la diferencia climática vertical en
la atmósfera de las áreas montañosas.
La evaporación real se cifra en una media de 1 600 mm/año (INRH, 1986), siendo los meses
de más evaporación julio y agosto con una media superior a los 229 mm, mientras que los de
menor intensidad son noviembre, diciembre y enero, siendo la más baja en enero con una
media de 134 mm. Se puede apreciar en la Figura 1.5, que se producen grandes diferencias
entre las mínimas y máximas de evaporación en un mes, que en algunos casos alcanzan los
100 mm de diferencias (como en el mes de abril). Considerando la diferencia entre
evaporación y precipitación el balance hídrico anual puede situarse entre los 400 y 458 mm
(Rodríguez et al., 1998a).
Si se superponen los valores de precipitación de tres estaciones pluviométricas existentes en el
municipio y los valores de la evaporación total en la estación El Sitio en un mismo gráfico
(Figura 1.6) se puede apreciar la existencia de un déficit de humedad en las tres estaciones
pluviométricas. En el Calentura existe un déficit entre los meses de febrero y abril y otro entre
los meses de junio y septiembre, siendo este último donde se observa un mayor período de
tiempo con déficit. Por otra parte en el Pluviómetro Moa existe déficit casi todo el año salvo

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

15

en el período octubre-enero, sin embargo en el caso del pluviómetro Arroyo Bueno la
situación sería intermedia.

Temperatura ( C)

35

o

30

25

20

Mínimas

Máximas

Media
15

Humedad relativa (%)
Humedad relativa (%)

95
90
85
80
75
70

Evaporación (mm/mes)
Evaporación (mm)

300
250
200
150
100
50

E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Meses

Figura 1.5. Representación de los valores máximos, mínimos y medios de la temperatura, la
evaporación y la humedad relativa mensual en el período de observación de 1973-1995. Estación
climatológica El Sitio, S. De Tánamo (INRH-Holguín).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

16

Precipitaciones (mm/mes)

600
Pluviómetro Moa

500

Pluviómetro Arroyo Bueno

Pluviómetro Calentura

Evaporación

Déficit de humedad
400
300
200
100
0
E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Meses

Figura 1.6. Valores medios mensuales de precipitación en tres pluviómetros y evaporación en la
estación climatológica El Sitio (S. De Tánamo) (INRH-Holguín, período 1973-1995).

El viento se caracteriza por ser muy variable presentando una velocidad máxima de 10 m/s y
mínima de 1 m/s; el valor medio anual es 2 m/s, con una dirección predominante NE. El
viento es un parámetro importante en la región de Moa, pues controla el movimiento de las
emanaciones industriales vertidas a la atmósfera (Pérez et al, 1991). Según los estudios de
Hurtado et al., (1999) la frecuencia de procedencia de los vientos es la que se muestra en la
Tabla 1.1A, donde se aprecia que solamente tres componentes de la dirección del viento (NE;
ENE y E) superan el 10 % de frecuencia anual.
Tabla 1.1A. Comportamiento anual de los vientos.
Dirección % de observaciones Días del año Dirección % de observaciones

N
NNE
NE
ENE
E
ESE
SE
SSE

9.53
3.25
11.11
13.76
17.45
8.31
1.45
0.42

34.67
11.86
40.51
50.18
63.69
30.29
5.29
1.46

S
SSW
SW
WSW
W
WNW
NW
NNW
Calmas

2.81
2.51
6.31
5.85
2.45
1.81
0.82
3.05
9.25

Días del año

10.22
9.12
22.99
21.35
8.94
6.57
2.92
11.13
33.76

1.3. Marco geológico
El municipio minero de Moa se encuentra geológicamente ubicado en la faja ofiolítica Mayarí
Baracoa. Esta faja se localiza en el extremo oriental de la Isla de Cuba (Figura 1.7). Según el
trabajo de Iturralde-Vinent (1996) se trata de un cuerpo alóctono de carácter tabular con una
longitud de 170 Km. y un espesor de más de 1000 m. En este macizo es posible distinguir
diferentes mantos de cabalgamiento, en los que se aprecian escamas tectónicas de diferentes
espesores (Figura 1.7). En los estudios más recientes Proenza (1998) divide esta faja ofiolítica

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

17

en dos grandes macizos: I) Macizo Moa Baracoa y II) Macizo Mayarí-Cristal. El Macizo Moa
Baracoa, que se corresponde con el área de estudio se distinguen diferentes materiales
geológicos, que se caracterizarán a continuación.

Figura 1.7. Ubicación de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa (Iturralde-Vinent, 1996). Los números
indican la ubicación de las principales áreas de distribución de los depósitos lateríticos de níquel y
cobalto: 1- Pinares de Mayarí, 2- Nicaro, 3- Moa, 4- Punta Gorda-Yagrumaje, 5- Las Camariocas, 6Cantarana-La Delta, 7- Santa Teresita, 8-La Fangosa, 9- Iberias y 10- Piloto.

- Formación Río Macío (Holoceno): esta integrada por los materiales aluviales de las
terrazas de los ríos Moa, Cabañas y Cayo Guam (CGCO, 1980). La estratigrafía es bastante
compleja, encontrándose hasta 8 capas donde es muy difícil poder definir la continuidad de
las diferentes capas. En la zona de estudio, terrazas del río Moa (Figura 1.8 y 1.9), el área es
de unos 10 Km2 de extensión y su espesor de 25-35 m, está formada por los sedimentos
aluviales depositados por el río Moa y el Cabañas. La granulometría está compuesta por
gravas, arenas, limos y arcillas (INRH, 1986). Se encuentran pellets de hierro de diferentes
tamaños y fragmentos de rocas ultramáficas serpentinizadas (peridotitas y harzburgitas). La
mineralogía se caracteriza por la presencia de óxidos e hidróxidos de hierro y aluminio. Los

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

18

minerales de hierro son hematita, goethita, magnetita, y de aluminio principalmente gibbsita.
Además hay pequeñas cantidades de montmorillonita que no sobrepasan el 1%. El contenido
de materia orgánica en la parte superior del corte (primeros 2 m) puede llegar al 1% del peso
total (INRH, 1986).

Figura 1.8. Esquema geológico del Municipio de Moa. 1- Formación Río Macío. 2- Gabros de
Complejo Ofiolítico. 3-Formación Quiviján, 4)- Formación Sabaneta. 5- Peridotitas y harzburgita del
Complejo Ofiolítico 6- Formación Punta Gorda. 7- Ríos. 8. Fallas. (según Formell y Oro, (1980);
Trutié, (1988); INRH, (1986)).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

19

Figura 1.9. Columna litológica de uno de los pozos del acuífero aluvial del Río Moa. Formación Río
Macío. Coordenadas UTM: X=699.100 y Y= 221.050 (INRH, 1986).

- Formación Punta Gorda (Mioceno, Formell y Oro, 1980): está constituida por suelo
laterítico redepositado y pequeñas capas de material terrígeno carbonatado de granulometría
variada, presentando lentes de material arenoso y capas de material limo-arcilloso. En ella es
posible diferenciar una capa de margas masivas de unos 40 cm de espesor (Figura 1.10). Están
presentes diferentes capas de material areno-arcilloso y pellets de hierro de diferentes tamaños
(entre 1-15 mm). En los minerales predominan los óxidos e hidróxidos de hierro (goethita,

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

20

espinelas de cromo, hemtitas), carbonatos, así como gibbsita y montmorillonita (Figura 1.10).
En esta formación se ha reportado la presencia de pirita (Formell y Oro, 1980).

Figura 1.10. Columna litológica y composición química de los materiales de un pozo perforado en la
Formación Punta Gorda. Coordenadas UTM: X=701.800 y Y= 220.700 (Formell y Oro, 1980).

- Rocas volcánicas y volcano-sedimentarias: están representadas por la formación Quiviján
(Cretácico) y la formación Sabaneta (Paleógeno) (Figura 1.8). El espesor del complejo
volcanosedimentario se estima en 1200 metros (Quintas, 1989, Rodríguez et al., 1989). La
formación Quiviján incluye basaltos amigdaloides y porfídicos. En ocasiones los pórfidos
presentan estructura de almohadilla. Se diferencian además intercalaciones de hialoclastitas,
tobas capas de cherts y calizas, (Quintas, 1989). La formación Sabaneta está compuesta por
tobas, con estratificación gradacional que han sufrido proceso de zeolitización (Orozco y
Rizo, 1998). En las rocas zeolitizadas están presentes diferentes minerales del grupo de las

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

21

zeolitas entre las que se encuentran la clinoptinolita (50-70% del peso), mordenita (10-15%
del peso). En menor medida se encuentra la arcilla motmorillonita con contenidos entre 1-2 %
del peso total.
- El macizo de rocas ultramáficas Moa–Baracoa: se caracteriza por el desarrollo de un
importante grupo de rocas ultramáficas y básicas. En el macizo predominan las harzburguitas
y peridotitas serpentinizadas. En menor medida están presentes dunitas, dunitas
plagioclásicas, wehrlitas, lhersolitas y piroxenitas. El complejo ultramáfico se ha datado con
una edad de Jurásico-Cretácico Temprano (Iturralde-Vinent, 1996). Se considera que las rocas
ultramáficas serpentinizadas presentan un espesor superior a los 1000 metros, en forma de
escamas tectónicas muy fracturadas (Fonseca et al., 1985; Torres, 1987; Rodríguez y Proenza,
1992). En el macizo de rocas ultramáficas existen numerosos cuerpos de cromitas, sills de
gabros, diques de gabros y pegmatoides gabroicos (Figura 1.8 y 1.11) (Trayer, 1942). Los
sills de gabros y los cuerpos de cromitas se localizan en la zona de transición entre las
peridotitas con textura de tectonitas y los gabros bandeados (Proenza y Melgarejo, 1996;

15 m

Proenza, 1998). Las harzburgitas están fuertemente fracturadas (Foto 1.1 y 1.2).

Foto 1.1. Afloramiento de las rocas ultramáficas muy agrietadas. Carretera Moa-Sagua. Se destaca la
falta de corteza laterítica, altura del talud 15 m.

Las harzburgitas serpentinizadas presentan una composición mineralógica variable con un 7390% de olivino, ortopiroxeno entre el 8-20%, cromitas accesorias entre 1-2% y
clinopiroxenos entre 0-1%. Las dunitas serpentinizadas presentan una composición
mineralógica donde predomina el olivino con valores entre un 96-98%, ortopiroxeno (hasta
3%), cromita accesoria (hasta un 2-4 %) (Proenza 1998. Proenza et al., 1999b).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

22

Figura 1.11. Columna geológica sintética de los macizos de rocas ofiolíticas de Moa-Baracoa, donde
se pueden observar los principales tipos litológicos existentes. La dimensión en vertical no está a
escala (Proenza, 1998).

Asociado a las rocas ultamáficas (peridotitas y harzbugitas) se ha reportado la presencia de
diferentes sulfuros de Fe, Ni, Fe-Ni, elementos nativos, así como diversas aleaciones de
hierro níquel. Los diferentes sulfuros están diseminados en la matriz de la roca y su
concentración es muy baja, entre los que se encuentran la pirrotita (Fe1-xS), pentlandita
(S8(Fe,Ni)9), cubanita (Cu2FeS2), calcopirita (CuFeS2) y en menor medida calcocina (SCu2).
Los principales sulfuros determinados son la penlandita y la heaslewoodita (Proenza et al,
1999a, Proenza et al., 2001).
- Los cuerpos de gabros: forman grandes bloques y diques incluidos en el macizo ofiolítico,
cuyos contactos con los otros tipos litológicos son generalmente tectónicos (Figura 1.8 y
1.11). Las dimensiones de los cuerpos de gabros son variables con 1-3 Km. de ancho y de 1015 Km. de longitud. Se estima que presentan un espesor medio de 500 metros (Fonseca et al.,
1985). Muchas veces los cuerpos de gabros están cubiertos por las rocas ultramáficas
fundamentalmente peridotitas. Los principales tipos litológicos descritos en estos cuerpos son:
gabros olivínicos, gabros noritas, gabros, anortosita y noritas (Fonseca et al., 1985, Ríos y

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

23

Cobiella, 1984, Proenza, 1998). La edad de éstos es la misma que las del complejo
ultramáfico. La composición mineralógica de los gabros es 40-60% de clinopiroxenos,
plagioclasa (30-50%), y olivino (hasta un 20%), cromita accesoria (1 %) (Proenza et al.,

7m

1999b).

Plano de
Falla

Foto 1.2. Grietas y planos de falla en las rocas ultramáficas (Río Moa).

Sobre las peridotitas y harzburguitas serpentinizadas se desarrolla una corteza laterítica rica
en Ni y Co (Yacimientos lateríticos que caracterizaremos más adelante, Figura 1.7). Las fases
minerales presentes en el corte laterítico son óxidos e hidróxidos de hierro como la goethita,
espinelas (magnetita, magemita y espínelas cromiferas) y hematita. Estos minerales
representan entre el 80 y el 90% de la composición modal de las laterítas. En menor medida
aparecen cuarzo, minerales de manganeso, gibbsita, carbonatos y arcillas como la
montmorillonita y la saponita.
1.3.1. Tectónica del área de estudio y sismicidad
El área se caracteriza por una gran complejidad tectónica en la que se desarrollan dos sistemas
de fallas principales NE-SW y NW-SE. El sistema NW-SE desplaza al primero y se
caracteriza por presentar menor extensión que el NE-SW. El ángulo de buzamiento de las dos
zonas de fractura es entre 60-80 grados (Trutié, 1988). Las discontinuidades tectónicas (fallas

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

24

y fracturas) del sistema NW-SE están rellenas de cuarzo y diferentes diques de rocas básicas.
En las zonas de fractura se ha reportado la presencia de carbonatos, así como precipitados de
magnesita (Trutié, 1988; Proenza, 1998).
De acuerdo con los estudios de Rodríguez et al., (1996) y Rodríguez, (1998) la región se
clasifica como sísmicamente activa. Según la actividad sísmica el área se clasifica como área
con riesgo sísmico de segunda categoría, por lo que se pueden generar seísmos de hasta 7
grados de magnitud en la escala MSK. En la Figura 1.12, se muestran los epicentros de los
seísmos registrados en la región oriental en el período 1979–1994 (Cotilla, 1998). La gran
mayoría de los epicentros de los seísmos se registran al sur de Cuba Oriental. En el caso de la
costa norte donde se encuentra el municipio de Moa el número de seísmos es menor aunque
en los últimos tiempos de acuerdo a las estadísticas parece ser que esta actividad se ha
incrementado.

Moa

Figura 1.12. Epicentros de seísmos registrados en la región oriental de la Isla de Cuba y áreas
aledañas 1979-1994, con profundidad del epicentro h≤30 Km. (Cotilla, 1998).

En el municipio de Moa se han registrado un número considerable de estos eventos con
profundidad del epicentro menor o igual a 30 Km. En los años 1995 y 1996 se registraron en
el municipio de Moa dos seísmos de una intensidad de 4 grados que provocaron grietas en las

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

25

balsas de residuos (Foto 1.3) y en las paredes de los edificios (Carménate y Riverón, 1999,

5m

Guardado y Riverón, 1997, Guardado y Carménate, 1996 ).

Grietas

Foto 1.3. Grietas de uno de los muros de la presa 2 de la Figura 1.3, producidas por el seísmo de 1995.
Altura media del talud 5 m.

1.4. Yacimientos minerales

El distrito minero de Moa se caracteriza por la existencia de cuantiosas reservas minerales
entre las que se encuentran yacimientos de cromo, zeolitas , materiales de construcción y los
yacimientos lateríticos de níquel y cobalto. En este apartado se caracteriza el corte laterítico,
pues constituye el material inicial que entra al proceso metalúrgico para extraer el Ni y el Co.
Ello permitirá conocer con mayor claridad las características de los residuos de los procesos
metalúrgicos.
El perfil de los yacimientos lateríticos del norte de oriente ha sido caracterizado por diferentes
investigadores (De Vletter, 1955; Kudelasek y Zamarsky, 1971; Vera, 1979; Formell, 1979;
Segalen et al., 1983; Cordeiro et al., 1987; Navaretes y Rodríguez, 1991;Rojas et al., 1993;
Rojas y Orozco, 1994; Rojas y Beirys, 1994; Almaguer y Zamarzry, 1993; Almaguer, 1995;
Lavaut, 1998). De acuerdo con el grado de desarrollo del corte laterítico se puede aplicar la
clasificación de Frederich, et al., (1987), para la que, el corte laterítico in situ se divide en

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

26

cuatro zonas: zona limonítica superior, zona limonítica inferior, zona de transición o
lixiviación y zona saprolítica (Foto 1.4, Figura 1.13).
La descripción del corte laterítico que se expone a continuación es la del material que se ha
formado sobre las rocas ultramáficas (peridotitas y harzburguitas serpentinizadas típicas del
Manto, Figura 1.11), pues este corte puede variar sus características en función de la
composición petrológica del área del macizo ofiolítico en que se encuentre y del grado de
desarrollo del perfil laterítico, así como de los procesos geológicos que hayan tenido lugar en
el área, tales como erosión y redeposición de las cortezas lateríticas. En el corte laterítico se
pueden distinguir cuatro zonas que caracterizaremos a continuación (Foto 1.4 y Figura 1.13).
1-Zona limonítica superior

12 m

2-Zona limonítica inferior
3-Zona de transición
4-Zona saprolítica

Foto 1.4. Zonas del corte laterítico (yacimiento, Moa).

1- Zona limonítica superior: presenta un color marrón oscuro. La potencia es variable entre

0.2-2 m. La granulometría es areno-limo-arcillosa (Monzón, 1975). La fracción de partículas
tamaño arena en este caso puede llegar al 5%. El pH de esta capa es ligeramente ácido entre
5.1-6.5 (Kudelasek y Zamarsky, 1971). La mineralogía está compuesta por óxidos e
hidróxidos de hierro (Tabla 1.1B). En la parte superficial se observan partículas de forma
esférica de hidróxidos de Fe, que frecuentemente están cementadas entre sí por material
ferruginoso, de composición similar al que forman los propios hidróxidos, estos procesos de
cementación dan lugar al crecimiento de planchas y bloques de variadas dimensiones, que
pueden alcanzar ocasionalmente varias toneladas de peso (Vera, 1979). Estas capas son las
que se conocen en la literatura como “ferralitas o ferricretas”. El proceso de cementación de
los hidróxidos de hierro es el resultado de los procesos sucesivos de secado y humedecimiento
a los que están expuestos en corte laterítico en condiciones naturales debido a las variaciones
climáticas anuales (ver Figura 1.6, en datos climáticos en este mismo capítulo). Su contenido
medio en los diferentes elementos es: Ni menor del 0.9%, Fe entre 35 y 50%, Mg del 1 al 5%,
el de Cr entre 1-3%, el de Al entre el 5-10%, el de Mn menor del 1%, el Co entre el 0.01-

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

27

0.07%. Se pueden encontrar además pequeñas concentraciones de Cu, Zn, V y Ti. Esta parte
del corte es el material que en el proceso de explotación de los yacimientos lateríticos forma
los escombros o estériles (Figura 1.13; Foto 1.4 y Foto 1.5). Según la FAO-UNESCO (1989),
esta parte superior del corte laterítico donde se desarrolla la vegetación se clasifican como
Ferrasoles dentro del sistema internacional de clasificación de los suelos.
2- Zona limonítica inferior: presenta un color marrón oscuro. Su potencia es variable 2-6 m.

Presenta una humedad mayor que la zona superior. La granulometría es limo-arcillosa,
predominando la fracción limo. El pH de esta capa es ligeramente ácido entre 6.2-6.5
(Buguelskiy y Formell, 1973a y 1973b). Presenta una composición mineralógica y química
similar a la superior (Tabla 1.1B). En esta zona se aprecia una disminución del contenido de
Al y Fe y un incremento de Si, Mg y Ni (Figura 1.14). La principal diferencia respecto a la
zona anterior es su contenido de níquel y la granulometría del material. El contenido de Ni es
de 0.8-1.5%, Fe 35-45%, Mg 0.1-5%, Si de 2-5% (Vera, 1979; Capote et al., 1993 Almaguer
y Zamarzry, 1993; Lavaut, 1998, Cerpa et al., 1999) (Figura 1.13).
Tabla 1.1B. Composición mineralógica predominante por zona del corte laterítico (en % en peso
semicuantitativo a partir de los resultados de rayos X, 3 muestras por zona).
Minerales

Óxidos
hidróxidos
hierro
Minerales
grupo
de
serpentina
Espinelas
Gibbsita
Cromitas
Minerales
manganeso

Formula Química

Zona limonítica
Superior
60-65

e Goethita FeOOH,
de Hidrogoethita FeOOH n OH
Hematita (Fe2+O3)
2-5
del Forsterita (Mg2SiO4)
la Clorita (H4Mg3Si2O9 )
Lizardita Mg3(SiAl)2O5OH4
Antigorita (Mg6(Si4O10)(OH))
Magnetita (Fe2+Fe23+O4 )
1-3
Maghemita (Fe3+O3)
Al(OH)3
de

12-20
2-3
0.4-1.2

Inferior
60-70

Zona de
transición

Zona
saprolítica

60-80

15-35

3-5

2-4
4-6

1-3
25-30

3-4

1-3

1-2

8-10
1-3
0.3-1

3-5
1-2
0.1-0.4

1-2
0.1
0-0.2

3- Zona de transición: constituye la zona de transición entre la zona limonítica y la

saprolítica. La coloración del corte es pardo - amarilla. Está formada por un material de
granulometría limo-arcillosa, con predominio de la fracción limo. La potencia media de esta
zona es variable entre 5 - 10 m de espesor; en su interior se pueden encontrar bloques de la
zona saprolítica (Kudelasek y Zamarsky, 1971, Vera, 1979; Almaguer, 1994; Lavaut, 1998).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

28

El contenido de humedad crece con la profundidad. Esta zona se corresponde con la zona de
variación del nivel freático del agua durante las diferentes estaciones del año (ciclos de secado
y humedecimiento), aspecto que favorece la disolución y precipitación de los diferentes
elementos o compuestos químicos, así como el desarrollo de los procesos de oxidación de los
minerales por la entrada de los diferentes gases atmosféricos (principalmente oxígeno) al
bajar el nivel freático. El pH de esta capa es prácticamente neutro entre 6.8-7.1. La
mineralogía es predominantemente de óxidos e hidróxidos de Fe, Mg, Al, Mn y minerales del
grupo de serpentinas (Tabla 1.1A). La concentración de níquel en esta zona es generalmente
superior a 1,2%, con rangos entre 1.2 y 3.2%. El contenido de Mg es variable entre un 3-10%,
Fe entre un 25-35% (Buguelskiy, Formell, 1973a y 1973b; Vera, 1979; Cordeiro et al., 1987;
Rodríguez, 1991;Almaguer, y Zamarzry, 1993, Almaguer, 1995; Lavaut, 1998) (Figura 1.13).
0

Potencia
media (m)

Superior

0.2-2

Zona
limonítica

Potencia (m)

4

2-6

Inferior

Zonade
de
Zona
Transición
transición

8

2-4

Zona
saprolítica

12

6-10

16
0.01

Fe

&gt;1000

Roca
ultrabásica

0.1

1
% en peso

Si

Mg

10

Al

100

Mn

Ni

Cr

Co

Figura 1.13. Perfil del corte del yacimiento laterítico Moa. Distribución de los principales elementos
químicos en el corte de acuerdo con la profundidad.

4- Zona saprolítica: está compuesta por peridotitas y harzburguitas serpentinizadas muy

meteorizadas. La coloración verde-amarillo varía en relación con su grado de alteración. Esta
zona presenta mayor irregularidad en cuanto a su extensión y potencia, presentando esta

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

29

última un valor medio entre los 4-10 m. Normalmente el material se encuentra en estado
saturado. La granulometría es de tipo limo-arcilloso, predomina la fracción limo en más del
50% de su peso. El pH de esta capa es de neutro a ligeramente básico entre 7.0-8.2
(Kudelasek y Zamarsky, 1971). Mineralógicamente predominan los minerales del grupo de la
serpentina (Tabla 1.1B). Esta zona va pasando de su forma meteorizada a las rocas
ultramáficas agrietadas. El contenido de níquel en esta zona es del orden de 1.5-3%, el Fe
entre el 10-25%, el Mg 10-20%, Si 20-30% (Buguelskiy y Formell, 1973a y 1973b, Ostromov
et al., 1985; Ostromov et al., 1987) (Figura 1.13).

De las capas del corte laterítico se utilizan industrialmente las zonas limonítica inferior, la de
transición y la saprolítica. Las dos primeras zonas se emplean en el proceso metalúrgico de
lixiviación con ácido sulfúrico (SAL) y las tres zonas en el proceso de lixiviación con
carbonato amoniacal (ACL).
1.5. Procesos minero-metalúrgicos
1.5.1. Minería a cielo abierto

La actividad minera a gran escala en los yacimientos lateríticos se inició en el año 1942 en el
municipio de Mayarí y en 1962 en el municipio de Moa. Durante este período de explotación
minera se ha producido una importante afectación al ecosistema debido al proceso de
deforestación. Durante estos 60 años de actividad minera han sido deforestadas 5000 ha de
bosques (UNI, 1994).
Durante la apertura de los yacimientos a explotar se elimina la capa de suelo y la zona
liminítica superior del corte laterítico que no cumple los contenidos de níquel necesarios para
ser explotada en el proceso metalúrgico (menor del 0.9% en peso). El volumen de estéril o
escombro que se genera en las áreas mineras de Moa y Nicaro durante la apertura de los
yacimientos es superior a los tres millones de toneladas anuales (Rodiles y Chibunichev,
1986; Coello et al., 1998). El material estéril o escombro es almacenado en las áreas próximas
a la mina, dando lugar a las escombreras de materiales prácticamente sueltos y contaminados
(Antrosoles, Foto 1.5), con elevados contenidos de metales pesados (Fe, Ni, Co, Mn, Cr, ver
Figura 1.13). Por efecto de las precipitaciones atmosféricas estos estériles son erosionados y
transportados por la escorrentía de las aguas meteóricas hasta los cauces de las aguas
superficiales, lo que provoca la contaminación de las aguas superficiales, subterráneas y la
bahía (impacto sobre las aguas) (Foto 1.6). Estas escombreras constituyen además una

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

30

manifestación de variación de la morfología local y un impacto paisajístico en el medio
natural.
La explotación del yacimiento laterítico presenta dos variantes, si la explotación se realiza
para las plantas de lixiviación carbonato amoniacal (ACL), se explota el corte laterítico desde
la zona limonítica inferior hasta la saprolítica del perfil de las lateritas (Figura 1.13, Foto 1.4).
Si el proceso de extracción de lateritas se realiza para la planta de lixiviación ácida (SAL), el
yacimiento es explotado parcialmente (zona limonítica y de transición, Figura 1.13, Foto 1.4),
debido a que solamente se explotan las capas de mayor grado de oxidación dejando en el
yacimiento la parte de la zona saprolítica muy rica en níquel y magnesio. Esta capa no se
explota porqué el magnesio es un gran consumidor de ácido.
Durante la extracción de la masa mineral se presenta una afectación importante sobre el nivel
freático (Foto 1.5), el cual al ser interceptado provoca la inundación de la mina. Las
inundaciones de las minas provocan un incremento de la humedad de la masa mineral que
encarece los costos de producción. En esta etapa el impacto sobre la morfología local es muy
importante, así como el impacto paisajístico (Foto 1.5).

Foto 1.5. Vista de la mina a cielo abierto de uno de los yacimientos de níquel en explotación, se
observa la inundación por agua en la parte baja.

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

31

Foto 1.6. Erosión en cárcava en una escombrera.

1.5.2. Procesos de extracción del níquel y el cobalto

La extracción de los elementos útiles del yacimiento laterítico (Ni y Co), se efectúa mediante
dos procesos metalúrgicos: I) lixiviación con ácido sulfúrico (SAL), donde se emplea ácido
sulfúrico en el proceso metalúrgico para la extracción del Ni y el Co en forma de sulfuro de
níquel más cobalto y II) lixiviación con carbonato amoniacal (ACL) o tecnología Caron
donde se emplea una solución carbonato amoniacal para la extracción del Ni y Co en forma
de óxidos (Ponjuan y Rodríguez, 1981; Anthony y Flett, 1997). A continuación describiremos
sintéticamente los procesos metalúrgicos que dan lugar a los residuos sólidos y líquidos en el
municipio de Moa.
Lixiviación con ácido sulfúrico: Este proceso se caracteriza por diversas etapas: la

preparación de pulpa, etapa de lixiviación con ácido sulfúrico, neutralización de la acidez del
licor residual con pulpa de coral y obtención de sulfuro de níquel más cobalto que constituye
el producto final del proceso metalúrgico.
En este caso se describirá brevemente la etapa de lixiviación ácida a presión, caracterizada por
el desarrollo de un gran número de reacciones químicas. Para una mejor comprensión del
proceso utilizaremos una composición de la masa mineral que entra al proceso compuesta por

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

32

los siguientes óxidos e hidróxidos de composición simple entre los que se encuentran: óxido
de níquel (NiO), óxido de Cobalto (CoO), gibbsita (Al(OH)3), goethita (FeOOH); óxido de
magnesio (MgO) y óxido de manganeso (MnO) (Anthony and Flett, 1997).
El proceso de disolución de los anteriores compuestos en ácido sulfúrico se puede describir
mediante la siguiente reacción,
MO + H 2 SO4 → MSO4 + H 2O

donde M es un metal divalente que puede ser: Ni, Co, Cu, Zn, Mg y Fe, y Mn o pueden ser
metales trivalentes Fe(III), Al(III)
M + H 2 SO4 → M 2 ( SO4 )3( aq ) + H 2O
En el caso del Cr(III) de la laterita el resultado de la reacción es diferente,
Cr ( III )( aq ) + H 2 SO4 → H 2Cr2O7( aq ) + S 2O( g ) + H 2O
Las reacciones de disolución de los minerales del grupo de los silicatos presentes en la mena
laterítica al reaccionar con el ácido sulfúrico pueden ser consideradas como la siguiente
reacción de disolución y precipitación
3(Mg,Fe,Ni)O 2SiO2 2H2O+ 3H2SO4⇒3(Mg,Fe,Ni)SO4+2SiO2+ 5H2O
El Fe que está en forma de goethita (FeOOH) es extraído de la solución en forma de ión
férrico bajo las condiciones en que se desarrolle el proceso de acuerdo a las siguientes
reacciones,
2FeOOH+3H2SO4⇒2Fe(SO4)3 + 4H2O
2Fe(SO4)3 +3H2O⇒Fe2O3 +3H2SO4
El hierro precipita en forma de hematita (Fe2O3) con la correspondiente regeneración del
ácido sulfúrico que se incorpora nuevamente al proceso. La hematita pasa a formar parte de

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

33

las colas que son diluidas en agua y transportadas hasta las presas de residuo anexas a las
factorías.
El aluminio (Al) presente en la laterita en forma de gibbsita Al(OH)3 se transforma en
bohemita AlOOH durante el calentamiento de la pulpa o cola mineral, la bohemita reacciona
con el ácido sulfúrico y se disuelve de acuerdo a la siguiente reacción,
2AlOOH+3H2SO4⇒Al2(SO4)3 + 4H2O
una parte importante del Al es hidrolizado y precipita en forma de sulfato con contenido de
sales en forma de hidronioalunita,
3Al2(SO4)3 + 14H2O⇒2(H3O)Al3(SO4)2 + 5H2SO4
o como un sulfato básico de aluminio,
Al2(SO4)3 + 2H2O⇒2Al(OH)SO4 + H2SO4
Si en el medio se encuentran presente cationes de sodio y potasio estos pasan a formar parte
de la hidronioalunita.
En el proceso de neutralización del licor residual con pulpa de coral ocurre la formación de
yeso sólido mediante la siguiente reacción,
CaCO3( s ) + H 2 SO4 → CaSO4( s ) + CO2( g ) + H 2O
parte de este yeso es el que se encuentra en la presa de residuos.
Lixiviación con carbonato amoniacal: este proceso es utilizado en la extracción del níquel y

cobalto existentes en la corteza laterítica. El producto final es carbonato de níquel mas cobalto
u óxido de níquel mas cobalto. El proceso consta de 4 etapas: triturado y secado del mineral,
reducción, lixiviado con carbonato amoniacal y recuperación del metal de la solución
(Anthony and Flett, 1997).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

34

Aunque el proceso de lixiviación es complejo y las reacciones que se producen están sujetas a
distintas condicionantes, cabe señalar a las siguientes reacciones como las más
representativas:
2Fe(s) + (O2,4N2) + 2(NH4)2CO3 +8NH3 ⇒2Fe(NH3)6CO3 +2H2O + 4N2
2Ni(s) + (O2,4N2) + 2(NH4)2CO3 +8NH3 ⇒2Ni(NH3)6CO3 +2H2O + 4N2
2Co(s) + (O2,4N2) + 2(NH4)2CO3 +8NH3 ⇒2Co(NH3)6CO3 +2H2O + 4N2
La solución acuosa que se obtiene con los diferentes metales en solución se somete a un flujo
de aire a contracorriente. El aire es necesario para oxidar los metales, ya que ninguno es lo
suficientemente activo como para poder desplazar el hidrógeno de una disolución amoniacal.
También el aire aplicado en el proceso oxida al Fe(II) a Fe(III) que precipita en forma de
óxido de Fe hidratado (hematita) lo que permite eliminarlo de la solución de acuerdo a la
siguiente reacción,
3
2+
2 Feaq
+ O2( g ) + H 2O → 2 Fe2O3 XH 2O( s )
2
En esta etapa queda dividida la solución acuosa en dos, el Ni, Co, NH3 y CO2 forman la
solución acuosa denominada licor producto y el hierro y los otros elementos en forma de
óxido hidratado pasa a formar parte de las colas. En la Tabla 1.2, se da la composición media
de estos elementos en cada una de las partes de la solución.
Tabla 1.2. Composición de los principales elementos después del proceso de lixiviado y lavado del
mineral laterítico (% en peso de la masa).

Componente Licor producto
Ni
1.22
Co
0.02
Fe
0.06
NH3
6.51
CO2
3.52

Colas
0.28
0.08
45.31

1.5.3. Los residuos minero-metalúrgicos

La extracción del níquel y el cobalto mediante lixiviación ácida (SAL) y lixiviación carbonato
amoniacal (LCA) (Ponjuan y Rodríguez, 1981; Anthony y Flett, 1997) genera grandes
volúmenes de residuos sólidos, líquidos y gaseosos. En la Tabla 1.3 se presenta una síntesis
del volumen de residuos que genera cada una de las plantas de acuerdo a los parámetros
técnicos de construcción. Los volúmenes de residuos generados dependen de la eficiencia del

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

35

proceso metalúrgico. En el caso que nos ocupa, la extracción del Ni y el Co por lixiviación
ácida es mucho más eficiente que el proceso de lixiviación por carbonato amoniacal, con una
eficiencia superior al 90% en el primer caso y entre el 75 y 80% el segundo (Anthony y Flett,
1997).
Residuos gaseosos: el volumen de gases vertido a la atmósfera es elevado, como se puede ver
en todas las plantas supera las 10 toneladas diarias (Tabla 1.3). Los gases principales vertidos
al medio son sulfhídrico y fluorhídrico. Los gases al salir a la atmósfera generalmente tienen
una temperatura superior a los 80 grados (Pérez et al., 1991).
Tabla 1.3. Volumen de residuos generados por las actividades metalúrgicas. Unión de Empresas del
Níquel (UNI, 1994).

Localidad
Tipos de residuos
Sólido (T/día)
Líquido (m3/día)
Emisión de polvo a la atmósfera (T/día)
Gas SO2 (T/día)
SO3 (T/día)

Nicaro
ACL
1000
7000
8
12

Moa
SAL
4000
12000

16
2

Referencia
ACL
1200
8000
10
17

(UNI, 1994)
(UNI, 1994)
(UNI, 1994)
(UNI, 1994)

Residuos líquidos: dentro de los residuos líquidos se debe distinguir: I) los que se vierten
directamente como agua residual al río Cabañas procedentes de la planta de preparación de
sulfuros (WL), de la de fábrica con proceso metalúrgico de lixiviación ácida (SAL) y los de la
fábrica que utiliza el proceso de lixiviación carbonato amoniacal (ACL) y II) los líquidos que
acompañan las colas (residuos sólidos del proceso metalúrgico) que son vertidos a las presas
correspondientes a cada uno de los procesos ubicadas sobre las terrazas del río Moa.
Agua residual: el agua residual de la planta de preparación de sulfuros de la fábrica de
lixiviación ácida (WL) constituye uno de los residuos más estudiados. En la Tabla 1.4 se
recogen los resultados analíticos de diferentes estudios, donde se puede comprobar la gran
cantidad de metales y su acidez. La diferencia entre la composición y el pH de los residuos de
las dos industrias se debe al proceso metalúrgico empleado. De acuerdo con UNI (1994) y
Terrero et al., (1993a, 1993b) el volumen del residuo WL que se vierte diariamente al río
Cabañas, afluente del río Moa es de 12 000 m3/día. Según estos mismos autores la planta de
lixiviación ácida vierte al medio una carga de sólidos diluidos de 27 000 kg/día. Estos
residuos provocan un gran impacto sobre el medio hídrico (Capítulo 5). Los residuos líquidos
de la planta de ACL son vertidos conjuntamente con los residuos sólidos (Foto 1.7).

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

36

Tabla 1.4. Composición de los residuos líquidos (mg/L). WL es el residual de la planta de preparación
de sulfuros de la fábrica de lixiviación ácida.
SAL (WL)
Ni
Co
Cu
Fe
Mg
Mn
Al
Cr
Zn
H2S
H2SO4
NH3
pH
Referencias

51
1
390
2100
1510
5100
600

ACL
35
5
700
1800
1400
5000
60

20-50
2-10

260
105

500-800
200-2500
1100-1500
2500-500

5
17
0.6
0.2

52

100-200
7000-8000
1.2-1.3

Granda
1992

y

Astorga, Izaguirre y
Llópiz, 1997

1.3-1.5
UNI, 1994

210
8.5
Rodríguez et al., 1997

- Residuos sólidos: el 90% de la masa mineral que entra al proceso metalúrgico sale como
residuo sólido y es depositado en las presas de residuos anexas a las factorías. Dentro de los
sólidos hay que diferenciar la existencia de cuatro residuos sólidos:
I)

Mineral de rechazo: es el que no entra a la planta metalúrgica por no cumplir las
características técnicas de granulometría y que es enviado a las presas de rechazo
ubicadas en la parte sur del área (zonas mineras antiguas, Figura 1.3).

II)

Residuos metalúrgicos: son los residuos sólidos del proceso metalúrgico que son
enviados a las presas de colas ubicadas sobre las terraza del río Moa en el municipio
de Moa y a la bahía de Levisa en el caso de Nicaro (Figura 1.3). En ambos casos las
presas se encuentran en las cercanías de las factorías (Tabla 1.5).

III)

Polvo emitido a la atmósfera: este residuo es típico de las plantas del proceso
metalúrgico carbonato amoniacal (ACL), tanto en Moa como en Nicaro (Tabla 1.4).

IV)

Residuos sólidos de la planta de generación de los gases de reducción: en esta planta
se realiza la combustión del carbón o del petróleo para generar los gases de reducción,
los residuos de la combustión son depositados conjuntamente con las colas en las
balsa de residuo. Estos residuos son generalmente ricos en alifáticos.

De los residuos los más importantes por su volumen y efecto ambiental son los residuos
sólidos y líquidos del proceso metalúrgico. Los residuos sólidos del proceso son mezclados
con agua y transportados por tuberías en forma de efluentes líquidos y depositados de manera

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

37

puntual en un extremo de las balsas de residuos (tailing dam), sin ningún control
medioambiental (Heredia, 1978). En el caso del municipio de Mayarí, se acumulan en la bahía
de Levisa.
Tabla 1.5. Composición de los residuos sólidos que se depositan en las presas de colas (% en peso).
Residuos SAL

Ni
Mg
Cu
Co
Fe
SiO2
Cr
Zn
Mn
Al
S
Referencia

Presas
0.08
0.044
0.0042
0.011
47.00
4.02
1.65
0.005
0.48
4.03
3.64
UNI,(1994)

Rechazo

1.04

Residuos ACL

Nicaro

Moa

0.21
7.90
0.030
0.04
40
20.43
0.32

0.6
8.1
0.01
0.11
0.10
39.45
49
7.49
20.2
1.63
1.72
0.05
0.81
1.2
0.72
6.24
2
3.23
0.12
0.13
Rojas y Carvallo, (1993)
Rodríguez et al., (1998a)

La composición media de la mezcla que se vierte a las presas (Foto 1.7) consiste en 30-40%
de material sólido y un 60-70% de líquido. El pH del efluente SAL es ácido con valores entre
4-4.5, mientras que el del ACL es casi neutro pH entre 6.5-6.9. Ambos residuos se
caracterizan por llevar gran cantidad de materiales en suspensión y disolución. La
granulometría es areno-limo–arcillosa, con predominio de la fracción limo. El diámetro de las
partículas varía generalmente entre 100 y 5 micras (Rodríguez et al., 1998b). Los residuos
están compuestos mayoritariamente por óxidos e hidróxidos de Fe, Al y Mg. En la actualidad
se acumulan unos 180 millones de toneladas de estos residuos en un área de 10 km2.

�Capítulo 1. Descripción de la zona de estudio municipio de Moa

38

Foto 1.7. Vertido de los residuos del proceso ACL. Se vierten las colas y el residual líquido en la
misma presa.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

39

Capítulo 2. LOS RESIDUOS MINEROMETALÚGICOS. ESTADO DEL ARTE
2.1. Introducción
La existencia de las escombreras y presas de residuos mineros es un rasgo característico de
las actividades mineras y metalúrgicas. En la actualidad la problemática ambiental
relacionada con estos materiales y sus lixiviados se ha convertido en una línea de
investigación de las ciencias de la tierra y el medio ambiente con especial interés en el campo
de la geotecnia y la hidrogeología.
El conocimiento de los residuos minero-metalúrgico exigen del estudio de sus propiedades
física, mecánicas, hidromecánicas, geológicas, hidrogeológicas y geoquímicas. El
conocimiento de cada una de estas ha evolucionado con cierta independencia, aunque en la
actualidad se tiende al desarrollo multidisciplinario de la problemática ambiental de los
residuos. De acuerdo con la literatura consultada se pueden diferenciar los principales campos
de investigación en el que los residuos minero-metalúrgicos (presas de residuos y
escombreras) han sido y son estudiados actualmente:
I) El impacto ambiental sobre las masas de aguas continentales, marinas, suelo y
atmósfera.
- Contaminación de

las aguas superficiales, subterráneas y marinas por compuestos

orgánicos, metales y sulfatos (Bertlett and Kimble 1976; Anthony and Breimhurst, 1981; Morin
and Cherry, 1988; Förstner, 1989; Sheppard and Thibault, 1991; Bullock and Bell, 1994;
Goncalves, et al., 1994; Abdelsaheb et al., 1994; Narayan, 1998; Bonben et al, 1996;
Schalscha and Ahumada, 1998, ITGE, 1999, Lee et al., 2001).
- Hidrogeoquímica (Pulido-Bosch et al., 1995; Pescod and Younger, 1999; Younger, 2000)
- Drenaje ácido de minas y métodos de neutralización (Van Bremen, 1973; Hem, 1985;
Christensen et al., 1992; Imán and Watzlaf 1995; Watzlaf and Imán, 1995; Ver and
Wisotsky 1995; Kaplan et al., 1995, Watzlaf and Imán, 1997; Ordoñes y Loredo, 1998;
Ordoñes et al., 1998; Ramírez, 1998, Cabral et al., 1998, Chon and Hwang, 2000).
- Emanaciones a la atmósfera y lluvia ácidas (Pérez et al., 1991).
-Restauración y regeneración de áreas mineras (Macias, 1993; Aubertin et al., 1994, Aguado
y Apodaca, 1996; Bisch and Quiñones 1998).

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

40

- Monitoreo y gestión de los depósitos de residuos mineros (Martínez, 1998; TMW, 1998;
PTICEG, 1998; FICEG, 1994).

- Riesgo ambiental (Fernández, 1981; Weissberg, 1991; Manz and Castro, 1997).
- Modelos numéricos (TMW, 1998; PTICEG, 1998; FICEG, 1994).
II) Comportamiento geotécnico
-

Propiedades físico y mecánicas (Heredia, 1980; Swarbrick et al., 1992; Vick, 1996;
Blight, 1994; Daniel, 1998; López, 1999; Moya, 2001 Alonso y Gens, 2001a y 2001b)

-

Características de liquefacción (Yasuhara et al., 1994; Barrera and Lara, 1998; Tibana
and Campos, 1998; Dawson et al., 1998, Hyodo et al., 1998).

-

Propiedades hidromecánicas (medio saturado y no saturado) (McWhorter and
Nelson, 1979; Swarbrick et al., 1992; Rodríguez et al., 1998a, 1998b).

-

Tipos de emplazamientos y estabilidad (Markland and Eurenius, 1976; Stoeva and
Zlatanov, 1994; Junghans and Helling, 1998; Blight, 1998, Gipson, 1998).

-

Posibilidad de utilizarlo como materiales de construcción (TMW, 1998).

III) Características geológicas
-

Composición mineralógica original (Ribet et al., 1995; Adamo et al., 1996)

-

Mineralogía (minerales de alteración y neoformados) y su posible reutilización como
nuevas menas (Ribet et al., 1995, Rodríguez et al., 1998a).

-

Comportamiento geoquímico (Encabo et al., 1997, Fanfani et al., 1997; Ribet et al.,
1995, Gäbler, 1997).

IV) Legislación y normativas para ubicación y emplazamientos de los residuos.
-

Normativas de vertidos (Zehnder, 1994; TMW, 1998; PTICEG, 1998; FICEG, 1994).

-

Sistemas de monitoreo y gestión (Troncoso, 1988b; FICEG, 1994; Special Rep. 247,
1996; Cabral et al., 1998; TMW, 1998; PTICEG, 1998).

-

Sistemas de información geográfica aplicados a la gestión de residuos (TMW, 1998).

El estudio de estos aspectos se ha centrado en los residuos minero-metalúrgicos de la
explotación de los yacimientos de polimetálicos y los derivados de la industria del carbón,
mientras que los estudios de los residuos generados en la explotación de yacimientos
residuales (lateritas) son más escasos. Esta diferencia probablemente se deba a que los
yacimientos residuales se encuentran de manera general en países económicamente menos

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

41

desarrollados y donde la legislación ambiental no es tan fuerte, e incluso en algunos no existe
un mínimo control gubernamental de estos depósitos.
Los temas más tratados en orden decreciente son:
1) contaminación de las aguas debido al drenaje ácido de mina (AMD) rico en sulfato y
metales pesados,
2) las propiedades físico-mecánicas
3) la licuefacción ante cargas dinámicas
4) características geológicas y geoquímicas
Sin embargo, es de señalar que en la literatura consultada no se reportan estudios de adsorción
en residuos mineros y los estudios de lixiviado, flujo y transporte son escasos (Simms et al.,
2000).
La revisión que se presenta de aquí en lo adelante se centrará en los principales aspectos que
caracterizan a los residuos minero-metalúrgicos y la problemática ambiental asociada. El
énfasis principal se realizará en el tema de las afecciones sobre la calidad de las masas de
agua continentales. Finalmente se presentan los antecedentes existentes en el estudio de los
residuos minero-metalúrgicos en Cuba y en los residuos derivados de la explotación de
yacimientos residuales (lateritas) ricos en óxidos e hidróxidos de Fe y Al.
2.1.1. Origen de los residuos minero-metalúrgicos
De acuerdo a la materia prima extraída los residuos minero-metalúrgicos se pueden clasificar
o diferenciar en:
I) Los residuos provenientes de la explotación de yacimientos minerales sólidos de origen
magmáticos o endógeno (ej. yacimientos polimetálicos, uranio, azufre, etc.),
II) Los resultantes de los yacimientos residuales (ej. cortezas de meteorización como las
lateritas ricas en Fe, Ni, las bauxitas ricas en aluminio Al, etc.),
III) Los residuos resultantes de la explotación de yacimientos sedimentarios o de placeres
IV) Los residuos de explotación de yacimientos no metálicos: a) materiales de la
construcción, b) yacimientos de carbón.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

42

V) Residuos de la industria petroquímica (plantas procesadoras de petróleo y asfalto) y
centrales termo-energéticas (cenizas resultantes de la combustión del carbón de piedra, hulla,
lignito y antracita).
Durante la realización de cualquiera de las explotaciones o procesos minero-metalúrgicos
antes descritas se generan tres tipos de residuos: a) gases, b) líquidos y c) sólidos.
Los gases: de forma mayoritaria son resultado del proceso de combustión de los combustibles
fósiles (petróleo y carbón) y en menor cuantía se encuentran los gases producto del uso de
sustancias químicas, fundamentalmente diferentes tipos de ácidos. Estos gases son emitidos a
la atmósfera, generalmente a altas temperaturas, en forma de compuestos gaseosos (CO, CO2,
NOx, SOx, etc.) y en algunos casos están acompañados de vapor de agua (Pérez et al., 1991).
Los líquidos: son aguas residuales altamente contaminadas con diferentes compuestos
químicos y metales pesados. Presentan, en la mayoría de los casos, un pH ácido cuando son
resultado de procesos metalúrgicos de extracción de sulfuros o muy básico cuando se usan
bases fuertes en los procesos de neutralización (Rosario et al., 1993, Romero y Terreo, 1993).
Los sólidos: constituyen el producto final de un proceso que se inicia con la trituración de los
fragmentos de roca o mineral que contiene el elemento útil; continúa en una segunda etapa
con el machaqueo secundario, en que los fragmentos de roca se reducen a tamaño de arena
mediante molinos (de bola, martillos o cono), seguida de una reducción, mediante molinos de
barras o bolas, hasta llegar a tamaños muy inferiores al milímetro. El tratamiento de la masa
mineral continúa en la fase de concentración, en la que se separan las partículas de mayor ley
(concentrado) de aquellas de baja ley o estériles (residuos). El tamaño final alcanzado, junto
con el contenido de minerales arcillosos y la disgregación que pueda producirse en las fases
siguientes de transporte y almacenamiento en las presas de estériles, condiciona la
granulometría de los lodos resultantes del proceso metalúrgico de extracción. Este proceso de
fragmentación y transporte es muy diferente del que acompaña a los procesos de
fragmentación, transporte y sedimentación en la naturaleza, por lo que, salvo en minerales
muy arcillosos (por ejemplo los residuos de las plantas de petróleo, lavado de áridos,
explotación de yacimientos lateríticos, bauxitas, cenizas de la combustión del carbón, etc.),
las partículas muestran una notable angulosidad, hecho que influye considerablemente en las

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

43

propiedades físicas y geotécnicas de los lodos.
2.2. Tipos de presas de residuos y formas de vertido
2.2.1. Tipos de presas de acuerdo al sistema de cierre utilizado
El almacenamiento de estériles constituye una de las principales tareas en el proceso minerometalúrgicos. La construcción de presas y diques para recoger los residuos minerometalúrgicos es una innovación del siglo XX. Antes de la llegada de la flotación y el
tratamiento de minerales de baja ley (contenido mínimo industrial), los procesos
mineralúrgicos se llevaban a cabo con partículas mucho más gruesas y los residuos no se
recogían sistemáticamente. Los residuos de operaciones de recuperación de mineral eran
generalmente descargados en una superficie cerca de la mina, o en las aguas superficiales más
cercanas. Todavía hay algunos vertidos a ríos o al mar, pero en la mayoría de los casos, los
diques de estériles se han convertido en parte esencial de las explotaciones mineras. Su diseño
ha evolucionado, desde una construcción rudimentaria, a los actuales estándares de alta
ingeniería, en la que se utiliza la geotecnia, ingeniería geológica y campos asociados
(Markland and Eurenius, 1976; Quintana, 1998).
Los primeros métodos de construcción de acuerdo al sistema de cierre utilizado consistían
simplemente en levantar un muro de contención con los estériles más gruesos, a los que había
que ir añadiendo materiales (recrecidos) a medida que iba subiendo el nivel de los materiales
depositados. En la actualidad existen cuatro métodos fundamentales de construcción de estos
tipos de presa (Figura 2.1).
- Línea central ”centraline” (Figura 2.1A): combina alguna de las ventajas de los otros
métodos (con una mejor estabilidad sísmica que el método ”upstream” y con menos
requerimientos de volumen de material en los recrecidos que con el sistema ”downstream”);
sin embargo, la capacidad de retención de agua no es tan buena como la del método
”downstream” (Markland and Eurenius, 1976; Junghans y Helling, 1998).
- Aguas abajo ”downstream” (Figura 2.1B): ha llegado a ser el más ampliamente usado.
Habitualmente, se construye una barrera impermeable en la cara del muro de la presa que está
en contacto con el depósito y se provee de un drenaje interno para asegurar que el nivel

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

44

freático dentro del muro se mantenga lejos de la cota de aguas arriba. El espesor de la parte
baja del muro se incrementa dependiendo de la altura. Esto incrementa la estabilidad, pero
requiere aportes exponencialmente crecientes de material según la subida gradual del muro
(Markland and Eurenius, 1976; Junghans and Helling, 1998).
- Línea central desplazada “modified centraline” (Figura 2.1C): en este método lo que se
realiza es un recrecimiento del muro de contención de la presa de la misma forma que el
método de línea central, pero con una prolongación de la longitud del muro de la presa aguas
abajo (Junghans y Helling, 1998)..

Inicial y final

A
Final

Inicial

Final

B
Final

Inicial

Inicial

C

D

Figura 2.1. Tipos de presas de almacenamiento de residuos, de acuerdo a la forma de construcción del
cierre (adaptado de Junghans and Helling, 1998). A) Línea central, B) Aguas abajo, C) Línea central
desplazada y D) Aguas arriba.

- Aguas arriba ”upstream” (Figura 2.1D): cada construcción se hace sobre el muro existente
y el borde de playa detrás del muro. El incremento de peso de la presa se puede repetir varias
veces pero el sistema tiene una desventaja en el sentido que hay una línea de debilidad
potencial en la base de cada recrecimiento, ya que el muro se cimenta sobre material grueso y
fino. Este sistema todavía se usa en las áreas más secas del mundo, donde los niveles de agua
en el interior de la presa se pueden mantener al mínimo (Junghans and Helling, 1998).
Los diseños de presas que ofrecen una mejor retención de agua usan un núcleo impermeable
en el muro y capas de filtro y drenajes dentro del mismo (Figura 2.2). Esto minimiza las

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

45

filtraciones de agua, pero los costes de construcción son mucho más elevados y crecen
rápidamente con la altura.
La localización de los diques depende en gran medida de la topografía natural y de la
naturaleza de las rocas subyacentes, incluyendo su permeabilidad. Los diques de estériles de
acuerdo a su ubicación se pueden clasificar en: I)- cerramiento de valle (cross valley), II)- de
ladera (valley side), III)- fondo de valle (valley bottom), IV)- anillo completo de cerramiento
(ring or enclosed), V)- cerramiento parcial o total de bahías marinas o ensenadas (Quintana,
1998).
El almacenamiento de los estériles en las presas antes descritas ha reducido sustancialmente
el riesgo de fallos, pero ocurren incidentes, algunos de ellos muy serios (Troncoso 1988a;
Vick, 1996; Fell, 1997; Benito et al., 2001; Alonso y Gens, 2001a y 2001b; ; Moya, 2001). En
la página http://www.antena.nl/wise/uranium/mdap.htm/ se puede encontrar una relación muy
amplia de estos accidentes ocurridos en diferentes partes del mundo. Como ejemplo en los
últimos años se puede ver Meeries- pruit en Sur África, Omai en Guyana y Aznalcóllar en
España..
Uno de los elementos principales de las presas de residuos es su sistema de
impermeabilización, puesto que determina en gran medida la magnitud y volumen de aguas
que son drenadas al medio ambiente y el volumen de agua que puede ser lixiviado por el vaso
de la presa. En la gran mayoría de los casos se proyectan con un sistema de capa impermeable
de arcilla en la base del vaso que actúe como barrera al proceso de infiltración de las aguas
residuales y como frontera geoquímica que retenga los principales contaminantes y con un
sistema de drenes que permita la recogida de los lixiviados y su tratamiento (Figura 2.2). Este
procedimiento constructivo se realiza en los países donde existe una legislación ambiental
importante, sin embargo en la gran mayoría de los países en vías de desarrollo este proceso
constructivo es obviado, debido a que el sistema encarece los costes de producción (hasta un
20%) y disminuye la rentabilidad del proceso mineralúrgico.
El uso de una o dos capas de arcilla depende del tipo de residuo a almacenar. Las
geomembranas comienzan a ser de gran aplicación en muchas obras de este tipo. La
existencia de los piezómetros para control de los niveles de agua y del potencial hidráulico

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

46

comienza también a ser un aspecto a tener en cuenta. El uso de los sistemas de drenaje de los
lixiviados es de extraordinaria importancia para evitar la contaminación de las aguas
subterráneas y para poder tratar los lixiviados, así como para poder reutilizar las aguas.
La vida de las presas de residuo se puede dividir en dos etapas: A) vida útil en uso de estos
depósitos para el almacenamiento de residuos y B) etapa post-operacional con riesgo
ambiental.
Núcleo

Filtro

Fragmentos de roca

Zona de drenaje

Agua

Residuo

Capas de arcilla
Capas de arcillas
Colector del lixiviado
Geomembranas

Acuítardo
Acuitardo

Colector de
lixiviado
secundario

Acuífero

Figura 2.2. Esquema de los elementos que integran una presa de residuos. Parte superior el dique y
parte inferior el vaso (Modificado de Rowe et al., 1995).

A) La vida útil en uso de estos depósitos para el almacenamiento de residuos depende de
varios factores: I) el área de la presa, II) del volumen a almacenar, III) del tipo de presa,

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

47

IV) de la capacidad soportante del suelo, V) de la altura máxima permitida, y VI) del
tiempo.
B) La etapa post-operacional. Es prácticamente imposible definir el alcance en el tiempo de
los efectos ambientales que pueden generar estas presas de residuo, pero dependerá
fundamentalmente de la magnitud del volumen almacenado y de la composición de estos
residuos y de los materiales que conforman el vaso de la presa, que son los que
determinan la calidad del agua que lixivian estos.
No debe olvidarse que la incidencia del depósito de estériles en el coste total de una operación
minera puede llegar a ser del 20% del coste total de la inversión y tiene como peculiaridad
que se trata de un coste necesario pero improductivo por lo que debe tratarse de reducir al
mínimo. Sin embargo, no debe hacerse a costa de la seguridad ni de un deterioro inadmisible
del medio ambiente y sus ecosistemas.
2.2.2. Formas de vertido de los residuos
Los residuos de los procesos minero-metalúrgicos pueden ser vertidos en los depósitos de tres
formas fundamentales: A) húmedos B) secos C) lodos ó colas (slurry), siendo este último el
más utilizado y el más ampliamente conocido (Figura 2.3) (Yasuhara et al., 1994). El método
seco y húmedo (la masa de residuos no se satura, para evitar la generación de lixiviados) es
usado mayoritariamente para los residuos de las industrias que queman combustibles fósiles
como las centrales térmicas. El hecho de agregarle cierta humedad facilita su transporte y
almacenamiento sin que sea erosionado con facilidad por el aire. Si la masa de residuos
derivados de este proceso se satura con agua aumenta el riesgo ambiental de éstos, pues
generalmente presentan grandes concentraciones de azufre y algunos sulfuros.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte
A -I

B -I

C -I

48
A -II

B -II

C -II

Figura 2.3. Formas de verter los residuos minero-metalúrgicos. I) bajo de agua y II) al medio
ambiente. A) Húmedos, B) Secos y C) Lodos o Colas (modificado de Yasuhara et al., 1994).

En los vertidos en forma de lodos o colas, con un 30-40 % de sólidos y un 60-70 % de
líquidos, los residuos son depositados en un punto y comienzan a circular por el interior de las
balsas, donde se produce la precipitación y sedimentación de los sólidos en suspensión
(Figura 2.4, Foto 2.1)

Tubos de descarga

Área de
decantación

Figura 2.4. Esquema de la descarga de lodos mineros en una balsa de residuos. (Modificado de Vick,
1996).

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

49

Foto 2.1. Vertido de residuos metalúrgicos en una de las presas de la industria cubana del níquel.

En cuanto a la calidad del agua que acompaña a los lodos compuestos por partículas finas, se
trata de un agua residual, frecuentemente rica en metales pesados y con un pH entre 2-7. En
este punto conviene también hacer una precisión, un pH ácido entre 2 y 6 no significa, por si
solo, que los metales vayan a estar en disolución, como cationes; para que esto ocurra se
necesita, además, que el potencial redox sea el adecuado.
El material sólido que forma el lodo vertido en las escombreras de residuo es generalmente un
material geológico natural al cual se le añaden algunos productos químicos durante las etapas
del proceso mineralúrgico. La diferencia entre el vertido inicial de lodo al culminar el
proceso metalúrgico y el material sedimentado en la presa de residuo es debido al origen de
nuevos minerales (de neoformación), que originalmente no se encuentran en el yacimiento y
que son el resultado: I) de los procesos exógenos (oxidación de las diferentes fases minerales
principalmente sulfuros, la meteorización física y química y evaporación del agua que
provoca una mayor concentración de sales y la precipitación de nuevas especies minerales) y
II) de los compuestos químicos añadidos en el proceso metalúrgico. La combinación de estos
dos factores da lugar al desarrollo de nuevos procesos hidroquímicos que afectan las aguas
que circulan por estos medios porosos.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

50

2.3. Propiedades de los residuos minero-metalúrgicos sólidos
2.3.1. Principales fases minerales
La composición mineralógica de los lodos y estériles de mina depende del tipo de yacimiento
mineral explotado y del contexto geológico de las rocas encajantes. La composición
mineralógica del estéril o lodo vertido a la presa de residuo sufre una transformación una vez
acumulado en la balsa, donde tienen lugar una serie de procesos físico - químicos que dan
lugar al desarrollo de nuevos minerales, resultado de su interacción con el medio circundante
y los productos químicos añadidos en el proceso. Los residuos resultantes de la explotación
de los yacimientos de minerales polimetálicos (Cu, Zn, Sn, Au, Ag, etc.) y los de carbón se
caracterizan por un predominio de los sulfuros. En la Tabla 2.1 se muestra un listado de los
elementos metálicos y los principales minerales que se encuentran en las balsas de residuos de
diferentes regiones del mundo.
Generalmente en los procesos de beneficio del mineral se extrae la mayor parte de su elevado
contenido natural en metales pesados, excepto los minerales de hierro, manganeso y algunos
sulfuros que no cumplen con un contenido mínimo industrial económicamente rentable. Entre
los minerales neoformados se encuentran los diferentes productos de la oxidación de la pirita
(Tabla 2.1). Los óxidos e hidróxidos de hierro, aluminio, el yeso y los carbonatos constituyen
los más abundantes. El yeso y los carbonatos pueden encontrarse cementando las partículas
sólidas (Ribet et al., 1995; Adamo et al., 1996). De estos minerales, los sulfuros constituyen
uno de los elementos más peligrosos para el medio ambiente por su posibilidad de oxidarse
ante la presencia de oxígeno y dar lugar a minerales generadores de acidez (melanterita,
romerita, coquinbita, copiapita y varios miembros de la familia jarosita, tal como la jarosita
potásica). Estas sales que normalmente se encuentran en un medio reductor (presa de
residuos) al ponerse en contacto con aguas ricas en oxígeno se oxidan y facilitan el descenso
del pH de éstas y la solución de los metales pesados.
La composición química de los residuos está directamente relacionada con la mineralogía del
depósito y los elementos químicos usados en el proceso mineralúrgico. Generalmente los
elementos químicos que presentan mayores concentraciones son el Fe, S y Al. El resto de los
metales aparecen en concentraciones menores.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

51

Tabla 2.1. Principales minerales presentes en los residuos mineros.

Elemento

Mineral

Hierro

Pirita
Pirrotina
Arsenopirita
Jarosita
Goethita
Limonita
Hematita
Magnetita
Ferryhidrita
Lepidocrosita
Melanterita
Aluminio
Gibbsita
Cobre
Calcopirita
Calcocina
Covelita
Carbonatos Calcita
Dolomita
Yeso
Plomo
Galena
Anglecita
Zinc
Esfalerita

Formula química Referencias
FeS2
Fe(1-x)S
FeAsS
KFe(SO4)2(OH)
FeOOH
FeO(OH)3
Fe2O3
Fe3O4
Fe(OH)
FeOOH (OH3))
FeSO47H2O
Al2O3
CuFeS2
Cu2S
CuS
CaCO3
CaMgCO
Ca(SO4)2H2O
PbS
PbSO4
ZnS

Vick, 1996; Rodríguez et al., (1998a);
Blight, (1994, 1998), Aubertin et al (1994);
Younger, (1999).

Ribet et al., (1995); Younger, (1999)
Ribet et al., (1995), Younger, (1999, 2000)
Ribet et al., (1995); Adamo et al., (1996);
Younger, (1999)
Ribet et al., (1995). Younger, (1999)
Ribet et al.,(1995);Younger, (1999, 2000)

2.3.1.1. Comportamiento geoquímico
El comportamiento geoquímico de los residuos minero-metalúrgicos esta determinado por la
composición mineral de la fracción sólida y el tipo de proceso metalúrgico que se emplea en
la extracción del componente útil. Los estudios de estos se centran en la transferencia al
medio hídrico mediante:
1- Tests de lixiviado mediante la técnica de ensayos Batch,
2- Secuencias de extracción
3- Ensayos en columnas
4- Evolución de la contaminación en los acuíferos afectados por la infiltración de sus
lixiviados.
En este aspecto existe un gran número de trabajos (Monterroso et al., 1994; Stollenwerk,
1994, Ribet et al., 1995, Encabo et al., 1997, Fanfani et al., 1997; West, et al., 1998),

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

52

encaminados a determinar la masa de solutos que pueden ser transferidas al medio hídrico en
presencia del agua y de diferentes soluciones extractantes.
2.3.2. Propiedades físico–mecánicas de los residuos minero-metalúrgicos sólidos
El estudio de las características y propiedades físicas y mecánicas de los residuos ha sido
objeto de un gran número de trabajos entre los que se destacan los de Markland and Eurenius,
(1976); Heredia (1980); Blight, (1994, 1998); Aubertin et al (1994); Vick, (1996). Las
propiedades físico - mecánicas de los residuos mineros están condicionadas por la naturaleza
y magnitud de la explotación minera de que se trate. En la mayoría de los casos presentan una
granulometría muy fina entre 0.02 y 1 mm, más del 50% pasa por el tamiz 200 (Foto 2.2,
Figura 2.5A), una densidad de las partículas sólidas de 1.5 a 4.5 g/cm3, un ángulo de fricción
interna entre 27 y 45 grados, plasticidad nula o muy baja, un índice de poros muy variable
desde 0.8 a 3 según el tipo de material y proceso que lo haya originado. En la Tabla 2.2, se
muestra una comparación de las propiedades físicas de residuos mineros de diferentes
regiones del mundo y diferentes tipos de minas.

Foto 2.2. Imagen obtenida mediante el microscopio electrónico de una muestra de residuo de una de
las presas del residuo del proceso de lixiviación carbonato amoniacal (ACL). Moa (Cuba), donde se
observa la angulosidad de las partículas sólidas y su pequeño tamaño.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

53

% de finos por peso

Diamante

Uranio
Oro

Platino
Vanadio/Rodio

Diámetro de las partículas

Figura 2.5A. Representación de las curvas granulométricas de estériles procedentes de diferentes tipos
de minas (adaptado de Blight, 1994).
Tabla 2.2. Características físicas de residuos minero-metalúrgicos almacenados en presas y
escombreras (tailing dam) valores medios indicativos.
Mineral
extraído
Ni y Co

Localidad - País
Moa ACL - Cuba

Ni y Co
Ni y Co
Fe
Fe
C
C
Al
Fe

Moa SAL-Cuba
Mayarí ACL-Cuba
Hamersley -Australia
Newman-Australia
Riverside-Australia
Wambo-Australia
Weipa-Australia
Fernandinho-Brasil

ρd
g/cm3
1.8

ρs
g/cm3
3.97

Ll

Lp

43.9

1.8
1.4

3.91
3.81
3.5
3.7
1.74
1.86
2.85
3.6

25
40
30
33
44
74
43

39.
9
24
36
39
44
56
116
60

Arcilla
(%)
10

Limo Arena Referencia
(%) (%)
70
20
Rodríguez, et al 1998

14

70

16

42
29
39
57
32
8

54
58
49
35
40
70

4
13
12
8
28
22

Heredia 1980
Heredia 1980
Swarbrick, et al., 1992
Swarbrick, et al., 1992
Swarbrick, et al., 1992
Swarbrick, et al., 1992
Swarbrick, et al, 1992
Tibana and Campos
1998

Cu, S, Zn Aznalcollar-España
Estéril
3.1
NP
NP 1.0
96.6 2.4
López, 1999
Lodos
4.5
NP
NP
98
2.0
Lloret et al., 1999
ρs: densidad de las partículas sólidas, ρd: densidad seca, Ll: límite líquido, Lp: límite plástico, NP: no plástico.
Estéril: no pasa por el proceso metalúrgico. Lodo: pasa por el proceso metalúrgico.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

54

2.3.2.1. Licuefacción de los residuos minero-metalúrgicos
Los estudios de las características y mecanismos de licuefacción de los residuos mineros ante
la presencia de una carga dinámica generalmente debida a los seísmo ha sido objeto de
atención de un gran número de investigaciones (Yasuhara et al., 1994; Barrera and Lara,
1998; Tibana and Campos, 1998). Dentro de los residuos minero-metalúrgico los que
presentan una mayor probabilidad de licuefactar son los que presentan una granulometría
areno-limosa con una baja cohesión (Figura 2.5B).

% de finos por peso

Zona más
probable de
licuefacción

Fronteras de
suelos
potencialmente
licuefactables

A

B

% de finos por peso

Granulometría para los residuos
mineros limosos con baja
resistencia a la licuefacción

Frontera para suelos
potencialmente
licuefactables
Límite para los suelos
más licuefactables

Diámetro de las partículas

Figura 2.5B.A) Rangos de granulometría en los que pueden desarrollarse los procesos de licuefacción.
B) Rangos para residuos mineros que por el tamaño de sus partículas se clasifican como limos
(Committee on Earthquake Engineering, 1985).

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

55

2.3.2.2. Comportamiento hidromecánico
Constituye uno de los temas muy poco estudiados y en general se pueden citar pocos trabajos
con relación al comportamiento en condiciones no saturadas. Los trabajos realizados se han
centrado en el estudio de la succión y la permeabilidad en muestras aisladas y en depósitos de
estériles (Aubertin et al., 1994; Rodríguez et al., 1998; Santos and Martínez, 1998; Lloret et
al., 1998). Otro de los aspectos estudiados en los depósitos de estériles es los procesos de
consolidación debido a la sedimentación que experimentan los residuos vertidos por
decantación y producto de la evaporación (Committee on Earthquake Engineering, 1985;
Swarbrick and Fell, 1992; Acevedo et al., 1994; Calabresi et al., 1994)
2.4. Impacto ambiental de las actividades minero-metalúrgicas
Las actividades minero-metalúrgicas pueden causar diferentes impactos:
a) Impacto sobre los recursos hídricos (ecosistemas acuáticos, aguas superficiales,
subterráneas y marinas);
b) Variación de la morfología del terreno;
c) Impacto sobre el aire (atmósfera);
d) Impacto sobre los suelos y la flora y la fauna asociada a ellos;
e) Impactos paisajísticos;
f) Contaminación ambiental con diferentes formas de energía (ruido o acústica, radiaciones,
calor).
Las características y magnitud de cada uno de ellos dependen en gran medida de la
vulnerabilidad y fragilidad del territorio, de la naturaleza del recurso extraído (tipo de
yacimiento mineral y la mineralización secundaria), de las rocas que lo acompañan (rocas
encajantes), de la magnitud de las explotaciones (área afectada por la explotación), de los
métodos de extracción, tratamiento y beneficios utilizados, condiciones hidrogeológicas e
hidrológicas, de la geomorfología local y de las condiciones climáticas (condiciones
geográficas locales).
Aunque los impactos más aparentes se concentran en la zona minera propiamente dicha,
suelen afectar a los lugares adyacentes y pueden alcanzar regiones muy lejanas. Es bueno
destacar que en mayor o menor medida todos estos impactos ambientales presentan dos
elementos que los interrelacionan entre sí, el viento y el ciclo hidrológico del planeta Los

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

56

vertidos de aguas en ríos pueden ser transportados cientos de km y depositados en el mar. Las
emanaciones gaseosas pueden ser transportadas por las corrientes de aire y precipitar en zonas
muy alejadas del lugar de explotación, como ha sucedido con las lluvias ácidas en Canadá,
debido a las emanaciones gaseosas en los EE.UU. (Tabla 2.3).
2.4.1. Impacto sobre las masas de agua continentales y marinas
Las actividades minero-metalúrgicas son procesos industriales íntimamente ligados al agua.
El agua es un elemento esencial en estas actividades y se usa para disgregar, lavar, transportar
substancias y para refrigerar. Esta actividad genera grandes volúmenes de aguas residuales
altamente contaminadas que en la mayoría de los casos no reciben ningún tratamiento y que
su vertido origina la contaminación de aguas superficiales y subterráneas. Su origen es
variado y difícil de evaluar en muchos casos debido a que estas actividades se desarrollan en
condiciones geográficas muy diferentes. La forma de contaminación más importante es la
introducción de substancias solubles en el medio hídrico lo que tiene lugar por diferentes vías:
1)- El uso de reactivos en el proceso de concentración de los metales, entre los cuales se
encuentran ácidos y bases modificadoras del pH del agua, derivados del petróleo, ácidos
orgánicos, xantanos (esteres de ácidos inestables), cianuros, etc. (Llamas, 1998).
2)- Descarga de aguas ácidas ricas en metales pesados y compuestos tóxicos (principalmente
plomo, mercurio, cobre, zinc, cromo, cadmio y molibdeno). Incorporación de sustancias
radioactivas al agua. Las fuentes de radioactividad son los vertederos y escombreras de minas
de uranio abandonadas o en explotación (Pollock, 1986).
3)- Sulfatos, procedentes del drenaje ácido de yacimientos de carbón, metálicos o
escombreras y minas abandonadas (fundamentalmente menas de carbón, sulfuros de Fe y de
polimetálicos). La oxidación de los sulfuros se produce por entrada del oxígeno debido a los
procesos de recarga de las aguas subterráneas y a las fluctuaciones del nivel freático. Pueden
existir otras substancias capaces de provocar la acidificación de las aguas (productos
químicos, orgánicos), que afectan los ecosistemas acuáticos. Las aguas enriquecidas en
sulfato hacen más soluble muchos compuestos metálicos y metales (dependiendo del pH)
letales para las plantas y organismos acuáticos. El descenso del pH hace a las aguas

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

57

químicamente agresivas, requiriendo una gran dilución o un tratamiento específico para que
puedan utilizarse de nuevo (Elberling and Nicolson, 1996, Rodríguez y Candela, 1998).

Foto 2.3. Precipitados de óxidos e hidróxidos de hierro en las orillas del río Moa, Cuba.

4)- Sales ferrosas, que al pasar a férricas dan lugar a turbidez en el agua y a que en lechos y
márgenes de muchos ríos se puedan observar precipitados pardos de óxidos e hidróxidos de
hierro y manganeso (ej. El río Tinto en España, el río Moa en Cuba, las bahías de Nicaro y
Moa en Cuba, Foto 2.3), provocando una degradación casi total del medio acuático y otros
problemas ambientales relacionados con la transformación de los ecosistemas naturales
circundantes (Smith et al., 1998).
5)- Incorporación de materia orgánica, que produce una disminución en la cantidad de
oxigeno disuelto y con ello afecta el desarrollo de la vida acuática. Su origen esta asociado a
la deforestación de áreas tropicales durante la aperturas de minas a cielo abierto y tala
indiscriminadas de los bosques existentes para crear la infraestructura necesaria.
6)- Incorporación de diferentes nutrientes que pueden llegar a ocasionar una eutrofización
(exceso de alimento para las plantas en el agua) del agua, generalmente están asociados a los
arrastres por erosión de las escombreras de suelo del destape del yacimiento y a los procesos
de deforestación. También pueden incorporarse elementos metálicos que constituyen
alimentos para el desarrollo de diferentes microorganismos (Brake, et al., 2001 ). La
existencia de estos nutrientes provoca también la eutrofización de las aguas debido al
desarrollo de la vegetación en el agua almacenada en las minas a cielo abierto y embalses de
agua para el abastecimiento de las plantas de tratamiento y beneficio (Cuadros et al., 1999).

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

58

7)- Incorporación de partículas de suelos o sedimento en suspensión (particularmente cuando
se desarrollan lavados de materiales aluviales para la construcción de las obras mineras y
civiles, dragados de áridos aluviales y marinos, profundización de cauces fluviales, limpiezas
de los puertos y canales, deforestación y almacenamiento en escombreras de suelos poco
cohesivos en climas tropicales de elevada pluviometría (Carménate y Riverón, 1999). En
primer lugar, estas cargas sólidas que se incorporan a las corrientes de aguas superficiales
producen el incremento de la turbidez del medio y la disminución de la entrada de la luz solar,
provocando una disminución de la actividad biológica de plantas, animales y
microorganismos acuáticos, así como la afectación de la fotosíntesis de la vegetación acuática
y algas.
En segundo lugar esta carga sólida puede obstruir cauces y canales, provocando inundaciones,
enterrar y colmatar embalses y al llegar las aguas de los ríos que desembocan en zonas
costeras pueden provocar daños a puertos, incrementar la turbidez del agua del mar, afectar el
crecimiento de los corales y ocasionar su muerte por enterramiento (Martínez, et al., 1993;
Carménate y Riverón, 1999). Puede afectar zonas de importancia socioeconómica (de interés
turístico y pesquero). Otra de las fuentes de incorporación de partículas sólidas al medio
hídrico superficial son los vertidos de residuos en los cauces fluviales y la rotura por
accidentes de las balsas de residuos o estériles (Benito, et al., 2001) (Apartado 2.5)
Tabla 2.3. Relación de algunos ejemplos del impacto ambiental de las actividades minerometalúrgicas en diferentes condiciones geográficas.

País

Región

Contaminantes

Referencias

UK
Canadá
España
Portugal
México
South Africa
Guyana
Brasil
Bolivia
Argentina
Chile
Cuba

Frazer´s Grove
Sudbury
Galicia
Río Cabado
S.M. de la Paz
Transval
Omai
Amazonas
La Paz/Oruro

Fe,Cu,Pb,Zn
Ni,Mn,Fe,SO4
Cu
Zn,Cr,Pb
Ni,Cu,Mn,Fe,Zn,As
Fe, SO4
Zn,Cu,Fe
Cr,Mn,Pb,Ni
Fe,Mn,Al
U,Ra
Cd,Zn
Ni,Cr,Mn,Fe,SO4

Younger, 2000
Elberling and Nicholson, 1996
Izco et al., 1986, Iribar et al, 1998
Goncalves, et al., 1994
Manz and Castro, 1997
Bullock and Bell, 1994
Narayan, 1998
Weissberg, 1991
Pescod and Younger, 1999
Bonben et al, 1996
Schalscha and Ahumada, 1998
Rodríguez y Candela, 1998

Región central
Moa

8) La oxigenación de las aguas en las plantas de lavado de áridos para la construcción (por
ejemplo, a causa de agitación mecánica durante la extracción de áridos del lecho de los ríos),

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

59

puede causar la destrucción de cantidades excesivas de materia orgánica, que puede resultar
necesaria para el desarrollo de los diferentes ecosistemas acuáticos y de gran valor en el
mantenimiento de las condiciones geoquímicas del medio (Fernández, 1998).
9) Reducción de las zonas húmedas o humedales, variación del caudal de los manantiales y
del flujo en las aguas superficiales, por variación de los niveles piezométricos debido al
bombeo de agua superficial y subterránea (Tovar, 1999).
De los casos de contaminación de aguas subterráneas y superficiales consultados, el mayor
porcentaje está asociado a la minería del carbón y a la de los yacimientos de minerales sólidos
que presentan una mineralización sulfurosa rica en metales pesados (Tabla 2.3). Los
minerales sulfurosos al ponerse en contacto con los agentes de meteorización,
fundamentalmente el oxígeno y las precipitaciones atmosféricas, provocan la oxidación de los
sulfuros (Elberling y Nicolson, 1996, Yonguer, 1999, 2000) y con ello la generación de
lixiviados y drenaje de aguas contaminadas.
Los efectos ambientales, actividad biológica y toxicidad de los diferentes metales que se
incorporan al medio hídrico se recogen con gran grado de detalle en Merian, (1991).
2.4.2. Drenajes y lixiviados de aguas ácidas de escombreras y minas inactivas
El efecto ambiental de los drenajes de aguas residuales de plantas metalúrgicas, minas y
escombreras es muy importante. Concentraciones bajas de metales pesados (del orden ppm)
son letales para los seres vivos acuáticos y constituyen un importante riesgo sanitario para el
hombre y ganadería. La toxicidad de los metales depende de la concentración, de la forma
química en que se encuentre (por ejemplo, el mercurio o el plomo en compuestos orgánicos es
más tóxico que en inorgánicos, mientras que con el cobre sucede lo contrario) y de la
presencia de otros metales. Una sustancia química en el agua puede incrementar la toxicidad
de otras, por ejemplo la presencia de sulfato en las aguas facilita en muchos casos la
solubilidad de otros metales y con ello eleva el grado de contaminación (Custodio, 1983b;
Larsen and Postmant, 1997). Los cianuros y otros compuestos son letales en concentraciones
del orden de partes por mil en el agua (Merian, 1991) y el ácido fluorhídrico puede dar lugar a
fluorosis en personas o animales que beban el agua enriquecida en este compuesto.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

60

La oxidación de minerales sulfurosos tiene lugar en condiciones naturales, sin la intervención
del hombre y es la causa de que en determinadas zonas del planeta existan numerosos ríos con
valores de pH muy bajos e incluso, con una fauna autóctona única y adaptada a esas
condiciones de acidez (ej. El río Tinto en España). También es la causa de que predominen
las aguas sulfatadas cálcicas sin que existan zonas de yesos (estas son el resultado de la
neutralización natural de las aguas ácidas al entrar en contacto con afloramientos de rocas
carbonatadas, margas, tobas calcáreas, calizas, etc.).
La filtración a través de escombreras se produce debido a que la acumulación de estos
residuos en las balsas y presas de residuos (tailing dams), sobre la superficie del terreno
provoca una variación de las condiciones hidrogeológicas locales (Ribet et al. 1995). El agua
del residuo crea un nivel freático artificial sobre la superficie del terreno provocando una
variación de las condiciones de recarga y flujo (McWhorter and Nelson, 1979) (Figura 2.5C).
Por otro lado, las reacciones químicas de los diversos contaminantes que modifican el
equilibrio geoquímico pueden manifestarse en cambios de: oxidación/reducción, especiación/
complejación, disolución/precipitación, adsorción/desorción, floculación y digestión de
coloides (Morin and Cherry, 1988).
La generación del drenaje ácido de las minas (AMD) abandonadas y escombreras está
motivada por la combinación de dos factores básicos:
I)

la oxidación de los sulfuros metálicos principalmente la pirita (FeS2) y

II)

su proceso de disolución y transporte por el agua.

La oxidación de la pirita da lugar a minerales secundarios: melanterita (FeSO4 7H2O),
romerita

(Fe2+Fe3+2(SO4)4

14H2O),

coquinbita

(Fe2(SO4)39H2O),

copiapita

(Fe2+Fe3+2(SO4)6(OH)2 20H2O) y varios miembros de la familia jarosita, tal como la jarosita
potásica (KFe33+(OH)6 (SO4)2). Todos estos minerales están considerados como sales
generadoras de acidez (Younger, 1999).
De acuerdo con Hem (1985), existen tres tipos de acidez en las aguas: I) Acidez asociada con
los protones de hidrogeno (H+), o sea el pH; II) acidez asociada con la disolución de
compuestos orgánicos y III) acidez asociada con la disolución de metales. En el drenaje ácido

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

61

de minas (AMD) la disolución de compuestos orgánicos es generalmente pequeña o nula, por
lo que la acidez está asociada fundamentalmente a las causas I y III. Sobre el tema del AMD
se puede encontrar mayor información en un gran número de trabajos (Muñoz et al., 1997;
Younger, 1999, 2000), que tratan sobre los problemas del drenaje de aguas ácidas
relacionados con la minería del carbón y polimetálicos.
De forma general, el proceso de oxidación de los sulfuros está originado por el ascenso y
descenso del nivel freático dentro de las balsas de residuo y del acuífero. Durante el descenso
se produce la entrada de oxígeno y la oxidación de los diferentes metales, mientras que en el
ascenso se produce la disolución y lixiviado de los diferentes contaminantes. Es bueno
destacar que la entrada del oxígeno está condicionada por el grado de saturación de los
residuos y que a partir del 80 % de saturación se dificulta la difusión de éste en el medio
(Elberling and Nicholson, 1996). La mayor o menor magnitud de este proceso depende de los
intervalos de este ciclo, condicionado por la variabilidad climática, el tipo de mina y si la
escombrera o balsa de residuo se encuentra en explotación o abandonada. Si está en
explotación, hay un aporte de líquido del proceso metalúrgico que también juega un papel
importante en el ciclo (González y Ramírez, 1995; González, et al.,1995, 1997; Pluta and
Trembaczowski, 2001). Es de señalar que generalmente por debajo de un metro de
profundidad del nivel freático en el interior de las balsas se presenta un medio reductor
(Elberling and Nicholson, 1996).
Lo anómalo en el caso del drenaje de aguas ácidas de minas abandonadas es su caudal, debido
a que al producirse su salida a la superficie se libera un gran volumen de agua muy rica en
ácido sulfúrico y con gran cantidad de metales en disolución, al drenar en tan corto espacio de
tiempo provoca la ruptura del equilibrio hidrogeoquímico natural de las aguas superficiales
(Blowes et al, 1992; Younger, 2000). El primer efecto que provoca la salida al exterior de un
gran volumen de aguas ácidas es que el volumen de ácido sulfúrico que generalmente las
acompaña carboniza la materia orgánica. Esto se ha podido observar claramente en la
vegetación, en Aznalcollar, (Quintana, 1998), especialmente en los plantones más jóvenes y
en los juncos que están quemados hasta el nivel que alcanzaron las aguas (Llamas, 1998).

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

62

Presa

Nivel freático inicial

Nivel freático alterado

Acuífero

Figura 2.5C. Variación del nivel freático que provoca la construcción de una escombrera sobre un
acuífero libre.

La acidez del agua no desciende inmediatamente, ya que el agua de descarga sigue
conteniendo grandes cantidades de ácido que es liberado (lavado) lentamente (Younger,
1999). En un agua estancada, como la de las balsas, a una profundidad mayor de medio metro
por debajo del nivel de los lodos el contenido en oxígeno disuelto es prácticamente nulo
(Blowes et al., 1992; Elberling and Nicolson, 1996), el ambiente es reductor y los metales se
encuentran mayoritariamente estables como sulfuros. Por lo tanto, las aguas ácidas liberadas
de la balsa por los procesos de lixiviación no pueden tener el mismo contenido en metales
pesados que las aguas ácidas naturales (formadas por lixiviación de los sulfuros en un
ambiente oxidante, como son las minas abandonadas). Si esas aguas infiltradas se ponen en
contacto con aguas ricas en oxígeno o circulan por la zona no saturada durante su infiltración,
su capacidad para disolver metales aumenta considerablemente.
2.4.2.1. Modelos numéricos en el estudio de la contaminación de acuíferos por el
lixiviado de residuos minero-metalúrgicos
La simulación con métodos numéricos de la contaminación de las aguas por la infiltración de
los lixiviados de las escombreras de residuos minero-metalúrgicos constituye una de las líneas
de investigación que se desarrollan actualmente, con el objetivo de determinar la proporción
información sobre la evolución de la contaminación y los principales mecanismos que
controlan el flujo y el transporte (TMW, 1998; PTICEG, 1998; FICEG, 1994).

2.4.3. Variación de la morfología del terreno

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

63

La morfología local sufre importantes cambios debido a la construcción de vías de acceso y
extracción de mineral, se hacen pozos, galerías, zanjas y excavaciones diversas, se mueven
grandes volúmenes de mineral, tierra o rocas, desmontes, escombreras, balsas de
sedimentación y terraplenes, sujetos a movimientos de masa y a erosión de los agentes
exógenos (Vera, 1979). En general las modificaciones son más importantes si las
explotaciones se hacen a cielo abierto o permitiendo el colapso superficial, pero la minería
subterránea puede provocar fenómenos de subsidencia o hundimientos. El que se presenten
unos u otros, su alcance y otros efectos, depende del tipo de roca (por ejemplo, si su
deformabilidad es elevada tenderá a haber subsidencia, pero si es baja son más probables los
hundimientos, que suelen causar mayores daños), de la profundidad de las labores y de su
extensión, etc. Las vibraciones que acompañan a los hundimientos pueden generar graves
daños también en lugares próximos, en edificios, embalses, puentes y otras obras públicas.
Los cambios de morfología son muy importantes pues al afectar al nivel freático, provocan
una intercepción del mismo y por consiguiente un drenaje artificial; en otras áreas conducen a
cambios en las condiciones de flujo y recarga (Figura 2.6, Foto 2.4). (Fernández, 1981,
Jiménez y Rodríguez, 1997). También se generan problemas de subsidencias del terreno
debido a la extracción de aguas subterráneas para bajar sus propios niveles.

Foto 2.4. Intersección del nivel freático en una mina de níquel a cielo abierto. Moa, Cuba.

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64

Agua

A

Agua

B

Agua

C

Figura 2.6. Casos más frecuentes de minas a cielo abierto donde se produce la intersección o
alteración del nivel freático. A) Recarga del acuífero desde el hueco minero, B) Flujo a través del
hueco minero y C) Flujo hacia el hueco minero.

2.4.4. Impactos sobre la atmósfera y el suelo
Contaminación atmosférica: las causas son la emanación de gases a la atmósfera, la
incorporación de partículas por la erosión del viento y el vertido de las chimeneas. Los
residuos de bajo peso específico son los que pueden tener una mayor incidencia sobre este
aspecto (cenizas de carbón, desechos de la industria petroquímica).
La contaminación del aire puede igualmente alcanzar elevada gravedad y suponer riesgos
sanitarios importantes. Los contaminantes se originan al dividir, triturar o remover suelos,
sedimentos y rocas. Los lugares de origen son escombreras, balsas de sedimentación, detritos
de cualquier tipo, suelos con vegetación empobrecida o sin ella, vertidos o escapes de las
plantas de tratamiento, talleres, ventilación, vehículos, etc. Los agentes más importantes son:

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

65

1)- Aerosoles y polvo: su composición es variada y depende principalmente del material
geológico que se explota (las rocas, yacimiento mineral, carbón, petróleo o gas), pero el
tamaño, el volumen y otras características dependen de las técnicas mineras y metalúrgicas
utilizadas y en menor medida de otros factores, fundamentalmente del clima local (Álvarez et
al., 1982, Gregurek, et al, 1999). En el caso del polvo presentan mayor riesgo ambiental las
partículas con tamaño menor de 10 micras (Sierra et al., 1998) pues no son retenidas por las
defensas del tracto respiratorio y las menores de 2 micras son inhaladas por los seres humanos
y animales y pueden provocar enfermedades respiratorias y cáncer de pulmón (Merian, 1991).
Las partículas ricas en sílice pueden ocasionar la silicosis sobre todo en aquellos yacimientos
con explotación de volúmenes importantes de rocas ricas en sílice.

Foto 2.5. Emanaciones gaseosas de una planta metalúrgica procesadora de Ni y Co. Moa, Cuba.

2)- Los gases y compuestos gaseosos, principalmente dióxidos de carbono, nitrógeno y azufre
y en ocasiones sulfhídrico, fluorhídrico, etc. Las consecuencias son variadas y recaen
principalmente sobre los organismos vivos de la zona minera y de sus inmediaciones, que
quedan sujetas a riesgos sanitarios importantes con variados tipos de enfermedades. Los
metales pesados que acompañan estas emisiones pueden ocasionar diversas formas de
toxicidad, entre las principales se encuentran la emisión de partículas ricas en cromo
hexavalente. Las enfermedades de anemia y cáncer pueden ser provocadas por materiales
radiactivos y cáncer de pulmón por asbestos, cromo, etc. (Merian, 1991, Adriano, 1995).
La vegetación y las aguas locales pueden sufrir los efectos de la contaminación atmosférica,
produciéndose daños diversos (Elberling and Nicholson, 1996). Las modificaciones de la

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

66

morfología y la contaminación de aguas y aire influyen negativamente sobre los suelos, que
pueden ser destruidos, degradados o alcanzados por diversos contaminantes (metales pesados,
compuestos tóxicos, isótopos radiactivos), por aguas ácidas, por sedimentos que los alteren,
por gases nocivos, etc., con consecuencias que van desde caídas en la productividad primaria
(y por lo tanto en las cosechas agrícolas) hasta la práctica desaparición de los
microorganismos del suelo y de la vegetación. El principal problema ambiental generado por
los residuos gaseosos es el origen de las lluvias ácidas, las cuales pueden manifestarse en
regiones muy alejadas del área de emanaciones. El efecto que provocan estas lluvias es la
acidificación de suelos y la eliminación de grandes superficies de bosques.
2.4.5. Impactos paisajísticos
Las modificaciones morfológicas se traducen en impactos paisajísticos considerables,
frecuentemente agravados por la destrucción o degradación de la vegetación, la ruina de
granjas y otros edificios preexistentes, por la combustión espontánea de escombreras, la
existencia de torres, barracones, plantas de concentración y tratamiento, presas de aguas y de
residuos y construcciones diversas para la actividad minera (en ocasiones poblados enteros).
En ocasiones el cierre de minas subterráneas produce el desplome o colapso de la superficie
del terreno, mayoritariamente por el desplome de los pilares de las cámaras debido a la
erosión hídrica de los estratos infrayacentes. Los impactos paisajísticos pueden aparecer
también lejos de las operaciones (por ejemplo, daños en la vegetación a causa de las lluvias
ácidas o masas de aire contaminado por el polvo de aterramiento, de actividades
complementarias como la construcción de un ferrocarril, una carretera o un tendido eléctrico,
etc.)
Cada vez con mayor frecuencia se realizan las explotaciones a cielo abierto, de dimensiones
superiores a las subterráneas. Las causas son la creciente utilización de rocas industriales, el
incremento del consumo de materia prima mineral y las leyes de contenido mínimo industrial
cada vez más bajas y los cada vez más poderosos medios tecnológicos utilizados en los
procesos metalúrgicos.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

67

2.4.6. La contaminación ambiental por diferentes formas de energía
La contaminación ambiental por esta causa suele ser también elevada, causando diversos
daños ecológicos y a la población. Las vibraciones (maquinaria pesada, explosivos,
movimientos de masa de suelos y rocas) pueden también dar lugar a impactos ambientales
(Pollock, 1986).
La contaminación térmica de las aguas, debido a su uso para refrigerar, puede provocar
efectos variables entre los que se encuentran: cambios de la flora y la fauna en ríos, lagos y el
mar, que pueden influir en el desarrollo de nuevas especies. Las oscilaciones grandes de
temperatura originan contaminaciones térmicas excesivas o terminales, que pueden llegar
incluso a provocar la muerte de los seres vivos acuáticos (Pollock, 1986). La emisión de gases
y vapor a la atmósfera se produce generalmente con altas temperaturas (Pérez et al., 1991b).
Estudios de los efectos del ruido generado por las actividades minero-metalúrgicas indican
que el ruido puede provocar diferentes enfermedades sobre la capacidad auditiva de los
trabajadores. Estudios en plantas metalúrgicas muestran que el 80% de los trabajadores
presentan diferentes afectaciones sobre su capacidad auditiva (Aguilera, 1998).
2.5. Riesgo ambiental por rotura de las presas de residuos
Una de las mayores causas de riesgo asociadas a los residuos almacenados es la posibilidad de
fallo o rotura de las escombreras, presas o balsas de residuos por pérdida de la estabilidad. La
mayoría de los factores que tienen un efecto directo sobre la estabilidad de los diques de
estériles y por tanto en sus capacidades de retención a largo plazo, tienen que ver con la
manipulación del agua de una forma u otra. Una relación de casos, de las principales causas y
de los daños que provocan el fallo o rotura de las presas se pueden consultar en la página
http://www.antena.nl/wise/uranium/mdap.htm/.
El fallo de la puede ocurrir como resultado de filtraciones a través del muro, erosión interna,
inundación, desbordamiento por coronación y por fallo de la cimentación; situaciones que
pueden empeorar debido a fenómenos naturales como movimientos de tierras o fuertes

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

68

lluvias. El agua contenida dentro del dique y la depositada detrás de él encontrarán un nivel
natural (nivel freático), que puede variar dependiendo de las estaciones, el volumen de los
estériles vertidos y otros factores. Si el nivel freático intercepta la cara externa del dique
(aguas abajo) se desarrollará una superficie de rezume que puede provocar una rápida erosión
y el deslizamiento eventual de esa cara.
Algunos fallos en diques se han atribuido a que se han bloqueado o dañado tuberías de
decantación y drenaje, aumentando el valor de la presión intersticial del material del dique y
disminuyendo su resistencia al deslizamiento.
El riesgo de rotura del dique por erosión es importante y típico en aquellas zonas tropicales y
subtropicales que presentan una elevada pluviosidad. Según Bligth, (1994), los ángulos de
talud para los que el riesgo por erosión es máximo están comprendido entre 25-35 grados
(Figura 2.8).
Aparte de los daños relacionados con el agua, las ondas generadas por movimientos de tierras
(sismos y grandes deslizamientos) pueden tener consecuencias devastadoras para los
materiales relativamente no consolidados del muro del dique. Entre las principales puede
citarse un movimiento sísmico en Chile en 1965 cuando se perdieron 210 vidas y se
destruyeron 15 presas (Troncoso, 1988a).
El riesgo de fallo por licuefacción es importante para aquellas explotaciones mineras con
balsas de estériles y lodos ubicadas en zonas del planeta sísmicamente activas. Los más
favorables a licuefactar son aquellos que presentan una granulometría areno-limosa (Figura
2.7) (Committee on Earthquake Engineering, 1985; Yasuhara et al., 1994).
En algunos casos, los fallos se producen al recrecer excesivamente balsas muy antiguas cuyos
problemas de cimiento y estabilidad se han olvidado a lo largo de una dilatada explotación
minera.
Mining Journal Research Services acometió la inspección de diques de estériles en países de
economía de mercado, con un volumen de producción en cobre del 75% del total mundial y
del 60% de plomo y zinc. También investigó aquellos países con aproximadamente el 65% de
producción global de oro. Se ha estimando que la cantidad de diques en África del Sur es del

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

69

orden de 400, mientras que British Columbia y Québec poseen probablemente un total de
unos 300. Por tanto, es razonable asumir que a nivel mundial el número de presas pueda
contarse por miles.
El Mining Journal Research Services (MJRS, 1999), revisó la frecuencia de este tipo de fallos
en el período 1980-96, para el Programa Medioambiental de las Naciones Unidas (UNEP). El
estudio identificó un número importante de incidentes, desde pequeñas cantidades de agua
sucia y emisiones de polvo desde las superficies secas de los diques, hasta un desplome total.
En Internet (http://www.antena.nl/wise/uranium/mdap.htm/) pueden encontrarse un resumen de 78
roturas de diques, desde 1961 hasta octubre del 2000. Los incidentes de gran escala resultaron
ser poco frecuentes al identificar solo 8 grandes fallos, donde el volumen de residuo y agua
vertido supera los 1000 m3.
La salida al exterior de los residuos mineros por rotura del muro debido a las causas antes
mencionadas tiene consecuencias ambientales catastróficas (desarrollo de procesos físicos y
químicos), debido a que la fracción sólida presenta una elevada superficie específica
(superficie por unidad de peso):
- Las partículas sólidas pueden comportarse como un fluido (con muy poco rozamiento entre
ellas), cuando el contenido en agua es suficientemente elevado.
- Los lodos tienen una gran capacidad para cubrir drenajes, tapar tuberías, etc., debido a su
pequeño diámetro, generalmente menor de 0.5 mm (Figura 2.5, Tabla 2.2).
- La fina granulometría de los lodos facilita el que se puedan poner en suspensión y
removilizarse en el agua (más difícilmente por el aire, debido a que generalmente las
partículas presentan un peso específico elevado).
- Entre las consecuencias químicas, cabe destacar su mayor velocidad de reacción en el medio
ambiente pues la superficie específica de las partículas (Se) es mayor que en la roca natural de
partida. Los minerales sulfurados que componen la mayor parte del material (FeS2 FeAsS,
ZnS, PbS, Cu,S, etc.) se oxidan en contacto con el oxígeno de la atmósfera y esta reacción es
catalizada y acelerada por algunas bacterias, como la Thiobacillus Ferrooxidans, E. Mutabilis
(Brake, et al, 2001), comunes en todos los suelos. El resultado de esta oxidación es el paso del

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

70

sulfuro a sulfato; es decir, la formación de ácido sulfúrico (aproximadamente 1,5 g por cada
gramo de pirita) es lo que da lugar a las aguas ácidas.
Este ácido, al disminuir el pH del agua, y al estar el medio en condiciones oxidantes (en
contacto con el aire), tiene una gran capacidad para disolver los metales. Por lo tanto, cabe
considerar la posibilidad de que todos los metales presentes en los lodos mineros al
producirse la rotura de las balsas se movilicen y terminen incorporándose al suelo, corrientes
de aguas superficiales y aguas subterráneas, contaminándolos de tal forma que posiblemente
su recuperación resultase económicamente inviable (MJRS, 1999).
Al producirse la rotura de un dique, el volumen de residuo se extiende por una gran superficie
por lo que la masa de sulfuro puesta en contacto con el oxígeno es varias veces mayor que la
que se encuentra en contacto en el interior de la balsa. La oxidación de los minerales
sulfurosos (pirita fundamentalmente) es un proceso fuertemente exotérmico y si el espesor de
la capa de lodos extendida sobre la superficie debido al vertido por rotura de las balsas es lo
suficientemente grande como para disipar mal el calor, una ligera humedad causada por la
lluvia, unida a las altas temperaturas, pueden dar lugar a la autocombustión de los residuos,
con riesgo de incendios. Este riesgo no es muy importante pero hay que considerarlo,
fundamentalmente para aquellas áreas del planeta con altas temperaturas y poca precipitación,

Máximas pérdidas

Pérdidas por erosión

Angulo de la pendiente

Longitud de la pendiente

donde normalmente el nivel de humedad de los lodos llega a ser muy bajo.

Máximas
pérdidas

Pérdidas por erosión

Figura 2.8. Se muestran las pendientes para las que ocurre la mayor erosión por el agua y el viento en
los taludes de las presas de residuos y estériles (adaptado de Bligth, 1994).

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

71

Foto 2.6. Erosión del dique de una presa de residuos, debido al desbordamiento de esta por el agua.
Tabla 2.4. Ejemplo de falla de escombreras y presas de residuos en diferentes partes del mundo.

País
Canadá
Reino Unido
Estados Unidos de América
España

Año
Presa
1990
Escombrera 1966
Presa
1985
Presa
1998

Lugar
Muertos Referencias
Alberta
Fell, 1997
Aberfan
144
Fell, 1997
Colorado
Vick, 1996
Aznalcóllar
Benito et al., 2001

Mayor información sobre roturas de presas en http://www.antena.nl/wise/uranium/mdap.htm/.

2.6. Los residuos mineros en Cuba. Antecedentes
Los primeros residuos mineros en Cuba datan de la época colonial (1530-1544). Las primeras
escombreras se construyeron en la mina el Cobre, provincia de Santiago de Cuba. Las
escombreras resultado de la explotación de los yacimientos lateríticos de Ni y Co, se inician
en 1942 en el municipio de Mayarí y a partir de 1963 en el municipio de Moa.
Aunque el número de trabajos realizados sobre los residuos minero-metalúrgicos es grande, la
gran mayoría no reflejan con claridad la metodología desarrollada en cada caso y sólo están
publicados los resultados de forma parcial; en muchos casos, los datos ofrecidos son escasos
y fraccionados, lo que no permite hacer una valoración cuantitativa de la magnitud de la
problemática ambiental existente.

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

72

Los residuos de la industria cubana del níquel han sido objeto de atención de un gran número
de investigadores, entre los principales trabajos se encuentran los de Heredia (1978, 1980),
donde se realiza una caracterización de las propiedades físicas y mecánicas de dos presas de
residuos. En su estudio, Heredia concluye que estos materiales son de granulometría bastante
uniforme con diámetro menor de 0.1 mm, con un coeficiente de uniformidad de 0.5. Plantea
que son materiales que pueden presentar fallos por licuefacción debido a sus condiciones
granulométricas, pero en ninguno de los casos aparecen datos experimentales que justifiquen
esta afirmación.
La composición mineralógica y química ha sido estudiada por Guerra et al, (1991); Leyva et
al., (1995); Guerra et al., (1993) y Carty y Falcón, (1985); Figueredo et al., 1997; Rodríguez,
(1997b), Castany et al., 1998; Pons et al., (1998), en todos estos trabajos se concluye que los
elementos predominantes son el Fe en más del 40 % y en segundo lugar el Al. Los minerales
presentes están mayoritariamente representados por la hematita y magnetita y en menor
medida gibbsita y espinelas cromíferas.
El estudio de las emanaciones gaseosas y su efecto ambiental es escaso y los trabajos
desarrollados sobre esta problemática ambiental se limitan a los efectos locales, entre ellos se
encuentran los trabajos de Pérez (1991); Pérez et al., (1991) Pérez y Yuzhaninov, (1991) y
Santana y Palacios, (1993) y Ávila et al., (1993). En el trabajo de Pérez et al., (1991) se
concluye que las emanaciones de la planta de lixiviación ácida superan en más de una decena
de veces los límites ambientalmente permitidos, en un área geográfica reducida de 17 km2. En
el trabajo de Hurtado et al., (1999) Hurtado, y Fernández, (1998), queda claro que el área
afectada por las emanaciones gaseosas de la planta de lixiviación carbonato amoniacal es
grande (mas de 20 km2) pero no se da el rango de concentraciones de estos contaminantes. El
impacto de las emanaciones de partículas sólidas al medio ambiente ha sido evaluado por
Álvarez et al., (1982) comprobando que las emanaciones de partículas sólidas de la empresa
metalúrgica de Nicaro se distribuyen en una distancia de 3 km en la dirección predominante
de los vientos, superando la concentración establecida por la norma cubana de emisiones (0.5
mg/cm2 en 30 días) en un área aproximada de 20 km2.
Los efectos de los residuos sobre el medio hídrico superficial y subterráneo que ha provocado
la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas han sido caracterizados por INRH,

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

73

(1986a y 1986b), Terrero et al., (1993); Rosario et al., (1993); Fernández et al., (1993);
Proenza et al., (1994); Rodríguez y Candela (1998); Rodríguez et al., (2000). En estos
trabajos se observa que la actividad minera y los lixiviados de las presas de estériles han
provocado la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas por metales pesados,
aunque en ninguno de los casos se hace referencia a las especies químicas que controlan el
proceso de transporte y movilidad de estos contaminantes.
El impacto ambiental sobre el medio marino ha sido descrito por Cortéz, et al., (1993),
Martínez, et al., (1993a), (1993b), (1993c);. Rosaval et al., (1993), Martínez y Morales,
(1993) Salcedo y Quintana, (1993); Heredia et al., (1993); Zozaya and Cheviera, (1993);
González, (1996); González y Ramírez (1995); González et al., (1997); Rodríguez, (1997a),
León, (1993). En estos tres últimos trabajos se realiza una valoración del contenido de
metales pesados en los sedimentos de las bahías de Moa y Nicaro, comprobando que hay una
concentración elevada de los principales metales que contiene el corte laterítico, aunque no
especifican la diferenciación entre el aporte por erosión de las áreas mineras que aportan los
ríos Mayarí, Levisa y Moa, y el impacto provocado por los sedimentos y residuos aportados
por la industria y los lixiviados de las escombreras. Martínez, et al., (1993) estudian la
presencia de metales pesados en los corales de la barrea coralina de Moa y otras zonas de la
Isla, comprobando que el contenido de metales en los corales de Moa es muy elevado en
comparación con los de otras zonas del país. Su crecimiento, está reducido en un 50%
respecto al crecimiento que experimentan otras áreas de la barrera coralina cubana,
concluyendo que esta contaminación es resultado de la actividad minera del territorio de Moa.
La caracterización de los efluentes líquidos de las industrias metalúrgicas ha estado en el
punto de atención en los últimos años. Según Astorga, et al., (1991); Alfonso, et al., (1998);
Aguirre, (1993a); Aguirre, (1993b); Labadié, et al., (1993) los efluentes líquidos y la carga de
sólidos en suspensión que les acompaña constituyen la mayor carga contaminante que se
vierte al medio ambiente en las empresas de Moa y Nicaro.
Las pérdidas económicas que representan los residuos líquidos de la industria cubana del
níquel han sido estudiadas por Aguirre, (1993), Alfonso, et al., (1998), Tamargo, (1993).
Estos autores concluyen que la pérdida del mineral útil extraído es del orden del 2% del total
de Ni y Co de la mena inicial. Rojas y Carballo, (1993) realizan una valoración económica del

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

74

material de rechazo de la planta de lixiviación ácida, comprobando que el contenido de Ni en
este residuo es similar al de la mena inicial que alimenta el proceso metalúrgico, el único
problema es que presenta una granulometría mayor que la que requiere el proceso industrial
por lixiviación con ácido sulfúrico (SAL) por lo que representa una importante pérdida
económica para el proceso productivo en la extracción del Ni y el Co.
La posible reutilización de los residuos sólidos almacenados en las presas de residuo ha sido
objeto de algunas investigaciones. Entre los trabajos realizados para la posible recuperación
de algunos de los componentes de estos residuos se encuentran los de Carty y Falcón, (1985);
Carty et al., (1993). Otros trabajos de aprovechamiento de estos residuos plantean la
obtención de productos alternativos como Fe(OH)3 y Fe2O (González, 1993). El trabajo más
novedoso sobre el aprovechamiento de los residuales sólidos es el de Guerra et al., (1991) en
el cual se realizan experimentos para el empleo de estos residuos en la industria siderúrgica,
obteniendo resultados preliminares favorables para su aplicación en la fabricación de acero.
Rodríguez et al., (1992), obtienen yeso a partir de la neutralización de los residuales líquidos
de la planta de preparación de sulfuros de la industria con proceso metalúrgico de lixiviación
ácida.
El establecimiento de algunos métodos de tratamiento de los residuos ácidos de las plantas de
lixiviación ácida ha sido objeto de diferentes investigaciones. Entre los principales trabajos se
encuentran los de Labadié et al., (1993), en los que se neutralizan los residuos líquidos de esta
planta utilizando pulpa de coral y cal. Granda et al., (1992, 1993) estudian la posibilidad de
recuperación de Ni de los residuales líquidos de la planta de lixiviación ácida con el uso de la
serpentina. Borroto y Martínez, (1993), Tratan de recuperar los metales de los efluentes
empleando extractos de confieras (Pinus Caribean). Rodríguez et al, (1997) estudian la
posibilidad de neutralización de los residuales líquidos de la planta de lixiviación ácida
usando los residuales líquidos de la planta de lixiviación carbonato amoniacal y además
utilizan la zeolita natural en la extracción de metales del residual. Los resultados de este
último trabajo a nivel de laboratorio son muy positivos y sería interesante realizar
experimentos a mayor escala.
La restauración de las áreas degradadas ha sido investigada por Herero et al., (1993) y
Jiménez y Rodríguez, (1997), en sus trabajos se plantea que han sido probadas más de 20

�Capítulo 2. Los residuos minero-metalúrgicos. Estado del arte

75

especies forestales de las cuales la Casuarina Equisetifolia y el Pinus Cubensis, son los que
presentan la mejor adaptación.
2.7. Antecedentes en el estudios de residuos minero-metalúrgico de yacimiento
lateríticos en otras partes del mundo
La caracterización de estos residuos en la literatura consultada es muy escasa debido a que
estas explotaciones se encuentran en pocas regiones del mundo y su explotación es
relativamente joven, la mayoría de estos yacimientos se comenzaron a explotar a partir de la
segunda guerra mundial (Strnad, 1968; Goligtly, 1981).
En el caso de Brasil se han desarrollado estudios de las propiedades físicas, mecánicas y la
capacidad de licuefacción de los residuos minero-metalúrgicos resultados de yacimientos
residuales ricos en hierro (Tibana and De Campos, 1998). Este material se caracteriza por una
granulometría areno limosa y sin plasticidad.
Swarbrick and Fell (1992), estudian 5 presas de residuos en Australia donde analizar sus
principales características físico-mecánicas y los efectos de los procesos de sedimentación y
agrietamiento por desecación y el efecto de los elevados contenidos de arcilla. En este trabajo
una de las presas presenta características similares en composición de minerales de hierro a
los residuos de la industria cubana del níquel. Se caracteriza por la presencia de grietas de
desecación, una granulometría con predominio de la fracción limo y un elevado peso
específico de las partículas.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

76

Capítulo 3. MÉTODOS, TÉCNICAS Y EQUIPOS DESARROLLADOS
3.1. Introducción
La realización de toda investigación requiere de una metodología de trabajo a seguir para
dar cumplimiento a los objetivos planteados. El desarrollo y elaboración de esta memoria
se ha basado en diferentes métodos que podemos dividir en 5 etapas: I) recogida de
información o documentación, II) trabajo de campo, III) desarrollo y puesta a punto de los
equipos y trabajo de laboratorio, IV) tratamiento de los datos, representación, elaboración
y síntesis y V) interpretación y análisis de los resultados obtenidos.
Para la compilación de la información existente sobre la zona objeto de nuestra
investigación fue necesario consultar los archivos del Instituto Nacional de Recursos
Hidráulicos (INRH), el Fondo Geológico del Instituto Superior Minero Metalúrgico de
Moa (ISMMM), así como diferentes publicaciones relacionadas con la geología, la
hidrogeología, la minería y la metalurgia de la zona. Esta primera etapa permitió disponer
de información cartográfica, datos meteorológicos, inventario de puntos de agua, datos
piezométricos, datos de aforo, datos de análisis químicos de las aguas subterráneas del
aluvial, de las rocas ultramáficas, de las aguas superficiales y aguas residuales.
3.2. Trabajo de campo
El trabajo de campo realizado se limitó al reconocimiento del terreno y a la toma de
muestras de aguas superficiales, aguas subterráneas del aluvial y del acuífero de las rocas
ultramáficas, de aguas residuales, para la realización de los diferentes estudios en el
laboratorio, así como la medición de los niveles piezométricos en los pozos y piezómetros
en que fue posible. También se tomaron muestras de los diferentes materiales geológicos
existentes en el área de estudio, suelo y de las presas de residuos.
Aguas superficiales: el muestreo se realizó en los diferentes ríos y arroyos del área de
estudio considerados representativos de las áreas afectadas por las actividades mineras y
metalúrgicas (Tabla 3.1, Figura 3.1). El muestreo del río Yagrumaje permite tener una

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

77

valoración del impacto de la minería a cielo abierto sin que haya un efecto de los vertidos
de las aguas residuales de los procesos metalúrgicos.
Aguas subterráneas en las rocas ultramáficas: se realizó el muestreo en manantiales
(Figura 3.1), además se dispone de otros trabajos de carácter regional y datos de varios
trabajos hidrogeológicos realizados en el área de explotación de los yacimientos
lateríticos. El muestreo de los manantiales en áreas afectadas, o no afectadas, por la
minería a cielo abierto tuvo como objetivo el conocimiento del fondo geoquímico natural
de la región en cuanto a los elementos mayoritarios y trazas.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

78

Figura 3.1. Representación de los puntos de muestreo de las aguas superficiales, subterráneas,
residuales y manantiales. El área del recuadro se representa en la Figura 3.2.

Aguas del acuífero aluvial: se muestrearon los pozos y piezómetros situados en la terraza
del río Moa, representados en las Figura 3.1 y 3.2 y relacionados en la Tabla 3.1. Las
muestras de aguas en todos los casos fueron tomadas por duplicado y filtradas (filtro de
0.45 micras). Una de las muestras fue acidificada, con HNO3; las muestras sin acidificar se
emplearon para determinar las propiedades físico-químicas de las aguas y sus elementos
mayoritarios. A partir de las muestras acidificadas se obtuvo la concentración de los
metales en el agua. Las muestras de agua fueron analizadas en los Servei Científic Tècnic
de la Universidad de Barcelona.

Figura 3.2. Representación de los puntos de muestreo del área del acuífero aluvial estudiada y de
tres puntos de aguas superficiales en el río Moa (área señalada en el recuadro en la Figura 3.1).

Aguas residuales: se tomaron dos muestras de las aguas procedentes de la planta de
lixiviación con ácido sulfúrico que son vertidos al río Cabaña (punto 33), dos del agua
residual del proceso por lixiviación carbonato amoniacal (punto 30), dos de las aguas de
drenaje de las presas de residuos (punto 31 y 35) y dos de las aguas que acompañan los
residuos sólidos de los dos procesos metalúrgicos que se vierten en las dos presas de
residuos (puntos 28 y 30) y dos muestras de agua de las minas a cielo abierto (puntos 49 y
50) (Figura 3.1; Tabla 3.1).

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

79

Agua intersticial de los residuos: para determinar la composición del agua intersticial se
tomaron 10 muestras de residuo de 2 Kg. en los puntos que se señalan en la Figura 3.3.
Las determinaciones se realizaron por el método de extracto en pasta saturada (Page,
1990), para ello se tomaron 500 g de residuo por muestra. Las concentraciones de los
elementos mayoritarios y los metales (Cr, Ni, Co, Mn, Al, Zn, Cu, Ti, V y Sr) en el agua
intersticial de los residuos se analizaron en el Institut de Recerca Tecnologia Agrària
(IRTA) de Barcelona, con un equipo de adsorción atómica.
Muestreo de los materiales sólidos: se realizó sobre los diferentes materiales geológicos
existentes en el área de estudio y de las dos presas de residuos, correspondientes a las
tecnologías metalúrgicas empleadas, lixiviación con ácido sulfúrico (presa II, Figura 3.3)
y lixiviación con carbonato amoniacal (presa I, Figura 3.3).

Figura 3.3. Localización de los puntos de muestreo de residuos sólidos en las presas de residuo de
los dos procesos metalúrgicos. I- Presa de residuo SAL y II- Presa de residuo ACL (abril de 1996).

Las muestras de las presas de residuos (5 muestras por presa, de 2 kg de peso) se
obtuvieron entre 10-20 cm de profundidad. Las muestras para el análisis de las
propiedades de composición e hidroquímica se almacenaron en bolsas de plástico, a 4 oC y
fueron transportadas al laboratorio. Además se tomó una muestra de 50 Kg de peso en la
presa I correspondiente al proceso ACL (muestra 9, Figura 3.3). Las muestras para análisis
de las propiedades físico-mecánicas se almacenaron a temperatura de laboratorio. El

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

80

objetivo de este muestreo es conocer las propiedades físicas, mineralógicas, químicas,
hidromecánicas e hidrogeológicas de los residuos (Figura 3.3).
Se tomaron muestras de las tres capas del corte laterítico de los yacimientos en
explotación (puntos 49 y 50, Figura 3.1), de la formación Río Macio que constituye el
material que conforma las terrazas aluviales (punto 15, Figura 3.1) y de las rocas del
complejo ofiolítico (gabros, harzburgitas, dunitas, puntos 22, 44, 49 y 50, Figura 3.1). El
objetivo de muestrear los diferentes materiales geológicos presentes en el área de estudio
era realizar ensayos Batch en el laboratorio para determinar su capacidad de transferir
sales al medio hídrico.
Tabla 3.1. Relación de los puntos de muestreo de las aguas superficiales, subterráneas y
residuales.
Puntos
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
38
39
40
15
22
25
41
42
43
44
45
46
47
48
49
50
18
19
20
21

Zona
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Aluvial
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Ultramáficas
Mina a cielo abierto
Mina a cielo abierto
Río Moa
Río Moa
Río Moa
Río Yagrumaje

Descripción
Pozo
Pozo
Pozo
Pozo
Piezómetro
Piezómetro
Pozo
Pozo
Piezómetro
Pozo
Pozo
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Piezómetro
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Manantial
Yacimiento Punta Gorda
Yacimiento Moa
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados
23
24
26
27
29
32
34
28
30
31
35
33

Río Yagrumaje
Río Yagrumaje
Arroyo La Vaca
Arroyo Los Lirios
Río Yagrumaje
Río Cabaña
Río Moa
Vertido residuo SAL
Vertido residuo ACL
Drenaje al río Moa SAL
Drenaje al río Moa ACL
Vertido residual al río Cabañas

81
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas superficiales
Aguas residuales
Aguas residuales
Aguas residuales
Aguas residuales
Aguas residuales

3.3. Trabajos de laboratorio
Los residuos utilizados en el desarrollo de la tesis son muy poco conocidos por lo que fue
necesario realizar una caracterización detallada del material mediante diferentes técnicas
analíticas y experimentales. Los trabajos de laboratorio han constado de: I)
determinaciones analíticas; II) calibración y puesta a punto de los diferentes equipos de
medidas (higrómetros, psicrómetros, medidores del contenido volumétrico de agua (TDR),
termómetros, transductor de desplazamiento, célula de carga, tensiómetros y equipo
HPLC), III) preparación de muestras y IV) ensayos experimentales.
3.3.1. Caracterización de la fase líquida
Composición química de las aguas superficiales, subterráneas y residuales: se han
realizado determinaciones de iones mayoritarios (Cl-, SO42-, HCO3-, Na+, K+, Ca+, Mg2+),
algunos minoritarios (NH4+, NO3-, Fe2+, Fe3+, Fetotal, Cr6-, Crtotal, Ni2+, Co+, Zn2+, Al2+) y
contenidos de SiO2, pH, CE, además de alcalinidad y turbidez. Los análisis se realizaron
en el laboratorio del Servei Científic Tècnic de la Universidad de Barcelona (UB). Previo
al análisis de las muestras, éstas se filtraron por un papel de filtro de 0.45 micras de
diámetro.
Tabla 3.2. Los métodos de análisis para la determinación de los diferentes elementos (Buurman et
al., 1996).
ClSO42HCO3-

Parámetro.

Método
Valoración con AgNO3 usando como indicador el cromato potásico.
Volumetría.
Determinación de la alcalinidad por valoración.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados
Na+ y K+
Ca2+
Mg2+
NH4+
NO3SiO2
Fetotal, Crtotal, Ni2+, Co+, Zn2+,
Al2+
Cr(III), Cr(VI)-, Fe(II) y
Fe(III)
Dureza
Conductividad eléctrica, pH,
temperatura
Demanda
química
de
oxígeno (DQO)

82

Adsorción atómica y fotometría de llama.
Valoración complexométrica.
Diferencia entre la dureza y el calcio.
Colorimetría con Nessler.
Colorimetría leyendo en el ultravioleta con ClH 1N.
Colorimetría con molibdato amónico.
ICP-AES
Adsorción atómica
Método colorimétrico (Weng et al., 1994) .
Valoración complexométrica.
pH-metro portátil Orion modelo SA 250, con compensación automática de
temperatura.
La metodología seguida ha sido la de oxidación con dicromato potásico,
llevando a ebullición (150 oC) durante 120 minutos, realizando la
determinación del dicromato restante mediante valoración con sulfato ferroso
amónico.

3.3.2. Características de la fase sólida
La determinación de las propiedades físicas de los residuos “in situ” es de extraordinaria
importancia para la simulación de las condiciones naturales en las muestras remoldeadas
que se elaboraron en el laboratorio.
Las propiedades físicas: densidad seca, densidad natural, peso específico de las partículas,
humedad, porosidad, índice de poros y grado de saturación se han determinado en el
Laboratorio de Geotecnia, Departamento Ingeniería del Terreno, de la Escuela Técnica
Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona, de acuerdo con la
norma ASTM, (1993) y Jiménez y Justo, (1975).
Suceptibilidad magnética: se determinó sobre las muestras del corte laterítico y muestras
de residuos mediante el equipo Kappa Bridge KLY-2. Para contrastar los resultados se usó
un patrón de magnetita pura del Service D´Analyse des Roches et des Mineraux du CNRS
(Francia). Se determino a 10 muestras 5 por cada residuo en Instituto de Ciencias de la
Tierra Jaume Almera, del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Granulometría: el análisis granulométrico se realizó por el método de difracción láser,
con un equipo Malvern (Mastersizer/E) con capacidad de trabajo en el rango de 0.5 a 600
micras. Se determino a 10 muestras (5 por presa de residuos) en Instituto de Ciencias de la
Tierra Jaume Almera, del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

83

Granulometría por sedimentación: se realizaron a 6 muestras según el procedimiento de la
norma ASTM, (1993). Las determinaciones se realizaron a 6 muestras del residuo ACL en
el Laboratorio de Geotecnia, Departamento Ingeniería del Terreno, de la Escuela Técnica
Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona, de acuerdo con la
norma Annual Book Standards Manual (ASTM, 1993).
Límites de Atterberg: los límites se realizaron a 6 muestras del residuo ACL según el
procedimiento de la norma ASTM, (1993). Las determinaciones se realizaron en el
Laboratorio de Geotecnia, Departamento Ingeniería del Terreno, de la Escuela Técnica
Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona, de acuerdo con la
norma ASTM, (1993).
pH: en las muestras de sólidos se realizó sobre extractos 1:2.5 en agua destilada utilizando
el equipo de la Tabla 3.2 (Page, 1986). El análisis se realizó a 10 muestras de residuo 5
por cada tipo de residuo) y a 10 del corte laterítico En el Laboratorio de la Unidad de
Edafología. Facultad de Farmacia. Universidad de Barcelona.
Capacidad de intercambio catiónico (CIC): mediante el método Gillman de aplicación
para los suelos ácidos (Page, 1986). Se determino a 10 muestras de residuo 5 por cada tipo
de residuo) y a 10 del corte laterítico en el Laboratorio de la Unidad de Edafología.
Facultad de Farmacia. Universidad de Barcelona.
Materia orgánica oxidable (MO): se determinó por métodos volumétricos y
electroquímicos (ASTM, 1993). Laboratorio del Institut de Recerca y Tecnologia Agrària
(IRTA).
Materia orgánica soluble (MOS): el método utilizado para la extracción de la fracción
orgánica, ha sido modificado de Ribalta et al. (1995). El disolvente empleado para las
extracciones sólido/líquido de las muestras fue diclorometano (calidad análisis de ultratrazas, Scharlauc). Cinco gramos de cada muestra fueron tratados con 300 ml de
diclorometano durante 36 horas en un extractor Soxhlet. Finalizada la extracción, las
fracciones orgánicas fueron evaporadas en un rotavapor hasta unos 10 ml, a continuación
se columnaron a través de florisil y de sulfato sódico anhidro, para acondicionar y secar la

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

84

muestra. Posteriormente fueron llevadas a sequedad por evaporación en corriente de
nitrógeno. Las muestras secas fueron finalmente reconstruidas con 250 µl de isooctano. El
análisis químico de las soluciones, se procesó por cromatografía de gases acoplada a
espectrometría de masas (CG-EM) usando un cromatógrafo Fisons GC 8000 series, unido
a un espectrómetro Fisons MD800. El sistema CG-EM fue controlado con el software
Masslab v1.3, encargado también de la adquisición de datos y su tratamiento. En el
cromatógrafo se utilizó una columna capilar de 30 m de longitud, 0.25 mm de diámetro y
0.25 µm de película, de tipo DB-5MS (J&amp;W Scientific, Folsom, CA, USA). Las
condiciones cromatográficas fueron las siguientes: inyección de 1µl en el inyector, a una
temperatura de 275°C. El programa de temperaturas en el cromatógrafo, se inicia a la
temperatura de 60°C y durante 2 minutos se mantuvo la temperatura constante, luego
empezó un rampa a 15°C/min hasta 150°C, y a continuación una rampa más suave de
4°C/min hasta 310°C. Seguidamente continuó durante 45 minutos a 310°C, para
finalmente volver a 60°C. El gas portador fue Helio y la temperatura de la cámara de
ionización 200°C. Los espectros de masas, fueron tomados en el modo de Impacto
Electrónico (EI+), y el escaneado de iones se efectuó entre los 50 y 600 Dalton, con un
tiempo de barrido de 1,4 segundos y un tiempo de espera entre barrido de 0,1 segundos. El
cromatograma tuvo una duración total de 93 minutos, empezando a adquirir datos a partir
de 6 minutos. Una vez realizados los análisis de las soluciones, se procedió a la
identificación de los compuestos orgánicos presentes, en función de la información
procedente de la base de datos de espectros de masas NIST/NBS (1990) integrada con el
programa de tratamiento de datos y fuentes bibliográficas (Hites, 1992). También se
compararon algunos índices de retención bibliográficos (Lee et al., 1979; Vacilaros et al.,
1982; Rostad and Pereira, 1986). Los análisis se realizaron en el laboratorio de química de
la Escuela de Minas de Manresa, UPC.
Composición mineralógica: la difracción de Rx se efectuó con un difractómetro de
geometría BRAGG - BRENTANO α/2θ SIEMENS D-500 con Radiación Kα del Cu α=
1.5418 Ao a 40 kV y 30 mA, monocromador secundario de grafito. Los difráctogramas
medidos de 4 a 70o 2α con tamaño de paso de 3”. Se analizaron 12 muestras, las fases
minerales se identificaron con el programa de computación DIFFRAC-AT que utiliza el
banco de datos Powder Diffraction File (PDF-1) del International Centre for Diffraction

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

85

Data (ICDD). Los análisis se realizaron en el Servicios Científico Técnico de la
Universidad de Barcelona.
Composición química de la fase sólida: para determinar la composición se tomaron 0.2 g
de sólido y se seco en estufa a 40 grados. En las muestras se analizaron 18 elementos (Fe,
Cr, Ni, Co, Zn, Al, Mn, Cu, Pb, Ag, Cd, V, Mg, S, Ti, Sr, K, Mg), por AAS e ICP-AES,
previa digestión total de las muestras por ataques sucesivos de HF, HNO3 y HClO4. Para
verificar los resultados de la concentración de los metales en los análisis se utilizó el
patrón internacional de serpentina del Service D´Analyse des Roches et des Mineraux du
CNRS de Francia. Este patrón permite corregir las desviaciones de la concentración de los
diferentes elementos analizados. Los análisis se realizaron a 10 muestras de los residuos y
a 10 del corte laterítico, en el Servicios Científico Técnico de la Universidad de
Barcelona.
3.3.3. Ensayos de caracterización geoquímica
En el estudio del transporte de contaminantes, una correcta identificación del
comportamiento geoquímico de los diferentes componentes permite considerar las
hipótesis adecuadas en cuanto al posible modelo de migración de los elementos. Para el
conocimiento de este comportamiento se efectuaron los siguientes experimentos (Anejo
2):
3.3.3.1. Ensayos Batch
El estudio experimental de la transferencia química al medio hídrico se efectuó por medio
de tests de lixiviación (Batch) a distintas proporciones agua/sólido (residuos metalúrgicos
y materiales geológicos secos). Los ensayos tipo Batch se efectuaron sobre 10 muestras de
residuos, 3 muestras correspondientes a las diferentes capas del corte de los yacimientos
lateríticos, rocas del complejo ofilítico y los materiales del aluvial. Las muestras fueron
colocadas en contacto con agua Milli-Q, con pH=7 y las ratio 1:5, 1:20 y 1:250,
manteniéndolas en agitación mecánica durante 24 horas a temperatura controlada en el
laboratorio (22±2oC). La determinación de las concentraciones se efectuó por AAS e ICPAES, determinando la concentración de Fe, Cr, Ni, Co, Zn, Al, Mn, Cu, Pb, Ag, Cd, V,

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

86

Mg, S, Ti, Sr, K). Las muestras fueron ensayadas por triplicado, así como el uso de
patrones y 4 blancos, para corregir posibles errores analíticos, los blancos y patrones
sufrieron el mismo tratamiento que las muestras (Anejo 2).
3.3.3.2. Secuencias de extracción o especiación
La realización de este ensayo tiene como objetivo determinar las formas minerales o
especies en que se encuentran los metales en la matriz de los residuos (Tessier et al., 1979;
Howard and Shu, 1996). Para ello se utilizó una adaptación del método de Ma y Uren,
(1995) que se muestra en la Tabla 3.3. Los ensayos se realizaron por triplicado (tres
muestras por cada residuo). La masa de residuo seco que se utilizó por muestra a ensayar
fue de 2 gramos. Los análisis se realizaron en el Servicios Científico Técnico de la
Universidad de Barcelona (Anejo 2).
Tabla 3.3. Procedimiento de extracción secuencial en 7 fases. Condiciones experimentales
modificadas de Ma y Uren, (1995).

Pasos
Fase
Abreviatura
Método
1
Soluble en agua WSF
Agua destilada 1:5. Agitación 2h.
2
Adsorbido
SF
1% NaEDTA en NH4Oac 1M pH 8.3
1:10. Agitación 2h.
3
Mn fácilmente ERMn
0.2% Hidroquinone en NH4OAc 1M pH 7
reducible
1:10. Agitación 2h.
4
Carbonatos
CF
Na acetato 0.5M pH 4.74
1:10. Agitación 15h/ Agitación 3h.
5
Materia
OM
H2O2 pH 4.74 digestión en dos tiempos a 85ºC 5
orgánica
mL
Cada tiempo. 1h. Añade Na acetato 0.5M pH 4.74
1:10. Agitación 15h/ Agitación 3h.
6
Fe y Al óxidos FeAlOX
(NH4)2C2O4 0.175M – H2C2O4 0.10M (1/1) pH
3.25
1:10. Agitación 15h/ Agitación 2h.
7
Residual
RES
Se realizó la digestión de la fase residual con el
ataque sucesivo de ácidos. HF, HNO3 y HClO4
3.3.4. Parámetros hidráulicos
Se determinó la curva de retención, la permeabilidad saturada y no saturada. Los
diferentes ensayos se realizaron sobre muestras remoldeadas, con la densidad seca
controlada. Todos los ensayos que describiremos a continuación se han realizado en el
Laboratorio de Geotecnia, Departamento Ingeniería del Terreno, de la Escuela Técnica
Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Barcelona

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

87

Permeabilidad saturada: la determinación se realizó sobre 4 muestras remoldeadas con
diferente porosidad (Tabla 3.4) siguiendo la técnica de la carga variable y de carga
constante (ASTM, 1993). Se determinó además en el equipo triaxial con diferentes
presiones de cola y confinamiento y tres muestras agrietadas y estratificadas. En estos
últimos casos las muestras eran de 120 mm de altura y 100 mm de diámetro.
Permeabilidad no saturada: se determinó a partir del ensayo edométrico con succión
controlada, en muestras de 10 mm de altura y 50 mm de diámetro con una saturación
inicial del 100% y humedad inicial del 40%, con variaciones en el grado de saturación
similares a las existentes en condiciones naturales. El equipo utilizado es análogo al de
una placa de succión con control de la tensión vertical sobre el suelo (Escario y Sáez,
1973). Los valores de la permeabilidad se ajustaron midiendo la evolución del volumen de
agua que entra o sale de la muestra en función del tiempo al cambiar la succión impuesta.
El ajuste se realizó utilizando la ecuación de Richards, teniendo en cuenta la baja
permeabilidad del disco cerámico de alto valor de entrada de aire (Kunzend and Kirham,
1962).
Curva de retención: La determinación de la curva de retención se efectuó con una
combinación de técnica psicrométrica (Dimos, 1991), solución salina de ClNa y edómetro
de succión controlada (Escario y Sáez, 1973). En este ensayo se emplearon 63 muestras,
21 para cada índice de poros (e=2, e=1.75 y e=1.5).
La determinación de la succión total en el suelo mediante el psicrómetro tipo SMI
Transistor Psicrometer se utilizó para medir succiones comprendidas en el rango de 0.1 a
10 MPa. Para la medida de la succión entre 0.01 y 0.9 MPa, difícil de medir con precisión
con la técnica psicrométrica, se utilizó el edómetro de succión controlada. En este caso la
succión impuesta fue la capilar. Los valores obtenidos por los dos procedimientos fueron
ajustados mediante la ecuación de Van Genuchten, (1978).
3.3.5. Propiedades mecánicas

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

88

Todos los ensayos para la obtención de las propiedades mecánicas se desarrollaron sobre
muestras compactadas a diferentes densidades y humedades iniciales. En todos los casos,
salvo excepciones, se siguió el procedimiento establecido por la norma ASTM, (1993).
La resistencia a la compresión se ha realizado para diferentes grados de saturación sobre
14 muestras cilíndricas de 76 mm de altura y 36 mm de diámetro (ASTM, 1993). La
humedad inicial de la muestra es de 40% y la densidad inicial de 1.53 g/cm3. Las muestras
se preparan saturadas y se dejan secar hasta lograr el grado de saturación deseado, para
realizar el ensayo.
El edómetro convencional se realizó sobre tres muestras remoldeadas de 50 mm de
diámetro y 20 mm de altura (ASTM, 1993). La humedad inicial era del 44% y la densidad
de 1.39 g/cm3
Los ensayos triaxiales se realizaron de dos tipos: los convencionales con consolidación
previa y carga monótona en condiciones no drenadas y los triaxiales con carga cíclica no
drenada. Las muestras compactadas ensayadas fueron de 76 mm de altura y 36 mm de
diámetro (ASTM, 1993). La humedad inicial de la muestra es de 40% y la densidad inicial
de 1.53 g/cm3.
Tabla 3.4. Características iniciales de las muestras empleadas en los diferentes ensayos.

Ensayo
Edómetro convencional
Corte directo
Límite de retracción
Edómetro
De succión controlada
hinchamiento
Colapso
Triaxial
Cíclico
Convencional
Compresión simple
Ensayo Brasileño
Tracción directa
Medida de la succión
Permeabilidad saturada
Permeabilidad saturada en el triaxial

Diámetro
Altura Densidad Humedad
(mm)
(mm)
(g/cm3)
(%)
50
20
1.39
44
50 y 60
20
1.53
40
38
76
1.53
40
10
50
44
20
1.39
50
44
20
1.39
50
38
76
1.53
40
38
76
1.53
40
38
76
1.53
40
50
20
1.53
40
20
1.53
40
1.32 Variable
12
15
1.44 depende
12
12
1.53 del ciclo
12
12
38
76
38
76
1.53
40

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

Muestra homogénea
Muestra estratificada y agrietada

89
100
100
100
100

120
120
120
120

1.39
1.39
1.41
1.42

20
20
20
20

El límite de retracción se determinó en el laboratorio con temperatura controlada sobre
una muestra similar a la empleada en el ensayo de compresión simple de 76 mm de altura
y 36 mm de diámetro (ASTM, 1993). La humedad inicial de la muestra es de 40% y la
densidad inicial de 1.53 g/cm3.

3.4. Equipos desarrollados para la investigación
3.4.1. Bandejas de retracción
Para la determinación de las características de retracción y agrietamiento por desecación
del residuo se desarrolló un equipo o dispositivo compuesto por unos recipientes de
plástico (llamados en lo sucesivo bandejas) con aros exteriores de diversas alturas (4, 8,
16, 32 mm), un compactador y una brida de acero que envuelve al dispositivo por la parte
exterior. La brida permiten realizar la compactación de las muestras de residuo para
diferentes densidades, diferentes alturas y con diferente grado de saturación. El esquema
del dispositivo se presenta en la Figura 3.4. Las bandejas presentan ranuras o estrías de 1.5
mm en la base. Al colocar o montar la muestra de residuo estas estrías se llenan de suelo
fijándolo a la superficie, lo que evita su desplazamiento horizontal durante el proceso de
retracción que experimenta la muestra al ser secada.
Las bandejas permiten desarrollar los ensayos de secado en condiciones de ambiente de
laboratorio con humedad relativa y temperatura controlada (22±2 oC), así como en un
contenedor cerrado con humedad relativa controlada (Figura 3.4, Foto 3.1).
El ensayo en el interior del contenedor se puede realizar con una bandeja o con dos o tres
a la vez, en función de su capacidad. Las condiciones de humedad relativa son impuestas
con una solución salina en un recipiente en el interior del contenedor (Foto 3.2).

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

90

B

AR

CB

Foto 3.1. Bandeja usada en los ensayos de retracción. B: plato, AR: aros: CB: compactador y
brida.

Foto 3.2. Contenedor donde se realizaron los ensayos de retracción y agrietamiento por
desecación.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

91
Compact ador

Brida

Perf il de
ranuras

0mm

0cm

5cm

10mm

Plant a de
ranuras

0mm

10mm

Figura 3.4. Bandejas de PVC ranuradas en la base para el estudio de la retracción en el residuo.
Parte superior sección. Parte inferior en planta.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

92

0cm

5cm

Figura 3.5. Sección del contenedor utilizado en los ensayos de retracción del residuo para
diferentes condiciones de humedad relativa.

3.4.2. Equipo para determinar la resistencia a la tracción
Para desarrollar el estudio de resistencia a la tracción se construyó un equipo de
características similares al desarrollado por Mikulisch y Gudehus (1995) (Figura 3.6, Foto
3.3). Este equipo consta de un compactador que permite preparar muestras de diferentes
densidades. Durante la compactación de las muestras se coloca una placa porosa de bronce
sinterizado entre el compactador y la muestra que facilita la salida del agua durante el
proceso de compactación. El equipo de tracción dispone de un sistema de medida de
desplazamiento con un transductor (LVDT) que permite la adquisición de datos de manera
continuo. Midiendo el proceso de deformación de la muestra en función de la carga que se
esté aplicando y el tiempo, se puede conocer el momento en que se produce la rotura.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

93

Además consta de un comparador en el que se pueden realizar las lecturas de la
deformación de la muestra de manera manual (Figura 3.6).
El equipo permite determinar el valor de la resistencia directa a la tracción en las muestras
de residuo o de un suelo para diferentes condiciones de densidad, diferentes grados de
saturación y diferentes espesores. La principal limitación de este equipo es que es
complicado realizar ensayos con una tensión de confinamiento vertical. Este equipo fue
fabricado por dos razones: 1) no existe en el mercado y 2) el precio de los componentes y
costo de fabricación es bajo.

Foto 3.3. Equipo de tracción utilizado en los ensayos de resistencia a la tracción directa.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

94

Compact ador

I

Filt ro
LVDT

Carga
0

10

20

30

40

50mm

II

Zona de
Rot ura

0

10

20

30

40

50mm

Figura 3.6. Equipo para la determinación de la resistencia a la tracción del suelo. I) Sección y II)
Vista en planta. LVDT- transductor de desplazamiento.

3.4.3. Construcción de columnas de pequeño diámetro para el estudio del flujo y
transporte de solutos en el medio poroso
Las columnas construidas en acero inoxidable para la preparación de muestras de
materiales porosos (suelo o residuo) se muestran en la Figura 3.7. Permiten compactar las
muestras en el interior del tubo y lograr las condiciones de densidad deseadas para los
ensayos de flujo y transporte de soluto.
Están construidas en acero inoxidable para resistir la presión en el caso de realizar ensayos
con el HPLC y con una capa interior de plástico para evitar el efecto redox durante la
realización del ensayo con diferentes tipos de metales. El plástico utilizado es PVC que se
caracteriza por ser inerte y resistente a altas presiones. Consta de un filtro en forma de
anillos que garantizan una distribución uniforme del líquido que entra sobre la muestra del

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

95

material poroso con el que se esté ensayando y de una tórica que hace completamente
estanco el medio, para evitar variación en las condiciones del ensayo. Además, las
columnas presentan tuerca y contratuerca, que garantizan un montaje rápido y un cierre
eficaz de la misma. Las columnas desarrolladas son de 50 y 100 mm de longitud y de 20 y
16 mm de diámetro (Figura 3.7, Foto 3.4).
La columna permite realizar el ensayo para diferentes condiciones de presión en el rango
de 1-250 bares) y velocidad de flujo, así como diferentes densidades del medio poroso. En
la Foto 3.4 se muestran dos de las columnas utilizadas en los ensayos de flujo y transporte
de soluto. Estas columnas se fabricaron por varias razones: no existen en el mercado, el
costo de fabricación es bajo en comparación con el que ofrecen las casas comerciales por
encargo y cumple los requisitos de versatilidad necesarios para realizar diferentes tipos de
ensayos.

0

10

20

30

40

50mm

Figura 3.7. Sección de la columna usada en los ensayos de flujo y transporte (Foto 3.1). 01-pared
de acero, 02-tuerca de cierre, 03-pared de plástico, 04-tórica de plástico para el ajuste de los
conectores, 05-tórica de ajuste entre el tubo de plástico y la tórica exterior, 06-07-08 son anillos
concéntricos que actúan como filtro y distribuyen uniformemente el agua, 09-muestra del sólido.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

96

Foto 3.4. Columnas usadas en el laboratorio para los ensayos de flujo y transporte de solutos.

3.4.4. Construcción e instrumentación de una columna para el estudio del
comportamiento hidromecánico de medios porosos y medios porosos fisurados
La columna constituye un sistema automatizado para la observación del comportamiento
hidromecánico del residuo minero (u otro medio poroso) y consta de tres componentes:
I)

Parte física, formada por una columna con célula de carga, electroválvula,
ventilador, bombilla, piedra porosa, filtro y diversos sensores para medir
humedad, temperatura, succión, etc. (Figura 3.8).

II)

Una interfaz electrónica (tarjeta de adquisición de datos) que actúa de enlace entre
la parte física y el ordenador.

III)

Sistema de control y registro automático de los diferentes sensores programado
con un código desarrollado en Visual Basic.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

97

Columna: está confeccionada en un cilindro de metacrilato de 44 cm de alto y 30 cm de
diámetro exterior y 29 cm de diámetro interior y una base interior construida en plástico
(PVC). La columna descansa sobre una base de acero que se encuentra conectada a una
célula de carga de 100 kg ubicada en su centro. La célula de carga a su vez está fijada a un
disco de acero rígido (Figura 3.8). Entre la pared de metacrilato y el residuo se coloca una
membrana de latex que evita el flujo preferencial por las paredes de la columna y facilita
el sellado de los diferentes sensores conectados en la muestra de residuo. Los detalles de
los principales componentes de la columna, los diferentes dispositivos y sensores se
relacionan en la Tabla 3.5. En la Figura 3.8 y en la Fotos 3.5, se muestran los principales
componentes de la columna y en las Fotos 3.6 se aprecia una imagen de cada uno de los
sensores utilizados.
La colocación de los sensores como se muestra en la Figura 3.8I, se ha realizado en forma
de espiral para evitar la formación preferente de fisuras verticales. El diámetro de los
diferentes sensores se indica con el objetivo de mostrar la magnitud del volumen dentro de
la matriz del residuo ocupada por éstos.
El transductor de desplazamiento (LVDT), el termómetro de control de la temperatura en
la superficie de la muestra y la electroválvula ubicados en el centro de la columna se
desplazan por un eje central simétrico, manteniendo siempre la misma distancia con
relación a cada una de las capas de residuo o suelo que se va colocando en el interior de la
columna (Figura 3.7).
Características de funcionamiento mecánico: el líquido que se infiltra en la columna
puede proceder de dos depósitos de agua. La elección del depósito de agua deseado se
hace de manera manual. En un depósito de agua se deposita la solución electrolítica sin
soluto y en el otro la solución con el soluto con que se realiza el ensayo de flujo y
transporte. El nivel del agua dentro de la columna se puede regular manualmente,
colocando el sensor de la electroválvula a determinada altura de acuerdo con el gradiente
hidráulico deseado. El caudal de agua que suministra la electroválvula depende de las
condiciones de presión a que se encuentre el depósito. El nivel de agua en este depósito se
controla con un sensor de nivel ligado a una electroválvula.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

98

En la fase de secado sobre la capa superior de la columna se controla la temperatura, la
humedad relativa y la velocidad del aire. La humedad relativa del aire se regula obligando
al aire a atravesar unos paños de algodón que están parcialmente sumergidos en un
depósito de agua. El nivel del agua en el depósito y el número de paños permiten variar la
humedad del aire que entra al sistema.
La electroválvula tiene apertura automática de acuerdo a las variaciones del nivel en el
depósito de agua para el humedecimiento del filtro de algodón (paños) que es el encargado
de elevar la humedad relativa del aire que entra y circula por el interior del sistema.
También se cierra o se abre al variar el nivel de agua dentro de la columna de residuo o
suelo (Figura 3.8).
La temperatura se regula automáticamente con un termómetro ubicado en la parte
superior de la muestra con un error de ±0.5 oC. La temperatura impuesta es de 26 oC con
el objetivo de mantener una humedad relativa del 60±5%.
La velocidad del aire se impone usando un ventilador que gnera una corriente de aire
sobre la muestra de 2 m/s. Es de señalar que este es el valor medio de la velocidad del
viento en la zona donde se encuentran las balsas de residuo.
Sistema de adquisición de datos: está constituido por una tarjeta de adquisición de datos
AT-MIO-16XE-10 con 16 canales de entrada analógica y 16 de salida y capacidad de
realizar 20000 lecturas por segundo (National Instruments, 1996). Esta tarjeta se coloca en
el interior del PC y permite tener un control de las medidas en el intervalo de tiempo
fijado y con el número de lecturas deseado. El control y adquisición de la señal se realiza a
través de un código en el ordenador personal.
Software de adquisición de datos: se ha desarrollado un programa interactivo programado
en Visual Basic para establecer el tiempo de inicio de una sesión de trabajo, los intervalos
de lectura y su hora de finalización. El programa orienta al usuario sobre los pasos que ha
de seguir para lograr una ejecución correcta del ensayo y evitar errores en las lecturas. El
código realiza las lecturas cíclicas de todos los sensores instalados en la columna en los
intervalos de tiempo programados. Simultáneamente controla mediante una de las salidas

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

99

digitales, el encendido o apagado de un foco de luz infrarroja con la finalidad de mantener
una temperatura constante en la superficie del residuo (o suelo). Previamente la
temperatura es fijada en función del experimento a realizar por el usuario y es medida por
un termómetro ubicado directamente en la superficie de la muestra (Figura 3.8 y 3.9).
Tabal 3.5. Características de la columna empleada en el estudio de flujo y transporte de solutos
conservativos y no conservativos en el laboratorio.

Columna exterior
Membrana de látex

Diámetro (cm)
Exterior Interior
30
29
29
28.5

Función
Garantizar la rigidez de la muestra
Evita el flujo por las paredes

Placa porosa

29

Evita el paso de las partículas sólidas

Base de la columna

Soporte de la muestra y los sensores

Ventilador que genera aire
a velocidad de 2 m/s
Filtro de algodón húmedo

Flujo de entrada y salida del aire que
garantiza la evaporación de agua
Humedecer el aire de entrada

Bombilla infrarroja

Mantener la temperatura constante

Electroválvula

Caudal de agua que mantiene el nivel
dentro de la columna y del depósito donde
están colocados los filtros que humedecen
el aire
Difuminar la luz para evitar el efecto
sombra

Cristal
Sensores de medida

Diámetro Longitud
(mm)
(mm)

Parámetro que mide Rango

Higrómetros (Vaisala)

12

0-99%
0-100 oC
0.1-10 MP
0-100 oC
0-44%

1.0 %
0.5 oC

50

Humedad relativa
Temperatura
Succión
Temperatura
Contenido
volumétrico de agua
Temperatura

0-100 oC

0.2 oC

66

Retracción

0.005-30 mm

0.1%

Pérdida de peso

100 kg

0.2 %

Succión

0.01-1.2
m.c.a.

0.005
m.c.a

50

Psicrómetros (Wescor) 6

50

TDR - Time Domain 2.5
Reflectometry (IMKO)
Termómetro
5
(fabricación propia)
LVDT (Transductor de 3
desplazamiento)
Célula de carga

80

Tensiómetro
(fabricación propia)

5

Precisión

0.2 oC
2%

Los tensiómetros se fabricaron con una piedra porosa de alto valor de entrada de aire (0.5
MPa) y un tubo capilar de 2 mm de diámetro, que permite medir una succión de 2 metros

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

100

de columna de agua, debido a las limitación de altura en el laboratorio donde se han
desarrollado los ensayos.
Los termómetros se fabricaron con dos termopares de 2 mm de diámetro y se aislador
mediante una resina que impedía la entrada de agua en el sistema, debido a que
comprobamos que si se mojan se producen alteraciones en la lectura.
El sistema, además, está provisto de diferentes opciones para imponer la temperatura
deseada y el tiempo al que se desea realizar la lectura. El equipo muestra en pantalla la
evolución en tiempo real de las medidas realizadas en las últimas 24 horas y muestra el
valor numérico de la última lectura realizada. Cada 24 horas el dispositivo crea un nuevo
fichero en cuyo nombre se incluye la fecha del día en que se realiza el ensayo, lo que
garantiza la conservación de la información. El programa permite además variar las
condiciones de lectura y temperatura en el momento que se desee, sin tener que
interrumpir la realización del ensayo. Los datos son almacenados en un fichero en MSDOS que puede ser exportado y tratado gráfica y analíticamente.
El sistema se diseñó y construyó porque no existe en el mercado un equipo que permita
realizar el estudio del comportamiento hidromecánico de los medios porosos, con el
control de los diferentes parámetros (temperatura, succión, contenido volumétrico de
agua, evaporación, humedad relativa, permeabilidad etc.), además el equipo permite la
realización de ensayos de flujo y transporte de solutos.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

101
B

T

EV

V

TDR
V

SP
SP

V
T

SP

I

TDR

T

TDR

SP

SP

SP

SP

T

CC

VE

SA

B

II

P

T

EV
11
9
TDR

7
5
3

SP

1

III

F

12
10

LVDT

8
6
4
2

TDR

EA
V
NA

M
TDR

T

PP

T
TN
CC

0 cm

10

20

30

Figura 3.8. Esquema de la columna. I) Desarrollo del cilindro que muestra la ubicación de cada
uno de los sensores. II) Sistema de adquisición de datos y III) representación de la columna en 3D. Los sensores no se colocaron en la misma vertical sino como se muestra en I. Los números
indican la posición de la capa de residuo. CC: célula de carga; TN: tensiómetro; PP: placa porosa;
M: membrana; TDR: medidor del contenido volumétrico de agua; T: termómetro; SP: psicrómetro;
V: higrómetro; EA: entrada de aire; SA: salida del aire; NA: nivel del agua; F: filtro de algodón;
VE: ventilador; B: bombilla; LVDT: transductor de desplazamiento; EV: electroválvula; P:
piezómetro.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

102

3.4.4.1. Prestaciones de la columna
-

Permite el llenado de la columna con material sólido de cualquier característica (suelos
naturales o antropogénicos, residuos, etc.). El llenado de la columna se puede hacer
por capas, compactando el material o vertiéndolo de forma húmeda y dejándolo secar
y consolidar en el interior según los objetivos del trabajo.

-

Se pueden realizar ensayos de flujo y transporte de solutos en condiciones saturadas o
no saturadas en medios homogéneos o heterogéneos. El gradiente hidráulico de la
columna puede ser modificado según los objetivos del trabajo. La conductividad
hidráulica saturada se determina en condiciones de régimen de flujo estacionario y
gradiente hidráulico constante. El nivel del agua en la superficie es controlado por una
electroválvula.

-

Permite realizar ensayos de retracción de suelos (formación de fisuras) con control o
imposición de la temperatura, con control de la pérdida de la masa de agua por
evaporación, humedad relativa y velocidad del viento en superficie. La retracción del
suelo sólo puede medirse de manera continua en la dirección vertical y los datos son
almacenados de manera continua por un ordenador.

-

Permite la medida en profundidad de la humedad, la succión y la temperatura y su
evolución en el tiempo.

-

Mide la pérdida en peso en función del tiempo, lo que permite determinar la
evaporación de la muestra que se esté ensayando.

-

Permite imponer la temperatura del ensayo que se desee realizar.

-

Se puede establecer la velocidad del viento deseada si se dispone de un regulador de
potencia para el motor del ventilador.

-

Se puede imponer la humedad relativa con una variación de ±5% en condiciones de
temperatura ambiente, esta variación puede ser reducida entre el 1-2% si se realizan
ensayos en un laboratorio con temperatura controlada.

-

Permite aplicar o realizar una recarga (riego) sobre la muestra de suelo que se esté
ensayando siempre que el peso total del sólido y el agua no supere los 100 kg.

-

El proceso de evolución del contenido volumétrico de agua puede ser controlado por
el TDR y la succión por psicrómetros.

-

La saturación del material sólido se puede realizar en dos sentidos de abajo hacia
arriba o de arriba hacia abajo.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

-

103

A partir de este diseño, la altura y capacidad de la columna, así como el número de
sensores pueden ser variados según los objetivos planteados en cada trabajo de
investigación.

PP
R

Base

CC

M

EV

Foto 3.5. Componentes de la columna para el estudio de las propiedades hidromecánicas del
residupo. PP: placa porosa; R: dispositivo para aplicar la recarga de agua distribuida
uniformemente; Base: soporte de la columna de sólido y del metacrilato, sobre él descansa la placa
porosa y permite evacuar el agua; M: membrana de látex; CC: célula de carga; EV: electroválvula.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

V

104

LVDT

8 mm

30 mm

T

TDR

8 mm

SP

80 mm

TN

6mm
5mm

Foto 3.6. Sensores de la columna instrumentada. V: higrómetro; LVDT: transductor de
desplazamiento; T: termómetro; TDR: medidor del contenido volumétrico de agua; SP:
psicrómetro; TN: tensiómetro.

3.5. Trabajo de gabinete
Para comprobar la fiabilidad de los análisis químicos de las aguas superficiales y
subterráneas realizados en este trabajo y los ya existentes en trabajos anteriores, se utilizó
la relación entre el error en el balance iónico de los componentes mayoritarios.

�Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

105

Normalmente suele existir una diferencia entre la suma de aniones y cationes en meq/L,
debido a los errores acumulados en cada una de las determinaciones individuales, al no
tenerse en cuenta los iones minoritarios. El error de un balance iónico viene dado por:
Error(%)=200*(Σcat-Σani)/(Σcat+Σani)

(Custodio y Llamas, 1983)

Tratamiento de los datos: en el tratamiento de los datos químicos de la composición de las
aguas, además de las técnicas estadísticas convencionales (media y desviación estándar),
se han empleado los siguientes métodos gráficos: Diagramas de Stiff para diferenciar los
distintos tipos de agua y visualizar la mineralización de los mayoritarios por el polígono
gráfico y el área de los mismos respectivamente y los diagramas de Piper para identificar
las facies hidroquímicas presentes y posibles mezclas de agua.
El modelo hidrogeoquímico de la composición química de las aguas superficiales y
subterráneas se realizó usando el programa de especiación PHREEQCI (Parkhurst, 1995,
Charlton et al., 1997).

�Figura 3.9. Vista en pantalla de la salida gráfica y digital de los diferentes sensores. El color indica el parámetro que se está midiendo.

Capítulo 3. Métodos, técnicas y equipos desarrollados

106

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

107

Capítulo 4. MODELOS DE FLUJO Y TRANSPORTE DE SOLUTOS EN LOS
MEDIOS POROSOS
4.1. Generalidades de los modelos de flujo y transporte de solutos
Los modelos de flujo y transporte de solutos en el medio poroso existentes en la bibliografía
se pueden clasificar en dos grandes grupos:
1- Modelos de equilibrio.
2- Modelos de no equilibrio.
Los modelos de equilibrio: han sido desarrollados bajo la hipótesis de la existencia de
equilibrio en todos los puntos del sistema.
Los modelos de no equilibrio: incluyen todos aquellos que contemplan algún tipo de cinética
durante el movimiento del soluto por el medio poroso (no se alcanza el equilibrio
instantáneamente).
El conjunto de modelos numéricos consultado que permiten simulan o reproducir el flujo y
transporte de soluto en los medios porosos (Sprankle et al., 1975; Van Genuchten and
Wierenga, 1976; Álvarez et al., 1982; Rubin, 1983; Grove and Stollenwerk, 1985;
Valocchi,1985 y 1986; Nielsen et al., 1986; Bahr and Rubin, 1987; Jennings,1987; Yang,
1988; Ayora et al., 1998; Saaltink et al., 1998b, 1998b; Latinopoulos et al, 1988;
Lessey,1988a, 1988b y 1989; Brusseau, et al.,1989; Nicoud and Schweich, 1989; Van Dam et
al., 1990; Van der Zee,1990; Marzal, 1992; Varela y Carrera,1993; Van Dam et al., 1996;
Selim and Amacher, 1997, Persson and Berndtson, 1997, Wang et al., 1998; Tindall et al.,
1999, Saaltink et al., 2001, Ayora et al., 2001; Guimaraes, 2002), difiere en tres aspectos
fundamentales:
a) La forma de acoplar las reacciones químicas y la ecuación de transporte.
b) El modelo utilizado para definir el equilibrio de adsorción.
c) El método de resolución.

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

108

4.1.1. Acoplamiento químico del transporte del soluto
De acuerdo a la manera de realizar el acoplamiento entre las reacciones químicas de los
solutos y las ecuaciones de transporte es posible diferenciar dos tipos de modelos:
1) Modelos directos.
2) - Modelos secuenciales.
1 - Modelos directos: las reacciones químicas se introducen directamente en la ecuación de
transporte, de esta manera el problema se reduce a la solución de una ecuación de transporte
para cada soluto o componente químico. Estos modelos engloban en un único sistema de
ecuaciones diferenciales todos los fenómenos implicados, de manera que en un sólo paso se
determina el transporte de los solutos y la interacción química (sinergia o antagonismos). El
conjunto de ecuaciones utilizado depende del tipo de interacciones químicas. Estos modelos
son muy específicos para cada problema concreto, tanto en su planteamiento como en el
esquema numérico desarrollado.
2 - Modelos secuenciales: las reacciones o relaciones químicas de los diferentes solutos se
mantienen separadas de las ecuaciones diferenciales que expresan el balance de materia
(ecuaciones de transporte) y la solución se obtiene iterando alternativamente entre los dos
sistemas de ecuaciones. Estos modelos presentan como ventaja su versatilidad para el
tratamiento de sistemas multisoluto y la posibilidad de utilizar programas de equilibrio
químico en sistemas de aguas naturales, como MINEQL (Westall et al., 1976), WATEQF
(Plummer et al., 1976), GEOCHEM (Sposito and Mattigod, 1980), MINTEQ (Felmy et al.,
1985); PHREEQCI (Parkhust, 1995). Esta opción tiene como desventaja que incrementa el
tiempo de cálculo y el equilibrio químico debe establecerse un elevado número de veces.
4.1.2. Definición del equilibrio de adsorción
Termodinámicamente, el equilibrio de adsorción fue definido por Karickhoff (1980) como el
estado en el cual la concentración de los compuestos (solutos reactivos) en las fases sólidas
(matriz del medio poroso adsorbente) y la solución son iguales (fs=fc, siendo f=Fa⋅[Cw], donde
Fa es el coeficiente de adsorción (o fugacidad) y [Cw] es la concentración de la fase en
solución).

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

109

La definición del equilibrio de adsorción, en los diferentes modelos, entre un soluto
cualquiera en la solución y el adsorbente (matriz del medio poroso) en unas condiciones
fisicoquímicas determinadas, va desde el uso de una isoterma de adsorción lineal, de una
isotermas de adsorción no lineal (Langmuir, Freundlich, etc.), hasta los modelos de formación
de complejos superficiales (modelo de capacitancia constante, modelo de doble y de triple
capa, etc.).
Un resumen de los diferentes tipos de isotermas empleados en los diferentes modelos de flujo
aparece en Selim and Amacher, (1997).
4.1.3. Método de resolución
El método de resolución del flujo y el transporte de solutos puede ser:
I) Analítico.
II) Numérico.
I)- Analítico: la obtención de una solución analítica para el flujo y transporte de un soluto en
el medio poroso requiere realizar una serie de simplificaciones, respecto a las propiedades del
sistema y de las condiciones de contorno. La realización de estas simplificaciones puede
llevar con facilidad a un modelo excesivamente simplificado. Sin embargo, de acuerdo con
Latinopoulos et al, (1988) y Tindall et al., (1999) los métodos analíticos presentan ciertas
ventajas:
- Son útiles en la obtención de una estimación inicial del grado de contaminación de un
acuífero.
- Son eficientes cuando se dispone de poca información del sistema.
- Pueden ser aplicables para verificar la exactitud de los métodos numéricos.
- Son útiles en el análisis de los mecanismos que afectan el flujo y transporte de
contaminantes en presencia de reacciones o interacciones químicas.
En Tindall et al., (1999) se encuentra un resumen de diferentes modelos analíticos utilizados
en el flujo en condiciones no saturadas en hidrogeología.

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

110

II)- Numérico: en general se utilizan tres tipos de métodos numéricos. El método de las
características, de las diferencias finitas y elementos finitos.
De acuerdo con Konikow and Mercer (1988), en los medios porosos en los que el flujo y el
transporte de solutos está controlado por el flujo convectivo (zonas de alta permeabilidad
debido a fracturas, macroporos, puntos de descarga o recarga, zonas de bombeo) la ecuación
de transporte se aproxima a una ecuación de tipo hiperbólica, si por el contrario predomina el
flujo dispersivo (zonas de baja permeabilidad, áreas estancadas) la ecuación de transporte se
aproxima a una ecuación de tipo parabólico. Dentro de un mismo medio poroso se pueden
encontrar las dos condiciones.
El método de las características: se desarrolló para resolver las ecuaciones hiperbólicas. Este
método consiste básicamente en la reducción de las ecuaciones diferenciales en derivadas
parciales que definen el sistema a un sistema de ecuaciones diferenciales ordinarias
equivalentes. Las ecuaciones diferenciales ordinarias se resuelven por diferencias finitas, por
lo que este método en su esencia es un método de diferencias finitas.
Método de las diferencias finitas y de los elementos finitos: en estos métodos, la región de
estudio es dividida en celdas o elementos a los que se les asocian los puntos nodales. Los
métodos de las diferencias finitas aproximan la primera derivada, tanto espacial como
temporal, mediante el cociente de la diferencia en el valor de las variables entre los nodos
adyacentes y el intervalo entre dichos nodos. Los métodos de elementos finitos utilizan
funciones preestablecidas de las variables dependientes y de los parámetros del modelo para
evaluar formulaciones integrales de las ecuaciones diferenciales. La discretización espacial y
temporal reduce la resolución de la ecuación diferencial a la resolución simultánea de un
sistema de ecuaciones algebraicas. Dicho sistema puede ser resuelto por procedimientos
iterativos o por métodos matriciales directos.
Los métodos de las diferencias finitas son más sencillos conceptual y matemáticamente. Los
métodos de los elementos finitos pueden ser más exactos , pero sobre todo, son más flexibles
en la discretización espacial, adaptándose mejor a contornos irregulares (Konikow and
Mercer, 1988).

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

111

Un amplio resumen de diferentes modelos numéricos para condiciones de flujo y transporte
no saturados en hidrogeología puede consultarse en Tindall et al., (1999). Otros modelos
sobre el tema pueden verse en Carreras y Galarza, (1993), Samper, (1991, 1993). Para el caso
de flujo y transporte de soluto en condiciones saturadas puede consultarse a Selim and
Amacher (1997).
La elección de un método numérico o analítico dependerá básicamente de las condiciones de
flujo y de la complejidad del sistema y de las interacciones químicas existentes. En general
los métodos numéricos son más versátiles y pueden proporcionar soluciones fiables en
sistemas de elevada complejidad, aunque requieren generalmente gran tiempo de cálculo y se
pueden presentar problemas derivados de la dispersión numérica.
4.2. Modelos de equilibrio local
La mayoría de los modelos de flujo y transporte de contaminantes establecidos bajo la
suposición de equilibrio local han sido desarrollados de acuerdo con la clasificación de Rubin
(1983):
-

Reacciones suficientemente rápidas homogéneas (clase uno).

-

Reacciones heterogéneas superficiales (clase dos).

Sin embargo, no todos los modelos existentes en la bibliografía consultada alcanzan el mismo
grado de generalidad en cuanto al grado de representación de las interacciones físicas y
químicas que tienen lugar entre el soluto en la solución y el adsorbente. De esta manera
aparecen dos grupos de modelos (Marzal, 1992; Selim and Amacher, 1997):
-

Modelos unicomponentes.

-

Modelos multicomponentes.

4.2.1. Modelos unicomponentes
En estos modelos sólo se emplea una ecuación de flujo y transporte, la correspondiente al
adsorbato. El equilibrio de adsorción se describe mediante una isoterma que puede ser lineal o
no lineal y el acoplamiento entre el equilibrio de adsorción y el transporte se realiza
directamente mediante el factor de retardo (R) (Marzal, 1992; Selim and Amacher, 1997).

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

112

En número de modelos unicomponentes es muy grande y entre ellos los más usados para la
simulación del flujo y el transporte de soluto en columnas e encuentran los de Rao, (1974);
Rao et al., (1993); Brusseau and Rao, (1989); Brusseau et al., (1989, 1990; 1992); Brusseau
(1994); Álvarez et al., (1995, 1999, 2001), donde presenta un modelo de flujo y transporte de
solutos que permite realizar simulaciones de ensayos en columnas de un soluto, utilizando los
modelos de “dos sitios y dos regiones”. La solución del problema asume isoterma de
adsorción lineal y no lineal. Estos modelos son los que describiremos en detalles más
adelante.
4.2.2. Modelos multicomponentes
En estos modelos el sistema está representado por una ecuación de flujo y transporte para
cada soluto existente en la solución acuosa (Marzal, 1992; Selim and Amacher, 1997,
Guimaraes, 2002). Entre los modelos de multicomponentes desarrollados bajo el esquema
matemático directo destacan los modelos de Jennings et al., (1982) y Miller and Benson,
(1983). Ambos modelos presentan limitaciones para tratar sistemas de multisolutos y no
linealidad de las ecuaciones de transporte.
En ambos casos (modelos unicomponentes y multicomponentes) la ecuación general utilizada
para describir el flujo y transporte advectivo dispersivo de un soluto en condiciones de
equilibrio local es la siguiente,

R

∂ 2 Cw
∂C
∂C
=D
−v w
2
∂t
∂x
∂x

(4.1)

donde Cw, es la concentración del soluto en el líquido (ML3), v, es la velocidad de flujo (LT-1),
t, es el tiempo (T), D es la dispersión (L2 T-1), x, es la distancia a punto de inyección, R, es el
retardo. Para solutos con isoterma de adsorción lineal R se define según la siguiente ecuación
(Wang et al., 1998),

R = 1 + Kd

ρ
θ

Kd es el coeficiente de reparto o distribución, θ es el contenido volumétrico de agua (L3L-3) y
ρ es la densidad seca del suelo o material empleado (ML3).

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

113

4.2.3. Aplicabilidad del equilibrio local en el flujo y transporte de solutos

La aplicabilidad del equilibrio local para los ensayos de flujo y transporte de solutos reactivos
se ha caracterizado mediante una serie de parámetros adimensionales, seguida de un análisis
paramétrico para determinar los valores críticos de los mismos que marcan el límite de
aplicabilidad de este criterio. Dichos parámetros adquieren la forma general del número de
Damkohler (w). Este número representa la contribución de la cinética al proceso global del
transporte de un soluto por el medio poroso. La expresión concreta del número de Damkohler
aplicable a cada caso depende del tipo de cinética que se esté considerando.
Jennings (1987), estudia la aplicabilidad del equilibrio local con un ensayo de flujo y
transporte con una inyección de soluto en forma de pulso. El análisis de los resultados pone
de manifiesto la validez del equilibrio local para números de Damkohler superiores a 10.
Además, considera el efecto de la dispersión a través del número de Peclet (P).
Otros trabajos de aplicabilidad del equilibrio local durante la realización de estudios de flujo y
transporte de solutos por el medio poroso considerando el criterio del número de Damkohler
se pueden encontrar en Bahr and Rubin (1987), Lessey (1988b y 1989), Brusseau et al.,
(1989), Wang et al., (1998).
Valocchi (1985, 1986), presenta un estudio de flujo y transporte de soluto con inyección en
pulso para el que realiza un análisis diferente de la validez de las condiciones de equilibrio.
En este caso la validez de la existencia de condiciones de equilibrio se cuantifica a través de
los momentos centrales, segundo y tercer momento respectivamente. Estos momentos
representan el centro, grado de propagación y asimetría de la curva de paso del soluto por el
medio poroso.
De acuerdo con los estudios de Jennings (1987), el equilibrio instantáneo en un proceso de
flujo y transporte de soluto reactivo por el medio poroso nunca puede ser alcanzado, sin
embargo en algunos sistemas el error puede ser pequeño y venir compensado por las ventajas
que conlleva aceptar condiciones de equilibrio desde el punto de vista de la formulación
matemática y de la determinación de los parámetros.

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

114

4.3. Modelos de flujo y transporte con cinética de transferencia de masa

En la bibliografía consultada se encuentran diferentes trabajos que incluyen en la ecuación de
flujo y transporte un término que representa transferencia de materia por el mecanismo de
difusión molecular (Rao, (1974); Van Genuchten and Wierenga, 1976, Rao et al., (1993);
Brusseau and Rao, (1989); Brusseau et al., (1989, 1990; 1992); Brusseau (1994); Álvarez et
al., (1995, 1999, 2001). El tratamiento de estos sistemas se realiza distinguiendo dos regiones
en la fase líquida del sistema: región móvil y región inmóvil. Esto se conoce en la literatura
como modelos bicontinuos o modelos de “dos regiones”.
Los investigadores Van Eijkeren and Lonch (1984), atendiendo a la división anterior hecha
por Van Genuchten and Wierenga, (1976), plantean un modelo en el que distinguen dos
regiones en el adsorbente una de ellas se encuentra en equilibrio con la fase acuosa (sitio uno)
y otra controlado por la cinética química (sitio dos). Estos modelos son los que se conocen
como modelos de “dos sitios”.
Nkedi-Kizza et al., (1984), presentan un modelo que reproduce las curvas de ruptura en
columnas de intercambio catiónico. En este estudio se incluye la comparación entre el modelo
de dos regiones y el de dos sitios. Su conclusión más significativa es que mediante la
definición de una serie de parámetros adimensionales se puede demostrar la equivalencia
entre estos dos modelos con modelos conceptuales totalmente diferentes.
Lassey (1988a) y Van der Zee (1990), presentan una solución analítica para el flujo y
transporte unidimensional de solutos. En este trabajo, se pone de manifiesto la equivalencia
matemática entre la descripción de la cinética por una transferencia de materia entre dos
regiones móviles e inmóviles (modelos de dos regiones) o cuando el proceso es descrito por
una cinética química de primer orden (modelos de “dos sitios”).
Yang (1988), propone un modelo bidimensional con separación entre fases acuosa móvil e
inmóvil y transferencia de materia entre ambas fases, proporcional a la diferencia de
concentración entre las mismas. El modelo reproduce el movimiento de solutos en un sistema
saturado y no saturado.

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

115

Siguiendo este tipo de planteamiento de los modelos de dos sitios y dos regiones, Brusseau et
al., (1989), proponen pasar del modelo bicontinuo a un modelo de múltiples regiones. Para
ello dividen el medio poroso en cuatro dominios de adsorción, los dos primeros se asocian a
la fase acuosa móvil y los dos últimos a la fase acuosa inmóvil. En tres de estos dominios la
adsorción se supone está controlada por uno de estos factores:
1- Equilibrio.
2- Cinética química o difusión interna.
3- Difusión en la fase acuosa inmóvil.
En el cuarto dominio la adsorción viene controlada por dos factores.
1- Difusión en la fase acuosa inmóvil.
2- Cinética química o difusión interna.
Grove and Stollenwerk, (1985) y Nicoud and Schweich, (1989), han desarrollado modelos de
flujo y transporte de soluto que incluyen la cinética de transferencia de materia sin considerar
la existencia de regiones móviles e inmóviles en la fase acuosa que rellena el medio poroso.
4.3.1. Descripción de los modelos de flujo y transporte de solutos en condiciones de no
equilibrio

El desarrollo de los modelos de flujo y transporte de solutos reactivos se ha convertido en un
tema de gran interés científico en el campo de la hidrogeología, la agricultura y el medio
ambiente. Dentro de los modelos de flujo y transporte de solutos reactivos se encuentran los
modelos analíticos y los modelos numéricos. En nuestro caso nos centraremos en los modelos
numéricos que describen los procesos de flujo y transporte de solutos reactivos en el medio
poroso. Específicamente los que reproducen el flujo por el medio poroso en ensayos en
columnas de laboratorio.
En la actualidad se han desarrollado diferentes tipos de modelos de flujo y transporte que
incluyen los procesos de cinética química con transferencia de masa. Entre los modelos más
usados para simular el flujo y transporte de solutos en columnas se encuentran los siguientes:

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

-

116

Modelos físicos o “modelos de dos regiones” (two region models) (Van Genuchten and
Wierenga, 1976).

-

Modelos químicos o “modelo de dos sitios” (two site models) (Brusseau and Rao, 1989;
Brusseau et al., 1989; Álvarez et al., 1995, 1999, 2001; Selim and Amacher, 1997,
Wang et al., 1998).

Los modelos antes mencionados han sido desarrollados para condiciones de flujo en medio
saturado y no saturado.
Los modelos de dos sitios y dos regiones han sido desarrollados para condiciones no saturadas
(Skopp et al., 1981, White, 1985, Wagenet and Hutson, 1987; Carsel et al., 1985), estos
modelos tienen como particularidad que tienen que resolver las ecuaciones de flujo
considerando condiciones de flujo multifase.
En el caso de condiciones de flujo saturado, los modelos reproducen los datos experimentales
con muy buenos resultados (Van Genuchten and Wierenga, 1976; Brusseau et al., 1989;
Álvarez et al., 1995; Condesso, 1996; Selim and Amacher, 1997, Wang et al., 1998).
4.3.1.1. Modelos químicos o “modelo de dos sitios” (two site models)

La formulación conceptual de estos modelos asume que los procesos de sorción ocurren con
diferentes intensidades (ratio) entre el soluto y la matriz del medio poroso. Estos modelos
fueron desarrollados inicialmente por Selim et al, (1976), y Cameron and Klute, (1977). En
estos modelos la complejidad del medio poroso es simplificada asumiendo que en el medio
poroso hay dos sitios: primer sitio (S1) donde la sorción tiene lugar instantáneamente y esta en
equilibrio y un segundo sitio (S2) donde la sorción tiene lugar más lentamente controlada por
la cinética del medio, el equilibrio de adsorción se alcanza más lentamente. En realidad la
fracción del medio poroso estudiado que le corresponde a estos dos sitios no se conoce y su
separación física - química es prácticamente imposible (Selim and Amacher, 1997). De
acuerdo con los trabajos de Brusseau and Rao, (1989) es posible diferenciar en el medio
algunos de esos tipos de sitios:
I) Sitios de reacción a escala molecular.
II) Sitios de diferente grado de accesibilidad (variación en la estructura del medio poroso).

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

117

III) Sitios con diferentes fases adsorbentes (materia orgánica, minerales cristalinos y amorfos,
partículas coloidales).
IV) Sitios con diferentes mecanismos de sorción (depende de la composición de la matriz del
medio poroso).
Los procesos físico-químicos que controlan la adsorción y desorción de solutos que tienen
lugar en el medio poroso pueden ser descritos por dos tipos de reacciones fundamentales: I)
en serie y II) en paralelo (Figura 4.1).
Modelo en serie
Cw

K1

S1

k1

S2

k2
Modelo en paralelo
S2

k2

Cw

K1

S1

k1
Figura 4.1. Representación esquemática de los modelos de dos sitios (Brusseau and Rao, 1989).

Sin embargo si en el medio poroso uno de estos dos sitios controla el equilibrio, es imposible
diferenciar matemáticamente el concepto de reacción en serie o en paralelo. El equilibrio de
sorción se puede describir por dos ecuaciones lineales,
S1 = K1Cw = FK d Cw

(4.2)

S 2 = K 2Cw = (1 − F ) K d Cw

(4.3)

Los subíndices uno (1) y dos (2) se refieren a los sitios de tipo uno (se ha alcanzado el
equilibrio) y de tipo dos (el equilibrio lo controla la cinética de reacción). F: es la fracción del
soluto para el que la adsorción ocurre instantáneamente , (1-F) es la adsorción que depende
del tiempo como la adsorción por procesos cinéticos, Kd: coeficiente de reparto. La sorción
total en el medio se corresponde a la suma de la sorción en los dos sitios.
∂S ∂S 1 ∂S 2
=
+
∂t
∂t
∂t

(4.4)

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

118

Si consideramos que la sorción en el sitio uno (S1), está en equilibrio la sorción total es,
∂Cw
∂S1
= FK d
∂t
∂t

(4.5)

Si suponemos o asumimos que la sorción en los sitios de tipo dos (S2), es lineal e irreversible,
la sorción en este caso está dado por una ecuación de primer orden de la forma,
∂S 2
= k 2 [(1 − F ) K d C w − S 2 ]
∂t

(4.6)

donde k2 representa el coeficiente de primer orden.
La ecuación de flujo que describe el modelo de transporte en el medio poroso considerando
los dos componentes de la sorción (S1) en equilibrio y (S2) en cinética, es (Brusseau et al.,
1989):

(1 +

F ρ K d ∂Cw ρ ∂S2
∂ 2Cw
∂C
)
+
=D
−v w
2
θ
∂t θ ∂t
∂x
∂x

∂S 2
= k 2 [(1 − F ) K d C w − S 2 ]
∂t

(4.7)

(4.8)

si introducimos en las ecuaciones 4.7 y 4.8, la correspondiente expresión adimensional de sus
parámetros,

Cw1 =

Cw
Co

(4.9)

Cw 2 =

S2
(1 − F ) K d Co

(4.10)

T=

vt
L

(4.11)

X=

x
L

(4.12)

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

P=

vL
D

R = 1+

119
(4.13)

ρ Kd
θ

(4.14)

ρ FK d
θ

(4.15)

β=

θ + F ρ K d Rm
=
θ + ρ Kd
R

(4.16)

w=

K 2 (1 − β ) RL
v

(4.17)

Rm = 1 +

donde Rm es factor de retardo correspondiente a la región de equilibrio, producto a la
adsorción instantánea, ρ, densidad seca de la muestra. Si sustituimos en la ecuación 4.7 y 4.8
obtendremos que,

βR

∂Cw1
∂C
1 ∂ 2Cw1 ∂Cw1
+ (1 − β ) R w 2 =
−
− w(Cw1 − Cw 2 ) − ξ Cw1
∂T
∂T
∂X
P ∂X 2

(1 − β ) R

∂Cw 2
= w(Cw1 − Cw 2 ) − ηCw 2
∂T

(4.18)
(4.19)

4.3.1.2. Modelos físicos o “modelos de dos regiones” (two region models)

Los primeros trabajos sobre estos modelos de transporte para solutos conservativos son los de
Coats and Smith, (1964), siendo aplicados a los solutos no conservativos por Van Genuchten
and Wierenga, (1976), posteriormente por Brusseau and Rao, (1989) y más adelante por
Álvarez et al., (1995). Estos métodos conceptualmente se basan en que el transporte de soluto
en el medio poroso está dividido en dos dominios o regiones, una región donde la fase líquida
se mueve y donde el transporte de soluto ocurre por advección-dispersión y una región
inmóvil donde las moléculas de solutos se mueven por difusión molecular (gradiente de
concentración).
Estos modelos asumen que los procesos de no equilibrio son el resultado de los diferentes
ratios (velocidad) con que se desarrolla el transporte de solutos a través del medio poroso y
que hay una parte de la superficie de la matriz del medio, donde el proceso de reacción del

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

120

soluto con la fase adsorbente es instantáneo. Asociado a esto, está la idea de que sólo los
poros grandes o área de porosidad efectiva del medio poroso es la que participa activamente
en los procesos de sorción y que los procesos de difusión que continúan removiendo el soluto,
son los responsables de la existencia de una gran cola en las curvas de paso de los diferentes
solutos que circulan por el medio poroso (Van Genuchten and Wierenga, 1976).
La transferencia de soluto entre las dos regiones es tomada de manera proporcional a la
diferencia de concentración entre las dos regiones. Las regiones inmóviles actúan como un
término fuente - sumidero. Las regiones inmóviles están representadas por la microporosidad,
agua estancada, poros mal comunicados (ej. matriz porosa en el medio fracturado), la ley de
difusión de Fick es usada para describir la difusión molecular en esas regiones de agua
estancada (Van Genuchten and Wierenga, 1976).
La ecuación de transporte de soluto para los modelos de dos regiones es la siguiente (Van
Genuchten and Wierenga, 1976; Selim and Amacher, 1997),

θm

∂Cwm
∂S
∂C
∂S
∂ 2Cwm
∂C
+ F ρ m + θ in win + (1 − F ) ρ in = θ m Dm
− θ m vm wm (4.20)
2
∂t
∂t
∂t
∂t
∂x
∂x

θ in

∂Cwin
∂S
+ (1 − F ) ρ in = α (Cwm − Cwin )
∂t
∂t

(4.21)

los términos S y Cw representan la concentración del soluto asociado a la fase sólida y líquida
respectivamente y los subíndices (m) e (in) se refieren a la fase de la región móvil e inmóvil,
α es la dispersividad, F es la fracción en que la adsorción ocurre instantáneamente y θ es
contenido volumétrico de agua. Si se considera sorción instantánea, lineal y reversible para
las dos regiones se puede escribir que la sorción en ambas regiones es,
S m = K d Cwm

(4.22)

Sin = K d Cwin
siendo la sorción total,
S = FSm + (1 − F ) Sin

(4.23)

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

121

Reorganizando las ecuaciones 4.20 y 4.21 resulta que,
(θ m + ρ FK d )

∂Cwm
∂C
∂ 2Cwm
∂C
+ (θ in + ρ (1 − F ) K d ) win = θ m D
− θ m vm wm
2
∂t
∂t
∂x
∂x

(θ in + (1 − F ) ρ K d )

(4.24)

∂Cwin
= α (Cwm − Cwin )
∂t

(4.25)

si introducimos los siguientes parámetros adimensionales en la ecuación 4.24 y 4.25,
Cw1 =

Cwm
Co

(4.126)

C2 =

C in
Co

(4.27)

φm =

θm
θ m + θ in

(4.28)

T=

vt v mφ m t
=
L
L

(4.29)

X=

x
L

(4.30)

q = θ m vm

(4.31)

vm L
D

(4.32)

P=

R = 1+

ρ Kd
θ

Rm = 1 +

β=
w=

F ρ Kd

θm

θ m + F ρ K d φm Rm
=
θ + ρ Kd
R
αL
q

(4.33)
(4.34)
(4.35)
(4.36)

donde φ, es la porosidad si sustituimos obtenemos la misma formulación matemática que la de
los modelos de dos sitios ( ecuaciones 4.18 y 4.19),

βR

∂Cw1
∂C
1 ∂ 2Cw1 ∂Cw1
+ (1 − β ) R w 2 =
−
− w(Cw1 − Cw 2 ) − ξ Cw1
∂T
∂T
∂X
P ∂X 2

(4.37)

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

(1 − β ) R

∂Cw 2
= w(Cw1 − Cw 2 ) − ηCw 2
∂T

122
(4.38)

4.4. Estudios de flujo y transporte de soluto en condiciones de no equilibrio

Cuando los procesos de adsorción y desorción no ocurren lo suficientemente rápido como
para considerarlos instantáneos, estamos en presencia de condiciones de sorción en régimen
de no equilibrio y el asumir en estas condiciones el comportamiento lineal de la isoterma de
adsorción no es válido (Parker and Jardine, 1986; Selim and Amacher, 1997). La constatación
de encontrarnos en condiciones de no equilibrio se puede obtener de los ensayos Batch y de
los ensayos de flujo en condiciones de laboratorio. Las principales vías para comprobar si un
soluto presenta un radio de adsorción limitado y dependiente de las condiciones físico químicas del medio son:
1) Comprobar la adsorción en función del tiempo para un valor de concentración
determinada en ensayos de Batch.
2) Efectuar ensayos de flujo para diferentes velocidades (tiempos de tránsito) en un medio
poroso con las características similares.
3) Variar las condiciones físicas del medio como la porosidad (contenido volumétrico de
agua, concentración, solución electrolítica).
4) Variación de las condiciones físico-químicas (T, pH, Eh).
5) Realizar ensayos de flujo con interrupción del mismo y posterior reanimación.
Cuando se comprueba que el soluto que se estudia presenta adsorción no lineal en los
diferentes ensayos, es que este necesita un tiempo de tránsito suficientemente largo como para
alcanzar el equilibrio, normalmente esto se puede lograr si se logran realizar los ensayos en
condiciones de velocidad de flujo similares a la permeabilidad del medio poroso, aunque en
ocasiones esto no es suficiente para alcanzar el equilibrio, pues pueden influir otros factores
entre los que se pueden encontrar cambios en las condiciones físico - químicas del medio.
En la mayoría de los trabajos con ensayos de flujo en columnas de suelo con compuestos
orgánicos e inorgánicos que hemos consultado en las referencias citadas, se observan curvas
de llegadas asimétricas y con colas (Brusseau et al., 1993, Sparks, 1995; Condesso, 1996;

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

123

Selim and Amacher, 1997; Wang et al, 1998). En todos los casos los autores coinciden en que
las principales causas de este fenómeno lo constituyen:
1- La existencia de condiciones de no equilibrio en el medio poroso (sólido/líquido), debido
a los lentos procesos de transferencia de masa entre la fase líquida y la matriz sólida, así
como de la histéresis de los procesos de adsorción (Van Genuchten et al., 1977; Parker
and Jardine, 1986; Brusseau et al. 1989; Condesso, 1996; Wang et al., 1998).
2- En segundo lugar plantean que para estos solutos, el uso de las isotermas de adsorción
lineal no son válidas y que se requiere establecer un modelo cinético de reacción que
describa la ley de variación en el tiempo de la relación S vs Cw. Sin embargo debido a la
complejidad del fenómeno, de manera general los métodos numéricos utilizan ecuaciones
de cinética química básica y la teoría de transferencia de masas controladas por los
procesos de difusión molecular.
Los modelos cinéticos derivados de estos estudios consideran que el tiempo de adsorción es
pequeño en comparación con el tiempo de tránsito del soluto por el medio poroso en
condiciones naturales (Van Genuchten and Wierenga, 1976; Selim and Amacher, 1997).
En los apartados anteriores se han analizado los diferentes modelos de flujo y transporte de
solutos. En todos ellos se consideran dos partes fundamentales:
1- Las hipótesis admitidas para la descripción del sistema estudiado (modelo conceptual).
2- La formulación matemática del problema de flujo y transporte a resolver.
De manera general todos los modelos anteriormente descritos reproducen satisfactoriamente
los ensayos experimentales siempre y cuando las condiciones de contorno y el modelo
conceptual del proceso coincidan con el del modelo numérico o analítico seleccionado.
4.5. Estimación de los parámetros de los modelos de flujo y transporte de “dos sitios” y
“dos regiones”. Significado de estos e influencia sobre las curvas de llegadas de los
solutos

La solución inversa de la ecuación de flujo y transporte para solutos en medios porosos
(suelo, residuos mineros y resinas sintéticas), consiste en el ajuste de los parámetros de la

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

124

formulación del modelo que permite reproducir los resultados experimentales a nivel de
campo o laboratorio. En nuestro caso nos centraremos en el análisis de flujo y transporte de
solutos en columnas de laboratorio, donde la entrada del soluto al sistema se realiza mediante
un pulso (inyección durante un tiempo to) en forma de flujo de pistón.
Condiciones de contorno: la solución para las ecuaciones 4.37 y 4.38, se obtiene de acuerdo

con las condiciones iniciales y de contorno definidas en Van Genuchten y Waguenet, (1989).
Se considera un medio semi-infinito y condiciones de flujo estacionario, mientras que la masa
de soluto se introduce como un flujo (Q) de manera continua o por pulso de duración to.
- Condiciones iniciales:
Cw(x,t)=S1(x,t)=S2(x,t)=0

0≤x&lt;∞,

t=0

(8.20)

x→∞;

t&gt;0

(8.21)

- Condiciones de contorno:
∂C w
( x, t ) = 0;
∂x

(− D

∂C w
vC
+ vC w ) x = 0 =  o
∂x
0

0〈t ≤ t o
t ≥ to

(8.23)

Del ajuste de los resultados experimentales se extrae información sobre los mecanismos que
rigen la interacción del soluto con la matriz del medio poroso para predecir o estimar su
comportamiento. Esta modelación posibilita un conocimiento más exhaustivo de los procesos
de transferencia de masas y una comprensión del significado de los coeficientes de las
ecuaciones (4.37) y (4.38) de una forma más concreta. En este apartado se presenta un estudio
de la influencia que puede tener cada valor de estos parámetros sobre la curva de paso del
soluto por el medio poroso. En todos los casos se usa una columna de 100 mm de longitud y
10 mm de diámetro.
Estimación de los parámetros de los modelos: el hecho de realizar el análisis por separado de

cada uno de los parámetros se debe a que la realización simultánea de todos los parámetros no
mostraría con claridad el significado físico de estos sobre el flujo y transporte de solutos por
el medio poroso y la influencia que tienen sobre la formulación e implementación del modelo.

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

125

- El factor de retardo (R): está relacionado con la capacidad de adsorción del soluto. Si dicho
soluto no es adsorbido por el suelo (Kd=0) el valor de R es igual a l. Este parámetro se puede
obtener a partir de estudios de las isotermas de adsorción. En la Figura 4.2 se observa que,
cuando un soluto es retenido (R&gt;1), la aparición del pico de concentración se retrasa y aparece
un ensanchamiento de la curva con una gran cola. El valor de R nos indica la posición del
centro de la masa para una determinada velocidad del flujo en el medio poroso. Este
parámetro es directamente proporcional al coeficiente de reparto Kd.

Cw/Co

Otros parámetros
Parámetros
To=1
P=8
β=1
v=8 cm/h

Volumen de poros
Figura 4.2. Influencia del valor de R en la curva de llegada del soluto. Condiciones de equilibrio local.
Isoterma de adsorción lineal.

- El número de Peclet (P): es una medida de la incidencia de la advección frente al flujo
dispersivo. Valores altos de este número reflejan poca influencia de la dispersión frente a la
advección (flujo de pistón), y valores bajos indican un flujo difusional. La disminución del
parámetro de dispersión hidrodinámica (D) acerca el comportamiento al f1ujo de pistón (el
valor de P tiende a infinito) (Figura 4.3). El aumento de la componente dispersiva (el valor de
P tiende a cero) provoca que algunas partículas de soluto atraviesen más rápidamente el
medio poroso, lo que se manifiesta con un frente de llegada o ruptura adelantado y la
aparición de colas debido a que la elución se opone a la advección. Cuando el valor de P es
bajo, la aparición de las colas en la curva de paso del soluto puede confundirse con el efecto
de la difusión. De esto se concluye que cuando se desee desenmascarar el efecto de la difusión
en la matriz con la realización de experimentos de flujo y en columnas de materiales porosos
los ensayos de flujo y transporte han de realizarse en regímenes de flujo con valores de Peclet

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

126

altos. En la Figura 4.3 se muestra el efecto de este parámetro sobre la curva de llegada para
diferentes valores de D.

D=0.1

Cw/Co

D=1
D=2
D=5

Otros
parámetros
To=1
R=1.7
β=1
w=1
v=8 cm/h

Volumen de poros
Figura 4.3. Influencia del valor de D en la curva de llegada del soluto. Simulación en condiciones de
equilibrio local. Isoterma de adsorción lineal.

- Velocidad lineal del fluido (v): el efecto de la velocidad lineal del fluido (v) es contrario al
dispersivo (Figura 4.4), puesto que se engloba este mismo coeficiente adimensional. A
velocidades grandes predomina el flujo advectivo sobre el flujo por difusión. A velocidades
pequeñas las curvas de llegada se caracterizan por presentar una gran cola.

Cw/Co

Otros parámetros
Parámetro
D=1
β=1
To=1
R=1

Volumen de poros
Figura 4.4. Influencia del valor de v en la curva de llegada del soluto. Este caso es un ensayo con
equilibrio local. La velocidad (v) en cm/h.

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

127

- Número de Damkholer (w): este parámetro da cuenta de la velocidad con la que se alcanza el
equilibrio. Su valor varía entre cero a infinito. Si w tiende a infinito el fenómeno de no
equilibrio se minimiza, estableciéndose el equilibrio local en el medio poroso estudiado, esto
es típico de los procesos de adsorción instantánea. En el modelo de dos sitios, esto indica que
el control cinético de los sitios de tipo dos (S2) no es significativo independientemente de la
fracción de sitios, debido a que existe una cinética muy rápida. En el modelo de dos regiones,
significa que la transferencia de materia entre las dos fracciones de agua es muy elevada.
Cuando se produce el efecto de no equilibrio algunas moléculas viajarán más rápido de lo
esperado durante el proceso de adsorción (adelantándose el frente de llegada o ruptura de la
curva de paso del soluto por el medio poroso) y se desadsorberán con mayor dificultad
cuando se produzca la desorción (curvas de llegada asimétricas y aparición de grandes colas)
(Figura 4.5).

Cw/Co

Otros parámetros

Curva 1
P=50
β=0.8
To=1.0
R=1.7;
w=0.01

Curva 2
P=50
β=0.8
To=1.0
R=1.7;
w=0.1

Curva 3
P=5
β=0.8
To=1.0
R=1.7;
w=0.01

Curva 4
P=5
β=0.8
To=1.0
R=1.7;
w=10

Volumen de poros
Figura 4.5. Influencia del valor de w en la curva de llegada del soluto, para diferentes condiciones de
no equilibrio. Velocidad de 1 cm/h.

-Fracción de sitios en las que se alcanza el equilibrio instantáneamente (β): está relacionado
con la fracción de sitios de tipo uno (S1) y tipo dos (S2) que responden a un mecanismo
cinético de la fracción de la masa del soluto que experimenta adsorción instantánea y la que
depende de las propiedades cinéticas del medio (o en el caso de los modelos de dos regiones
está relacionado con la fracción de agua móvil e inmóvil). Su valor varia entre cero y uno
(β≤1). Si el valor de β tiende a la unidad, prácticamente todas las moléculas de soluto
alcanzarán el equilibrio de adsorción instantáneamente (en el modelo de dos sitios) o
prácticamente todo el agua será móvil (en el modelo de dos regiones) y la curva de ruptura no

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

128

estará influenciada por los procesos de no - equilibrio. Si el valor de β es menor que uno
(β&lt;1) es indicativo de la existencia de condiciones de no equilibrio. Cuanto menor sea el
valor de β mayores serán las condiciones de no equilibrio del soluto que se está estudiando.
En este último caso gran cantidad de soluto abandona la columna antes de lo esperado porque
no llega a alcanzar el equilibrio de adsorción y por lo tanto no es retenido
(independientemente de la forma de su isoterma de adsorción). Por otra parte, la desorción
también está afectada por las condiciones de no equilibrio y aparecen pronunciadas colas. En
la Figura 4.6, se puede apreciar como cuanto mayor es β la forma de la curva es más centrada
con menor cola y un mayor valor máximo de la relación Cw/Co. Este parámetro está
fuertemente afectado por los procesos de adsorción, degradación y precipitación de los
solutos. En presencia de degradación de los solutos el valor de β tiende a disminuir.

Otros
parámetros

Cw/Co

P=15
To=2
R=1.7
w=1

Volumen de poros
Figura 4.6. Influencia del valor de β en la curva de llegada del soluto. Velocidad 1 cm/h y
concentración constante para todos los casos.

- La concentración (Cw): otro punto importante es la influencia del rango de la concentración
inicial en el comportamiento de la sorción. Por una solución muy concentrada en determinado
soluto, Kf→0 y R→1, el comportamiento del soluto se aproximará a un soluto ideal. Esto
implica, que cerca de la fuente de contaminación, donde normalmente aparecen las
concentraciones mayores de contaminante, un soluto adsorbido puede comportarse como un
soluto conservativo y no reactivo, aumentado el riesgo de contaminación de las aguas
superficiales y subterráneas. En la Figura 4.7 se puede apreciar la influencia de la

�Capítulo 4. Modelos de flujo y transporte de solutos

129

concentración del soluto sobre la curva de llegada. Obsérvese que en estas condiciones de no
equilibrio, para mayores concentraciones la curva de llegada es más simétrica.

Otros
parámetros

Cw/Co

P=80
To=1
Kf=0.1

Volumen de poros
Figura 4.7. Influencia de la concentración sobre la curva de llegada del soluto.

En la literatura consultada y en las simulaciones realizadas se ha comprobado que el resultado
de la formulación matemática de estos dos modelos es muy sensible al parámetro β, siguiendo
en sensibilidad los parámetros R, D, w y v. La forma de las curvas varía en todos los casos,
especialmente para los parámetros, β, R, D y w, lo que advierte de la posibilidad que pequeñas
desviaciones en un parámetro puedan ser compensadas con las modificaciones en los otros.
Por tanto, para tener una idea del tiempo en que ocurre la adsorción y de los mecanismos o
variables que pueden afectarlos es de extraordinaria importancia tener un conocimiento de las
propiedades cinéticas, de adsorción y desorción del soluto que se esté analizando.
De todo esto se concluye que el efecto de diferentes variables como la isoterma de adsorción
no lineal, el valor Kd y n (exponente del modelo de adsorción de Freundlich), el factor de
retardo (R), la concentración de soluto inicial (Cw), la velocidad del flujo (v), deben tenerse en
cuenta cuando se estudia y predice el comportamiento de solutos en condiciones de
laboratorio y en medios naturales.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

131

Capítulo 5. HIDROLOGÍA SUPERFICIAL Y SUBTERRÁNEA
5.1. Introducción
La contaminación de las aguas superficiales y subterráneas debido a los residuos mineros y
metalúrgicos constituye un serio problema en diferentes regiones del mundo donde se realiza
la explotación de depósitos minerales.
En el capítulo se realiza una valoración de las características hidrogeológicas del municipio
de Moa, con el objetivo de evaluar la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas
debido a la actividad minera y metalúrgica y establecer las principales causas, condiciones y
factores que influyen en el flujo y transporte de los contaminantes.
Para el estudio de las aguas superficiales se ha seleccionado un sector de las cuencas
hidrográficas del Río Moa y el Yagrumaje, pues sus cuencas hidrográficas son las áreas que
mejor representan en el territorio las afectaciones medioambientales de la minería por el
método de explotación a cielo abierto y el efecto del vertido de los residuos líquidos de las
actividades metalúrgicas.
El estudio de la hidrogeología subterránea se realiza en el acuífero aluvial ubicado en la
terraza del río Moa y el de las rocas ultramáficas, con énfasis en el acuífero aluvial ya que
presenta los mayores problemas de contaminación en el municipio de Moa.
5.2. Hidrología superficial
La red hidrográfica del municipio Moa es muy densa. Según el trabajo de Batista, (1987)
presenta una densidad con valores entre 1.5 y 2 km de río por km2, lo que es un indicativo de
una importante escorrentía superficial y está caracterizada por una gran cantidad de ríos y
arroyos permanentes durante todo el año (Figura 5.1). La dirección predominante del flujo es
de Sur-Norte, aunque al sur del área existen diferentes ríos y arroyos que corren con dirección
NW-SE. El río Cabañas es el único que presenta una dirección de flujo diferente al circular
por una fractura con dirección SW-NE. La variación local en la dirección del flujo de las
aguas superficiales está controlada por las fracturas tectónicas del territorio. De acuerdo a la
extensión superficial de las cuencas hidrográficas los ríos más importantes son el río Moa,

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

132

con un área de 156 km2 y los ríos Cayo Guam, Cabañas, Quesigua, Yamanigüey y Punta
Gorda con cuencas hidrográficas muy inferiores, pues ninguna supera los 100 km2.
El área de este estudio se sitúa en la cuenca hidrográfica del río Moa y sus afluentes. La
longitud del cauce del río Moa es de 46 km. El nivel topográfico del cauce del río Moa
desciende unos 300 m dentro del municipio Moa, de acuerdo con el mapa topográfico
1:50.000 de la República de Cuba (Instituto Cubano de Geodesia y Cartografía (I.C.G.C)). Su
cauce fluye por una profunda garganta siguiendo una falla de dirección SW-NE. Sus
principales afluentes son el río Calentura en las inmediaciones y el Cabaña en su
desembocadura y de menor importancia los arroyos La Veguita, Arroyón, Los Lirios. La
escorrentía superficial en el sur del área está regulada por la presa Nuevo Mundo con una
altura de 85 m. Existe otra minipresa de agua entre el río Moa y el Cabañas que se usa para
almacenamiento de agua para la industria metalúrgica del proceso de lixiviación ácida (SAL).
Sólo se dispone de los aforos realizados en el río Moa durante el período 1968-1977. A partir
de estos datos se ha establecido que los caudal oscila entre 1.8 y 4.9 m3/s, siendo el caudal
medio para este período de 4 m3/s (Villamil y Carreras, 1989).
5.2.1. Características físico-químicas de las aguas superficiales
En este apartado se muestran los datos de la campaña de muestreo realizada en el área de
estudio en noviembre de 1996 (Figura 5.2). El área muestreada de las aguas superficiales es
mucho más extensa que la de las aguas subterráneas, con el objetivo de estudiar el impacto
ambiental de las diferentes actividades mineras y metalúrgicas sobre las masas de aguas
superficiales. A continuación analizaremos las principales características físicas y químicas
de las aguas superficiales. Los datos físico-químicos de las diferentes muestras de aguas
superficiales se encuentran en el Anejo I.
Turbidez: es algo elevada en aquellos puntos (18, 19, 20, 24, 29 y 34) afectados por los
procesos erosivos con valores entre 18 y 32 ppm de SiO2. En las épocas de lluvia se han
llegado a registrar valores de 53 ppm de SiO2 (INRH, 1986a).
Conductividad: las aguas superficiales no contaminadas presentan un valor de conductividad
bajo entre 90 y 200 µS/cm, incrementando su valor en la medida que los puntos de muestreo

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

133

se encuentran en las áreas afectadas por los vertidos de las áreas mineras, de las aguas
residuales y los drenajes de las presas de residuo.

Figura 5.1. Red hidrográfica del municipio de Moa.

pH: los valores para las diversas muestras no afectadas por los vertidos de las aguas
residuales oscilan entre 6.7 y 8.2. El pH de 2.8 en el punto 32 río Cabañas se debe a los
vertidos de las aguas residuales (punto 33) y de 4.2 en el punto 34, desembocadura del río
Moa, se debe al drenaje de las presas de residuo (punto 31) y al aporte de aguas ácidas del río
Cabañas.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

134

Dureza: la dureza es muy baja y debida fundamentalmente a la presencia del magnesio con
valores de 0.9-1.4 meq/L. El valor de la dureza se incrementa a medida que nos acercamos a
la costa.
Oxígeno disuelto: es superior a 6,5 mg/L en las aguas superficiales no contaminadas. En los
puntos 32 y 34 del río Cabañas y del Moa respectivamente, el contenido de oxígeno es menor
de 2 mg/L.
Demanda química de oxígeno (DQO): es elevada en los puntos del Río Yagrumage y el
arroyo La Vaca, siendo en este último superior a 10 mg/L (punto 26), lo que denota la
existencia de materiales oxidables (materia orgánica o metales). Esta DQO se produce debido
al arrastre de material rocoso erosionado en el área de la mina a cielo abierto.

Figura 5.2. Puntos de muestreo (Noviembre de 1996). Aguas superficiales y residuales de los
procesos metalúrgicos.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

135

Total de sales disueltas (TSD): el contenido de sales disueltas en las aguas superficiales no
contaminadas es muy bajo, incrementando su valor en la medida que las aguas pasan por las
áreas mineras. En las áreas mineras los procesos erosivos aportan gran cantidad de sólidos en
disolución y en suspensión.
Magnesio (Mg): presenta concentraciones generalmente inferiores a los 10 mg/L. En las
aguas superficiales afectadas por los vertidos de aguas residuales y el aporte del drenaje de las
presas de residuos la concentración puede llegar hasta 20 mg/L.
Calcio (Ca): el origen del calcio está asociado a la disolución de los carbonatos que
desarrollan las aguas superficiales y al aporte de las aguas subterráneas que drenan a las aguas
superficiales.
Sodio (Na): su origen se debe fundamentalmente a las precipitaciones atmosféricas. Este
elemento sufre un proceso de concentración debido a la intensidad de los procesos de
evaporación.
Potasio (K): la concentración de este elemento en las aguas es muy pequeña y la fuente
principal de su origen son las precipitaciones atmosféricas.
Sulfatos (SO4): en las aguas superficiales no contaminadas su concentración es muy baja,
inferior a los 15 mg/L. El sulfato de las aguas superficiales al sur del área procede
fundamentalmente de las precipitaciones atmosféricas. En la desembocadura del río Cabañas
(punto 32) se debe fundamentalmente al vertido del agua residual de la planta de lixiviación
con ácido sulfúrico (SAL) y en el punto 34 (río Moa) se debe al aporte del río Cabaña y al
drenaje de la presa de residuos del proceso SAL (punto 31). En los puntos del río Moa y el
Cabañas afectados por los vertidos mineros y el drenaje de las presas de residuos esta
concentración alcanza hasta 66 mg/L.
Bicarbonato (HCO3): procede de la hidrólisis de los silicatos de las rocas ultramáficas
ayudado por el CO2 que acompaña las aguas meteóricas, además de la incorporación del CO2
atmosférico.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

136

Sílice (SiO2): la sílice es el resultado de los procesos de disolución a que están sometidas las
rocas ultramáficas y a la descarga de las aguas subterráneas.
Cloruro (Cl): el origen del ión cloruro está asociado a las precipitaciones atmosféricas, la
concentración oscila entre 14 y 18 mg/L y en los puntos afectados por la actividad minera (27
y 32) puede llegar a 30 mg/L.
Nitrato (NO3): en las aguas no contaminadas se han encontrado valores inferiores a los 4
mg/L, solamente en los puntos afectados por los procesos erosivos en las áreas mineras (26,
29 y 34) presentan concentraciones ligeramente superiores a 10 mg/L. El origen del nitrato es
debido al aporte del suelo, aunque puede existir una posible influencia de las emanaciones
gaseosas de las plantas metalúrgicas.
De acuerdo a la concentración de las especies mayoritarias las aguas superficiales no
contaminadas se clasifican como bicarbonatadas magnésicas, las contaminadas (puntos 32 y
34) se clasifican como sulfatadas magnésicas (Figura 5.3). Ambas se clasifican además como
aguas de muy baja alcalinidad.

Figura 5.3. Diagramas de Stiff modificados. Aguas superficiales de los ríos Moa, Yagrumaje y
Cabañas y de dos manantiales (puntos 22 y 25) en las rocas ultramáficas (Noviembre de 1996).

Según el total de sales disueltas (TSD) y el residuo seco (RS) se clasifican como aguas dulces
de muy baja mineralización. En cuanto a la dureza, son aguas blandas y muy turbias las de los
puntos 18, 19, 20, 24, 27, 29, 32 y 34, mientras que los puntos 21, 23 y 26 son algo turbias.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

137

Foto 5.1. Vertido de los residuos sólidos en la presa de residuo del procesos de lixiviación con ácido
sulfúrico (punto 28, Figura 5.4).

5.2.2. Análisis de la contaminación de las aguas superficiales por los residuos mineros
En las aguas superficiales del río Moa, Cabaña y Yagrumaje, se detectan concentraciones de
metales y sulfatos muy superiores a las detectadas en estas aguas antes del inicio de las
actividades de minería a cielo abierto y de los procesos metalúrgicos. En este apartado
analizaremos la contaminación de las aguas como consecuencia de las actividades minerometalúrgicas. Respecto a los contaminantes, interesa destacar especialmente las
concentraciones de Cr, Mn, Ni, Fe, SO4 y Mg, dada su asociación con la mineralización de los
residuos y la geología de la zona. La concentración de los diferentes metales en los distintos
puntos de muestreo se presentan en la Figura 5.4, conjuntamente con ellos se ha representado
la concentración de dos manantiales muestreados en las rocas ultramáficas que permite
comparar el incremento de la concentración en metales de esta agua con relación al fondo
geoquímico de las aguas subterráneas.
Níquel (Ni): en las aguas no afectadas por los vertidos mineros se pueden encontrar
concentraciones muy variables, entre 0.005 y 0.51 mg/L. En las aguas superficiales
contaminadas (puntos 24, 27, 34) pueden llegar a valores de 3.5 mg/L.
Cobalto (Co): en las aguas no contaminadas su concentración oscila entre 0.003 y 0.005
mg/L; las aguas contaminadas pueden alcanzar concentraciones de hasta 3.2 mg/L.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

138

Manganeso (Mn): presenta un amplio rango de concentración, entre 0.09 a 3.2 mg/L. Los
puntos con valores mayores de 1 mg/L son los afectados por los vertidos de las actividades
metalúrgicas y los procesos erosivos de las áreas mineras (puntos 20, 27, 32 y 34). Su origen
en las aguas superficiales se debe al manganeso amorfo presente en el corte laterítico y los
escombros de la mina a cielo abierto.

Aguas residuales

Residuos sólidos

Foto 5.2. Vertido de las aguas residuales y los residuos sólidos en la presa de residuo del proceso de
lixiviación carbonato amoniacal (punto 30).

Hierro (Fe): en las aguas superficiales que circulan por las rocas ultramáficas la
concentración de Fe2+ presenta un valor cercano a 0.1 mg/L y la del Fe3+ entre 0.15 y 1.5
mg/L en los ríos de las áreas no afectadas por la minería (para pH entre 7.1 y 7.4). En las
zonas contaminadas (puntos 20,32, 34) es superior a los 2 mg/L.
Cobre (Cu): para las aguas no contaminadas por los vertidos de aguas residuales su
concentración se sitúa entre 0.002 a 0.006 mg/L, en las aguas contaminadas se encuentra en
concentraciones cercanas a 1.2 mg/L (puntos 20, 32, 34).
Aluminio (Al): aparece en concentraciones entre 0.05-0.18 mg/L y su concentración se
incrementa a medida que nos acercamos a la costa. La principal fuente de contaminación son
los vertidos de las aguas residuales del proceso metalúrgico de lixiviación con ácido sulfúrico
(punto 33).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

139

Figura 5.4. Concentración de los diferentes metales en las aguas superficiales y dos manantiales de los
existentes en las rocas ultramáficas (puntos 22 y 25) (Noviembre de 1996).

En las aguas superficiales se aprecia un incremento en la concentración de los diferentes
elementos contaminantes y sales solubles a medida que nos acercamos a la costa.
Si se analiza la evolución de la concentración de contaminantes en el río Moa a lo largo del
tiempo (punto 34, Figura 5.5), se aprecia un deterioro de la calidad de las aguas. La mayor
concentración de metales y sulfatos se detecta en la última década, donde la concentración del
Mn, Fe y sulfato se ha incrementado en un orden de magnitud. Este incremento puede ser el
resultado del aumento de la actividad minero-metalúrgica. En 1986 entró en producción una
nueva fábrica, basada en el proceso metalúrgico de lixiviación por carbonato amoniacal
(ACL). Esta industria explota un nuevo yacimiento que ha originado la deforestación de unas
30 ha anuales y un incremento de 1200 toneladas diarias en el volumen de residuos generados
por esta actividad.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

140

1.E+03

1963
1975
1986
1996

Concentración (mg/L)

Aguas superficiales río Moa
1.E+01

1.E-01

1.E-03
SO4

Ni

CrVI

Mn

Fetotal

Figura 5.5. Evolución de la contaminación en las aguas superficiales del río Moa, punto 34, Figura
5.4 (datos del INRH)

5.2.3. Calidad de las aguas superficiales
La calidad de las aguas superficiales está determinada por cuatro grupos de características:
químicas y físicas, bacteriológicas, biológicas y radiactivas.
De acuerdo a su composición química las aguas superficiales no contaminadas (punto 21, 23
y 24) se clasifican como potables, mientras que las aguas afectadas por los vertidos mineros
(puntos 32, 34) se clasifican como no aptas para el consumo, debido a su concentración en
metales pesados y bajo pH.
Por su turbidez los puntos 19, 20, 24, 29, 32, 34 superan el valor máximo permitido para ser
utilizadas como agua potable, que es de 25 ppm de SiO2. Las normas de potabilidad de la
Organización Mundial de la Salud (O.M.S) consideran que una DQO&gt;6 mg/L, constituye un
indicador de contaminación en el agua analizada. Considerando este criterio el agua del
arroyo La Vaca, punto 26 está muy contaminada (Anejo I, Tabla A1.9).
De manera general se puede comprobar que prácticamente las aguas superficiales de la región
analizada no cumplen los requisitos de agua potable al menos para la fecha y las condiciones
en que se ha realizado este muestreo.
5.3. Hidrología subterránea
En este capítulo se presentan en primer lugar las diferentes unidades acuíferas existentes en el
territorio, sus principales características y funcionamiento hidrogeológico.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

141

Desde el punto de vista hidrogeológico, el municipio minero de Moa se encuentra en el
sistema acuífero del macizo ofiolítico. En el sistema se diferencian las siguientes unidades
hidrogeológicas (Adamovich y Chejovich, 1968, Terrero, 1986, De Miguel, 1998a) (Figura
5.6).
I)

Acuífero aluvial, representado por la Formación Río Macio.

II)

Acuífero de las rocas vulcano-sedimentarias, representado por la Formación Quiviján
y Sabaneta.

III)

Acuífero de las rocas ultramáficas (peridotitas, harzburgitas serpentinizadas y gabros)

IV)

Acuífero representado por la Formación Punta Gorda.

Los trabajos ejecutados en la zona presentan en su mayoría un carácter regional y general; en
ellos se trata fundamentalmente la composición de las aguas, con fines de determinar su
calidad y cantidad, para el abastecimiento de la población y la industria. De los acuíferos, los
más estudiados son el acuífero aluvial en primer lugar (INRH, 1983, 1986; Terrero, 1986;
Proenza et al., 1994; De Miguel, 1993, 1996, 1998a, 1998b) y las rocas ultramáficas en
segundo lugar (Adamovich y Chejovich, 1968, Buguelsky y Formell, 1967, 1973a y 1973b;
Trutie, 1988; De Miguel, 1998, Toirac, 1997). En nuestro trabajo, el estudio hidrogeológico
se centra en la cuenca hidrográfica del río Moa, con énfasis en el acuífero aluvial ubicado en
la terraza aluvial del río Moa (Figura 5.7).
5.3.1. Inventario de puntos de agua
En el área se han inventariado, pozos, piezómetros y manantiales con una distribución muy
irregular (Figura.5.6). Hay que señalar además, que el número de perforaciones, pozos
criollos y pozos en áreas mineras ejecutados son aproximadamente de unos 9 por hectárea de
yacimiento de níquel y cobalto explotado, pero son pozos que se caracterizan por ser de muy
poca profundidad y pocos alcanzan los 50 m (INRH, 1986) (Anejo I). En realidad, el conjunto
de pozos perforados en el municipio de Moa con fines hidrogeológicos no supera ninguno la
profundidad de los 50 m, aspecto este que dificulta el establecimiento de los límites de las
diferentes unidades acuíferas en profundidad.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

142

9

Figura 5.6A. Materiales geológicos constituyentes del sistema acuífero y situación de los puntos agua
(INRH, 1983). 1) Sedimentos Aluviales (Formación Río Macio), 2) Gabros del complejo ofiolítico, 3)
Formación Quiviján y 4) Formación Sabaneta, 5) Ultramáficas, 6) Formación Punta Gorda, 7) Ríos, 8)
Fallas y 9) Punto de agua. En el recuadro se presenta en la Figura 5.6B.

5.3.2. Acuífero de las rocas ultramáficas
El estudio de las aguas del acuífero de las rocas ultramáficas se ha desarrollado
fundamentalmente mediante el muestreo de manantiales y pozos mineros. Los diversos
trabajos realizados en el área (Kudelasek y Zamarsky, 1971; Buguelsky y Formell, 1967,
1973a, 1973b; INRH, 1986, Trutie, 1988) se han centrado en estudiar los mecanismos
hidrogeoquímicos que han dado lugar al desarrollo de los yacimientos lateríticos, la
composición química del agua y control de la evolución piezométrica, ensayos de bombeo e
inyección o vertimiento en pozos y evaluación de la calidad de las aguas.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

143

Figura 5.6B. Esquema de las unidades acuíferas de un sector del municipio de Moa marcado en la
Figura 6.A. 1-Presas de residuos, 2- Acuífero aluvial, 3-Barrera coralina, 4- Área de afloramiento de
lateritas, 5- Acuífero rocas ultramáficas, 6- Nivel del agua y 7- Dirección del flujo subterráneo.

5.3.2.1. Características geométricas
El acuífero de las rocas ultramáficas ocupa más del 60% del área de estudio (INRH, 1983). La
potencia de los materiales ultramáficos es variable y se le atribuyen espesores superiores a los
mil metros. Los límites se toman convencionalmente como la divisoria de las aguas de las
diferentes corrientes de aguas superficiales al sur, este y oeste, mientras que al norte se toma
el Océano Atlántico, donde se desarrollan las zonas pantanosas como resultado de la descarga
de las aguas subterráneas. En el área de estudio, los límites laterales que se asumen
convencionalmente están representados por las cuencas hidrográficas de los ríos Moa,
Cabañas, Yagrumaje, Cayo Guam, etc. No es posible definir un límite en profundidad, pues
en realidad se desconoce el corte geológico y el espesor saturado, según los estudios del
INRH, (1983) puede estar entre los 90 y los 600 m.
Sobre un área aproximada del 25-30% de la superficie se desarrolla la corteza laterítica con
un espesor variable entre los 5 y los 30 m, siendo la media de 10 m (Lavaut, 1998). El flujo
del agua en la corteza laterítica es a través del medio poroso granular y en las rocas
ultramáficas a través de un medio fracturado. En nuestro estudio nos centraremos en la cuenca
hidrográfica del río Moa y sus afluentes.
5.3.2.2. Superficie piezométrica

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

144

La información existente sobre el estudio y evolución de los niveles piezométricos en los
acuíferos de la región es escasa. En realidad solamente existe un estudio donde se ha
confeccionado un mapa piezométrico para un sector de la región (INRH, 1983). A escala
regional la superficie freática del acuífero de las rocas ultramáficas reproduce prácticamente
la topografía del terreno. La conexión río-acuífero en el área se caracteriza por la presencia de
ríos efluentes. En el mapa piezométrico se observa la presencia de varios domos
piezométricos indicativos de la presencia de una divisoria de las aguas (Figura 5.7).
De acuerdo con los estudios del INRH, (1983, 1986) y Trutie (1988), la variación estacional
de las condiciones climáticas modifica poco la dirección del flujo regional debido a que en el
área de las rocas ultramáficas no se efectúa prácticamente ninguna extracción de agua
subterránea.
En la Figura 5.8, se aprecia la variación de los niveles piezométricos en dos pozos situados en
la corteza laterítica y en las rocas ultramáficas. Se puede comprobar que las fluctuaciones de
los niveles piezométricos del pozo ubicado en la corteza laterítica son mucho menores que las
que se producen en el pozo que está situado en rocas ultramáficas al sur del área. En el caso
de las lateritas las fluctuaciones son inferiores a los 5 m. Ambos registran los mayores
descensos en los meses más secos del año (julio y agosto).
5.3.2.3. Parámetros hidráulicos
La caracterización de los parámetros hidráulicos de las ultramáficas se realizó
fundamentalmente a partir de los trabajos de Adamovich y Chejovich, (1964), Terrero, (1986)
y Trutié, (1988). De acuerdo con estos resultados la porosidad de las rocas ultramáficas se
debe a la fracturación y se estima entre un 3 y 10%, la permeabilidad (k) oscila entre 3-20
m/día, y la transmisividad (T) entre 30-840 m2/día. El gradiente hidráulico (i) se encuentra
entre 0.036-0.089, encontrándose los mayores valores del gradiente hidráulico en el área de la
cuenca hidrográfica del Río Moa. La dirección predominante del flujo es SE-NW, estando los
cambios de la dirección del flujo condicionados por la tectónica del territorio (Trutie, 1988).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

Pantanos

145

Aluvial

Presa de residuos

Ultrabasitas

a) Isopiezas y b) dirección del flujo

Figura 5.7. Mapa piezométrico de un sector del Municipio de Moa (INRH, 1983). El recuadro indica
el sector del acuífero aluvial estudiado (ver Figura 5.10)
85
Niveles piezométricos (m)

Niveles piezométricos pozo 86, en ultrabasitas
Niveles piezométricos pozo 63, en laterítas

80
75
70
65
60
E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Meses

Figura 5.8. Oscilaciones piezométricas para el año 1987 en el acuífero de las rocas ultramáficas. Pozo
86 en ultramáficas y pozo 63 lateritas (Trutie, 1988 ).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

146

La parte superior de la corteza laterítica presenta una porosidad entre 20-60%, con un espesor
saturado entre 5-15 m. La permeabilidad (k) es mucho menor y varía entre 0.15-5.6 m/día,
mientras que la transmisividad (T) oscila entre 0.13 y 4.2 m2/día y el gradiente hidráulico
entre 0.01 y 0.02 (Trutie, 1988, De Miguel, 1998a).
5.3.3. Acuífero aluvial
Este acuífero se corresponde geológicamente con La Formación Río Macio de edad Eoceno,
ubicada en las terrazas del río Moa y compuesta por los depósitos aluviales que conforman la
terraza aluvial. Los diferentes estudios hidrogeológicos efectuados (INRH, 1983, 1986) se
centran en un área muy concreta al sur de la terraza del río Moa donde se realiza la extracción
de agua para el abastecimiento de la población de Moa.
En los materiales geológicos que forman el acuífero es posible diferenciar distintas capas de
gravas, limos y arcillas de diferentes espesores (Figura 5.9). Las fases minerales que forman
el material aluvial son goethita y hematita, y en menor medida gibbsita, serpentinita y
minerales arcillosos como la montmorillonita y la saponita (INRH, 1986). En la capa superior
del aluvial se encuentran contenidos de materia orgánica que pueden llegar al 1.5% en peso.
Estos materiales se describen con mayor detalle en apartado de geología del Capítulo 1.
5.3.3.1. Características geométricas
El acuífero aluvial se localiza en las terrazas del río Moa y ocupa un área superficial de 10
km2. Los límites laterales se corresponden al este con el área de afloramiento de la Formación
Punta Gorda, al oeste y al sur con el contacto de las rocas ultramáficas, y al norte el Océano
Atlántico. Está prácticamente aceptado que las rocas ultramáficas actúan como límite inferior,
sobre el que se encuentran los materiales sedimentarios que conforman el acuífero aluvial.
Como límite superior se encuentra una capa de arcilla y limos de una potencia media de 4 m.
El espesor saturado de este acuífero es de 12 a 35 m, incrementando su espesor hacia la costa
(INRH, 1983).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

147

Ultramáficas

Figura 5.9. Mapa geológico con la ubicación de la terraza aluvial del río Moa y perfil geológico
(INRH, 1983). El recuadro aparece dibujado en la Figura 5.10.

5.3.3.2. Superficie piezométrica
En el acuífero aluvial el flujo es predominantemente SE-NW y las isopiezas reproducen la
topografía del terreno. Se puede apreciar en la Figura 5.10 que en los mapas piezométricos
para distintos períodos de tiempo se mantiene una distribución similar de las isopiezas, con
la única modificación significativa provocada por los bombeos en el sector sur del acuífero.
Como se puede ver en la Figura 5.10B, en este sector del acuífero aluvial la variación del
flujo regional (SE-NW) está condicionada por la afección al río Moa producida por los
bombeos y el flujo provocado por la variación del nivel debida a la recarga de la presa de
residuos.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

148

Figura 5.10. Superficie piezométrica del acuífero aluvial. A) Noviembre de 1983 (INRH). B)
Noviembre de 1996. La situación de esta área aparece en el recuadro de la Figura 5.9.

En esta área los descensos oscilan entre 2-3 m y ocasionalmente pueden llegar a 5 m (Figura
5.11). Al igual que en las rocas ultramáficas, el nivel del aluvial está condicionado por la
variabilidad temporal de las precipitaciones; en el sector sur la variación está condicionada en
mayor medida por los bombeos realizados para el abastecimiento de la población e industria,
que provocan un pequeño cono de depresión. El bombeo para el abastecimiento se realiza en
los pozos 1, 2, 3 y11.
10
Niveles piezométricos (m)

Niveles año 1978 en Pozo 7 acuífero aluvial
8
6
4
2
0
E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Meses

Figura 5.11. Evolución piezométrica durante el año 1978 (INRH, 1983) del pozo 7 acuífero aluvial
(ver Figura 5.10).

5.3.3.3. Parámetros hidráulicos
Los parámetros hidráulicos del acuífero aluvial proceden de ensayos de bombeo realizados en
noviembre de 1986 por el INRH en la terrazas del río Moa (Tabla 5.1). Se estima que el valor

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

149

de la permeabilidad del acuífero aluvial oscila entre 28 y 134 m/día, la porosidad total entre
15 y 30 % y el gradiente hidráulico entre 0.002-0.026.
Tabla 5.1. Principales características hidrogeológicas de las diferentes unidades acuíferas presentes en
el área de estudio.

Acuífero

Símbolo

Aluvial
Capa de arcilla Aluvial

Permeabilidad (m/día)
k
2
Transmisividad (m /día) T
Gradiente
i
Porosidad (%)
η
Espesor saturado (m)
b
Niveles piezométricos
(m) respecto a metros
sobre el nivel del mar
Referencias

0.14-0.15
0.12-0.13
35-50

Rocas ultramáficas
Ultramáfica Laterita
s
s
28-134
3-20
0.15-5.6
700-3350
30-840
0.13-4.2
0.0210.036-0.089 0.01-0.02
0.026
15-30
3-10
20-60
12-35
90-600
1.5-20
1.5-4.9
2-13.7
2.82-13

INRH, (1986)

Trutie, (1988)

5.3.4. Funcionamiento hidrogeológico
5.3.4.1. Recarga
La recarga del sistema compuesto por el acuífero de las rocas ultramáficas y el aluvial es
debido a la infiltración de las aguas meteóricas y se estima un valor medio entre 400 y 450
mm/año (Rodríguez et al, 1998) considerando un período de estudio de 10 años y de acuerdo
al método de balance de cloruros. Además, existe una pequeña recarga inducida en el
acuífero aluvial provocada por las presas de residuos metalúrgicos y los recursos atraídos del
río Moa, en la zona de bombeo.
En la Figura 5.12, se representan las distribuciones de las precipitaciones mensuales para el
año 1987 en los tres pluviómetros existentes en el área de estudio y la variación de los niveles
piezométricos en dos pozos, en las rocas ultramáficas y en la corteza laterítica. Se observa que
la variación mensual de los niveles piezométricos está estrechamente relacionada con la
variación y distribución de las precipitaciones mensuales.
5.3.4.2. Descarga

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

150

Las descargas del sistema hidrogeológico formado por el acuífero de las rocas ultramáficas y
el acuífero aluvial se produce a través de una serie de manantiales que drenan a las aguas
superficiales (Río Moa, Cabaña y los arroyos Los Lirios y La Vaca), los pantanos de la costa
norte, drenaje subterráneo al mar (Figura 5.7, 5.10 y 5.13) y las salidas por bombeo.
400

Precipitación (mm)

Pluviómetro Moa
Pluviómetro Calentura
300

Pluviómetro Arroyo Bueno

200

100

0
E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Meses

85
Niveles piezométricos (m)

Niveles piezométricos pozo 86, en ultrabasitas
Niveles piezométricos pozo 63, en laterítas

80
75
70
65
60
E

F

M

A

M

J

J

A

S

O

N

D

Meses

Figura 5.12. Relación entre la variación de los niveles piezométricos y la distribución de las
precipitaciones en el área de estudio en 1987. A) Precipitaciones en los tres pluviómetros del área de
estudio (INRH, 1986a, 1986b). B) Niveles piezométricos en las ultramáficas y lateritas (Trutie, 1988).

5.3.4.3. Balance
El balance que presentamos a continuación fue realizado para todo el acuífero aluvial por el
INRH, (1988). Para la determinación del mismo consideraron diferentes hipótesis. Los límites
laterales convencionalmente tomados fueron al este la formación Punta Gorda y al oeste y al
sur las rocas ultramáficas, mientras que al norte se estableció la línea de costa con el Océano
Atlántico. El área de descarga del acuífero aluvial al mar se consideró de 12 km de longitud y

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

151

con un espesor saturado medio de 25 m. La lluvia útil para un periodo de 10 años es de 400
mm/año. La longitud de recarga del río al acuífero en el área afectada por los bombeos es de
500 m. La permeabilidad media del acuífero aluvial de 75 m/día, el gradiente hidráulico de
0.026 y la porosidad del 25%. El área de las presas de residuos es de 6 km2 y la permeabilidad
saturada de la presa de residuos de 1x10-8 m/s. Por otra parte, el espesor medio saturado en el
interior de las presas fue de 4 m y la porosidad media del 63%. Las extracciones por bombeo
estimadas fueron de 8 hm3 al año y unas variaciones del almacenamiento ∆R = ±6 hm3 .
Considerando los valores anteriormente indicados obtuvieron el balance para el acuífero
aluvial que se muestra en la Figura 5.13, correspondiente a un año medio.
Recarga presa de
residuos y de agua
1 hm3

Recarga acuífero
ultrabasitas
22 hm3

Recarga inducida
del Río Moa
3 hm3

Recarga de la
Lluvia
4 hm3

Entradas

Acuífero aluvial
62 hm3±∆R=0
Salidas
Extracciones
por bombeo
8 hm3

Descarga al Mar, al río
Moa y los pantanos
22 hm3

Figura 5.13. Representación esquemática del balance hidrológico en el acuífero aluvial considerando
un año medio (INRH; 1988).

5.3.5. Características físico-químicas de las aguas subterráneas
En este apartado se describen los resultados de los análisis de las aguas subterráneas
muestreadas durante la campaña de campo, realizada en noviembre de 1996, correspondiente
a los acuíferos aluviales y al de las rocas ultramáficas. Los datos de las diferentes propiedades
físico-químicas se muestran en el Anejo I. El objetivo de este apartado es señalar las

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

152

principales características físicas, químicas y las sales disueltas que controlan la composición
química de las aguas subterráneas y su posible origen.
Turbidez: en el acuífero de las rocas ultramáficas se encuentra con valores cercanos a la
unidad 1 ppm de SiO2. En las aguas subterráneas del acuífero aluvial se han encontrado
valores superiores a 2 ppm de SiO2 (puntos 12 al 17), lo que al parecer es un indicativo de la
existencia de materiales coloidales en el medio.
Conductividad: en el agua del acuífero de las rocas ultramáficas oscila entre 100 y 500 µS/cm
y para el aluvial entre 200 y 7300 µS/cm. Los valores más altos de la conductividad se
asocian con las muestras de los pozos del 12, 13, 14, 16 y 17 cercanos a la presa de residuos
del proceso metalúrgico SAL, estas muestras de agua son las más ricas en sulfato, magnesio y
metales disueltos.
pH: los valores para el acuífero de las rocas ultramáficas y del aluvial no afectadas por los
vertidos de las aguas residuales oscilan entre 6.7 y 8.2. En el acuífero aluvial los valores más
bajos se encuentran en los pozos cercanos a la presa de residuos II (Figura 5.14).
Alcalinidad: los valores en las aguas de las rocas ultramáficas oscilan entre 1 y 5 meq/L. En
las aguas del aluvial varía entre 1 y 6 meq/L, pero se aprecia un incremento a medida que nos
acercamos a la presa de residuos (Figura 5.14).
Dureza: la dureza de las aguas subterráneas se debe fundamentalmente a la presencia del
magnesio. En las aguas de las rocas ultramáficas es de 1-3 meq/L; en el aluvial presenta un
amplio rango de variación, con valores entre 1.7 y 103 meq/L, situándose los valores más
elevados en los pozos cercanos a la presa.
Oxígeno disuelto: para las rocas ultramáficas el contenido de oxígeno disuelto es superior a
1.5 mg/L. En el caso de las aguas del acuífero aluvial se ha encontrado la presencia de
oxígeno disuelto en concentración superior a 1.5 mg/L. De acuerdo con el contenido de
oxígeno, puede considerarse que en los acuíferos existe un medio oxidante.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

153

DQO: en las aguas del acuífero aluvial es baja entre 0.2-0.7 mg/L lo que denota que no existe

Alcalinidad (meq/L de HCO3=)

prácticamente materia orgánica ni metales que puedan ser oxidados.
8
6
4
2
0
0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

8.5

pH

8.0
7.5
7.0
6.5
Distancia a la presa (m)
Ptos 1-6

Ptos 7-10

Ptos 12-17

Figura 5.14. Variación del pH y la alcalinidad en el área del acuífero aluvial estudiada en función de
la distancia a la presa del residuo SAL.

TSD: en las aguas de las rocas ultramáficas es muy bajo con concentraciones entre los 50 y
250 mg/L. En las aguas del acuífero aluvial el total de sales disueltas se incrementa a medida
que nos aproximamos a la presa del residuo SAL, en los puntos del 12 al 17 supera los 2000
mg/L, siendo los elementos mayoritarios el sulfato y el magnesio. La representación de la
relación entre conductividad y TSD para el acuífero aluvial muestra la existencia de tres
grupos de aguas según su mineralización y grado de contaminación (Figura 5.15). El grupo 1
está representado por los pozos 1 al 6 y 11, el grupo 2 por los pozos 7 al 10 y el grupo 3 por
los pozos del 12 al 17.
Calcio (Ca): en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas su presencia está asociada a
la meteorización de los diques de gabros existentes en las rocas ofiolíticas y específicamente a
la disolución de la plagioclasa. La concentración en las aguas de las rocas ultramáficas es
muy baja con valores entre 3 y 4 mg/L generalmente. En el acuífero aluvial es muy variable,

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

154

entre 14-201 mg/L. La mayor concentración en el acuífero aluvial se presenta en los pozos
cercanos a la presa del residuo (Figura 5.16).
Conductividad (mhom/cm)

2.0

1.5

3

1.0

2
1

0.5

y = 0.0018x - 0.1505
R2 = 0.98

0.0
0

200

400

600

800

1000

1200

TSD (mg/L)

Figura 5.15. Relación entre la conductividad y el total de sólidos disueltos (TSD) en el acuífero
aluvial.

Magnesio (Mg): la concentración en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas es baja
con rangos entre 9-10 mg/L y procede de los procesos de meteorización de los feldespatos
magnésicos (olivino, ortopiroxenos, clinopiroxenos). El contenido de magnesio en el acuífero
aluvial se incrementa en la misma medida que nos acercamos a la presa de residuos, donde la
concentración de magnesio supera los 1000 mg/L (Figura 5.16).
Sodio (Na): su origen es debido fundamentalmente a las precipitaciones atmosféricas. Este
elemento sufre un proceso de concentración por la evaporación que tiene lugar en el área de
estudio. La concentración en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas es de 6 a 7
mg/L. En el acuífero aluvial la concentración es variable, entre 4-37 mg/L, incrementando su
valor a medida que nos acercamos a la presa de residuos (Figura 5.16).
Potasio (K): el aporte a partir del agua de lluvia es pequeño, entre 0.06-0.08 mg/L. La
concentración en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas es inferior a 1 mg/L. En las
aguas del acuífero aluvial su concentración es generalmente inferior a 1.5 mg/L. La baja
concentración es debida a los procesos de intercambio y al ser fijado por el material arcilloso
que se encuentra en la corteza laterítica y el acuífero aluvial.
Bicarbonato (HCO3): procede de la hidrólisis de los silicatos de las rocas ultramáficas, junto
con el CO2 que acompaña las aguas meteóricas y la incorporación del CO2 atmosférico. En las
rocas ultramáficas su concentración es generalmente inferior a los 200 mg/L, ocasionalmente

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

155

aparecen puntos de agua con concentraciones de hasta 500 mg/L. La concentración en el
acuífero aluvial es variable, entre 118 y 421 mg/L, incrementando su valor a medida que nos
acercamos a la presa de residuos. (Figura 5.16).
450

60
Cl-

HCO3=

6000
SO4=

400

5000

50

Concentración (mg/L)

350

4000

300

40

250

3000

30
200

2000

150

20

100

1000

10
50

0

0

0
0

200

0

400

250

200

250

200

Ca2+

200

200

150

150

400

10000

Na2+

Concentración (mg/L)

0

400

Mg2+

1000

100
100

100

50

50

0

10

1

0
0

200

400

Distancia a la presa (m)

0

200

400

Distancia a la presa (m)

0

200

400

Distancia a la presa (m)

Figura 5.16. Concentración de los elementos mayoritarios en el agua del acuífero aluvial en función
de la distancia a la presa de residuos del proceso de lixiviación ácida.

Sílice (SiO2): la sílice presente en las aguas es el resultado de los proceso de meteorización a
que están sometidos los silicatos que conforman las rocas ultramáficas del área de estudio
(olivino, ortopiroxeno, clinopiroxenos y piroxeno). La concentración varía entre 7 y 112 mg/L
en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas y entre los 13-27 mg/L en las aguas del
acuífero aluvial.
Cloruro (Cl): el origen del ión cloruro en las aguas subterráneas está asociado a las
precipitaciones atmosféricas y su concentración por evaporación en el terreno. La

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

156

concentración en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas es 11 y 18 mg/L, mientras
que en el acuífero aluvial varía entre 13 y 51 mg/L. La existencia de una concentración mayor
en los puntos del acuífero aluvial en la medida que nos acercamos a la presa de residuo del
proceso SAL, se debe a la recarga inducida de los lixiviados de ésta (Figura 5.16).
Sulfato (SO4): en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas procede fundamentalmente
de la precipitación atmosférica y su concentración por procesos de evaporación. Pequeñas
cantidades de sulfato pueden deberse a la oxidación de los sulfuros diseminados en las
peridotitas y harzburguitas entre los que se encuentran la pirrotita (Fe1-xS), pentlandita
(S8(Fe,Ni)9), cubanita (Cu2FeS2), calcopirita (CuFeS2) y en menor medida calcosina (SCu2).
Es probable que las emanaciones gaseosas de los procesos metalúrgicos desarrollados en el
área constituyan otra fuente que aporte sulfato al medio. La concentración de sulfato en el
acuífero de las rocas ultramáficas es de 3 a 9 mg/L, mientras que en el acuífero aluvial
presenta amplios rangos de concentración variando desde 200 a 4800 mg/L.
Nitrato (NO3): las concentración de nitrato no son importantes en ninguno de los puntos de
muestreo. En las aguas subterráneas no contaminadas se han encontrado valores superiores a
los 12 mg/L. En los puntos 38, 39 y 40 se aprecian concentraciones superiores a los 20 mg/L,
esta concentración puede estar asociada con la recarga que provoca la presa de residuos sobre
el acuífero.
El flujo regional procedente de las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas que descargan
en el acuífero aluvial al parecer provoca un efecto regulador sobre la composición química de
las aguas del acuífero aluvial en los puntos de muestreo (7, 8, 9 y 10), donde se observa una
diferencia importante en la concentración de los elementos mayoritarios en comparación con
los puntos del 12 al 17.
Si analizamos la Figura 5.16, al parecer el efecto de la recarga inducida sobre el acuífero
aluvial se limita a los primeros 100 m, en lo que probablemente tenga cierta influencia la
convergencia de los tres flujos en el área de bombeo: el flujo regional, el de la presa de
residuos y el de los recursos atraídos por el bombeo desde el río Moa.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

157

5.3.6. Clasificación de las aguas subterráneas
De acuerdo a la concentración de las especies mayoritarias las aguas subterráneas de las rocas
ultramáficas se clasifican como bicarbonatadas magnésicas (Figura 5.17). Para el acuífero
aluvial en función de los elementos mayoritarios, se pueden distinguir dos tipos de aguas:
bicarbonatado-magnésicas (puntos 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 11) y sulfatado-magnésicas (puntos 7, 8,
9, 10, 12, 13, 14, 15, 16, y 17) (Figura 5.18).

Figura 5.17. Diagramas de Stiff modificados para las aguas del acuífero de las rocas ultramáficas,
Moa (Noviembre de 1996).

De acuerdo a la dureza las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas se clasifican como
aguas blandas de muy baja mineralización. En el acuífero aluvial se pueden diferenciar 4
grupos de muestras formados por los puntos 1 al 7 aguas blandas, 8 y 9 ligeramente duras, 10
moderadamente dura, el resto (puntos 12 al17) muy duras.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

158

De acuerdo con el TSD, las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas se clasifican como
aguas dulces, mientras que en el acuífero aluvial se pueden diferenciar dos grupos: aguas
dulces, con una mineralización menor de 2000 mg/L (puntos 1,2,3,4,5,6,7,8,,9,10 y 11) y
salobres las que presentan una mineralización mayor a 2000 mg/L (puntos 12 al 17).
Según el contenido de sulfatos, el agua del acuífero aluvial los puntos 12,13,14,16 y 17 se
clasifican como selenitosas.

Figura 5.18. Diagramas de Stiff modificados para las aguas del acuífero aluvial y tres puntos de las
aguas superficiales del río Moa (Noviembre de 1996).

5.3.7. Análisis de la contaminación de las aguas subterráneas
Este apartado se centrará en la presencia de Cr, Ni, Mn, Fe, sulfato y Mg en las aguas
subterráneas de las rocas ultramáficas y en el acuífero aluvial. El análisis de la concentración
de los metales en las rocas ultramáficas nos permite establecer el fondo geoquímico natural
correspondiente al Cr, Ni, Mn, Fe, SO4 y Mg, en segundo lugar analizaremos la
contaminación del acuífero aluvial. El análisis de los diferentes contaminantes se realiza
atendiendo a:

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

I)

159

Al fondo geoquímico natural (FGN), establecido en función de los resultados de
diferentes trabajos previos a la actividad minero-metalúrgica.

II)

A los valores límites admisibles para agua potable (VLAP), establecidos por la
Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los elementos estudiados (Ni, Cr, Mn, Fe, SO4 y Mg), presentan una estrecha relación con
la mineralización de los materiales geológicos y los residuos de la zona, que en algunos
casos presentan concentraciones por encima del VLAP. Por ello, el conocimiento del
fondo geoquímico es de gran valor para poder diferenciar el aporte natural de los
diferentes elementos del aporte antropogénico
Se debe destacar, que no es objetivo de este trabajo el estudio de los procesos físico-químicos
debido a la actividad de microorganismos que afecta el comportamiento de algunos metales.
Según la literatura el Fe y el Mn, están afectados en muchos casos por la presencia de
determinados tipos de bacterias acidofólicas y catalizadoras comunes para diferentes
condiciones ambientales existentes en el planeta tierra, entre las que se pueden señalar
géneros tales como Crenothrix, Lectotrhric, Gallionella (Viñals, 1981) y Thiobacillus
Ferrooxidans (Fernández Rubio, 1981). Para el Cr se ha estudiado la existencia de más de 14
bacterias que pueden actuar en los procesos de oxidación-reducción de este elemento en
diferentes condiciones ambientales (Fendorf et al., 2000). Mientras que se han hecho estudios
de la biodegradación del Ni (Francis et al., 1996).
5.3.7.1. Metales pesados, hierro, magnesio y sulfato en las aguas subterráneas de las
rocas ultramáficas: fondo geoquímico natural
Se mencionarán aquí aquellos elementos de origen natural que se encuentran en las aguas
subterráneas de las rocas ultramáficas en concentraciones apreciables y que en algunos casos
son superiores al valor límite admisible para agua potable (VLAP), establecido por la OMS.
Manganeso (Mn): la concentración varía entre 0.04-0.05 mg/L. Como se puede ver la
concentración en las áreas no afectadas por la minería se encuentra muy cercana al VLAP
(0.5 mg/L) y en algunos se encuentra en el límite admitido (Anejo I).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

160

Níquel (Ni): en el acuífero de las rocas ultramáficas se presentan en concentraciones bajas
con un valor medio de 0.02 mg/L, muy inferior al VLAP (0.5 mg/L).
Hierro (Fe): las concentraciones de hierro total en las aguas de las rocas ultramáficas son
inferiores a 0.08 mg/L, muy inferior al VLAP (1 mg/L). Su origen se debe a la disolución de
los silicatos férricos, aunque es probable que parte de este hierro (Fe2+) se deba a la oxidación
de los sulfuros existentes en las peridotitas.
Cromo (Cr): la concentración de Cr en el agua de las rocas ultramáficas es de del orden de
0.001 a 0.002 mg/L, muy inferior al valor límite (0.05 mg/L).
Cobalto (Co): se han detectado en las aguas subterráneas las rocas ultramáficas con valores
de 0.004 mg/L. En este elemento no hay un límite mínimo definido aunque se asume el
mismo que el del níquel.
Aluminio (Al): se ha detectado pequeñas concentraciones en las aguas subterráneas de las
rocas ultramáficas con valores entre 0.006-0.05. En este caso el límite no está establecido con
claridad se establece normalmente 1 mg/L.
Sulfato (SO4): la concentración de sulfato en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas
varía entre 5 y14 mg/L, muy inferior al VLAP (250 mg/L).
Magnesio (Mg): la concentración de magnesio en las aguas subterráneas oscila entre 8 y 50
mg/L, inferior al VLAP (150 mg/L).
5.3.7.2. Contaminación de las aguas subterráneas del acuífero aluvial
En el acuífero aluvial se encuentran concentraciones de Cr, Ni, Mn, Fe, Mg y SO4 que
sobrepasan en gran medida los valores existentes en las aguas subterráneas del aluvial antes
de la construcción de la presa de residuos. En la Figura 5.19A se aprecia como la
concentración de metales Cr, Ni, Mn e Fe en el acuífero aluvial decrece a medida que
aumenta la distancia a la presa, como resultado de la dilución de la pluma contaminante por el

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

161

flujo del agua subterránea y la retención de los metales por la matriz del medio poroso del
acuífero.
Cromo: la presencia de cromo hexavalente (CrVI) ha sido detectada en todos los puntos de
agua muestreados, con valores entre 0,01-1,60 mg/L. La concentración de Cr supera el VLAP
(0.05 mg/L) en los puntos 8, 10, 11, 12, 13, 14,16 y17 (Figura 5.19A). Su presencia es debida
al lixiviado de la presa de residuos y es posible que su movilidad esté facilitada por la
existencia de un medio oxidante en el acuífero. Puede ser adsorbido en la superficie de los
óxidos de Fe y Mn en forma coloidal (compuestos amorfos), presentes en la matriz del medio
poroso y en el agua del acuífero. La solubilidad del Cr(VI) está controlada fundamentalmente
por los valores del pH, en la medida que aumenta el pH disminuye su concentración.
Manganeso (Mn): la concentración de manganeso en el acuífero aluvial oscila entre 2,1 y 8,3
mg/L. Todas las muestras del acuífero aluvial presentan una concentración superior al VLAP
(0.5 mg/L). Dado que la solubilidad del Mn es limitada para pH&gt;6 (Viñals, 1981, Fernádez
Aller, 1981, Weng, et al.,1994), es muy probable que la mayor parte de este elemento pueda
encontrarse en forma de partículas coloidales (materia amorfa). La existencia de manganeso
en las aguas subterráneas puede tener su origen en el manganeso amorfo presente en el corte
laterítico desarrollado sobre las rocas ultramáficas de la región. La presencia de manganeso
amorfo en las lateritas de la región de Moa ha sido reportada por diferentes investigadores
(Rojas y Orozco, 1994, Almaguer, 1995, Barros et al., 2001).
Níquel (Ni): los valores en el acuífero aluvial se incrementan en dirección opuesta a las líneas
de flujo con valores entre 0,01 y 0,09 mg/L. La concentración de Ni en los puntos 12, 13, 14 y
17 es superior al VLAP (0.05 mg/L). La solubilidad del Ni es limitada para pH mayor que 6
(Fernández Aller, 1981, Día et al., 2000), puede ser que parte de éste se mueva asociado a
partículas coloidales.
Hierro(Fe): la concentración en el acuífero aluvial afectado por los lixiviados de las
escombreras de residuos presenta grandes rangos de variación. Para el Fe2+ entre 0.035 y 0.44
mg/L. El Fe3+ no se encuentra en ninguna de las aguas estudiadas en la zona debido a que
precipita como hidróxido a pH≥4.3 (Viñals, 1981, Fernández Aller, 1981). El hierro total se

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

162

encuentra con concentraciones entre 0,02 y 5,1 mg/L. Las concentraciones de hierro total en
las aguas es superior al VLAP (1 mg/L) en los puntos 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 16 y 17.
6
Concentración (mg/L)

Fe(Total)
4

2

0
0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

10.0
Concentración (mg/L)

Cr6+
1.0

0.1

0.0
0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

10
Concentración (mg/L)

Mn
8
6
4
2
0
0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

0.10
Concentración (mg/L)

Ni
0.08
0.06
0.04
0.02
0.00
0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

Distancia a la presa (m)
Ptos 1-6

Ptos 7-10

Ptos 12-17

VLAP

FGN

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

163

Figura 5.19A. Variación de la concentración de los principales contaminantes en el acuífero aluvial
(Ni, Fe, Mn, Cr). Línea continua valor límite admisible (VLAP) y línea discontinua fondo geoquímico
natural (FGN).

En la Figura 5.19B se representa la concentración de los contaminantes metálicos Cr, Ni, Mn
y Fe de acuerdo con la ecuación 5.1, donde FGN, es el fondo geoquímico natural del metal
analizado, Cwac, del metal analizado en el agua del acuífero aluvial y Cwre, concentración
del metal analizado en el agua intersticial del residuo.
(Cwac-FGN)/Cwre-FGN)

(5.1)

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

164

(Cwac-FGN)/(Cwre-FGN)

0.10

Mn
0.05

0.00
10
Di

(Cwac-FGN)/(Cwre-FGN)

0.10

i

100
l

1000
( )

Ni
0.05

0.00
10

100

1000

(Cwac-FGN)/(Cwre-FGN)

1.00
Cr
0.50

0.00
10

100

1000

(Cwac-FGN)/(Cwre-FGN)

1.00
Fetotal
0.50

0.00
10

100
Distancia a la presa (m)

1000

Figura 5.19B. Normalización de la distribución de los contaminantes metálicos en el acuífero aluvial.

La Figura 5.19A, permite apreciar que la movilidad de los contaminantes en el acuífero es
diferente, siendo en el caso del Cr en el que se aprecia una marcada diferencia entre los pozos
situados al lado de la presa (primeros 40 m) y el resto de los pozos en el aluvial, como cabria
esperar. En todos los casos se observa que el incremento es exponencial en la medida que nos
acercamos a la presa de residuos.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

165

Sulfatos (SO4): para los puntos 12, 13, 14, 16 y 17 cercanos a la presa de residuos la
concentración es muy elevada (1800-4800 mg/L). La alta concentración de sulfato está
favorecida por la presencia de altas concentraciones de Mg que incrementa notablemente su
solubilidad (Custodio, 1983b). En los puntos 8, 9, 10, 12, 13, 14, 16 y 17 el valor medio de
sulfato supera ampliamente el valor límite admisible para agua potable (VLAP) que es de 400
mg/L.
Magnesio (Mg): se observa contaminación en los pozos 8, 9, 10, 12, 13, 14, 16 y 17,
próximos a la presa de residuos, con valores de concentración entre 430 y 1150 mg/L. El Mg
y SO4 constituyen los elementos mayoritarios en el área del acuífero con mayor influencia de
la recarga inducida de las aguas de la presa de residuos.
El análisis de la relación existente entre los diversos contaminantes muestra que para el Mg y
SO4 es prácticamente lineal (Figura 5.20). En la Figura 5.21 donde se representa: Ni vs Fe, Ni
vs Mn, Mn vs Cr y SO4 vs suma de todos los metales, se observa la existencia de una cierta
correlación y la formación de tres grupos de agua, que quedan muy bien diferenciados en el
gráfico del Cr vs Mn:
1400
R2 = 0,976

1200

Mg (mg/L)

1000
800
600
Ptos 1-6
Ptos 7-10
Ptos 12-17

400
200
0
0

1000

2000

3000

4000

5000

6000

SO4 (mg/L)

Figura 5.20. Relación entre la concentración de sulfato y de manganeso en el acuífero aluvial.

I) representado por los pozos que se encuentran más cerca de la presa (puntos 12, 13, 14, 16 y
17), II) los pozos (7, 8, 9 y 10) situados en el área de influencia del bombeo y de la recarga de
la presa de residuos y III) los puntos de pozos ubicados en las proximidades del río Moa
(puntos 1 al 6) (Figura 5.21).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

166

10

6
5

8

Fe (mg/L)

Mn (mg/L)

4

6

4

3
2

2

1

0
0.00

0.05

0
0.00

0.10

0.05

Ni (mg/L)

0.10

Ni (mg/L)
10.0

10000

I

1000

Cr (mg/L)

SO4 (mg/L)

1.0

100

II

0.1
10

III
0.0

1
0

5

10

15

20

0

Ptos 1-6

2

4

6

8

10

Mn (mg/L)

Fe+Ni+Mn+Cr (mg/L)

Ptos 12-17

Ptos 7-10

Figura 5.21. Relación entre los diferentes contaminantes del agua subterránea del acuífero aluvial.

Los puntos de muestreo con mayor concentración de sulfatos presentan los mayores valores
de concentración en Ni, Cr, Mn e Fe. Se puede apreciar además que existe una buena
correlación entre el sulfato y la suma de los diferentes metales presentes en el agua. Para
todos los puntos muestreados se pueden llegar a diferenciar dos grupos de aguas de acuerdo al
grado de contaminación: I) puntos cercanos a la presa (8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 16 y17) y II)
puntos del área de bombeo (1-7).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

167

El hecho que no hayan precipitado los metales disueltos en el acuífero aluvial debido a las
aguas ácidas que se infiltran desde la presas de residuos puede ser debido a que en las aguas
subterráneas no se ha alcanzado la alcalinidad necesaria para su precipitación, o bien el que
estén asociados a las partículas coloidales (menores de 0.45 micras, pues el agua fue filtrada
por un filtro con ese tamaño de poros) existentes en el agua del acuífero.
En la Figura 5.22 se muestran los resultados de diferentes campañas de muestreo realizadas
en la zona en el período 1963-1996. Del análisis de la evolución de los principales elementos
contaminantes (sulfato, níquel, cromo, manganeso e hierro) se aprecia que la contaminación
del acuífero aluvial ha aumentado en los últimos 30 años debido a los procesos mineros.
1.E+05

Aguas subterráneas acuífero aluvial

Concentración (mg/L)

B

1963
1975
1986
1996

1.E+03

1.E+01

1.E-01

1.E-03
SO4

Ni

CrVI

Mn

Fetotal

Figura 5.22. Evolución de la concentración media de los principales contaminantes en el pozo 7,
acuífero aluvial (datos del INRH).

El efecto del vertido de la escombrera sobre la calidad de las aguas del acuífero aluvial en la
zona de estudio a lo largo del tiempo se puede observar además en la Figura 5.23A. Desde
1975 el contenido en sulfatos del pozo 7 ha pasado de 7 mg/L (valor medio) a 201 mg/L en
1996. El mismo proceso se observa en el valor de la conductividad (Figura 5.23A), como
cabría esperar. Este proceso puede estar acelerado por el proceso de explotación que se
realiza en los pozos de abastecimiento, que han provocado una variación en las condiciones
hidrodinámicas en un sector del acuífero. Considerando los resultados de la evolución del
contenido de sulfato se puede apreciar que su concentración se incrementa a una media de 8
mg/L por año, indicativo del progreso de la contaminación a lo largo del tiempo.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

168

500

Sulfatos (mg/L)

Conductividad (mS/cm)

300

300

200

100

0

100
74

84
Años

94

74

84
Años

94

Figura 5.23A. Representación de la evolución de la contaminación de sulfatos y la conductividad en
el pozo 7 (punto 7) acuífero aluvial (elaborado con datos del INRH 1975-1996).

La elevada mineralización de las aguas, la alta concentración de metales pesados y sulfatos en
el acuífero aluvial de las terrazas del río Moa, así como, la existencia de un gradiente de las
concentraciones de los contaminantes siempre creciente en dirección a la presa de residuos,
confirman el efecto producido por la recarga del lixiviado de los residuos que forman la presa.
El pH de la fase líquida y su composición tienen una acción preponderante en el proceso de
lixiviado, que puede estar favorecido por la existencia de grietas de retracción en la superficie
del embalse que puedan constituir vías para el desarrollo de flujo preferencial.
Conociendo que los procesos de contaminación son función de las características de la fuente
contaminante y del tiempo de permanencia de los contaminantes en el medio, es previsible
que la contaminación del acuífero continúe aumentando a lo largo del tiempo, debido al
incremento del volumen de residuos vertidos a la presa y a las condiciones climáticas de la
región que favorecen la infiltración de las aguas meteóricas (precipitación elevada y una
recarga de más de 400 mm/año).
5.3.7.3. Origen de los metales pesados en el agua subterránea
En la Figura 5.23B se muestran los resultados de los ensayos en Batch realizados con las
muestras de roca, lateritas y residuos (relación 1:10). En todos los casos se aprecia la
capacidad de los materiales naturales y los residuos metalúrgicos para lixiviar metales al
ponerse en contacto con el agua. El residuo es el que presenta los mayores valores de masa

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

169

de metal lixiviada. Considerando estos resultados se puede observar la existencia de dos
fuentes de metales: una de origen natural y otra antropogénica.
Masa lixiviada (mg/kg)

100.0

Cr

Ni

Mn

Fe

10.0

1.0

0.1
Dunita

Gabro

Harzburgitas

Cromitita

Saprolita

Limonita

Residuo (SAL)

Figura 23B. Resultados de los ensayos Batch.

Fuentes naturales de Cr, Ni, Mn e Fe
De los cuatros metales que se encuentran en concentraciones que en determinados casos
superan el VLAP, es de especial interés el Cr hexavalente y en segundo lugar el Ni, pues
presenta un mayor riesgo ambiental debido a los efectos toxicológicos que desarrolla sobre
los seres humanos (Furst, 1971; Hara and Sonada, 1979; Hyodo et al., 1980; Flessel et al.,
1980; Fregert, 1981; Merian, 1991; Hermond and Fechner, 1994; Meyer et al., 1999).
Cromo: Diversos autores han llamado la atención sobre la presencia Cr en los acuíferos
localizados en áreas de afloramientos de rocas ultramáficas, y de las cortezas de
meteorización asociadas (Vardaki y Kelepertsis, 1999; Whalley et al., 1999; Robles-Camacho
y Armienta, 2000). Las rocas ultramáficas, comparadas con otros tipos de rocas, contienen
concentraciones relativamente altas de Cr. En la zona de estudio, las rocas ultramáficas y sus
productos de alteración son los materiales más abundantes, constituyendo una posible fuente
natural de Cr.
Los minerales principales que componen las rocas estudias son olivino, cromita,
ortopiroxenos, clinopiroxenos y plagioclasa. De todas estas fases, las que presentan los
mayores contenidos de Cr son, en orden decreciente, la cromita, el clinopiroxeno y el
ortopiroxeno. La cromita de la cromitita, y la accesoria en la harzburgita, dunita y gabro
presentan valores de Cr2O3, variables entre 36 y 46% en peso. Los clinopiroxenos tienen
valores de Cr2O3 entre 0.90 y 1.53% en peso, mientras en los ortopiroxenos varía entre 0.47 y
0.54% en peso. En cambio, el olivino y la plagioclasa son fases muy pobres en Cr,
normalmente sus contenidos están por debajo del límite de detección de la microsonda

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

170

electrónica. De todo lo anterior se deduce, en principio, que la fuente natural de Cr debe estar
en las rocas que contienen mayor proporción de fases minerales portadoras de Cr (cromita y
piroxenos).
Los resultados obtenidos de los ensayos Batch indican que la roca que más Cr libera al medio
hídrico es la cromitita, y le siguen en orden decreciente la dunita, el gabro y harzburgita
(Figura 5.23B). La mayor liberación de Cr en la muestra de cromitita está en concordancia
con su composición mineralógica, más de un 90% de cromita. En cambio, parece paradójico
que las muestras de harzburgita y gabro que presentan una proporción modal importante de
piroxenos cromíferos transfieran menos Cr al medio hídrico que la muestra de dunita que no
presenta piroxeno en su composición. La respuesta a esta cuestión probablemente esté
relacionada con el diferente comportamiento físico-químico de las cromitas y piroxenos.
Sistemáticamente, las cromitas presentes en las muestras estudiadas tienen una aureola de
alteración a ferricromita a favor de bordes de grano y fracturas (Proenza et al., 1997). Esta
fase de alteración de la cromita se caracteriza por un incremento considerable en Fe3+ y está
muy desarrollada en las cromititas y en las dunitas, en cambio es mucho menor en las
harzburgitas. En estas últimas, las cromitas accesorias, suelen disponerse incluidas en
ortopiroxenos preservándose totalmente inalteradas (Proenza et al., 1997, 1999b). Los
resultados obtenidos en este trabajo evidencian una correlación directa entre el contenido de
Cr liberado al medio hídrico y el grado de alteración a ferricromita que presentan las cromitas
que componen los diferentes tipos litológicos estudiados. Estos resultados, son coherentes con
las conclusiones obtenidas por Robles-Cacho and Armienta (2000). Estos autores sugieren
que la desintegración de los bordes de ferricromita, dada su menor estabilidad físico-química,
es el principal proceso geoquímico que incorpora cromo a los acuíferos encajados en las
unidades ultramáficas de la Sierra de Guanajuato (México).
En el caso de las muestras correspondientes a la corteza laterítica, las dos muestras analizadas
liberan contenidos de Cr similares, siendo ligeramente superior en la muestra representativa
de la zona limonítica. En la corteza laterítica, las cromitas también presentan un marcado
grado de transformación a ferricromita (Friedrich et al., 1987), la cual constituye una fuente
importante de liberación de Cr. Adicionalmente, estas muestras lateríticas se caracterizan
mineralógicamente por presentar proporciones modales considerables de goethita (en la zona
limonítica alcanza valores superiores al 60%), las cuales también potencialmente pueden

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

171

liberar Cr al medio hídrico. Esta fase puede albergar importantes contenidos de Cr en su
estructura. Por ejemplo, Manceau et al. (2000) describen en goethitas naturales valores de
hasta 0.73% en peso de Cr.
Níquel: el origen natural del Ni en las aguas subterráneas asociado a rocas ultramáficas ha
sido descrito por varios investigadores (Kudelasek y Zamarsky, 1971; Formell y Oro, 1980;
Candela y Rodríguez, 1996; Vardaki and Kelepertsis, 1999), en todos los casos se trata de
concentraciones muy bajas inferiores a 0.02 mg/L. De los minerales que componen el corte
laterítico formado sobre las rocas ultramáficas es la goethita la que presenta mayor
concentración de Ni (hasta 1.3% en peso) (Barnes and O´Neil,1978, Golightly, 1981; Rojas y
Orozco, 1994). En las rocas ultramáfica los portadores de Ni son el olivino (0.4 - 0.5% en
peso) y la serpentina (0.2-0.3% en peso). De acuerdo con los resultados de los ensayos Batch
las muestras que mayor cantidad de Ni liberan al medio hídrico son las de la zona saprolítica
en primer lugar donde el contenido de Ni puede llegar al 3% en peso (Golightly, 1981;
Friedrich et al., 1987) y en orden decreciente le siguen la zona limonítica del corte laterítico.
Mientras que en el caso de las rocas la que mayor masa libera es la harzburgita donde el
contenido de NiO es entre 0.2 y 0.3% (Figura 5.23A).
Parte de las concentraciones detectadas en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas
puede deberse a la oxidación de las pequeñas concentraciones de sulfuros de Ni existentes en
las rocas ultramáficas. Estos resultados se corresponden también con los trabajos de
Kudelasek y Zamarsky, (1971), INRH, (1971), Formell y Oro, (1980) y Candela y Rodríguez,
(1996), donde se reportan concentraciones de Ni, en aguas subterráneas en rocas ultramáficas
con pH&gt;7.
Manganeso: la concentración de manganeso en las rocas ultramáficas es del orden del 0.01%
en peso, mientras que en los materiales de alteración que forman la corteza laterítica puede
llegar al 0.12% en la parte superior del corte (Golightly, 1981). La existencia de manganeso
en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas puede tener su origen en el manganeso
amorfo presente en el corte laterítico desarrollado sobre las rocas ultramáficas de la región.
La presencia de manganeso amorfo en las lateritas de la región de Moa ha sido reportada por
diferentes investigadores (Rojas y Orozco, 1994, Almaguer, 1995, Barros et al., 2001).
Hierro: en los materiales geológicos que conforman el medio de los dos acuíferos estudiados
el Fe es uno de los elementos más abundantes y su concentración es variable desde un 9% de

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

172

Fe2O3 en la roca madre hasta un 77% en los materiales que forman la corteza laterítica (Rojas
y Orozco, 1994, Almaguer, 1995). Su origen en acuíferos naturales de rocas ultramáficas esta
asociado generalmente a la disolución de los silicatos férricos (Custodio, 1983b). Aunque en
este caso es probable que parte de este hierro (Fe2+) se deba a la oxidación de las pequeñas
concentraciones de sulfuros existentes en las rocas ultramáficas. La concentración de Fe
detectada en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas es coherente con los resultados
de Kudelasek y Zamarsky, (1971), Formell y Oro, (1980). En las aguas que circulan por las
rocas ultramáficas de la región de Moa ha sido reportada la presencia de Fe2+ (0.1 mg/L) y
Fe3+ (0.15-1.5 mg/L) para pH entre 7.1 y 7.4 (Formell y Oro, 1980).
Fuente antropogénica de Cr, Ni, Mn e Fe
En nuestro caso el aporte antropogénico de estos cuatro metales está relacionado con la
infiltración de los lixiviados de la presa de residuos, los cuales presentan un pH ácido. La fase
sólida está compuesta por diferentes minerales entre los que se encuentran, hematita (6975%), cromoespinelas (2.1-2.8%), gibbsita (1.4-6%) y yeso (2.5-5.6%). La concentración en
peso de los elementos mayoritarios es: un 47% de Fe; 0,48% Mn; 0,08% Ni; 0,011% Co;
4,3% Al; 0,044% Mg; 0,042 Cu; 0,05% Zn; 1,65% Cr. El agua intersticial de los residuos que
es la que se infiltra a través de la base de la presa presenta un pH medio de 4.1 con la
siguiente concentración en sales disueltas: 4000-4500 mg/L SO4, 120 mg/L de Mn, 220 mg/L
Mg, 530 mg/L de Ca, 36 mg/L de Na y 1.67 mg/L de Cr+6.
El hecho de que los metales en el acuífero aluvial se encuentren en solución se debe a la
existencia de un medio oxidante que facilita su movilidad y a la baja alcalinidad del medio.
En la medida que nos alejamos de la presa, la contaminación de las aguas disminuye
exponencialmente, hasta una distancia de 250 m, a partir de la cual la concentración de los
metales es bastante uniforme indicativo de la existencia de un fondo natural relativamente alto
en el acuífero aluvial (Figura 5.19).
5.3.8. Calidad de las aguas de los acuíferos aluvial y el acuífero de las rocas ultramáficas
La calidad de las aguas subterráneas está determinada por cuatro grupos de características:
físico-químicas, bacteriológicas, biológicas y radiactivas. En nuestro caso nos centraremos en
el primer grupo pues los restantes parámetros no presentan valores significativos en el área de
estudio (Anejo I).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

173

Las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas se clasifican como potables, pues ninguno de
los elementos químicos disueltos en el agua supera la normativa vigente por la Organización
Mundial de la Salud (OMS).
En las aguas del acuífero aluvial se puede comprobar la existencia de dos grupos formados
por los puntos del 12, 13, 14, 16 y 17 que superan todos los indicadores químicos en cuanto a
concentración máxima permitida por la OMS y los puntos del 1 al 6 que no cumplen los
criterios de concentración máxima admisible para el Fe y el Mn.
Es de señalar que el agua bombeada del acuífero aluvial es enviada a una planta de
tratamiento de agua que garantiza la calidad del agua de abastecimiento a la población de
Moa y la industria, pues el tratamiento para eliminar los metales debido a su baja
concentración es aun económicamente factible.
5.3.9. Cálculo de mezclas de agua en el acuífero aluvial
Si analizamos la representación gráfica de los resultados analíticos en el diagramas Piper
(Figura 5.24) se puede comprobar que se superponen los campos de distribución de las aguas
superficiales y los de las aguas subterráneas, así como el campo de distribución de las aguas
intersticiales del residuos SAL y las aguas subterráneas del aluvial. Esto es un indicativo de
que en el acuífero se producen dos tipos de mezclas de agua:
1) Las aguas del río se mezclan con las del acuífero, debido a los bombeos que se
desarrollan en los pozos (1, 2, 3, 4 y 11, Figura 5.10)
2) El agua subterránea se mezcla con el agua que se infiltra como consecuencia del
lixiviado de los residuos, resultado de la recarga inducida que produce la presa sobre
el acuífero. Las aguas del acuífero pasan de bicarbonatadas magnésicas a sulfatadas
magnésicas.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

174
100%

SO4+Cl

Ca+Mg

Mg100%

100%Ca

Na+K100%

100% SO4

100%CO3H+CO3

Cl 100%

Aguas subterráneas del aluvial no contaminadas
Aguas superficiales río Moa
Agua intersticial del residuo SAL
Agua poco contaminada del acuífero aluvial
Agua muy contaminada acuífero aluvial
Dirección del flujo

Figura 5.24. Diagramas de Piper.

Con el objetivo de calcular el porcentaje de mezcla existente entre las aguas del acuífero
aluvial y el lixiviado de la presa de residuos se aplicaron metodologías que permiten
cuantificar los porcentajes mediante métodos químicos y modelos hidrogeoquímicos.
5.3.9.1. Métodos químicos ambientales
El estudio de mezcla de aguas de diferentes orígenes se basa en la utilización de métodos
químicos ambientales, entre ellos hay que destacar las técnicas isotópicas y el balance de un
soluto conservativo, generalmente el cloruro (Davis et al., 1985; Iglesias, 1999; Ghomshei
and Allen, 2000). Para determinar la mezcla de agua existente en el acuífero aluvial
emplearemos el balance del ión cloruro (Cl). El Cl es el más indicado, pues a la diferencia de
concentración existente entre las diferentes aguas que se mezclan, se une la ausencia de
posible intercambio con los materiales que forman el medio poroso, su alta estabilidad

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

175

geoquímica, alta solubilidad, origen conocido y que no deriva de la roca en condiciones del
área de estudio (ausencia de rocas evaporíticas o rocas con minerales de cloruro).
Según Custodio y Llamas (1983), si se tiene un agua C con un contenido de cloruro que es
mezcla de otras dos de contenidos en cloruro, C1 y C2 y su relación en concentración de
cloruro es C1&lt;C&lt;C2, y en el agua C existe una fracción X del agua C1 y 1-X del agua C2, se
debe cumplir que:
C= C1X+ C2(1-X)

(5.2)

por lo que
X=(C- C2 )/( C1- C2)

(5.3)

En nuestro caso C: cloruro en el agua mezcla (punto 13 acuífero aluvial), C1: cloruro en el
agua del acuífero (punto 5), C2: cloruro del agua intersticial del residuo SAL y X: fracción del
agua mezcla.
De acuerdo con este método, se puede apreciar que existe una mezcla importante de agua de
la presa de residuos con las del acuífero, con porcentajes de mezcla que alcanzan hasta el
20%. Así, en el acuífero aluvial se pueden apreciar 3 grupos de aguas: 1-aguas muy
contaminadas ( puntos 12, 13, 14, 16 y 17), 2-aguas afectadas por el cono de depresión debido
a los bombeos (puntos, 7, 8, 9 y 10) y 3- aguas del acuífero aluvial (puntos 1 al 6) (Figura
5.25).
20
Ptos 1-6

1

Ptos 7-10

Ptos 12-17

% de la mezcla

15

10
2

5

3

0
0

50

100

150

200

250

300

350

400

450

Distancia a la presa (m)

Figura 5.25. Representación gráfica del porcentaje de agua de la presa de residuos mezclada con el
agua del acuífero aluvial.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

176

5.3.9.2. Cálculo de la mezcla de agua en el acuífero aluvial mediante un modelo
hidrogeoquímico
Con el objetivo de comprobar la hipótesis de mezcla de las aguas del acuífero aluvial con la
recarga provocada por los lixiviados del residuo (SAL), se utilizó el modelo Hidrogeoquímico
FREEQECI (Parkhurst, 1995) para simular la mezcla. Los datos utilizados son las
propiedades fisicoquímicas (pH, Eh, composición química de los elementos mayoritarios y
trazas) del agua intersticial de la presa de residuos y los pozos 13 y 5 ubicados en un mismo
perfil hidrogeológico, en la dirección del flujo subterráneo.
En la Figura 5.26, se puede apreciar que los resultados obtenidos por el modelo
hidrogeoquímico son coherentes con los del método del balance de cloruros. En el caso de las
aguas del punto 5 se aprecia la existencia de una diferencia en la concentración real y la
calculada del cromo y el oxígeno disuelto, las diferencias son menores en el punto 13. En el
agua intersticial de la presa de residuo el modelo reproduce correctamente la concentración de
los diferentes elementos con la excepción del hierro.
De acuerdo con los resultados del modelo hidrogeoquímico se obtiene una mezcla de las
aguas de recarga producto de la infiltración del lixiviado de la presa de residuos con las del
acuífero aluvial, la proporción de mezcla en el pozo 13 es del 12% muy similar a la obtenida
con el método del balance del cloruro (Figura 5.25).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

177

Concentración (Moles)

1.E-06

1.E-04

1.E-02
Valor real agua intersticial del residuo SAL
Valor simulado agua intersticial del residuo SAL

P
SO
4
Si
O
2

i
O
2

N

a
N

M
g
M
n
N
O
H
4
N
O
3

K

Fe F
2+
Fe
3

Cr Cl
(to
ta
l)

Ca

B

H

CO
3

1.E+00

Concentración (Moles)

1.E-06

1.E-04

1.E-02
Valor real pozo 13 acuífero aluvial
Valor simulado pozo 13 acuífero aluvial

P
SO
4
Si
O
2
P
SO
4
Si
O
2

2
O
2

i

O

N

a
N

K

M
g
M
n
N
O
H
4
N
O
3

Fe F
2+
Fe
3

Cr Cl
(to
ta
l)

Ca

B

H
CO

3

1.E+00

Concentración (Moles)

1.E-08

1.E-06

1.E-04

1.E-02
Valor real pozo 5 acuífero aluvial
Valor simulado pozo 5 acuífero aluvial
i
N

a
N

M
g
M
n
N
O
H
4
N
O
3

K

Fe F
2+
Fe
3

Ca

B

Cr Cl
(to
ta
l)

H

CO
3

1.E+00

Elementos

Figura 5.26. Simulación de la composición química de las aguas del acuífero aluvial y las presas de
residuo. Se supone que la composición en sales del punto 13, es el resultado de la mezcla del agua
intersticial del residuo con el agua del punto 5 en el acuífero aluvial.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

178

5.4. Hidrogeoquímica de las aguas subterráneas
5.4.1. Relaciones iónicas
El establecimiento y análisis de las relaciones iónicas entre los iones disueltos en el agua
permiten establecer el origen de estas y los posibles procesos hidrogeoquímicos
modificadores a que han estado expuestas. Generalmente guardan una estrecha relación con
los materiales geológicos por donde circulan, aunque estos análisis hay que realizarlos con
cuidado y considerando el modelo conceptual de funcionamiento del acuífero (En el Anejo I,
se recogen los parámetros físicos y químicos de las aguas subterráneas).
rNa/rCl: es de 0.93 en el agua de lluvia y en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas
es de 0.91 indicativo de que el origen de éstas son las aguas meteóricas.
rCa/rMg: en el agua de las rocas ultramáficas alcanza valores menores a 1, indicativo del
enriquecimiento en magnesio y calcio que experimentan las aguas de recarga y subterráneas
que circulan por materiales geológicos que presentan un predominio de minerales silicatados
magnésicos y en segundo lugar carbonatos y plagioclasas. En aguas del acuífero aluvial
sucede igual para los puntos del acuífero que no presentan una contaminación importante
(puntos 1,2,3,4,5,6), su valor decrece a medida que nos acercamos a la presa de residuo
llegando a ser de 0.14.
rCl/rMg: las aguas subterráneas del acuífero aluvial tienen un valor menor que 1 debido al
enriquecimiento en magnesio, como resultado de la disolución de los silicatos magnésicos. En
las aguas muy contaminadas del acuífero aluvial es muy inferior a uno, debido a que el agua
que se infiltra de la presa de residuos está enriquecida en magnesio.
rCl/rSO4: en el agua subterránea del acuífero aluvial presenta un valor generalmente menor
que 1, decreciendo en la misma medida que nos acercamos a la presa de residuo. En los
puntos 2, 3 y 4, en el agua de las rocas ultramáficas es superior a 3. Esta ligera disminución
del valor de la relación respecto al del agua de lluvia se debe al posible aporte de sulfato de la
oxidación de los sulfuros diseminados en las rocas ultramáficas

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

179

rHCO3/rCa: en las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas, en el acuífero aluvial y en las
aguas superficiales presenta valores superiores a 1, lo que es indicativo de un enriquecimiento
de estas aguas en bicarbonatos.

kr = 3 rCa (CO3 H ) 2 : el valor kr es siempre positivo, incrementando su valor en la misma

medida en que disminuye la distancia a la presa de residuos. Este incremento del valor kr, esta
relacionado con el incremento de la contaminación de las aguas.

SO4 rCa : normalmente tiene interés para constatar una precipitación o disolución de yeso,
en nuestro caso presenta valores superiores a 10 en los puntos (12,13,14, 16 y 17), llegando
en algunos a valores cercanos a 30. Si combinamos esta información con el valor de kr, y el
conocimiento de que dentro del residuo hay mineral de yeso y gran cantidad de sulfato en
solución es muy probable que se produzca la disolución de una masa importante de sulfatos
en esta zona.
5.4.2. Interacción agua roca (modelo hidrogeoquímico)
Para tener un valor estimado de la distribución proporcional de las diferentes especies iónicas
que controlan la hidroquímica de las aguas del área de estudio y las posibles formas en que se
mueven los principales elementos contaminantes se realizó la modelación geoquímica del
agua de los acuíferos. Para ello los parámetros físicos y químicos de las diferentes muestras
de aguas (Anejo I) fueron introducidos al programa PHREEQCI (Parkhurst, 1995), el cual
asume condiciones de equilibrio para realizar el balance de masas. Con el modelo se
determinaron las principales especies acuosas que para condiciones de equilibrio se
encuentran en las aguas superficiales y subterráneas estudiadas, de acuerdo con las
características del medio analizado. En la Tabla 5.2, se relacionan las principales especies en
que se presentan los principales constituyentes detectados en el agua y las especies iónicas
que se han obtenido con la utilización del modelo.
La alta concentración de sulfatos existentes en el agua subterránea del acuífero aluvial y
especialmente en las muy contaminadas (puntos 12,13,14,16 y17) y el sulfato del agua
intersticial de las presas de residuos, al parecer desempeñan un importante efecto en la

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

180

especiación de los cationes acuosos detectados en las aguas subterráneas, de acuerdo con los
resultados de la simulación. En las aguas intersticiales del residuo SAL y las aguas
subterráneas contaminadas (puntos 12,13,14,16 y17) más del 30% del contenido de Ca, Mg,
Fe2+ y Mn es transportado como complejo SO4-ion. El Fe3+ y el Al3+ se mueven
principalmente como hidróxidos, el resto de los elementos se mueven mayoritariamente en
forma iónica (Tabla 5.2).
Tabla 5.2. Especies acuosas en que se encuentran los principales elementos detectados en las aguas
superficiales y subterráneas (valores medios en % del elemento en la especie de acuerdo al modelo
geoquímico).
Elemento

Especies

Aguas
no
contaminadas del
acuífero aluvial
puntos (l –6)

Agua
Aguas
contaminadas intersticial
puntos (12- residuo SAL
17)

Aguas subterráneas Aguas
ultramáficas puntos superficiales
puntos (19-20)
(25-26)

Ca2+

Ca2+
CaSO4
Mg2+
MgSO4

89.0

59.0
39.0
54.0
44.0
96.0
100
58.0
38.0
84.0

57.0
41.0
52.0
46.0
95.0
100
53.0
44.0

98.0

99.3

97.0

99.4

52.0
15.0
31.0
32.0
66.0
50.0
13.0
30.0

50.0
17.0
33.0
49.0
27.0
51.0
15.0
34.0
11.0
23.0

99.8
100
84.0
15.0
79.0
21
83.0
16.0

99.8
99.0
85.0
12.0
62.0
47.0
96.0

51.0
48.0
82.0
14.0

74.0
26.0
96.0

50.0
48.0

87.0

100.0
73.0
17.0

100.0

98.0

56.0
38.0
100.0

Mg2+
Na+
ClS(6)
C(4)
Fe2+
Fe3+
Mn2+
Al3+

Cu2+
Co2+
Ni2+
Zn2+
Cr6+
Si

ClSO42MgSO4
HCO3CO2
Fe2+
FeHCO3
FeSO4
Fe(OH)2+
Fe(OH)3
Mn2+
MnHCO3
Mn SO4
Al3+
Al(OH)4
Al(OH)2+
AlSO4
Cu2+
CuOH2
CuSO4
Ni2+
Zn2+
ZnHCO3
Zn SO4
CrO42Cr2O72H4SiO4

90.0
99.5
100
78.0
20.0
94.0
48.0
30.0
82.0
29.0
61.0

66.0

100.0

100.0
41.0
17.0
33.0

98.0
98.0

100.0

99.0
100.0

100.0

En las aguas subterráneas del acuífero aluvial no contaminadas y las ultramáficas, así como
en las superficiales todos los elementos se mueven mayoritariamente en forma iónica. Esta

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

181

diferencia en el comportamiento de las aguas no contaminadas (aluvial, ultramáficas y
superficiales) se debe a la baja mineralización que presentan éstas y su pH casi neutro.
5.4.3. Índice de saturación (IS)
Con el objetivo de conocer el grado de saturación de las aguas subterráneas y las aguas
superficiales y residuales con relación a las fases minerales presentes en el medio geológico
estudiado se realizó el cálculo de los índices de saturación (IS). Para ello se empleó el modelo
PHREEQCI (Parkhurst, 1995). Se considera que un agua está en equilibrio si se obtiene un
índice de saturación (logarítmico) igual a cero. En el trabajo hemos considerado
convencionalmente el criterio de que el agua analizada está en equilibrio cuando se tienen
índices de saturación de ±0.5. Este criterio permite tener en cuenta la incertidumbre en los
valores analíticos y en el valor de las constantes termodinámicas. Si la muestra analizada
presenta valores superiores a +0.5 se considera sobresaturada en la especie mineral analizada
y si es inferior a –0.5 se considera que está subsaturada.
A partir de la información analítica disponible (propiedades físicas y composición química de
las aguas) se calcularon los índices de saturación de los minerales: goethita, hematita, cuarzo,
yeso y gibbsita que son las fases minerales que predominan en el contexto geológico del área
estudiada y los residuos mineros. Globalmente las aguas de esta región están sobresaturadas
en goethita y hematita. Al parecer las aguas del acuífero aluvial están en equilibrio con el
cuarzo, mientras que las aguas subterráneas de las rocas ultramáficas se encuentran
subsaturadas, es decir con tendencia a la disolución. En todos los casos las aguas naturales
están en equilibrio con la gibbsita, mientras que las aguas contaminadas están subsaturadas.
En la Tabla 5.3, se dan los resultados de los índices de saturación para los diferentes puntos
analizados. De acuerdo con los IS se pueden diferenciar 4 grupos de agua (Figura 5.27).

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

182

20

Indice de saturación

15

Gohetita

Hematita

Cuarzo

Yeso

Gibbsita

10

3
5

4

2

1

0

-5
10

100

1000

10000

TSD (mg/L)

Figura 5.27. Índice de saturación vs total de sólidos en las aguas subterráneas. 1- Aguas de las rocas
ultramáficas. 2- Aguas del acuífero aluvial. 3- Aguas afectadas por el cono de bombeo del acuífero
aluvial. 4- Aguas de los puntos cercanos a la presa de residuos SAL
Tabla 5.3. Índice de saturación en las diferentes especies minerales.

Aguas
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Acuífero aluvial
Río Moa
Río Moa
Río Moa
Manantial ultramáficas
Manantial ultramáficas
Residuo SAL
Residuo ACL

Punto
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
12
17
18
13
14
16
19
11
18
19
20
22
25

Goethita
2.3
2.3
2.3
3.7
3.1
4.1
3.1
5.9
4.4
3.4
9.3
9.7
4.7
10.4
9.4
10.8
10.4

Hematita
1.6
1.4
1.4
2.7
2.4
2.2
2.8
4.3
3.3
2.0
14.7
15.6
2.6
17.2
16.7
17.0
16.8

2.3
2.0
2.2
4.9
5.6
9.4
8.2

1.3
1.1
1.8
11.2
13.3
14.7
12.1

Cuarzo
-0.1
-0.1
-0.1
-0.1
-0.1
0.2
0.2
0.2
0.2
0.2
0.6
0.2
0.5
0.2
0.0
0.7
0.2
0.2
0.2
0.2
-0.1
-1.2
-1.1
0.2
0.3

Yeso
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-2.7
-0.5
-0.5
-0.5
0.5
0.5
0.5
0.5
0.5
0.5
0.5
-4.3
-4.1
0.5
0.4

Gibbsita
-0.4
-0.4
-0.4
-0.9
-0.8
-1.2
-1.0
-1.0
-1.0
-1.3
-0.4
-0.9
-1.0
-1.3
-1.2
-1.0
-1.2
-0.8
-1.2
-0.8
-1.0
-1.0
-1.0

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

183

De acuerdo con el modelo hidrogeoquímico PHREEQCI, al parecer la acidez del agua
intersticial de los residuos y la de los lixiviados procedente de las presas de residuo (SAL)
que se infiltran al acuífero aluvial está condicionada o controlada principalmente por las
siguientes reacciones químicas:

1
3
Fe 3+ + O2 + H 2 O → FeOOH + 2 H +
4
2
Fe 3+ + 2 H 2 O → FeOOH + 3H +
1
Fe 2+ + O2 + 2 H 2O → Fe(OH )3 + H +
2

Al 3+ + 3H 2 O → Al (OH ) 3 + 3H +
1
3
Mn 2+ + O2 + H 2 O → MnOOH + 2 H +
4
2
mientras que en el acuífero aluvial el CO3=, CO3H- y el CO2 tienden a mantener el equilibrio.
5.5. Conclusiones

- Del análisis de los resultados se desprende que todas las aguas de la región, que no han sido
afectadas por los vertidos de aguas residuales ni por el lixiviado de la presa de residuo, de
acuerdo a la composición de las especies mayoritarias son bicarbonatadas magnésicas.
- El fondo geoquímico de las aguas subterráneas y superficiales en cuanto a la concentración
de los metales Ni, Mn, Fe es elevado. En ninguno de los casos consultados, las aguas del
acuífero aluvial estudiadas con anterioridad a la construcción de las presas de residuo se
reportan concentraciones que superen las normas de potabilidad establecidas por la
Organización Mundial de la Salud (OMS).
- Las explotaciones mineras de níquel y cobalto en la zona han producido un deterioro de la
calidad de las aguas superficiales y subterráneas desde su inicio en 1963, con un marcado
incremento en la última década, donde se aprecian concentraciones de los metales (Ni, Cr, Mn
e Fe) que superan los valores límites admisibles establecidos por la OMS para agua potable.

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

184

- El origen de la presencia de los metales pesados en las aguas superficiales se puede asumir
que es debido al arrastre de sedimentos ricos en metales pesados de las áreas de minería a
cielo abierto durante los periodos de precipitación, el vertido de aguas residuales directamente
al río Cabañas y el drenaje directo de la presa de residuos al río Moa.
- Dadas las condiciones oxidantes de las aguas subterráneas y la baja demanda química de
oxígeno de las diferentes muestras analizadas en el laboratorio se puede suponer que los
metales se encuentran en estado oxidado.
- El comportamiento y distribución de los metales en este contexto hidrogeológico es
diferente en los dos acuíferos (rocas ultramáficas y aluvial) en cuanto a su concentración y
están condicionados por las condiciones de oxidación reducción, pH y las condiciones del
flujo subterráneo.
- En el caso de la concentración de los diferentes iones presentes en el agua del acuífero
aluvial en el momento del análisis se observa un incremento exponencial de estos con
relación a la distancia a la presa de residuos del proceso de lixiviación con ácido sulfúrico. El
mayor efecto de la recarga de la presa de residuos se aprecia en los primeros 100 m.
- La contaminación de las aguas del acuífero aluvial del río Moa se ha producido desde 1975
por el lixiviado de los residuos mineros. Los residuos producen una recarga inducida en el
acuífero con una elevada concentración de sales disueltas, que ha provocado la contaminación
en diferentes metales (Cr, Ni, Mn e Fe), sulfatos y Mg. El incremento de la concentración de
sales en las aguas subterráneas está condicionado por la dirección del flujo y los aportes
procedentes de la recarga inducida por la presa de residuos del proceso de lixiviación con
ácido sulfúrico (SAL). Esta situación puede ser alterada aún más si se incrementan las
extracciones de agua desde los pozos de abastecimiento, lo que provocaría una variación de
las condiciones hidrodinámicas del medio que pueden incrementar la recarga desde la presa
de residuos y con ello acelerar los procesos de disolución precipitación de las diferentes sales
ricas en elementos contaminantes.
- Los resultados de la simulación geoquímica muestran que las aguas se encuentran
sobresaturadas en hematita y goethita que son las fases minerales que predominan en el medio

�Capítulo 5. Hidrología superficial y subterránea

185

geológico y en los residuos, siendo mayor esta sobresaturación en las aguas más
contaminadas. Los iones metálicos en las aguas subterráneas afectados por la contaminación
se presentan en forma de iones complejos asociados al sulfato, bicarbonato e hidróxidos.
- Conociendo que los procesos de contaminación de las aguas superficiales y subterráneas son
función de las características de la fuente contaminante y del tiempo que actúa sobre el
acuífero, es previsible que continúe aumentando a lo largo del tiempo. Este aumento de la
contaminación es debido al incremento del volumen de residuos vertidos a la presa y las
condiciones climáticas de la región que favorecen la infiltración de las aguas meteóricas
(precipitación elevada con una recarga de más de 400 mm/año).

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

185

Capítulo 6. CARACTERÍSTICAS DE LOS RESIDUOS METALÚRGICOS SÓLIDOS
DE LA INDUSTRIA CUBANA DEL NÍQUEL EN MOA
6.1. Introducción
La industria cubana del níquel ubicada en el noreste de la provincia de Holguín (Cuba),
realiza la explotación de los yacimientos lateríticos en el municipio de Moa desde 1963 con
una planta y a partir del 1986 con dos. La explotación de los yacimientos lateríticos se realiza
por el método de minería a cielo abierto. La extracción de concentrado de níquel más cobalto
se realiza con dos procesos metalúrgicos: I) lixiviación con carbonato amoniacal (ACL) y II)
lixiviación con ácido sulfúrico (SAL). Como consecuencia de estos procesos metalúrgicos se
generan grandes volúmenes de residuos, que al culminar el proceso son mezclados, diluidos
en agua y transportados por tuberías en forma de líquido viscoso hasta las presas de residuos
(presas de cola), ubicadas en las terrazas del río Moa. (Foto 6.1).
En la actualidad existen cinco presas de residuo, resultado de los procesos metalúrgicos de
extracción del Ni y Co. Tres en el municipio de Moa que constituye el área de nuestro estudio
y dos en el municipio de Mayarí (Nicaro) (Figura 6.1). La suma del área ocupada por las
cinco presas equivale a unos 10 km2. Presentan una altura en los diques variable entre los 2 y
22 m de altura. El volumen de residuos que en ellas se almacenan supera los 180 millones de
toneladas (Tabla 6.1). De acuerdo al sistema de construcción empleado en el cierre, las balsas
se clasifican como presas de Aguas Arriba de acuerdo con el trabajo de Junghans y Helling,
(1998) (Capítulo 2). El grado de saturación del material en las balsas es variable en función
de la época del año y del lugar en que se encuentre el punto de vertido de los residuos que se
realiza de manera puntual (Foto 6.1).
El vertido de la mezcla (denominada cola) se realiza de manera puntual en uno de los
extremos de la balsa, a partir de ese momento, el líquido comienza a circular por el interior de
la balsa y con ello se produce la precipitación y sedimentación de la fase sólida en
suspensión, mientras que el líquido acompañante es drenado por el otro extremo al río Moa.
Para conocer el comportamiento hidromecánico de estos residuos y caracterizar las diferentes
propiedades fisicoquímicas se han empleado una serie de técnicas y métodos cuyos resultados
se exponen a continuación.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

186

Foto 6.1. Se puede apreciar el vertido y circulación de los residuos mineros en una de las presas de
residuos. Obsérvese la presencia de capas estratificadas de diferentes espesores, así como la presencia
de grietas de desecación en la parte inferior derecha.

Foto 6.2. Grietas de desecación en los meses de julio y agosto en la balsa 3 residuo ACL y 5 residuo
SAL, de la Figura 6.1 (área aproximada de la foto 1 m2).

Las balsas se caracterizan por la presencia de grietas de desecación y estratificación dentro de
los embalses (Fotos 6.1 y 6.2). Las grietas por desecación (fisuras) en la superficie alcanzan
profundidades superiores a los 20 cm y de hasta 5 cm de ancho (Foto 6.2), aspecto que al

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

187

parecer favorece la infiltración de las aguas meteóricas y con ello el proceso de circulación de
los contaminantes hacia el acuífero aluvial de las terrazas del río Moa.

Figura 6.1. Ubicación de las presas de cola en el municipio minero de Moa en Nicaro. Las presas 1, 2
y 3 contiene al residuo del proceso metalúrgico ACL y las presas 4 y 5 contienen a los residuos del
proceso SAL.
Tabla 6.1. Principales características de las presas de estériles.
Presa
Estado
Proceso
Localidad Perímetro
actual
metalúrgico
(m)

1
2
3
4
5

En uso
Inactiva
En uso
Inactiva
En uso

ACL
ACL
ACL
SAL
SAL

Nicaro
Nicaro
Moa
Moa
Moa

≈6 500
≈2 000
≈6 400
≈3 100
≈4 200

Área
(km2)

Altura del
dique (m)

2.2
0.3
3.0
0.7
1.5

14-22
2-4
2-6
1-8
4-8

Millones de
toneladas

≈88
≈17
≈19
≈18
≈45

Los números de las presas se corresponden con la Figura 6.1.

6.2. Características mineralógicas y químicas de los depósitos de estériles
El mineral predominante en los residuos es la hematita, formado mayoritariamente en el
proceso metalúrgico por acción de los productos de lixiviación sobre la goethita (60-80 % del
mineral laterítico inicial que entra al proceso metalúrgico), que es la fase principal portadora

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

188

de níquel (Berezowsky, 1996). Los resultados semicuantitativos de los análisis de los residuos
por difracción de rayos X se muestran en la Tabla 6.2. Se puede observar que existe una
diferencia entre la composición mineralógica de las balsas de residuo correspondientes al
proceso de lixiviación ácida (SAL) y al proceso de lixiviación con carbonato amoniacal
(ACL), fundamentalmente debido al contenido de minerales de aluminio, yeso y magnetita
(Tabla 6.2).
Tabla 6.2. Composición mineralógica de los residuos. Resultados semicuantitativos en % peso.
Proceso
Presa
*Densidad Fórmula de acuerdo
Proceso
3
metalúrgico
(g/cm )
al manual de
metalúrgico
ACL Presa 3
Minerales
mineralogía de Dana
SAL Presa 5
N=5
N=5

Hematita
Magnetita
Cuarzo
Gibbsita
Anatasa
Alunita
Yeso
Serpentina
Chromoespinelas
Minerales de Mn
Ferryhidrita
Magnesita

5.26
5.18
2.65
2.30
3.90
2.60
3.32
2.30
4.3

Fe2O3
Fe3O4
SiO2
Al(OH)3
TiO2
KAl3 (SO4)2(OH)6
CaSO4H2O
Mg3Si2O5(OH)2
FeMgCr2O4

3.96(sintética)
3.3

Fe5O6(OH)33H2O
MgCO3

69-75
0.6-1.2
1.3-3.1
1.4-6
0.02-0.05
8.9-14
2.5-5.6
0.6-1.4
2.1-2.8
0.5-0.7
0.1-0.6
0.1-0.2

60-70
13-23
2-4.2
1-3
0.03-0.06
-0.1-1.2
0.6-1.5
2-4
0.6-1.2
0.4-1.2
No detectada

* Gaines et al., (1997) N: número de muestras.

La composición química del agua intersticial del residuo se determinó a partir del extracto en
pasta saturada de acuerdo con la metodología de Page, (1986). Se aprecia que el agua se
caracteriza por la presencia de una gran cantidad de sales disueltas. Las principales
diferencias de las aguas de poros de los dos residuos son el pH, concentración de sulfatos y
nitrato.
En la Tabla 6.3 se puede ver que en el proceso de lixiviación ácida, la concentración de los
nitratos, es prácticamente tres órdenes de magnitud inferior a la concentración en el residuo
ACL. Mientras que con respecto a la concentración de sulfato se puede apreciar que es cuatro
veces mayor en el residuo SAL que en el residuo ACL. El contenido de metales disueltos es
mayor en el agua intersticial del residuo SAL, esto está favorecido por el pH ácido de la
solución. La conductividad eléctrica es mayor en el residuo ácido. El contenido de sodio es

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

189

tres veces mayor en el residuo SAL que en el ACL. Los contenidos de magnesio son similares
en ambos casos.
Los análisis químicos de los residuos sólidos muestran un elevado contenido de Fe (mayor del
43%) que se encuentra mayoritariamente en forma de hematita (Fe2O3), además se presenta en
otras formas como magnetita (Fe3O4), aluminocromita (FeO(AlCr)2O3), cromita (FeCr2O4),
ferryhidrita y hierro amorfo, así como silicatos complejos tal como se ha identificado por
difracción de Rx,. El azufre en el residuo del proceso SAL se presenta como sulfato cálcico
hidratado (yeso) y alunita o hidroalunita, la presencia de la alunita ha sido reportada también
por Fernández, (1983). El aluminio se encuentra en forma de gibbsita y aluminio amorfo y el
silicio en forma de cuarzo y cuarzo amorfo. La concentración de manganeso es pequeña en
comparación con el hierro y el aluminio, el manganeso se encuentra mayoritariamente en
forma amorfa, aunque se aprecia la presencia de algunos minerales de Mn que no es posible
precisarlos con las técnicas de rayos X (Rx). El cromo se presenta en forma de cromita. La
diferencia entre los contenidos de níquel y cobalto en los dos residuos se debe a la baja
eficiencia del proceso ACL que sólo recupera entre un 75-80 % del níquel original y entre un
40 y 50 % del cobalto. La composición química de ambos residuos se muestra en la Tabla
6.4.
Tabla 6.3. Principales características del agua intersticial de las dos presas de residuos representativas
de los dos procesos metalúrgicos (concentración en mg/L, Eh en mV).
Presa 3
Presa 5
Presa 3
Presa 5
Residuo
ACL
SAL
Residuo
ACL
SAL

K+
Na+
Mg2+
Ca2+
ClSO4=
HCO3=
NO3NO2P3N3Cu2+

3.80
145.80
1012.90
33.20
212.60
1307.20
292.80
3387.10
8.20
3.10
2.09
0.84

3.00
42.00
1352.00
172.00
256.00
5623.00
505.00
3.00
3.54
1.60
n.d.
0.08

Cr+6
Cr(total)
Co2+
Ni2+
Fe(total)
Mn2+
Zn2+
Sr4+
Ti2+
Al3+
V3+
pH
Eh(mv)

0.22
0.32
0.07
0.32
0.02
0.07
0.10
n.d.
n.d.
0.01
n.d.
6.50
325.00

1.95
2.82
0.11
0.51
5.60
120.00
0.49
0.01
n.d.
4.50
n.d.
4.10
422.00

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

190

En las muestras del residuo ACL analizadas se observa entre un 3 y 4.6% de materia
orgánica. Esta fracción orgánica, procedente del uso de petróleo en el proceso metalúrgico, no
es destruida completamente por los procesos posteriores de combustión y lixiviación, y se
mantiene hasta llegar a la balsa de residuos.
Tabla 6.4. Principales componentes de los residuos (contenido de los elementos en % en peso).
Co
Zn
V
Ni
Ba
Cr
Ti
Mn
Mn(amorfo)

SAL
ACL

0.57
0.06

0.42
0.72

0.061
0.231

0.03
0.10

Tabla 6.4. (continuación).
Al
Al(amorfo)

Fe

SAL
ACL

43.58
49.19

4.94
4.80

0.245
0.301

0.01
0.05
Fe(amorfo)

0.140
2.132

0.03
0.03

0.18
0.60

SiO2

0.0028
0.0030
SiO2(amorfo)

4.7
5.2

0.012
0.020

0.53
1.72
S

3.8

*Mayor información en el Anejo II.

La Foto 6.3, muestra una imagen tomada en el microscopio electrónico donde se puede
apreciar que el tamaño de las partículas es relativamente homogéneo. En la misma figura, se
puede observar un cristal de yeso y una partícula esférica constituida por alifáticos derivados
de la combustión del petróleo empleado en el proceso metalúrgico ACL para el tratamiento
del mineral laterítico. El estudio de las fracciones orgánicas se realiza de forma cualitativa
para determinar la existencia de compuestos que representen un determinado riesgo
ambiental.
Entre los compuestos de la materia orgánica detectados, son de especial interés las trazas de
hopanos (Tabla 6.5.), y de esteranos y diasteranos (Tabla 6.6.). Estos compuestos, indican el
origen petrolígeno de la materia orgánica presente en el residuo, ya que son generados
durante la formación del petróleo (Albaigés et al., 1986).
Tabla 6.5. Hopanos identificados.
No
1
2
3
4
5
6
7
8

Compuestos
18α (H),21β (H)-22,29,30-Trisnorhopano(Ts)
17α (H),21β (H)-22,29,30-Trisnorhopano(Tm)
17α(H),21β(H)-30-Norhopano
17α(H),21β ( (H)-Hopano
2α-Metil-17α (H),21β (H)-Hopano
17α(H),21β (H)-Homohopano (22S)
17α(H),21β (H)-Homohopano (22R)
Gammacerano

No
9
10
11
12
13
14
15
16

Compuestos
17α(H),21β (H)-Bishomohopano (22S)
17α(H),21β (H)-Bishomohopano (22R)
17α(H),21β (H)-Trishomohopano (22S)
17α(H),21β (H)-Trishomohopano (22R)
17α(H),21β (H)-Tetraquishomohopano (22S)
17α(H),21β (H)-Tetraquishomohopano (22R)
17α(H),21β (H)-Pentaquishomohopano (22S)
17α(H),21β (H)-Pentaquishomohopano (22R)

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

191

Materia orgánica

Yeso

Foto 6.3. Imagen del microscopio electrónico del residuo ACL, donde se observa una partícula de
materia orgánica de forma esférica en el centro y un cristal de yeso en la parte inferior derecha. Ancho
de la fotografía 25X20 micras.
Tabla 6.6. Esteranos y Diasteranos identificados.
No
1
2
3
4
5
6
7
8

9
10

Compuestos
5α(H), 14β(H),17β(H)-Pregnano
5α(H), 14β(H),17β(H)-Homopregnano
13β (H),17α(H)-Diacolestano (20S)
13β (H),17α (H)-Diacolestano (20R)
13α(H),17β (H)-Diacolestano (20S)
13α(H),17β (H)-Diacolestano (20R)
24-Metil-13β (H),17α (H)-Diacolestano (20S)
5α(H), 14α(H),17α(H)-Colestano +
24-metil-13α(H),17β (H)-Diacolestano (20S)
5α(H),14β(H), 17β(H)-Colestano(20R) +
24-etil-13 β(H),17α(H)-Diacolestano (20S)
5α(H),14β(H), 17β(H)-Colestano(20S)

No
11
12
13
14
15
16
17
18

Compuestos
5α(H),14α(H), 17α(H)-Colestano(20R)
24-Etil-13β (H),17α(H)-Diacolestano (20R)
24-Metil-5α(H),14β(H),17β(H)-Colestano (20R)
24-Metil-5α(H),14β(H),17β(H)-Colestano (20S)
24-Metil-5α(H),14α(H),17α(H)-Colestano (20R)
24-Etil-5α(H),14α(H),17α(H)-Colestano (20S)
24-Etil-5α(H),14β (H),17β (H)-Colestano (20R)
24-Etil-5α(H),14β (H),17β (H)-Colestano (20S)

19

24-Etil-5α(H),14α(H),17α (H)-Colestano (20R)

Para conocer el tipo de petróleo que ha dado origen a estos compuestos se ha calculado
durante el estudio de los hopanos, la relación de los biomarcadores 18α(H),21α(H)-22,29,30Trisnorhopano (Ts) y 17α(H),21α(H)-22,29,30-Trisnorhopano (Tm), resultando:
Ts/(Ts+Tm) = 0.47

(6.1)

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

192

Según los estudios de Seifert y Moldowan (1978), una ratio igual a 0.47 de hopanos, se
corresponde con un petróleo maduro.
La existencia de restos de petróleo en el residuo, la presencia de dibenzotiofeno y derivados
de este, así como de los principales hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAPs) (entre 2 y 6
anillos), son indicativos de un proceso de combustión incompleto del petróleo durante el
proceso metalúrgico (ACL).
Algunos de estos HAPs, están incluidos en la lista de contaminantes peligrosos de la Agencia
Estadounidense de Protección Ambiental (EPA) (Tabla 6.7), y en general, su alta toxicidad en
animales y plantas ha sido ampliamente estudiada y documentada (Verschueren, 1996,
Volkman et al., 1983, Campos et al., 1996), debido a la frecuencia con la que se encuentran
estos compuestos en diferentes matrices y con procedencias u orígenes muy distintos.
Tabla 6.7. En la izquierda los HAPs, presentes en la muestra ACL (pirometalúrgica). En la derecha
aparecen señalados los que se encuentran en la lista de elementos peligrosos de la EPA.
Compuesto
EPA, (1989)
Compuesto
EPA, (1989)

Naftaleno
1-Metilnaftaleno
2-Metilnaftaleno
Fenantreno
Antraceno
Fluoranteno

x
x
x
x
x

Pireno
Benzo(a)antraceno
Criseno + Trifenileno
Perileno
Dibenzotiofeno

x
x
x
x

Los compuestos orgánicos mayoritarios que se han detectado, son hidrocarburos alifáticos
lineales de rango C13-C36 con predominio de los homólogos con número de carbonos par,
característicos de aportes bacterianos (Grimalt y Albaigés, 1987). Se ha detectado la presencia
de metil ésteres con predominio par y máximo en el ácido hexadecanoico. Este tipo de
compuesto está asociado también a aportes bacterianos (Albro, 1976, Alexander et al., 1983,
Connan, 1984). Además se han hallado trazas de azufre elemental (S8), indicativos de
actividad bacteriana. Los citados compuestos, corroboran los procesos de degradación
microbiana que sufre la materia orgánica presente en los residuos mineros ACL. En la Foto
6.4. se muestran dos fotografías del microscopio electrónico donde se observa la presencia de
algas en los residuos.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

193

A

100 micras

B

200 micras

Foto 6.4. Imagen del microscopio electrónico donde se observa la presencia de microorganismos en
los residuos. A) Presa de residuo 3, proceso de lixiviación con carbonato amonical (ACL) y B) presa
de residuo 5, proceso de lixiviación con ácido sulfúrico (SAL).

La muestra del residuo SAL, contiene una menor cantidad de materia orgánica, debido a dos
razones principales. En primer lugar, no se añade petróleo ni otras sustancias orgánicas
durante el tratamiento metalúrgico que originan los residuos. En segundo lugar, si hubiese
residuos de materia orgánica que se pudieran encontrar en el material, estos serían destruidos
por el ácido sulfúrico durante la lixiviación ácida de los metales. Todo ello se corrobora en el
contenido de materia orgánica medido electroquímicamente, así como el análisis realizado
mediante cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas. Ambos métodos
registraron cantidades inapreciables de materia orgánica soluble. Por el método de calcinación
(Page, 1986), el contenido de materia orgánica presenta una media de 0.6%.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

194

6.3. Características físico-mecánicas
Para caracterizar las propiedades físicas y mecánicas básicas de los residuos de la presa 3
(Figura 6.1.), se han realizado ensayos granulométricos mediante sedimentación y tecnología
láser y se han determinado los límites de Atterberg y las humedades y densidades “in situ”. La
deformabilidad del material se ha determinado mediante ensayos edométricos y la medida del
módulo de deformación en ensayos de compresión simple. La resistencia se ha determinado
en ensayos de compresión simple, tracción directa e indirecta (ensayo Brasileño), corte
directo drenado, triaxiales con rotura no drenada y triaxiales cíclicos.
6.3.1. Propiedades físicas básicas
El peso específico de las partículas es muy elevado, superior a 3.8 mg/kg en el caso de los dos
residuos (Tabla 6.8). Estos resultados de un peso específico tan elevado son coherentes con
los estudios de Swarbrick and Fell, (1992), en este trabajo se encuentra que las minas de
hierro estudiadas presentan un valor del peso específico entre 3.76 y a 3.84, mientras que en
otros tipos de minas este peso específico es significativamente inferior.
100
ACL (Sedimentación)
ACL (Láser)
SAL (Sedimentación)
SAL (Láser)

% en peso

80

60

40

20

0
1

0.1
0.01
0.001
Diámetro de las partículas (mm)

0.0001

Figura 6.2. Curvas granulométricas de los residuos de la industria cubana del níquel.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

195

Los residuos de la industria cubana del níquel se caracterizan por una granulometría muy fina.
A partir de los resultados granulométricos mediante láser se obtuvo que el 100% del material
presenta una granulometría con diámetro inferior a 200 micras. Como se puede ver en la
Figura 6.2, el 92 % de su peso se corresponde con una granulometría inferior a las 80 micras.
Las curvas obtenidas por ambos métodos (láser y sedimentación) no son idénticas (Figura
6.2.), esta diferencia puede deberse a la formación de agregados durante el proceso de
sedimentación a causa del carácter magnético del residuo y al hecho de que en el ensayo
mediante láser se emplea ultrasonido para disgregar las partículas.

20 micras

Foto 6.5. Granulometría de una muestra del residuo ACL en una imagen del microscopio electrónico.

Según la distribución granulométrica y los límites de Atterberg, el material se clasifica como
un limo de muy bajo límite líquido. Según el índice de plasticidad (IP) el material presenta un
comportamiento poco plástico. En la Tabla 6.8 se presentan las principales características
físicas de este material, que se caracteriza por presentar humedades muy altas, así como un
bajo límite líquido y baja plasticidad.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

196

6.3.2. Ensayos edométricos
La Figura 6.3, muestra los resultados de ensayos edométricos realizados sobre muestras
remoldeadas de la presa de residuo número 3 en la Figura 6.1. Las muestras fueron
compactadas estáticamente hasta densidad seca de 1.39 g/cm3 y una humedad inicial de 44% y
grado de saturación igual a uno. En condiciones saturadas, el índice de compresión, Cc, es de
0.26 y el de hinchamiento, Cs, es de 0.05. La deformabilidad de estas muestras remoldeadas
es algo mayor que la medida en muestras inalteradas de las otras presas existentes en el área
(Heredia, 1980), en la Tabla 6.9 se indica el orden de magnitud de Cc medido por Heredia,
(1980). Con las condiciones iniciales citadas, la estructura del material es muy colapsable.
Cuando se carga una muestra con su humedad inicial de compactación del 10%, la
deformabilidad de la misma es mucho menor que en condiciones saturadas (Cc= 0.12). Sin
embargo, cuando una muestra con esa humedad se satura manteniendo una carga aplicada, se
produce una importante reducción de volumen, hasta que finalmente alcanza un volumen final
semejante al obtenido para esa misma carga con una muestra saturada inicialmente bajo carga
nula.
Tabla 6.8. Propiedades físicas de los residuos.
Parámetros
Presa 1* ACL
Presa 3 ACL

Presa 4* SAL

N. de ensayos
ρn (g/cm3)
ρd (g/cm3)
ρs (g/cm3)
w%
LL
LP
IP
e

n=20
2.38-2.23
1.83-1.67
3.99-3.77
35.3-29.4
25-23
24-21
11-6
1.35-1.15

n=22
2.15-1.73
1.57-1.33
4.11-3.52
30.9-25.0
40.4-35.3
36.8-30.0
7.4-3.1
1.95-1.47

n=6
2.38-2.29
1.83-1.64
3.8-4.04
35-25
44-40
40-36
6-4
2.2-1.3

(*Heredia, 1980)

En la Figura 6.3, puede observarse la magnitud de la deformación de colapso para distintas
cargas verticales. Este comportamiento es coherente con el observado en suelos naturales de
granulometría y porosidad análoga a la del residuo (Alonso et al., 1987).

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

197

Tabla 6.9. Parámetros de los ensayos edométricos (para tres presas de la Figura 5.1)
Parámetros
Presa 1* ACL
Presa 3 ACL
Presa 5* SAL

N. ensayos
Cc
Cs

N=22
0.31
0.06

N=6
0.26
0.05

N=20
0.24
0.05

(*Heredia, 1980)

1.90
Colapso
Edómetro saturado

Índice de poros

1.80

1.70

1.60

1.50

Carga de compactación

1.40
0.0

0.1
1.0
Carga vertical (MPa)

10.0

Figura 6.3. Curva edométrica representada en coordenadas semilogarítmicas (saturado y colapso).
Muestra amasada o remoldeada del residuo ACL, de 50 mm de diámetro y 20 mm de altura.

6.3.3. Ensayos de compresión simple
Se han realizado ensayos de compresión simple sobre probetas compactadas a una densidad
seca de 1.53 g/cm3, algo inferior a la media “in situ” con una humedad inicial del 40% (Sr=1)
que se han dejado secar lentamente en el ambiente del laboratorio (humedad relativa del 60%
y temperatura de 22±2ºC) hasta alcanzar diferentes humedades finales (Figura 6.4A), al llegar
a la humedad deseada se realizó el ensayo de compresión simple.
En la Figura 6.4B) se muestra la variación del módulo de Young y de la resistencia a
compresión en función del grado de saturación de las probetas. Puede observarse un claro
aumento de la rigidez a medida que el material está más seco.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

198

0.05

Resistencia a la compresión simple (MPa)

w=0.025
w=0.2
w=0.3

0.04

w=0.36
w=0.39
w=0.41

0.03

w=0.42
w=0.43
0.02

0.01

0
0

0.005

0.01

0.015

0.02

0.025

0.03

0.035

0.04

Deformacióin unitaria

Figura 6.4A. Resultados del ensayo de compresión simple en función de la humedad.
50

100.0

Resistencia a la compresión (KPa)

A

E(MPa)

10.0

1.0

0.1

B
40
30
20
10
0

0.0
0.0

0.2
0.4
0.6
0.8
Grado de saturación

1.0

0.0

0.2

0.4
0.6
0.8
Grado de saturación

1.0

Figura 6.4B. Resultados del ensayo de compresión simple. A) Módulo de deformación, B) Resistencia
a la compresión en función del grado de saturación (ensayo sobre muestras remoldeadas de 76 cm de
altura y 38 de diámetro).

La resistencia a la compresión es mayor para las muestras con un grado de saturación cercano
al 80% (Figura 6.4B). En la Foto 6.6, se pueden apreciar diferentes muestras rotas en el
ensayo de resistencia a la compresión.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

199

Incremento del grado de saturación
Foto 6.6. Fotografía de algunas muestras rotas en el ensayo de compresión simple, nótese el plano de
rotura, la disminución de altura de las muestras cilíndricas es el resultado de la deformación vertical
experimentada debido al mayor grado de saturación.

6.3.4. Resistencia a tracción

Por otra parte se ha medido la resistencia a tracción en muestras preparadas en las mismas
condiciones iniciales, utilizando un equipo similar al descrito por Mikulisch y Gudehus
(1995). La resistencia a tracción obtenida se muestra en la Figura 6.5, en esta misma figura se
muestra la resistencia a la tracción medida indirectamente siguiendo el método Brasileño.
Puede constatarse como la resistencia a tracción presenta un valor máximo para grados de
saturación del orden de 0.8.

Resistencia a la tracción (KPa)

20

15

10

5
Medida directa
Ensayo Brasileño

0
0.0

0.2

0.4
0.6
0.8
Grado de saturación

1.0

Figura 6.5. Curvas de resistencia a la tracción con diferentes grados de saturación. A) Método
Brasileño y tracción directa.

Si analizamos los resultados de los ensayos de tracción y de compresión simple, podremos
comprobar como tanto la resistencia a tracción como a compresión presentan un valor

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

200

máximo para grados de saturación cercanos al 0.8 (Figura 6.5). El cociente entre la resistencia
máxima a compresión y la resistencia máxima a tracción directa es del orden de 5. En las
muestras cercanas a saturación, la resistencia a tracción tiende a ser del mismo orden de la
resistencia a compresión. La diferencia que se aprecia entre el ensayo de tracción por el
método Brasileño y el método de tracción directa puede ser debido a que este método no está
pensado para suelos aunque por su sencillez se aplicó con el objetivo de ver si el material
experimentaba un comportamiento similar al otro método.

A

Incremento del grado de saturación

C

B

Foto 6.7. A) Fotografía de algunas muestras rotas por el ensayo Brasileño. B) Equipo de tracción
directa. C) prensa usada en el ensayo Brasileño.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

201

6.3.5. Ensayos de corte directo

Se efectuaron los ensayos de corte directo en condiciones drenadas sobre muestras
remoldeadas con una densidad seca inicial de 1.53 g/cm3 y saturadas. Los resultados han
proporcionado valores del ángulo de rozamiento interno entre 41º y 45º y cohesiones efectivas
casi nulas (entre 0 y 0.01 MPa) (Figura 6.6.).
0.3

0.3
y = 1.1698x + 0.0108
R2 = 0.972

0.25

0.25
Tensión de corte (MPa)

Tensión de corte (MPa)

0.2 MPa

0.2
0.15
y=x
R2 = 1

0.1
0.05

0.2

0.2 MPa

0.15

0.1 MPa
0.1 MPa

0.1

0.04 MPa
0.05

Curva de valores máximos

0.05 MPa

Curva de valores mínimos

0

0
0

0.05
0.1
0.15
0.2
Tensión normal (MPa)

0.25

0

2
4
6
8
Desplazamiento (mm)

10

Figura 6.6. A) Relación entre la tensión normal y la tensión de corte. B) Curva de tensión vs
desplazamiento de corte directo en muestras remoldeadas para diferentes presiones normales del
residuo ACL.

6.3.6. Ensayos triaxiales
6.3.6.1. Ensayos triaxiales en condiciones no drenadas

Los ensayos triaxiales se realizaron en condiciones no drenadas sobre muestras de iguales
características a las usadas en comprensión simple. Las muestras se prepararon en
condiciones de grado de saturación igual al 100%. Los resultados de estos ensayos están
indicados en la Figura 6.7. Puede observarse como para pequeñas deformaciones axiales
(menores del 2%) se pueden medir importantes incrementos de presión de poros, mientras que
cuando las deformaciones son mayores, el material tiende a ser dilatante y las presiones de
poro se reducen, con el consiguiente aumento de la resistencia no drenada.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

202

El ángulo de rozamiento interno que se puede derivar de estos ensayos es de 35.6º, muy
diferente al obtenido por los ensayos de corte directo. Esta diferencia entre el valor del ángulo
de fricción interna entre los dos ensayos puede deberse a la velocidad con que se ha realizado
el ensayo de corte directo 0.0048 mm/min, no haya sido lo suficientemente baja como para
alcanzar las condiciones drenadas. Al ser un material esencialmente dilatante a grandes
deformaciones, la resistencia no drenada es superior a la drenada. Resultados similares del
ángulo de fricción interna en ensayos triaxiales se obtienen en residuos de minas de hierro en
Brasil (Tibanas et al., 1998).

σ3σ
=250
KPa
3=250

σ3=350
KPa
σ3=350

σ3=100
KPa
σ3=100

Foto 6.8. Fotografías de tres muestras sometidas al ensayo triaxial. Muestras remoldeadas del residuo
ACL de 76 mm de altura y 38 de diámetro.
200

800

B

A
150

400

Presión de poros (kPa)

q=σ1-σ3 (kPa)

600

1%
0.5%

200

σ3o'=350
0 kP

100
50

σ3ο'=200 kPa

0
-50

0.1%

σ3o'=100 kPa

σ3ο'=50 kPa

-100

0
0

200
400
p’=[(σ1’+2σ3’)/3] (kPa)

600

0

10
20
Deformation
axial
Deformación axial (%)

30

Figura 6.7. Ensayos triaxiales. A) p´vs q y B) presión de poros vs deformación axial. Se realizaron en
condiciones no drenadas sobre muestras de iguales características a las preparadas para los ensayos de
compresión simple.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

203

La obtención de ángulos de fricción tan grandes en ensayos triaxiales y de corte directo al
ensayar muestras de residuos mineros, son coherentes con los resultados de los trabajos de
Markland and Eurenius, (1976), aunque hay que señalar que en ese trabajo la porosidad del
material es inferior en un 20% a la que presentan los residuos estudiados en esta tesis.
6.3.6.2. Ensayos triaxiales cíclicos en condiciones no drenadas

Se han realizado triaxiales cíclicos en condiciones no drenadas sobre muestras saturadas con
una densidad seca inicial de 1.53 g/cm3. En la Figura 6.8A) se muestra la relación entre el
número de ciclos necesario para llegar a la primera licuefacción y la amplitud de la razón de
tensión cíclica (σd/(2σ'3o)). En la misma figura se muestra también esta relación para llegar a
alcanzar diversos grados de deformación. Puede constatarse que una vez alcanzada la
licuefacción, las deformaciones tienden a crecer muy rápidamente.
En la Figura 6.8B) puede observarse como las presiones de poros empiezan a incrementarse
cuando la deformación axial alcanza valores del orden del 0.1% y llegan a igualar a la tensión
de confinamiento para deformaciones axiales del orden del 1% de forma casi independiente
de la presión de confinamiento. Estos resultados son coherentes con los resultados de Dobry
presentados por el Committee on Earthquake Engineering (1985) con arenas de diversas
procedencias y diferentes densidades relativas.
1
A
0.3

Inicio licuefacción
1% deformación axial
2% deformación axial
3% deformación axial
4% deformación axial

B
0.8

0.26

0.6
u/σ'3o

Relación de
delas
lastenciones
tensiones(σd/(2σ
(σd/(2σ3o
))
Relación
3o))

0.34

0.22

0.4

0.18

0.2

0.14
1

10
100
Número de ciclos

100

0
0.01

σ3o'
100 KPa
100 KPa
103 KPa
200 KPa
200 KPa
1000 KPa
0.1
1
Deformación vertical (%)

10

Figura 6.8. Triaxiales cíclicos. A) Relación entre el número de ciclos necesario para llegar a la
primera licuefacción y la amplitud de la razón de tensión cíclica. B) Relación entre la presión de poros
y la deformación axial. Los ensayos se han realizado en condiciones no drenadas sobre muestras
saturadas con una densidad seca inicial de 1.53 g/cm3.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

204

6.4. Comportamiento hidromecánico

Para caracterizar el comportamiento hidromecánico se ha determinado la curva de retención
del material, sus cambios de volumen asociados a los cambios de succión, la humedad y la
permeabilidad saturada y no saturada. Todas estas propiedades son de interés si se pretende
estudiar el comportamiento del residuo cuando las balsas se secan por primera vez y en los
sucesivos procesos de humedecimiento y secado, debido a las condiciones climáticas, además
del transporte y vertido de nuevos volúmenes de residuos.
6.4.1. Curva de retención

La curva de retención del residuo para succiones entre 0.1 y 10 MPa se ha obtenido midiendo
la succión mediante un psicrómetro de transistores (Dimos, 1991) en pequeñas muestras
cilíndricas (15 mm de diámetro y 12 mm de altura, Foto 6.9) compactadas con humedad y
densidad seca inicial controladas. En todos los casos las muestras se han realizado por
triplicado en cada uno de los puntos medidos tanto para la curva de secado como para la de
humedecimiento, en total se analizaron 65 muestras. Las pequeñas muestras saturadas para la
curva de secado se han secado hasta alcanzar distintas succiones en el ambiente del
laboratorio con temperatura controlada de 22±oC. En los ciclos de humedecimiento el
aumento de humedad se ha realizado añadiendo el agua necesaria gota a gota, a partir de
muestras equilibradas en un recipiente como el de la Figura 6.9. con una succión 38 MPa
impuesta con una solución salina de ClNa.
A

B

Foto 6.9. A) Imagen del recipiente utilizado para lograr el equilibrio de las muestras con una solución
salina. B) Muestras utilizadas para la determinación de la succión en el psicrómetro.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

205

Con succiones menores a 1 MPa, se han realizado ensayos edométricos con succión
controlada para evaluar los cambios de volumen y humedad del material cuando se le somete
a cambios de succión o de carga vertical en condiciones no saturadas. El edómetro (Lloret,
1993; Lloret y Alonso, 1985) utiliza la técnica de la traslación de ejes (Hilf, 1956), para
controlar la succión del material. Las variaciones de succión se han impuesto aplicando una
presión de aire de 1 MPa en la cara superior de la muestra (50 mm de diámetro y 20 mm de
altura) y variando la presión de agua en la base de la piedra porosa de alto valor de entrada de
aire. La medida de la cantidad de agua que entra o sale de la muestra permite conocer la
humedad de la muestra. Si en los ensayos edométricos se mide de forma continua la evolución
en el tiempo del volumen de agua que entra en la muestra tras un cambio de succión, la
permeabilidad no saturada se puede obtener mediante el ajuste de esta evolución utilizando la
solución simplificada de Richards, teniendo en cuenta la baja permeabilidad de la piedra
porosa de alto valor de entrada de aire (Kunze y Kirham, 1962; Romero, 2000). En el ensayo
edométrico se partió de una muestra saturada con un índice de poros de 1.75. La tensión
vertical neta aplicada durante el ensayo ha permanecido constante con un valor de 0.03 MPa.
En la Figura 6.9A) se muestran las curvas de retención correspondientes a trayectorias de
secado y de humedecimiento en el caso de muestras inicialmente saturadas y compactas con
un índice de poros inicial de 1.75. En la Figura 6.9A) se incluyen las medidas realizadas con
psicrómetro y en el edómetro de succión controlada. Puede observarse que los dos tipos de
medida se solapan bien, lo que indica que la succión osmótica es una pequeña parte de la
succión total. Por otra parte, puede observarse que la histéresis es importante. En la Figura
6.9B) puede apreciarse el efecto del volumen de poros en la forma de la curva de retención en
trayectoria de secado. Una reducción del volumen de poros implica un aumento importante
del valor de entrada de aire en el material.
La Tabla 6.10 muestra los parámetros que definen las distintas curvas de retención obtenidas,
cuando se utiliza para el ajuste la expresión propuesta por Van Genuchten (1978) para
modelar dichos resultados:
1


 s  1− λ 

Sr =  1 + 


 Po 



−λ

(6.2).

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

206

donde Sr es el grado de saturación, s la succión y λ y Po parámetros que pueden ser estimados
a partir de los resultados experimentales (Tabla 6.10).
100

100

A)

10
Succión (MPa)

Succión (MPa)

10
Secado

1

B)

Secado

Mojado
0.1

e=1.5

1
e=1.75
0.1

e=1.75

e=2
0.01

0.01
0

0.2
0.4
0.6
0.8
Grado de saturación

Psicrómetro

1

0

Ed. de succión controlada

0.2
0.4
0.6
0.8
Grado de saturación

1

Mod. de V. Genuchten

Figura 6.9. Curva de retención obtenida por la técnica psicrométrica y el edómetro de succión
controlada. A) Curva de secado y humedecimiento para un mismo índice de poros iniciales. B) Curva
de retención en trayectoria de secado para diferentes índices de poros iniciales (15 mm de diámetro y
12 mm de altura).
Tabla 6.10. Valores de Po y λ obtenidos del ajuste de las curvas de retención (Figura 5.17)
Índice de poros (e)
1.50
1.75
1.75
2.00

Ensayo
Po (MPa)
λ

Secado
1.100
0.389

Secado
0.374
0.392

Mojado
0.134
0.398

Secado
0.079
0.357

6.4.2. Cambio de volumen debido a cambios de succión
La Figura 6.10 muestra el cambio de volumen y de contenido de agua experimentado por el
material durante dos incrementos de succión durante el ensayo edométrico con succión
controlada. En el primer caso (Figura 6.10A), con un incremento de succión entre 0.01 a 0.03
MPa, la muestra, debido al bajo valor de la succión aplicada permanece prácticamente
saturada y el cambio de volumen total es muy parecido al volumen de agua que sale de la
muestra. En cambio, cuando la succión es mayor (cambio desde 0.4 a 0.6 MPa) la muestra
tiene un grado se saturación menor y el cambio de volumen global es muy pequeño frente al
cambio de volumen de agua.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos
6

6

A

B

5

5
Cambios
de volumen
Cambio de
volumen(%)
(%)

Cambio de volumen (%)

207

4
3

Agua
Global

2
1

4
3
Agua
Global

2
1

0

0
1

10
100
1000
Tiempo (minutos)

10000

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)

Figura 6.10. Cambio de volumen y de contenido de agua experimentado por el material durante dos
incrementos de succión en el ensayo edométrico con succión controlada. A) 0.01-0.03 MPa. B) 0.4-0.6
MPa

En la Figura 6.11 se muestra la evolución del índice de poros y del grado de saturación de la
muestra durante el ciclo de secado/humedecimiento/secado realizado bajo una carga de 0.03
MPa en el edómetro de succión controlada. Puede observarse la existencia de una importante
deformación irreversible durante el primer ciclo de secado (Figura 6.11A) mientras que en los
ciclos subsecuentes las deformaciones son mucho menores y reversibles, lo que denota la
histéresis que acompaña los procesos de secado y humedecimiento en estos residuos.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

Ín dice de poros

1. 72

Grad o de satu ración

2

A

1. 68

8

1. 64

4

1. 60

0

1. 56

6

1. 52

2

1 .00

208
B

D

C

0 .80

Secado

0 .60

M ojado
Secado
0 .40

0.01

0.1
Succión (MPa)

1.0

0.2

0.3

0.4

Humedad

Figura 6.11. Resultado del ensayo en el edómetro de succión controlada en el residuo ACL. A)
Cambio del índice de poros (variación de volumen) en función de la succión. B) Variación del índice
de poros en función de la humedad. C) Variación del grado de saturación en función de la succión
impuesta. D) Relación entre la humedad y el grado de saturación.

La Figura 6.12 muestra la evolución del cambio de volumen respecto al cambio de humedad
de una probeta cilíndrica de material (38 mm de diámetro y 76 mm de altura, Figura 6.12B),
inicialmente saturado y con una densidad seca de 1.53 g/cm3, expuesto sin confinamiento a
una atmósfera con una humedad relativa del 60%. Puede observarse como la relación entre el
cambio de volumen (medido a través del cambio en las dimensiones de la probeta) y el
cambio de humedad es lineal cuando la humedad es alta. Si el material permaneciera
totalmente saturado la relación entre el cambio de volumen y el cambio de humedad debería
tener una pendiente igual al valor del cociente entre la densidad seca inicial y la densidad del
agua. En la Figura 6.12 se observa que el contenido de agua es algo menor al indicado por la
relación anterior, ello probablemente es debido a que la distribución del agua no es uniforme
en la muestra y la periferia de la muestra en contacto directo con el ambiente deja de estar

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

209

saturada antes que el interior de la misma. El límite de retracción que resulta de la
deformación final de la muestra es del 0.37 (37%) si se calcula como:

εν = −

(ω r − ω o ) ρ do

(6.3)

ρω

donde (ωr) es el límite de retracción, (ωo) es la humedad inicial, (εv) es la deformación
volumétrica final, (ρdo) la densidad seca inicial y (ρw) la densidad del agua. Hay que señalar
que tanto en el ensayo edométrico como en este ensayo de retracción, el cambio de volumen
experimentado por el material en condiciones saturadas es importante (Figuras 6.11 y 6.12).
0.00

Cambio de volumen (εv )

A

B

0.05

0.10

Material saturado ideal
0.15
wr

0.20
0.0

0.1

0.2

0.3

0.4

0.5

0.6

Humedad
Figura 6.12. A) Curva de retracción del residuo ACL. B) Fotografía de la muestra de residuo.

6.4.3. Permeabilidad
La permeabilidad saturada del material depende de forma importante de su volumen de poros.
En la Figura 6.13A, se muestra la relación prácticamente lineal existente entre el índice de
poros y el logaritmo de la permeabilidad medida imponiendo un gradiente constante sobre
una probeta saturada colocada en el interior de la cámara de un equipo triaxial (Figura 6.16) y
sometida a diferentes presiones de confinamiento.

�1.E-06

1.E-10

1.E-07

1.E-11
knosat (m/s)

ksat (m/s)

Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

1.E-08

1.E-09

210

e=1.70
Mod. Van Genuchten
Primer secado
Mojado
Segundo secado

1.E-12

1.E-13
e=1.56

A a)
1.E-10

B b)

1.E-14
1.0

2.0

3.0

4.0

Indice de poros

0.4

0.6
0.8
Grado de saturación

1

Figura 6.13. Permeabilidad del residuo ACL. A) Saturada, B) No saturada, observese como la
permeabilidad no saturada se ajusta a la ecuación de Van Genuchten.

La Figura 6.13B) muestra la evolución de la permeabilidad con el grado de saturación medido
durante los cambios de succión impuestos en el edómetro con succión controlada en las
trayectorias de secado/humedecimiento/secado utilizadas para definir la curva de retención
mostrada en la Figura 6.11C. Puede observarse una importante disminución de la
permeabilidad cuando el material deja de estar saturado. De forma aproximada la relación
entre el grado de saturación y la permeabilidad se puede ajustar a la ecuación de Van
Genuchten, 1978:

k nosat
= S r0.5 (1 − (1 − S r1 / λ ) λ ) 2
k sat

(6.4)

siendo ksat la permeabilidad saturada, knosat la permeabilidad no saturada, Sr el grado de
saturación y λ el valor obtenido del ajuste de las curvas de retención (Figura 6.9A y 6.9B,
Tabla 6.10).
6.5. Formación de grietas por desecación

Las fisuras verticales por desecación aparecen en los residuos mineros o suelos cuando las
tensiones de tracción que se ejercen en un plano vertical llegan a superar la resistencia a la
tracción del medio, esta resistencia a la tracción depende del contenido de agua. Las tensiones

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

211

horizontales se generan por la tendencia del suelo a disminuir de volumen cuando se deseca.
Hasta la aparición de las primeras fisuras, la deformación horizontal del suelo es casi nula, de
forma que se compensa la disminución de volumen por desecación con un incremento de las
tensiones de tracción. La magnitud de las tensiones de tracción están pues relacionadas con la
rigidez del material y el cambio de volumen que experimenta cuando se deseca. Cuanto
mayores sean los gradientes verticales de humedad generados por las condiciones de
evaporación en la superficie, mayores serán los gradientes de tensión horizontal y mayor
probabilidad existirá para la formación de fisuras (Morirs et al., 1992; Rodríguez et al., 1998;
Yesiller et al., 2000).
A fin de conocer el proceso de formación de grietas por retracción del material observadas en
las presas de residuo en el campo (Foto 6.2), se han realizado una serie de ensayos de
desecación con el residuo de la presa 3 correspondiente al proceso metalúrgico ACL. La
muestra de residuo se ha extendido sobre una placa circular (225 mm de diámetro) situada en
un ambiente con humedad relativa controlada. Los ensayos son similares a los descritos por
Fang (1997), Lloret et al, (1998) y Kodikara et al., (2000). Las placas estaban ranuradas con
estrías de 1.5 mm de profundidad a fin de evitar el deslizamiento en el contacto entre la placa
y el residuo. El material se extendió sobre las placas con diferentes espesores y con una
humedad inicial de aproximadamente el 50%. Se realizaron cuatro series de ensayos en los
que las placas se encerraban en recipientes estancos de unos 12 litros de capacidad en los que
se imponía la humedad relativa del aire empleando disoluciones salinas o de ácido sulfúrico,
en una quinta serie las placas se mantuvieron en el ambiente abierto del laboratorio con una
humedad relativa del aire del 60%. La succión final del agua en el material está relacionada
con la humedad relativa del ambiente que lo rodea a través de la ley psicrométrica. La
temperatura en todas las series de ensayos se mantuvo a 22±2 ºC.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

212

Foto 6.10. Foto de un desecador usado en los ensayos de retracción. Se aprecia que la muestra de
residuo en la bandeja está agrietada.

En la Foto 6.11 se muestran las fotografías correspondientes a ensayos realizados con tres
espesores de material situado en un ambiente cerrado con diferentes humedades relativas y en
condiciones de atmósfera de laboratorio. Puede apreciarse como al aumentar el espesor del
residuo aumenta el tamaño de la superficie encerrada entre las fisuras (tamaño de los bloques
o mosaicos). Las fisuras tienen forma vertical y se mantiene prácticamente igual para los
distintos espesores estudiados. En la Tabla 6.11 se incluyen las características más
significativas de los ensayos realizados.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos
I-A

I-B

I-C

I-D

I-E

II-A

III-B

213
III-A

III-B

II-C

III-C

II-D

III-D

II-E

III-E

Foto 6.11. Se muestra el agrietamiento de tres capas de residuo de diferentes espesores secadas en el laboratorio
bajo diferentes condiciones de humedad relativa (HR) y temperatura constante de 22 grados. I) 4 mm; II) 8 mm
y III) 16 mm. A) HR=97.8%; B) HR=75%; C) HR=60%; D) HR=15.6% y E) HRlaboratorio=60%.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

214

En la Figura 6.14A, puede observarse la existencia de una relación prácticamente lineal entre
la distancia entre las fisuras y el espesor del material, mientras que el efecto de la humedad
relativa impuesta sobre la distancia entre fisuras es mucho menor. La humedad en el momento
de la aparición de las fisuras es elevada en las muestras en las que la succión impuesta ha sido
menor de 100MPa de forma que el material puede considerarse como prácticamente saturado,
sin embargo cuando la succión impuesta es muy elevada, la humedad en el momento de la
aparición de las fisuras resulta ser mucho más baja (Figura 6.14B).
En la Figura 6.14C, puede observarse que el tiempo necesario para la aparición de las grietas
disminuye de forma importante cuando el ambiente en el que se sitúa la muestra es abierto.
Por otra parte, puede observarse también que este tiempo aumenta al disminuir la succión
impuesta y al aumentar el espesor de la muestra de residuo depositado encima de la placa
ranurada.
Tabla 6.11. Principales resultados del ensayo de retracción en bandejas.
Característica
del ensayo

Humedad
relativa
impuesta
(%)

Contenedor
cerrado

97.8

Contenedor
cerrado

75.0
60.0

Contenedor
cerrado
15.6
Contenedor
cerrado
Atmósfera
laboratorio

60.0

Succión
impuesta
(MPa)

Espesor Tiempo
del suelo de inicio
de la grieta
(mm)
(días)

Humedad al
inicio de la
grieta
(%)

Apertura
final de las
grietas
(mm)

Distancia
entre
grietas
(mm)

Retracción
vertical al
iniciar la
grieta (%)

Retracción
vertical
final
(%)

3.0
3.0
3.0
38.0
38.0
38.0
58.9
58.9
58.9
251.0
251.0
251.0

4
8
16
4
8
16
4
8
16
4
8
16

22.00
35.00
58.00
9.00
15.00
26.00
6.00
12.06
19.05
3.00
10.00
14.00

41.9
43.5
43.7
42.6
43.8
45.9
41.9
43.5
43.1
29.6
30.1
30.5

0.4
0.8
1.2
0.1-0.5
0.1-0.6
0.1-0.8
0.1-0.5
0.05-0.6
0.05-1.3
0.05-0.1
0.05-0.5
0-1.2

17
37
117
14
39
55
14
30
66
14
36
70

1.15
1.40
1.50
2.70
3.00
2.40
4.90
6.10
5. 56
7.85
7.20
6.00

1.25
1.50
1.67
3.00
3.12
2.50
5.20
6.40
5.70
8.00
7.50
6.25

58.9
58.9
58.9

4
8
16

0.17
0.45
1.07

41.9
43.5
43.6

0.05-0.5
0.1-0.5
0.1-2

13
28
66

7.60
7.00
6.87

8.00
8.20
8.70

Este comportamiento puede ser debido al aumento de la rigidez observada al aumentar la
succión del material. En la Figura 6.14D, se observa que la retracción aumenta con el espesor
y con la succión impuesta. La retracción en condiciones de atmósfera de laboratorio es mucho
mayor que en condiciones de atmósfera cerrada para un mismo valor de la succión.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

215

80
B

Humedad al iniciarse la grieta (%

Dis tancia entre grietas (mm)

)

A

60

40
y = 4.03x
2
R = 0.96
20

0

38

34

30

26
0

5
10
15
Altura de la muestra (mm)

20

1

100

)
1

1000

D

Retracción vertical (%

10

10
100
Succi ón impu est a (MPa)

10

C

Tiempo de incio de la grieta (días)

42

8

6

4

2

0.1

0
1

10
100
1000
Succión impuesta (MPa)

0

100

200

300

Succión impuesta (MPa)

h=4mm

h=8 mm

h=16 mm

h=4 mm

h=8 mm

h=16 mm

Laboratorio
Contenedor

Figura 6.14. A) Relación entre el espesor de las muestras y la distancia entre fisuras. B) Relación
entre la humedad al formarse la grieta y la succión impuesta. C) Relación entre el tiempo de
agrietamiento y la succión. D) Relación entre la succión y la retracción vertical.

En la Figura 6.15A se puede apreciar la correlación entre la distancia de las grietas obtenidas
en el laboratorio y las medidas en el campo. En el caso de la distancia de las grietas en el
terreno está condicionada en muchos casos por la uniformidad de la capa de residuos. Es de

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

216

señalar que en el caso de las muestras de laboratorio la muestra del residuo está fijada a la
superficie de las bandejas que evitan su desplazamiento horizontal.
600
Datos de bandejas agrietadas en el laboratorio residuo ACL, Presa 3
Medidas en el terreno, Presa 3 residuo ACL
Medidas en el terreno, Presa 4 residuo SAL

Distancia entre grietas (mm)

500
400
300
200
100
0
0

10

20

30
40
50
Espesor de la capa (mm)

60

70

80

Figura 6.15A. Representación de la distancia entre grietas y el espesor en datos de campo y de
laboratorio.

La velocidad de evaporación es mucho más grande en las condiciones de laboratorio que en
las muestras dentro de los contenedores. En el caso de los espesores estudiados la
evaporación está controlada por la difusión del vapor y la velocidad de evaporación es más o
menos constante para los tres espesores cuando la evaporación se produce en contacto con la
atmósfera de laboratorio, sin embargo en el caso de las muestras encerradas en los
contenedores la velocidad es la misma para los espesores de 4 y 8 mm, pero para el espesor de
16 mm es algo mayor (Figura 6.15B).

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

217
Tiempo (horas)

Tiempo (horas)
0

500

0

1000
A

0.2

Inicio de la grieta
16 mm
8 mm
4 mm

0.6

Pérdida
de agua por unidad de área (g/cm2)
Perdida de agua por unidad de área (g/cm2)

2
Pérdida
Perdidadedeagua
aguapor
porunidad
unidadde
de área
área (g/cm
(g/cm2))

100

0

0

0.4

50

150
B

0.2

0.4

0.6

0.8

1

Inicio de la grieta
4 mm
16 mm
8 mm

Figura 6.15B. Pérdida de agua por unidad de área para los tres espesores de muestra estudiados (Foto
6.11). A) Contenedores cerrados (Foto 6.10). B) Muestras en contacto con atmósfera de laboratorio.

6.6. Influencia de las grietas de retracción sobre la permeabilidad de los residuos
mineros

Con el objetivo de evaluar la posible influencia de las grietas de desecación en el transporte
de contaminantes en los residuos mineros, se realizó a nivel de laboratorio una simulación de
la mezcla de sólidos y agua que conforman los residuos de una de las plantas metalúrgicas de
la industria cubana del níquel (44% de sólido y 56% de agua). Para efectuar la preparación de
las muestras que se utilizan en el experimento se usaron recipientes de 225 mm de diámetro
por 200 mm de alto. Para ello se vertía el material en estos recipientes con el peso de sólido
necesario para conformar capas de 10, 20 y 40 mm de espesor y se dejaba secar en el
laboratorio con temperatura controlada (60% de humedad relativa y temperatura de 22
grados), hasta que en la superficie se formaban las grietas de desecación similares a las de la
Foto 6.11 y luego se vertía una nueva capa de lodo que rellenaba las fisuras de la anterior y
así sucesivamente hasta conformar las muestras deseadas en cada uno de los recipientes.
Durante el secado de las primeras capas de lodo vertidas en el recipiente se controló la
pérdida de humedad en función del tiempo.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

218

Además, simultáneamente a estas muestras se confeccionó una muestra homogénea de 130
mm de altura y 100 mm de diámetro con las mismas condiciones de mezcla inicial de las otras
muestras, la cual se dejó secar y posteriormente se realizaron con ella los ensayos de
permeabilidad. Después de elaboradas cada una de estas muestras de gran tamaño se tallaba o
cortaba una muestra procedente de cada recipiente de 120 mm de alto y 100 mm de diámetro
(Foto 6.12) y se sometía al ensayo de permeabilidad en el equipo triaxial cuyas características
se muestran en la Figura 5.16.
Las cuatro muestras fueron saturadas dentro de la cámara triaxial antes de iniciar el ensayo de
permeabilidad durante un periodo de 24 horas comprobando que el volumen de agua de
entrada era igual al de salida, la tensión de confinamiento inicial durante la saturación fue de
7 KPa en todos los ensayos de las muestras agrietadas y estratificadas, mientras que en la
continua fue de 12 KPa. Las muestras estaban rodeadas de una membrana que impedía el
flujo preferencial por las paredes. La dirección del flujo de agua fue siempre de abajo hacia
arriba (Figura 6.16).
La variación de la porosidad en todos los ensayos se controló por la diferencia entre el
volumen de agua que entra y el volumen de agua que sale, considerando que esta diferencia
equivalía a la variación de volumen de la muestra. El volumen de agua era almacenado en la
salida del triaxial (Figura 6.16), en un recipiente cerrado para evitar la pérdida por
evaporación. El volumen de agua era controlado periódicamente y se cambiaba de escalón en
la presión de confinamiento cuando se comprobaba que el volumen de entrada de agua era
igual al de salida. Con el flujo ya estabilizado se realizó el cálculo de la permeabilidad en
cada caso (Figura 6.17).

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

219

Célula de carga
Piedra porosa
Muestra
Cámara de confinamiento
Pedestal

Membrana
Transductor de
presión de poros

Pistón

Llave de paso

Conductos de
agua

Controlador de presión de
cámara (GDS)

Colector de agua
Dirección del flujo

Controlador de volumen y de
presión de cola (GDS)

Figura 6.16. Esquema del equipo triaxial usado en los ensayos de permeabilidad y en los ensayos
triaxiales.

En la Figura 6.17 se muestra la variación de la permeabilidad en función de la tensión
isótropa de confinamiento, obtenida sobre una muestra continua de 100 mm de diámetro y
120 mm de altura con una densidad inicial de 1.53 g/cm3 y la permeabilidad obtenida en 3
muestras del mismo tamaño construida mediante capas de 10, 20 y 40 mm de altura y de 1.53
g/cm3 de densidad inicial. Como se puede ver, la fisuración del material por desecación puede
aumentar significativamente el valor de su permeabilidad, aún en el caso de que se favorezca
el sellado de las fisuras mediante un confinamiento mecánico.
Como se puede apreciar en la Figura 6.17 existe una diferencia entre la permeabilidad en el
medio poroso continuo y el medio agrietado, donde la permeabilidad en el medio poroso
continuo es inferior en más de un orden de magnitud con relación a las muestras formadas por
capas de suelo agrietado. Esto nos indica que aunque las fisuras abiertas en cada una de las
muestras es rellenada nuevamente por el lodo vertido en la parte superior, los planos de
discontinuidad no se cierran del todo. En el caso de transporte de contaminantes éste es un

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

220

aspecto a tener en cuenta, debido a que un incremento de la permeabilidad de esta magnitud
significa un incremento en el riesgo de la contaminación, pues el tiempo de tránsito de los
contaminantes a través del medio poroso se ve reducido considerablemente. Estos resultados
coinciden con los obtenidos por Mackay and Fredericia, (1995) y Jorgensen, et al., (1998)
para materiales arcillosos. En esos estudios las grietas estaban rellenas de material arcilloso
de la misma composición que el material no agrietado.
1.E-05

1.E-05

B

A

1.E-06

1.E-06

1.E-07

k (m/s)

k (m/s)

1.E-07

1.E-08

1.E-08

1.E-09

1.E-09

1.E-10
0.54 0.56 0.58 0.60 0.62 0.64 0.66
Porosidad

1.E-10
1

10
100
1000
10000
Presión de confinamiento (KPa)

Muestra en capas agrietadas h=10 mm

Muestras en capas agrietadas h=20 mm

Muestra en capas agrietadas h=40 mm

Muestra continua

Figura 6.17. A) Relación de la permeabilidad saturada con la porosidad y B) Variación de la
permeabilidad con la presión de confinamiento, h, es el espesor de las capas que conforman cada una
de las muestras.

En el caso de los depósitos de residuos mineros se puede considerar que este proceso puede
ser aún más importante, ya que es típico observar en la superficie de estos embalses grietas de
desecación y estratificación por capas (Fotos 5.1 y 5.2), debido a la variabilidad en los
procesos y lugares de depósito de estos residuos.
En la Figura 6.17, se puede ver que el espesor de las muestras influye en la permeabilidad, a
mayor espesor la permeabilidad es ligeramente mayor, esto puede ser debido al factor de
escala, ya que al cortar las muestra con la que se va a realizar el ensayo se ha observado que
la separación entre los labios de las grietas es mayor en las muestra de 40 mm que en las otras
dos muestras (10 y 20 mm).

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

221

La obtención de la permeabilidad en función del confinamiento es de gran utilidad para la
estimación del valor de la permeabilidad en las presas de residuos, pues si se conoce el
espesor de las capas y la profundidad a que se encuentran estas se puede determinar el
confinamiento y con el uso de la figura 6.17 obtener un valor de la permeabilidad estimativo
para esa zona o punto de la presa de residuos.
I

II

III

IV

Fotos 6.12. Muestras sobre las que se determinó la permeabilidad en el ensayo triaxial. I) muestra
homogénea, II) muestra por capas de 10 mm, III) muestra por capas de 20 mm y IV) muestra por capas
de 40 mm. La diferencia del color se debe a la cámara fotográfica. Todas las muestras son de color
negro.

6.7. Conclusiones

Debido a la composición química de los residuos (fase sólida y líquida) en metales pesados
(Cr, Ni, Co, etc.) y compuestos orgánicos, éstos se encuentran en la lista número dos de
sustancias contaminantes de la legislación ambiental europea (DOGC 1776 del 28-07-1993).
-Los estudios de laboratorio muestran que el material de las presas de colas se caracteriza por
una granulometría limo-arcillosa. De acuerdo a la caracterización físico-mecánica el material
se clasifica como un limo de bajo límite líquido. El material cuando se compacta con una
humedad baja presenta características típicas de los residuos mineros colapsables. La
resistencia a la compresión, a la tracción y la rigidez presentan una gran dependencia del
grado de saturación. La resistencia a la compresión presenta un máximo para grados de
saturación del orden del 85 al 90%, mientras que la resistencia a la tracción es máxima para

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

222

grados de saturación más bajos del orden del 80 al 85%. La rigidez disminuye
progresivamente en la medida que aumenta el grado de saturación.
- Según los resultados de la conductividad hidráulica saturada el material sin fisurar (10-8 m/s)
se comporta como un acuitardo. Sin embargo si se considera la permeabilidad del material
agrietado (10-6 m/s) este se material se comporta como un material de permeabilidad media.
- La formación de fisuras en los residuos acumulados en las presas de la industria cubana del
níquel, está favorecida por las bruscos cambios de humedad que se generan debido a las
condiciones climáticas. La formación de estas fisuras condiciona el régimen de infiltración y
en casos como el estudiado en Moa, constituye una zona preferencial de flujo de indudable
importancia.
- Las grietas de desecación aparecen para grados de saturación muy altos superiores al 80 %,
en los diferentes casos analizados.
- La distancia (L) entre fisuras en el material secado en el laboratorio es proporcional a su
espesor (h). De forma aproximada puede decirse que L=4h. Por tanto el área (A en cm2) de
los mosaicos que se forman durante el proceso de desecación de las capas de residuos y el
espesor (h en mm) presentan una relación lineal (A≈16h2).
- El comportamiento hidromecánico del material afecta la conductividad hidráulica de dos
formas: I) los cambios de volumen (variación de la porosidad) y de grado de saturación
producen una disminución de la conductividad hidráulica y II) las grietas de desecación
provocan un incremento de la permeabilidad con relación al material homogéneo (medio
poroso) en más de un orden de magnitud, aunque estas grietas estén rellenas por el material
depositado en la colocación de las capas sucesivas.
- Se ha comprobado que cuanto mayor es el espesor de la capa de residuos que se deseca
mayor es la separación entre las grietas y la abertura (distancia entre los labios) de las
mismas. El aumento de la abertura supera el efecto de la separación entre grietas y favorece el
aumento de la permeabilidad global.

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

223

- El haber determinado la variación de la permeabilidad en función del confinamiento y con
diferentes espesores de las capas de residuos estratificadas es de gran valor práctico, pues en
el estudio de las presas de residuos si se conoce el espesor de las capas que forman el embalse
y la profundidad a que se encuentran estas capas se puede estimar un valor de la
permeabilidad en ese punto.
- El valor de entrada de aire de los residuos es relativamente bajo, lo que favorece la
retracción por desecación del material. La determinación de la curva de retención y de la
permeabilidad en condiciones saturadas y no saturadas puede ser de interés en estudios de
flujo y transporte en condiciones saturadas y no saturadas.
- La determinación y conocimiento de los parámetros de resistencia constituyen una
herramienta de interés que puede ser usada en los estudios de diseño y construcción de las
presas de residuo para los nuevos emplazamientos.
- El mayor riesgo ambiental de estos residuos se debe a la recarga que pueden producir sobre
el acuífero debido al gran contenido de sales disueltas que se encuentran en las aguas de
poros. Además, son materiales que se erosionan con facilidad y pueden ser susceptibles de
licuefactar de acuerdo con los resultados que se han obtenido en los ensayos triaxiales cíclicos
del laboratorio. Este constituye uno de los temas que a nuestro entender y considerando la
actividad sísmica de la zona debe ser tenido en cuenta en investigaciones futuras.
- Otro aspecto que requiere ser tenido en cuenta desde el punto de vista ambiental es la fina
granulometría de estos residuos y su muy pequeña cohesión, lo que puede facilitar su
incorporación a la atmósfera por erosión por aire. Los compuestos que pueden ser mas fáciles
de incorporar al aire son los de baja densidad (la fracción orgánica).
- En la Figura 6.18 se representa un posible mecanismo para explicar que el material
agrietado tenga una permeabilidad más alta. Aunque las fisuras se rellenen con el mismo
material saturado, el material que ya se ha secado no cambia prácticamente de volumen al
mojarse y secarse de nuevo, aspecto comprobado en los ensayos de secado y humedecimiento

�Capítulo 6. Características de los residuos metalúrgicos sólidos

224

con el edómetro de succión controlada (Figura 6.11). Por otra parte el material que se deposita
saturado, al secarse por primera vez disminuye mucho su volumen por el proceso de
retracción y deja espacios libres por donde puede circular el agua.

Vertido inicia primera capa
Muestra saturada

Primer secado capa
Evaporación, retracción y agrietamiento
Grieta

Vertido de la segunda capa
Sellado de la grieta

Primer secado capa
Evaporación, retracción y agrietamiento
Grieta

Volumen libre
Figura 6.18. Mecanismo para explicar que el material agrietado tenga una permeabilidad mayor que el
medio poroso aunque se rellenen las grietas con el mismo material.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

225

Capítulo 7. MOVILIDAD DE LOS METALES Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II) EN
RESIDUOS MINEROS: ENSAYOS DE LABORATORIO
7.1. Movilidad de los metales
7.1.1. Introducción
El drenaje ácido de minas (DAM) y los lixiviados de contaminantes emanados de las
escombreras, presas y balsas de residuos, se han convertido en una de las mayores
causas de contaminación de las aguas superficiales y subterráneas (Fernández, 1981,
1998a, 1998b; Younger, 1998, 2000). Los metales pesados retenidos por el suelo
durante la infiltración de aguas contaminadas pueden ser gradualmente liberados debido
a los procesos abióticos y bióticos que tienen lugar en el suelo, por lo que constituyen
una amenaza para las aguas subterráneas y en especial para las de abastecimiento
(Wang et al., 1998). Por esta razón el estudio de los procesos de transporte y flujo de
contaminantes en el medio poroso (suelos y residuos) es de gran interés.
En los procesos de flujo y transporte de contaminantes, la sorción (adsorción-desorción,
químisorción-desorción) de los mismos es uno de los factores determinantes tanto en el
medio poroso saturado como en el no saturado. Esta propiedad de los medios porosos
desempeña un importante papel desde el punto de vista medioambiental, pues constituye
la barrera natural que impide, dificulta o retrasa la movilidad geoquímica de los solutos
(contaminantes o no contaminantes) en el medio poroso.
La capacidad de adsorción de un medio poroso (suelo, residuo o resinas sintéticas) está
condicionada por varios factores: contenido volumétrico de agua (medio saturado o no),
contenido de materia orgánica (MO) y su tipo, pH, Eh, composición mineralógica
(potencial zeta de las fases minerales presentes y las partículas sólidas como MO,
minerales amorfos y coloides), tamaño de las partículas (esta propiedad determina la
superficie reactiva, porosidad y la conductividad hidráulica), capacidad de intercambio
catiónico (CIC), concentración del contaminante en el medio y por las propiedades
hidrogeoquímicas del contaminante (solubilidad, reactividad, semi vida t1/2) y en menor
medida por la temperatura.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

226

Para el estudio del transporte de contaminantes, a nivel de laboratorio se han
desarrollado una serie de métodos que permiten deducir el comportamiento
hidrogeoquímico de determinados solutos (orgánicos e inorgánicos), ante la presencia
de una matriz sólida que puede ser: suelo, residuo, materia orgánica, minerales, resinas
sintéticas u otros materiales. Entre estas técnicas se encuentran los ensayos de
adsorción-desorción (Batch equilibrium sorption studies) y los ensayos de flujo a través
de columnas (miscible displacement experiments) (Rao, 1974; Tyler, 1981; Rao et al.,
1993; Wang et al., 1998).
El objetivo de este capítulo es determinar los factores que controlan los procesos de
adsorción-desorción de los metales pesados Cr(VI), Ni(II) y Mn(II) en los residuos
mineros ACL y SAL de la industria cubana del níquel y los parámetros cinéticos que
regulan el flujo y transporte de estos contaminantes en el medio poroso. La elección de
estos tres metales para realizar los ensayos Batch se debe a que: son los principales
contaminantes detectados tanto en las aguas contaminadas y no contaminadas de los
acuíferos del municipio de Moa, así como en las aguas residuales de los procesos
metalúrgicos. Estos metales se caracterizan por permanecer en disolución en
concentraciones variables en medios acuosos que van desde débilmente ácidos a
ligeramente alcalinos.
7.1.2. Material
Los ensayos se han realizado con los residuos correspondientes a los dos procesos
metalúrgicos existentes en el distrito minero de Moa, Cuba. Los residuos fueron
tomados en dos presas (presas 3 y 5 Figura 6.1) a profundidades correspondientes al
intervalo de 10 a 20 cm (Figura 3.1, puntos de muestreo). Las muestras usadas fueron
secadas al aire en el laboratorio a una temperatura de 40±2 grados. El material se
encuentra en su forma original sin realizar ningún tipo de tamizado, debido a que su
granulometría es inferior a 200 micras. Las principales propiedades de los residuos
aparecen en la Tabla 7.1.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

227

7.1.3. Ensayos de adsorción-desorción de los metales pesados en los residuos
mineros
Los estudios de adsorción-desorción (Batch) constituyen una de las técnicas más
frecuentes utilizadas en la caracterización de la sorción de los compuestos orgánicos e
inorgánicos (Condesso, 1996, Wang et al., 1998, Rodríguez et al., 1998a, Payne et al.,
1998), aunque sus resultados hay que analizarlos con precaución pues presentan una
cierta limitación debido a las siguientes razones:
1) predominio de la fase líquida sobre la sólida,
2) el ensayo se realiza en un sistema cerrado, lo que da lugar al desarrollo de procesos
secundarios debido a un elevado tiempo de contacto entre el soluto y el líquido,
3) no se produce un proceso de suspensión de las partículas coloidales de manera
uniforme,
4) la superficie de contacto sólido-líquido es mayor en el ensayo de “Batch” que en los
ensayos de flujo o en condiciones naturales, pues las partículas están nadando en un
medio acuoso. El proceso de agitación en que se realiza el ensayo facilita la
separación de las partículas sólidas y se destruye la estructura del medio poroso,
5) no se produce el proceso de dispersión y difusión como ocurre en un medio de flujo
continuo,
Tabla 7.1. Media de las principales propiedades físico - químicas de los residuos (N=5).

Propiedades
Materia orgánica
Partículas tamaño arena &lt;2mm (%)
Partículas tamaño limo (%)
Partículas tamaño arcilla (%)
pH (ratio 1:2.5)
Conductividad (µS/cm) (ratio 1:2.5)
Capacidad de intercambio catiónico (CIC) (meq/100g de sólido)
Hierro amorfo (g/kg)
Manganeso amorfo (g/kg)
Aluminio amorfo (g/kg)
Sílice amorfa (g/kg)
Superficie efectiva aproximada (m2/g)

ACL
4.6
10
70
20
6.45
670
10
21.321
2.33
3.015
0.208
80-112

SAL
0.63
14
70
16
4.1
790
8
1.407
0.208
2.452
0.125
70-97

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

228

6) las técnicas de separación de la fracción líquida de la sólida en muchos casos son
dependientes del sistema de separación empleado y del técnico que realiza la
operación,
7) las condiciones ambientales establecidas durante el tiempo de agitación son
alteradas al ponerse en contacto con el medio ambiente (atmósfera del laboratorio)
para realizar la separación de las dos fases (filtración).
A continuación caracterizaremos la adsorción y la desorción del Ni(II), Cr(VI) y Mn(II)
en dos residuos. Estos ensayos permiten evaluar la capacidad de adsorción y desorción,
la influencia de la relación sólido/concentración, la adsorción en función del tiempo y
conocer la capacidad efectiva de estos residuos para retener la masa de metal adsorbida.
Tabla 7.2. Características de los metales usados en el ensayo de flujo y transporte (Burriel et
al., 1985).
Elementos
Níquel Cromo
Manganeso

Grupo de la tabla periódica
Símbolo químico
Valencia más estable
Otras valencias en que se presentan en la
naturaleza
Número atómico
Peso atómico
Punto de ebullición (oC)
Punto de fusión (oC)
Solubilidad en el agua natural
Densidad (g/cm3)

VIII
Ni
2+
3+

VIB
Cr
3+
6+, 2+

VIIB
Mn
2+
7+, 6+, 4+, 3+

28
58.71
2730
1453
baja
8.9

24
51.996
2665
1875
baja
7.19

25
54.938
2150
1245
baja
7.43

7.1.4. Metodología de los experimentos en Batch
La obtención de las isotermas de adsorción y desorción del Ni(II), Cr(VI), Mn(II) se ha
realizado en el laboratorio a temperatura controlada de 22±2oC, mediante ensayos
Batch. Las disoluciones de los metales se prepararon en KNO3

0.01 mM como

electrolito soporte a pH=5.5. Esta solución es la misma que se utilizará posteriormente
en los ensayos de flujo pues permite estabilizar la fuerza iónica de la solución,
estabilizar la carga de las partículas sólidas minerales o no minerales y conseguir el
mismo nivel de agregado en el medio poroso. Comúnmente en los ensayos de Batch se
emplean como electrolitos soluciones de metales divalentes como el CaCl2 y MgCl2. En
nuestro caso los residuos se caracterizan por presentar un alto contenido de Mg y un

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

229

bajo contenido en Ca. Además, en el caso de las soluciones electrolíticas de elementos
de carga divalente se ha comprobado que favorecen la adsorción (Selim and Amancher,
1997). Considerando este criterio y el hecho de haber en la literatura estudios de
adsorción de Ni y Cr en suelo con el uso de el KNO3 como solución electrolítica donde
se han tenido buenos resultados y considerando las características de nuestro material se
decidió emplear la misma solución que en los trabajos de (Adriano, , 1995, Wang et al.,
1998)
Los ensayos de adsorción-desorción se realizaron con una relación 1:10 (dos gramos de
suelo y 20 ml de solución). La metodología empleada para este tipo de ensayo
generalmente consiste en poner un volumen de sólido conocido (previamente secado a
temperatura de 40 grados) en contacto con un volumen conocido de la solución
electrolítica en la que se encuentra el soluto y extraer muestras de la fase líquida cada
cierto intervalo de tiempo (Wang et al, 1998, Payne et al., 1998). En nuestro caso fue
necesario obtener cada punto de la isoterma de forma independiente, debido a la
dificultad para separar la fase líquida de la sólida, al ser necesario centrifugar y filtrar la
solución en cada ensayo. Los puntos de las isotermas realizados para ambos residuos se
muestran en la Tabla 7.3. En la preparación de la solución con los metales se emplearon
diferentes sales. En el Cr se utilizó el K2CrO4, el Mn(NO3)2 para el Mn y la solución de
Ni se preparó a partir de Ni(NO3)26H2O. Las principales características se relacionan en
la Tabla 7.2. En la Tabla 7.3 se presentan las diferentes concentraciones molares que
serán usadas en cada uno de los metales, en todos los casos se expresan además las
concentraciones en mM.
Los ensayos de adsorción-desorción se realizaron de acuerdo a los siguientes pasos:
1- las muestras de 2 g de residuo sólido depositadas en un tubo de plástico (volumen
del tubo 40 cm3) fueron puestas en contacto con un volumen de 20 ml de una
solución de KNO3 1 mM a pH 5.5 y se colocaron en un agitador durante un periodo
de 24 horas para estabilizar la fuerza iónica de la solución acuosa y la carga iónica
de las partículas,
2- a las 24 horas fueron centrifugadas durante 10 minutos a 900 r.p.m. y fue separada
la fase sólida de la líquida,

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

230

3- al terminar el paso 2 las muestras sólidas fueron lavadas en dos pasos: primero se
lavó con agua milliQ pH 5.6 y después con una solución diluida de KNO3 0.01 mM
a pH= 5.5, para ambos lavados se utilizó un volumen de líquido de 20 ml. En el
primer caso fueron agitadas durante una hora y posteriormente centrifugadas a 900
r.p.m. y separadas la fase sólida de la líquida, en el segundo caso fueron agitadas
durante 24 horas y posteriormente centrifugadas durante 10 minutos a 900 r.p.m. y
separada la fase sólida de la líquida,
4- Terminado el paso 3 se añadió a los sólidos el volumen de la solución (20 ml) con
las diferentes concentraciones de metal en cada uno de los recipientes,
5- las muestras de sólidos en contacto con las soluciones de metales fueron colocadas
en un agitador rotatorio (a 10 r.p.m.) y dejadas equilibrar durante los siguientes
intervalos de tiempo, 5, 10, 30, 60, 120, 240, 480, 1400 y 4320 minutos, para
obtener la isoterma de adsorción y la cinética de adsorción,
6- Al culminar cada período de tiempo se realizó el centrifugado (durante 10 minutos a
900 r.p.m.) y el filtrado de la solución mediante un filtro (Millipore) de 0.45 micras
separando la fase sólida de la líquida y
7- a la solución acuosa filtrada se le midió el pH y el Eh, posteriormente se determinó
por ICP-AES la concentración del soluto.
8- Al culminar el paso 6 la fase sólida empleada en el proceso de adsorción (todos los
puntos donde no fue adsorbido en totalidad el metal de la solución) fue puesta en
contacto con una solución acuosa diluida de KNO3 0.01 mM sin metal. Luego se
colocaron en un agitador (10 r.p.m.) y se dejaron equilibrar durante los siguientes
intervalos de tiempo, 5, 10, 30, 60, 120, 240, 480, 1400 y 4320 minutos, para
obtener la isoterma de desorción y la cinética de desorción.
9- Se repitieron los pasos 6 y 7.
Para observar con mayor detalle la histéresis del proceso de adsorción-desorción se
realizaron ensayos de desorción con cinco ciclos de lavado. Los puntos de desorción se
corresponden con las muestras utilizadas en el último y el antepenúltimo punto de la
isoterma de adsorción. La desorción se realizó con la misma metodología que los
ensayos de Batch, a partir del paso 5, con la única diferencia de que en el proceso de
desorción la solución electrolítica no contiene ningún tipo de metal. La relación sólido
líquido de 1:10, durante períodos de 8 horas, se realizaron 5 ciclos de lavado.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

231

En todos los casos de ensayos de adsorción el pH inicial de la solución (paso 4 de la
metodología) es el que impone la concentración del metal con que se realiza el ensayo
(Cr(VI), Ni(II) y Mn(II)). La diferencia entre la concentración de la solución inicial y la
final se atribuye a la capacidad de adsorción de los residuos.
Tabla 7.3. Relación de las concentraciones de soluto en la solución acuosa para la que se realizó
la isoterma de adsorción.
Concentración mM 0.1
0.4
0.75
1
2
3
4
5
5.5
6
7
ACL
Mn(II)
X
X
X
X
X
X
X
X
NR
X
NR
Cr(VI)
X
X
X
X
X
X
X
NR NR
X
NR
Ni(II)
X
X
X
X
X NR
X
X
X
X
NR
SAL
Mn(II)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Cr(VI)
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
NR
Ni(II)
X
X
X
X
X
X
X
X
NR
X
NR
ACL= residuo del proceso lixiviación carbonato amoniacal, SAL= residuo del proceso lixiviación ácida
NR, ensayo no realizado.

7.5
NR
NR
X
X
NR
NR

La masa de metal adsorbida por unidad de masa de sólido (Sa) en cada uno de los
ensayos Batch se determinó por la diferencia entre la concentración en la solución
inicial (Co) y la concentración en la solución final (Cw),

Sa =

(Co − Cw )V
M

(7.1)

donde M masa total de residuo y V volumen de la solución electrolítica.
La masa de soluto desadsorbida (Sd) se determinó por diferencia entre la concentración
inicial de la solución acuosa sin soluto (Cwi) y la concentración en la solución acuosa
final (Cwf) después de su interacción con la masa de suelo que se había usado en el
proceso de adsorción.
Sd =

(Cwf − Cwi )V
M

(7.2)

La determinación de la isoterma de adsorción es un pre-requisito para la estimación de
los diferentes parámetros que controlan el flujo y transporte de contaminantes en el
suelo (Van Genuchten and Wierenga, 1976; Rao et al., 1993, Brusseau et al., 1989). En
nuestro caso la isoterma de adsorción ha sido descrita mediante la ecuación de
Freundlich (ec. 7.3) asumiendo que se ha alcanzado el “equilibrio” en la solución
residuo-líquido,

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

232

n≠0

S = K f Cwn

(7.3)

donde Kf y n son constantes cuyos valores se pueden obtener de la isoterma de
adsorción mediante un ajuste por mínimos cuadrados ó un ajuste por regresión lineal de
la expresión en forma logarítmica de la ecuación de Freundlich, que se expresa de la
siguiente forma
n≠0

log Sa = log K f + n log Cw

(7.4)

en este caso el valor de Kf se corresponde con la intersección de la recta de ajuste con el
eje de adsorción (Sa) (en escala logarítmica) y n corresponde a la pendiente de dicha
recta.
7.1.5. Isoterma de adsorción y desorción del Mn(II)

En la isotermas de adsorción en función del tiempo solamente se representan los puntos
donde la masa del soluto no es adsorbida totalmente (Figura 7.1A). La adsorción del 90
% de la masa total de Mn(II) que retienen los residuos ocurre prácticamente en las
primeras 2 horas, alcanzando el estado de equilibrio en unas 4 horas para los dos
residuos (Figura 7.1A y 7.1B).
2500

700
Mn(II)- Residuo SAL

Mn(II)- Residuo ACL
600
2000

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

500
1500

1000

1 hora
1 hora
22 horas
horas
4
horas
4 horas
6 horas
6 horas
8 horas
824horas
horas

500

400
300
1 hora
2 horas
4 horas
6 horas
8 horas
24 horas

200
100
0

0
0

50

C w (mg/L)

100

150

0

100

200
C w (mg/L)

300

Figura 7.1A. Isoterma de adsorción de Mn(II) para diferentes tiempos de contacto sólidolíquido en los dos residuo. ACL: residuos del proceso lixiviación carbonato amoniacal, SAL:
residuo del proceso mediante lixiviación ácida.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

233

La isoterma de adsorción del Mn(II) de los dos residuos mineros analizados es no lineal
y se puede apreciar la existencia de un buen coeficiente de correlación de los datos
obtenidos, ajustados a la ecuación de Freundlich (Figura 7.2). La masa adsorbida en el
residuo ACL es 3.5 veces mayor que en el residuo SAL, siendo el valor del coeficiente
de reparto (Kf) 53 veces mayor en el residuo ACL que en el residuo SAL. Esta
diferencia entre los valores de Kf puede ser el resultado de la diferencia en el pH inicial
de los sólidos de los dos residuos (pHSAL=4.5 y pHACL =6.9). Generalmente el proceso
de adsorción del manganeso es mayor en aquellos suelos que presentan pH más
elevados (Mckenzie, 1980; Spark, 1995; Tan, 1992, 1994, Selim and Amacher, 1997).
Aunque otros factores que pueden estar favoreciendo el proceso de adsorción en el
residuo ACL es la mayor cantidad de hierro amorfo y su mayor superficie especifica.
Específicamente en el trabajo de Mckenzie, (1980) se realizan ensayos de adsorción
sobre la hematita y la goethita, comprobando que los mayores valores de adsorción del
manganeso son para pH próximos a 7.

Mn
C o =282.02 mg/L

Cw (mg/L)

300
200

Adsorción residuo SAL
Adsorción residuo ACL

100
0
0

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)

Cw (mg/L)

30

Mn
C o =0 mg/L

20

10

Desorción residuo SAL
Desorción residuo ACL

0
0

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)

Figura 7.1B. Evolución de la concentración del agua en función del tiempo durante los
procesos de adsorción y desorción del Mn(II) en los dos residuos.

De acuerdo a la forma de la curva que describe la isoterma, ésta se clasifica como una
isoterma tipo “h” según la clasificación de Giles et al., (1960). La isoterma de tipo “h”

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

234

es un caso particular de las isotermas tipo “L” (Apéndice B). Las isotermas de adsorción
con forma de “h” son indicativas de una gran afinidad entre el soluto y el absorbente.
Según los estudios de Sparks, (1995), este tipo de isoterma en ocasiones apuntan a la
formación de complejos en el proceso de adsorción. Se observa que las características
de isoterma tipo “h” son más marcadas en el residuo ACL. Los 4 puntos de la isoterma
de desorción en el residuo ACL en la Figura 7.2 se corresponden con el proceso de
desorción de los 4 puntos de la parte superior de la isoterma de adsorción. En el residuo
SAL los 9 puntos de la isoterma de desorción se corresponden con la desorción de los 9
puntos de la isoterma de adsorción.
700

2500

Mn(II)- Residuo SAL

Mn(II)- Residuo ACL

600

Se=9.77*C w +37.72
2

2000

R =0.95
Sa=1054.45*C w

0.14

500

2

Sa=19.704*C w

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

R =1
1500
Se=60.94*C w +990.85
2

R =0.99

1000

0.60

2

R =0.99

400
300
200

500

Adsorción

100

Adsorción

Desorción

Desorción

0

0
0

50

100
C w (mg/L)

150

200

0

100

200
C w (mg/l)

300

400

Figura 7.2. Isotermas de adsorción y desorción del Mn(II) en los dos residuos mineros.

La desorción es lineal en ambos residuos. Este tipo de comportamiento es indicativo de
la existencia de un equilibrio entre la masa que hay en la solución y la del adsorbente
sin que se pueda definir una fuerza específica de unión entre el soluto y el adsorbente.
En este caso la masa adsorbida es dependiente de la concentración de soluto, de las
condiciones físico - químicas del medio y de las propiedades cinéticas del soluto.
En la Figura 7.3, se puede apreciar la irreversibilidad del proceso de adsorción. El
ensayo se ha realizado a partir de dos puntos de la isoterma de adsorción. En ambos
casos la variación de la masa retenida depende en parte del punto de partida de la
isoterma de adsorción. Esto nos permite asegurar que la adsorción efectiva que tiene un
medio poroso depende del valor de la concentración inicial que se haya usado en el

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

235

ensayo de adsorción. El residuo utilizado en el proceso de adsorción en contacto con
una solución acuosa, es capaz de liberar una determinada masa de soluto. El proceso de
liberación depende de los ciclos de lavado a que se ha sometido el absorbente, pero en
todos los casos se observa que existe una cantidad de soluto que no es cedida al medio
acuoso, a la que denominamos adsorción efectiva. Se aprecia con claridad que la
capacidad de retener mayor porcentaje de la masa total adsorbida es mucho mayor en el
residuo ACL que en el residuo SAL.
700
Mn(II)- Residuo SAL

Mn(II)- Residuo ACL
600
2000

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

500
400
300

1500
200
Adsorción

Adsorción

Desorción

100

Desorción

Desorción

Desorción
0

1000
0

50

100
C w (mg/L)

150

0

100

200
C w (mg/l)

300

400

Figura 7.3. Histéresis del proceso de adsorción/desorción del Mn(II) en los dos residuos
mineros. A partir de dos puntos diferentes de la isoterma de adsorción. En el residuo ACL sólo
se representa la parte superior de la isoterma, para una mejor comprensión.

7.1.6. Isoterma de adsorción y desorción del Ni(II)

A partir de los experimentos de adsorción del Ni(II) en función del tiempo se puede
apreciar que en el residuo ACL el equilibrio de adsorción se alcanza prácticamente a las
dos horas, más rápido que en el caso del manganeso. En el caso del residuo SAL el
equilibrio es prácticamente instantáneo (Figura 7.4A y 7.4B). El hecho de que el
equilibrio de adsorción se alcance rápidamente, parece indicar que el mecanismo de
adsorción predominante es el de las fuerzas de atracción electrostáticas controlado por
la carga de las partículas sólidas (potencial zeta).

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
2500

236

600

Ni(II)- Residuo ACL

Ni(II)- Residuo SAL
500

2000

1000

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

400
1500

1 hora
2 horas
4 horas
6 horas
8 horas
24 horas

500

300
1 hora
2 horas
4 horas
6 horas
8 horas
24 horas

200

100

0

0
0

50

100
150
C w (mg/L)

200

250

0

100

200
300
C w (mg/L)

400

500

Figura 7.4A. Isoterma de adsorción del Ni(II) para diferentes tiempo de contacto sólido-líquido
para los dos residuos. Sólo se representan los puntos de mayor concentración en el residuo
ACL, pues para baja concentración en la solución inicial la adsorción del soluto es total.

En el níquel se puede ver que existen diferencias muy marcadas en el proceso de
adsorción de los dos residuos (Figura 7.5). El residuo ACL presenta una isoterma de
adsorción no lineal y para el residuo SAL la isoterma es lineal (Figura 7.5). Los 5
puntos de la isoterma de desorción en los dos residuo se corresponden con los 5 puntos
de la parte superior de la isoterma de adsorción. Se puede apreciar la existencia de un
buen coeficiente de correlación de los datos obtenidos, ajustados a la ecuación de
Freundlich (ecuación 7.2). La masa de soluto adsorbida por el residuo ACL es 4 veces
mayor que en residuo SAL (Tabla 7.7). El valor de Kf obtenido para el residuo ACL es
muy elevado (1057), esto constituye un indicativo de que el Ni(II) está fuertemente
fijado a la superficie de los sólidos. El valor de Kf (Figura 7.5, Tabla 7.7) en el residuo
ACL es tres órdenes de magnitud mayor que en residuo SAL.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

Cw (mg/L)

380

237
Ni
C o =303.89 mg/L

280
Adsorción residuo SAL

180

Adsorción residuo ACL

80
0

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)
25

Ni
C o =0 mg/L

Cw (mg/L)

20

Desorción residuo SAL
Desorción residuo ACL

15
10
5
0
0

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)

Figura 7.4B. Evolución de la concentración del agua en función del tiempo durante los
procesos de adsorción y desorción del Ni(II) en los dos residuos.

Los resultados obtenidos en el caso del Ni para el residuo ACL son coherentes con
estudios de adsorción realizados sobre fases minerales de óxidos e hidróxidos de hierro
similares a las que conforman los residuos objeto de este estudio (Mckenzie, 1980;
Sparks, 1995; Sharma y Lewis, 1994; Tan, 1994; Payne et al., 1998). Los trabajos de
estos investigadores muestran que los mayores valores de adsorción se alcanzan en
medios porosos con pH superiores a 5. Principalmente en los medios porosos con pH
entre 6-7, la movilidad del níquel es muy baja, y en el caso de las aguas subterráneas se
encuentra en concentraciones de pocos miligramos por litro, generalmente menor que
uno (Adriano, 1995). Los estudios de Poulsen and Bruun (2000) en suelos naturales
concluyen que la adsorción del níquel depende del pH y de la solución electrolítica que
se use en el experimento.
El hecho de que el residuo SAL presente una isoterma de adsorción lineal está motivado
por el pH ácido del residuo y la existencia de diferentes óxidos e hidróxidos de Fe y Al,
que actúan como tampón. Para los períodos de tiempo estudiados el pH se mantiene en
el rango de 4 a 4.4, disminuyendo ligeramente en la medida que aumenta la
concentración molar de la solución. En este rango de pH la adsorción por los óxidos e

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

238

hidróxidos de hierro es muy baja debido al potencial zeta de las partículas sólidas que
conforman las fases minerales presentes en los residuos.
La forma de la isoterma para el residuo ACL es de tipo “h” muy bien marcada,
indicativo de la gran afinidad (atracción) entre el soluto y el absorbente. En el caso del
residuo SAL la isoterma de adsorción es lineal de tipo “C”, donde existe un equilibrio
entre la concentración de soluto en la solución y el adsorbente.
El estudio de la desorción en el níquel, muestra una isoterma lineal en los dos residuos,
lo cual indica que la irreversibilidad del proceso es limitada, mostrando una gran
histéresis. En el caso del residuo SAL se observa la facilidad del sólido de desadsorber
la masa de soluto retenida en el proceso de adsorción. El hecho de que la desorción de
Ni sea mayor en ACL que en SAL está motivado por el pH del residuo SAL, pues a pH
ácidos la movilidad del Ni(II) se incrementa notablemente.
3000

600

Ni(II)- Residuo ACL

Ni(II)- Residuo SAL

2500

500

Sa=1058.16*C w

400

0.15

2

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

2000

R =0.99
1500
Se=29.84*C w +1786.8
2

R =0.95

1000

Sa=0.76*C w

Se=C w +1

300

2

R =0.99

2

R =1
200

100

500
Adsorción

Adsorción

Desorción

Desorción
0

0
0

50

100
150
C w (mg/L)

200

250

0

100

200
300
C w (mg/L)

400

500

Figura 7.5. Isoterma de adsorción y desorción de Ni(II) en los dos residuos mineros. Se: masa
retenida después del proceso de desorción.

El comportamiento lineal de la isoterma de adsorción del Ni(II) en SAL se corresponde
con los resultados de los trabajos realizados por Smith et al., (1998). Este investigador
determina la adsorción del Ni(II) y otros metales en óxidos e hidróxidos de hierro,
observando que la adsorción es muy baja y lineal en el rango de pH entre 4-5, mientras
que para pH mayores se convierte en fuertemente no lineal. Para los rangos de

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

239

concentración analizados en este estudio la desorción del Ni(II) en el residuo SAL es
lineal para estos mismos valores de pH (entre 4-5) (Figura 7.5).
En las Figuras 7.5 y 7.6, se puede observar la histéresis en el proceso de adsorción del
Ni(II) en los dos residuos. El ensayo se ha realizado a partir de dos puntos de la
isoterma de adsorción. La histéresis es más marcada en el residuo ACL, donde la masa
efectiva de soluto retenida para estas condiciones de ensayo supera los 1800 mg/kg, lo
que denota gran capacidad de este residuo para retener la masa de Ni(II) adsorbido
inicialmente en el proceso de adsorción. Sin embargo en el residuo SAL se observa que
el sólido cede con mucha mayor facilidad la masa de soluto adsorbida inicialmente,
llegando a ser muy pequeña la masa retenida (menos de 80 mg/kg de sólido), para las
condiciones en que se ha realizado el ensayo (Figura 7.6). La masa retenida depende
hasta cierto punto de la posición de partida (masa adsorbida) de la isoterma de
adsorción.
2400

600

Ni(II)- Residuo ACL

Ni(II)- Residuo SAL

500
2200

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

400

2000

300

200
1800
Adsorción
Desorción

100

Adsorción
Desorción
Desorción

Desorción

0

1600
0

50

100
150
C w (mg/L)

200

250

0

100

200
300
C w (mg/L)

400

500

Figura 7.6. Histéresis del proceso de adsorción-desorción del Ni(II) en los dos residuos
mineros.

En el proceso de desorción del Ni(II) se aprecia que inicialmente la masa de soluto
cedida al medio acuoso es muy grande y que en la medida que se realizan los
posteriores lavados este proceso es cada vez más lento. En los dos residuos se observa
que el volumen de masa cedido inicialmente al medio depende del punto de partida de
la isoterma de adsorción. En ninguno de los casos la curva que describe el proceso de

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

240

desorción sigue la misma pendiente que la de adsorción. Para los dos residuos el
proceso de desorción es lineal. La existencia de esta diferencia entre el proceso de
adsorción y el de desorción denota la presencia de una gran histéresis.
7.1.7. Isoterma de adsorción y desorción del Cr(VI)

De acuerdo con los resultados obtenidos el proceso de adsorción del Cr(VI) es algo más
lento que el Ni(II) y el Mn(II). En la Figura 7.7 y 7.8, se puede observar como el
equilibrio se alcanza para un período superior a las 6 horas en el residuo SAL y para 2
en el residuo ACL. La fase sólida presenta además mucha menos afinidad por el soluto
que en el caso del Ni(II) y Mn(II), debido a que las partículas minerales con un
potencial zeta que tengan carga positivas en esta condiciones de pH son mucho menores
que las que presentan carga negativa (Tabla 7.6).
1800

500

Cr(VI)- Residuo SAL

Cr(VI)- Residuo ACL
1500

400

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

1200
300

1 hora

200

2 horas

900
1 hora
2 horas

600

4 horas

4 horas

6 horas

100

6 horas
300

8 horas

8 horas

24 horas

24 horas
0

0
0

50

100
150
200
C w (mg/L)

250

300

0

50

100
C w (mg/L)

150

200

Figura 7.7. Isotermas de adsorción del Cr(VI) para diferentes tiempos para los dos residuos
ACL y SAL.

En el cromo se puede observar que al igual que el Mn(II) presenta una isoterma de
adsorción no lineal para los dos residuos. La adsorción del Cr(VI) en el residuo SAL es
4 veces mayor que en el residuo ACL (Figura 7.9). En este caso, al parecer la adsorción
del Cr(VI) está controlada por el pH. En suelos con pH entre 6 y 7 la movilidad del
Cr(VI) es mayor que en suelos con pH más ácidos (Weng et al, 1994; Adriano, 1995;
Tan, 1994; Selim and Amacher, 1997; Brigatti et al., 2000). En ambos residuos se

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

241

observa un buen ajuste de la isoterma de adsorción a la ecuación de Freundlich. El valor
de Kf (461) en el residuo SAL es15 veces mayor que en el residuo ACL. Por otra parte,
el valor de n (0.47) en el residuo ACL es prácticamente el doble que el del residuo SAL
(n=0.26) (Figura 7.9).
225
Cr(VI)
C o =196.13 mg/L

Cw (mg/L)

200
175
150

Adsorción residuo ACL

125

Adsorción residuo SAL

100
75
50
0

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)
20

Cw (mg/L)

Cr(VI)
C o =0 mg/L
10
Desorción residuo SAL
Desorción residuo ACL
0
0

1

10

100

1000

10000

Tiempo (minutos)

Figura 7.8. Evolución de la concentración del agua en función del tiempo durante los procesos
de adsorción y desorción del Cr(VI) en los dos residuos.

La isoterma de desorción en el cromo es lineal en los dos residuos. En nuestro caso se
puede apreciar la irreversibilidad del proceso de adsorción (histéresis) y como la masa
desadsorbida en este proceso es mayor en el residuo ACL, que presenta un pH más alto.
Los ensayos de desorción del cromo no son muy comunes. En los casos consultados en
la literatura se aprecia que en los estudios de adsorción - desorción de metales pesados
en suelos el proceso presenta histéresis (Selim and Amacher, 1997; Brigatti et al.,
2000).
En la Figura 7.10 se observa la irreversibilidad o histéresis del proceso de adsorción en
el Cr(VI). El ensayo se ha realizado a partir de dos puntos de la isoterma de adsorción.
En ambos casos la variación de la masa retenida depende del punto de partida a partir de
la isoterma de adsorción. El residuo ACL retiene menor cantidad de masa que el residuo
SAL, aspecto que está regulado por el pH de la solución acuosa (Figura 7.10). Esta

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

242

propiedad del proceso de adsorción-desorción en el Cr(VI) ha sido reportada por otros
investigadores (Selim and Amacher, 1997). En el residuo SAL la masa retenida por el
residuo es función de la magnitud de la concentración con que se realice el ensayo de
adsorción, del número de veces y tiempo de lavado. Para el caso del residuo ACL la
masa retenida depende menos de la masa inicialmente adsorbida.
1800
Cr(VI)- Residuo ACL

Cr(VI)- Residuo SAL

400
1500
Sa = 30.55*C w 0.47

Sa = 461.51*C w 0.26

1200

R 2 = 0.99

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

300

200
Se = 23.86*C w

R 2 =1.00

900

Se=87.375*C w +289.83

600

R 2 = 0.9133

R 2 =0.98

100
300

Adsorción (Sa)

Adsorción
Desorción

Desorción (Se)

0

0
0

100
200
C w (mg/L)

300

0

50

C w (mg/L)

100

150

Figura 7.9. Isoterma de adsorción - desorción del Cr(VI) en los dos residuos mineros. Los 5
puntos de la isoterma de desorción se corresponden con los 5 puntos de la parte superior de la
isoterma de adsorción.

El residuo SAL tiende a retener una masa de soluto importante, más de 450 mg/kg y el
ACL 100 mg/kg. Al parecer la liberación de cierta proporción de la masa retenida por
adsorción es prácticamente irreversible por procesos de lavado.
7.1.8. Discusión de los resultados de los ensayos Batch

De los ensayos de adsorción-desorción realizados en el laboratorio con los diferentes
metales se puede deducir que la desorción del cromo en función del tiempo es mucho
más lenta que en los otros dos metales estudiados y el “equilibrio” se alcanza, al
parecer, para un período de 8 horas, mientras que para el resto de los elementos
metálicos el “equilibrio” se alcanza para un período de tiempo inferior a las 4 horas
(Figura 7.1B, 7.4B y 7.7B). Se puede apreciar que a partir de las 2 horas el valor del pH
varía muy poco manteniéndose casi estable, dependiendo ligeramente de la

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

243

concentración de la solución. El Eh siempre es positivo, por lo que las condiciones de
los ensayos son oxidantes.

1800

Cr(VI)- Residuo ACL

Cr(VI)- Residuo SAL

400
1500

1200
Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

300

200

900

600
Adsorción

100

Adsorción
Desorción
Desorción

300

Desorción
Desorción

0

0
0

100
200
C w (mg/L)

0

300

50

C w (mg/L)

100

150

Figura 7.10. Histéresis del proceso de adsorción - desorción del Cr(VI) en los dos residuos
mineros. Donde Sa: masa total adsorbida y Se: adsorción efectiva.
Tabla 7.5. Valores de pH inicial y final de los ensayos de adsorción y desorción en función del
tiempo (minutos) para el Ni (II), Cr(VI) y Mn(II).

Residuo SAL una concentración de 4 mM
Tiempo en minutos
Metal
Cr(VI)
Mn(II)
Ni(II)

Ensayo
Adsorción
Desorción
Adsorción
Desorción
Adsorción
Desorción

Inicial
6.11
5.08
5.45
5.07
4.87
4.56

5
5.95
5.11
5.66
5.09
4.12
4.53

10
6.01
5.22
5.61
5.25
4.18
4.51

30
5.95
5.22
5.75
4.92
4.12
4.50

60
5.85
2.18
5.76
4.77
4.14
4.29

120
6.15
5.16
5.72
4.85
4.11
4.27

240
6.05
5.15
5.78
4.88
4.44
4.30

480
6.11
5.21
5.70
4.79
4.13
4.36

1440
6.04
5.20
5.68
4.76
4.16
4.34

4320
6.10
5.23
5.62
4.79
4.15
4.35

480
7.70
7.47
6.40
6.85
6.30
6.00

1440
7.70
7.52
6.70
7.26
6.36
6.11

4320
7.71
7.50
6.82
7.36
6.56
6.12

Residuo ACL una concentración de 4 mM
Tiempo en minutos
Metal
Cr(VI)
Mn(II)
Ni(II)

Ensayo
Adsorción
Desorción
Adsorción
Desorción
Adsorción
Desorción

Inicial
7.93
7.5
6.5
7.1
5.46
5.56

5
7.72
7.56
6.37
6.67
6.30
5.86

10
7.74
7.59
6.38
6.62
6.31
5.89

30
7.77
7.41
6.28
6.67
6.35
5.92

60
7.72
7.35
6.10
6.71
6.21
5.98

120
7.79
7.59
6.11
6.70
6.24
5.99

240
7.89
7.58
6.36
6.90
6.23
6.01

A partir de los resultados de adsorción se deduce que esta ocurre en un tiempo
relativamente corto (Figuras 7.1B y 7.4B y 7.7B). El hecho de que la adsorción sea tan
rápida permite suponer que la mayor parte de la masa adsorbida es por causas

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

244

puramente físicas, donde la adsorción por fuerzas electrostáticas (carga de las partículas
o potencial zeta) es la que juega el papel fundamental en el proceso de adsorción y que
la existencia de posibles procesos de quimisorción (para los intervalos de tiempo en que
se han realizado los ensayos) desempeñan un papel secundario. Este aspecto se
corrobora con los análisis por difracción de Rx donde no se reporta la existencia de
minerales del grupo de las arcillas. Los procesos de intercambio en este caso
desempeñan un papel menos importante, pues los residuos presentan una baja capacidad
de intercambio catiónico (CIC=8-10 meq/100 gramos de residuo sólido, Tabla 7.1). Es
bueno señalar que el material presenta gran cantidad de minerales amorfos y de muy
mala cristalización, pues en los difractógramas se observa un gran fondo y la intensidad
de los picos en comparación con la concentración de Fe existente es baja.
Tabla 7.6. Valores de pH para los que la carga de las partículas sólidas es igual a cero
(potencial zeta y en la literatura anglosajona points of zero charge).

Mineral

Hematita
Goethita
Maghemita
Magnetita
Aluminio amorfo
Hierro amorfo
Ferrihydrita
Gibbsita
Corindon
Lepidocrosita
Cuarzo
Magnesita
calcinada
Minerales de Mn
?
?
Anatasa
(o)

Fórmula
química

(0)

α - Fe2O 3
α – FeOOH

8.5

pH

solución
KNO3

en

una pH
de

(1)

3.2
6.8
6.2(5)

Al(OH)3
AlOOH
Fe(OH) 3
Fe5OH8
4H2O
α -Al(OH)3
α – Al2O3
γ−FeO OH
SiΟ2
δ-MgO

2
4.6

β-MnO2
δ-MnO2
γ-MnO2
TiO2

7.3
1.5
5.6
5.5-5.8

pH(2) pH(3)

8.5
7.3

6.7

6.7

Superficie
específica

Se (m2/g)
85(5); 22(0)
75(5), 2891(0)

85(5)

8.3

5.0

8.5
8.1

8.5

9.2
8.1
7.1
9.06

4.8

8.5

5
9.1

600(4)
18-47(0)
67.3(0)

5.4-7.3
2.9

6.(5)

2.0
12.4

2.8

85(5)
43(0)

Anderson y Rubin, (1999) (1) Tan, (1994), pag 163; (2) Appelo and Postma, (1993), pag. 154; (3) Spark,
(1995), pag. 134; (4)Stollenwerk, (1994), (5)Mackenzie, (1980). Estos valores corresponden a diferentes
fuentes bibliográficas y diferentes métodos de medida por lo que no son necesariamente comparables. Sin
embargo, se puede apreciar que en muchos casos los resultados son similares.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

245

Los resultados Batch permiten concluir que la preferencia de adsorción de acuerdo a la
masa retenida en el residuo ACL es Ni(II)&gt;Mn(II)&gt;Cr(VI), mientras que en el residuo
SAL es Cr(VI)&gt;Mn(II)&gt;Ni(II). El hecho de que estos residuos y en especial el residuo
ACL presente una gran capacidad de adsorción es debido a la existencia de una mayor
superficie específica de las partículas que lo forman (mayor cantidad de Fe amorfo)
(Tabla 7.1). Esta capacidad de adsorción en el residuo ACL para el Ni y el Mn puede
estar favorecida además por una CIC ligeramente mayor que en el residuo SAL, así
como un mayor pH y un mayor contenido de minerales de hierro y mayor contenido de
compuestos orgánicos derivados de la combustión del petróleo (Tabla 7.1).
La capacidad de adsorción de los minerales formados por óxidos e hidróxidos de Fe
(ferryhidrita, hematita y goethita) ha sido evaluada por diferentes investigadores
(Mckenzic, 1980; Spark, 1995; Payne et al., 1998) y en todos los casos se ha podido
comprobar que los mayores valores de adsorción se obtienen para valores de pH entre 6
y 7. Lo que demuestra que el pH puede considerase como el factor o parámetro
principal que controla este proceso para estos materiales, debido a la ausencia de
minerales del grupo de las arcillas y al papel secundario que desempeñan los procesos
de intercambio o quimisorción.
Stollenwerk, (1994), en un estudio de contaminación de un acuífero por el lixiviado de
escombreras de residuos, donde en la matriz del acuífero existía ferryhidrita y óxidos e
hidróxidos de aluminio, hierro y manganeso plantea que: el proceso de adsorción está
controlado mayoritariamente por la ferryhidrita, por lo que es el principal elemento de
adsorción en el medio y que el aluminio y el manganeso amorfo desempeñan un papel
muy inferior. En su análisis concluye que resulta imposible poder diferenciar el
porcentaje de adsorción de la ferryhidrita con relación al aluminio y manganeso amorfo.
En general se considera que la ferryhidrita es el principal adsorbente por su gran
superficie especifica 600 m2/g (Stollenwerk, 1994). En nuestro caso consideramos que
si parte de este hierro se encuentra en forma de ferryhidrita, como parecen indicar los
resultados de Rx y el porcentaje de Fe amorfo, es la cantidad de ferryhidrita la que
controla el proceso de adsorción.
La isoterma de adsorción del Mn(II) y el Cr(VI) para los dos residuos es no lineal (tipo
“h”), observando que la adsorción es función de la concentración pues el pH de los

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

246

diferentes ensayos realizados se ha mantenido con valores relativamente constantes
(Tabla 7.5). El pH presenta una ligera disminución en la medida que se incrementa la
concentración de la solución usada en el ensayo de Batch, como cabría esperar. Al no
ser lineal la isoterma de adsorción la Kf no es constante (n&lt;1), su valor aumenta en la
misma medida que aumenta la concentración del soluto pero la relación masa adsorbida
(Sa) vs concentración en el agua (Cw) disminuye.
Los resultados obtenidos en este trabajo son coherentes con los de otras investigaciones
en medios porosos ricos en hierro y manganeso (Spark, 1995; Payne et al., 1998). En
suelos o materiales porosos en condiciones aeróbicas el manganeso precipita en la
superficie de las partículas arcillosas y en los óxidos de Fe. En el proceso de
precipitación en condiciones aerobias los metales precipitan asociados al manganeso.
De manera general los óxidos de manganeso tienen una alta capacidad para adsorber
metales pesados debido a su gran superficie específica y alta carga negativa. Los suelos
con elevada cantidad de hierro y manganeso libre presentan una alta capacidad de
adsorber el Cr(VI). La existencia de óxidos de hierro y manganeso son de extraordinaria
importancia en la adsorción de Cr(III) y Cr(VI) (Tan, 1994).
Los valores de Kf y n se obtienen a partir de la ecuación 7.4. Los valores de Kf y n
obtenidos del ajuste de las isotermas de adsorción a la ecuación de Freundlich (Figuras
7.2, 7.5, 7.8) para cada uno de los metales aparecen en la Tabla 7.7A. El hecho de que
las isotermas de adsorción del Ni(II), Cr(VI) y Mn(II) en el residuo ACL y el Mn(II) y
Cr(VI) en el residuo SAL se ajusten a la isoterma de adsorción de Freundlich es
indicativo de que en ninguno de los casos se ha alcanzado la saturación de los sitios de
adsorción para las concentraciones utilizadas en los ensayos Batch. La isoterma de
adsorción del Ni(II) en el residuo SAL es lineal y se ajusta al caso particular de la
ecuación de Freundlich cuando n=1.
Existe una diferencia importante entre los Kf del cromo y el manganeso en ambos
residuos, siendo esa diferencia mayor en el residuo ACL. Si observamos la similitud de
los valores de n, Kf y la forma de la isoterma de adsorción del Ni(II) y el Mn(II) en el
residuo ACL, podremos concluir que ambos presentan un comportamiento cinético muy
similar, para estas condiciones de experimentación.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

247

Tabla 7.7A. Valores de Kf y n calculado para los dos residuos a partir de las isotermas de
adsorción.
Kf
n
No
r2
Proceso
Metal
Solución

electroquímica
de KNO3
(0.01mM)

ACL

SAL

Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)
Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)

1054.45
30.35
1057.00
17.78
461.51
0.77

0.14
0.46
0.15
0.60
0.26
1.00

9
7
9
9
9
10

1.00
0.99
0.99
0.97
1.00
0.99

(r= coeficiente de correlación, No= número de muestras).

El hecho de que el Mn(II) y Ni(II) en el residuo ACL presenten un gran valor de Kf es
indicativo de que están más fuertemente fijados a la matriz del residuo. Esta gran
capacidad de adsorción está favorecida por el pH y la superficie específica de las
partículas, debido a la presencia de ferryhidrita.
En el residuo SAL el cromo presenta un Kf mayor que el Mn(II), esto nos muestra que el
cromo es fijado a la superficie de las partículas con mayor fuerza que el Mn(II), aspecto
este que al parecer está controlado por el pH. Para estas condiciones de pH entre 4 y 5 la
solubilidad del Mn(II) es mucho mayor que la del Cr(VI) (Wen et al., 1994). Estos
resultados son coherentes con los trabajos de Khaodhiar et al., (2000), donde los
mayores valores de adsorción de Cr(VI) en óxidos de hierro ocurren para valores de pH
ácidos entre 3-5.
La desorción es lineal para los tres metales (Cr(VI), Mn(II) y el Ni(II)) analizados
(Tabla 7.7B). Estos resultados muestran la existencia de histéresis en el proceso de
adsorción y desorción, al menos para los valores de concentración y pH analizados en
este estudio. La causa de que el proceso de desorción sea lineal en todos los casos es el
resultado de la escasa masa de metal que libera la fase sólida al medio acuoso debido a
la histéresis del proceso, lo que genera una solución con muy baja concentración.
Normalmente en los casos de desorción estudiados para metales pesados en suelos,
donde la masa del soluto cedida al medio acuoso es muy baja, la isoterma de desorción
es generalmente lineal (Selim and Amacher, 1997).
De manera general se puede apreciar que los procesos que afectan la movilidad de estos
metales en el residuo dependen de las propiedades físico-químicas del residuo utilizado
(pH, Se, CIC, MO, Tabla 7.1). Aunque se puede señalar que la alta concentración de

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

248

magnetita en el residuo ACL puede favorecer también el proceso de adsorción
(Caitcheon, 1993).
Tabla 7.7B. Valores de Kf y n calculado para los dos residuos a partir de las isotermas de
desorción.

Solución
electroquímica
de KNO3
(0.01mM)

Proceso
ACL

SAL

Metal
Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)
Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)

Kf
60.94
23.86
29.84
9.77
87.37
1.00

n

No

1.0
1.0
1.0
1.0
1.0
1.0

5
5
9
9
9
5

r2
0.99
0.91
0.99
0.95
0.98
1.00

(r= coeficiente de correlación, No= número de muestras).

Esta propiedad de adsorber los metales, es una de las características que conceden a
estos residuos un valor añadido desde el punto de vista medioambiental en la
posibilidad de ser utilizados para reciclar aguas contaminadas con este metal,
fundamentalmente el residuo ACL.
7.1.9. Adsorción instantánea en un sistema cerrado (ensayos Batch)

Para evaluar la adsorción instantánea consideraremos la masa adsorbida por la fase
sólida en un período de tiempo de 5 minutos. De acuerdo con Selim and Amacher,
(1997) (pag. 115), considerando los modelos de adsorción de dos sitios, se puede
considerar instantánea a los procesos que ocurren en minutos o en horas, pues el
movimiento de la fase líquida por el medio poroso es muy lento. Sin embargo, desde el
punto de vista químico se denomina así al proceso que ocurre instantáneamente (en
fracciones de segundo).
En el residuo ACL la adsorción del Mn(II) en la fase sólida ocurre de forma instantánea
para concentraciones menores o iguales a 100 mg/L (≈2 mM). En el níquel ocurre para
concentraciones de 160 mg/L (≈2.8 mM). En el Cr(VI) la adsorción ocurre
instantáneamente para una concentración de cromo en la solución de 111 mg/L (≈2.2
mM).
El proceso de adsorción del soluto en la fase sólida ocurre de forma instantánea en el
residuo ácido SAL (pHmedio= 4.1), en el caso del Mn(II) para valores de concentración

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

249

menores o iguales a 100 mg/L (≈2 mM) y en el Cr(VI) tiene lugar para un valor de
concentración en la solución de 8 mg/L (≈0.2 mM). Para el níquel consideramos que no
se puede hablar de adsorción sino de equilibrio instantáneo, produciéndose rápidamente
para todas las concentraciones analizadas.
A los 5 minutos el 60 % de la masa total de metal que puede adsorber el residuo de la
solución ha sido absorbido en todos los casos. Se puede apreciar que en el proceso de
desorción ocurre también muy rápidamente.
7.1.10. Comparación de la capacidad de adsorción de los residuos con otros
materiales y suelos naturales

El presente apartado pretende ilustrar la capacidad de adsorción que presentan los
residuos ACL y SAL en comparación con diferentes suelos naturales u otros materiales.
En la Figura 7.11 se muestra una comparación entre la isoterma de adsorción del Ni(II)
de los dos residuos estudiados y los diferentes suelos naturales reportados en la
literatura. El pH que aparece en la figura es el pH de la solución con que se ha realizado
el ensayo.
2500

Ni(II)

Sa (mg/kg)

2000

Residuo ACL a pH=6.5
Residuo SAL pH 4.1
Hayhook soil a pH=6
Ronhave soil a pH=6

1500

1000

500

0
0

50

100

150

200

250

C w (mg/L)

Figura 7.11. Comparación de la capacidad de adsorción de Ni(II) en los residuos y dos suelos,
valores en Tabla 7.8.

Se puede observar que el residuo ACL presenta una capacidad de adsorción muy
superior a la del resto de los suelos representados. En todos los suelos citados la

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

250

isoterma de adsorción es no lineal (n≠1), sin embargo en el caso del residuo SAL ésta es
lineal. En la Tabla 7.8, se encuentran las principales propiedades de un gran número de
suelos y los valores de n y Kf obtenidos al ajustar las isotermas al modelo de Freundlich.
El valor del coeficiente de reparto (Kf) para el residuo ACL es casi 9 veces superior al
resto de los suelos que se muestran.
En la Figura 7.11, se aprecia como el valor de la masa de Ni(II) retenido en el residuo
SAL es pequeño. Este valor tan pequeño es debido a que el pH del medio es ácido
(pH=4.1).
El cromo constituye uno de los elementos contaminantes más estudiado en aguas y
suelos, entre sus principales iones, el cromo hexavalente ha sido el más estudiado por su
alto grado de toxicidad. En la Figura 7.12, se muestra una comparación de la isoterma
de adsorción de éste para los dos residuos con otro grupo de suelos y dos arcillas (Tabla
7.9). En el residuo SAL la capacidad de adsorción es 4 veces superior a la de la
montmorillonita y 20 veces con relación a la caolinita. El valor de Kf para el residuo
SAL es 3 veces superior al resto de suelos naturales citados en la Tabla 7.9.
2000
Cr(VI)
Residuo ACL a pH=6.5
1500

Residuo SAL a pH=4.1

Sa (mg/kg)

Montmorillonita a pH=4
Caolinita a pH=4
1000

500

0
0

50

100

150
C w (mg/L)

200

250

300

Figura 7.12. Comparación de la capacidad de adsorción de Cr(VI) en los residuos ACL y otros
minerales naturales, valores en Tabla 7.9.

El manganeso constituye uno de los elementos más estudiado desde el punto de vista
edafológico pues es un elemento esencial para las plantas. En este caso se puede
apreciar que el residuo ACL presenta una capacidad de adsorción muy superior a la de

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

251

muchos suelos naturales. En la Tabla 7.10 se muestran las principales características de
un gran número de suelos empleados en estudios de adsorción del Mn(II). Los valores
de Kf y n se corresponden con los parámetros de la ecuación de Freundlich. El valor del
coeficiente de reparto Kf en el residuo ACL es superior en más de un orden de magnitud
con relación al resto de los suelos citados y en algunos casos dos órdenes de magnitud.
Para los suelos citados la isoterma de adsorción es no lineal (n≠1).
2500
Mn(II)
Residuo ACL a pH=6,5
Residuo SAL a pH=4,1
Suelo 1 a pH=8,2
Suelo 2 a pH=8,0
Suelo 3 a pH=8,1
Suelo 4 a pH=7,7

Sa (mg/kg)

2000

1500

1000

500

0
0

50

100

150

200
C w (mg/L)

250

300

350

400

Figura 7.13. Comparación de la capacidad de adsorción de Mn(II) en los residuos y en otros
suelos naturales, valores en Tabla 7.10.

��225

Windsor

Webster
Windsor

Unnamed

Olivier

Norwood

Molakai

Lafitte

Kula

Cecil

Calciorthid

Alligator

1.98

1.54
0.44
0.61
6.62
11.6
1.67
0.21
0.83

0.028
0.015
0.099
0.093
0.009
0.760
0.008
0.270
0.000
0.063
0.041
0.031

0.330
0.050
1.760
1.680
1.190
0.190
0.061
0.300
0.009
0.190
0.420
0.230

0.740
0.250
0.270
5.850
1.160
12.40
0.300
0.710
0.008
0.550
1.230
0.790
3.510
0.280
0.910
0.016
0.071
0.220
0.100
0.560
0.290

0.150
0.000

3.14

7.39
67.70

10
14

5.9
70.0
12.8
73.7
60.7
25.7
79.2
4.4
90.2
27.5
76.8
74.8

75.0

70
70

39.4
19.3
7.3
25.4
21.7
46.2
18.1
89.4
6.0
48.6
20.5
24.1

15

Limos
(%)
4

20 6.5
16 4.1

54.7 4.8
10.7 8.5
5.7
0.9 5.9
17.6 3.9
28.2 6.0
2.8 6.9
6.2 6.6
3.8 4.3
23.9 7.6
2.8 5.3
1.1 5.8

10.0 7.0

0.939
0.504
0.688
0.738
0.903
0.720
0.661
0.646
0.836
0.748
0.741

Referencias

161.90 Wang et al.,
1998
95.40 Poulsen
y
Bruun, (2000)
0.29 Martínez et al.,
(1999)
37.80 Buchter et al,
206.00 (1989)
6.84
110.00
50.10
44.90
20.90
50.50
3.44
3.37
8.43

Kf

10.0 0.140 1058.16 Este trabajo
8.0 0.600
0.76

30.2
14.7
2.0
22.5
26.9
11.0
4.1
8.6
2.7
48.1
2.0
0.8

252.0 0.160

10.9 0.775

6.3 0.373

pH CIC
n
Meq/100g de
sólido

Arcilla
(%)
10.0 7.5

Partículas tamaño
Arenas
(%)
86.0

Mn
Amorfo Libre Al
(%)
Fe (%) Fe(%) (%)
ACL
Residuos
4.2
0.02
0.21
0.03
SAL
Moa, Cuba
0.6 0.002
0.014
0.02
CIC= capacidad de intercambio catiónico, M.O: contenido de materia orgánica.

Louisiana
New México
S. Carolina
Hawaii
Louisiana
Hawaii
Louisiana
Louisiana
Florida
Lowa
N.Hampshire

1.20

Ronhave

Island
Als
Denmark
Argentina

Zeolita
Chubut

0.11

Hayhook

Canadá

0.14

M.O MnO2 Amorfo Libre Al2O3 CaCO3
(%) (%)
Fe2O3
Fe2O3 (%) (%)
(%)
(%)

Suelo

Localidad

Tabla 7.8. Características de los suelos con que se comparan los residuos en la adsorción del Ni(II). En todos los casos la isoterma de adsorción se ha
ajustado al modelo de Freundlich para obtener los valores de n y Kf.

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

�ACL
SAL

Caolinita

0.230

0.420
0.790 0.290

1.230 0.560

Mn
Amorfo Libre Al
(%)
Fe (%) Fe(%) (%)
4.2
0.02
0.21
0.03
0.6 0.002
0.014
0.02

0.031

0.041

10
14

74.8

76.8

70
70

24.1

20.5

4.8
5.7
5.9
3.9
6.0
6.6

20 6.5
16 4.1

4.0

1.1 5.8
4.0

n

Kf
Referencias

0.504
3.41 Buchter et al, (1989)
0.450 132.00 Selim and Amacher,
0.609 62.80 (1997)
0.374 30.30 Buchter et al, (1989)
0.607
6.41
0.641
7.00
0.394
5.47 Selim and Amacher,
2.0 0.521
8.47 (1997)

30.2
2.0
22.5
26.9
11.0
8.6

de

21.30
10.0 0.140 23.86 Este trabajo
8.0 0.600 461.51

75-150 0.147

0.8 0.550 18.50
6.6-20 0.143 113.49 Adriano, (1995)

Meq/100g
sólido

pH CIC

2.8 5.3

M.O MnO2 Amorfo Libre Al2O3 CaCO3
Partículas tamaño
(%) (%)
Fe2O3
Fe2O3 (%) (%)
Arenas Limos Arcilla
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
1.54 0.028
0.330 0.740 0.150
5.9
39.4
54.7
0.61 0.099
1.760 0.270
67.7
12.8
7.3
6.62 0.093
1.680 5.850 3.510
73.7
25.4
0.9
11.6 0.009
1.190 1.160 0.280
60.7
21.7
17.6
1.67 0.760
0.190 12.40 0.910
25.7
46.2
28.2
0.83 0.270
0.300 0.710 0.071
4.4
89.4
6.2

CIC= capacidad de intercambio catiónico, M.O: contenido de materia orgánica.

Residuo
Moa, Cuba

Hampshire

Windsor
Montmorillonita

Alligator
Cecil
Kula
Lafitte
Molakai
Olivier
Oldsmar
Windsor

Louisiana
S. Carolina
Hawaii
Louisiana
Hawaii
Louisiana
Louisiana
N.

Hampshire

Suelo

Localidad

N.

226

Tabla 7.9. Características de los suelos con que se comparan los residuos en la adsorción del Cr(VI). En todos los casos la isoterma de adsorción se ha
ajustado al modelo de Freundlich para obtener los valores de n y Kf.

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

�227

Localidad

Suelo

M.O MnO2 Amorfo Libre Al2O3 CaCO3
Partícula tamaño
Fe2O3
(%) (%)
Fe2O3 (%) (%)
Arenas Limos Arcilla
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
Florida
Suelo 1 1.5
0.61
18.6
Florida
Suelo 2 0.86
8.6
4.3
Florida
Suelo 3 0.1
4.7
9.0
Florida
Suelo 4 0.56
6.3
0.8
Mn
Amorfo Libre Al
(%)
Fe (%) Fe(%) (%)
Residuos Moa ACL
4.2
0.02
0.21
0.03
10
70
20
SAL
0.6 0.002
0.014
0.02
14
70
16
CIC= capacidad de intercambio catiónico, M.O: contenido de materia orgánica.

10.0 0.140 1054.45 Este trabajo
8.0 0.600
19.75

4.36 Adriano, 1995
17.52
4.34
41.84
6.5
4.1

0.571
0.519
0.583
0.327

Referencias

19.5
41.9
15.1
36.4

Kf

8.2
8
8.1
7.7

n
pH CIC
Meq/100g-1

Tabla 7.10. Características de los suelos con que se comparan los residuos en la adsorción del Mn(II). En todos los casos la isoterma de adsorción se ha
ajustado al modelo de Freundlich para obtener los valores de n y Kf.

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

255

7.2. Ensayos de flujo y transporte de solutos en columnas de residuos en el
laboratorio
7.2.1. Introducción
El uso de las técnicas de ensayo de flujo a través de columnas en el laboratorio ha sido
ampliamente descrito y estudiado por numerosos autores (Brusseau et al., 1990; Álvarez
et al., 1995; Condesso, 1996; Selim and Amacher, 1997; Wang et al., 1998; Fetter,
1999). Estos ensayos permiten dar solución a las limitaciones del ensayo Batch
señaladas en el apartado anterior (7.1), debido a que en este método la columna
constituye un sistema abierto donde el flujo de agua es constante y donde intervienen
los procesos de dispersión, difusión y diferentes reacciones químicas. El soluto se
encuentra en constante proceso de adsorción-desorción, la fase sólida que conforma la
matriz del medio poroso está continuamente reaccionando con una gran masa de soluto,
pero con estrecha relación sólido/líquido en comparación con el ensayo de Bacth.
Es importante señalar que los resultados obtenidos del transporte de solutos en columna
de suelo a escala de laboratorio no representan las condiciones de transporte de soluto
en condiciones reales, pero nos permite tener una estimación de la magnitud o rango en
que se pueden encontrar estos parámetros. Por ejemplo, los coeficientes de dispersión
(D) obtenidos en ensayos de laboratorio con muestras alteradas o no alteradas dan
resultados inferiores al de los trabajos realizados en campo. En muchos casos son
menores, con diferencias entre uno o dos órdenes de magnitud con relación al medio
natural (Fetter, 1999).
Los estudios experimentales de flujo y transporte en columna son muy útiles en estudios
de cinética del comportamiento de diferentes solutos, pues en estos ensayos son
eliminadas rápidamente las especies desadsorbidas y evitan la reacción con el
adsorbente. Por otro lado, los ensayos de flujo se utilizan para investigar los procesos de
adsorción-desorción en condiciones de no-equilibrio (precipitación, desorción,
degradación de los solutos, etc.).
Estos dispositivos permiten realizar ensayos de forma repetitiva con muy buenos
resultados en solutos conservativos y además permiten variar las condiciones de flujo,

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

256

las características de empaquetamiento de la columna y las concentraciones de los
diferentes solutos. Es de destacar que estos métodos también presentan ciertas
limitaciones: a) los procesos de transferencia de masa tienen una capacidad limitada, b)
en el caso de los solutos su repetitividad está condicionada a los cambios que se realizan
en el material utilizado para cada ensayo (empaquetamiento de la columna,
composición), c) los resultados pueden inducirnos a errores en la interpretación de los
procesos que controlan la cinética de los solutos analizados en condiciones de campo,
por lo que han de ser analizados con cautela y prudencia.
Para tener una aproximación del coeficiente de dispersión de los residuos de la industria
cubana del níquel (residuo SAL y ACL) se han realizado diferentes ensayos de
adsorción-desorción con flujo en continuo a través de columnas en el laboratorio. Se
han realizado ensayos para estudiar el comportamiento de los metales en diferentes
condiciones de flujo y determinar los efectos de la adsorción y desorción en función del
tiempo de tránsito del contaminante en el medio. Los ensayos de flujo y transporte han
sido realizados con un trazador orgánico conservativo (pentafluorobenzoato sódico,
PFBA) y tres metales Ni(II), Cr(VI) y Mn(II). En la Tabla 7.11 se muestran las
características de las columnas utilizadas.
7.2.3 Materiales y método
En la realización de los ensayos de flujo se ha usado un equipo HPLC (Cromatografía
líquida de alta resolución) de la casa Spectra System. El HPLC dispone de dos bombas
(P2000) de doble pistón capaz de mantener el flujo estable en el rango de 0.01 a 9 ml
por minuto. Es bueno señalar que para flujos inferiores a 0.04 ml/min los errores pueden
ser del 2 al 4% debido a que el flujo no es estable. Un detector de diodos en línea
(ultravioleta visible, UV-600LP) permite la detección en continuo de solutos que tengan
señal en el campo de longitud de onda de 190 a 800 nanómetros. La gestión de todo el
dispositivo se realiza desde un ordenador con el código CHROMQUEST. Este mismo
código permite la generación de los archivos, que son exportados con posterioridad a
MS-DOS y usados en la modelación.
En la Figura 7.14, se muestra un esquema del dispositivo experimental usado en la
realización de los ensayos. El efluente de los diferentes ensayos de flujo realizados con

�257

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

trazador fue analizado en continuo (on-line), mientras que en el caso de los diferentes
metales se tomaban fracciones del efluente con un colector de fracciones automático
CYGNET (de la casa ISCO, con capacidad para 100 muestra que eran acumuladas en
botellas de plástico, almacenadas en frío y transportadas al laboratorio de química de la
Universidad de Girona donde fueron analizadas por ICP-AES (Inductively coupled
plasma-mass spectrometry).
Solución sin
soluto
Solución

I

sinsoluto

Ordenador
Ordenador

Detector
2

1

III
Solución
Solucióncon
soluto
con soluto

3

Columna

Efluente

II

Esquema de la vávula III
1-Entrada bomba I
2-Salida columna
3-Entrada bomba II
4 y 6- Salidas
Figura 7.14. Esquema donde los componentes del montaje de la columna de residuo y los
equipos usados en los ensayos de laboratorio.

Como se puede ver en la Figura 7.15 la columna está provista de filtros de 25 micras
que evitan el paso de las partículas y una conexión a tuberías por ambos extremos. La
columna está cerrada por dos tuercas que se acoplan con el tubo que contiene la muestra
con una tórica lo que permite su montaje y desmonte con facilidad. Las columnas están
hechas de acero para evitar que la deformación de las paredes del tubo de plástico
debido a la presión pudiera ocasionar variaciones en el volumen de la muestra.

�258

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

7.2.3.1. Montaje de las columnas

El llenado de la columna se hizo con el residuo sólido secado a temperatura de 46±2oC
para evitar la pérdida de la materia orgánica (ASTM, 1993). El empaquetamiento de la
columna se realizó en varios pasos de compactación y sometiendo la columna a
vibraciones para obtener una densidad uniforme de 1.55 g/cm3 y evitar la existencia de
cavidades que favorecieran el flujo preferencial. Posteriormente al empaquetamiento se
realizó la saturación de la columna con la solución electrolítica de KNO3 0.1 mM igual
que la empleada en la realización de las isotermas de adsorción. La saturación se
efectuó durante un período de 24 h para evitar la existencia de burbujas de aire. Luego
se hizo pasar a través de la columna (Figura 7.13) la misma solución electrolítica hasta
que se llegó al flujo estacionario comprobando que el caudal (Q), pH y la conductividad
eléctrica de la solución que entraba y la que salía eran iguales.
En la Tabla 7.11 se muestran los diferentes parámetros de la columna usada en los
ensayos de flujo y se puede ver como el volumen muerto del sistema es de 0.121 cm3.
Este volumen corresponde a las tuberías de entrada y salida de la columna, de acuerdo
con el volumen de poros (Vp) de las columnas consideramos que es razonable debido a
que es inferior al 1% del Vp.
Tabla 7.11. Características de la columna de residuo utilizada en los diferentes experimentos de
transporte de solutos en medio poroso. Ensayos con trazador pentaflourobenzoato (PFB).
Ensayos de adsorción y desorción con los metales, Cr(VI), Ni(II) y Mn(II).

Residuo
Características Longitud (L)
de la columna Diámetro (Ф)
Volumen total (V)
Masa de residuo (M)
Densidad natural o húmeda (ρh)
Densidad de las partículas (ρs)
Volumen de poros (Vp)
Porosidad (η)
Contenido volumétrico de agua (θ)
Velocidades de flujo (v)
Volumen muerto del ensayo (Vm)
Experimento

Unidades
cm
cm
cm3
g
g/cm3
g/cm3
cm3
cm3/cm3
cm3/cm3
cm/h
cm3

ACL
SAL
5.00
10.00
5.00 10.00
1.60
1.60
10.55
20.11 10.55 20.11
15.66
31.32 15.52 31.04
2.17
2.15
3.97
3.88
6.11
12.22
6.06 12.11
0.61
0.60
0.61
0.60
1.20, 14.0, 39.0 1.20, 14.01.20
0.121
0.121
Adsorción-Desorción

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

259

7.2.4. Ensayos de transporte de soluto con flujo estacionario

Los ensayos de flujo que describiremos a continuación se han realizado a diferentes
velocidades (1.2, 14 y 39 cm/h). La elección de estas velocidades es resultado de los
ensayos de adsorción en Batch donde se comprobó que para un período de 8 horas se
había alcanzado al parecer el estado de equilibrio en los tres metales estudiados. Con
estas velocidades se garantizan tiempos de tránsito entre 5 minutos y 8 horas. La
velocidad más pequeña empleada es algo superior a la permeabilidad real del medio
poroso, pero es similar a la obtenida en las muestras agrietadas ensayadas en el equipo
triaxial (Capítulo 6). El uso de condiciones de flujo iguales en el estudio de los tres
metales permite comparar sus resultados experimentales. En todos los ensayos de flujo
se ha tratado de saturar las zonas de adsorción de la matriz del medio poroso con cada
uno de los metales.
El procedimiento para la obtención de las curvas de llegada (breakthrough curves) se
inicia girando la válvula que permite el paso de la solución con trazador o con el metal
por la columna. Transcurrido el tiempo de inyección del pulso que se haya establecido
para el ensayo se gira nuevamente la válvula a su posición inicial volviendo a entrar a la
columna solución sin trazador. Durante la realización de los experimentos el caudal (Q)
y la temperatura (T) se mantienen constantes.

0

10

20

30

40

50mm

Figura 7.15. Esquema de la columna usada en el laboratorio: 01-pared de acero, 02-tuerca de
cierre, 03-pared de plástico, 04-tórica de plástico para el ajuste de los conectores, 05-tórica de
ajuste entre el tubo de plástico y la tórica exterior, 06,07,08 son los anillos concéntricos que
actúan como filtro y distribuyen uniformemente el agua, 09-muestra del sólido.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

260

La estabilidad del flujo durante el experimento se chequea con muestreo del efluente a
la salida del detector. Al desmontar la columna se observa si se han producido
variaciones en la densidad del material durante el ensayo, esto se detecta por cambios en
el tamaño de la muestra. Al finalizar el ensayo la muestra de sólido se coloca en la
estufa a 110 oC y se determina el volumen de agua existente. El volumen de agua
existente es el equivalente al volumen de poros (Vp) que será usado en la representación
e interpretación de los resultados obtenidos.
El procedimiento y el objetivo del ensayo de flujo y transporte en continuo se resumen
en la Figura 7.16. A continuación se explica en detalle el procedimiento del ensayo de
flujo y transporte mediante pulso en el caso del trazador e inyección en continuo de
metales:
I)

programación del ensayo de acuerdo a las características del experimento donde
se establece la velocidad de flujo (v), volumen a inyectar (Vi) y si el experimento
será de inyección continua o mediante pulso,

1- Empaquetamiento de la columna y saturación

2- Inyección del pulso de trazador

3- Determinación de la curva de paso del trazador

4 Programación del colector de fracciones
5. Se hace pasar solución electrolítica nuevamente por la columna
con el soluto (metal) a estudiar

6. Se analizan las muestras del ensayo del soluto por ICP-AES
7. Se obtiene la curva de paso o llegada del metal
Figura 7.16. Esquema de flujo de los principales pasos del ensayo de flujo y transporte en
columna.

II)

inyección del trazador durante un tiempo (t) que se fija de acuerdo al ensayo que
se desee realizar,

�261

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

III)

interpretación del resultado lo que permite determinar la calidad del
empaquetamiento de la columna de residuo y comprobar la ausencia de flujo
preferencial, el volumen de poros de la columna y los parámetros físicos del
medio poroso,

IV)

inyección de la solución con metal y toma de las fracciones durante el
experimento de flujo con los diferentes metales,

V)

las muestras de metales son enviadas al laboratorio donde son analizados,

VI)

representación e interpretación de los resultados y

modelación numérica de los resultados (Capítulo 8)
El ensayo de trazador se realizó en cada una de las columnas con el objeto de
determinar sus características y garantizar la representatividad de cada ensayo y para
poder comparar los resultados entre los diferentes solutos. Si se conocen bien todas las
características del sólido (como es nuestro caso) con el que se empaqueta la columna el
volumen de poros (Vp) se determina de acuerdo con la ecuación:

Vp = (1 −

ρd
)VT
ρs

(7.6)

Donde ρd es la densidad seca del suelo (g/cm3), ρs, la densidad de las partículas (g/cm3)y
VT volumen total de la columna (cm3).
Por otra parte, el Vp se puede determinar de acuerdo con la ecuación 7.7, donde Vm es
el volumen muerto, Vi el volumen inyectado y µ1 es el primer momento normalizado en
el caso de los solutos conservativos que no son afectados por la dispersión. Este
momento fue definido por Aris, (1958), como se expresa en la ecuación (7.8 ).
V p = [ µ 1 − 1 / 2V i ] − V m

µ1 =

+∞

+∞

∫ (C V )dV / ∫ C dV
w

0

(7.7 )

w

0

(7.8)

�262

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

El volumen muerto se determina experimentalmente con una válvula sin volumen
interior (denominada válvula de volumen muerto), donde el volumen de agua que ha
pasado por esta válvula entre el tiempo de inyección del trazador y su detección en el
detector ultravioleta (UV) es considerada como Vm. Este volumen se corresponde con el
volumen de tubería y conectores.
7.2.5. Interpretación de los resultados del ensayo de flujo con el trazador con
pentafluobenzoato sódico (PFBA)

Los ensayos de flujo con el trazador PFBA se realizan como paso previo al ensayo de
flujo y transporte de los metales. En nuestro caso hemos empleado el PFBA que es un
soluto orgánico conservativo que no se adsorbe en el suelo. Este trazador ha sido
empleado a nivel de campo por Becker and Shapiro, (2000) y a nivel de laboratorio por
Álvarez et al., (1995), con recuperaciones de la masa superiores al 90%. El ensayo de
trazador con el PFBA se realiza para usarlo como referencia en el análisis de las curvas
de paso de los metales que se están estudiando. Además con el ensayo de trazador se
determinan el número de Peclet (P) y la dispersión (D), parámetros necesarios para los
modelos que emplearemos en el próximo capítulo.
Para cada columna de suelo en que se realiza el ensayo con el metal, se realiza
primeramente el ensayo de trazador para la misma velocidad de flujo, obteniendo la
curva de paso del PFBA. El análisis de la curva de paso se realiza normalmente por el
método de los momentos definido por Aris, (1958). Este análisis estadístico nos permite
deducir las condiciones en que se realiza el ensayo y comprobar si existen condiciones
de no-equilibrio o flujo preferencial. Para ello se definen:
- Zero absolute moment (mo), se corresponde con el tiempo de inyección, su unidad de
medida es (M.T.L-3) y se calcula como,

m0,t =

+∞

∫ C dt
w

(7.9)

0

- First absolute moment (m1), corresponde al centro de la masa del soluto en el gráfico
de la curva de llegada, se determina como,

�263

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

m1,t =

+∞

∫ C tdt

(7.10)

w

0

- First normalised moment repect to (µ1,t), representa el valor máximo de la curva de
paso del trazador.

{µ

1,t

-

=

+∞

∫ Cwtdt /
0

+∞

mo ,t

∫ C dt} = m
w

(7.11)

1,t

0

Second central moment (µ2,t), representa la desviación con relación al centro de la
masa (la varianza) su unidad de medida es T2. Matemáticamente se determina como,

µ 2,t =

+∞

∫C

(t − µ1,t ) dt /
2

w

0

-

+∞

∫ C dt
w

(7.12)

0

Third central moment (µ3,t), representa el sesgo de la distribución de la
concentración, las unidades de medida son T3. La expresión matemática que lo
define es,

µ3,t =

+∞

3
∫ Cw (t − µ1,t ) dt /
0

+∞

∫ C dt
w

(7.13)

0

Los resultados de los ensayos de trazador muestran un pico en la curva de paso del
trazador (Figuras 7.17A y B ). La existencia de un pico máximo en la curva de llegada
del trazador es un indicativo de que el flujo circula por la porosidad efectiva. La
existencia de un solo pico y la pequeña desviación del centro de la masa con relación a
un volumen de poros, muestran que no existe flujo preferencial y la ausencia de
fenómenos o procesos físicos que demuestren la existencia de condiciones de noequilibrio. Los resultados del análisis de los momentos de las curvas que se representan
en la Figura 7.17A, se muestran en la Tabla 7.12.

�264

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
0.3

0.3

Residuo
ACL

v=1.2 cm/h
L=10 cm
0.2

Cw

Cw (mg/L)

0.2

Cw (mg/L)
Cw

v=1.2 cm/h
L=5 cm

Residuo
SAL

0.1

0.1

0.0

0

0

100

200

300

0

100

Tiempo (minutos)
0.3

Residuo
ACL

v=14 cm/h
L=10 cm

v=14 cm/h
L=10 cm

Residuo
SAL

0.2

0.1

0.2

0.1

0.0

0
0

10

20

30

40

0

10

Tiempo (minutos)

20

30

40

Tiempo (min)

0.4

0.4
V=39 cm/h
L=10 cm

Residuo
ACL

0.3
0.2
0.1

v=39 cm/h
L=10 cm

Residuo
SAL

0.3

Cw (mg/L)
Cw

Cw (mg/L)
Cw

300

Tiempo (min)

Cw (mg/L)
Cw

Cw (mg/L)
Cw

0.3

200

0.2
0.1

0.0
0

6

0

12

0

6

Tiempo (minutos)

12

Tiempo (min)

Figura 7.17A. Curva de llegada del trazador PFBA. A) residuo ACL y B) residuo SAL. v: es la
velocidad, Ap: ancho del pulso en volúmenes de poro, L: longitud de la columna en centímetros.
Tabla 7.12A. Análisis de los momentos curvas de paso del trazador PFBA(Figura 7.17A).
Residuo

Longitud de
la columna

Velocidad
(cm/h)

Co

Tiny

(g/L)

(min)

m0,t

(g.minL-3)

m1,t

(g.min2.L-3)

µ1,t

min

µ2,t

min2

µ3,t

min3

(cm)

ACL
SAL

5
10
10
5
10
10

Tiny. Tiempo de inyección

1.2
14.0
39.0
1.2
14.0
39.0

5

3.8
0.65
0.22
5 3.78
0.65
0.23

16.03
1643 102.48 725.71 6164.90
2.84
48.2 16.95 12.36
19.94
1.06
6.05
5.65
2.86
0.41
14.67 1529.00 104.75 676.85 6394.20
2.63
44.90 17.03 15.64
19.00
0.99
5.80
5.85
1.18
0.37

�265

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
0.08
0.07

Ensayo de trazador con PFBA
en el residuo ACL
Ap=0.041

0.06

v=1.2 cm/h; L=5 cm

A

Cw/Co

0.05

v=14 cm/h;

L=10 cm

v=39 cm/h;
Serie1

L=10 cm

0.04
0.03
0.02
0.01
0.00
0.0

0.5

1.0

1.5

2.0

2.5

Vp
0.08

B

Ensayo de trazador con PFBA
en el residuo SAL
Ap=0.041

0.07
0.06

Cw/Co

0.05

v=1.2 cm/h;

L=5 cm

v=14 cm/h;

L=10 cm

v=39 cm/h; L=10 cm

0.04
0.03
0.02
0.01
0
0

0.5

1

1.5

2

2.5

Vp

Figura 7.17B. Curva de llegada del trazador PFBA. A) residuo ACL y B) residuo SAL. v: es la
velocidad, Ap: ancho del pulso en volúmenes de poro, L: longitud de la columna en centímetros.
Tabla 7.12B. Análisis de las curvas de paso del trazador PFBA normalizada(Figura 7.17B).
Residuo

ACL
SAL

Longitud de la
columna (cm)

5
10
10
5
10
10

Velocidad
(cm/h)

1.2
14.0
39.0
1.2
14.0
39.0

Ancho del
pulso (Vp)

0.041
0.041
0.041
0.041
0.041
0.041

Centro de la
masa (Vp)

1.119
1.060
1.015
1.073
1.019
1.003

Pico máximo
(Vp)

1.003
1.002
0.992
1.003
1.001
0.991

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

266

La masa de PFBA recuperada es superior al 96 % en todos los ensayos. En ninguno de
los ensayos efectuados se ha comprobado una pérdida importante de la masa inyectada
por lo que se puede asegurar que el PFBA no sufre ningún tipo de proceso de adsorción
o degradación en el medio poroso. La diferencia entre la masa inyectada y la recuperada
se debe a las limitaciones instrumentales en la detección de bajas concentraciones del
trazador. Para estas condiciones de flujo hemos comprobado que el PFBA se comporta
como un soluto conservativo y que el trasporte puede ser descrito por la ecuación de
flujo que rige el transporte de soluto por advección-dispersión.
7.2.6. Análisis de los ensayos de flujo y transporte de los metales en las columnas
de residuo

En trabajos experimentales con suelos naturales a nivel de laboratorio y de campo
(Selim and Amacher, 1997; Wang, et al., 1998; Smith et al., 1998) se ha observado que
la adsorción local e instantánea en los metales pesados no suele ocurrir para toda la
masa del soluto, y que por tanto, este proceso se desarrolla en condiciones de noequilibrio, debido a la histéresis de los procesos de adsorción y a las condiciones de
flujo del medio. Sin embargo, los estudios de transporte de contaminante en residuos
mineros teniendo en cuenta las condiciones de no-equilibrio son escasos (Stollenwerk,
1994).
El hecho de que la isoterma de adsorción de los metales (Cr(VI), Mn(II), Ni(II)) en
ACL y Cr(VI) y Mn(II) en SAL no sea lineal indica que el coeficiente de reparto (Kf) y
el factor de retardo (R) no son constantes, por lo que afectan la curva de paso o llegada
de los metales generando una gran cola. Estos resultados pueden inducir a falsas
valoraciones en la evaluación de la curva de paso o llegada de éstos a través de la
columna de suelo si no se tiene una correcta caracterización del medio poroso. En todos
los ensayos se ha prolongado la inyección el tiempo suficiente como para que la
concentración y el pH a la salida del efluente sean iguales a los de entrada.
7.2.6.1. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de Ni(II)

Los ensayos de flujo con Ni se han efectuado para las condiciones que se relacionan en
la Tabla 7.13. La curva de llegada del Ni(II) a través de los dos residuos muestra los
efectos de la existencia de condiciones de flujo no ideal o condiciones de no

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

267

“equilibrio” al presentar una gran cola (Figura 7.18). Se aprecia que para que la
concentración llegue a ser Cw/Co≈1 (saturación de las zonas de adsorción ) es necesario
el paso de 18 volúmenes de poros en el residuo SAL y de 33 en el residuo ACL. La
máxima masa de soluto adsorbida (Smax) en el residuo ACL es 3 veces mayor que en el
residuo SAL, mientras que la masa retenida (Sret) de Ni en el residuo ACL al parar el
ensayo es 9 veces mayor (Tabla 7.13). Este aspecto se debe a la diferencia de pH en los
dos residuos y a la existencia de mayor cantidad de Fe amorfo en el residuo ACL. Se
observa que en ninguno de los dos residuos la concentración es cero al finalizar el
ensayo (Tabla 7.13).
El proceso de adsorción en el residuo ACL es muy importante, lo demuestra el retraso
con que sale el soluto de la columna, ya que para ello es necesaria una renovación de 17
Vp, mientras que en el residuo SAL la salida de soluto en el efluente es más rápida,
apenas han salido 4 volúmenes de poros. Obsérvese que la Kf del Ni(II) obtenido de los
ensayos Batch en el residuo SAL, que presenta un pH inferior a 5, durante todos los
ensayos es inferior a 1, este valor es indicativo de que el tiempo de tránsito del soluto
Ni(II) por el medio poroso es muy pequeño en comparación con el residuo ACL.
Tabla 7.13. Características del ensayo de flujo y transporte de Ni(II) con procesos de adsorcióndesorción en los dos residuos. La masa adsorbida representa la masa retenida en el momento de
finalizar el ensayo de flujo.
Residuo

Metal

Vpi

Vpd

v
Co
Cwf
Sin
Sret
Smax
Sret
cm/h (mg/L) (mg/L)
(mg)
(%)
(mg/kg) (mg/kg)
ACL
1.2
416
0.08 457.6 85.88
Ni(II)
91 127
2744
2168
14.0
0.70
88.47
2452
1762
39.0
0.90
90.54
2087
1444
SAL
1.2
534
5.72 600.0 98.49
820
236
Vpi: volumen de poros de inyección (adsorción); Vpd volumen de poros de inyección de solución sin
soluto (desorción); v: velocidad; Co: concentración inicial; Cwf: concentración final; Sin: masa inyectada;
Sret: por ciento de masa recuperada; Smax: adsorción máxima que se alcanza en el ensayo; Sret: masa
retenida al acabar el ensayo.

�268

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

1.0

A

Ni residuo ACL

Cw/Co

0.8
v=1.2 cm/h; L=5 cm
0.5
v=14 cm/h; L=10 cm
0.3

v=39 cm/h; L=10 cm

0.0
0

50

100

150

200

1

250
B

Ni residuo SAL

Cw/Co

0.8
0.6
0.4
0.2

v=1.2 cm/h;

L= 5 cm

0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 7.18. Curvas de llegada del Ni a través de la columna de los dos residuos para diferentes
velocidades de flujo. A) Residuo ACL y B) Residuo SAL. v: velocidad, L: longitud de la
columna.

7.2.6.2. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de Mn(II)

En la Figura 7.19, se aprecia con claridad que la masa de Mn(II) adsorbida por los dos
residuos es grande, siendo mayor en el residuo ACL que en el residuo SAL (Tabla
7.14.), a pesar de que la concentración en la solución es muy similar en ambos ensayos.
De la curva de llegada del Mn(II) se puede concluir que el proceso de desorción es
mucho más lento que el proceso de adsorción, en los dos residuos.

�269

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

1.0

Mn residuo ACL

A

Cw/Co

0.8
0.6

v=1.2 cm/h; L=5 cm

0.4

v=14 cm/h; L=10 cm

0.2

v=39 cm/h; L=10 cm

0.0
0

50

100

150

1

200

Mn residuo SAL

250

B

Cw/Co

0.8
0.6
0.4

v=1.2 cm/h;

L=5 cm

0.2
0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 7.19. Curvas de llegada del Mn(II), a través de la columna de los dos residuos para
diferentes velocidades de flujo. A) Residuo ACL y B) Residuo SAL. v, es la velocidad y L es la
longitud de la columna.
Tabla 7.14. Características del ensayo de flujo y transporte de Mn(II) con procesos de
adsorción-desorción en los dos residuos. La masa adsorbida representa la masa retenida en el
momento de finalizar el ensayo de flujo
Residuo Metal

Vpi

Vpd

v
Co
Cwf
Sin
Sre
Smax
Sret
(cm/h) (mg/L)
(mg/L) (mg)
(%)
(mg/kg)
(mg/kg)
ACL
1.2
267
0.027 293.7 84.30
Mn(II)
91 127
2285
1981
14.0
0.90
89.10
2067
1375
39.0
1.02
90.22
1981
1233
SAL
1.2
254
0.021 280.0 96.00
1602
836
Vpi: volumen de poros de inyección (adsorción); Vpd volumen de poros de inyección de solución sin
soluto (desorción); v: velocidad; Co: concentración inicial; Cwf: concentración final; Sin: masa inyectada;
Sre: por ciento de masa recuperada; Smax: adsorción máxima que se alcanza en el ensayo; Sert: masa
retenida al acabar el ensayo.

En este caso se puede apreciar que al parecer para una misma concentración y la
velocidad de flujo de 1.2 cm/h en el residuo SAL las zonas de adsorción se saturan para
34 Vp(Cw/Co≈1), mientras que en el caso de residuo ACL este proceso ocurre para 45

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

270

Vp, lo que ilustra con claridad que en el residuo ACL la masa de Mn afectada por el

proceso de adsorción es mucho mayor que en el residuo SAL.
7.2.6.3. Ensayos de transporte y flujo con adsorción y desorción de Cr(VI)

En los ensayos de flujo y transporte de adsorción–desorción con cromo para la
velocidad de 1.2 cm/h se aprecian claramente los dos estados del proceso de adsorción
(Figura 7.20). Inicialmente la adsorción del Cr en el residuo ACL ocurre rápidamente
hasta un volumen de poros inyectado igual a 5 (donde Cw/Co≈1) y de 9 Vp (donde
Cw/Co≈1) en el residuo SAL, mientras que una pequeña parte de la masa del Cr necesita

de un tiempo mayor para que el proceso de adsorción ocurra.
La adsorción de la masa de soluto máxima (Smax) para la que al parecer se logra la
saturación de los sitios de adsorción en el residuo SAL es 5 veces mayor que la
adsorbida por el residuo ACL (Tabla 7.15).
Tabla 7.15. Características del ensayo de flujo y transporte de Cr(VI) con procesos de
adsorción-desorción en los dos residuos.
Residuo

Metal

Vpi Vpd

v
Co
Cwf
Sin
Sre
Smax
Sret
cm/h (mg/L) (mg/L) (mg)
(%)
(mg/kg) (mg/kg)
ACL
1.2
247
0.027
Cr(VI)
91
127
271.7
94.77
624
295
14.0
0.60
96.45
586
200
39.0
0.70
96.86
513
177
SAL
1.2
920
11.04 1012.2
96.83
2907
1232
Vpi: volumen de poros de inyección(adsorción); Vpd volumen de poros de inyección de solución sin
soluto (desorción); v: velocidad; Co: concentración inicial; Cwf: concentración final; Sin: masa inyectada;
Sre: masa recuperada; Smax: adsorción máxima que se alcanza en el ensayo; Sret: masa retenida al parar
el ensayo.

Las características de adsorción del Cr presentan el mismo comportamiento que el
observado en los ensayos de Batch para los dos residuos. El hecho que la masa
adsorbida del Cr(VI) sea mayor en el residuo SAL que en el residuo ACL es debido al
pH. Para valores de pH ácido (menor que 5) la movilidad del Cr(VI) es menor que para
pH próximos a la neutralidad (6-7). Según los estudios de diferentes investigadores
(Selim and Amacher, 1997, Khaodhiar et al., 2000) a pH ácido el Cr(VI) puede formar
precipitados o complejos mucho más estables con los óxidos e hidróxidos de hierro y
aluminio. De acuerdo con Khaodhiar et al., (2000), la adsorción del Cr(VI) en presencia
de óxidos e hidróxidos de hierro se debe fundamentalmente a la acción de las fuerzas
electrostáticas y en menor medida a la formación de complejos.

�271

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

1,0

Cr residuo ACL

A

C/Co

Cw/Co

0,8
0,6

v=1.2 cm/h; L=5 cm

0,4

v=14 cm/h; L=10 cm

0,2

v=39 cm/h; L=10 cm

0,0
0

50

100

150

1

200

Cr residuo SAL

250

B

Cw/Co

0,8
0,6
0,4

v=1.2 cm/h; L=5 cm

0,2
0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 7.20. Curvas de llegada del Cr(VI), a través de la columna de los dos residuos para
diferentes velocidades de flujo. A) Residuo ACL y B) Residuo SAL. v, es la velocidad y L es la
longitud de la columna.

7.2.7. Discusión de los resultados de los ensayos de flujo y transporte con adsorción
y desorción de Cr(VI), Ni((II) y Mn(II)

La gran capacidad de adsorción del residuo ACL implica un importante valor de retraso,
siendo el mayor para el Mn, el segundo para el Ni y el tercero para el Cr. Este mismo
aspecto se manifiesta de diferentes formas para el residuo SAL donde el mayor retraso
es para el Cr(VI), segundo para el Mn(II) y tercero para el Ni(II). Este aspecto es
positivo desde el punto de vista ambiental pues muestra la capacidad de estos residuos
para retener y retardar el paso de estos metales a través de su matriz.
La existencia de un valor de retardo (R) muy grande no justifica la asimetría observada
en todas las curvas de llegada o paso de los solutos (contaminantes) existentes en los
ensayos de flujo realizados (Figuras 7.18 a7.20). La existencia de esa asimetría es

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

272

debida a las condiciones de no-equilibrio entre el soluto en la solución acuosa y la
matriz del medio poroso en que se desarrollan los ensayos de flujo y transporte.
Para los tiempos en que se han realizado los ensayos de flujo se puede apreciar que el
proceso de adsorción es parcialmente reversible. Este proceso de irreversibilidad
observado puede estar motivado por la sorción a los óxidos de hierro y aluminio
existentes en el medio. Otro de los factores que controla la irreversibilidad del proceso
es la fuerte capacidad de los residuos para retener metales, esta capacidad es aún más
marcada en el residuo ACL.
En todos los ensayos de flujo realizados con el PFBA no se ha observado este fenómeno
de asimetría que se muestra en los tres metales estudiados, por lo que los efectos de la
dispersión pueden ser considerados como despreciables. En estas condiciones todo
parece indicar que el flujo está controlado por la advección.
Las curvas de paso del Ni(II), Mn(II), Cr(VI) muestran un comportamiento no ideal con
una gran cola y asimetría, mostrando además la existencia de condiciones de no
equilibrio en los procesos de sorción. La gran adsorción que presentan estos residuos
para el caso del Ni(II) y Mn(II) está controlada por la presencia de óxidos e hidróxidos
de hierro que se caracterizan por presentar valores de carga negativa en sus partículas
para pH superiores a 2 (ver Tabla 7.5), en nuestro caso el Fe representa entre el 40 y 50
% en peso de la masa total del residuo sólido. Por otro lado la adsorción de Cr(VI) con
carga negativa está favorecida por la existencia de minerales mal cristalizados,
diferentes compuestos orgánicos y elementos en estado amorfo (Mn, Si), que presentan
generalmente un potencial zeta muy bajo.
Se puede apreciar que el cromo es el elemento menos adsorbido en condiciones
cinéticas para el residuo ACL, mientras que para el residuo SAL es el Ni(II),
confirmando de esta manera el mismo orden de prioridad en cada uno de los residuos
que el observado en los ensayos Batch descritos en el apartado 7.1.
En el caso del residuo ACL la gran capacidad de adsorción puede estar favorecida
además por la existencia de materia orgánica y el pH cercano a 7. Para valores de pH
cercanos a 7 o neutros los minerales de Fe, hematita y goethita alcanzan los mayores

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

273

valores de adsorción para diferentes metales pesados como el Ni, Co, Zn y Mn (Sparks,
1995).
El hecho de que la adsorción ocurra muy rápidamente es un indicativo de que la
adsorción de los metales está controlada por la adsorción física, debido a las fuerzas
electrostáticas en la superficie de las partículas sólidas; además la capacidad de
intercambio catiónico de estos residuos es muy baja (8 a 10 mg/100 g de residuo
sólido), lo que nos indica que la quimisorción desempeña un papel secundario.
La existencia de adsorción de estos metales implica un factor de retardo en el paso del
contaminante superior a uno (R&gt;1). De manera general la existencia de un R mayor que
uno no justifica la existencia de la gran cola que se observa en todos los ensayos
realizados, sino que este fenómeno está condicionado por la presencia de un flujo y
transporte de soluto no ideal o la existencia de condiciones de “no-equilibrio” en la
matriz porosa durante la realización del experimento.
De acuerdo con los resultados de ensayos Batch y los de flujo y transporte de
contaminantes, parece obvio que en el caso de los procesos de adsorción-desorción de
los tres metales estudiados no se puede considerar la existencia de condiciones de
equilibrio. Para poder explicar este tipo de fenómenos se necesita necesariamente de
modelos que incluyan las condiciones cinéticas no lineales que describen los procesos
de adsorción-desorción.
El fenómeno de las colas y asimetría de la curva de llegada resultado de los ensayos de
flujo y transporte con procesos de adsorción-desorción es mucho más evidente en los
tres solutos (Cr, Ni y Mn) para las menores velocidades.
7.2.8. Ensayos de flujo y transporte con adsorción y desorción de los tres metales
simultáneamente

El ensayo de flujo y transporte de los tres metales a través de los residuos ACL, se
investigó también en este estudio dada las características de sorción de este material
(Figura 7.21). La velocidad de flujo a que se realizó el ensayo fue a 14 cm/h. En la
Tabla 7.16 se muestran las características del ensayo.

�274

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

El retardo con que aparecen en el efluente los solutos Ni(II) y Mn(II), disminuye
considerablemente en comparación con el valor obtenido de los ensayos de flujo y
transporte de soluto por separado (Figuras 7.18-7.20). En el residuo ACL se muestra
claramente que los metales Ni(II) y Mn(II) compiten por los sitios de adsorción. En este
residuo ACL, se comprueban las evidencias de los ensayos de Batch donde el
comportamiento del Ni(II) y el Mn(II) son parecidos, mientras que al parecer el Cr se
mueve de manera independiente. La masa adsorbida en cada uno de los metales es
menor que la adsorbida por cada metal solo. Esto denota que la existencia de otros
solutos en la solución acuosa, con similares características de sorción, afecta a los
procesos de flujo y transporte de contaminantes en el medio poroso, disminuyendo
incluso el tiempo de tránsito de éstos por el medio.
Tabla 7.16A. Características del ensayo de flujo y transporte de los tres metales con procesos de
adsorción - desorción en el residuo ACL. v=14 cm/h.
Residuo

Metal

ACL

Vpi

Mn(II)

Vpd
39

99

Co

Cwf

Sin

Sre

Smax

Sret

(mg/L)

(mg/L)

(mg)

(%)

(mg/kg)

(mg/kg)

419.78

0.82

201.49

89.92

864

502

Cr(VI)

103.48

0.31

49.67

71.48

560

385

Ni(II)

336.84

2.37

161.68

75.47

1381

1020

Vpi, volumen de poros de inyección (adsorción); Vpd volumen de poros de inyección de solución sin
soluto (desorción); Co, concentración inicial; Cwf: concentración final; Sin, masa inyectada; Sre, masa
recuperada; Smax: adsorción máxima por kg de suelo que se alcanza en el ensayo; Sret: masa retenida por
kg de suelo al acabar el ensayo.
1
Mn(II)
Ni(II)

0,8

Cr(VI)

Cw/Co

0,6

0,4

0,2

0
0

20

40

60

80

100

120

140

160

Vp

Figura 7.21. Curva de llegada de un ensayo de flujo y transporte de una solución con los tres
metales a través de una columna del residuo ACL. L=10 cm y v=14 cm/h (Tabla 7.16A).

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

275

Para una inyección similar de 39 volúmenes de poros los sitios de adsorción en el caso
de cada soluto por separado están “prácticamente saturados” (Figuras 7.18 a 7.20),
aspecto éste que en los ensayos con multicomponentes no se observa (Figura 7.21). La
suma de la masa total de Ni(II) y Mn(II) adsorbida es menor que la que adsorbe el
residuo para cada uno de ellos, aunque la masa retenida por los residuos sigue siendo
elevada (Tabla 7.16A y 7.16B).
Tabla 7.16B. Comparación de la adsorción de los metales (Ni, Cr y Mn) por separado y juntos
en un ensayo de flujo y transporte a una misma velocidad 14 cm/h y L=10 cm.

Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)
Total

Solos
Smax (mg/kg)
2067
586
2452
5105

Mezclados
Sret (mg/kg) Smax (mg/kg)
Sret (mg/kg)
1375
864
502
200
560
385
1762
1381
1020
3337
2804
1907

El factor de retardo del Cr(VI) es algo menor al observado en el ensayo de flujo con el
metal individualmente (Figura 7.20). Si consideramos la forma en que se comporta la
curva de llegada podremos decir que la adsorción es un poco más lenta y que la
presencia de otros solutos en el medio retrasa un poco el proceso de adsorción. En el
Cr(VI) la masa adsorbida es menor que la que retiene el residuo ACL en los ensayos de
flujo y transporte con el Cr(VI) solo. Esta diferencia en la masa adsorbida puede ser
debido a que la concentración inicial en la solución es algo mayor o que la presencia del
Mn pueda provocar un efecto sobre el Cr que disminuya su adsorción (Tabla 70.16 y
7.16A).

�276

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
500
A
Mn (mg/L)

400
300
200
Adsorción
Desorción

100
0
0

20

40

60

80

100

Cr (mg/L)

Ni (mg/L)

300

B

200

100

Adsorción
Desorción

0
0

20

40

60

80

100

Cr (mg/L)
500
C

Mn (mg/L)

400
300
y = 1.3496x - 6.0467
R2 = 0.9998

200
100

Adsorción
Desorción

0
0

50

100

150
200
Ni (mg/L)

250

300

350

Figura 7.22. Relación entre las concentraciones de metales en la solución acuosa durante los
ensayos de flujo con procesos de adsorción-desorción de los tres metales en residuo ACL. a)
Mn(II)-Cr(VI), b) Ni(II)-Cr(VI) y c) Ni(II)- Mn(II).

En el caso del Ni(II), Cr(VI) y el Mn(II) se realizó una comparación de la concentración
del soluto en el efluente durante los procesos de adsorción - desorción entre los tres
metales (Figura 7.22). En este caso se puede comprobar que en el proceso de adsorción
la relación entre los metales es no lineal, lo que corrobora los resultados obtenidos en
los ensayos de Batch. La desorción es lineal en el caso del Ni(II)-Mn(II), la proporción
de Mn(II) liberada es 1.35 mg/l con respecto a 1 mg/L de Ni(II). La relación del Cr(VI)-

�277

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

Ni(II) no es lineal, liberando 3.3 mg/L de Cr(VI) por cada uno de Ni(II). Esto confirma
lo observado en los ensayos de batch y flujo y transporte de los solutos por separado
donde el residuo ACL tiene mayor afinidad para adsorber el Ni(II) y el Mn(II) que el
Cr(VI). Esta propiedad de adsorción del residuo ACL es muy favorable desde el punto
de vista ambiental, pues el Ni(II) y el Cr(VI) realmente presentan una gran toxicidad,
mientras que la del Mn(II) es mínima.
7.2.9. Ensayo de flujo y transporte con adsorción y desorción de Ni(II) y Mn(II)
Considerando que al parecer existe una competencia por los sitios de adsorción entre el
Ni(II) y el Mn(II), se realizó un ensayo de flujo y transporte con los dos metales con
procesos de adsorción – desorción. En la Figura 7.23, se puede apreciar como
inicialmente el manganeso alcanza la saturación, sin embargo en la medida que se
incrementa la adsorción de Ni(II) disminuye la concentración de manganeso en el
efluente, esto puede ser indicativo de una mayor adsorción de Mn(II). En realidad el
incremento de la adsorción del manganeso representa un valor importante. En estas
condiciones de pH mayores que 6 la adsorción del Ni(II) y el Mn(II) por los óxidos e
hidróxidos de Fe, presentan sus mayores valores de adsorción (Tan, 1992, 1994; Sparks,
1995; Selim and Amacher, 1997; Wang et al., 1998). Este aspecto consideramos
constituye una cuestión que habrá que estudiar con más detalle en el futuro.En la Tabla
7.16C y 16D se muestran las principales caracteristicas y resultados del ensayo de flujo
y transporte binario con el Mn y Ni, por una columna del residuo ACL.
1
Mn(II)

0,8

Ni (II)
C/Co

0,6
0,4
0,2
0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 7.23. Representación de un ensayo de flujo con dos solutos en la solución (Ni(II) y
Mn(II)) en una columna del residuo ACL.

�278

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

Tabla 7.16C. Características del ensayo de flujo y transporte de Ni y Mn con procesos de
adsorción - desorción en el residuo ACL. v=14 cm/h.
Residuo
ACL

Metal
Mn(II)
Ni(II)

Vpi
140

Vpd
105

Co

Cwf

Sin

Sre

Smax

Sret

(mg/L)

(mg/L)

(mg)

(%)

(mg/kg)

(mg/kg)

419.78

0.82

201.49

89.92

864

502

336.84

2.37

161.68

75.47

1381

1020

Vpi, volumen de poros de inyección (adsorción); Vpd volumen de poros de inyección de solución sin
soluto (desorción); Co, concentración inicial; Cwf: concentración final; Sin, masa inyectada; Sre, masa
recuperada; Smax: adsorción máxima por kg de suelo que se alcanza en el ensayo; Sret: masa retenida por
kg de suelo al acabar el ensayo.

Como se puede ver en todos los casos de ensayos de flujo y transporte de metales con
procesos de adsorción-desorción el comportamiento de las curvas de llegada es similar e
independientemente del metal analizado y de la concentración utilizada. Siempre
presentan un ascenso bastante vertical en el proceso de adsorción y una caída
inicialmente vertical de la curva en el proceso de desorción y una gran cola, donde en
ninguno de los casos en que se ha parado el ensayo se ha logrado llegar al valor cero de
concentración del soluto en el efluente.
Tabla 7.16D. Comparación de la adsorción de los metales Ni y Mn por separado y juntos en un
ensayo de flujo y transporte a una misma velocidad 14 cm/h y L=10 cm.

Mn(II)
Ni(II)
Total

Solos
Smax (mg/kg)
2067
2452
4519

Sret (mg/kg)
1375
1762
3137

Mezclados
Sa (mg/kg)
Sret (mg/kg)
864
565
1381
1213
2245
1788

7.2.10. Análisis semicuantitativo de la concentración de los metales en muestras del
ensayo de flujo y transporte
Con el objetivo de verificar si la masa adsorbida por el residuo se encontraba en la
matriz sólida, se tomaron muestras de la matriz después de concluido el ensayo de flujo
y transporte para cada uno de los metales utilizados. La determinación de la
concentración de metales se realizó con el microscopio electrónico de barrido con
analizador de dispersión de energía.
En la Figura 7.24, correspondiente a los espectros semicuantitativos de las muestras del
residuo ACL se aprecia claramente la diferencia entre el contenido de los metales Cr, Ni
y Mn antes y después de realizado el ensayo de flujo con adsorción–desorción.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

279

En el caso del análisis por microscopio electrónico de barrido es bueno destacar que la
intensidad del pico es proporcional a la concentración del mineral en la partícula o
superficie que se esté analizando.

Antes del ensayo de
flujo y transporte

Después del ensayo
de flujo y transporte

Figura 7.24. Espectro del microscopio electrónico. Parte superior, determinación en la muestra
de residuo ACL antes del ensayo de flujo y transporte con procesos de adsorción-desorción.
Parte inferior, después de desarrollado el ensayo con los tres metales. Los elementos son: hierro
(Fe), cromo (Cr), manganeso (Mn), níquel (Ni).

En todos los casos en que se ha comparado la concentración del metal en el residuo
antes y después de realizado el ensayo de adsorción–desorción se ha podido observar
que la concentración es mayor en la muestra después de realizado el ensayo (Figura
7.24).
De acuerdo con estos resultados se puede apreciar que los metales al parecer se
encuentran en la superficie de las partículas de óxidos e hidróxidos que conforman la
matriz del residuo. En los análisis no se detectó la existencia de posibles procesos de
precipitación o formación de otros compuestos o minerales de estos elementos.

�280

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

En la Tabla 7.17 se dan los resultados de 10 de los análisis realizados con el
microscopio electrónico sobre muestras de los dos residuos. La concentración
semicuantitativa de los diferentes elementos presentan el mismo orden de concentración
en los residuos que el observado en los ensayos de Batch y en los de flujo. La masa
adsorbida es mayor en el residuo ACL de acuerdo al siguiente orden, Ni, Mn y Cr,
mientras que en el residuo SAL es Cr, Mn y Ni (Figura 7.25).
7000

20000

B - SAL

A - ACL

6000

16000
12000

mg/kg

mg/kg

5000

8000

4000
3000
2000

4000

1000
0

0
Cr

Ni

Cr

Mn

Antes del ensayo de flujo y transporte

Ni

Mn

Después del ensayo de flujo y transporte

Figura 7.25. Representación de la concentración media de Ni, Cr, Mn en los residuos antes y
después de realizado el ensayo de flujo y transporte de metales.
Tabla 7.17. Resultados de la composición de las muestras de residuo de acuerdo con los análisis
semicuantitativos del microscopio electrónico antes y después de realizado el ensayo de flujo y
transporte con adsorción y desorción (concentración en mg/kg).

Residuo Velocidad
cm/h

Cr
Ni
Mn
concentración
concentración
concentración
Muestra Antes
Después Antes
Después Antes Después

ACL

1.2

SAL

1.2

1
2
3
4
5
1
2
3
4
5

17195

5267

17490
17220
17652
17500
17396
6499
6325
6224
5923
6450

6008

1765

8176
7945
8238
8112
8125
2001
2054
1989
1975
1879

7182

4164

9163
8750
8985
8496
9029
5004
4956
4285
4986
4789

Aunque los resultados experimentales obtenidos a nivel de laboratorio pueden diferir, y
difieren de la realidad en el terreno, consideramos que constituyen un buen punto de
vista a la hora de comparar el comportamiento de estos metales en el medio ambiente,

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

281

debido a que resulta extremadamente complejo y costoso el poder controlar las
diferentes variables que intervienen en el medio natural.
Los resultados del microscopio electrónico corroboran los resultados de los ensayos de
Batch sobre la capacidad de estos residuos de retener los metales, así como que, al

parecer, el mecanismo de adsorción de los metales en la superficie de las partículas
debido a la fuerza electrostática es la causa fundamental de la adsorción, pues no se
observan ni precipitados ni otras formas minerales de estos elementos.
7.3. Influencia del pH en el proceso de adsorción
El considerar la influencia del pH sobre los procesos de adsorción constituye uno de los
aspectos más importantes en el estudio de los procesos físico–químicos que controlan la
movilidad de los solutos a través el medio poroso (Poulsen and Bruun, 2000; Elzahabi
and Yong, 2001). Los cambios de pH provocan variación en las condiciones de
equilibrio en el medio y según los tipos de óxidos o hidróxidos presentes pueden o no
favorecer los procesos de adsorción o liberación de los iones metálicos al medio. El pH
controla o determina generalmente la carga de las partículas sólidas que forman el
medio poroso y con ello favorece la adsorción de unos iones y la movilidad de otros. En
el caso de los metales en el medio acuoso, el pH determina en muchos casos su
movilidad pues son solubles en un determinado rango de pH precipitando al producirse
su cambio (Tan, 1994; Ribet et al., 1995; Laumakis, et al., 1998).
De acuerdo con los resultados de los procesos de adsorción-desorción de los ensayos
Batch y de flujo, se ha podido observar que el pH es al parecer el factor principal que

controla el proceso de adsorción y que el residuo que presenta una mayor capacidad de
adsorción de Ni y Mn es el residuo ACL. Para verificar el comportamiento del proceso
de adsorción del residuo ACL en función del pH, se usaron dos pH extremos, que son
los que tienen las aguas residuales de la región de Moa (Anejo I, datos hidroquímicos).
7.3.1. Materiales y métodos del ensayos de flujo con adsorción de metales (Cr(VI),
Ni(II), Mn(II)) a diferente pH
Para el estudio del efecto del pH de la solución que contiene el soluto sobre los procesos
de adsorción solamente se ha empleado el residuo ACL que se caracteriza por un pH

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

282

superior a 6 y a efectos de comparación una zeolita compuesta por dos minerales
(Clinoptilolita+ Mordenita). La zeolita con que se realizó el trabajo se encuentra en el
área de estudio en un yacimiento de rocas volcánicas zeolitizadas. El mineral de zeolita
predominante en dicho depósito es la Clinoptilolita y en menor medida la Mordenita. El
contenido de Clinoptilolita es entre el 50-70% y la Mordenita es de hasta el 15%
(Orozco y Rizo, 1998).
En los ensayos de flujo en columna se han empleado dos pH extremos para cada uno de
los metales estudiados. La elección de estos valores se debe a que en la región se
generan efluentes del proceso metalúrgico que presentan un pH ácido (1.3-3) con
cantidad de metales pesados y sólidos en suspensión (Capítulo 1, Anejo I). El objetivo
de estos ensayos es evaluar la capacidad de adsorción de estos residuos ante la
posibilidad de su posible utilización en la descontaminación o minimización del
impacto de estos efluentes.
La realización de los ensayos se efectuó con el dispositivo experimental que se muestra
en la Figura 7.26. En la Tabla 7.18, se recogen las características de la columna
empleada en los diferentes ensayos de adsorción para diferentes pH, en función de las
características de la especie química de los metales utilizados. En la preparación de las
columnas para realizar los diferentes ensayos se utilizaron inicialmente masas de
residuo de 1, 2 y 4 gramos. Los resultados de prueba mostraron que con masas de
residuo de 1 gramo el tamaño de la muestra (volumen de lecho, en química) en la
columna era muy pequeño y se producía flujo preferencial. Para la columna con masa
de suelo de 4 gramos se comprobó que el caudal de salida era muy pequeño y por lo
tanto el tiempo de realización del ensayo se prolongaba demasiado. En todos los casos
se utilizó una masa de residuo de 2 g y una misma concentración del soluto a un pH
constante. Las soluciones de los metales fueron preparadas con las mismas sales que las
utilizadas en los ensayos Batch y flujo (apartados 7.1 y 7.2). El pH de la solución se
ajustó con NO3H.

�283

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

Tabla 7.18. Características de la columna de vidrio empleada en cada uno de los ensayos de
flujo con los diferentes metales.

Parámetros

Unidad

Valor

Diámetro
Longitud
Área de salida
Masa del sólido

cm
1.80
cm
40.00
cm2
2.54
Residuo
g
2.00
Zeolita
g
2.00
Altura del sólido en el interior de la columna Residuo cm
0.66
Zeolita cm
0.90
Volumen ocupado por el sólido
Residuo cm3
1.53
Zeolita
5.08
Porosidad de sólido
Residuo %
67
Zeolita
70
Velocidad de flujo
cm/h
4.7
La columna del líquido sobre el sólido es variable en función de la velocidad de flujo a
que se realice el experimento. La columna de liquido esta a presión atmosférica

Columna de
vidrio

Residuo

Disolución
electrolítica

Colector de fracciones

Figura 7.26. Esquema del dispositivo experimental empleado para la realización de los ensayos
de flujo y transporte en condiciones de presión atmosférica con proceso de adsorción de
metales en el residuo ACL y en zeolita.

El residuo se empaquetó en una columna de vidrio de 40 cm de longitud y 1.8 cm de
diámetro. El volumen ocupado por el sólido dentro de la columna era de 1.53 cm3. El
efluente era bombeado con una bomba peristáltica marca Minipuls-3, de la casa
comercial Gilson. Las fracciones del efluente se tomaron con un colector de fracciones

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

284

FC203 de la misma casa comercial. Las muestras del efluente fueron analizadas por
ICP-AES, en el laboratorio de química analítica de la Universidad de Girona.
Para verificar la reproducibilidad de los resultados cada ensayo se realizó por duplicado,
por lo que los valores que se presentan responden sólo a uno de los ensayos realizados.
En todos los casos la solución electrolítica de NO3K se hizo pasar previamente por el
material durante 12 horas, con objetivo de estabilizar el agregado de las partículas en el
residuo, su carga y la fuerza iónica del medio.
En los ensayos que se describen a continuación (Cr, ni y Mn) se representaran también
los resultados del ensayo Batch en la misma gráfica (Figura 7.27, 7.28 y 7.29), para
ilustrar la diferencia ene l proceso de adsorción independientemente de que la masa de
residuo utilizada en ambos casos es la misma y las condiciones de ensayos son
diferentes. Además, es de señalar que la altura de la muestra en el interior de la columna
se puede considerar infinitesimal en comparación con la proporción de la columna de
líquido.
7.3.2. Adsorción de Cr(VI) en un ensayo de flujo y transporte a través del residuo
ACL para diferentes pH

Para el Cr(VI) se emplearon dos valores de pH, al considerar que al variar el pH varía la
especie de cromo en la solución. Para valores de pH menores que cuatro el metal está en
forma de Cr2O72-.
En la Figura 7.27, se puede apreciar como la masa de soluto adsorbida disminuye en la
medida que aumenta el pH. El Cr(VI) presenta una mayor movilidad a pH altos,
condiciones en la que forma la especie CrO42-. Los resultados aquí obtenidos corroboran
los resultados de los ensayos de Batch y flujo y transporte descrito en los apartados 7.1
y 7.2 de este capítulo. Los valores de Kf en este caso son mayores a los obtenidos en los
ensayos de Batch para un pH de 6.5, esta diferencia puede estar condicionada por las
propiedades de la especie de Cr(VI) en cada uno de estos pH y las condiciones en que se
realiza cada ensayo.

�285

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
5000
Cr(VI)- Residuo ACL

pH=2.6
pH=8.5
pH=6.5 en batch

Sa (mg/kg)

4000

3000

Sa = 825,49*C w

0,2301

2

R = 0,996
2000

Sa = 387,17*C w 0,2268
2

R = 0,99
1000

Sa = 30,55*Cw0.47
2

R = 0,99
0
0

100

200

300
C w (mg/L)

400

500

600

Figura 7.27. Adsorción del Cr(VI) en el residuo ACL para diferentes pH y velocidad de flujo de
4.7 cm/h. Se representa en la figura los resultados del ensayo Batch.

Si observamos la Figura 7.27, se puede apreciar que al final para una masa adsorbida
del orden de 1573 mg/kg en el caso del pH=8.5 y de 3500 mg/kg en el caso del pH=2.6
se produce casi una saturación de los sitios de adsorción, pues la meseta de la curva es
cada vez más plana. En este caso las isotermas de adsorción obtenidas por flujo en
continuo y ajustadas a la ecuación de Freundlich, presentan un comportamiento no
lineal como el observado en los ensayos Batch, para un pH de 6.5 en el residuo ACL
(Figura 7.8). En la Tabla 7.31, se aprecia claramente la gran diferencia de la masa
adsorbida entre el pH ácido (2.6) y el pH alcalino (8.5). En este caso donde los ensayos
de flujo se han realizado a presión atmosférica y con una porosidad mayor, la masa
adsorbida es mucho mayor que la adsorbida en los ensayos de flujo a presión en
columnas cerradas con el uso del HPLC (Tabla 7.15) y los ensayos de Batch en un
sistema cerrado. Esta diferencia puede ser debida al incremento de la concentración del
soluto en la solución acuosa y una mayor porosidad del medio que condiciona una
mayor superficie de contacto y el hecho de que el ensayo se realiza en condiciones de
presión atmosférica. De estas tres condiciones las que a nuestro entender tienen una
influencia más clara es el pH y la porosidad.
El efecto del pH sobre la adsorción del Cr(VI) ha sido estudiado por diferentes
investigadores para el caso de los suelos y suelos contaminados. En todos los casos

�286

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

consultados el pH juega un papel importante en la adsorción del Cr (Tabla 7.9), como
sucede con el residuo ACL.
7.3.3. Adsorción de Ni(II) en el residuo ACL para diferentes pH

En la Figura 7.28 se muestran los resultados de los ensayos de flujo con adsorción del
Ni(II) para diferentes pH. Estos resultados muestran que el pH desempeña el papel
predominante en el proceso de adsorción del Ni(II) como se había observado en los
ensayos Batch y de flujo de los apartados 7.1 y 7.2. En la gráfica 7.28 se observa que la
isoterma de adsorción es no lineal como la obtenida en los ensayos Batch. Los valores
de Kf en este caso son inferiores a los obtenidos en los ensayos Batch para un pH de 6.5.
La masa adsorbida en este caso es mayor que la masa retenida en los ensayos de flujo en
columna de residuo cerradas realizados con HPLC (apartado 7.2) y algo mayor que la
de los ensayos de Batch. Esta diferencia se debe probablemente a un incremento de la
concentración de la solución y una mayor porosidad y al pH.
4500

Ni(II)- Residuo ACL

4000
3500

Sa = 653.27C w 0.2943
R2 = 0.998

Sa (mg/kg)

3000
2500
2000

Sa = 16.718C w 0.8667

Sa =1058.16*Cw0.15

1500

R2 = 0.9991

R2=0.99

pH=2,9

1000

pH=5.85

500

pH=6.5 en batch

0
0

100

200

300

400

500

600

C w (mg/L)

Figura 7.28. Adsorción del Ni(II) en el residuo ACL para dos pH y velocidad de flujo de 4.7
cm/h y a presión atmosférica.

El estudio de la adsorción del Ni(II) en función del pH ha sido tenido en cuenta por
diferentes investigadores y en todos los casos se aprecia que la masa de Ni(II) adsorbida
es mayor para pH entre 6-8 (Atanassova, 1999; Poulsen and Bruun, 2000). La obtención
de una isoterma de adsorción no lineal para pH ácido es coherente con los resultados de

�287

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

Smith et al., (1998), en estudios de adsorción en óxidos e hidróxidos donde para pH
menores que 4 la isoterma de adsorción del Ni(II) es siempre no lineal.
7.3.4. Adsorción de Mn(II) en ensayos de flujo y transporte en el residuo ACL para
diferentes pH

El manganeso constituye el elemento menos tóxico de los 3 metales que estamos
estudiando. Es un metal cuya movilidad en el medio está altamente controlada por el
pH. Su solubilidad en el medio acuoso es muy baja y se ha comprobado que
generalmente es adsorbido con facilidad por los óxidos e hidróxidos de hierro
(McKenzie, 1980, Selim and Amacher, 1997). En la Figura 7.29, se aprecia claramente
que a pH ácido 2.7 la movilidad del Mn(II) es mucho mayor y la capacidad del residuo
para adsorberlo disminuye considerablemente.
En este caso se puede apreciar que al parecer casi se produce la saturación de los sitios
de adsorción en los dos ensayos, como lo demuestra la disminución de la pendiente de
la isoterma de adsorción en la medida que aumenta la masa adsorbida. El pH determina
la capacidad de adsorción del residuo ACL, pues los ensayos se han realizado a una
misma concentración de metal en la solución de entrada y a una misma velocidad de
flujo. La masa adsorbida en el caso del Mn(II) es también mayor que la adsorbida en los
ensayos de flujo y transporte con HPLC y Batch. En este caso consideramos que
influyen las mismas condiciones que en el Ni(II) y Cr(VI)

5000
Mn- Residuo ACL

4000

Sa = 988.47*C w

0.23

2

Sa (mg/kg)

R = 0.98
3000

Sa = 818.04*C w

0.23

2

R = 1.00

2000
Sa =1054.45*C w

1000

pH =4.5
pH=2.5
pH=6.5 en batch

0.14

2

R =1
0
0

100

200

300
Cw (mg/L)

400

500

600

Figura 7.29. Adsorción del Mn(II) en el residuo ACL para dos pH y velocidad de flujo de 4.7
cm/h.

�288

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

En la Tabla 7.19, se pueden apreciar los valores de la masa adsorbida en cada uno de los
casos analizados para los tres metales. En el caso de la masa de soluto adsorbida en
estos ensayos es mayor que la que se obtuvo de los ensayos de flujo con HPLC y los
ensayos Batch, aspecto este que parece estar favorecido por la existencia de una mayor
porosidad del material, además el ensayo se realizó en condiciones atmosféricas sin que
existiese una presión de confinamiento como es el caso de los ensayos en las columnas
con el equipo HPLC (Tablas 7.13, 7.14 y 7.15).
Tabla 7.19. Principales resultados de los ensayos de flujo y transporte en columnas con
diferentes pH y presión atmosférica.

Metal

Cr(VI)
Ni(II)
Mn(II)

Velocidad Porosidad
(cm/h)
(%)
4.73
67
4.73
67
67
4.73
67
4.73
67
4.39
67
4.39

Cw
mg/L
500
500
500
500
500
500

pH

8.50
2.60
5.85
2.50
4.50
2.70

Kf

387.17
825.49
653.27
7.39
988.47
818.04

n

Sa (mg/kg)

0.22
0.23
0.29
1.00
0.23
0.23

1573
3500
4075
3582
4274
3361

Sa: masa adsorbida, sin realizar desorción.

Los valores de la masa expresados en la Tabla 7.19 corresponden al máximo valor de la
isoterma de adsorción en cada uno de los casos analizados. Se observa que el pH
condiciona el comportamiento del residuo y determina de manera significativa la
capacidad de éste para adsorber los diferentes metales analizados.
7.4. Influencia de la concentración de soluto en la solución acuosa (Co) sobre el
proceso de adsorción en el residuo ACL

De manera general la adsorción se incrementa con el incremento de la concentración de
soluto en la solución cuando la isoterma de adsorción no es lineal (Condesso, 1996;
Álvarez et at., 1995; Selim and Amacher, 1997). En este caso se ha realizado un ensayo
de flujo y transporte con proceso de adsorción (con el dispositivo de la Figura 7.26) con
Cr(VI) y otro con Mn(II) para dos concentraciones diferentes y un mismo pH, 8.5 y 4.5
respectivamente. La elección de este pH se debe a que estas especies presentan una gran
movilidad en esas condiciones (Tabla 7.20).

�289

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
2500
Adsorción de Cr(VI) en el residuo ACL

A

Sa (mg/kg)

2000
0,257
Sa = 349,95*C w

1500

R2 = 0,9882
0,2268
Sa = 387,17*C w

1000

R2 = 0,9974
Co=1000 mg/L; pH=8,5

500

Co=500 mg/L;

pH=8.5

0
0

200

400

600
C w (mg/L)

800

1000

6000

B

Adsorción de Mn(II) en el residuo ACL
5000

Sa (mg/kg)

1200

Sa = 1117,93*C w 0,24
R2 = 0,98

4000
3000

Sa = 818,04*C w 0,23
R2 = 1,00

2000

Co=1000 mg/L ; pH =4.5

1000

Co=500 mg/L;

pH=4,5

0
0

200

400

600
C w (mg/L)

800

1000

1200

Figura 7.30. Influencia de la concentración inicial Co del soluto, sobre el proceso de adsorción
del Cr(VI) y Mn(II) a un pH=8.5 y 4.5 respectivamente. Co es la concentración inicial en la
solución de entrada. Cw es la concentración en la solución acuosa del efluente. Sa es la masa
adsorbida.

En los dos casos se puede apreciar que a mayor concentración, mayor es la adsorción
aunque el pH de la solución se mantenga constante. Estos resultados de los ensayos en
continuo confirman los resultados de los ensayos Batch obtenidas en el apartado 7.1.
Tabla 7.20. Principales resultados de los ensayos de flujo en columnas con proceso de
adsorción de metal a diferentes concentraciones iniciales en la solución (Co) y pH constante.

Metal

Cr(VI)
Mn(II)

Velocidad Porosidad Co
(cm/h)
(%)
mg/L
4.73
67
500
4.73
67
1000
4.39
67
500
4.39
67
1000

pH

Kf

8.50 387.95
8.50 349.95
4.50 818.04
4.50 1117.93

n

0.22
0.25
0.23
0.24

Sa (mg/kg)

1573
2542
4274
5838

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

290

La masa adsorbida por el residuo ACL es mucho mayor para el Mn(II) que para el
Cr(VI) como se había observado en los ensayos Batch y de flujo en columnas con
HPLC. Estos resultados muestran la mayor afinidad del residuo ACL por el Mn(II) que
por el Cr(VI). Esta diferencia en la masa adsorbida puede ser debida a que en los
ensayos de flujo y transporte con el HPLC la porosidad es menor que la que tiene el
residuo en este ensayo, pues a mayor porosidad mayor superficie de contacto y mayor
masa adsorbida.
7.5. Comparación de la capacidad de adsorción del residuo con una zeolita
(clinoptilolita)

Se ha elegido este material ya que su uso como intercambiador iónico es una práctica
habitual en el estudio de procesos de descontaminación de efluentes industriales y
aguas. En Cuba, como planteamos en el Capítulo 2, se ha empleado para tratar los
efluentes ácidos de los procesos metalúrgicos por lo que consideramos conveniente
compararla con el residuo ACL, que al parecer es el que tiene mejores propiedades
adsorbentes y de neutralización de la acidez. Considerando la capacidad de adsorción
del residuo ACL se ha pensado en la posible utilización que puede tener este material o
alguno similar en un futuro en el tratamiento de aguas residuales contaminadas con
estos metales.
Los ensayos de flujo para los procesos de adsorción de los tres metales (Cr(VI), Ni(II) y
Mn(II)) usando como absorbente la zeolita, clinoptilolita y el residuo ACL se efectuaron
con el dispositivo que se muestra en la Figura 7.26 usado en los otros ensayos. Las
características de la columna empleada son las que se muestran en la Tabla 7.18. La
solución incluye como solutos a los tres metales (Cr(VI), Ni(II) y Mn(II)) en
concentraciones (mg/L) muy similares (Tabla 7.20) y con pH constante (pH=2.5),
estabilizado con HNO3. En este caso se usa la misma masa de residuo que en todos los
ensayos anteriores e igual masa de zeolita. La granulometría de la zeolita es inferior a
los 0.03 mm. Las características del ensayo experimental en columna son las mismas
que las usadas para cada metal independientemente (Tabla 7.20).

�291

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

800

A

Residuo ACL

Sa (mg/Kg)

600

400

200
Cr(VI)

Mn(II)

Mn(II)

0,28
Sa = 168,34*C w

Cr(VI)

0,29

R2 = 0,98

0,29
Sa = 222,14*C w

R2 = 0,99

Sa = 146,97*C w

Ni(II)

Ni(II)

R2 = 0,99

0
0

10

20

30
40
C w (mg/L)

50

60

350

B

Ensayo de flujo en zeolitas

300

70

Sa (mg/Kg)

250
200
150
100
50

Cr(VI)

Mn(II)

Ni(II)

0
0

10

20

Mn(II)

Sa = 90,502*C w 0,3233 R2 = 0,9981

Cr(VI)

Sa = 77,071*C w 0,3259

R2 = 0,9986

Ni(II)

Sa = 71,396*C w 0,3698

R2 = 0,9982

30
40
C w (mg/L)

50

60

70

Figura 7.31. Representación de la curva de adsorción de los tres metales a pH=2.5. A) Residuo
ACL, B) Zeolita.

Tanto en la zeolita como en el residuo se observó que el Cr es el primer elemento
detectado en el efluente. Este resultado es coherente con los resultados obtenidos en el
ensayo de flujo y transporte con los tres metales realizado con el HPLC sobre nuestras
del residuo ACL (apartado 7.2). Como aspecto más significativo se puede observar que
la isoterma de adsorción en los tres casos es no lineal en los dos materiales siendo el pH
de la solución acuosa de 2.5 (Figura 7.31).
Los valores del coeficiente de reparto (Kf) de acuerdo con el modelo de Freundlich en el
residuo ACL son prácticamente el doble de los de la zeolita. El residuo adsorbe
prácticamente el doble de la masa en cada uno de los metales en comparación con la
zeolita ( Figura 7.31 y Tabla 7.20).

�292

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)
600

A

Sa (mg/Kg)

500
400

Sa = 146,97*C w 0,29

R2 = 0,98

300
200

Sa = 77,071*C w 0,3259

R2 = 0,9986

Cr(VI) Residuo ACL
Cr(VI) Zeolita

100
0
0

10

20

30
40
C w (mg/L)

50

60

70

600
B

Sa (mg/Kg)

500
Sa = 168,34*C w 0,28

400

R2 = 0,99

300
Sa = 90,502*C w 0,3233 R2 = 0,9981

200
Mn(II) Residuo ACL
Mn(II) Zeolita

100
0
0

10

20

30
40
C w (mg/L)

50

60

800

C

700
600
Sa (mg/Kg)

70

Sa = 222,14*C w 0,29

500

R2 = 0,99

400
300
200

Sa = 71,396*C w 0,3698

Ni(II) Residuo ACL
Ni(II) Zeolita

100
0
0

10

20

30
C w (mg/L)

40

50

R2 = 0,9982

60

Figura 7.32. Comparación de la isoterma de adsorción de los metales en el residuo ACL y la
zeolita a pH=2.5.

Aunque no se pueden comparar los resultados de dos ensayos de flujo y transporte de
NI para dos concentraciones diferentes (dispositivo de la Figura 7.26) se ha de señalar
que la isoterma de adsorción del Ni no difiere de los resultados obtenidos para un
ensayo de flujo y transporte con el Ni solo en el residuo ACL para un pH ácido. La

�293

Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

isoterma de adsorción es no lineal (ver Figura 7.28 en este apartado), aunque el pH es
ligeramente diferente (Figura 7.33).
Tabla 7.20. Principales resultados de los ensayos de flujo en columnas con los tres metales a
una misma velocidad de flujo, pH de la solución y concentración (Cw).

Metal Material

Velocidad Porosidad
Cw
pH Kf
n
Sa
(cm/h)
(%)
(mg/L)
(mg/kg)
4.73
67
62 2.5 146 0.29
611
4.73
67
62 2.5 77 0.32
296

Cr(VI) Residuo ACL
Zeolita
Clinoptilolita
Ni(II) Residuo ACL
Zeolita
Clinoptilolita
Mn(II) Residuo ACL
Zeolita
Clinoptilolita

4.73
4.73

67
67

67
67

2.5 222 0.29
2.5 71 0.36

732
352

4.39
4.39

67
67

62
62

2.5 168 0.28
2.5 90 0.32

513
488

Sa: es la masa adsorbida.

4000

A

Residuo ACL

Sa (mg/Kg)

3000

2000

pH=2,9

1000

pH=2.5
0
0

100

200

300
C w (mg/L)

400

500

600

Figura 7.33. Comparación de los resultados de dos ensayos de flujo y transporte de Ni en el
residuo ACL para dos pH ácidos.

7.6. Conclusiones
Durante el desarrollo de este capítulo hemos descrito tres ensayos de laboratorio con
diferentes condiciones de contorno:
I)

Ensayos Batch (procesos de adsorción y desorción).

II)

Ensayos de flujo con HPLC a presión en condiciones confinadas con procesos
de adsorción-desorción.

III)

Ensayos de flujo y transporte a presión y temperatura atmosféricas con proceso

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

294

de adsorción.
Considerando los resultados obtenidos, las conclusiones de este capítulo pueden
resumirse en los siguiente puntos.
Ensayos Batch

- Los procesos de adsorción de los diferentes metales ocurren rápidamente, el 60% de la
masa total adsorbida por los residuos se produce en los primeros 5 minutos.
- Los resultados de los ensayos Batch permiten concluir que la preferencia de adsorción
de acuerdo a la masa retenida en el residuo ACL es Ni(II)&gt;Mn(II)&gt;Cr(VI), mientras que
en el residuo SAL es Cr(VI)&gt;Mn(II)&gt;Ni(II).
- Considerando la velocidad a que ocurre el proceso de adsorción en los diferentes
ensayos Batch, al parecer las fuerzas de atracción electrostáticas de las partículas son las
que desempeñan el papel principal en el proceso de adsorción de los diferentes metales,
siendo los procesos de quimisorción muy pequeños.
- Con la excepción del Ni(II) en el residuo SAL que presenta una isoterma de adsorción
lineal, el resto de los metales presentan una isoterma de adsorción no lineal. En el caso
del Mn(II) y el Ni(II) en el residuo ACL la isoterma es fuertemente no lineal,
clasificándose como una isoterma de tipo h.
- El hecho de que la isoterma de adsorción obtenida por ensayos Batch de estos metales
en los dos residuos se ajusten al modelo de la ecuación de Freundlich es indicativo de
que no todos los sitios de adsorción son cubiertos para las concentraciones en que se ha
realizado el ensayo.
- El pH del medio (residuo SAL= 4.1 y del residuo ACL= 6.1) es la propiedad que más
afecta o influye sobre los valores de Kf y n. En menor medida se encuentra la
concentración del soluto en la solución acuosa.

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

295

- El tiempo de equilibrio en el proceso de adsorción en el caso de los tres metales en los
ensayos Batch es inferior a 8 horas. El equilibrio en la desorción es mucho más rápido
para las concentraciones analizadas.
-La adsorción en los ensayos Batch se incrementa con la concentración del soluto en la
solución, mientras que la desorción depende del punto de partida de la isoterma de
adsorción utilizado para realizar el ensayo de desorción y de la cantidad de lavados a
que se someta la muestra. En algunos casos (Figura 7.6) tras la desorción, la relación
entre la concentración en la solución acuosa final y la masa retenida es unívoca y lineal,
en otros casos no, y esta relación depende del punto de partida de la isoterma de
adsorción (Figura 7.3).
- Los procesos de adsorción-desorción de los metales se caracterizan por presentar una
gran histéresis.
- El Ni(II) y Mn(II) presentan características de retención muy similares en el residuo
ACL, por lo que puede considerarse que su comportamiento geoquímico es similar
como lo denotan la forma de sus isotermas y el valor de Kf y n (Figura 7.2 y 7.5).
Ensayos de flujo en columna con HPLC

- En los ensayos con HPLC de flujo y transporte de los tres metales (Cr, Ni y Mn) se ha
comprobado que el proceso de adsorción ocurre rápidamente, mientras que la desorción
ocurre más lentamente.
- La velocidad de flujo afecta los procesos de adsorción de los diferentes metales en el
medio poroso. A menor velocidad las curvas de llegada de los solutos presentan una
mayor cola y mayor asimetría, debido a la difusión, indicativo de un flujo y transporte
de solutos en condiciones no ideales.
- La realización de ensayos de adsorción-desorción con el uso de las técnicas Batch y de
flujo en columnas, conduce a resultados que son congruentes. Los ensayos de flujo han
permitido comprobar las resultados de los ensayos Batch donde queda demostrada la

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

296

capacidad de estos residuos para retener los metales. Esta capacidad de adsorción es
fuertemente dependiente del pH de la solución electrolítica empleada.
- Que el residuo ACL presente una mayor capacidad de retención de Ni(II) y Mn(II) que
el residuo de tipo SAL, tanto en los ensayos Batch como en los de flujo y transporte está
condicionado por su pH que es el que determina la carga de las partículas sólidas
(potencial zeta) que son las que desempeñan el papel principal en el proceso de
adsorción y en menor medida puede que le favorezca una ligera superioridad en su CIC
y la existencia de una mayor proporción de metales amorfos.
- El hecho de que los dos residuos presenten la capacidad de adsorber elementos en
solución con carga negativa (CrO4=) y positiva (Ni2+ y Mn2+) está determinado por la
composición mineralógica de los residuos y el punto de cero carga o potencial zeta (ZP)
de sus partículas sólidas. El Fe y Al amorfos, la ferryhidrita y maghemita presentan un
ZP muy alto (ZP=0 para un pH≥6.7), lo que facilita la adsorción de los iones con carga
positiva (Ni2+) y Mn2+)), mientras que los minerales mayoritarios (en función del peso),
hematita, goethita y gibbsita presentan un ZP más bajo (ZP=0 para pH≤4.8), lo que
favorece la adsorción de los iones con cargas negativas (CrO4=).
- La realización de los ensayos de flujo con varios solutos en la solución acuosa afecta a
los procesos de adsorción de los diferentes metales en la solución. En el caso del Ni(II)
y el Mn(II) en el residuo ACL se ha podido comprobar que se produce una disminución
de la masa adsorbida al realizar un ensayo de flujo en columna con una solución con
estos dos solutos. Cuando se realiza un ensayo con los tres metales, la masa de soluto
retenida en el proceso de adsorción disminuye en cada uno de los solutos, además la
saturación de los sitios de adsorción resulta bastante difícil debido a la competencia
entre los solutos por los sitios de adsorción, al menos para las concentraciones y
condiciones de flujo analizadas en este estudio.
Ensayos de flujo y transporte a presión y temperatura atmosféricas con proceso de
adsorción

- En los ensayos de flujo que se han realizado a presión atmosférica y con una porosidad
mayor, la masa adsorbida es mucho mayor que la adsorbida en los ensayos de flujo y

�Capítulo 7. Movilidad de los metales Cr(VI), Ni(II) Y Mn(II)

297

transporte a presión en columnas cerradas con el uso del HPLC (Tabal 7.15) y los
ensayos de Batch en un sistema cerrado. Esta diferencia puede ser debida al incremento
de la concentración del soluto en la solución acuosa, una mayor porosidad del medio
que condiciona una mayor superficie de contacto y el hecho de que el ensayo se realiza
en condiciones de presión atmosférica. También puede influir la relación
líquido/sólido/masa de soluto que en los ensayos de Batch es constante, mientras que en
el ensayo de flujo y transporte el sólido que forma la matriz del medio poroso es
constante, pero el líquido se renueva constantemente y la masa de soluto aumenta.
- El pH constituye la propiedad de los residuos que afecta en mayor medida la masa
retenida por la matriz sólida en el medio poroso. La influencia del pH sobre los procesos
de adsorción ha sido comprobada tanto en los ensayos Batch, en los ensayos de flujo y
transporte con el HPLC y como en los ensayos de flujo y transporte en condiciones de
presión atmosférica y temperatura de laboratorio.
- La adsorción del Cr(VI) y Mn(II) está condicionada por la concentración del soluto en
la solución y el pH, el cual determina la movilidad de estos metales. Además el pH en el
caso del Cr(VI) determina la especie iónica del medio acuoso.
- La masa de metal adsorbida por el residuo ACL empleado en este estudio en los tres
tipos de ensayo y bajo diferentes condiciones de contorno, es en muchos casos superior
a la capacidad de retención de muchos suelos naturales y otros materiales consultados
en la literatura (Tabla 7.8, 7.9, 7.10), así como la zeolita que constituye el
intercambiador más usado en la descontaminación de aguas residuales ricas en metal.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

299

Capítulo 8. MODELACIÓN DEL PROCESO DE SORCIÓN EN LOS ENSAYOS DE
FLUJO Y TRANSPORTE DE SOLUTOS EN COLUMNAS
8.1. Introducción
Los procesos de sorción de los diferentes solutos (orgánicos e inorgánicos) en su
movimiento por el medio poroso están afectados por una gran variedad de factores físicos,
químicos y biológicos. En algunos casos estos procesos pueden verse afectados por las
actividades antrópicas como son la agricultura, la minería y la metalurgia. La modelación
numérica de estos procesos que afectan el movimiento de los solutos por el medio poroso
requiere del conocimiento e identificación de esos factores y la magnitud en que afectan a
cada soluto y de los diferentes tipos de mecanismos de interacción entre ellos. El estudio de
flujo y transporte de diferentes solutos orgánicos e inorgánicos (contaminantes o no) con
presencia de procesos de adsorción–desorción, degradación, precipitación y su
correspondiente modelo matemático han sido ampliamente desarrollados por numerosos
autores (Samper, 1993; Carrera y Galarza, 1993; Van Genuchten and Weringan 1977; Van
Genuchten and Wagenet, 1989; Appelo and Postma, 1993; Álvarez et al., 1995; Selim y
Amacher, 1997; Wang et al., 1998; Álvarez et al., 2001, Guimaraes, 2002).
El uso de modelos matemáticos para ajustar los resultados experimentales de los ensayos de
flujo y transporte de solutos en condiciones de laboratorio y de campo constituye una
importante herramienta en la comprensión de la movilidad de los solutos en el medio
poroso (Appelo and Postma, 1993; Álvarez et al., 1995; Selim and Amacher, 1997). El
empleo adecuado de estos resultados constituye una información muy valiosa en los
estudios de contaminación de acuíferos y puede contribuir a anticiparse a los posibles
problemas de contaminación y atenuar o minimizar dentro de lo posible su impacto
ambiental. Además, son herramientas para evaluar el efecto de posibles acciones antrópicas
sobre el medio natural que puedan afectar las masas de aguas continentales.
Existen diferentes modelos para describir el comportamiento de los diferentes solutos
durante su movimiento por el medio poroso. Un resumen importante de estos modelos
puede consultarse en Samper (1991), Selim and Amacher, (1997) y Tindall et al., (1999). El
auge y desarrollo de los modelos matemáticos en el estudio del flujo y transporte de soluto
está condicionado por la dificultad y el costo de los trabajos de campo, así como por el

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

300

hecho de que normalmente se dispone de medidas puntuales de un área determinada
(acuífero, balsa de residuos, área agrícola, etc.) las cuales hay que interrelacionar. Uno de
los principales problemas de los modelos matemáticos de flujo y transporte de soluto por el
medio poroso es identificar la función o funciones matemáticas que permitan caracterizar
adecuadamente los procesos de transferencia entre el soluto del medio acuoso y la matriz
sólida del medio poroso. El desconocimiento de estos procesos es lo que hace en muchos
casos difícil el poder desarrollar o escoger el modelo adecuado para el caso en concreto que
se está evaluando.
La descripción del proceso de flujo y transporte de solutos reactivos en el medio poroso se
basa en la clásica ecuación de flujo que contempla los fenómenos de advección –
dispersión, con las hipótesis de asumir equilibrio local, medio homogéneo y flujo
estacionario (Appelo and Postma, 1993; Álvarez et al., 1995; Selim and Amacher, 1997).
Para estas condiciones la ecuación de flujo se formula de la siguiente manera,

∂ 2Cw
∂C
∂C w
=D
−v w
R
2
∂x
∂t
∂x

(8.1)

donde R es el factor de retardo, Cw es la concentración en la solución (ML-3), D es el
coeficiente de dispersión (L2T-1), v es la velocidad de flujo (LT-1), t es el tiempo (T-1) y x el
espacio (L).
La solución de la ecuación 8.1 considerando coeficientes constantes, reproduce muy bien
los ensayos de flujo y transporte de solutos reactivos en condiciones de equilibrio
(adsorción instantánea e isoterma de adsorción lineal), y no reactivos “ideales”, solutos que
no son adsorbidos ni reaccionan con la matriz del medio poroso. Esta misma formulación es
incapaz de reproducir los procesos de flujo y transporte de solutos que reaccionan y son
adsorbidos por la matriz de los medios porosos con diferente intensidad (Wang et al.,
1998). Tampoco reproduce los procesos en régimen transitorio como el que se desarrolla en
la zona no saturada (ZNS). Estos casos son los más frecuente y el más observado en
ensayos de campo y de laboratorio (Van Genuchten and Weringan 1977; Van Genuchten
and Wagenet, 1989; Appelo and Postma, 1993; Wang et al., 1998; Álvarez et al., 2001).

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

301

Los trabajos e investigaciones de laboratorio sobre el flujo y transporte de contaminantes
orgánicos e inorgánicos en medios porosos naturales (fundamentalmente suelo) son
numerosos (Van Genuchten and Weringan 1977; Brusseau et al., 1992; Van Genuchten and
Wagenet, 1989; Álvarez et al., 1995; Selim and Amacher, 1997; Want et al., 1998; Álvarez

et al., 2001). En casi todos los casos se realiza su posterior ajuste a modelos matemáticos
que incluyen la cinética de los procesos de adsorción-desorción y degradación de los
solutos en el medio poroso saturado y no saturado. Entre los modelos más aplicados a los
ensayos de flujo y transporte de contaminantes en columnas de suelo se encuentran los de
dos sitios y dos regiones descritos en el Capítulo 4.
8.2. Selección de los modelos
Los modelos seleccionados para describir los ensayos de flujo y transporte de solutos
realizados en el laboratorio dependen de los solutos que se consideren. Para el caso del
trazador (Pentaflurobenzoato), dado que es un soluto conservativo (Kd=0), su transporte no
está afectado por ningún tipo de proceso físico – químico, ni biológicos y su flujo está
controlado por los procesos de advección–dispersión, se utilizarán los modelos en
condiciones de equilibrio.
En los metales pesados que presentan la propiedad de reaccionar con el medio poroso,
utilizaremos los modelos de dos sitios o dos regiones descritos en el Capítulo 4. La
selección de estos modelos se basa en las evidencias de los ensayos de Batch y flujo donde
se observa con claridad la existencia de condiciones de no equilibrio y flujo no ideal en los
ensayos de adsorción y desorción realizados con estos métodos (Capítulo 7). En estos
ensayos se ha podido comprobar la irreversibilidad del proceso de adsorción (histéresis) y
la asimetría de las curvas de llegada de los solutos caracterizadas por una larga cola en
todos los casos.
La formulación de los modelos de dos sitios considera que la adsorción y desorción está
controlada por procesos físicos, químicos y biológicos (en el caso de los que pueden ser
biodegradados) (Van Genuchten and Wierenga, 1977; Gamerdinguer et al., 1990; Brusseau

et al., 1992, Selim and Amacher, 1997; Wang et al., 1998).

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

302

La modelación se ha realizado con el modelo unidimensional UFBTC (University of
Florida Break Through Curves Brusseau et al., 1992) está programado en diferencias
finitas. Este modelo integra los aspectos de los modelos de dos sitios y dos regiones
descritos en el Capítulo 4. Las hipótesis básicas de este modelo son: I) el medio poroso es
heterogéneo y su matriz la integran diferentes componentes (minerales, materia orgánica,
minerales amorfos, coloides, etc.) y II) los procesos de interacción entre el medio poroso y
el soluto en el medio se producen en distinta proporción e intensidad debido a la existencia
de diferentes procesos fisicoquímicos y biológicos y estos procesos se caracterizan por la
existencia de histéresis de los procesos de adsorción, así como la presencia de disolución,
precipitación, degradación, etc.
El código UFBTC, consta de tres partes y cada parte incluye diferentes posibilidades:
- El UFBTC-1 (Brusseau et al., 1989) permite modelar las curvas de paso de solutos
conservativos (trazadores) y no conservativos (reactivos, biodegradables o no). Entre las
tres posibilidades que contempla el código se encuentran:
I-

Permite modelar las curvas de paso de solutos conservativos en condiciones de
equilibrio y la solución analítica que incluye es la de Brener, (1962).

II-

Permite modelar las curvas de paso de los solutos reactivos en condiciones de no
equilibrio con proceso de adsorción en dos sitios.

III-

En este caso, incluye la posibilidad de usar una isoterma de adsorción no lineal
descrita por el modelo de Freundlich con histéresis en el proceso de sorción y
degradación de primer orden.

La solución o modelo matemático que incluye es el de Van Guenuchten and Wierenga,
(1977).
- El UFBTC-2 (1989a), las posibilidades de esta versión son:
I-

En este caso permite simular las curvas de paso de los solutos para condiciones
de no equilibrio con isoterma de adsorción no lineal basado en el proceso de
adsorción en dos sitios y con tres fases de degradación.

II-

Permite modelar las curvas de paso de los solutos reactivos en condiciones de
no equilibrio e isoterma de adsorción lineal con degradación del soluto. Permite
considerar el modelo de dos sitios y de dos regiones para estimar los diferentes
parámetros.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

III-

303

Incluye isoterma de adsorción no lineal descrita por el modelo de Freundlich
con degradación del soluto e histéresis de los procesos de adsorción.

La solución o modelo matemático que incluye es el la de Van Guenuchten and Wagenet
(1989).
-El UFBTC-3 (Wang et al., 1998), sus posibilidades son:
I-

Considera condiciones de no equilibrio con proceso de adsorción en dos sitios:
adsorción instantánea y adsorción debido a procesos cinéticos (histéresis de los
procesos de adsorción).

La solución matemática que incluye es la de Brusseau et al., (1989).
8.3. Modelos matemáticos
8.3.1 Modelo en condiciones de equilibrio
La hipótesis en que se basan estos modelos es la de considerar el medio poroso homogéneo,
flujo estacionario y equilibrio local (Freeze and Cherry, 1979; Qinhong and Brusseau,
1994; Wang et al., 1998). La ecuación de transporte por advección - dispersión para el
transporte de soluto reactivo o conservativo en condiciones de equilibrio se define como,
∂ 2 Cw
∂C
∂C
R
=D
−v w
2
∂t
∂x
∂x

(8.2)

donde Cw es la concentración en el líquido (ML3), v es la velocidad de flujo (LT-1), t es el
tiempo (T), D es la dispersión (L2 T-1), x es la distancia a punto de inyección, R es el
retardo. Para solutos con isoterma de adsorción lineal R se define según la siguiente
ecuación (Wang et al., 1998),

R = 1 + Kd

ρ
θ

(8.3)

Kd es el coeficiente de reparto o distribución, θ es el contenido volumétrico de agua (L3L-3)
y ρ es la densidad seca del suelo o material empleado (ML3).

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

304

8.3.2. Modelos en condiciones de no equilibrio (modelo de dos sitios)

Estos modelos presentan como hipótesis fundamental que los procesos de adsorción tienen
lugar en dos sitios o regiones. La adsorción ocurre instantáneamente para una parte del
soluto y para el resto se produce más lentamente, controlada por los procesos físico químicos del medio (Van Genuthen and Wierenga, 1977; Van Genuthen and Wagenet,
1989; Brusseau, 1994; Selim and Amacher, 1997; Wang et al., 1998; Álvarez et al., 2001),
lo que conceptualmente se puede definir como que la concentración del soluto (Cw) en la
solución acuosa está dividida en dos fracciones o sitios:

Cw ⇔ S1 ⇔ S2

(8.4)

S1 = Fs1 + K f Cwn

(8.5)

dS 2
= K 1 S1 − K 2 S 2
dt

(8.6)

S1 es la masa adsorbida instantáneamente de la concentración existente en la solución (sitio
1) y S2 es la masa adsorbida más lentamente debido a los procesos de quimisorción
(intercambio iónico u otros procesos) (sitio dos), Fs1 es la fracción de soluto para la cual la
adsorción ocurre instantáneamente (sitio uno), mientras que K1 y K2 son coeficientes de
reparto de ambas fracciones y Kf y n son parámetros del modelo de Freundlich. Es de
señalar que la formulación de estos dos últimos parámetros puede variar en función del tipo
de isoterma que presente el soluto que se esté analizando.
La ecuación de transporte de solutos reactivos en condiciones de no equilibrio puede
escribirse de acuerdo a la siguiente expresión (Brusseau et al., 1989),

βR

∂Cw1 1 ∂ 2Cw1 ∂Cw1
=
−
− w(Cw1 − Cw 2 ) − ξ Cw1
P ∂X 2
∂T
∂X

(1 − β ) R

∂C w 2
= w(C w1 − C w 2 ) − ηC w 2
∂T

(8.7)

(8.8)

donde T es el tiempo de residencia (L/v), X es la distancia adimensional, C1 y C2 son las

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

305

concentraciones del soluto en los sitios uno y dos respecto a la concentración Co, que es la
concentración inicial de la solución que se inyecta durante el ensayo de transporte, P es el
número de Peclet, β es la fracción de adsorción instantánea y w es el número de Damkholer
que expresa la relación entre el tiempo de tránsito de un soluto y el tiempo necesario para
que ocurra la adsorción de este. Los términos ξ y η representan los términos fuente o
sumidero de pérdida o degradación de la masa de soluto en las regiones de equilibrio (S1) y
no equilibrio (S2) respectivamente.
Las diferentes variables o parámetros de las ecuaciones anteriores se pueden obtener de
acuerdo a las siguientes formulaciones (Van Genucthen and Wierenga, 1977; Van
Genucthen y Wagenet, 1989; Brusseau, 1994; Álvarez et al., 1995; Condesso, 1996; Selim
and Amacher, 1997, Wang et al., 1998) son los siguientes:
w = ( K 2 (1 − β ) RL) / v

(8.9)

T=

vt
L

(8.10)

X=

x
L

(8.11)

P=

vL
D

(8.12)

Cw1 =

Cw
Co

(8.13)

Cw 2 = S2 /(1 − F ) K LCo )

(8.14)

β = Rm / R

(8.15)

R m = 1 + ( FρK L ) / θ

(8.16)

R = 1 + ( ρK L ) / θ

(8.17)

η = ((1 − F ) ρK L µ S L) / q

(8.18)

ξ = (θµ c + F ρ K L µ S ) L / q

(8.19)

2

1

donde los términos S1 representan los sitios de adsorción instantánea en estado de equilibrio
y S2 los sitios de no equilibrio donde la adsorción es controlada por los procesos cinéticos.
R es el factor de retardo y Rm es el factor de retardo instantáneo correspondiente a la región
en equilibrio. KL es el coeficiente de la isoterma de adsorción linealizada (apartado 8.3). F

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

306

es la fracción de soluto para la que ocurre la adsorción instantánea. K2 es la velocidad
(ratio) de adsorción en el sitio dos. El término µ es la velocidad de degradación o pérdida
constante de soluto respecto a la concentración inicial en la solución y los subíndices c, s1 y
s2 representan a que fracción corresponde el factor de degradación del soluto, en la solución
acuosa, en el sitio de tipo uno (1) y de tipo dos (2) respectivamente.
La solución para las ecuaciones 8.7 y 8.8, se obtiene de acuerdo con las condiciones
iniciales y de contorno definidas en Van Genuchten and Waguenet, (1989): si se considera
un medio semi-infinito y condiciones de flujo estacionario, mientras que la masa de soluto
se introduce como un flujo (Q) de manera continua o por pulso de duración to.
- Condiciones iniciales:
Cw(x,t)=S1(x,t)=S2(x,t)=0

0≤x&lt;∞,

t=0

(8.20)

- Condiciones de contorno:
∂C w
( x, t ) = 0; x→∞; t&gt;0
∂x

(− D

∂C w
vC
+ vC w ) x = 0 =  o
∂x
0

(8.21)
0〈t ≤ t o
t ≥ to

(8.23)

8.4. Estimación o determinación de los parámetros del modelo

El uso de cualquier modelo numérico para simular un experimento a nivel de campo o
laboratorio requiere de la estimación de los parámetros que describen la formulación
matemática del modelo. En el caso de los modelos en condiciones de equilibrio solamente
es necesario definir inicialmente un valor estimado de tres parámetros: I) número de Peclet
(P), factor de retardo (R) que en estos casos es igual a la unidad pues se trata de un trazador
ideal, y ancho del pulso (Ap).
Los modelos de dos sitios que usaremos para simular las curvas de llegada de los metales
(Cr(VI), Ni(II), Mn(II)) que hemos estudiado en los ensayos de flujo y transporte en este
trabajo requieren de la estimación inicial de un valor para 7 parámetros:

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

307

- El número de Peclet (P): representa la relación entre el movimiento advectivo y el

dispersivo (ecuación 8.12). Su valor depende de las condiciones del medio poroso y de la
velocidad de movimiento de la solución y puede variar entre cero e infinito (0≤P≥∞).
Normalmente, en los ensayos en columnas en medios porosos consultados en la literatura
este parámetro presenta un valor inferior a 80 (Van Genucthen and Wierenga, 1977; Van
Genucthen and Wagenet, 1989; Brusseau, 1994, Selim and Amacher, 1997; Wang et al.,
1998).
- Factor de retardo (R): representa al proceso de adsorción en el transporte del soluto

analizado (ecuación 8.17). Su valor depende generalmente de la capacidad del medio
poroso para retener el soluto y en los casos de adsorción no lineal es función de su
concentración, varía entre cero e infinito (0≤R≥∞).
- Fracción de soluto que se adsorbe instantáneamente (β): está relacionado con la masa de

soluto que se adsorbe instantáneamente. Su valor depende de las características de
adsorción del soluto en el medio poroso y de los mecanismos de precipitación o
degradación que puedan afectarlo y se encentra entre cero y uno (0≤β≥1).
- Número de Damkholer (w): es la relación entre el tiempo de residencia y el tiempo en

que ocurre la adsorción. Su valor varía entre cero e infinito (0≤ ω ≥∞). Valores muy bajos
de este parámetro, especialmente inferior a uno (1), son indicativos de condiciones de no
equilibrio (Brusseau and Rao, 1989).
- Degradación en condiciones de equilibrio (ξ): representa la fracción de soluto que se

degrada en los sitios de tipo uno (S1).
- Degradación del soluto en el proceso cinético (η): indica la fracción que se degrada en

las regiones de sitio dos (S2).
- Tamaño del pulso o ancho del pulso (Ap): representa el intervalo de tiempo en que se ha

inyectado la solución con el soluto a través del medio poroso estudiado. Su valor dependerá
de las condiciones en que se hayan realizado los ensayos. En el modelo que utilizamos su
valor se caracteriza en unidades de volumen de poros (Vp).

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

308

8.4.1. Determinación de KL y R para los modelos de dos sitios

En el caso de los solutos conservativos, como es el caso de los trazadores, el valor de R es
la unidad porque Kd=0. Para los solutos o elementos químicos que son afectados por los
procesos de sorción, es necesario conocer la isoterma de adsorción y la concentración del
soluto en la solución para tener un valor estimado de R. Las isotermas de adsorción no
lineal obtenidas en los ensayos de Batch se ajustaron a la ecuación del modelo de
Freundlich para los tres metales en el residuo ACL y para el Cr y el Mn en el residuo SAL.
Del ajuste a la ecuación de Freundlich se obtienen los valores de Kf y n necesarios para
estimar el valor inicial de R que se introduce en el modelo. Los valores de Kf y n para los
metales con adsorción no lineal se pueden determinar por la ecuación de Freundlich en su
forma logarítmica (ecuación 8.24) o por un ajuste mediante mínimos cuadrados (Figuras
7.2, 7.5 y 7.8). La expresión de Freundlich en su forma logarítmica es:
logSa = logKf + nlogCw

n≠1

(8.24)

Si se tiene en cuenta que la isoterma de adsorción de los tres metales [Cr(VI), Mn(II) y
Ni(II)] en ACL y dos metales [Cr(VI) y Mn(II)] en SAL presentan un comportamiento no
lineal, es necesario usar un método para proceder al tratamiento de la no linealidad del
proceso de adsorción con el objeto de tener una estimación del valor de R. Existen
diferentes métodos para proceder a tratar la no linealidad de la isoterma de adsorción que
pueden consultarse en Selim and Amacher, (1997). En nuestro caso usaremos el método de
la secante. Se realiza la transformación de la isoterma no lineal a una isoterma lineal (Rao,
1974),
KL=KfCwn-1

(8.25)

en este caso, el factor de retardo se determina de acuerdo a la siguiente expresión,
RL=1+(ρKL)/θ

(8.26)

Los valores de Kf y n se obtienen de la Figura 8.1. Los valores de KL y RL obtenidos para los
diferentes metales empleados en los ensayos de flujo y transporte de soluto se muestran en
la Tabla 8.1. En el caso del Ni(II) para el residuo SAL la isoterma de adsorción es lineal por

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

309

lo que los valores de Kf y n se obtienen directamente del ajuste de la isoterma (Figura 8.1).
600

4,0
Ni(II) - Residuo ACL

log Sa

Sa (mg/kg)

3,5

log(Sa) = 0.15*log(C w ) + 3.02

3,0

Ni(II)- Residuo SAL

500

R 2 = 0.99

400
Sa=0.77*C w

300

R 2 =0.99

200
100

Adsorción

Adsorción

0

2,5
0

1

2
log C w

3

0

4

200
300
C w (mg/L)

400

500

4

4

Mn(II)- Residuo SAL

Mn(II)- Residuo ACL
3

3
log Sa

log(Sa) = 0.14*log(C w ) + 3.02
log Sa

100

R 2 = 0.99

2

2
log(Sa) = log(C w ) + 1.00
R 2 = 1.00

1

1

Adsorción

Adsorción
0

0
0

1

log C w

2

0

3

1

2

3

log C w

3

5

Cr(VI)- Residuo ACL

Cr(VI)- Residuo SAL

4
log Sa

log Sa

2
log(Sa) = 0.48*log(C w ) + 1.47
R 2 = 0.99

1

3
log(Sa) = 0.2636*log(C w )+ 2.66

2

R 2 = 0.9988

1

Adsorción
Absorción

Adsorción

0

0
0

1

2

3

log C w

0

1

log C w

2

3

Figura 8.1. Representación de las isotermas de adsorción según la ecuación de Freundlich. En el
caso del Ni(II) en el residuo SAL la isoterma es lineal.

8.4.2. Determinación del valor de D, P, ω y β.

Los valores de P y D se han obtenido de los ensayos de flujo y transporte de solutos
realizados con el trazador Pentafluorobenzoato (PFBA). Para obtener estos valores la curva
de paso del trazador se ha ajustado con el modelo de equilibrio local (modelo UFBTC-1).

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

310

Los parámetros de entrada en este modelo son el ancho del pulso (Ap), P y R. A partir del
valor de P se obtiene el valor de D. El valor de R es considerado igual a uno pues el PFBA
es considerado un soluto ideal (conservativo) y el ancho del pulso (Ap) es conocido de los
ensayos de flujo.
Tabla 8.1. Valores de Kf, n, KL y R. Para el caso del níquel la isoterma es lineal por lo que no se
calcula KL.
Residuo Metal
L
ρ
KL
RL
θ
Cw
n
Kf
3
3
3
(cm) (g/cm ) cm /cm (mg/L)

ACL

SAL

Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)
Mn(II)
Cr(VI)
Ni(II)

10
10
10
10
10
10

2.17
2.17
2.17
2.17
2.17
2.17

0.61
0.61
0.61
0.60
0.60
0.60

266.00
247.00
416.00
254.00
920.00
534.77

0.14
0.46
0.15
0.60
0.26
1.00

1054.00
30.35
1057.00
17.78
461.50
0.77

8.66
1.55
6.28
1.94
2.96
0.77

23.15
4.96
17.06
5.98
8.59
3.78

En el caso del valor de β (fracción a la que ocurre la adsorción instantánea) un valor inicial
para comenzar el ajuste al modelo lo representa el valor de βR; cuando R=1, este valor se
corresponde con el volumen de poros en el que aparece por primera vez el trazador, en el
caso de que la dispersión hidrodinámica sea despreciable (Paker and Van Genuchten, 1984).
El valor de β en nuestro caso se ha determinado aproximadamente a partir de los ensayos de
Batch pues se corresponde con la fracción de la masa del soluto que alcanza el equilibrio
instantáneamente. El valor de β también se puede calcular matemáticamente si se conocen las
diferentes variables de la ecuación 8.15. Existen diferentes modelos para el ajuste
matemático de ese parámetro (Álvarez et al., 1995; Wang et al., 1998).
El valor de número de Damkohler representa la relación entre el tiempo de residencia y el
tiempo en que ocurre la adsorción en el la matriz sólida del medio poroso estudiado. Si se
conoce el tiempo para el que ocurre la adsorción en un determinado medio se puede calcular
su valor, pues el tiempo de tránsito lo determina la velocidad a que se realice el ensayo de
flujo y transporte. En nuestro caso se ha estimado un valor inicial a partir de los ensayos de
adsorción en función del tiempo realizados con cada metal. También el valor de w se puede
obtener por ajuste de mínimos cuadrados o con interacción con el modelo con test de prueba
y error.
Para la estimación de los valores β, w, η, ξ, también existen programas de ajuste por mínimos

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

311

cuadrados como CFITM (Van Genuchten, 1981; Wang et al., 1998), que permiten obtener
una estimación inicial de estos parámetros a partir de la curva de llegada del soluto.
8.5. Análisis de los resultados del ajuste de las curvas de paso del Pentafluorobenzoato
(PFBA)

La determinación de las características de la columna se realizó mediante los ensayos con
trazador. En la Figura 8.2 se puede ver que la curva de paso del trazador presenta un solo
pico y es casi simétrica y sigmoidal, lo que permite asumir que el empaquetamiento de la
columna es homogéneo y el ensayo se desarrolla en condiciones de equilibrio, así la
simulación numérica se puede realizar con la ecuación de flujo 8.2, para condiciones de
equilibrio. El factor de retardo en estas condiciones es igual a uno y el máximo de la curva
de paso se encuentra muy próximo a la unidad (Tabla 8.2).
El ajuste de P se ha realizado con la solución analítica de Brenner, (1962), mediante el uso
del modelo UFBTC-1, en una dimensión. En todos los casos se aprecia un buen ajuste del
modelo a los resultados experimentales. Estos resultados son indicativos de que el flujo y
transporte del PFBA por la matriz de los residuos no están afectados al parecer por ningún
tipo de proceso físico – químico.
Tabla 8.2 Características de las columnas usadas en los ensayos de flujo con el PFBA (condición de
flujo estacionario, medio isótropo y en condiciones de equilibrio) y parámetros del modelo de
equilibrio local.
θ
v
D
P
Residuo
Φ
L
ρ
R
(cm3/ cm3)
(cm/h)
(cm2/min)
(cm)
(cm)
(g/cm3)
1
8
0.012
2.17
0.61
1.2
ACL
1.6
5
1
15
0.153
14.0
10
1
36
0.180
39.0
10
1
7
0.014
2.17
0.60
1.2
SAL
1.6
5
1
13
0.176
14.0
10
1
33
0.196
39.0
10
Donde Φ: es el diámetro de la columna; L: es la longitud de muestra de suelo; ρ: es la densidad seca del
residuo; θ es el contenido volumétrico de agua; D es la dispersión; P es número de Peclet; R: es el factor de
retardo; v es la velocidad.

Los valores de P y D de los ensayos de flujo y transporte realizados en los dos residuos
dependen de la velocidad y como se puede ver son similares en los dos residuos. La
similitud de estos valores se debe a que las características físicas del medio poroso en los
dos residuos son parecidas (Tabla 8.2, Capítulo 6). El hecho de que la curva de paso del

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

312

trazador PFBA en su salida sea tan vertical es indicativa de que el flujo está controlado por
la advección, fundamentalmente en el ensayo a velocidad más elevada.
0,08

Ensayo de trazador con PFBA
en el residuo ACL

A
0,07

R =1

0,06

v=1.2 cm/h; P=8; L=5 cm
Modelo
v=14 cm/h; P=15; L=10 cm
Modelo
V=39 cm/h; P=36; L=10 cm
Modelo

0,05

Cw/Co

Ap =0.041

0,04
0,03
0,02
0,01
0,00
0,0

0,5

1,0

1,5

2,0

2,5

Vp
0,08

B

Ensayo de trazador con PFBA
en el residuo SAL

0,07

R =1

0,06

v=1.2 cm/h; P=7; L=5 cm
Modelo
v=14 cm/h; P=13; L=10 cm
Modelo
v=39 cm/h; P=33; L=10 cm
Modelo

0,05

Cw/Co

Ap =0.041

0,04
0,03
0,02
0,01
0
0

0,5

1

1,5

2

2,5

Vp

Figura 8.2. Comparación de los resultados del ajuste de los ensayos de flujo y transporte de PFBA
en las columnas de residuos. A) Ensayos en el residuo ACL. B) Ensayos en el residuo SAL. Vp:
volumen de poros; Cw/Co: Concentración relativa.

El número de Peclet es una medida de la advección frente al flujo dispersivo, en este caso
se ha podido comprobar que a mayor velocidad aumenta la dispersión. En todos los casos
evaluados el flujo es mayoritariamente controlado por la advección. Este valor de la
dispersión tan pequeño nos muestra una mayor aproximación al flujo de pistón. Se puede

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

313

apreciar que a menores velocidades se produce un incremento de las colas en la curva de
llegada, las cuales son ligeramente inferiores a las obtenidas en la simulación (velocidad 1.2
y 14 cm/h).
El máximo de la curva de llegada del trazador en todos los casos se encuentra ligeramente a
la derecha del valor de un volumen de poros, lo que puede ser indicativo de existencia de
un pequeño retraso por difusión en la matriz del sólido. En todos los ensayos, el modelo de
equilibrio local se ajusta muy bien a los datos experimentales. Las mayores dificultades del
ajuste se encuentran en la cola donde generalmente el modelo queda por encima de los
datos experimentales.
8.6. Modelación de la curva de llegada de los ensayos de flujo y transporte de los tres
metales

En la simulación de los ensayos de flujo y transporte hay que introducir los valores de la
concentración del soluto y el tiempo, la concentración inicial del soluto, R, P y w. En la
simulación siempre se parte de un valor inicial para cada parámetro de entrada. El valor
inicial de R es el obtenido con los parámetros del modelo de Freundlich a partir del ajuste
de las isotermas de adsorción de cada metal como resultado de los ensayos en Batch. En el
caso del número de Peclet se utilizarán los valores obtenidos en los ensayos de trazador
para cada una de las velocidades. Los valores de los restantes parámetros se ajustarán de
acuerdo a los valores estimados a partir de los datos disponibles.
Los ensayos de flujo y transporte de los tres metales en los dos residuos se han realizado
con inyección en continuo de 91 volúmenes de poro de solución con el soluto para el
proceso de adsorción y con inyección en continuo de 127 volúmenes de poro de solución
sin soluto en el proceso de desorción. El procedimiento ha sido siempre el mismo para las
diferentes velocidades con el objetivo de tratar de saturar los sitios de adsorción y poder
comparar los resultados.
En los análisis de simulación se consideró degradación del soluto pero para todos los casos
la simulación ajustaba para valores de degradación inferiores al 0.002 % de la masa, a partir
de este valor las curvas de ajuste se separan de los datos experimentales.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

314

8.6.1. El ensayo de flujo y transporte del Ni(II) con procesos de adsorción y desorción.

Para la obtención de la curva de paso o llegada del Ni(II) se realizaron los ensayos de flujo y
transporte en los dos residuos metalúrgicos (ACL y SAL). La adsorción del níquel ocurre
rápidamente al igual que en los ensayos Batch, la curva es asimétrica y presenta una gran
cola. Se puede apreciar que la curva de paso del efluente a través del residuo ACL y SAL
presenta un marcado carácter vertical a la salida del contaminante indicativo de un flujo de
pistón con predominio al parecer de la advección.
A
Ni(II) Residuo ACL
Parámetros del model de flujo y transporte
R =17
Kf =1057 n =0.15 Ap =91
β =0.80; 0.77; 0.72

1,0

C/Co

Cw/Co

0,8

v=1.2 cm/h; P=8; w=2; L=5 cm
Modelo
v=14 cm/h; P=15; w=1; L=10 cm
Modelo
v=39 cm/h; P=36; w=0.06; L=10 cm
Modelo

0,5

0,3

0,0
0

50

100

150

200

250

Vp
1

B
Ni(II) Residuo SAL
Parámetros del modelo de flujo y transporte
β = 0.78
n= 1
K f = 0.77
Ap= 91

Cw/Co

0,8
0,6

v=1,2 cm/h; P=7; w=0,1; L=5 cm

0,4

Modelo
0,2
0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 8.3. Simulación de la curva de paso del NI(II) en los dos residuos mineros, con el modelo de
dos sitios UFBTC que incluye las condiciones de adsorción no lineal y no equilibrio. A) Residuo
ACL y B) residuo SAL.

El valor de β en los ensayos de flujo y transporte por el residuo ACL experimenta una
variación en el caso de las dos velocidades extremas equivalente al 6%. El menor valor se
corresponde con el ensayo de mayor velocidad para el caso del residuo ACL. Este mismo

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

315

efecto se aprecia en el caso del valor de w donde se obtiene una variación de un orden de
magnitud entre las dos velocidades extremas (Figura 8.3A). Aunque el residuo SAL en el
caso del Ni(II) presenta una isoterma de adsorción lineal la obtención de un valor de β menor
que uno es una confirmación que el proceso de flujo y transporte se desarrolla en condiciones
no ideales o “no equilibrio”. Este mismo resultado lo muestra el valor de w que es menor que
uno. Los resultado del ajuste de los ensayos se muestran en la Tabla 8.3.
El problema del ajuste con el modelo se centra en la cola de la curva de llegada
correspondiente al ensayo de desorción. En la Figura 8.3 se aprecia claramente que la
saturación de los sitios de adsorción está ligeramente afectada por la velocidad. El factor de
retardo para el Ni(II) es tres veces mayor en el residuo ACL con relación a su valor en el
residuo SAL.
El hecho de que el Ni en el residuo SAL presente un valor de F que sea el doble del valor de

β se debe a que presenta una isoterma de Tipo C: Las isotermas de tipo C, no son más que las
isotermas lineales, donde se mantienen en equilibrio la masa del soluto en la solución acuosa
y la masa de soluto adsorbida en la matriz sólida, sin que se puedan especificar los
mecanismos de adsorción entre el soluto y el adsorbente (Sparks, 1995). La existencia de una
isoterma lineal es indicativo de que los sitios de adsorción permanecen constantes, o sea que
a medida que se adsorbe el soluto más sitios o lugares de adsorción se van creando. Esta
isoterma es también un indicativo de que el soluto puede entrar a regiones inaccesibles para
el solvente. Giles et al., (1960), plantea que el soluto entra más fácil a la matriz sólida que el
solvente. Según este autor normalmente este tipo de isoterma se mantiene constante hasta un
determinado valor de concentración en que la curva cambia bruscamente de pendiente y
adquiere en su parte superior una meseta completamente horizontal. Existen determinadas
condiciones en el medio poroso que favorecen la existencia de isotermas de tipo C: a)
existencia de moléculas muy flexibles en el medio poroso debido a diferentes grados de
cristalización de los minerales que lo forman (presencia de minerales amorfos, materia
orgánica, etc.); b) mayor afinidad del soluto con el sustrato que con el solvente; c) gran poder
de penetración del soluto en la matriz debido a sus características fisicoquímicas y d) la
existencia de determinadas condiciones en la estructura cristalina de los sólidos que permitan
su adsorción. Como hemos podido ver todas estas condiciones anteriormente descritas están
presentes en el residuo SAL.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

316

8.6.2. El ensayo de flujo y transporte del Mn(II) con procesos de adsorción y desorción

En el caso de la curva de llegada del Mn(II) se puede apreciar por el valor de R igual a 24
que los residuos presentan una gran capacidad de adsorción de este metal. En la Figura 8.4
se aprecia que la saturación de los sitios de adsorción (Cw/Co=1) es afectada por la
velocidad de flujo. La simulación de la curva de paso del Mn(II) en los dos residuos
mineros, el modelo de dos sitios UFBTC-3 que incluye las condiciones de adsorción no
lineal y no equilibrio (histéresis del proceso de adsorción) presenta un buen ajuste, siendo
menos preciso en la parte del proceso de desorción.
En el caso del Mn(II) sucede lo mismo que en el Ni(II), el valor de R es muy superior al que
se obtiene para el PFBA (R=1). Esta diferencia es debido a la existencia de condiciones de
flujo y transportes no ideales. El valor de R es 4 veces mayor en el residuo ACL con
respecto al valor de R en el residuo SAL. En este caso esta diferencia está controlada por el
valor del pH, pues a pH ácido la movilidad del manganeso es mucho mayor (Saparks, 1995,
Tan, 1994).
La adsorción en los dos residuos presenta isotermas de adsorción no lineal que
generalmente son indicativas de condiciones no ideales o de “no equilibrio” en los procesos
de adsorción en condiciones de flujo y transporte de solutos. Los resultados del ensayo de
flujo y el valor de los parámetros de modelo β y w confirman estas condiciones durante la
realización del ensayo de flujo y transporte del Mn para las velocidades de 14 y 39 cm/h en
el residuo ACL y para 1.2 cm/h en el residuo SAL. Cuando el valor de w es menor que uno,
según los diferentes estudios consultados equilibrio (Sparklet et al., 1975, Paker and Van
Genuchten, 1984; Álvarez et al., 1995; Álvarez et al., 2001), es un indicativo de la
existencia de un proceso de flujo y transporte en condiciones no ideales.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

1,0

A
Mn(II) Residuo ACL
Parámetros del modelo de flujo y transporte
R =24 Kf =1054 n =0.14
Ap =91
β =0.8; 0.77; 0.72

0,8

Cw/Co
C/Co

317

v=1.2 cm/h; P=8; w=1; L=5 cm
Modelo
v=14 cm/h; P=15; w=0.17; L=10 cm
Modelo
v=39 cm/h; P=36; w=0.06; L=10 cm
Modelo

0,6
0,4
0,2
0,0
0

50

100

150

200

250

Vp

1

B
Mn(II) Residuo SAL
Parámetros del modelo de flujo y transporte
R =6
β =0.78
n =0.6
Ap = 91

Cw/Co

0,8
0,6

v=1,2 cm/h; P=7; w=0,1; L=5 cm

0,4

Modelo

0,2
0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 8.4. Simulación de la curva de paso del Mn(II) en los dos residuos mineros, con el modelo
de dos sitios: UFBTC que incluye las condiciones de adsorción no lineal y no equilibrio. A)
Residuo ACL. B) Residuo SAL.

8.6.3. El ensayo de flujo y transporte del Cr(VI) con procesos de adsorción y desorción

En el caso del cromo sucede lo contrario de lo visto en el Ni y el Mn, en este caso el factor
de retraso es 2 veces mayor en el residuo SAL con respecto al residuo ACL. Esta diferencia
es debido al pH pues a pH ácidos la movilidad del cromo hexavalente es mucho menor.
En el caso del cromo se puede observar que el valor de β es superior a 0.7, en los dos
residuos lo que es indicativo de que los sitios de adsorción en equilibrio representan un
porcentaje importante. El valor de F es muy similar, lo que indica que la fracción de la
masa de soluto que se adsorbe rápidamente es muy importante y que esta adsorción

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

318

instantánea es la que determina en cierta medida el porcentaje de los sitios de adsorción que
está en equilibrio. Al igual que en los otros metales en el caso del Cr el valor del factor de
retardo está determinado principalmente por la adsorción instantánea, pues como se ha visto
en los ensayos Batch la adsorción ocurre muy rápidamente.
1,0

A
Cr(VI) Residuo ACL
Parámetros del modelo de flujo y transporte
R =5
Kf =30.35 n =0.46 Ap =91
β =0.8; 0.77; 0.72

Cw/Co

0,8
0,6

v=1.2 cm/h; P=8; w=1; L=5 cm
Modelo
v=14 cm/h; P=15; w=0.32; L=10 cm
Modelo
v=39 cm/h; P=36; w=0.05; L=10 cm
Modelo

0,4
0,2
0,0
0

50

100

150

200

250

Vp
1

Cr(VI) Residuo SAL
B
Parámetros del modelo de flujo y transporte
R =9
β =0.78
n =0.26
Ap =91

0,8

Cw/Co

0,6

v=1,2 cm/h; P=7; w=0,01; L=5 cm

0,4

Modelo
0,2
0
0

50

100

150

200

250

Vp

Figura 8.5. Simulación de la curva de paso del Cr(VI) en los dos residuos mineros, con el modelo
de dos sitios, UFBTC que incluye las condiciones de adsorción no lineal y no equilibrio. A)
Residuo ACL. B) Residuo SAL.

8.6.4. Discusión de los resultados de modelación de los ensayos de flujo y transporte de
metales

Las curvas de llegada de los solutos (metales) son asimétricas, presentando una gran cola.
El uso de un modelo con adsorción no lineal y condiciones de no equilibrio UFBTC-3
describe o simula la curva de llegada de los tres metales. Este modelo reproduce con

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

319

bastante exactitud la curva de llegada del los diferentes solutos, lo que indica que la
existencia de una cola tan larga es el resultado de la no linealidad de los procesos de
adsorción–desorción comprobado en los ensayos Batch (Capítulo 7).
Tabla 8.3. Tabla resumen de los parámetros utilizados para el ajuste de las curvas de llegada de los
ensayo de flujo y transporte de los tres metales en las columnas de residuo ACL y SAL.
Metal
Residuo Vpi Vpd
v
R
β
w
Rm
K2
F ξ η
P
Vp Vp cm/h

Mn(II)

ACL

Ni(II)

SAL
ACL

Cr(VI)

SAL
ACL
SAL

91

127

1.2
14.0
39.0
1.2
1.2
14.0
39.0
1.2
1.2
14.0
39.0
1.2

8
15
36
7
8
15
36
7
8
15
36
7

24 0.80
0.77
0.72
6 0.78
17 0.80
0.77
0.72
6 0.78
5 0.80
0.77
0.72
9 0.78

1.0
0.17
0.06
0.1
2.00
1.00
0.06
0.10
1.00
0.32
0.05
0.01

19.20
18.48
17.28
4.68
13.60
13.09
12.24
4.68
4.00
3.85
3.60
7.02

0.050
0.043
0.035
0.018
0.141
0.358
0.049
0.018
0.240
0.390
0.139
0.001

0.83
0.80
0.75
0.74
0.80
0.76
0.71
1.46
0.77
0.73
0.66
0.79

0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0
0

Vpi, es volumen de poros de inyección(adsorción); Vpd, es volumen de poros de inyección de solución sin
soluto (desorción).

El hecho de que el valor de β sea significativamente menor que uno (β&lt;1) es indicativo de
condiciones de flujo en régimen de no “equilibrio” o flujo y transporte de soluto no ideal.
Los resultados de un valor de β superior al 0.7 en los dos residuos es una muestra de que
más de un 70% de adsorción de la masa de soluto ocurre instantáneamente. Este valor de β
nos indica además que los sitios de adsorción donde se ha alcanzado el equilibrio son un
porcentaje muy elevado del total de sitios existentes. Con el incremento de la velocidad de
flujo en el ensayo realizado en el residuo ACL se aprecia que el valor de β disminuye un
6% indicativo de un incremento de las condiciones de no equilibrio, debido a que el tiempo
de tránsito del soluto por el medio es mucho menor, por lo que disminuye la adsorción del
soluto analizado. También del valor de β se puede deducir que un valor de
aproximadamente entre el 20 y 28% de la masa de soluto adsorbida puede estar controlada
por los sitios de tipo dos (S2), donde la transferencia de masa entre la solución y el sólido
está controlada por los procesos cinéticos o quimisorción.
El valor de w nos da cuenta de la velocidad con que se alcanza el equilibrio. El hecho de
tener un valor de w inferior a 1 en los ensayos de los tres metales en el residuo SAL y de los

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

320

ensayos de Mn y Cr para velocidades de 14 cm/h y en los ensayos de los tres metales en el
residuo ACL para la velocidad de 39 cm/h es indicativo de que el medio no está en
equilibrio, debido a que la adsorción ocurre en dos sitios o dos regiones. Esto hace suponer
que la fracción de soluto que se adsorbe en los sitios de tipo dos (S2) está controlada por el
proceso cinético, el cual necesita de un mayor tiempo para alcanzar el equilibrio. Se aprecia
que en la medida que se aumenta la velocidad del ensayo de flujo y transporte el valor de w
es menor lo que muestra un alejamiento de las condiciones de equilibrio. En estudios de
flujo y transporte de solutos orgánicos e inorgánicos en suelos naturales siempre que el
valor de w es pequeño (menor que uno) se consideran condiciones de no equilibrio
(Sparklet et al., 1975, Paker and Van Genuchten, 1984; Álvarez et al., 1995; Álvarez et al.,
2001).
Para el factor de retardo (R) se ha comprobado en los casos de que n es menor que 1 que el
valor de R depende de la concentración como sucede en los diferentes trabajos consultados
(Selim and Amacher, 1997, Wang et al., 1998). En todos los metales analizados el valor de

R es superior a 5 indicativo de las buenas propiedades de adsorción que presentan estos
residuos. Aunque este parámetro se ha considerado constante durante la simulación, en las
Figuras 8.3, 8.4 y 8.5 y Tabla 8.3, se puede comprobar que está ligeramente afectado por la
velocidad. El aumento de la velocidad disminuye considerablemente el tiempo de tránsito y
con ello el tiempo de interacción sólido-soluto para que ocurra la adsorción. Los mayores
valores de R se obtienen para los metales que presentan un valor de n menor y un mayor
valor de Kd.
El valor del coeficiente de adsorción instantánea F es muy similar a el valor de β con la
excepción del Ni en el residuo SAL, donde su valor es el doble del valor de β, esta
diferencia es debida a que el Ni en el residuo SAL tiene una isoterma de adsorción lineal.
El valor de F superior a 0.7 en todos los metales con isoterma de adsorción no lineal,
muestra que de la masa de soluto adsorbida (más del 70%), ocurre instantáneamente.
El valor de Rm, revela claramente que la componente del valor de retardo equivalente a los
sitios de adsorción en estado de equilibrio es superior al 70% del valor total de R en los tres
metales (Ni, Cr y Mn) analizados y para los dos residuos.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

321

El valor K2, para las mismas condiciones de ensayo en el caso del manganeso es de 0.05
para el residuo ACL y de 0.018 para el residuo SAL, como se puede ver en el residuo ACL
es más de dos veces el valor obtenido para SAL.
En el residuo ACL se puede apreciar una pequeña disminución del valor de K2 en función
de la velocidad a que se realice el ensayo, para los tres metales, siempre que las condiciones
de longitud de la columna de residuo y la velocidad de flujo sean las mismas.
El hecho de que para ajustar el modelo a los datos experimentales en el caso de los dos
residuos los términos fuente o sumidero ξ y η (debido a la degradación del soluto) son
considerados igual a cero (menor de 0.002), nos muestran que aparentemente los solutos
utilizados no sufren ningún tipo de degradación. Estos valores corroboran la información
obtenida mediante el empleo del microscopio electrónico sobre la composición de la matriz
del sólido empleado en los ensayos de flujo y transporte de los tres metales, donde no se
observó ninguna precipitación de los metales en otro tipo de minerales (Capítulo 7). Estos
resultados unidos a la velocidad con que ocurre la adsorción son indicativos de que el metal
es adsorbido al parecer en la superficie de las partículas sólidas debido a la acción de las
fuerzas electrostáticas (potencial zeta de las partículas sólidas).
El ajuste mejor logrado es el del Ni(II) en el residuo SAL, esto es probablemente debido a
que este presenta una isoterma de adsorción y desorción lineal aunque hay histéresis en el
proceso de adsorción y resulta mucho más fácil de simular por el modelo numérico que
cuando hay un marcado proceso de histéresis en el proceso de sorción pero que sus
isotermas son diferentes en cada proceso como es el caso de los otros dos metales en el
residuo SAL y de los tres metales en el residuo ACL que presentan isoterma de adsorción
no lineal y desorción lineal.
Las curvas de ruptura de los tres metales indican que el comportamiento de estos durante el
flujo y el transporte de contaminantes es no ideal. El uso de modelos que incluyen la
adsorción no lineal y que el proceso ocurre en dos sitios (diferentes intervalos de tiempo)
indican que el proceso de adsorción no lineal es la causa principal de que se obtenga una
gran cola en la curva de llegada.

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

322

Lo que más llama la atención dentro de estos ensayos es la capacidad de estos residuos para
retener los solutos, lo que queda demostrado con el elevado valor del factor de retardo (R)
en todos los solutos expresado en volúmenes de poros es siempre superior a 5 Vp (Tabla
8.3).
8.7. Conclusiones

Los resultados de los ensayos de flujo con procesos de adsorción–desorción nos permiten
llegar a las siguientes conclusiones.
- El PFBA es un buen soluto para ser utilizado como trazador en el conocimiento de las
propiedades del medio poroso. Su análisis resulta muy económico y se detecta para
concentraciones muy bajas de 0.001 mg/L.
- El uso de los modelos de equilibrio para simular los resultados del ensayo con el trazador
es muy bueno para la parte de la curva correspondiente al ensayo de adsorción y bueno en
el caso de la parte de la curva que corresponde al ensayo de desorción, aunque en este caso
se queda un poco por encima en la cola de la curva de llegada o paso del soluto. La causa
de esta pequeña cola se debe a la dispersión y al posible efecto de la difusión en la matriz
que sufre el soluto conservativo.
- La velocidad de flujo afecta la curva de llegada del trazador, a medida que disminuye la
velocidad la curva pierde simetría y aumenta la cola.
- La velocidad de flujo afecta al proceso de adsorción y la forma de las curvas de llegada de
los diferentes solutos. En todos los casos se aprecia la existencia de asimetría y una gran
cola.
- Los resultados de los ensayos de Batch muestran una buena predicción de los resultados
del factor de retraso (R) en el caso de los tres metales, para los dos residuos.
- La velocidad de flujo afecta los principales parámetros del modelo β, w, P y R. Los
parámetros P y w dependen directamente de la velocidad. De los parámetro del modelo los

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

323

más afectados por la velocidad a que se realiza el ensayo de flujo y transporte son β y R. La
diferencia del valor de β entre las dos velocidades extremas es del 6% para el residuo ACL.
La afectación del valor de R es pequeña entre las dos velocidades extremas del ensayo de
flujo y transporte en el residuo ACL, debido a que la velocidad con que ocurre la adsorción
de la masa de soluto es muy rápida.
- La obtención de un valor estimado de β entre 0.72 y 0.78 en todos los casos sugiere que
los sitios de adsorción de la masa de residuo que rellena la columna en estado de equilibrio
es menor del 80% del total.
- Los valores de F son similares a los de β en los tres metales en el residuo ACL y en el Mn
y en el Cr en el residuo SAL (Tabla 8.3). En el caso del Ni en el residuo SAL es
prácticamente el doble de β indicativo de que al parecer en el residuo SAL durante el
proceso de adsorción se mantienen constantes los sitios de adsorción en la matriz del medio
poroso, fenómeno característico de los materiales que presentan isoterma de adsorción
lineal (isotermas de tipo “C”, Clasificación de Giles et al, 1960).
- Considerando el criterio de número de Damkholer (w) para definir si el proceso de
adsorción en los ensayos de flujo y transporte se desarrolla en condiciones de equilibrio o
no equilibrio es necesario que este sea mayor que uno. Se puede apreciar que este criterio
en el residuo SAL indica que no existen condiciones de equilibrio para los tres metales,
pues el valor de w es siempre menor que uno para una velocidad de 1.2 cm/h, mientras que
en el caso del residuo ACL es dominante para los ensayos de gran velocidad 39 cm/h en los
tres metales (Ni, Cr y Mn) donde w&lt;0.05 y para el caso de la velocidad de 14 cm/h en los
ensayos de flujo y transporte del Mn y Cr donde w&lt;1.
- El valor de Rm factor de retraso instantáneo correspondiente a la región o sitios en
equilibrio es muy grande y prácticamente constante para cada metal en el residuo ACL, con
una ligera disminución en función de la velocidad del ensayo del flujo y transporte (Tabla
8.3).
- La estimación del valor de la relación o ratio de adsorción K2 en los dos residuos es
variable con valores entre 0.018 y 0.001 hr-1 en el residuo SAL y entre 0.39 y 0.018 hr-1 en

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

324

el residuo ACL y es al parecer en la mayoría de los casos dependiente de la velocidad del
ensayo de flujo y transporte del soluto (Tabla 8.3).
- El uso de los modelos de dos sitios (UFBTC) que incluyen los proceso de sorción con
diferentes proporción e intensidad (adsorción física, química, etc.) e histéresis para modelar
los resultados de los ensayos de flujo y transporte de los tres metales en el medio poroso (en
los dos residuos) dan resultados satisfactorios en la simulación de las curvas de llegada de
los metales obtenidos en el laboratorio.
- El resultado del uso de los modelos de “Dos sitios” confirma las observaciones de los
ensayos de Batch y flujo y transporte de solutos, así como los resultados de análisis
semicuantitativo por microscopio electrónico de barrido de las muestras de residuo una vez
realizados los ensayos, donde se pudo comprobar la existencia de una masa de soluto
adsorbida que resulta prácticamente irreversible. Se observó como el proceso de adsorción
tiene dos componentes, una física (adsorción instantánea por fuerzas electrostáticas) que es
el principal para más del 70% de la masa del soluto adsorbido y una cinética, para el resto
de la masa. La masa adsorbida depende un poco de la velocidad del flujo y del tiempo de
residencia del soluto en el medio.
- Al modelo le resulta mucho más difícil reproducir los resultados del proceso de desorción
debido a que la cinética del proceso de desorción es mucho más lenta que la del proceso de
adsorción.
- Los ensayos pueden ser modelados con valores de los términos fuente o sumidero ξ y η

iguales a cero. Ello indica que, al parecer los solutos utilizados no sufren ningún tipo de
degradación o precipitación. Estos valores corroboran la información obtenida mediante el
empleo del microscopio electrónico sobre la composición de la matriz del sólido empleado
en los ensayos de flujo y transporte de los tres metales, donde no se ha observado ninguna
precipitación de los metales como otros minerales. Estos resultados son indicativos de que
el metal es adsorbido en la superficie de las partículas sólidas.
- La existencia de un transporte de solutos no ideal se debe principalmente a la
irreversibilidad del proceso de adsorción y en menor medida está condicionada por el
tiempo en que ocurre este proceso. El proceso o efecto más destacable es la irreversibilidad

�Capítulo 8. Modelación del proceso de sorción en los ensayos de flujo y transporte

325

de los procesos de adsorción–desorción (histéresis) y la capacidad de estos residuos para
adsorber los tres metales, fundamentalmente para el Ni(II) y Mn(II) en el residuo ACL.
- Los resultados indican que la existencia de procesos de adsorción no lineal es la principal
causa de un proceso de flujo y transporte de soluto por el medio poroso en condiciones no
ideales, mientras que la existencia de un proceso de interacción con distinta proporción e
intensidad entre el soluto de la solución y el sólido desempeña un papel secundario.
- Los resultados obtenidos durante la realización de los ensayos de adsorción-desorción en
un sistema cerrado (Batch) y en un sistema abierto (condiciones de flujo) muestran que los
residuos tienden a retener los metales en la matriz del medio poroso, lo que denota una gran
limitación en la movilidad de estos en el medio poroso, valor de R&gt;5, para todos los
metales en los dos residuos.
Finalmente es de señalar que se han usado otros modelos (AQUITRAQ (Marzal, 1992), y
Álvarez et al., 1995) para tratar de reproducir los resultados experimentales de los solutos
considerándolos como reactivos (metales Ni, Cr y Mn) pero los resultados obtenidos no han
sido coherentes con los experimentales.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 327

Capítulo 9. INFLUENCIA DEL COMPORTAMIENTO HIDROMECÁNICO DE
LOS RESIDUOS MINERO-METALÚRGICOS EN EL FLUJO Y
TRANSPORTE DE SOLUTOS
9.1. Introducción
Gran parte de los estudios de flujo y transporte de solutos en el medio poroso en
condiciones saturadas y no saturadas se han desarrollado en columnas de materiales
porosos en el ámbito de laboratorio (Sharma and Lewis, 1994; Pennell, et al., 1994;
Álvarez et al., 1995; Gomis_Yagües et al., 1997; Muñoz et al., 1997; Selim and
Amacher, 1997; Perin et al., 1997; Kedziorek et al., 1998; Carvalho et al., 1998; Wang
et al., 1998; Hollenbeck and Jensen, 1998; Rooney et al., 1998; Iqbal, 1999; Paseka et
al., 2000; Yeh et al., 2000; Yong et al., 2001; Ursino et al., 2001). El empleo de estas
técnicas, basadas en el principio de transferencia de masa en los medios porosos,
permite llevar a cabo experimentos controlados que proporcionan información sobre las
condiciones de flujo y los mecanismos de transporte y reactividad de los solutos.
El flujo y transporte de solutos en el medio poroso en condiciones reales es dependiente
de la estructura del material y en su estudio pueden considerarse tres situaciones
generales:
1- Distribución uniforme del material o medio homogéneo.
2- Distribución no uniforme del material o medio heterogéneo.
3- Medio heterogéneo u homogéneo y presencia de discontinuidades (fracturas,
macro poros, etc.).
En los estudios de campo y en el laboratorio se ha comprobado que cuando el flujo y
transporte de los solutos reactivos se realiza por el medio poroso homogéneo, la
velocidad del movimiento de estos es muy baja, debido a los diferentes procesos que
actúan sobre el soluto entre los que se encuentran la precipitación, intercambio,
degradación, etc. (Álvarez et al., 1995, Wang et al., 1998). Sin embargo, cuando flujo y
transporte se desarrollan debido al flujo preferencial a través de discontinuidades, el
flujo y el transporte de los solutos ocurre mucho más rápido que el observado en el
medio poroso (Tsang, 1993; Jørgensen et al., 1998; Tindall et al., 1999; Iqbal, 1999).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 328

A continuación se describe un ensayo hidromecánico en una columna de residuos
mineros en la que se ha realizado un ensayo de flujo y transporte en condiciones de flujo
y transporte no ideales y con presencia de flujo preferencial. Las condiciones de
contorno están bien delimitadas y controladas a nivel de laboratorio con el objetivo de
asegurar el conocimiento de aquellos factores que pueden tener una mayor incidencia en
el flujo y transporte de solutos.
9.1.1. Procedimiento de ensayo de los residuos mineros en columnas
El estudio del comportamiento hidromecánico se realizó con el residuo metalúrgico
ACL de la industria cubana del níquel caracterizado en los Capítulos 6 y 7. El ensayo se
desarrolló con la columna de la Foto 9.1 cuyas características de funcionamiento y
composición han sido detalladas en el Capítulo 3. El ensayo consta de varias etapas o
fases:
1- Calibración y puesta a punto de todos los sensores, para las características de
este material, y el equipo de adquisición de datos (Anejo 4).
2- Llenado de la columna con el residuo capa a capa con control de la evaporación,
la retracción, la succión, la temperatura, la humedad relativa y el contenido
volumétrico de agua.
3- Saturación de la columna y control en profundidad de la evolución de la succión,
la humedad, la temperatura y la consolidación
4- Medida de la permeabilidad.
5- Ensayo de flujo y transporte con los solutos conservativos y reactivos.
6- Secado de la columna.
A efectos de poder comparar los resultados experimentales, se realizó una segunda
columna de las mismas dimensiones pero construida con un solo vertido de residuo, la
cual se dejó consolidar. En esta columna se realizaron los ensayos de flujo y transporte
al igual que la agrietada.
Al terminar los ensayos de flujo y transporte se realizó el proceso de secado y se pudo
comprobar que para estas condiciones no se produce la formación de fisuras, aunque la
columna experimenta retracción. La medida de las propiedades físicas de esta columna
se realizó en tres perfiles en la vertical al igual que la columna grande.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 329

Esto nos permite obtener las características físicas de densidad y permeabilidad de una
muestra de residuo con porosidad inicial similar a la que presenta la columna de
residuos estratificada, pero sin fisuras.
Conociendo los valores de la densidad de esta columna se fabricaron columnas de
pequeño diámetro de características similares a esta en las que se realizaron ensayos de
flujo y transporte de solutos en condiciones saturadas.
9.2. Llenado de la columna, saturación y medida de la permeabilidad
9.2.1. Llenado de la columna
La preparación de la muestra que se encuentra en el interior de la columna se realizó por
capas y la relación sólido-líquido utilizada es similar a la utilizada para verter los
residuos metalúrgicos en el área de estudio. En este caso se empleó en cada capa una
mezcla de 2300 g del residuo sólido y 3300 cm3 de agua. Esta proporción de sólido está
calculada para lograr capas de un espesor entre 20 y 27 mm, considerando la retracción
que experimentan estos residuos al ser vertidos en forma de lodos (6-8%, Capítulo 6) y
al secarse rápidamente en un ambiente de laboratorio (humedad relativa del aire de
60±5% y temperatura de 22±2 oC). El aire que realiza la evaporación del agua en cada
capa de residuo (vertida en forma de lodo en la columna) circula a una velocidad de 2
m/s por la parte superior (esta es la velocidad media del aire en la zona donde están
depositados los residuos, ver Capítulo 1). La temperatura media de la masa de aire se
mantiene a 26±0.5 oC, la cual se controla por un termómetro situado en la parte superior
de la capa de residuo que se está secando.
La mezcla (residuo más agua) de la primera capa se vierte en el interior de la columna y
se inicia el secado que se prolonga durante una semana hasta que el peso del material
tiende a estabilizarse. Durante el secado se controla la humedad y el tiempo en que se
produce la formación de las fisuras. En cada capa se dibuja un esquema de la
distribución de las grietas de desecación. Durante el tiempo de consolidación y secado
de cada capa se controla la retracción en la dirección vertical (con un LVDT) y la
pérdida en peso (con una célula de carga) de la capa de residuo que se está secando. La
pérdida en peso representa el volumen de agua evaporado. Durante el proceso de secado
se controla además la succión, la temperatura, la variación del contenido volumétrico de
agua en la muestra y la humedad relativa.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 330

Al cabo de una semana se vierte una nueva masa de la mezcla (agua más residuo) de
idéntica composición sólido-líquido que la anterior y se sigue el mismo procedimiento y
así sucesivamente hasta confeccionar una columna de 11 capas que alcanzan una altura

Depósito de agua

Sensor elctroválvula

Electroválvula

de 29 cm.
Bombilla

Piezómetro

Ordenador

Higrómetros

Filtros

TDR

Célula de carga

Salida del agua

Tensiómetro

Foto 9.1. Disposición de la columna para el estudio de las propiedades hidromecánicas de los
residuos.

La distribución de los sensores se ha realizado en forma de espiral y ninguno intercepta
ni la primera capa ni la última, con el objetivo de evitar que el agrietamiento de las
capas se produzca siempre en una misma situación. En la Figura 9.1 se aprecia la
ubicación de cada uno de los sensores con relación a las capas que conforman la
muestra del residuo.
Al culminar el proceso de llenado de la columna con el residuo, se desarrolló la
saturación de ésta, mediante la aplicación de una recarga de 0.3 cm3/cm2/min. La
saturación de la columna se realizó con la misma solución electrolítica (KNO3 a 0.1
mM) empleada en los ensayos Batch y los de flujo y transporte de solutos descritos en el
Capítulo 7. El uso de la solución electrolítica permite estabilizar la fuerza iónica de las
partículas del medio y garantizar una buena agregación de las partículas del sólido.

�7º

niv
el

10º n
ivel

el
niv
2º

13º nivel

Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 331

5º
niv
el

l
nive
4º

8º nive
l

1º nivel

el
11º niv

15º
nive
l

el
niv
14º

º
12

Ø10

11.43

261.43

SP
150

TN
107.14

135.71

T

92.86

207.14

164.29

121.43

250

42.86

235.71

192.86

TN

50

1

78.57

2

TDR

TDR

T

T
SP

36.43

3

T

SP

6
4

Ø8

V

SP

7
5

V

64.29

14.29

Ø18

20cm

La dist ancia sera de 48°

TDR

TN

9
8

10

178.57

10

el
niv

20

11

ivel
9º n

6º nivel

3º
niv
el

12

0

PP

0

10

20cm

CC

Figura 9.1. Ubicación de los sensores con relación a cada capa que forma la columna de
residuos. Los números de la izquierda indican la posición de cada una de las capas de residuo.
CC: célula de carga, TN: tensiómetro, PP: placa porosa, TDR: transductor de medida del
contenido volumétrico de agua, T: termómetro, SP: psicrómetro, V: higrómetro.

Una vez terminado el proceso de saturación de la columna con las 11 primeras capas y
pasadas 48 horas desde el inicio del proceso de saturación se vertió en la parte superior
de la capa 11 una nueva capa de residuo (la 12) de igual características que las
anteriores (2300 g de sólido y 3300 cm3 de líquido). Esta capa se dejó consolidar
durante 4 semanas con una lámina de agua en superficie de 6 mm, altura que
permaneció constante durante todo el período que duró el ensayo de permeabilidad. La
función de esta capa era sellar las grietas de la capa 11 y evitar la entrada por flujo
preferencial del trazador y los diferentes solutos de una manera directa en las grietas.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 332

Así se garantizaba una entrada uniforme en toda la superficie de la columna, con el
objeto de poder aplicar la hipótesis de flujo de pistón.
La medida de la permeabilidad se realizó a gradiente constante, para ello se efectúa la
toma de muestra del caudal saliente a diferentes intervalos de tiempo hasta que se
comprueba que el caudal está estabilizado y a partir de ese momento se controla el
caudal de salida en función del tiempo y luego se calcula la permeabilidad del medio.
9.3. Resultado de las medidas efectuadas durante el proceso de montaje de la
columna por capas
9.3.1. Evaporación
Durante el ensayo de secado de cada una de las capas se controla la pérdida en peso de
agua en función del tiempo. En la Figura 9.3 se puede apreciar que la velocidad de
pérdida de peso por evaporación en cada una de las capas es similar. El ritmo de
evaporación está controlado por la humedad relativa, la temperatura y la velocidad del
aire en contacto con el residuo.
70
60
50
40

Humedad relativa en (%)
Temperatura en grados centígrados

Capa 2

30
20
0

1

2

3

4

5

6

7

Tiempo (días)

Figura 9.2. Representación gráfica de la temperatura y humedad relativa en la superficie de la
muestra de residuos durante el montaje de la capa 2.

Si superponemos las medidas de la pérdida en peso por unidad de área de la muestra
ensayada en condiciones de atmósfera de laboratorio a humedad relativa del aire de
60±5% y temperatura de 22±2 oC y las de una de las capas de la columna de residuos, se
puede comprobar que en ambos casos la pérdida en peso por unidad de área en función
del tiempo es una línea recta, aunque la velocidad de secado en una capa de suelo en el
ambiente del laboratorio es mucho más lenta que en el interior de la columna de residuo.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 333

20

Capa 11

Capa 10

Capa 8

Capa 9

Capa 5

Capa 4

Capa 3

Capa 2

30
Capa 1

Peso (kg)

40

Capa 7

Capa 6

50

Peso de la columna vacía

10
0
0

10

20

30

40

50

60

70

Tiempo (días)

Figura 9.3. Medidas de la pérdida de peso por evaporación en función del tiempo en cada una
de las capas de suelo colocadas en la columna.

Esta diferencia en la velocidad de secado se debe a la diferencia en la masa de aire que
está en contacto con la muestra, pues en el caso de la columna de residuo, la masa de
aire se renueva constantemente debido a la velocidad del aire que circula por encima y
la temperatura de éste es 4 grados superior a la del laboratorio (Figura 9.4A). Estos
resultados son coherentes con los de Blight (1997), quien comprobó que para diferentes
condiciones de contorno en la superficie del material la pérdida de agua en suelos
naturales era siempre lineal para capas de material de pequeño espesor.
Tiempo (horas)
0

20

40

60

80

100

120

140

2

Pérdida de agua por unidad de área (g/cm )

0.0

1.0
y = 0.0072x - 0.0153
R2 = 0.99
2.0

y = 0.0297x - 0.0025
R2 = 0.97

3.0

4.0

5.0

Capa 2 en la columna de diámetro 285 mm: h=25.5 mm
Formación de la fisura
Bandeja en el laboratorio: h=16 mm

Figura 9.4A. Pérdida de agua por unidad de área en la capa 2 de la columna de residuo y en una
bandeja de residuo en el laboratorio en condiciones de humedad relativa similares, la
temperatura 4 grados más baja y sin viento.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 334

9.3.2. Retracción
El estudio de la retracción de un material constituye uno de los principales fenómenos a
considerar cuando se evalúan sus propiedades hidromecánicas. En la Figura 9.4B se
puede apreciar la retracción de cada una de las capas que conforman la columna de
residuo. Para cada capa (desde la 1 a la 11), se ha medido la retracción en la vertical
durante el proceso de secado por evaporación y el área de grietas al final del secado de
cada capa. En todas las capas se observa que el material presenta una gran capacidad de
retracción que puede llegar a 2.5 mm en la vertical. Esta retracción se debe a la
deformación de la última capa colocada ya que puede decirse que en las capas inferiores
el cambio de volumen debido a la nueva capa colocada puede considerarse despreciable.
Esta retracción representa una variación media de la altura superior al 8.2% en cada
capa. Los datos correspondientes al contenido volumétrico de agua en cada capa en el
momento de formación de la fisura indican que las grietas de desecación en las
diferentes capas de residuo aparecen para valores de saturación muy altos, superiores al
85%.
Tiempo (min)
10

100

1000

10000

0.0

Retracción (mm)

0.5

1.0

1.5

2.0

2.5

Capa 1
Capa 2
Capa 3
Capa 4
Capa 5
Capa 6
Capa 7
Capa 8
Capa 9
Capa 10
Capa 11

3.0

Figura 9.4B. Resultados de la retracción vertical durante el proceso de secado de cada capa de
la columna de residuos.

Estos resultados de las características de retracción, deformación del material durante el
secado y humedad a que se forman las fisuras por desecación son coherentes con los
obtenidos en los ensayos de retracción realizados en las bandejas ranuradas y en las
muestras cilíndricas analizadas en el Capítulo 6.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 335

Para obtener los resultados de la densidad que se muestran en la Tabla 9.2. en cada capa
de material vertida en el interior de la columna se medía la altura de ésta y como se
conoce el diámetro de la columna y el volumen de sólido vertido se determinaba la
densidad. Además al final del ensayo se realizaron los tres perfiles en la vertical en el
interior de la columna donde se tomaron muestras en cada una de las capas y se efectuó
la medida de la densidad y de la humedad en el momento de desmontar cada una de las
columnas.
En la Figura 9.5 se puede apreciar que la densidad seca de cada capa en la columna de
residuo varía muy poco con la profundidad (entre 1.34-1.41 g/cm3) (Tabla 9.2), lo que al
parecer indica que el proceso de consolidación inicial que experimenta la capa de suelo
por retracción es el que controla la densidad seca final de la muestra. Si se mide la
densidad seca en las zonas de las capas de residuo que no se han agrietado se puede ver
que la densidad es mayor que la densidad media (de tres puntos por capa) calculada para
toda la capa con un valor entre 1.43 y 1.45 g/cm3. Estos últimos valores de densidad se
corresponden con los observados en los ensayos de retracción desarrollados en el
laboratorio sobre muestras más pequeñas (Capítulo 6).
Tabla 9.2. Principales características finales de las capas de residuo que conforman la columna.
P
H
Capas (cm) (cm)

A
(cm2)

V
(cm3)

Ws
(g)

ρd
(g/cm3)
N=3
1.41
1.40
1.39
1.38
1.37
1.37
1.36
1.36
1.35
1.35
1.34
1.34

η

Ww
(g)

w

Ag
(cm2)

Vg
(cm3)

1
-30.31 2.55 637.94 1626.75 2300
0.64 1047.40
0.46
48.80 124.45
2
-27.76 2.58 637.94 1645.89 2300
0.65 1066.54
0.46
49.38 127.39
3
-25.18 2.59 637.94 1652.27 2300
0.65 1072.92
0.47
49.57 128.38
4
-22.59 2.62 637.94 1671.41 2300
0.65 1092.06
0.47
50.14 131.37
5
-19.97 2.63 637.94 1677.79 2300
0.65 1098.44
0.48
50.33 132.38
6
-17.34 2.64 637.94 1684.16 2300
0.66 1104.82
0.48
50.52 133.39
7
-14.70 2.65 637.94 1690.54 2300
0.66 1111.20
0.48
50.72 134.40
8
-12.05 2.66 637.94 1696.92 2300
0.66 1117.58
0.49
50.91 135.41
9
-9.39 2.67 637.94 1703.30 2300
0.66 1123.96
0.49
51.10 136.43
10
-6.72 2.69 637.94 1716.06 2300
0.66 1136.72
0.49
51.48 138.49
11
-4.03 2.68 637.94 1709.68 2300
0.66 1130.34
0.49
52.06 139.51
12
-1.35 2.70 637.94 1722.44 2300
0.66 1143.10
0.50
------Total
1461.6
P: profundidad de la superficie, H: espesor, A: área, V: volumen, Ws: peso de los sólidos, ρd: densidad
seca, η: porosidad, Ww:: peso de agua y w: humedad, Ag: área de grietas, Vg: volumen de grietas.

Si se realiza el llenado de la columna con una mezcla de residuo de iguales
características que la usada en cada una de las capas pero con un solo vertido, se puede
ver que salvo en la zona superficial, la densidad alcanzada tras 60 días de secado a

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 336

través de la superficie es mayor que en el caso de la muestra construida capa por capa.
Por otra parte, la variación de la densidad con la profundidad es más acusada en la
muestra continua procedente de un solo vertido (Figura 9.5). Esto parece indicar que en
este caso, la rigidez es menor y se produce un proceso de consolidación en condiciones
saturadas que conduce a densidades más altas a medida que aumenta la profundidad del
material que conforma la columna. En definitiva el cambio de volumen por
consolidación en la muestra continua saturada es mayor que el cambio de volumen por
retracción de las muestras construidas capa a capa.
1.32
0

1.34

Densidad seca (g/cm3)
1.36
1.38
1.4

1.42

1.44

Profundidad (cm)

-5
-10
-15
-20
-25
-30
-35

Muestra procedente de un solo
vertido
Muestra formada por capas
agrietadas

Figura 9.5. Variación de la densidad seca de la muestra en la columna de residuo con la
profundidad.

En la Figura 9.6 se puede apreciar que la distribución de las grietas en cada una de las
capas no está estrechamente relacionada con la disposición de las grietas de la capa
subyacente o precedente. Tampoco se aprecia una distribución relacionada con la
posición de los sensores. Sin embargo, en todos los casos se ha observado la existencia
de determinados sectores donde se produce un contacto directo o intersección entre los
planos de grietas de la capa superior y la capa que le subyace (Figura 9.7).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 337

Foto 9.2. Grietas de desecación y precipitación de sales debido a la evaporación en la superficie
de la capa 11 de la muestra de residuo. Nótese la presencia de un gran número de fisuras.

Si representamos en un esquema la disposición de las grietas que conforman cada una
de las capas agrietadas de la muestra se obtiene la Figura 9.7, donde se observa con
claridad que los planos de grietas están interconectadas por más de 7 puntos entre capa
y capa. En ninguno de los casos se observa una superposición total de una grieta para
dos capas consecutivas. En algunas zonas de la pared de la columna se puede observar
la coincidencia en la parte exterior de la columna de más de una grieta en la vertical
(Figura 9.8).

�Capa 1

Capa 4

Capa 7

Capa 10

Capa 2

Capa 5

Capa 8

Capa 11

Punto C

Punto B

Punto A

Punto C

Punto B

Punto A

Punto C

Punto B

Punto A

Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 338

Capa 3

Capa 6

Capa 9

Capa 12

Figura 9.6. Disposición de las grietas en cada una de las capas que conforman la muestra de
residuo. El trazo más grueso se corresponde con la grieta formada inicialmente. Los puntos A, B
y C representan las zonas de muestreo en cada capa de residuo que forma la columna resultados
en la Tabla 9.2.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 339

Capas 1-2

Capas 2-3

Capas 3-4

Capas 4-5

Capas 5-6

Capas 6-7

Capas 7-8

Capas 8-9

Capas 9-10

Capas 10-11

Figura 9.7. Superposición de las capas por parejas donde se aprecian los puntos de contacto
entre las grietas de ambas capas. El color más claro corresponde a la capa superior.

�Punto C

Punto B

Punto A

Punto B

Punto A

I

Punto C

Punto C

Punto B

Punto A

Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 340

Punto C

Punto B

Punto A

II

Figura 9.8. Esquema de la distribución exterior de las grietas en cada una de las capas de la
columna de residuo en que se ha realizado el ensayo de flujo y el de flujo y transporte. I) Vista
frontal y II) Vista trasera.

Si se superponen en un gráfico isométrico todos los puntos de unión entre las diferentes
capas, se puede observar que la conexión entre las fisuras es por determinados sectores
aunque el mayor número de puntos de interconexión se encuentra en el área central
(Figura 9.9).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 341

II

I

I´

A

II´

Capas 10-11
Capas 9-10
Capas 8-9
Capas 7-8
Capas 6-7

B

Capas 5-6
Capas 4-5
Capas 3-4
Capas 2-3
Capas 1-2

Capas 10-11
Capas 9-10
Capas 8-9
Capas 7-8

C

Capas 6-7
Capas 5-6
Capas 4-5
Capas 3-4
Capas 2-3
Capas 1-2

Figura 9.9. Representación de los puntos de interconexión entre capas (1-2, 2-3,3-4, 4-5, 5-6, 67, 7-8, 8-9, 9-10, 10-11. A) Isométrico, B) Sección I-I´ y C) Sección II-II´.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 342

Como se puede ver en la Figura 9.10, el número de puntos o sectores de grietas con
contacto entre dos capas consecutivas no es constante, aunque en todos los casos es
mayor que 7. Sin embargo, el área de agrietamiento es muy parecida en cada una de las
11 capas analizadas (Tabla 9.2). El hecho de que el área de grieta sea muy similar en
cada capa garantiza un volumen de poros rellenos con el material de residuo vertido en
la nueva capa que le sobreyace muy similar en cada una de ellas.
0

Altura de la columna (cm)

-5

Capa10-11
Capa 9-10
Capa 8-9
Capa 7-8
Capa 6-7
Capa 5-6
Capa 4-5
Capa 3-4
Capa 2-3
Capa1-2

-10
-15
-20
-25
-30
-35
0

2

4

6

8

10

12

14

16

Número de intersecciones entre fisuras

Figura 9.10. Número de sectores de los planos de grietas donde se produce una intersección
entre dos capas consecutivas.

9.3.3. Ensayo de saturación
Una vez terminado el llenado de la columna y comprobado que se había estabilizado el
peso (Figura 9.11), la humedad en todo el perfil vertical de la columna, como lo
muestran los datos del TDR (Figura 9.12) y los de succión (Figura 9.13), se procedió a
su saturación con una recarga de la misma solución electrolítica (KNO3 0.1 mM) que la
empleada en los ensayos de Batch, los ensayos en columnas con HPLC y en columnas
abiertas (Capítulo 7). La recarga aplicada inicialmente sobre la superficie de la columna
fue de 0.3 cm3/cm2/minuto (Q=190 cm3/minuto). Este caudal permitió que al cabo de 10
minutos de iniciado el proceso de saturación se formara sobre la columna una capa de
agua de 2 mm de altura. Posteriormente esta altura se mantuvo constante con el
suministro de agua de la electroválvula comandada por un sensor de nivel de agua hasta
los 1000 minutos. A partir de ese momento se elevó la posición del sensor de la
electroválvula y se incrementó el nivel de agua sobre la superficie de la columna hasta
80 mm (Figura 9.11).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 343

50

Célula de carga

Llenado de los
poros pequeños

45

Peso (kg)

Llenado de los
macroporos (fisuras)

40

Agua en la
superficie de
la muestra

35

Peso antes de iniciar
el proceso de
saturación

30
1

10

100

1000

Tiempo (minutos)

Figura 9.11. Incremento en peso de la columna de residuos durante el proceso de saturación.

Durante el tiempo de saturación se llevó un control del incremento del peso de la
muestra (volumen de entrada de agua), humedad relativa en la superficie de la muestra,
evolución de la humedad de la muestra, succión, temperatura impuesta en superficie,
temperatura en el interior de la muestra y de la consolidación del residuo. El control se
realizó a intervalos de lectura de 10 minutos, al igual que durante el proceso de montaje
de la columna capa por capa.
La evolución del peso en la columna (Figura 9.11) muestra que inicialmente el volumen
de agua que entra aumenta rápidamente, como lo muestra la pendiente de la curva. Este
volumen de agua que entra inicialmente se considera está asociado a la saturación de los
macroporos existentes en la columna, pues como se puede ver, a partir de los 10
minutos de iniciado el proceso de saturación se produce una estabilización de la curva
del volumen de agua que entra a la columna. Esto parece indicar que el volumen de
grietas que se indica en la Tabla 9.2, es mucho menor que el real, lo que muestra la
existencia de un volumen importante de macroporos no detectados como grietas, pero
que si pueden estar como microgrietas en cada una de las capas de residuo.
Los resultados de la evolución del contenido de humedad, de acuerdo con los datos de
los TDR, situados en el interior de la muestra de residuo que rellena la columna,
muestran que al parecer existe un flujo preferencial. Si se observa en la Figura 9.12B),

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 344

el comportamiento del TDR-2 y TDR-3 inicialmente se produce una evolución de la
humedad como si se tratara de un flujo de pistón hasta los 607 minutos (Figura 9.12). A
partir de ese momento se produce un cambio en el contenido de humedad en el TDR-3,
el cual registra que la muestra de residuo situada a -27.9 cm de profundidad se
humedece más rápidamente que el residuo situado en la zona intermedia TDR-2 a -16.5
cm. En el caso del TDR-1 se observa una evolución normal del contenido de humedad,
como cabría esperar para la aplicación de una recarga de agua continua en la parte
superior de una muestra de un material poroso no saturado sumergido bajo el agua.
45

A

Llenado de los
poros más
pequeños

Humedad (%)

40
35
30

Llenado de los
macroporos
(fisuras)

25
20

TDR-1 a la profundidad de 6.5 cm
TDR-2 a la profundidad de 16.5 cm
TDR-3 a la profundidad de 27.9 cm

15
0

200

400

600

800

1000

1200

Tiempo (min)

Tiempos en
minutos

0

B

t=0

Profundidad (cm)

-5

TDR-1

t=6
t=15

-10

t=24
-15

t=297

TDR-2

t=607
-20

t=667
t=737

-25

t=1057

TDR-3

t=1077

-30
15

20

25

30

35

40

45

50

Humedad (%)

Figura 9.12. A) Evolución de la humedad en función del tiempo en tres puntos a diferentes
profundidades de la columna de residuo durante el ensayo de saturación (son valores
promedios). B) Evolución de la humedad con relación a la profundidad para determinados
momentos del ensayo de saturación que se muestra de manera continua en la parte superior
(Figura 9.12A).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 345

Los resultados de detección de flujo preferente en una columna rellena con un material
poroso con el uso de TDR obtenidos en este trabajo son coherentes con los obtenidos
por Persson and Berndtson, (1997) y los de Alemi-Ichola, (1998) en columnas de suelo
no saturados.
En la Figura 9.13, se observa como el incremento de la humedad relativa (HR) se
produce muy rápidamente como sucede con la humedad registrada por el TDR-1
(Figura 9.12) y la succión del psicrómetro SP1 (Figura 9.14). Este incremento se debe a
la cercanía de los hidrómetros (sensores de HR y temperatura) con la parte superior de
la columna por donde se produce la recarga del medio poroso no saturado. Primero
responde el sensor más superficial, prácticamente a los 6 minutos se produce un ligero
incremento de la humedad relativa, mientras que el higrómetro más profundo responde
a la variación de humedad pasados los 10 minutos de iniciado el proceso de saturación
de la columna. Se observa como a partir de los 50 minutos los dos sensores están
marcando una humedad relativa del 100%.

Humedad relativa del aire (%)

100
90
80
70
60

Higrómetro a la profundidad de -10.8 cm
Higrómetro a la profundidad de -5.4 cm

50
1

10

100

1000

Tiempo (min)

Figura 9.13. Evolución de la humedad relativa en dos puntos en profundidad de la columna de
residuos.

En la Figura 9.14 se muestra la evolución de la succión en profundidad de la columna
de residuo para diferentes intervalos de tiempo durante el proceso de saturación (ciclo
de mojado). El control de la succión se realizó con 4 psicrómetros con cápsula de
cerámica en la columna de residuo a diferentes profundidades. Como se puede ver en la
evolución de la succión se aprecia inicialmente un comportamiento normal a cuando se
inicia el proceso de saturación por una recarga de agua continua en la superficie de una

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 346

muestra de material poroso no saturado. A partir de los 607 minutos se aprecia un
cambio en el comportamiento de la succión en la parte inferior de la columna
(psicrómetro 3 y 4), donde la succión disminuye más rápido que en el psicrómetro 2
(Figura 9.14). Este comportamiento en la succión es similar al observado en el caso del
TDR3 (Figura 9.12), lo que constituye un indicativo de la existencia de flujo preferente
en la columna de residuo estudiada. Parece ser que a partir de un tiempo, alrededor de
10 horas, el agua hubiera encontrado un camino preferencial para llegar a la parte baja
de la columna de residuos. Entonces si esto es así, se produce la saturación de la placa
porosa situada en la base de la columna de residuos. La placa porosa sirve para repartir
fácilmente el agua de forma uniforme por toda la base de la columna, iniciándose un
proceso de flujo ascendente, desde la base de la columna hacia la parte central motivado
por los gradientes de succión. Esto se traduce en un aumento de la velocidad de entrada
de agua en la columna que puede observarse a los 500 minutos en la Figura 9.11.
0
Tiempo en minutos
-5

t=0

t=15

t=24

t=159

t=507

t=607

t=667

t=737

t=297

Profundidad (cm)

-10
Sp1
-15

Sp2

-20

Sp3
Sp4

-25
-30
-35
0.60

0.50

0.40

0.30

0.20

0.10

0.00

Succión (MPa)

Figura 9.14. Evolución de la succión en función del tiempo en el interior de la columna durante
el proceso de saturación (valores promedios). Las medidas de la succión se realizaron con el
psicrómetro. Sp, psicrómetro.

A partir de los datos de succión medidos con los psicrómetros instalados en la columna,
el índice de poros (e) correspondiente a la zona de la columna donde se encuentra y la
curva de retención determinada para diferentes índices de poros en el Capítulo 6, se
puede obtener el grado de saturación del material que rellena la columna (Figura 9.15).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 347

En la figura se incluyen también puntos obtenidos con medidas directas de la succión
utilizando psicrómetros, tensiómetros y medidas del grado de saturación calculados a
partir del valor del contenido volumétrico de agua en el residuo medido con TDR. Se
puede apreciar que los dos resultados son coherentes, aunque la posición de los
psicrómetros y los TDR en el perfil de la columna en profundidad es diferente. En la
Tabla 9.3, se relacionan los parámetros que definen la curva de retención obtenida a
partir de los datos de succión medidos durante el ensayo de saturación. Para el ajuste de
los resultados se empleó la ecuación de Van Genuchten (1978), definida en el Capítulo
6 como la ecuación 6.2.
De la curva de retención se observa que el valor de entrada de aire de este material es
pequeño, coherente con lo observado en las muestras pequeñas analizadas en el
Capítulo 6. La presencia de un bajo valor de entrada de aire facilita la evaporación del
agua.
1.00

Succión (MPa)

0.10

0.01

Valor de la succión medida con los psicrómetros
Succión medida con los tensiómetros
Succión calculada a partir de la humedad medida en el TDR
Modelo de Van Genuchten
0.00
0.4

0.5

0.6

0.7

0.8

0.9

1.0

Grado de saturación

Figura 9.15. Curva de retención del ciclo de mojado, elaborada con las medidas de los
psicrómetros, tensiómetros y el TDR utilizados durante el proceso de saturación de la columna
de residuos.
Tabla 9.3. Valores de Po y λ obtenidos del ajuste de la curva de retención (Figura 9.15).

Índice de poros (e)
1.78-1.94

Ensayo
Humedecimiento

Po (MPa)
0.109

λ
0.379

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 348

Si se superponen los resultados de las curvas de retención durante los ciclos de mojados
obtenidas en los ensayos realizados con muestras pequeñas y analizados en el Capítulo
6 y los medidos en la columna grande durante el proceso de saturación, se puede
apreciar la coherencia de los resultados obtenidos (Figura 9.16). La diferencia que se
aprecia, es debido a que el índice de poros (e) de la columna grande no es
completamente homogéneo y en cada uno de los puntos medidos es ligeramente inferior
que las muestras estudiadas en el laboratorio.
1.00

Succión (MPa)

0.10

0.01
Valor de la succión medido con los psicrómetros
Succión calculada a partir de la humedad medida con TDR
Succión medida con los tensiómetros
Modelo de Van Genuchten
0.00
0.2

0.3

0.4

0.5

0.6

0.7

0.8

0.9

1.0

Grado de saturación

Figura 9.16. Curva de retención del ciclo de mojado, elaborada con las medidas del psicrómetro
sobre muestras individuales y la obtenida en la columna durante la saturación.

Si se representan las medidas de los diferentes sensores (TDR, psicrómetros e
higrómetros) obtenidas durante el procesos de saturación de la columna de residuos
expresadas en contenido volumétrico de agua, se puede obtener el perfil de humedades
en la vertical (Figura 9.17). En los perfiles de humedad para diferentes intervalos de
tiempo, se aprecia con mayor claridad la existencia de flujo en las dos direcciones,
debido a que el agua que circula por los caminos preferentes llega a la parte baja de la
muestra y al encontrar la piedra porosa se satura y permite una distribución uniforme en
la base de la muestra, que facilita el flujo ascendente debido a los gradientes de succión
(Figura 9.14 y 9.17)

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 349
0

Tiempo en minutos

t=0

-5

V

TDR-1

t=6

Profundidad (cm)

t=15
-10

V
Sp1
Sp2

-15

t=24
t=159
TDR-2

t=297
t=507

-20

Sp3

t=607
t=667

Sp4

-25

t=737

TDR-3

t=1057
t=1077

-30
15

20

25

30

35

40

45

50

Humedad (%)

Figura 9.17. Perfil de humedad en profundidad a diferentes intervalos de tiempo en la columna
de residuos durante el proceso de saturación.

En la Figura 9.18, se puede observar que la diferencia de temperatura entre la parte
superior de la columna y el termómetro situado a –26.5cm, es algo menor de cuatro
grados con relación a la temperatura impuesta en superficie (26±0.5 oC). Además, es
posible observar en los termómetros situados a mayor profundidad (T3 y T4) el efecto
de los ciclos de temperatura debido al día y la noche. Es de señalar que este efecto
puede ser eliminado de dos maneras: I) creando una capa de aislamiento entre la
columna y el medio exterior y II) realizando el ensayo en un laboratorio con
temperatura controlada. Esta diferencia de temperatura puede crear un flujo de vapor
desde la parte superior de la columna (más caliente), hacia la parte inferior más fría. Sin
embargo dada la pequeña diferencia de temperatura y el bajo valor de la temperatura
media (25 oC), el valor de este flujo puede considerarse despreciable frente al flujo de
agua en estado líquido por gradiente de succión.
Durante el ensayo de saturación de la columna llena con los residuos del proceso ACL
se experimentó una consolidación del material (Figura 9.19), donde se puede apreciar
una reducción en la altura de la columna de 2.5 mm. Estos resultados son coherentes
con lo observado con anterioridad en los ensayos de colapso con el residuo ACL en
edómetros convencionales analizados en el Capítulo 6.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 350
28
27

Termómetro en la superficie de la muestra
Termómetro en la superficied de la muestra

Ts

26

Temperatura oC

25
T3

Termómetro a la profundidad de-19.36 cm

24

T4

23
Termómetro a la profundidad de -26.5 cm

22

Día
Noche

21
20
200

700

1200

1700

2200

2700

3200

Tiempo (min)

Figura 9.18. Evolución de la temperatura en profundidad en la columna de residuos.
Tiempo (min)
1

10

100

1000

10000

0.0

1.0

(

)

Asiento (mm)

0.5

1.5
2.0
2.5
3.0

Figura 9.19. Consolidación del material de la columna durante la saturación.

Como resultado final del proceso de montaje y saturación se obtuvo una columna de 12
capas con 31.5 cm de altura, 637.94 cm2 de área, una porosidad media de 0.65 y un
volumen de poros equivalente a 13.302 litros de agua. La masa de residuos sólidos es
27.6 Kg, el diámetro 28.5 cm y la densidad seca media es de 1.36 g/cm3.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 351

9.3.4. Ensayo de permeabilidad

El ensayo de permeabilidad se efectúa a gradiente constante (i=1.1) y con control del
volumen de agua que sale de la muestra en función del tiempo. La obtención de una
línea recta que relaciona el volumen de agua que sale de la columna en función del
tiempo con una correlación de 0.99 es un buen indicativo de que la columna es
físicamente estable, no hay variación de sus propiedades físico-mecánicas, ni de la
permeabilidad, ni del caudal. Como se puede ver en la Figura 9.20, la permeabilidad del
medio es del orden de 5.26x10-6 m/s, lo que muestra que es muy superior a la del medio
poroso, que es del orden de 10-8 m/s (Capítulo 6). La obtención de una permeabilidad
mayor a la del medio poroso es un indicativo de la existencia de un flujo preferencial.
Este valor de la permeabilidad corrobora los resultados de la variación de humedad
medida con los TDR durante el proceso de saturación (Figura 9.12) y la variación de la
succión medida con el psicrómetro en profundidad (Figura 9.15).

Volumen de agua (cm3)

60000
50000

L=31.5 cm
Diámetro =28.5 cm
Gradiente 1.1

40000
30000

V = 17.77t + 455.12
R2 = 0.999

20000

k=5.26 x 10-6 m/s

10000
0
0

500

1000

1500

2000

2500

3000

3500

4000

4500

Tiempo( min)

Figura 9.20. Resultados del ensayo de permeabilidad realizado en la columna para flujo
estacionario y gradiente hidráulico constante.

Si superponemos en una misma gráfica los resultados de la permeabilidad obtenida en:
I) la columna grande, II) las muestras continuas, III) muestras estratificadas y

agrietadas ensayadas en el equipo triaxial y IV) muestras continuas ensayadas a carga
constante, se observa que los resultados del ensayo de flujo en la columna de residuo de
gran diámetro con presencia de grietas de desecación y estratificación son coherentes
con los resultados de la permeabilidad de las muestras agrietadas ensayadas en el equipo

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 352

triaxial (Figura 9.21). El valor de la permeabilidad medido en la columna grande resulta
algo mayor que la estimada a partir de las medidas en probetas de 100 mm de diámetro
formados por capas de 20 mm. Esto puede ser debido a un efecto de escala, dado que la
columna grande tiene un volumen más de 20 veces superior al de las probetas ensayadas
en el equipo triaxial. En la Figura 9.21 se puede ver que el valor de la permeabilidad en
la columna de gran diámetro es algo mayor que el de las capas pequeñas ensayadas en la
cámara triaxial, para un mismo valor de porosidad. La diferencia entre los valores de la
permeabilidad puede ser debida al factor escala.
1.E-05

kk (más)
(m/s)

1.E-06

1.E-07

1.E-08

1.E-09

1.E-10
0.50

0.55

0.60

0.65

0.70

0.75

0.80

Porosidad
Muestra continua ensayo cámara triaxial: altura total 120 mm y diámetro 100 mm
Muestra continua ensayo a carga constante: altura total 50 mm y diámetro 50 mm
Muestra en capas agrietadas h=10 mm ensayada en cámara triaxial: altura total 120 mm y díámetro 100 mm
Muestras en capas agrietadas h=20 mm ensayo cámara triaxial: altura total 120 mm y diámetro 100 mm
Muestra en capas agrietadas h=40 mm ensayada en cámara triaxial: altura total =120 mm y diámetro 100 mm
Columna gran diámetro en capas agrietadas altura media por capa 25 mm: altura total 315 mm y diámetro 285 mm

Figura 9.21. Representación de los resultados de los diferentes ensayos de permeabilidad
realizados en la investigación.

La influencia de las grietas de desecación en las medidas obtenidas de la permeabilidad
son coherentes con los estudios en arcillas glaciares de Mackay et al., (1993) y Mackay
and Fredericia, (1995). En estos trabajos se obtienen diferencias de los valores de
permeabilidad de más de 3 órdenes de magnitud entre el medio poroso fisurado con las
grietas rellenas y el medio poroso homogéneo.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 353

9.4. Ensayos de flujo y transporte de solutos por la columna de residuo
9.4.1. Ensayo de flujo y transporte con el trazador PFBA

Con el objetivo de estudiar los efectos de la existencia de flujo preferencial debido a la
existencia de grietas de desecación y estratificación en las muestras de residuo
observados en el proceso de saturación de la columna se realizó un ensayo de flujo y
transporte con el trazador conservativo pentafluorbenzoato (PFBA) lo que permite
controlar el tiempo de tránsito a través del medio poroso. Para poder comparar los
resultados con los ensayos de flujo y transporte de soluto por el medio poroso se aplicó
un pulso de 0.041 volúmenes de poros (equivalente a un volumen de solución de 0.55
litros) con una concentración de 20 mM. Este volumen de agua equivale a una lámina
de 8 mm de altura en toda la superficie de la muestra. La velocidad media del flujo en la
columna obtenida a partir de los ensayos de permeabilidad fue de 2.6 cm/h (Tabla 9.4).
Los resultados muestran que la llegada del soluto es más rápida que lo observado en los
ensayos de flujo y transporte de soluto en los ensayos de flujo en columna con HPLC
realizados en muestras de residuo homogéneas, y en condiciones de presión atmosférica
y temperatura de laboratorio analizados con anterioridad en el Capítulo 7. En la Figura
9.22, se observa que la curva de llegada es asimétrica y con una gran cola, así como que
el pico de máxima concentración de la masa se encuentra muy desplazado hacia la
izquierda, indicativo de la presencia de procesos físicos de no-equilibrio, como mal
empaquetamiento de la columna o la existencia de flujo preferencial en el medio. En
este caso es debido a la existencia de discontinuidades ocasionadas por las grietas de
desecación.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 354

PFBA

Cw/Co

0.03

0.02

0.01

0.00
0.0

0.5

1.0

1.5

2.0

2.5

3.0

3.5

4.0

4.5

Pv

Figura 9.22. Curva de llegada del PFBA en el ensayo de flujo y transporte realizado en la
columna de residuo con grietas de desecación y estratificación. Ancho de pulso (AP=0.041VP),
velocidad 2.6 cm/h.

Si superponemos los resultados del flujo y transporte por el medio poroso homogéneo y
los del ensayo de la columna de residuo con presencia de estratificación y grietas de
desecación, se puede comprobar la existencia de comportamientos muy diferentes en
ambos casos (Figura 9.23). La dispersión en la columna de residuo agrietada es mucho
mayor que en la columna con flujo por el medio poroso.

0.05
Columna de residuos en capas agrietadas de h=25.5 mm y
porosidad del 65%

0.04

Columna de residuos homogéneos y porosidad del 65%

Cw/Co

0.03
0.02
0.01
0.00
0.0

0.5

1.0

1.5

2.0

2.5

3.0

3.5

4.0

4.5

Volumen de poros

Figura 9.23. Representación del ensayo de trazador en el medio poroso homogéneo y de la
columna con presencia de flujo preferencial. Ambos ensayos se han realizado para un mismo
ancho de pulso (AP=0.041 Vp) y una misma velocidad (v=2.6 cm/h).

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 355

Tabla 9.4. Análisis de la curva de paso del trazador PFBA.
Residuo Longitud de la
columna (cm)

ACL

Medio
poroso

Velocidad
(cm/h)

31.5 Homogéneo
Agrietado

Ancho del
pulso (Vp)

2.6
2.6

Centro de la
masa (Vp)

0.041
0.041

Pico máximo
(Vp)

1.09
1.51

1.03
0.71

9.4.2. Ensayo de flujo y transporte de Ni(II)

En el ensayo de flujo y transporte de Ni(II) por la columna de residuo agrietada y con
estratificación se ha realizado con las mismas condiciones del ensayo de trazador (Tabla
9.5). Para ello se aplicó un pulso de 10 volúmenes de poros con una concentración en la
solución de 417 mg/L. Los resultados de la curva de llegada del Ni normalizados se
muestran en la Figura 9.24. En la curva se puede observar que la pendiente de salida
crece rápidamente en concentración y que una vez finalizado el pulso (AP=10 Vp) ésta
decrece más lentamente y con una gran cola.
La presencia de Ni(II) en el efluente ocurre prácticamente para 9 Vp (Figura 9.24). Sin
embargo, si el flujo se desarrollara por el medio poroso, el valor del factor de retardo
(R) calculado para la porosidad media de la columna (0.65) se correspondería con un
valor mayor a los 14 Vp, como se muestra en la Figura 9.25.
0.25
Ni(II)
0.2

Cw/Co

0.15

0.1

0.05

0
8

9

10

11

12

13

14

15

16

Volumen de poro

Figura 9.24. Curva de llegada del Ni en el ensayo de flujo realizado en la columna de residuos
con grietas de desecación y estratificación. Ap=10, v=2.6 cm/h, L=31.5 cm.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 356

Si se superponen en una misma gráfica los resultados de los ensayos de flujo y
transporte del Ni por el medio poroso homogéneo, con las mismas características de
porosidad media que la de la columna de residuo agrietada y los resultados de la
columna grande de residuo con presencia de flujo preferencial debido a las grietas de
desecación, se puede comprobar que los resultados del ensayo de flujo y transporte del
Ni por la columna de residuo grande con estratificación y grietas de desecación,
muestran un comportamiento claramente diferente con un menor tiempo de tránsito del
soluto por el medio poroso, lo que es un indicativo de la existencia de un flujo
preferente (Figura 9.25).
1
Diferencia en la salida del Ni en el efluente de las dos columnas

Cw/Co

0.8
0.6
0.4
0.2
0
0

5

10

15

20

25

30

Volumen de poros

Columna de residuos agrietada en capas de h=25.5 mm, porosidad media del 65%
Columna de material homogéneo, porosidad del 65%

Figura 9.25. Curvas de llegada del ensayo de flujo y transporte de Ni por el medio poroso y por
la columna de residuo con grietas de desecación. En ambos casos se empleó la misma
concentración inicial (Co=477 mg/L), la misma velocidad (v=2.6) cm/h. El ancho del pulso en el
medio poroso es de 15 Vp y en la columna agrietada es de 10 Vp.
Tabla 9.5. Análisis de la curva de llegada del Ni.
Residuo Longitud de Diámetro
Medio
la columna
(cm)
poroso
(cm)
ACL
31.5
28.5
Homogéneo
Agrietado

Velocidad
(cm/h)

2.6
2.6

Ancho del
pulso
(Vp)
15
10

Pico
máximo
(Vp)
10.2
15.2

Sa
(mg/kg)

2742
2246

De acuerdo con los resultados obtenidos, la mayor parte de la masa de Ni inyectada ha
quedado retenida en la matriz sólida de la columna de residuos. La determinación de la
masa adsorbida de níquel en la matriz del medio poroso se realizó en tres puntos de cada
una de las capas que conforman la columna de residuos agrietados (Figuras 9.6 y 9.26).
El muestreo se realizó en tres perfiles siempre a una misma distancia de la parte exterior
de la muestra. Los perfiles A y C tomados a 5 cm de la pared de la columna de residuos

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 357

y un perfil B tomado en el centro (Figura 9.6). En cada uno de estos puntos se
determinó la masa adsorbida en miligramos de soluto por quilogramos de residuo (Tabla
9.6). En la Figura 9.26 se puede ver como la masa de Ni adsorbida en la capa 12 (que no
presenta fisuras) y la 11 (que es la que se encuentra a continuación) es muy uniforme en
los tres puntos analizados. Esta alta concentración en las capas 11 y 12 se debe a que
son las capas más afectadas por la entrada de soluto al sistema y la componente del flujo
por el medio poroso es la más importante pues la capa 12 cubre toda el área de entrada.
En el caso de la capa 12 la entrada del soluto se produce de acuerdo al modelo del flujo
de pistón. En el caso del resto de las capas se puede ver una gran diferencia entre los
puntos situados cerca de las fisuras y los alejados de éstas (Tabla 9.6, Figura 9.26).
La masa de Ni adsorbida por el residuo se concentra en el área próxima a las zonas
agrietadas, disminuyendo exponencialmente en la medida que nos alejamos de la zona
de fractura (Figura 9.27). Del análisis de los resultados se desprende que la
concentración depende de la distancia del punto de muestreo a la zona de fisura, y que
son las fisuras al parecer las que controlan el flujo y transporte de solutos para la
columna estudiada. Por otra parte la Figura 9.27 indica que el residuo todavía era capaz
de retener una cantidad importante de Ni ya que en las zonas alejadas más de 2 cm de la
zona de fractura la concentración era muy baja.
En este caso puede considerarse que el proceso principal que condiciona la adsorción
del Ni en la matriz del medio poroso es la fuerza electrostática de las partículas sólidas
(potencial zeta), al igual que en el caso de los ensayos Batch y flujo y transporte en el
medio poroso homogéneo. El análisis mineralógico de las muestras, y el análisis bajo el
microscopio electrónico, no muestran la existencia de precipitados, ni nuevos minerales
formados. Al parecer en el proceso de adsorción la componente química es muy
pequeña en comparación con los procesos físicos de adsorción.

�0

2000
1000

1000

Capa 4

C

A

Punto A

B

Punto B

Punto A

A

Punto C

0

C

Punto C

Punto B

B

4000

2000
1000
0

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

3000

3000
2000
1000

C

3000
2000
1000
0

0

B

C

Capa 6

4000

A

B

Capa 5

4000

Punto C

2000

0
A

Punto B

Punto A
3000

Punto C

1000

3000

Punto B

2000

4000

Sa (mg/kg)

Sa (mg/kg)

3000

Punto A

Punto C

4000

4000

Sa (mg/kg)

Capa 12

Capa 11

Capa 10

Sa (mg/kg)

Punto B

Punto A

Punto C

Punto B

Punto A

Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 358

A

B

C

A

B

Figura 9.26. Masa adsorbida de Ni en tres puntos pertenecientes a diferentes capas de la
columna de residuo.

C

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 359
4000
Puntos A
Puntos B
Puntos C

Sa (mg/kg)

3000

2000
y = 4546.4e-1.9578x
R2 = 0.83
1000

0
0

1

2
3
Distancia a la grieta (cm)

4

5

Figura 9.27. Concentración de Ni(II) en los diferentes puntos analizados con respecto a su
distancia a la grieta.
Tabla 9.6. Masa de Ni(II) adsorbida en cada una de las capas que conforman la muestra de
residuo respecto a la distancia del punto de muestreo a la zona de fisuras. Co=417 mg/L de
Ni(II), Sa: masa de soluto adsorbida.
Puntos
Capa
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12

A
B
Distancia
Sa
Distancia
a la grieta (cm)
(mg/Kg)
a la grieta (cm)
2.64
10.10
2.90
0.79
882.80
1.32
0.26 2972.97
3.43
0.26 3362.90
0.21
4.22
2.60
2.90
2.58
20.20
0.06
2.90
162.00
0.53
1.06
592.00
0.05
3.93
72.05
0.79
2.11
102.00
0.26
1.32
492.04
0.26
3293.50

C
Sa
Distancia
Sa
(mg/Kg) a la grieta (cm) (mg/Kg)
2.78
1.58
192.52
642.54
2.38
172.25
72.91
2.64
232.45
3202.56
0.05 3612.52
4.25
0.79
702.62
3782.12
1.32
392.25
1662.11
2.11
9.87
3962.59
2.11
232.23
1262.00
0.26 2502.78
2842.36
1.32
192.56
2442.28
0.79 1192.33
3197.20
3129.39

9.4.3. Ensayo de flujo y transporte con un trazador fosforescente (fluoresceína
sódica)

Con el propósito de comprobar si el flujo y transporte preferencial de soluto era
controlado por las grietas de desecación rellenas del propio residuo, como indican los
resultados del ensayo de flujo y transporte con el Ni, se efectuó un ensayo de trazador
con fluoresceína sódica. La fluoresceína sódica ha sido usada por otros investigadores
(Iqbal, 1999; Jorgensen et al., 1998) para identificar la existencia de flujo preferencial
debido a que estos trazadores fosforescentes tiñen o marcan las zonas por donde pasan y

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 360

no es muy fácil que la existencia de un tiempo prolongado de flujo pueda lavar todo el
color fijado en las partículas.
El agua usada para preparar la solución de trazador contiene la misma solución
electrolítica empleada en los ensayos de flujo y transporte de metales y PFBA, con una
concentración en la solución de fluoresceína sódica de 2500 mg/L. El volumen de agua
inyectado fue de un litro (1 L). El ensayo de flujo y transporte de la fluoresceína sódica
se realizó con las mismas características de velocidad que el ensayo de flujo y transporte
con el Ni y el PFBA (Tabla 9.7).
Tabla 9.7. Datos del ensayo con la fluoresceína sódica.
Residuo Longitud de la
columna (cm)

ACL

31.5

Diámetro
(cm)

Medio
poroso

28.5 Agrietado

Velocidad
(cm/h)

Ancho del
pulso
(Vp)

2.6

0.13

Concentración
inicial (Co)
(mg/L)

2500

Una vez desmontada y cortada la columna las zonas teñidas con fluoresceína se
distinguen cuando son examinadas con una lámpara de luz ultravioleta (UV). Se pueden
observar y fotografiar las zonas tintadas siempre y cuando se disponga de la cámara
fotográfica adecuada, pues requiere de un elevado tiempo de exposición de la película y
la utilización de un filtro que sea capaz de captar el reflejo de la luz. La foto se ha de
realizar a oscuras al menos para el caso que nos ocupa (Foto 9.3).
Las áreas de mayor concentración de fluoresceína sódica se correspondían con las zonas
de mayor fosforescencia; con el reconocimiento de la superficie fracturada de la
columna se ha observado que estas zonas coinciden con los principales sectores de
distribución de las grietas, documentadas en cada capa durante el proceso de formación
de las grietas de desecación, cuando se realizó el montaje por capas de la columna
(Figura 9.6 y 9.7; Foto 9.3). Asimismo se pudo observar la existencia de una variación
considerable de la intensidad de reflejo fosforescente de las zonas de grietas a las no
agrietadas.
El área de más concentración de la fluoresceína se corresponde con el área central de la
muestra, que coincide con el área de mayor interconexión de las zonas agrietadas de las
diferentes capas (Figura 9.7). No se observó la existencia de flujo preferente por las

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 361

paredes de la columna al desmontar la membrana que la recubre. El uso de la membrana
cubierta con grasa de silicona para evitar el flujo preferente por las paredes del residuo
constituye por tanto un buen método para evitar la circulación de la solución acuosa
durante la realización de los ensayos.
Los resultados que se observan en la distribución de la fluoresceína sódica confirman
los resultados de los ensayos de saturación obtenidos con el uso de los TDR, los valores
de la variación de la succión, los de flujo y transporte de soluto no reactivo con el
trazador PFBA y el de flujo y transporte reactivo realizado con el Ni.

Foto 9.3. Aspecto de una sección de la columna después de realizar el experimento con la
fluoresceína sódica.

Los resultados obtenidos en la realización de los experimentos de flujo y de flujo y
transporte en las muestras de residuos agrietadas y con estratificación son coherentes

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 362

con los trabajos de Bronswijk, (1988); Drumm et al., (1997); Jorgensen et al., (1998) en
suelos naturales. En todos estos trabajos se ha observado que el flujo está afectado por
la presencia de grietas de desecación. Drumm et al., (1997) comprobó en arcillas un
incremento de la conductividad hidráulica de tres órdenes de magnitud con respecto al
medio poroso sin agrietar. Jorgensen et al., (1998) observó en ensayos de flujo y
transporte de plaguicidas y de cloruro en una columna de arcillas con presencia de
grietas (rellenas del mismo material que el material que forma el medio poroso) que el
tiempo de tránsito de dichos solutos era mucho menor que el del medio poroso y que el
valor de la permeabilidad del material agrietado era varios órdenes de magnitud mayor
que en el medio poroso no agrietado.
9.5. Modelación de los resultados de los ensayos de flujo y transporte
9.5.1. Modelación de los ensayos con el trazador PFBA

En este apartado analizaremos el resultado de la simulación utilizando el modelo de
“Dos sitios” considerando los resultados del flujo y transporte en el medio homogéneo y
la columna con presencia de flujo preferencial, medio heterogéneo.
En la Figura 9.28 se aprecia que el modelo reproduce el ensayo de flujo y transporte del
PFBA en el medio poroso, pero sin embargo es incapaz de reproducir el ensayo de la
columna con presencia de grietas y estratificación considerando los mismos parámetros
de entrada. Este hecho se debe a que el flujo y el transporte del PFBA en la columna
agrietada se desarrollan por flujo advectivo a través de la fractura y difusión en la
matriz. El flujo preferencial por la fractura provoca una disminución considerable en el
tiempo de tránsito de soluto por el medio poroso.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 363
0.05
Columna de residuos homogéneos y porosidad del 65%

A

0.04

Modelo

Ensayo PFBA
R =1
Ap =0.041
P =10
v =2.6 m/s

Cw/Co

0.03
0.02
0.01
0.00
0.0

0.5

1.0

1.5

2.0

2.5

3.0

3.5

4.0

Volumen de poros
0.05

Columna de residuos en capas agrietadas y porosidad del 65%

B

0.04

Modelo

Ensayo con PFBA
R =1
Ap =0.041
P =10
v =2.6 m/s

Cw/Co

0.03
0.02
0.01
0.00
0.0

0.5

1.0

1.5

2.0

2.5

3.0

3.5

4.0

Volumen de poros

Figura 9.28. Resultados de la modelación de los ensayos de flujo y transporte con el trazador
PFBA. A) Columna con medio poroso homogéneo. B) Columna con grietas de desecación y
estratificación.

9.5.2. Modelación de los ensayos de flujo y transporte con el Ni

En el caso del flujo y el transporte del Ni por el medio poroso homogéneo los modelos
de “Dos sitios” reproducen muy bien la curva de llegada del Ni. Sin embargo, en el caso
del ensayo del flujo y transporte de Ni en la columna con grietas de desecación el
modelo no reproduce la curva de llegada del Ni, considerando los mismos parámetros
que en el ensayo anterior.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 364
1.0
Parámetros del modelo de flujo y transporte
P=10 R=16 β=0.8 w =2 Ap =15 n =0.15

Cw/Co

0.8
0.6
0.4
0.2
0.0
0

5

10

15

20

25

30

35

40

Volumen de poros
Columna de material homogéneo, porosidad del 65%
Modelo
0.3
Parámetros del modelo de flujo y transporte
P =10 R =16 β =0.8 w =2 Ap =15 n =0.15
Cw/Co

0.2

0.1

0.0
0

5

10

15

20

25

30

35

40

Volumen de poros

Columna de residuos en capas de h=25.5 mm agrietadas , porosidad media del 65%
Modelo

Figura 9.29. Resultados de la modelación de los ensayos de flujo y transporte con Ni. A)
Columna con medio poroso homogéneo. B) Columna con grietas de desecación y
estratificación.

Si consideramos la hipótesis del modelo de dos regiones donde existe en el medio
poroso un agua móvil y otra inmóvil, se puede realizar la simulación del ensayo de flujo
y transporte con el Ni, si se considera que el valor de β (que representa en estos modelos
la fracción de agua en movimiento en el medio poroso) cuando el flujo es preferente es
muy inferior al del medio homogéneo. Entonces, si se realiza la modelación con los
mismos parámetros del medio homogéneo para el ensayo de flujo y transporte con
proceso de adsorción-desorción de Ni y sólo se varía el valor de β, se obtiene una curva
que presenta la misma tendencia que la obtenida en el ensayo, lo que constituye un
indicativo de que en la columna agrietada existe un flujo preferencial y que a efectos

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 365

reales el agua que circula por el medio poroso se mueve a una velocidad muy inferior al
agua que circula por las fracturas (Figura 9.30).
0.3
Parámetros del modelo de flujo y transporte
P =10 R =16
β =0.19 w =2 Ap =15 n =0.15

Cw/Co

0.2

0.1

0.0
0

2

4

6

8

10

12

14

16

18

20

Volumen de poros

Columna de residuosen capas de h=25.5 mm agrietadas, porosidad media del 65%
Modelo

Figura 9.30. Resultados de la modelación de los ensayos de flujo y transporte con Ni, variando
el parámetro β.

El hecho de que los modelos de “Dos Sitios” no reproduzcan los resultados del ensayo
de flujo y transporte de soluto tanto conservativo como no conservativo en el caso de la
columna con grietas de desecación, se debe a que están formulados para el flujo en el
medio poroso homogéneo, sin tener en cuenta la existencia de flujo preferencial.
9.6. Conclusiones

- El equipo desarrollado permite la simulación de procesos de desecación, retracción,
infiltración vertical, imposición de gradientes térmicos, control del contenido
volumétrico de agua, succión, humedad relativa y recogida del efluente para su posterior
análisis. Considerando los resultados puede ser de gran utilidad en el estudio de flujo y
flujo y transporte de contaminantes. Este equipo es de gran versatilidad y su diseño
puede ser adaptado a diferentes condiciones, dependiendo del objetivo del trabajo que
se desee realizar (ver Capítulo 3).
- El uso de los diferentes sensores (TDR, higrómetros, termómetros, psicrómetros,
electroválvulas y célula de carga) en el estudio de los procesos hidromecánicos que se
desarrollan en el medio poroso, sirven para controlar la evolución de los diferentes
parámetros del medio poroso con resultados que presentan un error medio del 2% en el

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 366

contenido volumétrico de agua, un 5% en la humedad relativa y un 2% en la medida de
la evaporación por pérdida de peso.
- El uso de la instrumentación antes mencionada ha permitido verificar la existencia de
flujo preferencial en el medio poroso estudiado (residuos mineros). El agua a través de
las fisuras llega a la placa porosa inferior antes de saturar el centro de la columna, a
partir de ese momento se produce un ascenso del agua desde la base hacia el interior de
la columna por el efecto de la succión.
- Las grietas de desecación en las diferentes capas de residuo aparecen para valores de
saturación muy altos, superiores al 85%. La retracción vertical por secado representa
una deformación vertical del orden del 8.5%.
- La disposición de las grietas en cada capa es independiente de las capas que la rodean.
Sin embargo, la geometría circular de la sección de la columna tiende a favorecer que la
comunicación entre las fisuras de dos capas adyacentes esté más concentrada cerca del
eje de la columna.
- Los resultados de los ensayos de permeabilidad muestran que las grietas de desecación
incrementan la permeabilidad casi tres órdenes de magnitud con relación a la del medio
poroso homogéneo. Este es un aspecto de extraordinaria importancia en la
hidrogeología, pues disminuye el tiempo de tránsito de los contaminantes por el medio
poroso incrementando el riesgo de contaminación de los acuíferos.
- Los resultados del análisis de la masa adsorbida (concentración) de Ni en las diferentes
capas de residuo muestran una estrecha relación con las áreas de agrietamiento dentro
de las capas que conforman la columna de residuo. Se puede comprobar que la masa de
Ni adsorbida decrece exponencialmente con la distancia a que se encuentre el punto
analizado respecto a la zona de fractura más cercana. La masa media de Ni adsorbida en
la columna fisurada ha sido de 2246 mg/kg, mientras que en la columna sin fisuras ha
sido de 2742 mg/kg. La distribución de la masa de Ni adsorbida indica que todavía era
posible retener más Ni en la matriz de la columna, considerando los resultados del
proceso de adsorción en el medio poroso.

�Capítulo 9. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos en el flujo y transporte 367

- La adsorción del níquel al parecer es principalmente física debido a la carga
electrostática de las partículas sólidas, al igual que en los ensayos Batch y de flujo y
transporte realizados en el medio poroso homogéneo. El hecho de no observar
precipitados en las muestras de residuos analizadas bajo el microscopio electrónico con
análisis de partículas corrobora que la adsorción es principalmente física.
- Los ensayos con el trazador fosforescente muestran la existencia de zonas
preferenciales de flujo asociadas a las áreas de agrietamiento de las diferentes capas de
residuo que conforman la muestra.
- El flujo y transporte de solutos en los residuos mineros estudiados en los experimentos
de laboratorio están controlados por las grietas de desecación. La conductividad
hidráulica saturada aumenta en casi tres órdenes de magnitud con relación a la del
medio poroso, para las condiciones de ensayo y las características de las muestras
analizadas.
- Los resultados del ensayo de flujo y transporte empleando solutos no reactivos y
solutos reactivos son coherentes con el modelo conceptual de flujo advectivo a través de
las fracturas, combinado con el flujo por difusión en la matriz de las zonas cercanas a
las fisuras del medio poroso no agrietado, como se observa en la distribución de la masa
de Ni adsorbida por la matriz del medio poroso (Figura 9.27) y la distribución de la
fluoresceína (Foto 9.3).
- El hecho de que las grietas de desecación desempeñen un papel muy importante en el
proceso de flujo y transporte de solutos, es un aspecto a tener en cuenta en el caso del
diseño y construcción de las balsas de residuos mineros. Por ello sería recomendable
que por lo menos durante el proceso inicial de almacenaje de los residuos minerometalúrgicos se evitara, dentro de lo posible, el proceso de agrietamiento por desecación
de las capas inferiores.
- Los modelos de “Dos sitios” utilizados reproducen muy bien el flujo y el transporte de
solutos en los residuos cuando el medio poroso es homogéneo, sin embargo, no lo
reproducen si en el medio existe flujo preferencial, debido a las grietas de desecación,
considerando los mismos parámetros utilizados para la modelación del medio poroso.

�Capítulo 10. Conclusiones

369

Capítulo 10. CONCLUSIONES GENERALES Y FUTURAS LÍNEAS DE
INVESTIGACIÓN
La investigación ha permitido avanzar en el conocimiento del impacto ambiental de las
actividades minero-metalúrgicas y en el estudio del comportamiento hidromecánico de los
residuos minero-metalúrgicos y su influencia en el flujo y transporte de contaminantes. Los
resultados obtenidos muestran la interrelación del comportamiento hidromecánico de los
medios porosos y las diferentes disciplinas de las ciencias de la tierra entre las que se
encuentran, geología, geotecnia, hidrología superficial y subterránea, química, geoquímica
y medio ambiente en general. Por lo que para una mejor comprensión de los mismos
analizaremos por separado cada uno de los resultados y finalmente las conclusiones
generales del trabajo y las futuras líneas de investigación.
Los residuos minero-metalúrgicos en los que se centra esta investigación son prácticamente
desconocidos en cuanto a sus propiedades físico-mecánicas, mientras que el
comportamiento hidromecánico y sus características geoquímicas no habían sido
evaluados. Los estudios realizados en la zona y otras áreas del mundo donde se presentan
residuos similares se han centrado fundamentalmente en: I) la posible aplicación como
materia prima en la industria metalúrgica (composición mineralógica y posible tratamiento
metalúrgico, ver capítulo 2, apartado 2.6) y II) sus propiedades físico-mecánicas.
10.1. Equipos experimentales
El desarrollo de los equipos experimentales ha permitido disponer de información del
comportamiento hidromecánico de los residuos minero-metalúrgicos, así como poder
realizar los ensayos de flujo y transporte de solutos en condiciones muy controladas. Es de
señalar que estos equipos han tenido que ser construidos porque no existen en el mercado y
fabricarlos por encargo es extremadamente caro.
- La construcción de los “recipientes” para la realización de los ensayos de retracción de
los residuos permitió disponer de información sobre la influencia de las condiciones de

�Capítulo 10. Conclusiones

370

contorno sobre el proceso de secado. Además, permitió evaluar como influyen las
características de las muestras sobre la distribución de las fisuras.
- La construcción de un equipo para determinar la “tracción directa” del residuo en
función del grado de saturación permite conocer que en el caso de los residuos ésta
presenta un valor significativo. Su conocimiento es de gran interés en el estudio del
comportamiento hidromecánico de estos materiales y en el estudio de la formación de
grietas por desecación.
- La construcción de las “columnas” de pequeño diámetro sirve para empaquetar los
residuos a diferentes densidades y poder realizar ensayos de flujo y transporte de solutos
reactivos evitando la existencia del efecto redox. Estas columnas permiten realizar ensayos
de flujo y transporte de solutos a diferentes valores de presión (0 a 250 bares).
- El equipo desarrollado (“Columna instrumentada para el estudio hidromecánico y
flujo y transporte con adquisición de datos en continuo”) permite realizar estudios del
comportamiento hidromecánico de los medios porosos con control de los diferentes
parámetros (la temperatura, la humedad relativa, la succión, el contenido volumétrico de
agua, la pérdida de peso por evaporación, etc.) que condicionan el comportamiento de los
residuos sometidos a procesos de secado por evaporación. Además, los resultados
obtenidos del control de estos parámetros de manera conjunta son coherentes con los
resultados de los ensayos de caracterización hidromecánica realizados en muestras
pequeñas (Capítulo 6), mostrando la versatilidad y fiabilidad del equipo en este tipo de
estudios.
10.2. Hidrología superficial y subterránea
De acuerdo con la composición química de los elementos mayoritarios en las aguas
superficiales y subterráneas es posible diferenciar dos tipos de agua: aguas bicarbonatadomagnésicas para las no contaminadas y sulfatado-magnésicas para las contaminadas.

�Capítulo 10. Conclusiones

371

- Las aguas superficiales de la región presentan un elevado grado de contaminación y
ninguna de ellas cumple los criterios de potabilidad establecidos por la Organización
Mundial de la Salud (O.M.S.).
- Los resultados del análisis de la información disponible indican que el nivel de
contaminación de las aguas superficiales se ha incrementado a lo largo de las 4 décadas de
explotación minero-metalúrgica en el municipio de Moa.
- La elevada mineralización de las aguas, la alta concentración de metales pesados y
sulfatos en el acuífero aluvial de las terrazas del río Moa, así como, la existencia de un
gradiente de las concentraciones de los contaminantes siempre creciente en dirección a la
presa de residuos, permite deducir que la contaminación del acuífero se ha producido por la
recarga del lixiviado de los residuos que forman la presa. En el proceso de lixiviado el pH
de la fase líquida y su composición tienen una acción preponderante. Este proceso ésta
favorecido por la existencia de grietas de retracción en la superficie del embalse que
pueden constituir vías para el desarrollo de flujo preferencial.
- Conociendo que los procesos de contaminación son función de las características de la
fuente contaminante y del tiempo de permanencia de los contaminantes en el medio, es
previsible que la contaminación del acuífero aluvial continúe aumentando al paso del
tiempo, debido al incremento del volumen de residuos vertidos a la presa y a las
condiciones climáticas de la región que favorecen la infiltración de las aguas meteóricas.
- Los resultados de la modelación geoquímica muestran que las aguas subterráneas de la
región están sobresaturadas en hematita y goethita, que constituyen las fases minerales más
abundantes del corte laterítico y en la matriz de acuífero aluvial.
- El cálculo de las proporciones de mezclas entre las aguas subterráneas del acuífero aluvial
y las de lixiviado de la presa de residuos muestra que es muy importante, llegando a ser de
un 20% en los pozos cercanos a la presa de residuos.

�Capítulo 10. Conclusiones

372

10.3. Características hidromecánicas de los residuos minero-metalúrgicos sólidos
- Durante la realización de los experimentos de caracterización físico-mecánica de los
residuos mineros se ha podido comprobar que el uso de las técnicas convencionales de
caracterización de los suelos naturales da resultados satisfactorios en el estudio y
caracterización de los residuos minero-metalúrgicos, a pesar de que muchas de sus
propiedades físicas y de resistencia puedan diferir de la de los suelos naturales.
- Los estudios de laboratorio muestran que el material de las presas de colas se caracteriza
por una granulometría limo-arcillosa y una permeabilidad no saturada muy baja,
condicionada por el grado de saturación y la histéresis de los residuos durante los procesos
o ciclos de secado y humedecimiento.
- Cuando se realiza el secado de una muestra de residuo saturada se producen importantes
cambios de volumen y una retracción que es irreversible durante los sucesivos ciclos de
secado y humedecimiento.
- Los resultados del estudio del comportamiento hidromecánico de los residuos ACL,
parámetros de resistencia a la tracción, resistencia a la comprensión, magnitud de la
retracción y módulo de deformación, muestran una alta dependencia del grado de
saturación, alcanzándose los mayores valores de resistencia a la compresión y la tracción
para saturación entre el 80 y 86%.
- De acuerdo con los resultados de los diferentes ensayos de secado de las muestras por
evaporación, se puede concluir que la velocidad de secado de una muestra depende de la
masa de aire que está en contacto con ella y de la renovación del aire. La evaporación es
más intensa en la columna grande donde el aire circula por la parte superior de la muestra,
que en condiciones de atmósfera de laboratorio abierta y que en los contenedores cerrados
para un mismo valor de succión.

�Capítulo 10. Conclusiones

373

- Las grietas de desecación se forman para grados de saturación muy altos,
independientemente de las condiciones de humedad relativa y de la velocidad a que se
realice el secado. Las grietas de desecación originadas durante el primer ciclo de secado no
se cierran en los sucesivos ciclos de humedecimiento.
- Cuando se coloca material muy húmedo sobre una capa de material agrietado por
retracción, este material rellena las fisuras. Sin embargo, cuando se seca nuevamente el
conjunto de las paredes de la antigua grieta casi no se mueve pues su retracción es mínima
en el segundo secado, pero el nuevo material que ha entrado en su interior retrae
considerablemente en su primer secado (Figura 6.11 y 6.17). Este mecanismo facilita la
creación de caminos preferenciales para el flujo y transporte de solutos.
- El efecto de las grietas de desecación y la presencia de estratificación incrementa la
permeabilidad de los residuos en más de dos ordenes de magnitud en comparación con el
material no agrietado.
10.4. Ensayos de adsorción y desorción del Cr, Ni y Mn en los residuos mineros.
Ensayos Batch y de flujo y transporte
- La isoterma de adsorción del Cr y el Mn en los dos residuos (SAL y ACL) es no lineal,
mientras que en el Ni se obtiene una isoterma de adsorción no lineal para el residuo ACL y
lineal para el residuo SAL. Las isotermas de adsorción no lineal se ajustan al modelo
Freundlich (Sa=KfCwn).
- La isoterma de desorción es lineal en los tres metales para los dos residuos mostrando la
existencia de histéresis en el proceso de sorción.
- El transporte de los tres metales (Cr, Ni y Mn) por el medio poroso es retardado
principalmente por la adsorción instantánea, debido a las fuerzas electrostáticas de las
partículas sólidas que forman la matriz del medio poroso y en menor medida por la
capacidad de intercambio de los residuos.

�Capítulo 10. Conclusiones

374

- El pH del medio constituye el principal factor que condiciona el proceso de adsorción y la
movilidad de los metales. En el caso del Ni y el Mn la adsorción se incrementa para un
mayor pH y con el Cr sucede lo contrario.
- La adsorción por fuerzas electrostáticas debido a la carga de las partículas sólidas que
conforman el medio poroso de los dos residuos es la principal causa de la adsorción de los
tres metales. La carga electrostática de cada residuo está condicionada por el pH (potencial
zeta o pH al que la carga de los sólidos es cero).
- La existencia de un pequeño retardo del momento de pico en las curvas de llegada del
trazador PFBA y la presencia de colas es atribuible a la dispersión en la matriz, debido a la
fracción de agua que se encuentra en la región inmóvil y a la heterogeneidad del medio
poroso.
- Las curvas de llegada de los tres metales se caracterizan por la existencia de asimetría y
una gran cola evidenciando que el flujo y transporte de estos metales por el medio poroso
es no ideal. Este comportamiento se debe a la existencia de un proceso de adsorción no
lineal con una marcada histéresis.
- El transporte de los tres metales (Cr, Ni y Mn) por el medio poroso es afectado
significativamente por la presencia de otros solutos, lo que se pone de manifiesto con una
reducción significativa del tiempo de tránsito y especialmente por aquellos que presentan
características de adsorción similares (Ni y Mn). Además, reduce la masa de soluto
adsorbida, aunque aún sigue siendo mayor que la retenida por diferentes materiales y suelos
naturales (Tabla 7.8,7.9,7.10).
- El transporte binario del Ni y el Mn a través del residuo ACL experimenta una notable
reducción del tiempo de tránsito de este soluto en comparación con los ensayos de solutos
realizados por separado. Estos resultados se deben a la competencia que experimentan el Ni

�Capítulo 10. Conclusiones

375

y el Mn por los sitios de adsorción.
- Los resultados de los ensayos de adsorción Batch y los de flujo realizados a través del
medio poroso con un trazador muestran resultados coherentes para predecir el flujo y
transporte del Cr, Ni y Mn en los dos residuos.
10.5. Resultados de la modelación numérica del flujo y el transporte de solutos
El uso de los modelos de “Dos Sitios” en este trabajo ha permitido obtener resultados
coherentes con el modelo conceptual establecido para el flujo y el transporte advectido con
difusión en la matriz del medio poroso formado por los residuos. El ajuste de los
parámetros del modelo ha resultado relativamente sencillo debido a que inicialmente se
tiene información de los ensayos de laboratorio que permiten tener un valor estimado de
partida para la realización del ajuste. En el ajuste los coeficientes que controlan los
procesos de transferencia de masa han sido los únicos que han tenido que ser ajustados
numéricamente, por lo que el verdadero número de parámetros que hay que calibrar es
mínimo.
Los resultados de la modelación indican que la no-linealidad del proceso de sorción
(histéresis) es la principal causa de la existencia de un flujo y transporte de solutos por el
medio poroso no ideal. Al parecer esta histéresis del proceso de adsorción está controlada
por una adsorción de tipo física donde las fuerzas electrostáticas son las que controlan el
proceso, teniendo una menor influencia los procesos de quimisorción. Esto se justifica con
el hecho de que los términos fuente sumideros sean prácticamente cero, en la matriz del
residuo no se tienen minerales del grupo de las arcillas, ni compuestos húmicos y su
capacidad de intercambio es muy baja de 8-10 mg/100 gramos de residuo sólido. A esto
hay que añadir además que los análisis por Rx y los del microscopio electrónico no
muestran la existencia de minerales neoformados.
Los resultados de los modelos y los ensayos de adsorción en Batch son coherentes en cada

�Capítulo 10. Conclusiones

376

uno de los metales analizados.
- Los resultados de la simulación numérica con los modelos de “Dos sitios” indican que la
existencia de un proceso de adsorción no lineal es la causa principal de un transporte de
soluto no ideal, caracterizado por la existencia de asimetría y una gran cola, mientras que el
tiempo en que ocurre la adsorción y los procesos de quimisorción desempeña un papel
secundario.
- El factor de retardo (R) del Ni y el Mn en el residuo ACL es mucho mayor que en el
residuo SAL. En el caso del Cr sucede lo opuesto, el factor de retardo es mayor en el
residuo SAL que en el residuo ACL. Esta diferencia en ambos casos es debida al pH del
medio.
- Estos modelos permiten simular tanto solutos conservativos como reactivos con adsorción
lineal, no lineal y con ausencia de equilibrio, donde el control de la transferencia de masa
depende de la cinética de un determinado porcentaje de los sitios de adsorción.
- El uso de otros modelos que consideran equilibrio local e isoterma de adsorción lineal no
da buenos resultados en el ajuste de los experimentos realizados en esta investigación.
- Es de señalar que los resultados del modelo del flujo y transporte de solutos por el medio
poroso, realizados en el laboratorio con estricto control de las condiciones de contorno
pueden hacer creer que es posible modelar el flujo y el transporte de soluto en las presas de
residuo. Sin embargo estos resultados de laboratorio hacen suponer condiciones del medio
homogéneas en cuanto a sus propiedades físicas, químicas y biológicas que normalmente
no existen a escala real en el terreno.

10.6. Influencia del comportamiento hidromecánico de los residuos ACL en el flujo y
transporte de solutos

�Capítulo 10. Conclusiones

377

El conocimiento del comportamiento hidromecánico de los medios porosos combinado con
las técnicas de estudio del flujo y transporte de solutos (conservativos y reactivos) por el
medio poroso homogéneo y agrietado permite establecer las diferentes causas que
condicionan el flujo preferente de los solutos.
- La conductividad hidráulica saturada en la muestra con estratificación y grietas de
desecación es mayor en más de dos ordenes de magnitud que la del medio poroso (Figura
9.21). Este incremento de la permeabilidad reduce considerablemente el tiempo de tránsito
del soluto conservativo y reactivos por el medio poroso.
- La llegada del Ni en el efluente presenta un retardo considerable si se compara con el
tiempo de llegada del PFBA, indicativo de que el Ni es fuertemente afectado por los
procesos de adsorción. Sin embargo, el tiempo de llegada del Ni en el efluente de la
columna agrietada con el de la columna por el medio poroso homogéneo se puede apreciar
una diferencia equivalente a 5 volúmenes de poros (2/3 más corto).
- La conductividad hidráulica y el flujo y transporte de contaminantes en el caso de la
columna por capas agrietadas y estratificadas está controlada por las grietas de desecación.
Aspecto que queda demostrado al medir la concentración del Ni adsorbido en función de la
distancia a la grieta más cercana. Se ha observado una clara disminución exponencial de la
concentración de Ni con relación a la distancia del punto analizado a la grieta. Estos
resultados muestran que al parecer el Ni se mueve en la matriz del medio poroso por
difusión a partir de las fracturas por donde existe una circulación preferencial.
- Los resultados del ensayo del flujo y transporte del trazador PFBA, donde se aprecia un
frente adelantado de la curva de llegada con una gran cola, son coherentes con el modelo
conceptual de existencia de flujo advectivo a través de las fracturas, combinado con el
proceso de difusión del soluto en la matriz del medio poroso.
10.7. Conclusión general

�Capítulo 10. Conclusiones

378

- Los resultados obtenidos del comportamiento hidromecánico de los residuos bajo estricto
control de las condiciones de laboratorio, presentan cierta limitación para poder predecir el
comportamiento del flujo y transporte de los contaminantes en condiciones naturales a
escala real, debido a que está reconocido que el flujo y transporte de los solutos en el
terreno es un proceso complejo, afectado por un gran número de procesos físicos, químicos,
biológicos y en muchos casos factores antropogénicos.
- Sin embargo, de acuerdo con los resultados del laboratorio que incluyen, I) la
permeabilidad del medio poroso homogéneo saturado y no saturado, II) la concentración de
metales (Cr, Ni y Mn) en el agua intersticial de los residuos y en los residuales líquidos
vertidos, III) la capacidad de adsorción de los residuos, IV) el factor de retardo (R) que
experimentan el Ni, Cr y Mn durante los ensayos de flujo y transporte por el medio poroso
y V) la capacidad de adsorción de la goethita y la hematita que representan las fases
minerales predominantes (más del 60%), en la matriz del medio poroso no saturado del
acuífero aluvial (parte superior primeros 4 metros), difícilmente se podría explicar
mediante la ecuación de flujo y transporte habituales, la presencia de la elevada
contaminación por Cr, Ni, Mn e Fe medida en el acuífero aluvial, que en algunos casos
presenta valores similares a los del agua intersticial de los residuos.
Aunque, la presencia de estas concentraciones de metales en el acuífero aluvial puede
explicarse si se tiene en cuenta los flujos preferenciales originados por la existencia de
fisuras por desecación que se encuentran en los embalses. Según los resultados obtenidos
en el laboratorio estas fisuras incrementan la permeabilidad en más de dos órdenes de
magnitud, dependiendo del espesor de la capa estratificada y el ancho de las grietas de
desecación. Es de señalar, que aunque las grietas sean rellenadas con el propio residuo y
sean sometidas a confinamiento, las discontinuidades debidas a las grietas se mantienen y
la permeabilidad del medio sigue siendo muy superior a la del medio poroso.
10.8. Riesgo ambiental de los residuos

�Capítulo 10. Conclusiones

379

- Debido a la composición química de la fase sólida y de las aguas intersticiales, así como
la composición de los residuales líquidos y de acuerdo con lo establecido en el real decreto
849 del año 1986, los residuos SAL y ACL estudiados se encuentran en la lista número dos
de sustancias contaminantes de La Unión Europea, la lista de sustancias contaminantes de
la EPA y en la legislación ambiental cubana.
- De acuerdo a sus propiedades físicas, el riesgo ambiental está presente por la fina
granulometría de sus partículas y la naturaleza poco cohesiva del residuo, que combinadas
con las condiciones climáticas de la región (más de 2000 mm/año de precipitación) pueden
facilitar la erosión por la escorrentía superficial y con ello contribuir a la contaminación de
las masas de aguas superficiales y marinas. Además, el hecho de que más del 10%
presentan una granulometría inferior a una micra genera el riesgo de que puedan ser
erosionadas y transportadas por el aire y al ser muy ricos en metales pesados pueden afectar
la salud de la población.
- Considerando las propiedades mecánicas el riesgo fundamental es debido a que son
materiales que pueden licuefactar ante la presencia de un seísmo.
- La existencia y desarrollo de las grietas por desecación en las balsas de residuo
constituyen vías preferenciales de flujo de extraordinaria importancia que condicionan el
régimen de infiltración de las aguas, que hay que tener en cuenta en el diseño y
construcción de los depósitos de residuos, así como en la gestión y monitoreo de los
residuos sólidos de los procesos minero-metalúrgicos.
10.9. Futuras líneas de investigación
De acuerdo con los resultados de esta investigación se han abierto nuevas interrogantes que
permiten establecer diferentes líneas de investigación, las que pueden ser de dos formas: I)
uso y aplicación inmediata de los resultados y utilización de los equipos desarrollados y II)

�Capítulo 10. Conclusiones

380

futuras investigaciones en nuevas direcciones.
10.9.1. De aplicación inmediata
- Usar los equipos desarrollados en la tesis para continuar estudiando el comportamiento
hidromecánico de los medios porosos.
- La instrumentación desarrollada en la columna del laboratorio puede ser instalada en el
ámbito de campo, pues los diferentes sensores utilizados en este estudio han demostrado
una gran fiabilidad en los diferentes parámetros controlados en un largo período de tiempo.
- Trabajar en el estudio de flujo y transporte de multisolutos por la matriz del medio poroso
formado por estos residuos, para diferentes condiciones de pH.
- Los parámetros físicos, mecánicos, hidrogeológicos y químicos obtenidos en la
caracterización de los residuos pueden ser utilizados en el diseño, construcción y gestión de
las nuevas presas de residuos y en la mejora de la gestión y monitoreo de las ya existentes.
- Continuar con el estudio de la influencia de los procesos hidromecánicos en otros tipos de
residuos minero-metalúrgicos, con el objetivo de poder profundizar en este aspecto
controlando otras variables como son los posibles cationes intercambiables y poder
establecer y diferenciar dentro de la matriz del medio poroso las fases minerales que
desempeñan el papel de sitios de adsorción.
- A partir de los resultados de la tesis, sería interesante modelar numéricamente el flujo y el
transporte de metales en las balsas, las arcillas en las que se apoyan y en el acuífero aluvial.
El objetivo sería poder ajustar las concentraciones de los diferentes solutos medidos hasta
ahora en el aluvial, para poder predecir la evolución futura del sistema.
10.9.2. Futuras líneas de investigación a desarrollar

�Capítulo 10. Conclusiones

381

- Teniendo en cuenta la actividad sísmica de la zona donde se han registrado sismos de
hasta 4 grados de magnitud y las propiedades físico-mecánicas de los residuos mineros
favorables a licuefactar ante una carga dinámica en ensayos de laboratorio. Se considera
necesario el estudio del riesgo sísmico de las balsas de residuo.
- El estudio a fondo y la modelación numérica de los procesos de formación de las fisuras
permitiría obtener una base firme para interpretar los ensayos de laboratorio realizados en
la tesis. El obtener un modelo numérico puede permitir extrapolar estos resultados a la
modelación de los procesos de formación de fisuras por desecación en las balsas de
residuos.
- Estudiar “in situ” las propiedades hidromecánicas de los residuos mineros y la posibilidad
de realizar ensayos de flujo y transporte de soluto en condiciones de campo.
-Trabajar en la línea de investigación para utilizar los residuos ACL para neutralizar aguas
ácidas. Evaluar su posible utilización en la descontaminación de aguas residuales ácidas
ricas en metales pesados, que son vertidas por la industria del proceso metalúrgico de
lixiviación con ácido sulfúrico (SAL) al río Cabañas.
-Trabajar en la búsqueda de materiales con características similares a la de estos residuos
que permitan tratar aguas residuales ácidas o contaminadas con metales pesados, debido a
los lixiviados de vertederos urbanos, industriales o drenaje ácido de minas o escombreras
de residuos minero-metalúrgicos.
- La búsqueda y desarrollo de modelos numéricos que sean capaces de reproducir el
comportamiento de flujo y transporte de solutos no ideales con presencia de flujo
preferencial e histéresis de los procesos de sorción.
- Considerando el estado actual de la contaminación del acuífero aluvial es necesario

�Capítulo 10. Conclusiones

382

establecer una serie de piezómetros o pozos para obtener muestras de agua en los sectores
que no existen pozos para controlar la evolución de la contaminación.
- Además es necesario trabajar en la búsqueda de nuevas fuentes de abastecimiento de agua
para la población de Moa. El objetivo es tener disponibilidad de agua en caso de que se
incremente el deterioro de la calidad de las aguas del acuífero aluvial y previendo el posible
crecimiento de la población de la zona, que en las últimas cuatro décadas ha crecido más de
un orden de magnitud, de 6000 en 1960 a más de 70000 habitantes en la actualidad.
- En el tema de las aguas residuales de los procesos metalúrgicos es necesario trabajar en la
búsqueda de soluciones que incluyan la posible reutilización industrial, aunque se ha de
reconocer que es una tarea que probablemente resulte más difícil debido al alto grado de
contaminación de las mismas.
- En cuanto a los residuos metalúrgicos sólidos se considera que es necesario trabajar en la
búsqueda de una posible aplicación industrial debido a la elevada concentración que
presentan en diferentes tipos de metales, fundamentalmente Fe y Cr.

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�Anejo 1. Datos hidroquímicos
Anejo 1. DATOS HIDROQUÍMICOS
A1.1. Introducción

407

En este anejo se recogen las principales características físicas y químicas de las aguas
superficiales, subterráneas y residuales del área de estudio, tanto de este trabajo como de otros
realizados en el anteriores investigaciones. Además se relaciona la composición del agua de
lluvia. Finalmente se presenta una tabla con los principales parámetros de la OMS y la

H2SO4
NH3
DQO

H2S

6700.0
7.1

Fe
Mg
Mn

5.1
17.0
0.6

ACL
30
Al
Cr
Zn
H2S
H2SO4
NH3
DQO

180.0
8.3

0.2

residuales de los procesos

legislación ambiental cubana para clasificar las aguas como potables o no.

680.0
2500.0
1250.0

Tabla A1.1. Principales características físicas y químicas de las aguas
metalúrgicos (concentración de las especies químicas en mg/L).
Proceso
SAL
Punto
33
Punto
pH
1.4
Al
3.5
pH
8.1
Ni
35.0
Cr
Ni
260.0
Co
10.0
Zn
Co
1.5
Cu
120.0
Cu
Fe
Mg
Mn

SAL: proceso metalúrgico de lixiviación con ácido sulfúrico, ACL: proceso metalúrgico de lixiviación carbonato
amoniacal.

0.08
0.04
0.00

n.d.
0.002
0.20

Eh(mv)
CE (ds/m)
DQO

-325.00
0.72
7.80

-422.00
0.90
6.61

Tabla A1.2. .Principales características físicas y químicas del agua de drenaje de las presas de residuo
(concentración de las especies químicas en mg/L; n.d., no detectado).
ACL
SAL
ACL
SAL
35
31
35
31
0.30
0.03
Co2+
0.05
0.01
14.80
4.30
Ni2+
0.032
0.01
101.10 105.20
Fe(total)
0.02
0.03
3.35
17.20
Mn2+
0.07
0.05
21.16
26.20
Zn2+
0.01
0.09
130.10
563.00
Sr4+
n.d.
0.01
29.20
51.23
Ti2+
n.d.
n.d.
338.10 0.20
Al3+
0.01
4.50
0.20
0.41
V3+
n.d.
n.d.
0.10
0.11
pH
6.75
3.95
Puntos de muestreo
K+
Na+
Mg2+
Ca2+
ClSO4=
HCO3=
NO3NO2P3-

N3Cu2+
Cr(total)

SAL: proceso metalúrgico de lixiviación ácida, ACL: proceso metalúrgico de lixiviación carbonato amoniacal.

�Anejo 1. Datos hidroquímicos

408

O2

CO2

Meses
N. Muestras
pH
Ce(µS/cm)
Temperatura (oC)

1.22 1.33

0.05 0.04

5.30 6.50

0.24 0.28

I
3
4.60
9.98
20
mg/L

0.69
1.68
0.45
0.16
1.08
0.08
5.57

1.43

0.04

6.21

0.29

III
3
4.78
10.58
20
mg/L

0.52
1.42
0.45
0.16
0.98
0.08
4.92

1.31

0.03

5.62

0.25

IV
5
5.10
9.35
20
mg/L

0.48
1.98
0.50
0.16
1.32
0.08
6.05

1.53

0.04

4.85

0.39

V
7
4.20
11.50
20
mg/L

0.61
2.01
0.52
0.16
1.33
0.08
6.32

1.61

0.05

4.98

0.28

VI
3
4.53
12.01
20
mg/L

0.53
1.65
0.41
0.16
1.12
0.08
5.33

1.38

0.03

3.94

0.25

VII
2
5.12
10.13
20
mg/L

0.59
1.98
0.42
0.16
1.43
0.08
6.37

1.71

0.05

4.57

0.26

VIII
3
5.08
12.10
20
mg/L

0.35
1.78
0.45
0.16
1.13
0.08
5.23

1.28

0.06

5.87

0.32

IX
2
4.87
9.94
20
mg/L

0.42
1.59
0.45
0.16
0.99
0.08
5.26

1.57

0.05

5.89

0.20

X
5
5.32
9.99
20
mg/L

0.74
1.67
0.45
0.16
1.03
0.08
5.54

1.41

0.03

4.95

0.35

XI
4
5.10
10.53
20
mg/L

0.55
1.85
0.45
0.16
1.25
0.08
5.63

1.29

0.02

5.24

0.21

XII
3
5.02
10.70
20
mg/L

0.56
1.77
0.45
0.16
1.17
0.08
5.61

1.42

0.04

5.33

0.27

4.86
10.66
20
mg/L

Tabla A1.3. Características físicas y químicas del agua de lluvia en el pluviómetro Moa en el
período1992-1994 (Rodríguez y Téllez, 1995).

NO3
0.68
1.88
0.45
0.16
1.27
0.08
5.85

Media

CO3H
0.50
1.77
0.43
0.16
1.10
0.07
5.25

II
4
4.63
11.12
20
mg/L

SO4
Cl
Ca
Mg
Na
K
STD

4.86
10.66
mg/L
2.7

5.96
41
mg/L

0.1

2.1

0.02

5.05

mg/L

5.65
32

1.72
0.24
0.19
1.25
0.05
INRH, (1965)

0.2

2.23

0.01

4.32

mg/L

45

Sagua de Tánamo
2

1.49
0.7
0.21
1.18
0.03
INRH, (1965)

Yateras
5

Tabla A1.4. Comparación de las características del agua de lluvia en relación a otros trabajos en áreas
próximas la zona de estudio.

3.17
4.25

Baracoa

5.33
0.05

2

CO2
0.04

1.23

Moa
44

O2
1.42

Localidad
Número de muestras
pH
Ce(µS/cm)

NO3

0.56
0.1
1.77
1.85
0.45
0.25
0.16
0.17
1.17
1.26
0.08
0.05
Rodríguez y Téllez, (1995) Fagundo et al., (1996)

CO3H
SO4
Cl
Ca
Mg
Na
K
Referencias

Tabla A1.5. Principales características físico-químicas de las aguas que acompañan los vertidos de los
residuos sólidos
Residuo SAL
ACL
SAL
ACL
SAL ACL
SAL ACL
Puntos 28
30
Puntos 28
30
Puntos 28
30
Puntos 28
30
K+
0.01
0.03
Cl10.12 11.40 NO20.20 0.62 Cr(total) 0.00 0.12
Na+
9.20
2.20
SO4=
21.10 951.00 P30.10 0.11 pH
Mg2+
90.10 89.10 HCO3= 2.20
35.2
N30.01 n.d.
DQO
Ca2+
4.35
15.32 NO3157.60 0.12
Cu2+
0.01 0.002

�407

Anejo 1. Datos hidroquímicos

Tabla A1.6. Inventario de puntos de agua del INRH, (1986). Principales características físicas y químicas de las aguas en el municipio Moa (Figura 5.1).
Punto

Cota Topográfica
(m.s.n.m)

Coordenadas UTM
X

pH

Y

SiO2

CE(µS/cm)

(mg/L)

Cl-

HCO3(mg/L)

Ca2+

SO4=

(mg/L)

(mg/L)

Mg2+

(mg/L)

Na+

(mg/L)

K+

(mg/L)

TSD

(mg/L)

(mg/L)

50

8.2

699.90

221.10

7.8

35.34

167.70

106.01

0.69

8.40

1.50

23.57

0.70

0.04

141.27

51

47.0

716.90

218.23

8.2

83.06

1297.47

549.18

129.93

33.49

30.06

77.50

135.70

1.25

957.47

52

80.0

696.45

220.00

7.5

34.94

218.87

104.83

16.49

9.60

3.19

16.80

15.75

0.59

167.61

53

40.0

699.45

221.02

8.0

39.22

263.33

117.65

20.07

12.96

20.62

16.09

9.20

0.47

197.42

54

6.0

699.20

221.10

7.4

6.12

322.09

181.78

19.15

9.12

7.25

34.70

8.05

0.00

260.41

55

5.0

699.20

221.10

7.4

60.59

322.09

181.78

19.15

9.12

7.25

34.70

8.05

0.00

260.41

56

5.0

699.30

221.18

7.5

91.53

632.97

274.59

45.64

46.53

5.47

59.89

37.38

0.58

470.44

57

5.0

699.18

221.03

7.3

76.56

392.35

229.68

14.25

16.32

7.92

43.39

8.05

1.37

321.34

58

5.0

699.28

221.08

7.5

55.00

410.74

165.00

14.25

55.76

7.92

43.39

11.00

1.00

298.68

59

5.0

699.28

221.08

7.5

55.00

410.74

165.00

14.25

55.76

7.92

43.39

11.00

1.00

298.68

60

5.0

699.65

221.40

7.5

76.56

368.60

229.68

14.25

5.76

7.92

43.39

6.90

0.58

308.84

61

460.0

714.00

209.85

6.2

17.27

99.98

51.80

9.22

1.44

0.80

10.60

4.14

0.16

78.52

62

40.0

692.35

222.40

8.44

111.87

723.61

335.61

70.92

25.20

12.02

82.69

21.85

0.00

548.65

63

6.0

699.35

221.90

6.7

72.35

360.29

217.05

19.72

0.00

12.71

36.22

11.50

0.59

298.15

64

5.0

700.24

222.16

7.0

58.41

430.56

175.24

18.90

42.24

9.92

19.15

48.30

0.12

314.23

65

5.0

699.30

221.93

6.6

62.62

10665.98

187.87

255.31

4072.32

130.26

1016.68

42.55

2.26

5707.61

66

5.0

699.10

221.05

7.35

41.25

294.59

123.75

18.72

26.40

10.52

27.36

8.05

1.76

216.92

67

5.0

699.30

221.05

7.4

54.92

355.23

164.75

17.73

32.64

10.02

36.48

7.36

0.00

269.34

68

20.0

696.50

221.20

7.45

36.61

211.07

109.84

14.18

4.80

6.01

17.02

13.80

0.00

166.01

69

11.0

707.10

216.45

7.4

53.67

258.44

161.02

10.64

2.40

7.01

29.12

5.98

0.00

216.53

70

10.0

707.05

217.10

6.9

22.37

128.42

67.12

10.64

1.92

6.01

12.16

2.94

0.00

101.15

71

18.0

696.80

224.90

8.0

18.92

200.50

56.75

39.01

1.44

4.33

13.30

18.12

0.59

133.90

72

35.0

695.50

224.30

8.1

33.19

209.95

99.58

21.28

2.88

5.89

17.88

12.42

0.00

160.29

73

37.0

695.50

224.50

7.3

35.15

220.38

105.44

21.28

3.84

7.86

17.28

12.65

0.00

168.71

74

35.0

695.50

223.48

7.5

48.87

257.35

146.61

14.18

2.88

8.02

29.86

5.75

1.09

208.75

75

5.0

699.40

221.30

7.5

45.54

238.35

136.61

14.18

2.88

8.02

24.86

5.75

1.09

193.75

76

40.0

708.80

218.60

7.9

24.82

259.00

124.47

21.28

4.80

20.04

17.02

10.58

0.00

198.55

77

12.0

707.13

216.30

7.28

28.48

160.58

85.43

10.64

3.98

8.02

15.81

2.99

0.00

127.23

�408

Anejo 1. Datos hidroquímicos

78

38.0

709.00

218.60

7.2

24.41

180.56

73.22

17.73

6.72

79

7.0

712.05

80

35.0

690.15

81

21.0

701.32

10.02

10.94

12.65

0.00

131.64

218.90

7.8

69.16

359.76

207.47

17.73

220.65

8.39

20.34

263.34

111.02

28.37

6.72

8.02

38.91

13.87

0.00

293.08

8.59

16.03

12.16

17.48

0.10

220.95

7.50

45.00

241.40

135.00

12.00

194.11

8.59

2.00

28.40

8.00

0.20

194.55

Tabla A1.6. Inventario de puntos de agua del INRH, (1986) Principales características físicas y químicas del agua en cada uno de los puntos (Figura 5.1).
Punto

Cota Topográfica

Coordenadas UTM

(m.s.n.m)
82

X

pH

CE(µS/cm)

SiO2

Y

mg/L

HCO3-

Cl-

SO4=

Ca2+

Mg2+

Na+

K+

TSD

mg/L

mg/L

mg/L

mg/L

mg/L

mg/L

mg/L

mg/L

31.0

701.42

220.58

7.50

41.67

223.97

125.00

12.00

8.59

2.00

25.00

7.20

0.23

180.38

83

9.0

701.48

221.28

7.50

56.00

275.99

168.00

12.00

8.59

2.00

34.10

4.00

0.21

229.26

84

62.0

700.98

220.42

7.50

48.33

249.07

145.00

12.00

8.59

2.00

31.40

4.00

0.24

203.59

85

71.0

701.22

220.02

7.10

53.00

271.89

159.00

12.00

8.59

2.00

36.40

4.00

0.25

222.60

86

11.0

701.45

221.28

7.12

62.33

303.83

187.00

12.00

8.59

2.00

36.20

7.00

0.26

253.41

87

1020.0

702.29

206.10

6.24

24.40

127.73

73.21

7.09

2.40

4.41

13.25

2.76

0.35

103.83

88

310.0

707.45

213.95

7.10

31.73

183.32

95.19

11.35

8.16

2.00

16.66

10.12

0.24

144.08

89

340.0

707.75

212.45

8.00

8.54

138.79

25.63

12.77

24.00

9.22

8.22

5.43

0.23

85.86

90

160.0

707.75

215.15

6.20

24.50

169.01

73.50

21.99

0.96

0.00

17.98

10.81

0.10

125.70

91

120.0

709.20

216.08

7.30

21.13

156.56

63.40

23.05

3.98

1.01

17.60

4.60

0.10

114.10

92

595

699.900

211.800

6.80

40.00

139

27.63

12.77

24.00

9.22

8.22

4.43

0.23

86.50

93

420

698.800

213.700

6.80

48.70

144

31.63

12.77

24.00

9.22

8.22

5.43

0.23

91.50

94

90

693.100

212.500

6.90

52.00

210

99.58

21.28

2.88

5.89

17.88

12.42

0.00

159.93

95

105

692.300

209.900

7.00

34.94

219

104.83

16.49

9.60

3.19

16.80

15.75

0.59

167.25

96

170

693.900

208.000

6.95

24.50

169

73.50

21.99

0.96

0.00

17.98

10.81

0.10

125.34

97

130

689.700

210.500

7.10

34.94

219

104.83

16.49

9.60

3.19

16.80

15.75

0.59

167.25

98

180

690.300

207.700

6.85

24.50

169

73.50

21.99

0.96

0.00

17.98

10.81

0.10

125.34

99

380

698.000

214.500

6.65

17.27

100

51.80

9.22

1.44

0.80

10.60

4.14

0.16

78.16

100

180

697.200

217.250

7.10

24.50

169

73.50

21.99

0.96

0.00

17.98

10.81

0.10

125.34

101

20

694.500

221.400

7.00

33.19

210

99.58

21.28

2.88

5.89

17.88

12.42

0.00

159.93

102

50

689.900

217.900

7.10

34.94

219

104.83

16.49

9.60

3.19

16.80

15.75

0.59

167.25

103

590

696.400

210.800

6.50

17.27

100

51.80

9.22

1.44

0.80

10.60

4.14

0.16

78.16

�409

Anejo 1. Datos hidroquímicos

104

160

689.650

208.600

6.90

34.94

219

104.83

16.49

9.60

3.19

16.80

15.75

0.59

167.25

105

50

690.100

219.900

6.50

34.94

219

104.83

16.49

9.60

3.19

16.80

15.75

0.59

167.25

106

180

709.400

212.750

6.89

30.83

189

92.50

21.99

0.96

0.00

19.08

10.81

0.10

145.44

107

7

710.250

217.600

7.20

60.59

322

181.78

19.15

9.12

7.25

34.70

8.05

0.00

260.05

108

10

717.100

216.400

7.10

60.59

322

181.78

19.15

9.12

7.25

34.70

8.05

0.00

260.05

109

140

712.600

212.100

7.30

29.86

200

89.58

21.28

2.88

5.89

17.88

12.42

0.00

149.93

110

180

714.200

206.200

6.90

29.17

182

87.50

21.99

0.96

0.00

17.98

10.81

0.10

139.34

111

380

698.000

214.600

6.70

17.93

102

53.80

9.22

1.44

0.80

10.60

4.14

0.16

80.16

�410

Anejo 1. Datos hidroquímicos

Tabla A1.7. Principales características físicas y químicas de las aguas superficiales y subterráneas del área de estudio según diferentes investigaciones.
SO4= Ca2+ Mg2+ Na+ K+ TSD
Aguas superficiales
pH Mn Ni2+ Al3+ Fe2+ Fe3+ SiO2 HCO3- Clmg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
Formell y Oro,1980
Arroyo Cupey
7.3 0.031 0.020 0.005 0.100 1.500 34.0
73.0 14.0 3.0 2.8 13.0 7.0 1.0 113.8
Formell y Oro,1980
Arroyo al este del Río Jaragua
7.3 0.023 0.010 0.005
0.350 48.0 146.0 16.0 2.0 2.0 33.0 7.0 1.0 207.0
Formell y Oro,1980
Manantial río Jaragua
7.1 0.020 0.010 0.005
0.200 38.0
68.0 18.0 4.0 2.4 18.4 5.0 1.0 116.8
Formell y Oro,1980
Arroyo al oeste del Río Jaragua
7.4 0.052 0.010 0.005
0.150 26.0
73.0 16.0 1.0 2.8 16.6 6.0 1.0 116.4
Bugelsky y Formel,1973ª Nacimiento río Naranjo
6.5 0.021 0.010 0.005 0.100 0.050
8.0
24.4
4.2 2.0 2.0
3.4 4.0
40.0
Bugelsky y Formel,1973b Nacimiento río Pinos
6.9 0.018 0.002 0.005
0.050 18.0
48.8
3.9 2.0 2.4
7.4 4.0
68.5
INRH, 1965
Manantial en el curso superior del río Seco
6.6 0.031 0.002 0.005
0.050 18.0
61.0
3.9 2.0 2.8
9.7 4.0
83.4
INRH, 1971
Manantial en el curso superior del río Seco
6.6 0.018 0.002 0.005 0.100 0.050 14.0
48.8
5.3 2.0 0.7
9.9 4.0
70.7
INRH, 1985
Nacimiento del río Seco
6.6 0.012 0.010 0.005
0.050 14.0
39.7
5.3 2.0 0.5
8.8 4.0
60.3
Manantiales rocas ultramáfitas
Bugelsky y Formel,1973
INRH, 1965
INRH, 1971
INRH, 1985
INRH, 1988

Mn Ni2+ Al3+ Fe2+ Fe3+ SiO2 HCO3- ClSO4= Ca2+ Mg2+ Na+ K+ TSD
mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
6.5 0.018 0.002 0.005
0.050
8.0
24.4
4.2 2.0 2.0
3.4 4.0
40.0
6.9 0.031 0.002 0.005
0.005 18.0
48.8
3.9 2.0 2.4
7.4 4.0
68.5
6.6 0.011 0.001 0.005
0.010 18.0
61.0
3.9 2.0 2.8
9.7 4.0
83.4
6.6 0.013 0.002 0.005
0.015 14.0
48.8
5.3 2.0 0.7
9.9 4.0
70.7
6.6 0.012 0.002 0.010
0.015 14.0
39.7
5.3 2.0 0.5
8.8 4.0
60.3

pH

Mn Ni2+ Al3+ Fe2+ Fe3+ SiO2 HCO3- ClSO4= Ca2+ Mg2+ Na+ K+ TSD
mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
7.3 0.021 0.001 0.010 0.005
80.0 131.0
7.0 1.2 1.2 26.7 5.1 0.1 172.3
7.4 0.010 0.002 0.010 0.004
80.0 185.4
7.0 2.2 1.2 36.5 5.1 0.1 237.5

Nacimiento Río Naranjo
Nacimiento Río Pinos
Curso superior del río Seco
Curso superior del río Seco
Nacimiento del río Seco
Pozos rocas ultramáfitas

INRH, 1965
INRH, 1971

pH

Yacimiento Moa
Yacimiento Punta Gorda

�Anejo 1. Datos hidroquímicos

Tabla A1.8. Principales características físicas y químicas de las aguas subterráneas del acuífero aluvial.
Pto
T oC pH Turbidez
CE NO3 O2(dis) DQO Cr+6 Mn Ni Fe(total) SiO2 HCO3- Cl- SO4= Ca2+ Mg2+ Na+
K+
(ppm SiO2) µS/cm mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
0.23
1
22 7.4
218 1.71
2.10 0.04 0.02 2.32 0.01 0.48 13.0 126.5 15.0
6.0
8.7
26.5
4.2 1.0
0.56
2
22 7.4
280 3.00
1.53 0.00 0.02 2.64 0.03 1.34 13.1 145.0 13.5
16.5
9.0
30.0
4.7 1.5
0.52
3
22 7.4
210 3.29
0.00 0.00 0.02 2.49 0.01 0.60 12.8 118.5 16.0
16.5 13.6
22.8
4.1 1.0
0.36
4
22 7.2
600 2.15
1.48 0.68 0.02 2.26 0.02 0.52 12.9 274.5 15.0
77.5 11.9
64.5
6.1 1.0
0.56
5
22 8.1
600 2.00
0.00 0.00 0.02 2.67 0.01 0.46 12.9 310.5 15.0
49.5 14.7
63.5
8.7 1.0
0.58
6
22 7.3
732 1.55
2.40 2.99 0.02 2.61 0.01 1.40 15.6 314.5 19.5 100.0 13.5
79.5
9.6 1.0
0.92
7
22 7.6
650 3.81
0.65 0.00 0.05 4.04 0.03 2.30 17.8 156.5 23.5 178.0 14.0
67.0 13.5 1.0
0.74 1520 1.40
8
22 7.1
0.00 0.69 0.06 5.77 0.04 3.16 16.6 228.0 27.0 433.0 76.0
98.3 18.6 1.0
0.95 1750 10.08
9
22 7.1
3.18 2.11 0.40 6.10 0.05 3.91 16.1 189.0 24.0 639.0 23.0 182.8 11.7 1.0
0.86 1708 1.00
10
22 7.5
0.95 0.00 0.06 5.53 0.04 2.38 16.0 189.0 20.5 632.2 18.5 182.5 11.5 2.0
0.46
11
22 7.3
550 1.94
1.15 0.48 0.04 3.19 0.03 2.03 27.6 365.0 33.5
40.0 14.0
58.0 17.5 1.0
1.23 5310 11.52
12
22 7.2
6.30 0.91 1.11 7.05 0.06 4.10 15.5 384.0 51.5 1824.0 49.0 433.8 214.4 1.0
1.24 4402 1.26
13
22 7.3
0.12 0.03 1.09 7.71 0.06 4.29 16.4 381.0 45.5 3512.0 176.0 756.6 75.5 1.5
2.01 4612 3.96
14
22 6.8
1.75 1.04 1.41 7.80 0.06 3.73 26.1 279.0 44.0 3072.0 115.7 748.8 35.5 1.5
2.14 5915 3.10
16
22 6.7
2.28 1.66 1.60 8.08 0.08 5.04 27.0 402.5 51.5 4771.5 173.5 1144.5 37.5 1.0
2.10 3440 12.40
17
22 6.9
3.70 1.29 0.78 6.88 0.06 4.35 26.1 421.0 32.5 2489.5 201.8 581.0 23.0 1.5
0.63
38
22 8.1
600 32.00
0.00 0.00 0.02 2.67 0.01 0.46 12.9 290.5 15.0
49.5 14.7
63.5
8.7 1.0
0.53
39
22 7.3
734 21.55
2.40 2.99 0.02 2.61 0.01 1.40 15.6 284.5 19.5 100.0 13.5
79.5
9.6 1.0
0.25
40
22 7.6
658 23.81
0.65 0.00 0.05 4.04 0.03 2.30 17.8 156.5 23.5 178.0 14.0
67.0 13.5 1.0

411

�412

Anejo 1. Datos hidroquímicos

Tabla A1.9. Principales características físicas y químicas de las aguas superficiales.
Pto pH Turbidez CE
DQO Mn(total) Ni2+
Al3+
Fe(total) Cu2+
Co
Cr+6
Zn
NO3
NH4
SiO4H4 HCO3- Cl
SO4= Ca2+ Mg2+ Na+ K+
(ppm SiO2) µS/cm mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
29
6.8
32 95.1
4.0 0.029 1.300 0.049 0.560 0.050 0.003 0.045 0.005
11.4
0.1
12.6 34.2 15.3 5.0
2.0 15.8
8.3
2.0
24
7.0
31 92.4
3.4 0.009 2.030 0.050 0.540 0.051 0.003 0.045 0.008
3.1
0.5
12.3 33.7 14.9 10.8
2.0 13.4 16.0
1.2
23
6.8
3 91.7
3.0 0.008 0.053 0.068 0.040 0.006 0.003 0.030 0.004
3.2
0.5
12.3 35.2 14.9 5.6
2.0 13.6 18.0
1.0
21
6.8
6 113.2
4.2 0.006 0.030 0.066 0.040 0.006 0.005 0.041 0.004
3.1
0.1
7.8 41.5 18.1 1.0
2.7
9.8 15.6
2.0
26
34

6.8
4.2

32
27
18
19
20

2.8
2.8
6.7
6.8
6.5

3
28

96.2

98.5
116.3
31
18 111.1
18 113.5
29 114.3
26 118.2

11.6
0.0

0.080
2.000

1.000
2.520

0.015
0.005

0.960
2.000

0.004
1.200

0.020
1.110

0.028
0.041

0.070
1.500

11.2
10.1

1.3
0.1

8.4
8.0

0.2
0.7
4.8
4.1
4.1

3.600
2.000
1.012
1.050
1.021

0.510
3.500
1.050
1.200
1.500

0.500
0.120
0.500
0.120
0.006

2.040
0.210
1.860
1.360
2.360

0.004
0.002
0.300
0.004
0.002

0.011
3.200
1.2
1.01
1.2

0.030
0.041
0.05
0.04
0.05

2.650
0.280
0.000
0.000
0.000

0.9
0.2
1.4
1.6
1.2

0.2
0.9

10.9
7.3
11.2
9.65
8.75

44.2 13.3
38.4 16.1
39.4
36.6
38.0
38.6
38.0

28.4
29.8
14.0
14.0
16.9

2.6
5.4
66.2
46.2
14.0
11.0
16.1

3.3
20.9

13.5
18.3

14.8
8.2

2.0
1.7

2.9 19.3
3.2 19.2
6.0 17.0
6.0 20.0
7.0 18.50

8.5
7.9
6.8
7.1
8.2

1.0
1.2
1.0
1.0
1.6

Tabla A1.10. Principales características físicas y químicas de las aguas de las rocas ultramáficas.
Pto pH Turbidez CE
MO Mn(total) Ni2+
Al3+
Fe(total) Cu2+ Co
Cr+6
Zn
NO3 NH4
SiO4H4 HCO3- Cl
SO4= Ca2+ Mg2+ Na+ K+
(ppm SiO2) µS/cm mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L mg/L
15 7.1
0.25 54.7
0.0 0.005 0.005 0.006
0.07 0.003 0.004 0.008 0.009
9.7
0.9
10.5 35.9 16.2 1.4
2.8
9.2
6.2
1.1
50.8
22 6.5
0.60
0.0 0.004 0.005 0.006 0.070 0.002 0.004 0.006 0.007 11.2
0.8
8.3 35.5 16.2 1.4
2.8
9.2
6.2
1.1
25 6.2
0.65 51.3
0.0 0.005 0.007 0.003
0.08 0.002 0.004 0.006 0.006 10.1
0.2
7.6 36.6 14.2 1.5
3.1
8.9
7.0
1.0
41 6.3
0.78 56.8
0.0 0.003 0.004 0.002
0.08 0.001 0.002 0.002 0.002
9.2
0.9
8.1 39.5 16.2 1.4
2.8
9.1
6.9 0.21
42

6.6

0.81

43
44

6.7
6.8

0.45
0.46

45
46

7.1
7.1

0.65
0.32

47

6.9

0.68

48
49

7.1
7.2

0.83
1.25

50

7.3

1.36

41.3
45.7

0.0

0.004

0.003

0.002

0.09

0.001

0.001

0.002

0.005

9.8

0.7

7.9

46.6 14.2

1.5

3.1

9.9

7.9

0.5

0.0
0.0

0.003
0.002

0.005
0.007

0.004
0.005

0.06
0.07

0.002
0.003

0.003
0.004

0.003
0.001

0.005
0.004

12.2
13.3

0.5
0.4

8.5
7.9

65.5 16.2
56.6 14.2

1.4
1.5

2.8
3.1

9.2
8.1

6.4
5.0

0.3
0.2

61.3

0.0
0.0

0.003
0.005

0.005
0.007

0.003
0.003

0.05
0.04

0.002
0.001

0.003
0.002

0.002
0.003

0.003
0.003

11.8
9.0

0.6
0.7

8.8
9.6

45.1 16.2
32.9 14.2

1.4
1.5

2.8
3.1

7.7
8.5

6.8
7.3

0.6
0.5

50.8
51.3

0.0

0.003

0.005

0.005

0.06

0.001

0.001

0.005

0.004

10.6

0.3

8.3

37.1 16.2

1.4

2.8

7.6

6.5

0.7

0.0
0.0

0.005
0.005

0.007
0.005

0.002
0.006

0.08
0.17

0.001
0.003

0.002
0.004

0.002
0.008

0.005
0.009

11.3
8.6

0.5
0.9

6.5
10.5

39.6 14.2
51.1 16.2

1.5
1.4

3.1
2.8

9.1
19.9

7.0
12.2

0.8
0.2

0.0

0.005

0.007

0.006

0.82

0.003

0.004

0.007

0.006

7.7

0.6

12.3

54.9 14.2

1.5

3.1

18.7

14.0

0.1

55.2
58.1

66.2
71.9

�413

Anejo 1. Datos hidroquímicos

Tabla a1.11. Relaciones iónicas aguas subterráneas acuífero aluvial (r=meq/L).
Punto

rNa/rCl rNa/rK rCl/rK rCl/rSO4 rCl/rMg rCa/rMg rNa/rMg rCO3H/rCa rCO3H/r(Ca+Mg)rNa/rCa

rCO3H/r(Na/Ca) rNO3/rSO4 icb(-)

icb

kr

(rSO4*rCa)1/2

1

0.37

6.46

17.63

3.10

0.45

0.17

0.07

0.37

1.50

0.41

5.08

0.050.14

0.69

1.21

0.24

2

0.47

7.31

15.42

1.00

0.39

0.17

0.07

0.33

1.63

0.43

5.45

0.120.09

0.59

1.34

0.41

3

0.35

5.44

15.42

1.05

0.39

0.39

0.08

0.40

1.15

0.20

9.81

0.130.12

0.71

1.39

0.51

4

0.66

10.16

15.42

0.24

0.39

0.11

0.05

0.16

2.84

0.42

11.07

0.020.03

0.41

2.37

1.01

5

1.16

15.29

13.22

0.34

0.34

0.14

0.08

0.17

2.92

0.55

9.14

0.030.00

-0.08

2.62

0.84

6

0.78

15.50

19.83

0.24

0.51

0.14

0.07

0.15

2.77

0.47

10.96

0.000.02

0.27

2.81

1.34

Media 1-6

0.63

10.03

16.16

1.00

0.41

0.19

0.07

0.26

2.13

0.41

8.59

0.06

7

0.88

24.30

27.54

0.20

0.71

0.12

0.12

0.17

1.58

1.04

2.44

0.020.02

0.15

1.56

1.45

8

1.12

30.93

27.54

0.08

0.71

0.54

0.10

0.08

0.69

0.18

19.95

0.000.00

-0.09

3.87

6.17

9

0.81

18.69

23.13

0.05

0.59

0.07

0.03

0.06

1.60

0.48

6.68

0.010.01

0.24

2.17

3.62

10

0.85

9.35

11.02

0.04

0.28

0.09

0.03

0.12

0.94

0.35

8.88

0.000.02

0.33

2.27

4.18

11

0.57

22.09

38.55

1.25

0.99

0.05

0.14

0.24

5.06

2.83

2.15

0.020.01

0.20

1.67

2.56

12

5.93

372.13

62.79

0.04

1.61

0.06

0.26

0.03

2.07

4.76

1.30

0.00-0.17

-4.91

4.25

8.94

13

2.73

129.14

47.37

0.02

1.21

0.13

0.05

0.01

0.69

0.41

15.00

0.00-0.03

-1.71

6.75

23.98

14

1.18

28.04

23.68

0.02

0.61

0.10

0.02

0.03

0.55

0.23

19.62

0.000.00

-0.14

5.04

19.75

16

1.05

61.17

58.38

0.02

1.49

0.08

0.02

0.01

0.76

0.20

34.77

0.000.00

-0.03

7.18

28.12

17

1.22

44.18

36.35

0.02

0.93

0.21

0.02

0.02

0.62

0.11

60.03

0.000.00

-0.19

7.73

22.76

Media 7-17

1.63

74.00

35.64

0.17

0.91

0.14

0.08

0.08

1.46

1.06

17.08

0.010.07

0.45

1.95

0.40

Media 1-17

1.18

47.07

26.66

0.45

0.68

0.15

0.07

0.14

1.61

0.77

13.08

0.020.12

0.43

0.83

0.16

�Anejo 1. Datos hidroquímicos

414

�Anejo 1. Datos hidroquímicos

Especies

3

Zn SO4
CrO42Cr2O72H4SiO4
98.0

98.0

Ni2+
100.0
Zn2+
ZnHCO

AlSO4
Cu2+
CuOH2
CuSO4

+

Mn SO4
Al3+
Al(OH)4
Al(OH)2

3

Ca2+
89.0
CaSO4
Mg2+
90.0
MgSO4
99.5
Cl100
SO4278.0
MgSO4 20.0
HCO3- 94.0
CO2
Fe2+
48.0
FeHCO3 30.0
FeSO4
Fe(OH)2
+
82.0
Fe(OH)3
Mn2+
29.0
MnHCO 61.0

Aguas
no
contaminadas
del
acuífero
aluvial puntos (l
–6)

98.0
99.4

99.3

407

Agua intersticial Agua subterránea Aguas
residuo ACL
Ultramáficas
superficiales
puntos (25-26)
puntos (19-20)

97.0

57.0
41.0
52.0
46.0
95.0
100
53.0
44.0
99.8
99.0
85.0
12.0
62.0
47.0
96.0

59.0
39.0
54.0
44.0
96.0
100
58.0
38.0
84.0
99.8
100
84.0
15.0
79.0
21
83.0
16.0

87.0
12.0
85.0
14.0
99.0
100
58.0
41.0
70.0
30.0
77.0
12.0
11.0
72.0
28.0
74.0
26.0

50.0
17.0
33.0
49.0
27.0
51.0
48.0

52.0
15.0
31.0
32.0
66.0

100.0 100.0
70.0 73.0
13.0 17.0
10.0

75.0 50.0
12.0 48.0
10.0

100.0

87.0

96.0

82.0 98.0
100.0 100.0

56.0
38.0
100.0

78.0
15.0

76.0 82.0
11.0 14.0
11.0

99.0
100.0

41.0
17.0
33.0

66.0

11.0
23.0

51.0
15.0
34.0

100.0

100.0

50.0
13.0
30.0

Aguas
Agua
contaminad intersticial
as puntos residuo SAL
(12-17)

Tabla A1.12. Resultados de la simulación con el Programa FREEQCI. Especies acuosas en
que se encuentran los principales elementos detectados en las aguas superficiales y
subterráneas (valores medios en % del elemento en la especie de acuerdo al modelo
geoquímico).
Elemeto

Ca2+
Mg2+
Na+
ClS(6)
C(4)
Fe2+
Fe3+
Mn2+

Al3+

Cu2+
Co2+
Ni2+
Zn2+

Cr6+
Si

�Anejo 1. Datos hidroquímicos

1975

1986

Subterránea
Superficiales

Subterránea
Superficiales

Subterránea
Superficiales

7
34

7
34

7
34

6.3
7.2

9.2
10.3
0.010
0.010

0.011 0.020
0.010 0.020

107.0 0.010 0.100
10.7 0.010 0.040

0.020
0.023

0.600
0.046

2.600
0.060

0.070
0.050

0.110
0.090

0.200
0.120

INRH, (1965)
INRH, (1965)

INRH, (1985)
INRH, (1985)

INRH, (1986)
INRH, (1986)

408

Tabla A1.12. Concentración media en mg/L de los principales contaminantes de las aguas
subterráneas del acuífero aluvial y superficiales del río Moa, de acuerdo a diferentes trabajos.
Punto SO4
Año
Aguas
Ni Cr(VI) Mn
Fetotal Referencia
7
Este trabajo
1996
Subterránea
570.0 0.04 0.053 4.100 2.300
34
Este trabajo
Superficiales
66.1 3.51 0.040 2.100 0.070

1963

Tabla A1.13. Evolución del contenido de sulfatos y la conductividad en el pozo 7 del acuífero aluvial
(datos del INRH)
Punto
Año
SO (mg/L)
CE(mS)
4
Pozo 7
1975
7.1
177.1
Pozo 7
1978
20.2
287.4
Pozo 7
1982
80.3
323.2
Pozo 7
1983
98.1
384.1
Pozo 7
1984
110.0
448.1
Pozo 7
1985
93.5
500.3
Pozo 7
1987
160.1
480.4
Pozo 7
1988
151.2
540.2
Pozo 7
1990
138.7
508.6
Pozo 7
1991
145.8
513.5
Pozo 7
1992
158.2
528.6
Pozo 7
1994
179.1
544.7
Pozo 7
1995
201.1
593.9
Pozo 7
1996
257.2
741.1

�Anejo 1. Datos hidroquímicos
Tabla. A1.14. Principales parámetros de la normativa internacional de agua potable de la O.M.S y
norma cubana de agua potable.

409

Sustancias químicas que afectan a la potabilidad del agua
Organización Mundial de la Salud (OMS) 1971
Norma cubana (NC, 1985, 1995)
Sustancias
Concentración
Concentración
Concentración
Concentración
máxima aceptable
máxima
máxima
máxima
permitida
aceptable
permitida
Sólidos totales
500
1000
500
1000
Color (escala del platino Cobalto)
5
50
5
50
Turbidez (en mg/L de SiO2)
5
25
Gusto
No detectable
No detectable
No detectable
No detectable
PH
7-8.5
6.5-9.2
7-8.5
Calcio (mg/L)
75
200
200
Magnesio(mg/L)
50
150
50
150
30
30
30
30
Si SO4&gt;250 mg/L
125
125
125
125
Si SO4&lt;250 mg/L
Sulfato(mg/L)
200
400
400
H2S
0.05
0.05
Cloro (mg/L)
200
600
250
600
Hierro (mg/L)
0.3
1
0.3
1
Manganeso (mg/L)
0.1
0.5
0.1
0.5
Cobre (mg/L)
0.05z
1.5
1
Zinc (mg/L)
5
15
5
15
Níquel (mg/L)
0.05
Sustancias químicas que pueden afectar la salud
Sustancias
Fluor
0.5
1.5
1
Nitrato
45
100
45
Sustancias tóxicas
Sustancias
Plomo(mg/L)
0.1
&lt;0.1
&lt;0.1
Selenio (mg/L)
0.01
0.01
Arsénico (mg/L)
0.05
&lt;0.05
&lt;0.05
Cromo hexavalente (mg/L)
0.05
0.05
Cianuro
0.2
0.2
Cadmio (mg/L)
0.01
0.005
Bario (mg/L)
1
0.03
Mercurio (mg/L)
0.01
0.01
Plata (mg/L)
0.05
0.05
Indicadores químicos de polución
Indicador
Demanda química de oxígeno (DQO)
10
10
10
10
Demanda bioquímica de oxigeno(DBO)
6
6
6
6
Nitrógeno total (excluido el NO3)
1
1
1
1
NH3
0.5
0.5
0.5
0.5
Carbono (extracto de cloroformo)
0.5
0.5
0.5
0.5
Grasas
1
1
1
1

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

419

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción
A2.1. Introducción
La mayor parte de la contaminación por metales de las aguas superficiales y
subterráneas del área de estudio está motivada por la actividad minero-metalúrgica, pero
al parecer existen otras fuentes de aporte de metales al medio hídrico. Con el objetivo de
establecer las diferentes fuentes que dan lugar a la presencia de los contaminantes
metálicos en el agua se realizaron ensayos Batch con muestras representativas de los
diferentes materiales geológicos del área de estudio y de los residuos metalúrgicos
sólidos de la industria del níquel almacenados en las presas sobre las terrazas aluviales
del río Moa.
A2.2. Ensayos Batch
Con el objetivo de conocer la capacidad de los diferentes materiales geológicos y los
residuos sólidos de transferir sales al medio acuoso se realizaron ensayos Batch con
diferentes relaciones agua roca (Tabla A2.1 y A2.2), controlando el pH inicial y el pH
final (Tabla A2.3). La masa de cada elemento lixiviada se calculó por diferencia con la
concentración total de este en la muestra sólida inicial y la concentración medida en la
solución acuosa.
Como resultado de los ensayos Batch se obtuvo que la mayoría de las muestras de
material geológico del territorio y los residuos metalúrgicos presentaban la capacidad de
transferir al medio en presencia de agua, diferentes proporciones de sales solubles, entre
las que se encuentran proporciones importantes de metales (Figura A2.1). Se puede
apreciar que la masa de metal liberada para la relación sólido/líquido de 1:5 es muy
pequeña en todos los casos, incrementándose en la misma medida que se incrementa la
proporción de agua.
En el caso de los residuos mineros se observó que son los que presentan los mayores
valores de liberación de metal al medio acuoso, siendo el residuo del proceso
metalúrgico de lixiviación ácida (SAL, pH=4.1) el que libera mayor masa de metal
(Tabla A2.2 y Figura A2.1).

�420

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

Tabla A2.1. Concentración de los metales en los residuos, el corte laterítico y una muestra del
aluvial (g/kg).
Elementos
SAL
ACL
ZLS
ZLI
ZS
AL
Cu
0.86
0.12
0.02
0.06
0.03
0.01
Cr
24.79
19.72
0.17
21.07
27.91
0.39
Co
1.31
1.15
0.05
0.59
0.21
0.01
Ni
7.23
6.47
4.51
9.85
2.59
4.51
Fe
430.00
450.00
530.00
453.00
190.00
421.00
Mn
18.00
19.00
16.00
18.00
8.00
11.00
Zn
0.67
0.45
0.03
0.33
0.26
0.03
Sr
18.00
16.00
22.00
14.00
6.00
0.20
SAL: residuo del proceso de lixiviación ácida, ACL: residuo del proceso de lixiviación carbonato amoniacal, ZLS:
zona limonítica superior, ZLI: zona limonítica inferior, ZS: zona saprolítica, Al: aluvial

Tabla A2.2. Masa de metales lixiviada en los ensayos de Batch (expresada en % en peso con
respecto a la masa total del metal en el residuo).
SAL

Cu
Cr
Co
Ni
Fe
Mn
Zn
Sr

1:5
0.08
0.00
0.11
0.04
0.00
0.32
0.10
0.00

1:20
0.48
0.00
0.86
0.23
0.00
2.17
1.75
0.02

ACL

1:250
8.52
0.02
1.30
0.52
0.01
2.04
7.41
0.94

1:5
0.17
0.00
0.00
0.00
0.00
0.02
0.09
0.00

1:20
0.84
0.00
0.07
0.04
0.00
0.07
0.49
0.01

ZLS

1:250
28.08
0.01
0.35
0.37
0.00
0.36
4.27
0.55

1:20
10.39
0.26
0.60
0.03
0.00
0.01
3.87
0.00

ZLI

1:250
45.00
3.14
8.88
0.41
0.00
0.10
6.20
0.04

1:20
3.73
0.00
0.02
0.01
0.00
0.00
0.47
0.00

ZS

1:250
49.82
0.03
0.69
0.19
0.01
0.06
8.06
0.51

1:20
5.71
0.00
0.12
0.06
0.00
0.01
0.55
0.02

1:250
42.3
0.01
1.31
0.89
0.01
0.14
6.10
1.20.

SAL: residuo del proceso de lixiviación ácida, ACL: residuo del proceso de lixiviación carbonato
amoniacal, ZLS: zona limonítica superior, ZLI: zona limonítica inferior, ZS: zona saprolítica.

El pH inicial de las muestras al parecer juega un importante papel en la masa de metal
lixiviada, siendo mayor en el residuo SAL que presenta un pH ácido. En el ensayo de
Batch se aprecia que el pH de las diferentes soluciones se incrementa pasadas 24 horas
de agitación (Tabla A2.3).
Tabla A2.3. Valores del pH inicial y final durante los ensayos Batch.
SAL
Ratio
1:5 1:20 1:250 1:5
pH
4.52 4.61 4.52 7.2
inicial
pH
4.72 7.02 6.85 7.65
final

ACL
1:20
7.80

ZLS
ZLI
ZS
AL
1:5 1:20 1:250 1:250 1:5 1:20 1:250 1:5 1:20 1:250 1:5 1:20 1:250
7.8 7.86 7.90 7.72 5.39 5.37 5.31 5.79 5.73 5.85 7.10 7.16 7.10

7.52 7.86 7.39

7.63

7.60 7.58 7.64

7.60 7.32 7.48

7.55 7.80 7.39

7.60

SAL: residuo del proceso de lixiviación ácida, ACL: residuo del proceso de lixiviación carbonato
amoniacal, ZLS: zona limonítica superior, ZLI: zona limonítica inferior, ZS: zona saprolítica, Al: aluvial

Durante el análisis de las soluciones resultantes del ensayo Batch se controlaron otros
metales (vanadio, titanio, aluminio, bario, plomo, el mercurio, el arsénico y el cadmio. ,
que no fueron detectados con el equipo empleado en el análisis.

�421

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción
80
Mn 1:250
Mn 1:20
Mn 1:5

60
40
20

Masa lixiviada (mg/kg)

Masa lixiviada (mg/kg)

80

ZLI

4

ZS

Fe 1:5
40
20

Cr 1:250
Cr 1:20

3

SAL ACL ZLS

AL

Cr 1:5

2
1

ZLI

ZS

AL

4

Masa lixiviada (mg/kg)

SAL ACL ZLS

Masa lixiviada (mg/kg)

Fe 1:20

0

0

Co 1:250
Co 1.20

3

Co 1:5
2
1
0

0
ZLI

12

ZS

Ni 1:250
Ni 1:20
Ni 1:5

8

SAL ACL ZLS

AL

4

ZLI

12
Masa lixiviada (mg/kg)

SAL ACL ZLS

Masa lixiviada (mg/kg)

Fe 1:250
60

ZS

AL

Zn 1:250
Zn 1:20
Zn 1:5

9
6
3
0

0
SAL ACL ZLS

ZLI

ZS

AL

SAL ACL ZLS

ZLI

ZS

AL

Figura A2.1. Masa lixiviada en los ensayos de Batch a diferentes relaciones agua residuo. SAL:
residuo del proceso de lixiviación ácida, ACL: residuo del proceso de lixiviación carbonato
amoniacal, ZLS: zona limonítica superior, ZLI: zona limonítica inferior, ZS: zona saprolítica,
AL: aluvial.

A2.3. Secuencia de extracción (SE)
Considerando que los residuos minero-metalúrgicos son los que representan las
principales fuentes contaminantes de las aguas superficiales y de las aguas subterráneas
del acuífero aluvial y viendo los resultados de los ensayos Batch anteriormente descritos
se realizó una secuencia de extracción (SE) o especiación de los dos residuos con el
objetivo de conocer las posibles formas o especies en que se encuentran. Determinar los
mecanismos de adsorción y formas en que se encuentran los metales partir de las fases
en que se desarrolla el lixiviado. Los resultados de las SE nos brindan una información

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

422

aproximada que nos permite estimar las posibles formas en que pueden ser movilizados
los diferentes elementos contaminantes.
La metodología desarrollada es una adaptación de la de Ma y Urem (1995) para suelos
con pH ácido, descrita en el Capítulo 3 de esta memoria. La concentración total de cada
elemento en cada uno de los pasos o fases de la secuencia de extracción se detalla en la
Tabla A2.4 y A2.5. La masa de cada elemento extraído en cada paso se calculó por
diferencia con la concentración total de este en el residuo. El análisis estadístico muestra
que la desviación es inferior al 10% para los elementos que su masa es superior al
0.001% en peso respecto al total, con la excepción del bario. Los resultados de la
secuencia de extracción muestran que las mayores concentraciones de los diferentes
elementos analizados se encuentran asociados a los óxidos e hidróxidos, con la
excepción del bario. Estos resultados son obvios si consideramos que la composición de
estos residuos son fundamentalmente óxidos e hidróxidos de Fe y Al. A continuación
detallaremos los resultados de la secuencia de extracción paso por paso.
Paso 1: Fracción soluble en agua.
La fracción de sales solubles en agua, normalmente está asociada a los minerales de
sulfato. La solución extractante empleada en este caso es agua destilada a pH=5.5, se
emplea este pH porque es el establecidos para realizar los test a los residuos y además es
el pH de equilibrio del agua de lluvia. El residuo ácido (SAL) es el que presenta la
mayor capacidad de transferir metales al medio acuoso, mientras que el residuo ACL
transfiere muy pocas sales al medio acuoso. Los resultados muestran como el pH del
residuo al parecer es el factor que controla la movilidad de los diferentes metales
analizados, siendo mayor en el residuo SAL, que presenta un pH inferior al de la
solución extractante. En el residuo ACL, que presenta mayor pH, más porcentaje de
partículas tamaño arcilla y mayor contenido de materia orgánica, se observa que la
transferencia al medio acuoso es más limitada. El conocimiento de la fracción de
metales que es potencialmente transferible al medio acuoso por disolución es de
extraordinaria importancia pues en el caso de Moa las condiciones climáticas
(precipitaciones anuales de más de 2000 mm) favorecen el proceso de disolución de los
solutos al ponerse en contacto con las aguas meteóricas y su transporte e infiltración
hasta las aguas subterráneas (Tabla A2.4 y A2.5).

�423

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

Paso 2. Fracción adsorbida
Los metales producidos por la actividad antropogénica normalmente están adsorbidos
de diferentes formas en la superficie de las partículas de la matriz del medio poroso, en
las cavidades y poros de las partículas o formando complejos en su superficie (Sposito,
1984; Sparks, 1995). La solución extractante empleada en este paso es NaEDTA 1% en
NH4Oac 1M con pH 8.3. Se ha comprobado que el residuo ACL presenta una mayor
proporción de metales adsorbidos que el residuo SAL. En este paso la masa total de
metales es mucho mayor que la masa fácilmente soluble en agua. La extracción de los
metales en orden decreciente en el residuo SAL es Al&gt;&gt;Fe&gt;Mn&gt;Ni&gt;Zn»Co&gt;Cr
&gt;Ba&gt;Ti&gt;V,

mientras

que

en

el

residuo

ACL

es

diferente

Fe&gt;Mn&gt;Al

&gt;Ni&gt;&gt;Co&gt;&gt;&gt;Ba»Zn&gt;V&gt;Ti (Tabla A2.4, A2.5 y A2.6).
Paso 3. Fracción fácilmente reducible asociada al manganeso
En este paso se emplea una solución de hidroquinona al 0.2% en NH4Oac 1M con
pH=7, capaz de reducir el Mn. La fracción fácilmente reducible es muy pequeña (menos
del 2.2% del peso total) en todos los metales. En esta fase la masa total de metal
liberada es inferior a la fracción adsorbida y mayor que la fracción fácilmente soluble en
agua. La masa de metales extraída en el residuo SAL en orden decreciente es
Al&gt;Fe&gt;Mn&gt;Co&gt;Cr&gt;Ni&gt;V y en el residuo ACL es Fe&gt;Mn&gt;Ni&gt;Al&gt;Co&gt; Cr&gt;Ba (Tabla
A2.4 y A2.5).
Paso 4. Fracción asociada a los carbonatos
En esta fracción se encuentran los metales asociados a los carbonatos de calcio y
magnesio. Se emplea en este caso una solución de acetato sódico 0.5M a pH=4.74. A
pesar de la existencia de carbonato en el residuo ACL se detecta la presencia de una
pequeña fracción de metales asociados a esta fase (Tabla A2.4 y A2.5). En el caso del
residuo SAL no existen carbonatos para las condiciones de pH que presenta.

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

424

Paso 5. Fracción asociada a la materia orgánica (OM).
En este paso se trata de separar los metales asociados a la materia orgánica eliminándola
(Thomas, (1975), para ello se aplica agua oxigenada a pH=4.74, añadiendo al cabo de
una hora acetato sódico con una concentración de 0.5M a pH=4.74. En esta fase se
aprecia que la masa de metales asociada a la fracción orgánica es mucho mayor en el
residuo ACL que en el residuo SAL, lo cual es de esperar debido a su diferencia en el
contenido de materia orgánica. La masa total de metal liberada en ACL es de 868 mg/kg
mientras que en el residuo SAL es casi 4 veces menor (228 mg/kg). Las concentraciones
de metales más significativas asociadas a la materia orgánica son el Co, Ni, Cr y Mn y
las menos importantes el Zn, V y AL (Tabla A2.4, A2.5 y A2.6).
Paso 6. Fracción asociada a los óxidos e hidróxidos de Fe y Al
La adsorción de metales en los óxidos e hidróxidos de los diferentes metales depende
del pH, con rangos que varían según el tipo de metal estudiado. De acuerdo al pH de la
solución aplicada el proceso predominante puede ser la adsorción o la desorción
(Sposito, 1984; Sparks, 1995). En nuestro ensayo se ha aplicado una solución
extractante de (NH4)2C2O4 0.175M con H2C2O4 0.1M con ratio 1:1, a pH=3.25. En el
residuo ACL, para la solución acuosa aplicada de pH=3.5, se obtienen las mayores
concentraciones de metal asociado a los óxidos e hidróxidos de Fe y Al lo que
demuestra que estos metales están fuertemente fijados a la matriz de las partículas
sólidas, por lo que la movilidad de la mayor parte de los metales asociados a los
residuos es muy limitada (Tabla A2.4 y A2.5).
Paso 7. Fracción residual
Se realiza la digestión total de la muestra sólida resultante de los anteriores pasos, para
ello se aplica un ataque escalonado de ácidos fuertes (HF, HNO3 y HCLO4) con ratios
de 1:10. Los resultados de la digestión total muestran que los residuos están
principalmente formados por Fe en más del 40% y en segundo lugar se encuentra el Al
con una concentración superior al 4.5%. La masa total de todos los metales asociada a la
estructura mineral es superior al 74% en cada uno de los elementos analizados en el
residuo ACL, con la excepción del bario y en el residuo SAL es superior al 85%, con la

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

425

excepción del bario. A continuación detallaremos la distribución de los diferentes
metales con énfasis en los que han sido detectados en las aguas superficiales y
subterráneas del municipio de Moa (Tabla A2.4, A2.5 y A2.6).
Níquel: La masa de Ni del residuo SAL que es transferida a la solución acuosa en el
primer paso de la SE es un orden de magnitud mayor que la del residuo ACL. Esta
diferencia es debida a la diferencia de pH. Sucede lo contrario en el segundo paso donde
la fracción de Ni adsorbida en el residuo ACL es más de un orden de magnitud que la
del residuo SAL, aspecto que puede estar condicionado por el pH y el hecho de que el
residuo ACL presenta una granulometría algo más fina. En el tercer paso se aprecia que
la masa de Ni asociado al Mn fácilmente reducible en el residuo ACL es más de dos
órdenes de magnitud que la existente en el residuo SAL, aspecto que consideramos está
motivado por la diferencia de pH. En el cuarto paso se puede apreciar que el Ni
asociado a los carbonatos en el residuo ACL es aproximadamente el 2.9% de la
concentración total de este elemento en el residuo. En el quinto paso se aprecia que la
masa de Ni asociada a la materia orgánica es prácticamente un orden de magnitud
mayor en el residuo ACL con relación al residuo SAL, esta diferencia se debe a que en
el proceso metalúrgico que origina el residuo ACL utiliza petróleo en el proceso de
reducción de la fase mineral. En el sexto paso se aprecia que la masa principal del
níquel extractable está asociado a la fracción de óxidos e hidróxidos de Fe por lo que su
movilidad es muy limitada y solamente puede ocurrir ante soluciones muy ácida
(pH&lt;3). En el paso 7 se puede apreciar que en ambos casos más del 86% de la masa
total de Ni está asociada a la estructura mineral y que solamente es posible liberarlo con
un ataque con ácidos fuertes. Considerando la masa de Ni que puede ser liberada por
estos residuos se puede plantear que el que mayor riesgo se presenta en el residuo SAL
debido a su pH (Tabla A2.4 y A2.5).
Cromo: la masa de Cr transferible a la solución acuosa en el primer paso es muy
pequeña en el caso del residuo SAL 0.06 mg/kg, mientras que en el residuo ACL es
nula. La fracción de Cr adsorbida en el residuo ACL es tres veces mayor que en el
residuo SAL. La fracción de Cr asociada al Mn fácilmente reducible es casi un orden de
magnitud mayor en el residuo ACL en comparación con el residuo SAL. En el caso de
los carbonatos la masa de Cr relacionada en el residuo ACL es pequeña (1.5 mg/kg). La
masa de cromo asociada a la materia orgánica es un orden de magnitud superior en el

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

426

residuo SAL en comparación con el residuo ACL. En el caso del residuo SAL la masa
asociada a los óxidos e hidróxidos de Fe y AL es algo menos de la mitad que la extraída
en el residuo ACL. El contenido de Cr asociado a la fracción residual es tres veces
mayor en el residuo ACL en comparación con el residuo SAL (Tabla A2.4 y A2.5).
Manganeso: la fracción de Mn que es transferida al medio acuoso (paso 1) en el residuo
SAL es un orden de magnitud superior que la transferida por el residuo ACL, esta
diferencia es debida al pH del residuo. La masa de Mn adsorbida en el residuo ACL es
un orden de magnitud mayor que la adsorbida en el residuo SAL, la diferencia se debe
al pH del medio, pues a pH ácidos la adsorción del Mn disminuye y viceversa. La masa
de Mn fácilmente reducible es 6 veces mayor en el residuo ACL en comparación con la
del residuo SAL. La fracción de Mn en el residuo ACL es importante 433 mg/kg. La
masa de manganeso asociado a la materia orgánica en el residuo ACL es un orden de
magnitud superior a la del residuo SAL, esta diferencia es debido a la presencia de
alifáticos en el residuo ACL como resultado del petróleo añadido en el proceso
metalúrgico. La masa de Mn en el residuo asociada a los óxidos e hidróxidos de Fe y Al
en el residuo ACL es similar en cantidad a la masa asociada a la materia orgánica,
mientras que en el residuo SAL es prácticamente el doble de la asociada a la materia
orgánica. La concentración de manganeso en la fracción residual es 1.4 veces mayor en
el residuo ACL en comparación con la del residuo SAL (Tabla A2.4 y A2.5).
Hierro: la fracción de Fe transferida al medio acuoso es dos veces mayor en el residuo
SAL, esta diferencia se debe al pH y es probable que parte de este Fe se encuentre en
estado amorfo, aunque comparado con la concentración total de Fe en los residuos se
puede considerar prácticamente insignificante la masa liberada. El Fe adsorbido es un
orden de magnitud mayor en el residuo ACL en comparación con el residuo SAL. La
masa de Fe asociada al Mn fácilmente reducible es 9 veces mayor en el residuo ACL
que en el residuo SAL. La fracción de Fe asociada a los carbonatos en el residuo ACL
es de 312 mg/kg. La masa asociada a la materia orgánica es prácticamente un orden de
magnitud mayor en el residuo ACL en comparación con el residuo SAL, aunque es
mucho menor que la masa asociada al Mn. La fracción de Fe asociada a los óxidos de
Fe y Al es un orden de magnitud mayor en el residuo ACL en comparación con la masa
del residuo SAL. El Fe asociado a la fracción residual en ambos residuos supera el 43%
del peso total (Tabla A2.4 y A2.5).

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

427

Cobalto: la fracción de Co que pasa al medio acuoso es un orden de magnitud mayor en
el residuo SAL en comparación con el residuo ACL. La masa de Co adsorbida es 20
veces mayor en el residuo ACL en comparación con el residuo SAL. La masa de Co
asociada al Mn fácilmente reducible es 7 veces mayor en el residuo ACL en
comparación con el residuo SAL. En el caso de los carbonatos la masa de Co adsorbida
es de 40 mg/kg en el residuo ACL. La masa de Co asociada a la materia orgánica es 7
veces mayor en el residuo ACL. En el caso de los óxidos de Fe y Al es casi 2 veces
mayor en el residuo ACL. La masa total de Co en el residuo ACL es tres veces mayor
que en el residuo SAL. En el caso del residuo SAL se puede señalar que la
concentración de Co es muy similar en los 6 primeros pasos de la secuencia de
extracción con un rango entre 1.45 y 3.81 (Tabla A2.4, A2.5 y A2.6).
Durante el análisis de las soluciones resultantes de la secuencia de extracción se
controlaron otros metales como el Zn, V, Ti, AL y el bario los cuales se relacionan en la
Tabla A2.4 y A2.5. Además se analizó el plomo, el mercurio, el arsénico y el cadmio
pero en ningún caso se detecto concentración en las soluciones obtenidas en cada uno de
los pasos de la SE.
La SE nos brinda varios resultados y dentro de ellos uno de los más importantes es
conocer la masa de metales que esta biodisponible en los residuos, con el objetivo de
poder disponer de una estimación de las concentraciones que pueden pasar al medio
ambiente. La masa biodisponible se corresponde con la suma de los dos primeros pasos
de la SE. En este estudio hemos podido constatar que la masa de los principales
contaminantes en el caso del Cr es de 0.2 mg/kg en el residuo ACL, mientras que en el
residuo SAL es tres veces mayor (0.67 mg/kg) (Tabla A2.4, A2.5 y A2.6)..
En el Ni la masa biodisponible del residuo ACL es 796 mg/kg, prácticamente tres
ordenes de magnitud mayor que en el residuo SAL (5.48 mg/kg). Sin embargo en este
caso para el residuo ACL esta masa se mueve poco debido a las condiciones de pH casi
neutras del medio. En el caso del Co la masa es prácticamente un orden de magnitud
mayor en el residuo ACL en comparación con la masa del residuo SAL. El otro
elemento que podría tener interés desde el punto de vista medioambiental es el Zn, pero
la masa disponible en los dos casos es pequeña (Tabla A2.4, A2.5 y A2.6).

�428

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción
1000000

Residuo SAL

100000

Concentración (mg/kg)

10000
1000
100
10
1
Masa total
Masa extracctable
Masa biodisponible

0.1
0.01
Co

Zn

V

Ni

Cr(total)

Ti

Mn

Al

Fe

Ba

1000000

Residuo ACL

100000

Concentración (mg/kg)

10000
1000
100
10
1
Masa total
Masa extractable
Masa biodisponible

0.1
0.01
Co

Zn

V

Ni

Cr(total)

Ti

Mn

Al

Fe

Ba

Metales

Figura A2.2. Comparación de la concentración total de 10 metales en cuanto a su concentración
total, la extractable y la biodisponible.

�Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

429

��419

Fase
Soluble en agua
Desviación estándar
% del total

Adsorbida
Desviación estándar
% del total

Asociado al Mn reducible
Desviación estándar
% del total

Asociado carbonato
Desviación estándar
% del total

Asociado a la materia orgánica
Desviación estándar
% del total

Asociado a óxidos de Fe y Al
Desviación estándar
% del total

Residual
Desviación estándar
% del total

Suma todas las fases
Extractable
Biodisponible

Pasos
1

2

3

4

5

6

7

Total

297.89
16.89
3.59

281.00
11.00
85.67
±9.23

3.81
0.40
1.16

3.23
0.88
0.98

2.32
0.47
0.71

2.14
0.15
0.65

Co
1.45
0.44
0.40

127.46
4.06
2.91

123.40
6.10
89.43
±7.64

n.d.
n.d.
n.d.

0.01
0.00
0.00

n.d.
n.d.
n.d.

2.41
0.80
1.75

Zn
0.50
0.06
0.36

237.02
19.92
0.08

217.10
9.70
82.87
±9.24

19.4
0.90
7.40

0.27
0.47
0.10

0.04
0.07
0.01

0.08
0.19
0.03

V
n.d.
n.d.
n.d.

1620.30
24.20
5.48

1596.10
95.40
98.62
±0.17

14.24
0.91
0.81

1.92
2.78
0.11

0.1
1.36
0.01

2.79
2.53
0.16

Ni
3.05
0.15
0.17

5166.54
61.74
0.67

5104.80
353.00
96.92
±1.91

42.37
3.24
0.80

15.72
1.76
0.30

0.44
0.22
0.01

0.61
0.30
0.01

Cr(total)
0.06
0.01
0.00

5490.46
10.46
0.16

5480.00
141.3
96.58
±3.24

10.20
0.77
0.18

n.d.
n.d.
n.d.

n.d.
n.d.
n.d.

0.15
0.01
0.00

Ti
0.01
0.01
0.00

1471.60
70.50
2.98

176.76
5.30
0.36

263.79
49.06
0.53

898.13
234.91
1.82

Al
12.04
0.25
0.02

1229.73
136.14
0.28

2.71
1.62
0.00

37.27
8.19
0.01

55.47
14.91
0.01

Fe
1.57
0.51
0.00

0.02
0.03
0.06

0.04
0.04
0.15

n.d.
n.d.
n.d.

0.44
0.23
1.55

Ba
18.50
8.14
65.37

4050.47
243.47
94.58

49362.6
2981.0
910.17

435798.7
1424.89
56.04

23.42
20.02
18.94

3807.00 46381.60 434373.80
3.40
214.50 2661.80 18434.00
7.35
91.45
94.03
99.67
12.01
±2.70
±0.06
±0.01 ±17.26

44.27
2.47
1.06

27.49
2.63
0.66

22.35
4.05
0.54

36.76
8.27
0.88

Mn
57.82
1.80
1.39

497368.20

2835.64

228.16

326.22

996.48

Total
94.00

Tabla A2.4. Concentración de los diferentes metales y la fracción extractable de cada uno de los elementos en el residuo SAL (concentración en mg/kg,
n.d. no detectado).

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

�420

Fase
Soluble en agua
Desviación estándar
% del total

Adsorbido
Desviación estándar
% del total

asociado al Mn reducible
Desviación estándar
% del total

Asociado carbonato
Desviación estándar
% del total

Asociado a la materia orgánica
Desviación estándar
% del total

Fe and Al oxides
Desviación estándar
% del total

Residual
Desviación estándar
% del total

Suma todas las fases
Extractable
Biodisponible

Pasos
1

2

3

4

5

6

7

Total

3.72
1.31
0.82

0.59
0.50
0.13

0.45
0.39
0.10

n.d.
n.d.
n.d.

3.21
1.39
0.70

Zn
0.23
0.13
0.05

5.79
0.34
2.28

n.d.
n.d.
n.d.

0.30
0.17
0.12

n.d.
n.d.
n.d.

0.12
0.06
0.05

V
0.01
0.00
0.00

1010.44 420.00 230.52
183.44
8.20
6.22
40.20
3.44
0.13

827.00 411.80 224.30
40.30 10.90
8.60
79.44 90.30 88.31
±2.93
±7.9 ±9.24

61.71
6.49
5.93

24.97
2.82
2.40

41.91
2.85
4.03

14.65
2.84
1.41

40.16
3.95
3.86

Co
0.04
0.01
0.00

5476.97
119.67
796.97

4680.00
108.90
77.90
±8.74

324.81
41.31
5.41

134.24
12.23
2.32

176.41
8.25
2.94

41.84
6.90
0.70

119.45
12.91
1.99

Ni
0.22
0.02
0.00

16993.60
86.27
0.20

16907.30
1198.90
98.33
±1.17

79.45
9.60
0.46

3.14
0.24
0.02

1.74
1.51
0.01

1.74
1.51
0.01

0.20
0.11
0.00

Cr(total)
n.d.
n.d.
n.d.

5334.5
207.3
74.28
±3.66

341.13
18.78
4.75

335.13
26.00
4.67

433.07
24.17
6.03

153.91
29.61
2.14

320.87
27.43
4.47

Mn
3.55
0.72
0.05

574.60 6922.16
1.60 1587.66
0.04 131.56

573.00
24.20
95.34
±4.39

1.56
0.43
0.26

n.d.
n.d.
n.d.

n.d.
n.d.
n.d.

n.d.
n.d.
n.d.

0.04
0.07
0.01

Ti
n.d.
n.d.
n.d.

19259.33
935.48
3.92

114.84
9.70
0.02

312.86
11.19
0.06

206.76
33.99
0.04

653.53
78.11
0.13

Fe
0.76
1.10
0.00

46995.30 481338.00
1973.68 20548.00
131.56
654.30

45021.6 460790.40
1852.8
1621.20
93.86
93.68
±2.02
±2.15

1413.33
115.22
2.95

253.33
19.03
0.53

157.41
13.68
0.33

18.05
1.36
0.04

131.53
14.83
0.27

Al
0.03
0.09
0.00

39.89
29.83
22.44

10.06
3.00
23.53
±14.17

1.23
0.17
2.74

1.99
0.35
4.43

3.98
0.41
8.84

0.19
0.07
0.43

3.44
0.30
7.64

Ba
19.00
5.14
42.22

534779.96

21492.12

868.26

1128.13

437.14

1272.34

Total
23.54

Tabla A2.5. Concentración de los diferentes metales y la fracción extractable de cada uno de los elementos en el residuo ACL (concentración en mg/kg,
n.d. no detectado).

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

�Table A2.6. Concentración de los diferentes elementos en orden decreciente de la masa extraída en cada una de las fases de acuerdo a su concentración total.
SAL
ACL
Metales
Metales pesados
Fase
Metales
Metales pesados
Mn&gt;&gt;Ba&gt;Al&gt;Fe&gt;Ti
Ni&gt;Co&gt;Zn&gt;Cr
Fracción soluble en agua
Ba&gt;&gt;Mn&gt;Fe&gt; Al
Zn≈Ni&gt;Co
Al&gt;&gt;Fe&gt;Mn&gt;Ba&gt;Ti
Adsorbido
Fe&gt;Mn&gt;Al&gt;Ba&gt;Ti
Ni&gt;&gt;Co&gt;Zn&gt;V
Ni&gt;Zn≈Co&gt;Cr&gt;V
Al&gt;Fe&gt;Mn
Co&gt;Cr&gt;Ni&gt;V
Asociado al manganeso fácilmente Fe&gt;Mn&gt;Al&gt;Ba
Ni&gt;Co&gt;Cr
reducible
Asociado a los carbonatos
Mn&gt;Fe&gt;Al&gt;Ba&gt;Ti
Ni&gt;Co&gt;Cr&gt;Zn
Al&gt;Mn&gt;Fe&gt;Ba
Cr&gt;Co&gt;Ni&gt;V&gt;Zn
Materia orgánica
Mn&gt;Al&gt;Fe&gt;Ba
Ni&gt;Co&gt;Cr&gt;Zn
Fe&gt;Al&gt;Mn&gt;Ti&gt;Ba
Cr&gt;V&gt;Ni&gt;Co
Óxidos de Fe y Al
Fe&gt;Al&gt;&gt;Mn&gt;Ti&gt;Ba
Ni&gt;&gt;Cr&gt;Co&gt;V&gt;Zn
Fe&gt;Al&gt;Ti&gt;Mn&gt;Ba
Cr&gt;Ni&gt;Co&gt;V&gt;Zn
Residual
Fe&gt;Al&gt;Mn&gt;Ti&gt; Ba
Cr&gt;Ni&gt;Co&gt;Zn&gt;V
Fe&gt;Al&gt;Ti&gt;Mn&gt;Ba
Cr&gt;Ni&gt;Co&gt;V&gt;Zn
En el residuo inicial
Fe&gt;Al&gt;Mn&gt;Ti&gt; Ba
Cr&gt;Ni&gt;Co&gt;Zn &gt;V

Anejo 2. Ensayos Batch y secuencia de extracción

421

�433

Anejo 3. Isotermas de adsorción

Anejo 3. Isotermas de adsorción
Las isotermas de adsorción describen la relación de actividad o equilibrio entre un soluto
cualquiera en la solución y el adsorbente (matriz del medio poroso) a unas condiciones
fisicoquímicas determinadas. De acuerdo con la forma de la curva de adsorción se puede

Concentración relativa C/Co

definir a simple vista las posibilidades de que ocurra el proceso de adsorción (Figura A3.1).

Concentración en la solución

Figura A3.1. Representación de los tipos generales de isotermas de adsorción (Marzal, 1992).

El proceso de adsorción de los solutos orgánicos e inorgánicos se describe mediante 4 tipos o
clases fundamentales de isotermas y diferentes subgrupos (Figura A3.2, Giles et al., 1960;
Sposito, 1984, 1994; Sparks, 1995, Jenne, 1998). Esta clasificación de las isotermas de
adsorción en 4 grupos fundamentales se basa en la forma inicial de la pendiente de las
mismas, mientras que los distintos subgrupos se basan en las posibles formas de la parte
superior de la curva (meseta) que describe la isoterma de cada soluto. En la Figura A3.2, se
recogen los principales formas de las isotermas que se han reportado en la literatura. En
nuestro caso nos centraremos en las que son mas comunes en el caso de los metales pesados
que son las que nos interesan para el trabajo que realizamos. De acuerdo con Sparks, (1995
pag. 106), las isotermas más características para los metales son las cuatros primeras. Mayor
información sobre los diferentes subgrupos puede verse en Giles et al., (1960).
- Isotermas de Tipo C: Las isotermas de tipo C, no son mas que las isotermas lineales, donde
se mantienen en equilibrio la masa del soluto en la solución acuosa y la masa de soluto
adsorbida en la matriz sólida, sin que se pueda especificar los mecanismos de adsorción entre
el soluto y el adsorbente (Sparks, 1995). La existencia de una isoterma lineal es indicativo de
que los sitios de adsorción permanecen constante, ósea que a medida que sé adsorbe el soluto

�Anejo 3. Isotermas de adsorción

434

más sitios de adsorción se van creando. Esta isoterma es también indicativo de que el soluto
puede entrar a regiones inaccesibles para el solvente. Giles et al., (1960), plantea que el soluto
entra mas fácil a la matriz sólida que el solvente. Según este autor normalmente este tipo de
isoterma se mantiene constante hasta un determinado valor de concentración en que la curva
cambia bruscamente de pendiente y adquiere en su parte superior una meseta completamente
horizontal (Figura A3.2). Existen determinadas condiciones en el medio poroso que favorecen
la existencia de isotermas de tipo C: a) existencia de moléculas muy flexibles en el medio
poroso debido a diferentes grados de cristalización de los minerales que lo forman (presencia
de minerales amorfos, materia orgánica, etc.); b) mayor afinidad del soluto con el sustrato que
con el solvente; c) gran poder de penetración del soluto en la matriz debido a sus
características fisicoquímicas y d) la existencia de determinadas condiciones en la estructura
cristalina de los sólido que permitan su adsorción.
- Isoterma tipo L: los solutos con este tipo de isotermas son indicativos de una gran afinidad
entre el soluto y el adsorbente para bajas concentraciones, lo cual va decreciendo en la medida
que aumenta la concentración. Estas isotermas se caracterizan por una disminución de la
pendiente en la medida que se incrementa la concentración, debido a una disminución de los
sitios de adsorción y termina convirtiéndose en una meseta plana al adsorbente ser cubierto
completamente. El valor de la masa adsorbida para esta meseta se le considera como la
máxima masa de un soluto que puede adsorber este medio poroso. En este caso se obtiene que
Cw/Co =1, o sea saturación de los sitios de adsorción (Figura A3.2). Estas isotermas en
compuestos orgánicos se ha comprobado que las moléculas se disponen de forma plana en la
superficie de las partículas sólidas y que ocasionalmente pueden estar en formas verticales
(Giles et al., 1960).
- Isoterma tipo h: son un caso particular de las isotermas tipo L. Este tipo de isoterma es
indicativo de una alta afinidad entre el soluto y el adsorbente. Para bajas concentraciones la
masa de soluto en la solución es completa e instantáneamente adsorbida. La parte inicial de la
curva que describe esta isoterma es inicialmente completamente vertical (Giles et al., 1960).
En este caso la masa de soluto adsorbida por la matriz sólida es muy grande, normalmente se
necesita una gran concentración para poder saturar los sitios de adsorción. En algunos caso
puede tener lugar la formación de complejos y precipitación del soluto en forma de otros
minerales (Sparks, 1995) (Figura A3.2).

�Anejo 3. Isotermas de adsorción

435

Figura A3.2. Clasificación de las isotermas y representación de los diferentes subgrupos de isoterma
de adsorción (Giles et al, 1960)

- Isoterma tipo S: este tipo de isotermas es indicativo de que a bajas concentraciones del
soluto en la solución acuosa existe poca afinidad entre el soluto y el adsorbente. Esta afinidad
se incrementa en la medida que aumenta la concentración de soluto en la solución, hasta un
cierto valor de concentración donde se produce una saturación de los sitios de adsorción
(Figura A3.2). Este tipo de isoterma es característico para determinadas condiciones: a)
cuando las moléculas del soluto son monofuncional; b) la existencia de una atracción
intermolecular moderada, causando esto la formación de paquetes en forma regular en la
superficie del sólido que realiza la adsorción; c) encontrarse una situación de fuerte
competencia por los sitios de adsorción entre las moléculas del soluto y las del solvente u de
otra especie. Este tipo de curva es característico de compuestos orgánicos.

�437

Anejo 4. Calibraciones

Anejo 4. Calibraciones
Para el desarrollo de la investigación fue necesario poner a punto un gran número de sensores
cuyos resultados de la calibración se muestran a continuación.
En la calibración del TDR es necesario tener en cuenta el tamaño de la muestra y evitar que
durante la introducción de las patas del sensor en el suelo se produzca la separación o
acortamiento de la distancia entre ellas, para ellos es necesario utilizar el dispositivo que se
muestra en la Foto A4.1.

Foto A4.1. Instrumento para perforar la muestra de suelo.
1.8
1.6
1.4

Voltios

1.2
1
0.8
0.6
TDR1

0.4

v = 5,5539x - 0,4887
R2 = 0,9756

0.2

TDR2

TDR3
v = 5,8563x - 0,5681
R2 = 0,9907

v = 5,8186x - 0,5716
R2 = 0,9803

0
0

0.05

0.1

0.15

0.2
Humedad

Figura. A4.1. Calibración del TDR.

0.25

0.3

0.35

0.4

�438

Anejo 4. Calibraciones
35
30

Aaltura (mm)

25
20
15

y = 11.469x + 18.388
R 2 = 0.9997

10
5
0
-1.5

-1

-0.5

0

0.5

1

1.5

Mili voltios

Figura A4.2. Calibración del transductor de desplazamiento (LVDT).

Caudal (cm3)

2000
1500
1000

y = 3.2141x + 18.543
2
R = 0.9994

500
0
0

100

200

300

400

500

600

700

Tiempo (min)
Figura A4.3. Calibración de la electroválvula.
90000
80000
70000

Curva de carga
y = 3E+06x - 10791
R2 = 1

Peso (g)

60000

de -descarga
y =Curva
3E+06x
10751
2
R =1

50000
40000
30000
20000
10000
0
0

0.005

0.01

0.015

0.02

Milivoltios

Figura A4.4. Calibración de la célula de carga.

0.025

0.03

0.035

�439

Anejo 4. Calibraciones

55

Tempe (oC)

50

Termometro 1

45
40
35
y = 93.719x + 3.1164
R2 = 0.9998

30
25
20
0

0.1

0.2

0.3

0.4

0.5

0.6

Mili Voltios
55

Tempe (oC)

50

Termometro 2

45
40
35
y = 100.64x - 1.5033
R2 = 0.9994

30
25
20
0

0.1

0.2

0.3

0.4

0.5

0.6

Mili Voltios
55

Tempe (oC)

50

Termometro 3

45
40
35
y = 94.696x + 2.3428
R2 = 0.9998

30
25
20
0

0.1

0.2

0.3
Mili Voltios

Figura A4.5. Calibración de los termómetros.

0.4

0.5

0.

�440

Anejo 4. Calibraciones
24.00
23.50

Vaisala 1

Temperatura oC

23.00
22.50
y = 15.71x - 38.805
R2 = 0.9997

22.00
21.50
21.00
20.50
3.75

3.80

3.85

3.90

3.95

4.00

Mili Voltios
24.00
23.50

Vaisala 2

Temperatura oC

23.00
22.50
22.00
y = 15.851x - 39.373
R2 = 0.9998

21.50
21.00
20.50
3.80

3.85

3.90

3.95

4.00

Mili Voltios
23.80
23.60

y = 15.441x - 37.78
R2 = 0.9997

Vaisala 3

Temperatura oC

23.40
23.20
23.00
22.80
22.60
22.40
22.20
3.88

3.90

3.92

3.94

3.96

Mili Voltios

Figura A4.6. Calibración de los termómetros de los higrómetros.

3.98

4.00

�441

Anejo 4. Calibraciones

Humedad relativa (%)

100
Vaisala 1 valor teórico
Valor real

80

y = 10.009x - 0.0104
R2 = 1

60
40
y = 10.313x - 1.2728
2
R = 0.9996

20
0
0

2

4

6

8

10

Milivoltios

Humedad relativa (%)

100
Vaisala 2 valor teórico

80

Valor real

y = 9.9956x + 0.0348
R2 = 1

60
40

y = 10.105x - 0.2897
R2 = 1

20
0
0

2

4

6

8

10

Milivoltios

Humedad relativa (%)

100

Vaisala 3 valor teórico
Valor real

80
60

y = 10.015x - 0.0687
R2 = 1

40
y = 10.181x + 0.4183
R2 = 0.9999

20
0
0

2

4

6
Milivoltios

Figura A4.7. Calibración humedad relativa higrómetros marca “Vaisala”

8

10

�442

Anejo 4. Calibraciones
20
y = 2.4812x + 11.505
2
R = 0.9952
18

16

y = 1.6769x + 13.27
R2 = 0.9913

Sp-5
SP-3

14

Sp-2
Sp-1
Sp-6

mVolt

12

y = 3.0829x + 8.0909
R2 = 0.9925

10

y = 3.3865x + 6.3968
R2 = 0.9978

8
y = 3.1411x + 0.4945
2
R = 0.9984
6

4

2

0
0

0.5

1

1.5

2

Succión (Mpa)

Figura A4.8. Calibración psicrómetros con cápsula de cerámica.

2.5

3

3.5

�Listado de símbolos

443

Listado de símbolos

θ
φi
θin
θm
ρ
ρh
ρs
ρd
ρw
β
∇

∇C

∇h
λ
γ
γs
γn

ϕ
η
σ
σ´
Τ
ν
ρdo
ωo
ωr

µ1,t
µ2,t
µ3,t
µs1
µs2
εv
A
Ag
Ap
As
C
CC
Cf
Cim
Cm
Co
Cs
Cw

contenido volumétrico de agua
término fuente sumidero ecuación de flujo.
contenido volumétrico de agua en la región inmóvil (modelo de dos sitios).
contenido volumétrico de agua en la región móvil.
densidad
densidad húmeda
densidad de las partículas
densidad seca
densidad del agua.
fracción de soluto en la que ocurre la adsorción instantánea en el modelo de dos sitios o
fracción de agua móvil en el modelo de dos regiones.
nivel del agua.
variación de concentración.
variación de nivel.
parámetro del modelo de Van Genuchten.
peso específico.
peso específico de las partículas sólidas.
peso específico natural.
porosidad.
factor de degradación por actividad cinética (sitio 1) en los modelos de dos sitios.
tensión.
tensión efectiva.
tiempo en modelos de dos sitios.
velocidad del flujo.
densidad seca inicial.
humedad inicial.
límite de retracción.
momento de pico
varianza
sesgo
relación (ratio) de la pérdida de masa de soluto modelos de dos sitios (sitio 1 adsorción
instantánea).
relación (ratio) de la pérdida de masa de soluto modelos de dos sitios (sitio dos
adsorción cinética).
deformación volumétrica final.
área.
área de grietas.
ancho del pulso.
área superficial de partículas.
concentración en la solución.
índice de compresión ensayos edométricos.
concentración final.
concentración en la fase inmóvil modelo de dos sitios.
concentración en la fase móvil modelo de dos sitios.
concentración inicial.
índice de hinchamiento ensayos edométricos.
concentración en el agua.

�Listado de símbolos

Cw1
Cwi
Cw2
D
α
Dm
E
F
fc
fs
H
h
i
k
Kd
Kf
KL
Km
knosat
ksat
L
M
n
P
Po
q
Q
R
R2
Rm
s
Sa
Sb
Sd
Se
Se
Sins
Sm
Smax
Sr
Sret
St
Sv
T
to
T
T
v
vin
vm

444

concentración en el agua en el sitio uno (adsorción instantánea) modelo de dos
sitios.
concentración inicial en el agua procesos de desorción
concentración en el agua en el sitio dos (adsorción cinética) modelo de dos
sitios.
dispersión molecular.
dispersividad.
dispersión molecular en la fase móvil modelo de dos sitios.
módulo de deformación ensayos de compresión simple.
fracción de soluto para la que ocurre la adsorción instantánea
fracción de soluto en la solución según el modelo de Karickhoff (1980)
fracción de soluto en el sólido según el modelo de Karickhoff (1980)
altura.
altura de los estratos, capas de residuos.
gradiente hidráulico.
permeabilidad.
coeficiente de reparto.
coeficiente de Freundlich (representa el coeficiente de reparto).
coeficiente de reparto de la isoterma de adsorción linealizada.
kilómetros.
permeabilidad no saturada.
permeabilidad saturada.
longitud.
unidades de masa (mg, g, kg).
exponente de la ecuación de Freundlich.
número de Peclet.
valor de entrada de aire de la curva de retención modelo de Van Genuchten.
caudal específico.
caudal.
factor de retardo.
coeficiente de correlación
factor de retardo instantáneo (modelo de dos sitios).
succión.
masa adsorbida.
superficie específica por unidad de volumen.
masa desadsorbida.
adsorción efectiva.
superficie específica.
adsorción instantánea.
superficie específica por unidad de masa.
adsorción máxima
grado de saturación.
masa retenida
adsorción en función del tiempo.
superficie específica por unidad de volumen de partículas.
tiempo.
tiempo de inyección de soluto.
transmisividad.
tiempo modelo de dos sitios o dos regiones
velocidad.
velocidad en la región inmóvil.
velocidad en la región móvil.

�Listado de símbolos

V
Vg
Vp
Vpd
Vpin
Vs
Vw
w
w
wl
wl
wr
Ws
Ww
Fa

volumen.
volumen de grietas.
volumen de poros.
volumen de poros inyectados sin soluto proceso de desorción ensayos de flujo.
volumen de poros inyectado con soluto proceso de adsorción ensayos de flujo.
volumen de sólidos.
volumen de agua.
humedad.
número de Damkholer.
límite líquido.
límite plástico.
límite de retracción.
peso de los sólidos.
peso de agua.
coeficiente de adsorción según el modelo de Karickhoff (1980)

Abreviaturas empleadas en la memoria
ACL
Al
Ca
CIC
Cl
Cr
DBQ
DQO
ec.
EPA
Fe
H
HCO3
icb
IP
Mg
Mn
MO
N
Na
Ni
OD
OMS
SAL
TSD

residuo del proceso de lixiviación carbonato amoniacal.
aluminio.
calcio
capacidad de intercambio catiónico.
cloro
cromo.
demanda bioquímica de oxígeno
demanda química de oxígeno
ecuación.
agencia estadounidense de protección ambiental.
hierro.
hidrógeno.
bicarbonatos
índice de cambio de base
índice de plasticidad.
magnesio.
manganeso
materia orgánica.
número de muestras.
sodio
níquel.
oxígeno disuelto
Organización mundial de la salud.
residuo del proceso de lixiviación ácida.
total de sólidos disueltos

445

�Listado de símbolos

Sistema de unidades
cm
KPa
L
m
Meq
µ
min
mm
MPa
s

centímetro
Kilo Pascal
litros
metro
miliequivalentes
micras
minutos
milímetros
Mega Pascal
segundos

446

�447

Listado de figuras

Listado de Figuras
Figura I.1. Diagrama de flujo con la metodología de trabajo.

7

Figura 1.1. Ubicación geográfica de la isla de Cuba y el municipio de Moa.
Figura 1.2. Ubicación del Municipio minero de Moa en la provinvia de Holguín.
Figura 1.3. Principales instalaciones que conforman la infraestructura del distrito minero de
Moa
Figura 1.4. Mapa de altitudes del municipio minero de Moa.
Figura 1.5. Representación de los valores máximos, mínimos y medios de la temperatura, la
evaporación y la humedad relativa mensual en el período de observación de
1973-1995. Estación climatológica El Sitio, S. De Tánamo
Figura 1.6. Valores medios mensuales de precipitación en tres pluviómetros y evaporación
en la estación climatológica El Sitio (S. De Tánamo)
Figura 1.7. Ubicación de la faja ofiolítica Mayarí-Baracoa
Figura 1.8. Esquema geológico del Municipio de Moa.
Figura 1.9. Columna litológica de uno de los pozos del acuífero aluvial del Río Moa.
Formación Río Macío
Figura 1.10. Columna litológica y composición química de los materiales de un pozo
perforado en la Formación Punta Gorda
Figura 1.11. Columna geológica sintética de los macizos de rocas ofiolíticas de MoaBaracoa, donde se pueden observar los principales tipos litológicos de rocas
existentes
Figura 1.12. Epicentros de seísmos registrados en la región oriental de la Isla de Cuba y
áreas aledañas 1979-1994, con profundidad del epicentro h≤30 km.
Figura 1.13. Perfil del corte del yacimiento laterítico Moa. Distribución de los principales
elementos químicos en el corte de acuerdo con la profundidad

11
12

Figura 2.1. Tipos de presas de almacenamiento de residuos, de acuerdo a la forma de
construcción del cierre. A) Línea central, B) Aguas abajo, C) Línea central
desplazada y D) Aguas arriba.
Figura 2.2. Esquema de los elementos que integran una presa de residuos. Parte superior el
dique y parte inferior el vaso
Figura 2.3. Formas de verter los residuos minero-metalúrgicos. I) bajo de agua y II) al
medio ambiente. A)Húmedos, B) Secos y C) Lodos o Colas
Figura 2.4. Esquema de la descarga de lodos mineros en una balsa de residuos. (Modificado
de Vick, 1996).
Figura 2.5A. Representación de las curvas granulométricas de estériles procedentes de
diferentes tipos de minas
Figura 2.5B.A) Rangos de granulometría en los que pueden desarrollarse los procesos de
licuefacción. B) Rango para residuos mineros que por el tamaño de sus partículas
se clasifican como limos
Figura 2.5C. Variación del nivel freático que provoca la construcción de una escombrera
sobre un acuífero libre.
Figura 2.6. Casos más frecuentes de minas a cielo abierto donde se produce la intersección
o alteración del nivel freático. A) Recarga del acuífero desde el hueco minero, B)
Flujo a través del hueco minero y C) Flujo hacia el hueco minero.
Figura 2.8. Se muestra las pendientes para la que ocurre la mayor erosión por el agua y el
viento en los taludes de las presas de residuos y estériles.

12
13
15
16
17
18
19
20
22
24
28

44
46
48
48
53
55
63
65
72

Figura 3.1. Representación de los puntos de muestreo de las aguas superficiales,
78
subterráneas, residuales y manantiales
Figura 3.2. Representación de los puntos de muestreo del área del acuífero aluvial estudiada
y de tres puntos de aguas superficiales en el río Moa

�448

Listado de figuras

y de tres puntos de aguas superficiales en el río Moa
Figura 3.3. Localización de los puntos de muestreo de residuos sólidos en las presas de
residuo de los dos procesos metalúrgicos
Figura 3.4. Bandejas de PVC ranuradas en la base para el estudio de la retracción en el
residuo. Parte superior sección. Parte inferior en planta.
Figura 3.5. Sección del contenedor utilizado en los ensayos de retracción del residuo para
diferentes condiciones de humedad relativa.
Figura 3.6. Equipo para la determinación de la resistencia a la tracción del suelo
Figura 3.7. Sección de la columna usada en los ensayos de flujo y transporte
Figura 3.8. Esquema de la columna. I) Desarrollo del cilindro que muestra la ubicación de
cada uno de los censores. II) Sistema de adquisición de datos y III)
representación de la columna en 3-D
Figura 3.9. Vista en pantalla de la salida gráfica y digital de los diferentes sensores. El color
indica el parámetro que se esta midiendo.

79

Figura 4.1. Representación esquemática de los modelos de dos sitios (Brusseau and Rao,
1989).
Figura 4.2. Influencia del valor de R en la curva de llegada del soluto. Condiciones de
equilibrio local. Isoterma de adsorción lineal.
Figura 4.3. Influencia del valor de D en la curva de llegada del soluto. Simulación en
condiciones de equilibrio local. Isoterma de adsorción lineal.
Figura 4.4. Influencia del valor de v en la curva de llegada del soluto. Este caso es un
ensayo con equilibrio local. La velocidad (v) en cm/h.
Figura 4.5. Influencia del valor de w en la curva de llegada del soluto, para diferentes
condiciones de no equilibrio. Velocidad de 1 cm/h.
Figura 4.6. Influencia del valor de β en la curva de llegada del soluto. Velocidad 1 cm/h y
concentración constante para todos los casos.
Figura 4.7. Influencia de la concentración sobre la curva de llegada del soluto.

117

Figura 5.1. Red hidrográfica del municipio de Moa.
Figura 5.2. Puntos de muestreo (Noviembre de 1996). Aguas superficiales y residuales de
los procesos metalúrgicos.
Figura 5.3. Diagramas de Stiff modificados. Aguas superficiales de los río Moa, Yagrumaje
y Cabañas y de dos manantiales (puntos 22 y 25) en las rocas ultramáficas
Figura 5.4. Concentración de los diferentes metales en las aguas superficiales y dos
manantiales de los existentes en las rocas ultramáficas.
Figura 5.5. Evolución de la contaminación en las aguas superficiales del río Moa
Figura 5.6A. Materiales geológicos constituyentes del sistema acuífero y situación de los
puntos agua (INRH, 1983).
Figura 5.6B. Esquema de las unidades acuíferas de un sector del municipio de Moa
Figura 5.7. Mapa piezométrico de un sector del Municipio de Moa (INRH, 1983).
Figura 5.8. Oscilaciones piezométricas para el año 1987 en el acuífero de las rocas
ultramáficas. Pozo 86 en ultrabasitas y pozo 63 laterítas
Figura 5.9. Mapa geológico con la ubicación de la terraza aluvial del río Moa y perfil
geológico (INRH, 1983).
Figura 5.10. Superficie piezométrica del acuífero aluvial. A) Noviembre de 1983 (INRH).
B) Noviembre de 1996.
Figura 5.11. Evolución piezométrica durante el año 1978 (INRH, 1983) del pozo 7 acuífero
aluvial
Figura 5.12. Relación entre la variación de los niveles piezométricos y la distribución de las
precipitaciones en el área de estudio en 1987. A) Precipitaciones en los tres
pluviómetros del área de estudio (INRH, 1987). B) Niveles piezométricos en las
ultramáficas y laterítas (Trutie, 1988).
Figura 5.13. Representación esquemática del balance hidrológico en el acuífero aluvial
considerando un año medio

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148

150
151

�449

Listado de figuras

Figura 5.14. Variación del pH y la alcalinidad en el área del acuífero aluvial estudiada en
función de la distancia a la presa del residuo SAL.
Figura 5.15. Relación entre la conductividad y el total de sólidos disueltos (TSD) en el
acuífero aluvial.
Figura 5.16. Concentración de los elementos mayoritarios en el agua del acuífero aluvial en
función de la distancia a la presa de residuos del proceso de lixiviación ácida.
Figura 5.17. Diagramas de Stiff modificados para las aguas del acuífero de las rocas
ultramáficas
Figura 5.18. Diagramas de Stiff modificados para las aguas del acuífero aluvial y tres
puntos de las aguas superficiales del río Moa
Figura 5.19A. Variación de la concentración de los principales contaminantes en el acuífero
aluvial (Ni, Fe, Mn, Cr).
Figura 5.19B. Normalización de la distribución de los contaminantes metálicos en el
acuífero aluvial.
Figura 5.20. Relación entre la concentración de sulfato y de manganeso en el acuífero
aluvial.
Figura 5.21. Relación entre los diferentes contaminantes del agua subterránea del acuífero
aluvial.
Figura 5.22. Evolución de la concentración media de los principales contaminantes en el
pozo 7, acuífero aluvial (datos del INRH).
Figura 5.23A. Representación de la evolución de la contaminación de sulfatos y la
conductividad en el pozo 7 (punto 7) acuífero aluvial
Figura 23A.BResultados de los ensayos Batch.
Figura 5.24. Diagramas de Piper.
Figura 5.25. Representación gráfica del porcentaje de agua de la presa de residuos
mezclada con el agua del acuífero aluvial.
Figura 5.26. Simulación de la composición química de las aguas del acuífero aluvial y las
presas de residuo. Se supone que la composición en sales del punto 13, es el
resultado de la mezcla del agua intersticial del residuo con el agua del punto 5 en
el acuífero aluvial.
Figura 5.27. Índice de saturación vs total de sólidos en las aguas subterráneas.
Figura 6.1. Ubicación de las presas de cola en el municipio minero de Moa en Nicaro.
Figura 6.2. Curvas granulométricas de los residuos de la industria cubana del níquel.
Figura 6.3. Curva edométrica representada en coordenadas semilogarítmicas (saturado y
colapso).
Figura 6.4A. Resultados del ensayo de compresión simple en función de la humedad.
Figura 6.4B. Resultados del ensayo de compresión simple. A) Módulo de deformación, B)
Resistencia a la compresión en función del grado de saturación
Figura 6.5. Curvas de resistencia a la tracción con diferentes grados de saturación. A)
Método Brasileño y tracción directa.
Figura 6.6. A) Relación entre la tensión normal y la tensión de corte. B) Curva de tensión
vs desplazamiento de corte directo en muestras remoldeadas para diferentes
presiones normales del residuo ACL.
Figura 6.7. Ensayos triaxiales. A) p´vs q y B) presión de poros vs deformación axial.
Figura 6.8. Triaxiales cíclicos. A) Relación entre el número de ciclos necesario para llegar a
la primera licuefacción y la amplitud de la razón de tensión cíclica. B) Relación
entre la presión de poros y la deformación axial.
Figura 6.9. Curva de retención obtenida por la técnica psicrométrica y el edómetro de
succión controlada. A) Curva de secado y humedecimiento para un mismo índice
de poros iniciales. B) Curva de retención en trayectoria de secado para diferentes
índices de poros iniciales
Figura 6.10. Cambio de volumen y de contenido de agua experimentado por el material
durante dos incrementos de succión en el ensayo edométrico con succión
controlada. A) 0.01-0.03 MPa. B) 0.4-0.6 MPa

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�450

Listado de figuras

Figura 6.11. Resultado del ensayo en el edómetro de succión controlada en el residuo ACL.
A) Cambio del índice de poros (variación de volumen) en función de la succión.
B) Variación del índice de poros en función de la humedad. C) Variación del
grado de saturación en función de la succión impuesta. D) Relación entre la
humedad y el grado de saturación.
Figura 6.12. A) Curva de retracción del residuo ACL. B) Fotografía de la muestra de
residuo.
Figura 6.13. Permeabilidad del residuo ACL. A) Saturada, B) No saturada, observese como
la permeabilidad no saturada se ajusta a la ecuación de Van Genuchten.
Figura 6.14. A) Relación entre el espesor de las muestras y la distancia entre fisuras. B)
Relación entre la humedad al formarse la grieta y la succión impuesta. C)
Relación entre el tiempo de agrietamiento y la succión. D) Relación entre la
succión y la retracción vertical.
Figura 6.15A. Representación de la distancia entre grietas y el espesor en datos de campo y
de laboratorio.
Figura 6.15B. Pérdida de agua por unidad de área para los tres espesores de muestra
estudiados
Figura 6.16. Esquema del equipo triaxial usado en los ensayos de permeabilidad y en los
ensayos triaxiales.
Figura 6.17. A) Relación de la permeabilidad saturada con la porosidad y B) Variación de
la permeabilidad con la presión de confinamiento
Figura 6.18. Mecanismo para explicar que el material agrietado tenga una permeabilidad
mayor que el medio poroso aunque se rellenen las grietas con el mismo material.
Figura 7.1A. Isoterma de adsorción de Mn(II) para diferentes tiempos de contacto sólidolíquido en los dos residuo
Figura 7.1B. Evolución de la concentración del agua en función del tiempo durante los
procesos de adsorción y desorción del Mn(II) en los dos residuos.
Figura 7.2. Isotermas de adsorción y desorción del Mn(II) en los dos residuos mineros.
Figura 7.3. Histéresis del proceso de adsorción/desorción del Mn(II) en los dos residuos
mineros
Figura 7.4A. Isoterma de adsorción del Ni(II) para diferentes tiempo de contacto sólidolíquido para los dos residuos
Figura 7.4B. Evolución de la concentración del agua en función del tiempo durante los
procesos de adsorción y desorción del Ni(II) en los dos residuos.
Figura 7.5. Isoterma de adsorción y desorción de Ni(II) en los dos residuos mineros. Se:
masa retenida después del proceso de desorción.
Figura 7.6. Histéresis del proceso de adsorción-desorción del Ni(II) en los dos residuos
mineros.
Figura 7.7. Isotermas de adsorción del Cr(VI) para diferentes tiempos para los dos residuos
ACL y SAL.
Figura 7.8. Evolución de la concentración del agua en función del tiempo durante los
procesos de adsorción y desorción del Cr(VI) en los dos residuos.
Figura 7.9. Isoterma de adsorción - desorción del Cr(VI) en los dos residuos mineros. Los 5
puntos de la isoterma de desorción se corresponden con los 5 puntos de la parte
superior de la isoterma de adsorción.
Figura 7.10. Histéresis del proceso de adsorción - desorción del Cr(VI) en los dos residuos
mineros. Donde Sa: masa total adsorbida y Se: adsorción efectiva
Figura 7.11. Comparación de la capacidad de adsorción de Ni(II) en los residuos y dos
suelos, valores en Tabla 7.8.
Figura 7.12. Comparación de la capacidad de adsorción de Cr(VI) en los residuos ACL y
otros minerales naturales, valores en Tabla 7.9.
Figura 7.13. Comparación de la capacidad de adsorción de Mn(II) en los residuos y en otros
suelos naturales.
Figura 7.14. Esquema donde los componentes del montaje de la columna de residuo y los

208
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�451

Listado de figuras

equipos usados en los ensayos de laboratorio.
Figura 7.15. Esquema de la columna usada en el laboratorio
Figura 7.16. Esquema de flujo de los principales pasos del ensayo de flujo y transporte en
columna.
Figura 7.17A. Curva de llegada del trazador PFBA. A) residuo ACL y B) residuo SAL
Figura 7.17B. Curva de llegada del trazador PFBA. A) residuo ACL y B) residuo SAL.
Figura 7.18. Curvas de llegada del Ni a través de la columna de los dos residuos para
diferentes velocidades de flujo
Figura 7.19. Curvas de llegada del Mn(II), a través de la columna de los dos residuos para
diferentes velocidades de flujo
Figura 7.20. Curvas de llegada del Cr(VI), a través de la columna de los dos residuos para
diferentes velocidades de flujo
Figura 7.21. Curva de llegada de un ensayo de flujo y transporte de una solución con los
tres metales a través de una columna del residuo ACL
Figura 7.22. Relación entre las concentraciones de metales en la solución acuosa durante
los ensayos de flujo con procesos de adsorción-desorción de los tres metales en
residuo ACL
Figura 7.23. Representación de un ensayo de flujo con dos solutos en la solución (Ni(II) y
Mn(II)) en una columna del residuo ACL
Figura 7.24. Espectro del microscopio electrónico. Parte superior, determinación en la
muestra de residuo ACL antes del ensayo de flujo y transporte con procesos de
adsorción-desorción. Parte inferior, después de desarrollado el ensayo con los
tres metales
Figura 7.25. Representación de la concentración media de Ni, Cr, Mn en los residuos antes
y después de realizado el ensayo de flujo y transporte de metales.
Figura 7.26. Esquema del dispositivo experimental empleado para la realización de los
ensayos de flujo y transporte en condiciones de presión atmosférica con proceso
de adsorción de metales en el residuo ACL y en zeolita.
Figura 7.27. Adsorción del Cr(VI) en el residuo ACL para diferentes pH y velocidad de
flujo de 4.7 cm/h. Se representa en la figura los resultados del ensayo Batch.
Figura 7.28. Adsorción del Ni(II) en el residuo ACL para dos pH y velocidad de flujo de
4.7 cm/h y a presión atmosférica.
Figura 7.29. Adsorción del Mn(II) en el residuo ACL para dos pH y velocidad de flujo de
4.7 cm/h.
Figura 7.30. Influencia de la concentración inicial Co del soluto, sobre el proceso de
adsorción del Cr(VI) y Mn(II) a un pH=8.5 y 4.5 respectivamente.
Figura 7.31. Representación de la curva de adsorción de los tres metales a pH=2.5. A)
Residuo ACL, B) Zeolita.
Figura 7.32. Comparación de la isoterma de adsorción de los metales en el residuo ACL y
la zeolita a pH=2.5.
Figura 7.33. Comparación de los resultados de dos ensayos de flujo y transporte de Ni en el
residuo ACL para dos pH ácidos

257
259

Figura 8.1. Representación de las isotermas de adsorción según la ecuación de Freundlich
Figura 8.2. Comparación de los resultados del ajuste de los ensayos de flujo y transporte de
PFBA en las columnas de residuos. A) Ensayos en el residuo ACL
Figura 8.3. Simulación de la curva de paso del NI(II) en los dos residuos mineros
Figura 8.4. Simulación de la curva de paso del Mn(II) en los dos residuos mineros
Figura 8.5. Simulación de la curva de paso del Cr(VI) en los dos residuos mineros

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313
315
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319

Figura 9.1. Ubicación de los sensores con relación a cada capa que forma la columna de
331
residuos.
Figura 9.2. Representación gráfica de la temperatura y humedad relativa en la superficie de
332
la muestra de residuos durante el montaje de la capa 2.
Figura 9.3. Medidas de la pérdida de peso por evaporación en función del tiempo en cada

�452

Listado de figuras

una de las capas de suelo colocadas en la columna.
Figura 9.4A. Pérdida de agua por unidad de área en la capa 2 de la columna de residuo y en
una bandeja de residuo en el laboratorio en condiciones de humedad relativa
similares, la temperatura 4 grados más baja y sin viento.
Figura 9.4B. Resultados de la retracción vertical durante el proceso de secado cada capa de
la columna de residuos residuo.
Figura 9.5. Variación de la densidad seca de la muestra en la columna de residuo con la
profundidad.
Figura 9.6. Disposición de las grietas en cada una de las capas que conforman la muestra de
residuo
Figura 9.7. Superposición de las capas por parejas donde se aprecian los puntos de contacto
entre las grietas de ambas capas
Figura 9.8. Esquema de la distribución exterior de las grietas en cada una de las capas de la
columna de residuo en que se ha realizado el ensayo de flujo y el de flujo y
transporte
Figura 9.9. Representación de los puntos de interconexión entre capas
Figura 9.10. Número de sectores de los planos de grietas donde se produce una intersección
entre dos capas consecutivas.
Figura 9.11. Incremento en peso de la columna de residuos durante el proceso de
saturación.
Figura 9.12. A) Evolución de la humedad en función del tiempo en tres puntos a diferentes
profundidades de la columna de residuo durante el ensayo de saturación
Figura 9.13. Evolución de la humedad relativa en dos puntos en profundidad de la columna
de residuos.
Figura 9.14. Evolución de la succión en función del tiempo en el interior de la columna
durante el proceso de saturación
Figura 9.15. Curva de retención del ciclo de mojado, elaborada con las medidas del
psicrómetro, tensiómetros y el TDR utilizados durante el proceso de saturación
de la columna de residuos.
Figura 9.16. Curva de retención del ciclo de mojado, elaborada con las medidas del
psicrómetro sobre muestras individuales y la obtenida en la columna durante la
saturación
Figura 9.17. Perfil de humedad en profundidad a diferentes intervalos de tiempo en la
columna de residuos durante el proceso de saturación.
Figura 9.18. Evolución de la temperatura en profundidad en la columna de residuos.
Figura 9.19. Consolidación del material de la columna durante la saturación.
Figura 9.20. Resultados del ensayo de permeabilidad realizado en la columna para flujo
estacionario y gradiente hidráulico constante.
Figura 9.21. Representación de los resultados de los diferentes ensayos de permeabilidad
realizados en la investigación.
Figura 9.22. Curva de llegada del PFBA en el ensayo de flujo y transporte realizado en la
columna de residuo con grietas de desecación y estratificación.
Figura 9.23. Representación del ensayo de trazador en el medio poroso homogéneo y de la
columna con presencia de flujo preferencial.
Figura 9.24. Curva de llegada del Ni en el ensayo de flujo realizado en la columna de
residuos con grietas de desecación y estratificación.
Figura 9.25. Curvas de llegada del ensayo de flujo y transporte de Ni por el medio poroso y
por la columna de residuo con grietas de desecación.
Figura 9.26. Masa adsorbida de Ni en tres puntos pertenecientes a diferentes capas de la
columna de residuo.
Figura 9.27. Concentración de Ni(II) en los diferentes puntos analizados con respecto a su
distancia a la grieta.
Figura 9.28. Resultados de la modelación de los ensayos de flujo y transporte con el
trazador PFBA. A) Columna con medio poroso homogéneo. B) Columna con
grietas de desecación y estratificación.

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333
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363

�Listado de figuras

Figura 9.29. Resultados de la modelación de los ensayos de flujo y transporte con Ni. A)
Columna con medio poroso homogéneo. B) Columna con grietas de desecación y
364
estratificación.
Figura 9.30. Resultados de la modelación de los ensayos de flujo y transporte con Ni.
365
Variando el parámetro β.

453

�455

Lista de tablas

Listado de tablas
16
Tabla 1.1A. Comportamiento anual de los vientos.
Tabla 1.1B. Composición mineralógica predominante por zona del corte laterítico (en % en
27
peso semicuantitativo a partir de los resultados de rayos X
Tabla 1.2. Composición de los principales elementos después del proceso de lixiviado y
lavado del mineral laterítico (% en peso de la masa).
Tabla 1.3. Volumen de residuos generados por las actividades metalúrgicas.
Tabla 1.4. Composición de los residuos líquidos (mg/L).
Tabla 1.5. Composición de los residuos sólidos que se depositan en las presas de colas (%
en peso).
Tabla 2.1. Principales minerales presentes en los residuos mineros.
Tabla 2.2. Características físicas de residuos minero-metalúrgicos almacenados en presas y
escombreras (tailing dam) valores medios indicativos.
Tabla 2.3. Relación de algunos ejemplos del impacto ambiental de las actividades minerometalúrgicas en diferentes condiciones geográficas.
Tabla 2.4. Ejemplo de falla de escombreras y presas de residuos en diferentes partes del
mundo.
Tabla 3.1. Relación de los puntos de muestreo de las aguas superficiales, subterráneas y
residuales.
Tabla 3.2. Los métodos de análisis para la determinación de los diferentes elementos
(Buurman et al., 1996).
Tabla 3.3. Procedimiento de extracción secuencial en 7 fases.
Tabla 3.4. Características iniciales de las muestras empleadas en los diferentes ensayos.
Tabal 3.5. Características de la columna empleada en el estudio de flujo y transporte de
solutos conservativos y no conservativos en el laboratorio.

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36
37
51
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Tabla 5.1. Principales características hidrogeológicas de los diferentes unidades acuíferas
149
presentes en el área de estudio.
Tabla 5.2. Especies acuosas en que se encuentran los principales elementos detectados en
179
las aguas superficiales y subterráneas
181
Tabla 5.3. Índice de saturación en las diferentes especies minerales.
Tabla 6.1. Principales características de las presas de estériles.
Tabla 6.2. Composición mineralógica de los residuos.
Tabla 6.3. Principales características del agua intersticial de las dos presas de residuos
representativas de los dos procesos metalúrgicos
Tabla 6.4. Principales componentes de los residuos
Tabla 6.5. Hopanos identificados.
Tabla 6.6. Esteranos y Diasteranos identificados.
Tabla 6.7. En la izquierda los HAPs, presentes en la muestra ACL (pirometalúrgica). En la
derecha aparecen señalados los que se encuentran en la lista de elementos
peligrosos de la EPA.
Tabla 6.8. Propiedades físicas de los residuos.
Tabla 6.9. Parámetros de los ensayos edométricos.
Tabla 6.10. Valores de Po y λ obtenidos del ajuste de las curvas de retención.
Tabla 6.11. Principales resultados del ensayo de retracción en bandejas.

187
188
189
190
190
191
192
196
197
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214

227
Tabla 7.1. Media de las principales propiedades físico - químicas de los residuos.
228
Tabla 7.2. Características de los metales usados en el ensayo de flujo y transporte.
Tabla 7.3. Relación de las concentraciones de soluto en la solución acuosa para la que se
231
realizó la isoterma de adsorción.

�456

Lista de tablas

Tabla 7.4. (no existe)
Tabla 7.5. Valores de pH inicial y final de los ensayos de adsorción y desorción en función
del tiempo (minutos) para el Ni (II), Cr(VI) y Mn(II).
Tabla 7.6. Valores de pH para los que la carga de las partículas sólidas es igual a cero
Tabla 7.7A. Valores de Kf y n calculado para los dos residuos a partir de las isotermas de
adsorción.
Tabla 7.7B. Valores de Kf y n calculado para los dos residuos a partir de las isotermas de
desorción.
Tabla 7.8. Características de los suelos con que se comparan los residuos en la adsorción
del Ni(II).
Tabla 7.9. Características de los suelos con que se comparan los residuos en la adsorción
del Cr(VI).
Tabla 7.10. Características de los suelos con que se comparan los residuos en la adsorción
del Mn(II).
Tabla 7.11. Características de la columna de residuo utilizada en los diferentes
experimentos de transporte de solutos en medio poroso
Tabla 7.12A. Análisis de los momentos curvas de paso del trazador PFBA
Tabla 7.12B. Análisis de la curvas de paso del trazador PFBA normalizada
Tabla 7.13. Características del ensayo de flujo y transporte de Ni(II) con procesos de
adsorción-desorción en los dos residuos
Tabla 7.14. Características del ensayo de flujo y transporte de Mn(II) con procesos de
adsorción-desorción en los dos residuos
Tabla 7.15. Características del ensayo de flujo y transporte de Cr(VI) con procesos de
adsorción-desorción en los dos residuos
Tabla 7.16A. Características del ensayo de flujo y transporte de los tres metales con
procesos de adsorción - desorción en el residuo ACL
Tabla 7.16B. Comparación de la adsorción de los metales (Ni, Cr y Mn) por separado y
juntos en un ensayo de flujo y transporte a una misma velocidad
Tabla 7.16C. Características del ensayo de flujo y transporte de Ni y Mn con procesos de
adsorción - desorción en el residuo ACL
Tabla 7.16D. Comparación de la adsorción de los metales Ni y Mn por separado y juntos en
un ensayo de flujo y transporte a una misma velocidad
Tabla 7.17. Resultados de la composición de las muestras de residuo de acuerdo con los
análisis semicuantitativos del microscopio electrónico antes y después de
realizado el ensayo de flujo y transporte con adsorción y desorción
Tabla 7.18. Características de la columna de vidrio empleada en cada uno de los ensayos de
flujo con los diferentes metales.
Tabla 7.19. Principales resultados de los ensayos de flujo y transporte en columnas con
diferentes pH y presión atmosférica
Tabla 7.20. Principales resultados de los ensayos de flujo en columnas con proceso de
adsorción de metal a diferentes concentraciones iniciales en la solución (Co) y pH
constante.
Tabla 7.20. Principales resultados de los ensayos de flujo en columnas con los tres metales
a una misma velocidad de flujo, pH de la solución y concentración (Cw).
Tabla 8.1. Valores de Kf, n, KL y R.
Tabla 8.2 Características de las columnas usadas en los ensayos de flujo con el PFBA
Tabla 8.3. Tabla resumen de los parámetros utilizados para el ajuste de las curvas de
llegada de los ensayo de flujo y transporte de los tres metales en las columnas de
residuo ACL y SAL.
Tabla 9.1. No existe.
Tabla 9.2. Principales características finales de la capas de residuo que conforman la
columna.
Tabla 9.3. Valores de Po y λ obtenidos del ajuste de la curva de retención.

243
244
247
248
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289
293
311
312
320
335
347

�457

Lista de tablas

Tabla 9.4. Análisis de la curva de paso del trazador PFBA.
Tabla 9.5. Análisis de la curva de llegad del Ni.
Tabla 9.6. Masa de Ni(II) adsorbida en cada una de las capas que conforman la muestra de
residuo respecto a la distancia del punto de muestreo a la zona de fisuras
Tabla 9.7. Datos del ensayo con la fluoresceína sódica.

355
356
359
360

�459

Listado de fotos

Listado de fotos
Foto 1.1. Afloramiento de las rocas ultrabásicas muy agrietadas. Carretera Moa-Sagua
Foto 1.2.Grietas y planos de falla en las rocas ultramáficas.
Foto 1.3. Grietas de una de los muros de la presa 2 de la Figura 1.3, producidas por el
seísmo de 1995.
Foto 1.4. Zonas del corte laterítico (yacimiento, Moa).
Foto 1.5. Vista de la mina a cielo abierto de uno de los yacimientos de níquel en
explotación, se observa la inundación por agua en la parte baja.
Foto 1.6. Erosión en cárcava en una escombrera.
Foto 1.7. Vertido de los residuos del proceso ACL.
Foto 2.1. Vertido de residuos metalúrgicos en una de las presas de la industria cubana del
níquel.
Foto 2.2. Imagen obtenida mediante el microscopio electrónico de una muestra de residuo
de una de las presas del residuo del proceso de lixiviación carbonato amoniacal
(ACL). Moa (Cuba),
Foto 2.3. Precipitados de óxidos e hidróxidos de hierro en las orillas del río Moa, Cuba.
Foto 2.4. Intersección del nivel freático en una mina de níquel a cielo abierto. Moa, Cuba.
Foto 2.5. Emanaciones gaseosas de una planta metalúrgica procesadora de Ni y Co. Moa,
Cuba
Foto 2.6. Erosión del dique de una presa de residuos, debido al desbordamiento de esta por
el agua.
Foto 3.1. Bandeja usada en los ensayos de retracción.
Foto 3.2. Contenedor donde se realizaron los ensayos de retracción y agrietamiento por
desecación.
Foto 3.3. Equipo de tracción utilizado en los ensayos de resistencia a la tracción directa.
Foto 3.4. Columnas usadas en el laboratorio para los ensayos de flujo y transporte de
solutos.
Foto 3.5. Componentes de la columna para el estudio de las propiedades hidromecánicas
del residuos.
Foto 3.6. Sensores de la columna instrumentada.

21
23
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30
31
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91
93
96
103
104

Foto 5.1. Vertido de los residuos sólidos en la presa de residuo del procesos de lixiviación
137
ácida
Foto 5.2. Vertido de las aguas residuales y los residuos sólidos en la presa de residuo del
138
procesos de lixiviación carbonato amoniacal
Foto 6.1. Se puede apreciar el vertido y circulación de los residuos mineros en una de las
presas de residuos. Obsérvese la presencia de capas estratificadas de un espesor
muy fino, así como la presencia de grietas de desecación en la parte inferior
derecha.
Foto 6.2. Grietas de desecación en los meses de julio y agosto en la balsa 3 residuo ACL y
5 residuo SAL
Foto 6.3. Imagen del microscopio electrónico del residuo ACL, donde se observa una
partícula de materia orgánica de forma esférica en el centro y un cristal de yeso en
la parte inferior derecha
Foto 6.4. Imagen del microscopio electrónico donde se observa la presencia de
microorganismos en los residuos
Foto 6.5. Granulometría de una muestra del residuo ACL en una imagen del microscopio
electrónico.
Foto 6.6. Fotografía de algunas muestras rotas en el ensayo de compresión simple, nótese
el plano de rotura, la disminución de altura de las muestras cilíndricas es el
resultado de la deformación vertical experimentada debido al mayor grado de

186
186
191
193
195

�460

Listado de fotos

saturación.
Foto 6.7. A) Fotografía de algunas muestras rotas por el ensayo Brasileño. B) Equipo de
tracción directa. C) prensa usada en el ensayo Brasileño.
Foto 6.8. Fotografías de tres muestras sometidas al ensayo triaxial.
Foto 6.9. A) Imagen del recipiente utilizado para lograr el equilibrio de las muestras con
una solución salina. B) Muestras utilizadas para la determinación de la succión en
el psicrómetro.
Foto 6.10. Foto de un desecador usado en los ensayos de retracción. Se aprecia que la
muestra de residuo en la bandeja está agrietada.
Foto 6.11. Se muestra el agrietamiento de tres capas de residuo de diferente espesores
secadas en el laboratorio bajo diferentes condiciones de humedad relativa
Fotos 6.12. Muestras sobre las que se determinó la permeabilidad en el ensayo triaxial.

199
200
202
204
212
213
221

Foto 9.1. Disposición de la columna para el estudio de las propiedades hidromecánicas de
330
los residuos.
Foto 9.2. Grietas de desecación y precipitación de sales debido a la evaporación en la
superficie de la capa 11 de la muestra de residuo. Nótese la presencia de un gran
337
número de fisuras.
Foto 9.3. Aspecto de una sección de la columna después de realizar el experimento con la
361
fluoresceína sódica.

�1

Entidades colaboradoras
ENTIDADES COLABORADORAS

La realización y culminación de una investigación que incluya la realización de experimentos
requiere de la colaboración y participación de un gran número de personas y entidades que permiten
la fabricación y puesta a puntos de los equipos y demás dispositivos. A continuación relacionamos
las empresas constructoras y suministradoras que participaron en la construcción de equipos de esta
tesis doctoral a las cuales queremos agradecer su colaboración y eficiencia en la realización de los
equipos y dispositivos experimentales desarrollados.
TALLERES

P. SALVADOR ABELLANER S.A.
JUAN GIMÉNEZ E HIJOS S.L. (GIMSAN)
SERV-IMP.

ACEROS

CALITOR S.A.
ACEROS BERGARA S.A.
VALBRUNA IBERICA S.L.
STALER S.A.
SCHRÖDER INTERNACIONAL S.L.

SINTERIZADOS Y RECUBRIMIENTOS

IBÁÑEZ INDUSTRIAL S.A. (IBINSA)
ZINCADOS PERFILES S.A. (ZINPERSA)

SUMINISTROS

FERRETERÍA INDUSTRIAL ACAB S.A.
NORMALIZADOS AC, S.L.
SERVICIO ESTACION

PLÁSTICOS

COMERCIAL SERVIPLAST S.L.
SERTU S.A.
COMPLAS POLIGLAS
CUNITEX

ELEMENTOS DE PRESION

GOODAIR S.L.
CENTRALAIR S.A.
INTERSEAL S.A.

ELECTRONICA Y VARIOS

ONDA RADIO S.A.
VIDRIOS JOSE MAGRANS.

1

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                <text>Estudio experimental de flujo y transporte de cromo, níquel y manganeso en residuos de la zona minera de Moa (Cuba): influencia del comportamiento hidromecánico</text>
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                <text>Roberto L. Rodríguez Pacheco</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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INDICACIONES METODOLÓGICAS PARA LA ELECCIÓN
DEL MÉTODO DE ARRANQUE DE LAS ROCAS DURANTE EL LABOREO
DE EXCAVACIONES SUBTERRÁNEAS HORIZONTALES DE PEQUEñA
Y MEDIANA SECCIÓN EN CUBA ORIENTAL

Rafael Rolando Noa Monjes

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

INDICACIONES METODOLÓGICAS PARA LA ELECCIÓN DEL MÉTODO DE ARRANQUE
DE LAS ROCAS DURANTE EL LABOREO DE EXCAVACIONES SUBTERRÁNEAS
HORIZONTALES DE PEQUEÑA Y MEDIANA SECCIÓN EN CUBA ORIENTAL

Tesis presentada en opción al grado científico de Doctor en Ciencias Técnicas

RESUMEN

Autor: MSc. Ing. RAFAEL ROLANDO NOA MONJES

Tutor: Dr C. Prof. Tit. Ing. Roberto Cipriano Blanco Torrens

Año de los Gloriosos Aniversarios de Martí y el Moncada
Moa – 2003

1

�INTRODUCCIÓN
Resulta impresionante la gran perseverancia y el desprecio por el riesgo que mostró el hombre desde los
orígenes de la historia, en sus intentos de realizar excavaciones; valiéndose inicialmente solo de sus
propias manos y la fuerza bruta, paso a paso fue confeccionando herramientas, rudimentarios martillos,
picos y cinceles, si a esta precaria situación de falta de utensilios de trabajo, le añadimos los elementos
que se emplean en la entibación y la ausencia de sistemas de ventilación, comprobamos que el laboreo de
túneles y galerías, implicaba en la antigüedad una enorme, formidable y sacrificada labor.
Los logros obtenidos pese a las carencias y dificultades, muestran lo que el género humano es capaz de
lograr cuando su mente está dispuesta a ello. No ha de ignorarse que la utilización masiva de esclavos,
sometidos a condiciones inhumanas y cuya supervivencia no importaba, fue una de las claves en el
laboreo de excavaciones en la antigüedad.
La utilización de los espacios subterráneos tiene sus inicios con el propio surgimiento del hombre, cuando
este de manera consciente comenzó a utilizar las cuevas y cavernas como refugios, para protegerse de las
lluvias, tormentas y de los animales, luego las utilizó como viviendas. Durante el proceso de utilización
de estos espacios el hombre sintió la necesidad de cambiar sus condiciones naturales (forma y
dimensiones) todo esto lo fue llevando de manera paulatina a que él mismo fuera perfeccionando las
herramientas y métodos de arranque de las rocas, comenzando con el empleo de los instrumentos más
rudimentarios hasta llegar a la utilización de equipos de alta productividad.
El desarrollo actual y el uso cada vez más frecuente de las excavaciones subterráneas por parte del
hombre, para la extracción de recursos minerales, para el paso de vehículos, para redes ferroviarias, para
el abastecimiento de agua, como almacenes, para la protección de las personas y otros fines, hace que este
se dedique de manera consciente e integral a mejorar los parámetros que caracterizan a estas obras,
conjuntamente con los índices técnico – económicos que influyen de una forma u otra en el desarrollo
eficiente de dicha actividad.
El primer método de laboreo de galerías de minas y luego de túneles, fue la técnica del fuego; la cual fue
introducida por primera vez por los antiguos egipcios, los que además de la fuerza bruta aplicaron la
ciencia, con la perspectiva de mejorar la eficiencia en la perforación de las rocas. Este método consiste en
provocar un incendio en el frente de trabajo y luego sofocarlo brúscamente con agua fría, (el uso del
vinagre no deja de pertenecer al dominio del mito), produciendo un brusco gradiente térmico que da lugar
al resquebrajamiento de la roca. Pero esta técnica también provoca, como no es difícil imaginar, una
atmósfera viciada, irrespirable, generando a menudo gases venenosos, lo que convierte al trabajo del
minero en una trampa mortal, a la que solo unos pocos afortunados sobreviven.
La construcción de excavaciones subterráneas se divide en dos ramas: Las laboreadas en rocas fuertes y
las hechas en rocas débiles. El principal objetivo del laboreo en rocas fuertes es horadar el macizo rocoso
mediante su fractura, tradicionalmente en la construcción de túneles y obras subterráneas, en este tipo de
rocas, el principal problema a resolver por el ingeniero era el arranque, porque en la mayoría de los casos
la excavación no precisaba de ningún tipo de sostenimiento.

2

�En nuestro país existe un gran número de obras subterráneas, las cuales han sido laboreadas sin llevar a
cabo la correcta elección del método de arranque de las rocas, y más aún sin un previo conocimiento de
los principales factores que influyen en este proceso, ni de las características reales del macizo rocoso,
haciéndose “a priori” el arranque de las rocas con trabajos de voladura.
El presente trabajo tuvo como punto de partida el estudio efectuado por el autor en su tesis de maestría, en
opción al título de “Máster en Construcción Subterránea”, así como las informaciones obtenidas durante
la revisión bibliográfica y el análisis de la situación actual del tema en nuestro país.
En este trabajo se estudian varias obras subterráneas, las cuales pertenecen a diferentes empresas o
entidades. Independientemente a que estas obras se ubican en la región Oriental de Cuba, no todas se
construyen en macizos rocosos con iguales características.
La información obtenida es amplia, debido a que muchos de estos macizos han sido estudiados por otros
investigadores de la rama, los que han enfocado el análisis desde el punto de vista ingeniero – geológico y
geomecánico; a estos estudios han contribuido significativamente los trabajos realizados por el grupo de
construcciones subterráneas del departamento de minería al que pertenece el autor de esta investigación y
por otros compañeros que investigan sobre esta problemática. Independientemente de esto es necesario
señalar, que en la bibliografía consultada no se encontraron referencias en las que se desarrollen
investigaciones para llevar a cabo la elección del método de arranque de la roca.
Objeto de estudio.
Diferentes obras subterráneas de la región Oriental del país, ubicadas en macizos con diferentes
características geomecánicas y que fueron laboreadas sin una previa o insuficiente fundamentación del
método elegido de arranque de las rocas.
De manera general se puede decir que de una forma u otra todos los trabajos e investigaciones que tratan
esta problemática a nivel mundial tienen una base en común, que no es más que realizar una valoración
geomecánica del macizo rocoso, donde se realizarán los trabajos.
En nuestro país cada entidad que se dedica a la proyección de obras subterráneas, en el mejor de los
casos, realiza un estudio ingeniero-geológico del macizo y hace la evaluación de su estabilidad, utilizando
las comúnmente denominadas "clasificaciones geomecánicas", pero esto resulta insuficiente para realizar
una correcta elección del método de arranque lo que provoca, en muchos casos, mayores costos o
condiciones más difíciles de trabajo.
La tecnología de arranque de las rocas para el laboreo de excavaciones subterráneas se ha desarrollado en
los últimos tiempos, pero esta ha adolecido de una estrategia para su aplicación y explotación, que
permita lograr un incremento en la productividad del trabajo durante la construcción de estas obras;
además, habitualmente a priori se eligen los trabajos de voladura para el arranque de la roca, lo que en
muchos casos, resulta inadecuado, afectando la eficiencia del trabajo y el costo de la obra.
Es por ello que se requiere que cuando se vaya a proyectar una obra subterránea, se defina, con el
suficiente rigor científico-técnico la forma en que se realizará el arranque de la roca.

3

�Problema: Necesidad de realizar la elección del método de arranque de la roca, durante el laboreo de
excavaciones subterráneas horizontales, con la adecuada fundamentación científico – técnica.
Hipótesis: Si se realiza una valoración de las características geomecánicas y estructurales del macizo, que
influyen en el arranque de la roca y de las clasificaciones de excavabilidad actualmente empleadas, se
puede obtener un sistema de indicaciones metodologícas que permiten elegir correctamente y con la
fundamentación científica necesaria, el método de arranque de la roca a emplear.
Objetivo general: Obtener un sistema de indicaciones metodologícas que permita elegir, con el rigor
científico – técnico necesario, el método más adecuado de arranque de las rocas, teniendo en cuenta las
características y el estado del macizo rocoso.
Objetivos específicos:
Caracterizar geomecánicanicamente a los macizos rocosos.
Determinar la bloquicidad de los macizos rocosos.
Evaluar las condiciones de estabilidad de los macizos rocosos, definiendo para cada tipo de
macizo, cuál de los métodos de evaluación empleados es el más adecuado.
Aportes de la tesis:
Se evalúa la bloquicidad del macizo, analizándose diferentes métodos existentes y definiéndose para
cada caso estudiado, cuál es el adecuado a partir de las características mecánico - estructurales del
macizo.
Se realiza un análisis de las insuficiencias que presenta cada clasificación de excavabilidad y se
define para cada tipo de macizo y obra, cuáles de ellas se pueden emplear para obtener criterios

preliminares en la elección del método de arranque.
Se propone un sistema de indicaciones metodologícas, que permite, con la suficiente fundamentación,
elegir el método adecuado de arranque de las rocas.
Los resultados de este trabajo han sido presentados en los siguientes eventos:
II Taller de Túneles populares y construcción subterránea, Moa. Julio 1995.
Primer Evento “La Geología y la Minería aplicada a la construcción”, Moa. Octubre de 1997.
XII Forum de Ciencia y Técnica, en el XXI aniversario del ISMM, Moa. Noviembre de 1997.
Ponencia: Criterios para la elección del método de avance en las excavaciones subterráneas.
Primer Evento Científico – Técnico del municipio de Moa. Diciembre 1997.
Tercer Congreso Cubano de Geología y Minería. Habana. Marzo 1998. Ponencia: Elección del
método de arranque más eficiente para el laboreo de excavaciones subterráneas en la región
Oriental.
Evento regional de Geomecánica y la Geodesia aplicada a las construcciones, Bayamo 1998.
Ponencia: Determinación del método de arranque de las rocas más eficiente para el laboreo de
excavaciones subterráneas horizontales en la región Oriental.

4

�II Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales, CINAREN 2000.
Moa. Ponencia: Influencia de los parámetros

geomecánicos en la elección del método de

arranque de las rocas.
II taller “La Geología y la minería aplicada a la construcción”, Moa. Abril 2001. Ponencia:
Análisis de la bloquicidad y el grado de deterioro de las rocas en los macizos rocosos de los
yacimientos de cromo.
Primer taller “ La Geociencia y su desarrollo”, Moa. Octubre 2001.
XIV Forum de Ciencia y Técnica del ISMM de Moa. Septiembre del 2001.
III Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales, CINAREN 2002.
Moa. Mayo 2002. Ponencia: Impacto Socio – Económico y Ambiental provocado por el laboreo
de excavaciones subterráneas, teniendo en cuenta la elección del método de arranque de las rocas.
XV Forum de Ciencia y Técnica del ISMM, Moa. julio del 2003. Ponencia: Propuesta de un
sistema de indicaciones metodologicas para la elección del método de arranque de la roca durante
el laboreo de excavaciones de pequeña y mediana sección.
Publicaciones realizadas:
Elección del método de arranque más eficiente para el laboreo de excavaciones subterráneas en la
región Oriental. Libro de Memorias. III Congreso Cubano de Geología y Minería, La Habana,
1998.
Influencia de los parámetros geomecánicos en la elección del método de arranque de las rocas.
Libro de memorias. II Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales,
CINAREN 2000. Moa.
Impacto Socio – Económico y Ambiental provocado por el laboreo de excavaciones subterráneas,
teniendo en cuenta la elección del método de arranque de las rocas. Libro de memorias. III
Conferencia Internacional de Aprovechamiento de los Recursos Minerales, CINAREN 2002.
Moa. Mayo 2002.
Criterios para la elección del método de avance en las excavaciones subterráneas horizontales.
Revista Geología y Minería, XIX NO – 3 - 4 de 2003.
Análisis del grado de fracturación y deterioro del macizo rocoso de las minas Las Merceditas y
Amores. Revista Geología y Minería, XX No – 1 de 2004.
CAPITULO I. SITUACIÓN ACTUAL DEL TEMA Y METODOLOGÍA DE INVESTIGACIÓN
I.1 Estado actual de esta problemática en el mundo
En la actualidad, las nuevas tecnologías abren inmensas posibilidades a la construcción de túneles y obras
subterráneas. A partir de conocer los avances que se han experimentado en el proceso de construcción de
excavaciones subterráneas y teniendo en cuenta, que la base para llevar a cabo este proceso lo representa
la geomecánica; aún se ponen de manifiesto algunos problemas en este aspecto; relacionados con la
caracterización geomecánica de los macizos rocosos y la cuantificación de los parámetros de resistencia y
de deformación; que gobiernan su comportamiento tenso – deformacional.

5

�Sin duda alguna un macizo rocoso es un medio heterogéneo y discontinuo, cuyas características
deformacionales no pueden ser medidas directamente en el laboratorio, existiendo una diferencia muy
apreciable entre los valores obtenidos mediante ensayos de laboratorio y los que se obtienen en
condiciones in situ; a esta diferencia se le conoce como efecto de escala. (Pinto Da Cunha, 1990 y 1993).
Con el surgimiento de la Geomecánica como ciencia, a finales de la década del cuarenta del pasado siglo,
es donde se recomienda el estudio de los macizos rocosos con el objetivo de obtener, con un determinado
grado de detalles, aquellos parámetros que influyen en el proceso de arranque de la roca.
La geomecánica está dando a la construcción de obras subterráneas un creciente soporte científico y
técnico, que ha encontrado su máximo exponente en el último cuarto del pasado siglo, hasta el punto de
que hoy en día, la mayoría de los túneles se construyen bajo la supervisión de un experto en geotecnia,
siendo uno de los objetivos, caracterizar geomecánicamente los macizos rocosos, constituyendo esto el
estudio integral del macizo en cuestión, lo que incluye tanto el modelo geológico como el geomecánico.
Esto permite abarcar aspectos tales como estructura del macizo, contactos y distribución de litologías,
geomorfologías, estudio hidrogeológico, análisis de discontinuidades, ensayos in situ y a escala de
laboratorio, clasificaciones geomecánicas entre otros. Convirtiéndose la caracterización geomecánica de
los macizos rocosos en una herramienta indispensable para pronosticar su comportamiento.
La primera clasificación geomecánica de los macizos rocosos, fue propuesta por Terzaghi en 1946
(Gonzáles de Vallejo, 1998. Moreno, 1998). El método, basado en trabajos experimentales tenía el
objetivo de facilitar el cálculo del sostenimiento en túneles; En el año 1964 Deere propone una
clasificación del macizo (Blanco, 1981,1998, Gonzáles de Vallejo, 1998 y López Jimeno, 1999). La cual
está basada en la recuperación de testigos de perforación, denominada como el sistema RQD(Rock
Quality Designation), índice de calidad de las rocas.
En esta etapa surgieron también los trabajos de T. Hagerman en 1966, el cual establece la diferencia de
cinco tipos de macizos, según su estabilidad, para llegar a esta definición el autor parte de la valoración
del grado de debilitamiento estructural de los macizos, desde macizos totalmente estables (macizos
homogéneos e isótropos) hasta macizos muy inestables, que presentan un gran número de
discontinuidades.
En 1972, surge un nuevo método para llevar a cabo una clasificación geomecánica de las rocas, la misma
fue propuesta por Wickham, Tiendemain y Skinner (Blanco 1998), esta clasificación surge con el nombre
de RSR(Rock estructure rating). En la misma década Bieniawski, propone su clasificación, la cual surgió
en 1973, (su modificación fue concluida en el año 1979), en ella se establece una cuantificación de la
calidad del macizo rocoso, mediante el índice RMR. (Blanco, 1998 y López Jimeno, 1997,1999).
En el año 1974 fue propuesto un sistema para valorar la calidad del macizo, por el Instituto Geotécnico
Noruego (Barton, Lien y Lunde, 1974), el cual se fundamenta en la determinación de un índice
denominado como Q. Para la determinación de este índice se parte del empleo del RQD de Deere,
conjuntamente con la utilización de otros parámetros del macizo rocoso. (Ramírez y Huerta, 1994;
Moreno, 1998; Gonzáles de Vallejo, 1998).

6

�Estas clasificaciones fueron creadas y comprobadas en macizos constituidos en su gran mayoría por
granitos, cuyas características son bastante diferentes a las que se presentan en nuestra región de estudio,
por lo que tanto los valores obtenidos de los parámetros estudiados, como el de los resultados finales
obtenidos con el empleo de estas clasificaciones se han de ajustar a nuestras condiciones concretas.
Bulichev en la década de los 70 del pasado siglo, desarrolló un método para valorar la estabilidad de los
macizos dado por el índice de calidad de las rocas (S) (Bulichev,1982. Martínez, 1999), esta clasificación
es bastante completa, en la misma se incorporan nuevos parámetros, como la fortaleza de las rocas.
En la década del 80 del siglo pasado surgieron nuevas clasificaciones, como el RMi (Rok Mass Index) ,
propuesto por Palmstrom en 1996, a partir de la resistencia a la compresión simple de las rocas. Este
índice permite caracterizar a los macizos rocosos y calcular el sostenimiento en las excavaciones
subterráneas. (López Jimeno, 1999).
En 1985, Vallejo propone una clasificación geomecánica, basada en la determinación del SRC (Surface
Rock Clasiffication), esta ha alcanzado gran popularidad en España, en ella el autor trata de integrar
determinados factores que otras clasificaciones no incluyen o que su valoración no es suficiente, como es
la geología, la tectónica, el estado tensional, la sísmica y las condiciones constructivas, pero no logra
establecer con claridad la influencia de las tensiones sobre las excavaciones.
La primera clasificación de los macizos rocosos respecto a la excavabilidad, fue propuesta por Franklin
en 1971, esta se basa en el espaciamiento entre fracturas y la resistencia a la compresión simple de las
rocas, estos parámetros son obtenidos de los testigos del sondeo.

Louis en 1974 presentó una

clasificación basada en el RQD y la resistencia a la compresión simple de las rocas, pero este criterio no
se puede utilizar en la actualidad a causa del bajo límite asignado a la excavación mecánica, pero en todo
caso el concepto en que se basa es correcto.
Basándose en la clasificación de Louis, Romana Ruiz en 1981 presentó una nueva clasificación, la cual
estaba más adaptada a las capacidades tecnológicas de la maquinaria de excavación, en 1993 esta
clasificación fue presentada en su versión más actualizada, con la cual se logró una mayor difusión del
método, (Romana, 1981, 1994). Según Romana esta clasificación es indicativa y debe usarse en la fase de
estudios previos o anteproyectos de obras.
En 1982 Kirsten propone un sistema de clasificación para la excavación de los macizos rocosos, basado
en la determinación de un índice de excavabilidad de estos. Abdullatif y Crudden, en 1983 en una
investigación llevada a cabo en 23 proyectos, donde se realizaba el arranque de las rocas con medios
mecánicos y voladuras, estimaron que la excavación es posible hasta un RMR de 30 y ripable hasta 60.
Los macizos clasificados como de calidad buena o mejores por el sistema RMR deben ser objeto de
perforación y voladura, estos autores observaron un salto en el valor de Q; a partir de 0,14 los macizos
eran excavables, y a partir de 1,05 debían ser ripados, lo que puede ser debido a la mala adecuación del
sistema de clasificación de Q a las operaciones de arranque.
En 1984 aparece un nuevo índice de excavabilidad (IE), el cual fue propuesto por Scoble y Muftuoglu,
esta clasificación consiste en la combinación de cuatro parámetros geomecánicos: resistencia a la

7

�compresión simple, extensión de la meteorización, distancia entre grietas y planos de estratificación. En
esta clasificación se tiene en cuenta el efecto reductor de la resistencia, de las discontinuidades o incluso
de la matriz rocosa, lo que se obtiene a partir de la meteorización, también se hace una valoración del
tamaño medio de los bloques, siendo este uno de los parámetros que mayor influencia tiene en la
excavación. (Scoble y Muftuoglu, 1984).
Otra clasificación de excavabilidad o método empírico, fue propuesta en 1988, por Hadjigeorgiou y
Scoble, la que se basa al igual que la clasificación anterior en la obtención de un índice de excavabilidad
(IE). Estos autores proponen la combinación de varios parámetros geomecánicos. (Hadjigeorgiou y
Scoble, 1990 ).
En estas dos últimas clasificaciones los autores tienen en cuenta dos factores que juegan un rol muy
importante en el proceso de laboreo, ya que estos condicionan la propagación de la rotura a través del
material, la resistencia de la roca y el tamaño de los bloques, los cuales constituyen el núcleo o estructura
básica del sistema de clasificación, pero no se tiene en cuenta al igual que en otras clasificaciones, el
coeficiente de abrasividad y otros parámetros que también influyen en el proceso de arranque.
I. 2 Situación actual del tema en nuestro país
En los últimos tiempos el proceso de excavación de las obras subterráneas ha alcanzado un desarrollo
considerable principalmente en el arranque de las rocas, pero todavía no se han logrado los resultados
deseados, fundamentalmente en la elección del método de arranque más eficiente.
Hasta la fecha no se conoce de ningún trabajo precedente en nuestro país que trate la problemática
relacionada con la elección del método de arranque de las rocas, a no ser aquellos trabajos dirigidos o
ejecutados por parte del autor de esta investigación y que se recogen en la misma.
La caracterización geomecánica de los macizos rocosos en los últimos años se ha incrementado
notablemente. Este incremento está dado, entre otras causas porque a partir del año 1994, se comienza a
impartir en el Instituto Superior Minero Metalúrgico de Moa, dos maestrías, la de Geomecánica y la de
Construcciones Subterráneas y los cursantes de estas maestrías, conjuntamente con el grupo de
construcción subterránea del departamento de minería, se trazan como objetivo la realización de la
caracterización geomecánica de diferentes macizos rocosos de nuestro país.
Los resultados alcanzados en esos trabajos constituyen la base de esta investigación, dentro de ellos
tenemos: Elección del método de arranque a partir de la clasificación geomecánica del macizo (Noa,
1996); Caracterización geomecánica de los macizos rocosos de la mina Las Merceditas (Cartaya, 1996),
Mecanismo de acción de la presión minera en mina Las Merceditas (Mondejar, 1998), La geometría del
agrietamiento de la mina Las Merceditas y su estabilidad (Falero, 1996), así como otras investigaciones.
(Blanco, 1997 y 2000. Cartaya,1999 y 2000. Mondejar, 2000).
El Centro de Investigaciones y Proyectos Hidráulicos y la Empresa Constructora Militar número 2, ambas
en Holguín, desarrollaron un importante trabajo en cuanto al análisis de las condiciones ingeniero geológicas y geomecánicas, en las zonas donde se construye el trasvase Este – Oeste, donde se utilizo
para la evaluación de la estabilidad del macizo la metodología de Bieniawski, modificada por Federico

8

�Torres 1989, las metodologías de Barton y la de Deere, así como otros métodos novedosos para el
estudio del macizo, el procesamiento de imágenes por teledetección y métodos geofísicos (Colectivo,
1991. Colectivo, 1992. Hidalgo, 1991. Pérez, 1991).
En el trabajo sobre la determinación de los principales índices técnico – económicos de los túneles de la
ciudad de Holguín (Acosta, 1996) se hace una valoración de los diferentes parámetros del agrietamiento,
los que permitieron conjuntamente con otros elementos llevar a cabo la determinación de la estabilidad en
estos macizos.
Teniendo en cuenta lo anterior, se puede observar que ninguna de estas investigaciones han enfocado el
problema o los análisis con el objetivo de mejorar el proceso de arranque de las rocas, a partir de la
correcta elección del método.
I.3 Elección y justificación de las obras a estudiar
En la región oriental de Cuba existen decenas de kilómetros de excavaciones subterráneas que han sido
laboreadas sin una fundamentación adecuada de la elección del método de arranque de las rocas.
Para llevar a cabo este trabajo se seleccionaron excavaciones subterráneas de pequeña y mediana sección
transversal, las que se encuentran ubicadas en las provincias de Holguín, Santiago de Cuba, Guantánamo
y Las Tunas. Estas excavaciones se laborean en macizos rocosos con diferentes características ingeniero geológicas, lo que hace posible que el arranque de la roca se pueda realizar por diferentes métodos.
Las obras seleccionadas para su estudio fueron:
La mina de cromo “Las Merceditas” ubicada cerca del poblado La Melba al suroeste de la
ciudad de Moa en la provincia Holguín.
La mina de cobre “El Cobre” que se ubica en el poblado El Cobre al oeste de la ciudad de
Santiago de Cuba.
Túneles del trasvase de Mayarí, ubicados en la región montañosa de este municipio perteneciente
a la provincia Holguín.
Túneles populares ubicados en la zona montañosa de la ciudad de Holguín, provincia Holguín.
Túnel hidrotécnico ubicado en la ciudad de Las Tunas, provincia Las Tunas.
Túneles populares ubicados en la zona montañosa de la provincia de Guantánamo.
Túneles populares diseminados en la ciudad de Moa perteneciente a la provincia Holguín.
La mina de cromo “Amores” ubicada cerca del poblado de Cayogüin en el municipio de Baracoa
en la provincia Guantánamo.
I.4 Planeación de la investigación
Para darle cumplimiento a los objetivos propuestos en este trabajo, se estableció una metodología integral
de investigación, en la que se utilizan varios métodos científicos de investigación, como son: Revisión
bibliografica y procesamiento de datos, muestreo, modelación matemática, recopilación y síntesis,
observación y experimentación.
Esta metodología de investigación cuenta con varias etapas (ver figura 1), dentro de las que tenemos:
Revisión bibliográfica, recopilación y procesamiento de la información.

9

�Definición del objeto de estudio y las tareas de investigación a realizar para cumplir los objetivos
propuestos.
Evaluación de las condiciones ingeniero – geológicas del macizo rocoso.
Evaluación de la bloquicidad del macizo rocoso.
Evaluación de la estabilidad del macizo rocoso.
Análisis de las clasificaciones de excavabilidad más utilizadas en la actualidad para la elección
del método de arranque de la roca.
Valoración de la aplicabilidad, de las clasificaciones de excavabilidad en cada tipo de macizo y
obra estudiada.
Propuesta de un sistema de indicaciones metodologícas, para la elección del método de arranque
de la roca.
Descripción de las diferentes etapas.
Revisión bibliográfica, recopilación y procesamiento de la información: En esta etapa se estudiaron:
diferentes textos en los que se aborda esta problemática, los artículos publicados en diferentes revistas,
varias tesis de maestrías y doctorados y varios trabajos de diplomas. También fueron consultados algunos
trabajos presentados en eventos, los informes geológicos y de propiedades de las rocas de diferentes
entidades, se hizo búsqueda en Internet.
Definición del objeto de estudio y las tareas de investigación a realizar para cumplir los objetivos
propuestos: En esta etapa se establecieron las áreas o zonas de investigación, lo que estuvo
condicionado, en todos los casos, a la existencia de excavaciones subterráneas y diferentes características
ingeniero – geológicas de los macizos rocosos.
Evaluación de las condiciones ingeniero - geológicas del macizo rocoso: En esta etapa se realizó un
análisis de cada macizo rocoso, teniendo en cuenta los aspectos que inciden en el proceso de elección del
método de arranque de las rocas, como son: condiciones geológicas e hidrogeológicas de los macizos,
características tectónicas de cada región de estudio, propiedades físico – mecánicas de las rocas,
agrietamiento y deterioro del macizo rocoso.
Evaluación de la bloquicidad del macizo rocoso: Para la valoración de la bloquicidad se utilizaron
varios métodos, los que se basan en las características del agrietamiento, a partir de este análisis se
determinó cuál de ellos es el más adecuado para cada tipo de macizo, teniendo en cuenta el estudio de la
correspondencia entre los resultados obtenidos por cada método y los obtenidos por el estudio del macizo
en condiciones in situ, la observación visual de estos y la evaluación de las condiciones geo estructurales que presenta cada uno de ello.
Evaluación de la estabilidad del macizo rocoso: La evaluación de la estabilidad se realizó por cuatro de
las clasificaciones más utilizadas en la actualidad, (Deere basada en los valores del RQD, Bieniawski,
basada en los valores del RMR, la del Instituto Noruego de Geotecnia, basada en el cálculo de la Q de
Barton y la clasificación propuesta por Bulichev, basada en los valores del índice S).

10

�Análisis de las clasificaciones de excavabilidad más utilizadas en la actualidad para la elección del
método de arranque de la roca: Se hace el estudio de varias clasificaciones de excavabilidad que
actualmente se utilizan para obtener criterios sobre la elección del método de arranque de la roca.
Valoración de la aplicabilidad, de las clasificaciones de excavabilidad en cada tipo de macizo y obra
estudiada: Se define cuáles de las clasificaciones de excavabilidad analizada se puede usar para cada tipo
de macizo y obra, con vista a obtener un criterio preliminar sobre el método de arranque que se debe de
emplear.
Propuesta de un sistema de indicaciones metodologícas, para la elección del método de arranque de
la roca: A partir del estudio realizado y de los resultados obtenidos, se propone un sistema de
indicaciones metodologícas, que permite realizar la elección del método de arranque de la roca.
Revisión bibliográfica, recopilación y procesamiento de la información.

Definición del objeto de estudio y las tareas de investigación a realizar para cumplir los objetivos
propuestos.

Evaluación de las condiciones ingeniero - geológicas del macizo.

Geología e
Hidrología.

Tectónica.

Propiedades
físico mecánicas.

Agrietamiento.

Deterioro.

Evaluación de la bloquicidad del macizo rocoso.

Evaluación de la Estabilidad del macizo rocoso.

Análisis de las clasificaciones de excavabilidad más utilizadas en la actualidad para la elección del
método de arranque de la roca.

Valoración de la aplicabilidad, de las clasificaciones de excavabilidad en cada tipo de
macizo y obra estudiada.

Propuesta de un sistema de indicaciones metodologícas, para la elección del método de arranque
de la roca.

Figura 1. Metodología de investigación.
11

�CAPITULO II: EVALUACIÓN DE LAS CONDICIONES INGENIERO GEOLÓGICAS DE LOS
MACIZOS ESTUDIADOS.
II.1 Ubicación geográfica de las zonas estudiadas y Características técnicas de las obras
Mina Las Merceditas
La mina Las Merceditas se encuentra ubicada en la parte Noreste de la provincia Holguín a 46 km de la
ciudad de Moa, en el macizo montañoso de Sagua - Baracoa, cerca de las márgenes del río Jaragua. La
vía de comunicación con el yacimiento es mediante terraplenes y carreteras.
Los trabajos de investigación fueron realizados en todo el sector de la mina, eligiéndose para el mismo las
excavaciones horizontales que se consideraron más representativas. Estas excavaciones están laboreadas
por diferentes tipos de rocas, tales como: el gabro, la peridotita y la dunita, las mismas tienen una longitud
variable, las cuales sobrepasan los 100m para todos los casos, generalmente su sección transversal es de
paredes rectas con techo abovedado, con un ancho entre 2 y 2,30m y una altura de 2,10 a 2,30m, la
profundidad de ubicación es variable llegando en algunos casos hasta los 600m.
Mina El Cobre.
La mina El Cobre se ubica en las estribaciones Norte del macizo montañoso de la Sierra Maestra, en la
parte Sur de la provincia de Santiago de Cuba, a 13 km y al oeste de esta ciudad, para la comunicación, la
región cuenta con un conjunto de carreteras, las cuales enlazan esta zona con la capital provincial y el
resto del país.
El trabajo se realizó en todo el sector de la mina, escogiéndose para el estudio las excavaciones
horizontales que fuesen más representativas para todo el sector de la mina. Estas excavaciones se
laborean en rocas del tipo tobáceas, las mismas tienen un ancho que oscila entre 2,2 y 2,3m y un alto entre
2,3 y 2,5m, la forma de la sección transversal es de paredes rectas con techo abovedado y se encuentran
generalmente a una profundidad de 200 a 400m. En algunos casos estas excavaciones se encuentran
fortificadas.
Túneles del trasvase de Mayarí.
Las obras estudiadas del municipio Mayarí, se encuentran situadas al Sur – Oeste del mismo, distribuidas
en el macizo montañoso de la sierra cristal, estas obras se encuentran ubicadas cerca de varios poblados
como son: Arroyo del Medio, Seboruco, Arroyo Seco y otros.
El trasvase de Mayarí está constituido por un gran número de tramos de excavaciones subterráneas
horizontales y por tramos de canales, para la realización de este trabajo fueron analizados varios tramos
de excavaciones subterráneas. En este caso los túneles son considerados como excavaciones de mediana
sección, con un área de 30 a 35m2, los mismos tienen una longitud variada, las que dependen de las
dimensiones de la elevación donde esté situado el mismo, la sección transversal es de paredes rectas con
techo abovedado o semicircular, su ancho es de 4 a 5m y tienen una altura de 5 a 6m, los mismos se
encuentran ubicados a una profundidad de 200 a 450m y se laborean con el método de perforación y
voladura. Estos túneles se fortifican con hormigón armado.

12

�Túneles populares de Holguín.
Las obras estudiadas se encuentran ubicadas en el extremo occidental de la provincia Holguín, en el
propio municipio cabecera, esta región tiene comunicación directa mediante carreteras y terraplenes con
los municipios de Gibara, Rafael Freyre, Calixto García, Cacocún, Cueto y Urbano Noris.
Para el estudio del macizo de Holguín, fueron analizadas varias excavaciones o túneles, los cuales se
laboreaban por rocas que pertenecen al grupo de las serpentinas. Estos túneles tienen una longitud muy
variada, así como su profundidad, la que oscila entre 200 y 300m, la forma de la sección transversal es de
paredes rectas con techo abovedado, el ancho de estas excavaciones es de 2 a 2,5 m y la altura es de 2,30
a 2,50m.
Túnel hidrotécnico de Las Tunas.
El túnel estudiado en la provincia de Las Tunas se localiza en el municipio cabecera de esta provincia. El
mismo fue construido en el macizo ofiolítico de la región Oriental del país.
Este túnel tiene una forma de la sección transversal de paredes rectas con techo abovedado, una longitud
aproximada de 500m, la profundidad a la que se encuentra esta excavación es de 30 a 50 m, esta tiene un
ancho de 2,20 a 2,40m y una altura de 2,30 a 2,50m.
Túneles populares de Guantánamo.
Los túneles estudiados de la provincia de Guantánamo, se encuentran ubicados en el macizo de rocas
sedimentarias de esta provincia.
Para el estudio de este macizo fueron analizados varios túneles, los que tienen una longitud muy variada y
la misma depende de las características del macizo rocoso. La forma de la sección transversal de estas
excavaciones es de paredes rectas con techo abovedado, con un ancho de 2,3 a 2,4m y una altura de 2,3 a
2,5m, las mismas se encuentran a una profundidad de 150 a 300m.
Túneles populares de Moa.
Los túneles estudiados se ubican en las cercanías de la ciudad de Moa, perteneciente al municipio de igual
nombre en la provincia de Holguín.
Para el estudio fueron analizadas varias excavaciones, las que se laborean por rocas perteneciente al
grupo de las serpentinas. Estos túneles tienen una longitud muy variada y su profundidad de ubicación
oscila entre 100 y 150m, la forma de la sección transversal es de paredes rectas con techo abovedado con
un ancho de 2,3 a 2,4m y una altura de 2,4 a 2,5m.
Mina Amores.
La mina Amores está ubicada en el municipio Baracoa, a 50 Km. de la planta de beneficio de los
minerales de cromo, la cual se encuentra cerca del poblado de punta Gorda en el municipio de Moa.
Para llevar a cabo el proceso de extracción del mineral en esta mina, existe un socavón, el que constituye
la única excavación que reúne las condiciones necesarias para los análisis realizados, esta excavación
tiene una forma de la sección transversal de paredes rectas con techo abovedado, con un ancho entre 2,2 y
2,5m y una altura entre 2,3 y 2,8m, la misma se encuentra a una profundidad de 200 a 350m
aproximadamente.

13

�II.2 Geología e hidrogeología de los macizos rocosos estudiados
Mina Las Merceditas.
Este macizo está formado por materiales serpentiníticos, los cuales son el producto resultante del proceso
de metamorfismo de las rocas ultrabásicas. Estas rocas ultrabásicas, que están generalmente representadas
por peridotitas serpentinizadas, raras veces por piroxenitas, gabros y olivinos normales, se encuentran
ampliamente distribuidas, formando una franja de aproximadamente 900 km de extensión a lo largo de
toda la costa Norte de la isla.
La red hidrográfica está representada por el río Jaragua, afluente del rió Jiguaní y algunas cañadas, las que
drenan

el

agua

en

épocas

de

lluvias,

permaneciendo

secas

en

la

época

de

escasas

precipitaciones,(colectivo, 1996. Proenza, 1997. Iturralde, 1978, 1990).
Mina El cobre.
Este macizo se relacionan con el producto de la actividad postmagmática de la instrucción de la Sierra
Maestra.(Barrabí,1994). El mismo es de tipo hidrotermal, los procesos de mineralización se manifestaron
en el período final de desarrollo del geosinclinal Cubano, en la etapa concluyente de la formación del
complejo de rocas Vulcanoplutónicas del Paleoceno – Eoceno.(Barrabí, 1994. colectivo, 1996).
La red fluvial está representada por los Ríos El Cobre, Melgarejo y otros afluentes pequeños los cuales
disminuyen considerablemente su caudal en época de sequía. Además de las aguas superficiales, en la
anegación del yacimiento participan las aguas de los horizontes acuíferos de los depósitos aluviales, las
aguas de la corteza de interperismo de las rocas efusivas – sedimentarias, y las aguas del horizonte de la
zona tectónica.
Túneles del trasvase de Mayarí.
La región de estudio, está constituida por dos grandes complejos bien definidos: El complejo clástico –
carbonatado y el complejo ultramáfico – serpentinizado.
El primer complejo está constituido por calizas, margas, conglomerados y otros; El complejo de rocas
ultramáficas serpentinizadas está representado por las serpentinitas brechosas y los gabroides. Este ocupa
toda la porción sur de la región contactando tectónicamente con la secuencia terrígeno – carbonatada
(colectivo, 1991, 1992; Pérez, 1991). A causa del proceso de meteorización se han afectado todos los
tipos litológicos presentes en el área en una mayor o menor intensidad, siendo este proceso de afectación
mas intenso en las capas superficiales, disminuyendo gradualmente con la profundidad. (Hidalgo, 1991;
Morales, 1990).
La red hidrográfica de esta región está representada fundamentalmente por el río Mayarí, el cual tiene un
caudal permanente durante todo el año, a este también llegan algunos arroyos y afluentes los que tienen
agua fundamentalmente en los meses de lluvia. Otra de las fuentes de suministro de agua es la presa
Melones, la cual tiene una gran capacidad de almacenamiento de agua. (Lovaina, 2000).
Túneles populares de Holguín.
La región de estudio de Holguín se encuentra ubicada en la zona estructuro – Facial Auras, constituida
por sedimentos vulcanógenos – sedimentarios y rocas que pertenecen al complejo ofiolítico. Por lo

14

�general estas rocas constituyen un melange de forma alargada, cóncava hacia el norte con buzamiento
hacia el Sur; su borde septentrional es la falla de Holguín.(Rosales, 1996).
Las características hidrogeológicas de la región de estudio, están muy relacionadas con las precipitaciones
atmosféricas, esta región se encuentra enmarcada en un relieve llano, la red hidrográfica de la región está
formada por varios ríos como son: río Yareyal, Matamoros, Marañón, y Mayabe, los cuales corren con
una dirección aproximada de Norte – Sur, en esta zona aparece una gran cantidad de cañadas las cuales
dependen del caudal de los ríos. En algunos lugares se observa que los ríos se unen formando entre si
ángulos rectos, lo cual evidencia la presencia de alineaciones tectónicas.
Túnel hidrotécnico de Las Tunas.
El macizo rocoso de la provincia Las Tunas, donde se realizaron los trabajos está constituido por andesita
y peridotita y se encuentra ubicado en una zona donde se manifiestan tensiones tectónicas. En este
macizo, existe un proceso de formación de grietas las que se comienzan a registrar a poca profundidad.
En esta zona no se manifiesta la influencia de ningún río afluente, por lo que se confirma que el agua que
llega a los frentes, a través de las grietas, se debe a que la cota de la zona es muy baja y gran parte del
agua que cae durante la época de lluvia se acumula en ella. Otra de las causas de la aparición de agua es,
que en esta zona se comunican algunas zanjas y tuberías del sistema de alcantarillado de la ciudad, lo que
provoca que esto sea un terreno húmedo.(Noa, 1996).
Túneles populares de Guantánamo.
Este macizo está conformado por varios tipos de rocas, arena, ceniza volcánica y determinadas sustancias
carbonosas, las cuales son el resultado de los procesos bioquímicos que ocurren por la meteorización del
macizo. Algunas de estas rocas depositadas en el macizo en forma de estratos, son productos de la
deposición en cuencas sedimentarias marinas, que se ubican a distintas profundidades, donde además
existe una fuente de suministro, que aporta el material volcánico.
Debido a las características higroscópicas de las rocas, gran cantidad del agua procedente de las
precipitaciones es almacenada en ellas, esto hace que la atmósfera que se desarrolla es muy húmeda y que
en algunos tramos de excavación se manifiesten algunos puntos de goteo de agua, durante la época de
lluvia se forman algunos arroyos o cañadas que solo permanecen con un caudal durante ese periodo,
(Noa, 1996).
Túneles populares de Moa.
El área se caracteriza, fundamentalmente por la intensidad con que actúan los procesos de meteorización,
destacándose en gran medida el interperismo de tipo químico y como resultado del mismo la formación
de una típica corteza laterítica dando lugar al yacimiento de tipo residual de Ni, Fe, y Co.
Estos túneles se encuentran ubicados en una zona montañosa; lo que ocasiona que durante la época de
lluvia se formen algunos arroyos o cañadas que solo permanecen con su caudal durante ese periodo.
Mina Amores.
En la región donde se ubica el yacimiento Amores, aparecen bien definidos varios complejos aunque muy
complicados por la tectónica y sin conductividad espacial. Una de las características geológicas que

15

�marca la cercanía de la transición entre los complejos es la aparición de numerosos diques de 5 a 20cm de
espesor, generalmente concordantes con las capas de ultramafitas.
La zona del macizo rocoso donde se encuentra la mina Amores está atravesada por el río Báez y sus
afluentes, esto provoca que esta sea una zona donde abundan las aguas subterráneas principalmente a
nivel del río.
II.3 Análisis de la tectónica de los macizos estudiados
Los macizos donde se ubican las obras estudiadas, por lo general presentan una gran actividad tectónica,
las dislocaciones están representadas por zonas de fragmentación y agrietamiento abierto, en los mismos
aparecen algunas fallas con direcciones muy variadas.
La tectónica de la región es compleja y muy variada respondiendo en primer lugar a la gran variedad de
litología del macizo y a los diferentes procesos de movimiento ocurridos en la corteza terrestre. En esta
zona se pone de manifiesto la superposición de fenómenos tectónicos originados en condiciones
geodinámicas contrastantes y en diferentes períodos, lo que provoca un intenso plegamiento, el cual
permite caracterizar la estructura geológica, (Campo, 1989).
II.4 Propiedades físico – mecánicas de las rocas
Los resultados de las propiedades que se utilizan en este trabajo fueron tomadas de diferentes informes,
Tesis de Maestrías y Doctorales [Colectivo,1996; Cartaya, 2001; Riverón, 1996; Rosales 1996; Acosta,
1996; Mondéjar, 2001; Falero, 1996; Cuesta 1997; Ugalde, 2000; Noa, 1996.] los cuales a su vez se
auxiliaron en los informes de los laboratorios de Santiago de Cuba, del CIPIM en La Habana y del
ISMMANJ. En todos los casos en estos informes, se señala que la confiabilidad de los resultados esta por
encima del 85%.
Diferentes propiedades fueron determinadas por el propio autor, con el objetivo de ampliar o mejorar la
información existente, sobre algunas de las propiedades ya determinadas y para obtener información, de
otras que no habían sido anteriormente determinadas y que se consideran importante en la investigación.
En aquellos casos donde las propiedades fueron determinadas por el autor se realizó el muestreo
siguiendo un criterio aleatorio y cuidando que las muestras fuesen representativas. Para la determinación
de la cantidad de muestras a ensayar, en cada caso, se utilizaron métodos estadísticos de planificación de
experimentos.
El análisis estadístico realizado, teniendo en cuenta el número de muestras tomadas y considerando un
error máximo permisible del 10% (igual al reportado en los informes analizados), muestra que en todos
los casos la confiabilidad de los resultados obtenidos esta por encima del 85%.
II.5 Evaluación del agrietamiento de los macizos estudiados
En el estudio ingeniero – geológico del macizo rocoso es importante la valoración detallada de su
agrietamiento, esto se debe a que a partir de él se puede determinar, su comportamiento mecánico estructural, su estabilidad y la deformación de la roca en su interacción con la obra. El agrietamiento,
conjuntamente con otras dislocaciones tectónicas (fallas) caracteriza la estructura del macizo rocoso que
influye en la anisotropía de sus propiedades y en su heterogeneidad.

16

�Para la valoración del agrietamiento en cada sector estudiado, se empleo el método geológico, el que
consiste en hacer un análisis detallado de todos los parámetros que lo caracterizan, a partir de los que se
pueden determinar algunos índices que influyen en la valoración de la estabilidad y comportamiento
mecánico – estructural de los macizos rocosos. Para el análisis del agrietamiento en todas las obras
estudiadas, se dividieron las excavaciones en tramos con características litológicas similares. Para
garantizar un muestreo correcto se utilizaron varios métodos de toma de muestras; el estratigráfico, el
grupal y el intencional. Otro de los aspectos analizado fue la direcciones de los sistemas de grietas, para
lo cual se construyo el diagrama de rocetas de cada obra estudiada, con la ayuda del programa georient.
Mina Las Merceditas.
Para la valoración del agrietamiento en esta mina se hizo un análisis de todas las excavaciones, en las
cuales se midieron más de 1200 grietas en 157 estaciones de mediciones, también se utilizaron 1854
mediciones realizadas por otros autores (Cartaya, 2001; Falero, 1996; Mondejar, 2001; Ugalde, 2000;
Gonzáles, 1995).
Dando una caracterización general del agrietamiento, se puede decir lo siguiente: El espaciamiento
mínimo entre grietas y sistemas de grietas oscila entre 20 y 50 mm y el máximo varía desde 150 a 350
mm Las grietas presentan superficies ligeramente rugosas, con una abertura mayor de 1mm, las que en
algunos casos pueden llegar hasta 5mm, generalmente son grietas limpias, variando desde discontinuas,
onduladas y rugosas hasta planas y lisas. Regularmente estas grietas no están rellenas y cuando existe
relleno es material de meteorización de la dunita, en muchos casos con carbonato de calcio con alto
grado de consolidación. La presencia de agua en las grietas, por lo general es poca, es conveniente
significar que existen zonas, donde la afluencia de agua es considerable, por ejemplo en algunos tramos
de las galerías 13 y 15, según se constató en los recorridos realizados por estas excavaciones.
Mina El Cobre.
Para el análisis de este macizo rocoso fue estudiado todo el sector de la mina El Cobre, donde se midieron
786 grietas en 42 estaciones de mediciones, se usaron también 466 mediciones realizadas por otros
autores (Joao, 1998; Cartaya, 2000; Mondejar); en el trabajo se muestran los resultados de algunas de las
excavaciones analizadas.
En este macizo aparecen de dos a tres sistemas de grietas principales, más algunas grietas aleatorias o
complementarias. La distancia promedio entre las grietas es de 300 a 500 mm, estas son continuas, planas
y rugosas y su grado de alteración es moderado, la abertura de las grietas está en el rango de 2 a 5 mm y
las mismas están rellenas con material arcilloso poco consolidado, la humedad es baja y sólo se logra
humedecer las paredes, aunque en algunos tramos aislados se manifiesta en forma de goteo constante.
Túneles del trasvase de Mayarí.
Teniendo en cuenta la gran extensión que tienen estas obras y la gran variedad de tipos de rocas, por las
que los túneles fueron laboreados, se hizo un análisis por separado en cada tramo o túnel que se laborea
en este macizo rocoso. Se midieron 978 grietas en 42 estaciones, también se utilizaron 739 mediciones
realizadas por otros autores (Cartaya, 2000; Lovaina, 2000).

17

�En este macizo podemos apreciar la existencia de tres sistemas de grietas, más algunas grietas aleatorias,
la distancia entre estas grietas es de 100 a 300m como promedio, las mismas se clasifican en grietas
continuas, onduladas y rugosas y están rellenas con partículas arcillosas consolidadas, las paredes están
ligeramente alteradas, la afluencia de agua es muy baja, excepto en algunos tramos donde el caudal es
elevado, las aberturas tienen un ancho de 2 a 6mm.
Túneles populares de Holguín.
En este macizo rocoso fueron estudiados varios túneles: túnel de ciencias médicas, túnel de Caguayo y el
túnel de Fundición, en los cuales se siguió el mismo procedimiento, que en los macizos analizados
anteriormente. En estos se realizaron 1349 mediciones de grietas en 153 estaciones de mediciones,
utilizando también 879 mediciones realizadas por otros autores (Acosta, 1996; Cuesta, 1996; Mondejar,
2001).
En este túnel se pueden encontrar de dos a tres sistemas de grietas principales, así como algunas grietas
complementarias, la distancia promedio entre las grietas es de 100 a 500 mm, las grietas se clasifican
como continuas, planas y rugosas o lisas y las mismas tienen una abertura de 1,30 a 4,5 mm estando
rellenas con material arcilloso, el grado de alteración es moderado y el de humedad es bajo o casi nulo y
solo en las épocas de lluvias se convierte en un flujo constante.
Túnel hidrotécnico de Las Tunas.
Para hacer una valoración lo más detallada posible de cada uno de los parámetros o índices que
caracterizan el agrietamiento en este macizo, se realizaron las mediciones en los dos tramos que forman
este túnel. Aquí se midieron 689 grietas en 78 estaciones de medición.
Este macizo se caracteriza por tener bien definido tres sistemas de grietas, la distancia promedio que
existe entre ellas es de 150 a 300 mm, las mismas se caracterizan por ser continuas, planas y rugosas, las
aberturas son menores de 5 mm y están rellenas con material arcilloso, sus paredes son blandas y en
cuanto a la humedad podemos decir que esta es media y se manifiesta en forma de goteo constante.
Túneles populares de Guantánamo.
En este macizo rocoso fueron analizados varios túneles, los cuales durante sus análisis presentaban
características muy similares, en cuanto al agrietamiento y otros factores que lo caracterizan. Para estos
túneles se realizaron 1367 mediciones en 126 estaciones de medición.
De manera general podemos decir, que en estos macizos se puede apreciar dos sistemas de grietas bien
definidos, con los cuales se encuentran asociadas algunas grietas aleatorias o complementarias. El espacio
entre las grietas es de aproximadamente 200 a 300 mm, las mismas son continuas, planas y lisas y en
algunos casos onduladas y lisas. La abertura de las grietas es de 0,2 a 5mm, estas aberturas están rellenas
con material desintegrado o poco consolidado, como el talco, yeso, arcilla entre otros, la humedad es muy
baja y en algunos casos llega a ser nula.
Túneles populares de Moa.
Los túneles de Moa se encuentran ubicados en el macizo ofiolítico de la región Oriental de nuestro país,
en estos se midieron 2174 grietas en 104 estaciones de medición.

18

�En este macizo aparecen de tres a cuatros sistemas de grietas y algunas grietas aleatorias, aunque en
algunos tramos aparece un agrietamiento caótico con intercalaciones de milonitas, el espaciamiento entre
las grietas varía de 100 a 500 mm, las grietas son discontinuas, con una ligera rugosidad, la abertura está
en el rango de 0,8 a 5mm. Estas aberturas están rellenas con material arcilloso. La humedad es muy baja y
solo en algunos tramos aparece en forma de goteo.
Mina Amores.
Para el análisis de este macizo rocoso se dividió el socavón en tres tramos, donde se midieron 351 grietas
en 23 estaciones de mediciones.
En este macizo se definen cuatro sistemas de grietas más algunas grietas complementarias, el
espaciamiento entre las grietas está en el rango de 200 a 300 mm, en este tramo las grietas son continuas,
onduladas y rugosas a lisas, el relleno es de material arcilloso, el espacio de las aberturas de las grietas es
menor de 5mm y la humedad o flujo de agua es nulo.
Los resultados obtenidos del estudio del agrietamiento para los diferentes macizos rocosos, se muestran
en las tablas de la 1 a la 8 del anexo, donde se señala el valor promedio de cada parámetro determinado.
El análisis estadístico se realizó a partir del criterio de lograr una confiabilidad en los resultados obtenidos
por encima del 85%.
II. 6 Determinación de la bloquicidad en los macizos estudiados
Para la determinación de la bloquicidad en cada macizo rocoso estudiado, se parte del análisis del
agrietamiento, de la existencia de fallas, de los planos de estratificación y de otros defectos estructurales,
que influyen en la valoración del tamaño, forma y disposición espacial de los bloques, al igual que en el
comportamiento del macizo. Palmstrφm,1986 y 1995. Hoek and Brawn, 1980, 1995 y 1999. Para llevar a
cabo este proceso, se utilizaron varios métodos, los cuales están basados en diferentes factores, que
caracterizan al macizo.
Para determinar el tamaño y forma de los bloques en cada macizo, según los análisis estadísticos se
realizaron de 15 a 25 determinaciones para lograr una confiabilidad mayor del 85%. Los resultados de la
valoración de la bloquicidad, para los macizos estudiados se muestran en las tablas de la 9 a la 16 del
anexo. En ellas se señala el valor promedio de los resultados obtenidos por cada método y su variación.
Teniendo en cuenta el análisis realizado y los resultados de cada método se obtiene que en los macizos
ofiolíticos y sedimentarios, para la determinación del volumen de los bloques se debe utilizar el método a
partir del número de grietas, en tanto que para la determinación de la forma y dimensiones de los bloques,
se debe emplear el método que se basa en la relación de la distancia entre las grietas y para la formación
El Cobre, el método que se debe de utilizar es la determinación del volumen de los bloques a partir del
número de grietas.
II.7 Análisis del grado de deterioro de los macizos rocosos
Para la valoración del grado de deterioro de los macizos rocosos son empleados numerosos criterios, los
que se basan en diferentes parámetros; como por ejemplo: grado de decoloración, grado de
descomposición química y física, en la relación roca – suelo (los que pueden ser obtenidos mediante

19

�observaciones visuales), pérdida de resistencia de la roca, disminución de su módulo de elasticidad,
incremento de la porosidad, humedad y variación del índice de calidad de las rocas RQD; (los que son
obtenidos por la realización de trabajos experimentales).(Barton N. 1985, Kilic R. 1995, Bieniawski.1967.
Almaguer, 2001).
Para el estudio del proceso de deterioro en primer término se realizaron observaciones visuales que
permitieron realizar la descripción del macizo rocoso, así como de las características de las rocas que
rodean las excavaciones.
II.8 Análisis de las condiciones de estabilidad en los macizos rocosos estudiados
Para la evaluación de la estabilidad de las excavaciones de las obras objeto de estudio se emplearon
cuatro de las clasificaciones más difundidas en el mundo y en nuestro país:
•

Clasificación de Deere, que se basa en la determinación de un índice de calidad de las rocas el
RQD.

•

Clasificación que se basa en el RMR ( Rock Mass Rating) propuesto por Bieniawski (versión
corregida de 1979) (Bieniawski, 1979; Moreno, 1998).

•

Clasificación del Instituto Noruego de Geotecnia, que se basa en el sistema Q de Barton, Lien y
Lunde de 1974 y está basada en seis parámetros (Barton, 1974 y Vallejo, 1998).

•

Clasificación basada en el índice S propuesto por Bulichev (Blanco,1998; Martínez
Silva, 2000).

Al analizar diferentes trabajos de evaluación de la estabilidad realizados en algunos de los
macizos de la Región Oriental de nuestro país por otros investigadores (Falero,1997; Cartaya,
1996, 2000,2001; Ugalde, 2000; Mondejar, 2001) se obtuvo que: para los análisis fueron
divididas las excavaciones en tramos con características litológicas similares, a partir de este
criterio, se puede observar que en algunas zonas, no es posible dar un criterio de estabilidad
debido a la variación de los resultados obtenidos por cada una de las metodologías mencionadas.
Por ejemplo para la mina Las Merceditas la diferencia de los resultados del RMR y de Q varían
en un amplio rango, esto implica que no se pueda realizar una caracterización del
comportamiento de la estabilidad del conjunto macizo excavación, ocurriendo así para otras
obras.
Utilizando algunos de los resultados de los trabajos mencionados anteriormente y otros obtenidos por el
autor y usando una combinación de los métodos de muestreo estratigráfico, grupal e intencional se
dividieron las excavaciones según tramos litológicos y se evalúo la estabilidad para cada tramo por
separado lo que permitió establecer un criterio de estabilidad de las excavaciones. Ver tablas de la 17 a la
40 del anexo, donde se ofrecen los resultados promedios y la variación según análisis estadísticos.
Como la evaluación de la estabilidad se realizó por cuatro de las metodologías existentes se hace
necesario conocer si los resultados obtenidos son diferentes estadísticamente, para esto se utilizó el test de

20

�la F de Fisher, para poder determinar sí existen diferencias entre las medias obtenidas en los diferentes
métodos con un nivel de significación de 0,05 (Bluman, 1995). El procesamiento de los datos arrojó que
los resultados obtenidos de los métodos son diferentes estadísticamente en algunas de las obras
estudiadas. El procesamiento estadístico se realizó con la ayuda del programa Microsoft Excel.
Para determinar si hay diferencia significativa en la clasificación de las rocas a través de los diferentes
métodos, se le asignó un código a cada clasificación, para poder aplicar un análisis de varianza de
clasificación doble que permita determinar si hay diferencias entre las clasificaciones de las rocas.
Codificación usada: Roca Muy Buena 1, Roca Buena 2, Roca Media 3, Roca Mala 4, Roca Muy Mala 5.
De los resultados del análisis de varianza realizado para las excavaciones laboreadas en los macizos
estudiados se deduce que existen diferencias significativas en la clasificación de las rocas obtenida por las
diferentes metodologías y que la calidad de las rocas difieren significativamente tanto para las filas
(metodologías) como para las columnas (tramos), las probabilidades son menores que el 5% (nivel de
significación que se usa generalmente).
De los resultados obtenidos por el análisis de varianza, se recomienda que para evaluar la estabilidad de
las obras en los macizos ofiolíticos, se puede utilizar la clasificación de Bieniawski, para las excavaciones
laboreadas en el macizo El Cobre, se puede utilizar cualquiera de las clasificaciones propuestas y para los
túneles populares laboreados en el macizo de rocas sedimentarias de la provincia de Guantánamo, se
recomienda que se puede utilizar cualquiera de las clasificaciones propuestas excepto la de Barton.
II.9 Conclusiones
Se hace un estudio detallado de las propiedades físico - mecánicas de las rocas, y en los casos que se
considera necesario se realiza por el autor, estudios adicionales de estas propiedades, y de otras que
anteriormente no habían sido determinadas en estos macizos (Dureza y Abrasividad). El estudio del
agrietamiento se debe realizar por tramos litológicos iguales, con una longitud de 9 a 25 m y el método
utilizado para el muestreo es la combinación del estratigráfico con el intencional y el grupal. Para la
valoración de la bloquicidad en los macizos ofiolíticos y en el macizo de rocas sedimentarias se debe de
emplear el método basado en el número de grietas y el método basado en la relación que existe entre la
distancia de las grietas, y para el macizo de la formación El Cobre, se debe de emplear el método basado
en el número de grietas, para los macizos ofiolíticos y el macizo de la formación el cobre el deterioro se
comporta entre bajo y moderado y para el macizo de rocas sedimentarias es alto.
El comportamiento de la estabilidad para las excavaciones laboreadas en el complejo ofilítico es de buena
a mala, en correspondencia con el tramo que se analice. Por su parte las laboreadas en la formación El
Cobre se clasifican de buenas a media y para el macizo de rocas sedimentarias la estabilidad de las rocas
se clasifica de media a mala.
CAPITULO III. DETERMINACIÓN DEL MÉTODO MÁS ADECUADO DE ARRANQUE DE
LA ROCA EN CADA MACIZO ESTUDIADO
III.1 Análisis de las clasificaciones de excavabilidad más utilizadas en la actualidad para la elección
del método de arranque de la roca

21

�Las clasificaciones de excavabilidad que más se emplean en la actualidad son: (Abdullatif y Crudden,
1983; Bell,1987; Franklin, 1971, 1997; Kirsten, 1982; Louis, 1974; Romana, 1981, 1997, 1994; López,
1997, 1999).
•

Clasificación propuesta por Abdullatif y Crudden, basada en la utilización de los valores del
índice (RMR) propuesto por Bieniawski y los valores del índice (Q) propuesto por Barton, ver
figura 1 del anexo.

•

Clasificación propuesta por Franklin, que se basa en los valores del espaciamiento entre las
grietas (Eg) y los valores de la resistencia a la compresión simple de las rocas (Rc), ver figura 2
del anexo.

•

Clasificación propuesta por Louis, basada en los valores del (RQD) propuesto por Deere y los
valores de la resistencia a compresión simple de la roca (Rc) en (Mpa), ver figura 3 del anexo.

•

Clasificación propuesta por Kirsten, basada en la determinación de un índice de excavabilidad
(N), el que se determina por la expresión que se muestra a continuación y la utilización de la
tabla 1.

N = Rc(

RQD jr
)( ) js
jn
ja

Donde: Rc - resistencia a la compresión de las rocas, Jn - cantidad de sistemas de grietas, Jr - rugosidad
de las grietas, Ja - grado de alteración de la roca y Js - resistencia estructural del macizo.
Tabla 1. Clasificación propuesta por Kirsten.
Método de excavación
(N)
Escarificación fácil
1 – 10
Escarificación difícil
10 – 100
Escarificación muy difícil
100 – 1000
Prevoladura o voladura
1000 – 10 000
Voladura
&gt; 10 000
• Clasificación propuesta por Romana Ruiz, la que se basa en los valores del (RQD) propuesto
por Deere y los valores de la resistencia a compresión simple de las rocas (Rc) en (Mpa), así
como en una clasificación de los terrenos respecto a la excavabilidad mecánica en túneles ver
figura 4 del anexo y tabla 2.
Tabla 2. Clasificación de los terrenos respecto a la excavabilidad.
Zonas Topos
Fn &gt;25 tn
A
Posible?
B
Adecuado
C
Adecuado
D
Adecuado
E
Posible
F
G
-

Rozadoras
Fn &lt; 25 tn P &gt; 80 tn
Posible?
Posible?
Adecuado Adecuado
Adecuado Adecuado
Posible
Adecuado
-

Martillo
80 &gt;P&gt;50 tn 50 &gt;P&gt;30 tn escarificador
Adecuado
Adecuado
Posible
Posible?
Adecuado
Adecuado
Posible?
Adecuado
Adecuado
Adecuado
Posible
Posible?

Pala Traílla
Posible?
Posible?
Adecuado

22

�•

Clasificación propuesta por Hadjigeorgiou y Scoble, la que se basa en la determinación de un
índice de excavabilidad del macizo rocoso, mediante la utilización de la expresión que se
muestra a continuación, y la tabla 3.

IE = ( Is + Bs)W × Js
Donde: Is - Resistencia bajo carga puntual, Bs - Tamaño de bloque, W - Grado de alteración del macizo
rocoso y Js – Índice de disposición estructural relativa.
Tabla 3. Valoración de la excavabilidad de los macizos rocosos en función de los valores del índice de
excavabilidad, propuesto por Hadjigeorgiou y Scoble.
Clases
I
II
III
IV
V
•

Facilidad de excavación
Muy fácil
Fácil
Difícil

Índice de excavabilidad
Menor de 20
20 – 30
30 – 45

Muy difícil
45 – 55
Voladura
Mayor de 55
Clasificación propuesta por Scoble y Muftuoglu, la que se basa en la determinación de un
índice de excavabilidad del macizo rocoso, mediante la utilización de la expresión que se
muestra a continuación y la tabla 4.

IE = W + S + J + B
Donde: W - Grado de alteración del macizo rocoso, determinado en las paredes de las excavaciones, S Resistencia de la compresión simple, J - Distancia entre grietas, B – Potencia de los estratos.
Tabla 4. Valoración de la excavabilidad de los macizos rocosos en función de los valores del índice de
excavabilidad, propuesto por Scoble y Muftuoglu.
Clase
Facilidad de excavación
Índice de excavabilidad
I
Muy fácil
Menor de 40
II
Fácil
40 – 50
III
Moderadamente difícil
50 – 60
IV
Difícil
60 –70
V
Muy difícil
70 –95
VI
Extremadamente difícil
95 –100
VII
Marginal sin voladura
Mayor de 100
III. 2 Análisis de la aplicación de las clasificaciones de excavabilidad en los macizos estudiados
El empleo de las clasificaciones de excavabilidad, resulta en cualquier caso insuficiente para fundamentar
la adecuada elección del método de arranque, aunque en ocasiones su empleo puede permitir obtener
criterios preliminares al respecto. A continuación se hace un análisis de los resultados obtenidos de la
aplicación de estas clasificaciones en los macizos estudiados.
Macizos ofiolíticos.
Se analizaron las características geo – estructurales de los macizos rocosos donde se ubican las obras
objeto de estudio y que pertenecen a este tipo de macizo: mina Las Merceditas, túneles del trasvase de
Mayarí, túneles populares de Holguín, túnel hidrotécnico de Las Tunas, túneles populares del municipio

23

�de Moa y la mina Amores, también se tuvo en cuenta los parámetros en los que se basa cada clasificación
de excavabilidad.
•

Abdullatif y Crudden, no es recomendable emplearla en este tipo de macizo, ya que presenta
una series de limitaciones: Los valores del RMR son estimados y no existe una adecuación
correcta del sistema Q, no se tiene en cuenta el valor de la resistencia del macizo, siendo usado
el valor de la resistencia lineal de las rocas, siendo este factor uno de lo que mayor influencia
tiene en el proceso de destrucción y por consiguiente en el arranque de las rocas.

•

La propuesta por Franklin, es muy limitada, debido a que en ella el autor propone voladura para
las rocas, a partir de valores del RQD alto y una resistencia muy baja y en este macizo estos
parámetros no se comportan de esta forma, lo que se debe a que la resistencia no varía con
facilidad, por el bajo índice de deterioro que ellos presentan, además el agrietamiento, que en la
mayoría de los casos es considerable afecta los valores del RQD, no se considera la resistencia
del macizo.

•

La clasificación propuesta por Louis, presenta las siguientes limitantes: En esta clasificación se
propone utilizar los valores de la resistencia de las rocas, cuando lo correcto sería emplear los
valores estimados de la resistencia del macizo que es mucho más confiable y que en este caso
permite valorar mejor el comportamiento real de estos durante el proceso de arranque, además
no se realiza un análisis de las maquinarias, lo que impide en caso de que el método de
arranque sea mecánico valorar el campo de aplicación de estas, independientemente que el
límite para su aplicación asignado en esta clasificación es muy bajo lo que no está en
correspondencia con la realidad de la tecnología ni de este macizo.

•

La clasificación propuesta por Kirsten presenta las siguientes limitaciones: Estos macizos
generalmente se encuentran muy agrietados, por lo que este parámetro juega un papel muy
importante en el proceso de laboreo de las excavaciones y en la determinación de su dirección,
siendo este último un factor que en esta clasificación no se tiene en cuenta con un nivel de
ponderación adecuado, además no se valora el grado de humedad de las rocas, la que en
algunos sectores de estos macizos es considerable y no se realiza un análisis que permita definir
el tipo de maquinaria a emplear en caso de que el arranque se realice con métodos mecánicos,
lo que en algunos casos o sectores es posible.

•

La clasificación de Romana, no tiene en cuenta factores importantes tales como: la humedad de
las rocas, la que en algunos sectores es considerable, por lo que tiene determinado grado de
influencia en el proceso de arranque, en esta clasificación independientemente que se valora el
agrietamiento del macizo, por la forma de manifestación del mismo y el rol que este juega en
este proceso se considera que el estudio es insuficiente.

•

La clasificación propuesta por Hadjigeorgiou y Scoble, no se puede aplicar con una buena
exactitud en los resultados, dado el hecho de que teniendo en cuenta las características del

24

�agrietamiento en estos macizos, la que en la mayoría de los casos es muy compleja, se hace
muy difícil establecer cual es la dirección correcta para el ataque de la roca, además la
valoración del grado de meteorización tampoco se manifiesta con claridad, lo que provoca una
mayor dificultad en la valoración de este parámetro, se propone utilizar como uno de los
factores básicos la resistencia de las rocas bajo carga puntual, cuando lo correcto sería utilizar
los valores de la resistencia del macizo que son mucho más confiables y no se considera la
capacidad tecnológica de la maquinaria que se emplea para el arranque de la roca, que en estos
momentos es muy amplia y que se puede adaptar con facilidad a estos macizos.
•

La clasificación propuesta por Scoble y Muftuoglu, presenta limitaciones muy parecidas a la
clasificación anterior, ya que en las diferentes zonas estudiadas el macizo no se manifiesta de
forma estratificada, además no se realiza una valoración detallada del agrietamiento, siendo este
otro de los parámetros que mayor influencia tiene en el comportamiento mecánico - estructural
de este macizo.

Macizo de la formación El Cobre.
Se realizó un estudio en todo el sector de la mina El Cobre con el objetivo de conocer su comportamiento
mecánico – estructural y poder tener un criterio de valoración, que nos permitiese definir como se
adecuan estas clasificaciones a este comportamiento.
•

La clasificación propuesta por Abdullatif y Crudden, no es recomendable emplearla en este
macizo. Los valores de los parámetros en los que esta se basa son estimados y para este tipo de
macizo estos factores varían considerablemente en correspondencia con las características del
tramo analizado, por lo que se puede decir que no existe una adecuación correcta del sistema Q,
en este macizo, otro de los parámetros que mayor influencia tienen en el arranque es su
resistencia y el agrietamiento y ninguno de los dos parámetros se tiene en cuenta como cuestión
básica en la clasificación.

•

Según los análisis de la clasificación propuesta por Franklin, se obtiene que su aplicación en
este macizo es muy limitada, debido a que en ella el autor propone voladura para las rocas, a
partir de valores del RQD alto y una resistencia muy baja, lo que en este macizo no se comporta
de esta forma.

•

La clasificación propuesta por Louis presenta las siguientes limitaciones: Se propone utilizar
los valores de la resistencia de las rocas, cuando lo correcto sería emplear los valores estimados
del macizo que es mucho más confiable y que en este caso permite valorar mejor el
comportamiento durante el proceso de arranque, no se tiene en cuenta la humedad de las rocas,
la que en algunos sectores se manifiesta con bastante intensidad afectando de esta forma la
resistencia del macizo, siendo este otro de los parámetros que mayor influencia tiene en el
proceso de arranque de la roca.

•

La clasificación de excavabilidad propuesta por Kirsten tiene también limitaciones, que se
relacionan con el comportamiento geo – estructural de este macizo. El agrietamiento en este

25

�macizo se comporta con determinado grado de intensidad en algunos sectores lo que provoca
que el mismo esté muy fragmentado, influyendo considerablemente en el proceso de arranque y
en esta clasificación esto no se tiene en cuenta, otro factor que limita la aplicación de esta
clasificación es que no se valora el grado de humedad de las rocas y este es otro de los
parámetros de este macizo que mayor influencia tiene en el proceso.
•

La clasificación de Romana, también se considera que presenta limitaciones, entre ellas: se
propone utilizar los valores de resistencia de las rocas, cuando lo correcto sería emplear los
valores estimados del macizo que en este caso es mucho más confiable y que permite valorar
con mayor exactitud el comportamiento real del macizo, no se tiene en cuenta la humedad de
las rocas, la que en algunos sectores es considerable, lo que provoca que la resistencia varíe en
determinada magnitud, por lo que este es otro de los parámetros de este macizo que mayor
influencia tiene en el proceso.

•

La clasificación propuesta por Hadjigeorgiou y Scoble, también presenta limitaciones. En este
macizo teniendo en cuenta las características del agrietamiento, el que se comporta con
determinado grado de intensidad en algunos sectores y en otros no, lo que provoca que la
bloquicidad como uno de los parámetros básicos de esta clasificación y que mayor influencia
tiene en el proceso de arranque, varíe considerablemente lo que atenta contra la efectividad del
proceso.

•

La clasificación propuesta por Scoble y Muftuoglu, presenta limitaciones muy parecidas a la
clasificación anterior; Este macizo no se manifiesta de forma estratificada, el grado de
alteración se recomienda valorarlo en las paredes de las excavaciones, lo que es muy difícil de
analizar, por el hecho de que este proceso en este macizo no se manifiesta con claridad o la
magnitud con que el mismo influye en el comportamiento de la roca es muy baja, no se realiza
una valoración detallada del agrietamiento, siendo este otro de los parámetros que mayor
influencia tiene en el comportamiento mecánico - estructural del macizo.

Macizo de rocas sedimentarias.
Se realizó un estudio de las características geo – estructurales del mismo, el que se llevó a cabo a través
del análisis de este comportamiento en varios túneles que se construyen en esta región.
•

La clasificación propuesta por Abdullatif y Crudden, basada en los valores de Q y del RMR,
presenta algunas limitaciones por lo que no es recomendable emplearla en este tipo de macizo.
En este caso uno de los parámetros que mayor influencia tiene en el arranque de la roca es la
resistencia y esta no se tiene en cuenta como cuestión básica en la clasificación, tampoco se
realiza un análisis que permita definir el tipo de maquinaria a emplear en caso de que el
arranque se realice con métodos mecánicos, lo que teniendo en cuenta las características geo –
estructurales del macizo es muy evidente su utilización, no se tiene en cuenta la estratificación
del macizo, la bloquicidad ni el grado de deterioro de las rocas.

26

�•

Según los análisis de la clasificación propuesta por Franklin, se obtiene que su aplicación en
este macizo es muy limitada, debido a que en ella no se realiza un análisis que permita definir
el tipo de maquinaria a emplear en caso de que el arranque se realice con métodos mecánicos,
lo que teniendo en cuenta las características geo – estructurales del macizo es muy evidente, no
se tiene en cuenta la estratificación del macizo, la bloquicidad, la humedad, ni el grado de
deterioro de las rocas.

•

Al igual que la anterior clasificación, la propuesta por Louis tampoco se puede utilizar en este
macizo; no se tiene en cuenta la humedad de las rocas, la que en algunos sectores se manifiesta
con bastante intensidad afectando de esta forma la resistencia, no se realiza una valoración de la
estratificación, la bloquicidad ni el grado de deterioro, que son los parámetros que realmente
controlan el comportamiento de este macizo.

•

La clasificación de excavabilidad propuesta por Kirsten tiene también limitaciones; no se
valora el grado de humedad de las rocas el que afecta considerablemente las características de
resistencia del macizo, no se tiene en cuenta la estratificación, la bloquicidad ni el grado de
deterioro de las rocas, siendo estos los elementos que mayor influencia tienen en el proceso de
arranque, tampoco se realiza un análisis que permita definir el tipo de maquinaria a emplear en
caso de que el arranque se realice con métodos mecánicos, lo que teniendo en cuenta las
características geo – estructurales del macizo es muy evidente.

•

La clasificación de Romana, presenta limitaciones, no se tiene en cuenta la humedad de las
rocas la que en algunos sectores es considerable, lo que provoca que la resistencia varíe en
determinada magnitud, no se realiza una valoración de la estratificación, la bloquicidad ni el
grado de deterioro, que son los parámetros que realmente controlan el comportamiento del
macizo.

•

La clasificación propuesta por Hadjigeorgiou y Scoble, también presenta algunas limitaciones.
En este caso uno de los parámetros que mayor influencia tiene en el arranque es la resistencia
del macizo y en esta clasificación no se tiene en cuenta como uno de los elementos básicos, no
se realiza un análisis que permita definir el tipo de maquinaria a emplear en caso de que el
arranque se realice con métodos mecánicos, lo que teniendo en cuenta las características geo –
estructurales del macizo es muy evidente, no se tiene en cuenta la estratificación del macizo.

•

La clasificación propuesta por Scoble y Muftuoglu, presenta limitaciones muy parecidas a la
clasificación anterior; no se valora el grado de humedad de las rocas el que afecta
considerablemente las características de resistencia del macizo, no se tiene en cuenta dentro de
sus parámetros básicos la bloquicidad, ni la dirección de los principales sistemas de diaclasas,
siendo estos algunos de los elementos que mayor influencia tienen en el comportamiento geo –
estructural y por consiguiente en el proceso de arranque, tampoco se realiza un análisis que

27

�permita definir el tipo de maquinaria a emplear en caso de que el arranque se realice con
métodos mecánicos, lo que es muy evidente.
Teniendo en cuenta los resultados de los análisis realizados anteriormente, para determinar cuáles son las
clasificaciones de excavabilidad que más se adecuan a las características de cada uno de los macizos
estudiados y poder contribuir con ello a la adecuada elección del método de arranque de las rocas en cada
caso, se hace un estudio del historial sobre la efectividad de los métodos de arranque empleados en estas
obras (durante 5 años), se tiene en cuenta las condiciones geo - estructurales de los macizos y la
correspondencia de estas condiciones con los parámetros que sirven de base para el empleo de cada una
de las clasificaciones de excavabilidad.
III. 3 Indicaciones metodológicas para la elección del método de arranque de las rocas durante el
laboreo de excavaciones horizontales de pequeña y mediana sección
A partir de los estudios realizados y los resultados obtenidos, se propone un sistema de indicaciones
metodológicas, que posibilitan con su empleo lograr una correcta fundamentación en la elección del
método de arranque de la roca.
Estas indicaciones se pueden resumir en lo siguiente:
1. Análisis de las características ingeniero- técnicas de la obra.
2. Caracterización geomecánica del macizo.
3. Determinación del grado de bloquicidad del macizo.
4. Evaluación de la estabilidad del macizo.
1. Análisis de las características ingeniero - técnicas de la obra.
La valoración de las características ingeniero – técnicas de la obra, se debe de realizar con el objetivo de
conocer los diferentes factores que influyen en el proceso de arranque de la roca.
Se debe de analizar su forma y dimensiones, para poder determinar las características de los instrumentos
de corte en la maquinaria de excavación, de forma tal que estos se adecuen a estas secciones, en el caso
de que el proceso se realice con métodos mecánicos, si lo que se usa es voladura esto permite valorar la
correcta ubicación de los barrenos según el contorno deseado, se puede valorar la profundidad de los
barrenos y determinar que correspondencia existe entre el tamaño de las excavaciones y el tamaño de los
bloques; se debe valorar la profundidad y lugar de ubicación de la excavación en el macizo, lo que
permite tener en cuenta la influencia de las direcciones de los principales sistemas de grietas, en la
dirección de laboreo de esta, pudiendo definir con esto el lugar más adecuado al respecto.
Se debe realizar un análisis para conocer el grado de influencia de excavaciones vecinas ó de obras de
superficie, en caso de que estas existan, para conocer el comportamiento del macizo y por consiguiente de
las excavaciones que se vayan a laborear.
2. Caracterización geomecánica del macizo.
Para ello se deben ponderar más las propiedades y características que influyen en la definición del método
de arranque a emplear, dentro de las que tenemos:
Valoración de las características geológicas e hidrogeológicas del macizo.

28

�Para valorar las características geológicas del macizo, se debe hacer un estudio o evaluación de la región,
que permita conocer el origen o génesis de este, los afloramientos o diferentes topos de rocas que lo
integran, las diferentes estructuras, los elementos de yacencia de estas estructuras, se debe realizar un
análisis de los fósiles para conocer la edad de las rocas y las características de estas. Hay que hacer
fundamental énfasis en el deterioro del macizo provocado por los diferentes agentes de interperismo y
como influye este proceso en el comportamiento de las propiedades y en el proceso de arranque de las
rocas.

En cuanto a las características hidrogeológicas, hay que conocer: Las principales direcciones de
movimiento de las aguas, tanto superficiales como subterráneas, la profundidad de estas y su
gradiente, la cantidad de horizontes acuíferos, sus características y conocer si se comunican entre
sí, además el tipo de roca donde se forman estos acuíferos.
Determinación y valoración de las propiedades físico – mecánicas de las rocas.
La valoración de las propiedades físico – mecánica de las rocas, se debe realizar a partir de la
determinación de las propiedades que sean de interés o necesario su conocimiento para llevar a cabo la
investigación, para ello se debe realizar el análisis de los trabajos realizados para macizos similares y en
el caso de que las propiedades sean determinadas por el propio investigador, se debe realizar la toma de
muestras a partir de un estudio para la determinación del número de muestras que hay que tomar en
condiciones naturales y que se establece en el diseño de experimentos, posteriormente se determinarán
sus propiedades, mediante ensayos de laboratorio o en condiciones naturales (in situ). La determinación
de las propiedades se debe de realizar cumpliendo rigurosamente los requisitos de las diferentes
metodologías existentes al respecto y en los laboratorios que reúnan las condiciones exigidas, todo esto
con el objetivo de obtener los resultados con el grado de confiabilidad requerido.
En este aspecto se considera que se debe prestar fundamental interés a las siguientes propiedades:
Resistencia del macizo, abrasividad, dureza, fortaleza porosidad y presencia de agua en las rocas.
Análisis del comportamiento mecánico – estructural del macizo.
Se debe realizar una valoración de los aspectos que caracterizan el agrietamiento y que mayor influencia
tienen en el proceso de arranque de la roca (Cantidad de sistemas de grietas, distancia entre las grietas,
ancho, relleno y características de estas, dirección de los principales sistemas, así como la existencia de
grietas complementarias), este análisis se debe realizar a partir de la utilización del método geológico en
excavaciones de exploración, el análisis de muestras de sondeo, los métodos geofísicos u otro de los
métodos empleados al efecto.
En caso de que el método empleado sea el geológico, el macizo se debe dividir en tramos con
características litológicas similares de 10 a 25m de longitud, logrando con esto una elevada
representatividad en el estudio, aquí se debe realizar un estudio de todos los parámetros que caracterizan
al agrietamiento y que influyen en el proceso de arranque. Si el método empleado es el geofísico, se debe
realizar un análisis que permita determinar cuales son las zonas de mayor o menor agrietamiento dentro

29

�de un área determinada, generalmente los métodos que más se emplean son los sísmicos y
fundamentalmente la variante de reflexión y refracción, este consiste en que en una zona determinada se
realiza una excitación y se mide como varía la velocidad de las ondas longitudinales y transversales, a
partir de lo cual se valora el agrietamiento. Cuando se emplean los testigos de sondeo, se debe realizar
una elección muy cuidadosa del testigo, mediante el cual se determinan los diferentes sistemas de grietas
así como la distancia entre ellas, de forma tal que no se cofundan las grietas relacionadas con la génesis
del macizo y las originadas por el proceso de perforación, este método tiene el inconveniente que no se
puede determinar las direcciones de los principales sistemas de grietas.
Para realizar también el análisis del comportamiento mecánico – estructural del macizo se debe realizar
un estudio de sus características de resistencia, como se pronostican estas y la construcción y valoración
del pasaporte de resistencia.
3. Determinación del grado de bloquicidad del macizo.
Para la determinación de la bloquicidad del macizo, se deben analizar los diferentes métodos existentes al
respecto y utilizar aquellos que más se adecuan a las características geo - estructurales del macizo
estudiado. Para lograr todo este análisis se debe hacer un estudio detallado del agrietamiento del macizo,
ya que el mismo en la mayoría de los casos constituye la base para valorar la bloquicidad, se debe de
analizar también la disposición estructural de los bloques y su influencia en el proceso de arranque de las
rocas.
Dentro de los métodos que se deben de emplear están: El método para determinar el volumen del bloque a
partir de la frecuencia de las grietas (Na), este se basa en analizar un área de observación, tiene en cuenta
también la longitud de las grietas y su correspondencia con el área de observación; El método para
determinar el volumen del bloque a partir del número de grietas por m3, este se basa en la distancia de las
grietas de cada familia y el numero de grietas aleatorias; El método para la clasificación del volumen de
los bloques relacionado con el tamaño de la partícula (método de Palmstrom) y se debe de determinar el
tipo y forma de los bloques teniendo en cuenta la distancia entre las grietas de cada familia.
4. Evaluación de la estabilidad del macizo.
La estabilidad del macizo se puede evaluar por diferentes vías a partir de las condiciones mecánico y geo
- estructurales del macizo y del equipamiento con que se cuente para ello.
Para tal fin se pueden emplear algunas de las denominadas clasificaciones geomecánicas, como la de
Bieniawski, Barton, Palmstrφm, Laubescher y Bulichev, entre otras, también pueden ser utilizados
criterios basados en los desplazamientos que sufre el macizo o en la formación de zonas de rocas
destruidas alrededor de las excavaciones. En todos los casos se deben evaluar los métodos que se
empleen y realizar el análisis estadístico de los resultados obtenidos con estos.
Para el análisis de la estabilidad se debe de dividir el macizo en tramos con similitud en cuanto a sus
características litológicas, expresando de esta forma los resultados de la estabilidad para cada uno de los
tramos analizados. Para el caso de que en la zona de estudio existan excavaciones subterráneas, el análisis
se puede realizar tanto por la evaluación de la estabilidad de estas obras ó el análisis de los testigos de

30

�sondeo, cuando se utilizan las excavaciones existentes se debe de prestar una especial atención a la
valoración del grado de deterioro de las rocas de forma tal que se pueda tener un criterio del nivel de
afectación que experimenta la estabilidad del macizo por este factor, también hay que tener en cuenta que
en el tramo analizado si existen inclusiones de otros tipos de rocas esto puede influir en la estabilidad;
Cuando el análisis se realiza mediante testigos de sondeo hay que tener en cuenta que el número de
parámetros que se pueden evaluar es muy limitado y que existen otros que no se pueden valorar por este
método y que influyen de manera decisiva en la estabilidad, por lo que se estima que por esta vía los
resultados obtenidos no son muy confiables.
III.4 Impacto socio – económico
Los resultados obtenidos en el presente trabajo permiten fundamentar de forma adecuada y con suficiente
rigor científico – técnico la elección del método de arranque de la roca durante el laboreo de excavaciones
horizontales, lo que sin duda tiene un significativo impacto socio – económico.
En la actualidad, en nuestro país, en muchos casos se emplea, a priori, el método de voladura para el
arranque de la roca, en condiciones, en que puede emplearse otra opción, lo que trae consigo un peor
contorneado de la excavación, una mayor afectación a la integridad del macizo y condiciones más
difíciles para el sostenimiento que se emplee, todo esto conduce al aumento de los costos y una
disminución en el nivel de confianza del personal que labora o se protege en estas obras.
Otro aspecto a tener en cuenta es que para poder implementar las indicaciones metodológicas propuestas,
surge la necesidad de elevar el nivel de los recursos humanos. En los resultados de este trabajo se
introducen elementos que no son del dominio del personal que está vinculado directamente a la
producción, por lo que este debe ser capacitado.
El trabajo representa una continuidad al conocimiento, por el hecho de que se aporta un sistema de
indicaciones metodológicas, que permiten determinar el método de arranque en otros macizos con
similitud en sus características. En nuestro país aun queda una gran cantidad de obras que no han sido
analizadas pero que presentan un determinado grado de semejanza, en cuanto a la geología, geomecánica,
condiciones constructivas entre otras, lo que permitiría el empleo en ellas de estas indicaciones.
III.5 Conclusiones
Se hace una valoración crítica de las clasificaciones de excavabilidad más conocidas, donde se
fundamentan sus insuficiencias, que limitan su empleo, para que por sí solas puedan ser empleadas para
elegir en forma fundamentada el método de arranque de la roca, se define para cada tipo de macizo rocoso
y obras estudiadas, cuales de estas clasificaciones, son factibles de empleo en el marco de contribuir con
una adecuada elección del método de arranque de la roca. Se propone un sistema de indicaciones
metodológicas que permite garantizar una adecuada y fundamentada elección del método de arranque de
la roca.

31

�CONCLUSIONES
Se define para cada tipo de macizo rocoso estudiado, cuáles son los métodos para determinar la
bloquicidad que se deben emplear: Para macizos ofiolíticos y macizos de rocas sedimentarias, se
debe emplear el método basado en el número de grietas y el método basado en la relación entre la
distancia entre grietas y para el macizo de la formación El Cobre, el método basado en el número
de grietas.
Se valora la estabilidad de los macizos por varios métodos y se define estadísticamente a partir de
los resultados obtenidos, cual método es el más adecuado en cada caso: Para el macizo ofiolítico,
el método de Bieniawski, para el macizo de la formación El cobre, el método de Bieniawski, el de
Bulichev y el de Barton y para el macizo de rocas sedimentarias, el método de Bieniawski y el de
Bulichev.
Se fundamenta el hecho de que ningunas de las clasificaciones de excavabilidad existentes, por sí
sola, permite elegir en forma adecuada y fundamentada el método de arranque de la roca, no
obstante se estima que ellas pueden ser utilizadas en estudios que se hagan con ese objetivo. Por
ello se define cuales de estas clasificaciones son factibles de usar en cada tipo de macizo rocoso
estudiado.
Se propone un sistema de indicaciones metodológicas, que posibilita con su empleo, lograr una
correcta fundamentación en la elección del método de arranque de la roca.
RECOMENDACIONES.
Aplicar el sistema de indicaciones metodológicas obtenido, para realizar la elección del método
más adecuado de arranque de la roca durante el laboreo de excavaciones subterráneas de pequeña
y medianas sección en el resto del país.
Valorar el desarrollo de un trabajo similar, pero orientado a los trabajos en canteras.

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39

�Tabla 1. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo
rocoso donde se ubica la mina Las Merceditas.
Parámetros o índices.
Socavón - 1
Espacios entre grietas,(m).
0,1 – 0,5
Sistemas de grietas
3
Rugosidad de las grietas
Rugosas
Alteración de las grietas Ligera alteración
Humedad de las grietas
Nula

Resultados de algunas Galerías estudiadas.
Galería - 4
Galería - 6
Galería -13
0,16 – 0,5
0,25 – 0,3
0,12 – 0,25
3
3
3
Rugosas
Rugosas
Rugosas
Ligera alteración Ligera alteración
Alteradas
Nula
Nula
Media

Galerí
0,1 –
3
Rugo
Alter
Ba

Tabla 2. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo rocoso
donde se ubica la mina El Cobre.
Parámetros o índices.
Espacios entre grietas,(m).
Sistemas de grietas
Rugosidad de las grietas
Alteración de las grietas
Humedad de las grietas

Resultados de algunas galerías estudiadas.
Galería principal
Galería de subnivel Galería de ventilación
0,3 – 0,5
0,2 – 0,4
0,22 - 0,27
2
3
3
Rugosas
Rugosas
Rugosas
Moderada
Ligera alteración
Ligera alteración
Nula
Nula
Media

Tabla 3. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo
rocoso donde se ubican los túneles del trasvase de Mayarí.
Parámetros o índices.

Sectores estudiados.

Túnel de Seboruquito
Túnel Enmedio –
Túnel Guayabo –
Túnel Gu
– Esperanza.
Guayabo.
Pontezuelo.
Manac
Espacios entre grietas,(m).
0,2 – 0,24
0,15 – 0,3
0,1 - 0,25
0,2 – 0
Sistemas de grietas
3
3
3
3
Rugosidad de las grietas
Lisas
Rugosas
Lisas
Rugosa
Alteración de las grietas
Ligera alteración
Ligera alteración
Ligera alteración
Ligera alter
Humedad de las grietas
Nula
Baja
Baja
Nulo - B
Tabla 4. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo rocoso
donde se ubican los túneles populares de Holguín.
Parámetros o índices.
Túnel de ciencias médicas
Espacios entre grietas,(m).
0,15 – 0,2
Sistemas de grietas
2
Rugosidad de las grietas
Lisas
Alteración de las grietas
Ligera alteración
Humedad de las grietas
Nula

Túneles estudiados.
Túnel de Caguayo
0,12 – 0,2
3
Rugosas
Ligera alteración
Baja

Túnel de Fundición
0,1 – 0,5
3
Lisas
Ligera alteración
Baja

40

�Tabla 5. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo rocoso
donde se ubica el túnel hidrotécnico de Las Tunas.
Parámetros o índices.

Espacios entre grietas,(m).
Sistemas de grietas
Rugosidad de las grietas
Alteración de las grietas
Humedad de las grietas

Túnel estudiado.
Tramo - 1
0,1 - 0,2
3
Rugosas
Ligera alteración
Media

Tramo - 2
0,15 - 0,3
3
Rugosas
Ligera alteración
Media

Tabla 6. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo
rocoso donde se ubican los túneles populares de Guantánamo.
Parámetros o índices.
Espacios entre grietas,(m).
Sistemas de grietas
Rugosidad de las grietas
Alteración de las grietas
Humedad de las grietas

Túnel - 1
0, 1 – 0,3
2
Lisas
Alteradas
Nula

Túneles estudiados.
Túnel - 2
0, 15 – 0,5
1
Lisas
Alteradas
Nula

Túnel - 3
0, 2 – 0,3
2
Lisas
Alteradas
Nula

Tabla 7. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo
rocoso donde se ubican los túneles populares de Moa.
Parámetros o índices.
Túnel del CAME.
Espacios entre grietas,(m).
Sistemas de grietas
Rugosidad de las grietas
Alteración de las grietas
Humedad de las grietas

0,15 – 0,5
3
Lisas
Ligera alteración
Baja

Túneles estudiados.
Túnel de
Túnel Empresa
Mantenimiento
Comandante E. Che
Constructivo.
Guevara.
0,1 – 0,35
0,1 – 0,5
4
3
Rugosas
Rugosas
Ligera alteración
Ligera alteración
Baja
Baja

Túnel Empresa
Mecánica del
Níquel.
0,15 – 0, 25
4
Rugosas
Ligera alteración
Nula

Tabla 8. Resumen de los resultados de los parámetros que caracterizan el agrietamiento del macizo rocoso
donde se ubica la mina Amores.
Parámetros o índices.
Espacios entre grietas,(m).
Sistemas de grietas
Rugosidad de las grietas
Alteración de las grietas
Humedad de las grietas

Tramo - 1
0,22 – 0,25
4
Rugosas
Ligera alteración
Nula

Tramos estudiados
Tramo - 2
0,25 – 0,3
4
Rugosas - Lisas
Ligera alteración
Baja

Tramo - 3
0,2 – 0,3
3-4
Lisas
Ligera alteración
Baja

41

�Tabla 9. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubica la
mina Las Merceditas.
Mina
Merceditas.

Socavón
Principal
Galería – 4
Galería – 6
Galeria – 13
Galeria – 15

Volumen de los
Bloques a partir
de la frecuencia
de grietas.
0,39 – 0,96 m3

A; %

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

A; %

20,7

0,2 – 1,03 m3

25,31

Resultados.
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
0,29 – 1,18 m3

0,33 – 0,96 m3
0,30 – 0,46 m3
0,31 – 0,55 m3
0,29 – 0,66 m3

18
21
19,77
19,8

0,4 – 0,8 m3
0,27 – 0,65 m3
0,29 – 0,63 m3
0,28 – 0,4 m3

18,04
22,4
19,3
27,45

0,31 – 0,78 m3
0,39 – 0,5 m3
0,3 – 0,58 m3
0,27 – 0,33 m3

A; %

F

19

Blo

20,12
15,09
23,06
18,54

Blo
Blo
Blo
Blo

Tabla 10. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubica la
mina El Cobre.
Mina El Cobre.
Volumen de los
Bloques a partir de
la frecuencia de
grietas.
Galería principal
0,26 – 0,66 m3
Galería de subnivel
0,4 – 0,57 m3
Galería de ventilación
0,5 – 0,58 m3

A; %

27,4
26
19,9

Volumen de los
Bloques a partir
del número de
grietas.
0,46 – 0,67 m3
0,36 – 0,57 m3
0,3 – 0,61m3

Resultados.
A; %
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
16,4
0,37 – 0,58 m3
13,03
0,3 – 0,47 m3
21,8
0,3 – 0,45 m3

A; %

25,01
26,4
20,18

F

B
B
B

Tabla 11. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubican los
túneles del trasvase de Mayarí.
Túneles de
Mayarí.

Túnel de
Seboruquito –
Esperanza.
Túnel Enmedio –
Guayabo.
Túnel Guayabo –
Pontesuelo
Túnel Guaro Manacal.

Volumen de los
Bloques a partir
de la frecuencia
de grietas.
0,39 – 0,89 m3

A; %

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

29,5

0,4 – 1,05 m3

Resultados.
A; %
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
32,1
0,4 – 1,33 m3

A; %

For
parti

23,6

E
0,31 – 0,80 m3

23,05

0,27 – 0,98 m3

20,3

0,33 – 0, 953 m3

17

0,3 – 0,73 m3

19,88

0,24 – 0,89 m3

19,09

0,3 – 0,95 m3

16,53

20,33

3

0,26 – 0,75

0,33 – 0,80 m

E

E
21,24

0,31 – 0,78

19,7

E

42

�Tabla 12. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubican los
túneles populares de Holguín.
Túneles de
Holguín.

Túnel de ciencias
médicas
Túnel de
Caguayo
Túnel de
Fundición

Volumen de los
Bloques a partir de
la frecuencia de
grietas.
0,5 – 0,96 m3

A; %

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

25,03

0,66 – 1,05 m3

Resultados.
A; %
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
21,4
0,42 – 0,67 m3

0,4 – 0,84 m3

31,19

0,31 – 0,97 m3

23,03

0,4 – 0,77 m3

23,5

0,54 – 0,96 m3

14,5

0,26 – 0,89 m3

16,2

0,54 – 0,87 m3

19,05

A; %

Fo
par

19

Tabla 13. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubica el
túnel hidrotécnico de Las Tunas.
Túnel de
Las Tunas.

Tramo - 1
Tramo - 2

Volumen de los
Bloques a partir de
la frecuencia de
grietas.
0,3 – 0,83 m3
0,29 – 0,68 m3

A; %

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

26
19,88

0,34 – 0,79 m3
0,30 – 0,67 m3

Resultados.
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
24,01
0,35 – 0,68 m3
27,6
0,27 – 0,55 m3
A; %

A; %

Form

27
21,4

Bloqu
Bloqu

Tabla 14. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubican los
túneles populares de Guantánamo.
Túneles de
Guantánamo.

Túnel - 1
Túnel - 2
Túnel - 3

Volumen de los
Bloques a partir de
la frecuencia de
grietas.
0,3 – 0, 87 m3
0,43– 1,07 m3
0,31– 0,9 m3

A; %

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

17,5
23,45
27,05

0,38 – 1,01m3
0,4 – 1,33 m3
0,38 – 1,05 m3

Resultados.
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
18,99
0,32 – 1,01 m3
26,2
0,39 – 1,35 m3
24,02
0,34 – 1,01 m3
A; %

A; %

Form

18,9
18,4
21,53

Bl

43

Bl

�Tabla 15. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubican los
túneles populares de Moa.
Túneles de Moa.
Volumen de los
A; %
Bloques a partir de la
frecuencia de grietas.

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

Resultados.
A; %
Volumen de los
Bloques a partir d
tamaño de las
partículas
19,2
0,3 – 1,0 m3

Túnel del CAME.

0,34 – 0,89 m3

29,03

0,32 – 0,9 m3

Túnel Mantenimiento
Constructivo.
Túnel Empresa Comandante E.
Che Guevara.
Túnel Empresa Mecánica del
Níquel.

0,23 – 0,62 m3

18,35

0,2 – 0,5 m3

21,45

0,2 – 0,5 m3

0,34 – 0,59 m3

20,66

0,36 – 0,59 m3

28,07

0,27 – 0,48 m3

0,2 – 0,54 m3

25,19

0,22 – 0,4 m3

21,3

0,3 – 0,4 m3

Tabla 16. Resultados de la valoración de la bloquicidad para el macizo rocoso donde se ubica la
mina Amores.
Mina Amores

Tramo - 1
Tramo - 2
Tramo - 3

Volumen de los
Bloques a partir de
la frecuencia de
grietas.
0,30 – 0, 87 m3
0,43– 0,87 m3
0,31– 0,9 m3

A; %

Volumen de los
Bloques a partir del
número de grietas.

A; %

19,5
23,45
21,05

0,33 – 086m3
0,3 – 0,76 m3
0,45 – 0,897 m3

16,88
23,7
20,06

Resultados.
Volumen de los
Bloques a partir del
tamaño de las
partículas
0,32 – 0,89 m3
0,39 – 0,85 m3
0,37 – 0,97 m3

A; %

17,91 Bloqu
25,04 Bloqu
21,53 Bloqu

Tabla 17. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina Las Merceditas, a partir de la
clasificación de Bieniawski.
Rocas
Cromita
Dunita
Microgabro
Peridotita
Peridotita
serpentinizada

Según
RQD

Espacio
Condiciones Existencia
Ajuste RMR
entre
de las grietas de aguas
grietas

A,% Clasificación

13

8

20

10

-2

49

0,75

Media

17
13
20

10
8
10

10
10
20

10
7
15

-2
-2
-2

45
36
63

1,2
2,36
0,17

Media
Mala
Buena

17

8

10

10

-2

43

0,95

Media

Form

44

�Tabla 18. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina Las Merceditas, a partir de la Q de
Barton.

Rocas
Cromita
Dunita
Microgabro
Peridotita
Peridotita
serpentinizada

RQD

Jn

Ja

Jw

SRF

Q

A,%

Clasificación

71

12

2

4

1

2,5

4,72

0,89

Media

86
65
98

12
12
9

2
4
2

3
3
4

1
1
1

2,5
2,5
5

4,32
1,62
108

2,23
1,06
0,31

Media
Mala
Buena

81

12

4

3

1

2,5

2,02

1,63

Mala

Jr

Tabla 19. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina Las Merceditas, según Bulichev.

Rocas
Cromita
Dunita
Microgabro
Peridotita
Peridotita
serpentinizada

Km

Kn

Kt

Kw Kr

Ka

Kα

f

7,6

12

1

1

7,8
7,7
8,5

12
12
9

1
1
1

8

12

1

A,% Clasificación

4

2

1

6,4

1,35

Media

1
1
1

3
3
4

2
4
2

1
1
1

7
6,8 0,31
7,77 3,73 1,16
8 15,04 0,97

Buena
Media
Buena

1

3

4

1

6,2

Media

S
2

3

3,05

Tabla 20. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina El Cobre, a partir de la clasificación de
Bieniawski.
Según
RQD

Rocas
Tobas de
diferentes
granulometría
Porfiritas
andesiticas
Tobas de granos
medios
Tobas andesiticas

Espacio
Condiciones Existencia
A,% Clasificación
entre
de las grietas de aguas Ajuste RMR
grietas

17

10

20

15

-2

60

0,70

Buena

20

10

20

15

-2

63

1,58

Buena

20

10

10

15

-2

53

1,29

Media

17

10

10

10

-2

45

1,52

Media

Tabla 21. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina El Cobre, a partir de la Q de Barton.
Rocas

RQD

Jn

Ja

Jr

Jw

SRF

Q

A,%

Clasificación

Tobas de diferentes granulometría
Porfiritas andesiticas
Tobas de granos medios
Tobas andesiticas

99,1
97,7
93,67
88,57

4
4
4
4

2
2
1
1

3
3
1
1

1
1
1
0,66

2,5
2,5
2,5
2,5

14,8
14,6
9,36
5,64

1,34
1,98
0,91
0,65

Buena
Buena
Media
Media

45

�Tabla 22. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina El Cobre, según Bulichev.
Rocas

Km Kn Kt Kw Kr

Tobas de diferentes
granulometría
Porfiritas andesiticas
Tobas de granos medios
Tobas andesiticas

9,1

4

1

8,66 1 1
4
9 3
4,9 10 1,5

Ka Kα

f

A,% Clasificación

S

1

3

2

1

7,2 24,56 3,01

Buena

3
1
1

2
2
2

2
2
2

1
1
1

6,54 9,30 1,98
6,05 2,01 0,09
5,65 1,13 0,06

Buena
Media
Media

Tabla 23. Resultados de la evaluación de la estabilidad en los túneles del trasvase de Mayarí, a partir de la
clasificación de Bieniawski.
Según
RQD

Rocas
Calizas Arcillosas
Estratificadas,
formación Bitirí.
Formación
Camazan.
Complejo
Ultramáfico
Brechas de
Gabros.

Espacio
Condiciones Existencia
Ajuste RMR
entre
de las grietas de aguas
grietas

A,% Clasificación

17

10

20

15

-2

60

0,13

Media

20

10

20

15

-2

63

0,32

Buena

20

10

20

10

-2

58

0,09

Media

17

10

10

10

-2

45

2,03

Media

Tabla 24. Resultados de la evaluación de la estabilidad en los túneles del trasvase de Mayarí, a partir de la
Q de Barton.
Rocas

RQD

Jn

Calizas Arcillosas Estratificadas,
92,2 12
formación Bitirí.
Formación Camazan.
99,3 4
Complejo Ultramáfico
97,71 4
Brechas de Gabros.
82
6

Ja

Jr

Jw

SRF

2

2

0,66

2,5

2,03 1,17

Mala

2
2
2

4
3
2

1
1
0,66

5
5
2,5

9,92 0,63
7,32 0,19
3,43 1,24

Media
Media
Mala

Q

A,% Clasificación

Tabla 25. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los túneles del trasvase de Mayarí, según
Bulichev.
Rocas

Km Kn Kt Kw Kr

Calizas Arcillosas Estratificadas,
9 12
formación Bitirí.
Formación Camazan.
7,2 4
Complejo Ultramáfico
8,1 4
Brechas de Gabros.
9,3 6

Ka Kα

f S

A,% Clasificación

1 0,66 2

2

1

3,1 1,534 0,57

Media

1 1 4
1 1 3
2 0,66 2

2
2
2

1
1
1

3,2 11,52 0,66
2 6,075 2,19
1,7 0,86 1,04

Buena
Buena
Mala

46

�Tabla 26. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los Túneles populares de Holguín, a partir de
la clasificación de Bieniawski.
Espacio
RMR
Condiciones Existencia
Ajuste
entre
de las grietas de aguas
grietas

Según
RQD

Rocas
Serpentinita de
color verde
grisáceo
meteorizada
Serpentinita de
color verde
oscuro
Peridotita
serpentinizada
fresca de color
verde oscuro

A,% Clasificación

17

8

20

15

-2

58

1,05

Media

17

10

20

15

-2

60

0,37

Media

17

8

20

15

-2

58

0,06

Media

Tabla 27. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los Túneles populares de Holguín, a partir de
la Q de Barton.

Rocas

RQD

Jn

Ja Jr

65

15

4

3

1

2,5

1,29 0,65

Mala

86

12

2

4

1

2,5

5,72 0,98

Media

65

12

2

3

1

2,5

3,25

2,6

Mala

Serpentinita de color verde grisáceo
meteorizada
Serpentinita de color verde oscuro
Peridotita serpentinizada fresca de
color verde oscuro

Jw SRF

A,% Clasificación

Q

Tabla 28. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los Túneles populares de Holguín, según
Bulichev.
Km Kn Kt Kw Kr

Rocas

Serpentinita de color verde
7,6 15
grisáceo meteorizada
Serpentinita de color verde
8,3 12
oscuro
Peridotita serpentinizada
7,9 12
fresca de color verde oscuro

Ka Kα

f

S

A,% Clasificación

0,3

2

1

3

4

1

1,5

0,91

Mala

1

1

4

2

1

5,56 7,68 0,77

Buena

1

1

3

2

1

7,1

Buena

7

2,62

Tabla 29. Resultados de la evaluación de la estabilidad para el túnel hidrotécnico de Las Tunas, a partir de
la clasificación de Bieniawski.
Rocas

Según
RQD

Andesitas

20

Peridotitas

20

Espacio
Condiciones de Existencia
Ajuste RMR
entre
las grietas
de aguas
grietas
10
20
15
-2
63
8

20

15

-2

61

A,% Clasificación
0,09

Buena

0,13

Buena

Tabla 30. Resultado de la evaluación de la estabilidad para el túnel hidrotécnico de Las Tunas, a partir de
la Q de Barton.

47

�Rocas

RQD

Jn

Ja

Andesitas

98,5

12

8

Peridotitas

93,22

15

8

Jw

SRF

Q

A,%

Clasificación

1,5

1

5

0,30

0,9

Mala

1,5

1

5

0,232 1,33

Mala

Jr

Tabla 31. Resultados de la evaluación de la estabilidad para el túnel hidrotécnico de Las Tunas, según
Bulichev.
Km

Kn

Kt Kw Kr Ka Kα

Andesitas

8,3

12

1

1

1,5

8

1

1,2

Peridotitas

9

15

1

1

1,5

8

1

1,3

Rocas

f

A,%

Clasificación

0,15

0,67

Mala

0,145

0,51

Mala

S

Tabla 32. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los túneles populares de Guantánamo, a
partir de la clasificación de Bieniawski.
Rocas

Según
RQD

Margas
Tufitas
Calizas
Tobáceas
Areniscas de
granos finos

20
17

Espacio
Condiciones Existencia
Ajuste RMR
entre
de las grietas de aguas
grietas
10
10
15
-2
53
10
10
15
-2
50

A,% Clasificación
3,18
1,02

Media
Media

13

10

10

15

-2

46

0,08

Media

13

10

10

15

-2

46

2,22

Media

Tabla 33. Resultado de la evaluación de la estabilidad para los túneles populares de Guantánamo, a partir
de la Q de Barton.

Rocas

RQD

Jn

Ja

Jr

Jw

SRF

Q

A,%

Clasificación

Margas
Tufitas
Calizas Tobáceas
Areniscas de
granos finos

91
86
75

3
2
2

4
4
4

2
2
1,5

1
1
1

5
5
5

3
4,3
2,77

0,34
0.98
0,54

Mala
Mala
Mala

67

3

4

2

1

2,5

2,23

1,05

Mala

Tabla 34. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los túneles populares de Guantánamo, según
Bulichev.

Rocas

Km

Margas
8,3
Tufitas
7,35
Calizas Tobáceas 8,3
Areniscas de
7
granos finos

Kn

Kt Kw

Kr

Ka

Kα

3
2
2

1
1
1

1
1
1

2
2
1,5

4
4
4

2
2
2

3

1

1

2

4

1,5

f

S

A,% Clasificación

1,3 0,9 0,23
2,5 2,3 0,75
1,73 1,35 2,07

Mala
Media
Media

2,3

Media

1,8

1,93

48

�Tabla 35. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los Túneles populares de Moa, a partir de la
clasificación de Bieniawski.
Según
RQD

Rocas
Serpentinita de color
verde grisáceo
meteorizada
Serpentinita de color
verde oscuro fresca

Espacio
Condiciones Existencia
Ajuste RMR
entre
de las grietas de aguas
grietas

A,% Clasificación

13

10

20

10

-2

51

0,32

Media

13

10

25

15

-2

61

0,71

Buena

Tabla 36. Resultado de la evaluación de la estabilidad para los Túneles populares de Moa, a partir de la Q
de Barton.

Rocas
Serpentinita de color verde
grisáceo meteorizada
Serpentinita de color verde
oscuro fresca

RQD

Jn

Ja Jr

75

15

4

71

12

2

Jw

SRF

3

1

5

3

1

2,5

Q

A,% Clasificación

0,75 0,56
3,6

0,09

Muy Mala
Mala

Tabla 37. Resultados de la evaluación de la estabilidad para los Túneles populares de Moa, según
Bulichev.
Km Kn Kt Kw Kr

Rocas
Serpentinita de color verde
grisáceo meteorizada
Serpentinita de color verde
oscuro fresca

8,1 15
9

12

Ka Kα

f S

A,% Clasificación

1

1

3

4

1

3,2 1,3 0,44

Media

1

1

3

2

1

4,1 4,5 0,69

Media

Tabla 38. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina Amores, a partir de la clasificación de
Bieniawski.
Rocas
Harzburgitas
Cromitas
Dunitas

Según
RQD
20
20
17

Espacio
Condiciones Existencia
Ajuste RMR
entre
de las grietas de aguas
grietas
10
20
15
-2
63
10
20
15
-2
63
10
10
10
-2
45

A,% Clasificación
0,97
1,03
0,18

Buena
Buena
Media

Tabla 39. Resultados de la evaluación de la estabilidad en la mina Amores, a partir de la Q de Barton.

Rocas

RQD

Jn

Ja

Harzburgitas
Cromitas
Dunitas

98,5
99,1
92,7

9
12
15

2
2
4

Jr
3
2
2

Jw

SRF

Q

1
1
1

5
2,5
2,5

3
3,3
1,23

S2

Clasificación
Mala
Mala
Mala

49

�Tabla 40. Resultados de la evaluación de la estabilidad de la mina Amores, según Bulichev.
Km Kn Kt Kw Kr

Rocas

Ka

Kα

f

S

Harzburgitas

9,1

9

1

1

3

2

1

4,27

6,5

Cromitas

9

12

1

1

2

2

1

6

4,5

7,5 15

2

1

2

4

1

6,3

0,78

Dunitas

S2

Clasificación
Estable
Medianamente
Estable
Inestable

Q
100

Voladura

50
10
Escarificación

5
1

Excavación

0.1
0.01

20

40

60

80

100 RMR

Figura 1. Clasificación propuesta por Abdullatif y Crudden.

Eg (m)

Leyenda

2.0

IV

I- Excavación con Pala
II- Escarificación
III- Voladura para aflojar
IV- Voladura

0.6
III

0.2
0.06

II

0.02

I

0.006
1.25

5

12.5 50

100

200

Rc (MPa)

50

�Figura 2. Clasificación propuesta por Franklin.

100

10

20

30

40

50

300
600 1200
90
60 100 200 400 500 1000 1400

Rc (Kg/Cm2)
Zonas:
A – Explosivos.

90
80

A

RQD (%) 70

B – Explosivos o
Escarificación.

B

60
50

C- Escarificación.

C

40

D- Excavación con Pala.

D

30
20

E

10

A

A

E- Excavación con Pala.

A

A

A

A

Figura 3. Clasificación propuesta por Louis.

0.2
100
90

0.6

2.0

6.0 12

20

60

200

Rc (MPa)

A
E

D

C

Excelente

B

Buena

75
RQD (%)

Mediana

50

F

Mala

25
G

0

Sueltos

Transición

Muy mala

Roca muy Roca
baja

Roca

Roca alta

Roca muy
alta

Figura 4. Clasificación propuesta por Romana Ruiz.

51

�</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Indicaciones metodológicas para la elección del método de arranque de las rocas durante el laboreo de excavaciones subterráneas horizontales de pequeña y mediana sección en Cuba Oriental</text>
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                <text>Rafael Rolando Noa Monjes</text>
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                <text>Editorial Digital Universitaria de Moa&#13;
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                <text>2003</text>
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                    <text>Tesis doctoral

MODELACIÓN MATEMÁTICA Y SIMULACIÓN
DEL TRANSPORTE NEUMÁTICO
DEL MINERAL LATERÍTICO

Enrique Torres Tamayo

�REPÚBLICA DE CUBA
MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR
INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE METALURGIA Y ELECTROMECÁNICA
DEPARTAMENTO DE MECÁNICA

MODELACIÓN MATEMÁTICA Y SIMULACIÓN DEL
TRANSPORTE NEUMÁTICO DEL MINERAL
LATERÍTICO
Resu men de la tesis pres enta da en opci ón al grad o cien tífi co de
Doct or en Cien cias Técn icas

AUTOR: MSc. Ing. Enrique Torres Tamayo

TUTO RES: Dr. C. RAFAEL PÉREZ BARRETO
Departamento de Ingeniería Eléctrica
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Instituto Superior Minero Metalúrgico
DR. C. RENÉ LESME JAÉN
Centro de Estudio de Eficiencia Energética
Facultad de Ingeniería Mecánica
Universidad de Oriente
DR. C. RAÚL IZQUIERDO PUPO
Departamento de Ingeniería Mecánica
Facultad de Metalurgia y Electromecánica
Instituto Superior Minero Metalúrgico

MO A – 20 03

�SÍNTESIS
En la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, aunque el transporte neumático
presenta índices ecológicos superiores a otros transportadores mecánicos su
empleo se ha visto limitado por el excesivo gasto de energía que alcanza los 18,82
MJ/T. Las causas que originan esta dificultad son: la incorrecta selección de la
velocidad del gas transportador, la existencia de los alimentadores sinfín y la infinita
variedad de características físicas y aerodinámicas de los materiales a transportar,
que conducen a la inexactitud de los proyectos de las instalaciones neumáticas
derivadas de la ausencia de investigaciones científicas y trabajos experimentales en
esta ciencia.
A partir de los conocimientos existentes para el transporte neumático de sólidos en
las fases fluida y densa se deduce un modelo teórico descriptivo, cuyos parámetros
(diferencia de velocidad entre el gas y el sólido y velocidad de flotación) se obtienen
con datos experimentales de una

instalación a escala semi – industrial. Para

obtener los parámetros del modelo se utiliza el método de solución de ecuaciones
diferenciales Runge – Kutta cuarto orden como parte de un procedimiento iterativo
que conduce a la minimización del módulo del error promedio entre los valores
experimentales y los predichos por el modelo.
Con el empleo del modelo se simula la dependencia de las pérdidas de presión, el
flujo másico de sólido y la concentración de la mezcla en función del flujo másico de
gas de los sistemas de transporte neumático de la empresa Comandante Ernesto
Che Guevara. Se comparan los parámetros actuales con los simulados en diferentes
condiciones de trabajo.
Los resultados de la investigación predicen que el incremento de la concentración de
la mezcla desde 12,8 hasta 30 kg/kg, permite reducir el consumo específico de
energía en 13,45 MJ/T. Si se considera la productividad actual de sólido en la
empresa Comandante Ernesto Che Guevara,

el consumo total de energía se

reduce en 3012 kW-h. Estos resultados permiten valorar aproximadamente el
comportamiento de los sistemas de transporte en la empresa René Ramos Latour.

1

�INTRODUCCIÓN
La industria cubana del níquel juega un papel importante dentro de la economía
nacional, es por ello que el incremento de la eficiencia de los diferentes equipos e
instalaciones que la componen incide considerablemente en la reducción del
consumo de portadores energéticos. Actualmente se encuentra enfrascada en dos
grandes procesos: el de modernización de sus plantas, con el objetivo de disminuir
los costos en la producción de cada tonelada de níquel, y el perfeccionamiento
empresarial para hacerla más competitiva en el mercado internacional. Este último
como proceso integral no puede soslayar el impulso tecnológico a partir de una
aplicación consecuente de la ciencia y la técnica (Mesa Redonda, Enero 30 del
2001).
Existen dos fábricas en funcionamiento para la obtención de concentrado de níquel
más cobalto con tecnología carbonato amoniacal y una tercera industria en fase de
proyecto para obtener ferroníquel. Dentro de una fábrica metalúrgica concurren
complejos sistemas que muestran diferentes comportamientos con dinámicas muy
variadas, algunos de estos agregados ubicados en las plantas de preparación del
mineral y hornos de reducción son los sistemas de transporte neumático.
El transporte neumático por sus múltiples ventajas constituye uno de los medios más
avanzados de transporte de sólidos; el mismo se encuentra ampliamente aplicado
en el ámbito mundial. En Cuba su uso hasta el momento se reduce a la industria del
níquel y en menor medida al transporte de harina, cemento, entre otros; pero a partir
de los pronunciamientos del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, donde se
enfatiza en la necesidad de llevar a cabo una gran campaña de ahorro de energía y
combustible, se hace necesario, de acuerdo con el nivel que ha alcanzado la
industria del níquel y su posterior desarrollo: modernizar los medios de transporte
neumático del mineral laterítico que contribuye a incrementar la productividad del
trabajo, mejorar las condiciones higiénico – sanitarias de los trabajadores del níquel,
reducir los gastos anuales y aportar otros beneficios a la sociedad.
En las empresas del níquel con tecnología carbonato amoniacal, aunque el
transporte neumático presenta índices ecológicos superiores a otros transportadores
mecánicos su empleo se ha visto limitado por el excesivo gasto de energía que
alcanza los 18,82 MJ/T. Las causas que originan esta dificultad son: la incorrecta
selección de la velocidad del gas transportador, la existencia de los alimentadores
sinfín y la infinita variedad de características físicas y aerodinámicas de los
materiales a transportar, que conducen a la inexactitud de los proyectos de las
2

�instalaciones neumáticas derivadas de la ausencia de investigaciones científicas y
trabajos experimentales en esta ciencia.
La modelación del transporte de flujos bifásicos gas - sólido en el transporte
neumático del mineral laterítico y el cálculo de su pérdida de presión es una tarea
novedosa; debido a las diferentes características físicas y aerodinámicas de los
materiales que implican distintos tipos de flujos, cada uno requiere su propio modelo
con el objetivo de proporcionar un método de cálculo específico. El transporte en
fase fluida se recomienda en distancias superiores a un kilómetro; en longitudes
menores a las anteriores se debe emplear, siempre que sea posible, el transporte en
fase densa debido a su menor consumo energético. Todos los sistemas de
transporte neumático de las empresas del níquel poseen distancias menores a los
600 metros.
La situación actual del transporte neumático en las plantas de preparación del
mineral y hornos de reducción en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, se
caracteriza por las siguientes deficiencias:
•

La concentración a la que se produce el transporte neumático del mineral
laterítico es baja (alrededor de 12,8 kg/kg).

•

Las limitaciones de los métodos existentes para la proyección, selección y
cálculo de los parámetros racionales de transporte neumático del mineral
laterítico.

A partir de estas deficiencias se declara como situación problémica actual:
El elevado consumo energético en el transporte neumático del mineral
laterítico en las plantas de preparación del mineral y hornos de reducción de la
empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
El problema científico a investigar lo constituye:
El insuficiente conocimiento acerca del efecto de la velocidad del aire y la
concentración de la mezcla sobre el consumo energético del transporte
neumático del mineral laterítico en fases fluida y densa.
Como objeto de la investigación se establece:
El proceso de transporte neumático del mineral laterítico.
En la temática estudiada se presenta un problema interesante no abordado en la
literatura hasta el momento que son los sistemas bifásicos sólido - gas en fases
fluida y densa para este tipo de material. Se han desarrollado en el país
investigaciones sobre el transporte neumático del bagazo en tuberías verticales,
horizontales y codos (Pacheco 1984; Lesme 1996) para concentraciones
3

�encontradas en la llamada fase fluida, con lo que no se completa el sistema de
conocimientos teóricos y empíricos para seleccionar los parámetros racionales del
transporte del mineral laterítico y proyectar futuras instalaciones.
El conocimiento del proceso, el desarrollo de modelos matemáticos que representen
los fenómenos físicos de los sistemas, la simulación en computadora de sus
características y, en fin, el proyecto para la implementación de nuevas tecnologías
es un tema de primordial importancia en el desarrollo actual del sector industrial.
Sobre la base del problema a resolver se establece la siguiente hipótesis:
El estudio de los fundamentos teóricos existentes, conjugado con métodos
empíricos, permitirá obtener un modelo empírico – teórico, útil para predecir
los valores satisfactorios de los parámetros de trabajo en los sistemas de
transporte neumático de lateritas en la empresa Comandante Ernesto Che
Guevara.
Esta hipótesis científica exige la necesidad de conocer las principales propiedades
físicas y aerodinámicas del material investigado: el mineral laterítico; así como a
partir del modelo empírico - teórico simular las características de transporte y
seleccionar los parámetros racionales para un transporte eficiente en fase fluida o
densa. Entonces se podrán proponer nuevas tecnologías que respondan en su
diseño a las necesidades que demanda el proceso, donde se establece un orden de
jerarquía desde el punto de vista energético.
A partir de la hipótesis planteada, se define como objetivo del trabajo:
Obtener un modelo empírico - teórico que describa el comportamiento del
transporte neumático del mineral laterítico en fases fluida y densa en tuberías
horizontales y verticales.
Para lograr el cumplimiento del objetivo propuesto, se plantean las siguientes tareas
del trabajo:
9 Determinar las limitaciones de las teorías y las expresiones empíricas
desarrolladas en el mundo para el cálculo de las pérdidas de presión de los
sistemas de transporte neumático en tuberías horizontales y verticales, en la
zona dispersa, al ser aplicadas al mineral laterítico.
9 Determinar las propiedades físicas y aerodinámicas que mayor influencia tienen
en el transporte neumático del mineral laterítico.
9 Deducir el modelo teórico que describe la dependencia de la caída de presión en
función de los parámetros de transporte y las propiedades físicas y

4

�aerodinámicas del material, a partir de los antecedentes teóricos y empíricos del
transporte neumático de sólidos,
9 Obtener de manera empírica los parámetros del modelo teórico (velocidad de
flotación y velocidad del sólido).
9 Simular las características de transporte neumático del mineral laterítico en
diferentes regímenes de operación.
9 Valorar económicamente la propuesta efectuada.
En correspondencia con la hipótesis y el objetivo propuesto, se plantea como
novedad científica:
El establecimiento de un modelo empírico - teórico para el transporte
neumático del mineral laterítico en fases fluida y densa que permite, mediante
la simulación, predecir los parámetros racionales de trabajo de los sistemas
industriales en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
Los métodos de investigación empleados son los siguientes:
1. Método de investigación documental y bibliográfico para la sistematización del
conjunto de conocimientos y teorías relacionadas con el objeto de estudio.
2. Método de la modelación físico - matemática del transporte neumático en fases
fluida y densa, basado en los principios del movimiento de fluidos bifásicos gas sólido a través de ecuaciones diferenciales.
3. Método de resolución de ecuaciones diferenciales aplicando Runge – Kutta
cuarto orden mediante las técnicas computacionales existentes.
4. Método de investigación experimental para describir, caracterizar el objeto de
estudio y sus principales regularidades.
5. Método de simulación computacional de los modelos obtenidos.
En el desarrollo de la investigación se toman como base los estudios efectuados por:
Torres (1999), así como la información recopilada de trabajos de investigación y
tesis de grados realizadas en la Planta de Preparación del Mineral y Hornos de
reducción de la Empresa Comandante Ernesto Che Guevara y René Ramos Latour.
CAPITULO 1. MARCO TEÓRICO - METODOLÓGICO DE LA INVESTIGACIÓN
Trabajos Precedentes
Una investigación científica de acuerdo con lo planteado por Aróstegui (1978), en
cualquier área del conocimiento debe siempre estar sustentada por una
investigación teórica y empírica , de ahí que sea necesario utilizar los métodos que
caracterizan a cada una de ellas para desarrollar científicamente las mismas a partir
5

�de una clara caracterización del objeto, del planteamiento del problema, los
objetivos, la hipótesis y las tareas.
En el desarrollo de la investigación se consultaron diferentes trabajos y estudios, la
revisión bibliográfica estuvo dirigida en dos líneas fundamentales: una, la
información relacionada con el enfoque teórico - metodológico y otra, los trabajos
que sobre el tema del transporte neumático desde el punto de vista científico,
técnico y práctico se han efectuado en los últimos años.
Respecto al primer elemento, resulta muy útil la revisión de los trabajos de
Mesarovich (1996) que aborda la temática relacionada con la teoría general de los
sistemas y la metodología de las investigaciones sistémicas. Según Hurtado (1999);
Guzmán (2001) este autor conceptualiza con claridad los métodos sistémicos de
análisis del conocimiento científico, permitiéndole al investigador su empleo para
sustentar teóricamente la investigación. A pesar que algunos términos y definiciones
han evolucionado en el presente, su esencia se mantiene vigente.
Una vez definida la teoría de sistema, como base teórica de la investigación, fue
necesaria la búsqueda de métodos que permitieran la identificación y el análisis de
los diferentes aspectos (subsistemas) que tributan al proceso de transporte
neumático en tuberías horizontales, verticales y codos como sistema integrado. Se
basan en el principio físico que el aire bajo ciertas condiciones puede ser utilizado
para transportar materiales pesados que crea una caída de presión entre el inicio y
el final de la tubería (Neidigh, 2002).
Según Pacheco (1984), las teorías más divulgadas sobre el transporte neumático
por tuberías horizontales, verticales y codos que aparecen en la literatura,
establecen relaciones entre sus datos experimentales y cierto coeficiente que vincula
las pérdidas por fricción totales del proceso de flujo que incluye ambas fases (sólida
y gas) y las pérdidas por fricción debido al gas, que en esta investigación es el aire
limpio. Interesante en este campo resulta el artículo de Weber (1991) donde hace
un análisis de la influencia de la fricción del aire y la mezcla aire - sólido en el
transporte neumático, se determinan las pérdidas de presión a partir de un
coeficiente de mezcla que incluye todos los parámetros influyentes en el transporte
neumático. Otros trabajos dirigidos en la misma dirección son los desarrollados por
Arnold y Wipych (1991); Pan y Wipych (1992). En los artículos citados no se parte de
un razonamiento teórico del comportamiento físico de los sistemas, por lo que limita
su aplicación a las condiciones planteadas en los experimentos. Esto aumenta el

6

�error que se comete cuando se aplican los resultados en el transporte de otros
materiales.
En los últimos años se han incrementado las investigaciones relacionadas con el
transporte neumático de diversos materiales, la mayoría de los autores (Lampinen,
1991; Paul, 1999; Rodes, 2001; Farnish, 2002; Singer, 2002) distinguen dos fases
fundamentales: la fluida o diluta y la densa; en esta última se realizan diferentes
clasificaciones, las más completas son las efectuadas por Rodes (2001) que las
divide en dos partes fundamentales (figura 1):
9 Flujo en fase densa continua, donde el sólido ocupa la parte inferior de la
tubería horizontal. El transporte en esta, requiere de altas presiones del gas y
es limitado a distancias menores de un kilómetro.
9 Flujo en fase densa discontinua (se incluye el flujo en fase pistón), donde
existen cavidades de aire entre la carga de material transportado a través de
la tubería.

Figura 1. Distintas fases en el transporte neumático de materiales
Fuente: M. Rodes, 2001.

Se resalta en el trabajo el punto de tránsito entre las fases fluida y densa, el que
depende de las características del material transportado, la configuración y
parámetros del sistema; se describe la fase densa como la condición donde los
sólidos son transportados de forma que no están suspensos totalmente en el gas, un
aspecto de gran interés en el desarrollo de la presente investigación.
Existen diferentes estudios en la rama tecnológica que muestran la evolución de los
sistemas de transporte neumático desde su surgimiento a mediado del siglo XIX
(Fitzgerald, 1996). Los artículos hechos por Wypych y Arnold (1989); Arnold y
7

�Wipych (1991), plasman una descripción de los principales avances del transporte
neumático en Australia hasta el momento en que se hicieron las investigaciones y
los cambios tecnológicos introducidos en los sistemas de alimentación con vista a
lograr mayor cantidad de material transportado con el menor consumo de aire
posible. La automatización de estos sistemas permite la humanización del trabajo de
los operarios y la reducción de las dimensiones de los mismos. Sus indagaciones se
basan en la parte descriptiva y no profundizan en los detalles de diseño, ni ofrecen
métodos de cálculo que permitan entender las tecnologías examinadas.
Un estudio similar pero en otros países lo realizan Reed y Bradley (1991) en
Inglaterra; Alberti (1991) en Italia; este último destaca además en su investigación la
influencia de las propiedades del producto (densidad real y aparente, granulometría,
factor de forma, contenido de humedad, entre otras) en el diseño de los sistemas de
transporte neumático.
De los últimos trabajos revisados en el campo tecnológico es importante resaltar el
de Dynamic Air (2002), donde se expone una explicación detallada de las
aplicaciones y ventajas de los sistemas de transporte neumático en fase densa para
manipular materiales sólidos de diferentes características ya sean abrasivos, frágiles
o difíciles de manejar.
En el artículo se incluye el diseño exclusivo de los ajustadores de presión (Boosters)
para un completo control del material a través de la tubería de transporte, para ello
consideran cuatro conceptos fundamentales: fuerza bruta, fluidización, convencional
y línea llena. Otra investigación interesante es la de Darren (2000) donde se ofrece
una introducción a los componentes fundamentales de los sistemas de transporte
neumáticos en fases fluida y densa, se describen los beneficios y las limitaciones de
varios componentes según el concepto de diseño del sistema; aunque el artículo no
incorpora los detalles mínimos sobre cómo diseñar un sistema, ayuda a tomar
decisiones generales sobre las opciones de un diseño adecuado.
La modelación matemática es una herramienta indispensable en el diseño y
operación de las plantas de procesos, ofrece un método numérico en la solución de
grandes sistemas de ecuaciones derivadas de la modelación de toda una planta o
parte de la producción. Los últimos avances en el campo de la simulación, en
programas como el MATLAB, permiten obtener con gran exactitud estas soluciones
a una gran velocidad, se pueden seleccionar para ello varios métodos numéricos.
De igual forma para componer las ecuaciones de un objeto en la industria
metalúrgica, los que representan complejos sistemas dinámicos, es necesario
8

�despreciar una serie de factores secundarios y sí tener en cuenta los principales: de
entrada, salida y perturbaciones que influyen en la dinámica del mismo; a la vez, la
sencillez del modelo conformado debe contener las principales peculiaridades del
proceso investigado (Guzmán, 2001).
Es importante destacar lo hecho sobre modelación y simulación de los sistemas de
transporte neumático en Japón, donde a partir de 1970 se establece como una
disciplina en el campo de la ciencia, la ingeniería y la tecnología (Tsuji, 2000). Varios
científicos de ese país se incorporan en esta área especializándose algunos en
mediciones ópticas y otros en dinámica de los fluidos.
Es significativo subrayar el estudio experimental del comportamiento en fase fluida
de la velocidad de la partícula y el perfil de concentración con el empleo de técnicas
de imágenes fotográficas en tuberías horizontales (Hui y Tomita, 2000). Otro es el de
Huttl et al (2002) donde hacen un análisis de la trayectoria de las partículas por
medio de la simulación directa; estos métodos también son utilizados por
Yamamoto et al (1998); Tanaka y Yamamoto (1999); Miyoshi et al (1999), entre
otros. Un razonamiento diferente elaboran Raheman y Jindal (1993), determinan la
velocidad de deslizamiento que es la diferencia existente entre la velocidad del gas y
la velocidad del material en el transporte de fluidos bifásicos gas - sólido.
La modelación de la mezcla bifásica en fases fluida y densa es de interés no solo
para los sistemas de transporte neumático, sino también para otras aplicaciones
tales como: los procesos de fluidización y procesos hidráulicos. Massoudi et al
(1999) presentan las ecuaciones que rigen el comportamiento de un flujo de mezcla
de partículas en fase densa para flujos completamente desarrollados; el autor
examina la influencia de las colisiones ínter partículas, el coeficiente de fricción, la
viscosidad y el desarrollo de flujo isotérmico de las mezclas bifásicas.
Mason et al (1998)

desarrollan la simulación de los sistemas de transporte

neumático con el fin de incrementar la flexibilidad de los métodos de diseño. Esta
tarea es dividida en dos partes: la predicción del punto de operación del sistema y la
influencia de los componentes individuales de la tubería en el flujo. También se
debate el perfeccionamiento del algoritmo usado para predecir el punto de operación
del sistema que responde a las principales inquietudes relacionadas con la eficiencia
del transporte neumático.
Un modelo para el análisis de las pérdidas de presión en el sistema de transporte es
el desarrollado por Pan y Wypych (1997), donde estudian el comportamiento del
transporte en fase densa de materiales de forma irregular a partir de la modelación
9

�teórica

en

tuberías

horizontales

y

verticales, los validan con resultados

experimentales en instalaciones previamente construidas. Una investigación similar
para el transporte en fase fluida es la realizada por Lampinen (1991). En la misma
línea Hettiaratchi y Woodhead (1998) hacen una comparación entre la caída de
presión en tuberías horizontales y verticales donde establecen la correlación entre
ambas, minimizan la cantidad de experimentos a efectuar en el examen de los
diferentes sistemas. En todos los artículos citados los autores no muestran el
comportamiento del transporte de los materiales en las dos fases a la vez y no
efectúan una exposición del comportamiento del consumo energético que delimite la
zona de operación de un sistema en particular.
La modelación matemática del comportamiento de las mezclas bifásicas a través de
codos ha sido ampliamente abordada en la literatura. En Cuba es relevante la tesis
doctoral de Lesme (1996) donde expone una investigación teórico - experimental de
las pérdidas en codos para el transporte neumático del bagazo y su metodología de
cálculo. Para ello parte del movimiento de las partículas de bagazo a lo largo de la
zona curva del codo y la zona de dispersión. Obtiene los valores teóricos de las
pérdidas de presión de la corriente bifásica en ambas zonas, la variación de sus
principales parámetros hidrodinámicos, la longitud de la zona de dispersión, los
coeficientes teóricos de pérdidas y luego su validación en una instalación
experimental. Se destaca además en este campo Bradley (1990) donde implementa
ensayos para diferentes relaciones de radio de curvatura y geometría del codo.
Estas se limitan a determinados elementos de los sistemas de transporte neumático,
su alcance es específico para los materiales estudiados sin tener en cuenta la fase
densa donde se logran los menores consumos de energía.
Los aspectos económicos de los sistemas de transporte neumático se examinan en
la literatura, se destaca Hayes et al (1993), ellos dividen los costos en dos
categorías fundamentales: costo capital y costo operacional. El primero incluye los
costos de diseño, conexión e instalación del sistema y el segundo los costos por
conceptos energéticos, de mantenimiento, entre otros. Crawley y Bell (2002) en una
búsqueda análoga circunscriben ejemplos de cálculo para sistemas en fases fluida y
densa.
No existe suficiente información sobre el transporte neumático del mineral laterítico
en los materiales consultados. En el manual de operaciones de la planta de
preparación del mineral de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara (1985) se
encuentran algunos datos de los sistemas actuales, fundamentalmente del sistema
10

�de alimentación. Ellos emplean alimentadores de tornillo sinfín FULLER KINYON de
fabricación Alemana y compresores centralizados que presentan disímiles
problemas (Torres,1999).
La consulta bibliográfica hasta el momento no da respuesta a la problemática
escogida. En su mayoría aborda elementos aislados de los sistemas de transporte
neumático, no plantea el conjunto de conocimientos necesarios para proyectar,
seleccionar y evaluar los sistemas de transporte neumático del mineral laterítico
cubano. Esto impone la necesidad de ejecutar una investigación que contribuya a la
mayor eficiencia de los sistemas actuales de transporte neumático en las industrias
del níquel con tecnología carbonato amoniacal.
Propiedades físicas y aerodinámicas del mineral laterítico.
Un paso importante en la modelación matemática, evaluación, cálculo y diseño de
los sistemas de transporte neumático es determinar las propiedades físicas y
aerodinámicas en las condiciones en que se transporta el material.
Las propiedades determinadas son:
9 Contenido de humedad
9 Forma de las partículas
9 Composición granulométrica
9 Densidad de las partículas
9 Densidad aparente
9 Velocidad de flotación
Los valores del análisis granulométrico y contenido de humedad se muestran en
la tabla 1.
Tabla 1. Valores del análisis granulométrico y contenido de humedad de las
partículas.
•

Contenido de humedad: 4,5%
Composición granulométrica
Clase de tamaño
% en
Clase de tamaño
(mm)
peso
(mm)
+ 0,250
3,42
- 0,125 + 0,090
- 0,250 + 0,160
4,27
- 0,090 + 0,074
- 0,160 +0,125
2,68
- 0,074

% en
peso
6,28
5,44
77,91

La morfología de los granos del mineral laterítico se estudia con ayuda de un
microscopio binocular previa clasificación de las muestras como se observa en la
tabla 1. Se examinan 100 granos de cada una de las clases, fueron fotografiados. Se

11

�miden las dimensiones fundamentales: largo, ancho y espesor con el objetivo de
determinar el factor de forma de las partículas.
El factor de forma alcanza valores relativamente altos, en general superiores a 0,8,
por lo que pueden ser consideradas esferas. Si las partículas se unen durante el
transporte presentan formas diferentes a las planteadas, es decir, formas amorfas
que conducen a nuevas estructuras de flujos. Se puede observar que existe
tendencia al incremento del factor de forma con la reducción del diámetro de las
partículas; por lo que en los menores diámetros de las muestras no experimentados,
este valor debe incrementarse.
La densidad del mineral se determina con el empleo del método picnométrico por
poseer todas las condiciones en el laboratorio de Física de las Rocas de la Facultad
de Minas - Geología del Instituto Superior Minero Metalúrgico. Se hacen mediciones
con dos líquidos picnométricos: benceno y gas oil. El valor de la densidad real
después del procesamiento de los resultados es de 3 027 kg/m3.
La densidad aparente varía con la distribución por tamaño de las partículas y con
los cuerpos que la rodean. La porosidad del cuerpo sólido, la materia que llena sus
poros o espacios vacíos intermedios influyen en el valor de la densidad aparente, en
una simple partícula de un material no poroso la densidad real resulta igual a la
densidad aparente. Para el material polidisperso de las muestras analizadas la
densidad aparente tiene un valor de 1 108,4 kg/m3.
Una de las características aerodinámicas más importante de las partículas en las
teorías modernas sobre el transporte neumático es la velocidad de flotación. De
acuerdo con Pacheco (1984) en una partícula caracterizada por su diámetro (ds) y
su velocidad de flotación (Vf), existe una cierta velocidad del gas, por debajo de la
que el transporte neumático a presión atmosférica no es posible. El valor de la
velocidad de flotación, para los mayores diámetros de partículas presentes en las
muestras, es de 5,21 m/s.
CAPITULO 2. MODELACIÓN TEÓRICA EN EL TRANSPORTE NEUMÁTICO DEL
MINERAL LATERÍTICO POR TUBERÍAS HORIZONTALES Y VERTICALES .
Modelo teórico para el cálculo de las pérdidas de presión en el transporte
neumático del mineral laterítico por tuberías horizontales y verticales en la
zona dispersa.
Una vez determinado el alcance de la investigación, fundamentada la no existencia
de expresiones matemáticas que permitan predecir el comportamiento de las
12

�pérdidas de presión en el transporte neumático del mineral laterítico, se fundamenta
el modelo teórico con el empleo de las ecuaciones que describen el balance de
momento, masa y energía.
Fases fluida y densa
El desarrollo del modelo teórico para el transporte neumático del mineral laterítico en
fases fluida y densa en tuberías horizontales y verticales se elabora a partir del uso
simultaneo de las ecuaciones de balance de masa, de momento y de energía. Para
ello se considera un tubo inclinado hacia arriba con un ángulo δ desde la horizontal
como se muestra en la figura 2.
El elemento de mezcla mostrado en la Figura 2 contiene el flujo de aire y partículas
de mineral laterítico. Las densidades parciales de esos dos elementos son ρ g y ρ S ,
respectivamente y la porosidad es ε . Si la presión del aire es P, entonces la fuerza
por unidad de área de la mezcla total que afecta el flujo de aire es (ε ⋅ P ) y la fuerza
por unidad de área que afecta el flujo de mineral es (1 − ε ) ⋅ P .

Figura 2. Fuerzas de fricción que afectan el movimiento de la mezcla aire - mineral
durante el transporte neumático.
El balance de momentos en forma general puede expresarse de la siguiente
manera:

13

�Incremento
de momentos

=

La sumatoria de las
fuerzas específicas

Por lo tanto,
Incremento en
+ Incremento en momento =
momento del aire
del mineral

_
Fuerza
de presión
(1)

_ Fuerza de fricción _
_ Fuerza
gravitacional aire/pared

Fuerza de fricción
mineral/ pared

Fuerza de
_+ interacción
aire/mineral

La ecuación de balance de momento para las partículas de mineral laterítico en la
dirección del eje ”x” con el empleo de la ecuación (1) es:

ρ

S

dVS
d
= − [(1 − ε ) ⋅ P ] − ρ S ⋅ g ⋅ senδ − Fsp + Fgs
dt
dx

(2)

Donde:

ρ -densidad del mineral laterítico; kg/m3
S

Fsp contiene la fuerza de interacción entre las diferentes partículas y la fuerza de
fricción causada por la interacción de las partículas de mineral laterítico con las
paredes de la tubería. La fuerza de resistencia Fgs es de interacción entre el aire y
el mineral laterítico, el opuesto de la fuerza − Fgs es la que afecta el flujo de aire.
La ecuación de balance de momento para el flujo de aire en la dirección del eje ”x”
es:

ρg

dV g

=−

dt

d
(ε ⋅ P ) − ρ g ⋅ g ⋅ senδ − Fgp − Fgs
dx

(3)

Donde Fgp es la fuerza de fricción causada por las paredes y Fgs es la misma
fuerza de resistencia de la ecuación (2).
Las partículas de mineral vibran a lo largo del eje ”y”; perpendicular al eje ”x”,
cambia el perfil de la velocidad interna del aire, por lo que la fuerza de fricción no es
la misma que en un tubo vacío. Se Puede dividir la fuerza de fricción Fgp en dos
partes:
Fgp =

λG ρ g
D

⋅

2

2

⋅ V g + FV

(4)

Donde:
14

�FV - Fuerza específica debido a la vibración del mineral laterítico; N/m3
La primera parte es la fricción del aire con las paredes sin la presencia de las
partículas sólidas. La fuerza específica FV incrementa a partir del hecho que nunca
la velocidad ni la distribución de presión son uniformes a lo largo del eje “y” y este
crea un modelo complicado de flujo de fluido, que implica una fuerza de fricción
adicional en la dirección del eje “x”.
Debido a la velocidad no uniforme y la distribución de presión a lo largo del eje “y”
las partículas permanecen separadas y flotando en la corriente de gas. En un
transporte vertical la fuerza FV es obviamente cero, por lo que las partículas no
tienden a caer y colectarse en el fondo del tubo. La fuerza FV no puede ser incluida
en la fuerza de resistencia Fgs , debido a que esta contribuye a que las partículas se
desplacen hacia arriba en la dirección del eje X, mientras que FV no afecta a estas
pero si al propio gas.
Para modelar la fuerza FV de modo que esta implique el efecto de flotación y la
caída de las partículas hacia el fondo del tubo se aplica el método de potencia
vibracional, una adecuada revisión de este tópico ha sido representado por Mason et
al (1998).
La potencia por unidad de volumen (W/m3) que se necesita para mantener las
partículas flotando en la dirección del eje Y es:

P = ρ S ⋅ g ⋅ cos δ ⋅ V f ⋅ cos δ

(5)

La relación entre la potencia vibracional y la fuerza FV se expresa por:

P = FV ⋅ V g

(6)

Donde:

P – Potencia vibracional específica; W/m3
A partir de las ecuaciones (5) y (6) se obtiene:

FV = ρ S ⋅ g ⋅

Vf
Vg

⋅ cos 2 δ

La suma de las ecuaciones (2) y (3) proporciona:
dV g
dVS
dp λG ρ g
2
+ ρs
=−
−
⋅
⋅ V g − ρ g ⋅ g ⋅ senδ − ρ S ⋅ g ⋅ senδ − FV − Fsp
ρg
dt
dt
dx D 2

(7)

(8)

Para la fuerza FV se tiene la ecuación (7), pero se desconoce Fsp .
El coeficiente de fricción total en la superficie de la tubería está compuesto por una
fricción mecánica por el contacto entre las capas de partículas y la pared de la
15

�tubería, y una fricción viscosa ejercida por el contacto del fluido con las paredes del
tubo (Matousek, 2002).
Diversas investigaciones han demostrado que la rugosidad de la pared tiene un
efecto considerable en el proceso de colisiones de las partículas con la pared
(Sommerfeld, 2002), en procesos industriales donde se emplean tuberías de acero
en el transporte neumático, estas tienen rugosidad que se encuentra entre 20 y
50 µm. La distribución del ángulo rugoso puede ser representado por una función de
distribución normal, la desviación estándar de esta distribución es influenciada por la
estructura de la superficie rugosa y por el diámetro de las partículas.
En la modelación de la fuerza de fricción sólido – pared se tiene en cuenta el
movimiento de la mezcla bifásica no como un flujo homogéneo (esta vía de
modelación es adecuada para el movimiento de las partículas separadamente) sino
como una nueva clase de estructura.

Fsp =

λz ∗ 1

⋅ ⋅ ρ ⋅ VS
D 2 S

2

(9)

El coeficiente de fricción λz ∗ puede ser clasificado de dos formas: coeficiente de
fricción estática y dinámica. Este último provocado por el contacto de las partículas
sólidas con las paredes al deslizarse por la tubería. Se debe encontrar
experimentalmente en cada tipo de material y superficie rugosa, para ello se
determina el ángulo y velocidad de deslizamiento sobre la superficie.
Según los experimentos efectuados con mineral laterítico y superficies similares a
las utilizadas en las instalaciones industriales de las empresas del níquel, en el
centro de investigaciones de materiales de la firma inglesa Clyde Materials
Handling (2002) en una instalación experimental, el valor promedio de este
∗

coeficiente es λ Z = 0,325 , por lo que la ecuación (9) en el mineral laterítico obtiene
la forma siguiente:

Fsp =

0,1625
2
⋅ ρ S ⋅ VS
D

Sustituyendo las ecuaciones

(10)
(7) y (9) en el balance de fuerzas general de la

ecuación (8) se obtiene como resultado:

dVS
dp λG ρ g
2
=−
−
⋅
⋅ V g − ρ g ⋅ g ⋅ senδ − ρ S ⋅ g ⋅ senδ −
dt
dt
dx D 2
Vf
0,1625
2
− ρS ⋅ g ⋅
⋅ cos 2 δ −
⋅ ρ S ⋅ VS
Vg
D

ρg

dV g

+ ρS

(11)

Si se desarrolla el lado izquierdo de la ecuación (11), las derivadas totales también
16

�llamadas derivadas materiales, son:

dV g
dt

=

∂V g
∂t

+ Vg

∂V g

(12)

∂x

dVS ∂VS
∂VS
=
+ VS
dt
∂t
∂x

(13)

En un flujo estacionario la derivada parcial con respecto al tiempo desaparece, es
decir.

V g = V g ( X ) y VS = VS ( X ) , entonces:
dV g
dt

= Vg

dV g

(14)

dx

dVS
dVS
= VS
dt
dx

(15)

Por otro lado, en estado estacionario el balance de masa para el gas en un tubo con
un área de la sección transversal constante es simplemente:
ρ g ⋅ V g = const = m g "

(16)

Donde:
"

m g - Flujo másico de gas por unidad de área;

kg
s ⋅ m2

y el balance de masa para el flujo material es:

ρ ⋅ VS = const = µ ⋅ ρ g ⋅ V g = µ ⋅ m g "
S

(17)

Sustituyendo las ecuaciones (14 – 17) en la ecuación (11) se obtiene:


V g ⋅ (V g + VS ) dP λG ε ⋅ ρ G
ε ⋅ ρ G ⋅ Vg 2 1
2
=
⋅
⋅ Vg +
+ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅ µ ⋅

− 1 +
P
P
D
2
2
 dx


Vg 
Vg  V f

0,1625
2
+ ε ⋅ ρ G ⋅ g ⋅ senδ ⋅ 1 + µ ⋅  + µ ⋅ ε ⋅ ρ G ⋅ ⋅  g ⋅
⋅ cos 2 δ +
⋅ VS 

VS 
VS  V g
D



(18)

En tuberías horizontales el senδ = 0 y cos δ = 1 , la ecuación (18) se reduce a la
siguiente expresión:


V g ⋅ (V g + VS ) dP λG ε ⋅ ρ G
ε ⋅ ρ G ⋅ Vg 2 1
2
=
⋅
⋅ Vg +
+ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅ µ ⋅

− 1 +
P
P
D
2
2
 dx


V g  V f 0,1625
2
+ µ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅
⋅g ⋅
+
⋅ VS 

VS  V g
D


(19)

En tuberías verticales senδ = 1 y cos δ = 0 y se obtiene la siguiente expresión:

17

�2

ε ⋅ ρ G ⋅ Vg 2 1
V g ⋅ (V g + VS ) dP λG ⋅ ε ⋅ ρ G ⋅ V g
+ ⋅ ε ⋅ ρG ⋅ µ ⋅
=
+
− 1 +

P
P
2
2⋅ D

 dx
Vg 
V g 0,1625

2
+ ε ⋅ ρ G ⋅ g ⋅ 1 + µ ⋅  + µ ⋅ ε ⋅ ρ G ⋅
⋅
⋅ VS
VS 
VS
D


(20)

La expresión (18) constituye la ecuación final del modelo teórico para el cálculo de
las pérdidas de presión en el transporte neumático del mineral laterítico en tuberías
en fase densa. En ella se necesita identificar dos parámetros: la velocidad del sólido
y la velocidad de flotación de las partículas. La simplificación de esta expresión para
tramos horizontales y verticales se plantea en las ecuaciones (19) y (20). En ambas

λG se determina mediante la aplicación de las expresiones para el aire puro.
El modelo obtenido para el transporte en fase densa se utiliza con bastante exactitud
en la fluida; las diferencias fundamentales se encuentran en la forma de interacción
sólido – sólido, sólido – pared y en la consideración en fase fluida de la porosidad
cercana a la unidad (Neidigh, 2002; Rodes, 2001; Massoudi, 1999). Las ecuaciones
específicas para la fase son:
Tuberías horizontales




dp
1


= −
⋅
2
dx
V g ⋅ (V g + VS ) 
ρ G ⋅ Vg
1
 1 −

− ⋅ ρG ⋅ µ ⋅
P
P
2



V
Vg
λ ρ
f
2
⋅  G ⋅ G ⋅ V g + µ ⋅ ρ G ⋅ g ⋅ 
+
V
VS
 D 2
 S


 V g − VS
⋅
 V
f







(21)
2



 


Tuberías verticales




1
dp


⋅
= −
2
dx
ρ G ⋅ Vg
V g (V g + VS ) 
1

 1 −
− ⋅ ρG ⋅ µ ⋅
2
P
P



V
Vg 

λ ρ
2
 + µ ⋅ ρ G ⋅ g ⋅  g
⋅  G ⋅ G ⋅ V g + ρ G ⋅ g ⋅ 1 + µ ⋅
V
VM 
 D 2

 S


(22)
 V g − VS
⋅
 V
f







2



 


Pérdidas en codos
Para la construcción de las características de transporte neumático del mineral
laterítico es necesario, además de conocer las pérdidas en tramos rectos,
determinar las pérdidas en codos.
Las pérdidas en codos se determina por la siguiente expresión:
18

�∆PCT = ∆PC + ∆Pd

(23)

Donde:

∆PCT - Pérdidas totales en el codo (Pa); ∆PC - Pérdidas en la zona curva (Pa)
∆Pd - Pérdidas en la zona de dispersión (Pa).
Para el cálculo de ∆PC y ∆Pd en el estudio del transporte neumático del mineral
laterítico se utilizaron los resultados del trabajo de Lesme (1996) para granos y
polvos.
Procedimiento para la solución del modelo matemático
El modelo teórico en el transporte neumático del mineral laterítico está expresado
por cuatro ecuaciones diferenciales de primer orden (19, 20, 21 y 22) y varias
ecuaciones de enlace, tanto en fase densa como en fase fluida. Para la solución de
las mismas es necesario ajustar los parámetros característicos de cada material
investigado a partir de los resultados experimentales, estos parámetros son:
velocidad de flotación y velocidad del mineral laterítico
En el capítulo 1 con la determinación de las propiedades físicas y aerodinámicas del
mineral laterítico se establecen los valores de la velocidad de flotación en el estado
de referencia (presión atmosférica) para las diferentes clases de tamaño del
material, los que sirven de punto de partida para la observación de su
comportamiento a lo largo de un conducto con la variación de la presión y la
velocidad del gas.
Para determinar la velocidad del mineral laterítico con el modelo se utiliza el término
velocidad relativa que se define como la diferencia entre la velocidad del gas y la
velocidad del material (V g − VS ) , esta se obtiene mediante el ajuste del modelo a los
resultados experimentales.
El método empleado para resolver las ecuaciones diferenciales del modelo teórico y
determinar

la

velocidad

relativa

entre

el

gas

y

el

material

es

Runge – Kutta cuarto orden. Las ecuaciones del modelo se expresan en la forma

−

dp
= f (V gX ;VSX ;V fX ; ρ GX ) y la derivada es calculada en cada punto con el uso de
dx

los valores previos conocidos de V g ; VS ; V f ; P .
Con la caída de presión existe un incremento de la velocidad del gas y la variación
de otros parámetros tales como: densidad, velocidad de flotación y velocidad del
material. Para considerar la variación de los parámetros a identificar en el modelo
con la presión se emplean las siguientes ecuaciones:
19

�V fX = V fA ⋅

PA
PX

V gX − VSX = (V gA − VSA ) ⋅

(24)

PA
PX

(25)

Donde el subíndice (A) representa el estado de referencia a presión atmosférica y (x)
se refiere al valor de los parámetros en cualquier punto del sistema.
CAPITULO 3. RESULTADOS EXPERIMENTALES Y OBTENCIÓN DE LOS
PARÁMETROS DEL MODELO TEÓRICO EN EL TRANSPORTE NEUMÁTICO
DEL MINERAL LATERÍTICO.
Instalación experimental
La instalación experimental consta de los siguientes equipos y accesorios:
compresores, tanque almacenador, sistema regulador de flujo, cámara de
alimentación, tubería de transporte (incluye tramos horizontales, verticales y
accesorios), instrumentación y control de los parámetros.
Selección de las variables
De acuerdo con la literatura consultada (Guerra, 1987; Lampinen, 1991; Pacheco,
1984) y el modelo teórico desarrollado las pérdidas en tuberías horizontales y
verticales para el transporte del mineral laterítico dependen de los siguientes
factores: diámetro de las partículas transportadas, velocidad de la corriente, presión
en la línea de transporte, concentración de la mezcla, posición geométrica de la
línea de transporte.
Número de corridas experimentales
Para determinar el número de corridas experimentales se aplica un diseño
multifactorial, el que de acuerdo con los niveles prefijados de cada una de las
variables suma un número de 200; pero con el objetivo de comprobar la validez de
los mismos y disminuir los errores de observación, para todos los niveles se efectúan
3 réplicas, lo que concluye con un total de 600 corridas experimentales. Se realizan
además corridas con valores intermedios de las variables.
Algoritmo de identificación del modelo
La tarea de identificación del modelo físico - matemático consiste en la
determinación de los parámetros característicos del mineral laterítico [velocidad de
flotación (V F ) y velocidad relativa entre el gas y el sólido (V g − Vs ) ] en los que se
garantiza la adecuación del modelo que describe el proceso. De ahí que sea
necesario comparar los valores de las características YO del proceso tecnológico
20

� dp  
 dp 

real    , con las magnitudes YM a la salida del objeto  
 por las
dx


 dx  exp 
teórico 

ecuaciones (19 y 20). Es mejor aquel juego de parámetros en el que se minimiza la
medida m de las cercanías de las magnitudes YO y YM .

m[YO − YM ] → min

(26)

En la identificación del modelo es necesario variar los parámetros en dependencia
de la medida de diferencia de los componentes de las características YO y YM , de
ahí que se aplica el procedimiento iterativo a partir del estado de referencia y el
método de Runge – Kutta cuarto orden que toma en cuenta el comportamiento de la
derivada en cuatro puntos de cada intervalo. Este método como parte del proceso
iterativo se emplea para resolver el modelo teórico y encontrar los valores de los
parámetros característicos para el mineral laterítico

(velocidad de flotación y

velocidad relativa entre el gas y el sólido).
El algoritmo de identificación de acuerdo con los planteamientos anteriores toma la
forma siguiente:
Entrada de datos iniciales

Cálculo de Yo

Selección de los
coeficientes del modelo

Selección
de
nuevos
valores de los coeficientes

Cálculo de YM
Ec. 19; 20; 21
y 22

Comprobación
de condiciones
Ec. 26

No

Fin

El error relativo puntual se calcula por la siguiente expresión:

Ep =

X exp − X teo
X exp

⋅ 100

(27)
21

�El error relativo promedio se expresa por:

X exp − X teo 100
⋅
X exp
n

n

E=∑
i =1

(28)

En la tabla 2 se exponen los valores de velocidad de flotación y velocidad relativa en
cada uno de los diámetros de partículas con el fin de minimizar los errores relativos.
Tabla 2. Valores de velocidad relativa y velocidad de flotación para los diferentes
diámetros de partículas.
dx (mm) V gA

Tubería horizontal
E (%)
− VSA VfA (m/s)

V gA

Tubería vertical
E (%)
− VSA VfA (m/s)

(m/s)
(m/s)
0,250
4,27
5,21
7,84
2,32
5,21
7,10
0,1875
3,6
4,74
8,02
1,97
4,74
8,53
0,1075
3,39
3,83
9,31
1,51
3,83
10,07
Mezcla
5,18
5,21
9,54
2,74
5,21
7,04
El error relativo promedio, en todos los casos, se encuentra por debajo del 10,1% y
de acuerdo con los errores relativos puntuales, el 87% de ellos estuvo por debajo del
10%. Esto confirma la validez de los resultados obtenidos a partir de la modelación
teórica de los sistemas de transporte neumático, desarrollada en el capítulo 2.
CAPITULO IV. SIMULACIÓN EN El TRANSPORTE NEUMÁTICO DEL MINERAL
LATERÍTICO EN LA EMPRESA COMANDANTE ERNESTO CHE GUEVARA.
En el capítulo con los valores de los parámetros del modelo en el mineral laterítico
(velocidad de flotación y velocidad relativa entre el gas y el sólido de la tabla 2), las
ecuaciones 19; 20 y las expresiones de enlace, se simula el transporte neumático de
la empresa Comandante Ernesto Che Guevara. Se compara el comportamiento de
los parámetros actuales y los obtenidos a través de la simulación. Se construyen las
características de transporte y se establece la zona de trabajo racional a partir de
consideraciones esenciales sobre el consumo de energía.
En

la

empresa

Comandante

Ernesto

Che

Guevara

existen

tres

grupos

fundamentales de sistemas de transporte neumático que son:
1. Transporte neumático desde la salida de los secaderos hasta las tolvas de
producto final de los molinos (cuatro sistemas independientes).
2. Transporte neumático desde las tolvas de producto final de los molinos hasta
los silos (seis sistemas independientes).
3. Transporte neumático desde los silos hasta las tolvas de los hornos de
reducción (nueve sistemas independientes).
Los detalles en la configuración de las líneas usadas en el proyecto se exponen en
la tabla 3.
22

�Tabla 3. Características de los sistemas de transporte neumático de la Empresa
Comandante Ernesto Che Guevara.
Sistema

Longitud (m)
Diámetro
(mm) Horizontal Vertical

1
2
3
Simulación

# de codos

Cantidad de
material (T/h)

250
356
16
4
280
250
87
30
6
440
250
232
42
5
440
de las pérdidas de presión en función de la velocidad del gas para

tuberías horizontales y verticales.
Si se consideran los flujos necesarios a transportar en la empresa Comandante
Ernesto Che Guevara mostrados en la tabla 3, se simula el comportamiento para
diferentes diámetros de tuberías, configuraciones horizontales y verticales. Ello se
hace con el empleo de los modelos expresados por las ecuaciones 19 y 20, tabla 2
y las ecuaciones de enlace (ver figuras 2 y 3).
En las gráficas 2 y 3 se observa la existencia de valores de velocidad del gas en los
que las pérdidas de presión son mínimas, esta zona coincide con el tránsito entre la
fase densa y la fluida. A partir de estos valores las pérdidas de presión aumentan
con el incremento de la velocidad del gas y se produce una rápida reducción de la
concentración de la mezcla. En tuberías horizontales el valor promedio de la
velocidad de transporte a saltos es 6,12 m/s y en las verticales la velocidad de
choque es 5,21 m/s, por lo que se observa que en un sistema combinado es
necesario escoger la velocidad mínima a partir del límite establecido de la velocidad
de transporte a saltos en tuberías horizontales.
Diámetro 250 mm

Diámetro 200 mm

Diámetro 150 mm

1600
Caída de presión, Pa/m

1400
1200
1000
800
600
400
200
10,4

10,2

10,0

9,7

9,5

9,3

9,1

8,8

8,6

8,4

8,2

7,9

7,7

7,5

7,2

7,0

6,8

6,6

6,3

6,2

6,1

6,0

5,9

5,8

4,5

0

Velocidad del gas, m/s

Figura 2. Comportamiento de la caída de presión en función de la velocidad del
gas en tuberías horizontales y Ms=100 T/h.
23

�D=175 mm

D=200mm

D=250mm

Caída de presión, Pa/m

1200
1000
800
600
400
200

5

9

4

9

3

8

2

7

2

6

1

6

0

3,

3,

4,

4,

5,

5,

6,

6,

7,

7,

8,

8,

9,

0

Velocidad del gas, m/s

Figura 3. Comportamiento de la caída de presión en función de la velocidad del
gas en tuberías verticales y Ms=100 T/h.
Simulación de las características de transporte en tuberías horizontales y
verticales.
Las características de transporte neumático es necesario simularlas para observar la
interrelación entre los parámetros que intervienen en el transporte del mineral
laterítico y obtener la información necesaria sobre el comportamiento de las
variables, de ahí que se emplea el modelo matemático en tuberías horizontales y
verticales, así como las ecuaciones de las pérdidas en accesorios obtenidas en el
capítulo 2.
El punto de operación de un sistema de transporte neumático puede ser
especificado por tres parámetros fundamentales:
9 La variación del flujo másico de sólido a través de la tubería
9 La variación del flujo másico de gas usado para transportar los sólidos
9 La caída de presión necesaria para manejar el flujo.
El primer parámetro especifica el punto de rendimiento del sistema y los restantes el
punto de operación del alimentador de aire (usualmente el componente más caro del
sistema). Con el uso de los tres se define el rango de posibles condiciones de
operación logradas por un material a granel en un sistema particular, este
comportamiento es conocido como la característica de transporte de materiales.
En las características de transporte se expone el comportamiento del flujo másico de
sólido en función del flujo másico de gas y la caída de presión necesaria para
24

�transportar el material a diferentes concentraciones. Ellas se simulan para tuberías
horizontales, verticales y codos.
En tuberías horizontales este comportamiento se observa en la figura 4. En ella está
presente una zona de trabajo racional de los sistemas de transporte neumático
desplazada hacia la izquierda de la figura donde se alcanzan los mayores valores de
concentración y las menores pérdidas de presión.
Con el aumento de la concentración de la mezcla crece el flujo másico de sólido
transportado, pero ello va acompañado del incremento de la caída de presión en el
sistema, por lo que para la selección de los parámetros racionales además de
trabajar con las gráficas de las características de transporte es necesario considerar
el consumo específico de energía.

Flujo másico de
sólido, T/h

300
250

µ = 50 kg/kg

dp/dx para 40 kg/kg
dp/dx para 60 kg/kg

µ = 60 kg/kg

200
150
100
50

µ = 30 kg/kg

µ = 40 kg/kg

0

1800
1600
1400
1200
1000
800
600
400
200
0

Caída de presión,
Pa/m

(dp/dx) para 30 kg/kg
dp/dx para 50 kg/kg

0,60 0,65 0,69 0,74 0,78 0,83 0,87 0,92 0,96 1,01 1,05 1,10 1,14

Flujo másico de gas, kg/s

Figura 4. Característica de transporte neumático del mineral laterítico en
tuberías horizontales y D = 250 mm.
De forma similar, la simulación de las características de transporte en tuberías
verticales y diferentes diámetros de la tubería se exponen en la figura 5.
Las características de transporte en tuberías horizontales y verticales se simulan
para un amplio rango de flujo másico de sólido, desde 65 hasta 230 T/h. Los
resultados de la figura 5 revelan que independientemente de la orientación de la
tubería con el incremento del flujo másico de gas, se incrementa el gradiente de
presión necesario para transportar el material. Esto sucede hasta la zona de tránsito
entre la fase densa y la fluida donde ocurre lo contrario. Las menores caídas de
presión se producen para un diámetro de 250mm.

25

�dp/dx para 30 kg/kg
dp/dx para 50 kg/kg

dp/dx para 40 kg/kg
dp/dx para 60 kg/kg
1800

200

µ = 60 kg/kg

µ = 50 kg/kg

1600
1400
1200

150

1000
800

100

µ = 40 kg/kg

50

µ = 30 kg/kg

0

600
400

Caída de presión, Pa/m

Flujo másico de sólido, T/h

250

200
0

0,60 0,64 0,68 0,72 0,76 0,80 0,84 0,88 0,92 0,96 1,00 1,04 1,08
Flujo másico de gas, kg/s

Figura 5. Característica de transporte neumático del mineral laterítico en
tuberías verticales y D = 250 mm.
Estos resultados no son suficientes al definir los parámetros de transporte
neumático, aunque permiten obtener criterios preliminares que se complementan
con el análisis de las pérdidas en accesorios, la valoración del consumo de energía
específica de los sistemas y el ajuste del modelo en una unidad productiva.
Simulación de las características de transporte de los sistemas generales.
Al examinar el comportamiento total del sistema a través de la interrelación de los
parámetros de cada uno de los elementos se construyen las características de
transporte que incluyen de forma integrada las pérdidas en tramos horizontales,
verticales y codos. En estos últimos se tiene en cuenta la zona dispersa y de
dispersión del material, se incluye además las pérdidas en la alimentación del
material . Los efectos del estudio se exponen en la figura 6 para un diámetro de
tuberías de 250 mm.
En las características de transporte se interrelacionan los parámetros fundamentales
de un sistema, ellos son: flujo másico de gas, flujo másico de sólido, caída de
presión y concentración de la mezcla.
En la figura 6 se observa el incremento de la caída de presión con la concentración
de la mezcla y el flujo másico de gas. En las zonas inferiores a 0,7 kg/s se producen
las menores pérdidas de presión, las que se encuentran por debajo de los 3.105 Pa.
Los valores de flujo másico de sólidos alcanzan las 120 T/h, lo que permite
transportar la cantidad de material necesaria en cada etapa del proceso.

26

�dp para 30 kg/kg

dp para 40 kg/kg

dp para 50 kg/kg

dp para 60 kg/kg
300

600000

µ = 60 kg/kg

µ = 50 kg/kg

250

500000

200

400000

150

300000

100

200000

µ = 30 kg/kg

100000

µ = 40 kg/kg

0

Flujo másico de
sólido, T/h

Caída de presión,
Pa

700000

50
0

0,60 0,65 0,69 0,74 0,78 0,83 0,87 0,92 0,96 1,01 1,05 1,10 1,14

Flujo másico de gas, kg/s

Figura 6. Característica de transporte neumático del mineral laterítico en
el sistema 1 y D=250 mm.
Se revela la tendencia a la reducción de la caída de presión en las zonas de flujo
másico de gas inferiores a los 0,7 kg/s donde el material comienza a trasladarse en
fase densa continua. Los valores de flujo másico en la zona de menores consumos
es posible escogerlos dentro de los requeridos por el proceso de reducción del
mineral (100 – 120 T/h por cada sistema).
Valoración económica
Los costos de los sistemas de transporte neumático pueden dividirse en costo
capital y de operación por tonelada de material transportado. Los de operación
determinan el consumo de energía específica que tiene las unidades de kJ/kg de
material transportado. La energía específica varía para un sistema de transporte
neumático con el cambio de las propiedades del material y comportamiento del aire
usado.
Costo capital
Los sistemas de transporte neumático constan de cuatro elementos fundamentales:
tubería, cámara de alimentación, alimentador de aire y separador. El costo de cada
uno de ellos cambia con el diámetro de la tubería y con este la presión y el flujo de
aire alimentado. El efecto del incremento en los costos con el diámetro de la tubería
es fácil de predecir. Otros como: el costo del alimentador de aire, la cámara de
alimentación y el separador para un rango de trabajo determinado, son más difíciles
de predecir.

27

�Costo de operación
El costo de operación de un sistema de transporte neumático se divide en tres
partes fundamentales: costo debido a la degradación del producto, costo de
mantenimiento, costo energético.
Degradación del producto
El material al ser transportado en una tubería puede sufrir daños debido a las
colisiones con otras partículas y con las paredes de la tubería, particularmente
cercano a los codos. La cantidad de daños al material depende de su naturaleza,
forma y velocidad de transporte; el costo de los daños depende del cambio en el
valor del producto y sus efectos en el proceso siguiente. El material fino producido
requiere de un proceso adicional para llevarlo hasta las especificaciones requeridas.
Es difícil en la etapa de diseño predecir cuantitativamente la extensión del cambio de
diámetro de las partículas y las pérdidas consecuentes en el valor del producto o el
incremento en el costo del proceso. Cuando la degradación es considerable se
aconseja el empleo de los sistemas con velocidades cercanas al transporte en fase
densa.
En la empresa Comandante Ernesto Che Guevara después de un proceso de
molienda se produce el transporte neumático en dos etapas hasta los hornos de
reducción. A estos últimos debe llegar el material con granulometría por debajo de
los 0,074mm. Durante el proceso de transporte, el material no sufre cambios
significativos que puedan afectar el proceso de reducción, además en las propuestas
hechas en este trabajo se plantea un incremento de la concentración de la mezcla y
reducción de la velocidad de transporte lo que favorece el proceso posterior.
Costo de mantenimiento
Los sistemas de transporte neumático son en su mayoría parte integrante de una
planta de proceso. Si el sistema no está disponible en el momento requerido porque
precisa mantenimiento, la planta completa puede pararse e incurrir en costos
elevados. Cuando esta opera a plena capacidad el costo se aproxima al valor de la
producción durante el período de tiempo de la parada, más el propio de la
reparación. Si la operación está por debajo de la plena capacidad, el costo se
aproxima al tiempo de trabajo necesario para alcanzar la producción requerida.
El costo por mantenimiento de los sistemas de transporte neumático se concentra
fundamentalmente en los elementos móviles. En la empresa Comandante Ernesto
che Guevara se utilizan alimentadores sinfín que incrementan los costos de

28

�mantenimiento debido a las frecuentes roturas que comparados con las cámaras de
alimentación de los sistemas en fase densa son menos eficientes.
Costo energético
Se simulan las características de transporte (figuras 4 – 6) para estimar las zonas de
trabajo racionales, el consumo energético de los sistemas de transporte neumático
de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara y establecer una comparación
con el consumo actual, en ellas se presenta el comportamiento de los parámetros
según los modelos obtenidos en toda la longitud.
Los consumos energéticos se concentran fundamentalmente en el suministro de aire
y en el alimentador sinfín. Si se consideran las pérdidas de presión en la cámara de
alimentación y en el separador, la demanda de potencia se estima a partir de la
siguiente expresión (Taylor, 1998):
P 
N = 177 ⋅ M g ⋅ Ln 1 
 P2 
Donde:

(29)

N – Demanda de potencia; kW.

M g - Flujo másico de aire; kg/s.
P1 ; P2 - Presión de entrada y salida; barabs

Si se divide esta ecuación por la cantidad de material transportado se obtiene la
demanda de energía específica expresada en kJ/kg de material transportado. Con
estos resultados y las características de transporte de los sistemas se estiman los
parámetros racionales de transporte neumático del mineral laterítico en la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara. Se puede predecir el comportamiento de
cualquier modificación o ampliación de estos sistemas en otra empresa niquelífera
cubana con tecnología carbonato amoniacal (René Ramos Latour).
Comparación entre los parámetros actuales y los simulados de los sistemas de
transporte neumático en la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
En la tabla 4 se expresan los parámetros actuales de trabajo de los sistemas de
transporte neumático de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara, estos se
obtienen a través de mediciones directas en diferentes períodos de tiempo, en
investigaciones efectuadas por el autor. Se indica que al transportar las 1160 T/h
trabajan como promedio 16 sistemas independientes de transporte neumático con
una demanda de potencia de 5520 kW. El consumo de aire es de 72956 m3/h y se
efectúa el transporte a una concentración de 12,8 kg/kg.

29

�Tabla 4. Parámetros actuales de trabajo de los sistemas de transporte neumático
de la empresa Comandante Ernesto Che Guevara.
Parámetros y dimensiones
Sistema 1 Sistema 2 Sistema 3
Velocidad de transporte
24,92 m/s
26,11 m/s
26,11 m/s
Concentración de la mezcla
12,8 kg/kg 12,8 kg/ kg 12,8 kg/kg
Diámetro interior de la tubería
250 mm
250 mm
250 mm
5
5
Presión a la entrada del sistema (abs) 3.3 x 10 Pa 3.5 x 10 Pa 3.5 x 105 Pa
Demanda total de potencia: 5 520 kW
Cantidad de material transportado
280 T/h
440 T/h
440 T/h
Consumo de aire
17 610 m3/h 27 673 m3/h 27 673 m3/h
Consumo específico de energía
18,82 MJ/T
Tabla 5. Parámetros simulados para una concentración de 30 kg /kg .
Parámetros y dimensiones
Sistema 1 Sistema 2 Sistema 3
Diámetro de la tubería; mm
250
250
250
Velocidad de transporte; m/s
14,3
14,3
14,3
Concentración de la mezcla; kg/kg
30
30
30
3
Consumo de aire; m /h
2 526
2 526
2 526
Presión a la entrada del sistema; barabs
4,65
2,89
4
Flujo másico de sólido; T/h
94
94
94
Demanda de potencia; kW
181
87
153
Consumo específico de energía; MJ/T
6,94
3,33
5,83
Parámetros para los requerimientos del proceso
Flujo másico de sólido; T/h
282
470
470
Cantidad de sistemas trabajando
3
5
5
3
Consumo de aire; m /h
7 578
12 630
12 630
Demanda de potencia; kW
543
435
765
Consumo específico de energía; MJ/T
6,94
3,33
5,83
Presión a la entrada del sistema; barabs
4,65
2,89
4
En la tabla 5 se exponen los parámetros simulados a partir del modelo para una
concentración de 30 kg /kg, en ella se observa la reducción de la velocidad del gas
hasta 14,3 m/s y el consumo de energía en 3 012 kW-h, de ahí que sea necesario el
cambio de tecnología mediante el uso de las cámaras de alimentación e incrementar
la concentración de la mezcla desde 12,8 kg/kg hasta 30 kg/kg. El consumo
específico de energía disminuye desde 18,82 MJ/T hasta 5,37 MJ/T en el sistema .
En la nueva propuesta simulada solo funcionan 13 sistemas que garantizan la
misma cantidad de material transportado.
La modernización total de los sistemas de transporte neumático de la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara según las ofertas de las firmas productoras tiene
un valor aproximado de 11 millones de dólares; si se considera el costo total del
equipamiento y el que se incurre en el montaje, transporte y mano de obra. El costo
promedio de la energía es de 70 dólares el MW-h, el ahorro anual por concepto
energético es de 1 821 657,6 USD, por lo que el tiempo de recuperación de la
inversión por este concepto sería de 6,04 años el que disminuye cuando se suma la
30

�reducción de los costos de mantenimiento y medioambientales debido al descenso
de las emisiones de polvos a la atmósfera y la humanización de la labor de los
operarios.
CONCLUSIONES
9 Las partículas del mineral laterítico constituyen un sistema polidisperso con
predominio de tamaño inferiores a los 74 µm, densidad real de 3 027 kg/m3,
densidad aparente de 1 108 kg/m3, velocidad de flotación máxima de 5,21 m/s
y forma esférica con un índice de aplastamiento superior a 0.8.
9 El modelo empírico - teórico en el transporte neumático del mineral laterítico
está formado por cuatro ecuaciones diferenciales (19, 20, 21 y 22) que
describen el comportamiento del proceso, incluyéndose además varias
ecuaciones de enlace. Se identifica mediante la aplicación de un algoritmo
que permite la comparación de los resultados experimentales y los arrojados
por el modelo. El módulo del error relativo promedio es inferior al 10,1%.
9 Las curvas de transporte del mineral laterítico de la empresa Comandante
Ernesto Che Guevara exponen la tendencia a la reducción de la caída de
presión con el incremento de la velocidad del fluido en zonas inferiores a los
6,12 m/s en el transporte horizontal y 5,21 m/s en el vertical. El transporte en
fase densa continua se extiende hasta los 18 m/s, aproximadamente, en
ambos casos.
9 La simulación de los sistemas de transporte neumático de la empresa
Comandante Ernesto Che Guevara confirma la posibilidad de reducir el
consumo de energía. Con un incremento de la concentración de la mezcla
hasta 30 kg/kg y el cambio de tecnología en el sistemas de alimentación el
consumo de energía se reduce en 3012 kW – h y el de energía específica en
13,45 MJ/T. Si se considera el costo promedio de la energía de 70 dólares el
MW-h el ahorro por toneladas de material transportado sería de 0,18 USD.
RECOMENDACIONES
9 Aplicar el modelo físico - matemático de los sistemas de transporte neumático
del mineral laterítico en el proceso de modernización que se lleva a cabo en
las empresas del níquel Ernesto Che Guevara, René Ramos Latour y en la
fábrica de ferroníquel Las Camariocas actualmente en fase de proyecto.
9 Realizar las correcciones necesarias al modelo una vez que sea aplicado en
la entidad productiva para los parámetros de explotación en condiciones
industriales no contemplados en este trabajo.
31

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39

�102. Singer,

T.

Dense

Phase

Conveying,

Is

It

The

Right

Choice?.

http://www.powderandbulk.com. July, 2001.
103. Singer

T.

You

too,

can

select

a

pneumatic

conveying

system.

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42

�</text>
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SISTEMA DE INDICADORES MINEROS PARA LA EXPLOTACIÓN
SOSTENIBLE DE LOS RECURSOS MINERALES

Diosdanis Guerrero Almeida

�INSTITUTO SUPERIOR MINERO METALÚRGICO
“DR. ANTONIO NÚÑEZ JIMÉNEZ”
FACULTAD DE GEOLOGÍA Y MINERÍA
DEPARTAMENTO DE MINERÍA

SISTEMA DE INDICADORES MINEROS PARA LA EXPLOTACIÓN SOSTENIBLE DE LOS
RECURSOS MINERALES

TESIS PRESENTADA EN OPCIÓN AL GRADO CIENTÍFICO DE DOCTOR EN CIENCIAS
TÉCNICAS

AUTOR: Ing. DIOSDANIS GUERRERO ALMEIDA
TUTORES: Dr. C. RAFAEL GUARDADO LACABA
Dr. C. ROBERTO CIPRIANO BLANCO TORRENS

Moa, 2003

�INTRODUCCIÓN
Los indicadores de sostenibilidad en la minería constituyen una herramienta fundamental para alcanzar el
desarrollo minero sostenible deseado. Se elaboran para medir el progreso alcanzado en este sector, con el
propósito de servir de base para brindar la información clara y precisa, promover la preocupación necesaria, y la
toma de decisiones; representan un valor de información acerca del estado, tendencia o cambio del ambiente y la
actividad minera.
Estos indicadores, relacionan la actividad geológico - minera, con lo económico-social y la ambiental,
brindando el estado sobre el deterioro, la contaminación del medio y la calidad de vida de la población generado
por la actividad minera.
En los últimos años estos instrumentos han adquirido relevancia, justamente porque brindan la imagen sintética
del conflicto entre la minería y el ambiente, facilitando la formación de opinión a la hora de tomar decisiones al
organizar, proyectar, extraer y rehabilitar los terrenos de extracción del mineral útil.
Por esta razón, el desarrollo de un sistema integral de indicadores de sostenibilidad (SIS), en el contexto minero
debe constituir un proceso de fundamento científico claro y a la vez con un contenido socio-político
expresamente reconocido.
El presente trabajo representa un paso adelante para lograr el desarrollo minero sostenible en Cuba. Constituye
el resultado de las investigaciones realizadas en la región oriental de Cuba, a partir del conocimiento de la
actividad minero-metalúrgica y de la experiencia tanto nacional como internacional adquirida en este sentido; lo
que fundamenta un SIS, como proceso dinámico y cambiante en el que deben participar todas las partes
interesadas: empresas mineras, comunidad, administraciones territoriales, instituciones y

organizaciones

científicas, ambientalistas y otros.
Como enfrentar algunos de estos retos, es el tema tratado en este trabajo, el cual está basado en experiencias
adquiridas por el autor durante las investigaciones realizadas en minas activas e inactivas ubicadas en la parte
oriental de Cuba. De igual manera, se visitaron diferentes entidades mineras de otras partes del mundo, con lo
cual se logró profundizar en el objeto de estudio.
Objeto de estudio
La explotación de los recursos minerales.
Problema
La necesidad de proyectar la explotación sostenible de los recursos minerales a través de un sistema de
indicadores.
Hipótesis
Si se emplea como herramienta un sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), y éste se define sobre la base
de las relaciones esenciales; capacidad de acogida - geopotencial, macizo – ambiente, se contribuirá al
desarrollo de proyectos mineros sostenibles.
Objetivo general
Diseñar un sistema de indicadores que permita proyectar la explotación sostenible de los recursos minerales.
Objetivos específicos
1. Realizar un diagnóstico del geopotencial de las minas Comandante Ernesto Che Guevara y Las Merceditas
como estudio de casos.
1

�2. Diseñar una metodología que permita la implementación del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS).
3. Aplicar el sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), como componente metodológico para la
proyección de la explotación sostenible de los recursos minerales.
La elección de los métodos de trabajo fue basada en la necesidad de seguir la secuencia lógica que imponen los
procesos de identificación, caracterización y valoración de los impactos ambientales ocasionados por la
explotación minera en cada escenario objeto de estudio, así como la estructuración de los lineamientos
metodológicos para el diseño y aplicación del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS).
Tomando en consideración lo antes expresado, con el objetivo de determinar el basamento teórico que sustenta
este trabajo, se realizó un análisis de los métodos científicos generales. Como resultado, se evidenció que la
teoría general de los sistemas, responde en mayor grado a los requerimientos de la investigación realizada.
Entre los métodos particulares que se han puesto en práctica están los métodos de pronósticos, de tipos
cualitativos; la valoración de criterios, Delphi, revisión de listas, Caoru Ishikagua, matricial, estudio de casos,
entrevistas, y encuestas.
Tal elección se sustenta en el hecho de que los fenómenos a investigar influyen sobre varios sistemas
relacionados entre sí, los cuales presentan características particulares que pueden ser identificadas a partir de
estos métodos, que se identifican por tener en cuenta múltiples factores, que influyen o se relacionan con la
variable que se necesita pronosticar. De ahí que, autores como [Herrera, (1985), Zayas, (1990), Gallagher y
Wátson, (1997)] y otros, los consideren muy útiles por su poder descriptivo y explicativo y por operar a partir de
los valores pasados de la variable que se pronostica.
En el desarrollo de la investigación se emplearon los estudios de la Consultora CESIGMA División América,
así como los trabajos relacionados con la caracterización minero ambiental existente en el territorio que fueron
suministrados por la dirección de las empresas mineras objeto de estudio y que caracterizan la situación minero
ambiental del territorio.
Esta bibliografía se puede catalogar de variada y abundante, justificada por el gran interés que desde el punto de
vista económico revisten los recursos minerales de la región. Resulta necesario aclarar que la bibliografía
especializada sobre indicadores es muy escasa.
Resulta evidente la necesidad de profundizar en los aspectos relacionados con la temática objeto de estudio, no
sólo por la importancia de los impactos ambientales que se producen, sino para adecuar sus actividades a las
nuevas tendencias en materia de desarrollo sostenible, de la Unión del Níquel, al Ministerio de la Industria
Básica (MINBAS) y el país.
Si bien estos desafíos estuvieron presentes en todo el proceso de realización del proyecto, se decidió trabajar en
torno a las prioridades del país y la región en el diseño de un sistema de indicadores que permita una mejor
gestión y proyectar la explotación sostenible de los recursos minerales. El proyecto desarrollado entiende que el
desarrollo sostenible no es un estado que se pueda llegar, sino mas bien un proceso, cuyas prioridades y formas
de abordaje varían de acuerdo con los contextos nacionales y locales.
Se reconoce que se trata de recursos no renovables y por tanto se pone énfasis en la continuidad del desarrollo
(especialmente local y regional) que genera la industria minera (entendiendo esto como la capacidad de
construir capital humano y social que perdure aún después del eventual agotamiento de los recursos).

2

�Se apunta a una visión a largo plazo, versus corto plazo, y al alcance regional y nacional, en contraposición a lo
estrictamente local, que se debe tener en cuenta al pensar en el desarrollo sostenible. Es necesario señalar que el
proyecto no tuvo entre sus metas decidir si la minería y el uso de los minerales son, o no, sostenibles. Tampoco
fue central la pregunta de sostenibilidad de la minería.
La investigación se centró en tratar de identificar cómo la minería puede aportar al desarrollo más sostenible y
equitativo de la región y el país basado en el manejo de indicadores mineros sostenibles.
Dar a conocer conceptos de desarrollo sostenible resulta difícil, pero no es imposible medir el grado de
sostenibilidad de la explotación minera; [Echevarría, (2001)]. ¿Cómo encontrar entonces, un procedimiento para
determinar ese grado de sostenibilidad y, por tanto, estar en condiciones de evaluar desde esa óptica las políticas
de desarrollo minero de los sistemas productivos?.
A partir de esta interrogante, el autor trabajó en el diseño de un sistema de indicadores de sostenibilidad, que
reflejan características o cualidades significativas y combinadas para obtener índices numéricos de tal forma que
proporcione una base útil en la toma de decisiones en relación con las políticas ambientales y de desarrollo
minero.
Estos indicadores pueden servir para determinar un accionar hacia la sostenibilidad de la empresa o una
evolución de ésta, hacia una situación de mayor o menor grado de sostenibilidad. Los alcances de la
investigación son:
1. La metodología para el diseño de un sistema de indicadores de sostenibilidad que permite la proyección del
desarrollo minero sostenible.
2. La valoración del geopotencial de territorio de uso minero.
3. El sistema de indicadores para la explotación minera sostenible de los recursos minerales.
Estos resultados le permiten a las unidades mineras del país y en particular las empresas Comandante Ernesto
Che Guevara, y CROMOMOA, del Ministerio de la Industria Básica (MINBAS), gestionar y proyectar sus
estrategias de trabajo para alcanzar el desarrollo minero sostenible.
Constituyen el punto de partida al conjunto de medidas que se deben emprender con vista a la recuperación de
los indicadores de calidad ambiental, contribuyendo así, a la disminución de la presión que actualmente existe
sobre los elementos del medio ambiente por parte del objeto de estudio, propiciando la continuidad de las
actividades productivas y la protección del entorno.
Como novedad científica de la investigación se mencionan los siguientes aspectos:
1. Constituye un nuevo documento de referencia teórica relación con el desarrollo sostenible de la minería
cubana.
2. El sistema, permite proyectar y tomar decisiones encaminadas a alcanzar el desarrollo minero sostenible,
siendo de gran utilidad para otras ramas y sectores de la economía.
3. La aplicación del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), a partir del análisis y estudio de casos,
tomando como punto de partida la adaptación del concepto de desarrollo sostenible a las condiciones
concretas de los lugares estudiados.
Finalmente, se define el marco de análisis utilizado en el sistema propuesto, las áreas mineras seleccionadas y
sus temas respectivos, lo que se recoge mediante una exposición a través de tablas, figuras fotos y anexos.

3

�Se brinda un conjunto de indicadores de presión, estado o respuesta, indicando la disponibilidad de información
y la necesaria toma de decisiones.
El sistema de indicadores diseñado, ha sido aplicado como caso de estudio, en las minas Comandante Ernesto
Che Guevara y Las Merceditas y puede utilizarse en otros proyectos mineros que así lo consideren necesario.
En la tesis se resumen las principales bibliografías consultadas durante el desarrollo de la investigación.
Divulgación del tema
El autor ha publicado varios artículos y presentado trabajos relacionados con este tema en diferentes eventos
nacionales e internacionales. Estos trabajos son:
1. Impacto ambiental sobre el medio ambiente de la actividad minera subterránea. En III Taller Internacional
de la Protección del Medio Ambiente. [CD-ROM]. Moa, Cuba, 1999. 15 p.
2. Diseño de un método de explotación subterráneo sostenible para la mina El Cobre. En IX Conferencia
Científica del Centro de Investigación de las Lateritas, (CIL). [CD-ROM]. Moa, Cuba, 1999. 25 p.
3. Aprovechamiento de técnicas topográficas para el desarrollo sostenible. En IX Conferencia Científica del
Centro de Investigación de las Lateritas, (CIL). [CD-ROM]. Moa, Cuba. 1999.
4. Abandono y cierre de minas. En Jornada Iberoamericana sobre Cierre de Minas. Santa María de la Rabida,
2000. Disponible en: http://200.20.105.7/cyted-xiii/publicaciones.htm
5. Abandono y cierre de minas. En I Jornadas Iberoamericana sobre Cierre de Minas del CYTED. Panorama
Minero. Edición 253 [CD-ROM]. Buenos Aires, 2000a.
6. Abandono y cierre de minas. En Cierre de Minas: experiencias en Iberoamérica. Río de Janeiro:
CYTED/IMAAC/UNIDO., 2000b. p. 274-286.
7. Perfeccionamiento de la variante de explotación para el yacimiento Merceditas.. En IV Congreso
Internacional de Geología y Minería. [CD-ROM]. La Habana,2001.
8. Importancia del cierre de minas para alcanzar el desarrollo sostenible. En III Convención Internacional sobre
Medio Ambiente y Desarrollo. Desarrollo sostenible: Realidad o sueño a 10 años de la Cumbre de Río.
[CD-ROM]. La Habana, 2001.
9. Criterios generales para alcanzar el desarrollo sostenible en la actividad minera. En III Convención
Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Desarrollo sostenible: Realidad o sueño a 10 años de
la Cumbre de Río. [CD-ROM]. La Habana, 2001.
10. Propuesta de variante de explotación para la mina Las Merceditas. En III Convención Internacional sobre
Medio Ambiente y Desarrollo. Desarrollo sostenible: Realidad o sueño a 10 años de la Cumbre de Río.
[CD-ROM]. La Habana, 2001.
11. Importancia del cierre de minas para alcanzar el desarrollo sostenible. En III Encuentro Nacional de
Derecho Minero. IV Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Legislación Minera. [CD-ROM].
Buenos Aires, 2001.
12. Criterios Generales para alcanzar el desarrollo sostenible en la actividad minera. En III Encuentro Nacional
de Derecho Minero. IV Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Legislación Minera. [CD-ROM].
Buenos Aires. 2001.
13. Perfeccionamiento de la variante de explotación para la mina Las Merceditas. En X Conferencia Científica
del Centro de Investigación de las Lateritas, (CIL). [CD-ROM] Moa, Cuba, 2001.
4

�14. Impacto del cierre de minas sobre las comunidades mineras. En I Conferencia Internacional sobre
Comunidades Mineras. [CD-ROM] . Moa, Cuba, 2002(a).
15. Impacto socio-económico y ambiental de la aplicación de variantes de explotación mineras sostenibles en
algunos yacimientos de la región oriental de Cuba. En I Conferencia Internacional sobre Comunidades
Mineras. [CD-ROM] Moa, Cuba, 2002(b).
16. Aprovechamiento de las minas abandonadas en beneficio de la comunidad. En I Conferencia Internacional
sobre Comunidades Mineras. [CD-ROM], Moa, Cuba, 2002(c).
17. Ventajas con la utilización del método de explotación de minería por chimeneas para la explotación de la
mina Las Merceditas. En III Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Minerales,
CINAREM-2002. [CD-ROM] Moa, Cuba, 2002
18. Criterios generales de sostenibilidad para la minería. Disponible en

http://200.20.105.7/cyted-

xiii/publicaciones.htm. Junio del 2002
19. Criterios generales de sostenibilidad para la actividad minera. En Indicadores de sostenibilidad para la
industria extractiva mineral. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002, p. 93-115
20. General Criteria of the Sustainability for Mining Activity. En Indicators of Sustainability for the mineral
extraction industry. Río de Janeiro: CNPq/CYTED, 2002, p. 89-110
21. Para un desarrollo sostenible en la minería. Cimientos, Año3. (5): 43- 45, La Habana. 2002
22. Aplicación de un sistema de indicadores de sostenibilidad para el ordenamiento territorial en regiones
mineras para la industria minera. En I Reunión Iberoamericana de la Red-CYTED XIII-E,
”Ordenamiento del territorio y Recursos Minerales”. ISMM. Moa. Cuba. 24-26 de Nov. 2002.
Disponible en: http://200.20.105.7/cyted-xiiie/publicaciones.htm. Junio del 2002
23. Propuesta del sistema de indicadores de sostenibilidad para la industria extractiva minera. En V Congreso
Internacional de Geología y Minería. [CD-ROM] La Habana, 2003
24. La conservación del patrimonio geológico y minero como medio para alcanzar el desarrollo sostenible.
Minería y Geología. 20(1). 2003
25. Propuesta de variante de explotación sostenible para el yacimiento Merceditas. Minería y Geología. 14(1).
2004
Principales eventos en los que el autor ha expuesto los resultados de la investigación
Eventos internacionales
1. III Taller Internacional de la Protección del Medio Ambiente. Moa, Cuba, 1999.
2. I Jornada Iberoamericana sobre Cierre de Minas. Santa María de la Rábida, Huelva, España. 2000.
3. IV Congreso Internacional de Geología y Minería. La Habana, Cuba. 2001.
4. III Convención Internacional sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Desarrollo sostenible: Realidad o sueño a
10 años de la Cumbre de Río. La Habana, Cuba. 2001
5. III Encuentro Nacional de Derecho Minero. IV Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Legislación
Minera. Buenos Aires. Argentina. 2001.
6. I Reunión Iberoamericana de la RED-CYTED XIII-D. Moa, Holguín, Cuba. 2001.
7. I Conferencia Internacional sobre Comunidades Mineras. Moa, Febrero del 2002.

5

�8. III Conferencia Internacional de Aprovechamiento de Recursos Minerales, CINAREM-2002. Moa, Mayo
del 2002.
9. I Reunión Iberoamericana de constitución de la RED sobre Indicadores de Desarrollo sostenible para la
Industria Extractiva. Amazonia Oriental, Carajás, Brasil. Julio 2002.
10. I Reunión Iberoamericana de la Red-CYTED XIII-E, Ordenamiento del territorio y Recursos Minerales ,
ISMM. Moa. Cuba. Nov. 2002.
11. V Congreso Internacional de Geología y Minería. La Habana. Cuba. Marzo 2003.
Eventos nacionales
1. Jornadas Científicas Estudiantiles. Moa, Holguín, Cuba. 1999.
2. IX Conferencia Científica del Centro de Investigación de las Lateritas, (CIL). Moa, Holguín, Cuba. 1999.
3. XII Forum de Base y Municipal de las Brigadas Técnicas Juveniles. Moa, Holguín, Cuba. Febrero y Marzo
del 2000.
4.

X Conferencia Científica del Centro de Investigación de las Lateritas, (CIL). Moa, Cuba. 2001.

5. XV Forum de Base de Ciencia y Técnica del ISMM. Moa. Cuba. Julio -2003.
CAPITULO I. MARCO TEORICO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACION
I. 1 Estado actual de esta problemática en el mundo
Entre las primeras discusiones efectuadas en torno al tema se señalan las de 1972, año en el cual fue celebrada
en Estocolmo, Suecia, la Conferencia sobre Medio Ambiente Humano, donde por primera vez se discute el
concepto de desarrollo sostenible, [Barreto, (2001a y b)]. Cuatro año después, en 1976, fue desarrollada la
Conferencia de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos, la que contribuyó a llamar la atención
sobre el papel que desempeña la satisfacción de las necesidades básicas del desarrollo sostenible.
Es en 1985 donde se comienzan a desarrollar metodologías para la creación de indicadores ambientales. La
Comisión Económica para Europa, (CEPE) de las Naciones Unidas desarrolla en esa fecha, una propuesta de
sistema de indicadores medioambientales. También en ese período, los Países Bajos presentaron un sistema con
un enfoque político, [Vallejo, (2000)]. En esta etapa se realiza por parte del gobierno de Canadá una propuesta
de metodología para el diseño de indicadores denominada enfoque de estrés, con fines primordiales de
identificar las fuentes de problemas ambientales de envergadura global y nacional en dicho país, [Daly, (1990)].
Por primera vez, se establecieron una serie de indicadores representativos del estado del ambiente.
En 1987, la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas (Comisión de
Brundtland), revitalizó el concepto de desarrollo sostenible, al el Informe Brundtland, [Rodríguez da Costa,
(1999)].
El 22 de diciembre de 1989, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, (ONU) aprobó la
Resolución 44/228, que convocó a una reunión mundial sobre temas del desarrollo y el medio ambiente,
[Munasinghe, (2000)].
Uno de los primeros trabajos desarrollados en esta temática, ha sido la identificación de indicadores
ambientales seleccionados para proporcionar el sustento empírico de los planes nacionales para la política
ambiental (NEPP) en proceso de preparación desde 1989, y de las correspondientes evaluaciones de logros en
los Reportes Nacionales sobre el Ambiente (NEO) en los Países Bajos, [Adriaansse (1993) y Bakkes, (1994)].

6

�En el año 1991, previo a la Cumbre de Río se publica el informe Cuidar el planeta Tierra; una estrategia para el
futuro de la vida, [UICN, PNUMA y WWF, (1991)], debatido y difundido un año después en ocasión de
desarrollarse la llamada Cumbre de la Tierra, en Brasil en 1992. En la Conferencia de Río, Cumbre de las
Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y cinco años después en 1997 en la de Nueva York, se retoma este
tema, centrándose la atención en los vínculos y dependencia del desarrollo económico y social de la protección
del medio ambiente y del uso racional de los recursos naturales. Durante la Cumbre Mundial de Río, el Consejo
Empresarial para el Desarrollo Sostenible ( BCSD), enfatizó que: "el comercio y la industria necesitan
herramientas para ayudar a medir el desempeño ambiental y desarrollar técnicas de gestión ambiental",
[CEPIS,(2001)].
En respuesta a tales necesidades, la orientación de la Organización Internacional de Normalización, ( ISO), fue
especialmente requerida en el campo ambiental la cual priorizó lo relacionado con la evaluación de los aspectos
que planteaban grandes desafíos ambientales, para lo cual se estableció un Grupo de Asesoría Estratégica sobre
temas ambientales ( SAGE), [IIED, (1998)].
En 1993 siguiendo las recomendaciones de la SAGE, se creó el Comité Técnico 207 sobre Gestión Ambiental
de la ISO para desarrollar normas en las áreas de gestión ambiental, auditoria ambiental, etiquetado ecológico,
evaluación del ciclo de vida, términos y definiciones, entre otras, con lo cual se da un importante paso evolutivo
para la identificación de indicadores de desarrollo sostenible, (IDS). [CEPYS,(2001)]. Otra de las instituciones
internacionales creada para cumplir este propósito lo constituye la Comisión de las Naciones Unidas para el
Desarrollo Sostenible (CNUDS), oficializada en esa etapa a nivel de la ONU, [UN-CSD, (1993)].
En 1993 fue propuesta y lanzada al debate internacional por la Organización para la Cooperación Económica y
el Desarrollo, (OECD), una nueva metodología para el diseño de IDS. Esta ha sido denominada enfoque de
Presión-Estado-Respuesta (PER); [OECD, (1991, 1994 y 1999)]. Esta metodología es la más conocida y
aceptada en el debate internacional y ha sufrido diferentes modificaciones e interpretaciones, [SCOPE, (1996)].
Simultáneamente varios países hicieron lo propio, destacándose los sistemas de indicadores nacionales de
Estados Unidos, Canadá, La Unión Europea y Australia. En Estados Unidos en particular también se han
generado sistemas de indicadores estatales. [Nieto, (2002)]. Desde 1994, el Departamento de Coordinación de
Políticas del Desarrollo Sostenible (DPCSD) de la ONU, ha sido responsabilizado con la coordinación técnica
de estas ambiciosas iniciativas.
En 1995 se presentó la iniciativa de IDS de la CNUDS siguiendo el marco PER, pero modificándolo por una
terminología llamada Fuerza de Impulso-Estado-Respuesta (F-E-R), donde se incluye además el postulado de
que no se parte de la existencia de una relación causa-efecto entre los distintos elementos agrupados bajo F, E y
R, respectivamente, [Spangenberg, (1996)]. Similar versión es el llamado Presión-Estado-Impacto/EfectoRespuesta (P-E-I/E-R), que ha sido desarrollado por Winograd (1995, 1997), para el proyecto de indicadores
del CIAT/PNUMA para América Latina. En este mismo año, fueron realizadas otras versiones por el Comité
Científico sobre Problemas Ambientales (SCOPE) y la Fundación de una Nueva Economía ( NEF) en
Inglaterra, caracterizadas por ser mucho más críticas, [SCOPE, (1995)].
En 1996, Spangenberg realiza nuevos aportes a estas metodologías, al introducir el concepto del espacio
ambiental y sus implicaciones para los IDS y las correspondientes políticas económico-ecológicas, difundidas
en los últimos años en los diseños de IDS sobre Europa Sostenible, [Friends of the Earth Netherlands, (1993);
7

�Friends of the Earth Europe , (1995)]. En agosto el DPCSD divulgó un voluminoso compendio, con hojas
metodológicas, de indicadores ambientales, preseleccionados en 1995, [UN-CSD (1996)].
Entre los documentos e instituciones que brindan valiosa información sobre la influencia de la minería y la
explotación de los recursos naturales a escala mundial, [Hammond, (1995)]; se destacan los reportes anuales o
bianuales sobre el medio ambiente en el contexto del desarrollo socio-económico del Instituto Worldwatch,
[Brown, (1996)], Instituto de Recursos Mundiales, [WRI, (1996, 1997)], así como el Banco Mundial
inicialmente con su serie Informes sobre el Desarrollo Mundial desde 1995, entre los que se destacan el informe:
Monitoreando el Progreso Ambiental, [WB, (1995)].
Al realizarse la Primera Jornada Iberoamericana sobre Cierre de Minas, en Huelva, España por el subprograma
Tecnología Mineral del Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo, (CYTED); se señaló la necesidad
de crear indicadores que permitan, mejorar la calidad de vida de las comunidades minera, [Fernández, (2000)].
Un paso importante en el diseño de sistemas de indicadores para la industria minera, lo constituye la
metodología propuesta por la Global Reporting Initiative (GRI), para la elaboración de reportes de
sostenibilidad sobre las actuaciones económicas, medioambientales y sociales de las empresas mineras, la cual
parte de las tres dimensiones del concepto de desarrollo sostenible y establece la necesidad de incorporar los
indicadores de sostenibilidad a otras actividades humanas.
Un grupo de investigadores de la Escuela de Ingeniería del Ambiente de la Universidad de Surrey en el Reino
Unido de la Gran Bretaña, lidereado por Azapagic, (2000), propuso un sistema de indicadores para la industria
minera; a partir del análisis del ciclo de vida de los minerales, integrado por tres componentes, (impacto
ambiental, eficiencia ambiental y acciones voluntarias).
Vargas, y Forero (2000), proponen un sistema de indicadores a partir del estudio y análisis de las condiciones
minero-geológicas concretas de yacimientos minerales de Colombia, con lo cual aplican una metodología que
integra las dimensiones del concepto de desarrollo sostenible.
La presentación del informe del 2001 titulado Indicadores de Desarrollo Sostenible, en la reunión del Forum
Económico Mundial, celebrada en Davos, (Suiza), permitió medir a nivel internacional el comportamiento de
las empresas utilizando indicadores ambientales, [González, (2002)].
En este mismo sentido, en el año 2001 se aprueba el VI Programa de Acción de la Unión Europea en materia
de Medio Ambiente, [CCE, (2001)]. Este documento incluye la gestión sostenible de los recursos no renovables
necesarios para la gestión ambiental.
El proyecto internacional Minería, Minerales y Desarrollo Sostenible, (MMSD), destaca la necesidad del
desarrollo minero sostenible a escala mundial, [Merni, (2001)].
Valencia, (2001), propone un sistemas de indicadores para la minería aurífera de Colombia basado en variables
técnicas y económicas, que permiten determinar el estado de esta industria.
En el 2002 se desarrolla la reunión de PRE-RED sobre indicadores de desarrollo sostenible para la industria
extractiva, en la Amazonia Oriental, en la localidad de Carajás, Brasil; promovida por CYTED-XIII. En esta
ocasión fue aprobada la Declaración de Carajás, que expresa el interés internacional prestado al tema de
desarrollo sostenible y su vínculo con la minería y la necesidad de implementar sistemas de indicadores que
respondan a los intereses específicos de cada lugar.

8

�Gordillo (2002), propone un sistema de indicadores de sostenibilidad basada en el estudio del proyecto
Tambogrande en Perú. Martín, González y Vale, proponen indicadores de sostenibilidad para la minería, donde
insertan nuevas variables, tomando en consideración la legislación ambiental y los indicadores de productividad
minera.
En marzo del 2002, con motivo de celebrarse en Barcelona, la Cumbre de la Unión Europea (UE), la Agencia
Europea del Medio Ambiente, (AEMA) realiza una propuesta de IDS a partir de la aplicación de la metodología
de tipo PER. Para ello, la AEMA aportó datos y evaluaciones de los IDS, para medir los progresos en las
dimensiones ambientales de la estrategia de desarrollo sostenible, [EEA, (2000)].
En el año 2002, se desarrolló la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible en Johannesburgo, Sudáfrica en
la cual se establecen medidas específicas y concretas para solucionar los problemas que afectan a la humanidad,
[CAMMA, (2002)].
Si se realiza un análisis de la evolución que ha tenido el diseño metodológico de indicadores de sostenibilidad
en el mundo, y se toma como base el compendio elaborado por el Instituto Internacional para el Desarrollo
Sostenible, (IISD), el Banco Mundial y las organizaciones anteriormente citadas en este acápite, se aprecia que
hasta 1999, aparecen reconocidas en todo el mundo, 124 iniciativas diferentes de sistemas de indicadores
ambientales y de sustentabilidad. Si se le agregan 4 iniciativas más reportadas en los últimos 2 años, por la
Agencia de Protección Ambiental (EPA) de los Estados Unidos y por la OCDE, tenemos 129 en total, lo cual
brinda una idea general del desarrollo y evolución que esta temática ha tenido.
I. 2 Estado actual de esta problemática en Cuba
En Cuba, esta temática es nueva y tiene como antecedentes las investigaciones realizadas por Montesino et al.,
(1964) y Castro, G., et al., (1964). En estos trabajos los autores realizan un análisis de las causas que condujeron
al cierre de las minas de manganeso, El Cristo y Charco Redondo, respectivamente. Estos trabajos sirvieron de
base al autor para el diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad propuesto.
Durán (1984), Smirniakov y Blanco, (1987) y Gonzalo, (1997), realizan un estudio para valorar la posible
utilización con otros fines de la economía de las minas subterráneas del yacimiento de cromo Moa-Baracoa.
Las investigaciones desarrolladas por Naranjo en 1987, aportan datos que posibilitan analizar el comportamiento
histórico de los efectos ocasionados por la actividad minero metalúrgica sobre el medio ambiente de la región de
Moa.
El estudio del Nuevo Atlas Nacional de Cuba (NANC), de 1989 resultó de notable interés dado los contenidos
y datos estadísticos que este documento recoge, los cuales sirvieron para caracterizar la región objeto de estudio.
La revisión de la legislación y normas nacionales e internacionales aplicables y vigentes, (Constitución de la
República de Cuba, Ley 76 de Minas, Ley 81 del Medio Ambiente, Ley de Inversión Extranjera, Estrategia
Ambiental Nacional, etc.), fue realizada con el objetivo de enmarcar la investigación en el contexto legal
vigente.
Las investigaciones desarrolladas por Rojas (1993), permitieron conocer las características y propiedades de
diferentes minerales presentes en esta región minera de Moa. Los trabajos desarrollados por Proenza (1997),
Rodríguez I. (1999), Hurtado, (1999); Cartaya, (2000); Mondejar, (2001) y Rodríguez P. (2002), sobre la
situación geológica y ambiental de la región y los yacimientos de cromo refractario, facilitaron la
caracterización general de los escenarios mineros estudiados. Las investigaciones de evaluación del impacto
9

�ambiental de la minería desarrolladas por Romero en 1999, reflejan los principales problemas ambientales de la
industria de materiales de la construcción en las provincias de Holguín y Santiago de Cuba.
Los trabajos desarrollados por Guardado en 1997, son de notable interés, ya que en ellos el autor expone un
método para evaluar e inventariar los componentes ambientales más importantes para los estudios de
ordenamiento territorial de las áreas urbanas y suburbanas de la ciudad de Moa. Más adelante, Vallejo y
Guardado realizan una propuesta de indicadores ambientales sectoriales para el territorio de Moa, con criterios
sostenibles. En esta misma dirección, Breffe, en el 2000, realiza un interesante trabajo al estudiar el impacto
socio-ambiental en la comunidad urbana de Moa.
Las investigaciones desarrolladas en el 2001 por Maden, Montero y Valdés, reflejan la necesidad de establecer
indicadores de sostenibilidad que permitan medir el comportamiento de la minería y el hombre sobre la
naturaleza.
I. 3 Metodología de la investigación
La investigación fue dividida en tres etapas, donde la elección de diferentes métodos de trabajo se basa en la
necesidad de seguir la secuencia lógica que imponen los procesos de identificación, caracterización y valoración
de los efectos que ha provocado la explotación minera sobre el ambiente, así como la elaboración de
lineamientos metodológicos que permiten proyectar un desarrollo minero sostenible en Cuba, a través del
sistema de indicadores de sostenibilidad, (SIS).
A partir de esta premisa, los métodos científicos particulares que fueron seleccionados y aplicados en cada
etapa, son los siguientes:
Revisión bibliográfica y procesamiento de la información: En esta etapa, se realizó el estudio y análisis
bibliográfico de los antecedentes de la problemática actual vinculada con el concepto de desarrollo
sostenible a escala global y sus tendencias actuales. Se determinó que lo métodos a aplicar en la
investigación son: la teoría general de los sistemas y los métodos de pronósticos de tipos cualitativos. Para
la selección de los grupos de expertos, se utilizó un muestreo aleatorio simple, por las características de la
investigación.
Diagnóstico del geopotencial en los escenarios mineros: En esta etapa se realizó la selección, identificación
y caracterización de las minas con la aplicación de una metodología diseñada para ello, dando como
resultado el diagnóstico territorial. Se tomaron como base los métodos de estudio de casos, entrevistas y las
encuestas, los cuales permitieron identificar los parámetros principales de cada escenario objeto de estudio.
Diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad y su aplicación en los escenarios de uso minero del
territorio: Esta etapa constituyó el componente experimental de la investigación, la cual proporcionó la base
de datos para la valoración del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS). Se aplicaron los métodos de:
revisión de listas, Caoru Ishikagua, matriciales, entrevistas, y encuestas. Finalmente, la ponderación de los
distintos indicadores implicó establecer la importancia de cada uno de ellos, la cual se expresó en forma de
% del valor total, donde la aplicación del método Delphi y la valoración de criterios, jugaron un importante
papel.
I. 4 Base teórica de la investigación
Con el objetivo de determinar el basamento teórico que sustenta la investigación, se realizó un análisis de los
métodos científicos generales. Se evidenció que la particularidad de estos métodos reside en la integridad de su
10

�aparato conceptual. Es difícil, al nombrar cualquier concepto afirmar que pertenece exclusivamente a un
determinado método.
La integridad metodológica de uno u otro enfoque científico no está condicionada por un concepto, por
fundamental que sea, sino, por el sistema de ellos, por sus vínculos y relaciones con otros conceptos que forman
la estructura del método, [Ibarra, (2001)]. Cada enfoque científico general es un sistema particular de los
métodos correspondientes, y todos están internamente relacionados entre si e interrelacionados mutuamente con
los métodos científicos generales.
La base teórica de la presente investigación parte de la relación existente entre la explotación de los recursos
minerales y la sociedad, los cuales constituyen subsistemas de otros sistemas más amplios y diferentes, pero
relacionados institucionalmente entre sí, es decir, la Unión del Níquel para el caso de las minas Comandante
Ernesto Che Guevara y Las Merceditas; (que a su vez pertenece al Ministerio de la Industria Básica) y las
comunidades de Moa, Punta Gorda y La Melba; (las cuales forman parte del municipio de Moa).
El sistema de indicadores de sostenibilidad propuesto, se caracteriza por presentar elementos heterogéneos
(como el impacto ambiental, la tecnología, las relaciones comunitarias, etc.), que inciden en cada uno de los
sistemas anteriormente señalados y que es necesario tratar de forma integral e interdisciplinaria y abierta,
requiriendo la búsqueda de las vías que correlacionen elementos con estas características.
A pesar de que los métodos científicos generales no pueden ser absolutizados, ni tratados como la llave maestra
de todos los problemas científicos, la teoría general de los sistemas, responde en mayor grado a los
requerimientos de la investigación a realizar.
Según Fedoséev (1978), el concepto sistema, en determinada relación, está muy cercano al concepto conjunto
(cada sistema puede ser examinado como un conjunto) aunque, atendiendo a su naturaleza metodológica, son
conceptos sustancialmente diferentes. Al formar un conjunto, los elementos iniciales son aquellos cuya
selección da lugar a unos u otros conjuntos. Bertalanffy (1985), considera que esta teoría se debe basar en el
estudio de datos empíricos de los objetos y a partir de estos, buscar ciertas características generales y establecer
las leyes de los sistemas y su clasificación.
Ross Ashby (1985), parte del concepto del conjunto dado de todos los sistemas posibles, en el que incluye a
todos los sistemas, objetos y fenómenos de la índole más diversa. Otros investigadores como Laín (2002) y
algunos miembros del Centro de Investigaciones de Sistemas de Los Estados Unidos., han centrado su atención
en la posibilidad de vincular el estudios de los sistemas a los métodos matemáticos.
La teoría general de los sistemas, constituye más bien un programa, que independientemente de todas las
interpretaciones y variantes en que se manifiesta tiene como propósito común, integrar diversas áreas del
conocimiento mediante una metodología unificada de investigación, [Mesarovich, (1996)].
En el proyecto de investigación, el carácter sistémico se manifiesta en el análisis que va desde el SIS propuesto,
hasta el elemento o variable final, (indicador). Este punto de vista excluye la idea de que las propiedades de los
elementos condicionan las propiedades del sistema. Es por ello que el análisis del objeto de estudio de la
investigación, está relacionado con el sistema al cual pertenece.
Lo sistémico se opone a lo dividido en partes, a lo que no tiene relación, se opone al elemento; sin embargo, lo
presupone y no puede prescindir ni de las partes ni de los elementos. El SIS, se concibe como una unidad,

11

�conjunto, totalidad, ya sea de partes, elementos o subsistemas y las relaciones entre éstos se explican mediante
los conceptos de vínculos, interrelación e interacción.
Tomando la totalidad del sistema como punto de partida, el SIS representa un elemento integrador de variables
interconectadas, como una unidad con el medio, y como subsistema de sistemas de orden superior. De ahí que,
se defina como sistema pues:
• Se considera como una determinada totalidad, de la cual se desprende por principio la imposibilidad de
reducir sus propiedades a la suma de las propiedades de sus elementos componentes.
• Se tiene en cuenta su naturaleza jerárquica, considerando a cada uno de sus componentes como sistema, y al
propio sistema investigado como un componente de otro sistema más amplio, confeccionando para ello los
medios de análisis de cada uno de estos subsistemas.
• Se aplica el principio de multiplicidad de descripciones en la caracterización de los sistemas objetos de
estudio, para obtener un conocimiento adecuado sobre los mismos, capaz de abarcar sólo determinados
aspectos de la totalidad y de la jerarquía de los sistemas en cuestión.
De ahí que el diseño, valoración y validación del SIS, se realice considerándolo como elementos de un sistema
más amplio, y en tanto que la solución de dicha tarea sólo es posible, a condición de tratar éste, como sistema.
CAPITULO II. DIAGNOSTICO DEL GEOPOTENCIAL EN LOS ESCENARIOS DE USO MINERO
DEL TERRITORIO
II. 1 Escenario de la mina Comandante Ernesto Che Guevara
Medio geológico
El relieve está compuesto por montañas, laderas abruptas y el resto está ocupado por altiplanos. Es muy
frecuente encontrar dentro del territorio la formación de barrancos en las partes altas y medias de los ríos que lo
atraviesan en dirección sur a norte. El yacimiento de Punta Gorda, se enmarca en un relieve moderado, con
inclinación hacia el Norte, teniendo rangos de pendientes variables, con poca complejidad para su explotación.
Está representado por gabros, harzburguitas serpentinizadas.
El mineral yace en forma de capa y bolsones cuya potencia promedio es de 10-30 m, siendo la zona Sur la de
mayor potencia; la potencia promedio de estéril es de 6-10 m, siendo la relación de escombro mineral
aproximadamente de 0.45 m3/Tm.
La materia prima útil en el yacimiento está constituida por dos tipos de menas, que son: laterita niquelífera de
balance (LB) y serpentinas blandas niquelífera de balance (SB). Las menas lateríticas de balance aunque a
veces pueden aparecer con altos índices de sílice y magnesio son generalmente ricas en Fe. Ni y Co. Las rocas
estériles están constituidas por las de basamento de la corteza de intemperismo, que poseen bajos contenidos de
óxido de níquel (Ni 0,9%) aunque puede darse el caso de que algunas muestras tengan contenidos altos de este
componente, [Espinosa y Antonio, (2000)].
Tres horizontes acuíferos aparecen en la corteza de intemperismo, (los cercanos a la superficie, de los estratos
clásicos de la corteza de intemperismo de superficie y los de la serpentinita agrietada). Las fuentes principales
de abastecimiento de agua al yacimiento Punta Gorda, están dadas por el río Yagrumaje.
Medio ecológico
La vegetación de la región se caracteriza por la presencia de 7 formaciones vegetales naturales: el bosque
tropical ombrófilo, el bosque tropical ombrófilo de árboles latifolios y aciculifolios, el bosque tropical
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�ombrófilo aluvial, el bosque tropical mesófilo de baja altitud, el bosque tropical de coníferas, el matorral
tropical xeromorfo espinoso, el matorral tropical xeromorfo, y el manglar. Estas formaciones vegetales ocupan
alrededor de un 90 % del territorio, un 10 % está ocupado por ecosistemaas de reemplazos.
En el territorio de Moa donde se ubica el yacimiento Punta Gorda, se reporta un total de 345 especies de las
cuales el 92 % están en los ecosistemas naturales antes mencionados, así como 213 son consideradas endémicas
que representan un 23 % del endemismo del territorio, [Maden, (2001)]. De estas especies endémicas 17 son
exclusivas de Moa, 5 están en peligro de extinción y 20 son catalogadas de vulnerables a desaparición. El
microclima lluvioso y la combinación de montañas y costas contribuyen al aumento de la diversidad de plantas
por lo que se pueden encontrar pinares, pluvisilvas charrascos y bosques de galerías.
Medio minero
El yacimiento se encuentra explorado y desarrollado en distintas redes de perforación, (400x400), (300x300) y
(100x100), para el estudio de sus reservas y características geológicas, [Espinosa y Antonio, (2000)]. Desde sus
inicios y hasta la actualidad, se explota a cielo abierto. El método de explotación más empleado es el de
transporte en un escalón, con arranque y carga directa mediante excavadora de arrastre al transporte automotor.
La dirección de los frentes de trabajo en el plano es en abanico. Según las exigencias del plan de producción, la
dirección del arranque en el perfil es horizontal extrayendo toda la altura de la capa de una vez. Los procesos
tecnológicos de la mina se caracterizan por los siguientes elementos: desbroce, destape, construcción de
caminos, trabajos de drenaje, extracción y transporte.
Medio socio-económico
El escenario se encuentra ubicado en una de las regiones minero-metalúrgicas más desarrolladas del país. El
municipio de Moa representa el centro urbano principal de la zona. Como mesoregión, presenta valores
intermedios de densidad vial (12-19,9 Km./Km.) su grado de urbanización está entre el 60 y el 80 %. La
población del municipio es superior a los 68 500 habitantes. El sistema de asentamiento tiene dos centros
urbanos, la cabecera municipal Moa y Punta Gorda, [Gutiérrez y Rivero, (1997)].
Próximo a este escenario aparecen además, dos plantas procesadoras de mineral de níquel y cobalto: la empresa
estatal socialista Comandante Ernesto Che Guevara y la empresa mixta cubano-canadiense Moa-Níquel S.A.
Comandante Pedro Soto Alba; una fábrica en construcción; Las Camariocas y otras entidades, pertenecientes a
la Unión del Níquel que sirven de apoyo a esta industria y a otras ramas de la economía.
II. 2 Escenario de la mina Las Merceditas
Medio geológico
En el yacimiento predominan fundamentalmente tres tipos de rocas: peridotitas (harzburgitas), dunitas y gabros
clasificadas como rocas duras y semiduras, agrietadas y suficientemente fuertes y estables, [Proenza, (1997)]. Su
resistencia a la compresión varía en los rangos de 605 a 739 MPa, y su coeficiente de fortaleza entre 6.05 y 7.39,
[Bartelemi, (2001) y [Mondejar, (2001)]. Las dunitas son las que por lo general le sirven de envoltura a los
cuerpos minerales, su color varía desde verde hasta pardo rojizo, los granos son finos, estructura masiva, con
grietas rellenas de kerolita y/o serpofita o carbonatos y por lo general con alto grado de serpentinización. Los
gabros son de color blanco, de granos finos, estructura masiva, agrietados y aparecen en forma de diques,
[Cartaya, (2000)].

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�Desde el punto de vista ingeniero geológico tanto en el mineral como las rocas, la circulación del agua es por las
grietas, el coeficiente de filtración es bajo, [Reimundo, (1996)]. Las aguas subterráneas son clasificadas según
Kurlov como aguas hidrocarbonatadas-cloruradas-magnesianas y, por su PH son consideradas ligeramente
básicas, con mineralización de 0.1 g/L. Estas rocas son poco permeables y la afluencia de agua aumenta en las
zonas de mayor agrietamiento causado por grandes fallas, [Cartaya, (1996,1999 y 2000)].
El yacimiento está compuesto por tres depósitos minerales independientes. Los minerales metálicos
hipergénicos secundarios presentes en la mena son: digenita, dilatosita, granerita, hidróxidos de hierro y otros.
El mineral está representado por espinelas cromiferas, silicatos y granos de olivinos serpentinizados, la fortaleza
del mineral son de 7 a 8 y su peso volumétrico es de 3.8 t/m3 y el coeficiente de esponjamiento es de 1.4, [Noa,
(1996, 2003); Mondejar, (2001)]. Entre las menas y las harzburgitas, generalmente se desarrolla un cuerpo
dunítico de poca potencia. Las rocas que componen este yacimiento están completamente serpentinizadas, cuyos
contenidos de espinela cromíferas son de (80 – 95)%, (60 –85)% y del 50 % respectivamente. La mena está
compuesta fundamentalmente por: Cr2O3, SiO2, CaO, Al2O3, FeO, MgO, [Proenza, (1997)].
Medio ecológico
El área se encuentra ubicada dentro del parque nacional Alejandro de Humboldt, y al igual que el escenario
anteriormente descrito, la misma es de un alto interés de conservación florística del país. La vegetación de la
región es tropical y depende de la orografía de cada zona; [Ávila, (2000)]. En estas zonas encontramos las
pluvisilva de montañas a una altura de 300 – 600 m, Falero, (1996); Cuesta, (1997) y Reimundo, (1998)].
Medio minero
La apertura del yacimiento se realizó a través de tres socavones, que fueron contribuyendo inicialmente con las
labores de exploración geológica y luego con la explotación de los cuerpos minerales, tal como ha sucedido con
el Lente 1, [Noa, (1996)]. El yacimiento se explota desde el año 1981 por el modo subterráneo. Los métodos de
explotación que más se han utilizado son los que pertenecen a la zona de arranque abierta. De esta clase se
utilizan cámaras y pilares y arranque por subnivel pertenecientes al grupo 4 y 5 respectivamente, [Blanco et. al,
(1999)]. A partir del año 2000 se comenzó de manera experimental el método de explotación de minería por
chimenea. Entre las instalaciones que constituyen esta unidad minera se encuentran la micro presa, mina
subterránea, taller de mantenimiento de los equipos, mini hidroeléctrica, albergues, zaranda, termoeléctrica,
oficinas administrativas y el comedor obrero.
Medio socio-económico
El escenario socio económico desde sus inicios hasta los años setenta estuvo muy ligado a la comunidad de
Punta Gorda y el poblado rural de La Melba. Estas comunidades se han distinguido por tener una población
polarizada a la actividad minera. Al sur de la región y próximo al yacimiento se desarrolla principalmente la
ganadería y la explotación de recursos forestales, que son abundantes en la zona. Además se lleva a cabo el
cultivo de coco, café y cacao.
Con el triunfo de la revolución en 1959 y la presencia del Comandante Ernesto Che Guevara Punta Gorda se
convierte en un centro comunitario con determinado desarrollo social. El proceso de desarrollo minero en los
años sesenta y mediado de los setenta provoco un fuerte proceso migratorio a la región generando un mayor
crecimiento poblacional en este barrio del municipio de Moa. La tasa de crecimiento ha estado en el ritmo de

14

�3.3/1000 para los años de la década de los 50, 8,9/1000 en los 60 y 20.0/1000 en 1980-90 estos índices
disminuyeron con el periodo especial estabilizándose a 6/1000, [Maden, (2001)].
Ésta comunidad, posee una infraestructura que le permite mostrar elevados índices sociales y de salud. La
construcción de un policlínico, varios consultorios de médicos de familia, un centro comercial, escuelas
primarias y otras instalaciones sociales, luego del triunfo de la revolución, mejoraron notablemente la calidad
de vida de los pobladores de esta comunidad minera. La red vial se ha desarrollado a partir de la construcción de
las vías principales de la comunidad que la enlazan con los poblados de Moa y Baracoa.
II. 3 Diagnostico del geopotencial en los escenarios de uso minero del territorio
La actividad geodinámica presente en cada escenario, permite identificar los principales procesos y fenómenos
naturales manifestados en cada escenario estudiados. La existencia de diferentes tipos de yacimientos facilita
una mejor proyección hacia un desarrollo minero sostenible.
Cada escenario posee un potencial de recursos naturales, rico en diversos procesos ecológicos, representados
según la diversidad florística y faunística que cuenta con un valor natural; existe una infraestructura tecnológica,
que facilita el aprovechamiento de las potencialidades naturales, por parte de los miembros de las comunidades
urbanas y locales.
En la región se observa la existencia de una gran y pequeña minería, con infraestructura tecnológica y
económica, capaz de absorber los retos para alcanzar el desarrollo minero sostenible.
II. 4 Conclusiones
1. La metodología propuesta permitió identificar las principales características (medio geológico, ecológico,
minero y socio-económico), de los dos escenarios seleccionados, a partir del uso de técnicas y métodos para
la recogida de la información disponible, con lo cual se obtuvo el diagnóstico general de la minería en cada
uno de ellos.
2. Los resultados del diagnóstico, muestran la existencia de dos tipos de minería: a cielo abierto y subterránea,
donde existe un potencial de recursos naturales, rico en diversos procesos ecológicos, representados según
su diversidad florística y faunística que cuenta con un valor natural y una base mínima de infraestructura
ecológica que facilita el aprovechamiento de las potencialidades naturales, por parte de los miembros de las
comunidades urbanas y locales; y es capaz de absorber los retos para alcanzar el desarrollo minero
sostenible.
CAPITULO

III

DISEÑO

METODOLOGICO

DEL

SISTEMA

DE

INDICADORES

DE

SOSTENIBILIDAD, (SIS)
III. 1 Metodología para la formulación del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS)
La presentación de un número determinado de indicadores por áreas o temas de sostenibilidad minera, requiere
que estos se encuentren organizados en un marco lógico que ayude a su integridad y comunicación. Esta
organización analítica se desprende, por lo tanto, de la función del medio de información de los indicadores,
más que de sus prioridades intrínsecas, depende en definitiva de la utilidad que estos deben presentar, [Agudo
et. al, (1998)]. En la literatura se pueden encontrar diversos marcos de análisis para la organización de los
indicadores, [Villas Boas et. al, (2002a y b). Entre ellos se destacan: marco analítico: estructura promedio:
marco sectorial: marco causal y el enfoque especial.

15

�Para la realización del diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), se consideró necesario, estudiar
los procesos y fenómenos que inciden en la minería de los escenarios estudiados. Para la recogida y
procesamiento de la información, se procedió de manera similar al diagnóstico territorial y se aplicaron los
métodos de pronóstico, de tipos cualitativos.
Además de los nacionales, se consultaron a 100 expertos de 14 países en todo el mundo. Otra forma empleada
para consultar a los especialistas, fue a través de intercambio de información por vía electrónica.
De este modo, el diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), se inicia con la propuesta de una
metodología, que permite identificar los principales problemas que influyen en la sostenibilidad de cada
escenario minero. Esta metodología se basa en organizar a partir de los resultados obtenidos del diagnóstico
territorial, diferentes grupos investigativos los cuales van a colaborar en la identificación de las afectaciones y
problemas existentes en las minas, analizar el comportamiento de los indicadores tradicionalmente empleados
en la minería, la selección del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), su valoración y procesamiento de
los resultados finales.
III. 2 Organización de grupos de investigación
Es el primer paso para elaborar un sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS) de cada escenario minero; para
lo cual se tomará como muestra, el comportamiento de la minería en los últimos cinco años, (1998-2002). Para
la organización de los grupos investigativos, es necesario identificar los actores y organizaciones claves, para lo
cual se establecerán contactos con los profesionales del ramo, técnicos, trabajadores y directivos mineros, según
las características de cada escenario, los diferentes grupos de especialistas que trabajarán durante el diseño del
sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS).
III. 3 Identificación de problemas y objetivos
La realización de la identificación de los problemas relevantes de los escenarios a valorar se llevará a cabo sobre
la base de los datos disponibles en cada unidad minera, y el método de Reducción de listas, teniendo en cuenta
el nivel de incidencia de cada afectación al proceso productivo. Con la identificación de los problemas, se
realiza la definición de los objetivos de trabajo, donde se tiene en cuenta la planeación estratégica de la unidad
minera en la etapa analizada. Labor que está dada según las características intrínsecas del sistema y constituye
una pieza esencial de carácter sociopolítica.
III. 4 Estructura analítica del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS) y selección de los temas
La definición del marco analítico es una labor de carácter más técnico, pero al igual que la selección de temas
está determinada por los objetivos sociales del sistema geominero y por el proceso de información y toma de
decisiones a que va dirigido. Se incorporarán aquellas temáticas y se enfocarán de forma tal que los objetivos,
valores y metas respondan a la misión, visión y política social de la unidad geominera de manera que queden
satisfactoriamente resueltos todos sus elementos.
III. 5 Investigación y desarrollo
Una vez fijado el núcleo de temas se inicia el proceso de investigación y recopilación de información en torno a
las relaciones causales conocidas en cada caso, mediante el uso de métodos de pronóstico, para la revisión de
datos la información bibliográfica y las discusiones de expertos. A partir de esta investigación se genera un
modelo causal simple del tipo, presión estado respuesta y sostenibilidad y se investiga la disponibilidad de
información relacionada con el modelo. En las primeras fases se tratan de captar en profundidad las relaciones
16

�causales y con ello los indicadores que mejor puedan determinar cuales son las condiciones reales del medio y
las tendencias de su estado.
En esta fase del trabajo se emplean criterios de selección de variable de una manera informal entre las que
predomina la validez científica de las variables descriptiva, su representatividad, su capacidad para responder a
los cambios, etc.; es decir, todos aquellos elementos que permitan cualificar al indicador como una variable
clave en la descripción de cualesquiera de las fases del modelo presión, estado, respuesta y sostenibilidad. De
esta manera, en esta etapa, se diseña el modelo de indicadores de Presión-Estado-Respuesta a partir de la
adaptación en cada escenario minero.
III. 6 Propuesta de indicadores de sostenibilidad
La propuesta de indicadores se realiza aplicando un conjunto de criterios de selección propio del sistema, sin
que se establezcan prioridades en esta fase. Adquieren gran importancia como criterio de selección, la
disponibilidad y adecuación de datos, así como la validez científica y la representatividad. La identificación de
los indicadores de sostenibilidad se realiza aplicando en cada escenario minero, el método Ishikagua descrito
por autores como Carnota, (1991).
Para ello se parte del las características principales del escenario objeto de estudio y de su geopotencial, (GP).
La obtención de este geopotencial se inicia con la definición de las unidades de integración territoriales básicas
(escenarios mineros), sobre las cuales se hará el análisis de los diversos potenciales (geológico, ambiental,
minero y socioeconómico). En estas unidades es posible investigar los diferentes elementos y procesos que
forman parte de la minería, con el objetivo de construir una visión integrada del mismo, [Sánchez, (2002)]. De
este modo y a partir de los potenciales se identifican las diferentes variables o procesos condicionantes que
integran el Sistema de Indicadores de Sostenibilidad (SIS).
El potencial geológico (PG), está relacionado con la capacidad que tiene el territorio de ofrecer recursos
minerales con calidad, cantidad y en condiciones de explotabilidad que favorezcan su aprovechamiento minero,
[Sánchez, (2002)]. Los componentes que constituyen este potencial son: la geomorfología, el recurso mineral y
los fenómenos naturales y riesgos geodinámicos. El potencial ambiental (PA), está relacionado con el valor
natural presente en el territorio y la incidencia de la actividad minera sobre el medio ambiente. Los componentes
que constituyen este potencial son: vegetación y fauna, atmósfera , agua, los suelos y el paisaje.
El potencial minero (PM), se identifica con la explotación de los recursos minerales. Tiene como objetivo
valorar la explotación minera y su incidencia en las comunidades y el medio natural. Para su determinación se
tienen en cuenta los procesos tecnológicos de exploración, desarrollo, explotación, carga y transporte,
tratamiento y beneficio de minerales. Está relacionado con la tecnología, y el cierre de las actividades mineras.
El potencial socio-económico (PSE), se identifica con la capacidad que tiene la entidad minera para relacionarse
con el sistema natural y las comunidades vecinas, y transformar sus recursos en bienes y servicios con el fin de
reproducir mejores condiciones de vida, pero sin forzar al medio natural y antropogénico por encima de su
disponibilidad real, [Molina, (2002)]. Los principales indicadores que se tienen en cuenta en cada potencial son
reflejados en la Figura 1 de los Anexos.
III. 7 Desarrollo y revisión final del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS)

17

�En esta fase los criterios más próximos a los usuarios adquieren relevancia aunque los aspectos conceptuales y
de validez científica siguen vigentes. Después de la revisión empresarial y pública, se inicia una nueva ronda
interna de revisión y consulta externa significativa con los grupos y expertos.
En esta fase los criterios relacionados con el uso final de los indicadores de sostenibilidad se vuelven
prioritarios. El resultado de esta etapa es el conjunto de indicadores propuesto como representativos de las
preocupaciones empresariales y sociales del estado del medio. Además de señalar la relevancia del proceso de
elaboración del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), dentro del conjunto, merece la pena indicar la
importancia que adquieren el aspectos participativos en esta fase del proceso.
III. 8 Valoración del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), para el proceso de toma de decisiones
El sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), ya definido entrará a formar parte del ciclo de toma de
decisiones de la empresa para establecer prioridades en la obtención de datos y trabajar con vista a alcanzar el
desarrollo minero sostenible. Los indicadores sirven para mostrar las lagunas de conocimiento existente; ayudar
a orientar los recursos disponibles en la dirección más adecuada y hacer evaluaciones de las capacidades y
potencialidades existentes en cada escenario minero. Por sus características propia, sólo tendrá éxito si pasa por
una profunda valoración geominera o sociopolítica institucional y será eficaz en la medida en que sus usuarios
finales, validen cada uno de los momentos en los que la decisión tiene un carácter eminentemente minero
sostenible. Para esto, se deben tener en cuenta los recursos presentes en cada escenario, para lo cual se propone
la utilización de una escala numérica siendo el uno el valor mínimo y cinco el valor máximo, de acuerdo con el
nivel de influencia de cada indicador, en el logro de la sostenibilidad minera. Los cinco niveles de clasificación
de cada indicador se reflejan en la Tabla 1.
Tabla 1. Escala de valoración del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS).
ESCALA VALOR, (P)

CRITERIO DE VALORACIÓN
Incidencia considerada idónea del indicador para alcanzar el
desarrollo minero sostenible
Incidencia considerada aceptable del indicador para alcanzar el
desarrollo minero sostenible

Muy alta

5

Alta

4

Media

3

Incidencia considerada limitada siempre y cuando la variable
satisfaga alguna condición especial o prerrequisito para alcanzar el
desarrollo minero sostenible

Baja

2

Incidencia considerada incompatible del indicador para alcanzar el
desarrollo minero sostenible

Muy baja

1

Exclusión o valores inaceptables bajo cualquier circunstancias del
indicador para alcanzar el desarrollo minero sostenible

Además de este valor (P), a cada indicador se le asigna un coeficiente de ponderación o peso (K), que permite
determinar su importancia con relación a los demás. En esta etapa, se estudian los principales objetivos de los
proceso tecnológico de cada unidad minera, a partir del trabajo en grupo y el análisis de la documentación
técnica. La valoración de cada indicador se obtiene haciendo uso de los métodos de pronósticos de tipos
cualitativos, donde se toman en cuanta múltiples factores que influyen o se relacionan con el indicador que se
quiere determinar. El valor en cada componente o vértice del Potencial n, es función de los componentes del
nivel inferior que en él convergen, obteniéndose mediante la Fórmula 1, utilizada por diversos autores:

18

�n
∑
K i × Pi ;
Pn =
i=1

(1)

Para determinar el Geopotencial del territorio, se utiliza la Fórmula 2.

GP = K G × PG + K A × PA + K M × PM + K SE × PSE ;

(2)

Los valores de cada indicador (P), se calculan aplicando el modelo de valoración de criterios con ponderación
simple, a partir de la construcción de una matriz en la cual se ubican por filas los criterios de valoración y por
columnas, la escala descrita anteriormente en la Tabla 1.
El coeficiente de ponderación de cada indicador (K), se calcula con la aplicación del método Delphi, [Balkeley,
(1968); Cendero D. T., (1978); Zayas, (1990); CEPAL, (1994); Velásquez, E. &amp; Viana R., (1997, 1998); citados
por Guardado, (2002); Gallagher P. y S. Wátson, (1997)]. Para valorar el nivel de consenso, se determina el
coeficiente de concordancia (C), mediante la Fórmula 3.

C = 1-

Vn
Vt

× 100 ;

(3)

Según Zayas (1990), hay consenso cuando se cumple que C ≥ 75 %; parámetro que se cumplió en cada ejercicio
realizado. Para facilitar el proceso de análisis y elaboración de los resultados, la escala de valoración de este
coeficiente se tomó de 5 a 100 %, con intervalo de variación de 5.
III. 9 Validación del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS)
Para valorar lo realizado hasta el momento, se deben tener en cuenta los siguientes criterios: logros del proyecto;
principales obstáculos encontrados, efectividad del sistema para la identificación de problemas, perspectivas
futuras, presencia de capacidad organizativa necesaria para seguir actualizando los datos; nuevos retos y las
nuevas acciones y estrategias a llevar a cabo. En la etapa es importante retomar las anteriores y verificar qué se
ha hecho hasta el momento. Esto no es el fin del proceso, el desarrollo de indicadores de sostenibilidad para la
minería, es un proceso circular, lo que implica que deben repetirse las que así lo requieran.
Una revisión periódica de cada una de ellas, se hace necesario ya que la minería se encuentra en constante
cambio y evolución en tiempo y espacio. En el mejor de los casos, algunos de los problemas detectados son
resueltos en un breve periodo de tiempo y por tanto los indicadores relacionados con ellos tienden a disminuir su
nivel de incidencia en el proceso. Otros nuevos aparecen o se hacen visibles, sin embargo, la lista básica de los
indicadores no cambia muy a menudo. De esta manera, el proceso que conforma el sistema de indicadores de
sostenibilidad (SIS), permitirá establecer procedimientos para certificar públicamente la calidad que reúne,
dentro de la entidad geólogo y minería. La información suministrada, posibilita la toma de decisiones con
calidad, seguridad y rapidez.
III. 10 Conclusiones
1. El sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), pretende generar indicadores que se interrelacionen, de
forma directa, con los fenómenos económicos y ambientales del escenario minero que se trate, aportando
una perspectiva integral de los elementos a diferentes escalas.
2. La metodología elaborada para el diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), se caracteriza
por la integralidad de los indicadores y sus particulares esenciales, definidas adecuadamente y desarrolladas
con coherencia según los tipos de indicadores y aplicable a cualquier tipo de modo de explotación.
19

�CAPITULO IV. APLICACIÓN DEL SISTEMA DE INDICADORES DE SOSTENIBILIDAD (SIS), EN
LOS ESCENARIOS DE USO MINERO DEL TERRITORIO
IV.1 Escenario de la mina Comandante Ernesto Che Guevara
La aplicación del SIS, tomó en cuenta la cantidad promedio de trabajadores de la mina en esta etapa, de manera
tal que se identificaron los actores claves y organizaciones que participaron en el proceso. De una población
promedio de 330 trabajadores, se crearon 4 grupos investigativos: técnico y de dirección; medio ambiente;
económico y socio-comunitario, los que se relacionan con la totalidad de los procesos tecnológicos y las
relaciones comunitarias.
Con la creación de los grupos temáticos, se procedió a definir los principales problemas y objetivos a vencer
para alcanzar el diseño del SIS; etapa en la cual se utilizó el software para el control de despacho de producción,
diseñado por el Grupo de Servicios Informáticos de la Empresa Geólogo Minera de Oriente.
A tal efecto se confeccionó una tabla resumen con las causas de las principales afectaciones que incidieron en el
cumplimiento del horario de trabajo en la mina. A partir de los problemas planteados y tomando como
referencia la planeación estratégica de la mina durante los años 1998-2002, se elaboraron los objetivos de
trabajo para el diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad, (SIS).
Una ves definido estos objetivos, se seleccionaron los principales temas de trabajo: geológico, ambiental,
minero y socio-económico, confeccionándose una base de datos que permitió identificar el comportamiento de
los principales indicadores utilizados en la mina, con lo cual se logró identificar los indicadores de presión,
estado y respuesta que constituyen la base principal para la formulación del sistema de indicadores de
sostenibilidad (SIS). En su valoración, se utilizó la escala numérica descrita en la Tabla 1 del Capítulo III.
Aplicando los métodos de pronósticos, se obtuvieron los siguientes resultados.
Potencial geológico, (PG)
La valoración del indicador de tipo de roca (Itr), tuvo en cuenta las características geológicas y geomecánicas de
las rocas que forman parte de los bloques en explotación según cada año y la clasificación de la estabilidad que
se establece por la literatura consultada. Las investigaciones arrojaron como resultado una estabilidad media,
(3). Su nivel de importancia en el componente Geomorfológico (GM), fue del 50 %.
Los criterios de valoración del factor del terreno (Ift), se determinaron a partir de la inclinación que pueden
vencer los equipos de transporte (Volvos, Euclid, Komatzu y otros); utilizados en la mina. Se valoró de medio,
(3) y el nivel de importancia en el componente Geomorfológico (GM), del 50 %
El indicador de explotabilidad, (Iex), se valoró según los parámetros establecidos en el capítulo anterior. Para
ello, se utilizó la Fórmula 4.

Iex = 0,35 × can + 0,35 × cal + 0,30 × gco ;

(4)

Durante el análisis de la cantidad de mineral (can), se obtuvo que en cada bloque existe mineral suficiente como
para satisfacer las demandas de producción de cada año, por lo que se valoró de muy alto, (5). Su nivel de
importancia en este indicador fue del 35 %. El análisis del indicador de la calidad del mineral (cal), se realizó a
partir del contenido de los minerales principales existente en el yacimiento Punta Gorda; lo cual mostró un
comportamiento según lo planificado, por lo que se valoró de alto (4) y su nivel de importancia en el indicador
de explotabilidad (Iex), fue del 35 %. El grado de conocimiento (gco), se valoró de muy alto (5) y su nivel de
importancia en el indicador de explotabilidad (Iex), fue del 30 %. De modo general, el comportamiento del
20

�indicador de explotabilidad (Iex), se valoró de alto, (4,8) y su nivel de importancia en el componente Recurso
mineral (RM), fue del 60 %.
El cálculo del indicador de aprovechamiento de las reservas, (Iar), se efectuó a partir de la relación que existe
entre el mineral minado y el mineral agotado. Los resultados mostraron que durante la explotación del
yacimiento, se incrementan las reservas, lo que llevó a valorar al indicador de alto, (4). Su nivel de importancia
en el componente Recurso mineral (RM), fue del 40 %.
El análisis del factor de ocurrencias de fenómenos naturales y riesgos geodinámicos (Ifr), tuvo en consideración,
los trabajos desarrollados por otros autores; así como, las entrevistas realizadas a especialistas y trabajadores de
este escenario. Este indicador se valoró de muy bajo (1). Su nivel de importancia en el componente Fenómenos
naturales y riesgos geodinámicos (FR), fue del 100 %.
Una vez determinados los indicadores geológicos de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del Potencial
geológico (PG), a partir de sus componentes principales y la aplicación de las Fórmulas 5, 6, 7 y 8.

GM = 0,50 × Itr + 0,50 × Ift ;

(5)

RM

(6)

= 0 , 60 × Iex + 0 , 40 × Iar ;

FR = 1 × Ifr

;

(7)

PG = 0 ,30 × GM + 0 , 40 × RM + 0 ,30 × FR

;

(8)

Los resultados reflejan valores mínimos de 2,95 y máximos de 3,20 para un promedio de 3,08, (ver Tabla 1 de
los Anexos), lo que según la escala descrita en la Tabla 1 del Capítulo III, expresa un desarrollo medio.
Potencial ambiental, (PA)
El indicador de impacto atmosférico (Iat), se calculó tomando en cuenta los resultados de las investigaciones
realizadas en el territorio por la Consultora Ambiental CESIGMA. División América. Los resultados mostraron
que el impacto ambiental ocasionado por la explotación minera está por encima de las normas establecidas, por
lo que este indicador se valoró de muy negativo, (1). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue
del 20 %.
El indicador de impacto hídrico (Iih), se valoró a partir de las afectaciones ocasionadas por las aguas
superficiales y subterráneas a la actividad minera. Para su determinación, se aplicó la Fórmula 9, donde se tuvo
en cuenta la influencia de la cantidad, (cag), de precipitaciones caídas en la etapa 1998-2002; las cuales según
estudios realizados por CESIGMA y otros autores, superaron los 1500 mm, afectando las operaciones mineras,
por lo que se valoró de muy bajo (1). Su nivel de importancia en el indicador de impacto hídrico (Iih), fue del 50
%. Así mismo, se analizó que todos los años se produjeron afectaciones por las aguas subterráneas (cas), a los 6
frentes de extracción, por lo cual este parámetro se valoró de muy bajo, (1) y su nivel de importancia en el
indicador de impacto hídrico (Iih), fue del 50 %.

Iih = 0 , 50 × cag + 0 , 50 × cas

;

(9)

De forma general el indicador de impacto hídrico (Iih), fue valorado de muy bajo, (1) y su nivel de importancia
en el Potencial ambiental (PA), fue del 10 %.
El análisis del indicador de impacto al suelo (Iis), partió de la cantidad de suelos afectados por la minería. Los
resultados mostraron que cada año se afectan como promedio más de 25 ha de suelos fértiles, por lo que se
valoró de muy bajo (1). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 20 %.
21

�Durante la valoración del indicador de impacto ecológico (Iec), se tomó en cuenta la influencia de la
explotación minera sobre las riquezas del medio biótico y abiótico presente en la región donde se enmarca el
yacimiento. En la etapa analizada(1998-2002), se aprecia que como consecuencia de la explotación minera las
especies desaparecen prácticamente en su totalidad, por lo que el indicador de impacto ecológico (Iec), es muy
negativo (1), y su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 15 %.
El indicador de calidad del paisaje (Icp), fue valorado por sus cuatro elementos: densidad de población cercana
al área activa de explotación (dpa), factor del área anual de explotación (aae), uso del suelo (uso) y la capacidad
de visibilidad hacia el área de explotación (cva), para lo cual se aplicó la Fórmula 10.

Icp = 0 ,30 × dpa + 0 ,30 × aae + 0 , 25 × uso + 0 ,15 × cva

;

(10)

Para analizar la densidad de población cercana al área activa de explotación (dpa), se tuvo en cuenta que en las
áreas

próximas a la zona de explotación minera y dentro de un radio de 1,5 a 3 Km., se encuentran

comunidades vecinas, por lo que se valoró de muy bajo (1). Su nivel de importancia fue del 30 %.
El factor del área anual de explotación (aae), se valoró de muy alto (5), dado el alto rendimiento de la mina (97
%), en cada área explotada en esa etapa. Su nivel de importancia según criterio de expertos fue del 30 %.
La valoración del uso del suelo (uso), tuvo en cuenta el posible uso que se le brindará al terreno y los planes de
ordenamiento territorial existentes en la zona. En esta mina el principal uso que recibirá el terreno será el
forestal, lo cual coincide con sus características naturales, por lo que el indicador se valoró de muy alto (5). Su
nivel de importancia fue del 25 %.
La capacidad de visibilidad hacia el área de explotación (cva), se valoró a partir de la calidad de las barreras
(naturales y/o artificiales) dispuestas para evitar la visibilidad hacia la mina y sus procesos tecnológicos. Este
parámetro se valoró de muy bajo (1). Su nivel de importancia fue del 15 %. De manera general, el indicador de
calidad del paisaje (Icp), fue valorado de medio, (3,20) y su nivel de importancia dentro del Potencial ambiental
(PA), fue del 20 %.
Una vez determinados los indicadores ambientales de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del Potencial
ambiental (PA), a partir de sus componentes principales, y con la aplicación de la Fórmula 11. Los resultados
reflejaron valores promedios de 1,44, (ver Tabla 2 de los Anexos), los que según la escala descrita en la Tabla 1
del Capítulo III, manifiestan un desarrollo muy bajo.

PA = 0,20 × Iat + 0,25 × Iih + 0,20 × Iis + 0,15 × Iec + 0,20 × Icp ;

(11)

La producción minera (Ipm), se valoró a partir del grado de cumplimiento del plan anual exigido a la mina. Los
resultados de este análisis mostraron que el grado de cumplimiento de dicho plan ha sido superior al planificado
con excepción del último año 2002, por lo que se valoró de muy alto (4,8). Su nivel de importancia en el
componente Tecnología (TE), fue del 20 %.
El comportamiento del coeficiente general de destape (Igd), corrobora que este indicador oscila entre 0,43-0,45
m3/T. Su valoración promedio en la etapa fue alta, (3,8) y su nivel de importancia en el componente Tecnología
(TE), fue del 10 %. La utilización integral de los recursos minerales (Iur), se determinó a partir del tratamiento
que reciben los minerales. Su valoración fue baja (2) y su nivel de importancia en el componente Tecnología
(TE), fue del 5 %.

22

�El tiempo de adelanto de la preparación minera (Itp), permitió comprobar que este indicador constituye uno de
los elementos principales que ha gravitado sobre el grado de cumplimiento de los planes operativos anuales. Su
análisis demostró que nunca se ha cumplido con las normas establecidas para este tipo de minería a cielo
abierto, (1-1,5 años), por lo cual el indicador se valoró de bajo (2). Su nivel de importancia en el componente
Tecnología (TE), fue del 15 %.
La valoración del indicador de gestión minera (Ige), se realizó a partir del nivel de automatización de las
operaciones mineras (nau) y el nivel de diversificación de la producción minera (ndi). Para ello se utilizó la
Fórmula 12.

Ige = 0,80 × nau + 0, 20 × ndi ;

(12)

Del análisis del indicador de automatización de las operaciones mineras (nau), se obtuvo que este indicador es
alto (4), pues en los últimos años en más del 75 % de las operaciones de la mina se están empleando los
software Tierra y SABDO, los cuales

facilitan el control y planificación de los procesos. Su nivel de

importancia en el indicador de gestión minera, (Ige), fue del 50 %. La valoración del nivel de diversificación de
la producción minera (ndi), mostró como resultado promedio que, la cantidad de productos (menas lateríticas),
que la unidad minera le entrega a la fábrica es la misma establecida desde su construcción, por lo que este
indicador se valora de muy bajo (1) y su nivel de importancia indicador de gestión minera (Ige), fue del 50 %.
De manera general el indicador de gestión minera (Ige), se valoró de medio (3) y su nivel de importancia en el
componente Tecnología (TE), fue del 5 %.
El indicador de volumen de residuales (Ivr), permitió valorar el uso que reciben la cantidad de escombros, que
surgen como consecuencia de la explotación del yacimiento. Los resultados mostraron que en la mina, la
totalidad de los escombros producidos en esta etapa se utilizaron para la conformación de escombreras en el
minado antiguo; lo cual se valora de muy positivo(5), para el desarrollo minero sostenible. Su nivel de
importancia en el componente Tecnología (TE), fue del 10 %.
El indicador de pérdidas mineras (Ipe), permitió valorar el comportamiento de las pérdidas cuantitativas (pca) y
cualitativas (pcl), del mineral. Se identificó con la cantidad de mineral dejado de extraer por limitaciones
tecnológicas y por mala planificación o ejecución de la minería. El análisis de las pérdidas cuantitativas (pca), se
realizó a apartir de los normativos establecidos por la unidad minera en cada etapa. Los resultados mostraron
que en la etapa 1998-2002, se produjo una cantidad de pérdidas superior a lo planificado, por lo que este
indicador se valoró de muy bajo (1); y su nivel de importancia en el indicador de pérdidas mineras (Ipe), del 50
%; no así el comportamiento de la dilución (pérdidas cualitativas (pcl)), la cual estuvo muy por debajo de lo
planificado, valorándose de muy positivo (5) y su nivel de incidencia en el indicador de pérdidas mineras (Ipe),
fue del 50 %. Para la determinación del indicador de pérdidas mineras (Ipe), se utilizó la Fórmula 13.

Ipe = 0 ,50 × pcan + 0 ,50 × pcal

;

(13)

De manera general, el indicador se valoró de medio (3), y su nivel de incidencia en el componente Tecnología
(TE), fue del 15 %.
El indicador de seguridad minera (Ism), tomó en consideración los principales indicadores de accidentes e
incidentes que ocurrieron en cada año de la etapa analizada (1998-2002). Los resultados obtenidos mostraron
que la mina posee un elevado índice de seguridad, por lo que se valoró de muy alto (5). Su nivel de importancia
en el componente Tecnología (TE), fue del 20 %.
23

�La utilización de los espacios mineros (Iem), se valoró a partir del manejo que reciben la cantidad de
excavaciones mineras antiguas. Según los datos obtenidos, se comprobó que estas excavaciones se utilizaron
para la construcción de escombreras interiores, lo cual implica un valor alto de este indicador (5). Su nivel de
importancia en el componente de Cierre de las actividades mineras (CM), fue del 40 %.
La valoración del factor de rehabilitación del terreno, (Irt), se determinó a partir de la relación que existe entre la
cantidad de áreas rehabilitadas y las áreas anualmente afectadas por las minería. Para su análisis se tuvo en
cuenta el cumplimiento del plan anual de rehabilitación de la mina.
Se comprobó que a pesar de que en todos los años este plan se cumplió, no siempre se logró recuperar la misma
cantidad de hectáreas afectadas por la minería; por lo que se evaluó de medio (3). Su nivel de importancia en el
componente Cierre de las actividades mineras (CM), fue del 40 %.
El análisis del patrimonio geológico y minero (Ipg), arrojó como resultado que este indicador se encuentra muy
poco estudiado y no se tiene en cuenta durante la planificación minera, por lo alcanzó valores muy bajos (1) y su
nivel de importancia en el componente Cierre de las actividades mineras (CM), fue del 10 %.
El comportamiento del indicador de proyecto de cierre de las actividades mineras (Ipc), consideró la existencia
o no de un proyecto o documentación técnica que reflejen acciones en este sentido. Hasta la fecha, la mina no
cuenta con ningún documento de este tipo, por lo que se valoró de muy bajo (1), con un nivel de importancia en
el componente Cierre de las actividades mineras (CM), del 10 %.
Para la valoración del Potencial minero (PM), se tomaron los resultados de sus componentes principales y la
aplicación de las Fórmulas 14, 15 y 16.

TE = 0 , 20 × Ipm + 0 ,10 × Igd + 0 , 05 × Iur + 0 ,15 × Itp + 0 , 05 × Ige + 0 ,10 × Ivr +
0 ,15 × Ipe + 0 , 20 × Ism

; (14)

CM = 0,40 × Iem + 0,40 × Irt + 0,10 × Ipg + 0,10 × Ipc ;

(15)

PM = 0,80 × TE + 0,20 × CM ;

(16)

Los resultados reflejan valores que oscilan entre 3,41 y 3,84 y como promedio a 3,6 (ver Tabla 3 de los
Anexos), los que según la escala descrita en la Tabla 1 del Capítulo III, expresan un desarrollo medio de este
potencial.
Potencial socio-económico, (PSE)
Durante el análisis del comportamiento de la capacidad de empleo (Ice), se obtuvo que la mina cumplió con los
planes establecidos, por lo que este indicador se valoró de alto (4) y su nivel de importancia en el componente
Fuerza de trabajo (FT), fue del 40 %.
El indicador de profesionalidad de los trabajadores (Ipt), permitió valorar el nivel profesional alcanzado por la
fuerza laboral existente en la mina. Se determinó a partir del nivel profesional (npt) y de superación y
capacitación, de los trabajadores (cpt). El nivel profesional de los trabajadores (npt), se determinó por el grado
cultural alcanzado por la fuerza de trabajo minera y a partir de la aplicación de la Fórmula 17.

Ipt = 0,50 × npt + 0,50 × cpt

;
(17)
Los resultados demostraron que más del 87 % del total de trabajadores poseen determinada calificación técnica
y profesional por lo que dicho indicador se valoró de muy alto (5). Su nivel de importancia en el Indicador de
profesionalidad de los trabajadores (Ipt), fue valorado del 50 %.
24

�El nivel de superación y capacitación de los trabajadores (cpt), se valoró a partir del cumplimiento de los
programas de superación y capacitación desarrollados para los trabajadores de la mina. Este elemento arrojó
como resultado que se sobrecumplieron todas las acciones planificadas en la etapa, por lo que se valoró de muy
alto (5). Su nivel de importancia en el Indicador de profesionalidad de los trabajadores (Ipt), fue del 50 %. De
manera general, el indicador de profesionalidad de los trabajadores (Ipt), se valoró de elevado, (4) y su nivel de
importancia en el componente Fuerza de trabajo (FT), fue del 30 %.
Durante el análisis del comportamiento del nivel de satisfacción de la fuerza de trabajo (Isf), se comprobó que
en los dos últimos años se incrementaron las quejas de los trabajadores, producto al no pago de la estimulación y
algunos servicios no prestados; por lo que este indicador se valoró de medio (3). Su nivel de importancia en el
componente Fuerza de trabajo (FT), fue del 30 %.
La cantidad de obligaciones legales cumplidas (Icl), se valoró a partir del cumplimiento del pago del canon, la
ley de minas, la ley de medio ambiente, la ley forestal y la entrega en tiempo y con la calidad requerida de la
documentación necesaria. Este parámetro se valoró de muy alto (5), y su nivel de importancia en el componente
Relaciones comunitarias (RC), fue del 80 %.
El nivel participativo comunitario (Inp), se determinó a partir de la cantidad de actividades establecidas entre la
mina y las comunidades próximas a esta. De su análisis se pudo comprobar que aunque se realizaron algunas
actividades, no existió un Plan de acción preestablecido en la mina, por lo que el indicador se valora de bajo (2).
Su nivel de importancia en el componente Relaciones comunitarias (RC), fue del 10 %.
El indicador de valor social para la comunidad (Ivs), se valoró a partir de la cantidad de empleados en la mina
procedentes de las comunidades próximas. Se pudo determinar que la minería desde sus inicios, ha constituido
la fuente principal de empleo para los habitantes de esta zona, por lo que el valor de este indicador es muy
elevado (5). Su nivel de importancia en el componente Relaciones comunitarias (RC), fue del 10 %.
El análisis del comportamiento del indicador de costo unitario (Icu), se realizó por el grado de cumplimiento del
plan establecido por la entidad superior de la mina. Los resultados de la valoración de este indicador, mostraron
que dicho parámetro siempre se mantuvo por debajo de lo planificado, por lo que se valoró de muy alto (5). Su
nivel de importancia en el componente Mercado (ME), fue del 50 %.
La valoración del indicador de nivel de satisfacción de la demanda (Ins), tuvo en cuenta la cantidad de quejas
formuladas por el clientes como resultado de los productos finales ofrecidos por la mina. En este período (19982002), el principal cliente de la mina fue la planta metalúrgica de secadero ubicada dentro de la fábrica. Este
indicador se valoró de alto (4) y su nivel de importancia en el componente Mercado (ME), fue del 50 %.
Una vez determinados los indicadores socio-económicos de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del
Potencial socio-económico (PSE), a partir de sus componentes principales y haciendo uso de las Fórmulas 18,
19, 20 y 21.

FT = 0 , 40 × Ice + 0 , 30 × Ipt + 0 , 30 × Isf ;

(18)

RC = 0 ,80 × Icl + 0 ,10 × Inp + 0 ,10 × Ivs ;

(19)

ME = 0,50 × Icu + 0,50 × Ins ;

(20)

PSE = 0,35 × FT + 0,30 × RC + 0,35 × ME ;

(21)

25

�Los resultados reflejan valores que oscilan entre 4,10 y 4,56 y como promedio 4,36, (ver Tabla 4 de los
Anexos), los que según la escala descrita en la Tabla 1 del Capítulo III, expresan un desarrollo alto de este
potencial.
Geopotencial, (GP)
La valoración del Geopotencial (GP), se realizó a partir de los resultados obtenidos en cada potencial,
(geológico, ambiental, minero y socio-económico), para lo cual se utilizó la Fórmula 22. Los resultados, se
reflejan en la Tabla 1 del Anexo.

GP = 0, 25 × PG + 0, 25 × PA + 0, 25 × PM + 0, 25 × PSE ;

(22)

Este cálculo dio como resultado, valores mínimos de 3,00 y máximos de 3,21 y un valor promedio es 3,12; (ver
Tabla 5 de los Anexos), lo cual según la escala propuesta en la Tabla 1 del Capítulo III, implica un desarrollo

Escala de valoración

medio de este Geopotencial en dicho escenario (ver Figura 1).

5,00
4,00
3,00

GEOPOTENCIAL

2,00
1,00
1998

1999

2000

2001

2002
Años

Figura 1. Valoración de Geopotencial en el escenario de la mina Comandante Ernesto Che Guevara.
IV. 2 Escenario de la mina Las Merceditas
Para la aplicación de SIS en este escenario minero, se crearon 4 grupos investigativos, (técnico y de dirección;
medio ambiente; económico y socio-comunitario), tomándose una población promedio de 80 trabajadores, con
los que se definieron los principales problemas y objetivos a vencer en la mina para alcanzar el diseño del SIS.
Se confeccionó una tabla resumen con las causas de las principales afectaciones que incidieron en el trabajo en
la mina. Más adelante y tomando como referencia la planeación estratégica de la mina durante los años 19982002, se elaboraron los objetivos de trabajo para el diseño del sistema de indicadores de sostenibilidad, (SIS).
Seguidamente se confeccionó una base de datos que permitió identificar el comportamiento de los principales
indicadores utilizados en la mina la cual permitió identificar los indicadores de presión, estado y respuesta, para
la formulación del sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS) de esta mina. A través de la escala descrita en
el la Tabla 1 del Capítulo III, se establecieron los criterios de valoración del sistema de indicadores de
sostenibilidad (SIS). Luego de someter al debate y análisis de la propuesta final, para el escenario de la mina
Las Merceditas, se obtuvieron lo siguientes resultados:
Potencial Geológico, (PG)
Del análisis del comportamiento del tipo de roca (Itr), se pudo comprobar que los bloques explotados y la mina
en sentido general, están constituidos por rocas duras, medianamente estables y de fortaleza media; lo cual

26

�posibilitó la explotación subterránea del yacimiento. Tomando en cuenta estos resultados, este indicador alcanzó
una valoración media, (3). Su nivel de importancia en el componente Geomorfología (GM), fue del 50%.
La valoración del factor del terreno (Ift) se realizó a partir de la inclinación que pueden vencer los equipos de
transporte utilizados en la mina, (camiones de volteo KRAZ-236-3 y VOLVO). De acuerdo con los resultados
alcanzados durante el diagnóstico territorial, se identificaron las pendientes de la zona (superior al 20 %). Este
indicador alcanzó una valoración promedio muy baja, (1). Su nivel de importancia en el componente
Geomorfología (GM), fue del 50%.
Para valorar el indicador de explotabilidad (Iex), se tuvieron en cuenta los parámetros establecidos en el capítulo
anterior; para lo cual fue necesario la aplicación de la Fórmula 23.

Iex = 0,35 × can + 0,35 × cal + 0,30 × gco ;

(23)

Al analizar la cantidad de mineral se demostró que en el yacimiento existen suficiente mineral para cumplir los
planes establecidos, por lo que se valoró de muy alto, (5) y su nivel de importancia en el indicador de
explotabilidad fue del 35 %. El comportamiento de la calidad del mineral (cal), se valoró de alto, (4). Su nivel
de importancia en el indicador de explotabilidad (Iex), fue del 35 %. El análisis del grado de conocimiento (gc),
arrojó como resultado que a pesar de existir gran cantidad de trabajos aplicados y publicados así como estar
delimitadas y calculadas las reservas geológicas de cada bloque, solamente se conoce entre un 50-60 % del
yacimiento, por lo que se valoró de medio, (3). Su nivel de importancia en el indicador de explotabilidad (Iex),
fue del 30 %. De manera general, el indicador de explotabilidad (Iex), se valoró de alto (4,19) y su nivel de
importancia en el componente Recurso mineral (RM), fue del 80 %.
El indicador de aprovechamiento de las reservas (Iar), se valoró a partir de la cantidad de reservas incorporadas
al proceso durante la explotación minera. Las investigaciones mostraron que en esta etapa, se incorporaron entre
el 5-10 % del total del mineral extraído en las cámaras; por lo que su valoración promedio fue muy alta (5). Su
nivel de importancia en el componente Recurso mineral (RM), se valoró de un 20 %.
La valoración del factor de ocurrencias de fenómenos naturales y riesgos geodinámicos (Ifr), se realizó a partir
de la ocurrencia de los fenómenos de mayor frecuencia en esta mina. Se valoró de muy bajo (1) y su nivel de
importancia en el componente Fenómenos naturales y riesgos geodinámicos (FR), fue del 100 %.
Una vez determinados los indicadores geológicos de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del Potencial
Geológico (PG), a partir de sus componentes principales y la aplicación de las Fórmulas 24, 25, 26 y 27.

GM = 0,50 × Itr + 0,50 × Ift ;

(24)

RM = 0,80 × Iex + 0,20 × Iar ;

(25)

FR = 1× Ifr ;

(26)

PG = 0,30 × GM + 0,40 × RM + 0,30 × FR ;

(27)

Los resultados reflejan valores que oscilan entre 2,78 y 2,90 y como promedio 2,82; (ver Tabla 6 de los
Anexos), los que según la escala descrita en la Tabla 1 del Capítulo III, expresan un desarrollo bajo de este
potencial.
Potencial ambiental, (PA)
Durante la valoración del indicador de impacto atmosférico (Iat) se tomaron en cuenta las medidas tomadas en
la mina para disminuir las afectaciones ocasionadas por la presencia de ruidos y gases contaminantes vertidos a
la atmósfera por los procesos y equipos mineros, especialmente durante los trabajos de tratamiento y beneficio,
27

�generación de energía y perforación y voladura. Los resultados de las investigaciones mostraron que en la mina
se tiene previsto y se cumple un plan de medidas para disminuir dichas afectaciones, por lo que se valoró de
muy alto, (5). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 20 %.
El indicador de impacto hídrico (Iih), se valoró a partir de las afectaciones ocasionadas por las aguas
superficiales y subterráneas a la actividad minera. Para ello fue necesario el uso de la Fórmula 28.

Iih = 0,50 × cag + 0,50 × cas ;

(28)

Durante el análisis del comportamiento de la cantidad de agua superficial (cag), se tomaron en cuenta los datos
existentes sobre el nivel de precipitaciones alcanzado durante los cinco años en la zona y el uso que posee el
agua superficial en las operaciones mineras. Durante su valoración se comprobó que dichas aguas sirvieron de
suministro con determinadas interrupciones para la realización de las operaciones mineras; por lo que este
indicador se valoró de alto, (4). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 50 %.
El estudio del comportamiento de la cantidad agua subterránea (cas), mostró que fueron elevadas, lo que
provocó inundaciones en las excavaciones mineras, trayendo como resultado la paralización temporal de las
actividades, por lo que se valoró de bajo (1). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 50
%. De manera general, la valoración del indicador de impacto hídrico (Iih), fue de bajo, (2,5) y su nivel de
importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 30 %.
Al valorar el indicador de impacto al suelo (Iis), se tuvo en cuenta las hectáreas afectadas por la ubicación de
las instalaciones de superficie de la mina, así como por los deslizamientos de las laderas de las montañas. Los
resultados mostraron que alrededor de la mina no se ha recuperado ninguna de las laderas afectadas, por lo que
el indicador se valoró de muy bajo (1). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 20 %.
El análisis del comportamiento del indicador de impacto ecológico (Iec), se realizó de modo similar al escenario
anterior. Los resultados mostraron que no existen pérdidas en las especies de la región; de ahí que el indicador
presentara valores muy altos (5). Su nivel de importancia en el Potencial ambiental (PA), fue del 15 %.
El indicador de calidad del paisaje (Icp), fue valorado por los mismos elementos identificados en la metodología
propuesta en capítulo anterior. Para ello fue necesaria la aplicación de la Fórmula 29.

Icp = 0, 20 × dpa + 0,30 × aae + 0, 25 × uso + 0, 25 × cva ;

(29)

Su análisis fue similar al realizado en el escenario anterior, con sus respectivas adaptaciones. Otras diferencias
radican en lo siguiente: Para valorar la densidad de población cercana al área activa de explotación (dpa), se
tomaron en cuenta que alrededor de la mina no existen poblaciones cercanas y que si existen trabajadores
albergados dentro del área de la concesión minera; por lo que este parámetro se valoró de muy alto, (5). Su nivel
de importancia fue del 20 %. La valoración del factor de área anual de explotación (aae), tomó en cuenta el
rendimiento de cada cámara, los cuales fueron superiores al 90 %; por lo que valoró de muy alto (5). Su nivel de
importancia fue del 30 %.
El análisis de la variable uso del suelo (uso), mostró como resultado un futuro uso forestal de las áreas
rehabilitadas; lo cual es compatible con las característica de la región. Esto posibilitó valorar el parámetro de
muy alto (5). Su nivel de importancia fue del 25 %. La valoración de la capacidad de visibilidad hacia el área de
explotación (cva), mostraron que debido a la topografía, pendientes y otras barreras naturales de la zona en la
cual está ubicada la mina, no es posible apreciar ninguno de los procesos tecnológicos mineros existentes desde
la vía pública principal, por lo que su valoración fue de muy positiva (5). Su nivel de importancia fue del 15 %.
28

�De manera general, el indicador de calidad del paisaje (Icp), se valoró de alto (4,50) y su nivel de importancia
en el Potencial ambiental (PA), fue del 15 %.
Una vez determinados los indicadores ambientales de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del Potencial
ambiental (PA), a partir de sus componentes principales y la utilización de la Fórmula 30.

PA = 0,20 × Iat + 0,30 × Iih + 0,20 × Iis + 0,15 × Iec + 0,15 × Icp ;

(30)

Los resultados reflejan valores de 3,37; (ver Tabla 7 de los Anexos), que según la escala descrita en la Tabla 1
del Capítulo III, expresan un desarrollo medio de este potencial.
Potencial minero, (PM)
El análisis del comportamiento de la producción minera (Ipm), se realizó a partir del grado de cumplimiento del
plan anual exigido a la mina por la entidad superior. Los resultados demostraron que el grado de cumplimiento
de dicho plan fue bajo oscilando entre el 50-77 %; por lo que se valoró de bajo (3,2). Su nivel de importancia en
el componente Tecnología (TE), fue del 20 %.
La valoración de la utilización integral de los recursos minerales (Iur), mostró la presencia de otros minerales en
las menas de cromo extraídas; las cuales y dada la tecnología empleada en la mina, no es posible su
aprovechamiento ni tratamiento metalúrgico, por lo que este indicador se valoró de muy bajo, (1). Su nivel de
importancia en el componente Tecnología (TE), fue del 5 %.
Durante la valoración del indicador del adelanto de la preparación minera (Itp), se demostró que uno de los
principales problemas que influyó en los incumplimientos de los planes anuales de producción fue el atraso de
los trabajos de preparación y corte con relación a los de arranque; por lo que recibió valores muy bajos (1) y su
nivel de importancia en el componente Tecnología (TE), fue del 15 %.
El indicador de gestión minera (Ige), se valoró según los parámetros establecidos en la metodología propuesta
en el Capítulo III y la aplicación de la Fórmula 31.

Ige = 0 , 50 × nau + 0 , 50 × ndi ;

(31)

Los resultados de la valoración del nivel de automatización (nau), muestran como las operaciones mineras hacen
poco uso de los adelantos científicos y técnicos; por lo que experimentó valores muy bajos (1) y su nivel de
importancia en el indicador de gestión minera (Ige), fue del 50 %. El análisis del nivel de diversificación (ndi),
permitió comprobar que en la mina, no solamente se obtiene como producto final el rajón de cromo refractario;
sino que existen otros productos secundarios (concentrado 0-1, 4-12 y las colas), que se pueden comercializar y
no reciben uso; por lo que este indicador se valoró de muy bajo (1) y su nivel de importancia en el indicador de
gestión minera (Ige), fue del 50 %. De manera general, el indicador de gestión (Ige), se valoró de muy bajo (1) y
su nivel de importancia en el Potencial minero (PM), fue del 5 %.
El volumen de residuales (Ivr), se valoró a partir del uso y tratamientos que reciben la cantidad de escombros,
grasas y colas producidas por la minería. La investigación arrojó que más del 75 % de estos materiales
contaminantes no reciben utilización ni tratamiento, por lo que este indicador se valora de muy bajo (1). Su
nivel de importancia en el componente Tecnología (TE), fue del 10 %.
El indicador de pérdidas mineras (Ipe), permitió valorar el comportamiento de las pérdidas cuantitativas (pca) y
cualitativas (pcl) del mineral en esta etapa. Para ello, fue necesario el uso de la Fórmula 32.

Ipe = 0 ,50 × pcan + 0 ,50 × pcal ;

(32)

29

�Según consta en los Balances Anuales de las Reservas Geológicas, [ECROMOA, (2003)], en la mina se
produjeron considerables pérdidas cuantitativas de minerales, por lo que este parámetro se valoró de muy
negativo (1)y su nivel de importancia en el indicador de pérdidas mineras fue del 50 %. El análisis del
comportamiento de la dilución, provocó una valoración de muy baja (1,4) y su nivel de importancia en el
indicador de pérdidas mineras del 50 %. De manera general, el indicador de pérdidas mineras (Ipe), se valoró de
muy bajo (1,2) y su nivel de importancia en el componente Tecnología (TE), fue del 15 %.
La seguridad de los trabajos mineros (Ism), se valoró a partir de los principales indicadores de accidentes e
incidentes que ocurrieron en cada año de la etapa analizada (1998-2002). Las investigaciones arrojaron como
resultado que la mina excepto el año 1999; se comportó de manera segura para la realización de las operaciones
mineras, por lo que este indicador alcanza valores altos (4). Su nivel de importancia en el componente
Tecnología (TE), fue del 20 %.
La utilización de los espacios mineros (Iem), se valoró a partir del empleo que reciben las cámaras y
excavaciones antiguas de la mina. Este indicador se valoró de muy bajo (1) y su nivel de importancia en el
componente Cierre de las actividades mineras (CM), fue del 40 %.
El patrimonio geológico y minero (Ipg), valoró aquellos elementos patrimoniales y de valor histórico presentes
en la mina. Durante la investigación se determinó que este patrimonio está muy poco estudiado y no se tiene en
cuenta durante la planificación minera, por lo que los resultados de este indicador fueron muy bajos (1). Su nivel
de importancia el componente Cierre de las actividades mineras (CM), fue del 30 %.
El proyecto de cierre de las actividades mineras (Ipc), tuvo en cuenta que en la mina no existe un proyecto o
documentación técnica que reflejara acciones en este sentido, por lo que el indicador se valoró de muy bajo (1) y
su nivel de importancia el componente Cierre de las actividades mineras (CM), fue del 30 %.
Una vez determinados los indicadores mineros de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del Potencial
minero (PM), a partir de sus componentes principales y utilizando las Fórmulas 33, 34 y 35.

TE = 0,20× Ipm+ 0,05× Iur + 0,15× Itp + 0,15× Ige+ 0,10× Ivr + 0,15× Ipe+ 0,20× Ism ;

(33)

CM = 0,40 × Iem + 0,30 × Ipg + 0,30 × Ipc ;

(34)

PM

(35)

= 0 , 90 × TE + 0 ,10 × CM

;

Los resultados reflejan valores que oscilan entre 2,09 y 2,26 para un promedio de 2,19; (ver Tabla 8 de los
Anexos), los que según la escala descrita en la Tabla 1 del Capítulo III, expresan un desarrollo insostenible.
Potencial socio-económico
El análisis del comportamiento de la capacidad de empleo (Ice), tuvo en cuenta la cantidad de empleados
planificados y el comportamiento de este plan en la etapa. Los resultados mostraron un cumplimiento promedio
del plan de un 91 %, por lo que este indicador se valoró de elevado, (4). Su nivel de importancia fue en el
componente Fuerza de trabajo (FT), fue del 20 %.
El análisis del comportamiento de la profesionalidad de los trabajadores (Ipt), se valoró a partir de los
parámetros establecidos en el capítulo anterior, par lo cual se aplicó la Fórmula 36.

Ipt

= 0 , 50 × npt

+ 0 , 50 × cpt

;

(36)

El nivel profesional de los trabajadores (npt), se valoró a partir del grado cultural de los trabajadores de la mina.
Los resultados de las investigaciones demostraron que más del 80 % de los trabajadores no poseen ningún tipo
de calificación técnica y profesional por lo que es muy bajo, (1). Su nivel de importancia se valoró de un 50 %.
30

�El nivel de superación y capacitación de los trabajadores (cpt), arrojó como resultado que solamente se cumplió
con el 60 % de las acciones planificadas en la etapa, por lo que se valoró de medio, (3). Su nivel de importancia
se valoró de un 50 %, tal como se refleja en la Tabla 19 del Anexo IV. 2. De manera general, el indicador
profesionalidad de los trabajadores (Ipt), se valoró de bajo (2) y su nivel de importancia en el componente
Fuerza de trabajo (FT), fue del 25 %.
Durante el análisis del nivel de satisfacción de la fuerza de trabajo (Isf), se comprobó que en los tres últimos
años se incrementaron las quejas, motivadas por el pago de la estimulación y por algunos servicios no prestados;
por lo que el indicador se valoró de medio, (3). Su nivel de importancia en el componente Fuerza de trabajo
(FT), fue del 25 %.
La cantidad de obligaciones legales cumplidas (Icl), se valoró a partir de las principales obligaciones a cumplir
establecidas a la mina. Este parámetro arrojó que la mina en la etapa analizada cumplió con este indicador, por
lo que alcanzó valores muy altos, (5) y su nivel de importancia en el componente Relaciones comunitarias (RC),
fue del 80 %.
Del análisis del nivel participativo comunitario (Inp), se pudo comprobar que al igual que en el escenario
anterior, a pesar de desarrollarse algunas actividades aisladas con las comunidades de La Melba, Punta Gorda y
Moa, no existió un plan de acción preestablecido en la mina con vista a organizar esta labor, por lo que el
indicador se valoró de bajo, (2). Su nivel de importancia en el componente Relaciones comunitarias (RC), fue
del 10 %.
Los análisis del indicador del valor social (Ivs), arrojaron como resultado que en la mina el 100 % de los
trabajadores proceden de estas tres comunidades; y que la minería desde sus inicios, ha constituido la fuente
principal de empleo para los habitantes de esta zona. Dicho indicador se valoró de muy elevado, (5). Su nivel de
importancia en el componente Relaciones comunitarias (RC), fue del 10 %.
El comportamiento del costo unitario (Icu), mostró que en la unidad minera los costos siempre se mantuvieron
por encima de los planificado, por lo que el este indicador se valoró de muy bajo, (1). Su nivel de importancia
fue en el componente Mercado (ME), fue del 60 %.
El nivel de satisfacción de la demanda (Ins), tuvo en cuenta los principales clientes de la unidad minera. Las
investigaciones arrojaron la existencia en estos años, de quejas relacionadas con la cantidad y calidad de
mineral, por lo que se valoró el indicador de bajo (2,8). Su nivel de importancia en el componente Mercado
(ME), fue del 40 %.
Una vez determinados los indicadores mineros de sostenibilidad, se valoró el comportamiento del Potencial
socio-económico (PSE), a partir de sus componentes principales y haciendo uso de las Fórmulas 37, 38, 39 y 40.

FT = 0,50 × Ice + 0, 25 × Ipt + 0, 25 × Isf ;

(37)

RC = 0,80 × Icl + 0,10 × Inp + 0,10 × Ivs ;

(38)

ME

(39)

= 0 , 60 × Icu + 0 , 40 × Ins

;

PSE = 0,35 × FT + 0,30 × RC + 0,35 × ME ;

(40)

Los resultados reflejan valores que oscilan entre 2,40 y 2,54 para un promedio de 2,45; (ver Tabla 9 de los
Anexos), los que según la escala descrita en la Tabla 1 del Capítulo III, expresan un desarrollo bajo de este
potencial.
Geopotencial, (GP)
31

�La valoración del Geopotencial (GP), se realizó a partir de los resultados obtenidos en cada potencial,
(geológico, ambiental, minero y socio-económico) y aplicando la Fórmula 41.

GP = 0,25 × PG + 0,25 × PA + 0,25 × PM + 0,25 × PSE ;

(41)

Este cálculo arrojó como resultado valores mínimos de 2,70 y máximos de 2,73 para un promedio de 2,72; (ver
Tabla 10 de los Anexos), lo cual según la escala propuesta en la Tabla 1 del Capítulo III, implica un desarrollo

Escala

minero sostenible bajo, (ver Figura 2).
5,00
4,00
3,00

GEOPOTENCIAL

2,00
1,00
1998

1999

2000

2001

2002
Años

Figura 2. Valoración de Geopotencial en escenario de la mina Las Merceditas.
IV. 4 Conclusiones
1. La determinación del geopotencial en el escenario de la mina Comandante Ernesto Che Guevara, mostró
valores medios hacia un desarrollo minero sostenible, cuyas causas principales son: el impacto negativo
ocasionado por la minería a los componentes ambientales, el incumplimiento en el último año de los planes
de producción; los atrasos de los trabajos de preparación, las pérdidas mineras, el abandono del patrimonio
geológico y minero, la ausencia de un proyecto de cierre.
2. La determinación del geopotencial en el escenario de la mina Las Merceditas, señala valores bajos hacia un
desarrollo minero sostenible. Las principales causas están determinadas por el impacto negativo ocasionado
por la actividad minera al ambiente, el incumplimiento en los planes de producción, los atrasos de los
trabajos de preparación, el volumen de escombros, la gestión minera, las pérdidas mineras, la tecnología
empleada en la mina, la no utilización de los espacios mineros, el abandono del patrimonio geológico y
minero, la ausencia de un proyecto de cierre de la mina, la baja profesionalidad de la fuerza de trabajo, el
bajo nivel participativo comunitario, los costos de explotación y el bajo nivel de satisfacción de la demanda.
Un análisis resumen de la aplicabilidad del método desarrollado se brinda en la Tabla 22 del Anexo IV. 2, donde
se reflejan las fortalezas y restricciones del proceso metodológico, de organización y desarrollo del SIS.
CONCLUSIONES
1. Los resultados de diagnóstico del geopotencial de las minas Comandante Ernesto Che Guevara y Las
Merceditas, indican la necesidad de incorporar de manera integral aspectos minero-ambientales y socioeconómicos, relevantes a la toma de decisiones en la gestión geominera. Deben por tanto, servir de base a
una información altamente agregada y científicamente fundamentada para vincular las relaciones de las
actividades de extracción mineral, con su impacto sobre el ambiente y su acercamiento al desarrollo minero
sostenible deseado.
2. La metodología elaborada para el diseño de sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), identificó un
conjunto de indicadores de acuerdo a los potenciales geológico, ambiental, minero, y socio-económico, que
32

�proporcionan una base útil para la toma de decisiones con relación al desarrollo minero sostenible de los
escenarios estudiados.
3. El sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS), representa un núcleo de información integral,
constituyendo una organización analítica. El modelo da lugar a tres tipos claves de indicadores necesarios,
para abordar los temas del sector minero: de presión, de estado y de respuesta.
4. Para su perfeccionamiento, se aplicó un modelo científico, capaz de lograr la coherencia y consistencia del
mismo, a partir de la vinculación estrecha entre el proceso minero y socio-económico que le dio origen.
5. La investigación demostró la necesidad de un sistema de indicadores para proyectar la explotación
sostenible de los recursos minerales.
RECOMENDACIONES
1. Aplicar el sistema de indicadores de sostenibilidad (SIS) propuesto durante el proceso de información y
toma de decisiones de las empresas mineras con el objetivo de proyectar la explotación minera sostenible de
los recursos minerales.

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Sistema de indicadores mineros para la explotación sostenible de los recursos minerales</text>
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